Document ID: 32000D0018

DECISIÓN DE LA COMISIÓN
de 29 de septiembre de 1999
sobre la ayuda estatal que Italia se propone conceder en favor de Fiat Auto SpA en la fábrica de Termoli (Campobasso)
[notificada con el número C(1999) 3274]
(El texto en lengua italiana es el único auténtico)
(Texto pertinente a efectos del EEE)
(2000/18/CE)
LA COMISIÓN DE LAS COMUNIDADES EUROPEAS,
Visto el Tratado constitutivo de la Comunidad Europea y, en particular, el párrafo primero del apartado 2 de su artículo 88,
Visto el Acuerdo sobre el Espacio Económico Europeo y, en particular, la letra a) del apartado 1 de su artículo 62,
Después de haber emplazado a los interesados para que presenten sus observaciones de conformidad con los citados artículos(1),
Considerando lo siguiente:
I. PROCEDIMIENTO
(1) El Gobierno italiano notificó según el apartado 3 del artículo 88 del Tratado CE, entre octubre y diciembre de 1997, seis proyectos de ayudas estatales a la empresa Fiat Auto SpA(2), entre los cuales el destinado a Fiat Termoli, que se registró bajo la referencia N 730/97 el 28 de octubre de 1997. Solicitudes de informaciones complementarias así como varios recordatorios fueron dirigidos a las autoridades italianas al objeto de reunir las informaciones indispensables para una decisión de la Comisión. Se celebró una reunión en presencia de representantes de Italia y Fiat el 23 de abril de 1998 para detallar distintas modalidades de estudio del expediente. Las autoridades italianas finalmente aportaron, en escrito de 20 de noviembre de 1998, respuestas parciales a las cuestiones planteadas por la Comisión.
(2) La Comisión, en escrito de 9 de marzo de 1999, informó a continuación a Italia de su decisión de incoar el procedimiento previsto en el apartado 2 del artículo 88 del Tratado contra estos proyectos de ayuda emplazándola a proporcionarle en el plazo de un mes todos los documentos, informaciones y datos necesarios para apreciar la compatibilidad de las ayudas con el mercado común. A falta de respuesta, la Comisión adoptaría una decisión sobre la base de los elementos a su disposición.
(3) La decisión de la Comisión de incoar el procedimiento se publicó en el Diario Oficial de las Comunidades Europeas(3). La Comisión invitó a los interesados a presentar sus observaciones sobre la ayuda de referencia.
(4) La Comisión no recibió observaciones a este respecto por parte de los interesados.
(5) Representantes de la Comisión se desplazaron hasta Mirafiori el 24 de febrero de 1999 con el fin de tratar, entre otras cosas, el caso Fiat Termoli. Por último, se visitó Termoli el 6 de julio de 1999.
II. DESCRIPCIÓN DETALLADA A LA AYUDA
(6) La ayuda prevista por las autoridades italianas se concedería a la empresa "Fiat Auto SpA.", que posee fábricas especialmente en Italia, Polonia, Turquía y América del Sur. En 1998 Fiat produjo 2,7 millones de vehículos automóviles a través de las marcas Alfa Romeo, Ferrari, Fiat, Lancia y Maserati. La sociedad empleaba en 1997 a cerca de 62000 personas en Italia, de las que 3300 trabajaban en Termoli, donde se fabrican motores para automóviles y cajas de cambio. Una parte importante de las ventas de Fiat, alrededor de un tercio, tiene lugar en otros Estados miembros.
(7) La inversión notificada se produce en Termoli, en una zona asistida en virtud de la letra c) del apartado 3 del artículo 87 del Tratado CE, con un límite máximo regional del 30 % de equivalente subvención neto (ESN) para las grandes empresas (en la fecha de la notificación). La inversión, que comenzó en 1995, concluirá en 1999. Según un análisis de costes y beneficios (ACB) de 20 de noviembre de 1998, asciende a 487000 millones de liras italianas(4) (valor actual: 412000 millones de liras italianas, igual a cerca de 212 millones de euros). Permite la fabricación de los nuevos motores Fire 16V(5) de una cilindrada de 1242 cm3, derivados del motor Fire 1242 cm3 8V MPI, pero sin componentes comunes. La capacidad instalada se acerca a los 230000 motores Fire 16V al año.
(8) La ayuda, de un valor nominal de 55200 millones de liras italianas (28 millones de euros) según Italia, se concedería en virtud del régimen previsto por la Ley de 19 de diciembre de 1992 n° 488, de refinanciación de la Ley 64/86 (en lo sucesivo "Ley n° 488/92", autorizado por Decisión de la Comisión de 24 de marzo de 1995(6). Su intensidad ascendería así al 13,03 % ESB según el ACB de 20 de noviembre de 1998. La notificación inicial indicaba un 15,27 % ESB o un 12,44 % ESN.
(9) La Comisión informó al Gobierno italiano de que había decidido incoar el procedimiento formal de investigación contra el proyecto de ayuda notificado, principalmente por los siguientes motivos:
a) duda sobre la necesidad de la ayuda, en particular respecto a la alegada movilidad de las inversiones;
b) duda sobre el nivel de ayuda autorizable, ya que, según el análisis de costes y beneficios (ACB) proporcionado por el Gobierno italiano, la desventaja de Termoli con relación al lugar de referencia propuesto (Desio) era del 21,15 %.
(10) Además, la Comisión emplazó a Italia a comunicar en el plazo de un mes todos los datos necesarios para apreciar la compatibilidad de las ayudas analizadas. A falta de respuesta, la Comisión adoptaría una decisión sobre la base de los elementos a su disposición.
III. OBSERVACIONES DE ITALIA
(11) Después de haber solicitado el 9 de abril de 1999 un plazo adicional, las autoridades italianas remitieron a la Comisión, por carta de 16 de abril de 1999, las informaciones que consideraban necesarias para concluir el estudio de los seis expedientes notificados entre octubre y diciembre de 1997, para los cuales la Comisión decidió una apertura de procedimiento el 3 de febrero de 1999.
(12) En primer lugar, el Gobierno italiano hace hincapié en el objetivo de las inversiones realizadas en Termoli, encaminadas en realidad a desarrollar y ampliar la fábrica mediante la implantación de nuevas líneas en talleres separados de los lugares de producción del motor 8V. Se crearán, por otra parte, algunos puestos de trabajo nuevos.
(13) En segundo lugar, Italia deplora la diferencia que existe entre la realidad económica de la decisión de implantación y el estudio llevado a cabo por la Comisión, en particular sobre los temas relacionados de la movilidad y la preparación del análisis de costes y beneficios. Las observaciones hechas a este respecto sobrepasan el marco del expediente Termoli y se extienden a los seis expedientes Fiat mencionados anteriormente.
(14) Por lo que se refiere de una manera más específica a la fábrica de Termoli, Italia observa que la Comisión sigue dudando de la movilidad de las inversiones. Ahora bien, Fiat estudió varias implantaciones alternativas para la localización del proyecto: en particular, Brasil y Turquía, que ofrecían en 1994 costes de explotación inferiores y niveles tecnológicos y productivos comparables, con una mano de obra bien formada. Además esta movilidad también se demuestra por el comienzo de una producción de motores Fire 16V en Brasil en el año 2000. Se habría podido conseguir una economía de escala instalando en Brasil el conjunto de la producción de los motores Fire.
Las ayudas regionales consideradas no bastan para compensar los sobrecostes de la decisión de localizar las inversiones en Italia, pero desempeñaron, desde luego, un papel evidente de incentivo en la decisión final.
El Gobierno italiano considera, por tanto, que el proyecto de Fiat Termoli reúne el requisito de la movilidad.
(15) En tercer lugar, la Ley n° 488/92 no permite ya la concesión de ayuda a un programa transversal sino que exige una separación de las solicitudes de subvención. Puesto que seis localidades se ven afectadas por los dos primeros concursos que sirven para determinar los proyectos que pueden recibir una ayuda, Fiat presentó seis solicitudes distintas. A continuación, los seis casos se notificaron a la Comisión, una vez más de manera separada. Otra dificultad en el tratamiento de los seis casos procede de la notificación de los proyectos en dos momentos distintos, uno en octubre de 1997, otro en diciembre de 1997. Ello ha llevado a la Comisión a aplicar el marco comunitario de las ayudas estatales a la industria del automóvil (en lo sucesivo, "normativa comunitaria pertinente") en los dos textos vigentes en las fechas de notificación(7). El primero exige que el lugar de referencia en el análisis de costes y beneficios se encuentre en una región no asistida de la Comunidad, el segundo permite utilizar un punto de comparación situado en la Comunidad o en los países de Europa Central y Oriental (PECO). Esta doble dicotomía, que es artificiosa, no respeta la realidad económica de las inversiones.
(16) No obstante, para tener en cuenta que la normativa comunitaria pertinente prohíbe el uso de una localidad alternativa elegida en una zona que no sea una zona no asistida de la Comunidad, Italia elaboró un análisis de costes y beneficios que compara las fábricas de Termoli y Desio para la producción de motores Fire 16V. La carta de 16 de abril de 1999 precisa que Desio es una localización potencialmente adecuada para un proyecto de producción de piezas mecánicas, en particular a causa del espacio disponible. Se aportan, demás, distintas explicaciones complementarias con el fin de aclarar las diferencias de inversión, las estructuras de los costes de transporte, las referencias hechas a las fábricas de Mirafiori y Verrone, los proveedores y los demás costes.
(17) Los ACB efectuados por el Gobierno italiano arrojan una desventaja para Termoli del 21,15 %, suficiente para autorizar la ayuda notificada.
IV. EVALUACIÓN DE LA AYUDA
(18) La medida notificada por las autoridades italianas en favor de Fiat Auto para la fábrica de Termoli es una ayuda estatal con arreglo al apartado 1 del artículo 87 del Tratado. En efecto, sería financiada por el Estado o a través de recursos del Estado. Además, al representar una parte no desdeñable de la financiación del proyecto, amenaza con falsear la competencia en la Unión favoreciendo a Fiat Auto con relación a otras empresas que no se benefician de ayudas. Por último, el mercado de los motores para vehículos automóviles, así como el de los propios vehículos, se caracteriza por intercambios muy importantes entre Estados miembros.
(19) La ayuda estatal analizada, que se concedería en virtud del régimen autorizado por la Ley n 488/92, se destina a una empresa que ejerce su actividad en la fabricación y montaje de vehículos automóviles. Por lo tanto, el proyecto de ayuda debe examinarse según la normativa comunitaria pertinente. El Gobierno italiano notificó el caso el 28 de octubre de 1997. Esta notificación se registró en la Comisión el mismo día. La normativa de aplicación es, pues, la de 1989 con sus modificaciones y prórrogas. Ello se ve confirmado por la normativa posterior(8), que se aplica desde el 1 de enero de 1998.
En el punto 2.6 de la misma se detalla que "las Directrices anteriores, que entraron en vigor el 1 de enero de 1996 por un período de dos años, servirán de base para el examen de los proyectos de ayuda notificados antes del 1 de noviembre de 1997 respecto de los cuales la Comisión no se haya pronunciado todavía en cuanto a su compatibilidad, o haya iniciado el procedimiento del apartado 3 del artículo 93 del Tratado antes de dicha fecha.".
Italia no impugnó esta valoración en el marco del procedimiento.
(20) La Comisión observa, además, que las ayudas se concederían en virtud de un régimen autorizado y que el coste del proyecto supera los 17 millones de euros. Las autoridades italianas han respetado, por tanto, la obligación de notificación del proyecto.
(21) La Comisión lamenta el largo plazo que ha transcurrido entre la firma, el 20 de noviembre de 1996, del decreto ministerial de concesión de la ayuda y la fecha de la notificación oficial, a finales de octubre 1997.
(22) El apartado 2 del artículo 87 especifica algunas formas de ayudas compatibles con el Tratado. Habida cuenta de la naturaleza y el objetivo de la ayuda, así como de la localización geográfica de las inversiones, las letras a), b) y c) de la disposición mencionada no son aplicables al proyecto analizado. El apartado 3 del artículo 87 enumera las ayudas que pueden darse por compatibles con el mercado común. La compatibilidad debe apreciarse en el contexto de la Comunidad en su conjunto y no en un contexto puramente nacional. Con el fin de preservar el buen funcionamiento del mercado común y ateniéndose al principio enunciado en la letra g) del artículo 3 del Tratado, las excepciones enunciadas en el apartado 3 del artículo 87 deben interpretarse de manera restrictiva. Por lo que se refiere a las excepciones previstas en las letras b) y d) del apartado 3 del artículo 87, la ayuda no se destina manifiestamente a un proyecto de interés común europeo ni a un proyecto que pueda remediar una grave perturbación de la economía italiana; no sirve tampoco para promover la cultura o para conservar el patrimonio. En cuanto a las excepciones previstas en las letras a) y c) del apartado 3 del artículo 87, solamente la letra c) es pertinente, ya que Termoli se sitúa en una región asistida en virtud de dicha norma.
(23) Para decidir si las ayudas regionales proyectadas son compatibles con el mercado común, de acuerdo con la excepción prevista en la letra c) del apartado 3 del artículo 87 del Tratado, la Comisión ha de comprobar que se cumplen las condiciones previstas en la normativa comunitaria pertinente.
(24) La Comisión reconoce que nuevas inversiones en regiones desfavorecidas pueden aportar una contribución al desarrollo regional. Esta es la razón por la que la Comisión tiene una actitud generalmente favorable respecto a las ayudas a la inversión concedidas para remediar las desventajas estructurales que sufren las regiones desfavorecidas de la Comunidad. Sin embargo, la Comisión, al evaluar las propuestas de conceder una ayuda regional, debe darse la posibilidad de comparar las ventajas en cuanto a desarrollo regional (como la contribución al desarrollo sostenible de la región por medio de la creación o la protección de empleos estables y la existencia de vínculos con la economía local y comunitaria) con las posibles consecuencias perjudiciales sobre el conjunto del sector (como la creación o el mantenimiento de una capacidad excesiva importante). La evaluación de que se trata no tiene por objeto negar la contribución esencial de las ayudas regionales a la cohesión comunitaria, sino garantizar que se tienen en cuenta otros elementos que presentan un interés para la Comunidad, como el desarrollo del sector a escala comunitaria. Así pues, cuando la Comisión debe examinar ayudas regionales a la industria del automóvil, tiene por práctica constante, a la luz de la normativa comunitaria pertinente, proceder de la forma siguiente:
1) en primer lugar comprueba si puede o no concederse una ayuda regional. Para ello, la Comisión estudia, en particular, si la región interesada puede recibir ayudas de acuerdo con el Derecho comunitario y si el inversor puede elegir una localización alternativa para su proyecto con el fin de demostrar la necesidad de la ayuda, especialmente en lo que se refiere a la movilidad del proyecto;
2) la Comisión se asegura a continuación de la admisibilidad de los costes previstos para los elementos móviles del proyecto;
3) la Comisión controla a continuación que la medida de ayuda prevista se adapta a los problemas regionales que debe contribuir a solucionar. Para ello, comprueba que el proyecto favorece el desarrollo a largo plazo de la región y recurre generalmente a un análisis de costes y beneficios;
4) por último, examina la cuestión de los complementos de ayuda (tipo-up), que consisten en un aumento de la intensidad de la ayuda como incentivo adicional para el inversor a fin de que invierta en esa región. Se autorizan estos complementos con tal de que la inversión no aumente los problemas de capacidad por los que atraviesa la industria del automóvil.
La suma de los importes determinados durante las dos últimas etapas equivale al importe total de ayuda que la Comisión puede autorizar, dentro del límite máximo regional.
(25) Este procedimiento es conocido del Gobierno italiano y de Fiat en razón de numerosos expedientes anteriores de ayudas al sector del automóvil. Además, las cuestiones de metodología planteadas con motivo de los encuentros entre personal de la Dirección General de la Competencia y las autoridades italianas; acompañadas de representantes de Fiat, recibieron respuestas convenientes.
(26) La fábrica en cuestión se sitúa en una región asistida en virtud de la letra c) del apartado 3 del artículo 87 del Tratado donde pueden normalmente autorizarse ayudas regionales hasta un límite máximo, en la fecha de la notificación(9) del 30 % ESN para las grandes empresas.
(27) Con el fin de demostrar la necesidad de la ayuda regional, las autoridades italianas deben probar, entre otras cosas, la movilidad del proyecto, es decir, que existe una alternativa económicamente viable para la implantación del proyecto o subpartes del mismo. En efecto, si ningún otro polo industrial, nuevo o ya existente, puede dar acogida a la inversión proyectada dentro del grupo interesado, la empresa se vería obligada de todas formas a realizar su proyecto en la única planta que esté en condiciones de acogerla, incluso en ausencia de ayuda.
(28) La Comisión consultó sobre estos elementos a expertos independientes (IMO, Lovaina) y viajó en su compañía a Termoli con el fin de completar su estudio del caso. La visita permitió observar por una parte que las líneas de fabricación, montaje y prueba de los motores Fire 16V están separadas de las otras líneas de producción de Termoli y, por otra parte, que los nuevos motores no tienen componentes comunes con los antiguos motores Fire 8V. Resulta, por tanto, que Fiat ha considerado realmente producir los motores Fire 16V en Termoli o en Brasil o Turquía, o en otras fábricas italianas, en particular Pomigliano.
Después de un examen en profundidad, la Comisión concluye que en el proyecto analizado concurre el requisito de la movilidad.
(29) Tal como se explica en la apertura de procedimiento, el hecho de que la inversión en la Fiat Termoli comenzara más de un año antes de la solicitud de ayuda indicaría normalmente que la ayuda no es necesaria para la realización del proyecto. No obstante, en la línea de las decisiones de 18 de noviembre de 1997(10), de 30 de septiembre de 1998,(11) y de 7 de abril de 1998(12), la Comisión acepta que circunstancias muy específicas de la puesta en ejecución de la Ley n° 488/92 puedan justificar de manera excepcional un desfase entre el comienzo del proyecto y la solicitud de ayuda. Se estableció, además, que existían grandes expectativas por parte de Fiat al comenzar la inversión, en febrero de 1993, en cuanto a la posterior concesión de una ayuda regional. Evidentemente no podía conocerse el importe exacto de la ayuda potencial.
La Comisión concluye, por tanto, que resultan necesarias ayudas regionales para la ejecución del proyecto de inversión destinado a la Fiat Termoli.
(30) La Comisión comprobó a continuación la admisibilidad de los costes con relación al régimen de ayudas empleado. La Comisión considera que el proyecto notificado corresponde a una inversión inicial en el sentido de las Directrices regionales(13), especialmente porque supone un aumento de la capacidad productiva de la fábrica. Además, la Comisión observa que el Decreto ministerial n° 527/95 autoriza la admisibilidad de gastos de inversión realizados hasta dos años antes de la fecha de candidatura inicial para una ayuda regional. Se trata de un procedimiento excepcional encaminado, de manera transitoria, a cubrir el vacío jurídico nacido del retraso en la aprobación de la Ley n° 488/92. Para el proyecto examinado, las inversiones empezaron en enero de 1995 y la solicitud de ayuda a las autoridades italianas fue presentada por Fiat en mayo de 1996.
La Comisión concluye que las inversiones de 487000 millones de liras italianas son aptas para las ayudas regionales según la Ley n° 488/92.
(31) Sin embargo, la Comisión sólo puede considerar subvencionables las inversiones móviles, cuya evaluación se realiza a continuación. En efecto, aunque el proyecto es móvil, algunos elementos concretos de inversiones pueden, por su parte, no ser móviles.
(32) Las consecuencias directas del proyecto (inversión nominal de 487000 millones de liras italianas y creación de un gran número de empleos en Fiat), así como los efectos inducidos, representan ventajas importantes para la economía local. La Comisión concluye que las ayudas consideradas facilitan el desarrollo a largo plazo de la región de Termoli.
(33) La normativa comunitaria pertinente exige la comparación del proyecto notificado con un proyecto similar realizado en una región no asistida de la Comunidad con el fin de definir los costes adicionales debidos a las deficiencias estructurales de la región asistida elegida para la inversión. Italia no discute este principio, pero considera que su aplicación no refleja la opción económica que se le presentó a Fiat. El Gobierno italiano considera que la Comisión debería realizar un examen que tenga en cuenta el aspecto integrado de los proyectos: en otras palabras, la Comisión debería valerse de las localizaciones de referencia reales que el inversor estudió; en el caso analizado se trata de Brasil y Turquía.
(34) Si la Comisión autorizase en el caso Termoli el empleo de localidades de referencia no situadas en una región no asistida por la Comunidad, no respetaría el principio de igualdad de trato. En efecto, evaluaría de manera muy distinta con respecto a otros expedientes sujetos a una misma práctica en el plano jurídico todos los casos examinados a la luz del marco comunitario vigente antes de 1998 para los cuales la localidad de referencia se encontraba en una zona no asistida.
(35) Además, en el momento del estudio de localización realizado por Fiat, y en consecuencia de la consideración de una posible ayuda estatal, la práctica de la Comisión entre 1993 y 1994 hacía necesaria la utilización de una referencia en una zona no seleccionable para las ayudas regionales. Italia y Fiat conocían ya en la época esta metodología, ya que habían tenido que tratar, por ejemplo, el caso Fiat Mezzogiorno(14), que resulta representativo para la aplicación del ACB. El único importe de ayuda que Fiat pudo tener en cuenta en el análisis financiero correspondiente a la decisión de implantación es el que se basa en una posible comparación entre la fábrica regional y una localización alternativa en una región no asistida de la Comunidad. El recurso a una fábrica alternativa fuera de la Unión o en una región asistida, como lo desea Italia, sólo se hizo posible con la instauración de la normativa comunitaria pertinente en enero de 1998, aproximadamente cinco años después de la decisión de inversión.
(36) En conclusión, la posición expresada por el Gobierno italiano de examinar el programa integrado de inversiones de Fiat comparando las soluciones italianas y extraeuropeas no puede ser aceptada por la Comisión.
(37) Resulta de los datos facilitados por las autoridades italianas que la fábrica de Desio, situada en una zona no asistida de la Comunidad y donde Fiat había previsto anteriormente situar el proyecto Fire 16V, puede servir de referencia para el ACB que debe realizarse con el fin de evaluar la intensidad de la ayuda que la Comisión puede autorizar.
(38) Los expertos de la Comisión estudiaron, por tanto, los datos remitidos por Italia con el fin de calcular los costes adicionales netos que implicaría la realización del proyecto en la Fiat Termoli y no en Desio. Puesto que el proyecto corresponde a una ampliación, la evaluación de las ventajas y desventajas operativas se efectúa sobre tres años a partir del comienzo de la producción comercial. Los motores Fire 16V entraron en producción comercial en 1997; el período de referencia de tres años para el ACB comienza, pues, en 1997. Italia no impugna estos principios.
(39) En general, según resulta del ACB preparado por las autoridades italianas, las desventajas de Termoli proceden de sobrecostes en el transporte, en la compra de componentes y en las inversiones. No obstante, con relación al ACB proporcionado por Italia, la Comisión puso de relieve varias divergencias:
1) En primer lugar, el porcentaje de referencia utilizado por la Comisión, en particular, para los cálculos de actualización, asciende al 11,90 %, o sea el tipo de referencia vigente en Italia en el momento de los estudios del proyecto (hacia 1994). Italia ha aplicado, por su parte, el tipo de referencia de 1995 (11,35 %), fecha de comienzo de las inversiones.
2) En segundo lugar, para liberar espacio en la fábrica de Termoli con el fin de establecer de manera óptima las líneas de producción del motor Fire 16V, Fiat ha tenido que externalizar la fabricación de algunos componentes de los motores 8V y 16V. El precio de compra de los componentes de que se trata resulta, en general, más elevado que el precio de coste de Fiat, que lo considera, en consecuencia, una desventaja para Termoli, ya que esta situación no se daría en Desio, donde sigue habiendo espacio disponible. La Comisión ha comprobado estos sobrecostes y puede, por tanto, aceptar esta argumentación por lo que se refiere a la producción de motores 16V, objeto directo de la inversión, pero debe excluir del ACB las desventajas que proceden de sobrecostes observados para el motor 8V.
3) En tercer lugar, la Comisión ha examinado de manera muy atenta las inversiones que se realizarían en Termoli y Desio. Los costes en que se ha incurrido a raíz de la transferencia de actividades hacia fábricas del norte de Italia no son admisibles y deben, pues, excluirse. Además, algunas inversiones, por un importe actualizado de 47300 millones de liras, realizadas en el marco del proyecto notificado, se refieren a bienes instrumentales, puesto que se habrían realizado en Termoli aunque la producción del motor Fire 16 V hubiera tenido lugar en Desio; se trata, en particular, de piezas de acoplamiento entre el motor y la caja de cambios, que se fabrica en Termoli.
(40) Las rectificaciones de la Comisión modifican los resultados del ACB con relación a las evaluaciones de las autoridades italianas. Respecto de las inversiones, admisibles según la Comisión, de 362300 millones de liras italianas, la intensidad final de la desventaja de Termoli frente a Desio es del 18,7 %.
(41) La ayuda nominal de 91700 millones de liras italianas corresponde a una ayuda actualizada (base 1995) de 54000 millones. La intensidad de la ayuda considerada asciende, pues, al 14,9 % SB, mientras que el límite máximo regional se fija en un 30 % ESN.
(42) Habida cuenta del carácter sensible del sector del automóvil, la Comisión estudia habitualmente los efectos de cada proyecto de inversión sobre la competencia, en particular desde el punto de vista de la variación de las capacidades de producción del grupo afectado en el mercado de que se trate. En virtud de la normativa pertinente, el análisis lleva a la aplicación de un factor de ajuste (top-up) de 0 a 3 puntos porcentuales.
En el caso estudiado, los resultados del ACB hacen inútil este examen.
V. CONCLUSIONES
(43) La intensidad de la ayuda notificada por Italia resulta a la vez inferior a la intensidad de la desventaja definida por el ACB y al límite máximo regional. Así pues, la ayuda regional que el Gobierno italiano prevé en favor de Fiat Termoli es compatible con el mercado común en virtud de la letra c) del apartado 3 del artículo 87 del Tratado,
HA ADOPTADO LA PRESENTE DECISIÓN:
Artículo 1
La ayuda estatal que la República Italiana se propone conceder a Fiat Auto, en su planta de Termoli (Campobasso), por un importe máximo de 54000 millones de liras italianas actualizado al porcentaje del 11,90 % (base 1995) es compatible con el mercado común en virtud de la letra c) del apartado 3 del artículo 87 del Tratado.
Por tanto, se autoriza la ejecución de la ayuda citada.
Artículo 2
El destinatario de la presente Decisión será la República Italiana.
Hecho en Bruselas, el 29 de septiembre de 1999.

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