Source: http://docplayer.es/141101-Cinep-centro-de-investigacion-y-educacion-popular.html
Timestamp: 2017-08-23 22:10:45+00:00

Document:
CINEP - Centro de Investigación y Educación Popular - PDF
Download "CINEP - Centro de Investigación y Educación Popular"
Amparo Moya Aguirre
2 Centro de Investigación y Educación Popular - CINEP MARCO CONCEPTUAL BANCO DE DATOS DE DERECHOS HUMANOS Y VIOLENCIA POLÍTICA MARCO CONCEPTUAL - Banco de Datos de Derechos Humanos y Violencia Política ISSN Director General Mauricio García Durán, S.J. Coordinador del Sistema General de Información del CINEP Alejandro Angulo Novoa, S.J. Coordinador del Banco de Datos de Derechos Humanos y Violencia Política Javier Giraldo Moreno, S.J. Coordinación Editorial Javier Giraldo Moreno, S.J. Corrección de Textos Yebrail Alvarez Santoyo y Carlos Emiro Garaviz Rincón Diseño y Diagramación William Rozo Alvarez Segunda Edición: Octubre de 2008 Bogotá D.C. - Colombia Se permite la copia, ya sea de uno o más artículos completos de esta obra o del conjunto de la edición, en cualquier formato, mecánico o digital, siempre y cuando no se modifique el contenido de los textos, se respete su autoría y esta nota se mantenga. El conocimiento es patrimonio de la humanidad, por lo tanto un derecho y un deber de todos los seres humanos. Este documento se ha realizado con la ayuda financiera de la Comunidad Europea. El contenido de este documento es responsabilidad exclusiva de El Banco de Datos de Derechos Humanos y Violencia Política del Cinep y en modo alguno debe considerarse que refleja la posición de la Unión Europea. 2
3 Algo de historia E l Banco de Datos sobre Derechos Humanos y Violencia Política, que se inició bajo la responsabilidad conjunta del CENTRO DE INVESTIGACIÓN Y EDUCACIÓN POPULAR CINEP y la COMISIÓN INTERCONGREGACIONAL DE JUSTICIA Y PAZ, tuvo su origen a finales de Los niveles de violencia que en Colombia han estado relacionados de alguna manera con el conflicto social y político, fueron muy altos desde los años 60. En los 70 fue particularmente elevado el nivel de denuncias sobre torturas infligidas a los prisioneros políticos por miembros de la fuerza pública y de organismos de seguridad del Estado, pero en los 80, en coincidencia con los primeros diálogos de paz entre gobierno e insurgencia, las torturas comenzaron a transformarse en desapariciones forzadas y en ejecuciones extrajudiciales. La necesidad de explicarle a la comunidad internacional lo que estaba sucediendo en Colombia, un país que a pesar de no haber tenido dictaduras militares de seguridad nacional mostraba niveles escandalosos de represión violenta, fue planteando la necesidad de sistematizar la información relativa a las violaciones más graves de los derechos humanos. En abril de 1988, casi en coincidencia con la fundación de la Comisión Intercongregacional de Justicia y Paz, se publicó el primer número del boletín Justicia y Paz que seguiría divulgando trimestralmente datos sobre la violencia política hasta junio de 1996, cuando entroncó con la revista Noche y Niebla. Esta última inauguró una nueva etapa, con categorías más elaboradas, en concordancia con instrumentos internacionales que definen los Derechos Humanos y el Derecho Humanitario aplicable en los conflictos armados. El Banco de Datos, creado en CINEP en enero de 1988 como primer insumo para el trabajo de la naciente comisión de JUSTICIA Y PAZ de las congregaciones religiosas de Colombia, fue recorriendo diversas etapas: Entre 1988 y 1992 constituyó una sola unidad que leía los hechos de violencia que lograba inventariar desde categorías sociológicas muy simples. En efecto, clasificaba como asesinatos políticos aquellas muertes violentas en las cuales, por las características de la víctima o del victimario o por otras circunstancias, se evidenciaba una intención de reprimir posiciones ideológicas o políticas. Cuando las evidencias no eran tan fuertes, las clasifica como asesi-
4 natos presumiblemente políticos. Registraba también las desapariciones forzadas que revelaban móviles políticos; las torturas que eran denunciadas; los crímenes de limpieza social, las muertes en combate y las acciones bélicas. MARCO CONCEPTUAL - Banco de Datos de Derechos Humanos y Violencia Política Entre enero de 1993 y junio de 1996 existieron dos bancos de datos. El CINEP optó por ensayar otra metodología y otros criterios, examinando con mayor rigor jurídico la cantidad creciente de información que las diversas fuentes ofrecían, y seleccionando sólo aquellos casos que permitían atribuir responsabilidades con más fuertes indicios, lo cual le exigió desechar enormes cantidades de información que no llenaba esos requisitos. Entre tanto JUSTICIA Y PAZ continuó utilizando las mismas categorías sociológicas menos exigentes, apoyándose en la convicción de que existían presiones muy fuertes sobre el entorno social de las víctimas para ocultar datos fundamentales y para impedir que las instancias de administración de justicia pudieran esclarecer las responsabilidades. En un contexto tal de guerra sucia, se creía necesario y urgente sistematizar la información indiciaria, ofreciendo bases informativas que permitieran posteriores investigaciones más rigurosas. Los dos órdenes de información que comenzaron a circular, provenientes de los dos bancos de datos, desconcertaron a los estudiosos de la coyuntura de los derechos humanos en Colombia, así como a las numerosas organizaciones de solidaridad que en diversas partes del mundo utilizaban una u otra fuente. Esto motivó la convocatoria a un seminario conjunto entre CINEP y JUSTICIA Y PAZ, el cual se prolongó por todo el año 1995 y parte de 1996, con el fin de revisar la metodología de los bancos de datos y de estudiar la posibilidad de articular las inquietudes de ambas instituciones. De allí surgió la primera redacción de este nuevo MARCO CONCEPTUAL que luego se fue afinando y complementando, en la medida en que se daba respuesta a los problemas planteados por la labor cotidiana de leer la realidad concreta de la violencia política desde esas categorías. Así, el 1 de julio de 1996 comenzó a funcionar nuevamente un único Banco de Datos, bajo la responsabilidad conjunta de CINEP y JUSTICIA Y PAZ, dando origen también a la nueva revista que se quiso llamar NOCHE Y NIEBLA. Este Marco Conceptual integró, gracias a una cierta solución salomónica, las dos inquietudes de fondo que habían conducido al fraccionamiento del primer Banco de Datos: por una parte, el deseo de una mayor rigurosidad, que podría lograrse por el recurso a los órdenes jurídicos que la comunidad internacional había elaborado para hacer operativos los derechos humanos y para regular los conflictos armados salvaguardando principios humanitarios fundamentales; por otra parte, el deseo de no desechar informaciones precarias que logran saltar las barreras de muchas censuras, presiones, temores y deformaciones, pero que están señalando las estrategias mediante las cuales los medios de información y los aparatos de la administración de justicia del Estado se ponen al servicio de la impunidad, favoreciendo los desarrollos más perversos del conflicto. Para satisfacer la primera inquietud se echó mano del instrumental del Derecho Internacional de los Derechos Humanos y del Derecho Internacional Humanitario. Para satisfacer la segunda inquietud se abrió el campo de la Violencia Política y Social, en el cual se han seguido consignando los casos en que no se cuenta con evidencias que apunten a una autoría determinada, pero sí con unos indicios que permiten detectar unos móviles políticos. Aunque las opciones asumidas allanaron numerosas dificultades, no se puede decir que constituyen soluciones definitivas y satisfactorias. Los géneros de violencias que se dan en Colombia y que se entrecruzan dando origen a muchas otras modalidades, no se dejan 4
5 caracterizar fácilmente. Además, el tipo de conflicto armado que se ha ido configurando en Colombia desde los años 60 desborda en gran medida los parámetros con que la comunidad internacional ha tratado de sistematizar, interpretar y normar el conflicto entre eficacia y ética que enfrenta toda guerra. Somos muy conscientes de que al echar mano de las Convenciones de Ginebra y de La Haya para tipificar conductas que infringen la ética de la guerra pero que supuestamente son requisitos de su eficacia, nos colocamos en marcos muy alejados del modelo de guerra que en la cruda realidad conducen las dos partes beligerantes en Colombia: el Estado, porque finge conducir una guerra contra rebeldes armados, mientras sus mismos documentos secretos revelan que su guerra fue diseñada desde un comienzo y continuamente rediseñada para combatir a quienes piensan que el modelo económico político debería ser diferente. La insurgencia, porque no se ha rebelado contra ningún ejército, ni gobierno, ni busca apoderarse de territorio alguno, sino que quiere desmontar un modelo de sociedad discriminatoria desde posiciones de enorme desventaja militar, lo que la conduce a echar mano de estratagemas nada clásicas. A pesar de todos estos desfases, este Marco Conceptual constituye un esfuerzo por aferrarnos a categorías jurídicas universales, esfuerzo que no podría ocultar la gran ilusión que lo ha guiado: que el conflicto se acerque cada vez más a parámetros humanitarios, al menos mientras la sinrazón de una solución militar y no política y racional siga predominando, y que la sociedad guarde de alguna manera la memoria, así sea precaria o incompleta, de aquello que algún día deberá exorcizar mediante una opción histórica: que este tipo de violencia NUNCA MÁS vuelva a ser tolerada. 5
6 MARCO CONCEPTUAL - Banco de Datos de Derechos Humanos y Violencia Política Marco Conceptual CONCEPTO GENERAL DE VIOLENCIA POLÍTICA Se entenderá por Violencia Política aquella ejercida como medio de lucha político-social, ya sea con el fin de mantener, modificar, sustituir o destruir un modelo de Estado o de sociedad, o también con el fin de destruir o reprimir a un grupo humano con identidad dentro de la sociedad por su afinidad social, política, gremial, étnica, racial, religiosa, cultural o ideológica, esté o no organizado. Tal tipo de violencia puede ser ejercida: 1. Por agentes del Estado o por particulares que actúan con el apoyo, tolerancia o aquiescencia de las autoridades del Estado y en este caso se tipifica como Violación de Derechos Humanos; 2. Por grupos insurgentes que combaten contra el Estado o contra el orden social vigente, y en este caso: o esa violencia se ajusta a las leyes o costumbres de la guerra y entonces se tipifica como Acción Bélica, o se aparta de las normas que regulan los conflictos armados y entonces se tipifica como Infracción al Derecho Internacional Humanitario; 3. Por grupos o personas ajenas al Estado y a la insurgencia, pero impulsados por motivaciones ideológico-políticas que los llevan a actuar en contra de quienes tienen otras po- 6
7 siciones o identidades, o de quienes conforman organizaciones de las antes mencionadas. En ocasiones los autores son identificables como ajenos al Estado y a la insurgencia; en otras, la identidad de los autores no es posible determinarla pero sí hay elementos para identificar los móviles. Dado que el elemento identificable en todos estos casos es la motivación, estos casos se tipifican como Violencia Político-Social. Dentro de esta categoría se clasifican algunas prácticas de la insurgencia que en estricto sentido no se pueden calificar como infracciones al Derecho Internacional Humanitario, tales como el secuestro y algunas prácticas de limpieza social, pero que se originan en un evidente móvil político. 7
8 MARCO CONCEPTUAL - Banco de Datos de Derechos Humanos y Violencia Política I. Violencia Política como Violación de Derechos Humanos Por violación a los Derechos Humanos debe entenderse toda conducta positiva o negativa mediante la cual un agente directo o indirecto del Estado vulnera, en cualquier persona y en cualquier tiempo, uno de los derechos enunciados y reconocidos por los instrumentos que conforman el Derecho Internacional de los Derechos Humanos. 1 Los dos elementos específicos que convierten un acto de violencia cualquiera en una violación de derechos humanos son, por una parte el autor, y por el otro la materia. Si el autor es un agente directo o indirecto del Estado, y si el derecho violado es alguno de los consagrados en los pactos internacionales de derechos humanos, entonces, el acto de violencia se constituye en una violación de derechos humanos. Si se dan los dos elementos anteriores, los móviles no modifican tal caracterización. Por ello, una violación de derechos humanos puede tener como móvil: la persecución política la intolerancia social el abuso o exceso de autoridad. La autoría estatal, como elemento determinante para tipificar una violación de derechos humanos, puede darse de varias maneras: 1. Cuando el acto de violencia es realizado directamente por un agente del Estado 2 que ejerce una función pública; 2. Cuando el acto de violencia es realizado por particulares que actúan con el apoyo, la anuencia, la aquiescencia o la tolerancia de agentes del Estado; 1 Defensoría del Pueblo, «Algunas Precisiones sobre la Violación de los Derechos Humanos en Colombia», Serie: Textos de Divulgación, No. 2 2 A este respecto se entiende por Agente del Estado aquel que tiene funciones represivas o de control, o a quien se le ha asignado la protección de un derecho 8
9 9 3. Cuando el acto de violencia se produce gracias al desconocimiento de los deberes de garantía y protección que tiene el Estado respecto a sus ciudadanos. En efecto, el artículo 1 de la Convención Americana de Derechos Humanos afirma que los Estados partes se comprometen a respetar los derechos y libertades reconocidos en ella y a garantizar su libre y pleno ejercicio a toda persona sujeta a su jurisdicción.... Además, el artículo 2 de la misma Convención establece que Si el ejercicio de los derechos y libertades mencionados en el artículo 1 no estuviere ya garantizado por disposiciones legislativas o de otro carácter, los Estados partes se comprometen a adoptar, con arreglo a sus procedimientos constitucionales y a las disposiciones de esta Convención, los medios legislativos o de otro carácter que fueren necesarios para hacer efectivos tales derechos y libertades. Por eso, la Corte Interamericana de Derechos Humanos, en sentencia del 29 de julio de 1988, afirmó que todo menoscabo de los derechos humanos reconocidos en la Convención que pueda ser atribuido, según las reglas del Derecho Internacional, a la acción u omisión de cualquier autoridad pública, constituye un hecho imputable al Estado que compromete su responsabilidad en los términos previstos por la misma Convención La misma sentencia, en sus numerales 166 a 177, interpretó el deber de garantía que tiene el Estado respecto a los derechos consagrados en la Convención, desagregando tal deber en los de: prevenir, investigar, sancionar y procurar el restablecimiento del derecho conculcado (No. 166). Además, afirmó que el deber de garantía no se agota en la existencia de instrumentos legales, sino que comporta la necesidad de una conducta gubernamental que asegure la existencia, en la realidad, de una eficaz garantía del libre y pleno ejercicio de los derechos humanos (No. 167). Por lo mismo, concluye que un hecho ilícito violatorio de los derechos humanos que inicialmente no resulte imputable directamente a un Estado, por ejemplo, por ser obra de un particular o por no haberse identificado al autor de la trasgresión, puede acarrear responsabilidad internacional del Estado, no por ese hecho en sí mismo, sino por falta de la debida diligencia para prevenir la violación o para tratarla en los términos requeridos por la Convención (No. 172). Refiriéndose a la obligación que tiene el Estado de investigar, la misma sentencia afirmó que ésta no solamente se incumple por no producir resultados satisfactorios, sino por no emprenderla con seriedad sino más bien como una formalidad condenada de antemano a ser infructuosa o como una gestión de intereses particulares que dependa de la iniciativa procesal de la víctima o de sus familiares o de la aportación privada de elementos probatorios sin que la autoridad pública busque efectivamente la verdad. En este caso, la responsabilidad de los particulares revierte también sobre el Estado, pues si sus hechos no son investigados con seriedad, resultarían, en cierto modo, auxiliados por el poder público, lo que comprometería la responsabilidad internacional del Estado (No. 177). Así pues, la responsabilidad del Estado se da, no solamente por la participación de uno de sus agentes directos en la violación, o por la responsabilidad que en la misma cabe a personas o grupos que actúan con el apoyo, anuencia, aquiescencia o tolerancia de sus agentes directos, sino también cuando se configura una falta evidente de protección y garantía de los derechos humanos por parte de los agentes del Estado. Dado que en este último caso, en el que la responsabilidad del acto de violencia es imputable a particulares ajenos al Estado, se pueden dar interpretaciones muy discutibles sobre la responsabilidad concomitante del Estado y por lo tanto, sobre el carácter de violación de derechos humanos que tiene el
10 acto violento, sólo se registrarán casos de este tipo cuando estén demostradas las siguientes circunstancias: 1. Existe evidencia respecto a que los agentes del Estado conocían de antemano el alto riesgo en que se hallaba la víctima y no tomaron medidas de eficaces para protegerla; 2. Se registra una cadena de víctimas con características similares sin que el Estado haya tomado medidas efectivas para protegerlas; 3. Se infiere que la impunidad que ha cubierto al victimario, por ausencia de investigación y sanción, es factor facilitador de la nueva violación. MARCO CONCEPTUAL - Banco de Datos de Derechos Humanos y Violencia Política Modalidades de Violación de los Derechos Humanos según los móviles En el supuesto de que la responsabilidad del acto violento resida en el Estado por alguna de las tres causas antes descritas y, que por lo tanto, está tipificada una violación de derechos humanos, ésta puede asumir diversas modalidades según las motivaciones que se infieren en los victimarios: 1. Violación de los Derechos Humanos como Persecución Política Este tipo de violación ocurre ordinariamente en el marco de actividades, encubiertas o no, relacionadas con el mantenimiento del orden público o la defensa de las instituciones, razones éstas tradicionalmente conocidas como razones de Estado. Ordinariamente se aducen estas razones o se pueden fácilmente inferir, como justificación de actos violentos dirigidos a reprimir la protesta social legítima, a desarticular organizaciones populares o de carácter reivindicatorio o a castigar y reprimir posiciones ideológicas o políticas contrarias o críticas del statu quo. Modalidades específicas de violación de los Derechos Humanos por el móvil de persecución política, según los derechos o bienes jurídicos protegidos: 10
11 a. Violación del Derecho a la Vida: Ejecución Extrajudicial (Código: A 10) Es un homicidio intencional perpetrado en forma deliberada y arbitraria por un agente estatal, por un particular que actúa con el apoyo, la anuencia, la aquiescencia o la tolerancia de un agente estatal, o por un particular que actúa gracias a la ausencia de garantías y de protección de la víctima por parte del Estado. No se clasifican bajo este código aquellas muertes violentas perpetradas en el marco de movilizaciones o protestas pero cuyo carácter deliberado no es claro. Si se trata de líderes o personas que previamente hayan sido amenazadas, perseguidas o víctimas de atentados, sí pueden considerarse como blancos deliberados de la ejecución; si no, deben clasificarse como ejecuciones por abuso de autoridad. 11 Atentado (Código: A 16) Es el intento de destruir la vida o de afectar la integridad física de una persona en forma intencional, por parte de agentes directos o indirectos del Estado. Importa precisar que el hecho debe estar claramente dirigido contra personas, pues no se considera como atentado el perpetrado contra bienes. No obstante, en este último caso, se registrará el hecho como amenaza individual o colectiva. Amenaza individual (Código: A 15) Es la manifestación de violencia contra una persona por parte de agentes directos o indirectos del Estado, que la colocan en situación de víctima potencial de agresiones contra su vida o integridad, afectando su estabilidad psíquica. Amenaza colectiva (Código: A 18) 3 Es la manifestación de violencia contra un grupo de personas por parte de agentes directos o indirectos del Estado, que lo colocan en situación de víctima potencial de agresiones contra su vida o integridad, afectando su organización o su lucha por la reivindicación de derechos. 3 En casos de amenazas, cuando se tenga información sobre los nombres de las personas, veredas, poblaciones o comunidades amenazadas, se registrará cada víctima (persona o comunidad) individualmente, pero cuando no se tenga información de nombres que permita individualizar (a personas o colectividades), se registrarán como un colectivo. Por ejemplo, si se habla de «tres veredas amenazadas» sin que se conozcan sus nombres, se registrarán como una amenaza colectiva, y si se habla de «tres personas» cuyos nombres y apellidos no están completos, se registrarán como una amenaza colectiva.
12 b. Violación del Derecho a la Integridad Personal: Tortura (Código: A 12) MARCO CONCEPTUAL - Banco de Datos de Derechos Humanos y Violencia Política Es todo acto por el cual se inflija intencionalmente a una persona dolores o sufrimientos graves, ya sean físicos o mentales, con el fin de obtener de ella o de un tercero información o una confesión, de castigarla por un acto que ha cometido, o de intimidar o coaccionar a esa persona o a otras, o por cualquier razón basada en cualquier tipo de discriminación, cuando dichos dolores o sufrimientos sean infligidos por un funcionario público u otra persona en el ejercicio de funciones públicas, a instigación suya, o con su consentimiento o aquiescencia (Convención contra la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes, Resolución 39/46 de la Asamblea General de la ONU, 10 de diciembre de 1984, art.1). Herida (Código: A 13) Es toda forma de Heridas o lesiones infligidas a una persona, ya por un intento frustrado de asesinato, ya como forma de castigo por sus posiciones o actividades, o como intimidación para que abandone éstas o las transforme, cuando son causadas por un funcionario público u otro persona en ejercicio de funciones públicas, a instigación suya, o con su conocimiento o aquiescencia (Convención contra la Tortura y otros tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes. Resolución 39/46 de la Asamblea General de la ONU, 10 de diciembre de 1984, artículo 1). Violencia Sexual (Código: A 19) Según jurisprudencia del Tribunal Penal Internacional sobre Rwanda, en Sentencia del Caso Akayesu, del 2 de septiembre de 1998, la violencia sexual incluye la violación, así como otras agresiones sexuales. Al igual que la Tortura, la violación se usa con el objetivo de intimidar, degradar, humillar, discriminar, castigar, controlar o destruir a una persona. Tal como ocurre con la tortura, la violación vulnera la dignidad personal, y, de hecho, constituye tortura cuando se inflige por funcionario público u otra persona en el ejercicio de funciones públicas, o haber actuado por instigación o con consentimiento o aquiescencia suya. No obstante ser una modalidad de la Tortura, el Banco de Datos la registra específicamente y la desagrega en varias subcategorías, así: Violación (Código: A 191) se entiende por tal la invasión física de naturaleza sexual, de forma coercitiva, sobre una persona, perpetrada por un agente directo o indirecto del Estado. La víctima puede ser indistintamente hombre o mujer. 4 4 El Banco de Datos acoge la jurisprudencia del Tribunal Internacional sobre Rwanda, en la Sentencia antes citada del Caso Akayesu (2 de septiembre de 1998), en la cual registra que «ninguna de las definiciones conocidas es objeto de consenso en derecho internacional», y conceptúa: «el elemento esencial del crimen de violación no puede ser capturado en una descripción mecánica de objetos y partes del cuerpo». 12
13 13 Embarazo forzado (Código: A 192) Se entiende por tal el confinamiento de una mujer luego de una violación que ha tenido efectos de embarazo, impidiéndole ejercer el derecho sobre su cuerpo hasta que se produzca el parto. Para constituir una violación de derechos humanos, se supone que la violación y el confinamiento han sido perpetrados por agentes directos o indirectos del Estado. Una modalidad de este crimen lo constituye el denominado Estupro étnico, el cual es perpetrado con la intención de modificar la composición étnica de una población. Prostitución forzada (Código: A 193) Se entiende por tal el hecho de obligar a una persona, hombre o mujer, a realizar uno o más actos de naturaleza sexual bajo coerción o aprovechando la incapacidad de la víctima de dar su consentimiento genuino, cuando el autor, quien se supone ser agente directo o indirecto del Estado, busque obtener ventajas pecuniarias por dicho crimen. Esterilización forzada (Código: A 194) Se entiende por tal el acto por medio del cual un agente directo o indirecto del Estado priva, bajo coerción, a una persona de su capacidad de reproducción biológica. Esclavitud sexual (Código: A 195) Se entiende por tal el conjunto de actos mediante los cuales un agente directo o indirecto del Estado ejerce formas de dominio o propiedad sobre una persona, hombre o mujer, incluyendo la enajenación mediante compra, venta, préstamo o trueque, con el fin de obligarla a realizar uno ó más actos de naturaleza sexual. Abuso sexual (Código: A 196) Se entiende por tal cualquier acto de naturaleza sexual, de forma coercitiva, sobre una persona, incluyendo el desnudo forzado, perpetrado por un agente directo o indirecto del Estado. Aunque esta definición genérica se puede aplicar a las anteriores modalidades, siempre que se tenga la suficiente información se debe clasificar el hecho según las anteriores subcategorías. Para efectos del registro de estas violaciones a los Derechos Humanos, se registrará siempre la categoría general: Violencia sexual, acompañada siempre de una o varias subcategorías. Si por falta de información más completa u otras razones no se aplica ninguna de las cinco primeras subcategorías, entonces marcar de todas maneras la sexta subcategoría, la cual es genérica.
14 C. Violación del Derecho a la Libertad Personal: Desaparición forzada e involuntaria (Código: A 11) Es la privación de la libertad a una persona, cualquiera que fuere su forma, cometida por agentes del Estado o por personas o grupos de personas que actúan con la autorización, el apoyo o la aquiescencia del Estado, seguida de la falta de información o de la negativa a reconocer dicha privación de libertad o de informar sobre el paradero de la persona, con lo cual se impide el ejercicio de los recursos legales y de las garantías procesales pertinentes (Convención Interamericana sobre Desaparición Forzada de Personas, 1993). MARCO CONCEPTUAL - Banco de Datos de Derechos Humanos y Violencia Política Para registrar las Desapariciones Forzadas habrá que tener en cuenta tres situaciones: 1. Los casos en que no se vuelve a tener noticia de la víctima; 2. Los casos en que la persona aparece con vida posteriormente; 3. Los casos en que posteriormente es hallado el cadáver de la víctima. En estos casos se registrará también el crimen de Ejecución Extrajudicial, pero de ninguna manera se debe omitir el registro de la Desaparición Forzada como una de las victimizaciones. Detención arbitraria (Código: A 14) Consiste en privar de la libertad a una o a varias personas por parte de agentes directos o indirectos del Estado, por razones y mediante procedimientos no contemplados en la ley penal. La arbitrariedad e ilegalidad de esta violación se puede configurar: cuando no existe orden escrita de autoridad judicial competente ni se presenta estado de flagrancia; cuando la detención es decidida y ejecutada por miembros de las Fuerzas Armadas en desarrollo de facultades concedidas por alguna Ley, pues tales facultades se concederían en violación de instrumentos internacionales, como la Convención Americana de Derechos Humanos; cuando persiste la detención tras el vencimiento de los términos legales; cuando persiste la detención tras el cumplimiento de la pena; cuando las razones que se invocan para justificar la detención, explícita o implícitamente criminalizan conductas que no pueden ser consideradas como ilegales, como la protesta social, la pertenencia a movimientos sociales, reivindicativos o políticos, así se califiquen con tipos penales arbitrarios o ambiguos, tales como los de rebelión, terrorismo, asonada o concierto para delinquir. 14
15 El Banco de Datos solo registrará esta forma de violación de derechos humanos cuando sean evidentes los móviles políticos, es decir, cuando se advierta la intencionalidad de reprimir la protesta social, la organización social o la oposición política, utilizando tipos penales amañados y/o procedimientos irregulares. 15 Deportación (Código: A 101) Es el retorno forzado a su patria, de personas protegidas, ya sean individuos, grupos o grandes contingentes, que afluyen de manera desordenada al territorio de un país vecino con el fin de evitar los riesgos que corren en el país de origen. En esta categoría, el Banco de Datos registrará aquellos hechos que involucren a las autoridades colombianas y a las de los Estados vecinos (a las que se les denominará Agente extranjero) en la expulsión de colombianos que acuden a otro país en busca de refugio. Se registrará en primera instancia el desplazamiento forzado hacia el territorio del país vecino y si las personas son obligadas a retornar sin las debidas garantías, se configurará la deportación. Para los casos que sucedan fuera del territorio colombiano, pero en las fronteras y sus zonas adyacentes, el Banco de Datos utiliza el campo geográfico frontera. Los hechos pueden ser perpetrados allí por agentes extranjeros o nacionales. Puede darse el caso de deportaciones con responsabilidad conjunta de agentes extranjeros y nacionales. Desplazamiento forzado colectivo (Código: A 102) Se entiende por desplazamiento forzado colectivo, aquella migración a la que se ve forzado un colectivo humano, dentro del territorio nacional o hacia las zonas de frontera, abandonando su lugar de residencia y sus actividades económicas habituales, porque sus vidas, integridad física o libertad han sido vulneradas o se encuentran amenazadas por causa y con ocasión del conflicto armado interno o por las violaciones masivas de los derechos humanos. 5 Confinamiento como represalia o castigo colectivo (Código A104) Consiste en impedir la movilidad de personas o colectividades, por parte de agentes directos o indirectos del Estado, con el fin de impedirles protegerse de agresiones que atentan contra 5 El Banco de Datos no registra el desplazamiento forzado individual por razón de sus limitaciones. Sin embargo, se esfuerza por registrar el número aproximado de víctimas en cada caso colectivo de desplazamiento forzado. Hay que anotar, además, que el desplazamiento forzado puede obedecer a contextos diferentes que determinan su clasificación en uno u otro campo: cuadro de violaciones masivas a los derechos humanos por parte de agentes directos o indirectos del Estado; cuadro de violencia política ejercida por agentes no estatales o no identificados; cuadro de infracciones graves al Derecho Internacional Humanitario perpetradas por combatientes de uno u otro polo o de ambos. Según el caso, los desplazamientos forzados se registrarán dentro de las violaciones a los Derechos Humanos, o dentro de los hechos de Violencia Político Social, o dentro de las infracciones graves al Derecho Internacional Humanitario.
16 sus derechos fundamentales; evitar la denuncia de las violaciones a sus derechos; entrar en contacto con grupos u organizaciones no afectas al Estado; someterlas a cercos de hambre o carencia de otros abastecimientos, como forma de presión para que colaboren con el actor armado estatal o paraestatal o de castigarlas por sus posiciones de no colaboración. El banco de Datos sólo registrará actos de confinamiento colectivo, con los mismos criterios con los cuales se han registrado los casos de desplazamiento forzado. (Ver nota # 5). 2. Violación de Derechos Humanos como Abuso de Autoridad MARCO CONCEPTUAL - Banco de Datos de Derechos Humanos y Violencia Política Aquí el acto violatorio de los Derechos Humanos solo tiene como explicación un uso de la fuerza desproporcionado e injustificado en el cumplimiento de las funciones de agentes estatales, o un uso arbitrario e ilegítimo de la fuerza o de la autoridad detentada por los agentes del Estado. En estos casos hay que tener en cuenta el artículo 3 del Código de Conducta para Funcionarios encargados de hacer cumplir la Ley, aprobado por Resolución 34/169 de la Asamblea General de la ONU el 17 de diciembre de Según dicho instrumento, el uso de la fuerza, en el cumplimiento de requerimientos legales o judiciales, debe limitarse a los casos en que sea estricta y proporcionalmente necesaria. Es decir, si no hay resistencia, no es legítimo usarla; si hay resistencia, solo en la proporción necesaria para vencer la resistencia. Si se trata del uso de armas, hay que tomar en cuenta el Cuerpo de Principios Básicos de la ONU sobre el Empleo de la Fuerza y de las Armas de Fuego por los Funcionarios Encargados de Hacer Cumplir la Ley, adoptado por el VII Congreso de la ONU sobre Prevención del Delito y Tratamiento del Delincuente, el 7 de diciembre de Según dicho instrumento: 1. Se utilizarán medios no violentos antes de recurrir al empleo de armas de fuego; solo se utilizarán éstas cuando otros medios resulten ineficaces o no garanticen de ninguna manera el logro del objetivo previsto (artículo 4). 2. Cuando el empleo de armas de fuego sea inevitable, se actuará en proporción a la gravedad del delito y al objetivo legítimo que se persiga; se reducirán al mínimo los daños y lesiones y se respetará y protegerá la vida humana; se procederá de modo que se preste lo antes posible asistencia y servicios médicos a las personas heridas y afectadas; se notificará lo sucedido lo antes posible a los parientes y amigos íntimos de las personas heridas y afectadas. (artículo 5) 3. Los Funcionarios encargados de hacer cumplir la Ley no emplearán armas de fuego contra personas, salvo en defensa propia o de otras personas, en caso de peligro inminente de muerte o lesiones graves, o con el propósito de evitar la comisión de un delito particularmente grave que entrañe una seria amenaza para la vida, o con el objeto de detener a una persona que represente ese peligro y oponga resistencia a su autoridad, o para impedir su fuga, y solo en caso de que resulten insuficientes medidas menos extremas para lograr dichos objetivos. En cualquier caso, solo se podrá hacer uso intencional de armas letales cuando sea estrictamente inevitable para proteger una vida (artículo 9). 16
17 4. En las circunstancias previstas en el artículo 9, los funcionarios se identificarán como tales y harán una clara advertencia de su intención de emplear armas de fuego, con tiempo suficiente para que se tome en cuenta, salvo que al dar esa advertencia se pusiera indebidamente en peligro a los funcionarios, se creara un riesgo de muerte o daños graves a otras personas, o resultara evidentemente inadecuada o inútil dadas las circunstancias del caso (artículo 10). Modalidades específicas de violación de derechos humanos por el móvil de abuso de autoridad, según los derechos o bienes jurídicos protegidos: 17 Aquí es suficiente presentar la lista, pues las definiciones, precisiones, aclaraciones y comentarios consignados antes en el móvil de persecución política, son integralmente aplicables a este acápite de abuso de autoridad, pues lo único que cambia es el móvil. a. Violación del Derecho a la Vida Ejecución Extrajudicial (Código: A 20) Atentado (Código: A 26) Amenaza individual (Código: A 25) Amenaza colectiva (Código: A 28) b. Violación del Derecho a la Integridad Personal Tortura (Código: A 22) Herida (Código: A 23) Violencia Sexual (Código: A29) - Violación (Código: A291); - Embarazo forzado (Código: A292); - Prostitución forzada (Código: A293); - Esterilización forzada (Código: A294); - Esclavitud sexual (Código: A295); - Abuso sexual (Código: A296).
18 Para registrar la Violencia sexual como Abuso de Autoridad se seguirán los mismos criterios expuestos en la parte de violación a los derechos humanos como persecución política: se registra la categoría siempre con una subcategoría. Si no se aplica ninguna subcategoría o no hay información suficiente, se registrará por lo menos la sexta subcategoría que es más general (Abuso Sexual). c. Violación del Derecho a la Libertad Personal Desaparición forzada e involuntaria (Código: A 21) Detención arbitraria (Código: A 24) MARCO CONCEPTUAL - Banco de Datos de Derechos Humanos y Violencia Política 3. Violación de los Derechos Humanos como manifestación de Intolerancia Social Esta se presenta cuando por las características de las víctimas se infiere que el móvil del acto violatorio de los derechos humanos, está dirigido a eliminar personas consideradas por sus victimarios como disfuncionales o problemáticas para la sociedad, tales como habitantes de la calle, drogadictos, mendigos, prostitutas, homosexuales o delincuentes. Modalidades específicas de violación de los derechos humanos por el móvil de intolerancia social, según los derechos o bienes jurídicos protegidos: Aquí también es suficiente presentar la lista de modalidades con sus códigos, pues las definiciones, precisiones, aclaraciones y comentarios consignados antes en el móvil de persecución política y en el de abuso de autoridad, son integralmente aplicables, cambiando sólo el móvil. a. Violación del Derecho a la Vida Ejecución Extrajudicial (Código: A 30) Atentado (Código: A 37) Amenaza individual (Código: A 35) Amenaza colectiva (Código: A 38) 18
19 b. Violación del Derecho a la Integridad Personal: Tortura (Código: A 36) Herida (Código: A 33) Violencia Sexual (Código: A 39) - Violación (Código: A 391); - Embarazo forzado (Código: A 392); - Prostitución forzada (Código: A 393); - Esterilización forzada (Código: A 394); - Esclavitud forzada (Código: A 395); - Abuso sexual (Código: A 396). 19 c. Violación del Derecho a la Libertad Personal: Desaparición forzada e involuntaria (Código: A 302) Detención Arbitraria (Código: A 301)
20 MARCO CONCEPTUAL - Banco de Datos de Derechos Humanos y Violencia Política II. Violencia Político-Social Se entiende por Violencia Político Social aquella ejercida por personas, organizaciones o grupos particulares o no determinados, motivados por la lucha en torno al poder político o por la intolerancia frente a otras ideologías, razas, etnias, religiones, culturas o sectores sociales, estén o no organizados. También se registran como hechos de violencia político social algunas prácticas excepcionales de actores armados no estatales, que no pueden tipificarse como violaciones a los derechos humanos, pues sus autores no pertenecen al polo estatal ni para-estatal, ni tampoco como infracciones al Derecho Internacional Humanitario, ya que no están tipificadas allí, aunque son indiscutiblemente hechos de violencia determinados por móviles políticos. Este conjunto de prácticas se diferencia del anterior en cuanto no se identifica a un autor estatal o para-estatal, y por lo tanto no se puede tipificar como violación de derechos humanos, la mayoría de las veces porque los mecanismos de perpetración de los crímenes están amparados por una clandestinidad tal, que no es posible acceder a indicios sobre los autores; otras veces porque se identifica como autores a particulares sin vinculación alguna con agentes del Estado o al menos ésta no es comprobable en ninguna medida, pero en cambio sí son perceptibles los móviles políticos o de intolerancia social, ya sea por la intención explícita del victimario, ya por las características o actividades de la víctima, ya por los contextos espaciales o temporales, ya por los métodos utilizados u otras circunstancias. Cabe aclarar que dentro de esta amplia categoría de los hechos de violencia político social, cuando se habla de acciones de autores no estatales, no se incluyen las acciones de los grupos insurgentes, excepto en los casos de secuestro y en sus prácticas de intolerancia social, pues sus demás acciones violentas se tipificarán como infracciones graves al Derecho Internacional Humanitario o como acciones legítimas de guerra en el capítulo de Acciones Bélicas. El SECUESTRO constituye una práctica de los grupos insurgentes, no ligada directamente al desarrollo de las hostilidades bélicas sino a su financiación o propaganda. Se ha debatido mucho si se puede identificar o equiparar la Toma de Rehenes, práctica esta última explícita- 20
PANORAMA DE DERECHOS HUMANOS Y VIOLENCIA POLITICA EN COLOMBIA
PANORAMA DE DERECHOS HUMANOS Y VIOLENCIA POLITICA EN COLOMBIA SIGLAS Asociación Nacional de Trabajadores y Empleados de Hospitales, Clínicas, Consultorios y Entidades Dedicadas a Procurar la Salud de la
PRIMERO: Se propone aprobar sin modificación el título de la Ley, en los siguientes términos:
INFORME PARA SEGUNDA DISCUSIÓN DEL PROYECTO DE LEY PARA SANCIONAR LOS CRÍMENES, DESAPARICIONES, TORTURAS Y OTRAS VIOLACIONES DE LOS DERECHOS HUMANOS POR RAZONES POLÍTICAS EN EL PERÍODO 1958-1998. PRIMERO:

References: artículo 1
 artículo 2
 artículo 1
 Resolución 
 Resolución 
 artículo 1
 artículo 3
 Resolución 
 artículo 9