Document ID: 31987D0407

DECISIÓN DE LA COMISIÓN de 13 de julio de 1987 relativa a un procedimiento en virtud del artículo 85 del Tratado CEE (IV/32.034 - Computerland) (El texto en lengua francesa es el único auténtico) (87/407/CEE)
LA COMISIÓN DE LAS COMUNIDADES EUROPEAS,
Visto el Tratado constitutivo de la Comunidad Económica Europea,
Visto el Reglamento no 17 del Consejo, de 6 de febrero de 1962, Primer Reglamento de aplicación de los artículos 85 y 86 del Tratado(1), cuya última modificación la constituye el Acta de Adhesión de España y de Portugal, y, en particular, los artículos 6 y 8 del mismo,
Vista la notificación y solicitud de declaración negativa presentadas el 18 de septiembre de 1986 por Computerland Europe S.A. (« CLE »), Findel, Gran Ducado de Luxem- burgo, sobre el contrato-tipo de franquicia que aplica a sus minoristas de productos microinformáticos en Europa,
Visto lo esencial del contenido de la notificación(2), publicada en cumplimiento del apartado 3 del artículo 19 del Reglamento no 17,
Previa consulta al Comité consultivo en materia de prácticas restrictivas y de posiciones dominantes,
Considerando lo que sigue :
I. HECHOS A. Descripción general del sistema de franquicias Computerland (1)CLE es una filial al ciento por ciento de Computerland Corporation of California (EEUU). CLE posee filiales en Francia, España, Reino Unido e Italia que tienen asignadas responsabilidades muy diversas ; una filial en Luxemburgo encargada de la distribución de productos en la red de franquiciados y una serie de agencias denominadas centros regionales, que desempeñan funciones relacionadas con la comercialización, publicidad y relaciones públicas y prestan servicios sobre el terreno a los franquiciados,
tales como asistencia en la contratación de personal. El grupo Computerland, que posee aproximadamente 850 establecimientos minoristas en todo el mundo, se introdujo en Europa a finales de la década de los setenta y, desde entonces, ha abierto 100 puntos de venta en Europa Occidental, de los cuales alrededor de 85 en los Estados miembros salvo Irlanda. Francia, el Reino Unido y la República Federal de Alemania cuentan con el mayor número de ellos. Según las previsiones de CLE, el número de comercios aumentará en más del doble en el curso de los próximos tres años. La facturación media de un establecimiento Computerland en la Comunidad es de 1,5 millones de ECU. La facturación del grupo Computerland en todo el mundo superó en 1986 los mil millones de dólares.
(2)Haciendo uso del nombre, marcas comerciales y red Computerland, los franquiciados venden a los usua- rios finales (sobre todo empresas, en oposición a usuarios domésticos) numerosas marcas de productos microinformáticos (equipo físico, equipo lógico y productos periféricos), prestan servicios de preventa y postventa y, normalmente, llevan a cabo actividades de formación. CLE colabora con los franquicia- dos en la organización y gestión de sus establecimientos, cediéndoles sus propios conocimientos comerciales y técnicos. Entre los demás servicios de apoyo continuado que presta, cabe citar las actividades de formación, información, asesoramiento, orientación y conocimientos propios referentes a los métodos Computerland sobre gestión de establecimientos, explotación, financiación, publicidad, ventas y gestión de existencias, basados en la amplia experiencia empírica de Computerland en el área de ventas al por menor de productos microinformáticos en todo el mundo. CLE obtiene información de primera mano sobre los nuevos productos de numerosas marcas y sobre su compatibilidad, y la pone en conocimiento de los franquiciados, aconsejando, a su vez, sobre cual de los nuevos productos tiene mayores posibilidades de éxito en el mercado. Los franquiciados pueden así ofrecer a sus clientes una amplia gama de productos actualizados y un asesoramiento técnico bien fundamentado. Como contrapartida, los franquiciados aportan diversas contribuciones financieras y han de cumplir determinadas obligaciones que tienen por objeto proteger la uniformidad y los niveles de calidad del sistema.
(3)Existen aproximadamente veinte fabricantes principales de productos microinformáticos en el mundo, y se estima que cinco de ellos poseen las cinco cuotas más altas del mercado europeo. Utilizan diversos métodos para la comercialización de sus productos, métodos que a veces tienen características similares. En general, las ventas pueden dividirse en ventas directas del fabricante a los usuarios finales -que suponen un 20 % del total de ventas en Europa- y, por otro lado, ventas a través de varios tipos de intermediarios. Mientras que algunos fabricantes utilizan establecimientos no especializados, tales como minoristas de productos electrónicos para el consumidor, muchos otros han preferido vender a través de distribuidores autorizados pensando que por el momento estos productos técnicos perfeccionados sólo pueden venderse adecuadamente a través de distribuidores especializados capaces de ofrecer un servicio preventa y postventa y que garanticen un cierto nivel de calidad. Tales distribuidores pueden ser minoristas independientes autorizados por uno o más fabricantes, o bien formar parte de una cadena de distribución que ofrezca una amplia gama de productos de diferentes marcas con servicios preventa y postventa ; algunas de estas cadenas de distribución, y éste es el caso de Computerland, revisten la forma de redes de franquiciados.
Los establecimientos Computerland venden los productos de aproximadamente la mitad de los fabricantes principales comprendidos los cinco mayores del mercado europeo. Sus competidores son, por consiguiente, todos los minoristas, de cualquier clase, que venden los mismos productos o productos similares. Sin tener en cuenta a los minoristas no especializados, los datos estadísticos indican que existen en Europa occidental aproximadamente 10 000 distribuidores de productos microinformáticos, de los cuales menos del 1 % son establecimientos Computerland. Aunque Computerland sea la única cadena paneuropea, existe una media docena de cadenas plurinacionales (en régimen de franquicia o no) de las cuales la mayor después de CLE tiene ± 50 puntos de venta en cuatro países. Además existen varias cadenas uninacionales. En los tres Estados miembros donde CLE tiene el mayor número de puntos de venta (Francia : 22, Reino Unido : 16, República Federal de Alemania : 12), compite, por lo menos, con media docena de cadenas de distribuidores, algunas con un número comparable de puntos de venta.
En 1985, los establecimientos Computerland representaron menos del 3,3 % del conjunto de las ventas de minoristas en la Comunidad, mientras que en 1986 la cuota de mercado más alta en un Estado miembro fue, aproximadamente, de un 4 %. En el resto del mundo, la cuota de mercado de Computerland es mucho mayor, superando, por ejemplo, el 20 % en los Estados Unidos, Canadá, Australia y Japón.
B. Principales características del contrato-tipo notificado (4)Selección y forma jurídica de los franquiciados Los franquiciados son seleccionados en función de las circunstancias personales y económicas, experiencia en el comercio minorista y tras haber segui- do con éxito un curso de formación organizado por CLE. Los empleados deben conocer también perfectamente el sistema Computerland. Los franquiciados deben constituir una sociedad para gestionar su propio establecimiento Computerland, en el que debe figurar de forma bien visible un letrero que indique que el franquiciado posee y explota el negocio en régimen de franquicia de Computerland. Del mismo modo, los productos vendidos deben llevar una etiqueta donde pueda leerse el nombre, domicilio social y número de teléfono del franquiciado.
(5)Uso de los nombres, marcas comerciales y del sistema Computerland El franquiciado disfruta del derecho intransferible de emplear los nombres, marcas y sistema Computerland a los efectos de explotación del establecimiento Computerland y para ningún otro fin. Al firmar el contrato, el franquiciado reconoce la validez de los nombres y marcas y la propiedad de CLE sobre los mismos, aunque no se restringe su derecho a impugnar los derechos de propiedad industrial de CLE.
El franquiciado se compromete a seguir los métodos habituales de explotación empresarial (descritos, sobre todo, en un « Manual de Explotación » y a respetar la confidencialidad de la información que recibe de CLE, comprometiéndose asimismo a ponerla en conocimiento exclusivo de sus empleados, si procede, previa declaración escrita de los mismos en la que se reconozca su naturaleza confidencial. El franquiciado debe informar a CLE de toda innovación o mejora que ralice y reconoce a CLE el derecho no exclusivo, exento del pago de cánones, de utilizar dichas innovaciones o mejoras al mundo entero mientras dure el contrato. A la resolución de éste, por la causa que fuere, el franquiciado ha de cesar en el uso de los nombres, marcas comerciales y sistema Computerland y devolver el Manual de Explotación y demás documentos sujetos a derechos de autor, pero se le permite continuar haciendo uso de las innovaciones y mejoras que haya realizado, si puede demostrarse que son independientes de la explotación del establecimiento y sistema Computerland.
(6)Obligación de promover las ventas El franquiciado se compromote a explotar diaria- mente, de la mejor manera posible, su establecimiento. No se le permite realizar otras actividades comericales en el establecimiento si CLE no presta su previo consentimiento por escrito.
(7)Cláusula de situación y zona de exclusión El franquiciado debe explotar su establecimiento Computerland en el lugar convenido de antemano con CLE, pero no está obligado a vender « over the counter », esto es, los clientes no están obligados a comprar los productos en el mismo establecimiento. El franquiciado debe atenerse asimismo a las instrucciones de CLE en cuanto al acondicionamiento exterior e interior del local y no puede cambiar la ubicación sin el previo consentimiento de CLE.
Los establecimientos se encuentran en el centro de una « zona de exclusión » cuyo radio es de menos de un kilómetro transcurrido un año desde la firma del contrato (durante el primer año, el radio es el doble de dicha distancia), en la cual no puede abrirse ningún otro establecimiento Computerland.
Esta área de exclusión no significa exclusividad de comercialización o de clientela, es decir que los franquiciados pueden vender a todo tipo de clientes, sea cual fuere su lugar de residencia o de trabajo. Los franquiciados pueden asimismo establecer « centros satélite », esto es, establecimientos de venta y exposición que pueden encontrarse dentro o fuera del área de exclusión del « establecimiento matriz », pero no dentro del área de exclusión de otro franquiciado Computerland. Por motivos de almacenamiento y servicio y de explotación en general, los centros satélite dependen del establecimiento Computerland al que están vinculados por contrato.
(8)Productos y servicios : política de publicidad y precios El franquiciado sólo puede vender los productos y prestar los servicios específicamente autorizados en el Manual de Explotación y demás instrucciones de CLE, o bien productos y servicios de calidad equivalente, previa autorización de CLE, que no puede denergarla sin causa justificada. Los franquiciados desempeñan un papel activo en la definición de la gama de productos que venden, por ejemplo,
mediante su participación en las reuniones periódicas del « European Network Product Concil », durante las cuales pueden presentar propuestas a CLE para que autorice nuevos productos.
CLE debe confeccionar o aprobar el material publicitario pero la aprobación no puede denegarse o retirarse por causa de la política de precios del franquiciado, que es el único responsable de la misma.
Los franquiciados pueden abastecerse en CLE, que desempeña una función centralizada de compras, pero no están necesariamente obligados a ello ni tampoco existen requisitos mínimos de compra. Por tanto, los franquiciados pueden comprar los productos autorizados a los proveedores que deseen.
CLE deja a los franquiciados entera libertad para fijar sus precios de reventa ; como es lógico, los franquiciados pueden recibir listas recomendadas de precios de sus otros proveedores.
(9)Cursos de formación La mayoría de los franquiciados ofrecen cursos de formación en el lugar autorizado aunque no estén obligados a hacerlo. Los clientes pueden seguir dichos cursos aun cuando no compren ningún producto al franquiciado. En general, los ingresos obtenidos de estos cursos, sujetos al pago de un canon mensual, representan un porcentaje muy bajo de la facturación total del franquiciado.
(10)Venta a los usuarios finales El sistema Computerland se ha concebido y organizado para fomentar la venta minorista de productos microinformáticos. En consecuencia, se exige a los franquiciados que vendan a los usuarios finales, salvo autorización en contra. Las ventas a otros franquiciados de Computerland están expresamente autorizadas. Más aún, la obligación de vender a los usuarios finales no impide a los franquiciados cumplir las obligaciones y ejercer los derechos en virtud de otros contratos que hayan suscrito con otros fabricantes como distribuidores autorizados de sus productos.
(11)Obligaciones financieras y requisitos de información. Derecho de inspección Como contrapartida a su inclusión en la red de franquicia Computerland, el franquiciado ha de pagar un derecho inicial de admisión que fluctúa entre 250 000 francos luxemburgueses (5 800 ECU) y 1 250 000 francos luxemburgueses (28 750 ECU), en función del tipo de punto de venta. Posteriormente, se abona un canon mensual equivalente al 3,5 % de los ingresos brutos del mes precedente, que son los ingresos totales deducidos el IVA y las ventas entre franquiciados. Se abona asimismo una cantidad mensual en concepto de contribución a gastos de publicidad. Los franquiciados deben presentar estados financieros con regularidad, con su balance y cuenta de pérdidas y ganancias correspondientes y los representantes de CLE tienen derecho a entrar en los locales durante el horario de trabajo para inspeccionar la marcha del establecimiento, incluyendo la calidad de la mercancía puesta a la venta, reservas existentes y servicios prestados.
(12)Cláusulas de no competencia Durante la vigencia del contrato, no se autoriza al franquiciado a participar ni a tener interés alguno en ninguna empresa cuyas actividades incluyan la venta o mantenimiento, de carácter minorista o mayorista, de los equipos informáticos lógicos y físicos, y los productos o servicios afines, ofrecidos por Computerland. Con todo, el franquiciado tiene la libertad de adquirir intereses financieros en el capital de una empresa competidora, siempre y cuando dicha inversión no le permita controlar realmente dicha empresa.
En virtud del contrato notificado, esta prohibición de competir se aplicaba durante tres años después de finalizado el contrato a una distancia física determinada del antiguo punto de venta del ex-franquiciado, durante dos años después de finalizado el contrato a una determinada distancia de cualquier otro establecimiento Computerland y durante un año después de finalizado el contrato cualquiera que fuere el lugar. Tras el intercambio de opiniones con la Comisión en el curso del procedimiento de notificación, CLE decidió que una prohibición de competencia hasta un año después de finalizado el contrato dentro de un radio de 10 kilómetros a contar desde el antiguo establecimiento del exfranquiciado resultaría suficiente para proteger la confidencialidad de los conocimientos técnicos propios transmitidos a dicho exfranquiciado durante la vigencia del contrato, y para permitir la apertura de un nuevo establecimiento Computerland y la constitución de una clientela y de un fondo de comercio en la antigua zona de actividad del exfranquiciado.
(13)Garantías CLE sólo se compromete a vender los productos de un fabricante si están protegidos por una garantía para Europa de una duración mínima de seis meses. Los productos que los franquiciados adquieran de otros proveedores, por ejemplo directamente del fabricante, deben estar protegidos por una garantía de dicho proveedor ; en caso contrario, CLE denegará la autorización.
(14)Plazo de vigencia y renovación El plazo de vigencia del contrato es de diez años, a menos que las partes lo rescindan por mutuo consentimiento. Ambas partes tienen, a su vez, derecho a denunciar unilateralmente el contrato « por causa justa » ; el contrato contiene una lista no exhaustiva de ejemplos.
El contrato puede renovarse por un segundo período de diez años, si se cumplen determinados requisitos, entre ellos el pago de un derecho de renovación.
La cesión del contrato a un tercero debe ser autorizada por CLE.
En caso de resolución del contrato por la causa que fuere, CLE puede optar por reasumir el arrendamiento del franquiciado.
C. Otros contratos de Computerland (15)Algunos franquiciados de Computerland han optado por no sustituir sus contratos en vigor por el nuevo contrato tipo introducido en 1983, y ello por diversas razones, por ejemplo, el importe del canon, la extensión de la zona de exclusión y otros motivos que no vienen al caso. CLE se ha comprometido a realizar las modificaciones pertinentes en la medida en que dichos contratos contengan obligaciones que puedan considerarse más restrictivas de la competencia que las que figuran en el contrato tipo.
(16)Este mismo compromiso se extiende también al contrato tipo de franquicia especialmente creado en 1986 para el mercado alemán con objeto de facilitar la obtención de medidas de financiación con garantía estatal por los franquiciados, lo que supone la aprobación previa del contrato por el Banco que otorga el préstamo.
(17)En Dinamarca y en la Toscana italiana, CLE ha introducido una pequeña variación en el contrato tipo, los « Contratos de Zona de Desarrollo » en cuya virtud se concede a una única empresa el derecho exclusivo de abrir un número concreto de establecimientos Computerland en una zona determinada y por un período de tiempo limitado. Este tipo de contrato se utiliza en zonas en las que no existe establecimiento Computerland alguno y en las que un franquiciado se muestra dispuesto a asumir por sí solo el elevado riesgo económico que supone abrir varios comercios en un mercado todavía virgen. En contrapartida, se le concede el citado derecho en exclusiva, a menos que no cumpla el calendario previsto, en cuyo caso CLE queda de nuevo en libertad de ofrecer a un tercero el derecho a abrir establecimientos en la zona. Estos contratos especiales constituyen la excepción a la norma de que el franquiciado debe explotar tan sólo un establecimiento y suponen que el franquiciado que tenga éxito estará protegido por una zona de exclusión más amplia. Los « Contratos de Zona de Desarrollo » no imponen restricción alguna a la exportación e importación.
D. Observaciones de terceros (18)A raíz de la publicación efectuada, de conformidad con el apartado 3 del artículo 19 del Reglamento no 17, la Comisión no ha recibido ninguna observación de parte de terceros.
II. VALORACIÓN JURÍDICA A. Apartado 1 del artículo 85 (19)El contrato tipo de franquicia notificado por CLE es un acuerdo con arreglo al apartado 1 del artículo 85 del Tratado CEE. Los franquiciados que han celebrado el contrato tipo con CLE, sociedad sometida a la legislación de Luxemburgo, son propietarios de su comercio y realizan actividades económicas y comerciales por su cuenta y riesgo ; el contrato es un instrumento que vincula jurídicamente a las partes.
(20)Tanto el Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas(1) como la Comisión(2) se han pronuncia- do sobre la aplicabilidad del artículo 85 a las franquicias de distribución, es decir, los contratos de franquicia en virtud de los cuales el franquiciado ofrece ciertos productos y servicios complementarios utilizando el nombre comercial del franquiciador y aplicando los métodos comerciales uniformes establecidos por éste a cambio normalmente de una determinada contribución financiera. El principio fundamental establecido por el Tribunal, y seguido por la Comisión en sus decisiones posteriores, es que tales sistemas de franquicia, que, por una parte, permiten al franquiciador explotar su éxito y penetrar en nuevos mercados geográficos sin tener que realizar fuertes inversiones, y, por otra, permiten a los candidatos interesados utilizar el nombre y la imagen del franquiciador para crear un nuevo negocio con mayor facilidad y rapidez que si tuvieran que adquirir por su cuenta la experiencia necesaria, no entran en el ámbito de aplicación del apartado 1 del artículo 85 cuando prevalecen las condiciones de un mercado competitivo. Sin embargo, la aplicabilidad del apartado 1 del artículo 85 no puede determinarse de una manera abstracta, sino en función de las cláusulas particulares respectivas.
Una transferencia efectiva de la fórmula comercial sólo puede tener lugar :
i)si el franquiciador está en condiciones de comunicar su experiencia a los franquiciados y proporcionarles la ayuda necesaria sin correr el riesgo de que los competidores se aprovechen de ello ;
ii)si el franquiciador está en condiciones de adoptar las medidas necesarias para mantener la identidad y la reputación de la red que lleva su nombre o su símbolo comercial.
Todas las disposiciones contractuales necesarias para garantizar el cumplimiento de estas condiciones pueden considerarse excluidas del ámbito de aplicación del apartado 1 del artículo 85. Otro tipo de disposiciones, en especial las que pueden conducir a un reparto del mercado entre el franquiciador y los franquiciados o entre estos últimos, o las que afectan a las políticas de precios individuales de cada franquiciado, pueden considerarse, por el contrario, restrictivas de la competencia.
(21)La red de franquiciados establecida por CLE mediante el contrato tipo de franquicia notificado es una franquicia de distribución : el franquiciador ha creado un método original para vender productos y accesorios microinformáticos a usuarios finales que, en aras de la expansión, está dispuesto a compartir con otros, los franquiciados. A cambio de recibir el conjunto de conocimientos comerciales y técnicos propios específicamente desarrollados por Computerland y del uso del nombre comercial, marcas, símbolos y métodos comerciales del franquiciador, los franquiciados deben aportar determinadas contribuciones financieras y respetar las normas de explotación concebidas por el franquiciador. Aunque los franquiciados ofrecen asesoramiento preventa y posventa y reparan los productos, tales servicios son complementarios de su actividad principal, a saber, la venta de productos al público. Además, algunos franquiciados pueden ofrecer, si lo desean, cursos de formación, no necesariamente relacionados con la venta de productos. Este servicio suele representar una parte poco importante de sus actividades, constituyendo más bien un medio de aumentar la clientela.
Sentado, pues, que el sistema Computerland es una franquicia de distribución, pueden formularse las observaciones siguientes :
DISPOSICIONES NO CONTEMPLADAS EN EL APARTADO 1 DEL ARTÍCULO 85 En las circunstancias particulares de este caso, las siguientes disposiciones no entran en el ámbito de aplicación del apartado 1 del artículo 85 :
a) Disposiciones encaminadas a impedir que los conocimientos técnicos propios y otros tipos de ayuda proporcionados por el franquiciador puedan beneficiar a los competidores (22)i) La obligación del franquiciado de respetar el carácter confidencial de la información recibida y de procurar que sus empleados hagan lo mismo.
ii) La obligación del franquiciado de no realizar, durante la vigencia del contrato, actividades competidoras. A petición de la Comisión, se ha reducido el alcance de la cláusula de no competencia, permitiendo a los franquiciados adquirir intereses financieros en el capital de empresas competidoras, con tal que dicha participación no les permita controlarlas.
iii) La obligación del franquiciado de no participar en actividades competidoras durante un año después de terminado el contrato en un radio de 10 kilóme- tros de su antiguo punto de venta. La obligación de no competencia después de finalizado el contrato, que figuraba en el acuerdo notificado, fue considerada excesiva, tanto por lo que respecta a su duración como a su alcance geográfico, pero se considera que en su versión modificada, la cláusula es suficiente para impedir que el antiguo franquiciado utilice los conocimientos propios y la clientela adquiridos en beneficio de los competidores de CLE. Además, teniendo en cuenta el tiempo que necesita CLE para seleccionar y formar un nuevo franquiciado y este último para comenzar a adquirir un nombre y una clientela, la cláusula modificada constituye un compromiso razonable entre, por una parte, el deseo del franquiciador de proteger el carácter confidencial de su fórmula comercial de abrir un nuevo punto de venta en el antiguo territorio exclusivo del antiguo franquiciado y, por otra, el legítimo deseo de éste de seguir ejerciendo su actividad en el mismo sector. Teniendo en cuenta que, durante la vigencia del contrato, el franquiciado no está obligado a vender en el mismo establecimiento y además es libre de vender en cualquier otro lugar, puede adquirir un nombre y una clientela fuera de su área de exclusión. Durante el año de aplicación de la cláusula de no competencia después de finalizado el contrato puede, pues, seguir recogiendo los frutos del trabajo realizado como franquiciado, si bien le está prohibido tan solo ejercer una actividad competidora, durante ese período, cerca de su antiguo punto de venta.
La cláusula de no competencia una vez finalizado el contrato no es considerada, pues, en las circunstancias particulares del caso, como restrictiva de la competencia en los términos del apartado 1 del artí- culo 85. Esta valoración se entiende sin perjuicio de las normas de derecho nacional que puedan otorgar determinados derechos a los franquiciados al finalizar el contrato.
b) Disposiciones que permiten al franquiciador proteger la identidad y la reputación de la red que lleva su nombre o símbolo comercial (23)i) Los criterios aplicados por CLE para seleccionar a sus franquiciados y la obligación que les impone de seguir cursos de formación y de procurar que sus empleados dominen el sistema Computerland constituyen medios justificados que permiten garantizar que todo punto de venta Computerland será gestionado de acuerdo con las normas comerciales establecidas por el franquiciador. Este mismo afán inspira la disposición en virtud de la cual el traspaso del contrato a un tercero sólo puede realizarse con el consentimiento de CLE.
ii) La obligación del franquiciado de utilizar los nombres, marcas y el sistema Computerland exclusivamente para la explotación del establecimiento Computerland y de dejar de utilizarlas desde el momento en que deja de pertenecer a la red con objeto de que la imagen de la red no se vea empañada por actividades que no hayan sido específicamente concebidas por el franquiciador. Sin embargo, a petición de la Comisión, los antiguos franquiciados están ahora expresamente autorizados para seguir utilizando las innovaciones o mejoras por ellos introducidas, siempre que pueda demostrar que son superables, del sistema Computerland.
iii) La obligación del franquiciado de atenerse a los métodos comerciales uniformes del franquiciador forma parte integrante del sistema de franquicia y garantiza el respeto de las normas de uniformidad y de calidad de la red.
iv) La obligación del franquiciado de consagrar todos sus esfuerzos a la explotación cotidiana de su establecimiento es necesaria para garantizar la aplicación, adecuada y completa, de los métodos comerciales establecidos por el franquiciador ; su obligación de no llevar a cabo, en principio, en su establecimiento, actividades no previstas en la fórmula comercial transmitida por el franquiciador es aceptable habida cuenta del deseo de proteger la reputación y la identidad uniforme de la red.
v) La obligación del franquiciado de obtener la autorización previa del franquiciador para la ubicación de su establecimiento y de respetar las instrucciones del franquiciador con respecto al acondicionamiento externo e interno del mismo tiene por objeto proteger la reputación de la red, interés que comparte el franquiciador con todos los franquicia- dos. En el « Manual de Explotación », CLE define los criterios objetivos que aplica para autorizar el emplazamiento del establecimiento, tales como la estructura y dimensiones del edificio, su situación con respecto a encrucijadas importantes y centros comerciales, la facilidad de acceso para los clientes y el tipo de los centros comerciales vecinos. El principal objetivo de la fijación de estos criterios es impedir que una ubicación poco afortunada pueda poner en peligro el éxito del punto de venta.
vi) La obligación del franquiciado de limitarse a vender los productos y prestar los servicios autorizados por CLE, o los productos y servicios de calidad equivalente, es necesaria para defender la reputación de la red como fuente de abastecimiento de productos microinformáticos de alta calidad destinados sobre todo al sector empresarial. La venta de productos de calidad inferior que no satisfagan las normas técnicas aplicadas por CLE empañaría la reputación de la red, perjudicando por tanto no sólo al franquiciador sino también a los demás franquicia- dos.
La previa autorización por el franquiciador de los productos y servicios ofrecidos en los establecimientos Computerland asegura a los compradores la posibilidad de obtener de cualquier franquiciador, independientemente de su localización, productos de la misma calidad. En el presente caso, dada la amplia gama de productos (hay unos 3 000 en la lista de productos CLE) y el muy rápido desarrollo tecnológico del mercado de este producto, sería imposible asegurar el control de calidad necesario a través del establecimiento de criterios objetivos de calidad que los franquiciados pudieran aplicar por sí mismos. De hecho, el establecimiento de normas objetivas podría ser perjudicial para la libertad que el franquiciado tiene de vender los productos más recientes, a no ser que esos criterios fueran constantemente actualizados, tarea ésta excesivamente engorrosa, si no imposible. De acuerdo con el sistema actual, los franquiciados tienen amplias posibilidades de exponer su opinión al proponer productos, en los contactos bilaterales con CLE, así como colectivamente en los « European Network Product Councils », que se reúnen con regulardidad. La mayoría de los productos destinados a usuarios comerciales serán autorizadas y esta autorización se referirá a todos los accesorios pertinentes y a todas las mejoras futuras. Además, si un fabricante propone nuevos productos de una norma más elevada que la de una gama existente ya autorizada, los franquiciados no necesitarán autorización previa para vender esos nuevos productos.
Por otra parte, como la principal fuente de rentas de CLE está constituida por los cánones percibidos sobre las ventas del conjunto de los productos realizadas por los franquiciados, están interesados en autorizar a éstos para vender los productos que van a tener un éxito comercial, en tanto estén técnicamente adaptados a los clientes abastecidos por la red Computerland.
Un elemento esencial que hay que considerar al apreciar esta disposición a la luz del apartado 1 del artículo 85 es el hecho de que, una vez autorizado por CLE un producto dado, los franquiciados gozan de libertad para adquirirlo del proveedor que deseen. Aunque los franquiciados pueden comprar a CLE, no están obligados a ello, y si lo hacen, no tienen obligación de hacer un número mínimo de compras.
Además, al seleccionar los productos que venderá a sus franquiciados y al autorizar los productos que éstos pueden adquirir en cualquier proveedor, CLE procura que se conceda una garantía para Europa. Esta medida está en consonancia con las preocupaciones de la Comisión sobre la integración de mercados y la protección del consumidor(1).
vii) La obligación del franquiciado de utilizar solamente material publicitario confeccionado o aprobado por CLE.
La publicidad juega un papel esencial en la evolución de la reputación de una red. Por ello, el franquiciador tiene un interés legítimo en asegurarse que la publicidad realizada por los franquiciados no empañe la reputación del franquiciador. En el presente caso, la política de publicidad se basa claramente en un deseo legítimo de controlar la calidad, y no tiene por objeto restringir la libertad de los franquiciados en la formación de sus precios. En efecto, en el acuerdo notificado se establece expresamente que la autorización del material publicitario no estará supeditada o sometida a una modificación de la política de precios o del nivel de precios practicados por el franquiciado.
viii) La obligación del concesionario de aceptar la inspección de sus locales por parte de representantes de CLE y de presentar estados financieros permite al franquiciador comprobar si el franquiciado se atiene a la fórmula comercial Computerland y cumple sus compromisos financieros.
c. Otras disposiciones (24)El sistema de franquicia comprende diversas disposiciones que no tienen que ver con la competencia y, por tanto, por su misma naturaleza, pueden excluirse del ámbito de aplicación del apartado 1 del artículo 85 :
i)La obligación del franquiciado de pagar un derecho de admisión y los subsiguientes cánones mensuales y de contribuir a los gastos de publicidad ; el compromiso financiero, aplicado de forma no discriminatoria, representa simplemente el precio que el franquiciado debe pagar para ser admitido en la red y gozar de los derechos y ventajas correspondientes ; para permitir las ventas entre franquiciados, el contrato especifica actualmente que tales transacciones no están sometidas al pago de ningún canon ;
ii)la obligación del franquiciado de constituir una sociedad, que se basa en la idea de que así se verán facilitadas sus actividades comerciales ;
iii)la obligación del franquiciado de poner un rótulo en su establecimiento indicando que es el propietario independiente del mismo y que lo explota en régimen de franquicia CLE, lo que permite al público saber quién es realmente el propietario y el responsable de cada punto de venta ;
iv)la obligación del franquiciado de indicar en todos los productos que vende su nombre y dirección, cuyo único propósito es orientar a los usuarios sobre el servicio postventa y el servicio de existencia ;
v)las disposiciones sobre duración y renovación del contrato, y la reasunción por el franquiciador del arrendamiento del franquiciado.
El examen de esas disposiciones no prejuzga las eventuales obligaciones impuestas por la legislación nacional.
DISPOSICIONES RESTRICTIVAS DE LA COMPETENCIA CON ARREGLO AL APARTADO 1 DEL ARTÍCULO 85 (25)La cláusula de situación, que obliga al franquiciado a ejercer su actividad en el establecimiento especificado en su contrato y le prohíbe abrir nuevos establecimientos, unida a la cláusula de exclusividad, que le garantiza una zona de exclusión en la que no puede abrirse ningún otro punto de venta Computerland, ni por el franquiciador ni por otros franquiciados, supone un cierto reparto del mercado entre el franquiciador y los franquiciados o entre estos últimos, lo que tiene por efecto restringir la competencia dentro de la red en la que se explota la fórmula comercial Computerland.
En el presente caso, es precisasmente la prohibición de abrir otros puntos de venta lo que interfiere la independencia comercial de los franquiciados : en este contexto, es importante tomar en consideración el hecho de que los puntos de venta Computerland no suelen ser explotaciones unipersonales, sino empresas de tipo medio que emplean una media de 10 a 20 personas, y a veces, incluso mucho más. Para semejantes empresarios, para los cuales toda expansión suele significar una evolución lógica y deseable, la limitación a un único punto de venta, salvo autorización en contrario, es claramente restrictiva.
Aunque se permite a los franquiciados explotar « centros satélite », con fines de exposición y venta, incluso fuera de sus zonas de exclusión, esta libertad es sólo relativa, pues se precisa la autorización previa de CLE y el pago de un derecho semejante al de admisión habitual. Además, esos puntos de venta no pueden estar situados dentro de la zona de exclusión de otro franquiciado.
(26)De acuerdo con las específicas circunstancias de este caso, la obligación del franquiciado de vender tan solo a consumidores finales o a otros franquiciados de Computerland, salvo autorización, es considerada también como restrictiva de la competencia. En ciertos sistemas de franquicia, por ejemplo, cuando los franquiciados venden productos con el nombre y/o marca del franquiciador, la prohibición al franquiciado de revender a los revendedores que no pertenezcan a la red de franquiciados está basada en la legítima preocupación de que el nombre, la marca o la fórmula comercial puedan resultar perjudicados si los productos objeto del contrato fueran vendidos por revendedores que no tuvieran acceso a los conocimientos técnicos propios del franquiciador y no estuvieran vinculados por las obligaciones destinadas a proteger la reputación y la homogeneidad de la red y de sus marcas distintivas.
Sin embargo, en el caso presente, el nombre y la marca Computerland cubren la fórmula comercial pero no los productos microinformáticos vendidos, los cuales llevan la marca y el nombre de sus respectivos fabricantes. La prohibición a los franquiciados de vender esos productos a revendedores por lo demás cualificados es, por tanto, restrictiva tanto para los propios franquiciados, a quienes, aun siendo empresarios independientes, se les limita en su libertad de vender a quienes quieran, como para los terceros revendedores, a quienes se les priva con ello de una posible fuente de suministro.
En el presente caso, la restricción se ve mitigada por una característica peculiar de las ventas en el sector microinformático, que es que los minoristas pueden, a la vez, formar parte de una red de franquiciados tal como Computerland y, al mismo tiempo, ser nombrados distribuidores autorizados en un sistema de distribución selectiva establecido por un fabricante para garantizar que sólo los revendedores cualificados comercializarán sus productos. Un franquiciado Computerland que opera así simultáneamente en dos o más redes diferentes debe estar en condiciones de cumplir los deberes y de ejercer los derechos propios de cada red. En este contexto, la Comisión ha procurado, pues, garantizar que un franquiciado Computerland al mismo tiempo autorizado por uno o más fabricantes pueda operar como miembro tanto de la red Computerland como de la(s) red(es) de distribución selectiva a que pertenezca.
(27)Las disposiciones que propician un reparto del mercado dentro de la red y la obligación de vender a consumidores finales pueden afectar a los intercambios intracomunitarios, porque los franquiciados no tienen la posibilidad de ejercer también sus actividades en otros Estados miembros, ya sea a nivel de mayorista o de minorista. Este efecto sobre el comercio entre los Estados miembros puede ser apreciable si se tiene en cuenta :
-la extensión de la actual red Computerland, única en su especie con puntos de venta en todos los Estados miembros excepto Irlanda (donde, sin embargo, se prevé la apertura de dos establecimientos en un futuro próximo) ;
-el crecimiento de la red : aunque la cuota de mercado no ha alcanzado aún el 5 % en la Comunidad, el ritmo de crecimiento registrado por la red desde su creación en Europa debería llevar a una expansión considerable en los próximos años. En realidad, es probable que la cifra de ventas de la red aumente a una velocidad superior a la tendencia actual, debido al aumento esperado del número de puntos de venta a más de 150 antes de 1990 ;
-que los productos vendidos en los establecimientos Computerland son los de los fabricantes europeos y mundiales más importantes.
A la vista de las consideraciones anteriores, se estima que el contrato tipo notificado entra en el ámbito de aplicación del apartado 1 del artículo 85.
(28)Los « Contratos de Zona de Desarrollo », a los que se hizo referencia en el punto 17, y que contienen cláusulas similares a las del contrato tipo en lo que se refiere a la cláusula de situación, zona de exclusión y ventas a los usuarios finales, son considerados también como restrictivos de la competencia.
B. Apartado 3 del artículo 85 (29)Los reglamentos de exención por categorías sobre los acuerdos de exclusiva y de distribución exclusiva(1) no son aplicables a los acuerdos de franquicia de distribución, tales como el que nos ocupa, que se salen de la categoría de acuerdos contemplada en estos reglamentos(2). En ninguno de esos reglamentos de exención por categorías se alude a las características típicas de las franquicias de distribución, tales como el derecho que tiene el franquiciado de utilizar el nombre comercial y el símbolo del franquiciador a cambio de ciertas contribuciones financieras y la obligación de respetar las fórmulas comerciales uniformes establecidas por el franquiciador.
Por tanto, es preciso examinar el acuerdo notificado, al objeto de determinar si está justificada la exención a título individual, a la luz de las condiciones establecidas en el apartado 3 del artículo 85.
(30)El sistema Computerland contribuye a mejorar la distribución en el sector de los productos microinformáticos, ya que el franquiciador que actúa como intermediario entre los fabricantes principales de productos microinformáticos y los franquiciados, puede crear puntos de venta en toda la Comunidad sin efectuar inversiones financieras importantes, mientras que los franquiciados reciben una ayuda importante para establecer y explotar rápidamente establecimientos minoristas que ofrezcan una amplia gama de productos y servicios. Habida cuenta del carácter técnico de esos productos y del hecho de que no suelen venderse solos, sino que forman parte de un conjunto, los potenciales compradores conceden particular importancia a la posibilidad de probar diferentes sistemas y de recibir asesoramiento antes de la venta sobre las posibles aplicaciones y configuraciones, y servicios de reparación y mantenimiento después de la venta. Además, el sistema de franquicia fomenta la competencia dentro de una marca y entre las distintas marcas. En efecto, los productos ofrecidos se venden también a través de redes de distribuidores especializados establecidas por los fabricantes y diversos tipos de puntos de venta por lo que los establecimientos Computerland representan una fuente de abastecimiento suplementaria que estimula la competencia y, por tanto, la distribución a nivel de minorista. Además, los franquiciados Computerland son libres de competir entre sí, incluso en lo referente a sus precios de venta a los usuarios, lo que mejora igualmente la distribución de los productos mencionados.
(31)El sistema Computerland contribuye también a racionalizar la distribución. En efecto, CLE recibe pedidos de los franquiciados, compra los productos a los fabricantes o a otros proveedores y los revende a los franquiciados, encauzando rápidamente dichos productos hacia los establecimientos Computerland. Esta función de control de compra permite a CLE negociar condiciones favorables para sus franquiciados, con respecto a los precios y a las cantidades suministradas y a menudo permite a los franquiciados obtener esos productos mucho antes que otros minoristas.
(32)Las ventajas que resultan de la mejora y la racionalización de la distribución redundan directamente en beneficio de los consumidores, que, en este caso, son fundamentalmente usuarios finales profesionales.
En primer lugar, los establecimientos Computerland permiten a los usuarios en un mismo local comparar los precios y características de una amplia gama de marcas diferentes de productos microinformáticos más recientes y beneficiarse del asesoramiento de un personal especializado, en particular, en lo que se refiere a la posibilidad de utilizar conjuntamente diferentes marcas de productos y acerca de los cursos de formación ofrecidos. Los usuarios que decidan comprar sus productos en el establecimiento Computerland tienen garantizada la posibilidad de disponer de asesoramiento suplementario, de servicios de mantenimiento y reparación y, si fuere necesario, de formación suplementaria.
En segundo lugar, el sistema Computerland ofrece a los usuarios una red en total expansión de puntos de venta en los que pueden comprar productos microinformáticos. Los establecimientos Computerland compiten directamente con otros muchos puntos de venta que comercializan los mismos productos. Esta mayor competencia debería inducir a todos los minoristas a ofrecer una mejor calidad, mejores servicios y precios más bajos.
(33)Las restricciones de la competencia que lleva consigo el sistema Computerland son indispensables para garantizar la existencia de la red. En efecto, los franquiciados potenciales no estarían dispuestos a hacer las inversiones necesarias para abrir un nuevo punto de venta si no se les garantizara que no va a abrirse ningún otro establecimiento Computerland en sus alrededores. Aparte de las restricciones que constituyen la piedra angular imprescindible del sistema de franquicia, los franquiciados pueden escoger libremente los proveedores de los productos autorizados, los precios conforme a los cuales desean vender dichos productos, los territorios en que operan y la clientela que desean servir.
(34)La obligación del franquiciado de vender solamente a los usuarios finales, salvo que el franquiciador autorice otra cosa, es consecuencia directa de la noción básica en la que se apoya la fórmula comercial del franquiciador, a saber, la explotación de una red de minoristas que ofrezcan productos y servicios a los consumidores finales. Por tanto, la finalidad específica de los servicios de formación y ayuda prestados a los franquiciados, a cambio del pago de un derecho, es ayudarles a ser unos minoristas eficaces y rentables. La fórmula comercial Computerland y todos los esfuerzos realizados para el éxito de la misma resultarían vanos si se permitiera a los franquiciados desviar sus esfuerzos a actividades distintas de la venta al por menor y la prestación de servicios. Para que aumenten los beneficios derivados de la mejora y racionalización de la distribución y para que dichos beneficios lleguen al usuario, en este caso los usuarios profesionales, es, por tanto, indispensable que los franquiciados acepten la obligación de actuar como minoristas y no, por ejemplo, como mayoristas.
Una importante excepción a esta regla es la libertad expresa de que gozan los franquiciados para vender a otros franquiciados dentro de la red ; no deberá abonarse ningún canon en el caso de las ventas entre franquiciados.
(35)El sistema de franquicia Computerland no ofrece a sus miembros la posibilidad de suprimir la competencia respecto de una parte sustancial de los productos de que se trata.
En efecto, los franquiciados Computerland ofrecen unos productos que se venden, al mismo tiempo, en numerosísimos esstablecimientos competidores. Incluso en los Estados miembros que cuentan con un mayor número de establecimientos Computerland, éstos han de enfrentarse con cadenas competidoras que disponen de un número comparable de puntos de venta. Por último, dada la estructura competitiva general de este mercado, no hay ningún peligro de que la red Computerland reduzca, o altere de otro modo, el juego de la competencia entre las distintas marcas y los establecimientos de distribución competidores.
Además, existe una competencia considerable dentro de la misma red : la zona de exclusión que rodea a los franquiciados es relativamente pequeña, y no implica ninguna exclusividad en materia de comercialización o de clientela, lo que significa que los franquiciados son libres de buscar activamente clientes que deseen y de vender a la clientela de su elección. CLE no impone ni recomienda de ningún modo los precios de venta que deben aplicar los franquiciados a la clientela, lo que, unido a la libertad de aprovisionamiento de los franquiciados, implica una competencia considerable en los precios dentro de la red.
En estas circunstancias, los contactos entre CLE y sus franquiciados no conceden a las partes, ni individual ni colectivamente, la posibilidad de eliminar la competencia en lo tocante a las mercancías mencionadas.
(36)En consecuencia, las disposiciones del apartado 1 del artículo 85 pueden ser declaradas inaplicables al contrato tipo de franquicia Computerland con arreglo al apartado 3 del artículo 85. Los mismos argumentos desarrollados en los puntos 29 a 35 se aplican mutatis mutandis a los « Contratos de Zonas de Desarrollo » y a los otros acuerdos de franquicia notificados que sean igualmente o menos restrictivos de la competencia que el contrato tipo.
C. Artículos 6 y 8 del Reglamento no 17 (37)El contrato notificado por CLE el 18 de septiembre de 1986 contenía ciertas disposiciones que constituían un obstáculo para la adopción de una decisión favorable, en particular las cláusulas relativas a la obligación de no competencia durante la vigencia del contrato y una vez finalizado el mismo, que fue considerada excesivamente rigurosa. A raíz de las conversaciones sostenidas con la Comisión durante el procedimiento de notificación, CLE ha modificado el contrato tipo de franquicia, teniendo en cuenta las observaciones formuladas.
De conformidad con el apartado 1 del artículo 6 del Reglamento no 17, la Comisión debe indicar la fecha a partir de la cual otorga una exención. Como el contrato notificado no cumplía los requisitos para beneficiarse de una exención, la fecha en la que la exención surtirá efectos no es el día de la notificación, sino el día en que los franquiciados hayan sido informados por CLE de la versión modificada del contrato.
(38)Según el apartado 1 del artículo 8 del Reglamento no 17, debe especificarse el período de validez de toda decisión tomada en aplicación del apartado 3 del artículo 85. Como el contrato tipo de franquicia tiene una duración de 10 años, perece oportuno establecer un plazo equivalente. Sin embargo, en atención al carácter fluctuante del mercado minorista de productos microinformáticos en su conjunto y a la tendencia a la expansión de la red Computerland, la exención no debería superar tampoco ese plazo de 10 años. CLE estará obligada, de conformidad con el apartado 1 del artículo 8 del Reglamento no 17, a comunicar a la Comisión cualquier cambio importante que pueda experimentar el sistema de franquicia y, además, transcurrida la primera mitad del período de exención, a informar a la Comisión acerca del número de puntos de venta por Estado miembro y de la cuota de mercado de la red en el conjunto de la Comunidad, y en cada uno de los Estados miembros.
(39)Por último, si CLE mantiene acuerdos de franquicia que difieran del contrato tipo, las disposiciones más restrictivas de la competencia deberán adaptarse de modo que estén en consonancia con las del contrato tipo.
HA ADOPTADO LA PRESENTE DECISIÓN :
ArtOE
culo 1
De conformidad con el apartado 3 del artículo 85 del Tratado CEE, las disposiciones del apartado 1 del artí- culo 85 se declaran inaplicables al contrato tipo de franquicia Computerland, incluyendo los « Contratos de Zona de Desarrollo », para la venta de productos microinformáticos al por menor en el mercado común, y a los otros acuerdos de franquicia Computerland notificados que hayan sido adaptados al contrato tipo.
ArtOE
culo 2
En lo que respecta al contrato tipo, incluidos los « Contratos de Zona de Desarrollo », la presente Decisión surtirá efectos a partir del 10 de julio de 1987 y será válida hasta el 31 de diciembre de 1997. Con respecto a los otros contratos de franquicia Computerland notificados, que contengan disposiciones que sean más restrictivas de la competencia que las contenidas en el contrato tipo, la presente Decisión surtirá efectos a partir del momento en que Computerland confirme a la Comisión que tales disposiciones han sido adaptadas para que estén en consonancia con las disposiciones correspondientes del contrato tipo, y será válida hasta el 31 de diciembre de 1997.
ArtOE
culo 3
El 31 de diciembre de 1992, CLE remitirá a la Comisión una relación sobre :
-el número de puntos de venta por Estado miembro,
-la cuota de mercado de la red en el conjunto de la Comunidad y en cada uno de los Estados miembros.
La Comisión deberá ser informada, en forma apropiada, de toda modificación sustancial que afecte al sistema de franquicia.
ArtOE
culo 4
El destinatario de la presente Decisión será :
Computerland Europa SA,
Zone Industrielle,
Route de Trèves,
L-2632 Findel.
Hecho en Bruselas, el 13 de julio de 1987

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