Court Opinion

ID: 9916057
Source: CourtListenerOpinion
Date Created: 2024-01-09 15:18:11.076787+00
Date Added: 2024-06-11T13:23:49.089264
License: Public Domain

ESTADO LIBRE ASOCIADO DE PUERTO RICO
                     TRIBUNAL DE APELACIONES
                            PANEL III

    JULIA TORRES COLÓN                                  Certiorari
                                                        procedente del
         Recurridos                                     Tribunal de
                                                        Primera Instancia,
                                                        Sala Superior de
               v.                    KLCE202301249      Humacao

                                                        Civil Núm.:
HOSPITAL ORIENTE, INC.                                  HU2023CV00420
       Y OTROS
                                                        Sobre:
                                                        Despido
       Peticionarios                                    Injustificado (Ley
                                                        Núm. 80) y otros

Panel integrado por su presidente, el juez Figueroa
Cabán, el juez Bonilla Ortiz y la jueza Mateu Meléndez

Figueroa Cabán, Juez Ponente

                                 RESOLUCIÓN

En San Juan, Puerto Rico, a 29 de noviembre de 2023.

        Comparece Hospital Oriente, Inc. en adelante el

Hospital      Oriente       o   el    peticionario      y    solicita       que

revoquemos la Orden emitida por el Tribunal de Primera

Instancia, Sala de Humacao, en adelante TPI, mediante

la     cual    se      declaró       no   ha    lugar       la    Moción     de

Desestimación presentada por el peticionario.

        Por     los         fundamentos         que     expondremos           a

continuación,          se    deniega      la    expedición         del     auto

solicitado.

                                       -I-

        La    señora    Julia        Torres    Colón,   en       adelante   la

señora Torres o la recurrida, presentó una Querella

sobre despido injustificado y discrimen por edad bajo

la Ley Núm. 80-1976, la Ley Núm. 100 de 30 de junio de

1959, en adelante Ley Núm. 100-1959, así como el Age

Discrimination in Employment Act, en adelante ADEA.1

1   Apéndice del peticionario, págs. 1-9.

Número Identificador

RES2023_________________
KLCE202301249                                                                 2
Adujo que el Hospital Oriente y el Hospital Menonita

Humacao      suscribieron        un    contrato       de   compraventa       de

operaciones        y    que    este    último,        además     de    acordar

asumir       las   obligaciones         del        Hospital     Oriente,     se

comprometió a mantener la relación obrero patronal con

la recurrida, quien permanecería en su mismo puesto

tras la compraventa. Sin embargo, la señora Torres fue

despedida. Así pues, la recurrida alega que fabricaron

una razón para evaluar negativamente su desempeño, por

lo     que    su   despido       fue    injustificado           y,     además,

constituyó discrimen por razón de edad. En síntesis,

adujo que ocupaba un puesto regular y fue sustituida

por una persona más joven.

        En lo aquí pertinente, el peticionario presentó

una moción de desestimación, en la que arguyó que la

señora        Torres          nunca     interrumpió            el      término

prescriptivo para presentar una acción en su contra,

por lo que alegó que la Querella está prescrita en

cuanto al Hospital Oriente.2 Específicamente, sostuvo

que     la    recurrida        presentó       la     Querella       tres   años

después       de       su   despido,      que        los      procedimientos

administrativos que instó fueron exclusivamente contra

Hospital Menonita Humacao y que no fue notificado de

los mismos.

        Tras varios incidentes procesales, la recurrida

se opuso a la moción de desestimación.3 Adujo que tanto

Hospital Oriente como Hospital Menonita Humacao han

obstaculizado el descubrimiento de prueba por lo que,

solicitó denegar la desestimación o posponerla hasta

que recopile prueba suficiente para adjudicarla.

2   Id., págs. 77-87.
3   Id., págs. 149-159.
KLCE202301249                                                                      3
      En     desacuerdo,          Hospital           Oriente     presentó        una

réplica en la que reiteró sus reclamos.4

      Del    mismo      modo,     la      señora      Torres      presentó        una

dúplica a la réplica en la que también insistió en las

alegaciones esbozadas en la Querella.5

      Con    el    beneficio         de    la    comparecencia         de       ambas

partes,     el    TPI    declaró          no    ha    lugar      la   moción      de

desestimación.6

      Inconforme, el peticionario presentó un recurso

de   Certiorari         en   el      cual       invoca      la   comisión        del

siguiente error:

      ERRÓ EL TPI AL DECLARAR NO HA LUGAR LA MOCIÓN DE
      DESESTIMACIÓN PRESENTADA POR LA AQUÍ PETICIONARIA
      CUANDO, SEGÚN SE DESPRENDE DE DICHA MOCIÓN
      DISPOSITIVA, LA QUERELLA SE ENCUENTRA PRESCRITA
      EN CUANTO A ESTA PARTE RESPECTA Y LA RECURRIDA NO
      HA DESVIRTUADO O REPLICADO DEBIDAMENTE A DICHOS
      ARGUMENTOS.

      Revisados         el   escrito           del     peticionario         y    los

documentos que obran en autos, estamos en posición de

resolver.

                                       -II-

                                          A.

      Como       cuestión       de     umbral,         la     Regla    52.1       de

Procedimiento        Civil        establece           el    alcance         de    la

revisión discrecional de las resoluciones u órdenes

interlocutorias emitidas por el Tribunal de Primera

Instancia en los siguientes términos:

      El   recurso    de    certiorari  para    revisar
      resoluciones u órdenes interlocutorias dictadas
      por el Tribunal de Primera Instancia, solamente
      será expedido por el Tribunal de Apelaciones
      cuando se recurra de una resolución u orden bajo
      las Reglas 56 y 57 de este apéndice o de la
      denegatoria    de   una    moción  de    carácter
      dispositivo. No obstante, y por excepción a lo
      dispuesto    anteriormente,    el  Tribunal    de
      Apelaciones podrá revisar órdenes o resoluciones
      interlocutorias dictadas por el Tribunal de

4 Id., págs. 217-224.
5 Id., págs. 251-257.
6 Id., pág. 320.
KLCE202301249                                                                4
     Primera Instancia cuando se recurra de decisiones
     sobre la admisibilidad de testigos de hechos o
     peritos    esenciales,   asuntos    relativos   a
     privilegios    evidenciarios,    anotaciones   de
     rebeldía, en casos de relaciones de familia, en
     casos que revistan interés público o en cualquier
     otra situación en la cual esperar a la apelación
     constituiría un fracaso irremediable de la
     justicia.[…].7

                                     1.

    Rebasado el umbral establecido en la Regla 52.1 de

Procedimiento          Civil,      supra,        corresponde       a    este

tribunal intermedio determinar si procede revisar la

determinación interlocutoria recurrida.

     A    esos    efectos,      el   auto        de   certiorari       es   el

vehículo procesal extraordinario utilizado para que un

tribunal de mayor jerarquía pueda corregir un error de

derecho cometido por un tribunal inferior.8 Distinto al

recurso     de        apelación,     el     tribunal         de    superior

jerarquía    tiene       la   facultad      de    expedir     el   auto     de

certiorari       de    manera   discrecional,          por    tratarse      de

ordinario    de       asuntos   interlocutorios.             Sin   embargo,

nuestra discreción debe ejercerse de manera razonable,

procurando siempre lograr una solución justiciera.9

     Por su parte, la Regla 40 del Reglamento de este

Tribunal establece los criterios que debemos tomar en

consideración al atender una solicitud de expedición

de un auto de certiorari. Sobre el particular dispone:

     El   Tribunal   tomará  en   consideración   los
     siguientes criterios al determinar la expedición
     de un auto de certiorari o de una orden de
     mostrar causa:

     A.   Si el remedio y la disposición de la
          decisión recurrida, a diferencia de sus
          fundamentos, son contrarios a derecho.

7 Regla 52.1 de Procedimiento Civil, 32 LPRA Ap. V, R. 52.1.
8 Medina Nazario v. McNeil Healthcare LLC, 194 DPR 723, 728-729
(2016); García v. Padró, 165 DPR 324, 334 (2005).
9 Municipio v. JRO Construction, 201 DPR 703, 711-712 (2019);

Torres Martínez v. Torres Ghigliotty, 175 DPR 83, 98 (2008);
Negrón v. Srio. de Justicia, 154 DPR 79, 91 (2001).
KLCE202301249                                                             5
     B.    Si la situación de hechos planteada es la
           más indicada para el análisis del problema.

     C.    Si ha mediado prejuicio, parcialidad o error
           craso y manifiesto en la apreciación de la
           prueba por el Tribunal de Primera Instancia.

     D.    Si el asunto planteado exige consideración
           más   detenida  a   la  luz   de  los  autos
           originales, los cuales deberán ser elevados,
           o de alegatos más elaborados.

     E.    Si la etapa del procedimiento en que se
           presenta el caso es la más propicia para su
           consideración.

     F.    Si la expedición del auto o de la orden de
           mostrar causa no causan un fraccionamiento
           indebido   del   pleito    y   una   dilación
           indeseable en la solución final del litigio.

     G.    Si la expedición del auto o de la orden de
           mostrar causa evita un fracaso de la
           justicia.10

                                    B.

     La desestimación es un pronunciamiento judicial

que resuelve el pleito de forma desfavorable para el

demandante    sin     celebrar       un       juicio    en   su    fondo.11

Cónsono     con     dicho    propósito,          la    Regla      10.2    de

Procedimiento Civil permite a un demandado presentar

una moción antes de presentar su contestación a la

demanda,     solicitando      que     se       desestime     la    misma.12

Específicamente,       la     Regla           10.2     reconoce     varios

supuestos    bajo    los    cuales       es    posible    solicitar      una

desestimación, a saber:

     … (1) falta de jurisdicción sobre la materia;(2)
     falta de jurisdicción sobre la persona;(3)
     insuficiencia del emplazamiento;(4) insuficiencia
     del diligenciamiento del emplazamiento;(5) dejar
     de exponer una reclamación que justifique la
     concesión de un remedio;(6) dejar de acumular una
     parte indispensable.13

10 Municipio v. JRO Construction, supra; 4 LPRA Ap. XXII-B, R. 40.
11  Véase, R. Hernández Colón, Práctica Jurídica de Puerto Rico
Derecho Procesal Civil, 6ta. Ed., Puerto Rico, LexisNexis (2017),
sec. 3901, pág. 411; Casillas Carrasquillo v. ELA, 209 DPR 240,
247 (2022).
12 Hernández Colón, op. cit., sec. 2601, pág. 305; 32 LPRA Ap. V,

R. 10.2; Casillas Carrasquillo v. ELA, supra.
13 Regla 10.2 de Procedimiento Civil, 32 LPRA Ap. V, R. 10.2.
KLCE202301249                                                                       6
        Al   solicitar       la   desestimación,                “los    tribunales

vienen obligados a tomar como ciertos todos los hechos

bien alegados en la demanda y, a su vez, considerarlos

de la forma más favorable a la parte demandante”.14 En

consecuencia,           nuestro       ordenamiento              procesal        civil

permite al demandado solicitar la desestimación de la

reclamación cuando de las alegaciones de la demanda es

evidente      que       alguna        de    las       defensas         afirmativas

prosperará.15

        Finalmente, ante una solicitud de desestimación,

el   tribunal       deberá        identificar             los       elementos     que

establecen la causa de acción y las meras alegaciones

concluyentes que no pueden presumirse como ciertas.16

Así pues, para prevalecer, el demandado deberá probar

que el demandante no tiene derecho a remedio alguno,

aun interpretando la demanda de la manera más liberal

a su favor.17

                                           C.

        Por otro lado, es norma firmemente establecida

que los tribunales apelativos no intervienen con el

manejo de los casos por parte del Tribunal de Primera

Instancia, “salvo que se demuestre que hubo un craso

abuso    de    discreción         o    que      el     tribunal         actuó    con

prejuicio      y    parcialidad,            o   que    se       equivocó    en    la

interpretación           o   aplicación              de     cualquier           norma

procesal      o    de    derecho           sustantivo,          y    que   nuestra

14 López García v. López García, 200 DPR 50, 69 (2018); González
Méndez v. Acción Social et al., 196 DPR 213, 234 (2016); Rivera
Sanfeliz v. Jta. Dir. FirstBank, 193 DPR 38, 49 (2015). Véase,
además, Eagle Security Police, Inc. v. Efrón Dorado, 2023 TSPR 5,
211 DPR __ (2023).
15 Conde Cruz v. Resto Rodríguez et al., 205 DPR 1043 (2020);

Trans-Oceanic Life Ins. v. Oracle Corp., 184 DPR 689, 701 (2012).
16 Véase, Hernández Colón, op. cit., sec. 2604, pág. 307; Ashcroft

v. Iqbal, 556 US 662 (2009); Bell Atlantic Corp. v. Twombly, 550
US 544 (2007).
17 López García v. López García, supra; SLG Sierra v. Rodríguez,

163 DPR 738, 746 (2005). Véase, además, Cobra Acquisitions, LLC
v. Mun. Yabucoa, 210 DPR 384, 396 (2022).
KLCE202301249                                                                          7
intervención         en     esa      etapa      evitará         un     perjuicio

sustancial”.18        Por    tal     razón,       el     ejercicio          de        las

facultades       discrecionales           por     el    foro     de    instancia

merece nuestra deferencia salvo que incurra en algunas

de las conductas previamente mencionadas y si a la luz

de la prueba admitida, “no exista base suficiente que

apoye su determinación”.19 Además, dicho foro es el que

mejor    conoce      las    particularidades            del     caso        y    quien

está     en    mejor       posición        para        tomar     las        medidas

necesarias      que    permitan          cimentar      el     curso     a       trazar

para llegar eventualmente a una disposición final.20

                                     -III-

        El peticionario aduce que la Querella de epígrafe

debe ser desestimada en tanto se encuentra prescrita.

Particularmente, alega que los derechos que conceden

tanto la Ley Núm. 80-1976 como la Ley Núm. 100-1959

prescriben por el transcurso de un año. En cambio, la

señora Torres presentó la Querella tres años después

de su despido. Así pues, Hospital Oriente insiste en

que    ninguno    de      los     tres    casos,       presentados              por    la

recurrida ante el Negociado de Normas, la Oficina de

Mediación y Adjudicación, y la Unidad Antidiscrimen,

todas        adscritas          al    Departamento             del      Trabajo,

interrumpieron los términos de la causa de acción en

su contra. Del mismo modo, arguye que los casos fueron

instados      contra       Hospital       Menonita           Humacao,       persona

jurídica distinta al peticionario, quien no fue parte

de,     ni     fue        notificado         de        los     procedimientos

administrativos en cuestión.

18  SLG Fernández-Bernal v. RAD-MAN et al., 208 DPR 310, 338
(2021); SLG Torres-Matundan v. Centro Patología, 193 DPR 920, 933
(2015).
19 Gómez Márquez et al. v. El Oriental, 203 DPR 783, 794 (2020).
20 Meléndez Vega v. El Vocero de PR, 189 DPR 123, 142 (2013);

Mejías et al. v. Carrasquillo et al, 185 DPR 288, 306-307 (2012).
KLCE202301249                                                               8
      Por tratarse de una moción                 dispositiva tenemos

facultad     para     atender      el     recurso        antes       nuestra

consideración.

      Sin embargo, luego de revisar el escrito de la

peticionaria     y    los   documentos          que    obran    en    autos,

resolvemos      que   ni     el    remedio       ni     la     disposición

recurrida son contarios a derecho. Regla 40 (A) del

Reglamento del Tribunal de Apelaciones, supra.

      Además, colegimos que la etapa del procedimiento

en que se presenta el caso no es la más propicia para

su   consideración.        Regla    40    (E)    del    Reglamento        del

Tribunal de Apelaciones, supra.

      Debemos añadir que estamos ante una determinación

interlocutoria sobre manejo del caso y no observamos

ninguna    de   las   conductas      que     justificarían           nuestra

intervención.

      Finalmente,      no    se     configura          ninguna       de   las

circunstancias que justifican la expedición del auto

bajo cualquier otro de los fundamentos de la Regla 40

de nuestro Reglamento.

                                   -IV-

      Por los fundamentos antes expuestos, se deniega

la expedición del auto de Certiorari solicitado.

      Lo acordó y manda el Tribunal y lo certifica la

Secretaria del Tribunal de Apelaciones.

                                Lcda. Lilia M. Oquendo Solís
                      Secretaria del Tribunal de Apelaciones