Source: http://www.clarinet.cl/nuevo/index.php/mundo/crisis/3684-duro-golpe-al-sionismo-en-el-consejo-de-seguridad
Timestamp: 2019-11-17 20:53:50+00:00

Document:
Naciones Unidas, aprobó el día
viernes 23 de diciembre la
resolución N°2334 contra los
asentamientos ilegales del
régimen de Israel, pese a las
presiones ejercidas por Trump y
Netanyahu, junto al lobby sionista.
La presidencia de la Autoridad Nacional Palestina – ANP - a través del portavoz Abu Rubeina, señaló que la resolución del Consejo de Seguridad de la ONU contra los asentamientos ilegales es un ‘un gran golpe’ para Israel.
Mediante una declaración pública emitida este sábado 24 de diciembre el Movimiento de Resistencia islámica palestina – Hamas – señaló ante la Resolución N° 2334 que “Son muy valiosas las posturas de los países que votaron por el derecho inalienable del pueblo palestino a poseer sus tierras y sus propiedades, y rechazar las agresivas políticas de los asentamientos. En este marco, llamamos a la comunidad internacional a seguir con este tipo de posturas “justas” sobre la causa palestina a fin de defender a los palestinos y sus derechos”.
Para indignación del régimen de Benjamín Netanyahu, la propia embajadora de EE.UU. ante la ONU, Samantha Power, en un mazazo al sionismo destacó que "no se puede abogar por asentamientos y la solución de los dos Estados. No vetamos la resolución, ya que refleja los hechos en el terreno y es consistente con la política estadounidense".
John Kerry, Secretario de Estado norteamericano señalo, por su parte que “aunque no estamos de acuerdo en todos los aspectos de esta resolución, ella, con razón, condena la violencia, la incitación, la actividad de los asentamientos e insta a las partes a tomar medidas constructivas”.
Por su parte, para el asesor presidencial estadounidense, Ben Rhodes “la actividad por parte de Israel en materia de asentamientos amenaza la coexistencia pacífica de los dos Estados. Una actividad que se ha intensificado durante los últimos años, sobre todo después del 2011. La condena de la política de asentamientos de Israel es consistente con la política de EE.UU., que es apoyada por ambos partidos".
Para el mandatario electo Donald Trump, quien se jugó por evitar esta derrota israelí “las cosas en la ONU a partir de mi presidencia serán diferentes" en una clara muestra de apoyo a un régimen alicaído como el israelí y que espera, de la mano del multimillonario estadounidense, devenido presidente, tener nuevos aires en su política colonialista.
A pocos minutos de salir a la luz pública la Resolución N° 2334, el régimen israelí emitió una declaración señalando que no acatará lo determinado por el Consejo de Seguridad. Para el régimen de Netanyahu la responsabilidad de esta dura derrota es atribuible a la administración de Barack Obama que “no solamente falló para proteger a Israel contra esta conspiración en la ONU, sino que se coludió con ella entre bastidores". El embajador de Israel ante las Naciones Unidas, Danny Danon – ex Vice Ministro de Defensa de Netanyahu , admitió que tenía esperanzas que Estados Unidos vetara lo que denominó “una vergonzosa resolución".
El propio CSNU, los países que aspiran al cumplimiento de las leyes internacionales, la Autoridad Nacional Palestina, Hamas, los gobiernos amigos de Palestina y la sociedad civil deben comenzar a trabajar por exigir el cumplimiento de esta Resolución y si ello no se ejecuta establecer las sanciones que el incumplimiento de un mandato internacional exige.
El Consejo de Seguridad de la ONU debe tomar medidas concretas, incluso amenazar con sanciones selectivas, contra las partes del conflicto de Siria que incumplen descaradamente los términos de una resolución adoptada por unanimidad por la ONU. Estas sanciones pueden ser políticas, diplomáticas, económicas, militares. El recurso a las sanciones, previsto explícitamente por el artículo 41 de la Carta de las Naciones Unidas , permite al Consejo de Seguridad pedir a los Estados miembros que apliquen medidas coercitivas con el fin de hacer efectivas sus decisiones y contribuir de este modo al mantenimiento de la paz y de la seguridad internacionales. Los diversos regímenes de sanciones adoptados por el Consejo pueden equipararse a instrumentos políticos destinados a velar por el mantenimiento de la paz y la seguridad.
Recordemos que la Carta de las Naciones Unidas ha creado lo que denomina un sistema de seguridad colectiva, que está recogida en su Capítulo N° VII y que es administrado, centralizadamente por el Consejo de Seguridad – definido como el órgano principal de la organización según el artículo 7o. de la Carta.
En vista de la necesidad de cumplir el cometido esencial, el cual es velar por el mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales, este Consejo puede adoptar las siguientes medidas:
Primero, medidas que no implican el uso de la fuerza, lo que usualmente se denominan sanciones, contempladas en los artículos 40 y 41 de la Carta de las Naciones Unidas.
Segundo, medidas que implican uso de la fuerza, que están consignadas en los artículos 42 y siguientes de la Carta).
Tercero, otras medidas, que si bien no se desprenden de manera explícita en la carta de la ONU, si se han constituido a partir de la práctica que el propio CSNU ha utilizado en la exigencia de resoluciones como ha sido en el caso de Serbia, Libia, Irak, Siria. Esto último, a través de un papel similar al que cumpliría un legislador, por ejemplo, con la adopción de acciones contra el terrorismo y la creación de tribunales penales ad hoc frente a acusaciones de crímenes de guerra y lesa humanidad.
El CSNU tiene experiencia a la hora de ejercer las sanciones cuando los miembros de la ONU no cumplen las determinaciones del ente multinacional y en este caso es muy probable que Israel se niegue a cumplirlas. Ya lo ha declarado su gobierno y por tanto la parálisis no puede ser el curso de acción.
Las sanciones suelen ser estandarizadas, como embargos de armas y bienes sensibles, la prohibición de viajar a sus cargos políticos, militares y empresariales, congelación de activos. Esto, de tal forma de privar al violador de sus medios de acción de sus recursos y ejercer presión para cooperar en el proceso de solución de un conflicto en el cual es parte. Para ello el CSNU debe crear un Comité de sanciones acompañado de un grupo de expertos para garantizar la aplicación efectiva de las sanciones por los Estados miembros de las Naciones Unidas.
Esta resolución será, sin duda, un aliciente muy poderoso en la demanda presentada en Chile a principios del mes de diciembre contra tres jueces de la Corte Suprema israelí, precisamente por crímenes de guerra con relación a la construcción del muro, la confiscación de tierras, la construcción de asentamientos, la violación del derecho a desplazamiento de la población palestina en Beit Jala – localidad ubicada a pocos kilómetros de Al Quds en lo que se denomina el valle de Cremisán - .
Para el abogado Gonzalo Boye, uno de los profesionales que asesoró a los abogados chilenos que presentaron la demanda contra los magistrados israelíes en Chile, la resolución que se aprobó en Nueva York este viernes 23 de diciembre “es un puntal muy valioso para fundamentar las investigaciones que está haciendo la Fiscalía de la Corte Internacional y también se constituye en un instrumento jurídico y político de enorme trascendencia de cara a cualquier reclamación judicial en contra de quienes diseñan, practican financian y/o apoyan la ocupación de los territorios palestinos “.
Este mito es el que viene a romper la resolución del CSNU y que da fuerzas al pueblo palestino y a la comunidad internacional, que alienta la autodeterminación de este pueblo, a denunciar la permanente política de usurpación de los barrios de Al Quds, de los pueblos y ciudades del West Bank, de exigir el derribo de un Muro miserable y sobe todo exigir el cese de los crímenes que diariamente comete la soldadesca y los colonos en los territorios ocupados.
Esta resolución permite dar fuerza vinculante a las demandas permanentes de las autoridades palestinas, de su pueblo y las organizaciones que apoyan la lucha de esta sociedad: que termine la construcción de asentamientos de colonos, ya sea en la parte este de la ciudad de Al Quds, tras la línea verde o en las zonas adyacentes, conformando un anillo de dominio y fragmentación, destinado a impedir – si en el futuro así se da – la devolución de todos aquellos territorios expoliados al pueblo palestino. Tal como sucede en el resto del territorio de la Ribera Occidental.
La Disposición N°2334 del Consejo de Seguridad debe ser cumplida de tal forma que la Autoridad Nacional Palestina tome la iniciativa para exigir, por ejemplo, que la serie de asentamientos que rodean a Al Quds, como el de East Talpiot, Pisgat Ze’ev, Gilo, Neve Yaakov, además de la siempre creciente Colonia de Maa´ ale adumin dejen de ampliarse mientras se discute su destrucción y salida de esos 300 mil colonos que irrumpieron en Al Quds Este y en barrios del casco antiguo como Silwan, Shuafat, Bein Hanina, Wadi Hilwe Haman al Ain, Al Bustan generando una situación de ocupación de hecho que suele ir acompañada de la irrupción de fuerzas militares, para proteger a esos grupos extremistas israelíes. Como también dar los pasos para la salida de los 350 mil ocupantes extremistas que ocupan tierras palestinas en Al Jalil – Hebrón – Nablus, Jericó en el valle del Aghwar – Jordan.
Es, sin duda, una tarea compleja, sobe todo porque la entidad sionista ha violado e incumplido todas y cada una de las resoluciones emitidas contra su ocupación criminal. Pero hoy, es un deber moral, político de sobrevivencia para el pueblo palestino el ejecutarla y exigir sanciones si esa Resolución se incumple, develar la verdadera cara del sionismo en un marco regional donde el Eje de la resistencia – que tiene como eje la causa palestina – puede ser de enorme ayuda. Es un deber Sacar a esos colonos de características y práctica terrorista, protegidos por un Ejército de ocupación y exterminio al estilo de las SS hitlerianas, que violan la legislación internacional, ocupan cada pulgada de las más ricas y fértiles tierras palestinas, en asentamientos que no respetan ni siquiera las fronteras establecidas a golpe de complicidad de los organismos internacionales y los aliados de Israel. Colonos que se confunden con el ejército sin existir una distinción precisa pues muchos colonos son oficiales o miembros del Ejército Sionista y son miles los oficiales que viven en los asentamientos en los territorios palestinos.
Es claro que la Resolución N° 2334 dada a conocer en este viernes 23 de diciembre del año 2016 marca un hito fundamental. Como también es claro que no será cumplida por Israel, lo que obliga a dar los pasos efectivos en todos los frentes de lucha para esta determinación sea ejecutada. Israel no entenderá otra línea de acción que no sea la fuerza conjunta del pueblo palestino, acompañado del Boicot, las sanciones y la desinversión, que implique cercarlos, tal como se hizo con el régimen del apartheid en Sudáfrica, con el claro compromisos de la comunidad internacional.
Y hablo, simplemente, de acciones no violentas, aunque no se puede descartar, cuando las condiciones así lo permitan una política de mayor presión, donde actores regionales de importancia y un cambio en la correlación de fuerzas permita acorralar al régimen sionista. Incluso si ello conlleva medidas de enfrentamiento que tendrán un resultado muy distinto al que ha estado acostumbrado Israel y que puede marcar el principio del fin del sionismo. El marco jurídico internacional lo permite, la voluntad y la dignidad nos exige hacer cumplir lo que durante 68 años ha sido una política de desprecio a las leyes internacionales por parte de la entidad sionista. Es hora de actuar, con firmeza, con la razón de pate del pueblo palestino y aquellos que lo apoyan, con todas las fuerzas de la historia.
ClariNet-HISPANTV

References: resolución 
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 Resolución 
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 artículo 41
 artículo 7
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