Source: https://www.realcanoe.es/noticias-sociales/5960-comunicado-a-los-socios-del-real-canoe-a-30-04-2020.html
Timestamp: 2020-07-02 13:18:58+00:00

Document:
Nos dirigimos de nuevo a vosotros. Confiamos en que estéis bien.
Os informamos de la situación económica de nuestro Club. Adjuntamos la previsión de cierre de la liquidación del presupuesto correspondiente al periodo del 1 de septiembre de 2019 al 30 de abril de 2020, así como la previsión de ingresos y gastos para el mes de mayo y la evolución del estado de tesorería hasta el 31 de mayo.
Como apreciaréis en los documentos adjuntos, desde el mes de abril, aparte de la aportación previamente comprometida de nuestros patrocinadores (39.900 €), no tenemos otro ingreso previsto que las cuotas sociales (200.000 € al mes aproximadamente, con una cifra actual de socios en torno a 6.400). Hemos sido prudentes en esta previsión debido al numero de bajas y devoluciones de recibos que se están produciendo durante este período y que afectarán negativamente a los ingresos.
No solo no contamos con ingreso alguno por escuelas de natación, clases dirigidas, entradas, arrendamientos y resto de fuentes de ingresos del Club, sino que hemos de devolver 133.000 € por reservas e ingresos anticipados de servicios que por causa de fuerza mayor no se van a poder prestar y clases que no podrán impartirse, con la consiguiente merma de nuestra tesorería, tal y como se recoge en la columna de previsión de ingresos del mes de mayo.
También hemos de hacer frente al pago de las obras que estaban en curso y que suponen una inversión importante, además de obligatorias por requerimientos de sanidad, como la instalación de nuevos grupos de presión, sistema de ventilación de los mismos, así como una nueva máquina deshumectadora de la piscina de enseñanza, quedando pendiente actualmente 140.000 € que habrá que pagar durante los próximos meses.
Hemos aplicado un ERTE desde el día 1 de abril, pero lejos de lo que pueda pensarse, eso no supone ahorrarse todos los gastos salariales y de seguros sociales. El ERTE no afecta a todos los empleados del Club. Se mantienen en activo doce trabajadores, diez de ellos a media jornada. Cada mes pagamos los salarios de estos doce trabajadores y los correspondientes seguros sociales. Pero, además, mientras dure el ERTE hemos de pagar todos los meses el 25% de la cotización a la Seguridad Social a cargo de la empresa correspondiente a los salarios de los 92 trabajadores que en virtud del ERTE tienen el contrato en suspenso y el 25% de la cotización a la Seguridad Social a cargo de la empresa correspondiente a la mitad de los salarios de los diez trabajadores que en virtud del ERTE tienen reducida su jornada en un 50%. Todo esto supone unos 40.000 € mensuales.
Adicionalmente hay una serie de gastos fijos necesarios para mantener la instalación en condiciones adecuadas, tanto en depuración como en limpieza y desinfección, así como los suministros de electricidad, agua y gas necesarios para ello, que se estiman entorno a los 39.000 € al mes.
Se ha incluido en el presupuesto una partida de provisión para adquirir elementos de seguridad por el Covid-19 (mamparas de protección, máscaras, etc.) por importe de 15.000 €.
Si se mantiene esta situación, contando siempre con los ingresos por cuotas sociales de los 6.400 socios que somos actualmente, nuestra tesorería nos permitirá garantizar la supervivencia del Club unos meses (aproximadamente hasta agosto). Mas hemos de contar con la posibilidad de que se nos permitiera abrir la instalación, pero con restricciones, lo que supondría la necesidad de pagar, además de los salarios y seguros sociales que en la situación de ERTE atendemos, los correspondientes a los empleados que por normativa necesariamente habrían de acudir a sus puestos de trabajo (socorristas, personal sanitario) con independencia del nivel de actividad permitido, y sin contar por ello con más ingresos.
Por eso nuestras aportaciones como socios ahora son vitales. Las necesitamos; nos necesitamos.
No queremos dejar sin respuesta las sugerencias y peticiones que en estos días algunos de vosotros nos habéis hecho llegar. Os agradecemos vuestras iniciativas y confiamos en dar respuesta a vuestras dudas, preguntas y peticiones, lo que hemos considerado conveniente hacer después de trasladaros la información que os adjuntamos, pues consideramos que es muy esclarecedora. Y hemos querido también contestaros después de consultar con el Presidente de la Comisión Asesora del Club, con el Defensor del Socio y con los servicios jurídicos del Club.
Entendemos perfectamente como muestras de solidaridad con los socios y sus familias que puedan estar atravesando dificultades algunas peticiones consistentes en suspender el pago de las cuotas sociales o reducir su importe. Pero pedís a la Junta Directiva algo que no puede hacer. No solo por razones económicas (los números que os acompañamos hablan por sí solos), sino porque a la Junta Directiva no le corresponde establecer el importe de las cuotas sociales. Dicha decisión corresponde no a la Junta Directiva, sino a la Asamblea, a los socios. Lo establece el artículo 22 de nuestros Estatutos.
Las cuotas vigentes fueron acordadas por los socios en la Asamblea General Ordinaria celebrada en noviembre de 2019. Y el artículo 39 a) de nuestros Estatutos establece que la Junta Directiva ha de velar por el estricto cumplimiento de los Estatutos y por el estricto cumplimiento de los acuerdos adoptados en Asamblea General de socios. Por supuesto, en la siguiente Asamblea General Ordinaria nos corresponderá a los socios, en atención a los ingresos y gastos efectuados y previstos, fijar el importe de las cuotas sociales para el ejercicio siguiente.
No puede por tanto la Junta Directiva variar el importe de las cuotas sociales.
El Gobierno de la nación ha dispuesto una serie de medidas destinadas a mitigar las posibles consecuencias de las limitaciones impuestas por el estado de alarma. Entre ellas se refieren a asociaciones (como es el caso del Club) únicamente a la posibilidad de celebrar por videoconferencia reuniones del órgano de gobierno, pese a que los Estatutos no lo previeran, y en la suspensión del plazo para formular las cuentas anuales hasta que finalice el estado de alarma y de auditarlas hasta dos meses después de la finalización del mismo.
Es decir, salvo las anteriores excepciones, los Estatutos del Club son plenamente aplicables. No puede la Junta Directiva variar el importe de las cuotas sociales, sino que ha de cumplir los acuerdos adoptados por los socios y cumplir los Estatutos. El pago puntual de las cuotas sociales es una de las obligaciones de los socios. Así lo establece el artículo 21. 2) de nuestros Estatutos (y también el artículo 22 de la Ley Orgánica 1/2002, de 22 de marzo, reguladora del Derecho de Asociación).
Queremos por último aclarar, si no lo hubiéramos hecho ya antes, que nuestra relación como socios con el Club no es la de un consumidor o usuario con una empresa de servicios. Sí lo es la relación del Club con los usuarios (socios o no) de servicios como las clases dirigidas (escuelas de Natación, Waterpolo y Mini Escuela, Natación Artística, Baloncesto y Rugby), clases de fitness y análogas. La imposibilidad de prestar esos servicios por el cierre obligado de las instalaciones, de no ser posible una revisión sobre la base de la buena fe (bonos o vales sustitutorios por un período de hasta 60 días) sí da lugar a la resolución del contrato y a la devolución del dinero abonado en la parte correspondiente al período del servicio no prestado (o a suspender el contrato e imputar los pagos hechos a servicios que se presten en el futuro).
Debemos también entender que si bien como socios tenemos derecho a usar las instalaciones del Club, no es un derecho absoluto o ilimitado (ninguno lo es) sino que su ejercicio ha de acomodarse a las normas que establezca la Junta Directiva (lo establece el apartado 4) del artículo 20 de nuestros Estatutos), que ahora no puede sino mantener su cierre. Pero esta circunstancia no da derecho a devolución de la cuota; no somos consumidores, somos socios. Como socios tenemos derechos de variada índole (también derechos políticos, de participación) pero no derechos económicos. El Club no tiene ánimo de lucro, y por tanto no puede afirmarse que la condición de socio tenga un valor económico determinado; la condición de socio no es transmisible (la transmisión de la condición de socio a un familiar prevista en el artículo 16 de los Estatutos es en realidad una causa de baja). A su disolución (confiemos en que esto no ocurra -solo puede ser acordada con quorum y mayoría reforzados, como establece el artículo 189 de nuestros Estatutos-) el destino de los bienes del Club no sería el reparto entre los socios sino el que decidiera la Comunidad de Madrid (siempre relacionado con el fomento y desarrollo de las actividades físico-deportivas -artículo 190 de nuestros Estatutos-). Por eso hace unas fechas acudimos al símil de que los socios somos “como copropietarios” del Club, en el sentido de que nos corresponde atender sus gastos y la responsabilidad de mantenerlo. Los socios tenemos derechos, pero también obligaciones.
Disculpad si el lenguaje empleado en estos párrafos ha sido quizá excesivamente técnico; nuestro afán ha sido dar respuesta a todas vuestras peticiones y dudas.
Somos plenamente conscientes de las dificultades económicas que el COVID-19 está causando a muchas familias, entre ellas las de algunos de nosotros. Dirigiremos nuestros esfuerzos a mantener el Club para que más pronto que tarde podamos disfrutar todos de él.
Queremos enviaros un mensaje de comprensión y ánimo, y también nuestro agradecimiento.
Para más información ver: Liquidación de presupuesto de gastos a abril 2020 Liquidación de presupuesto de ingresos abril 2020 Previsión de tesoreria

References: artículo 22
 artículo 39
 artículo 21
 artículo 22
 resolución 
 artículo 20
 artículo 16
 artículo 189