Source: https://adefinitivas.com/arbol-del-derecho/tribunal-del-jurado/
Timestamp: 2020-01-26 20:31:22+00:00

Document:
LA FIGUARA DEL TRIBUNAL DEL JURADO, a cargo de José Rey Rosa -
AD 88/2019
En este artículo se analizará la Ley Orgánica 5/1995, o lo que es lo mismo, la figura del Tribunal del Jurado en España. Con especial atención a qué delitos son los que se juzgan por este organismo, qué requisitos son necesarios para ser miembro del Jurado y qué funciones tienen los jurados en el procedimiento penal
Y después de unos meses de ausencia, vuelvo a publicar en A definitivas. Con la intención en esta entrada de esclarecer un tribunal que, tras el reciente juicio y Sentencia de Ana Julia Quezada, y leer muchas opiniones en redes sociales, me parece necesario esclarecer su funcionamiento y competencias. En este artículo analizaré la Ley Orgánica 5/1995, o lo que es lo mismo, analizaré la figura del Tribunal del Jurado en España.
El Tribunal del Jurado es un órgano integrado plenamente en el sistema penal, que se encarga del enjuiciamiento de determinados tipos de delitos que ahora veremos. Es una figura cuyo fundamento viene de la Constitución, en concreto del artículo 125, que reza así:
Es lo que se conoce como la participación ciudadana en la Justicia, y nos encontramos con dos formas principales, la acción popular (en la cual no entraré en detalles en esta entrada) y la institución del Jurado. Y es en base a este precepto constitucional que se desarrollo la Ley Orgánica que hoy estudiamos y que permite a ciudadanos a los que no se exige conocimientos ni titulación en Derecho formar parte de la administración de Justicia.
Pero, varias preguntas para comenzar a entender este tribunal: ¿Qué delitos son los que se juzgan por este organismo? ¿qué requisitos son necesarios para ser miembro del Jurado? ¿qué funciones tienen los jurados en el procedimiento penal?
Respecto a la primera pregunta, la lista de delitos cuyo enjuiciamiento recae en el Tribunal del Jurado nos lo encontramos en el artículo primero de la Ley, y son:
a) Del homicidio
b) De las amenazas
c) De la omisión del deber de socorro
d) Del allanamiento de morada
e) De la infidelidad en la custodia de documentos
f) Del cohecho
g) Del tráfico de influencias
h) De la malversación de caudales públicos
i) De los fraudes y exacciones ilegales
j) De las negociaciones prohibidas a funcionarios
k) De la infidelidad en la custodia de presos
Todos ellos delitos cuya acción típica (es decir, la descripción del delito) es relativamente sencilla, no requiriendo un excesivo conocimiento técnica para su esclarecimiento.
Luego nos encontramos con los miembros del Jurado ¿quién es son? ¿cómo se eligen? ¿qué requisitos deben cumplir? ¿qué funciones tienen?
Ser miembro del Jurado es un derecho-deber, es decir, de obligatorio cumplimiento para todos aquellos que no tuvieran alguna prohibición o incompatibilidad. Los requisitos para ser miembro del jurado vienen recogidos en el artículo 8 de la Ley, y son los siguientes:
5. Contar con la aptitud suficiente para el desempeño de la función de jurado.
¿ Significa esto que todos los que reúnan estos requisitos pueden ser miembros jurados? No. Además de cumplir con estos requisitos positivos, nos encontramos con otros requisitos negativos o incompatibilidades, igualmente definidas en la Ley. Éstas son resumidamente (artículos 9, 10 y 11) :
1. Los condenados por delito doloso, que no hayan obtenido la rehabilitación
3. Los suspendidos, en un procedimiento penal, en su empleo o cargo público.
4. El Rey y los demás miembros de la Familia Real
5. El Presidente del Gobierno, los Vicepresidentes, Ministros, Diputados, Senadores…
6. Los Presidentes de las Comunidades Autónomas y miembros de las Asambleas de las Comunidades Autónomas
7. Miembros en activo de la Carrera Judicial y Fiscal y, en definitiva, trabajadores de la Administración de Justicia
8. El Defensor del Pueblo y su similar en cada Comunidad Autónoma
9. Los funcionarios de Instituciones Penitenciarias y miembros en activo de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad.
10. Todo aquel que tenga interés, directo o indirecto, en la causa.
Además de estas prohibiciones o incompatibilidades que la Ley establece, nos encontramos con una serie de excusas para todos aquellos que, aún cumpliendo todos los requisitos tanto positivos o negativos, les tocase ser miembro jurado. Estas excusas están definidas en el artículo 12 de la Ley y son:
1. Los mayores de sesenta y cinco años y las personas con discapacidad.
Y bien, sabiendo ya a quienes pueden ser y quienes no pueden ser miembros,
¿Cómo se elige a los miembros del Tribunal del Jurado?
Pura y llanamente por sorteo, dependiendo de las necesidades que cada juzgado prevea. Tras el sorteo, el cual es público, cualquier ciudadano puede formular reclamaciones frente a éste, resolviendo por la Audiencia Provincial sobre la pertinencia o no de la misma. Un vez realizadas las reclamaciones, se establecerá una lista definitiva, y los miembros integrados en ésta podrán ser llamados a ser miembros jurados durante los dos años siguientes, comenzando el plazo el 1 de enero del año impar.
Durante esos dos años, y siempre que se vaya a enjuiciar un delito por jurado, se escogerán a 36 candidatos de dichas listas (también por sorteo), a los cuales se les notificará de su designación como miembro jurado, acompañando a la misma un formulario en el que podrán especificar si exista alguna incompatibilidad, prohibición o excusa para ejercer tal condición.
Una vez recibidos todos los cuestionarios y descartados los que no cumplan los requisitos, se les citará para su personación ante el Magistrado-Presidente, el cual tras interrogarse con ellos, comprobará que no existen incompatibilidades ni prohibiciones. Pasado este segundo filtro, se efectuará un segundo sorteo entre los restantes y se establecerán 9 jurados titulares y 2 suplentes, los cuales juraran o prometerán el cargo y comenzará el juicio como tal.
¿Qué funciones tienen dentro del procedimiento?
Básicamente decidir mediante veredicto sobre si un hecho está lo suficientemente probado o no, para determinar la culpabilidad o no del investigado. Para ello, serán necesarios siete votos para tener por probado un hecho perjudicial para el investigado y cinco para tener por probado un hecho favorable con idéntica proporción para decidir sobre la culpabilidad o inocencia.
Si el veredicto fuese de inculpabilidad, el Magistrado-Presidente dictará en el acto sentencia absolutoria, ordenando, en su caso, la puesta en libertad del acusado. Si por el contrario, el veredicto fuese de culpabilidad, el Magistrado-Presidente concederá la palabra al Ministerio Fiscal y demás partes para que informen sobre la pena o medidas que debe imponerse a cada uno de los declarados culpables y sobre la responsabilidad civil. Tras ello, el Magistrado-Presidente procederá a dictar Sentencia dentro de los extremos antes apuntados.
Y hasta aquí mi breve análisis de la Ley del Jurado, habiendo centrado mi explicación en la figura del miembro jurado. Dejaré para futuras entradas el análisis de las especialidades del procedimiento como tal, y es que me gustaría hacer una breve reflexión sobre la figura analizada y como pienso, en mi opinión, que los tan famosos hoy juicios paralelos de los procedimientos penales pueden acabar con este organismo.
Y es que, los miembros de jurado son ciudadanos, como otros cualesquiera que leen el periódico, escuchan la radio, ven la televisión e, incluso algunas, dan su opinión sobre cualquier asunto en sus redes sociales. Es decir, luego de recibir todo un entramado de información y desinformación, rodeada de muchas “verdades a medias” e incluso mentiras o fakes news, es inevitable que creen sus propias convicciones acerca de lo ocurrido, sobre todo en casos mediáticos en los que la publicación de noticias sobre el caso viene desde lejos (caso reciente de Ana Julia y el niño Gabriel) es lo que se denomina como sesgo cognitivo de información, el cual se caracteriza por favorecer o interpretar la información recibida que confirma sus propias creencias. Es decir, que el ciudadano medio que ha sido notablemente bombardeado por información sesgada sobre un determinado asunto, y es llamado para ser jurado del mismo, inevitablemente interpretará pruebas y hechos conforme su opinión ya creada.
El veredicto, parte esencial del procedimiento por jurado, será determinado por legos que, fuera de interpretar y valorar únicamente lo acontecido en sala, determinará sus pensamientos y los exteriorizará sin dividir entre lo leído o escuchado fuera y lo visto dentro, adoptando unos criterios, aún inconscientemente, que quedarían fuera de todo lo que conlleva el in dubio pro reo y la presunción de inocencia.
Esto es, no obstante mi opinión, la cual simplemente quise exponer tras la explicación de la figura.
Y vosotros, que pensáis ¿pueden los juicios paralelos afectar a la presunción de inocencia?
Málaga, 9 de Octubre de 2019
Artículo 606. Código Penal
1. El que violare la inmunidad personal del Jefe de otro Estado o de otra persona internacionalmente protegida por un Tratado, será […]
Conflictos congelados: análisis del grado de subjetividad internacional de Transnistria, a cargo de Alexandrina Rusu.
AD 94/2019 Abstract Una de las herencias de la Unión Soviética son los conflictos ab initio de naturaleza étnica que surgieron a […]
AD 80/2018 ABSTRACT: La mediación en la empresa familiar requiere el conocimiento por parte del mediador de la etapa generacional en la […]
Artículo 39. Código Penal
Son penas privativas de derechos: a) La inhabilitación absoluta. b) Las de inhabilitación especial para empleo o cargo público, profesión, oficio, industria […]
Entrada anterior 5 de noviembre 2019: Conferencia «Mecanismos europeos de tutela del derecho y su articulación en el sistema jurídico español» a cargo María Rosario Huesa Vinaixa
Entrada siguiente Los despachos de abogados centran su marketing en los medios tradicionales y en las redes sociales

References: artículo 125
 artículo 8
 artículo 12
in dubio

Artículo 606

Artículo 39