Source: https://www.tuexperto.com/2019/10/21/google-pixel-4-analisis-review-con-caracteristicas-y-opinion/
Timestamp: 2020-01-29 05:38:46+00:00

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Hemos probado el Google Pixel 4. El último terminal de los de Mountain View llega con nuevo diseño, doble cámara trasera y pantalla de 90 Hz.
Publicado por Antonio Mira | 21 octubre 2019 | Análisis, Análisis de Móviles | 0
Llevamos hablando del Google Pixel 4 desde hace meses. Es, probablemente, uno de los móviles que más filtraciones ha sufrido. Y es que, aunque no sea un terminal que venda millones de unidades, siempre es interesante ver qué ofrece “el móvil Android por excelencia”. Todavía más cuando resulta que el dispositivo creado por la propia Google cuenta con una de las mejores cámaras del mercado (la mejor para muchos). Pues bien, el esperado dispositivo ya está aquí y viene cargado de novedades.
Entre todas las novedades destaca la incorporación de un segundo sensor en la cámara principal por primera vez en un dispositivo de Google. También el cambio radical de diseño, eliminando la muesca para pasar a una solución un tanto controvertida. Incluso ha mejorado en su pantalla, que ahora es de 90 Hz. Todo ello rematado con Android 10 en su versión más pura y con algunos extras exclusivos. Tras su presentación, he tenido ocasión de pasar varios días utilizando el Google Pixel 4 de forma intensa. Así que os voy a contar qué ofrece y qué tal funciona el nuevo móvil de Google.
Ficha técnica Google Pixel 4
Pantalla Panel Flexible OLED de 5.7 pulgadas con resolución FHD+, formato 19:9, 90 Hz, Corning Gorilla Glass 5, Contraste: 100.000:1, compatible con HDR
· Sensor principal: 12.2 MP, píxeles de 1.4 µm, f/1.7, OIS + EIS, Autoenfoque con Dual Pixel
· Teleobjetivo: 16 MP, píxeles de 1.0 µm, f/2.4, OIS + EIS, Autoenfoque PDAF
Cámara para selfies 8 MP, píxeles de 1.22 µm, f/2.0, Sensor TOF 3D, Motion Sense, Vídeo FHD
Memoria interna 64 GB o 128 GB
Procesador y memoria RAM Snapdragon 855, 6 GB de RAM
Baterí­a 2.800 mAh, carga rápida 18W, carga inalámbrica Qi
Sistema operativo Android 10 puro, 3 años de actualizaciones garantizados
Conexiones WIFi 802.11ac 2×2 MIMO de doble banda, Bluetooth 5.0 (AptX, AptXHD, LDAC), NFC, Google Cast, 4G LTE Cat.18
Diseño Vidrio Corning Gorilla Glass 5 acabado mate y suave al tacto en la trasera, marco de aluminio, certificación IP68, colores: negro, blanco y naranja
Dimensiones 147.1 x 68.8 x 8.2 mm, 162 gramos
Funciones destacadas Active Edge
Sistema de reconocimiento facial avanzado
Fecha de lanzamiento 24 de octubre de 2019
Precio 64 GB: 760 euros
128 GB: 860 euros
Nuevo diseño que dice adiós a la muesca
2018 fue el año de la muesca (o notch). Casi todos los móviles lucían esta pequeña isla en la parte superior de la pantalla. Sin embargo, en 2019 prácticamente todos los fabricantes han optado por una solución distinta para la cámara frontal. De hecho, el único modelo tope de gama (y posiblemente también de gama media) que mantiene la muesca este año es el iPhone 11.
Las propuestas para eliminar la muesca de la pantalla han sido muy variadas. Algunos como Samsung han optado por hacer un pequeño (o gran) agujero en la pantalla y colocar ahí la cámara frontal. Otros han optado por lo que se conoce como “notch en forma de gota”, es decir, una muesca pero muchísimo más pequeña. Y otros directamente se han decidido por cámaras motorizadas. ¿Cuál ha escogido Google para el Pixel 4? Ninguna de ellas.
Lo que han hecho los de Mountain View es “estirar” un poco el terminal y dejar un espacio en la parte superior para todo el sistema de cámaras y sensores frontales. Es decir, no tenemos una muesca que tape parte del contenido de la pantalla, pero sí un marco superior de tamaño considerable. También tiene un marco negro en la parte inferior, aunque este es mucho más pequeño. Ni uno ni otro parecen tener demasiado sentido en pleno 2019.
Pero la verdad es que este marco superior tan “grande” sí tiene su sentido. Google ha aprovechado este diseño para llenarlo de tecnología: un sensor de infrarrojos para el reconocimiento facial, el sensor de la cámara frontal, un sensor de luminosidad ambiente y proximidad, el chip Soli, un altavoz y un conjunto que incluye el proyector de puntos y una cámara adicional para el reconocimiento facial. Y es que Google ha decidido eliminar el lector de huellas y pasar a un sistema avanzado de reconocimiento facial. ¿Os suena? Pero luego os hablaré de este sistema más a fondo.
Y si la parte delantera ha cambiado bastante respecto al Google Pixel 3, la trasera no se ha quedado atrás. Ha desaparecido el esquema de color de dos tonos de la generación anterior para dar paso a un módulo cuadrado en el que se integra el sistema de cámaras trasero. Está situado en la parte superior izquierda, es de cristal negro brillante y sobresale ligeramente de la carcasa, aunque mucho menos que el de otros modelos.
El resto de la trasera del Google Pixel 4 también es de vidrio, aunque tiene un acabado mate barnizado y pulido que puede llevar a pensar que no estamos ante un acabado de cristal. Este ofrece un tacto mucho más suave que el del cristal normal y es bastante menos resbaladizo.
Para la parte trasera podemos elegir tres colores: negro, blanco y una edición especial en color naranja. Es este último el que he tenido ocasión de probar y debo decir que me parece realmente bonito. Es un naranja muy suave que, según como le de la luz, se convierte casi en un tono salmón.
Escojamos el color que escojamos vamos a tener unos marcos metálicos de color negro. A mi personalmente me gusta mucho el contraste del marco negro con la trasera naranja o blanca. Pero si queréis uniformidad vuestro color es el negro, ya que el módulo de cámaras también es negro en todos los acabados. Eso sí, siempre vamos a tener un toque de color. Esto se debe a que Google ha querido destacar el botón de encendido, siendo naranja claro en los acabados blanco y naranja, y blanco en el acabado negro.
Y ya que hablamos del botón de encendido, comentar que bajo este botón tenemos los de volumen, estos sí de color negro. En el lado contrario solo tenemos la bandeja para la SIM. Y solo para la SIM, porque el Google Pixel 4 no cuenta con espacio para tarjeta de memoria. Tampoco tiene conector jack de 3.5 mm para auriculares, así que el único conector que tenemos en el móvil es el USB-C para la carga, situado en la parte inferior.
Pantalla OLED que da la bienvenida a los 90 Hz
No he comentado nada sobre la pantalla antes porque merece su propio apartado. De hecho es una de las únicas dos diferencias que vamos a encontrar entre el Google Pixel 4 y el Pixel 4 XL.
El modelo que he probado es el pequeño. Está equipado con un panel Flexible OLED de 5.7 pulgadas con resolución FHD+ (444 ppp). Su hermano mayor sube hasta las 6.3 pulgadas y resolución QHD+ (537 ppp). Ambos ofrecen un factor de forma de 19:9, relación de contraste de 100.000:1 y compatibilidad con imágenes HDR10.
La pantalla se ve realmente bien. Ofrece unos negros profundos y unos colores realistas (y espectaculares cuando deben serlo). La función de brillo automático funciona bastante bien y, aunque no tengo el dato de brillo máximo, os puedo decir que no he tenido problemas para ver la pantalla perfectamente a pleno sol.
Pero todo esto ya lo teníamos en la generación anterior. La gran novedad en la pantalla del Google Pixel 4 es que la frecuencia de refresco puede llegar a 90 Hz. Y digo que puede hacerlo porque no siempre funciona a esta frecuencia. De ahí que en ocasiones Google hable de una frecuencia de actualización dinámica.
Lo primero, ¿se notan los 90 Hz en el uso diario del móvil? Lo cierto es que sí. Es el primer móvil con pantalla de 90 Hz que pruebo y he quedado bastante sorprendido. Se nota un extra de fluidez en la mayoría de movimientos, como en el scroll vertical al leer una página web o revisar nuestro timeline de Twitter.
Pero como os decía, el uso de los 90 Hz no es constante. El Pixel 4 cuenta con una función que adapta de forma automática la frecuencia de refresco de la pantalla. Así pues, a veces funcionará a 90 Hz y otras veces a 60 Hz (el estándar de los móviles).
La idea de esta función es ahorrar batería cuando no sea necesario utilizar una frecuencia de actualización tan alta. De hecho, podemos directamente desactivar la opción de utilizar los 90 Hz desde los ajustes avanzados de la pantalla (opción Pantalla fluida).
Dejando de lado los 90 Hz, el Google Pixel 4 cuenta con otras dos opciones bastante interesantes. Por un lado tenemos Ambient EQ, que utiliza los sensores integrados para ajustar automáticamente la temperatura de color de la pantalla al entorno. La idea es ofrecer una experiencia de visionado más natural y confortable.
Por otro lado tiene el modo de color adaptativo (Adaptive Color Mode). Este lo activamos si ponemos la opción Automático en la sección Colores de los ajustes de pantalla. Lo que hace este sistema es adaptar los colores a la imagen que está mostrando, consiguiendo así una representación vívida pero natural de los colores. Funciona realmente bien, pero si no nos gusta siempre podemos configurar los colores en Natural o Mejorados, según nuestros gustos personales.
Reconocimiento facial y gestos: los dedos pasan a un segundo plano
Quizás sea un poco exagerado decir que ya no vamos a necesitar los dedos para nada, pero desde luego el nuevo móvil de Google quiere que nos olvidemos de ellos para algunas funciones.
Como os adelantaba antes, el Google Pixel 4 cambia el lector de huellas dactilares por un sistema avanzado de reconocimiento facial. No se trata de una función como la que ofrecen la gran mayoría de fabricantes, sino de un sistema más parecido al Face ID de Apple. Es decir, tenemos una serie de sensores especialmente diseñados para esta funcionalidad.
El nuevo dispositivo de Google utiliza un complejo sistema de sensores y cámaras para ofrecer un sistema de reconocimiento facial muy eficaz. Se trata de un sistema muy rápido, que funciona realmente bien en casi todas las situaciones. Es capaz de desbloquear el terminal incluso con oscuridad absoluta, aunque me ha fallado alguna vez estando tumbado en la cama (algo que también me pasaba con el iPhone XS Max).
Como decía, el sistema es muy rápido. Con solo mirar ligeramente al móvil lo desbloquea y abre la pantalla de inicio. Esto último no me ha gustado demasiado, porque es tan efectivo que puede que desbloqueemos el móvil sin querer, solo con ir a cogerlo. Por suerte, en los ajustes tenemos una opción que lo desactiva. ¿Qué pasa si lo hacemos? Que al mirar el móvil se desbloqueará, pero tendremos que deslizar hacia arriba para ir a la pantalla de inicio. Si lo desbloqueamos pero pasan un par de segundos sin deslizar, el móvil se vuelve a bloquear. He probado unos días cada sistema y personalmente me quedo con el segundo.
Es interesante saber que los datos de nuestra cara no se envían a la nube. Se procesan directamente en el móvil a través de un chip de seguridad Titan M.
Sin embargo, tiene un fallo de seguridad imperdonable. Y es que, tal y como avisa el propio sistema cuando lo configuras, el móvil se puede desbloquear incluso si tenemos los ojos cerrados. Es decir, cualquier persona puede cogernos el móvil cuando estemos durmiendo y desbloquearlo solo con ponerlo delante de nosotros. Y ojo, esto no es todo. El propio dispositivo nos avisa de que una persona que se parezca mucho a nosotros, como un hermano, es posible que pueda desbloquear el móvil con su cara.
Sinceramente, creo que es un fallo muy gordo de Google. No veo ningún sentido a dotar al dispositivo de un complejo sistema de sensores para luego tener estos fallos de seguridad. Esperamos que lo arreglen a través de una actualización de software dentro de poco, si es que esto es posible.
Pero la identificación biométrica no es la única función de los sensores frontales. Como habéis podido ver en el vídeo anterior, el Google Pixel 4 incluye una función llamada Motion Sense. Se trata de un sistema de reconocimiento de gestos que utiliza chips de radar Soli para rastrear objetos cercanos.
De momento no hay muchas funcionalidades disponibles, pero es lógico pensar que se ampliarán en un futuro. Ahora podemos utilizar los gestos para pasar entre canciones. Y también para posponer una alarma y silenciar llamadas.
Por otro lado, este sistema también trabaja en situaciones más específicas. Por ejemplo, si dejamos el móvil en una mesa y nos alejamos más de 60 centímetros el teléfono desactiva la pantalla Always On Display. Consigue así ahorrar algo de batería cuando nadie va a necesitar el móvil.
Otra funcionalidad del Motion Sense es preparar al teléfono para su desbloqueo. Me explico. El Pixel 4 utiliza el radar de proximidad para detectar que el usuario acerca la mano al móvil y activar el proyector de puntos que sirve para el desbloqueo. Así nada más coger el móvil este ya está preparado para desbloquear y hace que el sistema de identificación facial sea mucho más rápido.
A todo lo comentado se unen los gestos “Active Edge”. Estos no son nuevos, pero vale la pena mencionarlos. Por ejemplo, podemos apretar el móvil por los lados para lanzar el asistente. O podemos cambiar de cámara girando el dispositivo dos veces. También tenemos disponible levantar para consultar, silenciar al girar y pulsar dos veces el botón de encendido para acceso rápido a la cámara, entre otros.
¿Dos son mejor que tres o incluso cuatro cámaras?
Ha quedado claro que a Google no le gusta seguir las tendencias del mercado y ha demostrado que no siempre más es mejor. Pero claro, era muy arriesgado volver a lanzar su busque insignia con un solo sensor en su parte trasera. Así que el Google Pixel 4 tiene dos sensores. Pero el segundo sensor no es un ultra gran angular, como marca “la moda”. Los de Mountain View han preferido incluir un teleobjetivo que proporciona un zoom óptico de 1.8x.
Así pues, por un lado tenemos un sensor de 12.2 MP con apertura f/1.7, píxeles de 1,4 μm, autoenfoque Dual Pixel y sistema de estabilización óptica y electrónica. Por otro lado está el nuevo sensor, que es un teleobjetivo con 16 MP de resolución, apertura f/2.4, píxeles de 1 µm, autoenfoque por detección de fase y estabilización de imagen óptica y electrónica.
El conjunto fotográfico se completa con una cámara frontal con sensor de 8 MP de resolución, apertura f/2.0, píxeles de 1.22 µm, enfoque fijo y sensor ToF de profundidad.
Antes de entrar a valorar la calidad fotográfica, vamos a echar un vistazo rápido a la aplicación cámara. El que ya venga de un Pixel o tenga la app Cámara de Google instalada notará algunos cambios, aunque le resultará bastante familiar. Pero los usuarios que lleguen desde otros sistemas sí pueden estar un poco perdidos al principio.
En el extremo derecho, cogiendo el móvil en horizontal, tenemos el acceso a los diferentes modos que ofrece la cámara. De forma directa podemos acceder a los modos Nocturno, Retrato, Cámara (auto) y Vídeo. También tenemos un botón Más que nos da acceso al resto de modos. Entre ellos tenemos Panorámica, Photo Sphere, Cámara lenta, Secuencia acelerada, Playground y Google Lens.
Si seguimos hacia la izquierda de la pantalla tenemos el disparador, un botón para cambiar entre cámaras y el botón para acceder a la galería.
Por último, en la parte izquierda del todo vemos un pequeño control deslizante que podemos presionar o deslizar hacia abajo. Este nos da acceso a algunas funciones, como el movimiento, el temporizador, el flash o la relación de aspecto. Y también aquí tenemos un botón de rueda dentada para acceder al resto de ajustes.
Quizás os preguntéis cómo se accede al sensor teleobjetivo, ya que no he comentado nada sobre un botón 2x. Pues tenemos dos formas. Una es pulsar dos veces sobre la pantalla, con lo que accederemos directamente al modo 2x. La otra es pellizcar sobre la pantalla, con la que nos aparecerá el control deslizante para acceder a más opciones de zoom. Podemos alcanzar hasta un 8x, aunque no es óptico.
Si pulsamos sobre la pantalla también nos aparecerá dicho control. Y no solo ese, veremos en la parte superior los dos controles que nos permitirán jugar con la función Exposición Dual, una de las novedades en el apartado de software de la que luego os hablaré.
Pero ya sabemos que Google nunca ha destacado por su hardware. La gran apuesta del fabricante norteamericano vuelve a ser la fotografía computacional. Es decir, el procesado de la imagen vuelve a ser la clave este año. Y ojo, porque el Google Pixel 4 cuenta con el Pixel Neural Core, un procesador especialmente diseñado para liberar a la CPU principal de buena parte de la carga de trabajo que requieren los algoritmos de inteligencia artificial.
El sensor principal es el mismo que teníamos en el Google Pixel 3, así que en condiciones de buena luz tenemos unos resultados muy similares. Es decir, realmente buenos. Hacer fotos con el Google Pixel 4 es una maravilla y es muy difícil que nos salga mal una foto con este dispositivo. Eso sí, me ha parecido que la imagen final tienda a estar ligeramente saturada en muchas de las tomas. En otras, sin embargo, parece ofrecer colores algo menos intensos de lo que debería. Supongo que depende de la interpretación que haga el sistema de IA. Pero como os digo, casi siempre obtendremos fotografías de muchísima calidad.
El sistema HDR+ es capaz de solucionar prácticamente cualquier situación complicada, como contraluces o cielos muy contrastados. Además, este año el sistema automático tiene un ayudante: nosotros. El nuevo sistema de doble control de la exposición nos ofrece la posibilidad de recuperar información tanto en las áreas más iluminadas como en las más oscuras. Y lo podemos hacer simplemente mediante dos controles deslizantes que aparecen en la pantalla y viendo los resultados en directo. Una herramienta realmente útil para los usuarios más expertos y que ofrece muchas posibilidades creativas.
He comentado que podemos ver el resultado de aplicar el doble control de exposición directamente en pantalla. Pero, ¿cómo es esto posible? Se debe a la función Live HDR+. Esta nos permite ver en la pantalla cómo va a quedar la foto tras el procesado que hace el móvil de la misma. Es decir, lo que vemos en la pantalla es exactamente como se verá la imagen una vez guardada en el móvil.
Es algo bastante llamativo. La imagen que tenéis sobre estas líneas es un buen ejemplo. Se trata de una especie de pasadizo que une dos calles y que os prometo estaba mucho más oscuro de lo que sale en la foto. Al abrir la aplicación Cámara y apuntar para hacer la foto yo veía la pantalla tal cual el resultado final de la imagen. Sin embargo, mis ojos la veían mucho más oscuro. Realmente impresionante.
Todavía nos queda mucho por ver de la cámara, pero quería comentaros que de noche o en interiores con poca luz también se consiguen muy buenos resultados. No hablo del modo noche, sino de la fotografía nocturna en modo automático. Obviamente si la escena es muy oscura se pierde nitidez y aparece ruido, pero en general el resultado es realmente bueno.
El modo retrato sigue siendo de los mejores
El modo retrato del Google Pixel 3 era considerado por muchos el mejor modo retrato de un móvil. Y eso que solo tenía una cámara, así que el efecto de desenfoque se aplicaba mediante los comentados algoritmos. El Google Pixel 4, sin embargo, está equipado con un segundo sensor, lo que debería hacer que el modo retrato sea todavía mejor.
Lo cierto es que el modo retrato del Pixel 4 sigue siendo realmente bueno, aunque no he notado excesivas diferencias respecto a su predecesor. Así pues, tenemos un bokeh natural y un recorte muy bien resuelto. Incluso en condiciones complejas, como pelos sueltos, acierta casi siempre. He tenido alguna toma en la que “se le ha ido un poco la pinza” con el recorte, pero no es lo habitual.
Por lo demás, el procesado de la imagen sigue siendo de los mejores. Destaca lo bien que interpreta la profundidad de la escena, aplicando un desenfoque más marcado en el fondo y menos en la zona más cercana. Quizás lo que menos me gusta es que el desenfoque está demasiado marcado, creando un efecto recorte un poco más pronunciado de lo ideal.
Fotografía con zoom digital hasta 8x
Otra de las grandes novedades a nivel fotográfico es la incorporación de un teleobjetivo. Este nos ofrece un zoom óptico 1.8x, aunque podemos ampliar digitalmente hasta 8x.
Una vez más, la parte computacional del Google Pixel 4 hace un trabajo sorprendente. Las fotos con zoom 1.8x (2x en realidad) son muy buenas, como era de esperar ya que se trata de un zoom óptico. Es en condiciones de poca luz cuando este sensor sufre un poco más, ya que su apertura no es demasiado grande.
Pero es increíble lo que consigue a través de software con el zoom 8x. Como podéis ver en las imágenes, si disparamos con buena luz conseguimos fotografías de bastante calidad, perfectamente aprovechables. Incluso a mano alzada obtenemos fotos nítidas y con mucho detalle. Obviamente tenemos una pérdida de detalle, pero nada escandaloso para estar hablando de un zoom digital.
Seguimos con más novedades del Google Pixel 4. Aunque el modo noche o modo nocturno está presenta ya en la mayoría de móvil, Google ha querido ir un paso más allá. El nuevo modo Visión Nocturna del Pixel 4 llega ahora con la posibilidad de realizar Astrofotografía. Es decir, podemos capturar imágenes de alta calidad del cielo nocturno, incluyendo estrellas y planetas.
Para lograrlo combina la fotografía de larga exposición con el “mágico” procesado que realiza Google. Y lo hace de forma sencilla para el usuario. Lo único que tendremos que hacer es colocar el móvil en una posición estable, como con un trípode. El móvil decide, según el nivel de luz, cuánto tiempo de exposición va a necesitar. Por ejemplo, en la foto que tenéis bajo estas líneas, decidió realizar una exposición de 2:40 minutos. Aunque, según Google, el Pixel 4 puede llegar a realizar una exposición de hasta 4 minutos. Obviamente este tipo de fotografías no es posible hacerlas a mano alzada.
Como podéis ver, el resultado es realmente impresionante. Os puedo asegurar que la escena era completamente oscura, ya que se realizó en el campo sin apenas contaminación lumínica.
Caras frecuentes
Y no quiero finalizar el análisis de la cámara sin hablaros de una funcionalidad que me ha parecido muy interesante. Se llama “Caras frecuentes” y lo que hace es reconocer las caras de las personas que más veces fotografíamos. Una vez reconocidas se asegurará de que en todas las fotos en las que aparezcan estas caras se vean bien enfocadas.
Es una opción que viene desactivada por defecto. Si la queremos utilizar tenemos que activarla desde los ajustes de la cámara. Si un día nos cansamos de usarla debemos tener en cuenta que al desactivarla el móvil elimina los archivos guardados necesarios para reconocer las caras.
Y algo muy importante a tener en cuenta es que tanto el procesamiento como el almacenamiento de los rostros frecuentes se realiza exclusivamente en el dispositivo. Es decir, los rostros no se suben a la nube en ningún momento.
El Google Pixel 4 ha recibido la doble cámara en la parte trasera, pero se ha quedado sin ella en la delantera. Así pues, tanto el Pixel 4 como el Pixel 4 XL tienen una cámara frontal con un único sensor de 8 megapíxeles, apertura f/2.0, píxeles de 1.22 µm y campo de visión de 90º. Eso sí, este está acompañado por un sensor ToF que imaginamos tendrá alguna función, aunque no lo hemos podido comprobar.
La calidad que ofrece la cámara es bastante buena. Incluso en interiores podemos conseguir buenas tomas, empeorando cuando la luz empieza a bajar.
También el modo retrato funciona bastante bien, con un buen recorte en la mayoría de situaciones. Solo en la fotografía que tenéis sobre estas líneas obtuve un fallo en el recorte, desenfocando parte de la oreja.
Vídeo hasta 4K a 30fps
En cuanto al vídeo, el Google Pixel 4 es capaz de grabar con resolución hasta 4K a 30fps y estabilización activada. La calidad del vídeo es muy buena, con colores muy similares a los que vemos en fotografía. Este año el sistema HDR+ también actúa en los vídeos, consiguiendo más detalle en altas luces y sombras. Además, la estabilización funciona realmente bien, incluso cuando vamos caminando.
La cámara lenta está disponible con resolución FHD a 120fps o con resolución 720p si queremos 240fps. Lo que no me ha gustado es que este dato no lo vemos en la aplicación Cámara, donde solo nos muestra 4x u 8x a la hora de utilizar el modo Cámara Lenta. Sí podemos escoger la velocidad de fotogramas al grabar en FHD, pero primero tenemos que desactivar la grabación 4K dentro de Ajustes.
Por último comentar que la grabación de vídeo aplica un pequeño zoom a la imagen. No es excesivo, pero al pasar del modo Foto al modo Vídeo se nota.
El rendimiento esperado de un gama alta
Google no es una compañía de hardware (aunque últimamente esté bastante metida en este sector), así que no fabrica sus propios procesadores como hacen Samsung, Apple o Huawei. Por eso el Google Pixel 4 viene equipado con un chip Snapdragon 855 de Qualcomm. Es uno de los procesadores más potentes del conocido fabricante, pero lo cierto es que no hubiera estado mal que incluyera el Snapdragon 855+, el más reciente que ha lanzado Qualcomm.
Además, Google tampoco se suma a la carrera por la RAM, aunque sí la ha aumentado respecto al modelo del pasado año. El Google Pixel 4 cuenta con 6 GB de RAM, frente a los 4 GB del Pixel 3. Al igual que con el procesador, y teniendo en cuenta el precio del terminal, hubiera sido más correcto subir hasta los 8 GB, al menos en la versión XL.
Aunque siendo sinceros, actualmente no lo necesita. El móvil funciona de maravilla, muy fluido. No hay nada de lag en juegos, multitarea y apertura de varias aplicaciones simultáneas. En definitiva, la experiencia de uso es la de un móvil de gama muy alta.
Sobre estas líneas tenéis los resultados de los diversos test de rendimiento que solemos pasar a los móviles, especialmente a los de gama alta. Como podéis comprobar, el Pixel 4 obtiene una puntuación de 375.993 puntos en AnTuTu. Para que os hagáis una idea, el Samsung Galaxy S10 5G obtuvo 330.062 puntos y el ASUS ZenFone 6, con el mismo procesador, 388.791 puntos.
Autonomía: su verdadero talón de Aquiles
Te puede gustar más o menos su diseño. Y es cierto que Google podría haber optado por el último procesador y más memoria RAM. Pero en realidad son dos aspectos que, en mi opinión, no son suficientes para que un usuario que busca un terminal de gama alta descarte el Pixel 4. Sin embargo, la batería sí puede conseguirlo.
El Google Pixel 4 equipa una batería de 2.800 mAh. Cuando conocimos este dato la mayoría de compañeros de la prensa nos llevamos las manos a la cabeza y cruzamos los dedos para que el software de Google hiciera milagros. Pero en tecnología los milagros no existen y, como se esperaba, esta batería se queda muy corta.
Si vamos a utilizar poco el móvil sí podremos llegar al final del día. Con poco me refiero a mirar de vez en cuando el WhatsApp, las redes sociales, algún vídeo esporádico, escuchar algo de música y otras apps similares. Pero si somos “heavy users” del móvil ya podéis coger siempre el cargador.
Os pongo un ejemplo. El día que me fui a hacer las fotos con el móvil por la calle, también aproveché al llegar a casa para hacerle las fotos al propio móvil. Además, estuve jugando un poco al CoD y haciendo la revisión habitual de la web y redes sociales. Así que podríamos considerar que ese día hice un uso intensivo del móvil. Pues bien, la batería se me agotó a las 18:30 de la tarde.
Otros días más “normales”, con solo jugar unos 20 minutos o tener la pantalla encendida más de lo habitual, puede llegar a ser complicado llegar a la hora de dormir con el móvil encendido.
Eso sí, el Google Pixel 4 cuenta con carga rápida e incluye un cargador USB-C de 18W. Además, también es compatible con la carga inalámbrica.
Android 10 con algunos “extras” made in Google
Los Google Pixel tienen una ventaja sobre el resto de dispositivos Android. Son los primeros en recibir las actualizaciones y novedades del sistema operativo. De hecho, es una de las razones por la que muchos usuarios eligen este terminal.
El Google Pixel 4 llega con Android 10 instalado en su versión más pura. A las muchas novedades que trae la nueva versión del sistema operativo se suman algunos “extras” que incluye Google y la nueva versión del asistente. Aunque para este último todavía tendremos que esperar.
Entre las novedades encontramos Live Caption, un sistema que permite generar subtítulos en tiempo real para contenido de audio y vídeo, como vídeos de YouTube, podcasts e incluso mensajes de audio que nosotros mismo grabemos. Por desgracia, de momento solo está disponible en inglés.
Todavía más interesante es la transcripción en tiempo real del audio que puede realizar la nueva aplicación Grabadora de Android 10. Además, la realiza directamente en el dispositivo, sin necesidad de conectarse a la nube. Una vez más, de momento solo funciona en inglés, pero Google asegura que “pronto” estará disponible también en español.
Lo que sí tenemos ya disponibles son algunas funciones que vienen heredadas del año pasado. Por ejemplo la de apretar los laterales para lanzar el Asistente de Google.
O también la función “Está sonando”, que permite reconocer una canción sin necesidad de aplicaciones extra. Funciona incluso con la pantalla apagada y nos mostrará el título de la canción en la pantalla de bloqueo. No funciona tan bien como Shazam, pero es una funcionalidad bastante curiosa.
Los Pixel son dispositivos que me recuerdan mucho a los iPhone. Google no busca con ellos competir en prestaciones técnicas, sino que se centra en la experiencia de usuario. Desde el principio, y al igual que hace Apple, Google se ha olvidado de los megapíxeles, el número de sensores, la memoria o el procesador que tiene un móvil. Si me apuráis, incluso deja un poco de lado el diseño. Hasta tal punto que muchas de estas características ni las nombra en la presentación.
Aunque Android es un sistema que utilizan la gran mayoría de fabricantes, los Pixel siempre han ofrecido funciones exclusivas. Es decir, Google busca ofrecer una experiencia de Android única, que no tengamos con ningún otro fabricante que utiliza este sistema. Nuevamente, una estrategia que recuerda a la compañía de la manzana.
Pero claro, para conseguir atraer a los usuarios necesita algo más que alguna funcionalidad exclusiva. Y una de sus características clave es la cámara. El Google Pixel 4 incluye un segundo sensor que nos permite jugar con un zoom óptico 2x, además de mejorar en el tratamiento de las fotos a nivel de software.
Así pues, las fotografías siguen estando a un nivel realmente impresionante. Se notan algunas mejoras en el modo retrato, tenemos el comentado zoom óptico y el nuevo modo de Astrofotografía. También ha mejorado el sistema HDR+ para ayudarnos en las situaciones de alto contraste. Y ahora tenemos dos pequeños controles deslizantes que nos facilitan jugar con la exposición de una fotografía antes de tomarla.
Pero lo mejor de todo es que todas las mejoras se aplican de una forma sencilla y casi transparente para el usuario. Esto se traduce en una experiencia muy agradable con la cámara. Como decía antes, es difícil hacer una foto mala con el Google Pixel 4.
En cuanto al resto de apartados, la mayoría cumplen como se espera de un gama alta. El diseño es algo muy personal, así que a algunos les gustará y a otros no. Pero en lo referente a pantalla, procesador y memoria no puedo ponerle queja.
Sin embargo, no todo es bueno en el Pixel 4. En mi opinión tiene tres “fallos” bastante importantes. Por un lado el sistema de reconocimiento facial. A pesar de que funciona realmente bien, es un fallo imperdonable que permita desbloquear el móvil con los ojos cerrados. Quizás se pueda solucionar con una actualización de software, pero de momento está así.
Por otro lado está el tema de la autonomía, muy escasa al menos en el Google Pixel 4 normal. Tanto es así que si sois usuarios que usan mucho el móvil directamente optéis por el modelo XL. Y es una pena, porque el Pixel 4 es de los pocos móviles compactos que ofrecen características de gama alta.
Y, por último y en menos medida, sigo sin entender como un móvil que parte desde los casi 800 euros mantiene un almacenamiento base de 64 GB. Si se le critica a Apple también hay que hacerlo con Google.
Hablando del precio, el Google Pixel 4 ya se puede reservar con un precio que parte desde los 760 euros. También lo tenemos disponible con 128 GB de almacenamiento y un precio de 860 euros. Si preferís el modelo más grande, con pantalla de 6.3 pulgadas y batería de 3.700 mAh, tendréis que desembolsar 900 o 1.000 euros, según si queréis 64 o 128 GB. Por cierto, el Pixel 4 XL no está disponible en naranja, el color más original para mi gusto.
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