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8K, 4K, 2K, 1080p ¿Que resolución es “buena” para una TV? | Miguel Moyetones
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8K, 4K, 2K, 1080p ¿Que resolución es “buena” para una TV?
28 enero, 2016 miguelmoyetones
¿Qué resolución es la adecuada para un televisor? Los fabricantes de electrónica de consumo están en una carrera permanente para añadirles nuevas funciones y tecnología a los dispositivos que fabrican para que nosotros, como consumidores, no podamos resistirnos y cambiemos nuestros equipos de ayer por flamantes equipos de pasado mañana. Esto ocurre en cualquier segmento, pero es especialmente intenso en el caso de los televisores y sus resoluciones, que han pasado de 720 a 1080 y ahora 2K, 4K o incluso 8K.
Cnet le ha dedicado un artículo a este interesante asunto y nos ha animado a hacer lo mismo. Después de décadas con televisores basados en electrónica analógica y una resolución de pantalla estable, a medida que las pantallas que poblaban nuestros hogares fueron contando con mayores dosis de electrónica digital, empezó la carrera de las resoluciones. Primero llegaron los modelos de Alta Definición (HD, o High Definition) con 720 líneas horizontales, lo que ya era un gran salto frente a las 576 tradicionales (de las cuales se mostraban básicamente unas 400). Desde siempre los televisores, por limitaciones técnicas, habían mostrado las imágenes en dos fases, líneas pares primero e impares después, y estos primeros televisores de alta definición lo hacían así. Este “escalón tecnológico” se denominó 720i de “interlaced” o entrelazado, que es el término empleado para hablar de ese sistema de dibujado de la imagen en dos fases.
Cada vez más resolución
Y aquí empezó un curioso fenómeno. Cualquiera que viera uno de aquellos televisores 720i en aquel momento recordará que su imagen era claramente mejor que lo existente hasta el momento. Era un gran salto de calidad. Pero lo mismo sucedió con cada nuevo avance. Al pasar a resoluciones superiores la nueva y mejorada resolución se veía mejor y con más nitidez y la que, hasta entonces era el máximo nivel de calidad, en ese momento, al poder compararla con una superior, evidenciaba sus limitaciones y perdía su atractivo. Cada nuevo estándar hacía inmediatamente viejo al anterior, al que dejaba obsoleto en términos de calidad de imagen.
La evolución de la electrónica hizo que a los 720i les sucediera una versión mejorada, 720p (deprogressive o progresiva, que pintaba todas las líneas de la imagen en un solo cuadro). Y a estos les siguieron los semi-estándares de 1080i y 1080p. Sí, lo has adivinado, estos tienen 1080 líneas en vertical que, en un caso se dibujan de forma entrelazada y en el otro de forma progresiva. Cada incremento de resolución da como resultado una imagen con más detalles, pero la resolución, como ocurre con la potencia de sonido en los equipos de audio, es sólo parte de la historia. La electrónica que se encarga de procesar esas señales puede ser mediocre, correcta o espectacular. Y eso dará lugar a imágenes en movimiento con una fluidez, reproducción de color y nitidez mediocres, correctas o espectaculares. Como en un equipo de sonido no es lo mismo tener un sonido de gran volumen y calidad mediocre o correcta que uno espectacular. El resto del televisor debe estar a la altura de la resolución que tiene su pantalla. Aunque esa es otra historia. Hoy nos centraremos en la loca carrera de la alta definición, que no es poco.
Estos avances en la resolución de las pantallas iban en cada caso muy por delante de los avances en los contenidos que se podían mostrar en ellas. Un televisor no es un dispositivo como un ordenador que “va por libre”, sino que va ligado al desarrollo del mercado audiovisual en cada momento. Quiero decir que donde un ordenador, al que le basta tener un procesador y elementos compatibles con determinado sistema operativo y ecosistema para ser capaz de ejecutar sus aplicaciones. Y cuanto más rápido o mayor resolución tenga su pantalla, mejor y más cómodo trabajará quien lo utilice.
En un televisor, en cambio, una gran parte de lo que se muestre en él serán señales de TV recibidas por antena o cable así como las procedentes de reproductores de vídeo (DVD, Blu-Ray, Discos Multimedia, Set-top Boxes, etc.) y, por alta que sea la resolución de pantalla que tenga, se ve limitado a pintar en ella señales de la calidad de las que el estándar de la industria esté generando en cada momento. Y si los saltos en resolución de una generación de televisores a otra son rápidos, los cambios en el ecosistemas de los canales de televisión o los estándares de distribución de contenidos como cintas de vídeo, DVDs, Blu-Rays o superiores tienen plazos de renovación y cambio mucho más largos.
Esto ha hecho que durante años muchos consumidores tuvieran en sus casas televisores fantásticos con prestaciones que iban muy por delante de lo que permitían las señales que recibían. No ha sido hasta hace bien poco que se ha creado una oferta televisiva de canales de alta definición a través de antena, la mayoría de 720 líneas y algunos de 1080, en que un televisor de última generación ya sí ha podido disponer de una significativa oferta audiovisual.
Aún así, para disponer de una oferta audiovisual completa de alta definición el camino pasa por contratar una plataforma de vídeo digital como las que ofrecen los operadores de comunicaciones (Telefónica, Vodafone, Orange, etc.) o contratar canales de contenidos on-line (Wuaki.tv, Netflix, Amazon, etc.) que van unidos a una conexión a Internet de alta velocidad, en general de fibra óptica.
El siguiente escalón: 4K
Pero los fabricantes de televisores tienen mucha más prisa por innovar en sus modelos de lo que puede asumir el mercado televisivo, y a los modelos de 1080p les han seguido otros con siglas poco comprensibles como 2K, UHD, 4K e incluso 8K. ¿Qué quieren decir estos términos?
Como norma, en los televisores se da una única cifra de resolución, que es la resolución vertical. Esto es, 720 o 1080. Las pantallas panorámicas tienen, en general, una relación entre el lado largo y el corto de 1,78:1, por lo que las resoluciones completas más populares son éstas: 1.280 píxeles de ancho por 720 píxeles de alto o 1.920 píxeles de ancho por 1.080 píxeles de alto. La primera está casi olvidada y es la de 1080 el verdadero estándar hoy en día. Lo que sucede es que no siempre se la denomina sencillamente como 1080 sino que se emplean otros nombres como Full HD, FHD, High Definition o 2K. Este último es el que siembra la confusión, ya que es comercialmente más potente y sonoro emplear el término 2K (2.000) que 1.080. Lo que pasa es que lo complica todo por que ese 2K (2.000) se refiere a la resolución horizontal que, por cierto, no es de 2.000 sino de 1.920. Casi, casi.
Y como herederos del 2K aparecen los siguientes escalones: 4K y 8K. Que, como imaginarás, tienen respectivamente 4.000 píxeles y 8.000 píxeles en horizontal. Bueno, casi. La resolución horizontal real que ofrecen es de 3.840 y 7.680 píxeles respectivamente. Lo que pasa es que en el mundo de los proyectores personales y para salas de cine, que también se han digitalizado, sí hay unos estándares 2K y Cinema 4K que, aquí sí, tienen 2.000 y 4.000 píxeles en horizontal. En el cine no se especifica la resolución vertical porque no es fija, depende de la relación de aspecto elegida puede variar.
Como ves, lo que pasa es que se han “redondeado” las cifras de resolución horizontal de 1.920, 3.840 o 7.680 a 2K, 4K u 8K. Matemáticamente es falso pero perceptualmente no creo que haya ningún ojo humano en la Tierra que note la diferencia en resolución entre una pantalla de 3.840 puntos y una de 4.000. Me parece imperceptible la diferencia.
Lo que sucede es que donde la primera generación de alta definición hacía referencia a la resolución vertical (720, 1.080), esta nueva generación se ciñe a la resolución horizontal (4K, 8K) y para liarlo todo lo que antes se llamaba 1080 (verticales) ahora se llama 2K (horizontales).
¿Por qué tener un único nombre?
Por si esta jungla de términos no fuera suficiente, muchos fabricantes han empleado otros distintos. Aquí tienes un resumen con las principales resoluciones y sus nombres (según Cnet):
720p (1.280 x 720 píxeles): se conoce como HD o High Definition.
1080p (1.920 x 1.080 píxeles): también llamada Full HD, FHD o 2K.
WUXGA (1.920 x 1.200 píxeles): acrónimo de Wide Screen Ultra eXtended Graphics Array.
2K (2.048 píxeles en horizontal).
UHD (3.840 x 2.160 píxeles): conocida como 4K, Ultra HD o Ultra-High Definition.
Cinema 4K (4.096 puntos en horizontal): también se denomina sencillamente 4K.
8K (7.680 x 4.320 píxeles): todavía experimental y por ahora sin más sinónimos.
En televisores encontrarás las resoluciones de 720p, 1080p, UHD o, en modelos experimentales, 8K. Las resoluciones WUXGA, 2K o Cinema 4K suelen emplearse con monitores o proyectores. Al final lo que nunca falla es que, ante la duda, te bases en la resolución de la pantalla. Esto es, que aunque ofrezcan un modelo como UHD, tu pidas que te den el dato de 3.840 x 2.160 píxeles para saber si es la misma o no que otra pantalla con la que la estés comparando.
Sobre todo, dado que hablamos de dispositivos para contemplar imágenes en movimiento, no importa si uno tiene una resolución ligeramente superior a otro. Lo que debería hacerte inclinar la balanza hacia uno u otro lado debería ser la calidad de imagen que ven tus ojos. Una vez elegido un “escalón” de definición, sea 1080p, 4K o el que sea, selecciona el resto de características que para ti sean esenciales (precio, extras, diseño, etc.) y acota la oferta filtrándola por esos parámetros. Cuando lo hagas, la lista de candidatos se habrá reducido considerablemente. Entonces enfréntalos visualmente.
Compara lo que te hace sentir cada televisor al ver imágenes en ellos. De hecho, si puedes, intenta ver en cada uno secuencias con las resoluciones estándares que recibirás en casa (720, 1080, alguna señal analógica de menor calidad, fotografías digitales de 10 o más megapíxeles, etc.). Con todos esos ejemplos, tus ojos serán el mejor juez para saber que televisor llevarte. Porque todo esto de las siglas tiene su momento, pero no debe hacernos perder el sentido de todo que no es más que disfrutar visualmente de contenidos.
Imágenes: Wikipedia (“8K UHD, 4K SHD, FHD and SD” by Libron y “Cptvdisplay” by Wags05)
Fuente: muycomputerpro.com por José Buendía
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