Source: https://issuu.com/cathalac/docs/cathalac_2008_panorama_gestion_riesgo
Timestamp: 2018-04-25 01:22:24+00:00

Document:
http://www.cathalac.org/presentaciones/cathalac_2008_panorama_gestion_riesgo by Luis Melillo - issuu
Presentación A diez años de producido el impacto del huracán Mitch en Centroamérica y tras una década marcada por la presencia de una diversidad de tipos de desastres en la región centroamericana, surge la iniciativa de realizar un análisis y reflexión sobre los avances, tendencias y resultados de las estrategias y acciones emprendidas por gobiernos, cooperantes, comunidades y actores humanitarios en el amplio y complejo campo de la gestión del riesgo. El impacto de los desastres como el huracán Mitch perdura tanto en las personas, familias y comunidades como en los países y gobiernos, afectando su equilibrio al momento de la tragedia y amenazando su futuro económico, social, político y ambiental. La huella que dejó este desastre en 1998 no sólo fue marcada por la devastación que causó en la infraestructura, sistemas de producción, vivienda, medio ambiente y tejido social, sino que permitió evaluar y comprobar la carencia de herramientas y conocimientos en los temas del manejo de la gestión del riesgo y la recuperación inmediata. Más aun, creó conciencia de la urgente necesidad de realizar un extenso trabajo, promovido desde las políticas públicas y pasando por la organización comunitaria y el accionar individual. REDLAC, en el marco de sus actividades en la región y en coordinación con el Centro de Coordinación para la Prevención de los Desastres Naturales de Centroamérica (CEPREDENAC), asumió el reto de
producir un documento que refleje, a través del análisis, la situación y tendencias de algunas variables relacionadas con la gestión de riesgo en los países afectados por el huracán Mitch. El proceso tuvo las siguientes características: » Asumir que la dimensión de la gestión del riesgo se caracteriza por tener una diversidad de variables y disciplinas; por tanto, emprender el análisis desde un abanico de sectores y procesos que permitan obtener una visión general y la posibilidad de profundizar en alguna variable específica. » Utilizar la información disponible, conocimiento, capacidad y experiencia de los socios del REDLAC y de sus invitados. Diez años después del huracán Mitch: panorama de la tendencia de la gestión del riesgo de desastre en Centroamérica permite de manera simplificada e ilustrativa resumir diez años de esfuerzos en la gestión del riesgo y de respuesta a desastres, como un aporte más a los avances en el conocimiento del tema en Centroamérica, y contribuir de esa manera a una reflexión que mejore la calidad y eficiencia de las políticas y estrategias asumidas por los gobiernos, la sociedad civil y los cooperantes, a fin de aportar positivamente al bienestar de la población en el ámbito del desarrollo. REDLAC Panamá, noviembre de 2008
PA N O R A M A D E l a T E N D E N C I A D E L A G E S T I Ó N D E L R I E S G O D E D E S A S T R E E N centroam é rica
Metodología Diez años después del huracán Mitch: panorama de la tendencia de la gestión del riesgo de desastre en Centroamérica es un atlas dirigido a describir y analizar las tendencias en los componentes e indicadores de la gestión del riesgo en Centroamérica, así como sus características socioeconómicas, territoriales, poblacionales y de medio ambiente. Este libro quiere proveer, de manera gráfica y concisa, información sobre los avances en el tema de gestión del riesgo y respuesta a desastres en Centroamérica en la última década. Por medio de mapas, gráficos, tablas y extractos de análisis cortos, el documento muestra un resumen visual del comportamiento de determinadas variables que reflejan en sí mismas la manifestación prospectiva o real del riesgo, como una consecuencia del conjunto de decisiones que toman las sociedades y que se reflejan en políticas, estrategias, proyectos y acciones. El documento se divide en tres capítulos: I.	Características de la región	II.	Componentes de la gestión del riesgo III.	Indicadores sectoriales de la gestión del riesgo El primer capítulo destaca las características socioeconómicas de la población centroamericana en las últimas décadas. Incluye, entre otros temas, información sobre algunos aspectos y sus consecuencias sobre la migración forzada, el efecto de las remesas, la relación entre población urbana y rural, temas ambientales y las consecuencias e impactos de los recurrentes eventos de este tipo en la región. La segunda parte expone las tendencias de los procesos inherentes de la gestión del riesgo y el desarrollo como son: el desarrollo y el riesgo de desastre, los mecanismos institucionales emergentes en la región, los preparativos y la respuesta a desastres, la recuperación
1 0 a ñ os desp u é s de l h u rac á n mitc h
y sus tendencias, la gestión local del riesgo y los sistemas de información para la gestión del riesgo en Centroamérica. En la última parte se analizan las tendencias de los indicadores sectoriales de la gestión del riesgo en temas de educación, seguridad alimentaria y nutrición, salud, agua y saneamiento básico, y albergues. Los diferentes socios e invitados de REDLAC fueron asumiendo los temas a tratar en función de su conocimiento y experiencia. En consecuencia, lo expuesto en cada uno de los capítulos es responsabilidad de la organización que lo diseñó. organización de temas por agencia
CEPAL/OIM
Tendencia de crecimiento urbano
Temas ambientales Desastres registrados en la región Consecuencias e impacto de los principales desastres Desarrollo y riesgo de desastre
PNUMA OCHA CEPAL BCPR/PNUD/OIM
Mecanismos institucionales emergentes en la región
Preparativos y respuesta a desastres
Recuperación: tendencias significativas
BCPR/PNUD
Albergues y vivienda
Agradecimientos Este documento es un esfuerzo conjunto de las organizaciones miembros de REDLAC (Grupo Regional de Riesgo, Emergencia y Desastre de América Latina y el Caribe). Creado el año 2003 en Panamá, REDLAC es un grupo interagencial, inspirado en el IASC a nivel regional, cuyo objetivo es fortalecer la cooperación en la preparación, reducción y respuesta a desastres. El grupo comparte información relevante, elabora proyectos y actúa conjuntamente para maximizar los recursos interagenciales existentes. Incluye unos 26 miembros de la ONU, FIRC, ONGs y donantes. Diez años después del huracán Mitch: Panorama de la tendencia de la gestión del riesgo de desastre en Centroamérica reúne el esfuerzo y los recursos de las siguientes organizaciones: » Centro del Agua del Trópico Húmedo para América Latina y el Caribe (CATHALAC) » Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) » Buró de Prevención de Crisis y Recuperación (BCPR) del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) » Estrategia Internacional para la Reducción de Desastres (EIRD) » Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (FIRC) » Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) » Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) » Organización Internacional de las Migraciones (OIM) » Organización Panamericana de la Salud (OPS) » Plan Internacional (PI) » Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas (PMA) » Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) » Programa de Naciones Unidas para los Asentamientos Humanos (UN-HABITAT) » Sistema de Indicadores para América Latina y el Caribe (DevInfoLAC) REDLAC agradece el trabajo de investigación y análisis que realizaron las organizaciones que participaron del proyecto, así como también a las fuentes que proporcionaron la información citada a lo largo del documento. Finalmente, una mención especial a las organizaciones gracias a cuyo financiamiento se hizo posible la producción del documento y su difusión.
El Centro del Agua del Trópico Húmedo para América Latina y el Caribe (CATHALAC) es un organismo internacional al servicio de la región de los trópicos húmedos de América Latina y el Caribe que tiene como propósito promover el desarrollo sostenible por medio de la investigación aplicada y desarrollo, la educación y la transferencia de tecnología sobre los recursos hídricos y el ambiente, facilitando los medios para la calidad de vida en los países del trópico húmedo de América Latina y el Caribe.
El Grupo Regional de Apoyo Técnico está encargado de brindar soporte y capacitación a los países de América Latina y el Caribe, suministrando de esta manera información actualizada concerniente al uso y administración de la tecnología DevInfo y promoviendo su uso en toda la región.
La Estrategia Internacional para la Reducción de Desastres (ONU/EIRD) es una secretaría interagencial de las Naciones Unidas cuyo mandato es coordinar, promover y fortalecer la reducción de riesgos (RRD) a nivel global, regional, nacional y local. La secretaría de la ONU/EIRD trabaja para lograr un mundo sin pérdidas innecesarias a causa de los desastres naturales; su misión-guía es catalizar, facilitar y abogar por acciones que protejan las vidas y los medios de existencia ante el impacto de las amenazas naturales.
La Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (FIRC) es la mayor organización humanitaria del mundo y presta asistencia sin discriminación por razón de nacionalidad, raza, creencias religiosas, clase social u opinión política.
La Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de las Naciones Unidas (OCHA) trabaja para movilizar y coordinar acciones efectivas bajo principios humanitarios y en asociación con actores nacionales e internacionales, con el fin de aliviar el sufrimiento humano en desastres y emergencias, abogar por los derechos de las personas necesitadas, promover planes de contingencia y preparativos, y facilitar soluciones sostenibles y duraderas.
Desde su creación, en 1951, la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) está consagrada al principio de que la migración en forma ordenada y en condiciones humanas beneficia a los migrantes y a la sociedad. La OIM trabaja para ayudar a encarar los crecientes desafíos que plantea la gestión de la migración a nivel operativo, fomentar la comprensión de las cuestiones migratorias, alentar el desarrollo social y económico a través de la migración, y velar por el respeto de la dignidad humana y el bienestar de los migrantes.
La Organización Panamericana de la Salud (OPS/OMS) es la oficina regional para las Américas de la Organización Mundial de la Salud y es el organismo especializado en salud del Sistema Interamericano. Tiene más de cien años de experiencia dedicados a mejorar la salud y las condiciones de vida de los pueblos de las Américas. Plan es una organización internacional de desarrollo sin afiliaciones gubernamentales, políticas o religiosas que se centra en los niños. Trabaja con 1.3 millones de niños, sus familias y sus comunidades en países en vías de desarrollo por todo el mundo, implementando desde “la raíz” proyectos de salud, educación, agua y sanidad, generación de ingresos y comunicación intercultural. La mayoría de los fondos para estos proyectos provienen de padrinos. Plan involucra a las comunidades, las familias y los niños en la organización e implementación de los proyectos. El Programa Mundial de Alimentos (PMA) es la agencia de primera línea de las Naciones Unidas en el combate contra el hambre, que aflige a una de cada siete personas en el mundo. Empezó a operar desde 1963 y ahora es la organización de ayuda humanitaria más grande del mundo. Cada año el Programa alimenta a un promedio de 90 millones de personas en situaciones de pobreza, asegurando sus necesidades nutricionales, incluyendo a 58 millones de niños con hambre en al menos 80 de los países más pobres del mundo. El Buró de Prevención de Crisis y Recuperación del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (BCPRPNUD) trabaja con varios socios y contrapartes en la mejora de los esfuerzos de desarrollo sostenible, con la finalidad de reducir la incidencia y el impacto de los desastres y situaciones de conflicto violento. Tiene como propósito apoyar a consolidar el conocimiento y las experiencias para la prevención de crisis y la recuperación, para proporcionar un puente entre la respuesta humanitaria y los programas de desarrollo y abogar por la sensibilización ante las crisis en el contexto de la política de desarrollo. El Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) ha sido establecido en 1972, para dirigir y alentar la participación en el cuidado del medio ambiente inspirando, informando y dando a las naciones y a los pueblos los medios para mejorar la calidad de vida sin poner en riesgo a las futuras generaciones. El PNUMA promueve la aplicación coherente de los aspectos ambientales del desarrollo sostenible en el sistema de las Naciones Unidas y actúa como defensor del medio ambiente a nivel mundial. UN-HABITAT es la agencia de las Naciones Unidas para las ciudades. Es responsable de monitorear la construcción y análisis de los indicadores incorporados a la Meta 11 del Objetivo 7 de los Objetivos del Milenio (ODM), que propone “lograr mejoras sustanciales para el año 2020 en las condiciones de vida de por lo menos 100 millones de personas que viven en asentamientos precarios”. El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) es la agencia de las Naciones Unidas que trabaja por la niñez. Por más de 50 años su misión ha sido promover y proteger los derechos y necesidades de los niños y niñas del mundo, ayudar a satisfacer sus necesidades básicas y aumentar las oportunidades que tienen, para que alcancen plenamente su desarrollo.
Acrónimos BCPR	BID CATHALAC	CANDHI	CAPRE
Buró de Prevención de Crisis y Recuperación Banco Interamericano de Desarrollo Centro del Agua del Trópico Húmedo para América Latina y el Caribe Red Centroamericana de Información sobre Desastres y Salud Comité Coordinador Regional de Instituciones de Agua Potable y Saneamiento CCAD	Comisión Centroamericana de Ambiente y Desarrollo CECC Coordinación Educativa y Cultural Centroamericana CELADE	Centro Latinoamericano y Caribeño de Demografía CENIFE	Centro Nacional de Infraestructura Física Educativa CEPAL	Comisión Económica para América Latina y el Caribe CEPREDENAC	Centro de Coordinación de la Prevención de Desastres Naturales en América Central CERF	Fondo Rotatorio Central para Emergencias CMRD Conferencia Mundial de Reducción de Riesgo de Desastres CNE Comisión Nacional de Emergencias CODENI	Federación Coordinadora Nicaragüense de ONG’s CRED Centro de Epidemiología de los Desastres CUSE Curso de Seguridad Escolar para Emergencias DART	Equipos de Respuesta y Evaluación de Desastres (USAID-OFDA) DIRDN Decenio Internacional para la Reducción de los Desastres Naturales EDUPLAN	Plan de Acción Hemisférico para la Reducción de la Vulnerabilidad del Sector Educativo a los Desastres Socionaturales. EIRD	Estrategia Internacional para la Reducción de Desastres ENSO	Fenómeno El Niño Oscilación Sur ENSMI	Encuesta Nacional de Salud Materno Infantil ERU Unidades de Respuesta a Emergencias (PADRU-IFRC) ESAE	Evaluación de la Seguridad Alimentaria en Emergencias FACT Equipos de Evaluación y Coordinación en Desastres (IFRC) FAO	Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación FESAL	Encuesta Nacional de Salud Familiar FIRC	Federación Internacional de la Cruz Roja FOCARP-APS	Foro Centroamericano y de República Dominicana de Agua y Saneamiento HDR	Informe de Desarrollo Humano IASC	Comité Permanente Interagencial IMAS Instituto Mixto de Ayuda Social INCAP	Instituto de Nutrición de Centroamérica y Panamá
INEE	INFOLAC	INSAN	MSEE
Red Institucional para la Educación en Situaciones de Emergencias Sistema de Indicadores para América Latina y el Caribe Inseguridad Alimentaria y Nutricional Normas Mínimas para la Educación en Situaciones de Emergencias, Crisis Crónicas y Reconstrucción Temprana OCDE	Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos OCHA	Oficina de Coordinación de Asuntos HJumanitarios ODM Objetivos de Desarrollo del Milenio OEA	Organización de Estados Americanos OIM Organización Internacional para las Migraciones OPS/OMS	Organización Panamericana de Salud / Organización Mundial de la Salud PI	Plan Internacional PICC	Panel Intergubernamental para el Cambio Climático PMA	Programa Mundial de Alimentos PNUD Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo PNUMA Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente PRECA Programa de Readecuación de Escuelas en Centroamérica PRESANCA	Programa Regional de Seguridad Alimentaria y Nutricional para Centroamérica PRRD Plan Regional de Reducción de Desastres RDRT	Equipos Regionales de Respuesta a Desastres (FIRC) REDHUM	Red Humanitaria REDLAC	Grupo Regional Interagencial de Riesgo, Emergencia y Desastre de América Latina y el Caribe SATCA	Sistema de Alerta Temprana de Centroamérica SAN	Seguridad Alimentaria y Nutricional SEGEPLAN	Secretaría de Planificación y Programación de la Presidencia SICA Sistema de Integración Centroamericano SIEMCA Informes Nacionales sobre Migración Internacional en Países de Centroamérica SINAPROC Sistema de Nacional de Protección Civil, Panamá SIRSAN	Sistema Integrado de Indicadores Regionales en Seguridad Alimentaria y Nutricional UN-HABITAT	Programa de Naciones Unidas para los Asentamientos Humanos UNDAC	Equipos de Evaluación y Coordinación en Desastres UNETE	Equipo Técnico de Emergencias de Naciones Unidas UNICEF	Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia USAR	Equipos y Misiones de Búsqueda y Rescate VAM Análisis y Cartografía de la Vulnerabilidad - PMA
Caracter铆sticas de la regi贸n
1.1 Características socioeconómicas de la población Tendencia de indicadores económicos y sociales La actividad económica en el istmo centroamericano y República Dominicana en el año 2007 se expandió 7.1%, cuatro décimas menos que el año anterior. Así, el crecimiento económico de este grupo de países fue un punto y medio superior al promedio registrado en América Latina y el Caribe. En términos del Producto Interno Bruto (PIB) por habitante, el aumento se ubicó en 5%. Este desempeño representa la continuación del ciclo expansivo iniciado en el año 2004, caracterizado por una mejoría en la mayoría de los indicadores económicos y sociales, y vinculado a la evolución positiva de la economía estadounidense en este período. Sin embargo, el deterioro en el contexto macroeconómico externo -en particular, la baja en el ritmo de actividad y el alza en los precios del petróleo y ciertas materias primas (más la devaluación del dólar)está repercutiendo de manera adversa en la evolución y perspectivas del istmo centroamericano y República Dominicana en el año 2008. En consecuencia, para este año se vislumbra una desaceleración en el ritmo de expansión de la actividad económica en un contexto de presiones inflacionarias en la subregión1. La evolución esperada de los próximos años, si bien es incierta dada la crisis internacional actual, podría verse modificada radicalmente en la medida en que los países logren un reducción de su dependencia energética (incremento del uso de fuentes alternativas y renovables) y en el corto y mediano plazo incrementen los cultivos agrícolas de manera de reducir su dependencia alimentaria, aprovechando positivamente los precios de los bio-combustibles y de los alimentos. En todos los países de Centroamérica se ha observado un esfuerzo por manejar cautelosamente la hacienda pública y la política mone-
taria y crediticia. Los macroprecios en casi todos los países se establecen conforme a las condiciones de mercado, aunque en la mayoría subsisten distorsiones que todavía afectan a una eficiente asignación de los recursos productivos2. La falta de oportunidades de empleo productivo es acaso la principal, pero no la única, causa de una de las características más preocupantes para la mayoría de los países centroamericanos: con diferencia de grado entre uno y otro, y con la notable excepción de Costa Rica, son sociedades marcadas por la desigualdad. La desigualdad tiene varios ejes: la distribución del ingreso, de los activos y del consumo, el régimen de tenencia de tierra, el acceso notoriamente desigual a oportunidades, así como a los servicios públicos y a la administración de justicia. También es reflejo de la desigualdad la situación de grupos especialmente vulnerables, entre ellos las mujeres jefes del hogar y las comunidades indígenas3. Los índices de pobreza y rezago en los cumplimientos de los objetivos del milenio ratifican esa imagen regional. Con la evolución de indicadores sociales, la persistente pobreza y la correlación que existe entre los bajos índices de desarrollo humano y las zonas de mayor vulnerabilidad e impacto de desastres, se observa un lento pero continuo cambio en la estructura poblacional: una menor proporción de hombres que de mujeres en el mediano plazo y un creciente aunque lento envejecimiento de las poblaciones rurales o más pobres. Esto se relaciona con un segundo aspecto: una aceleración del proceso migratorio tras los desastres.
Algunos aspectos de la migración forzada El fenómeno migratorio en Centroamérica durante la década de los 90 tenía características preponderantemente intraregionales, con una tendencia marcada hacia el norte del continente. Junto con una
1	CEPAL, Istmo centroamericano y República Dominicana: evolución económica durante 2007 y perspectivas para 2008 (Evaluación preliminar), (LC/MEX/L.854, 22 de abril de 2008). 2	Fernando Naranjo, “Escenarios alternativos para el desarrollo en Centroamérica. Marco cuantitativo para una agenda para el siglo XXI”, en La integración centroamericana: beneficios y costos, que la CEPAL (subsede de México) preparó por encargo de la Secretaría General del Sistema de la Integración Centroamericana. (LC/MEX/L.603, Marzo de 2004) 3	Para una perspectiva histórica, ver, por ejemplo, Gert Rosenthal, “Los desafíos de la globalización para Centroamérica”, en el número extraordinario de la revista de la CEPAL: CEPAL. Cincuenta años de reflexiones sobre América Latina y el Caribe, (LC/G.2037-P), octubre de 1998.
conjunción de otros factores de carácter político y económico, “los efectos del huracán Mitch en Centroamérica profundizaron en todos los niveles los factores que explican y determinan los movimientos migratorios, acentuando las brechas del desarrollo económico y social entre los países y regiones y agravando los riesgos de las poblaciones más vulnerables, a lo que se agrega ahora la incapacidad de los ecosistemas de las zonas afectadas para retener población y reactivar las fuentes de empleo4”.
Las catástrofes naturales y los conflictos figuran entre las causas más evidentes de migración, en especial en Centroamérica, donde estos fenómenos naturales han contribuido a mantener los flujos de emigración que originalmente provocaron los conflictos políticos dos o tres decenios antes. Se trata de movimientos migratorios que suelen producirse entre países vecinos, como es el caso de la migración hacia Costa Rica, donde en el año 2000 había 296.461 migrantes. Informe sobre las migraciones en el mundo, 2008. “Encauzar la movilidad laboral en una economía mundial en plena evolución”. OIM, 2007
evoluación de la migración bruta por país de registro
La migración por desastres naturales se da principalmente desde zonas y países afectados hacia zonas o países vecinos, lo cual incrementa la concentración de población en las zonas marginales de las ciudades y las zonas rurales, caracterizadas precisamente por su poca capacidad para brindar servicios públicos. La migración tiene consecuencias tanto en los países de destino como en los de origen; en éstos produce pérdida de mano de obra y cerebros, y baja de productividad para el país o región emisora.
Buenas prácticas para conocer el impacto de las migraciones y la gestión del riesgo Costa Rica decide el 9 de diciembre de 1998 emitir un decreto mediante el cual “se concede a los inmigrantes irregulares centroamericanos que residen actualmente en ese país y que hayan ingresado antes del 9 de noviembre de ese año, la oportunidad de regularizar su situación migratoria, con el fin de evitar su deportación y el consecuente agravamiento de la situación de la región5”. Este decreto, fruto de una práctica anterior llevada adelante con el objetivo de enfrentar el problema de las migraciones forzadas por conflicto armado con una vigencia de seis meses, permitió no sólo apoyar a los “refugiados ambientales” sino también hacer un muestreo de migrantes en el país. gráfico
honduras: evolución del saldo migratorio por sexo
Fuente: Proyecto SIEMCA con base en la información de las Direcciones de Migración de Costa Rica, El Salvador, Honduras y Nicaragua.
1996 Hombres
Fuente: Proyecto SIEMCA con base en la información de la Dirección de Política Migratoria de Honduras.
4	“Migración en Centroamérica. Bases para la reflexión y propuestas de acción. Taller sobre migración y desarrollo regional” “C.A 2020” El Salvador 5-6 de julio de 1999. 5	Alicia M. Maguid, “Gente en movimiento: dinámica y características de las migraciones internacionales en Centroamérica”, Proyecto Estado de la Región, Convenio OIM.
centroamérica: evolución del saldo migratorio
por país de registro
por nacionalidad y país de registro
100.000 100.00 50.000
147.157 96.233
-22.437 -50.000
-223.375 -300.00
-200.000 1993
1996 El Salvador
El estudio Análisis de los alcances sociales y del impacto del régimen de excepción migratoria para los inmigrantes de origen centroamericano en Costa Rica (FLACSO, con auspicio de OIM, Sept 1999) reveló que el 40% (en su mayoría jóvenes solteros de un promedio de 25 años, junto con altos porcentajes de niños y ancianos) se asentó en áreas metropolitanas pobres, tornándolas aun más vulnerables a futuros desastres naturales. Un régimen similar fue también aplicado por Estados Unidos en un acto de solidaridad y apoyo a los afectados por el huracán Mitch. Entre las actividades generadas en Centroamérica para mitigar las migraciones forzadas a causa de desastres naturales se pueden citar: » Actividades de recuperación temprana, siempre que éstas sean implementadas desde la etapa de respuesta inmediata a una emergencia. » Respuesta adecuada en términos de albergues y soluciones de vivienda para contrarrestar la pérdida de hogares. » Pronta respuesta a la escasez de empleo y fuentes de ingreso en áreas vecinas.
-237.892 Guatemala
Fuente: Proyecto SIEMCA con base en la información de las Direcciones de Migración de Belice, Costa Rica, El Salvador, Honduras y Nicaragua.
» Actividades tipo alimentos por trabajo y otros proyectos de recuperación que involucren directamente a los afectados.
Efecto de las remesas Importantes transformaciones económicas en la última década en Centroamérica » Proceso de apertura económica en sus diferentes aspectos. » Apertura comercial. » Liberalización de los movimientos de capitales. » Atracción de inversiones extranjeras directas. » Exportación de servicios.
Las remesas económicas que los migrantes envían hacia sus familiares en los países de origen representan una entrada importante de fondos que suele ser destinada a actividades ligadas al desarrollo social y económico de las familias, entre las cuales se destacan los gastos diarios, la inversión para negocios, el ahorro, la educación y la vivienda. En América Latina y el Caribe las remesas fueron equivalentes en el año 2004 al
70% del monto total estimado de inversiones extranjeras en la región y superaron en 500% la asistencia oficial al desarrollo6. El año 2006 esta región recibió 53,200 millones de dólares en remesas (1.2 veces más que en 2001), lo cual muestra un incremento de entrada de recursos cuyo impacto, según el Banco Interamericano de Desarrollo (2003), puede verse triplicado gracias a su efecto multiplicador; esto coloca a esta región en la primera posición con relación a otras regiones del mundo.
Parecida o mayor importancia tienen las remesas en Centroamérica. En El Salvador y Nicaragua representan respectivamente el 42 y el 34.5% del valor de las exportaciones de bienes y servicios7. Y para Honduras y Guatemala significan el 19.6 y el 10.2, respectivamente, de su Producto Interno Bruto (PIB)8.
remesas por regiones del mundo
(Miles de millones de dólares de EE.UU)
60 53.3 48.1 45
41.2 34.8 27.9
Fuente: Banco Mundial (2007), basado en Balance of Payments Statistics Yearbook 2007 del Fondo Monetario Internacional.
6	Banco Mundial. 7	Daniel Villafuerte Solís, “Migración y desarrollo en el área del Plan Puebla-Panamá”, en Migraciones en el sur de México y Centroamérica. UNICACH, 2008 8	Informe sobre las migraciones en el mundo, 2008. “Encauzar la movilidad laboral en una economía mundial en plena evolución”. OIM 2007 p.50
1.2 Tendencias de crecimiento urbano Relación entre población urbana y rural Centroamérica ha experimentado un acelerado crecimiento demográfico rural y urbano en las últimas décadas. Siguiendo las tendencias mundiales, más de la mitad de la población centroamericana vive en ciudades. Como consecuencia de ese rápido proceso de urbanización, la región, que es ahora predominantemente urbana, no tiene las condiciones básicas para atender concentraciones tan altas de población en sus ciudades.
aumentando su vulnerabilidad a fenómenos externos. Los países de la región presentan un déficit elevado de vivienda apropiada, con una marcada tendencia a su incremento, así como el de las construcciones cada vez menos seguras o precarias. A menudo, la construcción de viviendas populares tiende a incrementar el riesgo de vida de sus habitantes debido a serias deficiencias en la calidad de la construcción, la escasa superficie de los predios de construcción y las áreas habitables, así como su ubicación en terrenos no aptos para la edificación.
El crecimiento de población urbana ha sido acompañado por rezagos en el suministro de vivienda, infraestructura y servicios básicos,
Impacto de la urbanización no planificada gráfico
distribución poblacional mundial
(1970, 2000 y 2030)
Urbana 37%
– urbana y rural
Urbana 47%
Rural 53%
Urbana 60%
Fuente: UN-HABITAT. cuadro
población: tasa de crecimiento y población urbana
1999 Países en desarrollo
La urbanización no planificada y el rápido y desordenado crecimiento de las ciudades tienen también impacto negativo en el medio ambiente y el equilibrio ecológico, debido a la densidad del uso de la tierra, la deforestación y la pérdida de cobertura del suelo, así como la contaminación. La deficiencia de los sistemas de drenaje y cambios en la superficie de los terrenos incrementa la acumulación de las aguas de lluvia, con el consiguiente riesgo de inundaciones repentinas y deslizamientos de tierra. Igualmente, el débil control en la aplicación de normas mínimas de construcción y seguridad de las edificaciones y viviendas es un factor importante en el incremento de la vulnerabi-
Fuente: UNDP – HDR 2001
Población total 2015 (millones)
lidad en las zonas urbanas, tanto formales como informales. Los desastres por fenómenos naturales, además de afectar principalmente a la población pobre urbana y rural, repercuten directamente en la sociedad marginada: mujeres, niños, ancianos, personas con discapacidades y grupos excluidos, que han pasado a ser los grupos sociales más vulnerables en la región.
» El impacto de los desastres es mucho más severo en países con pobre desarrollo de prevención, mitigación y capacidad de respuesta, y en países en los cuales los códigos y las regulaciones para la construcción no son implementados.
El crecimiento de las ciudades y el aumento de la vulnerabilidad El acelerado e inadecuado proceso de urbanización es un factor recurrente en los patrones de desarrollo global. Se trata de un factor que debilita la capacidad para la gestión sustentable de los asentamientos humanos y aumenta la vulnerabilidad a los fenómenos naturales y sucesos inesperados creados por el hombre. Cabe destacar y enfatizar que el crecimiento poblacional y el proceso de urbanización no contribuyen, por sí solos, a incrementar el riesgo, sino más bien la falta de planificación y la carencia de recursos y capacidades para transformar en ventajas y oportunidades el fenó-
meno humano de urbanización. Estas limitaciones, característica de sociedades subdesarrolladas, son los principales ingredientes que incrementan el riesgo.
Desde hace varias décadas en la región existen asentamientos en condición de “irregularidad” que acentúan la vulnerabilidad de la población. Esta situación contradice el derecho humano a la vivienda y crea en las familias una constante situación de inseguridad que no les permite desarrollarse en forma plena e integral. Las familias en situación de irregularidad carecen de todo tipo de incentivos para mejorar su vivienda y viven en el constante dilema de ser desalojados y perder su inversión en las mejoras realizadas en su hábitat. Los asentamientos marginales o en situación de tenencia insegura, sin servicios e infraestructura, con viviendas y edificaciones mal construidas, ubicación en terrenos de alto riesgo, en condiciones de hacinamiento, insuficientes vías de acceso y habitantes sin capacidad para responder a eventos fortuitos, au­mentan la probabilidad de que un fenómeno natural se convierta en un evento destructor.
1.3 Temas ambientales La región centroamericana es la única del mundo con una posición intercontinental e interoceánica, y, además, se localiza en la Zona de Convergencia Intertropical. Si, por un lado, esto posiciona a Centroamérica entre los territorios del planeta con mayor diversidad natural, por otro, crea las condiciones necesarias para la génesis de eventos naturales que hacen que el istmo se vea expuesto a los efectos de sismos y erupciones volcánicas, huracanes, lluvias torrenciales e inundaciones, sequías, marejadas y deslizamientos, que actúan sobre un territorio irregular y montañoso. mapa
cambio de cobertura del suelo en centroamérica
naturales con poca transformación (básicamente productos agropecuarios y mineros), crean presiones muy fuertes de deterioro ambiental (PNUMA, 2005).
Cambios en uso y cobertura del suelo Mapas de la cobertura del suelo obtenidos por imágenes satelitales han permitido comprobar que en el año 2005 las áreas ocupadas por agricultura se han incrementado respecto del año 2000, reemplazando sobre todo a las áreas boscosas. En el mismo periodo de tiempo, las áreas pobladas han aumentado un 46%, mientras que los bosques han disminuido aproximadamente un 10%9. mapa
Fuente: Mosaico compuesto de imágenes MODIS, SERVIR. Resolución espacial de 463m. http://www.servir.net Hillshade por SRTM 90m DEM, 2000. http://srtm.csi.cgiar.org/
En Centroamérica, una alta y creciente densidad poblacional (en relación con las áreas cultivables), muy concentrada en zonas urbanas (sobre todo metropolitanas), grandes desigualdades en el acceso a los recursos y una economía exportadora basada en recursos
Fuente: Mosaico compuesto de imágenes MERIS, Globcover. Resolución espacial de 300m, con remuestreo espacial a 463m. http://www.esa.int/due/ionia/globcover. Hillshade por SRTM 90m DEM, 2000. http://srtm.csi.cgiar.org/
9	La metodología utilizada para la producción de los mapas presentados hace que se advierta la existencia de errores regionales en el trazado de la distribución de bosques y otros tipos de cobertura, debido al tamaño de la resolución de los datos (por ejemplo, 463 m de resolución por píxel de la capa derivada de MODIS, para el año 2000, y 300 m de resolución espacial para la capa de cobertura derivada de MERIS, para el año 2005). Ninguna de estas clasificaciones de datos ha sido verificada en campo.
La disminución de la cobertura original ha ocurrido como consecuencia de la deforestación dirigida a la actividad agropecuaria (la ganadería y los cultivos de exportación), junto con el crecimiento de los asentamientos humanos y la infraestructura de transporte (PNUMA, 2005). La tala de bosques, a su vez, facilita la erosión del suelo y la pérdida de nutrientes, empobreciendo las tierras y a menudo incapacitándolas para un uso agrícola rentable. El efecto de la sedimentación provoca grave deterioro al descargar los ríos en zonas costeras, así como en embalses hidroeléctricos (PNUMA, 2005). Además, de mapa
imagen nocturna de centroamérica
acuerdo al PICC la deforestación es una de las fuentes de emisiones que contribuyen al calentamiento global y al cambio climático. Recientes investigaciones cuantitativas (Bradshaw et al., 2007) han expuesto la relación entre las inundaciones y la deforestación, demostrando que la frecuencia de las inundaciones está negativamente correlacionada con la cantidad de bosque natural existente y positivamente con la pérdida del mismo. Esta información es relevante en la planificación de medidas de protección de los efectos de los huracanes.
» En términos porcentuales, Panamá es el país de Centroamérica con mayor proporción de población urbana (72.4), seguido por Costa Rica (62.8), El Salvador (60.4), Nicaragua (59.8), Belice (48.7), Honduras (47.4) y Guatemala (48.1) (PAHO, 2007).
La intensidad de luces muestra áreas de mayor concentración urbana. Imagen nocturna de Centroamérica lograda por el satélite NOAA AVHRR. Fuente: NGDC de NOAA, DMSP. 1998. http//www.ngdc.noaa.gov/dmsp/
» Entre 1998 y 2007 la densidad de población ha seguido aumentando en las áreas urbanas, con picos de más de 1000 personas por km2 en las ciudades principales
La mayor densidad de asentamientos se encuentra en los valles intermontanos que, en su mayor parte, drenan hacia la vertiente del Pacífico. Las razones históricas de esta distribución se encuentran en la necesidad de los pueblos indígenas del istmo del primer milenio A.C. de contar con suelos fértiles y profundos para el cultivo del maíz, componente básico de la dieta de entonces (PNUMA, 2005). Las
cambio de densidad de población en centroamérica entre
1998 y 2007
Fuente: SEDAC, CIESIN, 2007. http://ciesin.columbia.edu/ gpw. Ciudades, ESRI Wold Data, 2005. Carreteras, USGS & AGI, 2000. http://webgis.wr.usgs.gov/globalgis/
excepciones a esta distribución son Belice (que sólo tiene salida al Caribe, en cuya vertiente se encuentran las poblaciones principales), Honduras (cuyas ciudades en la costa atlántica son de gran importancia agrícola, comercial e industrial) y Panamá (donde el corredor del Canal, entre Ciudad de Panamá y Colón, concentra la mayor actividad urbana). cuadro
proporción de población urbana por países
(1998 y 2007)
Fuente: PAHO, 2007, http://www.paho.org/spanish/dd/ais/coredata.htm
Efectos del cambio climático Centroamérica es la subregión de América Latina y el Caribe con mayor porcentaje de población rural y con mayores proporciones de población en pobreza. La elevación de los precios de los alimentos y el combustible y la disminución de remesas están afectando más a esta región, a lo que se une la menor capacidad económica de los gobiernos para el desarrollo de programas contra esta situación, lo que pone en riesgo la posibilidad de cumplir con el primer Objetivo de Desarrollo del Milenio: erradicar la pobreza extrema y el hambre (PNUMA, 2008).
Entre las características de las áreas costeras de Centroamérica, dos importantes formaciones marinas son los arrecifes coralinos y los pastos marinos, dada su alta productividad primaria. Junto con los manglares y otros humedales costeros, estas formaciones son esenciales para mantener -según estudios de la FAO- hasta dos tercios de las pesquerías mundiales (Burke y otros, 2001). Sin embargo, se encuentran amenazadas por el turismo, el desarrollo costero (particularmente la agricultura contaminante y erosiva, así como la construcción de infraestructura turística y el maricultivo), la sobreexplotación pesquera y los derrames de petróleo. El calentamiento global
vulnerabilidad de centroamérica a la elevación del nivel del mar
Fuente: Void filled seamless SRTM data V1, 2004, Internacional Centre for Tropical Agriculture (CIAT), available from the CGIAR-CSI SRTM 90m. Database: http://srtm.csi.cgiar.org
también es un proceso que afecta en la región de Centroamérica a la biodiversidad10, en particular a los arrecifes de coral, produciendo el fenómeno de “emblanquecimiento”, que ya se ha observado en el Caribe (PNUMA, 2000). La subida del nivel del mar por efecto del calentamiento global es un factor de vulnerabilidad importante para las áreas costeras. Un aumento de 1m afectaría buena parte de las costa de Centroamérica con consecuencias no solamente para el medio ambiente, sino tambien para los centros poblados afectados y las actividades humanas relacionadas. En términos generales, Centroamérica está siguiendo la tendencia que toda la región de América Latina y el Caribe ha comenzado hace algunos años. Se han identificado como los principales temas ambientales (PNUMA, 2007): » la urbanización (con los consecuentes problemas de migración del campo a la ciudad, contaminación del aire, los suelos y las aguas, problemas de saneamiento y la huella ecológica impuesta alrededores de las ciudades), » los daños a la biodiversidad, » la vulnerabilidad al cambio climático (la deforestación en la región es una de las fuentes principales de emisiones contribuyentes al cambio climático) y, » los restos de la degradación de las costas y contaminación marina. Las tendencias regionales al aumento de la exportación de materias primas y explotación intensiva de los recursos naturales,
así como la tendencia global de aumento de los costos de los precios alimentarios (con la consecuente profundización de la brecha de pobreza) encajan en Centroamérica como un escenario de cambios en el corto plazo que agudizan la vulnerabilidad y que necesitan ser enfrentados con políticas de largo plazo centradas en el desarrollo sustentable y que abarquen las interrelaciones entre las fuerzas motrices, las presiones y los impactos socioambientales. Se habla de Centroamérica como un escenario multiamenaza, dada la complejidad y diversidad de peligros que, asociados con fenómenos de distinto origen, confluyen en este territorio ístmico. Sus dimensiones reducidas han propiciado que algunos desastres de cierta magnitud hayan afectado simultáneamente a varios o incluso a todos los países de la región, como ha sucedido en el pasado con el huracán Mitch. Los 7 países de Centroamérica reportaron diversos daños a causa de su impacto, por un valor global aproximado de 6,300 millones de dólares (PER, 1999). En términos humanos, las muertes ascendieron a casi 20.000 personas, entre fallecidos y desparecidos. Sólo las pérdidas ambientales directas se calcularon en 67.5 millones de dólares (CEPAL, 1999). Tomar medidas urgentes tanto por los gobiernos como por el sector privado y la sociedad en general, junto a la ayuda de países donantes y agencias internacionales, resulta vital para no retroceder en el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio y para que posibles impactos de fenómenos naturales no alcancen dimensiones catastróficas.
10	Anderson, E.R. Cherrington, E. A., Flores, A.I., Pérez, J.B., R. Carrillo and E. Sempris, 2008: “Potential Impacts of climate Change on Biodiversity in Central America, México and Dominican Republica”.
1.4 Eventos registrados en la región Más desastres y gran vulnerabilidad de Centroamérica
» El impacto del cambio climático es probable que sea uno de los mayores desafíos en los años y décadas por venir. La acción, hasta el momento, ha sido lenta e insuficiente en comparación con las necesidades.
En las últimas dos décadas el número de desastres relacionados con el clima se ha multiplicado mundialmente por cuatro, al pasar de 120 en promedio al año a unos 500. Entre 1998 y 2008, los desastres en Centroamérica han representado en las Américas el 23% del número de muertos y más del 10% de los afectados.
Y sigue siendo la región de las Américas en donde más personas son afectadas por sismos11. Según el Índice de Riesgo Climático12, los diez países más afectados por desastres entre 1997 y 2006 son liderados por Honduras y Nicaragua a nivel mundial. El evento más sintomático pero desafortunadamente no único sigue siendo la temporada de huracanes. De junio a noviembre destruye economías y vidas en Centroamérica. Entre 1998 y 2008, más tormentas azotaron la región, mapa
Tormentas 42
datos estadísticos sobre desastres en la región entre
Deslave 8 Volcán 7 Incendio 5
Temperatura extrema 3
Fuente: Centre for Research on the Epidemiology of Disasters (CRED) Université Catholique de Louvain - Ecole de Santé Publique EM-DAT by CRED © 2008 – Derechos Reservados. Los datos del 2008 sólo toman en cuenta los primeros 4 meses del año © 2008 – Derechos Reservados.
11	Media más alta entre 2000 y 2006 (263,267 anualmente). 12	Climate Risk Index, basado en índices de mortalidad relativa y pérdidas absolutas. Más información en http://www.germanwatch.org/klima/cri2008.pdf (p.13) y http://www.earth.columbia.edu/ news/2004/images/hotspots_mortality.jpg
gráfico 20.000
muertos por desastres
daños económicos en miles de dólares por desastres
7.000.000 6.201.590
Fuente: Centre for Research on the Epidemiology of Disasters (CRED) Université Catholique de Louvain - Ecole de Santé PubliqueEM-DAT by CRED © 2008 – Derechos Reservados. gráfico 3.500.000
8.000 101,426
102.650 20.000 2002
Fuente: Centre for Research on the Epidemiology of Disasters (CRED) Université Catholique de Louvain - Ecole de Santé Publique EM-DAT by CRED © 2008 – Derechos Reservados.
La temporada de huracanes de junio a noviembre destruye economías y vidas en Centroamérica y el Caribe. En 2005, más de 6 millones de personas fueron afectadas, tres veces más que el Tsunami en Asia. Pero las catástrofes no sólo se producen en la temporada de huracanes. Las lluvias, de menor intensidad, causan desastres más frecuentes y mortíferos y debilitan año tras año las capacidades de las poblaciones en responder a las emergencias.
2.629.993
3.500.000 3.500.000 3.500.000 3.500.000
279.760 2000
3.264.247
684.462 638.442 84.879 1998
346.533 58.375 2002
303.539 169.553 2004 2005
25.836 2006
66.390 2007
Fuente: Centre for Research on the Epidemiology of Disasters (CRED) Université Catholique de Louvain - Ecole de Santé PubliqueEM-DAT by CRED © 2008 – Derechos Reservados.
a menudo el doble de la media de los últimos 50 años (9.6)13. Únicamente en 2005, más de 6 millones de personas fueron afectadas par la temporada de huracanes, tres veces más que durante el Tsunami en más de nueve países14. Hasta el Tsunami (6.2 billones de dólares), la mayor contribución para un desastre natural desde 1992 ha sido para el Mitch (0.68 billones de dólares, aproximadamente el presupuesto de ayuda humanitaria de la Comisión Europea y el gobierno americano en 1998.
comparación del impacto de los desastres
(1998-2005) Huracán Mitch 1998
Afectados Muertos Pérdidas económicas
Tsunami (Asia) 2004
Temporada de Temporada de Temporada de huracanes huracanes 2005 huracanes 2005 2004 (ALC) (ALC) (ALC+USA) 1.100.000
134.000 M
13	2007 (17), 2006 (14), 2005 (27), 2004 (14), 2003 (14), 2002 (12), 2001 (15), 2000 (14), 1999 (14), 1998 (9.3). 14	CRED: :”EM-DAT: The OFDA/CRED International Disaster Database, www.em-dat.net - Université Catholique de Louvain - Bruselas, Bélgica (Indonesia, India, Sri Lanka, Tailandia, Maldivas, Malasia, Myanmar, Seychelles, Bangladesh y Somalia)
1.5. Consecuencias e impactos de los principales desastres Efecto económico y social
superiores a los 600 mm, afectó la integridad del istmo centroamericano, hecho que ocurrió entre el 23 de octubre y el 4 de noviembre de 1998. Mitch marcó de manera indeleble a la región.
» El huracán Mitch fue uno de
Históricamente la región centroamericana muesesos eventos paradigmáticos tra índices elevados de riesgo a desastres, tanque puso en evidencia to por su ubicación geográfica, que la expone a la vulnerabilidad de la eventos geomorfológicos, sísmicos, tormenta de subregión ante este tipo de vientos, deslizamientos, y subducción y reducción La frecuencia e impacto de los desastres desastres, especialmente de sus costas, como por estar sujeta a los sucecontribuye a reforzar la necesidad de geneuno marcadamente severo. sos climáticos de la estación ciclónica del Océarar mecanismos de protección para enfrentar no Pacífico y a la temporada de huracanes en el ese riesgo excedente que rebasa los recursos De otra parte fue también Atlántico. Ello se ve agravado periódicamente por disponibles en los países, no sólo en el área un parteaguas en la gestión el efecto de eventos cíclicos como el Fenómede prevención sino de respuesta y recuperegional del riesgo. no El Niño Oscilación Sur, ENSO, que ocasionan ración, con la consecuente ampliación de la sequías, lluvias excesivas e inundaciones y desbrecha de crecimiento, de acervo y de genelizamientos en laderas de por sí inestables. Adiración de riqueza y bienestar. cionalmente, la vulnerabilidad social y económica asociada a los patrones de desarrollo desemboca en condiciones de exposición Impacto de los desastres con relación al género y riesgo en promedio superiores a los del resto del hemisferio. Si bien en el caso de Mitch el impacto de género fue sólo analiEl huracán Mitch, con vientos sostenidos de hasta 144 nudos o zado de manera limitada, como consecuencia de la escasa infor285 km/h en su momento de mayor intensidad y precipitaciones mación desagregada por sexo disponible, tanto en las líneas de cuadro
impacto del huracán mitch en centroamérica
10	efectos macroeconómicos: caída en las tasas nacionales de crecimiento
Damnificados directos Muertos (afectación primaria)
Daño en acervo o capital ($us)
Pérdidas en flujos
1,191,908
Nicaragua -0.9
-8 -9.0
base (información predesastres) como de la emergencia misma, una de las importantes lecciones aprendidas fue la necesidad de desarrollar tales bases de datos y capturar la información desagregada en los cuestionarios y encuestas tras el desastre, en los albergues, de cara a la identificación de las necesidades para la rehabilitación, la recuperación y la reconstrucción. Sobre esas premisas, en posteriores eventos se han aplicado los elementos de análisis de los medios de vida con perspectiva de género y se han desarrollado mecanismos de imputación del daño y las pérdidas sufridas por las mujeres, en particular en lo
que se refiere a la actividad femenina reproductiva o de cuidado de la familia y el hogar, la economía de patio, el uso del tiempo en la emergencia y en la recuperación, y en el empleo remunerado y actividades económicas en el mercado, así sea de carácter informal. Especial atención se ha prestado a la actividad artesanal y al impacto de los desastres sobre la identidad cultural y las consecuencias económicas y sociales de tales pérdidas. Un ejemplo particularmente pertinente fue la evaluación del impacto que en estos aspectos tuvo el huracán Stan en el año 2005, en Guatemala.
2.1 Desarrollo y riesgo de desastre Luego de los estragos que causó el huracán Mitch en gran parte de Centroamérica a finales de 1998, se reconoció por primera vez al más alto nivel político que las causas del desastre se encontraron principalmente en la alta vulnerabilidad social y ambiental, y que una reducción de los riesgos presentes solamente se logrará a través de la transformación del modelo de desarrollo hacia una mayor sostenibilidad. Es decir que los problemas fundamentales que enfrenta el desarrollo en la región son los mismos factores que contribuyen a la persistencia de los riesgos de desastres, y no sólo en términos de gráfico
vulnerabilidad, sino también alterando e incrementando amenazas socionaturales. La experiencia en Centroamérica forma parte de una creciente conciencia a nivel mundial sobre las relaciones causales entre desarrollo y desastres. El Informe Mundial del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) “La reducción de riesgos de desastres: un desafío para el desarrollo” (2004) resume las tres dimensiones de esta relación de la siguiente manera:
10	dimensión de la relación causal entre desarrollo y desastres
Los desastres limitan el desarrollo
El desarrollo provoca riesgos de desastres
El desarrollo reduce el riesgo de desastre
Desarrollo económico: Destrucción de activos fijos. Pérdida de capacidad productiva, acceso al mercado de bienes materiales. Daño a la infraestructura de transporte, comunicaciones y energía. Deterioro de los medios de vida, ahorros y capital físico. Desarrollo social: Destrucción de la infraestructura sanitaria o educativa y pérdida de sus recursos humanos. Muerte, incapacidad o emigración de actores sociales importantes, con el consiguiente deterioro del capital social.
Desarrollo económico: Prácticas de desarrollo no sostenibles que enriquecen a algunos a expensas del trabajo, las condiciones de vida insalubres de otros o el deterioro del medio ambiente. Desarrollo social: Decisiones en materia de desarrollo que generan normas culturales que promueven el aislamiento social o la exclusión política.
Desarrollo económico: Acceso al agua potable, alimentos, eliminación de desechos y vivienda segura, aumentando la capacidad de adaptación de las personas. Comercio y tecnología que pueden reducir la pobreza. Inversiones en mecanismos financieros y seguridad social que pueden proteger contra la vulnerabilidad. Desarrollo social: Promoción de la cohesión social, reconocimento de las personas o los grupos sociales excluidos (como la mujer) y oportunidades de mayor participación en la adopción de decisiones. Mejor acceso a la educación y los servicios sanitarios, que aumentan la capacidad de adaptación.
Fuente: BCPR /PNUD.
» En el reporte “Efectos en Guatemala de las lluvias torrenciales y la tormenta tropical Stan, octubre de 2005” (CEPAL, SEGEPLAN, 2005), se destaca que los deslizamientos ocurridos en el altiplano y las inundaciones producidas en la costa de este país evidencian la vulnerabilidad acumulada por la gestión inapropiada de cuencas, la exposición de laderas por procesos productivos y deforestación e índices de pobreza y desarrollo humano por debajo del promedio nacional antes del desastre.
Las primeras iniciativas llevadas a cabo para contar con un registro de desastres a nivel local surgieron en los años 90, como el programa DesInventar, de la Red de Estudios Sociales en Prevención de Desastres (LA RED), pero lamentablemente se descontinuaron al finalizar el proyecto, y solamente en algunos países centroamericanos fueron actualizados (Costa Rica, Panamá y El Salvador). cuadro
En base de DesInventar-Guatemala se puede constatar que en el período 1988-1995 la cifra promedio de desastres por año era de 130, cifra que aumentó en el lustro comprendido entre 1996 y 2000, hasta alcanzar los 275 eventos, sin tomar en cuenta los 529 desastres locales producidos a raíz del Mitch en 1998 Con los desastres ocurridos a raíz del huracán Mitch o de la tormenta tropical Stan se produjo, entonces, sólo que en una escala territorial mayor, lo que se manifiesta año tras año durante la estación de lluvias.
Sin el registro de los miles de desastres locales que ocurren cada año en la región se ignoraría la situación de la población afectada, por ejemplo, los habitantes de asentamientos precarios urbanos o las comunidades rurales dispersas, distantes y muchas veces aisladas e incomunicadas. En este sentido, los criterios tomados en cuenta para clasificar un evento como un desastre pueden ser restringidos, pues algunos requisitos de selección incluyen el número de muertos y de personas afectadas (al menos 10 y 100, respectivamente), la declaración de una emergencia nacional o la solicitud de ayuda internacional.
comparación de registros de desastres que utilizan diferentes criterios
América (según Informe Mundial sobre Desastres*)
Desastres (total)
Guatemala (según DesInventar**)
Fuente: * Utilizando EM-DAT del CRED. ** DesInventar: Sistema de Inventario de Desastres ocurridos en América Latina. LA RED, Red de Estudios Sociales en Prevención de Desastres en América Latina (www.dessenredando.org).
En la actualidad, los montos de las remesas son significativamente mayores a los de la Ayuda Oficial al Desarrollo (ver cap. 1.1.), pero su impacto en un desarrollo más sostenible a nivel nacional, comunal y hasta familiar ha sido poco estudiado. En términos de vulnerabilidad, las familias de los migrantes tienen ahora un mejor nivel de vida material y mayor acceso a servicios de salud y educación para los hijos; muchas comunidades lograron la implementación de servicios básicos y otras mejoras con la ayuda de sus paisanos que residen en los Estados Unidos. Sin embargo, se manifiestan también nuevas expresiones de vulnerabilidad, entre las cuales destaca por ejemplo un proceso de creciente desintegración de las bases sociales en las comunidades rurales de origen y sobre todo en las indígenas. Esto se manifiesta a nivel familiar (mujeres solas e hijos sin padre) y en las comunidades mismas, en la segregación existente entre familias prósperas (de migrantes) y aquéllas sin esta opción por falta de medios para costear el traslado hacia Norteamérica (se necesitan por lo menos tres mil dólares). En el caso de las mujeres que migran, casi siempre son madres solteras o jefas de hogar que deben encargar a sus hijos menores a otros miembros de la familia. gráfico
12	comparación en el aumento de las remesas en dólares	(2003-2007)
Si durante la última década han mejorado algunos indicadores de desarrollo en Centroamérica, en gran parte se debe al masivo aumento de remesas: se ha evitado un mayor deterioro del ingreso per cápita en los países receptores, y con ello también han mejorado los índices de pobreza. En las familias de los migrantes ha aumentado la resiliencia económica para enfrentar eventos extremos. De manera indirecta ha surgido una mayor oferta laboral en zonas rurales (mayor construcción de viviendas, demanda de servicios, negocios, centros privados de salud y educativos). En las comunidades rurales con alta emigración disminuyó paulatinamente la presión sobre los recursos tierra y bosque, debido a la creciente disponibilidad de otros medios de ingreso y sustento.
1.500 $800
Honduras Encuesta 2003
Fuente: Encuestas BID-MIF/FEMIN
Guatemala Encuesta 2007
2.2 Mecanismos institucionales emergentes en la región El huracán Mitch se inscribe en la secuela de grandes desastres asociados al impacto de amenazas naturales en distintas partes del planeta, que sirvieron de trágico corolario al final de la Década Internacional para la Reducción de Desastres (1990-1999). Estos desastres reforzaron la noción de la reducción de riesgo de desastres como una temática transversal y como un componente integral de los procesos de desarrollo. En la década post-Mitch, y más precisamente en los últimos cinco años, se pueden identificar algunas tendencias en la institucionalidad asociada a la gestión de riesgo de desastres en los países de la región centroamericana. Algunas de estas tendencias se manifiestan en la forma de nuevos arreglos institucionales, ya sean anclados en sistemas nacionales de gestión de riesgos existentes, o basados en mecanismos ligados a la institucionalidad subregional. Cualquiera sea el caso, estos arreglos institucionales tienen como denominador común el objetivo de coordinar y promocionar una agenda nacional de reducción de riesgos a través de un mecanismo multisectorial participativo, que también incorpora en distintos grados la participación de sociedad civil y la academia, y en forma gradual la de los medios de comunicación y el sector privado. El desarrollo de estos mecanismos nacionales ha estado inspirado y alentado en gran medida por la activa promoción por parte del Sistema de la Naciones Unidas de las denominadas “Plataformas nacionales para la reducción de riesgo de desastres”.
Definición y origen de las plataformas nacionales El sistema de la Estrategia Internacional para la Reducción de Desastres (EIRD) define a las plataformas nacionales como “un mecanismo a nivel nacional que puede adoptar la forma de foro o comité, y que sirve para promover la reducción del riesgo de desastres en diferentes ámbitos, contribuyendo a analizar, guiar y dar seguimiento a las acciones de reducción de desastres mediante un proceso coordinado y participativo”.
Desde finales de la Década Internacional para la Reducción de Desastres Naturales, los Estados miembros han hecho varios llamamientos para el establecimiento y fortalecimiento de mecanismos nacionales multisectoriales para la reducción de riesgo de desastres. El documento temático “Gobernabilidad para la reducción del riesgo de desastres”, cuya elaboración encabezó el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), y que se presentó durante la “Conferencia Mundial de Reducción de Riesgo de Desastres” (CMRD), el año 2005, recomendó el desarrollo de un proceso multisectorial para fortalecer las alianzas de trabajo entre diversos sectores y disciplinas, al igual que organizaciones de la sociedad civil, grupos voluntarios y el sector privado. El “Marco de Acción de Hyogo 2005-2015: aumento de la resiliencia de las naciones y las comunidades ante los desastres”, adoptado por 167 gobiernos en la CMRD, realizada en Kobe, Hyogo, el año 2005, definió entre sus objetivos estratégicos el “desarrollo y fortalecimiento de las instituciones, mecanismos y capacidades para aumentar la resiliencia ante las amenazas”. Asimismo, el Marco hace un llamado a las naciones a “apoyar la creación y el fortalecimiento de los mecanismos nacionales integrales, tales como las plataformas nacionales multisectoriales”, para garantizar que la reducción del riesgo de desastres sea una prioridad nacional y local. Asimismo, el documento insta a todos los Estados a designar un mecanismo nacional para coordinar y dar seguimiento al Marco y a comunicar cualquier información pertinente a la secretaría de la EIRD. http://www.eird.org/esp/inf-paises/principios-guia.htlm http://www.unisd r.org/eng/hfa/docs/Hyogo-framework-for-action-spanish.pdf
En Centroamérica se han identificado y establecido en forma oficial plataformas nacionales para la reducción de riesgos en Costa Rica, Nicaragua, Panamá y El Salvador.
Principales objetivos de las plataformas nacionales 1.	Incrementar el liderazgo y el compromiso nacional con la sostenibilidad de la reducción del riesgo de desastres y la implementación del “Marco de Acción de Hyogo”; 2.	Intensificar la colaboración y la coordinación entre los grupos multisectoriales nacionales, con el propósito de incrementar los niveles de conocimiento y destrezas en torno a la reducción del riesgo de desastres; 3.	Incrementar el nivel de compromiso a nivel nacional para ayudar a las poblaciones más vulnerables y en riesgo;
Ya sean previas o posteriores a la CMRD, estas 4.	Fungir como puntos nacionales plataformas nacionales pade enlace dentro del sistema de san a ser los principales la EIRD y fortalecer los vínculos referentes institucionales existentes con la secretaría de para la implementación del ésta y con el Equipo de Trabajo “Marco de Acción de HyoInterinstitucional. go” en sus respectivos países. Las plataformas nacionales existentes en Centroamérica son parte de una red en crecimiento en todas las regiones del mundo (ver Figura 1), y pasan a ser el pilar fundamental a nivel nacional dentro del sistema de la EIRD, participando en forma protagónica en las sesiones de la “Plataforma global de reducción de riesgo de desastres”, que se convocan cada dos años en Ginebra (la próxima sesión tendrá lugar en junio del 2009). Estas plataformas se han reunido como grupo por primera vez en Pretoria, Sudáfrica, en el año 2006. Las actuales plataformas nacionales permiten que sectores relevantes para la reducción de riesgo de desastres (como es el caso de finanzas y planificación, o el mismo sector académico, entre
otros), puedan encontrar un espacio para coordinar acciones y priorizar actividades en el objetivo de reducir los riesgos en los países. Esto supone una evolución institucional importante (dentro de los sistemas nacionales existentes) y abre posibilidades para un involucramiento más concreto de los sectores, condición para que la reducción de riesgo de desastres afecte positivamente los procesos de desarrollo de los países de la región.
Plataforma Nacional de Costa Rica El concepto de plataforma nacional en Costa Rica se basa en el Sistema Nacional de Gestión del Riesgo. De acuerdo con la Ley, la Comisión Nacional de Emergencias (CNE) es la responsable de la organización y coordinación del Sistema Nacional de Gestión del Riesgo y ejerce el papel rector en el tema. Esta misma Ley establece que la Junta Directiva de la CNE es la responsable de dictar las políticas generales para articular el Sistema Nacional de Gestión del Riesgo, las mismas que deben ser expresadas en el Plan Nacional de Gestión del Riesgo, cuya redacción según la ley recae sobre la misma CNE. De tal modo, la junta directiva de la CNE es el nivel superior de decisión del Sistema, y por ende de la Plataforma Nacional. Composición: Esta Junta Directiva está conformada por: » Un representante del Presidente de la República, que preside la Junta Directiva. » El Ministro(a) de la Presidencia, » El Ministro(a) de Salud, » El Ministro(a) de Seguridad Pública, » El Ministro(a) de Obras Públicas y Transportes, » El Ministro(a) de Hacienda (Finanzas), » El Ministro(a) de Vivienda y Asentamientos Humanos, » El Ministro(a) de Ambiente y Energía, » El Presidente Ejecutivo del Instituto Mixto de Ayuda Social (IMAS) » El Presidente del Instituto Nacional de Seguros, » Un representante de la Cruz Roja costarricense. Se reúne ordinariamente una vez al mes y extraordinariamente las veces que el Presidente de la Junta la convoque. La Plataforma Nacional de Costa Rica tuvo una actuación importante en la primera sesión de la Plataforma Global de Reducción de Desastres que se llevó a cabo en Ginebra, en junio de 2007.
Plataforma Nacional de Panamá En diciembre del año 2005, Panamá estableció su “Plataforma Nacional para la Reducción del Riesgo de Desastres”, como seguimiento al compromiso que adquirió el gobierno de este país durante la CMRD. La Plataforma Nacional panameña se fundamenta en el Comité Nacional para CEPREDENAC, el cual se creó por decreto en el año 2000. El Comité Nacional está compuesto por:
las prioridades de Panamá con respecto a las cinco áreas claves para la implementación del “Marco de Acción de Hyogo”. Desde entonces, la Plataforma Nacional ha sumado a su trabajo a la influyente Autoridad del Canal de Panamá y ha organizado un segundo “Foro Nacional de Reducción de Riesgos” en enero del año 2008, para socializar los resultados del trabajo de la Plataforma Nacional e identificar las prioridades de trabajo para ese año. Esta plataforma es la anfitriona de la “Segunda Reunión Consultiva Global de Plataformas Nacionales”.
» Sistema de Nacional de Protección Civil » Ministerio de Relaciones Exteriores
plataformas nacionales: una red en crecimiento
» Ministerio de Economía y Finanzas » Ministerio de Educación » Ministerio de Obras Públicas » Ministerio de Salud » Ministerio de Vivienda » Ministerio de Desarrollo Agropecuario » Autoridad Nacional del Ambiente » Caja de Seguro Social » Facultad de Ingeniería de la Universidad Tecnológica de Panamá » Instituto de Geociencias de la Universidad de Panamá » Compañía Nacional de Electricidad » Autoridad del Canal de Panamá. El lanzamiento oficial de la Plataforma Nacional se realizó durante un taller que organizó el Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC) y contó con la participación de delegados del Comité Nacional y representantes de la sociedad civil, universidades locales, instituciones técnicas y sector privado. Durante el mismo se discutieron Fuente: Perfiles de país PreventionWeb (www.http://preventionweb.net/english/countries/)
2.3 Preparativos y respuesta a desastres Planificar con suficiente antelación con vistas a mitigar los efectos desastrosos de los peligros permite a las autoridades responsables reducir los efectos negativos a un menor costo. Las medidas de preparación y mitigación desempeñan un papel decisivo para reducir los efectos de los desastres. Todas las medidas, tanto de preparación como de mitigación, deben estar basadas en información sólida. Ello requiere aumentar la precisión de los servicios de predicción y alerta temprana y contar con mayor tiempo de previsión, así como disponer de información a largo plazo útiles para la evaluación de riesgos y para el diseño y aplicación de medidas de mitigación, tanto estructurales como de otro tipo. Kofi Annan, 2004, Día Mundial del Agua.
Además, desde enero de 2005, los Estados se comprometieron en Hyogo (Japón) a reforzar la preparación para enfrentar desastres15, a nivel regional, nacional y local, particularmente en la capacidad institucional, el intercambio de información, los mecanismos operacionales, la creación de fondos de emergencia y la planificación. gráfico
13	línea de tiempo sobre matriz de preparación en centroamérica
19 9 8 19 9 9 20 0 0 20 01
Preparación en Centroamérica
Primer Manual de Cancillería Nicaragua,	Ley	337 Creación del CCAH Creación del FIRC - PADRU Primer UNETE
La preparación para enfrentar desastres ha mejorado substancialmente en los últimos 10 años por parte de los gobiernos y de los actores humanitarios. El proceso de reconstrucción post-Mitch no solo llevó a un reforzamiento institucional regional sino también se reconoció la necesidad de fortalecer las capacidades locales de gestión del riesgo. Desde la creación en 1987 del Centro de Coordinación para la Prevención de los Desastres Naturales en America Central (CEPREDENAC), y sobre todo desde el año 1999, con el Marco Estratégico para la Reducción de la Vulnerabilidad y los Desastres en Centroamérica, se logró una mejor visión y coordinación regional. En conjuntos esfuerzos con los socios humanitarios regionales (REDLAC-2003) y los organismos nacionales se ha podido mejorar la planificación de contingencia más sistemáticamente a través de evaluaciones de daños compartidas con metodología común, 15	http://www.unisdr.org/eng/hfa/docs/Hyogo-framework-for-action-spanish.pdf
gestión de la información más eficiente y rápida, y mayor previsibilidad en la respuesta.
20 0 2 20 0 3 20 0 4 20 0 5
Creación del grupo regional interagencial (REDLAC) Panamá,	Ley	7 El	Salvador,	Decreto	777 Costa	Rica,	Ley	8488 Reforma Humanitaria Marco de Hyogo (HFA 5)
1ra. Misión UNDAC Preparación Metodología de Evaluación Rápida (RNA) Primer equipo humanitario de país IASC - Guatemala
Creación UNETE Nº 18 (Paraguay)
CCAH:	Centro de Coordinación de Asistencia Humanitaria PADRU:	Unidad Panamericana de Respuesta a Desastres de la Federación Internacional de la Cruz Roja y la Media Luna Roja. HFA 5:	Marco de Acción de Hyogo, prioridad 5 RNA:	Evaluación Rápida Humanitaria IASC:	Comité Permanente Interagencial Fuente: Equipos UNETE de los países en estudio
matriz de acciones de preparación por país en centroamérica
Matriz de preparación
Estrategia Nacional de Gestión de Desastres
Existencia de un CCAH (a)
2001 (CATAI)
Uso de Manual de Cancillería revisado (fecha)
No (Borrador)
Sí (2000)
Sí (2008)
PIC - Plan Nacional de Preparación Gripe Aviar
Equipo de País Humanitario (IASC) (b)
Equipos Técnico de Emergencias (UNETE)
Presencia de OCHA
NDRA (c)
Plan de Respuesta de NNUU (fecha)
Sí ( Abr 08)
Sí (Ago 07)
Sí (Mar 08)
Sí (Mar 07)
Coordinación con el Plan Nacional (fecha)
Sí (mayo 2008)
Enfoque Sectorial del Plan de Respuesta
Última misión de preparación UNDAC
Jul 08 (d)
UN - Grupo de Comunicación de Crisis
Mapeo de capacidades logísticas
Evaluación de Daños Interagencial Común (RNA)
Presencia de oficiales REDHUM
Lista de Contactos (3W)
PIC - Plan de Equipo Humanitario para Gripe Aviar
Último Llamamiento / Flash Appeal (e)
Capacidad de manejo de información en clusters
Último desembolso fondos CERF (monto)
Última misión UNDAC
Último pedido de asistencia internacional
Base de datos de medios de comunicación (PI&A)
Centro de Coordinación de la Asistencia Humanitaria. InterAgency Standing Committee - Comite interagencial Permanente, grupo de agencias, ONGs y organizaciones internacionales humanitarias. National Disaster Response Advisors / Asesores de Preparación y Respuesta a Desastres (OCHA). Misión ejecutada. Llamamientos internacionales elaborados por las Naciones Unidas y socios humanitarios.
Fuente: OCHA - UNETE
Sin ser exhaustivo, este cuadro elaborado por los equipos técnicos de emergencia de las Naciones Unidas (UNETE) muestra el gran trabajo en progreso: mejor planificación del sistema nacional (Estrategias y normativas), una coordinación previsible (establecimiento de los CCAH), más esfuerzos por parte de las Naciones Unidas en asesorar y complementar el sistema nacional (red humanitaria nacional, enfoque sectorial, fondos de emergencia) y una respuesta mas predecible.
Mayor respuesta en Centroamérica desde Mitch La mayor previsibilidad y disponibilidad de fondos, la profesionalización de los equipos de emergencia, incluyendo los de búsqueda y rescate, y el mayor conocimiento de las herramientas de respuesta disponibles por parte de los socios humanitarios hacen que la respuesta haya mejorado en los últimos años. Después de un aporte masivo de fondos y equipos en 1998, la respuesta a desastres en Centroamérica ha crecido regularmente sobre el periodo y representa el 45% de los fondos recibidos en todas las Américas en los últimos 10 años (dos billones). En los últimos tres años se han recibido 150 millones en respuesta a los degráfico
14	fondos asignados a respuesta humanitaria en centroamérica (1998-2008)
80 25 60 18
20 29 0.1 0
Respuesta al Flash Appeal
Fuente: Financial Tracking System, OCHA www.reliefweb.int/fts
Buenas practicas en evaluación rápida La diversidad de herramientas de evaluación rápida que dificultan la consolidación y análisis de la información para la toma de decisiones; la falta de un instrumento genérico; la escasa presencia de personal capacitado en la aplicación de herramientas y la falta de enfoque integral humanitario llevaron a varios socios humanitarios (NNUU, ONGs y FICR), a través del grupo regional REDLAC, a desarrollar una metodología común de evaluación rápida para desastres.
http://www.redhum.org/kit_emergencia.php
sastres en Centroamérica, de los cuales un 30% corresponden a llamamientos de NNUU y socios, lo que denota cierto esfuerzo de racionalización de los pedidos de fondos. Desde el 2006, un fondo de emergencia establecido por la Asamblea de NNUU permite mejorar la respuesta a desastres para salvar vidas en las primeras horas de la emergencia. El CERF ha beneficiado a más de 900,000 personas en Centroamérica (9.6 millones de dólares) en menos de dos años (http://un.cerf. org). Algunos sectores no reciben la atención deseada en las emergencias (recuperación temprana, educación, protección y albergues). En diciembre 2007, las NNUU afirmaban haber mandado un numero record de misiones de respuesta a emergencias a las Américas, 10 de las 14 misiones del UNDAC en el mundo. Esta tendencia ha ido creciendo en la última década como lo muestran las cifras de misiones de la Federación Internacional de la Cruz Roja (de un equipo de intervención regional -RIT- en 2001 a más de 49 en el 2007). Otros equipos de intervención de ONG, donantes y agencias se han sumado a esta tendencia desde sus bases regionales en Centroamérica.
15	fondos recibidos en américa latina por sector 1998-2008
gráfico16	fondos recibidos en américa latina por agencia
Coordinación / apoyo 8%
Alimentos 21%
ONG’s 23%
Servicios de salud 6% Recuperación económica e infraestructura 5%
FICR 14%
Items no alimentarios y vivienda 4%
Agencias de Naciones Unidas 37%
Sector no especificado 4% Agricultura 3%
Gobierno 14%
Protección/DD.HH./Leyes 3% Multisector 42%
Agua y saneamiento 3% Otros 8%
Equipo de seguridad 0%
Org. privados fundaciones 2%
Fuente: OCHA © 2008 – Derecho Reservados
17	afectados, daños económicos y ayuda recibida (1999-2008)
18	misiones de asistencia en américa latina y el caribe (1998-2007)
400 3 300 2
Daños en USD dólares
Org. intergubernamentales 2%
UNDAC en América
RDRT en América
ERU en América
FACT en América
Fuente: Federación Internacional de la Cruz Roja (PADRU) © 2008 – Derechos Reservados
equipos y misiones de búsqueda y rescate
(USAR)1
USAR México (5)2
CR Nacional, CR & Bomberos Guadalajara, Jalisco, Bomberos Tijuana & Otros Grupos
BElICE USAR Honduras (1) Bomberos de San Pedro Sula
USAR Guatemala (8) CONRED, Bomberos municipal
USAR de El Salvador
(Multiagencial por conformar)
El Salvador 2001 (enero)
Colombia (5 Cruz Roja) Francia (29 ONG) Guatemala (127 Bomberos) Hungría (6) México (186 FFAA) Nicaragua (20) Panamá (30 bomberos) España (92 protección Civil/ONG) Taiwan (30) Turquía (24 Defensa Civil/ONG) EEUU (4 Miami Dade) Venezuela (12 FFAA, bomberos, PC)
En la última década, el Grupo Regional de las Américas del INSARAG Secretariado mundial del Grupo de Búsqueda y Rescate ha estado trabajando bajo la coordinación de USAID en mejorar la “eficiencia y efectividad” de los grupo USAR, con el fin de mejorar sus funcionamientos administrativo, logístico y operacional (liviano, intermedio o pesado). En nuestra región, si bien se evidencia una gran deficiencia sobre estos rubros, se está trabajando en el proceso de acreditación de los grupos de rescate livianos existentes en América Latina a través del Grupo Regional. USAID
Nicaragua 2007 Grupo de rescate de Cruz Roja costarricence
El Salvador 2001 (febrero) Guatemala (50 bomberos) Honduras (30 bomberos) México (55 expertos y un médico) España (5 USAR)
USAR de Costa Rica (10)
CNE, Bomberos y Cruz Roja
PANAMá EQUIPOS DE BÚSQUEDA Y RESCATE
Equipos con capacidad de Respuesta Local.
Equipos con capacidad de respuesta regional (limitada).
MISIONES DE EQUIPOS
Misiones USAR del mundo a emergencias en Centroamérica.
1 Urban Search and Rescue: no existe ningún USAR acreditado INSAPAG pero procesos de acreditación están en curso. 2 Existen muchos equipos, pero se contabilizan aquí sólo los de capacidad de proyección exterior. Fuente: OCHA © 2008 – Derecho Reservados
2.4 Recuperación: tendencias significativas A partir del desastre provocado por el huracán Mitch ha crecido en Centroamérica el reconocimiento de la importancia de la recuperación temprana como eslabón clave entre la ayuda humanitaria y la recuperación a mediano y largo plazo, y no solamente en términos de tiempo, sino también respecto a planificación, coordinación y enfoque. El marco general del enfoque de recuperación, como lo define el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), es el de restaurar la capacidad de las instituciones nacionales y las comunidades para recuperarse de un conflicto o de un desastre de origen natural, e incorporarse en un proceso de transición que aborde los riesgos que ocasionan desastres y promueva la reducción de los mismos. Implica, por tanto, “volver a construir mejor” y evitar reincidencias; es decir, TRANSFORMAR MIENTRAS SE REPARA. gráfico
19	transición entre manejo humanitario y recuperación
Manejo	humanitario (organismo de emergencia) Enfoque: SALVAR VIDAS 1. Operaciones de búsqueda y rescate. 2. Manejo de albergues. 3. Alimentación. 4. Atención en salud. 5. Coordinación del manejo operativo.
(sectores del desarrollo) Enfoque: RESTAURAR MEDIOS DE VIDA 1. Recuperación ambiental. 2. Medios de vida (agricultura, pesca, ganadería, etc). 3. Vivienda e infraestructura. 4. Seguridad en salud. 5. Educación. 6. Reducción de desastres.
Simultaneidad de acciones y progresión de necesidades
Número de victimas, rescate, heridos, proveer necesidades básicas de alimento, agua, albergue, salud...
Fuente: BCPR/PNUD
RESTAURAR FUNCIONALIDAD DE LA SOCIEDAD Accesibildad, remoción de escombros, medios de vida, gobernabilidad, identificar habitabilidad de asentamientos...
La recuperación temprana es un proceso multidimensional guiado por principios de desarrollo que se originan en un entorno cuyo propósito es construir sobre programas humanitarios y catalizar oportunidades de desarrollo sostenible. Aspira a generar y/o reforzar los procesos nacionales existentes para que la recuperación post-crisis sea resistente y sostenible. Aborda la restauración de los servicios básicos, medios de vida, vivienda, gobernabilidad, seguridad y normas legales, medio ambiente y otras dimensiones socioeconómicas, incluyendo la reintegración de poblaciones desplazadas. Fortalece la seguridad humana y tiene como propósito orientar la atención hacia las causas subyacentes de la crisis.
Recuperación con énfasis	en los medios de vida sostenibles Las iniciativas recientes desarrolladas en Centroamérica para el fortalecimiento de las capacidades en apoyo a la recuperación posdesastre ponen énfasis en los medios de vida de los afectados y la reducción de riesgos, con una visión de desarrollo sostenible centrado en la gente. En la actualidad, un creciente número de agencias y organizaciones están usando los principios de MVS para guiar y coordinar su trabajo (por ejemplo, PNUD, FIDA, PMA, FAO, CARE, OXFAM, Federación Internacional de la Cruz Roja, entre otras). Sin embargo, lograr transformaciones reales a través de la recuperación posdesastre no es cosa fácil, si se trata de comunidades altamente vulnerables, que es lo común en Centroamérica.
Recuperación y pobreza El reto más difícil de la recuperación posdesastre es la incidencia en los altos niveles de pobreza que caracterizan a la gran mayoría de la población afectada en Centroamérica, situación que se agrava con los impactos de un desastre y la consecuente e inevitable crisis en sus
medios de vida. Esto se pudo ver claramente con la ocurrencia del Mitch en Honduras, el país más afectado, donde la pobreza aumentó en un 8% a nivel nacional (de 69 al 77% de la población) (PNUD, 2007). También en el caso de los terremotos que se produjeron en enero y febrero de 2001; varios departamentos en El Salvador, precisamente los que sufrieron más fuertemente el impacto, registraron un significativo aumento de personas que cayeron en la pobreza.
El caso de Guatemala es ilustrativo del impacto de un “desastre lento”: la prolongada sequía que se registró en 2001. La caída en el cultivo del café (que tuvo como consecuencia la pérdida de los ingresos por jornales) se tradujo en el porcentaje de población en pobreza extrema: en 1989, el 20%; en 2000, 16%; y en 2004, un aumento importante, hasta llegar al 21.9% (PNUD-Guatemala, 2005).
Recuperación y desigualdad Medios de vida sostenibles (MVS) •	Un medio de vida está compuesto por las capacidades, los capitales (humano, social, económico-financiero, natural) y las actividades necesarias para sostener la vida. Un medio de vida es sostenible cuando puede responder y recuperarse a cambios bruscos y estrés (como un desastre), y mantener o mejorar sus capacidades y capitales sin minar la base de los recursos naturales.
La alta vulnerabilidad de importantes segmentos de la población en Centroamérica corresponde, en conjunto con la pobreza, a marcadas desigualdades y niveles de exclusión social, que implican una variedad de condiciones que se agravan con los impactos de un desastre y son determinantes en la recuperación. La desigualdad y la exclusión se basan en aspectos de pertenencia étnica, de género, de acceso a tierra y otros recursos naturales, de marginación física-territorial, de degradación del hábitat, entre otros. cuadro
el salvador: personas en situación de pobreza antes y después de los terremotos de
Según el informe de la CEPAL (2001), los daños se concentraron en los departamentos de San Vicente, La Paz y Cuscatlán, donde sus habitantes sufrieron pérdidas que oscilan entre los 700 y los 1,500 dólares, lo que sin lugar a dudas representa un alto porcentaje de su patrimonio. En orden de daño decreciente, siguieron los habitantes de los departamentos de Usulután, La Libertad y Sonsonate.
2001 (en porcentajes)
La vulnerabilidad de los medios de vida
•	Es útil reconocer que la vulnerabilidad o la inseguridad de los medios de vida es una realidad constante para muchas personas pobres y que la inseguridad es un elemento medular de la pobreza. No nos referimos a eventos o hechos aislados, sino a una situación dinámica en la que los pobres siempre están al borde de la inseguridad extrema, algunas veces cayendo por debajo y otras subiendo apenas por encima. El enfoque de medios de vida sostenibles busca incidir en la inseguridad creando una capacidad de recuperación (DFID, 2001).
Fuente: FUSADES, Informe de Desarrollo Económico y Social 2002, p. 16, en base de Encuesta de Hogares de Propósitos Múltiples –EHPM-, 2000.
En el reporte “Efectos en Guatemala de las lluvias torrenciales y la tormenta tropical Stan, octubre de 2005” (CEPAL, SEGEPLAN, 2005), se subraya que el impacto más severo fue en los sectores sociales, afectando particularmente núcleos importantes de población indígena, con alta prevalencia de hogares de jefatura femenina y condiciones de alta vulnerabilidad física, social y ambiental. La desigualdad en Centroamérica se encuentra entre las más altas en el mundo, y esta situación se mantiene y tiende a aumentar. La inequidad existe ante todo al interior de los países, y su expresión estadística más común corresponde a la desigualdad en la distribución de ingresos y gastos. Es importante tomar en cuenta las inequidades existentes en cada país, pues tras los niveles promedio de pobreza baja o de desarrollo humano alto pueden ocultarse altos niveles de privación, los cuales tienen una importante incidencia en procesos de recuperación. Panamá, con un Índice de Desarrollo Humano alto y niveles de pobreza relativamente bajos, demuestra la más alta desigualdad en la región respecto a distribución de ingresos o consumo. gráfico
20	guatemala: pobreza extrema (ingreso per cápita menos de un dólar por día) 38,0%
Recuperación y remesas El volumen e impacto de las remesas provenientes de la migración internacional desde Centroamérica es un factor poco tomado en cuenta hasta ahora en el abordaje de la recuperación, aunque juega un papel cada vez mayor en años recientes, y ante todo en El Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua. Los datos sobre la relación migración-remesas-recuperación son muy escasos hasta ahora, y primeros estudios provienen desde organizaciones vinculadas con el tema de migración (ver también capítulos 1.1 y 2.1):
“El análisis detallado respecto de la recuperación de activos después de la crisis atrajo la atención hacia la forma en que el huracán Mitch reforzó la desigualdad fundada en los activos. Los datos recogidos indicaron que los hogares rurales pobres perdieron entre 30 y 40% de los ingresos provenientes de sus cosechas. Además, estos hogares perdieron en promedio entre 15 y 20% de sus activos productivos, con lo que vieron comprometidas sus perspectivas de recuperación. Los pobres se vieron forzados a vender una parte mucho más importante de sus bienes que las familias más ricas, con el fin de enfrentar el pronunciado aumento de la pobreza. Al reducirse los bienes productivos de los pobres, en este caso, la crisis creó las condiciones para que aumentaran las desigualdades futuras” (PNUD, 2007).
Las desigualdades existentes antes de un desastre se profundizan a partir de las pérdidas sufridas, como se manifestó en el caso de Honduras luego de las pérdidas sufridas por el huracán Mitch:
Urbano no indígena
Fuente: PNUD-Guatemala, Informe de Desarrollo Humano.
Rural no indígena
La OIM presentó en octubre de 2005 un estudio sobre las características de las remesas en áreas afectadas por la tormenta Stan en Guatemala, que incluía 43 municipios. El volumen de las remesas en estos municipios alcanzó en 2005 la suma de 413 millones de dólares y benefició a 107,379 familias. En comparación, los recursos comprometidos por la cooperación internacional para el Llamado de Emergencia, al 7 de diciembre de 2005, eran 21 millones de dólares. Diferentes actores opinan que las remesas son más sostenibles que la ayuda humanitaria en la recuperación posdesastre
El impacto más visible de las remesas en la recuperación es el aumento de la autorecuperación, que se centra en primer lugar en la reconstrucción de las viviendas destruidas o dañadas, y menos en la recuperación de activos importantes para una mayor resiliencia y sostenibilidad de los medios de vida de las familias afectadas. Asimismo, en la relación remesas-recuperación se deben considerar también otros factores, como por ejemplo: » El crecimiento de una nueva dimensión de desigualdad socioeconómica en las comunidades, ante todo rurales, entre familias de migrantes y aquéllas que no cuentan con este recurso. » Un aumento considerable de mujeres solas jefas de hogar, y la pérdida de la generación joven y productiva en las comunidades. » Una tendencia hacia soluciones individuales que perjudica una gestión colectiva de las comunidades para una recuperación con transformación. » Falta de asistencia para la identificación de riesgos en la reconstrucción individual, la adquisición de terrenos y la construcción de viviendas. cuadro
desigualdad e índice de pobreza humana en centroamérica
21	honduras: proporción de bienes perdidos debido al huracán mitch
35 31.1 30 25 20 13.9
5 0 Cuartil más pobre
Lugar según el IDH
Cuartil más rico
Fuente: BCPR-PNUD.
(2001, 2002 y 2003)
Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) Distribución del ingreso o gasto País
Medidas de desigualdad 10% más rico respecto al 10% más pobre
Índice de pobreza humana (%)
Coeficiente de Gini: Un valor de 0 representa la igualdad perfecta y un valor de 100, la desigualdad perfecta. IPH: Índice compuesto que mide las privaciones en las tres dimensiones básicas que componen el índice de desarrollo humano: vida larga y saludable, conocimientos y nivel de vida digno Fuente: Informe sobre Desarrollo Humano 2007-2008, La lucha contra el cambio climático: Solidaridad frente a un mundo dividido, PNUD, Nueva York, 2007, en base de Banco Mundial, World Development Indicators 2007.
2.5 Gestión local del riesgo La gestión del riesgo que se fomenta llevar a cabo a nivel local en la mayoría de las comunidades de Centroamérica es un proceso altamente participativo por parte de los actores sociales locales y que muchas veces es coordinado con actores externos de apoyo técnico16, tales como representantes de instituciones públicas y empresas privadas, así como de organismos de cooperación internacional. En muchas ocasiones, las comunidades buscan formular estrategias, programas y proyectos orientados a la reducción o mitigación, previsión y control de riesgos, y la recuperación en caso de desastres, mediante la preparación de un plan de gestión local del riesgo. La meta es tener la capacidad adecuada para responder a los distintos posibles escenarios en el área de preparación, mitigación y atención de los desastres, para que los individuos y las comunidades logren sobreponerse a la crisis o, incluso, a fortalecerse como producto de sus consecuencias. Es por esto que se requiere que a nivel local exista un registro riguroso y auténtico de las diferentes amenazas, y que se identifiquen los diferentes factores que incrementan la vulnerabilidad en el nivel local. De esta manera, las comunidades podrán identificar sus escenarios de riesgo y priorizar decisiones, acciones y recursos para construir sus escenarios de sostenibilidad. Asimismo, a partir de la identificación de los diferentes elementos de la resiliencia se puede conocer en qué consiste una comunidad resiliente ante los desastres y como se puede avanzar hacia su consolidación. Una comunidad libre de todo riesgo y 100% resiliente ante los desastres es un ideal; sin embargo, las áreas temáticas desarrolladas como resultado del Marco de Acción de Hyogo permiten que las muchas comunidades que viven bajo riesgo fortalezcan su capacidad de respuesta a desastres17.
El Marco de Acción de Hyogo y los principales componentes de RRD Durante la Conferencia Mundial sobre la Reducción de Riego de Desastres, celebrada en Kobe, Japón, en 2005, la comunidad internacional adoptó un plan de 10 años para la Reducción del Riesgo a Desastres (RRD): el Marco de Acción de Hyogo. El Marco de Hyogo plantea tres metas estratégicas y subraya cinco acciones prioritarias que cubren las principales áreas de la RRD. Sugiere también importantes áreas de intervención dentro de cada tema. Con base en las categorías del Marco de Hyogo, dos dependencias de la ONU han estado desarrollando indicadores de RRD, principalmente en el nivel nacional. EIRD prepara la guía de indicadores para las prioridades 1, 2, 3 y 4, y la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) prepara la guía de indicadores para la prioridad. » Prioridad 1. Velar para que la reducción del riesgo de desastres constituya una prioridad nacional y local con una sólida base institucional de aplicación » Prioridad 2. Identificar, evaluar y seguir de cerca el riesgo de desastres y potenciar la alerta temprana » Prioridad 3. Utilizar el conocimiento, la innovación y la educación para establecer una cultura de seguridad y de resiliencia a todo nivel » Prioridad 4. Reducir los factores subyacentes del riesgo » Prioridad 5. Fortalecer la preparación ante los desastres para lograr una respuesta eficaz a todo nivel El Marco de Acción de Hyogo 2005-2015 señala también que la información sobre los desastres debe ser clara, concisa y precisa, para que sirva como herramienta en el logro de los cambios necesarios en la manera de pensar, actuar y manejar el tema de la reducción del riesgo. De la misma manera, esta información debe servir como estímulo para concientizar a los distintos segmentos de la sociedad18.
16	EIRD, IDRC (2008), La gestión del riesgo de desastres hoy: contextos globales, herramientas locales. Cap. 8. http://www.eird.org/gestion-del-riesgo/index.html 17	John Twigg (2007), From the Disaster Risk Reduction Interagency Coordination Group. Características de una comunidad resiliente ante los desastres: Nota Guía. Departamento para el Desarrollo Internacional del Gobierno del Reino Unido. 18	EIRD, IDRC, Ibíd.
10	áreas temáticas de los componentes de la resiliencia ante los desastres en centroamérica
-	Ley de Medio Ambiente -	Reglamentos de la Ley de Medio Ambiente -	Creación del Servicio Nacional de Estudios Territoriales -	Plan Nacional de Ordenamiento y Desarrollo Territorial -	Ley de Protección Civil y la Dirección General de Protección Civil -	Firmante del Marco de Acción de Hyogo -	Política Nacional de Ordenamiento Territorial -	Formación del Grupo Esfera por 21 organizaciones de Gobierno y sociedad civil
-	Creación de la nueva Ley del -	Fortalecimiento del Sistema NaSistema Nacional de Gestión del cional de Prevención, Mitigación Riesgo (SINAGER), con lo cual y Atención a Desastres a nivel el organismo actual COPECO de país, tanto en las estructuras (Comité Permanente de Continnacionales como en las territogencias) se convierte en un ente riales (regiones, departamento, proactivo de la gestión del riesgo municipios, comunidades y y deja su rol de sólo atención a la barrios. -	Elaboración del Plan de Resrespuesta. -	Integración del tema de Gestión puesta Nacional que articula el del Riesgo a la Estrategia de Reaccionar de todas las estructuras ducción de la Pobreza (ERP) para del SINAPRED y las ONG en planes de desarrollo comunitario. situaciones de desastres. -	Ley de Ordenamiento Territorial. -	Creación de espacios de diálogo -	Ley General del Ambiente. entre las ONGs para revisar -	Ley de la Corporación de Desacómo funcionan las organizarrollo Forestal. ciones no gubernamentales -	Política de Protección Social, en caso de emergencia y los donde se ha incluido un apartado preparativos para responder, para la protección de los niños la capacidad institucional y el y niñas en situaciones de enfoque geográfico emergencia.
Guatemala -	Establecimiento de Programa Nacional de Reconstrucción –PNR- con enfoque de gestión de riesgos. -	Creación de la Ley de Protección Integral de la Niñez y Adolescencia, que incluye aspectos de protección especial en caso de desastres. -	Formulación de la política de ley donde se designa el objetivo estratégico Nº 7. La protección de niños antes, durante y después de un desastre. -	Creación del Código Municipal que asigna responsabilidad directa al alcalde municipal en la atención de emergencias y desastres en el municipio.
-	Diversos proyectos (DIPECHO, GTZ, -	Creación de un formato estándar -	Estudios de análisis de riesgo -	Creación de un formato estándar de CIDA, USAID, Cruz Roja, DFID, etc.) de EDAN para aplicación en e incorporación de la gestión EDAN para aplicación en todo el país. -	Elaboración de mapas de susceptifortalecen la capacidad de evaluatodo el país y por todos los preventiva en la planificación ción a nivel comunitario, municipal posibles actores involucrados; municipal en 29 municipios bilidad a amenazas, inundaciones, y nacional. se complementa con un ciclo de de mayor vulnerabilidad en la heladas, sequías. -	Se desarrolla el Sistema de Informasocialización y capacitaciones en región del Pacífico de Nicaragua, ción Ambiental (SIA), que incluye el uso y aplicación. realizado por la SE- SINAPRED. mapas de amenazas y vulnerabilida- -	Elaboración de mapas de amenades a nivel nacional. zas y vulnerabilidades en distintas zonas. Mapas elaborados por instituciones de gobierno, ONG, comunidades.
Las cinco áreas temáticas y sus características que se muestran a continuación están relacionadas con la resiliencia y la reducción del riesgo de desastres, y se basan en las prioridades contenidas en el Marco de Acción de Hyogo.
4. Gestión de riesgos y reducción de vulnerabilidad
El Salvador -	Diversos proyectos (DIPECHO, GTZ, CIDA, USAID, Cruz Roja, etc.) fortalecen el conocimiento a nivel comunitario, municipal y nacional -	Creación y aplicación del Plan de Protección Escolar a nivel nacional. -	Inicio de la incorporación de la gestión de riesgos en la currícula escolar.
-	El Comité Permanente de Con-	Incorporación de la temática de -	CONRED mantiene un programa tingencias (COPECO) mantiene gestión de riesgo en el sistema de divulgación y comunicación las campañas “Prevenir es vivir” y educativo formal de la educapermanente sobre el tema de “mejor “COPECO somos todos”, con las ción de primaria y secundaria es prevenir...” También cuenta con cuales se han identificado con la a nivel nacional, a través de las una campaña divulgativa sobre el población hondureña. guías de educación en gestión compromiso de que todos somos -	Incorporación a la currícula del riesgo del MINED y el CONRED y actualmente el slogan de escolar del tema de la gestión SINAPRED. “Esfuerzos unidos, desastres reduci-	Encuentro nacional de adolesdel riesgo (a pesar que ya se dos”. han tenido buenas experiencias -	Con el apoyo de fondos de los DIPEcentes sobre participación en y que la Secretaría de Educación la gestión del riesgo, en el cual CHO, se ha desarrollado en distintas ha dado el visto bueno para esta representantes de todo el país zonas del país el Proyecto Escuela incorporación, todavía no en el intercambiaron experiencias Protegida, en donde la comunidad 100% de las escuelas se trabaja sobre la participación de los niescolar ha desarrollado capacidades en esto. Organizaciones como ños, niñas y adolescentes en las de planificación para la prevención, GOAL han desarrollado manuales acciones de gestión de riesgo, preparación y respuesta ante las posipara el trabajo educativo a nivel en la promoción y defensa de bles amenazas dentro de sus centros primario.) sus derechos. escolares y comunidad. -	Incorporación a la currícula escolar el tema de la gestión del riesgo.
-	Mayor sensibilización de la po- -	Formulación de la Ley de Protección -	Creación de unidades ambientales -	Talleres interinstitucionales y de las municipalidades. comunitarios para el diseño de blación acerca de la problemátiAmbiental, que se vincula la gestión -	Proyecto de fortalecimiento de la planes de contingencia y preparaca de los riesgos y los desastres ambiental con la gestión para la gestión ambiental de El Salvador ción para emergencias. asociadas a las malas practicas reducción de riesgo a desastres. -	Con el apoyo de gobiernos como FORGAES desarrollado por el de higiene ambiental y manejo -	Creación del Manual de Infraesgobierno y la Unión Europea Alemania, Japón, España, Suecia y de los recursos naturales. tructura Escolar en el Ministerio de -	Proyecto de descontaminación de Estados Unidos se han ejecutado -	La creación de comisiones Educación (MINEDUC) -	Se ha fortalecido a la Secretaría Ejeáreas críticas (DAC) desarrollado proyectos varios para la protecambientales comunitarias que ción física por el MARN, FISDL y BID. apoyan la labor de la Comisión cutiva de CONRED con apoyo para -	Programa de Desarrollo Local (PDL) -	El Gobierno de la República ha Ambiental Municipal, cuya tarea la impresión de materiales a nivel que incluye como eje de fortaleimplementado un programa de es generar iniciativas e impulsar escolar y comunitario (rotafolios, cimiento municipal la gestión de trabajo extenso en la lucha contra acciones para la reducción de la guías escolares, guías de señalización, riesgos. la depredación del bosque y la vulnerabilidad ambiental. loterías, etc.). -	Ejecución de obras de mitigación quema y la pérdida de las fuentes -	Elaboración participativa de por el gobierno (MOP, FISDL) y de agua. diagnósticos ambientales Comuorganizaciones de la sociedad civil. nitarios, en colaboración con las -	Creación de comisión gubernamenalcaldías municipales. tal de cambio climático.
-	Proyectos para la formación de comités comunitarios y municipales de protección civil, formación alrededor del 30% de las municipalidades a nivel nacional, por medio del apoyo de organismos internacionales y no gubernamentales. -	Red de monitoreo nacional y sistemas de alerta temprana en los ríos más importantes del país. -	Centros de operación de emergencias en diversas municipalidades del país. -	Ejecución de simulacros nacionales y regionales (FAHUN).
-	Jóvenes brigadistas (COPECO, Cruz Roja, Bomberos), en todo el país. -	Creación del Comité Coordinador de Ayuda Humanitaria (CCAH – local e internacional), para abordar este tipo de ayuda como primera respuesta a lo local y con pedidos internacionales cuando la emergencia ha sobrepasado las capacidades locales. -	Sistemas de evaluación de albergues en todo el país. -	Fortalecimiento de los CODEL en todo el país. -	Simulacros varios, liderados por COPECO y con participación de distintos sectores (gobierno, municipalidades, sociedad civil, cooperación internacional, etc.).
5. Preparación y respuesta para desastres
Fuente: Oficinas de Pais, Plan Internacional.
-	Activación eficiente y oportuna -	Plantación, ejecución y evaluación de de las estructuras nacionales, dos simulacros nacionales vinculando regionales, municipales, y localas amenazas de sismo con huracán, les de prevención, mitigación en 22 departamentos del país. -	Análisis, modificación y fortaleciy atención a desastres ante la ocurrencia de eventos que han miento de los sistemas de Alerta ocasionado desastres (huracán Temprana en las cuencas de los ríos Félix, tormenta “Alma”, tornado más recurrentes a inundaciones en el de Muham, entre otros). país. -	Desarrollo y fortalecimiento -	22 planes departamentales de de capacidades de los líderes respuesta a desastres, correspondiencomunitarios para la respuesta a tes a los 22 departamentos con que desastres. cuenta Guatemala. -	Elaboración participativa de planes de respuesta con enfoque de derecho que orientan a las comunidades para acciones de gestión de riesgo y respuesta a emergencias. -	Organización, entrenamiento y equipamiento de Brigadas Integrales de Respuesta a Desastres conformadas por jóvenes voluntarios a nivel municipal y comunitario. -	Organización, entrenamiento y equipamiento de Brigadas escolares de Primeros Auxilios integradas por niños, niñas y adolescentes de centros escolares de primaria. -	Realización de simulacros escolares, comunitarios, distritales, municipales en donde las niñas, niños, adolescentes y líderes comunitarios asumen un rol protagónico.
2.6 Sistemas de información cuadro
11	línea de tiempo de sitios en internet usados para manejo
de información de desastres CEPAL LANIC INETER (Nicaragua)
Antes Antes del	98 del	98 Global Regional SUMA (OPS-OMS)
CRID (Costa Rica) CATHALAC La Red/ Desenredando EIRD OPS-OMS
SINAPROC (Panamá) CCAD SINAPRED SNET (Nicaragua) (El Salvador)
C.N.E. (Costa Rica) CONRED CEPRODE CEPREDENAC (Guatemala) (El Salvador) (Regional)
IFRC/ Cruz Roja (Regional)
Redhum (América Central)
Resto del mundo 74%
Norteamérica 17%
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Se observa en los últimos diez años un mayor uso y dependencia de las plataformas de información para captar y transmitir información. Existe mayor diversidad temática y proporción de información disponible en sitios públicos en general. Sin embargo, más información no significa mejor información, y el acceso sigue siendo todavía la prerrogativa de unos pocos (20% de la población en la región). En términos de información relacionada a desastres, la mayoría de los sitios se centran sobre información institucional y carecen de la visión integral de una emergencia. Muchos han fracasado por la falta de sostenibilidad o de real propósito. Un estudio regional reciente, “Diagnóstico sobre la gestión y manejo de información humanitaria dentro de las instituciones humanitarias en la región de América Central y el Caribe”, www. redhum.org, notó la ausencia o falta de integración de herramientas de manejo de información concebidas, diseñadas y ajustadas a la realidad regional y sobre todo la falta de articulaciones. El futuro está en la importancia de mantener redes y fortalecer el conocimiento a través de plataformas de información actualizadas a nivel nacional y regional.
22	usuarios de internet en las américas (2007)
El desarrollo de plataformas virtuales y bases de datos a nivel mundial sobre desastres naturales, tales como EM-DAT, NatCat, Sigma y DesInventar, permitió grandes avances en la sensibilización acerca del tema de la gestión del riesgo. Algunos de los sitios más representativos, nacionales y regionales, institucionales y científicos, humanitarios y operativos permitieron una mejor disponibilidad de la información, aunque falte todavía cierta coherencia entre plataformas y sostenibilidad. Algunos han permitido un monitoreo de los eventos climáticos y servir de alerta temprana (SERVIR-SATCA). Más recientemente, en línea con los objetivos del Marco de Acción de Hyogo, se desarrollaron a nivel global herramientas como el Sistema de Alerta a Desastres Global (GDACS), el Programa Global de Identificación de Riesgo (GRIP) o el número de identificación de desastres (GLIDE)19. A pesar de notables progresos en estas bases de datos, que permiten un mejor análisis, persisten carencias relativas a la falta de acceso público de muchas de estas herramientas y a la difícil standardización de definición y colecta de datos. Más allá de los progresos realizados sobre bases de datos y sitios Internet, lo primordial sigue siendo cómo acceder a información relevante, suficiente y oportuna que permita tomar buenas decisiones en la preparación y respuesta a las emergencias. El desafío está en la gestión del conocimiento.
19	www.gdacs.org / www.glidenumber.net / www.gripweb.org
23	usuarios de internet en las américas
http://www.crid.or.cr Norteamérica
Población (2007 )
Usuarios de internet (últimos datos)
http://www.cruzroja.org http://www.desenredando.org http://www.eclac.cl http://www.eird.org http://www.ifrc.org
http://www.ineter.gob.ni http://www.lanic.utexas.edu http://www.procig.org http://www.redhum.org http://www.reliefweb.int http://www.satcaweb.org http://www.servir.net http://www.sica.int/ccad http://www.sinapred.gob.ni http://www.sinaproc.gob.pa http://www.snet.gob.sv
3.1 Educación y niñez Es común encontrar que la educación, un derecho humano fundamental, es interrumpida, postergada e incluso negada durante el proceso de reconstrucción y respuesta temprana a las emergencias. La educación puede jugar un papel fundamental en la promoción de la cooperación y el entendimiento humano. Pero al mismo tiempo, un tipo de educación que no construye la paz, sino que acrecienta las desigualdades sociales y de género, lejos de ser benigna, puede más bien confabular con el conflicto Tomado del Informe del Relator Especial sobre el derecho a la educación, Vernor Muñoz, mayo de 2008
Durante la década de los noventa, las Naciones Unidas declararon el “Decenio Internacional para la Reducción de los Desastres Naturales” (DIRDN), que posteriormente se convirtió en el EIRD. Al inicio del decenio se promocionó la reducción de desastres, principalmente en el ámbito científico y técnico. A partir de 1998, tras la ocurrencia del huracán Mitch en Centroamérica, se ha dado preponderancia a la educación, sea ésta formal o no formal, en la incorporación de la gestión del riesgo en los procesos del desarrollo de la región centroamericana, iniciándose este proceso con el surgimiento de un instrumento estratégico dirigido específicamente hacia ese sector: el “Plan Centroamericano de Educación sobre Riesgos y Desastres”, circunscrito en el marco del “Plan
Regional de Reducción de Desastres” (PRRD)20. Las pautas y contenidos generales de este plan fueron propuestos en la “Reunión Centroamericana de Coordinación e Integración de la Educación sobre Riesgos y Desastres”, realizada en la ciudad de Panamá en 1998 gracias a la promoción de distintas agencias internacionales y los gobiernos de la región, y que tuvo como antecedentes distintas iniciativas, entre las cuales se puede encontrar el “Plan de Acción Hemisférico para la Reducción de la Vulnerabilidad del Sector Educativo a los Desastres Socionaturales (EDUPLAN hemisférico21)”. Aunque no fuera aplicada formalmente, esta iniciativa permitió, de una manera u otra, enfocar o dirigir distintas acciones hacia el incremento de planes, programas, proyectos y actividades que
20	El PRRD surgió, a partir del “Marco estratégico para la reducción de la vulnerabilidad y los desastres en Centroamérica”, como una estrategia centroamericana para reducir las vulnerabilidades y el impacto de los desastres en la región en el periodo 2006-2015; su promoción y ejecución está a cargo de CEPREDENAC 21	El sector educativo, en respuesta al plan de acción elaborado en la “Conferencia cumbre para el desarrollo sostenible y medio ambiente”, realizada en Santa Cruz, Bolivia, en 1996, y a lo acordado en la “Conferencia hemisférica del sector educativo para la mitigación de riesgos de los desastres socionaturales”, realizada en Caracas, Venezuela, en 1997, ha desarrollado un “Plan de acción hemisférica para la reducción de la vulnerabilidad a los desastres socionaturales”. Dicho plan es conocido como EDUPLAN hemisférico, Washington (1998).
permitieran incorporar la gestión del riesgo en la educación en los países centroamericanos (vista ésta desde un punto de vista integral y no sólo como un sector formal) y en los procesos de desarrollo que se pudieran generar desde este ámbito.
Balance general de la década 1998-2007 » Se incrementó la cantidad de leyes, normas y políticas educativas tanto regionales como nacionales, vinculadas a la educación y la gestión del riesgo, que comprenden desde marcos institucionales de acción como planes sectoriales, hasta normativas y códigos de construcción, con distintos niveles de aplicación alcanzados. Es importante señalar que se ha profundizado la verdadera relevancia de la gestión del riesgo enfocada desde la educación, en cuanto al compromiso institucional de los Estados de la región a través de organismos como el Sistema de Integración Centroamérica (SICA), la Coordinación Educativa y Cultural Centroamericana (CECC) y el Centro de Coordinación para la Prevención de los Desastres Naturales en Centroamérica (CEPREDENAC). » Se extendió la práctica de la formación de docentes y comunidades educativas con predominio de las propuestas dirigidas hacia los preparativos y respuesta en caso de emergencia (planes de seguridad escolar, planes de emergencia, simulacros), donde el centro del problema es el desastre y no la reducción del riesgo a través de la reducción de la vulnerabilidad ante las amenazas. Sin embargo, el Ámbitos de acción primer tipo de propuestas particulares en el campo ha alcanzado cierto nivel científico y técnico al inicio de éxito en cuanto al nivel del Decenio Internacional de cobertura, lo que implipara la Reducción de los ca hasta cierto punto un Desastres Naturales grado mayor de informa1.	Desarrollo curricular y ción de las comunidades formación del docente; y usuarios participantes. Costa Rica por ejemplo, ha 2.	Reducción de vulnerabilidad logrado extender la aplicade la planta física educativa; y ción del Curso de Seguri3.	Formación de las dad Escolar para Emergencomunidades educativas y la cias (CUSE) en todas las ciudadanía en general. escuelas del país.
» En términos de inserción curricular, se incrementó la proposición de distintas iniciativas en toda la región, pero aún es débil en los Ministerios de Educación en cuanto a implementación se refiere, y se presenta en diversas modalidades: ejes transversales, algunos ligados a educación ambiental o por contenidos específicos, en asignaturas de ciencias naturales y ciencias sociales; no obstante, los esfuerzos realizados son la base para la profundización del proceso como tal. Honduras y Nicaragua cuentan ya con propuestas nacionales con experiencias locales. » En los últimos diez años se produjeron materiales educativos en los que predomina el tema de las amenazas, su tipificación y descripción, más que el de las condiciones de vulnerabilidad y sus causas. » Durante estos diez años se lograron iniciativas en cuanto a la formación docente con respecto a la gestión del riesgo, tanto del docente en ejercicio como en pregrado, pero este proceso es aun débil y es asumido por las instituciones especializadas en el tema de desastres. En la mayoría de las escuelas normales de formación de docentes o facultades de educación que existen en Centroamérica no se incluye la temática. » Con respecto a las estrategias metodológicas utilizadas tanto para la enseñanza como el aprendizaje, encontramos que es preponderante la utilización de tácticas lúdicas (juegos-narraciones, cuentos, historietas, diagnósticos situacionales, dinámicas participativas, entre otras). » Sobre infraestructura escolar, los criterios o acciones sistematizadas están incluidos en el “Programa de Readecuación de Escuelas en Centroamérica” (PRECA), ejecutado por la OEA en trabajo conjunto con los Ministerios de Educación de la región, además de algunas iniciativas puntuales de los gobiernos, como el caso de Costa Rica, con el Centro Nacional de Infraestructura Física Educativa (CENIFE), institución rectora de la planta física escolar en este país. Por otra parte, los esfuerzos en estos últimos diez años han estado dirigidos a determinar los niveles de vulnerabilidad de los centros educativos de acuerdo a sus características y su ubicación con respecto a las amenazas.
Participación de la niñez en la gestión del riesgo Es importante señalar que en la ultima década, a través de las distintas modalidades de la educación, se han incluido distintos programas y proyectos alternativos a los sistemas educativos formales pro-
movidos e implementados tanto por los gobiernos nacionales como por las agencias internacionales, incrementando el manejo del conocimiento sobre la gestión del riesgo en la niñez; ejemplo de ello es la implementación de herramientas lúdicas, como “Riesgolandia”22, que en Centroamérica ya ha rebasado los 25 mil usuarios, entre niños, niñas y adolescentes.
Otro ejemplo de incorporación de la niñez en este tema durante esta década es el programa “La reducción de desastres empieza en la escuela”, a través del concurso de pintura “La reducción de desastres empieza en la escuela”. A nivel de toda América Latina y el Caribe se contó con la participación de más de 250,000 niños y niñas, quienes plasmaron su conocimiento claro y preciso, además de sus distintas percepciones sobre los riesgos. Igualmente se ha involucrado su participación mediante estrategias de formación donde la intervención está dirigida hacia las acciones tendientes a la reducción de la vulnerabilidad.
24	participación de niños en el concurso de pintura	“la reducción del riesgo comienza en la escuela”
2.255 2.000
» Desde la ocurrencia del huracán Mitch se han producido herramientas e instrumentos innovadores para la adecuada atención y ayuda humanitaria a la niñez, con un profundo sentido de la importancia de este grupo etáreo en los procesos de rehabilitación y reconstrucción. Entre estas iniciativas debemos mencionar las “Normas mínimas para la educación en situaciones de emergencia, crisis crónicas y reconstrucción temprana” (MSEE, por sus iniciales en inglés), elaboradas por la Red Interinstitucional para la Educación en Situaciones de Emergencia (INEE, por sus iniciales en inglés)23. » UNICEF, por su parte, incrementó el énfasis en la gestión del riesgo con enfoque en los derechos de la niñez; unidas a esta tendencia encontramos a SAVE THE CHILDREN y ONG’s como CODENI, en Nicaragua24. » Por otra parte, en esta década se desarrollaron iniciativas que de una manera u otra están dirigidas a la incorporación de la niñez y su formación en este tema del desarrollo, tales como el "Plan Internacional", que dirige sus esfuerzos hacia la reducción de vulnerabilidad de este sector.
1.400 1.057
500 144 0
Fuente: Campaña 2006/2007 de la Secretaria de la EIRD/ONU, “La reducción de riesgos empieza en la escuela”.
Titulo del dibujo: “El amor todo lo puede”
“Mi dibujo manifiesta a una niña que estando en su casa siente un fuerte sismo y llama a los bomberos para recibir ayuda y actúa conforme a las indicaciones recibidas en la escuela por sus maestras y los bomberos, para ponerse a salvo. Es muy importante seguir las indicaciones que le transmiten los adultos a los niños para resguardarse durante un desastre natural”. Valentina Bernal (5 años), Saint Gregory School, Costa Rica.
22	ONU/EIRD y UNICEF han producido juntos un kit educativo para niños llamado “¡Aprendamos a prevenir los desastres!”. Esto incluye el juego de mesa “Riesgolandia”, en el que los jugadores aprenden lo que pueden hacer para reducir el efecto de los desastres, respondiendo preguntas y avanzando por el camino sinuoso del tablero. El juego y las reglas se pueden adaptar según los diferentes peligros a los que se enfrenta la comunidad, y traducir a varios idiomas. Hasta la fecha, el kit está en inglés, creol haitiano, maya kackchiquel, nepalí, portugués y español, con traducciones en curso a más de 15 idiomas. http://www.eird.org/esp/riesgolandia/riesgolandia-esp.htm 23	http://www.ineesite.org/ 24	http://www.unicef.org/lac/dipecho/
3.2 Seguridad alimentaria y nutrición Los desastres tienen impacto en las diversas dimensiones de la seguridad alimentaria: disponibilidad, acceso y consumo o utilización de los alimentos en diferentes niveles: individual, hogar, comunidad y nacional. Sin embargo, no todos son afectados de la misma manera; la magnitud, duración y severidad de los efectos depende de la capacidad de respuesta de los individuos y el hogar. En Centroamérica, diversos factores de vulnerabilidad a la inseguridad alimentaria (InSAN) han sido asociados a las mayores pérdidas por los desastres. Entre las zonas identificadas con mayor InSAN se puede mencionar al corredor seco centroamericano y las zonas donde habitan comunidades indígenas de Nicaragua y Guatemala. Las poblaciones que sufrieron de mayor InSAN fueron mapa
hogares vulnerables y en inseguridad alimentaria	y nutricional
Fuente: Estudio VAM-PMA. Preparado por la Oficina Regional para América Latina y el Caribe del PMA.
las más pobres, que tienen medios de vida más frágiles, además de peores condiciones de salud y nutrición previas a las crisis, de acuerdo con información de las Evaluaciones de Seguridad Alimentaria en Emergencias (ESAE) llevadas a cabo por el Programa Mundial de Alimentos (PMA). Es bien sabido y documentado que, a pesar de los avances significativos en la región, la inseguridad alimentaria y la desnutrición siguen siendo problemas masivos para Centroamérica, afectando aproximadamente a 6.8 millones de personas25. Adicionalmente, 11.3 millones (o un tercio de la población total) permanecen muy vulnerables a la inseguridad alimentaria, en especial debido a la recurrencia de desastres naturales, tales como huracanes y sequías. mapa
recurrencia de eventos naturales por departamento
Fuente: EM-DAT. Preparado por la Oficina Regional para América Latina y el Caribe del PMA.
25	La FAO (2002-2004) estima que 20,8% de la población de El Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua sufre desnutrición.
25	dependencia externa del maíz
26	dependencia externa del arroz
Fuente: Sistema de Información SIRSAN.
Disponibilidad de alimentos Los problemas de la disponibilidad de alimentos en Centroamérica se derivan, en parte, del impacto del huracán Mitch y otros eventos climáticos en algunas zonas, la disminución de los precios del café a partir del 2002, el aumento en el precio de los combustibles y la falta de estímulo a la producción agropecuaria, que han causado una baja en la producción y competitividad del sector en el nivel regional. Con la actual crisis global producida por los altos precios de los alimentos se podrían generar, por un lado, nuevas oportunidades para el sector agropecuario, con el consecuente aumento en la producción en el mediano y largo plazo, pero al mismo tiempo podría presentarse una crisis irreversible resultante en un incremento substancial en el número de personas en InSAN y pobreza en la región. Aunque las actividades productivas siguen siendo el principal eje económico regional, mantienen una condición muy heterogénea. El subsector de los cultivos no tradicionales tiene alta capitalización física y humana, elevados rendimientos y mayor competitividad, registrando un intenso dinamismo en los años noventa (5.2% anual),
pese a los eventos presentados, mientras el subsector de granos básicos, de pequeños agricultores, en su mayoría de baja tecnificación y escasa acumulación de capital físico y humano, continuó estancado (0.8% anual), siendo éstos la base alimentaria y fuente de ingresos principal de las familias más pobres26. Así, en Centroamérica el grado de dependencia externa27 de granos básicos es creciente. Como se observa en los gráficos, entre 1998 y 2005 ésta se incrementó para el arroz de 42 a 66%, para el frijol de 20 a 24%, y para el maíz de 44 a 57% a nivel regional. Actualmente las importaciones proporcionan el 50% del consumo de cereales, legumbres y oleaginosas28. Obviamente, esta dependencia externa influye en el precio de los alimentos, determinante importante de su acceso por parte de los hogares, provocando una situación de alta vulnerabilidad a la InSAN en la población29. La alta integración del mercado de granos en Centroamérica muestra que los problemas de oferta en un país repercuten inmediatamente en los otros. Los precios, particularmente de los granos básicos, están experimentando enormes alzas relacionadas con las bajas
26	FAO, “Análisis de las consecuencias a mediano plazo del huracán Mitch sobre la seguridad alimentaria en Centroamérica”. 2004 27	La dependencia externa es la relación entre la cantidad importada y la disponibilidad total (producción más importación, menos exportación). 28	PMA, “Alzas de los precios, mercados e inseguridad alimentaria en Centroamérica: Preocupaciones, intereses y acciones”. Abril de 2008. 29	SIRSAN, “Sistema Integrado de Indicadores Regionales en Seguridad Alimentaria y Nutricional”. Elaborado por INCAP, PRESANCA y la Dirección de Sistemas de Información de la SG-SICA. http://www.sica.int/sirsan/
29	variación del salario mínimo y la canasta básica alimentaria
1995 1996 1997 1998 1999 2000 2001 2002 2003 2004 2005 2006 2007 Valor de la canasta básica alimentaria
Salario mínimo promedio mensual
Fuente: Estudio del mercado de granos básicos y seguridad alimentaria en Honduras.
productividades nacionales y los altos precios internacionales, como el caso del maíz blanco, en Honduras, y los frijoles, en Nicaragua; esto tiene implicaciones importantes sobre la seguridad alimentaria de los hogares pobres, que regularmente gastan entre el 60 y el 80% de sus ingresos en alimentación30.
Acceso a los alimentos El acceso limitado a los alimentos, producto de la pobreza, desempleo, bajos niveles de ingreso y altos costos de la canasta básica, entre otros, condicionan la seguridad alimentaria de los hogares. A pesar de la reducción en el porcentaje de población en pobreza urbana en la región31, con las mayores disminuciones en Honduras y El Salvador, 6% y 5% respectivamente, así como de la pobreza rural en El Salvador, donde pasó de 69 a 62% entre 1997 y 2002, las áreas en las que habita la población indígena continúan teniendo las condiciones más desfavorables de pobreza, al igual que mayor impacto de fenómenos naturales (producto de la ubicación de sus viviendas y la falta de servicios), lo cual influye sobre las posibilidades de empleo, los niveles de ingreso y su distribución, y las oportunidades educativas.
La información disponible sobre la capacidad adquisitiva de la población como determinante del acceso económico a los alimentos muestra que el aumento en el salario mínimo no corresponde al incremento en los precios de los alimentos. Por ejemplo, en Honduras, a pesar de ajustes casi anuales, el salario mínimo ha experimentado una tendencia consistente de deterioro en su poder de compra, y para las familias de escasos recursos, la compra de alimentos representa una parte significativa de sus gastos. De igual manera, después de varios años de precios estables, entre septiembre de 2006 y febrero de 2008, el costo nominal de la canasta básica alimentaria en Guatemala aumentó 22%; en Honduras, 13%; y en El Salvador, 17%. Para Nicaragua, el índice de precios de alimentos (más extenso que la canasta básica) se incrementó 34% en el mismo período, deteriorando aun más el poder de compra de la población y por ende su acceso a alimentos32. El incremento del desempleo también ha ocasionado que la migración sea una opción importante para los centroamericanos, haciendo de las remesas una fuente significativa de ingresos y permitiendo a muchos hogares cubrir sus necesidades básicas; además está ocasionando emigración de zonas remotas y productivas, rezagando aun más las actividades agrícolas e incrementando la dependencia de los mercados. Pero debido a que las condiciones laborales de los emigrantes cada vez son más difíciles y al impacto de las crisis globales (devaluación del dólar y aumento en los precios internacionales de los combustibles), la situación de InSAN permanece latente.
Consumo y utilización biológica de los alimentos Los granos básicos son la base de la alimentación de la población en Centroamérica: los frijoles y cereales representan el 75% de la canasta rural en El Salvador, 53.8% y 50% de la canasta básica alimentaria (CBA) en Guatemala y Nicaragua, respectivamente, y 47% de la canasta básica en Honduras33. Sin embargo, el aumento en los precios y la dependencia externa continúa reduciendo el poder adquisitivo de la población más pobre, lo que, sumado a las condiciones higiénico-sanitarias deficientes y el ac-
30	PMA, Ibídem. 31	SIRSAN, Ibídem. http://www.sica.int/sirsan/ 32	PMA, Ibídem. 33	PMA, Ibídem.
desnutrición crónica en escolares
ceso limitado a la educación, se manifiesta en las altas tasas de desnutrición crónica, que son un reflejo de la historia alimentaria de la población. La prevalencia del retardo en talla para la edad (indicador de desnutrición crónica) afecta al 49% (2002)34 de niños menores de cinco años en Guatemala, al 25% en Honduras (2006)35, al 21% en Panamá (2003)36, al 19% en el Salvador (2003)37 y al 17% en Nicaragua (2006-07)38. Estos índices son aun más graves si se analizan situaciones locales, encontrándose poblaciones con niveles superiores al 70% de retardo en talla para la edad39. Según los estudios sobre la inseguridad alimentaria realizados por el PMA40, existen municipios vulnerables donde la desnutrición crónica es casi el doble en relación a los menos vulnerables, y continúa concentrada en el área rural, donde en algunos casos duplica la prevalencia de desnutrición crónica urbana.
Fuente: Censos de talla en niños y niñas de primer grado de primaria. Preparado por la Oficina Regional para América Latina y el Caribe del PMA.
34	Encuesta Nacional de Salud Materno Infantil (ENSMI) 2002. 35	DHS 2006. 36	Encuesta de Niveles de Vida 2003. Ministerio de Economía y Finanzas de Panamá. 37	Encuesta Nacional de Salud Familiar (FESAL) 2002/2003 de El Salvador. 38	Encuesta Nicaragüense de Demografía y Salud, 2006-2007. 39	SIRSAN. Sistema Integrado de Indicadores Regionales en Seguridad Alimentaria y Nutricional. Basado en las Encuestas de Demografía y Salud y de los Ministerios de Salud. http://www.sica.int/sirsan/. 40	PMA, “Análisis y cartografía de la vulnerabilidad” (VAM, 2002-2006).
3.3 Salud Diagnóstico del sector salud La respuesta al huracán Mitch pone de manifiesto la necesidad de fortalecer los programas de desastres ya existentes en los Ministerios de Salud, con una visión transversal e integral, en coherencia con las políticas nacionales de salud, planes nacionales de desarrollo y metas del milenio. gráfico 100
28	población y establecimientos afectados en los últimos 30 años 87% 90%
58% 50% 45%
» Los programas de desastres en los Ministerios de Salud habían hecho importantes avances en preparativos para desastres, pero eran demasiado verticales, con débil participación de otras áreas de salud y escasa integración de otros actores del sector salud. » En la mayoría de los países había ausencia o debilidad de leyes apropiadas para integrar las acciones sanitarias y de agua y saneamiento en las políticas de preparativos y respuesta a desastres.
Panorama institucional previo al huracán Mitch en Centroamérica
Establecimientos de salud afectados por desastres (últimos 30 años) Población general viviendo en zonas de riesgo Establecimientos de salud ubicados en zonas de riesgo de desastres
Fuente: Informe del estado de mitigación y preparativos para desastres en el sector salud del área de preparativos para situaciones de emergencias y socorro en casos de desastres. Abril, 2006, segunda edición, OPS/OMS.
Los países de Centroamérica cuentan con programas nacionales de desastres plenamente institucionalizados en los Ministerios de Salud. Esto significa que el país cuenta con una oficina bien establecida, con personal de tiempo completo asignado y con recursos financieros específicos. En el 80% de países los programas se han desarrollado en los niveles nacional y regional (departamento o provincia).
Posicionamiento de la oficina nacional La situación de los programas de desastres en la estructura orgánica del ministerio no sólo proyecta la importancia que las autoridades dan al tema, sino que también permite prever la probabilidad de que
» Existían debilidades de planificación y coordinación sectorial para atender las emergencias y los desastres en los países. Los sistemas nacionales eran poco transversales (demasiado verticales) y los sectores (salud, entre ellos) no trabajaban con la coordinación necesaria. » La cooperación internacional era fundamentalmente reactiva y no siempre coordinaba bien con las autoridades y entre las propias agencias cooperantes. » Los temas en el ámbito de la prevención y preparación del sector salud en situaciones de desastres no estaban suficientemente integrados en las universidades e instituciones formadoras de recursos humanos en salud. » Los avances en mitigación y reducción de vulnerabilidad en el sector salud eran my puntuales e incipientes, y no existía una fuerte voluntad y conciencia política sobre el tema.
dicho ministerio movilice eficazmente al resto del sector salud en las actividades de preparativos y respuesta: » Nicaragua: nivel de asesoría directa del Ministro. » Guatemala y Honduras: depende de la Dirección Nacional de Epidemiología. » El Salvador: depende de la Dirección de Control y Vigilancia de la Salud.
» Panamá: depende de la Dirección de Provisión de Servicios de Salud. » Costa Rica: al momento se encuentra dentro del proceso de reforma y su ubicación está en estudio. gráfico
29	institucionalización de los programas de desastres 11
Presupuesto anual (miles de US$) 2
Personal profesional a tiempo completo en la oficina de desastres 5
Jerarquía organizacional de la oficina de desastres (p)
Institucionalización del Programa de Desastres a nivel provincial o estatal (dentro del Ministerio de Salud) (o)
Institucionalización del Programa de Desastres a nivel nacional (dentro del Ministerio de Salud) (o)
Cuatro países cuentan en los programas nacionales con recursos humanos permanentes, especializados en desastres: Nicaragua tiene 2 personas; Honduras, 8; Guatemala, 10; El Salvador, 6; Panamá, 8 y Costa Rica, 6 (unidad en proceso de reorganización). Las funciones formales de los programas de desastres difieren de unos países a otros. En todos ellos una función esencial son los preparativos del sector salud en desastres; cuatro de los seis tienen también la responsabilidad de coordinar la respuesta; sólo Guatemala asigna esa función al gabinete del Ministro, y en Costa Rica el Ministerio se limita a la rectoría y vigilancia, mientras que la respuesta la coordina la Comisión Nacional de Emergencia; salvo Nicaragua, los otros países también incluyen la función de reducción de riesgos (mitigación y reducción de vulnerabilidad) en los establecimientos de salud. Los seis países han asignado también a sus oficinas de desastres la coordinación en caso de brotes epidémicos. Guatemala y El Salvador han incluido la respuesta a accidentes de tránsito. El Salvador, Costa Rica y Panamá incorporan crisis sociales. Los desastres tecnológicos son incluidos en las responsabilidades de todos los programas, excepto en el de Panamá.
30	funciones formales del programa de desastres de los ministerios de salud
COE/CODE en el Ministerio de Salud Accidentes de Transportes Epidemias Desastre Tecnológico Crisis Social
Diez años después del huracán Mitch, la información de cada uno de los países afectados demuestra que hoy casi todos los países han adoptado medidas formales para mejorar continuamente los preparativos y la reducción de riesgos, y que, consecuentemente, tienen capacidad de responder a eventos de magnitud moderada. Sin embargo, es necesario fortalecer aun más esa capacidad y obtener el máximo apoyo político, no sólo para la respuesta del sector salud, sino realizando una adecuada coordinación intersectorial entre todas las partes a nivel de la sociedad.	Dra. Mirta Roses Periago, Directora OPS
Respuesta Preparación Reducción Riesgo El Salvador
Formación de recursos humanos para desastres Guatemala
Todas las oficinas de desastres organizan, coordinan, promueven o participan en actividades de capacitación del personal de salud a nivel nacional o subnacional. Cuando se ofrecen estos cursos los
31	coordinación y alianzas del sector salud con otros sectores Otros Universidades
Organizaciones no Gubernamentales Internacional Ag. de Naciones Unidas Cruz Roja Minist. Medio Ambiente Fuerzas Armadas Minist. Relac. Exteriores Defensa/Protección Civil El Salvador
temas principales son: atención de víctimas en masa, vigilancia epidemiológica, administración de suministros humanitarios, evaluación de daños y necesidades, salud mental, agua y saneamiento, y planificación en los hospitales para hacer frente a desastres. La capacitación es una necesidad básica y continua para los preparativos y la mitigación, ya que se debe examinar conceptos que evolucionan con rapidez y porque existe una enorme movilidad de recursos humanos. La falta de capacitación en determinados campos, como los accidentes químicos o la mitigación de desastres en los establecimientos de salud, refleja la falta de apoyo o de promoción del tema a nivel nacional. Los seis países cuentan con programas formales de capacitación en manejo de desastres en las universidades, a nivel de pregrado o postgrado. En varios países existen comisiones universitarias que coordinan y promueven la formación de desastres.
Acceso a la información sobre desastres y salud Con posterioridad al huracán Mitch y gracias a la aportación y colaboración de diferentes donantes internacionales, se han logrado resultados importantes en el fortalecimiento de las capacidades de los países para gestionar recursos de información de desastres, así como en la disponibilidad y el acceso a fuentes de información sobre salud pública y desastres.
Con el apoyo técnico y el liderazgo del Centro Regional de Información de Desastres (CRID), y el soporte de la Biblioteca Nacional de Medicina de EEUU, la Unión Europea y la OPS/OMS, se puso en marcha la Red Centroamericana de Información sobre Desastres y Salud (o Red CANDHI, por sus iniciales en inglés), que cuenta con bibliotecas o centros de información especializados en desastres en los seis países de la región. Esta entidad permitió alcanzar resultados importantes en el acceso por Internet a la información científico-técnica, así como en el fortalecimiento de la infraestructura tecnológica y en la capacitación de recursos humanos en áreas críticas de la gestión de información y creación de productos y servicios de información. Los centros de la Red CANDHI cuentan con documentos en texto completo, bases de datos, noticias y listas de contactos sobre desastres. Esas y otras informaciones pueden ser consultadas en estas direcciones: » Honduras:	http://cidbimena.desastres.hn/ » El Salvador:	http://www.bvs.edu.sv/desastres/ » Nicaragua:	http://desastres.cies.edu.ni/	http://desastres.unanleon.edu.ni/ » Panamá:	http://www.sinaproc.gob.pa/ » Guatemala:	http://desastres.usac.edu.gt/ » CRID Costa Rica:	http://www.crid.or.cr/crid/index.shtml Otra iniciativa importante es la Biblioteca Virtual en Salud y Desastres, que cuenta con el auspicio de OPS/OMS y también alberga información especializada en desastres enfocada a la salud, cuya página web es: www.helid.desastres.net
Hospitales seguros y mitigación de desastres en instalaciones de salud En todos los países analizados, la definición de planes hospitalarios para enfrentar desastres y la realización de simulacros han logrado sensibilizar al personal de salud de todos los niveles sobre sus roles y responsabilidades; se ha trabajado sobre la importancia de estar preparados, de reconocer las deficiencias o debilidades del hospital y del sector y de trabajar en equipo para responder eficientemente ante las emergencias. Sin embargo, las duras experiencias sufridas en estos diez años han influido en las autoridades de salud sobre la necesidad de incorporar planes y medidas de mitigación
en los hospitales, así como también en el diseño de nuevos edificios e instalaciones de salud. Una de las lecciones aprendidas es que la respuesta de los servicios de salud es más eficaz cuando los programas de mitigación se realizan antes del desastre. El Consejo Directivo Nº45 de la OPS/OMS aprobó en el año 2004 la resolución CD45.R8 sobre hospitales seguros, que posteriormente fue respaldada a nivel mundial en la Conferencia Mundial sobre la Reducción de Desastres, en 2005, e incorporada en el Marco de Hyogo: “...se exhorta a las naciones a que integren la planificación de la reducción de riesgos de desastres en el sector de la salud y promuevan la meta de los hospitales seguros frente a desastres’, cerciorándose de que todos los hospitales nuevos se construyan con un grado de resistencia que refuerce su capacidad para seguir funcionando en situaciones de desastre y de que se apliquen medidas de mitigación para reforzar los establecimientos de salud existentes, en particular los que proporcionan atención primaria de salud”. Actualmente, en Centroamérica, sólo El Salvador y Costa Rica tienen una política nacional en materia de hospitales seguros y están llevando a cabo actividades de mitigación en instalaciones de salud.
Esos mismos dos países, más Nicaragua, tienen normas específicas para la construcción de hospitales y la planificación en los hospitales para responder a los desastres, pero todos carecen de recursos financieros para evaluar la vulnerabilidad y aplicar las normas relativas al mantenimiento. El proceso de acreditación de hospitales no incluye la reducción de riesgos como una categoría, y por consiguiente ese tema no se aborda en los países. En vista de estos resultados, es necesario seguir promoviendo y ejecutando la iniciativa de hospitales seguros en los establecimientos de salud existentes y los nuevos, para ayudar a los países a alcanzar la meta de hospitales seguros para el 2015. La OPS/OMS usará la campaña mundial de reducción de desastres 2008/2009 “Hospitales seguros frente a los desastres” como base para acelerar los esfuerzos en este campo. La iniciativa “Hospitales seguros frente a los desastres, reducir el riesgo, proteger las instalaciones de salud y salvar vidas” ha sensibilizado en la importancia de redoblar los esfuerzos para proteger las instalaciones sanitarias y asegurar su funcionamiento durante y después de un desastre.
3.4 Agua y saneamiento básico Necesidad de un fortalecimiento del sector de agua y saneamiento que incluya reducción de riesgo
disponibilidad para diferentes usos está comenzando a ser una de las principales preocupaciones socioeconómicas.
Las limitaciones en el acceso al agua para satisfacer las necesidades básicas, como salud, higiene y seguridad alimentaria, socavan el desarrollo y provocan enormes dificultades a la población afectada. Esto resulta evidente, por ejemplo, porque cerca de la mitad de la población de los países de la región está expuesta a fuentes de agua contaminadas que incrementan las incidencias de las enfermedades (coniformes fecales, sustancias orgánicas industriales, sustancias acidificantes, metales pesados, fertilizantes, pesticidas, sedimentos y salinización).
Aunque el istmo tiene suficiente agua, el crecimiento de la población ha incrementado notablemente la demanda. La disponibilidad de agua no constituye por sí misma una garantía de desarrollo, aunque sin ella el desarrollo sostenible es impensable. Actualmente, su
A pesar de las inversiones efectuadas para la construcción de sistemas de agua y saneamiento, mejorando por ende la cobertura, aún hay mucho que hacer con relación a la calidad del agua, la sostenibilidad de los servicios y la reducción de sus vulnerabilidades.
32	resumen de cobertura de saneamiento
33	cobertura total de saneamiento
Urbano Acceso a instalación mejorada de saneamiento
2004 39.173.00 hab.
Cnz Domic. Otra Cnz. S/ Cnz. Total
2000 35.950.00 hab.
Con conexión domiciliaria
1990 28.504.00 2 hab. 0%
= 34% = 39% = 27% = 100.0%
1995 32.100.00 hab.
Otro tipo Sin conexión de conexión
1990 28.504.00 hab.
Fuente: http://www.cepis.ops-oms.org/ays2004/grupospaises/itsmocentroame/aguaresumen.html
73% (Urbana 82%; Rural 63%)
69% (Urbana 80%; Rural 58%) 32
64% (Urbana 77%; Rural 50%) 28
54% (Urbana 73%; Rural 44%) 24
Fuente: http://www.cepis.ops-oms.org/ays2004/grupospaises/itsmocentroame/aguatotal.html
41	PNUD, 2006, “Informe sobre desarrollo humano”. Consulta electrónica 26 de agosto de 2008. http://hdr.undp.org/en/reports/global/hdr2006/chapters/spanish/
34	resumen de cobertura de agua potable por años
Acceso a Fuente Mejorada de Agua Potable 11
= 74% = 15% = 11% = 100.0%
35	cobertura total de agua potable
89% (Urbana 96%; Rural 82%) 74
87% (Urbana 95%; Rural 78%) 13
Otro tipo de Sin conexión conexión
83% (Urbana 93%; Rural 73%)
77% (Urbana 92%; Rural 66%)
Fuente: http://www.cepis.ops-oms.org/ays2004/grupospaises/itsmocentroame/saneamresumen.html
Fuente: http://www.cepis.ops-oms.org/ays2004/grupospaises/itsmocentroame/saneamtotal.html
Estos datos de cobertura no son indicadores de la calidad de los servicios, ni nos dan una idea del impacto de las intervenciones en agua y saneamiento en la salud de las comunidades. Aunque se han hecho grandes esfuerzos por organizaciones como OPS y UNICEF para mejorar capacidades en las instituciones rectoras del sector en reducción de riesgo, hay muy poca evidencia de que los nuevos proyectos utilicen la reducción de vulnerabilidad como una variable crítica de diseño. La OPS está trabajando con estos países en la introducción de un instrumento de gestión creado por la OMS denominado Planes de Seguridad del Agua (PSA). La implementación de este instrumento de gestión es la mejor alternativa para identificar vulnerabilidades operativas y estructurales en los sistemas de agua y saneamiento. El instrumento permite hacer cambios significativos de mitigación, de acuerdo con las prioridades identificadas y con los presupuestos existentes.
Quizá la mayor vulnerabilidad del sector agua y saneamiento a nivel de estos países es su propia debilidad institucional. Algunos de los países afectados por el huracán Mitch han comenzado de una forma u otra un proceso de reforma del sector que permita visualizar claramente la separación de funciones de los reguladores, los responsables de diseñar políticas y los proveedores de servicios (Foster, 2005)42.
Los datos de cobertura en saneamiento tampoco hacen referencia a la cobertura del sector desechos sólidos, el cual es muy afectado durante las emergencias y desastres y cuya buena gestión es critica para el mantenimiento de la salud pública.
Aunque se ha comenzado una fase de descentralización del sector hacia los gobiernos locales en algunos países, éstos aún no están preparados para afrontar los retos técnicos y financieros de la descentralización, por lo cual son cautelosos al aceptar los sistemas. La ausencia de ley sectorial, en algunos casos acompañada por la inexistencia de organismo regulador, dificulta la realización de políticas encaminadas a reducir el riesgo. Para poder incidir en la disminución de vulnerabilidades en el sector es imperativo fortalecer las instituciones, tanto en el nivel nacional como la coordinación en el nivel regional, por medio de las instancias intersectoriales que trabajan ya en este ámbito, como el Centro de Coordinación para la Prevención de los Desastres Naturales en Centro-
42	Foster (2005). “Ten years of water service reform in Latin America: toward and Anglo-French model”. Technical Paper 3. World Bank. Consulta electrónica 26 de agosto de 2008 http://siteresources.worldbank.org/INTWSS/Resources/WSSServiceReform.pdf
américa (CEPREDENAC), el Comité Coordinador Regional de Instituciones de Agua Potable y Saneamiento (CAPRE), el Foro Centroamericano y de República Dominicana de Agua y Saneamiento (FOCARDAPS), la Comisión Centroamericana de Ambiente y Desarrollo (CCAD) y la Red Regional de Agua y Saneamiento de Centroamérica, así como el apoyo de las agencias de cooperación, como la OPS o la UNICEF. Estas instancias regionales deben servir como vehículo para la implementación de políticas encaminadas al fortalecimiento del sector, desarrollando entes reguladores funcionales e instituciones capaces de proveer asistencia técnica capacitada a los prestadores locales, de tal forma que se dé un uso eficiente de las inversiones en el sector.
Con el fin de cumplir las metas del milenio, el Banco Interamericano del Desarrollo (BID, 2003) estimó la inversión requerida para poder satisfacer la demanda de agua potable y saneamiento en Centroamérica, en 1,482.7 millones y 1,578 millones de dólares, respectivamente, significando el 5.8% aproximadamente del PIB centroamericano, y poder cubrir en un 50% las necesidades básicas de la población en la región. Los casos más críticos son Honduras y Nicaragua, que requieren una inversión por habitante de 95 dólares americanos, seguidos de Guatemala (87.2) y Costa Rica (78.4). Sin embargo, Guatemala es el país que necesita la mayor inversión en términos totales (1.038 millones de dólares, es decir, el 6.3% del PIB nacional)43.
No podremos hablar de desarrollo sostenible en el sector sin antes exigir que las inversiones en el mismo incluyan reducción de riesgo como parámetro principal en los programas.
Se han recorrido ya 10 años después del Mitch. En el camino para la sostenibilidad, que depende de la reducción de riesgo, aún tenemos mucho que andar.
43	Alianza por el Agua, “Centroamérica, agua y saneamiento”, en www.somosloquehacemos.org
3.5 Albergues y vivienda Durante la fase de respuesta y recuperación después del paso del huracán Mitch, muchas organizaciones nacionales y extranjeras intervinieron con actividades y programas a favor de los albergados: OIM, UNICEF, PNUD, CHF, OPS, PMA, entre otras. Un actor importante en la rehabilitación y la reconstrucción fue el Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, que, a través de sus Sociedades Nacionales, contribuyó a la reconstrucción de un importante número de viviendas. La manera en que el Movimiento de la Cruz Roja fue involucrado en la recuperación después del huracán Mitch tomó diferentes formas. Por ejemplo, en Honduras, el gobierno pidió que la Sociedad Nacional de la Cruz Roja administrara los albergues temporales, suponiendo que la reedificación terminaría en un año. Esto estuvo lejos de la realidad. Dados la escala y la extensión de los daños, los sistemas débiles en plazo a nivel nacional y local, y el acceso limitado a tierras, la reedificación tomó mucho tiempo y las personas permanecieron en estos albergues más tiempo de lo que se había anticipado (un promedio de tres a cuatro años). Esto puso a la Sociedad Nacional de Cruz Roja bajo presión para manejar los albergues por un espacio de tiempo inesperadamente largo. Si no se hubiera manejado bien, esto podría haber dañado fácilmente la imagen pública de la Sociedad Nacional y de la FICR, debido al hecho de que las personas en albergues eran en su mayoría provenientes de asentamientos urbanos marginales y tenían problemas sociales que empeoraron en los albergues. La Cruz Roja hondureña hizo un trabajo muy bueno, pero esos años todavía son recordados por la Sociedad Nacional y las comunidades como el peor período de la recuperación. Varias Sociedades Nacionales de Cruz Roja llevaron a cabo muchos proyectos habitacionales, en asociación con organismos internacionales. En Honduras, la Cruz Roja española, la alemana, la suiza y la italiana fueron activas en varias partes del país, con proyectos no sólo habitacionales sino también de infraestructura y de recuperación económica. En Nicaragua, la Cruz Roja canadiense, la francesa, la española y la americana, entre otras, realizaron varios conjuntos habitacionales. Informe diez años después de Mitch, Cruz Roja española, 2008.
Ejemplo de proyecto post Mitch Ante el devastador impacto del huracán Mitch, miles de personas se vieron en la necesidad de refugiarse en escuelas o estructuras similares que les brindasen albergue temporal, mientras se hacían esfuerzos gubernamentales e interinstitucionales para encontrar soluciones habitacionales. El gobierno hondureño, en coordinación con varias agencias del Sistema de Naciones Unidas realizó una solicitud para que la experiencia de OIM en la construcción de albergues sirviera de base para solventar la necesidad urgente de protección y abrigo para las personas afectadas por la tormenta, y con ello involucrarse en la construcción de las Comunidades Habitacionales de Transición (CHAT’s). Para esto se planeó un objetivo: Construcción de módulos familiares para albergar aproximadamente a 5.000 familias que se beneficiarían temporalmente con abrigo, servicios de salud y saneamiento. Esto incluía la coordinación, planificación y ejecución de acciones con todos los actores participantes en la construcción de los CHAT’s. Este objetivo estaba dirigido principalmente a: • Solucionar el problema habitacional de las familias damnificadas. • Liberar las escuelas utilizadas como albergues para continuar con el periodo escolar. Esta iniciativa, coordinada por el gabinete presidencial de reconstrucción, fue apoyada por un gran número de organizaciones gubernamentales entre las que se encontraban: SETCO, FHIS, ENEE, SANAA y INFOP, las cuales tenían funciones y roles definidos. A ellas se unieron los esfuerzos de varios ministerios. Fuente: Informe Final, construcción de las Comunidades, Habitacionales de Transición (CHATS), OIM, Mayo, 2000.
Evaluación de la reconstrucción En total, la acción de la Federación en rehabilitación de viviendas cubrió aproximadamente el 10% del número total de casas construidas por asociaciones internacionales después de Mitch: 1. Se utilizaron varios modelos diferentes de casa sin tener estándares comunes; 2. Los costos por vivienda de las diferentes Sociedades Nacionales variaron considerablemente de proyecto a proyecto (de 2,500 a 12.000 dólares), dependiendo del tipo de servicios e infraestructura proporcionados en el proyecto y del nivel de participación de los beneficiarios; 3. En varios proyectos se acentuó la participación comunitaria como una prioridad para asegurar que todos los servicios y la infraestructura fueran incluidos en el proyecto; 4. Algunos proyectos se focalizaron en construcción de viviendas con contratistas, bajo la fórmula de llave en mano; 5. En el proceso de reedificación, las Sociedades Nacionales encontraron nuevas maneras de “compartir” proyectos, en las que cada asociación contribuyó con una parte del total.
Impactos y desafíos Uno de los problemas principales del proceso de reconstrucción fue la falta de áreas edificables para nuevos asentamientos, sobre todo en los casos de reubicación de la población afectada. Según el informe de ECHO “Central America Hurrican Mitch Global 1988/1999/2000-Rehabilitation Sector ECHO, 2001”: “La rehabilitación, sobre todo en zonas rurales donde los beneficiarios podrían permanecer relativamente cerca de su ambiente original, tenía altas perspectivas de desarrollo futuro. Ejemplos de proyectos visitados son Omoa, en Honduras norteña, Comayagua, en Honduras central, y Masaya, en Nicaragua. La mayoría de los otros proyectos se ubicaban en zonas periurbanas y rurales; sin embar-
go, la situación no parece muy prometedora. Estos proyectos se pueden caracterizar porque los beneficiarios fueron ubicados nuevamente lejos de su localización original. Las críticas principales son que el nuevo establecimiento había sido situado en los áreas marginales y/o donde era difícil tener acceso al trabajo y la supervivencia es muy difícil. La falta de alimentos y otro tipo de problemas, además de la desintegración de muchas familias, ocurrieron debido la pobreza y la carencia extremas de perspectivas. En un caso, las casas fueron desmontadas y el sitio abandonado”
Provisión de albergues temporales Los “albergues” o “albergues temporales” permiten proporcionar temporalmente abrigo, alimentación, agua segura, salud y protección a personas que, por situaciones de emergencia, han tenido que abandonar sus hogares. La estadía (corta o mediana) en los albergues depende de las condiciones de riesgo y de que las posibilidades de retorno al hogar sean seguras y permanentes. En los albergues, la comunidad albergada juega un rol preponderante en el adecuado manejo, conjuntamente con las autoridades locales o responsable asignados. Después el paso del huracán Mitch, algunos países de Centroamérica adoptaron normativas jurídicas y legales para la gestión de albergues. En muchos casos, los gobiernos utilizan las infraestructuras educativas como albergues provisionales, creando así problemas en el derecho a la educación de los niños cuyas escuelas están siendo utilizadas como albergues temporales. Se han desarrollado muchas guías y talleres para apoyar a las instituciones y organizaciones involucradas en mejorar la capacidad de administración de los albergues temporales y ser un instrumento técnico que pueda ser utilizado en cualquier situación de desastre, realizando siempre los ajustes necesarios que permitan adaptar su contenido al evento que se presente y a la realidad local específica. Es importante resaltar que, a pesar de los esfuerzos que se han realizado en la región centroamericana en materia de albergue temporal, no se visualiza aún la existencia de un plan de manejo integral de albergues a nivel país, capaz de definir con absoluta
claridad, roles y responsabilidades y de formación continua en materia de albergue y protección. Las escuelas suelen ser utilizadas como albergues en situaciones de emergencia o desastre, quedando éstas en condiciones precarias una vez que la situación tiende a normalizarse y la gente retorna a sus hogares. Es evidente que las estructuras escolares son diseñadas para educar y no para albergar a decenas, cientos o miles de personas. Los espacios públicos escolares no son diseñados para garantizar la protección y el bienestar que se requiere en condiciones de albergue; ni para soportar todas las necesidades vitales de grupos masivos de personas, por períodos largos. Por otro lado, hay escuelas que se encuentran ubicadas en áreas geográficas de riesgo a los embates de la naturaleza. Hay otras cuyas estructuras no son resistentes, sea porque a través del tiempo se han deteriorado, o porque no fueron construidos como espacios para albergar grandes cantidades de gente. En algunos países de la región centroamericana, como por ejemplo Nicaragua, existe un marco legal que autoriza la utilización de infraestructuras educativas como albergues provisionales en situaciones de desastres y le asigna funciones determinadas al Ministerio de Educación en su habilitación y administración. En el caso de El Salvador, el Ministerio de Educación tiene un reglamento para uso de centros escolares como posibles albergues temporales, el cual establece regulaciones para su utilización y protección de bienes escolares. Sin embargo, aún no existen políticas o estrategias para asegurar el derecho de los niños, niñas y adolescentes cuyas escuelas estén siendo utilizadas como albergues temporales. En vista de esa realidad, la Cruz Roja a nivel regional elaboró, como parte de su serie de módulos educativos “Es mejor prevenir”, tres módulos para escuela: 1. “Escuela protegida”, dedicado a fomentar una mejor y mayor preparación para desastres; 2. “Man-
Evaluación de las capacidades en albergues de Honduras (julio 2008)
COPECO tiene la función de coordinar todas las instancias nacionales para el establecimiento y administración de los albergues temporales en caso de emergencia o desastre en el país. La evacuación y albergue de los afectados a nivel local es asumida por los COE, las alcaldías, servicios de emergencia y/o algunas ONG. Asimismo, diez años después de haber ocurrido el Mitch, algunos entrevistados indican que, de producirse un nuevo evento, se evidenciarían las debilidades de las organizaciones para albergar dignamente a las personas que requieran ser albergadas. La Cruz Roja hondureña cuenta con un manual sobre manejo y administración de macroalbergues, el cual retoma la experiencia del país en varias emergencias; así como una guía comunitaria para el manejo de albergues. Por otro lado, algunas ONG se han organizado en el grupo Esfera y están trabajando el tema de manejo de albergues, basado en los derechos de protección los damnificados. Fuente: Evaluación de la Capacidad Nacional para la Respuesta a Desastres, Honduras – OCHA/UNDAC, julio 2008
tenimiento de escuelas”, cuyo propósito es que sirva de guía a profesores, alumnos y padres de familia sobre la importancia del mantenimiento de los centros educativos, la comprensión de amenazas y riesgos asociados al mantenimiento de estructuras escolares y la comprensión de riesgos a la hora de convertirlos en albergues y 3. “Centros educativos como centros primarios de evacuación de emergencia (temporalidad mínima)”, cuyo propósito es asegurar que se comprenda la diferencia de un centro de evacuación de emergencias con un albergue temporal, y, con ello, promover que en el menor tiempo posible se habiliten las escuelas para la razón de su existencia: la educación.
Centroamérica contribuyeron a la elaboración de la guía y al uso de la misma en toda la región.
La Cruz Roja hondureña estuvo involucrada en el apoyo de albergues por más de cuatro años, en los cuales cumplió una función muy importante de apoyo a miles de familias hondureñas que perdieron todos sus bienes y sus viviendas fueron destruidas.
En la fase de respuesta a Mitch, la aplicación de los estándares del Proyecto Esfera fue mínima a nivel del contexto nacional. Existía un desconocimiento generalizado sobre estas normas y estándares mínimos, las cuales tuvieron mayor trascendencia en las fases de rehabilitación y reconstrucción. En 2002 se realizó el primer “Taller Interagencial del Proyecto Esfera”, financiado por tres organizaciones, entre ellas la Federación Internacional. Resultado de esta iniciativa se conforma lo que ahora se conoce como el Grupo Esfera Honduras, el cual está coordinado por la Cruz Roja hondureña, por decisión de la Asamblea de Representantes de ONG humanitarias presentes en el país. Dicho mandato incluye el manejo de un fondo económico que sirve para actividades de capacitación e impresión de manuales en el país.
El retorno de las personas albergadas a viviendas seguras fue una tarea que requirió de un trabajo político y de negociación con el gobierno hondureño; de coordinación técnica para desarrollar programas de retorno a vivienda segura; y de acciones de bienestar social continuo dirigidas a miles de personas albergadas, en lo que se denominaron “macroalbergues”. Se requirió de mucho tiempo, paciencia y de espacios de aprendizaje que garantizaran la obtención de documentos de tenencia de la tierra ubicados en terrenos seguros, alejados de potenciales riesgos naturales; y por otro lado, que garantizaran el uso del terreno para la construcción de viviendas. Por otro lado, se invirtió en la participación comunitaria para lograr un involucramiento activo de ésta en el diseño y construcción de las viviendas. Uno de los mejores ejemplos fue la construcción de “Ciudad España”, un programa de viviendas dirigido por la Cruz Roja hondureña con la dirección técnica de la Cruz Roja española, que ahora alberga a miles de personas. “Ciudad España” es también resultado de los aciertos y desaciertos que el Movimiento Internacional de la Cruz Roja tuvo en la fase de reconstrucción y que dejó muchas experiencias favorables. Diez años después del Mitch, el fortalecimiento de capacidades en el manejo de albergues temporales es moderado. La Comisión Permanente de Contingencias (COPECO) ha capacitado a los Centros de Emergencias Locales y Municipales (CODEL, CODEM y alcaldías municipales). Por su parte, la Cruz Roja hondureña, basada en la experiencia vivida, asumió un liderazgo regional importante, a nivel de Cruz Roja, en la elaboración de la guía de albergues comunitarios, cuyo eje principal es poner a las propias comunidades en la gestión de albergues y en la búsqueda de soluciones consensuadas. Junto con la Cruz Roja hondureña, funcionarios y voluntarios de otras Sociedades Nacionales de
Si bien no existe una normativa para el tema de albergues y/o campamentos, gracias a las iniciativas de COPECO se solicita a la Cruz Roja hondureña el apoyo a procesos de capacitación en materia de albergues. A nivel del Distrito Central se han identificado escuelas para albergues y elaborado un plan sobre el manejo de los mismos, ya que la matriz de funciones elaborada en conjunto con los miembros del sistema ha determinado que la responsabilidad del manejo de los mismos son de las alcaldías municipales ¿Cual es la visión de futuro para el tema de albergues de emergencias? ¿Dónde estaremos dentro de 10 años, por ejemplo? En la actualidad se está realizando un proyecto piloto patrocinado por la Cámara de Comercio Honduras Americana en el municipio de Choloma, departamento de Cortés, donde tres centros escolares han sido acondicionados para ser utilizados como albergues, según las normas mínimas del Proyecto Esfera (ejemplo: construcción de baños, sanitarios y duchas con los estándares para determinado número de personas). Según los resultados de este proyecto se espera proponer una estrategia a mediano y largo plazo. Fuente: entrevista telefónica a un funcionario de la Cruz Roja hondureña, junio 2008
http://www.cathalac.org/presentaciones/cathalac_2008_panorama_gestion_riesgo
http://www.cathalac.org/presentaciones/cathalac_2008_panorama_gestion_riesgo.pdf

References: Resolución 
 Resolución 
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