Document ID: 31999D0339

DECISIÓN DE LA COMISIÓN
de 1 de julio de 1998
relativa a las ayudas estatales concedidas por Alemania a Chemieanlagenbau Staßfurt AG
[notificada con el número C(1998) 2050]
(El texto en lengua alemana es el único auténtico)
(Texto pertinente a efectos del EEE)
(1999/339/CE)
LA COMISIÓN DE LAS COMUNIDADES EUROPEAS,
Visto el Tratado constitutivo de la Comunidad Europea y, en particular, el párrafo primero del apartado 2 de su artículo 93,
Tras haber brindado a los interesados la ocasión para transmitirle sus observaciones conforme a la citada disposición,
Considerando lo que sigue:
I
Mediante carta de 9 de diciembre de 1996, registrada en la Comisión el 10 de diciembre de 1996, el Gobierno alemán notificó a la Comisión, con arreglo al apartado 3 del artículo 93 del Tratado CE, una ayuda a Chemieanlagenbau Stalßfurt AG (CAS). Este proyecto quedó registrado en la Comisión como ayuda estatal y recibió el número de expediente N 897/96. La información adicional solicitada por la Comisión por carta de 15 de enero de 1997 fue facilitada mediante carta de 21 de febrero de 1997 (registrada el 24 del mismo mes).
Según la información disponible, ya se habían concedido ayudas a CAS sin que la Comisión pudiera pronunciarse al respecto, en vista de lo cual el asunto quedó inscrito en el registro de ayudas no notificadas bajo el número de expediente NN 24/97.
El 2 de abril de 1997, ante las dudas que albergaba en torno a la compatibilidad de esta ayuda con el mercado común en calidad de ayuda de funcionamiento, la Comisión decidió incoar el procedimiento del apartado 2 del artículo 93 del Tratado CE. La decisión y su fundamentación fueron comunicadas a Alemania por carta de 15 de abril de 1997, y su contenido fue publicado en el Diario Oficial de las Comunidades Europeas(1). Además, se invitó a los interesados a que presentaran sus observaciones en el plazo de un mes a partir de la publicación.
Mediante carta de 13 de mayo de 1997, registrada el 16 del mismo mes, Alemania respondió a la carta de la Comisión de 15 de abril de 1997.
A raíz de la publicación de la decisión en el Diario Oficial de las Comunidades Europeasde 26 de junio de 1997, se recibieron algunos comentarios de terceros: los de una asociación profesional, mediante carta de 23 de julio de 1997 (registrada en la Comisión el 29 del mismo mes) y los de un grupo de intereses europeo, mediante carta de 25 de julio de 1997 (registrada el 29 del mismo mes). Además, transcurrido el plazo de un mes, se recibieron más observaciones: de la Representación Permanente de un Estado miembro, por carta de 28 de julio de 1997 (registrada el 31 del mismo mes) y de un competidor, por carta de 29 de julio de 1997 (registrada el 31 del mismo mes).
El 21 de agosto de 1997 se enviaron copias de estas cartas a las autoridades alemanas para que las comentaran. Sus comentarios fueron remitidos por carta de 16 de septiembre de 1997 (registrada en la misma fecha).
Mediante carta de 17 de septiembre de 1997 (registrada en la misma fecha) Alemania comunicó con arreglo al apartado 3 del artículo 93 del Tratado CE que, tras la privatización de 2 de julio de 1997, se habían introducido algunos cambios en el paquete de ayudas a CAS. La información adicional solicitada mediante carta de 12 de marzo de 1998 fue remitida por carta de 16 de abril de 1998 (registrada en la misma fecha). Mediante carta de 14 de mayo de 1998 (registrada el 18 del mismo mes), Alemania facilitó datos complementarios.
II
La empresa CAS tiene su sede en Sajonia-Anhalt; en 1997 contaba con 210 empleados y realizó un volumen de negocios de 20,356 millones de marcos alemanes alemanes sobre un inmovilizado de 48,589 millones.
La historia de la empresa se remonta al año 1863. En 1951 pasó a denominarse VEB Maschinen- und Apparatebau Staßfurt, y posteriormente, VEB Chemieanlagenbau Staßfurt. En 1990 se transformó en Chemieanlagenbau Staßfurt AB. Hasta 1993, sus acciones estuvieron en manos del Treuhandanstalt, y posteriormente, de HW Urban GmbH & Co. Management KG Berlín. Esta última fue primero propiedad del Treuhandanstalt y después del Bundesanstalt für vereinigungsbedingte Sonderaufgaben, y actuó en nombre de ambos organismos; ya en julio de 1992 había asumido la dirección de la empresa. En abril de 1996 CAS pasó a ser propiedad de Beteiligungs-Management-Gesellschaft Berlin mbH (BMGB), a la que se confió también la privatización de la empresa. En 1996, BMGB encomendó al banco West Merchant Bank la búsqueda de inversores privados. La venta se llevó a cabo mediante licitación abierta. BMGB adjudicó el contrato a la oferta más ventajosa y de mayor credibilidad.
Por tanto, el 2 de julio de 1997, CAS fue vendida por BMGB al inversor privado BVT Industrie-Beteiligungsgesellschaft mbH (BVT) al precio de 500000 marcos alemanes. Con la privatización, las autoridades alemanas incurrieron en pérdidas por valor de 28,994 millones (de haberse liquidado la empresa, las pérdidas habrían ascendido a 36,968 millones). El inversor privado asumió una serie de deudas de CAS con terceros, BVT forma parte del grupo BVT, con sede en Múnich, que realiza inversiones en los sectores de la energía y del medio ambiente en Alemania(2).
CAS opera en los sectores de la construcción de instalaciones industriales y maquinaria, por un lado, y de la fundición de hierro, por otro. Comercializa el 61,7 % de su producción en Alemania, el 10,5 % en el mercado común y el 27,8 %o en terceros países.
En el sector de la construcción de instalaciones industriales y maquinaria, CAS produce, suministra y monta instalaciones para la fabricación de sosa ligera y densa y de potasa. Asimismo, fabrica tambores tubulares rotativos que se utilizan para fines muy diversos en distintas ramas de la industria: abonos químicos, reciclaje de residuos, piedra y tierra, madera, etc.
En el sector de la fundición de hierro, CAS fabrica productos de fundición acabados, tanto para cubrir sus propias necesidades como para otras empresas. La gama de productos abarca la fundición gris, aleada o no aleada, de 10 kg a 45 t/pieza, y la fundición con grafito esferoidal, aleada o no aleada, de 10 kg a 16 t/pieza. Se trata de fabricación por encargo en pequeñas series.
Los productos de fundición de hierro figuran en el anexo 1 del Tratado CECA. No están contenidos en la Delimitación de determinados sectores siderúrgicos no regulados en el Tratado CECA(3). Por tanto, pueden ser examinados como cualquier otro sector económico sujeto al Tratado CE.
III
La notificación inicial de diciembre de 1996 se refería a un importe de 44 millones de marcos alemanes en beneficio de Beteiligungs-Gesellschaft Berlin GmbH (BMGB), compuesto por dos tipos de ayudas: una aportación de liquidez de 27,3 millones de marcos alemanes y unas garantías de 16,7 millones. Durante la privatización de julio de 1997, BMGB modificó ligeramente este paquete de ayudas, como consecuencia de lo cual el importe total se redujo a 42,388 millones de marcos alemanes. En ambos casos se concedió la ayuda para garantizar que CAS continuara en funcionamiento y pudiera proseguir su reestructuración y para poner en práctica las medidas indicadas en el plan de reestructuración que un grupo de asesores de empresas había elaborado a finales de 1995; dichas medidas han sido aplicadas en lo esencial con arreglo al plan previsto.
En el contexto de la privatización surgieron una serie de ayudas nuevas. Se trata de las siguientes:
SITIO PARA UN CUADRO
A estas medidas hay que añadir una renuncia de BMGB al reembolso del préstamo participativo concedido por el Treuhandanstalt por importe de 73,156 millones de marcos alemanes y de una aportación financiera de 4,48 millones de marcos alemanes para eliminar las cargas ambientales del terreno de la empresa, heredadas de la etapa anterior. La renuncia al préstamo participativo no es una ayuda adicional, porque los préstamos y garantías del Treuhandanstalt estaban destinados a empresas con dificultades especiales y porque, cuando se concedieron, se suponía que estas empresas no tendrían capacidad para reembolsar las ayudas. En tales casos, se partía de una intensidad potencial del 100 %. CAS respondía a esta situación, por lo cual la renuncia a un préstamo de riesgo tan elevado ya no puede calificarse de ayuda nueva. Al incoar el procedimiento del apartado 2 del artículo 93 del Tratado CE, la Comisión entendió que las ayudas concedidas por el Treuhandanstalt estaban en consonancia con las normas aplicables(4). La financiación de la eliminación de las cargas ambientales del pasado no se considera ayuda estatal a efectos del apartado 1 del artículo 92 del Tratado CE(5).
Cuando incoó el procedimiento, la Comisión supuso que otras ayudas concedidas anteriormente por el Treuhandanstalt se ajustaban a las normas aplicables en su momento(6). Se trataba de 93,3 millones de marcos alemanes concedidos en 1994 y de 44 millones concedidos en 1995. No obstante, la Comisión puso en cuestión una renuncia al reembolso de un préstamo participativo de 20 millones, medida que aparentemente no había sido notificada. Seguidamente, las autoridades alemanas aclararon este extremo. Las ayudas por importe de 93,3 millones de marcos alemanes concedidas en 1994 consistían básicamente en préstamos y garantías. CAS sólo había reclamado 73,156 millones de esta cifra, de modo que 20 millones de marcos alemanes quedaron sin utilizar. Esta cifra la citaban las autoridades alemanas en su carta de 17 de septiembre de 1997, en la que exponían los pormenores de la privatización y el importe del préstamo participativo.
Con respecto a las dudas manifestadas por la Comisión, al incoar el procedimiento, en torno a la supuesta concesión de otras garantías a CAS en 1996, las autoridades alemanas aseguraron que jamás habían sido concedidas.
Según las declaraciones de Alemania, de las ayudas citadas a efectos de la presente Decisión, 5,957 millones de marcos alemanes ya habían sido desembolsados antes de que la Comisión pudiera dar su aprobación.
IV
Tras la publicación de la carta de la Comisión a las autoridades alemanas sobre la incoación del procedimiento del apartado 3 del artículo 92 del Tratado CE, algunos interesados formularon observaciones. El Comité de las asociaciones europeas de fundición (CAEF) declaró que, ante el exceso de capacidad del sector de la fundición de hierro, no se debían conceder ayudas a CAS, al tratarse de una empresa que opera en dicho sector. Este organismo no presentó datos sectoriales. Por otro lado, un competidor declaró que había perdido algunos contratos con CAS por los precios predatorios de ésta. Tampoco este competidor facilitó datos pormenorizados. En tercer lugar, una asociación nacional de empresas reforzó las alegaciones del competidor en una carta breve que no contenía datos concretos. Además, la Representación Permanente de un Estado miembro señaló que CAS era una empresa mucho menos eficiente que el competidor citado y que por tanto no debía obtener ayudas estatales. Si bien en la carta de la Representación Permanente se aportaban algunos argumentos y se presentaba a CAS como una empresa que fabricaba exclusivamente piezas de fundición, hay que señalar que, tanto en términos absolutos como relativos, para la empresa este ámbito de actividad es completamente secundario.
Todas las observaciones recibidas fueron remitidas a las autoridades alemanas para que las comentaran. En la respuesta de 16 de septiembre de 1997, Alemania señaló que las ayudas concedidas a CAS representaban el importe mínimo necesario para poder llevar a cabo la reestructuración, de forma que la empresa no dispusiera de un excedente de recursos financieros que le permitiera falsear la competencia. Por último, indicaban que la empresa no había malversado fondos para fines contrarios a la competencia. Además, con la privatización no aumentaría la capacidad de producción en el sector de la fundición. La cuestión del exceso de capacidad se aborda en el capítulo VII, donde se pone de manifiesto que, en consonancia con el plan de reestructuración de 1995, CAS ha ido reduciendo progresivamente su capacidad en el sector de la fundición de hierro. Además, conforme a dicho plan y como parte del mismo, se ha reducido también la capacidad en el sector de la construcción de instalaciones industriales y maquinaria.
V
Cuando incoó el procedimiento, la Comisión expuso los fundamentos de la aplicación del Tratado CE en el presente caso, y en particular, del apartado 1 del artículo 92. Aunque se ha modificado el paquete de ayudas, las consideraciones expuestas en su momento siguen plenamente vigentes. Tal y como se asegura en la Comunicación de la Comisión, el actual paquete de ayudas sólo podría declararse compatible con el mercado común si se aplicaran las excepciones de la letra c) del apartado 3 del artículo 92. Los criterios que rigen la aplicación de estas excepciones figuran en las Directrices sobre ayudas de Estado de salvamento y de reestructuración de empresas en crisis(7) (en lo sucesivo denominadas "las Directrices").
Por tanto, la notificación ha de evaluarse con arreglo al punto 3.2 de las Directrices, que regula las ayudas de reestructuración. La ayuda ha de permitir restablecer la rentabilidad a largo plazo de la empresa beneficiaria dentro de un plazo de tiempo razonable, y no puede conllevar el falseamiento indebido de la competencia. En caso de que el mercado de referencia registre un exceso de capacidad, el beneficiario debe proceder a una reducción de su capacidad. Los costes y beneficios de la reestructuración deben guardar proporción entre sí. El plan de reestructuración ha de aplicarse íntegramente y se debe informar a la Comisión sobre la evolución de su aplicación.
En la decisión de incoación del procedimiento, la Comisión indicó qué elementos de la ayuda y del plan de reestructuración planteaban dudas y cuáles no.
Las dudas se centraban en el cumplimiento de los criterios de las Directrices. A este respecto, la Comisión planteó tres tipos de objeciones. En primer lugar, es poco probable que en el momento de la notificación inicial pudiera encontrarse un inversor privado para CAS, por lo cual había que contar con la concesióBon de nuevas ayudas o con la aplicación incompleta del plan de reestructuración. Además, ello dificultaba la evaluación de los costes y ventajas que se esperaba obtener con la reestructuración. La segunda incertidumbre se derivaba del estado en que se encontraba entonces el sector de la fundición. En caso de registrarse un exceso de capacidad productiva, CAS hubiera debido reducir capacidad con carácter duradero en una medida adecuada. Por último, algunas ambigüedades de la información facilitada por Alemania permitían suponer que CAS podía haber recibido más ayudas de las notificadas.
VI
A tenor de lo dispuesto en las Directrices, la reestructuración ha de permitir restablecer la rentabilidad a largo plazo de la empresa en un plazo de tiempo razonable. Cuando incoó el procedimiento, la Comisión señaló algunas dificultades en relación con la aplicación de este criterio a la reestructuración de CAS. En primer lugar, no había datos sobre las medidas de reestructuración concretas que debían adoptarse y sobre cuáles habían sido adoptadas ya. En segundo lugar, faltaban cifras sobre los resultados de la empresa a partir de 1998, por lo cual cabía suponer que también en este año se registrarán pérdidas. En tercer lugar, en aquel momento ningún inversor privado había manifestado su interés, de modo que no se podía garantizar que se trataría de una intervención puntual, porque las privatizaciones constituyen el típico caso de reestructuración definitiva con apoyo estatal. Además, no cabía excluir la posibilidad de que se hubieran condonado tácitamente préstamos por valor de unos 20 millones de marcos alemanes.
En cuanto a la aplicación del plan de reestructuración, Alemania ha facilitado entretanto datos pormenorizados tanto sobre las medidas concretas previstas en el plan elaborado a finales de 1995 como sobre el estado de aplicación de las mismas (en la notificación inicial presentada por Alemania en diciembre de 1996 sólo se esbozaban los grandes rasgos de dicho plan). El plan de reestructuración se basaba en una evaluación de CAS realizada por un grupo de asesores de empresas a mediados de 1995 para la búsqueda de un inversor privado apropiado, en la que se pusieron de manifiesto varios problemas: pérdida de los mercados de Europa Central y Oriental, unos terrenos excesivamente grandes, falta de una dirección eficiente de la empresa, incertidumbre en cuanto a qué actividades son las más rentables en el contexto del suministro de instalaciones a fabricantes de óxido potásico y carbonato sódico, así como unos controles financieros y de precios deficientes.
Sobre la base de esta evaluación, en el plan de reestructuración de finales de 1995 se indicaban diversas medidas a corto y medio plazo, que se aplicaron entre forales de 1995 y 1996. Se trata de las siguientes:
a) Introducción de métodos de cálculo adecuados para la selección de los socios contractuales y la supervisión del cumplimiento de los contratos con objeto de evitar que se repita el caso de un contrato firmado en 1995 que supuso unas pérdidas de 15 millones de marcos alemanes.
b) La introducción de nuevos procedimientos de tasación y supervisión de costes ha permitido determinar cuáles son las capacidades esenciales de CAS, centrarlas y aplicarlas a nuevos productos. La determinación de sus actividades más rentables le ha permitido centrarse en la fabricación de componentes clave y en la venta de su know-how, y dejar de producir y montar instalaciones completas. Un ejemplo de esta evolución lo constituye la fabricación de columnas para destilación, absorción y carbonización. Con la aplicación de la tecnología de los tambores tubulares rotativos al sector del medio ambiente y su comercialización en este ámbito las capacidades esenciales de la empresa se extienden a nuevos mercados. En la actualidad, la empresa se está esforzando por explorar otras aplicaciones para sus filtros de alto rendimiento aparte de la producción de carbonato sódico. En el sector de la fundición de hierro, se están desarrollando con clientes potenciales nuevas líneas de productos como, por ejemplo, piezas para generadores de energía eólica, coquización y toberas de hornos de coque.
c) Tras la venta de los terrenos que no resultaban necesarios, la superficie de la empresa se reduce a un tercio de la que tenía originalmente. Además de la venta de los terrenos, la división de diseño de Halle fue vendida a una empresa privada al precio de 400000 marcos alemanes. Según las autoridades alemanas, no se otorgaron ayudas estatales en el contexto de esta operación. Con la reducción de los terrenos de la empresa han descendido los costes de transporte interno. La reestructuración física de las instalaciones también ha generado una reducción de capacidad duradera en el sector de la fundición de hierro, que se describe a continuación.
d) Reducción de personal. A principios de 1990, CAS contaba con una plantilla de 3000 empleados. Hasta 1997 esta cifra ha ido reduciéndose de forma sistemática hasta situarse en 210 empleados. Esta reducción paulatina ha supuesto un coste de unos 87 millones de marcos alemanes.
En respuesta al argumento de la falta de información sobre la previsible evolución de los resultados de la empresa, especialmente después de 1998, las autoridades alemanas han facilitado estimaciones hasta el año 2000. Se trata de las siguientes:
SITIO PARA UN CUADRO
Según la proyección de la cuenta de pérdidas y ganancias, CAS podría registrar un resultado de explotación de 1305000 marcos alemanes en el año 2000. En 1999 se esperan unos beneficios antes de impuestos de 221000 marcos alemanes, y en el año 2000, de 1202000 marcos alemanes. Estas cifras apuntan a un restablecimiento de la rentabilidad.
Después de la venta de CAS a BVT en julio de 1997, pudieron despejarse también las dudas de la Comisión en torno a la aplicación del principio de la unicidad del apoyo estatal. Como un inversor privado se ha hecho cargo de la empresa, las dudas sobre la posibilidad de que la empresa necesite nuevas ayudas de reestructuración en el marco de una futura privatización han quedado sin fundamento.
Las dudas de la Comisión en cuanto a la posibilidad de que se hayan concedido otras ayudas no notificadas se han analizado en el capítulo III.
Las ayudas notificadas y modificadas en el contexto de la privatización no suscitan otros problemas de competencia, y ello por los motivos que se exponen a continuación. Las medidas de reestructuración se han aplicado conforme al plan de 1995, la evolución de los resultados de la empresa transcurre más o menos según las expectativas, en el contexto de la privatización no están previstas más medidas de reestructuración aparte del intento de explorar nuevos mercados, y, por último, la privatización ha supuesto un ahorro de costes, pues los equipos y las instalaciones pueden utilizarse conjuntamente con la nueva empresa matriz.
Por tanto, la Comisión ha llegado a la conclusión de que las autoridades alemanas han despejado satisfactoriamente todas las dudas expuestas en el presente capítulo.
VII
Otro criterio de las Directrices es el de que las ayudas no pueden falsear indebidamente la competencia. Especialmente en sectores con exceso de capacidad, se suele exigir a la empresa beneficiaria de las ayudas de reestructuración que reduzca su capacidad de producción para proteger a sus competidores. CAS opera en el sector de la construcción de instalaciones industriales y maquinaria y, en menor medida, en el de la fundición de hierro.
No obstante, sobre todo en lo que respecta a este último sector, la Comisión, en la carta que dirigió a las autoridades alemanas el 17 de abril de 1997 para comunicarles la incoación del procedimiento, señaló que, en la evaluación, algunos indicios apuntaban a la existencia de un exceso de capacidad productiva en el período considerado.
Según los datos facilitados por Alemania, CAS, durante el período de reestructuración entre los años 1995 y 1996, redujo su capacidad de producción, que pasó de 230000 horas máquina al año en 1995 a 66000 horas máquina en 1996. El abandono de algunos ámbitos de producción, entre los que se incluyen las máquinas pequeñas y los productos de acero inoxidable en la tecnología del carburo y la división de filtros, hicieron posible esta reducción. Paralelamente, el número de empleados en este sector se redujo de 175 en 1995 a 70 en 1996. Además, los trabajadores fijos empleados en la construcción de instalaciones, actividad muy intensiva en mano de obra, pasaron de 40 en 1995 a 20 en 1996. En total, según el plan de reestructuración, el número total de empleados en el sector de la construcción de instalaciones industriales y maquinaria (incluidos los empleos en distribución, control de calidad y personal de secretaría) se redujo de más de 370 en 1995 a unos 150 en 1997.
En 1997, la proporción del sector de la fundición de hierro sobre el volumen de negocios global de CAS, de unos 31,515 millones de marcos alemanes, no rebasará probablemente el 15 % (5 millones). Como la producción útil de la fundición de hierro no va a registrar cambio alguno, esto significa que, en términos relativos, su proporción del volumen de negocios global descenderá hasta situarse más o menos en el 10 % en el año 2000. De los aproximadamente 210 empleados de CAS, trabajan en este sector menos de 60 personas.
En cuanto a la capacidad productiva en el sector de la fundición de hierro, que abarca la producción de fundición gris, aleada y no aleada, y la fundición con grafito esferoidal, aleada o no aleada, los datos más recientes permiten suponer que, en el período considerado (entre finales de 1995 y finales de 1996), así como en el período inmediatamente posterior, no había exceso de capacidad estructural. Este sector se caracterizó durante muchos años por un exceso de capacidad. Entre 1989 y 1996 se cerraron en Europa unas 300 fundiciones, sólo en los nuevos Estados federados unas 100(8). En el mismo periodo se suprimieron unos 50000 puestos de trabajo en este sector, muy intensivo en mano de obra. En la actualidad, la oleada de despidos se ha detenido(9). Los problemas de exceso de capacidad también quedan de manifiesto si se tiene en cuenta que el descenso de la producción de 9,628 millones de toneladas en 1990 a 8,007 millones de toneladas en 1993 se invirtió en 1994, año en el que se alcanzó una producción de 8,873 millones de toneladas(10). El exceso de capacidad estructural se mantuvo hasta principios de 1994, cuando, entre otros factores, las amplias medidas introducidas en los años anteriores para reestructurar la capacidad y el empleo dieron sus primeros frutos(11).
Alemania ha facilitado entretanto datos pormenorizados sobre la reducción definitiva de capacidad a la que procedió CAS en el periodo considerado, de conformidad con las Directrices, como medida de protección de los competidores frente al excesivo falseamiento de la competencia. Según estos datos, CAS redujo su capacidad de producción en el sector de la fundición de hierro de 4500 toneladas anuales en 1995 a 3500 toneladas anuales en 1996. Se trata, por los motivos que se exponen a continuación, de una reducción definitiva.
La reducción del sector de enfriamiento representa una reducción de capacidad, porque el procedimiento de enfriamiento atasca el ciclo de producción de la empresa. Tras la colada las piezas moldeadas han de enfriarse para su venta o su transformación posterior. Por lo general, el enfriamiento se lleva a cabo en depósitos de arena en una nave grande para poder mantener la arena seca y para que no se alteren las temperaturas. Durante la reestructuración, la nave de enfriamiento se dividió en dos partes mediante un tabique de separación. Una de las partes dejó de utilizarse para el enfriamiento y su suelo se cubrió de cemento. Esta parte se utiliza ahora para almacenar los moldes de colada, una parte esencial del proceso de producción. La superficie de producción, por tanto, se redujo de 3900 m2 a 2300 m2.
Esta reducción tiene carácter duradero, pues si se devolviese a esta superficie su antigua función habría que hacer considerables obras y transformaciones y se tendría que interrumpir el ciclo de producción, al tiempo que surgirían dificultades en el almacenamiento de los moldes.
CAS está situada en una zona subvencionable con arreglo a la letra a) del apartado 2 del artículo 93 del Tratado CE(12). Con arreglo a las Directrices, en estas zonas la Comisión puede aceptar una reducción de capacidad menor de la que exigiría a las empresas situadas en zonas no reguladas por dicha disposición.
Ante esta situación, la Comisión ha llegado a la conclusión de que, en primer lugar, no se exigió a CAS que redujera su capacidad de producción en el sector de la fundición de hierro para evitar el falseamiento indebido de la competencia y de que, en segundo lugar, se ha llevado a cabo a pesar de todo una reducción de capacidad duradera conforme al plan de reestructuración de 1995. La Comisión toma nota de que también se ha reducido la capacidad de producción en el sector de la construcción de instalaciones industriales y maquinaria. En consecuencia, se cumplen las disposiciones de las Directrices sobre capacidad y reducción de capacidad.
VIII
La ayuda debe mantenerse en el importe mínimo necesario para llevar a cabo la reestructuración y garantizar que se guarde una proporción adecuada entre los costes y los beneficios de la misma. No debe quedar a la empresa un excedente de recursos que le permita actuar en el mercado de forma desleal y falseando la competencia. Además, se espera que el inversor contribuya a la financiación de la reestructuración.
No obstante, cuando incoó el procedimiento, la Comisión puso en cuestión que en aquel momento se pudiera establecer una correcta comparación entre costes y beneficios, y ello por dos motivos. En primer lugar, faltaban datos para determinar si resultaría posible restablecer la rentabilidad de la empresa en un plazo razonable(13). Tal y como se ha señalado anteriormente, dichos datos ya han sido facilitados.
La segunda razón alude a la sospecha de que se hubieran concedido otras ayudas, no notificadas, en forma de garantías. Esto podía deberse a que, o bien los costes de la reestructuración fueron más elevados que los indicados por Alemania, o bien se habían concedido ayudas demasiado cuantiosas. Sin embargo, esta hipótesis ha quedado despejada, tal y como se ha explicado anteriormente(14).
Cuando se incoó el procedimiento, no había perspectivas de encontrar un inversor privado, por lo que se asumió que CAS, en solitario, no estaría en condiciones de hacer una contribución adecuada. Tras la absorción de CAS, la situación ha cambiado.
Los costes globales de la reestructuración de CAS ascienden a 158,422 millones de marcos alemanes (de los cuales 77,636 millones de marcos alemanes ya se han liberado con arreglo al régimen de Treuhandanstalt). De los 80,786 millones restantes, el inversor privado aportará 38,898 millones. Este importe se compone de 2,076 millones en concepto de asunción de deudas sobre préstamos, 26,3 millones en concepto de garantías, una aportación de capital de 8 millones de marcos alemanes y 1,52 millones para eliminar las cargas ambientales del pasado.
Además del precio de compra de 500000 marcos alemanes, la contribución del inversor privado asciende a 38,898 millones de marcos alemanes (los 42,388 millones restantes los aporta el Estado). La contribución global del inversor, por tanto, representa en torno al 25 % de los costes globales de la reestructuración y consta de una contribución para eliminar las cargas ambientales del pasado de los terrenos de la empresa (1,52 millones de marcos alemanes), la asunción de deudas sobre préstamos (2,076 millones), la concesión de una contragarantía (26,3 millones) y una aportación de capital (8 millones). Se trata de una aportación adecuada.
En consecuencia, la Comisión concluye que en la actualidad se cumple el criterio del inversor privado.
IX
Otro de los criterios de las Directrices es el que alude a la aplicación en su totalidad del plan de reestructuración. Cuando se incoó el procedimiento no había perspectivas de encontrar un inversor, de modo que Alemania no podía descartar la posibilidad de que se debieran introducir cambios en el plan de reestructuración para satisfacer a un posible inversor. Después de la privatización y de la aplicación en lo esencial del plan de reestructuración de forales de 1995, esta cuestión ha quedado resuelta.
Alemania ha dado garantías de que el inversor privado se ha comprometido a ajustarse al plan de reestructuración de 1995 y va a adoptar las medidas pendientes del mismo. Además, ha confirmado que se le ha obligado a presentar informes periódicos sobre la aplicación de este plan y del futuro plan de desarrollo de CAS.
En consecuencia, la Comisión considera que también se cumple este requisito de las Directrices.
X
Cuando incoó el procedimiento, la Comisión no planteó más dudas en relación con la aplicabilidad de las Directrices comunitarias sobre ayudas de Estado de salvamento y de reestructuración de empresas en crisis. Además, ha de señalarse que CAS está ubicada en una zona subvencionable con arreglo a la letra a) del apartado 2 del artículo 93 del Tratado CE. En estas condiciones, y conociendo los hechos que le han sido presentados, la Comisión ha llegado a la conclusión de que se cumplen todos los criterios para la aplicación de las Directrices citadas.
No obstante, se ve obligada a señalar que Alemania ha abonado 5,957 millones de marcos alemanes infringiendo lo dispuesto en el apartado 3 del artículo 93 del Tratado CE,
HA ADOPTADO LA PRESENTE DECISIÓN:
Artículo 1
Las nuevas ayudas otorgadas por Beteiligungs-Management-Gesellschaft Berlin mbH a la empresa Chemieanlagenbau Staßfurt AG son compatibles con el mercado común. Se trata de las siguientes:
SITIO PARA UN CUADRO
Artículo 2
De conformidad con lo dispuesto en las Directrices comunitarias sobre ayudas de Estado de salvamento y de reestructuración de empresas en crisis, Alemania deberá presentar informes anuales sobre la aplicación de las medidas de reestructuración.
Artículo 3
El destinatario de la presente Decisión será la República Federal de Alemania.
Hecho en Bruselas, el 1 de julio de 1998.

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