Document ID: 31989D0489

DECISIÓN DEL CONSEJO de 28 de julio de 1989 por la que se establece un programa de acción para promover el conocimiento de lenguas extranjeras en la Comunidad Europea (Lingua) (89/489/CEE)
EL CONSEJO DE LAS COMUNIDADES EUROPEAS,
Visto el Tratado constitutivo de la Comunidad Económica Europea y, en particular, sus artículos 128 y 235,
Vista la Decisión 63/266/CEE del Consejo, de 2 de abril de 1963, por la que se establecen los principios generales para la elaboración de una política común sobre formación profesional (1) y, en particular, el séptimo principio en ella enunciado,
Vista la propuesta de la Comisión (2),
Visto el dictamen del Parlamento Europeo (3),
Visto el dictamen del Comité Económico y Social (4),
Considerando que el séptimo principio de la Decisión 63/266/CEE establece que la formación profesional adecuada de profesores e instructores, cuyo número se incrementará y cuyas cualificaciones técnicas y educativas deberán ser fomentadas, será uno de los factores básicos de cualquier política eficaz en el sector de la formación profesional; que su décimo principio establece que pueden emprenderse acciones especiales en relación con los problemas especiales relativos a sectores específicos de actividad o categorías específicas de personas;
Considerando que el artículo 52 del Tratado dispone la supresión de las restricciones a la libertad de establecimiento y el artículo 59 la supresión de las restricciones a la libre prestación de servicios;
Considerando que el artículo 48 del Tratado dispone que la libre circulación de los trabajadores quedará asegurada y solicita al Consejo la adopción de las medidas necesarias para tal fin; que la mejora de la capacidad de comunicarse mediante lenguas extranjeras contribuirá a alcanzar tales objetivos;
Considerando que el Reglamento Nº 1612/68/CEE del Consejo, de 15 de octubre de 1968, relativo a la libre circulación de los trabajadores dentro de la Comunidad (5), cuya última modificación la constituye el Reglamento (CEE) Nº 312/76 (6), establece que los trabajadores asalariados e independientes que tengan derecho a la libre circulación en otro Estado miembro podrán ser acompañados por los miembros de su familia;
Considerando que el Consejo europeo, en la Declaración solemne sobre la Unión Europea adoptada en la reunión de Stuttgart, de 19 de junio de 1983, y en sus reuniones de Fontainebleau, de 23 y 24 de junio de 1984, y de Milán, de 28 y 29 de junio de 1985, en la que se aprobó el informe Adonnino sobre las medidas necesarias para alcanzar la «Europa de los ciudadanos», ha subrayado la importancia que ha de otorgarse a la enseñanza y el estudio de las lenguas extranjeras en la Comunidad;
Considerando que el Consejo y los ministros de Educación, reunidos en el seno del Consejo, al aprobar el 9 de febrero de 1976 una Resolución (7) que contiene un programa de acción en materia de educación, estimaron que la enseñanza de lenguas extranjeras es un sector apropiado de la actividad comunitaria; que en la reunión celebrada el 4 de junio de 1984 aprobaron conclusiones en esta materia;
Considerando que la realización del mercado interior se vería facilitada por una mejora cuantitativa y cualitativa de la enseñanza y aprendizaje de lenguas extranjeras en la Comunidad que permitirían a los nacionales de la Comunidad comunicarse entre sí y superar las barreras lingueísticas que dificultan la libre circulación de personas, mercancías, servicios y capitales;
Considerando que unos conocimientos mayores de lenguas extranjeras permitirán a los ciudadanos de la Comunidad disfrutar de las ventajas que resultan de la realización del mercado interior y favorecerán la comprensión y la solidaridad entre los pueblos que integran la Comunidad, conservando a la vez la diversidad lingueística y la riqueza cultural de Europa;
Considerando que, al promover la diversificación de la enseñanza y el aprendizaje de lenguas extranjeras en el marco de la aplicación del programa Lingua, se hará también una consideración al papel de las diferentes lenguas de la Comunidad en el mundo en general en términos de su significado económico, comercial y cultural;
Considerando que es adecuado ayudar a fomentar la aplicación de las políticas nacionales de los Estados miembros referentes a la formación en lenguas extranjeras sin perjudicar las características de sus sistemas educativos y de formación;
Considerando que existe una necesidad específica de fomentar la enseñanza, en tanto que lenguas extranjeras, de todas las lenguas oficiales de la Comunidad, así como del irlandés,
lengua de redacción de los Tratados constitutivos de las Comunidades Europeas, y del luxemburgués, lengua hablada en todo el territorio luxemburgués;
Considerando que los distintos programas comunitarios y, en particular, Erasmus (8), COMETT (9), «La Juventud con Europa» (10) y el tercer programa común tendente a favorecer el intercambio de jóvenes trabajadores en el interior de la Comunidad (11), no podrán realizar totalmente los objetivos fijados sin contar con una serie de medidas complementarias para promover la formación lingueística y deberán completarse con medidas en el campo de la formación profesional;
Considerando que el presente programa de acción contiene aspectos relativos a la política de enseñanza y formación que puede considerarse que superan la fijación de principios generales para la aplicación de una política común de formación profesional, tal como se establece en el artículo 128 del Tratado; que dichos aspectos del programa pueden contribuir, junto con los objetivos de formación profesional a los que están estrechamente asociados, al desarrollo armónico de las actividades económicas en el conjunto de la Comunidad; que en esta medida el Tratado no ha establecido los poderes de acción que se necesitan y que, a este respecto, parece ser precisa una acción de la Comunidad para realizar dentro del funcionamiento del mercado común uno de los objetivos de la Comunidad,
DECIDE:
Artículo 1
Por la presente Decisión se aprueba el programa de acción de la Comunidad Europea para promover el conocimiento de lenguas extranjeras.
Este programa, en lo sucesivo denominado «programa Lingua», se aplicará a lo largo de un período de cinco años a partir del 1 de enero de 1990.
Artículo 2
El programa Lingua comprenderá:
a) un conjunto de orientaciones comunes para promover el conocimiento de las lenguas extranjeras en la Comunidad, como se dispone en el artículo 5;
b) una serie de medidas que se aplicarán a escala comunitaria, establecidas en el artículo 8 y descritas en el Anexo, destinadas a aportar un valor añadido a las medidas adoptadas por los Estados miembros.
Artículo 3
En el contexto del programa Lingua, el término «universidad» abarcará todo tipo de centros de enseñanza y formación postsecundarias que ofrezcan, en su caso, dentro de una formación avanzada, cualificaciones o títulos de dicho nivel, sea cual fuere su denominación respectiva en los Estados miembros.
En el contexto del programa Lingua, se entenderá por centro de enseñanza y de formación todo tipo de centro de enseñanza y formación (no comprendido en la anterior definición de universidad) sostenido por el Estado miembro o por autoridades públicas de los Estados miembros.
En el contexto del programa Lingua, por enseñanza de lenguas extranjeras se entenderá únicamente la enseñanza de las lenguas alemana, danesa, española, francesa, griega, inglesa, irlandesa, italiana, luxemburguesa, neerlandesa y portuguesa, enseñadas como lenguas extranjeras.
Artículo 4
El programa Lingua tendrá como objetivo principal promover una mejora cuantitativa y cualitativa del conocimiento de las lenguas extranjeras, a fin de desarrollar las competencias en materia de comunicación dentro de la Comunidad. A tal fin, proporcionará la posibilidad de apoyar y completar, mediante medidas a escala comunitaria, la política y las acciones de los Estados miembros orientadas a dicho objetivo.
Artículo 5
El programa Lingua contribuirá a facilitar la ejecución de aquellas políticas que los Estados miembros adopten y apliquen en el marco de sus estructuras internas y de las características y posibilidades de sus sistemas educativos y de formación, con el fin de:
- animar a todos los ciudadanos a adquirir un conocimiento operativo de lenguas extranjeras;
- multiplicar las posibilidades de enseñar y aprender las lenguas extranjeras en la Comunidad y, en particular, fomentar el conocimiento de las lenguas extranjeras menos extendidas y menos enseñadas;
- aumentar en las universidades las posibilidades ofrecidas a los estudiantes de combinar el estudio de las lenguas extranjeras con sus estudios principales y hacer que dichos estudios tengan un lugar reconocido en sus exámenes, títulos, diplomas u otras cualificaciones;
- elevar el nivel de la enseñanza de las lenguas extranjeras mejorando la formación inicial y continua de los profesores y formadores de lenguas extranjeras, en particular multiplicando sus posibilidades de disfrutar de una preparación adecuada en el extranjero;
- alentar a las empresas y a las organizaciones profesionales a que promuevan la formación en lenguas extranjeras de los trabajadores, a fin de permitir que se aprovechen todas las ventajas posibles del mercado interior, habida cuenta, en particular, de las necesidades de las pequeñas y medianas empresas y de las regiones periféricas y menos desarrolladas de la Comunidad;
- promover innovaciones en los métodos de formación en lenguas extranjeras y en la explotación de las tecnologías de comunicación que utilizan.
Artículo 6
Las medidas comunitarias que figuran en el artículo 8 contribuirán a facilitar la ejecución de aquellas políticas que los Estados miembros adopten y apliquen en el marco de sus estructuras internas y de las características y posibilidades de sus sistemas educativos y de formación con el fin de:
- permitir a los profesores de lenguas en ejercicio la mejora de su competencia profesional, en particular mediante períodos de formación permanente o de experiencia profesional en un Estado miembro en que se hable la lengua que enseñan;
- permitir a los estudiantes que estén aprendiendo las lenguas extranjeras y principalmente, donde el sistema educativo lo permita, a aquellos que se especialicen en este ámbito para ser profesores de lenguas extranjeras, que pasen un período reconocido de formación inicial de tres meses de duración, como mínimo, en un Estado miembro donde se hable la lengua que estudien;
- estimular a los interlocutores sociales, a las organizaciones profesionales y a las instituciones de formación permanente para la utilización de medios que puedan desarrollar la capacidad lingueística de los trabajadores; desarrollar también los conocimientos de lenguas extranjeras en el marco de la formación profesional inicial y permanente;
- estimular a los jóvenes que siguen formaciones de carácter especializado, técnico o profesional para que participen en intercambios escolares que tengan como base un proyecto pedagógico;
- fomentar la innovación en la metodología de la enseñanza de lenguas extranjeras.
Los Estados miembros presentarán un informe sobre la situación en los sectores anteriormente mencionados a más tardar el 31 de diciembre de 1992.
Artículo 7
Los Estados miembros designarán una o varias estructuras competentes encargadas de la coordinación en el plano nacional de la ejecución de las acciones que se describen en el Anexo.
Artículo 8
Con el fin de imprimir un fuerte impulso comunitario a los esfuerzos de los Estados miembros por elevar el nivel del conocimiento de lenguas extranjeras por parte de los trabajadores y de los futuros trabajadores, la Comisión adoptará una serie de medidas de apoyo, que se exponen en el Anexo, para lo cual tendrá en cuenta las diferentes necesidades y situaciones que existen en los Estados miembros, en particular de las lenguas menos extendidas y menos enseñadas en la Comunidad.
Artículo 9
1. La Comisión aplicará el programa Lingua con arreglo a lo dispuesto en el Anexo.
2. En el cumplimiento de esta tarea, la Comisión recibirá la asistencia de un Comité compuesto por dos representantes designados por cada Estado miembro y presidido por el representante de la Comisión. Los miembros del Comité podrán contar con la ayuda de expertos o asesores.
El Comité coordinará su labor con el Comité del programa Erasmus en lo relativo a la acción II del Anexo de la presente Decisión.
3. El representante de la Comisión presentará al Comité proyectos referentes a:
a) las orientaciones generales por las que se regirá el programa Lingua;
b) las orientaciones generales sobre el apoyo financiero que deberá prestar la Comunidad (cantidades, duración y beneficiarios);
c) las cuestiones relativas al equilibrio general del programa Lingua, incluido el desglose entre los diversos tipos de acciones y el fomento de la utilización de todas las lenguas extranjeras.
4. El Comité emitirá su dictamen sobre dichos proyectos en un plazo que el presidente podrá fijar en función de la urgencia de la cuestión de que se trate. El dictamen se emitirá según la mayoría prevista en el apartado 2 del artículo 148 del Tratado para adoptar aquellas decisiones que el Consejo deba tomar a propuesta de la Comisión. Con motivo de la votación en el Comité, los votos de los representantes de los Estados miembros se ponderarán de la manera definida en el artículo anteriormente citado. El presidente no tomará parte en la votación.
La Comisión adoptará medidas que serán inmediatamente aplicables. No obstante, cuando no sean conformes al dictamen emitido por el Comité, la Comisión comunicará inmediatamente dichas medidas al Consejo.
En este caso, la Comisión aplazará la aplicación de las medidas que haya decidido durante un período de dos meses.
El Consejo, por mayoría cualificada, podrá tomar una decisión diferente en el plazo previsto en el párrafo anterior.
5. Por otra parte, la Comisión podrá consultar al Comité acerca de cualquier otra cuestión relativa a la puesta en práctica del programa Lingua.
El representante de la Comisión presentará al Comité un proyecto de las medidas que deban tomarse. El Comité emitirá su dictamen sobre dicho proyecto en un plazo que el presidente podrá fijar en función de la urgencia de la cuestión de que se trate, por votación cuando sea necesario.
El dictamen se incluirá en el acta; además, cada Estado miembro tendrá derecho a solicitar que su posición conste en la misma.
La Comisión tendrá lo más en cuenta posible el dictamen emitido por el Comité e informará al Comité de la manera en que ha tenido en cuenta dicho dictamen.
Artículo 10
La cantidad que se considera necesaria para financiar la contribución comunitaria al programa Lingua durante el período quinquenal 1990-1994 es de 200 millones de ecus.
Los créditos anuales necesarios para la contribución comunitaria a las acciones previstas en el programa se determinarán en el procedimiento presupuestario anual, de conformidad con las perspectivas financieras decididas en común por el Parlamento Europeo, el Consejo y la Comisión, así como de su evolución.
Artículo 11
La Comisión velará para que exista coherencia y complementariedad entre las acciones comunitarias que se lleven adelante en el marco del programa Lingua y otros programas comunitarios relativos a la formación profesional y a la movilidad, así como al intercambio de personas, en particular los programas Erasmus, COMETT, Delta, «La Juventud con Europa» y el tercer programa común tendente a favorecer el intercambio de jóvenes trabajadores en el interior de la Comunidad. La Comisión mantendrá los contactos necesarios con las organizaciones internacionales que trabajan en dicho ámbito y, en particular, con el Consejo de Europa.
Artículo 12
La Comisión presentará un informe anual sobre el funcionamiento del programa Lingua al Parlamento Europeo, al Consejo, al Comité Económico y Social y al Comité de educación.
Artículo 13
El Consejo evaluará las experiencias derivadas de la ejecución del programa Lingua al final del segundo año de su aplicación, basándose en un informe presentado por la Comisión y que estará acompañado, en su caso, de una propuesta de adaptación del programa.
Hecho en Bruselas, el 28 de julio de 1989

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