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Timestamp: 2017-11-18 20:48:18+00:00

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Revista ALDF Junio 2013 by ALDF - issuu
FOCOS ROJOS EN LA ECONOMÍA Órgano de Difusión de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, VI Legislatura
DE LAS FAMILIAS DEL DISTRITO FEDERAL
VI Legislatura ¿Quién para el alza de precios?
Desigualdad y pobreza, extremos de una misma realidad
Subió la tasa de desempleo en la Ciudad de México
Junio 2013-año 1-No. 9 VII época ISSN: 1665-1049
Comité de Asuntos Editoriales Dip. Ma. Angelina Hernández Solís Presidenta Dip. Alejandro Rafael Piña Medina Vicepresidente Dip. Dione Anguiano Flores Secretaria Integrantes: Dip. Karla Valeria Gómez Blancas Dip. César Daniel González Madruga Dip. Rubén Escamilla Salinas Dip. Jerónimo Alejandro Ojeda Anguiano Dip. Vidal Llerenas Morales Dip. Efraín Morales López Jorge Domínguez Luna Secretario Técnico Guillermo Baltazar Rodríguez Director de Asamblea José Luis Martínez Suárez Información y Redacción Alejandra Torres Hernández Edición y Corrección César Moreno Alvarado Diseño Gráfico Antonio Camacho Sánchez Jefe de Departamento de Fotografía Fernando Ávila Salazar José Luis González Nolasco Enrique Leduc Bordon Fotógrafos Arely Flores Meneses Larisa Gil Orozco Paulina Maya Reyes Cristina Ramírez Hernández Mario Vargas Ramírez Servicio Social
Asamblea es una revista de publicación mensual gratuita de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal. Distribuida por personal propio. Oficinas en Edificio Edison núm. 15, 1er. piso, calle Fray Pedro de Gante, colonia Centro Histórico, Delegación Cuauhtémoc, C.P. 06010. Teléfono 5130-1900 ext. 3128 y 3134. www.aldf.gob.mx
La adversa situación económico-social para millones de personas en nuestro país no es única ni exclusiva. Por el contrario, naciones más desarrolladas que la nuestra viven ahora mismo problemáticas similares e incluso más complicadas. Las consecuencias de ello, eso sí, son parecidas. Por un lado, permiten y fomentan el empoderamiento material y político de pocos. Por otro, descargan en las mayorías el peso de malas decisiones económicas adoptadas. Con ello, la desigualdad se exacerba. Los contrastes se hacen más que evidentes. Unos incrementan su ganancia al máximo. El resto busca alternativas para salir avante del desempleo, la carestía y la desigual distribución de la riqueza. El impacto social de lo anterior aumenta o disminuye, de acuerdo con las medidas adoptadas por los gobiernos en turno. En la Ciudad de México, por ejemplo, el Gobierno del Distrito Federal (GDF) tiene claro que el tema fundamental es el social y en ello se ha distinguido. Muchas de sus políticas públicas, criticadas y censuradas en un principio, han ido permeando poco a poco a grado tal que se ha intentado replicarlas en otras entidades de la República mexicana. Resulta obvio reconocer que si aumenta la pobreza y decrece la economía habrá repercusiones serias en todas las áreas urbanas y rurales del Distrito Federal. Por ello, la autoridad en turno y los representantes populares han pugnado porque dichas políticas públicas no sean focalizadas sino para todos. Es decir, masivas y universales. En este sentido, la participación de las y los diputados de la Asamblea Legislativa capitalina ha sido fundamental. No está de más destacar que aun con propuestas y proyectos políticos diferentes, los integrantes de este órgano de gobierno han hecho a un lado sus diferencias en favor de los habitantes de esta capital. Año tras año, implícitamente, han aprobado un mayor presupuesto que el GDF destina al impulso de políticas sociales. Los últimos tres años, por ejemplo, dicha inversión superó ya los 40 mil millones de pesos, incluyendo transferencias y subsidios, gasto operativo y servicios sociales, entre otros. Tales transferencias, según EVALUA-DF, “tienen un mayor impacto en la reducción de la indigencia, la pobreza más extrema y la pobreza por ingresos, que las transferencias que existen en el país. Es decir, los programas sociales de transferencias en el D.F. combaten mejor la pobreza que los del gobierno federal”. Revista Asamblea
¿Quién para el alza de precios?
Durante las primeras sesiones de la Diputación Permanente en la Asamblea Legislativa del Distrito Federa (ALDF), a inicios de mayo, se aprobó un punto de acuerdo para solicitar a varias dependencias federales una explicación sobre los motivos del alza de precios en los productos de la canasta básica y en algunos energéticos. La promotora del mismo, la diputada Dione Anguiano (PRD), calificó como contradictorio que las autoridades “expresen preocupación” por los que menos tienen sólo en el discurso, y en los hechos “no se hace nada” para frenar el aumento en el precio de los alimentos. En su propuesta, aprobada por los legisladores capitalinos, se solicita una explicación a las Secretarías de Economía; Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación, y a la Procuraduría Federal del Consumidor por la ola de alzas en varios alimentos de la llamada canasta básica. Lo mínimo que se merecen los ciudadanos, subrayó Anguiano, es una explicación sobre estos aumentos y el de la gasolina, que afectan cada día más a los capitalinos.
Variación de precios en la primera quincena de mayo: chile poblano, 80 por ciento; jitomate y huevo, 47; chile serrano, 28; frijol, 16.9, pollo, 16 y vísceras de res, 12 por ciento. Entre los bienes o servicios, las mayores alzas el último año son gas doméstico natural, 21 por ciento; gasolina de bajo octanaje, 11.4; gasolina de alto octanaje, 10 por ciento. Trámites vehiculares, 47 y transporte colectivo, 9 por ciento.
Haciendo eco de una demanda popular mayor, y del descontrol de miles de jefas de familia que dejan de adquirir ciertos alimentos por caros, la perredista lamentó, por ejemplo, que el precio del huevo se haya duplicado. La gente ya no compra por kilo, sino por pieza, argumentó. Recordó, además, que en junio de 2012 el kilo estaba en 18 pesos y hoy se vende hasta en 40. Algo similar ocurre con el precio del tomate (aumentó 400 por ciento), y en general con todas las verduras cuyas alzas van de 30 a 40 por ciento. Para algunas familias, consumirlos se ha vuelto imposible o un lujo, enfatizó la legisladora. La exigencia de la diputada, aprobada en el seno de la Diputación Permanente de la ALDF, pronto se vio reforzada, ahora en el ámbito federal, ya que días después, la bancada del PAN en el Senado pidió al presidente Enrique Peña Nieto frenar el incremento gradual aplicado en el precio de los combustibles. En un punto de acuerdo, firmado por el senador Francisco Búrquez, los legisladores de ese partido aseguraron que el precio
que los mexicanos pagan por la gasolina ya es incluso mayor que el registrado en Estados Unidos. Según el Centro de Análisis Multidisciplinario (CAM) de la Facultad de Economía de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), el alza en los precios ya devoró el reciente aumento al salario mínimo. En lo que va de este año, el poder adquisitivo del mismo ya se redujo en 9.43 por ciento. A su vez, el Banco de México informó que en términos anuales, la inflación está en el nivel más alto de los últimos cuatro años aun cuando en la primera quincena de mayo el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) mostró una baja de 0.35 por ciento, según el Instituto Nacional de Estadística Geografía e Informática (INEGI). En términos anuales, la inflación fue de 4.72 por ciento en la primera quincena de mayo, 57 por ciento más de lo estimado por el Banco de México. Sus efectos ya se notan en las ventas y en la producción industrial, pero principalmente en millones de hogares del Distrito Federal y del país en su conjunto.
La imparable cascada de aumentos
Al menos la mitad de los alimentos que se consumen en el país provienen de mercados foráneos. Foto: Internet.
El segundo día de enero de este 2013, la prensa escrita ya daba cuenta de la situación: “Los precios de los alimentos no dejan de golpear el bolsillo de la mayoría”, coincidían varios titulares. Revelaban que cuando menos la mitad de los alimentos que se consumen en el país provienen de los mercados foráneos. Informaban, además, sobre las alzas en 2012: maíz 13.07 por ciento; pan blanco, 13.82; galletas saladas, 10.66; tortilla de maíz, 9.05. La carne de res 12.74 por ciento, el pollo 14.84 y el huevo 36.52. Para entonces, la proporción de mexicanos que no podían adquirir la canasta básica de alimentos creció 17.4 por ciento en los últimos cuatro años. Se estimaba, además, que en los últimos siete años el salario de los mismos perdió 40 por ciento de su poder adquisitivo.
Salarios insuficientes y empleos perdidos El pasado mes de diciembre se perdieron 232 mil plazas formales. Especialistas advirtieron que ha sido el peor diciembre desde 2008 cuando se perdieron 327 mil 136 empleos. El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) señala que en ese mes había 16 millones 62 mil 43 trabajadores asegurados (permanentes y eventuales). No obstante, en todas las regiones del país hubo despidos, según reflejan los registros administrativos por zona que elabora el IMSS. Quienes mantuvieron su empleo apenas se ubicaron por encima de las líneas de bienestar por los bajos salarios que perciben. De acuerdo con la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), en el tercer trimestre de 2012, el 25 por ciento de los trabajadores mexicanos ganaron entre cero y un salario mínimo. El 25.7 por ciento entre uno y dos salarios. Es decir, el salario de más de la mitad de los trabajadores mexicanos les resultó insuficiente. En ello coincide plenamente el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval). Con tal ingreso, advierte, resulta insuficiente satisfacer la canasta
VI Legislatura alimentaria, transporte, educación, vivienda, vestimenta y cuidados personales. Al establecer el índice de líneas de bienestar en el ámbito urbano, asegura que una persona necesita 80 pesos diarios para cubrir tales necesidades. El gran PERO es que casi 6 millones 400 mil personas reciben como salario mínimo 64.72 pesos por día. El propio Secretario del Trabajo Federal, Alfonso Navarrete, en una reunión con sus homólogos
de todos los estados de la República el pasado mes de febrero, reconoció que esos millones de mexicanos viven con 60 pesos diarios: 2.5 millones más están desempleadas y 6.2 millones no estudian ni trabajan. El funcionario señaló, además, que la responsabilidad del gobierno es mejorar las condiciones de los trabajadores, apoyar el crecimiento económico y mantener la paz laboral.
El precio del gas, luz y gasolina por las nubes En lo que va del año, el precio del gas doméstico ha incrementado mes con mes. Resultado de la sexta alza, las amas de casa hoy deben pagar poco más de 12 pesos por kilo. Subió en 8 centavos, y cuesta 70 centavos más que a inicio de año. La Secretaría de Economía informó que el llenado del cilindro de 20 kilos estará en 245 pesos; el de 30, en 367 pesos. El de 45 kilogramos cuesta ya 551 pesos. Otro elemento de consumo generalizado entre la población, la energía eléctrica, también se ha sumado a la escalada de precios. La tarifa eléctrica del sector industrial creció 8.4 por ciento en mayo el mayor desliz en los últimos dos años, según la Comisión Federal de Electricidad (CFE). La tarifa Doméstica de Alto Consumo, que se aplica para el sector residencial que más energía usa, aumentó 2.8 por ciento al pasar de 3.661 pesos el kilowatt-hora consumido a 3.762 pesos (los montos más altos en los últimos cinco años, según la CFE). La explicación para lo anterior es que ha faltado gas natural en las plantas de ciclo combinado la CFE por lo que utilizó combustibles más caros y ello impactó en sus costos.
A lo anterior habría que sumar las miles de quejas ciudadanas por los cobros excesivos en los recibos de luz, situación que está siendo atendida por diputados de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF). Otro gran detonador de la inflación, aunque varias autoridades lo rechazan, es el alza en el precio de los combustibles. También a partir del primero de junio, las gasolinas subieron 11 centavos por litro. Tras el “sexto gasolinazo del año”, como se refiere la prensa escrita a la determinación, ahora la Magna, la de mayor uso en el parque vehicular, cuesta 11.47 pesos. La Premium supera los 12 (12.03 pesos). El diesel también aumentó 11 centavos y se vende en 11.93 pesos. No está de más recordar que hoy, en Estados Unidos, el litro vale menos que en nuestro país. Y que de enero de 2008 a igual mes pero de 2013, la gasolina ha incrementado su precio en 45 por ciento... pese a “los incrementos chiquitos”, parafraseando a la publicidad de alguna empresa privada.
El litro en México vale 11.25 pesos, frente a 10.90 en Estados Unidos. De 2009 a la fecha, el precio de la gasolina Magna pasó de 6.03 a 11.47 pesos por litro. 2009 costaba 6.03 pesos 2010 “ 7.88 pesos 2011 “ 8.76 pesos 2012 “ 9.73 pesos 2013 inició en 10.81; brincó a 11.36 y ahora a 11.47 por litro.
¿Quién fija los precios y tarifas en el sector público de la energía?
Una de las variables macroeconómicas más importantes son los precios de los bienes que el sector público produce y comercializa. El sector privado ve en estos una señal para manejar el comportamiento de sus propios precios.
Aparte del aumento en los precios de los alimentos, los habitantes del Distrito Federal y del país en su conjunto se quejan por el elevado costo de los energéticos que consumen: energía eléctrica, gas y gasolina. La pregunta es: ¿quién tiene atribuciones dentro del esquema jurídico de la administración pública mexicana para determinar los precios y las tarifas del sector público de la energía? Ésta es una atribución de la Secretaría de Hacienda, responsabilidad que comparte con la Secretaría de Economía y las secretarías que coor-
dinan los sectores o paraestatales que ofrecen al público estos servicios o bienes. La Ley Orgánica de la Administración Pública Federal, en su artículo 31, establece el catálogo de atribuciones de la Secretaría de Hacienda. En su fracción X indica que es de su competencia establecer y revisar los precios y tarifas de los bienes y servicios de la administración pública federal, escuchando la opinión y participación de las dependencias que corresponda. En el sector de la energía, el artículo 33 de la propia Ley Orgánica de la Administración Pública
Federal señala, en su fracción VIII, dentro de las atribuciones de la Secretaría de Energía, la de ‘‘realizar y promover estudios e investigaciones sobre ahorro de energía, estructuras, proyectos, mercados, precios, tarifas, activos, procedimientos, reglas, normas y demás aspectos relacionados con el sector energético y proponer, en su caso, las acciones conducentes’’. La Ley Reglamentaria del artículo 27 constitucional, en el Ramo de Petróleo, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 29 de noviembre de 1958, en su artículo 14 señala que la regulación de las actividades a que se refiere el artículo 4º, segundo párrafo, es precisamente que el manejo del petróleo y de las ventas de primera mano de
gas tendrá por objeto asegurar su suministro eficiente, y comprenderá (fracción II de este artículo 14) la determinación de los precios y tarifas aplicables. La Ley de la Comisión Reguladora de Energía, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 31 de octubre de 1995, señala en su artículo 3º que para el cumplimiento de su objeto, la Comisión tendrá, entre otras atribuciones, la de participar en la determinación de las tarifas para el suministro y venta de energía eléctrica. El propio artículo 3º de esta Ley, en su fracción VII, faculta a la Comisión para aprobar los términos y condiciones a que deberán sujetarse las ventas de primera mano de gas natural y gas licuado de petróleo, y expe-
dir las metodologías para la determinación de los precios. La Ley del Servicio Público de Energía Eléctrica publicada en el Diario Oficial de la Federación el 22 de noviembre de 1975, dice en su artículo 31, que la Secretaría de Hacienda, con la participación de la de Energía y a propuesta de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), fijará las tarifas, su ajuste o reestructuración, de manera que tienda a cubrir las necesidades financieras y las ampliaciones del servicio público y el racional consumo de energía. Asimismo, que Hacienda podrá fijar tarifas especiales en horas de demanda máxima, demanda mínima o una combinación de ambas.
Las secretarías de Hacienda y Economía autorizan las alzas. Foto: Internet.
Pobreza e indigencia en México: las mayores en América Latina
Organismos internacionales, pendientes de lo que ocurre aquí, han informado sobre el particular. Estadísticas de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), aseguran que la población de nuestro país que sobrevive bajo la línea de pobreza e indigencia es mayor, en promedio, a la que registran América Latina y el Caribe. Hasta 2011, último año con cifras comparables para 17 naciones de la zona, 36.3 por ciento de los mexicanos vivían en po-
breza, casi siete puntos porcentuales más respecto del 29.4 por ciento de los latinoamericanos en igual condición. Los mexicanos en indigencia representaron 13.3 por ciento de la población total; la media en América Latina fue de 11.5 por ciento. Se trata de 40 millones 778 mil mexicanos que viven bajo la línea de la pobreza y 14 millones 940 mil en la indigencia, al aplicarse los porcentajes referidos por la Cepal con los 112 millones 336.5 mil habitantes del
país contabilizados por el INEGI en el último censo. La situación es de tal magnitud que incluso el presidente Peña Nieto reconocería (19 de febrero de 2013) que en 2011 murieron 11 mil personas por causas asociadas a la desnutrición. Para complementar lo hasta aquí señalado, conviene echar una mirada al informe del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), de noviembre pasado, que revela lo siguiente:
Hasta 2011, 36.3 por ciento de los mexicanos vivían en pobreza.
Uno de cada cinco mexicanos (22 millones) vive con hambre. Tal cantidad es comparable a la población conjunta de Chihuahua, Jalisco, Guerrero y el D.F. Son familias que, aun sumando todo su ingreso para comprar comida, no pueden adquirir lo indispensable para una alimentación adecuada, según el organismo.
Sólo dos de cada diez mexicanos no son considerados pobres ni carecen de vivienda, educación, salud y acceso a la seguridad social, dice su texto. El resto está en un abanico que va desde la falta de algún satisfactor básico o carece de lo mínimo para alimentarse. Y aunque el derecho a la alimentación está reconocido por la Constitución desde 2011, en México el número de pobres pasó de 48.8 millones a 51.9 millones en sólo dos años (2011-2012).
El último informe del Banco Mundial asegura que ocho de cada diez mexicanos no lograron ascender al nivel socioeconómico superior al que se encontraban en el año 2000. Es decir, han pasado 13 años y siguen estancados. En el resto de América Latina, continúa el texto, ocurrió lo contrario. En el mismo lapso, de cada 100 latinoamericanos, 43 en promedio ascendieron de nivel económico.
En el campo, el problema es mayor. Fotos: Internet.
Cada vez, a más mexicanos no les alcanza su ingreso ni para comer
Para la mayoría de quienes trabajan, las deudas los agobian.
A pesar del incremento sostenido en los recursos que casi todos los gobiernos en el país destinan para apoyar a personas de bajos o nulos ingresos, cada vez se agrava más la histórica desigualdad social en México. Ello se desprende de la evaluación de los programas y políticas públicas por parte de instituciones del Gobierno Federal, entre ellas el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) y la Unidad de Evaluación y Control (UEC) de la Comisión de Vigilancia de la Auditoría Superior de la Federación (ASF) de la Cámara de Diputados. El Coneval establece que entre 2008 y 2010 disminuyó el ingreso real de los hogares mexicanos, aumentó la población sin acceso a la alimentación y los pobres pasaron de 48.8 a 52 millones, lo que significó un incremento proporcional de 44.5 a 46.2 por ciento respecto a la población total. Prácticamente en todas las entidades del país
existe carencia alimentaria aunque, proporcionalmente, hay casos verdaderamente graves: en Campeche, 31.1 por ciento de sus habitantes están en esa situación; en Chiapas dicho porcentaje es de 30.3; en Michoacán, 28.8; en el Estado de México, 31.6; en Tabasco, 33.3, y en Guerrero, 42.6 por ciento. En casi todas estas entidades aumentó el número de personas con carencias alimentarias. Campeche pasó de 161 mil 500 personas en esta situación a 256 mil; Chiapas, de un millón 217 mil a un millón 461 mil; el Estado de México, de tres millones 133 mil a cuatro millones 805 mil, y Guerrero, de un millón 134 mil a un millón 443 mil. El total suma 11 millones de mexicanos que viven en pobreza extrema, es decir, aquellos “que disponen de un ingreso tan bajo, que aun si lo dedicasen por completo a la adquisición de alimentos, no podrían adquirir los nutrientes necesarios para tener una vida sana”, según el glosario del Coneval.
Paradójicamente, este organismo calculó que mientras los ingresos en los hogares disminuían y la población con carencias alimentarias aumentaba (en el periodo de referencia), al mismo tiempo se reducían las carencias sociales de acceso a servicios de salud, seguridad social, calidad y espacios en vivienda básica, y rezago educativo. Ello no es así, necesariamente, para la Unidad de Evaluación y Control de la Comisión de Vigilancia de la Auditoría Superior de la Federación (ASF) de la Cámara de Diputados. En su Evaluación 2011 de la Fiscalización Superior en Funciones de Desarrollo Social (educación,
salud, desarrollo social, seguridad social, vivienda, pueblos indígenas y atención a las mujeres), revela que ni siquiera los órganos y dependencias encargados de aplicar aquellos programas miden sus resultados, de tan pobres que son. Con base en datos de la Cuenta Pública 2011, el gasto para desarrollo social fue el más representativo en el gasto programable del Ejecutivo Federal con un billón 600 mil millones de pesos, equivalente al 57.3 por ciento del total. De hecho, entre 2007 y 2011 aumentó 18.7 por ciento en términos reales.
Once millones de mexicanos viven en pobreza extrema.
Educación: ¿abatir el rezago en 188 años? El mayor gasto en términos absolutos se destinó a educación. En 2011 concentró el 32.9 por ciento del rubro social. Pese a ello, el mismo ha perdido importancia relativa en el gasto social, pues pasó del 39.9 en 2000 a 32.9 por ciento en 2011. México es de los países integrantes de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) que menos gasta por alumno.
En 2011, por ejemplo, erogó dos mil 586 dólares por cada uno entre primaria y nivel medio superior. Otros países invirtieron en promedio ocho mil 329 dólares. Es decir, más del triple. También las remuneraciones a los maestros —sigue la OCDE— son de las más bajas. El promedio para los docentes de otras naciones es de 38 mil dólares anuales. En México apenas se acerca a la mitad. Como proporción del Producto Interno Bruto (PIB), el gasto educativo promedió 6.5 por ciento
de 2002 a 2011, no obstante que la Ley General de Educación prevé una meta de ocho por ciento, así como un uno por ciento para investigación científica y desarrollo tecnológico. Paradójicamente, este gasto nacional tuvo un crecimiento acumulado en términos reales de 47.8 por ciento en el mismo periodo. En 2000 fue de 353 mil millones de pesos; en 2011, de 952 mil 414 millones de pesos. Sin embargo, de acuerdo con indicadores de competitividad educativa del Foro Económico Mundial, la calidad de la educación en México, en matemáticas y ciencia, lo ubica en el lugar 126 en un conjunto de 142 países; la calidad de la educación primaria ocupa el lugar 121 y el sistema educativo en general el 107. El bajo aprovechamiento es mayor entre la población más pobre —principalmente la rural e
indígena— pues a los problemas del sistema educativo nacional se suma la desnutrición de los infantes y la falta de infraestructura. De acuerdo con el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación, 15 de cada 100 niños de entre 12 y 14 años no van a la escuela por vivir en pobreza alimentaria. Lo anterior se traduce en baja eficiencia terminal. Aunque en primaria es de 95 por ciento, en secundaria baja a 79, en bachillerato a 44 y en profesional a siete. Es decir, de cada 100 niños que ingresan a primaria, sólo siete cursará una carrera. Se estima que el promedio de escolaridad en México es de 8.6 años, pero el promedio para no caer en pobreza es de 12, según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe, lo que coloca al país en situación crítica.
Se calcula que en el país hay casi 33 millones de personas en rezago educativo. Casi 6 millones son analfabetas, 10 millones no concluyeron la primaria y 17 millones no terminaron la secundaria, “por lo que muchos de ellos, aun sabiendo leer, tienen poca capacidad para comprender y limitaciones para expresarse con claridad”.
El promedio de escolaridad en México es de 8.6 años.
A esto contribuye el que los estudiantes mexicanos enfrentan amplias desventajas para el acceso a las nuevas tecnologías enfocadas a la educación, como el internet, respecto a los de otros países. Precisamente el gasto a este rubro, bajo el nombre de “Habilidades Digitales para Todos”, fue el que evidenció mayor irregularidades. La Auditoría Superior de la Federación determinó, luego de revisar las erogaciones, que se le debían regresar a la hacienda pública dos mil 777 millones de pesos por este concepto porque no estaba claro en qué o cómo se gastaron. En total, dependencias públicas del sector educativo debían regresar (en 2011, recordemos) tres mil 480 millones de pesos del presupuesto cuya erogación no justificaron plenamente. Tras evaluar estos y muchos otros aspectos en el rubro educativo, la Unidad de Evaluación y Control de la Comisión de Vigilancia de la Auditoría Superior de la Federación vaticinó: si se siguiera con esas tendencias, “tendrían que pasar 188 años para abatir el rezago educativo en el país y para que toda la población cuente con la educación básica concluida”.
Salud: las obras que no se realizan En este rubro México también ocupa uno de los últimos lugares entre las naciones integrantes de la OCDE. Aquí, el gasto destinado a servicios de salud como proporción del PIB es de 2.8 por ciento; en otras naciones del organismo, es de 9.7 por ciento en promedio. El gasto per cápita es más que elocuente: en México es sólo de 916 dólares; en la contraparte, de tres mil 338 dólares. No obstante, entre 2000 y 2011 las erogaciones en salud aumentaron 77.7 por ciento en términos reales al pasar de 122 mil 41 millones a 400 mil 369 millones, lo que debió influir en la disminución de la tasa de mortalidad. Sin embargo, de acuerdo con el Consejo Nacional de Población (Conapo), dicha tasa de mortalidad general por cada mil habitantes aumentó de 4.9 a 5.9 por ciento de 2007 a 2012, lo que evidencia una grave situación y fallas en el sistema de salud en cuanto a prevención de enfermedades y distribución del presupuesto. La Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió que, de no corregirse los problemas asocia-
En 2011 se asignaron 67 mil 562 mdp para 4 mil 95 obras asociadas al sector salud.
dos a la mortalidad en los diversos grupos poblaciones, principalmente entre jóvenes y niños, la tasa de mortalidad de adultos jóvenes y población económicamente activa aumentará considerablemente y pasará de 18.4 por ciento en 2012 a 25 por ciento en 2018. Actualmente mueren casi 20 de cada 100 habitantes en edad productiva debido enfermedades del corazón, a su vez relacionadas con el sedentarismo, diabetes mellitus y obesidad. Como se aprecia, las cifras son abrumadoras: el país carece de servicios preventivos y del número suficiente de hospitales, clínicas, camas, médicos y enfermeras para atender a su población. Como en el caso de la educación, se ubica por debajo de los estándares internacionales. Aunque la inversión física para servicios de salud aumentó de modo constante en 2011 y 2012 a una tasa de 5.5 por ciento, según el Sexto Informe de Gobierno, el déficit se mantiene respecto del número y características de la población, la situación epidemiológica del país y la infraestructura existente porque, aunque se presupuestan los recursos, las obras no se realizan. En 2011 se asignaron 67 mil 562 millones de pesos para cuatro mil 95 obras asociadas al sector salud. De acuerdo con el Sistema Nacional de Información en Salud (Sinais), casi 25 por ciento de las mismas (mil 12 obras) no fueron terminadas al final del año. Resultado de la fiscalización a este sector, la ASF determinó la recuperación de casi 220 millones de pesos y cuestionó el desempeño de las instituciones vinculadas, como la propia Secretaría de Salud, porque ni siquiera se dio a la tarea de cuantificar sus logros en función de sus metas. Además, la ASF le cuestionó sus fallas en la prevención y control de enfermedades de primer nivel de atención, como lo muestra el aumento de la mortalidad infantil en 84.2 por ciento en Durango, en 40.3 en Guerrero y en 12.7 en Nayarit; la disminución de cobertura de vacunación en 0.4 por ciento y el aumento de casos de enfermedades prevenibles por vacunación en 37.1 por ciento respecto a 2011.
Otros rubros del desarrollo social En comparación con 2010, el gasto para urbanización, vivienda, desarrollo regional, asistencia social, y agua potable y alcantarillado, el gasto social aumentó en 2011 cerca de 2.8 por ciento en términos reales y se ubicó en 310 mil 126 millones de pesos. Dichos recursos se ejercieron a través de programas como Oportunidades, Atención a Grupos Prioritarios y el Fondo Nacional de Habitaciones Populares. “Los datos de organismos nacionales e internacionales revelan resultados desalentadores de la política social, reflejados en el incremento de condiciones de pobreza, altos índices de desempleo, bajo nivel de ingresos de la población ocupada, elevado número de viviendas con condiciones inadecuadas, insuficiente equipamiento urbano, deterioro en la calidad de la educación, y manifiestas deficiencias en materia de salud y alimentación”, señala la Unidad de Evaluación y Control de la Comisión de Vigilancia de la ASF. Lo anterior lo reconoce incluso el Sexto Informe de Gobierno del Ejecutivo Federal, según el cual la población en pobreza alimentaria, de capacidades y patrimonial aumentó de 2.9 millones de hogares (con 14 millones 700 mil habitantes en 2006) a cuatro millones 300 mil hogares con 21 millones 200 mil personas en 2010.
La mortalidad infantil aumentó considerablemente. Fotos: Internet.
Hay alternativas, propuestas para crear empleo y bienestar en España La situación económico-social que vive México no es única ni exclusiva de nuestro país. Por el contrario, naciones más desarrolladas que la nuestra viven ahora mismo problemáticas más complicadas. Las consecuencias de ello, eso sí, son similares: desempleo, carestía, desigual distribución de la riqueza y su consecuente impacto social, son explicadas con total claridad por los autores de Hay alternativas, propuestas para crear empleo y bienestar en España, que, pensamos, es lectura obligada. Revista Asamblea ofrece a sus lectores pequeñas partes del mismo para que lo busquen y lo analicen a fondo. Los autores de este libro son Vicenç Navarro, Juan Torres López y Alberto Garzón. Editorial Sequitur, ATTAC ESPAÑA, Madrid, 2011. Vicenç Navarro (www.vnavarro.org; Twitter: @VicencNavarro), politólogo y economista, es catedrático de Ciencias Políticas y Políticas Públicas de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona. Fue catedrático de Economía Aplicada de la Universidad de Barcelona y de la Complutense de Madrid. Exilado por motivos políticos es y ha sido Profesor de Políticas Públicas de la The Johns Hopkins University 40 años. Es de los científicos sociales españoles más citados en la literatura científica internacional. Juan Torres López (www.juantorreslopez. com; Twitter: @juantorreslopez), catedrático de Economía Aplicada de la Universidad de Sevilla. Ha sido secretario general de Universidades e Investigación de la Junta de Andalucía. Alberto Garzón Espinosa (www.agarzon.net; Twitter: @agarzon), licenciado en Economía y diplomado en Administración de Empresas. Máster en Desarrollo Económico. Realiza su tesis doctoral sobre modelos de desigualdad y crecimiento. Coordina la revista digital Economía Crítica y Crítica de la Economía, España.
El mundo que debe horrorizar a las personas decentes (Extracto del Prólogo, de Noam Chomsky) El mundo se ha convertido en un lugar más diverso en algunos aspectos, pero más uniforme en otros. En todos ellos hay un cambio real de poder: hay un desplazamiento del poder del pueblo trabajador de las distintas partes del mundo hacia una enorme concentración de poder y riqueza. La literatura económica del mundo empresarial y las consultorías de los inversores súper ricos señalan que el sistema mundial se está dividiendo en dos bloques: la plutocracia, un grupo muy importante, con enormes riquezas, y el resto, en una sociedad global en la cual el crecimiento —que en una gran parte es destructivo y está muy desperdiciado— beneficia a una minoría de personas extraordinariamente ricas, que dirigen el consumo de tales recursos. Por otra parte, existen los “no ricos”, la enorme mayoría, referida en ocasiones como el “precariado” global, la fuerza laboral que vive de manera precaria, entre la que se incluye mil millones de personas que casi no alcanzan a sobrevivir. Esto no se debe a leyes naturales, económicas o a otras fuerzas impersonales. Es resultado de
decisiones específicas dentro de estructuras institucionales que los favorecen. Esto continuará, a no ser que estas decisiones y planes se reviertan mediante la acción y movilizaciones populares con compromisos dedicados a programas que abarquen desde remedios factibles a corto plazo hasta otras propuestas a más largo plazo, que cuestionen la autoridad ilegítima y las instituciones opresivas entre las que reside el poder. Es importante, por lo tanto, acentuar que hay alternativas. Las movilizaciones del 15M* son una ilustración inspiradora que muestra qué es lo que puede y debe hacerse para no continuar la marcha que nos está llevando a un abismo, a un mundo que debería horrorizar a todas las personas decentes, que será incluso más opresivo que la realidad existente hoy en día. Boston, agosto 2011. *También llamado movimiento de los indignados. Movimiento ciudadano a raíz de la manifestación del 15 de mayo de 2011 convocada por diversos colectivos, luego que 40 personas acamparon en la Puerta del Sol esa noche de forma espontánea. Hubo protestas pacíficas en España con la idea de promover una democracia participativa, en contra del bipartidismo y del dominio de bancos y corporaciones.
En el mundo, el 50 por ciento de los trabajadores gana menos de dos dólares y no tiene ningún tipo de contrato ni de protección social. Hay mil cien millones de hambrientos y casi dos mil millones “viven” en situación de extrema pobreza.
Desempleo, permitir que miles de familias pierdan su casa, dejar sin financiación y clientes a pequeñas y medianas empresas, no es la salida Extracto del prólogo de Vicenç Navarro, Juan Torres López y Alberto Garzón. Las propuestas que hacen los neoliberales no responden a verdades científicas o evidencias empíricas sino a creencias ideológicas que, en muchos casos, incluso chocan con el sentido común más elemental. Si fuera verdad que las medidas neoliberales consiguen realmente lo que dicen que van a conseguir, se permitiría su discusión abierta y plural porque sus defensores podrían demostrar con claridad que bajar salarios o reducir el gasto social aumenta el empleo; o que privatizar las pensiones o los servicios públicos aumenta su cobertura y calidad, como dicen. Lo que hacen, sin embargo, es imponerlas sin respetar las preferencias sociales. Evitan el debate y las imponen como si fueran directrices técnicas inapelables porque saben que no es cierto lo que mantienen, que nada de lo que afirman se puede demostrar. La realidad muestra sin ningún tipo de dudas que cuando se han aplicado las medidas que ahora proponen siempre ha bajado la calidad de vida, del trabajo, la cantidad de empleos. Sólo han mejorado los beneficios de los banqueros y de las grandes empresas. Y todo esto es lo que hemos querido desvelar con este libro a nuestros lectores. Crear desempleo y permitir que miles de familias pierdan sus viviendas, dejar sin financiación y sin clientes a las pequeñas y medianas empresas o a los trabajadores autónomos, o destrozar el medio ambiente... no se puede con-
siderar de ningún modo que sea una verdadera solución de los problemas económicos. Y que, en consecuencia, saben que es necesario poner en marcha otras políticas alternativas.
La financiarización de las economías y el papel de los bancos La ascensión al poder en la década de 1980 de gobiernos de inspiración neoliberal (como los de Margaret Thatcher en Reino Unido y Ronald Reagan en EUA) puso fin al consenso que se había venido dando desde después de la Segunda Guerra Mundial y dio paso a políticas de naturaleza muy distinta. En el campo financiero se produjo un cambio muy importante cuando en la década de 1960 se inició un incremento espectacular y desconocido hasta entonces de la cantidad de dólares circulantes en la economía. Era el inicio de un nuevo ciclo determinado por una sobreproducción que causó una bajada de rentabilidad de la economía productiva. Las multinacionales generaban cada vez más y más beneficios pero a la vez se enfrentaban a problemas de rentabilidad que desincentivaban la reinversión de esos mismos beneficios. Por tanto, buscaron la forma de invertir esos beneficios en cualquier otro negocio que no fuera la esfera productiva. Además, cuando los precios de petróleo sufrieron una impresionante subida en la década de 1970, los países productores se encontraron también con billones de dólares que no sabían dónde colocar, por lo que aumentó también con ellos la masa circulante de dólares. Los bancos, que eran quienes principalmente manejaban esa oferta de dólares, fomentaron el recurso al crédito con tal de colocar los dólares que circulaban con extraordinaria abundancia.
Las oportunidades de empleo escasean.
Prestar y especular, grandioso para los bancos
A mayor rentabilidad, mayor riesgo
Obtener préstamos era fácil y barato y los bancos los daban sin ningún problema. Con la revolución de las tecnologías de la información aquello pudo llevarse a cabo de forma vertiginosa. El atractivo de dedicarse a esas actividades especulativas era grandioso: con muy pocos medios se podía movilizar millones y millones de cualquier moneda para comprar y vender al instante y obtener en cada transacción tasas de rentabilidad mucho más elevadas que las que podía proporcionar la puesta en marcha de un negocio productivo. Y eso hizo que las operaciones financieras de simple compra y venta de papel fueran creciendo sin parar, desvinculándose cada vez más de la creación de negocios productivos, de la producción de bienes y servicios y de la creación de empleo. Para que este nuevo negocio fuera lo más rentable posible los financieros consiguieron que los gobiernos llevaran a cabo reformas legales destinadas a garantizar la plena libertad de movimientos de los capitales y a que en los mercados financieros se pudiera hacer casi cualquier cosa sin control alguno. Mediante estas reformas se fue eliminando cualquier tipo de trabas a lo que pomposamente se llamaba innovación financiera y que no era otra cosa que la continua creación de activos para comprar y vender especulativamente gracias a los fondos multimillonarios que se iban acumulando. Y para ello tuvieron un papel decisivo los llamados paraísos fiscales, países que no establecen control ninguno a las operaciones que realizan los bancos y las empresas que se instalan allí para mover el dinero negro que sus clientes quieren ocultar al Fisco. Algo que hacen la práctica totalidad de los bancos y cajas de ahorros españoles y el 80 por ciento de nuestras grandes empresas. Todo eso aumentó el volumen de dinero que circula, simplemente alrededor de las operaciones financieras y que hoy día se calcula que es de cuatro billones de dólares al día sólo en los mercados de compra y venta de monedas, y de 700 billones de dólares en los mercados de derivados (es decir, de los papeles nacidos de otros papeles para especular con ellos).
Pero en las finanzas especulativas hay una ley inevitable: cuanta más rentabilidad se obtiene, más riesgo hay. Por eso, al mismo tiempo que aumenta el beneficio financiero especulativo se incrementa el peligro que soporta toda la economía porque las operaciones que lo proporcionan son volátiles e inestables, y trasladan estas características al conjunto de las actividades. Eso es lo que explica que en estos años de gran especulación financiera haya habido más crisis que nunca en la historia. Por otro lado, la aparición de estos nuevos negocios financieros cambió también la función de los bancos y la forma en que se financiaban las empresas. Estas últimas se financiaban antes solicitando préstamos a los bancos pero ahora podían hacerlo emitiendo acciones o bonos, que eran más baratos y servían a los inversores para crear, a partir de ellos, nuevos papeles que de nuevo vendían en los mercados financieros. Así, los bancos dejaron de dedicarse preferentemente a financiar la actividad productiva de las empresas para desplazar sus negocios hacia la gestión de fondos de inversión y hacia el cobro de comisiones bancarias. Los bancos se convirtieron así en las principales fuentes de alimentación de la especulación, de las
burbujas inmobiliarias, de la inversión en paraísos fiscales, e incluso en actividades ilícitas e inmorales, lo que, al mismo tiempo, hacía que la financiación de la actividad productiva de las empresas que crean empleo fuera cada vez más escasa y cara, a diferencia de la destinada a la especulación.
El dinero ha dejado de ser un instrumento al servicio de la producción de bienes y servicios que puedan satisfacer las necesidades humanas para convertirse en un fin en sí mismo y en una simple fuente de poder.
La financiación ha dejado de ser una actividad al servicio de la creación de empleo o riqueza y los bancos se han convertido en los principales instrumentos de todo ello, pasando a ser una maquinaria de generación de deuda. Pero esta transformación se ha podido producir porque se han dado otros cambios además de los registrados en la esfera económica y financiera. Se ha modificado el equilibrio y las relaciones de poder de clase y de género en las sociedades. Y también porque se ha acelerado la concentración de los mayores medios de información y persuasión y su vinculación con esos grandes grupos económi-
cos, todo lo cual ha disminuido la capacidad de respuesta de las clases sociales que soportan los efectos negativos de estas políticas consiguiendo incluso presentar tales cambios como inevitables y los únicos posibles para que la gente que los sufre en mayor medida (los trabajadores, las mujeres, los jóvenes, los pensionistas, los parados...) no se den cuenta de lo que pasa y se conviertan, por el contrario, en los propios soportes de las políticas que les reducen continuamente sus ingresos y su bienestar.
Las soluciones Los autores proponen un sinnúmero de ellas. Aquí sólo esbozamos las siguientes: •	Someter a las finanzas y a los financieros a la legalidad y a principios de comportamiento semejantes a los que habitualmente se exigen al resto de las personas y empresas. •	Acabar con la desnaturalización del negocio bancario. Que dé más crédito —barato— a proyectos de personas y pymes para impulsar el mercado interno, no sólo la ganancia especulativa. •	Poner fin al terrorismo financiero e impulsar un proyecto social compartido, negociado, prediseñado, donde participen autoridades y quienes únicamente buscan salvaguardar sus intereses económicos y financieros.
Incluso profesionales con alto nivel académico no encuentran oportunidades para su desarrollo. Fotos: Internet.
Desigualdad y pobreza, extremos de una misma realidad José Luis Martínez México es uno de los países más desiguales del mundo. Aquí conviven 15 de los hombres más acaudalados del planeta junto con millones de personas cuyo ingreso diario es menor a dos dólares. Los contrastes son evidentes. Basta con recorrer las distintas delegaciones políticas de la capital de la República para constatarlo. Preguntamos a diversos representantes populares de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF) su opinión al respecto.
Rubén Escamilla Salinas Diputado PRD
¿Qué opina del reparto de la riqueza en el país y en la Ciudad de México? Para repartir la riqueza primero hay que generarla. En el Distrito Federal y en el país tenemos una falta de empleo muy fuerte. Hay personas muy pobres y gente en condiciones marginales. Muchos ni siquiera logran sacar adelante sus gastos. Hoy, mamá y papá tienen que trabajar para sacar adelante a la familia. Habría que buscar cómo crear más fuentes de empleo, generar riqueza y su mejor repartición entre la población. Con base en ello, mejoraremos las condiciones de todos. ¿Cuál sería la mejor manera para resolver la situación? Es un problema muy difícil. Si fuera sencillo ya lo hubieran hecho hace tiempo. Es algo donde habrá que convocar a todos los sectores del país para que juntos podamos buscar cómo resolver y crear mejores condiciones para afrontar este problema que se vive, no sólo en la Ciudad de México sino a nivel mundial. ¿En su opinión, cuál es la prioridad? No tener dinero es el problema número uno porque es el que da margen a que se propicien otro tipo de problemas. No lo podemos comparar con ningún otro. En la medida que no haya dinero la gente busca alternativas para poder resolver sus necesidades básicas.
Olivia Garza de los Santos Diputada PAN
¿Qué opina del reparto de la riqueza en el país y en la Ciudad de México? Es un tema complicado porque en México se observa una desigualdad muy grande. Así como hay grandes empresarios, tenemos a los más pobres también. Un ejemplo es la delegación de donde provengo: Iztapalapa, donde tenemos pobreza extrema, incluso. ¿Cuál sería la mejor manera para resolver la situación? Uno de los puntos fundamentales es la generación de empleo. Finalmente, sin empleo no podemos mejorar la situación de los ciudadanos. Habría que hacer una revisión del salario mínimo. Hay gente que en la Ciudad de México gana el salario mínimo y hay otra que gana muchísimo dinero. Por ejemplo, el alza del transporte público en el D.F. afectó muchísimo a los que ganan un salario mínimo. Esta gente, que ocupa varios medios de transporte para llegar a su trabajo, a su domicilio, va tener que dejar de comer o, en vez de pagar por una comida corrida, lo hará por una torta o algo más económico. ¿En su opinión, cuál es la prioridad? La pobreza es un tema muy importante para la Ciudad de México. De hecho, ésta te genera otros problemas. Si no tenemos empleo, hay pobreza. Como presidenta de la Comisión de Reclusorios puedo afirmar que en delegaciones como Iztapalapa o Gustavo A. Madero la gente delinque más porque volvemos a lo mismo: el asunto de la pobreza. Estas personas, cuando están sujetas a un proceso judicial, no tienen una adecuada defensa porque no tienen para pagarla. Se castiga a la pobreza en la Ciudad de México.
Marco Antonio García Ayala Diputado PRI
¿Qué opina del reparto de la riqueza en el país y en la Ciudad de México? Muy desigual, completamente desigual. Hay dos extremos en la repartición de la riqueza. Muy pocos en condiciones favorables y la mayoría con problemas en el recurso que reciben por su jornada laboral para poder afrontar el alto costo de la vida. Es muy desigual. ¿Cuál sería la mejor manera para resolver la situación? Impulsar el detonante del empleo. Hay países que, a principios del siglo pasado, se vieron en condiciones muy complicadas. Inclusive afrontaron hasta guerras mundiales. Quedaron en condiciones muy difíciles de supervivencia y ahorita son potencias mundiales. Yo creo que en México nos hemos quedado muy atrás. ¿En su opinión, cuál es la prioridad? El problema de la inseguridad es un problema mayor al del reparto de la riqueza porque hemos vivido en los últimos 15 años una situación grave por la presencia de grupos del crimen organizado. Esto ha invadido todos los ámbitos de la sociedad. Esto no para hasta que haya una estrategia clara.
Miriam Saldaña Cháirez Diputada PT
¿Qué opina del reparto de la riqueza en el país y en la Ciudad de México? Existe un mal reparto, consecuencia de un pésimo sistema económico. Un sistema económico que apoya más a la concentración de la riqueza a través de, por ejemplo, cadenas de centros comerciales, en lugar de rescatar a mercados públicos. Habría que impulsar más a la micro y pequeña empresa pero nuestro sistema económico concentra la riqueza en pocas manos. ¿Cuál sería la mejor manera para resolver la situación? No tengo la varita mágica, pero de las cosas que yo haría serían, por ejemplo, desde el ámbito legislativo, estoy trabajando en el abasto popular porque pienso que el tema del alimento es primordial y hay que trabajarlo de forma que esté la riqueza mejor repartida. Esto es el impulso a los mercados, a los tianguis y a las pequeñas misceláneas de barrio, de pueblo. ¿En su opinión, cuál es la prioridad? Esta problemática va de la mano con otros problemas tan graves como la inseguridad, porque la frustración y el hambre empujan a mucha gente a la desesperación y es cuando muchos delinquen. No es una escusa, pero pienso que es una de las explicaciones.
Jesús Cuauhtémoc Velasco Oliva Diputado Movimiento Ciudadano
¿Qué opina del reparto de la riqueza en el país y en la Ciudad de México? La riqueza en nuestro país ha estado distribuida de manera muy desigual. En la Ciudad de México hay un patrón similar aunque no me atrevería afirmar que es una fiel reproducción de lo que pasa a nivel nacional. Creo que en la Ciudad de México hay una clase media más extendida, pero sigue habiendo una distribución desigual. ¿Cuál sería la mejor manera para resolver la situación? Se han implementado muchos programas de carácter social que han paliado esta desigualdad, pero evidentemente la mejor política es la del fomento del empleo, de la actividad productiva. La apuesta hacia adelante debería ir en ese sentido. Buscar que se dignificaran las fuentes de empleo para que hubiera menos sectores informales y que hubiera más empleo formal y más actividades productivas. ¿En su opinión, cuál es la prioridad? La atención a resolver la pobreza en todo el país es de los primerísimos lugares, pero me atrevería a decir que en primer lugar está la inseguridad pública, de acuerdo con el registro que yo tengo.
Jorge Gaviño Ambriz Diputado Nueva Alianza
¿Qué opina del reparto de la riqueza en el país y en la Ciudad de México? Lamentablemente es muy dispareja y esto provoca que existan muy pocos ricos que tienen todo y muchísimos pobres que carecen de lo indispensable para vivir. La desigual repartición de la riqueza es brutal entre ciertos sectores de la sociedad. ¿Cuál sería la mejor manera para resolver la situación? Implica varias cosas, pero uno de los factores primordiales es que los impuestos son y deben de servir prioritariamente para redistribuir el ingreso. Para eso son los impuestos. Éstos deben aplicarse a los que más tienen para que el Estado pueda redistribuir el ingreso entre las clases más necesitadas. A pesar de que la Ciudad de México tiene los programas sociales más vigorosos de la nación, no son suficientes para evitar que los ciudadanos de bajos ingresos carezcan de lo indispensable. Iztapalapa es el segundo municipio que tiene los más pobres del país. Es un parámetro que nos muestra que estamos distribuyendo el ingreso de una manera equivocada. ¿En su opinión, cuál es la prioridad? Una de las principales, porque implica una situación muy lamentable, es la del trabajo. Es la primera fuente de riqueza y debe de ser la más importante. Desgraciadamente en nuestro país los salarios están debajo de lo indispensable para satisfacer las necesidades básicas. La riqueza de que gozan otros es por la desigualdad. No estamos repartiendo con justicia el ingreso.
Jesús Sesma Suárez Diputado Partido Verde Ecologista de México
¿Qué opina del reparto de la riqueza en el país y en la Ciudad de México? La Ciudad de México tiene una clase media muy significativa, que tiene que ver con cómo se está llevando la economía en la ciudad. Lo que estamos esperando a nivel federal es que estas nuevas reformas estructurales, que tanto necesita nuestro país, puedan llevarse a cabo para que cada día haya menos diferencia y para que cada día la gente tenga mejor calidad de vida, más recursos, y se pueda reflejar en sus bolsillos y que esto traiga como consecuencia la mejora económica del país. ¿Cuál sería la mejor manera para resolver la situación? Aprobando las reformas estructurales que le hacen falta a nuestro país. Me refiero a la fiscal, a la hacendaria. Es decir, las que están concentradas en el Pacto por México que propuso Enrique Peña Nieto, donde participan diferentes partidos políticos como PRI, PAN y PRD, con una actitud responsable de todos, para poner a nuestro país en una posición de vanguardia como se requiere. ¿En su opinión, cuál es la prioridad? Para ubicar el problema habría que focalizarlo estado por estado, región por región. En la Ciudad de México el problema de la inseguridad está por encima de otros. En las regiones menos desarrolladas, el problema de la repartición de la riqueza es prioritario. Hay que hacer un análisis detallado de la realidad de cada región para ubicar las prioridades.
Los salarios mínimos y “reales” en picada los últimos 30 años MRQ
Y ni así alcanza.
La queja de miles y miles de trabajadores mexicanos, además de las amas de casa, ha sido y es: “el salario no alcanza para nada”; “los precios están por las nubes”. Y no les falta razón. La pérdida del poder adquisitivo de la gran mayoría, iniciada hace tres décadas, pareciera no tocar fondo. El porcentaje de aumento de los precios aún supera al del salario mínimo y al llamado salario real, según revelan datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), el Banco de México (BM), la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) y la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos (CNSM). De acuerdo con esta última dependencia, entre enero de 1994 y abril de 2013 el salario mínimo aumentó 424 por ciento al pasar de 15.27 pesos a 64.76 en la Zona Geográfica “A” (donde está considerado el D.F.). En el mismo periodo, el salario real pasó de 78.84 a 58.10. El retroceso fue de 26.3 por ciento. Sin embargo, la calculadora de inflación que aparece en la página del INEGI arroja que durante esos 19 años y 4 meses la inflación fue de 487 por ciento. Es decir, el incremento de precios superó al de los mínimos casi en 15 por ciento. ¡Y en 15 veces al salario real!
Este último ha ido en picada durante el lapso referido. En 1994, según la Secretaría de Trabajo y la CNSM, inició en 81.26 pesos y terminó (diciembre del mismo año) en 75.81 pesos. En enero de 2013 descendió hasta 58.10 pesos. Es decir, la caída fue de 28.5 por ciento entre enero de 1994 y el mismo mes pero de 2013. En tanto, los precios se multiplicaron casi en cinco veces (487 por ciento) en el periodo. Durante el pasado sexenio y hasta abril de este año, el salario mínimo en la Zona General “A” pasó de 50.57 pesos a 64.76 pesos, lo que representó un aumento nominal de 28 por ciento. El salario real, por su parte, disminuyó de 59.09 pesos en enero de 2007 a 56.06 en diciembre de 2012, lo que significó un decremento de 5.12 por ciento. La inflación fue de 27.85 por ciento. A principios de mayo, el INEGI y el BM reportaron una inflación anualizada (abril de 2012 a igual mes de 2013) de 4.65 por ciento. Es decir, en ambos casos el aumento de precios superó cualquier resarcimiento al ingreso de los trabajadores.
Los salarios mínimos y reales, insuficientes para comprar una canasta básica El salario mínimo mensual vigente para este año es de mil 942 pesos con 80 centavos. El del salario real, hasta enero pasado, fue de mil 743 pesos. En su “Lista de Precios de los Diferentes Canales de Distribución con el Precio más Económico”, la Secretaría de Economía refiere que una canasta con 87 productos básicos (6 cereales, 4 granos y semillas, 25 hortofrutícolas, 7 cárnicos, 26 abarrotes y 19 artículos para el hogar y la limpieza) tuvieron un costo promedio (en Soriana, Comercial Mexicana y Wal Mart) de 2 mil 329 pesos con 66 centavos en enero y de 2 mil 339 pesos con 58 centavos en febrero. Dicha canasta incluyó un kilogramo de galletas, de harina de maíz, de harina de trigo y de tortilla, así como una pieza de pan de dulce y 680 gramos de pan de caja. De los granos y semillas consideró un kilogramo de arroz, frijol negro, lenteja verde y de frijol bayo; mientras de los hortofrutícolas tomó en cuenta un kilogramo de guayaba, limón de semilla, manzana, naranja, papaya, plátano, toronja, aguacate, calabacita, cebolla, col, chayote, chícharo, chile poblano, chile serrano, ejote, lechuga, nopal, papa, pepino, jitomate bola, tomate verde y zanahoria, así como un paquete ajo y un manojo de espinaca. De los cárnicos tomó en cuenta un kilo de pollo, de filete de cerdo, de milanesa de res, de salchichas procesadas, de jamón, de chorizo y de mojarra tilapia. De abarrotes incluyó un litro de aceite y uno de leche pasteurizada; un kilogramo de sal refi-
nada y uno de azúcar; así como frascos, latas y bolsas con 113 gramos de alimento para bebé, 170 gramos de atún, 100 gramos de café soluble, 908 gramos de café de grano, 50 gramos de canela, 450 gramos de concentrando de pollo, 220 gramos de chiles jalapeños, 360 gramos de chocolate en barra y 800 gramos de chocolate en polvo. En este mismo rubro incluyó 140 gramos de dulces y postres, 18 piezas de huevo, 397 gramos de leche condensada, 360 de leche en polvo, 470 de leche evaporada, 90 gramos de mantequilla, un frasco de 390 gramos de mayonesa, 210 gramos de mostaza, 200 gramos de pasta para sopa, un frasco con un gramo de pimienta, una lata con 800 gramos de puré de tomate, 350 gramos de queso fresco panela y 450 gramos de sardina. Finalmente, en artículos para el hogar y la limpieza enlistó 10 cajas de cerillos, 65 miligramos de desodorante, 900 gramos de detergente para trastes, un kilogramo de detergente para ropa, una escoba, un foco de 60 watts, 309 mililitros de insecticida, 400 gramos de jabón en barra, un jabón de tocador, un rastrillo y navajas para afeitar, 14 piezas de pañales desechables, cuatro rollos de papel sanitario, 100 miligramos de pasta dental, cuatro pilas “AA”, un paquete de 250 servilletas de papel, 900 mililitros de “shampoo” y un paquete de 14 toallas sanitarias. Cuando media la inflación —ahora le corresponde oficialmente al INEGI—, BM incluía siete rubros: alimentos, bebidas y tabaco; ropa, calzado y accesorios; muebles y aparatos domésticos; salud y cuidado personal; transporte; educación y esparcimiento, y otros. Según mediciones de la Secretaría de Desarrollo Económico del Distrito Federal (SDEDF), el
Las personas ya no lo compran por kilo, sino por pieza. Fotos: Internet.
VI Legislatura salario mínimo mensual no le alcanza a una familia para adquirir los productos de la llamada canasta básica. Con los precios actuales, le faltarían 387 pesos con 58 centavos para comprarlos. La CNSM, por su parte, estima que sí sería suficiente para comprar las cantidades mencionadas, pero únicamente le quedarían 772 pesos con 92 centavos a esa familia para rubros tales como salud, transporte, ropa, calzado, muebles y aparatos domésticos.
Por todo ello, es una obviedad señalar que los salarios de miles de familias mexicanas son insuficientes para cumplir con sus necesidades mínimas. También lo es que en estas mediciones sólo se contabiliza a personas con empleo, dejando fuera a millones que carecen del mismo, que se dedican al comercio informal o de plano a actividades ilícitas que lesionan a la sociedad en su conjunto. Los cuadros siguientes, proporcionados por Enrique Muñoz Azueta, son más que elocuentes:
VARIACIONES DEL SALAR IO MÍNI MO GENERAL ANU AL A PR ECIOS CON STANTES DE 2009 Salario Índice de Salario Rezago mínimo VariaVariaVariainflación Peri odo mí ni mo real acumulado general ción ción ción anual promedio (nominal) 2009=100 2009=100 1982=100 21.4 --165.09 117.5 1973 39.20 0.0002 40.9 20.6 16.8 1974 55.24 0.0003 192.90 137.4 11.3 -10.2 0.0 173.30 123.4 1975 55.24 0.0003 21.8 27.2 -4.3 1976 67.26 0.0004 165.89 118.1 -14.5 José López Portillo, caída de 14.5 por ciento del salario real 20.7 12.4 35.6 186.42 132.7 1977 91.20 0.0005 13.5 16.2 -2.3 1978 103.49 0.0006 182.09 129.7 15.7 20.0 -3.6 1979 119.78 0.0007 175.60 125.0 17.5 29.9 -9.5 1980 140.69 0.0009 158.84 113.1 30.1 28.7 1.1 1981 183.05 0.0011 160.61 114.4 73.9 98.8 -12.6 1982 318.28 0.0023 140.44 100.0 Miguel de la Madrid Hurtado, caída de 46.9% del salario real -46.9 80.8 -20.2 44.2 112.04 79.8 1983 459.01 0.0041 56.6 59.2 -1.6 1984 719.02 0.0065 110.27 78.5 54.0 63.8 -5.9 1985 1,107.64 0.0107 103.73 73.9 102.6 105.8 -1.5 1986 2,243.77 0.0220 102.13 72.7 161.5 159.2 0.9 1987 5,867.24 0.0569 103.05 73.4 23.6 51.7 -18.5 1988 7,252.92 0.0864 83.99 59.8 -20.3 Carlos Salinas de Gortari, caída de 20.3 por ciento del salario real 19.7 5.3 26.0 88.41 63.0 1989 9,138.89 0.1034 18.0 29.9 -9.2 1990 10,786.58 0.1343 80.32 57.2 12.0 18.8 -5.7 1991 12,084.02 0.1595 75.75 53.9 0.0 11.9 -10.7 1992 12,084.02 0.1786 67.67 48.2 8.1 8.0 0.1 1993 13.06 0.1929 67.71 48.2 7.0 7.1 -0.1 1994 13.97 0.2065 67.66 48.2 -22.8 Ernesto Zedillo Ponce, caída de 22.8 por ciento del salario real 52.0 -13.2 31.9 58.73 41.8 1995 18.43 0.3138 31.9 27.7 3.2 1996 24.30 0.4007 60.64 43.2 0.0 15.7 -13.6 1997 24.30 0.4637 52.40 37.3 31.3 18.6 10.7 1998 31.91 0.5500 58.02 41.3 0.0 12.3 -11.0 1999 31.91 0.6178 51.65 36.8 10.1 9.0 1.0 2000 35.12 0.6731 52.17 37.2 3.2 Vicente Fox Quesada, incremento de 3.2% del salario real 4.4 2.5 7.0 53.46 38.1 2001 37.57 0.7027 5.8 5.7 0.1 2002 39.74 0.7428 53.50 38.1 4.5 4.0 0.5 2003 41.53 0.7724 53.77 38.3 4.3 5.2 -0.9 2004 43.30 0.8124 53.30 37.9 4.5 3.3 1.1 2005 45.24 0.8395 53.89 38.4 4.0 4.1 0.0 2006 47.05 0.8735 53.86 38.4 -1.8 Felipe Calderón Hinojosa, caída de 1.8 por ciento del salario real 3.8 0.1 3.9 53.93 38.4 2007 48.88 0.9063 4.0 6.5 -2.4 2008 50.84 0.9655 52.65 37.5 4.6 3.6 1.0 2009 53.19 1.0000 53.19 37.9 4.9 5.5 -0.6 2010* 55.77 1.0550 52.86 37.6 Fuente: Elaboración propia con datos de la Comisión Nacional de Salarios Mínimos y Banxico * Se considera una inflación anual acumulada de 5.5%.
Rezago acumulado 1974=100 85.6 100.0 89.8 86.0 96.6 94.4 91.0 82.3 83.3 72.8 58.1 57.2 53.8 52.9 53.4 43.5 45.8 41.6 39.3 35.1 35.1 35.1 30.4 31.4 27.2 30.1 26.8 27.0 27.7 27.7 27.9 27.6 27.9 27.9 28.0 27.3 27.6 27.4
Fuente: Elaboración propia con datos de la Comisión Nacional de Salarios Mínimos y del Instituto Nacional de Estadística y Geografía.
PERSONAS POR TIPO DE POBREZA Miles de personas % de la población total Alimen1/ Capacids2/ Patrim3/ Alim.1/ Capds.2/ Patrm.3/
Nacional 1992 18,579,252 1994 19,018,063 1996 34,654,309 1998 31,682,407 2000 23,722,151 2002 20,139,753 2004 17,914,516 2005 18,954,241 2006 14,742,740 2008 20,214,520 2010 21,204,441 Urbano 1992 1994 1996 1998 2000 2002 2004 2005 2006 2008 2010
6,800,734 5,754,571 15,221,623 12,401,904 7,498,833 7,062,099 7,091,168 6,499,518 4,942,523 7,386,444 8,873,963
25,772,159 46,138,837 26,908,870 47,045,221 43,444,956 63,967,416 39,751,061 60,671,333 31,216,334 52,700,549 27,085,351 50,406,024 25,435,261 48,625,044 25,669,769 48,895,535 22,072,988 45,502,304 27,767,512 52,293,719 30,029,507 57,707,660 10,510,336 9,886,016 20,727,912 17,748,327 12,105,587 10,696,819 11,469,192 10,321,087 8,978,519 11,972,004 14,089,457
23,140,886 22,220,455 34,665,084 32,403,021 26,202,029 25,656,394 26,485,077 25,066,897 23,487,919 27,548,420 32,088,922
21.4 21.2 37.4 33.3 24.1 20.0 17.4 18.2 13.8 18.4 18.8
29.7 30.0 46.9 41.7 31.8 26.9 24.7 24.7 20.7 25.3 26.7
53.1 52.4 69.0 63.7 53.6 50.0 47.2 47.0 42.7 47.7 51.3
13.0 10.7 27.0 21.4 12.5 11.3 11.0 9.9 7.5 10.8 12.6
20.1 18.3 36.8 30.6 20.2 17.2 17.8 15.8 13.6 17.4 20.0
44.3 41.2 61.5 55.9 43.7 41.1 41.1 38.3 35.6 40.1 45.5
Notas: 1/ Las cifras que se presentan incorporan las modificaciones realizadas tras la conciliación demográfica efectuada por el INEGI y el CONAPO. 2/ Pobreza Alimentaria: incapacidad para obtener una canasta básica alimentaria, aun si se hiciera uso de todo el ingreso disponible en el hogar en comprar sólo los bienes de dicha canasta. 3/ Pobreza de capacidades insuficiencia de ingreso disponible para adquirir el valor de la canasta alimentaria y efectuar los gastos necesarios en salud y educación, aún dedicando el ingreso total de los hogares nada más para esos fines. 4/ Pobreza de patrimonio: insuficiencia del ingreso disponible para adquirir la canasta alimentaria, así como realizar los gastos necesarios en salud, vestido, vivienda, transporte y educación, aunque la totalidad del ingreso del hogar fuera utilizado exclusivamente para la adquisición de estos bienes y servicios. Fuente: 6to. Informe de Gobierno del Gobierno Federal. Estimaciones del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), con base en las Encuestas Nacionales de Ingresos y Gastos de los Hogares 1992-2010, INEGI.
HOGARES POR TIPO DE POBREZA Miles de personas % de la población total Alimen1/ Capacids2/ Patrim3/ Alim.1/ Capds.2/ Patrm.3/
Nacional 1992 1994 1996 1998 2000 2002 2004 2005 2006 2008 2010
3,041,113 3,177,666 5,963,972 5,844,388 4,384,487 3,825,260 3,535,944 3,614,648 2,876,445 3,963,665 4,294,642
4,287,508 8,248,539 4,566,826 8,589,084 7,784,969 12,336,372 7,531,472 12,371,439 5,972,949 10,821,786 5,242,179 10,407,370 5,089,169 10,155,906 4,999,913 10,178,614 4,354,355 9,588,000 5,552,924 11,077,716 6,190,592 12,691,563
16.4 16.1 29.1 26.3 18.5 15.6 13.8 14.1 10.7 14.5 14.8
23.1 23.2 38.0 33.9 25.2 21.4 19.9 19.5 16.1 20.3 21.3
44.5 43.6 60.2 55.7 45.7 42.4 39.7 39.6 35.5 40.5 43.7
Urbano 1992 1994 1996 1998 2000 2002 2004 2005 2006 2008 2010
1,145,897 989,241 2,719,535 2,324,767 1,468,158 1,310,509 1,422,868 1,291,052 1,018,566 1,478,540 1,864,408
1,806,356 1,698,782 3,855,074 3,420,892 2,437,154 2,039,358 2,324,307 2,077,837 1,831,279 2,449,224 2,970,161
9.7 8.0 20.7 16.5 9.7 8.5 8.7 7.7 5.9 8.3 9.9
15.4 13.7 29.3 24.2 16.1 13.2 14.2 12.4 10.6 13.8 15.7
36.6 33.4 52.9 47.8 37.3 34.5 34.3 32.1 29.2 33.6 38.0
Ocho mil pobres más por día Los elementos esenciales de una buena estrategia de desarrollo deben ser reducir la pobreza, promover la igualdad de oportunidades y eliminar el hambre. No obstante, el balance económico de la última administración federal es calificado por muchos especialistas como “aterrador”. Más allá de subjetividades o no, lo cierto es que no pueden obviarse grandes verdades que marcaron dicho sexenio. Si en la calle se pregunta
4,307,521 4,144,235 6,955,433 6,746,784 5,629,855 5,341,999 5,601,997 5,388,979 5,056,330 5,954,720 7,177,435
sobre el particular, cualquier ciudadano se refiere invariablemente al desempleo, la pulverización del poder adquisitivo, el alza constante del precio de la canasta básica. También a los incrementos mensuales de energía eléctrica, gasolina, diesel y gas. Otros, con una batería de datos y argumentos, subrayan que la pobreza no dejó de crecer en México a un ritmo de ocho mil mexicanos por día. Es decir, 348 por hora, o seis mexicanos por minuto, que engrosaron las filas de la miseria.
La política social: prioritaria en el D.F.
México no es un país pobre, pero sí uno de los más desiguales del mundo. Reducir pobreza y desigualdad tendrían que ser los ejes temáticos de gobiernos socialmente responsables. Por el tamaño de su economía nuestro país podría compararse con algunos de Europa. En cuanto a desigualdad se refiere, está más cerca de naciones centroamericanas pobres. Algunos presumen: “estamos entre los primeros 15 países más desarrollados”. Omiten, en cambio, que ocupamos el lugar cien en cuanto a distribución del ingreso. Si aumenta la pobreza y decrece la economía hay repercusiones en todas las áreas urbanas y rurales del país. Cifras oficiales estiman que un 20 por ciento de la población tiene acceso en general a los servicios, a un ingreso satisfactorio. No son
Las políticas públicas deben ser universales.
Útiles y uniformes para un millón 200 mil niños y jóvenes.
pobres ni están en riesgo de serlo. El 80 por ciento restante, en cambio, sí lo es, está en carencia o vulnerabilidad social. En el Distrito Federal, según el Consejo Nacional de Valuación de la Polític de Desarrollo Social (Coneval), la relación es 30-70. Existe un 28 por ciento de pobres en la ciudad; 37 por ciento con carencia social, y 5 por ciento con pobreza de ingresos. En el Estado de México la relación es 16-84. El Gobierno de la Ciudad de México tiene claro que el tema fundamental es el social y que las políticas públicas que de ello se derivan deben ser masivas, universales, no focalizadas. Eso ha abierto en el Distrito Federal una nueva etapa de derechos sociales permanentes —algunos ya plasmados en leyes—, y no de políticas asistenciales para quienes no pueden valerse por sí mismos.
La participación de las y los diputados de la ALDF ha sido fundamental para que así ocurra. En la Ciudad de México, por ejemplo, la pensión universal para adultos mayores está en la ley. También el derecho a útiles escolares para alumnos de primaria y secundaria, así como el seguro educativo entre muchos otros. No todas han tenido esta transformación pero la tendencia es esa conversión para que se vuelvan derechos de la población. De esta forma, el apoyo y el beneficio al ciudadano ya no dependen del capricho de ningún gobierno. Es un derecho exigible por la persona o por una comunidad.
Programas sociales universales En la Ciudad de México se ha frenado el proceso de empobrecimiento pese a los bajos salarios y al incremento de precios de los artículos de la canasta básica. Este último, es un factor fundamen-
tal de empobrecimiento porque las familias de bajos recursos dedican 50 por ciento o más de su dinero a comprar alimentos. Es la propia Secretaría de Desarrollo Social federal quien, implícitamente, reconoce los aciertos del GDF al aplicar políticas sociales incluyentes que obran en beneficio de las mayorías. Aquella reconoce que hay personas en condición de pobreza únicamente en cuatro delegaciones: Iztapalapa (53 mil 678), Gustavo A. Madero (19 mil), Álvaro Obregón (13 mil 625) y Tlalpan (12 mil 634). El total de personas “carentes de acceso a la alimentación” en la Ciudad de México suma 98 mil 937. Muy pocas, si se compara con el resto nacional donde hay más de 7 millones (para otros, 11 millones) de mexicanos en pobreza extrema. Se puede asegurar que, gracias a los programas sociales del GDF, la desigualdad no creció en esta ciudad. Ello, por supuesto, sin echar las campanas a vuelo.
Personas beneficiadas por los programas sociales. Fotos: Internet.
Hasta 10 apoyos diferentes reciben familias en el D.F. Jose Luis Martínez
Comedores comunitarios o públicos, donde se proporciona comida gratis o a un precio muy bajo.
En la Ciudad de México se aplican 308 programas sociales que distribuyen recursos públicos a sectores vulnerables de la sociedad, que les permiten mejorar sus condiciones de vida. Una familia compuesta por una persona de la tercera edad, una madre soltera y dos menores de edad, uno de ellos discapacitado, tienen la posibilidad de recibir más de 10 apoyos provenientes de diversas instancias del gobierno capitalino. Esta familia podría estar inscrita en el programa para madres solteras, sus cuatro integrantes recibir atención médica y medicamentos gratuitos, acudir de manera regular a un comedor comunitario; en caso de vivir en una vecindad, obtener una despensa de manera periódica, y el abuelo recibir la pensión alimentaria para adultos mayores. Además los hijos, uno en educación básica y otro en preparatoria, podrían recibir uniformes y útiles escolares y una beca para cursar el bachillerato.
El menor con discapacidad tiene la posibilidad de ser atendido en unidades básicas de rehabilitación, obtener una prótesis, si su condición así lo requiere, además de recibir un apoyo económico mensual. El pasado mes de abril, el Jefe de Gobierno del Distrito Federal (GDF), Miguel Ángel Mancera, anunció la reducción del número de programas sociales. Dijo que su administración los agrupará en 178. El mandatario capitalino precisó que no se trataba de la desaparición de programas sino de compactar aquellos que eran similares y que prestaban diversas instancias capitalinas, a fin de evitar duplicidades. Esto con el objetivo de tener un mejor manejo de la aplicación de los programas, así como en la distribución de los recursos. La ley en el Distrito Federal establece que la política social debe estar destinada a los habitantes del D.F. con el propósito de construir una ciudad con igualdad, justicia social, reconocimiento de la
Fuente: Iniciativa para el Fortalecimiento de la Institucionalidad de los Programas Sociales.
diversidad, alta adhesión e integración social, pleno goce de los derechos, creciente elevación de la calidad de vida y acceso universal al conjunto de bienes y servicios públicos urbanos mediante la cual se erradican la desigualdad y la exclusión e inequidad social con el fin de lograr su incorporación plena a la vida económica, social y cultural. De acuerdo con la Secretaría de Finanzas del Distrito Federal, el programa de Equidad e Inclusión Social, que engloba el total del los programas sociales a desarrollar durante 2013, tiene un monto asignado de 13 mil millones 313 mil 800 pesos con lo que se busca contribuir a la disminución de la desigualdad entre los grupos más desfavorecidos. El 80 por ciento de los recursos son destinados a atender los 15 principales programas sociales que ofrece el gobierno capitalino. Los programas sociales ofrecidos por el GDF dependen de diversas instancias locales. Entre los programas que corresponden a la Secretaría de Desarrollo Social capitalina se encuentran:
•	Comedores Comunitarios y Comedores Públicos, ubicados en zonas de alta marginalidad y en los cuales la población puede adquirir una ración de alimentos diariamente por 10 pesos o de manera gratuita. •	El Seguro Contra la Violencia Familiar, que brinda apoyo a las mujeres que se encuentren en situación de violencia que pone en riesgo su integridad física y emocional. Este programa cuenta con refugios para proteger a las mujeres y sus hijos, además de apoyo económico que les permita iniciar una vida libre de violencia. •	Reinserción Social para Mujeres Víctimas de Violencia Familiar es un programa que otorga apoyo para la renta de vivienda equivalente a mil pesos por un periodo de uno a 12 meses a mujeres egresadas de refugios y casas de emergencia para víctimas de violencia familiar. •	Pensión Alimentaria para Adultos Mayores de 68 años, da un monto mensual de 971 pe-
Útiles y uniformes gratuitos para alumnos inscritos en escuelas públicas del D.F.
sos por derechohabiente, depositados en una tarjeta electrónica que puede ser utilizada en establecimientos afiliados al programa. Útiles y Uniformes Gratuitos. Mediante la entrega de vales para su adquisición a los alumnos inscritos en escuelas públicas del D.F. Programa de Atención Preventiva y Emergente a Personas Afectadas por Contingencia y Vulnerabilidad Social. A través de la transferencia de diversos materiales de reforzamiento de las viviendas, apoyo alimentario, en el caso de la población que pudiera verse afectada por causas climáticas, la dotación de recursos para su protección como ropa de abrigo y cobijas. Atención a Población en Situación de Calle. Se les ofrece albergue, alimentación, servicio médico y vestido. Programa de Atención Social a Familias que Habitan en Vecindades y Viviendas Precarias en el D.F. Mediante la entrega periódica de paquetes de apoyo alimentario.
La Secretaría de Salud del Distrito Federal ofrece: •	Programas de Acceso Gratuito a los Servicios Médicos y Medicamentos a las personas residentes en el D.F. que carecen de seguridad social laboral. •	Atención Integral al Cáncer de Mama. •	Apoyo para Personas de Escasos Recursos que requieren material para Osteosintesis, Orótesis y Ortesis. •	Apoyos Funcionales y Medicamentos fuera del cuadro básico de la Secretaría de Salud. La Secretaría del Trabajo y Fomento al Empleo está a cargo de: •	Seguro del Desempleo, mismo que otorga un beneficio económico mensual equivalente a 30 días de salario mínimo a los trabajadores asalariados que hayan perdido su empleo por causas ajenas a su voluntad, este apoyo se da por un periodo máximo de seis meses.
El Sistema para el Desarrollo Integral para la Familia distribuye los programas como: •	Becas Escolares para Niñas y Niños en Condición de Vulnerabilidad Social, entre los 6 y 14 años de edad mediante la entrega de un estímulo económico mensual de 787 pesos hasta por tres años. •	Educación Garantizada en caso de muerte o incapacidad total y permanente del sostén económico ofrece un apoyo mensual de 832 pesos a partir de los seis años de edad y hasta que el menor cumpla los 18 años. •	El programa Hijas e Hijos de la Ciudad para niños y jóvenes en situación de calle ofrece los cuidados y atenciones necesarios de acuerdo a sus condiciones de edad, género y estado de salud; principalmente destinado a menores y mujeres madres. •	Niñas y Niños Talento consiste en reconocer el esfuerzo de los niños sobresalientes con un promedio superior a 9 a través de la impartición de clases extraescolares que estimulen su desarrollo cultural, científico y deportivo.
•	Apoyo Económico a Personas con Discapacidad, quienes pueden acceder a los programas a través de los cuales se otorga a los beneficiarios la cantidad de 787 pesos de manera mensual. •	Atención a Personas con Discapacidad en las Unidades Básicas de Rehabilitación que ofrece atención médica de primer nivel a este sector de la población a partir diversas técnicas terapéuticas. •	Programa de Apoyo Económico a Policías Preventivos con Discapacidad Permanente tiene como propósito brindar asistencia social a personas con discapacidad pensionistas de la Caja de Previsión de la Policía Preventiva, cuya pensión sea menor a 5900 pesos, mediante la entrega de una cantidad compensatoria. •	Programa de Apoyo a Madres Solas tiene como objetivo garantizar el derecho alimentario de las madres solteras en el Distrito Federal.
Otros organismos como el Fideicomiso Educación Garantizada del Distrito Federal también entregan beneficios sociales, como el programa de Estímulos para el Nivel Bachillerato Prepa Sí, que otorga estímulos económicos mensuales que van desde 500 pesos hasta 700 pesos, de uno a diez meses, tanto a estudiantes de bachillerato, así como a los beneficiarios que se encuentren estudiando el primer año del nivel licenciatura. Asimismo las 16 delegaciones también cuentan con diversos programas sociales en apoyo a las familias que habitan en sus demarcaciones, siempre y cuando éstas no estén recibiendo el beneficio de un programa similar por parte del gobierno capitalino.
En ocasiones, la pensión alimentaria es el único ingreso para los adultos mayores de 68 años. Fotos: Internet.
Subió la tasa de desempleo en el D.F. El crecimiento económico del Distrito Federal en el primer trimestre de 2013 es superior al reportado a escala nacional. Sin embargo, el principal reto a enfrentar es la creación de fuentes de trabajo. El Reporte Económico de la Ciudad de México señala que aquí la tasa de desempleo es de 6.4 por ciento, mientras que en el país es de 4.9 por ciento. En este tenor, resulta fundamental el análisis que ha hecho EVALUA-DF sobre el monto, amplitud y la cobertura de las transferencias económicas en esta ciudad. ¿Qué arroja este análisis? Que “las transferencias públicas en efectivo en el D.F. tienen un mayor impacto en la reducción de la indigencia, la pobreza más extrema y la pobreza por ingresos, que las transferencias que existen en el país. Es decir, los programas sociales de transferencias en el D.F. combaten mejor la pobreza que los del gobierno federal”. La conclusión es que tenemos que seguir combatiendo la pobreza en las metrópolis; que es importante lo que se ha hecho pero no suficiente.
¿Qué hay que corregir? En las últimas décadas, en México se han aplicado políticas de contención salarial con la excusa de que el país sea más competitivo; de luchar contra el alza de precios y en pro del empleo. Lejos de que esto ocurra, se ha exacerbado la desigualdad. Entonces, ¿qué hay que corregir? Muchísimas cosas, entre ellas: la debilidad del mercado interno. Bajos salarios con escaso poder de compra afectan a pequeñas y medianas empresas las cuales, por cierto, crean casi el 80 por ciento del empleo. Salarios bajos y pymes con escasa venta de productos propician mayor endeudamiento (de particulares y negocios). Tal situación beneficia a los bancos —porque prestan y especulan con dinero caro—, pero no a la sociedad en su conjunto. En los últimos diez años se ha ido gestando una crisis de endeudamiento. Familias y pymes recurren al crédito porque su ingreso (salarios y ventas) están por debajo de sus necesidades. Es falso que el endeudamiento esté motivado por aquellos que quieren “vivir por encima de sus posibilidades”. Gastan más de lo que ganan, se les acusa, pero quienes así lo hacen dejan de reconocer que el salario es insuficiente, y la escalada de precios parece imparable. Mexicanos se enfrentan a desempleo y salarios bajos. Foto: Internet.
Desigualdad impositiva: 63% de los adeudos al fisco, de grandes contribuyentes
La desigualdad en México está presente en muchos ámbitos, no sólo en el de la distribución de la riqueza y en la igualdad de oportunidades. El tratamiento para unos (pocos) es muy diferente al que se da a las mayorías. Ejemplo de lo anterior podría ser lo siguiente: En materia de recaudación fiscal, México es el último entre los países de la OCDE. Recauda el equivalente a 19.7 por ciento del PIB; en Dinamarca —el país con mayor capacidad en ese rubro— el monto es de 48.1 por ciento. La escasa recaudación tributaria de México se explica al examinar la evolución de los créditos fiscales a cargo del Servicio de Administración Tributaria. Por lo anterior, la vicecoordinadora del PRD en el Senado, Dolores Padierna, recientemente propuso realizar reuniones periódicas con integrantes del Sistema de Administración Tributaria (SAT) y legisladores de todos los partidos para dar
seguimiento a la recuperación de los créditos fiscales de los grandes contribuyentes. Indicó que el número y monto de créditos fiscales aumentó 6.3 por ciento y 13.3 por ciento, respectivamente, entre el primer trimestre de 2010 y el primero de 2013. El 63.2 por ciento del saldo son créditos controvertidos de
El Sisitema de Administración Tributaria, además, ha devuelto impuestos a refresqueras por un monto de 6 mil 723 millones de pesos anualmente.
grandes contribuyentes que así eluden sus obligaciones fiscales. El 19.8 por ciento del saldo difícilmente podrá cobrarse dado que los contribuyentes son insolventes o no han sido localizados. “Si se aplica el porcentaje de juicios ganados por el SAT, se puede calcular que el saldo probable de recuperación de crédi-
tos controvertidos es de casi 250 mil millones de pesos, más los 112 mil millones de créditos no controvertidos factibles de cobro da un total de 362 mil millones”, subrayó la legisladora. Estas y otras malas decisiones por parte de la autoridad han mermado la captación de millonarios recursos que, bien aplicados, podrían ayudar a paliar, al menos, la situación de millones y millones de connacionales. Pero… Hace días, en su columna diaria el periodista Pablo Hiriart, director de La Razón, reveló que el SAT ha devuelto impuestos a refresqueras por un monto de 6 mil 723 millones de pesos cada año. Lo escribe así: “Los jugos que vemos en los anaqueles de los centros comerciales, fabricados por las refresqueras, contienen un equivalente a 26 cucharadas de azúcar por litro. Esos jugos, que causan diabetes y obesidad, no pagan IVA. Al contrario, el fisco le debe devolver impuestos a las com-
pañías refresqueras, cada año, por 6 mil 723 millones de pesos.” De hecho, el problema recaudatorio ha estado presente en México desde hace décadas. Apenas el 4 de febrero de este año, la Secretaría de Hacienda informó que el hueco en las finanzas públicas —causado por la elusión del pago de im-
puestos— alcanzó 668 mil 543.7 millones de pesos al término de 2012. De esa cantidad, casi 410 mil millones (61.3 por ciento del total), son gravámenes no cobrables hasta que haya una resolución del tribunal ante el cual fueron impugnados por empresas, reveló la prensa escrita en ese momento.
Perderá el fisco 70 mil millones de pesos por condonación Clasificados como “controvertidos”, decían las no- recuperado de los contribuyentes en los próximos tas periodísticas, los recursos en litigio represen- años. Más allá del daño a la cultura contributiva, tan 99 por ciento del aumento neto de la deuda las arcas del Gobierno recibieron [otro] golpe fiinterna del Gobierno Federal aprobado para 2013. nanciero por parte del programa de condonación En comparación con la recaudación tributaria de de adeudos fiscales ‘Ponte al Corriente’, pues se 2012, el monto que no pudo ser cobrado por tal sacrificaron recursos importantes por querer haconcepto fue 121 mil 700 millones al pago del Im- cerse de dinero pronto”, denunció. puesto Sobre la Renta (ISR) de personas morales, en su mayoría empresas. Aumenta 40% la morosidad en crédito al En 2012 los asalariados fueron los principales consumo contribuyentes del ISR, seguidos de las empresas. Los créditos fiscales otorgados por la autoridad Desempleo, bajos salarios y pérdida del poder hasta 2012 ascendieron a un millón 645 mil casos. adquisitivo obligan a miles y miles de mexicanos a De ellos, 90.8 por ciento completar su gasto enestá conformado por un deudándose con los banmillón 452 mil 819 crédiLa morosidad de los mexicanos que solicicos, vía crédito al contos clasificados como no tan créditos, aumentó más de 40 por ciento sumo. Tal “salida” no ha controvertidos; 192 mil entre enero 2012 y enero 2013. hecho sino agravar lo que 181 corresponden a casos El no pago pasó de 20 mil 388 millones a 28 se ha querido enmendar, controvertidos que se dimil 829.8 millones de pesos en sólo un año. pero ha beneficiado sorimen en los tribunales. bremanera a las llamadas Debido a lo anterior, el instituciones de crédito. pasado 21 de mayo Manuel Tron, socio de la firma Para marzo, la morosidad anualizada de los mexiTron Abogados, alertó “La vigencia del programa canos (enero de 2012-enero de 2013) se incrementó de condonación fiscal le costará al Gobierno Fede- 41.4 por ciento con pagos incumplidos en créditos al ral más de 70 mil millones de pesos que pudo haber consumo por 28 mil 829.8 millones de pesos.
Trámites en el SAT. Foto: Internet
El no pago pasó de 20 mil 388 millones a 28 mil 829.8 millones de pesos en sólo un año. No obstante, el crédito al consumo creció 22 por ciento en el lapso, pese a la enorme disparidad entre las llamadas tasas activas y tasas pasivas que cobra y ofrece la banca comercial. Si usted le debe al banco, las tasas que le cobran mensualmente van de 30.20 por ciento promedio a 65 por ciento según sea el caso. Pero si usted es afortunado y ahorrador la institución le ofrece rendimientos a tasa fija. Por ejemplo, el rendimiento de los bonos es de 6.58 y el de los Certificados de la Tesorería (Cetes), 4.15 por ciento. Como se estableció líneas arriba, “la salida fácil” de completar el gasto familiar vía créditos al consumo ya se agotó. La morosidad de préstamos personales ya alcanzó el 6.86 por ciento. En tarjetas de crédito (se adeudan 13 mil 367.6 millones de
pesos), el retraso o no pago creció 20.18 por ciento respecto de enero del año pasado. El no pago de crédito de nómina aumentó 23 por ciento (22 mil 50 millones), pero los incumplidos casi se duplicaron, al pasar de dos mil 425.3 millones (en enero de 2011), a cuatro mil 822.7 millones en el lapso referido. Es decir la morosidad aumentó 98.8 por ciento. En préstamos para autos nuevos o usados, el no pago es de 73.7 por ciento. Aquí la cartera vigente pasó de 95 mil 865 millones de pesos en enero de 2011, a 117 mil 915 millones en el mismo mes de este año. Ante este panorama, ¿pierde la banca? Como veremos a continuación, la afectación hay que ubicarla en otro lado.
El gran negocio de la banca El reporte a febrero de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) señala que los bancos privados —la mayoría de capital extranjero— tuvo ganancias netas por 87 mil 126.20 millones de pesos en 2012 (20.6 por ciento más que en 2011). Siete bancos concentraron 85 por ciento de aquellas (74 mil 613 millones): BBVA Bancomer obtuvo 23 mil 151 millones; Santander, 17 mil 398; Banamex, 12 mil 356; Banorte, nueve mil 419 millones, y HSBC, cuatro mil 370. Los préstamos al consumo aumentaron el crédito en 29 mil millones. El saldo llegó a 597 mil millones (creció 21.1 por ciento). Los préstamos de tarjeta de crédito subieron 17.3 por ciento, para llegar a 278 mil millones; los créditos personales, en diciembre pasado, se ubicaron en 111 mil millones (43.9 por ciento más); los de nómina sumaron 118 mil millones (24.4 por ciento más que en 2011). Por intereses cobrados, en 2012 la banca sumó 462 mil millones de pesos (11.7 por ciento más). Por intereses pagados, 157 mil millones (7.5 por ciento por ciento más). Así, el margen financiero —diferencia entre lo que se cobró y se pagó— el
año pasado fue de 305 mil millones en favor de los bancos. Es decir, 37 mil 400 millones más que lo logrado en 2011. En su reporte de marzo, la CNBV informó que las 22 sociedades controladoras, que gestionan bancos, casas de bolsa, casas de cambio y administradoras de fondos de retiro, obtuvieron utilidades en 2012 por 104 mil millones de pesos, 15.5 por ciento más que el año previo. Sólo en los últimos nueve años los grupos financieros que operan en México han extraído ganancias por 664 mil 933 millones de pesos, o si se quiere 51 mil millones de dólares. Las ganancias de las 22 sociedades (con activos de 40 por ciento del valor de la economía mexicana), fueron generadas por sus subsidiarias de banca, en un mercado caracterizado por el incremento de la cartera de préstamos a personas y empresas. No está de más subrayar que las millonarias ganancias que obtienen los bancos con mayor número de clientes en nuestro país son enviadas a sus países de origen, con todo lo que ello implica para una y otra nación.
Quince mexicanos en la lista de Forbes En el otro lado de la balanza, este año, por primera vez, hay 15 mexicanos en la lista de multimillonarios de Forbes. Integran el selecto grupo Carlos Slim, quien se mantuvo hasta hace unos días como el hombre más rico del mundo (su fortuna ronda los 73 mil millones de dólares). Le siguen: Alberto Bailleres González, con 18 mil 200 millones de dólares; Germán Larrea Mota Velasco, con 16 mil 700. Con una fortuna menor a 10 mil millones de dólares, Forbes incluyó a Ricardo Salinas Pliego, Eva Gonda Rivera, María Asunción Aramburuzabala, Jerónimo Arango, Emilio Azcárraga Jean y Rufino Vigil González. También se listó a José y Francisco José Calderón Rojas, Carlos Hank Rhon, Roberto Hernández Ramírez, Alfredo Harp Helú, Max Michel Suberville y Juan Gallardo Thurlow.
Drástica caída en el envío de remesas a México Miles, acaso millones de mexicanos, tienen como ingreso único o complemento del mismo las remesas que mes tras mes les envían sus familiares desde el extranjero. Dichos montos siempre han sido importantes en varios sentidos: porque es mucho dinero junto y en efectivo; porque quien lo recibe de inmediato lo inserta en la economía local dado que casi el cien por ciento se usa para comprar alimentos y artículos de primera necesidad. Desafortunadamente, durante 10 meses consecutivos los envíos de remesas a nuestro país han ido a la baja. En abril llegaron mil 902 millones de dólares. Pese a lo espectacular de la cifra, en realidad retrocedieron 6.38 por ciento a tasa anual, de acuerdo con cifras del BM. En febrero ya había retrocedido a mil 589 millones de dólares. México es el mayor receptor de remesas en América Latina gracias a los cerca de 11 millones de mexicanos que trabajan en Estados Unidos, principalmente en el sector de la construcción. Asimismo es el tercero —sólo debajo de India y China— con mayor recepción de estos recursos en el mundo.
Bien por ellos, pensarán algunos, pero no son los únicos… De enero a marzo del presente año, otros mexicanos sacaron del país 20 mil 541.9 millones de dólares. Es la cifra más alta para un periodo similar desde 2008 según el Banco de México (BM). Este monto (para ahorro o inversión en el extranjero) superó cuatro veces la inversión extranjera directa —destinada a actividades productivas— que llegó a México en el mismo lapso, que fue de cuatro mil 987 millones de dólares. Además, empresarios mexicanos invirtieron fuera de las fronteras nacionales tres mil 707 millones de dólares en igual lapso. BM identifica otros dos mil 410 millones de dólares en el primer trimestre, de acuerdo con los datos de la balanza de pagos, publicados en mayo. Y uno se pregunta: ¿por qué no invertirán esos millonarios recursos en el país?
Al margen de las millonarias cifras, de las historias de éxito u horror de cada mexicano que envía remesas, llama la atención un hecho poco difundido: los paisanos que laboran fuera de México aportan más divisas que las obtenidas por los rubros petrolero y turismo. Petróleos Mexicanos (Pemex), por ejemplo, en 2012 registró un superávit de 20 mil 995 millones de dólares en su balanza comercial. Ello resulta de restar a sus exportaciones (petróleo crudo) el valor de sus importaciones (gasolina y gas). Exportó 52 mil 20 millones de dólares e importó 31 mil 25 millones. Ese mismo año nuestros paisanos enviaron a sus familias 22 mil 445 millones de dólares. Por cierto, ya que se habla de Pemex, no estaría de más que las autoridades correspondientes escucharan y atendieran las críticas de especialistas por el mal uso que dan a los excedentes petroleros. A diferencia de lo que ocurre en países como Noruega e Israel, donde sus gobiernos crearon fondos con los excedentes de la venta de crudo y gas para financiar proyectos productivos de largo plazo, en México el gobierno usa estos recursos para “resolver sus necesidades inmediatas”. Así, el beneficio social queda marginado.
Hay alternativas, propuestas para crear empleo y bienestar en España
Los salarios mínimos y “reales” en picada los últimos 30 años
Hasta 10 apoyos diferentes reciben familias en el D.F.
Subió la tasa de desempleo en el D.F.
Comisión de Gobierno Dip. Manuel Granados Covarrubias Presidente Dip. Ariadna Montiel Reyes Secretaria Dip. Federico Döring Casar Coordinador del Grupo Parlamentario del PAN Dip. Armando Tonatiuh González Case Coordinador del Grupo Parlamentario del PRI Dip. Miriam Saldaña Cháirez Coordinadora del Grupo Parlamentario del PT Dip. Jesús Cuauhtémoc Velasco Oliva Coordinador del Grupo Parlamentario del MC Dip. Jesús Sesma Suárez Coordinador del Grupo Parlamentario del PVEM Integrantes: Dip. Eduardo Santillán Pérez Dip. Jerónimo Alejandro Ojeda Anguiano Dip. Antonio Padierna Luna Dip. Victor Hugo Lobo Román Dip. Manuel Alejandro Robles Gómez Dip. Arturo Santana Alfaro Dip. Efraín Morales López Dip. Laura Iraís Ballesteros Mancilla Oficialía Mayor Aarón Josué Ramos Miranda Tesorería General Pablo Trejo Pérez Coordinación General de Comunicación Social José Alfonso Brito Sánchez Coordinación General de Servicios Parlamentarios Ángelo Fernando Cerda Ponce
Contraloría General Ana Imelda Campuzano Reyes Instituto de Investigaciones Parlamentarias Francisco González Gómez
Revista Asamblea Junio 2013 Año I No. 9 VII época ISSN: 1665-1049
Revista ALDF Junio 2013

References: artículo 31
 artículo 33
 artículo 27
 artículo 14
 artículo 4
 artículo 14
 artículo 3
 artículo 3
 artículo 31
 resolución