Court Opinion

ID: 9928608
Source: CourtListenerOpinion
Date Created: 2024-01-31 19:29:23.039336+00
Date Added: 2024-06-11T09:52:45.509572
License: Public Domain

ESTADO LIBRE ASOCIADO DE PUERTO RICO
                    TRIBUNAL DE APELACIONES
                             PANEL III

   LISSETTE SILVA SILVA                              Apelación
         Apelada                                     procedente del
                                                     Tribunal de
                                                     Primera Instancia,
                v.                                   Mayagüez
                                     KLAN202301022
                                                     Civil Núm.:
                                                     MZ2019CV00334
    DAVID LUGO PÉREZ
        Apelante                                     Sobre:
                                                     Liquidación de
                                                     bienes gananciales
 Panel integrado por su presidente, el juez Figueroa Cabán, el juez
 Bonilla Ortiz y la jueza Mateu Meléndez

 Figueroa Cabán, Juez Ponente

                                  SENTENCIA

 En San Juan, Puerto Rico a 11 de diciembre de 2023.

        Comparece el señor David Lugo Pérez, en adelante el señor

 Lugo o el apelante, y solicita que revoquemos una Sentencia emitida

 por el Tribunal de Primera Instancia, Sala de Mayagüez, en adelante

 TPI. Mediante la misma, el TPI dividió los bienes adquiridos durante

 su matrimonio con la señora Lissette Silva Silva, en adelante la

 señora Silva o la apelada. Particularmente, ordenó al apelante

 depositar una suma de dinero a favor de uno de sus hijos y

 determinó que un vehículo de motor fue un regalo módico que aquel

 le concedió.

        Por los fundamentos que expondremos a continuación, se

 confirma la sentencia apelada.

                                         -I-

        En el contexto de una Demanda sobre liquidación de bienes

 gananciales, la señora Silva solicitó finalizar la indivisión de los

 bienes y las deudas adquiridas durante su matrimonio con el señor

 Lugo.1

 1 Apéndice del apelante, págs. 28-29.

Número Identificador

SEN2023_________________
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        Por su parte, el apelante presentó su Contestación a la

Demanda.2 En lo aquí pertinente, adujo que la apelada tiene un

vehículo de motor que el apelante adquirió con bienes privativos.

        Transcurridos     varios   trámites   procesales,    que       resulta

innecesario pormenorizar para resolver la controversia ante nos, el

TPI celebró el juicio, recibió el testimonio de las partes bajo

juramento, admitió la prueba documental estipulada por estas y en

lo pertinente, acogió las siguientes determinaciones de hechos:

        […]
        8. La Cooperativa de Ahorro y Crédito de Rincón expidió
        cheque #118469 a nombre de Lissette Silva Silva el 7 de
        noviembre de 2013, de la cuenta #000045002.3
        […]
        19. Tras la prueba desfilada y creída por este Tribunal se
        entiende que el vehículo Fiat fue un regalo módico hecho a
        la demandante dentro de las condiciones sociales y
        económicas del matrimonio al momento de recibir la
        compensación por la transacción alcanzada por las partes.
        De la exposición narrativa de la prueba, surge que el
        automóvil estaba en posesión de la demandada [sic.] por
        determinación personal del demandado. Incluso el vehículo
        estaba a su nombre y el propio demandado determinó
        utilizar dinero adicional de la compensación privativa
        recibida para que se efectuaran los pagos mensuales desde
        la cuenta del First Bank. De hecho, de la teoría de la parte
        demandada en la página seis del Informe de Conferencia
        con Antelación a Juicio, reconoce que ese vehículo le
        corresponde a la demandante y le adjudicó un valor de
        $34,000.4

        Finalmente, el foro sentenciador ordenó al señor Lugo a

depositar la cantidad de $10,510.68 a favor de su hijo y a pagar a la

señora Silva la mitad del balance de las acciones retiradas. Del

mismo modo, concedió el automóvil a la apelada, por considerarlo

como un regalo módico realizado por el apelante.

        Inconforme con la determinación, el señor Lugo presentó una

Moción de Reconsideración.5

        Mientras, la señora Silva presentó una Oposición a “Moción de

Reconsideración”.6

2 Id., pág. 30.
3 Id., pág. 4.
4 Id., pág. 5.
5 Id., págs. 11-16.
6 Id., págs. 17-25.
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        Con el beneficio de la comparecencia de ambas partes, el TPI

declaró no ha lugar la solicitud de reconsideración.7

        Aun insatisfecho, el apelante presentó una Apelación en la que

alega que el TPI incurrió en los siguientes errores:

         ERRÓ EL HONORABLE TRIBUNAL DE PRIMERA
         INSTANCIA AL DETERMINAR QUE EL VEHÍCULO DE
         MOTOR FIAT, VALORADO EN $34,000.00, FUE UN
         REGALO MÓDICO HECHO A LA DEMANDANTE-APELADA
         POR EL DEMANDADO-APELANTE, EN OCASIÓN DE
         REGOCIJO     FAMILIAR,  DENTRO     DE    LAS
         CIRCUNSTANCIAS SOCIALES Y ECONÓMICAS DEL
         MATRIMONIO    AL  MOMENTO   DE   RECIBIR  LA
         COMPENSACIÓN DE $100,000.00 POR LOS DAÑOS Y
         PERJUICIOS, SIENDO DICHA SUMA DE DINERO
         PRIVATIVA.

         ERRÓ EL HONORABLE TRIBUNAL AL CONSIDERAR
         COMO UN REGALO Y/O DONACIÓN ENTRE CÓNYUGES
         LA SUMA DE $13,000.00 QUE LA DEMANDANTE-
         APELADA RETIRÓ DE LA CUENTA PRIVATIVA SOCIO
         4002 PERTENECIENTE AL DEMANDADO-APELANTE. NO
         SIENDO DICHO RETIRO UN REGALO MÓDICO EN
         OCASIÓN DE REGOCIJO PARA LA FAMILIA.

        Examinados los escritos de las partes, el expediente y la

prueba documental, estamos en posición de resolver.

                                       -II-

                                       A.

        Conforme dispone el Código Civil de Puerto Rico de 1930:

        Será nula toda donación entre cónyuges durante el
        matrimonio, salvo por las excepciones que a continuación
        se establecen:

             (1) Los regalos módicos que los cónyuges se hagan en
                 ocasiones de regocijo para la familia.8
             […]

        Según explica el profesor Raúl Serrano Geyls, la prohibición

de donaciones mutuas entre los cónyuges responde “a la necesidad

de evitar influencias, coacciones y abusos que el cónyuge más fuerte

podría ejercer sobre el más débil”.9

7 Id., pág. 27.
8 Art. 1286 del Código Civil de 1930 (31 LPRA sec. 3588). Cabe destacar que el
Código Civil de Puerto Rico de 1930, vigente al momento en que ocurrieron los
hechos del presente caso, fue derogado y sustituido mediante la Ley Núm. 55-
2020, aprobada el 1 de junio de 2020, conocida como Código Civil de Puerto Rico
de 2020. Véase, además, Sucn. Rosado v. Acevedo Marrero, 196 DPR 884, 903
(2016).
9 R. Serrano Geyls, Derecho de familia de Puerto Rico y legislación comparada, San

Juan, Ed. Programa de Educación Jurídica Continua de la UIPR, 1997, Vol. I,
pág. 317. Véase, además, Roselló Puig v. Rodríguez Cruz, 183 DPR 81, 96 (2011).
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       Por otro lado, el Tribunal Supremo de Puerto Rico ha

establecido que la determinación de la modicidad de las

donaciones entre cónyuges compete exclusivamente a los

tribunales, por tratarse de un área del derecho sustantivo.10

       Como fundamento de lo anterior, nuestro más alto foro ha

declarado:

       Refiriéndose a este aspecto del Art. 1334 del Código Civil
       Español, equivalente al 1286 nuestro, Scaevola expresa:

       Por consiguiente, siempre habrá que dar por supuesto
       que la modicidad a que alude el precepto ha de ser un
       punto de hecho de la exclusiva competencia del
       Tribunal sentenciador, cuando el caso se presente en
       forma de contienda judicial; y en toda ocasión, aun
       tratándose de fortunas espléndidas, más que a tal entidad
       módica, debe atenderse a si la liberalidad excede del límite,
       o sea la décima parte de los bienes presentes que señala el
       artículo 1.331 para las donaciones de los desposados en las
       capitulaciones matrimoniales.11

                                      B.

       Como regla general, un tribunal apelativo no debe intervenir

con las determinaciones de hechos ni con la adjudicación de

credibilidad que haya efectuado el juzgador de los hechos, ni tiene

facultad     de   sustituir    por    sus    propias     apreciaciones,     las

determinaciones del foro de instancia.12 Esto es, los tribunales

apelativos deben mantener deferencia para con la apreciación de la

prueba que realiza un tribunal de instancia.13 El fundamento de

esta deferencia es que el juez de primera instancia tuvo la

oportunidad de observar toda la prueba presentada y, por lo tanto,

se encuentra en mejor situación que el tribunal apelativo para

considerarla.14 En vista de esta deferencia, los tribunales apelativos

no intervendremos con la apreciación de la prueba reflejada en las

determinaciones de hechos del tribunal apelado en ausencia de

10 Soto de Bernier v. Rivera Cestero, 106 DPR 35, 39 (1977); Capó Vázquez v.
Panzardi & Co., 44 DPR 232 (1932). (Énfasis suplido).
11 Soto de Bernier v. Rivera Cestero, supra, pág. 39. (Énfasis suplido y citas

omitidas).
12 Serrano Muñoz v. Auxilio Mutuo, 171 DPR 717, 741 (2007); Rolón v. Charlie Car

Rental, Inc., 148 DPR 420, 433 (1999).
13 McConnell v. Palau, 161 DPR 734, 750 (2004).
14 Véase, Argüello v. Argüello, 155 DPR 62, 78-79 (2001).
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circunstancias extraordinarias o indicios de pasión, prejuicio o

parcialidad, o que cometió un error manifiesto.15

       No obstante, cuando las conclusiones de hecho se basan en

prueba pericial o documental, el tribunal de apelaciones se

encuentra en la misma posición que el tribunal de instancia.16 De

modo, que el tribunal intermedio no está obligado a conceder

deferencia a la apreciación de la prueba del foro sentenciador.

                                      -III-

       El apelante alega que el vehículo de motor no puede ser

considerado un regalo módico, en tanto equivale al doble de su

ingreso anual, excede el diez por ciento del valor de los bienes del

donante y el hecho de haber recibido $100,000.00, por concepto de

una compensación por los daños sufridos como consecuencia de un

accidente, no representa un cambio sustancial de su situación

económica.

       Por otro lado, arguye que como el TPI no catalogó el importe

del cheque #118469, por la cantidad de $13,000.00, a nombre de la

señora Silva, como regalo módico, en consecuencia, se trata de una

donación nula, conforme al Art. 1286 del Código Civil de Puerto

Rico, 31 LPRA sec. 3588.

       En cambio, la apelada alude a que, conforme a la prueba oral,

el vehículo en controversia estaba en posesión de la señora Silva por

determinación del señor Lugo, que el apelante determinó utilizar

dinero privativo para pagar el préstamo del automóvil y que este se

compró para el uso exclusivo de la apelada. Además, insiste en que

el automóvil fue un regalo módico de parte del apelante y que bajo el

mismo Art. 1286, supra, esta donación es permitida.

       Sobre el cheque a su favor, con fondos provenientes de la

cuenta alegadamente privativa del señor Lugo, por la suma de

15 Véase, Gómez Márquez et al. v. El Oriental, 203 DPR 783, 793 (2020).
16 Sucn. Rosado v. Acevedo Marrero, supra, pág. 918 (2016).
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$13,000.00, la señora Silva aduce que se trata de una suma de

dinero para una cirugía que el apelante le prometió y luego le

cumplió. Así pues, también sostiene que se trató de un regalo y/o

donación entre cónyuges.

      De la normativa previamente expuesta se desprende que la

modicidad    de      las   donaciones     entre   cónyuges      compete

exclusivamente a los tribunales. Es decir, es un asunto de

evaluación de la prueba que corresponde al Tribunal de Primera

Instancia. Sin embargo, el apelante no presentó ninguno de los

métodos de reproducción de la prueba oral que contempla el

reglamento de este tribunal intermedio. Por tal razón, el señor Lugo

no nos puso en posición de revisar la apreciación de la prueba de

parte del foro sentenciador. Así pues, en ausencia de pasión,

prejuicio, parcialidad o error manifiesto en la apreciación de la

prueba, las determinaciones de hechos y la aquilatación de la

modicidad de los regalos, realizadas por el Tribunal de Primera

Instancia, ameritan nuestra deferencia.

                                  -IV-

     Por los fundamentos previamente expuestos, se confirma la

sentencia apelada.

     Lo acordó y manda el Tribunal y lo certifica la Secretaria del

Tribunal de Apelaciones.

                           Lcda. Lilia M. Oquendo Solís
                       Secretaria del Tribunal de Apelaciones