Source: https://sillasdecoche.fundacionmapfre.org/infantiles/el-experto-responde/preguntas-frecuentes/default.jsp
Timestamp: 2020-02-18 03:32:37+00:00

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¿Te has preguntado alguna vez si los asientos infantiles caducan? ¿O cuándo debes cambiarlo? ¿Sabes exactamente la silla que más conviene en cada momento?
Aquí encontrarás respuestas a todas tus dudas, para que conozcas la forma de viajar más segura para un niño.
¿Qué dispositivos puedo poner para que la cabeza del niño no se caiga si se queda dormido en el SRI?
Una de las principales dudas de las familias cuando los niños se quedan dormidos durante un viaje en coche es cómo proteger su cabeza y el cuello. Dependiendo de la postura de la silla, la cabeza puede caer de manera impredecible cuando se duermen y suponer cierto riesgo en caso de colisión.
Debemos considerar la posibilidad de que, ya dormidos, su postura se vuelva incorrecta y la cabeza caiga sobre el pecho, inclinándose más de lo debido. Ese es un caso de riesgo porque, entre otras cosas, podría dificultar la respiración del pequeño. En los niños recién nacidos no tenemos ese riesgo de que la cabeza caiga sobre el pecho porque irán en una sillita de Grupo 0 (o su equivalente en i-Size), pero sí hemos de tener precaución acerca de la asfixia postural. Además, en caso de impacto puede suponer conllevar una decapitación interna en la C1.
Existen en el mercado diversos accesorios y dispositivos que prometen mantener una postura correcta de la cabeza en el caso de que los niños se queden dormidos en el coche. La oferta es variada, pero nos podemos encontrar con multitud de esos dispositivos que, como poco, se encuentran en una situación de «alegalidad». Esto significa que son dispositivos que pueden no cumplir con parte de las normativas y, por lo tanto, deben ser evitados.
A la hora de elegir un dispositivo de este estilo hemos de ser muy exigentes en cuanto a su homologación, pero también acerca de la adecuación del accesorio con la sillita de coche de que dispongamos. Es más, lo procedente es evitar cualquier riesgo y adquirir estos accesorios y dispositivos en la tienda original de la marca de sillas infantiles para coche. De esta forma no solo estará homologado, sino que será compatible con la seguridad de la silla.
En todo caso, desde Fundación Mapfre recomendamos siempre que las condiciones físicas del niño lo permitan ir a contramarcha al menos hasta los 4 años de edad (y mejor hasta los 5 años), y adquirir sólo productos que cuenten con garantías (certificados oficiales) y recomendados por el propio fabricante. De esta forma, evitamos que pueda entorpecer el buen funcionamiento de la sillita o perjudicar la seguridad del menor. Lo más recomendable es ir cambiando la inclinación de la sillita según las necesidades para evitar en la medida de lo posible que se caiga la cabeza si se quedan dormidos.
¿Hasta qué edad es obligatorio que los niños viajen mirando hacia atrás?
Actualmente no hay una ley que obligue a que los niños viajen mirando hacia atrás hasta una edad o altura concretos.
Sí que es cierto que las sillitas de coche de los grupos 0 y 0+ son precisamente mirando hacia atrás porque es la forma más segura de viajar.
Igualmente, la R-129, norma de homologación i-Size que poco a poco va sustituyendo a la R-44-04, hace sus sillitas para que los niños vayan mirando hacia atrás hasta mínimo los 15 meses de edad. De esta forma, aunque no se obliga a que los niños viajen así, todas las sillitas deben ir en sentido contrario para poder ser homologadas.
Hay que tener en cuenta que viajar mirando hacia atrás es la forma más segura para que los niños se desplacen en coche. Por ello, desde Fundación MAPFRE recomendamos que se haga así hasta los 4 años como mínimo y más tiempo siempre que sea posible. De hecho, en la actualidad hay sillas en sentido opuesto a la marcha hasta los 25kg.
Descubre aquí por qué es importante que viajen mirando hacia atrás el mayor tiempo posible.
¿Siguen estando vigentes los sistemas de retención infantil homologados por la R44-04?
Actualmente hay dos normas de homologación vigentes: la R44-04 y la R-129. Por lo tanto, hoy por hoy se pueden adquirir sistemas de retención infantil homologados por ambas normas.
Aunque es cierto que la R-129 terminará sustituyendo a la R44-04, hay que tener en cuenta que se podrán seguir utilizando sillitas homologadas por la segunda norma de homologación hasta que sean prohibidas.
En todo caso, hay que tener en cuenta que todavía falta tiempo para que esto ocurra y que tal y como ocurre ahora, ambas normas convivirán durante un tiempo para dar tiempo a los fabricantes a adaptarse. De hecho, en un primer momento sólo afectará a los fabricantes, que sólo podrán vender sillitas homologadas por la R-129 cuando así se decida normativamente y se podrán seguir utilizando sillitas con la R44-04.
En este sentido, recomendamos el artículo ‘¿Cambios normativos en la sillita de mi hijo? R-129, R44/04 ¿qué silla utilizo?’.
¿Pueden no coincidir los anclajes isofix de la sillita con los de mi coche?
El sistema de anclaje ISOFIX permite instalar fácilmente los sistemas de retención infantil para que no se cometan errores. No hay diferentes sistemas ISOFIX y, por lo tanto, los anclajes ISOFIX en la base de la sillita siempre coinciden con los del coche porque estamos hablando de un estándar internacional bien definido.
Hay que tener en cuenta que este sistema consta de dos anclajes o anillas que forman parte de la carrocería del vehículo. El sistema es universal, ya que a estos anclajes se engancha directamente la silla ISOFIX a través de unas barras rígidas, empujándolas contra las anillas y con un simple ‘click’.
La principal diferencia puede residir en el tercer punto de anclaje, que puede ser: superior (Top Tether) o inferior (Pata de Apoyo). El objetivo de este tercer punto es evitar la rotación y el vuelco de nuestra sillita. No todos los coches los llevan así que es importante informarse previamente a la compra del SRI más adecuado.
En el caso de sillitas certificadas bajo la Norma ECE R44/04, las sillas de grupos 0+ y I con sistema Isofix se dividen en Universales y Semi-universales, dependiendo de dónde esté situado el tercer punto de anclaje. Si está situado en la parte superior, o Top Tether, se denomina Universal, y si el punto de anclaje parte desde el suelo del vehículo hasta la base de la silla, se considera Semi-universal. Universal quiere decir que la sillita se puede usar en cualquier coche que disponga de tercer punto de anclaje superior, mientras que semi-universal quiere decir que la sillita infantil se puede usar en muchos vehículos, pero no en todos. En este último caso, el manual del sistema de retención infantil incluye una lista de vehículos en los que la sillita se puede utilizar con el sistema ISOFIX.
En el caso de sillas homologadas mediante la Norma ECE R129, todas las sillas son universales, por tanto, no existe esa duplicidad entre sillas universales y semi-universales, siendo todas las sillas i-Size del primer tipo.
En esta infografía te explicamos detenidamente en qué consiste el sistema ISOFIX.
¿Es mejor decantarse por una sillita de coche multigrupo para hacer un regalo?
Se puede caer en el error de pensar que regalar un sistema de retención infantil multigrupo es mejor que comprar una sillita de coche específica según la altura y/o peso del menor.
Las sillitas multigrupos son aquellas que abarcan varias franjas de peso y edad. Así, por ejemplo, se puede encontrar en el mercado sillas del grupo 0+, 1 y 2; otras de los grupos 1, 2 y 3 e incluso sillitas de coche que abarcan todas las etapas del niño (Grupos 0, 1, 2 y 3), es decir, un mismo sistema de retención infantil está diseñado para recién nacidos y para niños de hasta 36 kilos. En este último caso, el menor usa una sola sillita desde que nace hasta que llega a los 135 cm (altura legal a partir de la cual se puede viajar sin SRI) o 150 cm, altura hasta que seguir utilizando SRI, tal y como recomendamos desde Fundación MAPFRE para una correcta colocación del cinturón de seguridad.
Ensayos realizados por PESRI (Programa de Evaluación de Sistemas de Retención Infantil) indican que “las sillas multigrupo pueden dejar comprometida su seguridad y que los SRI dedicados a un solo grupo masivo tienden a tener un mejor desempeño en lo que respecta a la seguridad”.
Hay que tener en cuenta que estas sillitas multigrupo pueden estar igualmente homologadas y, por lo tanto, son seguras. Sin embargo, hay que destacar que las necesidades de un recién nacido no son las mismas que las de un niño de, por ejemplo, 6 años. Por lo tanto, la sillita debe ser diferente según el menor va creciendo, ya que y musculatura también se va desarrollando.
Como ejemplo: un recién nacido necesita un sistema de retención infantil que esté bastante reclinado, tanto para su salud como para su bienestar, ya que pasa la mayor parte del tiempo durmiendo y el peso debe recaer sobre su espalda, no sobre las caderas. Según el niño va creciendo, la sillita debe estar menos reclinada hasta llegar al elevador con respaldo, que sólo debe estar sentado.
¿Se recomienda el uso de sacos de invierno en las sillitas de coche?
Por lo general, se trata de un producto que puede no ser necesario. Lo ideal es que el vehículo esté a una temperatura ideal en la que no sea necesario llevar ningún tipo de abrigo. Recordamos que es muy importante que el menor vaya colocado en el sistema de retención infantil con ropa que no sea demasiado holgada ni voluminosa.
En este sentido, es importante tener en cuenta que si se opta por un saco de invierno para colocar en la sillita de coche se tenga en cuenta las recomendaciones del fabricante del coche al respecto. En este sentido, podemos encontrar alguna marca que ofrezca fundas específicas para determinados SRI o productos complementarios. Este tipo de productos ofrecidos por la propia marca no suelen interferir en la seguridad de las sillitas, ya que han sido especialmente diseñadas para ese sistema de retención infantil y cuenta con las ranuras necesarios para cada uno de los sistemas, por ejemplo, para el arnés o el cinturón de seguridad.
Desde Fundación MAPFRE no se recomienda el uso de ningún producto que no esté homologado o que esté recomendado por el propio fabricante.
¿A partir de qué edad pueden viajar sin sillita de coche?
Lo cierto es que no se puede hablar de una edad concreta y todo va a depender de la normativa de cada país. Por ejemplo, en España se establece que sean menores de edad (a partir de los 18 años ya se considera mayor de edad) con estatura inferior a 135 cm. Anteriormente, la normativa se refería a los menores de 12 años. Esto mismo ocurre en otros países donde incluso la estatura se amplía hasta los 150 cm de estatura. Lo cierto es que es la principal recomendación de la Unión Europea y el momento en el que el cinturón de seguridad queda debidamente abrochado. Recordamos que así es como debe quedar un cinturón de seguridad, tanto con sillita de coche como sin ella.
En este sentido, hay que señalar que la normativa en España no se basa tanto en a la edad y se centra más en la altura, siendo el factor más importante a la hora de determinar si el cinturón puede quedar debidamente abrochado o, por el contrario, puede ocasionar daños al menor o no sujetarle debidamente.
Aquí hablamos de cuándo pasar del alzador al cinturón de seguridad.
¿Puede un niño ir en el asiento del copiloto si mide más de 1,35 cm?
Cuando los niños crecen deprisa, es común que nos preguntemos si, superados los 135 cm de estatura, pueden sentarse en el asiento del copiloto y utilizar tan solo el cinturón de seguridad como método de sujeción.
Para encontrar la respuesta, debemos conocer lo que dice la normativa actual. El Real Decreto 667/2015, de 17 de julio, que entró en vigor el 1 de octubre de 2015, dice lo siguiente:
En los vehículos de hasta nueve plazas, incluido el conductor, los ocupantes menores de edad con una estatura inferior o igual a 135 cm deberán viajar en asientos traseros, empleando un sistema de retención homologado adaptado a su talla y a su peso.
Esto significa que, si el niño es menor de edad, pero mide más de 135 cm, podrá viajar en el asiento delantero. Esto es lo que dice la ley, aunque la recomendación que hacemos desde la Fundación MAPFRE es que los niños sigan viajando en los asientos traseros hasta que superen los 150 cm y con un sistema de retención infantil, ya que el cinturón de seguridad puede que todavía no les quede debidamente abrochado. Así es cómo debe quedar un cinturón.
Es más seguro si utilizan un alzador con respaldo, puesto que los protegerá aún más en caso de colisión. Recordamos que llevar a un niño en el asiento delantero si no se cumplen las excepciones mencionadas, o llevarlo sentado de manera insegura e incorrecta, se considera infracción grave o muy grave, y puede dar lugar a una sanción, como norma general, de 200 euros con retirada de tres puntos en el carnet de conducir.
¿Es obligatorio utilizar un adaptador de cinturón cuando se está embarazada?
A pesar de los esfuerzos que se están haciendo por la Administración Pública, el colectivo sanitario (médicos, pediatras, matronas) y entidades como Fundación MAPFRE todavía parece existir un gran desconocimiento en cuanto a la información que las mujeres embarazadas deben de tener a la hora de conducir. De hecho, uno de cada cinco españoles cree que las mujeres embarazadas no deben llevar el cinturón de seguridad abrochado, lo cual es un error en lamentables ocasiones fatal tanto para la madre como para el bebé que espera. Las embarazadas deben llevar el cinturón de seguridad abrochado siempre, de manera obligatoria. Sin embargo, los adaptadores de cinturón no son obligatorios.
La razón es simple. Estos sistemas que adaptan el cinturón de seguridad para las embarazadas no son sistemas de seguridad pasiva del coche, pero deben cumplir con unos requisitos de seguridad como, por ejemplo, estar homologados de conformidad a las normas ECE R16 y ECE R14.
La función de estos dispositivos es ayudar a las mujeres embarazadas a cumplir con la obligación de utilizar el cinturón de seguridad y mantenerlo correctamente ajustado. Es en este último punto en el que el uso de los adaptadores es más que recomendable. Como podemos ver en este artículo, la colocación del cinturón en embarazadas es de vital importancia para retener a la madre en el caso de una colisión, y que el feto no sufra daños, ni lesiones.
Por tanto, el uso de estos dispositivos que ajustan el cinturón para las mujeres embarazadas no es obligatorio, pero sí es altamente recomendable a partir del momento en que se hace complicado mantener el cinturón correctamente ajustado.
¿Puedo colocar a un bebé en una sillita en sentido de la marcha?
Un bebé es un ser humano de una edad todavía muy corta, que difícilmente puede hablar ni apenas caminar. Podemos estimar la etapa de bebés como la edad comprendida entre los 0 y 15 meses, aproximadamente.
La clave fundamental es que son niños de muy corta edad que no son capaces de mantener la postura por sí mismos durante mucho tiempo, que no caminan solos, ni tampoco hablan (en general). Son los niños más frágiles y aquellos a los que debemos proteger más debido a su condición. Además, hay que tener en cuenta su mayor fragilidad y la mayor proporción de su cabeza respecto al resto del cuerpo. Por este motivo, proteger las zonas más vulnerables es vital y para ello deben ir mirando hacia atrás.
Si nos fijamos en la normativa de homologación i-Size (ECE R129), se garantiza que todos los asientos orientados hacia atrás puedan ser utilizados, al menos, hasta los 15 meses de edad. Con ello se promueve el uso de asientos infantiles orientados hacia atrás, una orientación mucho más segura para los niños que viajar mirando hacia adelante.
En España, los pequeños deben circular mirando hacia atrás hasta, como mínimo, los 15 meses de edad, siendo aconsejable hacerlo hasta los 4 años (tanto las sillitas R44-04, los Grupos 0 y 0+, como las R-129 son mirando hacia atrás hasta más o menos esa edad). Las razones principales para esta recomendación de seguridad son que los niños menores de cuatro años pueden sufrir lesiones con más severidad en cuello y cabeza, al no tener la musculatura completamente desarrollada.
Colocar a un bebé en una sillita en el sentido de la marcha es ponerlo en grave riesgo de lesión, en caso de colisión. Por tanto, lo más recomendable es adquirir una buena silla que le lleve mirando hacia atrás y mantener al niño el máximo tiempo posible en esa posición.
Si el autobús tiene cinturón de dos puntos, ¿es recomendable utilizar SRI?
Lo ideal es que los niños viajen con un sistema de retención infantil homologado y adaptado a su talla y peso en los autobuses. Sin embargo, actualmente suele ser muy complicado, ya que la mayoría de estos autobuses cuenta con cinturón de dos puntos, lo que dificulta e impide la instalación de sillitas de coche (hoy por hoy, la mayoría de los sistemas de retención infantil van instalados con cinturón de tres puntos o con sistema isofix debido a la mayor sujeción y protección que ofrecen).
En el caso de que el autobús cuente con cinturón de dos puntos, el niño puede abrocharse directamente el cinturón, ya que este tipo de cinturones no afecta a los niños, es decir, vale tanto para adultos como para los más pequeños, ya que sujeta por debajo de la cintura, sobre la pelvis. Sin embargo, hay que tener en cuenta que el cinturón de dos puntos es menos seguro, especialmente cuando hablamos de niños menores de 6 años.
Si el cinturón es de tres puntos, el niño debe viajar obligatoriamente con un sistema de retención infantil, ya que de lo contrario el cinturón no queda bien sujeto pudiendo ser especialmente perjudicial y llegando a provocar lesiones si no está bien ajustado. Por ejemplo, la banda diagonal puede llegar a presionar el cuello si no queda en el lugar correcto.
Conoce aquí cómo debe quedar un cinturón de seguridad y por qué los autobuses no están pensados hoy en día para los más pequeños.
Las sillitas i-Size permiten como mínimo ir mirando hacia atrás hasta los 15 meses, ¿deben pasar luego a viajar en dirección a la marcha?
Los sistemas de retención infantil i-Size permiten al menor viajar mirando hacia atrás hasta los 15 meses, como mínimo. Sin embargo, esto no significa que a partir de ahí deben ir en sentido de la marcha. Todo lo contrario, la forma más segura para que los niños viajen en vehículo es con un sistema de retención infantil mirando hacia atrás, especialmente hasta los 4 años de edad. Aunque es recomendable seguir haciéndolo durante todo el tiempo que sea posible.
Hay que tener en cuenta que esta posición ofrece a los niños mayor protección en el cuello y cabeza en caso de colisión. En caso de colisión, un niño menor de 4 años sufrirá con mayor probabilidad lesiones en esas dos zonas sensibles que uno que viaje en sentido contrario a la marcha. De hecho, llevar a los niños en sentido contrario reduce hasta en un 80% el riesgo de lesiones graves frente al 50% de los que van en sentido de la marcha, según la OMS.
Aquí abordamos por qué los niños deben viajar mirando hacia atrás el mayor tiempo posible, siempre que se pueda.
¿Qué puedo hacer para que el niño no sude tanto en la sillita de coche?
Se puede mejorar el confort del niño en el sistema de retención infantil y el sudor siguiendo estas recomendaciones, especialmente durante el verano:
-Eliminar la mayor cantidad de luz posible. Cristales tintados, persianas integradas…
-Colocar una funda específica para el verano para la sillita de coche.
-Una silla de colores claros acumula menos temperatura que una de colores oscuros.
-Utilizar parasoles para reducir el calor, especialmente cuando el coche esté estacionado.
-Antes de colocar al niño, se recomienda ventilar y enfriar previamente el coche.
-Mantener una temperatura agradable dentro del habitáculo evitando dirigir el chorro de aire al menor.
-Planificar los viajes temprano por las mañanas, o ya hacia el atardecer, ayuda a reducir la cantidad de calor.
-Llevar bebidas frescas (no excesivamente frías) en la parte trasera y que el niño beba con frecuencia.
-Vestir al niño con ropas ligera y transpirable.
¿Pueden usar la misma sillita un recién nacido y un niño de 4 años?
No todos los niños tienen las mismas necesidades. Estas necesidades van cambiando según el niño va creciendo. Cuando nacen y son bebés, los niños tienen menos fuerza en el cuello, en la columna y en la musculatura en general. Según van creciendo, se van fortaleciendo.
Por este motivo, una sillita de coche para bebés no puede ser la misma que la que necesita un niño de 4 años. De ahí que en el mercado encontremos sistemas de retención infantil específicos para bebés, como son los Grupo 0 y 0+ y sillitas i-Size hasta determinada altura como pueden ser los 85 cm. Aquí puedes conocer los diferentes sistemas de retención infantil y cómo van cambiando según el niño va creciendo.
De hecho, estas sillitas de coche son mirando hacia atrás para el caso de los bebés (obligatoriamente así hasta como mínimo los 15 meses de edad según la normativa i-Size, aunque desde Fundación MAPFRE recomendamos que viajen mirando hacia atrás el mayor tiempo posible y como mínimo hasta los 4 años de edad). También cuentan con reductores específicos y suelen ser sillitas más recogidas y con mayor inclinación.
¿Qué tipo de SRI es el más indicado para un recién nacido?
Los niños recién nacidos deben ir en un sistema de retención infantil siempre que viajen en un vehículo. Este SRI debe ser homologado y específico para recién nacidos y bebés, es decir, no vale cualquier sillita de coche.
Son las sillitas del Grupo 0 (de 0 a 9 kg), es decir, capazos o cucos adaptados para el recién nacido; sillitas del Grupo 0+, de 0 a 13 kg, también conocidas como ‘maxi-cosi’; y sistemas de retención infantil i-Size, que pueden ser de 40 a 85 cm y que suelen ser hasta los 15/18 meses aproximadamente. Aquí se ofrece una guía para elegir la mejor sillita.
Este tipo de sillitas suelen ser más recogidas y van mirando hacia atrás. En el caso de las i-Size permite viajar mirando hacia atrás hasta los 15 meses como mínimo, aunque desde Fundación MAPFRE recomendamos utilizar sillitas de coche mirando hacia atrás el mayor tiempo posible y como mínimo hasta los 4 años de edad, siempre que las condiciones físicas de su ocupante así lo permita.
Este tipo de sillitas puede anclarse con sistema Isofix o con cinturón de seguridad. Igualmente, pueden contar con Pata de Apoyo o Top Tether para evitar el vuelco y tienen reductores para ofrecer una mayor ergonomía y sujeción al recién nacido. Además, muchos de estos cojines suelen contar con un reposacabezas ergonómico y suelen regular la temperatura. En la mayoría de los casos, estos cojines sólo se utilizan en los primeros meses de vida del niño, ya que en cuanto crezca, alcanzará el tamaño necesario para encajar a la perfección en el SRI. Los fabricantes suelen indicar cuándo es el momento idóneo. Lo normal es que lo necesiten durante los 3 y 6 primeros meses, momento en el que el cuello del bebé comienza a fortalecerse.
Por último, la inclinación no debe ser ni excesiva ni tampoco demasiado tumbada. Lo ideal es una posición intermedia.
¿Puedo utilizar un SRI en cualquier país?
No, no todos los sistemas de retención infantil están homologados para ser utilizados en todos los países. Para que un sistema de retención infantil pueda ponerse a la venta es necesario que su fabricante demuestra que la sillita es capaz de superar una serie de pruebas al objeto de garantizar su seguridad. Los ensayos son consensuados. Conoce aquí la importancia de la homologación.
Antes de utilizar una sillita de coche, es importante conocer qué normativa hay al respecto. Por ejemplo, en la Unión Europea se pueden utilizar las sillitas de coche homologadas bajo la R44-04 y la R-129 (i-Size). Ambas normas están conviviendo actualmente hasta que finalmente sólo quede la R-129 y ambas han sido elaboradas por la Comisión Económica para Europa de las Naciones Unidas.
Por el contrario, en Estados Unidos las sillitas deben estar homologadas bajo FMVSS 213. Igualmente, en América Latina, hay países que han aceptado ambas normas de homologación indistintamente o sólo se han adaptado a una en concreto. Por ello, es importante consultarlo previamente.
Hay que tener claro que un asiento infantil procedente, por ejemplo, de EE UU y que haya sido homologado según el reglamento de dicho país, no es legalmente válido en otro país como, por ejemplo, España, donde la normativa de homologación exigida es diferente. De hecho, el propio sistema de anclajes varía de un país a otro (ISOFIX, LATCH, CANFIX o UAS).
¿Se pueden colocar tres sillitas de coche en los asientos traseros?
Hay que tener en cuenta que, desafortunadamente, en la mayoría de vehículos la colocación de tres sillas en las plazas traseras no es posible. Sí pueden colocarse detrás en el caso de determinados monovolúmenes cuando los asientos traseros son de gran tamaño y debidamente diferenciados. De hecho, en estos casos pueden incluso viajar en sillita hasta 4 ó 5 niños, dependiendo del tamaño del monovolumen.
Si el vehículo no permite la opción de colocar las tres sillitas en los asientos traseros y se viaja con tres niños que necesitan sistemas de retención infantil, se tendrá que situar a dos en los asientos de detrás y a otro niño en el lugar del copiloto.
Ya sea por las dimensiones o porque el asiento central no ofrece esta posibilidad, tener que colocar a uno de ellos en el asiento del copiloto suele ser la única alternativa posible, en cuyo caso no hay que olvidar desactivar el airbag del copiloto cuando viajen mirando hacia atrás.
A la hora de probar si se pueden colocar tres sillitas en los asientos traseros, recomendamos consultar las especificaciones técnicas del vehículo. También hay que tener en cuenta si el asiento central trasero cuenta con anclajes Isofix (en muchos casos no dispone de este tipo de anclajes. Si la sillita sólo se puede sujetar con este sistema, no se puede colocar aquí) o si se instala con cinturón de seguridad.
Se podrán situar tres sillitas detrás siempre que el sistema de instalación lo permita, el tamaño de los asientos sea el necesario y si ninguna sillita interfiere en la otra. Suele ser más fácil cuando hablamos de elevadores.
En este artículos abordamos recomendaciones para viajar con niños en el caso de familia numerosa y esta infografía abordamos las diferentes opciones.
¿Cómo deben viajar los niños fuera del país?
Los niños deben usar un sistema de retención infantil homologado a su peso y/o altura hasta que les quede debidamente abrochado el cinturón de seguridad (normalmente suele suceder a los 150 cm de estatura). A la hora de viajar, nos podemos encontrar con países más o menos restrictivos, con normativas más o menos laxas en lo que se refiere a cómo deben viajar los más pequeños en el coche. Si nos encontramos en un país donde no hay una normativa clara al respecto o es demasiado blanda, la responsabilidad debe primar y se recomienda que los niños viajen con la correspondiente sillita de coche aunque no sea obligatorio.
En ‘Seguridad Vial Infantil’ contamos con un apartado específico de normativa donde se recoge la legislación sobre sistemas de retención infantil en diferentes países, tanto de la Unión Europea (donde hay cierta uniformidad), América Latina o Estados Unidos.
Igualmente contamos con infografías donde se recoge esta normativa:
En todo caso, se recomienda consultar la legislación vigente de un país antes de viajar a él para conocer toda la normativa referente a sistemas de retención infantil como la legislación que hay que seguir a la hora de circulación, conociendo las prohibiciones, obligaciones y deberes.
¿Cómo se debe viajar con un niño y un perro de gran tamaño?
Todas las mascotas deben ir protegidas y sujetas cuando viajen en un vehículo. En el caso de los perros, si son pequeños, pueden viajar con un arnés de dos enganches o con un pequeño trasportín colocado entre el asiento y el respaldo del copiloto.
Sin embargo, cuando hablamos de perros grandes, el desplazamiento puede ser más complicado. En primer lugar, hay que tener en cuenta la importancia de que siempre vayan sujetos. Nada ni nadie debe ir suelto dentro del vehículo, ya que pueden salir proyectados en caso de frenazo o accidente.
Si el perro es grande, la mejor opción es que viajen en un trasportín en el maletero en posición transversal y con una rejilla divisoria que separe la zona de los pasajeros. Igualmente, se aconseja que el trasportín esté anclado.
Otra opción es contar con un remolque específico para el traslado de mascotas grandes.
¿Es obligatorio que la mascota vaya sujeta dentro del vehículo?
Todo objeto, persona o animal que no vaya sujeto dentro del vehículo puede impactar y salir proyectado en caso de accidente de tráfico. Por este motivo, y aunque la normativa no lo recoja (en países como España sí lo hace), es importante que todos vayan sujetos correctamente y de la forma más segura posible.
Por ejemplo, en España el Reglamento de Circulación en su artículo 18 establece que el conductor de un vehículo está obligado a mantener su propia libertad de movimientos, el campo necesario de visión y la atención permanente a la conducción, que garanticen su propia seguridad, la del resto de los ocupantes del vehículo y la de los demás usuarios de la vía. A estos efectos, deberá cuidar especialmente de mantener la posición adecuada y que la mantengan el resto de los pasajeros, y la adecuada colocación de los objetos o animales transportados para que no haya interferencia entre el conductor y cualquiera de ellos.
A la hora de sujetar a una mascota, es importante garantizar que el anclaje no se rompa en caso de frenazo brusco o accidente.
Al respecto, recomendamos el artículo ‘¿Cómo debe de ir nuestra mascota en el coche?’
El niño supera los 135 cm pero no llega a los 150 cm, ¿es seguro pasarle al cinturón de seguridad?
Hay que tener una regla muy clara: los niños podrán usar únicamente el cinturón de seguridad cuando éste les quede debidamente ajustado a su cuerpo, sin poner en peligro cualquier parte sensible del mismo, como es el caso del cuello. Hasta ese momento, deben utilizar un sistema de retención infantil apropiado a su altura y peso.
No hay que tener prisa. Aunque la propia normativa del país sea más restrictiva, la sillita de coche se debe utilizar siempre que sea necesario. Por ejemplo, en España se obliga a utilizar SRI hasta los 135 cm. Sin embargo, a nivel europeo también imperan los 150 cm.
Hay que diferenciar entre obedecer la norma y hacer un uso razonable de los dispositivos de retención, ya que es por la seguridad de los más pequeños. Se considera que a partir de los 150 cm el cinturón, pensado para los adultos, queda correctamente sujeto en el cuerpo del menor. Sabremos que es así cuando:
La parte superior del cinturón o banda torácica pase por encima de la zona media del esternón y de la clavícula sin quedar demasiado cerca del cuello.
La banda inferior o pélvica del cinturón pase por encima de los huesos de la pelvis y no por encima del estómago.
¿Deben las sillitas contar con una fecha de 'vencimiento' de manera obligatoria?
Actualmente no hay ninguna ley que obligue a los fabricantes de sillitas de coche a indicar una fecha de ‘vencimiento’ o, para que nos entendamos, de caducidad del sistema de retención infantil. Lo que sí señala en su etiquetado es la fecha de fabricación y la norma de homologación por la que ha sido aprobada, además de otros puntos. Aquí se puede consultar ejemplos del etiquetado.
Aunque no hay una normativa que indique hasta cuándo se puede utilizar una sillita de coche, lo cierto es que las normas de homologación dejan de estar vigentes. Por ejemplo, en Europa están en vigor la R44-04 y la R-129. Aquí recogemos todo lo relacionado con normativa, también de la UE.
Igualmente, los fabricantes, en general, recomiendan cambiar de sillita de coche pasados 6 años. Hay que tener en cuenta que son varios los factores que afectan a los SRI con el paso del tiempo y el uso. Por supuesto, todo va a depender del uso que se haya hecho del sistema de retención infantil y de si se ha cuidado en mayor o menor medida.
¿En qué momento se puede utilizar elevador sin respaldo?
No hay una normativa específica que impida la utilización de elevadores sin respaldo. Este tipo de sistemas de retención infantil están indicados para adaptar el cinturón de seguridad de 3 puntos del coche al menor y se pueden llegar a utilizar a partir de los 15 kg de peso, es decir, cuando se pasa el Grupo II (aproximadamente a los 4 años de edad, aunque esto es orientativo). Sin embargo, desde Fundación MAPFRE recomendamos optar por un sistema de retención infantil con respaldo y sujeción lateral el mayor tiempo posible y siempre que necesiten un sistema de retención infantil (como mínimo hasta los 135 cm, aunque recomendable hasta los 150 cm), ya que es más seguro para los niños.
Los últimos cambios se han realizado en materia de homologación, es decir, afectan a los fabricantes de coches, quienes no pueden homologar elevadores sin respaldo para el Grupo II (niños de 15 a 25 kg de peso), es decir, sólo se pueden encontrar alzadores sin respaldo homologados por la R44-04 en el Grupo III.
Tampoco se permite la homologación de elevadores sin respaldo en la R-129.
Hay que tener en cuenta que los alzadores con respaldo contribuyen a una mejor colocación del cinturón de seguridad y ofrecen una mayor protección para el menor, especialmente en los impactos laterales. Por este motivo, se recomienda usar elevadores son respaldo siempre que sea posible y especialmente en niños menores de 125 cm de altura.
En esta infografía abordamos las bondades de los elevadores con respaldo y los últimos cambios que se han producido en materia de homologación (sólo afecta a los fabricantes).
¿Puedo cambiar a un niño de sillita de coche antes de tiempo?
Hay que tener en cuenta que el sistema de retención infantil debe ser acorde al peso y altura del menor, es decir, cada sillita de coche está específicamente diseñada para unos momentos concretos del menor, por lo que no es recomendable cambiar al niño de sistema de retención infantil antes de tiempo, especialmente si son bebés, ya que están especialmente diseñadas para los más pequeños por sistemas como los reductores o la inclinación.
Si se puede cambiar de sillita de coche por una superior cuando el menor supere las especificaciones técnicas indicadas por el fabricante (peso y/o altura).
En primer lugar, hay que comprobar si el SRI le queda pequeño. Para ello, hay que verificar que el menor se coloca adecuadamente en la sillita. Es muy importante que la cabeza no sobresalga del reposacabezas o respaldo.
También hay que comprobar que el niño o niña sigue dentro de los parámetros que indica el fabricante: peso (si está homologada por la R44-04) o altura (si es una sillita homologada por la R-129). Si se superan los rangos establecidos por el fabricante, habrá que cambiar de SRI. Hay que tener en cuenta que si se sobrepasa lo indicado por el fabricante, esto quiere decir que la sillita no puede garantizar una seguridad óptima pero siempre va a ser preferible ir en sillita que ir sin nada siempre que sea necesario. Nos referimos aquí especialmente a los niños que pueden pasar de los 36 kg de peso pero que todavía necesitan viajar con SRI.
En caso de tener que cambiar, recomendamos optar por sillitas homologadas que permitan viajar mirando hacia atrás el mayor tiempo posible, especialmente hasta los 4 años de edad y siempre que las condiciones del menor lo permitan.
Aquí abordamos cuatro claves para saber elegir la mejor silla infantil y consejos para renovar la sillita y elegir la más adecuada según las necesidades.
Igualmente, en este artículo tratamos las diferentes sillitas de coche que hay en el mercado según el peso, altura y edad aproximada (éste último factor no es determinante).
Por último, incidir en la importancia de no pasar demasiado rápido al cinturón de seguridad. Los niños pueden utilizar el cinturón en el momento en que dicho dispositivo quede bien ajustado a su cuerpo (Así debe quedar el cinturón de seguridad a un niño tanto con sillita como sin ella). Hasta ese momento, el pequeño debe utilizar el cojín elevador, preferiblemente con respaldo. No hay que tener prisa en absoluto porque el cojín elevador es la garantía de que el cinturón esté correctamente ajustado a su cuerpo.
¿Está permitido legalmente llevar elevadores sin respaldo?
Actualmente no hay ninguna normativa que prohíba el uso de elevadores con respaldo. Los cambios que se han producido han sido en materia de homologación, es decir, sólo afecta a los fabricantes.
Por todo ello, se puede seguir utilizando un alzador sin respaldo. Aunque hay que tener en cuenta que los elevadores con respaldo ofrecen una mayor protección al menor ya que reduce seis veces el riesgo de daño en la cabeza en los impactos laterales frente a un alzador sin respaldo y, por lo tanto, ofrece una mayor protección lateral (el niño permanece dentro de la sillita en caso de impacto y se evita el contacto directo del niño contra el lateral del vehículo). Además, incorporan guías para poner adecuadamente el cinturón. Ofrecemos toda la información en esta infografía.
En lo que respecta a los cambios que se han producido, si se quiere adquirir un SRI homologado bajo la normativa R-129 o i-Size (la última que se ha puesto en marcha y que poco a poco va sustituyendo a la R44-04), todos serán con respaldo. En lo que respecta a la R44-04, se pueden homologar nuevos elevadores sin respaldo como grupo 3 para niños de 22 a 36 kg y altura mínima de 125 cm. Aquí explicamos todas las novedades.
¿Cómo se debe transportar a un niño en un vehículo de cabina simple?
Los vehículos de cabina simple sólo disponen de asiento en la parte delantera, es decir, sólo hay asientos delanteros. Por este motivo, los niños con sistema de retención infantil sólo pueden ir colocados en estos asientos. Estaríamos ante uno de las excepciones que recoge la normativa actual que indica lo siguiente:
Por lo tanto, hay que situar a los menores en el asiento del copiloto. Es importante tener en cuenta que la sillita debe instalarse adecuadamente. Si la sillita de coche es mirando hacia atrás es obligatorio desactivar el airbag (aquí cómo desactivar el airbag delantero y en qué ocasiones). En caso de que no se pueda desactivar, no se podrá colocar ahí al menor en su sistema de retención infantil.
En todo caso, si es posible, recomendamos que el niño viaje en un vehículo con asientos traseros para que pueda situarse detrás y preferiblemente en el centro.
¿Son más seguras las sillitas de un grupo concreto que las multigrupo?
Se conoce como sillas multigrupo aquellos sistemas de retención infantil (SRI) homologados para proteger a niños de varias franjas de peso y edad. Así, por ejemplo, se puede encontrar en el mercado sillas del grupo 0+, 1 y 2; SRI de los grupos 1, 2 y 3 e incluso sillitas de coche que abarcan todas las etapas del niño (Grupos 0, 1, 2 y 3), es decir, un mismo SRI está diseñado para recién nacidos y para niños de hasta 36 kilos. El menor usa una sola sillita desde que nace hasta que llega a los 135 cm (altura legal a partir de la cual se puede viajar sin SRI).
Hay que resaltar que en todo momento estamos hablando de sillitas de coche homologadas y, por lo tanto, seguras. Sin embargo, hay que tener en cuenta que el niño no tiene las mismas necesidades siempre y, por lo tanto, la sillita también debe ser diferente según los requerimientos de este menor. Por ejemplo, un recién nacido necesita un sistema de retención infantil que esté bastante reclinado, tanto para su salud como para su bienestar, ya que pasa la mayor parte del tiempo durmiendo y el peso debe recaer sobre su espalda, no sobre las caderas. Según el niño va creciendo, la sillita debe estar menos reclinada hasta llegar a una etapa, la del elevador con respaldo, que sólo debe estar sentado.
Ensayos realizados por PESRI (Programa de Evaluación de Sistemas de Retención Infantil), indican que “las sillas multigrupo pueden dejar comprometida su seguridad y que los SRI dedicados a un solo grupo masivo tienden a tener un mejor desempeño en lo que respecta a la seguridad”.
¿Cuánto tiempo puede ir un niño sentado en un SRI?
Va a depender de la edad del menor. Si se trata de un recién nacido o bebé que viaja en un cuco o más conocido como ‘maxi cosi’, no se recomienda que estén sentados más de hora y media. Se aconseja parar pasado este tiempo para que el bebé pueda cambiar de postura y estirarse.
Con ello se pretende evitar el riesgo de bradicardia y que el menor tenga dificultades para respirar. Además, esta postura también se asocia a la apnea y a la desaturación de oxígeno. El niño tiende a ir en forma de ‘C’, una postura nada adecuada para un bebé. Sin embargo, frente al capazo, el cuco o maxi cosi es mucho más seguro en caso de colisión. Por todo ello, se recomienda parar cada hora y media para que el niño no esté en la misma postura mucho tiempo.
La revista Pediatrics publicó en el año 2001 un estudio con 100 bebés, 50 de ellos prematuros de 36 semanas, monitorizados durante 60 minutos en sillitas de coche. La saturación de oxígeno en sangre transcurrido ese tiempo bajó de media del 97% al 94% (siendo lo valores normales entre 96% y 100%), llegando a caer en siete de los casos hasta el 90%. Además, el 12% de los prematuros sufrieron apneas o bradicardias.
Si se trata de niños más mayores, es recomendable para cada 2 horas y siempre que sea necesario, al igual que el conductor o resto de pasajeros, ya que también necesita estirar y despejarse. Hay que tener en cuenta que en muchos casos viajan con las piernas dobladas, especialmente cuando van mirando hacia atrás (no es peligroso) o con las piernas colgando cuando, por ejemplo, van en alzadores.
Aquí explicamos cuál es la postura correcta que los niños deben tener en la sillita.
Por todo ello, los niños siempre deben ir en coche con un sistema de retención infantil adecuado a su altura o peso. Sin embargo, es recomendable limitar su uso al coche y que los niños mantengan una postura correcta cuando están sentados en un SRI, manteniendo los hombros bien pegados al respaldo. Se debe parar periódicamente, especialmente cuando son bebés o recién nacidos y no se deben utilizar las sillas para dejar dormir a los niños. Si se ha llegado al destino, se recomienda sacarles y colocarles en un lugar adecuado para ellos como puede ser una cuna o el propio carrito.
¿Cuándo mi hijo es lo suficientemente mayor para no usar sillita?
No se debe cometer el error de quitar el sistema de retención infantil demasiado pronto.
Una vez llegados a la sillita del grupo más alto o lo que es lo mismo, a un elevador con o sin respaldo (desde Fundación MAPFRE recomendamos elevadores con respaldo), puede surgir la duda: ¿cuándo el niño es lo suficientemente mayor para no usarlo?
En principio, tal y como recoge la normativa, “en los vehículos de hasta nueve plazas, incluido el conductor, los ocupantes menores de edad con una estatura inferior o igual a 135 cm deberán viajar en asientos traseros, empleando un sistema de retención homologado adaptado a su talla y a su peso”, por lo que hasta esa altura están totalmente obligados. El peso no es determinante.
Sin embargo, la Directiva Europea 2003/20/EC recoge que todos los niños de estatura inferior a 150 cm deben viajar con un dispositivo de retención adaptado a su peso. Se considera esta estatura porque a partir de ahí el cinturón, pensado para los adultos, queda correctamente sujeto en el cuerpo del menor. Hay que tener en cuenta que no todos los países tienen esta estatura como tope dentro de su normativa. Un ejemplo, es España.
Por todo ello, aunque la normativa diga que a partir de los 135 cm se puede quitar la sillita, lo ideal es que sigan viajando con un SRI hasta los 150 cm y especialmente hasta que el cinturón de seguridad les quede debidamente.
Así se debe viajar con cinturón:
La parte superior del cinturón o banda torácica debe pasar por encima de la zona media del esternón y de la clavícula. No debe quedar demasiado cerca del cuello.
La banda inferior o pélvica del cinturón tiene que pasar por encima de los huesos de la pelvis y no por encima del estómago.
La parte superior de la cabeza y del reposacabezas deben quedar a la misma altura.
¿Es perjudicial que un niño lleve las piernas dobladas en una sillita mirando hacia atrás?
Una de las principales dudas de muchos padres a la hora de mantener la silla de auto mirando hacia atrás es que el niño pueda estar incómodo. Otras razones suelen ser, principalmente, por creer que los niños se van a marear; o bien, porque podrían dañarse en las piernas en caso de colisión; o bien porque se cree que estas sillas mirando hacia atrás son menos seguras en caso de una colisión por alcance.
Todos estos mitos son falsos. Un niño no se va a marear por el mero hecho de viajar mirando hacia atrás porque lo hacen desde su nacimiento. Están acostumbrados a viajar así, y por tanto es poco probable que esa sea la causa de un mareo en coche. Por el contrario, la alimentación, un ambiente poco aclimatado o cargado sí serán causas más probables de mareo.
Para despejar las dudas sobre la creencia de que las sillas mirando hacia atrás son menos seguras en caso de una colisión por alcance, te recomendamos consultar nuestro artículo específico al respecto. Y, por último, lo más normal es que el niño viaje con las piernas dobladas cuando está orientado hacia atrás. Esto no significa que viaje menos seguro o que se pueda romper las piernas fácilmente . La silla mirando hacia atrás es el sistema de retención más seguro para los niños y, como mínimo, deben viajar así hasta los cuatro años, porque protege cuello, cabeza y órganos internos en las colisiones. Que el niño viaje con las piernas dobladas no es perjudicial.
¿Es recomendable llevar un espejo en el reposacabezas para ver al niño en la sillita?
Los niños menores de 135 cm deben viajar en sistemas de retención infantil homologados adaptados a su altura y/o peso en los asientos traseros de los vehículos de forma obligatorio (sólo pueden ir delante si el coche no dispone de asientos traseros, estos asientos de detrás están siendo ocupados por otros niños con sillitas o es imposible colocar sistemas de retención infantil en los asientos traseros).
Además, deben ir mirando hacia atrás el mayor tiempo posible. Desde Fundación MAPFRE recomendamos que vayan así mínimo hasta los 4 años de edad.
Estos espejos colocados en el reposacabezas permiten que los usuarios de delante puedan mantener el contacto visual con el menor y vigilar qué hace.
Conscientes de su utilidad, los propios fabricantes de sillitas comercializan estos espejos. Se pueden utilizar pero siempre teniendo en cuenta unas normas de seguridad:
El espejo debe estar bien sujeto. De tal forma que no caiga y que no salga despedido ante un frenazo o golpe.
Debe haber una distancia adecuada entre el menor y el espejo.
La sillita debe estar bien instalada. Aquí ofrecemos algunas recomendaciones.
El niño también debe ir bien sujeto en el SRI para evitar que pueda colisionar con el espejo ante cualquier tipo de frenazo.
El espejo debe estar homologado y fabricado con materiales que no puedan ocasionar graves daños. Además, debe ser inastillable e irrompible ante impactos.
¿Qué gestos se deben evitar al volante cuando se viaja con niños?
Los niños tienden a imitar todo aquello que ven, especialmente si lo hace un adulto. Por este motivo, y para mayor seguridad de todos los ocupantes, enumeramos a continuación algunos comportamientos o gestos que se deben evitar cuando se conduce con niños.
-No abrocharse el cinturón de seguridad. Es importante que todos los ocupantes lleven abrochado el cinturón de seguridad para dar un buen ejemplo a los menores. No se les puede exigir que vayan en sillita si los adultos no dan ejemplo de un comportamiento responsable.
-Fumar mientras se conduce. Además de afectar a la salud de todos los ocupantes, también hace que el conductor no pueda reaccionar a tiempo ante posibles imprevistos. El conductor debe sujetar el volante con ambas manos, con firmeza pero sin estar tenso.
-Actitud agresiva al volante. Sin duda, un mal ejemplo para los niños y un mayor estrés en la conducción, lo que compromete la seguridad de todos los ocupantes.
-No cumplir con las normas de circulación como puede ser superar la velocidad, no mantener una distancia de seguridad adecuada, no respetar los semáforos u otras señales. Si se quiere conseguir peatones y conductores responsables y seguros, el ejemplo debe llegarles desde pequeños.
-No respetar a los usuarios más vulnerables mientras se conduce. Es importante que sepan y comprueben cómo hay que respetar a usuarios vulnerables como peatones, ciclistas o motoristas.
-Coger el teléfono móvil mientras se está al volante. Se trata de un mal ejemplo para el niño y también un riesgo.
¿Cómo debe viajar un niño en una furgoneta que sólo tiene asientos delanteros?
Si la furgoneta sólo tiene asientos delanteros nos encontraríamos en una de las excepciones de la normativa para que pueda ir con el sistema de retención infantil en el asiento del copiloto.
Recordamos que el Real Decreto 667/2015, de 17 de julio, que entró en vigor el 1 de octubre de 2015, indica que en los vehículos de hasta nueve plazas, incluido el conductor, los ocupantes menores de edad con una estatura inferior o igual a 135 cm deberán viajar en asientos traseros, empleando un sistema de retención homologado adaptado a su talla y a su peso. Únicamente hay tres excepciones para que puedan ir delante:
Debido a que este vehículo en cuestión no dispone de asientos traseros, se puede colocar la sillita con el niño en el asiento de delante. Sin embargo, hay que tener en cuenta que en caso de que el vehículo disponga de airbag frontal, sólo se podrá utilizar sistemas de retención orientados hacia atrás si el airbag ha sido desactivado.
El airbag del copiloto activado es especialmente peligroso para los más pequeños, especialmente para aquellos que viajan mirando hacia atrás. La función principal del airbag es proteger al pasajero para que éste no golpee contra el parabrisas del coche o el salpicadero. Sale a una velocidad de 200 km/h y puede ser especialmente peligroso cuando el pasajero que viaja en este asiento es un niño. Hay que tener en cuenta que no se puede desactivar el airbag en todos los vehículos. Si no se pudiera, se recomienda no viajar con el menor delante.
¿En qué momento un niño puede viajar en el asiento del copiloto?
Actualmente en España sólo hay tres motivos por los que un niño puede viajar en el asiento del copiloto con el correspondiente sistema de retención infantil, según la normativa.
Concretamente, tal y como recoge el Real Decreto 667/2015, de 17 de julio, el cual entró en vigor el 1 de octubre de 2015, en los vehículos de hasta nueve plazas, incluido el conductor, los ocupantes menores de edad con una estatura inferior o igual a 135 cm deberán viajar en asientos traseros, empleando un sistema de retención homologado adaptado a su talla y a su peso.
Esta normativa sólo recoge tres excepciones para que los niños puedan ir en el asiento de delante:
A esto hay que añadir la importancia de que se pueda desactivar al airbag del copiloto. De hecho, únicamente se podrán utilizar sistemas de retención orientados hacia atrás en este asiento si el airbag ha sido desactivado.
Y es que lo más seguro para el menor es viajar en los asientos traseros. Según la Dirección General de Tráfico y haciendo alusión a un estudio realizado en EE.UU. con 5.751 menores de 15 años ocupantes de vehículos que habían sufrido un accidente grave de tráfico, el hecho de ir sentados en el asiento trasero tuvo un efecto protector, siendo relevante entre lesión grave o muerte.
Además, el estudio “Rear seat safer: seating position, restraint use and injuries in children in traffic crashes in Victoria, Australia” recoge que el riesgo de muerte en menores de 4 años que viaja en un coche accidentado es el doble si lo hacen en el asiento de delante y 4 veces más si se trata de menores de 1 año.
¿Puedo usar un SRI sin utilizar el Top Tether o Pata de Apoyo?
Los sistemas de retención infantil con ISOFIX cuentan con un tercer punto de anclaje que se conoce como Top Tether. Este anclaje es una especie de cinturón que sujeta la sillita a la parte posterior del respaldo del asiento trasero, o al maletero del coche, algo que depende enteramente del modelo de coche de que dispongamos.
Si el SRI no dispone de Top Tether, tendremos entonces una pata de apoyo que se estirará hasta quedar anclada en el suelo del coche. Gracias a esta pata de apoyo es posible colocar muchas de estas sillitas ISOFIX en la posición a contramarcha, que es la más segura para los niños más pequeños.
En ambos casos, el objetivo del tercer punto de anclaje o de apoyo, según sea la opción, es mantener la silla lo más estable posible en caso de colisión, evitando que esta rote hacia delante, con el consiguiente peligro para la integridad de los niños.
Por lo tanto, si el sistema de retención es del tipo ISOFIX (o sigue la norma i-Size que, como sabemos, dispone de anclajes ISOFIX) es necesario utilizar el Top Tether o la pata de apoyo para garantizar la máxima seguridad al ocupante.
¿Debería dejar que mi hijo juegue con la tablet en los viajes para distraerse?
¿Es seguro que el niño se distraiga con la Tablet o el teléfono móvil en el coche? Y es que en ocasiones no basta con que el menor viaje en el correspondiente sistema de retención infantil de forma correcta, algo que es fundamental en cualquier caso. La seguridad del niño se puede ver comprometida con el transporte de objetos sueltos dentro del habitáculo.
Cualquier objeto suelto dentro del vehículo puede salir proyectado contra cualquiera de los ocupantes incrementado su peso hasta por cuarenta veces a tan solo 50 km/h. Así una Tablet de 560 gr puede llegar a incrementar su peso hasta los 23 kg en un frenazo a 50 m/h y a 75 kg si el frenazo se produce a 90 km/h, lo que equivaldría a un San Bernardo impactando directamente contra alguno de los ocupantes. Por ello, se puede decir que una Tablet se puede convertir en un verdadero peligro en el desplazamiento.
Hay que tener en cuenta que esto ocurre no sólo con las tablets sino también con juguetes, consolas o teléfonos móviles. Por muy ligeros que parezcan, su peso se incrementará notablemente en caso de siniestro.
Por último, hay que señalar que estos objetos deben estar sujetos pero de una forma adecuada. La parte trasera del reposacabezas o parte delantera del mismo (en el caso de los niños mirando hacia atrás) no es el lugar más adecuado, ya que la cabeza del niño puede llegar a impactar directamente contra ellos si por cualquier motivo la sillita no está bien sujeta o no reacciona como debería.
¿Qué sillita es la más adecuada para un recién nacido?
Los niños deben viajar de forma segura desde el primer momento, es decir, desde la salida del hospital y desde la primera vez que se suben a un vehículo. Para ello, hay sistemas de retención infantil específicos pensados para el peso y altura de los recién nacidos. Son los conocidos como ‘maxi-cosi’ o portabebés, sillitas de 0 a 13 kg de peso (Grupo 0/0+) o de 40 a 85 cm o incluso hasta 105 cm (i-Size). No se recomienda el uso de los capazos para el traslado de los más pequeños en el coche, ya que ofrecen una menor protección.
A la hora de elegir el sistema de retención más adecuado para el bebé hay que tener en cuenta, por supuesto, que la sillita sea específica para ellos. A continuación, hay que elegir el SRI en función de la sujeción de la que disponemos, es decir, si la sillita va a ir con anclajes isofix o con cinturón de seguridad de tres puntos.
Por supuesto, el sistema de retención infantil debe ser homologado. Actualmente están en vigor la norma ECE R44/04 y la R-129 (i-Size). Esto indica que el modelo de sillita ha sido sometido a determinadas pruebas de seguridad antes de ponerse a la venta.
También es muy importante que el SRI sea mirando hacia atrás. Recordamos que siguiendo la última norma de homologación R-129, los niños deben ir mirando hacia atrás de manera obligatoria hasta los 15 meses como mínimo. Desde Fundación MAPFRE recomendamos que se siga llevando a los niños en sillitas mirando hacia atrás todo el tiempo que sea posible y, al menos, los 4 años de edad.
Además, la sillita debe poder ser regulable en lo que respecta a su inclinación. El bebé no debe viajar demasiado erguido. Se recomienda una posición intermedia entre la horizontal y la vertical. Además, las sillitas específicas para bebés cuentan con un cojín reductor para recoger mejor al recién nacido.
También es importante destacar que la sillita debe colocarse en los asientos traseros, salvo tres excepciones: que el vehículo no cuente con asientos detrás, los asientos traseros ya estén siendo ocupados por otros niños con sillitas o si no se puedan colocar sillitas en esos asientos. En caso de colocar la sillita mirando hacia atrás en el asiento del copiloto, siempre hay que desactivar el airbag.
Desde Fundación MAPFRE recomendamos colocar la sillita en el asiento central trasero, por estar más alejado de las puertas. Sin embargo, si la sillita cuenta con isofix y los anclajes sólo están en los asientos laterales, se aconseja colocar el sistema de retención infantil en el asiento detrás del copiloto para tener un mejor acceso y visibilidad del menor. El sistema isofix evita cometer errores en su instalación.
A medida que el niño crezca, se deberá cambiar de silla: Encuentra tu sillita
¿Puedo utilizar elevadores sin respaldo para que puedan ir tres niños en el coche en los asientos traseros?
Los elevadores o alzadores sin respaldo no están prohibidos, por lo que se pueden seguir utilizando y, si así se desea, se pueden colocar tres elevadores en los asientos traseros siempre que entren adecuadamente y se puedan sujetar bien.
Ahora bien es cierto que ofrecen una menor protección que los alzadores con respaldo pues reducen hasta en seis veces el riesgo de daño en la cabeza en caso de impacto lateral frente a un alzador sin respaldo. También ofrecen una mayor protección lateral en general, ya que durante el impacto el niño permanece dentro de la sillita en todo momento y se evita el contacto directo del menor contra el lateral del vehículo y, además, suelen incorporar guías para que el cinturón de seguridad esté en la posición adecuada, por lo que es menos frecuente confundirse y el cinturón va correctamente abrochado, ofreciendo una mayor seguridad.
De hecho, los últimos cambios producidos en materia de homologación abogan por los alzadores con respaldo. Así, no se permite la homologación de un alzador sin respaldo para el Grupo 2 (de 15 a 25 kg) y sólo se pueden homologar sin respaldo los elevadores del Grupo 3 (de 22 a 36 kg). Por ello, se recomienda que los niños que midan hasta 125 cm utilicen elevadores con respaldo, aunque desde Fundación MAPFRE recomendamos su uso hasta que el niño mida 150 cm y el cinturón le quede correctamente (actualmente el uso de sillitas de coche es obligatorio hasta los 135 cm). Tampoco se pueden homologar alzadores sin respaldo bajo la R-129.
En esta infografía se recogen todos los cambios producidos al respecto.
¿Se puede colocar una sillita de coche en un cinturón de dos puntos?
Hoy por hoy, la mayoría de los sistemas de retención infantil van instalados con cinturón de tres puntos o con sistema isofix debido a la mayor sujeción y protección que ofrecen. En todo caso, se deben seguir las especificaciones de cada sillita de coche que aporta el fabricante para ver si tiene cabida esa opción.
En el caso de los elevadores o alzadores, puede parecer que un cinturón de dos puntos sujeta adecuadamente al SRI. Sin embargo, hay que tener en cuenta que se trata de un simple elevador, cuya función principal es precisamente que el cinturón de seguridad de tres puntos quede correctamente ajustado.
La opción más segura para los niños es que vayan con un sistema de retención infantil homologado y acorde a su peso y altura. Si ya pueden usar un elevador, se recomienda un alzador con respaldo y, en todo caso, que vaya sujeto con un cinturón de seguridad de tres puntos, que les ofrecerá una mayor sujeción.
El cinturón de tres puntos evita que la parte de arriba del menor impacte contra la zona delantera del vehículo como puede ser el asiento del copiloto. Además, ofrece una mayor sujeción evitando lesiones en toda la zona superior.
¿Cómo puedo saber si una sillita está 'caducada'?
Un sistema de retención infantil no se puede utilizar de manera indefinida. Hay que tener en cuenta que, con el paso de los años y la utilización que se le da, los materiales se deterioran y, por lo tanto, no realiza su función de forma adecuada.
El calor del verano, el frío del invierno, el trato que se le da, el propio paso de los años, la utilización, frenazos, aceleraciones… Todo afecta y los sistemas de retención infantil también se resienten, especialmente determinados materiales.
La mayor parte de los fabricantes recomiendan cambiar de sillita a partir de los 6 años desde su compra o a los 10 años de fabricación, aunque puede que se tenga que cambiar antes si se observa que algunos de los elementos se han deteriorado o si se ha visto involucrado en un siniestro de tráfico o colisión.
Hay que tener en cuenta que la sillita puede tener daños en su estructura interna, invisibles a simple vista, y que pueden no garantizar la seguridad del niño. Por supuesto, hay que cambiarla ante el menor signo de deterioro externo como puede ser arneses desgastados, hebillas o lengüetas oxidadas… Una hebilla o lengüeta deteriorada o un arnés desgastado se puede llegar a abrir o romper durante un accidente. También hay que, como mínimo, consultar con el fabricante en caso de que se hay sufrido una colisión, y cambiarla de inmediato en caso de apreciar grietas o cualquier tipo de malformación.
En este sentido, hay que diferenciar claramente entre la fecha de compra y la fecha de adquisición. La fecha de compra sólo se puede visualizar en el mencionado ticket o factura de compra. Por el contrario, la fecha de fabricación se encuentra en la etiqueta del SRI que viene pegada a la estructura. (R44-04 y R-129).
También podemos guiarnos por la norma de homologación. Actualmente están vigentes la R44-04 y la R-129. Si la sillita está homologada por una normativa anterior, seguramente sea demasiado vieja para seguir utilizándola.
¿Qué hacer con una sillita cuando ya no se utiliza?
Todo va a depender del estado de la sillita, del uso que se le haya dado y del tiempo de fabricación. Si tiene más de 6 años, lo recomendable es deshacerse de ella. Esto mismo ocurre si está en mal estado, tienes desperfectos o se ha visto involucrada en un siniestro de tráfico.
En caso de no ser así y si la sillita se encuentra en buen estado, se puede volver a reutilizar. En este caso, lo más recomendable es que el propio fabricante de la sillita la revise a conciencia.
Es importante que la sillita sea revisada, ya que puede contar con daños internos no visibles a simple vista y que pueden afectar al buen funcionamiento del SRI. Hay que tener en cuenta que el propio paso del tiempo afecta a los componentes y que puede ocurrir lo mismo si se le ha dado un uso excesivo o inadecuado. Igualmente hay que valorar si la sillita se ha visto involucrada en un siniestro o si ha tenido que intervenir como consecuencia de un frenazo brusco.
¿Cómo puedo saber cuándo el niño debe dar el paso al elevador o alzador?
Tenemos que pasar a un sistema de retención infantil superior o sillita de coche para niños de mayor tamaño cuando la que se está usando le queda pequeña, ya sea por peso (R44-04) o altura (R-129).
El paso a los elevadores se suele dar a partir de los cuatro años de edad, es decir, niños de 15 a 36 kg o más de 100 cm. Se suelen utilizar hasta los 135 cm (límite obligatorio para el uso de sillitas en España) o 150 cm (estatura recomendada por la UE a partir de la cual se puede usar directamente el cinturón de seguridad y que recomendamos desde Fundación MAPFRE).
En todo caso, lo aconsejable es abogar por elevadores o alzadores con respaldo, especialmente para el Grupo 2 (de 15 a 25 kg). De hecho, los últimos cambios de homologación que se han producido al respecto abogan por el uso de elevadores con respaldo en todos SRI de la R-129 y para el Grupo 2 de la R44, especialmente hasta los 1,25 cm.
Este tipo de sistemas utiliza el cinturón de seguridad para sujetar al menor. El asiento, en este caso, “eleva” al niño o niña de modo que el cinturón de seguridad se ajusta correctamente a su anatomía.
¿Es seguro que mi hijo viaje detrás con la mascota?
Todo va a depender del tipo de mascota y de la forma en la que viajen ambos. En primer lugar, incidir en la importancia de que los menores de edad y con estatura inferior o igual a 135 cm viajen con un sistema de retención infantil homologado y adaptado a su talla y peso. Por supuesto, deben hacerlo en los asientos traseros, la sillita debe ir bien instalada y el menor bien sujeto.
A continuación, si la mascota es mediana o de pequeño tamaño, puede ir en el asiento trasero junto con el niño pero siempre bien sujeta. En el caso de los perros, pueden ir con un cinturón de seguridad homologado sujeto al arnés o con un trasportín. Es importante que este trasportín vaya también bien sujeto. Lo ideal es situarlo en el suelo, bien encajado detrás de los asientos delanteros. No se recomienda abrocharlo con el cinturón de seguridad ya que no suele ofrecer un buen agarre a este tipo de sistemas. Hay que tener en cuenta que si la mascota no va bien sujeta puede salir disparada en caso de siniestro o frenazo busco, pudiendo impactar contra cualquiera de los pasajeros y también ocasionándole graves lesiones.
En el caso de mascotas más grandes, lo ideal es que haya una separación con el habitáculo donde están los pasajeros a través de rejillas y con un trasportín bien sujeto.
Aquí ofrecemos información sobre cómo deben ir las macotas en el coche.
¿Se puede instalar una sillita de coche en un autobús?
Según el Reglamento de Circulación, en los vehículos de más de nueve plazas, incluyendo al conductor, los pasajeros tienen la obligación de llevar abrochados los cinturones de seguridad u otros sistemas de retención infantil homologados. Así, los ocupantes de tres o más años deberán utilizar sistemas de retención infantil homologados debidamente adaptados a su talla y peso. Cuando no se disponga de estos sistemas, o el niño alcance la talla suficiente, utilizarán los cinturones de seguridad, siempre que sean adecuados a su talla y peso.
Esto significa que, para desplazarnos en autobús con los niños, dicho vehículo debería disponer de cinturones de tres puntos (cosa que no es habitual) para poder utilizar nuestra sillita de coche. Si dispone de cinturones de dos puntos, podemos buscar una solución que nos permita asegurar la silla de coche habitual, como los arneses plegables, que incorporan ya las sujeciones necesarias para el asiento del autocar.
Sin embargo, lo más indicado es comprobar si la sillita que queremos colocar en la plaza del autobús se puede sujetar con el cinturón de seguridad y, además, contactar con la compañía para asegurarse si nuestro SRI es compatible con el asiento del autobús. Si podemos elegir, viajaremos con las empresas que disponen de sillitas infantiles para los más pequeños.
El vacío en la norma para niños de tres años es completo, por lo que no existen obligaciones. Sin embargo, para su seguridad es mejor tratar de utilizar un buen sistema de retención homologado y adaptado a su talla y peso.
¿Es más seguro que mi hijo vaya al colegio en autobús escolar o en coche?
En primer lugar, hay que tener en cuenta que ambos modos de transporte son seguros y que, por supuesto, todo va a depender de las condiciones en las que se hagan estos viajes y de la seguridad que ofrezca cada vehículo de forma independiente.
Por un lado, se debe resaltar que el autobús es uno de los medios de transporte más seguros. De hecho, estadísticamente es más seguro que un coche particular. Sin embargo, para que un autobús escolar sea idóneo debe cumplir con una serie de características específicas, destacando especialmente que cuente con cinturones de seguridad y que, por supuesto, se puedan instalar sistemas de retención infantil. En esta infografía encontramos consejos para un transporte escolar seguro. Por supuesto, estos trayectos se deben realizar siempre bajo la supervisión de un acompañante cualificado que vele por la seguridad de los menores, que asista a los niños con discapacidad y que sea capaz de organizar a los niños en sus asientos, asegurar sus mochilas y enseres, y guiar la subida y bajada del autobús con toda seguridad.
En lo que respecta al coche particular, se trata de un espacio mucho más controlado por los padres. La seguridad de los más pequeños depende de nosotros mismos y somos los encargados de hacer cumplir las normas. Una de sus principales ventajas es la posibilidad de que el niño vaya con su sistema de retención infantil homologado y acorde a su altura y/o peso. Éste debe estar bien instalado y sujetar de forma correcta y siempre dedicándole el tiempo necesario a esta tarea.
La decisión debe ser tomada en función de los criterios mencionados anteriormente y no debería haber una diferencia sustancial entre ambos. Todo va a depender de si se siguen los criterios de seguridad establecidos.
Quiero que mi hijo comience a ir solo al colegio, ¿qué debo hacer?
Entre los 9 y los 12 años, y dependiendo del caso particular, los niños tienen la autonomía y capacidad suficiente como para andar solos por la calle, siempre que hayan recibido una educación vial adecuada, y sepan reconocer los peligros y las mejores opciones para hacer la ruta que sea. En el caso de ir al colegio, todo dependerá de lo cerca o lejos de casa que se encuentre el centro, si existe buena combinación de transporte público y muchos otros factores.
Es una decisión difícil y personal, además de ser responsabilidad de los padres. Lo fundamental es que, si vemos que el niño está preparado, confiemos en él tomando unas precauciones previas. Esta confianza en su buen hacer es importante para reforzar su autonomía, tal y como sucede con tareas cotidianas como el aseo personal, vestirse, ordenar el cuarto o servirse el desayuno.
La edad es importante, pero sobre todo dependerá de la madurez del niño y de cómo se gestiona en la calle. Además, es mejor que muestre voluntad de ir solo y que no sea una imposición. Es importante indicarle al niño el camino más seguro por el que transitar, que no necesariamente será el más rápido, y enseñarle la ventaja de las zonas peatonales en cuanto a su seguridad.
La mejor forma de darle autonomía y a la vez acompañarlo al colegio es dejar que vayan experimentando lo que es caminar sin ir cogidos de la mano, por ejemplo, dejando que vayan andando con sus amigos unos pasos más adelante mientras nosotros vamos rezagados, vigilando, pero dejando espacio. Así aumentará su confianza y será más consciente del trayecto. Siempre que sea posible, nuestra recomendación hacia ellos será que vayan en grupo, con sus amigos.
Una recomendación final al respecto de los desconocidos: no deben hacer caso, ni confiar en desconocidos, por muy amables y simpáticos que se muestren. Debemos hacerles entender, sin atemorizarlos, que existen personas adultas que tratan de engañar a los niños mediante buenas palabras, regalos, excusas del estilo a que conocen a sus papás y tienen un recado… Han de aprender a decir no, a alejarse rápidamente y, si es necesario salir corriendo y pedir ayuda.
¿Qué tipo de cinturón es el más adecuado para los autobuses escolares?
El cinturón de dos puntos es el más utilizado en la mayor parte de autobuses. Se trata de un cinturón adecuado tanto para niños como para adultos, ya que sujeta por debajo de la cintura, sobre la pelvis, por lo que la altura no es un factor determinante. Sin embargo, no es especialmente seguro cuando hablamos de niños menores de 6 años y protege mucho menos que uno de tres puntos.
La opción más segura sería que los autobuses contasen con cinturones de tres puntos. En este caso, los niños sí que deberían llevar sistema de retención infantil de manera obligatoria, ya que este tipo de cinturones están pensados para los adultos y la parte superior no encaja bien con la altura de un niño. De ahí que los niños necesiten un elevador, a ser posible con respaldo, para que el cinturón no les provoque lesiones y quede bien ajustado. La banda diagonal puede presionar el cuello.
En este sentido, recordar que siempre que el autobús tenga cinturón de seguridad, se debe utiliza, tanto niños como adultos y tanto dentro como fuera de poblado. La opción ideal sería que los niños puedan viajar con un sistema de retención infantil adecuado también en los autobuses. Sin embargo, dadas las características de las plazas de autobús, hay que tener bastante suerte para que la silla que tenemos pueda ser utilizada en estos asientos, ya que debería de ser de tres puntos.
Infografía: Consejos para un transporte escolar seguro en autobús
¿Qué puedo hacer para que la sillita del coche no queme por el sol?
Volante, asientos, palanca de marchas… Cuando se aparca un coche en la calle en los meses de verano todos los elementos del automóvil adquieren altas temperaturas llegando incluso a quemar. Esto mismo ocurre con el sistema de retención infantil que dejamos instalado en el coche.
Hay que tener en cuenta que si la silla de auto recibe los rayos de sol directamente, sus partes pueden alcanzar temperaturas peligrosas hasta el punto de provocar quemaduras en la piel expuesta de los pequeños en verano. Por ejemplo, el reposacabezas puede alcanzar temperaturas superiores a los 60 grados, mientras que el propio asiento superará con facilidad los 50 grados. A esto hay que añadir que los cierres metálicos de los arneses pueden absorber el calor con mucha más rapidez, por lo que es muy importante comprobar la temperatura antes de sentar a los niños.
Uno de los principales consejos a seguir para evitar que la sillita queme por el sol es estacionar el vehículo en un aparcamiento subterráneo o cubierto, parking o zona sombreada. Se debe intentar que el coche no reciba directamente los rayos del sol. Si se aparca en la calle, se pueden instalar parasoles, tanto laterales (en las ventanas) como en el parabrisas para evitar que entre el menor calor posible. Además, se aconseja abrir el coche unos minutos antes de introducirse en el interior y encender el aire acondicionado o climatizador para adaptar la temperatura del habitáculo.
También se recomienda la utilización de fundas específicas de verano e incluso cubrir la sillita mientras el coche está estacionado. Actualmente hay en el mercado fundas especialmente fabricadas para cubrir sillas de coche (fundas parasoles y fundas anti-uva).
¿Puedo poner a un niño en la sillita con el bañador?
Lo más recomendable es que los niños utilicen una ropa cómoda y transpirable cuando viajan en un sistema de retención infantil y que no se les ponga únicamente con el bañador. Tan malo es ir excesivamente abrigado, como ir sin ropa, ya que el niño puede sufrir roces a causa de la sillita, especialmente si el sistema de retención infantil tiene que actuar.
Hay que tener en cuenta que en caso de accidente o frenazo brusco, el único contacto entre el cinturón o el arnés con el menor sería la propia piel del niño, lo que le podría provocar quemaduras. Esto mismo sucede en el caso de los adultos cuando llevan el cinturón de seguridad y no se pone ningún tipo de camiseta.
En este sentido, tampoco se puede poner a un niño en la sillita si está mojado. Ya que además de deteriorar el sistema de retención infantil, puede alterar el funcionamiento de la sillita. Lo recomendable es esperar a que el niño esté seco y ponerle ropa adecuada antes de colocarle en el SRI.
Además, se aconseja limpiar la sillita después de los desplazamientos a la playa para evitar que haya arena, humedad u otros elementos que puedan afectar de una u otra forma a la seguridad y funcionamiento del SRI.
¿Por qué debo optar por un elevador con respaldo?
La tendencia es utilización de los elevadores con respaldo, tal y como se puede ver en los últimos cambios en materia de homologación.
En este sentido, hay que tener en cuenta que un elevador con respaldo reduce seis veces el riesgo de daño en la cabeza en caso de un impacto lateral frente a un alzador sin respaldo. Además, ofrecen una mayor protección lateral, ya que durante el impacto el niño permanece dentro de la sillita en todo momento y se evita el contacto directo del niño contra el lateral del vehículo.
También hay que tener en cuenta que una guía para que el cinturón de seguridad esté en la posición adecuada, por lo que hay menos posibilidades de cometer errores.
Recomendamos esta infografía sobre elevadores y los cambios de homologación.
¿Qué se debe tener en cuenta si se viaja con niños y se alquila un coche?
Siempre que viajen en un vehículo, los niños deben ir correctamente protegidos. En este caso, no debe haber diferencia entre ir en un coche propio o en un automóvil de alquiler. Sin embargo, en muchos casos puede resultar complicado trasladar el sistema de retención infantil de un lugar a otro.
Conscientes de ello, muchas son las empresas de alquiler que ofrecen sistemas de retención infantil con el alquiler de sus coches. Si se va a optar por esta opción, hay que tener en cuenta una serie de factores:
-Que la sillita que se vaya a utilizar corresponda con el peso y/o altura del menor.
-Que efectivamente se puede instalar adecuadamente la sillita en el coche que se va a alquilar. Por ejemplo, si el SRI que vamos a utilizar cuenta con isofix, que el coche disponga de estos anclajes.
-Que nos ayuden a instalar a la sillita y nos faciliten un manual de instalación para resolver posibles dudas.
-Por supuesto, el SRI debe estar limpio y con todos sus elementos y partes.
-La sillita no debe tener mucha antigüedad. Hay que tener en cuenta que los fabricantes indican que los SRI suelen caducar a los 6 años de uso, ya que la sillita se deteriora con el paso del tiempo y el uso.
-Es muy importante comprobar que efectivamente la sillita está en buen estado y que no se ha visto involucrado en un accidente de tráfico. Hay que tener en cuenta que muchos de estos daños pueden ser internos y que no serán apreciados a simple vista. Es importante mostrar esta inquietud a la hora de alquilar el coche.
En nuestro artículo ‘¿Qué seguridad ofrecen para los más pequeños las empresas de alquiler de coches en España?’ abordamos cómo muchas de estas marcas tienen un estricto control de calidad al respecto y revisan todas y cada una de las sillitas.
¿Puedo poner una sillita isofix en un coche que no tiene los anclajes?
No, los sistemas de retención infantil con isofix sólo se pueden poner en aquellos coches que disponen de los anclajes. Para ello, se debe comprobar previamente que el automóvil dispone de los anclajes en el manual del vehículo o comprobando directamente si cuenta con ellos en los asientos traseros. En general, se suele indicar con un logo o con el nombre ‘isofix’.
Igualmente, los propios fabricantes de sillitas suelen ofrecer un listado de los coches donde su sillita puede ser instalada.
Actualmente existen en el mercado sillitas que permiten ambas opciones y que se pueden instalar con isofix (adquiriendo previamente la base) o con el cinturón de seguridad. En todo caso, es el propio fabricante de la sillita debe determinar si el SRI permite esta opción en su manual.
¿Por qué no puedo colocar a un niño con sillita en el asiento del copiloto?
En primer lugar, se deben colocar los sistemas de retención infantil en los asientos traseros porque así lo indica la normativa actual. En este sentido, el Real Decreto 667/2015, de 17 de julio, que entró en vigor el 1 de octubre de 2015, indica que en los vehículos de hasta nueve plazas, incluido el conductor, los ocupantes menores de edad con una estatura inferior o igual a 135 cm deberán viajar en asientos traseros, empleando un sistema de retención homologado adaptado a su talla y a su peso.
Se contemplan únicamente tres excepciones en los que un niño con sillita puede ir en el asiento del copiloto:
A la obligatoriedad normativa hay que añadir la evidencia científica. Y es que hay numerosos estudios que avalan que los niños van más seguros en los asientos traseros de los vehículos. La propia Dirección General de Tráfico (DGT) hace mención a un estudio realizado en Estados Unidos con 5.751 menores de 15 años ocupantes de vehículos que habían sufrido un accidente grave de tráfico. El informe revela que el hecho de estar sentado en el asiento de atrás tuvo un efecto protector, respecto a lesión grave o muerte.
Igualmente, el estudio “Rear seat safer: seating position, restraint use and injuries in children in traffic crashes in Victoria, Australia” concluye que el riesgo de muerte en menores de 4 años que viajaban en un coche accidentado era el doble si lo hacían en el asiento de delante y 4 veces más si se trataba de menores de 1 año. Además, un estudio realizado por la institución CIREN (Crash Injury Research Engineering Network) señala que el riesgo de lesión es mayor en los asientos delanteros, así como la gravedad de las lesiones.
- ¿Por qué es mejor para los niños viajar en los asientos traseros? Aquí los beneficios
- ¿Por qué es mejor si el niño va detrás y en el centro?
¿Están los autobuses obligados a llevar cinturón de seguridad?
Lo cierto es que va a depender del tipo de autobús. Mientras que los que transportan pasajeros que pertenecen al transporte público en ciudades no están obligados a disponer de cinturones de seguridad en sus asientos, el resto de autobuses de trasporte de pasajeros sí lo está. Concretamente, aquellos que han sido matriculados desde 2007. Si es más antiguo, puede no disponer de ellos.
Desde la Comisión Europea se aprobaron tres Directivas que hacían obligatoria la instalación de cinturones de seguridad en todos los vehículos. Estas directivas han sido traspuestas al ordenamiento normativo español. Por este motivo, desde 2007 es obligatorio que todos los autobuses que se matriculan lleven este sistema de seguridad (Real Decreto 445/2006).
En este sentido, no sólo deben disponen de cinturones. Los pasajeros también están obligados a utilizarlos, tal y como recoge el Real Decreto 965/2006, el conductor y los pasajeros (acompañante y niños mayores de tres años) deben llevar abrochado el cinturón durante todo el trayecto. Sin embargo, un reciente estudio realizado por Fundación MAPFRE muestra que sólo 2 de cada 10 pasajeros lo lleva abrochado.
El artículo 117 del mencionado Real Decreto indica que se utilizarán cinturones de seguridad u otros sistemas de retención homologados, correctamente abrochados, tanto en la circulación por vías urbanas como interurbanas, tanto por el conductor como los pasajeros de más de tres años de edad de los asientos equipados con cinturones de seguridad u otros sistemas de retención homologados de los vehículos destinados al transporte de personas de más de nueve plazas, incluido el conductor.
-Si viajas en autobús, esto es lo que puedes hacer para que tu niño viaje más seguro
-INFOGRAFIA: Consejos para un transporte escolar seguro en autobús
-¿Están los autobuses pensados para los niños?
¿Puedo reutilizar una sillita de hace unos años si cambio la funda o me interesa comprar una nueva?
Hay que tener en cuenta que los sistemas de retención infantil tienen caducidad. Los fabricantes de sillitas no recomiendan utilizar SRI con más de 6 años desde su fabricación. Además, hay que tener en cuenta los posibles daños que haya podido sufrir la sillita durante todo el uso que se le ha dado.
Con el paso de los años y el uso cotidiano de la sillita, los elementos del SRI también sufren un deterioro. La sillita se va deteriorando con el paso del tiempo y, por lo tanto, va perdiendo eficacia. Por este motivo, aunque se cambie la funda de la sillita, los principales elementos de seguridad del SRI siguen estando afectados y, por lo tanto, no protegerá igual en caso de ser necesario.
Aquí ofrecemos algunas precauciones que se deben tomar cuando se usan un asiento infantil de segunda mano.
¿Cómo puedo saber si una sillita está mal instalada?
Para instalar un sistema de retención infantil adecuadamente se debe seguir en todo momento las indicaciones ofrecidas por el fabricante. Recordamos que de su correcta instalación y sujeción, depende la seguridad del menor.
En el caso de las sillitas que van sujetas con el cinturón de seguridad, se deberá pasar éste por todos y cada uno de los puntos y ranuras que indica el manual de instalación. El cinturón debe estar tenso y no debe tener dobleces ni holguras.
Si por el contrario el SRI va con sistema Isofix, hay menos riesgo de cometer fallos en su instalación. En todo caso, también hay que seguir las indicaciones del fabricante en este sentido. Hay que prestar especial atención a la instalación de la base Isofix, la pata de apoyo o el top tether, en su cada caso. En la mayoría de las situaciones, se puede saber que se ha instalado correctamente porque suelen contar con señales de información que se ponen en verde cuando el SRI está bien anclado. Recomendamos esta infografía sobre el sistema Isofix.
-Comprueba con esta infografía que la sillita infantil está bien instalada.
¿Se deben revisar los anclajes Isofix?
Cuando se sufre un accidente de tráfico se deben revisar los cinturones y los sistemas de retención infantil, entre otros puntos importantes del vehículo como pueden ser los airbags. Es importante revisar aquellos sistemas que hayan podido actuar durante el accidente, ya que se pueden haber deteriorado y haber perdido facultades. Entre ellos se encuentran los anclajes isofix, especialmente si estaban sujetando un sistema de retención infantil en el momento del incidente.
Y es que aunque no lo parezca, tanto la sillita como sus anclajes pueden haber sufrido desperfectos no visibles. Aunque estos anclajes están preparados para reaccionar ante situaciones extremas y soportar un elevado peso, debemos tener en cuenta que un objeto incrementa su peso exponencialmente según la velocidad y la deceleración. Por ejemplo, un niño de 12 kg de peso y a una velocidad de 60 km/h puede incrementar su peso en el momento del impacto a 672 kg.
Los anclajes isofix están soldados al chasis y están preparados para retener a la sillita y al menor en caso de accidente. Sin embargo, debido a este esfuerzo, es recomendable que se revisen después de haber actuado. De esta forma, garantizamos que vuelvan a estar completamente disponibles y puedan reaccionar nuevamente de forma correcta en caso de ser necesario.
Los fabricantes recomiendan revisar la sillita si se ha sufrido un impacto superior a 10-20 km/h y lo recomendable es revisar también estos anclajes llevando el vehículo al propio fabricante.
¿Hay sistemas de retención infantil mirando hacia atrás para niños de más de 18 kg y con sello Plus Test?
Efectivamente, lo más seguro es que los niños vayan en sistemas de retención infantil homologados mirando hacia atrás el mayor tiempo posible y como mínimo hasta los 4 años de edad.
Actualmente hay un elevado número de sillitas que ofrecen esta opción y que además están pensados para niños de hasta los 25 kg de peso. El listado completo se encuentra en nuestro artículo donde abordamos en qué consiste el conocido sello Plust Test y la importancia de tenerlo en cuenta:
-¿Qué es el Plus Test?
Si un sistema de retención infantil (SRI) tiene el sello Plus Test significa que ha superado con éxito las duras pruebas suecas. Las pruebas se centran, sobre todo, en comprobar los esfuerzos que debe soportar el cuello del ocupante (el menor) en un impacto frontal.
Los fabricantes se someten a estas pruebas de manera voluntaria y no sustituye sino que complementa a la norma europea R44/04 y ECE R129.
Recomendamos también el artículo:
-¿Por qué utilizar una sillita mirando hacia atrás y hasta cuándo?
¿Es seguro utilizar un SRI en el carrito de paseo?
En este caso estaríamos hablando de los conocidos como ‘maxi cosi’, sistemas de retención infantil que también se pueden colocar, en la mayoría de los casos, en el carrito de paseo, ya sea directamente o mediante unos adaptadores.
En primer lugar, hay que tener en cuenta que los sistemas de retención infantil están especialmente pensados para ser utilizados en el coche y proteger al menor en caso de ser necesario. Estos ‘maxi cosi’ se pueden poner en el carrito de paseo pero se recomienda que no se haga durante más de una hora y media, ya que la posición no es la más adecuada para el niño, especialmente si son bebés.
Al igual que los capazos no ofrecen la mejor protección en caso de accidente de tráfico, los maxi cosi no ofrecen la mejor ergonomía y comodidad al menor en el carrito. Los SRI están pensados fundamentalmente para el coche y los capazos están especialmente indicados para los recién nacidos en los carritos de paseo.
En este sentido, recordamos que una de las recomendaciones principales que se hace a los padres cuando llevan a sus bebés en los ‘maxi cosi’ es que saquen al menor cada hora media o dos horas para que se pueda estirar. Y es que en esta posición aumenta el riesgo de apnea, desaturación de oxígeno y bradicardia. Poner una buena inclinación es un factor clave. Sin embargo, los maxi cosi son mucho más seguros que los capazos a la hora de hablar de seguridad vial infantil.
Recomendamos los artículos ‘¿Se aconseja que los bebés duerman en la sillita de coche?’ y ‘Mi niño se duerme, ¿qué pasa con su postura en la sillita?’
¿Puedo poner algún sistema para evitar que la cabeza del niño se caiga cuando duerme?
Se desaconseja completamente la utilización de dispositivos que no estén homologados y recomendados por el fabricante.
Hay que tener en cuenta que el sistema de retención infantil es efectivo tal y como lo ha diseñado el fabricante y que ha sido homologado según una serie de características. Cualquier alteración puede suponer que la sillita no actúe correctamente. Además, hay que diferenciar entre sujetar y proteger. No es seguro que la cabeza esté completamente erguida y sujeta, ya que evita el movimiento natural del cuello y cabeza hacia adelante en caso de frenazo o impacto. A esto hay que añadir las posibilidades de que este dispositivo quede a la altura del cuello ocasionando graves lesiones y daños al menor, pudiendo ser incluso mortales.
En este sentido, para evitar que la cabeza y cuello sufran daños, es muy importante colocar la sillita adecuadamente y sujetar bien al menor. Se debe colocar el reposacabezas a una altura adecuada y poner el sistema de retención infantil en la inclinación aconsejada por el fabricante.
Se recomienda que el respaldo forme un ángulo con la línea vertical de entre 30 y 45º. La sillita del bebé no debe estar ni muy vertical ni demasiado tumbada. De hecho, los recién nacidos o bebés suelen viajar más tumbados, mientras que a medida que crecen, pueden ir haciéndolo más erguidos. Se debe consultar el manual de instrucciones del asiento infantil para viajar con la inclinación correcta.
También hay que tener en cuenta que viajar con el niño mirando hacia atrás el mayor tiempo posible (se recomienda hasta los 4 años) evita lesiones en cabeza, cuello y columna, por lo que es una de las mejores fórmulas para proteger estas zonas.
¿Es mejor tener en cuenta el peso o la altura a la hora de elegir una sillita?
En principio se debe tener en cuenta el peso o la altura dependiendo del tipo de sillita. Aquí hay que distinguir en función de la normativa que impera en la homologación de la sillita. Así, los sistemas de retención infantil homologados bajo la R44/04 se basan en el peso mientras que los homologados con la R-129 (i-Size) van según la altura.
El primer lugar, hay que tener en cuenta que la normativa se rige por la altura a la hora de determinar en qué momento el niño puede dejar de utilizar una sillita y pueda pasar a hacer uso del sistema de retención infantil. En España son 135cm. Sin embargo, lo recomendable es seguir usando una sillita hasta los 150 cm, medida que se toma tomando como referencia que el cinturón se ajusta correctamente teniendo en cuenta las condiciones físicas del niño. Aquí te recordamos como debe quedar el cinturón de seguridad.
Se puede decir que la altura es una medida mucho más indicada para determinar cómo se va desarrollando el niño y el tipo de sillita que va necesitando según este crecimiento. Con el peso puede ocurrir que se cambie demasiado pronto a un SRI superior sin ser necesario. De esta forma, podemos cometer el error de llevar al niño en una sillita de coche no indicada para su desarrollo, estructura o fortaleza muscular.
Tampoco se puede medir por la edad, ya que hay una gran diferencia entre unos niños y otros del mismo tiempo. Cada niño crece de una manera diferente. La diferencia de estatura en niños de la misma edad es todavía más acusada en niños de diferentes países.
En todo caso, ambas medidas son actualmente válidas y todo va a depender del tipo de homologación de la sillita.
¿Se debe tener en cuenta el vehículo a la hora de elegir la mejor sillita?
Definitivamente sí. Es uno de los factores que hay que tener en cuenta a la hora de elegir el sistema de retención infantil más adecuado. Y es que no todas las sillitas de coche se pueden instalar en todos los automóviles, además no en todos los coches la sillita queda bien instalada, ya sea por el respaldo, su inclinación, la falta de anclajes isofix, que la sillita cuente con pata de apoyo y el coche no tenga la resistencia suficiente en el suelo para soportarla, que el SRI disponga de Top Tether…
Por este motivo, muchos fabricantes de sistemas de retención infantil suelen ofrecer un listado de los modelos de coches compatibles. Esto ocurre especialmente con las sillitas i-Size, ya que son de mayor tamaño y requieren de asientos más grandes y anclajes isofix, entre otros puntos.
¿Puedo poner un SRI mirando hacia atrás en sentido de la marcha si el niño no se acostumbra?
Todo va a depender del tipo de sistema de retención infantil. Actualmente hay algunas sillitas que permiten ambos sentidos. El fabricante puede indicar que el niño debe ir mirando hacia atrás hasta cierta altura y peso y que, posteriormente, se pueda colocar el SRI mirando hacia adelante pero, como hemos indicado, todo va a depender del tipo de sillita. Para saberlo con certeza se aconseja consultar el manual del fabricante.
En todo caso, lo más recomendable es acostumbrar al menor a ir mirando hacia atrás ya que es la posición más segura. Hay que tener en cuenta que este tipo de sillitas de coche garantizan una mayor protección de la cabeza, cuello y columna, precisamente unas de las partes más vulnerables, especialmente cuando hablamos de niños. De hecho, evitan en un 80% las lesiones graves en caso de accidente.
Conviene insistir y hacer comprender al menor que es la posición más segura. Lo niños van en mirando hacia atrás desde muy pequeños y ahora con la R-129 deben hacerlo hasta los 15 meses si usan una sillita que haya sido homologada por esta normativa, por lo que acostumbrarse a esta posición no debería ser un problema.
¿Por qué el asiento central trasero es más el más seguro?
El asiento más seguro es el central, ya que se encuentra lo más alejado de las puertas, con la consiguiente protección extra ante una colisión lateral. Además, ofrece un mejor acceso para el conductor o copiloto y no hay asientos con los que impactar.
Sin embargo, ante la posibilidad de colocar incorrectamente la sillita en este asiento, ya que no suele contar con anclaje isofix, lo más recomendable es situarla en uno de los asientos que sí disponga de este sistema de anclaje. De esta forma, se evitan posibles errores en su instalación. Entre los asientos laterales, se aconseja el asiento que está detrás del copiloto, ya que ofrece una mayor visibilidad y mejor acceso para el conductor.
También se debe optar por uno de los asientos laterales si el asiento central trasero dispone únicamente de cinturón de dos puntos y se va a usar un asiento o cojín elevador, este debe situarse en una de las plazas laterales con cinturones de tres puntos.
¿Se puede pasar un SRI entre familiares y amigos?
No es que esté completamente prohibido hacer uso de un sistema de retención infantil usado. Sin embargo, sí es cierto que hay que tener en cuenta una serie de precauciones:
El SRI no debe hacer estado expuesto a un accidente de tráfico. Si es así, debe haber sido revisado profundamente, ya que puede contar con daños internos imperceptibles a simple vista. En este caso, recomendamos no hacer uso de la sillita de segunda mano.
Debe contar con las etiquetas correspondientes, así como con el manual del fabricante para no cometer errores en su instalación y comprobar que efectivamente la sillita está homologada.
Por supuesto, el SRI debe disponer de todas sus partes y en perfecto estado. No puede faltar ningún elemento, ya que todos cometen su propia función y, por supuesto, no deben contar con deterioro alguno.
Como hemos señalado, la sillita debe estar homologada por una de las normativas vigentes: R44/04 o R-129.
Se debe comprobar que la sillita no ha sido retirada del mercado por alguna llamada a revisión o defectos.
Por supuesto, hay que verificar que efectivamente la sillita puede ser utilizada en nuestro coche y que cumple con las características de peso y altura del menor. Recuerda que no se puede utilizar cualquier sillita y que el menor irá requiriendo de un SRI específico según vaya creciendo.
Tampoco se recomienda utilizar un SRI de más de 6 años. Muchos fabricantes de sillitas consideran que a partir de estos años la sillita sufre un envejecimiento y que muchos de sus elementos se pueden volver frágiles o quebradizos y, por tanto, no ofrecen la adecuada protección a nuestros hijos.
¿Es segura una sillita mirando hacia atrás en los impactos traseros?
Efectivamente, un sistema de retención infantil mirando hacia atrás también es seguro en el caso de sufrir un impacto trasero.
Por un lado, debemos tener en cuenta que las sillitas que cuenta con la homologación ECE R44/04 o R-129 han superado una prueba de choque por alcance trasero. En el caso de la R-129 también un crash-test lateral. Ambas normas de homologación están vigentes actualmente. Por todo ello, toda silla que actualmente esté homologada ha superado este mínimo de seguridad.
Sabemos que las sillitas mirando hacia atrás son especialmente seguras en los impactos frontales. Sin embargo, también lo son para el resto de colisiones. En este sentido, hay que tener en cuenta las diferencias que hay entre tener un choque frontal y uno trasero.
En el caso de los choques traseros, es importante tener en cuenta que ambos vehículos circulan en la misma dirección, algo que no ocurre en los impactos frontales. En este caso, el vehículo golpeado avanza reduciendo al mismo tiempo la fuerza de impacto. Por este motivo, los choques son mucho menos agresivos.
Además, en muchos casos, el vehículo en el que se circula puede estar parado. Aquí hay que valorar la resistencia y la deformación del propio automóvil. Igualmente, el coche se desplazaría hacia delante, por lo que la fuerza va en el mismo sentido de la aceleración del coche.
Hay que tener en cuenta que en un SRI mirando hacia atrás, la cabeza, precisamente la zona más vulnerable, está posicionada en el centro del vehículo, lejos del punto de impacto. Efectivamente, en el momento del golpe, la cabeza (con su peso normal) tiende a moverse pero la fuerza es contrarrestada por el movimiento que realiza el coche hacia adelante. Por ello, el movimiento que sufre la cabeza del niño es menor que en los impactos frontales si el niño va en sentido de la marcha.
También hay que tener en cuenta que, en muchos casos, un impacto trasero suele venir acompañado posteriormente de un impacto frontal contra otro vehículo, valla o árbol. En ambos casos, el menor estaría más protegido con un SRI mirando hacia atrás.
¿Puede viajar un niño en el SRI con el abrigo puesto?
No, antes de colocar al niño en la sillita de coche debemos quitarle el abrigo ya que, de lo contrario, estamos ofreciendo una falsa sujeción al menor. Debemos tener en cuenta que el arnés debe quedar correctamente ajustado. De hecho, entre el arnés y el cuerpo del niño sólo deben poder entrar dos dedos.
Si el niño está sentado en la sillita con el abrigo puesto, aunque hagamos este mismo ejercicio, la sujeción no es tal. El cuerpo del niño se puede deslizar dentro del abrigo y, además, el volumen de este abrigo hace que el arnés quede demasiado flojo y que erróneamente se piense que el arnés está bien sujeto.
¿Puedo usar una silla con pata de apoyo en cualquier coche?
No, no se puede instalar un sistema de retención infantil con pata de apoyo en todos los coches. El suelo del automóvil debe estar preparado para resistir la presión que puede llegar a ejercer la pata sobre la reducida superficie de contacto. Por este motivo, es fundamental consultar previamente si la sillita y el coche son compatibles.
La pata de apoyo es un sistema anti-rotación que se utiliza con las sillas de los Grupo 0+ y I, tanto mirando hacia atrás como en sentido de la marcha. Se trata de una pata metálica de longitud ajustable que sale de la zona anterior de la base de la silla y mantiene fija su distancia al suelo, evitando que pueda balancearse hacia delante. El suelo debe ser lo suficientemente fuerte como para soportar esta pata y el peso.
Los fabricantes de sistemas de retención infantil ofrecen un listado de modelos de coches en los que este sistema es compatible y puede ser utilizado con total seguridad.
¿Se pueden instalar los anclajes Isofix en un coche que no los tiene?
No todos los vehículos cuentan con los anclajes ISOFIX. Con carácter general, los turismos nuevos vendidos actualmente deben contar con al menos dos asientos equipados con dos anclajes inferior ISOFIX y un anclaje superior. Suelen estar en los asientos traseros y normalmente en los dos laterales. Sin embargo, si el automóvil tiene más de 10 años puede que no cuente con este dispositivo. En todo caso, conviene cerciorarse consultando el manual del fabricante.
Los anclajes ISOFIX van directamente incorporado en el chasis del vehículo, es decir, se incluye desde fábrica, por lo tanto, no se trata de ningún tipo de pieza ni accesorio que se pueda añadir con posterioridad. Hay que tener en cuenta que estos anclajes deben reunir una serie de requisitos técnicos y que todo está evaluado, hasta su colocación. Además, debe estar debidamente homologado.
En sillita pero sin ir bien abrochado, ¿puede resultar igual de peligroso?
Sabemos que es muy importante viajar en un sistema de retención infantil homologado y acorde a la talla y peso del menor. Sin embargo, en muchos casos no se valora lo importante que resulta que los niños vayan sujetos adecuadamente. No basta con anclar bien la silla a los anclajes isofix o pasar debidamente el cinturón de seguridad. Es muy importante que el niño esté bien sujeto.
Sobre todo en invierno por la ropa voluminosa o en los desplazamientos cortos, se puede caer en la tentación de colocar simplemente al niño en el sistema de retención infantil sin abrocharle como es debido. Lo cierto es que de no hacerlo estamos cometiendo un error muy grave, ya que el niño puede salir igualmente despedido ante cualquier frenazo o accidente de tráfico.
El arnés o cinturón son los encargados de retener al menor dentro de la sillita en caso de ser necesario. En este sentido, recomendamos el artículo ‘Estas son las razones por las que un arnés apretado es un arnés seguro’ y las diferentes formas de sujeción.
¿Desde cuándo es obligatorio que los niños de menos de 125 cm usen elevador con respaldo?
Se trata de un tema que está generando mucha confusión. En todo caso, hay que tener en cuenta que estamos hablando de homologación y que no estará prohibido usar alzadores sin respaldo hasta que Reglamento de Tráfico lo recoja o lo indique la normativa del Ministerio de Economía, Industria y Competitividad.
En 2017 entraron en vigor los cambios relativos a la R44/04, que afecta a la homologación de los asientos elevadores del grupo II (de 15 a 25 kg). El fabricante sólo puede homologar asientos elevadores de este grupo de peso con respaldo, es decir, elevadores del Grupo 3 (de 22 a 36 kg).
El segundo cambio se ha puesto en marcha en junio de 2017 y afecta a los asientos elevadores homologados según la norma ECE R129. En este caso, todos los elevadores homologados bajo esta norma deben ir con respaldo.
En definitiva, es recomendable que los niños que midan hasta 125 cm usen alzador con respaldo aunque no estén obligados, dado que con los cambios hablamos de homologación y no de prohibición de uso.
¿Son mejores los alzadores con respaldo?
Una sillita con respaldo reduce seis veces el riesgo de daño en la cabeza en caso de un impacto lateral frente a un alzador sin respaldo, según un reciente estudio.
Los SRI con respaldo ofrecen una mayor protección lateral ya que durante el impacto el niño permanece dentro de la sillita en todo momento y evita el contacto directo del niño contra el lateral del vehículo. Además, incorporan una guía para que el cinturón de seguridad esté en la posición adecuada.
Podemos verlo en este vídeo.
¿Tengo que comprar un alzador nuevo tras los últimos cambios normativos?
De momento, no. Hasta que la Dirección General de Tráfico o el Ministerio de Industria lo obliguen en sus reglamentos y normativas, puedes seguir utilizando un alzador sin respaldo correctamente homologado.
Sin embargo, si te vas a disponer a comprar uno nuevo, te aconsejamos que adquieras uno con respaldo para mayor seguridad.
¿Cuál es el mejor alzador para mi hijo?
Todo dependerá de las características físicas del pequeño. Lo importante es que el cinturón quede bien ajustado a su cuerpo. Podemos hablar de niños pequeños que son muy altos y, por lo tanto, que puedan saltarse un grupo y vayan directamente a alzadores sin respaldo o niños mayores que sean más bajitos y que necesiten estar más tiempo en las distintas sillitas.
Es muy importante no pasar al niño antes de tiempo a una sillita que no le pueda corresponder por altura o peso.
En todo caso, desde Fundación MAPFRE recomendamos alzadores con respaldo debidamente homologados. Ante la menor duda, la mejor opción es adquirir el SRI en una tienda especializada.
¿Cómo debe ir el niño en el alzador?
-La parte superior del cinturón o banda torácica debe pasar por encima de la zona media del esternón y de la clavícula, sin quedar demasiado cerca del cuello.
-La parte superior de la cabeza del menor y del reposacabezas deben quedar a la misma altura.
-La banda inferior o pélvica del cinturón de seguridad tiene que pasar por encima de los huesos de la pelvis y no por encima del estómago.
-El niño tiene que poder sentarse doblando con comodidad las piernas.
Todo queda recogido en nuestra infografía ‘La correcta sujeción del niño en un alzador’.
¿Debemos deshacernos de las sillitas homologadas por la R44?
Actualmente conviven dos normas de homologación. Concretamente, la R44/04 y la R-129. Ambas normas se pueden seguir utilizando. Sin embargo, hay que tener en cuenta que poco a poco la R-129 irá sustituyendo a la 44/04. Mientras tanto, los sistemas de retención infantil homologados por ambas normativas se pueden vender y utilizar.
Hay que aclarar que nos referimos a la R44/04, ya que las dos versiones de la norma ECE R44/01 y R44/02 fueron prohibidas en primavera de 2008. En España tampoco se permite ya la venta de asientos infantiles homologados según la R44/03.
Hay que señalar que la ECE R44 data de 1982 y ha ido sufriendo diversas modificaciones en sus pruebas y requisitos. De ahí que actualmente nos encontremos en la R44/04.
Para que un sistema de retención infantil pueda ser vendido en Europa es necesario que pase las pruebas de homologación de una de las dos normas de homologación actualmente vigentes. De esta forma, demuestran que el producto es seguro y reúne unos mínimos de seguridad obligatorios.
Por otro lado, también hay que tener en cuenta la antigüedad de la sillita, ya que no duran para toda la vida. De hecho, algunos fabricantes de asientos infantiles desaconsejan utilizar asientos con más de 5 o 6 años de uso o antigüedad.
El fabricante suele especificar si la sillita puede ir sujeta con cinturón de dos puntos. El cinturón de seguridad de tres puntos siempre aporta mayor seguridad.
En todo caso, los asientos y cojines elevadores de los Grupos II y III nunca deben ir con cinturones de dos puntos ISOFIX, ya que ejercen presión sobre el niño, a la vez que proporcionan una menor seguridad.
Consideramos que los sistemas anti escape o evasión debemos utilizarlos en casos extremos en los que es imposible mantener al menor en la posición deseada por su seguridad. Muchos SRI incorporan opciones al respecto y ofrecen formas de sujeción.
Es importante que no interfieran con el cierre de las sillitas y que tampoco alteren cualquier otro elemento. Todos están pensados para actuar en caso de accidente.
Recordamos que los sistemas de retención infantil deben estar concebidos de forma que permita sujetar o extraer fácil y rápidamente al niño. En este sentido, los dispositivos adicionales de retención reducen la rapidez con la que un niño puede ser sujetado y extraído.
En todo caso, deben estar correctamente homologados. Te recomendamos que consultes con el fabricante la idoneidad de incorporar un sistema de estas características.
Lo ideal es el que el arnés quede tenso y sin holguras. Recomendamos el artículo: ‘Estas son las razones por las que un arnés apretado es un arnés seguro’.
En caso de contar con holguras (aunque sean escasos milímetros), el cuerpo del ocupante se desplaza ese espacio antes de que el cinturón ejerza su sujeción en caso de frenazo o colisión. El resultado es que el propio arnés provoca lesiones, y además funcionará de forma incorrecta.
A partir de los 12 meses, el niño deberá ir en una silla más grande, pero todavía de espaldas al sentido de la marcha. Debe mantenerse al niño en esta posición todo el tiempo posible siempre que se pueda hasta, como mínimo, los 15 meses. Debido al peso de su cabeza y la fragilidad del cuello, es la posición más segura para llevar al niño en el coche.
Existen modelos de sillas homologadas en las que los niños pueden viajar mirando hacia atrás hasta 13 kg y otros hasta 18 kg, 25 kg o 105 cm. Estos últimos son los asientos con más espacio para las piernas, que permiten llevar al niño de espaldas hasta los 3 o 4 años. Se debe mantener al niño en este tipo de silla hasta que alcance el peso máximo indicado o hasta que la cabeza del niño sobresalga por la parte superior de la sillita.
La cabeza del niño debe quedar apoyada de forma segura y cómoda sobre el respaldo de la silla y el arnés o cinturón de seguridad regulado a la altura del hombro. Si la cabeza supera el límite del reposacabezas, es hora de cambiar de silla a un grupo superior.
Mirando hacia atrás es la posición más segura, porque es toda la espalda la que soporta las fuerzas. En caso de mirar hacia delante, solo soportan el impacto las pequeñas zonas de contacto entre el cuerpo del ocupante y el cinturón o arnés de seguridad.
En el caso de los bebés y los niños más pequeños, el cuello es una de las partes más frágiles de su cuerpo (por eso hay que sujetar continuamente la cabeza de los bebés al sostenerlos en brazos), por lo que ir sentados mirando hacia atrás es mucho más seguro en caso de frenazo o accidente, siempre que el asiento lo permita
Un consejo práctico: revisa el manual de instrucciones del asiento infantil o pregunta directamente a su fabricante en caso de tener dudas sobre la colocación del asiento en función del tamaño del niño.
Resulta llamativo, por ejemplo, que en las sillas infantiles que obtienen la mejor puntuación en las comparativas independientes realizadas por clubes de automovilistas y asociaciones de consumidores europeos, el niño viaje mirando hacia atrás.
Puedes ampliar esta información consultando otros temas destacados de nuestra web:Estudios y comparativas
Sí, ya que suelen estar construidos a partir de materiales plásticos que, con el tiempo o la luz solar, pueden perder sus propiedades y volverse quebradizos.
Algunos fabricantes de asientos infantiles recomiendan no utilizar asientos con más de 4 o 6 años de antigüedad o uso. En caso de cualquier duda, consulte el manual de su sillita infantil.
La siguiente tabla indica aproximadamente cuándo es necesario cambiar de asiento infantil:
Tipo de asiento (grupo) Se ha quedado pequeño cuando:
Silla para bebés mirando hacia atrás (grupo 0 ó 0+) Se ha alcanzado el peso máximo indicado en la etiqueta de homologación O la parte superior de la cabeza del bebé queda a menos de dos centímetros del borde superior del asiento.
Asiento infantil con arnés de cinco puntos mirando hacia delante (grupo I) Se ha alcanzado el peso máximo indicado en la etiqueta de homologación O los hombros quedan por encima de las ranuras más altas por las que el arnés sale del respaldo del asiento O la cabeza del niño sobresale por encima del asiento infantil y el vehículo carece de reposacabezas.
Asiento elevador con respaldo (grupo II ó III) Se ha alcanzado el peso máximo indicado en la etiqueta de homologación O la cabeza del niño sobresale por encima del respaldo del asiento elevador y el vehículo carece de reposacabezas.
Aunque muchos asientos infantiles permiten ser instalados en cualquier vehículo, existen excepciones.
Según la normativa de homologación, los asientos que permiten ser instalados en cualquier vehículo son aquellos que, en su etiqueta de homologación, muestran la palabra “universal”.
Algunos asientos infantiles son del tipo “semi-universal”, lo que quiere decir que han sido homologados para determinados modelos de vehículos. Las sillitas de este tipo indican en su manual de instrucciones la lista de vehículos en los cuales pueden ser utilizados.
Un estudio realizado en 2009 por los clubes de automovilistas RACE y RACC y por diversas asociaciones de consumidores europeas demostró que durante un choque frontal a tan sólo 64 km/h de velocidad, el peso de la mochila se multiplica por 40, y una mochila de 5 kg de peso se convierte en una losa de 200 kg que puede aplastar la columna vertebral del niño y causar lesiones torácicas, fracturas de costillas o lesiones internas.
En caso de accidente, el peso de cualquier ocupante y objeto situado en el interior del vehículo se multiplica por 20 o, incluso, por 40. Así, un bebé que pese 10 kilogramos pasaría a pesar entre 200 y 400 kg: de ahí que un gesto de cariño como llevar en brazos a un bebé puede convertirse en un gesto mortal, al resultar totalmente imposible sujetarlo durante una colisión.
Por supuesto, el equipaje debe situarse siempre de modo que resulte imposible que irrumpa en el habitáculo de pasajeros. En vehículos sin una adecuada separación o barrera física entre maletero y habitáculo de ocupantes, se han dado casos de carritos de bebés que han salido disparados del maletero y han irrumpido en el habitáculo causando graves lesiones craneales a los niños que viajaban correctamente en sus sillitas de seguridad.
Mi niño se queda dormido y su cabeza se queda ladeada: ¿es peligroso?
En el caso de los niños mayores, y según el fabricante sueco de automóviles Volvo, el hecho de que la cabeza del niño quede ladeada cuando se duermen no es peligroso ni les resulta incómodo.
De todos modos, conviene insistir en que en el caso de los bebés puede ser peligroso que su cabeza se caiga hacia delante (mentón contra esternón), ya que se podrían obstruir las vías respiratorias. Si esto sucediera, y siempre siguiendo las instrucciones del fabricante del asiento, sería necesario ajustar la inclinación de la sillita portabebés.
En España, y según la legislación vigente, los niños deben usar asientos infantiles hasta que midan al menos 135 cm de altura.
Por otro lado, los asientos infantiles elevadores del grupo III suelen estar diseñados y homologados para poder ser utilizados por niños de hasta 150 cm de estatura, siempre que no superen los 36 kg de peso, así que no hay que tener prisa por dejar de utilizar la sillita en cuanto se alcancen dichos 135 cm.
Lo más importante para su seguridad es que los niños usen asientos infantiles hasta que el cinturón de adultos les ajuste correctamente. Un cinturón de adultos mal ajustado puede causar en el niño unas graves lesiones, incluso a velocidades moderadas.
El ajuste correcto del cinturón se consigue cuando la parte superior pasa por encima de la clavícula y por encima del esternón, al mismo tiempo que la parte inferior se apoya en la parte superior de los huesos de las caderas.
Si el cinturón pasa por encima del cuello, o muy cerca de este, o por encima del estómago en lugar de hacerlo sobre los huesos de las caderas, entonces no ajusta correctamente y resulta peligroso.
Su hijo puede usar el cinturón de seguridad para adultos si se dan TODAS estas condiciones:
El niño se sienta apoyando toda su espalda contra el respaldo del asiento del vehículo.
Con toda la espalda apoyada en dicho respaldo, las piernas doblan con comodidad y no quedan “rectas” con las pantorrillas apoyadas en el borde del asiento.
El niño puede mantener esa posición a lo largo de todo el viaje, sin “escurrirse” o deslizarse hacia abajo.
La parte superior del cinturón (banda superior o torácica) cruza la clavícula a medio camino entre el hombro y el cuello, y nunca cerca de éste último.
La parte inferior del cinturón (banda inferior o pélvica) queda por debajo del abdomen y apoyada en la parte superior de los huesos de las caderas.
El asiento del vehículo dispone de reposacabezas que proteja el cuello del niño en caso de alcance trasero
Lo más recomendable es seguir las indicaciones del manual del fabricante.
Recomendamos el artículo ‘Estas son las razones por las que un arnés apretado es un arnés seguro’
¿Qué tecnología en el vehículo puedo utilizar para garantizar la seguridad de un niño?
Actualmente los vehículos integran los últimos avances técnicos y tecnológicos destinados a proteger a los viajeros, especialmente a los de menor edad.
Entre los avances tecnológicos ya disponibles en muchos vehículos nuevos nos encontramos el sensor de obstáculos trasero y la cámara trasera. Ambos sistemas indican si hay un objeto o persona detrás del vehículo. De esta forma, se pretenden evitar atropellos derivados de descuidos o distracciones.
También hay que destacar el sistema de detección de obstáculos/peatones y frenado autónomo de emergencia o AEB (Autonomous Emergency Braking en inglés)
Si el conductor del vehículo no frena ante la presencia de un peatón u otro obstáculo, el sistema detiene el automóvil de forma autónoma. Además, también ofrece añadidos como encender las luces de emergencia, cerrar las ventanas si están abiertas y pretensar los cinturones de seguridad.
Otro sistema muy útil es el aviso de cinturón de seguridad sin abrochar. De esta forma, el automóvil indica si hay un pasajero que no va correctamente protegido, así como los airbags frontales avanzados, capaces de detectar el tipo de accidente y el tamaño del pasajero, y los airbags laterales.
Otros dispositivos muy importantes en los coches hoy en día son los anclajes Isofix, los cuales facilitan una correcta instalación de los sistemas de retención infantil, así como el bloqueo de puertas y ventanas automático, ya sea tras circular unos kilómetros o desde el asiento del conductor. De esta forma, se evita que los niños abran las puertas y ventanillas traseras. Además, muchas ventanas traseras sólo se pueden abrir hasta la mitad, lo que impide que los niños puedan asomarse completamente.
Casi todos los vehículos en el mercado ofrecen la posibilidad de abrir el maletero desde el interior. Es especialmente útil por si alguien se queda atrapado después de un accidente.
Se recomienda el artículo: Características de seguridad de los vehículos que ayudan a proteger a los niños.
Los airbags laterales no resultan peligrosos para los niños si estos viajan correctamente sentados.
Por otro lado, dado que los airbags laterales están diseñados para proteger a una persona adulta, en ciertos casos la protección que los airbags laterales ofrecen a los niños puede ser muy reducida. Así, por ejemplo, en el caso de los airbags de cortina, éstos suelen quedar demasiado altos para los niños, por lo que sigue siendo posible que su cabeza golpee contra la puerta durante un impacto lateral. Por otro lado, el otro tipo principal de airbags laterales, aquellos diseñados para proteger en impactos laterales el tórax de los ocupantes adultos, puede resultar demasiado duro para el frágil tórax de los niños.
La conclusión de todo lo anterior es que la protección de los niños en caso de un impacto en el lateral del vehículo debe partir del propio asiento infantil y, por este motivo, es necesario que la silla infantil que se vaya a utilizar o adquirir haya obtenido una buena valoración general en las comparativas independientes que realizan clubes de automovilistas y asociaciones de consumidores europeos. Para alcanzar una buena valoración, la sillita debe contar con protecciones en los laterales y con amplios reposacabezas. Los cojines elevadores normalmente carecen de dicha protección lateral, por lo que ya no se recomiendan; en cualquier caso, un cojín elevador, en términos generales, es mucho más seguro que dejar que un niño utilice el cinturón de seguridad antes de tiempo.
Como se ha indicado, los airbags laterales son menos efectivos para los niños que para los adultos. Por este motivo, conviene insistir en ello, estos airbags únicamente deben considerarse un complemento de la protección que ofrece un buen asiento infantil que esté dotado de “orejas” laterales acolchadas y de suficiente tamaño.
Por otro lado, hay que evitar que entre la zona donde está instalado el airbag lateral y el niño o su asiento infantil no se interponga ningún objeto como ropas, juguetes… Ello también podría resultar peligroso.
Cuando sí puede resultar peligroso un airbag lateral es cuando la cabeza del niño se sitúe excesivamente cerca de la zona de apertura del airbag. Esto podría suceder, por ejemplo, si un niño se queda dormido en su cojín elevador y se inclina hacia la puerta, o cuando viaja suelto o tumbado en el asiento trasero.
Los airbags laterales son menos efectivos para los niños que para los adultos. Por este motivo, estos airbags únicamente deben considerarse un complemento de la protección que ofrece un buen asiento infantil, el cual debe estar dotado de “orejas” laterales acolchadas y de suficiente tamaño.
LA CABEZA DEL NIÑO NUNCA DEBE SITUARSE DEMASIADO CERCA DE LA ZONA DE APERTURA DEL AIRBAG LATERAL
¿Qué es más seguro, un capazo o una silla para bebés orientada hacia atrás?
En ambos casos se trata de sistemas de retención contemplados por la normativa de homologación de asientos infantiles, por lo que los dos tipos de sistemas ofrecen de partida una considerable protección a los bebés.
OJO, tenga en cuenta que NO TODOS los capazos (cucos) a la venta están homologados para su uso en el automóvil.
En los cucos o capazos, el bebé viaja tumbado, en una posición muy natural y adecuada para los bebés más pequeños o recién nacidos, pero en algunas sillitas de este tipo el bebés únicamente va sujeto con un cinturón situado sobre su vientre, por lo que, en caso de choque lateral, el bebé iría menos sujeto. En el mercado existen ya modelos de capazos o cucos con arneses o cinturones en forma de “Y” (con dos cintas que pasan sobre los hombros y una tercera entre las piernas) que mejoran notablemente la protección en caso de impacto lateral. A la hora de elegir un capazo o cuco, busque aquellos que mejores valoraciones obtienen en las comparativas independientes que realizan periódicamente los clubes de automovilistas y consumidores europeos.
En caso de impacto frontal, por otro lado, la posición “mirando hacia atrás” también es más segura que ir tumbado.
Finalmente, la cuna o capazo para automóvil puede ser una opción preferible en caso de que no sea aconsejable llevar semi-sentados a los bebés durante mucho tiempo: en el caso de bebés prematuros o con problemas respiratorios, por ejemplo.
Algunos asientos elevadores pueden ser utilizados tanto con respaldo como sin respaldo. En otras palabras, en algunos sistemas de retención es posible retirar el respaldo y convertir al asiento elevador en un cojín elevador. Sin respaldo que ofrezca protección lateral, el tórax o la cabeza del niño podrían golpear con violencia la puerta del coche en caso de choque lateral, por ejemplo en una intersección. Por este motivo, y a la luz de los resultados de las comparativas independientes realizadas por clubes de automovilistas y consumidores europeos, no se recomienda quitar el respaldo o, más en general, utilizar un cojín elevador sin respaldo.
De todos modos, es siempre imprescindible consultar el manual de instrucciones del asiento infantil para averiguar si, para un niño de un determinado peso, el respaldo tiene que ser retirado obligatoriamente o puede ser mantenido (algunos asientos han sido homologados para un cierto peso sin respaldo, por lo que no resultaría seguro utilizarlo con él).
Los airbags laterales, por otro lado, ofrecen mucha menos protección para los niños que un asiento con respaldo con buenas protecciones laterales.
De todos modos, cualquier de los citados sistemas de retención infantil –tanto con respaldo como sin él– están obligados a conseguir la correspondiente homologación, lo que quiere decir que han superado las pruebas de seguridad exigidas por la normativa vigente. Algunos sistemas de retención, cuando se retira el respaldo, sólo pueden ser utilizados por los niños de mayor edad, por lo que es preciso prestar atención al grupo de peso correspondiente, respectivamente, al uso con respaldo y sin él.
NO, no lo son. Las pruebas independientes de asientos infantiles que realizan habitualmente automovilistas y consumidores europeos son diferentes de la valoración de la seguridad infantil en el automóvil que ofrece el Programa Europeo de Valoración de los Nuevos Vehículos (European New Car Assessment Programme, EuroNCAP). En este programa, el cual examina diferentes aspectos de seguridad de los vehículos (incluida la seguridad de los niños que viajan en su interior), es el fabricante del vehículo el que decide qué asiento infantil debe instalarse en su vehículo. Este programa, por tanto, ofrece una valoración que es válida exclusivamente para una combinación concreta de asiento infantil y vehículo, mientras que en el caso de los estudios periódicos de automovilistas y consumidores europeos se valora la seguridad de las sillitas infantiles en general y para un amplio conjunto de vehículos. A la hora de elegir un asiento infantil, en definitiva, es más útil la información que ofrecen los clubes de automovilistas y las asociaciones de consumidores europeos: en el caso de España, el Real Automóvil Club de España (RACE), el Real Automóvil Club de Cataluña (RACC) y la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU).
En resumen, el programa EuroNCAP es útil para elegir un modelo de vehículo seguro, y los estudios de automovilistas y consumidores para elegir un modelo de asiento infantil seguro.
El efecto submarino o, en inglés, submarining, se produce cuando el niño se escurre por debajo del arnés o del cinturón de seguridad, lo que puede provocar que la cinta pélvica del arnés o cinturón presione las partes blandas del abdomen del niño, con el consiguiente riesgo de lesiones.
Este efecto submarino se produce normalmente bien por un ajuste incorrecto del cinturón de seguridad (por ejemplo cuando, a pesar de necesitarse un asiento o cojín elevador el niño viaja sentado directamente sobre el asiento del vehículo y con el cinturón de seguridad para adultos abrochado) o bien por viajar con excesivas holguras en el arnés o el cinturón.
Para evitar en lo posible este efecto submarining, es importante, como se ha indicado, evitar todas las holguras y que el niño se siente lo más pegado posible al respaldo del asiento (en trayectos largos, puede ser difícil que el niño se siente siempre erguido con la espalda bien pegada contra el respaldo, un motivo más para hacer frecuentes paradas de descanso a lo largo del viaje).
En principio, cada país puede exigir que los asientos infantiles superen unas determinadas pruebas de homologación, que pueden ser diferentes en distintos países. En el caso de EEUU, la normativa de homologación (las pruebas que el asiento debe superar antes de ser puesto a la venta) es diferente a la normativa de homologación vigente en Europa.
Esto significa que un asiento “europeo” que haya pasado la “norma europea” no puede ser vendido en EEUU, al no haber superado la norma estadounidense (excepto si también ha sido “homologado” según la normativa estadounidense). Y lo mismo sucede a la hora de usar el asiento: para poder usar “legalmente” un asiento infantil, éste debería haber sido aprobado para su venta según la normativa de homologación de ese país. En caso contrario, podríamos arriesgarnos a ser sancionados por un agente de la autoridad de tráfico correspondiente.
En cualquier caso, resulta evidente que usar una sillita infantil será siempre más seguro que no usar ninguna. Por ello, y desde el punto de vista de la seguridad de sus hijos, aquellos padres que viajen con su asiento infantil de un país a otro (como, por ejemplo, de España a EEUU) deberían utilizar su propia silla infantil hasta que puedan acceder a otra homologada según las exigencias del país al que haya viajado.
La situación anterior no se plantea dentro de Europa, puesto que la normativa de homologación europea ECE R44 y la nueva normativa Europea referente a sillas de seguridad infantiles para automóviles UN R129 i-Size que complementa (y de momento no sustituye) a la primera, es válida para toda la Unión Europea.
Los sistemas de retención infantil son sometidos a pruebas que vienen a garantizar su homologación. Los elementos que soportan están pruebas en las sillitas son siempre con cinturón de seguridad o sistema Isofix, no con alargadores en los cinturones.
En cualquier caso, se deben seguir las indicaciones del propio fabricante. Recordamos que estos deben quedar tensos y sin holguras para su mayor efectividad.
Sí, es conveniente, pero como con casi todo en esta vida, con moderación y su justa medida. Los extremos no suelen ser nunca buenos. Una temperatura muy alta o una temperatura muy fría no son ni confortables si saludables.
Ten presente por ejemplo que en verano el interior de un coche aparcado al sol puede superar los 40 y hasta los 50 grados, una temperatura incluso peligrosa para la vida de un bebé, que puede sufrir un golpe de calor y una deshidratación muy rápidamente. Así que obviamente el aire acondicionado es un buen aliado para mantener una temperatura adecuada. Piensa en utilizar el climatizador con una temperatura media y razonable.
En invierno no es necesario poner la calefacción mucho más alta de unos 18 a 21 grados, y en verano es suficiente con unos 24 o 25 grados, no siendo conveniente bajar la temperatura por debajo de los 20 grados. Lo que sí puedes y debes hacer es evitar que las salidas de aire del coche den directamente el aire frío al bebé, para evitar resfriados.

References: Real Decreto 
 artículo 18
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 artículo 117
 Real Decreto