Court Opinion

ID: 9394867
Source: CourtListenerOpinion
Date Created: 2023-05-16 15:17:34.802108+00
Date Added: 2024-06-11T17:19:03.777631
License: Public Domain

ESTADO LIBRE ASOCIADO DE PUERTO RICO
                     TRIBUNAL DE APELACIONES
                             PANEL VII

                                                      CERTIORARI
      ELISA ACEVEDO                                   procedente del Tribunal
                                                      de Primera Instancia
           APELADA                                    Sala de Aguadilla

                V.                                    Caso Núm.
                                  KLCE202300090       AG2020CV00709
 ERIC WILLIAM AREIZAGA
    AREIZAGA; EDRIC                                   Sala:601
    DANIEL AREIZAGA
 AREIZAGA; ALMACENES                                  Sobre:
   TITO AREIZAGA INC.
                                                      PARTICIÓN DE
          APELANTES                                   COMUNIDAD DE
                                                      BIENES
Panel integrado por su presidenta, la Juez Ortiz Flores, la Juez Brignoni
Mártir y el Juez Candelaria Rosa.

Brignoni Mártir, Juez Ponente

                                 SENTENCIA

         En San Juan, Puerto Rico, a 28 abril de 2023.

         Eric William Areizaga Areizaga, Edric Daniel Areizaga Areizaga y

Almacenes Tito Araizega, Inc. (denominados en conjunto “parte

demandada” o “parte apelante”) presentaron una Apelación en la que

solicitan que revoquemos la Sentencia Parcial emitida por el Tribunal de

Primera Instancia, Sala Superior de Aguadilla (TPI) el 12 de diciembre de

2022. Mediante dicho dictamen el tribunal a quo determinó la existencia de

una comunidad de bienes entre William Areizaga García, fenecido padre

de los apelantes, y Elisa Acevedo Morales, y le asignó a ésta una

participación del 25% de los bienes generados por el señor Areizaga y por

los Almacenes Tito García, Inc. durante el periodo de la relación (2005-

2020).

         En tanto se nos solicita la revisión de una Sentencia Parcial dictada

de conformidad con la Regla 42.3 de Procedimiento Civil, se acoge el

recurso como una apelación, tal cual presentado, a pesar de la designación

alfanumérica otorgada por la secretaria de este Tribunal.

         Por los fundamentos que expondremos a continuación se confirma

el dictamen apelado.

Número Identificador
SEN2023 ________
KLCE202300090                                                            2

                                     I

      El 18 de septiembre de 2020, Elisa Acevedo Morales (señora

Acevedo o apelada) presentó una Demanda sobre liquidación de

comunidad de bienes contra Eric y Edric Areizaga Areizaga (hermanos

Areizaga) y Almacenes Tito Areizaga, Inc. (Almacén). Expuso que convivió

como pareja con William Areizaga García (señor Areizaga), padre de los

hermanos Areizaga Areizaga, desde el 2005 hasta su fallecimiento, el 24

de julio de 2020. Afirmó que durante la relación constituyeron una

comunidad de bienes en la cual el señor Areizaga le encomendó múltiples

gestiones para incrementar su capital tales como: realizar compras y pagos

de mercancía para el Almacén de provisiones que operaba el señor

Areizaga; compra de materiales de construcción para obras de

construcción de la residencia del pueblo de Rincón; preparación de

almuerzos para el causante, sus hijos y empleados y otros proyectos

realizados en conjunto. Por consiguiente alegó que cuidó al señor Areizaga

hasta su fallecimiento; que la incorporación del Almacén se realizó con

bienes y activos en los cuales tiene participación; y que realizó gestiones

para la comunidad que tuvieron el efecto de incrementar los activos y los

bienes que aparecen a nombre del señor Areizaga y del Almacén. Con ello

reclamó una participación en la comunidad de bienes que como mínimo

asciende a $750,000.00.

      La parte demandada presentó su Contestación a Demanda en la

cual negó que entre el señor Areizaga y la señora Acevedo existió una

comunidad de bienes, pues no hubo un pacto expreso ni implícito para

consolidar bienes, ni enriquecimiento injusto. Según indicó, siempre

mantuvieron sus bienes y propiedades separadas y solo sostuvieron una

relación estrictamente amorosa. Alegó que el señor Areizaga pagó el

contratista y los materiales para la reconstrucción de la propiedad en el

solar de la señora Acevedo en la que residieron y que le realizó varios

regalos durante la relación.
KLCE202300090                                                             3

          También planteó que los bienes que poseía el señor Areizaga, en

particular el Almacén y la propiedad de Rincón, eran privativos pues le

fueron adjudicados en la liquidación de la sociedad de gananciales que

sostuvo con Jeanette Areizaga Pérez antes de comenzar la relación

consensual con la señora Acevedo. Negó el que ésta hubiese trabajado o

aportado esfuerzo o capital en el Almacén y que estuviese autorizada en la

cuenta del negocio o en la cuenta personal del señor Areizaga. Señaló que

la reconstrucción de la propiedad de Rincón se realizó con dinero privativo

del señor Areizaga, quien pagó el contratista, los materiales y los muebles.

          En el Informe sobre conferencia preliminar entre abogados… las

partes estipularon los hechos siguientes:1

          1. La demandante es doña Elisa Acevedo …
          2. Los demandados, Eric William Areizaga Areizaga y Edrick
              Daniel Areizaga Areizaga, son hijos del causante William
              Areizaga; de un matrimonio previo con doña Jeanette
              Areizaga Pérez. …
          3. Almacenes Tito Areizaga Inc., es una corporación inscrita
              en el Departamento de Estado de Puerto Rico desde
              2014. …
          4. En el año 2007 William Areizaga (T/C/P Tito Areizaga) y
              Elisa Acevedo se mudaron al Sector Playuela del Barrio
              Borinquen de Aguadilla; conviviendo en la residencia
              propiedad de la señora Acevedo la cual fue construida en
              terreno que esta recibió por herencia.
          5. Las partes vivieron en público, pacífico e ininterrumpido
              concubinato por aproximadamente quince años.
          6. Elisa Acevedo nunca trabajó por su cuenta desde que
              empezó a convivir con William Areizaga.
          7. Como parte de la relación consensual William, efectuó
              regalos ordinarios a Elisa y pagaba todos los gastos del
              hogar y personales de ella.
          8. Dos días luego del sepelio de William Areizaga, el
              codemandado, Eric William Areizaga Areizaga, visitó la
              vivienda de la Demandante Acevedo y se llevó el juego de
              llaves de los “Almacenes”, llaves de la casa de Rincón y
              la caja fuerte.
          9. El 5 de agosto de 2020 el codemandado, Edrick Daniel
              Areizaga Areizaga, se llevó la guagua Toyota Tacoma,
              año 2018, …de la residencia de la demandante.
          10. William Areizaga falleció el 24 de julio de 2020.
          11. Todos los gastos del hogar constituido entre la
              Demandante y el Causante William Areizaga eran
              satisfechos por este último.
          12. La demandante no aportó capital en dinero a los negocios
              de su compañero consensual William Areizaga.
          13. Las planillas de contribución sobre ingresos presentadas
              por William Areizaga desde su divorcio, las presentó como
              soltero.

1   Sometido el 31 de marzo de 2022, SUMAC entrada núm. 103.
KLCE202300090                                                                           4

        14. La dirección residencial colocada en dichas planillas era
            la residencia que compartió con la demandante en el
            Barrio Borinquén Sector Playuela.
        15. La demandante nunca tuvo cuenta bancaria a su nombre
            durante la duración del concubinato ni en conjunto con
            William Areizaga.
        El TPI celebró la vista en su fondo el 4 y 5 de abril de 2022 dirigida

a establecer si existió o no una comunidad de bienes y de ser así, cuál era

el porciento de participación de la señora Acevedo en ésta. Durante la

misma declararon por la parte demandante: Rubén Acevedo, Melissa Díaz

Acevedo, David Xirau Zgonia, Nilda I. Roldán Díaz, Ángel Cotté Nieves y la

demandante. Por la parte demandada declaró el codemandado, Eric W.

Areizaga Areizaga. También se admitieron varios documentos por

estipulación de las partes.2

        Luego de varios trámites procesales que no son necesarios

pormenorizar, el TPI emitió una Sentencia Parcial en la que resolvió que la

señora Acevedo tiene una participación de 25% de los bienes generados

por el señor Areizaga y por el Almacén durante el periodo de la relación

2Evidencia documental estipulada:
1. Resolución emitida el 25 de febrero de 2005, en el caso de divorcio por consentimiento
    mutuo entre el señor Areizaga y Jeanette Areizaga Pérez, ADI2004-0632.
2. Resolución emitida el 23 de septiembre de 2020 sobre Declaratoria de Herederos de
    la sucesión del señor Areizaga.
3. Planilla de Caudal Relicto del señor Areizaga.
4. Acta de Edificación, Liquidación de Bienes Gananciales y Cesión de Derechos otorgad
    por Elisa Acevedo Morales el 16 de diciembre de 2002. (Se establece que es titular
    de propiedad en Bo. Borinquen en Aguadilla valorada en $40,000).
5. Acta de Edificación otorgada por Elisa Acevedo Morales el 25 de enero de 2017. (Se
    establece que edificó una propiedad valorada en $90,000 en su propiedad en el Bo.
    Borinquen de Aguadilla.)
6. Permiso de Construcción obtenido por el señor Areizaga para construcción en la
    propiedad de Rincón (2013).
7. Certificación de Pago de Arbitrios Municipales por concepto de construcción Rincón
    (2013).
8. Recibo de Mueblería Zaida.
9. Contrato de Servicios de Construcción para propiedad Rincón, suscrito por el señor
    Areizaga el 17 de junio de 2013, obra valorada en $85,000.
10. Póliza del Fondo del Seguro del Estado a favor del señor Areizaga para cubrir riesgo
    de construcción de residencia.
11. Facturas de Paradise Ceramic.
12. Factura del Ingeniero Eric Rosa Lugo.
13. Certificación de Pago de Arbitrios Municipales por concepto de construcción en Rincón
14. Acuerdo de Construcción para propiedad Rincón, suscrito por el señor Areizaga
15. Recibo.
16. Factura del Taller de Rejas Desoto.
17. Facturas de Edgardo Glass and Aluminum Work.
18. Certificación de préstamo hipotecario de la Cooperativa de Ahorro y Crédito de Isabela
    a nombre del señor Areizaga por $195,000 con balance de $152,460.49 al 14 de julio
    de 2020.
19. Fotos.
20. Documento escrito a mano el 3 de junio de 2020 por el señor Areizaga autorizando a
    la señora Acevedo Morales a tomar decisiones sobre su tratamiento médico durante
    operación.
KLCE202300090                                                               5

desde el año 2005 hasta el 2020.3 A su vez, designó al Lcdo. Miguel A.

Román Villanueva como contador partidor a quien se le ordenó presentar

su informe en un término de 120 días. Para su determinación el tribunal

consideró los hechos estipulados y aquilató la prueba testifical y

documental desfilada, de la cual formuló las siguientes determinaciones de

hechos:

      1. La relación entre la demandante y William Areizaga fue una
         muy unida desde el año 2005 hasta la muerte de éste.
      2. La relación entre los hijos de ambos era muy unida y
         compartían juntos en todo tipo de eventos familiares.
      3. La señora Acevedo se encargaba de todas las
         responsabilidades del hogar y ayudaba a William Areizaga
         cuando éste la necesitaba, aun cuando nunca se le pagó un
         salario ni beneficio por su trabajo en el almacén.
      4. La señora Acevedo se encargaba, además, de coordinar
         todos los asuntos personales del señor Areizaga, es decir,
         citas médicas, viajes, etc.
      5. Al fallecer William Areizaga, sus hijos le retiraron el acceso a
         la señora Acevedo a toda documentación, cuentas, negocio
         y cualquier otro que tenía en la relación.
      6. La señora Acevedo asistía a William Areizaga cuando éste la
         requería y aunque no laboraba en el negocio, si había que
         realizar alguna labor ésta lo hacía.
      7. Todos los gastos de la señora Acevedo, eran cubiertos por el
         señor William Areizaga, conducta realizada por los
         aproximadamente quince años que vivieron juntos.
      8. Las partes viajaban juntas, celebraban todas sus actividades
         de días importantes como un núcleo familiar, siendo William
         Areizaga quien sufragaba todos los gastos de la pareja.
          En desacuerdo la parte demandada presentó una Solicitud de

determinaciones de hechos adicionales y moción de reconsideración ante

el foro primario. No obstante, mediante Orden emitida y notificada el 29 de

diciembre de 2022, el TPI declaró No Ha Lugar ambos petitorios.

          Aun en desacuerdo la parte demandante presentó oportunamente la

Apelación que nos ocupa en la cual formuló los siguientes señalamientos

de error:

          Erró el Honorable Tribunal de Primera Instancia al determinar
          que existía una comunidad de bienes entre la Sra. Elisa
          Acevedo y el fenecido William Areizaga en contra de la
          normativa establecido en el caso María Elena González
          Rivera v. Raul Robles Laracuente, supra.

          Erró el Honorable Tribunal de Primera Instancia al no
          desestimar la demanda y establecer que la demandante tiene
          derecho a un 25% de las ganancias del capital del fenecido
          Areizaga sin haber realizado, ningún tipo de aportación
          económica, intelectual o de esfuerzo y haber establecido con
3   Sentencia Parcial emitida el 12 de diciembre de 2022.
KLCE202300090                                                             6

      prueba robusta y convincente que hubo tal aumento como
      indica el caso de María Elena González Rivera v. Raul Robles
      Laracuente, supra.

       Erró el Honorable Tribunal de Primera Instancia al efectuar
      dicha determinación de participación basado en el cuido y las
      labores de la casa que realizaba la Sra. Acevedo,
      equiparándolo a una Sociedad Legal de Gananciales en un
      matrimonio, contrario a la doctrina establecida en el caso
      María Elena González Rivera v. Raúl Robles Laracuente,
      supra.

      En su recurso la parte apelante negó que se estableciera mediante

prueba que entre la señora Acevedo y el señor Areizaga se constituyó una

comunidad de bienes. A su juicio, la prueba demostró que la pareja

mantuvo sus cuentas bancarias por separado, que el señor Areizaga

mantuvo separada la administración de sus negocios y que la señora

Acevedo no aportó dinero, bienes o servicios que produjeran ganancias o

un aumento en el valor de los bienes de éste y del Almacén. Argumentó,

además, que las gestiones de cuido, domésticas y las gestiones de trabajo

alegadamente realizadas por la señora Acevedo no son suficientes para

establecer enriquecimiento injusto, por ser rutinarias de una relación.

      En su Alegato la apelada sostuvo que la prueba demostró que entre

ella y el señor Areizaga existió una comunidad de bienes en la que aportó

con su trabajo, esfuerzo y labores tanto en el hogar común como en el

negocio.

      Contando con la posición de ambas partes esbozamos a

continuación el marco jurídico aplicable y resolvemos de conformidad.

                                     II

a.    Concubinato

      En nuestro ordenamiento se reconocen dos tipos de concubinato:

(1) el “queridato” y el (2) more uxorio. El concubinato queridato surge

cuando uno o ambos miembros de la pareja están casados con otra

persona y por tanto están impedidos de casarse entre sí. Caraballo

Ramírez v. Acosta, 104 DPR 474, 476, esc. 1 (1975). El concubinato more

uxorio surge cuando ambos son solteros y por ende aptos para casarse,

pero deciden vivir pública y notoriamente como un matrimonio, aunque sin
KLCE202300090                                                               7

cumplir con las formalidades exigidas para éste. Íd; Torres Vélez v. Soto

Hernández, 189 DPR 972, 989 - 990 (2013).

       En el concubinato no se generan derechos económicos como en el

matrimonio por el mero hecho de establecerse una relación. Ortiz De Jesús

v. Vázquez Cotto, 119 DPR 547, 549 (1987). No obstante, si se ha

constituido una comunidad de bienes la persona concubina que así lo

reclame deberá presentar prueba de ello. Torres Vélez v. Soto Hernández,

supra; Caraballo Ramírez v. Acosta, 104 DPR 474, 481 (1975).

       Los concubinos podrán demostrar un interés propietario sobre los

bienes adquiridos o que hayan incrementado de valor mientras estuvo

vigente la relación, de la misma forma que se establece la existencia de

una comunidad de bienes, a saber: 1) como pacto expreso; 2) como pacto

implícito, y 3) como un acto justiciero para evitar el enriquecimiento injusto

de la otra parte. Domínguez Maldonado v. E.L.A., 137 DPR 954, 967

(1995).

       Se denomina pacto expreso el “contrato o convenio para crear y

establecer una comunidad de bienes de origen voluntario”. R. Serrano

Geyls, Derecho de familia de Puerto Rico y legislación comparada, 1ra ed.,

San Juan, Ed. Programa de Educación Jurídica Continua de la Universidad

Interamericana de Puerto Rico, 2002, Vol. 2, pág. 858. Para este no hay

requisitos de forma, por lo que puede ser oral o escrito. Íd. Solo puede

acreditarse por medio de expresiones escritas o verbales, hechas antes,

durante o después del concubinato. Íd., pág. 861.

       De otra parte, se denomina pacto implícito a las relaciones

contractuales de hecho en las que una persona realiza un determinado acto

o adopta un comportamiento que, sin declarar abiertamente voluntad

alguna, permite inferir que tal voluntad existe y la presupone

necesariamente”. Íd., pág. 860. El pacto implícito que se desprende

espontáneamente de la relación humana y económica constituida entre las

partes puede probarse por todos los medios disponibles en Derecho.

Caraballo Ramírez v. Acosta, supra, pág. 481.
KLCE202300090                                                                        8

       Los siguientes actos, por sí solos, no sostienen que exista pacto

implícito: trabajo en el negocio del otro concubino, aunque se le entregue

una participación en las utilidades; tareas domésticas en el hogar;

administración de los bienes del otro; simples gestiones económicas de la

vida diaria y la contribución a los gastos del hogar o de enfermedades.

Serrano Geyls, op cit., pág. 861-862. En cambio, ejemplos para acreditar

la existencia del pacto son: el uso del nombre de ambos concubinos en el

nombre del negocio, una cuenta bancaria común, compra de bienes en

común, y la coposesión de bienes. Íd., pág. 862 En particular, el concubino

que permanece en el hogar y realiza diariamente las tareas domésticas,

contribuye notablemente a la economía del concubinato pues no solo

economiza a los concubinos el pago de salarios a otras personas, sino que

priva al que lo realiza de la oportunidad de dedicarse al trabajo remunerado

externo y de hacer así otro aporte en dinero a la comunidad. Íd.

       De existir una comunidad de bienes, debe atenderse a las

disposiciones aplicables a dicha figura jurídica, según reguladas por

nuestro Código Civil para su adjudicación y liquidación. De no establecerse

la existencia de una comunidad de bienes, por pacto expreso o implícito, la

parte que solicita participación económica podrá acreditar que aportó

bienes, valores y servicios que resultaron en ganancias y, como un acto

justiciero para evitar el enriquecimiento injusto de la otra parte, podría

reclamar el valor de bienes, valores y servicios, y las correspondientes

ganancias obtenidas. Caraballo Ramírez v. Acosta, supra, pág. 481-482.

b. Comunidad de bienes y su liquidación4

       La comunidad de bienes existe cuando la propiedad de una cosa o

de un derecho pertenece pro indiviso a varias personas. Art. 326, 31 LPRA

ant. sec. 1271.5 En ausencia de un pacto expreso, la participación de los

comuneros en la administración de la cosa tenida en común, así como su

4 Considerando que la relación entre la señora Acevedo Morales y el señor Areizaga
transcurrió de 2005 a 2020, utilizaremos las disposiciones del derogado Código Civil de
1930, para analizar la controversia planteada. Esto de conformidad con la disposición
transitoria dispuesta en el Art. 1808 del Código de Civil de 2020, 31 LPRA sec. 11713.
5 Art. 835, Código Civil de 2020.
KLCE202300090                                                                  9

parte en el activo y pasivo de esta cosa, será proporcional a sus respectivas

cuotas, que se presumirán iguales, mientras no se pruebe lo contrario. Art.

327, 31 LPRA ant. sec. 1272;6 Montalván v. Rodríguez, 161 DPR 411, 423

(2004).

        No obstante, si una parte alega que la participación de la otra es

menor, debe rebatir tal presunción bajo el estándar de preponderancia de

la prueba, probando el valor de la participación, esfuerzo y trabajo en los

bienes adquiridos y objeto de reclamación. Íd.; véase, además, Regla

110(f) de Evidencia, 32 LPRA Ap. VI. A su vez, cuando el reclamante

fundamenta su participación económica sobre los bienes generados

durante el concubinato en la figura del enriquecimiento, no puede

ampararse en la presunción de igual en la proporción de las cuotas que

dispone el Art. 327 del Código Civil de 1930. Caraballo Ramírez v. Acosta,

supra, págs. 485-486.

        Toda vez que ningún comunero está obligado a permanecer en la

comunidad de bienes, en cualquier momento, podrá pedir la división de la

cosa común. Art. 334, 31 LPRA ant. sec. 1279.7 Para ello se han de aplicar

las reglas concernientes a la división de la herencia. Art. 340 del Código

Civil, 31 LPRA ant. sec. 1285.8 La liquidación implica tres operaciones: (1)

la formación de un inventario con avalúo y tasación; (2) la determinación

del haber social o del balance líquido partible; y (3) la división y adjudicación

de los bienes. Montalván v. Rodríguez, 161 DPR 411, 457 (2004); Rosa

Resto v. Rodríguez Solís, 111 DPR 89, 91 (1981); Janer Vilá v. Tribunal

Superior, 90 DPR 281, 300-301 (1964).

C. Estándar de revisión

        Las determinaciones de los tribunales de primera instancia son

revisables ante este Tribunal de Apelaciones, como cuestión de derecho,

mediante el recurso de apelación. Ley Núm. 201-2003, según enmendada,

4 LPRA sec. 24y. El estándar de revisión que este foro debe observar al

6 Arts. 837 y 838, Código Civil de 2020.
7 Art. 850, Código Civil de 2020.
8 Art. 859, Código Civil de 2020.
KLCE202300090                                                               10

examinar una determinación final exige una consideración distinta de las

conclusiones de derecho y de las determinaciones de hechos del foro de

instancia.

       Las conclusiones de derecho de los tribunales de instancia son

revisables en su totalidad, de manera que la interpretación del tribunal de

mayor jerarquía prevalece sobre la decisión del foro inferior. Dávila Nieves

v. Meléndez Marín, 187 DPR 750, 771 (2013). De otro lado, las

determinaciones de hechos basadas en testimonio oral no se dejarán sin

efecto a menos que sean claramente erróneas. Regla 42.2 de

Procedimiento Civil, 32 LPRA Ap. V. Esto quiere decir que los tribunales

apelativos brindamos deferencia a las determinaciones de hechos de los

foros primarios y, de ordinario, aceptamos como correcta su apreciación de

la credibilidad de los testigos y el valor probatorio de la prueba presentada

en sala. Dávila Nieves v. Meléndez Marín, supra. Esta deferencia se

fundamenta en que es el foro primario el que se encuentra en mejor

posición para evaluar la credibilidad de un testigo y aquilatar la prueba, en

cambio, los foros apelativos solo tenemos récords mudos e inexpresivos.

Muñiz Noriega v. Muñiz Bonet, 177 DPR 967, 987 (2010).

       Esta norma de deferencia ante las determinaciones de hechos no es

absoluta. Cuando las conclusiones de hechos se fundamentan en prueba

documental o pericial, es norma establecida que el tribunal revisor se

encuentra en igual posición que el tribunal sentenciador para evaluarla.

Incluso el foro apelativo tendrá la facultad para adoptar su propio criterio en

la apreciación y evaluación de la prueba pericial, y hasta para descartarla,

aunque resulte técnicamente correcta, con el fin de proveer el justo valor

probatorio. Santiago Ortiz v. Real Legacy Assurance Company, Inc., 206

DPR 194 (2021). Además, a modo de excepción, nuestra deferencia cede

cuando se demuestre que el juzgador actuó movido por pasión,

prejuicio o parcialidad o que incurrió en error manifiesto. Gómez Márquez

v. Periódico el Oriental, Inc., 203 DPR 783, 793 (2020).
KLCE202300090                                                               11

       En particular, el error manifiesto ocurre cuando las conclusiones

están en conflicto con el balance más racional, justiciero y jurídico de la

totalidad de la evidencia recibida. Íd.; Méndez v. Morales, 142 DPR 26, 36

(1996). Se incurre en error manifiesto cuando la apreciación de esa prueba

se distancia de la realidad fáctica o es inherentemente imposible o

increíble. Esto ocurre cuando el tribunal descansa exclusivamente en una

parte de la prueba, mientras hubo otra prueba que la contradijera. Íd.

                                     III

       En síntesis, la parte apelante planteó que el foro de instancia erró al

determinar que entre el señor Areizaga y la señora Acevedo existió una

comunidad de bienes y que ésta tiene derecho a un 25% de las ganancias

del capital de aquel, sin que se estableciera mediante prueba robusta y

convincente su aportación económica, intelectual o de esfuerzo. Enfatizó

que tal determinación es contraria a lo resuelto por el Tribunal Supremo en

González Rivera v. Robles Laracuente, supra.

       Para empezar, es preciso aclarar que el caso González Rivera v.

Robles Laracuente, 203 DPR 645 (2019), fue resuelto por el Tribunal

Supremo mediante Sentencia. Como es sabido, el Alto Foro emite una

sentencia cuando interesa que lo resuelto solo aplique a las partes del

caso. Si, por el contrario, interesa que lo concluido aplique a casos

similares emite una Opinión. Las opiniones del Tribunal Supremo son las

únicas que establecen precedentes, esto es, normas o doctrinas jurídicas

que aplican a otros casos de naturaleza similar. Por consiguiente,

tratándose de una sentencia, no tienen valor de precedente ni obliga a los

tribunales inferiores.

       Tal cual reseñamos el TPI emitió una Sentencia Parcial en la que

tras aquilatar la prueba testifical, la prueba documental y adoptar los

hechos estipulados, determinó que la demandante y el señor Areizaga

convivieron como pareja desde el 2005 hasta el fallecimiento de éste en el

2020. La relación entre ambos era unida y compartían juntos en eventos

familiares y viajes. Creyó además que la señora Acevedo se encargó de
KLCE202300090                                                            12

todas las responsabilidades del hogar, coordinaba los asuntos personales

del señor Areizaga (citas médicas y viajes) y le ayudaba con gestiones del

Almacén cuando la necesitaba. Aunque el foro de instancia no consignó

expresamente que entre las partes se constituyó una comunidad de bienes

de pacto implícito esa es la conclusión que podemos inferir de las

expresiones consignadas, a saber:

       […] Aún cundo ella no devengó un sueldo fijo, nunca falto [sic]
       nada en la residencia de esta, en la cual vivió prácticamente
       toda la relación el señor Areizaga, por lo que ambos aportaron
       tiempo, atención, trabajo y bienes el uno al otro, aunque parte
       de ello, no fuera de manera económica, pero el cual tiene un
       valor, [sic]. …

       El no resolver de esta manera, sería borrar quince años de
       relación entre las partes, pensando que estaban enajenados
       de la operación del negocio, el cual era el sustento de ambos,
       y del cual, de distintas maneras, ya fuera en tiempo,
       gestiones, trabajo en el mismo o en la casa, ambos tenían
       participación. Además, cada uno aporto [sic], tiempo, trabajo
       y la residencia entre otros, por parte de la señora Acevedo.

       De haber sido esa la conclusión del foro primario, coincidimos en

que de la prueba desfilada y de los hechos estipulados se puede inferir que

entre la apelada y el señor Areizaga surgió implícitamente una comunidad

de bienes. Veamos.

       La señora Acevedo declaró que convivió como pareja e

ininterrumpidamente con el señor Areizaga desde el 2005 hasta el 2020,

fecha en que este falleció de cáncer. Inicialmente, rentaron una propiedad

y desde el 2007 residieron en una propiedad de ella que ubica en el Bo.

Playuela de Aguadilla.9 El señor Areizaga era comerciante y desde que lo

conoció tenía un Almacén de licores y otros artículos. Estando con ella,

aproximadamente para el 2013, compró otro local para el negocio en el Bo.

Camaseyes de Aguadilla, el cual consiste de una estructura que en la parte

de abajo ubica el Almacén y arriba cuenta con 4 apartamentos. 10 Durante

su relación el señor Areizaga le solicitó que fuera su mano derecha y que

le ayudara con su negocio pues no contaba con secretaría.11 Según indicó

este le encomendaba asuntos del negocio casi todos los días. Por ejemplo,

9 TPO págs. 259 – 261.
10 TPO págs. 271-273.
11 TPO pág. 315.
KLCE202300090                                                              13

le asistía en efectuar pagos, preparar facturas, ir al banco o a las

cooperativas a pagar o a depositar, pagar las utilidades, comprar sellos en

colecturía, y realizar gestiones de patentes.12 Dijo que siempre cocinaba y

le llevaba almuerzo a él y a sus hijos al negocio.13 Reconoció que no se le

pagaba un sueldo por sus gestiones en el negocio, ni se le realizaban

aportaciones al seguro social.14

       También declaró que aparte de las gestiones para el Almacén se

encargaba de atenderlo, cocinar, limpiar en el hogar, lavar la ropa, planchar

y cuidarlo durante su convalecencia.15 Admitió que la casa de Rincón era

propiedad del señor Areizaga y que en el 2013 la reconstruyó completa en

cemento, pues era de madera.16 Según dijo, el plano de la propiedad fue

realizado según los gustos de ambos y ella eligió las losas y los baños a su

gusto.17 Entre los documentos estipulados hay varios recibos de los que

surge la firma del señor Areizaga como quien pagó por los materiales y

equipos adquiridos (Paradise Ceramic, Taller de Rejas Desoto, instalación

de aires).18

       En cuanto a los bienes adquiridos por el señor Areizaga durante su

relación mencionó el local del nuevo Almacén el cual tiene mayor inventario

que el anterior, guaguas (Tacoma, Jeep), un terreno al lado de la casa de

uno de sus hijos, y cambió la lancha que tenía por otra.19

       Durante el contrainterrogatorio la señora Acevedo admitió que el

señor Areizaga aportó el dinero para construir la casa en el solar que era

de ella, en la cual residieron desde el 2007. Según surge del Acta de

Edificación otorgada por ella, dicha edificación costó $95,000. 20 Reconoció

que el señor Areizaga no le informó de la incorporación del negocio bajo el

nombre Almacenes Tito Areizaga Inc. y que se enteró de ello durante el

descubrimiento de prueba. Dijo que no aparece como codeudora del

12 TPO págs. 275-278.
13 TPO pág. 280.
14 TPO pág. 308.
15 TPO págs. 281-298.
16 TPO págs. 298-299.
17 TPO págs. 300-303.
18 Véase Apéndice de la Apelación, págs. 74-82.
19 TPO págs. 311-313.
20 TPO págs. 328-329.
KLCE202300090                                                             14

préstamo hipotecario que el señor Areizaga suscribió para comprar el local

del nuevo Almacén y que no ha pagado nada de ese préstamo. Admitió

además que no poseía acciones en la corproacion, no formaba parte de su

directiva, ni tenía una resolución corporativa que la autorizara a hacer

gestiones a favor de ésta.21 También aceptó que no fue empleada de la

corproacion, no tenía poder decisional, ni autoridad para contratar y

despedir personas, ni para intervenir en sus negocios.22

       Sobre la propiedad en Rincón reconoció que era del señor Areizaga,

quien suscribió todos los contratos para la remodelación y pagó todos los

gastos. Declaró que ella nunca trabajó en la construcción de dicha

propiedad y que su intervención se limitó a seleccionar los equipos que se

pusieron en la residencia.23

       De otra parte, durante su testimonio el codemandado Eric Areizaga

Areizaga declaró que su padre compró el Almacén en el 1995 cuando aún

estaba casado con su señora madre y que trabaja allí desde que tenía 15

años.24 Dijo que en el 2014 su padre cogió un préstamo de $195,000.00

en la Cooperativa de Isabela para comprar el local del nuevo Almacén el

cual no se había saldado al momento de su fallecimiento. 25 Durante el

contrainterrogatorio indicó que al fallecer su padre realizaron varios pagos

y eventualmente, saldaron la cuenta con el seguro de vida que su padre le

había puesto y el sobrante se lo dividió con su hermano, por ser los únicos

herederos. 26 De la Certificación emitida por la Cooperativa de Ahorro y

Crédito de Isabela surge que al 14 de julio de 2020, el balance del préstamo

era de $152,460.49.

       De lo anterior se puede concluir que, en efecto, la señora Acevedo

y el señor Areizaga constituyeron una comunidad de bienes de pacto

implícito en la que cada uno aportó bienes o servicios. Según lo testificado,

el señor Areizaga le solicitó a la señora Acevedo que fuera su mano

21 TPO págs. 332-334.
22 TPO págs. 352-355.
23 TPO págs. 357-364.
24 TPO págs. 550-551.
25 TPO págs. 363-364.
26 TPO págs. 375-377.
KLCE202300090                                                            15

derecha y le ayudara con su negocio, pues no tenía secretaria. El señor

Areizaga aportó dinero para construir la propiedad en el solar de la señora

Acevedo y costeó todos sus gastos personales y del hogar común. La

señora Acevedo aportó el solar en el que se construyó la propiedad en la

que residieron durante quince años. También aportó su esfuerzo, no solo

en las múltiples gestiones que realizaba para el Almacén, sino también en

las labores cotidianas del hogar familiar. Durante el tiempo que duró la

relación la señora Acevedo no generó ingresos propios, no obtuvo un

sueldo, ni aportó al seguro social. Sin embargo, su trabajo tanto en las

tareas domésticas como en las gestiones del negocio le ahorró a la

comunidad el pago de salarios a otras personas por tales servicios y a su

vez le limitó de tener un empleo externo remunerado. En suma, la señora

Acevedo pudo probar la existencia de una comunidad de bienes ya que la

relación humana y económica establecida con el señor Areizaga demuestra

que ambos se obligaron implícitamente a aportar cada uno bienes, esfuerzo

y trabajo para beneficio común.

      No obstante, si bien la comunidad de bienes probada activó la

presunción de igualdad de cuotas, de la prueba surge una desproporción

en la aportación de cada uno a la comunidad que impidió, tanto al tribunal

de instancia como a este foro, concluir que la participación de la señora

Acevedo es de 50%. Es por ello que el TPI adjudicó a la parte apelada un

25% de participación de los bienes generados por el señor Areizaga y por

el Almacén durante el periodo de la relación.

      Cabe señalar que tal determinación se limita a los bienes generados

durante el tiempo que duró la relación concubinaria y no se extiende a los

bienes que tenía el señor Areizaga antes de comenzar la relación. En

particular, entendemos que la prueba presentada fue insuficiente para

determinar que se constituyó una comunidad de bienes en cuanto a la

propiedad de Rincón.

      Según la prueba desfilada la propiedad de Rincón le pertenecía al

señor Areizaga antes de iniciar la relación con la señora Acevedo, pues le
KLCE202300090                                                              16

fue cedida tras la liquidación de la sociedad de gananciales que tuvo con

su exesposa. Durante la relación concubinaria éste la reconstruyó en

cemento sufragando todos los gastos de construcción, equipo y muebles

con su dinero. La señora Acevedo admitió que no hizo aportación

económica alguna, ni trabajó en dicha reconstrucción. Su participación se

limitó a aportar ideas para el diseño del plano y a elegir a su gusto los

equipos instalados en la propiedad. Consideramos que tales actos por sí

solos no son prueba inequívoca de la voluntad del señor Areizaga de

constituir una comunidad de bienes con respecto al referido bien.

      En conclusión, no encontramos que el tribunal a quo haya incurrido

en pasión, prejuicio, parcialidad o error manifiesto en sus determinaciones

de hechos, por lo que aplicamos la norma de deferencia debida a dicho

foro. A su vez, entendemos que los errores de derecho señalados por la

parte apelante no se cometieron. Procede continuar el procedimiento de

liquidación de la comunidad de bienes mediante la formación de un

inventario de los bienes generados por el señor Areizaga y el Almacén de

2005-2020 con su respectivas tasaciones y avalúos; la determinación del

balance líquido partible y la adjudicación de los bienes correspondiente al

25% a la señora Acevedo.

                                     IV

      Por los fundamentos antes expuestos aclaramos el alcance y

confirmamos la Sentencia Parcial apelada y se devuelve el caso al TPI para

que continue el proceso de liquidación de la comunidad de bienes.

      Lo acordó y manda el Tribunal, y lo certifica la Secretaria del Tribunal

de Apelaciones.

                      Lcda. Lilia M. Oquendo Solís
                  Secretaria del Tribunal de Apelaciones