Document ID: 31988R2684

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// // REG (CEE) No 2684/88 DE LA COMISIÓN
de 26 de agosto de 1988
por el que se establece un derecho antidumping provisional sobre determinadas importaciones de magnetoscopios de casete originarios de Japón y de la República de Corea
LA COMISIÓN DE LAS COMUNIDADES EUROPEAS,
Visto el Tratado constitutivo de la Comunidad Económica Europea,
Visto el Reglamento (CEE) no 2423/88 del Consejo, de 11 de julio de 1988, relativo a la defensa contra las importaciones que sean objeto de dumping o de subvenciones por parte de países no miembros de la Comunidad Económica Europea (1), y, en particular, su artículo 11,
Previa consulta en el seno del Comité Consultivo constituido en virtud de lo dispuesto en dicho Reglamento,
Considerando lo que sigue:
A. PROCEDIMIENTO
(1) En marzo de 1987, la Comisión recibió una queja presentada por la Asociación Europea de Fabricantes de Aparatos Electrónicos de Consumo (EACEM) en nombre de fabricantes de los que se señalaba que su producción conjunta constituía el grueso de la producción comunitaria del producto de que se trata. En la queja se incluían elementos de prueba de la existencia de dumping respecto del mencionado producto, originario de Japón y de la República de Corea, y del importante perjuicio que de ello resultaba, considerándose que eran indicios suficientes para justificar la apertura de una investigación. En consecuencia, la Comisión hizo pública, mediante un anuncio publicado en el Diario Oficial de las Comunidades Europeas (2), la apertura de un procedimiento antidumping relativo a determinadas importaciones en la Comunidad de determinados aparatos de grabación y/o reproducción de imagen y sonido (vídeos) de casete (VCR) correspondientes al código NC ex 8521 10 39 originarios de Japón y de la República de Corea, e inició una investigación.
(2) La Comisión informó oficialmente de todo ello a los exportadores e importadores afectados, a los representantes de los países exportadores y a quienes habían presentado la queja y ofreció a las partes directamente interesadas la oportunidad de dar a conocer sus puntos de vista por escrito y de solicitar una audiencia.
Todos los exportadores, algunos importadores y todos los fabricantes comunitarios que habían presentado la queja dieron a conocer sus puntos de vista por escrito.
También formularon observaciones cierto número de comerciantes, usuarios finales y organizaciones que representan a los compradores comunitarios del producto.
(3) La Comisión recogió y comprobó toda la información que consideró necesaria para las determinaciones preliminares y llevó a cabo investigaciones en los locales de los siguientes:
a) Productores comunitarios que habían presentado la queja
- J2T Video (Berlín) GmbH, Berlín, República Federal de Alemania;
- Telefunken Fernseh und Rundfunk GmbH, Hannover, República Federal de Alemania;
- Grundig AG, Fuerth, República Federal de Alemania;
- Nokia-Graetz, Pforzheim, República Federal de Alemania;
- Philips International BV, Eindhoven, Países Bajos;
- Ferguson PLC, Enflield, Reino Unido;
- Thomson Gran Public, París, Francia.
b) Fabricantes/exportadores en los países de origen
- Daewoo Electronics Co Ltd, Inchon, Corea;
- Goldstar Electric Co Ltd, Seúl, Corea;
- Samsung Electronics Co Ltd, Gyonggi-do, Corea;
- Funai Electric Co Ltd, Osaka, Japón;
- Orion Electric Co Ltd, Kobe, Japón.
c) Filiales de venta de los exportadores en la Comunidad
- Samsung Electronics GmbH, Steinbach, República Federal de Alemania;
- Goldstar Deutschland GmbH, Ratingen, República Federal de Alemania;
- Funai Electric Trading Europe GmbH, Hamburgo, República Federal de Alemania;
- Goldstar UK, Londres, Reino Unido;
- Samsung Electronics UK, Surbiton, Reino Unido.
d) Importadores independientes
- Amstrad Consumer Electronics PLC, Brentwood, Reino Unido, Amstrad International Hong Kong, Hong Kong;
- Currys Group PLC, Londres, Reino Unido;
- Dixons Ltd, Edgware, Reino Unido;
- ISP KG, Dreieich, República Federal de Alemania.
(4) La Comisión solicitó y recibió por escrito observaciones detalladas de los fabricantes comunitarios que habían presentado la queja, de los exportadores y de cierto número de importadores, y verificó la información presentada hasta donde se consideró necesario.
(5) La investigación sobre las prácticas de dumping comprendió el período de enero a agosto de 1987 inclusive (período de referencia).
B. ALCANCE DEL PROCEDIMIENTO
(6) La Comisión abrió el procedimiento contra todos los fabricantes de VCR coreanos conocidos y contra dos fabricantes japoneses.
(7) Los exportadores argumentaron:
- que esta limitación del ámbito de la investigación, que excluía importaciones de cierto número de otros exportadores, era discriminatoria;
- que una investigación selectiva violaría la legislación comunitaria y se separaría de la práctica establecida de la Comisión; y
- que a primera vista había pruebas suficientes de que otros fabricantes japoneses de VCR practicaban dumping y provocaban perjuicios. El sector económico europeo los había excluido de su queja debido únicamente a sus vínculos comerciales con otros fabricantes/exportadores no incluidos en la queja.
La Comisión considera que estos argumentos son infundados.
(8) La decisión de la Comisión de iniciar la presente investigación contra los exportadores de Corea del Sur y contra Funai y Orion, se basó únicamente en la queja que se limitaba expresamente a Corea y a las dos empresas japonesas, y que no incluía pruebas de dumping o perjuicio de origen distinto. En ese momento la Comisión no disponía de otras pruebas que indicaran que otras importaciones de Japón o de otros países fueran objeto de dumping o provocaran perjuicios. En tales condiciones la Comisión no fue en absoluto discriminatoria.
(9) La Comisión no está obligada legalmente a iniciar siempre procedimientos antidumping contra todos los exportadores del país de que se trate. Ningún aspecto de la legislación comunitaria exige a la Comisión que amplíe el ámbito de la investigación a todas las importaciones de un país determinado.
La Comisión suele iniciar investigaciones contra todas las importaciones de un país determinado debido a que, en la mayoría de los casos, las pruebas de que dispone sugieren que todas las importaciones de un determinado país son objeto de dumping y producen un perjuicio importante. En el presente caso, las pruebas de que se dispone no sólo no demuestran que ocurra así, sino que quienes han presentado la queja la han limitado expresamente a determinados exportadores.
(10) Naturalmente, la Comisión se planteó si la solicitud de quienes presentaron la queja de limitar la investigación a determinadas empresas era abusiva. No se consideraron convincentes, a este respecto, las alegaciones de que quienes habían presentado la queja lo habían hecho de forma selectiva debido a sus vínculos con otros exportadores. De hecho, en otros casos de antidumping las mismas empresas que presentan la queja no han dudado en hacerlo contra empresas japonesas con las que cooperaban en otros ámbitos.
(11) En cuanto a la cuestión de si tras haber iniciado el procedimiento, la Comisión debería haberlo ampliado para incluir a otros exportadores, la Comisión ha examinado la información de los exportadores sobre estas exportaciones objeto de dumping que se decía provocaban perjuicios y comprobó que no existía prueba en absoluto de que existiera dumping sobre la base de los datos presentados, que, además de su dudosa metodología, no venían apoyados por documentación o información sobre el mercado, que fuera independiente y representativa. Tampoco existen pruebas de que el sector económico comunitario no aumentara los precios, para obtener un beneficio razonable, con el fin de mantener su cuota de mercado frente a la competencia de estos otros exportadores.
Además, las investigaciones de mercado independientes y representativas de que disponía la Comisión mostraron que no existía una reducción continua de precios o aumento en la cuota de mercado por parte de estos otros proveedores, a diferencia de lo que ocurría en el caso de los fabricantes afectados por el procedimiento.
En relación con las exportaciones de VCR de Austria, fabricados por Philips y vendidos en la Comunidad a los mismos precios que los aparatos fabricados en la misma, los exportadores mismos no consideraron que estas importaciones provocaran perjuicios.
(12) A pesar de ello, la Comisión se reserva el derecho de ampliar el procedimiento en una fase posterior para incluir otras importaciones, si los elementos de que se disponga muestran que las importaciones objeto de dumping de otro origen están provocando también perjuicios al sector económico comunitario.
C. PRODUCTO OBJETO DE LA INVESTIGACIÓN
En el contexto del presente procedimiento se han planteado una serie de cuestiones en relación con el producto que se investiga y la definición de producto similar. a) Definición del producto objeto de la investigación
(13) Los productos que se investigan son los magnetoscopios de casete (VCR). Consisten en aparatos que pueden recibir una señal de televisión transmitida por estaciones de televisión y que pueden grabar y reproducir las señales de vídeo y sonido sobre/procedentes de una cinta de vídeo-casete. Si se conectan a un monitor o televisor es posible contemplar la cinta grabada.
El núcleo de un VCR consiste en una platina para una cinta de vídeo electromagnética a través de la cual se guía dicha cinta para que resbale por las cabezas de grabación de vídeo y sonido para su grabación y borrado. Las cabezas de vídeo están fijadas en un tambor rotatorio que gira mientras la cinta corre a lo largo de él, usando el principio de barrido helicoidal. Las cabezas de audio están en una posición fija que describe un recorrido lineal a lo largo de la cinta magnética. El tambor rotatorio, la cinta y la función de introducción de la casete se llevan a cabo por motores eléctricos.
Además de la platina de la cinta, un VCR incluye normalmente una unidad de suministro de fuerza, un sintonizador para recibir las señales televisivas de las estaciones de televisión, circuitos de procesado de la señal para la imagen y el sonido, circuitos de control de las operaciones y otros circuitos para funciones extras opcionales (por ejemplo, circuitos para mejorar la imagen - HQ).
b) Determinación del producto similar
(14) Los VCR a la venta tienen numerosas características y combinaciones de características diferentes. Según las características y marcas, los VCR van de aparatos relaviamente baratos a otros caros, de calidad profesional.
Las características incluyen:
1. el formato de grabación, por ejemplo BETA o VHS;
2. el número de cabezas grabadoras, que influye en la calidad de las imágenes grabadas;
3. velocidades de grabación y reproducción única o múltiples, a saber, reproducción lenta (SP), larga duración (LP), duración prolongada o superlarga (EP o SLP);
4. posibilidades de « pausa » y « cámara lenta »;
5. grabación con una tecla;
6. gama de posibilidades previas a la grabación, tales como número de programas y días de antelación con que el aparato se puede programar para la grabación;
7. variedad de posibilidades de sintonía;
8. índice visual;
9. visualizadores gráficos;
10. control remoto, alámbrico o inalámbrico, de diferentes características;
11. autorrebobinado al final de la cinta;
12. gama de calidad de grabación del sonido, desde monofónico a estéreo a hi-fi y hi-fi digital;
13. conmutación automática de alimentación;
14. distintos tamaños de sistemas, incluidos los modelos compactos y portátiles.
Además de todo esto, el VCR tiene que cumplir con las distintas normas de televisión de los diferentes países. Los sistemas básicos son NTSC (EE.UU., Lejano Oriente y otros), Secam (Francia) y PAL (Europa Occidental), teniendo cada uno de ellos subtipos o pudiéndose combinar en un televisor o VCR para facilitar la recepción de la televisión de uno o más países.
A pesar de esta variedad de modelos y características distintos, todas las partes están de acuerdo en que estos aparatos pueden considerarse como un producto similar que usa la misma tecnología básica y que sirve para la misma finalidad de consumo.
(15) Durante la investigación se plantearon dos problemas: si los reproductores de casetes de vídeos (VCP) y la combinación de VCR o VCP con un televisor (en el mismo aparato) se deberían incluir en el procedimiento.
Quienes presentaron la queja argumentaron que los VCP tenían los mismos mecanismos básicos que un VCR, excepto el sintonizador y las cabezas grabadoras y se podían utilizar para reproducir casetes de vídeo. Además, señalaban que los VCP competían con los VCR en el mercado y por ello perjudicaban al sector económico comunitario.
Los exportadores, sin embargo, señalaron que la ausencia de capacidad de grabación constituía una diferencia decisiva y rechazaron que un VCP pudiera sustituir a un VCR desde el punto de vista del consumidor.
La Comisión ha decidido excluir los VCP del procedimiento, debido a que carecen de sintonizador, ya que la posibilidad de grabar limita los posibles usos de los VCP. El usuario de un VCP no puede grabar programas de televisión, sólo puede reproducir casetes grabadas previamente. Debido a ello no parece probable que un comprador privado normal de un VCR pudiera sustituirlo por un VCP. Los VCP, más baratos, serían más interesantes para fines industriales, comerciales o educativos, casos en los que no sería necesaria la posibilidad de grabar.
(1) DO no L 209 de 2. 8. 1988, p. 1.
(2) DO no C 256 de 26. 9. 1987, p. 15.
Por estas razones, los VCR y los VCP deben considerarse productos diferentes y además no hay pruebas suficientes de que estos productos compitan entre sí en el mercado.
En consecuencia, las combinaciones de VCP con televisor no entran en el procedimiento.
(16) Por otra parte, la Comisión opina que las combinaciones de un VCR y un monitor de televisión en el mismo aparato están incluidas en el anuncio de apertura y en la investigación que se llevó a cabo posteriormente. Estos aparatos contienen un VCR completo que se debe considerar generalmente su parte más importante. La combinación de un VCR con un monitor de televisión no altera la identidad del VCR incorporado. Por ello, la Comisión se reserva el derecho de proponer al Consejo que los derechos definitivos se impongan también a este tipo de mercancías.
D. VALOR NORMAL
(17) Para los exportadores que venden VCR comparables de su propia marca en cantidades representativas en el curso normal de operaciones comerciales en el mercado interior, el valor normal se calculó provisionalmente sobre la base de los precios medios ponderados en el mercado interior de cada uno de dichos modelos.
(18) En los casos en los que dichos modelos se vendieron en cantidades sustanciales durante el período de referencia en el mercado interior a precios que no permitían recuperar todos los costes, el valor normal se calculó sobre la base del valor construido.
(19) Los valores calculados lo fueron tomando, generalmente de los sistemas contables de las empresas, todos los costes, tanto los fijos como los variables, en el país de origen, de los materiales y de la fabricación más los gastos de venta, administrativos y otros generales y un margen razonable de beneficio. En cada uno de los exportadores el margen de beneficio se calculó provisionalmente sobre la base de sus ventas rentables de VCR en el mercado interior.
(20) Además de las ventas de la propia marca, todos los exportadores venden VCR a OEM (« Original Equipment Manufacturers »), esto es, a importadores que venden estos productos en la Comunidad con sus propios nombres comerciales. Estos aparatos tienen generalmente un diseño diferente y, en parte, características técnicas distintas de los que se venden con el nombre comercial del exportador. Durante el período de referencia no se efectuaron ventas de estos aparatos OEM en los mercados japonés y coreano y, debido a ello, se utilizaron los valores calculados para establecer los valores normales y compararlos con los precios de exportación a OEM.
(21) En estos casos, la Comisión reconoce que existen diferencias entre las ventas del producto de la marca del fabricante y las ventas a OEM. Sin embargo, como durante el período de referencia no se realizaron ventas a OEM en los mercados japonés y coreano, las diferencias en el volumen del coste o del beneficio no se pudieron evaluar de forma apropiada [véase punto (41)]. Sin embargo, la legislación comunitaria establece que los valores calculados se determinarán sumando los costes de producción y un margen razonable de beneficio y, que en los casos en los que no se disponga de información adecuada sobre el beneficio normal obtenido en el mercado interior del país de origen, el beneficio se calculará sobre una base razonable.
(22) Por ello, y dado que la Comisión reconoce la diferencia entre las ventas de la propia marca del fabricante y las ventas a OEM, se considera razonable que se tenga en cuenta esta diferencia tanto en los costes como en los beneficios, aplicando un nivel de beneficio más bajo a los valores calculados, para compararlos con los precios de exportación a los OEM.
(23) Como falta información de las ventas a OEM en los mercados japonés o coreano en relación con tales diferencias, se considera apropiado que se aplique el mismo nivel de beneficio a todos los valores calculados y que este nivel sea de un 5 %, en vez del nivel de beneficio para las ventas de exportadores de VCR en el mercado interior aplicado en otros valores construidos.
(24) Como Orion, que no vende en el mercado interior y que exporta VCR con marca OEM y con la marca propia, no cooperó con la amplitud necesaria durante la verificación in situ del valor calculado, no se puede establecer un valor normal para esta empresa.
(25) Algunas empresas suministraron información incorrecta. La investigación in situ de la Comisión reveló que dos exportadores coreanos habían omitido algunas ventas en el mercado interior en su respuesta al cuestionario de la Comisión. Las cantidades excluidas sumaban un 15 % de las cantidades de las que se habían informado a la Comisión y, en consecuencia, se debían tener en cuenta para establecer el valor normal.
(26) En relación con los costes de producción de los tres exportadores, la comprobación in situ de la Comisión reveló discrepancias parciales entre las respuestas de las empresas al cuestionario y sus documentos internos. En estos casos, la Comisión calculó los costes de producción sobre la base de los datos de que disponía.
E. PRECIO DE EXPORTACIÓN
(27) En los casos en los que las exportaciones se efectuaron directamente a clientes independientes en la Comunidad, los precios de exportación se calcu laron provisionalmente sobre la base de los precios pagados o pagaderos por los VCR vendidos para la exportación a la Comunidad.
(28) La investigación de la Comisión mostró que los dos exportadores japoneses habían declarado incorrectamente que una gran parte de sus exportaciones se habían efectuado a terceros países. Sin embargo, por los nombres de los clientes y las características técnicas de los VCR, la Comisión llegó a la conclusión de que estas exportaciones estaban destinadas al consumo en la Comunidad y, debido a ello, se incluyeron en los cálculos provisionales.
(29) En el caso de cuatro exportadores, la verificación in situ de la Comisión mostró que éstos no habían deducido algunos reembolsos que se habían efectuado a sus clientes independientes en la Comunidad del precio de exportación. Como estas empresas no pudieron dar información concreta sobre estas cantidades, la Comisión las calculó sobre la base de los datos disponibles. Las cantidades deducidas sobre esta base alcanzaron hasta un 15 % del precio de exportación, según el modelo de que se tratara.
(30) Como Orion no quiso cooperar para aclarar estos dos puntos, no se pudo calcular ningún precio de exportación.
(31) En los casos en los que las exportaciones se llevaron a cabo a empresas filiales en la Comunidad, los precios de exportación se calcularon provisionalmente sobre la base de los precios a los que se volvieron a vender los VCR por primera vez a un comprador independiente, ajustados convenientemente para tener en cuenta todos los gastos que se habían producido entre la importación y dicha venta y un margen de beneficio de un 10 %, que se consideró razonable en esta fase, de acuerdo con los resultados de los importadores independientes.
(32) Al calcular los precios de exportación en los que había que hacer asignaciones de costes a las ventas de VCR, éstas se hicieron generalmente sobre la base del volumen de negocios. Los costes y el volumen de negocios que se utilizaron para este fin fueron generalmente los del ejercicio económico de 1987 del importador correspondiente. Algunos importadores comentaron que algunos costes debían asignarse sobre una base diferente. Únicamente se utilizó este método en aquellos casos en los que la Comisión recibió pruebas satisfactorias de que un método alternativo reflejaría con más propiedad los costes producidos.
Estos costes asignados incluían todos los gastos administrativos y otros generales, incluyéndose la publicidad, tanto si estaba financiada por el exportador como por el importador correspondiente. En los casos en los que fue posible, los descuentos, rebajas y las mercancías gratuitas se dedujeron de su valor real en cada una de las transacciones.
(33) En su respuesta al cuestionario, Funai declaró que no efectuaban ventas a través de sucursales a clientes en la Comunidad. Sin embargo, la investigación demostró que Funai Japan tenía una empresa en la República Federal de Alemania Ilamada Funai Electric Trading (Europa) GmbH que, según su contabilidad, compraba y vendía VCR a clientes en la Comunidad. Funai señaló que Funai Electric Trading (Europa) GmbH debía considerarse como agente, ya que no compraba surtidos y trabajaba con un margen fijo de beneficio bruto. Sin embargo, la investigación mostró que Funai Electric Trading (Europa) GmbH recibía pedidos y negociaba y cerraba contratos de venta con sus clientes europeos en su propio nombre y que era beneficiario de las cartas de crédito abiertas por sus clientes para el pago de las mercancías encargadas. Por ello, en opinión de la Comisión no puede haber duda de que Funai Electric Trading (Europa) GmbH cumple las funciones normales de una sucursal de ventas en la Comunidad.
F. COMPARACIÓN
(34) Con el fin de establecer una comparación válida entre el valor normal y los precios de exportación, la Comisión tuvo en cuenta, en los casos en los que lo consideró oportuno, las diferencias que afectaban a la comparabilidad de precios, tales como las diferencias de características físicas, derechos de importación e impuestos indirectos y las diferencias en los costes de venta directamente vinculados, en los casos en los que podían estar justificadas las reclamaciones por las diferencias en las ventas que nos ocupan. Todas las comparaciones se llevaron a cabo en la fase en fábrica.
(35) En relación con las diferencias en las características físicas, los cálculos provisionales de la Comisión tuvieron en cuenta las siguientes grandes diferencias:
- sistemas de vídeo en color (PAL y NTSC, etc);
- control remoto;
- velocidad de grabación;
- calidad de la imagen;
- grabación del sonido (mono, estéreo o HI-FI);
- número de cabezas de vídeo;
- accesorios incluidos en el precio del VCR (cables, ordenador, cintas de vídeo, etc.).
La base para estos ajustes fueron las diferencias de precio en el mercado interior, en los casos en los que se disponía de las mismas, o en los costes de producción incluido el margen de beneficio. En los casos en los que no disponía de estos datos, estos ajustes se tuvieron que calcular sobre la base de otros datos disponibles.
(36) En relación con las diferencias de los derechos de importación e impuestos indirectos, los exportadores coreanos señalaron que, para tener en cuenta tales diferencias, la cantidad reembolsada de derechos y de otros impuestos de importación recibida por las compañías por las exportaciones de VCR debería añadirse al precio de exportación del producto en cuestión.
Los derechos y otros impuestos de importación que soportan los VCR vendidos en el mercado coreano son diferentes de las cantidades reembolsadas por los VCR exportados. Esto se debe a que los VCR que se venden en el mercado interior tienen más partes fabricadas en Corea que los exportados.
Por ello se debe rechazar esta reclamación ya que, de acuerdo con la legislación comunitaria, tales rembolsos sólo se pueden tener en cuenta si los impuestos de importación los soporta también el producto similar y los materiales incorporados físicamente cuando van destinados al consumo en el país de origen.
Durante la verificación in situ se pidió a los tres exportadores que señalaran la cantidad de derechos e impuestos de importación que se incluían en los precios interiores de los VCR, pero no fueron capaces de indicarlo de forma que se pudiera comprobar. Por ello, para la determinación provisional la Comisión calculó dichas cantidades.
(37) Por otra parte, se llevaron a cabo ajustes para las diferencias en:
- costes de transporte, seguro, manipulación, almacenamiento y costes accesorios;
- envasado;
- condiciones de pago;
- garantías;
- salarios y comisiones de los vendedores.
(38) En relación con las condiciones de pago, los tres exportadores coreanos pidieron que se tuvieran en cuenta los costes de los créditos para financiar los pagos del impuesto sobre valor añadido y de los impuestos especiales.
La Comisión, sin embargo, tiene dudas sobre las cantidades exactas en juego y la relación directa con las ventas que nos ocupan. De hecho, el importe de la tributación que se debe pagar depende del balance global de la obligación tributaria de cada empresa. Debido a ello en esta fase del procedimiento no se atendieron estas reclamaciones.
(39) En relación con los salarios de los vendedores, cuatro exportadores incluyeron gastos de personal que no estaba directamente ocupado en actividades de venta, por ejemplo, conductores, personal de secretaría, etc. Debido a ello, la deducción se calculó sobre la base de los datos disponibles.
(40) Un exportador reclamó que se tuvieran en cuenta las pérdidas por las ventas de mercancías promocionales a sus vendedores. Esta reclamación se debe rechazar, ya que estos costes no pueden estar directamente vinculados a ventas concretas de VCR a vendedores y por ello las pérdidas que de ello se derivan deben considerarse gastos generales de promoción.
(41) Cuatro exportadores solicitaron que, además de los ajustes que se señalan en las disposiciones de los apartados 9 y 10 del artícculo 2 del Reglamento (CEE) no 2423/88, en concreto en relación con las diferencias en las condiciones de venta, se debían deducir ciertos costes al efectuar el cálculo de todo valor normal que se fuera a comparar con los precios de exportación a los OEM, que venden los productos importados en la Comunidad con sus propias marcas comerciales. Los exportadores argumentaban que tales ventas no se efectuaban al mismo nivel comercial ya que, por lo general, se efectuaban en grandes cantidades FOB Japón o Corea y los gastos de venta que generaban eran mínimos comparados con los gastos de ventas que producían las compañías de ventas en los mercados japonés y coreano. Sin embargo, estos exportadores no pudieron mostrar a satisfacción de la Comisión cuál hubiera sido la diferencia, de haberla habido, entre tales costes y los producidos realmente en sus ventas interiores a compradores independientes, de haber existido en los mercados japonés y coreano un número tan grande de OEM como en la Comunidad.
Sin embargo, aun a falta de tal prueba, la Comisión, al calcular el valor normal para compararlo con las ventas de exportación a los OEM, reconoció el hecho de que podría haber una diferencia en los costes o beneficios y por ello llevó a cabo la deducción corespondiente a esta diferencia [véase punto (23)].
G. MÁRGENES DE DUMPING
(42) Los valores normales de los modelos de los cuatro exportadores se compararon con los precios de exportación de modelos comparables, sobre una base de transacción por transacción. El examen preliminar de los hechos muestra la existencia de dumping en relación con las exportaciones de VCR originarios de Japón y de Corea del Sur de todos los exportadores investigados, siendo el margen de dumping igual a la cantidad en la que el valor normal, tal como se ha calculado, supera al precio de exportación a la Comunidad.
Los margénes de dumping variaban según el exportador, siendo los márgenes medios ponderados los siguientes:
Daewoo 29,2 %;
Goldstar 26,4 %;
Samsung 25,2 %;
Funai 18,0 %.
(43) Debido a que Orion no cooperó durante la verificación con la amplitud necesaria, no se pudieron calcular ni el valor normal ni sus precios de exportación. De conformidad con la práctica aplicada en otras ocasiones se consideró apropiado usar para este exportador los márgenes de dumping más elevados que se hubieran hallado en el mismo país de exportación. En relación con ello, la Comisión consideró que los resultados de la investigación referente a Funai constituían una base apropiada y comparable para determinar el nivel de dumping que se debía aplicar a Orion debido a su producción similar y estructura de ventas en Japón. De otra forma, suponer que el margen de dumping de Orion era inferior al del exportdor que había cooperado en la investigación daría pie a fomentar la no cooperación.
Por otra parte, no parece razonable aplicar el margen de dumping de una empresa coreana a Orion debido a que la estructura de estas compañías y otras circunsancias en la economía de Corea que se deben tener en cuenta son muy diferentes a las de los fabricantes japoneses de VCR.
H. SECTOR ECONÓMICO COMUNITARIO
Desarrollo y estado actual
(44) A finales de los años setenta y principios de los ochenta, el VCR se convirtió en un producto de consumo de masas y los fabricantes europeos y japoneses compitieron para establecer diferentes sistemas de grabación en el mercado. Philips y Grundig pusieron a la venta su propio sistema Vídeo 2000, la mayoría de los fabricantes japoneses y algunas empresas europeas, el sistema VHS (desarrollado por JVC), y algunos fabricantes japoneses, el formato Beta desarrollado por Sony. El sistema VHS resultó el de más exito en el mercado y fue el que terminó dominando el conjunto mundial. A consecuencia de ello Philips y Grundig abandonaron en 1983/84 el sistema Vídeo 2000 y, en consecuencia, todos los fabricantes europeos tuvieron que fabricar el formato VHS con licencia de JVC o formar una « joint venture » con un fabricante japonés de VCR que poseyera ya una licencia de VHS y tuviera la tecnología necesaria para fabricar magnetoscopios VHS. Además, antes de abandonar el Vídeo 2000, Philips y Grundig habían presentado una queja antidumping contra los fabricantes de VCR japoneses que hizo que los japoneses limitaran voluntariamente sus exportaciones a la Comunidad. Como resultado de ello, muchas empresas japonesas establecieron fábricas de VCR en la Comunidad.
(45) Debido a ello, en este momento, se pueden señalar muchas clases diferentes de empresas que fabrican o montan VCR en la Comunidad.
En primer lugar, los fabricantes totalmente comunitarios, como Philips y Grundig (el antiguo Standard Elektrik Lorenz/ITT ha sido comprado en 1988 por el grupo finlandés Nokla, y en la actualidad se le conoce como Nokla-Graetz); en segundo lugar, las « joint ventures » entre empresas europeas y japonesas, como J2T -50 % Thomson, 50 % JVC Japón - que abastece al grupo Thomson: Telefunken, Saba, Nordmende, Ferguson y Thomson Grand Public y JVC Europa) y MB Video (65 % de Matsushita y el 35 % de Bosch). Estas empresas se pueden clasificar claramente como fabricantes comunitarios dado el elevado nivel de contenido local de sus productos y su compromiso a largo plazo en inversión y empleo en la CEE.
En tercer lugar, empresas totalmente japonesas con talleres de fabricación se han instalado en la Comunidad. La Comisión deja abierta la cuestión de si estas compañías deben considerarse como parte del sector comunitario o si están llevando a cabo exclusivamente simples operaciones de montaje.
(46) Philips, Grundig, Nokla-Graetz y J2T apoyan activamente la queja presentada y representan a más del 50 %, en volumen, de los VCR fabricados o montados en la Comunidad.
También se puede considerar que apoyan la queja MB Vídeo y la mayoría de las empresas japonesas en Europa que han contestado el cuestionario de la Comisión durante el procedimiento.
(47) La Comisión considera que las plantas de fabricación o montaje instaladas por los exportadores implicados en el procedimiento no son parte del sector económico comunitario, debido a que están vinculadas a los exportadores y controladas totalmente por los mismos. Las plantas en cuestión son, según las pruebas de que dispone la Comisión en este momento, Goldstar Electronics Europe GmbH, Worms en Alemania, Samsung UK y Orion en el Reino Unido. Funai tiene también plantas de fabricación en el Reino Unido como « joint venture » con Amstrad, uno de los mayores importadores de VCR de Funai Japón. Debido a ello esta « joint venture » debe excluirse de la definición de industria comunitaria.
La Comisión comprobó que durante el período de referencia sólo uno de los fabricantes que había presentado la queja había importado VCR de un exportador incluido en el procedimiento. Sin embargo, el volumen de estas importaciones y el hecho de que haya sido un caso aislado no justifica la exclusión de esta empresa por este motivo.
I. PERJUICIO
a) Volumen y cuotas de mercado de las importaciones objeto de dumping
- Las empresas coreanas
(48) El volumen de exportaciones fue de 75 000 unidades en 1985, 425 000 unidades en 1986 y 1 224 000 unidades en 1987, de las que 623 000 unidades corresponden al período de referencia. Cuando los fabricantes coreanos empezaron a exportar VCR a la Comunidad en 1985, tenían una cuota de un 1,2 % en el mercado CEE (10 Estados miembros más España y Portugal). En 1986 ésta alcanzó un 6,1 % y en 1987 aumentó hasta un 15,3 % del total del mercado comunitario. En el período su cuota de mercado fue de un 13,3 %.
- Funai y Orion (Japón)
(49) Las exportaciones sumadas de Funai y Orion ascendieron a 293 000 unidades en 1984, 466 000 unidades en 1985, 991 000 unidades en 1986 y 762 000 unidades durante el período de referencia.
Funai empezó a exportar VCR a la Comunidad en 1984 y Orion en 1982. Su cuota de mercado conjunta pasó de un 5,1 % en 1984 a un 7,6 % en 1985, a un 13,9 % en 1986 y a un 15,7 % durante el período de referencia.
Se debe señalar que estas dos empresas, como ya se dijo, exportaron importantes cantidades a la Comunidad a través de terceros países. Por ello es difícil establecer la cantidad precisa de exportaciones destinadas al consumo en la Comunidad y las importadas realmente. Para ello, la Comisión evaluó los datos sobre los destinos y las características técnicas de los exportadores afectados y de otras fuentes.
Comparada con la de 1985 la cuota de mercado de todos los exportadores afectados pasó de un 8,6 % a un 29 % en el período de referencia.
b) Precios
(50) La Comisión investigó las tarifas de los exportadores y las de los fabricantes comunitarios en dos fases de la comercialización: los precios del usuario final, utilizando investigaciones en el mercado independientes y representativas, y los precios al comercio (es decir, distribuidores o vendedores) mediante investigaciones efectuadas sobre la base de las respuestas a los cuestionarios.
Recorte de precios
(51) Para averiguar el margen de recorte de precios, la Comisión comparó los precios del fabricante comunitario con los de los exportadores investigados en el procedimiento en los dos mercados comunitarios más importantes, Reino Unido y Alemania, que representan sumados más del 60 % del mercado comunitario y más del 70 % de las exportaciones consideradas.
Los exportadores vendieron a clientes comunitarios independientes directamente o a través de sus filiales de ventas en la Comunidad. Para comparar estos precios de venta con los de los fabricantes comunitarios, la Comisión calculó los precios de venta medios ponderados de los diferentes canales de venta, a saber, ventas a OEM, distribuidores o vendedores. El precio de venta medio de cada exportador en cada uno de estos canales en cada uno de los Estados miembros se comparó a continuación con las cifras correspondientes de los fabricantes comunitarios.
(52) Existe una gran variedad de modelos en el mercado y por ello no hay modelos idénticos para comparar. La Comisión, para llevar a cabo esta comparación, seleccionó unos modelos comunitarios representativos. Los modelos que se consideraron representativos fueron los comunitarios que se encuentran en el extremo inferior de la gama de precios, debido a que la gran mayoría de ventas de los exportadores se llevó a cabo en esta zona.
Para llevar a cabo la comparación, la Comisión escogió modelos con las mismas funciones básicas, características y especificaciones similares. Debido a ello no hubo que efectuar ajustes por diferencias de las características o especificaciones, debido a que las posibles pequeñas diferencias en las características o en la presentación no se consideraron lo suficientemente importantes como para que éstos fueran necesarios.
Para comparar los precios de los exportadores con los de los fabricantes comunitarios se tomaron los precios de venta medios netos de los diferentes canales de venta de los modelos fabricados en la Comunidad. En los casos en los que no existían ventas de un fabricante comunitario en un canal de ventas concreto, se efectuaron los ajustes correspondientes.
Sobre la base de esta comparación y para la determinación preliminar, se comprobó que el recorte en los precios durante el período de referencia fue como mínimo de un 20 % en el Reino Unido y un 30 % en Alemania. En el caso de algunos exportadores estos márgenes eran considerablemente mayores. Las diferencias en el recorte de precios entre el Reino Unido y Alemania pueden explicarse por el hecho de que, antes del período de referencia, el mercado de VCR del Reino Unido ya había sufrido más el descenso de los precios que los demás mercados comunitarios, y por ello el fabricante comunitario se había visto obligado a rebajar antes sus precios en este mercado. Estos precios no permitieron beneficios y se hicieron ya con pérdidas.
c) Efecto de las importaciones objeto de dumping sobre el sector económico comunitario
i) Efectos sobre la cuota de mercado de las empresas que fabrican o montan VCR en la Comunidad.
(53) El consumo aparente en la CEE (12 Estados miembros) aumentó de 5,8 millones de unidades en 1984 a 6,2 millones de unidades en 1985 y a 7 millones de unidades en 1987.
Aparte de las importaciones relativamente estables de VCR de Austria, que representan aproximadamente un 5 % del mercado CEE, todas las demás importaciones en la Comunidad procedían de exportadores japoneses distintos de los incluidos en el procedimiento. La cuota de mercado de estos otros exportadores japoneses pasó de un 66 % en 1984 a un 56 % en 1985, a un 40 % en 1986 y a sólo un 24,6 % en el período de referencia. Esta evolución fue resultado de los esfuerzos japoneses por instalar sus plantas de fabricación o montaje en la Comunidad, antes que exportar directamente. Esta es la causa de que el desarrollo global de fabricación o montaje en la Comunidad, en el que se incluye esta fabricación o montaje japoneses en la Comunidad, muestra un claro aumento de un 24 % en 1984 a un 29 % en 1985, a un 34 % en 1986 y a un 40 % en el período de referencia.
Sin embargo, si comparamos el descenso en las otras importaciones ( 38,4 %) con el aumento en la fabricación y montaje en la Comunidad (+ 16 %), vemos que en dos años las importaciones objeto de dumping han alcanzado más de un 20 % de la cuota de mercado de todos los demás proveedores, impidiendo que la fabricación o montaje comunitarios obtuvieran beneficios del descenso de la cuota de las otras importaciones. Además, la cuota de mercado de las empresas que fabrican o montan en la CEE ha descendido realmente si tomamos como base las compañías.
ii) Efecto sobre los precios de los fabricantes comunitarios
(54) Desde que el VCR se convirtió en un producto de consumo privado, los precios se han reducido constantemente cada año, como es habitual en la mayoría de los productos electrónicos de consumo. Esto no se debe únicamente a la competencia, sino a los efectos de las economías de escala y las mejoras en la concepción y la racionalización. Los estudios de mercado de que disponía la Comisión, igual que los precios comerciales de los fabricantes, muestran este descenso constante en los precios desde el año 1985 de un 5-10 % anual.
De 1985 esta tendencia general se convirtió en un brusco descenso de aproximadamente un 20 % anual. Esta baja en los precios medios de los VCR en la Comunidad continuó en el período de referencia. Por ejemplo, los precios de una selección representativa de modelos líderes en el mercado alemán descendió de 100 en el tercer trimestre de 1986 a un 79 % en el tercer trimestre de 1987.
Este decenso general en los precios de los VCR, brusco y acelerado, coincide con la aparición de los exportadores que nos ocupan en el mercado comunitario. El sector económico europeo se vio forzado a seguir este descenso de los precios para mantener su posición en el mercdo.
d) Rentabilidad
(55) El desarrollo de las cuentas de beneficios y pérdidas de algunos fabricantes comunitarios de VCR mostraban grandes pérdidas en los años 1983 y 1984 debidas, en gran parte, a que se dieron por perdidas las inversiones en Vídeo 2000.
En su conjunto, la rentabilidad de los fabricantes o montadores comunitarios mostró un descenso de beneficios durante el período de 1985 a 1986 y la mayoría sufrieron serias pérdidas en sus ventas de VCR durante el período de referencia. Estas pérdidas fueron resultado de un acentuado descenso en los precios del mercado de VCR en 1985, 1986 y 1987, si bien las industrias comunitarias lograron rebajar sus costes de producción de forma significativa durante este período, debido a una mayor automatización y eficiencia.
e) Conclusiones
(56) Para determinar si el sector comunitario está sufriendo algún tipo de perjuicio, la Comisión comprobó que, mientras que las cifras de capacidad absoluta, producción y ventas, tomadas aisladamente, muestran una tendencia positiva, se sitúan muy por detrás del desarrollo general del mercado y aumentaron en un procentaje mucho más bajo que las importaciones de Corea, de Funai y de Orion y del consumo general. Este desarrollo se nota especialmente en las industrias que presentaron la queja. Mientras que las cifras de producción en unidades de las industrias que presentaron la queja muestran un aumento, su cuota de mercado, tomada individualmente, descendió, igual que las cuotas de mercado de las empresas japonesas que habían establecido plantas de fabricación y montaje en la Comunidad. Por ello, se debe concluir provisionalmente que el aumento en la cuota de mercado de los exportadores que nos ocupan tuvo lugar a expensas de la industria de VCR comunitaria.
Además, los precios de las exportaciones objeto de dumping tuvieron un efecto muy depresivo sobre los precios de VCR en la Comunidad. El recorte de precios fue sustancial y persistente en todo el conjunto durante el período de referencia. Si bien la mayoría de los VCR exportados pertenecían a la gama baja de aparatos, el efecto del recorte de precios en esta zona del mercado, en la que se efectúa la mayoría de las ventas, provocó un descenso general de precios, debido a que afectó, desde el punto vista del consumidor, a las diferencias de precio justificables por prestaciones adicionales. A consecuencia de ello, los fabricantes de VCR comunitarios no tuvieron la posibilidad de enjugar las pérdidas de la gama baja del mercado por márgenes mayores en sus ventas de aparatos en el extremo superior de la gama.
Sobre la base de esta investigación preliminar, la Comisión llegó a la conclusión de que la industria de VCR comunitaria estaba siendo perjudicada.
J. ORIGEN DEL PERJUICIO EN LAS IMPORTACIONES OBJETO DE DUMPING
a) Efecto de las importaciones objeto de dumping
(57) Al investigar si el importante perjuicio que sufrían las industrias comunitarias estaba provocado por los efectos del dumping, la Comisión comprobó que el descenso de los precios, la pérdida de cuota de mercado y la pérdida, o reducción, de beneficios por las industrias comunitarias coincidieron con el aumento en el volumen de importaciones de las cinco compañías que nos ocupan.
El fuerte descenso de los precios empezó en 1985 con la aparición de los productos coreanos en el mercado comunitario y la entrada de importaciones de Orion y Funai, y continuó en el período de investigación. En un mercado de precios muy competitivo, un recorte considerable en los precios debido al dumping por parte de los exportadores tenía que tener inevitablemente un apreciable efecto negativo sobre los precios, las ventas y, en consecuencia, sobre la rentabilidad de los fabricantes comunitarios de la competencia.
De 1985 en adelante, los beneficios de quienes presentaron la queja descendieron y se convirtieron en pérdidas (para la mayoría), alcanzando un nivel alarmante durante el período de referencia.
b) Efectos de otros factores
(58) Los exportadores argumentaron que había habido una competencia general en el mercado y que todos los fabricantes que vendían en este mercado bajaron sus precios, no exclusivamente los que se citaban en la queja. Dieron ejemplos de ofertas a bajo precio por parte de fabricantes no incluidos en el procedimiento o de fabricantes que presentaron la queja.
Utilizando estudios de mercado independientes y representativos de los mercados francés, alemán, holandés y del Reino Unido, la Comisión investigó cuidadosamente qué empresas, distintas de las cinco implicadas en el procedimiento, podían haber practicado un recorte constante de precios y, de ser así, cuál de ellas podía haberse beneficiado de ello aumentando su cuota de mercado. No se tuvieron en cuenta algunas ventas locales y breves a bajo precio de algunos modelos, ya que se acepta generalmente que debido a un aumento temporal de existencias o para agotar modelos que ya no se fabrican los precios pueden ser considerablemente inferiores al nivel usual de cada modelo durante un tiempo limitado. De estas investigaciones se desprendió claramente que, en el período de referencia y durante todo 1986, sólo las cinco empresas que se investigan rebajaron persistentemente sus precios por debajo de los otros proveedores. Las ofertas a bajo precio que mencionan los exportadores fueron aisladas y no se puede demostrar que respondieran a una política constante de bajos precios. Por el contrario, en la fase actual de la investigación, las cinco empresas que se investigan aparecen claramente como las que han encabezado el descenso de los precios.
Estos resultados estaban corroborados por el hecho de que ninguno de los otros fabricantes que ofrecían sus vídeos en el mercado comunitario lograron una cuota de mercado significativa durante el período de referencia o los doce meses anteriores. Por otra parte, las cinco empresas en que se halló practicaban dumping, no sólo aumentaron sus volúmenes de venta, sino que lograron cuotas de mercado más elevadas.
(59) Se ha argumentado también que las pérdidas de quienes presentaron la queja se debieron a una mala gestión y a los efectos posteriores del abandono de Vídeo 2000. El paso de Vídeo 2000 a VHS por parte de Philips y Grundig provocó, es cierto, grandes pérdidas, pero éstas tuvieron lugar antes de que los exportadores entraran materialmente en el mercado.
En 1985 y 1986 el sector económico comunitario estaba a punto de recuperarse, especialmente debido a una demanda creciente, cuando la industria coreana empezó sus exportaciones a la Comunidad y Funai y Orion aumentaron espectacularmente sus exportaciones.
Las graves pérdidas de la mayoría de los fabricantes comunitarios no se debieron a sistemas de producción obsoletos. La Comisión comprobó que las condiciones de fabricación de los fabricantes comunitarios visitados no eran en general inferiores a las de los exportadores de que se trata y que las altas cuotas de automatización reducían considerablemente las posibles ventajas de los exportadores investigados en lo que se refiere a los costes de la mano de obra.
Debido a todo ello, la Comisión ha llegado a la conclusión provisional de que los perjuicios experimentados por las industrias comunitarias no estuvieron provocados por otros factores.
c) Conclusión
(60) En conclusión, el volumen de las importaciones objeto de dumping, su penetración en el mercado, los precios a los que se ofrecieron las mercancías objeto de dumping en la Comunidad, las pérdidas y pérdida de beneficios que experimentaron las empresas que fabricaban o montaban en la Comunidad llevaron a la Comisión a determinar que el efecto de las importaciones de VCR objeto de dumping, tomadas aisladamente, debía considerarse producían un importante perjuicio al sector económico comunitario.
(61) Además, en relación con los fabricantes coreanos, la investigación mostró que existe el peligro de que aumenten sustancialmente sus exportaciones debido a su capacidad de producción, que aumenta en aproximadamente ocho millones de unidades anuales. Sólo hay dos grandes mercados en el mundo a los que se puede vender esta capacidad, Estados Unidos y CCE. El mercado estadounidense es muy competitivo, no permite obtener beneficios y parece estar saturado e incluso sometido a algún tipo de autolimitación, de manera que es muy probable que las industrias coreanas intentarán aumentar más sus exportaciones a la Comunidad. Los cálculos efectuados para 1988 sugieren que las importaciones en la Comunidad procedentes de Corea podrían alcanzar aproximadamente dos millones de unidades, lo que representaría una cuota de mercado de un 25 %.
Por ello parece probable que estos exportadores quieran aumentar sus exportaciones de VCR a la Comunidad y que ello provoque un perjuicio todavía mayor que el producido hasta ahora.
K. INTERÉS COMUNITARIO
a) Consideraciones generales
(62) Al analizar si interesa a la Comunidad tomar medidas contra las importaciones de VCR objeto de dumping de Japón y Corea, que se ha visto provocan un importante perjuicio a las empresas comunitarias que presentaron la queja, la Comisión consideró en primer lugar que, debido a las tremendas pérdidas sufridas por los fabricantes comunitarios, está en juego la existencia de estas industrias. Esto podría influir también en la producción comunitaria de televisores de color y otros productos electrónicos de consumo.
(63) La tecnologías de los VCR y los televisores están estrechamente relacionadas. La pérdida de conocimientos tecnológicos y/o de los avances en el área del VCR significará también la pérdida de competividad en la tecnología de la televisión.
La fabricación de VCR implica una tecnología que es transferible, con algunas modificaciones, a otros productos electrónicos de consumo. La fabricación de VCR exige mecanismos de elevada precisión (micromotores, cabezas, etc.) y circuitos electrónicos muy desarrollados. La pérdida de la capacidad de fabricar VCR representaría la pérdida de conocimientos técnicos sustanciales en distintos campos industriales de importancia y, además, debilitaría seriamente la capacidad comunitaria de fabricar productos eléctricos de consumo en general, tanto en el presente como en el futuro.
(64) En relación con el empleo, el abandono de la fabricación de VCR por parte de las industrias que presentaron la queja podría provocar la pérdida de varios miles de puestos de trabajo.
(65) Los exportadores, importadores, asociaciones de vendedores y usuarios finales han argumentado que la imposición de derechos provocaría un aumento en los precios, reduciría la competencia y reduciría la demanda del consumidor.
En relación con el argumento de posibles aumentos de precio, se debe recordar que uno de los fines de imponer derechos antidumping es precisamente el de aumentar los precios de las mercancías importadas en cuestión. No debe haber garantías de que el consumidor seguirá beneficiándose de precios ventajosos que resulten de la competencia desleal.
Desde el punto de vista de la Comisión, un posible perjuicio limitado a los consumidores en relación con los precios más elevados de VCR provocados por la imposición de derechos antidumping estará contrarrestado por los beneficios de salvaguardar el empleo y mantener la posición en este sector tan importante tecnológicamente. Sin embargo, la Comisión no espera un descenso general en la demanda de VCR, porque esto no es más que una especulación. La demanda en la Comunidad ha aumentado constantemente en los últimos años. El mercado comunitario no está en absoluto saturado.
Además, la Comisión no espera que se reduzca la competencia entre las empresas que venden VCR debido a la imposición de derechos antidumping. Los exportadores afectados estarán en posición de competir en el mercado y además de ellos todavía hay un gran número de fabricantes de VCR de distintos países que ofrecen sus productos en la Comunidad. La única diferencia será que los cinco exportadores a los que se refiere el presente procedimiento ya no se podrán beneficiar de su dumping.
(66) En conclusión, y tras considerar los distintos argumentos de todas las partes interesadas, la Comisión considera que para preservar los intereses a largo plazo de la Comunidad hay que eliminar los efectos perjudiciales que sobre las industrias comunitarias afectadas producen las importaciones objeto de dumping, y que los beneficios de esta protección superan claramente cualquier efecto, especialmente en lo que se refiere a los precios, que pueda decirse no vaya en interés del consumidor.
L. DERECHOS
(67) Para eliminar el perjuicio que sufren los fabricantes comunitarios que presentaron la queja, sus precios de venta deben aumentar sustancialmente. Esto debería permitir a los fabricantes comunitarios cubrir sus costes de producción y obtener un beneficio adecuado. En consecuencia, el nivel de los derechos debe permitir eliminar el recorte de precios de los exportadores y que los fabricantes comunitarios aumenten sus precios y ventas para conseguir unas ganancias adecuadas de sus ventas.
(68) En lo que se refiere a la eliminación de los recortes de precios, la Comisión considera que, si es posible, los derechos deben cubrir los márgenes provisio nales de recorte de precios calculados, es decir, como mínimo un 25 % (como media de los diferentes márgenes en los diferentes países).
(69) En relación con las ganancias por ventas de VCR en la Comunidad, las industrias comunitarias del sector señalan que serían necesarias unas ganancias de entre un 12 y un 15 % para poder actuar competitiva y comercialmente, teniendo en cuenta la investigación y el desarrollo, la automatización de las fábricas, las exigencias publicitarias y los costes de la correspondiente financiación en la Comunidad.
La Comisión considera que, para que las industrias comunitarias del sector puedan invertir en la automatización de las fábricas, en investigación y desarrollo y en el diseño de nuevos productos, es necesario un margen de beneficios razonable. Teniendo en cuenta el hecho de que la inversión y la investigación y desarrollo en el campo de la alta tecnología exigirá gastos importantes, y teniendo en cuenta también el hecho de que un VCR es un producto producido masivamente, que como tal no exige porcentajes de beneficio excepcionalmente elevados, se ha considerado que unas ganancias por ventas de un 10 % pueden ser un mínimo apropiado para la determinación preliminar.
(70) Al calcular los importes mínimos de los derechos, y tras haber tenido en cuenta el recorte de precios medio y los márgenes de beneficio adecuados, la Comisión ha considerado, sin embargo, que en las presentes circunstancias el sector económico comunitario en su conjunto no puede obtener beneficio de todo ello. La mayoría de los fabricantes o montadores comunitarios han estado sufriendo serias pérdidas y únicamente una minoría es capaz de obtener un beneficio mínimo o alcanzar el punto de equilibrio financiero. Para establecer la determinación preliminar, la Comisión no ha tenido en cuenta el volumen de estas pérdidas. En consecuencia, para nivelar los efectos del perjuicio provocado por los exportadores en el procedimiento, la Comisión ha considerado necesario aumentar el precio en la cantidad en la que se ha recortado y el margen de beneficio necesario. Este cálculo da un 35 % de aumento de precio necesario.
(71) Para calcular el porcentaje del derecho que se debe imponer provisionalmente, la Comisión tuvo que expresar el factor de aumento de precio al que se hace referencia en el punto 70 como un porcentaje del valor CIF de las importaciones de VCR de Corea y Funai. De esta manera, el precio de venta medio de todas las ventas de los exportadores en los diferentes niveles comerciales se vinculó al valor CIF de las mercancías en el momento de su importación. Se comprobó que el valor CIF expresado como porcentaje del precio de venta al primer comprador independiente en la Comunidad debía ser de una media de un 75 %.
(72) El porcentaje al que se hace referencia en el punto 70 se expresó con un porcentaje del valor CIF calculado. El resultado de este cálculo es un 46,7 %, lo que constituye el aumento de precio en la frontera de la Comunidad necesario para eliminar el perjuicio.
Como no se descubrió ningún margen de dumping de un 46,7 % o mayor en ningún exportador afectado por el procedimiento, se consideró necesario imponer derechos antidumping provisionales al nivel de los márgenes de dumping averiguados.
El margen de dumping de Funai debe aplicarse a Orion y se debe imponer un derecho a este nivel. Como el procedimiento no se ha abierto contra Japón como país de origen, sino sólo contra dos empresas japonesas, no es posible establecer un derecho residual sobre las exportaciones de otros fabricantes o exportadores japoneses de VCR.
(73) El derecho provisional que se debe imponer se aplicará a todos los VCR de Corea y a los fabricados o exportados por Orion y Funai, con excepción de los reproductores de videocasetes.
(74) Se fijará un período durante el cual las partes afectadas podrán dar a conocer sus puntos de vista y solicitar audiencia. Por otra parte, se debe señalar que todos los resultados a los que se ha llegado en el presente Reglamento son provisionales y se pueden reconsiderar en relación con los derechos definitivos que pueda proponer la Comisión,
HA ADOPTADO EL PRESENTE REGLAMENTO:
Artículo 1
1. Se establece un derecho antidumping provisional de un 29,2 % del precio neto, franco frontera de la Comunidad, no despachado de aduana, sobre las importaciones de magnetoscopios del código NC ex 8521 10 39, originarios de la República de Corea.
El tipo de derecho para los magnetoscopios fabricados o exportados por las siguientes empresas será:
- Daewoo: 29,2 %,
- Goldstar: 26,4 %,
- Samsung: 25,2 %,
del precio neto, franco frontera de la Comunidad, no despachado de aduana.
El tipo de derecho para los magnetoscopios originarios de Japón y fabricados o exportados por las empresas Funai u Orion será del 18 % del precio neto, franco frontera de la Comunidad, no despachado de aduana.
2. El derecho especificado en este artículo no se aplicará a los reproductores de videocasettes.
3. Serán aplicables las disposiciones vigentes en materia de derechos de aduana.
4. El despacho a libre práctica en la Comunidad de los productos contemplados en el apartado 1 estará supedi tado a la constitución de una garantía por un importe igual al del derecho provisional.
Artículo 2
Sin perjuicio de lo dispuesto en las letras b) y c) del apartado 4 del artículo 7 del Reglamento (CEE) no 2423/88, las partes interesadas podrán formular sus alegaciones por escrito y solicitar ser escuchadas por la Comisión en el plazo de un mes a partir de la entrada en vigor del presente Reglamento.
Artículo 3
El presente Reglamento entrará en vigor el día siguiente al de su publicación en el Diario Oficial de las Comunidades Europeas.
Sin perjuicio de lo dispuesto en los artículos 11, 12 y 13 del Reglamento (CEE) no 2423/88, el artículo 1 del presente Reglamento se aplicará durante un período de cuatro meses, a menos que el Consejo adopte medidas definitivas antes de la expiración de dicho período.
El presente Reglamento será obligatorio en todos sus elementos y directamente aplicable en cada Estado miembro.
Hecho en Bruselas, el 26 de agosto de 1988.

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