Document ID: 31999R1493

REGLAMENTO (CE) N° 1493/1999 DEL CONSEJO
de 17 de mayo de 1999
por el que se establece la organización común del mercado vitivinícola
EL CONSEJO DE LA UNIÓN EUROPEA,
Visto el Tratado constitutivo de la Comunidad Europea y, en particular, sus artículos 36 y 37,
Vista la propuesta de la Comisión(1),
Visto el dictamen del Parlamento Europeo(2),
Visto el dictamen del Comité Económico y Social(3)
Visto el dictamen del Comité de las Regiones(4)
Considerando lo siguiente:
(1) El funcionamiento y el desarrollo del mercado común para los productos agrícolas deben ir acompañados del establecimiento de una política agrícola común y que ésta debe comprender, en especial, una organización común de los mercados agrícolas que pueda revestir distintas formas, según los productos;
(2) La política agrícola común tiene como fin alcanzar los objetivos del artículo 33 del Tratado y, en especial, en el sector vitivinícola, la estabilización de los mercados y la garantía de un nivel de vida equitativo para la población agrícola interesada; que dichos objetivos pueden alcanzarse adaptando los recursos a las necesidades, en particular mediante la aplicación de una política de adaptación del potencial vitícola y de una política de calidad;
(3) La regulación vigente de la organziación común del mercado vitivinícola se estableció por el Reglamento (CEE) n° 822/87(5), cuya última modificación la constituye el Reglamento (CE) n° 1627/98(6); según la experiencia adquirida, parece adecuado sustituirla para gestionar la situación actual del sector vitivinícola, que presenta unos excedentes estructurales reducidos pero también la posibilidad de que se produzcan excedentes plurianuales, debido sobre todo a la capacidad intrínseca del sector de presentar inmensas fluctuaciones en la producción de una cosecha a otra;
(4) La aplicación de los Acuerdos de la Ronda Uruguay de 1995 ha llevado, por un lado, a un mercado comunitario más abierto, donde las medidas tradicionales de intervención han perdido gran parte de su posible efecto, y, por otro, a una reducción del ámbito de las subvenciones por exportación, lo que exige a los productores comunitarios un incremento de su competitividad; la mayoría de las exportaciones ya se está realizando sin subvenciones;
(5) El problema de mercado más importante con que se enfrentan actualmente ciertas partes del sector vitivinícola comunitario es lo limitado de su capacidad para adaptarse con la suficiente rapidez a los cambios de competitividad en el mercado tanto interior como exterior; la actual oganización común de mercado no ha ofrecido soluciones a las zonas vitícolas cuya producción es claramente incapaz de encontrar un mercado remunerador; las zonas con mercados en expansión no se han tratado con la suficiente flexibilidad que permitiera su desarrollo;
(6) La Comisión presentó en 1994 una propuesta de reforma de la organización común del mercado vitivinícola que, sin embargo, no fue adoptada; la situación del mercado ha cambiado desde la presentación de dicha propuesta;
(7) Por tanto, es conveniente reformar la organización común del mercado vitivinícola a fin de garantizar la necesaria flexibilidad para seguir fácilmente la evolución con los objetivos generales siguientes: mantener el equilibrio mejorado entre la oferta y la demanda del mercado comunitario; permitir a los productores aprovechar los mercados en expansión; dar al sector la posibilidad de hacerse más competitivo a largo plazo; eliminar el recurso a la intervención como salida artificial para la producción excedentaria; apoyar al mercado vitivinícola y, por eso mismo, favorecer la continuidad de los abastecimientos en productos de la destilación de vino de los segmentos del sector del alcohol de boca que, tradicionalmente, utilizan dicho alcohol; tener en cuenta la diversidad regional; dar carácter oficial a las posibles funciones de las agrupaciones de productores y de las organizaciones sectoriales;
(8) El Reglamento (CEE) n° 822/87 ha sido completado y aplicado por los Reglamentos (CEE) n° 346/79(7), (CEE) n° 351/79(8), cuya última modificación la constituye el Reglamento (CEE) n° 1029/91(9), (CEE) n° 460/79(10), cuya última modificación la constituye el Reglamento (CEE) n° 3805/85(11), (CEE) n° 456/80(12), cuya última modificación la constituye el Reglamento (CEE) n° 1597/83(13), (CEE) n° 457/80(14); (CEE) n° 458/80(15), cuya última modificación la constituye el Reglamento (CEE) n° 596/91(16); (CEE) n° 1873/84(17), cuya última modificación la constituye el Reglamento (CE) n° 2612/97(18); (CEE) n° 895/85(19), cuya última modificación la constituye el Reglamento (CEE) n° 3768/85(20); (CEE) n° 823/87(21), cuya última modificación la constituye el Reglamento (CE) n° 1426/96(22); (CEE) n° 1442/88(23), cuya última modificación la constituye el Reglamento (CE) n° 859/199(24); (CEE) n° 3877/88(25); (CEE) n° 4252/88(26), cuya última modificación la constituye el Reglamento (CE) n° 1629/98(27); (CEE) n° 2046/89(28), cuya última modificación la constituye el Reglamento (CE) n° 2468/96(29); (CEE) n° 2048/89(30); (CEE) n° 2389/89(31), cuya ultima modificación la constituye el Reglamento (CE) n° 2088/97(32); (CEE) n° 2390/89(33), cuya última modificación la constituye el Reglamento (CE) n° 2611/97(34); (CEE) n° 2391/89(35); (CEE) n° 2392/89(36), cuya última modificación la constituye el Reglamento (CE) n° 1427/96(37); (CEE) n° 3677/89(38), cuya última modificación la constituye el Reglamento (CE) n° 2796/94(39); (CEE) n° 3895/91(40); (CEE) n° 2332/92(41), cuya última modificación la constituye el Reglamento (CE) n° 1629/98 y (CEE) n° 2333/92(42), cuya última modificación la constituye el Reglamento (CE) n° 1429/96(43); estos Reglamentos han sido modificados de forma sustancial en varias ocasiones; que con motivo de nuevas modificaciones, deberían refundirse, en aras de la claridad, en un solo texto;
(9) En el Reglamento (CEE) n° 822/87 se establece que el Consejo adoptaría sus disposiciones generales de aplicación; que de esa manera se ha establecido una estructura normativa compleja constituida por capas de normas; los citados Reglamentos contienen gran cantidad de datos técnicos que exigen frecuentes modificaciones; por tanto, el nuevo Reglamento debe contener en general todas las directrices necesarias para su aplicación; el Consejo debe atribuir a la Comisión todas las competencias necesarias de ejecución, de acuerdo con el artículo 211 del Tratado;
(10) Las normas por las que se rige la organización común del mercado vitivinícola son excepcionalmente complejas; en ciertos casos no tienen en cuenta de forma suficiente la diversidad regional; en consecuencia y en la medida de lo posible, hay que simplificar las normas y elaborar y aplicar una estrategia lo más cercana que se pueda al productor dentro de un marco comunitatrio;
(11) Para capitalizar y consolidar el equilibrio mejorado del mercado, y ajustar más la oferta a la demanda de los diferentes tipos de producto, debe haber un marco de medidas sobre la gestión de las posibilidades de la viticultura, con inclusión de restricciones a las plantaciones a medio plazo, primas por el abandono definitivo de la viticultura y ayudas a la reestructuración y la reconversión de los viñedos;
(12) Las medidas estructurales no relacionadas directamente con la producción de vino deben incluirse en el ámbito del Reglamento (CE) n° 1257/1999 del Consejo, de 17 de mayo de 1999, sobre la ayuda al desarollo rural a cargo del Fondo Europeo de Orientación y Garantía Agrícola (FEOGA) y por el que se modifican y derogan determinados Reglamentos(44); las medidas de promoción suponen una importante contribución a la competitividad del sector y, en particular, debe fomentarse la promoción del vino comunitario en los mercados de terceros países; no obstante, a fin de garantizar la coherencia de la política de promoción general de la Comunidad, es conveniente incluir las medidas relativas al sector vitivinícola en el ámbito de aplicación de una reglamentación horizontal en esta materia; con dicha finalidad, la Comisión ha presentado una propuesta de Reglamento relativo a acciones de información y de promoción en favor de los productos agrícolas en los terceros países(45);
(13) La mejora del equilibrio del mercado se ha logrado, aunque de forma relativamente lenta y difícil; se ha comprobado que las restricciones vigentes de plantación constituyen un elemento fundamental de este éxito; según la experiencia obtenida, no parece posible utilizar otras medidas para capitalizar y consolidar este equilibrio mejorado del mercado; por tanto, parece necesario controlar de esta manera el uso que los productores hacen de sus propiedades de acuerdo con el interés general;
(14) En consecuencia, es necesario mantener la restricciones vigentes de plantación durante un período limitado a medio plazo que pueda surtir efecto toda la gama de medidas estructurales, de forma que debe prohibirse toda plantación de vides para la producción de vino hasta el 31 de julio de 2010 salvo disposición en contrario del presente Reglamento;
(15) Se ha comprobado que la vigente autorización de nuevas plantaciones relacionadas con viñas madres de injertos, concentración parcelaria, expropiación, así como experimentación vitícola, no altera excesivamente el mercado vitivinícola, por lo que debe prolongarse, bajo los controles necesarios; conviene, por razones similares, permitir asimismo la plantación de viñas cuya producción se destine al consumo familiar del viticultor;
(16) Se ha comprobado que la vigente autorización de realizar nuevas plantaciones para obtener vinos de calidad producidos en regiones determinadas ("vcprd") y vinos de mesa designados mediante una indicación geográfica constituye un componente útil de la política de calidad cuyo objetivo es ajustar mejor la oferta y la demanda; no obstante, una vez sea plenamente funcional un sistema de reserva de derechos de plantación, dicho sistema deberá alcanzar el citado objetivo; en consecuencia, la autorización vigente debe prolongarse, bajo los controles necesarios, durante un período de transición que expirará el 31 de julio de 2003, fecha en la cual el sistema de reserva debería ser plenamente funcional;
(17) La vigente autorización de replantación de vid es necesaria para que puedan renovarse normalmente los viñedos agotados; por tanto, el sistema actual debe seguir sujeto a los controles necesarios; en aras de una mayor flexibilidad, el sistema tiene que permitir también, bajo los controles necesarios, la adquisición y el uso de derechos de replantación antes de que se realice el arranque correspondiente; deben respetarse los derechos de replantación adquiridos en virtud de normas anteriores, tanto comunitarias como nacionales; asimismo, debe ser posible transferir a otra explotación los derechos de replantación adquiridos en virtud de normas anteriores, tanto comunitarias como nacionales; asimismo, debe ser posible transferir a otra explotación los derechos de replantación, bajo controles estrictos, siempre que esta transferencia se sitúe en la política de calidad o se refiera a las viñas madres de injertos o esté relacionada con la transferencia de parte de la explotación; para garantizar el buen funcionamiento de la organización de mercado, es conveniente mantener dichas transferencias en el interior del mismo Estado miembro;
(18) A fin de mejorar la gestión del potencial vitícola y fomentar el uso eficaz de los derechos de plantación, reduciendo más así el efecto de las restricciones de plantación, debe establecerse un sistema de reservas nacionales o regionales;
(19) Los Estados miembros deben tener amplias competencias en la gestión de las reservas, bajo los controles necesarios, a fin de que puedan adecuar mejor el uso de los derechos de plantación de dichas reservas a las necesidades locales; dichas competencias deberán prever la posibilidad de adquirir derechos de plantación para abastecer la reserva y vender derechos de plantación procedentes de ésta; con esta finalidad, es conveniente que se permita a los Estados miembros no aplicar el sistema de reserva, siempre que puedan probar que disponen de un sistema eficaz de gestión de los derechos de plantación;
(20) La concesión de ventajas especiales a los jóvenes viticultores puede facilitar no sólo su instalación sino también, con posterioridad a ella, la adaptación estructural de sus explotaciones; en consecuencia, es necesario que se les puedan conceder a dichos productores derechos de las reservas a título gratuito;
(21) Para garantizar que los recursos se utilicen de la forma más eficaz y ajustar mejor la oferta y la demanda, los derechos de plantación deben ser utilizados por sus titulares dentro de un plazo razonable o, en su defecto, asignarse o reasignarse a las reservas; por las mismas razones, los derechos asignados a las reservas deben concederse dentro de un plazo razonable;
(22) La mejora del equilibrio del mercado y la expansión del mercado mundial pueden justificar un aumento de los derechos de plantación, el cual debe asignarse a los Estados miembros de que se trate así como, para una parte, a una reserva comunitaria para una atribución condicionada a una demanda suplementaria del mercado; procede deducir de dicho aumento los derechos de nueva plantación concedidos para los vcprd y los vinos de mesa designados mediante una indicación geográfica;
(23) A pesar de las restricciones vigentes de plantación, se han plantado superficies infringiendo dichas restricciones; se ha comprobado que es difícil aplicar las sanciones actuales, cuyo objetivo es garantizar que los productos de tales superficies no alteran el mercado vitícola; por tanto, deben arrancarse las superficies plantadas ilegalmente; esta disposición debe aplicarse a todas las plantaciones ilegales que se efectúen tras la publicación de la propuesta del presente Reglamento, momento a partir del cual los productos deben tener conocimiento de la propuesta de introducir dicha disposición;
(24) Sin perjuicio de las eventuales medidas nacionales vigentes y por razones de seguridad jurídica, no es posible imponer a nivel comunitario el arranque de las superficies plantadas ilegalmente antes de la publicación de la propuesta del presente Reglamento; en consecuencia y a fin de controlar mejor el potencial vitícola, debe permitirse a los Estados miembros durante un período determinado que regularicen la situación de tales superficies, condicionado a controles necesarios; un tratamiento diferente puede preverse en lo que se refiere a la regularización en función de las modalidades de plantación de que se trate, especialmente en el caso en que tal plantación pueda ocasionar un aumento de la producción; en el supuesto en que exista dicho riesgo, el productor en cuestión puede ser sometido a sanciones administrativas apropiadas;
(25) Debe permitirse a los Estados miembros tener en cuenta las condiciones locales y, por tanto, imponer cuando sea necesario normas más estrictas respecto a la nueva plantación, la replantación y el sobreinjerto;
(26) Hay zonas cuya producción no se ajusta a la demanda; para favorecer el mejor ajuste del sector en su conjunto, debe fomentarse el abandono definitivo de la viticultura en estas zonas; en consecuencia, debe concederse una prima con tal objetivo; la gestión de esta prima debe corresponder a los Estados miembros, dentro de un marco comunitario y bajo los controles necesarios, para focalizar mejor la prima en las regiones afectadas; por tanto, es necesario que los Estados miembros puedan designar las regiones afectadas y establecer los niveles de la prima, aplicando criterios objetivos y un límite máximo global;
(27) La producción en los Estados miembros que elaboran menos de 25000 hectolitros de vino al año no afecta gravemente al equilibrio del mercado; en consecuencia, tales Estados miembros deben quedar exentos de las restricciones de plantación pero no deben tener acceso a la prima por abandono definitivo de la viticultura;
(28) Hay otras zonas donde la producción no se ajusta a la demanda pero podría adaptarse mejor mediante una reestructuración de los viñedos por reconversión varietal, reimplantación de los mismos o mejora de las técnicas de gestión del viñedo; por tanto, debería distribuirse ayuda con estos fines, bajo los controles necesarios;
(29) A fin de que dicha reestructuración y reconversión puedan efectuarse de manera controlada, debería haber una planificación de las mismas; los planes deben elaborarse a un nivel lo más cercano posible al productor para garantizar que se tome en consideración la diversidad regional; no obstante, para garantizar la conformidad de los planes con la normativa comunitaria, los Estados miembros deben ser responsables en última instancia de dichos planes;
(30) La reestructuración y la reconversión tienen dos efectos económicos principales sobre los productores: la pérdida de ingresos durante el período de reconversión y los costes de puesta en marcha de dichas medidas; por tanto, la ayuda debe cubrir ambos efectos; que en el proceso de reestructuración existe un lugar para medidas nacionales suplementarias en los límites definidos;
(31) Para una mejor gestión del potencial vitícola, es conveniente que un inventario se elabore a nivel del Estado miembro o a nivel regional; para animar a los Estados miembros a elaborar dicho inventario, el acceso a la regularización de las superficies plantadas ilegalmente, el aumento de los derechos de plantación y la ayuda en favor de la reestructuración y de la reconversión deben limitarse a quienes hayan realizado el inventario; en el caso de inventarios regionales, las regiones que hayan elaborado el inventario no deberán ser excluidas del beneficio de las medidas de reestructuración y de reconversión por el hecho de que otras regiones no lo hayan efectuado; no obstante, todos los inventarios regionales deberán terminarse antes del 31 de diciembre de 2001;
(32) Es mejor realizar la clasificación de las variedades de vid para la producción de vino lo más cerca posible del productor; por tanto, los Estados miembros deben recibir este cometido de la Comunidad;
(33) Debe seguir vigente el Reglamento (CEE) n° 2392/86 del Consejo, de 24 de julio de 1986, relativo al establecimiento del registro vitícola comunitario(46), cuya última modificación la constituye el Reglamento (CE) n° 1631/98(47), para que puedan terminar su tarea los Estados miembros que se encuentren aún en fase de elaboración del mismo; no obstante, debe preverse la posibilidad de su posterior modificación o derogación;
(34) Para conservar el equilibrio del mercado, conviene prever la concesión de una ayuda al almacenamiento privado de vino de mesa y de ciertos tipos de mosto de uva; esta medida debe ser lo más flexible y sensible a las variaciones del mercado que se pueda; en particular, debe ser posible a tal fin terminar su aplicación sin demora;
(35) A fin de eliminar el recurso a la intervención como salida artificial para la producción excedentaria, pero manteniendo todas las salidas tradicionales del alcohol de boca y otros productos de la viticultura, debe modificarse el régimen de destilación; en consecuencia, debe contarse con las formas de destilación siguientes: la destilación obligatoria de los subproductos resultantes de la vinificación, la destilación obligatoria de los vinos procedentes de uvas no clasificadas exclusivamente como variedades de uvas de vinificación, la destilación para sostener el mercado vitivinícola, favoreciendo la continuidad de los abastecimientos en productos de la destilación de vino de los segmentos del sector del alcohol de boca que utilicen tradicionalmente dicho alcohol, y la destilación de crisis; deben abandonarse las demás formas de destilación; este régimen debe ser lo más flexible que se pueda para responder a las necesidades del mercado y a las distintas condiciones regionales;
(36) Dada la mala calidad de los vinos obtenidos mediante sobreprensado, procede prohibir esa práctica y, con objeto de evitarla, prever la destilación obligatoria del orujo y de las lías; no obstante, para tener en cuenta condiciones de producción en determinadas regiones vitícolas pueden estipularse excepciones a dicha obligación; además, dado que las estructuras de producción y de mercado en la zona vitícola A o en la parte alemana de la zona vitícola B o en las regiones plantadas de vid en Austria pueden garantizar que se alcancen los objetivos de la medida, conviene, para los productores de esas regiones, sustituir la obligación de destilación de los subproductos resultante de la vinificación por la obligación de hacer retirar bajo control dichos subproductos;
(37) La producción de vinos procedentes de uvas no clasificadas exclusivamente como variedades de uvas de vinificación debe orientarse en primer lugar hacia los usos tradicionales en el sector de los aguardientes y otras salidas tradicionales; debe preverse la destilación obligatoria de dichos vinos producidos por encima de las cantidades normales orientadas hacia tales usos;
(38) Algunos segmentos del sector del alcohol de boca constituyen una salida tradicional importante de los productos de la destilación del vino y otros productos de la viticultura; que, por tanto, la Comunidad debe apoyar la destilación de vino de mesa y de vino apto para elaborar vino de mesa a fin de abastecer este mercado, dando una ayuda principal para la destilación de dichos vinos y una ayuda accesoria para el almacenamiento del destilado resultante;
(39) Para casos excepcionales de alteración del mercado y graves problemas de calidad, debe preverse una destilación de crisis; para tomar en consideración situaciones especiales, es conveniente que la Comisión fije el importe y el tipo de la ayuda, incluso en el caso en que se haya notado una deterioración demostrable del precio de mercado para una categoría de vino; es importante que la medida se aplique por los productores de forma voluntaria; conviene disponer que, en caso de recurrir a dicha medida tres años consecutivos para una categoría de vino especial (en una zona determinada), la Comisión presente al Parlamento Europeo y al Consejo un informe y, si fuera necesario, propuestas;
(40) La gestión del alcohol obtenido por destilación debe realizarse de manera que permita la mayor transparencia y control y evite la perturbación de los mercados tradicionales del alcohol;
(41) Actualmente, no todos los productores comunitarios efectúan el aumento del grado alcohólico volumétrico natural en la mismas condiciones económicas, por razón de las diferentes prácticas enológicas admitidas en el presente Reglamento; con objeto de eliminar dicha discriminación, es conveniente estimular el empleo de productos de la vid para el aumento artificial del grado alcohólico natural, ampliando así las salidas de los mismos y contribuyendo a evitar la creación de excedentes de vino; a tal fin, procede acomodar los precios de los diferentes productos utilizados para dicho aumento del grado; este resultado puede alcanzarse mediante el establecimiento de un régimen de ayuda en favor del mosto de uva concentrado y del mosto de uva concentrado rectificado, utilizados para dicho aumento del grado y procedentes de determinadas regiones;
(42) Para garantizar un equilibrio más estable entre la producción y la utilización, sigue siendo necesario aumentar la utilización de productos de la vid; la intervención parece estar justificada en una fase anterior a la producción de vino de mesa, fomentando la utilización de mosto con fines distintos de la vinificación mediante una ayuda que garantice a los productos vitivinícolas comunitarios el mantenimiento de sus salidas comerciales tradicionales; esta medida debe aplicarse de forma que se evite la distorsión de la competencia, teniendo en cuenta los métodos tradicionales de producción;
(43) Los productores que no hayan cumplido sus obligaciones en relación con las destilaciones obligatorias no deben beneficiarse de ninguna otra de las medidas de intervención;
(44) Debe preverse la posibilidad de tomar medidas en caso de que se produzca dentro del mercado comunitario una situación de precios elevados;
(45) Habida cuenta de las características especiales del mercado vitivinícola, la formación de agrupaciones de productores puede contribuir a la realización de los objetivos de la organización común del mercado; los Estados miembros pueden reconocer dichas agrupaciones; estas agrupaciones deben tener carácter voluntario y demostrar su utilidad mediante la extensión y la eficacia de los servicios que ofrezcan a sus miembros;
(46) Para mejorar el funcionamiento del mercado de los vcprd y de los vinos de mesa con indicación geográfica, los Estados miembros deberán proceder a la puesta en práctica de decisiones tomadas por las organizaciones sectoriales; el alcance de dichas decisiones debe excluir determinadas prácticas concertadas; es apropiado que la Comisión garantice la conformidad de esas decisiones al Derecho comunitario; que esas organizaciones sectoriales deben cumplir determinados cometidos teniendo en cuenta los intereses de los consumidores;
(47) Por razones de salud y con el objetivo de la política de calidad, deben definirse, a nivel comunitario, aquellas prácticas y tratamientos enológicos que sean los únicos permitidos para la elaboración de los productos incluidos en el ámbito del presente Reglamento; por razones similares, para la elaboración de vinos destinados al consumo humano deben emplearse únicamente variedades de uva de vinificación; por motivos análogos, deben establecerse especificaciones de los productos destinados al consumo humano;
(48) Habida cuenta del hecho de que las condiciones de producción, especialmente el suelo, el terreno y el clima, varían considerablemente de una zona vitícola de la Comunidad a otra, es esencial que dichas variaciones se tengan en cuenta tratándose de prácticas y tratamientos enológicos; por razones de sencillez y para facilitar las modificaciones basadas en la experiencia adquirida y el progreso tecnológico, deben ser definidos en el marco de normas de desarrollo algunos límites y condiciones técnicas relacionadas con dichas prácticas y tratamientos; no obstante, es conveniente fijar en el presente Reglamento los límites relativos a los niveles de anhídrio sulfuroso, de ácido sórbico y de sorbato potásico, teniendo en cuenta su importancia en materia de salud;
(49) Deben contemplarse métodos autorizados de análisis de los productos vitivinícolas;
(50) La designación, la denominación y la presentación de los productos incluidos en el ámbito del presente Reglamento pueden afectar de forma importante a sus posibilidades comerciales; por lo tanto, es conveniente que el presente Reglamento establezca normas al respecto que tengan en cuenta los intereses legítimos de los consumidores y de los productores y favorezcan el buen funcionamiento del mercado interior y la elaboración de productos de calidad; los principios fundamentales de dichas normas deben estipular el uso obligatorio de determinadas menciones que permitan identificar el producto y proporcionar a los consumidores algunas informaciones importantes, así como el uso facultativo de determinadas otras indicaciones basándose en normas comunitarias o sujetas a disposiciones relativas a la prevención de prácticas fraudulentas;
(51) Las normas relativas en particular a la designación deben establecer disposiciones en materia de prevención de prácticas fraudulentas, de sanciones a nivel comunitario a aplicar en caso de etiquetado impropio, de uso de lenguas, en particular cuando alfabetos diferentes están implicados, y de uso de marcas, en particular cuando éstas puedan crear confusiones en los consumidores;
(52) Habida cuenta de las diferencias entre los productos que dependen del presente Reglamento y sus mercados, así como de los intereses de los consumidores y de los usos tradicionales, las normas deberían estar diferenciadas según los productos de que se trate, en especial en lo que se refiere al vino espumoso, y según su origen;
(53) Es conveniente asimismo que se apliquen normas al etiquetado de los productos importados, en particular para dejar claro su origen y evitar cualquier confusión con productos comunitarios;
(54) Es válido el derecho de utilizar indicaciones geográficas y otros términos tradicionales; en consecuencia, las normas deben regular este derecho y proteger dichos términos; a fin de fomentar la competencia leal y no inducir a error a los consumidores, puede ser necesario que esta protección se refiera a productos no incluidos en el ámbito del presente Reglamento, e incluso no recogidos en el anexo I del Tratado;
(55) Habida cuenta del interés de los consumidores y de la conveniencia de un tratamiento correspondiente de los vcprd en los terceros países, conviene prever la posibilidad de concertar acuerdos recíprocos mediante los cuales los vinos importados destinados al consumo humano directo y designados mediante una indicación geográfica puedan beneficiarse de tales acuerdos de control y protección cuando se comercialicen dentro del mercado comunitario;
(56) A fin de tener en cuenta las obligaciones derivadas, sobre todo, de los artículos 23 y 24 del Acuerdo sobre los aspectos de los derechos de propiedad intelectual relacionados con el comercio, que constituye parte integrante del Acuerdo por el que se establece la Organización Mundial del Comercio aprobado por la Decisión 94/800/CE(48), conviene prever que las partes correspondientes puedan evitar, bajo ciertas condiciones, el uso ilícito de las indicaciones geográficas protegidas por un tercer país miembro de la OMC;
(57) El desarrollo de una política de calidad en el sector agrícola, y especialmente en el sector vitivinícola, no puede sino contribuir a la mejora de las condiciones del mercado y, por ello mismo, al incremento de las salidas de los productos; la adopción de normas comunitarias complementarias referentes a la producción y al control de los vcprd se inscribe en el marco de dicha política y puede contribuir a la consecución de los objetivos enunciados;
(58) Para mantener un mínimo de calidad en los vcprd, evitar que la producción de estos vinos aumente de forma incontrolable y aproximar las disposiciones de los Estados miembros con el fin de establecer condiciones de competencia equitativa dentro de la Comunidad, conviene establecer un sistema de normas comunitarias que rijan la producción y el control de esos vinos, al que deberán ajustarse las disposiciones específicas adoptadas por los Estados miembros;
(59) Habida cuenta de las condiciones tradicionales de producción, es necesario enumerar y definir la naturaleza y el alcance de los elementos que puedan permitir la caracterización de cada uno de los vcprd; debe realizarse, sin embargo, un esfuerzo común de armonización con respecto a las exigencias de calidad; estos elementos deben ser los siguientes: la delimitación de la región de producción, las variedades de vid, los métodos de cultivo, los métodos de vinificación, el grado alcohólico natural mínimo, el rendimiento por hectárea y el análisis y evaluación de las características organolépticas; conviene establecer normas particulares para los vinos de licor de calidad producidos en regiones determinadas (vlcprd) y para los vinos espumosos de calidad producidos en regiones determinadas (vecprd), dadas las particularidades de estos productos;
(60) La experiencia ha confirmado la necesidad de establecer normas precisas para reclasificar los vcprd como vinos de mesa y de especificar los casos en que los productores tienen la opción de no solicitar que un producto recogido en su declaración de cosecha o de producción como producto adecuado para producir un vcprd se clasifique como vcprd;
(61) Para conservar el carácter de calidad específica de los vcprd, conviene permitir que los Estados miembros apliquen normas complementarias o más rigurosas sobre la producción y la puesta en circulación de los vcprd, teniendo en cuenta las prácticas leales y tradicionales;
(62) La creación, a escala comunitaria, de un mercado único del vino supone la implantación de un régimen único de intercambios comerciales en las fronteras exteriores de la Comunidad; un régimen de intercambios comerciales que incluya derechos de importación y restituciones por exportación, además de medidas relativas al mercado interior, debe, en principio, estabilizar el mercado comunitario; el régimen de intercambios comerciales debe basarse en los compromisos contraídos en el marco de las negociaciones comerciales multilaterales de la Ronda Uruguay;
(63) A fin de controlar el volumen de los intercambios comerciales de vino con terceros países, debe establecerse un régimen de certificados de importación y exportación de determinados productos, que incluya la constitución de una fianza que garantice la realización de las transacciones por las que se concedan tales certificados;
(64) A fin de evitar o contrarrestar los efectos perjudiciales que pudieran tener en el mercado comunitario las importaciones de determinados productos agrícolas, la importación de uno o varios de tales productos debe estar sujeta al pago de un derecho de importación adicional, si se cumplen determinadas condiciones;
(65) Resulta adecuado, en determinadas condiciones, otorgar a la Comisión la facultad de abrir y de gestionar contingentes arancelarios resultantes de los acuerdos internacionales celebrados en virtud del Tratado o de otros actos del Consejo;
(66) La posibilidad de conceder restituciones por exportación a terceros países, basada en la diferencia existente entre los precios registrados en la Comunidad y los del mercado mundial dentro del ámbito de aplicación del Acuerdo de agricultura de la OMC(49) debe servir para salvaguardar la participación de la Comunidad en el comercio internacional de vino; dichas restituciones deben someterse a límites de volumen y de valor;
(67) El cumplimiento de los límites de valor debe garantizarse al fijarse las restituciones, a través del control de los pagos en el marco de la normativa del Fondo Europeo de Orientación y Garantía Agrícola; el control puede ser facilitado mediante la fijación anticipada obligatoria de las restituciones, sin que ello afecte a la posibilidad, en el caso de las restituciones diferenciadas, de cambiar el destino previamente fijado dentro de una zona geográfica en la que se aplique un solo tipo de restitución; en el supuesto de cambio de destino, debe pagarse la restitución aplicable al destino real, estableciéndose como límite máximo el importe aplicable al destino previamente fijado;
(68) El cumplimiento de los límites de volumen require la implantación de un sistema de control fiable y eficaz; a tal fin, conviene supeditar la concesión de las restituciones a la presentación de un certificado de exportación; las restituciones deben concederse dentro de los límites disponibles en función de la situación concreta de cada producto; únicamente se pueden autorizar excepciones a esta norma en el caso de las medidas de ayuda alimentaria, ya que éstas quedan exentas de toda limitación; el control de las cantidades exportadas con restitución durante las campañas de comercialización contempladas en el Acuerdo de agricultura de la OMC debe llevarse a cabo sobre la base de los certificados de exportación para cada campaña de comercialización;
(69) Como complemento del sistema anteriormente descrito, resulta conveniente prever, en la medida necesaria para su buen funcionamiento, la posibilidad de regular el recurso al régimen de perfeccionamiento activo y, en la medida en que la situación del mercado lo exigiere, la prohibición de dicho recurso;
(70) El régimen de derechos de aduana permite renunciar a cualquier otra medida de protección en las fronteras exteriores de la Comunidad; no obstante, el mecanismo relativo al mercado interior y a los derechos de aduana puede, en circunstancias excepcionales, resultar deficiente; para no dejar en tales casos el mercado comunitario sin defensa ante las perturbaciones que pudieran derivarse de ello, resulta conveniente que la Comunidad pueda adoptar sin demora todas las medidas necesarias; dichas medidas deben adecuarse a las obligaciones derivadas de los acuerdos de la OMC pertinentes;
(71) Es necesario someter los productos importados de terceros países a normas sobre ciertas especificaciones de los productos que permitan garantizar un determinado equilibrio con las definiciones comunitarias de los vinos; que también es necesario que cumplan todas las normas establecidas en su país de origen y vayan acompañados de un informe de análisis en las circunstancias pertinentes;
(72) Resulta conveniente prever, para todos los productos sometidos al presente Reglamento y que circulen dentro de la Comunidad, la necesidad de que vayan provistos de un documento de acompañamiento;
(73) La consecución de un mercado único se vería comprometida por la concesión de determinadas ayudas; por tanto, deben aplicarse a la organización común del mercado vitivinícola las disposiciones del Tratado que permiten apreciar las ayudas concedidas por los Estados miembros y prohibir las que sean incompatibles con el mercado común; las disposiciones sobre primas por abandono definitivo de la viticultura no deben ser obstáculo en sí para la concesión de ayudas nacionales con el mismo objetivo;
(74) Dada la necesaria complejidad de la normativa del sector vitivinícola, debe haber en los Estados miembros autoridades responsables de garantizar su cumplimiento; debe permitirse a la Comisión controlar y garantizar dicho cumplimiento mediante sus propios inspectores que colaboran con las autoridades de los Estados miembros;
(75) A medida que vaya evolucionando el mercado común vitivinícola, los Estados miembros y la Comisión deben comunicarse recíprocamente los datos necesarios para la aplicación del presente Reglamento; los productores de uva para vinificación, mosto y vino deben elaborar una declaración de cosecha, ya que esta información es necesaria; es necesario que los Estados miembros puedan pedir más información a los productores; ha de permitirse a la Comisión el recurso a ayuda exterior en caso necesario para poder evaluar todos los datos;
(76) Para facilitar la aplicación de las disposiciones propuestas, conviene prever un procedimiento que establezca una estrecha colaboración entre los Estados miembros y la Comisión en el seno de un comité de gestión;
(77) Determinados gastos efectuados por los Estados miembros como consecuencia de las obligaciones derivadas de la aplicación del presente Reglamento deben ser financiados por la Comunidad, de conformidad con el Reglamento (CE) n° 1258/1999 del Consejo, de 17 de mayo de 1999, relativo a la financiación de la política agrícola común(50);
(78) La organización común del mercado vitivinícola debe tomar en consideración, paralela y adecuadamente, los objetivos previstos en los artículos 33 y 131 del Tratado;
(79) La organización común del mercado vitivinícola debe aplicarse también teniendo en cuenta los acuerdos celebrados de conformidad con el apartado 2 del artículo 300 del Tratado, en particular los que forman parte del Acuerdo por el que se establece la Organización Mundial del Comercio, como el Acuerdo sobre obstáculos técnicos al comercio(51);
(80) La transición del régimen establecido en el Reglamento (CEE) n° 822/87 y demás Reglamentos del sector vitivinícola al régimen del presente Reglamento puede originar dificultades que no se abordan en el presente Reglamento; para hacer frente a tal eventualidad, debe establecerse la posibilidad de que la Comisión adopte las medidas transitorias necesarias; la Comisión debe poder resolver problemas prácticos específicos,
HA ADOPTADO EL PRESENTE REGLAMENTO:
TÍTULO I
ÁMBITO DE APLICACIÓN
Artículo 1
1. La organización común del mercado vitivinícola comprende normas para regular el potencial de producción de vino, los mecanismos de mercado, las agrupaciones de productores y las organizaciones sectoriales, las prácticas y tratamientos enológicos, la designación, la denominación, la presentación y la protección de los productos, los vinos de calidad producidos en regiones determinadas (vcprd) y el comercio con terceros países.
2. Dicha organización regula los siguientes productos:
SITIO PARA UN CUADRO
3. En el anexo I figuran las definiciones de los términos utilizados en el presente Reglamento para los productores; en el anexo II las definiciones de los términos relativos a los grados alcohólicos y en el anexo III la delimitación de las zonas vitícolas. Las normas de desarrollo de dichos anexos podrán adoptarse de acuerdo con el procedimiento establecido en le artículo 75.
4. La campaña de producción de los productos a que se refiere el presente Reglamento (en lo sucesivo denominada "la campaña") comenzará el 1 de agosto de cada año y finalizará el 31 de julio del año siguiente.
TÍTULO II
POTENCIAL DE PRODUCCIÓN
CAPÍTULO I
PLANTACIÓN DE VIDES
Artículo 2
1. La plantación de vides con variedades clasificadas, conforme al apartado 1 del artículo 19, como variedades de uvas de vinificación, queda prohibida hasta el 31 de julio de 2010, salvo que se realice de conformidad con:
a) un derecho de nueva plantación, contemplado en el artículo 3,
b) un derecho de replantación, contemplado en el artículo 4, o
c) un derecho de plantación procedente de una reserva, contemplado en el artículo 5 o, en el caso de aplicación del apartado 8 del artículo 5, en el apartado 1 del artículo 6.
Hasta esa misma fecha, queda prohibido sobreinjertar variedades de uvas de vinificación en variedades de uvas que no sean de vinificación.
2. La uva obtenida en superficies:
a) en las que se hayan plantado vides antes del 1 de septiembre de 1998, y
b) cuya producción, con arreglo a lo dispuesto en el apartado 3 del artículo 6 o en el apartado 4 del artículo 7 del Reglamento (CEE) n° 822/87, sólo podía ponerse en circulación con destino a las destilerías,
no podrá utilizarse para la producción de vino destinado a la comercialización. Los productos procedentes de dicha uva sólo podrán ponerse en circulación con destino a las destilerías. No obstante, no podrá obtenerse alcohol de dichos productos con un grado alcohólico volumétrico adquirido inferior o igual al 80 % vol.
3. Cuando un Estado miembro haya efectuado el inventario del potencial de producción vitícola de conformidad con el artículo 16, podrá establecer excepciones a lo dispuesto en el apartado 2 del presente artículo. Dicha excepción deberá concederse antes del 31 de julio de 2002 y deberá incluir la autorización, para las superficies en cuestión, de producir vino destinado a la comercialización.
La excepción se concederá:
a) cuando el productor haya arrancado con anterioridad otras vides en una superficie equivalente de cultivo puro, salvo en los casos en que dicho viticultor haya recibido para la superficie considerada una prima de arranque conforme a la normativa comunitaria o nacional; y/o
b) permitiendo la utilización de derechos de replantación cuando el viticultor los haya obtenido dentro de un período que será fijado con posterioridad a la plantación de la superficie de que se trate; los Estados miembros podrán utilizar también a tal efecto los derechos de plantación de nueva creación contemplados en el apartado 1 del artículo 6; y/o
c) cuando un Estado miembro pueda demostrar (a satisfacción de la Comisión) que posee derechos de replantación no reclamados que seguirían siendo válidos si se hubieran solicitado; dichos derechos podrán utilizarse y reasignarse a los productores por una superficie equivalente de cultivo puro; y/o
d) cuando el productor de que se trate se haya comprometido a arrancar una superficie equivalente en términos de cultivo puro en un plazo de tres años si dicha superficie figura inscrita en el catastro del Estado miembro de que se trate.
4. Cuando se aplique la letra a) o c) del apartado 3, los Estados miembros impondrán a los productores de que se trate una sanción administrativa apropiada.
5. La letra c) del apartado 3 podrá aplicarse únicamente en relación con una superficie que no rebase el límite del 1,2 % de la superficie plantada de vid.
6. Cuando se aplique la letra b) del apartado 3:
a) si los derechos que obtiene el productor proceden de una reserva, éstos sólo podrán obtenerse conforme a la letra b) del apartado 3 del artículo 5 y el productor pagará el 150 % del precio que el Estado miembro perciba normalmente con arreglo a esta disposición, o
b) si el productor adquiere un derecho de replantación, dicho derecho cubrirá la superficie de que se trate, incrementado en un 50 % y este incremento del 50 % se transferirá a la reserva o reservas de conformidad con lo dispuesto en el artículo 5, o, cuando se aplique el apartado 8 del artículo 5, se añadirá al volumen de los derechos de plantación de nueva creación con arreglo al apartado 1 del artículo 6.
7. Las parcelas plantadas con variedades de vides clasificadas, conforme al apartado 1 del artículo 19, como variedades de uvas de vinificación, y:
a) plantadas a partir del 1 de septiembre de 1998 y cuya producción, con arreglo a lo dispuesto en el apartado 3 del artículo 6 o en el apartado 4 del artículo 7 del Reglamento (CEE) n° 822/87, sólo podía ponerse en circulación con destino a las destilerías, o
b) plantadas infringiendo la prohibición de plantación contemplada en el apartado 1,
serán arrancadas. Los gastos relacionados con dicho arranque correrán a cargo del productor correspondiente. Los Estados miembros adoptarán las medidas necesarias para velar por la aplicación del presente apartado.
Artículo 3
1. Los Estados miembros podrán conceder a los productores derechos de nueva plantación en lo que se refiere a las superficies:
a) destinadas a nuevas plantaciones en el marco de medidas de concentración parcelaria o de medidas de expropiación por causa de utilidad pública, adoptadas en aplicación de la legislación nacional,
b) destinadas a la experimentación vitícola, o
c) destinadas al cultivo de viñas madres de injertos.
Los Estados miembros también podrán conceder derechos de nueva plantación para superficies cuyos productos vitivinícolas estén destinados exclusivamente al consumo familiar del viticultor.
2. Los Estados miembros podrán también conceder derechos de nueva plantación antes del 31 de julio de 2003 para superficies destinadas a la producción de vcprd o de un vino de mesa designado mediante una indicación geográfica cuando se haya reconocido que, debido a su calidad, la producción de ese vino está muy por debajo de su demanda.
3. Los derechos de nueva plantación deberán ser utilizados por el productor al que le hayan sido concedidos y para las superficies y para los fines para los que se hayan concedido.
4. Los derechos de nueva plantación deberán utilizarse antes de que finalice la segunda campaña siguiente a aquella en la que se hayan concedido. Los derechos de nueva plantación distintos de los mencionados en el apartado 1 que no se utilicen durante ese período se asignarán a una reserva, de conformidad con la letra a) del apartado 2 del artículo 5.
5. Sólo podrán concederse derechos de nueva plantación distintos de los mencionados en el apartado 1 a los productores respetando los límites de las cantidades fijadas en el apartado 1 del artículo 6. Para ello:
a) antes que los derechos de plantación de nueva creación a que se refiere el artículo 6 sean asigandos a una o varias reservas, los Estados miembros se asegurarán de que la concesión de derechos de nueva plantación no haga que el volumen de los derechos de plantación de nueva creación a que se refiere el apartado 1 del artículo 6 sea un valor inferior a cero; y
b) una vez que un Estado miembro haya asignado los derechos de plantación de nueva creación contemplados en el artículo 6 a una o varias reservas, la posterior concesión de un derecho de nueva plantación supondrá la extinción de un derecho de plantación correspondiente a una superficie igual de cultivo puro, asignado a la reserva o reservas correspondientes a la región de que se trate. En caso de que no haya suficientes derechos de plantación disponibles en la reserva o reservas en cuestión, no podrán concederse derechos de nueva plantación.
Artículo 4
1. Los derechos de replantación consistirán en lo siguiente:
a) derechos de replantación concedidos en aplicación del apartado 2, o
b) derechos similares adquiridos en virtud de una legislación comunitaria o nacional anterior.
2. Los Estados miembros concederán derechos de replantación a los productores que hayan procedido al arranque en una superficie plantada de vid. Los Estados miembros podrán conceder derechos de replantación a los productores que se comprometan a proceder al arranque en una superficie plantada de vid antes de que finalice la tercera campaña posterior a la plantación de la superficie. Los derechos de replantación se concederán por una superficie equivalente en cultivo puro a la ya arrancada o por arrancar.
3. Los derechos de replantación se ejercitarán dentro de la explotación para la que se concedan. Los Estados miembros podrán prever que dichos derechos sólo se ejerzan sobre la superficie en la que se haya procedido al arranque.
4. No obstante lo dispuesto en el apartado 3, los derechos de replantación podrán transferirse total o parcialmente a otra explotación dentro del mismo Estado miembro:
a) cuando parte de la explotación se transfiera a esa otra explotación; en este caso, el derecho podrá ser utilizado en una superficie de esta última explotación que no deberá ser mayor que la superficie transferida; o
b) cuando superficies de esta otra explotación se destinen a:
i) la producción de vcprd o vinos de mesa designados mediante una indicación geográfica, o
ii) al cultivo de viñas madres de injertos.
En estos casos, el derechos sólo podrá utilizarse para las superficies y fines para los que se haya concedido.
Los Estados miembros velarán por que la aplicación de estas excepciones no lleve a un aumento global del potencial de producción en su territorio, en particular cuando la transferencia sea de tierras de secano a tierras de regadío.
5. Los derechos de replantación adquiridos en virtud del presente Reglamento deberán utilizarse antes de que finalice la quinta campaña siguiente a aquella durante la cual se haya procedido al arranque. No obstante, los Estados miembros podrán ampliar este período a ocho campañas. Los derechos de replantación no utilizados durante ese período se asignarán a la reserva de conformidad con la letra a) del apartado 2 del artículo 5.
Artículo 5
1. Con el fin de mejorar la gestión del potencial de producción a escala nacional o regional, los Estados miembros crearán una reserva nacional o, en su caso, reservas regionales de derechos de plantación.
2. Los siguientes derechos se asignarán a la reserva o reservas:
a) los derechos de nueva plantación, los derechos de replantación y los derechos de plantación procedentes de la reserva que no hayan sido utilizados en los plazos establecidos, respectivamente, en el apartado 4 del artículo 3, en el apartado 5 del artículo 4 y en el apartado 6 del presente artículo;
b) los derechos de replantación asignados a la reserva por los productores que poseen dichos derechos, en caso necesario a cambio de una contrapartida financiera de fuente nacional, cuyo importe y modalidades fijarán los Estados miembros teniendo en cuenta los intereses legítimos de las partes;
c) los derechos de plantación de nueva creación, contemplados en el artículo 6.
3. Los Estados miembros podrán conceder los derechos asignados a la reserva:
a) sin contrapartida financiera, a los productores de menos de cuarenta años que posean capacidad profesional suficiente y se establezcan por primera vez en una explotación vitivinícola en calidad de jefe de explotación, o
b) a cambio de una contrapartida financiera pagada a la hacienda pública nacional y, en su caso, regional, a los productores que tengan intención de utilizar los derechos para plantar viñedos cuya producción tenga una salida garantizada. Los Estados miembros establecerán los criterios para determinar el importe de la contrapartida financiera, que podrá variar según el futuro producto final de los viñedos.
4. Los Estados miembros velarán por que el lugar donde se utilicen los derechos de plantación procedentes de una reserva así como las variedades y las técnicas de cultivo utilizadas garanticen que la consiguiente producción se adapte a la demanda del mercado y que el rendimiento sea representativo de la media de la región donde se utilicen esos derechos, en particular cuando los derechos de plantación procedentes de superficies de secano se utilicen en superficies de regadío.
5. Los derechos de plantación asignados a una reserva podrán utilizarse antes de que finalice la quinta campaña siguiente a aquella durante la cual se hayan asignado. Los derechos de plantación no concedidos en ese plazo quedarán extinguidos cuando expire el mismo.
6. Los derechos de plantación procedentes de una reserva deberán utilizarse antes de que finalice la segunda campaña siguiente a aquella durante la cual se hayan concedido. Los derechos de plantación procedentes de una reserva que no se utilicen durante ese período se volverán a asignar a una reserva, de conformidad con la letra a) del apartado 2.
7. Cuando un Estado miembro cree reservas regionales, podrá establecer normas que permitan la transferencia de derechos de plantación entre reservas regionales. En el caso de que coexistan en un Estado miembro reservas regionales y nacionales, se podrán autorizar asimismo tranferencias entre dichas reservas.
A las transferencias contempladas en el presente apartado podrá aplicárseles un coeficiente de reducción.
8. No obstante lo dispuesto en los apartados 1 a 7, la autoridad competente de un Estado miembro podrá optar por no aplicar el sistema de reservas siempre que el Estado miembro de que se trate pueda demostrar que tiene un sistema eficaz para gestionar los derechos de plantación en su territorio. Dicho sistema podrá establecer excepciones, si ha lugar, a las disposiciones pertinentes del presente capítulo. Cuando un Estado miembro posea dicho sistema, los derechos de replantación, tal como se mencionan en la primera frase del apartado 5 del artículo 4, se prorrogarán por cinco campañas. La segunda frase del apartado 5 del artículo 4 seguirá siendo de aplicación.
Artículo 6
1. Los derechos de plantación de nueva creación, incluidos los derechos de nueva plantación concedidos por el Estado miembro con arreglo al apartado 2 del artículo 3, se asignarán como se indica a continuación (en hectáreas):
a) Alemania: 1534 ha
Grecia: 1098 ha
España: 17355 ha
Francia: 13565 ha
Italia: 12933 ha
Luxemburgo: 18 ha
Austria: 737 ha
Portugal: 3760 ha
b) Reserva comunitaria: 17000 ha.
2. Los derechos de plantación de nueva creación sólo podrán asignarse a una reserva o utilizarse con arreglo a lo dispuesto en la letra b) del apartado 3 del artículo 2, en aquellos Estados miembros que hayan realizado el inventario del potencial de producción de conformidad con el artículo 16.
3. La asignación a una reserva de los derechos de plantación de nueva creación a que se refiere el apartado 1 o la utilización de los mismos con arreglo a lo dispuesto en la letra b) del apartado 3 del artículo 2, sólo podrá efectuarse una vez.
Artículo 7
1. Las siguientes definiciones se aplicarán al presente capítulo:
a) "arranque": eliminación total de las cepas que se encuentren en un terreno plantado de vid;
b) "plantación": colocación definitiva de plantas de vid o partes de plantas de vid, injertadas o no, con vistas a la producción de uva o al cultivo de viñas madres de injertos;
c) "derecho de plantación": el derecho a plantar nuevas vides en virtud de un derecho de nueva plantación, un derecho de replantación, un derecho de plantación procedente de una reserva o un derecho de plantación de nueva creación en las condiciones establecidas en los artículos 3, 4, 5 y 6, respectivamente;
d) "derecho de replantación": el derecho a plantar vides en una superficie equivalente en cultivo puro a aquella en que hayan sido o vayan a ser arrancadas vides en las condiciones establecidas en el artículo 4 y en el apartado 8 del artículo 5;
e) "sobreinjerto": el injerto efectuado sobre una vid ya injertada con anterioridad.
2. Las normas de desarrollo del presente capítulo se adoptarán con arreglo al procedimiento establecido en el artículo 75.
Podrán incluir, en particular, los siguientes elementos:
- disposiciones relativas a la destilación de los productos precedentes de vides a que se refiere el apartado 7 del artículo 2;
- disposiciones que permitan evitar cargas administrativas excesivas al aplicar las disposiciones del presente capítulo;
- el reconocimiento a que se refiere el apartado 2 del artículo 3;
- la coexistencia de vides de conformidad con lo dispuesto en el apartado 2 del artículo 4;
- la aplicación del coeficiente de reducción a que se refiere el apartado 7 del artículo 5;
- la aplicación de la reserva comunitaria a que se refiere el apartado 1 del artículo 6: En particular, durante el período que va hasta el 31 de diciembre de 2003, dichas normas podrán prever la asignación de derechos de plantación de nueva creación procedentes de la reserva comunitaria a los Estados miembros para que los utilicen en regiones donde pueda demostrarse la existencia de necesidades adicionales que puedan satisfacerse mediante la asignación de dichos derechos de plantación de nueva creación;
- disposiciones para garantizar que los nuevos derechos de plantación concedidos de conformidad con lo dispuesto en el apartado 1 del artículo 3 no afectan a la prohibición de nuevas plantaciones establecida en el apartado 1 del artículo 2.
3. Antes del 31 de diciembre de 2003, y cada tres años a partir de dicha fecha, la Comisión presentará al Parlamento Europeo y al Consejo un informe sobre la aplicación del presente capítulo. El informe irá acompañado, si ha lugar, de propuestas relativas a la concesión de otros derechos de plantación de nueva creación.
CAPÍTULO II
PRIMAS POR ABANDONO
Artículo 8
1. Podrá concederse una prima por el abandono definitivo de la viticultura en una superficie determinada.
De conformidad con las disposiciones del presente capítulo, la prima podrá concederse a los productores de superficies vitícolas cultivadas destinadas a la producción de uvas de vinificación. La superficie en cuestión no podrá ser inferior a 10 áreas.
2. Los Estados miembros podrán designar a qué superficies puede concederse la prima. Podrán también supeditar la designación al cumplimiento de condiciones, incluidas las destinadas a garantizar un equilibrio entre producción y ecología en las regiones afectadas.
3. La concesión de la prima supondrá para el viticultor la pérdida del derecho de replantación de la superficie objeto de la prima.
4. Los Estados miembros fijarán el importe de la prima por hectárea teniendo en cuenta lo siguiente:
a) el rendimiento agrícola o la capacidad de producción de la explotación,
b) el método de producción,
c) la superficie de que se trate en relación con la superficie total de la explotación,
d) el tipo de vino producido,
e) la existencia de cultivos asociados.
5. El importe de la prima no rebasará los límites que se establezcan.
Artículo 9
No podrán acogerse a la prima las siguientes superficies:
a) las superficies vitícolas cultivadas en las que se hayan comprobado infracciones a las disposiciones comunitarias o nacionales relativas al régimen de plantaciones durante un período que deberá determinarse que no podrá rebasar diez campañas;
b) las superficies vitícolas que hayan dejado de cultivarse;
c) las superficies vitícolas plantadas durante un período que deberá determinarse que no podrá rebasar diez campañas;
d) las superficies vitícolas que hayan recibido una financiación para su reestructuración y reconversión durante un período que deberá determinarse que no podrá rebasar diez campañas.
Artículo 10
Las normas de desarrollo del presente capítulo se adopatarán de conformidad con el procedimiento establecido en el artículo 75.
Dichas normas podrán incluir lo siguiente:
a) las fechas para la presentación de solicitudes y para la ejecución del arranque,
b) las condiciones para la concesión de pagos,
c) los niveles máximos mencionados en el apartado 5 del artículo 8,
d) consideraciones medioambientales, y
e) la fijación de los períodos a que se refiere el artículo 9.
CAPÍTULO III
REESTRUCTURACIÓN Y RECONVERSIÓN
Artículo 11
1. Se establece un régimen de reestructuración y reconversión de los viñedos.
2. El objetivo del régimen será la adaptación de la producción a la demanda del mercado.
3. Dicho régimen abarcará una o más de las acciones siguientes:
a) la reconversión varietal, incluida la efectuada mediante sobreinjertos,
b) la reimplantación de viñedos,
c) las mejoras de las técnicas de gestión de viñedos relacionadas con el objetivo del régimen.
En este régimen no se incluirá la renovación normal de los viñedos que hayan llegado al final de su vida natural.
4. Sólo podrán acceder a este régimen las regiones de un Estado miembro de las que éste haya realizado el inventario del potencial de producción con arreglo a lo dispuesto en el artículo 16.
Artículo 12
Los Estados miembros serán responsables de los planes de reestructuración y de reconversión, incluida, en su caso, su aprobación. Los planes deberán cumplir las normas establecidas en el presente capítulo y las disposiciones de aplicación de las mismas.
Artículo 13
1. La ayuda a la reestructuración y a la reconversión se concederá únicamente si se ajusta a un plan establecido y, en su caso, aprobado por el Estado miembro. La ayuda adoptará las siguientes formas:
a) un compensación a los productores por la pérdida de ingresos derivada de la aplicación del plan, y
b) una participación en los costes de reestructuración y reconversión.
2. Las compensación a los productores por la pérdida de ingresos podrá adoptar una de las siguientes formas:
a) una autorización para que coexistan las vides viejas y nuevas durante un período determinado que no podrá exceder de tres años, sin perjuicio de lo dispuesto en el capítulo I del presente título, o
b) una compensación financiada por la Comunidad.
3. La participación comunitaria en la financiación de los costes de reestructuración y reconversión no superará el 50 % de dichos costes. No obstante, en las regiones correspondientes al objetivo n° 1 en virtud del Reglamento (CE) n° 1260/1999 del Consejo, de 21 de junio de 1999, por el que se establecen las disposiciones generales de los Fondos Estructurales(52), la participación comunitaria no superará el 75 %. Sin prejuicio de lo dispuesto en el apartado 4 del artículo 14, los Estados miembros no podrán participar en la financiación en ningún caso.
Artículo 14
1. La Comisión asignará anualmente a los Estados miembros un primer tramo de créditos basándose en criterios objetivos teniendo en cuenta las situaciones y necesidades específicas y el esfuerzo que deban realizarse teniendo en cuenta el objetivo del régimen.
2. La asignación inicial se adaptará en función de los gastos reales y de las previsiones de gastos revisados comunicadas por los Estados miembros teniendo en cuenta el objetivo del régimen y dentro del límite de los créditos disponibles.
3. Las asignaciones financieras entre Estados miembros tendrán debidamente en cuenta la proporción de la superficie comunitaria de viñedo existente en el Estado miembro de que se trate.
4. Cuando se haya efectuado una asignación financiera a un Estado miembro para un determinado número de hectáreas, dicho Estado miembro podrá utilizarla para un número de hectáreas mayor del asignado. En ese sentido, podrá utilizar fondos nacionales para completar el importe reducido por hectárea hasta alcanzar el nivel límite inicial por hectárea de la asignación comunitaria.
Artículo 15
Las normas de desarrollo del presente capítulo se adoptarán de conformidad con el procedimiento establecido en el artículo 75.
Dichas normas podrán incluir, en particular, lo siguiente:
a) el tamaño de los viñedos en cuestión,
b) disposiciones para regular la utilización de los derechos de replantación en el marco de la aplicación de los planes,
c) disposiciones concebidas para impedir un incremento del potencial de producción derivado de la aplicación de las disposiciones del presente capítulo,
d) importes máximos de la ayuda por hectárea.
CAPÍTULO IV
INFORMACIÓN Y DISPOSICIONES GENERALES
Artículo 16
1. El inventario del potencial de producción incluirá la siguiente información:
a) las superficies plantadas de vides clasificadas como variedades de vid destinadas a la producción de vino, con arreglo a lo dispuesto en el apartado 1 del artículo 19, en el territorio del Estado miembro de que se trate;
b) las variedades de que se trate;
c) el total de derechos de plantación existentes;
d) cualesquiera disposiciones nacionales o regionales adoptadas en aplicación del presente título.
2. Un Estado miembro podrá perver que el inventario se establezca por regiones. No obstante, en dicho caso todos los inventarios regionales deberán quedar establecidos antes del 31 de diciembre de 2001. De conformidad con las disposiciones del presente Reglamento, el retraso de una región en establecer su inventario no impedirá la aplicación del presente título en las demás regiones de dicho Estado miembro.
Artículo 17
1. La Comisión podrá evaluar lo siguiente:
a) las producciones del sector vitivinícola;
b) los usos industriales de los productos de la vid;
c) la evolución del consumo de vinos y de otros productos del sector vitivinícola que puedan consumirse sin transformar;
d) cualquier otro elemento cuyo conocimiento sea necesario para la gestión del mercado o de un régimen de ajustes de la oferta.
2. Para realizar estas evaluaciones, la Comisión podrá recurrir a la colaboración exterior.
3. La Comisión financiará un estudio independiente sobre la utilización de variedades interespecíficas. Basándose en dicho estudio, presentará al Parlamento Europeo y al Consejo, antes del 31 de diciembre de 2003, un informe acompañado, en su caso, de propuestas.
Artículo 18
1. Los productores de uva destinada a la vinificación, así como los productores de mosto y de vino, declararán cada año las cantidades de productos de la última cosecha. Los Estados miembros podrán exigir también a los comerciantes de uva destinada a la producción de vino que declaren cada año las cantidades comercializadas de productos de la última cosecha.
2. Los productores de mosto y de vino y los comerciantes que no sean minoristas declararán cada año las existencias de mosto y de vino que posean, tanto si proceden de la cosecha del año en curso como de cosechas anteriores. Los mostos y vinos importados de terceros países serán objeto de una mención especial.
Artículo 19
1. Los Estados miembros clasificarán las variedades de vid destinadas a la producción de vino. Todas las variedades clasificadas deberán pertenecer a la especie Vitis vinifera o proceder de un cruce entre esta especie y otras especies del género Vitis. No podrán incluirse en la calsificación las variedades siguientes:
- Noah,
- Othello,
- Isabelle,
- Jacquez,
- Clinton y
- Herbémont.
2. En dicha clasificación, los Estados miembros mencionarán las variedades de vid aptas para la producción de cada uno de los vcprd de su territorio, variedades que sólo podrán pertenecer a la especie Vitis vinifera.
3. Sólo podrán ser plantadas, replantadas o injertadas en la Comunidad destinadas a la producción de vino las variedades de vid que figuren en la clasificación. Esta restricción no se aplicará a las vides utilizadas en investigaciones y experimentos científicos.
4. Las superficies plantadas con variedades de vid destinadas a la producción de vino que no se mencionen en la clasificación deberán arrancarse, salvo en el caso de que la producción se destine exclusivamente al consumo familiar del viticultor. Los Estados miembros adoptarán las medidas necesarias para controlar esta excepción.
5. En caso de que se supriman variedades de la clasificación, se procederá al arranque dentro de un plazo de quince años a partir de su supresión.
Artículo 20
Las normas que regularán el registro vitícola comunitario serán las establecidas en el Reglamento (CEE) n° 2392/86.
Artículo 21
Los capítulos I y II del presente título no se aplicarán en aquellos Estados miembros cuya producción de vino no supere los 25000 hectolitros por campaña. Dicha producción se calculará sobre la base de la producción media de las cinco campañas anteriores.
Artículo 22
Los Estados miembros podrán adoptar reglamentaciones nacionales más restrictivas en materia de nuevas plantaciones o de replantaciones de vid o de sobreinjertos. Los Estados miembros podrán disponer que las solicitudes o la información previstas en el presente título se completen con otras indicaciones necesarias para el seguimiento de la evolución del potencial de producción.
Artículo 23
1. Las normas de desarrollo del presente capítulo se adoptarán de conformidad con el procedimiento establecido en el artículo 75.
Dichas normas podrán afectar, en particular, a lo siguiente:
a) presentación y grado de precisión de los datos necesarios para elaborar el inventario contemplado en el artículo 16;
b) gestión de la clasificación de las variedades de vid contemplada en el artículo 19;
c) destino de los productos procedentes de variedades que no figuren en dicha clasificación.
2. De acuerdo con el procedimiento establecido en el artículo 75 podrán adoptarse disposiciones para la elaboración de un documento de acompañamiento de los materiales de multiplicación vegetativa de la vid y sus normas de desarrollo, en particular las relativas al control.
3. De acuerdo con el procedimiento establecido en el artículo 75 podrá modificarse o derogarse el Reglamento (CEE) n° 2392/86.
4. De acuerdo con el procedimiento establecido en el artículo 75 se decidirá si un Estado miembro ha efectuado el inventario contemplado en le artículo 16 y, en su caso, si dicha decisión debe ser revocada, especialmente cuando el Estado miembro no haya actualizado el inventario.
TÍTULO III
MECANISMOS DE MERCADO
CAPÍTULO I
AYUDA AL ALMACENAMIENTO PRIVADO
Artículo 24
1. Se establece para los productores un régimen de ayudas al almacenamiento privado de:
a) vino de mesa;
b) mosto de uva, mosto de uva concentrado y mosto de uva concentrado rectificado.
2. La concesión de las ayudas estará supeditada a la celebración de un contrato de almacenamiento a largo plazo con los organismos de intervención, durante el período comprendido entre el 16 de diciembre y el 15 de febrero del año siguiente y en las condiciones que se determinen.
3. Los contratos de almacenamiento a largo plazo se celebrarán por un período que finalizará:
a) en el caso de los vinos de mesa, no antes del 1 de septiembre siguiente a la fecha de celebración del contrato, y en el caso de los mostos de uva, mostos de uva concentrados y mostos de uva concentrados rectificados, no antes del 1 de agosto siguiente a la fecha de celebración del contrato;
b) a más tardar, el 30 de noviembre siguiente a la fecha de celebración del contrato.
Artículo 25
1. La celebración de contratos de almacenamiento quedará supeditada a condiciones relativas, en particular, a la calidad de los productos.
2. En el caso de los vinos de mesa, los contratos de almacenamiento estipularán que podrá suspenderse el pago de la ayuda y las correspondientes obligaciones del productor para la totalidad o parte de las cantidades almacenadas cuando los precios de mercado del tipo de vino de mesa de que se trate sean superiores al nivel que se fije.
3. El importe de la ayuda al almacenamiento privado solamente podrá cubrir los gastos técnicos de almacenamiento y los intereses, establecidos a tanto alzado.
4. Para los mostos de uva concentrados, dicho importe podrá ajustarse mediante un coeficiente que corresponda a su índice de concentración.
Artículo 26
1. Las normas de desarrollo del presente capítulo se adoptarán de conformidad con el procedimiento establecido en el artículo 75.
En dichas normas, en particular, podrá establecerse lo siguiente:
- la fijación del nivel, del tanto alzado y del coeficiente mencionados en el artículo 25;
- que los contratos de almacenamiento a largo plazo para los vinos de mesa sólo puedan celebrarse para vinos de mesa específicos;
- que los mostos de uva que sean objeto de un contrato de almacenamiento a largo plazo puedan transformarse, total o parcialmente, en mostos de uva concentrados o en mostos de uva concentrados rectificados, durante el período de vigencia del contrato;
- las normas relativas a la aplicación de la cláusula de suspensión del pago de la ayuda, contemplada en el apartado 2 del artículo 25;
- que los mostos de uva y los mostos de uva concentrados destinados a la elaboración de zumo de uva no puedan ser objeto de contratos de almacenamiento a largo plazo;
- la duración efectiva de los contratos.
2. De acuerdo con el procedimiento establecido en el artículo 75, podrá establecerse lo siguiente:
- que el régimen de ayuda al almacenamiento privado no se aplique si la situación del mercado no justifica tal régimen;
- que pueda suprimirse en cualquier momento la posibilidad de celebrar nuevos contratos de almacenamiento a largo plazo si la situación del mercado y, en particular, el ritmo al que se hayan celebrado los contratos, lo justifica.
CAPÍTULO II
DESTILACIÓN
Artículo 27
1. Quedan prohibidos el sobreprensado de la uva, estrujada o no, y el prensado de las lías de vino. Se prohíbe asimismo la reanudación de la fermentación del orujo de la uva con fines distintos de la destilación.
2. La filtración y la centrifugación de lías de vino no se considerarán prensado cuando:
a) los productos obtenidos sean de calidad sana, cabal y comercial; y
b) las lías no se reduzcan a estado seco.
3. Las personas físicas o jurídicas o agrupaciones de personas, con excepción de las personas y agrupaciones mencionadas en el apartado 7, que hayan procedido a una vinificación deberán entregar para su destilación todos los subproductos de dicha vinificación.
4. La cantidad de alcohol contenida en los subproductos será al menos igual al 10 % del volumen de alcohol contenido en el vino producido si éste se ha obtenido por vinificación directa de la uva. Salvo excepciones que deberán preverse para los casos técnicamente justificados, no podrá ser inferior al 5 % cuando el vino se haya obtenido por vinificación de mosto de uva, mosto de uva parcialmente fermentado o vino nuevo todavía en fermentación. En caso de que no se alcancen dichos porcentajes, la persona sujeta a la obligación de destilación deberá entregar una cantidad de vino de su propia producción para garantizar la observancia de esos porcentajes.
Podrán establecerse excepciones al apartado 3 y al párrafo primero del presente apartado para categorías de productores que deberán determinarse, para determinadas regiones de producción y para los vinos sujetos a la destilación mencionada en el artículo 28.
5. La obligación de entrega establecida en el apartado 3 podrá cumplirse mediante la entrega de vino a una vinagrería.
6. Las personas físicas o jurídicas o agrupaciones de personas, con excepción de las personas y agrupaciones mencionadas en el apartado 7, que posean subproductos resultantes de cualquier transformación de uva distinta de la vinificación deberán entregarlos para su destilación.
7. Las personas físicas o jurídicas o agrupaciones de personas que transformen la uva recogida en la zona vitícola A o en la parte alemana de la zona vitícola B o en regiones plantadas de viñas en Austria deberán retirar los subproductos de dicha transformación bajo supervisión y en condiciones que deberán determinarse.
8. Las personas o agrupaciones sujetas a las obligaciones mencionadas en el apartado 3 o a la contemplada en el apartado 6, podrán cumplirlas mediante la retirada de los subproductos de vinificación bajo supervisión y en condiciones que deberán determinarse.
9. El precio de compra del orujo de uva, lías de vino y vino entregados para destilación en virtud del presente artículo será igual a 0,995 euros por % vol y por hectolitro.
10. El precio pagado por el destilador no podrá ser inferior al precio de compra.
11. El destilador podrá:
a) beneficiarse de una ayuda para el producto que se vaya a destilar, siempre que el producto obtenido de la destilación tenga un grado alcohólico de 52 % vol, como mínimo; o
b) entregar al organismo de intervención el producto obtenido de la destilación, siempre que tenga un grado alcohólico de 92 % vol, como mínimo.
Se el vino ha sido transformado en vino alcoholizado antes de ser entregado al destilador, la ayuda a la que se refiere la letra a) se abonará al productor del vino alcoholizado y el producto obtenido de la destilación no podrá ser entregado al organismo de intervención.
12. Podrá decidirse sustituir la entrega de alcohol al organismo de intervención por una entrega a un operador que haya presentado una oferta dentro de las ventas organizadas para dar salida a los productos de la destilación y haya sido elegido con arreglo al procedimiento contemplado en el apartado 1 del artículo 31.
13. Los apartados 1 al 12 del presente artículo no se aplicarán al zumo de uva, ni al zumo de uva concentrado, ni al mosto de uva, ni al mosto de uva concentrado destinado a la preparación de zumo de uva.
Artículo 28
1. Los vinos procedentes de uvas de variedades que figuren en la clasificación de una misma unidad administrativa simultáneamente como variedades de uvas de vinificación y como variedades de uvas para otros usos, que superen las cantidades normalmente vinificadas y no se exporten durante la campaña correspondiente, se destilarán antes de una fecha que habrá de determinarse. Salvo disposición en contrario sólo podrán circular con destino a una destilería.
2. Para la determinación de las cantidades normalmente elaboradas, se tendrán en cuenta, en particular:
a) las cantidades elaboradas durante un período de referencia que habrá de determinarse, y
b) las cantidades de vino reservadas a los destinos tradicionales.
3. El precio de compra del vino entregado a la destilación en virtud del presente artículo será de 1,34 euros por % vol y por hectolitro. Podrá variar durante una determinada campaña siempre que el promedio para dicha campaña siga siendo de 1,34 euros por % vol y por hectolitro.
4. El precio pagado por el destilador no podrá ser inferior al precio de compra.
5. El destilador podrá:
a) beneficiarse de una ayuda para el producto que se vaya a destilar, siempre que el producto obtenido de la destilación tenga un grado alcohólico de 52 % vol, como mínimo, o
b) entregar al organismo de intervención el producto de la destilación, siempre que tenga un grado alcohólico de 92 % vol, como mínimo.
Si el vino ha sido transformado en vino alcoholizado antes de ser entegrado al destilador, la ayuda a la que se refiere la letra a) se abonará el productor del vino alcoholizado y el producto obtenido de la destilación no podrá ser entregado al organismo de intervención.
6. Podrá decidirse sustituir la entrega de alcohol al organismo de intervención por una entrega a un operador que haya presentado una oferta dentro de las ventas organizadas para dar salida a los productos de la destilación y haya sido elegido con arreglo al procedimiento contemplado en el apartado 1 del artículo 31.
7. El presente artículo se aplicará sin perjuicio de lo dispuesto en el apartado 2 del artículo 1.
Artículo 29
1. La Comunidad podrá establecer ayudas para la destilación de vinos de mesa y de vinos aptos para la obtención de vinos de mesa con objeto de apoyar el mercado vitivinícola y, por consiguiente, facilitar el mantenimiento del suministro de productos de la destilación de vino de los segmentos del sector del alcohol de boca cuando sea tradicional el uso de dicho alcohol.
2. Dichas ayudas se pagarán a los destiladores en forma de una ayuda principal y una ayuda accesoria.
3. La ayuda principal se pagará sobre la base del volumen de vino de mesa y de vino apto para la obtención de vino de mesa que se destile.
4. La ayuda principal se distribuirá según un sistema de contratos celebrados entre los destiladores y los productores de vino. Se fijará un precio mínimo que los destiladores pagarán a los productores de vino. Este precio podrá variar a lo largo de una determinada campaña siempre que el promedio para dicha campaña sea al menos de 2,488 euros por % vol y por hectolitro.
5. El importe de la ayuda principal tendrá en cuenta lo siguiente:
a) la necesidad de que el precio mínimo medio que los destiladores paguen a los productores de vino en una determinada campaña respete el nivel indicado en el apartado 4;
b) la necesidad de mantener el suministro de los mercados tradicionales en el sector del alcohol de boca a precios competitivos.
6. La ayuda accesoria se abonará en forma de pago para hacer frente a unos costes razonables de almacenamiento del producto obtenido. Estará destinada a facilitar la aplicación del régimen de la ayuda principal.
Artículo 30
1. Podrá adoptarse una medida de destilación de crisis en situaciones de excepcional desequilibrio del mercado causado por excedentes importantes o problemas de calidad.
2. Los objetivos de esta medida serán los siguientes:
a) la eliminación de los focos específicos de excedentes, y
b) la garantía de una continuidad de suministro de una cosecha a otra.
3. La aplicación de la medida es facultativa para los productores.
4. Esta medida podrá limitarse a determinadas categorías de vino o determinadas zonas de producción y se aplicará únicamente a los vcprd a petición del Estado miembro interesado.
5. Uno de los criterios para la introducción de dicha medida podrá ser un deterioro demostrable, a lo largo del tiempo, del precio de mercado para una categoría de vino específica o de vinos procedentes de determinadas zonas de producción.
6. Si la Comunidad utilizara esta medida durante tres años consecutivos, para una categoría de vino específica (en una zona específica), la Comisión presentará al Parlamento Europeo y al Consejo un informe sobre dicha crisis persistente acompañado, en su caso, de propuestas.
Artículo 31
1. La salidad al mercado del alcohol a cargo del organismo de intervención se efectuará mediante venta en subasta pública o mediante licitación. Al comercializar dicho alcohol, las autoridades evitarán, en la medida de lo posible, perjudicar las salidas al mercado de las que dependen tradicionalmente la existencia de otros sectores productores de alcohol. El alcohol no podrá comercializarse en el sector del alcohol de boca.
2. No obstante, en caso de que mediante la aplicación de los artículos 27, 28 y 29 no esté garantizado el suministro de la parte de ese sector en que la utilización de alcohol vínico es obligatoria, podrá decidirse la comercialización de dicho alcohol en ese sector.
Artículo 32
1. En el caso de los vinos obtenidos por productores que hayan aumentado el grado alcohólico mediante adición de sacarosa o de mosto y hayan recibido la ayuda contemplada en el artículo 34, al precio de compra fijado para cada destilación, con excepción de la contemplada en el artículo 27, se le restará, dentro de cada una de las zonas vitícolas, un importe igual a tanto alzado calculado sobre la base del importe de la ayuda contemplada en el artículo 34 del aumento del grado alcohólico previsto para la zona vitícola de que se trate.
2. A petición del productor de que se trate, esta reducción únicamente se aplicará dentro de los límites de las cantidades que hayan sido objeto de aumento del grado alcohólico contemplado en el apartado 1.
Artículo 33
1. Las normas de desarrollo del presente capítulo se adoptarán de conformidad con el procedimiento establecido en el artículo 75.
En dichas normas podrá incluirse, en particular, lo siguiente:
a) las excepciones contempladas en el presente capítulo;
b) en relación con los artículos 27 y 28, las condiciones en las que se llevará a cabo la destilación, el cálculo del volumen de alcohol contenido en el vino producido, las condiciones para la entrega de los productos al organismo de intervención y los precios de compra de los productos de la destilación de los que pueda hacerse cargo el organismo de intervención o los criterios para fijar dichos precios;
c) las normas mínimas que deban cumplir los orujos y lías;
d) las condiciones en que pueda llevarse a cabo la retirada controlada mencionada en el apartado 7 del artículo 27;
e) las cantidades normalmente elaboradas que se mencionan en el apartado 2 del artículo 28;
f) las normas de desarrollo de la medida mencionada en el artículo 30, incluidos los productos a los que se refiere, y la salida de productos de la destilación, en particular para evitar los desequilibrios del mercado del alcohol y de las debidas espirituosas;
g) la posibilidad de adaptar el precio de compra a que se refiere el apartado 3 del artículo 28;
h) la fijación del precio mínimo a que se refiere el apartado 4 del artículo 29.
2. De acuerdo con el procedimiento establecido en el artículo 75 se determinará el importe de las ayudas contempladas en los artículos 27 y 28 que permitirán la salida al mercado de los productos obtenidos, el importe de las ayudas mencionadas en el artículo 29 y las normas que definan las circunstancias que puedan dar lugar a la aplicación de la medida a que se refiere el artículo 30, así como la amplitud y la forma de la ayuda financiera comunitaria para esa medida.
CAPÍTULO III
AYUDAS A UTILIZACIONES DETERMINADAS
Artículo 34
1. Se establece un régimen de ayudas para la utilización:
a) de mosto de uva concentrado; y
b) de mosto de uva concentrado rectificado,
producidos en la Comunidad, cuando se empleen para aumentar el grado alcohólico de los productos vinícolas para los que está autorizado dicho aumento con arreglo al presente Reglamento.
2. La concesión de la ayuda podrá reservarse a los productos procedentes de las zonas vitícolas C III en caso de que, de no existir dicha medida, resulte imposible mantener las corrientes comerciales de mostos y de vinos para mezcla.
3. El importe de la ayuda se fijará en euros por porcentaje volumétrico en potencia y por hectolitro de mosto de uva concentrado o de mosto de uva concentrado rectificado, teniendo en cuenta la diferencia entre los costes del aumento artificial del grado alcohólico natural obtenido mediante los productos mencionados y mediante la sacarosa.
Artículo 35
1. Se establece un régimen de ayudas para la utilización:
a) de mostos de uva y de mostos de uva concentrados producidos en la Comunidad y destinados a la elaboración de zumo de uva o de otros productos comestibles obtenidos a partir de zumo de uva;
b) de mostos de uva y de mostos de uva concentrados producidos en las zonas vitícolas C III, destinados a la fabricación, en el Reino Unido y en Irlanda, de productos incluidos en el código NC 2206 00 para los cuales dichos Estados miembros pueden admitir una denominación compuesta que incluya la palabra "vino" de conformidad con el punto C.2 del anexo VII;
c) de mostos de uva concentrados producidos en la Comunidad, en calidad de elemento principal de un conjunto de productos comercializados en el Reino Unido y en Irlanda, con instrucciones claras para que el consumidor obtenga a partir de ellos un sucedáneo de vino.
2. No obstante lo dispuesto en la letra b) del apartado 1, cuando la restricción geográfica relativa a la producción de mostos de uva y de mostos de uva concentrados mencionada en dicha letra dé lugar a distorsiones de la competencia, podrá decidirse ampliar la concesión de dicha ayuda a los mostos de uva y a los mostos de uva concentrados producidos en regiones de la Comunidad distintas de las zonas C III.
3. Las ayudas contempladas en el apartado 1 estarán limitadas a la utilización de productos obtenidos a partir de uva de variedades que están clasificadas exclusivamente como uva de vinificación o simultáneamente como variedad de uva de vinificación y variedad destinada a otra utilización y podrán concederse asimismo a la uva originaria de la Comunidad procedente de las mismas variedades.
4. Los importes de las ayudas deberán fijarse de manera que los costes de abastecimiento de mostos de uva y mostos de uva concentrados originarios de la Comunidad permitan que los productos mantengan sus salidas de mercado tradicionales.
5. Una parte que habrá de determinarse de la ayuda contemplada en la letra a) del apartado 1 se destinará a la organización de campañas de promoción en favor del consumo de zumo de uva. El importe de la ayuda para la organización de tales campañas podrá fijarse a un nivel superior al resultante de la aplicación del apartado 4.
Artículo 36
Las normas de desarrollo del presente capítulo se adoptarán de conformidad con el procedimiento establecido en el artículo 75.
En dichas normas podrá incluirse, en particular:
a) las condiciones de concesión de la ayuda contemplada en el apartado 1 del artículo 34;
b) las medidas necesarias para garantizar el control de la utilización de los productos contemplados en el apartado 1 del artículo 35;
c) el importe de la ayuda contemplada en los artículos 34 y 35, que se fijará antes del comienzo de cada campaña;
d) la decisión contemplada en el apartado 2 del artículo 35.
CAPÍTULO IV
DISPOSICIONES GENERALES
Artículo 37
Los productores sujetos a las obligaciones mencionadas en los artículos 27 y 28 podrán acogerse a las medidas de intervención previstas en el presente título, siempre que hayan cumplido las citadas obligaciones durante un período de referencia que se determine. El período y las normas de desarrollo del presente artículo se adoptarán de conformidad con el procedimiento establecido en el artículo 75.
Artículo 38
1. En caso de que se registren precios excesivamente altos de un tipo de vino en el mercado comunitario y se considere que esta situación puede perdurar y, por consiguiente, producir perturbaciones en el mercado, la Comisión podrá adoptar las medidas necesarias.
2. De conformidad con el procedimiento establecido en el artículo 75 podrán adoptarse medidas de intervención para los productos enumerados en la letra b) del apartado 2 del artículo 1, distintos del vino de mesa, en la medida en que sean necesarias para sostener el mercado de los vinos de mesa.
TÍTULO IV
AGRUPACIONES DE PRODUCTORES Y ORGANIZACIONES SECTORIALES
CAPÍTULO I
AGRUPACIONES DE PRODUCTORES
Artículo 39
1. Si se reconoce en virtud del presente Reglamento, se entenderá por "agrupación de productores" toda persona jurídica:
a) que se constituya por iniciativa propia de los productores de los productos regulados por el presente Reglamento;
b) que, para sus miembros, tenga principalmente por objeto:
i) asegurar la programación de la producción y su adaptación a la demanda, en lo que respecta, en particular, a la calidad y la cantidad,
ii) fomentar la concentración de la oferta y la comercialización de la producción de sus miembros,
iii) reducir los costes de producción y estabilizar los precios de producción,
iv) fomentar la utilización de métodos de cultivo, técnicas de producción y técnicas de gestión de residuos, compatibles con el medio ambiente, con el fin, en particular, de proteger la calidad del agua, del suelo y del paisaje y de conservar y fomentar la biodiversidad.
2. Se exigirá a las agrupaciones de productores reconocidas en virtud del presente Reglamento la posibilidad de sancionar a sus miembros de manera adecuada en caso de incumplimiento de las obligaciones estatutarias.
3. A efectos del presente Reglamento, los Estados miembros podrán reconocer como agrupación de productores a cuantos lo soliciten, siempre que:
a) cumplan los requisitos establecidos en los apartados 1 y 2 y aporten entre otras la prueba de que reúnen un número mínimo de miembros y un volumen mínimo de producción comercializable;
b) ofrezcan suficientes garantías respecto a la ejecución, duración y eficacia de su acción;
c) den efectivamente a sus miembros la posibilidad de obtener la asistencia técnica necesaria para la utilización de métodos de cultivo compatibles con el medio ambiente.
Artículo 40
1. Los Estados miembros:
a) decidirán si conceden el reconocimiento a una agrupación de productores dentro de los tres meses siguientes a la presentación de una solicitud acompañada de los justificantes pertinentes;
b) realizarán periódicamente controles para comprobar si las agrupaciones de productores respetan las condiciones necesarias para su reconocimiento, aplicarán, en caso de incumplimiento, las sanciones correspondientes y decidirán, en caso necesario, la retirada de su reconocimiento;
c) comunicarán a la Comisión en el plazo de dos meses cualquier decisión de concesión o de retirada del reconocimiento.
2. La Comisión comprobará el cumplimiento de lo dispuesto en el artículo 39 y en la letra b) del apartado 1 del presente artículo mediante la realización de controles y, a la luz de los resultados de éstos, podrá solicitar a los Estados miembros que revoquen el reconocimiento.
CAPÍTULO II
ORGANIZACIONES SECTORIALES
Artículo 41
1. A fin de mejorar el funcionamiento del mercado de los vcprd y de los vinos de mesa denominados mediante una indicación geográfica, los Estados miembros productores, en particular en la aplicación de las decisiones tomadas por organizaciones sectoriales, podrán definir normas de comercialización sobre la regulación de la oferta en el momento de la primera comercialización, siempre que dichas normas se refieran a la puesta en reserva y/o a la salida escalonada de los productos, con exclusión de cualquier otra práctica concertada, como:
- la fijación de precios, incluso con carácter indicativo o de recomendación,
- el bloqueo de un porcentaje excesivo de la cosecha anual normalmente disponible y, de forma general, toda operación anormal de rarefacción de la oferta,
- la negativa a expedir el certificado o certificados nacionales o comunitarios necesarios para la circulación y comercialización de los productos vitivinícolas, cuando dicha comercialización se ajuste a las normas antes mencionadas.
2. Las normas mencionadas en el apartado 1 deberán ponerse in extenso en conocimiento de los operadores mediante su aparición en una publicación oficial del Estado miembro de que se trate.
3. Cada año, los Estados miembros que hayan hecho uso de las posibilidades que ofrece el apartado 1 enviarán a la Comisión un informe sobre las decisiones adoptadas al respecto durante el año anterior. La Comisión comprobará que se ajustan al Derecho comunitario, en particular a las normas aplicables en materia de libre circulación (artículos 28 a 31 del Tratado) y de competencia (artículos 81 a 86 del Tratado) y al principio de no discriminación (apartado 3 del artículo 34 del Tratado).
4. Las organizaciones a que se refiere el apartado 1 aplicarán, en particular, algunas de las siguientes medidas en una o varias regiones comunitarias, teniendo en cuenta los intereses del consumidor, para:
i) mejorar el conocimiento y la transparencia de la producción y del mercado;
ii) ayudar a coordinar mejor las formas en que se comercializan los productos, en especial mediante investigación y estudios de mercado;
iii) elaborar formularios normalizados de contrato compatibles con las normas comunitarias;
iv) explotar más plenamente el potencial de producción;
v) facilitar la información y realizar la investigación necesarias para adaptar la producción a productos que respondan en mayor medida a los requisitos del mercado y a las preferencias y expectativas del consumidor, en particular en lo referente a la calidad de los productos y la protección del medio ambiente;
vi) buscar métodos que permitan limitar el uso de productos fitosanitarios y otros insumos y de velar por la calidad de los productos y la conservación de los suelos y las aguas;
vii) poner a punto métodos e instrumentos para mejorar la calidad de los productos en todas las fases de la producción, vinificación y comercialización;
viii) proteger la agricultura biológica y explotar su potencial, así como las denominaciones de origen, las etiquetas de calidad y las indicaciones geográficas;
ix) fomentar especialmente la producción integrada u otros métodos de producción que respeten el medio ambiente.
TÍTULO V
PRÁCTICAS Y TRATAMIENTOS ENOLÓGICOS, DESIGNACIÓN, DENOMINACIÓN, PRESENTACIÓN Y PROTECCIÓN
CAPÍTULO I
PRÁCTICAS Y TRATAMIENTOS ENOLÓGICOS
Artículo 42
1. Se establecen prácticas y tratamientos enológicos comunitarios autorizados para la elaboración de los productos regulados por el presente Reglamento distintos del zumo de uva y del zumo de uva concentrado y del mosto de uva y del mosto de uva concentrado destinados a la elaboración de zumo de uva.
2. Las prácticas y tratamientos enológicos autorizados sólo podrán utilizarse para garantizar una buena vinificación, una buena conservación o una crianza adecuada del producto.
3. Las prácticas y tratamientos enológicos autorizados excluirán la adición de agua, excepto por necesidades técnicas específicas, así como la adición de alcohol, excepto en el caso del mosto de uva fresca "apagado" con alcohol, los vinos de licor, los vinos espumosos, los vinos alcoholizados y, en condiciones que deberán determinarse, los vinos de aguja.
4. Los Estados miembros podrán imponer, en lo referente a las prácticas y tratamientos enológicos, condiciones más estrictas para asegurar el mantenimiento de las características esenciales de los vcprd, de los vinos de mesa producidos en su territorio mediante una indicación geográfica, de los vinos espumosos y de los vinos de licor. Comunicarán estas condiciones a la Comisión, que las transmitirá a los demás Estados miembros.
5. Salvo decisión en contrario, sólo podrá utilizarse en la Comunidad la uva procedente de variedades que figuren en la clasificación establecida con arreglo al artículo 19 como variedades de uva de vinificación, así como los productos que de ella se deriven, para la elaboración de:
a) mosto de uva "apagado" con alcohol,
b) mosto de uva concentrado,
c) mosto de uva concentrado rectificado,
d) vino apto para la obtención de vino de mesa,
e) vino de mesa,
f) vcprd,
g) vino de licor,
h) mosto de uva parcialmente fermentado, procedente de la uva pasificada,
i) vino de uva sobremadurada.
6. La mezcla de vino apto para la obtención de vino de mesa blanco o de vino de mesa blanco con vino apto para la obtención de vino de mesa tinto o con vino de mesa tinto no podrá producir un vino de mesa.
No obstante, en determinados casos que deberán especificarse, esta disposición no impedirá la mezcla mencionada en el párrafo primero siempre que el producto resultante tenga las características del vino de mesa tinto.
No obstante lo dispuesto en el párrafo primero, dicha mezcla se autorizará hasta el 31 de julio de 2005 en las regiones en que tal práctica sea tradicional, con arreglo a normas que deberán estipularse.
Artículo 43
1. Las prácticas y tratamientos enológicos autorizados se establecen en los anexos IV y V.
2. En particular:
- las prácticas y tratamientos enológicos autorizados relativos al aumento artificial del grado alcohólico natural, la acidificación, la desacidificación y la edulcoración, y las normas relativas al contenido de anhídrido sulfuroso y al contenido máximo de acidez volátil se establecen en las letras A a G del anexo V,
- las prácticas y tratamientos enológicos autorizados y las normas relativas a la producción de vino espumoso y vino espumoso de calidad se establecen en las letras H e I del anexo V,
- las prácticas y tratamientos enológicos autorizados y las normas relativas a la producción de vino de licor se establecen en la letra J del anexo V.
Artículo 44
1. En lo referente a los productos de los códigos NC 2204 10, 2204 21 y 2204 29, sólo se podrán ofrecer o entregar al consumo humano directo dentro de la Comunidad los vinos de licor, vinos espumosos, vinos espumosos gasificados, vinos de aguja, vinos de aguja gasificados, vcprd, vinos de mesa y, en su caso, no obstante lo dispuesto en el artículo 45, los vinos legalmente importados.
2. Salvo los vinos embotellados respecto de los que pueda suministrarse la prueba de que el embotellado es anterior al 1 de septiembre de 1971, el vino distinto de los vcprd procedente de las variedades de vid contempladas en el apartado 5 del artículo 42, pero que no corresponda a las definiciones recogidas en los puntos 12 a 18 del anexo I, sólo podrá utilizarse para el consumo familiar del viticultor individual, la producción de vinagre de vino o la destilación.
3. En los años en que las condiciones climáticas hayan sido adversas, se podrá decidir que los productos procedentes de las zonas vitícolas A y B que no posean el grado alcohólico volumétrico natural mínimo fijado para la zona vitícola de que se trate se utilicen en la Comunidad para la producción de vinos espumosos o de vinos espumosos gasificados, siempre que dichos vinos alcancen un grado alcohólico volumétrico adquirido no inferior a 8,5 % vol, o para la producción de vinos de aguja gasificados. En tal caso, el aumento artificial del grado alcohólico natural se efectuará dentro de los límites señalados en el punto 5 de la letra D del anexo V.
4. Sin perjuicio de que los Estados miembros puedan aplicar disposiciones más restrictivas para la elaboración, dentro de su territorio, de productos que no correspondan a los códigos NC 2204 10, 2204 21 y 2204 29, el mosto de uva fresca "apagado" con alcohol sólo podrá ser utilizado para la elaboración de dichos productos.
5. El zumo de uva y el zumo de uva concentrado originarios de la Comunidad no podrán destinarse a vinificación ni añadirse al vino. El destino de dichos productos quedará sometido a control. Queda prohibida la fermentación alcohólica de dichos productos en el territorio de la Comunidad.
6. Las disposiciones de los apartados 4 y 5 no se aplicarán a los productos destinados a la fabricación, en el Reino Unido y en Irlanda, de productos del código NC 2206 00, para los cuales los Estados miembros podrán admitir una denominación compuesta que incluya la palabra "vino", de conformidad con el punto 2 de la letra C del anexo VII.
7. Los vinos aptos para la producción de vino de mesa que no alcancen el grado alcohólico volumétrico adquirido mínimo de los vinos de mesa sólo podrán ponerse en circulación para la elaboración de vinos espumosos o para su entrega a las vinagrerías y destilerías o a otros usos industriales. El aumento artificial del grado alcohólico natural de dichos vinos y su mezcla con un vino de mesa para aumentar su grado alcohólico volumétrico adquirido hasta el nivel exigido para un vino de mesa sólo podrá llevarse a cabo en las instalaciones del vinificador o por cuenta de éste.
8. Exceptuando el alcohol, el aguardiente o la piqueta, con la lía de vino y el orujo de uva no podrá obtenerse ni vino ni ninguna otra bebida destinados al consumo humano directo.
9. La piqueta, siempre que el Estado miembro interesado autorice su fabricación, sólo podrá utilizarse para la destilación o para el consumo familiar del viticultor individual.
10. El vino alcoholizado sólo podrá utilizarse para destilación.
11. El mosto de uva parcialmente fermentado, procedente de uva pasificada, sólo podrá ser comercializado para la elaboración de vinos de licor, únicamente en las regiones vitícolas donde fuese tradicional este uso en la fecha del 1 de enero de 1985, y de vinos elaborados a partir de uvas sobremaduradas.
12. En el territorio de la Comunidad no se autorizará la transformación en vino o la adición al vino de uvas frescas, mosto de uva, mosto de uva parcialmente fermentado, mosto de uva concentrado, mosto de uva concentrado rectificado, mosto de uva "apagado" con alcohol, zumo de uva y zumo de uva concentrado originarios de terceros países.
13. Los productos a que se refiere el apartado 12 no podrán someterse a fermentación alcohólica en el territorio de la Comunidad. Esta disposición no se aplicará a los productos destinados a la fabricación en el Reino Unido y en Irlanda de productos del código NC 2206 00 para los cuales los Estados miembros podrán admitir una denominación compuesta que incluya la palabra"vino",enaplicacióndelpunto2delaletra CdelanexoVII.
14. Quedará prohibida tanto la mezcla de un vino originario de un tercer país con un vino de la Comunidad como la mezcla en el territorio geográfico de la Comunidad entre vinos originarios de terceros países.
15. El Consejo podrá establecer excepciones, de conformidad con las obligaciones internacionales de la Comunidad, al apartado 12, a la primera frase del apartado 13 y al apartado 14.
Artículo 45
1. Salvo excepción, no podrán ofrecerse ni entregarse para el consumo humano directo los productos siguientes:
a) los productos de los códigos NC 2204 10, 2204 21, 2204 29 y 2204 30 10, sean importados o no, que hayan sido sometidos a prácticas enológicas no autorizadas por la normativa comunitaria o, en el caso en que ello se autorice, por las normativas nacionales;
b) los productos mencinados en las letras a), b) y c) del apartado 2 del artículo 1 que no sean sanos, cabales y comerciales;
c) los productos contemplados en el apartado 2 del artículo 1 que no correspondan a las definiciones que figuran en el anexo I.
2. Las excepciones mencionadas en el apartado 1 para los productos importados se adoptarán de conformidad con el procedimiento establecido en el artículo 133 del Tratado.
Artículo 46
1. Las normas de desarrollo del presente capítulo y de los anexos IV y V se adoptarán de conformidad con el procedimiento establecido en el artículo 75.
Dichas normas incluirán, en particular:
a) en relación con la letra A del anexo V, medidas transitorias relativas a los vinos producidos antes del 1 de septiembre de 1986 y las modificaciones de las listas de vinos del punto 2;
b) en relación con los anexos IV y V, los límites y determinadas condiciones para el uso de prácticas y tratamientos enológicos establecidos en dichos anexos, con excepción de los límites y condiciones fijados en los anexos antes citados;
c) las decisiones, excepciones, condiciones y listas contempladas en el presente capítulo y en el anexo V;
d) la aplicación de las letras C a G del anexo V a los productos cosechados en la regiones de la Comunidad no incluidas en las zonas vitícolas especificadas en el anexo III;
e) en relación con la letra J del anexo V, las listas que figuran en la letra b) del punto 2 y en el punto 6, las excepciones a que hace referencia la letra b) del punto 4 y el procedimiento de declaración y registro contemplado en el punto 6.
2. Se adoptarán de conformidad con el procedimiento establecido en el artículo 75 las disposiciones siguientes:
a) las normas que rigen la comparación entre determinadas prácticas y tratamientos enológicos aplicados en terceros países y los mencionados en el apartado 1 del artículo 43 y en el anexo IV;
b) las disposiciones que regulen las mezclas de mostos y vinos;
c) las características de pureza e identidad de las sustancias que se utilicen en las prácticas enológicas;
d) las disposiciones administrativas para la realización de prácticas y tratamientos enológicos autorizados; entre ellas podrá figurar la obligación de que determinadas prácticas y tratamientos enológicos se realicen únicamente bajo la vigilancia de una persona reconocida por el Estado miembro, que posea conocimientos suficientes para garantizar la calidad, la higiene y la salubridad del producto;
e) las condiciones que rijan la posesión, la circulación y los destinos de los productos contemplados en el artículo 45 o las listas de productos no sujetas a las condiciones establecidas en dicho artículo, y el establecimiento de criterios con el fin de evitar en casos específicos un rigor excesivo, las condiciones con arreglo a las cuales los Estados miembros pueden autorizar la posesión, circulación y destinos de productos que no cumplen las disposiciones del presente Reglamento distintos de los contemplados en el apartado 1 del artículo 45 o las disposiciones adoptadas en aplicación del presente Reglamento;
f) las reglas generales para el uso experimental de prácticas y tratamientos enológicos no autorizados de otra manera.
3. Se adoptarán de conformidad con el procedimiento establecido en el artículo 75 los métodos de análisis que permitan determinar la composición de los productos regulados por el presente Reglamento y las normas que permitan establecer si dichos productos han sido sometidos a tratamientos que infrinjan las prácticas enológicas autorizadas.
Con arreglo al mismo procedimiento se adoptarán, en caso necesario, los límites cuantitativos de las sustancias cuya presencia revele el empleo de determinadas prácticas enológicas y los cuadros de análisis comparativos.
No obstante, cuando no se hayan previsto los métodos de análisis comunitarios o las normas contempladas en el párrafo primero para la detección y cuantificación de las sustancias para el producto en cuestión, los métodos de análisis utilizados serán los siguientes:
a) los métodos de análisis autorizados por la Asamblea General de la Oficina Internacional de la Viña y del Vino (OIV), publicados por dicho organismo, o
b) en ausencia de un método de análisis apropiado de los contemplados en la letra a), un método de análisis que cumpla las normas recomendadas por la Organización Internacional de Normalización (ISO), o
c) en ausencia de alguno de los métodos contemplados en las letras a) y b) y teniendo en cuenta su exactitud, su repetibilidad y su reproducibilidad:
i) un método de análisis admitido por el Estado miembro de que se trate, o
ii) si fuera necesario, cualquier otro método de análisis adecuado.
Los métodos de análisis automáticos utilizados en vez de un método de análisis comunitario se considerarán equivalentes a los métodos de análisis comunitarios a que hace referencia el párrafo primero, siempre que se constate, de conformidad con el procedimiento establecido en el artículo 75, que los resultados obtenidos son por su exactitud, repetibilidad y reproducibilidad, al menos iguales a los obtenidos mediante el método comunitario correspondiente.
CAPÍTULO II
DESIGNACIÓN, DENOMINACIÓN, PRESENTACIÓN Y PROTECCIÓN DE DETERMINADOS PRODUCTOS
Artículo 47
1. Las normas relativas a la designación, denominación y presentación de determinados productos regulados por el presente Reglamento así como a la protección de determinadas indicaciones, menciones y términos, se establecen en el presente capítulo y en los anexos VII y VIII. Estas normas tendrán en cuenta, en particular, los objetivos siguientes:
a) la protección de los intereses legítimos de los consumidores;
b) la protección de los intereses legítimos de los productores;
c) el buen funcionamiento del mercado interior;
d) el fomento de la producción de productos de calidad.
2. Las normas contempladas en el apartado 1 incluirán, en particular, disposiciones:
a) que obliguen a la utilización de determinadas menciones;
b) que permitan la utilización de otras determinadas menciones, con arreglo a ciertas condiciones;
c) que permitan la utilización de otras menciones, inclusive informaciones que puedan ser útiles para los consumidores;
d) que regulen la protección y el control de determinadas menciones;
e) que regulen la utilización de indicaciones geográficas y de menciones tradicionales;
f) que rijan el etiquetado de productos importados o, cuando esté permitido con arreglo al presente Reglamento, elaborados a partir de estos productos, con objeto de garantizar que los consumidores estén informados de la naturaleza del producto de que se trate y que este último no esté etiquetado como producto comunitario o como producto de un Estado miembro.
3. Las normas contempladas en el apartado 1 serán aplicables para la designación de los productos que en el mismo se indican:
a) en el etiquetado;
b) en los registros, así como en los documentos de acompañamiento y en los demás documentos prescritos por las disposiciones comunitarias, denominados en lo sucesivo "documentos oficiales", con excepción de los documentos aduaneros;
c) en los documentos comerciales, en particular en las facturas y en los albaranes; y
d) en la publicidad, siempre que en el presente Reglamento se contemplen disposiciones específicas para dicho fin.
4. Las normas contempladas en el apartado 1 serán aplicables para la presentación de los productos indicados en lo que se refiere:
a) al recipiente, inclusive el dispositivo de cierre;
b) al etiquetado;
c) al embalaje.
5. Las normas contempladas en el apartado 1 serán aplicables a los productos existentes con vistas a la venta y a los productos puestos en circulación.
Artículo 48
La designación y la presentación de los productos contemplados en el presente Reglamento, así como toda publicidad relativa a dichos productos, no deberán ser engañosas ni de tal naturaleza que den lugar a confusiones o induzcan a error a las personas a las que van dirigidas, en particular en lo que respecta a:
- las indicaciones previstas en aplicación del artículo 47; esta disposición se aplicará asimismo cuando dichas indicaciones se utilicen en una traducción, cuando remitan a la procedencia efectiva o cuando estén acompañadas de términos como "género", "tipo", "método", "imitación", "marca" u otras menciones similares,
- la propiedades de los productos y, en particular, la naturaleza, la composición, el grado alcohólico volumétrico, el color, el origen o procedencia, la calidad, la variedad de vid, el año de cosecha o el volumen nominal de los recipientes,
- la identidad y calidad de las personas físicas o jurídicas o de una agrupación de personas que participen o hayan participado en la elaboración o en la distribución del producto, en particular las del embotellador.
Artículo 49
1. Los productos cuya designación o presentación no se ajusten a las disposiciones del presente Reglamento o a las normas adoptadas para su desarrollo no podrán destinarse a la venta, ser comercializados en la Comunidad, ni exportarse.
No obstante, para los productos destinados a la exportación:
- los Estados miembros podrán autorizar excepciones a las disposiciones del presente Reglamento cuando lo exija la legislación del tercer país de importación,
- podrán establecerse excepciones a las disposiciones del presente Reglamento en las normas de desarrollo, en los casos cubiertos por lo dispuesto en el primer guión.
2. El Estado miembro en cuyo territorio se encuentre el producto cuya designación o presentación no se ajusten a lo dispuesto en el apartado 1 las medidas necesarias para sancionar las infracciones cometidas segun la gravedad de las mismas.
No obstante, el Estado miembro podrá permitir que el producto se destine a la venta, se comercialice en la Comunidad o se exporte, siempre que la designación o la presentación de dicho producto se modifiquen para cumplir lo dispuesto en el apartado 1.
Artículo 50
1. De conformidad con lo dispuesto en los artículos 23 y 24 del Acuerdo sobre los aspectos de los derechos de propiedad intelectual relacionados con el comercio, los Estados miembros adoptarán las medidas necesarias para permitir que las partes interesadas impidan la utilización en la Comunidad de una indicación geográfica que identifique productos a que hace referencia la letra b) del apartado 2 del artículo 1, para los productos no originarios del lugar designado por la indicación geográfica correspondiente, aun cuando se indique el verdadero origen del producto o la indicación geográfica se utilice traducida o acompañada de menciones tales como "género", "tipo", "estilo", "imitación" u otras menciones similares.
2. A efectos del presente artículo, se entenderá por "indicaciones geográficas" las indicaciones que identifiquen un producto como originario del territorio de un tercer país que sea miembro de la Organización Mundial del Comercio o de una región o localidad de ese territorio, siempre que puedan atribuirse esencialmente a ese origen geográfico una determinada calidad, reputación o unas características específicas del producto.
3. Los apartados 1 y 2 se aplicarán sin perjuicio de los dispuesto en otras disposiciones de la normativa comunitaria que establezcan normas para la denominación y presentación de los productos regulados por el presente Reglamento.
Artículo 51
1. A efectos de la aplicación del presente título, se entenderá por "nombre de una unidad geográfica menor que el Estado miembro", el nombre:
- de un lugar o de una unidad que agrupe los lugares,
- de un municipio o parte de municipio,
- de una subregión o parte de subregión vitícola,
- de una región que no sea una región determinada.
2. La utilización de una indicación geográfica para designar vinos de mesa resultantes de una mezcla de vinos procedentes de uvas cosechadas en áreas de producción diferentes estará admitida si el 85 % como mínimo del vino de mesa procedente de la mezcla proceden del área de producción de la que lleva el nombre.
No obstante, la utilización, para designar vinos de mesa blancos, de una indicación geográfica correspondiente a un área de producción situada dentro de la zona vitícola A o de la zona vitícola B únicamente se admitirá si los productos que componen la mezcla proceden de la zona vitícola de que se trate o si el vino en cuestión resulta de una mezcla entre vinos de mesa de la zona vitícola A y de vinos de mesa de la zona vitícola B.
3. Los Estados miembros podrán supeditar la utilización de una indicación geográfica para designar a un vino de mesa siempre que, en particular, sea obtenido integramente a partir de determinadas variedades designadas expresamente y que proceda exclusivamente del territorio, delimitado de forma precisa, del que lleve el nombre.
Artículo 52
1. Si un Estado miembro asigna el nombre de una región determinada para un vcprd así como, en su caso, para un vino destinado a ser transformado en vcprd de ese tipo, dicho nombre no podrá utilizarse para la designación de productos del sector vitivinícola que no procedan de dicha región y/o a los cuales no haya sido asignado ese nombre de conformidad con las reglamentaciones comunitaria y nacional aplicables. Lo mismo ocurrirá si un Estado miembro ha asignado el nombre de un municipio, de una parte de municipio o de un lugar únicamente para un vcprd así como, en su caso, para un vino destinado a ser transformado en vcprd de este tipo.
Sin perjuicio de las disposiciones comunitarias que se refieren específicamente a determinados tipos de vcprd, los Estados miembros podrán admitir, según condiciones de producción que ellos mismos determinarán, que el nombre de una región determinada vaya acompañado de una precisión relativa al modo de elaboración o al tipo de producto, o del nombre de una variedad de vid o su sinónimo.
No obstante lo dispuesto en el párrafo primero, el Consejo, a propuesta de la Comisión y por mayoría cualificada, podrá decidir, hasta el 31 de agosto de 2001, la autorización de que determinados nombres geográficos tradicionalmente utilizados para designar un vino de mesa y que han pasado a ser el nombre de una región determinada puedan seguir utilizándose igualmente para la designación de vinos de mesa durante tres campañas vitícolas como máximo.
2. Los nombres y las menciones siguientes:
- el nombre de una variedad de vid,
- una mención específica tradicional contemplada en el cuarto subguión del segundo guión de la letra c) del punto 2 de la letra A del anexo VII o en el segundo guión de la letra c) del punto 2 de la letra D del anexo VIII,
o
- una mención tradicional complementaria contemplada en el quinto guión de la letra b) del punto 1 de la letra B del anexo VII, siempre que se atribuya por un Estado miembro para la designación de un vino en virtud de disposiciones comunitarias,
únicamente podrán utilizarse para la designación, presentación y publicidad de una bebida que no sea un vino o un mosto de uva siempre que se excluya cualquier riesgo de confusión sobre la naturaleza, el origen o la procedencia y la composición de dicha bebida.
3. Queda prohibida la utilización de un nombre o de una mención contemplados en el apartado 2 o de uno de los términos "Hock", "Claret", "Liebfrauenmilch" y "Liebfraumilch", incluso acompañados de un término tal como "clase", "tipo", "manera", "imitación", o de otra expresión análoga, para la designación y la presentación:
- de una mercancía del código NC 2206, salvo si la mercancía de que se trate procede efectivamente del lugar así designado,
- de una mercancía comercializada con instrucciones claras para que el consumidor obtenga de ella un sucedáneo de vino; no obstante, podrá utilizarse el nombre de una variedad de vid si la mercancía en cuestión procediere efectivamente de dicha variedad, salvo que dicho nombre pudiere prestarse a confusión con el nombre de una región determinada o de una unidad geográfica utilizado para la designación de un vcprd.
4. Los nombres:
- de una región determinada,
- de una unidad geográfica menor que la región determinada, siempre que dicho nombre sea atribuido por un Estado miembro para la designación de un vino en virtud de disposiciones comunitarias,
únicamente podrán utilizarse para la designación, la presentación y la publicidad de una bebida que no sea un vino o un mosto de vino siempre que:
a) para los productos de los códigos NC 2009, 2202, 2205, 2206, 2207, 2208 y 2209, así como para los productos elaborados a partir de una materia prima vinícola, los nombres y menciones antes citados estén reconocidos en el Estado miembro de origen del producto y que este reconocimiento sea compatible con el Derecho comunitario;
b) para las bebidas distintas de las contempladas en la letra a), esté excluido cualquier riesgo de confusión sobre la naturaleza, el origen o la procedencia y la composición de dicha bebida.
No obstante, incluso si el reconocimiento a que se refiere la letra a) no ha tenido lugar, dichos nombres podrán seguir utilizándose hasta el 31 de diciembre de 2000 siempre que se cumpla lo dispuesto en la letra b).
Artículo 53
1. Las normas de desarrollo para la aplicación del presente capítulo y de los anexos VII y VIII se adoptarán de conformidad con el procedimiento establecido en el artículo 75. Dichas normas se referirán, en particular, a las excepciones, condiciones y autorizaciones contempladas en dichos anexos.
2. Se adoptarán, de conformidad con el procedimiento establecido en el artículo 75, las disposiciones siguientes:
a) las indicaciones, signos y otras marcas mencionadas en la parte introductiva del anexo VII, o en el punto 2 de la letra A del anexo VIII;
b) la lista de las menciones específicas tradicionales contemplada en el cuarto subguión del segundo guión de la letra c) del punto 2 de la letra A del anexo VII, o contemplada en el segundo guión de la letra c) del punto 2 de la letra D del anexo VIII;
c) las condiciones de utilización de las indicaciones geográficas contempladas en el punto 2 de la letra A del anexo VII;
d) las indicaciones contempladas en el punto 4 de la letra A del anexo VII;
e) las condiciones de utilización de las indicaciones contempladas en el punto 1 de la letra B del anexo VII y el marco de empleo de las indicaciones contempladas en el punto 3 de la letra B del anexo VII;
f) las indicaciones contempladas en el punto 2 de la letra B del anexo VII y las condiciones en las que se utilizarán;
g) la forma y las condiciones en las que se aplicarán las disposiciones del anexo VII a los productos que dependen del presente Reglamento, no contemplados en el punto 1 de la letra A del anexo VII o en el anexo VIII y, en particular, el mosto de uva, el mosto de uva parcialmente fermentado, el mosto de uva concentrado, el vino nuevo aún en fermentación y el vino de uva sobremadurada, producidos en la Comunidad;
h) las condiciones de almacenamiento y de transporte de los productos en recipientes, así como su utilización y su marcado, incluso en lo que se refiere a los recipientes para la elaboración y el almacenamiento de los vinos espumosos;
i) en su caso, la atribución de los nombres de unidades geográficas contempladas en el segundo guión del punto 1 de la letra E del anexo VIII;
j) las indicaciones obligatorias y facultativas que deben figurar en los registros, en los documentos oficiales y en los documentos comerciales;
k) las modalidades contempladas en los puntos 2 y 5 de la letra G del anexo VIII, respectivamente;
l) las modalidades y disposiciones que contengan excepciones contempladas en el punto 6 de la letra I del anexo VIII.
TÍTULO VI
VINOS DE CALIDAD PRODUCIDOS EN REGIONES DETERMINADAS
Artículo 54
1. Se entenderá por "vinos de calidad producidos en regiones determinadas" o "vcprd" los vinos que cumplan las disposiciones del presente título y las disposiciones comunitarias y nacionales adoptadas al respecto.
2. Los vcprd comprenden las categorías siguientes:
a) los vinos de licor de calidad producidos en regiones determinadas, en adelante denominados "vlcprd", que se ajusten a la definición de vino de licor;
b) los vinos espumosos de calidad producidos en regiones determinadas, en adelante denominados "vecprd", que se ajusten a la definición de vino espumoso, incluidos los vecprd de tipo aromático;
c) los vinos de aguja de calidad producidos en regiones determinadas, en adelante denominados "vacprd", que se ajusten a la definición de vino de aguja;
d) los vcprd distintos de los indicados en las letras a), b) y c).
3. Los productos aptos para dar un vcprd son los siguientes:
a) las uvas frescas;
b) los mostos de uva;
c) los mostos de uva parcialmente fermentados;
d) los vinos nuevos aún en fermentación;
e) los vinos.
4. Los Estados miembros comunicarán a la Comisión la lista de vcprd que hayan reconocido y facilitarán información acerca de las disposiciones nacionales relativas a la producción y elaboración de cada uno de los vcprd.
5. La Comisión publicará dicha lista en la serie C del Diario Oficial de las Comunidades Europeas.
Artículo 55
1. Las disposiciones relativas a la producción de vcprd, así como las normas nacionales adoptadas en aplicación del apartado 1 del artículo 57, teniendo en cuenta las condiciones tradicionales de producción, siempre que éstas no puedan atentar contra la política de calidad ni el buen funcionamiento del mercado interior, deberán basarse en los elementos siguientes:
a) delimitación de la zona de producción;
b) variedades de vid;
c) prácticas culturales;
d) métodos de vinificación;
e) grado alcohólico volumétrico natural mínimo;
f) rendimiento por hectárea;
g) análisis y evaluación de las características organolépticas.
2. Las disposiciones contempladas en el apartado 1 se enumeran en las letras A a J del anexo VI.
3. Las disposiciones de la letra K del anexo VI se aplicarán exclusivamente a los vecprd. Las disposiciones de la letra L del anexo VI se aplicarán exclusivamente a los vlcprd.
Artículo 56
1. Los Estados miembros adoptarán las normas según las cuales, en la fase de la producción:
a) el productor podrá:
i) no solicitar la calificación de vcprd para un producto que figure en su declaración de cosecha o de producción como un producto apto para la obtención de vcprd, o
ii) descalificar un vcprd, en particular, en vino de mesa;
b) el organismo competente designado por los Estados miembros podrá descalificar un vcprd.
2. La descalificación de un vcprd en la fase de comercialización la efectuará:
a) el organismo competente el Estado miembro en cuyo territorio se encuentre el vino:
i) en caso de que el vino sea originario de ese Estado miembro, o
ii) en caso de que se trate de pequeñas cantidades que deberán determinarse;
b) el organismo competente del Estado miembro de origen del vino en los casos no contemplados en la letra a).
3. La descalificación a que hace referencia el apartado 2 se decidirá, en particular, en caso de que el organismo competente establezca que:
a) durante el almacenamiento o el transporte el vino ha sufrido una alteración que haya atenuado o modificado las propiedades del vcprd en cuestión;
b) el vino ha sido sometido a manipulaciones no admitidas o su designación como vcprd no es lícita.
Artículo 57
1. Además de los elementos contemplados en el artículo 55, los Estados miembros productores podrán definir, teniendo en cuenta los usos leales y constantes, todas las condiciones de producción y características complementarias que deban reunir los vcprd.
2. Además de las disposiciones establecidas en el presente Reglamento, los Estados miembros productores podrán definir, teniendo en cuenta los usos leales y constantes, todas las características o condiciones de producción, de elaboración y de circulación complementarias o más estrictas para los vcprd elaborados en su territorio.
Artículo 58
Las normas de desarrollo del presente título y del anexo VI se adoptarán de conformidad con el procedimiento establecido en el artículo 75.
Estas normas podrán incluir, en particular:
a) las decisiones, excepciones y listas previstas en el presente título y en el anexo VI;
b) la delimitación de las áreas de proximidad inmediata a una región determinada, teniendo en cuenta, en particular, la situación geográfica y las estructuras administrativas;
c) el destino de los vcprd descalificados y las condiciones relativas a su utilización;
d) las disposiciones adecuadas relativas a la aplicación sistemática y generalizada de la pruebas organolépticas, al destino que vaya a darse a los vinos que no cumplan los requisitos exigidos por las pruebas y a las condiciones relativas a ese destino;
e) la determinación de las pequeñas cantidades a que se refiere el inciso ii) de la letra a) del apartado 2 del artículo 56.
TÍTULO VII
RÉGIMEN DE INTERCAMBIOS COMERCIALES CON TERCEROS PAÍSES
Artículo 59
1. Las importaciones en la Comunidad de cualquiera de los productos contemplados en las letras a) y b) del apartado 2 del artículo 1 estarán sujetas a la presentación de un certificado de importación. Las importaciones y las exportaciones de cualquiera de los restantes productos contemplados en el apartado 2 del artículo 1 podrán estar sujetas a la presentación de un certificado de importación o de exportación.
2. El certificado será expedido por los Estados miembros a todas aquellas personas que lo solicitaren, cualquiera que sea el lugar de la Comunidad en que estén establecidas, sin perjuicio de las disposiciones que se adopten en aplicación de los artículos 62 y 63.
El certificado será válido en toda la Comunidad.
La expedición del certificado estará supeditada a la constitución de una fianza que garantice que los productos se importen o exporten durante el período de validez del certificado y, salvo en caso de fuerza mayor, la fianza se perderá total o parcialmente si la operación no se lleva a cabo en dicho plazo o sólo se realiza parcialmente.
3. Con arreglo al procedimiento establecido en el artículo 75, se adoptará lo siguiente:
a) la lista de los productos para los que se exijan certificados de importación o exportación;
b) el período de validez de los certificados y las demás normas de desarrollo del presente artículo.
Artículo 60
1. Salvo disposición en contrario en el presente Reglamento, los tipos de los derechos del arancel aduanero común se aplicarán a los productos indicados en el apartado 2 del artículo 1.
2. En el caso de los zumos y mostos de los códigos NC 2009 60 y 2204 30 para los que la aplicación de los derechos del arancel aduanero común dependa del precio de importación del producto importado, dicho precio se verificará bien por control lote por lote, bien mediante un valor de importación a tanto alzado, calculado por la Comisión sobre la base de la cotizaciones de dichos productos en los países de origen.
En caso de que el precio de entrada declarado del lote de que se trate sea superior al valor de importación a tanto alzado, sumándole un margen fijado de conformidad con el apartado 3 y que no podrá ser superior al valor a tanto alzado en más de 10 %, deberá depositarse una fianza igual a los derechos de importación determinada sobre la base del valor de importación a tanto alzado.
Si, en el caso considerado en el párrafo segundo, no se declara el precio de entrada del lote correspondiente, la aplicación del arancel aduanero común dependerá del valor de importación a tanto alzado o de la aplicación, en las condiciones que se determinen con arreglo al apartado 3, de las disposiciones pertinentes de la normativa aduanera.
3. En el caso de que se apliquen las excepciones del apartado 15 del artículo 44 a productos importados, los importadores depositarán una fianza para esos productos ante las autoridades aduaneras designadas en el momento de su puesta en libre práctica. La fianza equivaldrá a una cantidad que deberá especificarse y se liberará cuando el importador demuestre ante las autoridades aduaneras del Estado miembro de puesta en libre práctica que los mostos se han tranformado en zumo de uvas, utilizado en otros productos fuera del sector vinícola o, si se han vinificado, se han etiquetado adecuadamente.
4. Las normas de desarrollo del presente artículo se aprobarán de conformidad con el procedimiento establecido en el artículo 75. Dichas normas determinarán, en particular, los criterios para establecer el régimen de control aplicable y los datos que deberán tenerse en cuenta para calcular los valores de importación a tanto alzado, el importe de la fianza prevista en el apartado 3 y las normas que rigen la liberación de dicha fianza.
Artículo 61
1. Con el fin de prevenir o contrarrestar los efectos perjudiciales que puedan tener en el mercado comunitario las importaciones de algunos de los productos a que se refiere el apartado 2 del artículo 1, la importación de uno o varios de tales productos con el tipo de derecho establecido en el arancel aduanero común estará sujeta al pago de un derecho de importación adicional si se dan las condiciones especificadas en el artículo 5 del Acuerdo de agricultura celebrado de conformidad con el artículo 300 del Tratado en el marco de las negociaciones comerciales multilaterales de la Ronda Uruguay, excepto cuando no haya riesgo de que las importaciones perturben el mercado comunitario o cuando los efectos de tal medida pudieran ser desproporcionados con relación al objetivo perseguido.
2. Los precios desencadenantes por debajo de los cuales podrá imponerse un derecho de importación adicional serán los comunicados por la Comunidad a la Organización Mundial del Comercio.
Los volúmenes desencadenantes que deberán superarse para imponer un derecho de importación adicional se determinarán, en particular, sobre la base de las importaciones de la Comunidad durante los tres años anteriores a aquel en que se produzcan o puedan producirse los efectos perjudiciales contemplados en el apartado 1.
3. Los precios de importación que deberán tomarse en consideración para imponer un derecho de importación adicional se determinarán sobre la base de los precios de importación cif del envío de que se trate.
Con tal fin, se compararán para el producto de que se trate los precios de importación cif con los precios representativos del producto en el mercado mundial o en el mercado comunitario de importación del producto.
4. La Comisión adoptará las normas de desarrollo del presente artículo de acuerdo con el procedimiento establecido en el artículo 75. Estas normas tendrán por objeto, en particular, lo siguiente:
a) la determinación de los productos a los que se aplicarán derechos de importación adicionales con arreglo al artículo 5 del Acuerdo de agricultura;
b) los demás criterios necesarios para aplicar el apartado 1 con arreglo al artículo 5 del citado Acuerdo.
Artículo 62
1. Los contingentes arancelarios de los productos a que se refiere el presente Reglamento, resultantes de acuerdos celebrados con arreglo al artículo 300 del Tratado o de cualquier otro acto del Consejo, serán abiertos y gestionados por la Comisión con arreglo a las disposiciones aprobadas de acuerdo con el procedimiento establecido en el artículo 75.
2. La gestion de los contingentes se podrá efectuar aplicando uno de los siguientes métodos o combinándolos entre sí:
a) método basado en el orden cronológico de presentación de las solicitudes (según el principio de que "el primero en llegar es el primero en ser atendido");
b) método de reparto en proporción a las cantidades solicitadas en el momento de presentación de las solicitudes (con arreglo al método denominado "de examen simultáneo");
c) método basado en la consideración de las corrientes comerciales tradicionales (método "importadores tradicionales/recién llegados").
Podrán adoptarse otros métodos adecuados, siempre que se evite cualquier tipo de discriminación entre los operadores interesados.
3. El método de gestión adoptado tendrá en cuenta, cuando resulte apropiado, las necesidades de abastecimiento del mercado comunitario y la necesidad de salvaguardar el equilibrio de éste, pudiendo inspirarse en métodos aplicados en el pasado a contingentes correspondientes a los contemplados en el apartado 1, sin perjuicio de los derechos derivados de los acuerdos celebrados en el marco de las negociaciones comerciales de la Ronda Uruguay.
4. Las normas de desarrollo a que se refiere el apartado 1 establecerán la apertura de contingentes anuales y, si fuere necesario, de forma convenientemente escalonada determinarán el método de gestión aplicable incluyendo, cuando corresponda:
a) disposiciones que garanticen la naturaleza, procedencia y origen del producto;
b) disposiciones referentes al reconocimiento del documento empleado para comprobar las garantías a que se refiere la letra a);
c) las condiciones de expedición y el plazo de validez de los certificados de importación.
Artículo 63
1. En la medida en que resulte necesario para permitir la exportación:
a) de los productos contemplados en las letras a), b) y c) del apartado 2 del artículo 1;
b) de los azúcares del código NC 1701, de la glucosa y el jarabe de glucosa de los códigos NC 1702 30 91, 1702 30 99, 1702 40 90 y 1702 90 50, incluso en forma de productos de los códigos NC 1702 30 51 y 1702 30 59, incorporados a productos de los códigos NC 2009 60 11, 2009 60 71, 2009 60 79 y 2204 30 99,
podrá compensarse mediante una restitución por exportación la diferencia entre los precios de estos productos en el comercio internacional y los precios comunitarios, ciñéndose a los límites resultantes de los acuerdos celebrados de conformidad con el artículo 300 del Tratado.
2. Para la asignación de las cantidades que puedan exportarse con restitución se adoptará el método:
a) más adaptado a la naturaleza del producto y a la situación del mercado correspondiente, que permita utilizar los recursos disponibles con la mayor eficacia posible, teniendo en cuenta la eficacia y la estructura de las exportaciones comunitarias, sin crear, no obstante, discriminaciones entre operadores grandes y pequeños;
b) menos complicado para los operadores desde el punto de vista administrativo, teniendo en cuenta las necesidades de gestión;
c) que evite cualquier discriminación entre los operadores interesados.
3. La restitución será la misma para toda la Comunidad. Podrá variar según el destino cuando la situación del comercio internacional o las necesidades específicas de determinados mercados así lo exijan.
Las restituciones a que se refiere la letra a) del apartado 1 se fijarán con arreglo al procedimiento establecido en el artículo 75. La fijación se hará de forma periódica.
En caso necesario, la Comisión podrá modificar dentro de un período las restituciones fijadas periódicamente, a petición de un Estado miembro o por propia iniciativa.
Las disposiciones del artículo 64 relativas a los productos contemplados en el mismo se aplicarán de manera complementaria.
4. La restitución únicamente se concederá previa solicitud y previa presentación del certificado de exportación correspondiente.
5. La restitución aplicable a la exportación de los productos contemplados en el artículo 1 será la vigente el día de la solicitud del certificado y, si se trata de una restitución diferenciada, la aplicable el mismo día:
a) al destino indicado en el certificado o, en su caso,
b) al destino real, si éste es distinto del indicado en el certificado; en tal caso el importe aplicable no podrá ser superior al aplicable al destino indicado en el certificado.
Podrán adoptarse las medidas que se consideren adecuadas para evitar la utilización abusiva de la flexibilidad ofrecida en el presente apartado.
6. Podrán establecerse excepciones a los apartados 4 y 5 para los productos contemplados en el artículo 1 que disfruten de restituciones correspondientes a operaciones de ayuda alimentaria, de acuerdo con el procedimiento establecido en el artículo 75.
7. El cumplimiento de los límites en volumen resultantes de acuerdos celebrados de conformidad con el artículo 300 del Tratado se garantizará sobre la base de los certificados de exportación expedidos para los períodos de referencia previstos en los mismos y aplicables a los productos de que se trate.
En lo que respecta al cumplimiento de las obligaciones derivadas de los acuerdos celebrados en el marco de las negociaciones comerciales de la Ronda Uruguay, la validez de los certificados de exportación no se verá afectada por la expiración de un período de referencia.
8. Las normas de desarrollo del presente artículo, incluidas las relativas a la redistribución de las cantidades exportables que no se hayan asignado o utilizado, se adoptarán de acuerdo con el procedimiento establecido en el artículo 75.
Artículo 64
1. El presente artículo se aplicará a las restituciones a que se refiere el apartado 1 del artículo 63.
2. El importe de la restitución para los productos a que se refiere la letra b) del apartado 1 del artículo 63 será igual:
a) para el azúcar en bruto y el azúcar blanco, al importe de la restitución por exportación de estos productos en estado natural fijado con arreglo al artículo 17 del Reglamento (CEE) n° 1785/81 del Consejo, de 30 de junio de 1981, por el que se establece la organización común de mercados en el sector del azúcar(53) y a las disposiciones adoptadas para su aplicación;
b) para la glucosa y el jarabe de glucosa, al importe de la restitución por exportación de estos productos en estado natural fijado con arreglo al artículo 13 del Reglamento (CEE) n° 1766/92 del Consejo, de 30 de junio de 1992, por el que se establece la organización común de mercados en el sector de los cereales(54) y a las disposiciones adoptadas para su aplicación.
Para poder disfrutar de la restitución, los productos transformados deberán ir acompañados al exportarse de una declaración del solicitante en la que se indiquen las cantidades de azúcar en bruto, de azúcar blanco, de glucosa y de jarabe de glucosa utilizadas en la fabricación de los mismos.
La exactitud de la declaración estará sujeta al control de las autoridades competentes del Estado miembro que se trate.
3. Las restituciones se fijarán tomando en consideración los elementos siguientes:
a) situación y persepectivas de evolución:
i) en el mercado comunitario, de los precios y de las existencias de los productos indicados en el apartado 1 del artículo 63,
ii) de los precios de dichos productos en el mercado internacional;
b) gastos de comercialización y de transporte más favorables a partir de los mercados comunitarios hasta los puertos u otros lugares de exportación de la Comunidad, así como los gastos de transporte hasta el país de destino;
c) objetivos de la organización común del mercado vitivinícola, que estriban en garantizar una situación equilibrada de dicho mercado y un desarrollo natural en el ámbito de los precios y el comercio;
d) límites resultantes de los acuerdos celebrados de conformidad con el artículo 300 del Tratado;
e) conveniencia de evitar perturbaciones en el mercado comunitario;
f) aspecto económico de las exportaciones previstas.
4. Los precios del mercado comunitario a que hace referencia el apartado 1 del artículo 63 se determinarán teniendo en cuenta los precios que resulten más favorables para la exportación.
Al determinar los precios del comercio internacional a que hace referencia el apartado 1 del artículo 63 se tendrán en cuenta:
a) los precios registrados en los mercados de los terceros países;
b) los precios más favorables a la importación de terceros países, practicados en los terceros países de destino;
c) los precios de producción registrados en los terceros países exportadores, teniendo en cuenta las subvenciones que, en su caso, concedan esos países;
d) los precios de oferta franco frontera en la Comunidad.
5. Sin perjuicio de lo dispuesto en el párrafo tercero del apartado 3 del artículo 63, la periodicidad según la cual se fijará la lista de productos a los que se concedan efectivamente restituciones y el importe de éstas se determinarán con arreglo al procedimiento establecido en el artículo 75.
6. La restitución se pagará cuando se haya presentado el justificante de que los productos:
a) son de origen comunitario;
b) se han exportado fuera de la Comunidad, y
c) en el caso de las restituciones diferenciadas, han llegado al destino indicado en el certificado o a otro destino para el que se haya fijado la restitución, sin perjuicio de lo dispuesto en la letra b) del apartado 5 del artículo 63; no obstante, podrán establecerse excepciones a esta norma de acuerdo con el procedimiento establecido en el artículo 75, siempre que las condiciones que se determinen ofrezcan garantías equivalentes.
Podrán adoptarse disposiciones complementarias de acuerdo con el procedimiento establecido en el artículo 75.
7. Sin perjuicio de la letra a) del apartado 6, si no se ha autorizado una excepción con arreglo al procedimiento establecido en el artículo 75, no se concederán restituciones por exportación de productos importados de terceros países y reexportados a terceros países.
Artículo 65
1. En la medida necesaria para el buen funcionamiento de la organización común del mercado vitivinícola, en determinados casos el Consejo, a propuesta de la Comisión y por mayoría cualificada, podrá excluir total o parcialmente la utilización del régimen de perfeccionamiento activo para los productos contemplados en el artículo 1.
2. No obstante lo dispuesto en el apartado 1, si la situación contemplada en el mismo resultara excepcionalmente urgente y el mercado comunitario sufriera o corriera el riesgo de sufrir perturbaciones debidas al régimen de perfeccionamiento activo o pasivo, la Comisión decidirá, a instancia de un Estado miembro o por propia iniciativa, las medidas necesarias, que comunicará al Consejo y a los Estados miembros; estas medidas no podrán tener una validez superior a seis meses y serán de inmediata aplicación. Si un Estado miembro solicitare a la Comisión la adopción de medidas, ésta tomará una decisión en el plazo de una semana a partir de la recepción de la solicitud.
3. Cualquier Estado miembro podrá impugnar ante el Consejo la decisión de la Comisión en el plazo de una semana a partir del día de su comunicación. El Consejo podrá confirmar, modificar o derogar por mayoría cualificada la decisión de la Comisión. De no adoptar el Consejo decisión alguna al respecto en el plazo de tres meses, la decisión de la Comisión se considerará derogada.
Artículo 66
1. Las normas generales para la interpretación de la nomenclatura combinada y las normas particulares para su aplicación serán aplicables a la clasificación de los productos que se rigen por el presente Reglamento; la nomenclatura arancelaria resultante de la aplicación del presente Reglamento se incluirá en el arancel aduanero común.
2. Salvo disposición en contrario del presente Reglamento o adoptada en virtud de disposiciones del mismo, estarán prohibidas:
a) la percepción de cualquier exacción de efecto equivalente a un derecho de aduana;
b) la aplicación de cualquier restricción cuantitativa o medida de efecto equivalente.
Artículo 67
1. Queda prohibida la importación de los productos contemplados en el presente Reglamento a los que se haya añadido alcohol, con excepción de los que correspondan a productos originarios de la Comunidad para los que dicha adición de alcohol esté permitida.
2. Las normas de desarrollo del presente artículo y, en particular, las condiciones de correspondencia de los productos, así como las excepciones al apartado 1 se adoptarán con arreglo al procedimiento establecido en el artículo 75.
Artículo 68
1. Los productos mencionados en las letras a) y b) del apartado 2 del artículo 1 sólo podrán importarse cuando se cumplan las condiciones siguientes:
a) para todos los productos:
i) ser conformes a las disposiciones que rigen la producción, la comercialización y, en su caso, el despacho al consumo humano directo en el tercer país del que sean originarios y se demuestre que esta condición se cumple mediante un certificado expedido por un organismo competente del tercer país del que sea originario el producto, que deberá estar incluido en una lista que deberá adoptarse,
ii) si se destinan al consumo humano directo, cuando vayan acompañados por un informe de análisis establecido por un organismo o servicio designado por el tercer país de que el producto sea originario;
b) para los vinos destinados al consumo humano directo distintos de los vinos de licor y espumosos:
i) tener un grado alcohólico volumétrico adquirido no inferior al 9 % vol y un grado alcohólico volumétrico total no superior al 15 % vol,
ii) tener un contenido en acidez total, expresada en ácido tartárico, no inferior a 3,5 gramos por litro, es decir, 46,6 miliequivalentes por litro.
2. De conformidad con el procedimiento establecido en el artículo 75 podrá establecerse que:
a) se definan las características que presentarán los vinos de licor y los vinos espumosos y se establezcan excepciones a lo dispuesto en la letra b) del apartado 1;
b) se exima del certificado y del informe de análisis establecidos en la letra a) del apartado 1 a determinados productos contemplados en el apartado 1 transportados en cantidades limitadas y envasados en pequeños recipientes;
c) se exima total o parcialmente del cumplimiento de los requisitos exigidos en el certificado o en el informe de análisis previstos en la letra a) del apartado 1 a determinados vinos que vayan acompañados por un certificado de denominación de origen o por un certificado de origen.
3. Las normas de desarrollo del presente artículo se adoptarán de conformidad con el procedimiento establecido en el artículo 75.
Artículo 69
1. Si, debido a las importaciones o a las exportaciones, el mercado comunitario de uno o varios de los productos contemplados en el apartado 2 del artículo 1 sufriera o corriera el riesgo de sufrir pertubaciones graves que hicieran peligrar los objetivos del artículo 33 del Tratado, podrán aplicarse medidas adecuadas al comercio con terceros países hasta que desaparezca la perturbación o el riesgo de perturbación.
Para determinar si la situación justifica la aplicación de esas medidas, se tendrá especialmente en cuenta lo siguiente:
a) las cantidades para las que se hayan expedido o solicitado certificados de importación y la situación del mercado del vino en la Comunidad;
b) en su caso, la importancia de la intervención.
A propuesta de la Comisión, el Consejo adoptará, por mayoría cualificada, las normas generales de aplicación del presente apartado y decidirá los casos en los que los Estados miembros puedan tomar medidas cautelares y las limitaciones a que deberán atenerse.
2. En caso de que se presente la situación contemplada en el apartado 1, la Comisión adoptará las medidas necesarias, a instancia de un Estado miembro o por propia iniciativa. Tales medidas se comunicarán a los Estados miembros y serán de inmediata aplicación. Si un Estado miembro solicitare a la Comisión la adopción de medidas, ésta tomará una decisión en el plazo de tres días laborables a partir de la recepción de la solicitud.
3. Cualquier Estado miembro podrá impugnar ante el Consejo la decisión de la Comisión en el plazo de tres días laborables a partir del día de su comunicación. El Consejo se reunirá sin demora y podrá modificar o anular por mayoría cualificada la medida de que se trate.
4. Las disposiciones del presente artículo se aplicarán respetando las obligaciones que se deriven de los acuerdos internacionales celebrados de conformidad con el apartado 2 del artículo 300 del Tratado.
TÍTULO VIII
DISPOSICIONES GENERALES, TRANSITORIAS Y FINALES
Artículo 70
1. Los productos a que se refiere el presente Reglamento sólo podrán circular dentro de la Comunidad si van acompañados por un documento controlado por la administración.
2. Las personas físicas o jurídicas o agrupaciones de personas que manejen esos productos en el ejercicio de su profesión, en particular los productores, embotelladores, elaboradores y negociantes que se determinen, tendrán la obligación de llevar registros en los que consignen las entradas y salidas de los citados productos.
3. Las normas de desarrollo del presente artículo y, en especial, la naturaleza y el modelo del documento indicado en el apartado 1, así como las excepciones al presente artículo se adoptarán de conformidad con el procedimiento establecido en el artículo 75.
Artículo 71
1. Salvo disposición en contrario del presente Reglamento, los artículos 87, 88 y 89 del Tratado se aplicarán a la producción y al comercio de los productos a que se refiere el presente Reglamento.
2. El capítulo II del título II no impedirá la concesión de ayudas nacionales que tengan objetivos similares a los enunciados en dicho capítulo. No obstante, el apartado 1 se aplicará a tales ayudas.
Artículo 72
1. Los Estados miembros designarán uno o más organismos a los que encomendarán el control de la observancia de las normas comunitarias en el sector vitivinícola. Asimismo, designarán los laboratorios autorizados para realizar los análisis oficiales en el sector vitivinícola.
2. Los Estados miembros comunicarán a la Comisión el nombre y la dirección de esos organismos y laboratorios. La Comisión transmitirá esta información a los demás Estados miembros.
3. La Comisión creará un cuerpo específico de agentes que colaborarán con los organismos competentes de los Estados miembros en los controles que se efectúen sobre el terreno para garantizar una aplicación uniforme de la normativa vitivinícola.
4. Las normas de desarrollo del presente artículo se adoptarán de conformidad con el procedimiento establecido en el artículo 75.
Podrán incluir, en particular, disposiciones tendentes a:
a) garantizar una aplicación uniforme de las disposiciones comunitarias en el sector vitivinícola, especialmente en materia de controles;
b) regular las relaciones entre los organismos designados;
c) regular los procedimientos financieros específicos para mejorar los controles;
d) regular las sanciones administrativas;
e) regular la competencia y las obligaciones de los inspectores que se hayan designado.
Artículo 73
Los Estados miembros y la Comisión se comunicarán recíprocamente los datos necesarios para la aplicación del presente Reglamento. Las modalidades de esta comunicación, la naturaleza y presentación de esos datos, los plazos para remitirlos y la difusión de la información recogida se adoptarán de conformidad con el procedimiento establecido en el artículo 75.
Artículo 74
Se crea un Comité de gestión del vino, denominado en lo sucesivo "el Comité", compuesto por representantes de los Estados miembros y presidido por un representante de la Comisión.
Artículo 75
1. Cuando deba seguirse el procedimiento establecido en el presente artículo, el Comité será llamado a pronunciarse por su presidente ya sea a iniciativa de este último o a instancia del representante de un Estado miembro.
2. El representante de la Comisión someterá al Comité un proyecto de medidas. El Comité emitirá su dictamen sobre el proyecto dentro de un plazo que el presidente podrá fijar en función de la urgencia de la cuestión de que se trate. El dictamen se emitirá según la mayoría prevista en el apartado 2 del artículo 205 del Tratado para la adopción de las decisiones que el Consejo debe tomar a propuesta de la Comisión. Los votos de los Estados miembros se ponderarán en la forma prevista en el citado artículo. El presidente no participará en la votación.
La Comisión adoptará medidas que serán inmediatamente aplicables. Sin embargo, si no son conformes al dictamen emitido por el Comité, la Comisión deberá comunicar inmediatamente dichas medidas al Consejo. En tal caso, la Comisión podrá diferir durante un mes como máximo, a contar de dicha comunicación, la aplicación de las medidas por ella adoptadas.
El Consejo, por mayoría cualificada, podrá adoptar una decisión diferente en el plazo previsto en el párrafo segundo.
Artículo 76
El Comité podrá examinar cualquier otra cuestión suscitada por su presidente, ya sea a iniciativa de este último o a instancia del representante de un Estado miembro.
Artículo 77
1. El presente Reglamento se aplicará teniendo en cuenta, paralela y adecuadamente, los objetivos previstos en los artículos 33 y 131 del Tratado.
2. El presente Reglamento se aplicará respetando las obligaciones que se deriven de los acuerdos internacionales celebrados de conformidad con el apartado 2 del artículo 300 del Tratado.
Artículo 78
1. El Reglamento (CE) n° 1258/1999 y las disposiciones adoptadas en aplicación del mismo se aplicarán a los productos contemplados en el presente Reglamento.
2. La prima indicada en el capítulo II del título II, la ayuda indicada en el capítulo III del título II, la ayuda indicada en el capítulo I del título III, el precio de compra y la ayuda indicados en el capítulo II del título III, las ayudas indicadas en el capítulo III del título III y las restituciones indicadas en el título VII se considerarán intervenciones destinadas a estabilizar los mercados agrícolas en la acepción del apartado 2 del artículo 2 del Reglamento (CE) n° 1258/1999.
3. Sin perjucio de disposiciones más restrictivas, las ayudas comunitarias que pueden concederse en virtud del título III y las restituciones que pueden concederse en virtud del titulo VII únicamente podrán concederse a productos elaborados en la Comunidad a partir de uvas cosechadas en la Comunidad.
Artículo 79
A fin de evitar excedentes de vino de mesa y de vinos aptos para la obtención de vino de mesa, los Estados miembros podrán adoptar un límite para los rendimientos agronómicos, expresados en una cantidad de hectolitros por hectárea, cuyo rebasamiento impida que los productores puedan optar a las ayudas previstas en el presente Reglamento.
Artículo 80
De acuerdo con el procedimiento establecido en el artículo 75 se adoptarán medidas para:
a) facilitar la transición entre las disposiciones de los Reglamentos indicados en el artículo 81 y las del presente Reglamento; y
b) en caso necesario, resolver problemas prácticos específicos. Dichas medidas, siempre que estén debidamente justificadas, podrán no ajustarse a determinadas disposiciones del presente Reglamento.
Artículo 81
Quedan derogados los Reglamentos (CEE) n° 346/79, (CEE) n° 351/79, (CEE) n° 460/79, (CEE) n° 456/80, (CEE) n° 457/80, (CEE) n° 458/80, (CEE) n° 1873/84, (CEE) n° 895/85, (CEE) n° 822/87, (CEE) n° 823/87, (CEE) n° 1442/88, (CEE) n° 3877/88, (CEE) n° 4252/88, (CEE) n° 2046/89, (CEE) n° 2048/89, (CEE) n° 2389/89, (CEE) n° 2390/89, (CEE) n° 2391/89, (CEE) n° 2392/89, (CEE) n° 3677/89, (CEE) n° 3895/91, (CEE) n° 2332/92 y (CEE) n° 2333/92.
Artículo 82
El presente Reglamento entrará en vigor el séptimo día siguiente al de su publicación en el Diario Oficial de las Comunidades Europeas.
Será aplicable a partir del 1 de agosto de 2000.
El presente Reglamento será obligatorio en todos sus elementos y directamente aplicable en cada Estado miembro.
Hecho en Bruselas, el 17 de mayo de 1999.

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