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El Cooperativismo en Chile - PDF
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Ramón Torres Lozano
1 El Cooperativismo en Chile Unidad de Estudios Julio 2014 Resumen: El informe entrega una descripción general del sector cooperativo en Chile, revisando su origen y evolución, para luego presentar las principales características de las cooperativas como su distribución por rubro económico, región, importancia económica, entre otros. El objetivo del boletín es ser insumo para la elaboración de políticas públicas destinadas al fomento del sector cooperativo en nuestro país.
2 Contenido 1. Resumen Ejecutivo Introducción Antecedentes generales Impacto económico y social de las cooperativas Cooperativas en el contexto internacional Historia del Cooperativismo en Chile Estadísticas descriptivas de las cooperativas en Chile Cooperativas vigentes y activas Distribución por rubro económico Distribución por macrozona y región Cooperativas de Importancia Económica Comentarios finales Bibliografía Anexo 1: Clasificación internacional por sectores económicos Anexo 2: Cooperativas de Ahorro y Crédito
3 1. Resumen Ejecutivo El presente boletín realiza una caracterización del sector cooperativo chileno, presentando su evolución histórica así como también las principales estadísticas descriptivas del sector a partir de datos actualizados del Departamento de Cooperativas (Decoop) del Ministerio de Economía, Fomento y Turismo. Entre los principales resultados destacan los siguientes: 127 años tiene el sector cooperativo en Chile: En 1887, surgieron las primeras cooperativas en Valparaíso llamadas La Valparaíso y La Esmeralda. Evolución marco jurídico: la primera Ley de Cooperativas fue promulgada en 1924 (Ley N 4.058), y desde aquella fecha ha habido sucesivas modificaciones. La última fue en el año 2002 (Ley N ). Proyecto de ley actual: se encuentra en segundo trámite constitucional un Proyecto de Ley que propone entre otros cambios, impulsar el emprendimiento de cooperativas facilitando su constitución, su gestión interna, resguardando su patrimonio, la transparencia de sus operaciones y su oportuna fiscalización. 952 cooperativas vigentes y activas: del total de cooperativas registradas en el directorio del Decoop, sólo un 22,8% está activa. De éstas, un 83,7% está vigente, llegando a un universo de 952 cooperativas que operan regularmente en el mercado. 75,1% han crecido en los últimos 6 años: desde el 2007 al 2013, el número de cooperativas activas ha aumentado un 75,1%, mostrando un alto dinamismo del sector. Mayoría son cooperativas de servicios: un 55,7% de las cooperativas son de servicios, un 28,1% son Agrícolas, Campesinas y Pesqueras y por último, un 14,1% son de Trabajo. El 2,0% de las cooperativas restantes están organizadas como Confederaciones o Federaciones. Socios representan el 20,7% de la fuerza laboral: en su conjunto las cooperativas cuentan con 1 millón 748 mil socios inscritos, lo que equivale a un quinto de la fuerza de trabajo. Mayoría de los socios son mujeres: a diferencia de lo que sucede en la fuerza laboral y en el total de ocupados donde los hombres constituyen la mayoría, en las cooperativas las mujeres representan el 51,9% del total de socios. Mayor diversificación regional: mientras el 42,6% de las empresas formales en nuestro país se concentran en la Región Metropolitana, este porcentaje baja a 25,6% en el total de cooperativas. 150 son de importancia económica: sólo este grupo representa el 30,3% de los socios del total de cooperativas, destacando las de Agua Potable y las de Ahorro y Crédito. 3
4 2. Introducción El movimiento cooperativo tiene su origen hace 170 años en el mundo, y hasta el día de hoy, sigue siendo relevante para el desarrollo social y económico de varios países. Así lo muestra, por ejemplo, la experiencia europea, donde las cooperativas se han consolidado, junto a otros actores de la economía social, como un polo de bienestar social y de desarrollo económico. Lo primero, porque el cooperativismo promueve iniciativas empresariales solidarias orientadas a la producción y distribución de bienes sociales, y lo segundo, porque entrega soluciones reales a problemas que no estaban siendo atendidos mediante otra forma de organización, ya sea en la adquisición de bienes de consumo a menores precios, en el acceso al crédito e incremento del ahorro, en soluciones habitacionales, en el acceso a servicios de salud, entre otros, permitiendo así, no sólo un crecimiento inclusivo y una distribución más equitativa de la riqueza, sino que también fomentando la profundización de la democracia económica y participación ciudadana. En Chile, la presencia del cooperativismo también tiene larga data, donde destaca su aporte al mejoramiento de las actividades productivas y al aprovechamiento más eficiente de los recursos, contribuyendo así al desarrollo local y regional de nuestro país. Sin embargo, aún se pueden dar saltos cuantitativos en el desarrollo del cooperativismo en Chile. Por ello es que se ha puesto fuerte interés en el trámite del proyecto de ley que modifica el Decreto con Fuerza de Ley N 5, más conocido como Ley General de Cooperativas. Además el programa de gobierno de la Presidenta Michelle Bachelet ha planteado impulsar las empresas cooperativas buscando flexibilizar el proceso de constitución de cooperativas, sus mecanismos de funcionamiento y gobierno corporativo, y perfeccionar una serie de reglas que entrampan el accionar de diversos tipos de cooperativas. En línea con lo anterior, el jueves 19 de junio de 2014 se dio inicio al Consejo Consultivo Público-Privado de Desarrollo Cooperativo y de la Economía Social. La instancia, liderada por la Subsecretaría de Economía, tiene por objeto proponer políticas de fomento a la economía social y a las cooperativas y estudios aplicados que sirvan para el diseño de políticas públicas y/o programas que favorezcan el desarrollo de este tipo de economía, así como otras acciones que busquen mejorar el posicionamiento público de los aportes y sus proyecciones. Por lo tanto, dadas las iniciativas que se están dando a nivel gubernamental, el Ministerio de Economía, Fomento y Turismo ha elaborado el presente boletín para contar con mayor información sobre el Cooperativismo en Chile y de esta manera tener una visión detallada de la evolución y características del sector. Así, esta información 4
5 servirá para saber cuántas cooperativas hay en Chile, en qué sectores se desempeñan y cuáles son sus principales características. Este boletín se estructura de la siguiente forma: en la primera sección, se muestran antecedentes generales de las cooperativas, luego en la segunda sección, se presenta el impacto económico y social de las cooperativas, para continuar en la tercera sección, con una revisión del contexto internacional del cooperativismo, luego se incluye un resumen del desarrollo histórico que ha tenido el movimiento cooperativo en Chile desde sus orígenes hasta la actualidad. En la quinta sección, se muestran estadísticas descriptivas de las cooperativas en el país, y finalmente en la sexta sección, se presentan comentarios finales y los desafíos futuros que tiene nuestro país respecto al sector. 3. Antecedentes generales El cooperativismo es una forma de organización que data desde fines del siglo XIX 1 y se encuentra presente prácticamente en todas las ramas de actividad. Su estructura orgánica, como entidades de producción o solución de problemas locales, es altamente atractiva por múltiples motivos. En primer lugar, las cooperativas fueron en su origen una respuesta novedosa frente a nuevos procesos económicos, sociales y culturales, marcados por el impacto de la Revolución Industrial. En ese contexto este tipo de organizaciones sigue teniendo el potencial de ser espacio para la innovación social y productiva de gran capacidad y potencia. Por otro lado, destaca el hecho que las cooperativas nacen como una asociación voluntaria de personas, que se unen para trabajar con el fin de lograr beneficios para todos sus integrantes y para la comunidad en la que viven. Desde el punto de vista económico, la asociatividad inherente a las cooperativas, permite la reducción de los costos de transacción, el aprovechamiento de las economías de escala y el mejoramiento de sus capacidades de negociación en los mercados de insumos, productos y servicios. Por lo tanto, permiten que unidades pequeñas puedan insertarse en el mercado más eficientemente. Asimismo, las cooperativas, como toda actividad asociativa, pueden desarrollarse en la medida que exista confianza social, que a su vez promueve la ayuda mutua, la democracia, la igualdad, la equidad y la solidaridad. De ahí que las cooperativas, al promover la cooperación y el trabajo colectivo, sean parte importante de la economía social de los países y, por lo tanto, cumplan con un carácter social sólo por su figura. 1 Surgió en Inglaterra en el año 1844 y poco después en Chile. 5
6 Luego, tener una organización donde sus miembros trabajan conjuntamente para su propio beneficio hace que en las cooperativas puedan desarrollarse, tal vez más fácilmente que en otro tipo de organizaciones, actividades de educación, entrenamiento e información para sus miembros y sus familias. Por su parte, la gobernanza de las cooperativas es altamente atractiva debido a los principios que las rigen. Según la International Co-operative Alliance (ICA), estos principios son: 1. Membresía abierta y voluntaria: las cooperativas son organizaciones voluntarias abiertas a todas las personas que deseen asociarse y estén dispuestas aceptar las responsabilidades de ser asociado. 2. Control democrático de los miembros: todos los miembros participan activamente en la toma de decisiones, y los representantes elegidos deben responder ante los miembros. 3. Participación económica de los miembros: los asociados contribuyen equitativamente al capital de sus cooperativas y a su vez, todos sus asociados, obtienen los excedentes que resultan del ejercicio económico del año. 4. Autonomía e independencia: son autónomas, se autoayudan y son controladas por sus miembros. Si por ejemplo, llegaran a cerrar acuerdos con otras organizaciones, incluyendo el Estado o simplemente incrementar el capital con fuentes externas, lo harán en términos que aseguren el control democrático de los miembros y la mantención cooperativa autónoma. 5. Educación, entrenamiento e información: proveen educación y entrenamiento a sus miembros, administradores, empleados, etc., para que éstos puedan contribuir adecuadamente al desarrollo la cooperativa. Adicionalmente, informan al público en general sobre la naturaleza y principios del cooperativismo. 6. Cooperación entre cooperativas: son capaces de ofrecer mejores resultados a sus miembros a través del fortalecimiento del movimiento cooperativo. Esto se logra a través del trabajo conjunto de las cooperativas a nivel local, nacional, regional e internacional. 7. Compromiso por la comunidad: al mismo tiempo que se centran en las necesidades y los deseos de los asociados, las cooperativas trabajan para conseguir el desarrollo sostenible de sus comunidades. Y como los excedentes se reparten entre los miembros, éstos quedan en las mismas comunidades. 6
7 Por último, destaca el rol económico que cumplen las cooperativas en periodos de crisis. Recientemente, la experiencia europea, principalmente en España y Francia, mostró que en este tipo de organización existe mayor resiliencia que en el resto del sector productivo a las turbulencias de la economía, como las experimentadas a partir de la crisis financiera internacional del 2008 (Roelants et al, 2012). El hecho que en las cooperativas todos los miembros participen de manera activa en la administración, existan fondos de reserva, se promueva una conexión con las necesidades locales e interacción con las comunidades, entre otros, están dentro de las hipótesis que podrían explicar esta mayor resiliencia. Por todas estas razones, no es de extrañar que los más variados países valoren y promuevan este tipo de organizaciones. De acuerdo a la ICA, más de mil millones de personas en el mundo están asociadas a alguna cooperativa ya sea como miembros/clientes o empleados/participantes, y éstas generan más de 100 millones de empleos 2. Por ejemplo, en Japón, 1 de cada 3 familias es parte de una cooperativa; en Alemania y Estados Unidos esta proporción es 1 de cada 4, en Canadá 4 de cada 10 y en Singapur 1 de cada 2. Por otro lado, las cooperativas pueden llegar a ser entidades muy significativas en el sector y en la economía donde se desarrollan: las cooperativas canadienses productoras de miel de maple representan el 35% de la producción mundial de ese producto; la más grande agencia de viajes en Reino Unido es una cooperativa, así como también el líder mundial de producción de lácteos, es una cooperativa neozelandesa llamada Fonterra Cooperative Group Ltda. Sin ir más lejos, Colun (Cooperativa Agrícola y Lechera de La Unión Ltda.) y Pisco Capel (Cooperativa Agrícola Pisquera Elqui Ltda.) son exitosas cooperativas chilenas que tienen un impacto local importante. La primera, constituye la planta procesadora de leche más grande del país, representando el 23,0% del total de leche procesada y el 30,5% del total de quesos y quesillos elaborados, además de posicionarse como el segundo exportador de lácteos de Chile 3. La segunda, es el principal productor de pisco del país y cuenta con presencia en 39 países del mundo, representando hoy más del 70% del total de exportaciones de pisco chileno Impacto económico y social de las cooperativas Tal como se ha planteado en las secciones anteriores, el modelo cooperativo ha logrado imponerse a través de diversas realidades políticas, niveles de desarrollo y características culturales, acarreando consigo importantes resultados entre los distintos sectores productivos. 2 Información publicada en su página web a la fecha de este informe
8 Este tipo de organizaciones por ser democráticas y participativas, constituyen un espacio propicio para la construcción de capital social, entendiéndose como el conjunto de relaciones basadas en la confianza y los comportamientos de cooperación y reciprocidad (Durton, 2003), un activo que en Chile escasea cuando se le compara con otros países (PNUD, 2000). En esta línea, en Borzaga y Galera (2012) se señala que las empresas sociales son consideradas cada vez más como mecanismos exitosos para reconciliar la equidad y la eficiencia con la creación de valor económico y social, y que éstas pueden ser interpretadas como expresiones concretas de un creciente sentido de responsabilidad social por parte de los ciudadanos. Asimismo, los autores establecen que el impacto económico de las cooperativas radica en al menos cinco puntos: i. Disminución de fallas de mercado, mejorando el funcionamiento del sistema económico e incrementando el bienestar de grupos de personas. Esto se explica porque al existir empresas con distintos objetivos y distintas estructuras de propiedad, es posible ofrecer a los consumidores un abanico de posibilidades de consumo más amplio, lo que se traduce a su vez, en más competencia, precios minoristas más bajos, oportunidades para innovar, etc. ii. iii. iv. Rol estabilizador de la economía, especialmente en sectores que se caracterizan por altos grados de incertidumbre y volatilidad de precios, tales como los mercados financieros y agrícolas. Así lo demuestra Birshall (2013), que analiza a través de tres dimensiones (propiedad, control y beneficio) las ventajas y desventajas comparativas de las cooperativas sobre empresas de constitución tradicional en condiciones de crisis. Producción de bienes y servicios en torno a las necesidades de las personas a las que sirven, dado que son capaces de producir bienes y servicios que no son atractivos para otros por su baja rentabilidad o incluso, cuando existe rentabilidad negativa. En este último caso, las cooperativas son capaces de alcanzar el umbral de rentabilidad (cuando el costo total iguala a los ingresos totales por venta) gracias a que pueden captar recursos adicionales no tradicionales, como por ejemplo, trabajo voluntario y donaciones, especialmente en la fase de puesta en marcha de la empresa. Adopción de perspectivas de largo plazo, dado que, a menudo se convierten en activos productivos para las comunidades en las que operan. Así, muchas cooperativas tienden a asignar parte de los excedentes a un fondo colectivo e indivisible que pertenece a todos los miembros, incluidas las futuras generaciones. 8
9 v. Contribuyen a una distribución del ingreso más equitativa, puesto que por concepción, este tipo de entidades se forman para garantizar el bienestar de sus miembros, por lo tanto, tienden a redistribuir recursos ya sea a través de más empleo, mejoras en los salarios o simplemente, a través de precios más bajos en los productos ofrecidos. Por otro lado, en la Agenda para el Desarrollo post 2015 elaborada por las Naciones Unidas, se establecen 12 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), en los cuales las cooperativas contribuyen de manera directa y significativa (OIT, 2014): 1. Reducción de la pobreza: identificando las oportunidades económicas de sus miembros, empoderando a los más desaventajados a defender sus intereses, proveyendo seguridad a los pobres al permitirles convertir riesgos individuales en colectivos y promoviendo el acceso a sus miembros a activos que no podrían conseguir de otra manera. 2. Igualdad de género: expandiendo las oportunidades de la mujer a participar en las economías locales. En muchos sectores, las mujeres constituyen la mayoría de los socios. 3. Educación de calidad y aprendizaje de toda la vida: proveyendo los medios para financiar la educación, apoyando a los profesores y colegios y estableciendo sus propios colegios para proveer educación de calidad. 4. Salud: creando la infraestructura necesaria para entregar servicios de cuidado de la salud, financiándolos y entregando posibilidades más acordes a las necesidades de los miembros. 5. Seguridad alimenticia y nutrición: ayudando a pequeños agricultores, pescadores, ganaderos, entre otros, para resolver numerosos desafíos que enfrentan al producir alimentos, como la falta de acceso a la información sobre precios, acceso a insumos de alta calidad y al mercado financiero. 6. Acceso al agua y sanitación: facilitando el acceso a agua limpia y a servicios de sanitación, haciendo frente a las fallas de sectores tanto públicos como privados Energía Sustentable: contribuyendo al logro de las metas de energía sustentable como un mayor acceso, eficiencia y reducción de emisiones, adoptando energías limpias y renovables como la solar y la eólica. 5 Por ejemplo, SAGUAPAC en la ciudad de Santa Cruz, Bolivia, presta los servicios de provisión de agua potable y alcantarillado cloacal, y constituye la mayor cooperativa de agua potable en zona urbana del mundo. 9
10 8. Creación de empleo y generación de ingresos: contribuyendo a la creación de empleos, seguridad de ingresos y condiciones laborales decentes. 9. Administración sustentable de los recursos naturales: asegurando que no se agoten los recursos naturales y ayudan a encontrar soluciones a las localidades sobre el cambio medioambiental definiendo sus derechos de propiedad y uso, administrando los recursos naturales y diversificando sus actividades económicas. 10. Buena gobernanza: a través del control democrático de los miembros, permitiendo una mayor transparencia, responsabilidad, participación, coherencia con las necesidades de la gente y respecto por el cumplimiento de la ley. 11. Promoción de sociedades estables y pacíficas: siendo fuente de capital social, promoviendo un fuerte sentido de comunidad, participación e inclusión de los miembros y reestableciendo relaciones interpersonales y paz. 12. Facilitación del comercio y financiamiento de largo plazo: cerrando la brecha comercial entre el mundo desarrollado y en vías de desarrollo, estabilizando los sistemas financieros durante las crisis y proveyendo la base para la profundización financiera. En definitiva, las cooperativas cumplen un rol fundamental en el camino de los países a un desarrollo sustentable y equitativo, que va mucho más allá de la creación de empleos. Si bien la participación de las cooperativas en el producto y en el total de empresas es relativamente pequeña en la mayoría de los países, su promoción y expansión puede ser un instrumento relevante para cumplir con los objetivos económicos, sociales y medioambientales que tenga el país. 5. Cooperativas en el contexto internacional Desde el año 2005, la ICA comenzó una iniciativa llamada Global300, la cual consideraba a las 300 mayores cooperativas y mutuales del mundo. Luego, en el año 2011, se asociaron con el European Research Institute on Cooperative and Social Enterprises (Euricse) como contraparte técnica, y así surgió el proyecto World Cooperative Monitor, considerado como el primer ranking multidimensional de cooperativas. Dicho proyecto, nació con el objetivo de describir a las cooperativas dentro de su contexto local así como compararlas internacionalmente, demostrar la importancia económica de las cooperativas, modelar las buenas prácticas y dar a conocer los modelos exitosos e innovadores, entre otros. 10
11 En su segunda versión, publicada el año 2013 (con datos financieros correspondientes al año 2011), se consideró una muestra de grandes cooperativas pertenecientes a 56 países. Gráfico 1: Distribución de cooperativas por país (Concentración por país de las cooperativas) Fuente: The World Cooperative Monitor Database (2013) Entre los principales resultados, destaca que el total de cooperativas facturaron un total de 2,6 billones de dólares, esto es alrededor de 10 veces el Producto Interno Bruto de Chile ese mismo año. Si se excluyen las cooperativas bancarias y de seguros, el monto total facturado durante el 2011 por estas organizaciones alcanza los 1,25 billones de dólares, correspondiente al 48,1% del total. Al desglosar la muestra según actividad económica, se observa que el rubro más común de este tipo de organización es el agrícola y alimentos, con el 32% de las cooperativas. Le sigue el mercado de seguros con un 25%, y comercio en sus dos categorías, minorista y mayorista con un 18% del total. El resto se distribuye en servicios públicos, banca y servicios financieros, salud y otros servicios. Considerando sólo aquellas cooperativas con ventas anuales mayores a 100 millones de dólares, la muestra disminuye a cooperativas, con presencia en 42 países (72,1% del total de cooperativas). Estas organizaciones generan el 99,0% del total facturado de la muestra, es decir, el 28% de las cooperativas restantes generan menos del 1% de la facturación total. La distribución por sector económico es similar a la presentada en la muestra completa, con la excepción de seguros y comercio que aumentan desde un 25% a un 28%, y de un 18% a un 22% respectivamente. 11
12 Gráfico 2: Distribución de las cooperativas por sector económico (Distribución porcentual total muestra y cooperativas de mayor tamaño) 1% 1% 3% 2% 6% 4% 5% 6% 8% 9% Varios servicios Salud y cuidado 18% 22% Otros servicios 25% 28% 32% 31% Total Sobre USD$ 100 millones Banca y servicios financieros Industria y servicios básicos Comercio Seguros Agricultura e Industrias Alimenticias Fuente: The World Cooperative Monitor Database (2013) Por otro lado, destaca el gran tamaño o escala de producción que pueden alcanzar las cooperativas. Por ejemplo, en el sector de agricultura y alimentos, la cooperativa más grande facturó sólo el año 2011 más de 62 mil millones de dólares. Sin embargo, empresas de tanta envergadura son pocas. En ese mismo sector, la décima más grande factura un 14% de ese total. Mientras que en otros sectores, como salud y cuidado, la escala de las cooperativas es bastante menor. Cuadro 1: Tamaño de las cooperativas más grandes (Facturación anual, Miles de millones de dólares) Sector Top 1 Top 10 Agricultura y alimentos 62,44 9,02 Comercio mayorista y minorista 52,22 10,33 Industria y Servicios Básicos 19,22 1,35 Salud y cuidado 3,86 0,66 Banca y finanzas6 45,49 3,24 Seguros y mutuales 81,69 27,28 Otros servicios 2,93 0,48 Fuente: The World Cooperative Monitor Database (2013). En otro orden de cosas, las cooperativas han tenido un impacto social significativo al abrir paso a negocios innovadores, además de adaptarse de mejor forma a las demandas sociales actuales. De hecho, según el Reporte de Sustentabilidad 2012 del Co-operative Group de Reino Unido, las cooperativas que forman parte de este grupo 6 En el sector banca y finanzas, la medida de tamaño corresponde a Ingreso neto anual. Para seguros y mutuales, corresponde a ingresos por primas al año. 12
13 han internalizado mejor que empresas tradicionales aspectos relacionados al apoyo de las comunidades, el bienestar animal, la inclusión social y la diversidad entre otros. Sólo para ejemplificar, durante el 2012 el 98% de los huevos marca propia vendidos por las cooperativas de esta agrupación, estaban certificados por la Royal Society for the Prevention of Cruelty to Animals (RSPCA). Contar con esta certificación garantiza el bienestar de los animales de granja al proveer en este caso, un sistema de libre pastoreo. Adicionalmente, todos los productos de tocador y de limpieza para el hogar ofrecidos por estas cooperativas son cruelty-free y para el 2012, al estar disponibles en la mayoría de las tiendas, las ventas por este concepto se incrementaron en 23%. 6. Historia del Cooperativismo en Chile El movimiento cooperativo en nuestro país, surge al igual que en la mayoría de los países latinoamericanos, como una manifestación del movimiento obrero o sindical, teniendo como referencia al modelo europeo. Es así, como el cooperativismo no nació sólo para hacer frente a necesidades específicas de sus socios, sino que también constituyó una respuesta ante el sistema excluyente e inequitativo existente (Alcázar, 2007). La corriente inicial traída al continente por inmigrantes europeos tuvo diferentes orígenes dependiendo del país. En Chile, la principal influencia fue inglesa, mientras que en Argentina o Brasil fue italiana, francesa y alemana (OIT, 1998). Adicionalmente a los inmigrantes europeos, la Iglesia Católica también constituyó un agente relevante en el impulso del cooperativismo latinoamericano moderno, así como los gobiernos locales ayudaron a la canalización y difusión de servicios públicos y asistencia de los más vulnerables. A grandes rasgos, la historia del cooperativismo en nuestro país, tal como se expone en Pérez, Radrigán y Martini (2003), se podría resumir en 6 grandes etapas: 1. Etapa Inicial ( ): se caracteriza por la creación de las primeras cooperativas de las que se tiene documentación. En 1887, surgen en Valparaíso las primeras cooperativas de consumo llamadas La Valparaíso y La Esmeralda, a partir de la Sociedad de Socorros Mutuos de la Unión de Tipógrafos, institución creada en 1853 por el movimiento obrero. Posteriormente, en 1904, surgió la Cooperativa de Consumo de los Trabajadores de Ferrocarriles del Estado, promovida por el Estado e impulsada por los trabajadores. Entre 1904 y 1924, se registraron 40 sociedades cooperativas en distintos sectores, primando las de consumo. 2. Etapa de Iniciativa Legal ( ): A pesar del aumento en la creación de cooperativas durante el periodo, las primeras iniciativas legales comenzaron 13
14 recién a mediados de la década de los veinte. En particular, el 30 de septiembre de 1924, se promulgó la primera Ley de Cooperativas (Ley N 4.058) y en 1927, se creó el Departamento de Cooperativas (DECOOP) dependiente del Ministerio de Fomento 7. Luego, en 1939 se creó la Corporación de Fomento de la Producción (CORFO), con lo cual el cooperativismo se vio particularmente favorecido, especialmente en el área rural a través de las cooperativas agrícolas, vitivinícolas, lecheras y de electrificación. Tras la creación en la década de los cincuenta de diversas cooperativas, varias de ellas consideradas emblemáticas 8, destaca el Decreto con Fuerza de Ley N 326 de 1960, más conocido como Ley General de Cooperativas (LGC), durante el Gobierno de Jorge Alessandri, y luego su posterior modificación el año 1963 al dictarse la Ley N sobre la Reforma Agraria, cambios que sentaron las bases del cooperativismo actual. 3. Etapa de desarrollo desde el Estado ( ): En la década siguiente, el Estado favoreció directa e indirectamente el desarrollo cooperativo a través de organismos estatales como la Corporación de Reforma Agraria (CORA), que impulsó las cooperativas de asignatarios de tierras expropiadas y el Instituto de Desarrollo Agropecuario (INDAP), que apoyó la creación de cooperativas campesinas y pesqueras. Además, en 1965 se creó la Comisión Nacional Coordinadora de Cooperativas, compuesta por funcionarios gubernamentales y representantes del movimiento cooperativo y el Departamento de Desarrollo Cooperativo del Servicio de Cooperación Técnica (SERCOTEC). Asimismo, en esta época surgieron dos organizaciones cooperativistas de gran importancia: el Instituto de Financiamiento Cooperativo (IFICOOP, 1964) y la Confederación General de Cooperativas de Chile (CONFECOOP). Paulatinamente, el cooperativismo continuó su expansión y en los años sesenta alcanzó al ámbito universitario: en la Universidad Católica de Chile se creó el Instituto de Estudios Cooperativos (1965) y la Universidad de Chile implementó la Carrera de Técnico en Cooperativas (1968). 4. Etapa de ambigüedad ( ): Luego, se considera el gobierno de Salvador Allende como una etapa de ambigüedad, principalmente porque el cooperativismo no formó parte de las prioridades en su mandato, y a pesar de que se acordó no estatizar a las cooperativas existentes, el movimiento chocó con las profundas reformas estructurales impulsadas en dicho periodo. Por lo demás, ciertas autoridades consideraban al cooperativismo como una fórmula 7 Dentro de las funciones del departamento, destaca la promoción de programas destinados al desarrollo de la gestión y capacidad empresarial, la dictación de normas que contribuyan al perfeccionamiento del funcionamiento de las cooperativas, el registro de las cooperativas vigentes y la supervisión y fiscalización de las mismas. 8 Entre las cooperativas que se crearon destacan la Federación Chilena de Cooperativas de Ahorro y Crédito (FECRECOOP, 1954), la Cooperativa de Servicios para la Construcción (SODIMAC, 1958), la Federación de Cooperativas de Viviendas (1958), la Cooperativa de Consumidores Unidos (UNICOOP, 1961), la Federación Nacional de Cooperativas Eléctricas (FENACOPEL, 1963) y el Instituto Chileno de Ecuación Cooperativas (ICECOOP, 1963). 14
15 encubierta de capitalismo. De todas formas, en estos años se crearon en Chile 597 cooperativas y sólo se disolvieron 29, gracias a los avances propiciados en el gobierno anterior. 5. Etapa de crisis y replanteamiento ( ): La llegada de la dictadura militar en nuestro país, al igual que en países como Argentina, Bolivia y Uruguay, tuvo como consecuencia la involución del movimiento, causado en parte por las medidas de represión, eliminación o control de los movimientos populares (OIT, 2012). Por su parte, la implementación del modelo neoliberal, la crisis económica de 1975 y luego de 1982 también influyeron en el movimiento. En este periodo, el cooperativismo inició un proceso de reformas, marcado por dos corrientes: aquellos que priorizaban su dimensión económica e incentivaron su inserción al mercado en medio de la liberalización económica, y aquellos que tenían como foco reestablecer las relaciones con movimientos cooperativos internacionales e integrarse al proceso de retorno a la democracia. (Pérez, Radrigán y Martini, 2003). 6. Etapa actual (1990-hasta la fecha): los 34 años desde el retorno de la democracia, se han caracterizado por la autonomía del sector cooperativo y la baja prioridad impuesta por el Estado respecto al tema. Esto queda demostrado con la tramitación de la modificación de la Ley General de Cooperativas. El primer trámite constitucional ingresó al Congreso en noviembre de 1992, y recién 10 años más tarde fue promulgada (Ley N ). Esto, a pesar de que se reconocía necesario dotar al sector de un marco jurídico adecuado, ya que las normas protectoras existentes constituían un obstáculo a su plena incorporación a las relaciones económicas y a su progreso. Dentro de los avances recientes, destaca la aprobación del Reglamento de la Ley General de Cooperativas para facilitar la aplicabilidad de las disposiciones contenidas en la ley en el año Además, actualmente se encuentra en segundo trámite constitucional en el Senado el Proyecto de Ley (PL) que modifica el Decreto con Fuerza de Ley (DFL) N 5 de 2003, ingresado en noviembre del Dentro de las falencias identificadas en el marco regulatorio destacan 9 : Excesiva burocratización respecto de la exigencia de un número determinado de socios para constituir cooperativas distintas a las de ahorro y crédito; Falta de resguardo del patrimonio de la entidad; Excesiva formalidad en las convocatorias a junta de socios; Dificultad en la toma de decisiones al interior del gobierno corporativo; y Problemas de interpretación en diversas disposiciones de las cooperativas de ahorro y crédito. 9 Mensaje Presidencial Nº del Proyecto de Ley, 7 noviembre
16 Tal como se expone en el Mensaje Presidencial, los cambios que se proponen a la Ley General de Cooperativas se pueden resumir en 5: Flexibilizar los requisitos necesarios para la constitución de las cooperativas y fortalecer su capacidad de gestión preservando su carácter participativo; Incentivar la eficiencia económica y la sustentabilidad financiera del sistema, otorgándole estabilidad patrimonial; e incorporando la participación de socios inversionistas; Actualizar y modificar el marco normativo de las Cooperativas de Ahorro y Crédito; Mejorar las facultades otorgadas por la Ley al Departamento de Cooperativas, para sancionar adecuadamente las conductas que puedan afectar la sana administración cooperativa; y Corregir errores de referencia y aclarar interpretaciones equívocas que han surgido con la aplicación de la Ley General de Cooperativas. 7. Estadísticas descriptivas de las cooperativas en Chile Tras haber revisado la evolución del sector cooperativo desde sus inicios hasta nuestros días, en esta sección, se muestra una caracterización de las cooperativas utilizando las estadísticas más actualizadas recopiladas a partir de los datos del Departamento de Cooperativas del Ministerio de Economía. Se debe recalcar que las únicas cooperativas que tienen la obligación de enviar información financiera y contable periódicamente son las cooperativas de importancia económica 10, el resto no tiene obligación de hacerlo, sin embargo hay algunas que voluntariamente mandan la información. Para efectos de este capítulo, se han considerado todas las cooperativas que han enviado información financiera al Departamento de Cooperativas hasta la fecha, por lo que, los resultados pueden variar respecto a otras publicaciones que utilizan un universo distinto. Cooperativas vigentes y activas Según las estadísticas más actualizadas del Decoop, el directorio de cooperativas está compuesto por organizaciones, de las cuales un 22,8% se encuentran activas y el resto inactivas, clasificación que depende si han informan regularmente durante 5 años su situación societaria y contable o no. De las activas, 952 están vigentes, siendo consideradas este grupo las que operan regularmente en el mercado. 10 Aquellas de Ahorro y Crédito, Vivienda Abierta, con más de 50 mil UF en activos o más de 500 socios (D.F.L. N 5, Artículo 109). 16
17 MINISTERIO DE ECONOMÍA, FOMENTO Y TURISMO Julio 2014 Cuadro 2: Número de cooperativas por Estado y Actividad (Datos a marzo 2014, o último dato disponible) Estado Activa Inactiva Total Anulada 1-1 Disuelta En Constitución 3-3 En Formación En Reforma 5-5 Vigente Total Fuente: Elaboración propia a partir de datos del Decoop. En el transcurso del tiempo, el número de cooperativas activas ha ido en aumento, lo que indica que este sector muestra un dinamismo interesante. Entre el año 2010 y el 2013, el número de cooperativas activas pasó desde a 1.324, es decir, las cooperativas activas aumentaron un 10,1% en dicho período, llegando a representar el 51,5% del total de cooperativas registradas en el directorio. Si se consideran datos del para el año 2007, el aumento es mayor, año en que las cooperativas activas representaron el 32,7% del total de cooperativas vigentes. En este caso, el aumento de las cooperativas activas entre 2007 y el 2013 alcanza el 75,1%. Gráfico 3: Evolución Cooperativas Vigentes según estado de actividad (Número de cooperativas vigentes activas y no activas, 2010-mar 2014) 2,460 2,505 2,554 2,572 2,578 51,1% 50,2% 49,2% 48,5% 62,9% 48,9% 49,8% 50,8% 51,5% 37,1% mar-14 Activas No activas Distribución por rubro económico Fuente: Elaboración propia a partir de datos de Decoop. Del total de cooperativas vigentes y activas, se presenta a continuación su distribución por los principales rubros económicos, según la clasificación utilizada en nuestro país, la cual depende del objeto u objetos que pretenden desarrollar las cooperativas. En particular, en el capítulo II del Decreto con Fuerza de Ley (D.F.L) Número 5 (2003) que fija el texto refundido, concordado y sistematizado de la Ley General de 17
18 Cooperativas, se presentan las disposiciones especiales relativas a las diversas clases de cooperativas. 1. Cooperativas de trabajo: tienen por objeto producir o transformar bienes o prestar servicios a terceros, mediante el trabajo mancomunado de sus socios y cuya retribución debe fijarse de acuerdo a la labor realizada por cada cual (D.F.L N 5, Artículo 60). 2. Cooperativas Agrícolas, Campesinas y Pesqueras: las agrícolas y campesinas se dedican a la compraventa, distribución, producción y transformación de bienes, productos y servicios relacionados con la actividad silvoagropecuaria y agroindustrial, y actúan preferentemente en un medio rural y propenden al desarrollo social, económico y cultural de sus socios (D.F.L N 5, Artículo 65). Por otro lado, las cooperativas pesqueras son aquellas que se dedican a la producción, compra, venta, distribución, transformación de bienes, productos y servicios relacionados con la explotación de productos del mar y a las actividades que persigan el mejoramiento de las condiciones de vida de quienes las desempeñan (D.F.L N 5, Artículo 68). 3. Cooperativas de Servicios: tienen por objeto distribuir los bienes y proporcionar servicios de toda índole, preferentemente a sus socios, con el propósito de mejorar sus condiciones ambientales y económicas y de satisfacer sus necesidades familiares, sociales, ocupacionales o culturales (D.F.L N 5, Artículo 60). Dentro de las más comunes, destacan: Escolares: se constituyen en los establecimientos de educación básica, media, especial o superior, con el objeto de propender al mejoramiento de las escuelas en las que se fundan y de la comunidad en que éstas funcionan. Entre las finalidades, estas cooperativas proporcionan útiles escolares o servicios que propendan al desarrollo cultural, social y físico de la comunidad educativa (D.F.L N 5, Artículo 69). De abastecimiento y distribución de energía eléctrica y de agua potable: se constituyen con el objeto de distribuir energía eléctrica, a las cuales se aplican las normas del Decreto con fuerza de ley N 1 (1982), del Ministerio de Minería, mientras que las cooperativas de abastecimiento y distribución de agua potable se rigen por las disposiciones de las leyes especiales que regulan dicha actividad (D.F.L N 5, Artículo 72 y 73). De vivienda: tienen por objeto satisfacer las necesidades habitacionales y comunitarias de sus socios y prestar los servicios inherentes a dicho objetivo (D.F.L N 5, Artículo 74). Hay dos tipos: Cooperativas cerradas: se organizan para desarrollar un proyecto habitacional. Cooperativas abiertas: son de objeto único y pueden desarrollar en forma permanente, simultánea o sucesiva diferentes programas habitacionales y tener carácter nacional o bien desarrollar una acción regional. 18
19 De ahorro y crédito: tienen por objeto único y exclusivo brindar servicios de intermediación financiera en beneficio de sus socios (D.F.L N 5, Artículo 86). De consumo: tienen por objeto suministrar a los socios y sus familias artículos y mercaderías de uso personal o doméstico, con el objeto de mejorar sus condiciones económicas. Estas cooperativas, deben constituirse con al menos 100 socios (D.F.L N 5, Artículo 91). 4. Confederaciones, Federaciones e Institutos Auxiliares: Las federaciones de cooperativas están constituidas por tres o más cooperativas, las confederaciones por tres o más federaciones y los institutos auxiliares por siete o más personas jurídicas de derecho público, cooperativas u otras personas jurídicas de derecho privado que no persiguen fines de lucro (D.F.L N 5, Artículo 101). Con datos del Departamento de Cooperativas a marzo de 2014 respecto a las 952 cooperativas vigentes y activas, se aprecia que las más comunes son las de Servicios representando el 55,7% del total, luego vienen las Agrícolas, Campesinas y Pesqueras (28,1%) y por último, están las Cooperativas de Trabajo (14,1%). Gráfico 4: Distribución Cooperativas por Rubro Económico (Porcentaje de cooperativas por rubro, marzo 2014 o último dato disponible) Servicios 55,7% Confederaciones, Federaciones 2,0% Trabajo 14,1% Agrícolas, Campesinas y Pesqueras 28,1% Fuente: Elaboración propia a partir de datos de Decoop Si se analiza en más detalle, destacan Servicios Generales (17,1%), Agua Potable (16,6%) y Vivienda Cerrada (13,2%) entre las de Servicios. Es más, sólo estos tres tipos de cooperativas representan el 46,9% del total de cooperativas vigentes y activas del país La distribución de las cooperativas en Chile según la clasificación internacional se encuentra en el Anexo 1. 19
20 Cuadro 3: Cooperativas vigentes y activas por rubro económico (Datos a Marzo de 2014 o último dato disponible) Rubro Número Porcentaje Agrícola ,5% Agua Potable ,6% Ahorro y Crédito 45 4,7% Campesinas 97 10,2% Confederación 2 0,2% Consumo 10 1,1% Eléctrica 21 2,2% Federación 12 1,3% Multiactiva 5 0,5% Pesqueras 70 7,4% Servicios ,1% Trabajo ,1% Transporte 1 0,1% Veraneo 3 0,3% Vivienda Abierta 4 0,4% Vivienda Cerrada ,2% (en blanco) 1 0,1% Total general ,0% Fuente: Elaboración propia a partir de datos de Decoop. Otra característica relevante de analizar es el número de socios y trabajadores que tienen las cooperativas por sector. Hacia fines del 2013, las cooperativas activas declararon como socios conjuntamente casi 1 millón 748 mil personas. Es decir, de acuerdo a esta cifra, actualmente, cerca del 20,7% de la fuerza de trabajo es parte de este tipo de organizaciones. Las cooperativas que concentran un mayor número de socios son las de Ahorro y Crédito, representando tres cuartos del total de socios inscritos (75,6%), siendo que representan sólo el 4,7% del total de cooperativas. Cabe destacar, que dichas cooperativas deben constituirse inicialmente con un mínimo inicial de 50 socios (D.F.L N 5, Artículo 88). Un aspecto interesante a recalcar es que la mayoría de los socios son mujeres (51,9% del total), siendo que éstas representan el 41,1% de la fuerza laboral y el 40,9% del total de ocupados (Trimestre FMA 2014). Es decir, las cooperativas y otras formas de empresas pertenecientes a la economía social, se muestran como una herramienta relevante para mejorar las capacidades sociales y económicas de las mujeres. Seguramente, la estructura no discriminatoria de las cooperativas, y sus principios igualitarios, hacen que sea más fácil para las mujeres participar de este tipo de organizaciones. 20

References: Artículo 109
 Artículo 60
 Artículo 65
 Artículo 68
 Artículo 60
 Artículo 69
 Artículo 72
 Artículo 74
 Artículo 86
 Artículo 91
 Artículo 101
 Artículo 88