Document ID: 31989R3232

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REGLAMENTO (CEE) No 3232/89 DE LA COMISIÓN
de 24 de octubre de 1989
por el que se establece un derecho antidumping provisional sobre las importaciones de aparatos receptores de televisión en colores de pequeña pantalla originarios de la República de Corea
LA COMISIÓN DE LAS COMUNIDADES EUROPEAS,
Visto el Tratado constitutivo de la Comunidad Económica Europea,
Visto el Reglamento (CEE) no 2423/89 del Consejo, de 11 de julio de 1988, relativo a la protección contra las importaciones que sean objeto de dumping o de subvenciones por parte de países no miembros de la Comunidad Económica Europea (1) y, en particular, su artículo 11,
Previa consulta en el seno del Comité consultivo previsto en dicho Reglamento,
Considerando lo que sigue:
A. Procedimiento
(1) En febrero de 1988, la Comisión comunicó, mediante un anuncio publicado en el Diario Oficial de las Comunidades Europeas (2) la apertura de un procedimiento antidumping relativo a las importaciones en la Comunidad de aparatos receptores de televisión en colores de pequeña pantalla (en adelante denominados SCTV) originarios de la República de Corea e inició una investigación. El producto investigado corresponde al código NC 8528 10 71, de acuerdo con cuya clasificación el máximo tamaño de diagonal de pantalla considerado a efectos del procedimiento es de 42 cm.
La apertura se basó en una denuncia presentada por la Asociación Europea de Fabricantes de Electrónica de Consumo (EACEM) en nombre de productores cuya producción colectiva representaba la mayor parte de la producción comunitaria de SCTV. La denuncia contenía pruebas de la existencia de prácticas de dumping en relación con este producto originario de la República de Corea y del correspondiente perjuicio importante, que se consideró suficiente para justificar la apertura de un procedimiento.
(2) La Comisión informó oficialmente de ello a los exportadores e importadores interesados, a los representantes del país exportador y a los denunciantes, y dio a las partes directamente afectadas la oportunidad de dar a conocer su punto de vista por escrito y de solicitar ser oídas.
Todos los exportadores conocidos, algunos importadores y la mayoría de los productores comunitarios representados por el denunciante dieron a conocer su opinión por escrito. Una organización que representaba a los compradores comunitarios del producto presentó también observaciones.
(3) La Comisión recabó y verificó toda la información que consideró necesaria a efectos de una determinación preliminar, y llevó a cabo investigaciones en los locales de los siguientes:
a) Productores comunitarios:
- Grundig AG, Fuerth, República Federal de Alemania
- Mivar Srl, Milán, Italia
- Nokia-Graetz, Pforzheim, República Federal de Alemania
- Philips International BV, Eindhoven, Países Bajos
- Philips SpA, Monza, Italia
- Thomson Consumer Electronics, Paris, Francia
- Seleco SpA, Pordenone, Italia.
b) Productores/exportadores coreanos:
- Daewoo Corporation/Daewoo Electronics Co Ltd, Seúl & Gumi, República de Corea
- Goldstar Co Ltd, Seúl & Gumi, República de Corea
- Samsung Electronics Co Ltd, Seúl & Suwon, República de Corea
c) Importadores en la Comunidad:
- Amfo Electronics, Amberes, Bélgica
- Amfo Electronics, Rotterdam, Países Bajos
- Daewoo France Sarl, París, Francia
- Daewoo Handels GmbH, Frankfurt, República Federal de Alemania
- Goldstar Deutschland GmbH, Ratingen, República Federal de Alemania
- Goldstar UK Sales Ltd, Slough, Reino Unido
- Quelle Internationales Grossversandhaus, Fuerth, República Federal de Alemania
- Samsung Electronics (UK) Ltd, Surbiton, Reino Unido
- Samsung Electronics GmbH, Steinbach, República Federal de Alemania
(4) La Comisión solicitó y recibió observaciones detalladas por escrito y orales de los productores comunitarios representados por el denunciante, de los exportadores mencionados y de varios importadores, y comprobó la información suministrada hasta donde lo consideró necesario. Algunos importadores no suministraron los elementos de información contable que les fueron solicitados, y en un caso no concedieron a la Comisión el tiempo suficiente para la comprobación de determinadas partidas de gastos que habían sido identificadas durante la investigación.
(5) La investigación del dumping cubrió el año natural 1987 (el período de referencia).
(6) Esta investigación ha sobrepasado el período normal de tiempo debido al volumen y complejidad de los datos recogidos y examinados inicialmente, y debido a que la conclusión de la investigación ha requerido el estudio de temas conexos que se plantearon durante el procedimiento y que no podían haber sido previstos al comienzo del mismo.
B. Producto considerado
(i) Definición del producto
(7) Los productos a que se refiere el procedimiento son los aparatos receptores de televisión, con un tubo de imagen integral, cuya diagonal de pantalla sea inferior o igual a 42 cm (o 16 pulgadas).
Sus principales componentes son: una caja (normalmente de material plástico, aunque también puede utilizarse la madera), una unidad de control, una fuente de alimentación, un sintonizador para recibir señales de televisión, una serie de circuitos para convertir las señales recibidas en salidas de audio y de vídeo, un equipo de sonido que incluye los altavoces y un tubo de rayos catódicos (también conocido comúnmente como tubo de imagen en colores o CPT) con un yugo deflector en el que las señales electrónicas de salida de vídeo se convierten en imágenes en la pantalla. Este último es con mucho la pieza mayor y más costosa del equipo completo del aparato receptor de televisión.
(ii) Producto similar
(8) La Comisión comprobó que los SCTV producidos en la Comunidad utilizan la misma tecnología básica que los vendidos en Corea y exportados por ella y son similares por lo que respecta a sus características físicas y técnicas esenciales.
Los aparatos receptores de televisión en colores se comercializan en general con una amplia gama de características técnicas. En el caso particular del sector de SCTV, sin embargo, las características determinantes tienden a ser más restringidas en número, dado que el uso doméstico normal en la Comunidad de este producto como « segundo receptor » implica que la mayoría de dichos equipos vendidos tienen que satisfacer unas exigencias técnicas menos complejas que las del « primer receptor » o « televisión familiar », más perfeccionado y de pantalla más grande.
Al comparar los modelos producidos en la Comunidad y en Corea vendidos en el mercado comunitario, y al comparar los modelos de exportación coreanos con los vendidos en el mercado interior coreano, en que la distinción entre los sectores de televisión de pequeña pantalla y familiar es menos clara que en la Comunidad, la Comisión tuvo particularmente en cuenta las siguientes características, que sobre la base de las observaciones presentadas comprobó eran importantes desde el punto de vista de los consumidores del producto:
a) tamaño de la pantalla;
b) presentación asimétrica o simétrica (« aspecto de monitor »), utilización de una placa de vidrio sobre la pantalla;
c) sistema de control de sintonización - control remoto, posibilidad de disponer de varias preselecciones;
d) posibilidad de disponer de conexiones (vídeo, audio, etc.) y nivel de sonido disponible.
Con objeto de evitar posibles resultados engañosos, la Comisión no comparó con las exportaciones coreanas la gama más alta de SCTV producidos y vendidos en la Comunidad, que incluye características tales como pantallas planas y cuadradas, módulos de telexto y chasis digitales. Estos modelos se excluyeron porque sus características técnicas más innovadoras y perfeccionadas no eran normalmente compartidas por los modelos de exportación coreana, al menos durante el período de referencia.
(9) De la misma manera que los videocasetees para la grabación, que también contienen un sintonizador para recibir señales de televisión, los aparatos receptores de televisión en colores tienen que cumplir las diferentes normas de televisión que se aplican en los diferentes países. Los tres sistemas básicos en uso son el NTSC (en Estados Unidos, Japón y Extremo Oriente), SECAM (en Francia) y PAL (en Europa Occidental), todos los cuales poseen sus normas que pueden variar de un país a otro. La mayor parte de los aparatos receptores de televisión en colores poseen un equipo sintonizador adaptado a una de las (sub)normas anteriormente mencionadas, pero algunos están equipados para aceptar señales de televisión que se ajusten a más de una de estas normas, permitiendo de este modo recibir emisiones a más de un país.
Aunque la adaptación de los aparatos receptores de televisión a estas diferentes normas o combinaciones de normas puede dar lugar a diferencias de precio o de coste entre los modelos, ninguna parte del procedimiento ha alegado que dichas diferencias modifiquen la tecnología básica empleada, la percepción del consumidor y el uso del producto a las consideraciones mencionadas anteriormente relativas a la determinación del producto similar.
La Comisión también considera que los SCTV que incorporan nuevos elementos dentro de la caja del aparato receptor de televisión, como un aparato receptor de radio o un reloj, se hallan cubiertos por el presente procedimiento. Las diferencias físicas representadas por estos elementos adicionales no afectan materialmente a la definición del producto considerado y, en consecuencia, la Comisión no puede aceptar el argumento de que su presencia constituye un producto separado.
C. Dumping
(i) Valor normal
(10) Los SCTV de origen coreano se exportaron a la Comunidad durante el período de referencia, bien con las propias marcas de los productores, a través de filiales de las que eran totalmente propietarios o a través de otros importadores, o sobre una base de OEM (fabricante de equipo original). En este último caso, el importador distribuye (o vende a los consumidores a través de su propio mercado al por menor) el producto en la Comunidad con la marca de su propietario. En el mercado interior coreano todas las ventas se llevan a cabo con las marcas de los productores, y no se presentó ni comprobó ninguna prueba de ventas del tipo OEM. Como resultado de esta situación, el valor normal se estableció respectivamente sobre la base de los precios interiores coreanos y de los valores calculados, según el tipo de transacción de exportación en que el valor normal tuviera que utilizarse a efectos de comparación.
(11) En consecuencia, cuando la comparación tuvo que efectuarse con los precios de exportación de los SCTV con la propia marca de los productores coreanos, el valor normal se estableció sobre la base de los precios interiores medios ponderados de los modelos comparables aplicados a los clientes independientes. Estos precios interiores se tuvieron en cuenta libres de cualesquiera descuentos y rebajas concedidos efectivamente, incluyendo los descuentos diferidos, cuando se comprobó que éstos se hallaban directamente vinculados a las ventas consideradas. Dos de los productores llevaban a cabo un tipo de rebaja a sus clientes (en general, minoristas) que se paga cuando los SCTV vendidos por ellos son revendidos a plazos por sus clientes a los clientes finales. Dado que la condición sobre cuya base se paga la rebaja es que la venta del minorista se lleve a cabo a plazos, es decir, posterior e independientemente de la venta del productor al minorista, la Comisión considera que dicha rebaja no puede considerarse directamente relacionada con las ventas consideradas, es decir, las ventas del productor. Los productores afectados argumentaron que las rebajas están sujetas a contratos entre ellos mismos y los minoristas, y se calculan sobre el valor de factura de las mercancías que más adelante son vendidas a plazos por el minorista, abonándose el importe de la rebaja en la cuenta del minorista en los libros de contabilidad del productor. La Comisión no discute estos hechos, que verificó in situ. También se alegó que esta rebaja afecta obviamente a la cantidad de mercancías compradas por el minorista, pero esto también se podría aplicar a otros gastos de promoción. La Comisión, en consecuencia, considera que los argumentos de los productores no responden a las cuestiones específicas que han sido planteadas, y que a efectos de las conclusiones provisionales no deben aceptarse estas rebajas como deducciones de los precios de venta interiores para establecer el valor normal.
(12) Las ventas interiores de los modelos que se comprobó eran comparables con los exportados sobrepasaron en todos los casos el 5 % en volumen de las ventas de exportación a la Comunidad, que constituye el umbral empleado en casos anteriores por la Comisión para determinar si las ventas interiores podían o no ser consideradas suficientemente representativas como base para el valor normal. Se comprobó que las ventas interiores de modelos comparables eran rentables, sin que se comprobara que durante el período de referencia se vendieran cantidades sustanciales a precios que no permitieran la recuperación de todos los gastos razonablemente asignados. También se comprobó que las ventas interiores de SCTV en general, es decir, incluyendo todos los demás modelos, eran rentables en Corea. Si se tienen en cuenta todas las ventas interiores en el curso normal del comercio, excluyendo únicamente los modelos que producían pérdidas, su rentabilidad global variaba para los productores coreanos afectados entre aproximadamente el 7 % y el 14 %.
(13) A efectos de la comparación con los precios de exportación de las considerables cantidades vendidas en la Comunidad por los coreanos sobre una base OEM, el valor normal tuvo que basarse en el valor calculado, tal como se mencionó en el considerando 10. No obstante, los SCTV de exportación OEM se fabricaban generalmente con características técnicas ligeramente diferentes de las exportaciones de la propia marca y los modelos vendidos en el mercado interior. Otro problema de principios asociado con los valores calculados en este contexto es la separación entre los procedimientos contables de los exportadores coreanos utilizados para la producción de exportación y los utilizados para la producción interior, que tiene como consecuencia que las cifras de las dos series de producción no resultan comparables. Ello se debe a los requisitos administrativos derivados del sistema oficial coreano de reembolsar a los fabricantes los derechos pagados originalmente por los productos importados, cuando éstos se incorporan a las mercancías que se exportan posteriormente.
Con objeto de tener en cuenta estos problemas, y llegar a un valor normal calculado que refleje adecuadamente cuál será el precio de venta de tales modelos - caso de que se hubieran producido ventas OEM en el mercado interior coreano- la Comisión utilizó como base los costes de fabricación de los modelos comparables del mercado interior. Estos costes se ajustaron después en los importes correspondientes a las diferencias físicas significativas entre dichos modelos y los modelos de exportación OEM. Los costes de ventas, generales y administrativos, se establecieron sobre la base de los costes correspondientes a los modelos interiores comparables del mercado coreano y se añadió un margen razonable de beneficios, calculado a un nivel del 5 %. Estas cuestiones se discuten más adelante en los considerandos 14, 15 y 31.
(14) La Comisión, si bien acepta que las ventas OEM llevadas a cabo por un productor difieren de las ventas de un producto de la propia marca, no pudo encontrar ni apreciar ninguna diferencia en los costes o beneficios entre los dos tipos de ventas, debido a la total ausencia de ventas OEM. En vista de esta situación, se consideró razonable utilizar un nivel de beneficios del 5 % para todos los valores calculados que servían como base para el valor normal OEM.
Este nivel de beneficios, que de hecho fue propuesto por un productor coreano, también se consideró apropiado por cuanto era inferior a los tipos de rentabilidad global de las ventas interiores de los tres productores coreanos colaboradores, tal como se describió en el considerando 12. Puede, en consecuencia, afirmarse que este bajo nivel de rentabilidad compensa cualquier hipotética diferencia en costes y beneficios entre las ventas interiores de la propia marca y las ventas OEM (no existentes) en Corea, por las cuales se sustituyeron los valores calculados.
(15) Los otros dos productores coreanos argumentaron contra el uso de un margen de beneficios del 5 %, sobre la base de que era demasiado elevado. En un caso se alegó que una base razonable sería la mitad del nivel medio de beneficios obtenidos durante los tres últimos años financieros por las ventas interiores de todos los productos de la empresa. Se sostuvo que ello permitiría reconocer más adecuadamente las hipotéticas diferencias de costes/beneficios entre las ventas OEM, y de la propia marca, dado que en un caso anterior la Comisión había utilizado todavía un margen de beneficios del 5 % para este tipo de valor calculado, cuando la rentabilidad global interior de las ventas de la propia marca del mismo producto se hallaba por encima del 14 %, siendo considerablemente superior que en el caso de la empresa a la que aquí se hace mención. El segundo productor alegó que un tipo razonable de beneficio OEM sería equivalente al tipo global de beneficio obtenido por la empresa durante el período de referencia. Como todos los productores coreanos, se trataba de una empresa multiproducto, y su tipo global de beneficio era extremadamente pequeño en comparación con su rentabilidad por los SCTV vendidos en el mercado interior. La Comisión no aceptó estos argumentos, por considerar que ninguna de estas propuestas constituye una base realista para estimar un margen de beneficios imputable a las ventas del tipo OEM en el mercado coreano, y que un margen inferior al utilizado por la Comisión no parece verse justificado por la rentabilidad normal de los productores coreanos correspondiente a los modelos interiores, tal como se mencionó anteriormente, o por ninguna otra información disponible.
(1) DO no L 209 de 2. 8. 1988, p. 1.
(2) DO no C 44 de 17. 2. 1988, p. 2.
(16) Un productor coreano alegó que casi el 90 % % de sus exportaciones a la Comunidad se llevaba a cabo sobre una base OEM. Después de examinar todas las circunstancias pertinentes, incluyendo las de las exportaciones llevadas a cabo sobre una base de la propia marca, la Comisión llegó a la conclusión de que estas últimas no eran representativas de las operaciones normales del productor. Esta pequeña proporción de las exportaciones no se tuvo, pues, en cuenta en relación con las conclusiones provisonales, con la consecuencia de que el valor normal para este productor se basó exclusivamente en los valores calculados, de acuerdo con la propuesta del propio productor.
(ii) Precio de exportación
(17) En los casos en que los productores coreanos exportaban directamente a clientes independientes en la Comunidad, los precios de exportación se determinaron provisionalmente sobre la base de los precios realmente pagados o por pagar por los SCTV vendidos.
(18) En los casos en que las exportaciones se efectuaron a empresas filiales que llevaban cabo una operación completa de ventas y marketing en la Comunidad, se consideró apropiado, a la vista de la relación entre exportador e importador, calcular los precios de exportación sobre la base de los precios a los que los SCTV se revendieron por primera vez a un comprador independiente. Los descuentos y rebajas concedidos en relación con estas ventas a clientes independientes se dedujeron de los precios. Se llevó a cabo un ajuste adecuado para tener en cuenta todos los costes producidos entre la importación y la reventa, incluyendo todos los derechos y gravámenes, y un margen de beneficios del 10 %, considerado razonable en esta fase, para el sector de SCTV, sobre la base de la información disponible respecto de los importadores independientes.
(19) En los casos en que hubo que llevar a cabo asignaciones de costes para calcular los precios de exportación, ello se hizo normalmente sobre la base del volumen de negocios. Los costes y el volumen de negocios utilizados a estos efectos fueron los del último año financiero del importador, correspondiendo al período de referencia de 1987. En los casos en que una asignación de costes de venta, administrativos o de otros costes generales no se hizo sobre la base del volumen de negocios, ello se debía a que la Comisión había recibido pruebas satisfactorias, durante su investigación in situ, de que un método alternativo reflejaba más apropiadamente la incidencia de los costes de que se trata. Los costes asignados incluyen todos los costes administrativos y otros costes generales, incluida la publicidad, ya sean financiados por el exportador o por el importador vinculado. Todos los descuentos y rebajas, mencionados en el considerando 18, se dedujeron normalmente con su valor real en cada transacción. Cuando esto no fue posible, se llevó a cabo una asignación de los costes de que se trata sobre la base del volumen de ventas con el cual se hallaban directamente relacionados los costes.
(20) Algunas de las empresas filiales del exportador obtuvieron reembolsos de sus centrales coreanas por cantidades considerables gastadas en la Comunidad en publicidad y otros gastos de carácter más general. En algunos casos esta información pudo ser examinada por la Comisión y consta en la contabilidad oficial de la empresa. En otros casos esta información no se presentó en la declaración oficial de la empresa y sus elementos -que estaban presentes en los libros de contabilidad de la empresa- solo pudieron establecerse con alguna dificultad en el momento de la investigación in situ. Las empresas afectadas presentaron una serie de argumentos para justificar la exclusión de estos gastos reembolsados de los costes de ventas, generales y administrativos de las empresas filiales, tal como se determinaron a los efectos de calcular los precios de exportación. Se alegó que las empresas filiales únicamente habían pagado las cantidades de que se trata por motivos de facilidad administrativa, y que los gastos en cuestión eran de hecho gestionados por la sede central en Corea. Se alegó que algunos de los gastos estaban relacionados con actividades, tales como prospección de mercados y venta OEM, que no formaban parte de las operaciones normales de la filial. Por lo que respecta a los gastos de publicidad y los costes de ferias comerciales, se alegó que éstos no estaban relacionados con las ventas de SCTV o se dedicaban a promocionar la imagen de marca del exportador, sin ninguna referencia particular a los produtos vendidos por la filial de la Comunidad o al mercado nacional de la Comunidad en el que se producían los gastos. No obstante, la Comisión considera, a la luz de las pruebas disponibles en relación con los gastos contraídos por las empresas filiales y posteriormente vueltos a cargar a la sede central coreana, que estos gastos se refieren a actividades normales emprendidas por la empresas filiales durante el período de referencia, y deben tenerse en cuenta como parte de los costes ordinarios de las filiales a los efectos de la determinación provisional, de conformidad con la letra b) del apartado 8 del artículo 2 del Reglamento (CEE) no 2423/88.
(21) Una proporción muy considerable de las exportaciones de un exportador/productor coreano se vendieron sobre una base OEM a un importador independiente que posee una extensa red minorista en uno de los mercados nacionales de la Comunidad, junto con sus propias oficinas de compra en el Extremo Oriente -incluyendo una establecida en Seúl. Este importador colaboró con la investigación de la Comisión, proporcionando la confirmación de los precios facturados pagados por sus importa ciones y detalles de los precios de reventa que cobró por los SCTV en la Comunidad. A la vista del nivel de los precios pagados por el importador por sus compras de este producto y de la estructura organizativa de sus operaciones, la Comisión consideró que se requería más información con objeto de comprobar enteramente las circunstancias financieras relacionadas con las transacciones que se investigaban. A pesar de varias solicitudes en este sentido, el importador no proporcionó esta información, sin dar ninguna razón en apoyo de su negativa. A la vista de esta falta parcial de colaboración, y de la importante proporción del volumen de exportaciones coreanas cuyos precios de ventas siguen sin haberse justificado, al menos parcialmente como consecuencia de lo anterior, la Comisión reexaminará sus conclusiones provisionales en relación con estas exportaciones antes de establecer una determinación final.
(22) Otro exportador/productor coreano declaró un volumen relativamente amplio de exportaciones, efectuado sobre la base de su propia marca a un importador independiente en la Comunidad, que colaboró con la investigación de la Comisión. Al visitar los locales del importador se comprobó que estas exportaciones eran objeto de un acuerdo entre el exportador y el importador, en virtud del cual se reembolsaban los gastos de publicidad del importador hasta un máximo de un porcentaje dado del valor del precio de compra FOB de los productos importados de que se trata. La Comisión examinó ampliamente estos pagos al importador, a la luz de los apartados 8, 9 y 10 del artículo 2 del Reglamento (CEE) no 2423/88, y tomó nota de los argumentos presentados por el exportador e importador afectados, sin que, no obstante, le parecieran convincentes.
A la vista de las dudas relacionadas con el trato correcto que debe aplicarse a los precios de exportación pagados, y no habiendo podido obtener ciertos datos que precisaba para su investigación, la Comisión ha decidido excluir estas transacciones de sus determinaciones provisionales. La Comisión volverá a examinar esta cuestión y decidirá el trato que debe ser adoptado, antes de establecer sus conclusiones definitivas.
(iii) Comparación
(23) A los efectos de una comparación equitativa entre el valor normal y los precios de exportación, la Comisión tuvo en cuenta, cuando procedió, las diferencias que afectaban a la comparabilidad de los precios, tales como las diferencias en las características físicas, los gastos de importación y los impuestos indirectos, y las condiciones de venta, cuando pudieron demostrarse satisfactoriamente las alegaciones de que existía una relación directa entre estas diferencias y las ventas consideradas. Todas las comparaciones se efectuaron en la fase ex fábrica.
(24) En general, la correspondencia de la exportación con los modelos de SCTV comparables vendidos en el mercado interior era lo suficientemente estrecha como para limitar el número de diferencias físicas significativas que tuvo que tenerse en cuenta. El valor de estas diferencias se estimó sobre la base de los respectivos costes de producción, dado que normalmente no se reflejaban en los modelos vendidos en el mercado interior y en las diferencias de precios del mercado interior. Las principales diferencias se referían a:
- sistemas de emisión de televisón (PAL/SECAM/NTSC)
- conexiones de entrada/salida
- tipo de ensamblado de la caja y exterior del mueble
- tipo del tubo de imagen en color
- altavoces
- sistema de sintonización
- suministro de energía
- otros circuitos (por ejemplo, transmisor, antena).
(25) Los productores/exportadores coreanos pidieron que se tuvieran en cuenta gastos de importación e impuestos indirectos reembolsados al exportarse los SCTV a la Comunidad. Esta petición se refería a los importes efectivamente reembolsados a los exportadores por las autoridades fiscales coreanas por las exportaciones de este producto, como ya se mencionó en el considerando 13. La petición en esta forma no pudo aceptarse, dado que los reembolsos recibidos reflejan los gastos de importación y los impuestos indirectos incorporados a los SCTV exportados, mientras la legislación comunitaria únicamente tiene en cuenta los gastos soportados por el producto similar y por los materiales incorporados físicamente al mismo cuando se destine a consumo en el país de origen. De hecho, los SCTV fabricados en Corea y destinados al consumo interno soportan normalmente una proporción de los gastos de importación inferior a la que se reembolsa por el producto exportado, debido a la mayor proporción de componentes de origen coreano incorporados a los mismos.
Por ello, la Comisión solicitó durante la investigación que cada empresa exportadora demostrara de manera completa cuáles eran los gastos de importación incorporados a sus SCTV vendidos en el mercado interior, y basó la concesión otorgada a los efectos de la determinación provisional en la información recibida.
(26) También se llevaron a cabo ajustes debido a las diferencias en:
- comisiones
- costes de embalaje, transporte, seguro, manipulación, carga y secundarios - condiciones de pago
- gastos de garantía
- salarios y primas de los vendedores
(27) Todos los productores/exportadores coreanos que colaboraron solicitaron ajustes en relación con los términos de pago sobre la base del crédito por el número medio de días concedido a los clientes interiores independientes multiplicado por el importe de las ventas brutas medias por día multiplicado por el correspondiente tipo medio ponderado de interés pagadero. La Comisión comprobó los elementos de este cálculo y el principio general se consideró aceptable.
No obstante, se comprobó que los importes de las ventas brutas correspondientes a las ventas nacionales incluían tanto el impuesto sobre el valor añadido (IVA) como los considerables impuestos sobre consumos específicos que se facturan, además del precio neto de ventas, a los clientes. Ello provocó dos comentarios principales -y ajustes a las solicitudes de financiación de créditos de las empresas - por parte de la Comisión.
En relación con la financiación del IVA facturado a los clientes, la Comisión no consideró fundada la alegación de que existía una relación directa con las ventas en cuestión. El importe del IVA que tiene que pagarse finalmente a las autoridades fiscales se determina mediante el saldo entre el IVA cobrado a la empresa por sus suministros y el IVA que la empresa cobra de sus clientes. En el saldo del IVA que debe financiarse no existe ningún importe correspondiente a los SCTV que pueda identificarse separadamente, y la Comisión llegó a la conclusión de que cualquier coste financiero conexo no debe considerarse como un gasto de ventas, sino más bien como un gasto general.
Tras un cuidadoso examen, la Comisión llegó a la conclusión de que los derechos de los impuestos sobre consumos específicos, incluyendo los impuestos de defensa, pueden considerarse como directamente vinculados a las ventas llevadas a cabo en el mercado interior, ya que los importes de dichos impuestos incluidos en las facturas de ventas a los clientes son en principio pagables como tales a las autoridades coreanas, normalmente a finales del mes siguiente a aquel en el que el impuesto se incluyó en la factura. No todas las empresas tuvieron en cuenta esta prórroga legal de pago al presentar su reclamación original y, cuando ello resultó necesario, la Comisión llevó a cabo un ajuste corrector.
(28) Algunas alegaciones en relación con los salarios de los vendedores incluían a personal que no participaba directamente en las actividades de venta, tal como administradores y secretarias. Se corrigieron las reclamaciones sobre la base de la posterior información obtenida por la Comisión durante su investigación in situ.
(29) Un productor/exportador alegó gastos de mercancías de promoción, pero esta alegación no fue aceptada debido a la falta de una relación directa entre ventas particulares y dichos costes. No existe ninguna disposición en el Reglamento (CEE) no 2423/88 que prevea ajustes en relación con los gastos generales de promoción, categoría en la que deben incluirse dichos gastos.
(30) Los exportadores también solicitaron ajustes para otros gastos generales, incluyendo los gastos generales de ventas, asistencia técnica y mantenimiento y publicidad. Estos costes, sin embargo, no se podían considerar como directamente vinculados a las ventas en cuestión, y no se concedió ningún ajuste de conformidad con las disposiciones de los apartados 9 y 10 del artículo 2 del Reglamento (CEE) no 2423/88.
(31) Además de los ajustes concedidos con arreglo a las disposiciones mencionadas anteriormente, los exportadores solicitaron que deberían tenerse en cuenta las diferencias en las condiciones y términos de venta entre el valor normal, calculado sobre la base de los precios de ventas interiores de la propia marca y los precios de las exportaciones OEM con las que se compararon. La base para esta solicitud era el argumento de los exportadores de que estos últimos precios correspondían a un nivel comercial diferente del de los anteriores, ya que al venderse en cantidades mucho mayores se necesitaban costes de venta menores de los requeridos en el mercado coreano.
Tal como se menciona en los considerandos 13 y 14, la Comisión no pudo comprobar este argumento, porque no se daban ventas interiores de OEM en Corea, y los exportadores no pudieron mostrar en qué cantidad los costes en cuestión habrían variado teóricamente de los asociados con las ventas interiores normales de la propia marca, en relación con cuyos precios se llevaron a cabo ajustes apropiados respecto de todos los gastos de ventas directamente vinculados que resultaran justificables, de conformidad con los apartados 9 y 10 del artículo 2 del Reglamento (CEE) no 2423/88. No se prevé ningún nuevo ajuste con arreglo a lo dispuesto en este artículo. No obstante, a pesar de la ausencia de pruebas cuantificables en cuanto a las posibles diferencias en los niveles de costes o beneficios asociadas con las ventas de OEM, la Comisión ha tenido en cuenta ambos tipos de dichas hipotéticas diferencias al determinar el margen de beneficios incorporado a los valores normales calculados utilizados para ser comparados con los precios de ventas de exportación de los OEM, tal como se ha precisado en los anteriores considerandos.
(iv) Márgenes de dumping
(32) Los valores normales para los modelos vendidos en el mercado interior de los tres productores/exportadores coreanos se compararon con los precios de exportación de los modelos comparables sobre una base de transacción por transacción. El examen preliminar de los hechos muestra la existencia de dumping en relación con los SCTV originarios de la República de Corea por parte de los tres exportadores investigados, siendo igual el margen de dumping a la diferencia en que el valor normal establecido sobrepasa al precio de exportación a la Comunidad.
Los márgenes de dumping variaban según cada exportador, y los márgenes medios ponderados eran los siguientes:
Daewoo Electronics Co Ltd: 10,27 %,
Goldstar Co Ltd: 12,34 %,
Samsung Electronics Co Ltd: 13,06 %.
(33) Por lo que respecta a los exportadores que no se dieron a conocer durante la investigación, el dumping se determinó sobre la base de los hechos disponibles. Debe tenerse en cuenta que se comprobó que aproximadamente un 18 % de las exportaciones coreanas de SCTV a la Comunidad en 1987 (es decir, 144 000 de un total de 781 000 unidades que aparecen en las estadísticas publicadas) no procedían de los exportadores que colaboraron en la investigación de la Comisión. Estas cifras no tienen en cuenta los posibles transbordos a la Comunidad a través de otros terceros países. Un importante exportador que operaba en Corea y suministraba grandes cantidades de SCTV a la Comunidad, que no se dio a conocer durante el procedimiento, fue de hecho contactado por la Comisión durante sus investigaciones in situ, con la ayuda de la Asociación de Industrias Electrónicas de Corea, con objeto de asegurar la colaboración del exportador, que, sin embargo, fue denegada. La Comisión consideró que, a la vista de la gravedad de esta falta de colaboración, subrayada por una falta correspondiente de colaboración por parte de grandes importadores comunitarios (particularmente en un Estado miembro al que corresponde aproximadamente el 25 % del mercado comunitario total), de los que se sabía que habían comprado considerables cantidades de SCTV del exportador anteriormente mencionado, ni los márgenes de dumping determinados para los exportadores coreanos que colaboraron ni la información contenida en la denuncia constituían la base más apropiada para determinar el margen de dumping para los restantes exportadores.
Para este grupo de exportadores, la Comisión decidió utilizar, como base para determinar el precio de exportación, el precio medio CIF para las importaciones en la Comunidad procedentes de Corea, tal como figura en las estadísticas Eurostat de la Comunidad de 1987. Este precio se modificó para tener en cuenta la media del flete marítimo, el seguro y los restantes ajustes efectuados a los precios de exportación FOB de los exportadores coreanos que colaboraron. El precio medio sustitutivo de exportación ex fábrica resultante fue entonces comparado con el precio medio de ventas en el mercado interior coreano de los exportadores que colaboraron, que se corrigió con la media de determinados ajustes directamente vinculados a los gastos de ventas en el mercado coreano. Se consideró razonable utilizar el resultado de este cálculo, en que el valor normal sustitutivo medio coreano sobrepasaba el precio medio de exportación en un margen del 19,65 %, como base para la determinación del dumping en relación con los exportadores mencionados, y en opinión de la Comisión la atribución a esta categoría de un margen de dumping más reducido constituiría un incentivo para la elusión del derecho y un estímulo a la falta de cooperación.
D. Sector económico comunitario
(34) Los productores comunitarios denunciantes que cooperaron en el procedimiento fabricaron en 1987 (el período de referencia) aproximadamente un 50 % de la produccción total comunitaria de SCTV. Este volumen constituye claramente una importante porporción de la producción comunitaria, pero es preciso mencionar también a este respecto otros dos factores. En primer lugar, las empresas denunciantes que cooperaron todavía representaban en 1985 aproximadamente el 68 % de la producción total comunitaria. En segundo lugar, la proporción del 50 % calculada en 1987 tiene en cuenta el rápido cambio producido en la composición de la capacidad de producción comunitaria de SCTV que tuvo lugar entre 1985 y 1987 -bajo una presión debida principalmente a la falta de competencia de la Comunidad. Sin este cambio, los productores que cooperaron habrían seguido representado todavía en 1987 aproximadamente la misma proporción de la producción comunitaria que en 1985. La rápida reducción del porcentaje producida entre 1985 y 1987 se puede explicar por una mayor proporción de la producción controlada por empresas de terceros países, principalmente japonesas, que se han implantado en la Comunidad, así como por la producción controlada por empresas comunitarias que se han trasladado fuera de la Comunidad, como se describe más adelante.
(35) Los exportadores coreanos han alegado que, dado que los fabricantes de electrónica de consumo del Reino Unido no se han asociado a la denuncia, los datos sobre producción y ventas en el mercado del Reino Unido no pueden utilizarse en el procedimiento, ya sea a efectos de definir el sector económico comunitario o para cuantificar el posible perjuicio causado a dicho sector económico. No obstante, la Comisión tiene como norma examinar los hechos disponibles relativos al mercado total comunitario al definir el sector económico comunitario y al investigar el perjuicio, y es evidente que el hecho de que ciertos productores no se asocien a una denuncia no impide a la Comisión que tenga en cuenta los datos relativos a la producción y al perjuicio en un mercado nacional dado. El argumento de los exportadores tampoco tiene en cuenta las significativas proporciones de la producción y las ventas en el Reino Unido controladas por las empresas que participan en la denuncia, que han suministrado información en relación con este mercado. En consecuencia, no se ha aceptado la alegación de los exportadores, ni las conclusiones publicadas incluyen datos relativos al Reino Unido.
Un exportador coreano ha expresado también dudas sobre la validez de la separación del sector de pequeñas pantallas del mercado y de la industria de televisión en colores en general. Tal como ya se ha indicado en sus observaciones relativas al apartado de « producto similar » en el considerando 8, la Comisión comprobó que esta distinción corresponde de hecho en el mercado comunitario a una serie de importantes diferencias técnicas y de marketing, y no únicamente a un código separado de la nomenclatura combinada o a una clasificación artificial llevada a cabo por el sector económico comunitario con el fin de presentar su denuncia. Al recoger datos sobre el supuesto perjuicio, la Comisión restringió en consecuencia su investigación a la información relativa al sector de pequeñas pantallas del mencionado sector económico.
Dentro del sector de SCTV, el volumen más elevado corresponde a los equipos de pantalla de 14 pulgadas (37 centímetros), seguido por los de 16 pulgadas (42 centímetros), y éstos son los tamaños de los modelos más representativos, si bien se dan otras dimensiones en volúmenes más reducidos.
E. Perjuicio
(i) Volumen y cuotas de mercado
(36) El consumo en el sector de pequeña pantalla del mercado comunitario de televisión en colores se ha incrementado rápidamente, pasando de aproximadamente 4 millones de unidades en 1984 a 6,4 millones de unidades en 1987, lo que supone un incremento del 60 %.
(37) Durante el mismo período, y según las estadísticas oficiales de Eurostat, las importaciones coreanas en la Comunidad crecieron de cerca de 23 000 unidades en 1984 a 781 000 en 1987. Ciertos problemas técnicos impiden evaluar con precisión estas estadísticas, tal como lo demuestra el hecho de que las exportaciones a la Comunidad declaradas por los tres productores coreanos que colaboraron y comprobadas por la Comisión para el año 1987 sólo ascendieron a 637 000. Dichos problemas se refieren principalmente a la cuestión de la falta de colaboración ya mencionada en el considerando 33. Pese a dichas consideraciones, sigue siendo manifiesta la rápida penetración en el mercado comunitario de los exportadores coreanos, ya que su cuota de mercado, de aproximadamente 0,6 % en 1984, alcanzó el 12,3 % en 1987. Durante el mismo período, la cuota de mercado del sector económico comunitario disminuyó del 60,5 % al 46,3 %, mientras que con respecto al año 1985 - cuando la cuota del sector económico comunitario había alcanzado el 69,4 %- la caída es aun más espectacular.
Por otra parte, las cifras de la cuota de mercado requieren mayores comentarios, ya que la cuota de mercado del sector económico de la Comunidad había sido razonablemente estable durante varios años hasta 1985, alcanzando un 60 % o un porcentaje algo inferior. No obstante, no existe ninguna razón que explique que dicho nivel, tal como lo alegan los exportadores coreanos, deba considerarse como un nivel « normal » en el sector económico comunitario, en vez de tener en cuenta el 69 % alcanzado en 1985. En aquel año ya se había confirmado el rápido desarrollo del consumo de SCTV en la Comunidad, mientras que la penetración en el mercado de las importaciones supuestamente objeto de dumping sólo había comenzado, por lo que el último nivel arriba mencionado también debe interpretarse como el nivel alcanzado gracias a los esfuerzos de racionalización realizados por el sector económico comunitario en ausencia de importaciones realizadas a precios de dumping. La presión ejercida por la afluencia de las importaciones también queda ilustrada por el hecho de que el sector económico comunitario no pudo participar en la rápida expansión del consumo en pleno en el mercado de los SCTV. Entre 1985 y 1987, dicho mercado creció cerca de un 42 %, pero el volumen de ventas de las empresas comunitarias sólo aumentó cerca de un 1 % durante dicho período.
(ii) Precios
(38) Se efectuó una investigación detallada de los precios de los SCTV en la Comunidad tomando como referencia los precios de venta de los modelos de dicho sector del mercado vendidos por Ferguson, Grundig, Philips, Nokia Graetz (anteriormente denominada Standard Electric Lorenz) y Thomson. El conjunto de dichas empresas representa cerca del 86 % del volumen de ventas de los denunciantes que estuvieron representados y que cooperaron.
(39) En términos de deterioro del nivel de precios, se reconoció que los precios de todos los modelos de SCTV de las empresas arriba mencionadas disminuyeron entre 1985 y 1987 en un 12 % sobre la base de una media ponderada. Si bien se considera normal que los precios de los artículos de electrónica de consumo disminuyan al cabo de cierto tiempo por razones de mayor volumen y de mejoras técnicas de la producción (incluso en ausencia de una presión excepcional de la competencia) dichos factores tienden a ser muy limitados en el caso de un producto como un televisor en colores, que ha alcanzado ahora el nivel máximo de su actual curva tecnológica y la tendencia a la baja de precios anteriormente mencionada es, pues, superior al que podría esperarse en condiciones de competencia normales.
(40) Una vez tenido en cuenta el deterioro de precios durante el período 1985-87, la Comisión investigó además la subcotización de precios practicada por los exportadores coreanos durante el período de referencia, el año natural de 1987. Dicha investigación se efectuó en relación con las ventas de los tres exportadores coreanos que colaboren en los cuatro principales mercados de la Comunidad, Francia, República Federal de Alemania, Italia, Reino Unido, en los cuales dichos exportadores vendieron cerca del 84 % de los SCTV exportados a la Comunidad.
En primer lugar, la Comisión eligió modelos representativos de SCTV comercializados por los productores comunitarios mencionados en el considerando 38. Los modelos elegidos representaban más del 50 % de las ventas de dichas empresas. A continuación, la Comisión eligió modelos de exportación coreanos representativos que eran comparables directamente con los modelos de los productores comunitarios, después de haber establecido una serie de criterios basados en la evaluación de las prioridades de los consumidores. El criterio más importante fue el tamaño de la pantalla, las características del tipo y el sistema de control de sintonización. Se seleccionaron cuidadosamente los modelos coreanos a fin de que estos tuvieran como mínimo las mismas características o incluso más que los modelos comunitarios con los cuales se comparaban. Los modelos coreanos elegidos representaban más del 50 % del conjunto de ventas coreanas de SCTV en los mercados considerados.
Los modelos así determinados se compararon sobre la base de las ventas al primer cliente independiente en cada uno de los canales de ventas establecidos, es decir, el distribuidor nacional, el comerciante, y los OEM. En consecuencia, el precio medio de venta para cada modelo exportado coreano se comparó en cada uno de los Estados miembros interesados con las cifras correspondientes de los modelos apropiados producidos en la Comunidad. Se llevaron a cabo ajustes a fin de garantizar la comparabilidad a efectos de gastos de transporte y demás gastos incluidos en los precios de venta de los modelos comunitarios, en los casos en que los precios de los modelos coreanos eran FOB en el puerto coreano. Asimismo, se realizaron ajustes a fin de tener en cuenta las diferencias en los gastos y márgenes en los casos en que no se podían efectuar directamente las comparaciones dentro de los mismos canales de ventas.
(41) Los resultados de la comparación mencionada anteriormente mostraron que todos los exportadores coreanos cuyos modelos habían sido investigados habían efectuado una subcotización de precios. Dicha subcotización varió, según cada exportador, hasta un máximo del 39 %. Sobre la base de una media ponderada, los resultados para los tres exportadores oscilaron entre un mínimo del 23 % y un máximo del 28 %.
Debe señalarse que los efectos de la subcotización de precios establecida no se refieren sólo a los modelos de SCTV de la Comunidad que pueden considerarse como directamente comparables a las exportaciones coreanas, sino que se aplican a toda la gama incluidos los modelos más recientes y más perfeccionados. La subcotización efectuada en los precios más bajos de la gama, que corresponden al segmento de mayor volumen de mercado, tiene un efecto depresivo sobre los precios en toda la gama de SCTV al reducir la percepción que tiene el consumidor del valor del producto y de las distintas características de los diversos modelos.
(iii) Otros factores económicos importantes
(42) Por lo que respecta al volumen de la producción y al empleo en el sector económico comunitario, es necesario tener en cuenta la flexibilidad de las unidades de montaje de base de SCTV a efectos de emplazamiento, que se deriva de sus requisitos tecnológicos relativamente modestos, su inversión fija y la formación del personal de la fábrica. Si bien ésta es una característica fundamental de la producción o montaje de base de televisores en color, no puede aplicarse la misma descripción a la producción de tubos de imagen en colores, o a las demás actividades fundamentales para la viabilidad económica a largo plazo de un fabricante integrado verticalmente que manufactura productos de vídeo tecnológicamente desarrollados, como son la investigación y desarrollo, la comercialización, el diseño de producto y la ingeniería, etc. No obstante, la flexibilidad de los procesos de montaje de base ha favorecido el establecimiento gradual de una considerable proporción de la producción de SCTV de las empresas comunitarias, particularmente de los modelos básicos, fuera de la Comunidad, principalmente en el sureste asiático y también en otros países europeos.
Inicialmente, este nuevo emplazamiento fue determinado por la necesidad de reducir los costes, en especial de los componentes y de la mano de obra, por parte de los productores comunitarios, en respuesta a las presiones normales de la competencia. Las estadísticas ponen de manifiesto la marcada aceleración de esta nueva ubicación, que tuvo lugar a partir del comienzo de la competencia desleal causada por la oleada de importaciones objeto de dumping iniciada en 1985, tal como se menciona en el considerando 37. Mientras que en dicho año la producción de las empresas comunitarias realizada en fábricas fuera de la Comunidad alcanzó el 16 % de su producción total, dicha proporción se había duplicado con creces a finales de 1987. Este fuerte incremento del volumen de la producción realizada fuera de la Comunidad fue utilizado por las empresas comunitarias para luchar con modelos básicos contra las nuevas importaciones, principalmente en los mercados de determinados Estados miembros que estaban particularmente amenazados, y en los que la baja de precios y las pérdidas financieras de las empresas superaban con creces los niveles medios comunitarios ya catastróficos.
Naturalmente, dicha evolución tuvo un efecto negativo sobre el empleo en el sector económico comunitario, en el cual el número de puestos de trabajo había aumentado hasta 1986. Dicho número disminuyó en 1986/87 en un 16 %, es decir, en más de 1 000 puestos de trabajo.
(43) La utilización de la capacidad del sector económico comunitario era de un 82 % en 1984, alcanzó cerca del 86 % en 1985 y disminuyó hasta el 79 % en 1986 y 1987.
Por lo que respecta a las existencias del sector económico comunitario, si bien hubo en 1985 y 1986 un cierto aumento de los niveles de existencias de bienes acabados a finales de año, como proporción de la producción, en 1987 volvieron a tener aproximadamente el mismo nivel que en 1984.
Los datos anteriores relativos a la utilización de la capacidad y a los niveles de existencias deben interpretarse a la luz de las características particulares del sector económico. El hecho de que las existencias no hayan aumentado como se hubiera podido esperar, a pesar de la combinación de un aumento de la capacidad de producción y de un estancamiento de las ventas, se explica en parte por los ajustes moderados realizados en la tasa de utilización de la capacidad mencionada anteriormente, y también se debe a las políticas de reducción de precios adoptadas por el sector económico comunitario a fin de hacer frente a la competencia derivada de los bajos precios practicados. No obstante, la razón principal por la que los datos relativos a la utilización de la capacidad y al nivel de existencias no corresponden en este caso a los que se asocian normalmente a una industria en crisis, es el carácter flexible del proceso de fabricación de televisores que ya se ha mencionado en el considerando anterior. En general, la dirección de esta industria ha tratado de adaptar su capacidad y su producción a sus posibilidades actuales en el mercado, y lo ha conseguido, si bien con considerables dificultades, durante el período de gran afluencia de importaciones que comenzó en 1985. Por esta razón, los indicadores económicos como los niveles de utilización de las capacidades y de existencias no pueden tenerse en cuenta como realmente significativos para determinar el perjuicio en este caso, ya que no reflejan claramente las difíciles condiciones del mercado, por lo que deben investigarse otros parámetros como los volúmenes de ventas y de producción, los precios, el empleo y los beneficios. Por esta misma razón, no se pueden aceptar los argumentos aducidos por los exportadores coreanos que, haciendo hincapié en los datos de producción y de utilización de la capacidad aislándolos de los demás factores, han tratado de probar que el sector económico comunitario no ha experimentado ningún perjuicio importante.
(44) En los últimos años, la fuerte tendencia a la baja de los precios antes descrita ha sido el factor fundamental que más ha afectado a los beneficios de los productores comunitarios de SCTV. Desde 1984, la rentabilidad media de la industria debida a las ventas y al capital ha sido negativa, y esta tendencia negativa se aceleró en 1985/86. No obstante, en 1986 y 1987 el rendimiento negativo de las ventas no aumentó notablemente debido a la firme reacción del sector económico frente a las importaciones a bajo precio:
- pese a la reducción de la cuota de mercado, se han contenido las pérdidas mediante la producción de nuevos modelos de la gama baja con unos márgenes brutos mejorados debido a una racionalización de la producción y a otras medidas para la reducción de los costes;
- en determinados casos, se ha renunciado a grandes cuotas de mercado con el fin de mantener los márgenes en la comercialización de los modelos de la gama alta (la presión de los precios de los productos de la gama baja se ha hecho sentir particularmente en determinados mercados nacionales, si bien los Estados miembros en los que existen restricciones cuantitativas no se han resentido tanto de ella);
- las pérdidas referidas a los productos de la gama baja fueron contenidas gracias a la comercialización de modelos manufacturados por las empresas comunitarias en sus instalaciones ubicadas en terceros países, tal como se menciona en el considerando 42;
- la introducción de nuevos modelos de gama más alta, en particular los modelos con pantalla cuadrada plana de 15", mejoró un tanto el nivel de márgenes brutos.
(iv) Conclusión
(45) Para determinar si el sector económico comunitario está sufriendo un perjuicio importante, la Comisión tomó en cuenta los siguientes hechos:
- las importaciones de SCTV coreanos se han incrementado a un ritmo excesivamente rápido, pasando de cerca de 87 000 unidades en 1985 a casi 800 000 unidades en 1987;
- la cuota de mercado de dichas importaciones aumentó entre 1985 y 1987 en más de un 10 % del consumo comunitario, mientras que la cuota de los productores comunitarios disminuyó en un 23 %;
- los precios de venta en la Comunidad de los productores denunciantes sufrieron un importante deterioro entre 1985 y 1987. Por otra parte, se ha comprobado tan sólo para 1987 una subcotización media de las exportaciones coreanas del 23 % al 28 % (según datos del exportador);
- entre 1985 y 1987, los productores comunitarios no pudieron incrementar su producción y ventas, a pesar de un aumento del consumo global del 42 %, y de que su capacidad de producción aumentó en un 8 %; - entre 1985 y 1987, disminuyeron los rendimientos tanto de las ventas como del capital de los productores denunciantes, si bien la tendencia negativa quedó mitigada por una serie de medidas de comercialización y racionalización;
- dichas medidas de racionalización consistieron en una mayor redistribución de la producción que se ubicó en instalaciones fuera de la Comunidad, y una pérdida de empleo en la Comunidad de alrededor del 16 % para la mano de obra del sector de SCTV en 1986/87.
(46) A la vista de las pérdidas de cuota de mercado anteriormente mencionadas, del deterioro y de la subcotización de los precios, de las pérdidas sectoriales a lo largo de varios años y de las pérdidas de puestos de empleo derivadas de las medidas de racionalización, la Comisión concluye, en el marco de sus conclusiones provisionales, que el sector económico comunitario de SCTV ha estado sufriendo un perjuicio importante de conformidad con el apartado 1 del artículo 4 del Reglamento (CEE) no 2423/88.
(47) Algunos exportadores coreanos han alegado que la determinación de un perjuicio importante para el sector económico comunitario de SCTV no está justificada, ya que, en primer lugar, la asociación nacional de productores de electrónica de consumo del Reino Unido no ha apoyado la denuncia debido a un acuerdo voluntario con el sector económico coreano y, en segundo lugar, tres mercados de otros Estados miembros han establecido restricciones cuantitativas sobre las exportaciones coreanas. Dichos cuatro mercados nacionales constituyen una proporción mayoritaria del consumo comunitario de SCTV, que se beneficia de una protección que excluye la posibilidad de perjuicio. Según la Comisión, este argumento no convence por dos razones. En primer lugar, ni el Derecho comunitario ni el Derecho internacional prohíben la aplicación de medidas comerciales suplementarias, tales como derechos antidumping o derechos de aduana, a las importaciones que ya están sometidas a restricciones cuantitativas. La aplicación de dichas medidas está ciertamente supeditada a que se den las condiciones normales para su cumplimiento: en el caso de derechos antidumping, las importaciones en cuestión deben ser objeto de dumping o deben causar un perjuicio importante, a pesar de la aplicación de las restricciones. En segundo lugar, la Comisión pudo comprobar la existencia de un perjuicio importante en relación con los mercados nacionales considerados sobre la base de los datos obtenidos durante su investigación. Dichos datos incluían información relativa a las ventas y a la producción de un importante productor del Reino Unido, tal como se ha mencionado en el conconsiderando 35, así como datos normales de mercado relativos a los precios de venta de los productores y exportadores comunitarios. Por otra parte, la Comisión comprobó que de hecho no se respetó ni el acuerdo voluntario sobre restricción ni las restricciones cuantitativas mencionadas.
F. Amenaza de perjuicio
(48) Por otra parte, se considera que existe la amenaza de que las exportaciones coreanas causen en el futuro mayor perjuicio habida cuenta de la capacidad de producción extremadamente amplia de que dispone la industria de este país. Dicha capacidad no guarda ninguna proporción con el mercado interior: respecto de los modelos básicos de tubos de imagen en colores, la capacidad de 25 millones de tubos anuales corresponde a un tercio del consumo mundial. Además, las empresas coreanas se han instalado desde hace varios años en los Estados Unidos, cuyo amplio mercado ya no es capaz de absorber los ingentes volúmenes producidos, lo que les lleva a fijarse cada vez más, para su expansión, hacia el mercado comunitario.
G. Relación de causalidad entre el dumping y el perjuicio
(i) Efectos de las importaciones objeto de dumping
(49) Al examinar si el perjuicio importante sufrido por el sector económico comunitario de SCTV fue causado por los efectos del dumping descrito en los considerandos 32 y 33, la Comisión comprobó que la fuerte afluencia de importaciones coreanas coincide con una pérdida igualmente rápida de cuota de mercado por parte de la industria comunitaria, un deterioro de los precios, una subcotización de los precios de los modelos comunitarios de SCTV, una menor rentabilidad y unas pérdidas cada vez más importantes por parte de las empresas comunitarias, junto con una implantación acelerada de instalaciones de montaje de los productores comunitarios fuera de la Comunidad.
Puede seguirse dicho proceso desde su punto de partida en 1985, cuando los exportadores coreanos ocupaban menos del 2 % del mercado comunitario de SCTV, hasta el período de referencia en 1987, en el que su cuota de mercado era seis veces superior y la subcotización de precios comprobada por la Comisión alcanzaba el 39 %. Dada la sensibilidad del consumidor principalmente en materia de precios en el sector de pequeña pantalla del mercado comunitario de televisores en colores, las importaciones a bajo precio procedentes de Corea no podían dejar de afectar muy negativamente a los volúmenes de ventas, a los precios de ventas y, en consecuencia, a los beneficios del sector económico comunitario. La aparición y el rápido desarrollo de parámetros negativos en dichas áreas o la notable disminución de la rentabilidad del sector económico comunitario, corresponden exactamente en el tiempo con la aparición y la rápida penetración de las exportaciones coreanas a bajo precio en el mercado comunitario de SCTV.
(ii) Efectos de los otros factores
(50) Si bien la Comisión ha comprobado, tal como se mencionó anteriormente, que las exportaciones coreanas objeto de dumping han causado un perjuicio importante al sector económico comunitario de SCTV, ello no implica que todo perjuicio sufrido por el sector económico en los últimos años deba atribuirse a dichas importaciones. A pesar de la elevada producción y de los considerables volúmenes de ventas, y de su elevada cuota de mercado comparada con los años anteriores y posteriores, la situación del sector económico comunitario ya era insatisfactoria en otros aspectos en 1985. El rendimiento de las ventas y el capital ya era negativo, y una cantidad importante de producción ya se había desplazado fuera de la Comunidad, si bien dichas observaciones no contradicen las conclusiones sobre el perjuicio causado. La relativa complejidad de las circunstancias de este perjuicio no justifica los argumentos esgrimidos por los exportadores coreanos y otros exportadores, según los cuales, en primer lugar, el sector económico comunitario no ha sufrido ningún perjuicio y, en segundo lugar, en caso de que haya habido sacrificios, los exportadores coreanos son totalmente ajenos a él.
(51) En uno de estos argumentos, se alega que el principal efecto de las exportaciones coreanas ha sido el sustituir o desplazar las importaciones de SCTV procedentes de Japón. En opinión de la Comisión, este punto de vista se basa en una interpretación incorrecta de las estadísticas pertinentes. Ciertamente, entre 1984 y 1987 las exportaciones coreanas a la Comunidad aumentaron de 23 000 a 781 000, mientras que las exportaciones procedentes de Japón disminuyeron de 607 000 a 334 000. El hecho de atribuir la disminución de las exportaciones japonesas directas a la presión ejercida por los exportadores coreanos no tiene en cuenta en absoluto el desplazamiento de la producción japonesa de SCTV a las instalaciones en otros países del sureste asiático, en especial Malasia y Singapur, y en la propia Comunidad.
(52) Dos de los exportadores coreanos afirmaron que sus cuotas de mercado individuales eran « mínimas », y que como « recién llegados » al mercado comunitario no podían haber causado ningún perjuicio. Por lo menos a partir de 1987, ningún exportador coreano pudo afirmar legítimamente que poseyera una cuota de mercado insignificante, aunque ésta fuera considerada individualmente. En cualquier caso, las cuotas de mercado coreanas en la Comunidad deben considerarse como un conjunto: los exportadores vendieron un producto similar en los mismos sectores comerciales comunitarios, a través de canales de ventas comparables. Dicha afirmación no queda invalidada por el hecho ya mencionado de que un exportador se concentraba casi exclusivamente en el mercado de OEM para sus ventas en la Comunidad. Esta opinión está confirmada por la sentencia del Tribunal de Justicia, de 7 de mayo de 1987, en el asunto no 255/84, Nachi Fujikoshi Corporation contra el Consejo de las Comunidades Europeas (1) en el que se alega que el perjuicio causado a un sector económico comunitario debe evaluarse en su conjunto, y que no es necesario ni posible definir por separado la parte de perjuicio atribuible individualmente a los exportadores implicados.
(53) Dos exportadores alegaron que la prevalencia de las exportaciones coreanas en el sector OEM también excluía la posibilidad de atribuir el perjuicio a dichas ventas, ya que los productores comunitarios no habían ocupado el segmento de mercado de los OEM. Si bien es cierto que gran parte de la rápida expansión del mercado de SCTV en la Comunidad se ha centrado en el segmento de los OEM, y que la expansión de estos últimos coincidió y fue facilitada por la afluencia de las importaciones coreanas a bajo precio, no es posible interpretarlo como una prueba de ausencia de perjuicio. En realidad, los productores comunitarios venden en los canales de ventas de los OEM, y dichas ventas hubieran sido sin duda mucho mayores de no ser por la existencia de la competencia a bajo precio de las importaciones objeto de dumping. Por otra parte, no tiene fundamento la pretensión de que la presión ejercida por las importaciones en el segmento de los OEM pueda en cierto modo considerarse aisladamente del resto del mercado de SCTV: es evidente que los precios de la propia marca se verán afectados por el deterioro de los niveles de precios de los OEM.
(54) Los exportadores coreanos, en el argumento en que más han insistido, sostienen que el perjuicio causado por las importaciones objeto de dumping proviene de otras fuentes, y en consecuencia la presente investigación constituye una discriminación contra las exportaciones coreanas. Los principales países de origen mencionados son Austria, China, Hong-Kong, Japón, Malasia, Singapur y Taiwán.
En términos de cuotas del mercado comunitario, el conjunto de exportadores, sin contar los coreanos, cubrió en 1984 casi el 39 % del consumo total de SCTV, si bien dicha cuota disminuyó en 1985 aproximadamente en un 10 %, elevándose en 1987 a más de un 41 %. No obstante, deben hacerse distinciones respecto a dichas cifras generales entre los distintos países exportadores.
Como ya se ha observado en el considerando 51, las importaciones procedentes de Japón están experimentando una fuerte tendencia a la baja. En cuanto al resto de los países exportadores, en 1987 la mayoría no habían llegado a los volúmenes
críticos alcanzados por los coreanos, y el crecimiento de sus importaciones en la Comunidad no era tan rápido como el de estos últimos. Entre aquellos países cuya cuota de mercado comunitario ha aumentado de forma excepcionalmente rápida (hasta más de un 9 % en 1987), y cuyos valores medios CIF puesto en el muelle de descarga en 1987 han sido inferiores a los de los coreanos de acuerdo con las estadísticas de importación, los dos países exportadores más importantes fueron Hong Kong y la República Popular de China. Se debe recordar que se ha abierto un procedimiento suplementario contra las importaciones de SCTV de ambos países (1).
En 1987 los valores medios CIF puesto en el muelle de descarga declarados para las importaciones de SCTV procedentes de Austria, Japón, Malasia y Singapur eran considerablemente más elevados que los de las importaciones procedentes de Corea, llegando a un 60 % por lo que respecta a Austria y Japón. Dichos datos no son definitivos sino meramente indicativos debido a la importancia de los precios de transferencia en algunos casos. Sin embargo hay que subrayar también que los exportadores coreanos, a pesar de sus alegaciones, no han podido aportar ninguna prueba de dumping por parte del resto de los países exportadores señalados.
Los exportadores coreanos y de otros países han señalado que los productores comunitarios utilizan instalaciones de fabricación en terceros países - especialmente en Austria, Singapur y Taiwán- y que las importaciones procedentes de dichas instalaciones han crecido también en el período 1985-1987. En el considerando 42 ya se menciona este hecho. Es necesario analizar claramente de qué forma estas reimplantaciones en instalaciones de producción fuera de la Comunidad afectan a la situación de perjuicio del sector económico comunitario. Contrariamente a lo afirmado por los exportadores, son una consecuencia y una medida de este perjuicio, más que una causa: forman parte de una serie de medidas de racionalización adoptadas por el sector económico comunitario para mejorar la rentabilidad, medidas que se han acelerado considerablemente desde 1985 para compensar los efectos de la competencia de las importaciones a bajo precio. De hecho, los productores comunitarios han buscado las mismas ventajas comparativas que alegaban sus competidores coreanos, especialmente por lo que se refiere a los costes de mano de obra y componentes. Por tanto, basándose en sus conclusiones provisionales, la Comisión considera que las alegaciones de autoperjuicio relacionadas con las importaciones de SCTV por productores comunitarios procedentes de instalaciones de producción fuera de la Comunidad carecen de base.
(55) Por ello la Comisión ha llegado a la conclusión de que las importaciones objeto de dumping procedentes de Corea han causado, por sí solas, un perjuicio importante al sector económico comunitario de SCTV. Como ya se ha señalado en el considerando 50, esta conclusión no implica que la Comisión considere que todas las dificultades verificables en el sector económico comunitario deben necesariamente atribuirse a esta causa, y no a la competencia entre las empresas comunitarias o a las importaciones que no sean objeto de dumping procedentes de otros países. Todo ello se tiene en cuenta en el considerando 62, al estudiar el establecimiento de un umbral de perjuicio adecuado.
H. Interés comunitario
(56) En vista del considerable perjuicio experimentado por el sector económico comunitario de SCTV, especialmente por lo que se refiere a la rentabilidad y a la cuota de mercado, la Comisión considera que si no se adoptan medidas contra las importaciones objeto de dumping que constituyen una de las causas de dicho perjuicio, es muy probable que el sector económico comunitario denunciante abandone la producción plenamente integrada de este producto en la Comunidad a corto plazo, lo que conduciría directamente a la pérdida de varios miles de puestos de trabajo. No obstante, al evaluar si interesa a la Comunidad la adopción de dichas medidas, es necesario considerar también otras consecuencias indeseables que podrían resultar a un plazo más largo.
(57) Los exportadores coreanos han concentrado la presión inicial de las importaciones objeto de dumping en este área en el mercado de SCTV, sector que experimenta el crecimiento más rápido en todo el mercado comunitario de televisores en colores. Existe un claro riesgo de que la importante posición alcanzada en el sector de SCTV se utilice como base para alcanzar posiciones en el mercado comunitario de los modelos con pantalla grande. Ello supondría que todo el mercado comunitario de televisores en colores se vería amenazado por la rápida penetración de productos objeto de dumping registrada en el sector de SCTV, y ello sucedería, además, en un momento crucial para el desarrollo de este sector económico comunitario. Los esfuerzos y avances tecnológicos de este último, especialmente en el campo de la televisión de alta definición, le ofrecen la posibilidad, a medio plazo, de una gran expansión de sus ventas, producción y beneficios en la Comunidad. No obstante, esta posibilidad se vería seriamente comprometida y se malograrían los esfuerzos que este sector ha venido realizando desde 1985 para nacionalizar y reestructurar su capacidad de producción, si la base comercial subyacente a este progreso tecnológico se viera dañada por una competencia desleal por parte de las importaciones.
(1) Rep. 1987, p. 1861.
(1) DO no C 288 de 12. 11. 1988, p. 13.
(58) La pérdida de una base comercial segura en términos de volumen podría afectar al desarrollo y la explotación comercial rentable de otras nuevas tecnologías, al igual que a la televisión de alta definición, debido a la posición clave que ocupa la tecnología de la televisión en colores en la industria electrónica para el consumo en su conjunto, posición central respecto de otros productos relacionados como los receptores de videocasete y los aparatos de videodisco de láser, por ejemplo. Además, los perjuicios no se circunscribirían tan solo al campo de la electrónica de consumo, ya que la industria general de componentes electrónicos se vería seriamente afectada por la pérdida o el debilitamiento de su principial cliente en volumen.
(59) Las asociaciones de exportadores e importadores han alegado que la imposición de medidas antidumping en este caso resultaría contraria al interés comunitario, puesto que originaría precios más elevados, menor competencia y menor posibilidad de elección para el consumidor.
Todos estos argumentos se refieren a los posibles efectos indeseables para los consumidores, a nivel de minoristas, y no es probable que el nivel de empleo o de beneficios de los importadores se vea afectado por dichas medidas, ya que no restringirán seriamente la amplia gama de SCTV producidos en la Comunidad o importados de otras fuentes, ni la competencia de precios entre las diferentes marcas.
Puesto que los SCTV se importan como producto acabado, que no requiere más transformaciones antes de su venta al consumidor final, resulta claro que la imposición de medidas originará, normalmente, precios más elevados para los consumidores, al menos por lo que respecta a los SCTV originarios de las fuentes a que se refiere este procedimiento. No obstante, se espera que dichos aumentos de precios sean limitados, ya que, en la práctica, apenas se reducirá la competencia entre los distintos productores comunitarios y los exportadores a la Comunidad. El número de fuentes de suministros de SCTV continúa también aumentado, lo que hace difícil pensar que se vayan a reducir de forma importante las opciones que se presentan al consumidor. Además, el examen de los umbrales de perjuicio teóricos descritos en los considerandos 61 y 62, indican que las medidas antidumping impuestas provisionalmente, una vez traducidas en precios de venta más elevados, no eliminan las importantes ventajas competitivas en materia de precios de que disponen los exportadores coreanos.
(60) Por último, una vez ponderados los distintos intereses en juego, la Comisión considera que la imposición de medidas en este caso restablecerá unas condiciones de leal competencia al eliminar los efectos de las prácticas de dumping de los exportadores coreanos. Las medidas modificarán, sin eliminarla, la efectividad de la competencia en materia de precios en este sector. Dicha competencia, para ser efectiva, se debe realizar sobre una base leal; las ventajas en materia de precios basadas en prácticas desleales son injustificables en el marco de las relaciones comerciales internacionales y pueden ser perjudiciales incluso para los intereses del consumidor a largo plazo, cuando se utilizan para debilitar a los competidores de tal forma que restringen la elección el mercado.
Por tanto, la Comisión considera que, en interés de la Comunidad, se deben eliminar los efectos perjudiciales causados por estas prácticas comprobadas de dumping al sector económico comunitario. Los beneficios obtenidos con dicha protección para la viabilidad actual y el desarrollo futuro de dicho sector superan a las posibles desventajas, de carácter ilimitado y temporal, para el consumidor, que podrían traducirse en precios algo más altos para determinados SCTV importados.
I. Derecho
(61) Para eliminar totalmente los perjuicios alegados por los productores comunitarios denunciantes, deberían suprimirse todas las subcotizaciones descritas en los considerandos 40 y 41. Además, estos productores deberían estar en condiciones de poder obtener nuevos aumentos de precios, reconquistando a la vez su cuota de mercado, para permitirles eliminar las pérdidas y obtener beneficios adecuados con sus ventas y activos. Ello permitiría compensar las pérdidas en la cuota de mercado y en beneficios del pasado y durante el período de referencia con respecto al cual se ha comprobado una subcotización. Teniendo en cuenta las circunstancias de este sector económico, y con vistas a una determinación provisional, la Comisión considera que un 10 % supondría un beneficio anual adecuado sobre las ventas, lo que permitiría un desarrollo equilibrado a largo plazo. Si se combinan estos elementos, para calcular los niveles de precios que habrá que eliminar para la supresión de los factores de perjuicio antes mencionados, resulta necesario un aumento de precios de las importaciones coreanas de alrededor de un 60 % en la fase CIF para todos los exportadores.
(62) No obstante, la Comisión considera, como se examina en los considerandos 50 a 55, que no resulta adecuado achacar la totalidad de los perjuicios comprobados, sufridos por los productores comunitarios denunciantes, a las exportaciones coreanas objeto de dumping. Tampoco el Reglamento (CEE) no 2423/88 impone dicho requisito: efectivamente, el apartado 1 del artículo 4 se limita a afirmar que los perjuicios causados por otros factores no deberán atribuirse a las importaciones que sean objeto de dumping. Naturalmente, aislar los factores de perjuicio atribuibles a las importaciones coreanas objeto de dumping plantea considerables problemas en este caso. Dichas importaciones han afectado a indicadores como la erosión de precios y las pérdidas acumuladas en el sector económico comunitario desde 1985, pero la interpretación, y sobre todo la cuantificación, de este efecto es imprecisa, debido a la presencia de otros factores al mismo tiempo. Para obviar esta dificultad, y al coste de infravalorar posiblemente el perjuicio achacable a las importaciones objeto de dumping, la Comisión considera que para la determinación provisional, el perjuicio deberá evaluarse únicamente sobre la subcotización de precios comprobada practicada por los exportadores coreanos en el mercado comunitario. Cuando dicha subcotización, que en el considerando 41 se evalúa a nivel de precios de reventa ajustados, se expresa en la fase CIF, se llega a márgenes entre un 36 % y un 49 %, según el exportador en cuestión. Estos umbrales individuales representan los incrementos de precios necesarios en la frontera comunitaria para eliminar el perjuicio definido en términos de subcotización.
Puesto que no se ha comprobado en este procedimiento ningún margen de dumping tan elevado como el umbral de perjuicio inferior del 36 %, se considera adecuado, para eliminar en lo posible los efectos perjudiciales de las importaciones objeto de dumping, que el importe del derecho provisional que debe imponerse corresponda a los márgenes de dumping comprobados.
(63) Se ha alegado a favor de los exportadores coreanos que la disparidad entre los porcentajes de subcotización y los márgenes de dumping establecidos indica que el perjuicio comprobado se debe a factores no relacionados con el dumping, especialmente a las ventajas en los costes de los productores de terceros países.
La Comisión no desea excluir la posibilidad de ventajas comparativas por parte de los exportadores, especialmente por lo que se refiere a los costes de mano de obra y, en cierta medida, a los precios de los componentes. No obstante, considera que esta ventaja es limitada, puesto que la mano de obra necesaria para la producción de SCTV es bastante reducida en las plantas modernas de que disponen los productores comunitarios denunciantes y, claramente, no puede ser responsable de los umbrales de perjuicio tan grandes como los establecidos en el considerando anterior. La Comisión considera que dichos márgenes se deben a otros factores, además de las ventajas en la costes, incluyendo especialmente el dumping, contra el cual debe protegerse el sector económico comunitario.
(64) Por lo que respecta a cualquier empresa coreana que haya empezado o vaya a empezar a producir SCTV y exportarlas a la Comunidad después de finalizar el período de investigación, la Comisión está dispuesta a iniciar un proceso de revisión lo más pronto posible, siempre que la empresa exportadora pueda suministrar pruebas suficientes que garanticen a la Comisión que ninguna de dichas exportaciones se realizó antes del 31 de diciembre de 1987, y que no están relacionadas ni asociadas a ninguna de las empresas objeto de la presente investigación.
(65) Como ya se ha mencionado en el considerando 54, se ha abierto un procedimiento suplementario relativo a los SCTV procedentes de Hong Kong y de la República Popular de China. Durante la investigación han surgido dudas, a efectos aduaneros comunitarios, en cuanto al origen de este producto cuando es fabricado y exportado por empresas de Hong Kong. En respuesta a las peticiones de determinados exportadores y de sus representantes, y en vista de que el procedimiento anteriormente mencionado todavía está abierto y no se han ultimado las conclusiones, la Comisión ha decidido que los exportadores de Hong Kong que están cooperando actualmente en la investigación queden excluidos de la aplicación del presente derecho provisional, en caso que se atribuya origen coreano a cualquiera de sus exportaciones de SCTV a la Comunidad. Hay que subrayar que esta exclusión es estrictamente temporal y provisional, sin perjuicio de cualquier determinación sobre el origen con fines aduaneros de los SCTV fabricados en Hong Kong. El alcance de esta exclusión podrá revisarse a la luz de los resultados de la investigación que se está desarrollando actualmente o de cualquier otro procedimiento que pueda iniciarse y que esté relacionado con esta cuestión.
(66) Se debe recordar que la Comisión ha publicado un anuncio en el Diario Oficial de las Comunidades Europeas (1) relativo a la posible aplicación en este caso de derechos antidumping con efectos retroactivos. Esta cuestión se examinará durante el período previo a la presentación de la propuesta relativa a los derechos definitivos.
(67) Conviene fijar un período durante el cual las partes interesadas puedan presentar sus puntos de vista y solicitar ser oídas. Además, hay que especificar que todas las conclusiones establecidas a los fines del presente Reglamento son provisionales y podrán ser reconsideradas para el establecimiento de cualquier derecho definitivo que pueda proponer la Comisión,
HA ADOPTADO EL PRESENTE REGLAMENTO:
Artículo 1
1. Se establece un derecho antidumping provisional del 19,6 % del precio neto franco frontera de la Comunidad sin despachar de aduana sobre las importaciones de aparatos receptores de televisión en colores de pequeña pantalla correspondientes al código NC 8528 10 71 originarios de la República de Corea.
El tipo de derecho para los aparatos receptores de televisión en colores de pequeña pantalla fabricados y vendidos para su exportación por las siguientes empresas será:
- Daewoo Electronics Co Ltd: 10,2 %,
- Goldstar Co Ltd: 12,3 %,
- Samsung Electronics Co Ltd: 13,0 %,
del precio neto franco frontera de la Comunidad sin despachar de aduana.
2. El derecho especificado en el apartado 1 se aplicará a los aparatos receptores de televisión en colores de pequeña pantalla cuya diagonal de pantalla sea igual o inferior a 42 cm, combinados a no en una misma caja con un aparato receptor de radio y/o un reloj.
3. El derecho especificado en el apartado 1 no se aplicará a los aparatos receptores de televisión en colores de pequeña pantalla fabricados y vendidos para su exportación en la Comunidad por las siguientes empresas de Hong Kong, aunque se determinase su origen coreano:
Cony Electronic Products Ltd,
Far East United Electronics Ltd,
Hanwah Electronics Ltd,
Kong Wah Electronic Enterprises Ltd,
Koyoda Electronics Ltd,
Luks Industrial Co Ltd,
Tai Wah Industries Ltd,
Universal Appliances Ltd.
4. Se aplicarán las disposiciones vigentes en materia de derechos de aduana.
5. El despacho a libre práctica en la Comunidad de los productos mencionados en los apartados 1 y 2 estará supeditado a la constitución de una garantía por un importe igual al del derecho provisional.
Artículo 2
Sin perjuicio de lo dispuesto en la letra b) del apartado 4 del artículo 7 del Reglamento (CEE) no 2423/88, las partes interesadas podrán dar a conocer sus puntos de vista y solicitar ser oídas por la Comisión en el plazo de un mes a partir de la fecha de entrada en vigor del presente Reglamento.
Artículo 3
El presente Reglamento entrará en vigor el día siguiente al de su publicación en el Diario Oficial de las Comunidades Europeas.
Sin perjuicio de lo dispuesto en los artículos 11, 12 y 13 del Reglamento (CEE) no 2423/88, el artículo 1 del presente Reglamento se aplicará durante un período de cuatro meses, a menos que el Consejo adopte medidas definitivas antes de la expiración de dicho período.
El presente Reglamento será obligatorio en todos sus elementos y directamente aplicable en cada Estado miembro.
Hecho en Bruselas, el 24 de octubre de 1989.

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