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Timestamp: 2019-05-25 16:58:56+00:00

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BOE.es - Documento BOE-A-2019-5299
Documento BOE-A-2019-5299
«BOE» núm. 85, de 9 de abril de 2019, páginas 36684 a 36694 (11 págs.)
BOE-A-2019-5299
«Doña María de los Ángeles Galto-Durán Rivera, Registradora de la Propiedad número trece de Madrid.
Madrid, 13 de diciembre de 2018 (…) La registradora.»
«Fondo del recurso:
No se recurre el punto primero de la calificación, referente a la acreditación del apoderado.
En cuanto a la pertinencia de la rectificación del error por la registradora de la propiedad, entendemos que cabe la rectificación por ella misma, sin necesidad de acudir a la intervención de terceros ni a la tutela judicial, como se indica en la nota de calificación, al amparo del artículo 40 LH, por el procedimiento establecido en los artículos 211 y siguientes de la misma norma, ya que se trata de un error de concepto definido en el artículo 216 y manifiesto, a los que se refiere el párrafo segundo del artículo 217.
El error padecido en las inscripciones 6.ª y 7.ª ha sido causado no por coordinar registro y catastro, sino por encajar el catastro en el registro, por lo que la lectura de la inscripción 5.ª, junto con las dos indicadas, más el acta de ocupación no dan lugar a dudas.
Según los términos del art. 53 de la Ley de Expropiación Forzosa el título traslativo del domino en dicha institución jurídica es el Acta de ocupación. Además, en las exprop1ac10nes urgentes, la ocupación tiene lugar tras las indemnizaciones y el depósito previo que establece el artículo 52, según determina el apartado 6.ª de dicho precepto. En suma el Acta de ocupación en que, en el caso de autos, se transformó el Acta previa, con conformidad de las partes, al ser el título traslativo del dominio ha de respetarse en su integridad so pena de devenir nula la propia transmisión de la finca pues es obvio que el cumplimiento de la carga expropiatoria al que vienen constitucionalmente obligados los ciudadanos está condicionado a los términos que se establecen en el propio documento mediante el que aquéllos se ven legítimamente desprovistos de su propiedad.''
En relación con lo anterior, a nuestro juicio se está también mezclando una situación de titularidad con una de superficie, y así, la señora registradora considera un dato esencial que la finca 2136, según la inscripción 4.ª tenía 82,82 m2.
''Cuarto.
Esta Sala y Sección en Sentencia de catorce mayo de dos mil cuatro y aplicando el art. 38 de la Ley Hipotecaria en relación con el 3.2 de la Ley de Expropiación Forzosa, y 6.1, 7 y 19 del Reglamento de la misma, declaró que los titulares registrales están amparados por la presunción 'iuris tantum' de legalidad de que gozan los asientos del Registro de la Propiedad de acuerdo con lo establecido por el artículo 38 de la Ley Hipotecaria, asientos que están bajo la salvaguardia de los Tribunales y producen todos sus efectos, mientras no se declare su inexactitud en los términos establecidos en esta ley». Ahora bien esa presunción de titularidad no se extiende a los datos de hecho que en relación con las fincas inscritas puedan figurar en el Registro de la Propiedad, como son los relativos a la superficie o cabida de la finca inscrita, los cuales, según reiterada doctrina jurisprudencial, no se encuentran amparados por el principio de legitimación registral.''»
La inscripción efectuada que da lugar a las 6.ª y 7.ª, además, ha conllevado una infracción del procedimiento de coordinación catastral y registral, del artículo 9 b), y 199 LH.
Trámite obviado que conduce a esta situación tan esperpéntica de una porción de finca que no existía en el registro, y sí en el catastro, pero no en la realidad, y que invade la propiedad de mi representada Fomento de Inversiones 2005 S.L. y le avoca, en caso de no prosperar este recuso, a una vía judicial larga para acreditar lo que es indiscutible, como es que esa porción a nombre de la expropiada no existe.»
1. Se discute en este expediente si es inscribible una instancia privada por la que se solicita la rectificación del Registro al constar en el mismo una segregación de parte de la finca 2.136, de la que resultan dos porciones de fincas, quedando inscrita una de ellas a favor de la entonces expropiada, como un resto no expropiado de la finca matriz. El error, por tanto, consiste en entender, a juicio del recurrente, que no se expropió parte de la finca, sino que en realidad se expropió toda ella.
2. Hay que recordar que constituye un principio básico en nuestro derecho hipotecario que los asientos registrales están bajo la salvaguardia de los tribunales y producen todos sus efectos en tanto no se declare su inexactitud (artículo 1, párrafo tercero, de la Ley Hipotecaria).
3. En el concreto supuesto de este expediente, el recurrente señala que el error procede de la inscripción de la expropiación, ya que ésta fue de la totalidad de la finca registral 2.136 no pudiendo haber un sobrante no expropiado de 20,53 metros cuadrados a favor de la expropiada.

References: artículo 40
 artículo 216
 artículo 217
 artículo 52
 artículo 38
 artículo 9