Document ID: 32011D0747

DECISIÓN DE LA COMISIÓN
de 24 de mayo de 2011
relativa a la ayuda estatal C 88/97 concedida por la República Francesa en favor del banco Crédit Mutuel
[notificada con el número C(2011) 3436]
(El texto en lengua francesa es el único auténtico)
(Texto pertinente a efectos del EEE)
(2011/747/UE)
LA COMISIÓN EUROPEA,
Visto el Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea y, en particular, su artículo 108, apartado 2, párrafo primero,
Visto el Acuerdo sobre el Espacio Económico Europeo y, en particular, su artículo 62, apartado 1, letra a),
Después de haber emplazado a los interesados para que presentaran sus observaciones, de conformidad con los citados artículos (1) y teniendo en cuenta dichas observaciones,
Considerando lo siguiente:
1. PROCEDIMIENTO
(1)
El 25 de enero de 1991, la Asociación Francesa de Banca (en lo sucesivo, «la AFB»), la Cámara sindical de bancos populares y la entidad bancaria Crédit Agricole presentaron una denuncia en la que alegaban que Francia había concedido ayudas estatales al Crédit Mutuel.
(2)
La Comisión solicitó por primera vez información sobre el Livret bleu por carta de 27 de mayo de 1991.
(3)
Por carta de 6 de febrero de 1998, la Comisión informó a las autoridades francesas de su decisión de incoar el procedimiento previsto en el artículo 88, apartado 2, del Tratado CE (en la actualidad, artículo 108, apartado 2, del TFUE) en relación con las posibles medidas de ayuda incluidas en el mecanismo de ahorro del Livret bleu (2).
(4)
El 8 de abril de 1998, las autoridades francesas respondieron a las preguntas formuladas por la Comisión en su decisión de incoar el procedimiento.
(5)
El 18 de junio de 1998, el Crédit Mutuel remitió a la Comisión una carta en la que se exponían una serie de argumentos destinados a rechazar la calificación de ayuda estatal para las medidas contempladas en la decisión por la que se incoaba el procedimiento, así como un expediente de contabilidad analítica relativo al Livret bleu. Muchas de las partes interesadas enviaron también sus observaciones a la Comisión (véanse las secciones 3 y 4, considerandos 48 a 59), que esta transmitió a las autoridades francesas el 3 de septiembre de 1998.
(6)
Por cartas de 29 de octubre 1999, 16 de mayo de 2000, 16 de octubre de 2000 y 19 de enero de 2001, los denunciantes remitieron a la Comisión cuatro memorias complementarias que esta transmitió a las autoridades francesas en dos tandas, el 21 de febrero de 2000 y el 3 de noviembre de 2000.
(7)
El 5 de febrero de 2001, la Comisión transmitió a las autoridades francesas los documentos que había recibido de la AFB.
(8)
De noviembre de 1998 a diciembre de 1999, a petición de la Comisión, un asesor (3) (en lo sucesivo, «el asesor de la Comisión») llevó a cabo una auditoría de la contabilidad analítica del Livret bleu. El informe del asesor de la Comisión se presentó al examen de las autoridades francesas y del Crédit Mutuel el 10 de enero de 2000. El 7 de febrero de 2000 se celebró una reunión técnica de concertación sobre este informe entre los servicios de la Comisión, acompañados de su asesor, las autoridades francesas y el Crédit Mutuel.
(9)
Por carta de 14 de septiembre de 1999, los servicios de la Comisión solicitaron a las autoridades francesas que precisaran las misiones de interés general confiadas al Crédit Mutuel. Los días 21 de febrero de 2000, 3 de noviembre de 2000 y 5 de febrero de 2001, les servicios de la Comisión transmitieron a las autoridades francesas para que formularan observaciones diversos documentos (4) incluidos en el expediente por los denunciantes relativos al posible «efecto llamada» del Livret bleu (véase la subsección 7.2.3, considerandos 110 a 118). Las autoridades francesas presentaron sus observaciones el 1 de febrero de 2001.
(10)
El 11 de abril de 2000, la Comisión recibió una denuncia de la Federación bancaria de la Unión Europea (FBE) relativa a las ayudas concedidas por el Estado francés a Crédit Mutuel en forma de derecho exclusivo de distribución del Livret bleu.
(11)
En mayo de 2000, la Confédération nationale du Crédit Mutuel encargó a la empresa auditora Arthur Andersen que revisara la metodología de los trabajos de contabilidad analítica del Crédit Mutuel y el establecimiento de la cuenta de resultados del Livret bleu. Este trabajo se concluyó en septiembre de 2000 con la entrega de un informe detallado sobre la cuenta de resultados del Livret bleu que estimaba el resultado de la contabilidad analítica de dicha cartilla de ahorro en una pérdida, antes de impuestos, de 498 millones de francos franceses (FRF). Esta estimación tenía en cuenta determinados «correctivos». El 2 de febrero de 2001 se celebró una reunión para debatir sobre este informe entre la Comisión y el Crédit Mutuel. A raíz de las observaciones formuladas por la Comisión, el Crédit Mutuel pidió a Arthur Andersen que transmitiese una nota, con fecha de 8 de febrero de 2001, en la que se justificaba el método aplicado llamado método «de corrección de la sobreponderación de la actividad IARD, [actividad de seguro contra daños (5) del Crédit Mutuel]» que los servicios de la Comisión habían criticado.
(12)
En abril de 2001, la Comisión solicitó a su asesor que definiese las divergencias entre su informe y el de Arthur Andersen y determinase las modificaciones de datos o de metodología que cabría introducir en su informe precedente. El asesor de la Comisión presentó un nuevo informe final el 23 de julio de 2001. En él se estimaba el resultado de la contabilidad analítica del Livret bleu en un beneficio acumulado no capitalizado de 1,074 millones FRF (163,7 millones EUR). Este informe se envió ese mismo día a las autoridades francesas. En una reunión celebrada el 26 de julio de 2001 entre la Comisión, las autoridades francesas, el Crédit Mutuel y Arthur Andersen, el Crédit Mutuel y Arthur Andersen comunicaron su desacuerdo con las conclusiones finales del auditor de la Comisión. Arthur Andersen mantuvo sus conclusiones en un documento de 13 de septiembre de 2001 transmitido junto con una nota de las autoridades francesas del 15 de septiembre de 2001. Las autoridades francesas enviaron a la Comisión una nueva nota de análisis jurídico del Livret bleu a la luz del Derecho comunitario de competencia el 26 de octubre 2001, y una nota de 7 de enero de 2002 relativa a los costes de la misión de servicio público que recuerda, sin añadir nuevos elementos, las evaluaciones de costes presentadas por el Crédit Mutuel.
(13)
La nota enviada el 26 de octubre de 2001 por las autoridades francesas a la Comisión explicaba porque, en su opinión: i) el régimen del Livret bleu no constituía una ayuda, ii) en el supuesto de que la Comisión mantuviera la calificación de ayuda, solo podría tratarse de una ayuda existente, y iii) se trataría en cualquier caso de una ayuda compatible.
(14)
Por Decisión de 15 de enero de 2002 (6) (en lo sucesivo, «la Decisión anulada»), la Comisión declaró incompatible con el mercado interior la ayuda estatal concedida por la República Francesa a favor del Crédit Mutuel.
(15)
La Decisión de 15 de enero de 2002 fue anulada por una sentencia del Tribunal de Justicia de 18 de enero de 2005 (7).
(16)
La Comisión no recurrió la sentencia del Tribunal. De conformidad con el artículo 266, apartado 1, del TFUE, la Comisión está obligada a adoptar las medidas necesarias para la ejecución de esa sentencia. En el ámbito de las ayudas estatales, ello significa que, a raíz de la anulación de la decisión, el procedimiento vuelve a la fase de investigación formal.
(17)
Mediante Decisión de 7 de junio de 2006 (8) (en lo sucesivo, «la Decisión de ampliación»), la Comisión amplió el procedimiento formal de investigación y aclaró el objeto de su evaluación de una posible ayuda.
(18)
Francia comunicó a la Comisión sus observaciones sobre la Decisión de ampliación por cartas de 1 de septiembre de 2006 y 7 de septiembre de 2006.
(19)
El 19 de septiembre de 2006, la Comisión Europea recibió una denuncia de la «Asociación de Víctimas del Crédit Mutuel».
(20)
La Comisión recibió las observaciones del Crédit Mutuel por carta de 13 de octubre de 2006.
(21)
La Comisión transmitió las observaciones del Crédit Mutuel a las autoridades francesas por carta de 31 de octubre de 2006.
(22)
Como consecuencia de dos peticiones de información complementaria de la Comisión, de 22 de septiembre de 2006 y de 28 de noviembre de 2006, Francia a presentó observaciones complementarias por cartas de 8 de noviembre de 2006 y 28 de febrero de 2007.
(23)
La Comisión se reunió con las autoridades francesas el 19 de diciembre de 2006 y con el Crédit Mutuel el 15 de enero de 2007.
(24)
El 10 de mayo de 2007, la Comisión adoptó una decisión con arreglo al artículo 86, apartado 3, del Tratado CE (en la actualidad, artículo 106, apartado 3, del TFUE) en relación con los artículos 43 y 49 del Tratado CE (en la actualidad, artículos 49 y 56 del TFUE), en virtud de la cual, Francia debía poner fin a los derechos especiales (9) del Crédit Mutuel, de las cajas de ahorro y de la Banque Populaire sobre la distribución del Livret bleu (en el caso de Crédit Mutuel) y del Livret A (en el caso de las cajas de ahorro y de La Poste) (10).
(25)
Dado que Francia no puso fin a los derechos especiales de distribución del Livret A y del Livret bleu en el plazo de nueve meses estipulado por la Decisión de 10 de mayo de 2007, la Comisión incoó el procedimiento de infracción previsto en el artículo 226 del Tratado CE (en la actualidad, artículo 258 del TFUE) enviándole, el 5 de junio de 2008, una carta de emplazamiento por incumplimiento de la Decisión.
(26)
El 19 de septiembre de 2009, la Comisión envió una solicitud de información complementaria a Francia, a la que esta respondió el 13 de octubre de 2009.
(27)
El 8 de octubre de 2009, la Comisión dio por concluido el procedimiento de infracción, dado que Francia, al adoptar la reforma de 1 de enero de 2009 por la que se liberalizaba la distribución de los Livrets A y bleu (11) había cumplido su obligación de suprimir los derechos especiales de distribución de dichas libretas (12).
(28)
A lo largo del año 2010, la Comisión formuló varias preguntas al Crédit Mutuel por medio de correos electrónicos, a los que el banco respondió, asimismo por correos electrónicos.
(29)
La presente Decisión cierra, de conformidad con el artículo 13 del Reglamento (CE) no 659/1999 del Consejo, de 22 de marzo de 1999, por el que se establecen disposiciones de aplicación del artículo 93 del Tratado CE (13), el procedimiento relativo a las eventuales medidas de ayuda contenidas en el mecanismo del Livret bleu.
2. DESCRIPCIÓN DEL MECANISMO DEL LIVRET BLEU
2.1. El Crédit Mutuel
(30)
El Crédit Mutuel es un grupo bancario y asegurador descentralizado formado por una red nacional de cajas con estatuto de sociedades cooperativas de capital variable. El Crédit Mutuel se rige por la Ley de 10 de septiembre de 1947 que estableció los principios de la cooperación. La entidad se organiza en tres niveles: local, regional y nacional.
(31)
El grupo Crédit Mutuel, bajo sus dos marcas [Crédit Mutuel y Crédit Industriel et Commercial (en lo sucesivo, «el CIC»)], cuentan con más de 6 000 establecimientos y una plantilla de más de 72 000 empleados. Las cajas locales del Crédit Mutuel están federadas en 18 federaciones regionales que, a su vez, se integran en la Confédération nationale du Crédit Mutuel, órgano central de la red. El CIC agrupa a 6 bancos regionales y a diversas filiales especializadas, tanto en Francia como en el extranjero.
(32)
Además, el Crédit Mutuel es un grupo que cuenta con una dirección única que desarrolla una política global. El Crédit Mutuel aplica el principio de solidaridad financiera interna dentro de la confederación, lo que garantiza la liquidez de las federaciones regionales. El grupo presenta las características de una empresa única desde el punto de vista del Derecho de competencia al tener un centro único centralizado de toma de decisiones.
2.2. El Livret bleu
(33)
El Livret bleu era un producto de ahorro regulado por el Estado, distribuido exclusivamente por el Crédit Mutuel.
(34)
Este producto disfrutaba de una exención fiscal parcial en virtud de la Ley de presupuestos rectificativa de 1975 (14). Los intereses pagados a los ahorradores por las sumas depositadas disfrutaban de una exención fiscal de dos tercios. El Estado fijaba el tipo de remuneración bruto del Livret bleu para los ahorradores, de manera tal que, una vez descontado el impuesto (15), el tipo neto fuera idéntico al del Livret A, totalmente exento.
(35)
El Estado fijaba el tipo de remuneración del Livret bleu a un nivel superior al de la inflación, ajustado al mercado monetario. El último tipo de remuneración neto del Livret bleu, antes de que se suprimiera este producto de ahorro con la reforma de 1 de enero de 2009 (véase el considerando 41), era del 4 % (16). El importe máximo que los ahorradores podían depositar en su Livret bleu era de 15 300 EUR. El saldo vivo del Livret bleu pasó de 13 000 millones EUR (85 000 millones FRF) en 1991 a 22 000 millones EUR en 2008.
(36)
Las características del Livret bleu -puesta a disposición inmediata de los fondos, depósitos autorizados a partir de 15 EUR, ausencia de comisiones (en particular de apertura), etc.- generaban una gran liquidez. Además el Livret bleu permitía establecer órdenes permanentes de pago en favor del Tesoro público o de empresas públicas como EDF o France Télécom. Así pues, el Livret bleu, producto de ahorro destinado a los particulares, se asemejaba, en determinados aspectos, a una cuenta corriente.
(37)
Las obligaciones ligadas al empleo de los recursos captados por medio del Livret bleu evolucionaron con el paso del tiempo.
(38)
En un primer momento, el Crédit Mutuel tenía que asignar el 50 % de los recursos (porcentaje que se elevó en 1983 (17) al 65 % de los recursos y al 80 % de los depósitos nuevos) a aplicaciones de «interés general» (en especial, la financiación de entes públicos locales y otros organismos públicos), quedando el saldo restante a la libre disposición del banco (en lo sucesivo, «las aplicaciones libres»).
(39)
Este sistema fue reformado drásticamente por un Decreto de 27 de septiembre de 1991 (18), que lo equiparó al del Livret A. En efecto, desde la entrada en vigor de ese Decreto, la totalidad de los depósitos nuevos (19) se centralizó en la Caisse des Dépôts et Consignation (en lo sucesivo, «la CDC») que, a cambio, pagaba al Crédit Mutuel una comisión de intermediación. Esta comisión, fijada inicialmente en un 1,3 % del saldo del Livret bleu asignado en cuenta en la CDC, pasó a ser de un 1,2 % el 1 de enero de 2005, y a un 1,1 % el 1 de noviembre de 2005. La CDC utiliza los recursos captados por el Crédit Mutuel principalmente para financiar la vivienda de protección oficial.
(40)
Además, esa profunda reforma del sistema se tradujo en una reasignación progresiva del saldo existente (20). Desde el Decreto de 27 de septiembre de 1991 hasta el final del primer semestre de 1999, la parte de las «aplicaciones de interés general» y de las «aplicaciones libres» existentes fue disminuyendo hasta que la práctica totalidad del saldo se asignó en cuenta en la CDC.
En miles de millones FRF y en %
1991
1992
1993
1994
1995
1996
1997
1998
1999
Saldos medios anuales
85,5
83
80,2
83,4
88,7
91,5
92,7
98,1
98,7
Saldos centralizados en la CDC
1 %
7 %
12 %
24 %
39 %
46 %
51 %
69 %
100 %
Aplicaciones de interés general
67 %
54 %
46 %
35 %
27 %
20 %
15 %
10 %
0 %
Aplicaciones libres
32 %
39 %
42 %
41 %
35 %
34 %
34 %
21 %
0 %
Fuente: Littlejohn Fraser.
(41)
El 1 de enero de 2009 entró en vigor una reforma de los Livrets A y bleu en virtud de la cual todos los bancos podían distribuir el Livret A y se ponía fin a la distinción entre ambas libretas de ahorro. Desde el 1 de enero de 2009, el Livret bleu del Crédit Mutuel no es sino un Livret A comercializado bajo otro nombre. El Livret bleu, y por consiguiente el derecho exclusivo de distribución del Crédit Mutuel desaparecieron ese día.
2.3. Descripción de los motivos por los que se decidió incoar/ampliar el procedimiento
(42)
Tal como se expuso en la Decisión de ampliación (21), la Comisión consideró posible que Francia hubiera concedido una ayuda al Crédit Mutuel por medio de la comisión de intermediación.
(43)
De acuerdo con la jurisprudencia Altmark del Tribunal de Justicia, las compensaciones por servicio público no constituyen ayudas estatales en el sentido del artículo 107 del TFUE si cumplen determinadas condiciones mencionadas en la sentencia Altmark de 24 de julio de 2003 (22).
(44)
La Comisión estimó en su Decisión de ampliación que cabía la posibilidad de que no se cumpliera la cuarta condición de la jurisprudencia Altmark, en la medida en que el Estado no había atribuido la misión de servicio público de captación de depósitos destinados a financiar la vivienda de protección oficial en alquiler al mejor postor, a través de un procedimiento de contratación pública, sino directamente mediante negociación con el Crédit Mutuel, lo que en principio no garantizaba en modo alguno que la remuneración establecida en favor del Crédit Mutuel no fuera superior a la que hubiera pedido una empresa bien gestionada. La Comisión consideró, asimismo, que las autoridades francesas no habían demostrado que el nivel de la compensación se hubiera determinado tomando como referencia los costes de una empresa de mediano tamaño bien gestionada del sector bancario. En efecto, el hecho de que las autoridades francesas subrayen que el Crédit Mutuel es una empresa bien gestionada no basta para afirmar que el nivel de la compensación se estableció sobre la base de un análisis de los costes que soportaría una empresa bien gestionada en el sentido de la jurisprudencia Altmark.
(45)
Según la Comisión, la comisión de intermediación era un recurso estatal que podía suponer una ventaja selectiva capaz de falsear la competencia y afectar a los intercambios entre Estados miembros, que no le había sido notificada. La comisión de intermediación podía, en consecuencia, contener elementos de ayuda ilegal.
(46)
En su Decisión de ampliación, la Comisión consideró que cabía la posibilidad de que esta medida no fuera compatible con el artículo 86, apartado 2, del Tratado CE (en la actualidad, artículo 106, apartado 2, del TFUE) y que ninguna de las exenciones mencionadas el artículo 87, apartados 2 y 3, del Tratado CE (en la actualidad, artículo 107, apartados 2 y 3, del TFUE) parecía aplicable.
(47)
Ateniéndose a los cálculos de su asesor, la Comisión consideró posible que el importe de la compensación superara la cantidad necesaria para cubrir los costes ocasionados por la ejecución de la obligación de servicio público (la captación de depósitos destinados a financiar la vivienda de protección oficial en alquiler), teniendo en cuenta los ingresos correspondientes y un beneficio razonable por la ejecución de esta obligación. Dado que había recordado que el importe de la compensación debía incluir todas las ventajas concedidas por el Estado o mediante fondos estatales, independientemente de su forma, la Comisión tuvo en cuenta para calcular la compensación no solo el coste neto de la captación de los depósitos centralizados en la CDC, sino también el resultado (coste o beneficio) neto de las aplicaciones de interés general y de las aplicaciones libres. El informe del asesor de la Comisión puso de manifiesto el pago de una compensación excesiva al Crédit Mutuel en los años 1991, 1992, 1993 y 1998.
3. ARGUMENTOS DE LOS DENUNCIANTES
(48)
La Comisión presentó los argumentos esgrimidos por los denunciantes en su Decisión de 6 de febrero de 1998 por la que se incoó el procedimiento previsto en el artículo 88, apartado 2, del Tratado CE (en la actualidad, artículo 108, apartado 2, del TFUE). Los escritos de ampliación transmitidos posteriormente presentan los argumentos nuevos que se exponen a continuación.
(49)
Una nota de la AFB sobre el efecto llamada del Livret bleu (actualizada a finales de febrero de 1999 y remitida a la Comisión en octubre de 1999) evalúa el producto neto bancario generado por ese efecto llamada en 17 000 millones FRF (2 600 millones EUR), suponiendo que el incremento experimentado por las cuotas de mercado del Crédit Mutuel en todos los segmentos durante el período 1986-1997 se deba exclusivamente a la distribución del Livret bleu.
(50)
Un estudio realizado por la Caisse Nationale du Crédit Agricole, remitido en mayo de 2000, analiza la evolución del número de sucursales del Crédit Mutuel. De acuerdo con ese estudio, el número total de sucursales permanentes disminuyó de 1991 a 1994, para luego ir aumentando progresivamente hasta recuperar en 1998 el nivel de 1990. La evolución fue diferente según las regiones: el número de sucursales permanentes, posteriormente no permanentes, disminuyó en las regiones de fuerte implantación histórica del Crédit Mutuel (Loira, Bretaña, Alsacia), mientras que se incrementó en las demás regiones. Por consiguiente, parece probable que el Crédit Mutuel redujese su implantación en las zonas rurales para reforzarla en las zonas urbanas. Estos datos parecen contradecir las alegaciones del Crédit Mutuel según las cuales tuvo que mantener una fuerte implantación en las zonas rurales durante los años noventa. También tienden a demostrar que el Crédit Mutuel estaba en condiciones de mantener una red excepcionalmente densa incluso después de que desapareciera cualquier control de las autoridades públicas.
(51)
El 4 de junio de 1998, la AFB envió a la Comisión una carta en la que afirmaba que la remuneración del 1,3 % del saldo de los fondos del Livret bleu centralizados en la CDC era excesiva a la vista de que las cajas de ahorro y Correos percibían en esa misma época de la CDC un 1,20 % y un 1,50 %, respectivamente, de los fondos del Livret A, asimismo centralizados en la CDC. La AFB también indicaba en dicho correo que en 1997 había propuesto a las autoridades francesas encargarse de la captación de depósitos del Livret bleu a cambio de una remuneración de solo un 1 %, pero que el Gobierno no había respondido a esa oferta. La AFB hacía especial hincapié en que el informe de abril de 1998 del diputado R. Douyère sobre la modernización de las cajas de ahorro señalaba que los costes de captación para una caja de mediano tamaño, como la de Borgoña, era del 0,96 % de sus ingresos y que no había motivo para que los costes de gestión del Crédit Mutuel fueran más elevados.
(52)
Una memoria de la empresa Glais de agosto de 2000 aporta elementos estadísticos sobre la ventaja competitiva concedida al Crédit Mutuel por el derecho de distribución exclusivo del Livret bleu. El examen de las series cronológicas demuestra que el saldo de los depósitos en las cartillas Livret bleu así como el saldo de los demás depósitos registraron un fuerte crecimiento hasta el cambio de orientación de los años 1985-1987. El crecimiento de los préstamos a particulares continuó después de esa fecha y siguió siendo mayor en el caso del Crédit Mutuel que en el de sus principales competidores. El experto de la empresa Glais deduce de ello que «el efecto Livret bleu parece pues haberse producido por atracción de clientela y desde mediados de la década de los ochenta, el efecto positivo parece haberse perpetuado sin aumento de los depósitos. Por consiguiente, a partir de este período parece ser la clientela inicialmente fidelizada quien alimentó la estrategia expansionista del Crédit Mutuel». Sobre la base, principalmente, de un indicador que refleja la persistencia de los choques económicos aleatorios sobre las variables de actividad y la modelización de una ecuación simple de demanda de crédito, el experto de Glais llegó a la conclusión de que la actividad del Crédit Mutuel (esencialmente de crédito) parecía haberse desconectado de la evolución media del mercado bancario, fenómeno que se explicaría, en su opinión, por el hecho de que la clientela del Crédit Mutuel estaba más fidelizada, por ejemplo por medio del Livret bleu, que la de las otras redes bancarias.
(53)
En una segunda memoria (diciembre de 2000), la empresa Glais propuso un nuevo análisis econométrico del grado de cautividad de la clientela de cada red bancaria. Sus resultados corroboran, según el experto, la hipótesis de que el Crédit Mutuel y las cajas de ahorro disponen de medios que les permiten retener a su clientela mucho mejor que las otras redes. Pero es imposible determinar si la causa de esta mayor «fidelización» de la clientela es la distribución de una cartilla de ahorro exenta de impuestos o la utilización de una nutrida red de sucursales en regiones diferentes (dos instrumentos de que disponen ambas redes).
(54)
Al margen del presente procedimiento, la Comisión recibió una memoria complementaria presentada por los demandantes, según la cual, la compra por el Crédit Mutuel, en abril de 1997, del Crédit Industriel et Commercial (CIC), con ocasión de la privatización de esta última entidad bancaria, anteriormente propiedad del grupo público de seguros GAN, había sido posible gracias a las ayudas concedidas al Crédit Mutuel a través del Livret bleu, que le permitieron aumentar su cuota en el mercado de depósitos del 2 % en 1969 al 6,9 %, aproximadamente, en 1997. Según los demandantes, los fondos propios de la empresa registraron un crecimiento rápido gracias a las ayudas en cuestión, pasando de 650 millones FRF (99 millones EUR) en 1974 a 47 300 millones FRF (7 200 millones EUR) en 1997.
(55)
Por último, la denuncia de la Asociación de perjudicados del Crédit Mutuel (Association des Victimes du Crédit Mutuel), de 19 de septiembre de 2006, se refiere simplemente a un «desvío del ahorro público con fines privados y mercantiles […] en detrimento de los ahorradores y de la economía francesa», sin esgrimir verdaderos argumentos ni aportar elementos de prueba en relación con la concesión de una posible ayuda estatal ilegal.
4. OBSERVACIONES DE TERCEROS INTERESADOS
(56)
A raíz de la publicación de la decisión de incoar el procedimiento de 6 de febrero de 1998, la Comisión recibió observaciones de numerosos terceros interesados.
(57)
Algunos competidores del Crédit Mutuel señalaron el perjuicio que consideraban haber sufrido por la concesión al Crédit Mutuel del derecho exclusivo de distribución del Livret bleu. La mayoría de estos bancos alegan la existencia de un efecto llamada del Livret bleu que les habría hecho perder clientes en beneficio del Crédit Mutuel y desean la supresión de ese derecho exclusivo. Observaciones en ese sentido fueron transmitidas a la Comisión por las entidades siguientes:
Banque Dupuy de Parseval,
Banque Natexis,
Banque de Picardie,
Banque Populaire de Bourgogne,
Banque Populaire Bretagne Atlantique,
Banque Populaire du Centre,
Banque Populaire Centre-Atlantique,
Banque Populaire de Champagne,
Banque Populaire de la Côte d’Azur,
Banque Populaire du Dauphiné et des Alpes du Sud,
Banque Populaire de Franche-Comté,du Maconnais et de l’Ain,
Banque Populaire du Haut-Rhin,
Banque Populaire de La Loire,
Banque Populaire de Lorraine,
Banque Populaire de Lyon,
Banque Populaire du Midi,
Banque Populaire du Massif Central,
Banque Populaire de l’Ouest,
Banque Populaire Provençale et Corse,
Banque Populaire des Pyrénées Orientales, de l’Aude et de l’Ariège,
Banque Populaire du Quercy et de l’Agenais,
Banque Populaire Savoisienne,
Banque Populaire de la Région Économique de Strasbourg,
Banque Populaire du Sud-Ouest,
Banque Populaire du Tarn et de l’Aveyron,
B.P.ROP Banque Populaire,
Banque de Savoie,
Crédit Commercial de France,
Crédit CommercialdelSud-Ouest,
Crédit Lyonnais,
Société Générale,
Union des Banques à Paris.
(58)
Por otra parte, además de las observaciones en defensa del Crédit Mutuel que se presentan en la sección 4, la Comisión recibió observaciones en favor del mecanismo de la cuenta de ahorro Livret bleu de los terceros siguientes:
Sr. Bertholet, Diputado de la Drôme,
Sr. Blondel, miembro del Conseil Général del Departamento Nord,
Sr. Cabot, Director del Centre régional Information Jeunesse (Centro Regional de Información de la Juventud) de Toulouse,
Sr. Cormorèche, Alcalde de Montuel,
Sr. Cornelis, miembro del Conseil Général del Departamento Nord,
Sr. Chavannes, Alcalde de Angulema,
Sr. Crépeau, Diputado por Charente-Maritime,
Sr. Debavelaere, Senador por Pas-de-Calais,
Sr. Decool, Alcalde de Brouckerque,
Sr. Delevoye, Senador por Pas-de-Calais,
Sr. Delnatte, Diputado por la Región Nord,
Sr. Dolez, Diputado por la Región Nord,
Sr. Ewald, Delegado regional de la Association pour le droit à l’initiative économique (Asociación para el Derecho a la Iniciativa Económica),
Sr. Fronton, Union départementale des associations familiales (Unión departamental de Asociaciones familiares) de Haute-Garonne,
Sr. Foy, Senador por la Región Nord,
Sr. Galiègue, Presidente de la Caisse de Crédit Mutuel de Solesmes,
Sra. Gournay, Alcalde de Caestre,
Sra. Armelle Guinebertière, Diputada del Parlamento Europeo,
Sr. Hervé, Alcalde de Rennes,
Sr. Humez, Presidente del Comité Departamental de Lucha contra la Mucoviscidosis de Pas-de-Calais,
Sra. Ingelaere, Presidenta de Flandr’action,
Sr. Juppé, Diputado y Alcalde de Burdeos,
Sr. Lapalu, Presidente de la association Animation et gestion d’organismes privés (Asociación de animación y administración de organismos privados),
Sr. Lazaro, Diputado por la Región Nord,
Sr. Lebreton, Presidente del Conseil Général des Côtes d’Armor,
Sr. Ledieu, Alcalde de Cateau-Cambrésis,
Sr. Leleu, Administrador del Crédit Mutuel Nord,
Sr. Maille, Presidente de la comunidad urbana de Brest,
Sr. Masclet, miembro del Conseil Régional de la Región Nord-Pas-de-Calais,
Sr. Méhaignerie, Presidente del Conseil Général d’Ille-et-Villaine,
Sr. millones, miembro del Conseil Régional de la Región Nord-Pas-de-Calais,
Sra. Novak, Presidenta de la Association pour le droit à l’initiative économique (Asociación para el Derecho a la Iniciativa Económica),
Sra. Permuy, miembro del Conseil Régional de la Región Nord-Pas-de-Calais,
Sr. Albert Rivaux, miembro del Conseil Général de Pas-de-Calais,
Sr. de Rohan, Presidente del Conseil Régional de Bretaña,
Sr. Valla, miembro del Conseil Général de Ardèche,
Sr. Vanlerenberghe, Alcalde de Arras,
Sr. Villain, Alcalde de Cambrai,
Sr. de Villiers, Diputado de la Región de Vendée.
(59)
Una gran mayoría de los terceros destacan el papel desempeñado, especialmente a escala regional, por el Crédit Mutuel en la financiación de la economía social y, en particular, de las asociaciones sin ánimo de lucro. Destacan, asimismo, la labor del Crédit Mutuel entre las clases populares, de las que procede una parte considerable de su clientela. Varios ediles destacaron el papel del Crédit Mutuel en la creación de empresas y de empleo y en el desarrollo de las iniciativas locales, en colaboración con los entes públicos locales. Otros consideran que el Crédit Mutuel, por sus estructuras descentralizadas, responde mejor que los establecimientos centralizados a las necesidades locales y a un desarrollo equilibrado del territorio.
5. OBSERVACIONES DEL CRÉDIT MUTUEL
(60)
El Crédit Mutuel reprocha a la Comisión la duración, especialmente larga, de la gestión del expediente.
(61)
Además, según el Crédit Mutuel, la sentencia del Tribunal no se limitaba a constatar una falta de motivación, sino que formulaba críticas sobre el razonamiento de la Comisión que no se habrían tenido en cuenta en la Decisión de ampliación, en especial en lo tocante al cálculo de la posible compensación excesiva. Sobre este particular, el Crédit Mutuel reprocha a la Comisión haber sumado los saldos anuales positivos y no haber deducido los saldos de los años negativos, contrariamente a lo preconizado por el Marco comunitario sobre ayudas estatales en forma de compensación por servicio público (en lo sucesivo, «el Marco comunitario de 2005») (23).
(62)
En opinión del banco, la comisión de intermediación cumple los cuatro criterios de la jurisprudencia Altmark:
a)
por lo que atañe a la primera condición, al Crédit Mutuel se le habrían encomendado dos servicios de interés económico general consistentes, respectivamente, en mantener un número importante de sucursales en zonas rurales en razón de objetivos de ordenación territorial y en captar depósitos destinados a la financiación de la vivienda de protección oficial. En cuanto al mantenimiento de sucursales en zonas rurales, el Crédit Mutuel refuta la conclusión de la Comisión según la cual los textos legales y reglamentarios franceses son excesivamente vagos como para encomendar al Crédit Mutuel tal misión y, por tanto, para que se cumpla la primera condición de la jurisprudencia Altmark. Según el Crédit Mutuel, la Comisión habría llegado a esta conclusión por el hecho de que esos textos no imponen unas obligaciones específicas al Crédit Mutuel al aplicarse a todo el sector bancario. El Crédit Mutuel considera asimismo que la Comisión intenta imponerle la carga de probar que se cumple la primera condición de la jurisprudencia Altmark, lo que no prevería la citada jurisprudencia;
b)
por lo que se refiere a la segunda condición, el Crédit Mutuel subraya que la comisión de intermediación se estableció simultáneamente a la obligación de centralizar los fondos en la CDC, así como que el método de cálculo de esa comisión se fijó de manera objetiva y transparente;
c)
en cuanto a la tercera condición, el banco estima que la remuneración no bastaba para cubrir los costes de captación, ya que la actividad relacionada con las aplicaciones centralizadas en la CDC presenta un saldo negativo para el conjunto del período 1991-2005;
d)
el Crédit Mutuel considera que la cuarta condición también se cumple. El importe de la comisión de intermediación se habría determinado en función de los costes reales sufragados por el Crédit Mutuel por la distribución del Livret bleu. El Crédit Mutuel sería una empresa bien gestionada en el sentido de la jurisprudencia Altmark puesto que sus costes de gestión estarían entre los más bajos. La Comisión así lo habría reconocido en su Decisión de ampliación (24). El Crédit Mutuel también considera que la Comisión no ha explicado suficientemente las razones por las que piensa que esta condición no se cumple.
(63)
En cualquier caso, el Crédit Mutuel cree que la medida es compatible con el mercado interior sobre la base del artículo 106, apartado 2, del TFUE. El Crédit Mutuel critica en especial el método de cálculo de la compensación excesiva al que se hace referencia en la Decisión de ampliación. En su opinión, la Comisión habría, en primer lugar, cometido errores de cálculo al evaluar el resultado global de la cuenta de resultados del Livret bleu al asumir las conclusiones equivocadas de su asesor, a pesar de los puntos de desacuerdo no resueltos entre el asesor de la Comisión y el del Crédit Mutuel (25).
(64)
El Crédit Mutuel contesta a continuación el enfoque anual utilizado por la Comisión (es decir, tener en cuenta únicamente los importes de los años de compensación excesiva y no hacer lo mismo con los importes de los años de infracompensación), lo que chocaría con algunos precedentes, con la Decisión anulada y, en su opinión, con el Marco comunitario de 2005 (26). La Comisión debería utilizar un enfoque global (es decir, deducir del importe total de los años de compensación excesiva el importe de los años de infracompensación) que cubriera todo el período 1991-1998, por un lado, y todo el período iniciado en 1999, por otro.
(65)
Por añadidura, en su Decisión de ampliación, la Comisión no tuvo correctamente en cuenta el beneficio razonable, ya que para evaluarlo se basó en los costes de los fondos propios reglamentarios, estimados en un 6 %, cuando esos costes suponen un cargo en la contabilidad analítica y no un margen. La Comisión debería haber tomado en consideración el rendimiento de los fondos propios recomendado por Arthur Andersen (27). Además, de esa manera, la Comisión utilizó para el cálculo del beneficio razonable una base evanescente que carece de valor a partir de la centralización de todos los saldos en la CDC, ya que esos saldos no tienen coste alguno en términos de fondos propios reglamentario. El Crédit Mutuel subraya que el indicador utilizado por la Comisión equivale a privarle de cualquier margen de beneficio normal en el Livret bleu. En su opinión, todo banco, incluso tratándose de una aplicación centralizada sin coste alguno para los fondos propios en el sentido reglamentario estricto del coeficiente de solvencia, debe poder obtener un margen de beneficio normal.
(66)
La Comisión tampoco ha tenido correctamente en cuenta los costes generados por la otra misión de interés general que el Crédit Mutuel estima realizar, a saber mantener sucursales en zonas rurales, con el fin de incitar el ahorro popular en todo el territorio, permitiendo que el mayor número posible de personas tenga acceso a una entidad bancaria.
(67)
Por último, el Crédit Mutuel rebate la existencia de un hipotético efecto llamada. Sobre este particular, recuerda que la Comisión reconoció en la Decisión anulada, que no se había podido demostrar oficialmente ese efecto y considera que desde entonces no se tienen elementos nuevos que apunten en esa dirección.
(68)
En lo que respecta al procedimiento, el Crédit Mutuel invoca varios principios generales del Derecho comunitario para rechazar cualquier devolución de una posible ayuda, en particular el principio de confianza legítima y el de la observancia de un plazo razonable.
6. OBSERVACIONES DE FRANCIA
(69)
Francia considera que se cumplen las condiciones de la jurisprudencia Altmark:
a)
por lo que se refiere a la primera condición, subraya que la Comisión ha reconocido que el Crédit Mutuel tenía encomendada una misión de servicio de interés económico general consistente en la captación de depósitos para la financiación de la vivienda de protección oficial. Francia recuerda que la Comisión señaló en su Decisión de ampliación que el mantenimiento de sucursales en zonas rurales por motivos de ordenación territorial también podía considerarse un servicio de interés económico general (28), pero no responde a los argumentos esgrimidos por la Comisión en su Decisión de ampliación, según los cuales la primera condición de la jurisprudencia Altmark no se cumple porque no existe una legislación o una normativa nacional que imponga de manera suficientemente clara una misión en el sentido del artículo 106, apartado 2, del TFUE (29);
b)
en lo que atañe a la segunda condición, Francia considera que los parámetros de compensación se habían establecido previamente de manera objetiva y transparente;
c)
en cuanto a la tercera condición, Francia afirma que el importe de la compensación (la comisión de intermediación) no superaba lo necesario para cubrir los costes del sistema, y se remite, a tal efecto, a la cuenta de resultados analítica del Livret bleu del Crédit Mutuel de los años 1999 a 2005;
d)
la cuarta condición también se cumpliría a juicio de Francia, puesto que la gestión del Crédit Mutuel respondería a los criterios de eficacia exigidos (30).
(70)
Por lo que se refiere a las condiciones relativas a la existencia de una ayuda, Francia se remite a los argumentos esgrimidos antes de la anulación de la Decisión de 2002:
a)
la condición relativa a los recursos estatales no se cumple porque los beneficios obtenidos por el Crédit Mutuel de los saldos no centralizados en la CDC (aplicaciones libres y aplicaciones de interés general) procedían de recursos privados (los depósitos de los ahorradores) y no se encontraban a disposición de las autoridades públicas;
b)
los intercambios comerciales entre Estados miembros no pudieron verse afectados antes de la culminación del mercado único de las actividades bancarias y financieras, que se produjo el 1 de enero de 1993 tras la adopción de la Directiva 89/646/CEE del Consejo, de 15 de diciembre de 1989, para la coordinación de las disposiciones legales, reglamentarias y administrativas relativas al acceso a la actividad de las entidades de crédito y a su ejercicio, y por la que se modifica la Directiva 77/780/CEE (31) (en lo sucesivo, «la Segunda Directiva Bancaria»). Las autoridades francesas consideran que, desde esa fecha y debido a la inexistencia de un estatuto europeo de la sociedad cooperativa y a las limitaciones que ello suponía para la expansión transfronteriza de las sociedades cooperativas como el Crédit Mutuel, las cajas de este banco no han llevado a cabo actividades fuera de las fronteras nacionales. Las cuentas Livret bleu abiertas por no residentes representaban, en el mejor de los casos, menos de un 0,1 % de los depósitos. Las autoridades francesas también creen que el mercado que interesaba a las entidades bancarias extranjeras en Francia era muy diferente del mercado del Crédit Mutuel;
c)
la comisión de intermediación pagada por la CDC al Crédit Mutuel por los saldos del Livret bleu centralizados no puede haber constituido una ayuda, sino una mera remuneración de una prestación efectuada por el banco, cuyo precio se había fijado contractualmente en 1991 en un 1,3 %. Las autoridades francesas insisten en la importancia de los costes de gestión del Livret bleu debido al elevado número de libretas con un saldo inferior a 5 000 FRF (762 EUR). Asimismo se han referido a los trabajos de contabilidad analítica realizados por el Crédit Mutuel (tras la implantación de la medida en cuestión) para llegar a la conclusión de que el importe de esa remuneración estaba totalmente justificado. En su opinión, cualquier ventaja aportada por el Livret bleu al Crédit Mutuel debe ser examinada como contrapartida a las cargas ligadas a un objetivo de interés económico general. Sobre este particular, llaman la atención de la Comisión sobre el uso creciente de los depósitos del Livret bleu para el logro de objetivos financieros de interés general, porcentaje que superó el 50 % de los fondos del Livret bleu de 1975 a 1983, el 65 % de 1983 a 1991 y alcanzó el 100 % en 1998, a raíz de la centralización de los saldos en la CDC;
d)
suponiendo que efectivamente hubiera habido una ayuda, se habría tratado de una ayuda existente, puesto que el régimen del Livret bleu se implantó antes de la liberalización del mercado bancario el 1 de enero de 1993 (plazo límite para la transposición de la Segunda Directiva Bancaria).
(71)
En su nota de 26 de octubre de 2001, las autoridades francesas exponen la razón por la cual, si la Comisión mantenía la calificación de ayuda, se trataría en cualquier caso de una ayuda compatible con el mercado interior en virtud del artículo 106, apartado 3, del TFUE. Francia reprocha a la Comisión haber cometido errores en el cálculo del resultado global de la cuenta de resultados del Livret bleu al no utilizar el método recomendado por el asesor del Crédit Mutuel (32). También mantiene que la Comisión debe tener en cuenta un beneficio razonable que estiman en […] (33).
(72)
En sus observaciones sobre la Decisión de ampliación, las autoridades francesas critican asimismo a la Comisión por haber seguido un «razonamiento asimétrico» y no compensar los importes de los años de compensación excesiva (1991, 1992, 1993 y 1998) con los años de infracompensación (1994 a 1997) y haber reproducido en el anexo I de la Decisión de ampliación las conclusiones de su asesor sobre los tres puntos de divergencia existentes entre Francia y la Comisión. Francia precisa que, si se toma en consideración todo el período 1999-2005, el sistema ligado al Livret bleu no habría sido compensado suficientemente por el Estado. Así, el importe de la comisión de intermediación no habría superado lo necesario para hacer frente a los costes de distribución del Livret bleu reflejados en su contabilidad analítica de la libreta, elaborada conjuntamente con la Comisión (sin perjuicio de dos adaptaciones) (34) y cumpliría las exigencias de la Directiva 80/723/CEE de la Comisión, de 25 de junio de 1980, relativa a la transparencia de las relaciones financieras entre los Estados miembros y las empresas públicas así como a la transparencia financiera de determinadas empresas (35). Según Francia, las disminuciones recientes de la comisión de intermediación se han debido, principalmente, a las necesidades de los organismos de financiación de protección oficial (36).
(73)
Las autoridades francesas precisan que desde 1999 existe un mecanismo para el reembolso de las eventuales compensaciones excesivas.
(74)
De la misma manera, Francia explica que el riesgo de falta de liquidez a un mes lo asumía el Crédit Mutuel y que el riesgo de falta de liquidez a más de un mes lo asumía la CDC. También precisa que, por lo que se refiere a las sumas captadas por medio del Livret bleu, el tipo de ponderación de los riesgos para el cálculo de las necesidades de fondos propios necesarios para garantizar el margen de solvencia era cero. Francia señala que la ponderación del riesgo para el cálculo de las necesidades de fondos propios del Crédit Mutuel para los demás productos de ahorro y recursos distintos del Livret bleu osciló entre un […] y un […] % de 1999 a 2005. Las autoridades francesas precisan que, como desde la centralización total de los saldos en la CDC en 1999 carecía de sentido aplicar el coeficiente de solvencia europeo, el Crédit Mutuel extrapoló el coste de los fondos propios de los demás productos de ahorro y otros recursos, limitándolo, no obstante, ([…] a […] % entre 1999 y 2005), para calcular el beneficio razonable correspondiente al Livret bleu. A instancias de la Comisión, Francia también facilita precisiones sobre el margen de compensación relativo a la constitución de una reserva obligatoria en la Banque de France.
7. EVALUACIÓN
7.1. Existencia de la ayuda
(75)
En su Decisión de ampliación, la Comisión consideró que la única de las medidas en cuestión que podía contener elementos de ayuda era la comisión de intermediación pagada al Crédit Mutuel por la CDC (37).
(76)
El elemento de ayuda que parece entrañar la comisión de intermediación se implantó el 27 de septiembre de 1991 por un decreto de ese mismo día. La presente Decisión lo analiza hasta la liberalización de la distribución del Livret A y la armonización de este último con el Livret bleu, el 1 de enero de 2009 (38).
7.1.1. Las condiciones de la jurisprudencia Altmark no se cumplen
(77)
Conviene señalar que, en virtud de la jurisprudencia Altmark (39), las compensaciones pagadas como contrapartida de las misiones de servicio público no constituyen ayudas estatales en el sentido del artículo 107, apartado 1, del TFUE si se cumplen cuatro condiciones acumulativas.
(78)
En sus observaciones en respuesta a la Decisión de ampliación, las autoridades francesas y el Crédit Mutuel invocan la existencia de dos servicios de interés económico general, a saber el mantenimiento de un número significativo de sucursales en zonas rurales en aras de objetivos de ordenación territorial y la captación de depósitos destinados a financiar la vivienda de protección oficial.
(79)
Sin embargo, incluso antes de que se implantara la medida en cuestión, el Crédit Mutuel no tenía ya obligación alguna de mantener sucursales en zonas rurales, dado que la Ley relativa a la apertura y el cierre de agencias bancarias había sido derogada en 1987 y el régimen de control (que habría mantenido el Crédit Mutuel de 1987 a 1991) se había suprimido el 1 de julio de 1991 (40). Las autoridades francesas y el Crédit Mutuel no rebatieron la conclusión de la Decisión de ampliación de que «con posterioridad a 1991 [es decir, al 1 de julio de 1991], no existe ningún acto en virtud del cual al Crédit Mutuel se le encomendara, en el sentido del artículo 86 CE [en la actualidad, artículo 106 del TFUE], la misión mencionada en el considerando 24, inciso iii) anterior [mantenimiento de sucursales en zonas rurales en razón de objetivos de ordenación territorial]» (41).
(80)
Por lo tanto, solo es preciso verificar si es aplicable la jurisprudencia Altmark en lo que atañe a la misión de captación de depósitos para financiar la vivienda de protección oficial.
(81)
La Comisión recuerda que los Estados miembros disponen de una amplia facultad de apreciación en cuanto a la naturaleza de los servicios que pueden ser calificados de interés económico general. En su opinión, los decretos de aplicación de las disposiciones del artículo 9 de la Ley de Presupuestos rectificativa de 1975 (42) y del artículo 24 de la Ley de Presupuestos rectificativa de 1982 (43), en particular el Decreto de 27 de septiembre de 1991, confían claramente al Crédit Mutuel la misión (definida en los artículos R323-10 y R 331-14 del Código de Construcción y Vivienda) de captar fondos para transferirlos a la CDC para que esta última pudiera financiar la vivienda de protección oficial. La Comisión cree que Francia no cometió un error manifiesto de apreciación al calificar esta misión como un servicio de interés económico general.
(82)
En virtud de la cuarta condición de la jurisprudencia Altmark, «cuando la empresa que estuviese autorizada a ejercer obligaciones de servicio público, en un caso particular, no fuese elegida en el marco del procedimiento de contratos públicos que permiten la elección del proveedor de dicho servicio con el menor coste para la Comunidad, hay que determinar, vistos los ingresos y ganancias oportunos por el ejercicio de estas obligaciones, el nivel de compensación requerida en base al análisis de los costes que tendría, en el ejercicio de dichas obligaciones, una empresa normal bien dirigida […] para el cumplimiento de las exigencias que requieren los servicios públicos, teniendo en cuenta los ingresos correspondientes y un beneficio razonable por la ejecución de estas obligaciones» (44).
(83)
La Comisión cree que la cuarta condición no se cumple por lo que se refiere a la misión de captación de depósitos centralizados en la CDC para la financiación de la vivienda de protección oficial. Sobre este punto, cabe señalar que el Estado no asignó esta misión al mejor postor mediante un procedimiento de licitación, sino negociando directamente con el Crédit Mutuel. El nivel de la comisión de intermediación no se fijó por referencia a los costes ligados a la ejecución del servicio de interés económico general de una empresa normal bien dirigida. En efecto, el nivel de la comisión de intermediación del 1,3 % no podía basarse en los costes realmente soportados por el Crédit Mutuel por el ejercicio del servicio de interés económico general, ya que, en septiembre de 1991, no existía una contabilidad separada del Livret bleu que permitiera detallar los costes ligados específicamente al Livret bleu en la contabilidad del banco. La contabilidad separada del Livret bleu se estableció varios años después, reconstruyéndose con efecto retroactivo para los años anteriores a 1991. Así pues, no existe indicación alguna de que el nivel de la comisión de intermediación se fijara por referencia a los costes que tendría una empresa normal bien gestionada como consecuencia de la ejecución de la misión de interés económico general en cuestión. Las autoridades francesas arguyen que el Crédit Mutuel estaría, en general, bien gestionado. Sin embargo, no demuestran verdaderamente tal afirmación, remitiéndose fundamentalmente al considerando 13 de la Decisión de ampliación en el que la Comisión menciona simplemente los resultados financieros globales (valor del balance, resultado neto, coeficiente de explotación, fondos propios y coeficiente de solvencia) del Crédit Mutuel en 2004. De cualquier forma, si un Estado miembro determina el nivel de la compensación sobre la base de un análisis de los costes de una empresa normal bien gestionada, no debería tener ninguna dificultad para demostrárselo a la Comisión y explicarle el método empleado, lo que Francia no ha hecho en el presente caso. Por último, el hecho de que desde la liberalización de la distribución de los Livrets A y bleus, e 1 de enero de 2009, la comisión de intermediación del Crédit Mutuel pasara del 1,1 % al 0,6 % parece indicar que el nivel de dicha comisión era superior al que se habría establecido teniendo en cuenta los costes de una empresa normal bien gestionada que llevara a cabo la misma misión de interés general.
(84)
En tanto en cuanto las condiciones de la jurisprudencia Altmark son acumulativas, basta con que una de esas condiciones no se cumpla para que la jurisprudencia no se aplique y la medida en cuestión pueda constituir una ayuda estatal. De lo anteriormente expuesto resulta que la medida en cuestión no cumple la cuarta condición de la jurisprudencia Altmark. En consecuencia, la misma no se aplica y es preciso evaluar si la medida constituye realmente una ayuda estatal (45) (46).
7.1.2. Las condiciones relativas a la existencia de una ayuda se cumplen
(85)
El artículo 107, apartado 1, del TFUE dispone que serán incompatibles con el mercado interior, en la medida en que afecten a los intercambios comerciales entre Estados miembros, las ayudas otorgadas por los Estados o mediante fondos estatales, bajo cualquier forma, que falseen o amenacen falsear la competencia, favoreciendo a determinadas empresas o producciones.
7.1.2.1. Imputabilidad al Estado y recursos estatales
(86)
En virtud de un convenio suscrito entre el Crédito Mutuel y el Estado, en el que se fijaban la modalidades de aplicación del Decreto de 27 de septiembre de 1991, el Crédit Mutuel percibía anualmente de la CDC una comisión de intermediación (47). El importe de esa comisión de intermediación, establecida para compensar las obligaciones de servicio público, lo fijaba el Estado. Por añadidura, la CDC es una empresa pública cuyo comportamiento es imputable al Estado (48). Por consiguiente, se cumple la condición relativa a la imputabilidad al Estado y a los recursos estatales.
7.1.2.2. Selectividad
(87)
La Comisión de intermediación se concedía exclusivamente al Crédit Mutuel, como contrapartida a la captación del ahorro centralizado en la CDC para la financiación de la vivienda de protección oficial a través del Livret bleu cuya distribución exclusiva se había concedido al Crédit Mutuel. Esta medida tenía, por lo tanto, un carácter selectivo.
7.1.2.3. Las condiciones de la jurisprudencia Altmark no son aplicables y, por lo tanto, procede verificar si existe una ayuda que falsea la competencia
(88)
Al tratarse de una transferencia de recursos estatales cuyo único beneficiario era el Crédit Mutuel, la comisión de intermediación mejoraba la posición competitiva de este banco frente a la de sus competidores. En efecto, de acuerdo con la jurisprudencia del Tribunal de Justicia, una mejora de la posición competitiva de una empresa tras recibir una ayuda estatal constituye generalmente la prueba del falseamiento de la competencia respecto de las otras empresas que no se han beneficiado de una ayuda similar (49).
7.1.2.4. Repercusión en el comercio entre Estados miembros
(89)
Además, según una jurisprudencia reiterada, los intercambios entre Estados miembros se ven afectados desde el momento en que la empresa beneficiaria de la ayuda ejerce su actividad en un ámbito abierto a la competencia en el que se producen intercambios entre Estados miembros (50). Ahora bien, desde 1979, la cuota de mercado de los bancos extranjeros alcanzó el 8 % para las actividades de crédito (4 % en el caso de las sucursales sin personalidad jurídica, 4 % en el de las filiales con forma jurídica francesa) y el 4,5 % para las actividades de depósito (2 % y 2,5 % respectivamente). La cuota de los bancos europeos no franceses en relación con la del conjunto de bancos extranjeros era del 50 % tratándose de los créditos y del 70 % de los depósitos. Así pues, el Crédit Mutuel a partir de los años setenta tuvo que hacer frente a la competencia de las redes extranjeras en territorio francés. Además, el mercado del ahorro bancario líquido, en el que se inscribía el Livret bleu, así como las CODEVI (cuentas de desarrollo industrial), el LEP (Plan de ahorro popular), el Livret jeune (libreta de ahorro juvenil), las cuentas en libretas corrientes y las CEL (cuentas de ahorro-vivienda) (51), ya estaba abierto a la competencia en el período considerado.
(90)
La Comisión considera, por tanto, que se cumplen las cuatro condiciones necesarias para que exista una ayuda.
7.1.2.5. Ilegalidad de la medida de ayuda
(91)
Por último, la medida de ayuda es ilegal ya que no se notificó a la Comisión de conformidad con el artículo 108, apartado 3, del TFUE y se ejecutó después de la entrada en vigor en Francia del Tratado constitutivo de la Comunidad Económica Europea.
(92)
En respuesta al argumento de las autoridades francesas según el cual, se trataría de una ayuda existente por haber sido adoptada antes de finalizar el plazo de transposición, es decir, del 1 de enero de 1993, de la Segunda Directiva Bancaria, la Comisión subraya que esta Directiva pretendía la realización del mercado interior en el sector de las entidades de crédito desde el ángulo de la libertad de establecimiento y la libre prestación de servicio. Esto no implica que el mercado en cuestión estuviera cerrado a la competencia antes de la introducción de la comisión de intermediación, sino simplemente que aún existían algunos obstáculos para la libertad de establecimiento y a la libre prestación de servicios en el sector bancario. La Decisión de 10 de mayo de 2007 pone de manifiesto que el Livret bleu se inscribía en un «mercado» del ahorro bancario líquido, lo que implica la apertura de la actividad en cuestión a la competencia, y no confirma en modo alguno el argumento de las autoridades francesas según el cual, la actividad en cuestión solo se habría abierto a la competencia a partir de 1993. Por el contrario, la Decisión hace referencia a la existencia de un mercado «maduro» (52).
7.2. Compatibilidad de la ayuda con el mercado interior
(93)
Habida cuenta de que la medida en cuestión contiene elementos de una ayuda estatal, la Comisión debe analizar su compatibilidad con el mercado interior.
(94)
De conformidad con el artículo 106, apartado 2, del TFUE: «Las empresas encargadas de la gestión de servicios de interés económico general […] quedarán sometidas a las normas de los Tratados, en especial a las normas sobre competencia, en la medida en que la aplicación de dichas normas no impida, de hecho o de derecho, el cumplimiento de la misión específica a ellas confiada. El desarrollo de los intercambios no deberá quedar afectado en forma tal que sea contraria al interés de la Unión».
(95)
Con arreglo a la jurisprudencia del Tribunal de Justicia, a la práctica de la Comisión y al Marco comunitario de 2005, el artículo 106, apartado 2, del TFUE significa que una ayuda estatal concedida a una empresa encargada de la gestión de un servicio de interés económico general puede ser declarada compatible con el mercado interior si la medida de ayuda cumple las condiciones siguientes:
a)
el servicio prestado reviste las características de un servicio de interés económico general;
b)
el Estado ha confiado efectivamente a la empresa la realización de ese servicio de interés económico general mediante uno o varios actos oficiales;
c)
los principios de necesidad y proporcionalidad se respetan, y
d)
el desarrollo de los intercambios no queda afectado en una forma contraria al interés de la Unión.
(96)
Las condiciones a) y b) se cumplen por las razones expuestos en el considerando 81.
(97)
En cuanto a la condición de la letra d), la Comisión no dispone de indicio alguna para considerar que los intercambios intracomunitarios se han visto afectados de forma tan importante que la ayuda no cumpla esta condición. En particular, la Decisión de 10 de mayo de 2007 pedía que se pusiera punto final a la exclusividad del derecho de distribución del Livret bleu, ya que los derechos especiales vinculados a la misma suponían una restricción de la libre prestación de servicios en la Comunidad (53). Sin embargo, salvo que hubiera compensado en exceso la misión de servicio de interés general confiada al Crédit Mutuel, no cabría considerar que la comisión de intermediación haya afectado al desarrollo de los intercambios en forma contraria al interés de la Unión.
(98)
En consecuencia, la Comisión pasa a examinar si se han respetado correctamente los principios de necesidad y de proporcionalidad, es decir, si el importe de la compensación que representa la comisión de intermediación no superó lo necesario para cubrir los costes derivados del cumplimiento de las obligaciones de servicio público, teniendo en cuenta los correspondientes ingresos, así como un beneficio razonable por el desempeño de estas obligaciones (54).
(99)
Para verificar que no hubo una compensación excesiva (véase la subsección 7.2.5), la Comisión utiliza - para el período comprendido entre el 27 de septiembre de 1991 (véase la subsección 7.2.1) y el 31 de diciembre de 2005 - un enfoque global (véase la subsección 7.2.2). Dicho enfoque tiene en cuenta todas las ventajas ligadas al Livret bleu, sin, no obstante, incluir en ellas un posible efecto llamada cuya intensidad no se ha podido establecer (véase la subsección 7.2.3). También tiene en cuenta un beneficio razonable (véase la subsección 7.2.4), también en el caso de los saldos centralizados en la CDC.
7.2.1. Inicio del período considerado: 27 de septiembre de 1991
(100)
En la Decisión de ampliación, el cálculo de los resultados netos del Livret bleu a efectos de valorar la existencia de una posible compensación excesiva incluía los resultados de todo el año 1991 (55). En otras palabras, los ingresos netos procedentes de las aplicaciones libres y de las aplicaciones de interés general se tuvieron en cuenta desde el 1 de enero de 1991.
(101)
Tal como se expuso en los considerandos 75 y 76, la única medida en causa en el presente asunto es la comisión de intermediación, cuyo principio se estableció el 27 de septiembre de 1991, al mismo tiempo que se encargaba al Crédit Mutuel que centralizara sus saldos en la CDC con el fin de financiar la vivienda de protección oficial. Con anterioridad a esa fecha, ni la comisión de intermediación ni la centralización en la CDC existían. Por consiguiente, la Comisión debe comenzar a valorar la proporcionalidad de la ayuda a partir de esa fecha.
(102)
Por tanto, los gastos e ingresos inherentes a la realización del servicio de interés económico general no pueden ser anteriores al 27 de septiembre de 1991. En otras palabras, solo a partir de la creación de la medida de ayuda en cuestión (la comisión de intermediación) pueden tomarse en consideración los gastos e ingresos ligados a la ejecución del servicio de interés económico general financiado por medio de esta ayuda. En conclusión, la Comisión considera que su Decisión de ampliación contenía una incoherencia al limitar la medida de ayuda únicamente a la comisión de intermediación creada el 27 de septiembre de 1991, pero seguir teniendo en cuenta los ingresos netos de los Livrets bleus del período comprendido entre el 1 de enero de 1991 y el 27 de septiembre de 1991.
(103)
Dado que el Crédit Mutuel solo puede comunicar los resultados netos de las aplicaciones de interés general y de las aplicaciones libres sobre una base anual, la Comisión considera que, por lo que se refiere al año 1991, solo deben tenerse en cuenta los resultados netos correspondientes al período comprendido entre el 27 de septiembre de 1991 y el 31 de diciembre de 1991, calculando los resultados netos de todo el ejercicio 1991 en proporción al número de días pertinentes, es decir 96/365. Los resultados netos de los saldos centralizados en la CDC correspondientes al año 1991 pueden tomarse en consideración en su totalidad porque, tal como se indicó en el considerando 101, esta centralización se produjo después del 27 de septiembre de 1991, de manera que, por definición, ninguna parte de esos resultados se refiere al período comprendido entre el 1 de enero de 1991 y el 27 de septiembre de 1991.
7.2.2. Enfoque global hasta el final de 2005 y anual a partir de entonces
(104)
En su Decisión de ampliación, la Comisión recomendaba la adopción de un enfoque anual para evaluar la existencia de una posible compensación excesiva. Este enfoque tiene su origen en el Marco comunitario de 2005 y constituye un giro en relación con la práctica precedente. En efecto, antes de la adopción del Marco comunitario de 2005 para evaluar la existencia de una posible compensación excesiva la Comisión utilizaba un enfoque que podría calificarse de «global» en virtud del cual, los importes relativos a los años de compensación excesiva podían compensarse, sin limitaciones, con los importes de los años de infracompensación (56).
(105)
En virtud del punto 26 del Marco comunitario de 2005, la Comisión aplicará a las ayudas no notificadas las disposiciones del citado Marco si la ayuda se concedió después de la publicación de aquel en el Diario Oficial de la Unión Europea y las disposiciones vigentes en el momento de la concesión de la ayuda en los demás casos. La ayuda en cuestión se concedía anualmente (57) y no se notificó. El Marco comunitario de 2005 se publicó en el Diario Oficial de la Unión Europea el 29 de noviembre de 2005. Por consiguiente, hay que aplicar las normas en vigor en el momento de la concesión de la ayuda al período anterior a 2006 y el Marco comunitario de 2005 al período que va del 1 de enero de 2006 a la supresión de la medida, el 31 de diciembre de 2008.
(106)
El Marco comunitario de 2005 recomienda un enfoque «anual» en la medida en que el cálculo de una posible compensación excesiva debe hacerse anualmente, sin que su importe pueda descontarse del año siguiente, salvo cuando ese importe no supere el 10 % del importe de la compensación anual (58).
(107)
Por el contrario, antes de la adopción del Marco comunitario de 2005, cuando la Comisión verificaba que la empresa no hubiese recibido una compensación excesiva como contrapartida a la ejecución de la misión de interés general, utilizaba un enfoque «global» (véase el considerando 104) (59).
(108)
En el enfoque global, los resultados de cada año, acumulados año tras año, se actualizan aplicándoles el tipo de referencia para Francia vigente el 1 de enero de cada año (60).
7.2.3. Ventajas que se han tenido en cuenta
(109)
Con arreglo al punto 17, primera frase, del Marco comunitario de 2005, «los ingresos que deben tenerse en cuenta deben incluir al menos todos los ingresos procedentes del servicio de interés económico general». Así pues, a la hora de verificar que no ha existido una compensación excesiva, es preciso tener en cuenta el resultado neto de las aplicaciones de interés general y de las aplicaciones libres durante el período objeto de investigación. De hecho, la Comisión considera que estos resultados constituyen ingresos instituidos por Francia, a partir del 27 de septiembre de 1991, en favor del Crédit Mutuel en el marco de la prestación por parte de este último del servicio de interés general de financiación de la vivienda de protección oficial a través de la CDC. En la contabilidad analítica estas aplicaciones se ligan a un recurso específico, los depósitos captados gracias a la distribución del Livret Bleu. En condiciones de mercado competitivas (sin el derecho especial de distribución de un producto de ahorro exenta de impuestos), el Crédit Mutuel no hubiera podido obtener este recurso al mismo coste, por lo que las aplicaciones y recursos correspondientes deben tenerse en cuenta en la economía global del sistema del Livret bleu. Además, la propia Francia confirmó la existencia de un vínculo entre estas aplicaciones, el Livret bleu y la misión de financiar la vivienda de protección oficial al reasignar los saldos relativos a esas aplicaciones a la CDC a partir de 1991 (61). En otras palabras, cuando, el 27 de septiembre de 1991, encomienda al Crédit Mutuel el servicio de interés económico general de capitación de depósitos centralizados en la CDC y destinados a financiar la vivienda de protección oficial, Francia confirma la concesión de la distribución del Livret Bleu al Crédit Mutuel. El beneficio resultante de la utilización de fondos depositados en este último debe, por lo tanto, ser considerado, a partir de esa fecha, como un ingreso concedido al Crédit Mutuel por la prestación del servicio de interés económico general.
(110)
El denunciante y otras autoridades y organismos (el Consejo de la Competencia e informes de parlamentarios u organismos de investigación) (62) consideran que el derecho exclusivo de distribución del Livret bleu produjo un «efecto llamada» al permitir al Crédit Mutuel captar y retener a una clientela a la que ha vendido otros productos bancarios además del Livret bleu. En su Decisión de ampliación, la Comisión no excluyó que el Livret bleu hubiera podido generar ingresos indirectos gracias al efecto llamada (63), aunque recordó que hasta el momento dichos ingresos no se habían podido cuantificar (64).
(111)
Al término de la instrucción del presente asunto, la Comisión constata que, si bien no cabe excluir la existencia de un efecto llamada, las datos de que dispone no le permiten en el presente caso cuantificar con precisión el posible efecto llamada.
(112)
En los documentos facilitados por los denunciantes se presume la existencia de efectos llamada, sin aportar, no obstante, pruebas que demuestren tal presunción y sin lograr evaluar con precisión la incidencia financiera de esos efectos.
(113)
En cuanto a los estudios de la empresa Glais (véanse los considerandos 52 y 53), la Comisión considera que el Crédit Mutuel puede legítimamente afirmar que estos análisis no aportan ninguna prueba irrefutable de la existencia de un efecto llamada cuantificable.
(114)
En las observaciones de los denunciantes se proponen tres evaluaciones subjetivas. En primer lugar, teniendo en cuenta que los demás bancos se habían ofrecido a distribuir el Livret bleu a cambio de una comisión del 1 %, los denunciantes han propuesto una estimación del efecto llamada calculando la diferencia entre el nivel de la comisión percibida por el Crédit Mutuel y ese tipo del 1 %, es decir un 0,3 %, lo que equivaldría a unos 300 millones FRF anuales. Sin embargo, no existen pruebas de que, durante el período considerado, los competidores del Crédit Mutuel hubieran podido llevar a cabo esta misión en las mismas condiciones, con un nivel de remuneración del 1 %. Además, este primer argumento no demuestra el efecto llamada, sino que parece retomar el argumento de que el Crédit Mutuel recibió una compensación excesiva, lo que, como se demostrara, no sucedió. De la misma manera, nada permite demostrar que el efecto llamada equivalga a la diferencia entre la comisión de intermediación y la hipotética menor comisión que los competidores del Crédit Mutuel proponían como contrapartida a la distribución del Livret bleu.
(115)
De acuerdo con el segundo método propuesto por los denunciantes, el efecto llamada se calcularía en función del crecimiento de las cuotas de mercado del Crédit Mutuel. Este método de evaluación no puede aceptarse ya que se basa en el postulado de que el aumento de las cuotas de mercado se debe exclusivamente al Livret bleu, postulado que no encuentra apoyo en ningún elemento objetivo.
(116)
La tercera evaluación del derecho exclusivo de distribución se funda en la pérdida de ingresos fiscales provocada por la exención fiscal del Livret bleu. Si el Crédit Mutuel hubiera querido distribuir, sin esa exención fiscal, una libreta de ahorros ofreciendo, cualquiera que fuera la situación fiscal de los ahorradores, el mismo rendimiento neto que el del Livret bleu, habría asumido un coste de oportunidad igual al importe del teórico impuesto (potencialmente) pagado por los ahorradores. En opinión de los denunciantes, se debe considerar que la ventaja fiscal acumulada en el período 1991-1997, estimada en 4 500 millones FRF, proporcionó al Crédit Mutuel ventajas inducidas por el mismo importe. Este razonamiento no puede aceptarse ya que, probablemente, el Crédit Mutuel no habría distribuido el Livret bleu en las mismas condiciones si hubiera tenido que asumir íntegramente el coste de la exención fiscal, que, por otra parte, beneficia directamente a sus socios.
(117)
Las posibles ventajas en cuestión son difíciles de demostrar y de cuantificar. La ventaja económica directa obtenida por la explotación del Livret bleu se puede calcular directamente a partir de su contabilidad. En cambio, la ventaja económica inducida por la venta de otros productos o servicios a los clientes fidelizados por el Livret bleu solo se reflejaría en la contabilidad analítica de esos otros productos, si se pudiera distinguir a primera vista lo que se vende a los clientes fidelizados o captados por el Crédit Mutuel gracias al Livret bleu y lo que se vende a los clientes que han confiado en el Crédit Mutuel por otros motivos, lo que no sucede en el presente caso. Por estas razones, el asesor de la Comisión no pudo cuantificar el posible efecto llamada con el método contable aplicable para evaluar el conjunto de las ventajas económicas directas generadas por el Livret bleu.
(118)
Otros intentos de evaluación más sofisticados de ese efecto realizados por el asesor de la Comisión tampoco se vieron coronados por el éxito. Por consiguiente, la Comisión considera que no puede tomar en consideración la posible ventaja debida al efecto llamada para verificar la ausencia de una hipotética compensación excesiva.
7.2.4. Cálculo del beneficio razonable
(119)
Al verificar la ausencia de una compensación excesiva a la empresa encargada de un servicio de interés económico general, hay que tener en cuenta un beneficio razonable (65). El Marco comunitario de 2005 precisa que «por “beneficio razonable”, se debe entender un tipo de remuneración de los fondos propios que tenga en cuenta el riesgo, o la inexistencia del mismo, soportado por la empresa […]. Normalmente, dicho tipo no debe superar el tipo medio registrado en el sector interesado durante los últimos años» (66).
(120)
En la Decisión de ampliación (67), la Comisión consideró que cabía atribuir a las aplicaciones de interés general y a las aplicaciones libres un beneficio razonable medio del 6 % de los fondos propios que se les destinaban. Ese tipo, variable de un año a otro y calculado, por término medio, en un 6 %, se corresponde con el tipo de rentabilidad inicialmente recomendado por el Crédit Mutuel: el banco había considerado como coste de los fondos propios el importe de los dividendos efectivamente distribuidos durante el año en cuestión. En la presente Decisión, por lo que se refiere a la toma en consideración de un beneficio razonable a la hora de verificar la ausencia de una posible compensación excesiva, la Comisión no se aparta, en lo que atañe a las aplicaciones libres y a las aplicaciones de interés general, del enfoque utilizado en la Decisión de ampliación, descrito en la subsección 7.2.5.
(121)
En su Decisión de ampliación (68), la Comisión estimaba, sin embargo, que no debía aplicar ese beneficio razonable a los depósitos centralizados en la CDC en la medida en que estos no suponían coste alguno en fondos propios desde el punto de vista de la normativa prudencial, puesto que el Crédit Mutuel no había invertido esos depósitos, sino que los había centralizado en la CDC. Ahora bien, desde un punto de vista prudencial, el riesgo de crédito vinculado a los fondos centralizados en la CDC se considera parejo a la exposición con respecto al Estado (República Francesa), lo que equivale a una ponderación del riesgo igual a cero, que, por lo tanto, no requiere fondos propios.
(122)
No tener en cuenta ningún beneficio razonable en relación con los fondos centralizados en la CDC supondría una disminución del beneficio razonable total (el relativo a las aplicaciones de interés general y a las aplicaciones libre, por un lado, y el relativo a los saldos centralizados en la CDC, por otro) de 1991 à 1999, y su desaparición total a partir de 2000 a raíz de la centralización en la CDC de todos los saldos 1999 (69).
(123)
En su carta de 1 de septiembre de 2006, en la que formulaban sus observaciones en respuesta a la Decisión de ampliación, las autoridades francesas confirmaron que los fondos centralizados en la CDC no consumían fondos propios reglamentarios. Sin embargo, según ellas, «habida cuenta de que no resultaba pertinente aplicar el coeficiente de solvencia europeo a partir de la centralización total en la CDC, acaecida en 1999, el Crédit Mutuel [propone] integra[r] para calcular el beneficio razonable del Livret bleu un coste de los fondos propios obtenido por referencia al de otros productos de ahorro y otros recursos». La Comisión no considera satisfactorio ese enfoque, ya que supone atribuir artificialmente a los recursos centralizados en la CDC unas necesidades de capital reglamentario que dependen de las necesidades medias de capital de los otros activos del Crédit Mutuel, que son totalmente independientes del Livret bleu.
(124)
En efecto, el que no sean necesarios fondos propios reglamentarios refleja la ausencia de riesgo de pérdida de crédito, como sucede en el caso de los saldos centralizados en la CDC. La actividad de captación de depósitos por cuenta de la CDC tampoco entraña un riesgo de liquidez (con excepción del riesgo intramensual), ni de transformación de los vencimientos, porque el importe asignado a la CDC se ajusta mensualmente en función de la evolución de los depósitos y el tipo de interés pagado por la CDC se transfiere inmediatamente a los depositantes. Por lo tanto, es verdad que este servicio de interés económico general tiene un bajo nivel de riesgo para el Crédit Mutuel. Sin embargo, existen otros tipos de riesgos, como, por ejemplo, el operativo, el económico (riesgo de que el nivel de la remuneración no cubra los costes soportados), el jurídico y el de reputación. Allende de esto, otras actividades bancarias como la distribución de fondos mutualizados, la gestión de patrimonios o la venta de productos financieros (por ejemplo, acciones y obligaciones) no requieren el uso de fondos propios reglamentarios, sin dejar de ser, por esa razón, muy rentables. En consecuencia, no existe un vínculo directo entre la utilización de fondos propios reglamentarios -calculada sobre la base de reglas de prudencia cuyo objetivo específico no consiste en modo alguno en evaluar la rentabilidad de una actividad- y el beneficio que se espera de una actividad.
(125)
Sin embargo, hay que convenir en que si, en el presente caso, la Comisión autorizase al Crédit Mutuel a obtener un beneficio razonable por la parte de los fondos centralizada en la CDC, estaría reconociendo que la fijación del nivel adecuado de ese beneficio supone un ejercicio que conlleva una evaluación económica compleja. El Livret bleu es un producto bancario atípico con características propias tanto de un producto de ahorro como de una cuenta corriente y en el que los fondos captados se centralizan en un organismo público. Así pues, no existen productos que, en sí, puedan comparársele directamente y dar una indicación del cuál sería el beneficio razonable de una actividad similar.
(126)
A falta de un producto suficientemente comparable al Livret bleu, la Comisión cree que en el presente caso puede utilizar dos indicadores que permiten evaluar si, por lo que se refiere a los fondos centralizados en la CDC, un determinado beneficio puede ser considerado razonable. Esos dos indicadores son:
a)
el margen de beneficio del sector bancario francés, es decir, el resultado antes de impuestos dividido por el volumen de negocios (en el presente caso, el volumen de negocios de los bancos viene representado por sus resultados de explotación). Con arreglo a las cifras del sector bancario francés para el período considerado (del 27 de septiembre de 1991 hasta el final de 2008), el margen de beneficio medio es de un 23 % por año;
b)
el tipo de rendimiento del sector bancario francés, es decir, el resultado antes de impuestos dividido por el importe de los activos. El tipo de rendimiento anual medio para todo el período considerado es de 45 puntos básicos (0,45 %).
(127)
El cuadro que figura a continuación (70) muestra el margen de beneficio y el tipo de rendimiento del sector bancario francés en el período 1993-2008 (no se dispone de datos anteriores a 1993):
1993
1994
1995
1996
1997
1998
1999
2000
2001
2002
2003
2004
2005
2006
2007
2008 (72)
Resultado antes de impuestos (71)
15,2
2,7
25,0
41,0
67,5
14,4
19,8
22,5
24,6
23,5
23,4
29,6
31,3
46,2
34,3
-4,4
Resultado de explotación (71)
362,4
335,4
345,6
356,1
375,3
60,8
64,6
70,5
74,9
77,0
80,6
83,5
89,5
104,1
98,0
79,1
Margen de beneficio
4,2 %
0,8 %
7,2 %
11,5 %
18 %
23,7 %
30,6 %
31,9 %
32,8 %
30,6 %
29,0 %
35,5 %
35,0 %
44,4 %
35,1 %
-5,6 %
Margen de beneficio medio
22,8 %
Activos (71)
No disponible
16 333
17 216
18 291
19 894
3 052
3 394
3 452
3 783
3 793
3 960
4 390
5 275
6 041
7 061
7 699
Tipo de rendimiento
No disponible
0,02 %
0,15 %
0,22 %
0,34 %
0,47 %
0,58 %
0,65 %
0,65 %
0,62 %
0,59 %
0,68 %
0,59 %
0,77 %
0,49 %
-0,05 %
Tipo de rendimiento medio
0,45 %
(128)
Para calcular el margen de beneficio y el tipo de rendimiento del Crédit Mutuel por su actividad de captación de depósitos centralizados en la CDC, la Comisión utiliza los valores siguientes:
a)
para el denominador del margen de beneficio, los ingresos percibidos por la actividad de captación de depósitos centralizados en la CDC, es decir, el importe anual de la comisión de intermediación;
b)
para el denominador del tipo de rendimiento, los depósitos transferidos a la CDC;
c)
para el numerador, o lo que es igual, para el resultado antes de impuestos, la Comisión estima que, si se tiene cuenta como beneficio razonable un margen del 4,2 % para la actividad de captación de depósitos en la CDC, es decir, un resultado antes de impuestos equivalente a un 4,2 % de la comisión de intermediación recibida de la CDC, el Crédit Mutuel no obtiene una compensación excesiva (véase el cuadro del considerando 132).
(129)
Por lo que se refiere al segundo indicador (el tipo de rendimiento), la Comisión observa que, si toma en consideración un tipo de rendimiento de 5 puntos básicos como beneficio razonable para la actividad de captación de los depósitos centralizados en la CDC, resulta que el Crédit Mutuel no recibió una compensación excesiva por la gestión del Livret bleu durante el período considerado.
(130)
Con arreglo al Marco comunitario de 2005, el beneficio razonable no debe superar el tipo medio registrado en el sector interesado durante los últimos años. Un margen de beneficio de un 4,2 % representa menos de una quinta parte del margen de beneficio medio del sector bancario (22,8 %). Dado que, como se expuso en el considerando 124, la actividad de captación de los depósitos centralizados en la CDC es una actividad de escaso riesgo y, por tanto, de bajo rendimiento, la Comisión cree que un margen de beneficio del 4,2 % no es manifiestamente excesivo y se puede considerar, en este caso, como un beneficio razonable.
(131)
De la misma manera, la Comisión cree que tomar en consideración un beneficio de 5 puntos básicos para los saldos centralizados en la CDC es razonable a la vista del tipo de rendimiento medio de 45 puntos básicos del sector bancario francés en el período considerado y representa un umbral bajo y prudente que puede estimarse como un beneficio que, en el presente caso, no parece manifiestamente desproporcionado. Por otra parte, el bajo nivel de beneficio refleja adecuadamente el nivel de riesgo asumido por el Crédit Mutuel por su actividad de captación para la CDC que, como se indica en el considerando 124, es escaso.
7.2.5. Verificación de la inexistencia de una compensación excesiva
(132)
A la vista de las consideraciones anteriores, la Comisión realizó una verificación -cuyos resultados se muestran en el cuadro que figura a continuación- de la inexistencia de una compensación excesiva utilizando el método descrito en las subsecciones 7.2.1 a 7.2.4 (73):
(en millones EUR)
COMPENSACIÓN
COMPENSACIÓN EXCESIVA O INFRACOMPENSACIÓN
Año
Comisión de intermediación
(anual)
Enfoque global (74)
(hasta el final de 2005)
Enfoque anual (75)
(a partir de 2006)
1991 (del 27.9.1991 al 31.12.1991)
1,5
43,8
No aplicable
(el enfoque global se aplica hasta 2005, véase la subsección 7.2.2)
1992
9,1
125,1
1993
16,8
184,0
1994
36,6
127,3
1995
59,5
114,5
1996
74,7
107,8
1997
82,3
88,4
1998
118,9
92,0
1999
188,9
98,3
2000
188,2
106,3
2001
181,9
91,3
2002
187,8
76,3
2003
197,7
61,2
2004
204,4
45,7
2005
196,7
15,0
2006
[…]
-39,1
2007
[…]
-24,3
2008
[…]
-6,1
(133)
Puede constatarse que la compensación excesiva registrada al finalizar el año 2005 (15 millones EUR) es inferior al 10 % de la compensación de 2005 (196,7 millones EUR). De conformidad con el punto 21 del Marco comunitario de 2005 este importe puede descontarse el año siguiente. El resultado final es una infracompensación de -6,1 millones EUR al final del año 2008 para todo el período considerado.
(134)
En consecuencia, la Comisión ha llegado a la conclusión de que la comisión de intermediación no compensó en exceso al Crédit Mutuel por el servicio de interés económico general que se le confió desde el 27 de septiembre de 1991 hasta el final de 2008.
8. CONCLUSIÓN
(135)
La Comisión concluye que la República Francesa ejecutó ilegalmente la ayuda en cuestión, infringiendo el artículo 108, apartado 3, del TFUE. No obstante, la ayuda puede ser considerada compatible con el mercado interior con arreglo al artículo 106, apartado 2, del TFUE, puesto que la compensación pagada por el Estado no superó lo necesario para cubrir los costes derivados del cumplimiento de las obligaciones de servicio público, teniendo en cuenta los correspondientes ingresos, así como un beneficio razonable por el desempeño de estas obligaciones.
HA ADOPTADO LA PRESENTE DECISIÓN:
Artículo 1
La ayuda estatal ejecutada por la República Francesa en favor del Crédit Mutuel de conformidad con el Decreto de 27 de septiembre de 1991, por el que se definían las aplicaciones de interés general del Crédit Mutuel, es compatible con el mercado interior.
Artículo 2
El destinatario de la presente Decisión es la República Francesa.
Hecho en Bruselas, el 24 de mayo de 2011.

Labels: 2
18
19
4