Court Opinion

ID: 9388076
Source: CourtListenerOpinion
Date Created: 2023-04-19 19:11:04.472861+00
Date Added: 2024-06-11T17:18:17.310685
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ESTADO LIBRE ASOCIADO DE PUERTO RICO
                   TRIBUNAL DE APELACIONES
                            PANEL III

       HERMINIA REYES                        Apelación
         CARTAGENA                           procedente del
                                             Tribunal de Primera
             Apelante          KLAN202201028 Instancia, Sala
                                             Superior de Fajardo
                V.
                                                 Caso Núm.:
     MUNICIPIO AUTÓNOMO                          RG2018CV00326
       DE RÍO GRANDE Y                           (302)
            OTROS
                                                 Sobre:
             Apelados                            CAÍDAS

 Panel integrado por su presidenta, la Jueza Grana Martínez, el
 Juez Rodríguez Flores y el Juez Monge Gómez1

 Grana Martínez, Jueza Ponente

                               SENTENCIA

 En San Juan, Puerto Rico, a 31 de marzo de 2023.

        La    apelante,   Herminia   Reyes   Cartagena,   solicita   que

 revoquemos la Sentencia Sumaria en la que el Tribunal de Primera

 Instancia desestimó la demanda contra el Municipio Autónomo de

 Río Grande.

        El apelado, Municipio Autónomo de Río Grande, presentó su

 oposición al recurso.

                                     I

        Los hechos procesales pertinentes para atender y resolver este

 recurso son los siguientes.

        El 18 de septiembre de 2018, la apelante presentó una

 demanda por daños y perjuicios contra el apelado y su compañía de

 seguros. La demanda incluyó las alegaciones siguientes. El 4 de

 junio de 2018, la apelante sufrió una caída en el parque de caminar

 de la Urbanización Alturas de Río Grande conocido como El

 Bohemio. La apelante tropezó con el borde de una mole de cemento

 1 Se modificó la composición del Panel mediante Orden Administrativa
 OATA-2023-005.

Número Identificador
SEN2023_____________
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que sobresalía de la verja del parque hacia la pista. La mole de

cemento      era   imperceptible        durante      la    madrugada.      Como

consecuencia de la caída, se fracturó el brazo derecho y fue sometida

a una cirugía para colocarle placas y tornillos de metal. La apelante

responsabilizó         al     apelado       porque   era    el   encargado    del

mantenimiento y la seguridad del parque y no tomó las providencias

para eliminar la mole de cemento con la que tropezó.                      Véase,

página 1 del apéndice del recurso.

        El 10 de enero de 2019, el apelado presentó su contestación

a la demanda, en la que aceptó que era el encargado del

mantenimiento y la seguridad del parque de la Urbanización Alturas

de Río Grande. Véase, página 5 del apéndice, alegación número 4 de

la contestación a la demanda.

        El 19 de octubre de 2019, las partes estipularon en el

INFORME DE CONFERENCIA CON ANTELACION AL JUICIO que el

Municipio Autónomo de Río Grande tenía la jurisdicción, control y

mantenimiento de la pista de caminar de la urbanización Alturas de

Río Grande. Véase, página 22 del apéndice.

        El 26 de diciembre de 2019, el apelado solicitó permiso para

enmendar su contestación a la demanda. El municipio alegó que

contestó erróneamente que el accidente ocurrió en un lugar de su

propiedad que estaba bajo su cuidado, custodia y control, a base de

la información provista en el informe de investigación. El apelado

adujo      que   ese        informe   fue    preparado     por   un   contratista

independiente el 27 de noviembre de 2018. No obstante, el 14 de

marzo de 2019, la investigadora reconoció el error y aclaró que el

parque El Bohemio no es del municipio y que pertenece al gobierno

estatal.    El municipio alegó que nunca recibió ese informe de

seguimiento y que se enteró del error en el mes de noviembre del

año en curso.          El apelado solicitó permiso para enmendar su
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contestación, debido a que el descubrimiento de prueba culminaba

el 15 de enero de 2020. Véase, páginas 27 y 30 del apéndice.

      El 24 de marzo de 2022, las partes presentaron un Informe

Enmendado de Conferencia con Antelación al Juicio en el que el

municipio adujo que era necesario:

      1. Determinar si el parque pasivo conocido como El
         Bohemio, ubicado en la Urbanización Alturas de
         Río Grande es propiedad del Municipio de Río
         Grande.

      2. Determinar si el Municipio de Río Grande es
         responsable legal de la jurisdicción, control y
         mantenimiento de la propiedad y facilidades del
         parque pasivo conocido como El Bohemio. Véase,
         página 59 del apéndice.

      El 1 de julio de 2022, el municipio presentó una moción de

sentencia sumaria, en la que alegó en la exposición de sus

alegaciones que:

      El Municipio de Río Grande niega parcialmente que sea
      el encargado de darle mantenimiento y o velar por las
      condiciones de seguridad del parque de caminar de la
      urbanización Alturas de Río Grande. No es el dueño del
      parque y solamente le brinda mantenimiento a las áreas
      verdes, o sea, recorta y recoge la grama. No es
      responsable de recoger y disponer de los escombros, de
      brindar seguridad ni tiene jurisdicción, control ni
      brinda mantenimiento a la pista de caminar. El dueño
      y propietario del parque de Alturas de Río Grande en
      donde ocurrió la caída es el Estado Libre Asociado de
      Puerto Rico. La jurisdicción, control y mantenimiento
      de la pista de caminar, es responsabilidad del Estado
      Libre Asociado. (Subrayado nuestro).

      Según el municipio, no existe controversia de que:

      …

      3. El Municipio de Río Grande no es el titular del Parque
         pasivo conocido como el Bohemio ubicado en la
         Urbanización de Alturas de Río Grande. El Titular de
         la propiedad es el Estado Libre Asociado de Puerto
         Rico.    (Véase,    Certificación,     Director     del
         Departamento de Finanzas del Municipio de Río
         Grande). (Subrayado nuestro).

      4. El Municipio de Río Grande no es el responsable legal
         de la jurisdicción, control ni mantenimiento de la
         propiedad ni de las facilidades del parque conocido
         como el Bohemio, el cual ubica en la Urbanización
         Alturas de Río Grande. El Municipio no es el dueño
         legal del mencionado parque pasivo. (Véase,
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           Certificación 2, Director del. Departamento de
           Recreación y Deportes).

      5. El Municipio de Río Grande brindaba mantenimiento
          solo a las áreas verdes del parque pasivo de Alturas
          de Río Grande conocido como el Bohemio. (Véase,
          copia del Plan de Trabajo Diario del mes de octubre
          de 2019.).

      El apelado concluyó que:

      De los hechos esenciales y pertinentes que no se
      encuentran en controversia, surge claramente de la
      Certificación número 1 que el Municipio de Río Grande
      no es el dueño legal del parque pasivo conocido como el
      Bohemio, el dueño es el Estado Libre Asociado.

      Además, de la certificación 2, se reitera y evidencia que
      el Municipio de Río Grande no es el responsable de la
      jurisdicción, control, ni mantenimiento de la propiedad
      ni de las facilidades del parque conocido como el
      Bohemio, el cual ubica en la Urbanización Alturas de
      Rio Grande. El Municipio no es el dueño legal del
      mencionado parque.

      La parte demandante no posee documentación ni
      declaraciones juradas que controviertan el hecho
      esencial de que el Municipio de Río Grande no es el
      dueño legal y que no posee la jurisdicción, control y
      mantenimiento del parque pasivo de Alturas de Río
      Grande.       El Municipio solamente le brinda
      mantenimiento a las áreas verdes (recortar y recoger la
      grama) como servicio a la comunidad. Tampoco posee
      documento alguno para probar que el Municipio de
      Río Grande es quien tiene la obligación legal de brindar
      mantenimiento a la pista ya que el gobierno municipal
      no es el responsable legal.

      Como podrá advertir el honorable tribunal, la parte
      demandante no incluyó como parte demandada al
      Estado Libre Asociado de Puerto Rico, ya que una de
      sus Agencias Estatales es la dueña legal y responsable
      de la jurisdicción, control y mantenimiento del parque
      en donde ocurrió la caída. La parte demandante no
      incluyó en el pleito al dueño legal y responsable del
      parque pasivo en donde ocurrió la caída, renunciando a
      su reclamación. Véase, página 69.

      El    Municipio   de    Río    Grande    presentó   una    moción

suplementaria a la solicitud de sentencia sumaria con una relación

enmendada      de   todos    los    hechos   esenciales   y   pertinentes

incontrovertidos. Véase, página 80 del apéndice.

      La apelante se opuso a la sentencia sumaria porque el solo

hecho de que el municipio le de mantenimiento a las áreas verdes

tiene consecuencias jurídicas.        La señora Reyes adujo que el
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municipio responde por los daños causados, independientemente,

de que el parque no le pertenezca o de que el mantenimiento que

ofrece sea limitado. Según la apelante, el municipio estaba obligado

a ofrecer un mantenimiento adecuado. La apelante argumentó que

el objeto con que tropezó salía del área de la jardinería a la que el

municipio admitió daba mantenimiento. Por esa razón alegó que

para el municipio era previsible que la piedra o mole de cemento

podía ocasionar un accidente.

      Por otro lado, la apelante alegó la existencia de un cuasi

contrato en el que el municipio asumió voluntariamente el

mantenimiento de las áreas verdes y los daños que pudiera

ocasionar a terceros por su negligencia en el cumplimiento de esa

responsabilidad. Finalmente, invocó las doctrinas de actos propios

y abuso de derecho contra el municipio.

      El foro apelado determinó que el municipio alegó que no

estaba encargado ni obligado a darle mantenimiento al parque.

Aunque reconoció que recortaba y limpiaba la grama y las áreas

verdes de forma voluntaria, negó que esas tareas incluyeran remover

piedras.

      El TPI resumió las alegaciones de la apelante a que el

municipio recortaba y limpiaba las áreas verdes del parque a

solicitud de los residentes y admitió que tenía la jurisdicción, el

control y mantenimiento de la pista de caminar.

      El foro primario concluyó que no existe controversia de hechos

materiales   y   desestimó   la   demanda.     El    TPI   no   incluyó

determinaciones de hecho conforme a lo resuelto por el Tribunal

Supremo de PR en Pérez Vagas v. Office Depot, 203 DPR 687, 703

(2019).

      La apelante solicitó reconsideración.         El TPI denegó la

reconsideración. Inconforme, la apelante presentó este recurso en

el que alega que:
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       Erró el TPI al dictar sentencia sumaria a favor del
       municipio demandado, a pesar de haber una
       controversia sustancial de hechos materiales sobre el
       alcance del mantenimiento que el municipio
       demandado le daba al parque pasivo El Bohemio; y si
       este tenía o no, como persona prudente y razonable, la
       obligación de remover de la pista de caminar la piedra
       o mole de cemento con la que Doña Herminia tropezó.

                                       II

               Reclamaciones por daños y perjuicios2

       Los actos y omisiones en los que intervenga culpa o

negligencia      son     fuentes      de    obligaciones       que     generan

responsabilidad civil extracontractual.             El Artículo 1802 del

derogado Código Civil del 1930, preceptuó que aquel que por acción

u omisión causa daño a otro, interviniendo culpa o negligencia está

obligado a reparar el daño causado.               El demandante de una

reclamación por daños y perjuicios debe establecer (1) un daño real,

(2) el nexo causal entre el daño y la acción u omisión del demandado

y (3) el acto u omisión culposo o negligente. La culpa o negligencia

es no anticipar y prever las consecuencias racionales de un acto o

de su omisión, según lo previsto por una persona prudente en las

mismas circunstancias. El promovente de una causa de acción por

daños y perjuicios tiene que demostrar que existe un nexo causal

adecuado entre el acto culposo o negligente y el daño sufrido. Cruz

Flores v. Hospital Ryder Memorial, Inc., 2022 TSPR 112; Pérez

Hernández v. Lares Medical Center, 207 DPR 965, 976-977(2021).

                            Sentencia Sumaria

       La sentencia sumaria propicia la solución justa, rápida y

económica de aquellas controversias en las que no es necesario

realizar un juicio plenario. Perez Vargas v. Office Depot, 203 DPR

687, 699 (2019), pág. 699; González Santiago v. Baxter Health Care,

202 DPR 281, 290 (2019). No obstante, la sentencia sumaria está

2 La ley imperante al momento de los hechos es aquella vigente al momento en
que ocurrió el acto u omisión que causa el daño, por lo que es de aplicación a la
controversia ante nuestra consideración las disposiciones del Código Civil de
1930, 31 LPRA sec. 1, et seq. Véase, además, 31 LPRA sec. 11720.
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limitada a los casos en los que no existe controversia de hechos

medulares y lo único que resta en aplicar el derecho. Municipio de

Añasco v. ASES et al, 188 DPR 307, 326 (2013).

      La Regla 36.1 de Procedimiento Civil, 32 LPRA Ap. V, permite

que cualquiera de las partes solicite sentencia sumaria a su favor

sobre la totalidad del pleito o cualquier parte de la reclamación. El

solicitante deberá presentar una moción basada en declaraciones

juradas u otra evidencia que demuestre que no existe una

controversia sustancial de hechos esenciales y pertinentes. Además,

deberá establecer su derecho con claridad y demostrar que no existe

controversia sustancial o real en cuanto a algún hecho material. Los

hechos materiales son todos los que pueden afectar el resultado de

la reclamación conforme al derecho sustantivo aplic1able.            La

controversia sobre el hecho material tiene que ser real. Cualquier

duda no es suficiente para derrotar una solicitud de sentencia

sumaria. La duda debe colegir la existencia de una controversia real

y sustancial sobre hechos esenciales y pertinentes. Bobee et al v.

UBS Financial Services, 198 DPR 6, 20 (2017).

      El   oponente   no   puede      descansar   meramente     en   las

aseveraciones o negaciones contenidas en sus alegaciones y tiene

que contestar la moción de sentencia sumaria en forma detallada y

específica como lo hiciera la parte solicitante. Bobee et al v. UBS

Financial Services, supra, pág. 21.

      Según el inciso (e) de la Regla 36.3, 32 LPRA Ap. V, la

sentencia sumaria será dictada inmediatamente si las alegaciones,

deposiciones   contestaciones   a     interrogatorios,   y   admisiones

ofrecidas, en unión a las declaraciones juradas si las hay, u otra

evidencia demuestran que no hay controversia real sustancial en

cuanto a algún hecho esencial y pertinente. Además, el tribunal

tiene que estar convencido de que como cuestión de derecho procede

dictar sentencia sumaria a favor de la promovente.
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      La Regla 42.2, 32 LPRA Ap V, exime a los tribunales de

determinar los hechos probados y consignar por separados las

conclusiones de derecho al momento de resolver mociones bajo las

reglas 36.1 y 36.2, 32 LPRA Ap. V. El Tribunal Supremo resolvió en

Pérez Vagas v. Office Depot, supra, que la Regla 42.2, supra, releva

a los tribunales de consignar sus determinaciones de hecho al

momento de disponer de una controversia sumariamente.             La

Regla 36.4, 32 LPRA Ap. V, únicamente se activa cuando la solicitud

de sentencia sumaria es denegada total o parcialmente, pero no se

activa cuando es concedida en su totalidad.

      Los tribunales apelativos estamos en la misma situación que

el Tribunal de Primera Instancia al momento de evaluar la

procedencia de una moción de sentencia sumaria. Nuestra revisión

es de novo y tiene que estar basada en la Regla 36, supra, y su

jurisprudencia interpretativa.   Si encontramos que los hechos

materiales están realmente incontrovertidos, debemos revisar de

novo si el tribunal aplicó correctamente el derecho.       González

Santiago v. Baxter Healthcare, supra, págs. 291.

      El Tribunal Supremo de Puerto Rico resolvió en Berríos v. UPR,

116 DPR 88, 94 (1985), que un demandado no puede negarse a

contestar una demanda por la falta de conocimiento o de

información sobre un hecho público o de fácil comprobación. Allí el

municipio negó ser el administrador del centro de salud donde

ocurrieron los hechos.   El tribunal determinó que los abogados

deben tener el cuidado especial de no negar los hechos que le

constan o que pueden verificar fácilmente. Por eso, resolvió que,

cuando se niega un hecho de esa naturaleza, se dará por admitido.

      Nuestro más alto foro judicial local, concluyó que el municipio

no podía negar por falta de información y conocimiento que era el

administrador del centro de salud porque ese hecho era de su propio

y directo conocimiento. El Tribunal Supremo de PR advirtió que el
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municipio, siempre tuvo control de la prueba que desfiló en la vista

en su fondo luego de seis años.         Según el tribunal, los actos

procesales y extrajudiciales del municipio proyectaron su autoridad

y control sobre el centro médico local e indujeron a los demandantes

a una creencia razonable de esa representación.

      Por otro lado, el Tribunal Supremo reconoció que la doctrina

de los actos propio aplica al Estado, en ciertas circunstancias

apropiadas. El tribunal advirtió que un demandante puede invocar

la doctrina de los actos propios contra el Estado, como un

impedimento en equidad de la mala fe. Por eso, concluyó que la

responsabilidad del municipio dimanaba de sus propios actos y

revocó la desestimación de la demanda en su contra. Berríos v. UPR,

supra, pág. 98.

                                  III

      La controversia se reduce a determinar si el TPI erró al

desestimar sumariamente la demanda por daños y perjuicios contra

el Municipio de Autónomo de Río Grande.

      La apelante tiene razón.     El foro apelado erró al exonerar

sumariamente al municipio por la caída de la señora Reyes

Cartagena en el parque El Bohemio.

      La apelante alega que el municipio asumió voluntariamente el

mantenimiento de las áreas verdes de ese parque y que fue

negligente en el ejercicio de esa tarea.

      Las alegaciones del propio municipio evidencian la existencia

de hechos esenciales y materiales en controversia que imposibilitan

la desestimación sumaria de la demanda por daños y perjuicios en

su contra.   El municipio admitió en la moción de sentencia

sumaria que brindaba mantenimiento a las áreas verdes del

parque pasivo de Alturas de Río Grande conocido como el

Bohemio. El accidente ocurrió el 4 de junio de 2018. La copia del

Plan de Trabajo Diario de octubre de 2019 que presentó el municipio
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incluyó el parque de Alturas de Rio Grande. Véase, pág. 768 del

apéndice.

        El expediente ante la consideración el TPI, incluyó la

deposición de la señora Gloria Rivera Soto.      La deponente fue

empleada del municipio y, luego de su retiro, trabajó en el Centro

Comunal de Alturas de Río Grande.        Su testimonio establece la

participación activa del municipio en el mantenimiento del parque

El Bohemio. La señora Rivera declaró lo siguiente. El Departamento

de Recreación y Deportes Estatal y el Municipio de Río Grande

realizaban el mantenimiento del parque el Bohemio.             Véase,

pág. 226 del apéndice. Durante el mes de diciembre de 2015, le

entregó al Departamento de Recreación y Deportes las facilidades

del Centro Comunal y las áreas recreativas al Municipio de

Río Grande.    Véase, página 227 del apéndice.        El municipio la

ayudaba mucho para que las facilidades se vieron bonitas. Véase,

pág. 229 del apéndice. El mantenimiento que daba el municipio era

bien bueno, porque limpiaba el parque con manguera y pasaba el

“trimmer”. Además, la ayudaba para que la comunidad se viera

bien. Véase, pág. 229. El municipio hizo una actividad en el parque

en el año 2019, pág. 231

        No existe controversia de que el municipio brindaba

mantenimiento a las áreas verdes del parque pasivo de Alturas de

Río Grande conocido como el Bohemio.       Así lo admitió el propio

municipio. No obstante, está en controversia si el municipio fue

negligente en el cumplimiento de la responsabilidad que asumió de

forma    voluntaria.   El   hecho   de   que   haya     asumido   esa

responsabilidad voluntariamente, no le exime de responder por la

negligencia en el cumplimiento de sus actos.

        La desestimación sumaria de la reclamación no procede

porque existe controversia sobre cuáles son las tareas de

mantenimiento que asumió el municipio.          Por esa razón, es
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imposible determinar en esta etapa procesal, si las tareas que

asumió el municipio incluyeron la remoción de objetos peligrosos

como el mole de cemento con que tropezó la apelante.             Esta

controversia tiene que ser adjudicada en un juicio plenario.

      Por otro lado, existen las circunstancias apropiadas para

aplicar la doctrina de los actos propios contra el municipio.      El

apelado admitió en su contestación a la demanda que era el

encargado del mantenimiento y seguridad del parque y estipuló en

el Informe de Conferencia con Antelación al Juicio que tenía el

control y mantenimiento de la pista de caminar.         El municipio

reconoció en la moción de sentencia sumaria que proveía el

mantenimiento de las áreas verdes.      Además, todos esos hechos

eran de fácil corroboración para el municipio.        El apelado no

dependía del informe de un contratista independiente para tener

acceso a una información que tiene que constar en los récords y

archivos del municipio.

                                 IV

      Por los fundamentos expuestos, se revoca la sentencia

sumaria.

      Lo acordó el Tribunal, y lo certifica la Secretaria del Tribunal

de Apelaciones.

                  Lcda. Lilia M. Oquendo Solís
              Secretaria del Tribunal de Apelaciones