Document ID: 31986R1764

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REGLAMENTO (CEE) No 1764/86 DE LA COMISIÓN
de 27 de mayo de 1986
por el que se determinan los requisitos de calidad mínimos para los productos a base de tomates que pueden beneficiarse de la ayuda a la producción
LA COMISIÓN DE LAS COMUNIDADES EUROPEAS,
Visto el Tratado constitutivo de la Comunidad Económica Europea,
Visto el Reglamento (CEE) no 426/86 del Consejo, de 24 de febrero de 1986, por el que se establece la organización común de mercados en el sector de los productos transformados a base de frutas y hortalizas (1), y, en particular, el apartado 4 de su artículo 6,
Considerando que el apartado 1, artículo 2 del Reglamento (CEE) no 426/86 establece un sistema de ayuda a la producción para determinados productos; que la letra b), apartado 1, artículo 6 dispone que sólo se concederá esa ayuda a los productos que reúnan los requisitos de calidad mínimos que se establezcan;
Considerando que estos requisitos de calidad tienen por objeto evitar que se produzcan productos para los que no exista demanda o productos que pudieran provocar distorsiones en el mercado; que los requisitos deben basarse en procedimientos de elaboración tradicionales y cabales;
Considerando que, con vistas a la ejecución del sistema de ayudas a la producción, el presente Reglamento debe aplicarse conjuntamente con el Reglamento (CEE) no 1599/84 de la Comisión, de 5 de junio de 1984, por el que se establecen normas específicas para aplicar la ayuda a la producción para los productos transformados a base de frutas y hortalizas (2), modificado por el Reglamento (CEE) no 1155/86 (3), en particular en lo que se refiere al examen de los productos transformados;
Considerando que los requisitos de calidad establecidos por el presente Reglamento constituyen medidas para la aplicación del sistema de ayudas a la producción; que la Comunidad aún no ha establecido requisitos de calidad para comercialización de los productos; que los Estados miembros pueden seguir aplicando requisitos nacionales con este fin, siempre que sean compatibles con las disposiciones del Tratado relativas a la libre circulación de mercancías;
Considerando que el Comité de gestión de los productos transformados a base de frutas y hortalizas no ha emitido dictamen alguno en el plazo establecido por su presidente,
HA ADOPTADO EL PRESENTE REGLAMENTO:
Artículo 1
El presente Reglamento establece los requisitos de calidad mínimos que deben cumplir los productos a base de tomates, tal como se definen en el apartado 2 del artículo 1 del Reglamento (CEE) no 1599/84, para beneficiarse de la ayuda a la producción establecida en el apartado 1 del artículo 2 del Reglamento (CEE) no 426/86.
Artículo 2
Para la elaboración de los productos mencionados en el artículo 1 sólo se utilizarán tomates rojos, frescos, sanos, limpios y maduros (fruto de Lycopersicum esculentum P. Mill) adecuados para la transformación, y, donde fuere aplicable, únicamente las variedades mencionadas en el apartado 2 del artículo 1 del Reglamento (CEE) no 1599/84.
TÍTULO I
Requisitos para los tomates pelados
Artículo 3
A los efectos del presente Título se entiende por « tomates pelados ».
- tomates pelados y congelados, enteros o no enteros,
- tomates pelados y en conserva, enteros o no enteros;
tal y como se definen en las letras h), i), j), k) y l) del apartado 2, artículo 1 del Reglamento (CEE) no 1599/84.
Artículo 4
1. Sólo podrán añadirse los siguientes ingredientes a los tomates pelados:
- agua,
- zumo de tomate,
- concentrado de tomate,
- sal común (cloruro de sodio),
- especias naturales, hierbas aromáticas y sus extractos, y aromas naturales.
Sólo podrán usarse como aditivos en la elaboración de tomates pelados el ácido cítrico (E330) y el cloruro de calcio (509)
2. La cantidad de sal común que se añada no deberá sobrepasar el 3 % del peso neto y cuando se añada cloruro de calcio, el contenido total en calcio iónico no deberá sobrepasar el 0,045 % en los tomates enteros y el 0,080 % en los no enteros. Al determinar la cantidad de sal común añadida, el contenido natural de cloruros se considerará igual al 2 % del contenido de peso en seco.
3. El zumo de tomate y el concentrado de tomate que se añadan, complirán los requisitos mínimos que se especifican en el Título II.
Artículo 5
1. Los tomates pelados deberán carecer de olores y sabores ajenos al producto y tendrán el color característico de la variedad utilizada y de los tomates pelados debidamente transformados.
2. Los tomates pelados carecerán prácticamente de pieles. Los tomates pelados enteros carecerán además prácticamente de unidades alteradas.
3. El recuento de hongos de los tomates pelados (los tomates y el líquido que los cubre) no deberá sobrepasar el 50 % de campos positivos y el pH no rebasará el 4,5 %.
Artículo 6
1. Los productos se considerarán de acuerdo con el apartado 2 del artículo 5, cuando no se superen las tolerancias siguientes en cuanto a los defectos:
- Alteraciones: 35 cm2 de agregado
- Pieles:
- en los tomates enteros: 300 cm2 de agregado
- en los no enteros: 1 250 cm2 de agregado
Las tolerancias se fijan por cada 10 kg de peso neto.
2. A los efectos del apartado 1:
a) por « alteraciones » se entiende zonas afectadas por lesiones que tuvieron lugar en su superficie y a consecuencia de las cuales presentan un color o una textura notablemente diferentes del de un tejido de tomate normal y que, normalmente, deberían haberse eliminado durante la transformación;
b) por « pieles » se entiende tanto la piel adherida a la carne del tomate como la que se encuentre suelta en el envase.
Artículo 7
1. Respecto a los tomates en conserva pelados, los tomates y el líquido que los envuelve en un envase no podrán ocupar menos del 90 % de la capacidad de agua del envase.
2. El peso neto escurrido de los tomates en conserva pelados y enteros será, por término medio, al menos igual al 56 % de la capacidad de agua del envase, expresado en gramos.
3. Cuando los tomates en conserva pelados vayan en envases de cristal, la capacidad de agua se reducirá en 20 ml antes de calcular los porcentajes a los que se refieren los apartados 1 y 2.
TÍTULO II
Requisitos para el zumo de tomate y el concentrado de tomate
Artículo 8
A los efectos del presente Título, se entiende por « zumo de tomate » y « concentrado de tomate » los productos definidos en las letras n) y o), apartado 2, artículo 1 del Reglamento (CEE) no 1599/84.
Artículo 9
1. Sólo podrán añadirse los siguientes ingredientes al zumo de tomate y al concentrado de tomate:
- sal común (cloruro de sodio),
- especias naturales, hierbas aromáticas y sus extractos y aromas naturales.
2. Podrá usarse el ácido cítrico (E 330) como aditivo en la elaboración de zumo de tomate y de concentrado de tomate. Además, en la elaboración de:
- zumo de tomate con un contenido de peso en seco inferior al 7 %, podrá utilizarse el ácido ascórbico (E 300). Sin embargo, el contenido en ácido ascórbico no será superior al 0,03 % en peso del producto acabado.
- concentrado de tomate en polvo, podrá utilizarse el dióxido de silicio (551). Sin embargo, el contenido en dióxido de silicio no será superior al 1 % en peso del producto acabado.
3. La cantidad de sal común que se añada no superará:
a) el 15 % en peso del contenido de peso en seco, para el concentrado de tomate que tenga un contenido de peso en seco superior al 20 %;
b) el 3 % del peso neto para otros concentrados de tomate y para el zumo de tomate.
Al determinar la cantidad de sal común añadida, el contenido natural de cloruros se considerará igual al 2 % del contenido de peso en seco.
Artículo 10
1. El zumo de tomate y el concentrado de tomate deberán tener:
a) un color rojo característico, y
b) el buen gusto característico de un producto debidamente transformado.
Los productos carecerán de todo sabor extraño, en particular del de un producto quemado o caramelizado. 2. El zumo de tomate y el concentrado de tomate:
a) carecerán de materias extrañas de origen vegetal, incluida la piel, las semillas y otras partes ásperas de los tomates;
b) carecerán prácticamente de impurezas minerales.
3. Los requisitos del apartado 2 se considerarán cumplidos cuando:
a) cualquier materia extraña de origen vegetal sólo pueda detectarse mediente un minucioso examen a simple vista, y
b) el contenido en impurezas minerales no exceda de 0,1 % del contenido de peso en seco, restándole la sal común que se hubiera añadido y en lo que respecta al concentrado de tomate en polvo, el dióxido de silicio que se hubiera añadido.
4. El zumo de tomate y el concentrado de tomate deberán tener:
a) una textura uniforme y una consistencia que indique unas prácticas adecuadas de transformación;
b) un contenido en azúcar, expresado en azúcar invertido, de como mínimo el 42 % en peso del contenido de peso en seco restándole la sal común que se hubiera añadido;
c) una acidez total valorable, expresada en ácido cítrico monohidratado cristalizado, inferior al 10 % en peso del contenido de peso en seco restándole la sal común que se le hubiera añadido;
d) una acidez volátil, expresada en ácido acético, inferior al 0,4 % hojas peso del contenido de peso en seco, restándole la sal común que se le hubiera añadido;
e) un valor de pH inferior a 4,5 %.
5. El recuento de hongos del zumo de tomate y del concentrado de tomate, diluidos con agua para alcanzar el 8 % del contenido de peso en seco, no superará el 70 % de campos positivos. Para el zumo de tomate con un contenido de peso en seco inferior al 8 %, el porcentaje de campos positivos se reducirá proporcionalmente al contenido de peso en seco.
TÍTULO III
Requisitos para los copos de tomate
Artículo 11
A los efectos del presente Título, se entiende por « copos de tomate » el producto definido en la letra m), apartado 2, artículo 1 del Reglamento (CEE) no 1599/84.
Artículo 12
1. Los copos de tomate:
a) deberán tener un color rojo característico;
b) deberán tener el buen gusto característico de un producto debidamente transformado;
c) carecerán de olores y sabores ajenos al producto.
2. El contenido de peso en seco de los copos de tomate será de al menos 93 %.
3. El contenido de impurezas minerales y de origen vegetal, conjuntamente, no superará el 1 % en peso del producto. A estos efectos, se entiende por « impurezas de origen vegetal » materias de origen vegetal perceptibles a simple vista, sin relación con el tomate propiamente dicho o que se hubieran adherido al tomate fresco pero tendrían que haberse eliminado durante la transformación, en particular, las hojas de tomate, tallos, y brácteas de cáliz.
4. Solo podrá utilizarse dióxido de silicio (551) como aditivo en la elaboración de copos de tomate. Sin embargo, el contenido de dióxido de silicio no superará el 1 % en peso.
5. El recuento de hongos de los copos de tomate, homogeneizados en agua para alcanzar el 8 % del contenido de peso en seco, no superará el 70 % de campos positivos.
TÍTULO IV
Requisitos relativos a los envases y las
comprobaciones
Artículo 13
1. Los envases que contengan tomates pelados en conserva, enteros o no enteros, y zumo de tomate irán señalados con una referencia que permita identificar el año y la fecha de producción así como la industria transformadora correspondiente. En los casos en que el zumo de tomate transformado en distintas fechas haya sido almacenado conjuntamente antes del envasado, la referencia deberá permitir la identificación de todas las fechas de producción.
2. Las disposiciones del apartado 1 también se aplicarán a otros productos a base de tomates cuando, en el momento de la transformación, tales productos se envasen en los recipientes en los que hayan de salir del lugar de la transformación. En aquellos casos en que dichos productos se almacenen en tanques u otros contenedores similares para su posterior envasado o retransformación, se indicará en los contenedores la fecha o fechas de producción. Cuando tales productos se metan en sus envases finales, éstos llevarán una referencia que permita identificar la fecha o fechas de producción así como la industria transformadora.
3. La referencia aludida en el presente artículo podrá expresarse mediante un código y deberá ser aprobada por las autoridades competentes en los Estados miembros donde se lleve a cabo la producción y dichas autoridades podrán adoptar disposiciones adicionales en cuanto al señalado propiamente dicho.
Artículo 14
La industria transformadora comprobará, diariamente y a intervalos regulares durante el período de transformación, que los productos se ajustan a los requisitos exigidos para poder beneficiarse de una ayuda. Se tomará nota del resultado de dichas comprobaciones. Artículo 15
1. Los métodos de análisis para determinar:
a) el contenido de peso en seco;
b) los sólidos solubles naturales;
c) el contenido en sal;
d) el contenido en azúcares;
e) la acidez total;
f) la acidez volátil;
g) el contenido en impurezas minerales;
h) el valor del pH;
i) el contenido en cálcio iónico;
j) el contenido en dióxido de silicio;
se establecen en el Anexo.
2. El recuento de hongos debe hacerse de acuerdo con el método (recuento de hongos Howard) de la AOAC (Asociación de los químicos analíticos oficiales).
3. Los métodos a los que se refieren los apartados 1 y 2 se deben usar para la determinación definitiva de la elegibilidad de la ayuda a la producción. Pueden utilizarse otros métodos para los análisis de rutina.
Artículo 16
El presente Reglamento entrará en vigor el 1 de julio de 1986.
El presente Reglamento será obligatorio en todos sus elementos y directamente aplicable en cada Estado miembro.
Hecho en Bruselas, el 27 de mayo de 1986.

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