Court Opinion

ID: 9896818
Source: CourtListenerOpinion
Date Created: 2023-11-14 16:22:03.283339+00
Date Added: 2024-06-11T09:14:16.153014
License: Public Domain

Estado Libre Asociado de Puerto Rico
                     TRIBUNAL DE APELACIONES
                           PANEL ESPECIAL

                                                 Certiorari
                                                 Procedente del
        EL PUEBLO DE                             Tribunal de Primera
        PUERTO RICO                              Instancia,
                                   KLAN202200547 Sala Superior de
            Apelado                              Mayagüez
                                   Consolidado con el
               V.                      Sobre: Art. 190 CP
                         KLCE202200816 y Art. 5.04 Ley de
    ZULIS PIÑERO HERRERA               Armas

           Apelante                          Casos Núm.:
                                             ISCR201901231
                                             ISCR201901232
Panel integrado por su presidente, el Juez Rodríguez Casillas, la
Jueza Rivera Pérez y la Juez Lebrón Nieves1.

Rodríguez Casillas, juez ponente.

                                 SENTENCIA

       En San Juan, Puerto Rico, a 30 de octubre de 2023.

       El 11 de julio de 2022, la Sra. Zulis G. Piñero Herrera (señora

Piñero Herrera, acusada, convicta o apelante) nos presenta una

Apelación Criminal,2 para que revoquemos el veredicto unánime de

culpabilidad que emitió un Jurado el 1 de abril de 2022, por la

comisión del delito de robo agravado y violación al Artículo 5.04 de

la Ley de Armas bajo la Ley 404 – 2000.3 Por lo que el Tribunal de

Primera Instancia, Sala Superior de Mayagüez (TPI) la sentenció a

cumplir un total de 23 años y 9 meses de cárcel.4

       De otro lado, el 22 de julio de 2022 la Oficina del Procurador

General de Puerto Rico (Procurador General) instó una de Petición

de Certiorari,5 para que revisemos la Resolución emitida el 17 de

1  Conforme a la orden OATA-2023-040, la Hon. Gloria Lebrón Nieves fue
designada en sustitución de la Hon. Gina Méndez Miró, quién desde el 24 de
febrero de 2023, dejó de ejercer funciones como juez del Tribunal de Apelaciones.
2 KLAN202200547.
3 En este caso aplica la Ley 404 – 2000 conocida como la Ley de Armas de Puerto

Rico 2000, vigente al momento de los hechos.
4 El TPI sentenció a la señora Piñero Herrera a 18 años y 9 meses por violación al

Artículo 190(e) del Código Penal de Puerto Rico 2012 y 5 años por violación al
Artículo 5.04 de la Ley 404 – 2000.
5 KLCE202200816.

Número Identificador
SEN2023____________________
KLCE202200816
KLAN202200547                                                                      2

junio de 2022,6 en la que el TPI denegó reconsiderar una solicitud

de imposición de reincidencia en las sentencias impuestas.

        En virtud de la estrecha relación entre los recursos

KLAN202200547 y KLCE202200816, el 12 de octubre de 2022

emitimos       una    Resolución       mediante     la   cual    ordenamos        la

consolidación de ambos recursos. De igual modo, ordenamos que se

elevaran los autos originales de este caso y así fue cumplido por la

Secretaría del TPI de Mayagüez.

        Tras    atender     los   planteamientos         según     detallamos      a

continuación, expedimos el auto de certiorari para modificar las

sentencias impuestas, y así, confirmamos las Sentencias apeladas.

                                         -I-

        Surge de los autos ante nuestra consideración que los hechos

delictivos del presente caso ocurrieron el 14 de junio de 2019 en el

restaurante de comida rápida Kentucky Fried Chicken (KFC),

ubicado en la ciudad de Mayagüez. Por estos hechos, el Ministerio

Público (MP) presentó cargos contra el Sr. Christian Jordán Placeres

y la señora Zulis Piñero Herrera.              Respecto a la apelante, el MP

presentó ocho (8) denuncias, que incluían los siguientes cargos:

    •   Una violación al Artículo 190 (e) del Código Penal de Puerto Rico.7
    •   Una violación al Artículo 5.04 de la Ley 404 – 2000.8
    •   Seis violaciones al Artículo 5.15 de la Ley 404 – 2000.9

        Luego de varios trámites procesales, el 19 de diciembre de

2019, el TPI celebró una Vista Preliminar en Alzada,10 en la que

determinó causa probable para acusar a la señora Piñero Herrera

por todos los cargos antes esbozados. Así, el MP alegó bajo

juramento reincidencia simple en cada uno de los pliegos de

6 Notificada el 22 de junio de 2022.
7 Ley Núm. 146 – 2012, según enmendada conocido como el Código Penal de
Puerto Rico de 2012, 33 LPRA sec. 5260.
8 Ley 404 – 2000 conocida como la Ley de Armas de Puerto Rico, 25 LPRA ant. sec.

458c.
9 25 LPRA ant. sec. 458n. Véase, el Anejo I de la Petición de Certiorari, págs.1 –16.
10 Anejo II de la Petición de Certiorari, págs.17 – 18.
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acusación.11 Consecuentemente, el 30 de diciembre de 2019 y el

3 de enero de 2020 se celebraron los actos de lectura de las

acusaciones.

          Luego de varias incidencias procesales, el 15 de febrero de

2022 el MP ordenó el archivo y sobreseimiento de los seis (6) cargos

por infracción al Artículo 5.15 de la Ley de Armas, supra.12 Por lo

cual, el 14 de febrero de 2022 se presentó una acusación por

infringir el Artículo 190 inciso (e) del Código Penal, supra,13 y otra

acusación, por violación al Artículo 5.04 de la Ley de Armas, supra.14

En las acusaciones antes dichas, el MP no incluyó la alegación de

reincidencia simple, en virtud la Regla 68 de Procedimiento

Criminal,15 ya que la señora Piñero Herrera aceptó la reincidencia,16

y no fue presentada por el Jurado.

          El juicio por jurado se celebró del 28 de marzo de 2022 al 1

de abril de 2022.17 Surge de la Transcripción de la Prueba Oral

(TPO) que, los testimonios presentados por el MP, en síntesis,

fueron:

     •   El Agente Edwin García Lugo – Agente de la Policía de Puerto
         Rico (PPR) específicamente de la Unidad de Servicios Técnicos
         de Mayagüez. En lo pertinente a esta controversia, testificó
         sobre las fotografías que tomó en el KFC el día 25 de julio de
         2019.18
         El agente brindó testimonio sobre el line up, específicamente
         sobre cómo se obtuvieron las fotografías.

11 Según alegó el MP, se procedió conforme a la Regla 48 de las Reglas de
Procedimiento Criminal, 34 LPRA Ap. II, R. 48, ya que la señora Piñero Herrera
tenía en su expediente el Caso Crim. DFJ2017G0007 (resuelto el 5 de abril de
2017) del cual cumplía una sentencia suspendida de 6 años. Véase, el Anejo III
de la Petición de Certiorari, págs.19 – 26.
12 El MP alegó que fue a tenor a la Regla 247(a) de Procedimiento Criminal, 34

LPRA Ap. II, R. 247(a). Véase, el Anejo VI de la Petición de Certiorari, págs. 27 –
32.
13 Anejo VII, págs. 33 – 32.
14 Anejo VIII, págs. 35 – 36.
15 En lo pertinente, dispone lo siguiente:

        Cuando la acusación imputare un delito en algún grado de reincidencia, el
acusado podrá al momento de hacer alegación, o en cualquier ocasión posterior
siempre que fuere antes de leerse la acusación al jurado, admitir la convicción o
convicciones anteriores y, en tal caso, no se hará saber al jurado en forma alguna
la existencia de dicha convicción o convicciones. 34 LPRA Ap. II, R. 68.
16 La señora Zulis Piñero Herrera laboraba como Oficial Correccional en el

Departamento de Corrección y Rehabilitación (DCR) y fue expulsada al ser
convicta en 2017 por encubrimiento, por lo que se encontraba disfrutando de una
sentencia suspendida de seis (6) años cuando cometió los delitos antes indicados.
17 Véase, Proyecto de Transcripción de Prueba Oral (TPO).
18 TPO, día 28 de marzo de 2021, págs. 40 – 72.
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      Además, expresó, que el Agente Mártir fue quien escogió las 9
      fotografías para el line up, y señaló, que la fotografía de la
      sospechosa se encontraba “[e]n la primera fila, la tercera, de
      izquierda a derecha, de frente”.19

  •   La Sra. Eneida Santana Quiñones - Empleada de KFC.
      Testificó sobre los hechos, ya que estaba de turno esa noche.
      Según declaró, fue la única que observó a los coautores y luego
      los identificó por medio de un line up de fotografías.20
                                        […]
      P: O sea, ¿cuántas labores usted iba a realizar allí? ¿Usted fue
      de cajera?
      R: De cajera, de limpieza y ayudar a mi compañera. O sea, de
      todo. Se hace ahí de todo.
      P: Antes de hacerle preguntas adicionales al respecto de lo que
      pasó esa noche, ¿usted me puede, por favor, le puede describir
      al jurado cómo es ese local? ¿Cómo es el interior del Kentucky
      Fried Chicken allí, comenzando la Post, al lado de la Cervecería
      y frente al Colegio de Mayagüez? ¿Cómo es el interior?
      R: Pues tiene la puerta principal que da.. la frente... que queda
      frente a frente al Colegio, y tiene una puerta lateral que es para
      zona del servi-auto, que es la que colinda con la Cervecería
      India.
      P: Okey. Y el salón, adentro, ¿cómo es el salón, adentro?
      R: Es amplio, visible, claro.
      P: Okey. El área de la cocina, ¿cómo es?
      R: La cocina es abierta. Si yo, como cliente, estoy al frente
      pidiendo en el counter veo a las personas de atrás...
      P: ¿Es una cocina abierta?
      R: Sí, es abierta.
      P: ¿Hay plena visibilidad allí?
      R: Sí, sí.21
                                        […]
      P: […] Dígame, a eso de las 8:45 de la noche, aproximadamente,
      ¿qué usted se encontraba haciendo allí, en Kentucky?
      R: Yo estaba limpiando los cristales de esa área, la que... el
      área que se ve ahí la Cervecería, del área de servi-auto.22
                                        […]
      P: Okey. Dígale al jurado qué pasó, mientras usted se
      encontraba limpiando esos cristales que están ahí.
      R: Yo estaba limpiando ese cristal. Como yo soy la que estoy al
      frente, pendiente al cliente que entra al frente, pues estaba todo
      el tiempo observando. Entonces, cuando estaba limpiando ese
      cristal veo un carro que llega, deja una dama. Pues yo sigo
      limpiando el cristal, pendiente, a ver si va a entrar o no va a
      entrar. Pues el carro entró, se paró, dejó a la dama, ella entró...
      P: Deténgase ahí y perdone que la interrumpa. ¿Cómo era ese
      carro que llegó?
      R: Era blanco. Tenía los aros grandes, color plata.23
                                        […]
      P: ¿Y dónde se ubicó ese vehículo?
      R: Frente a frente a mí. O sea, él se paró. Yo estaba limpiando
      el cristal y él frente a frente a mí, ahí, se bajó la dama.
      P: ¿En qué posición le quedaba ese carro a usted? Usted estaba
      limpiando los cristales. ¿En qué posición estaba ese vehículo,
      en relación a su persona?
      R: Al frente. Frente.
      P: ¿De frente?
      R: Sí.
      P: Okey. ¿Y usted dice que se bajó una dama?

19 TPO, pág. 63
20 TPO, día 28 de marzo de 2021, págs. 90 – 147, interrogatorio directo; día 29 de

marzo de 2021, págs. 5 – 142, contrainterrogatorio.
21 TPO, día 28 de marzo de 2021, págs. 95 – 96.
22 TPO, pág. 99.
23 TPO, pág. 100.
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     R: Sí.
     P: ¿De qué parte del automóvil?
     R: Del pasajero.
     P: ¿Del pasajero?
     R: Sí.
     P: Continúe. Explique. ¿Qué pasó?
     R: Pues ella... yo observo que ella va a entrar. Ella entra,
     se para y me mira y yo la miro, a ver si me iba a decir
     algo, pero como no me dijo nada siguió para el baño.
     P: Okey.
     R: En el baño estuvo un ratito. Vuelve y se para en la salida del
     baño, en la entrada, entrada del baño. Yo sigo trepada ahí,
     porque me faltaba la parte de arriba. La miro a ver si me va a
     pedir algo pero no me habla, no me mira, no, no. Ella miró y se...
     P: ¿A dónde estaba mirando ella?
     R: Pues, yo... ella me miró a mí.24
                                    […]
     P: Santana, que usted observara, ¿para dónde miraba esa
     dama que entró allí?
     R: Ella me miró y ella miró hacia al lado. O sea, cuando tú
     llegas, que miras a ver si hay más gente.25
                                    […]
     P: ¿Recuerda cuánto tiempo estuvo la persona, la dama,
     usando ese baño?
     R: Fue como un minuto.
     P: Okey.
     R: Un minuto. Unjú.
     P: ¿Qué uso se le dio a ese baño por parte de la dama?, si usted
     lo conoce.
     R: Yo sé que yo sentí que ella flochó, porque el baño
     flochea bien duro, y sentí que flochó el baño y abrió la
     pluma del lavamanos, porque se siente al... donde yo
     estaba se sintió.
     P: Muy bien. Una vez esta dama sale, continúe. ¿Qué hace?
     ¿Qué hace usted?
     R: Pues, yo la... como la puerta suena al abrir, ella se paró
     en la misma entrada y volvió y me miró, y miró, pero como
     no me dijo nada, salió.
     P: ¿Salió?
     R: Unjú.
     P: ¿Hacia dónde se dirigió?
     R: Otra vez, yo la vi que se montó en el vehículo que vino.
     Salió por la puerta lateral, ahí. La misma puerta que
     entró, ella salió y se montó con el muchacho.26
                                    […]
     P: ¿Por qué área del vehículo fue que se montó?
     R: Del pasajero.27
                                    […]
     P: Okey. Y estando usted afuera, ¿dónde estaba el vehículo de
     motor con la dama en el pasajero?
     R: Donde mismo él la había dejado, porque él fue y viró allá
     atrás y se estacionó ahí mismo, a esperarla.
     P: ¿Quién es "él"?
     R: Era un muchacho.
     P: Un muchacho?
     P: Sí, un muchacho.
     R: Okey. ¿Cómo usted lo sabe?
     R: Porque los vi, porque pues, eran personas normales,
     ¿tú sabes?, y uno mirando, porque yo estaba limpiando
     los cristales, pues, yo miro.

24 TPO, págs. 101 – 102.
25 TPO, día 28 de marzo de 2021, pág. 102.
26 TPO, págs. 103 – 104.
27 TPO, pág. 104.
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     P: Oiga, Santana, dígale al jurado cómo era la iluminación en
     esa área que usted estaba allí limpiando. ¿Cómo es la
     iluminación allí?
     R: Eso es claro. Es clarito. La Cervecería tiene tremenda
     iluminación, que alumbra todo.
     P: Okey. ¿Qué usted observó que hacían estas dos personas
     dentro del vehículo?
     R: Hablando.
     P: Continúe. Detálleme. ¿Qué fue lo que usted observó? ¿Qué
     fue lo que pasó?
     R: Pues, ellos estaban ahí hablando. Yo limpié los
     cristales y eso, y ellos estaban hablando. Terminé de
     limpiar el cristal, pues me paré, me trepé en la otra mesa
     que queda más cerca de la puerta a limpiar el canto que
     me faltaba. Y ellos seguían hablando.28
                                     […]
     P: Y usted trepada allí, ¿dónde está el vehículo estacionado?
     R: Al frente. Donde mismo estaba.
     P: ¿Qué sucede, entonces?
     R: Se baja el muchacho que andaba con ella.
     P: ¿De qué lado del vehículo se baja?
     R: Del pasajero. O sea...
     P: ¿”El muchacho", dijo usted?
     R: No, el muchacho del guía. O sea, él iba guiando. El
     muchacho iba guiando.
     P: ¿Qué pasó, Eneida? Cuéntenos. No la voy a interrumpir.
     R: Pues, el muchacho se baja. Yo lo miro porque se... yo lo veía
     claro. Un muchacho normal. Pero cuando él se bajó hay
     como unas escaleras y vi como... vi que se dobló, se dobló y la
     puerta se abrió un poco; pues, yo miré así y yo dije: "¿Sería que
     se cayó?", para ver. No sabía. Lo miré.
     Cuando yo miro al muchacho, se estaba poniendo una
     máscara negra y él me dice: "No me mires porque te
     mato". Y ahí, pues yo, pues prácticamente nerviosa trepada en
     la mesa, porque como la puerta queda tan cerca de la mesa, yo
     así, lo miré así.
     Ahí me quedé y él entró.
     P: Okey. ¿Cuál fue el gesto que usted... cuál fue el gesto que
     usted observó de esta persona, de ponerse una máscara negra?
     ¿Qué gesto es el que usted ve que hace la persona? Si puede
     describirle al jurado, por favor.
     R: Pues, él rapidito... o sea, él se la estaba poniendo así,
     y me dijo: "No me mires, que te mato", y él, o sea, yo lo
     miré. Lo tuve que mirar, porque me quedé mirándolo.
     P: Okey. Nárrenos, ¿qué sucedió?, por favor.
     R: Pues, entonces él... yo estaba trepada en la mesa. Él me dice:
     "No me mires porque te mato", y yo, pues, los nervios al fin, uno
     no sabe cómo va a reaccionar, pues yo me quedé mirándolo. Y
     vuelve otra vez: "No me mires porque te mato". Entonces,
     ahí, cuando yo no le hice caso él sacó la pistola y trató
     de bajarme de la mesa pero yo no podía bajarme de la
     mesa. No sabía cómo bajarme de la mesa y yo le dije: "Dame
     un break porque no sé bajarme. Dame un break. Dame un
     break".
     Entonces, yo poco a poco bajé de la mesa y los nervios me
     tenían bloqueada y no podía ni caminar y él me dice:
     "Dame el dinero", y yo le digo: "Yo no tengo ningún dinero". Me
     dice: "Dame el dinero", Y yo: "No tengo ningún dinero"; me dice:
     "¿Quién tiene el dinero?", y yo: "La gerente"; "Pues, vamos A
     para la gerente". Pues entonces, nos fuimos para donde estaba
     la gerente.29
                                     […]
     P: Okey. ¿Cómo era esa pistola?, si la puede describir.

28 TPO, págs. 105 – 106.
29 TPO, día 28 de marzo de 2021, págs. 107 – 109.
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     R: Sí. Era de color plata y tenía una franja negra. […].30

       Finalmente, la señora Santana Quiñones narró que el

asaltante, pistola en mano, sacó a la gerente de su oficina —que en

ese momento estaba extrayéndose leche materna— amenazó a los

empleados,      hasta    lograr   obtener     el   dinero    de   las   cajas

registradoras.31 Ese dinero lo guardó en una bolsa roja con letras

grandes de color blancas que decían: Pueblo.32 Todos los empleados

estaban acostados por orden del atracador. Así, sale del restaurant

por la puerta que está en dirección al Colegio de la UPR.33

       El 29 de marzo de 2022, la vista comenzó con el

contrainterrogatorio a la señora Santana Quiñones. A preguntas de

la Defensa declaró que el 14 de julio de 2019 a las 8:00 p.m., se

encontraba limpiando los cristales del establecimiento KFC que

estaban empañados.34 Igualmente, dijo que en ese momento era la

única persona que estaba en el área del salón.35 Además, identificó

en el Exhibit 2 EG,36 las cámaras de seguridad de la Cervecería India;

y dijo que, había visto el video de la cámara de seguridad una sola

vez.37 En cuanto al vehículo blanco, a pregunta de la Defensa

reafirmó que se veía brilloso, como lujoso, nuevo, con aros color

plata.38 Expresó que, ese vehículo se detuvo frente a la ventana, la

acusada se bajó, caminó hacia la puerta lateral en donde

usualmente entran los clientes a KFC,39 siguió hasta que entró al

baño sin cursar palabras con nadie;40 luego escuchó el sonido

inodoro y del lavamanos también.41 Reiteró que la acusada sale del

30 TPO, pág. 110.
31 TPO, págs. 110 – 119. El asaltante no pudo llevar el dinero que estaba en la

bóveda.
32 TPO, pág. 120.
33 TPO, pág. 121.
34 TPO, día 29 de marzo de 2022, pág. 12.
35 TPO, pág. 13.
36 TPO, pág. 21.
37 TPO, pág. 23.
38 TPO, pág. 24.
39 Id.
40 TPO, pág. 25.
41 TPO, pág. 26.
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baño y se marcha de allí por la misma puerta que entró.42 Más

adelante, la testigo indica que en el Exhbit 2EE, muestra la ventana

1 y 2 que era el área que ella estaba limpiando;43 en específico,

señala que al entrar la acusada, ella se encontraba limpiando en el

área de la ventana 1,44 y al salir la dama, estaba limpiando el área

de la ventana 2.45

          Luego, la Defensa intenta impugnar el testimonio antes dicho

de la señora Santana Quiñones. Le muestra el video de la grabación

de la cámara de seguridad del momento del asalto,46 en el cual llega

el auto blanco;47 al correr el video, la testigo afirmó que no se ve

ningún celaje en las ventanas 1 y 2, ni en la puerta lateral.48 En

cuanto a la llegada de la acusada, la señora Santana Quiñones

afirmó que en el video puede observarse a la dama saliendo del

vehículo y camina hacia el KFC, pero, admite que en el video no se

distinguen las facciones ni muchas características físicas de

acusada.49 Tampoco se puede ver si el vehículo está parado frente

a la ventana 1 o 2.50 Confirma que la señora Piñero Herrera se ve en

el       video     caminando    “sosegadamente”   entrando    en    el

establecimiento;51 y, en ese momento, la testigo aparece limpiando

en el área de la ventana 2.52 Expresó que, se mantuvo limpiando

mientras la señora Piñero Herrera camina dentro del salón para ir

al baño.53

          También, se le preguntó a la señora Santana Quiñones si

estaba ubicada en la ventana 1, a lo que respondió: “no me veo ahí”,

42 TPO, pág. 27.
43 TPO, pág. 30.
44 TPO, pág. 31.
45 Id.
46 TPO, pág. 36.
47 TPO, día 29 de marzo de 2022, págs. 36 – 37.
48 Id.
49 TPO, pág. 39.
50 TPO, pág. 40.
51 Id.
52 TPO, págs. 40-41.
53 TPO, pág. 42.
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refiriéndose a lo mostrado en el video.54 Se reafirmó que había

declarado que el vehículo se había estacionado frente a frente a

donde ella estaba limpiando, entonces, se le cuestionó: “[l]o cierto es

que, aquí viéndola a usted saliendo por esta puerta, el vehículo no

está en el lugar donde usted le indicó […]?” Respondió: “[a]hí no

sé”.55 De igual modo, se le volvió a cuestionar que en el video no se

no ve a ninguna persona bajarse del vehículo, a lo que la testigo

responde: “[n]o, ahí no se ve”.56

       En cuanto al asaltante, se le cuestionó que “no podía ver

dónde se bajó ese caballero. ¿Verdad que no?” A lo que respondió:

“[s]í, no, yo lo vi, yo lo vi”.57 Reafirmó que, vio al asaltante bajarse

del vehículo, pero que en el video ella no se ve.58 Señaló que, en el

video, no se aprecia ningún movimiento del vehículo cuando estaba

en la parte de atrás.59 Tampoco muestra el lugar que, dijo en el

examen directo, que estaba parada.60 La Defensa le cuestionó que

no podía distinguir el rostro del caballero, a lo que la testigo

respondió que sí.61 Aclaró que, no estaba mirando para el Colegio,

que: “yo estaba mirando así…”.62 Añadió que “no tenía la máscara,

cuando yo lo vi no tenía la máscara”. “Cuando yo lo vi, que él se

bajó, no tenía la máscara”.63

       En cuanto a su declaración jurada, reiteró que, cuando se le

tomó la misma, declaró que la apelante entra: “va al baño y se va”.64

También, describió a la apelante en esa declaración jurada como

“bajita”, “trigueñita”, “llenita”, y “tenía una trenza”.65

54 TPO, pág. 46.
55 TPO, pág. 47.
56 TPO, pág. 56.
57 TPO, día 29 de marzo de 2022, pág. 58.
58 TPO, pág. 59.
59 TPO, pág. 60.
60 TPO, pág. 61.
61 TPO, pág. 61.
62 TPO, pág. 62.
63 TPO, pág. 62.
64 TPO, pág. 70.
65 TPO, págs. 72 – 73.
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          Finalmente, declaró que no pudo ver las notas del agente Noel

Mártir Arcelay (a cargo de la investigación del caso), mientras la

entrevistó.66

  •      El Sr. Gustavo Sánchez Santiago – empleado de KFC,
         testificó sobre los hechos ocurridos, pero no identificó a la
         acusada.67

  •      La Sra. Yesenia Martínez Castillo – empleada de KFC al
         momento de ocurrir lo hechos. Declaró sobre los hechos, pero
         no identificó a la acusada.68

  •      La Sra. Bárbara María Carrau Seda – empleada de KFC al
         momento de la comisión del delito. Testificó sobre los hechos
         ocurridos ese día y describe el arma utilizada por el
         coacusado, pero no identificó a la acusada.69

  •      La Sra. Catherine Quilit Lugo – gerente de turno de KFC en
         la noche que ocurrieron los hechos. Declaró sobre los hechos
         delictivos y describió el arma, pero no identificó a la acusada.70

  •      El Agente Jesús Morales Caro – Agente de vigilancia
         preventiva e investigación de todo incidente en la zona de
         Mayagüez. Fue el primer agente en llegar a la escena y
         entrevistar a los testigos.71
                                        […]
         P: […] la información referente a que antes de que entrara el
         individuo llegó un carro blanco, se bajó una dama, caminó al
         baño, salió y se montó en ese carro del que se bajó el individuo,
         ¿quién se la dio? Y haga memoria, por favor. Solamente si lo
         sabe. Si no lo sabe, así dígalo.
         R: Si mal no recuerdo, Eneida. […]. 72

  •      El Agente Carlos Albertos Luego Ayala – Agente de la
         división de Robo del CIC de Mayagüez. Su participación en el
         caso fue estar presente en el momento del line up de fotos que
         realizó el Agente Mártir con la testigo Eneida Santana.73
                                         […]
         P: ¿Qué fue lo que pasó allí?
         R: Ahí pude observar que el agente Mártir le mostró un line up
         de fotos con nueve fotos de mujeres diferentes, donde Eneida
         identificó inmediatamente a la número 3, quien resultó ser Zulis,
         la dama que está ahí sentada al lado de la Licenciada.
         P: Identifica a la acusada. 74
                                         […]
         R: Y luego le mostró otro line up de fotos de 10 hombres, donde
         también Eneida identificó a un joven de nombre Christian.
         P: Usted dice que eso fue inmediatamente, explique.
         R: Pues, inmediatamente que vi a la testigo Eneida bien segura
         de sí misma tan pronto Mártir le mostró las fotos, que
         inmediatamente señaló el número 3, que resultó ser Zulis. […].75

66 TPO, págs. 81 – 82.
67 TPO, día 29 de marzo de 2021, págs. 130 – 144.
68 TPO, día 29 de marzo de 2022, págs. 144 – 165.
69 TPO, día 30 de marzo de 2021.
70 TPO, págs. 33 – 56.
71 TPO, págs. 69 – 105.
72 TPO, pág. 73.
73 TPO, día 30 de marzo de 2021, págs. 116 – 129.
74 TPO, págs. 118 – 119.
75 Id.
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  •   El Agente Noel Mártir Arcelay – Agente de la División de Robo
      del CIC. Fue el agente investigador principal, y testificó sobre
      toda la investigación que realizó en el presente caso.76
                                      […]
      P: […] ¿Qué otra información comprende ese documento?
      R: Ahí está, pues, la fecha de los hechos y las horas que me
      informan que fue el suceso el 14 de julio de 2019, a las 8:50
      p.m. Y la dirección, Alfonso Valdés Cobián, que es la avenida.
      P: Okey.
      R: Y el Kentucky Fried Chicken.77
                                      […]
      P: Vamos entonces un poquito más abajo, ya al narrativo. Este
      número que está aquí, ¿qué es?
      R: Esa fue la cantidad que me indicó Katherine que se habían
      apropiado durante el robo, $523.38. Quinientos veintitrés
      dólares con treinta y ocho centavos.78
                                      […]
      P: ¿Qué datos pudo obtener de la entrevista con la señora
      Eneida Santana?
      R: Pues, en ese momento, pues, ella me explica que se
      encontraba, pues... ella estaba, pues, doblando turno porque
      había faltado una empleada, pues ella se quedó, verdad,
      cerrando, pues, haciendo ese turno de la empleada que había
      faltado. Ella estaba, pues, en ese momento en la caja
      registradora. Pero como no habían clientes, ya era, pues, ya
      eran casi las 9:00 de la noche. Ella procedió, pues, a adelantar,
      pues, las labores de limpieza antes, verdad, del cierre.
        Como no hay ningún cliente, pues, ella sale afue... o sea,
      afuera, al área del comedor y comienza, pues, a limpiar allí
      entre las mesas y los cristales, y ella ve que llega un vehículo
      blanco. A todo esto, como ella es la que está en la caja
      registradora, ella piensa que es un cliente que va a comprar
      algo. Pues, ella se mantiene, pues, pendiente a ese vehículo a
      ver si, pues, si se bajan las personas en... ella, pues, continúa,
      pues, en su labor de limpiar.
        Luego de esto, pues, ella me indica que se baja una fémina.
      Una dama se baja de ese vehículo y 18 entra al área del,
      verdad, del restaurante. Ella, 19 pues, se mantiene en todo
      momento pendiente a la dama, ¿verdad? Mirando a ver qué va
      a hacer la dama. Ella dice que la dama continuó hacia el baño.
      Ella la observa. Entra y sigue hacia el baño.
        Ella pues, entiende, pues, déjame seguir... según las
      palabras de ella misma, indica: "Yo sigo trabajando,
      pensando, pues, que ella va a pedir después que salga del
      baño". Pero continuaba entonces su labor. En eso, pues, la
      seño... la persona, pues, la dama que sale del baño. Ella, pues,
      nuevamente me dice que tiene contacto visual con ella,
      pendiente a ver qué va a hacer la dama. Y la dama, pues, sale.
      Vuelve y se monta en el mismo vehículo blanco donde llegó. Y
      allí, pues, ella, pues, está todo el tiempo en contacto con ese
      vehículo blanco, pensando, "pues, será que van a pedir
      luego".
        Ella ve que está en el vehículo con un caballero, que están los
      dos en el vehículo. Las dos personas en el vehículo. Y continúa,
      pues pendiente al vehículo y continúa pues, limpiando los
      cristales. Inclusive, en un momento dado sale afuera, a limpiar
      los cristales por fuera.
        Luego que entra nuevamente, después que limpia los cristales
      afuera, de momento ella ve que se baja el mismo caballero que
      está en el vehículo con la dama hablando. Se baja del vehículo
      y viene en dirección hacia entrar al restaurante. Entonces, ella
      me indica que cuando el caballero viene, ella lo ve que viene de
      camino hacia donde... hacia entrar por la puerta y ella está,

76 TPO, día 31 de marzo de 2021, págs. 3 – 238.
77 TPO, pág. 72.
78 TPO, págs. 72 – 73.
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     pues, limpiando los cristales al lado. Y cuando está llegando el
     caballero a la puerta, ella dice como que se baja un poco. Hace
     un movimiento, como que se baja, y se baja como un gorrito o
     un sombrerito que ya tenía, y ahí es que se baja pues, la
     máscara. Y con un arma de fuego entra y le apunta a Eneida y
     le dice: "Dame el dinero", y ahí procede. Pues, ella, pues en ese
     momento se pone nerviosa.
       Ella estaba, me dice, que sobre una de las mesas y no sabía
     en ese momento, por el nerviosismo, cómo bajarse. Pues, le dio
     trabajo bajarse. Pero finalmente, pues, logra bajarse y el
     individuo apuntándole la lleva y le dice: "Dame el dinero”, y ella
     le dice: "Yo no puedo darle el dinero, que es la gerente", - "Pues,
     llévame donde la gerente". Pues, ella... procede, verdad, a
     mover a Eneida hasta adentro. Cuando va... entra al área de,
     verdad, donde están los empleados ya adentro de... en la
     puerta, pues ahí, en ese momento sale otra empleada que
     estaba también ayudándole a Eneida, pero había entrado a
     buscar unos materiales de limpieza, y se tropieza con ellos. Y
     ahí, pues, el individuo coge a la otra muchacha también, que es
     Yesenia, y entran entonces los tres adentro del área de, verdad,
     de los... ya de la cocina y hacia... en dirección hacia la oficina.
     Ahí es que entonces suc... ocurre lo de la oficina que narramos
     anteriormente, que le tocan en la puerta a Katherine, y pues,
     entonces ahí, cuando Katherine finalmente abre la puerta luego
     de que, pues, que Eneida le insiste, pues, ahí entonces Eneida
     me dice que la suelta, a Eneida... o sea, deja de apuntarle, y
     entonces le apunta a Katherine y se va con Katherine, pues, a
     las cajas registradoras a, pues, a lo del... a apropiarse del
     dinero. En ese momento Eneida me dice que se mantiene allí.
     A la otra muchacha, Yesenia, pues, la tira también al piso. Y
     ella se mantiene de pie al lado de la oficina, pero observando,
     pues, todo que ocurre, verdad, cuando llegan a la caja
     registradora. Luego van al área del frente, adonde la bóveda y
     ella, pues, en todo momento escucha, Eneida, lo que está
     pasando, y está pendiente para lo que está pasando. Y hasta
     que finalmente, pues, el individuo, pues, se marcha del lugar.79

     P: Durante la entrevista con la señora Eneida Santana, señor
     agente Mártir, le pregunto, ¿qué descripción, si alguna, la
     señora Santana le pudo brindar de la fémina que ella
     indica que entró al Kentucky Fried Chicken?
     R: Ella me indica que es una fémina, una dama trigueña que
     tenía los ojos como hundidos. Esa es la descripción que ella me
     da en ese momento. Que tenía como ojeras, también, en los ojos.
     Me indica que tenía unas... en ese momento, unas trenzas, Y
     que vestía un set como color violeta, como de pantalón corto y
     blusa como con diseño de flores.80
                                   […]
     P: Cuando usted entrevistó a la señora Eneida Santana,
     ¿cuál era su estado de ánimo?
     R: Pues estaba, pues, un poco nerviosa, ansiosa, pues, por la
     situación, verdad, que había pasado. En un momento de
     trauma... un trauma, pues, una situación difícil. Pero siempre
     estaba, pues, segura, como que ella decía: "pero yo los vi".
     Como que me insistía, como que ella los había visto, a las dos
     personas las había visto bien. Y yo le pregunté, pues, como
     parte de mi investigación le pregunto: "Si tú los ves
     nuevamente, ¿los puedes identificar?". Eso le pregunto
     siempre a todos los perjudicados, verdad, de delitos de
     robo, y ella me decía que sí, que podría, pues,
     reconocerlos      de   verlos     nuevamente       en    algún
     momento.[…].81

79
  TPO, día 31 de marzo de 2021, págs. 77 -81.
80
  TPO, págs. 81 – 82.
81 TPO, pág. 84.
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       Además de la prueba testifical, surge del expediente que el MP

presentó prueba documental y electrónica (videos).82 Concluido el

desfile de prueba el 31 de marzo de 2022, la representación legal

de la acusada solicitó en corte abierta la absolución perentoria.83 El

TPI   escuchó      los   planteamientos,       y   decidió    reservarse     la

determinación.

       También, la Defensa le solicitó al TPI que en las instrucciones

al Jurado, se impartiera la instrucción de mera presencia. Al

respecto, el Juez resolvió:

      HONORABLE JUEZ:
      […]
      Les pido que por favor lo examinen. Cualquier planteamiento
      que tengan a bien realizar sobre el particular mañana a primera
      hora lo podemos atender.
      Sé que estaba todavía sobre la mesa lo concerniente a la
      instrucción de mera presencia. Sobre ese particular
      específicamente, la Defensa hizo un planteamiento
      concerniente a la preocupación de que el jurado no
      supiese qué hacer al identificar si había una mera
      presencia en el caso. Ya el Tribunal había adelantado en
      cierta medida la intención de impartir solamente la
      instrucción 4:11 en cuanto a coautores.
      Tanto a las solicitudes que hizo el Ministerio Público en su
      momento en cuanto a unas instrucciones específicas y
      particulares, en cuanto a la posesión y otros aspectos, lo que
      hemos hecho es lo siguiente… Si pueden ir a la página… Les
      digo rapidito. A la página 7 donde está la instrucción de
      coautores, específicamente en el segundo párrafo fuimos un
      poco más amplios en términos de aquellas instancias donde, y
      voy a leer textualmente lo que allí se recoge:
      “Si por el contrario no se demuestra la (ininteligible)
      unión de voluntades de las personas acusadas en la
      realización del acto, entonces la responsabilidad habrá
      de recaer solamente sobre quién actuó o lo realizó por sí
      solo, debiendo el jurado emitir en dichas instancias un
      veredicto de culpable en cuanto a quien cometió el delito
      cuando aplique, y de no culpable en cuanto se haya
      determinado que no lo cometió”.
      Se ha hecho constar oportunamente el planteamiento de
      la Defensa. Este Juez, en atención a la prueba que ha
      desfilado, en atención al análisis que hemos hecho del
      punto de derecho de la jurisprudencia que se ha
      mencionado, es la instrucción que va a estar emitiendo
      sobre ese particular.

82 La prueba marcada como Exhibit fue la siguiente:

       Exhibit 1: Acta sobre Confrontación (2 folios).
       Exhibit 2: (2A-2HH): Fotografías del lugar del crimen (36 fotografías).
       Exhibit 3: Acta sobre Confrontación Fotográfica (2 folios).
       Exhibit 4: Disco compacto (grabación de cámaras de seguridad del día y
                 hora del crimen).
       Exhibit 5: Registro Electrónico de Armas (1 folio).
       Exhibit 6: Registro Negativo de Arma de Fuego (1 folio).
       Exhibit 7: Notas del Agte. Martir Arcelay.
       Exhibit 8: Informe de Incidente (5 folios).
83 TPO, día 31 de marzo de 2022, págs. 250 – 263.
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     Bien. Si aparte de lo que ya hemos discutido, como indiqué,
     ¿hay algún planteamiento por las partes concerniente a
     esas instrucciones una vez las puedan examinar hoy?,
     pues, mañana a primera hora. Mi intención sería en el día de
     mañana comenzar a primera hora con los informes. Hay como
     tres o cuatro asuntos del calendario regular. Como hemos visto
     durante toda la semana, esos asuntos nunca están listos a las
     9:00 de la mañana. Así que, para evitar la dilación de este
     proceso, yo prefiero comenzar con los informes. Ya estoy, como
     les dije, anticipando una hora para cada uno. ¿Tienen alguna
     objeción a ese tiempo?

     LCDA. ANA M. STRUBBE RAMÍERZ:

     No, Juez. Las partes habíamos quizás… Íbamos a sugerir si
     podíamos nosotros comenzar a partir de las 10:00 de la
     mañana, precisamente por la hora en que estamos saliendo…
     y como vemos, y anticipo al Tribunal que vamos a renunciar al
     resumen de la prueba…

     HONORABLE JUEZ: Okey.84

         El 1 de abril de 2022 se impartieron las instrucciones al

Jurado, en específico, la instrucción 4.11 de coautores; así, se

retiraron a deliberar. A su regreso, el Jurado emitió un veredicto

unánime de culpabilidad contra la acusada, señora Piñero Herrera,

por los delitos de robo agravado y portación ilegal de un arma de

fuego.

         El 13 de mayo de 2022 se celebró la vista para dictar

sentencia.85 El TPI inició la vista atendiendo los argumentos de la

Defensa sobre la denegatoria a la petición de absolución perentoria

emitida el 11 de mayo de 2022.86 A pesar de los argumentos de la

señora Piñero Herrera, reiteró su denegatoria.87

         Antes de que se dictara sentencia, el MP planteó —en

síntesis— que en este caso aplicaba: la reincidencia simple,88 el

agravante del Artículo 5.04 de la Ley de Armas,89 y los agravantes

84 TPO, 31 de marzo de 2022, págs. 244 – 247.
85 Anejo X de la Petición de Certiorari, pág. 42, Regrabación del 13 de mayo de

2022. Véase además, la Minuta del 13 de mayo de 2022, a la pág. 1 que obra en
los autos originales.
86 Regrabación, minutos del 11:08:13 a.m. al 11:16:52 a.m.
87 Id., minutos del 11:16:31 a.m. al 11:16:52 a.m.
88 Artículo 73 del Código Penal de Puerto Rico 2012, supra, 33 LPRA sec. 5106.
89 Se considerará como “agravante” cualquier situación en la que el arma ilegal se

utilice en la comisión de cualquier delito o su tentativa. 25 LPRA ant. sec. 458c.
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de los incisos (b),90 (k),91 (o)92 del Artículo 66 del Código Penal.93

Añadió, que en el Informe Presentencia reveló —entre otros— que

la señora Piñero Herrera se encontraba en libertad bajo palabra por

seis (6) años cuando cometió estos delitos.94 Además, la convicta

negó la comisión del delito y le imputó toda la responsabilidad al

coautor.

         De otro lado, la acusada arguyó que, el MP perdió la

oportunidad de someter los agravantes, ya que no los presentó ante

el Jurado. Añadió, que los agravantes eran parte de los elementos

de los delitos, por lo que no se podía considerar para fijar las penas.

En cuanto a la reincidencia, indicó que el tribunal no estaba

obligado a imponer el 25% de aumento de la pena, pues ese era el

máximo. También, sostiene su inocencia y se propone apelar las

sentencias, por lo que no reconoce la comisión de los delitos.

Además, solicitó que se le aplique un atenuante por su conducta

pasiva durante el robo. Relativo al Artículo 5.04 de la Ley de Armas,

arguyó que la conducta de uso está ceñida al coautor, al igual que

en la acusación, por lo que no se puede agravar la pena de arma de

fuego.

90 (b) El convicto cometió el delito mientras disfrutaba de los beneficios de sentencia

suspendida, libertad bajo palabra, restricción domiciliaria o libertad provisional
bajo fianza o condicionada, o en un programa de desvío.
91 (k) El convicto utilizó un arma de fuego en la comisión del delito o empleó algún

instrumento, objeto, medio o método peligroso o dañino para la vida, integridad
corporal o salud de la víctima.
92 (o) El delito cometido fue de violencia y su comisión revela crueldad y desprecio

contra la víctima.
93 33 LPRA sec. 5099 (b), (k), (o).
94 Dicha sentencia suspendida fue por infracción al delito de encubrimiento

(Artículo 280 del Código Penal), mientras fungía como Oficial Correccional del
DRC. El delito de encubrimiento se comete cuando:
         Toda persona, que con conocimiento de la ejecución de un delito, oculte al
responsable del mismo o procure la desaparición, alteración u ocultación de
prueba para impedir la acción de la justicia, será sancionada con pena de
reclusión por un término fijo de tres (3) años.
         Si la persona convicta es una persona jurídica será sancionada con pena
de multa hasta diez mil dólares ($10,000). Cuando el encubridor actúe con ánimo
de lucro o se trate de un funcionario o empleado público y cometa el delito
aprovechándose de su cargo o empleo, será sancionado con pena de reclusión por
un término fijo de ocho (8) años. Si la persona convicta es una persona jurídica
será sancionada con pena de multa hasta treinta mil dólares ($30,000). 33 LPRA
sec. 5373.
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         El TPI respondió que examinó todos los procesos y normas

para dictar sentencia e incluso el Artículo 7.03 de la Ley de Armas

de Fuego, que duplica de la pena. Razón por la cual se proponía a

dictar sentencia, conforme a su discreción.

         Antes de dictar sentencia, la acusada hizo uso de su derecho

a alocución. Ofreció disculpas por no hablar antes, ya que no tenía

conocimiento de lo que el coacusado iba hacer. Manifestó que estuvo

en ese momento sin saber lo que estaba sucediendo, hasta que se

dio cuenta. Expresó que calló porque estaba bajo amenaza.95

         Escuchados los argumentos de ambas partes, el TPI sentenció

a la señora Piñero Herrera a cumplir una sentencia atenuada con

un total de 23 años y 9 meses de cárcel.96

     •   Caso Crim. Núm. ISCR201901231 por el Artículo 190 (e) del
         Código Penal, supra le impuso a una pena atenuada de 18
         años y 9 meses de cárcel.
     •   Caso Crim. ISCR201901232 por el Artículo 5.04 de la Ley de
         Armas le impuso una pena atenuada de 5 años.97

         Inconforme, el MP manifestó su discrepancia y expresó que,

ante la reincidencia aceptada por la convicta correspondía

mínimamente imponer la pena fija en ambos delitos.98 El TPI

respondió que, referente a la reincidencia el Artículo 73 (a) del

Código Penal,99 “se podrá aumentar hasta en un 25%, es allí donde

se hace la interpretación que este tribunal ha hecho”.100 El MP reiteró

que, correspondía imponer las penas fijas de los delitos de robo

agravado y de portación ilegal de armas de fuego, ya que las

sentencias atenuadas no tomaban en consideración la reincidencia.

         Por su parte, la Defensa expresó su conformidad con las

sentencias dictadas. Finalmente, el TPI indicó que no consideró el

95 Véase, la Minuta del 13 de mayo de 2022 que obra en los autos originales.
96 Anejo X de la Petición de Certiorari, pág.42, Regrabación del 13 de mayo de
2022, minutos del 11:29:32 a.m. al 11:30:10 a.m.
97 El TPI determinó que ambas penas se cumplirían de forma consecutiva.
98 Anejo X de la Petición de Certiorari, pág.42, Regrabación del 13 de mayo de

2022, minutos del 11:30:20 a.m. al 11:31:26 a.m. Véase además, la Minuta del
13 de mayo de 2022, a la pág. 2 que obra en los autos originales.
99 33 LPRA sec. 5106 (a).
100 Véase, además, la Minuta del 13 de mayo de 2022, a la pág. 2 que obra en los

autos originales.
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agravante del Artículo 7.03 de la Ley de Armas por entender que

esos actos fueron ejecutados por otra persona. En ese sentido, el

grado de participación de la convicta en los delitos que se le

imputan, tomó en consideración el atenuante del Artículo 65 (l) del

Código Penal.101

       Así, el 23 de mayo de 2022 el TPI notificó por escrito las

sentencias emitidas el 13 de mayo de 2022.102

       El 25 de mayo de 2022, el MP presentó una solicitud de

Reconsideración,103 y reiteró los planteamientos levantados en la

vista de dictar sentencia. Arguyó que, aun cuando no solicitó una

vista de agravantes ante el Jurado, indicó que el delito de robo

agravado en la modalidad uso de armas de fuego en la comisión de

delito tiene una pena fija de 25 años de cárcel. A su vez, reafirmó

que el Artículo 5.04 de la Ley de Armas tiene una pena fija de 10

años. Añadió, que de los hechos probados y del Informe

Presentencia, se desprenden agravantes que podrían aumentar

ambas penas. Adujo que el TPI abusó de su discreción al imponer

una pena atenuada sin considerar los agravantes y la reincidencia

aceptada por la convicta.

       En cumplimiento de orden, la señora Piñero Herrera se

opuso.104 En resumen, reiteró que el MP no solicitó una vista de

agravantes ante el Jurado, por lo que estaba impedido de solicitarlo.

Añadió, que la aceptación de reincidencia no obligaba al tribunal a

aumentar la pena. Señaló que, en la amplia discreción que le

permite el Artículo 67 del Código Penal, el TPI consideró los

agravantes y atenuantes y resultó en una pena atenuada del robo

agravado. Así, el Artículo 5.04 de la Ley de Armas, el tribunal

consideró que la acusada no tuvo participación en el uso del arma

101 La participación del convicto no fue por sí sola determinante para ocasionar el

daño o peligro que provocó el hecho. 33 LPRA sec. 5098 (l).
102 Anejo XI, Anejo XII, Anejo XIII de la Petición de Certiorari, págs. 43 – 46.
103 Anejo XIV de la Petición de Certiorari, págs. 47 – 49.
104 Anejo XVI de la Petición de Certiorari, págs. 52 – 58.
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de fuego, y en su discreción, impuso una sentencia atenuada de

cinco (5) años. Además, arguyó que el coacusado Christian Jordán

Placeres, en un juicio separado, resultó absuelto de todos los cargos,

por lo que sería un fracaso de la justicia agravar el cargo por arma

de fuego. Razón por la cual, la sentencia impuesta fue correcta en

derecho.

          El 17 de junio de 2022,105 el TPI emitió una Resolución en la

que sostuvo las sentencias dictadas.106

          Oportunamente, la señora Piñero Herrera compareció ante

nos mediante el recurso de apelación KLAN202200547. Adujo que

durante la celebración del juicio se cometieron los siguientes cinco

(5) errores:

       1. Erró el Jurado al declarar culpable a la apelante por cuanto
          la prueba de cargo desfilada fue insuficiente en derecho y
          altamente contradictoria para establecer su culpabilidad más
          allá de toda duda razonable en todos y cada uno de los
          cargos por los cuáles se le acusó.

       2. Erró el Jurado al declarar culpable a la apelante de
          modalidad de coautoría del delito de Robo Agravado y
          Posesión de Arma de Fuego por cuanto la prueba de cargo
          desfilada fue insuficiente en derecho para establecer los
          elementos de participación y posesión más allá de duda
          razonable.

       3. Erró el Honorable Tribunal de Primera Instancia al no acceder
          a dar la Instrucción al Jurado en cuanto Posesión Constitutiva
          fundamentada y solicitada por la Defensa a pesar de haberse
          ofrecido una instrucción propia, pertinente y no cubierta por
          las demás instrucciones.

       4. Erró el Honorable Tribunal de Primera Instancia al declarar
          No Ha Lugar la petición de Absolución Perentoria presentada
          por la defensa toda vez que la prueba desfilada ante el
          Jurado no era suficiente para sostener el derecho una
          convicción por el delito de Robo Agravados.

       5. Erró el Honorable Tribunal de Primera Instancia al declarar
          No Ha Lugar la petición de Absolución Perentoria presentada
          por la defensa toda vez que la prueba desfilada ante el
          Jurado no era suficiente para sostener el derecho una
          convicción por el delito Posesión de Armas de Fuego.

          Igualmente, el Procurador General acude ante nos mediante

certiorari KLCE202200816 y señala que el TPI cometió el siguiente

error:

105
      Notificada el 22 de junio de 2022.
106 Anejo XVIII de la Petición de Certiorari, págs. 59 – 60.
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       El Tribunal de Primera Instancia erró y abusó, crasamente, de
       su facultad discrecional cuando aplicó una sentencia
       atenuada, a pesar de que la señora Piñero Herrera aceptó la
       reincidencia bajo la Regla 68 de Procedimiento Criminal,
       supra., y no consideró ni evaluó en su determinación los
       agravantes traídos por el Ministerio Público.

       Luego de varios trámites procesales, la parte apelante

presentó la Transcripción de la Prueba Oral y posterior Alegato

Suplementario. Al respecto, el Procurador General presentó el

alegato en oposición. De igual modo, la señora Piñero Herrera

presentó su oposición al auto de certiorari solicitado por el

Procurador General. Además, contamos con los autos originales, por

lo que procedemos a resolver.

                                      -II-

                                      -A-

       Constituye un principio fundamental que la culpabilidad de

todo acusado de delito debe ser probada más allá de duda razonable.

Este principio es consustancial con el principio de la presunción de

inocencia y del debido proceso de ley, lo cual se deriva de lo

consagrado en la Enmienda VI de la Constitución Federal de E.U.,107

y del Artículo II, Sección 11 de la Constitución de Puerto Rico,108

Así, el peso de la prueba permanece sobre el Estado durante todas

las etapas del proceso a nivel de instancia.109 En otras palabras, en

nuestro sistema de justicia criminal el Ministerio Público tiene la

obligación de presentar suficiente evidencia sobre todos los

elementos del delito y su conexión con el acusado a fin de establecer

la culpabilidad de este más allá de duda razonable.110

       No obstante, la determinación de suficiencia de la prueba, que

evidencie la culpabilidad del acusado más allá de duda razonable,

es una cuestión de conciencia, producto de todos los elementos de

juicio del caso y no meramente una duda especulativa o

107 1 LPRA, ed. 2023, pág. 163.
108 1 LPRA, ed. 2023, pág. 267.
109 Pueblo v. Rodríguez Pagán, 182 DPR 239, 258 (2011).
110 Pueblo v. García Colón I, 182 DPR 129, 174 (2011).
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imaginaria.111 Con el fin de explicar este concepto, el Tribunal

Supremo ha expresado que:

        [D]uda razonable es aquella duda fundada que surge como
        producto del raciocinio de todos los elementos de juicio
        involucrados en el caso. Para que se justifique la absolución
        de un acusado, la duda razonable debe ser el resultado de la
        consideración serena justa e imparcial de la totalidad de la
        evidencia del caso o de la falta de suficiente prueba en apoyo
        de la acusación. En resumidas cuentas, duda razonable no es
        otra cosa que la insatisfacción de la conciencia del juzgador
        con la prueba presentada.112

                                       -B-

        El Código Penal de Puerto Rico establece que una persona

comete el delito de robo cuando “[s]e apropi[a] ilegalmente de bienes

muebles pertenecientes a otra, sustrayéndolos de la persona en su

inmediata presencia y contra su voluntad, por medio de violencia o

intimidación, o inmediatamente después de cometido el hecho emplee

violencia o intimidación sobre una persona para retener la cosa

apropiada, será sancionada con pena de reclusión por un término fijo

de quince (15) años.113

        Ahora, si en la comisión del delito de robo medie el uso de un

arma de fuego, se configuran los elementos para ser clasificado

como un robo agravado,114 con una pena fija de 25 años de

cárcel.115

        Una vez probada la culpabilidad del acusado, puede haber

circunstancias que agraven o disminuyan la pena.

111 Pueblo v. Irizarry, 156 DPR 780 (2002).
112 Id., pág. 788. (citas omitidas).
113 Artículo 189. — Robo. 33 LPRA sec. 5259.
114 Artículo 190. — Robo agravado.

Será sancionada con pena de reclusión por un término fijo de veinticinco (25)
años, si el delito de robo descrito en el Artículo 189 se comete en cualquiera de
las siguientes circunstancias:
        (a) cuando se vale de un menor que no ha cumplido dieciocho (18) años de
edad;
        (b) cuando el bien objeto del delito es un vehículo de motor;
        (c) cuando en el curso del robo se le inflige daño físico a la víctima;
        (d) cuando ocurre en un edificio ocupado donde esté la víctima o en
cualquier otro lugar donde ésta tenga una expectativa razonable de intimidad;
        (e) cuando medie el uso de un arma de fuego en la comisión del delito;
        (f) cuando la víctima o víctimas sean amarradas, amordazadas o se limite
su libertad de movimiento durante la comisión del delito. El tribunal también
podrá imponer la pena de restitución. 33 LPRA sec. 5260 (e).
115 33 LPRA sec. 5260.
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          En ese sentido, se debe examinar los Artículos 65 y 66 del

Código Penal,116 que establecen las circunstancias atenuantes y

agravantes a ser consideradas, respectivamente:

          Artículo 65. — Circunstancias atenuantes.117
                 Se consideran circunstancias atenuantes a la pena los
          siguientes hechos relacionados con la persona del convicto y
          con la comisión del delito:
                 (a) Las causas de exclusión de responsabilidad penal
          cuando no concurran todos sus requisitos para eximir.
                 (b) El convicto no tiene antecedentes penales.
                 (c) El convicto observó buena conducta con anterioridad
          al hecho y goza de reputación satisfactoria en la comunidad.
                 (d) La temprana o avanzada edad del convicto.
                 (e) La condición mental y física del convicto.
                 (f) El convicto aceptó su responsabilidad en alguna de
          las etapas del proceso criminal.
                 (g)     El   convicto    cooperó     voluntariamente     al
          esclarecimiento del delito cometido por él y por otros.
                 (h) El convicto restituyó a la víctima por el daño
          causado o disminuyó los efectos del daño ocasionado.
                 (i) El convicto trató de evitar el daño a la persona o a la
          propiedad.
                 (j) El convicto fue inducido por otros a participar en el
          incidente.
                 (k) El convicto realizó el hecho por causas o estímulos
          tan poderosos que le indujeron arrebato, obcecación u otro
          estado emocional similar.
                 (l) La participación del convicto no fue por sí sola
          determinante para ocasionar el daño o peligro que
          provocó el hecho.118
                 (m) El daño causado a la víctima o propiedad fue
          mínimo.

          Artículo 66. — Circunstancias agravantes.119
                 Se consideran circunstancias agravantes a la pena los
          siguientes hechos relacionados con la persona del convicto y
          con la comisión del delito:
                 (a) El convicto tiene historial delictivo que no se
          consideró para imputar reincidencia.120
                 (b) El convicto cometió el delito mientras
          disfrutaba de los beneficios de sentencia suspendida,
          libertad bajo palabra, restricción domiciliaria o
          libertad provisional bajo fianza o condicionada, o en un
          programa de desvío.121
                 (c) El convicto mintió en el juicio que se llevó en su
          contra estando bajo juramento y no se le procesó por perjurio.
                 (d) El convicto amenazó a los testigos, los indujo a
          cometer perjurio u obstaculizó de otro modo el proceso judicial.
                 (e) El convicto se aprovechó indebidamente de la
          autoridad del cargo o empleo que desempeñaba, o del servicio
          o encomienda que tenía bajo su responsabilidad.
                 (f) El convicto cometió el delito mediante la utilización
          de un uniforme que lo identificaba como agente del orden
          público estatal, municipal o federal o como empleado de una
          agencia gubernamental o de entidad privada.

116 33 LPRA sec. 5098 – 5099.
117 33 LPRA sec. 5098.
118 Atenuante alegado por la acusada.
119 33 LPRA sec. 5099.
120
      Agravante alegado por el MP.
121 Agravante alegado por el MP.
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              (g) El convicto utilizó un menor o discapacitado para la
       comisión del delito.
              (h) El convicto indujo o influyó o dirigió a los demás
       partícipes en el hecho delictivo.
              (i) El convicto planificó el hecho delictivo.
              (j) El convicto realizó el hecho delictivo a cambio de
       dinero o cualquier otro medio de compensación o promesa en
       ese sentido.
              (k) El convicto utilizó un arma de fuego en la
       comisión del delito o empleó algún instrumento, objeto,
       medio o método peligroso o dañino para la vida,
       integridad corporal o salud de la víctima.122
              (l) El convicto causó grave daño corporal a la víctima o
       empleó amenaza de causárselo.
              (m) El convicto abusó de la superioridad física respecto
       a la víctima y le produjo deliberadamente un sufrimiento
       mayor.
              (n) La víctima del delito era particularmente vulnerable
       ya sea por ser menor de edad, de edad avanzada o
       incapacitado mental o físico, o por ser una mujer embarazada,
       en cualquier etapa del período del proceso de gestación, e
       independientemente de si el hecho del embarazo era o no de
       conocimiento de la persona que cometió dicho delito al
       momento de cometerlo.
              (o) El delito cometido fue de violencia y su
       comisión revela crueldad y desprecio contra la
       víctima.123
              (p) El delito se cometió dentro de un edificio
       perteneciente al Estado Libre Asociado de Puerto Rico,
       dependencia pública o sus anexos u ocasionó la pérdida de
       propiedad o fondos públicos.
              (q) El delito fue cometido motivado por prejuicio hacia y
       contra la víctima por razón de raza, color, sexo, orientación
       sexual, género, identidad de género, origen, origen étnico,
       estatus civil, nacimiento, impedimento o condición física o
       mental, condición social, religión, edad, ideologías políticas o
       creencias religiosas, o ser persona sin hogar. Para propósitos
       de establecer motivo como se dispone en este inciso, no será
       suficiente probar que el convicto posee una creencia particular,
       ni probar que el convicto meramente pertenece a alguna
       organización particular.
              (r) Existe un vínculo de parentesco del convicto con la
       víctima del delito dentro del segundo grado de
       consanguinidad, afinidad o por adopción.
              (s) El delito se cometió en la residencia o morada de la
       víctima.

       A su vez, el Artículo 67 del Código Penal,124 establece que el

Juez podrá tomar en consideración las circunstancias atenuantes y

agravantes antes dispuestas para aumentar, reducir o neutralizar

la pena:

       La pena será fijada de conformidad con lo dispuesto en cada
       Artículo de este Código.
       Excepto en delitos cuyo término de reclusión señalado en el
       tipo sea de noventa y nueve (99) años, el tribunal podrá tomar
       en consideración la existencia de circunstancias atenuantes y
       agravantes dispuestas en los Artículos 65 y 66 de este Código.

122 Agravante alegado por el MP.
123 Agravante alegado por el MP.
124 Artículo 67. — Fijación de la Pena; imposición de circunstancias agravantes

y atenuantes. 33 LPRA sec. 5100.
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       En este caso, de mediar circunstancias agravantes, la
       pena fija establecida podrá ser aumentada hasta un
       veinticinco (25) por ciento; de mediar circunstancias
       atenuantes podrá reducirse hasta en un veinticinco (25) por
       ciento de la pena fija establecida.
       Cuando concurran circunstancias agravantes y
       atenuantes simultáneamente, el tribunal evaluará su peso
       y determinará si se cancelan entre sí, o si algunos atenuantes
       o agravantes deben tener mayor peso en el ejercicio de su
       discreción al sentenciar.
       Las circunstancias agravantes o atenuantes que la ley
       ya haya tenido en cuenta al tipificar el delito, al igual
       que las que son inherentes al mismo, no serán
       consideradas en la fijación de la pena.
       Las circunstancias agravantes o atenuantes que
       consisten en la ejecución material del delito o en los
       medios empleados para realizarlo, sirven únicamente
       para agravar o atenuar la responsabilidad de quien ha tenido
       conocimiento de ellas en el momento de realizar o cooperar en
       el delito.
       Las circunstancias agravantes o atenuantes que se
       refieran al convicto en sus relaciones particulares con
       la víctima o en otra causa personal, sirven para agravar
       o atenuar la responsabilidad sólo de aquél en quien
       concurran.

       De igual modo, el inciso (a) del Artículo 73 del Código Penal

de 2012, permite al Juez aumentar la pena fija hasta un veinticinco

(25) por ciento, cuando el que ha sido convicto y sentenciado por un

delito grave incurre nuevamente en otro delito grave. En lo

pertinente a nuestro caso, dispone:

       (a) Habrá reincidencia cuando el que ha sido convicto y
           sentenciado por un delito grave incurre nuevamente en
           otro delito grave. En este tipo de reincidencia se podrá
           aumentar hasta veinticinco (25) por ciento la pena fija
           dispuesta por ley para el delito cometido.125

       A tono con lo antes expuesto, al momento de imponer la pena,

la Regla 171 de Procedimiento Criminal,126 autoriza al juzgador a

escuchar prueba sobre circunstancias atenuantes o agravantes.

       En lo relativo a las circunstancias atenuantes, la Regla 171

inciso (a)(1)(2) de Procedimiento Criminal, le permite al juez

escuchar hechos relacionados con la comisión del delito como por

hechos relacionados a la persona del acusado; a saber:

        El tribunal, a propia instancia o a instancia del acusado o del
fiscal, con notificación a las partes o a la parte contraria, podrá oír,
en el más breve plazo posible, prueba de circunstancias atenuantes
o agravantes a los fines de la imposición de la pena.

125 Artículo 73. — Grados y pena de reincidencia. 33 LPRA sec. 5106.
126 34 LPRA Ap. II, R.171.
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        Se podrán considerar como circunstancias atenuantes, entre
otras, las siguientes: Para la fijación de la pena, se observarán las
reglas establecidas en el Artículo 74 del Código Penal del Estado
Libre Asociado de Puerto Rico, según haya o no circunstancias
atenuantes o agravantes.
                    (a)       Se     podrán       considerar       como
             circunstancias atenuantes, entre otras, las
             siguientes:
                    (1) Hechos relacionados con la comisión del
                    delito incluyendo, entre otros:
                    (A) El acusado fue un participante pasivo
                    durante la comisión del delito.127
                    (B) La víctima provocó el incidente.
                    (C) El delito fue cometido bajo circunstancias poco
                    usuales.
                    (D) El acusado participó en la comisión del delito
                    bajo coacción o su conducta es parcialmente
                    excusable por alguna otra razón que no constituye
                    una defensa de las alegadas afirmativamente.
                    (E) El acusado no sentía ninguna predisposición,
                    sino que fue inducido por otros a participar en la
                    comisión del delito.
                    (F) El acusado trató de evitar el daño criminal
                    causado a la persona o a la propiedad, o la
                    cantidad apropiada fue mínima o se le hicieron
                    amenazas.
                    (G) El acusado creyó que tenía un derecho o una
                    reclamación sobre la propiedad objeto del delito,
                    o debido a otras razones equivocadas creyó que
                    su conducta era legal.
                    (H) El acusado fue motivado por el deseo de
                    proveer las necesidades básicas a su familia o a
                    sí mismo.
                    (I) El resultado delict[ivo] que [fue] producido por
                    negligencia del acusado. Reglas de Procedimiento
                    Criminal de 1963.
                    (2) Hechos relacionados con la persona del
                    acusado, incluyendo entre otros:
                    (A) El acusado no tiene antecedentes.
                    (B) Edad y condiciones físicas del acusado.
                    (C) El acusado adolecía de una condición mental
                    o física que significativamente reducía su
                    culpabilidad.
                    (D) El acusado aceptó su responsabilidad en las
                    etapas preliminares del proceso criminal.
                    (E) El acusado no cualificaba para una sentencia
                    suspendida.
                    (F) El acusado restituyó a la víctima por el daño
                    causado.
                    (G) La conducta y reputación del acusado en su
                    comunidad es satisfactoria.128

       En cuanto a los agravantes, la Regla 171 inciso (b)(1) de

Procedimiento Criminal, le permite al juez escuchar hechos

127 Atenuante alegado por la acusada.
128 Regla 171(a)(1)(2) de Procedimiento Criminal. 34 LPRA Ap. II, R.171(a)(1)(2).
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relacionados con la comisión del delito, con la víctima o con la

persona del acusado; a saber:

       (b)    Se podrán considerar como circunstancias
              agravantes, entre otras, las siguientes:
       (1) Hechos relacionados con la comisión del delito, con
           la víctima o con la persona del acusado, incluyendo
           entre otros:
           (A) El delito fue de violencia, se causó grave daño
           corporal, o amenaza de causarlo y se evidenciaron
           hechos que revelan una gran crueldad, ningún
           respeto humano y un rechazo a las normas de la
           decencia.129
           (B) El acusado utilizó un arma en la comisión del
           delito.130
           (C) La víctima era particularmente vulnerable ya fuese por
           minoridad o incapacidad mental o física.
           (D) El delito envolvió más de una víctima.
           (E) El acusado indujo a otros a participar en la comisión
           del delito u ocupó una posición de líder o dominante entre
           los demás participantes.
           (F) El acusado utilizó a un menor como coparticipante.
           (G) El acusado amenazó a los testigos, ilegalmente evitó
           que los testigos asistieran a las vistas o los indujo a
           cometer perjurio o en cualquier otro modo obstaculizó el
           proceso judicial.
           (H) El acusado es miembro de un grupo, organización o
           empresa criminal organizada.
           (I) El delito evidencia unos designios criminales
           planificados.
           (J) El acusado recibió pago por la comisión del delito.
           (K) El acusado mintió durante el juicio estando bajo
           juramento, cuando no se le ha procesado por perjurio.
           (L) El delito envuelve la apropiación de una gran cantidad
           de dinero.
           (M) El acusado tiene un historial delictivo.131
           (N) El acusado haya utilizado en la comisión de un delito
           un uniforme que lo identifique como un oficial de seguridad
           pública, sea estatal, municipal o federal, o asociado con
           un empleado o funcionario de una agencia, departamento
           o dependencia gubernamental de las antes descritas.
           (O) La víctima del delito es una persona de sesenta (60)
           años o más de edad.
           (P) El delito se cometió o se consumó en una institución,
           albergue u hogar de cuido para personas de sesenta (60)
           años o más de edad, según definido en el Artículo 3 de la
           Ley Núm. 94 del 22 de junio de 1977, según enmendada.

       Nótese, que el listado de atenuantes y agravantes de la Regla

171 antes citada, es de números abiertos. Además, la referida Regla

ordena que, para la fijación de la pena se observarán las normas

129
   Agravante alegado por el MP.
130
   Agravante alegado por el MP.
131 Agravante alegado por el MP.
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para determinar la reincidencia que establece el Artículo 74 del

Código Penal de 2012, haya o no circunstancias atenuantes o

agravantes.132

       Sabido es que la Regla 48 de Procedimiento Criminal,133

establece el deber del MP de alegar la reincidencia en la acusación,

aun cuando esta condición no sea elemento constitutivo del

delito.134 No obstante, la Regla 68 de Procedimiento Criminal,135

establece que la alegación de reincidencia no se hará saber al Jurado

en forma alguna la existencia de dicha convicción o convicciones.

Por lo tanto, si el acusado acepta la alegación de reincidencia, releva

al MP de probar ante el Jurado la comisión de los delitos anteriores

alegados en la acusación.136

       Ahora, es importante destacar que, a excepción de la

reincidencia, cualquier hecho que aumente la pena del acusado,

tiene que ser sometido a la consideración del Jurado y probado más

allá de duda razonable.137 La razón para ello, es que la alegación de

reincidencia trata sobre unos hechos que ya han sido objeto de

132  Artículo 74. — Normas para la determinación de reincidencia. Para
determinar la reincidencia se aplicarán, las siguientes normas:
        (a) No se tomará en consideración un delito anterior si entre éste y el
siguiente han mediado diez (10) años desde que la persona terminó de cumplir
sentencia por dicho delito.
        (b) Se tomará en consideración cualquier convicción bajo el Código Penal
derogado o bajo ley especial que lleve clasificación de delito grave.
        (c) Se tomará en consideración cualquier convicción en jurisdicción ajena
a Puerto Rico por un hecho que constituya delito grave en Puerto Rico. De tener
clasificación de menos grave en Puerto Rico, no se tomará en cuenta.
        (d) No se tomarán en consideración los hechos cometidos antes de que la
persona cumpliese dieciocho (18) años de edad, salvo los casos excluidos de la
jurisdicción del Tribunal de Primera Instancia, Sala de Asuntos de Menores,
conforme establece la ley y aquellos en que dicho tribunal haya renunciado a su
jurisdicción. 33 LPRA sec.5107.
133 Regla 48. Alegación de convicción anterior. Una acusación o denuncia no

deberá contener alegación alguna de convicciones anteriores del acusado, a
menos que una alegación en tal sentido fuere necesaria para imputar la comisión
de un delito, o para alegar la condición de reincidente, de subsiguiente o de
delincuencia habitual en relación con el acusado. 34 LPRA Ap. II, R. 48.
134 Pueblo v. Pagán Rojas, et al., 187 DPR 465, 482 (2012); Pueblo v. Montero

Luciano, 169 DPR 360 (2006).
135 Regla 68. Alegaciones. […]. Cuando la acusación imputare un delito en algún

grado de reincidencia, el acusado podrá al momento de hacer alegación, o en
cualquier ocasión posterior siempre que fuere antes de leerse la acusación al
jurado, admitir la convicción o convicciones anteriores y, en tal caso, no se hará
saber al jurado en forma alguna la existencia de dicha convicción o convicciones.
34 LPRA Ap. II, R. 68.
136 Pueblo v. Montero Luciano, supra, págs. 375-373.

137 Pueblo v. Pagán Rojas, et al., supra, en la pág. 490.; Véase, además, Pueblo v.

Santana Vélez, 177 DPR 61 (2009).
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adjudicación judicial, mientras que las circunstancias agravantes se

refieren a hechos que no han sido objeto de proceso criminales, por

lo que están pendientes de ser probados más allá de duda

razonable.138 Es decir, la reincidencia es un elemento que

típicamente está dirigido a aumentar la sentencia.139

       No obstante, antes de imponer una sentencia la Regla 162.1

de Procedimiento Criminal, le impone la obligación al TPI de que,

antes de dictar sentencia en todos los delitos graves —excepto de

primer grado— deberá tener ante sí un Informe Presentencia que le

haya sido preparado y rendido por el Programa de Libertad a Prueba

y Libertad bajo Palabra de la Administración de Corrección, después

de una investigación minuciosa de los antecedentes de la familia e

historial social de la persona convicta y del efecto económico,

emocional y físico causado a la víctima y su familia en la comisión

del delito. Ello le permite al tribunal emitir una decisión racional de

la sentencia.140

       Por último, es harto conocido que, la Regla 162 de

Procedimiento        Criminal      define     la   sentencia      como      un

pronunciamiento hecho por el tribunal en cuanto a la pena que se

le impone al acusado. En ese sentido, la referida Regla le exige al

tribunal sentenciador que al momento de imponer una sentencia

debe explicar —verbal o por escrito— las razones para la imposición

de la misma.141 Ello obedece a que, cuando el TPI expone las razones

que ha tenido al imponer una pena de agravantes o atenuantes,

facilita la función revisora de los tribunales apelativos.142 A su vez,

es parte de la deferencia de los tribunales revisores a no intervenir

138 Pueblo v. Pagán Rojas, supra, pág. 492.
139 Pueblo v. Santana Vélez, supra, pág. 80. Véanse, Apprendi v. New Jersey, 530

US 466 (2000); Jones v. United States, 526 US 227 (1999); Almendarez-Torres v.
United States, 523 US 224 (1998).
140 Regla162.1 inciso (a)1, Informe Presentencia. 34 LPRA Ap. II, R. 162.1(a)1.
141 Regla 162. Sentencia; definición; cuándo deberá dictarse. 34 LPRA Ap. II, R.

162.
142 Pueblo v. Santana Vélez, supra, pág. 117.
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con el ejercicio de discreción del tribunal sentenciador en la

imposición de la pena.143

                                      -C-

       Referente al tema de los autores del delito, el Código Penal de

2012 en su Artículo 44 inciso (d), dispone que se consideran autores,

“los que a propósito o con conocimiento cooperan con actos anteriores,

simultáneos o posteriores a la comisión del delito, que contribuyen

significativamente a la consumación del hecho delictivo”.144 Al

respecto, la Dra. Dora Nevares Muñiz nos indica que la Ley Núm.

246-2014 enmendó el requisito que, tanto el Código de 2004 como

el    de   2012,    exigían    que    su    participación   hubiera   sido

imprescindible en la comisión del delito, para establecer que este

tipo de coautoría requiere de un estado mental de propósito o con

conocimiento, y que la contribución al delito consumado sea

significativa, en vez de imprescindible.145

       Es por ello que, la mera presencia durante la comisión de un

delito es insuficiente por sí sola para establecer coautoría y sostener

una convicción.146 La jurisprudencia del Tribunal Supremo de P.R.,

ha limitado la aplicación del concepto de coautor a “aquellas

personas que participan consciente e intencionalmente en la comisión

de un delito”.147 Consecuentemente, es necesario establecer “algún

grado de consejo, incitación o participación directa o indirecta en el

hecho punible”.148

                                     -D-

       En este caso aplica la derogada Ley Núm. 404–2000 conocida

como la Ley de Armas de Puerto Rico (Ley de Armas), ya que los

143 Pueblo v. Pérez Zayas, 116 DPR 197, 201 (1985).
144 33 LPRA sec. 5067 (d).
145 Véase, Dora Nevares-Muñiz, Código Penal de Puerto Rico (Ley 142 – 2012,
según enmendada por Ley 246 - 2014) – Comentado, pág. 86. Instituto para el
Desarrollo del Derecho, Inc. Ed. 2015
146 Pueblo v. Meléndez Rodríguez, 136 DPR 587, 621 (1994); Pueblo v. Aponte

González, 83 DPR 511, 519 (1961).
147 Pueblo v. Sustache Sustache, 176 DPR 250, 301 (2009).
148 Id.
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hechos imputados fueron cometidos en la vigencia de dicha ley.

Sobre la portación ilegal de un arma de fuego sin licencia,149 en lo

pertinente, el Artículo 5.04 de la Ley de Armas, dispone que:

                 Toda persona que transporte cualquier arma de fuego
          o parte de ésta, sin tener una licencia de armas, o porte
          cualquier arma de fuego sin tener su correspondiente permiso
          para portar armas, incurrirá en delito grave y convicta
          que fuere, será sancionada con pena de reclusión por
          un término fijo de diez (10) años. […].150

          El aludido Artículo 5.04 dispone una pena fija de 10 años a

quien incurra y sea convicta por transportar un arma de fuego.151

Entiéndase, la mera transportación de un arma de fuego o parte de

ella, sin tener licencia o permiso, constituye un delito grave. La pena

fija podrá ser reducida hasta un mínimo de 5 años o, aumentada

hasta un máximo de 20 años, ello dependerá de las circunstancias

atenuantes o agravantes aplicables al caso.152

          Además, se considerará como circunstancia atenuante

“[c]uando un arma esté descargada y la persona no tenga municiones

a su alcance”. De manera contraria, se considerará circunstancia

agravante “[c]ualquier situación en la que el arma ilegal se utilice en

la comisión de cualquier delito o su tentativa”.153

          El Artículo 7.03 de la Ley de Armas es un agravamiento de las

penas contempladas en esta Ley. El primer párrafo, el agravamiento

está dirigido hacia convicciones previas o coetáneas con las

siguientes leyes:

                 Toda persona que resulte convicta de alguna de las
          disposiciones de esta Ley, y que dicha convicción este
          asociada y sea coetánea a otra convicción de cualquiera de
          las disposiciones de la Ley Núm. 4 de 23 de junio de 1971,
          según enmendada, conocida como la “Ley de Sustancias
          Controladas de Puerto Rico”, con excepción del Artículo 4.04
          de la misma, o de la Ley Núm. 33 de 13 de julio de 1978,
          según enmendada, conocida como la “Ley contra el Crimen
          Organizado y Lavado de Dinero del Estado Libre Asociado de
          Puerto Rico”, será sancionada con el doble de la pena
          dispuesta en esta Ley. […].154

149 25 LPRA ant. sec. 455 et als.
150 25 LPRA ant. sec. 458c
151 Ídem.
152 Id.
153 Id.
154 25 LPRA ant. sec. 460b.
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          El segundo párrafo, el agravamiento está relacionado al modo

en que se cumplirá la pena, y a circunstancias específicas, en

cuanto a convicciones previas y los daños causados que duplican la

pena. A continuación establece:

                 Todas las penas de reclusión que se impongan bajo
          esta Ley serán cumplidas consecutivamente entre sí y
          consecutivamente con las impuestas bajo cualquier otra ley.
          Además, si la persona hubiere sido convicta anteriormente por
          cualquier violación a esta Ley o por cualquiera de los delitos
          especificados en el Artículo 2.11 de esta Ley o usare un arma
          en la comisión de cualquier delito y como resultado de tal
          violación alguna persona sufriera daño físico o mental, la pena
          establecida para el delito se duplicará. Toda violación a esta
          Ley en una zona escolar o universitaria según definida en el
          Artículo 1.02, conllevará el doble de la pena establecida. 155

                                       -E-

          La absolución perentoria es “la facultad que tiene un tribunal

para examinar la suficiencia de la prueba de cargo y decretar, a base

de dicho examen, la no culpabilidad de un acusado”.156 En ese

sentido, se establece que:

          “La misión fundamental de la absolución perentoria va
          dirigida a eliminar la posibilidad de que un jurado
          condene a un acusado cuando la prueba es
          insuficiente”.157

          Dicha facultad aplica por igual a juicios por tribunal de

derecho como a juicios por Jurado. Por esa razón, la Regla 135 de

Procedimiento Criminal, establece que:

                 …El tribunal a instancia propia o a instancia de un
          acusado decretará su absolución perentoria en uno o varios
          cargos de la acusación o denuncia luego de practicada la
          prueba de una o de ambas partes si la misma fuere
          insuficiente para sostener una convicción por ese cargo o
          cargos.
              De presentarse una moción de absolución perentoria,
          luego de practicada toda la prueba, el tribunal podrá
          reservarse su resolución, someter el caso al jurado y resolver
          la moción, bien antes del veredicto o después del veredicto o
          de disolverse el jurado sin rendir veredicto. Si el tribunal
          declarare sin lugar la moción antes de rendirse un veredicto
          de culpabilidad o de disolverse el jurado sin veredicto, la
          moción podrá reproducirse dentro del término jurisdiccional de
          los cinco días de rendido el veredicto o disuelto el jurado,
          siempre que no se hubiere dictado sentencia. 158

155 Ídem.
156 Pueblo v. Colón Castillo, 140 DPR 564, 576 (1996).
157 Id.
158 Regla 135 de las Reglas de Procedimiento Criminal, 34 LPRA Ap. II, R. 135.
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KLAN202200547                                                                      31

       La referida Regla 135 de Procedimiento Criminal, viabiliza tal

facultad judicial, pues, permite al tribunal que, motu proprio o a

solicitud de parte, impida la continuación del caso o, incluso,

revoque el veredicto del Jurado cuando la prueba presentada resulta

insuficiente para sostener una convicción.159

              [E]sta suficiencia de la prueba es la que le compete al
       tribunal evaluar ante una moción de absolución perentoria. La
       prueba suficiente será aquella que permite en derecho hallar
       a un ciudadano culpable más allá de duda razonable, por lo
       cual se requiere que el Pueblo establezca todos los elementos
       del delito y la conexión del acusado con éstos. Es decir, tiene
       que tratarse de prueba que, como mínimo, exponga todos los
       elementos del delito y sea susceptible de ser creída por una
       persona razonable. […] Es, pues, un análisis estrictamente en
       derecho, que aunque recae sobre la evidencia, sólo busca
       asegurar que, de cualquier manera en que se interprete la
       veracidad, los requisitos legales estarán presentes para poder
       permitir cualquiera de los veredictos posibles. (citas
       omitidas).160

       Así, la absolución perentoria persigue evitar que un

ciudadano sea convicto sin el rigor que nuestro ordenamiento exige,

una vez el tribunal se convence de que la prueba no puede rebasar

las dudas que necesariamente habría de tener una persona

razonable sobre la culpabilidad del acusado.161

       Por otra parte, finalizada la presentación de la prueba y los

informes de ambas partes, la Regla 137 de Procedimiento Criminal,

establece lo relacionado a las instrucciones al Jurado; a saber:

              Terminados los informes, el tribunal deberá instruir al
       jurado haciendo un resumen de la evidencia y exponiendo
       todas las cuestiones de derecho necesarias para la
       información del jurado. Por estipulación de las partes, hecha
       inmediatamente antes de empezar las instrucciones y
       aprobada por el tribunal, se podrá omitir hacer el resumen de
       la evidencia. Todas las instrucciones serán verbales a menos
       que las partes consintieren otra cosa. Cualquiera de las partes
       podrá presentar al tribunal una petición escrita de que se den
       determinadas instrucciones, al terminar el desfile de la
       prueba, o anteriormente si el tribunal razonablemente así lo
       ordena. Deberá servirse copia de dicha petición a la parte
       contraria. El tribunal podrá aceptar o rechazar cualquiera o
       todas dichas peticiones, anotando debidamente su decisión
       en cada una, e informará a las partes de su decisión antes de
       que estas informen al jurado. Ninguna de las partes podrá
       señalar como error cualquier porción de las instrucciones u
       omisión en las mismas a menos que planteare su objeción a

159 Pueblo v. Colón, Castillo, supra, en la pág. 578; Pueblo v. Rivera Ortiz, 150 DPR

457, 462 (2000).
160 Pueblo v. Rivera Ortiz, supra, en las págs. 462 – 463.
161 Pueblo v. León Cortijo, 146 DPR 394, 397 (1998).
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KLAN202200547                                                                 32

       ellas o solicitare instrucciones adicionales antes de retirarse
       el jurado a deliberar, exponiendo claramente los motivos de su
       impugnación, o de su solicitud. Se le proveerá oportunidad
       para formular estas fuera de la presencia del jurado. El
       tribunal procederá entonces a resolver la cuestión, haciendo
       constar su resolución en el expediente o trasmitiendo
       cualquier instrucción adicional que estimare pertinente. Al
       terminar las instrucciones el tribunal nombrará al presidente
       del jurado y ordenará que el jurado se retire a deliberar. En
       sus deliberaciones y veredicto el jurado vendrá obligado a
       aceptar y aplicar la ley según la exponga el tribunal en sus
       instrucciones.162

       Como vemos en la citada Regla, en un juicio por jurado el

tribunal debe impartir instrucciones haciendo un resumen de la

evidencia y exponiendo todas las cuestiones de derecho necesarias

para la información del jurado. En ese sentido, las instrucciones

deben ser correctas, claras, precisas y lógicas.163 El Tribunal

Supremo de Puerto Rico, ha expresado que la utilización del libro de

instrucciones es discrecional.164 No obstante, ha reconocido que

constituye una buena práctica su utilización en aras de disminuir

las posibilidades de error en las instrucciones al jurado y de lograr

mayor uniformidad en la administración de la justicia criminal.165

Cabe destacar que —las instrucciones que son impartidas según el

manual— están cobijadas por una presunción de corrección.166 Por

lo tanto, quien las impugne deberá demostrar afirmativamente que

la instrucción es errónea.167 Es decir, a la hora de —determinar la

corrección     o   incorrección      de   las   instrucciones—        hay    que

considerarlas en su totalidad y no por frases aisladas.168

                                       -F-

       En lo que respecta al recurso de apelación criminal, se ha

expresado que la determinación que hizo el juzgador de los hechos

162 Regla 137 de las Reglas de Procedimiento Criminal, 34 LPRA Ap. II, R. 137.
163  Pueblo v. Ortiz Martínez, 116 DPR 139 (1984) citado en Pueblo v. Colón
González, 209 DPR 967, 987 (2022).
164
    Pueblo v. Colón González, supra.
165 Pueblo v. Echevarría Rodríguez I, 128 DPR 299, 343 (1991), citado en Pueblo v.

Colón González, supra.
166 Pueblo v. Ortiz González, 111 DPR 408, 410 (1981), citado en Pueblo v. Colón

González, 2022 TSPR 83, supra.
167 Ídem.
168 Pueblo v. Echevarría Rodríguez I, supra, pág. 344, citado en Pueblo v. Colón

González, 2022 TSPR 83, supra.
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KLAN202200547                                                                 33

de la culpabilidad del acusado más allá de duda razonable es

revisable en apelación por tratarse de un asunto tanto de hecho

como de derecho.169 No obstante, dado que le corresponde al jurado

o, en su defecto, al juez dirimir los conflictos de prueba, no es

aconsejable intervenir en tales determinaciones, en ausencia de

pasión, prejuicio, parcialidad o error manifiesto.170 Por lo tanto, la

determinación de culpabilidad que hace el juzgador de los hechos a

nivel de instancia, ya sea en un juicio por jurado o por tribunal de

derecho, es merecedora de una gran deferencia por parte del

tribunal apelativo.171

          Esa presunción de corrección que acompañan las actuaciones

de los tribunales de instancia, le compete al apelante la obligación

de demostrar lo contrario.172 Para ello, es necesario señalar el error

y fundamentarlo en cuanto a los hechos y la fuente del derecho que

la sustentan; de esa forma, podrá el foro apelativo estar en posición

de atender los reclamos que allí se plantean. De ahí, la importancia

de la reproducción de la prueba oral, ya que sin ella, los foros

apelativos están impedidos de descartar la apreciación de la prueba

que realizó el tribunal de instancia.173

          Por otra parte, el que el auto de certiorari es un vehículo

procesal de carácter discrecional que permite a un tribunal de mayor

rango revisar las determinaciones de un tribunal inferior.174

          El carácter discrecional estriba en tener el poder para decidir

en una forma u otra; es decir, escoger entre uno o varios cursos de

acción.175

169 Pueblo v. Rodríguez Pagan, 182 D.P.R. 239, 259 (2011).
170 Id.   Énfasis nuestro.
171 Id. Énfasis nuestro.
172 Pueblo v. Prieto Maysonet, 103 D.P.R. 102, 107 (1974). Énfasis nuestro.
173 Pueblo v. Calderón Hernández, 145 D.P.R. 603, 605-606 (1998).
174 Mun. de Caguas v. JRO Construction, 201 DPR 703, 711 (2019); IG Builders et

al. v. BBVAPR, 185 DPR 307, 337 – 338 (2012).
175 García v. Asociación, 165 DPR 311, 321 (2005).
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       Bajo esa facultad discrecional, la Regla 40 del Reglamento del

Tribunal de Apelaciones, dispone los siguientes criterios:

       El tribunal tomará en consideración los siguientes criterios al
       determinar la expedición de un auto de certiorari o de una
       orden de mostrar causa:

          (A) Si el remedio y la disposición de la decisión recurrida,
              a diferencia de sus fundamentos, son contrarios a
              derecho.
          (B) Si la situación de hechos planteada es la más
              indicada para el análisis del problema.

          (C) Si ha mediado prejuicio, parcialidad o error craso y
              manifiesto en la apreciación de la prueba por el
              Tribunal de Primera Instancia.

          (D) Si el asunto planteado exige consideración más
              detenida a la luz de los autos originales, los cuales
              deberán ser elevados, o de alegatos más elaborados.

          (E) Si la etapa del procedimiento en que se presenta el
              caso es la más propicia para su consideración.

          (F) Si la expedición del auto o de la orden de mostrar
              causa no causan un fraccionamiento indebido del
              pleito y una dilación indeseable en la solución final
              del litigio.

          (G) Si la expedición del auto o de la orden de mostrar
          causa evita un fracaso de la justicia. 176

       Ahora, el Tribunal Supremo de Puerto Rico ha dispuesto que:

       [D]e ordinario, no se intervendrá con el ejercicio de discreción
       de los tribunales de instancia, salvo que se demuestre que
       hubo un craso abuso de discreción, o que el tribunal actuó con
       prejuicio o parcialidad, o que se equivocó en la interpretación
       o aplicación de cualquier norma procesal o de derecho
       sustantivo, y que nuestra intervención en esa etapa evitará un
       perjuicio sustancial.177

                                      -III-

       A la luz de la normativa antes expuesta, procedemos a evaluar

los   errores    señalados      en   los      recursos   KLAN202200547          y

KLCE202200816 ante nuestra consideración.

                             A. KLAN202200547

       En cuanto al recurso de apelación KLAN202200547, la señora

Piñero Herrera nos señala cinco (5) errores. En primer orden,

176 Regla 40 del Reglamento del Tribunal de Apelaciones, 4 LPRA Ap. XXII-B, R.40.
177 Zorniak Air Services v. Cessna Aircraft Co., 132 DPR 170, 181 (1992); Lluch v.

España Service Sta., 117 DPR 729, 745 (1986).
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KLAN202200547                                                        35

discutiremos en conjunto los errores uno (1), dos (2), cuatro (4) y

cinco (5). En segundo orden, atenderemos el error número tres (3).

                                  a.

      En resumen, los errores uno (1) y dos (2), la acusada aduce

que la prueba de cargo ante el Jurado fue insuficiente y

contradictoria para probar más allá de duda razonable, la coautoría

en el delito de robo agravado y portación ilegal de ley de arma de

fuego. En ese sentido, nos indica —en los errores cuatro (4) y cinco

(5)— que el TPI erró al declarar No ha lugar la moción de absolución

perentoria en dichos delitos de robo agravado y portación ilegal de

ley de arma de fuego. No tiene razón.

      Cónsono con el derecho esbozado, la prueba tiene que

demostrar los elementos de los delitos imputados más allá de duda

razonable, así como la conexión de la persona acusada con la

comisión de los hechos delictivos.

      Primeramente, el testimonio de la empleada Eneida Santana

Quiñones identifica claramente a la señora Zulis Piñero Herrera

como coautora del robo a mano armada. En particular, el domingo,

14 de junio de 2019, alrededor de las 8:45 p.m., la empleada

Santana    Quiñones    limpiaba      los   cristales   que   daban   al

estacionamiento del restaurant KFC y observa a la acusada llegar

en un auto —blanco con aros grandes y plateados— que conducía

el coautor. El vehículo se detiene frente a la entrada, la acusada se

baja, entra al establecimiento —que tiene buena iluminación— y es

observada en todo momento por la empleada en espera de poder

ayudarla, ya que en ese momento el restaurant se encontraba sin

clientes. Sin embargo, la acusada cruza mirada con la empleada

Santana Quiñones y luego observa a su alrededor como “a ver si hay

más gente”. Acto seguido, se dirige al baño.

      Ya en el tocador de damas, la empleada Santana Quiñones

escucha que la acusada “flochea” el toilet y luego oye el sonido del
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agua del lavamanos. Al poco tiempo, la acusada Piñero Herrera sale

del baño, mientras que la empleada la sigue mirando por si le pedía

alguna cosa; cruzan miradas, pero la apelante camina hacia la

salida y llega al estacionamiento (que estaba alumbrado) en donde

mismo se encontraba el vehículo blanco con el coautor al volante.

La empleada Santana Quiñones se mueve hacia el área de la puerta

del restaurant, se sube a una mesa para continuar limpiando los

cristales, y desde allí, observa claramente a la pareja que se

encontraban hablando dentro del vehículo color blanco. El

estacionamiento está bien alumbrado, ya que las luces de la

cervecería India —que colinda con la tienda— aumenta la

iluminación.

      Al poco tiempo, la empleada Santana Quiñones se percata que

el conductor se baja del automóvil, da unos pasos y —en las

escaleras antes de entrar a la tienda— se dobla para colocarse una

máscara negra que le cubre el rostro. Acto seguido, abre la puerta

del restaurant y le dice a Santana Quiñones: “No me mires porque te

mato”. Inmediatamente, el asaltante le apunta con un arma de

fuego, color plata con franja negra. La empleada Santana Quiñones

se baja nerviosa de la mesa, y el asaltante, apuntándole con el arma

de fuego, le pide: "Dame el dinero", y ella contesta: "Yo no tengo

ningún dinero". El asaltante insiste: "Dame el dinero"; ella responde:

"No tengo ningún dinero". Entonces pregunta: "¿Quién tiene el

dinero?"; a lo que ella contesta: "La gerente". "Pues, vamos para la

gerente", responde el asaltante. Ambos se dirigen a la gerente de

turno, señora Catherine Quilit Lugo que, en ese momento, se

encontraba encerrada en la oficina extrayéndose leche materna. El

asaltante, a punta de pistola saca a la gerente de la oficina, amenaza

a los empleados, y eventualmente, logra el robo y huye del

restaurant con $532.38.
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      La empleada Santana Quiñones fue entrevistada por los

agentes, Jesús Morales Caro (primero en llegar a la escena) y Mártir

Arcelay (agente investigador de este caso). Además de describir al

asaltante, la señora Santana describió a la coautora como una dama

trigueña con ojos hundidos, ojeras, peinaba unas trenzas y vestía

un conjunto (“set”) de color violeta, pantalón corto y blusa con

diseño de flores. Desde que fue interrogada se sostuvo que podía

identificar al asaltante y la coautora. Razón por la cual, al tercer día

del robo, el Agte. Carlos Albertos Luego Ayala, (CIC ROBO) testificó

que —en el line up de fotos mostrado por el Agte. Mártir Arcelay— la

señora Santana Quiñones identificó de inmediato y sin duda alguna,

a la acusada Zulis Piñero Herrera como la núm. 3, de nueve (9) fotos

de sospechosas. También, identificó al coautor Christian Jordán

Placeres. Además, la Policía corroboró la falta de licencia de

portación de arma de fuego.

      Junto al testimonio de la señora Santana Quiñones y los

testigos de cargo, el MP le presentó al Jurado fotografías y el video

del restaurante KFC y sus alrededores que corroboraron la

presencia de la acusada en la misma noche y lugar del robo.

      A tono con la prueba presentada por el MP, coincidimos con

los veredictos unánimes de culpabilidad —más allá de duda

razonable— que hizo el Jurado en los delitos de robo agravado y

portación ilegal de arma de fuego. Surge de la prueba presentada y

creída por el Jurado que la acusada Piñero Herrera participó como

coautora del robo a KFC. Es decir, el Jurado razonablemente infirió

que la participación de la acusada antes del robo agravado consistió

en examinar el interior del restaurant y notificarle al coautor de lo

observado. La prueba demostró una participación significativa que

configuró su coautoría y los elementos del delito de robo agravado y

portación ilegal de arma de fuego.
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       Por otra parte —y a tono con dicha prueba— tampoco cabe

hablar de absolución perentoria. Un análisis estrictamente en

derecho sobre la evidencia presentada por el MP y creída por el

Jurado, resultan suficientes para sostener los veredictos de

culpabilidad por los delitos de robo agravado y portación ilegal de

arma de fuego. No estamos ante la ausencia de uno o varios de los

elementos del delito ni mucho menos de insuficiencia de la prueba

presentada.

       Ante la falta de prejuicio, parcialidad, error manifiesto o

fraude le debemos dar deferencia a los veredictos de culpabilidad

emitidos en este caso por el Jurado. En ese sentido, tampoco erró el

TPI al denegar la solicitud de absolución perentoria.

                                        b.

       En segundo orden, la acusada arguye en el error núm. 3 que

el TPI incidió al impartir al Jurado la instrucción de coautoría, y no,

de mera presencia incidental de la apelante. No tiene razón.

       Conforme a los hechos reseñados, el TPI impartió al Jurado

—entre otras— la instrucción de coautoría, a tono con la Instrucción

4.11 del Libro de Instrucciones al Jurado.178 En ese sentido, las

instrucciones que son impartidas, según el manual, están cobijadas

por una presunción de corrección.

       En su alegato suplementario, la apelante insiste en que la

prueba presentada por el MP justificaba una instrucción especial al

178 Véase, Instrucción 4.11 del    Libro de Instrucciones al Jurado (Actualizado en
Febrero de 2022), a la pág. 83, reza como sigue:
        En este juicio se están juzgando a [indique la cantidad] acusados(as). Si
a ustedes se les demuestra, más allá de duda razonable, que todos los (las)
acusados(as) se unieron para realizar o ejecutar el acto que se les imputa y que
contribuyeron significativamente a la comisión del delito, ante la ley son
coautores(as) y responsables del mismo delito, aunque una sola persona haya
producido el resultado. Si, por el contrario, no se demuestra la unión de voluntades
de todas las personas acusadas en la realización del acto, entonces la
responsabilidad habrá de recaer sobre quienes actuaron conjuntamente o sobre
quien lo realizó por sí solo(a).
        Cuando se trata de dos o más personas acusadas, el Jurado no está
obligado a rendir el mismo veredicto para cada una de ellas. Ustedes deben
resolver, de acuerdo con la apreciación de la prueba, en cuanto a cada acusado(a)
en particular y, a base de ello, deberán determinar su culpabilidad o no
culpabilidad por separado.
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Jurado de mera presencia incidental. En síntesis, arguye que,

basado en el testimonio de la empleada Santana Quiñones, su

presencia fue una incidental, pues se limitó a entrar al restaurant

KFC, usar el baño de damas y salir del establecimiento.

      Dicha argumentación carece de méritos. Como vimos, la

prueba presentada y creída por el Jurado demostró que la apelante

llegó al estacionamiento de KFC en un automóvil blanco con aros

grandes y plateados en compañía de un varón que conducía el

mismo. Desde ese momento, la empleada Santana Quiñones la

observa cuando se baja del vehículo por el lado del pasajero, entra

a KFC y cruzan miradas; y luego, mira como “a ver si hay más

gente”. Sigue hacia el baño, y estando allí, se escucha el sonido del

del toilet y lavamanos. Sale del baño, no pide nada y deja el

establecimiento que —en ese momento— no tenía clientes. Al llegar

al auto, la empleada observa que la apelante se monta por el lado

del pasajero y allí conversa con el conductor. Los puede ver

conversando, ya que el estacionamiento de KFC tiene buen

alumbrado, gracias a las luces de la cervecería India que colinda con

dicho restaurant. Es entonces que se percata de que el conductor

del vehículo se baja, camina hasta las escaleras que están a la

entrada, se detiene y se cubre el rostro con una máscara. Entra al

restaurant y amenaza de muerte a la señora Santana para que no

lo mire; acto seguido, saca el arma de fuego y comienza el robo a

mano armada hasta escapar con el dinero hurtado.

      A tono con lo antes dicho, no vemos que la prueba presentada

justificara una instrucción especial de mera presencia incidental.

Todavía más, al examinar la TPO provista por la apelante, notamos

que omitió reproducir las instrucciones que el Juez impartió al

Jurado. Es decir, solo sabemos que —entre otras instrucciones— se

impartió al Jurado la instrucción de coautoría; sin embargo, un
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examen del expediente no surge que el Juez haya errado al no

impartir la instrucción especial solicitada por la acusada.

       Por lo que, a la hora de determinar la corrección o incorrección

de las instrucciones, hay que considerarlas en su totalidad y no por

frases aisladas. El tercer error no se cometió.

                             B. KLCE202200816

       En resumen, el Procurador General alega que el TPI erró al

aplicar una sentencia atenuada y omitir considerar la reincidencia

simple en el presente caso, pese a que la misma fue aceptada por la

acusada. Tiene razón.

       En primer orden, en este caso las acusaciones iniciales

contenían alegación de reincidencia y fueron aceptadas por la

acusada; así, dicha alegación fue eliminada de los pliegos

acusatorios y no se presentó al Jurado por acuerdo entre las partes.

En consecuencia, una vez aceptada la reincidencia por la acusada,

relevó al MP de probar ante el Jurado la comisión de los delitos

anteriores alegados en la acusación.179 Además, cabe destacar

que el Informe Presentencia, reveló que: (1) al momento de cometer

los delitos,180 la acusada disfrutaba de los beneficios de una

sentencia suspendida de seis (6) años por encubrimiento cuando era

Oficial de Custodia del DCR;181 (2) el historial delictivo de la convicta

que no se consideró para imputar reincidencia, ya que le fue

revocada la sentencia suspendida;182 y, (3) la acusada no aceptó su

179 Artículo 73 inciso (a) del Código Penal. Habrá reincidencia cuando el que ha

sido convicto y sentenciado por un delito grave incurre nuevamente en otro delito
grave. En este tipo de reincidencia se podrá aumentar hasta veinticinco (25) por
ciento la pena fija dispuesta por ley para el delito cometido. 33 LPRA sec. 5106.
180 Robo agravado y portación ilegal de arma de fuego.
181 Artículo 66 inciso (b) del Código Penal.

        El convicto cometió el delito mientras disfrutaba de los beneficios de
sentencia suspendida, libertad bajo palabra, restricción domiciliaria o libertad
provisional bajo fianza o condicionada, o en un programa de desvío. 33 LPRA sec.
5099.
182 Artículo 66 inciso (a) del Código Penal.

        El convicto tiene historial delictivo que no se consideró para imputar
reincidencia. 33 LPRA sec. 5099.
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KLAN202200547                                                                     41

responsabilidad como coautora y le atribuyó toda la responsabilidad

al coautor.

       En segundo orden, —y como indicamos— a excepción de la

reincidencia, cualquier hecho que aumente las penas del acusado,

tiene que ser sometido a la consideración del Jurado y probado más

allá de duda razonable. Eso no ocurrió, por lo que el MP estaba

impedido de solicitar al TPI agravantes en la pena por los hechos en

la comisión de los delitos en este caso.

       En tercer orden, la acusada aduce a su favor que —a pesar de

la reincidencia— el TPI tiene discreción para no aumentar la pena;

es decir, a la reincidencia le aplicó un aumento de 0% a la pena.

Además, señala que, el TPI tomó como atenuante el hecho de que su

participación en el robo agravado no fue por sí sola determinante

para ocasionar el daño o peligro que ocasionó,183 por lo que atenuó

en un 25% el delito de robo agravado para una pena atenuada de

19 años y 9 meses de cárcel.

       Resulta cierto que TPI tiene discreción para aumentar o

reducir la pena hasta un 25% cuando hay circunstancias

agravantes o atenuantes que lo permitan; o cancelarse entre sí,

cuando concurren igual número de circunstancias agravantes y

atenuantes. Más claro, a tono con el citado Artículo 67 del Código

Penal, el Juez —tiene amplia discreción— para evaluar y

determinar cuáles de los agravantes o atenuantes tienen mayor o

menor peso, o, si los mismos se cancelan entre sí. Para ello, el Juez

debe explicar —verbal o por escrito— las razones para la imposición

de la sentencia.184 Es por esta razón que, para emitir una decisión

racional sobre dicha sentencia, el Juez sentenciador deberá contar

con un Informe Presentencia, antes de dictar la misma.185

183 Artículo 65 inciso (l) del Código Penal. 33 LPRA sec. 5099.
184 Regla 162. Sentencia; definición; cuándo deberá dictarse. 34 LPRA Ap. II, R.

162.
185 Regla162.1 inciso (a)1, Informe Presentencia. 34 LPRA Ap. II, R. 162.1(a)1.
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       A manera de ejemplo, una vez el Juez pondera las

circunstancias agravantes y atenuantes que concurran entre sí,

podría imponer un aumento o reducción de la pena de un 0% si

entiende que se neutralizan. También, podría aumentar la pena

hasta un máximo de 25% si estima un mayor peso de los agravantes,

o, podría imponer una reducción máxima hasta 25% en caso de

atenuantes. Lo importante es que el Juez explique —verbal o

escrito— porqué tomó una u otra decisión.

       Ahora bien, lo que no puede ocurrir es que —una vez

probado el agravante o atenuante— el Juez imponga sobre un 25%

de aumento o reducción de la pena. Tal actuación es irrazonable que

resulta en un abuso de discreción contrario a la ley.

       En cuanto al robo agravado —en modalidad de uso de arma

de fuego— quedó probado más allá de duda razonable, por lo que

correspondía imponer una pena fija de 25 años de cárcel.

       Ahora, en cuanto a la agravación pena, resulta innegable que

la acusada aceptó la alegación de reincidencia simple.186 Además,

consta en el Informe Presentencia que la acusada disfrutaba de los

beneficios de una sentencia suspendida de seis (6) años,187 cuando

cometió el delito de robo agravado,188 por lo cual, al ser revocada

dicha sentencia suspendida, cuenta con un historial delictivo que

no se consideró para imputar reincidencia.189 Tampoco asumió su

responsabilidad como coautora y le atribuyó toda culpa al coautor.

       Por otra parte, en cuanto a la atenuación de la pena la

acusada adujo que su participación no fue por sí sola determinante

para ocasionar el daño o peligro que provocó el hecho.190

186 Artículo 73 inciso (a) del Código Penal. 33 LPRA sec. 5106.
187 Por una convicción de encubrimiento cuando fungía como Oficial Correccional

del DRC.
188 Artículo 66 inciso (b) del Código Penal. 33 LPRA sec. 5099.
189 Artículo 66 inciso (a) del Código Penal. supra.
190 Artículo 65 inciso (l) del Código Penal. 33 LPRA sec. 5098.
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       Por lo tanto, al momento de sopesar la concurrencia de las

circunstancias agravantes y la circunstancia atenuante, el TPI —sin

explicación alguna— no le otorgó ningún valor la reincidencia

simple y los tres (3) agravantes que el MP presentó.191 Sin embargo,

al evaluar el atenuante le aplicó una reducción máxima de 25%. Es

decir, le dio el valor máximo de 25% de reducción a la circunstancia

atenuante, y un valor de 0% a todos los agravantes. Como resultado,

procedió a dictar una sentencia atenuada de 19 años y 9 meses de

cárcel por el delito de robo agravado.

       En virtud de lo antes dicho, el Juez sentenciador abusó de su

discreción al fijar una sentencia atenuada por el delito de robo

agravado. Bien conocemos la amplia discreción que goza el TPI a la

hora de dictar sentencia. No obstante, la misma no debe ser

arbitraria o irracional.

       Surge del expediente que, además de la reincidencia simple,

hay dos (2) agravantes relacionados a dicha reincidencia que obran

en los incisos (a) y (b) del Artículo 66 del Código Penal,192 además,

hay un tercer agravante sobre la falta de carácter de la convicta al

no aceptar su responsabilidad y atribuírsela al coautor. Estos

agravantes      superan       numéricamente          la   única     circunstancia

atenuante que consta en el inciso (l) del Artículo 65 del Código Penal,

relativo a que la participación de la convicta no fue por sí sola

determinante para ocasionar el daño o peligro provocado.193

191 El TPI descartó los agravantes del Artículo 66 incisos (a) y (b) del Código Penal.

Además, el agravante que obra en el Informe Presentencia, relativo a que la
convicta no asumió su responsabilidad como coautora y le atribuyó toda culpa al
coautor.
192 Artículo 66 inciso (a) y (b) del Código Penal.

         (a) El convicto tiene historial delictivo que no se consideró para imputar
reincidencia.
         (b) El convicto cometió el delito mientras disfrutaba de los beneficios de
sentencia suspendida, libertad bajo palabra, restricción domiciliaria o libertad
provisional bajo fianza o condicionada, o en un programa de desvío. 33 LPRA sec.
5099.
193
    Artículo 65 inciso (l) del Código Penal. 33 LPRA sec. 5098.
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          Estamos conscientes de que el Juez sentenciador —en su

discreción— intentó dictar sentencias que favorecieran a la convicta.

Ahora bien, ello debió ser dentro de un marco racional. En ese

sentido, —y siguiendo la intención del TPI— al sopesar y valorizar la

concurrencia de todos los agravantes con la única circunstancia

atenuante, podemos concluir que se neutralización entre sí, por lo

tanto, corresponde un 0% de aumento y de reducción de la pena fija.

          Por esa razón, debemos revocar la sentencia atenuada antes

dictada, y se ordena al Juez sentenciador a celebrar una vista para

dictar una sentencia con la pena fija de 25 años por robo agravado.

          Pasemos ahora a examinar la pena fijada en el Artículo 5.04

de la Ley de Armas. Allí, el TPI también le impuso a la señora Piñero

Herrera una sentencia atenuada de 5 años de cárcel, a ser

cumplida de forma consecutiva con el cargo de robo agravado.

          No obstante, el citado Artículo 5.04 establece un término fijo

de diez (10) años, para toda persona convicta por portar un arma

de fuego sin licencia. Por dicho delito fue convicta la acusada.194

          Ahora bien, este Artículo establece las circunstancias

agravantes o atenuantes, que podrá alterar la pena fija de diez (10)

años, de la siguiente forma:

          De mediar circunstancias agravantes, la pena fija establecida
          podrá ser aumentada hasta un máximo de veinte (20)
          años; de mediar circunstancias atenuantes, podrá ser
          reducida hasta un mínimo de cinco (5) años.195

          También, expresamente detalla una sola circunstancia

atenuante que el referido Artículo 5.04 establece bajo la siguiente

circunstancia:

          Se considerará como “atenuante” cuando el arma esté
          descargada y la persona no tenga municiones a su alcance.196

          De igual, modo, expresa solo una circunstancia agravada que

dicho Artículo 5.04 establece como sigue:

194 25 LPRA ant. sec. 458c.
195 Idem.
196 Id.
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          Se considerará como “agravante” cualquier situación en la
          que el arma ilegal se utilice en la comisión de cualquier delito
          o su tentativa.197

          A tono con lo antes dicho, en este caso no cabe hablar de la

circunstancia atenuante antes señalada, ni de la circunstancia

agravante, —de que el arma de fuego se utilizó para la comisión del

delito de robo agravado— ya que dicho agravante no le fue

presentado al Jurado. Tampoco cabe hablar de duplicar la pena

bajo ninguna de las circunstancias del Artículo 7.03 de la Ley de

Armas.198

          El Procurador General arguye que el Juez sentenciador erró

descartar sin explicación alguna los siguientes agravantes: (1) la

aplicación de la reincidencia simple, (2) que la convicta tiene

historial delictivo que no se consideró para imputar reincidencia, y

(3) que cometió los delitos mientras disfrutaba de los beneficios de

sentencia suspendida.

          En su oposición, la acusada arguye que el TPI correctamente

descartó el citado Artículo 7.03 y aplicó el atenuante que entendió

probado, y ejerció su discreción al fijar una sentencia atenuada de

cinco (5) años de cárcel.

          Bajo el mismo razonamiento antes dicho, el TPI abusó de su

discreción al dictar una sentencia atenuada de cinco (5) años de

cárcel. Nótese, que, sin explicación alguna, le aplicó un 0% de

valor a la reincidencia simple que la acusada había aceptado. De

igual forma, le otorgó un 0% de valor a los agravantes relativos a

que la convicta tiene historial delictivo que no se consideró para

imputar reincidencia y que disfrutaba de los beneficios de una

sentencia suspendida cuando cometió este delito. Ello, en contraste

con el valor máximo de 5 años de reducción del único atenuante

197 Id.
198 25 LPRA ant. sec. 460b.
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relativo a que la participación de la convicta no fue por sí sola

determinante para ocasionar el daño o peligro provocado.199

          Lo racional es que encontramos una neutralización al sopesar

y valorizar         todos los agravantes           antes indicados y   de   la

circunstancia atenuante. Por lo tanto, resulta en un 0% de aumento

y reducción de la pena fija de diez (10) años por el delito de portación

ilegal de un arma de fuego.

          En consecuencia, debemos revocar la sentencia atenuada y

ordenar al Juez sentenciador a celebrar una vista para dictar

sentencia con pena fija de diez (10) años de cárcel por el delito del

Artículo 5.04 de la Ley de Armas, consecutiva con la pena del robo

agravado.

          A tono con lo antes expresado, se expide el auto de certiorari

y se revocan las sentencias atenuadas por los delitos de robo

agravado y portación ilegal de arma de fuego. Por lo que ordenamos

la celebración de una vista para dictar sentencias fijas en ambas

penas; así, modificadas se confirman las sentencias apeladas.

                                          -IV-

          Por los fundamentos antes expresados, se expide el auto de

certiorari solicitado y se revocan las sentencias atenuadas en los

cargos de robo agravado y portación ilegal de un arma de fuego. Se

ordena al TPI a celebrar una vista para dictar sentencias fijas en

ambas penas; y así, modificadas, se confirman las Sentencias

apeladas que fueron probadas más allá de duda razonable en dos

veredictos unánimes emitidos por un Jurado.

          Lo acordó el Tribunal y lo certifica la secretaria del Tribunal.

                         Lcda. Lilia M. Oquendo Solís
                     Secretaria del Tribunal de Apelaciones

199
      Artículo 65 inciso (l) del Código Penal. 33 LPRA sec. 5098.