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Timestamp: 2018-01-23 13:41:56+00:00

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Derecho Eclesiástico del Estado. Tema 7. [10883] | Derecho Eclesiástico del Estado (Uva) | Unybook
Derecho Eclesiástico del Estado. Tema 7. (2014)
Derecho Eclesiástico del Estado. Tema 7.
TEMA 7: los derechos de expresión e información.- intimidad, imagen y datos personales.- símbolos, ritos y expresiones religiosas.
El artículo 20.1 de la constitución reconoce y protege dos derechos fundamentales que son el articulo 20,1,a (la libertad de expresión) y el articulo 20,1,d (la libertad de información). Entre estos derechos hay ciertas analogías pero también notables diferencias: - Se diferencian por:  El objeto: la libertad de expresión tiene por objeto la manifestación de pensamientos, ideas y creencias y sus titulares son todos los ciudadanos.
Mientras que la libertad de información tiene por objeto la transmisión de hechos o acontecimientos contrastables objetivamente difundidos por cualquier medio de difusión  El sujeto: y respecto de su titularidad hay que distinguir la titularidad activa, de la pasiva ya que desde el punto de vista activo son titulares del derecho a la información solo los profesionales del periodismo. Mientras que desde el punto de vista pasivo, todos los ciudadanos tenemos derecho a recibir información veraz, es decir, los periodistas son a la vez titulares activos y pasivos del derecho de información.
a pesar de las diferencias del sujeto y el objeto tienen una analogía que es su fundamento en la libertad de conciencia (16.1) e ideológica y el pluralismo del artículo 1.1, ambos al servicio del pleno desarrollo de la personalidad a la que se refiere el artículo 10,1 de la constitución española.
Intimidad, imagen y datos personales: Cuando hablamos del derecho a la intimidad, nos referimos a aquella esfera que forma el núcleo de la conciencia individual. Este núcleo esencial incluye dos tipos de elementos que son: - Las convicciones, ideas y creencias que forman parte de las vivencias más profundas de la persona Tienen que ser unas creencias que sean vivida y creída de la persona como una parte de identidad de la misma.
El dominio de la persona sobre estas convicciones es absoluto y debe ser inaccesible para cualquier otro incluido los poderes públicos, de manera que se trata de un núcleo de ideas, creencias o convicciones en las que nadie puede entrar sin el consentimiento de su titular.
No puede haber coacción para reclamar a una persona que ponga en conocimiento sus ideas, creencias convicciones sean o no religiosas. En consecuencia, quedan prohibidas las siguientes conductas: - Todo tipo de manipulación de la conciencia 1 - Su exteriorización forzada bien física o psíquica de las propias convicciones o creencias Está prohibida la recogida y utilización de los datos personales referidas a ellas.
Por eso en nuestro ordenamiento jurídico dentro de los datos de carácter personal hay unos datos que se consideran esencialmente protegidos y se califican de datos personales sensibles: se refieren a las ideas, creencias o religión, así como los relativos al origen racial, o a la salud.
Es decir, se da tanta importancia a esto que incluso se crea una categoría de datos que se denominan de otra manera.
En todos estos casos está en juego el debido respeto de la intimidad personal, por eso es decisivo el conocimiento del interesado para la recogida de sus datos personales así como para su tratamiento automatizable y para su cesión a una entidad distinta de aquella que los haya recogido.
Símbolos, ritos y expresiones religiosas: Las respuestas que nuestro ordenamiento jurídico recibe ante las distintas situaciones jurídicas conflictivas derivadas de la simbología religiosa, depende del tipo de manifestación simbólica del que se trate. Hay dos tipos de símbolos: 1- Simbología dinámica que implica la utilización de prendas o el uso de elementos con significado religioso portados por los ciudadanos en el ámbito publico 2- Simbología estáticas referidos a la presencia de simbología religiosa en los espacios públicos, es decir, en los edificios donde la administración desempeña su actividad.
Símbolos dinámicos. La respuesta que nuestro ordenamiento jurídico va a dar a los símbolos dinámicos parte del hecho de que estos se utilizan de forma voluntaria como manifestación del derecho de libertad ideológica y religiosa pero además, forma parte del derecho a la propia imagen del artículo 18 y a vestir de acuerdo a unas determinadas señas de identidad.
Por lo tanto, la regla general es que debe respetarse la utilización de este tipo de prendas en un modelo de estado laico salvo que esta utilización atente contra los límites del orden publico a los que se refiere el artículo 16,1 de la constitución, es decir, según el artículo 3 de la ley orgánica de libertad religiosa que su uso vulnere los derechos y libertades fundamentales de los demás ciudadanos o atente contra la seguridad, la salud o la moral pública (por ejemplo, el uso del pañuelo islámico, que sería equiparable al alza cuellos de los curas).
No obstante, la cuestión de la utilización de determinados símbolos religiosos dinámicos se ha llevado ante los tribunales al haberse prohibido su utilización como el ayuntamiento de Lérida donde se limita por una ordenanza municipal y no por una ley la utilización del burka o del niqab que impide la identificación de las personas que lo utilizaban. En virtud de la ordenanza municipal se prohibieron estar prendas ya que perturban la tranquilidad y la convivencia del municipio en la realización de las actividades cotidianas. La asociación de inmigrantes Watani por la libertad y la justicia recurrió la ordenanza pero el tribunal superior de justifica de Cataluña desestimo su pretensión, es decir, no atendió la reclamación de los musulmanes porque entienden que esta ordenanza no viola los principios de igualdad y de participación y que, en todo caso, la manifestación de las creencias religiosas tiene un límite que es el mantenimiento del orden público. Pero los musulmanes siguieron recurriendo. Distinto es el 2 pronunciamiento del tribunal supremo, cuando en febrero de 2013 dicta sentencia al respecto la cual anula y declara contrarios a derechos los preceptos que introducen la prohibición de portar esta indumentaria. ARGUMENTO: dice que los ayuntamientos carecen de potestad normativa o de competencia para limitar un derecho fundamental como es la libertad religiosa, alfo que solo se puede hacer mediante una Ley reservada al Parlamento; y además dice el tribunal supero que ¿puede prohibirse el burka partiendo del presupuesto de que la mujer no lo usa libremente sino por una coacción? Además el tribunal supremo advierte el “riesgo perverso” que puede derivarse de esta decisión, provocando el enclaustramiento de la mujer en su entorno familiar, en el caso de que se le prohíba el acceso a los diferentes espacio públicos, y además añade que las dificultades al proceso de integración de estas mujeres, y en suma, ene ves de servir a la eliminación de discriminaciones, pudiera contribuir a incrementarlas, si a la mujer concernida se le cierran esos espacios.
Sin embargo, el tribunal supremo no zanja definitivamente el tema, incluso deja claro en su sentencia que no responde a la pregunta general de si en España, de acuerdo con nuestra constitución, es derecho o no la prohibición general del uso del burka, como en franca o en Bélgica, sino que se limita a analizar la cuestión del ayuntamiento de Lérida y su competencia.
El problema que plantea la utilización de símbolos dinámicos en la escuela pública: Partimos de la base de que cualquiera de las situaciones planteadas en las que se utiliza el pañuelo islámico o cualquier símbolo religioso en centros de los docentes son resultado de una libre elección personal. Por lo tanto, su prohibición no puede fundamentarse en las valoraciones subjetivas que pueda realizar un tercero respecto al significado que puede tener el hecho de portarlo.
El contexto donde se porta este símbolo es en la escuela pública que según el artículo 27.2, la escuela pública es el ámbito de la administración pública en cuyo interior más claramente se debe manifestar el aspecto abierto y pluralista de la neutralidad estatal en materia religiosa. El origen de este problema de los símbolos religiosos de las alumnas surgió en la guerra del velo islámico en Francia de manera que la asistencia a clase de algunas alumnas con un foulard se entendía que tentaba contra el principio de laicidad.
En España, aunque estamos en presencia de un modelo de estado laico, regido por los principios de neutralidad y de separación según el artículo 6,3 pero que también ordena este modelo español tener en cuenta las creencias religiosas de la sociedad española y establecer las consiguientes relaciones de cooperación con las confesiones, es decir, se impone una actitud promovida por parte de los poderes públicos del derecho de liberad religiosa.
Por lo tanto, la neutralidad religiosa que se exige en nuestro modelo a todos los poderes públicos tiene como fin garantizar en condiciones de igualdad, la libertad religiosa de todos como presupuesto para la convivencia pacífica de todas las convicciones religiosas que existen en una sociedad democrática.
Por lo tanto, en el modelo español, desde el punto de vista normativo y constitucional, debe estar permitido el uso d las alumnas de centros docentes públicos, el velo islámico ya que esto 3 no supone ninguna vulneración de la salud, la moral o la seguridad pública ni el orden publico protegido por la ley según el artículo 16,1 de la constitución y la ley orgánica de la libertad religiosa (artículo 3,1 de la LOLibertadReligiosa). Lo contrario, prohibirlo, vulneraria de forma injustificada la libertad de un derecho fundamental por parte de los órganos rectores de un centro público.
Símbolos en los centros docentes públicos sobre los profesores: La opinión de la doctrina y la jurisprudencia sobre este tema aparecen divididas.
- - Defensores: hay diferentes argumentos: 1- el centro sigue siendo el espacio de encuentro intercultural, ideológico y religioso y d acuerdo con un modelo laico no se puede llevar a la vida privada o desterrarse las creencias religiosas a un ámbito privado 2- También defienden que es inocuo, ni afecta a la neutralidad que se utiliza por parte de la profesora un signo que solo sirve para indicar la pertenencia de la profesor a tras religión ero que no prejuzga el carácter del centro donde esta presta sus servicios 3- Incluso que para garantizar la libertad individual y para abrir las escuelas a la pluralidad de creencias, es el reto de una sociedad que pretende ser tolerante y abierta Detractores: 1- Consideran que la profesora está desempeñando una acción pública dentro del centro escolar y esto no puede ser considerando un sujeto privado sino que es agente del sector público y mis derechos fundamentales pueden experimentar una restricción como consecuencia de mi sujeción a mi relación funcionarial 2- La docente debe representar un punto de referencia común en la formación de los alumnos es a su cargo, y esta influencia será mayor cuando más iniciales son los niveles del sistema educativo en que desempeñe su actividad como docente 3- Además, aunque ciertamente la neutralidad se predica de la institución y no de las personas que lo integran, si se considera que el profesor es un miembro activo de la comunidad educativa y se le puede exigir una conducta personal acorde con la neutralidad, lo que conlleva una discreción respecto a los atuendos que indique que pertenece a una determinada religión o creencia.
Solución adoptada: De todos los procedimientos que se han llevado ante los tribunales, no se ha llegado a una solución adoptada. Lo que se tiene en cuenta es: a) Que no repercuta negativamente sobre el libre desarrollo de la personalidad de los destinatarios de esta enseñanza atendiendo el grado de madurez de los mismos b) No sean elementos desestabilizadora del orden público y perturben el normal desarrollo de las clases (mantener el rigor científico de las explicaciones).
4 Símbolos estáticos: Esto ha dado lugar a plantear el conflicto ante los tribunales en sitios públicos. De manera que la defensa de que pertenezcan estos símbolos en situaciones públicas se encuentran en motivos históricos o de tradición y el valor histórico artístico que representan y no pueden ser suprimidos por sí mismos en aplicación del principio de laicidad (crucifijo de la universidad o mezquitas son símbolos de arte) El principal problema se plantea en la presencia de crucifijos en los centros docentes públicos.
Se considera que tiene una presencia activa ya que el símbolo religioso está presidiendo la actividad educativa que tiene lugar en ese centro, de manera que esa actividad deja de ser neutral desde el punto de vista religioso, en contra del principio de laicidad.
En presencia de alumnos de corta edad, fácilmente influenciables, la presencia activa de símbolos religiosos puede lesionar no solo la libertad religiosa de los alumnos sino también el derecho fundamental que asiste a los padres para elegir la formación religiosa y moral que prefieran de acuerdo con sus convicciones (artículo 17,2) La justificación de que porque no puede haber crucifijos en los centros docentes públicos: se basa en el principio d separación. La separación exige que el estado no se identifique con ninguna de las creencias religiosas y que garantice la libertad religiosa de todos los ciudadanos con independencia de cuales sean sus creencias o ideológica (es uno de los elementos integrantes de la laicidad).
La sentencia 288/2008 del juzgado de los contencioso administrativo número 2 de Valladolid representa el primer fallo que obliga a la retirada de crucifijos de las aulas y espacios comunes en un colegio público ya que así lo demanda un grupo de padres en el año 2005 y en esta sentencia se hace una valoración de fondo sobre tal presencia de simbología religiosa. La sentencia de este centro (Macías Picavea), de un centro educativo donde se imparte enseñanza a menores que se encuentran en plena fase de formación de su personalidad de manera que la presencia de símbolos religiosos puede provocar en estos el sentimiento de que el Estado está más cercano a la concesión con la que guardan relación los símbolos presentes en el centro público que a otras confesiones respecto de las que no está presente ningún símbolo en el centro.
Por lo tanto, la presencia de este símbolo puede producir el efecto de que se produzca una aproximación del centro a la confesión religiosa a la que pertenece el símbolo y por tanto se considera que el estado al ser un centro público también es más próximo a esta religión. Esta cuestión también ha sido objeto del tribunal europeo de derechos humanos. En la sentencia del caso lautsi v. Italia en la cual en un primer momento, este tribunal ampara los argumentos que da una señora llamada Soile Lautsi, que es una mujer italiana de origen finlandés que sostiene e que los crucifijos violan su derecho a educar a sus hijos en los valores del laicismo.
En esta ocasión el tribunal considera que en este caso se ha producido una violación del derecho a la educación vinculado al derecho a la libertad de pensamiento, religión y conciencia. Pero el gobierno italiano en enero de 2010 recurrió este veredicto porque considera que eliminaba un símbolo de la tradición italiana y pidió el envío del caso a la gran sala de tribunal de Estrasburgo que aceptó el recurso la cual ha dado lugar a un 5 pronunciamiento en virtud de la sentencia de 18 de marzo de 2011. En esta resolución, el alto tribunal va a revocar la decisión adoptada en el año 2009 por la sección segunda que había reconocido que la presencia obligatoria de crucifijos en las aulas y que los padres podían elegir la educación para sus hijos.
En la motivación de su sentencia dice la corte que con la decisión de mantener los crucifijo en las escuelas públicas, las autoridades han actuado dentro de los límites establecidos por el ordenamiento italiano, el cual prevé la obligación de respetar el derecho de los padres a asegurar la instrucción según sus convicciones religiosas y filosóficas y además subraya que no hay ningún aprueba de que su visión de los muros del aula escolar pueda tener influencia sobre los alumnos o un efecto sobre las personas jóvenes cuyas convicciones se encuentran en proceso de ser formadas. Además esta sentencia dice que un crucifijo en la pared es un símbolo pasivo que receta el principio de neutralidad de modo que no puede considerarse que tenga una influencia en los alumnos comparable a una explicación didáctica o a la participación en actividades religiosas.
A modo de conclusión: la relación entre la neutralidad del estado en materia religiosa y a presencia de símbolos religiosos, tanto en edificios públicos como en la vestimenta de las personas que en ellos desempeñan su actividad, ha dado lugar a conflicto que han sido resueltos y asumidos con criterios divergentes, lo que demostraría la no unanimidad en su resolución y las repercusiones sociales que las decisiones judiciales pueden llegar a tener.

References: artículo 20
 artículo 1
 artículo 10
 artículo 18
 artículo 16
 artículo 3
 artículo 27
 artículo 6
 artículo 16
 resolución