Document ID: 31993D0412

DECISIÓN DE LA COMISIÓN de 6 de abril de 1993 relativa a las ayudas concedidas por el Gobierno alemán a HIBEG y por HIBEG a Bremer Vulkan AG, a través de Krupp GmbH, para facilitar la venta de Krupp Atlas Elektronik GmbH a Bremer Vulkan AG por parte de Krupp GmbH (El texto en lengua alemana es el único auténtico)
(93/412/CEE)LA COMISIÓN DE LAS COMUNIDADES EUROPEAS,
Visto el Tratado constitutivo de la Comunidad Económica Europea y, en particular, el párrafo primero del apartado 2 de su artículo 93,
Después de haber emplazado a los interesados, con arreglo a lo dispuesto en el artículo 93, para que presentasen sus observaciones y teniendo en cuenta dichas observaciones,
Considerando lo que sigue:
I Mediante carta de 17 de diciembre de 1991, el Gobierno alemán notificó una garantía otorgada por la ciudad libre hanseática de Bremen/Estado federado de Bremen. La Comisión, en carta D 00130, de 20 de enero de 1992, solicitó información suplementaria al Gobierno alemán y, el 9 de marzo de 1992, recibió la respuesta de éste con fecha de 4 de marzo de 1992. El 6 de mayo de 1992, la Comisión decidió iniciar el procedimiento previsto en el apartado 2 del artículo 93 del Tratado, decisión que fue comunicada al Gobierno alemán mediante carta SG(92)D/6699, de 20 de diciembre de 1992 y publicada en el Diario Oficial (1).
II La notificación alemana se refiere a una garantía otorgada por el Estado federado de Bremen para respaldar la compra a Krupp GmbH (Krupp) de Krupp Atlas Elektronik GmbH (KAE) por Bremen Vulkan AG (BV). En la notificación del Gobierno alemán se describía una compleja transacción, consistente en diversas operaciones que, combinadas, representan la venta de KAE a BV.
Con objeto de diversificar su actividad de la construcción naval, BV compró a Krupp una participación del 74,9 % en KAE. El precio de la adquisición -350 millones de marcos alemanes no se pagó en efectivo, sino mediante una nueva emisión de acciones de BV. A continuación se enumeran, de manera resumida, las operaciones que tuvieron lugar o cuya ejecución fue acordada:
- 17 de octubre de 1991: la junta general de accionistas de BV decide una ampliación de capital;
- 21 noviembre de 1991: la ciudad libre hanseática de Bremen (Estado federado de Bremen) otorga una garantía de 126 millones de marcos alemanes, más gastos de tramitación e intereses, a Hanseatische Industrie-Beteiligungen GmbH (HIBEG), empresa pública de la que es propietario el Estado federado de Bremen;
- 26 de noviembre de 1991: canje entre Krupp y BV, consistente en el pago por BV a Krupp de 2,8 millones de nuevas acciones de BV (con una valor total, según BV, de 350 millones de marcos alemanes, es decir, 125 marcos alemanes por acción) para adquirir el 74,9 % de KAE;
- 26 de noviembre de 1991: Krupp y HIBEG crean conjuntamente una sociedad de Derecho civil (Gesellschaft buergerlichen Rechts - GbR);
- 31 de diciembre de 1991: tanto Krupp como HIBEG aportan las participaciones acordadas a la sociedad civil. Krupp aporta los 2,8 millones de acciones de BV y HIBEG, 350 millones de marcos alemanes en efectivo, financiados por medio de un crédito bancario cubierto parcialmente por la garantía estatal antes mencionada;
- 31 de diciembre de 1991: con arreglo a lo estipulado en el acuerdo de constitución de la sociedad civil, ésta entrega a Krupp un anticipo de 350 millones de marcos alemanes. HIBEG obtiene el derecho irrevocable a vender las acciones de BV a terceros a un precio mínimo de 125 marcos alemanes por acción. Cada acción vendida reducirá la participación de los dos socios en la sociedad civil, dado que supondrá, al mismo tiempo, una disminución del saldo adeudado por el anticipo entregado a Krupp y un reembolso del crédito aportado por HIBEG;
- no antes del 28 de diciembre de 1994 y no después del 31 de diciembre de 1994: disolución de la sociedad civil. Se ceden a HIBEG las restantes acciones de BV y el saldo del anticipo queda en poder de Krupp. HIBEG cuenta con el acuerdo de los bancos que le concedieron el crédito para reembolsarlo (en parte) mediante la venta a aquéllos de las acciones de BV, al precio de 80 marcos alemanes por acción, al vencimiento del mismo.
En resumen, lo que antecede significa que, para la adquisición de una participación del 74,9 % en KAE, BV paga a Krupp 2,8 millones de sus acciones; una vez creada la sociedad civil, Krupp canjea estas acciones con HIBEG y recibe 350 millones de marcos alemanes. En el momento en que tuvo lugar la operación, la cotización en Bolsa de las acciones de BV se situaba en torno a 80 marcos alemanes por acción, de modo que el valor total de los 2,8 millones de acciones era 224 millones de marcos alemanes. El Estado federado de Bremen/ciudad libre hanseática de Bremen avala a HIBEG con una garantía de 126 millones de marcos alemanes -esto es, la diferencia entre el precio de compra de KAE y el valor de las acciones en ese momento-, lo que permite llevar a cabo la operación inicial de venta de KAE a BV.
En carta de 4 de marzo de 1992, el Gobierno alemán indica que, si se exceptúan ciertas modificaciones, la garantía cumple los requisitos de la normativa del Estado federado de Bremen en materia de garantías (Buergerschaftsrichtlinien des Landes Bremen), aprobada por la Comisión mediante carta SG(91)D/20146, de 28 de octubre de 1991 (N 512/91). La principal modificación que menciona la carta del Gobierno alemán consiste en que, en lugar de una « Ausfallbuergschaft », se ha utilizado una « selbstschuldnerische Buergschaft », que difiere de la primera en que, en el supuesto de que el deudor no pueda pagar, permite al acreedor repetir directamente contra el garante.
III En la evaluación que precedió la incoación del procedimiento previsto en el apartado 2 del artículo 93, la Comisión se planteó tres interrogantes: 1) establecer si efectivamente había habido ayudas; 2) en caso afirmativo, determinar su importe; y 3) esclarecer quién era el destinatario de las posibles ayudas.
La conclusión sobre el primer interrogante fue afirmativa. En efecto, el precio medio de las acciones de BV en noviembre y diciembre de 1991, período en el que se realizaron las operaciones más importantes, era de aproximadamente 80 marcos alemanes por acción. Este precio ya reflejaba la presión a la baja que normalmente ejerce toda nueva emisión de acciones, ya que la decisión de ampliar el capital había sido tomada por la junta general de accionistas el 17 de octubre de 1991. A fin de evitar que la emisión fracase, las nuevas acciones suelen emitirse a un precio inferior al de mercado. Por consiguiente, la Comisión concluyó que 80 marcos alemanes por acción era el precio máximo que podía fijarse en una emisión pública, opinión que pareció corroborar la disposición de los bancos a aceptar, a ese precio, las acciones no vendidas al vencimiento del crédito.
Si, tal como concluyó la Comisión, 80 marcos alemanes por acción era el precio de mercado de las nuevas acciones, es evidente que BV no podía comprar KAE a de ese precio. El valor de los 2,8 milliones de acciones era 224 millones de marcos alemanes, y no 350 millones (precio de la participación en KAE del 74,9 %). HIBEG, sociedad que pertenece por entero al Estado federado de Bremen y que debe considerarse por tanto una empresa pública, sólo pudo participar en la transacción canjeando 350 millones de marcos alemanes por las nuevas acciones de BV porque el Estado federado de Bremen cubría los riesgos con una garantía de 126 millones de marcos alemanes. Ahora bien, estos 126 millones de marcos alemanes representan exactamente la diferencia entre el total del crédito (350 millones de marcos alemanes) y el valor de las acciones a un precio de mercado de 80 marcos alemanes por acción (224 millones de marcos alemanes). La Comisión no podía, por tanto, considerar la intervención de HIBEG como una práctica comercial habitual, ya que, tal como señalaba el Gobierno alemán, el precio de las acciones de BV en 1990 fue, en promedio, de 130,8 marcos alemanes por acción -habiendo alcanzado incluso los 170,5 marcos alemanes el 1 de junio de 1990- y se situaba en niveles negativos a finales de 1991 como consecuencia del descenso generalizado de los índices bursátiles provocado por la Guerra del Golfo.
Parta dar respuesta al segundo interrogante, la Comisión se remitió a los hechos recién expuestos. Si se parte de un precio de mercado de 80 marcos alemanes por acción, el valor de las nuevas acciones de BV es de 224 millones de marcos alemanes. La diferencia entre este importe y los 350 millones de marcos alemanes pagados por la participación en KAE -esto es, 126 millones de marcos alemanes- no puede atribuirse, tal como se ha explicado anteriormente, a motivos comerciales. Cabe por tanto concluir que, dado que el importe total de la garantía coincide con la diferencia antes señalada, ésta constituye una ayuda.
En el momento en que se inició el procedimiento, no fue posible dar respuesta al tercer interrogante, ya que depende de cómo se evalúe el precio real de mercado de KAE. Si se parte de que el valor del 74,9 % de KAE es 224 millones de marcos alemanes, se concluirá que el destinatario de la ayuda ha sido Krupp; si, en cambio, se considera que 350 millones de marcos alemanes es un precio de mercado razonable para la adquisición del 74,9 % de KAE, el beneficiario de la ayuda habría sido BV, a través de HIBEG, para permitirle adquirir el 74,9 % de KAE. En caso de que el precio real de mercado del 74,9 % de KAE se sitúe entre los dos importes citados, la ayuda se habría repartido proporcionalmente entre BV y Krupp.
La Comisión no comparte el criterio del Gobierno alemán de que la garantía cumple los requisitos de la normativa en la materia del Estado federado de Bremen (véase la sección II), sistema de garantía efectivamente autorizado, y ello no sólo porque el tipo de garantía (« selbstschuldnerisch » en lugar de « Ausfall ») no es conforme al sistema autorizado, sino también porque la Comisión no considera, a partir de los datos de que dispone, que la relación existente entre el producto de la inversión en la sociedad civil y los fondos necesarios para la devolución del préstamo se ajuste a lo establecido en dicho sistema de garantía.
Más aún, el sistema exige la entrega de garantías prendarias, así como el pago de una prima del 0,5 % de la garantía cuando ésta se concede y de otro 0,5 % con periodicidad anual, requisitos ambos que no parecen haberse cumplido, a juzgar por la información disponible. Así pues, dado que la garantía otorgada no parece ajustarse al sistema autorizado, el Gobierno alemán, con arreglo a lo expuesto en las cartas de la Comisión SG(89)D/4328 y SG(89)D/12772, debería haber notificado la garantía antes de concederla, a fin de permitir a la Comisión comprobar su conformidad con lo establecido en los artículos 92 y 93 del Tratado.
A la vista de los hechos, la Comisión decidió incoar el procedimiento previsto en el apartado 2 del artículo 93, lo que le permite examinar la garantía concedida por la ciudad libre hanseática de Bremen/Estado federado de Bremen sobre los 126 millones de marcos alemanes, más gastos e intereses, del crédito bancario obtenido por HIBEG, así como las operacioens realizadas entre HIBEG y Krupp en la sociedad civil, y enjuiciar la compatibilidad de todo ello con el mercado común.
IV Tras hacerse pública la incoación del procedimiento, otros interesados han presentado observaciones, concretamente:
- Bremer Vulkan AG, Bremen y
- Fried. Krupp AG, Essen
Bremer Vulkan AG considera que no ha recibido ayuda alguna y se remite a la opinión del Gobierno alemán. Por su parte, tampoco Fried. Krupp AG estima haber recibido ayudas, ya que el precio del 74,9 % de KAE asciende, como mínimo, a 350 millones de marcos alemanes. Asimismo, señala que Bremer Vulkan, en la carta de convocatoria a la junta de accionistas celebrada para autorizar la emisión de acciones de BV, coincide con esa estimación del valor del 74,9 % de KAE y que dicho precio fue examinado, además, por dos empresas independientes de asesoría y auditoría.
En carta de 16 de septiembre de 1992, la Comisión informó al Gobierno alemán de las observaciones recibidas de las partes interesadas, ofreciéndole así la oportunidad de rebatirlas.
V El Gobierno alemán respondió a la incoación del procedimiento mediante carta de 1 de julio de 1992 y expuso su postura ante las observaciones formuladas por los otros interesados en carta de 15 de octubre de 1992. La Comisión, en su carta D/09810 de 23 de noviembre de 1992, solicitó información suplementaria, que el Gobierno alemán facilitó en carta del 8 de enero de 1993. Las observaciones del Gobierno alemán pueden resumirse como sigue:
1) El Gobierno alemán no está de acuerdo con que el valor de las acciones de BV sea, o fuera entonces, de 80 marcos alemanes por acción, si bien éste era su precio de negociación de Bolsa a finales de 1991. Sostiene que la cotización de las acciones en Bolsa no refleja la situación de la sociedad, sino que viene determinada por las condiciones generales de la economía nacional e internacional. El precio de emisión de las acciones no había, pues, de basarse en el precio real de las mismas en la bolsa de valores, sino en la situación económica anterior y en las expectativas de cara al futuro. A juicio del Gobierno alemán, las acciones de BV valen, como mínimo, 125 marcos alemanes por acción, y ello por las razones que a continuación se exponen:
a) El valor que los bancos atribuyen a las citadas acciones es de 125 marcos alemanes o más por acción, lo que queda reflejado en la concesión, por su parte, de un crédito de 350 millones de marcos alemanes. Los créditos de los bancos suelen limitarse al 50 % o 60 % de los valores para los que éstos se conceden. Para créditos que rebasen este 50 %-60 %, los bancos exigen una garantía suplementaria, materializada en este caso en la otorgada por el Estado federado de Bremen.
Por otra parte, el que los bancos estuvieran dispuestos a comprar las acciones de BV al precio de 80 marcos alemanes por acción al vencimiento del crédito significa, según la regla del 50 %-60 %, que estimaron su valor en 125 marcos alemanes por acción como mínimo.
Ante la solicitud de la Comisión de que se le facilitasen análisis o informes de los bancos donde figurasen tales estimaciones, el Gobierno alemán manifestó la imposibilidad de hacerlo, dado que no tenía acceso a ese tipo de documentos.
b) El precio de las acciones de BV fue, en promedio, de 130,8 marcos alemanes por acción en 1990 y llegó a alcanzar los 170,5 marcos alemanes el 1 de junio de 1990. Desde entonces, se ha registrado un descenso como consecuencia de la Guerra del Golfo y, posteriormente, de la desaceleración de la economía, pero esto podía preverse cuando la transacción se acordó.
c) El efecto de sinergia que se derivará de incorporar KAE a BV.
d) El atractivo que para un inversor tiene la adquisición de un gran paquete de acciones (2,8 millones de acciones representan alrededor del 20 % del total de acciones de BV) es mucho mayor que si se tratara de acciones individuales.
e) El balance de la sociedad civil, aprobado por dos empresas independientes de autoría y asesoría fiscal, atestigua que el valor de los 2,8 millones de acciones de BV es de 350 millones de marcos alemanes.
2) En lo que respecta al valor del 74,9 % de KAE, el Gobierno alemán se remite a las pormenorizadas evaluaciones realizadas por dos empresas de auditoría independientes a petición de Krupp y BV cuando se formalizó la operación entre éstas. Las citadas empresas de auditoría atribuyeron a KAE un valor de 350 millones de marcos alemanes.
3) En cuanto a la cuestión de determinar si la garantía cumple los requisitos de la normativa aplicable en el Estado federado de Bremen, a continuación se expone la respuesta dada por el Gobierno alemán. La normativa exige que las garantías sean, en principio (« grundsaetzlich »), garantías « Ausfall ». Según la interpretación del Gobierno alemán, ello significa que pueden otorgarse también garantías « selbstschuldnerische » sin infringir las disposiciones del Estado federado. Por otra parte, dado que HIBEG es una empresa pública, la concesión de una garantía « Ausfall », con sus eventuales procedimientos de quiebra, carece de sentido económicamente.
A juicio del Gobierno alemán, que el producto de la inversión pueda bastar, en condiciones normales, para devolver el préstamo dependerá de la estimación que se haga del valor de las acciones de BV y, a este respecto, dicho Gobierno remite a la argumentación citada anteriormente (véase el punto 1).
La respuesta del Gobierno alemán en lo que se refiere a las garantías y primas exigidas por la normativa del Estado federado es que no son necesarias por la condición de empresa pública de HIBEG. Las primas sólo se traducirían en un traspaso interno (« Umbuchung »). En cuanto a la notificación previa de la garantía, el Gobierno alemán indica que informó al respecto el 17 de diciembre de 1991 y que la garantía sólo surtió efecto una vez que entró en funcionamiento el acuerdo de crédito (a finales de diciembre).
4) En cartas de 20 de enero de 1992, 20 de mayo de 1992 y 23 de noviembre de 1992, la Comisión solicitó que se le informase sobre la proporción de las participaciones privada y pública en BV. En su respuesta, el Gobierno alemán indicó que, cuando se acordó la operación, HIBEG poseía el 0,08 % de las acciones de BV y que esa era la única participación del Estado federado de Bremen.
VI Lo primero que debe esclarecerse en esta evaluación final es si la operación ha implicado ayudas. La Comisión, en consonancia con lo expuesto al incoar el procedimiento (véase la sección III), sostiene que efectivamente las ha habido. El precio medio de las acciones de BV en noviembre y diciembre de 1991, período en que se realizaron las principales transacciones, era, aproximadamente, de 80 marcos alemanes por acción (84,94 marcos alemanes en noviembre y 75,43 marcos alemanes en diciembre). A juicio de la Comisión, el precio al que se cotizan las acciones en Bolsa refleja la situación de la sociedad de que se trate, dentro del contexto nacional e internacional. Dicho precio representa, por tanto, una verdadera evaluación del valor de las acciones por parte del mercado, dado que refleja la relación entre la oferta y la demanda en condiciones de plena transparencia. El precio de emisión de las nuevas acciones debe estar, en general, por debajo de su precio de mercado para que la emisión no fracase. Ello significa que, si el precio de mercado de las acciones rondaba los 80 marcos alemanes, el precio de las nuevas acciones hubiera debido ser inferior a 80 marcos alemanes por acción. La Comisión considera, por tanto, que ese es el precio máximo por acción que podía fijarse en una emisión pública y comercial.
Las razones aducidas por el Gobierno alemán para establecer un precio sensiblemente más alto para las acciones de BV -esto es, 125 marcos alemanes por acción (véase la sección V)- no resultan convincentes. La operación sólo pudo realizarse a ese precio merced a la garantía, que cubría la diferencia entre 125 y 80 marcos alemanes por acción. El Gobierno alemán no ha podido presentar análisis o informes que justifiquen una valoración tan alta. Al señalar que el precio de las acciones fue, en promedio, de 130,8 marcos alemanes en 1990, se olvida que, ya desde 1981, tal precio se había venido manteniendo por debajo de los 100 marcos alemanes, salvo en los períodos comprendidos entre finales de 1985 y 1986 y entre principios de 1989 y finales de 1990. Ello se ha visto confirmado a posteriori por el hecho de que, desde finales de 1991 hasta febrero de 1993, el precio de las acciones de BV ha fluctuado alrededor de los 80 marcos alemanes. Por otra parte, el precio de las acciones suele reflejar de manera inmediata las expectativas del mercado sobre futuros beneficios. En consecuencia, cabe concluir que el precio real (o de mercado) pertinente es el que tenían las acciones de BV cuando se realizaron las transacciones.
Lo mismo cabe decir en cuanto a los supuestos efectos de sinergia, que suelen tener asimismo una influencia inmediata en la Bolsa de valores. Retrospectivamente, la evolución del precio de las acciones de BV desde finales de 1991 -esto es, una fluctuación en torno a 80 marcos alemanes- no revela en modo alguno tal influencia.
El agumento esgrimido por las autoridades alemanas de que un gran paquete de acciones resulta más atractivo para un inversor que acciones individuales no explica suficientemente la diferencia entre 80 marcos alemanes y 125 marcos alemanes por acción, en particular, si se tiene en cuenta que toda nueva emisión puede provocar un descenso del precio de las acciones.
En lo que se refiere a la aprobación del balance de la sociedad civil por dos empresas de auditoría y asesoría fiscal, cabe señalar lo siguiente: en general, al elaborar un balance de apertura, los auditores deben aplicar el principio de valoración prudente (« Vorsichtsprinzip »), lo que significa que han de evaluar las partidas del activo a su valor más bajo (« Niederstwertprinzip »). Cuando exista un valor de mercado -fijado, por ejemplo, en una Bolsa de valores-, será éste el que deba utilizarse. Sin embargo, si, como en el caso de las acciones de Bremer Vulkan, se ha fijado poco antes un precio distinto del de cotización en Bolsa, puede utilizarse éste para la valoración contable. En consecuencia, los auditores sólo se remitieron al precio de 350 millones de marcos alemanes, pagado por los 2,8 millones de acciones de Bremer Vulkan y que había sido fijado por Krupp y Bremer Vulkan, en colaboración con el Senado de Bremen, a través de HIBEG y del consorcio bancario, por lo que no puede hablarse aquí de valoración independiente por parte de los auditores, ya que éstos se limitaron a reproducir la establecida por las partes.
Si es correcta la conclusión a que ha llegado la Comisión y el precio de mercado de las nuevas acciones de BV era de 80 marcos alemanes por acción cuando se llevaron a cabo las principales transacciones, es evidente que con ese precio BN no podía comprar KAE. HIBEG, que pertenece en su totalidad al Estado federado de Bremen y se considera por tanto empresa pública, sólo pudo actuar en beneficio de BV y seguir adelante con su vinculación a Krupp en la sociedad civil, según lo descrito anteriormente (véase la sección II), merced a la cobertura que supone la garantía de 126 millones de marcos alemanes, más gastos e intereses. Estos 126 millones de marcos alemanes representan exactamente la diferencia entre 350 millones de marcos alemanes (total del crédito y precio del 74,9 % de KAE) y 224 millones de marcos alemanes (valor de los 2,8 millones de acciones de BV al precio de 80 millones de marcos alemanes por acción). La Comisión no está conforme con que la intervención de HIBEG se considere práctica comercial habitual. Al igual que en casos anteriores, HIBEG interviene como instrumento del Estados federado de Bremen, y proporciona asistencia y ayuda económica a una sociedad, Bremer Vulkan, sobre cuya propiedad la Comisión, pese a haberlo inquirido reiteradamente, sigue careciendo de información. En un asunto anterior, HIBEG se responsabilizó de garantizar la emisión de acciones de BV en 1987 con objeto de financiar las actividades de Bremer Vulkan en el sector de la construcción naval. En aquel caso se consideró que el compromiso de adquirir las nuevas acciones no vendidas durante la emisión no constituía una garantía normal, sino una ayuda por el importe íntegro de la diferencia entre el precio garantizado y el valor real de mercado de las acciones. El Gobierno alemán no rebatió esta apreciación de la Comisión, ni tampoco la autorización de la ayuda sujeta al límite previsto en la Directiva 87/167/CEE del Consejo (2) sobre ayudas a la construcción naval [carta SG(90)D/28234 de 16 de octubre de 1990.
Lo que antecede revela asimismo el importe de la ayuda considerada. Al igual que en la incoación del procedimiento, puede calcularse que ésta equivale al importe íntegro cubierto por la garantía. En efecto, si se parte de un precio de mercado de 80 marcos alemanes por acción, el valor de los 2,8 millones de acciones de BV sería de 224 millones de marcos alemanes. La diferencia con los 350 millones de marcos alemanes pagados por KAE -esto es, 126 millones de marcos alemanes- no puede responder a razones comerciales, sino que, al ser equivalente al total de la garantía, ha de considerarse una ayuda. En su calidad de empresa pública, HIBEG sólo pudo canjear 350 millones de marcos alemanes por unas acciones de BV que sólo valían 224 millones de marcos alemanes gracias a la cobertura de la garantía.
En cuanto a quién ha sido el beneficiario de la ayuda, la respuesta de las autoridades alemanas sobre el valor del 74,9 % de KAE confirma la hipótesis de que la cifra de 350 millones de marcos alemanes, acordada en el mercado mediante negociaciones entre dos socios en igualdad de condiciones, refleja el valor real de mercado de la citada participación. La Comisión se ha cerciorado de ello al haber estimado dos empresas de auditoría independientes el valor del 74,9 % de KAE en 350 millones de marcos alemanes (véase la sección V), según declararon las autoridades alemanas.
De lo anterior se desprende que el destinatario final de la ayuda es BV. El importe total de las operaciones realizadas, sumado a la ayuda, permitieron a BV adquirir el 74,9 % de KAE, cuyo valor era de 350 millones de marcos alemanes, a cambio, no de efectivo, sino de 2,8 millones de acciones de BV, cuyo valor era de 224 millones de marcos alemanes. Según esta hipótesis, HIBEG concede la ayuda mediante pago en efectivo, en la inteligencia de que va a cerrarse la operación entre Krupp y BV. A este respecto, cabe resaltar que el Gobierno alemán mencionara en sus cartas como objetivo de todo este entramado la diversificación de BV mediante la compra de KAE. Pese a ser Krupp quien recibió directamente de HIBEG el pago en efectivo, en el marco de los acuerdos sobre la sociedad civil, es la situación financiera de BV la que se ve favorecida por la aportación en efectivo de HIBEG y la garantía estatal a la que dicha aportación está vinculada, por lo que esta sociedad es la destinataria última de la ayuda.
En lo que se refiere a la propiedad de BV, la renuncia del Gobierno alemán a facilitar información, o su incapacidad de hacerlo, impiden a la Comisión determinar las razones por las que, en este caso, debieron ser HIBEG (con una participación del 0,08 %) y el Estado federado de Bremen, y no los propios accionistas de la sociedad, quienes proporcionaran la financiación.
En lo que atañe a la conformidad de la garantía con los requisitos impuestos por la normativa en la materia del Estado federado de Bremen/ciudad libre hanseática de Bremen, la Comisión no acepta la respuesta del Gobierno alemán, dado que considera discutible que el texto de la disposición, notificado a la Comisión en carta de 31 de julio de 1991, permita garantías « selbstschuldnerische » en lugar de « Ausfall ». Dicho texto reza como sigue: « Die Buergschaften werden grundsaetzlich gegenueber Kreditinstituten im Sinne von § 1 des Gesetzes ueber das Kreditwesen als Ausfallbuergschaften uebernommen » (artículo 2.1). Por otra parte, es evidente que el hecho de que no se exigieran a HIBEG las garantías y primas que prevé esta normativa constituye una infracción de la misma y representa, en sí mismo, una ayuda. Los gastos derivados de la garantía deberían haber repercutido en la operación realizada entre Krupp y HIBEG. Por consiguiente, la garantía debería haberse notificado, de conformidad con lo expuesto en las cartas de la Comisión SG(89)D/4328 de 5 de abril de 1989 y SG(89)D/12772 de 12 de octubre de 1989, antes de ser concedida y no, como hizo el Gobierno alemán, antes de « entrar en funcionamiento ».
La Comisión discierne, por tanto, las siguientes ayudas: BV recibió de HIBEG una ayuda de 126 millones de marcos alemanes. La operación realizada por HIBEG fue posible merced a una garantía de 126 millones de marcos alemanes, más gastos e intereses, otorgada a ésta por la ciudad libre hanseática de Bremen/Estado federado de Bremen, que cubría la diferencia entre el precio acordado de adquisición de KAE y el valor de 2,8 millones de acciones de BV. A juicio de la Comisión, no es ésta una garantía normal que deba evaluarse con arreglo al sistema de garantías pertinente, sino que constituye, en su totalidad, una ayuda concedida a HIBEG por la ciudad libre hanseática de Bremen/Estado federado de Bremen.
VII El Gobierno alemán no notificó previamente las ayudas, con arreglo a lo dispuesto en el apartado 3 del artículo 93 del Tratado, sino que lo hizo después de que la garantía se hubiera concedido, de que Krupp vendiera y BV comprara el 74,9 % de KAE y de que HIBEG y Krupp hubieran creado la sociedad civil.
Dado que el Gobierno alemán no notificó la ayuda antes de su concesión, como hubiera debido hacerlo en virtud de lo dispuesto en el apartado 3 del artículo 93, la Comisión no pudo manifestar su opinión sobre las medidas consideradas antes de que éstas se llevaran a efecto. Por lo tanto, con arreglo a la normativa comunitaria, la ayuda ha sido ilegal desde el momento mismo de su concesión. La situación a que ha dado lugar esta infracción de los requisitos legales es particularmente grave, por el hecho de que la ayuda haya sido ya entregada al destinatario. Más aún, las medidas de ayuda han tenido repercusiones que se consideran incompatibles con el mercado común.
Cuando, a juicio de la Comisión, la ayuda es incompatible con el mercado común, aquélla puede -como ha corroborado el Tribunal de Justicia en sus sentencias de 12 de julio de 1973 en el asunto 70/72 (Kohlgesetz) (3), 21 de marzo de 1990 en el asunto 142/87 (Tubemeuse) (4) y 20 de septiembre de 1990 en el asunto 5/89 (BUG-Alutechnik) (5)- exigir a los Estados miembros que obliguen a los beneficiarios a reintegrar los importes percibidos ilegalmente.
VIII La actividad de KAE se concentra fundamentalmente en el sector de la electrónica para aplicaciones náuticas y de defensa (técnicas de sondeo acústico, tratamiento de datos y señales), ámbitos en los que hay competencia entre los fabricantes comunitarios e intercambio comercial de productos entre los Estados miembros.
Según su memoria anual correspondiente al ejercicio 1991, la propia (K)AE (sociedad que pasó a denominarse AE tras ser comprada por BV) exportó parte de su producción dentro del territorio comunitario. De una facturación de 689 millones de marcos alemanes en 1991, 45 millones de marcos alemanes correspondieron a exportaciones a otros Estados miembros. En 1990, las cifras fueron 578 milliones de marcos alemanes y 30 millones de marcos alemanes, respectivamente.
Dentro del sector de la electrónica para aplicaciones náuticas y de defensa, KAE desarrolla su actividad en distintos mercados especializados en los que los datos disponibles indican que hay comercio intracomunitario. la información al respecto queda resumida en el siguiente cuadro:
Importaciones de otros Estados miembros en 1991 Distintas categorías de productos
/* Cuadros: Véase DO */
a tenor de lo dispuesto en el apartado 1 del artículo 92 del Tratado.
IX El apartado 1 del artículo 92 del Tratado sienta el principio de que toda ayuda que reúna las características en él enunciadas es incompatible con el mercado común. En el caso que nos ocupa no son aplicables, además, las excepciones previstas en el apartado 2 del artículo 92, habida cuenta de los objetivos de la ayuda. En efecto, no se trata de una ayuda de carácter social ni destinada a reparar los perjuicios causados por desastres naturales; tampoco es una ayuda concedida con objeto de favorecer la economía de determinadas regiones de la República Federal de Alemania afectadas por la división del país.
En lo que respecta a lo dispuesto en el apartado 3 del artículo 92, cabe señalar que el funcionamiento adecuado del mercado común y la consecución de los objetivos establecidos en la letra f) del artículo 3 del Tratado exigen una interpretación restrictiva de las excepciones al principio de incompatibilidad a la hora de evaluar cualquier plan de ayudas o medida concreta de ayuda.
Concretamente, las excepciones sólo podrán aplicarse cuando la Comisión determine que, sin la ayuda contemplada, las fuerzas de mercado no bastarían por sí solas para inducir a los posibles beneficiarios a encaminar su actuación al logro de alguno de los objetivos perseguidos.
La aplicación de excepciones en casos que no contribuyan a los citados objetivos, o cuando la ayuda no sea necesaria para esa finalidad, supondría favorecer a sectores o empresas de determinados Estados miembros, fortaleciendo así su situación financiera de manera artificial, y perturbar el comercio entre Estados miembros, falseando la competencia sin justificación alguna basada en el interés común a que se refiere el apartado 3 del artículo 92.
Habida cuenta de cuanto antecede, la ayuda objeto de la presente Decisión no reúne los requisitos para acogerse a alguna de las excepciones previstas en el apartado 3 del artículo 92.
En este caso, la ayuda no está destinada, tal como exige la excepción prevista en la letra a) del apartado 3 del artículo 92, a favorecer el desarrollo económico de una región en la que el nivel de vida sea anormalmente bajo o en la que exista una grave situación de subempleo. Desde luego, el Gobierno alemán no ha aducido este tipo de razones para justificarla.
En lo que se refiere a la excepción prevista en la letra b) del apartado 3 del artículo 92, es evidente que el objeto de la ayuda no es fomentar la realización de un proyecto de interés común europeo o poner remedio a una grave perturbación de la economía alemana. El Gobierno alemán tampoco ha aducido este tipo de razones para justificarla.
En relación con la excepción contemplada en la letra c) del apartado 3 del artículo 92 para ayudas destinadas a facilitar el desarrollo de determinadas actividades o de determinadas regiones económicas, siempre que no alteren las condiciones de los intercambios en forma contraria al interés común, la Comisión ha analizado la ayuda en sus vertientes sectorial y regional. Ante todo, cabe señalar que la ayuda otorgada a Bremer Vulkan consiste en una inversión destinada a permitir la compra por parte de ésta de una sociedad ya existente (KAE) y no a crear nuevos medios de producción o puestos de trabajo. Cabe, asimismo, remitirse a la sección VIII, en la que queda claramente establecido que existe competencia entre los fabricantes de la Comunidad y que los productos considerados son objeto de comercio entre los Estados miembros. Desde el punto de vista sectorial, lo que cuenta es el sector que se beneficia de la inversión, en este caso, el de la electrónica, dentro del cual KAE desarrolla su actividad.
Dado que, desde la óptica comunitaria, la presente ayuda no se justifica por razones sectoriales, cabe concluir que altera las relaciones comerciales de manera contraria al interés común. Por lo demás, la ayuda concedería a BV ventajas injustificadas para la explotación de KAE, frente a las empresas en competencia con esta última, que no han recibido ni van a recibir ayuda alguna. El Gobierno alemán tampoco adujo estas razones para justificar la ayuda. En lo que se refiere a la vertiente regional, Bremen es una zona que puede optar a ayudas, tanto nacionales (« Gemeinschaftsaufgabe Verbesserung der regionalen Wirtschaftsstruktur ») como comunitarias (zona incluida en el objetivo no 2). Sin embargo, la ayuda en este caso no se ha otorgado, como es preceptivo, dentro de un programa regional autorizado, sino que ha consistido en una inversión destinada a un fin concreto. Además, la compra de una sociedad ya existente, o de parte de la misma, no puede considerarse una inversión susceptible de recibir ayuda al amparo del « Gemeinschaftsaufgabe » antes mencionado, ya que ni se crea empleo, ni el Gobierno alemán ha alegado o demostrado que KAE hubiera debido cerrar de no haber sido vendida a BV. En consecuencia, la presente ayuda no se justifica por razones regionales, con arreglo a lo dispuesto en la letra c) del apartado 3 del artículo 92. Por su parte, el Gobierno alemán tampoco adujo este tipo de razones al notificarla o al intentar defenderla.
X En conclusión, las ayudas concedidas por el Estado federado de Bremen/ciudad libre hanseática de Bremen a BV y HIBEG no son compatibles con el mercado común, dado que se otorgaron ilegalmente, infringiendo lo dispuesto en el apartado 3 del artículo 93, y que, por otra parte, no cumplían ninguna de las condiciones fijadas en los apartados 2 y 3 del artículo 92.
Por tanto, las ayudas deberán suprimirse, y reintegrarse los importes desembolsados (véase la sentencia del Tribunal de Justicia de 14 de febrero de 1990 en el asunto C-301/87, Boussac) (6).
La devolución de la ayuda deberá efectuarse con arreglo a los procedimientos y disposiciones de la legislación alemana, en particular los relativos a intereses de mora sobre obligaciones estatales, que se calcularán a partir de la fecha en que se concedió la ayuda ilegal. La oportunidad de esa medida viene determinada por la necesidad de restablecer el statu quo, eliminando todas las ventajas financieras que las empresas destinatarias de la ayuda ilegal han venido disfrutando indebidamente desde la fecha en que recibieron tal yuda (véase la sentencia de 21 de marzo de 1990 en el asunto C-142/87, Tubemeuse, apartado 66 de los motivos),
HA ADOPTADO LA PRESENTE DECISIÓN:
Artículo 1
1. La ayuda en favor de Bremer Vulkan por importe de 126 millones de marcos alemanes, otorgada en relación con la adquisición del 74,9 % del capital de Krupp Atlas Elektronik GmbH a través de HIBEG, es ilegal dado que su concesión vulnera las normas de procedimiento establecidas en el apartado 3 del artículo 93 del Tratado. Por otra parte, la ayuda es asimismo incompatible con el mercado común en virtud de lo dispuesto en el apartado 1 del artículo 92, al no cumplir ninguna de las condiciones de exención previstas en los apartados 2 y 3 del artículo 92.
2. La ayuda en favor de HIBEG, otorgada por el Estado federado de Bremen/ciudad libre hanseática de Bremen y consistente en una garantía de 126 millones de marcos alemanes, más gastos e intereses, es ilegal dado que su concesión vulnera las normas de procedimiento establecidas en el apartado 3 del artículo 93. Por otra parte, la ayuda es asimismo incompatible con el mercado común en virtud de lo dispuesto en el apartado 1 del artículo 92, al no cumplir ninguna de las condiciones de exención previstas en los apartados 2 y 3 del artículo 92.
Artículo 2
1. Alemania velará por que la ayuda de 126 millones de marcos alemanes concedida a Bremer Vulkan a que se refiere el apartado 1 del artículo 1 se recupere íntegramente y se haga efectiva a HIBEG en el plazo de dos meses a partir de la notificación de la presente Decisión.
La devolución de la ayuda se efectuará con arreglo a los procedimientos y disposiciones de la legislación nacional, en particular los relativos a intereses de mora sobre obligaciones estatales, que se calcularán a partir de la fecha en que se concedió la ayuda ilegal.
2. Alemania anulará la garantía a que se refiere el apartado 2 del artículo 1 en el plazo de dos meses a partir de la notificación de la presente Decisión.
Artículo 3
Alemania informará a la Comisión, dentro de los dos meses siguientes a la notificación de la presente Decisión, acerca de las medidas que hubiere adoptado en cumplimiento de la misma.
Artículo 4
El destinatario de la presente Decisión será la República Federal de Alemania.
Hecho en Bruselas, el 6 de abril de 1993.

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