Document ID: 31989D0218

*****
DECISIÓN DE LA COMISIÓN
de 23 de diciembre de 1988
relativa a las ayudas que el Gobierno italiano se propone conceder al sector siderúrgico de propiedad estatal
(El texto en lengua italiana es el único auténtico)
(89/218/CECA)
LA COMISIÓN DE LAS COMUNIDADES EUROPEAS,
Visto el Tratado constitutivo de la Comunidad Europea del Carbón y del Acero y, en particular, los párrafos primero y segundo de su artículo 95,
Previa consulta al Comité Consultivo y con el asentimiento unánime del Consejo,
Considerando lo que sigue:
I
De conformidad con las Decisiones no 257/80/CECA (1) y no 2320/81/CECA (2) de la Comisión por las que se establecen directrices comunitarias para las ayudas al sector siderúrgico, la Comisión autorizó la concesión durante el período de 1980-1985 de un considerable volumen de ayudas en favor de la empresa siderúrgica italiana de propiedad estatal Finsider con objeto de colaborar en su programa de reestructuración, que llevaba consigo el cierre de instalaciones de laminado en caliente de 4 604 000 toneladas, lo que representaba el 23,6 % de su capacidad de producción de 1980 , así como una reducción de plantilla de 43 200 trabajadores, esto es, el 32 % del total de puestos de trabajo de 1980. Se había llegado a la conclusión de que, en condiciones de mercado normales, dicho programa podría restaurar la viabilidad de la empresa si se aplicaba y gestionaba de forma estricta y rigurosa.
Pese a las grandes modificaciones estructurales introducidas, Finsider no consiguió alcanzar el punto de viabilidad durante los años siguientes y, en contraste con sus principales competidores de otros Estados miembros, continuó acumulando pérdidas y experimentando graves dificultades para mantener su situación de mercado.
Una comisión de expertos llamada a investigar los motivos por los que Finsider no conseguía alcanzar el nivel de viabilidad llegó a la conclusión de que ello se debía a que su estructura industrial y comercial no era todavía suficientemente competitiva, al retraso en la materialización de las inversiones y a una falta de rigor en la gestión.
En consecuencia, las pérdidas de Finsider correspondientes a 1987 - ejercicio en el que la mayoría de los demás fabricantes de productos planos de la Comunidad obtuvo beneficios brutos suficientes para asegurarse no sólo un nivel suficiente de autofinanciación sino también unos resultados netos positivos - ascendieron a 1 billón 700 000 millones de liras, de los cuales 1 billón correspondía a Italsider, filial de productos planos que representa las principales actividades de Finsider. Hacia finales de 1987, el endeudamiento total del grupo Finsider, incluidas sus actividades CEE y CECA, había alcanzado los 10 billones 30 000 millones de liras, esto es, el 104 % de su volumen de ventas consolidado.
La incesante extensión de los créditos, fundamentalmente procedente de entidades sujetas a control estatal, concedidos a una empresa pública que había alcanzado un nivel de endeudamiento que superaba su facturación anual y no podía financiar sus actividades con sus recursos propios llevó a la Comisión a incoar el 7 de mayo de 1988 el procedimiento de infracción previsto en el artículo 88 del Tratado CECA contra el Gobierno italiano con respecto a la extensión crediticia neta de 1 billón 155 000 millones de liras, concedidas por entidades públicas y privadas a Finsider durante 1987. Esta decisión ponía de manifiesto el parecer de la Comisión en el sentido de que tales extensiones crediticias no se habían concedido en circunstancias aceptables para un inversor privado que actuase en condiciones normales de mercado sino merced
a una garantía estatal y, en consecuencia, dichas extensiones podían considerarse ayudas estatales ilegales incompatibles con la letra c) del artículo 4 del Tratado CECA y con las disposiciones de la Decisión no 3484/85/CECA de la Comisión, de 27 de noviembre de 1985, por la que se establecen normas comunitarias para las ayudas al sector siderúrgico (1).
El 10 de mayo de 1988, la Junta General de Accionistas de Finsider decidió que la empresa entrara en liquidación legal voluntaria. El grupo de empresas estatal IRI posee el 99,8 % del accionariado de Finsider.
A raíz de tal decisión, IRI, con el respaldo del Estado italiano, garantizó de forma explícita a los acreedores del Grupo Finsider que se reembolsaría el principal y los intereses del endeudamiento del mismo. Ello movió a la Comisión a ampliar, el 15 de junio de 1988, el procedimiento incoado con arreglo al artículo 88 contra el Gobierno italiano para incluir la citada garantía.
II
El 16 de junio de 1988, el Gobierno italiano presentó a la Comisión un plan de reestructuración del sector siderúrgico de propiedad estatal, notificando el tipo de financiación que dicho programa requería.
El programa de reestructuración presentado por el Gobierno italiano prevé la transferencia a Ilva, una nueva empresa siderúrgica de carácter público, de las actividades CECA y no CECA más efectivas de Finsider, como las instalaciones de fabricación y trenes de chapa de Taranto, las acerías y trenes de productos largos de Piombino, los trenes de laminado en frío de Novi Ligure y Cornigliano, las plantas de tubos de Dalmine, Torre Annunziata y Piombino, las plantas de aceros especiales de Terni y Turín y las instalaciones de estirado en frío de Condove.
Por otro lado, el programa prevé el cierre definitivo durante el período comprendido entre finales de 1988 y 1990 de las instalaciones de fabricación y del tren de chapa de Campi, de las instalaciones de fabricación y de los trenes de barra y varilla de Torino, del tren de barra de refuerzo de hormigón de Terni, del tren de barra y varilla de Sexto San Giovanni y del tren de laminado en frío de Turín, lo que arroja un total de reducción de capacidad de productos terminados de laminado en caliente y en frío de 1 180 000 toneladas y 708 000 toneladas, respectivamente.
Por otro lado, en el plan se prevé asimismo que durante el mismo período, además de los activos de Finsider ajenos al sector siderúrgico, se venderán al sector privado los siguientes activos de carácter siderúrgico: la planta de hierro fundido de Trieste, las instalaciones de fabricación y los trenes de barra y varilla de Sisma, los trenes de Marghera y S. Giovanni Valdarno y las instalaciones de fabricación de Lovere, mientras que las instalaciones y trenes de Aosta se venderán parcialmente para continuar sus operaciones en régimen de asociación con el sector privado. Así, se transferirá a dicho sector una capacidad de fabricación de productos terminados de laminado en caliente de 575 000 toneladas.
El futuro de las actividades de fabricación de la planta de Bagnoli se ha supeditado a unas disposiciones concretas en virtud de las cuales las instalaciones primarias se cerrarán, en principio, no más tarde del 1 de julio de 1989, mientras que el tren de banda ancha en caliente que, a cambio de las ayudas concedidas al amparo de las directrices anteriores para la demolición de un horno de recalentamiento, se mantenía en una capacidad de producción máxima de 1,2 millones de toneladas, podría ser transferido a Ilva y utilizado de acuerdo con las características de las instalaciones de laminado disponibles, tendencias de mercado y consideraciones económicas generales de la operación.
El plan de reestructuración prevé una reducción de plantilla de 19 915 trabajadores de los 70 340 de que consta aquélla, lo que constituye una reducción del 28 %.
La ayuda propuesta por el Gobierno italiano para la aplicación de este plan asciende a un máximo de 7 billones 670 000 millones de liras, canalizados directamente a través del Estado o indirectamente a través del grupo de empresas de propiedad estatal IRI; dicha ayuda se concedería para los fines siguientes:
- hasta un máximo de 6 billones 932 000 millones de liras, para la amortización de parte del endeudamiento de Finsider; el resto de dicho endeudamiento, que asciende aproximadamente a 10 billones 500 000 millones de liras, se transferirá en parte a Ilva, cubriéndose el resto con los beneficios de las ventas de los activos siderúrgicos y no siderúrgicos;
- hasta un máximo de 245 000 millones de liras, a cubrir las pérdidas derivadas de la utilización provisional de las instalaciones CECA de Finsider que deben cerrarse o venderse;
- hasta un máximo de 288 000 millones de liras, como reserva de imprevistos para hacer frente al riesgo de que los beneficios derivados de la realización de los activos Finsider sean inferiores a los previstos en el plan;
- hasta un máximo de 205 000 millones de liras, a sufragar los gastos derivados del cierre de las instalaciones.
Aplicando los mismos criterios que se adoptaron durante la previa reestructuración del sector siderúrgico comunitario, la Comisión, con la colaboración de expertos externos, examinó el plan de reestructuración presentado para determinar si era susceptible de garantizar la viabilidad de Ilva en el futuro.
La Comisión ha llegado a la conclusión de que, si media una aplicación estricta de dicho plan, cabe esperar dentro de lo razonable que el sector siderúrgico de propiedad estatal italiano, representado por la nueva empresa Ilva, puede alcanzar una viabilidad económica en condiciones de mercado normales antes de 1990.
III
El objetivo de dotar al sector siderúrgico italiano de una estructura sólida y económicamente viable contribuye a la consecución de los objetivos del Tratado, en concreto, los expuestos en sus artículos 2 y 3. La Comisión considera que, con vistas a respetar las condiciones específicas de
interés común de la Comunidad como quedan establecidas en esta Decisión, las intervenciones contempladas por el Gobierno italiano son necesarias y guardan proporción con los efectos deseados.
Así, la Comunidad se enfrenta a una situación no prevista en el Tratado CECA que exige, no obstante, la adopción de medidas concretas. En tales circunstancias, ha de recurrirse al apartado 1 del artículo 95 del Tratado para que la Comunidad pueda actuar en función de los objetivos indicados en los artículos iniciales de aquél.
No obstante, al mismo tiempo es imprescindible garantizar que las ayudas autorizadas no afecten adversamente a las condiciones comerciales del sector siderúrgico comunitario hasta un punto contrario al interés común.
En este último contexto, es importante que el sector siderúrgico italiano de propiedad estatal contribuya de forma considerable a los ajustes estructurales aún precisos mediante reducciones de capacidad a cambio de las ayudas excepcionalmente autorizadas.
No obstante, debe tenerse en cuenta a este respecto que el estado del mercado siderúrgico se encuentra actualmente en una situación cíclica de auge, lo que por el momento dificulta la materialización de los recortes de capacidad que serían proporcionales a la autorización del importe completo de las ayudas propuestas por el Gobierno italiano.
En tales circunstancias, parece conveniente y razonable que, como contrapartida a las reducciones de capacidad previstas en el plan de reestructuración del sector siderúrgico italiano de propiedad estatal presentado a la Comisión el 16 de junio de 1988, que incluye el cierre de las instalaciones de fabricación de Bagnoli, se autorice la concesión de dos tercios de la financiación pública prevista por el Gobierno italiano para la aplicación del plan.
El debate sobre los requisitos previstos de carácter contable y para la entrega de la ayuda se aplazará hasta septiembre de 1990 o con anterioridad a tal fecha en caso de que se produzca un rápido declive del mercado. En tal momento, la Comisión adoptará una Decisión, previo asentimiento del Consejo, de conformidad con lo dispuesto en el artículo 95 del Tratado CECA, sobre la entrega de la ayuda y, a la luz de la situación existente en el mercado comunitario, sobre la reducción proporcional de capacidad de producción que resulte pertinente en caso de que existan graves problemas de saturación.
IV
La concesión de ayudas de explotación ha de limitarse a los importes que sean estrictamente necesarios.
Por consiguiente, deberá endurecerse notablemente el calendario de cierres previstos que, a menos que existan razones técnicas bien fundadas, deberán llevarse a cabo no después del 31 de marzo de 1989, salvo por lo que respecta a la sección líquida de Bagnoli, cuyo cierre el 30 de junio de 1989 se considera aceptable.
Es imprescindible que los cierres previstos sean definitivos e irreversibles para que la capacidad de producción desaparecida deje de producir efectos perjudiciales sobre el mercado siderúrgico comunitario.
Diversas consideraciones sobre la necesidad de las ayudas y el estado actualmente favorable del mercado obligan a endurecer del mismo modo el calendario de enajenación de instalaciones siderúrgicas al sector privado y, en caso de que no pueda cumplirse dicho calendario, a exigir su cierre en el plazo de 3 meses, el 30 de junio de 1989. Dado que la situación en la planta de Aosta es más compleja, las fechas correspondientes de enajenación parcial o cierre se prorrogan por seis meses.
V
Durante el período de reestructuración, no sólo es imprescindible cerciorarse de que las ayudas autorizadas confieren a Ilva perspectivas suficientes de viabilidad antes del término de aquél en 1990 sino que también debe impedirse que, merced a la reestructuración financiera del sector siderúrgico de propiedad estatal, esta empresa quede en una situación injustamente ventajosa en relación con otros competidores al hacer frente a unos gastos financieros por debajo del 4,5 % del volumen de ventas, porcentaje considerado umbral mínimo para la concesión de ayudas a efectos de reestructuración financiera según los principios establecidos en la Decisión no 1018/85/CECA de la Comisión, de 19 de abril de 1985, por la que se modifica la Decisión no 2320/81/CECA por la que establecen directrices comunitarias para las ayudas al sector siderúrgico (1). Resulta incluso pertinente, por motivos de supervisión hasta que se haya adoptado la postura oficial sobre el saldo no autorizado de la ayuda notificada, imponer un nivel de gastos financieros a Ilva del 5,5 % de su volumen de ventas mediante la pertinente transferencia de deudas de Finsider.
Entre las actividades siderúrgicas transferidas a Ilva se cuentan algunas no comprendidas en el alcance del Tratado CECA: es preciso cerciorarse de que éstas se transfieren con todo su pasivo correspondiente.
VI
La aplicación de la presente Decisión exige una supervisión muy estrecha por parte de la Comisión durante el período de reestructuración, sobre todo en los siguientes aspectos:
- que los activos se venden a su valor de mercado y que los ingresos correspondientes se aplican, tanto como sea posible, a reducir las necesidades de ayuda al sector siderúrgico de propiedad estatal;
- que se cumple el calendario modificado de cierres y enajenaciones;
- que las ayudas de cierre sólo abarcan los gastos normales derivados de los cierres;
(1) DO no L 29 de 6. 2. 1980, p. 5.
(2) DO no L 228 de 13. 8. 1981, p. 14.
(1) DO no L 340 de 18. 12. 1985, p. 1.
(1) DO no L 110 de 23. 4. 1985, p. 5.
- que Ilva aplica estrictamente las medidas de reestructuración establecidas en el plan correspondiente y hace los progresos previstos hacia su viabilidad;
- que Ilva no opera por debajo del nivel de gastos financieros impuesto.
Con objeto de ejercer estas tareas de supervisión con la autoridad pertinente, la Comisión procederá a autorizar las ayudas aprobadas por bloques según se vayan cumpliendo los requisitos impuestos.
La aplicación de la Decisión exigirá asimismo una colaboración muy estrecha entre la Comisión y el Gobierno italiano, por lo que se impondrán a este último unas obligaciones de información claras y rigurosas.
Mediante el ejercicio de todas sus facultades en el ámbito de las ayudas públicas, la Comisión se cerciorará de que la empresa afectada cumple los requisitos establecidos en la presente Decisión y cualesquiera otras condiciones u obligaciones que se le impongan durante el proceso de recuperación de su viabilidad o derivadas de la aplicación del Tratado CECA.
VII
En consideración a lo antedicho, la Comisión autoriza dos tercios de la ayuda propuesta siempre y cuando se observen los requisitos y condiciones más adelante establecidos.
Al mismo tiempo, la Comisión archivará el procedimiento incoado con arreglo al artículo 88 del Tratado CECA en la medida en que afecte a las ayudas autorizadas,
HA ADOPTADO LA PRESENTE DECISIÓN:
Artículo 1
Los siguientes importes máximos de ayuda que el Gobierno italiano tiene previsto conceder, directamente o a través de su grupo de empresas estatal IRI, a la empresa siderúrgica de propiedad estatal Finsider, en proceso de liquidación, y asimismo a la nueva empresa pública del sector siderúrgico Ilva, que asumirá y proseguirá parte de las actividades industriales de Finsider, podrán considerarse compatibles con el funcionamiento del mercado común en la medida en que cumplan los requisitos y condiciones establecidos en los artículos 2 a 7:
a) Ayudas de reestructuración financiera y otras ayudas de explotación
- cancelación de un máximo de 4 billones 432 000 millones de liras del endeudamiento de Finsider, que al 1 de octubre de 1988 ascendía a unos 10 billones 517 000 millones de liras;
- cobertura de pérdidas hasta un máximo de 245 000 millones de liras derivadas del funcionamiento provisional de las instalaciones de Finsider que deben cerrarse o enajenarse;
- reserva para imprevisto de un máximo de 288 000 millones de liras para cubrir el riesgo de que los fondos derivados de la realización de los activos de Finsider no alcancen el billón 500 000 millones de liras previstos en el plan de reestructuración remitido por el Gobierno italiano a la Comisión el 16 de junio de 1988.
b) Ayudas de cierre
- cobertura de los gastos derivados del cierre de acerías hasta un máximo de 205 000 millones de liras.
Artículo 2
1. Se llevarán a cabo los siguientes cierres definitivos de instalaciones de producción:
(En miles de toneladas)
1.2.3.4,5 // // // // // // Hierro fundido // Acero // Productos acabados 1.2.3.4.5 // // // // laminado en caliente // laminado en frío // // // // // // Bagnoli // 2 350 // 2 700 // // // Campi (chapa pesada) // // 350 // 400 // // Turín (barra comercial, hierro para estirar) // // 375 // 250 // // Teri (barra de refuerzo para hormigón) // // // 300 // // Sesto S. Giovanni (barra comercial, hierro para estirar) // // // 230 // // Turín // // // // 708 // // // // // // TOTAL // 2 350 // 3 425 // 1 180 // 708 // // // // //
2. La capacidad del tren de banda ancha en caliente de Bagnoli no podrá incrementarse mediante la reinstalación de un segundo horno de recalentamiento.
3. En la medida en que, según el plan de reestructuración remitido por la Comisión el 16 de junio de 1988, las medidas de cierre citadas en el apartado 1 no deban aplicarse con anterioridad a tal fecha, dichas medidas deberán aplicarse antes del 31 de marzo de 1989, con excepción del cierre de la fase en líquido de Bagnoli, que deberá llevarse a cabo no después del 30 de junio de 1989.
4. Si hay razones técnicas fundamentadas para ello, la Comisión podrá conceder un breve plazo de prórroga sobre la fecha de cierre del 31 de marzo de 1989.
5. Se garantizará la irreversibilidad de los cierres citados en el apartado 1 mediante la demolición de las instalaciones afectadas o su enajenación a compradores de fuera de Europa.
Artículo 3
1. El grupo de empresas estatal beneficiario de las ayudas enajenará la totalidad de las siguientes plantas siderúrgicas: (En miles de toneladas)
1.2.3.4,5 // // // // // // Hierro fundido // Acero // Productos acabados 1.2.3.4.5 // // // // Laminado en caliente // Laminado en frío // // // // // // Marghera (secciones ligera y pesada) // // // 130 // // S. Giovanni Valdarno (sección ligera) // // // 150 // // Sisma (secciones ligera y pesada; hierro para estirar) // // 240 // 230 // // Trieste // 590 // // // // Lovere // // 145 // // // // // // // // TOTAL // 590 // 385 // 510 // // // // // //
2. Si al 31 de marzo de 1989 las plantas antes citadas no han sido enajenadas, su cierre definitivo deberá llevarse a cabo no después del 30 de junio de 1989.
3. La empresa siderúrgica beneficiaria de las ayudas deberá asimismo enajenar al sector privado la totalidad o una parte sustancial de su planta siderúrgica de Aosta (acero bruto 460KT/hierro para estirar 65KT) antes del 30 de septiembre de 1989. En caso contrario, la planta deberá cerrarse definitivamente no después del 31 de diciembre de 1989, a menos que se demuestre ante la Comisión de forma irrefutable su viabilidad.
Artículo 4
1. La transferencia de activos y pasivos de Finsider a Ilva deberá llevarse a cabo antes del 31 de marzo de 1989.
2. Toda empresa ajena al ámbito de la CECA que Finsider transfiere a Ilva será absorbida por ésta con el total de su pasivo.
3. La transferencia de pasivos de Finsider a Ilva será de tal naturaleza que el total de las obligaciones financieras netas de esta última empresa se elevará durante el proceso de reestructuración, que terminará el 31 de diciembre de 1990, al 5,5 % de su volumen de ventas, a menos que durante dicho período el Consejo autorice, a propuesta de la Comisión según el artículo 95 del Tratado CECA, la concesión de una parte de la ayuda notificada por el Gobierno italiano el 16 de junio de 1988 para la aplicación del plan de reestructuración del sector siderúrgico de propiedad estatal. En este último caso, las obligaciones fiancieras de Ilva podrán reducirse a un nivel mínimo del 4,5 % de la facturación de la empresa.
Artículo 5
1. Sin perjuicio de lo dispuesto en artículos anteriores, Ilva y todas las partes interesadas presentes y futuras adoptarán, de conformidad con el calendario establecido, por lo menos todas las medidas de reestructuración previstas en el plan presentado por el Gobierno italiano a la Comisión el 16 de junio de 1988.
2. A efectos de supervisión de la condición fijada en el apartado anterior y del nivel mínimo de obligaciones financieras que Ilva debe asumir con arreglo al apartado 3 del artículo 4, el Gobierno italiano presentará a la Comisión informes semestrales sobre las medidas adoptadas por el grupo beneficiario de las ayudas para recuperar su viabilidad económica en virtud del plan de reestructuración.
3. Tales informes deberán presentarse en los dos meses siguientes al término del semestre de que se trate y en la forma que la Comisión determine. El primer informe se presentará antes del 31 de agosto de 1989, cubriendo el período entre el 1 de octubre de 1988 y el 30 de junio de 1989.
4. Si de los informes semestrales cupiera deducir algún motivo para dudar de que el grupo beneficiario de las ayudas no recuperará su viabilidad económica antes de finales de 1990, la Comisión podrá imponer condiciones ulteriores con respecto al proceso de reestructuración.
Artículo 6
1. Ninguna de las ayudas citadas en el artículo 1 podrá hacerse efectiva hasta que se cumplan las condiciones siguientes:
a) por lo que respecta a las ayudas para la cancelación de las deudas:
- que el precio de venta de los activos corresponde a su valor de mercado;
- que todos los fondos derivados de la venta de activos se dedican exclusivamente a reducir el endeudamiento de Finsinder;
- que todos estos fondos, junto con las ayudas, se ingresan en una cuenta bloqueada de la que sólo quepa extraer cantidades para reducir dicho endeudamiento;
- que cuando se vendan los activos, se tenga en cuenta que la reducción de tal endeudamiento ha de ser el objetivo final de tales operaciones;
- que las obligaciones financieras netas de Ilva no disminuyen por debajo del 5,5 % del volumen de ventas;
b) por lo que respecta a las demás ayudas de explotación:
- que su importe se limita a lo que resulte absolutamente necesario para permitir el funcionamiento provisional en las condiciones de mercado pertinentes de las instalaciones que deberán cerrarse o enajenarse, de acuerdo con lo dispuesto en los apartados 3 y 4 del artículo 2 y en los apartados 2, 3 y 4 del artículo 3.
c) por lo que respecta a las reservas de imprevistos:
- que los activos se han enajenado al precio de mercado más alto que pueda conseguirse. d) por lo que respecta a las ayudas de cierre:
- que los gastos realizados son los normales que pueden esperarse de un cierre total o parcial de instalaciones semejantes.
2. La Comisión autorizará la concesión de las ayudas por bloques después de que se haya cerciorado del cumplimiento de los requisitos antedichos.
3. La Comisión autorizará un primer segmento de la cancelación de deudas citada en el primer guión de la letra a) del artículo 1 antes del 31 de marzo de 1989. Para decidir la cuantía de dicho segmento, la Comisión tomará en consideración los avances del programa de reestructuración y los requisitos jurídicos relativos a la fundación de la empresa Ilva.
4. La Comisión autorizará otro segmento de las ayudas citadas en los guiones segundo y tercero de la letra a) del artículo 1 y de la letra b) de dicho artículo antes el 15 de julio de 1989, siempre y cuando se hayan llevado a cabo los cierres y ventas previstos en el apartado 3 del artículo 2 y en el apartado 2 del artículo 3.
5. Las ayudas deberán hacerse efectivas antes del 31 de diciembre de 1990.
Artículo 7
Sin perjuicio de las multas que pueda imponer al amparo de lo dispuesto en el Tratado CECA, la Comisión podrá negarse a autorizar el pago de ayudas, exigir la suspensión del pago de ayudas autorizadas y ordenar el reembolso de ayudas ya abonadas si, en cualquier momento, llegase a su conocimiento que:
- las ayudas se han hecho efectivas incumpliendo las condiciones establecidas en los artículos precedentes;
- el grupo beneficiario de las ayudas incumple las condiciones ulteriores que se le hubieran impuesto en relación con su reestructuración en virtud del apartado 4 del artículo 5;
- el grupo siderúrgico estatal ha incumplido sus obligaciones con arreglo a las reglas sobre precios del Tratado CECA.
Artículo 8
1. Además de los informes semestrales sobre las medidas adoptadas para recuperar la viabilidad, citados en el apartado 2 del artículo 5, el Gobierno italiano presentará a la Comisión informes sobre las ayudas hechas efectivas durante los seis meses precedentes, sobre el uso hecho de tales ayudas y sobre los resultados obtenidos durante dicho semestre por lo que respecta a la reestructuración. Dichos informes se presentarán en los dos meses siguientes el término de cada semestre. El primero de ellos abarcará 1988 y los siguientes se referirán a los semestres ulteriores.
2. La Comisión podrá llevar a cabo inspecciones in situ para verificar que se han llevado a cabo los cierres y reducciones de producción citadas en los apartados 1 y 2 del artículo 2 y en los apartados 2 y 3 del artículo 3.
3. En cualquier momento del período de reestructuración, la Comisión podrá exigir la introducción de una modificación del régimen de inspección in situ para supervisar el estricto cumplimiento del plan correspondiente.
Artículo 9
El destinatario de la presente Decisión será la República Italiana.
Hecho en Bruselas, el 23 de diciembre de 1988.

Labels: 1
19
18