Document ID: 31992L0066

DIRECTIVA 92/66/CEE DEL CONSEJO de 14 de julio de 1992 por la que se establecen medidas comunitarias para la lucha contra la enfermedad de Newcastle
EL CONSEJO DE LAS COMUNIDADES EUROPEAS,
Visto el Tratado constitutivo de la Comunidad Económica Europea y, en particular, su artículo 43,
Vista la propuesta de la Comisión(1) ,
Visto el dictamen del Parlamento Europeo(2) ,
Visto el dictamen del Comité Económico y Social(3) ,
Considerando que el sector de las aves de corral figura en el Anexo II del Tratado y que su comercialización constituye una importante fuente de ingresos para la población agrícola;
Considerando que es necesario establecer medidas de control a nivel comunitario que se adoptarán en caso de presentarse brotes de la enfermedad de Newcastle a fin de asegurar el desarrollo del sector de las aves de corral y contribuir a la protección de la salud animal en la Comunidad;
Considerando que es conveniente además establecer medidas comunitarias mínimas para la lucha contra la enfermedad de Newcastle aplicables a algunas otras especies;
Considerando que los brotes de la enfermedad de Newcastle pueden adquirir rápidamente un carácter epizoótico y provocar una mortalidad y unas perturbaciones tales que comprometan seriamente la rentabilidad de las explotaciones de aves de corral en su conjunto;
Considerando que es necesario tomar medidas en cuanto existan indicios de esta enfermedad de manera que, si se confirma, sea posible adoptar inmediatamente medidas eficaces para luchar contra ella; que las autoridades competentes de cada país deberán adaptar esas medidas teniendo en cuenta si un país está aplicando o no un programa de vacunación preventiva en todo su territorio o en parte de él;
Considerando que, tan pronto como se declare un brote de esta enfermedad, es necesario evitar su propagación controlando de modo estricto los movimientos de animales y la utilización de productos que puedan estar contaminados, recurriendo, en su caso, a la vacunación;
Considerando que el diagnóstico de la enfermedad debe efectuarse bajo los auspicios de los laboratorios responsables, que deberán estar coordinados por un laboratorio comunitario de referencia;
Considerando que es necesario disponer que los Estados miembros que recurran a la vacunación elaboren planes de vacunación y los comuniquen a la Comisión y a los demás Estados miembros;
Considerando que las disposiciones del artículo 4 de la Decisión 90/424/CEE del Consejo, de 26 de junio de 1990, relativa a determinados gastos en el ámbito veterinario(4) se aplican a la aparición de la enfermedad de Newcastle;
Considerando que es conveniente encomendar a la Comisión la tarea de adoptar las normas de desarrollo necesarias,
HA ADOPTADO LA PRESENTE DIRECTIVA:
Artículo 1
Sin perjuicio de las disposiciones comunitarias que regulan el comercio intracomunitario, la presente Directiva define las medidas comunitarias aplicables en caso de aparición de la enfermedad de Newcastle:
a) en las explotaciones de aves de corral;
b) en lo que se refiere a las palomas mensajeras, así como a las demás aves que están en cautividad.
La presente Directiva no se aplicará en caso de que se detecte la enfermedad de Newcastle en otras aves silvestres que viven en libertad. Sin embargo, en ese caso el Estado miembro afectado comunicará a la Comisión las medidas que haya adoptado.
Artículo 2
A efectos de la presente Directiva, se aplicarán, en su caso, las definiciones del artículo 2 de la Directiva 90/539/CEE del Consejo, de 15 de octubre de 1990, relativa a las condiciones de policía sanitaria que regulan los intercambios intracomunitarios y las importaciones de aves de corral y de huevos para incubar procedentes de países terceros(5) .
Además, se entenderá por:
a) «ave de corral infectada»:
- toda ave de corral en la que un examen efectuado por un laboratorio autorizado haya confirmado oficialmente la presencia de la enfermedad de Newcastle, o
- tratándose de un segundo brote o de brotes subsiguientes, toda ave de corral en la que se hayan observado síntomas clínicos o lesiones post mortem propios de la enfermedad de Newcastle;
b) «ave de corral sospechosa de estar infectada»: toda ave de corral con síntomas clínicos o lesiones post mortem tales que se pueda sospechar legítimamente la presencia de la enfermedad de Newcastle;
c) «ave de corral sospechosa de estar contaminada»: toda ave de corral que haya podido estar, directa o indirectamente, en contacto con el virus de la enfermedad de Newcastle;
d) «aguas grasas»: los desperdicios procedentes de cocinas, restaurantes o, en su caso, industrias cárnicas;
e) «autoridad competente»: la autoridad competente con arreglo al punto 6 del artículo 2 de la Directiva 90/425/CEE(6) ;
f) «veterinario oficial»: el veterinario designado por la autoridad competente;
g) «paloma mensajera»: toda paloma que se transporte o esté destinada a su transporte del palomar para ser liberada de forma que pueda volver volando a su palomar o a cualquier otro destino;
h) «palomar»: toda instalación utilizada para la guarda o cría de palomas mensajeras.
Artículo 3
Los Estados miembros velarán por que se notifique obligatoria e inmediatamente toda sospecha de enfermedad de Newcastle a la autoridad competente.
Artículo 4
1. Cuando en una explotación haya aves de corral sospechosas de estar infectadas o contaminadas por la enfermedad de Newcastle, los Estados miembros velarán por que el veterinario oficial realice inmediatamente una investigación oficial para confirmar o descartar la presencia de esta enfermedad; en particular, efectuará o hará que se efectúen las tomas de muestras adecuadas para los exámenes de laboratorio.
2. En cuante se le notifique la sospecha de infección o contaminación, la autoridad competente pondrá la explotación bajo vigilancia oficial y ordenará, en particular:
a) que se realice un censo de todas las aves de corral de la explotación en el que se precise, por categorías, el número de aves de corral muertas cuántas presentan síntomas clínicos y cuántas no. Se deberá actualizar el censo para tener en cuenta las aves nacidas y muertas durante el período de sospecha; los datos de este censo deberán actualizarse y presentarse cuando se solicite, y podrán controlarse en cada visita;
b) que se recluyan todas las aves de corral de la explotación dentro de sus locales habituales o de cualquier otro lugar en el que queden aisladas, sin ningún contacto con otras aves;
c) que se prohíba tanto la entrada de aves de corral en la explotación como la salida de las que se encuentren en ésta;
d) que se subordine a la autorización de la autoridad competente:
- todo movimiento de personas, animales o vehículos cuyo destino u origen sea la explotación,
- todo movimiento de carne o cadáveres de aves de corral, piensos, material, residuos, deyecciones, yacijas, estiércol o cualquier otro elemento capaz de transmitir la enfermedad de Newcastle;
e) que se prohíba la salida de la explotación de huevos, salvo los huevos enviados directamente a un establecimiento autorizado para la fabricación y/o el tratamiento de ovoproductos con arreglo a lo dispuesto en el punto 1 del artículo 6 de la Directiva 89/437/CEE(7) y que sean transportados de conformidad con una autorización expedida por la autoridad competente. Esta autorización deberá cumplir los requisitos establecidos en el Anexo I;
f) que se apliquen los medios de desinfección apropiados en las entradas y salidas de la explotación y de los edificios en que se hallen las aves de corral;
g) que se realice una investigación epidemiológica con arreglo a lo dispuesto en el artículo 7.
3. Hasta que entren en vigor las medidas oficiales contempladas en el apartado 2, el propietario o avicultor de toda explotación en la que se sospeche la presencia de la enfermedad adoptará todas las medidas razonables que garanticen el cumplimiento de las disposiciones contempladas en dicho apartado, con exclusión de la letra g).
4. La autoridad competente podrá hacer extensivas las medidas previstas en el apartado 2 a otras explotaciones cuando su ubicación, configuración o los contactos con la explotación en que se sospeche la existencia de la enfermedad permitan sospechar una posible contaminación.
5. Las medidas contempladas en los apartados 1 y 2 dejarán de aplicarse únicamente cuando el veterinario oficial descarte cualquier sospecha de enfermedad de Newcastle.
Artículo 5
1. En cuanto se confirme oficialmente que en una explotación se ha declarado la enfermedad de Newcastle, los Estados miembros velarán por que la autoridad competente, además de las medidas mencionadas en el apartado 2 del artículo 4, ordene:
a) el sacrificio in situ y sin demora de todas las aves de corral que se hallen en la explotación y la destrucción de las aves de corral muertas o sacrificadas y de todos los huevos. Estas operaciones se efectuarán de manera que se limite al máximo el riesgo de propagación de la enfermedad;
b) la destrucción o el tratamiento apropiado de todas las materias o residuos, como piensos, yacijas o estiércol, que puedan estar contaminados. Este tratamiento deberá realizarse ateniéndose a las instrucciones del veterinario oficial y deberá garantizar la destrucción total del virus de la enfermedad de Newcastle que se hubiere detectado;
c) en lo posible, la búsqueda y destrucción de la carne de las aves de corral procedentes de la explotación que hayan sido sacrificadas durante el supuesto período de incubación de la enfermedad;
d) la búsqueda y destrucción de los huevos para incubar puestos durante el supuesto período de incubación que hayan salido de la explotación, quedando entendido que se someterán a vigilancia oficial las aves de corral que hayan nacido de esos huevos; en lo posible, la búsqueda y destrucción de los huevos destinados al consumo puestos durante el supuesto período de incubación que hayan salido de la explotación, salvo en el caso de que hayan sido previamente desinfectados de forma correcta;
e) después de haberse llevado a cabo las operaciones indicadas en las letras a) y b), la limpieza y desinfección, con arreglo a lo dispuesto en el artículo 11, de los edificios en que se alojen las aves de corral y de sus alrededores, de los vehículos de transporte y de todo material que pueda estar contaminado;
f) después de realizar las operaciones indicadas en la letra e), la interposición de un período mínimo de veintiún días antes de volver a introducir aves de corral en la explotación;
g) la realización de una investigación epidemiológica con arreglo, a lo dispuesto en el artículo 7.
2. La autoridad competente podrá aplicar las medidas previstas en el apartado 1 a otras explotaciones vecinas cuando su ubicación, su configuración o los contactos con la exlotación en la que se haya confirmado la enfermedad permitan sospechar una posible contaminación.
3. Cuando una cepa del virus de la enfermedad de Newcastle que tenga un ICPI (índice de patogenia intracerebral) superior a 0,7 e inferior a 1,2 se haya aislado en una manada de aves de corral que no presente ningún síntoma clínico de dicha enfermedad, y cuando el laboratorio comunitario de referencia a que se hace mención en el artículo 15 haya demostrado que dicho virus aislado procede de una vacuna viva atenuada de la enfermedad de Newcastle, la autoridad competente podrá conceder una exención a los requisitos de las letras a) a f) del apartado 1, siempre que la explotación de que se trate se someta a vigilancia oficial durante un período de 30 días, y deberá exigir, en particular;
- que se apliquen las disposiciones de las letras a), b), d), e) y f) del apartado 2 del artículo 4,
- que ningúna ave de corral salga de la explotación salvo para ser conducida directamente a un matadero designado por la autoridad competente.
La autoridad competente responsable de dicho matadero deberá tener conocimiento de la intención de enviarle aves de corral para el sacrificio y, desde el momento de su llegada al matadero, dichas aves de corral deberán recluirse y sacrificarse aparte de las demás aves de corral.
4. La carne fresca procedente de las aves de corral mencionadas en el apartado 3 del presente artículo deberá llevar la marca de inspección veterinaria prevista en el apartado 1 del artículo 5 de la Directiva 91/494/CEE.
5. Las disposiciones establecidas en el apartado 3 serán objeto de revisión a la vista de la evolución de la investigación científica, con miras a la adopción de normas armonizadas para la utilización de vacunas contra la enfermedad de Newcastle en la Comunidad.
Artículo 6
Cuando las explotaciones estén formadas por dos o más manadas independientes, la autoridad competente, basándose en los criterios establecidos por la Comisión con arreglo al procedimiento previsto en el artículo 25, podrá eximir de los requisitos del apartado 1 del artículo 5 a las manadas sanas de una explotación infectada, siempre que el veterinario oficial haya confirmado que las operaciones que se realicen en ella reúnen unas caraterísticas tales que las manadas están completamente separadas desde el punto de vista de su alojamiento, mantenimiento y alimentación, de modo que no hay peligro de que el virus se contagie de una manada a otra.
Artículo 7
1. La investigación epidemiológica estudiará los siguientes aspectos:
- duración del período de la posible presencia de la enfermedad de Newcastle en la explotación o el palomar,
- posible origen de la enfermedad de Newcastle en la explotación o el palomar y localización de las demás explotaciones o palomares en los que se encuentren aves de corral, palomas u otras aves que están en cautividad que hayan podido infectarse o contaminarse a partir del mismo foco,
- movimientos de personas, aves de corral, palomas, otras aves que están en cautividad u otros animales, vehículos, huevos, carne, cadáveres y cualquier utensilio o material que haya podido transmitir el virus de la enfermedad de Newcastle a las explotaciones o los palomares afectados o propagarlo a partir de los mismos.
2. A fin de coordinar todas las medidas necesarias para garantizar la erradicación de la enfermedad de Newcastle lo antes posible y con objeto de realizar la investigación epidemiológica, se creará un centro de crisis,
El Consejo, por mayoría cualificada y a propuesta de la Comisión, aprobará las disposiciones generales relativas a los centros de crisis nacionales y al centro de crisis comunitario.
Artículo 8
1. Cuando el veterinario oficial disponga de indicios para sospechar la contaminación de aves de corral de una explotación debida a movimientos de personas, animales o vehículos o cualquier otra circunstancia, la explotación afectada se someterá a control oficial con arreglo a lo dispuesto en el apartado 2.
2. El control oficial tendrá como finalidad detectar inmediatamente cualquier indicio de la enfermedad de Newcastle, llevar a cabo el censo de las aves de corral, controlar sus movimientos y, en su caso, aplicar las medidas previstas en el apartado 3.
3. Cuando una explotación esté sometida al control oficial de conformidad con lo dispuesto en los apartados 1 y 2, la autoridad competente prohibirá la salida de las aves de corral de la explotación cuando no sea para su transporte directo a un matadero bajo control oficial para su sacrificio inmediato. Antes de que pueda autorizarse tal salida, el veterinario oficial deberá haber efectuado un examen clínico de todas las aves de corral que demuestre que la explotación está libre de la enfermedad de Newcastle. Las restricciones de movimientos mencionadas en el presente artículo se aplicarán durante un período de veintiún días a partir de la última fecha en que pueda haberse producido la contaminación; no obstante, estas restricciones se aplicarán durante un período mínimo de siete días.
4. Cuando considere que las condiciones lo permiten, la autoridad competente podrá limitar la aplicación de las medidas establecidas en el presente artículo a una parte de la explotación y a las aves de corral que se hallen en ésta, siempre que hayan sido alojadas, mantenidas y alimentadas de forma totalmente separada y por diferente personal.
5. Cuando el veterinario oficial disponga de indicios para sospechar que las palomas mensajeras o cualquier palomar están contaminados por el virus de la enfermedad de Newcastle, tomará todas las medidas apropiadas con el fin de que dicho palomar se someta a medidas restrictivas que incluirán la prohibición de movimientos de las palomas mensajeras fuera del palomar durante veintiún días.
Artículo 9
1. Cuando el diagnóstico de la enfermedad de Newcastle se haya confirmado oficialmente en las aves de corral, los Estados miembros velarán por que la autoridad competente delimite, alrededor de la explotación infectada, una zona de protección de un radio mínimo de tres kilómetros, inscrita a su vez en una zona de vigilancia de un radio mínimo de diez kilómetros. Para la delimitación de estas zonas deberán tenerse en cuenta aquellos factores geográficos, administrativos, ecológicos y epizoóticos relacionados con la enfermedad de Newcastle, así como las estructuras de control.
2. En la zona de protección se aplicarán las siguientes medidas:
a) localización de todas las explotaciones de la zona con aves de corral;
b) visitas periódicas a todas las explotaciones con aves de corral, con exámenes clínicos de éstas y, en su caso, toma de muestras para su examen en laboratorio; deberá llevarse un registro de visitas y resultados de los exámenes;
c) mantenimiento de todas las aves de corral en su alojamiento habitual o en cualquier otro lugar que permita aislarlas;d) utilización de sistemas de desinfección apropiados en las entradas y salidas de las explotaciones;
e) control de los desplazamientos dentro de la zona de las personas que manipulen aves de corral, sus cadáveres y huevos, así como de los vehículos utilizados para su transporte; en general, se prohibirá el transporte de las aves, exceptuando el tránsito por las carreteras y líneas férreas más importantes;
f) prohibición de sacar aves de corral y huevos para incubar de la explotación en que se encuentren, salvo que la autoridad competente haya autorizado el transporte:
i) de aves de corral para su sacrificio inmediato, preferentemente a un matadero situado en la zona infectada, o, de no ser ello posible, a uno situado fuera de ésta y designado por la autoridad competente. La carne de dichas aves de corral deberá llevar la marca especial de inspección veterinaria establecida en el apartado 1 del artículo 5 de la Directiva 91/494/CEE(8) ,
ii) de pollitos de un día de edad o de pollitas maduras para la puesta a una explotación situada dentro de la zona de vigilancia y que no tenga otras aves de corral. No obstante, de acuerdo con el procedimiento establecido en el artículo 25, se autorizará a los Estados miembros que no estén en condiciones de garantizar el transporte de pollitos de un día o de pollitas maduras para la puesta a una explotación situada dentro de la zona de vigilancia a que dispongan el transporte de dichos pollitos y pollitas a una explotación situada fuera de la zona de vigilancia. Las explotaciones a las que se hace referencia deberán estar sometidas al control oficial de conformidad con el apartado 2 del artículo 8,
iii) de huevos para incubar en una incubadora designada por la autoridad competente; los huevos y sus envases deberán desinfectarse antes de ser enviados. Los desplazamientos indicados en los puntos i), ii) y iii) deberán ser realizados directamente hajo control oficial y únicamente se autorizarán después de que el veterinario oficial haya efectuado una inspección sanitaria de la explotación. Los medios de transporte empleados deberán limpiarse y desinfectarse antes y después de su utilización;
g) prohibición de retirar o esparcir sin autorización el estiércol de las aves de corral o sus yacijas;
h) prohibición de celebrar ferias, mercados, exposiciones y demás concentraciones de aves de corral o de cualquier otro tipo de aves.
3. Las medidas aplicadas en la zona de protección se mantendrán al menos durante veintiún días después de que se hayan efectuado en la explotación infectada las operaciones preliminares de limpieza y desinfección con arreglo a lo dispuesto en el artículo 11. Cuando se levanten esas medidas, la zona de protección pasará a formar parte de la zona de vigilancia.
4. En la zona de vigilancia se aplicarán las siguientes medidas:
a) localización de todas las explotaciones de la zona con aves de corral;
b) control de los desplazamientos de las aves de corral y de los huevos para incubar dentro de la zona;
c) prohibición de sacar aves de corral fuera de la zona durante los quince primeros días, excepto para enviarlas directamente a un matadero situado fuera de la zona de vigilancia y designado por la autoridad competente, en cuyo caso la carne de estas aves deberá llevar la marca de inspección veterinaria especial establecida en el artículo 5 de la Directiva 91/494/CEE;
d) prohibición de sacar huevos para incubar fuera de la zona de vigilancia, salvo que se envíen a una incubadora designada por la autoridad competente. Antes de ser enviados, los huevos y sus envases deberán ser desinfectados;
e) prohibición de sacar estiércol de aves de corral o sus yacijas fuera de la zona;
f) prohibición de celebrar ferias, mercados, exposiciones y demás concentraciones de aves de corral o de cualquier otro tipo de aves;
g) sin perjuicio de los casos previstos en las letras a) y b), prohibición de transportar aves de corral, exceptuando el tránsito por las carreteras y líneas férreas más importantes.
5. Las medidas aplicadas en la zona de vigilancia se mantendrán al menos durante treinta días después de haberse realizado en la explotación infectada las operaciones preliminares de limpieza y desinfección con arreglo a lo dispuesto en el artículo 11.
6. En caso de que las zonas estuvieran ubicadas en el territorio de varios Estados miembros, las autoridades competentes de los Estados miembros afectados colaborarán con el fin de delimitar las zonas a las que se hace referencia en el apartado 1. En caso de que fuera necesario se delimitarán, de todos modos, la zona de protección y la zona de vigilancia con arreglo al procedimiento establecido en el artículo 25.
7. Cuando la investigación epidemiológica contemplada en el artículo 7 confirme que el foco se debe a una infección que no presenta ampliación alguna, la dimensión y la duración de aplicación de las zonas de protección y de vigilancia podrán ser reducidas con arreglo al procedimiento establecido en el artículo 25.
Artículo 10
Los Estados miembros velarán por que:
a) la autoridad competente establezca las normas que le permitan seguir los desplazamientos de huevos, aves de corral y de aves que están en cautividad;
b) a petición de la autoridad competente, el propietario o el poseedor de aves de corral y/o de palomas mensajeras y/o de aves que están en cautividad deba facilitarle los datos sobre las entradas y salidas de su explotación de aves de corral y huevos, así como los datos relativos a las competiciones o exposiciones en las que hayan participado las palomas mensajeras;
c) cualquier persona que se dedique al transporte o al comercio de aves de corral, huevos, palomas mensajeras y aves que están en cautividad pueda informar a la autoridad competente sobre los desplazamientos de aves, huevos, palomas mensajeras y aves que están en cautividad que haya transportado o comercializado y aportar cualquier dato referente a dicha información.
Artículo 11
Los Estados miembros velarán por que:
a) los desinfectantes que vayan a utilizarse así como su concentración estén oficialmente autorizados por la autoridad competente;
b) las operaciones de limpieza y desinfección se efectuen bajo la supervisión oficial y con arreglo:
i) a las instrucciones del veterinario oficial,
ii) al procedimiento previsto en el Anexo II para la limpieza y desinfección de las explotaciones infectadas.
Artículo 12
Las tomas de muestras y los análisis de laboratorio que se efectúen para detectar el virus de la enfermedad de Newcastle deberán efectuarse con arreglo a las disposiciones del Anexo III.
Artículo 13
Los Estados miembros velarán por que la autoridad competente adopte todas las medidas necesarias para informar a todos los habitantes de la zona de protección y de vigilancia de las restricciones vigentes y adopte todas las disposiciones que se impongan para la aplicación adecuada de dichas medidas.
Artículo 14
1. Los Estados miembros velarán por que en cada Estado miembro se designen:
a) un laboratorio nacional, que disponga de instalaciones y personal especializado para realizar permanentemente la tipificación completa de las características antigénicas y biológicas del virus de la enfermedad de Newcastle y confirmar los resultados obtenidos por los laboratorios de diagnóstico regionales;
b) un laboratorio nacional encargado de controlar los reactivos utilizados por los laboratorios de diagnóstico regionales;
c) un instituto o laboratorio nacional encargado de controlar la eficacia, potencia y pureza de las vacunas utilizadas con carácter preventivo en su país o almacenadas para una intervención de urgencia.
2. Los laboratorios nacionales indicados en el Anexo IV se encargarán de la coordinación de las normas y los métodos de diagnóstico, el uso de reactivos y el control de las vacunas.
3. Los laboratorios nacionales indicados en el Anexo IV se encargarán de la coordinación de las normas y los métodos de diagnóstico establecidos en cada laboratorio de diagnóstico de la enfermedad de Newcastle en el Estado miembro. A tal fin:
a) podrán proporcionar a los laboratorios nacionales reactivos para el diagnóstico;
b) controlarán la calidad de todos los reactivos dediagnóstico utilizados en ese Estado miembro;
c) organizarán periódicamente pruebas comparativas;
d) mantendrán aislados virus de la enfermedad de Newcastle recogidos de casos confirmados en ese Estado miembro;
e) velarán por confirmar los resultados positivos obtenidos en los laboratorios de diagnóstico regionales.
4. Habrá una conexión entre los laboratorios nacionales indicados en el Anexo IV y el laboratorio comunitario de referencia mencionado en el artículo 15.
Artículo 15
El laboratorio comunitario de referencia para la enfermedad de Newcastle se indica en el Anexo V. Sin perjuicio de lo dispuesto en la Decisión 90/424/CEE(9) y, en particular, en su artículo 28, las competencias y funciones de este laboratorio son las que figuran en dicho Anexo.
Artículo 16
1. Los Estados miembros velarán por que:
a) la vacunación contra la enfermedad de Newcastle mediante vacunas autorizadas por la autoridad competente pueda realizarse en el marco de medidas profilácticas o como complemento de las medidas de lucha contra dicha enfermedad en el momento de su aparición;
b) únicamente se autoricen las vacunas que hayan recibido una autorización de comercialización por parte de la autoridad competente del Estado miembro en el que se utilice dicha vacuna.
2. Con arreglo al procedimiento definido en el artículo 25, podrán establecerse otros criterios relativos a la utilización de vacunas contra la enfermedad de Newcastle.
Artículo 17
1. Los Estados miembros en los que se practique la vacunación preventiva, voluntaria u obligatoria, contra la enfermedad de Newcastle de las aves de corral informarán de ello a la Comisión y a los demás Estados miembros.
2. En la información transmitida con arreglo al apartado 1, deberán precisarse:
- las características y composición de cada tipo de vacuna utilizado,
- las modalidades de supervisión de la distribución, del almacenamiento y de la utilización de las vacunas,
- las especies y categorías de aves de corral que deban ser vacunadas o que puedan serlo,
- las zonas en que pueda o deba efectuarse la vacunación,
- los motivos por los cuales se ha efectuado la vacunación.
3. Los Estados miembros podrán disponer la puesta en marcha de un programa de vacunación de las palomas mensajeras. Si así fuera, deberán informar de ello a la Comisión. Sin perjuicio de dicho programa, los Estados miembros velarán por que los organizadores de concursos y exposiciones tomen las disposiciones necesarias para que solamente sean inscritas en competiciones o exposiciones las palomas mensajeras que hayan sido vacunadas contra la enfermedad de Newcastle.
4. Las normas de desarrollo del presente artículo, especialmente en lo que se refiere a los criterios a tener en consideración, así como las posibles excepciones que puedan ser concedidas habida cuenta del estatuto sanitario de los Estados miembros, serán fijadas con arreglo al procedimiento establecido en el artículo 25.
Artículo 18
1. Cuando se haya comprobado un brote de enfermedad de Newcastle, los Estados miembros velarán por que la autoridad competente, con el fin de completar las otras medidas de control previstas en el presente Reglamento, pueda delimitar un territorio y un período en los que, bajo control oficial, se realizará la vacunación rápida y sistemática (vacunación de urgencia) de las especies designadas de aves de corral. Los Estados miembros que apliquen la vacunación de urgencia informarán a la Comisión y a los demás Estados miembros a través del Comité veterinario permanente, creado mediante la Decisión 68/361/CEE(10) , sobre la situación con respecto a la enfermedad de Newcastle y el programa de vacunación de urgencia.
2. En el caso contemplado en el apartado 1, estará prohibido vacunar o revacunar aves de corral en las explotaciones sometidas a las restricciones a que se refiere el artículo 4.
3. En el caso contemplado en el apartado 1:
a) deberán vacunarse lo antes posible las especies de aves de corral designadas;
b) toda ave de corral de las especies designadas nacida o introducida en una explotación de la zona de vacunación deberá ser o estar vacunada;
c) durante la vacunación contemplada en el apartado 1, toda ave de corral de las especies designadas deberá permanecer en la zona de vacunación, excepto cuando se trate de:
- pollitos de un día de edad destinados a una explotación de la zona de vacunación donde serán vacunados,
- aves trasladadas directamente a un matadero de la zona de vacunación para su sacrificio inmediato. Cuando el matadero esté situado fuera de la zona de vacunación, únicamente se permitirán movimientos de aves de corral después de que el veterinario oficial haya efectuado una inspección sanitaria de la explotación;
d) al término de las operaciones de vacunación previstas en la letra a), podrá autorizarse la salida de la zona de vacunación de:
- pollitos de un día destinados a la producción cárnica de una explotación, donde deberán ser vacunados; la explotación deberá mantenerse bajo vigilancia hasta que las aves que se hayan trasladado allí hayan sido sacrificadas,
- aves de corral vacunadas más de veintiún días antes, siempre que vayan a ser sacrificadas inmediatamente,
- huevos para incubar procedentes de aves de corral de reproducción vacunadas al menos veintiún días antes, siempre que los huevos y sus envases se hayan desinfectado.
4. Las medidas previstas en las letras b) y d) del apartado 3 se aplicarán durante un período de tres meses, renovable por períodos sucesivos de tres meses, al término de las operaciones de vacunación establecidas en el apartado 1.
5. No obstante lo dispuesto en las letras a) y b) del apartado 3, la autoridad competente podrá decidir que no se sometan a vacunación sistemática determinadas manadas de aves de corral de especial valor científico, siempre y cuando la autoridad competente adopte todas las disposiciones necesarias para proteger su salud y las sometan a controles serológicos periódicos.
6. La Comisión seguirá la evolución de la situación de la enfermedad y, si fuere necesario, recurrirá al procedimiento establecido en el artículo 25 para tomar una decisión relativa especialmente al control de movimientos y de la vacunación.
Artículo 19
1. Cuando se sospeche que hay palomas mensajeras o aves que están en cautividad infectadas por la enfermedad de Newcastle, los Estados miembros velarán por que el veterinario oficial ponga inmediatamente en práctica los medios de investigación oficiales encaminados a confirmar o descartar la presencia de la enfermedad; en particular, el veterinario oficial efectuará o hará efectuar las tomas de muestras pertinentes con vistas a su examen en laboratorio.
2. Desde la notificación de la sospecha, la autoridad competente someterá al palomar o a la explotación a vigilancia oficial y, en particular, ordenará que ninguna paloma, ave que está en cautividad, ni nada que pueda transmitir la enfermedad de Newcastle, salga del palomar o de la explotación.
3. Las medidas establecidas en los apartados 1 y 2 se levantarán únicamente cuando el veterinario oficial haya descartado la sospecha de enfermedad de Newcastle.
4. Cuando la infección se confirme oficialmente, la autoridad competente ordenará, en particular:
a) la aplicación de las medidas de control y erradicación establecidas en las letras a), b), e) y f) del apartado 1 del artículo 5 a las palomas mensajeras o a las aves que están en cautividad y a los palomares o a las explotaciones infectados por la enfermedad de Newcastle; o
b) al menos;
i) la prohibición de movimientos de las palomas o de las aves que están en cautividad fuera del palomar o de la explotación durante un período mínimo de sesenta días a partir de la desaparición de síntomas clínicos de la enfermedad de Newcastle,
ii) la destrucción o tratamiento de todo material o desperdicio que pueda estar contaminado. El tratamiento deberá garantizar la destrucción de todos los virus presentes de la enfermedad de Newcastle y de todos los desperdicios acumulados durante el período de sesenta días mencionado en el inciso i);
c) una investigación epidemiológica de conformidad con lo establecido en el artículo 7.
5. Siempre que lo requiera la correcta aplicación de las disposiciones previstas en el presente artículo, los Estados miembros facilitarán a la Comisión, en el Comité veterinario permanente, la información sobre la situación de la enfermedad y las medidas de control aplicadas de acuerdo con el modelo que figura en el Anexo VI.
Artículo 20
1. Queda prohibido utilizar en la alimentación de las aves de corral las aguas grasas procedentes de medios de transporte internacionales, tales como buques, vehículos terrestres y aeronaves. Estas aguas grasas deberán ser recogidas y destruidas bajo supervisión oficial.
2. La utilización de aguas grasas distintas de las indicadas en el apartado 1 o de desperdicios de aves de corral en la alimentación de las aves de corral únicamente podrá autorizarse tras haberlos sometido a un tratamiento térmico en instalaciones apropiadas que garantice la no transmisión de la enfermedad y la destrucción del virus de la enfermedad de Newcastle.
3. En caso necesario, la Comisión establecerá las normas de desarrollo del apartado 2, con arreglo al procedimiento contemplado en el artículo 25.
Artículo 21
1. Cada Estado miembro preparará un plan de urgencia en el que se especifiquen las medidas nacionales que deberán aplicarse en caso de que se registren brotes de la enfermedad de Newcastle.
Este plan deberá permitir al personal el acceso a las instalaciones, equipo y cualquier otro material adecuado necesario para la rápida y eficaz erradicación del brote. Deberá indicar de manera precisa las necesidades de vacuna de las que cada Estado miembro estime que debe disponer para una vacunación de urgencia.
2. Los criterios que deberán aplicarse para la elaboración de los planes figuran en el Anexo VII.
3. Los planes elaborados con arreglo a los criterios enunciados en el Anexo VII serán sometidos a la Comisión, a más tardar seis meses después de la puesta en aplicación de la presente Directiva.
4. La Comisión examinará los planes para determinar si permiten alcanzar el objetivo perseguido y propondrá al Estado miembro de que se trate cualquier modificación que sea necesario introducir, en particular para que resulten compatibles con los de los demás Estados miembros.
La Comisión aprobará los planes, modificados si fuere necesario, con arreglo al procedimiento establecido en el artículo 25.
Posteriormente y con arreglo al mismo procedimiento, podrán modificarse o ampliarse según lo aconseje la evolución de la situación.
Artículo 22
Los expertos de la Comisión podrán realizar inspecciones in situ, en la medida en que ello resulte necesario para la aplicación uniforme de la presente Directiva y en colaboración con las autoridades competentes. Para ello, podrán verificar, inspeccionando un porcentaje representativo de establecimientos, si las autoridades competentes están comprobando que en éstos se respeta lo dispuesto en la presente Directiva. La Comisión comunicará a los Estados miembros los resultados de las inspecciones efectuadas.
El Estado miembro en cuyo territorio se realice una inspección facilitará a los expertos la asistencia necesaria para el desempeño de sus funciones.
Las normas de desarrollo del presente artículo se establecerán con arreglo al procedimiento establecido en el artículo 25.
Artículo 23
Las condiciones de participación financiera de la Comunidad en las acciones relacionadas con la aplicación de la presente Directiva están definidas en la Decisión 90/424/CEE.
Artículo 24
Los Anexos serán modificados, cuando fuere necesario, por el Consejo, por mayoría cualificada y a propuesta de la Comisión, en particular para adaptarlos a la evolución de las investigaciones y de los procedimientos de diagnóstico.
Artículo 25
1. Cuando se recurra al procedimiento definido en el presente artículo, el Comité veterinario permanente, creado mediante la Decisión 68/361/CEE, denominado en lo sucesivo «el Comité», será convocado sin demora por su presidente, bien por iniciativa de éste, bien a petición del representante de un Estado miembro.
2. El representante de la Comisión someterá al Comité un proyecto de las medidas que deban adoptarse. El Comité dictaminará sobre dicho proyecto en un plazo que el presidente podrá fijar en función de la urgencia de la cuestión. El dictamen se emitirá por la mayoría prevista en el apartado 2 del artículo 148 del Tratado, relativo a la adopción de decisiones por el Consejo a propuesta de la Comisión. En las votaciones que tengan lugar en el seno del Comité, se ponderarán los votos de los representantes de los Estados miembros tal y como prevé dicho artículo. El presidente no participará en la votación.
3. a) La Comisión aprobará las medidas previstas cuando se ajusten al dictamen del Comité.
b) En caso de que las medidas previstas no se ajusten al dictamen del Comité, o de no haberse emitido éste, la Comisión presentará sin demora al Consejo una propuesta de medidas. El Consejo se pronunciará por mayoría cualificada.
Si el Consejo no se hubiese pronunciado al finalizar un plazo de tres meses a partir de la fecha en que se le consultó, la Comisión aprobará las medidas propuestas, excepto si el Consejo se hubiere pronunciado por mayoría simple en contra de las mismas.
Artículo 26
1. Los Estados miembros pondrán en vigor las disposiciones legales, reglamentarias y administrativas necesarias para dar cumplimiento a lo dispuesto en la presente Directiva antes del 1 de octubre de 1993. Informarán de ello inmediatamente a la Comisión.
2. Los Estados miembros comunicarán a la Comisión el texto de las disposiciones básicas de derecho interno que adopten en el ámbito regulado por la presente Directiva.
Cuando los Estados miembros adopten tales disposiciones, éstas contendrán una referencia a la presente Directiva o irán acompañadas de dicha referencia en el momento de su publicación oficial. Las características de tal referencia las determinarán los Estados miembros.
Artículo 27
Los destinatarios de la presente Directiva serán los Estados miembros.
Hecho en Bruselas, el 14 de julio de 1992.

Labels: 0
3
6