Source: https://www.scribd.com/doc/114147107/Guia-para-el-profesorado-TDA-H
Timestamp: 2017-08-21 15:08:54+00:00

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Description: El Centro de Recursos de Educación Especial de Navarra, más conocido por sus siglas CREENA, ha publicado en 2012 una nueva guía de orientación para el profesorado, titulada "Entender y atender al...
El Centro de Recursos de Educación Especial de Navarra, más conocido por sus siglas CREENA, ha publicado en 2012 una nueva guía de orientación para el profesorado, titulada "Entender y atender al alumnado con déficit de atención e hiperatividad (TDAH) en las aulas".
al alumnado con déficit de atención e hiperactividad (tDAh) en las aulas
Título: Entender y atender al alumnado con déficit de atención e hiperactividad (tdah) en las aulas. Autoría: Departamento de Educación del Gobierno de Navarra (Servicio de Igualdad de Oportunidades, Participación educativa y Atención al Profesorado. CREENA) © Gobierno de Navarra Departamento de Educación 1ª edición (2012) Ilustración: Juegos de niños, 1560, de Pieter Bruegel, Museo Kunsthistorisches, Viena Diseño gráfico: Ana Cobo ISBN: 978-84-235-3312-1 D.L.: NA-1112/2012 Promoción y distribución: Fondo de Publicaciones del Gobierno de Navarra c/ Navas de Tolosa, 21 31002 PAMPLONA Teléfono: 848 427 121 Fax: 848 427 123 fondo.publicaciones@navarra.es www.navarra.es/publicaciones
La educación hace posible el acceso a una vida personal madura, responsable y autónoma. Nuestra misión, por ello, ha de garantizar eficazmente la igualdad de oportunidades en el acceso a este servicio público. La atención a las necesidades específicas de apoyo educativo constituye una exigencia incuestionable para el logro de estos objetivos. Y entre esas necesidades se encuentran las dificultades específicas de aprendizaje, que deben ser objeto de detección, identificación e intervención tempranas para prevenir el posible fracaso escolar, incluso personal de un alumno. El Departamento de Educación es consciente de las necesidades de los escolares diagnosticados por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDA-H) y Trastornos de Aprendizaje (TA). Esta circunstancia nos llevó a la publicación de la Orden Foral 65/2012 de 18 de junio, que precisa y regula las medidas de atención educativa al alumnado con necesidad específica de apoyo educativo derivada de uno u otro tipo de trastorno. Es lógico que junto a la presencia de una norma vinculante que atribuye derechos al alumnado, promovamos actuaciones y materiales formativos para la actualización de los colectivos profesionales que atenderán al alumnado con TA y TDA-H. No puedo dejar de insistir en la importancia de la detección e identificación temprana, la intervención educativa correcta, y quiero subrayarlo, la orientación que podamos ofrecer a las familias. Las guías que presentamos forman parte de estas actuaciones y pretenden ser un apoyo eficaz para el profesorado y los orientadores y facilitar el papel nuclear que ejercen a través de la atención educativa específica al alumnado. Su trabajo y su dedicación merecen todo nuestro reconocimiento. Los chicos y chicas que se ven afectados por TDA-H o por TA, junto a sus familias, han sido y seguirán siendo objeto de nuestra atención, de nuestro apoyo e interés a la hora de reconocer los derechos que figuran en la Orden Foral, pionera en nuestra Comunidad y que tanta demanda suscitaba. Concluyo mostrando mi gratitud hacia todos los que han colaborado en que nuestros objetivos se conviertan en una realidad y a quienes desde el ámbito profesional o desde las familias y las asociaciones, favorecerán la más idónea aplicación en Navarra. La igualdad de oportunidades es esencial en cualquier ámbito y, más si cabe, en el educativo, desde el que trabajamos día a día para forjar hombres y mujeres, los del futuro, más capaces y más libres. En la educación de cada uno de nuestros alumnos no sólo está en juego su futuro profesional, también su futuro personal. De ahí nuestras elevadas aspiraciones para dotarles, desde una igualdad real de oportunidades, de la educación que precisan con la mayor calidad.
INtRODUCCIÓN ................................................................................................................................. 5 1. ¿QUÉ ES EL tDAh?.......................................................................................................................... 6 1.1. Detección y diagnóstico ......................................................................................................... 7 1.2. Tratamiento............................................................................................................................ 9 2. CARACtERÍStICAS Y NECESIDADES ASOCIADAS A tDAh ............................................................ 10 2.1. Características nucleares ..................................................................................................... 10 2.1.1. Inatención................................................................................................................ 10 2.1.2. Hiperactividad ......................................................................................................... 11 2.1.3. Impulsividad ............................................................................................................ 11 2.2. Otras características ............................................................................................................. 12 2.2.1. Funcionamiento Cognitivo ...................................................................................... 12 2.2.2. Funcionamiento Socio- emocional .......................................................................... 13 2.3. Dificultades de aprendizaje .................................................................................................. 13 2.3.1. Lectura ..................................................................................................................... 14 2.3.2. Escritura................................................................................................................... 14 2.3.3. Matemáticas ............................................................................................................ 15 2.4. Características específicas de cada etapa educativa ............................................................ 16 3. PAUtAS PARA LA RESPUEStA EDUCAtIVA ................................................................................... 17 3.1. Orientaciones generales ...................................................................................................... 18 3.1.1. Organizativas y metodológicas ................................................................................ 18 3.1.2. Aspectos relacionados con el comportamiento ...................................................... 20 3.1.3. Aspectos socio-emocionales ................................................................................... 20 3.2. Pautas diferenciadas por etapa escolar ............................................................................... 22 3.2.1. Primaria ................................................................................................................... 22 3.2.2. Secundaria ............................................................................................................... 27 3.2.3. Estrategias de intervención en las dificultades específicas del aprendizaje ........... 30 3.2.4. Estrategias y pautas para exámenes y evaluaciones ............................................... 33 RECURSOS DIDÁCtICOS Y DE APOYO AL PROFESORADO ............................................................... 35 BIBLIOGRAFÍA .................................................................................................................................. 35
Esta guía tiene un doble objetivo: ] Proporcionar al profesorado información sobre la naturaleza del Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH), de forma que ayude a comprender las características y necesidades educativas específicas que pueden presentar algunos alumnos y alumnas a lo largo de su proceso de aprendizaje. ] Ofrecer una serie de pautas y estrategias que orienten y apoyen al profesorado en la realización de los ajustes metodológicos y de evaluación que propicien el éxito escolar de todo su alumnado.
igualdad de oportunidades educativas y sociales a lo largo de todas las etapas educativas, incluyendo la orientación para la inserción laboral.
El Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) es considerado un trastorno del comportamiento, así se recoge en la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE-10) y en el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-IVTR), en el apartado de Trastornos de inicio en la infancia, la niñez o la adolescencia. Es un trastorno de origen neurobiológico que se inicia en la edad infantil, contribuyendo diversos factores genéticos y ambientales a su aparición. Las últimas investigaciones apuntan a que en este trastorno se produce un desequilibrio de algunos neurotransmisores, que son los responsables del funcionamiento de la corteza prefrontal. Los estudios neuropsicológicos han demostrado que los niños y niñas con TDAH presentan alteraciones en las funciones ejecutivas, que les causan dificultades en la organización, en la planificación, y en la priorización, además de déficit de atención y precipitación de la respuesta. El TDAH se caracteriza por presentar un patrón persistente de desatención y/o hiperactividad-impulsividad, que es más frecuente y grave que lo observado habitualmente en los sujetos de edad y nivel de desarrollo similar e interfiere en la vida cotidiana en casa, la escuela y su entorno en general. Así pues, el TDAH causa una serie de alteraciones de diverso grado en las áreas comportamental, cognitiva y socioemocional. Se estima que afecta aproximadamente al 3-7% de la población en edad escolar (con más prevalencia en los niños que en las niñas), por lo que es el trastorno más frecuente en la infancia y la adolescencia.
No todos los niños con TDAH manifiestan los mismos síntomas ni en la misma intensidad. Dependiendo de los síntomas predominantes, se presentan tres subtipos: subtipo con predominio del déficit de atención; subtipo con predominio hiperactivo/impulsivo; y subtipo combinado. Este último es el más frecuente, siendo más fácil de detectar por las conductas disruptivas. En un alto porcentaje los niños que presentan TDAH asocian otros trastornos, siendo los más frecuentes el trastorno negativista desafiante, los trastornos de aprendizaje (dislexia, discalculia), trastornos por tics y los trastornos de ansiedad.
La sospecha de que un alumno pueda tener TDAH puede surgir en el ámbito familiar, en pediatría o en el ámbito escolar, por la presencia de síntomas de desatención, hiperactividad e impulsividad, además de dificultades de aprendizaje, de rendimiento y de socialización. una vez que se ha detectado algún signo de alerta, se pondrá en marcha el Protocolo de Derivación y Traspaso de Información: Trastorno por Déficit de Atención con Hiper­ actividad (TDAH) en niños y adolescentes. Dentro de este proceso, en lo que concierne al centro escolar, se pondrá en marcha el proceso de evaluación psicopedagógica, articulada por el orientador, quien se encargará de realizar las pruebas pertinentes al alumno y de obtener la información necesaria del tutor, del equipo docente y de la familia. En cuanto al diagnóstico, es importante señalar que es exclusivamente clínico, debe hacerlo un profesional clínico con formación y experiencia en el diagnóstico del TDAH y que pueda realizar un diagnóstico diferencial exhaustivo. Para establecerlo se aplican criterios definidos y contrastados, recogidos en dos sistemas de clasificación internacional, el DSM-IV-TR y la CIE-10.
, No presta suficiente atención a los detalles, o comete errores por
descuido en sus tareas escolares o en otras actividades. lúdicas.
, Tiene dificultades para mantener la atención en tareas o actividades , No parece escuchar cuando se le habla directamente. , No sigue las instrucciones y no finaliza las tareas escolares sin que
, Extravía objetos necesarios para tareas o actividades. , Es descuidado en las actividades de la vida diaria.
Los síntomas que recoge el → DSM-IV-TR son los siguientes
, Si han persistido por lo menos durante 6 meses. , Si algún síntoma ha aparecido antes de los 7 años. , Si la intensidad y frecuencia de la conducta hiperactiva,
Es importante señalar que no todo niño movido o despistado tiene un trastorno. Lo que lleve al diagnóstico será la frecuencia y la intensidad de las manifestaciones, así como el deterioro en los ámbitos escolar, familiar y social. Para establecer el diagnóstico de TDAH se pueden incluir diver­ sas valoraciones: → Valoración psicológica para establecer capacidades y limitaciones del niño. → Valoración psicopedagógica para valorar la presencia o no de fracaso escolar. → Valoración médica para descartar o confirmar enfermedades que pudieran explicar los síntomas que presenta el niño.
impulsiva y/o déficit de atención está por encima de lo esperado para la edad cronológica y mental del niño/a. social o familiar.
, Si los síntomas crean dificultades de adaptación escolar, , Si se presentan en dos o más ambientes. , Si los síntomas que presenta pueden deberse a otro tipo
Las conductas del TDAH pueden solaparse o coexistir con las de otros trastornos como trastorno del lenguaje, aprendizaje, conducta, etc., por lo que es necesario hacer un adecuado diagnóstico diferencial. Se aconseja valorar, en la medida de lo posible, la existencia de otros factores (médicos, psicosociales, psiquiátricos) que puedan explicar, al menos en parte, la sintomatología hiperactiva/inatenta, por ejemplo, cambios recientes en la vida del niño (separación de los padres, cambio de domicilio o de centro...).
El tratamiento que ha demostrado mayor efectividad a la hora de trabajar con el alumnado con diagnóstico de TDAH es el multidisciplinar, también llamado multimodal. Esto supone combinar simultáneamente tratamientos de tipo farmacológi­ co, psicológico y psicopedagógico.
→ ninguna de estas intervenciones es exclusiva; no puede, ni debe, sustituir a las demás.
con el tratamiento farmacológico se trata de hacer remitir los síntomas básicos del trastorno. Es fundamental que la medicación sea controlada por un médico experto en el trastorno. Para poder ajustarla, en algunas ocasiones, al profesorado se le pedirá información sobre la evolución del alumno.
El tratamiento psicopedagógico trabaja sobre la repercusión del TDAH en el proceso de enseñanza­aprendizaje, paliando los efectos negativos que puede presentar, así como dotándolo de las herramientas adecuadas para abordar las situaciones de aprendizaje de un modo más eficaz. La intervención debe incluir diferentes aspectos, como por ejemplo: Hábitos y técnicas de estudio. , Estrategias para la preparación de exámenes. , Identificación y potenciación de las habilidades positivas del alumno.
Los tratamientos psicológicos que han demostrado ma­ yor eficacia para el TDAH se basan en los principios de la terapia cognitivo­conductual. Dicho tratamiento conlleva las siguientes intervenciones: Terapia de conducta con el alumno. , Entrenamiento en habilidades sociales. , Terapia cognitiva. , Entrenamiento para padres.
, Su rendimiento en el trabajo suele ser variable e inconsistente. , Son niños desorganizados, distraídos, que no completan sus
entre los estímulos que se les presentan. previsión…).
, Tienen dificultades para planificar tareas (preparación, , No prestan atención a los detalles. , Parecen no escuchar cuando se les habla, tienen dificultades
hIPERACtIVIDAD DESAtENCIÓN ImPULSIVIDAD
para seguir una conversación adecuadamente. tareas simples.
, Se cansan rápidamente en las tareas más largas, aunque sean , Presentan los trabajos sucios, poco cuidados, con frecuencia
, Parece que sólo están atentos en las cosas que les gustan. , Les cuesta seguir las normas de un juego o actividad propuesta,
Los niños que presentan TDAH tienen dificultad para seleccionar la información relevante (atención selectiva), para centrar la atención en los estímulos durante un tiempo suficiente y necesario para realizar una actividad (atención sostenida) y se distraen fácilmente con estímulos irrelevantes. Así mismo, en tareas conocidas o aprendidas, que sólo requieren procesamiento automático, responden mejor que en tareas complejas o que requieren adaptarse a nuevas consignas.
ya que no están atentos cuando se da la consigna. un grado de organización elevado.
Es una cantidad excesiva de actividad motora o verbal en relación con lo esperable para la edad y situación concreta en la que se encuentra el sujeto. → manifestaciones más comunes en el entorno escolar:
Es la dificultad para inhibir la conducta y/o el control de los impulsos, tanto en actividades cognitivas como sociales. Supone una falta de control motriz y emocional, que lleva a actuar sin evaluar las consecuencias de sus acciones llevado por un deseo de gratificación inmediata. La impulsividad comportamental está muy relacionada con el grado de tolerancia a la frustración. → manifestaciones más comunes en el entorno escolar:
, Corretean por la clase. Deambulan. , Mordisquean, chupan, muerden las cosas (lápices, gomas…). , Interrumpen las tareas o actividades de los compañeros y
eficazmente una situación, por tanto su conducta resulta normalmente inmadura e inadecuada. de sus actos y de ahí que tiendan a saltarse las normas.
, Se les rompen los materiales, se les caen los objetos, son poco , Se implican en actividades más peligrosas. , Tienen accidentes con más frecuencia. , Pueden ser molestos e incontrolables. Distorsionan el ritmo
, Esta falta de reflexividad les dificulta el medir las consecuencias , Hacen lo primero que se le ocurre. , Responden sin pensar. , No hacen caso de las advertencias. , Tienen poca conciencia de peligro. , Tienen dificultades para realizar tareas que exijan la aplicación
, Saltan de una tarea a otra sin terminarlas por falta de constancia. , Les resulta muy difícil seguir instrucciones por las dificultades
, Tienen poco control de la expresión de sus sentimientos. , Los castigos producen poco efecto en su comportamiento,
Como características asociadas a los síntomas nucleares del TDAH, el alumnado puede presentar dificultades en el funcionamiento cognitivo y en su desarrollo socio-emocional. → manifestaciones más comunes en el entorno escolar:
Les cuesta recuperar la información del pasado y mantenerla en la memoria antes de dar una respuesta. Tienen dificultades para discriminar el sentido del tiempo: percepción más prolongada de los tiempos de espera, por tanto, mayor frustración ante la demora de los premios. Viven en el presente, no se sitúan en el pasado ni en el futuro. Esperan hasta el último minuto antes de iniciar acciones. No suelen tener en cuenta las consecuencias futuras de los sucesos. Limitada capacidad de aprendizaje por observación. Dificultades para aprender de las experiencias. Diálogo interno escaso e inadecuado. Les cuesta seguir reglas e instrucciones. Falta de planificación y respuestas poco estructuradas. Dificultades en la resolución de problemas. Reflexión escasa sobre las reglas sin la ayuda de otras personas. Problemas a la hora de dirigir su propio comportamiento. Insuficiente capacidad de adaptación a situaciones nuevas. Tienen un estilo cognitivo impulsivo e irreflexivo, utilizan estrategias de ensayo-error. Procesamiento poco analítico.
Estos alumnos tienen afectada la memoria de trabajo, entendiendo esta como la capacidad para tener en mente la información mientras se trabaja en una tarea cuando el estímulo ya no está presente. Así mismo, sufren un retraso en el desarrollo del lenguaje interno, que regula y dirige la acción. También está afectada la capacidad de análisis y síntesis, es decir, de fragmentar las conductas y combinarlas creando nuevas acciones no aprendidas de la experiencia.
Estos alumnos suelen presentar déficits en la adquisición y en el desarrollo de las habilidades sociales y las competencias emocionales. Por ello, estos alumnos suelen tener dificultades en las relaciones interpersonales y su desarrollo emocional es más inmaduro que el de sus compañeros de la misma edad. → manifestaciones más comunes en el entorno escolar:
Los alumnos con TDAH suelen presentar un rendimiento académico inferior al esperable según su capacidad. un porcentaje alto experimenta, además, dificultades de aprendizaje en las áreas instrumentales: lenguaje y matemáticas. En algunos alumnos, la facilidad para la realización de tareas mecánicas puede hacer que sus dificultades pasen desapercibidas en los primeros años de escolaridad. Sin embargo, estas dificultades se hacen más evidentes conforme aumenta la exigencia escolar, a partir del segundo ciclo de Educación Primaria y en la Educación Secundaria.
Tienen dificultades para comprender las señales que regulan las situaciones sociales. Les cuesta seguir las reglas de los juegos. Les cuesta ponerse en el lugar del otro y tener en cuenta sus deseos y sentimientos. Se desmoralizan con facilidad. No toleran la frustración. Cambian frecuentemente de estado de ánimo. Suelen desarrollar baja autoestima, inseguridad y excesiva dependencia del adulto. Se muestran tercos y malhumorados con frecuencia. Pueden presentar emociones extremas y desajustadas. A menudo son rechazados por sus compañeros. Dependen en mayor medida de formas externas de refuerzo inmediato que les ayuden a ser perseverantes en las conductas objetivo a conseguir.
El alumno con TDAH suele tener dificultades a la hora de codificar y comprender la información que se le presenta por escrito, pudiendo llegar a invertir mucho más tiempo del habitual y en ocasiones sin demasiado éxito. → manifestaciones más comunes: – Dificultades para asociar la relación entre el sonido y la letra o también para recordar los sonidos en el orden correcto. – Dificultades para recordar el aspecto de una palabra y copiar las letras en el orden o secuencia correctos. – Lectura precipitada, achacable a su impulsividad o muy lenta debido a su inatención. – Errores en la lectura mecánica: adicciones, inversiones, omisiones, sustituciones, etc. – Al leer se saltan las líneas o algunas palabras, o las repiten. – Dificultades de comprensión lectora, en la realización de inferencias y en captar las ideas principales cuando no aparecen de manera clara y explícita. – Problemas para comprender oraciones complejas o frases que comienzan por otro elemento que no es el sujeto. – Les cuesta captar las relaciones causales entre los diferentes sucesos de un texto. – Al acabar de leer un párrafo o página, pueden tener dificultades para recordar lo que han leído. – Vocabulario pobre.
Las dificultades para realizar adecuadamente los trazos de las letras parecen estar muy relacionada con la torpeza motora, característica presente en algunos niño/as con TDAH.
→ manifestaciones más comunes: – Su caligrafía es pobre, desorganizada y con frecuentes errores, y en ocasiones ininteligible. – Tienen poco control del espacio gráfico, tendiendo a agrupar la información en una parte de la hoja. – Les cuesta tomar notas en clase al ritmo adecuado y plasmar por escrito lo que quiere decir o expresar. – Pueden tener dificultades en gramática, puntuación, acentuación, mayúsculas y minúsculas. – Son incapaces de escribir tan rápido como piensa.
Suelen ser más lentos en actividades de numeración y cálculo y en la resolución de problemas, cometen más errores y dejan las tareas sin terminar en más ocasiones. Todo ello se agrava por su tendencia a evitar ejercicios reiterativos, lo que les impide la práctica sistemática, necesaria para la adquisición de estas destrezas. → manifestaciones más comunes: – Fallos en la automatización de las tareas relacionadas con la numeración y el cálculo: cálculo mental deficiente, les cuesta aprender las tablas de multiplicar... – Por sus dificultades de comprensión lectora interpretan inadecuadamente los enunciados de los problemas, dificultad que se acentúa según la longitud y la redacción del enunciado. – Suelen tener dificultades para discriminar la información relevante de la irrelevante, para diferenciar la información que deben encontrar, confunden datos, etc. – Dificultades en la aplicación de estrategias organizadas en la resolución de problemas: suelen utilizar estrategias de ensayo y error por falta de comprensión del problema. – No anotan por escrito los datos y, si lo hacen, no los reflejan de forma ordenada. Tampoco elaboran representaciones gráficas del problema que les ayuden durante el proceso.
Siempre buscan caminos alternativos hacia un fin. – Cometen errores al realizar las operaciones: colocación incorrecta de las cifras al ordenarlas para operar, cambiar de lugar la coma de un número decimal, cambiar algunas cifras por otras diferentes, etc. – Sus dificultades de escritura conllevan que escriban los datos con un trazo deficiente, llevándoles a cometer equivocaciones y dificultando la corrección por parte del profesor. – No suelen realizar comprobaciones.
– Dificultades a la hora de tomar apuntes, lo cual repercute de manera importante en el estudio posterior. – Dificultades en las técnicas de estudio: subrayar lo más importante, hacer un resumen, identificar las palabras claves, elaborar esquemas y mapas conceptuales... – Dificultades a la hora de realizar exámenes: respuesta precipitadas, incluso antes de leer las preguntas, dificultad para pensar distintas alternativas, etc.
2.4.1. Educación Infantil
Las manifestaciones del TDAH en esta etapa pueden estar relacionadas con las características propias de esta edad, además de ser un reflejo de su trayectoria escolar y personal. Habitualmente, se reducen las manifestaciones de la hiperactividad motora, manteniéndose las dificultades de atención así como la impulsividad. Por ello podemos señalar como manifestaciones más específicas de esta edad:
Tienen dificultades para seguir las rutinas del aula. No obedecen. Se muestran absorbentes. Necesitan mucha supervisión. Su comportamiento es muy movido e imprudente. Cambian de juego constantemente. Parece que no siguen ningún orden. No se entretienen mucho con ninguna actividad. Suelen tener problemas de adaptación a las situaciones nuevas. Reaccionan desproporcionadamente a los estímulos ambientales. Presentan dificultades en el desarrollo del lenguaje. Presentan pobre coordinación motriz.
Les cuesta adquirir los hábitos, tanto de higiene como académicos. Se mueven en exceso durante las clases (levantarse de la silla, ruidos, canturreos...) Se distraen con cualquier cosa. Realizan comentarios inapropiados que generan conflicto. Persisten en los problemas de obediencia. Pueden tener problemas de relación con los compañeros. Se precipitan a la hora de responder a las preguntas. Presentan dificultades de organización. Tienen problemas para seguir las instrucciones. Evitan realizar tareas que precisen de un esfuerzo mental sostenido. Presentan las tareas escolares sucias y descuidadas. Cometen errores en las tareas escolares por descuido. Se resisten a hacer la tarea. Pierden u olvidan objetos necesarios. Baja tolerancia a la frustración. Baja autoestima. Su actuaciones se perciben como intencionadas, aunque sean consecuencia de su trastorno.
Son capaces de permanecer más tiempo sentados en clase. Pueden manifestar apatía hacia el instituto. Se aburren durante las clases. Dificultades a la hora de asimilar conocimientos así como a la hora de trasmitirlos. Tendrán dificultades de organización y planificación. Dificultades para el control del tiempo. Les cuesta establecer prioridades. A pesar de que pueden ser inteligentes sus calificaciones son bajas. Son capaces de sacar buenos resultados en unas asignaturas mientras que fracasan en otras.
La respuesta educativa ha de ir dirigida a adecuar el contexto educativo a las distintas formas de aprender, incorporando medidas organizativas y metodológicas que pueda poner en práctica el profesorado en su aula. Es fundamental tanto la coordinación de los profesionales que intervienen con el alumnado como aunar criterios de actuación con las familias, asegurando un trabajo colaborativo, coherente y eficaz. A continuación, se presentan una serie de pautas y orientaciones con la intención de facilitar al profesorado el ajuste de la respuesta educativa. Estas orientaciones, siendo beneficiosas para el alumnado en general, permiten regular y favorecer el proceso de aprendizaje del alumnado con TDAH.
orientaciones, hay que tener en cuenta que cada alumno es diferente, por lo que la respuesta debe ajustarse a las necesidades educativas individuales, tomando como referente la evaluación psicopedagógica realizada.
No hay que esperar a tener un diagnóstico para empezar a adoptar las medidas que puedan ir dando respuesta a las necesidades del alumnado.
Organizativas y metodológicas Aspectos relacionados con el comportamiento
Orientaciones específicas para cada etapa educativa
ENtORNO FÍSICO PROPUEStAS DIDÁCtICAS
Flexibilizar y adaptar los métodos de trabajo para favorecer el éxito académico del alumnado:
interés, relacionadas con sus conocimientos previos, que tengan que ver con su vida cotidiana,… alumno.
J Elaborar actividades que impliquen la participación activa del J Fomentar actividades que impliquen trabajo conjunto de profesor
trabajo: espacio para trabajo en grupo, espacio para trabajo personal, un lugar donde incluso se puede trabajar de pie, en el suelo… actividades y objetivos que se quieran alcanzar. frecuente del profesor de manera discreta.
J utilizar de forma flexible dicha organización en función de las J ubicar al alumno cerca del profesor, lo que permite la supervisión J Situarle entre compañeros que le sirvan de modelo, le guíen en
mínimas; por ejemplo, en la parte delantera de la clase, lejos de la ventana, de la papelera...
ORGANIzACIÓN Y DESARROLLO DE ORGANIzACIÓN Y DESARROLLO DE LAS SESIONES LAS SESIONES
J Intercalar tiempos de explicación y trabajo personal. J utilizar estrategias para mantener el nivel de atención tales como
requieren un mayor esfuerzo intelectual. que requieran menor concentración.
J Dedicar las últimas horas de la mañana o de la tarde a las áreas J Preparar y organizar las sesiones anticipadamente y con claridad:
J Favorecer el contacto ocular con el alumno. J Simplificar al máximo la información al explicar el procedimiento
• Adecuar y definir los contenidos, y secuenciar las actividades ajustándolas a la realidad del aula. • Programar la actividad diaria alternando actividades teóricas con trabajo práctico (estudio-ejercicio, estudio-trabajo). • Tener en cuenta que el nivel de atención no siempre va a ser el mismo, por lo que habrá que utilizar técnicas para controlar este nivel de atención: - utilizar variedad de actividades - Ofertar actividades novedosas - Ofrecer primero actividades sencillas
forma muy clara al inicio de la explicación. secuenciación y organización de la misma.
J Adjuntar información visual que guíe la tarea y facilite la J Ofrecer modelos claros de ejecución junto con las instrucciones. J Asegurarse de la comprensión de lo explicado, realizando
para realizar la actividad. atención inicial:
y pedir al alumno que lo repita de manera privada o pública, comprobando con ello lo que ha aprendido.
• Dirigirse al alumnado en un tono de voz bajo. • Gesticular y teatralizar.
• Si se ha aplicado una estrategia, esta sea revisada y valorada. • Si se ha aprendido algo nuevo, se han comprendido los aspectos fundamentales. • Si se han mandado tareas para casa, se han apuntado correctamente.
ESTABLEcImIEnTO DE nORmAS y LÍmITES QUE REGULEN EL FUNCIONAmIENtO DEL AULA
J Favorecer una acción coherente y coordinada con el equipo docente. J Establecer un ambiente estructurado. J Fomentar un mayor autocontrol. J Determinar de forma consensuada las consecuencias del
• Dedicar tiempo a conocer al alumnado. • Establecer con él una relación afectiva adecuada. • Posibilitar situaciones de éxito, plantear actividades - que sea capaz de resolver, - en las que se sienta protagonista, - que favorezcan la autoestima.
uSO DE HERRAmIEnTAS BáSIcAS PARA EL CONtROL DEL COmPORtAmIENtO
J Dar órdenes claras y firmes. J Supervisar constantemente para anticipar y prevenir situaciones y
J Ignorar comportamientos desajustados. J Reforzar comportamientos adecuados. J Ayudarle a utilizar auto-instrucciones. J Realizar tutorías individualizadas: crear un espacio de comunicación
de mensajes positivos: "Pensamos y creemos que puedes hacerlo". que no puede realizar, situaciones cotidianas que no puede resolver…
positiva individualizada con el alumno que permita encauzar alguna conducta determinada, expresar sensaciones, sentimientos… comportamientos alternativos. adecuada.
interpretar los códigos que las rigen y a actuar en consecuencia. al relacionarse con el entorno posibilitando situaciones en el grupo, creadas para este fin y mediadas por el adulto (role-playing).
J Reflexionar, analizar sobre la conducta desajustada y análisis de J utilizar la sobrecorrección, es decir, la práctica de la conducta J utilizar la negociación a través de contratos. J Ayudarle a analizar las consecuencias de sus acciones.
aceptado, a la inestabilidad que siente, a los cambios de humor… • utilizar el contacto visual.
• utilizar un vocabulario asertivo por parte del adulto modelando así el del alumnado. • Mensajes “yo”. Ej.: "Yo pienso…, yo quiero…" • utilizar palabras de colaboración. Ej.: “Vamos a ver”, “vamos a hacer”, “¿cómo podemos resolver esto?" • Demostrar interés por el otro: “¿Qué piensas tú? ¿Cómo lo ves?"
(expresiones faciales, gestos, señales de peligro, situaciones sociales...), enseñarle alternativas de respuesta adecuada. así poder adaptar su comportamiento a las diferentes situaciones. trabajo en grupo…
J Fomentar las relaciones con sus iguales mediante juego social, J Establecer una relación de respeto, utilizando por parte del
interpersonales y los vínculos sociales a través de juegos, trabajos en grupo… de sus propias valías y trabajando sus debilidades. inclusión de todos los miembros del grupo. autoconcepto positivo de sí mismo.
J Ayudar al alumno a que conozca sus fortalezas y debilidades concienciándolo J Realizar dinámicas grupales, con el objetivo de trabajar la cohesión y la J Posibilitar que el alumno pueda ir conociendo y desarrollando un J Cuidar el lenguaje que utilizamos, evitando mensajes negativos dirigidos
clima de aula basado en el compromiso a la norma, el modelado de conducta a través del profesor y de alumnado que puede ejercer un liderazgo positivo…
J Entrenar en resolución de conflictos. J Reflexionar y enseñar elementos expresivos, receptivos e
al alumnado. Por ejemplo, decir: “Si ordenas tu mesa, podrás trabajar adecuadamente” en vez de: “Eres un desastre, tienes toda tu mesa desordenada”.
interactivos de la comunicación, para aprender a ajustar el lenguaje en las relaciones sociales.
sus fortalezas. Ej.: aprovechar sus conocimientos de informática para ayudar a los compañeros. haya conflicto.
crear un entorno físico y ambiente estructurado FALtA DE AtENCIÓN
Orientaciones específicas para cada etapa educativa:
La finalidad de la Educación Primaria es proporcio­ nar a todos los niños y niñas una educación que permita afianzar su desarrollo personal y su propio bienestar, adquirir habilidades relativas a la expre­ sión y comprensión oral, a la lectura, a la escritura y al cálculo, así como desarrollar habilidades sociales, hábitos de trabajo y estudio, el sentido artístico, la creatividad y la afectividad.
, Anticipar los cambios en las rutinas. , Colocar en un lugar visible el horario semanal de clase. , Planificar la ubicación del alumno. ,
utilizar medios técnicos que favorezcan su atención (vídeos, ordenadores…). En relación a las tareas escolares tener en cuenta que éstas sean: • Cortas, estructuradas y motivadoras. • Mejor pocas, variadas y supervisadas.
Los alumnos con TDAH, debido a sus características, pueden tener dificultades para alcanzar el fin descrito anteriormente. Por ello es importante utilizar pautas específicas en nuestra labor docente que faciliten al niño alcanzar los objetivos propios de esta etapa, y proporcionen a todo el alumnado las mismas posibilidades educativas para enfrentarse a la siguiente etapa.
Enseñarle al alumnado a utilizar listas de secuenciación de las tareas que le guíen en la realización de las actividades, pueden ser con imágenes o con texto. Enseñarle a preparar y organizar el material necesario para la actividad antes y al finalizar la sesión. Avanzando hacia un funcionamiento más autónomo, dar un tiempo para que el alumno organice el material que va a necesitar.
, Enseñarle técnicas para organizar el tiempo ,
Captar la atención del alumno antes de la explicación al grupo. Resumir de forma individual las consignas dadas al grupo. Repetir los mensajes utilizando otras palabras, gestos o un apoyo visual. que ha entendido.
Desarrollar periodos de concentración cada vez más largos
Estructurar la sesión planificando el trabajo y los descansos, respetando sus periodos de concentración, reflejándolo de forma visual a nivel general o de forma individualizada para el alumno. guiño, una sonrisa…
Establecer compañeros de supervisión y estudio con estrategias adecuadas y buen nivel de concentración que ayuden al alumno en determinados momentos. Acordar con el alumno de forma individual una señal que evite su distracción y le reconduzca en su tarea. Fragmentar la actividad en partes cortas, supervisando el tiempo que dedica a cada una. Marcar tiempos concretos para la realización de la tarea. usar un reloj o cronómetro para la realización de las actividades. diferentes pasos.
Recordarle las fechas de entrega de trabajos o realización de exámenes a medida que se vayan acercando. Ayudarle a apuntar las tareas y supervisar que lo ha hecho. Supervisar la agenda y el material que va a necesitar, tanto en la escuela como en casa. Proponer actividades cooperativas formando grupos de trabajo con papeles claramente diferenciados. Proponer tareas nuevas que, suponiendo un reto, estén al alcance de sus posibilidades. Hacerle participar con éxito en clase haciéndole preguntas cuya respuesta conoce. Realizar comentarios positivos y refuerzos ante cualquier aproximación a la conducta deseada. No etiquetar ni hacer juicios de valor de la conducta inadecuada. Señalar la conducta adecuada que debe sustituir a la inadecuada. Ir aumentando el nivel de exigencia conforme se van produciendo avances en su aprendizaje.
, Dar las instrucciones a medida que vaya realizando los , Avisar con antelación antes de la finalización del tiem-
Aumentar su motivación y capacidad de esfuerzo
Medir cuánto tiempo puede permanecer trabajando de forma concentrada. ta, ajustando el entorno y las peticiones a la capacidad de control del alumno. Ej.: si la salida del alumno al patio junto con el resto de los grupos le supone un descontrol, optar por sacar al grupo del alumno unos minutos antes.
Darle menos cantidad de ejercicios de modo que se centre más en la calidad que en la cantidad. Presentarle la tarea conforme vaya finalizando la anterior, dándole un tiempo para su realización y corrigiéndola inmediatamente. Programar la realización de tareas que requieren esfuerzo mental después de periodos de esfuerzo físico: recreo, educación física. Con esto conseguimos que el cansancio favorezca su concentración, aunque es posible que necesitemos dedicar un tiempo a la relajación. cronómetros… para trabajar la conciencia del tiempo.
Identificar las señales que anticipan comportamientos molestos, como golpear reiteradamente la mesa con el lápiz, y reconducir hacia la realización de tareas que supongan movimiento, como repartir fichas de trabajo. Posibilitar el ejercicio físico para rebajar el nivel de actividad. Ej.: antes de iniciar una sesión que requiera concentración y después de otra de trabajo, permitirle que suba y baje las escaleras. Permitir movimientos corporales que no supongan desplazamientos, mientras no sean perturbadores para la actividad principal. Posibilitar los deplazamientos funcionales. Ej.: que se levante a mostrar al profesor una parte de la tarea. Organizar actividades en las que el alumnado pueda participar a diferentes niveles y realizando tareas distintas. Ej.: hacer un mural en equipo asignando diferentes responsabilidades. Programar pequeñas tareas o responsabilidades de ayuda al profesor que posibiliten eliminar la tensión y energía acumuladas. Ej.: encargarle el cuidado de la pizarra, de alguna planta del aula... Preguntarle habitualmente pidiéndole que salga a la pizarra.
Permitir cierto nivel de murmullo y movimiento en el aula. Ignorar movimientos incontrolados y acordar con el alumno una señal que le ayude a la reconducción sin necesidad de llamarle la atención. Ej.: guiñar un ojo. Enseñarle a respetar los turnos de participación en tareas grupales.
Afrontar situaciones generales de manera óptima
tuaciones conflictivas en las que ha estado implicado. Intervenir con el resto de compañeros para que acepten algunas intervenciones no adecuadas de su compañero. a realizar movimientos inadecuados
Consensuar y definir las normas generales del aula, y decidir las consecuencias de su incumplimiento. Redactar en positivo las normas, que han de ser pocas, claras y consistentes. Establecer y consensuar normas personalizadas con aquel alumnado que lo necesite. Prever diferentes vías de solución a un mismo problema. Hacer un recordatorio frecuente de la normativa y colocarla en un lugar visible del aula. planteado. Trabajar de forma individual con el alumno. Ej.: “¡Qué bien!, gracias a que habéis seguido la explicación sentados y en silencio, hemos podido terminar a tiempo”.
guíen su conducta, con el objetivo de que consiga interiorizarlo (a través de imágenes, iconos, frases concretas…). cuada, al alumno que presente un comportamiento adecuado y que pueda servir de modelo. • Estrategias de autoinstrucción mediante el habla interna que posibilite al alumno controlar su conducta.
• A realizar movimientos con ritmos muy lentos. • Técnicas de relajación. • A esperar su turno en actividades compartidas.
Mediar entre el alumnado facilitando la expresión y comprensión de situaciones de conflicto interpersonal, entrenándoles para que consigan llegar a la resolución de conflictos sin intervención del adulto. Realizar una mayor supervisión en situaciones menos estructuradas: patio de recreo, salidas, desplazamientos, fiestas… Aumentar la tolerancia a la frustración, posponiendo las recompensas inmediatas en beneficio de otras mayores y más a largo plazo.
, Expresarle diariamente aspectos positivos realizados. , Realizar valoraciones positivas y equitativas. , Evitar comparaciones con otros alumnos. , Evitar comentarios negativos, ironías, alzar la voz… , ,
ImPULSIVIDAD Seleccionar con el alumno las conductas en las que se va a intervenir para disminuir o aumentar su frecuencia. autoestima e informarle del comportamiento esperado. Ej.: en lugar de “Soy un atolondrado”, decir “Estoy atolondrado”.
utilizar registros de forma que pueda ver los avances que realiza en los aprendizajes. Implantar un sistema de puntos en el que se premia la consecución de objetivos y con coste de respuesta ante el incumplimiento. unas veces para objetivos individuales y en otros para objetivos de todo el grupo. Retirar reforzadores positivos a continuación de la conducta que queremos eliminar. sean muy molestas utilizar el tiempo fuera.
Estructurar el ambiente con señales visuales que le guíen e inciten a esperar y pensar. un lenguaje interno que controle su conducta. procesos de resolución de problemas.
Aumentar su capacidad de reflexión
Observar y analizar después con él/ella las conductas que presenta en diferentes momentos, espacios y con diferentes personas, mostrando alternativas a conductas no adecuadas. Analizar los errores o equivocaciones realizados de forma objetiva, evitando sentimientos de culpabilidad. Hacerle consciente de las consecuencias de las conductas inadecuadas.
Los alumnos de Secundaria dadas las características de la etapa vital en la que se encuentran, la adolescencia, necesitan la presencia cercana del docente, que sirva de guía, de modelo, y les oriente y dé seguridad en su desarrollo personal y social. Esto se hace realmente imprescindible en los alumnos que presentan tdah. La respuesta educativa a este alumnado requiere un trabajo conjunto y coordinado de todos los profesionales que atienden al alumno, por ello es conveniente planificar momentos periódicos de encuentro y coordinación. Debido a las características propias y organización escolar de la etapa de Secundaria, es necesario que el centro facilite la existencia de esta coordinación para proporcionar una respuesta educativa de calidad y ajustada a estos alumnos. Por otra parte, hay que tener en cuenta que las pautas descritas en los apartados de orientaciones generales y de la etapa de Primaria son igualmente útiles para ésta.
Propuestas metodológicas FALtA DE AtENCIÓN
Crear rutinas que posibiliten una mejor organización de las sesiones y que permitan al alumnado anticipar lo que viene a continuación. Estructurar las sesiones de forma que resulten dinámicas y motivadoras. utilizar diferentes formas de presentación del contenido (libro, fichas, soporte informático, investigación en grupos, búsqueda activa en parejas o individualmente…). buscando una mayor implicación del alumnado.
Explicar previamente el vocabulario con el que se darán las instrucciones. Explicar con detalle, de forma individual si es necesario, los procedimientos de resolución de las actividades o tareas que se plantean. en el día a día del aula: realizar esquemas, incentivar el subrayado, etc.
, Favorecer la participación. ,
Hacer que pida ayuda sin anticiparnos a lo que necesite. Estimularle para que cree su propio sistema para recordar los procesos más habituales de la vida escolar: preparar la mochila, hacer la tarea, entregar un trabajo… Actuar como mediador entre el alumno y las estrategias y modalidades para aprender, asimilar e interiorizar contenidos. Posibilitar encuentros individuales previos y posteriores a la sesión. Transmitir conocimientos por medio de la asociación y las vivencias, partiendo de conocimientos previos y acercando los contenidos o su presentación a los intereses del alumnado. Ajuste curricular
Explicar al grupo en qué consiste una adaptación curricular, clarificar que no implica reducir el nivel de exigencia. los alumnos.
, Fomentar la realización de ejercicios prácticos. ,
Asegurarse de que el alumno conoce las características de su trastorno y que comprende las posibilidades que tiene y las dificultades que implican. Descubrir junto con el alumno sus potenciales, para ayudarle a sentirse mejor y posibilitar su desarrollo personal. Fomentar la buena conducta y la utilización del elogio, buscando y resaltando el éxito tanto como sea posible. interesarse por conseguir una meta, partiendo de una búsqueda previa de sus intereses.
Priorizar el respeto en todas las relaciones sociales en el aula y en el centro, dedicando tiempo específico a trabajarlas. Crear lazos de empatía con el alumno, organizando actividades que faciliten el conocimiento de uno mismo y de los demás, y ayuden a establecer relaciones interpersonales. controlados (avisos al conserje, hacer fotocopias…), hacerle protagonista de la explicación…
Adoptar una actitud firme y clara en el cumplimiento de la norma. Dicha actitud será siempre respetuosa, abierta y afectiva. En los momentos posteriores al conflicto, intentar comunicarse positivamente con el adolescente sin enjuiciar ni criticar. Resolver los conflictos junto con el alumno implicado, utilizando la negociación, identificando el origen del problema y planteando posibles soluciones. A la hora de sancionar, emplear las consecuencias lógicas y naturales (si sentado al lado de la ventana no deja de golpear el cristal haciendo ruidos molestos, se le colocará en un lugar que no acceda a la ventana). Quitarle temporalmente un privilegio como consecuencia de un comportamiento inapropiado (si se le permitía jugar con el ordenador los últimos minutos de clase, prescindir de ello si no ha controlado su conducta en esa mañana).
Separar la persona del acto que realiza, ya que muchas veces no son conscientes de las consecuencias de sus acciones. utilizar mensajes que se centren en la acción y no en la persona. El exceso de severidad desmotiva a los adolescentes, aumentando su sensación de fracaso.
, Crear un ambiente en el que se fomente la comunicación. ,
Preveer protocolos de actuación para afrontar situaciones de enfado, frustración o incluso agresión. Mantener una actitud hacia el alumno que favorezca la confianza interpersonal. Enseñarle a reflexionar transmitiéndole información de manera constructiva que le ayude a la auto-observación. Hacerle partícipe de las soluciones para corregir la conducta inadecuada.
Prevenir la aparición de conflictos
, Evitar criticarle públicamente o ponerle en evidencia. ,
3.2.3. Estrategias de intervención en las dificultades específicas de aprendizaje
LECtURA • utilizar un sistema fonológico para el aprendizaje de la lectura y la escritura. • Permitir la lectura silábica así como el seguimiento de la lectura con el dedo para favorecer los procesos lecto-escritores, evitando correcciones por el profesorado. • Aumentar el tamaño de la letra y la distancia entre las líneas para fomentar la exactitud lectora. • Facilitar una lectura en silencio o sub-labial previa para que se familiarice con el texto. • Modelar la práctica lectora correcta: el profesor leerá el texto por párrafos antes de que los alumnos realicen la lectura. • Desarrollar actividades de lectura en parejas donde un compañero que tenga una lectura fluida sirva de modelo • Practicar la lectura conjunta en voz alta. • Permitir que siga el texto con un marcador de cartulina, con el dedo, con el bolígrafo, etc. • Destacar aquellos aspectos de la lectura en los que se prevé que va a tener dificultades (determinadas palabras, signos de puntuación, etc.) mediante un subrayado, redondeándolo con color, una cruz, etc. COmPRENSIÓN ESCRItA • utilizar los diferentes sentidos y vías para acceder al significado de las palabras y conceptos: ver la palabra escrita, dibujarla, asociarla con su imagen, etc. • Previamente a la lectura, trabajar el vocabulario y los conceptos nuevos que vayan a aparecer en el texto. • Si tiende a vocalizar o lee en voz baja para sí, permitirle que lo haga, ya que así escucha su propia voz logrando mantener la atención y captando de este modo el significado del texto. • No obligar a leer en voz alta a un alumno que tiene dificultades (la lectura en voz alta no es una estrategia adecuada para mejorar la comprensión). • Enseñar a descifrar el significado de las palabras nuevas por el contexto. • Proporcionar tiempo para buscar las palabras en el diccionario. • Ayudar a buscar las ideas principales y diferenciarlas de las ideas secundarias. • Apoyarse en las preguntas claves (qué, cómo, cuándo, dónde y por qué). • utilizar organizadores gráficos y estrategias para dar sentido al texto: • Tablero del relato: dividir la hoja en secciones para que dibuje o escriba secuencialmente la historia en cada sección. • Gráficos o mapa del relato: identificar los personajes, la trama, la resolución, etc. • Perfiles gráficos: confeccionar un gráfico con los acontecimientos más importantes del texto leído.
ESCRItURA • Reforzar la motricidad fina y la direccionalidad a través de ejercicios de preescritura. • utilizar técnicas de enseñanza multisensorial (utilizando el máximo de canales: auditivo, visual...) para ayudar a los alumnos con problemas de ortografía. • Realizar diariamente caligrafía, bien seleccionada y en papel con doble raya (les facilita la referencia de arriba y abajo). • Proporcionar tiempo para la corrección de su propia grafía. • Proponer actividades de corrección mutua de grafía. • Corregir únicamente las faltas de ortografía que hagan referencia a la regla ortográfica que se esté trabajando. • Ser flexibles con los errores ortográficos en la realización de los trabajos, dando más importancia al contenido que a la forma. • Practicar regularmente las palabras en el ordenador. • Reducir la cantidad de texto a copiar. • Construir un diccionario personal con aquellas palabras con las que tiene dificultades. Son grandes generadores de ideas. ExPRESION ESCRItA • Previamente a la escritura, realizar una lluvia de ideas, con o sin apoyo visual, que proporcione ideas, conceptos, vocabulario, etc. • Enseñar los diferentes tipos de textos y la estructura de cada uno de ellos de una manera muy explicita. • Emplear tarjetas o fichas para pensar, que les guíen en la planificación y producción del texto. • Enseñar a tomar como referencia las preguntas claves: qué, cómo, cuándo, dónde y por qué. • Permitir utilizar el ordenador como herramienta complementaria de aprendizaje. Realizar trabajos con ordenador.
NUmERACIÓN Y CÁLCULO • utilizar tablas de sumar y tablas de restar para agilizar el cálculo mental. • Realizar juegos de cálculo mental. • Realizar representaciones tanto de la suma como de la resta por medio de dibujos, puntitos… • Trabajar las operaciones matemáticas por medio de juegos (dominó, parchís…). • utilizar columnas numéricas para el aprendizaje de los números en el que las unidades, decenas, centenas… sea el referente visual. • Reafirmar los conceptos básicos aritméticos: significado del número, comprensión de símbolos, contar-descontar, componer-descomponer números, el valor que ocupa un número, propiedades asociadas a cada operación y estimación. RESOLucIón DE PROBLEmAS • Enseñar a subrayar los aspectos más relevantes del enunciado: datos, incógnitas, otros. • Acostumbrarle a representar la información mediante dibujos sencillos. • Parcelar el espacio físico del problema en diferentes zonas: datos, pregunta, representación de operaciones, resultado. • Exigir la comprobación del resultado. • Si comete un error en una operación, pedirle que repita los pasos pero en voz alta para identificar dónde lo ha cometido. • Permitir utilizar hojas cuadriculadas, para facilitar la correcta alineación de las cifras en las operaciones. • Facilitar una hoja de autoinstrucciones, que le ayude a interiorizarlas y convertirlas en hábito. • Permitir que tenga las tablas de multiplicar a mano. • Controlar el trabajo en espacios cortos, dejándole trabajar de forma autónoma pero estando atento a los posibles bloqueos. • Acostumbrarle a utilizar el reloj para controlar el tiempo dedicado a cada fase. • No obligarle a copiar los enunciados de los problemas, permitiendo que dedique ese tiempo a comenzar la resolución. • Evitar los enunciados largos, si no son necesarios. Simplificar la complejidad.
Las siguientes son una serie de medidas que, sin que supongan una adaptación curricular significativa (es decir, sin disminuir los estándares curriculares correspondientes al ciclo/nivel que cursa el alumno/a), le faciliten demostrar lo aprendido. De esta forma se facilita la evaluación de los conocimientos, capacidades y competencias del alumnado y no sus dificultades para afrontar una situación de examen.
una semana y coordinadamente entre el equipo docente, para evitar sobreesfuerzos y coincidencias de día.
n Colocar un calendario de exámenes visible en el aula. n Comprobar la anotación de las fechas en la agenda personal. n Informar a la familia de las fechas y contenidos del examen. n Organizar un plan de preparación y estudio. n Programar los exámenes en las primeras horas del día. n Plantear preguntas cortas y enunciados directos. n Diseñar exámenes cortos con más frecuencia, en vez de pruebas
n Incluir preguntas que impliquen respuestas breves. n Dar espacio suficiente para responder. n Dividir las preguntas compuestas en preguntas sencillas. n Reducir el número de preguntas por hoja. n Las preguntas de tipo test facilitan la demostración de los
con ellos y poder centrarse en los conocimientos el día de la prueba, incidiendo también en el aprendizaje del control del tiempo. la prueba de evaluación.
concentración y evitar distracciones. enunciados de las preguntas. preguntas.
n Analizar de forma individual el tipo de errores n Transmitir de forma individual cómo puede mejorar. n Enseñar estrategias y búsqueda de alternativas a las
dispone para la prueba. Ir dando información del tiempo restante durante la realización de la prueba.
aprendido. El éxito no está tanto en el resultado como en el proceso.
De forma paralela al diseño de esta guía, se inicia un proceso de elaboración y recopilación de materiales y recursos de apoyo en formato digital para el profesorado. Se pretende construir un banco de recursos educativos, resultado de un trabajo colaborativo de todas las personas interesadas en compartir materiales y ponerlos a disposición de la comunidad educativa. Como forma de asegurar su idoneidad, calidad y facilitar su búsqueda y selección será el centro de Recursos de Educación Especial de navarra –CREENA– el encargado de su gestión a través de la página web que estará en constante revisión y actualización.
Las referencias bibliográficas de libros, artículos de revista, documentos electrónicos y otros, relacionados con el tema del TDAH y que pueden ayudar a profesionales, familias y alumnado, se incluyen en la página web del CREENA señalada, con el objetivo de que pueda ser actualizada y completada de forma permanente.
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