Court Opinion

ID: 9896819
Source: CourtListenerOpinion
Date Created: 2023-11-14 16:22:10.479418+00
Date Added: 2024-06-11T09:14:36.210937
License: Public Domain

Estado Libre Asociado de Puerto Rico
                      TRIBUNAL DE APELACIONES
                    REGIÓN JUDICIAL DE SAN JUAN
                           PANEL XI-ESPECIAL

                                                   Certiorari
                                                   procedente del
      EL PUEBLO DE                                 Tribunal de
      PUERTO RICO                                  Primera Instancia,
                                                   Sala Superior de
        Peticionario                               San Juan

                                KLCE202300933      Caso Núm.:
              V.                                   KLE2022G0122
                                                   KLE2022G0123
                                                   KLE2022G0124
      MAYRA ENID                                   KLE2021M0047
    NEVÁREZ TORRES                                 KTR2021-0605
                                                   KTR2021-0606
         Recurrida
                                                   Sobre:
                                                   Art. 7.06 Ley 22
                                                   grave (2 cargos)
                                                   Art. 5.07 (C) Ley
                                                   22 grave
                                                   Art. 5.07 (B) Ley
                                                   22 menos grave
                                                   Art. 7.02 Ley 22
                                                   menos grave
                                                   Art. 5.07 Ley 22
                                                   menos grave

Panel integrado por su presidenta; la Juez Lebrón Nieves, el Juez
Adames Soto y la Jueza Martínez Cordero

Lebrón Nieves, Juez Ponente

                             SENTENCIA

En San Juan, Puerto Rico, a 30 de octubre de 2023.

      El 21 de agosto de 2023, acudió ante este foro revisor, el

Pueblo de Puerto Rico, representado por la Oficina del Procurador

General de Puerto Rico (en adelante, parte peticionaria), por medio

de Petición de Certiorari. Mediante esta, nos solicita que revisemos

y revoquemos la Resolución emitida y notificada el 21 de julio de

2023, por el Tribunal de Primera Instancia, Sala Superior de San

Juan. En virtud del aludido dictamen, el foro a quo declaró Ha

Lugar la Moción de Supresión de Evidencia presentada por la señora

Mayra Enid Nevárez Torres (en adelante, parte recurrida o señora

Número Identificador
SEN2023 ________________
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Nevárez Torres), y consecuentemente, suprimió la evidencia

relacionada con la muestra de sangre que se le tomó, y cualquiera

de sus frutos.

      Por los fundamentos que adelante se esbozan, se expide el

auto de certiorari y se revoca el dictamen recurrido.

                                   I

      El caso que nos ocupa tiene su génesis en seis denuncias

presentadas en contra de la señora Nevárez Torres por unos hechos

ocurridos el 21 de noviembre de 2021. En tres de las denuncias se

le imputó haber infringido los artículos 5.07, 5.07(b) y 7.02 – delitos

menos graves – de la Ley Núm. 22 de 7 de enero de 2000, según

enmendada. Las otras tres denuncias fueron por delitos graves, en

específico por infracciones a los artículos 5.07(c) y 7.06 de la Ley

Núm. 22-2000, supra. Luego de evaluar la prueba presentada por

el Ministerio Público, el foro primario halló causa para arresto por

los delitos imputados en las denuncias.

      De igual forma, el 3 y 4 de marzo de 2023, fue celebrada la

vista preliminar, donde el foro a quo determinó causa probable para

juicio. A estos efectos, el Ministerio Público presentó las siguientes

acusaciones en contra de la parte recurrida por los delitos graves

imputados:

      La primera acusación fue por infracción al Art. 5.07(C) de la

Ley 22-2000, supra:

            La referida acusada, MAYRA ENID NEV[Á]REZ
      TORRES, allá en o para el día 21 de noviembre de 2021
      y en San Juan, Puerto Rico; que forma parte de la
      jurisdicción del Tribunal de Primera Instancia de Puerto
      Rico, Sala de San Juan, de forma imprudente y/o
      negligentemente temeraria, con menosprecio de la
      seguridad de las personas y propiedades, violó lo
      dispuesto en el Art. 5.07 (C) de la Ley 22 de Vehículos y
      Tránsito de Puerto Rico, consistente en que mientras
      conducía el vehículo de motor marca Hyundai, modelo
      Tucson, tablilla ITM-346, por el Puente Teodoro
      Moscoso en dirección de Carolina a San Juan, que es
      una vía pública de Puerto Rico, la misma lo hacía bajo
      los efectos de bebidas embriagantes, en estado de
      embriaguez y en contra del tránsito, conduciendo en
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      dirección de San Juan a Carolina y por tal razón
      provocó un accidente cuando impactó al vehículo de
      motor Can Am tablilla JNW-782 donde le causó la
      muerte a Justin Rafael Santos Delanda.

     La segunda acusación fue por infracción al Art. 7.06 Grave de

la Ley 22-2000, supra, primer cargo:

             La referida acusada, MAYRA ENID NEV[Á]REZ
      TORRES, allá en o para el día 21 de noviembre de 2021
      y en San Juan, Puerto Rico; que forma parte de la
      jurisdicción del Tribunal de Primera Instancia de Puerto
      Rico, Sala de San Juan, ilegal, voluntaria, maliciosa y
      criminalmente, violó lo dispuesto en el Art. 7.06 de la
      Ley 22 de Vehículos y Tránsito de Puerto Rico,
      consistente en que mientras conducía el vehículo de
      motor marca Hyundai, modelo Tucson, tablilla ITM-
      346, por el Puente Teodoro Moscoso en dirección de
      Carolina a San Juan, que es una vía pública de Puerto
      Rico, la misma lo hacía bajo los efectos de bebidas
      embriagantes, en estado de embriaguez y en contra del
      tránsito conduciendo en dirección de San Juan a
      Carolina, ocasionando un choque cuando impactó al
      vehículo de motor Can Am tablilla JNW-782 y
      causándole la muerte a Justin Rafael Santos Delanda.
      A la referida imputada se le tomó la muestra de sangre
      21-0459 por la enfermera Gina Sofía Encarnación
      Soliman, Lic. 36113, arrojando .29% de alcohol en su
      organismo. Esta presentaba los siguientes signos
      aparentes: olor a alcohol, ojos rojos y hablar pesado.

      La tercera acusación fue por infracción al Art. 7.06 Grave de

la Ley 22-2000, supra, segundo cargo:

             La referida acusada, MAYRA ENID NEV[Á]REZ
      TORRES, allá en o para el día 21 de noviembre de 2021
      y en San Juan, Puerto Rico; que forma parte de la
      jurisdicción del Tribunal de Primera Instancia de Puerto
      Rico, Sala de San Juan, ilegal, voluntaria, maliciosa y
      criminalmente, violó lo dispuesto en el Art. 7.06 de la
      Ley 22 de Vehículos y Tránsito de Puerto Rico,
      consistente en que mientras conducía el vehículo de
      motor marca Hyundai, modelo Tucson, tablilla ITM-
      346, por el Puente Teodoro Moscoso en dirección de
      Carolina a San Juan, que es una vía pública de Puerto
      Rico, la misma lo hacía bajo los efectos de bebidas
      embriagantes, en estado de embriaguez y en contra del
      tránsito conduciendo en dirección de San Juan a
      Carolina, ocasionando un choque cuando impactó al
      vehículo de motor Can Am tablilla JNW-782 y
      causándole grave daño corporal a Keven Xilef
      Monserrate Gandía; consistente en daño pulmonar,
      fractura en el fémur y hospitalización prolongada. A la
      referida imputada se le tomó la muestra de sangre 21-
      0459 por la enfermera Gina Sofía Encarnación Soliman,
      Lic. 36113, arrojando .29% de alcohol en su organismo.
      Esta presentaba los siguientes signos aparentes: olor a
      alcohol, ojos rojos y hablar pesado; y en ocasiones
      incongruente.
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      Así las cosas, el 29 de junio de 2022, la parte recurrida

presentó la Moción de Supresión de Evidencia. En esencia, arguyó

que las muestras de sangre extraídas del cuerpo de la señora

Nevárez Torres no fueron obtenidas de conformidad con los

parámetros legales y constitucionales, y que fueron obtenidas en

violación al debido proceso de ley y a los derechos constitucionales

dispuestos por la Constitución del Estado Libre Asociado de Puerto

Rico y bajo la Cuarta Enmienda de la Constitución Federal de los

Estados Unidos.     Añadió que, la toma de muestras de sangre

constituyó una intrusión física realizada por el Estado sin orden

judicial y sin el consentimiento de la parte recurrida. Sostuvo que,

la Policía de Puerto Rico contó con tiempo suficiente para solicitar

una orden judicial con el propósito de obtener las muestras de

sangre. Asimismo, indicó que le correspondía al Estado advertirle a

la parte recurrida sobre su derecho a negarse a que le extrajeran las

muestras de sangre y que, sin embargo, le impartieron unas

advertencias defectuosas.     Conforme a lo anterior, solicitó la

supresión de las muestras de sangre.

      En respuesta, la parte peticionaria presentó la Oposición a la

Moción de Supresión de Evidencia.      Por medio de esta, refutó lo

argumentado por la parte recurrida, y sostuvo que, la señora

Nevárez Torres brindó su consentimiento voluntario para la toma de

muestras de sangre, luego de que se le hicieran las debidas

advertencias de ley. De acuerdo a ello, adujo que, el consentimiento

hacía innecesario la obtención de una orden judicial. Es por lo que,

solicitó al foro primario que declarara No Ha Lugar la solicitud de

supresión de evidencia de la parte recurrida.

      Posteriormente, el 28 de octubre de 2022, el Tribunal de

Primera Instancia celebró la primera vista sobre supresión de

evidencia. Asimismo, los días 9, 29 y 30 de noviembre de 2022, 1

de diciembre de 2022, 30 de enero de 2023, 7 y 8 de marzo de 2023,
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26 de abril de 2023, 13 y 14 de junio de 2023, 14 y 18 de julio de

2023, fue celebrada la continuación de la Vista de Supresión de

Evidencia.        En la vista, el Ministerio Público presentó los

testimonios de la enfermera Gina Encarnación Soliman (en

adelante, señora Encarnación Soliman), la enfermera generalista

Josymar López Camacho (en adelante, señora López Camacho), del

agente Benedicto Oquendo Torres (en adelante, agente Oquendo

Torres), del enfermero Xavier Rivera Delgado (en adelante, señor

Rivera Delgado), del señor Salvador Fabre Rivera (en adelante, señor

Fabre Rivera), y del señor Héctor Figueroa Ramos (en adelante,

señor Figueroa Ramos). Mientras que la parte recurrida presentó el

testimonio del señor Evaristo Álvarez Ghigliotti (en adelante, señor

Álvarez Ghigliotti). De igual manera, la prueba presentada por el

Ministerio Público se basó en nueve Exhibits1, mientras que la

defensa presentó un exhibit2.

       Luego de evaluada la prueba presentada en sala, el Tribunal

de Primera Instancia emitió la Resolución cuya revisión nos atiene.

En virtud de esta, el foro primario razonó que, el Ministerio Público

no había logrado demostrar que el registro que se llevó a cabo fue

razonable, ni que la intervención con la señora Nevárez Torres fue

justificada.    Concluyó que, la toma de muestra de sangre de la

señora Nevárez Torres fue un registro sin orden, irrazonable, que se

1 Exhibit 1 del Ministerio Público: Certificado de Registro de la Oficina de
Reglamentación y Certificación.
Exhibit 2 del Ministerio Público: Documento Advertencia a Persona Bajo los
Efectos de Bebidas Embriagantes, Drogas o Sustancias Controladas.
Exhibit 3: Informe de Análisis Toxicológico tomado a la señora Nevárez Torres
emitido por el Departamento de Salud.
Exhibit 4: Certificación de Registro de la enfermera Encarnación Soliman.
Exhibit 5: Identificación #1: Parte de remisión, Información del intervenido, consta
de 2 folios, una original y una copia.
Exhibit 6: Certificación de Registro, expedida por el Departamento de Salud,
número 272910, a: Jarell Acevedo Nazario como enfermera generalista, licencia
093292, válida desde el 22 de julio de 2020, vence el 22 de julio de 2022.
Exhibit 7: fotocopia de Certificación de Registro, expedida por el Departamento de
Salud; número 324397, a Xavier Rivera Delgado licencia 089876, vence el 21-06-
25.
Exhibit 8: Orientación sobe el Manejo y Estudio de Documentos Dubitados.
Exhibit 9: Certificado de Análisis Sección de documentos dudosos.
2 Exhibit 1: Informe preparado por el señor Evaristo Álvarez Ghigliotti.
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llevó a cabo sin motivos fundados y que no fue válidamente

consentido por esta, al entender que no cumplió con los requisitos

dispuestos por nuestro ordenamiento jurídico. Consecuentemente,

declaró Ha Lugar la Moción de Supresión de Evidencia presentada

por parte recurrida y suprimió toda la evidencia relacionada con la

muestra de sangre.

      Inconforme con la determinación del foro recurrido, la parte

peticionaria acudió ante este Tribunal por medio de un recurso de

certiorari y realizó el siguiente señalamiento de error:

       •   El Tribunal de Primera Instancia cometió un error de
           derecho y abusó crasamente de su discreción al
           ignorar la prueba testifical presentada en la vista de
           supresión, no evaluar la totalidad de las
           circunstancias en el presente caso y suprimir la
           muestra de sangre que la señora Nevárez Torres
           brindó libre y voluntariamente.

      Con el beneficio de la comparecencia de las partes,

procedemos a resolver.

                                      II

A. El Certiorari

       El certiorari es un recurso extraordinario mediante el cual un

tribunal de jerarquía superior puede revisar discrecionalmente una

decisión de un tribunal inferior. Rivera et al. v. Arcos Dorados et al.,

2023 TSPR 65, 212 DPR ___ (2023); Torres González v. Zaragoza

Meléndez, 2023 TSPR 46, 211 DPR ___ (2023); Caribbean

Orthopedics v. Medshape et al., 207 DPR 994, 1004 (2021); Pueblo

v. Rivera Montalvo, 205 DPR 352, 372 (2020).3 La expedición del

auto de certiorari descansa en la sana discreción del foro apelativo.

Torres González v. Zaragoza Meléndez, supra.                 Ahora bien, tal

“discreción no opera en lo abstracto. A esos efectos, la Regla 40 del

Reglamento del Tribunal de Apelaciones, 4 LPRA Ap. XXII-B, R. 40,

dispone los criterios que dicho foro deberá considerar, de manera

3 Véase Medina Nazario v. McNeil Healthcare LLC, 194 DPR 723, 728-729 (2016);

IG Builders et al. v. BBVAPR, 185 DPR 307, 337-338 (2012).
KLCE202300933                                                         7

que pueda ejercer sabia y prudentemente su decisión de atender o

no las controversias que le son planteadas”. Torres Martínez v. Torres

Ghigliotty, 175 DPR 83, 97 (2008); Rivera et al. v. Arcos Dorados et

al., supra; Pueblo v. Rivera Montalvo, supra, pág. 372. La precitada

Regla dispone lo siguiente:

      El Tribunal tomará en consideración los siguientes
      criterios al determinar la expedición de un auto de
      certiorari o de una orden de mostrar causa:

      (A) Si el remedio y la disposición de la decisión
      recurrida, a diferencia de sus fundamentos, son
      contrarios a derecho.

      (B) Si la situación de hechos planteada es la más
      indicada para el análisis del problema.

      (C) Si ha mediado prejuicio, parcialidad o error craso y
      manifiesto en la apreciación de la prueba por el
      Tribunal de Primera Instancia.

      (D) Si el asunto planteado exige consideración más
      detenida a la luz de los autos originales, los cuales
      deberán ser elevados, o de alegatos más elaborados.

      (E) Si la etapa de los procedimientos en que se
      presenta el caso es la más propicia para su
      consideración.

      (F) Si la expedición del auto o de la orden de mostrar
      causa no causa un fraccionamiento indebido del pleito
      y una dilación indeseable en la solución final del litigio.

      (G) Si la expedición del auto o de la orden de mostrar
      causa evita un fracaso de la justicia. 4 LPRA Ap. XXII-
      B, R. 40.

      No obstante, “ninguno de los criterios antes expuestos en la

Regla 40 del Reglamento del Tribunal de Apelaciones, supra, es

determinante, por sí solo, para este ejercicio de jurisdicción, y no

constituye una lista exhaustiva”. García v. Padró, 165 DPR 324, 327

(2005). Por lo que, de los factores esbozados “se deduce que el foro

apelativo intermedio evaluará tanto la corrección de la decisión

recurrida, así como la etapa del procedimiento en que es presentada;

esto, para determinar si es la más apropiada para intervenir y no

ocasionar un fraccionamiento indebido o una dilación injustificada

del litigio”. Torres Martínez v. Torres Ghigliotty, supra, pág. 97.
KLCE202300933                                                              8

        El certiorari, como recurso extraordinario discrecional, debe

ser utilizado con cautela y solamente por razones de peso. Pérez v.

Tribunal de Distrito, 69 DPR 4, 7 (1948). Este procede cuando no

está disponible la apelación u otro recurso que proteja eficaz y

rápidamente los derechos del peticionario. Pueblo v. Tribunal

Superior, 81 DPR 763, 767 (1960). Nuestro Tribunal Supremo ha

expresado también que “de ordinario, el tribunal apelativo no

intervendrá con el ejercicio de la discreción de los tribunales de

instancia, salvo que se demuestre que hubo un craso abuso de

discreción, o que el tribunal actuó con prejuicio o parcialidad, o que

se equivocó en la interpretación o aplicación de cualquier norma

procesal o de derecho sustantivo, y que nuestra intervención en esa

etapa evitará un perjuicio sustancial”. Zorniak Air Servs. v. Cessna

Aircraft Co., 132 DPR 170, 181 (1992); Rivera y otros v. Bco. Popular,

152 DPR 140, 155 (2000).

B. Registros y Allanamientos

        Según es sabido, la Cuarta Enmienda de la Constitución de

Estados Unidos, así como la Constitución de Puerto Rico, integran

protecciones para todos los individuos y sus pertenencias contra

registros, incautaciones y allanamientos irrazonables.             Pueblo v.

Salamanca Corchado, 210 DPR 582, 589-590 (2022); Pueblo v.

Rivera Surita, 202 DPR 800, 805 (2019).                    En particular, la

Constitución de Puerto Rico, en su Artículo II, Sección 10, dispone

que no se violará el derecho de los ciudadanos a la protección de sus

personas, casas, papeles y efectos contra registros, incautaciones y

allanamientos irrazonables.4 Asimismo, establece que únicamente

serán     expedidos      los   mandamientos         autorizando    registros,

allanamientos o arrestos por autoridad judicial, cuando exista causa

probable.5

4 Art. II, Sec. 10, Const. ELA [Const. PR], LPRA Tomo 1.
5 Const. ELA [Const. PR], supra.
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       El Tribunal Supremo ha señalado que, la anterior protección

constitucional tiene tres objetivos, estos son: “(1) disuadir a los

funcionarios del orden público para que no violen la Constitución,

(2) proteger la integridad de los tribunales al no permitir que en los

procesos judiciales se utilice evidencia obtenida ilegalmente, y (3)

evitar que el Estado se beneficie de sus propios actos ilegales”.

Pueblo v. Rivera Surita, supra, pág. 806.        La evidencia que sea

obtenida en violación a la Sección 10 de nuestra Constitución, será

inadmisible en los tribunales.6 Pueblo v. Salamanca Corchado,

supra, pág. 590.

       Como regla general, cuando se aspire a efectuar un registro o

allanamiento, será necesario previamente obtener una orden

judicial. Pueblo v. López Colón, 200 DPR 273, 284-285 (2018). Es

por ello que, cuando se levanta una alegación de violación al derecho

constitucional dispuesto en la Sec. 10 del Art. II de la Constitución

de Puerto Rico, será necesario resolver primeramente, si ocurrió un

registro que hubiese infringido la expectativa razonable de intimidad

reconocida a un individuo sobre el registro. Íd.; Pueblo v. Báez López,

189 DPR 918, 927 (2013). Nuestro Máximo Foro ha enumerado

varios factores a considerar para determinar si la persona registrada

ostentaba una expectativa razonable de intimidad, estos son: 1) el

lugar registrado o allanado; 2) la naturaleza y grado de intrusión de

la intervención policiaca; 3) el objetivo o propósito de la intervención;

4) si la conducta de la persona era indicativa de una expectativa

subjetiva de intimidad; 5) la existencia de barreras físicas que

restrinjan la entrada o visibilidad al lugar registrado; 6) la cantidad

de personas que tienen acceso legítimo al lugar registrado, y 7) las

inhibiciones sociales relacionadas con el lugar registrado.        Cabe

destacar que, ninguno de los mencionados factores es determinante,

6 Const. ELA [Const. PR], supra.
KLCE202300933                                                           10

debiendo examinarse todos en conjunto. Pueblo en interés menor

NOR, 136 DPR 949, 962 (1994). Siendo así, deberá establecerse un

balance entre la expectativa de intimidad del ciudadano, protegida

por la garantía constitucional, y aquellos intereses públicos que

hubiesen motivado la actuación estatal. Pueblo v. López Colón,

supra, pág. 285; Pueblo v. Díaz Bonano, 176 DPR 601, 613 (2009).

       Es normativa reiterada que, un registro efectuado sin mediar

una orden judicial activa la presunción de que este fue irrazonable

e inválido. Pueblo v. López Colón, supra, págs. 287-288. Ahora bien,

un registro sin una orden previa del tribunal, por sí solo, no conlleva

su inadmisibilidad.      Pueblo v. Báez López, supra, pág. 930.          El

Tribunal Supremo ha adoptado y definido ciertas situaciones

excepcionales en las que no será indispensable una orden judicial

previa. La Alta Curia enfatizó que, cada una de estas situaciones no

responden a reglas automáticas y deberán examinarse a la luz de

los hechos específicos de cada caso.               Íd.    En las siguientes

situaciones no existe una expectativa razonable de intimidad, y por

ello no se violenta el mandato constitucional:

       (1) un registro incidental a un arresto legal, Pueblo v.
           Pacheco Báez, 130 DPR 664 (1992) […]; (2) un
           registro consentido voluntariamente de forma
           expresa o implícita […]; (3) un registro en situación
           de emergencia, […]; (4) una evidencia ocupada en el
           transcurso de una persecución […]; (5) una evidencia
           a plena vista, […]; (6) cuando el agente del orden
           público obtiene conocimiento de la existencia del
           material delictivo por el olfato […]; (7) una evidencia
           arrojada o abandonada […]; (8) un registro o
           allanamiento de una estructura abandonada […]; (9)
           una evidencia obtenida durante un registro
           administrativo, […], siempre que se cumpla con las
           limitaciones expresadas por este Tribunal en
           Blassini et als. v. Depto. Rec. Naturales, supra; (10)
           un registro tipo inventario, […], u (11) una evidencia
           obtenida en un lugar público —como el aeropuerto—
           como resultado de la utilización de canes para
           olfatear. […] Pueblo v. Báez López, supra, págs. 930-
           932. (Énfasis nuestro).7

7 Véase también Pueblo v. López Colón, supra, pág. 288.
KLCE202300933                                                        11

      Según esbozado, el registro consentido voluntariamente de

forma expresa o implícita (tácita) constituye una de las excepciones

donde no será necesario la existencia de una orden judicial.       Íd.;

Pueblo en interés menor NOR, supra, pág. 965. En Birchfield v. North

Dakota, 579 US 438 (2016), el Tribunal Supremo de Estados Unidos

afirmó que “[i]t is well established that a search is reasonable when

de subject consents”. Respecto al consentimiento implícito, este se

dará cuando una “persona obedece sin protestar al pedido de un

funcionario; la persona no accede expresamente pero su acto,

en unión a un examen de la totalidad de las circunstancias,

demuestra su intención de consentir el registro”.           Pueblo en

interés menor NOR, supra, 965-966. (Énfasis nuestro).

      Los criterios a ser evaluados para determinar si medió una

renuncia expresa o tácita son los siguientes: 1) si medió fuerza o

violencia; 2) si el registro fue practicado después de un arresto, y 3)

si se encontraban otras personas presentes. Íd. pág. 966; Pueblo v.

López Colón, supra, pág. 289. Empero, la prueba sobre la aludida

renuncia debe ser clara y demostrativa de la inexistencia de

coacción verdadera de clase alguna, directa o indirecta. Pueblo en

interés menor NOR, supra, pág. 966.

      La voluntariedad de la renuncia dependerá de la totalidad de

las circunstancias. Íd., citando a Schenckloth v. Bustamonte, 412 US

218 (1973); Pueblo v. Santiago Alicea I, 138 DPR 230, 236 (1995).

No es requerido que el titular del derecho esté consciente

expresamente de que tiene derecho a no consentir, su

importancia se basa en demostrar la legítima necesidad de practicar

el registro y la ausencia de coacción física o psicológica. Pueblo en

interés menor NOR, supra, pág. 966. En el examen sobre la totalidad

de las circunstancias, será menester considerar las características

de la persona que ha consentido el registro, entre otros factores

como: “la edad, la inteligencia aparente, si hubo advertencia previa
KLCE202300933                                                     12

de los derechos constitucionales, cuánto tiempo estuvo detenido

previo a éste prestar el consentimiento, si hubo coacción física o si

se estaba bajo custodia policiaca”. Íd. pág. 967; Pueblo v. Santiago

Alicea I, supra, pág. 236. Los factores reseñados no deberán ser

aplicados de forma mecánica, sino que deberán utilizarse como una

guía en el análisis de cada caso. Íd.

      Por otro lado, los tribunales también deberán tomar en

consideración, si en adición existieron tretas o engaños, promesas o

indicación de la existencia de alguna clase de coacción. Igualmente,

si el consentimiento fue prestado en un lugar público o mientras se

encontraban en una estación de policía, y a su vez, si existiere

alguna indicación de deficiencia mental o cualquier otro motivo que

le impida a la persona escoger libremente entre las alternativas de

consentir o no. Pueblo en interés menor NOR, supra, pág. 967.

      Nuestra más alta Curia mencionó que, la Constitución de

Puerto Rico ha reconocido como parte del derecho a la intimidad, la

protección sobre la persona, la cual incluye su cuerpo.      En ese

sentido, existe un registro cuando se examina en el cuerpo de una

persona. Pueblo en interés menor NOR, supra, pág. 962-963. Bajo

ese mismo supuesto, el Tribunal Supremo de los Estados Unidos,

resolvió que, las pruebas de alcohol en la sangre constituían el

registro de una persona. Schmerber v. California, 384 US 757, 767

(1966); Birchfield v. North Dakota, 579 US 438, 455 (2016). Por

ende, le aplica la protección constitucional contra registros

irrazonables. En esa vertiente, la protección se extiende hacia los

conductores de vehículos de motor bajo los efectos de alcohol, en las

situaciones donde el Estado pretenda realizarle una prueba de

alcohol en la sangre. Íd. Ello, debido a que las pruebas de sangre

constituyen una intrusión significativa en el cuerpo de la persona.

Íd. pág. 463; Missouri v. McNeely, 569 US 141 (2013). Tal intrusión

incide en la expectativa de privacidad de la persona. Íd.
KLCE202300933                                                      13

      Conforme a la normativa vigente, como norma general, se

requiere la previa obtención de una orden judicial para realizar una

prueba de sangre no consentida.        Es por lo que, el foro federal

expresó que, será necesario evaluar si la actuación del Estado, al

solicitarle a una persona que se realice una prueba de sangre estuvo

justificada, y si los medios y procedimientos empleados para la toma

de la muestra, respetaban los estándares de razonabilidad

pertinentes. Schmerber v. California, supra, pág. 768. Sin embargo,

pueden surgir varias situaciones donde se justifique un registro sin

orden. Missouri v. McNeely, supra, pág. 1558. En estos casos, será

perentorio realizar un análisis para determinar si el registro sin

orden judicial fue razonable y evaluar si las circunstancias

particulares del caso lo ameritaban. Birchfield v. North Dakota,

supra, pág. 455.         Es decir, será necesario que los tribunales

examinen la totalidad de las circunstancias. Missouri v. McNeely,

supra, pág. 1559.

C. Regla 234 Supresión de Evidencia

      Cónsono con lo anterior, la Regla 234 de las de Procedimiento

Criminal, 34 LPRA Ap. II, R. 234, regula lo concerniente a las

circunstancias por las cuales una persona agraviada por un

allanamiento o registro ilegal, podrá solicitar una supresión de

evidencia. Pueblo v. Nieves Vives, 188 DPR 1, 15 (2013). Dicha regla

estatuye lo siguiente:

             La persona agraviada por un allanamiento o
      registro ilegal podrá solicitar del tribunal al cual se
      refiere la Regla 233 la supresión de cualquier evidencia
      obtenida en virtud de tal allanamiento o registro, o la
      devolución de la propiedad, por cualquiera de los
      siguientes fundamentos:

      (a) Que la propiedad fue ilegalmente ocupada sin
      orden de allanamiento o registro.

      (b) Que la orden de allanamiento o registro es
      insuficiente de su propia faz.
KLCE202300933                                                      14

      (c) Que la propiedad ocupada o la persona o sitio
      registrado no corresponde a la descripción hecha en la
      orden de allanamiento o registro.

      (d) Que no había causa probable para creer en la
      existencia de los fundamentos en que se basó la orden
      de allanamiento o registro.

      (e) Que la orden de allanamiento fue librada o
      cumplimentada ilegalmente.

      (f) Que es insuficiente cualquier declaración jurada
      que sirvió de base a la expedición de la orden de
      allanamiento porque lo afirmado bajo juramento en la
      declaración es falso, total o parcialmente. 34 LPRA Ap.
      II, R. 234.

      El Tribunal Supremo ha enfatizado que, para poder presentar

una moción de supresión de evidencia será necesaria la existencia y

exposición de fundamentos para invocarla, además, deberá incluir

los hechos específicos en los cuales se sostiene. Pueblo v. Rivera

Surita, supra, pág. 806; Pueblo v. Serrano Reyes, 176 DPR 437, 446

(2009). De igual manera, el foro primario escuchará prueba sobre

cualquier cuestión de hecho que fuese necesaria para la resolución

de tal solicitud y deberá celebrar una vista evidenciaria. Pueblo v.

Nieves Vives, supra, pág. 15.    La obligación de celebrar una vista

evidenciaria con antelación al juicio, se dará cuando se trate de

evidencia incautada sin previa orden judicial cuando en la solicitud,

la parte promovente aduzca hechos o fundamentos que reflejen la

ilegalidad o irrazonabilidad del registro, allanamiento o incautación.

Íd. Ello, debido a que todo registro realizado sin una orden levanta

una presunción de que fue irrazonable, y consecuentemente,

inválido. Pueblo v. Serrano Reyes, supra, pág. 447. Esa presunción

de ilegalidad le impone al Ministerio Público la carga probatoria de

demostrar que el registro fue legal y la razonabilidad de la actuación

del Estado. Íd. págs. 447-448.     De acuerdo con lo anterior, en la

vista evidenciaria, el Ministerio Público tendrá la obligación de

refutar la presunción de ilegalidad del registro o incautación, de

presentar prueba y deberá establecer los elementos que sustenten
KLCE202300933                                                       15

la excepción correspondiente al requisito de orden judicial previa.

Pueblo v. Nieves Vives, supra, pág. 15.

      Si el tribunal determina que la evidencia incautada o el

registro fue llevado a cabo en violación al mandato constitucional y

a lo dispuesto en la precitada regla, deberá suprimir la evidencia

obtenida. Consecuentemente, la prueba no será admisible en los

tribunales como prueba sustantiva de la comisión de un delito.

Pueblo v. Blase Vázquez, 148 DPR 618, 628 (1999).

      Esbozada la normativa jurídica que enmarca la controversia

de epígrafe, procedemos a resolver.

                                  III

      La parte peticionaria sostiene que, el foro de primera instancia

cometió un error de derecho y abusó crasamente de su discreción al

ignorar la prueba testifical presentada en la vista de supresión, no

evaluar la totalidad de las circunstancias en el presente caso y

suprimir la muestra de sangre que la señora Nevárez Torres brindó

libre y voluntariamente.      Adelantamos que, le asiste la razón.

Veamos.

      Según reseñáramos, contra la señora Nevárez Torres se

presentaron seis denuncias por unos hechos ocurridos el 21 de

noviembre de 2021. El Foro de Primera Instancia determinó causa

probable para juicio. Posteriormente, la parte recurrida presentó la

Moción de Supresión de Evidencia, donde arguyó que, las muestras

de sangre extraídas de su cuerpo el día de la ocurrencia de los

hechos, no fueron obtenidas de conformidad con los parámetros

legales y constitucionales.    Sostuvo que, las aludidas muestras

fueron obtenidas en violación al debido proceso de ley y a los

derechos constitucionales esbozados en la Constitución del Estado

Libre Asociado de Puerto Rico, y bajo la Cuarta Enmienda de la

Constitución Federal. Acotó que, la toma de las muestras de sangre

por parte del Estado constituyó una intrusión física sin orden
KLCE202300933                                                                16

judicial y sin el consentimiento de la parte recurrida.              De igual

manera, alegó que, la Policía de Puerto Rico tuvo disponible tiempo

suficiente para solicitar una orden judicial para obtener las

muestras de sangre.          Añadió que, le correspondía al Estado

advertirle a la señora Nevárez Torres sobre su derecho a negarse a

la extracción de las muestras de sangre, pero que, no obstante, le

impartieron unas advertencias defectuosas.              Consecuentemente,

solicitó la supresión de las muestras de sangre.

       Por otro lado, la parte peticionaria presentó la Oposición a la

Moción de Supresión de Evidencia.           Mediante la aludida moción,

refutó lo argüido por la parte recurrida, y sostuvo que, esta última

brindó su consentimiento voluntario para la toma de muestras de

sangre, luego de que se le realizaran las debidas advertencias de ley.

Indicó que, tal consentimiento hizo innecesario la obtención de una

orden judicial.

       Posteriormente, los días 28 de octubre de 2022, 9, 29 y 30 de

noviembre de 2022, 1 de diciembre de 2022, 30 de enero de 2023, 7

y 8 de marzo de 2023, 26 de abril de 2023, 13 y 14 de junio de 2023,

14 y 18 de julio de 2023, fue celebrada la Vista de Supresión de

Evidencia, en la que fueron presentados los testimonios de la señora

Encarnación Soliman, la señora López Camacho, del agente

Oquendo Toreres y del señor Rivera Delgado.

       A continuación incluimos un resumen de los testimonios

vertidos en la vista de supresión:

                   Vista del 28 de octubre de 20228

Enfermera López Camacho

       La enfermera López Camacho declaró que trabaja en el

Hospital UPR Federico Trilla de Carolina (en adelante, Hospital)

8 Regrabación de la vista del 28 de octubre de 2022; y, Minuta del 28 de octubre

de 2022.
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desde hace 7 años como enfermera generalista.9 López Camacho

estudió en el Recinto de Ciencias Médicas. Obtuvo el Registro de

Certificación, que fue expedido por la Junta de Profesionales de la

Salud. (Exhibit 2 del Ministerio Público).             Atestiguó que, sus

funciones en el Hospital eran, entre otras, evaluar pacientes y

realizar “triage”, realizar electrocardiogramas y la toma de muestras.

Respecto al “triage”, indicó que esta es la evaluación donde se

verifica para qué viene el paciente y se determina qué prioridad se

le va a dar, según el estado que llega a sala emergencia.10 Manifestó

que, para la fecha del 20 de noviembre de 2021, inició su turno

en el hospital a las 7:00 p.m. y que se encontraba asignada al área

de camillas.11 Explicó que, esa área es donde se reciben a los

pacientes que llegan en ambulancia.

         Mencionó que, al llegar un paciente se le hace el triage y se le

ubica en el hospital.12 Describió el área del triage como un cubículo

con cortinas y un counter donde está la computadora y la máquina

para la toma de signos vitales.13            Declaró que, esa noche se

encontraba en el área de camillas con el enfermero, el Sr. Israel Báez

(señor Báez), quien la estaba asistiendo con los pacientes.14 Indicó

que, las funciones de este eran asistirla en el manejo del paciente

en el área del triage.15

         Sostuvo que, el 21 de noviembre de 2021 en horas de la

madrugada se encontraba en el área de camillas, donde observó que

tenía que llamar a una paciente que venía de un accidente.

Especificó que, “la llamó por su nombre a la paciente”, y la

paciente “levantó la mano”.16 En ese momento, indicó el nombre

9 Regrabación de la vista del 28 de octubre de 2022, minutos 7:00 a 10:57.
10 Íd.
11 Íd., minutos 11:18 a 16:00.
12 Íd.
13 Íd.
14 Íd.
15 Íd.
16 Íd.
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de la persona como “Mayra Nevárez Torres” y la identificó en

sala.17 Luego, se acercó a la paciente que estaba en una camilla.

Procedió a mover dicha camilla para dónde estaba la computadora

para hacerle el “triage”. Declaró que le preguntó a la paciente que

porqué venía; a lo que esta respondió que, por un accidente de

carro.18 Añadió que, en conjunto con su compañero, se le preguntó

si era alérgica a algún medicamento, si fumaba, y si sentía dolor.19

Especificó que, la señora Nevárez Torres respondió a todas sus

preguntas y que estaba despierta, tranquila, cooperadora y un

poco llorosa”.20 Sostuvo que, “no tuvo ningún problema con la

paciente para hacerle el triage”.21 Recalcó que su actitud era

“despierta”, “tranquila” y “cooperadora”.22

         Mencionó que le hizo un EKG para verificar que el ritmo

cardíaco estuviera bajo los parámetros, y se tomaron a la paciente

muestras de sangre ordenadas por el médico; se le tomaron los

signos vitales; se verificó que la temperatura y el pulso estuviera

normal.23 Declaró que no tuvo ninguna dificultad para realizarle

las pruebas a la paciente Nevárez Torres24 y que estaba en

actitud de cooperadora.25        Añadió que, le puso un pañal a la

paciente porque tenía la ropa húmeda y no olía bien.26 Manifestó

que ella accedió a que se le colocara el pañal, pero le pidió

“verbalmente” que no le quitaran la ropa.27 La paciente

verbalmente, le dijo que no había problema. Testificó que, limpió

a la paciente con unos “chubbs” en el área genital, le colocó el pañal

y, luego el “panty”, como ella le solicitó y encima, el pantalón que

17 Íd., minutos 16:00 a 20:00.
18 Íd.
19 Íd.
20 Íd.
21 Íd.
22 Íd.
23 Íd.
24 Íd.
25 Íd.
26 Íd.
27 Íd.
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llevaba puesto. Indicó que, le puso una sábana de papel y movió a

la paciente al área de intermedio, donde estaba su otra compañera,

la enfermera Encarnación Soliman.28 Reiteró que, la paciente

estaba despierta, tranquila y cooperadora. Especificó que, ubicó

a la recurrida en el cubículo I-9.29 Indicó que esa área del hospital

tiene múltiples pasillos y cubículos que están divididos por

cortinas.30    Explicó que cada cubículo tiene una camilla y una

silla.31 Sostuvo que la duración de la paciente en el área de “triage”

fue de 20 a 30 minutos.32

         Durante el contrainterrogatorio, la enfermera López Camacho

reafirmó que lleva 7 años como enfermera y trabajando en el mismo

hospital.33 Atestiguó que, el señor Israel Báez le estaba asistiendo

ese día entrando en el sistema del récord la información de los

pacientes y ayudando a coger los signos vitales.34 Declaró que del

récord médico de la señora Nevárez Torres no surge que ella hubiese

tenido interacción con esta paciente.35 Indicó que ella fue la que le

hizo el “triage” a la señora Nevárez Torres.36 Destacó que ella estuvo

en el hospital hasta las 7:00 a.m. del 21 de noviembre de 2021.

Mencionó que conversó con la enfermera Encarnación Soliman

sobre la señora Nevárez Torres.37 La defensa le preguntó a la testigo

sobre quién provee la información de que la paciente tuvo un

accidente y respondió que, en este caso, los paramédicos en el área

de registro dicen por qué viene el paciente.38 A preguntas de la

Defensa, la testigo respondió que, para ella realizarle el “triage” a la

paciente, no tiene que examinar el reporte del paramédico.39

28 Íd., minutos 21:41 a 25:00.
29 Íd.
30 Íd.
31 Íd.
32 Íd.
33 Íd., minutos 26:07 a 34:38.
34 Íd.
35 Íd.
36 Íd.
37 Íd.
38 Íd., minutos 45:00 a 50:00.
39 Íd., minutos 50:00 a 56:19.
KLCE202300933                                                         20

Sostuvo que ella nunca le dijo a la enfermera Encarnación Soliman

que la señora Nevárez Torres estuviera desorientada. Asimismo,

declaró que el señor Israel Báez tampoco dijo en altavoz que la

señora Nevárez Torres estuviera desorientada.40 En el re directo, la

enfermera Camacho aclaró que su nombre no se reflejaba en el

récord de la paciente Nevárez Torres porque quien entró los datos

fue el señor Israel Báez.41

Agente Oquendo Torres

         El agente Benedicto Oquendo Torres declaró que es agente de

la Policía de Puerto Rico desde hace 34 años y que pertenece a la

División de Patrullaje en Carretera.42 Está adscrito a la División de

Patrullas de Utuado hace 22 años. Relató que es patrullero,

motociclista, orientador e investigador de accidentes de tránsito.

Explicó que, como parte de sus funciones, hace patrullaje, orienta e

investiga choques leves, graves y fatales.43 Indicó que, con relación

a los accidentes fatales, investiga y consulta con el fiscal si es fatal,

si hay que hacer toma de muestra de sangre para alcohol, o muestra

de aliento para detectar alcohol, entre otras situaciones.44 Explicó

que su función consiste en llevar a la persona a la toma de muestra

de sangre o aliento para determinar si la persona está conduciendo

un vehículo de motor bajo los efectos de bebidas embriagantes.45

Destacó que ha tomado adiestramientos sobre la investigación de

accidentes fatales y sobre de la operación de la máquina de alcohol

5000.46

         A preguntas del Fiscal sobre qué sucedió el 20 de noviembre

de 2021, el Agente Oquendo Torres atestiguó estaba de turno a las

40 Íd.
41 Íd., minutos 56.20 a 1:00:00.
42 Íd., minutos 1:10:00 a 1:15:00.
43 Íd.
44 Íd.
45 Íd.
46 Íd.
KLCE202300933                                                          21

4:00 p.m. hasta 4:00 a.m.47            Declaró que ese día se encontraba

asignado a un patrullaje especial de tránsito en el área de Río

Piedras en la Carretera #1 para investigar unas carreras

clandestinas.48 Indicó que, aproximadamente entre las 2:00 a.m. y

3:00 a.m., recibió una llamada de su supervisor, el Sargento Agner

Camacho (Sargento Camacho) para que pasara al puente Teodoro

Moscoso a brindar cooperación.49 Mencionó que se dirigió al lugar

junto con el Agente Ángel Rosado Medina y un grupo de alrededor 4

a 5 patrullas adicionales para dar cooperación en el área.50 Narró

que, al llegar al puente Teodoro Moscoso, el Sargento Camacho le

indicó que pasara a la División de Patrullas y Carreteras de San

Juan para que recogiera un envase para tomarle una muestra de

sangre a la conductora de uno de los vehículos involucrados en el

accidente. Le indicó que era la señora Mayra Nevárez Torres, y que

preguntara por ella en el Hospital de Área de Carolina.51 Mencionó

que, luego de recibir esa información, se dirigió a la División de

Patrullas de San Juan, donde recogió el envase y verificó que no

estuviera expirado. Explicó que el envase tiene en un sello blanco

en la parte de abajo que tiene una dirección pre dirigida que va al

Departamento de Salud.               Verificó que el envase 21-0459 no

estuviera expirado porque si estaba expirado, no podía llevarlo para

que la enfermera lo utilizara; tendría que cambiarlo por otro que no

estuviera expirado.52

         El Agente Oquendo Torres testificó que luego, se dirigió al

Hospital UPR de Carolina, y que cuando llegó, se dirigió al área de

Sala del Emergencias.53              Indicó que allí estaba el guardia de

seguridad en el “lobby” y le preguntó “si habían traído a una paciente

47 Íd., minutos 1:15:00 a 1:20:00.
48 Íd.
49 Íd.
50 Íd.
51 Íd.
52 Íd.
53 Íd.
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de nombre Mayra Nevárez y este [l]e indicó que había llegado una

ambulancia con una paciente de un accidente y que le iba a llevar

hasta el counter de enfermería”.54 Manifestó que, este lo llevó al

counter de enfermería donde estaban la enfermera Encarnación

Soliman y la enfermera Acevedo Nazario. Se identificó y les indicó a

estas últimas y les dijo que estaba buscando a la señora “Mayra

Nevárez”, y estas le indicaron que esta estaba en unos de los

cubículos que ellos tienen dentro del hospital y lo llevaron a donde

ella.55 Le enseñaron que era la dama, a la cual identificó como “la

dama aquí presente”, con sweater blanco y camisa azul.56 Testificó,

que esa persona era la señora Nevárez Torres y la identificó en sala.57

         Añadió que, al ser llevado al cubículo donde estaba la señora

Nevárez Torres, se dirigió hacia donde ella.58 Describió que esta

estaba semisentada en la camilla, y que, al conversar con ella, esta

de momento se reía y después se ponía seria.59 Indicó que, expedía

fuerte olor a alcohol.60 Declaró que él se identificó con ella y le

preguntó si ella era Mayra Nevárez y ella le respondió que sí, y le

indicó que era el agente Oquendo y que había sido enviado por su

supervisor para que la enfermera le realizara una muestra de

sangre.61 Sostuvo que, en efecto, por su observación, se veía que

había consumido alcohol”.62 Según declaró, esta tenía fuerte olor a

alcohol, tenía los ojos rojizos, estaba sudorosa y mostraba un patrón

que se reía y luego se abstenía y por esa observación, entendía que

sí, que había consumido alcohol durante la noche.63

         Testificó el agente Oquendo Torres que llegó al hospital

aproximadamente como a las 4:10 de la madrugada. Atestiguó que,

54 Íd., minutos 1:20:00 a 1:25:00.
55 Íd.
56 Íd.
57 Íd.
58 Íd.
59 Íd.
60 Íd.
61 Íd.
62 Íd.
63 Íd.
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una vez lo llevaron hacia la señora Mayra Nevárez, observó los

elementos (que se reía y después se ponía seria, que expedía fuerte

olor a alcohol, ojos rojizos), entonces, le leyó las advertencias a esta.

Tomó el documento y procedió a explicarle “paso a paso” el proceso

al cual se iba a enfrentar ella y los derechos que ella tiene.64

Mencionó que, le explicó que si se negaba iba a tener que ir a donde

un fiscal para que fuera al tribunal a buscar una orden”.65 Indicó

que, tras explicarle advertencias, la señora Nevárez Torres le indicó

que entendía lo explicado y que iba a cooperar, pero que no iba a

firmar el documento”.66

         Indicó que mientras le comunicó esto a la señora Nevárez

Torres, estaban junto a él los enfermeros Encarnación Soliman,

Acevedo Nazario y Rivera Delgado.67        Mencionó que este último

quería observar el proceso para aprender y por eso, se mantuvo por

el lugar.68 Declaró que supo que Mayra entendió lo explicado en las

advertencias porque interactuó con ella y […] dijo que entendía, que

iba a cooperar, pero que no iba a firmar el documento”.69 Narró el

testigo que, las advertencias que le hizo a la señora Nevárez Torres

fueron las que son para las personas sospechosas de hacer

funcionar o manejar un vehículo de motor bajo aparente estado de

embriaguez o sustancias controladas.70           Narró que, tomó el

documento y se lo leyó y explicó cada una de las advertencias.71

Especificó que le indicó que de “negarse tenía que llamar a un fiscal

para que se expidiera una orden judicial para hacerle una prueba y

de negarse, con la orden estaría cometiendo un desacato”.72 Declaró

que, de ver el documento de las advertencias que le leyó lo

64 Íd.
65 Íd.
66 Íd.
67 Íd., minutos 1:25:00 a 1:30:00.
68 Íd.
69 Íd.
70 Íd.
71 Íd.
72 Íd.
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reconocería porque tiene su firma y letra. El documento se marcó el

documento de las advertencias como el Exhibit #2 del Ministerio

Público sin objeción de la defensa.73

         A preguntas del Fiscal, el agente leyó detalladamente el

contenido de las advertencias contenidas en el Exhibit #2 del

Ministerio Público. Señaló que, tiene su nombre y su firma (del

agente) y las 4:32 de la mañana. El agente narró que él escribió el

nombre de la señora Nevárez en el encasillado de la firma y puso al

lado que esta le indicó que no iba a firmar.74 No hay ninguna otra

firma de testigo. Aclaró que escribió en dicho encasillado porque le

explicó a la dama y ella le indicó que entendía, pero no quiso firmar

el documento.75 Indicó que concluyó que la señora Nevárez Torres

entendía porque mientras le hizo las advertencias, ella estaba

atenta, escuchándolo, se mantuvo en silencio, y al culminar le

manifestó que entendía, pero que no iba a firmar el documento.76

         Sostuvo que, en ese momento, le entregó el envase a la señora

Encarnación Soliman y que esta última le dijo que se iba encargar

de tomar la muestra de sangre.77 Detalló que le entregó el envase

cerrado y sellado con un tape rojo.78 Sostuvo que una vez le entregó

el envase a la enfermera, cuando la enfermera Encarnación Soliman

comenzó a tomar la muestra, él se ubicó al final de la camilla.79

Explicó el agente Oquendo que, cuando le entregó el envase para la

muestra, en el área de la camilla estaban las enfermeras

Encarnación Soliman, Acevedo Nazario y otro enfermero que pidió

estar presente para observar el proceso, de nombre Xavier, pero no

recordaba el apellido.

73 Íd.
74 Íd.
75 Íd.
76 Íd.
77 Íd.
78 Íd., minutos 1:35:00 a 1:40:00.
79 Íd.
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         Indicó que, cuando le explicó las advertencias a la señora

Nevárez Torres, estaban los tres enfermeros, Gina (Encarnación

Soliman), Acevedo Nazario y Xavier.      Ellos estaban al final de la

camilla y él en el cubículo hablando con la dama, refiriéndose a

Nevárez Torres.80

         Especificó, que la señora Nevárez estaba sentada en la

camilla.81 Explicó que cuando él le entregó el envase a la enfermera

Encarnación Soliman, esta lo abrió y continuó con el procedimiento

de la muestra. Además, expresó que la enfermera Encarnación

Soliman le explicó el proceso que le iba a hacer a la señora Nevárez.82

Mencionó que observó cuando la enfermera Encarnación Soliman

abrió el envase, sacó el contenido del parte de remisión y los envases

y procedió a tomar la muestra. Detalló que la enfermera tomó tres

muestras.83 Declaró que, en ese momento, él se encontraba frente

a la camilla, al final del cubículo.84

         A preguntas sobre cómo la enfermera Encarnación Soliman

tomó la muestra a la señora Nevárez Torres, el agente Oquendo

Torres narró que ella primero intentó tomar la muestra en el brazo

izquierdo, y que, como tuvo problemas para encontrar la vena, se

movieron al brazo derecho.85 Allí, ella utilizó el Betadine que estaba

dentro del envase para limpiar, le puso el torniquete y le introdujo

la aguja para extraerle la sangre.86

         Respecto al comportamiento de la señora Mayra Nevárez

durante la extracción de sangre, el agente Oquendo indicó que ella

estaba cooperadora, y que nunca se negó a que le tomaran la

80 Íd.
81 Íd.
82 Íd.
83 Íd.
84 Íd.
85 Íd. minutos 1:40:00 a 1:50:00.
86 Íd.
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muestra. Añadió que, la señora Nevárez en ninguna ocasión le

arrancó el brazo de las manos a la enfermera.87

         El testigo declaró que, luego de la extracción de sangre, la

enfermera Encarnación Soliman le explicó a la dama que le iba a

entregar un envase con una muestra para que ella la llevara a algún

laboratorio de su preferencia si no estaba de acuerdo.88 Indicó que

la enfermera Encarnación Soliman llenó el papel de la parte de

remisión de las muestras que iba a enviar al Departamento de

Salud.89 Añadió que, observó cuando la señora Nevárez Torres firmó

el documento del parte de remisión.90 Indicó que, una vez le

entregan el tubo de sangre, y ella firma el parte de remisión, la

enfermera Encarnación Soliman le entregó copia del parte de

remisión, y depositó dentro del frasco, las dos muestras restantes

junto con el parte de remisión que había llenado y firmado y cerró

el frasco con el tape de evidencia que va para el Departamento de

Salud.91 La enfermera Encarnación Soliman le entregó la copia de

él, y guardó la copia de ella.

         Acotó el testigo que él depositó el frasco sellado en el buzón

del correo postal ubicado frente al edificio de UBS de la Avenida

Muñoz Rivera.92 Declaró que, de su investigación, el resultado de la

prueba arrojó que la señora Nevárez Torres tenía .29 % de alcohol

en la sangre.93 (Exhibit #3). El agente Oquendo Torres manifestó que

87 Íd.
88 Íd.
89 Íd.
90 Íd.
91 Íd.
92 Íd.
93 En ese momento, el Ministerio Público solicitó que se admitieran los resultados

de los análisis como evidencia bajo la Regla 902 (B) de las Reglas Evidencia, 32
LPRA Ap. VI, ya que estaba certificado y firmado por un funcionario del
Departamento de Salud y con el sello del Estado Libre Asociado de Puerto Rico.
Por su parte, la defensa de la recurrida objetó su contenido por ser prueba de
referencia. Luego de argumentado por las partes respecto a la objeción de la
Defensa, el foro a quo determinó que el documento quedó autenticado por la Regla
902 (B) de las Reglas de Evidencia, supra, y se marcó el mismo como Exhibit #3.
Determinó la Juzgadora de instancia que, el documento fue autenticado y que su
contenido estaba condicionado y sujeto al contrainterrogatorio de la persona que
preparó el documento.
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vio el documento anteriormente en la Fiscalía, donde se enteró del

resultado.94

       En el contrainterrogatorio, la Defensa le cuestionó al agente

Oquendo Torres, las razones por las cuales, según su declaración

jurada, el Sargento Camacho le indicó recoger la muestra con una

numeración en particular, el número 21-0459.95 A lo que el testigo

respondió que desconocía las razones para ello.96 Se le preguntó si

había cuestionado al Sargento Camacho sobre el porqué le instruyo

recoger un envase en particular, a lo cual contestó en la negativa.97

       Indicó que, recogió el kit número 21-0459.98 Expresó que en

la vista preliminar ni en la declaración jurada mencionó que el señor

Rivera Delgado estuvo en el proceso de la toma de la muestra de

sangre.99    Indicó que hoy, refiriéndose al día de la vista, era la

primera vez que declaraba que el señor Rivera Delgado estuvo

presente.100 Se le preguntó sobre si la Fiscalía se lo recordó, a lo

indicó que sí.101 La Defensa le preguntó, además, si los fiscales le

pidieron que mencionaran a otra persona y respondió que “no”.102

       El agente Oquendo Torres reconoció que no tenía una orden

judicial para tomar la muestra de sangre a la señora Nevárez

Torres.103 Se le cuestionó si fue a buscar el envase con la intención

de sacar la muestra de sangre.104 Este respondió que no, porque él

tenía que hacer otras observaciones adicionales.105 Además, indicó

que no se le instruyó por el Sargento Camacho a extraer la sangre.106

94 Regrabación de la vista del 28 de octubre de 2022; minutos del 28 de octubre

de 2022, minutos 1:50:00 al 1:54:00.
95 Íd.
96 Íd.
97 Íd., minutos 2:01.00 a 2:07:00.
98 Íd.
99 Íd.
100 Íd.
101 Íd.
102 Íd.
103 Íd., minutos 2:20:00 a 2:25:00.
104 Íd.
105 Íd.
106 Íd.
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Aclaró el Agente Oquendo que él estuvo presente en la escena del

choque vehicular.107

          Manifestó que de su declaración jurada surge que la señora

Nevárez Torres era sospechosa de guiar un vehículo de motor, pero

indicó inicialmente que él nunca la vio conducir un vehículo de

motor.108      A preguntas de la Defensa, indicó que el Sargento

Camacho no le transfirió los motivos fundados.109 Mencionó que a

él no le constaba de propio conocimiento que la señora Nevárez

Torres estuviese conduciendo un vehículo de motor.110

          La Defensa procedió a mostrarle el Exhibit #2 al agente

Oquendo Torres, luego de lo cual, este leyó la primera oración y se

le cuestionó si eso no era correcto.111 El testigo no respondió, toda

vez que, el Tribunal decretó un receso hasta el día siguiente debido

a una situación de emergencia informada en la sala.112

                 Vista del 29 de noviembre de 2022113

Agente Oquendo Torres

          El 29 de noviembre de 2022 culminó el examen directo del

Agente Oquendo Torres, así como su contrainterrogatorio.114 El

agente Oquendo declaró que él no vio a la recurrida conducir un

vehículo de motor ese día, ni la vio involucrada en un accidente de

vehículo de motor.115 Indicó que él le hizo las advertencias de ley

cuando la vio en la camilla bajo los efectos del alcohol.116 Afirmó

que, aunque él no la vio, esos motivos fundados se los transmitieron

a él. Relató que el Sargento Camacho le dijo a él que pasara por el

107 Íd., minutos 2:25:00 a 2:30:00.
108 Íd.
109 Íd., minutos 2:27:18 a 2:32:32.
110 Íd., minutos 2:32:31 a 2:33:59.
111 Íd.
112 El agente Oquendo Torres continuó su testimonio el 29 de noviembre de 2022,

según se expone más adelante.
113 Regrabación del 29 de noviembre de 2022; y Minuta del 29 de noviembre de

2022.
114 Regrabación del 29 de noviembre de 2022.
115 Íd., minutos 5:54 a 13:00.
116 Íd.
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Teodoro Moscoso a brindar apoyo de un accidente fatal.117 Indicó

que, este también le dijo que la señora Nevárez Torres era la

conductora.118      Aclaró que el Sargento Camacho le transfirió los

motivos fundados.119 Entonces, se le preguntó si de acuerdo con su

declaración jurada y con su testimonio en sala no se le transfirieron

los motivos fundados, dijo que sí. 120 La Defensa le inquirió al testigo

sobre dónde estaban los motivos fundados transferidos, a lo que este

respondió que, ella era la conductora y cuando yo llego al hospital

la observó y ahí es que están los motivos fundados.121

          Al ser interrogado sobre si él le indicó a la señora Nevárez

Torres que ella podía negarse a que le realizaran la prueba, este

aseveró que se lo dijo en las advertencias que dicen que de usted

negarse [...], y que se lo advirtió con las advertencias.122

          Respecto a las marcas que hizo el testigo que surgen del

Exhibit #2 del Ministerio Público, indicó que las hizo, ya que la

señora Nevárez Torres se negó a firmar las advertencias. Especificó

que, escribió el nombre de la señora Nevárez Torres, pero que eso no

es una firma, sino que, escribió su nombre y le escribió “se negó”.123

Mencionó que no le hizo las advertencias Miranda a la señora

Nevárez Torres.124 En cuanto al tiempo que le tomó la lectura de las

advertencias, indicó que, le tomó como un minuto y que eso fue a

las 4:32 a.m.125 Añadió que, cuando le leyó las advertencias no se

le había tomado la muestra de sangre.126 Más adelante, mencionó

que en su testimonio en sala no había mencionado que la señora

Encarnación Soliman le hubiese preguntado el nombre de la señora

117 Íd.
118 Íd.
119 Id., minutos 13:01 a 15:00.
120 Íd., minutos 16:49 a 19:49.
121 Íd., minutos 19:50 a 21:25.
122 Íd., minutos 21:26 a 25:00.
123 Íd., minutos 25:26 a 30:00.
124 Íd., minutos 30:00 a 35:00.
125 Íd., minutos 39:28 a 45:00.
126 Íd.
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Nevárez Torres en su presencia.127 Igualmente, expresó que esta

nunca le preguntó a la señora Nevárez Torres en su presencia si ella

había tenido un accidente.128         El agente Oquendo reiteró que, él

verificó la fecha expiración del envase, y que como vio que no estaba

expirado, se llevó el mismo.129 Asimismo, afirmó que vio cuando la

señora Nevárez Torres firmó el parte remisión.130

          En el examen redirecto, indicó que él le leyó las advertencias

de ley, aun cuando no la vio conduciendo un vehículo de motor,

porque “su supervisor [l]e indicó que pasara al hospital porque ella

era la conductora de un vehículo Hyundai que estaba envuelta en

un accidente de carro en el Teodoro Moscoso”.131 Añadió que, su

supervisor le indicó a él que pasara por el hospital y preguntara por

la conductora de un vehículo Hyundai para hacerle la prueba de

sangre, ya que señora Nevárez Torres había estado envuelta en un

choque en el Teodoro Moscoso. Declaró que, en adición a eso, tuvo

sus propias observaciones, de que esa persona se encontraba en

aparente estado de embriaguez.132 Atestiguó que, la señora Nevárez

Torres expedía fuerte olor a alcohol, tenía los ojos rojizos, se ría y se

quedaba seria. Indicó que, tenía una sintomatología que le daba

entender a él que ella estaba bajo los efectos del alcohol.133

          Con relación al Exhibit #2 del Ministerio Público, el agente

Oquendo aclaró que él marcó la parte que dice que la señora Nevárez

Torres debido a que ella le indicó que iba a cooperar, pero que no

iba a firmar ningún documento.134 Sostuvo que, puso su nombre

para poder identificar en el documento que él le había hecho esas

advertencias a doña Mayra.135 El testigo declaró que, la señora

127 Íd., minutos 50:00 a 55:00.
128 Íd.
129 Íd., minutos 53:00 a 55:00.
130 Íd., minutos 55:00 a 1:05:00.
131 Íd., minutos 1:08:00 a 1:11:00.
132 Íd.
133 Íd.
134 Íd.
135 Íd.
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Nevárez Torres fue cooperadora aunque se negó a firmar, ya que

cuando le fue explicando, ella le decía que entendía, pero que no le

iba a firmar a él”.136

                 Vista del 9 de noviembre de 2022137

Enfermera Gina Sofía Encarnación Soliman

       La enfermera Encarnación Soliman (en adelante enfermera

Encarnación o Gina) testificó que es enfermera graduada y que

trabaja en la Sala de Emergencias del Hospital UPR Carolina desde

noviembre de 2012.138 Manifestó que sus funciones allí son realizar

triage, canalizar pacientes y tomar muestras.139                Indicó que su

horario de trabajo, desde hacía aproximadamente un año, era de

7:00 p.m. a 7:00 a.m. Aclaró que, ese era su horario para el turno

del 20 de noviembre de 2021.140

       A preguntas del Ministerio Público, Encarnación Soliman

indicó que, para el 20 de noviembre de 2021, trabajaba en la Sala

de Emergencia del Hospital UPR, Federico Trilla, en el turno de la

noche, de 7pm a 7am.          Ese día, ella tomó una muestra de sangre,

ya que el agente Oquendo Torres se le acercó y dijo que tenía que

tomarle una muestra de sangre a una fémina, a quien luego

identificó como Mayra Nevárez Torres.141             Declaró que, el agente

Oquendo Torres le indicó que la toma de muestra de sangre se debía

a un accidente vehicular y que la persona involucrada era la señora

“Mayra Nevárez Torres”.142 Indicó que, ese día cuando se le acercó

el agente Oquendo Torres, la Sala de Emergencias estaba

“manejable”.143

136 Íd., minutos 1:11:00 a 1:13:56.
137 Regrabación de la vista del 9 de noviembre de 2022; y Minuta de la vista del 9

de noviembre de 2023.
138 Regrabación de la vista del 9 de noviembre de 2022, minutos 1:55 a 5:00.
139 Íd.
140 Íd.
141 Íd., minutos 6:14 a 10:00.
142 Íd., minuto 10:00 a 15:00.
143 Íd.
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          La enfermera Encarnación Soliman declaró que, luego,

procedió a llevar al agente Oquendo a donde la paciente,        quien

estaba ubicaba en el cubículo I-9.144 Una vez llegó al cubículo I9,

procedió a preguntarle a la paciente su nombre, a lo que esta

respondió: “Mayra”.145 Destacó que, ella también verificó la banda

de identificación de la paciente que decía su nombre.146         Acto

seguido, procedió a preguntarle la fecha nacimiento, dónde estaba y

la orientó sobre la muestra de sangre que tenía que tomarle para

conocer el nivel del alcohol en la sangre.147 Sostuvo que, la señora

Nevárez Torres le contestó su edad, le dijo que estaba en el hospital,

y que “no había ningún problema” para la toma de la muestra de

sangre.148 Atestiguó que, cuando ella le hizo esas preguntas a la

paciente Nevárez Torres, estaban allí el agente Oquendo Torres, y

los enfermeros Acevedo Nazario y Rivera Delgado.149 Mencionó que

el enfermero Rivera Delgado estaba ahí porque le había pedido que

cuando surgieran procedimientos que él no había hecho, que le

orientara para él aprender.150

          Acto seguido, identificó a la señora Nevárez Torres en sala

como la persona a quien le tomó la muestra.151 La testigo declaró

que, le hizo varias preguntas a la paciente y luego procedió a la toma

de la muestra de sangre.152 Narró que comenzó a tomar la muestra

con el brazo izquierdo de la señora Nevárez Torres y como no vio

vena, procedió a tomar la muestra en el brazo derecho.153      Según

su testimonio vertido en Corte, la enfermera Encarnación Soliman

le tomó la muestra de sangre a la señora Nevárez Torres con el kit

de la prueba de alcohol que le entregó el agente Oquendo Torres.

144 Íd.
145 Íd.
146 Íd.
147 Íd.
148 Íd. Énfasis suplido.
149 Íd.
150 Íd.
151 Íd.
152 Íd., minutos 16:00 en adelante.
153 Íd.
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Detalló que el kit contenía lo siguiente: (1) un papel con

instrucciones del procedimiento a llevar; (2) un sobre bioharzard; (3)

yodo; (4) tres tubos con tapas de color gris y con el mismo número;

(5) pote; (6) sello de seguridad para sellar el pote; (7) kit de la

muestra; (8) documento de la parte de remisión.154 Puntualizó que,

ese kit se le entregó sellado.155 Especificó que, mientras ella abría

el kit, el agente Oquendo Torres se encontraba en el área del cabezal

hablando con la señora Nevárez Torres.156           Manifestó que no

escuchó lo que estaban dialogando.157 Expresó que el proceso de la

toma de muestra consistió en hacerle un torniquete en el brazo

derecho a la recurrida, limpiar el área con Betadine y proceder a

tomar la muestra.158

          Sostuvo que, al tomar la muestra, el agente Oquendo Torres

se encontraba al pie de la camilla, mientras que la señora Acevedo

Nazario y ella se encontraban a lado de la camilla.159 Manifestó que

el señor Rivera Delgado se quedó más atrás que el agente Oquendo

Torres.160 Declaró que, una vez tomó la muestra, tomó el documento

de remisión del kit y le preguntó a la señora Nevárez Torres la

dirección y lugar de empleo.161 Aseveró que esta le contestó todo.

Además, indicó que, de ver el documento de la parte de remisión, lo

reconocería, ya que ella lo llenó y lo firmó.162 (Exhibit #5).

          Mencionó que, mientras ella le tomó la muestra a la señora

Nevárez Torres, esta se encontraba en la camilla, en una posición

semisentada.163 La testigo acotó que, del Exhibit #5 surge: que el

número de la muestra de sangre era el 21-0459; el nombre de la

paciente “Nevárez Torres Mayra E.”; que la persona que tomó la

154 Íd.
155 Íd., minutos 17:00 en adelante.
156 Íd.
157 Íd.
158 Íd., minutos 18:55 a 22:24.
159 Íd.
160 Íd.
161 Íd.
162 Íd., minutos 22:24 a 25:00.
163 Íd., minutos 25:00 a 30:00.
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muestra era ella, la hora de la toma fue las 4:33 a.m.; y que se tomó

en el hospital de Área de Carolina Federico Trilla. Añadió que, el

documento fue firmado por la enfermera Acevedo Nazario, la señora

Nevárez Torres y ella. Declaró que, tras la extracción de sangre, la

señora Nevárez Torres le dio su información para poder llenar el

documento de remisión.164 Reiteró que esta le indicó “el nombre,

edad, dirección, lugar de trabajo”.165 Aseveró la testigo que, ella le

explicó que le iba a entregar una de las muestras y que ella podía

llevar esa muestra a su laboratorio de preferencia, y que las otras

muestras se iban a enviar al Departamento de Salud.166 Aseguró

que, los tubos de las otras muestras nunca salieron de su mano y

que los echó en la bolsa biohazard que trae el kit, llenó la

información, y selló el envase.167     Afirmó que, durante todo el

proceso        la    recurrida    se   comportó     “tranquila”     y

“cooperadora”.168 A preguntas sobre el comportamiento de la

señora Nevárez Torres, y si esta se había negado a que le

tomaran la muestra, la testigo declaró que esta nunca se negó a

la muestra.169 Indicó que, ella cerró el envase de la muestra con

una tapa metálica que trae. Señaló que, el sello es uno muy fino y

que el agente Oquendo Torres la ayudó para que no se rompiera.

Añadió que, una vez sellado el envase de la muestra, se lo entregó

al agente.170 Recalcó que durante la toma de la muestra de sangre

la señora Nevárez Torres estuvo tranquila todo el tiempo y no se

negó a que le tomaran la muestra.171

          Durante el contrainterrogatorio, la enfermera Encarnación

Soliman manifestó que, antes de que llegara el agente Oquendo

164 Íd.
165 Íd.
166 Íd.
167 Íd.
168 Íd.
169 Íd., minutos 30:00 a 34:36.
170 Íd.
171 Íd.
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Torres, la enfermera López Camacho ya le había hablado de la

señora Nevárez Torres.172 Afirmó que, López Camacho había pasado

a la señora Nevárez Torres al cubículo I-9.173 Indicó no recordar que

le    hayan    dicho    que       la   señora   Nevárez   Torres   estuviera

desorientada.174       A preguntas de la Defensa, manifestó que del

diálogo entre Camacho y Báez, oyó que la señora Nevárez Torres

estaba desorientada.175 Afirmó que escuchó que la señora Nevárez

Torres se había negado a que le quitaran el “panty”.176               Se le

preguntó si en la declaración jurada, ella indicó que la señora

Nevárez Torres tenía la voz pesada y hablaba lento, y que si ello era

cónsono con estar desorientada, y esta respondió que no.                 La

Defensa le preguntó a la testigo que si el hecho de que viera a la

señora Mayra Enid Nevárez Torres que estaba hablando lento y con

la voz pesada, era cónsono con lo que ella escuchó de que Doña

Mayra estaba desorientada. La testigo respondió que no.              Afirmó

que, para ella, podía estar hablando lento y pesado sin estar

desorientada. Luego, la Defensa le preguntó si de acuerdo a lo que

ella escuchó y observó, tenía las tres cosas, desorientada, hablaba

lento y …       En ese momento, la pregunta fue objetada por el

Ministerio Pública y la objeción fue declarada Ha Lugar.177

          Respecto a los eventos del 21 de noviembre de 2020, la

Defensa le preguntó a la testigo si había declarado que vio que el

agente Oquendo tenía el pote, el cual es marrón, con tapa plateada

y con el número 210459. Posteriormente, la Defensa le cuestionó a

la testigo si de la declaración jurada que esta prestó, no surgía que

ella hubiese inspeccionado el kit, a lo que la testigo respondió en la

negativa. La Defensa le cuestionó si, por tanto, no había manera de

172 Íd. minutos, 40:00 a 45:00.
173 Íd.
174 Íd., minutos 45:00 a 50:00.
175 Íd.
176 Íd.
177 En ese momento hubo un receso del tribunal porque la testigo se sintió
indispuesta.
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que ella supiera el número de identificación.      178   Esta declaró que

el número aparece arriba. Se le preguntó nuevamente si había

inspeccionado el kit, a lo que respondió que sí, que lo vio.179

          Sobre el orden en que llevó a cabo el procedimiento, la testigo

declaró que ella tomó la muestra de sangre y luego llenó el parte de

remisión.180 Al ser cuestionada, respondió que, según lo que había

indicado en su declaración jurada, ella llenó primero el parte de

remisión y después tomó la muestra de sangre.181 Sin embargo,

luego aclaró que, primero tomó la prueba y después completó el

referido documento.182

          Por otro lado, a preguntas de la Defensa, indicó que para ella

era importante destacar que la paciente estaba cooperadora, ya

que, si esta se rehusaba, ella no le tomaba la muestra.183 Reiteró

que, la señora Nevárez Torres estuvo cooperadora porque de lo

contrario, ella no le hacía la prueba.184 Manifestó que no tenía

una orden judicial y que no recordaba si al momento en que le hizo

la muestra, en el récord había orden médica.185 Al preguntársele si

el pote expiraba por mes o por año, testificó que no tenía

respuesta.186 Indicó que, el pote de la muestra de sangre que tomó

expiraba en el año 2021.187

          Más adelante, indicó que, para llevar a cabo la extracción de

sangre, utilizó las instrucciones del kit y no utilizó el Reglamento

Núm. 9234.188 Especificó que, en el Exhibit #5 no surge

expresamente el tipo de muestra, pero que marcó la muestra de

sangre.189 Sostuvo que, en el parte de remisión no colocó el nombre

178 Íd., minutos 56:15 a 1:00:00.
179 Íd., minutos 1:05:00 a 1:10:00.
180 Íd., minutos 1:15:00 a 1:25:00.
181 Íd.
182 Íd.
183 Íd.
184 Íd.
185 Íd., minutos 1:28:24 a 1:36:24.
186   Íd., minutos 1:36:24 a 1:39:00.
187 Íd., minutos 1:36:25 a 1:40:00.
188 Íd., minutos 1:40:00 a 1:45:00.
189 Íd.
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del tribunal donde iba a radicar el caso, ni llenó la partes de las

observaciones de la intervenida, ni el dato de la licencia de

conducir.190 Adujo que, colocó en el nombre del Sargento Camacho

como agente interventor, porque así se lo indicó el agente Oquendo

Torres.191 Indicó que la señora Acevedo Nazario, la señora Nevárez

Torres y ella firmaron el documento del parte remisión.192 Especificó

que esta última firmó el documento semisentada en la camilla.193

Aclaró que, la señora Nevárez Torres escribió su nombre en el parte

de remisión y firmó donde dice firma del paciente.194 Admitió que en

la declaración jurada ni en la vista preliminar mencionó al señor

Rivera Delgado, y que lo mencionó por primera vez en esa vista.195

          En el examen re-directo, la enfermera Encarnación Soliman

aclaró que no había mencionado al señor Rivera Delgado

anteriormente porque no lo recordó.196 Explicó que no lo recordó

porque él no tuvo participación directa en la toma de muestra; y que

estaba allí observando solamente.197             La testigo declaró que ha

tomado anteriormente muestras para verificar el nivel de alcohol en

la sangre, aunque no tiene el número exacto.198 Aclaró que en el

parte de re remisión escribió el nombre del Sargento Abner Camacho

como agente interventor, porque el agente Oquendo Torres le explicó

que el agente interventor lo era el Sargento Abner Camacho.199

Indicó que, aunque nunca había mencionado dónde se apoyó la

señora Nevárez Torres para firmar, “esta lo hizo en una tablita que

190 Íd.
191 Íd.
192 Íd.
193 Íd.
194 Id, minutos 1:45:00 a 1:50:00. El Tribunal decretó un breve receso en la vista

tras una discusión, ya que la copia que se le dio a la defensa del Exhibit #5 tenía
unas notas en tinta azul. (Íd., minutos 1:50 a 2:05:00). La testigo declaró en sala
que esas notas no fueron hechas por ella y que no estaban al momento en que
preparó el documento de la Parte Remisión, y que ella no sabe lo que significan
esas notas. Íd., minutos 2:05:00 a 2:11:00.
195 Íd., minutos 2:15:00 a 2:20:00.
196 Íd., minutos 2:43 :20 a 2:47:00.
197 Íd.
198 Íd.
199 Íd.
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le buscó”.200 A preguntas de la Defensa, sobre la fecha de expiración

del kit, indicó que el número 21, lo vio en la parte de arriba del sobre

del kit.201

          Por otro lado, se le preguntó a qué se refería la testigo con

cooperación y ella destacó que la señora Nevárez Torres nunca se

rehúso a ningún tipo de muestra o tratamiento con ella.

Especificó que, ella “respondía a todo” y que “ella no estaba

combativa”.202        Recalcó que, si ella se hubiese rehusado, no

hubiese tomado la muestra.203

                  Vista del 29 de noviembre de 2022204

Enfermera Acevedo Nazario

          El 29 de noviembre de 2022 declaró la enfermera Acevedo

Nazario.      Esta testificó que estudió enfermería en el Colegio de

Mayagüez y que ejerce la profesión de enfermería desde hace tres

años y medio.205 (Exhibit #6 del Ministerio Público). Indicó que entre

junio o julio de 2021 comenzó a trabajar en el Hospital de UPR

Carolina, específicamente, en el área de Sala de Emergencias y que

sus turnos son de 12 horas.206 Su número de licencia y certificación

de Registro es 93292. Declaró que mientras laboraba en la Sala de

Emergencias del Hospital, sus funciones eran recibir, atender y

proveer       servicios   a   los     pacientes,   sacar   muestras    y   dar

medicamentos.207          Respecto a su turno de trabajo del 20 de

noviembre de 2021, indicó que, fue de 7:00 p.m. a 7:00 a.m., y que

ese día estaba asignada al área crítica de la Sala de Emergencias.208

Narró que, durante ese turno, en esa área el tráfico de pacientes no

era muy movido, por lo que, aproximadamente a las 4:00 a.m. del

200 Íd., minutos 2:47:00 a 2:50:00.
201 Íd.
202 Íd., minutos 2:50:00 a 2:53:34.
203 Íd.
204 Anejo XXII, Regrabación del 29 de noviembre de 2022; y Anejo XXIII minuta

del 29 de noviembre de 2022.
205 Véase Anejo XXII, regrabación de 2:15 p.m., minutos 0:00 a 5:00.
206 Íd., minutos 10:00 a 15:00.
207 Íd.
208 Íd.
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21 de noviembre de 2021, estaba en el counter de enfermería

tomándose un café junto con su compañera, la enfermera

Encarnación Soliman.209 Añadió que, durante ese turno estaban los

enfermeros López Camacho, Rivera Delgado, Báez y Encarnación

Soliman.210

          Narró   que,   estando   en   el   counter   con   la   enfermera

Encarnación Soliman, llegó el agente Oquendo Torres, quien les

preguntó si había llegado alguien que había tenido un accidente

automovilístico en el Puente Teodoro Moscoso.211 Ella procedió a

revisar en la pantalla de la computadora del Hospital y del registro

surgió que, en efecto, había llegado una paciente de nombre Mayra

Nevárez Torres, quien se ubicaba en el cubículo I-9.212 Luego, el

agente Oquendo Torres les mostró a ambas que tenía un kit para

detectar el nivel del alcohol en la sangre de la señora Mayra Nevárez

Torres.213    Indicó que, de ahí, los tres pasaron al cubículo I9.214

Indicó que, al llegar al cubículo, la enfermera Encarnación Soliman

identificó a la paciente; le preguntó el nombre y si estuvo

involucrada en un accidente de autos. Escuchó cuando la señora

Mayra Nevárez Torres respondió su nombre, y en presencia de

ella y del agente Oquendo Torres, esta dijo que había estado

envuelta en un accidente que ocurrió en el Teodoro Moscoso”.215

Respecto a cómo percibió el estado en que se encontraba la

señora Mayra Nevárez Torres, respondió que estaba “alerta en

tiempo y espacio”.216 Añadió que, la enfermera Encarnación

Soliman también le indicó que le iba a tomar una muestra de

sangre para conocer el nivel de alcohol en la sangre y le

209 Íd. minutos 15:00 a 20:00.
210 Íd., minutos 10:00 a 15:00.
211 Íd.
212 Íd. minutos 15:00 a 20:00.
213 Íd.
214 Íd.
215 Íd. minutos 30:00 a 35:00.
216 Íd. minutos 25:00 a 30:00.
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preguntó si no había ningún          problema. Acotó que la señora

Mayra Nevárez Torres accedió voluntariamente y expresó que

“no había problema”.217

          Relató que, el agente Oquendo Torres se le acercó a la señora

Mayra Nevárez Torres a darle unas instrucciones,218 mientras ellas

dos iban a buscar una aguja y un torniquete en un carrito que

estaba cerca del cubículo I-9, ya que el kit no trae esos

instrumentos.219 Detalló que, al regresar al cubículo I-9, observó

cuando la enfermera Encarnación Soliman sacó el Betadine, se

acercó a la señora Mayra Nevárez Torres y le dijo que le iba tomar

una muestra de sangre, y esta estiró el brazo izquierdo, por lo

que se limpió el área, pero como no tenía vena buena en ese brazo,

pasaron al derecho.220 Narró que, en ese momento en el área del

cubículo I-9, estaban la señora Mayra Nevárez Torres, el agente

Oquendo Torres, la enfermera Encarnación Soliman, el enfermero

Rivera Delgado y ella. Sostuvo que el agente Oquendo estaba al pie

de la camilla, al igual que el enfermero Rivera Delgado.221 Sobre este

último, manifestó que estaba allí para mirar el procedimiento de la

toma de muestra.222

          En cuanto al procedimiento sobre la toma de la muestra de

sangre, narró que la enfermera Encarnación Soliman sacó los tres

tubos del kit y el parte de remisión.223 Indicó que, a la señora Mayra

Nevárez Torres se le extrajeron tres tubos de sangre. Destacó que,

mientras se tomó la muestra la señora Mayra Nevárez Torres no

dijo nada, no se quejó, simplemente estiró el brazo.224 Manifestó

que, luego de la extracción de sangre, la enfermera Encarnación

217 Íd. minutos 20:00-25:00.
218 Íd. minutos 35:00 a 43:53.
219 Íd. minutos 20:00 a 25:00.
220 Íd. minutos 25:00 a 30:00.
221 Íd.
222 Íd.
223 Íd. minutos 30:00 a 35:00.
224 Íd. minutos 25:00 a 30:00.
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Soliman llenó el documento del parte de remisión con la información

del sistema del hospital [...] y corroboró la información con la

paciente.225     Describió que la duración del proceso fue de 3 a 5

minutos.226 Expresó que el documento del parte de remisión (Exhibit

#5 del Ministerio Público) fue firmado por la enfermera Encarnación

Soliman, la señora Mayra Nevárez Torres y ella.227 Especificó que

ella vio cuando firmó Mayra y escuchó cuando esta preguntó

dónde tenía que firmar.228 Asimismo, indicó que, de los tres tubos

de sangre, dos se colocaron en el envase del kit junto a dos hojas de

la parte remisión, y el otro tubo se le entregó a la señora Mayra

Nevárez Torres, junto con una hoja del parte de remisión.229 Sostuvo

que la señora Mayra Nevárez Torres tomó el tubo y lo colocó al lado

de ella.230     Continuó relatando que la enfermera Encarnación

Soliman selló el envase y se lo entregó al agente Oquendo Torres, y

este se lo llevó.231

          Luego, declaró que, como a las 6:00 a.m., dio una ronda por

el área de las camillas y le preguntó a la señora Nevárez Torres cómo

se sentía y si se acordaba del suceso del accidente, y que esta le

respondió que no se acordaba muy bien que lo que pasó, que fue

un revolú.232       Luego, declaró que, la señora Mayra Nevárez

Torres le preguntó por la hora, y le dijo que a las 8:00 a.m. ella

se tenía que ir a trabajar porque tenía un trabajo nuevo en algo

de marítima.233 A lo que, la enfermera Acevedo Nazario le dijo que

tenía que esperar porque no la habían dado de alta.234 Describió

que, todavía a esa hora, la señora Mayra Nevárez Torres tenía los

225 Íd. minutos 30:00 a 35:00.
226 Íd.
227 Íd., minutos 35:00 a 45:00.
228 Íd.
229 Íd.
230 Íd.
231 Íd. minutos 45:00 a 50:00.
232 Íd.
233 Íd.
234 Íd.
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rojizos y percibió olor a alcohol.235 Manifestó la testigo que salió del

turno de trabajo a las 7:00 a.m. y que en ese momento, la señora

Mayra Nevárez Torres se encontraba en el cubículo I-9.236 Añadió

que, la señora Nevárez Torres estuvo cooperadora en todo

momento porque a todo dijo que estaba bien y cuando Gina

Encarnación        le   dijo     que   le   iba   tomar   la   muestra,

voluntariamente indicó que sí.237

          En el contrainterrogatorio mencionó que en su declaración

jurada tomada el 10 de diciembre de 2021 no mencionó al señor

Rivera Delgado.238 Indicó que en el sistema del registro médico del

hospital no salía que ella hubiese atendido a la señora Mayra

Nevárez Torres. 239 Expresó que la enfermera Encarnación Soliman

llenó el papel del parte de remisión en el counter de enfermería, y

que se le proveyó una “tablita” a la señora Mayra Nevárez Torres

para que firmara ese documento.240           A su vez, en el redirecto,

sostuvo que no mencionó al señor Rivera Delgado en su declaración

jurada porque entendió que no era necesario, ya que, más allá de

observar, no hizo nada en el procedimiento.241 Recalcó que, entre el

counter y el cubículo I-9 hay una distancia de 5 a 6 pasos, y que en

ese momento, la cortina estaba abierta, y que desde ahí podían

observar a la señora Mayra Nevárez Torres.242

Señor Rivera Delgado

          El señor Rivera Delgado declaró que es enfermero graduado

desde el año 2018 y que desde hace 1 año y aproximadamente 6

meses, trabaja en la Sala de Emergencias del Hospital de UPR

Carolina.243 (Exhibit #7 del Ministerio Público). Resumió que sus

235 Íd.
236 Íd.
237 Íd. minutos 50:00 a 55:00.
238 Íd. minutos 1:05:00 a 1:10:00.
239 Íd.
240 Íd. minutos 1:15:00 a 1:20:00.
241 Íd. minutos 1:30:00 a 1:35:00.
242 Íd.
243 Íd. minutos 1:35:00 a 1:40:00.
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funciones en el hospital consisten en el cuidado del paciente, la

toma de vitales y administrar medicamentos, brindar cuidado

paliativo, cambiar pañales y cambio de cama.244           Manifestó que,

para el 20 de noviembre de 2021, tenía el turno de 7:00 p.m. a 7:00

a.m.245 Mencionó que en ese turno también estaban las enfermeras

Encarnación Soliman, López Camacho, y Acevedo Nazario.246

Especificó que esa noche le dijo a la enfermera Encarnación Soliman

que quería estar presente en alguna toma de muestra de alcohol en

la sangre porque no conocía el procedimiento.247 Posteriormente, en

la madrugada, él estando en el área de pacientes en estado crítico,

la enfermera Encarnación Soliman se le acercó para decirle que en

el área de intermedio del hospital se iba a hacer una muestra de

sangre.248     Esto, con el propósito de que él pudiera observar el

proceso.249

          Narró que, se movió al cubículo I-9 donde estaban la señora

Nevárez      Torres,   el   agente   Oquendo   Torres,   las   enfermeras

Encarnación Soliman y Acevedo Nazario.250 Describió y señaló a la

recurrida en sala.251         Declaró que, observó cuando el agente

Oquendo Torres le entregó el kit a la enfermera Encarnación

Soliman.252      Relató que, mientras esta última abría el kit, le iba

explicando el proceso frente al agente Oquendo Torres, la enfermera

Acevedo Nazario y la señora Mayra Nevárez Torres.253 Indicó que

la enfermera Encarnación Soliman también le explicó el proceso

a la señora Mayra Nevárez Torres y que esta expresó que “no había

problema”.254 Especificó que el proceso de la muestra de sangre

244 Íd.
245 Íd.
246 Íd. minutos 1:40:00 a 1:45:00.
247 Íd.
248 Íd. minutos 1:45:00 a 1:50:00.
249 Íd.
250 Íd.
251 Íd.
252 Id.
253 Íd. minutos 1:50:00 a 1:55:00.
254 Íd.
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duró alrededor de 3 minutos. Indicó que la señora Nevárez Torres

estuvo “cooperadora porque no presentó queja y estuvo de

acuerdo en todo momento”.255

          Detalló que en el proceso de la extracción, la enfermera

Encarnación Soliman comenzó con el brazo izquierdo de la paciente,

colocó el torniquete, pero como no vio área de venoculción, –explicó

que esto es que no se encontró vena buena para pinchar–, se revisó

el brazo derecho”, y una vez vio una vena buena, limpió el área con

betadine, introdujo la aguja y se llenaron los tres tubos.256 Explicó

que, durante la muestra, la señora Mayra Nevárez Torres no

mostró molestia ni movió el brazo.257 Detalló que, esta dejó el

brazo estirado para que le sacaran la muestra. Indicó que, la

enfermera Encarnación Soliman se quedó con los tubos y procedió

a llenar la hoja del parte remisión del kit.258         Testificó que la

información del parte remisión se la proveyó la señora Nevárez

Torres a la enfermera Encarnación Soliman.259 Resaltó que, él no

tuvo contacto con el documento.          Sin embargo, manifestó que,

observó      cuando    la   señora   Mayra   Nevárez   Torres   firmó   el

documento.260 Expresó que, durante el proceso, el agente Oquendo

Torres se encontraba en el pie de la camilla.261 Declaró que, una vez

la enfermera Encarnación Soliman terminó con la documentación,

selló el kit y se lo entregó al agente Oquendo Torres.262 Añadió que,

el tercer tubo de muestra, la enfermera se lo entregó a la paciente

con una hoja del parte de remisión. Indicó que el proceso duró

aproximadamente entre 20 a 30 minutos. Afirmó que, el parte de

remisión lo firmaron cuatro personas en total: 1) la enfermera

255 Íd.
256 Íd.
257 Íd.
258 Íd. minutos 1:58:00 a 2:00:00.
259 Id.
260 Íd. minutos 2:00:00 a 2:05:00.
261 Íd.
262 Íd.
KLCE202300933                                                                      45

Encarnación Soliman; 2) la enfermera Acevedo Nazario como testigo;

el Agente Oquendo Torres y la señora Mayra Nevárez Torres.

          Testificó que, una vez se le entregó el kit al Agente Oquendo,

culminó su parte y no volvió a esa área. Añadió que, después no

tuvo más contacto con ellos.

          A preguntas de la Defensa, indicó que, la primera vez que

declaró esto fue en septiembre de 2022 en Fiscalía.263                       En el

contrainterrogatorio mencionó que lo que declaró no lo había

discutido con nadie.264

          Finalmente, luego de evaluar los testimonios vertidos en sala,

el foro de primera instancia declaró Ha Lugar la Moción de Supresión

de    Evidencia     presentada       por    la   señora     Nevárez     Torres     y

consecuentemente, suprimió la evidencia relacionada con la

muestra de sangre que se le tomó.

          Es un hecho incontrovertido que, conforme al derecho

reseñado, la toma de muestra de sangre realizada a la señora

Nevárez Torres constituyó un registro265.               Por ende, le aplica la

protección constitucional contra registros irrazonables.266                  Como

regla general, será necesario obtener una orden judicial previo a

efectuar un registro.267 En el caso de epígrafe, según se desprende

del testimonio del agente Oquendo Torres, no medió una orden

judicial para tomar la muestra de sangre a la señora Nevárez

Torres.268 Cónsono con lo anterior, es normativa reiterada que, un

registro efectuado sin mediar una orden judicial activa la presunción

de que este fue irrazonable e inválido.269 Empero, un registro sin

una orden judicial previa emitida por un tribunal, por sí solo, no

263 Íd. minutos 2:10:00 a 2:15:00.
264 Íd.
265 Schmerber v. California, supra, pág. 767; Birchfield v. North Dakota, supra, pág.

455.
266 Íd.
267 Pueblo v. López Colón, supra, págs. 284-285.
268 Regrabación de la vista del 28 de octubre de 2022; minutos del 28 de octubre

de 2022, minutos 2:20:00 a 2:25:00.
269 Pueblo v. López Colón, supra, págs. págs. 287-288.
KLCE202300933                                                                      46

conlleva su inadmisibilidad.270               Puesto que, existen ciertas

situaciones excepcionales donde no será indispensable una orden

judicial previa.271       Entre estas excepciones, donde no será

necesaria la existencia de una orden judicial se encuentra el

registro consentido voluntariamente de forma expresa o

implícita      (tácita).272       Pertinente      al   caso       de   epígrafe,   el

consentimiento implícito surge cuando “persona obedece sin

protestar al pedido de un funcionario; la persona no accede

expresamente pero su acto, en un unión a un examen de la

totalidad de las circunstancias, demuestra su intención de

consentir el registro”.273

          Ahora bien, un factor importante                a evaluarse es la

voluntariedad del consentimiento, la cual dependerá de la totalidad

de las circunstancias.274            Es por lo que, de acuerdo a la

jurisprudencia, nos corresponde llevar a cabo un minucioso examen

sobre la totalidad de las circunstancias. Por medio de este examen,

se deberá tomar en cuenta las características de la persona que ha

consentido al registro y el ambiente donde se llevó a cabo275.

          En primer lugar, surge de los testimonios ofrecidos en sala

que, la señora Nevárez Torres en el hospital demostró tener

conocimiento sobre sus datos personales como edad, dirección y

empleo.      Asimismo, se encontraba ubicada en tiempo y espacio.

Según el testimonio de la enfermera López Camacho, cuando le

preguntó a la parte recurrida por qué estaba en el hospital, esta

respondió que se encontraba ahí como consecuencia de un

accidente de tránsito.276         Igualmente, surge del testimonio de la

enfermera Encarnación Soliman que, al preguntarle la fecha de

270 Pueblo v. Báez López, supra, pág. 930
271 Íd.
272 Íd., págs. 930-932.
273 Pueblo en interés menor NOR, supra, 965-966.
274 Íd. citando a Schenckloth v. Bustamonte, 412 US 218 (1973)
275 Íd. pág. 966; Pueblo v. Santiago Alicea I, supra, pág. 236.
276 Regrabación de la vista del 28 de octubre de 2022, minutos 16:00 a 20:00.
KLCE202300933                                                                   47

nacimiento a la señora Nevárez Torres y dónde se encontraba, esta

respondió su edad y que se encontraba en el hospital.277 Destaco,

además que, tras la extracción de sangre, la señora Nevárez Torres

le había brindado su información para poder llenar el documento de

remisión, que incluía su nombre, edad, dirección y lugar de

trabajo.278

       De igual manera, fue atestiguado en sala que, en el hospital,

cuando el agente Torres Oquendo le explicó a la parte recurrida las

advertencias sobre personas sospechosas de hacer funcionar o

manejar un vehículo de motor bajo aparente estado de embriaguez,

previo a la toma de muestra de sangre, esta indicó que entendía lo

explicado y que iba a cooperar, aunque no iba a firmar dichas

advertencias.279

       En esa misma línea, de lo declarado en corte se desprende

que, la enfermera Acevedo Nazario, al momento de realizarle ciertas

pruebas a la señora Nevárez Torres, le colocó un pañal a esta última

porque tenía la ropa húmeda y no olía bien.280 Respecto a ello, la

parte recurrida accedió a que se le colocara el pañal pero solicitó que

no le quitaran la ropa.281

       Los hechos anteriormente descritos demuestran que, la parte

recurrida se encontraba capacitada para discernir en cuanto a su

voluntad de cooperación y consentimiento.

       Por otro lado, al evaluar el ambiente donde se prestó el

consentimiento, somos del criterio que la señora Nevárez Torres

prestó su consentimiento implícito en un ambiente libre de coacción

e intimidación. Primeramente, esta no se encontraba bajo custodia,

sino que, estaba en una institución hospitalaria donde habían otras

enfermeras y enfermeros, y no únicamente el agente interventor. En

277 Regrabación de la vista del 9 de noviembre de 2022, minutos 10:00 a 15:00.
278 Íd. minutos 25:00 a 30:00.
279 Regrabación de la vista del 28 de octubre de 2022, minutos 1:25:00 a 1:30:00.
280 Regrabación de la vista del 28 de octubre de 2022, minutos 16:00 a 20:00.
281 Regrabación de la vista del 28 de octubre de 2022, minutos 16:00 a 20:00.
KLCE202300933                                                                 48

el momento en que el agente Oquendo Torres le impartió las

advertencias, se encontraban presentes los enfermeros Encarnación

Soliman, Acevedo Nazario y Rivera Delgado.282                    Inclusive, se

desprende de los testimonios que, al momento de la toma de

muestra de sangre, el agente Oquendo Torres se alejó del lado de la

señora Nevárez Torres.283 No surge de ninguna forma que, la señora

Nevárez Torres hubiese sido coaccionada o intimidada al momento

de consentir a la toma de muestra de sangre.

       Además, también surge de los testimonios que, la enfermera

Encarnación Soliman le orientó a la señora Nevárez Torres sobre la

muestra de sangre que tenía que tomarle para conocer el nivel de

alcohol en la sangre, y que esta le expresó que “no había ningún

problema”.284       La enfermera Encarnación Soliman narró que,

cuando iba a tomarle la muestra de sangre a la señora Nevárez

Torres, durante todo el proceso esta se mostró tranquila y

cooperadora y que, en ningún instante se negó a la toma de la

muestra.285 De hecho, indicó que, al momento en el que comenzó

a tomar la muestra con el brazo izquierdo de la señora Nevárez

Torres, como no vio vena, procedió a tomar la muestra en el brazo

derecho.286 Este hecho, también fue descrito por el agente Oquendo

Torres287, la enfermera Acevedo Nazario288 y el enfermero Rivera

Delgado289.     Se desprende, además que, mientras se le tomó la

muestra, la señora Nevárez Torres no dijo nada, no se quejó y

simplemente estiró el brazo.290               La enfermera Encarnación

Soliman puntualizó que, la señora Nevárez Torres nunca se

282 Regrabación de la vista del 28 de octubre de 2022, minutos 1:25:00 a 1:30:00.
283 Íd., minutos 1:35:00 a 1:40:00.
284 Regrabación de la vista del 9 de noviembre de 2022, minutos 10:00 a 15:00;

Regrabación del 29 de noviembre de 2022, minutos 20:00-25:00, y minutos
1:50:00 a 1:55:00.
285 Regrabación de la vista del 9 de noviembre de 2022, minutos 30:00 a 34:36.
286 Íd., minutos 16:00 en adelante.
287 Regrabación de la vista del 28 de octubre de 2022 minutos 1:40:00 a 1:50:00.
288 Regrabación del 29 de noviembre de 2022, minutos 25:00 a 30:00.
289 Íd., minutos 1:50:00 a 1:55:00.
290 Íd., minutos 25:00 a 30:00, 1:50:00 a 1:55:00.
KLCE202300933                                                                   49

rehúso a ningún tipo de muestra o tratamiento con ella.

Especificó que, ella “respondía a todo” y que “ella no estaba

combativa”.291        Recalcó que, si la parte recurrida se hubiese

rehusado, no hubiese tomado la muestra. De la prueba desfilada

en sala, se puede corroborar lo atestiguado por la enfermera

encarnación Soliman respecto a que, la señora Nevárez Torres se

mostró tranquila y cooperadora, ya que, tanto la enfermera López

Camacho292, el agente Oquendo Torres293, la enfermera Acevedo

Nazario294 y el enfermero Rivera Delgado295 indicaron que esta se

encontraba tranquila y cooperadora en todo momento.

       Queda claro que la parte recurrida obedeció sin protestar al

pedido del funcionario296, pues no surge de la prueba presentada

que esta se hubiese negado ni de forma expresa o tácita a la toma

de muestra de sangre.           Al contrario, las acciones de la señora

Nevárez Torres demuestran que brindó un consentimiento tácito de

forma voluntaria conforme al derecho expuesto. El consentimiento

voluntario de forma tácita otorgado por la parte recurrida,

constituyó una de las excepciones en las que no es indispensable

una orden judicial previa.297

       Finalmente, cabe destacar que, no nos convence el argumento

de la parte recurrida respecto a que, el hecho de que el agente

Oquendo Torres no le advirtió a la señora Nevárez Torres que podía

negarse a que le realizaran la toma de muestras de sangre era razón

suficiente para invalidar el consentimiento brindado por esta. Como

mencionáramos previamente, nuestro Máximo Foro ha sido

sumamente claro al expresar que, no es requerido que el titular

del derecho esté consciente expresamente de que tiene derecho

291 Regrabación de la vista del 9 de noviembre de 2022, minutos 2:50:00 a 2:53:34.
292 Regrabación de la vista del 28 de octubre de 2022, minutos 16:00 a 20:00.
293 Íd., minutos 1:40:00 a 1:50:00.
294 Regrabación de la vista del 29 de noviembre de 2022, minutos 50:00 a 55:00.
295 Íd., minutos 1:50:00 a 1:55:00.
296 Pueblo en interés menor NOR, supra, 965-966.
297 Pueblo v. Báez López, supra, págs. 930-932.
KLCE202300933                                                              50

a no consentir, pues la importancia se basa en demostrar la

legitima necesidad de practicar el registro y la ausencia de coacción

física o psicológica298. (Énfasis suplido)

       Luego del examen ponderado y desapasionado de la totalidad

de las circunstancias particulares de este caso, así como las

características de la parte recurrida y el ambiente donde se prestó

el consentimiento299, colegimos que, el Ministerio Público logró

demostrar que el consentimiento prestado por la señora Nevárez

Torres fue uno voluntario donde no medió fuerza o violencia, ni

coacción alguna.300 Conforme a lo anterior, concluimos que el foro

primario incidió al ordenar la supresión de la muestra de sangre

obtenida de la señora Nevárez Torres.

                                         IV

       Por los fundamentos que anteceden, se expide el auto de

certiorari y se revoca la resolución recurrida. Consecuentemente, se

devuelve el caso al foro de primera instancia para la continuación

de los procedimientos conforme a lo aquí resuelto.

       Notifíquese inmediatamente.

       Lo acordó y manda el Tribunal, y certifica la Secretaria del

Tribunal de Apelaciones. El Juez Adames Soto emite Voto Particular

Explicativo de Conformidad por escrito.

                                  Lcda. Lilia M. Oquendo Solís
                              Secretaria del Tribunal de Apelaciones

298 Pueblo en interés menor NOR, supra, pág. 966
299 Íd.; Pueblo v. Santiago Alicea I, supra, pág. 236.
300 Véase Pueblo en interés menor NOR, supra, pág. 966; Pueblo v. López Colón,

supra, pág. 289.
                        Estado Libre Asociado de Puerto Rico
                           TRIBUNAL DE APELACIONES
                                   Panel Especial

                                                                   Certiorari
                                                                   procedente del
 EL PUEBLO DE PUERTO RICO                                          Tribunal de
        Peticionario                                               Primera Instancia,
                                                                   Sala Superior de
                                                                   San Juan
                   v.
                                           KLCE202300933           Caso Núm.
                                                                   KLE2022G0122
MAYRA ENID NEVÁREZ TORRES                                          KLE2022G0123
         Recurrida                                                 KLE2022G0124
                                                                   KLE2021M0047
                                                                   KTR2021-0605
                                                                   KTR2021-0606

                                                       Sobre:
                                                       Art. 7.06 Ley 22
                                                       grave (2 cargos)
                                                       Art. 5.07 (C) Ley
                                                       22 grave
                                                       Art. 5.07 (B) Ley
                                                       22 menos grave
                                                       Art. 7.02 Ley 22
                                                       menos grave
                                                       Art. 5.07 Ley 22
                                                       menos grave
Panel integrado por su presidenta, la Juez Lebrón Nieves, el Juez Adames
Soto y la Jueza Martínez Cordero

         VOTO PARTICULAR EXPLICATIVO DE CONFORMIDAD
                DEL JUEZ NERY E. ADAMES SOTO

       Estoy conforme con el resultado alcanzado y los fundamentos

expuestos en la Sentencia que hoy suscribo. Por tanto, no me dispongo a

utilizar este voto explicativo con la pretensión de reiterar lo que ya fue

explicado, sino para atender un tema puntual, relativo al ambiente en el

que la señora Nevárez Torres, (la recurrida), prestó su consentimiento.

       Según fue plasmado en la exposición de derecho de la Sentencia que

suscribo, al examinar y determinar si una persona ha prestado

voluntariamente su consentimiento a un registro, resulta necesario:                   (1)

tomar en cuenta las características de la persona que ha consentido1 y; (2)

1 Contrario a lo que concluyó el foro recurrido, según precisado en nuestra Sentencia, la

prueba desfilada por el Ministerio Público sí aportó los elementos para poner en posición
KLCE202300933 – Voto explicativo de conformidad                                       2

el ambiente donde se llevó a cabo. A ello se debe añadir que la validez de

un registro consentido es una cuestión de hecho que se determina

mediate un examen cuidadoso de la totalidad de las circunstancias que

rodean el caso. Pueblo en interés del menor N.O.R., 136 DPR 949 (1994).

(Énfasis provisto).

       En la consideración del segundo de los elementos enumerados, que

refiere al ambiente donde se llevó a cabo el consentimiento obtenido,

nuestro Tribunal Supremo ha precisado que se nos requiere sopesar si la

persona fue amenazada, intimidada o maltratada por la Policía; si

descansó en promesas o representaciones falsas de la Policía, además del

lugar donde se encontraba, en términos de si era público o aislado. Pueblo

v. Santiago Alicea, 138 DPR 230, 237 (1993). (Énfasis provisto). En lo

pertinente, en la Opinión que cité, el alto Foro reconoció la posibilidad de

que un ciudadano se pueda sentir amenazado y, por esto, compelido a

consentir, cuando la Policía le advierte que, si no consiente al registro,

entonces buscará una orden del tribunal y hará el registro de todas

formas.

       Ciertamente, según se recogió en nuestra Sentencia, al resumir el

testimonio del Agente Oquendo Torres en la vista de supresión de

evidencia, este declaró, en lo pertinente, que mientras le leía las

advertencias a la recurrida, paso a paso, y le explicaba sus derechos,

también le indicó que si se negaba (a consentir) iba a tener que ir a donde

un fiscal para que fuera al tribunal a buscar una orden. Ante lo cual resulta

necesario preguntarnos si, examinada la totalidad de las circunstancias

que rodearon el consentimiento de la recurrida para ser registrada, tal

manifestación constituyó una amenaza demostrativa de coacción que

invalidara el consentimiento dado, por compelido. Estoy convencido de

al Tribunal de evaluar las características o factores personales de la recurrida, que
demostraron que estaba capacitaba para dar su consentimiento al registro. Por ello, nada
añadiré sobre este requerimiento, al sopesar si el consentimiento al registro fue
voluntario.
KLCE202300933 – Voto explicativo de conformidad                                     3

que, hecho tal ejercicio, en modo alguno se puede sostener que la referida

manifestación del Agente Oquendo afectara el carácter voluntario, libre de

coacción, del consentimiento de la recurrida a que se le realizara la prueba

de sangre.

       En el ejercicio de sospesar la totalidad de las circunstancias del caso

ante nuestra consideración, para fines del tema aludido, bien sirve iniciar

por distinguir los hechos de Pueblo v. Santiago Alicea, supra, de los que

estamos aquí valorando. En Pueblo v. Santiago Alicea, supra, el señor

Santiago Alicea se encontraba en la esquina de un edificio donde residía

en el Residencial Vista Hermosa con otros vecinos, cuando la Unidad de

Operaciones Tácticas, desplegando sus armas, rodeó su apartamento.

En ese momento, la señora María Rivera observó que estaban tratando de

abrir una ventana del apartamento del señor Santiago, y se negó al

registro que la Policía se disponía a hacer allí. Luego un sargento de

la Policía, junto al Fiscal que dirigía la investigación, amenazaron al

señor Santiago con que, si no los dejaban entrar al apartamento,

dejarían el edificio rodeado por la Unidad de Operaciones Tácticas de

la Policía en lo que conseguían la Orden y entrarían de todas formas.

Luego de esta amenaza fue que el señor Santiago consintió el registro sin

orden de su apartamento. Ante estas circunstancias particulares, nuestro

alto Foro ordenó la exclusión de la evidencia obtenida como resultado de

dicho registro, al estimar que el consentimiento fue producto de

intimidación y coacción por parte de la Policía2.

       Muy contrario a tales hechos, en el caso ante nosotros no hay

controversia de que, ocurrido el presunto choque, la recurrida no fue

detenida en el lugar de los hechos, y llegó al hospital sin ser escoltada por

algún miembro de la Policía, o se encontrara bajo arresto. El testimonio de

la Enfermera López Camacho, que fue reproducido en nuestra Sentencia,

2 Sépase que hubo dos fuertes e ilustrados votos disidentes, por parte de los entonces

Jueces Naveira de Rodón y Negrón García, además de un voto concurrente del juez Fuster
Berlingeri.
KLCE202300933 – Voto explicativo de conformidad                            4

describe un trato normal a una paciente que llega al hospital por un

accidente, sin rastro de la presencia de la Policía a ese momento, o algún

elemento que sugiriera coacción o amenaza por las fuerzas del orden

público, o de alguna otra persona, al momento de recibir servicios médicos.

Cuando el Agente Oquendo Torres llegó a Sala de Emergencias y ubicó a

la recurrida, de su testimonio surge que entabló conversación con esta

mientras permanecía sentada en la camilla, la observó y describió que

mostraba signos de embriaguez, los cuales detalló, no la puso bajo arresto

y tampoco la esposó. Como ya señalé, luego del Agente explicarle paso a

paso el proceso al cual la recurrida se iba a enfrentar, sobre sus derechos,

es que hizo la expresión de que, si se negaba (a que le tomaran la prueba)

tendría que ir a donde un fiscal para que fuera al tribunal a buscar una

orden. Es decir, la referida expresión claramente ubica dentro del contexto

de las explicaciones que el Agente le estaba dando a la recurrida, sobre los

derechos que le asistían, sin sombra de algún dato que sugiera siquiera

que este utilizó tal expresión con fines amenazantes, o que la recurrida así

la hubiese interpretado.

      Además, muy distinto a la situación de hechos ilustrada en Pueblo

v. Santiago Alicea, supra, insisto, en este caso la recurrida llegó a recibir

servicios médicos, sin haber sido detenida, en ningún momento antes de

que consintiera a la prueba de sangre surge que estuviera esposada o

inhabilitada de moverse, tampoco se narra de la presencia de otros

policías, muchísimo menos aún algún operativo policial, recibiendo

asistencia médica como otra persona ordinaria en caso de accidente,

conversando con las enfermeras y el Agente Oquendo Torres, del cual

tampoco se indicó que exhibiera el arma oficial o la tuviera desenfundada.

      Por cuanto advertí que no reiteraría lo ya discutido en nuestra

Sentencia, solo me permito resaltar que la descripción del personal médico

que intervino con la recurrida, y del Agente Oquendo Torres, no refleja, en
KLCE202300933 – Voto explicativo de conformidad                          5

modo alguno, que la expresión de este último, sobre procurar una orden

del Tribunal para que ordenara el registro si esta se negare, exhibiera

algún grado de amenaza que provocara la renuncia al derecho a ser

registrada por temor, intimidación a amenaza. Tal como mis otras dos

juezas compañeras de Panel, juzgo que la prueba desfilada demostró la

voluntariedad de la recurrida al consentir la muestra de sangre, sin rastro

perceptible alguno de la coacción que nuestra Constitución prohíbe al

llevarse a cabo un registro voluntariamente consentido.

      En San Juan, Puerto Rico, a 30 de octubre de 2023.

                             Nery Enoc Adames Soto
                              Juez de Apelaciones