Document ID: 31990R1048

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REGLAMENTO (CEE) No 1048/90 DEL CONSEJO
de 25 de abril de 1990
por el que se establece un derecho antidumping definitivo sobre las importaciones de aparatos receptores de televisión en colores de pequeña pantalla originarios de la República de Corea y se percibe definitivamente el derecho provisional
EL CONSEJO DE LAS COMUNIDADES EUROPEAS,
Visto el Tratado constitutivo de la Comunidad Económica Europea,
Visto el Reglamento (CEE) no 2423/88 del Consejo, de 11 de julio de 1988, relativo a la protección contra las importaciones que sean objeto de dumping o de subvenciones por parte de países no miembros de la Comunidad Económica Europea (1), y, en particular, su artículo 12,
Vista la propuesta presentada por la Comisión previa consulta en el seno del Comité consultivo prevista en dicho Reglamento,
Considerando lo siguiente:
A. Medidas provisionales
(1) Mediante Reglamento (CEE) no 3232/89 (2) la Comisión estableció un derecho provisional antidumping sobre las importaciones en la Comunidad de aparatos receptores de televisión en colores de pequeña pantalla, en adelante denominados SCTV, originarios de la República de Corea y correspondientes al código NC 8528 10 71. El derecho se extendió hasta un período máximo de 2 meses mediante el Reglamento (CEE) no 374/90 del Consejo (3).
B. Procedimiento subsiguiente
(2) Una vez establecido el derecho provisional antidumping, todos los exportadores cuyo nombre constaba en el Reglamento (CEE) no 3232/89 así como los representantes de los denunciantes, solicitaron ser oídos por la Comisión, lo cual les fue concedido. Asimismo dieron a conocer su opinión por escrito sobre las conclusiones.
(3) La Comisión siguió recabando y verificando toda la información que consideró necesaria para sus determinaciones. Para ello, llevó a cabo investigaciones en los locales de los siguientes:
Importadores en la Comunidad
- Schneider Rundfunkwerke AG, Tuerkheim, República Federal de Alemania,
- Yoko International BV, Halfweg, Países Bajos.
(4) Previa solicitud de las partes, se les informó de los hechos y consideraciones fundamentales sobre cuya base se preveía recomendar el establecimiento de derechos definitivos y de la percepción definitiva de los importes adeudados debido al derecho provisional. Asimismo, se les concedió un plazo para presentar alegaciones derivadas de las reuniones de información. Se tomaron en consideración sus comentarios orales y escritos y, en su caso, se modificaron las conclusiones de la Comisión para tenerlos en cuenta.
(5) Dada la complejidad del procedimiento, en particular la verificación detallada de la multitud de datos que deben tenerse en cuenta y de los numerosos argumentos invocados, no pudo concluirse la investigación dentro del plazo dispuesto en la letra a) del apartado 9 del artículo 7 del Reglamento (CEE) no 2423/88.
C. Producto similar, producto considerado, sector económico comunitario
(6) En sus conclusiones provisionales [considerandos 7 a 9 del Reglamento (CEE) no 3232/89] la Comisión estableció que todos los SCTV producidos en la Comunidad son productos similares a los SCTV exportados de Corea. En sus conclusiones, la Comisión indicó cuáles serán las características principales del sector de SCTV en el mercado comunitario de televisores en color. Asimismo, enumeró las principales características en las que basaba sus comparaciones entre los modelos producidos en Corea y en la Comunidad, y explicó que determinados modelos comunitarios pertenecientes a la gama más alta habían sido excluidos de las comparaciones - aunque no de la definición de producto similar - a fin de establecer una equivalencia global de características entre los modelos comparados y evitar resultados posiblemente engañosos.
(7) Un grupo de exportadores que no se habían dado a conocer previamente a la Comisión y que solicitaban la exclusión del ámbito del procedimiento de los SCTV cuyo tamaño de pantalla es de 6 pulgadas puso en tela de juicio, tras el establecimiento de los derechos provisionales, la inclusión decidida por la
Comisión dentro del ámbito de procedimiento de todos los SCTV cuya diagonal de pantalla es inferior o igual a 42 cm (o 16 pulgadas). Uno de los exportadores que había colaborado desde el inicio del procedimiento, hizo una reclamación similar. En este último caso, el productor/exportador afectado, si bien aparentemente no había vendido en su país o en la Comunidad ningún SCTV cuyo tamaño de pantalla fuera inferior a 14 pulgadas (37 cm), presentó una demanda inicial para excluir los SCTV de 10 pulgadas (25,4 cm), modificando ulteriormente dicha reclamación para cubrir los tamaños de pantalla inferiores o iguales a 6 pulgadas (aproximadamente 15 cm). Por otra parte, también se comercializan modelos cuyo tamaño de pantalla es de 6 pulgadas en una presentación de tamaño de pantalla de 5,5 pulgadas y de 5 pulgadas.
(8) Las partes que reclaman la mencionada exclusión basan sus reclamaciones en las diferencias de naturaleza física, en una serie de distinciones entre los usos para los que están previstos los SCTV de 6 pulgadas y los de SCTV más grandes, así como en puntos de naturaleza formal. La Comisión conviene que los SCTV de 6 pulgadas son mucho menores y más ligeros, y, por ende, mucho más portátiles que los aparatos de 14 pulgadas o 16 pulgadas, los cuales constituyen - tal como se mencionó en el tercer párrafo del considerando 35 del Reglamento (CEE) no 3232/89 los modelos de tamaño no representativos de SCTV. Considera que puede efectuarse una diferenciación válida entre los SCTV de 6 pulgadas y mayores sobre la base de la disparidad de tamaño y peso, y debido a los aspectos técnicos que facilitan el uso de la mayoría de los modelos de 6 pulgadas mediante distintas fuentes de energía de batería. Por otra parte, los SCTV de 6 pulgadas se usan normalmente para un visionado discontinuo o por un corto plazo de tiempo, y a menudo en espacios abiertos. La posición en el mercado un tanto especial de dichos modelos queda ilustrada por el hecho de que, durante el período de investigación, no se percibió ninguna diferencia de precio significativa entre los aparatos de 6 pulgadas y los mucho más grandes de 14 y 16 pulgadas. En ausencia de dichas diferencias de precios, la decisión del consumidor de comprar el aparato más pequeño está claramente condicionada por el uso radicalmente distinto que se va a dar al mismo.
En estas circunstancias, la Comisión concluye que los SCTV cuya diagonal de pantalla es inferior o igual a 6 pulgadas deberían excluirse del ámbito del procedimiento.
El Consejo confirma las conclusiones anteriores y se añaden a las conclusiones establecidas en los considerandos 7 a 9, 34 (sobre cuyo contenido las partes no hicieron ningún comentario) y 35 del Reglamento (CEE) no 3232/89.
D. Dumping
i) Valor normal
(9) A efectos de las conclusiones definitivas, en general se estableció el valor normal sobre la base de los mismos métodos utilizados en la determinación provisional de dumping, una vez tenidos en cuenta los nuevos hechos y argumentos presentados por las partes.
(10) Tal como se estableció en el considerando 11 del Reglamento (CEE) no 3232/89, se rechazó una forma de rebaja concedida por los productores coreanos a sus consumidores nacionales respecto de ventas a plazos efectuadas por dichos consumidores a usuarios finales a efectos de las conclusiones provisionales como deducción de los precios de venta inferiores al establecer el valor normal. Se estableció que dicha rebaja en las ventas a plazos, conocida en una empresa como « PPS » (promoción de productos estratégicos) se practica generalmente en el sector de bienes de consumo electrónicos en Corea, si bien no todos los exportadores lo reclamaron como deducción. Los exportadores afectados han reaccionado ampliamente ante las conclusiones provisionales de la Comisión. Dichas reacciones se han centrado sobre las consideraciones prácticas que rodean la concesión de la rebaja en las ventas a plazos y sobre los argumentos legales relativos a si puede decirse que la rebaja está relacionada directamente con las ventas del exportador en el mercado coreano.
Tal como se estableció anteriormente en el Reglamento (CEE) no 3232/89, la Comisión considera que no existen diferencias respecto de los hechos objeto de discusión. Acepta que las rebajas constituyen el objeto de los contratos celebrados entre el exportador-productores y sus clientes, y se han aplicado durante un período de tiempo considerable. Tras examinar los argumentos de los exportadores, también acepta que, si bien el pago de la rebaja depende de que una venta efectuada por el cliente del exportador a un usuario final se realice a plazos, no obstante, reduce efectivamente el precio al cliente del exportador, por lo que debería considerarse directamente ligada al precio en cuestión como forma de descuento diferido. En consecuencia, la Comisión concluye que debería deducirse dicha rebaja de los precios de venta al por mayor interiores del exportador al establecer el valor normal.
El Consejo confirma esta opinión.
(11) Como las exportaciones de SCTV a la Comunidad fueron efectuadas por los productores coreanos sobre una base OEM (fabricante de equipo original), la Comisión estableció los valores normales en comparación con los precios de dichas exportaciones y calculó los valores calculados sobre la base del coste de producción y de un margen de beneficios reducido al 5 %, tal como se explica en los considerandos 10, 13, 14 y 15 del Reglamento (CEE) no 3232/89.
Un productor coreano, que en un principio había propuesto el margen de beneficios reducido al 5 % como nivel apropiado para estos efectos, alegó sin embargo que el método de la Comisión, si bien la cifra de beneficios utilizada representaba un tipo menor que la cifra global sobre las ventas interiores de SCTV por cualquiera de los tres productores coreanos colaboradores, no tomaba suficientemente en cuenta las demás diferencias entre las ventas OEM y las ventas de la propia marca. En particular se alegó que el método de la Comisión no permitía reconocer las diferencias de niveles de coste entre los distintos tipos de ventas, especialmente respecto de los costes de publicidad y financiación. Se alegó que estos últimos estaban incluidos en los valores normales calculados utilizados por la Comisión pero no les habrían correspondido a los productores si hubiera habido ventas OEM en el mercado coreano.
Al no existir ventas OEM interiores en Corea, la Comisión considera que no hay razón para apoyar la existencia de dichas diferencias o para estimar su envergadura. Efectivamente, las pruebas disponibles relativas a las ventas coreanas OEM en la Comunidad demuestran que los precios y beneficios de dichas ventas pueden ser superiores a las de las ventas de un producto de la propia marca en el mismo mercado respecto de modelos comparables: en dichas condiciones, si existiera la posibilidad de observarlas en el mercado coreano, las diferencias mencionadas anteriormente se verían compensadas sobradamente por el nivel de beneficios utilizado para calcular los valores OEM. En consecuencia, la Comisión concluye que el uso del margen de beneficios reducidos sirve para compensar cualquier diferencia entre los costes (una vez efectuados los ajustes) y los beneficios a la hora de establecer los valores normales calculados que deben compararse con los precios a la exportación OEM, y el Consejo confirma estas conclusiones.
(12) Se alegó en nombre de los denunciantes que la descripción « OEM » se utilizaba mal en el contexto del presente procedimiento y que ello redundaba en un trato demasiado favorable acordado a las exportaciones coreanas a la Comunidad efectuadas sobre una base de la propia marca del distribuidor. Según los denunciantes, no se debería conceder a las exportaciones a dichos distribuidores el tipo de trato que sólo puede justificarse en el caso de exportaciones efectuadas a verdaderos fabricantes de equipos originales que complementen sus ventas interiores de mercancías fabricadas por ellos mismos mediante ventas de importaciones con la misma marca. Sin embargo, la Comisión está convencida de que si se hubieran hallado en el mercado interior coreano ventas por los distribuidores de la propia marca, era razonable considerar que dichas ventas podían haberse acompañado de una diferencia perceptible en los costes y/o en los beneficios, por lo que se justifica el criterio descrito anteriormente en el considerando 11. En el presente procedimiento, la Comisión considera que el término OEM ha sido utilizado coherentemente y que las conclusiones no han sido distorsionadas por la comparación entre determinados precios de exportación con valores normales específicos establecidos sobre una base inadecuada. El Consejo confirma esta posición.
(13) Respecto de los valores normales calculados, un exportador alegó que, si bien los costes de publicidad no se hubieran debido incluir en estos valores (tal como se ha mencionado en el anterior considerando 11) si se incluyen no se debería hacer sobre la base utilizada por la Comisión. De hecho, el exportador afirmó que sólo había soportado los costes publicitarios interiores en relación con ventas de modelos SCTV de alta tecnología, que no eran comparables con los modelos exportados ni con los modelos interiores utilizados como base para calcular el valor normal. En consecuencia, los costes publicitarios sólo deberían ser asignados al volumen de negocios interior de SCTV de alta tecnología y no al volumen de negocios global tal como lo propone la Comisión. La Comisión no compartió este análisis, ya que consideró que no era realista asignar los costes publicitarios de aparatos de televisión a modelos individuales y que ello no podría justificarse sobre la base de las pruebas presentadas. Incluso cuando se mostraba un determinado modelo en algunos anuncios, en este caso se promocionaba efectivamente la totalidad de las ventas del productor. El Consejo confirma esta opinión.
(14) Un exportador alegó que la Comisión, al establecer los valores normales calculados sobre la base del coste de producción para los modelos nacionales, había atribuido costes financieros de forma injustificable y errónea, para poder eludir el requisito de concesión de un descuento para el coste del crédito interior a la hora de determinar el valor normal. En su escrito de alegaciones, el exportador había conssignado los costes financieros totales sobre el volumen de negocios global, tanto las ventas interiores como las exportaciones. Ello originó una situación en la que la deducción del descuento sobre el coste del crédito interior en relación con los SCTV efectuado en Corea sobre la base de las amplias condiciones de crédito concedidas a los clientes nacionales y de los tipos de interés locales a corto plazo, era mucho mayor que los costes financieros realmente pagados o por pagar tal como estaban asignados en el volumen de negocios global. La situación descrita era excepcional ya que no quedaba reflejada en los valores normales calculados de los demás exportadores coreanos colaboradores, y el exportador afectado la atribuyó a que la empresa retenía gran cantidad de valores de los accionistas que le permiten financiar su capital de trabajo sin tener que recurrir excesivamente a bancos e instituciones de crédito.
Al tiempo que reconoce que las empresas pueden encontrarse en una situación tan privilegiada, la Comisión no consideró que éste fuera el caso del exportador en cuestión, del mismo modo que no se aplicaba al caso de los demás exportadores, aun cuando sus costes financieros pagados verdaderamente o que debían ser pagados eran aún menores que los del exportador afectado, en relación con el volumen de negocios. En efecto, la Comisión considera que la asignación por el exportador del tanto alzado de los costes financieros verdaderamente pagados o que deben pagarse sobre el volumen de negocios no tiene en cuenta la gran disparidad existente entre las condiciones de crédito en su mercado interior y de exportación. Al no poder disponer de asignaciones más detalladas de los costes financieros auditados, la Comisión no considera que esté obligada a aplicar esta asignación a tanto alzado. El método adoptado para la determinación definitiva fue el presentado y utilizado espontáneamente por otro exportador, en el que se calcula primero el importe total de los costes de interés requeridos para financiar las condiciones de crédito interiores concedidas, y posteriormente se asigna dicha cantidad al volumen de negocios interior del período de referencia. Cuando este importe absoluto ha sido deducido de los costes financieros realmente pagados o que deben pagarse, la cantidad restante puede asignarse al volumen de negocios global a fin de cubrir las restantes necesidades de capital circulante - existencias, trabajo en curso, etc. La Comisión insiste en que el método que ha utilizado, lejos de contradecir lo dispuesto en el Reglamento (CEE) no 2423/88, sólo pretende tener en cuenta, sobre la base de los datos disponibles, la estructura de las condiciones de venta del exportador. Mediante dicho método, la Comisión no confunde los costes de oportunidad atribuidos con los costes verdaderos, ni tampoco considera « que de alguna manera haya algo equivocado en el hecho de que los costes de crédito nacionales sean mayores que los costes de crédito de exportación », tal como lo alegó el exportador. Su argumento de que el método elude o « anula » el descuento del coste de crédito nacional del exportador tampoco puede aceptarse. Tal como se comprobó, dicho descuento fue concedido por la Comisión; el problema que se plantea es asignar los costes financieros de forma que reflejen mejor los datos disponibles.
En consecuencia, la Comisión concluye que se ha alcanzado el mencionado objetivo mediante la metodología descrita anteriormente, y el Consejo confirma esta opinión.
ii) Precio de exportación
(15) Cuando los productores coreanos efectuaron las exportaciones directamente a clientes independientes de la Comunidad, se determinaron los precios de exportación sobre la base de los precios realmente pagados o que deben pagarse por los SCTV en cuestión.
En el caso de los exportadores cuyas ventas a la Comunidad se efectuaron mediante importadores relacionados con ellos establecidos en Estados miembros, se consideró apropiado, a la vista de la relación entre el exportador y el importador, calcular los precios de exportación sobre la base de los precios a los que se vendieron por primera vez los SCTV a un comprador independiente.
Esta metodología no se aplicó al tercer exportador colaborador, ya que sólo un 11 % de sus ventas a la Comunidad se efectuaron con su propia marca, de las cuales un 8 % se efectuó a través de empresas filiales. El restante 89 % de las ventas del exportador, a clientes OEM comunitarios, se consideró por lo tanto representativo, tal como se establece en el considerando 16 del Reglamento (CEE) no 3232/89.
Estos métodos corresponden a los utilizados para la determinación provisional de dumping, teniéndose en cuenta nuevos hechos y argumentos presentados por las partes interesadas.
(16) Dos de los exportadores coreanos alegaron que habían sido discriminados en el uso de la metodología del precio de exportación calculado, en comparación con el tercer exportador colaborador a quien no se había aplicado dicha metodología ya que sus ventas sobre la base de la propia marca en la Comunidad se habían excluido de la determinación de dumping, ya que se había considerado que no eran representativas de sus operaciones normales, tal como se ha mencionado anteriormente. Las conclusiones en relación con este exportador-productor se basaban exclusivamente en sus exportaciones a importadores (OEM) independientes. Uno de los dos exportadores interesados basó sus críticas en las observaciones de que los márgenes de dumping hallados en las exportaciones efectuadas a través de empresas importadoras filiales eran mucho mayores que los observados en las exportaciones efectuadas a importadores independientes en la Comunidad. El otro exportador alegó que su exclusión de las compras efectuadas sobre la base de la propia marca de las determinaciones de dumping debería haberse extendido a la cuota relativamente pequeña de sus exportaciones que se efectuaron a través de una filial cuyas operaciones durante el período de referencia se llevaban a cabo supuestamente en condiciones atípicas (inicio del negocio).
(1) DO no L 209 de 2. 8. 1988, p. 1.
(2) DO no L 314 de 28. 10. 1989, p. 1.
(3) DO no L 41 de 15. 2. 1990, p. 1.
La Comisión no admite las alegaciones de discriminación y trato no equitativo en los asuntos anteriormente mencionados. Considera que ha aplicado las metodologías establecidas en el Reglamento (CEE) no 2423/88. El 89 % de las ventas de exportación que se han tenido en cuenta a los efectos del procedimiento en el caso de un exportador constituyó, como se ha mencionado anteriormente, sus ventas representativas, mientras que el 11 % se excluyó al considerar que no eran representativas. En el caso del exportador que alegó que una pequeña proporción (aproximadamente el 5 %) de sus ventas de exportación debería excluirse, la situación no era comparable, ya que dichas ventas sólo formaban parte de las ventas efectuadas sobre la base de la propia marca y se consideraban representativas de dicho exportador. Si bien es cierto que las cuentas de beneficios y pérdidas de dicho importador en las ventas mencionadas estaba cargada de gastos relativos a la puesta en marcha de la empresa, no se considera que sea una razón suficiente para justificar la exclusión de las determinaciones de dumping de las operaciones de ventas representativas y de gastos soportados al efectuar dichas operaciones.
(17) Los dos exportadores coreanos más afectados por el uso de la metodología de precios de exportación calculados alegaron que el tipo de beneficio imputado por la Comisión (el 10 %) a las empresas importadoras filiales no era ni razonable ni realista. En dichas alegaciones se hizo referencia a la solera que tiene el televisor en color como producto y al tipo de beneficio menor que se tuvo en cuenta en otros recientes procedimientos, entre los que se cuenta un procedimiento relativo a un producto electrónico de consumo relativamente nuevo. Si bien la Comisión no discute la madurez tecnológica de la actual generación de aparatos receptores de televisión en color, considera no obstante que por lo menos el sector de SCTV seguía siendo boyante y rentable para los importadores independientes durante 1987. Por lo que respecta a los márgenes de beneficios adoptados en otros procedimientos, se señala que en el caso de otro producto electrónico de consumo cuyo período de referencia correspondió en gran medida al del presente procedimiento, se utilizó un tipo considerablemente mayor al del 10 % para la determinación definitiva. Los exportadores coreanos también han mantenido que el tipo de beneficio téorico del importador independiente que se utiliza para calcular los precios de exportación debe ser razonable en relación con el tamaño y la organización de las empresas filiales importadoras afectadas. La Comisión está de acuerdo con este argumento, y por esta razón examinó detenidamente la rentabilidad de todos los importadores independientes que colaboraron en su investigación. La Comisión observó que los tipos de beneficio variaban, y el tipo que seleccionó finalmente correspondía al de una firma cuya estructura y tamaño podían considerarse comparables a los de las empresas filiales importadoras coreanas. Sin embargo, la Comisión discrepa de la opinión de un exportador que alegó que el tipo de beneficio que debe utilizarse debe tener en cuenta la situación de puesta en marcha de una empresa filial importadora. El verdadero propósito de la reconstrucción de un precio de exportación es crear una situación comparable a la de una empresa importadora que no sea filial, la cual debe conseguir un margen medio de beneficios razonable para poder seguir siendo rentable. En cualquier caso, la Comisión considera que los datos de que disponía mostraban que el margen utilizado también era válido para un pequeño importador que tiene pocos costes y para una gran empresa con una organización estructurada de ventas y marketing.
(18) Los dos exportadores coreanos mencionados en el anterior considerando habían reembolsado grandes cantidades a sus filiales comunitarias en concepto de publicidad y otros gastos de naturaleza más general en que habían incurrido dichas filiales. A efectos de determinar el derecho provisional, la Comisión no había tenido en cuenta dichos reembolsos y había tratado los gastos originales como costes de las filiales que los habían pagado originalmente. Habida cuenta de que dichos gastos originalmente pagados por las filiales constituían parte de los costes soportados entre la importación y la reventa, su reembolso subsiguiente efectuado por las empresas centrales coreanas es irrelevante y no debe tenerse en cuenta a la hora de calcular los precios de exportación. Los exportadores siguieron aludiendo a dichos reembolsos, refiriéndose en general a las grandes cantidades reembolsadas a las empresas filiales alemanas, si bien se ha observado el mismo fenómeno, aunque a menor escala, en las empresas del Reino Unido. Los argumentos presentados no diferían sustancialmente de los señalados en el considerando 20 del Reglamento (CEE) no 3232/89, si bien en algunos casos se propusieron asignaciones alternativas de los gastos en cuestión. A excepción de la corrección de una partida de costes de garantía en el caso de un exportador (cuya mala interpretación se debió a que la empresa filial confundió el trato contable del reembolso efectuado) y de la exclusión de dos partidas menores en el caso de otro exportador que podía aceptarse ya que no tenía relación con los costes ordinarios de la empresa filial afectada, la Comisión adoptó la posición que ya había tomado en el Reglamento (CEE) no 3232/89.
En consecuencia, a la luz de las consideraciones de la Comisión descritas en los considerandos 15 a 18, el Consejo confirma las conclusiones de la Comisión y las conclusiones de los considerandos 16 a 20 del Reglamento (CEE) no 3232/89.
(19) Un productor-exportador coreano vendía gran cantidad de productos sobre una base OEM a un importador de la Comunidad que no proporcionó toda la información financiera solicitada por la Comisión respecto de dichas importaciones, tal como se establece en el considerando 21 del Reglamento (CEE) no 3232/89. La Comisión acepta que los datos suministrados por el exportador, que se ha esforzado por persuadir al importador afectado a que facilite mayor información a la Comisión, no deberían ser reexaminados o puestos en tela de juicio debido a la falta de colaboración parcial del importador. El Consejo confirma esta conclusión.
(20) Al visitar los locales de un importador independiente, se comprobó que un exportador coreano poseía un acuerdo de cooperación sobre publicidad con el importador, tal como se estableció en el considerando 22 del Reglamento (CEE) no 3232/89. Tras haber examinado detenidamente los argumentos de las partes afectadas y las circunstancias de dicho acuerdo para el reembolso de determinados gastos de publicidad, la Comisión acepta que no existe un acuerdo de compensación entre el exportador y el importador a los efectos del apartado 8 del artículo 2 del Reglamento (CEE) no 2423/88. En consecuencia, las exportaciones efectuadas al importador en cuestión han sido incluidas en las determinaciones definitivas. No obstante, los reembolsos (en realidad una forma de descuento diferido) pagados por el exportador al importador en relación con la publicidad efectuada por este último en el mercado local han sido deducidos de los precios facturados pagaderos al compararse los precios de exportación con el valor normal, ya que dichos descuentos reducen efectivamente el precio de venta al importador independiente y, por ende, deben considerarse relacionados directamente a las ventas consideradas.
El Consejo confirma estas conclusiones.
iii) Comparación
(21) Tal como se explicó en los considerandos 23 y 26 del Reglamento (CEE) no 3232/89, todas las comparaciones se efectuaron en la fase en fábrica. A los efectos de garantizar una comparación justa entre el valor normal y los precios de exportación, la Comisión tuvo en cuenta, llegado el caso, las diferencias que afectan a la comparabilidad de precios, tales como las diferencias en las características físicas, los gastos de importación y los impuestos indirectos, y las condiciones de venta, cuando dichas diferencias pudieron demostrarse satisfactoriamente. Asimismo, en esta partida también se llevaron a cabo ajustes debido a las diferencias en comisiones, costes de embalaje, transporte, seguro, manipulación, carga y costes secundarios, así como las condiciones de pago, gastos de garantía y salarios y primas de los vendedores.
El Consejo confirmó este criterio. Los nuevos hechos y argumentos sobre dichos puntos presentados por las partes interesadas se desarrollan en los siguientes considerandos números 22 a 26.
(22) Las partes no impugnaron el método de comparación de la exportación con los modelos de SCTV vendidos en el mercado interior establecido en el considerando 24 del Reglamento (CEE) no 3232/89, a excepción de un exportador que señaló que la Comisión no había aplicado de forma coherente el principio de comparación establecido en dicho considerando y había basado en este caso el ajuste de la diferencia física en la diferencia de los costes totales en la fabricación de modelos comparables en vez de en el valor de la diferencia de las características físicas significativas de los modelos en cuestión, tal como se establece en la letra a) del apartado 10 del artículo 2 del Reglamento (CEE) no 2423/88. La Comisión corrigió esta falta de coherencia en sus determinaciones definitivas.
En la fase de su determinación provisional, la Comisión había valorado las diferencias físicas sobre la base de los respectivos costes de producción de fábrica soportados, ya que era imposible aislar dichas diferencias físicas y las correspondientes diferencias de valor de mercado en relación con los SCTV vendidos en el mercado interior de Corea. No obstante, a los efectos de una determinación definitiva, la Comisión decidió basar su evaluación en las diferencias físicas significativas en los costes de producción globales incluido el margen de beneficios de los modelos nacionales en cuestión. La Comisión considera que ello representa un criterio más razonable a la hora de determinar las diferencias adecuadas en el valor de mercado que no tiene en cuenta la proporción de los costes de venta, generales y administrativos además del beneficio, que se incluye normalmente en los precios de los modelos nacionales en la base de la comparación. Los exportadores coreanos alegan que se deberían seguir evaluando las diferencias físicas sobre la base de los costes de facturación pertinentes en ausencia de diferencias de precio disponibles. En opinión de la Comisión, este punto de vista no tiene en cuenta el dato de mercado disponible de que, en general, las diferencias físicas significativas corresponden a las características de comercialización para las cuales la diferencia que se pide en el precio es mucho mayor en proporción con el coste de fabricación, que el coste global más el método de beneficio normal que se utiliza actualmente. En consecuencia, la Comisión mantiene este último criterio.
(23) Por lo que respecta a las condiciones de pago, un exportador alegó que determinados costes de interés en D/A (documentos contra aceptación), pagados a terceras personas en relación con exportaciones a sus empresas filiales, no deberían deducirse de los precios de exportación cuando se comparan estos con el valor normal, debido a que dichos costes forman parte del precio de transferencia entre empresas filiales, dato que la Comisión no tiene en cuenta a la hora de calcular los precios de exportación. La Comisión no acepta este razonamiento: los pagos de intereses de D/A son costes soportados en realidad por el exportador, ya se hayan pagado en Corea o por la empresa filial importadora, y deberían deducirse a su llegada en el precio de exportación en la fase en fábrica con arreglo a lo dispuesto en los apartados 8 y 10 del artículo 2 del Reglamento (CEE) no 2423/88.
Este exportador también señaló, sin perjuicio de la alegación anteriormente mencionada, que el tipo de interés utilizado por la Comisión para controlar la incidencia de dichos gastos era demasiado elevado. De hecho, proporcionó datos que diferían tanto de lo que había incluido en su alegación original como de lo que la Comisión había comprobado in situ. No obstante, dichos datos correspondían a las condiciones establecidas en el guión iii) de la letra c) del apartado 10 del artículo 2 del Reglamento (CEE) no 2423/88 y fueron aceptados por la Comisión, que los usó para calcular la deducción en cuestión.
(24) Un exportador impugnó el trato descrito que dio la Comisión a determinados ajustes, generalmente amparándose en que la apreciación de la Comisión relativa a la naturaleza de los gastos « directamente relacionada » era errónea.
El exportador anteriormente mencionado alegó que la Comisión no había tenido en cuenta la naturaleza directamente relacionada de los siguientes costes de venta, y debería aceptarlos como deducciones de los precios interiores a la hora de calcular el valor normal:
- costes financieros para recaudación del impuesto sobre el valor añadido,
- determinados gastos de servicios,
- determinados salarios del departamento de ventas, de gestión y de personal de secretaría.
Tal como se explicó en los considerandos 27, 28 y 30 del Reglamento (CEE) no 3232/89, la Comisión había comprobado que dichos gastos no estaban directamente relacionados con las ventas en cuestión, y podían clasificarse como gastos generales de la organización afectada. Los argumentos presentados por el exportador no fueron suficientes para que la Comisión cambiara sus conclusiones alcanzadas sobre la base de su comprobación original.
El mismo exportador también alegó que dos gastos de ventas de exportación, que la Comisión había tratado como deducibles del precio de exportación pagado o que debe ser pagado, se podían considerar gastos generales, y no estaban directamente relacionados con dicho precio. Uno de ellos era un honorario por servicio, relacionado principalmente con la inspección de la exportación y con gastos de manipulación. El otro gasto era similar a una comisión cobrada por la empresa principal, en la que se procesan todas las facturas de exportación a la Comunidad, sobre los recibos recogidos de los clientes de exportación por la empresa principal. La Comisión no consideró que los hechos y argumentos presentados fueran suficientes como para cambiar las conclusiones realizadas sobre la base de su comprobación, o para cambiar su conclusión de que dichos gastos debían deducirse con objeto de alcanzar un nivel correcto de precio de exportación en fase en fábrica.
A la vista de las consideraciones de la Comisión enunciadas en los anteriores considerandos 21 a 24 del presente Reglamento, el Consejo confirma las conclusiones de la Comisión y las conclusiones de los considerandos 23 a 31 del Reglamento (CEE) no 3232/89.
iv) Márgenes de dumping
(25) A la hora de comparar los valores normales de los modelos vendidos en el mercado interior de los productores-exportadores coreanos investigados con los precios de exportación de los modelos comparables sobre una base de transacción por transacción, el examen final de los hechos muestra la existencia de dumping en relación con los SCTV originarios de la República de Corea por parte de los tres exportadores investigados, siendo igual el margen de dumping a la suma por la que el valor normal establecido excede al precio de exportación a la Comunidad.
Los márgenes medios ponderados, expresados como porcentaje de los precios en frontera cif, variaron según cada exportador como sigue:
- Daewoo Electronics Co Ltd: 10,23 %
- Goldstar Co Ltd: 10,42 %
- Samsung Electronics Co Ltd: 10,50 %.
(26) Por lo que respecta a los exportadores que no se dieron a conocer durante la investigación, se determinó un margen de dumping del 19,65 % sobre la base de los hechos disponibles tal como se explica en el considerando 33 del Reglamento (CEE) no 3232/89. En relación con esta metodología, los exportadores no presentaron datos o argumentos.
Los denunciantes alegaron que este método era muy favorable a los exportadores que no colaboraban, ya que el margen medio de dumping comprobado sobre la base de las estadísticas de importación comunitarias era reducido ya que incorporaba los datos de las empresas colaboradoras, cuyos márgenes de dumping eran a todas luces considerablemente inferiores al margen medio fijado en las estadísticas. A fin de poner de relieve el perjuicio contenido en las estadísticas, los denunciantes sugirieron que los precios de importación medios utilizados deberían corregirse mediante un factor de al menos 5 %. Sobre este punto, la Comisión mantiene su posición ya que, si bien reconoce el fenómeno estadístico señalado, no existen datos disponibles que provean una base para la introducción de dicho factor de corrección, por lo que la corrección sería completamente arbitraria e injustificada.
El Consejo confirma las anteriores conclusiones.
E. Perjuicio
(27) La Comisión estableció en sus conclusiones provisionales que el sector económico de SCTV de la Comunidad había sufrido un perjuicio grave. Basó esta conclusión principalmente en el rápido incremento del volumen de exportaciones y de la cuota de mercado de los exportadores coreanos, la subcotización de precios practicada por dichos exportadores en el mercado de la Comunidad, la implantación acelerada de la capacidad del sector económico comunitario en tres países con la consiguiente pérdida de puestos de trabajo comunitarios, y la tendencia negativa de rentabilidad de los productores comunitarios denunciantes.
(28) No se presentaron ante la Comunidad nuevos hechos relativos a estas conclusiones tras la publicación del Reglamento (CEE) no 3232/89, pero los exportadores solicitaron una aclaración relativa a la composición de las estadísticas sobre la cuota del mercado y la inclusión o no en las estadísticas de la producción extracomunitaria de los productores denunciantes, lo cual les fue suministrado. Asimismo, impugnaron las conclusiones del perjuicio en una serie de puntos:
- Dos exportadores impugnaron la prueba del perjuicio. Uno sostuvo que los datos presentados en el Reglamento (CEE) no 3232/89 sólo mostraban la existencia de una situación competitiva « normal y sana », y un sector económico comunitario cuya posición no había empeorado efectivamente entre 1984 y 1987. Este exportador alegó que el incremento en la demanda observado durante este período era « con toda probabilidad » creado por una nueva situación de competencia en el mercado, cuya competitividad de precios se debía simplemente a la ventaja de costes. El otro exportador alegó que la evolución negativa de la rentabilidad del sector económico comunitario a partir de 1985/86 era puramente el resultado de factores que existían antes de la llegada de las importaciones coreanas. Este exportador también mencionó la utilización de la capacidad y los niveles de existencias del sector económico comunitario como prueba de ausencia de perjuicio, si bien no se opuso en modo alguno a los argumentos de la Comisión establecidos en el considerando 43 del Reglamento (CEE) no 3232/89 en el que se descalificaban dichos factores como indicadores fiables en el caso del sector económico de SCTV.
- Un exportador impugnó la comparación de modelos que formaba la base del análisis de la Comisión respecto de la subcotización. Sus argumentos detallados sobre esta cuestión contenían diversos errores materiales, y en cualquier caso no proporcionaban razones suficientes para que la Comisión cambiara su posición básica: en su estudio no compara injustamente los modelos de SCTV coreanos y comunitarios, ya que tiene en cuenta todas las características. La Comisión informó por escrito al exportador de estos asuntos.
En consecuencia, el Consejo confirma las conclusiones de la Comisión, tal como se establecen en los considerandos 36 a 47 del Reglamento (CEE) no 3232/89.
F. Amenaza de perjuicio
(29) En sus conclusiones provisionales, la Comisión estableció que existía la amenaza de un mayor perjuicio de las exportaciones coreanas en un futuro, a la vista de las amplias capacidades de producción coreanas, y dado que existe la posibilidad de desviar las exportaciones del mercado de los Estados Unidos que se encuentra ya saturado.
Dos exportadores comentaron las conclusiones de la Comisión sobre este punto, establecidas en el considerando 48 del Reglamento (CEE) no 3232/89, alegando que la Comisión no había presentado pruebas a fin de cumplir las condiciones establecidas en el apartado 3 del artículo 4 del Reglamento (CEE) no 2423/88. La Comisión desea señalar que cuestiona la capacidad de exportación disponible en el país de origen en el considerando mencionado. El tipo de incremento de las exportaciones objeto de dumping no se menciona explícitamente en dicho considerando, pero por supuesto la Comisión lo menciona en el considerando 37 del Reglamento (CEE) no 3232/89. El tipo de incremento anual de 1984 a 1987 fue de más del 100 %.
Un exportador alegó que la posibilidad de desviar capacidad de exportación de Estados Unidos al mercado de la Comunidad no tenía fundamento debido a las diferencias en los modelos (posiblemente se refería en particular a la diferencia entre los sistemas de emisión de televisión. La Comisión opina que este último argumento en sí no es convincente a la vista de la extrema flexibilidad de la producción de televisión mencionada en el considerando 42 del Reglamento (CEE) no 3232/89, y de la evidente capacidad del sector económico de introducir distintos modelos principales muy rápidamente. En consecuencia, el Consejo confirma las conclusiones provisionales de la Comisión.
G. Relación de causalidad entre el dumping y el perjuicio
(30) En los considerandos 49 a 55 del Reglamento (CEE) no 3232/89, la Comisión comprobó que la fuerte afluencia de importaciones coreanas coincidía con una pérdida igualmente rápida de cuota de mercado por parte del sector económico comunitario, un deterioro de los precios, una subcotización de los precios de los modelos comunitarios de SCTV, una menor rentabilidad de las empresas comunitarias, junto con una implantación acelerada de instalaciones de montaje de los productores comunitarios en terceros países. La Comisión concluyó que las importaciones objeto de dumping procedentes de Corea habían causado, por sí solas, un perjuicio importante al sector económico comunitario de SCTV.
(31) Un exportador alegó que la relación de causalidad entre el perjuicio importante y las importaciones coreanas objeto de dumping no había sido demostrada por la Comisión, basándose en que las circunstancias económicas que constituían el perjuicio hubieran ocurrido incluso en ausencia de dumping. Este argumento se refiere principalmente a las conclusiones de la Comisión relativas a la subcotización de precios, la cual en realidad sólo constituía uno de los diversos elementos del perjuicio que figuran en el análisis del perjuicio importante establecido en el Reglamento (CEE) no 3232/89. Por lo que respecta al asunto específico de la subcotización de precios, el exportador, en efecto, alega que la disparidad entre la subcotización del 36 % al 49 % y el dumping del 10 % al 13 % demuestra que incluso en ausencia de dumping habría tenido lugar cierta subcotización. Puede que así sea, pero esto no autoriza al exportador a concluir que una parte importante del perjuicio acarreado por la subcotización no puede atribuirse al dumping en cuestión. Este argumento equivale a afirmar que sólo se podría demostrar la existencia de perjuicio y, por ende, que se podría justificar una protección contra el dumping, cuando los márgenes de dumping fueran como mínimo tan elevados como los umbrales de perjuicio determinados. La Comisión no acepta esta opinión, y se remite también a las conclusiones establecidas en el considerando 63 del Reglamento (CEE) no 3232/89 al respecto.
(32) Otro exportador, además de repetir los argumentos ya abordados por la Comisión en el considerando 54 del Reglamento (CEE) no 3232/89, alegó que la Comisión no había examinado los efectos acarreados por las operaciones de montaje japonesas en la Comunidad. La Comisión considera que la implantación en la Comunidad de la producción de SCTV japonesa ha constituido un proceso gradual que se ha extendido durante un largo período de tiempo. A efectos de cuotas de mercado, la tendencia no es distinta, ya que esta producción ha sustituido en gran medida a las anteriores importaciones procedentes de Japón o a una capacidad ya existente dentro de la Comunidad. No obstante, no hay pruebas de que haya contribuido particularmente a la situación de perjuicio sufrida por el sector económico comunitario denunciante que se examina en el presente procedimiento.
(33) El anterior exportador rechaza la afirmación de la Comisión de que el importante mercado del Reino Unido ha sufrido un perjuicio significativo, basándose en que estaba protegido por un acuerdo de restricción voluntaria. Una vez más, la Comisión se remite a sus argumentos establecidos en el considerando 47 del Reglamento (CEE) no 3232/89, y señala que la determinación del perjuicio, al igual que la de dumping, requiere un análisis y un cálculo basados en los hechos recogidos durante una investigación. La no existencia de dumping y de perjuicio no pueden deducirse sencillamente de la existencia de un acuerdo voluntario o de cualquier otro tipo de restricción relativo al mercado en cuestión. La Comisión considera que no hay pruebas que apoyen la alegación del exportador y repite que las conclusiones del perjuicio han sido efectuadas sobre la base de datos referidos al mercado del Reino Unido.
(34) El anterior exportador alega una vez más que ha habido discriminación contra los exportadores coreanos en el presente procedimiento, ya que otros países exportadores, principalmente Austria, Japón, Malasia y Singapur no han sido objeto de una investigación. La Comisión presentó sus argumentos sobre esta cuestión en el considerando 54 del Reglamento (CEE) no 3232/89. Aún cuando los argumentos de la Comisión fueran ciertos, alega el exportador, « ello no significa necesariamente que estos productos (SCTV procedentes de los países anteriormente mencionados) no estén siendo objeto de dumping en la Comunidad y causando un perjuicio ». No obstante, aparte de estas alegaciones, los exportadores no han proporcionado pruebas de este dumping y perjuicio. A falta de dichos datos, y tras examinar la posición de los demás países exportadores a la Comunidad, la Comisión no tiene razones que justifiquen la apertura de un procedimiento antidumping contra dichos países tal como lo ha solicitado el exportador. Es más, aun cuando dichos países exportadores hubieran causado un perjuicio, no hay pruebas de que, a raíz de ello, el perjuicio causado por las exportaciones coreanas objeto de dumping hubiera dejado de ser importante.
El Consejo confirma las conclusiones de la Comisión establecidas en los considerandos 49 a 55 del Reglamento (CEE) no 3232/89, en las que se afirma que las importaciones consideradas, por sí solas, han causado un perjuicio importante.
H. Interés comunitario
(35) Ninguna de las partes presentaron ante la Comisión nuevos hechos o argumentos relativos a este tema. En consecuencia, el Consejo confirma las conclusiones de la Comisión establecidas en los considerandos 56 a 60 del Reglamento (CEE) no 3232/89, en los que se establece que, en interés de la Comunidad, se deben eliminar los efectos perjudiciales causados por estas prácticas comprobadas de dumping al sector económico comunitario. Los beneficios obtenidos con dicha protección para la viabilidad actual y el desarrollo futuro de dicho sector superan a las posibles desventajas, de carácter temporal, para el consumidor, que podrían traducirse en precios algo más altos para determinados SCTV importados.
I. Derechos
(36) Se establecieron medidas provisionales en forma de derechos antidumping; éstos se establecieron al nivel de los márgenes de dumping determinados, ya que los umbrales de perjuicio, aunque se establecieron sobre una base restrictiva al nivel del cif equivalente a los márgenes de subcotización comprobados, eran mucho más elevados.
(37) Dado que las conclusiones de la Comisión sobre el perjuicio establecidas en el Reglamento (CEE) no 3232/89 han sido ahora confirmadas por el Consejo, y que los umbrales de perjuicio siguen siendo mucho mayores que los márgenes de dumping determinados definitivamente, el Consejo concluyó, sobre la base del método de cálculo del umbral del perjuicio establecido en el considerando 62 de dicho Reglamento, que deberían establecerse derechos al nivel de los márgenes de dumping comprobados.
(38) El Consejo observa que la Comisión se halla dispuesta a iniciar sin demora procedimientos de revisión en caso de que un productor de SCTV coreano pueda proporcionar pruebas suficientes de que no exportó a la Comunidad durante el período de investigación cubierto por el presente procedimiento, de que, desde entonces, ha iniciado sus exportaciones o tiene la firme intención de hacerlo, y de que no está relacionado ni asociado con ninguna de las empresas afectadas por la presente investigación, tal como se explicó en el considerando 64 del Reglamento (CEE) no 3232/89. No obstante, en espera de dicha revisión, el Consejo considera que esta situación favorecería la posibilidad de eludir en tales casos un derecho antidumping menor que el margen de dumping más elevado determinado. El Consejo observa que hasta ahora ningún exportador se ha personado utilizando dicha posibilidad.
(39) En el considerando 65 del Reglamento (CEE) no 3232/89, la Comisión explicó que había decidido excluir, sobre una base estrictamente temporal, a determinados exportadores de Hong Kong del ámbito del derecho provisional, en caso de que se atribuyera origen coreano a cualquiera de sus exportaciones de SCTV a la Comunidad. Esta disposición se estableció a petición de los exportadores de Hong Kong y de sus representantes y ha sido contestada por los denunciantes, y por un productor coreano, que alegó que la excepción temporal a la aplicación normal de las reglas de origen que implica dicha disposición es incorrecta y discrimina a los exportadores coreanos. A la luz de los hechos actualmente disponibles, la Comisión considera que dicha excepción temporal no está justificada y no debería prolongarse más allá del período del derecho provisional establecido para los SCTV originarios de Corea. El Consejo confirma esta conclusión.
J. Compromisos
(40) No se han recibido ofertas formales de compromiso. Un exportador presentó propuestas informales y la Comisión le informó que no le sería posible recomendar la aceptación de los compromisos en este caso. En efecto, la Comisión considera que el grado de falta de colaboración experimentado durante el procedimiento y la rapidez con la que se introducen cambios de modelo en este sector, haría muy difícil comprobar el cumplimiento de los compromisos, mientras que su control sería demasiado oneroso. Habida cuenta de estas consideraciones, y de la elevada movilidad general de la capacidad de producción de SCTV, la Comisión constata además que posiblemente los compromisos no contribuirán actualmente a restaurar las condiciones de competencia leal en el mercado. El Consejo confirma estas conclusiones.
K. Percepción de derechos provisionales
(41) A la vista de los márgenes de dumping establecidos, y de la gravedad del perjuicio causado al sector económico comunitario, el Consejo considera necesario que las cantidades percibidas a título de derechos provisionales antidumping sean definitivamente recaudadas hasta alcanzar la cantidad del derecho definitivamente establecido,
HA ADOPTADO EL PRESENTE REGLAMENTO:
Artículo 1
1. Se establece un derecho antidumping definitivo del 19,6 % del precio neto franco frontera de la Comunidad sin despachar de aduana sobre las importaciones de aparatos receptores de televisión en colores de pequeña pantalla correspondientes al código NC ex 8528 10 71 (código TARIC: 8528 10 71 * 10) originarios de la República de Corea (código adicional TARIC: 8429).
Los derechos para los aparatos receptores de televisión en colores de pequeña pantalla fabricados y vendidos para su exportación por las siguientes empresas serán los siguientes, expresados en tanto por ciento del precio neto franco frontera de la Comunidad sin despachar de aduana:
1.2.3 // // Derechos // Código adicional TARIC // - Daewoo Electronics Co Ltd: // 10,2 % // 8425 // - Goldstar Co Ltd: // 10,4 % // 8426 // - Samsung Electronics Co Ltd: // 10,5 % // 8427.
2. Los derechos especificados en el apartado 1 se aplicarán a los aparatos receptores de televisión en colores de pequeña pantalla cuya diagonal de pantalla sea mayor a 15,5 cm e inferior a 42 cm, combinados o no en una misma caja con un aparato receptor de radio y/o un reloj. 3. Se aplicarán las disposiciones vigentes en materia de derechos de aduana.
Artículo 2
Las cuantías percibidas o afianzadas con carácter de derecho provisional antidumping establecido en el Reglamento (CEE) no 3232/89 se percibirán a los tipos impositivos definitivamente establecidos en los casos en que el tipo impositivo definitivo sea menor que el derecho provisional antidumping y los tipos impositivos provisionales en todos los demás casos. Se liberarán las cuantías afianzadas que no sean necesarias para el pago de los derechos definitivamente establecidos.
Artículo 3
El presente Reglamento entrará en vigor el día siguiente al de su publicación en el Diario Oficial de las Comunidades Europeas.
El presente Reglamento será obligatorio en todos sus elementos y directamente aplicable en cada Estado miembro.
Hecho en Bruselas, el 25 de abril de 1990.

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