Source: https://www.scribd.com/document/126925011/Revista-Electronica-Winter-2012
Timestamp: 2019-08-23 00:30:42+00:00

Document:
Uploaded by Dewey Today
Dewey Today es una revista electrónica de gran alcance comunicacional que promueve la difusión de contenido, el diálogo cultural, el desarrollo intelectual, el análisis crítico, la investigación y el intercambio de ideas. Este proyecto surge a raíz del compromiso de la Institución hacia la excelencia académica e investigativa con el propósito de que redunde en un intercambio valioso de perspectivas inclusivas a toda la comunidad universitaria. Edición #9
saveSave Revista Electrónica - Winter 2012 For Later
Ao 1 Nmero 9 Dewey Today
El derecho de las personas a rechazar tratamiento mdico
Radiografa de la Trata Humana en Puerto Rico
Reflejndonos en la otredad: resea de Madeinusa
La duracin o el tiempo verdadero de la conciencia segn Henri Bergson
Gestiones comunitarias de diciembre 2012 - enero 2013
El arte y los nios
La prdida de una persona es la prdida de toda una nacin
s obr e t r ata hum a
cartele educativo
EN PORTADA Arte abstracto de la Prof. Yosanalis Torres Hernndez que recoge la idea de la integracin del saber a travs de colores y formas.
Radiografa de la Trata Humana en Puerto RicoProf. Karla M. Gonzlez Cruz, MPA
07 El derecho de las personas a rechazar tratamiento mdicoLcdo. ngel Ortiz Guzmn 18 Reflejndonos en la otredad: resea de Madeinusa Prof. Juan Ramn Recondo Pietrantoni 21 La duracin o el tiempo verdadero de la conciencia segn Henri Bergson Prof. Luis O. Canting Placa 32 Gestiones comunitarias de diciembre 2012 - enero 2013 Prof. Zaida Cordero Huertas 34 El arte y los nios Prof. Zaida Cordero Huertas 37 La prdida de una persona es la prdida de toda una nacin Kasandra Santana 39 Colaboradores
Hatillo Manat Hato Rey Bayamn Naranjito Yabucoa Arroyo Carolina
www.j dc.edu
1 .866.7 7 3.3939
Comenzamos el nuevo ao con la inmensa satisfaccin de presentarles un surtido interesante de temas de las ms diversas disciplinas, tanto culturales y humansticas, como sociolgicas y legales. As pues, el primer artculo atiende, desde una perspectiva legal, las posibilidades de un paciente a rehusarse a recibir un tratamiento mdico al cual no quiera ser sometido a travs de su derecho constitucional, y los casos en los que ste no le cobija. Luego de ello nos adentramos al inquietante y estremecedor submundo de la trata humana en Puerto Rico y los esfuerzos que se estn haciendo para, por un lado, crear conciencia sobre ello, y, por el otro, establecer leyes determinantes que atajen esta terrible modalidad de esclavitud moderna. De inmediato accedemos a convertirnos en espectadores detrs del lente cinematogrfico a travs de la resea de la aclamada pelcula peruana Madeinusa que abre una ventana inicua a las extravagancias y supersticiones de un ficticio pueblo indgena andino. Ms adelante, entraremos en el fascinante terreno de la filosofa y la conciencia humana segn concebida por el ganador del Premio Nobel de Literatura de 1927, Henri Bergson. De all partimos a subrayar la importancia del arte en el desarrollo del nio y de su individualidad. Por ltimo, nos hacemos partcipes del proyecto Los Zapatos de Oro y la magnfica instalacin de arte urbano Kilo365 que pretende llevar un mensaje de concienciacin por causa de los vctimas del crmen en Puerto Rico.
Dra. Ivette Mart Caloca, Jefa Editorial Prof. Linnette Cubano Garca, Coordinacin y Diseo Editorial Prof. Yosanalis Torres Hernndez, Directora Comunicacin, Diseo y Medios
NOTA AL LECTOR Dewey Today es una revista electrnica de gran alcance comunicacional que promueve la difusin de contenido, el dilogo cultural, el desarrollo intelectual, el anlisis crtico, la investigacin y el intercambio de ideas. Este proyecto surge a raz del compromiso de la Institucin hacia la excelencia acadmica e investigativa con el propsito de que redunde en un intercambio valioso de perspectivas inclusivas a toda la comunidad universitaria. La colaboracin a la revista estar abierta a toda aquella persona que desee contribuir con la difusin del contenido necesario para enriquecer la labor de educar y compartir datos de inters social, cultural, econmico y profesional. Se aceptarn contribuciones en los idiomas espaol e ingls. La circulacin de la revista estar en formato Web y la publicacin de la revista electrnica ser mensual, sin embargo, se aceptarn colaboraciones en todo momento a travs del correo electrnico deweytoday@jdc.edu *Dewey Today publicar mediante un proceso riguroso de revisin y admisin. Las colaboraciones estn sujetas a las estipulaciones de la Junta Editorial y no necesariamente sern publicadas.Encuentre ms informacin en www.jdc.edu/deweytoday
6 Dewey Today
En Puerto Rico, el derecho de intimidad impone a toda persona el deber de no inmiscuirse en la vida privada o familiar de los dems seres humanos. El derecho de intimidad se lesiona, entre otras instancias, cuando se limita la facultad de un individuo de tomar decisiones personales, familiares o ntimas. El Tribunal Supremo de Puerto Rico ha reconocido el derecho de todo paciente de tomar decisiones respecto a la intervencin mdica a la que habr de someterse. Ello incluye su derecho de consentir o rechazar tratamiento mdico, luego de que su mdico le haya provisto la informacin necesaria para tomar una decisin de esa naturaleza. Esta doctrina, conocida como la doctrina del consentimiento informado, se basa en el derecho fundamental que consagra la inviolabilidad del
Por: Lcdo. ngel Ortiz Guzmn Abogado, profesor y autor
La Constitucin del Estado Libre Asociado de Puerto Rico y la Constitucin de Estados Unidos protegen el derecho de las personas a rechazar tratamiento mdico, aun cuando su decisin acarree consecuencias fatales para su vida. La Carta de Derechos de la Constitucin de Puerto Rico consagra el principio cardinal de la inviolabilidad de la dignidad del ser humano. A base de ello, reconoce como derechos fundamentales la intimidad y la proteccin contra ataques abusivos a la honra, la reputacin y la vida privada o familiar.
cuerpo humano como un derecho inalienable de las personas. La doctrina del consentimiento informado impone al profesional de la salud el deber de informar a su paciente todo lo relacionado con la naturaleza y los riesgos de un tratamiento mdico, de manera que ste pueda tomar una decisin inteligente e informada. Una intervencin mdica realizada sin contar con el consentimiento previo del paciente es un acto torticero e ilegal. En 1990, el Tribunal Supremo de Estados Unidos resolvi que el corolario Winter 2012 Dewey Today 7
lgico de la doctrina de consentimiento informado es que el paciente generalmente posee el derecho de no consentir, es decir, de rechazar tratamiento. Adems, en dicho caso, el mximo foro judicial federal parti de la premisa de que la Constitucin de Estados Unidos garantiza el derecho de rechazar tratamiento mdico, incluso cuando dicho tratamiento sea necesario para salvar la vida del paciente. Tanto la Constitucin de Puerto Rico como la de Estados Unidos cobijan, amparados en diversas protecciones, el derecho de las personas de no consentir o rechazar tratamiento mdico. No obstante, como todo derecho constitucional, el derecho de rechazar tratamiento mdico no es absoluto. El Estado puede tener inters en la preservacin de la vida, la prevencin del suicidio, la proteccin de terceros inocentes y en mantener la integridad de la profesin mdica. De acuerdo con la jurisprudencia puertorriquea, el derecho de intimidad consagrado en la Constitucin de Puerto Rico protege la inviolabilidad del cuerpo humano y el derecho de las personas a tomar decisiones respecto a ste, particularmente su derecho a decidir sobre su tratamiento mdico. Este derecho de aceptar o rechazar tratamiento mdico ha sido reconocido especialmente en el contexto de la doctrina del consentimiento informado. Adems, el derecho de libertad de culto protegido constitucionalmente provee una salvaguarda adicional a aquellas personas cuyo rechazo de determinado tratamiento mdico se basa en creencias religiosas o cuestiones de fe. La Constitucin de Estados Unidos garantiza el derecho constitucional de todo paciente de rechazar tratamiento mdico, siempre que la decisin sea informada y el paciente sea consciente de sus posibles consecuencias.
La Carta de Derechos y Responsabilidades del Paciente, Ley Nm. 194 de 25 de agosto de 2000, reconoce el derecho de todo paciente a participar plenamente de las decisiones relacionadas con su salud y cuidado mdico. Esta Ley establece que todo paciente podr prestar su consentimiento para aceptar o rechazar tratamiento mdico, as como manifestar su preferencia sobre algn tratamiento en particular en caso de que en determinado momento pierda la capacidad de expresar vlidamente su consentimiento. La Carta de Derechos del Paciente le impone a todo mdico o profesional de la salud el deber de informar a sus pacientes sobre los derechos garantizados por dicha legislacin, lo que incluye la opcin de rechazar tratamiento. Todo mdico o profesional de la salud est obligado a respetar y acatar las decisiones y preferencias expresadas por sus pacientes con relacin a las opciones de tratamiento que se le ha de administrar.
8 Dewey Today
el Congreso. Por esto, el Gobierno de Puerto Rico queda sujeto a los L o s D e p a r t a m mismos s d e E s t u d i o s e n t o acuerdos internacionales que E.E.UU., as que debe seguir el Protocolo contra la Trata de Personas presentado por las Por: Prof. Karla M. Gonzlez Cruz, MPA Naciones Unidas y Ratificado por Trabajadora social, profesora y conferenciante E.E. U.U. como pas parte. A pesar de que Puerto Se considera la trata de personas como la esclavitud del siglo XXI y es un delito internacional de lesa Rico est cubierto por La Ley humanidad. Es una problemtica multi-factorial de Proteccin de las Vctimas de la Trata de Personas (por sus que se escurre en los mrgenes de nuestra sociedad, siglas en ingls TVPA), el tema ha en la ceguera de las autoridades, en la imprecisin sido poco estudiado a nivel local de la ley, en la distorsin mental, sexual y social tanto en el aspecto acadmico de algunas personas. Sin embargo, es uno de los como en aspectos legislativos.
E xposicin
s obre tr ata hum a n
problemas ms apremiantes de nuestro tiempo y una de las amenazas ms grandes a la dignidad de la humanidad. Este es un mal que pensamos haba desaparecido con las abolicin de las esclavitud pero no desapareci de la mente y conducta del ser humano. La esclavitud sigue ejecutndose en el siglo XXI, ahora con nombre de trata humana.
La trata humana ocupa el segundo lugar del crimen organizado ms lucrativo en el mundo. Est precedido por el trfico de armas y seguido por el trfico de drogas. El flagelo de la trata es un negocio muy lucrativo por lo que se est practicando en todas partes del mundo, y Puerto Rico no es la excepcin. Relacin de Puerto Rico con los Estados Unidos Histricamente, y por nuestra relacin poltica, los puertorriqueos somos ciudadanos estadounidenses. As tambin, por esa misma relacin, la Isla de Puerto Rico, como territorio no incorporado de los E.E.U.U., est bajo la jurisdiccin de las leyes federales aprobadas por
Dewey Today 9
Hace aproximadamente siete aos se realiz el la existencia del fenmeno. Salicrup, (2006) en su primer estadio de trata humana y sus posibles estudio sobre la trata, menciona lo siguiente: manifestaciones y vertientes en el Pas. El primer Existe, un cierto grado, de trata estudio fue realizado por el investigador de la seccin de personas en Puerto Rico. El primer contra la Trata de Personas, Alejandro J. Salicrup, caso pblico significativo de trata de de la Organizacin de los Estados Americanos personas en Puerto Rico se dio en enero conocida por sus siglas (OEA), el cual public en el del 2006 en el municipio del Dorado. Las 2006 bajo el ttulo: Migracin Clandestina: Informe autoridades federales estadounidenses preliminar de la evaluacin sobre la Trata de Personas entraron a la propiedad de la compaa desde la Repblica Dominicana hacia Puerto Rico. de camarones, Productos Marinos Desde entonces, comenz a considerarse el estudio Eureka (Eureka Marine Products) 1 por otras organizaciones no gubernamentales, con la sospecha de la existencia de detalladas en las notas al calce. trabajadores indocumentados en condiciones inhumanas. Esta operacin La Trata Humana en Puerto Rico dio lugar a la detencin de treinta Si se toma en consideracin el factor tiempo, a trabajadores indocumentados. modo general podemos decir que todos los estudios Adems, ese mismo estudio de trata humana realizados en la Isla confirman alude a la migracin clandestina de dominicanos, chinos y haitianos hacia 1 Entre los estudios que se han realizado sobre el tema en la Isla estn; Puerto Rico. Esta prctica aumenta la probabilidad de manifestarse El investigador de la seccin contra la Trata de Personas, Alejandro J. Salicrup de la Organizacin de los Estados Americanos conocida el fenmeno en Puerto Rico. Los por sus siglas (OEA), investig la trata de personas en Puerto Rico public en el 2006 Migracin Clandestina: Informe preliminar de la ciudadanos dominicanos son los evaluacin sobre la Trata de Personas desde la Repblica Dominicana hacia Puerto Rico. extranjeros ms vulnerables a la trata de personas en la Isla. (Salicrup, 2006). Teresa Ulloa, directora regional para Amrica Latina y el Caribe de
la Coalicin Regional contra el Trfico de Mujeres y Nias, en la Conferencia Anual de Agresin Sexual celebrada en la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Ro Piedras en abril de 2007 present su escrito: Mujer Inmigrante y Violencia Sexual; Aspectos Legales y Psicolgicos. El Dr. Csar Rey Hernndez, presidente de la Junta de la Fundacin Ricky Martin, en una publicacin conjunta entre la Universidad de Puerto Rico, John Hopkins University y la Fundacin Ricky Martin), en el 2010, publica el estudio: La Trata de Personas en Puerto Rico: un Reto a la Invisibilidad. En del 2010, esta servidora presenta su tesis de Maestra de la Universalidad de Puerto Rico titulada: Visin general de la trata de personas en Puerto Rico: aspectos sociales, polticos y culturales de un flagelo que no ha sido atendido. Estudiantes de Maestra de la George Washington University en DC., en el 2012, realizaron el ms reciente estudio sobre la trata humana, titulado; Human Trafficking: An Invisible Crime on the Isla del Encanto.
Por otro lado, Teresa Ulloa, (2007) nos indica que; Es probable que la trata de seres humanos se est llevando a cabo dentro de las mismas rutas de migracin clandestina. El rea de Puerto Rico ha recibido poca o ninguna atencin en el campo de la investigacin de la trata de seres humanos. A su vez, el doctor Csar Rey, (2010) evidencia a travs de testimonios reales la existencia de trata de personas en la Isla. Consecuentemente se recomend el desarrollo de polticas pblicas para la prevencin, identificacin y manejo de la trata en Puerto Rico. La tesis de maestra Visin general de la trata de personas en Puerto Rico: aspectos sociales, polticos
10 Dewey Today
y culturales de un flagelo que no ha sido atendido, reclutadas en Puerto Rico a travs de engao, por seala una vez ms la falta de conocimiento tanto ejemplo: de las autoridades gubernamentales como de la 113 varones reclutados en Puerto Rico por comunidad en general, hacen de Puerto Rico un un ministro religioso fueron encontrados terreno vulnerable para que el delito de la trata sea en el Estado de la Florida siendo vctimas cometido. (Gonzlez, 2010). de trabajo forzado. El caso no prosper Otra tesis, recin publicada por estudiantes de por falta de colaboracin de las vctimas. la George Washington D.C. University, revela la falta La Coalicin de la Florida contra la Trata de conocimiento de autoridades gubernamentales Humana asisti a las vctimas. y ausencia de estadsticas especficas de la trata, Mujer con hijo de cuatro aos, en la sala entre otros detalles. (Gordillo, 2012). de espera de una oficina de gobierno en Puerto Rico fue reclutada con una falsa Estadsticas promesa de trabajo en el Estado de la Como se mencion anteriormente, hasta el Florida. Al llegar, ambos fueron vctimas momento no existen en Puerto Rico estadsticas de de prostitucin forzada. trata debido a que el delito no estaba tipificado en Caso del poblado de Castaer, donde el Cdigo Penal en la Isla. Esto pudiera ser una de nias eran prostituidas por sus madres o las razones por la que no se han identificado casos parientes cercanos a una banda. El lder de trata en propiedad. Por el contrario, incidencias de la red era un hombre que se haca criminales que pudieran haber clasificado como ese pasar por un mdico quien fue procesado delito, se catalogan bajo los delitos de explotacin criminalmente por hechos relacionados y de menores, abuso sexual, negligencia, rufianismo, otros delitos, pero no por trata humana. entre otros. Por esa razn, de haberse identificado El caso dio paso a la publicacin del libro; casos de trata humana en la Isla deban referirse a Vi al Diablo Vestido de Azul. Autor, Alexis las autoridades federales en la Isla porque el delito Morales Cales. no estaba tipificado en el Cdigo Penal. Por lo que Nias de nacionalidad chinas vctimas de identificar casos de trata pudiera haber, pero no de trata sexual, sometidas por su propia especficamente bajo el delito de la trata humana. familia. Fueron trasladadas de Miami y El delito, al no estar tipificado, no se New York a Puerto Rico, donde fueron propiciaba adecuadamente adiestramientos rescatadas. El caso fue procesado por dirigido al personal gubernamental ni a la sociedad autoridades federales, pero no por trata. civil. Es la razn por la que OEA, (2006) recomienda Romel Peluqun Poms, hombre mejorar la recopilacin de estadsticas, concienciar puertorriqueo que operaba en la a los agentes para que estn pendientes cuando zona turstica El Condado y el pueblo entrevisten a los inmigrantes y que el Gobierno Ro Grande un negocio ambulante de y las organizaciones no gubernamentales (ONG) prostitucin femenina (nias y adultas). El desarrollen campaas educativas. caso no prosper en el tribunal federal de Como adelantamos, a pesar de la ausencia Puerto Rico por errores en la investigacin de estadsticas, existen algunos casos de personas y falta de colaboracin de las menores puertorriqueas vctimas de trata, algunas de ellas vctimas de trata sexual. Winter 2012 Dewey Today 11
Un funcionario de la patrulla de fronteras
estadounidense explic en una entrevista que no es inusual que algunas de las mujeres inmigrantes cuando son interceptadas en aguas puertorriqueas indiquen que no pagaron por el costo de su viaje. No se les da seguimiento a estas declaraciones porque los inmigrantes estn fuera del mandato de la patrulla de fronteras. El Departamento de Salud de Puerto Rico inform a la OEA acerca de la actitud desconfiada y solitaria en la comunidad dominicana y la falta de voluntad para interactuar con agencias oficiales del gobierno. Estos factores proporcionan una explicacin parcial en cuanto a porqu pocos casos concretos de trata de personas han sido reportados en Puerto Rico (Salicrup, 2006). Hermanos caribeos entran ilegalmente a la Isla porque ello representa estar en territorio de los Estados Unidos. Aunque muchos permanecen en el Pas, el destino final son los EE.UU. Betsian Carrasquillo Pealoza, conocida como Gordi la come-hombres, mujer que presuntamente se dedicaba a prostituir a menores, incluso a su hija de 14 aos, fue arrestada el pasado 3 de octubre. Este es el caso ms reciente, an se est tramitando en el tribunal federal distrito de Puerto Rico. Estos casos muestran que Puerto Rico es un lugar de reclutamiento, trnsito y destino. Los tipos de trata que se han podido identificar son la laboral y la sexual. An no habido casos de trata de rganos, aunque no se descarta. Los puntos focales de trata Humana en la Isla son: Hogares sustitutos Puntos de drogas 12 Dewey Today Winter 2012
Lugares de actividades delictivas Colectas en las calles mendicidad Centros de masajes Strip clubs Club nocturnos Hoteles De otra parte, la Isla presenta un serio problema en los hogares sustitutos. Existen testimonios de menores que han sido maltratados, explotados, abusados sexualmente y forzados a trabajar en puntos de drogas, en actividades delictivas, entre otros. Se desprende del estudio realizado por el doctor Rey que hasta cierto punto, los hogares sustitutos se han convertido en una forma de negociacin de nios y nias y como fuente de ganancia, una solucin econmica por auspicio gubernamental (entrevista a lder comunitario, 2008 en Rey, 2010). A pesar de la existencia de estos casos, los tribunales estatales de Puerto Rico no cuentan con un solo caso de trata humana debidamente investigado, procesado y encausado. Pudiramos decir que ello se debe a la falta del adiestramiento adecuado tanto de las autoridades federales como de las estatales. Y claro est, la responsabilidad no puede recaer completamente sobre el sector pblico; la comunidad en general tambin debe adiestrarse y educarse en cuanto a este tema de manera que pueda servir de soporte a los brazos fiscales del estado.
El delito de la trata humana en el mbito legal de Puerto Rico Durante los ltimos aos, el tema de la trata humana ha ganado cabida en las discusiones de las agencias del Gobierno de Puerto Rico. Esto lo demuestran las recientes enmiendas hechas al Cdigo Penal de Puerto Rico, as como la nueva Ley Nm. 246-2011, mejor conocida como la Ley para la Seguridad, Bienestar y Proteccin de Menores.
Estas piezas legislativas se muestran proclives a criminalizar dicha conducta, as como a brindar proteccin a las vctimas de la misma. En cuanto al asunto referente a la proteccin de las vctimas, es menester sealar que an queda camino por recorrer, pero ya se han dado los primeros pasos. Debo apuntar que nos hemos enfocado en estas disposiciones legales toda vez que son las nicas que abordan el tema de la trata humana. En Puerto Rico, an no contamos con una ley local que atienda especficamente el asunto concerniente a este fenmeno criminal. Exploremos brevemente los aspectos ms trascendentales en cuanto a este tema en las leyes que antes hemos mencionado. Comencemos con la legislacin penal. En primer lugar, hay que sealar que a partir del primero de septiembre de 2012 comenz a regir en la Isla el nuevo Cdigo Penal de 2012. Este Cdigo se caracteriza por ser uno ms incisivo en cuanto a las penas, estableciendo penas fijas y ms altas versus el sistema anterior que era uno de gradacin de penas para delitos graves, adems del delito menos grave. Es importante tener presente el derogado Cdigo Penal de 2004, pues la conducta realizada con anterioridad a la vigencia del Cdigo Penal de 2012, infringiendo el Cdigo de 2004 se rige por este ltimo. Art. 303 Cdigo Penal de 2012. Comparemos entonces las disposiciones de ambos cdigos penales. El Cdigo Penal de 2004 no tipific inequvocamente la trata humana, pero contena delitos que castigaban las conductas que hoy se enmarcan dentro de la abarcadora definicin de la trata humana. Refiranse por ejemplo a las definiciones de los delitos de corrupcin de menores, proxenetismo, rufianismo, comercio de personas, esclavitud y prostitucin. El delito de corrupcin de menores, Art. 137, aluda a menores que no hubiesen cumplido
18 aos dedicados a, entre otros, mendicidad pblica, juegos de azar, o permanecer en una casa de prostitucin o de comercio de sodoma. Esta disposicin castigaba al que autorizara, indujera, ordenara o permitiera que una persona menor de edad estuviera involucrada en ese tipo de actividades. A dicha conducta, el Nuevo Cdigo Penal de 2012 le impone una pena fija de 3 aos de reclusin. En Puerto Rico la prostitucin es punible, as como el proxenetismo, rufianismo y comercio de personas. Art. 152 del Cdigo Penal de 2004. Las conductas castigables son: a	Con nimo de lucro o para satisfacer la lascivia ajena promover o facilitar la prostitucin de otra persona aun con su consentimiento; b	Hacer de la prostitucin ajena su medio habitual de vida; o c	Promover o facilitar la entrada o salida de Puerto Rico de otra persona aun con su consentimiento, para que ejerza la prostitucin o el comercio de sodoma. Antes era un delito menos grave de cuarto grado; ahora conlleva reclusin fija por 3 aos, 8 aos en su modalidad agravada, esto es si la vctima no ha cumplido 18 aos, cuando medie engao, violencia, abuso de autoridad o cualquier medio de intimidacin o coaccin, o, si el autor es ascendiente, descendiente, cnyuge, hermano, tutor o encargado de la educacin, guarda o custodia de la vctima, o, si se promueve o facilita la prostitucin o el comercio de ms de una persona. Tocante a los derechos civiles, el Art. 166 del Cdigo Penal de 2004 penalizaba la esclavitud con pena de reclusin entre 3 aos 1 da y 8 Winter 2012 Dewey Today 13
aos. Castigaba a toda persona que ejercitara los atributos del derecho de propiedad o algunos de ellos sobre otra persona. En el 2012 este delito se retipific en el Art. 159 denominndolo como servidumbre involuntaria o esclavitud, y se aument la pena a reclusin fija por 8 aos, y 12 aos si el perpetrador del delito fuera el padre, madre, encargado, o tutor legal de una vctima menor de edad o incapacitada. Tambin ser agravante si la servidumbre involuntaria toma la forma de prostitucin u otras formas de explotacin sexual o venta de rganos. La servidumbre involuntaria incluye los siguientes escenarios: a	Imponer una condicin de servidumbre o trabajos forzados mediante engao, fraude, secuestro o restriccin de la libertad, coaccin, uso de la fuerza o amenaza a la vctima o a su familia; b	Ejercer abuso de poder real o pretendido o aprovecharse de la vulnerabilidad de la vctima, interfiriendo la libertad de movimiento y comunicacin de esta, privndola o destruyndole sus documentos de identidad, maltratndola fsica o emocionalmente y denegndole sus derechos laborales; e c	Imponer condiciones onerosas para la terminacin de la servidumbre, repago en trabajo por deuda propia o ajena. Asimismo el Art. 160 del Cdigo Penal de 2012 tipifica la trata humana, lo que representa un gran adelanto en el ordenamiento jurdico puertorriqueo toda vez que identifica al problema por su nombre. 14 Dewey Today Winter 2012
Es delito que una persona: (1) mediante captacin, transporte, traslado, acogida o recepcin de personas y, (2) recurriendo al uso de la fuerza, amenaza, coaccin, secuestro, engao, abuso de poder u otras situaciones de vulnerabilidad de la vctima, (3) ofrezca o reciba la concesin o recepcin de pagos o beneficios con el fin de obtener el consentimiento de una persona que tenga autoridad sobre otra, (4) para que sta ejerza la mendicidad, cualquier clase de explotacin sexual, pornografa, trabajo o servicio forzado, servidumbre por deudas, matrimonio servil, adopcin irregular, esclavitud o sus prcticas anlogas, la servidumbre o extraccin de rganos, aun con el consentimiento de la vctima. La pena es reclusin por un trmino fijo de 12 aos, 20 aos si quien lo comete fuere el padre o madre, encargado o tutor legal de la vctima menor. Aplaudimos el avance del ordenamiento jurdico puertorriqueo, sin embargo, las penas son muy laxas y no guardan estrecha relacin entre la conducta punible y el dao que sufren las vctimas. Resulta interesante auscultar los delitos contra los derechos humanos contenidos en el Cdigo Penal, tanto el derogado como el vigente. Ambos consideran crmenes de lesa humanidad los cometidos como parte de un ataque generalizado o sistemtico contra una poblacin civil. El Art. 306 del Cdigo Penal de 2004 castigaba como crmenes de lesa humanidad, entre otros: la esclavitud; la encarcelacin u otra privacin de la libertad fsica en violacin de normas fundamentales de derecho internacional; la tortura; y, la violacin, la esclavitud sexual, prostitucin forzada, embarazo forzado, esterilizacin forzada u otros abusos sexuales de gravedad comparable. Este ltimo conjunto de delitos se aglomer en un mismo inciso y se especific que cuando se cometiera en la modalidad de violacin, se castigaba como un delito grave de primer grado (con una
pena de reclusin de 99 aos). Los crmenes de lesa humanidad bajo las modalidades restantes eran considerados un delito grave de segundo grado. Es menester enfatizar que en el delito de esclavitud se daba especial nfasis a las ocasiones en que se cometa contra mujeres y nios. El Cdigo Penal de 2012 design este delito como servidumbre involuntaria, y aadi la trata humana como un crimen de lesa humanidad. A pesar de que a la trata humana no se le fij la pena de reclusin de 99 aos, si se comete el delito de agresin sexual en su modalidad de crimen de lesa humanidad, entonces la pena ser 99 aos. Por otra parte, la Ley Nm. 246-2011, conocida como la Ley para la Seguridad, Bienestar y Proteccin de Menores, administrada por el Departamento de la Familia de Puerto Rico, persigue proteger los intereses y el bienestar de los menores de 18 aos de edad. En cuanto a la trata humana, esa ley se circunscribe a definirla en su Art. 3 (xx) de la siguiente forma: aquella conducta que resulte en la explotacin sexual, los trabajos o servicios forzados, la esclavitud o las prcticas anlogas a la esclavitud, la servidumbre o la extraccin de rganos. Es de notar la carencia de esta ley en cuanto a una descripcin clara del fenmeno. Pudiramos decir que esto se debe a que no queda en manos de esa agencia encausar ese delito. Sin embargo, entendemos que la uniformidad en cada una de las piezas legislativas que de una manera u otra atienden el asunto puede ayudar a que el fenmeno sea abordado de una manera ms unnime y eficiente. Otra carencia es el hecho de que no se proveen medidas certeras en cuanto a cmo deben proceder las agencias del estado ante el hallazgo de una situacin de maltrato de este tipo. Es conocido que las personas que han sido vctimas de la trata sufren y padecen necesidades caractersticas de este tipo de crimen. No obstante, es claro que conforme a la ley el estado proveer todo los servicios necesarios para
satisfacer las necesidades bsicas de alimento y albergue, as como las necesidades mdicas, fsicas y emocionales de los menores vctimas de ese tipo de maltrato. Alianza de Puerto Rico contra la Trata Luego de haber radiografiado el problema de la trata en Puerto Rico, los adelantos legislativos y jurdicos podemos decir que vamos por buen camino aunque queda muchos por hacer. Agraciadamente, por fin Puerto Rico cuenta con una organizacin sin fines de lucro enfocada exclusivamente a atender los asuntos de esta esclavitud: la Alianza de Puerto Rico contra la Trata Humana. Los propsitos principales de la Alianza de Puerto Rico contra la Trata Humana son: Coordinar y colaborar en la identificacin de las vctimas de la trata humana y el encausamiento criminal y/o administrativo a los tratantes; Coordinar y colaborar en la seguridad de las vctimas de la trata humana y en satisfacer sus necesidades mediante la coordinacin de la prestacin de servicios de salud, vivienda, educacin, empleo y asistencia legal; Coordinar y colaborar en la elaboracin de leyes, polticas y procedimientos para la prevencin y encausamiento de los delitos de la trata humana; Coordinar y colaborar en el establecimiento de programas de capacitacin bsica y avanzada para los jueces, abogados y funcionarios encargados de hacer cumplir la ley en las materias de Winter 2012 Dewey Today 15
prevencin, investigacin y encausamiento de delitos de la trata humana; Coordinar y colaborar en campaas de concienciacin pblica para aumentar la comprensin de la ciudadana sobre el alcance del problema, el dao que inflige y alertarla a situaciones de trata humana potencial que permitan actuar en una forma segura y efectiva para proteger a las vctimas y ayudarlos a acceder a la ayuda que necesitan. Estamos trabajando muy duro y sin recursos econmicos slo con la buena voluntad de colaboradores comprometidos con la causa en contra de la trata en la Isla. Han sido muchos los logros que en este ao hemos alcanzado. En materia de ley, Puerto Rico dio un paso al tipificar el delito de la trata en el Nuevo Cdigo Penal, pero hemos visto que existen escollos qu subsanar. Con el objetivo de perfeccionar la gestin legal, desde la Alianza estamos culminando la redaccin de una ley especial para la prevencin, proteccin de las vctimas de la trata y procesamiento de los criminales. Esta ser sometida a consideracin de la Rama Legislativa en enero del 2013. La prevencin de la trata humana es una de los factores preponderantes para combatir este crimen de lesa humanidad. Comprometidos con una prevencin real y no una apariencia de trabajo social, sabemos que debemos realizar alianzas para educar, en primera instancia a las autoridades gubernamentales, personal de servicio director en sociedad y autoridades de ley y orden. Hemos estado realizando orientaciones y adiestramiento en distintos sectores de la sociedad, 16 Dewey Today Winter 2012
desde iglesias, comunidades vulnerables como los residenciales de vivienda pblica, escuelas pblicas y privadas, hasta agencias gubernamentales. A pesar que la Alianza an no ha trabajado un caso concreto de trata, durante los adiestramientos han surgido confidencias de posibles casos, los cuales fueron referidos a las autoridades federales. En la actualidad se estn investigando cuatro casos referidos por la Alianza, pero sabemos que adems hay otras investigaciones en curso. Tambin, hemos estado trabajando para establecer el Comit inter-agencial de Trabajo contra la Trata Humana en Puerto Rico (el Comit). A dicho comit, hasta el momento, pertenecen representantes de las siguientes agencias federales y estatales: Fiscala Federal, Distrito de Puerto Rico DHS-HSI-ICE Puerto Rico FBI Puerto Rico Polica de Puerto Rico Departamento de Justicia de Puerto Rico Escuela de Derecho, Universidad de Puerto Rico El Comit es una red de colaboracin dirigida a atacar las distintas dimensiones del problema de la trata y mejorar la divulgacin de informacin estratgica entre las entidades clave. Las organizaciones y agencias seleccionadas a participar del grupo representan a las autoridades locales y federales a cargo de investigar o procesar casos de trata humana, as como proveedores de servicios no gubernamentales a nivel local que puedan proveer asistencia a las vctimas de trata humana. Hemos celebrado varias reuniones del Comit y se est coordinando un adiestramiento para adiestradores (train-the-trainer) a travs del FBI, en el que se traera un Equipo Asesor de Houston para estos fines. Se espera que haya representantes de agencias de ley y orden, de servicios sociales,
proveedores de servicios a vctimas, organizaciones sin fines de lucro, etc. para que participen de este adiestramiento y as puedan transmitir los conocimientos y destrezas a otros. Referente a la asistencia a vctimas de la trata y en respuesta de nuestros objetivos como organizacin de atender tanto a mujeres, nios y nias as como a hombres, tanto nacionales como internacionales, estamos coordinando una red de proveedores de servicios. Hemos iniciado acuerdos de colaboracin con varias agencias gubernamentales y organizaciones sin fines de lucro tales como: la Procuradura del CiudadanoOmbudsman, la Coordinadora Paz para la Mujer, la Procuradura de la Mujer, la Red de Albergues Sobrevivientes de Violencia Domstica, el Consulado de Repblica Dominicana, el Departamento de Salud y el Departamento de la Familia, varios municipios, entre otros. Son muchas las actividades que estamos trabajando y estamos muy complacidos con el respaldo obtenido sobre todo de las agencias de ley y orden y de las organizaciones estatales y no gubernamentales. La trata humana es una escoria humana que todos y todas desde nuestro puesto en la batalla debemos combatir, por nosotros, por nuestras familias, por nuestras comunidades, por nuestro Pas.
Referencias Bibliogrficas lvarez, J. Y. (2010, 16, junio). Urgen leyes contra trata humana. Peridico, El Vocero, p.12. lvarez, V. A. (2010, 16, junio). Ignorancia y trata van de la mano. Peridico, El Vocero, p.12. American Psychological Association. (2010). Publication Manual of the American Psychological Association. (6 ed., pp. 41-59, 1982155). Washington, DC: American Psycological Association Publisher. Cdigo Penal de Puerto Rico, Ley # 149, 18 de junio 2004, Segn enmendada 33 LPRA SEC. 4630 et seq.
Departamento de Salud. (2007). Violencia Sexual en Puerto Rico. San Juan, Puerto Rico: Secretaria Auxiliar de Salud Familiar y Servicios Integrados, Centro de Ayuda a Vctimas de Violacin y Unidad de Estadsticas e Investigaciones. Departamento de Salud, Gobierno de Puerto Rico. (2010). Informe Anual de Logros 2009-2010. Secretaria Auxiliar de Salud Familiar y Servicios Integrados, Centro de Ayuda a Vctimas de Violacin. Gonzlez, K. (2010). Visin general de la trata de personas en Puerto Rico: aspectos sociales, polticos y culturales de un flagelo que no se ha atendido. (Tesis de Maestra). Escuela Graduada de Administracin Pblica. Universidad de Puerto Rico, Recinto de Rio Piedras. Gordillo, D. A. Payne, E. Ploski, M. & Santis, M. (2012), Human Trafficking: An Invisible Crime on the Isla del Encanto. (Master`s thesis). Latin American and Hemispheric Studies Program Capstone.Gorge Washington University, DC., The Elliott School of International Affairs. Ley para la Seguridad y Proteccin de Menores, No. 246, diciembre 16 de 2011. Estados Libre Asociado de Puerto Rico. Recuperado de: www.lexjuris.com/lexlex/Leyes2011/ lexl2011246.htm Nuevo Cdigo Penal de Puerto Rico, No. 146, julio 30, 2012. Estado Libre Asociado de Puerto Rico. Recuperado de: http://oslpr.org/2009-2012/leyes/pdf/ley-146-30-jul-2012.pdf Rey, H. C., & Hernndez, A. L. (2010). La Trata de Personas en Puerto Rico: Un Reto a la Invisibilidad. Ricky Martin Foundation, Universidad de Puerto Rico y Protection Proyect, John Hopkins University. Salicrup, A. (2006). Migracin Clandestina: Informe preliminar de la evaluacin sobre la Trata de Personas desde la Repblica Dominicana hacia Puerto Rico. Seccin Contra la Trata de Personas: Organizacin de los Estados Americanos. Recuperado de http://www.oas.org/atip/Reports/DR.PR. Report.Spanish.pdf Ulloa, Z. M. (2007, Abril). Violencia Sexual, Trata y Trfico de Mujeres en Puerto Rico y el Caribe. Documento presentado en la Tercera Conferencia Anual de Agresin Sexual 2007 de Coordinadora Paz para la Mujer (CPM), Mujer Inmigrante y Violencia Sexual; Aspectos Legales y Psicolgicos, Colegio de Abogados de Puerto Rico en San Juan, Puerto Rico. Velasco, G. R. (2009). Realidades de la Inmigracin de Dominicanos a Puerto Rico: la Necesidad de polticas laborales concretas. Recuperado de: http://aijdtssgc.org/2009/11/22/realidadesde-la-inmigracion-de-dominicanos-a-puerto-rico-lanecesidad-de-politicas-laborales-concretas/Victims of Trafficking and Violence Protection Act of 2000, Public Law 106-386 [H.R. 3244]
Dewey Today 17
Por: Prof. Juan Ramn Recondo Pietrantoni Profesor y crtico de cine y teatro
T que pasas, mira y observa desgraciado lo que eres. Que este pueblo a todos por igual nos encierra. Mortal, cualquiera que fueras, detente y lee. Medita, que yo soy lo que t sers y lo que eres, he sido. Epgrafe de Madeinusa (2006)
El epgrafe de la pelcula peruana, Madeinusa, escrita y dirigida por Claudia Llosa, revela el mensaje central de la historia. En el pasaje, el hablante le ordena al oyente a que se reconozca en l/ella ya que ambos son el mismo. Esta conexin con el otro no refleja una unin con el prjimo como resultado del amor, sino la igualdad a raz del sufrimiento, ya que el hablante y el oyente estn encerrados en una misma celda. En la pelcula, la celda es el pueblo ficticio de Manayaycuna, que es una palabra quechua que significa lugar donde nadie puede entrar, y por consiguiente, del cual tampoco se puede salir. Aqu se encuentra encerrada la joven Madeinusa. Ella vive con su pap, Cayo Machuca, quien es el alcalde del pueblo. Machuca est a la espera de la celebracin de Tiempo Santo para tener relaciones sexuales con su hija sin ser visto por Dios. Sin embargo, sus planes son alterados hasta cierto punto por la llegada del Gringo, que viene desde la lejana ciudad de Lima. Para todos ellos, el pueblo adquiere dimensiones espeluznantes por el carnaval de Tiempo Santo que los acecha ya que, en los festejos de Mayaycuna, casi Wikicommons
18 Dewey Today Winter 2012
se elimina toda diferencia con el otro y los personajes trascienden momentneamente sus roles establecidos en la comunidad. El desafo carnavalesco altera la divisin entre el bien y el mal, y, por unos das, los muertos bebern con los vivos, las mujeres escogern a los hombres con los cuales tendrn sexo, un cristiano abusar sexualmente de su hija sin temor al pecado, y aqul que en un momento victimiz al otro terminar inevitablemente siendo su vctima. En Manayaycuna, un pequeo pueblo pobre en las alturas de los Andes peruanos, los campesinos celebran Tiempo Santo, una fiesta imaginaria
ligada a la Semana Santa cristiana. Las fiestas de Tiempo Santo representan los tres das en los cuales Jess estuvo muerto entre su crucifixin y la resurreccin. En este espacio de tiempo, los habitantes de la comunidad festejan en desafo a las jerarquas sociales y a la moralidad cristiana sin temor a represalias de un Dios protector. Antes del inicio de la celebracin, un hombre de Lima llega al pueblo, donde tiene que esperar unos das para poder salir hacia otro destino. Como con todo extrao, los habitantes de Manayaycuna miran al desconocido con desconfianza. El Gringo, como lo llaman por su tez blanca, se distingue entre una poblacin marcada por la piel india y el pelo negro de su descendencia inca. Los campesinos perciben la presencia extraa del Gringo como amenazante y el alcalde del pueblo, Cayo Machuca, decide encerrarlo en un establo de su propia casa por unos das en lo que concluye Tiempo Santo. Aunque el alcalde nunca especifica la razn por la cual lo encarcela, el espectador puede sentir la amenaza que representan las fiestas a travs del personaje de Madeinusa, la hija del alcalde, y su rol central en la celebracin. En su adolescencia tarda, Madeinusa y su hermana, Chela, limpian la casa, cocinan, cuidan los animales y obedecen los mandatos de su padre en su rol dual de hijas e, indirectamente, de madres. La nica escapatoria que tiene Madeinusa yace en un cofre lleno de revistas y recuerdos de su madre, que escap a la ciudad cuando su hija era ms pequea. Madeinusa ha sabido funcionar dentro de un sistema regido por una agobiante moralidad cristiana que favorece la autoridad del hombre y que posiblemente motiv la fuga de su progenitora. Los roles de la joven en su crculo son delineados en el papel de Virgen Mara que desempea en la pequea escena de la crucifixin que
montan en la iglesia y que marca el inicio de Tiempo Santo. En este momento, Madeinusa se transforma en el eptome de la feminidad cristiana ya que ella se resignar a los designios del Dios Padre y entregar a su hijo, Jess, a su dolorosa muerte. Cuando al final de la escena algunos campesinos bajan de la cruz el maniqu que representa a Cristo, Madeinusa le da un beso en la boca entremezclando de manera perturbadora sus funciones de madre, hija y, slo durante Tiempo Santo, amante. La llegada de Tiempo Santo finalmente consagrar su posicin de amante en la casa del padre porque ste espera la muerte de Cristo para tener sexo con su hija y llevarse su virginidad sin las consecuencias que trae el pecado. La llegada del Gringo altera la normalidad en la casa del alcalde porque, para Madeinusa, l personifica la promesa de una vida en Lima. Mientras el Gringo est encarcelado en el establo, Madeinusa es seducida por la curiosidad de saber quin es aqul que lleg de la ciudad. A espaldas de su padre, la muchacha se acerca a la celda del Gringo y ste le muestra por primera vez lo que es una grabadora. El descubrimiento de Madeinusa es problemtico en la pelcula porque en el pueblo ya existe cierta tecnologa, como micrfonos, altoparlantes y, aunque aparentemente no hay cmaras, los habitantes conocen la fotografa. La directora se contradice al construir el personaje de Madeinusa como una campesina totalmente ajena al ms mnimo avance tecnolgico para marcar su oposicin con alguien proveniente de la capital. Sin embargo, la diferencia entre ambos es presentada de una manera ms interesante cuando una noche, despus de que el Gringo ha escapado de su celda, ste le cuestiona a Madeinusa la validez de su nombre. La observacin del Gringo
Winter 2012 Dewey Today 19
denota una visin urbana y un contacto con productos que vienen de Estados Unidos, que quizs no son parte de la vida pobre de un pueblo de los Andes. Madeinusa insiste que ste es su nombre y as defiende su identidad. A pesar de sus diferencias, ella se reconoce a s misma en el espritu forneo del Gringo y por esta razn concretiza su deseo de fugarse a Lima teniendo relaciones sexuales con l. Esta accin desencadena una serie de eventos que guiarn la historia hacia un ltimo intercambio de roles que despunta por sus oscuros bros carnavalescos. El epgrafe que se discuti al principio no slo aplica a la realidad interna de la pelcula, sino tambin ordena al espectador a reconocerse en la historia. Madeinusa es una construccin creada desde la visin particular de Claudia Llosa, que la escribi y dirigi. La historia refleja una idealizacin problemtica de las comunidades indgenas que viven en la regin andina. Esto se evidencia en la oposicin que crea la historia entre la mentalidad privilegiada e instruida de la urbe limea versus la primitiva y supersticiosa de la comunidad quechua. No obstante, la manera en la que Llosa film la historia demuestra cmo ella reconoce su propia mirada en la del Gringo. Aunque el espectador tiene acceso a lugares ntimos donde el Gringo no puede penetrar, la cmara nos obliga a compartir su visin fornea de muchas maneras. Como extraos no acostumbrados a los rituales de Tiempo Santo, la cmara captura con mucha curiosidad cada detalle de las fiestas desde el escogido pblico de la Virgen ms bella, que representar a Mara en la escena de la crucifixin, hasta el festejo de la noche final donde enmascarados bailan blandiendo falos de goma. De esta manera, la cmara establece
20 Dewey Today Winter 2012
la diferencia entre la mirada familiarizada de los campesinos del pueblo y la de la directora, que al igual que la del espectador y la del Gringo, se mantiene extasiada por la novedad. A pesar de estas diferencias, las palabras iniciales resuenan constantemente ya que Manayaycuna funciona como una metfora carcelera que le recuerda al espectador su encerramiento en la celda de una limitada visin de la otredad.
el tiempo, en esta filosofa de la evolucin, no dura (Ibid., 34 y 35). Lo que Spencer designa con el trmino evolucin no es verdaderamente evolucin, sino una mera fragmentacin de lo que ha evolucionado. Dicha filosofa mecanicista, para Bergson, ha deformado y contaminado la nocin del tiempo verdadero. Podramos decir que ha materializado la duracin al ponerla en contacto con el espacio. El evolucionismo spenceriano es, pues, impotente para representar tanto el movimiento verdadero de lo real como el tiempo verdadero de la evolucin, es decir, no puede representar este movimiento tal como nos lo da a conocer el sentido comn ni nos propone una nocin de tiempo
Por: Prof. Luis O. Canting Placa Psicloga y filsofo
El joven Bergson vivi en Clermont-Ferrand una experiencia de conversin que, de acuerdo con los comentaristas, marca el inicio de su filosofa. En esta etapa de su vida, Bergson siente una vocacin por el rigor cientfico e, influido sobremanera por el evolucionismo de Spencer, pretende dar una explicacin mecanicista del universo entero (Barlow, 34).
Acostumbrado a una frecuente prctica de las ciencias, Bergson se dispone en su juventud a someter su pensamiento a lo real, a cumplir con la precisin y el rigor cientficos conformando su propia teora y sus mtodos a los hechos. Sin embargo, el mismo Bergson, quien evita recurrir en todo momento a la metafsica para explanar la realidad, ha confesado que la realidad no se ajustaba perfectamente a su visin matemtica y mecanicista. Haba algo real que, segn Bergson, se resista a ser expresado matemticamente de tal modo que quedase reducido a un fenmeno medible ms de la realidad, a saber: el tiempo o la duracin verdadera. Cuando Bergson se dedic a profundizar en algunas nociones de mecnica que Spencer utiliz en los Primeros principios, se percat de la insuficiencia1 del evolucionismo spenceriano al advertir cmo
Al comienzo de la primera introduccin al Pensamiento y lo moviente, Bergson seala que la filosofa de Spencer trata de tomar la impronta de las cosas y de modelarse sobre el detalle de los hechos (934). Sin embargo, es un sistema filosfico que, como muchos otros, se apoya en vagas generalidades, en concepciones abstractas. Bergson confiesa en este mismo lugar que la filosofa spenceriana lo haba seducido en su juventud; pero critica seguidamente los Primeros principios de Spencer por no contener un estudio profundo de los ltimos conceptos formulados en la mecnica.
Dewey Today 21
que se ajuste a nuestra propia experiencia de la duracin en la conciencia. Cuando Bergson se comunica por escrito en 1903 con Papini, expresa claramente que se ha dado cuenta de que el concepto de tiempo formulado por la fsica y la mecnica se aleja muchsimo del tiempo verdadero (Chacn, 57). La matemtica, segn sostiene Bergson, no estudia la duracin real. Por esto, Bergson dejar paulatinamente de abordar el tema del tiempo desde el punto de vista matemtico2 y mecanicista para considerarlo desde otro ngulo, a saber, el psicolgico. Ms tarde, en su obra El pensamiento y lo moviente, Bergson recuerda la sorpresa que le provoc descubrir que las matemticas no estudian la duracin real. Criticando al sistema filosfico de Spencer, nos dice Bergson: Nos dbamos perfecta cuenta de la debilidad de los Primeros principios. Pero esta debilidad nos pareca radicar en que el autor, insuficientemente preparado, no haba podido profundizar en las ltimas ideas de la mecnica. Hubisemos querido reanudar esta parte de su obra, completarla y consolidarla. Y lo hemos procurado en la medida de nuestras fuerzas. De esta manera nos hemos conducido ante la idea del tiempo. Pero ah nos esperaba una sorpresa. Nos ha sorprendido mucho, en efecto, ver cmo el tiempo real, que representa el primer papel en toda filosofa
De acuerdo con K. A. Pearson, la filosofa bergsoniana sostiene que la duracin no puede ser tratada como un objeto de estudio matemtico o lgico debido a su carcter de multiplicidad virtual, un tipo de multiplicidad que Bergson distingue de la multiplicidad numrica (Pearson, 14).
de la evolucin, escapa a las matemticas. Su esencia consiste en sucederse de tal modo que ninguna de sus partes se encuentra ante nosotros cuando se presenta la otra. La superposicin de una parte a otra, en vista de la medida, es, pues, imposible, inimaginable, inconcebible. (PM, 934) Acaso el inters de Bergson por encontrar soluciones a problemas psicolgicos caus el cambio en su nocin del tiempo? Deberamos responder que la insuficiencia de las teoras de las ciencias naturales sobre el tiempo lo llevaron a introducirse en el campo de la psicologa, es decir, su estudio de las explicaciones fsicas del tiempo en boga durante el periodo de su juventud lo han inclinado hacia la psicologa, la conciencia y la experiencia interna (Chacn, 57). Ser en su tesis doctoral titulada Ensayo sobre los datos inmediatos de la conciencia3 donde aparecern los resultados de las investigaciones de Bergson acerca de la conciencia, la duracin y la libertad. Bergson dedic el segundo captulo del Ensayo a la exposicin de su concepto original 4 de duracin. Es menester sealar que desde el principio de dicho captulo reflexiona en torno a lo que es un nmero para ir construyendo poco a poco su idea de duracin pura (Muoz3
De ahora en adelante abreviaremos el ttulo de la siguiente manera: Ensayo. 4 La innovacin del Ensayo, segn Pearson, radica en la concepcin bergsoniana del tiempo como una multiplicidad continua y no espacial (35). Bergson critica a aquellos psiclogos y filsofos que han recurrido a la idea de espacio para escindir los estados de conciencia y, de esta manera, describirlos por separado, como si ellos estuvieran en verdad divididos en la conciencia interna.
22 Dewey Today
Alonso, 28). El nmero se define generalmente como una coleccin de unidades o la sntesis de lo uno y lo mltiple (EDC, 61). El nmero es uno porque, por una intuicin simple e indivisible del espritu, nos lo representamos en su totalidad. Tras haberlo intuido una unidad, terminamos dndole un nombre: la unidad del nmero es la de una suma segn Bergson (EDC, 64). El nmero abarca, en efecto, una multiplicidad de partes que podramos tratar cada una por separado, es una unidad que abraza una multiplicidad de unidades, las cuales son idnticas entre s o se las tiene por semejantes mientras las contamos. Janklvitch seala que, segn el bergsonismo, nuestra inteligencia matemtica no soporta la diversidad de caractersticas en las cosas y prefiere homogeneizarlas (66). La esencia de la medida no es tanto clasificar, ordenar y comparar las magnitudes de los objetos, sino en tornarlos de algn modo en comparables y, a fin de cuentas, cuantificables. La medida procura, segn Janklvitch, la uniformidad de lo dado, y logra uniformar un conjunto de objetos dados desprendiendo el elemento simple que puede ser considerado comn a todos ellos: dicho elemento es el numrico. Al medir las cosas, al darles un nmero, nuestra inteligencia no tiene como fin separarlas, sino, todo lo contrario, pretende asimilarlas: El nmero es, justamente, el trmino medio comn a los objetos que no se pueden comparar directamente, y las ciencias de la medida, como el silogismo, consisten por completo en las mediaciones cada vez ms sabias que nos permiten asimilar estas disparidades (Janklvitch, 66).
No es suficiente declarar, segn Bergson, que el nmero es una coleccin de unidades. Es necesario aadir que, al momento de contar dichas unidades, las tenemos por idnticas. Podemos contar, por ejemplo, los corderos de un rebao y concluir que hay cincuenta en total. Si bien es cierto que existe la posibilidad real de que el pastor (o aun nosotros) sea capaz de distinguir cada uno de los dems, no es menos cierto que cuando decidimos contarlos, convenimos en desatender sus diferencias individuales para no tener en cuenta ms que su funcin comn [.] (EDC, 62). Ahora bien, tan pronto fijamos nuestra atencin en los rasgos particulares de los objetos o los sujetos, podemos hacer su enumeracin, pero no la suma. En estos dos puntos de vista se coloca un superior militar cuando cuenta los soldados de un batalln y cuando pasa lista. Digamos, pues, que la idea de nmero comporta la intuicin de una multiplicidad de unidades (o partes) semejantes entre s.5 Barlow comenta que contar objetos consiste, para la filosofa bergsoniana, en abstraer sus diferencias y en yuxtaponer unas unidades en un espacio real o imaginario (40). Las unidades o partes absolutamente semejantes deben, de acuerdo con Bergson, distinguirse en algn aspecto, puesto que no se confunden
uestra inteligencia, nos eplica Barnard, cuenta obje objetos neutrales e idnticos, a los cuales pone en lnea al menos en su imaginacin. Estos objetos semejantes pueden ser representados matemticamente como una lnea de puntos establecidos unos al lado de otro, cada punto separado por un intervalo de espacio (espacio entendido en este caso como un vaco sin lmites, medio homogneo) (29). As, la matemtica est arraigada segn Barnard, en el espacio, y es usada ms apropiadamente cuando estudia objetos materiales que pueden contarse en un espacio homogneo. Los objetos, considerados como indivisibles, se distinguen imaginariamente uno del otro slo en el espacio homogneo.
Dewey Today 23
en una sola cosa. Si imaginsemos todos los corderos de un rebao como idnticos, no podramos negar que diferiran al menos por el lugar que ocupan en el espacio. De lo contrario, jams constituiran un rebao. Pero dejemos de lado a los cincuenta corderos para quedarnos solo con la idea de ellos. He aqu que estamos ante la siguiente disyuntiva: O los comprendemos a todos en la misma imagen, y entonces es necesario que los yuxtapongamos en un espacio ideal; o repetimos cincuenta veces seguidas la imagen de uno solo de ellos, y entonces parece que la serie tiene lugar, ms que en el espacio, en la duracin. No ocurre as sin embargo. Pues si yo me figuro cada vez y aisladamente a cada uno de los corderos del rebao, no me ocupar nunca ms que de un solo cordero. Para que el nmero de ellos vaya creciendo a medida que avanzo, es preciso que yo retenga las imgenes sucesivas y que las yuxtaponga a cada de las nuevas unidades de las que evoco la idea; ahora bien, es en el espacio en el que una semejante yuxtaposicin se opera, y no en la duracin pura (EDC, 62). Desde el punto de vista bergsoniano, debemos representarnos el nmero como una yuxtaposicin de unidades, o de partes, en el espacio, pues retenemos las imgenes de las unidades que contamos para aadirlas o, mejor an, yuxtaponerlas, a cada una de las nuevas unidades. Bergson ha expresado con suma claridad que esta yuxtaposicin de
24 Dewey Today Winter 2012
unidades se realiza en el espacio y no en la duracin pura. Segn Bergson, en el tiempo es posible percibir una sensacin pura y simple, pero no una adicin, es decir, una sucesin que nos conduzca a una suma. Cuando se percibe una sensacin en un momento particular, dicho momento se desvanece dando paso a otro momento. Si aadimos unos instantes pasados al instante actual, como ocurre si sumamos unidades, debemos reconocer que no le agregamos los instantes mismos porque han desaparecido para siempre; pero nos parece que estos instantes han dejado su huella duradera en el espacio. Si logramos la suma de unas unidades por la consideracin sucesiva de diferentes sumandos, es necesario adems que cada uno de esos sumandos permanezca cuando se pase al siguiente y espere, por as decirlo, que se le sume a los otros [.] (Ibid., 63). Pero si no fuese ms que un instante de la duracin, cabe preguntarse cmo podra esperar si no le localizsemos de alguna manera en el espacio. Por esto Bergson sostiene que tendemos involuntariamente a fijar cada momento que contamos en un punto del espacio. Colijamos que no se cuenta en el tiempo, sino en el espacio como ha dicho Bergson. Dado que cada trmino espera que se le agregue otros trminos considerados todos como idnticos puede afirmarse que el concepto de nmero implica admitir una serie reversible y homognea susceptible de aumento y disminucin (Muoz-Alonso, 28). As, pues, la serie de las unidades que constituyen un nmero tiene tres caractersticas distintivas, a saber: simultaneidad, reversibilidad y homogeneidad. Adems, para concluir este prrafo, sealemos que la construccin del nmero est sometida a las reglas del espacio, es decir, que lo construimos siguiendo las reglas
del espacio y no las del tiempo. Por otro lado, cuando nos representamos las unidades que componen el nmero, sin duda creemos pensar en unidades indivisibles. Es de esperar que tengamos a cada unidad por indivisible, ya que slo una de ellas ocupa nuestra mente, slo tomamos en cuenta una en particular. Ahora bien, Bergson ha sostenido la tesis segn la cual toda unidad pensada resulta de un acto simple del espritu que consiste esencialmente en unir, por lo que ser necesario que alguna multiplicidad le sirva de materia: Sin duda, en el momento en que pienso cada una de estas unidades aisladamente, la considero como indivisible, pues se sobrentiende que no pienso ms que en ella. Pero en cuanto la abandono para pasar a la siguiente, la objetivo y, de este modo, hago de ella una cosa, es decir, una multiplicidad. Bastar para convencerse de ello observar que las unidades con las que la aritmtica forma nmeros son unidades provisionales, susceptibles de fraccionarse indefinidamente, y que cada una de ellas constituye una suma de cantidades fraccionarias tan pequeas y tan numerosas como se quiera imaginar (EDC, 64-65). Si nos propusisemos formar en estos momentos el nmero tres, por ejemplo, cada unidad de este nmero nos parecera de seguro constituir un indivisible mientras tuvisemos la atencin fijada en ella; sin embargo, podramos construir el mismo nmero con mitades, tercios, cuartos o unidades cualesquiera. Ahora bien, no puede negarse que estas unidades constituiran
todava, en tanto que nos son tiles para formar el nmero, elementos provisionales indivisibles, y es siempre a tirones, a saltos bruscos, como iremos de un elemento a otro (EDC, 66). Segn Bergson, no parece que haya continuidad entre los elementos o las unidades: [.]cada una de las unidades con las que formo el nmero tres parece constituir un indivisible mientras opero con ella, y paso sin transicin de la que precede a la que la sigue (Ibid., 65). Hagamos, pues, unas distinciones necesarias respecto a la unidad y el nmero: tenemos, por una parte, la unidad en la que se piensa y, por otra, la unidad que se convierte en cosa despus de haber pensado en ella; tenemos el nmero en proceso de formacin y el nmero una vez formado (Ibid, 65). Entretanto la pensamos, la unidad es irreductible y el nmero, mientras lo construimos, es discontinuo. Una vez se ha terminado de formar el nmero, procedemos a pensarlo como una unidad: [.] el resultado final se lleva a cabo mediante una consideracin global, en la cual se capta una serie homognea que permite considerar el nmero como una unidad completa sin que nos fijemos entonces en su formacin (Muoz-Alonso, 28). Desde el momento en que se tiene el nmero ya acabado, o completo, lo convertimos en una cosa, lo objetivamos, y, en consecuencia, aparece ante nosotros como indefinidamente divisible. As, segn Bergson, intuimos el nmero, por un acto mental simple, como unidad que puede descomponerse en cuantas partes queramos. De acuerdo con la filosofa bergsoniana, si se acepta este concepto de nmero que hemos expuesto, deberamos admitir que no todas las cosas se cuentan de la misma manera y que existen dos especies bien distintas de multiplicidad. Ciertamente, nos enteramos
Winter 2012 Dewey Today 25
inmediatamente de la existencia de los objetos materiales por aprehensin sensible. Podemos tocar, ver, localizar las cosas extensas en el espacio. Sin duda, para contar los objetos a nuestro derredor, no es necesario crear representaciones simblicas: [.] no tenemos ms que pensarlos, primero por separado y luego simultneamente, en el mismo medio en el que se presentan a nuestra observacin [.] (EDC, 67). Pero no ocurre lo mismo cuando se trata de estados afectivos del alma, cuando consideramos representaciones diferentes de las visuales o tctiles. A medida que penetramos en las profundidades de la conciencia, nos topamos con una multiplicidad confusa, nonumrica, de sensaciones y sentimientos que slo podran ser diferenciados por anlisis. Dado que los estados de conciencia carecen de las propiedades propias de los objetos percibidos en el espacio, no los podemos contar como si fuesen cosas materiales6. Por esto, Bergson se formular preguntas como stas: Tiene la multiplicidad de nuestros estados de conciencia la ms mnima analoga con la multiplicidad de las unidades de un nmero?, y tiene tambin la verdadera duracin la ms mnima relacin con el espacio? (EDC, 71). El ser humano, a diferencia de muchas especies vertebradas estudiadas, nos representamos el espacio como un medio homogneo. Unos cientficos de la poca de Bergson han observado que algunos animales logran regresar a su antigua morada despus
Respecto a la eistencia de las dos multiplicidades, Bergson seala en el Ensayo: De donde, en fin, resulta que hay dos especies de multiplicidad: la de los objetos materiales, que forman un nmero inmediatamente, y la de los hechos de conciencia, que no podra cobrar el aspecto de un nmero sin la intermediacin de alguna representacin simblica, en que interviene necesariamente el espacio (69).
de haber recorrido, casi en lnea recta, un camino muy largo (varios centenares de kilmetros), el cual no conocan aun (EDC, 74). Este dato cientfico ha permitido a Bergson formular la hiptesis de que muchos animales vertebrados e incluso insectos perciben el espacio como heterogneo, es decir, que dichos animales son capaces de distinguir las determinaciones del espacio, sus diferencias cualitativas como, por ejemplo, ciertas direcciones propias en el medio espacial7. El espacio, para Bergson, es un principio de diferenciacin7 por el cual podemos separar, dividir, una sensacin de otras idnticas y simultneas. Dado que este principio de diferenciacin no guarda similitud con el de la diferenciacin cualitativa, podemos afirmar que es una realidad sin cualidad. Esta realidad carente de cualidades, u homognea, es el reino de la uniformidad sobre el cual nuestra facultad de la inteligencia opera sus cortes, guiada en todo momento por los beneficios que los mismos dan a nuestra accin sobre los objetos que nos rodean: No habra, pues, que decir solamente que ciertos animales tienen un sentido especial de la direccin, sino tambin y sobre todo que nosotros tenemos la especial facultad de percibir o de concebir un espacio sin cualidad [.] Lo que hay que decir es que nosotros conocemos dos realidades de orden diferente: una heterognea, la de las cualidades sensibles, y otra homognea, que es el espacio. Esta ltima,
Bergson ha definido el espacio en el Ensayo como un principio de diferenciacin que nos permite distinguir varias sensaciones idnticas y simultneas. El espacio es, para el bergsonismo, una realidad sin cualidad (73).
26 Dewey Today
claramente concebida por la inteligencia humana, nos pone en condiciones de operar distinciones tajantes, de contar, de abstraer y acaso tambin de hablar (EDC, 75). Este espacio homogneo, segn comenta Janklvitch, no tiene preferencia por algn tipo de escisin particular, no le interesa que realicemos ciertas divisiones: Este espacio desnudo no manifiesta, por s mismo, ninguna preferencia por determinadas clases de divisiones [.] (59). Si la inteligencia considera que el espacio se muestra indiferente, entonces podr expender la extensin material de acuerdo con nuestras necesidades. As, la inteligencia parte en mltiples pedazos la extensin material, la fragmenta arbitrariamente en cuerpos o fenmenos. Este espacio se presta, pues, por su homogeneidad, a las discontinuidades o fisuras ms tajantes. Digamos que el espacio puede ser pensado como un principio de diferenciacin porque establece intervalos entre las cosas materiales y fija sus contornos. Los objetos materiales, por intervencin de este espacio uniforme, son exteriores los unos a los otros, y aun exteriores a nosotros mismos. Si el espacio se define como lo homogneo, y si por homogeneidad se entiende la ausencia de toda cualidad, podramos aseverar, segn Bergson, que cualquier medio homogneo e indefinido es espacial, pues no se ve cmo dos formas de lo homogneo habran de distinguirse una de otra (EDC, 75). Cabe preguntarse ahora si no concebimos comnmente el tiempo como un medio homogneo. Desde la perspectiva bergsoniana, la respuesta es afirmativa. Por
lo general, cuando se habla del tiempo, se piensa en un medio homogneo donde nuestros estados de conciencia se alinean, y se yuxtaponen dichos estados conscientes como si estuvieran realmente en el espacio, por lo que logran formar una multiplicidad discreta o distinta. La teora asociacionista, segn el bergsonismo, ha tratado nuestros estados o hechos de conciencia como tomos, y los ha intentado ordenar en lnea recta dentro de nosotros (Chevalier, 137). Adems, el asociacionismo propone que los estados conscientes se interconectan determinndose mecnicamente los unos a los otros. Dado que los estados de conciencia, segn postula la teora asociacionista, pueden reproducirse a s mismos como observamos que ocurre con los fenmenos fsicos en la naturaleza, puede colegirse que la libertad queda excluida del mundo. El asociacionismo somete los hechos de conciencia a un anlisis que los empobrece al quitarles sus caractersticas particulares. El asociacionismo reduce nuestros estados conscientes a tomos que se asemejan artificialmente. El anlisis de esta teora psicolgica conservar aquella propiedad muy general y abstracta que permita vincular los hechos de conciencia o, mejor, establecer relaciones de igualdad entre ellos. El asociacionismo propone, pues, una perspectiva atomista de los contenidos de la conciencia: En vano el atomismo reduce a la unidad la variedad regocijante del devenir: nuestros estados de conciencia, sometidos al anlisis reductor del asociacionismo, terminarn por asemejarse desde
Winter 2012 Dewey Today 27
fuera; pero esta semejanza es tan unilateral como superficial, puesto que ha sido necesario, para encontrarla, empobrecer a los hechos espirituales, quitndoles todas sus singularidades y no conservando ms que una propiedad muy general y abstracta (Janklvitch, 67). Bergson, sin embargo, seala que todo estado de conciencia es nico e irrepetible. Contrario al punto de vista asociacionista, el bergsonismo arguye que, en el mbito privilegiado del tiempo verdadero, es decir, en la conciencia, ningn estado se repite o reproduce. Si los estados de conciencia no pueden repetirse o reproducirse como lo hacen los fenmenos externos, preguntmonos cul ley podra regularlos. Los estados psquicos, de acuerdo con Bergson, no se someten a ley alguna. Bergson ha intentado demostrar en el Ensayo sobre los datos inmediatos de la conciencia que cada acto de conciencia es libre y que, como el yo profundo del cual eclosiona, es inexpresable. No puede ser expresado porque, precisamente, es un acto libre (Chevalier, 137). Nos percatamos sin dificultad de que, a diferencia de las cosas fsicas, no estamos sujetos a una fuerza que nos obligue a actuar de cierta manera determinada cuando realizamos una accin; pero cuando reflexionamos en torno a lo que es nuestra libertad, advertimos que no podemos expresar lo que ella es. Aunque Bergson propone que cada definicin de libertad parece favorecer a la tesis determinista, nuestra experiencia demuestra lo contrario. Segn explica Chevalier, primero preparamos nuestras mentes para entonces deliberar, y cuando obedecemos a
28 Dewey Today Winter 2012
un impulso o a algo que nos motive a actuar, nos obedecemos a nosotros mismos y no a una fuerza externa que nos est obligando a llevar a cabo alguna accin determinada. Digamos que somos el esclavo forzado por un impulso, pero el sirviente que ha elegido sojuzgarse a dicho impulso. Cada afeccin o sentimiento, por otro lado, puede ser descrito como un mundo completo y aparte, donde mi alma se encuentra presente en su totalidad: [.] pero los hechos de conciencia, incluso sucesivos, se penetran, y en el ms simple de ellos se puede reflejar el alma entera (EDC, 75). Cada uno de nuestros amores o cada uno de nuestros odios, revelan verdaderamente nuestro carcter y, ciertamente, puede decirse que el carcter de un sujeto es el sujeto mismo: nosotros somos, sin duda, nuestro carcter (Chevalier, 138). Mientras que las cosas materiales son exteriores las unas a las otras en un medio homogneo que establece intervalos entre ellas y fija sus contornos es decir, en el espacio nuestros estados conscientes se penetran mutuamente. Desde la perspectiva bergsoniana, no tiene sentido dividirlos como si fueran objetos extensos que ocupan algn lugar en el espacio porque, realmente, no existen escindidos unos de otros. Los estados de conciencia carecen de las cualidades propias de los objetos materiales. Bergson defiende en el Ensayo sobre los datos inmediatos de la conciencia la tesis de que la nocin de espacio se ha introducido subrepticiamente en el concepto del tiempo homogneo. Para el bergsonismo, hay dos concepciones posibles de la duracin: una, pura de toda mezcla; la otra, en la que ha intervenido a escondidas la idea de espacio. Bergson, tras haber expuesto estas dos posibles concepciones, define seguidamente
la verdadera duracin as: La duracin completamente pura es la forma que toma la sucesin de nuestros estados de conciencia cuando nuestro yo se deja vivir, cuando se abstiene de establecer una separacin entre el estado presente y los estados anteriores. Para ello no tiene necesidad de absorberse por entero en la sensacin o en la idea que pasa, pues entonces, por el contrario, dejara de durar. Tampoco tiene necesidad de olvidar los estados anteriores: basta que, al acordarse de esos estados, no los yuxtaponga al estado actual como un punto a otro punto, sino que los organice con l, como ocurre cuando nos acordamos, fundidas a la vez, por as decirlo, de las notas de una meloda (EDC, 76-77). Fijmonos en que la doctrina bergsoniana del tiempo identifica la duracin pura con la conciencia. La duracin que no ha sido espacializada debe ser entendida como el yo que vive el presente con el recuerdo retenido del pasado, anticipando a la vez el futuro o el porvenir. El bergsonismo establece que el pasado se prolonga en el presente. El pasado, fuera de la conciencia, carece de existencia y el futuro no existe an: el pasado y el futuro pueden vivir solamente en el mbito de una conciencia, la cual los enlaza al presente (Muoz-Alonso, 34). La duracin pura es descrita por Bergson como una sucesin irreversible de cambios cualitativos, los cuales se funden introducindose unos en los otros. Estos estados conscientes cambiantes
no tienen contornos precisos ni tienden a exteriorizarse los unos con relacin a los otros. En consecuencia, no se asemejan en nada al nmero: Se puede, pues, concebir la sucesin sin la distincin y como una penetracin mutua, una solidaridad, una organizacin ntima de elementos, de los que cada uno, representativo del todo, slo se distingue de ellos y se asla de ellos para un pensamiento capaz de abstraer (EDC, 77). La duracin verdadera, la cual es heterogeneidad pura, no puede ser reversible porque lleva consigo acontecimientos absolutamente anteriores y acontecimientos absolutamente posteriores, sin que se pueda alterar su orden [.] (Janklvitch, 76). No hay manera, pues, de cambiar el orden en que se dan los hechos conscientes. El tiempo de la mecnica entiende que podemos repetir una y otra vez un experimento, propone que podemos regresar a la experimentacin cuantas veces queramos y, por consiguiente, prefiere un concepto de tiempo reversible (Muoz-Alonso, 34). El tiempo que ha sido espacializado y, por tanto, es cuantitativo y medible, es muy til, segn Bergson, para la ciencia. Con un concepto del tiempo que contenga como nota esencial o definitoria la reversibilidad, la ciencia puede construir teoras que sirvan para prever posibles eventos futuros. Recurre a los eventos del pasado y observa los eventos del presente creyendo en la posible repeticin de acontecimientos dadas unas circunstancias en la actualidad. Sin duda, el tiempo reversible tiene una finalidad prctica,
Winter 2012 Dewey Today 29
muy til para el saber cientfico; sin embargo, el tiempo verdadero de la conciencia es distinto. Cada uno de los momentos de la duracin tiene su particularidad, es heterogneo respecto de los dems siendo por ello imposible una vuelta atrs, un retroceso (Ibid., 34). Bergson ha sostenido la idea de que el tiempo puro es siempre sucesin, pero no una sucesin numrica, sino cualitativa y, valindose de un ejemplo musical, trata de explicar la duracin como una sucesin cualitativa. Es un hecho evidente que las notas de una meloda se suceden en cierto orden. Ahora bien, es cierto tambin que las percibimos las unas en las otras. Si considersemos dichas notas en su conjunto, podramos compararlas a un ser vivo, cuyas partes, sin lugar a dudas, diferentes, se penetran por el efecto mismo de su solidaridad. Si se prolonga por error la nota de una meloda, notaremos de inmediato la falta cometida; empero no ser la prolongacin exagerada de dicha nota por la que nos percataremos de la falta, sino por el cambio cualitativo que la nota prolongada aporta al conjunto de la frase musical. Segn Bergson, estamos tan obsesionados con la nocin de espacio que la hemos aadido sin darnos cuenta en la representacin que hemos formado de la sucesin pura. Yuxtaponemos nuestros estados conscientes de tal manera que los percibimos simultneamente el uno al lado del otro, y no el uno en el otro: [.] en una palabra, proyectamos el tiempo en el espacio, expresamos la duracin como extensin, y la sucesin cobra para nosotros la forma de una lnea continua o de una cadena cuyas partes se tocan sin penetrarse.
30 Dewey Today Winter 2012
Observemos que esta ltima imagen implica la percepcin, ya no sucesiva sino simultnea, del antes y el despus [.] (EDC, 77). Este tiempo proyectado en el espacio es la duracin impura. Ahora bien, la duracin pura, a diferencia del espacio el cual, segn Materia y memoria no es otra cosa que el esquema de la divisibilidad indefinida no es divisible (MM, 392). La inteligencia, una facultad a recortar objetos en la extensin, no puede realizar su operacin artificial de divisin en la duracin pura. Bergson declara que nuestro tiempo vivido es verdaderamente la continuidad misma. Como lo ha expresado Janklvitch, la duracin no es sino la continuacin espontnea de esas disonancias que se organizan a s mismas y se resuelven al infinito, es decir, es la continuacin de los estados de conciencia que no se repiten y son heterogneos (67). Esta continuidad supone, de acuerdo con la filosofa bergsoniana, la heterogeneidad de los estados de conciencia, los cuales acontecen de forma sucesiva segn un orden que les es propio, no susceptible a cambios que la voluntad intente imponerle. Hay, pues, una temporalidad que no se ajusta a nuestros caprichos, cuyo orden no podemos cambiar arbitrariamente a nuestra conveniencia. Hemos establecido ya que los hechos conscientes se organizan entre s constituyendo una unidad. Por la experiencia interna nos percibimos como una unidad que est transformndose continuamente, nos percibimos como una unidad en un continuo proceso de cambio (Chacn, 63). La verdadera duracin, segn Janklvitch, no rechaza las originalidades inconciliables de nuestros sentimientos y de los estados del alma, sus
repentinos cambios y hasta sus pretensiones contradictorias. Debido a que hay estados opuestos, la unidad de la conciencia o, mejor, del yo, no exige aqu la homogeneidad de los hechos de conciencia como en el caso de las unidades que componen el nmero. Como estos estados conscientes se suceden unos a otros son incapaces de coexistir uno eodemque tempore, acuerdan fundirse para formar un uno mltiple, una unidad que envuelve una multiplicidad8. En la duracin, advertimos que estados contrarios se funden constantemente y experimentamos esta fusin de estados opuestos en el encadenamiento de nuestras emociones. La diversidad que hallamos en las profundidades de nuestra conciencia se resuelve inmediatamente en unidad por el flujo constante del tiempo verdadero.
La intuicin bergsoniana de la duracin, para ari aritain, implica, ante todo, una negacin, a saber: el tiempo real, es decir, el tiempo no espacializado, no puede ser identificado con el de la fsicomatemtica; sin embargo, aritain arguye que en esta misma intuicin hay tambin un contenido positivo: Y bien, lo positivo de la eperiencia de que hablamos me parece versar sobre el progreso interior de la vida psquica; sobre el movimiento vivido por el cual, a un nivel ms profundo que el de la conciencia, nuestros estados psquicos se funden en una multiplicidad virtual y, sin embargo una [.] (15).
Dewey Today 31
Por: Prof. Zaida Cordero Huertas Directora del Departamento de Educacin Preescolar
Entrega de juguetes a los pacientes de Pediatra del Hospital Oncolgico El 19 de diciembre de 2012 se realiz la visita al rea de Pediatra del Hospital Oncolgico. La misma estuvo llena de alegra ya que contamos con la colaboracin de estudiantes y profesores del Recinto de Hato Rey, quienes donaron juguetes y artculos para compartir un detalle de amor con estas familias. Adems, Directores y Profesores se vistieron de personajes para animar a los nios.
Entrega de juguetes a los nios y nias de la Comunidad Villa Palmeras El 26 de enero de 2013 se realiz la Fiesta de Reyes de la Iglesia Nuestra Seora de Lourdes, en la comunidad de Villa Palmeras. La institucin colabor en la misma con la donacin de juguetes y el monitoreo de presin por parte de los estudiantes del Programa de Emergencias Mdicas. Estas actividades fomentan la participacin estudiantil y del profesorado, trabaja la integracin de valores logrando as sensibilizar los mismos.
32 Dewey Today Winter 2012
Entrega de ayudas al Hogar de Nias de Cupey El 11 de enero de 2013 se realiz la visita al Hogar de Nias de Cupey. Dicha actividad fue una iniciativa que nace de un grupo de personas que decidieron regalar amor y tiempo de calidad. Se superaron las expectativas ya que contamos con la colaboracin de los dems Recintos de Dewey University. Se recibieron donaciones de ropa, accesorios y artculos de primera necesidad. Agradecemos a todo el equipo de voluntarios que compartieron su tiempo y aportaron con los detalles.
Dewey Today 33
En la infancia, el arte es un medio de expresin fundamental. Los nios y nias son seres en constante cambio, y la representacin grfica que realizan no es ms que el lenguaje de su pensamiento. A medida que van creciendo, van percibiendo el mundo de forma diferente, por lo que la manera de expresar su realidad va cambiando. Se expresan de forma directa y El conocimiento que proporcional a su desarrollo. tiene el educador de las
variaciones que aparecen en En la infancia, el arte es un medio de expresin los dibujos para los distintos fundamental. Los nios y nias son seres en constante niveles del desarrollo, y las cambio, y la representacin grfica que realizan no es ms que el lenguaje de su pensamiento. A medida que van creciendo, van percibiendo el mundo de forma diferente, por lo que la manera de expresar su realidad va cambiando. Se expresan de forma directa y proporcional a su desarrollo. Segn los tericos, el proceso de creacin o la creatividad involucran la incorporacin del yo a la actividad que se realiza. La expresin del s mismo, llamada autoexpresin, no significa que haya que expresar un conjunto de emociones descontroladas a la hora de construir formas, sino que da una salida a los sentimientos y pensamientos del individuo, segn el determinado nivel de su desarrollo o momento histrico de su vida. La obra que es producida por un nio (a) es un reflejo del l en su
34 Dewey Today Winter 2012
totalidad, ya que en ella expresa sus sentimientos e intereses y demuestra el conocimiento que posee del ambiente que le rodea. Al comprender la forma en que un nio (a) dibuja y los mtodos que usa para representar su ambiente, podemos adentrarnos en su comportamiento y apreciar la complejidad y las variaciones que tienen lugar en el proceso mediante el cual el nio (a) crece.
relaciones subjetivas entre el nio (a) y su medioambiente, son elementos necesarios para interpretar el desarrollo de las actividades artsticas y creativas. Es ms, para trabajar con los nios (as) en el mbito de la expresin plstica, es imprescindible comprender las diversas etapas del desarrollo y poseer un conocimiento completo de los alcances o estndares del arte en cada una de ellas. El estndar o alcance se puede interpretar como la meta hacia donde vamos a llevar a esos nios. Los estndares de Bellas Artes trabajan las reas de su expresin a travs de las artes visuales, la danza, la msica y el teatro. En las Bellas Artes los nios (as) se expresan mediante el dibujo, la pintura, la escultura, el leo, la tmpera, la plastilina, el barro y otros materiales. Los museos, las galeras de arte, las revistas, las exposiciones, entre otros, permiten el disfrute de esta manifestacin. Aparte de ensearles sobre colores, formas, texturas y los conceptos de causa y efecto, stas favorecen la representacin de sus experiencias, la descarga de emociones, y el desarrollo de las destrezas motoras finas y de coordinacin viso-motriz. En la danza, los nios (as) se expresan mediante movimientos corporales que siguen rtmicamente las audiciones de diferentes gneros. En la msica, el nio (a) podr expresarse mediante el canto o la ejecucin de diversos instrumentos. Por otra parte, es posible disfrutar de ellos a travs de audiciones, conciertos, etc. En el teatro, los nios (as) se expresan fundamentalmente mediante la palabra, el gesto y la actuacin,
sus obras o papeles se realizan en distintos escenarios. Para cada una de estas reas se presentan los siguientes estndares; educacin esttica, investigacin histrica, cultural y social, expresin y ejecucin creativa y el juicio esttico. La integracin de estos estndares en el currculo y la planificacin ayuda a responder a las necesidades e intereses de la comunidad escolar. Estos estndares ayudan a crear los cimientos para el xito escolar. El proyecto ayuda a los educadores a poder aplicar un plan de educacin activo dentro del currculo, utilizando herramientas de evaluacin apropiadas para trazar la enseanza, aprendizaje individualizado, las experiencias de aprendizaje, e involucrar a las familias en la educacin de sus nios (as). Es por ello que se debe recalcar que una de las mejores maneras de estimular el desarrollo y aprendizaje de los nios (as) es mediante las Bellas Artes. Todo nio (a) es un artista innato, y las artes son instrumentos divertidos para ejercitar las destrezas mentales importantes para su desempeo escolar. Tambin son un medio de comunicacin tan o ms efectivo que las palabras para algunos nios (as), sobre todo cuando su lenguaje no est desarrollado. Adems, las artes facilitan la expresin de sus pensamientos y sentimientos, y les permite manifestar su creatividad. La expresin artstica de los nios (as) cambia segn crecen mental, fsico, social y emocionalmente. Tenemos que tener materiales de arte, tales como creyones, pinturas y plastilina a su alcance. Compartamos ratos creando proyectos de arte juntos y visitando los
Winter 2012 Dewey Today 35
fascinantes museos que tenemos cerca. Qu mejor manera de crecer y aprender con significado? La educacin en general, debera tratar de estimular a los alumnos (as) para que se identifiquen con sus propias experiencias, y para que desarrollen los conceptos que expresen sus sentimientos, sus emociones y su propia sensibilidad esttica. Cuando el arte est integrado a otras materias del programa escolar, los nios (as) se comprometen ms en el proceso de aprendizaje. El educador debe comprender que lo realmente importante, no es lograr que el nio (a) aprenda las respuestas que satisfagan a los adultos, sino que logre satisfacer su propia respuesta.
Referencias Molina, A. (1994). Nios y nias que exploran y construyen: Currculo para el desarrollo Integral en los aos preescolares. San Juan. Editorial de la Universidad de Puerto Rico. Wright, S. (2003). The arts young children and learning. Boston: Allyn & Bacon.
36 Dewey Today
tangible. Es verdaderamente difcil comprender la magnitud de la enorme prdida que ocurre en Puerto Rico cada ao cuando solo se basa en nmeros y estadsticas. No solo honraremos a los que Por: Kasandra Santana perdimos, sino que tambin Actriz y artista lograremos que nuestras comunidades se apropien de La meta de Kilo365 es transformar a la comunidad creando conciencia. A travs nuestra isla. de nuestro primer proyecto, Los Zapatos de Por qu zapatos? Esta instalacin es una combinacin de ideas. Los zapatos son el objeto que separa a los pies de la tierra. La idea que presentamos aqu se inspir en The Holocaust Shoe Project que tuvo el propsito de hacer evidente sus dolorosas prdidas.
Oro, quisimos reunir 1,136 pares de zapatos para que fueran pintados de color oro para representar el nmero total de personas que fueron asesinadas en Puerto Rico en el 2011. Los Zapatos de Oro sern un smbolo para dar una leccin que transforme el sufrimiento humano en una fuerza unificadora contra la violencia y el crimen en Puerto Rico. Kilo365 es un ejemplo y un espacio creado para que las comunidades sean los agentes de cambio; personas en accin.
Entendemos realmente la prdida de 1,136 personas? El proyecto Los Zapatos de Oro es una instalacin de arte pblica de 1.136 pares de zapatos de oro para mostrar a travs del arte la prdida de 1.136 personas en 365 das. Las imgenes y conceptos ayudan a que la gente se acerque un poco ms a la realidad y logren as un mejor entendimiento a travs del enfrentamiento de la proporcin
Winter 2012 Dewey Today 37
Esta labor fue creada por una actriz puertorriquea basada en Puerto Rico que El oro es la moneda ms antigua y decidi aportar al cambio en la isla de la estable, una que siempre tendr valor. Es forma que ella mejor sabe hacer.... a travs nuestra intencin que el espectador capte la del arte. idea de que nuestra gente es lo ms valioso que tiene Puerto Rico y es lo que estamos perdiendo a travs de la violencia. La comunidad es quien ha creado la instalacin a travs de donaciones, actividades, talleres, entre otros, logrando despertar conciencia y uniendo a la gente para que se apoderen de su comunidad. Por qu oro? Los zapatos fueron donados por individuos a quienes les gust la iniciativa. Fueron 1,054 zapatos de hombre y 82 de mujeres. Algunos de los zapatos fueron de las mismas vctimas a quienes representan simblicamente. Despus tuvimos talleres en diferentes partes de la isla para pintar los zapatos y finalmente creamos la instalacin en Dewey University.
38 Dewey Today
naci en San Juan, Puerto Rico. Posee un bachillerato en Trabajo Social y una maestra en Administracin Pblica con especialidad en Administracin de Programas y Recursos Humanos, ambos grados de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Ro Piedras. Adems, cuenta con varias certificaciones relacionadas a la conducta humana. Ha trabajado en diferentes instituciones gubernamentales con funciones directivas, y en organizaciones educativas pblicas y privadas en Puerto Rico. Ha sido lder cvica en su comunidad y ha conducido programas de radio y televisin con enfoque comunitario. Particip de uno de los primeros estudios sobre la trata humana en el pas, titulado La trata de personas en Puerto Rico: un reto a la invisibilidad (2010), Csar A. Rey Hernndez, PhD. Adems, realiz su tesis de maestra sobre el mismo tema, bajo el ttulo Visin general de la trata de personas en Puerto Rico: aspectos sociales, polticos y culturales de un flagelo que no se ha atendido. Tambin coordin y colabor en otros estudios sobre la trata realizados en la Isla incluyendo uno por estudiantes a nivel graduado de The George Washington University en DC. En la actualidad se ha destacado como una de las precursoras en el tema de la trata humana en Puerto Rico. Al percatarse que en el pas no exista ninguna organizacin especializada en trata humana, comenz esfuerzos coordinados con la Coalicin del Caribe contra la Trata Humana, una organizacin satlite de la Coalicin de Florida contra la Trata Humana. Recientemente estableci la Alianza de Puerto Rico contra la Trata Humana, una organizacin sin fines de lucro que ha iniciado una serie de gestiones programticas en conjunto con agencias estatales y federales, as como el tercer sector (ONG). Adems, es la nica organizacin en el pas dedicada exclusivamente al tema de la trata en mujeres, nios, nias, hombres, nacionales o internacionales. Ha ofrecido mltiples adiestramientos y orientaciones sobre la trata humana en el pas. Coordina el Comit de Trabajo Interagencial contra la Trata Humana en Puerto Rico, el cual ha establecido acuerdos de colaboracin con organizaciones sin fines de lucro y agencias gubernamentales para coordinar servicios para las vctimas de la trata humana. Est colaborando en la redaccin de una ley especial contra la trata humana en Puerto Rico, la cual ser presentada a inicios del 2013. En caso de requerir asistencia o informacin sobre asuntos de la trata, el pblico puede contactarla a la direccin electrnica: karla.gonzalez@prcontralatrata.org. Actualmente ofrece cursos de Ciencias Sociales y Preparacin para la Vida Universitaria en Dewey University, Recinto de Hato Rey.
Karla M. Gonzlez Cruz
Dewey Today 39
Abogado-Notario. Naci en Valencia, Espaa. Complet un Bachillerato en Ciencias Sociales con concentracin en Ciencias Polticas de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Ro Piedras, en 1990. Obtuvo su Maestra en Relaciones Internacionales del Instituto Universitario Ortega y Gasset adscrito a la Universidad Complutense de Madrid, Espaa. Se gradu del Juris Doctor de la Universidad Interamericana de Puerto Rico, Facultad de Derecho, en Hato Rey. Fue admitido a la prctica de la Abogaca en el Tribunal Supremo de Puerto Rico, en el United States Court of Appeals for the First Circuit, en el United States Court of Appeals for the Armed Forces y en el United States Court Of International Trade. Ejerce como abogado del Grupo HIMA San Pablo de Caguas, Puerto Rico, desde el 2010. Es miembro de la Junta de Directores de la organizacin sin fines de lucro Aquavela Edutainment, Inc., y de la Comisin de Estudio y Desarrollo Constitucional de Puerto Rico del Colegio de Abogados de Puerto Rico. Ha publicado: Nuestro Destino Soberano: La Asamblea Constitucional de Status, Editorial Cultural, San Juan, Puerto Rico, septiembre 2005, y Hacia la Libre Asociacin: El Futuro, Editores EMS, San Juan, Puerto Rico, enero 2006. Actualmente es profesor de Ciencias Sociales de Dewey University, Recinto de Hato Rey.
Naci en San Juan, Puerto Rico. Complet su Bachillerato y Maestra en el Departamento de Ingls de la Facultad de Humanidades de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Ro Piedras con la tesis:The Spirit of Ngritude in Relations of Power as Seen in Novels by Chinua Achebe, Earl Lovelace, Roger Mais and Ngugi wa Thiongo. En el programa graduado de Ingls, se concentr en Literatura Caribea y cine. Fue profesor de Ingls del Recinto de Hato Rey de Dewey University, antes John Dewey College. Luego parti hacia Nueva York para hacer su Ph.D. en el Graduate Center de City University of New York (CUNY). All estudi en el programa de teatro donde se especializ en teatro y performance caribeo, en cine afroamericano y teora postcolonial. Ha participado como ponente de varios congresos de teatro y literatura caribea en Puerto Rico y los Estados Unidos. Su primera ponencia fue publicada en la antologa Caribbean Without Borders editada por Iliana Corts Santiago, Raquel Puig y Dorsia Smith. Actualmente est trabajando en su tesis doctoral: Encounters on Stage and in Film in the Spanish-Cuban-American War: Performance of Cuban and Puerto Rican Alterity in New York. Asimismo, imparti durante varios aos la clase de Fundamentals of Speech en el Borough of Manhattan Community College.
Juan Ramn Recondo Pietrantoni
40 Dewey Today
naci en Bayamn, Puerto Rico. Obtuvo su grado de Bachillerato en Filosofa de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Ro Piedras en el 2001, y recibi la Medalla al Estudiante Destacado de Filosofa. Obtuvo, asimismo, el grado de Maestra en Filosofa en el 2007 de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Ro Piedras, con la tesis intitulada Una comparacin de los sistemas evolutivos de Henri Bergson y Pierre Teilhard de Chardin. En esta ocasin ser merecedor de la Medalla al Estudiante Distinguido por su defensa de tesis calificada de Sobresaliente. Actualmente, ensea cursos de Filosofa y Lgica en la Universidad del Sagrado Corazn, y Humanidades Bsicas en Dewey University, Recinto de Hato Rey. Adems, ha tenido la oportunidad de ofrecer clases de Filosofa y Humanidades en los recintos de Ro Piedras y Carolina de la Universidad de Puerto Rico. Su trabajo investigativo sobre Metafsica y Evolucionismo ha sido publicado en revistas acadmicas y ha dictado conferencias sobre varios temas filosficos. Desde el 2010 hasta el presente, realiza su disertacin doctoral en la Universidad Complutense de Madrid. Esta vez trabaja la filosofa de la religin de Henri Bergson.
Luis O. Canting Placa
naci e n Bayamn, Puerto Rico. Complet su Bachillerato en Educacin Elemental con concentracin en Preescolar en la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Bayamn. Obtuvo su Maestra en Artes de la Educacin con concentracin en Preescolar en la Universidad de Phoenix. Posee tres certificaciones como educadora. Ha sido maestra de nivel preescolar y elemental, consultora educativa y directora escolar. Ha colaborado con la agencia ADFAN ofreciendo talleres en el proyecto Educando en Familia. Adems, realiza labor comunitaria en el Hospital Centro Mdico visitando los nios del rea de Oncologa Peditrica. Actualmente funge como Directora del Departamento de Educacin Preescolar y profesora en Dewey University, Recinto Hato Rey.
Zaida Y. Cordero Huertas
Dewey Today 41
La educacin en Puerto Rico tiene un nuevo nombre.
Nace una universidad que es sinnimo de innovacin, ingenio y futuro. Dewey University surge para llevar a un nivel ms alto la obra iniciada por John Dewey College hace 20 aos. Ms que un nuevo nombre, es una filosofa de enseanza para Puerto Rico.
Documents Similar To Revista Electrónica - Winter 2012
More From Dewey Today
Vanesa Leandra Sosa Quinteros

References: in fine
in fine
in fine
in fine
in fine
in fine