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lampara y ella se quedo ignorada, muy humilde, en un rincon, dijo el padre: «pronto cambiara la luna, porque me duele la pierna.» la nina estaba callada, toda en nostalgias romanticas de esos castillos con luna de los cromos alemanes.y mama, que no tenia ideales ni reuma, dijo: «vamos a acostarnos.apagaremos la lampara... | Pedro Salinas |
nombre en la manana; el eco de tus pasos repite la montana no te veran, mis ojos; ¡mi corazon te aguarda! en las sombrias torres repican las campanas no te veran mis ojos; ¡mi corazon te aguarda! los golpes del martillo dicen la negra caja; y el sitio de la fosa, los golpes de la azada no te veran mis ojos; ¡mi corazon... | Antonio Machado |
letras que clavara —¡que propaganda del gozo!— luminosas en el cielo.ya se le alistan detras voluntarios de lo cierto: maquinaria americana, agiles volatineros.¡como empuja el mar sus olas de sonrisas contra cenos!el nino blande su espada: «¡si, porque si, porque si!», toda afilada de quieros.escuadrones de cien voltio... | Pedro Salinas |
besaron en tu mejilla. luego —el fuego consumio lo que debia— murio la llama y te quedaste palido. ¿por que te entregas tan pronta?(¡nostalgia de resistencias y de porfias robadas!) lo que era noche es de dia bruscamente, cual si a dios, autor de luz y tiniebla, se le olvidara el crepusculo de las dulces rendiciones.ci... | Pedro Salinas |
amarillas— fueron rosadas, y, luego, ardio en tus entranas fuego; y hoy, esposa de la cruz, ya eres luz, y solo luz ¡todas las mujeres bellas fueran, como tu, doncellas en un convento a encerrarse! y la nina que yo quiero, ¡ay!, preferira casarse con un mocito barbero. el tren camina y camina, y la maquina resuella, y ... | Antonio Machado |
i el viento venia rojo por el collado encendido y se ha puesto verde, verde por el rio. luego se pondra violeta, amarillo y… sera sobre los sembrados un arco iris tendido.viento estancado. arriba el sol. abajo las algas temblorosas de los alamos. y mi corazon temblando. viento estancado a las cinco de la tarde sin paja... | Federico García Lorca |
anidan en verano y graznan en las noches de invierno las cornejas. con su fronton al norte, entre los dos torreones de antigua fortaleza, el sordido edificio de grietados muros y sucios paredones, es un rincon de sombra eterna. ¡el viejo hospicio! mientras el sol de enero su debil luz envia, su triste luz velada sobre ... | Antonio Machado |
maria del carmen.momentos de la tarde las tres ¡ya se esta levantando el aire del poniente! la tierra esta cubierta por un mar amarillo. hay un hombre de oro banandose en el rio y ha naufragado el sol en azul derretido. -ya se esta levantando el aire del poniente.momentos del jardin marina cien negros navegantes van en... | Federico García Lorca |
pan bendito le daran manana. "senor de la ruina, adoro porque aguardo y porque temo: con mi oracion se inclina hacia la tierra un corazon blasfemo. ¡senor, por quien arranco el pan con pena, se tu poder, conozco mi cadena! ¡oh dueno de la nube del estio que la campina arrasa, del seco otono, del helar tardio, y del boc... | Antonio Machado |
palmera de satan y la palmera de zoroastro se mueven cuando agitan los brazos. la palmera entre el cielo y el agua abres tu inmensa flor. rosa viva del viento mediterraneo. te dan aire de negra tus adornos de datiles y evocas la gorgona pensativa.eres junto a las olas una arana-ciguena que teje sal y yodo de los ritmos... | Federico García Lorca |
granos de calaveras. y han florecido cipreses como gigantes cabezas que con orbitas vacias y verdosas cabelleras pensativos y dolientes el horizonte contemplan. ¡abril divino, que vienes cargado de sol y esencias, llena con nidos de oro las floridas calaveras!cancion menor diciembre de (granada) tienen gotas de rocio l... | Federico García Lorca |
catedral que disparaba piedras a la niebla… no se que agua turbia, raptora de luces a los puentes.inaccesibles entre su guardia de cristales perla, flor o pintura, corazon de las tiendas.y hubo una pantorrilla tersa en la media fina, cuando el asfalto ofrece sucio azogue a las nubes. el zumo ¡tan visible esta el secret... | Pedro Salinas |
horizontal, si, te quiero.mirale la cara al cielo, de cara. dejate ya de fingir un equilibrio donde lloramos tu y yo, rindete a la gran verdad final, a lo que has de ser conmigo, tendida ya, paralela, en la muerte o en el beso.horizontal es la noche en el mar, gran masa tremula sobre la tierra acostada, vencida sobre l... | Pedro Salinas |
no son las rosas blancas, que ha nevado sobre ellas. antes tuvieron el iris. tambien sobre el alma nieva. la nieve del alma tiene copos de besos y escenas que se hundieron en la sombra o en la luz del que las piensa. la nieve cae de las rosas, pero la del alma queda, y la garra de los anos hace un sudario con ella. ¿se... | Federico García Lorca |
del aire, esperando, sacaban el filo malo al si y al no.¡que herir sin querer si decias tu, si decia yo, algo!hablar tampoco.dejar al silencio en su forcejeo con ecos distantes de cabras y galgos.y no pensar nada.porque las de nunca, centellas, maldades, las desconocidas iras soterradas erguianse dentro, ya, de ti y de... | Pedro Salinas |
mas aca de su proyecto.tres siglos tiene, tendra veinte, ciento. porque no es de tinta ni de alas: es un edificio de granito.sin traduccion se le entiende: ya le tienen traducido las distancias y los tiempos a todo: al color de rosa, a la luna, a la silueta, al recuerdo en el insomnio.de estar tan hecho ya se le acabo ... | Pedro Salinas |
palabras con que lo callas?el que te busque en la vida que estas viviendo, no sabe mas que alusiones de ti, pretextos donde te escondes.ir siguiendote hacia atras en lo que tu has hecho, antes, sumar accion con sonrisa, anos con nombres, sera ir perdiendote. yo no.te conoci en la tormenta.te conoci, repentina, en ese d... | Pedro Salinas |
suite de los espejos simbolo cristo tenia un espejo en cada mano. multiplicaba su propio espectro. proyectaba su corazon en las miradas negras. ¡creo! el gran espejo vivimos bajo el gran espejo. ¡el hombre es azul! ¡hosanna! reflejo dona luna. (¿se ha roto el azogue?) no. ¿que muchacho ha encendido su linterna? solo un... | Federico García Lorca |
-rayas al cristal limpio del aire-. en la alameda un manantial recita su canto entre las hierbas. y el caracol, pacifico burgues de la vereda, ignorado y humilde, el paisaje contempla. la divina quietud de la naturaleza le dio valor y fe, y olvidando las penas de su hogar, deseo ver el fin de la senda. echo a andar e i... | Federico García Lorca |
unico que no puedo hablar es de mi poesia. y no porque sea un inconsciente de lo que hago. al contrario, si es verdad que soy poeta por la gracia de dios, o del demonio, tambien lo es que lo soy por la gracia de la tecnica y del esfuerzo, y de darme cuenta en absoluto de lo que es un poema. palabras de justificacion of... | Federico García Lorca |
senores. entre los trigos habia mas amapolas y hierbajos, que rubias espigas. heladas tardias habian matado en flor los frutos de la huerta. las ovejas morian por docenas porque una vieja, a quien se tenia por bruja, les hizo mala hechiceria. y si un ano era malo, otro peor le seguia. aquellos campos estaban malditos, ... | Antonio Machado |
penetramos en una pecera verde, el aire es un mar de ondas azules, un mar hecho para la luna, y las ranas tocan sus multiples flautas de cana seca. bajando del secano a la vega se tiene que cruzar un misterioso vado que pocas personas perciben, el vado de los sonidos. es una frontera natural donde un silencio extrano q... | Federico García Lorca |
aquella historia, y el campesino comenzo asi su relato: siendo alvargonzalez mozo, heredo de sus padres rica hacienda. tenia casa con huerta y colmenar, dos prados de fina hierba, campos de trigo y de centeno, un trozo de encinar no lejos de la aldea, algunas yuntas para el arado, cien ovejas, un mastin y muchos lebrel... | Antonio Machado |
mi espada mi espada se ha visto a la luna brillar. ¿acaso os parece mi gesto anacronico? el vuestro es, senora, sobrado laconico. ¿acaso os asombra mi sombra embozada, de espada tendida y toca plumada? ¿sereis la cautiva del moro gazul? dijeraislo, y pronto mi amor os diria el son de mi guzla y la algarabia mas dulce q... | Antonio Machado |
mayor lloraba, entre los jazmines y las rosas blancas, y ante el blanco lino que en su rueca hilaba. — ¿que tienes? —le dije—, silenciosa y palida, senalo el vestido que empezo la hermana. en la negra tunica la aguja brillaba; sobre el blanco velo, el dedal de plata. senalo a la tarde de abril que sonaba, mientras que ... | Antonio Machado |
que verdea. buscad vuestros amores, doncellitas, donde brota la fuente de la piedra. en donde el agua rie y suena y pasa, alli el romance del amor se cuenta. ¿no han de mirar un dia, en vuestros brazos, atonitos, el sol de primavera, ojos que vienen a la luz cerrados, y que al partirse de la vida ciegan? ¿no beberan un... | Antonio Machado |
presagios forje un eslabon un dia otro dia forje otro y otro.de pronto se me juntaron —era la cadena— todos. suelo. nada mas.suelo. nada menos.y que te baste con eso.porque en el suelo los pies hincados, en los pies torso derecho, en el torso la testa firme, y alla, al socaire de la frente, la idea pura, y en la idea p... | Pedro Salinas |
del arte y de la pornografia -ocios de mercaderes-, pero en los campos solo interesan las labores que reclaman la tierra y los crimenes de los hombres. -¿va usted muy lejos? -pregunte al campesino. -a covaleda, senor -me respondio-. ¿y usted? -el mismo camino llevo, porque pienso subir a urbion y tomare el valle del du... | Antonio Machado |
y de la hierba del prado se elevaba una armonia de oro y cristal, como si las estrellas cantasen en la tierra antes de aparecer dispersas en el cielo silencioso. caia la tarde y sobre el pinar oscuro aparecia, dorada y jadeante, la luna llena, hermosa luna del amor, sobre el campo tranquilo. como si las hadas que hilan... | Antonio Machado |
decir yo de la poesia? ¿que voy a decir de esas nubes, de ese cielo? mirar, mirar, mirarlas, mirarle, y nada mas. comprenderas que un poeta no puede decir nada de la poesia. eso dejaselo a los criticos y profesores. pero ni tu ni yo ni ningun poeta sabemos lo que es la poesia. aqui esta; mira. yo tengo el fuego en mis ... | Federico García Lorca |
repiten tanto no son nunca las mismas.identico sonido tienen todas, pero una vida anima a cada una, virgen y sola, si es que la percibes.y no te canses nunca de repetir las palabras iguales; sentiras la emocion que siente el alma al ver nacer a la estrella primera y al mirar que se copia, segun la noche avanza, en otra... | Pedro Salinas |
de niebla, vagos mundos desmedidos de esos que yo antes sonaba, que hoy ya no quiero.y cerraria los ojos para no verlo. si no los cierro no es por lo que veo.por un mundo sospechado concreto y virgen detras, por lo que no puedo ver llevo los ojos abiertos. nivel preferido ¡como se secaba el mundo desde arriba, en panor... | Pedro Salinas |
basta, no hay que pedir mas, luz, amor, treinta de abril.hay que fingir que ya tienes bastante, que estas saciado, que te sobra lo que queda de abril despues del treinta de abril.dejarlo, como si pudiera darte mas y tu no lo quisieras.porque asi te iras creido que no se acababa nunca lo que se estaba muriendo.te iras s... | Pedro Salinas |
la esperanza. ¡a la pobre virgen blanca que se cria con suspiros y miradas! el la verdadera esfinge es el reloj. edipo nacera de una pupila. limita al norte con el espejo y al sur con el gato. dona luna es una venus. (esfera sin sabor.) los relojes nos traen los inviernos. (golondrinas hieraticas emigran el verano.) la... | Federico García Lorca |
los alamos grandes. media luna la luna va por el agua. ¡como esta el cielo tranquilo! va segando lentamente el temblor viejo del rio mientras que una rama joven la toma por espejito.momentos de cancion cancion con reflejo en la pradera bailaba mi corazon.(era la sombra de un cipres sobre el viento.) y un arbol destrenz... | Federico García Lorca |
esta en espera de algo que aun no se ha abierto. la floresta infinita de los luceros y las faunas del alma contienen el aliento y miran hacia un punto que esta lejos esperando la clave del misterio, punto que ataca la muerte con un martillo feerico.mas si el punto lejano se borrara del cielo habria una catastrofe de lu... | Federico García Lorca |
urbion es una cimera.los hijos de alvargonzalez, por una empinada senda, para tomar el camino de salduero a corvaleda, cabalgan en pardas mulas, bajo el pinar de vinuesa. van en busca de ganado con que volver a su aldea, y por tierra de pinares larga jornada comienzan. van duero arriba, dejando atras los arcos de piedr... | Antonio Machado |
preguntar lo mismo que preguntaba ayer, que respondio la noche a medias, estrellada.los anos y la vida, ¡que dialogo angustiado!y sin embargo, por decir casi todo.y cuando nos separen y ya no nos oigamos, te dire todavia: «¡que pronto!¡tanto que hablar, y tanto que nos quedaba aun!» a la noche se empiezan a encender la... | Pedro Salinas |
anteayer, nuevas, tiernas, recentisimas, tan parecidas a aquellas que todos me dicen: «mira, aqui vivias tu, aqui.» amsterdam esta noche te cruzan verdes, rojas, azules, rapidisimas luces extranas por los ojos.¿sera tu alma?¿son luces de tu alma, si te miro?letras son, nombres claros al reves, en tus ojos.son nombres: ... | Pedro Salinas |
arabesco confuso? ¿quien se atreve a decir «he andado un camino con la cabeza: un camino que no es de pajaro ni de pez ni de hombre, sino el camino de las orejas»? ¿es este el camino que va a ninguna parte, donde estan los que han muerto esperando? desde la cola del olivar hasta las avanzadas de los chopos, ¡que admira... | Federico García Lorca |
y quiero, sobre todo, emborracharme, ya lo sabeis ¡grotesco! pura fe en el morir, pobre alegria y macabro danzar antes de tiempo.¡oh tarde luminosa! el aire esta encantado. la blanca ciguena dormita volando, y las golondrinas se cruzan, tendidas las alas agudas al viento dorado, y en la tarde risuena se alejan volando,... | Antonio Machado |
un encinar se esfumina, y una sierra gris se pierde. los hilos del aguacero sesgan las nacientes frondas, y agitan las turbias ondas en el remanso del duero. lloviendo esta en los habares y en las pardas sementeras; hay sol en los encinares, charcos por las carreteras. lluvia y sol. ya se obscurece el campo, ya se ilum... | Antonio Machado |
de la ciudad decrepita, me habeis llegado al alma, ¿o acaso estabais en el fondo de ella? ¡gentes del alto llano numantino que a dios guardais como cristianas viejas, que el sol de espana os llene de alegria, del luz y de riqueza! la tierra de alvargonzalez (cuento-leyenda) una manana de los primeros dias de octubre de... | Antonio Machado |
pena suave verte sonando con un camino de oro y boreales caballos. sobre el negro cristalino ¡que haras cuando tengas, carro, con la lluvia de los tiempos tus luceros oxidados! ¿no piensas nunca meterte bajo techado?yo te unciria una noche a dos grandes bueyes blancos. poniente sobre el cielo exquisito, mas alla del vi... | Federico García Lorca |
pertenece sin mas destino ya que ser tuyo, de ti, mientras que yo me quedo en la otra orilla, solo, todavia tan mio.como quisiera ser eso que yo te doy y no quien te lo da.cuando te digo: «soy tuyo, solo tuyo», tengo miedo a una nube, a una ciudad, a un numero que me pueden robar un minuto al amor entero a ti debido.¡a... | Pedro Salinas |
marchar, seguir, el, solo, puente, recto. la dificil en los extremos estas de ti, por ellos te busco.amarte: ¡que ir y venir a ti misma de ti misma!para dar contigo, cerca, ¡que lejos habra que ir!amor: distancias, vaiven sin parar.en medio del camino, nada.no, tu voz no, tu silencio.redondo, terso, sin quiebra, como a... | Pedro Salinas |
sin fortuna, paso como una quimera mi juventud, la primera la sola, no hay mas que una: la de dentro es la de fuera. paso como un torbellino, bohemia y aborrascada, harta de coplas y vino, mi juventud bien amada. y hoy miro a las galerias del recuerdo, para hacer aleluyas de elegias desconsoladas de ayer. ¡adios, lagri... | Antonio Machado |
me senalas la ausencia. madrid, calle de… ¡que vacacion de espejo por la calle!tendido boca arriba, cara al cielo, todo de azogue estremecido y quieto, bien atado le llevan.roncas bocinas vanamente urgentes apresurar querian su lenta marcha de garzon cautivo.¡pero que libre aquella tarde, fuera, prisionero, escapado! n... | Pedro Salinas |
que me esta palpitando con sangre mia en las venas, sin ser yo.detras, mas alla te busco.por encontrarte, dejar de vivir en ti, y en mi, y en los otros.vivir ya detras de todo, al otro lado de todo —por encontrarte—, como si fuese morir. ¡si me llamaras, si, si me llamaras!lo dejaria todo, todo lo tiraria: los precios,... | Pedro Salinas |
oro. ayer estabas verde, un verde loco de pajaros gloriosos. hoy estas abatido bajo el cielo de agosto como yo bajo el cielo de mi espiritu rojo. la fragancia cautiva de tu tronco vendra a mi corazon piadoso. ¡rudo abuelo del prado! nosotros nos hemos puesto de oro.sueno mayo de mi corazon reposa junto a la fuente fria... | Federico García Lorca |
entrandome en la casa, toda sombra sin sombras, asesino pueril y cain de burla. hijo mio, ven al mundo, que preparado esta ya tu ajuar.brazos te esperan de madre que te estrecharan; silabarios donde aprendas que b y a se dice ba; cuna, caballo, avion y servicio militar.muchas palabras en libros y otras que van entreoid... | Pedro Salinas |
lineal, esencial, muerte pura! en un fondo negro, dos rayas blancas que se cruzan, tres letras: r(eal) a(utomovil) c(lub).pero la vida pasa —vencedor otro esquema— salvada en un triangulo: freno a las cuatro ruedas. busca, encuentro llevo los ojos abiertos.no te veo, estas dentro de la niebla.niebla: con el mirar no la... | Pedro Salinas |
limon y el narciso! accion de gracias gracias, senor lejano, senor y padre mio, que me das una inmensa leccion de lirismo. ¡oh santo, santo, santo que muestras el divino momento de la muerte sin velos, a mi espiritu! dame la dignidad del pajaro y el ritmo de sus alas abiertas ante lo sombrio. ¡oh santo, santo, santo! e... | Federico García Lorca |
iguales.azules, grises, negros, se repiten encima del naranjo o la piedra: nos acerca mirarlos.las estrellas suprimen, de lejanas que son, las distancias del mundo.si queremos juntarnos, nunca mires delante: todo lleno de abismos, de fechas y de leguas.dejate bien flotar sobre el mar o la hierba, inmovil, cara al cielo... | Pedro Salinas |
ve que es una hora en que no paso nada mas que ella: sus sesenta minutos lentisimos, sesenta besos largos, inocentes en la mejilla tierna de una tarde de un septiembre cualquiera, no se donde.hasta dejar de ser hora de paso en su ascension a esto que ya es ahora: un alma de hora escogida —¿por que?—, salvada de entre t... | Pedro Salinas |
urbion donde nace, hasta que se aleja por tierras de burgos, se habla de las bodas de alvargonzalez, y se recuerdan las fiestas de aquellos dias, porque el pueblo no olvida nunca lo que brilla y truena. vivio feliz alvargonzalez con el amor de su esposa y el medro de sus tierras y ganados. tres hijos tuvo, y, ya crecid... | Antonio Machado |
suenos. el aire del poniente viene a lo lejos, una ventana gime con el viento. las seis los pajaros empujan a la tarde y llevan con sus picos la cola azul del dia. el ocaso tatuado de veletas sostiene la barca de la media luna. y en la fuente fria canta la culebra. las siete la primera estrella. todo mira hacia venus y... | Federico García Lorca |
en una abolicion triunfal, total, de todo lo que no es ella, pura alegria, alegria altisima, empinada encima de si misma.tan alta de esforzarse, que ya se esta cayendo, doblada como un heroe, sobre su hazana inutil.que ya se esta muriendo consumida, deshecha en el aire, perfecta combustion de su ser.y no dejara humo, n... | Pedro Salinas |
espejo hay una calma eterna y un nido de silencios que no han volado. el espejo es la momia del manantial, se cierra, como concha de luz, por la noche. el espejo es la madre-rocio, el libro que diseca los crepusculos, el eco hecho carne. sinto campanillas de oro. pagoda dragon. tilin, tilin, sobre los arrozales.fuente ... | Federico García Lorca |
dia, te tengo en las manos, limpio limon escondido, limpio limon descubierto.(el nino esta ya dormido.) esta cadena de hierro que tanto pesa, me es leve de llevar y no la siento.hay otra cadena hecha de olas, de tierras y vientos, de sonrisas y suspiros, que me ata yo no se adonde, que me esclaviza a ese dueno desconoc... | Pedro Salinas |
en negro manto mal cubierto el desdenoso gesto de tu rostro palido. no se adonde vas, ni donde tu virgen belleza talamo busca en la noche. no se que suenos cierran tus parpados, ni de quien haya entreabierto tu lecho inhospitalario.deten el paso, belleza esquiva, deten el paso. besar quisiera la amarga, amarga flor de ... | Antonio Machado |
la juventud. sobre la frente, ancha y tersa, su cabello castano caia en finos bucles. era el mas bello de los tres hermanos, porque al mayor le afeaba el rostro lo espeso de las cejas velludas, y al segundo, los ojos pequenos, inquietos y cobardes, de hombre astuto y cruel. mientras miguel permanecia mudo y abstraido, ... | Antonio Machado |
de nieve, y aranazos rojos hechos por miradas.te vas por la niebla del otono, virgen como ines, cecilia, y la dulce clara, siendo una bacante que hubiera danzado de pampanos verdes y vid coronada. la tristeza inmensa que flota en tus ojos nos dice tu vida rota y fracasada, la monotonia de tu ambiente pobre viendo pasar... | Federico García Lorca |
mas, o si con gritos; o si solo me sentiras, te llegara mi ansia, en la absoluta espera inmovil, del amor, inminencia, gozo, panico, sin otras alas que silencios, alas. no, no te quieren, no.tu si que estas queriendo.el amor que te sobra se lo reparten seres y cosas que tu miras, que tu tocas, que nunca tuvieron amor a... | Pedro Salinas |
miras cual arqueologica pupila. que quiza sea… (satan es tuerto) una reliquia. viva leccion para anarquistas. jehova acostumbra sembrar su finca con ojos muertos y cabecitas de sus contrarias milicias. gobierna rigido la faz divina con su turbante de niebla fria, poniendo dulces astros sin vida al rubio cuervo del dia.... | Federico García Lorca |
un alto cedro dos viejos buhos platicaban y en la noche lentamente el sabio volvia a su casa sonando inmensas piramides de manzanas. replica adan comio la manzana de la virgen eva. newton fue un segundo adan de la ciencia. el primero conocio la belleza. el segundo un pegaso cargado de cadenas. y no fueron culpables. la... | Federico García Lorca |
sin duda el nombre de la viuda del armador.vive en un puerto mediterraneo, con un santo temor de dios y con un santo amor a la renta del cuatro por ciento interior.dona manuela reza el rosario todas las noches y se duerme junto a un lorito centenario que alla un dia trajo de america un barco de su propiedad.y mientras ... | Pedro Salinas |
mi el enigma, estrella azul sobre mi pecho intacto. cabalgue lentamente hacia los cielos. era un domingo de pipirigallo. y vi que en vez de rosas y claveles ella tronchaba lirios con sus manos. yo siempre fui intranquilo, ninos buenos del prado.el ella del romance me sumia en ensonares claros: ¿quien sera la que coge l... | Federico García Lorca |
mas hondas palabras del sabio nos ensenan, lo que el silbar del viento cuando sopla, o el sonar de las aguas cuando ruedan.tal vez la mano, en suenos, del sembrador de estrellas, hizo sonar la musica olvidada como una nota de la lira inmensa, y la ola humilde a nuestros labios vino lxxxix y podras conocerte, recordando... | Antonio Machado |
el alma humana con tonos invertidos? ¡oh senor sonoliento!¡mira mi corazon frio como un membrillo demasiado otonal que esta podrido! si tu luz va a llegar, abre los ojos vivos; pero si continuas dormido, ven, satanas errante, sangriento peregrino, ponme la margarita morena en los olivos con las trenzas de noche de esti... | Federico García Lorca |
con tu pena, hermano; tus labios besaron mi linfa serena, y en la clara tarde, dijeron tu pena. dijeron tu pena tus labios que ardian; la sed que ahora tienen, entonces tenian. —adios para siempre la fuente sonora, del parque dormido eterna cantora. adios para siempre; tu monotonia, fuente, es mas amarga que la pena mi... | Antonio Machado |
madera la aurora asomaba lejana y siniestra.las moscas vosotras, las familiares, inevitables golosas, vosotras, moscas vulgares, me evocais todas las cosas. ¡oh, viejas moscas voraces como abejas en abril, viejas moscas pertinaces sobre mi calva infantil! ¡moscas del primer hastio en el salon familiar, las claras tarde... | Antonio Machado |
de espiritu santo de los mares. la que derrama vida sobre las sementeras y en el alma tristeza de lo que no se sabe. la nostalgia terrible de una vida perdida, el fatal sentimiento de haber nacido tarde, o la ilusion inquieta de un manana imposible con la inquietud cercana del color de la carne. el amor se despierta en... | Federico García Lorca |
cosas de ayer que sois el alma, y cantos y cuentos de la abuela!la casa tan querida donde habitaba ella, sobre un monton de escombros arruinada o derruida, ensena el negro y carcomido mal trabado esqueleto de madera. la luna esta vertiendo su clara luz en suenos que platea en las ventanas. mal vestido y triste, voy cam... | Antonio Machado |
tu alma trabajan para el polvo y para el viento? lxxic desnuda esta la tierra, y el alma aulla al horizonte palido como loba famelica. ¿que buscas, poeta, en el ocaso? amargo caminar, porque el camino pesa en el corazon. ¡el viento helado, y la noche que llega, y la amargura de la distancia! en el camino blanco algunos... | Antonio Machado |
callada en noche de octubre.junio moceaba.el pan era trigo, el gozo esperanza y el futuro tarde de estio garrido.y entonces la nube negra, torva y lenta, nube de pedrisco en tarde de estio garrido.anos abolidos, sin junio ni octubre, y el tiempo infinito.en la tarde ancha, una nube sola.en la tierra, nada —ni temor ni ... | Pedro Salinas |
llevas en la boca tu melancolia de pureza muerta, y en la dionisiaca copa de tu vientre la arana que teje el velo infecundo que cubre la entrana nunca florecida con las vivas rosas fruto de los besos. en tus manos blancas llevas la madeja de tus ilusiones, muertas para siempre, y sobre tu alma la pasion hambrienta de b... | Federico García Lorca |
la sangre del ocaso hacia el afluye, y por encima, las iniciaciones de vagas ilusiones estelares y el signo del apostata —mas no la cruz— y el «venceras conmigo», clave de todo el arco.¿sera posible? acaso… me lanzo a la ventana. miro: cada cosa en su sitio, como siempre; la montana, el poniente y la estrella primera, ... | Pedro Salinas |
sin que los mire nadie. vienen rotos, pero virgenes y hechos semilla salen. os hablan las cosas y vosotros no escuchais. el mundo es un surtidor fresco, distinto y constante. al tesoro del dia apenas si tocais. os veda el puro silencio el torrente de la sangre. pero dos ojos teneis para remontar los cauces. al tesoro d... | Federico García Lorca |
perdida. (solo el cuco permanece.) en la canavera lloran vientos indecisos. (solo el cuco permanece.) ¿por aqui? ¿por alli? el alma ha perdido su olfato. (solo el cuco permanece.) segundo nocturno del cuco el cuco dice que «si». ¡alegrate, colorin! el angel abre las puertas de su jardin. el cuco dice que «no». ¡canta, ... | Federico García Lorca |
antonio machado soledades (-) i el viajero esta en la sala familiar, sombria, y entre nosotros, el querido hermano que en el sueno infantil de un claro dia vimos partir hacia un pais lejano. hoy tiene ya las sienes plateadas, un gris mechon sobre la angosta frente; y la fria inquietud de sus miradas revela un alma casi... | Antonio Machado |
desvive de ansia de borrarse la historia, de no ser mas que el puro anhelo de empezarse otra vez. el futuro se llama ayer. ayer oculto, secretisimo, que se nos olvido y hay que reconquistar con la sangre y el alma, detras de aquellos otros ayeres conocidos.¡atras y siempre atras!¡retrocesos, en vertigo, por dentro, hac... | Pedro Salinas |
diste llenos de amor tu sexo de azucena y el rumor de tus senos? ¿no fue por mi figura entristecida? (¡oh mis torpes andares!) ¿te dio lastima acaso de mi vida, marchita de cantares? ¿como no has preferido a mis lamentos los muslos sudorosos de un san cristobal campesino, lentos en el amor y hermosos? danaide del place... | Federico García Lorca |
beso. podemos hundirnos en el olivar sediento. vilano de noche sobre el agua que late entre las zarzas las estrellas se alargan.la selva de los relojes entre en la selva de los relojes. frondas de tic-tac, racimos de campanas y bajo la hora multiple, constelaciones de pendulos. los lirios negros de las horas muertas, l... | Federico García Lorca |
ver las sopas la nina dijo «tata, dada».igual al ir en el tren, cuando vio la verde montana y el fino mar.«todo lo confunde», dijo su madre. y era verdad.porque cuando yo la oia decir «tata, dada», veia la bola del mundo rodar, rodar, el mundo todo una bola, y en ella papa, mama, el mar, las montanas, todo hecho una bo... | Pedro Salinas |
docenas a cientos, de cientos a millar, en una jubilosa repeticion sin fin de tu amor, unidad.tablas, plumas y maquinas, todo a multiplicar, caricia por caricia, abrazo por volcan.hay que cansar los numeros.que cuenten sin parar, que se embriaguen contando, y que no sepan ya cual de ellos sera el ultimo: ¡que vivir sin... | Pedro Salinas |
trajeron cizana, antes que nietos le dieran. la codicia de los campos ve tras la muerte la herencia; no goza de lo que tiene por ansia de lo que espera. el menor, que a los latines preferia las doncellas hermosas y no gustaba de vestir por la cabeza, colgo la sotana un dia y partio a lejanas tierras. la madre lloro; y ... | Antonio Machado |
friamente iluminado el alto ramaje yerto. por la entreabierta ventana llegaban a mis oidos metalicos alaridos de una musica lejana. una musica tristona, una mazurca olvidada, entre inocente y burlona, mal tanida y mal soplada. y yo senti el estupor del alma cuando bosteza el corazon, la cabeza, y morirse es lo mejor.co... | Antonio Machado |
plata llevan los bueyes. -¿donde vas, nina mia, de sol y nieve? -voy a las margaritas del prado verde.-el prado esta muy lejos y miedo tienes. -al airon y a la sombra mi amor no teme. -teme al sol, nina mia, de sol y nieve. -se fue de mis cabellos ya para siempre. -¿quien eres, blanca nina? ¿de donde vienes? -vengo de ... | Federico García Lorca |
de hierro, tu de aire— de veleta. el agua que esta en la alberca y el verde chopo son novios y se miran todo el dia el uno al otro.en las tardes otonales, cuando hace viento, se enfadan, el agua mueve sus ondas, el chopo sus ramas; las inquietudes del arbol en la alberca se confunden con inquietudes de agua.ahora que e... | Pedro Salinas |
hierve y rie bajo el cielo azul. el mar lactescente, el mar rutilante, que rie en sus liras de plata sus risas azules ¡hierve y rie el mar! el aire parece que duerme encantado en la fulgida niebla de sol blanquecino. la gaviota palpita en el aire dormido, y al lento volar sonoliento, se aleja y se pierde en la bruma de... | Antonio Machado |
vuelta hacia adentro, aumento.por eso pedirte que me quieras es pedir para ti; es decirte que vivas, que vayas mas alla todavia por las minas ultimas de tu ser.la vida que te imploro a ti, la inagotable, te la alumbro, al pedirtela.y no te acabare por mucho que te pida a ti, infinita, no.yo si me ire acabando, mientras... | Pedro Salinas |
(dos caminos. su larguisima cola y la via lactea.) madre de los ninos muertos, tiembla con el delirio de los gusanos de luz. ¡oh que frio perfume de jacintos! encuentro flor de sol. flor de rio. yo ¿eras tu? tienes el pecho iluminado y no te he visto. ella ¡cuantas veces te han rozado las cintas de mi vestido! yo sin a... | Federico García Lorca |
la sed nos apaga. es un arca de besos de bocas ya cerradas, es eterna cautiva, del corazon hermana. cristo debio decirnos: “confesaos con el agua, de todos los dolores, de todas las infamias. ¿a quien mejor, hermanos, entregar nuestras ansias que a ella que sube al cielo en envolturas blancas?” no hay estado perfecto c... | Federico García Lorca |
abre el canto hermetico de las simientes que no florecieron. el jardin jamas nacio, ¡jamas! pero pudo brotar. cada segundo se profundiza y renueva. cada segundo abre nuevas sendas distintas. ¡por aqui! ¡por alli! va mi cuerpo multiplicado. atravesando pueblos o dormido en el mar. ¡todo esta abierto! existen llaves para... | Federico García Lorca |
te veo, aqui tan quieta conmigo, cabellera suelta al viento —¡manzanas que te echaria!— y luego el mito, ascensor antiguo, que te sube, alla, a la fabula. pasillo de la prisa ¡quemate, dia, quemate en la —¡quemate, dia!— hoguera de la prisa!¡pronto, la llama alta, que me espera otro tu, otro dia!¡mas alta llama! te ech... | Pedro Salinas |
dia. suenan lejos las campanas. de balcones y ventanas se iluminan las vidrieras, con reflejos mortecinos, como huesos blanquecinos y borrosas calaveras. en toda la tarde brilla una luz de pesadilla. esta el sol en el ocaso. suena el eco de mi paso. —¿eres tu? ya te esperaba —no eres tu a quien yo buscaba.hastio pasan ... | Antonio Machado |
blancor de biznagas. venus del manton de manila que sabe del vino de malaga y de la guitarra. ¡oh cisne moreno! cuyo lago tiene lotos de saetas, olas de naranjas y espumas de rojos claveles que aroman los ninos (*) marchitos que hay bajo sus alas. nadie te fecunda. martir andaluza, tus besos debieron ser bajo una parra... | Federico García Lorca |
a un limonero vistos en una tienda de plantas y flores naranjo en maceta, ¡que triste es tu suerte! medrosas tiritan tus hojas menguadas. naranjo en la corte, ¡que pena de verte con tus naranjitas secas y arrugadas! pobre limonero de fruto amarillo cual pomo pulido de palida cera, ¡que pena mirarte, misero arbolito cri... | Antonio Machado |
ni duerme ni suena, mira, los claros ojos abiertos, senas lejanas y escucha a orillas del gran silencio.galerias lxi introduccion leyendo un claro dia mis bien amados versos, he visto en el profundo espejo de mis suenos que una verdad divina temblando esta de miedo, y es una flor que quiere echar su aroma al viento. el... | Antonio Machado |
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