Source: https://www.slideshare.net/freddymon/colombia-por-la-primera-infancia
Timestamp: 2017-11-17 21:56:25+00:00

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La edu de la 1 infancia by Jessica Joven 989 views
Factores culturales by anyela estefania 110611 views
heterea1974
1. REPÚBLICA DE COLOMBIA COLOMBIA POR LA PRIMERA INFANCIAPolítica pública por los niños y niñas, desde la gestación hasta los 6 años Bogotá, diciembre de 2006 1
2. TABLA DE CONTENIDOSIntroducción............................................................................................................... ..................31. Justificación...................................................................................................... .......................6 1.1 Argumentos científicos .................................................................................................... .6 1.2 Argumentos sociales y culturales.............................................................................. 9 ........ 1.3 Argumentos relacionados con el desarrollo económico ...............................................10 . 1.4 Argumentos legales y políticos .................................................................... ..................12 1.5 Argumentos ligados al contexto institucional y programático.......................................14 1.6 Más allá de todo argumento, un asunto ético............................................................... 15 ...2. Antecedentes............................................................................................................. .............17 2.1 Análisis de las políticas................................................................................... ................17 2.1.1 La política orientada a la primera infancia en los años setenta...............................17 2.1.2 Políticas de gobierno más sobresalientes en los años ochenta................................18 2.1.3 El papel otorgado a la primera infancia en las políticas de gobierno de los noventa .......................................................................................................................................... ..19 2.2 La experiencia en el campo del desarrollo de la primera infancia ................................243. Las Lecciones Aprendidas............................................................................................. 30 ........4. Marco conceptual............................................................................................................... 32 .... 4.1 Concepto de primera infancia............................................................... ..........................33 4.2 Primera infancia y familia................................................................................ ...............35 4.3 Perspectiva de derechos y protección integral................................................... .............37 4.4 Equidad e inclusión social como principios fundamentales para el ejercicio de los derechos y su aplicabilidad desde la primera infancia...................................................... 38 .... 4.5 Corresponsabilidad e integralidad como principios que orientan la política de primera infancia .................................................................................................................................405. Situación actual y vulneración de derechos................................................... .......................44 5.1 Derecho a la vida............................................................................................... ..............44 5.2 El derecho a una vida digna.................................................................... ........................45 5.3 Lactancia materna y nutrición como derecho................................................ .................49 5.4 Derecho a atención en salud.................................................................................... 50 ........ Ministerio de la Protección Social, 2003..................................................... ............................51 5.5 Acceso a educación inicial como derecho................................................ ......................52 5.6 Derecho a un nombre........................................................................... ...........................54 5.7 La asignación del gasto como requisito para el cumplimiento de los derechos.............546. Objetivos, metas y estrategias...................................................................... .........................56 6.1 Objetivo General.................................................................................. ...........................56 6.2 Objetivos específicos.................................................................................................. 56 ..... 6.3 Metas y estrategias................................................................................ ..........................577. Roles y responsabilidades intersectoriales........................................................... .................63 7.1 Actores de la política y responsabilidades....................................................... ...............65 7.2 Articulación intersectorial................................................................................ ...............67 7.3 Roles y responsabilidades específicos.................................................... ........................68 7.3.1 Derecho a la supervivencia y la salud............................................................ ..........68 7.3.2 Derecho al pleno desarrollo...................................................................................... 69 7.3.3 Derecho a la protección................................................................................... .........70 7.3.4 Derecho a la participación y la cultura .................................................................... 70Bibliografía.......................................................................................................... ......................72 2
3. Introducción La construcción de la política pública para la primera infancia, surge como respuesta aun proceso de movilización social, generado a partir de la necesidad de retomar y dar unnuevo significado, a la temática de oportunidades efectivas de desarrollo de la primerainfancia en Colombia. La suscripción de acuerdos internacionales, relacionados con lasadecuaciones legislativas y jurídicas necesarias para el cumplimiento de los derechos de losniños y niñas1, desde la gestación hasta los 6 años, ha sido determinante para que el esfuerzode organizaciones gubernamentales y no gubernamentales, universidades, centros deinvestigación y el Sistema de Naciones Unidas, entre otros, se haya traducido en una mayorconciencia sobre la importancia de la población menor de seis años2 y de las madres gestantesy lactantes. La movilización por la primera infancia tuvo origen en el 2002, en la Alianza por laPolítica Pública de Infancia y Adolescencia en Colombia, a través de un grupo de trabajointegrado por el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar ICBF , el DepartamentoAdministrativo de Bienestar Social DABS, el Centro Internacional de Educación yDesarrollo –CINDE–, Save the Children y UNICEF. En el 2004 este grupo de trabajo seamplía a 19 instituciones3 bajo la coordinación del ICBF. La preocupación por la orientación de la política para la primera infancia, impulsó larealización en 2003 de un Primer Foro Internacional: “Primera infancia y desarrollo. Eldesafío de la década”. Dos años más tarde se da inicio al “Programa de apoyo para laformulación de la política de primera infancia en Colombia,” con el objetivo de definir unmarco institucional y un sistema de gestión local, regional y nacional, que permitieragarantizar los derechos de la primera infancia, ampliar coberturas, mejorar la calidad delprograma y buscar estrategias para empoderar a las familias y a la comunidad. En 2005, en elmarco del mencionado Programa, se realizó el Segundo Foro Internacional: “Movilizaciónpor la Primera Infancia”. El “Programa de apoyo para la formulación de la política de primera infancia enColombia”, cuyo eje es la perspectiva de derechos como enfoque más cercano al desarrollohumano, conformó siete comisiones o mesas de trabajo, con objetivos y líneas de accióndelimitadas, a saber: (i) Mapeo de Investigaciones, para realizar un registro de estudios pertinentes a la política, producidos durante la última década, y para consolidar la red1 De acuerdo al artículo 12 de la ley 1098 de 2006 por la cual se expide el Código de la infancia y laAdolescencia y atendiendo lo señalado por la Corte Constitucional en la Sentencia C-804 de 2006 MP Dr.Humberto Antonio Sierra Porto, es preciso desde la perspectiva y equidad de género hacer la distinción entreniño y niña.2 En la primera infancia se incluyen los niños y las niñas desde la gestación hasta llegar a los 5 años, pero sinhaber alcanzado los 6 años.3 Las instituciones que conforman el comité técnico del Programa para la política de Primera Infancia son:Banco Interamericano de Desarrolla B ID , CERLALC, CINDE, Departamento Administrativo deBienestar Social D ABS , Departamento Nacional de Planeación DNP , Fondo para la AcciónAmbiental y la Niñez, Instituto Colombiano de Bienestar Familiar I CBF, Ministerio de EducaciónNacional, Ministerio de Protección Social, Organización Panamericana de la Salud OPS , PlanInternacional, Pontificia Universidad Javeriana, Save the Children, Universidad de Manizales, UniversidadNacional de Colombia, Universidad Pedagógica Nacional, UNICEF, Visión Mundial. 3
4. de grupos universitarios y de investigación, relacionados con el tema de la niñez.; (ii) Expedición por la primera infancia, para otorgar a la política la perspectiva de los saberes, construidos a partir de la experiencia de los actores sociales de base, relacionados directamente con la primera infancia, con el fin de visibilizar los procesos locales y regionales de atención integral, formación, participación y movilización social; (iii) Formación de talento humano, para promover la formación de los actores que intervienen en el cuidado, la educación y la crianza de los niños y niñas menores de 6 años, para mejorar la cobertura y calidad en la atención y educación iniciales; (iv) Lectura en la primera infancia, que promueve acciones para garantizar el derecho de los niños y las niñas a formarse como usuarios plenos del lenguaje, el juego, el arte y los símbolos de la cultura; (v) Comunicación y movilización para la construcción de la política de primera infancia y la divulgación de sus resultados, identificando escenarios y públicos, así como las herramientas necesarias para cada uno de éstos; (vi) Gestión y Desarrollo Local, para diseñar y desarrollar estrategias que permitan acciones de ejecución de la responsabilidad e iniciativa locales y regionales, en la protección integral de la población infantil menor de 6 años; (vii) Sistema de seguimiento y evaluación, para diseñar la metodología de gestión y seguimiento al proceso de aplicación de la política. Garantizar el ejercicio de los derechos de los niños y las niñas menores de 6 años,constituye el objetivo de la política pública orientada a la primera infancia. La garantía de losderechos, es indispensable para el desarrollo de la primera infancia y fundamental para elevarsu calidad de vida. En el proceso hacia la universalización del ejercicio de los derechos, bajolos ideales de equidad e inclusión social, es condición indispensable respetar la diversidadétnica y cultural del país. La dinámica, a través de la cual se viene construyendo la Política de Primera Infancia,con la participación en su construcción de estamentos del gobierno y de la sociedad civil le dael carácter de política pública. De la misma forma, sitúa el tema de la primera infancia en elámbito de lo público, tema antes ubicado en el terreno de lo privado. En este orden de ideasse entiende por política pública “una coproducción de Estado y sociedad, para la definiciónde un problema y la identificación de las acciones para su resolución”4. Desde estaperspectiva, el cumplimiento de los derechos de la primera infancia, si bien es un asunto queno le atañe solo al Estado, sino también a la familia y la sociedad, es el Estado eldirectamente responsable de garantizar las condiciones materiales, jurídicas e institucionalespara respetar, promover, cumplir y proteger los derechos de los niños y niñas en su conjunto,como prevalentes sobre los derechos de los demás, a través de mecanismos expeditos,construidos con criterios de accesibilidad, disponibilidad, permanencia y aceptabilidad socialy cultural.4 Aguilar, L. 2005. 4
5. El documento de Política Pública de Primera Infancia, consta de siete capítulosadicionales a la presente introducción. El primer capítulo está dedicado a presentar lajustificación, que evidencia la necesidad de una política pública específica, orientada a laprimera infancia. Los antecedentes, que detallan las políticas desarrolladas en las dos décadasanteriores, se presentan en el segundo capítulo. En el tercer capítulo se resumen las leccionesaprendidas. El marco conceptual, a partir del cual se construye la política, se consigna en elcuarto capítulo. La descripción de la situación actual de la primera infancia, es el tema delquinto capítulo. En el capítulo sexto se presentan los objetivos de la política de primerainfancia, se describen las metas y las respectivas estrategias a desarrollar. La presentaciónconcluye con la descripción de los roles y responsabilidades intersectoriales. El documento de política que se entrega al público, constituye sólo un primer esfuerzomás no la culminación de un proceso. La definición del financiamiento de la política y laadopción de un sistema de evaluación y monitoreo de la misma, se están desarrollando bajo elliderazgo del ICBF. En esta primera fase, se espera que el documento de política sea uninstrumento que soporte la toma de decisiones, que se adopte como marco orientador de losprogramas y proyectos orientados a la primera infancia, que incentive el compromiso de lasentidades territoriales, para el desarrollo de políticas y planes locales, y que institucionalice elproceso de construcción de la política. Es evidente que el reto fundamental de la políticapública de primera infancia, es hacer de ella no sólo uno de los ejes centrales de las políticassociales, sino también de las políticas de desarrollo del país. Un Plan de Acción Nacional a favor de la primera infancia, denominado “Colombiapor la Infancia”, que adopte las orientaciones del presente Documento Marco de Política,será preparado y sometido al Consejo Nacional de Política Económica y Social –CONPES–para su consideración por parte el gobierno nacional, en alianza con los entes territoriales,organizaciones de la sociedad civil, universidades y organismos internacionales. 5
6. 1. Justificación Es innegable el consenso existente, en torno de la importancia del cuidado y laatención de los niños y las niñas en la etapa de primera infancia. Sin el cuidado y atenciónque este grupo requiere, tanto su supervivencia como su desarrollo psicosocial pueden verseafectados. El reconocimiento de los beneficios de la inversión pública, en programas para eldesarrollo de la primera infancia, es cada vez mayor, tanto en el ámbito internacional,gubernamental y de la sociedad civil. Adultos, padres y profesionales de las más diversasdisciplinas, e incluso adolescentes, empiezan a reconocer su propia responsabilidad y lanecesidad de destinar esfuerzos y recursos, para favorecer el desarrollo de los niños y lasniñas menores de 6 años, tanto en el mediano como en el largo plazo. Cabe resaltar lanecesidad de impulsar la construcción de una política pública para este grupo poblacional, apartir de la cual se vislumbren los mecanismos, que posibiliten la protección de los derechosde los niños y de las niñas menores de 6 años, en aras de desarrollar su potencial biológico,psicológico, social y cultural. En este orden de ideas, los argumentos que justifican la construcción de la políticaestán relacionados con factores: científicos, dada la importancia de los primeros años de vidaen el desarrollo del ser humano a nivel biológico, psicológico, cultural y social; legales ypolíticos, en la medida en que el país ha adoptado los acuerdos suscritos en la ConvenciónInternacional sobre los Derechos del Niño Ley 12 de 1991 y sus dos Protocolos facultativos5así como otros Convenios y Tratados Internacionales de Derechos Humanos para ajustar sulegislación a los criterios emanados de ella, y porque, con el paso del tiempo, se ha idodejando de lado una política de primera infancia marcada por un carácter asistencialista opaternalista, para empezar a dar cabida a otra, en la cual el niño y la niña se conciben comosujetos de derechos; económicos, dada la relación existente entre el desarrollo humano6 y eldesarrollo en la primera infancia; sociales y culturales, puesto que la primera infancia creceen una cultura y un contexto social determinados; institucionales y programáticos, pues esnecesaria la articulación, la definición de competencias y responsabilidades de las distintasentidades que intervienen en el desarrollo de la primera infancia; y, finalmente, argumentosde tipo ético que priorizan la construcción participativa de una política pública para los niñosy las niñas menores de 6 años. 1.1 Argumentos científicos Investigaciones en varios campos del conocimiento —biología, neurociencia, cienciasdel comportamiento, psicología del desarrollo, educación y economía— concluyen que losprimeros años de vida son básicos para el desarrollo del ser humano, en todos sus aspectos:biológico, psicológico, cultural y social. Desde el período de gestación, los niños y niñascuentan con capacidades físicas, cognitivas, emocionales y sociales, que se deben reconocer y5 Protocolo Facultativo de la Convención sobre los Derechos del Niño, relativo a la Venta de niños, laProstitución Infantil y la Utilización de los Niños en la Pornografía, adoptado en Nueva York, el 25 de mayode 2000, aprobado por la Ley 765 del 31 de julio de 2002 y declarados exequibles mediante la sentencia C-318 del 8 de abril de 2003, MP. Jaime Araujo Rentaría y Protocolo Facultativo de la Convención sobre losDerechos del Niño, relativo a la Participación de Niños en los Conflictos Armados, adoptado en Nueva York,el 25 de mayo de 2000, aprobado por la Ley 833 del 10 de julio de 2003, declarados exequibles por la CorteConstitucional mediante la Sentencia C-172 del 2 de marzo de 2004 MP Dr. Jaime Córdoba Triviño.6 A la manera de Sen (2000), el desarrollo humano es concebido en términos de capacidades, asunto que seráargumentado y discutido en el marco conceptual. 6
7. promover, pues ellas sirven de fundamento para el aprendizaje, la comunicación, lasocialización y en general para el desarrollo de habilidades, capacidades y competencias. Los dos primeros años de vida son definitivos para el crecimiento físico y la nutrición,así como para la vinculación afectiva con las figuras materna y paterna. Deficiencias en elestado de salud físico y nutricional, a menudo conllevan riesgos en el desarrollo infantil. Laalimentación en la primera infancia es, en unión con el estímulo, un factor determinante delos mecanismos neurológicos, que favorecen el aprendizaje, la salud y una conductafavorable a lo largo de la vida. Los sistemas inmunológicos y las tensiones son regulados porla alimentación en los primeros años de vida (UNICEF, 2006b). La leche materna es el alimento ideal para el cerebro, porque proporciona las grasasesenciales para la formación de las vías nerviosas y se asocia con mejor coeficienteintelectual. Se sabe que un niño o una niña nacen con cerca de 100 billones de célulascerebrales (neuronas), pero 95% de ellas aún no están conectadas entre sí. Después delnacimiento ocurre una extraordinaria interconexión entre las neuronas, para formar las “víasneuronales”, las cuales permiten al niño o a la niña ver, oír, oler, caminar, hablar, pensar, etc.Estas vías se hallan recubiertas de mielina, una sustancia que facilita la conducción eléctricade los mensajes nerviosos, compuesta por los ácidos grasos esenciales, que proporciona laleche materna. Se trata de un proceso natural, que ocurre de manera muy rápida y casi en sutotalidad durante la primera infancia (el proceso de mielinización se completa hacia los dosaños de vida). Es un período privilegiado, en el cual el cerebro es más receptivo para fijarexperiencias, y que debe ser aprovechado al máximo, proporcionando la leche materna comoel único y mejor alimento que asegura el correcto desarrollo neurológico. Además, la prácticadel amamantamiento favorece el apego, el vínculo con la madre, la estimulación de los cincosentidos, la confianza y la seguridad, todo lo cual interviene en el completo desarrollopsicomotor y en el aprendizaje de comportamientos. Los efectos benéficos de la duración de la lactancia materna han sido demostrados ennumerosos estudios en niños y niñas nacidos a término, con peso adecuado, pero con efectospositivos aún más marcados en prematuros y en niños y niñas con bajo peso para su edadgestacional7. Los resultados sugieren que el crecimiento cerebral, durante el primer año devida y en la infancia temprana, es más importante que el crecimiento durante la etapa fetal,para la determinación de la función cognitiva. Razón de peso para promover la práctica de lalactancia materna exclusiva por seis meses, complementada con otros alimentos apropiadoshasta los dos primeros años de vida. También, entre los dos o tres primeros años de vida, proliferan las conexionesneuronales conocidas como sinapsis. Por ejemplo, en el caso de la visión, si las señales delojo no llegan a las neuronas ubicadas en la corteza occipital, el niño o la niña no logradesarrollar una visión normal; otros circuitos son los sensoriales, básicos para el desarrollodel lenguaje y lo cognitivo, e igualmente importantes para los estímulos emocionales. Asímismo el circuito Hipotálamo-Pituitaria-Glándula Adrenal HPA o del estrés, que afecta lacognición, la emoción, la conducta y el sistema de inmunización; y, en relación a éste,7 Reynolds A. Pediatr Clin North Am. 2001 Feb;48 (1):159-71, Rao MR, Hediger ML, Levine RJ, Naficy AB,Vik T. Acta Paediatr. 2002;91(3):267-74, CR, OCallaghan FJ, Godfrey KM, Law CM, Martyn CN. Brain.2004 Feb;127(Pt 2):321-9, Angelsen NK, Vik T, Jacobsen G, Bakketeig LS. Arch Dis Child. 2001Sep;85(3):183-8. 7
8. aparece el circuito del sistema nervioso autónomo, relacionado con la respiración y lasfunciones cardiovasculares (Mustard, 2002, 2005). Es a través de estos circuitos, afirma Mustard, como el medio socioeconómico, afectael cuerpo del ser humano; por ejemplo, el maltrato infantil puede alterar el circuito deserotonina, incrementando la probabilidad de ocurrencia del estrés en la edad adulta, con unamagnitud en términos de costos para la sociedad, que bien amerita aunar esfuerzos en aras dediseñar una política pública de primera infancia. La construcción de la política se justificamás aún, dadas las dificultades inherentes al intentar subsanar las consecuencias de un pobredesarrollo del cerebro en la primera infancia. Durante los tres primeros años, los niños y las niñas aprenden y se desarrollan másrápidamente que en cualquier otra fase de la vida. En estos tres años el cerebro del niño y dela niña es muy receptivo, permitiendo un aprendizaje y desarrollo más rápido que encualquiera otra edad, en particular cuando al niño o a la niña se le suministran amor, afecto,atención y se le estimula mentalmente. Existen etapas durante los primeros tres años en lascuales, en el curso de un año, el cerebro del niño puede duplicar su tamaño (UNICEF,2006a). La evidencia sugiere que algunas estructuras del cerebro, como las vías sensoriales(visión, sonido, tacto), se desarrollan más temprano, mientras que otras lo hacen más tarde(lenguaje y matemáticas) pero con una gran probabilidad de ser influidas por las basesiniciales. El estímulo externo e interno, que se recibe durante el período de gestación einmediatamente después del nacimiento, es determinante para el desempeño en la edad adulta(Mustard, 2002). Las investigaciones sobre el desarrollo del cerebro, señalan las relaciones existentesentre los procesos de lectura, escritura y oralidad y el concepto de plasticidad cerebral. Elcrecimiento acelerado de las células del cerebro y la proliferación de las conexionesneuronales durante los primeros años de vida, es la respuesta a los estímulos del ambiente y ala calidad de las relaciones e interacciones simbólicas, que se establecen con el niño y la niña.Posibilitan que la intervención temprana brinde al niño y a la niña el sustrato para sudesarrollo cognitivo, emocional, social y lingüístico (Pérez et al, 2006a). Las condiciones ambientales, en las cuales se desarrolla la primera infancia, puedenafectar la salud y el comportamiento. Existen evidencias que permiten concluir que las niñas,que crecen en condiciones de pobreza, tienen mayor riesgo de enfrentar en la edad adulta,problemas de salud mental. Así mismo, los niños y las niñas que pasan la mayor parte de sutiempo en instituciones de adopción u orfanatos, presentan bajos desempeños en cuanto adesarrollo cognitivo y habilidades matemáticas (Mustard, 2002 citando a varios autores,página 41).También existen evidencias que muestran cómo el abandono durante los primerosaños de vida, afecta la estructura química del cerebro y su organización (UNICEF, 2006b).Enla primera infancia, una vinculación afectiva favorable con los padres es promotora de undesarrollo adecuado tanto físico como psicosocial y emocional. . Está comprobado que una buena atención a la educación inicial, durante la primerainfancia, está relacionada con el desempeño académico, el logro de mejores resultados enpruebas de inteligencia, y con menores tasas de repitencia y abandono escolar (Young, 2002). 8
9. Las condiciones ambientales y específicamente las relaciones con los primeros agentessocializadores —familiares y cuidadores primarios8— marcan la pauta para el éxito o fracasoescolar posteriores. 1.2 Argumentos sociales y culturales Los cambios sociales del mundo contemporáneo, obligan a repensar la atención y elcuidado de la infancia, para brindar un apoyo adecuado a la familia, primera responsable deesta tarea. La incursión de la mujer en el mercado laboral, que ha generado nuevas relacionesal interior del grupo familiar, las transformaciones de la estructura familiar y la disminuciónde las tasas de mortalidad infantil, son ejemplos de tales cambios. Así mismo, la problemáticasocial del país, caracterizada por la violencia, la pobreza, el desplazamiento y la explotacióninfantil, entre otros factores resaltan la importancia de la construcción de una política públicapara la primera infancia. Los cambios culturales y la correspondiente modificación de los roles tradicionales dela mujer, ahora inserta en el mercado laboral, (formal o informal) han modificado las formastradicionales del cuidado y la atención del niño y la niña menor de 6 años. Ya no se trata deuna responsabilidad exclusiva de la madre, pues se reconoce el papel del padre y se acepta laparticipación de otros agentes socializadores, miembros del grupo familiar (abuela, tíos,hermanos mayores) de otras personas encargadas del cuidado personal de los niños y lasniñas (terceros). Estas nuevas formas de atención de la primera infancia exigen unfortalecimiento de los vínculos paternales y de las redes de apoyo familiar y comunitario,para reducir los factores que afectan el desarrollo infantil, asociados a condiciones demaltrato, abandono y desvinculación afectiva, que influyen de manera directa en la saludfísica y emocional del niño y de la niña y en el desarrollo infantil. La agudización del conflicto armado ha impactado la estructura familiar ycomunitaria, y con ésta, los contextos de socialización y desarrollo de la primera infancia. Nopocos niños y niñas han perdido a alguno de sus padres y han sido víctimas deldesplazamiento forzado, con consecuencias dramáticas, en términos de ruptura de susvínculos y pérdida de seguridad física y emocional. Al reubicarse en un lugar extraño, lasredes de apoyo con que contaba la familia, muchas veces con jefatura femenina, son débiles oinexistentes, lo cual dificulta la adecuada atención de los niños y de las niñas. De otra parte,la situación económica los obliga a asumir roles productivos, afectando su escolaridad ydesarrollo individual, y vulnerando sus derechos (CODHES, OIM, 2003). Las condiciones ambientales en que transcurren los primeros años de vida de granparte de los niños y niñas colombianos, constituyen otra de las razones que convierten eldesarrollo de la primera infancia en una prioridad social y en una condición para laconservación del patrimonio cultural. En efecto, al fortalecer las redes familiares,comunitarias y sociales para asegurar el cuidado y socialización de los niños y niñas, seaseguran las condiciones para que pueda darse la transmisión y recreación de las tradiciones,valores y costumbres que garantizan la conservación cultural entre generaciones (Torrado,Reyes y Durán, 2006).8 Se entiende como tal la persona encargada del cuidado y la crianza de los niños menores de 6 años. En estesentido, difiere del concepto de adulto significativo que se introducirá más adelante. 9
10. Desde la primera infancia, se construyen las condiciones para el ingreso del niño y dela niña a la vida social y cultural. El acceso del niño y la niña a la lectura, la escritura y lalengua tradicional oral, son procesos de construcción y negociación de sentidos, generados apartir del diálogo entre las personas y los diferentes lenguajes y textos culturales. El niño y laniña es un sujeto de lenguaje, en él, el acto de leer se inicia desde su entrada al mundo de losimbólico. Las actividades propias de dicho acto están mediadas por sus primeras relaciones,fuertemente marcadas por el afecto, con la madre, el padre o con los adultos más cercanos. Enestas interacciones comunicativas, con la madre, el padre u otros adultos significativos, elniño y la niña lee los gestos, las miradas, los movimientos y las voces de quienes interactúancon él. Es precisamente mediante esos intercambios, que el niño y la niña va reconstruyendolas reglas de la vida social y cultural. Las prácticas de oralidad, lectura y escritura promovidasinstitucionalmente y las que prevalecen al interior de las familias, son determinantes para laforma en que se ha de vivir en la sociedad (Pérez, M. et al, 2006a). El disfrute de la cultura y la construcción de la subjetividad, están condicionados porel desarrollo del sentido estético. El contacto desde una edad temprana con buena literatura,desde el punto de vista estético, educa el oído del niño y de la niña, de la misma forma en quese educa el oído para el disfrute y la valoración de la música (Pérez, M. et al, 2006b).Igualmente todos los niños y niñas tienen derecho a participar de las tradiciones orales yestéticas de su cultura de origen. La diversidad cultural que caracteriza al país, demanda el diseño de estrategias queincluyan la identidad y los patrones de crianza de cada cultura, en la garantía de la equidad enel acceso y la calidad de los servicios de atención a los niños y niñas indígenas, de lasComunidades afrocolombianas, raizales y del Pueblo ROM9, y propicien lacorresponsabilidad de la familia, el Estado y la sociedad. Al plantearse como objetivo launiversalidad en la garantía de derechos, la política pública debe construirse sobre elreconocimiento y la inclusión de la diversidad. El acceso al cuidado y atención de la primerainfancia, debe respetar las pautas y prácticas de crianza, propias de las múltiples vertientesculturales que caracterizan a la población del país. De esta forma, la política pública estállamada a trazar lineamientos y orientaciones generales de acción, bajo criterios deinterculturalidad y equidad, en función de garantizar las condiciones para el ejercicio de losderechos y su restablecimiento, cuando las condiciones hayan sido afectadas. 1.3 Argumentos relacionados con el desarrollo económico El desarrollo humano es concebido por el Programa de las Naciones Unidas para elDesarrollo (PNUD) como un concepto multidimensional en el que se resaltan tresdimensiones básicas, deseables por cualquier persona: un ingreso suficiente, que posibilite elacceso y disfrute de los bienes básicos, pero también de la propiedad, una vida larga ysaludable, y un nivel educativo, mediante el cual las personas puedan aumentar la capacidadde dirigir su propio destino. Este concepto, al centrar el énfasis en la calidad de vida, en laexpansión y en el uso de las capacidades humanas, permite captar los logros económicos ysociales y explicita el papel del ingreso como medio y no como fin en sí mismo (PNUD,DNP, ACCI, PNDH, 2003).9 Gitano. 10
11. Siguiendo a Van der Gaag (2002), al definir el desarrollo humano como un conceptomás amplio que el Producto Interno Bruto, mediante el cual se puede valorar el progresoeconómico de los países, se establece una clara relación entre éste y el desarrollo en laprimera infancia. Dichos programas incluyen acciones para mejorar las condicionesnutricionales, la salud, el desarrollo cognitivo y la interacción entre los menores de 6 años(Van der Gaag, 2002 citando a Myers 1992 y a Young, 1997). La primera infancia, al influirsobre la salud, el aprendizaje y la conducta durante toda la vida, es una oportunidad únicapara impulsar el desarrollo humano (UNICEF, 2006a). Salud, nutrición, educación, desarrollo social y crecimiento, medidos a través deingreso, son las dimensiones mediante las cuales se estructura el desarrollo humano. Un serhumano sano y la comunidad de la cual hace parte, tienen sus bases en una niñez sana, que senutre adecuadamente y que recibe los cuidados emocionales necesarios, en un ambienteseguro y confortable. Así mismo, los logros educativos de un país o de una región, dependende cómo se viene construyendo el desarrollo psicomotor desde la primera infancia, de cómose forma el cerebro, sus matrices de aprendizaje, su capacidad de pensamiento y su equilibrioemocional. (Van der Gaag, 2002, Martínez, 2004). Un buen punto de arranque para elevar el desarrollo humano de un país, es invertir enla primera infancia, lo que amerita la construcción de una política pública específica. Comolo anota Fogel, premio Nóbel de Economía, 1993: “Gran parte de la capacidad para teneréxito en la vida depende del cuidado prenatal de las madres, de una nutrición adecuadadurante el embarazo, y del fomento, tanto fisiológico como espiritual, de los niños y niñas ensu primera infancia” (citado en UNICEF, 2006a). Van der Gaag, 2002 identifica cuatro vías, a través de las cuales se establece elvínculo entre el desarrollo en la primera infancia y el desarrollo humano, a saber: (i)educación, (ii) salud, (iii) formación de capital social, (iv) igualdad. Frente a la primera vía,está demostrado que los procesos de desarrollo durante la primera infancia tienen ampliasrepercusiones sobre el desempeño escolar y académico y que la educación es determinante,tanto para el desarrollo humano como para el económico10. Llegados a la edad adulta, losniños y las niñas que han participado de programas de educación temprana, tienen mayoresposibilidades de contribuir a la economía familiar, comunitaria y de la sociedad en general.Pero los beneficios no se limitan al plano personal, la sociedad de la cual los niños y las niñashacen parte, contará con un potencial mayor, que le permitirá adoptar nuevas tecnologías, unmejor funcionamiento de sus democracias, menores tasas de criminalidad y una reducción ensus tasas de fertilidad11. En lo concerniente a la segunda vía, los nexos entre la salud de los niños, las niñas yla alcanzada en la edad adulta, han sido también ampliamente demostrados. La desnutriciónantes de alcanzar los 6 años de edad se asocia a los problemas de diabetes y baja estatura; unbajo peso al nacer aparece correlacionado con aumentos en la presión sanguínea,enfermedades pulmonares crónicas y otras cardiovasculares (Van der Gaag, 2002). Y, comobien anota Fogel, ‘Durante estos primeros años de vida, no solamente se crean las basesfisiológicas para una buena salud, sino que se transmiten de padres a hijos aquellos valores10 Desde otra perspectiva Becker (1964) y Schulz (1984) plantean la importancia de la inversión en capitalhumano dada las tasas de rendimiento propias de la inversión en la educación (escolarización), formación enel trabajo, cuidados médicos, y la búsqueda de información sobre precios e ingresos.11 Van der Gaag, 2002 citando a Carnoy, 1992; Rutter, Giller, and Hagell, 1998. 11
12. esenciales que tendrán grandes compensaciones en el competitivo mercado laboral’ (citadoen UNICEF, 2006a). La tercera vía que, conforme a Van der Gaag (2002), relaciona el desarrollo en laprimera infancia con el desarrollo humano, es el capital social, que puede ser concebido, tantodesde el nivel micro (individual) como desde una perspectiva macro. A nivel macro, elcapital social hace referencia a los arreglos institucionales, la confianza y las redes socialesentre grupos étnicos. Ésta es la perspectiva desarrollada por Coleman (1990) y Putnam(1993). A nivel individual, el capital social se refiere al acceso a recursos insertos en una redsocial, en aras de alcanzar un propósito determinado, partiendo de la base de arreglos mutuos(Coleman 1998 y Lin, 1999). Los avances de la literatura empírica en relación con el capitalsocial y el nexo entre los conceptos de desarrollo humano y desarrollo en la primera infancia,tienen el reto de demostrar que una mayor participación en programas de primera infancia, esdeterminante en la reducción de la delincuencia y el comportamiento criminal en general. Y asu vez, esta misma participación genera una mayor motivación y autoestima, reflejada en laaceptación de las normas y valores culturales. Estrechamente ligada a las tres vías descritas anteriormente, aparece la igualdad,como un nexo entre los dos conceptos (desarrollo humano y desarrollo en la primerainfancia). La equidad aparece como un bien en sí misma, que contribuye al desarrollo de laeconomía, haciendo referencia a los niveles alcanzados en educación, salud y capital social.Así se demuestra que los programas que inciden sobre el desarrollo en la primera infancia,ayudan a reducir las desigualdades existentes en la sociedad, y queda completamenteestablecido el vínculo entre desarrollo humano y desarrollo en la primera infancia. Mientrasque en los niños, las niñas, la inversión en programas de desarrollo para la primera infanciareduce las desventajas de los más pobres en materia nutricional, cognitiva, desarrollo social ysalud, en los adultos, cuando se alcanzan condiciones de equidad en salud y educación, seequiparan las oportunidades medidas en ingresos (Van der Gaag, 2002). El progreso del país y por ende, su capital humano, están supeditados a la posibilidadde poder garantizar a la primera infancia, las condiciones necesarias para que alcance todo supotencial de desarrollo. Por consiguiente, el desequilibrio desproporcionado en materia dediscapacidades, problemas de aprendizaje y desventajas sociales generadas en la primerainfancia, que afectan a los niños y niñas más pobres, hacen indispensable la construcción deuna política pública que contribuya a romper con el círculo vicioso de pobreza y desigualdadde oportunidades, y que asegure un mejor comienzo a los niños y niñas más pobres. Laimportancia de la construcción de una política, que más tarde se reflejará en programas deinversión que apunten al desarrollo en la primera infancia, puede resumirse citando aHeckman (2004): “como sociedad, no podemos darnos el lujo de aplazar la inversión en losniños hasta el momento en que se conviertan en adultos, tampoco podemos esperar hasta queellos alcancen la edad para asistir a la escuela – un momento cuando puede llegar a serdemasiado tarde para invertir”. Al priorizar la asignación de recursos Heckman sentencia:“La mejor evidencia soporta la prescripción de la política: invierta en los más jóvenes[primera infancia] y mejore el aprendizaje básico y las habilidades para la socialización”. 1.4 Argumentos legales y políticos 12
13. La Convención Internacional sobre los Derechos de los Niños aprobada por elCongreso de la República de Colombia, mediante la Ley 12 del 22 de enero de 1991,introduce un cambio en la concepción social de la infancia: los niños deben ser reconocidoscomo sujetos sociales y como ciudadanos con derechos en contextos democráticos. LaConvención asigna a la sociedad y al Estado, el papel de garantes y responsables de lavigilancia del cumplimiento de los derechos de los niños y de las niñas. El desarrollo integral,que considera aspectos físicos, psíquicos, afectivos, sociales, cognitivos y espirituales,aparece así como un derecho universal o como un bien asequible a todos, independientementede la condición personal o familiar. Tal como se anotó en el apartado de argumentos científicos, las condiciones en quelos niños y las niñas viven la primera infancia, son determinantes para su desarrollocognitivo, las habilidades, los vínculos sociales, las capacidades creativas, la seguridademocional y autoestima del niño y de la niña. Para asegurar el desarrollo de la personalidad yde las capacidades individuales a todos y cada uno de los niños y niñas, son importantes laeducación, la salud, el juego y la participación en actividades culturales y de la vida de suscomunidades (Artículos 24 a 31 CDN). La Convención reconoce la relación entre padres ehijos como un soporte fundamental para el desarrollo de estos últimos (Artículos 9 y 10).Para la CDN, la familia, en donde se fundan los vínculos afectivos primarios, es la principalresponsable del desarrollo de la personalidad12 y de las capacidades iniciales del niño y laniña, al ser la primera encargada de su crianza y educación (Artículo 18 CDN)13. Colombia, al igual que otros países del mundo, ha elevado a principio constitucionallos compromisos adquiridos al suscribir14 la CDN, estableciendo en el artículo 44 de laConstitución Política, que los derechos del niño y de la niña prevalecen sobre los derechos delas demás personas. Esta norma Superior, al reconocer los derechos fundamentales de losniños y las niñas15, establece la obligatoriedad de la familia, la sociedad y el Estado, deprotegerlos contra toda forma de abandono, violencia física o moral, secuestro, venta, abusosexual, explotación laboral o económica y trabajos riesgosos. Gozarán también de los demásderechos consagrados en la Constitución, en las leyes y en los Tratados Internacionalesratificados por Colombia. Además, se obliga, a estos estamentos, en su orden a asistir yproteger a los niños y a las niñas para garantizar su desarrollo armónico e integral y elejercicio pleno de sus derechos. Para responder al deber de armonizar la legislación Colombiana a los postulados de laConvención sobre los Derechos del Niño -como lo señala el reciente Examen de los Informespresentados por los Estados Partes con arreglo al artículo 44 de la Convención, el 8 de juniode 2006, en las Observaciones Finales 8 y 9 del Comité sobre los Derechos del Niño de lasNaciones Unidas- el Congreso de la República expidió la Ley 1098 del 8 de noviembre de2006 “Código de la Infancia y la Adolescencia”.12 En los últimos desarrollos de la psicología se hace referencia al desarrollo de la subjetividad más que de lapersonalidad. Mientras que el desarrollo de la personalidad está asociado con características individuales, eldesarrollo de la subjetividad lo está con aspectos psicosociales. (González, F. 2002)13 Torrado, Reyes y Durán (2006).14 Mediante la ley 12 de 1991, el Congreso de la República, ratificó la Convención sobre los Derechos delNiño adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 20 de noviembre de 1989. La Convención,integra el bloque de constitucionalidad por ser un Tratado de Derechos Humanos (artículos 93 y 94Superiores) y tiene fuerza vinculante para el Ordenamiento Jurídico Colombiano como ley de la República.15 Los derechos fundamentales están relacionados con el desarrollo integral del niño. 13
14. Para dar cumplimiento a la CDN, los derechos de los niños y las niñas fueronelevados a rango constitucional en el artículo 44 Superior y en función de ese precepto, lapolítica gubernamental se ha ido desplazando de una lógica asistencialista o de beneficencia16,orientada a mejorar la supervivencia del niño y de la niña, que se extendió hasta finales de losaños setenta, hacia otra de desarrollo humano. Las titularidades se refieren al dominio del paquete de bienes que una persona puedetener en virtud del ejercicio de sus derechos17. Dado que los derechos son relaciones entredistintos agentes, bien sea entre una persona y otra o entre una persona y el Estado (Sen,Op.Cit.), los derechos son exigibles por parte de los titulares, lo cual plantea la figura de losportadores de deberes para que el derecho se cumpla (UNICEF 2005). En este sentido yfrente a los derechos de los niños y las niñas las personas adultas y las instituciones públicasy privadas se constituyen en portadoras de deberes, con obligaciones de respetar y proteger elejercicio de los derechos, así como de facilitar las medidas de orden legal, técnico ypresupuestal para la realización plena de los mismos. En este orden de ideas, el planteamiento de Sen sobre los metaderechos, para indicarque las personas tienen derecho a exigir políticas que aseguren que los derechos seanrealizables, cobra enorme importancia estratégica, ya que, según este autor, si bien existencircunstancias en que un derecho no puede ser inmediatamente alcanzado por todas laspersonas, como ocurre en casos de hambre o violencia, las personas siempre podrán exigirpolíticas que conduzcan rápidamente a ese cumplimiento. (Sen 2005)18, El metaderecho delos niños y las niñas menores de seis años, es su derecho a que exista una política de PrimeraInfancia que haga realizables sus derechos humanos en el futuro cercano. No obstante, al intentar dar cumplimiento a lo acordado en la CDN, elevado a rangode derecho en la Constitución de 1991, la política gubernamental se ha ido desplazando desdeuna lógica orientada a mejorar la supervivencia del niño y de la niña, que se extendió hastafinales de los años setenta, hacia otra de desarrollo humano y, hasta finales de los noventa ycomienzos del nuevo siglo, al marco general de ciudadanía y derechos de la niñez. Durante laúltima década, las políticas públicas han tendido a privilegiar la asignación de subsidioscondicionados, con criterios de focalización fundamentados en situaciones de pobreza ymiseria, pero insuficientes para proveer, por sí solos, una solución definitiva. Políticas de estetipo requieren ser conjugadas con programas de desarrollo comunitario e integral queempoderen a las familias para superar relaciones de dependencia y favorecer, entre otrosaspectos, el intercambio de saberes y recursos y la generación de procesos de concertaciónsostenibles, orientados al fortalecimiento del capital social. 1.5 Argumentos ligados al contexto institucional y programático La familia, la sociedad y el Estado, comparten la responsabilidad del desarrollointegral de la primera infancia, cada uno desde su propio rol diferenciado. Al Estado le16 Por políticas asistencialistas se entienden aquellas orientadas a transferir recursos a los pobres, encontraposición al gasto social realizado en servicios sociales como los de educación y salud, o en seguridadsocial (pensiones a la vejez e invalidez). Se toma así la definición proporcionada por Perotti (2000).17 Amartya K. Sen, “El derecho a no tener hambre”, Traducción de E. Lamprea Montealegre, UniversidadExternado de Colombia, Centro de investigación en filosofía y derecho, 200218 Ibid 14
15. corresponden compromisos, relacionados con el fortalecimiento de la familia, como unidadbásica de la sociedad y primera responsable de la protección, educación y desarrollo de losniños y niñas, y con la prestación de servicios básicos. La provisión de servicios demanda delEstado la organización y estructuración, de forma articulada, de los diferentes estamentosrelacionados, bajo la coordinación de una entidad con funciones claramente establecidas.Dicha articulación puede darse en respuesta a la provisión de servicios, desde una perspectivapoblacional y que garantice los derechos respectivos. Esto implica pensar en los niños yniñas, no como individuos pasivos, beneficiarios de servicios fragmentados, sino comosujetos de derechos., Se está hablando de seres integrales, lo que supone, desde la perspectivapoblacional y garantizadora, de derechos la articulación intersectorial de manera eficaz yefectiva. En el país la lógica es netamente sectorial, y está marcada por la asignación del gasto.Trabajar desde una perspectiva sectorial, implica correr el riesgo de supeditar la garantía delos derechos de los niños y las niñas a los objetivos o preocupaciones de una u otra entidad.Colombia por la primera infancia, como propuesta de Política Pública orientada a los niños yniñas desde la gestación a los 6 años, se construye a partir de un enfoque poblacional,rompiendo en parte la lógica de la estructura del Estado. El enfoque poblacional consiste en“aglutinar los conocimientos y las aptitudes de profesiones y disciplinas diferentes yproporcionar servicios cuyos efectos a largo plazo se refuercen mutuamente” (HenryLabouisse, 1968, citado en Rivera, J. y Morasso, M. 2005). Una acción coordinada permitirá mejorar la planeación y priorizar la inversión,ampliar coberturas, y mejorar la calidad de los programas para atender más niños y más niñasy en mejores condiciones. En consecuencia, el trabajar de forma intersectorial, pero demanera articulada, genera condiciones más propicias para reducir las inequidades en lagarantía de los derechos, para lograr, además de la supervivencia, el desarrollo, la protecciónintegral y la participación de todos los niños y niñas menores de seis años. Como escenario de coordinación a nivel local, se resalta el papel que vienen jugandolos Consejos de Política Social,19 como espacios de participación del gobierno, ONG yorganizaciones comunitarias, para la construcción de la política social, la acción intersectoriale interinstitucional. 1.6 Más allá de todo argumento, un asunto ético Las relaciones, requeridas para asegurar el bienestar y el pleno desarrollo de los niñosy niñas, promueven la formación de un sujeto capaz de ejercer sus derechos y de respetar losderechos de los demás. En otras palabras, dichas relaciones son fundamentales en laeducación de los nuevos ciudadanos y ciudadanas colombian (as). os19 Como antecedentes del Proceso de Planeación en lo Social y Económico, se tiene la Ley 19 de 1958mediante la cual se crea el Consejo Nacional de Política Económica y Social – CONPES –; la Ley 152 de1994, que establece la Ley Orgánica del Plan de Desarrollo, esta fue modificada parcialmente por la Ley 290de 1996. Especialmente para los Consejos Departamentales y Municipales de Política Social, se tienennormas tales como el Decreto No.1137 de 1999 “Por la cual se organiza el Sistema Administrativo deBienestar Familiar se reestructura el ICBF y se dictan otras disposiciones”, así como la Ley 1098 de 2006“Por la cual se expide el Código de la Infancia y la Adolescencia.” 15
16. El cuidado y educación de la primera infancia, por su efecto sobre el desarrolloentendido como capital cultural, juega un papel privilegiado en la ampliación de ciertascapacidades cognitivas, sociales y emocionales, inherentes a la condición de ciudadanos delmundo contemporáneo. Estas capacidades pueden desarrollarse en todos los niños y las niñas,porque no dependen de talentos especiales, sino de oportunidades para mejorar la calidad devida y el llamado capital cultural y social. Asegurar el desarrollo de la primera infancia es también una obligación ética, si seentiende que la razón de ser de una política pública de primera infancia, es su compromisocon la construcción de sociedades más justas y equitativas, de sociedades donde el ejerciciode las titularidades de derecho, garantice el desarrollo pleno de las capacidades de todos susciudadanos y ciudadanas. En este sentido, asegurar a los niños y a las niñas todos susderechos es asegurar su derecho al desarrollo, es la mejor manera de ampliar susoportunidades en la sociedad. Como diría Sen (1977), no es posible concebir una sociedad de“egoístas puros”. Es decir, para Sen de uno u otro modo, las personas compartensentimientos de ‘simpatía’, ‘generosidad’, y ‘espíritu cívico’, cualidades con ampliasconsecuencias para la política, la economía y la sociedad20. Dichas cualidades se constituyenen uno de los elementos centrales, que han permitido desde comienzos del nuevo siglo,avanzar hacia la construcción de la política, pues utilizando las palabras de Smith, la sociedadno puede permitirse jugar el rol de “espectador imparcial”, ante una necesidad imperiosacomo lo es el trabajar en pro del desarrollo de la primera infancia. Dado lo anterior, a pesar de los esfuerzos legales, técnicos y políticos, se presentan nopocas ocasiones, en las cuales se vulneran los derechos de la primera infancia. Unavulneración que puede manifestarse a través del maltrato físico y psicológico, las inequidadesy toda forma de exclusión social, de las carencias del cuidado y el afecto de la salud, de lanutrición, y del acceso a una educación inicial de calidad, y de todo lo que demanda laprimera infancia justificándose, por tanto, el desarrollo de una política orientada a losmenores de 6 años. El reto de la política es la garantía efectiva de los derechos de la primerainfancia, lo cual no es posible sin el concurso de las acciones y los compromisosdiferenciados y complementarios de familia, sociedad y Estado en su formulación, ejecucióny seguimiento.20 Sen (2003), interpretando los planteamientos de Adam Smith en la Teoría de los Sentimientos Morales(1759). 16
17. 2. Antecedentes 2.1 Análisis de las políticas Las nuevas realidades sociales, a las cuales se viene enfrentando la primera infancia,los desarrollos conceptuales, los modelos de desarrollo económico y las tendencias surgidasde los procesos de globalización, modernización del Estado y descentralización, han marcadotransformaciones importantes en la formulación de las políticas públicas del país y, enparticular, de las orientadas a la primera infancia. Adicionalmente, entre finales de los añossetenta y comienzos de los ochenta, se produce un giro hacia la adopción de una políticabasada en el reconocimiento y el respeto de los derechos de la primera infancia. En lamayoría de casos, las políticas descritas habían sido diseñadas por entidadesgubernamentales, con una reducida participación de la sociedad civil en su diseño, nocorrespondiendo, por tanto, a la definición de política pública adoptada al comienzo deldocumento. La evolución de la política que demarca dicho giro, se presenta a continuación,tomando como marco temporal el período 1978 a 2006. 2.1.1 La política orientada a la primera infancia en los años setenta La creación del ICBF mediante la Ley 75 de 1968, marca la institucionalización de laasistencia y protección a las madres, los niños y las niñas proceso que se continúa con lacreación, mediante la ley 27 de 1974, de los Centros de Atención Integral al PreescolarCAIP, orientados a la atención de los hijos o hijas de trabajadores, los cuales posibilitaronel diseño y puesta en marcha de varios programas (Fernandes y Galvis, 2006). Mediante el Decreto No.088 de 1976, el Ministerio de Educación Nacional incluye laeducación preescolar como el primer nivel del sistema educativo formal. En el marco de laRenovación Curricular, se diseña el Currículo de Preescolar (niños y niñas de 4 a 6 años).Esta medida tiene, como precedente en 1962, la creación de los Jardines InfantilesNacionales, cuyo fin fue “garantizar a la población infantil de 3 a 6 años, de escasosrecursos económicos, atención para su desarrollo integral y preparación para la educaciónformal”. La norma involucró a las familias, con programas de extensión a través de losdenominados Clubes de Madres. Esta consideración de etapa previa al ingreso al nivelprimario, explica la inexistencia de un programa específico para este nivel y la proliferaciónde programas diseñados por las instituciones. Entre 1974 y 1978, la política orientada a la primera infancia está demarcada en elPlan de Desarrollo “Para Cerrar la Brecha”, que impregna a la política un enfoqueredistributivo, al plantear mediante el Plan Nacional de Alimentación y Nutrición PAN,acciones para favorecer la nutrición de la población menos favorecida, otorgando un énfasisparticular a la población infantil21. El preescolar, como nivel educativo en dos grados noobligatorios, se reconoce en 1976, al aprobar el Decreto No.088 (Fernandes y Galvis, 2006). La Política Nacional de Atención al Menor, concebida en el marco del “Plan deIntegración Social, 1978-1982”, enfoca la atención del menor de 7 años alrededor de dosproblemas: la situación de la salud y los procesos de socialización22. Estos dos problemas21 DNP. “Para cerrar la brecha” 1974-1978.22 DNP, “Plan de integración social” 1978-1982. 17
18. aparecen con relación a la dimensión social que, al lado de la económica, constituyen lospilares en torno de los cuales se diseñó dicho Plan. El fomento a la descentralización y elfortalecimiento regional, figuraron igualmente entre sus propósitos. (Fernandes y Galvis,2006). En 1979 se promulgó la ley 7, que además de establecer normas para proteger a losniños y niñas, creó el Sistema Nacional de Bienestar Familiar SNBF, con el fin depromover la integración familiar, garantizar los derechos del niño y de la niña y ejercerfunciones de coordinación de las entidades estatales, relacionadas con los problemas de lafamilia y del menor. Basada en una perspectiva de derechos, la ley 7 determinó comoderechos fundamentales de los niños y niñas: la participación en los programas del Estado, enparticular para los discapacitados; la formación básica suministrada a todos los colombianos;los derechos a un nombre y una nacionalidad; a la asistencia y bienestar social y a laasistencia médica; el acceso a la cultura y al deporte; y el derecho de pertenecer a una familia.Conforme a esta ley, la escogencia del tipo de educación otorgada a los niños y niñas es underecho de sus padres, pero al no existir un responsable, al Estado le corresponde asumir talresponsabilidad. (Fernandes y Galvis, 2006) De otra parte, el Título VII del Decreto No. 2388 de 1979, Reglamentario de la Ley 7de 1979, se refiere a la atención integral al preescolar en su artículo 61, así: “la atención alpreescolar que corresponde dar al Instituto, es la que se brinda de preferencia. Al menor de 7años con el fin de suplir y complementar transitoriamente la protección familiar y obtener sudesarrollo integral. Esta atención al preescolar no implica actividades de escolaridad, sino depreparación para ellas.” La ley 7 de 1979, orientó el curso que debía seguir la educación preescolar: antes queimplicar actividades de escolaridad, la atención al preescolar debe prepararlo para lasmismas. Para terminar, esa ley erigió criterios para priorizar, en las áreas marginadas urbanasy rurales, la prestación del servicio de atención integral al preescolar, el cual además deberíaconsiderar el suministro de complementos alimenticios. (Fernandes y Galvis, 2006) Finalmente, la Ley 28 de 1981, modificó las leyes 27 de 1974 y 7 de 1979 y en suartículo 1º. señaló que los Centros de Atención Integral al Preescolar, hacen parte del SistemaNacional de Bienestar Familiar. 2.1.2 Políticas de gobierno más sobresalientes en los años ochenta Las políticas consignadas en los planes de desarrollo correspondientes al período1982- 1990, orientan la atención a la supervivencia y el desarrollo infantil, pero sin dejar delado el enfoque remedial. Así, en el plan de desarrollo “Cambio con equidad, 1982-1986” sefija como prioridad la atención integral a la familia, la madre y el niño o la niña; el adoptar laequidad como uno de sus principios orientadores, le lleva a centrarse en el apoyo a los gruposvulnerables23. En Cambio con Equidad, la política social se fijó como objetivo ampliar lacobertura de la atención a los menores de 5 años, priorizando los niños y niñas en condicionesde abandono o de peligro. El cumplimiento de este objetivo se plantea sobre la base de la23 Es marcado el énfasis en los trabajadores del sector informal y en los niños trabajadores. 18
19. modificación de la estructura de los CAIP, la creación de hogares infantiles alternos a lostradicionales y el programa de complementación alimentaria24. En esta década, mediante el Decreto No.1002 de 1984, el MEN implementa el Plan deEstudios para la Educación Preescolar, con una concepción de atención integral a la niñez conparticipación de la familia y la comunidad. El plan señala que “no se determinarán grados niáreas”, que el “centro del proceso educativo es el niño” y que las modalidades de trabajodeberían desarrollarse mediante actividades integradas, ajustadas a los lineamientospedagógicos El “Plan de Economía Social 1986-1990”, conserva la importancia otorgada albienestar y seguridad social de la familia, impulsando programas de nutrición, albergue, saludy educación25, e incorpora el concepto de “desarrollo integral”, entendido como mejoras enlas condiciones de vida de toda la población, pero especialmente de los más pobres. En estesentido, al Estado se le asignó un papel en la planificación de la economía y en laredistribución de sus frutos, con el objeto de eliminar las desigualdades que están en la raíz dela pobreza. En este plan, los Hogares Comunitarios de Bienestar Infantil,26 basados en laacción coordinada del Estado y la comunidad, son relevantes para adelantar la atenciónintegral de los menores de 7 años. El plan reiteró la responsabilidad del ICBF en la atenciónestatal de las familias (Fernandes y Galvis, 2006). La reducida cobertura de los CAIP, sus limitaciones administrativas y lo elevado desus costos, llevó en 1986 al diseño e implementación de una estrategia de mayor impactosocial como el Programa de HCB, mediante los cuales el ICBF brindaría cuidado diurno,alimentación, atención básica en salud y educación preescolar a los menores de 7 años.Además del ICBF estaban llamados a participar de esta iniciativa los ministerios deEducación y Salud, los municipios, el Instituto de Crédito Territorial, el Banco CentralHipotecario27, el SENA y la comunidad. El Plan considera adelantar un programa deeducación familiar, que promueva el desarrollo infantil y que sea liderado por el ICBF y losministerios de Educación y Salud. Con este programa de educación familiar, se capacitaría alas familias en áreas de comportamiento básico y otras esenciales para la supervivencia y eldesarrollo de los niños (Fernandes y Galvis, 2006). Con el tiempo, la filosofía de esteprograma se ha ido transformando, quedando su ejecución en manos del ICBF y de lascomunidades. 2.1.3 El papel otorgado a la primera infancia en las políticas de gobierno de losnoventa A partir de 1990 y como resultado de la suscripción de la CDN y la adopción de laConstitución de 1991, se ha ido incorporando progresivamente, en los planes de desarrollodel país, la perspectiva de los derechos. En “La Revolución Pacífica 1990-1994”, la políticasocial se orientó al fortalecimiento de las capacidades de la población, con el objeto deaprovechar las oportunidades derivadas de los programas económicos, regionales y sociales.24 DNP, “Cambio con equidad, 1982-1986”.25 DNP, “Plan de economía social 1986-1990”.26 Posteriormente, la Ley No. 89 de 1988, asignó recursos al ICBF y dictó otras disposiciones con el fin defortalecer el Programa de Hogares Comunitarios de Bienestar, entre otras finalidades, y el Decreto No.1340de 1995 dictó disposiciones sobre el desarrollo del Programa HCB.27 Estas dos últimas entidades operaron hasta la década del ochenta. 19
20. El plan propuso extender la cobertura y mejorar la calidad de los servicios en los HogaresComunitarios del ICBF, cuya población objetivo se limitó a los niños y a las niñas entre 2 y 6años de edad. El Plan favoreció igualmente a las madres comunitarias, mediante programasde capacitación y préstamos por un valor promedio de 6 salarios mínimos, financiados conrecursos provenientes del Banco Mundial, los cuales se orientaron a la remodelación deviviendas. El Acuerdo No.19 de 1993, expedido por la Junta Directiva del ICBF organizó losJardines Comunitarios, brindando atención a los niños y niñas en edad preescolar,pertenecientes a poblaciones vulnerables, con la participación de los padres y acudientes(Fernandes y Galvis, 2006). Durante 1992, se formuló, con el apoyo de distintos sectores y nivelesgubernamentales, bajo la coordinación de la Oficina de la Primera Dama de la Nación y elapoyo de UNICEF, el Programa Nacional de Acción en Favor de la Infancia PAFI , queretoma los planteamientos de la Convención Internacional sobre los Derechos del Niño y losde la Cumbre de Jomtiem (1990)28. El PAFI incluyó políticas y programas orientados a losmenores de 18 años y sus metas se extendieron hasta finales de los años noventa. La ley 100 de 1993, creó el Sistema General de Seguridad Social en Salud, priorizó laatención de las madres gestantes y lactantes, de la población infantil menor de un año y de lasmujeres cabeza de familia. También en 1993, la ley 6029 incluye un grado obligatorio depreescolar, obligatoriedad que es ratificada por la Ley General de Educación (1994), en laque se establece en tres años, la duración del preescolar30. Finalmente, en abril de 1994 se firma el Compromiso de Nariño, por parte derepresentantes de 28 países de Norte, Sur y Centroamérica para dar seguimiento alcumplimiento de los compromisos asumidos en la Cumbre Mundial en Favor de la Infancia. La Constitución Política, en su artículo 67, establece que “la educación seráobligatoria entre los cinco y los quince años de edad y comprenderá como mínimo, un añode preescolar.” El Ministerio de Educación Nacional, en el marco de la Ley General deEducación (Ley 115 de 199431), propone el Programa Grado Cero, con el fin de ampliar lacobertura; elevar la calidad y contribuir al desarrollo integral y armónico de todos los niños yniñas de 5 y 6 años de edad, mediante coordinación de acciones con los sectores de salud y elICBF; ofrecer oportunidades educativas y de desarrollo más equitativas para toda lapoblación infantil y facilitar la transición de los infantes, de la vida familiar y comunitaria a lavida escolar. Para “El Salto Social 1994-1998”,32 el bienestar de la niñez es una meta fundamentaldel desarrollo nacional33. El plan propone acciones interinstitucionales, orientadas a fortalecerla atención educativa, en los Hogares Comunitarios de Bienestar y en otros programas para28 /El Pacto por la Infancia fue una estrategia basada en los siguientes elementos: los Derechos de los Niños, Comunicacióny Movilización Social, el Plan de Acción a favor de la Infancia y el Oidor de los Niños como figura temporal creada para lavigilancia preventiva de las responsabilidades del Estado sobre la niñez.29 Derogada por la ley 715 de 2001 que crea el Sistema General de Participaciones.30 UNESCO, 2000.31 La ley 115 de 1994 fue modificada por las leyes 1064 de 2006, 1029 de 2006, 1013 de 2006, 962 de 2005,715 de 2001 y 397 de 1997.32 Ley 188 de 1995, Plan Nacional de Desarrollo e Inversiones 1995 – 1998.33 DNP. “El Salto Social” 1994-1996. 20
21. menores de 5 años, mediante los cuales se mejoren las condiciones de entrada al sistemaeducativo. La estrategia de protección, desarrollo y bienestar de este Plan se implementa en elICBF, a través del Programa FAMI —Familia, Mujer e Infancia— el cual entregacomplemento nutricional a madres gestantes, mujeres lactantes y niños y niñas entre los 6 ylos 24 meses, y ofrece sesiones educativas a las madres, para que realicen actividadespedagógicas con los niños y niñas menores de 2 años. Estas acciones serían complementadascon las del Programa de Atención Materno-infantil PAMI. Apoyado en el ProgramaNacional de Protección y Asistencia Integral, el plan considera líneas de trabajo, orientadas alos menores en situación irregular (niños y niñas maltratados y abusados sexualmente, porejemplo). Para fortalecer los procesos institucionales, se propuso la redefinición de lascompetencias del Sistema Nacional de Bienestar Familiar, comprometiendo política, técnicay financieramente a los entes territoriales (Fernandes y Galvis, 2006). En 1994, el PAFI es incluido como política de niñez del Salto Social, ampliando superspectiva a un compromiso nacional y a un cambio cultural en favor de la infancia. En1996, bajo la coordinación de la Consejería para la Política Social de la Presidencia de laRepública y el Departamento Nacional de Planeación y con la participación de las entidadesdel orden nacional comprometidas en el PAFI, se revisaron las metas para el año 2000.Paralelamente, con el apoyo de UNICEF, se diseñó y ejecutó la estrategia del Pacto por laInfancia, como mecanismo para descentralizar el PAFI y asegurar su ejecución a nivel local. El Pacto por la Infancia logró el posicionamiento del tema de niñez en las agendas delos gobiernos locales, trascendiendo la mera responsabilidad institucional de este grupo depoblación y logrando el interés, la responsabilidad y el compromiso de la sociedad. Uno delos logros más significativos fue la definición de los diagnósticos departamentales de lasituación de la niñez. Por primera vez, los gobernantes territoriales incluyeron en sus planesde desarrollo, políticas y programas dirigidos a la familia y la infancia. Los últimos cinco años de la década del noventa, están marcados por la suscripción devarios acuerdos nacionales e internacionales. Así, en 1995 se formula a través de undocumento CONPES, una política pública sobre la infancia —El Tiempo de los Niños—.Este es aprobado para contribuir al desarrollo integral de los niños y de las niñas más pobresy vulnerables, vinculándolos a programas de nutrición, salud y educación. En él se fomentan:la responsabilidad y la participación de las familias y la comunidad; algunas mejoras en lacalidad de los servicios ofrecidos a los niños y a las niñas más pobres; la prevención delmaltrato, el abandono, el abuso y la explotación sexual infantil; la erradicación del trabajoinfantil, se impulsa el cambio de actitudes y prácticas individuales, familiares, einstitucionales; la creación de una cultura en favor de la niñez, que reconozca las diferenciasy la diversidad de la población más joven, en la que juega un rol particular lacorresponsabilidad de la familia, del Estado, y demás sectores de la sociedad. En 1995 se formula el Plan Nacional de Acción para la Erradicación del TrabajoInfantil y la Protección del Joven Trabajador, el cual fue rediseñado para el período 2000-2002, conservando gran parte de la propuesta inicial. En esta nueva fase, la acción seconcentra en el trabajo considerado más nocivo y con mayores niveles de explotación. 21
22. Otras medidas de política que resaltan durante este período son el Plan Nacional deReducción de la Mortalidad materna y Perinatal, el Plan Nacional de Sífilis Congénita, y elPlan decenal para la Promoción, Protección y Apoyo a la Lactancia Materna. En octubre de 1996, se firma el Acuerdo de Santiago en el cual por primera vez seespecifican metas para promover la igualdad de género en la atención. La firma de un PlanNacional en favor de la infancia “Pacto por la infancia” en 1997 permite abordar aspectosrelacionados con la salud, educación, recreación, protección, justicia, servicios públicos,discapacidad y maltrato. Después de este Pacto se firman también pactos regionales o ocales,entre ellos la iniciativa “Por una ciudad al alcance de los niños,” lanzada en el DistritoCapital en 1997, constituye un ejemplo. En el mismo año, se reglamentó la universalizaciónde la educación preescolar en las instituciones educativas oficiales34. Un año más tarde sefirma el Acuerdo de Lima, cuyo resultado más importante fue el de conservar la posiciónprioritaria otorgada a los niños y niñas en la agenda social de los países. En 1998, mediante el Decreto No.2247 promulgado en 1997, por el Ministerio deEducación Nacional, se establecen normas relativas a la organización del servicio educativo,y orientaciones curriculares del nivel preescolar, y en 1999 se publican los lineamientospedagógicos de este nivel. El marco referencial de estos documentos, posibilita la concepciónde la educación como un proyecto permanente de construcción e investigación pedagógica,con principios de integralidad, participación y lúdica, alrededor de los cuatro aprendizajesfundamentales definidos por Delors (1996): aprender a conocer, aprender a hacer, aprender avivir juntos y aprender a ser. A nivel internacional tiene lugar en el año 2000 la Cumbre de Dakar, que reafirma laidea de la Declaración Mundial sobre Educación para Todos (Jomtiem, 1990), respaldada porla Declaración Universal de Derechos Humanos y la Convención sobre los Derechos delNiño. La cumbre determina, como una prioridad, la atención y la educación para la primerainfancia. De la misma manera, en el marco de la Cumbre del Milenio, de Septiembre de 2000,de la Asamblea General de las Naciones Unidas, Colombia suscribe los ocho objetivos delmilenio y prepara el CONPES No.91 aprobado en marzo de 2005, donde define metas yestrategias para el cumplimiento de dichos objetivos. En cuanto a la primera infancia, apareceen los objetivos: Erradicación de la pobreza extrema; Acceso a primaria universal, Reducir lamortalidad infantil en menores de cinco años y Mejorar la salud sexual y reproductiva. “Cambio para construir la Paz, 1998-2002”35 tocó dos aspectos centrales en torno alas funciones del ICBF. Reiteró su connotación como principal entidad ejecutora deprogramas orientados a la niñez y la familia, ante lo cual, las entidades territoriales delegaronen esta institución la responsabilidad de la ejecución de dichos programas. Este planrecomendó redefinir las competencias del ICBF, lo que implicaba iniciar un proceso gradualde descentralización. La articulación del Plan Nacional de Alimentación y NutriciónPNAN, desarrollado con la participación de los ministerios de Salud (hoy de laProtección Social), Agricultura y Desarrollo Social, y Educación Nacional continúa en cabeza34 Ibidem.35 La Ley 508 de 1999 “Por la cual se expide el Plan Nacional de Desarrollo para los años 1999 – 2002” fuedeclarado INEXEQUIBLE por la Corte Constitucional mediante Sentencia C-557 de 2000 MP Dr. VladimiroNaranjo Mesa. Posteriormente se expidió el Decreto Ley No.955 de 2000 “Por el cual se pone en vigencia elPlan de Inversiones Públicas para los años 1998 – 2002” y también fue declarado INEXEQUIBLE por laCorte, mediante la Sentencia C-1403 de 2000, MP Dr. José Gregorio Hernández Galindo. 22
23. del ICBF36 y no del Departamento Nacional de Planeación. El plan contempló así mismo,iniciativas municipales tendientes a cualificar la atención de los niños y de las niñas. Otros ejemplos de acciones de política durante este período son: la Política Nacionalde convivencia y prevención de la violencia intrafamiliar, haz – paz, el Programa Rumbospara la prevención de la drogadicción y el consumo de sustancias psicoactivas; y el CONPESpara la Creación del Sistema de la Protección Social en Colombia. Durante este período, elgobierno centra buena parte de sus esfuerzos en el proceso de paz. En Diciembre de 1998 elpaís adopta la estrategia de atención a las enfermedades prevalentes de la infancia, seintensifica el trabajo de Instituciones Amigas de la Mujer y la Infancia, IAMI y sedescentraliza el Plan Decenal para la promoción, protección y apoyo a la lactancia materna.En 1999 se crean los Consejos Departamentales y Municipales de Política Social, a partir delDecreto No.1137 de 1999, que reestructura el ICBF.37 Al finalizar el año 2001 se promulgó la ley 715, que definió las competencias yrecursos para la prestación de los servicios sociales (salud y educación) y estableció elSistema General de Participaciones SGP . Esta ley posibilita la ampliación de cobertura enel grado obligatorio de preescolar y asigna recursos para alimentación escolar, en losestablecimientos educativos, a niños y a niñas en edad preescolar. El Plan de Desarrollo Hacia un Estado Comunitario, 2002-2006, aprobado mediantela Ley 812 de 2003, enfatiza la ampliación de cobertura en la población más pobre y adoptalos Consejos para la Política Social, creados en el período anterior, que todavía presentandeficiencias técnicas en la asignación de los recursos, como mecanismo para asegurar lacoordinación entre las diferentes instancias del SNBF. Como elementos de la actual políticapara la infancia se destacan: el planteamiento de la reestructuración del ICBF, el desarrollo deprogramas de parte de esta entidad con la participación de los municipios, la utilización delSISBEN como principal herramienta de focalización en la atención de los menores de 5 años,la adopción de la cofinanciación para impulsar la descentralización, la construcción de uníndice de bienestar social de la niñez a nivel municipal y su correspondiente uso en laasignación de recursos38, la construcción participativa de política pública de infancia, lacreación de nuevas modalidades de atención, que cumplan los estándares técnicos, laadopción de la modalidad de hogares múltiples, con la confluencia de distintos estamentos dela sociedad, la implementación de “Creciendo y Aprendiendo” como eje misional, paracualificar el progreso de los niños y niñas desde su gestación, la implementación deestrategias de capacitación (a padres, agentes educativos y cuidadores), la promoción de lasfiguras asociativas de madres comunitarias, para posibilitarles la oferta de servicios derestaurantes infantiles y escolares, el fortalecimiento de la familia utilizando estrategias decomunicación y mercadeo social39, el cambio de legislación del Código del Menor al Código El Decreto Ley No.3264 de 2002 determina la coordinación en cabeza del ICBF.3637 La ley 1098 de 2006 Código de la Infancia y la Adolescencia en sus artículos 206 y 207 hacen referencia alConsejo Nacional de Política Social y a los Consejos Departamentales y Municipales de Política Social.38 Aunque existe la intención, este indicador aún no ha sido construido.39 La transformación de las prácticas sociales concebida a partir del eje misional Creciendo y Aprendiendosupone, reforzar, cambiar o introducir las manifestaciones externas de las prácticas de crianza y educaciónpero en especial, el significado mismo de la infancia, de la juventud, de la familia y de los adultos mayores enla vida social colombiana. No sólo es incorporar nuevas prácticas (hacer o dejar de hacer ciertas cosas) sino latransformación del sentido del quehacer diario con el niño, el joven, los adultos mayores y la familia (por quéy cómo lo hace). 23
24. la Infancia y la Adolescencia40, y el ordenamiento jurídico de las instituciones prestadoras delservicio público de bienestar familiar (Fernandes y Galvis, 2006). El Plan de desarrollo Hacia un Estado Comunitario, en el Título II, capítulo II,numeral 3, impulsa la economía solidaria, proponiendo crear un marco institucional conreglas claras y favorables al desarrollo del sector solidario privado, promoviendo el desarrollode las organizaciones más pequeñas, estimulando la creación de formas asociativas, quefavorezcan la vinculación de trabajadores informales e independientes. Sobre esta base, elICBF viene ofreciendo, a través de la coordinación con entidades especializadas en economíasolidaria, la inducción a madres comunitarias, interesadas en conocer formas asociativas deeconomía solidaria, buscando de esta manera el desarrollo de su capital social y humano. Partiendo de una mirada sectorial, más que desde una perspectiva poblacional, losPlanes de Desarrollo y demás documentos de política pública, económica y social se hanocupado de la atención y protección a los niños y niñas41. El balance presentadoanteriormente permite concluir la necesidad de aunar esfuerzos, que posibiliten laconstrucción de una política pública poblacional, con la participación de diversos estamentosde la comunidad. Una política que permita avanzar hacia el cumplimiento de los derechos dela primera infancia colombiana. 2.2 La experiencia en el campo del desarrollo de la primera infancia El Plan Nacional para la Supervivencia y el Desarrollo Infantil –SUPERVIVIR–,adoptado por decreto presidencial en febrero de 1985, es identificado como un momentoclave. Con la puesta en marcha de SUPERVIVIR, la política pública reconoce, de maneraexplícita, la importancia de promover el desarrollo infantil, a la vez que se busca mejorar lascondiciones de salud y nutrición de los niños (Reyes, M., 2005). SUPERVIVIR fue innovador en varios sentidos: la concepción del proceso de salud,el papel que se atribuye a las prácticas y conocimientos de las personas, su perspectivaintersectorial y, por supuesto, sus estrategias metodológicas42; asuntos que por primera vez seintrodujeron en las acciones estatales y sociales a favor de la infancia. En materia dedesarrollo infantil, SUPERVIVIR acentúa el papel de la vinculación afectiva, la estimulaciónadecuada y el juego, promoviendo así nuevas formas de relación entre adultos y niños(Reyes, M., 2005). La perspectiva intersectorial de SUPERVIVIR posibilitó comprometer varias accionesdel sector educativo, entre las que se destacan dos programas, el de "Vigías de la Salud”, conestudiantes de educación media, y el de “Educación Familiar para el Desarrollo Infantil” –PEFADI– (Convenio MEN-ICBF- UNICEF, 1985) dirigido a la población rural. Estosprogramas adoptaron, como estrategia básica, la educación de la familia y la promoción de40 Código del Menor (Decreto-Ley No.2737 del 27 de noviembre de 1989) y Código de la Infancia y laAdolescencia (Ley 1098 del 8 de noviembre de 2006).41 Documento CONPES, 1995 "El tiempo de los niños"42 Evaluación del objeto de atención a partir de análisis epidemiológicos que arrojaron 5 focos de atención:enfermedad diarreica aguda (EDA), infección respiratoria aguda (IRA), enfermedades virales, causasperinatales y deprivación psicoafectiva. Alianzas institucionales que incluyeron a medios de comunicación,policía, grupos juveniles, defensa civil, cruz roja, iglesia y comunidad,.bajo la coordinación de un equipo detécnicos del ICBF y la División Materno Infantil del Ministerio de Salud. 24
25. cambios en los conocimientos y prácticas de los adultos responsables del cuidado y laeducación de los niños menores de 6 años (Reyes, M., 2005). El Programa de Educación Inicial (1987–1994) constituye otra expresión de lainstitucionalización del tema de en el sector de educación. A través de él, los esfuerzos seorientaron a promover la idea de desarrollo de la primera infancia, en un sentido más integral,ampliando la perspectiva, hasta entonces centrada en la educación preescolar. PEFADI yotros proyectos, como el de "Apoyo al componente pedagógico de los Hogares Comunitariosde Bienestar" y "Grado Cero" en su fase de experimentación, fueron articulados al Programade Educación Inicial. Entre 1987 y 1994, PEFADI desarrolló acciones en más de 300 municipios y cerca de3.500 veredas ubicadas en 32 departamentos, movilizando funcionarios de diversasinstituciones y representantes de las comunidades rurales. Como logros de PEFADI sepueden anotar, la vinculación de Escuelas Normales y los trabajos realizados con maestros deescuelas rurales, padres y madres, lo cual le permitió fortalecer el componente comunitario deEscuela Nueva. Para resolver los problemas enfrentados por los niños y por las niñas,PEFADI, adoptó un modelo de familia, capaz de reflexionar sobre sus hijos y de convocar alos maestros al diálogo comunitario. A pesar de que el desarrollo infantil no figuró entre losejes temáticos de PEFADI, se logró generar espacios de diálogo de saberes, que permitieronabordar el tema del desarrollo de la primera infancia. PEFADI funcionó en pleno hasta 1993,año a partir del cual se estancó o finalizó en varios territorios43. Entre las dificultades para suimplementación figura el recrudecimiento de la guerra, que no permitió el acompañamiento alas comunidades en sus procesos (Reyes, M., 2005). Paralelamente con la puesta en marcha de SUPERVIVIR, a finales de 1986 el ICBFadoptó el programa de Hogares Comunitarios de Bienestar –HCB– como la principalestrategia de atención a los niños y a las niñas menores de siete años44. Esta decisión estuvoantecedida por la experiencia de más de diez años en la estrategia de Hogares Infantiles(antiguos CAIPS) y el reconocimiento e impulso de otras estrategias para el desarrollo de laprimera infancia, en varias regiones del país. A este último proceso se le conoció comoNuevas Modalidades, por su énfasis en la búsqueda de alternativas menos formales, parapotenciar las formas tradicionales de atención a los niños y a las niñas, con participación de lafamilia y la comunidad. Desde su formulación, el programa de hogares comunitarios incorporó, comopropósito central, la perspectiva del desarrollo de la primera infancia, orientándose a los niñosy niñas menores de 7 años en condiciones de pobreza, entre las cuales se propiciaría eldesarrollo psicosocial, moral y físico45. A 2005 los HCB se encuentran a lo largo del país,alcanzando una cobertura de 1053.000 niños y niñas de los estratos más pobres (ICBF,2005)46.43 MEN. (1997).44 En esa fecha el CONPES aprobó el Plan Nacional de Lucha Contra la Pobreza Absoluta, el cual incorporóel Programa de Hogares Comunitarios en estrecha relación con SUPERVIVIR.45 ICBF (1990).46 Esta cobertura corresponde a los servicios ofrecidos a través de las distintas modalidades de hogarescomunitarios del ICBF: FAMI, HCB tradicional, múltiple, grupal y empresarial. 25
26. Durante la década de los 90, el ICBF realiza la sistematización del trabajo pedagógicoque había venido desarrollando durante 20 años, con el fin de dar herramientas conceptualesy metodológicas, para orientar la atención integral a la primera infancia. Produce tresdocumentos que han venido guiando las prácticas pedagógicas en las distintas modalidadesque promueve la institución. Estos documentos son “El Proyecto Pedagógico EducativoComunitario en el ICBF” (1990), “El Desarrollo Infantil, una conceptualización desde elICBF” (1990) y “La Escala de Valoración Cualitativa del Desarrollo Infantil, desde elnacimiento hasta los seis años- manual-“(1995). El Proyecto Pedagógico Educativo Comunitario es considerado como un procesoteórico-práctico en permanente construcción, que orienta el quehacer pedagógico con los niñosy con las niñas, imprimiéndole una intencionalidad formativa para conseguir su desarrollocomo ser humano integral. Determina que los protagonistas son los niños y las niñas, loseducadores comunitarios, los padres de familia y los adultos organizados de la comunidad.Define actividades pedagógicas, como el juego de roles, la vida del grupo infantil y la vidafamiliar y comunitaria del niño. Avanza igualmente en la planeación de actividades con losniños y con las niñas, la capacitación de agentes educativos y la evaluación. “ElDesarrollo Infantil, una conceptualización desde el ICBF” conceptualiza el desarrolloinfantil, intenta explicar, de manera práctica, la evolución del desarrollo infantil desde elnacimiento y en los seis primeros años de vida, teniendo en cuenta tres ámbitosfundamentales: 1. la relación consigo mismo, 2. la relación con el mundo que lo rodea y 3. larelación con los otros. Esta conceptualización orienta y da sentido a las acciones que serealizan con los niños, las niñas y los padres en los diferentes proyectos, convirtiéndose enelemento fundamental de la formación de los educadores y del trabajo de los agenteseducativos; así se avanza hacia la construcción de nuevas formas de relación del niño con losadultos, en todos los escenarios de la vida social y comunitaria. Existe una relación estrecha entre los dos documentos mencionados, ya que laconceptualización sobre el desarrollo infantil, orienta las acciones del Instituto en losdiferentes proyectos de atención integral al niño y a la familia. El proyecto pedagógico buscala difusión, apropiación y transformación cultural sobre la primera infancia, al proponer lacreación de ambientes y relaciones de socialización, que hagan posible el pleno bienestar delos niños y de las niñas. La Escala de Valoración Cualitativa es un instrumento para evaluar el nivel dedesarrollo psicológico del niño menor de 6 años, en sus actividades espontáneas y naturalescuando está en su diario vivir con otros niños, niñas o con adultos. Sirve para sistematizar einterpretar esa información, para reorientar las relaciones y prácticas de socialización en elmedio familiar, a través del trabajo con los padres y la planeación de las accionespedagógicas con los grupos de niños y de niñas. Durante la década del noventa, el ICBF incorporó una nueva estrategia de promocióndel desarrollo infantil, orientada a las madres gestantes o con hijos menores de dos años: elprograma Familia, Mujer e Infancia –FAMI–47 Esta modalidad incorpora actividades47 Mediante Acuerdo No.039 de 1996, la Junta Directiva del ICBF, dicta lineamientos y procedimientostécnicos y administrativos para la organización y funcionamiento de los Hogares Comunitarios de BienestarFAMI”. 26
La edu de la 1 infancia
Jessica Joven
Ley 1098 de 2006 codigo de la infancia y la adolescencia
Documento conpes social 109

References: artículo 12
 artículo 44
 artículo 44
 artículo 44
 artículo 61
 artículo 67