Document ID: 32001D0685

Decisión de la Comisión
de 13 de febrero de 2001
relativa a la ayuda estatal de Alemania a la empresa KataLeuna GmbH Catalysts
[notificada con el número C(2001) 403]
(El texto en lengua alemana es el único auténtico)
(Texto pertinente a efectos del EEE)
(2001/685/CE)
LA COMISIÓN DE LAS COMUNIDADES EUROPEAS,
Visto el Tratado constitutivo de la Comunidad Europea y, en particular, el párrafo primero del apartado 2 de su artículo 88,
Visto el Acuerdo sobre el Espacio Económico Europeo y, en particular, la letra a) del apartado 1 de su artículo 62,
Después de haber emplazado a los terceros interesados para que presentaran sus observaciones, de conformidad con los citados artículos(1),
Considerando lo siguiente:
I. PROCEDIMIENTO
(1) Por carta de 8 de enero de 1999, Alemania notificó a la Comisión un conjunto de medidas en favor de la empresa KataLeuna GmbH Catalysts, informándole de que ya habían sido adoptadas. Por cartas de 19 de marzo, 7 de mayo, 26 de agosto, 28 de septiembre, 26 de octubre, 8 de diciembre y 30 de diciembre de 1999, Alemania proporcionó información adicional a la Comisión.
(2) Por carta de 16 de marzo de 2000, la Comisión informó a Alemania de su decisión de incoar el procedimiento previsto en el apartado 2 del artículo 88 del Tratado CE con respecto a esta ayuda.
(3) La decisión de la Comisión de incoar el procedimiento se publicó en el Diario Oficial de las Comunidades Europeas(2). La Comisión invitó a los interesados a presentar sus observaciones sobre la ayuda en cuestión.
(4) Las observaciones de los interesados recibidas por la Comisión fueron transmitidas a Alemania, que, por carta de 24 de julio de 2000, comunicó sus observaciones al respecto. Por cartas de 11 de agosto, 4 de septiembre y 30 de noviembre de 2000, Alemania facilitó información adicional a la Comisión.
II. DESCRIPCIÓN DETALLADA DE LA AYUDA
(5) La empresa KataLeuna GmbH Catalysts(3) (en lo sucesivo, "KataLeuna") fue fundada el 1 de octubre de 1994 a raíz de la escisión de Leuna-Werke GmbH.
(6) KataLeuna, fabricante de catalizadores, tiene su sede en Leuna (Sajonia-Anhalt), una región que entra en el ámbito de aplicación de la letra a) del apartado 3 del artículo 87 del Tratado CE. En 1999, la empresa tenía 85 empleados. Según la notificación, KataLeuna se dedica fundamentalmente a actividades de investigación y desarrollo en el ámbito de los sistemas de catálisis industrial.
(7) Los catalizadores se utilizan en la industria química (24 %) y en la industria petroquímica (24 %), así como en los ámbitos de la protección del medio ambiente (36 %) y la polimerización (16 %).
(8) En opinión de KataLeuna, el mercado de referencia es, sobre todo, el de los catalizadores químicos y, más en concreto, el segmento de los catalizadores de hidrogenación y la hidrogenación selectiva, cuyo volumen de mercado mundial se situó en 600 millones de marcos alemanes en el año 1998.
(9) En 1998, KataLeuna fabricaba tres productos: catalizadores de hidrogenación a base de níquel, catalizadores de hidrogenación selectiva a base de paladio y masas de absorción a base de níquel. Estos productos se vendieron en un [...](4) % en Alemania, en un [...](5) % en el resto de Europa y en un [...](6) % fuera de Europa.
(10) La segunda privatización de KataLeuna, que constituye el objeto de la presente Decisión(7), tuvo lugar cuando el Bundesanstalt für vereinigungsbedingte Sonderaufgaben (Instituto federal de iniciativas especiales relacionadas con la unificación, en lo sucesivo "BvS") cedió, por contrato firmado el 24 de julio 1998, la totalidad de su participación (100 %) a la sociedad CRI Deutschland GmbH (en lo sucesivo "CRI"), filial de CRI Internacional (Estados Unidos de América). El precio de adquisición, que ya ha sido abonado, fue de 1,3 millones de marcos alemanes.
(11) En la búsqueda de un inversor para la segunda privatización se mantuvieron conversaciones con quince empresas interesadas del sector químico, con tres de ellas más detalladas. Con dos se llegó a la fase de negociación. Después de que una de las dos retirara su oferta, CRI se mantuvo como único oferente, de tal modo que presentó la oferta más ventajosa.
(12) CRI Internacional es filial al 100 % de Real Dutch Shell, domiciliada en Estados Unidos. Se constituyó el 1 de enero de 1995 para agrupar en una sola empresa el conjunto de las actividades relativas a los catalizadores de Shell, incluidas las participaciones en las empresas en participación Criterion (49 %), Zeolyst Internacional (50 %) y CRI-MET (50 %). Los principales ámbitos de actividad de CRI Internacional son la investigación y el desarrollo, la fabricación y la venta, el servicio posventa y la regeneración para las industrias petrolífera y química. CRI Catalysts opera en todo el mundo con el fin de poder responder con puntualidad a las necesidades de los clientes y proponer siempre los catalizadores más recientes con sus correspondientes servicios. En 1998, CRI Internacional realizó un volumen de negocios consolidado de [...](8) millones de dólares estadounidenses y un beneficio de [...](9) millones de dólares estadounidenses.
(13) CRI presentó un plan de reestructuración para KataLeuna que prevé una serie de medidas. Se trata de las siguientes:
- CRI se compromete a emplear, antes del 31 de diciembre de 2002, un mínimo de 75 empleados, de los cuales al menos [...](10) se dedicarán a actividades de investigación y desarrollo. Como mínimo, [...](11) de estos empleados deberán ser licenciados en ciencias naturales o estar en posesión de un título universitario equiparable. Hasta el 31 de diciembre de 2002, si los efectivos de la empresa son inferiores a lo previsto en los compromisos se abonará una penalización contractual,
- con ayuda de una estrategia de mercadotecnia y de política comercial se ampliarán la clientela y la gama de productos y, aprovechando las relaciones existentes entre Shell y CRI, se explorarán nuevos mercados. En el futuro, está previsto que las cuotas de mercado de KataLeuna se sitúen en el [...](12) % en Europa y Estados Unidos y en el [...](13) % en Asia,
- el plan de reestructuración prevé la colaboración con otras empresas del grupo Shell en forma de aprovechamiento común de las tecnologías y el know-how disponible. Las relaciones de suministro dentro del grupo revestirán también una gran importancia [...](14),
- además, el plan de reestructuración prevé una modernización exhaustiva de las instalaciones de producción ligada a un aumento notable de la capacidad de producción total. Las inversiones deberán concluir a finales de 2000, y a principios de 2001 deberán estar disponibles las nuevas capacidades de producción,
- el plan de financiación prevé que el flujo de tesorería sea positivo a partir de 2001 y que a partir de 2003 la empresa obtenga beneficios. En la notificación se expone que la realización de las inversiones previstas y la extensión de la red de distribución permitirán aumentar el volumen de negocios realizado con la gama de productos actual a [...](15) millones de marcos alemanes al año. Con la prevista ampliación de la gama de productos, deberá poder alcanzarse en el espacio de unos diez años un volumen de negocios anual de cerca de [...](16) millones de marcos alemanes.
(14) Por lo que se refiere al desarrollo de la capacidad de producción, en la notificación se indica que las capacidades actuales permiten producir entre 200 y 300 toneladas anuales.
(15) Actualmente, KataLeuna explota tres instalaciones de producción:
- un sistema de contacto a base de níquel con una capacidad de [...](17) toneladas anuales (producción en 1997: [...](18) toneladas),
- un sistema de contacto a base de alúmina con una capacidad máxima potencial, en función del producto y del material utilizado, de [...](19) toneladas anuales (tasa de utilización de la capacidad en 1997: [...](20) %),
- un sistema de contacto a base de metales preciosos con una capacidad de [...](21) toneladas anuales (producción en 1997: [...](22) toneladas).
Por lo tanto, la capacidad de producción total de las instalaciones asciende actualmente a [...](23) toneladas anuales como máximo.
(16) CRI prevé la construcción de una nueva instalación para la producción de catalizadores a base de metales pesados con una capacidad de [...](24) toneladas anuales, y de una instalación para la fabricación de catalizadores a base de metales preciosos con una capacidad de [...](25) toneladas anuales. Para esta última instalación, está previsto utilizar los edificios actuales y -tras una profunda modernización- una parte del equipamiento técnico disponible, mientras que una parte de la instalación será de nueva construcción. En total, el plan de reestructuración prevé una capacidad de producción de [...](26) toneladas anuales. Por tanto, la reestructuración permitirá ampliar la capacidad de producción en más del 100 %.
(17) En relación con la financiación de la reestructuración es necesario señalar que el volumen de inversiones acordado por contrato asciende a 70 millones de marcos alemanes. Estas inversiones deberán efectuarse entre 1998 y el 31 de diciembre de 2002 (30 millones hasta el 31 de diciembre de 1999 y 40 millones hasta el 31 de diciembre de 2002, provistos de penalización contractual). Según la notificación, las inversiones en modernización deberán haber concluido a finales de 2000.
(18) Según los documentos adjuntados a la notificación por las autoridades alemanas, la financiación de la segunda privatización se reparte entre las autoridades públicas y el inversor del modo siguiente (en marcos alemanes):
Financiación por parte del inversor:
SITIO PARA UN CUADRO
Financiación por parte del BvS
SITIO PARA UN CUADRO
Otras aportaciones financieras de las autoridades públicas
SITIO PARA UN CUADRO
(19) Por tanto, de acuerdo con la notificación y con los documentos facilitados posteriormente por las autoridades alemanas, la aportación total de las autoridades públicas asciende a 86,284 millones de marcos alemanes, de los cuales 81,284 millones deben calificarse de ayuda(27), y la aportación del inversor, a 26,8 millones. El coste total de la segunda privatización se sitúa, pues, en 113,084 millones de marcos alemanes.
(20) En su decisión de incoar el procedimiento, la Comisión determinó que la capacidad de producción total de KataLeuna iba a pasar de [...](28) a [...](29) toneladas anuales, lo que representa un aumento superior al 100 %.
(21) No obstante, de acuerdo con las Directrices comunitarias sobre ayudas estatales de salvamento y de reestructuración de empresas en crisis(30) (en lo sucesivo "las Directrices"), la ayuda, incluso si no existe exceso de capacidad estructural en el mercado de referencia, ha de utilizarse exclusivamente para restablecer la rentabilidad de la empresa y no debe permitir a su beneficiario ampliar su capacidad de producción durante la aplicación del plan de reestructuración, salvo en la medida de lo necesario para restablecer la rentabilidad sin por ello falsear indebidamente la competencia.
(22) En su decisión de incoar el procedimiento, la Comisión declaró que, a partir de los documentos que obraban en su poder, no podía determinar que en los segmentos del mercado de los catalizadores en los que KataLeuna iba a operar después de su reestructuración no hubiera exceso de capacidad. La información disponible bastaba para concluir que, debido a la estructura del mercado en aquellos segmentos, la ayuda no falsearía la competencia de forma indebida.
(23) Por otro lado, la Comisión comprobó que la contribución del inversor al coste total de la reestructuración representaba el 24 % y que la intensidad de la ayuda ascendía al 72 %(31). A la luz de estos datos, la Comisión dudaba que la ayuda se limitara al importe mínimo estrictamente necesario para la reestructuración y que la participación del inversor pudiera calificarse de importante en el sentido de las Directrices. Como, por añadidura, la inversión constituye al parecer una inversión nueva más que una reestructuración, la Comisión consideró dudoso su carácter efectivo.
(24) Habida cuenta de estas circunstancias, la Comisión albergaba dudas sobre la proporcionalidad de la ayuda y sobre la ausencia de falseamiento indebido de la competencia.
III. OBSERVACIONES DE LOS TERCEROS INTERESADOS
(25) La Comisión recibió observaciones del Reino Unido y de CRI Catalysts sobre la incoación del procedimiento.
(26) El Reino Unido se congratula por el examen efectuado por la Comisión y destaca que es necesario asegurarse de la aplicación correcta de las Directrices por parte de los Estados miembros. El Gobierno británico declara, previa concertación con la industria química, que, a su juicio, la ayuda concedida por Alemania a KataLeuna crea una ventaja competitiva inadmisible y falsea la competencia en la industria europea.
(27) En sus observaciones, CRI Catalysts hace referencia a una serie de datos sobre el mercado de los catalizadores de hidrogenación obtenidos por la empresa de terceros o que son de dominio público. Según estos datos, las tasas de crecimiento anual del mercado oscilan entre el 4 % y el 5 %. Actualmente, la cuota de mercado de KataLeuna sólo representa el [...](32) %. Por añadidura, asegura la empresa, el plan comercial a largo plazo de KataLeuna prevé un aumento de las ventas de [...](33) millones de dólares estadounidenses como máximo, lo que sólo representa una cuota de mercado del [...](34) %. Según CRI Catalysts, estos datos vienen a apoyar la conclusión de que los proyectos de KataLeuna para el desarrollo de la empresa no ejercen más que una influencia moderada sobre la competencia en este mercado, que se encuentra en fuerte expansión. Según sus declaraciones, los clientes de la empresa se muestran preocupados por la concentración del sector y por las numerosas adquisiciones de empresas en estos últimos años, y consideran la fundación de KataLeuna una ventaja para la competencia, una inversión de la tendencia hacia un mercado que tiene cada vez menos competidores y un medio de descartar el consiguiente riesgo de subida de los precios. Además, la empresa asegura que el volumen de negocios de KataLeuna en 2000 superó en un 50 % al de 1999, lo que también pone de manifiesto que el mercado ofrece un margen más que suficiente para acoger por lo menos a otro pequeño competidor.
(28) CRI Catalysts rebate también la constatación de la Comisión según la cual la contribución del inversor se eleva al 24 %, y declara que el cálculo de esta aportación realizado por el Gobierno alemán, que arroja un resultado del 33 %, es más exacto. Por lo que se refiere al carácter de la medida, se trata sin duda alguna de una reestructuración sencilla que no aporta elementos nuevos: la técnica, los clientes, los procesos de producción, el tipo de equipamiento, los proveedores y los empleados serán los mismos después que antes de la reestructuración. Según CRI Catalysts, las obras redundan en interés de la salud de los trabajadores y de la seguridad en el lugar de trabajo. Por lo que se refiere a las nuevas instalaciones, en su mayor parte se trata, a juicio de CRI, de versiones más recientes de las que ya existían antes de la privatización. La empresa no puede funcionar con edificios y máquinas que presentan carencias de seguridad y son nocivos para el medio ambiente.
IV. COMENTARIOS DE ALEMANIA
(29) Alemania centra sus comentarios en cuatro aspectos: la situación del mercado, el carácter de reestructuración del proyecto, el cálculo de la ayuda y el mayor porcentaje de contribución del inversor. En apoyo de sus argumentos, Alemania aportó nuevos documentos a la Comisión.
(30) Por lo que se refiere a la situación del mercado, las autoridades alemanas declaran que es absolutamente cierto que, tal y como la Comisión determinó cuando incoó el procedimiento, algunos segmentos del mercado de los catalizadores registran exceso de capacidad; por ejemplo, el de los catalizadores destinados a la industria del automóvil. Ahora bien, siempre según Alemania, en la actualidad KataLeuna no opera en estos segmentos de mercado ni está previsto que lo vaya a hacer tras la aplicación del plan de reestructuración. Las actividades de KataLeuna se limitan al sector de los catalizadores químicos y, dentro de este sector, al segmento de los catalizadores de hidrogenación, donde no hay exceso de capacidad. KataLeuna concentra sus actividades en productos nicho y en catalizadores fabricados a medida en función de las necesidades de cada cliente.
(31) Por otro lado, Alemania declara que los cálculos mediante los cuales la Comisión, en la decisión de incoar el procedimiento, determinó la cuota de mercado de KataLeuna sobre la base de sus cuotas de mercado en subsegmentos del mercado de los catalizadores de hidrogenación son inexactos y podrían dar lugar a conclusiones erróneas. A su juicio, es muy difícil determinar con exactitud las cuotas de mercado sobre esta base, pues las capacidades de producción existentes no pueden atribuirse a los distintos subsegmentos con una precisión suficiente. En su opinión, una determinación realista de las cuotas de mercado no es posible más que en los segmentos de mayor volumen, como el de los catalizadores de hidrogenación.
(32) Alemania explica que, en los últimos años, algunos productores de catalizadores, fundamentalmente de catalizadores químicos, han ampliado sus capacidades de producción y van a seguir haciéndolo en un futuro próximo. En su opinión, esto demuestra que el mercado de referencia de KataLeuna no registra exceso de capacidad, sino que, por el contrario, necesita capacidades adicionales para satisfacer la creciente demanda de catalizadores para procesos químicos. Esta tendencia se ve apoyada, según Alemania, por las extremadamente positivas perspectivas del mercado y por el previsto incremento de la demanda de catalizadores químicos. En consecuencia, el mercado va a seguir creciendo, y ello en una medida muy superior al previsto volumen de negocios de KataLeuna.
(33) Asimismo, Alemania declara que los mercados de los catalizadores están muy concentrados y se encuentran bajo el dominio de unas cuantas grandes empresas proveedoras con cuotas de mercado elevadas. La posibilidad de que se establezca en estos mercados un nuevo competidor no puede sino influir de forma positiva sobre la competencia y, además, será beneficioso para los consumidores.
(34) Según Alemania, la ampliación de la capacidad de producción de KataLeuna se limita al mínimo estrictamente necesario para garantizar la rentabilidad de la empresa. El plan de reestructuración ya preveía desde el principio una ampliación de esta magnitud. Además, añade Alemania, en la industria de los catalizadores es imposible utilizar al 100 % la capacidad de producción debido a la naturaleza de los procesos de producción, que exigen interrupciones regulares para readaptar las instalaciones tras la terminación de las cargas propias de cada cliente. La producción de catalizadores de hidrogenación se realiza esencialmente en cargas pequeñas; no se fabrican en serie productos idénticos. Por otro lado, es antieconómico fabricar productos de este tipo en grandes cantidades para constituir existencias; además, se impone una cierta flexibilidad en la producción en función de las oscilaciones estacionales de la demanda.
(35) Por lo que se refiere al carácter del proyecto, Alemania declara que ha de considerarse una verdadera reestructuración conforme a las exigencias de las Directrices. Tras la adquisición de la empresa por parte de CRI, las actividades de KataLeuna prosiguieron de manera ininterrumpida sobre la base existente, con los mismos empleados en los mismos puestos, los pedidos pendientes, los contratos vigentes con los mismos proveedores, la misma producción y la misma gama de productos, así como con las instalaciones existentes, las cuales se explotan en las mismas condiciones técnicas, según los mismos procesos y con los mismos materiales. En paralelo a la continuación de las actividades de la empresa, el plan de reestructuración de CRI se ha ido aplicando de forma progresiva.
(36) Alemania explica que el plan de reestructuración contiene los elementos siguientes:
1) medidas internas:
- recorte de personal, fortalecimiento de los departamentos científicos, contratación de nuevos empleados en el servicio de mercadotecnia con la debida experiencia,
- mercadotecnia/ventas: elaboración de nuevas estrategias, explotación de los circuitos de distribución y de los contactos de CRI/Shell, exploración de nuevos mercados en tanto que componente del grupo Shell, ampliación de la clientela,
- gama de productos: adaptación de la gama existente mediante el abandono de productos no rentables y la orientación hacia nuevos productos y segmentos con buenas perspectivas de futuro,
- fortalecimiento de las actividades de investigación y desarrollo de la empresa para acentuar la concentración de tales actividades en nuevos productos y procesos de primera calidad;
2) inversiones:
- modernización de las instalaciones existentes para adaptarlas a las normas de seguridad y protección del medio ambiente,
- allí donde la modernización sea antieconómica, demolición de las instalaciones antiguas y construcción de nuevas instalaciones que respondan a las normas de seguridad y protección del medio ambiente;
3) medidas financieras:
- aportación de capital (por parte de CRI y del BvS) y compensación de pérdidas.
(37) Según Alemania, las inversiones no representan más que una parte de la reestructuración de la empresa realizada en aplicación del plan global de reestructuración y no pueden, por sí solas, garantizar la rentabilidad de la empresa a largo plazo; para restablecer la rentabilidad es necesario adoptar otras medidas como la reorganización de la gama de productos, la implantación de nuevas estrategias de mercadotecnia y la reestructuración financiera. Asegura que, por tanto, el plan de reestructuración responde a las exigencias de las Directrices y el proyecto ha de considerarse una verdadera reestructuración.
(38) Alemania añade que la mayor parte de las inversiones se utilizó para sustituir instalaciones obsoletas, que por el riesgo que presentaban para la salud y la seguridad de los trabajadores no podían seguir utilizándose, por instalaciones nuevas. La modernización de las instalaciones antiguas habría sido imposible y habría costado aún más que la inversión en nuevas instalaciones.
(39) Por lo que se refiere al importe de la ayuda, las autoridades alemanas rebaten una parte de los cálculos realizados por la Comisión.
(40) Respecto de la financiación de las inversiones, Alemania declara que el contrato de privatización estipula que CRI debe invertir al menos 70 millones de marcos alemanes; además, están previstas otras inversiones, que elevan el importe total a 86,6 millones. Ahora bien, CRI invertirá un total de [...](35) millones de marcos alemanes, es decir, una suma superior a la prevista en el contrato de privatización. Estas inversiones se llevarán a cabo antes de que finalice el año 2000. Por consiguiente, las reservas de capital que el inversor deberá aportar de acuerdo con el contrato de privatización se han ajustado, situándolas en [...](36) millones.
(41) Por lo que se refiere a las inversiones en infraestructura por un importe de 2 millones de marcos alemanes que, según el plan de reestructuración, deberán ser financiadas por el BvS, Alemania declara que este organismo no satisfará su obligación. Habida cuenta de que, con arreglo a la Decisión 1999/646/CE de la Comisión, de 25 de noviembre de 1998, sobre las medidas adoptadas por Alemania en favor de la empresa InfraLeuna Infrastruktur und Service GmbH(37), la financiación de equipamientos de infraestructura por parte del BvS a través de InfraLeuna no debía calificarse de ayuda estatal, las medidas en cuestión serán financiadas, de acuerdo con esta Decisión, por el presupuesto de InfraLeuna. Por tanto, se ha renunciado a la financiación pública de los equipamientos de infraestructura por un importe de 2 millones de marcos alemanes, prevista en el plan de reestructuración, puesto que se trata de medidas generales de infraestructura que incumben a InfraLeuna.
(42) En cuanto a las operaciones de demolición, cuyo coste asciende a 3 millones de marcos alemanes, Alemania aduce dos motivos para demostrar que este importe no ha de incluirse en los costes de reestructuración correspondientes al plan de reestructuración presentado.
(43) En primer lugar, en su carta de 11 de mayo de 2000, Alemania explicó que las operaciones de demolición son necesarias en cualquier caso y no están directamente ligadas al plan de reestructuración. Incluyen la demolición de las instalaciones y edificios antiguos que dejaron de utilizarse a raíz de la reducción de la capacidad productiva emprendida antes de la segunda privatización. Según Alemania, estas operaciones deben ser realizadas por un organismo público. Los costes correspondientes no han de incluirse en los costes de la reestructuración con arreglo al presente plan, sino que han de adscribirse al período que precede a la segunda privatización.
(44) En segundo lugar, en su carta de 30 de noviembre de 2000, Alemania aseguró que las operaciones de demolición se refieren esencialmente al edificio 7671 (construido en 1940) y al edificio 8320 (construido en 1944) y comprenden la demolición así como el saneamiento del suelo contaminado. Alemania explica que el suelo al oeste del edificio 7671 estaba muy contaminado por metales pesados y que debido a la posibilidad de que las sustancias peligrosas se expandieran por suelo y aire no cabía descartar que hubiera riesgo para los trabajadores. Añade que el edificio 8320 se utilizaba para la producción de catalizadores a base de metales pesados que también contenían sustancias peligrosas. Por añadidura, este edificio estaba en muy mal estado y su seguridad de construcción estaba tan amenazada que presentaba riesgo de hundimiento. Este edificio, asegura Alemania, ya no se puede utilizar para actividades de producción.
(45) Según las declaraciones de Alemania, en agosto de 1998 KataLeuna decidió suspender toda actividad de producción en estos edificios debido al riesgo que pesaba sobre la salud y la seguridad de los trabajadores. Por tanto, las operaciones de demolición son absolutamente imprescindibles por razones de protección de la salud y la seguridad en el trabajo, y, aunque no entren en el ámbito de aplicación de los "daños ambientales del pasado", los costes en que se incurra en este contexto han de ser sufragados por el Estado independientemente de la privatización, de tal modo que no pueden calificarse de ayuda a la segunda reestructuración.
(46) Por lo que se refiere a las garantías excepcionales por un importe máximo de 2 millones de marcos alemanes, Alemania declara que están vinculadas a contratos de suministro firmados durante la primera privatización. Añade que la asunción de estos costes por parte del BvS está directamente ligada a la primera privatización y que, por consiguiente, no deben calificarse de costes de reestructuración correspondientes a la segunda privatización. Eso es igualmente aplicable a los reembolsos por un importe de 0,827 millones de marcos alemanes en el marco de la primera privatización, los cuales se remontan a aquélla y no tienen relación alguna con la segunda.
(47) En cuanto a los 17,6 millones de marcos alemanes procedentes de la primera privatización, que estaban destinados a inversiones, Alemania asegura que, tras el fracaso de la primera privatización, aún había 17,6 millones en concepto de liquidez disponibles desde entonces. Las ayudas a la primera privatización eran compatibles con el mercado común, puesto que se ajustaban a las disposiciones de los regímenes del Treuhand. Cuando se firmó el contrato de privatización con CRI, el BvS quiso utilizar estos fondos líquidos para financiar el nuevo plan. Alemania estima que, sin embargo, este importe no puede considerarse una nueva ayuda, pues procedía de remanentes de la primera privatización y no constituye, por tanto, una aportación del BvS a la segunda privatización.
(48) En cuanto al porcentaje mayor de la contribución del inversor, Alemania aduce que CRI ha aportado a la reestructuración mucho más de lo que estaba previsto en el contrato de privatización.
(49) En primer lugar, explica Alemania, CRI aportó en 1999 y 2000 [...](38) millones de marcos alemanes más para las actividades de investigación y desarrollo de KataLeuna.
(50) En segundo lugar, CRI puso a disposición de KataLeuna dos directivos procedentes de otros centros europeos para los departamentos de mercadotecnia y ventas, y prestó asistencia en los ámbitos de tecnologías de la información, protección de la salud y la seguridad en el trabajo y gestión, en concreto mediante la cesión de especialistas estadounidenses en mercadotecnia y ventas. Los gastos relativos a estas medidas en 1999 y 2000, que se elevan a [...](39) millones de marcos alemanes, fueron sufragados por CRI.
(51) En tercer lugar, alega Alemania, CRI ha invertido [...](40) millones de marcos alemanes, o sea, [...](41) millones más que el importe máximo de 86,6 millones previsto en el contrato de privatización.
(52) En cuarto lugar, Alemania anuncia que durante el período de reestructuración habrá más pérdidas de lo previsto. Estas pérdidas adicionales, cuyo importe asciende a [...](42) millones de marcos alemanes, las costeará en solitario CRI, y han de atribuirse fundamentalmente a un incremento de los intereses como consecuencia de la financiación provisional, mediante créditos bancarios, de las aportaciones del Régimen común en espera de la adopción de una Decisión positiva por parte de la Comisión.
(53) Por último, en lo que respecta a la compensación de pérdidas prevista en el contrato de privatización, Alemania explica que la parte de las pérdidas originadas en el período de reestructuración, que, según los acuerdos suscritos, corresponde sufragar al inversor, también debe considerarse una aportación de éste. Según el plan inicial, las pérdidas habrían alcanzado un total de [...](43) millones de marcos alemanes. Según el contrato de privatización, el importe que el BvS debe pagar durante la reestructuración en concepto de compensación de pérdidas asciende a [...](44) millones. Alemania declara que las pérdidas por importe de [...](45) millones que corresponde sufragar al inversor con arreglo al acuerdo inicial deben calificarse de aportación de éste a la reestructuración.
V. EVALUACIÓN DE LA AYUDA
(54) Con arreglo el apartado 1 del artículo 87 del Tratado CE, son incompatibles con el mercado común, en la medida en que afecten a los intercambios comerciales entre Estados miembros, las ayudas concedidas por los Estados o mediante fondos estatales, bajo cualquier forma, que falseen o amenacen falsear la competencia, favoreciendo a determinadas empresas o producciones. Según la jurisprudencia de los tribunales comunitarios, se considera que una medida afecta a los intercambios comerciales entre Estados miembros cuando la empresa beneficiaria ejerce una actividad económica que es objeto de intercambios entre Estados miembros.
(55) La Comisión constata que la ayuda notificada se concede mediante fondos estatales a una única empresa, a la cual favorece, pues se reducen los costes que, en principio, le corresponde sufragar durante la aplicación del plan de reestructuración notificado. Además, el beneficiario de la ayuda, CRI, opera, a través de su sociedad matriz CRI International, tanto en el ámbito de la investigación y el desarrollo como en el de la fabricación y venta de catalizadores para las industrias petrolífera y química y, por tanto, ejerce su actividad en sectores en los cuales hay intercambios comerciales entre Estados miembros. Por tanto, la ayuda entra en el ámbito de aplicación del apartado 1 del artículo 87 del Tratado CE.
(56) El proyecto notificado se refiere a la reestructuración de la empresa de acuerdo con el plan de reestructuración presentado por el inversor. La Comisión establece que las ayudas de reestructuración de empresas en crisis deben enjuiciarse a la luz de las Directrices comunitarias sobre ayudas estatales de salvamento y de reestructuración de empresas en crisis.
(57) La Comisión recuerda que las nuevas Directrices comunitarias sobre ayudas estatales de salvamento y de reestructuración de empresas en crisis entraron en vigor el 9 de octubre de 1999(46). De conformidad con el punto 101 de dichas Directrices, la Comisión examina la compatibilidad de todas las ayudas no notificadas con el mercado común sobre la base de las nuevas Directrices cuando la ayuda, o una parte de la misma, se haya concedido después de la publicación de las Directrices en el Diario Oficial de las Comunidades Europeas, y sobre la base de las Directrices vigentes en el momento de la concesión de la ayuda, en todos los demás casos. Teniendo en cuenta que, en el presente caso, todas las ayudas se concedieron antes de la publicación de las nuevas Directrices, el análisis debe basarse en su versión de 1994(47).
(58) En virtud de las Directrices, la Comisión considera que una ayuda de salvamento y de reestructuración con arreglo a lo dispuesto en la letra c) del apartado 3 del artículo 87 del Tratado CE puede facilitar el desarrollo de la actividad económica sin alterar las condiciones de los intercambios en una medida contraria al interés común cuando se cumplen las condiciones fijadas en las Directrices.
(59) Según el punto 2.1 de las Directrices, entre los síntomas habituales de una empresa en crisis se encuentran una rentabilidad decreciente o un aumento de las pérdidas, un volumen de negocios en descenso, un flujo de tesorería decreciente y un valor reducido de su activo neto. La Comisión constata que KataLeuna ha registrado pérdidas desde su constitución en 1994, pérdidas que, en 1998, se elevaban aproximadamente a [...](48) millones de marcos alemanes. El valor de liquidación de la empresa a 31 de diciembre de 1997 se situaba en -4,8 millones de marcos alemanes. Por este motivo, se considera que se trata de una empresa en crisis, y las ayudas de reestructuración han de evaluarse con arreglo a las citades Directrices.
(60) La Comisión constata que, de la aportación total de 86,284 millones de marcos alemanes a la segunda reestructuración por parte de las autoridades públicas, 29,827 millones se conceden en aplicación de regímenes de ayudas autorizados y, por tanto, debe calificarse de ayuda existente según lo dispuesto en el inciso ii) de la letra b) del artículo 1 del Reglamento (CE) n° 659/1999 del Consejo, de 22 de marzo de 1999, por el que se establecen disposiciones de aplicación del artículo 93 del Tratado CE(49). Por tanto, no es necesario que la Comisión evalúe su compatibilidad con el mercado común en la presente Decisión. Sin embargo, sí debe tenerse en cuenta este importe en el análisis de la proporcionalidad de la ayuda con arreglo al inciso iii) del punto 3.2.2 de las Directrices.
(61) Por otro lado, la Comisión constata que, conforme a su práctica en materia de reestructuración de empresas de Alemania Oriental, toda privatización debe someterse a una licitación abierta para que no surja la sospecha de que está ligada a la concesión de una ayuda estatal al inversor. La Comisión destaca que la presente Decisión aborda sólo la reestructuración de KataLeuna, sin perjuicio de las posibles ayudas que se hayan podido conceder al comprador.
Ausencia de falseamiento indebido de la competencia
(62) Según las Directrices, las ayudas no pueden llevar a un falseamiento indebido de la competencia. El inciso ii) del punto 3.2.2 de las Directrices prevé que, en caso de exceso de capacidad estructural en el mercado de referencia, la reestructuración debe implicar la reducción de la capacidad productiva de la empresa beneficiaria. En caso de no haber exceso de capacidad estructural en el mercado de referencia, la ayuda deberá utilizarse exclusivamente para restablecer la rentabilidad y no deberá permitir al beneficiario ampliar su capacidad de producción durante la aplicación del plan de reestructuración, salvo si ello resulta necesario para restablecer la rentabilidad de la empresa y sin que se falsee de forma indebida la competencia.
(63) En el presente caso, la ampliación de la capacidad de producción es superior al 100 %, y esta capacidad adicional estaría disponible desde principios de 2001.
(64) En su decisión de incoar el procedimiento, la Comisión declaró que la información de que disponía en aquel momento no le permitía determinar que no hubiera exceso de capacidad en los sectores del mercado de los catalizadores en los que operará KataLeuna después de su reestructuración, ni que la ayuda no llevaría en estos mercados a un falseamiento indebido de la competencia.
(65) La Comisión constata que KataLeuna opera, dentro del mercado de los catalizadores químicos, en el segmento de los catalizadores de hidrogenación, cuyo volumen de mercado mundial se sitúa aproximadamente en los 600 millones de marcos alemanes. Este mercado lo cubren en un 75 % los tres mayores productores (Engelhard, Süd-Chemie y Synetix) y en un 82 % los cuatro mayores productores (los tres anteriores más Degussa-Hüls); el 18 % restante se distribuye entre varias empresas, entre las que destacan Procatalyse SA, BASF, WR Grace, Activated Metals & Chemicals, Boreskov Institute, Kawaken Fine Chemicals, Nikki Universal y NE Chemcat.
(66) La información de que dispone la Comisión confirma que la industria de los catalizadores está muy concentrada. En 1997 operaban en el sector de los catalizadores químicos de hidrogenación treinta y una empresas, cifra que en 1999 se había reducido ya a veintisiete. Esta tendencia a la concentración podría continuar o incluso acelerarse, ya que cada vez es más difícil mantener el nivel de servicio técnico que exige un reducido número de grandes clientes cuando no se alcanzan la masa crítica ni el grado de diversificación necesarios. Los efectos serán los mismos para todos los proveedores de la industria de los catalizadores: para sobrevivir, se verán obligados a operar en muchos segmentos del mercado y sectores de la economía diferentes.
(67) Según la información de que dispone la Comisión, la hidrogenación es el proceso de catálisis industrial más utilizado. Lejos de limitarse a sectores de usuarios finales bien definidos, reviste gran importancia en el sector petrolífero y en las industrias química, de productos de química fina y farmacéutica, y también se aplica en la industria de los polímeros. El segmento de los catalizadores químicos de hidrogenación se subdivide a su vez en dos subsegmentos: el de los procesos de hidrogenación para la industria petroquímica y el de los procesos de hidrogenación para la industria en general. En conjunto, estos subsegmentos registran una tasa de crecimiento de alrededor del 4,5 %(50). En Estados Unidos se cuenta con una tasa de crecimiento anual del mercado de los catalizadores químicos superior al 8 %. Durante el período 1990-1998, la tasa de crecimiento media de los catalizadores químicos se situó en el 4,5 %.
(68) Las cifras del desarrollo global de los mercados de los catalizadores destinados a la hidrogenación de sustancias químicas durante el período 1999-2005 son las siguientes (en millones de dólares estadounidenses)(51):
SITIO PARA UN CUADRO
(69) Según datos facilitados por Alemania, KataLeuna se ha especializado en gran medida en algunos subsegmentos específicos, entre los que destaca el de los catalizadores fabricados a medida según las especificaciones del cliente. Debido a las tecnologías de fabricación elegidas, KataLeuna no está en condiciones de producir en el subsegmento de la hidrogenación para la industria petroquímica. Ésta es la razón por la cual la empresa se concentra en el subsegmento de la hidrogenación para usos industriales, que presenta las mejores perspectivas de crecimiento.
(70) La Comisión comprueba que el volumen de negocios realizado por KataLeuna en 1999, de [...](52) millones de marcos alemanes, corresponde a una cuota del [...](53) % en el conjunto del mercado de los catalizadores de hidrogenación y a una cuota del [...](54) % en el mercado de la hidrogenación para la industria. El volumen de negocios previsto para 2005, de [...](55) millones de marcos alemanes, correspondería a una cuota de mercado del [...](56) % en el conjunto del mercado y a una cuota del [...](57) % en el mercado de los catalizadores de hidrogenación para la industria.
(71) Asimismo, comprueba que la producción mundial de catalizadores químicos asciende aproximadamente a 90000 toneladas anuales ± 10 %. Según las estimaciones, la capacidad de producción a nivel mundial oscila entre las 120000 y las 130000 toneladas anuales. Teniendo en cuenta que los productores consideran los datos sobre la capacidad de producción estrictamente confidenciales, no se dispone de un desglose sobre la capacidad de producción por productor(58). La capacidad de producción prevista de KataLeuna, de [...](59) toneladas anuales, corresponde al [...](60) % de la capacidad disponible a escala mundial.
(72) Según la información de que dispone la Comisión, los productores de catalizadores raramente utilizan líneas o unidades de producción específicas para la producción de catalizadores en lecho fijo. En el sector de los catalizadores químicos, las líneas de producción funcionan por cargas. Esto significa que, teniendo en cuenta que los procesos de producción son costosos y los volúmenes de producción reducidos, el productor no fabrica más que algunos miles de toneladas en cada proceso; después, detiene la instalación y la limpia antes de atender al pedido siguiente. Por tanto, la capacidad efectiva de una instalación oscila entre el 50 % y el 70 % de la capacidad máxima teórica.
(73) Por carta de 21 de octubre de 1999, Alemania declaró que las futuras capacidades de producción provisionales de KataLeuna se utilizarán como sigue:
- el [...](61) % para los nuevos tipos de catalizadores puestos a punto por el departamento de investigación de KataLeuna y para cuyo desarrollo no había capacidades disponibles en otro lugar. Así, proseguirá el desarrollo de nuevos tipos de catalizadores para nuevas aplicaciones y nuevos segmentos de mercado,
- el [...](62) % para la fabricación a medida de catalizadores en función de las especificaciones concretas de clientes que disponen de sus propios departamentos de investigación, pero que, debido a su insuficiente capacidad de producción, recurren a fabricantes independientes,
- el [...](63) % para la exportación de catalizadores a Norteamérica, Sudamérica y los países del Pacífico. Se espera que la agrupación de los productos de KataLeuna con otros catalizadores de CRI valorice los mercados de exportación y ayude a KataLeuna a explorar nuevos mercados,
- una gran parte (al menos el [...](64)) de la futura capacidad de producción de KataLeuna se destinará a la producción de catalizadores en colaboración con filiales del grupo Shell/CRI.
(74) La Comisión señala que la capacidad de producción técnica máxima no es en sí misma indicativa, pues la capacidad efectiva de una instalación no representa más que el 50-70 % de la capacidad máxima teórica habida cuenta del proceso de fabricación de estos productos. Sin embargo, la Comisión, a la luz de la información de que dispone, constata que no existe exceso de capacidad estructural en este mercado. Por otra parte, teniendo en cuenta las circunstancias particulares del presente asunto, es muy importante señalar que se trata de un mercado en expansión. Por tanto, con arreglo a las Directrices, no es necesario reducir capacidades, pero la ayuda no debe destinarse más que a restablecer la rentabilidad de la empresa ni debe permitir a su beneficiario, durante la aplicación del plan de reestructuración, ampliar su capacidad de producción, salvo si ello resulta necesario para restablecer la rentabilidad de la empresa y no se falsea indebidamente la competencia.
(75) La Comisión observa que el plan de reestructuración prevé una ampliación de la capacidad de producción existente, de [...](65) a [...](66) toneladas anuales.
(76) Según la carta remitida por las autoridades alemanas el 26 de agosto de 1999, las instalaciones previstas permitirán producir unas [...](67) toneladas al año. Esta cifra tiene en cuenta la necesaria flexibilidad de la producción (posibilidad de horas punta) y la gama de productos, que refleja las diferentes necesidades de los clientes. Alemania considera que un volumen de producción de [...](68) toneladas anuales sería insuficiente para alcanzar un resultado de explotación positivo. Mientras que con una producción anual de [...](69) toneladas cabría esperar un beneficio de [...](70) millones de marcos alemanes, un volumen de producción de 1000 toneladas arrojaría probablemente pérdidas del mismo importe, pues los costes fijos, los gastos de investigación y desarrollo y el coste de sustitución de las máquinas antiguas siguen siendo idénticos independientemente del volumen de producción. Para cubrir estos costes y obtener un resultado positivo, alega Alemania, la producción debe alcanzar como mínimo [...](71) toneladas anuales. Por tanto, la ampliación prevista de las capacidades de producción es, a su juicio, absolutamente imprescindible para la aplicación correcta del plan de reestructuración y para garantizar la rentabilidad de la empresa a largo plazo.
(77) Según la información de que dispone la Comisión, la capacidad total efectiva de una instalación oscila entre el 50 % y el 70 % de la capacidad máxima teórica. El objetivo de un volumen de producción efectivo de [...](72) toneladas anuales para una instalación con una capacidad total de [...](73) toneladas anuales coincide con estos datos generales a disposición de la Comisión. Además, el resultado de explotación para un volumen de producción de [...](74) toneladas anuales se ha calculado sobre la base de un volumen de negocios de KataLeuna en 2007 de [...](75) millones de marcos alemanes, mientras que el resultado de explotación para un volumen de producción de [...](76) toneladas anuales se ha calculado sobre la base de un volumen de negocios de [...](77) millones. La Comisión constata que el resultado negativo atribuido a un volumen de negocios de [...](78) millones y los costes fijos se ajustan a las previsiones de la cuenta de resultados de KataLeuna presentadas para el periodo 2002-2007.
(78) Por lo que se refiere a los costes fijos del plan de reestructuración, la Comisión comprueba que responden a las particularidades del mercado de referencia. En efecto, unos gastos de mantenimiento relativamente elevados y unos gastos de investigación y desarrollo elevados constituyen factores normales e importantes de la fabricación de catalizadores. Las actividades de mantenimiento son necesarias debido a la constante interrupción del ciclo de producción, mientras que los gastos de investigación y desarrollo son un requisito para mantener la competitividad en este mercado de dimensión mundial y para poder ofrecer productos que respondan a las exigencias específicas de los distintos clientes.
(79) Por consiguiente, no parece posible restablecer la rentabilidad de la empresa reduciendo los costes fijos. Por tanto, la Comisión no ve razón alguna para dudar que un volumen de producción efectivo de [...](79) toneladas anuales represente el mínimo estrictamente necesario para permitir el restablecimiento de la rentabilidad de la empresa a largo plazo. Teniendo en cuenta que el plan de reestructuración prevé una ampliación de la capacidad de producción en una medida necesaria para restablecer la rentabilidad de la empresa, la Comisión debe ahora comprobar si esta ampliación lleva a un falseamiento indebido de la competencia.
(80) La Comisión observa que el mercado de los catalizadores de hidrogenación es un mercado mundial muy concentrado que, en 1999, era abastecido por veintisiete productores, de los cuales los tres más importantes cubrieron el 75 %. Según la información a disposición de la Comisión, esta tendencia a la concentración proseguirá como consecuencia de la creciente mundialización del sector.
(81) La capacidad de producción de KataLeuna representa el [...](80) % de las capacidades de producción de catalizadores de hidrogenación disponibles en el mundo. El volumen de negocios realizado por la empresa en 1999, de [...](81) millones de marcos alemanes, representa el [...](82) % del conjunto del mercado de los catalizadores de hidrogenación y el [...](83) % del mercado de la hidrogenación para la industria. El volumen de negocios previsto para 2005 se sitúa en [...](84) millones de marcos alemanes y representa el [...](85) % del conjunto del mercado y el [...](86) % del mercado de la hidrogenación para la industria. En el futuro, está previsto que el volumen de negocios se realice en un [...](87) % en Europa y Estados Unidos, y en un [...](88) en Asia.
(82) La Comisión señala que el mercado de referencia es el segmento de los catalizadores químicos de hidrogenación. Según la información de que dispone la Comisión, el cálculo de las cuotas de mercado a partir de los distintos subsegmentos del mercado es muy difícil y puede dar lugar a conclusiones erróneas, ya que es casi imposible atribuir las capacidades de producción existentes a los distintos subsegmentos con una precisión suficiente. Para los productores, los datos sobre la capacidad de producción son estrictamente confidenciales, de tal modo que no se dispone de un desglose de la capacidad por productor. Los proveedores del mercado operan en varios subsegmentos. La Comisión observa que en estos mercados hay sustituibilidad desde el punto de vista de la oferta. Hay sustituibilidad desde el punto de vista de la oferta cuando las empresas venden distintos tipos o calidades de un mismo producto. Todos ellos se inscriben en un único mercado de productos cuando la mayoría de los proveedores están en condiciones de venderlos inmediatamente y sin que sus costes registren un aumento considerable.
(83) La Comisión observa que, actualmente, la cuota de KataLeuna sobre la capacidad de producción mundial existente (del [...](89) %), así como su cuota de mercado en el mercado de referencia, es decir, en el de los catalizadores de hidrogenación (del [...](90) %), son modestas. La cuota de mercado prevista para 2005 se sitúa en el [...](91) %. Además, también tiene en cuenta la observación de Alemania según la cual la presencia de KataLeuna en el mercado en tanto que nuevo proveedor deberá de tener un efecto más bien positivo sobre la competencia y sobre la estructura del mercado, como consecuencia de la creciente mundialización del mercado y de su elevado grado de concentración.
(84) Por las razones aducidas, la ampliación de la capacidad de producción a [...](92) toneladas anuales en el mercado de referencia prevista por KataLeuna no llevará a un falseamiento indebido de la competencia.
(85) Por las consideraciones expuestas en los considerandos 63 a 84, la Comisión concluye que la ayuda notificada cumple la condición enunciada en el inciso ii) del punto 3.2.2 de las Directrices, es decir, que la ayuda no falsee de forma indebida la competencia.
Proporcionalidad de la ayuda
(86) Según las Directrices, el importe de la ayuda debe guardar proporción con los costes y las ventajas de la reestructuración. El inciso iii) del punto 3.2.2 de las Directrices precisa que la ayuda debe limitarse al importe mínimo estrictamente necesario para la reestructuración y guardar proporción con las ventajas que se espera obtener desde el punto de vista comunitario. Los beneficiarios de la ayuda deben contribuir al plan de reestructuración en una medida considerable con sus propios recursos o mediante financiación exterior.
(87) En su decisión de incoar el procedimiento, la Comisión constató que la contribución del inversor a la reestructuración se situaba en el 24 %, y la intensidad de la ayuda, en el 72 %(93), a la vista de lo cual dudaba que la ayuda se limitara al importe mínimo estrictamente necesario para la reestructuración y que la contribución del inversor pudiera calificarse de importante en el sentido de las Directrices.
(88) La Comisión constata que Alemania formuló varias observaciones con respecto al cálculo del importe de la ayuda y al mayor porcentaje de contribución del inversor.
(89) En primer lugar, por lo que se refiere a la financiación de las inversiones, Alemania constata que, si bien el contrato de privatización sólo obligaba a CRI a invertir un importe mínimo de 70 millones marcos alemanes, preveía otras inversiones hasta un importe total de 86,6 millones. Según el contrato de privatización, con este volumen de inversiones se incrementa la dotación a las reservas que CRI debe aportar.
(90) La Comisión observa que, por carta de 4 de septiembre de 2000, Alemania presentó un plan de financiación detallado para KataLeuna en virtud del cual, a finales de agosto de 2000, se habían invertido 76 millones de marcos alemanes sobre el total de [...](94) millones previstos en concepto de inversiones, mientras que el resto, [...](95) millones, se invirtió antes de finalizado el año 2000.
(91) En este contexto, la Comisión observa que el volumen de inversiones se sitúa en 86,6 millones de marcos alemanes, cifra superior al importe mínimo fijado en el contrato de privatización, de tal modo que la dotación a las reservas que debe aportar por contrato el inversor se incrementa hasta situarse en [...](96) millones, y que este factor ha de tomarse en consideración al calcular la contribución del inversor a los costes de la reestructuración.
(92) En segundo lugar, por lo que se refiere a las inversiones en infraestructura por un importe de 2 millones de marcos alemanes, Alemania expone que se ha suprimido la obligación del BvS de financiar los equipamientos de infraestructura, ya que las medidas correspondientes fueron financiadas con el presupuesto de InfraLeuna, de conformidad con la Decisión 1999/646/CE.
(93) La Comisión señala que, en virtud de la Decisión 1999/646/CE, el BvS traspasó a InfraLeuna la responsabilidad de poner a disposición los equipamientos y servicios de infraestructura necesarios en los terrenos de Leuna. El artículo 1 de esta Decisión dispone que las sumas pagadas por Alemania a InfraLeuna, que ascienden a 1018 millones de marcos alemanes, no constituyen ayuda estatal según lo dispuesto en el apartado 1 del artículo 87 del Tratado CE. Teniendo en cuenta que será InfraLeuna la que pondrá a punto los equipamientos de infraestructura y que queda anulada la financiación por parte del BvS, las inversiones en infraestructura previstas por importe de 2 millones no se califican de ayuda a la segunda reestructuración, de conformidad con la Decisión citada.
(94) En cuanto al coste de las operaciones de demolición por un importe de 3 millones de marcos alemanes, Alemania aduce dos argumentos en favor de la tesis de que estas medidas no deben considerarse una ayuda a la segunda reestructuración. En primer lugar, las operaciones de demolición no guardan relación directa con el plan de reestructuración y su coste debe adscribirse al período previo a la segunda privatización. En segundo lugar, debido al mal estado de los edificios, que implicaba un riesgo para la salud y la seguridad de los trabajadores, el coste de estas medidas deben asumirlo las autoridades públicas.
(95) La Comisión recuerda que, en su decisión de incoar el procedimiento, ya indicó que, como norma general, las operaciones de demolición realizadas en los terrenos de una empresa deben ser financiadas por el inversor. La financiación de estas operaciones mediante fondos públicos permite a la empresa ahorrar unos gastos que, en principio, le correspondería sufragar. Ésta es la razón por la cual las contribuciones públicas a estas operaciones se consideran ayudas estatales. El hecho de que haya resultado necesario proceder a la demolición de los edificios en cuestión porque ya no podían utilizarse para las actividades de producción debido al riesgo que presentaban para la salud y la seguridad de los trabajadores no altera en absoluto esta situación. Al contrario, en su calidad de empleador, KataLeuna tiene la obligación de velar por que los trabajadores no se vean expuestos a esta clase de riesgos por el estado de las instalaciones. Normalmente, la financiación de medidas que permitan garantizar unas condiciones de trabajo seguras incumbe a la empresa y no a las autoridades públicas. Por tanto, las contribuciones públicas a estas medidas se consideran ayudas estatales.
(96) Por lo que se refiere a las garantías excepcionales por un importe máximo de 2 millones de marcos alemanes y a los 0,827 millones reembolsados en el marco de la primera privatización, Alemania declara que estos costes no tenían relación alguna con la segunda privatización, sino que se remontaban a la primera, de tal modo que no deben considerarse como costes de reestructuración ligados a la segunda privatización.
(97) La Comisión constata que CRI se ha hecho cargo de KataLeuna con la totalidad de sus elementos del activo y del pasivo, entre los que se encuentran también las garantías excepcionales y los reembolsos procedentes de la fallida privatización inicial. Por lo tanto, estos costes han de ser asumidos por el inversor. La financiación de estas medidas por parte de un organismo público permite a la empresa ahorrar unos costes que, en principio, le correspondería sufragar. Por tanto, las contribuciones públicas a estas medidas se consideran ayuda estatal.
(98) En cuanto a los 17,6 millones de marcos alemanes de la primera privatización utilizados para inversiones, Alemania declara que este importe no ha de considerarse una ayuda nueva, porque procede de fondos líquidos que la empresa constituyó gracias a una ayuda acordada para la primera privatización. Por tanto, a su juicio no se trata de una contribución del BvS a la segunda reestructuración.
(99) La Comisión señala que, en el caso de las ayudas destinadas a financiar medidas de reestructuración, debe presentarse un plan de reestructuración detallado elaborado conjuntamente con el inversor. Este plan forma parte integrante del proyecto al cual se destina la ayuda, y la aprobación de la ayuda implica también la autorización del proyecto. En caso de fracaso del proyecto para el cual se ha autorizado la ayuda, desaparece el fundamento jurídico de ésta, que no puede utilizarse sin más para otro proyecto en tanto que ayuda autorizada.
(100) Asimismo, la Comisión subraya que, tal y como expuso en su decisión de incoar el procedimiento, la primera privatización era un proyecto que abarcaba medidas en dos emplazamientos, a saber, el de KataLeuna en Leuna y el de Chemie GmbH en Bitterfeld-Wolfen. Tras el fracaso de la primera privatización, se disociaron los dos emplazamientos y el inversor del primer plan prosiguió las actividades en Bitterfeld, mientras que el BvS emprendió nuevas tentativas para privatizar KataLeuna. Por tanto, en ambas privatizaciones se trata de planes completamente diferentes que, por añadidura, se refieren a empresas distintas.
(101) Por lo que se refiere al argumento formulado por las autoridades alemanas según el cual los 17,6 millones de marcos alemanes constituyen fondos líquidos procedentes de la ayuda concedida en relación con la primera privatización de los que KataLeuna puede disponer libremente, la Comisión constata que, según la notificación de enero de 1999, esta suma representa una parte de la suma total de 55,8 millones de marcos alemanes prevista en el contrato de la primera privatización para inversiones y compensación de pérdidas. En la notificación, Alemania declara que esta suma se ingresó en una cuenta especial a partir de la cual los fondos se pusieron a disposición para los fines señalados. Pero, como apenas se realizaron inversiones, la mayor parte de este dinero no se utilizó, lo que permitió al BvS un ahorro considerable. Por tanto, tras el fracaso de la primera privatización, aún se disponía de una gran parte de los fondos destinados a inversiones y a compensación de pérdidas.
(102) En consecuencia, la Comisión señala que, de acuerdo con la notificación, los 17,6 millones de marcos alemanes no son fondos líquidos de los que KataLeuna pueda disponer libremente, sino que se trata de recursos que, según el contrato de privatización, estaban destinados a fines concretos en relación con dos empresas establecidas en emplazamientos diferentes y que no se llegaron a desembolsar nunca al no realizarse las inversiones correspondientes. El BvS controlaba y administraba estos fondos; tras el fracaso de la primera privatización, se consideró que se trataba de dinero ahorrado por el BvS.
(103) Por consiguiente, la contribución del BvS, por importe de 17,6 millones de marcos alemanes, a las inversiones realizadas en el contexto de la segunda privatización se considera una ayuda nueva a la reestructuración.
(104) En relación con el argumento de que el porcentaje de contribución del inversor es mayor, Alemania enumera cuatro categorías de medidas complementarias que, en su opinión, deben incluirse en el concepto de contribución del inversor a la segunda reestructuración.
(105) En el caso de la aportación adicional de [...](97) millones de marcos alemanes para actividades de investigación y desarrollo, de la inversión complementaria de [...](98) millones y de las pérdidas adicionales de [...](99) millones, la Comisión considera que estos importes han de calificarse de contribución del inversor a la segunda reestructuración y, por tanto, quedar incluidos en el coste total de la reestructuración.
(106) Por el contrario, la Comisión estima que los [...](100) millones de marcos alemanes en concepto de gastos de gestión y de personal, así como los [...](101) millones en concepto de pérdidas, importes que, según el contrato de privatización, deben ser sufragados por el inversor, no pueden calificarse de aportación adicional del inversor a la segunda privatización. La compensación de pérdidas por un importe de [...](102) millones de marcos alemanes y el fortalecimiento de la gestión y de las actividades de mercadotecnia y ventas de KataLeuna eran medidas contempladas en el contrato de privatización y, por tanto, ya están cubiertas por la aportación inicial del inversor prevista en dicho contrato.
(107) Habida cuenta de las consideraciones expuestas en los considerados 86 a 103, la Comisión establece que los costes de la reestructuración (en marcos alemanes) se componen de los elementos siguientes:
Financiación por parte del inversor
SITIO PARA UN CUADRO
Financiación por parte del BvS
SITIO PARA UN CUADRO
Otras aportaciones financieras públicas que se consideran ayudas
SITIO PARA UN CUADRO
Otras aportaciones financieras públicas que no se consideran ayudas
SITIO PARA UN CUADRO
(108) Por tanto, el coste total de la reestructuración asciende a 130,924 millones de marcos alemanes. Las aportaciones de las autoridades públicas suman 86,284 millones, de los cuales 79,284 millones deben considerarse ayuda estatal(103) La contribución del inversor asciende a 44,64 millones de marcos alemanes. Por lo tanto, la intensidad de la ayuda se sitúa en el 60 %, y la contribución del inversor, en el 34 %.
(109) Cuando incoó el procedimiento, la Comisión expresó dudas en cuanto a la verdadera naturaleza del proyecto, ya que parecía tratarse más de una inversión nueva que de una reestructuración. En su opinión, cuando los costes de nuevas inversiones representan una proporción considerable de los costes de la reestructuración, esta circunstancia debe reflejarse en el importe de la contribución del inversor, pues a los proyectos de inversión propiamente dichos en regiones asistidas se les aplican los límites máximos de las ayudas regionales, mientras que las Directrices permiten conceder ayudas mucho más elevadas.
(110) La Comisión señala que el inversor ha incrementado su contribución al 34 % de los costes de la reestructuración. Además, acepta los argumentos formulados por Alemania y por CRI de que la mayor parte de las inversiones tenía por finalidad sustituir instalaciones obsoletas con el fin de adaptar la empresa a las normas de seguridad y protección del medio ambiente y de permitir al mismo tiempo la fabricación de productos de una calidad y en cantidades que garantizaran la rentabilidad de la empresa a largo plazo. Las instalaciones existentes, que en parte databan de los años sesenta, no podían responder a estas exigencias.
(111) En opinión de la Comisión, la contribución del inversor, del 34 %, ha de calificarse de importante con arreglo a las Directrices, y también de suficiente, habida cuenta de que las inversiones representan una gran proporción de los costes de la reestructuración.
(112) Por las razones expuestas en los considerandos 90 a 111, la ayuda notificada reúne, a juicio de la Comisión, la condición enunciada en el inciso ii) del punto 3.2.2 de las Directrices, en virtud de la cual la ayuda debe guardar proporción con los costes y las ventajas de la reestructuración.
(113) Alemania deberá presentar a la Comisión, durante el período 2000-2005, un informe anual sobre los avances de la reestructuración. Este informe deberá presentarse antes de finalizado el mes de marzo del año que suceda al período de referencia del informe, y deberá contener toda la información que la Comisión necesite para controlar la recepción de la ayuda por parte de la empresa, la aplicación del plan de reestructuración acordado y la situación financiera de la empresa.
CONCLUSIONES
(114) La Comisión lamenta que Alemania haya concedido la ayuda en infracción del apartado 3 del artículo 88 del Tratado CE. Sin embargo, habida cuenta de que la ayuda se atiene a lo dispuesto en las Directrices comunitarias sobre ayudas estatales y de reestructuración de empresas en crisis, concluye que es compatible con la letra c) del apartado 3 del artículo 87 del Tratado CE.
HA ADOPTADO LA PRESENTE DECISIÓN:
Artículo 1
La ayuda estatal que Alemania ha concedido o va a conceder a la empresa KataLeuna GmbH Catalysts, con sede en Leuna (Sajonia-Anhalt), por un importe total de 25,287 millones de euros (49,457 millones de marcos alemanes), es compatible con el mercado común de conformidad con la letra c) del apartado 3 del artículo 87 del Tratado CE.
Artículo 2
La ayuda estatal contemplada en el artículo 1 deberá destinarse exclusivamente a la reestructuración de KataLeuna GmbH Catalysts de conformidad con el plan de reestructuración presentado a la Comisión.
Artículo 3
Alemania presentará a la Comisión, durante el período 2000-2005, un informe anual sobre los avances de la reestructuración. Este informe deberá presentarse antes de finalizado el mes de marzo del año que suceda al período de referencia del informe, y deberá contener toda la información que la Comisión necesite para controlar la recepción de la ayuda por parte de la empresa, la aplicación del plan de reestructuración acordado y la situación financiera de la empresa.
Artículo 4
El destinatario de la presente Decisión será la República Federal de Alemania.
Hecho en Bruselas, el 13 de febrero de 2001.

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