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Timestamp: 2017-07-21 21:53:12+00:00

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Vigencia desde 12 de Octubre de 2002.
Aprobación de la «norma de construcción sismorresistente: parte general y edificación (NCSE-02)»
Plazo de adaptación normativa
NORMA DE CONSTRUCCIÓN SISMORRESISTENTE NCSE-02PARTE GENERAL Y EDIFICACIÓN
CAPÍTULO 2. INFORMACIÓN SÍSMICA
CAPÍTULO 3. CALCULO
CAPÍTULO 4. REGLAS DE DISEÑO Y PRESCRIPCIONES CONSTRUCTIVAS EN EDIFICACIONES
. VALORES DE LA ACELERACIÓN SÍSMICA BÁSICA, ab, Y DEL COEFICIENTE DE CONTRIBUCIÓN, K, DE LOS TÉRMINOS MUNICIPALES CON ab ≥0,04 g, ORGANIZADO POR COMUNIDADES AUTÓNOMAS
La Comisión Permanente de Normas Sismorresistentes, órgano colegiado de carácter interministerial, creada por el Decreto 3209/1974, de 30 de agosto, adscrita al Ministerio de Fomento y radicada en la Dirección General del Instituto Geográfico Nacional, de acuerdo a lo establecido en el Real Decreto 1475/2000, de 4 de agosto, por el que se desarrolla la estructura orgánica básica del Ministerio de Fomento, ha elaborado una propuesta de nueva norma que sustituya a la «norma de construcción sismorresistente: parte general y edificación (NCSE-94)», aprobada por Real Decreto 2543/1994, de 29 de diciembre.
En su virtud, a iniciativa de la Comisión Permanente de Normas Sismorresistentes, cumplidos los trámites establecidos en la Ley 50/1997, de 27 de noviembre, del Gobierno, y en el Real Decreto 1337/1999, de 31 de julio, por el que se regula la remisión de información en materia de normas y reglamentaciones técnicas y reglamentos relativos a los servicios de la sociedad de la información, y en la Directiva 98/34/CE, de 22 de junio, modificada por la Directiva 98/48/CE, de 20 de agosto, ambas del Parlamento Europeo y del Consejo, a propuesta del Ministro de Fomento y previa deliberación del Consejo de Ministros en su reunión del día 27 de septiembre de 2002, DISPONGO:
Aprobación de la «norma de construcción sismorresistente: parte general y edificación (NCSE-02)» Se aprueba la norma de construcción sismorresistente: parte general y edificación (NCSE-02), que figura como anexo a este Real Decreto.
Ámbito de aplicación El ámbito de aplicación de la norma se extiende a todos los proyectos y obras de construcción relativos a edificación, y, en lo que corresponda, a los demás tipos de construcciones, en tanto no se aprueben para los mismos normas o disposiciones específicas con prescripciones de contenido sismorresistente.
Aplicación a proyectos y obras Los proyectos iniciados con anterioridad a la entrada en vigor de este Real Decreto, así como las obras que se realicen en desarrollo de los mismos, y las que estuviesen en ejecución, se regirán por la norma hasta ahora vigente.
Plazo de adaptación normativa Los proyectos y construcciones de nuevas edificaciones y otras obras podrán ajustarse, durante un período de dos años a partir de la entrada en vigor de este Real Decreto, al contenido de la norma hasta ahora vigente o a la que se aprueba por este Real Decreto, salvo que la Administración pública competente para la aprobación de los mismos acuerde la obligatoriedad de esta última.
Cláusula derogatoria Queda derogado el Real Decreto 2543/1994, de 29 de diciembre, por el que se aprueba la «norma de construcción sismorresistente: parte general y edificación (NCSE-94)».
Facultad de desarrollo Se faculta al Ministro de Fomento para dictar las disposiciones necesarias para el desarrollo y aplicación de lo dispuesto en este Real Decreto.
APLICACIÓN DE LA NORMA. 1.2.1.
Clasificación de las construcciones.
1. De importancia moderada Aquellas con probabilidad despreciable de que su destrucción por el terremoto pueda ocasionar víctimas, interrumpir un servicio primario, o producir daños económicos significativos a terceros.
2. De importancia normal Aquellas cuya destrucción por el terremoto pueda ocasionar víctimas, interrumpir un servicio para la colectividad, o producir importantes pérdidas económicas, sin que en ningún caso se trate de un servicio imprescindible ni pueda dar lugar a efectos catastróficos.
3. De importancia especial Aquellas cuya destrucción por el terremoto, pueda interrumpir un servicio imprescindible o dar lugar a efectos catastróficos. En este grupo se incluyen las construcciones que así se consideren en el planeamiento urbanístico y documentos públicos análogos así como en reglamentaciones más específicas y, al menos, las siguientes construcciones:
- Edificios e instalaciones industriales incluidos en el ámbito de aplicación del Real Decreto 1254/1999, de 16 de julio, por el que se aprueban medidas de control de los riesgos inherentes a los accidentes graves en los que intervengan sustancias peligrosas. - Las grandes construcciones de ingeniería civil como centrales nucleares o térmicas, grandes presas y aquellas presas que, en función del riesgo potencial que puede derivarse de su posible rotura o de su funcionamiento incorrecto, estén clasificadas en las categorías A o B del Reglamento Técnico sobre Seguridad de Presas y Embalses vigente.
- En las construcciones de importancia moderada.
- En las edificaciones de importancia normal o especial cuando la aceleración sísmica básica ab sea inferior a 0,04 g, siendo g la aceleración de la gravedad.
- En las construcciones de importancia normal con pórticos bien arriostrados entre sí en todas las direcciones cuando la aceleración sísmica básica ab (art. 2.1) sea inferior a 0,08 g. No obstante, la Norma será de aplicación en los edificios de más de siete plantas si la aceleración sísmica de cálculo, ac, (art. 2.2) es igual o mayor de 0,08 g.
En los casos en que sea de aplicación esta Norma no se utilizarán estructuras de mampostería en seco, de adobe o de tapial en las edificaciones de importancia normal o especial. Si la aceleración sísmica básica es igual o mayor de 0,08 g e inferior a 0,12 g, las edificaciones de fábrica de ladrillo, de bloques de mortero, o similares, poseerán un máximo de cuatro alturas, y si dicha aceleración sísmica básica es igual o superior a 0,12 g, un máximo de dos.
- Calcular la construcción para la acción sísmica definida en el capítulo 2, mediante los procedimientos descritos en el capítulo 3.
- Cumplir las reglas de proyecto y las prescripciones constructivas indicadas en el capítulo 4.
Prescripciones de índole general.
Se consideran prescripciones de índole general las siguientes: Clasificación de las construcciones. (Apartado 1.2.2.) Criterios de aplicación de la Norma. (Apartado 1.2.3.) Cumplimiento de la Norma. (Apartado 1.3.) Mapa de peligrosidad sísmica. Aceleración sísmica básica. (Apartado 2.1) Aceleración sísmica de cálculo. (Apartado 2.2.) 1.3.
Cumplimiento de la Norma en la fase de proyecto.
En la Memoria de todo proyecto de obras se incluirá preceptivamente un apartado de «Acciones sísmicas», que será requisito necesario para el visado del proyecto por parte del colegio profesional correspondiente, así como para la expedición de la licencia municipal y demás autorizaciones y trámites por parte de las distintas Administraciones Públicas.
Cuando de acuerdo con el artículo 1.2.3, sea de aplicación esta Norma, figurarán en el apartado de «Acciones sísmicas» los valores, hipótesis y conclusiones adoptadas en relación con dichas acciones y su incidencia en el proyecto, cálculo y disposición de los elementos estructurales, constructivos y funcionales de la obra. Además, en los planos se harán constar los niveles de ductilidad para los que ha sido calculada la obra.
Cumplimiento de la Norma en la fase de construcción.
Si el director de obra no estuviese conforme con el contenido del apartado de «Acciones sísmicas» dará cuenta a la Propiedad, y en su caso, propondrá la necesidad de realizar las modificaciones del proyecto que estime oportunas, las cuales se desarrollarán y, para su aprobación, se someterán al mismo procedimiento que siguió el proyecto original.
Cumplimiento de la Norma durante el período de vida útil.
CAPÍTULO 2INFORMACIÓN SÍSMICA
MAPA DE PELIGROSIDAD SÍSMICA. ACELERACIÓN SÍSMICA BÁSICA.
La peligrosidad sísmica del territorio nacional se define por medio del mapa de peligrosidad sísmica de la figura 2.1. Dicho mapa suministra, expresada en relación al valor de la gravedad, g, la aceleración sísmica básica, ab -un valor característico de la aceleración horizontal de la superficie del terreno- y el coeficiente de contribución K, que tiene en cuenta la influencia de los distintos tipos de terremotos esperados en la peligrosidad sísmica de cada punto.
ACELERACIÓN SÍSMICA DE CÁLCULO.
La aceleración sísmica de cálculo, ac, se define como el producto:
ab: Aceleración sísmica básica definida en 2.1.
ρ: Coeficiente adimensional de riesgo, función de la probabilidad aceptable de que se exceda ac, en el período de vida para el que se proyecta la construcción.
construcciones de importancia normal ρ =1,0 construcciones de importancia especial ρ = 1,3 S: Coeficiente de amplificación del terreno. Toma el valor:
C: Coeficiente de terreno. Depende de las características geotécnicas del terreno de cimentación y se detalla en el apartado 2.4.
Figura 2.1.- Mapa de Peligrosidad Sísmica
ESPECTRO DE RESPUESTA ELÁSTICA.
α (T): Valor del espectro normalizado de respuesta elástica.
T: Período propio del oscilador en segundos.
K: Coeficiente de contribución, referido en 2.1.
C: Coeficiente del terreno, que tiene en cuenta las características geotécnicas del terreno de cimentación y se detalla en el apartado 2.4.
TA, TB : Períodos característicos del espectro de respuesta, de valores:
Figura 2.2.- Espectro de respuesta elástica
CLASIFICACIÓN DEL TERRENO. COEFICIENTE DEL TERRENO. En esta Norma, los terrenos se clasifican en los siguientes tipos: - Terreno tipo I: Roca compacta, suelo cementado o granular muy denso. Velocidad de propagación de las ondas elásticas transversales o de cizalla, VS > 750 m/s.
- Terreno tipo II: Roca muy fracturada, suelos granulares densos o cohesivos duros. Velocidad de propagación de las ondas elásticas transversales o de cizalla, 750 m/s ≥ VS > 400 m/s.
- Terreno tipo III: Suelo granular de compacidad media, o suelo cohesivo de consistencia firme a muy firme. Velocidad de propagación de las ondas elásticas transversales o de cizalla, 400 m/s ≥ VS > 200 m/s.
- Terreno tipo IV: Suelo granularsuelto, o suelo cohesivo blando. Velocidad de propagación de las ondas elásticas transversales o de cizalla, VS ≤ 200 m/s.
Tabla 2.1 COEFICIENTES DEL TERRENO TIPO DE TERRENO
Para obtener el valor del coeficiente C de cálculo se determinarán los espesores e1, e2, e3, y e4 de terrenos de los tipos I, II, III y IV respectivamente, existentes en los 30 primeros metros bajo la superficie.
En aquellos casos especiales en que resulte C >1,8, el espectro de respuesta definido con las reglas anteriores puede no ser aplicable a las construcciones con período fundamental mayor de TB. En este caso, para T > TB se tomará α(T) = 2,5 a menos que se determine un espectro de respuesta específico del emplazamiento, cuyas ordenadas en ningún caso serán menores que las que se obtendrían con el procedimiento descrito en el apartado 2.3.
MODIFICACIÓN DEL ESPECTRO DE RESPUESTA ELÁSTICA EN FUNCIÓN DEL AMORTIGUAMIENTO.
Para valores del amortiguamiento de la estructura diferentes del 5% del crítico, los valores de α(T) para períodos T . TA se multiplicarán por el factor donde Ω es el amortiguamiento de la estructura expresado como porcentaje del crítico.
Para períodos T < TA, las ordenadas espectrales se interpolarán linealmente entre los valores correspondientes a T = 0 y T = TA.
ESPECTRO DE RESPUESTA ELÁSTICA PARA MOVIMIENTOS VERTICALES. Cuando sea preciso considerar movimientos verticales, se adoptará un espectro de respuesta elástica cuyas ordenadas espectrales sean el 70% de los valores correspondientes a las del espectro para movimientos horizontales definido en 2.3.
CAPÍTULO 3CALCULO
A tal efecto, la Norma proporciona los criterios para la determinación de: - las masas del edificio a considerar en el cálculo - los períodos y modos de vibración de la estructura - la respuesta de la estructura ante las acciones sísmicas resultantes de la aplicación del capítulo 2 - la verificación de la seguridad de la estructura.
MASAS QUE INTERVIENEN EN EL CÁLCULO.
A los efectos de los cálculos de las solicitaciones debidas al sismo se considerarán las masas correspondientes a la propia estructura, las masas permanentes, y una fracción de las restantes masas -siempre que éstas tengan un efecto desfavorable sobre la estructura- de valor:
- para sobrecargas de uso en viviendas, hoteles y residencias 0,5 - para sobrecargas de uso en edificios públicos, oficinas y comercios 0,6 - para sobrecargas de uso en locales de aglomeración y espectáculos 0,6 - para sobrecarga de nieve, siempre que ésta permanezca más de 30 días al año 0,5 - para sobrecargas de uso en almacenes, archivos, etc. 1,0 - para sobrecarga de tabaquería 1,0 - para piscinas o grandes depósitos de agua 1,0 En las construcciones en que no coinciden el centro de masas y el de torsión, bien por irregularidad geométrica ó mecánica, o bien por una distribución no uniforme de las masas, habrá que tener en cuenta el efecto de torsión que se produce.
ACCIONES QUE SE CONSIDERAN EN EL CÁLCULO.
Condiciones para aplicar el método simplificado de cálculo.
(1) El número de plantas sobre rasante es inferior a veinte.
(2) La altura del edificio sobre rasante es inferior a sesenta metros.
(3) Existe regularidad geométrica en planta y en alzado, sin entrantes ni salientes importantes.
(4) Dispone de soportes continuos hasta cimentación, uniformemente distribuidos en planta y sin cambios bruscos en su rigidez.
(5) Dispone de regularidad mecánica en la distribución de rigideces, resistencias y masas, de modo que los centros de gravedad y de torsión de todas las plantas estén situados, aproximadamente, en la misma vertical.
(6) La excentricidad del centro de las masas que intervienen en el cálculo sísmico respecto al de torsión es inferior al 10% de la dimensión en planta del edificio en cada una de las direcciones principales.
PROCEDIMIENTOS GENERALES DE CÁLCULO. 3.6.1.
El estudio dinámico, realizado en el dominio del tiempo o de la frecuencia, debe hacerse a partir de acelerogramas representativos del movimiento del suelo. Para ello, se requiere escalar convenientemente los acelerogramas elegidos -en tiempo y amplitudes- de forma que sean compatibles con la información sísmica del capítulo 2. En concreto lo ha de ser con el espectro de respuesta elástica y con la aceleración sísmica de cálculo.
Análisis mediante espectros de respuesta.
Si el edificio es de planta regular y con excentricidad de masas respecto al centro de torsión inferior al 10% de la dimensión en planta, el modelo de vibración en cada una de las dimensiones principales puede analizarse mediante dos modelos planos ortogonales independientes, reduciendo el movimiento horizontal a un solo grado de libertad por planta. 3.6.2.2.
Desplazamientos modales máximos.
Para cada dirección en que se considere la acción sísmica, los desplazamientos máximos equivalentes uij,max para el modo de vibración i, correspondiente a cada grado de libertad j, supuesto en el modelo lineal equivalente de la estructura, vienen dados por:
aij.max : Componente del vector aceleración asociado al modo de vibración i, correspondiente al grado de libertad j.
ωi: Frecuencia propia del modo de vibración i (ωi = 2 π / Ti). αi: Coeficiente de valor:
TA : Período característico del espectro de respuesta definido en 2.3.
α(Ti): Ordenada del espectro definido en 2.3 -ó 2.6 en su caso- para el período Ti del modo considerado.
β: Coeficiente de respuesta de valor: β = v / μ.
v : Coeficiente, dependiente del amortiguamiento, definido en 2.5.
μ: Coeficiente de comportamiento por ductilidad en la dirección o en el elemento analizado que depende fundamentalmente de la organización y materiales de la estructura, y además de detalles de proyecto y construcción. En el apartado 3.7.3.1 se recogen valores de μ correspondientes a casos típicos.
ηij: Factor de distribución del modo de vibración i, correspondiente a la masa m, en el grado de libertad j.
ac: Aceleración sísmica de cálculo, definida en 2.2. expresada en m/s².
El desplazamiento máximo, para cada modo y cada planta, se calculará multiplicando el desplazamiento máximo equivalente, calculado por el procedimiento anterior, por el coeficiente de comportamiento por ductilidad μ.
Número mínimo de modos a considerar.
- tres modos en el caso de modelos planos de estructuras de pisos (Figura 3.1).
- cuatro modos en el caso de modelos espaciales de estructura, dos traslacionales y otros dos rotacionales.
- todos los modos de período superior a TA (apartado 2.3).
Figura 3.1. Modos de vibración en modelos planos de estructuras de pisos
3.6.2.3.2.
Cálculo de las características modales de la construcción.
- Ensayos sobre construcciones de características iguales o semejantes a las que se considera.
- Ensayos sobre modelos de la construcción considerada.
- Procedimientos teóricos de la Mecánica y de la Elasticidad.
- Fórmulas aproximadas o empíricas, como las indicadas en los epígrafes 3.7.2.2 y 3.7.3.2.
Combinación de los resultados obtenidos pata los diferentes modos.
La combinación de los resultados obtenidos en el análisis de los diferentes modos de vibración, debe efectuarse para toda variable asociada a cada grado de libertad supuesto (desplazamientos, solicitaciones, tensiones, cte.). Si S representa la variable a calcular y Si su valor en el modo i, la regla de combinación -en la hipótesis de que los períodos de los modos difieren en más de un 10%- es:
Si existiesen modos de vibración cuyos períodos difieren menos del 10%, puede aplicarse la regla anterior agrupando en una única variable Sj la suma de los valores absolutos de las variables Si que difieren entre sí menos del 10%.
MÉTODO SIMPLIFICADO DE CÁLCULO PARA LOS CASOS MÁS USUALES DE EDIFICACIÓN.
Modelo de la estructura.
Número de modos a considerar.
(1) El primer modo, si TF ≤ 0,75 s (2) El primer y segundo modos, si 0,75 s < TF ≤ 1,25 s (3) Los tres primeros modos, si TF > 1,25 s Para la consideración de los efectos de los distintos modos, se aceptan las siguientes relaciones entre los períodos del modo i, Ti, del modo fundamental, TF:
Cálculo del periodo fundamental de los edificios.
(1) Edificios con muros de fábrica de ladrillo o bloques (2) Edificios con pórticos de hormigón armado sin la colaboración de pantallas rigidizadoras (3) Edificios con pórticos de hormigón armado con la colaboración de pantallas rigidizadoras.
(4) Edificios de pórticos rígidos de acero laminado. (5) Edificios de pórticos de acero laminado con planos triangulados resistentes. siendo:
n: Número de plantas sobre rasante.
B: Dimensión de las pantallas rigidizadoras, o de los planos triangulados, en el sentido de la oscilación, en metros.
L: Dimensión en planta de la edificación, en el sentido de la oscilación, en metros. Para el resto de los edificios de hasta cuatro plantas puede tomarse, a efectos del cálculo por el método simplificado, TF = 0,3 segundos.
Figura 3.2: Esquema de los diferentes tipos de estructuras
La fuerza sísmica estática equivalente, Fik, correspondiente a la planta k y modo de vibración i, viene dada por Fik = Sik . Pk donde:
Pk: Peso correspondiente a la masa, mk, de la planta k, definida en el apartado 3.2. Sik: Coeficiente sísmico adimensional correspondiente a la planta k en el modo i, de valor:
Sik = (ac / g) . αi. β . ηik
ac: Aceleración sísmica de cálculo determinada en el apartado 2.2, expresada en m/s².
g: Aceleración de la gravedad, expresada igualmente en m/s². β: Coeficiente de respuesta, definido en el apartado 3.7.3.l. ηik: Factor de distribución correspondiente a la planta k, en el modo i, definido en el apartado 3.7.3.2.
αi: Coeficiente de valor (Figura 3.3) Para Ti ≤ TB αi = 2,5
Para Ti > TB αi = 2,5 (TB / Ti) Figura 3.3. Coeficiente ai para el método simplificado de cálculo.
Coeficiente de respuesta β
Viene expresado por β = v / μ
v: Factor de modificación del espectro en función del amortiguamiento, definido en el apartado 2.5.
μ: Coeficiente de comportamiento por ductilidad, definido en el apartado 3.6.2.2. El coeficiente de comportamiento por ductilidad depende de la organización, material y detalles constructivos.
a) Para adoptar un coeficiente de comportamiento por ductilidad μ = 4 (ductilidad muy alta) han de verificarse las siguientes condiciones:
a.1) La resistencia a las acciones horizontales debe obtenerse (Figura 3.4.): - Mediante pórticos planos o espaciales de nudos dúctiles rígidos, o - Mediante sistemas de rigidización dúctiles especialmente diseñados para disipar energía mediante flexiones o cortantes cíclicos en tramos cortos, como por ejemplo los formados por pantallas y vigas de acoplamiento en estructuras de hormigón armado ó por triangulaciones metálicas incompletas.
a.2) Si existen otros elementos o núcleos de rigidización, su colaboración a la resistencia de las acciones horizontales debe ser escasa. Se considera que se cumple esta condición si soportan menos del 50% de la fuerza sísmica horizontal que actúe sobre el edificio.
a.3) En estructuras con vigas de hormigón armado, éstas tienen que ser de canto.
a.4) El dimensionado y detalle tienen que asegurar la formación de mecanismos estables con muy alta capacidad de disipación de energía mediante histéresis, repartidos homogéneamente por toda la estructura. Para ello han de cumplirse las prescripciones establecidas en el capítulo 4 para este nivel de ductilidad.
b) Se puede adoptar un coeficiente de comportamiento por ductilidad μ = 3 (ductilidad alta) si se verifican las siguientes condiciones:
b.1) La resistencia a las acciones horizontales se consigue principalmente (Figura 3.5) - Mediante pantallas no acopladas de hormigón armado, o - Mediante diagonales metálicas a tracción (en cruz de San Andrés o equivalente).
b.2) En estructuras con vigas de hormigón armado, éstas tienen que ser de canto.
b.3) El dimensionado y detalle tienen que asegurar la formación de mecanismos estables con alta capacidad de disipación de energía mediante histéresis, repartidos homogéneamente por toda la estructura. Para ello han de cumplirse las prescripciones establecidas en el capítulo 4 para este nivel de ductilidad.
c) Se podrá adoptar un coeficiente de comportamiento por ductilidad μ = 2 (ductilidad baja), si la estructura posee los soportes de acero u hormigón con núcleos, muros o pantallas verticales de hormigón armado, pero no satisface los requisitos anteriores en cuanto a tipo y detalles estructurales.En particular, se encuadran en este grupo:
- Aquellas en que las acciones horizontales son resistidas principalmente por diagonales que trabajan alternativamente a tracción y a compresión, por ejemplo estructuras con arriostramientos en forma de V, (Figura 3.6).
d) Corresponde un coeficiente de comportamiento por ductilidad μ = 1 (sin ductilidad), a las estructuras desprovistas de capacidad de disipación de energía en el rango plástico, en particular las constituidas por muros de mampostería, ladrillo o bloques de hormigón, aún cuando incluyan en su interior entramados de madera o estén reforzadas o armadas sólo en puntos críticos, y las porticadas que resistan las acciones laterales mediante arriostramientos en forma de K (Figura 3.7).También se encuadran en este grupo las estructuras de naves industriales con pilares y cerchas, las realizadas con elementos prefabricados o que contengan piezas prefabricadas de gran formato, en las que no se hayan adoptado disposiciones especiales para dotar a los nudos de ductilidad.
En la evaluación de la componente vertical de la acción sísmica se adoptará un coeficiente de comportamiento por ductilidad μ = l, salvo que se justifique un valor superior mediante el correspondiente análisis.
La tabla 3.1 facilita para los casos más frecuentes de edificación los valores del coeficiente de respuesta β, en función del tipo de estructura, de la compartimentación de las plantas, del amortiguamiento, Ω, y del coeficiente de comportamiento por ductilidad.
VALORES DEL COEFICIENTE DE RESPUESTA β TIPO DE ESTRUCTURA COMPARTIMENTACIÓN DE LAS PLANTAS Ω(%)
COEFICIENTE DE COMPORTAMIENTO DE DUCTILIDAD SIN DUCTILIDAD (µ = 1)
HORMIGÓN ARMADO O ACERO LAMINADO Diáfana
MUROS Y TIPOS SIMILARES
Figura 3.4. Ejemplos de organizaciones estructurales que permiten un valor del coeficiente de comportamiento por ductilidad m = 4.
Figura 3.5. Ejemplos de organizaciones estructurales que permiten un valor del coeficiente de comportamiento por ductilidad m = 3.
Figura 3.6. Ejemplos de organizaciones estructurales que permiten un valor del coeficiente de comportamiento por ductilidad m = 2.
Figura 3.7. Ejemplos de organizaciones estructurales que permiten un valor del coeficiente de comportamiento por ductilidad m = 1.
Factor de distribución η.
El valor del factor de distribución, ηik, correspondiente a la planta k en el modo de vibración i tiene el valor:
El desplazamiento horizontal, u, en la dirección que pueda significar choque con estructuras colindantes se determinará teniendo en cuenta el comportamiento postelástico mediante la expresión:
u = ue . μ
ue: Desplazamiento lineal equivalente, calculado en régimen elástico.
μ: Coeficiente de comportamiento por ductilidad definido en el apartado 3.6.2.2. 3.7.4.
Sistema de fuerzas estáticas equivalentes.
El sistema de fuerzas estáticas equivalentes Fk, necesario para el análisis de la estructura frente al sismo en la dirección considerada, se obtiene a partir de las fuerzas Fik, como sigue:
- Obtención de los cortantes Vik, de cada planta k en el modo i, como suma de las Fik existentes entre la última planta y la planta k considerada.
- Obtención del sistema de fuerzas estáticas equivalentes Fk para cada planta k, por diferencia entre los valores del cortante Vk y del cortante de la planta superior V k+1.
Estas fuerzas se repartirán entre los elementos resistentes de manera que se satisfaga el equilibrio en planta. La fuerza horizontal en el elemento j del nivel k tiene el valor:
siendo: Kkj: Rigidez de cada elemento resistente j en la dirección de la fuerza considerada. 3.7.5.
Consideración de los efectos de rotación.
γa =1 + 0,6 (x / Le) siendo:
x: La distancia del elemento que se considera al centro del edificio, medida perpendicularmente a la dirección de la acción sísmica considerada (Figura 3.8).
Le: La distancia entre los dos elementos resistentes más extremos, medida de la misma forma.
En edificios de pisos de hasta cuatro plantas en los que sea aplicable el método simplificado pero no cumplan las condiciones de regularidad del apartado 3.5.1 se requerirá un estudio especial de los efectos de torsión.
Figura 3.8. Efectos de rotación
También se podrán despreciar los efectos de segundo orden, cuando en cada planta k se verifique:
Pk . dk < 0,10 Vk . hk
Pk: Carga gravitatoria total por encima de la planta, calculada de acuerdo con el apartado 3.2.
dk: Desplazamiento relativo entre la cabeza y pie de los soportes de la planta considerada, calculado de acuerdo con 3.7.3.3.
Vk: Cortante combinado correspondiente a la planta. hk: Altura entre plantas.
CAPÍTULO 4REGLAS DE DISEÑO Y PRESCRIPCIONES CONSTRUCTIVAS EN EDIFICACIONES
Algunas de las reglas y prescripciones aquí reflejadas han de aplicarse en función de los coeficientes de comportamiento por ductilidad, μ, adoptados en el cálculo.
Figura 4.1. Disposiciones con simetría geométrica y mecánica.
Disposición de masas.
Cuando ac ≥ 0,12 g, con objeto de evitar una concentración excesiva de tensiones,la masa total de una planta no debe exceder en más del 15% la masa de las plantas contiguas, ni en más del 50% la masa media de todas ellas. Además, si en una planta existen zonas que deban soportar cargas que excedan en un 25% a la carga general media, dichas zonas deben situarse en torno al centro de la planta.
Cuando ac ≥ 0,16 g, los elementos resistentes a sismo serán redundantes, de forma que el fallo de uno de ellos no implique grandes cambios en la posición del centro de rigidez, y por lo tanto, de la excentricidad de masas. (Figura 4.2.) Para evitar efectos de excentricidad en los soportes, la distancia entre los ejes geométricos de las vigas y de los pilares será la menor posible y, en todo caso, no mayor de b/4, siendo b el ancho del pilar en la dirección transversal a la directriz de la viga.
Se evitará en lo posible que descansen sobre las vigas elementos resistentes principales de la estructura, tales como otras vigas o soportes. Cuando no pueda evitarse, el modelo de la estructura incluirá en ese nudo un grado de libertad vertical, se contemplarán las acciones sísmicas verticales, y -debido a la fragilidad- se calcularán las solicitaciones de cortante de las vigas que acometan al nudo con un valor del coeficiente de comportamiento por ductilidad μ = l. Debe procurarse que la seguridad sismorresistente de los nudos sea superior a la de las piezas, que la de los soportes sea superior a la de las vigas, y en éstas que la seguridad al esfuerzo cortante sea superior a la de momento.
Los elementos no considerados en el modelo de estructura adoptado para el análisis, tendrán la capacidad suficiente para admitir los desplazamientos que se produzcan en ellos.
Figura 4.2. Disposiciones de elementos resistentes
Los elementos no estructurales, como muros de cerramiento, tabiquerías, etc., que puedan desarrollar rigidez y resistencia suficientes para alterar las condiciones en la estructura, se tendrán en cuenta para la confección del modelo de análisis estructural y se comprobarán para las acciones que se deriven del cálculo. Alternativamente, podrán adoptarse soluciones constructivas que garanticen la no participación resistente de estos elementos.
Juntas entre construcciones.
Para edificios de hasta diez plantas, el desplazamiento lateral máximo, u, en centímetros puede obtenerse mediante la expresión:
u = 33 αl . (ac / g) . TF² donde α1, αc, y g son los parámetros definidos en 3.7.3, y TF es el período del modo fundamental en segundos.
En las zonas con ac ≥ 0,16 g no deben proyectarse juntas de apoyo en libre dilatación, salvo si se realiza un estudio especial.
Debe evitarse la coexistencia, en una misma unidad estructural, de sistemas de cimentación superficiales y profundos, por ejemplo, de zapatas o losas con los de pozos o pilotes. La cimentación se debe disponer sobre un terreno de características geotécnicas homogéneas. Si el terreno de apoyo presenta discontinuidades o cambios sustanciales en sus características, se fraccionará el conjunto de la construcción de manera que las partes situadas a uno y otro lado de la discontinuidad constituyan unidades independientes.
Cuando ac ≥ 0,16 g los elementos de atado deberán ser vigas de hormigón armado. Cuando ac <0,16 g podrá considerarse que la solera de hormigón constituye el elemento de atado, siempre que se sitúe a nivel de las zapatas o apoyada en su cara superior, sea continua alrededor del pilar en todas las direcciones, tenga un espesor no menor de 15 cm ni de 1/50 de la luz entre pilares y sea capaz de resistir el esfuerzo prescrito en el primer párrafo de este apartado.
Figura 4.3. Disposiciones de elementos de atado.
Reglas específicas para cimentaciones de pilotes.
No se considerará la resistencia de fuste de los pilotes en los tramos de terreno susceptibles de licuar durante el sismo de cálculo, ni en los situados por encima de esos estratos. Los pilotes deben enlazarse adecuadamente al encepado o al elemento estructural equivalente.
En los pilotes de hormigón armado la armadura longitudinal deberá extenderse desde la cabeza del pilote hasta cuatro diámetros por debajo de la zona crítica más profunda, con un mínimo de 6 metros. Son zonas críticas aquellas en las que se alcanzaría primero su agotamiento estructural durante un terremoto. La armadura longitudinal deberá estar formada por barras de diámetro mayor o igual que 12 mm, en número mínimo de 6 y separadas como máximo 20 cm. La cuantía mínima de acero será el 0,4 % de la sección total en los pilotes hormigonados in situ y el 1% en los prefabricados. En los pilotes de hormigón encamisados con chapa, la sección de ésta, descontada la previsión de corrosión, puede sustituir parcialmente (como máximo el 50 %) a la armadura longitudinal requerida.
La armadura transversal deberá extenderse en toda la longitud de la armadura longitudinal. Puede estar constituida por cercos o espiral, cuyos diámetros deberán ser mayores o iguales de 6 mm y con una cuantía volumétrica ρs y un espaciado s que cumplan las siguientes condiciones:
- En las zonas críticas:ρs ≥ 0,8 % s ≤ 10 cm - En el resto del pilote:ρs ≥ 0,6 % s ≤ 15 cm 4.4.
Cuando 0,08 g ≤ ac ≤ 0,12 g, la altura máxima de una estructura de muros será de 4 plantas y cada una de ellas de una altura no superior a 20 veces el espesor del muro. No se presentarán cambios de rigidez por causa de variaciones del espesor superiores a medio canto del forjado en el paso de una planta a otra, ni por disposición de huecos muy diversos entre plantas sucesivas. Si ac > 0,12 g la altura máxima será de dos plantas.
En cualquier caso, una estructura de muros se considerará una solución «no dúctil», incluso aunque se dispongan los refuerzos que se prescriben en este capítulo.
El espesor mínimo para muros exteriores de una sola hoja será de 14 cm y de 12 cm para los interiores. Además, para una aceleración de cálculo ac ≥ 0,12 g, el espesor mínimo de los muros exteriores de una hoja será de 24 cm, si son de ladrillo cerámico, y de 18 cm si están construidos de bloques. Si se trata de muros interiores el espesor mínimo será de 14 cm.
Para el caso de muros exteriores de dos hojas (capuchinos) y si ac ≥ 0,12 g, ambas hojas estarán construidas con el mismo material, con un espesor mínimo de cada hoja de 14 cm y el intervalo entre armaduras de atado o anclajes será inferior a 35 cm, en todas las direcciones. Si únicamente es portante una de las dos hojas, su espesor cumplirá las condiciones señaladas anteriormente para los muros exteriores de una sola hoja.
Para los valores de ac ≥ 0,08 g, todos los elementos portantes de un mismo edificio se realizarán con la misma solución constructiva.
Huecos, entrepaños y rozas.
Refuerzos en muros.
Cuando ac ≥ 0,12 g, en los muros de fábrica debe haber refuerzos verticales y horizontales a distancias menores de 5 m. Además, la diagonal de un paño entre refuerzos debe ser inferior a 40 veces el espesor del muro.
Cuando los refuerzos se realicen en hormigón, la sección transversal tendrá, al menos, 15 cm de altura y la anchura total del muro, reducida esta última, en su caso, en la cantidad mínima que se precise para la continuidad de los paramentos vistos. El armado será, al menos, de 4 φ 10 longitudinal más un φ 6 cada 25 cm como armadura transversal.
DE LAS ESTRUCTURAS DE HORMIGÓN ARMADO. 4.5.1.
- Las secciones extremas de las vigas se plastifican antes que las del soporte, lo que se cumple si el coeficiente de seguridad de cualquier solicitación de todo soporte es siempre superior al de cualquier solicitación de toda viga con la que concurre en un nudo.
- Las secciones extremas de vigas y soportes se agotan antes que se produzca el agotamiento del encuentro, lo que se cumple si el coeficiente de seguridad ante el agotamiento de cualquier biela o anclaje en todo nudo es ligeramente superior a la de cualquier solicitación de las secciones de vigas o soportes que acometen a él.
- Se alcanza la cedencia a flexión en el acero de la armadura longitudinal antes que el agotamiento de la sección por cortante, lo que se cumple si el coeficiente de seguridad a cortante en toda sección es superior al de la misma sección a momento flector. Las piezas cortas, tales como enanos, conviene comprobarlas para el cortante que resulte de considerar en las secciones extremas momentos iguales a la capacidad resistente a flexión que posean y con signo opuesto.
- Las comprobaciones a realizar incluirán las de las piezas, tal como se detalla en los apartados siguientes, y las de los nudos. Cuando el nudo entre el soporte y la viga sea de hormigón, deberá comprobarse la biela en la diagonal del mismo (Figura 4.7).
Reglas generales para vigas.
Para poder considerar que la estructura, en la dirección de las vigas, se beneficia de las condiciones de ductilidad alta (μ = 3), deben cumplirse los requisitos siguientes (véase Figura 4.4):
- El descuelgue bajo el forjado es superior a la profundidad de cálculo de la cabeza comprimida en la sección fisurada.
- En la cara superior y en todo su desarrollo se disponen al menos 2 φ 14.
- En la cara inferior y en todo su desarrollo se disponen al menos 2 φ 14 y del 4 %o.
- En la cara inferior llegará efectivamente anclada al extremo al menos una armadura A/3, siendo A la cuantía máxima de la armadura superior de tracción de ese mismo extremo.
- Tanto en la cara superior como en la inferior, se dispondrá, en todo su desarrollo, una armadura mínima A/4, siendo A la cuantía de la máxima armadura negativa entre los dos extremos. La capacidad resistente a cortante de las secciones será un 25% superior a la requerida por el cálculo.
Figura 4.4. Requisitos de vigas para ductilidad alta (μ = 3).
Para poder considerar que la estructura, en la dirección de las vigas, se beneficia de las condiciones de ductilidad muy alta (μ = 4), no debe producirse inversión de momentos, es decir, el caso sísmico no debe provocar en extremos de las vigas momentos de ambos signos, y además de las condiciones para μ = 3 del párrafo anterior, deben cumplirse los requisitos siguientes (véase Figura 4.5):
- En la cara inferior, llegará efectivamente anclada al extremo sin continuidad al menos una armadura A/2, siendo A la cuantía de la armadura de tracción de ese mismo extremo.
- Tanto en la cara superior como en la inferior, se dispondrá, en todo su desarrollo una armadura mínima A/3, siendo A la cuantía de la máxima armadura negativa entre los dos extremos.
- Existirá una armadura de piel longitudinal de al menos 2 φ 10, cada 0,25 m de canto.
6 φL, siendo φL, el diámetro de cualquier armadura longitudinal comprimida.
Independientemente del valor de μ, cuando la aceleración sísmica de cálculo ac, sea igual o superior a 0,16 g, la armadura longitudinal de las vigas principales será al menos de 2 φ 16, y de 0,004 b . h, extendida a todo su desarrollo, y la separación de cercos, en una amplitud de 2 h desde la cara del soporte, no será superior a 0,10 m (véase Figura 4.6).
Figura 4.5. Requisitos de vigas para ductilidad muy alta (m = 4).
Figura 4.6. Requisitos de vigas para ac ≥ 0,16 g.
Además, sea cual sea la aceleración sísmica de cálculo o el grado de ductilidad elegido, cuando el nudo entre soporte y viga es de hormigón, deberá comprobarse la biela en la diagonal del mismo (ver Figura 4.7).
Figura 4.7. Modelo de nudo extremo.
Condiciones particulares de la armadura superior.
La armadura superior de continuidad en un nudo interior, que sea necesaria por solicitación sísmica, puede disponerse en una banda de ancho igual al del soporte más medio canto de la viga a cada lado de él (Figura 4.11), siempre que, en una banda perpendicular del mismo ancho, exista armadura ortogonal que posea una sección de al menos una cuarta parte de la anterior. La armadura que pase dentro del soporte podrá contar con el efecto de pinzamiento de la compresión garantizada en los términos descritos anteriormente. La que pase por el exterior del soporte deberá dotarse de toda su longitud de anclaje teórica, en prolongación recta.
Figura 4.8. Armaduras superiores en nudo extremo con soporte de hormigón.
Figura 4.9. Armaduras superiores en nudo extremo con soporte metálico.
Condiciones particulares para la armadura inferior.
Si dicha armadura nunca está traccionada, ni se tiene en cuenta a compresión, bastará comprobar que, desde el punto de tracción nula de la viga, se prolonga lo suficiente para anclarse y que, en cualquier caso, penetra al menos 10 φ tras la cara interior del soporte.
En un nudo interior, para tener en cuenta a compresión las armaduras dispuestas por fuera del soporte, éstas deberán solaparse la correspondiente longitud de anclaje, (ver Figura 4.12).
Figura 4.10. Disposición de armaduras en nudo extremo.
Condiciones particulares para estribos.
Cuando la viga es plana, sobre todo si el soporte es de sección alargada en la dirección de la viga, conviene que el estribado de ésta atraviese el nudo, disponiendo ramas en las proximidades de las caras laterales del soporte.
Figura 4.11. Armaduras de continuidad en nudo interior.
Condiciones particulares en caso de inversión de momentos.
Se dice que hay inversión de momentos cuando, debido a la acción horizontal del sismo, el momento en el extremo de la viga cambia de signo y pasa a traccionar la fibra inferior (Figura 4.14).
Si se produce inversión en un nudo interior, ese encuentro, a los efectos de disposición de armaduras inferior y superior y de los estribos, se comporta como dos nudos extremos adosados, salvo por lo que respecta al anclaje de la armadura de las vigas, que en todo caso se resolverá por prolongación recta a partir de la cara opuesta del soporte.
Figura 4.12. Solape de armadura inferiores.
Si la inversión de momentos es muy fuerte puede producirse, además, inversión de reacción en la viga; si el soporte es metálico, habrá que alterar en ese caso el diseño del dispositivo de engarce para que permita recoger carga en los dos sentidos.
Figura 4.14. Inversión de momentos.
Figura 4.15. Inversión de momentos en nudos extremos de última planta.
Reglas generales de soportes.
En soportes de hormigón (Figura 4.16), cuando la aceleración sísmica de cálculo, ac, sea igual o superior a 0,12 g - La dimensión mínima no será inferior a 0,25 m.
- c/3, siendo el canto c la dimensión menor del soporte.
- 0,10 m si la armadura longitudinal es φ 12 ó φ 14, y 0,15 m si es φ 16 o mayor.
Además, cuando la aceleración sísmica de cálculo ac, sea igual o superior a 0,16 g: - La dimensión mínima no será inferior a 0,30 m.
- La sección de la armadura longitudinal no será inferior al 1% ni superior al 6% de la sección de hormigón.
- En las zonas extremas del soporte, en una amplitud medida a partir del entronque con el forjado o viga de al menos dos cantos, y al paso por el nudo, se dispondrán cercos de diámetro al menos 8 mm y con un intervalo no mayor que:
- c/4, siendo c la dimensión menor del soporte.
- 0,07 m si la armadura longitudinal es φ 12 ó φ 14, y 0,10 m si es φ 16 o superior.Además de las condiciones generales, en todo soporte, sea cual sea la aceleración sísmica de cálculo, deben respetarse las reglas particulares que se detallan a continuación. 4.5.3.2.
Condiciones particulares del nudo de arranque.
Si el elemento de arranque donde se introduce la espera es una zapata, viga, losa, pozo o pilote de sección muy superior a la del pilar, la armadura puede rematarse en patilla, siendo recomendable disponerla hacia fuera si su tensión predominante es de compresión. La parte solapada con el fuste del soporte debe disponerse necesariamente en prolongación recta.
Si el elemento de arranque es un muro o viga, las armaduras de espera dispuestas dentro de ese elemento deben dotarse al menos de estribos transversales a las caras de dicho elemento (Figura 4.17).
Figura 4.16. Armado de soportes de hormigón.
Condiciones particulares en nudos intermedios.
En el caso de soporte extremo, si la armadura de viga que produce el quebranto de la biela se dispone remetida respecto al soporte, éste debe recalcularse tomando como sección efectiva la que resulta de prescindir de la zona situada por fuera de los haces de la misma.
Figura 4.17. Arranque de armaduras de espera de soporte. Figura 4.18. Nudos intermedios.
En general, con vigas de descuelgue conviene que sean los estribos de soporte los que se dispongan dentro del nudo. En todo caso, los soportes extremos y esquina contarán al paso del nudo con estribos u horquillas, con cadencia no menor de la de cualquiera de los fustes que acometen a él, para producir confinamiento en la dirección perpendicular al borde o bordes libres.
Condiciones particulares del nudo superior.
Si, en algún caso de carga, se alcanzan tracciones en uno de los bordes, -y, si eso sucede por acción sísmica, lo será alternativamente en ambos-, resulta preferible conseguir la longitud de anclaje para dicha tracción por doblado hacia adentro y solape con la armadura superior de la planta.
Si la acción sísmica produce inversión de momentos en un nudo superior, debe comprobarse tanto la solución como la longitud de anclaje, y, en particular, la capacidad resistente de la biela que resulta, así como las variantes en la disposición de estribos que el nudo demanda para ello.
Figura 4.19. Nudos superiores.
En los edificios con pantalla de rigidización, cuando la aceleración sísmica de cálculo a sea igual o mayor de 0,16 g, si la acción horizontal se canaliza a través del esfuerzo rasante en el plano de la capa superior del forjado, ésta tendrá como mínimo 0,05 m si hay bovedillas y 0,06 m si no las hay, incrementándose la armadura de reparto en un 50 % respecto a lo establecido con carácter general.
Figura 4.20. Requisitos de forjados para ac ≥ 0,16 g.
Pantallas de rigidización.
Cuando la aceleración sísmica de cálculo acsea igual o mayor que 0,16 g o para poder considerar en la dirección de la pantalla ductilidad alta o muy alta, (μ = 3 ó μ = 4), se cumplirá:
Para considerar algún grado de ductilidad en las estructuras de pisos debe garantizarse la ductilidad en los nudos, según los artículos anteriores. Para ello, las zonas más próximas a los extremos de cada elemento estructural estarán armadas y zunchadas, y la superficie de contacto entre el elemento prefabricado y el hormigón dispuesto en obra presentará suficiente rugosidad y estará cosida con armadura a uno y otro lado de dicha superficie.
En el caso de edificios de una planta, para considerar ductilidad μ > 1, debe garantizarse que todos los pilares estén empotrados dúctilmente en la base.
Figura 4.21. Armado de pantallas.
El proyecto de las estructuras metálicas ante acciones sísmicas se puede plantear en el rango lineal, sin hacer uso de ningún mecanismo plástico de disipación, o en el rango no lineal. En el primer caso la estructura se considerará sin ductilidad y en el cálculo se asignará valor unidad al coeficiente μ. En el segundo, la estructura se considerará, para cada una de las direcciones en que se compruebe, de ductilidad alta, media o baja en función del sistema resistente (apartado 3.7.3.1) y de los detalles y materiales según se indica en los apartados que siguen.
En el pliego de condiciones técnicas y en los planos del proyecto se especificará la calidad del acero a emplear y se indicará explícitamente la necesidad de comprobar la estructura ante cualquier modificación, incluso cuando ésta implique la sustitución por aceros de mayor limite elástico o por piezas de mayor capacidad.
Si en el proyecto de la estructura se ha utilizado un valor alto o muy alto de ductilidad (μ = 3 ó 4), en la especificación de los materiales a emplear en los sistemas resistentes a cargas de sismo se acotará el valor del límite elástico del acero, que no superará en más de un 10 % el nominal.
En los planos de proyecto se incluirán detalles específicos de las uniones, indicando la situación, dimensiones y calidades de los medios de unión (tornillos, pasadores, cordones de soldadura), de los cortes, rebajes, groeras en secciones extremas de barras y la posible necesidad de medios auxiliares (chapas de derrame, respaldos, arandelas deformables, etc.). En la memoria de cálculo se declarará explícitamente el tipo de unión, tanto en lo que se refiere a su resistencia (total o parcial) como a su rigidez (rígida, semirrígida o articulada).
Cuando en el proyecto de la estructura se utilicen valores del coeficiente de comportamiento por ductilidad μ iguales o superiores a 2, las uniones se proyectarán como de resistencia total, asumiendo una sobrerresistencia de 1,2 (la capacidad de la unión será, como mínimo, 1,2 veces la de las barras unidas).
Cuando en el proyecto de la estructura se utilicen valores del coeficiente de comportamiento por ductilidad μ superiores a 2, no se admitirán las soldaduras de penetración parcial entre elementos críticos pertenecientes al esquema resistente a sismo. Las uniones atornilladas se proyectarán, en este caso, en forma tal que el fallo no se produzca por rotura de los tornillos.
Estructuras de pórticos.
Triangulaciones y arriostramientos.
DE OTROS ELEMENTOS DE LA CONSTRUCCIÓN.
Uno de los objetivos de la Norma -de acuerdo con su finalidad, establecida en el apartado 1.1- es una reducción sustancial de las usualmente cuantiosas perdidas físicas y económicas, y sobre todo de las víctimas, especialmente las que genera el daño a elementos no estructurales.
Los valores de cálculo y el diseño sismorresistente -en especial los preceptos de todo el apartado 4.7- deben asegurar que terremotos pequeños, de período de retorno del mismo orden que la vida de la construcción, no ocasionen daños significativos a los elementos no estructurales.
Cerramientos, particiones y otros.
Si 0,16 g > ac ≥ 0,08 g, los paños de cerramiento o paredes de partición que superen los 5 m de longitud o los 20 m² de superficie deberán subdividirse enlazándolos a elementos secundarios intermedios. Cuando ac ≥ 0,16 g deberá hacerse a partir de los 3 m de longitud o los 10 m² de superficie.
Cuando los cerramientos se hagan con elementos prefabricados de gran formato, y éstos no hayan sido considerados en el modelo de la estructura, deberá adoptarse para la construcción y cálculo de dichos elementos un coeficiente de comportamiento por ductilidad μ = 1. Las uniones deben permitir, sin rotura, los desplazamientos obtenidos en el cálculo. En este caso, por su trascendencia, deberán diseñarse cuidadosamente los anclajes.
Antepechos, parapetos, chimeneas y cercas.
Los elementos con el borde superior libre, como antepechos, parapetos y chimeneas, deben enlazarse correctamente a la estructura para garantizar su estabilidad, calculándose con la acción sísmica correspondiente a la planta donde están ubicados, considerando, salvo justificación especial, μ = 1. Las cercas se tratarán de forma análoga anclándolas a su cimentación.
Además, cuando ac ≥ 0,12 glos muros o petos con el borde superior libre y con más de un metro de altura, se rematarán con un encadenado de coronación, disponiendo refuerzos verticales anclados a la estructura o a la cimentación.
Cuando ac≥ 0,16 g no deben proyectarse escaleras construidas sobre bóvedas tabicadas, ni las formadas por peldaños en voladizo empotrados en muros de fábrica.
En construcciones de gran altura con grandes superficies acristaladas, deberán dimensionarse la altura de galce, los calzos y las juntas del acristalado de las ventanas con capacidad para absorber los movimientos que se produzcan en la carpintería por las oscilaciones de la construcción.
Las acometidas de las instalaciones, sobre todo de gas, electricidad, abastecimiento y saneamiento, deberán realizarse de forma que permitan los movimientos diferenciales previsibles en su punto de entronque con la construcción y se les dotará de dispositivos (por ejemplo en lira) para absorber las deformaciones a través de todo tipo de juntas. En el caso de gas dispondrán además de válvulas de control de exceso de caudal en los contadores.
ANEJO 1. VALORES DE LA ACELERACIÓN SÍSMICA BÁSICA, ab, Y DEL COEFICIENTE DE CONTRIBUCIÓN, K, DE LOS TÉRMINOS MUNICIPALES CON ab ≥0,04 g, ORGANIZADO POR COMUNIDADES AUTÓNOMAS

References: Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 artículo 1