Document ID: 31989D0580

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DECISIÓN DE LA COMISIÓN
de 21 de marzo de 1989
relativa a una ayuda concedida como complemento de la prima comunitaria pagadera por oveja y por cabra para la campaña 1987
(El texto en lengua francesa es el único auténtico)
(89/580/CEE)
LA COMISIÓN DE LAS COMUNIDADES EUROPEAS,
Visto el Tratado constitutivo de la Comunidad Económica Europea y, en particular, el párrafo primero del apartado 2 de su artículo 93,
Visto el Reglamento (CEE) no 1837/80 del Consejo, de 27 de junio de 1980, por el que se establece la organización común de mercados en el sector de las carnes de ovino y caprino (1), cuya última modificación la constituye el Reglamento (CEE) no 1115/88 (2), y, en particular, su artículo 23,
Después de haber emplazado a los interesados para que presentaran sus observaciones (3), de conformidad con el apartado 2 del artículo 93 del Tratado,
Considerando lo que sigue:
I
1. Por carta de 9 de junio de 1988, las autoridades francesas notificaron a la Comisión que, a mediados de abril, habían pagado el saldo de la prima comunitaria págadera por oveja y por cabra la campaña de 1987.
2. Según las autoridades francesas, este pago se había efectuado porque el Comité de Gestión de Ovinos y Caprinos, reunido el 16 de marzo de 1988, no había podido pronunciarse sobre el importe de dicha prima para el año 1987, mientras que el Reglamento (CEE) no 1837/80 precisa en el apartado 1 del artículo 5 que el importe de la misma se fijará inmediatamente después del final de la campaña.
Posteriormente, el Reglamento (CEE) no 1318/88 de la Comisión (4), fijó el importe de esta prima para la campaña de 1987 a un nivel inferior al fijado por las autoridades francesas, habida cuenta del anticipo ya pagado y autorizado el 23 de julio de 1987 por el Consejo de acuerdo con lo dispuesto en el párrafo tercero del apartado 2 del artículo 93 y del saldo antes mencionado.
Por ello, la medida constituye una ayuda de 4,55 francos franceses por oveja y de 3,56 francos franceses por cabra, lo cual supone un importe total de 35 millones de ecus (5 millones de ecus) para el conjunto de los ganaderos franceses que se benefician de ella.
II
1. Por carta de 14 de noviembre de 1988 dirigida al Gobierno francés, la Comisión comunicó que había decidido iniciar, con respecto a esta ayuda, el procedimiento contemplado en el apartado 2 del artículo 93 del Tratado.
2. En dicha carta, la Comisión informó a las autoridades francesas que consideraba dicha ayuda como una ayuda al funcionamiento que no podía tener ningún efecto duradero sobre la evolución del sector, puesto que los efectos de dicha medida desaparecerían con ella. La Comisión considera que, en principio, las ayudas de este tipo son incompatibles con el mercado común.
Por otro lado, esta medida va en contra del principio según el cual toda intervención de un Estado miembro en los mecanismos de mercado, que no haya sido prevista específicamente por la Comunidad, puede obstaculizar el funcionamiento de una organización común de mercados.
Además, dicha medida constituye un suplemento de las ya adoptadas a escala comunitaria. En efecto, el Reglamento (CEE) no 1837/80 instaura un régimen de prima para compensar la pérdida de ingresos de los productores de carne de ovino y de caprino.
Por lo tanto, dicha ayuda constituye una infracción de las disposiciones comunitarias.
3. La Comisión, en el marco del procedimiento, emplazó al Gobierno francés para que le presentara sus observaciones.
Igualmente, la Comisión emplazó a los demás Estados miembros y a los interesados que no sean los Estados miembros para que le presentaran sus observaciones.
III
Por carta de 19 de diciembre de 1988, el Gobierno francés contestó a la carta de emplazamiento de la Comisión.
Según las autoridades francesas:
- no era fácil justificar el retraso en el pago del saldo de la prima, cuando la renta comprobada de los ganaderos había sufrido un decenso considerable en 1987;
- como entre el momento en que se entregó el anticipo y el del pago del saldo de la prima para la campaña 1987 había transcurrido mucho tiempo, ello había producido dificultades de tesorería que los ganaderos podían difícilmente soportar;
- finalmente, las autoridades francesas se mostraban dispuestas a estudiar con la Comisión las medidas oportunas que les permitiesen ajustarse a la normativa comunitaria.
En respuesta a esta invitación, la Comisión, en una reunión celebrada en enero, propuso a las autoridades francesas el reembolso de la ayuda en litigio o que se dedujera del saldo que debía pagarse para la campaña 1988.
IV
1. Las autoridades francesas incumplieron la obligación que les incumbe en virtud del apartado 3 del artículo 93 del Tratado en primer lugar porque no notificaron esta medida cuando todavía era un proyecto y, en segundo lugar, porque la ejecutaron a partir del 12 de abril de 1988 sin que la Comisión hubiera podido pronunciarse al respecto.
Estos incumplimientos provocaron una situación especialmente grave, puesto que dicha ayuda constituye, en cuanto al fondo, una infracción de la organización común de mercados en el sector de las carnes de ovino y caprino, y es incompatible con el mercado común, con arreglo a lo dispuesto en el artículo 92 del Tratado.
2. Los argumentos presentados por las autoridades francesas son elementos de hecho que no se pueden tomar en cuenta en este caso. En cuanto a las propuestas que la Comisión realizó en la reunión con las autoridades francesas, estas últimas consideraron que no podían aceptarlas y no propusieron ninguna otra solución para ajustarse a la normativa comunitaria.
V
1. En virtud del artículo 23 del Reglamento (CEE) no 1837/80, los artículos 92, 93 y 94 del Tratado se aplican a la producción y al comercio de los productos a los que se refiere la ayuda.
La medida proporcionó una ventaja particular a los ganaderos franceses de ovinos y caprinos puesto que les permitió reducir sus costes, con lo cual se falseó la competencia entre los ganaderos franceses y los ganaderos de los demás Estados miembros.
El mercado francés es deficitario en carne de ovino y de caprino. Según las estadísticas de 1987, la producción bruta nacional es de 159 000 toneladas. El consumo interno se eleva a 258 000 toneladas. De acuerdo con estos datos, el nivel de autoabastecimiento es relativamente bajo, puesto que equivale al 62 %. La diferencia se cubre principalmente con las importaciones procedentes de otros Estados miembros (101 334 toneladas). Las exportaciones a los demás Estados miembros ascienden a 9 172 toneladas.
Con esta medida se frenarán las exportaciones de los operadores económicos de los demas Estados miembros porque los negociantes preferirán comprar animales de origen francés que pueden beneficiarse de la ayuda. Por lo tanto, esta medida puede afectar al comercio intracomunitario.
Así pues, la medida reúne todos los requisitos contemplados en el apartado 1 del artículo 92 del Tratado, en el que se establece la incompatibilidad de principio con el mercado común de las ayudas que reúnan los criterios que en él se enuncian.
2. Las excepciones a esta incompatibilidad, previstas en el apartado 2 del artículo 92, no pueden evidentemente aplicarse a la ayuda de que se trata. Por otro lado, las excepciones previstas en el apartado 3 de dicho artículo precisan los objetivos que se persiguen en interés de la Comunidad y no únicamente en el de los distintos sectores de la economía nacional. Cuando se examine culquier programa de ayuda con finalidad regional o sectorial o cualquier caso individual de aplicación de los regímenes de ayudas generales, estas excepciones deben interpretarse estrictamente.
En particular, únicamente podrán otorgarse en aquellos casos en los que la Comisión pueda determinar que la ayuda es necesaria para conseguir uno de los objetivos contemplados en las disposiciones antes citadas. Conceder el beneficio de tales excepciones a ayudas que no impliquen esta contrapartida equivaldría a permitir que se menoscaben los intercambios entre Estados miembros y que se produzcan distorsiones de la competencia injustificadas contrarias al interés comunitario, y correlativamente ventajas indebidas a algunos Estados miembros.
En el caso que nos ocupa, la ayuda no permite comprobar la existencia de una contrapartida de este tipo. Efectivamente, el Gobierno francés no pudo ofrecer ni la Comisión encontrar ninguna justiuficación que le permitiera determinar que la ayuda de que se trata reúne las condiciones necesarias para que se le pueda aplicar alguna de las excepciones previstas en el apartado 3 del artículo 92 del Tratado.
No se trata de una medida destinada a fomentar la realización de un proyecto importante de interés europeo común, según lo dispuesto en la letra b) del apartado 3 del artículo 92, dado que esta ayuda, debido a las repercusiones que puede tener en los intercambios, es contraria al interés común.
Tampoco se trata de una medida destinada a poner remedio a una grave perturbación en la economía del Estado miembro de que se trata, de conformidad con esta misma disposición.
Respecto a las excepciones contempladas en las letras a) y c) del apartado 3 del artículo 92 relativas a las ayudas destinadas a favorecer o a facilitar el desarrollo económico de determinadas regiones o de determinadas actividades, conviene precisar que la ayuda no puede mejorar de forma duradera las condiciones en que se encuentra el sector económico que se beneficia de ella, porque en el momento en que deje de concederse el sector se encontrará en la misma situación estructural que existía antes de la intervención estatal.
Por consiguiente, esta ayuda debe considerarse como una ayuda de funcionamiento, y la Comisión, en principio, siempre se ha opuesto a este tipo de ayudas porque no reúnen las condiciones necesarias para beneficiarse de alguna de las excepciones contempladas en las letras a) y c) del apartado 3 del artículo 92.
3. Por otra parte, los productos del sector ovino y caprino están sometidos a una organización común de mercados y la posibilidad de intervención directa de los Estados miembros en el funcionamiento de estas organizaciones comunes de mercados que implican un sistema común de precios es limitada, puesto que son competencia exclusiva de la Comunidad.
La concesión de una ayuda por unidad de producto en este sector contradice el principio según el cual, en una organización común de mercados, los Estados miembros ya no pueden decidir unilateralmente las rentas de los agricultores mediante la concesión de ayudas de este tipo.
El carácter de infracción de esta medida es todavía mayor dado que la misma complementa la prima comunitaria prevista en la organización común de mercados.
Incluso si se hubiese podido aplicar a dicha medida una de las excepciones previstas en el apartado 3 del artículo 92 del Tratado, el carácter de infracción que presenta la ayuda respecto a la organización común de mercados excluye la aplicación de cualquier excepción.
4. Por consiguiente la ayuda de que se trata es incompatible con el mercado común según lo dispuesto en el artículo 92 del Tratado y no puede concerderse.
5. La presente Decisión no prejuzga las consecuencias que la Comisión pueda, en su caso, deducir respecto de la financiación de la política agrícola común por parte del Fondo Europeo de Orientación y de Garantía Agraria (FEOGA),
HA ADOPTADO LA PRESENTE DECISIÓN:
Artículo 1
La ayuda como complemento de la prima comunitaria pagadera por oveja y por cabra para la campaña 1987 es ilegal de conformidad con el apartado 3 del artículo 93 del Tratado. Por otra parte, dicha ayuda es incompatible con el mercado común según lo dispuesto en el artículo 92.
Artículo 2
En el plazo de dos meses partir de la notificación de la presente Decisión, el Gobierno francés informará a la Comisión acerca de las disposiciones que haya adoptado en cumplimiento de la misma.
Artículo 3
El destinatario de la presente Decisión será la República Francesa.
Hecho en Bruselas, el 21 de marzo de 1989.

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