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Timestamp: 2020-06-03 18:35:13+00:00

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TÍTULO VII. FOMENTO - Gestión del Medio Natural
Artículo 105. Medidas de Fomento.
1. Para promover el logro de los objetivos de la Ley 2/1992, de 15 de junio, la Consejería de Medio Ambiente podrá adoptar las siguientes medidas de fomento:
d) Subvención de intereses.
e) Apoyo técnico y de material.
f) Construcción de equipamientos e infraestructuras.
g) Cualesquiera otras aprobadas en desarrollo de la Ley Forestal.
2. Periódicamente, y en función de la política forestal y las disponibilidades presupuestarias, se realizarán las correspondientes convocatorias de beneficios, indicando las medidas aplicables en cada caso, los posibles, beneficiarios, los criterios o prioridades de otorgamiento de beneficios y la cuantía máxima de los mismos.
Artículo 106. Actuaciones a fomentar.
1. Con carácter general podrán beneficiarse de las medidas de fomento adoptadas en desarrollo de la Ley 2/1992, de 15 de junio, todos los trabajos, obras, estudios, investigaciones o inversiones contempladas en las convocatorias periódicas y ligadas directa o indirectamente a la consecución de los objetivos de la mencionada Ley, siempre que no concurran las circunstancias previstas en el artículo 70.4 de la misma.
2. En particular, tenderán a favorecerse mediante medidas de fomento las siguientes actuaciones:
a) Repoblación forestal.
b) Prevención y defensa contra incendios.
c) Defensa contra plagas, enfermedades y agentes nocivos forestales.
d) Lucha contra la erosión y la desertificación.
e) Plantación de especies aromáticas o medicinales forestales.
f) Tratamientos selvícolas y conservación y mejora de pastos.
g) Construcción y mantenimiento de instalaciones e infraestructuras forestales.
h) Ordenación de la gestión de los terrenos forestales y sus aprovechamientos.
i) Ordenación y mejora de la actividad económica ligada a los recursos forestales, y en particular las destinadas a fomentar agrupaciones de propietarios y la integración de productores, transformadores y comercializadores.
j) Ampliación del patrimonio forestal público.
k) Investigación.
l) Capacitación y extensión.
3. Las medidas de fomento previstas en este Reglamento podrán beneficiar a las actuaciones previstas en los párrafos anteriores aunque se desarrollen sobre terrenos no forestales, siempre que figure acreditado el interés forestal de las mismas.
4. Los Planes de Ordenación de Recursos Naturales podrán establecer el tipo de actuaciones a favorecer preferentemente en cada zona, así como los criterios y prioridades medioambientales para que, en su caso, pasen a tener la consideración de forestal los terrenos agrícolas sobre los que se desarrollen actividades beneficiadas por las medidas de fomento previstas en este artículo.
5. La actuación de fomento tendrá en cuenta la necesidad de promover preferentemente el desarrollo socioeconómico de las zonas forestales y la participación de sus comunidades en los beneficios derivados de los terrenos forestales, así como la preferencia legal en favor de Agrupaciones de Defensa Forestal en materia de incendios forestales.
Con carácter general, y sin perjuicio de lo que dispongan en cada caso las convocatorias específicas, podrán acogerse a los beneficios previstos en este Reglamento tanto los titulares de terrenos o explotaciones forestales como las asociaciones, cooperativas, agrupaciones y demás entidades legalmente constituidas con fines ligados al ámbito forestal.
Artículo 108. Acumulación y compatibilidad.
La posibilidad de acumulación de medidas de fomento se regirá en cada caso por las normas de convocatoria de los beneficios en particular, dentro del respeto a los criterios de compatibilidad establecidos, en su caso, por la normativa europea.
Artículo 109. Convenios.
1. La aplicación de las medidas de fomento previstas en este Título podrá realizarse mediante convenios con los titulares de los montes o aprovechamientos.
2. La Consejería de Medio Ambiente podrá, asimismo, suscribir convenios con titulares de montes públicos o particulares o aprovechamientos que se desarrollen sobre los mismos para la realización de actuaciones de interés forestal, y en particular:
a) Restauración hidrológico-forestal.
b) Prevención y defensa contra incendios forestales.
d) Repoblación forestal.
e) Lucha contra la erosión y la degradación de los suelos.
3. Corresponde al Consejero de Medio Ambiente la firma de los convenios a que se refiere este artículo, pudiendo delegar dicha función en los Delegados Provinciales de la Consejería de Medio Ambiente.
Responderán de las infracciones forestales tanto los autores de las mismas como los sujetos responsables previstos en el artículo 78 de la Ley 2/1992, de 15 de junio, en los términos establecidos en el párrafo 6 de dicho artículo.
Artículo 111. Clasificación y calificación de las infracciones.
1. Las infracciones se clasificarán con arreglo a las siguientes categorías:
2. La calificación de las infracciones se realizará atendiendo a las circunstancias previstas en los artículos 112 a 116 de este Reglamento.
Artículo 112. Infracciones muy graves.
Tendrán la consideración de infracciones muy graves aquéllas que afecten a una superficie superior a media hectárea, cuando concurra alguna de las siguientes circunstancias:
a) Produzcan daños en terrenos o recursos forestales cuya recuperación resulte imposible o no se pueda garantizar según criterio de la Administración Forestal; o
b) Produzcan daños a las especies forestales enumeradas en el Anexo de este Reglamento cuya recuperación requiera un plazo de tiempo superior a 20 años o falte también veinte años para completar la vida vegetativa de la especie afectada con arreglo a lo estimado en el mencionado Anexo.
Se consideran infracciones graves aquellas que produzcan alteraciones susceptibles de recuperación en terrenos o recursos forestales y no deban reputarse como muy graves por no alcanzar las superficies o tiempos de recuperación previstos en el artículo 112 o afectar a especies no incluidas en el Anexo de este Reglamento. En todo caso se considerarán infracciones graves aquellas que, cumpliendo las circunstancias previstas en el artículo 112 del presente Reglamento, afecten a una superficie inferior o igual a media hectárea.
Artículo 114. Infracciones leves.
Constituyen infracciones leves las simples inobservancias de las disposiciones contenidas en el Título VII de la Ley 2/1992, de 15 de junio, cuando no concurra ninguna de las circunstancias previstas en los artículos 112 y 113 de este Reglamento.
Artículo 115. Determinación de la cuantía de la sanción.
a) Infracciones leves: Multas de diez mil a cien mil pesetas.
b) Infracciones graves: Multas de cien mil una a un millón de pesetas.
c) Infracciones muy graves: Multas de un millón una pesetas a cincuenta millones de pesetas.
2. Se impondrán multas de diez millones una a cincuenta millones de pesetas únicamente en los casos en que se produzca reincidencia en la comisión de infracciones muy graves o cuando las mismas afecten a una superficie de más dos hectáreas, concurriendo alguna de las circunstancias siguientes:
a) Produzcan daños de imposible recuperación en terrenos o recursos forestales, según criterio técnico de la Administración Forestal.
b) Produzcan daños a las especies forestales enumeradas en el Anexo de este Reglamento cuya recuperación requiera un plazo de tiempo superior a cuarenta años o falten también cuarenta años para completar la vida vegetativa de la especie afectada con arreglo a lo estimado en el mencionado Anexo.
3. La determinación de la cuantía de las sanciones se realizará teniendo en cuenta las circunstancias agravantes y atenuantes previstas en los artículos 83 a 85 de la Ley 2/1992, de 15 de junio.
4. A los efectos de lo establecido en el artículo 87 de la Ley 2/1992, de 15 de junio, Forestal de Andalucía, las especies arbóreas a que se refiere su apartado 1.a) son las incluidas en el Anexo del presente Reglamento con una vida vegetativa estimada igual o superior a 200 años y, en el apartado 1.b), las restantes especies del referido Anexo con una vida estimada igual o superior a los 50 años.
5. A los efectos de la división en grados prevista en el artículo 85 de la citada Ley se considerará que dentro de cada uno de los tramos de las multas a imponer existe una división aritmética en tres tercios. El grado mínimo será el formado por el tercio inferior del tramo, el grado medio, por tercio medio y el grado superior por el tercio superior.
6. Partiendo de la ubicación en el grado medio, se tendrán en cuenta primero las circunstancias objetivas de la infracción que se enumeran a continuación, para situarla en el tercio medio, inferior o superior:
b) Beneficio ilícito obtenido.
7. Una vez definidas las circunstancias objetivas se pasará a considerar las subjetivas:
c) Falta o no de controles exigibles en la actuación realizada o en las precauciones precisas para la normal conservación del monte.
d) Colaboración con la Administración o negativa u obstrucción a las actuaciones de la misma.
8. Habiéndose determinado la cantidad resultante de las operaciones anteriores se aplicarán las agravantes previstas en el artículo 84 de la Ley 2/1992, de tal manera que cuando concurran dos o más de ellas, se aplicará siempre la sanción en su grado superior.
9. La infracción del deber de vigilancia llevará aparejada la aplicación de la sanción mínima prevista para cada tipo de infracción. Si concurrieran circunstancias atenuantes podrá aplicarse la sanción prevista para la infracción inmediatamente inferior.

References: Artículo 105

Artículo 106
 artículo 70

Artículo 108

Artículo 109
 artículo 78

Artículo 111

Artículo 112
 artículo 112
 artículo 112

Artículo 114

Artículo 115
 artículo 87
 artículo 85
 artículo 84