Court Opinion

ID: 9928639
Source: CourtListenerOpinion
Date Created: 2024-01-31 19:31:55.22945+00
Date Added: 2024-06-11T09:52:30.193618
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ESTADO LIBRE ASOCIADO DE PUERTO RICO
                        TRIBUNAL DE APELACIONES
                                 PANEL V

       CARMELO GARCÍA                                  CERTIORARI
       COTTO, su esposa                                procedente del Tribunal
      CARMEN MILAGROS                                  de Primera Instancia,
     BURGOS ÁLAMO y la                                 Sala Superior de
        sociedad legal de                              Carolina.
     gananciales compuesta
           por ambos,
                                       KLCE202301250   Civil núm.:
              Recurrida,                               CA2023CV02546.

                    v.
                                                       Sobre:
      EDDIE SUÁREZ                                     incumplimiento de
  DELGADO; COMPAÑÍA DE                                 contrato; daños y
  SEGUROS ABC; SUTANO                                  perjuicios.
        MÁS CUAL,

            Peticionaria.

 Panel integrado por su presidente, el juez Hernández Sánchez, la jueza
 Romero García y la jueza Martínez Cordero.

 Romero García, jueza ponente.

                                      SENTENCIA

         En San Juan, Puerto Rico, a 7 de diciembre de 2023.

          La controversia que se nos plantea en este recurso se limita a

 determinar si, a la luz de los hechos particulares de este caso, el foro

 primario erró al no dejar sin efecto la anotación de rebeldía al demandado,

 aquí peticionario, señor Eddie Suárez Delgado (señor Suárez).

          Evaluado el trámite ante el foro primario, concluimos que procede

 expedir el auto de certiorari, revocar la determinación del tribunal y dejar

 sin efecto la rebeldía anotada.

                                             I

          Este pleito inició con la presentación de una demanda civil por

 incumplimiento de contrato y daños y perjuicios el 11 de agosto de 20231.

 El señor Suárez fue debidamente emplazado el 1 de septiembre de 20232.

 1 Véase, apéndice del recurso, a las págs. 1-4.

 2 Íd., a las págs. 6-7.

Número identificador

SEN2023__________________
KLCE202301250                                                                             2

         Transcurrido el término de 30 días para contestar la demanda sin

que el señor Suárez así lo hubiera hecho, el 11 de octubre de 2023, la

parte demandante solicitó la anotación de su rebeldía3.

         En esa misma fecha, notificada el 12 de octubre de 2023, el foro

primario ordenó la anotación de la rebeldía del señor Suárez4.

         El 18 de octubre de 20235, el señor Suárez presentó una Moción

asumiendo representación legal, relevo de anotación de rebeldía y en

solicitud de término para responder. En ella, argumentó en derecho la

deseabilidad de dejar sin efecto la anotación de la rebeldía.

         El 19 de octubre el foro primario emitió y notificó una orden

mediante la cual aceptó la comparecencia de la representación legal, no

obstante, declaró sin lugar el relevo de la anotación de rebeldía, pues la

parte demandada no había articulado justa causa para ello6.

         El 31 de octubre de 2023, el demandado presentó una Moción

solicitud [sic] de reconsideración de la orden del 19 de octubre de 2023 7.

En esta ocasión, el señor Suárez articuló una serie de razones que, si bien

no justificaban adecuadamente su demora, sí reflejaban que contaba con

defensas adecuadas.

         El 2 de noviembre de 2023, notificada al día siguiente, el tribunal

declaró sin lugar la solicitud de reconsideración del señor Suárez8.

3 Véase, apéndice del recurso, a las págs. 8-9. Debemos apuntar que, en su moción, la

parte demandante certifica haber notificado copia del escrito a la parte demandada, por
conducto de su representación legal. Suponemos que ello fue un error secretarial, pues,
a esa fecha, el señor Suárez no había comparecido. No obstante, conociendo la
dirección del demandado, no surge que este fuese notificado por la parte
demandante con copia de la moción que solicitaba la anotación de su rebeldía.

4 Íd., a la pág. 10. Copia de esta orden fue notificada el señor Suárez a la misma

dirección en que había sido emplazado y la cual había sido informada por la parte
demandante en la demanda, alegación núm. 2.

5 Según discutido en la nota al calce núm. 4, ante, la notificación de la orden del tribunal

fue hecha por correo regular el 12 de octubre. Ello, conforme a la Regla 68.3 de las
Procedimiento Civil, 32 LPRA Ap. V, implica que cualquier término debe computarse
añadiendo 3 días. Es decir, a solo 3 días de haber sido notificado de su rebeldía, el
señor Suárez compareció ante el tribunal para solicitar que se dejase sin efecto la
misma.

6 Véase, apéndice del recurso, a la pág. 14.

7 Íd., a las págs. 15-18.

8 Íd., a la pág. 19.
KLCE202301250                                                             3

       Inconforme, el 10 de noviembre de 2023, el señor Suárez instó este

recurso, en el que señaló y discutió el siguiente error.

       ERRÓ EL HONORABLE TRIBUNAL AL DENEGAR LA
       MOCIÓN DE RECONSIDERACIÓN PARA RELEVAR AL
       DEMANDADO-PETICIONARIO DE LA ANOTACIÓN DE SU
       REBELDÍA EN SU CONTRA, IMPIDIENDO QUE EL
       DEMANDADO-PETICIONARIO PUEDA PRESENTAR SUS
       DEFENSAS Y/O RECLAMACIONES Y QUE EL CASO SE
       PUEDA DILUCIDAR EN SUS MÉRITOS.

(Mayúsculas en el original).

       Conforme ordenado, el 22 de noviembre de 2023, la parte

demandante aquí recurrida presentó su oposición a la expedición del

recurso.

       Evaluadas los sendos escritos de las partes litigantes, a la luz del

derecho aplicable, expedimos el auto de certiorari, revocamos la orden

objeto de revisión y ordenamos la continuación de los procedimientos.

                                      II

                                      A

       Distinto al recurso de apelación, el tribunal al que se recurre

mediante certiorari tiene discreción para atender el asunto planteado, ya

sea expidiendo el auto o denegándolo. Rivera Figueroa v. Joe’s European

Shop, 183 DPR 580, 596 (2011); García v. Padró, 165 DPR 324, 334

(2005). Así pues, el certiorari es un recurso extraordinario cuya

característica se asienta en “la discreción encomendada al tribunal revisor

para autorizar su expedición y adjudicar sus méritos.” IG Builders et al. v.

BBVAPR, 185 DPR 307, 338 (2012).

       Claro está, la discreción para atender un recurso de certiorari no se

ejerce en el vacío. La Regla 40 del Reglamento de este Tribunal establece

los criterios que debemos considerar al momento de ejercer nuestra

facultad discrecional; a decir:

       A. Si el remedio y la disposición de la decisión recurrida, a
       diferencia de sus fundamentos, son contrarios a derecho.

       B. Si la situación de hechos planteada es la más indicada
       para el análisis del problema.
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       C. Si ha mediado prejuicio, parcialidad o error craso y
       manifiesto en la apreciación de la prueba por el Tribunal
       de Primera Instancia.

       D. Si el asunto planteado exige consideración más detenida
       a la luz de los autos originales, los cuales deberán ser
       elevados, o de alegatos más elaborados.

       E. Si la etapa del procedimiento en que se presenta el
       caso es la más propicia para su consideración.

       F. Si la expedición del auto o de la orden de mostrar causa
       no causan un fraccionamiento indebido del pleito y una
       dilación indeseable en la solución final del litigio.

       G. Si la expedición del auto o de la orden de mostrar
       causa evita un fracaso de la justicia.

4 LPRA Ap. XXII-B, R. 40. (Énfasis nuestro).

       Cual reiterado, este Tribunal no habrá de intervenir con el ejercicio

de la discreción del Tribunal de Primera Instancia, salvo en “un craso abuso

de discreción o que el tribunal [haya actuado] con prejuicio y parcialidad, o

que se [haya equivocado] en la interpretación o aplicación de cualquier

norma procesal o de derecho sustantivo, y que nuestra intervención en esa

etapa evitará un perjuicio sustancial.” Lluch v. España Service, 117 DPR

729, 745 (1986). Lo anterior le impone a este Tribunal la obligación de

ejercer prudentemente su juicio al intervenir con el discernimiento del foro

de primera instancia. Torres Martínez v. Torres Ghigliotty, 175 DPR 83, 97

(2008).

                                     B

       En cuanto a la anotación de rebeldía, la Regla 45.1 de las de

Procedimiento Civil, dispone como sigue:

      Cuando una parte contra la cual se solicite una sentencia que
      concede un remedio afirmativo haya dejado de presentar
      alegaciones o de defenderse en otra forma según se dispone
      en estas reglas, y este hecho se pruebe mediante una
      declaración jurada o de otro modo, el Secretario o Secretaria
      anotará su rebeldía.

      El tribunal a iniciativa propia o a moción de parte, podrá anotar
      la rebeldía a cualquier parte conforme a la Regla 34.3(b)(3) de
      este apéndice.

      Dicha anotación tendrá el efecto de que se den por admitidas
      las aseveraciones de las alegaciones afirmativas, sujeto a lo
      dispuesto en la Regla 45.2(b) de este apéndice.
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      La omisión de anotar la rebeldía no afectará la validez de una
      sentencia dictada en rebeldía.

32 LPRA Ap. V, R. 45.1.

       Con relación a dicha regla, el Tribunal Supremo de Puerto Rico ha

expresado que, “[e]l propósito del mecanismo de la rebeldía es desalentar

el uso de la dilación como estrategia de litigación”. Rivera Figueroa v. Joe’s

European Shop, 183 DPR, a la pág. 587. A su vez, ha afirmado que “la

rebeldía ‘es la posición procesal en que se coloca la parte que ha dejado

de ejercitar su derecho a defenderse o de cumplir con su deber

procesal’”. Íd.

       También, la anotación de rebeldía es un remedio que opera para

dos tipos de situaciones. Íd., a la pág. 589. La primera, cuando el

demandado no cumple con el requisito de comparecer a contestar la

demanda o a defenderse en otra forma prescrita por ley; es decir, cuando

no presenta alegación alguna contra el remedio solicitado. Íd. La segunda,

para situaciones en las que una de las partes en el pleito ha incumplido con

algún mandato del tribunal, lo que motiva a este a imponerle la rebeldía

como sanción. Íd.

       Los efectos de la anotación de rebeldía “se resumen en que se dan

por admitidos todos los hechos bien alegados en la demanda o la alegación

que se haya formulado en contra del rebelde”. Íd., a la pág. 590. Asimismo,

“se autoriza al tribunal para que dicte sentencia, si esta procede como

cuestión de derecho”. Íd., a la pág. 589.

       De otra parte, la Regla 45.3 de las de Procedimiento Civil, 32 LPRA

Ap. V, provee para que un tribunal deje sin efecto la anotación de la rebeldía

de una parte.

       El tribunal podrá dejar sin efecto una anotación de rebeldía
       por causa justificada, y cuando se haya dictado sentencia en
       rebeldía, podrá asimismo dejarla sin efecto de acuerdo con la
       Regla 49.2 de este apéndice.

       En Neptune Packing Corp. v. Wackenhut Corp., 120 DPR 283

(1988), el Tribunal Supremo de Puerto Rico comparó los criterios

necesarios para dejar sin efecto una anotación de rebeldía y los necesarios
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para conceder un relevo de sentencia conforme a la Regla 49.2 de

Procedimiento Civil, 32 LPRA Ap. V. Así pues, dispuso como sigue:

      […] Expresamente sostenemos que los criterios inherentes a
      la Regla 49.2 de Procedimiento Civil, supra, tales como si el
      peticionario tiene una buena defensa en sus méritos, el
      tiempo que media entre la sentencia y la solicitud de
      relevo, y el grado de perjuicio que pueda ocasionar a la
      otra parte la concesión del relevo de sentencia, son
      igualmente aplicables cuando se solicita que una sentencia
      dictada en rebeldía sea dejada sin efecto.

Neptune Packing Corp. v. Wackenhut Corp., 120 DPR, a la pág. 294.
(Énfasis nuestro; bastardillas en el original).

      De hecho, en dicha opinión, el Tribunal Supremo alude a ese “fino

balance” entre la deseabilidad de dar por terminados los pleitos y que estos

se resuelvan en sus méritos. Íd. Evidentemente, se trata del ejercicio

ponderado de la discreción del foro primario, el cual, ante la ausencia del

perjuicio que pudiera ocasionar a la otra parte, debe inclinarse y propiciar

la adjudicación de los pleitos en sus méritos. Íd.; véase, además, J.R.T. v.

Missy Mfg. Corp., 99 DPR 805, 811 (1971); Román Cruz v. Díaz Rifas, 113

DPR 500, 506-507 (1982).

      Cual planteado en J.R.T. v. Missy Mfg. Corp. con relación a la Regla

45 de las de Procedimiento Civil,

      [e]l objeto de estas disposiciones procesales no es conferir
      una ventaja a los demandantes o querellantes para obtener
      una sentencia sin una vista en los méritos. Son normas
      procesales en beneficio de una buena administración de la
      función adjudicativa, dirigidas a estimular la tramitación
      diligente de los casos. […]. Por eso, y por lo oneroso y
      drástico que resulta sobre las partes demandadas o
      querelladas una sentencia en rebeldía, es que se ha
      establecido la norma de interpretación liberal, debiendo
      resolverse cualquier duda a favor del que solicita que se
      deje sin efecto la anotación de rebeldía, a fin de que el
      caso pueda verse en los méritos. […].

      Cuando, como en este caso, se aduce una buena defensa y
      la reapertura no ocasiona perjuicio alguno, constituye un
      claro abuso de discreción el denegarla. Como regla
      general, una buena defensa debe siempre inclinar la
      balanza a favor de una vista en los méritos, a menos que
      las circunstancias del caso sean de tal naturaleza que revelen
      un ánimo contumaz o temerario por parte del querellado. […].

J.R.T. v. Missy Mfg. Corp., 99 DPR, a la pág. 911. (Énfasis nuestro; citas
omitidas).
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       Una buena defensa en los méritos; el perjuicio, si alguno, que podría

sufrir la parte contraria; y, el momento en el tiempo en que se solicita,

constituyen los criterios a ser ponderados por el tribunal al adjudicar una

solicitud para que se deje sin efecto una anotación de rebeldía. Si bien se

trata de un ejercicio de discreción judicial, este debe operar a base de

dichos criterios. Además, se trata de una norma de interpretación liberal,

cuyo fin último debe ser la adjudicación en sus méritos de los casos.

                                       III

       La Regla 52.1 de las de Procedimiento Civil, 32 LPRA Ap. V, nos

autoriza explícitamente a intervenir en este asunto interlocutorio. Además,

nuestra Regla 40, 4 LPRA Ap. XXII-B, nos impone la obligación de

intervenir en esta controversia, pues concluimos que, en este caso en

particular: (1) ha mediado error de parte del foro primario; (2) la etapa del

procedimiento en que se ha instado este recurso es la más propicia para

su consideración; (3) la expedición del auto no causa un fraccionamiento

indebido del pleito, ni una dilación indeseable en la solución final del litigio;

y, más importante aún, (4) la expedición del auto y la revocación de la

determinación del foro primario evita un fracaso de la justicia.

       La relación que hemos hecho de los trámites procesales seguidos

en el caso refleja una grave injusticia en contra de la parte peticionaria y un

error del foro primario en su interpretación del derecho aplicable. Si bien

reconocemos la deseabilidad de que los casos se tramiten con diligencia y

rapidez, no podemos soslayar que las partes litigantes también gozan del

derecho de que sus reclamos y defensas sean atendidos en sus méritos.

       Una buena defensa en los méritos; el perjuicio, si alguno, que podría

sufrir la parte contraria; y, el momento en el tiempo en que se solicita,

constituyen los criterios a ser ponderados por el tribunal al adjudicar una

solicitud para que se deje sin efecto una anotación de rebeldía. Si bien se

trata de un ejercicio de discreción judicial, este debe operar a base de

dichos criterios. Además, se trata de una norma de interpretación liberal,
KLCE202301250                                                                  8

cuyo fin último, reiteramos, debe ser la adjudicación en sus méritos de los

casos.

         En este caso, aunque reconocemos que el señor Suárez falló en

articular razones claras para su corta demora, sí planteó en detalle las

defensas afirmativas con las que contaba. Reiteramos que una buena

defensa debe siempre inclinar la balanza a favor de una vista en los

méritos. J.R.T. v. Missy Mfg. Corp., 99 DPR, a la pág. 911.

         De otra parte, no atisbamos perjuicio alguno que se le pueda

ocasionar a la parte demandante por la corta demora. Tampoco transcurrió

un tiempo excesivo entre la anotación de la rebeldía y la solicitud para que

la misma fuera dejada sin efecto. Así pues, concluimos que este es el

momento oportuno para dejar sin efecto la anotación de rebeldía.

                                          IV

         A la luz de los hechos y el derecho antes expuestos, este Tribunal

de Apelaciones expide el auto de certiorari y revoca la anotación de

rebeldía impuesta al señor Eddie Suárez Delgado. Se ordena, además,

que el Tribunal de Primera Instancia, Sala Superior de Carolina, continúe

con la atención del caso ante sí, de manera compatible con lo dispuesto en

esta Sentencia.

         Se apercibe al foro primario y a las partes litigantes que están

obligados a esperar por la notificación del mandato por parte de la

secretaria de este Tribunal9.

         Notifíquese.

         Lo acordó y manda el Tribunal, y lo certifica la secretaria del Tribunal

de Apelaciones.

                        Lcda. Lilia M. Oquendo Solís
                    Secretaria del Tribunal de Apelaciones

9 Véase, Colón y otros v. Frito Lays, 186 DPR 135,153 (2012).