Source: https://www.slideshare.net/Stanleylucas/sentencia-tc-0168-13-c-2
Timestamp: 2017-05-24 22:30:12+00:00

Document:
Copie de la Sentence de la 0168 13 - c (2) de la Cour Constitutionnel…
Copie de la Sentence de la 0168 13 - c (2) de la Cour Constitutionnelle de la Republique Dominicaine
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Decision de la Cour Constitutionnelle de la république Dominicaine tentant de révoquer la nationalité des Dominicains noirs d'origine Haïtienne. Une minorité raciste ultra nationaliste Dominicaine est derrière cette décision qui a un caractère apartheid. C'est cette minorité qui était derrière le génocide des Dominicains noirs et des Haïtiens en république Dominicaine en 1937. Pour certain cette décision est une couverture pour une campagne d'épuration ethnique qui se prépare. Cette décision raciste et dangereuse qui viole la déclaration universelle des droits de l'homme et trois conventions internationales (contre la discrimination raciale, contre la discrimination contre les femmes et les droits de l'enfant) a été condamne par Haiti, les Nations Unies, la Caricom, Amnesty International et de nombreuses institutions a travers le monde.
Referencia: Expediente núm. TC05-2012-0077, relativo al recurso
de revisión constitucional en
materia de amparo incoado por la
señora Juliana Dequis (o Deguis)
Pierre, contra la Sentencia núm.
473/2012 dictada por la Cámara
Civil, Comercial y de Trabajo del
Distrito Judicial de Monte Plata, en
fecha diez (10) de julio de dos mil
doce (2012).
En el municipio Santo Domingo Oeste, Provincia Santo Domingo, República
Dominicana, a los veintitrés (23) días del mes de septiembre de dos mil trece
Milton Ray Guevara, Juez Presidente; Leyda Margarita Piña Medrano, Jueza
Primera Sustituta; Lino Vásquez Sámuel, Juez Segundo Sustituto;
Hermógenes Acosta de los Santos, Ana Isabel Bonilla Hernández, Justo
Pedro Castellanos Khoury, Víctor Joaquín Castellanos Pizano, Jottin Cury
Katia Miguelina Jiménez Martínez, e Idelfonso Reyes, Jueces, en ejercicio
de sus competencias Constitucionales y Legales, y específicamente las
previstas en los artículos 185.4 de la Constitución, 9 y 64 de la Ley núm.
137-11, Orgánica del Tribunal Constitucional y de los Procedimientos
Sentencia TC/0168/13. Referencia: Expediente núm. TC-05-2012-0077, relativo al recurso de revisión constitucional
en materia de amparo incoado por la señora Juliana Dequis (o Deguis) Pierre, contra la Sentencia núm. 473/2012 dictada
por la Cámara Civil, Comercial y de Trabajo del Juzgado de Primera Instancia del Distrito Judicial de Monte Plata, en
fecha diez (10) de julio de dos mil doce (2012).
Constitucionales, de fecha trece (13) de junio de dos mil once (2011), dicta
1.1. La Sentencia núm. 473/2012 fue dictada por la Cámara Civil,
Comercial y de Trabajo del Juzgado de Primera Instancia del Distrito
Judicial de Monte Plata, en atribuciones de amparo, en fecha diez (10) de
julio de dos mil doce (2012). Dicho fallo pronunció el defecto en contra de
la accionada, Junta Central Electoral, por no haber comparecido a la
audiencia celebrada en fecha dieciocho (18) de junio de dos mil doce (2012),
y rechazó el recurso de amparo interpuesto por la accionante, señora Juliana
Dequis (o Deguis) Pierre1.
1.2. En el ordinal cuarto del dispositivo de la sentencia previamente descrita,
fue comisionado el ministerial Dionis Fermín Tejeda Pimentel (alguacil de
estrados del Juzgado de la Instrucción del Distrito Nacional) para la
notificación de la indicada decisión. Sin embargo, no consta en el expediente
prueba alguna de la notificación de dicho acto a la accionada Junta Central
Fundamentos de la sentencia objeto del recurso de revisión
Dicha accionante figura en la instancia de amparo y en el recurso de revisión identificada como Juliana Deguis Pierre
y también como Juliana Diguis Pierre; en el certificado de declaración de nacimiento expedido por el Oficial del
Estado Civil de Yamasá, el 4 de octubre de 1993, para fines de obtención de su cédula de identidad y electoral (como
se verá más adelante), aparece como Juliana Deguis Pierre; mientras que en el acta de nacimiento para fines judiciales
expedida por el Director de la Oficina Central del Estado Civil, el 17 de mayo de 2013 (también como se verá más
adelante), figura como hija del señor Blanco Dequis y de la señora Marie Pierra, por lo que de acuerdo con este último
documento el nombre y apellidos de la accionante son Juliana Dequis Pierra. Respecto a sus padres, cabe observar,
además, que, probablemente debido a un error material, en la página 2 de la instancia de amparo se expresa que la
accionante es “hija de los señores NELO DISSEL Y LUCIA JEAN”. A fin de evitar las confusiones y conservar la
uniformidad entre la acción de amparo, el recurso de revisión y los indicados documentos citados, la accionante será
identificada en lo adelante como Juliana Dequis (o Deguis) Pierre.
2.1. La Cámara Civil, Comercial y de Trabajo del Juzgado de Primera
Instancia del Distrito Judicial de Monte Plata, en atribuciones de amparo,
rechazó la acción interpuesta por Juliana Dequis (o Deguis) Pierre,
fundándose esencialmente en los siguientes razonamientos, textualmente
transcritos a continuación:
CONSIDERANDO, que la parte accionante JULIANA DEGUIS
PIERRE, fundamenta su acción en el alegato de que nació en el
Municipio de Yamasá, Provincia de Monte Plata, en fecha 1 de abril
del año 1984 hija de los Señores NELO DIESSEL Y LUCIA JEAN,
ambos braceros de nacionalidad haitiana según acta de nacimiento
de la oficialía del Estado Civil de Yamasá No. 246, Libro 496, Folio
108, del año 1984; que en el año 2008, la Señora JULIANA DEGUIS
PIERRE, compareció por ante el centro de cedulación del Municipio
de Yamasá a solicitar por primera vez su cédula de identidad y
electoral, y le quitaron su acta de nacimiento y le informaron que no
podían entregarle su cédula porque sus apellidos son haitianos.
CONSIDERANDO, que la JUNTA CENTRAL ELECTORAL, no
vertió alegato en respaldo de sus medios de defensa.
CONSIDERANDO, (…), toca a la parte accionante demostrar al
tribunal la procedencia de sus pretensiones.
CONSIDERANDO, que la parte accionante Señor JULIANA
DEGUIS PIERRE, en respaldo de sus medios de defensa depositó los
siguientes documentos: 1- Fotocopia Acto No. 250/2012, de fecha 18
de mayo 2012, del ministerial Ramón Eduberto de la Cruz de la
Rosa, alguacil ordinario de la Cámara Penal de la Corte de
Apelación del Distrito Nacional; 2- Fotocopia del Acta de
Nacimiento de la Oficialía del Estado Civil de Yamasá No. 496,
Libro 246, Folio 108, del año 1984.
CONSIDERANDO, que la parte accionada JUNTA CENTRAL
ELECTORAL, no depositó ningún documento en respaldo de sus
CONSIDERANDO, que el tribunal observa que los documentos
depositados por la parte accionante se encuentran en fotocopias, y a
este tenor hemos señalado que las fotocopias no controvertidas
tienen valor probatorio, pero esto en los casos en los que la parte en
contra de quien se presentan éstas se encuentre presente, y para los
casos en que la parte en contra de quien se presentan las fotocopias
no se encuentre presente hemos señalado que compartimos, hacemos
nuestro y en consecuencia aplicamos el criterio nuestro y en
consecuencia aplicamos el criterio jurisprudencial manifestado por
nuestra Suprema Corte de Justicia en Sentencia de su Cámara Civil,
de fecha 14 de enero de 1998; B.J. 1046. Pág. 118-120 (…); a partir
de lo cual estimamos que la accionante no ha dado cumplimiento a
la regla “actor incumbit probatio”, razón por la cual estimamos
prudente, procedente y de justicia RECHAZAR el presente recurso
Presentación del recurso de revisión
3.1. El recurso de revisión contra la Sentencia núm. 473/2012 fue
interpuesto por la señora Juliana Dequis (o Deguis) Pierre, según instancia
depositada en la Secretaría de la Cámara Civil y Comercial del Juzgado de
Primera Instancia del Distrito Judicial de Monte Plata, el treinta (30) de julio
de dos mil doce (2012). Mediante este recurso, la recurrente alega violación
a sus derechos fundamentales, porque la Sentencia núm. 473/2012 la dejó
“en un estado de indefinición” al no haber decidido sobre el fondo del asunto.
3.2. El referido recurso de revisión fue notificado a la recurrida, Junta
Central Electoral, por la Secretaría del Tribunal Constitucional mediante la
Comunicación SGTC-0547-2013, de fecha ocho (8) de abril de dos mil trece
Hechos y argumentos jurídicos de la recurrente en revisión
4.1. La recurrente en revisión pretende que se rechace la Sentencia núm.
473/2012, objeto del recurso y, para justificar dichas pretensiones, alega, en
Que en virtud del principio de efectividad contenido en el artículo 7.4
de la Ley núm. 137-11, la juez no ha rendido una decisión efectiva […]”,
puesto que “la accionante se encuentra en un estado de indefinición, ya no
solo frente a las acciones cometidas por la Junta Central Electoral, sino que
ahora se suma la decisión del tribunal que debió de tutelar sus derechos
conculcados.
b. Que con la decisión evacuada por el Tribunal de la Cámara Civil y
Comercial del Juzgado de Primera Instancia del Distrito Judicial de Monte
Plata, al no valorar las pruebas depositadas por la accionante y al no acoger
la solicitud formulada por las accionantes consistente en que las
documentaciones (acta de nacimiento) depositadas como prueba constituían
una referencia debido a que la propia Junta Central Electoral no le
entregaba el acta por lo que la presente acción de amparo tenía como objeto
la entrega del acta de nacimiento en principio y la entrega de la cédula de
identidad y electoral, cuyos documentos le había sido solicitados de forma
reiterada a la accionada y no había obtemperado.
c. Que la falta de tutela de los derechos fundamentales consagrados en la
Constitución, los tratados internacionales, el Código Civil, la Ley núm. 659
sobre Actos del Estado Civil y la Ley núm. 6125, de Cédula de Identificación
Personal, modificada por la Ley núm. 8/92, sobre Cédula de Identidad y
Electoral, hacen persistir y continúan agravando las manifestadas
d. Que los derechos violentados a la accionante son derechos inherentes a
su persona, correspondiéndole, por tanto, a la jurisdicción competente
“tomar todas las medidas aun de oficio para comprobar la existencia de la
violación”; y,
e. Que con la decisión objeto del presente recurso la accionante continúa
en desamparo frente a los poderes de la Junta Central Electoral, y [que] las
violaciones a sus derechos fundamentales se han extendido y profundizado,
debido a que el alegato de la juez de que las documentaciones (acta de
nacimiento) depositadas bajo inventario constituyen copias, razón por la
cual para la juez no tienen ningún valor probatorio.
Hechos y argumentos jurídicos de la recurrida en revisión
5.1. La recurrida en revisión pretende que se rechace el recurso de revisión
constitucional y, en consecuencia, se confirme la Sentencia núm. 473/2012,
objeto del presente recurso, alegando, en síntesis, lo siguiente:
a. Que la recurrente Juliana Deguis Pierre fue inscrita de manera irregular
ante la Oficialía del Estado Civil de Yamasá “[…] figurando como hija de
NACIONALES HAITIANOS”.
b. Que los padres de la recurrente son extranjeros “que de manera ilícita e
irregular han inscrito a sus hijos en los libros de Registro del estado civil, en
franca violación del texto constitucional vigente al momento de la
c. Que la nacionalidad es un aspecto de la soberanía nacional, discrecional
de los Estados, la cual es concebida como un atributo otorgado por estos a
sus nacionales y cuyo alcance, por tanto, no puede ser definido por la
voluntad de un juez ordinario.
d. Que la legislación dominicana es clara y precisa al establecer “QUE NO
TODOS LOS NACIDOS EN TERRITORIO DE LA REPÚBLICA
DOMINICANA NACEN DOMINICANOS.”, Puesto que, “[e]n tales casos,
si no son residentes permanentes, deberán hacer, en principio, su inscripción
por ante la delegación diplomática del país de origen”..
e. Que, desde el 1844, el constituyente ha establecido quienes eran
dominicanos, principio este que se ha mantenido desde la reforma de mil
novecientos noventa y nueve (1929) sin alteración alguna hasta el día de hoy.
f. Que “la determinación de la nacionalidad es un asunto de derecho
interno que corresponde a cada estado, como expresión de su soberanía
nacional […]”.
g. Que al accionar en amparo en contra de la recurrida, la accionante ha
pretendido dotarse de una sentencia con patente de corso para validar la
violación de la Ley y en tal virtud reclamar a punta de astreinte un supuesto
derecho cuya fuente de los mal llamados derechos adquiridos[…],
fundamentados en una inexistente atribución de que la violación a la ley es
una fuente de derecho absoluto e incuestionable, lo cual, mediante la
sentencia del tribunal, ha sido confirmado”.
h. Que, en el presente caso, el juez a-quo actuó apegado a lo establecido
en el artículo 6 de la Constitución; y que el acta de nacimiento de la inscrita
y accionante es clara y precisa al establecer la nacionalidad de los padres,
la cual es detallada sin la existencia de ningún habla en términos
peyorativos, discriminatorios ni vejatorios, sino que, si una persona no es
nacional de la República Dominicana, no es gramaticalmente y legalmente
propio llamarlo extranjero […].
i. Que la Ley faculta a la Junta Central Electoral a tomar todas las
previsiones tendentes al control y depuración de las solicitudes de
documento de identidad, a los fines de fortalecer el proceso de depuración
del Registro Electoral y, si razonamos de acuerdo con la máxima lo
accesorio sigue la suerte de lo principal’, siendo el acta de nacimiento el
documento principal que da origen a la Cédula, y la Ley le permite a la Junta
Central Electoral investigar y tomar cuantas medidas entienda pertinente
para la depuración del Registro Electoral, habría que preguntarse cómo se
depura cualquier cosa sino radiando, alejando todo elemento que sea ajeno
al conjunto que se encuentra en depuración, lo que, en ningún caso, es
j. Que, respecto a los hijos de extranjeros ilegales, la Junta Central
Electoral ha aplicado el criterio jurídico establecido por la Constitución
desde mil novecientos noventa y nueve (1929) y ratificado por la Suprema
Corte de Justicia, mediante su sentencia del catorce (14) de diciembre de dos
mil cinco (2005), relativo al recurso de inconstitucionalidad interpuesto
contra la Ley General de migración núm. 285-04, consistente en que: (…)
NO NACE DOMINICANO; QUE, CON MAYOR RAZÓN, NO PUEDE
SERLO EL HIJO (A) DE LA MADRE EXTRANJERA QUE AL MOMENTO
DE DAR A LUZ SE ENCUENTRA EN UNA SITUACIÓN IRREGULAR Y,
POR TANTO, NO PUEDE JUSTIFICAR SU ENTRADA Y PERMANENCIA
en la República Dominicana […].
k. Que la jurisprudencia ha establecido que si bien se impone admitir el
principio de que las actas del estado civil se deben tener como fehacientes
hasta inscripción en falsedad, tal principio no se extiende a las
declaraciones que transcriben las oficialías del estado civil al momento de
instrumentar los actos propios de su ministerio, los cuales no hacen fe más
que hasta prueba en contrario, por cuanto dichos oficiales no pueden
autenticar la veracidad intrínseca de tales declaraciones (Cas. Civ. Núm..
23, 22 de octubre 2003, B.J. 1115, págs. 340-347).
l. Que la recurrida reitera su compromiso de cumplir y hacer cumplir el
mandato de la Constitución y las leyes, a la vez de que da garantía de que la
identidad nacional será resguardada y preservada celosamente por esta
institución, y que estamos aplicando un programa de rescate y
adecentamiento del Registro del Estado Civil a fin de blindarlo de las
acciones fraudulentas y dolosas, falsificaciones y suplantaciones que por
tanto tiempo han afectado el sistema de Registro Civil dominicano, de tal
manera que podamos brindar a la ciudadanía un servicio eficiente y seguro
respecto de los actos vitales que son el soporte y la base de la identidad
m. Que dotar de documentación legal como ciudadano dominicano a una
persona, en violación a los artículos 31, 39 y 40 de la Ley núm. 659, los
artículos 11 y 47 de la constitución vigente a la fecha de la declaración, así
como los artículos 6 y 18 de la actual Constitución de dos mil diez (2010),
constituiría un elemento disociador del ordenamiento jurídico nacional, en
virtud de que los hechos ilícitos no pueden producir efectos jurídicos válidos
a favor del promotor ni del beneficiario de la violación.
n. Que, en virtud de las anteriores motivaciones, la Junta Central Electoral
“ha opuesto al derecho argüido por el amparista, el pronunciamiento, por
parte del Tribunal Apoderado, la nulidad del Acta de Nacimiento cuya
expedición persigue la acción, toda vez que la propia Ley sobre Actos del
estado Civil lo establece.
o. Que la entrega de la documentación requerida por la recurrida va en
contra de lo establecido por la Constitución y las leyes que rigen la materia;
y que la Junta Central Electoral no está despojando de nacionalidad ni
dejando apátrida a persona alguna, ya que, tal y como establece la
Constitución de la República de Haití de manera clara y tajante:
ARTÍCULO 11. Posee la nacionalidad haitiana todo individuo nacido de
padre haitiano o de madre haitiana, los cuales hayan nacido haitianos que
no hayan renunciado a su nacionalidad al momento de su nacimiento […].
p. Que la obtención fraudulenta y contraria a la Constitución de una
inscripción no le otorga derecho de nacionalidad ni de ninguna otra índole
ni a los amparistas ni a ninguna persona, pues no está sino haciendo un uso
indebido, ilícito e improcedente de dicha inscripción, cuya impugnación,
nulidad e inconformidad puede ser hecha por todas las vías de derecho (…).
q. Que mediante la Resolución núm. 12-2007, la Junta Central Electoral
procede a establecer controles mediante los cuales establece el
procedimiento para la suspensión provisional de la expedición de actas del
Estado Civil viciadas o instrumentadas de manera irregular, es decir, actas
que han sido inscritas de forma fraudulenta, ilegal y en violación de la
Constitución de la República, instruyendo en ese sentido a las Oficiales del
Estado Civil a examinar minuciosamente las Actas de Nacimiento o de
cualquier otros documentos relativos al Estado Civil de las personas.
r. Que la Junta Central Electoral instruyó a los Oficiales del Estado Civil
a examinar muy particularmente las Actas de nacimiento recibidas en
violación del artículo 11 de la Constitución de la República, en el sentido de
que se recibieron declaraciones (como en el caso de marras) de hijos de
extranjeros que se encontraban de tránsito en la República Dominicana, por
lo que, era necesario que las personas beneficiarias de tales irregularidades,
probaran la condición de residentes legales en la República Dominicana, y
que, de no aportar pruebas de estatus legal o residencia legal en el país
remitieran el caso a la Junta Central Electoral, para conocer del mismo y
determinar, de acuerdo con la Ley, por lo que los oficiales tienen que
abstenerse de expedir copias de actas irregulares.
s. Que la Convención Internacional sobre Derechos Humanos, del
veintidós (22) de noviembre de mil novecientos sesenta y nueve (1969)
establece, en su artículo 20, que toda persona tiene derecho a una
nacionalidad, la cual pudiera ser la nacionalidad del Estado en cuyo territorio
nació, “si no tiene derecho a otra”; y que el derecho internacional establece
y reconoce que el Estado no está obligado a otorgar su nacionalidad a los
nacidos en su territorio, si estos tienen derecho a adquirir otra, según el
criterio recalcado históricamente por nuestra Constitución.
t. Que el sistema de adquisición de la nacionalidad de la República
Dominicana no se encuentra basado en el ius soli o en el ius sanguinis, sino
que se trata de un sistema mixto en el que se conjugan y complementan
ambos sistemas […], por lo que es más fácil aprovecharse de una debilidad
del sistema en un momento y obtener una inscripción fraudulenta que seguir
los pasos que establece la ley para que un extranjero obtenga su
nacionalidad, conforme al artículo 3, numerales 1 y 2, de la Ley núm. 1683
del veintiuno (21) de abril de mil novecientos cuarenta y ocho (1948).
u. Que el “sólo hecho de la inscripción –recibida a toda luces de manera
irregular por la Oficialía del Estado Civil de Yamasá, sin tomar en
consideración que la Constitución Política de la República Dominicana del
mil novecientos sesenta y seis (1966) vigente al momento de la declaración
de nacimiento establecía en su artículo 11”, de que todas las personas que
nacieren en el territorio de la República, con excepción de los que estén de
tránsito en él; disposición que ha sido ratificada por las reformas
constitucionales de los años 2002 y 2010; y que, en consecuencia, “siendo
violatoria a la constitución y las leyes la Declaración de Nacimiento del
impetrante, éste no puede aprovecharse de su propia falta y recibir la
nacionalidad dominicana por tal actuación ilícita.”;
v. Que la [n]acionalidad es una cuestión de orden público que
corresponde al Registro Civil de cada país su conservación, corrección y
salvaguarda, otorgando la legislación de la República Dominicana dichas
funciones a la hoy recurrente, funciones estas cuya importancia
posteriormente adquirió rango constitucional con la inserción del artículo
212 de la Constitución Política de la República Dominicana proclamada el
veintiséis (26) del mes de Enero del año dos mil diez (2010) […].
w. Que las facultades reglamentarias que recaen sobre la recurrente
validan las actuaciones de este organismo en lo que respecta a la retención
de Actas de Nacimiento cuyas irregularidades sean notorias y exigir a los
beneficiarios de las mismas que demuestren tener la calidad que exige
nuestra legislación para poder comparecer ante los Oficiales del Estado
x. Que la recurrida dictó la Resolución núm. 02-2007, sobre la “Puesta en
Vigencia del Libro de Registro de Nacimiento de Niño (a) de Madre
Extranjera NO RESIDENTE en República Dominicana” o “Libro de
Extranjería”, y que el artículo 1 de la Ley núm. 8-92 dispone que “las
Oficialías del Estado Civil dependen y están bajo las directrices del
Presidente de la Junta Central Electoral”.
Que la recurrida es la institución pública encargada de supervisar y
dirigir todas las Oficialías del Estado Civil y, en consecuencia, es
responsable de velar por el buen manejo y diafanidad de los libros registros
para que estos se lleven acordes con los principios legalmente establecidos;
z. Que la jurisprudencia del Tribunal Superior Administrativo, ratificada
por la Suprema Corte de Justicia, ha sostenido que todas las actas emitidas
por oficiales del estado civil están bajo el escrutinio de los organismos
superiores o judiciales, y que ordenarles a estos abstenerse de expedir actas
a su cargo no viola disposiciones legales ni constitucionales.
aa. Asimismo, que las actas de nacimiento instrumentadas sin el
procedimiento correspondiente pueden ser impugnadas por todas las vías de
derecho, por lo que “independientemente del valor de las fotocopias, la
acción en amparo resulta improcedente por la naturaleza inconstitucional
de la inscripción de un hijo de extranjeros en situación migratoria irregular
Pruebas documentales depositadas
6.1. En el expediente relativo al presente recurso de revisión obran, entre
otros, los documentos siguientes:
1. Fotocopia del certificado de declaración de nacimiento (Form. O.C.
núm.8) de Juliana Dequis Pierre Libro-Registro de Nacimientos núm. 246,
folio 109, marcada con el núm. 496 del año mil novecientos ochenta y cuatro
(1984)-, emitida por la Oficialía del Estado Civil de Yamasá, en fecha cuatro
(4) de octubre de mil novecientos noventa y tres (1993).
2. Fotocopia de la instancia de amparo sometida por la señora Juliana
Dequis (o Deguis) Pierre contra la Junta Central Electoral ante la Cámara
Civil del Juzgado de Primera Instancia del Distrito Judicial de Monte Plata,
y recibida en fecha seis (6) de julio de dos mil doce (2012).
3. Acto núm. 250/2012, de fecha dieciocho (18) de mayo de dos mil doce
(2012), instrumentado por el ministerial Ramón Eduberto de la Cruz de la
Rosa (alguacil ordinario de la Cámara Penal de la Corte de Apelación del
Distrito Nacional), que contiene la intimación y puesta en mora para entrega
voluntaria de acta de nacimiento y la cédula de identidad y electoral.
4. Fotocopia del original certificado y registrado de la Sentencia núm.
473/2012, dictada por la Cámara Civil, Comercial y de Trabajo del Juzgado
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de Primera Instancia del Distrito Judicial de Monte Plata, en fecha diez (10)
de julio de dos mil doce (2012).
5. Fotocopia del recurso de revisión constitucional de sentencia de amparo
interpuesto por la señora Juliana Dequis (o Deguis) Pierre ante el Tribunal
Constitucional, de fecha veintidós (22) de julio de dos mil doce (2012).
6. Original del escrito de defensa de la Junta Central Electoral, respecto
del indicado recurso de revisión, de fecha veintisiete (27) de mayo de dos
mil trece (2013).
7. Dos (2) originales del acta de nacimiento para fines judiciales
correspondientes a Juliana Dequis (o Deguis) Pierre -cuyo registro de
nacimiento fue realizado en la Oficialía del Estado Civil de la Primera
Circunscripción de Yamasá, en el Libro núm. 00246 de registros de
nacimientos, declaración oportuna, folio núm. 0109, acta núm. 00496, año
mil novecientos ochenta y cuatro (1984)-, emitida por el Director de la
Oficina Central del Estado Civil, en fecha diecisiete (17) de mayo de dos mil
trece (2013).
Medidas de instrucción solicitadas por el Tribunal Constitucional
7.1. Mediante comunicación SGTC-0548-2013, de fecha ocho (8) de abril
de dos mil trece (2013), la Secretaría del Tribunal Constitucional solicitó a
la recurrida, Junta Central Electoral, el depósito de dos (2) copias certificadas
del acta de nacimiento correspondiente a la recurrente Juliana Dequis (o
Deguis) Pierre. En respuesta a este requerimiento, la Junta Central Electoral
del Distrito Nacional expidió los dos (2) originales de dicha acta de
nacimiento “para fines judiciales” más arriba descritas, que fueron recibidas
en la Secretaría del Tribunal Constitucional en esa misma fecha.
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Síntesis del conflicto
8.1. El presente caso se contrae a que la señora Juliana Dequis (o Deguis)
Pierre depositó el original de su acta de nacimiento en el Centro de
Cedulación del Municipio de Yamasá, provincia de Monte Plata, y requirió
la expedición de su cédula de identidad y electoral. La Junta Central
Electoral rechazó esa petición bajo el fundamento de que la solicitante fue
inscrita de manera irregular en la Oficialía del Estado Civil de Yamasá,
siendo hija de nacionales haitianos.
8.2. Al estimar la señora Juliana Dequis (o Deguis) Pierre que esa negativa
violaba sus derechos fundamentales, accionó en amparo contra la Junta
Central Electoral ante la Cámara Civil y Comercial del Jugado de Primera
Instancia del Distrito Judicial de Monte Plata, reclamando la expedición de
dicho documento. Esta jurisdicción desestimó su pretensión, alegando que
solo había depositado fotocopia de su acta de nacimiento en respaldo de su
pedimento, mediante la Sentencia núm. 473-2012, la cual ha sido recurrida
en revisión ante el Tribunal Constitucional.
9.1. El Tribunal Constitucional es competente para conocer del presente
recurso de revisión de sentencia de amparo, en virtud de lo que disponen los
artículos 185.4 de la Constitución dominicana, y 9 y 94 de la referida Ley
núm. 137-11, Orgánica del Tribunal Constitucional y de los Procedimientos
10. Admisibilidad del presente recurso de revisión
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10.1. El Tribunal Constitucional estima que el presente recurso de revisión
de sentencia de amparo resulta admisible, en atención a las siguientes
10.1.1. El artículo 100 de la referida ley núm. 137-11 establece que:
La admisibilidad del recurso está sujeta a la especial trascendencia
o relevancia constitucional de la cuestión planteada, que se
apreciará atendiendo a su importancia para la interpretación,
aplicación y general eficacia de la Constitución, o para la
determinación del contenido, alcance y la concreta protección de los
10.1.2. El concepto de especial trascendencia o relevancia constitucional
fue precisado por este tribunal constitucional en su Sentencia TC/0007/12,
dictada el veintidós (22) de marzo de dos mil doce (2012), expresando que:
[…] tal condición solo se encuentra configurada, entre otros, en los
supuestos: 1) que contemplen conflictos sobre derechos
fundamentales respecto a los cuales el Tribunal Constitucional no
haya establecido criterios que permitan su esclarecimiento; 2) que
propicien, por cambios sociales o normativos que incidan en el
anteriormente determinados; 3) que permitan al Tribunal
jurisprudenciales de la ley u otras normas legales que vulneren
derechos fundamentales; 4) que introduzcan respecto a estos últimos
un problema jurídico de trascendencia social, política o económica
cuya solución favorezca en el mantenimiento de la supremacía
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10.1.3. Este tribunal estima que la especie que nos ocupa reviste especial
trascendencia o relevancia constitucional, por lo que decide su admisión, al
plantear un conflicto sobre el derecho fundamental a la nacionalidad y la
ciudadanía, el derecho a tener empleo, el derecho al libre tránsito y el derecho
al sufragio, respecto a lo cual el Tribunal debe emitir criterios que permitan
su esclarecimiento, en vista de la trascendencia social y política del tema.
11. El fondo del recurso de revisión de sentencia de amparo
11.1. El Tribunal Constitucional abordará el estudio del fondo del recurso,
tomando en consideración, de manera sucesiva, los cuatro aspectos
fundamentales que suscita el expediente, a saber: el apoderamiento del
tribunal de amparo por la accionante y la sentencia de amparo rendida
(11.1.1.); la determinación de la competencia para la reglamentación del
régimen de la nacionalidad (11.1.2.); el incumplimiento de los requisitos
legales para obtener la cédula de identidad y electoral por la recurrente
(11.1.3.); y las imprevisiones legales de la política migratoria dominicana y
las deficiencias institucionales y burocráticas del Registro Civil (11.1.4.).
11.1.1. El apoderamiento del tribunal de amparo y la sentencia de
11.1.1.1. El veintidós (22) de mayo de dos mil doce (2012), la señora
Juliana Dequis (o Deguis) Pierre apoderó de una acción de amparo al
Tribunal de Primera Instancia del Distrito Judicial de Monte Plata, que fue
rechazada mediante Sentencia núm. 473-2012, de fecha diez (10) de julio de
dos mil doce (2012).
11.1.1.2. En relación con los dos aspectos indicados en el epígrafe
precedente, el Tribunal Constitucional entiende que, en vista de los
elementos que configuran el caso, la competencia legal para conocerlo
correspondía al Tribunal Contencioso Administrativo, por lo que procedería
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la revocación de la sentencia de amparo y la declinatoria del caso por ante
este último (§1); pero en vez de decantarse por esa solución este Tribunal
decide, con la finalidad de garantizar el principio de la economía procesal,
conocer el fondo de la acción de amparo (§2).
§1. La competencia legal para conocer de la acción de amparo
correspondía al Tribunal Contencioso Administrativo.
§1.1. En relación con la competencia para conocer de la acción de amparo
de la hoy recurrente, el Tribunal Constitucional estima lo siguiente:
§1.1.1. En la especie, la recurrente imputa la alegada violación o
arbitrariedad a una omisión de la Junta Central Electoral, institución que
pertenece a la Administración Pública. Respecto a tales casos, el artículo 75
de la Ley núm. 137-11 establece que: “La acción de amparo contra los actos
u omisiones de la administración pública, en los casos que sea admisible,
será competencia de la jurisdicción contencioso administrativa”.
§1.1.2. Conforme a lo expuesto en el párrafo anterior, la acción de amparo
que nos ocupa debió conocerla el Tribunal Contencioso Administrativo. En
este sentido, procede anular la sentencia recurrida y devolver el expediente
a la secretaría del indicado tribunal. Sin embargo, en la especie el Tribunal
Constitucional no enviará el expediente ante la jurisdicción indicada y
decidirá la acción de amparo con la finalidad de garantizar el principio de
economía procesal.
§2. El Tribunal Constitucional decide conocer el fondo de la acción de
§2.1. El Tribunal Constitucional opta por conocer el fondo de la acción de
amparo incoada por la señora Juliana Dequis (o Deguis) Pierre, por discrepar
del fundamento de la referida sentencia núm. 473/2012 dictada por la
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Cámara Civil, Comercial y de Trabajo del Juzgado de Primera Instancia del
Distrito Judicial de Monte Plata, basándose en los siguientes argumentos:
§2.1.1. La Ley núm. 137-11 establece en sus artículos 7.2, 7.4 y 7.11, de
manera expresa, los principios de celeridad, efectividad y oficiosidad, entre
otras normas rectoras del sistema de justicia constitucional, las que se
encuentran concebidas como sigue:
7.2. Celeridad. Los procesos de justicia constitucional, en especial
los de tutela de los derechos fundamentales (como es la acción de
amparo), deben resolverse dentro de los plazos constitucional y
legalmente previstos y sin demora innecesaria.
7.4. Efectividad. Todo juez o tribunal debe garantizar la efectiva
aplicación de las normas constitucionales y de los derechos
fundamentales frente a los sujetos obligados o deudores de los
mismos, respetando las garantías mínimas del debido proceso y está
obligado a utilizar los medios más idóneos y adecuados a las
necesidades concretas de protección frente a cada cuestión
planteada, pudiendo conceder una tutela judicial diferenciada
cuando lo amerite el caso en razón de sus peculiaridades.
7.11. Oficiosidad. Todo juez o tribunal, como garante de la tutela
judicial efectiva, debe adoptar de oficio, las medidas requeridas
para garantizar la supremacía constitucional y el pleno goce de los
derechos fundamentales, aunque no hayan sido invocadas por las
partes o las hayan utilizado erróneamente.
§2.1.2. En virtud de dichos principios, la acción de amparo procura cumplir
con su finalidad esencial, ofreciendo un “procedimiento preferente, sumario,
oral, público, gratuito y no sujeto a formalidades”, según dispone el artículo
72 de la Constitución; puesto que dicha acción consiste en un mecanismo de
protección contra todo acto u omisión que, de forma actual o inminente y
con arbitrariedad o ilegalidad manifiesta lesione, restrinja, altere o amenace
los derechos fundamentales consagrados en la Constitución.
§2.1.3. En la especie, se verifican con particular evidencia los requisitos de
preferencia, sumariedad y celeridad que caracterizan a la acción de amparo,
ante una aparente restricción a los derechos fundamentales de la recurrente,
que alega se encontrase desprovista de toda documentación de identificación
personal que la acredite como nacional o extranjera residente en el país.
§2.1.4. Respecto al fondo del caso, la Sentencia de amparo núm. 473-2012,
rendida por la Cámara Civil y Comercial del Juzgado de Primera Instancia
del Distrito Judicial de Monte Plata, desestimó la solicitud de expedición de
cédula de identidad y electoral de la señora Juliana Dequis (o Deguis) Pierre,
al estimar sin valor probatorio la fotocopia del acta de declaración de
nacimiento depositada como prueba esencial de su pretensión; pero la
accionante alega que solo pudo aportar esa simple copia fotostática porque
el original de dicha acta de nacimiento había sido retenida en el Centro de
Cedulación del Municipio de Yamasá, provincia Monte Plata, donde ella lo
depositó “para solicitar por primera vez su cédula de identidad y electoral”,
en el año dos mil ocho (2008), según consta en su instancia de amparo.
§2.1.5. Cabe al efecto observar que la aportación de copias fotostáticas de
documentos sin el respaldo de sus originales no puede constituir un motivo
plausible para que se rechace una acción de amparo, ya que la naturaleza
misma de esta acción permite que los actos u omisiones que lesionen,
restrinjan o amenacen un derecho fundamental puedan ser acreditados por
cualquier medio de prueba, tal como prevé el artículo 80 de la Ley núm. 13711, Orgánica del Tribunal Constitucional y de los Procedimientos
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Artículo 80.- Libertad de Prueba. Los actos u omisiones que
constituyen una lesión, restricción o amenaza a un derecho
fundamental, pueden ser acreditados por cualquier medio de prueba
permitido en la legislación nacional, siempre y cuando su admisión
no implique un atentado al derecho de defensa del presunto
agraviante.
§2.1.5. A esto se suma que el juez de amparo, en virtud del artículo 87 de
la indicada ley núm. 137-11, goza de los más amplios poderes para celebrar
medidas de instrucción y recabar motu proprio las pruebas de los hechos u
omisiones alegadas:
Artículo 87. Poderes del Juez. El juez de amparo gozará de los más
amplios poderes para celebrar medidas de instrucción, así como
para recabar por sí mismo los datos, informaciones y documentos
que sirvan de prueba a los hechos u omisiones alegados, aunque
deberá garantizar que las pruebas obtenidas sean comunicadas a los
litisconsortes para garantizar el contradictorio2.
§2.1.6. En consecuencia, el tribunal apoderado de la acción de amparo
debió haber solicitado de oficio a la accionada, Junta Central Electoral, la
expedición, para fines judiciales, de un original del acta de nacimiento de la
accionante, Juliana Dequis (o Deguis) Pierre, con el propósito de conocer el
fondo del presente caso.
§2.1.7. En relación con la capacidad decisoria del Tribunal Constitucional
en el ámbito de las actuaciones que forman parte de su competencia
jurisdiccional, en cuanto la protección de los derechos fundamentales, este
último fijó su criterio respecto al significado y alcance del recurso de revisión
de sentencias de amparo mediante Sentencia TC/0071/13, del siete (7) de
mayo de dos mil trece (2013). En esa decisión, este Tribunal expresó que
Resaltado del TC.
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puede conocer el fondo de las acciones de amparo, en aplicación del
principio de la autonomía procesal y la necesaria sinergia operativa que
debe producirse entre la acción de amparo configurada en el artículo 72 de
la Constitución, los principios rectores de la justicia constitucional previstos
en el artículo 7 de Ley No. 137-11, y las normativas atinentes a la acción de
amparo y al recurso de revisión de amparo prescritas, de manera respectiva,
en los artículos 65 a 75 y 76 a 114 de dicha ley.
§2.1.8. Por tanto, en virtud de la argumentación expuesta, el Tribunal
Constitucional, en vista de que difiere del fundamento de la aludida sentencia
de amparo núm. 473-2012, objeto del presente recurso de revisión, decide
proceder al conocimiento del fondo de la acción de amparo mediante la cual
la señora Juliana Dequis (o Deguis) Pierre requirió a la Junta Central Electoral
la expedición de su cédula de identidad y electoral.
11.1.2. La competencia para la reglamentación del régimen de la
11.1.2.1. En relación con este aspecto, que ha suscitado intensas polémicas,
el Tribunal Constitucional tiene a bien considerar el problema en el ámbito
del Derecho Interno (§1), antes de considerar la solución que aporta el
Derecho Internacional Público (§2).
§1. La competencia para reglamentación de la nacionalidad en el
§1.1. En cuanto al derecho dominicano, el Tribunal Constitucional tiene a
bien exponer los siguientes razonamientos:
§1.1.1. En República Dominicana existe una gran cantidad de extranjeros
que aspiran a obtener la nacionalidad dominicana, cuya mayor parte son
indocumentados de nacionalidad haitiana. En efecto, la Unión Europea, el
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Fondo sobre Población de las Naciones Unidas (UNFPA) y la Oficina
Nacional de Estadísticas (ONE) realizaron en el país, en el año dos mil doce
(2012), la Primera Encuesta Nacional de Inmigrantes en la República
Dominicana (ENI-2012), con el propósito de recopilar datos sobre los
inmigrantes y los hijos de inmigrantes nacidos en el territorio nacional.
§1.1.2. De acuerdo a los resultados de dicha investigación, el total de
inmigrantes alcanza quinientos veinticuatro mil seiscientas treinta y dos
(524,632) personas, es decir, el 5.4% del total de la población nacional, que
en el año dos mil doce (2012) se estimaba en nueve millones setecientos
dieciséis mil novecientos cuarenta (9, 716,940). De esos quinientos
veinticuatro mil seiscientos treinta y dos (524,632) extranjeros, la cantidad
de cuatrocientos cincuenta y ocho mil doscientos treinta y tres (458,233)
nació en Haití y representan el 87.3% de la población total de inmigrantes,
mientras que sesenta y seis mil trescientas noventa y nueve (66,399) personas
provienen de otros países, es decir, el 12.7% del total. Estas cifras muestran
una abrumadora prevalencia de los inmigrantes haitianos en relación con la
totalidad de los inmigrantes establecidos en la República Dominicana.
§1.1.3. La suma de los inmigrantes y sus descendientes constituye la
población de origen de extranjero, y su magnitud, de acuerdo a dicha
encuesta, se sitúa en setecientas sesenta y ocho mil setecientas ochenta y tres
(768,783) personas, lo cual representa el 7.9% de la población total del país.
Los extranjeros originarios de otros países diferentes a Haití ascienden a cien
mil seiscientas treinta y ocho (100,638) personas, mientras que los de origen
haitiano suman seiscientos sesenta y ocho mil ciento cuarenta y cinco
(668,1453). La recurrente Juliana Dequis (o Deguis) Pierre es solo una de
esas seiscientas sesenta y ocho mil ciento cuarenta y cinco (668,145)
personas, por lo que el problema que ahora nos ocupa no solo le atañe a ella,
sino también a otra gran cantidad de inmigrantes haitianos y sus
Sobre los datos precedentes, véase la versión resumida ENI-2012, p. 17.
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descendientes, los cuales constituyen el 6.87% de la población que habita en
el territorio nacional. De acuerdo con informaciones publicadas en la prensa
dominicana, la Dirección General de Migración de la República Dominicana
solo tiene legalmente registrados la cantidad de once mil (11,000)
inmigrantes haitianos, lo cual representa un ínfimo 0.16% del total4.
§1.1.4. De manera general, la nacionalidad se considera como un lazo
jurídico y político que une a una persona a un Estado; pero, de manera más
técnica y precisa, no es solo un vínculo jurídico, sino también sociológico y
político, cuyas condiciones son definidas y establecidas por el propio Estado.
Se trata de un vínculo jurídico, porque de él se desprenden múltiples
derechos y obligaciones de naturaleza civil; sociológico, porque entraña la
existencia de un conjunto de rasgos históricos, lingüísticos, raciales y
geopolíticos, entre otros, que conforman y sustentan una idiosincrasia
particular y aspiraciones colectivas; y político, porque, esencialmente, da
acceso a las potestades inherentes a la ciudadanía, o sea, la posibilidad de
elegir y ser elegido para ejercer cargos públicos en el Gobierno del Estado.
§1.1.5. En la República Dominicana, todo cuanto concierne a la
determinación y reglamentación de cuestiones migratorias corresponde al
Congreso Nacional, en su función legislativa. En efecto, el artículo 37,
numeral 9, de la Constitución dominicana del veintiocho (28) de noviembre
de mil novecientos sesenta y seis (1966), vigente a la fecha del nacimiento
de la recurrente Juliana Dequis (o Deguis) Pierre -que nació el uno (1) de
abril de mil novecientos ochenta y cuatro 1984, dispone lo siguiente: “Son
atribuciones del Congreso: […] 9) Disponer todo lo relativo a la
migración.” Esa potestad se mantuvo en las reformas constitucionales de mil
novecientos noventa y cuatro (1994) y de dos mil dos (2002), al igual que en
la de dos mil diez (20105).
http://www.elcaribe.com.do/site/index.php?option=com_content&view=article&id=224748:migracion-haitiana-unconflicto-sin-final&catid=104:nacionales&itemid=115.
En esta última, el artículo 93, relativo a las atribuciones del Congreso Nacional, consagra (en su literal “g“) que
corresponde a este último: “Establecer las normas relativas a la migración y al régimen de extranjería”.
§1.1.6. Adicionalmente, el artículo 2 de la derogada Ley núm. 95 de
Inmigración, de fecha catorce (14) de abril de mil novecientos treinta y nueve
(1939), vigente a la fecha de nacimiento de la recurrente, puso a cargo de la
Dirección General de Migración el control del flujo migratorio y la ejecución
de las leyes relativas a la migración en los siguientes términos:
Art. 2. Las leyes relativas a la entrada, la residencia y la deportación
de extranjeros serán ejecutadas en la República por la Dirección
General de Migración, dependiente de la Secretaría de Estado de
Interior y Policía. La ejecución de esas leyes estará sometida a la
vigilancia y dirección del Secretario de Estado de Interior y Policía,
y el jefe de la Dirección General de Migración será el Director
General de Migración6.
§2. La competencia para reglamentación de la nacionalidad en el
§2.1. En cuanto a la solución aportada en este ámbito por el Derecho
Internacional Público, el Tribunal Constitucional expone los razonamientos
a. En el Derecho Internacional Público, desde hace casi un siglo, la
configuración de las condiciones para el otorgamiento de la nacionalidad ha
sido internacionalmente reconocida como parte del dominio reservado o
competencia nacional exclusiva del Estado. En ese orden de ideas, la Corte
Permanente de Justicia Internacional, en su Opinión Consultiva sobre los
Decretos de Nacionalidad en Túnez y Marruecos, afirmó lo siguiente:
6Actualmente,
bajo la Ley de Migración núm. 285-04, del 15 de agosto de 2004, la Dirección General de Migración
continúa controlando la permanencia de extranjeros con relación a su situación migratoria en el país (artículo 6.3).
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La determinación de si un asunto recae o no únicamente dentro de
la jurisdicción de un Estado es una cuestión relativa; esta depende
del desarrollo de las relaciones internacionales. Por tanto, en el
estado actual del derecho internacional, las cuestiones de
nacionalidad se encuentran, según la opinión de esta Corte, en
principio, dentro de dicho dominio reservado7.
b. En igual sentido, la Corte Internacional de Justicia (sucesora de la Corte
Permanente de Justicia Internacional), en su sentencia sobre el conocido caso
Nottebohm, no sólo manifestó que “la nacionalidad es un vínculo jurídico
que tiene por base el hecho social del arraigo, una solidaridad efectiva de
existencia, de intereses, de sentimientos, junto a una reciprocidad de
derechos y deberes”; sino que decidió, además, que la nacionalidad tiene
“[…] sus más inmediatos, de mayor alcance y, para la mayoría, sus únicos
efectos dentro del sistema legal del Estado que la confiere8.” En ese tenor,
dicha alta corte tuvo a bien precisar en el caso bajo su escrutinio que:
Le corresponde a Liechtenstein, como a todos los demás Estados
soberanos, resolver a través de su propia legislación las reglas
relativas a la adquisición de su nacionalidad, y de conferir dicha
nacionalidad por naturalización otorgada por sus órganos de
conformidad con esa legislación. No es necesario determinar si el
derecho internacional impone cualquier limitación sobre su libertad
de decidir en este dominio […] La nacionalidad sirve sobre todo
para determinar que la persona sobre la cual se confieren los
derechos y se encuentre obligada por las obligaciones que el
ordenamiento del Estado en cuestión otorga o impone a sus
nacionales. Esto se encuentra implícito en el concepto más amplio
7Opinión
Consultiva sobre los Decretos de Nacionalidad en Túnez y Marruecos. CPJI, Ser. B, No. 4, 1923,
párrafo 24.
c. Guatemala, Reportes CIJ, 1955, párrafos 20-21.
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de que la nacionalidad está dentro de la jurisdicción doméstica del
Estado […]9.
c. En esta misma tesitura, la Corte Interamericana de Derechos Humanos
ha sostenido que las condiciones y procedimientos para la adquisición de una
nacionalidad son predominantemente del derecho interno de cada Estado. En
la sentencia del caso Castillo Petruzzi y otros c. Perú10, mantuvo la posición
previamente esbozada en su Opinión Consultiva sobre Propuesta de
modificación a la Constitución Política de Costa Rica, relacionada con la
obtención de la nacionalidad por naturalización, del 19 de enero de 1984 11,
al dictaminar que:
99. Este Tribunal ha definido el concepto de nacionalidad como “el
vínculo jurídico político que liga a una persona con un Estado
determinado por medio del cual se obliga con él con relaciones de
lealtad y fidelidad y se hace acreedor a su protección diplomática”.
La adquisición de este vínculo por parte de un extranjero, supone
que éste cumpla las condiciones que el Estado ha establecido con
el propósito de asegurarse de que el aspirante esté efectivamente
vinculado con el sistema de valores e intereses de la sociedad a la
que pretende pertenecer; lo dicho supone que las condiciones y
procedimientos para esa adquisición [son] predominantemente del
derecho interno12.
d. Por su parte, el Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas ha
reiterado el mismo criterio de reconocer plena soberanía a los Estados para
Subrayado del TC.
Petruzzi y otros c. Perú, Ser. C, No. 52, 1999.
11Opinión
Consultiva sobre Propuesta de modificación a la Constitución Política de Costa Rica, OC-4/84, Ser. A, No.
4, párrafos 35-36.
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determinar las reglas de adquisición y/o pérdida de la nacionalidad, dentro
de sus respectivos territorios, en varios casos13. En dichos fallos, la alta Corte
se ha fundado en que, “[s]egún el derecho internacional, corresponde a cada
Estado miembro, teniendo en cuenta el Derecho Comunitario, establecer las
condiciones para la adquisición y pérdida de la nacionalidad. […]”.
e. En igual sentido, instrumentos internacionales suscritos por la
República Dominicana contemplan la competencia exclusiva del Estado en
la materia. Por un lado, el Código de Derecho Internacional Privado (Código
Bustamante), aprobado en La Habana, el veinte (20) de febrero de mil
novecientos veintiocho (1928), y ratificado por el Congreso dominicano el
tres (3) de diciembre de mil novecientos veintinueve (1929), prescribe, en su
artículo 9, lo siguiente:
Artículo 9. Cada Estado contratante aplicará su propio derecho a
la determinación de la nacionalidad de origen de toda persona
individual o jurídica y de su adquisición, pérdida o reintegración
posteriores, que se hayan realizado dentro o fuera de su territorio,
cuando una de las nacionalidades sujetas a controversia sea la de
dicho Estado. En los demás casos, regirán las disposiciones que
establecen los artículos restantes de este capítulo14.
f. Este convenio fue también suscrito y ratificado por la República de
Haití, por lo que sus disposiciones obligan, tanto al Estado dominicano como
al Estado haitiano.
Ver Mario Vicente Micheletti and Others v. Delegación del Gobierno en Cantabria (C-369/90, del 7 de julio de
1992, párrafo 10); Belgian State v. Fatna Mesbah (C-179/98, del 11 de noviembre de 1999, párrafo 29); The Queen v.
Secretary of State for the Home Department, ex parte: Manjit Kaur,intervenir: Justice (C-192/99 del 20 de febrero de
2001, párrafo 19); Kunqian Catherine Zhu and Man Lavette Chen c. Secretary of State for the Home Department (C200/02, del 19 de octubre de 2004, párrafo 37); y, Janko Rottmann v. Freistaat Bayern (C-135/08, del 2 de marzo de
2010, párrafo 39).
14Subrayado
Página 28 de 147
g. De igual manera, ambos países acordaron el convenio internacional
denominado “Modus Operandi de la República Dominicana con la
República de Haití”, para regular las relaciones migratorios entre los dos
Estados, suscrito en Puerto Príncipe, el veintiuno (21) de noviembre de mil
novecientos treinta y nueve (1939), que se encontraba vigente a la fecha del
nacimiento de la recurrente. En dicho tratado bilateral, su artículo 4 dispone
lo que sigue: “Las interpretaciones de la expresión inmigrante serán
determinadas exclusivamente por cada Estado y de conformidad con sus
leyes, decretos y reglamentos”.15
h. Habiendo establecido que la atribución de la nacionalidad constituye un
dominio reservado del Estado, corresponde ahora al Tribunal Constitucional
determinar si, en la especie, se configura una violación a los derechos
fundamentales de la recurrente, al ella satisfacer los requisitos legales para
la expedición de su cédula de identidad y electoral, conforme a lo que ella
invoca; y, por tanto, si procede obtemperar a su petición de que este tribunal
ordene a la recurrida Junta Central Electoral la expedición del aludido
11.1.3. El incumplimiento de los requisitos legales de parte de la
recurrente para la obtención de la cédula de identidad y electoral
11.1.3.1. El Tribunal Constitucional estima que la señora Juliana Dequis (o
Deguis) Pierre no cumple con las condiciones para la expedición en su favor
de la cédula de identidad y electoral, en vista de que su acta de declaración
de nacimiento está bajo investigación (§1); además, porque la recurrente no
satisface las condiciones excepcionalmente previstas en la Constitución para
la adquisición de la nacionalidad dominicana por los hijos nacidos en el país
Cabe indicar que también nuestra Suprema Corte de Justicia ha establecido que, en vista de la Constitución reservar
a la ley todo lo relativo a la migración, la regulación y control del movimiento de personas que entran y salen del país,
esa prerrogativa constituye un derecho inalienable y soberano del Estado dominicano (Sentencia No. 9 del 14 de
de padres extranjeros en tránsito (§2); excepción esta que también figura en
otras Constituciones latinoamericanas (§3).
§1. El acta de declaración de nacimiento de la recurrente está
sometida a investigación
§1.1. En relación con el sometimiento a investigación del acta de nacimiento
de la recurrente, este tribunal tiene a bien exponer lo siguiente:
a. En su escrito de defensa correspondiente al recurso de revisión que nos
ocupa, la Junta Central Electoral funda su negativa a expedir la referida
cédula en que, siendo hija de nacionales haitianos, la señora Juliana Dequis
(o Deguis) Pierre fue irregularmente inscrita en la Oficialía del Estado Civil
de Yamasá16. Alega al respecto que los padres de la recurrente son
extranjeros y “de manera ilícita e irregular han inscrito a sus hijos en los
libros de Registro del estado civil, en franca violación del texto
constitucional vigente al momento de la declaración”17.
b. Actualmente, la expedición de la cédula de identidad y electoral es un
proceso esencialmente regulado por la Ley núm. 6125, de Cédula de
Identificación Personal, del siete (7) de diciembre de mil novecientos sesenta
y dos (1962), y por la Ley núm. 8-92, sobre Cédula de Identidad y Electoral,
del dieciocho (18) de marzo de mil novecientos noventa y dos (1992). Esta
última modificó a la primera, en la medida en que facultó a la Junta Central
Electoral a fusionar los carnés de Cédula de Identidad Personal y de
Inscripción Electoral o Registro Electoral en un documento único
denominado “Cédula de Identidad y Electoral”. Todo ello, con el objetivo de
cumplir con los propósitos de identificación y empadronamiento electoral
requeridos por la modificada Ley núm. 6125, y el artículo 4 de la Ley núm.
16Página
2, in fine.
4, ab initio.
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55, de Registro Electoral, del diecisiete (17) de noviembre de mil
novecientos setenta (1970).
c. En el proceso de expedición de las cédulas de identidad personal y
electoral también incide, de manera destacada, la Ley núm. 659, sobre Actos
del Estado Civil, del diecisiete (17) de julio de mil novecientos cuarenta y
cuatro (1944). Esta ley establece el procedimiento y los requisitos legales
para la instrumentación de los registros de nacimientos de personas que
ocurren en todo el país, así como la confección de sus actas y la emisión de
extractos, actuaciones que sirven de base y condicionan la expedición de las
cédulas de identidad y electoral. Dicha ley también regula el matrimonio, la
declaración de las defunciones, los cambios de nombres y apellidos, las
rectificaciones de las actas del estado civil, al igual que el registro y
expedición de extractos, todo lo cual también incide en las cédulas de
identidad y electoral.
d. Tomando en consideración lo expuesto, en el presente caso, relativo a
la presunta violación de derechos fundamentales por la denegación de la
Junta Central Electoral de expedirle a la recurrente su cédula de identidad y
electoral, reviste particular importancia verificar la regularidad del registro
de su nacimiento y de la declaración del acta de nacimiento que sustenta su
petición. Al respecto, cabe destacar que el artículo 24 de la Ley núm. 659
dispone los requisitos legales que conciernen a las actas del estado civil, y
entre ellos figura la obligatoriedad de que en estas deberán constar, entre
otros datos, las cédulas personales de identidad de los declarantes y de los
Las actas del Estado Civil indicarán el año, mes, día y hora en que
se instrumenten, los nombres y apellidos, domicilio y mención del
número y sellos de la Cédula Personal de Identidad, de los testigos
y de los declarantes18.
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m) En relación con las declaraciones de nacimientos, el artículo 46 de la
Ley núm. 659 también prescribe, de manera particular, la obligatoriedad de
incluir en las cédulas personales de identidad las informaciones que se
Art. 46. En el acta de nacimiento se expresarán el día, hora y lugar
en que hubiese ocurrido, el sexo del niño, los nombres que se le den,
los nombres, apellidos, edad, profesión, domicilio, y número y sello
de la Cédula Personal de Identidad del padre y de la madre, si fuere
legítimo, y si fuere natural los de la madre; y los del padre, si éste
se presentare personalmente a reconocerlo; los nombres, apellidos,
edad, profesión y domicilio del declarante si hubiere lugar19.
Complementando los requerimientos de la Ley núm. 659, el artículo 7
de la Ley núm. 8-92 dispone que, para la obtención de la cédula de identidad
y electoral deberán presentarse, a través de una comparecencia personal del
ciudadano, los documentos requeridos a tales fines por la Ley núm. 6125, de
mil novecientos sesenta y dos (1962):
Art. 7. Para la obtención de la Cédula de Identidad y Electoral será
requisito indispensable la comparecencia personal del ciudadano.
Nadie podrá tener más de una inscripción vigente. Los documentos
necesarios para la inscripción, la forma de la solicitud, el tamaño de
la foto, los datos a consignarse en el carnet, su formato y
cualesquiera otros detalles que estime convenientes, serán
establecidos por la Junta Central Electoral, en consonancia con lo
dispuesto sobre el particular por las leyes números 6125 y 55 ya
Página 32 de 147
f. La indicada ley núm. 6125 dispone, a su vez, en los artículos 1, y 2 y 8,
a cargo de toda persona nacional o extranjera residente en el país, las
Artículo 1.Es obligatorio para toda persona de ambos sexos,
nacional o extranjera residente en la República, desde la edad de 16
años en adelante, proveerse y portar un certificado de identificación
que se denominará “Cédula de Identificación Personal.
Párrafo I.- Los extranjeros no residentes solo tendrán la obligación
de proveerse del certificado de identificación a que se refiere este
artículo cuando tengan en el país una permanencia mayor de 60
Párrafo II.- Para obtener la Cédula de Identificación Personal los
extranjeros deberán presentar sus pasaportes correctamente visados
por funcionarios consulares o diplomáticos dominicanos, su permiso
de residencia original o renovado o el certificado de exoneración
Artículo 2. La Cédula de Identificación Personal, cuyo modelo, texto
y formato serán determinados por el Poder Ejecutivo deberá
contener adherido un retrato del interesado tomado de frente así
como todos 1os datos necesarios de acuerdo con las prescripciones
Artículo 8. Las oficinas expedidoras de la Cédula de Identificación
Personal llenarán éstas de acuerdo con el contenido de las
declaraciones juradas realizadas en el formulario de solicitud que
suministrará gratuitamente dicha oficina.
Página 33 de 147
Párrafo. Sin embargo dichas oficinas podrán cuando lo creyeren
conveniente exigir la presentación de las actas de nacimiento o de
reconocimiento de 1os contribuyentes20.
g. Obsérvese que, respecto a los extranjeros no residentes, los párrafos I y
II del artículo 1 de la aludida ley núm. 6125 prescriben que ellos debían
proveerse de una cédula de identificación personal21, cuando permanecieren
en el país por más de sesenta (60) días, y que dicho certificado se obtendría
previa presentación de “sus pasaportes correctamente visados por
funcionarios consulares o diplomáticos dominicanos, su permiso de
residencia original o renovado o el certificado de exoneración
correspondiente,” entre otros documentos.
h. Del mismo modo, el artículo 21 de la Ley núm. 6125, de mil
novecientos sesenta y dos (1962) también preceptúa la obligatoriedad de
presentación de la cédula de identificación personal respecto a algunos actos
determinados en la vida civil, particularmente para el otorgamiento de
instrumentos públicos, realización de declaraciones y sometimiento de
solicitudes ante autoridades y oficinas públicas, así como para acreditar
legalmente la identidad, actuaciones todas que conciernen a las declaraciones
de nacimientos:
Art. 21. La presentación de la Cédula de Identificación Personal
para fines de anotación y cita en los documentos es obligatoria:
2. Para el otorgamiento de instrumentos públicos (…).
4. Para hacer ante las autoridades, funcionarios y Oficinas
Públicas cualquiera clase de reclamaciones, solicitudes, peticiones,
denuncias o declaraciones (…).
Subrayados del TC.
Actualmente, denominada “cédula de identidad no electoral”.
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5. Para acreditar la personalidad cuando fuere necesario en todo
acto público o privado.22
i. Reiterando la necesidad de cumplimiento de esa formalidad, de manera
más específica respecto a los trabajadores extranjeros haitianos que vienen
al país, y con el propósito de garantizar una inmigración regulada, el artículo
40 de la referida ley núm. 6125 establece lo siguiente:
Art. 40. Los braceros y trabajadores importados por las
compañías industriales, o agrícolas, deberán solicitar y obtener
sus Cédulas de Identificación Personal en la población de su
entrada o desembarco en el país y los funcionarios de Migración
no podrán permitir su permanencia en la República, sino después
de que hubieren sido provistos de sus correspondientes Cédulas
de Identificación Personal23.
j. Ahora bien, según el acta de nacimiento de la señora Juliana Dequis (o
Deguis) Pierre, sus padres, Blanco Dequis (o Deguis) y Marie Pierre, son
nacionales haitianos; el primero, identificado mediante la “ficha” o
“documento” núm. 24253, y la segunda, mediante la “ficha” o “documento”
núm. 14828. De ello se infiere, en consecuencia, que el padre de la recurrente
y declarante de su nacimiento era un trabajador extranjero de nacionalidad
haitiana, cuya presencia en el país obedecía al propósito de realizar labores
industriales o agrícolas, y que no se había provisto de su cédula de
identificación personal cuando efectuó la indicada declaración del
nacimiento de su hija en la Oficialía del Estado Civil del Municipio de
Yamasá.
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k. La exposición normativa y fáctica que antecede muestra que el registro
de nacimiento de la señora Juliana Dequis (o Deguis) Pierre, hoy recurrente
en revisión constitucional, fue instrumentado sin que el padre declarante
presentare pruebas fehacientes respecto a su identidad ni tampoco respecto a
la madre ante el oficial del estado civil; es decir, que las personas que
manifestaron ser sus padres no estaban provistos de las cédulas de
identificación personal requeridas que probasen sus respectivas calidades
para instrumentar la declaración a que se refieren los precitados artículos 2,
24, 40 y 46 de la Ley núm. 659 de mil novecientos cuarenta y cuatro (1944),
y los artículos 1, 2, 8 y 21 de la Ley núm. 6125 de mil novecientos sesenta y
dos (1962), ambas vigentes a la fecha de nacimiento de la recurrente, y que
todavía se mantienen en vigor (con modificaciones).
l. La frecuencia de las irregularidades que afectan los registros de
nacimiento instrumentados en las oficialías del país indujo a la Junta Central
Electoral a implementar un proceso de recuperación de la confiabilidad del
Registro Civil, a partir del año dos mil seis (2006), para lo cual dictó la
Circular núm. 17-2007, emitida por la Cámara Administrativa de la Junta
Central Electoral de la República Dominicana, el veintinueve (29) de marzo
de dos mil siete (2007), instruyendo a las oficialías del estado civil para que
examinaran con detenimiento las actas de nacimiento al expedir copias o
cualquier documento relativo al estado civil de las personas.
m. Luego, intervino la Resolución núm. 12-2007, el diez (10) de diciembre
de dos mil siete (2007), sobre el Procedimiento para la suspensión
provisional de expedición de actas del estado civil viciadas o instrumentadas
de manera irregular, que fue aprobada a unanimidad por el Pleno de la Junta
Central Electoral. La indicada Resolución, que se funda de manera principal
en diversas disposiciones de la Ley núm. 659, sobre Actos del Estado Civil,
dispone esencialmente lo siguiente:
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Considerando: Que la JUNTA CENTRAL ELECTORAL, tiene a su
cargo los Servicios del Estado Civil, y por consiguiente a través de
su Dirección Nacional, se efectúan de manera permanente
verificaciones de Actas del Estado Civil, que reposan en los archivos
de las Oficialías del Estado Civil y de la Oficina Central del Estado
Considerando: Que estas verificaciones generalmente se hacen a
requerimiento de partes interesadas, de los Consulados acreditados
en el país, de la Dirección del Registro Civil y de otros
departamentos de esta Junta Central Electoral.
Considerando: Que en el proceso de investigación se determina con
frecuencia, que las actas verificadas no fueron instrumentadas de
conformidad con la ley sobre la materia, y que en muchos casos se
encuentran afectadas de graves irregularidades que las hacen
susceptibles de anulación o radiación judicial.
Considerando: Que entre los casos de irregularidades más típicos se
cuentan los siguientes: actas contenidas en folios insertados, actas
con escrituras en tintas diferentes, actas inscritas después de la
clausura de los libros, actas modificadas de manera ilegal, con datos
suplantados tales como nombre del inscrito, fechas, nombre de los
padres o del declarante, etc. Duplicidades de declaración de
nacimiento, omisión de formalidades sustanciales, entre otros.
Considerando: Que las disposiciones legales precedentemente
señaladas no sancionan con la nulidad de las actas del estado civil,
pudiendo la misma ser pronunciada por un Tribunal Competente.
Considerando: Que cuando se presenten estos casos, como los
arriba mencionados, ha constituido una práctica constante, solicitar
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la nulidad de los registros afectados, por la vía judicial
PRIMERO: Disponer que sea suspendida provisionalmente la
expedición de Actas del Estado Civil que contengan irregularidades
o vicios que imposibiliten legalmente su expedición, y que solamente
sean emitidas para fines estrictamente judiciales. El Pleno de la
Junta Central Electoral conocerá, a través de su Comisión de
Oficialías, de los casos de Actas que presenten vicios o
irregularidades graves; a partir de las investigaciones realizadas
por las instancias administrativas correspondientes (…).
SEGUNDO: Para estos fines el Director Nacional de Registro del
Estado Civil, será instruido mediante oficio firmado por el
Presidente de la Junta Central Electoral, y deberá procurar los
libros originales contentivos de tales actas en la Oficialía del Estado
Civil correspondiente y en la Oficina Central del Estado Civil, si
tienen duplicados, a los fines de ejecutar la medida dispuesta (…).
CUARTO: Luego de este procedimiento, el Director Nacional de
Registro Civil, devolverá los libros a la Oficialía del Estado Civil, o
a la Oficina Central según corresponda, y el Oficial del Estado Civil
y el Director de la Oficina Central del Estado Civil quedarán
impedidos de expedir copias o extractos, de los folios afectados,
salvo autorización de la Junta Central Electoral o para fines
estrictamente judiciales, indicándose de manera expresa, que se
suspende provisionalmente la expedición de dicha acta (…).
DÉCIMO: Cuando el Pleno de la Junta Central Electoral determine,
previa recomendación de la Comisión de Oficialías, que la
irregularidad de las Actas del Estado Civil justifica una anulación
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definitiva, ordenará inmediatamente a la Consultoría Jurídica
solicitar por ante los tribunales de la República la anulación judicial
de las actas del Estado Civil que hayan sido suspendidas
provisionalmente por la Junta Central Electoral.
n. La indicada frecuencia de irregularidades previo a la emisión de la
Resolución núm. 12-2007, y los resultados de la implementación de las
medidas propuestas por esta última, se muestran en los cuadros estadísticos
del Registro Civil suministrado por la Junta Central Electoral que figuran a
Datos estadísticos del Registro Civil
Expedientes procesados por Resolución 12-2007
Remitidos a la
Inspectoría para
3,278 3,934 1,968 3,829 3,140 796
Investigados y
devueltos,
2,303 366
1,106 255
4,83628.54
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provisionalmente por
* La JCE ha depositado 1,822 demandas de nulidad de actas de nacimiento
por duplicidad, suplantación y otras irregularidades.
Proporcionalidad de solicitudes de cédulas canceladas a personas que
quieren ser ciudadanos dominicanos
Canceladas por intentar
o. Respecto al registro de nacimiento de la recurrente, la recurrida Junta
Central Electoral, en su escrito de defensa, argumentó lo siguiente:
22. Sobre el particular, la Junta Central Electoral instruyó a los
Oficiales del Estado Civil a examinar muy particularmente las Actas
de nacimiento recibidas en violación del artículo 11 de la
Constitución de la República, en el sentido de que se recibieron
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declaraciones (como en el caso de marras) de hijos de extranjeros
que se encontraban en tránsito en la República Dominicana, por lo
que, era necesario que las personas beneficiarias de tales
irregularidades, debían probar la condición de residentes legales en
la República Dominicana, y que, de no aportar pruebas de estatus
legal o residencia legal en el país, remitir el caso a la Junta Central
Electoral, para conocer del mismo y determinar, de acuerdo a la Ley,
por lo que los oficiales civiles tienen que abstenerse de expedir
copias de actas irregulares24.
p. En consecuencia, con base en la indicada resolución núm. 12-2007, la
Junta Central Electoral decidió suspender provisionalmente el acta de
nacimiento de la recurrente, estimando que esta, al igual que muchas otras,
se encuentra afectada de irregularidades que la hacen susceptible de
anulación o radiación judicial25, como ocurre con las actas contenidas en
folios insertados, actas con escrituras en tintas diferentes, actas inscritas
después de la clausura de los libros, actas modificadas de manera ilegal,
con datos suplantados tales como nombre del inscrito, fechas, nombre de los
padres o del declarante, etc. Duplicidades de declaración de nacimiento,
omisión de formalidades sustanciales, entre otros26.
q. Asimismo, en relación con la misma problemática que nos ocupa, el
diecinueve (19) de octubre de dos mil once (2011), la Dirección Nacional de
Registro del Estado Civil de la Junta Central Electoral emitió la Circular
núm. 32, relativa a la decisión “sobre expedición de actas de nacimiento en
investigación, correspondientes a hijos (as) de ciudadanos extranjeros”.
Mediante dicha circular se instruyó a los oficiales del estado civil de la
Página 12 del escrito de defensa de la recurrida.
Resolución No.12-2007, página 3, tercer “considerando“.
26Ibid,
cuarto “considerando”.
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República a entregar las actas de nacimiento27 de todas aquellas personas
cuyos expedientes estén siendo investigados o en proceso de revisión, hasta
tanto el Pleno de la Junta Central Electoral se pronuncie sobre su suspensión
o irregularidad, de conformidad con lo establecido por la Resolución núm.
12-2007, sobre suspensión de actas instrumentadas de forma irregular:
De conformidad con la decisión adoptada por la Comisión de
Oficialías de la Junta Central Electoral, en fecha 05 de octubre de
los corrientes, cortésmente, se les instruye en el sentido de que las
actas de nacimiento correspondientes a hijos (as) de ciudadanos
extranjeros que se encuentren en estado de investigación, sean
expedidas libremente hasta tanto el Pleno de la Junta Central
Electoral determine si las mismas son válidas o no, conforme a la
investigación correspondiente, y proceda a suspenderla
provisionalmente, a demandar su nulidad por ante un Tribunal, o a
reconocer su regularidad28.
r. Cabe observar que, a pesar del mandato contenido en la aludida
resolución núm.32-2011, no consta en el expediente de la especie prueba
alguna que establezca la devolución del original de su certificado de
declaración de nacimiento a la señora Juliana Dequis (o Deguis) Pierre.
Aunque, en relación con esa retención por el Centro de Cedulación de
Yamasá en aquel momento, cabe señalar que cuando el solicitante facilita
dicho documento a cualquier centro de cedulación, este le entrega a cambio
una boleta de recepción donde consta que el solicitante tiene una petición de
inscripción de documentos en ese centro. De esta forma, si dicho solicitante
necesitare utilizar el indicado certificado de declaración de nacimiento
podrá demostrar su existencia con la aludida boleta de recepción emitida en
su favor por el Centro de Cedulación.
El texto se refiere solo a las actas de nacimiento, no a las cédulas de identidad.
28Dicha
circular consta de ese único párrafo.
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s. Una vez determinada la situación legal respecto al acta de nacimiento
de la recurrente, que se encuentra sometida a investigación y actualmente
retenida en la Junta Central Electoral, conviene dilucidar si ella reúne las
condiciones para adquirir la nacionalidad dominicana, en virtud de dicho
documento, en su condición de hija de extranjeros en tránsito nacida en el
§2. La recurrente no adquiere la nacionalidad dominicana por ser hija
de extranjeros en tránsito a menos que devenga apátrida
§2.1. En relación este aspecto, el Tribunal Constitucional expondrá una
breve reseña fáctica del caso, así como su base legal (1), antes de abordar los
principios y precedentes de adquisición de la nacionalidad dominicana (2),
así como la excepción prevista en la Constitución de 1966 respecto a los hijos
nacidos en el país de padres extranjeros en tránsito (3); y luego considerará
la posibilidad de apátrida de la recurrente (4).
Breve reseña fáctica y base legal del caso
1.1. Para fines de esclarecimiento del caso, a continuación presentamos una
relación fáctica del mismo, así como de la base constitucional y legal que
sustenta la argumentación del Tribunal Constitucional.
1.1.1. Tal como se ha indicado, el veintidós (22) de mayo de dos mil doce
(2012), la hoy recurrente en revisión accionó en amparo ante la Cámara Civil
y Comercial del Juzgado de Primera Instancia del Distrito Judicial de Monte
Plata, ante la negativa de la Junta Central Electoral a expedirle su cédula de
identidad y electoral, fundándose, según la accionante, “en su origen,
nacimiento y apellido”. Alegó al respecto que esa actitud conculcó varios de
sus derechos fundamentales (portar cédula de identidad y electoral, tener
empleo digno, declarar sus dos hijos, transitar libremente y ejercer el
sufragio), por lo que reclamó que se ordenara al indicado órgano la emisión
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del indicado documento “de manera inmediata y sin demora”. Con esta
finalidad, la recurrente incluso notificó previamente a la entidad recurrida
sendas intimaciones, mediante actos de alguacil núm. 705/2009 y núm.
250/2012, de fechas dieciséis (16) de septiembre de dos mil nueve (2009) y
dieciocho (18) de mayo de dos mil doce (2012), otorgándoles plazos de cinco
(5) y tres (3) días, respectivamente, para la entrega de dicho documento.
1.1.2. Respecto al requerimiento formulado por la recurrente a la Junta
Central Electoral, cabe indicar que la cédula de identidad y electoral
constituye un documento esencial en el ordenamiento jurídico nacional,
puesto que dentro del marco del estado civil de las personas acredita, entre
otros aspectos, la identidad (nombres y apellidos), el sexo, la situación
conyugal (casado o soltero), la nacionalidad (Estado al que se está
jurídicamente vinculado), la mayoría de edad (prescrita a los 18 años) y la
titularidad de la ciudadanía (los derechos y deberes que corresponden al
ciudadano dominicano), que comprende, especialmente, la facultad de elegir
y ser elegido en las funciones públicas del Gobierno nacional.
1.1.3. Como ha sido expuesto, mediante la Sentencia núm. 473/2012, del
diez (10) de julio de dos mil doce (2012), el tribunal de amparo rechazó la
acción por los motivos que figuran anteriormente transcritos. En
consecuencia, la señora Juliana Dequis (o Deguis) Pierre recurrió en revisión
dicho fallo por ante este tribunal constitucional, el treinta (30) de julio de dos
mil doce (2012), solicitando la revocación de la indicada sentencia y el
acogimiento de las conclusiones que presentó ante el referido tribunal de
amparo. Al efecto, sostiene la recurrente que persiste y continúa agravándose
la conculcación de sus derechos fundamentales por la falta de tutelar los
derechos fundamentales consagrados en la Constitución y los tratados
internacionales, el Código Civil, la Ley núm. 659 sobre Actos del Estado
Civil y la Ley de Cédula núm. 6125, modificada por la Ley núm. 8/92 sobre
Cédula de Identidad y Electoral, del trece (13) de abril de mil novecientos
noventa y dos (1992).
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Haiti: Feuille de Route du Ministre de la Jeunesse, des Sports et de l'Action...
Haiti: Feuille de Route du Ministre de la Defense
Haiti: Feuille de Route du Ministre des Haïtiens Vivant a l'Etranger
Haiti: Feuille de Route du Ministere des Affaires Etrangères et des Cultes
Haiti: Feuille de Route du Ministre du Commerce et de l'Industrie
Haiti: Feuille de Route du Ministre des Finances et de l'Economie
Haiti: Feuille de Route du Ministre des Affaires Sociales et du Travail
Haiti: Feuille de Route du Ministre de la Condition Feminine et aux Droits de...
Haiti: Feuille de Route du Ministre du Tourisme

References: artículo 7
 artículo 6

ARTÍCULO 11
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 artículo 11
 artículo 20
 artículo 3
 artículo 11
 artículo
212
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 artículo 1
 artículo 100
 artículo 75
 artículo
72
 artículo 80

Artículo 80
 artículo 87

Artículo 87
 artículo 72
 artículo 7
 artículo 37
 artículo 93
 artículo 2

artículo 9

Artículo 9
 artículo 4
 artículo 4
in fine
 artículo 24
 artículo 46
 artículo 7

Artículo 1

Artículo 2

Artículo 8
 artículo 1
 artículo 21
 artículo
40
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