Source: http://html.rincondelvago.com/mercosur_14.html
Timestamp: 2017-10-22 15:57:19+00:00

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Es un proceso de integración regional que involucra a cuatro países: Argentina ,Brasil ,Paraguay y Uruguay , y que nace con el Tratado de Asunción, firmado el 26 de marzo de 1991, en la ciudad de Asunción capital de la República del Paraguay, cuyo obejtivo es lograr un mercado común.- A partir de 1996, se integran al MERCOSUR, en calidad de Estados asociados, Bolivia (1 de enero de 1997) y Chile (1 de octubre 1996) para constituir una Zona de Libre Comercio en el correr de la decada de 2000.-La integracion de estos paises es la acción de unir las partes separadas de un espacio (geográfico, económico, social, cultura, etc.) que ceden parte de su soberanía para actuar en forma conjunta.
La integración no es el resultado de la imposición o la fuerza, sino de la acción voluntaria de las partes que deciden reducir sus "autonomías", es decir, pasan a depender unos de otros por propia voluntad.
Para que exista integración entre países deben existir condiciones políticas y económicas. Entre la sprimeras se cuentan a los tipos de regímenes ogoviernos y la voluntad de éstos de integrarse. Entre las segundas está la voluntad de los gobiernos de realizar un intercambio comercial y compartir políticas económicas.
La experiencia demuestra que la integración entre paises comienza con la voluntad política de los gobiernos para cumplir un programa comercial y económico; pero la integración social, cultural, tecnológica, educativa, etc., es un resultado lógico de la voluntad política-económica.
La integración es un proceso gradual que va cumpliendo etapas hasta llegar a la unión económica.
Sin embargo, los países que se integran pueden decidir llegar sólo a una u otra etapa anterior a la unión económica. De ahí que cada una de estas etapas es también modalidad de integración.
La primera etapa de integración es la denominada REGIMEN DE PREFERENCIA ARANCELARIA (1) En ella cada uno de los países, miembros de un proyecto de integración, decide que para el comercio de bienes y servicios entre los mismos se establezca un arancel o aranceles menores a los que rigen en cada uno de esos países para el resto del mundo.
La segunda etapa es la ZONA DE LIBRE COMERCIO (2) Esto quiere decir que los países de un proyecto de integración deciden eliminar todos los aranceles para el comercio de bienes entre los mismos, creando un mercado único y ampliado de bienes, dejando a la voluntad de cada país establecer niveles arancelarios diferentes para el resto del mundo. En esta etapa también se deben eliminar las prohibiciones y las barreras paraarancelarias existentes, es decir, los obstáculos que distorsionan el comercio de los países integrados.
Una Zona de Libre Comercio con un Arancel Externo Común es lo que se conoce como la
UNIÓN ADUANERA (3).
Esta es la tercera etapa, y se da cuando los países integrados en una Zona de Libre Comercio deciden unificar los aranceles, es decir, los impuestos que cada uno de ellos cobra al resto del mundo, y convertirlos en uno solo y común para cada producto que se compra de fuera de la zona. Estamos de esta manera ante una Unión Aduanera.
La cuarta etapa de la integración es la del MERCADO COMÚN (4), que es una Unión Aduanera que además permite el libre tránsito de servicios, capitales y personas entre los países integrados. Aquí no solamente un país de la zona de integración puede vender a otro de la misma zona mercaderías sin el pago de impuestos y sin restricciones de ningun tipo, sino tambien servicios tales como telecomunicaciones, turismo, transportes, seguros y otros. Además el dinero puede circular libremente entre esots países y las personas pueden desplazarse de un país a otro para trabajar u ofrecer libremente sus servicios profesionales.
Finalmente el último nivel: la UNIÓN ECONOMICA (5) es un MERCADO COMÚN pero que posee políticas comunes y únicas para los países integrados, en materia monetaria, cambiaria, fiscal, agrícola, industrial y otras de orden económico, y hasta de defensa y de política exterior. Es decir que, además de la libre circulación de bienes, servicios, personas y capitales, y del arancel externo común, los países de la zona de integración deben armonizar sus políticas económicas de manera a evitar distorsiones en el comercio entre los mismos, como también estructurar medidas económicas o políticas comunes en el relacionamiento con el resto del mundo o con otras zonas de integración.
Esta unión y armonización de políticas económicas no se inician realmente en la etapa de UNIÓN ECONÓMICA, sino gradualmente desde la primera etapa de la integración, de manera de ir preparando a los países para las etapas últimas. La armonización de políticas macro-económicas toma cuerpo a partir de la UNIÓN ADUANERA.
A mediados de la década de los ´50, diversos países de la región deciden industrializarse en sustitución de importaciones.
Una de las características principales estaba dada por las recurrentes crisis de balance de pagos que sufrían las economías, ya que la dinámica de las exportaciones no acompañaba las crecientes demandas de importaciones que exigía el proceso de industrialización.
Los gobiernos de la región consideraban a la integración económica como una de las posibles soluciones; es así como a comienzo de la década del ´60 varios países constituyeron la Asociación Latinoamericana de Libre Comercio (ALALC). El objetivo principal era la creación de la zona de libre comercio en el término de 12 años y sus lineamientos incluían la importancia de la iniciativa privada, la instrumentación de una reducción de barreras tarifarias y no tarifarias y la integración económica.
Ésta iniciativa fue perdiendo fuerzas y fue así como el comercio intraregional se fue estancando, luego de este estancamiento producido durante los ´60, en 1980, la revitalización de los programas de integración regional se produjo con el establecimiento de la Asociación Latinoamericana de Integración(ALADI) que promovía acuerdos subregionales dentro de un marco multilateral.
La ALADI introduce la posibilidad de realizar acuerdos bilaterales sin fechas límites, objetivos específicos u otros que implicaran rigideces en el proceso de integración. Sin embargo estas modificaciones al tratamiento de las políticas de integración no pudieron evitar los efectos negativos que sobre las economías de la región implicó el shock externo de la crisis de la deuda externa de 1982.
Los ejemplos de ALALC y ALADI encontramos el fracaso por lograr la integración económica. Entre otras razones sucedió porque los supuestos sobre los que se construían eran incorrectos o inadecuados, porque la presión de diversos sectores internos provocaban inestabilidad, etc.
Para conocer las raíces del Mercosur es necesario retrotraerse a los inicios del recorrido emprendido por los cuatro países que lo integran -Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay- que derivó en una acelerada marcha hacia la integración económica y el entendimiento político.
La dinámica del proceso iniciado en 1990 con la firma del Acta de Buenos Aires entre Argentina y Brasil se extendió, tan sólo un año después a Uruguay y Paraguay. En 1991 se iniciaron las negociaciones cuatripartitas que culminaron con la conformación del Mercado Común del Sur. El 26 de marzo los Presidentes de los cuatro países suscribieron el Tratado de Asunción que le dio origen y que fue aprobado sin oposición por los respectivos Parlamentos, entrando en vigor el 29 de noviembre de ese mismo año, es decir solamente ocho meses después de su firma.
El objetivo primordial del Tratado es la integración de los Estados Partes, a través de los siguientes mecanismos:
la coordinación de políticas macroeconómicas y sectoriales entre los Estados Parte: de comercio exterior, agrícola, industrial, fiscal, monetaria, cambiaria y de capitales, de servicios, aduanera, -de transportes y comunicaciones y otras que se acuerden, a fin de asegurar condiciones adecuadas de competencia entre los Estados Parte;
La estructura institucional del Mercosur, definidos en el Protocolo Ouro Preto, suscripto el 17 de diciembre de 1994, este introduce algunas modificaciones a la estructura inicial prevista en el Tratado de Asunción.
Por su parte, los Poderes Legislativos de los miembros también están presentes en el proceso de integración, a través de la Comisión Parlamentaria Conjunta (CPC), integradapor 16 representantes de cada Parlamento Nacional. Tiene competencias consultivas, formula propuestas al Grupo Mercado Común y coadyuva en la armonización de las respectivas legislaciones.
La estructura institucional del MERCOSUR está dada por este Protocolo, aprobado en la Cumbre de Presidentes de Ouro Preto, de diciembre de 1994. Sobre esta base se fué componiendo la forma institucional que rigió hasta diciembre de 2000.
En la reunión del Consejo del Mercado Común-CMC-realizada en la ciudad de Florianópolis, Estado de Santa Catarina, Brasil, los dias 14 y 15 de diciembre de 2000, y dando cumplimiento a lo mandatado en la decisión 26/00, se evaluó y reformuló la estructura interna del Grupo Mercado Común y la Comisión de Comercio del MERCOSUR, aprobándose la decisión 59/00.Sobre esas bases y con la aprobación de normas posteriores que crean puntualmente foros de negociación surge la Estructura Institucional vigente.
Cuadro de la estructura institucional del MERCOSUR
1 - Consejo del Mercado Común (CMC)Organos auxiliares
- Reunión de Ministros de Economía y Presidentes de Bancos Centrales
- Reunión de Ministros de Educación
- Reunión de Ministros de Justicia
- Reunión de Ministros de Trabajo
- Reunión de Ministros de Agricultura
- Reunión de Ministros de Cultura
- Reunión de Ministros del Interior
- Reunión de Ministros de Salud
- Reunión de Ministros de Industria
- Reunión de Ministros de Energía
- Foro de Consulta y Concertación Política
2 - Grupo Mercado Común (GMC)
Organos auxiliares:
- Subgrupos de Trabajo (SGT):
SGT Nº1: Comunicaciones
SGT Nº2: Minería
SGT Nº3: Reglamentos técnicos y evaluación de la conformidad
SGT Nº4: Asuntos financieros
SGT Nº5: Transporte e infraestructura
SGT Nº6: Medio Ambiente
SGT Nº7: Industria
SGT Nº8: Agricultura
SGT Nº9: Energía
SGT Nº10: Asuntos laborales, empleo y seguridad social
SGT Nº11: Salud
SGT Nº12: Inversiones
- Reuniones Especializadas
- Comité de Cooperación Técnica
- Comisión Sociolaboral
- Grupos Ad Hoc
El sistema arbitral de solución de controversias establece un mecanismo arbitral a cargo de tribunales ad-hoc, para dirimir las controversias entre los Estados Partes, incluyendo aquellas promovidas originariamente por particulares y que el Estado Parte de residencia adoptara como propias. El régimen entró en vigencia el 24 de abril de 1993, al completarse la aprobación por los cuatro parlamentos.
Durante la XV Reunión Ordinaria del Consejo del Mercado Común, se aprobó el Reglamento del Protocolo (mediante Decisión número 17 de 1998). El primer laudo fue dictado el 28 de abril de 1999, en la controversia sobre comunicados del Departamento de Operaciones de Comercio Exterior de la Secretaría de Comercio Exterior del Brasil, por una presentación de Argentina sosteniendo la ilegalidad de medidas restrictivas al comercio recíproco. El tribunal acogió parcialmente la reclamación.
Capítulo Uno Ambito de Aplicación
Capítulo Dos Negociaciones Directas
Capítulo Tres Intervención del Grupo Mercado Común
Capítulo Cuatro Procedimiento Arbitral
Capítulo Cinco Reclamos de Particulares
Capítulo Seis Disposiciones Finales
Por el gobierno de Argentina: Carlos Saul Menem y Guido Di Tella
Por el gobierno de la República federal de Brasil: Fernando Collor y Francisco Rezek
Por el gobierno de la República de Paraguay: Andrés Rodriguez y Alexis Frutos Vaesken
Por el gobierno de la República Oriental del Uruguay: Luis Alberto Lacalle Herrera y Hector Gros Espiell.
El Mercosur se asienta en un territorio de aproximadamente 12 millones de km², una superficie que cuadruplica el área de la Unión Europea; tiene soberanía sobre una gran variedad de recursos naturales, desde el Ecuador hasta la Antártida; cuenta con 200 millones de habitantes; genera un producto bruto interno que excede el billón de dólares; y concentra más del 54% del PBI de América Latina.
El 25 de junio de 1996 se firmó el acuerdo de complementación económica MERCOSU-Chile:
Tras casi dos años de arduas negociaciones, el 1 de octubre de 1996 entró en vigencia este acuerdo que constituye la primera zona de libre comercio entre el MERCOSUR y un tercer país. Contempla un Programa de Liberación Comercial que identifica distintas categorías de productos y sus cronogramas de desgravación arancelaria. Las categorías ordenan en distintos grupos a las mercancías, de acuerdo al nivel de sensibilidad en función de la exposición a la apertura regional. El 1 de enero de 2004 todos los productos que no están en las listas de excepciones (las que identifican los bienes que tienen un tratamiento especial) estarán liberados plenamente al comercio intrazona. El resto de los productos, clasificados de acuerdo a un orden de sensibilidad para los países, gozará de distintos esquemas de liberalización. La mayoría de los productos tiene una preferencia inicial de 40% y llegará a la alícuota de 0% en 10 años. La lista de excepciones -los productos con mayor grado de sensibilidad- incluye bienes que iniciarán su apertura en diez años, para arribar a la plena libertad en 15 años. La desgravación de trigo y harina de trigo supone el entendimiento de que al cabo de los 18 años consensuados para liberar su comercio se abolirán, además de los aranceles, otros mecanismos tales como los derechos específicos incorporados en el sistema de bandas de precios de Chile.
Por ejemplo, Chile con Uruguay tiene mantienen un comercio concentrado en muy pocos rubros, obtuvo algunas significativas ampliaciones para cupos que escapan al régimen general. Para el arroz el actual cupo es de 4 mil toneladas para embarques, entre el noveno mes del año y diciembre se eleva al doble y un aumento extra de 2 mil toneladas en los tres años siguientes, hasta llegar a las 14 mil toneladas. Las colocaciones de carne en el mercado trasandino aumentarán hasta un máximo de 3 mil toneladas divididas por mitades en congelada y fresca con una preferencia arancelaria del 50%. En el sector lácteo, donde Uruguay no podía ingresar con su producción, ahora se podrán hacer colocaciones con una desgravación inmediata del 40% y una liberación total para el 2.004.
De esta forma se constituye un mercado regional de 200 millones de consumidores asociado en una zona de libre comercio con Chile, que posee un mercado de 13 millones de consumidores, un excelente nivel de consumo y la mayor tasa de inversiones de Latinoamérica.
En la VII Reunión del Consejo, el 09 de diciembre de 1994, los Presidentes de los cuatro Estados Partes decidieron la entrada en vigencia de la unión aduanera, acordando un arancel externo común con once niveles de alícuotas (de 0% a 20%). Se estableció además la vigencia de plazos suspensivos (convergencia) para la entrada en vigor del arancel correspondiente a determinados sectores: bienes de capital y telecomunicaciones e informática. Asimismo, se permitió la presentación de listas de excepciones.
El Grupo Mercado Común quedó encargado de tratar y aprobar las iniciativas destinadas a la ulterior y eventual modificación de las alícuotas fijadas originariamente.
En la misma Decisión, y en otras posteriores, fueron fijadas distintas excepciones a dicho arancel: un número de excepciones temporarias admitidas a cada Estado Parte; las adoptadas en virtud del régimen de adecuación final a la unión aduanera; diferencias en progresiva disminución de acuerdo a sistemas de convergencia arancelaria en los sectores de bienes de capital, informático y de telecomunicaciones; previsiones especiales para los sectores azucarero, automotriz y textil; reconocimiento de trato arancelario diferencial a mercaderías comprendidas en un único ítem de la nomenclatura; "acciones puntuales" para listas limitadas de productos y con carácter temporario; medidas específicas de disminución de alícuotas tendientes a garantizar un fluido y normal abastecimiento de materias primas e insumos; y por último, regla de la tolerancia recíproca al incremento del arancel en tres puntos, en principio hasta el 31 de diciembre de 2000.
Asimismo, el arancel externo común está perforado por los acuerdos de complementación económica de carácter provisional que han celebrado los Estados Partes con otros países de ALADI. Es el caso de: (a) acuerdo de complementación económica número 5 entre México y Uruguay, cuyo décimocuarto protocolo adicional prorroga las preferencias hasta el 31 de diciembre de 2000; (b) acuerdo de complementación económica número 6 entre Argentina y México, cuyo décimoprimer protocolo adicional prorroga las preferencias hasta el 31 de diciembre de 2001, y (c) acuerdo de complementación económica número 39 entre Brasil y los países de la Comunidad Andina con excepción de Bolivia.
MERCOSUR/CMD/DEC NO. 1/92: Aprobación del cronograma de medidas
Este programa y a la vez calendario de negociaciones, tuvo por objeto cumplir con lo dispuesto en el Tratado de Asunción, y en especial con el artículo 5 inciso b), que ordena la coordinación de políticas macroeconómicas de manera gradual y convergente con los programas de desgravación arancelaria y eliminación de restricciones no arancelarias. Quedó establecido que los plazos fijados en el Cronograma sólo podrían ser modificados por resoluciones del Grupo Mercado Común, lo que ocurrió reiteradamente durante el período de transición (período desarrollado hasta el 31 de diciembre de 1994).
VISTO el Tratado de Asunción y lo acordado en la III Reunión de Ministros de Economía y Presidentes de Bancos Centrales, celebrada en Buenos Aires el 22 de Mayo de 1992, y
CONSIDERANDO que el Mercado Común del Sur deber estar conformado el 31 de diciembre de 1994;
Artículo 1. Aprobar el cronograma de medidas que deberán adoptarse antes del 31 de diciembre de 1994 a efectos de asegurar el pleno cumplimiento de los objetivos establecidos en el Tratado de Asunción para el período de transición, que se incluye como Anexo a la presente Decisión.
Artículo 3. En aquellos casos en que el Cronograma se refiere a la instrumentación de medidas, se entiende como tal la toma de decisión a través del acto normativo correspondiente por parte de cada uno de los países, o por parte del Consejo del Mercado Común o del Grupo Mercado Común, si así correspondiere.
Es posible afirmar que la nueva política comercial común tiende a fortalecer y reafirmar los procesos de apertura e inserción en los mercados mundiales que vienen actualmente realizando los cuatro socios individualmente. El MERCOSUR no fue creado como una fortaleza con vocación de aislamiento; por el contrario, fue concebido como un reaseguro de la inserción de nuestros países al mundo exterior.Las empresas de todo el mundo tienen hoy al MERCOSUR en su agenda estratégica; la unión aduanera representa un salto cualitativo decisivo para los agentes económicos. De ahora en más, sus decisiones de producción, inversión y comercio tienen necesariamente como referente obligado el mercado ampliado del MERCOSUR; a partir de estos elementos - mayor compromiso, certidumbre en la estructura arancelaria, no aislacionismo de los flujos de comercio internacional y salto cualitativo -, se logra reducir el riesgo para invertir en el MERCOSUR y, por lo tanto, se fomentan nuevas inversiones de empresas regionales y extranjeras, que tratan de aprovechar las ventajas y los atractivos del mercado ampliado;
Sólo así fue factible alcanzar la unión aduanera, cumpliendo los plazos fijados en el Tratado de Asunción.
Paralelamente la convergencia gradual hacia el Arancel Externo Común acordada entre los países miembros, con las excepciones transitorias dadas para los productos en Listas de Excepciones intra MERCOSUR, listado de excepciones por países según su categorización, Bienes de Capital y de Informática y Telecomunicaciones, al ir logrando una gradual aproximación a dicho Arancel ,también ha producido consecuencias en el comercio del MERCOSUR con el resto del mundo.
Se ha llegado por ello a la procedencia de analizar la evolución del comercio desde el año 1991,( en el cual tanto la desgravación intrarregional como el Arancel Externo Común naturalmente no pudieron tener efectos notables en razón de la vigencia ya indicada del 29 de noviembre de 1991), hasta el año 1998 en que se poseen cifras prácticamente definitivas.
Dicho análisis se ha basado en la información proporcionada por el Sistema Integral de Información de la ALADI , y se desarrolla en dos aspectos diferenciados:
exportaciones intra MERCOSUR por el período 1991/98 con graficación analítica realizada en esta Comisión Sectorial y por otra parte exportaciones e:
importaciones, al y del MERCOSUR y Resto del Mundo por el mismo período, analizadas por la Unidad de Consultas de esta Comisión Sectorial, considerando cada país miembro y totales generales, y destacando la relación entre las cifras correspondientes a cada ámbito y su evolución en relación a cada año inmediato anterior.
En consecuencia se pueden apreciar dos aspectos diferentes: por un lado la evolución intra MERCOSUR con la incidencia relativa de cada país en el total de las exportaciones y la distribución porcentual de las exportaciones totales en la región; y por otro, la evolución comparativa de las exportaciones correspondientes a los dos bloques.
Sin perjuicio de un análisis pormenorizado, se extraen en forma general las siguientes conclusiones:
Las exportaciones del MERCOSUR al Resto del Mundo pasaron de 41.800 millones de dólares en 1991 a 60.000 millones de dólares en 1998, lo que implicó un incremento de 44%.
Las importaciones del MERCOSUR desde el Resto del Mundo pasaron de 29.000 millones de dólares en 1991 a 78.000 millones de dólares en 1998, lo que implicó un incremento de 169%.
Las exportaciones intra MERCOSUR pasaron de 5.100 millones de dólares en 1991 a 20.400 millones de dólares en 1998, lo que significó un incremento de 300%.
Por último el comercio del MERCOSUR con el Resto del Mundo pasó de 70.700 millones de dólares en 1991 a 137.600 millones de dólares en 1998, es decir un incremento de 94%.
Sucesivos análisis que se han de realizar , serán incorporados en este Sector para un mejor y adecuado seguimiento de la evolución del comercio de los países del MERCOSUR así como de los países asociados con el bloque, que por el momento son Bolivia y Chile.
Las negociaciones desarrolladas durante los últimos meses y los acuerdos alcanzados ponen de manifiesto esta afirmación. Todos los países han defendido sus principales intereses y al mismo tiempo, han debido consustanciarse con los problemas y realidades de los restantes socios. Fue, sin duda alguna, un ejercicio de negociación arduo, transparente y solidario.
En el relanzamiento del MERCOSUR, los Estados Partes decidieron priorizar el tratamiento de las siguientes temáticas, con el objetivo final de profundizar el camino hacia la conformación del MERCADO COMUN DEL SUR:
- Agilización de los trámites en frontera (plena vigencia del Programa de Asunción);
- Incentivos a las inversiones, a la producción, a la exportación, incluyendo las Zonas Francas, admisión temporaria y otros regímenes especiales;
- Arancel Externo Común ;
- Defensa Comercial y de la Competencia ;
- Incorporación de la normativa MERCOSUR;
- Fortalecimiento institucional del MERCOSUR;
- Relaciones externas;
A continuación un cuadro donde se representan las exportaciones entre los países del Mercosur:
CUADRO COMERCIO INTRA-MERCOSUR.
Sistemas de Promoción e Inversiones
La promoción de exportaciones y la atracción de inversiones son objetivos prioritarios de todos los gobiernos de la región del Mercosur y existe la voluntad de mantener y reforzar los mecanismos necesarios para alcanzarlos.
Existen distintos Sistemas de Promoción de Inversiones en la región.
En Brasil se adopta al crédito como herramienta fundamental.
En Argentina el gobierno emite Bonos Fiscales y se los otorga a los proyectos que desea promover para ser utilizados en el pago de cualquier impuesto nacional.
En Uruguay predominan las exenciones fiscales y de los recargos sobre las importaciones de equipos y materiales para los proyectos promovidos.
En Paraguay tienen todo el sistema de promoción articulado en una única ley donde establecen los objetivos del sistema, los instrumentos a emplear y la institución operadora. Los beneficios que se otorgan, básicamente exoneraciones de todos los impuestos por cinco años, son simples y potentes. También se establece el plazo máximo (60 días) para la aprobación o rechazo de solicitudes de inversión. Es de destacar también la no discriminación en absoluto de la inversión extranjera y local, la exigencia de la consideración del impacto ambiental de los proyectos y la inclusión de los bienes aportados en "leasing" en los beneficios alcanzables.
Chile promociona exclusivamente las exportaciones, pues entienden que los beneficios a la inversión son una consecuencia del destino exportador de los proyectos.
Desde el punto de vista institucional, se rescata la situación de Chile y Paraguay. En Chile existe un Comité de Inversiones Extranjeras (CIE) que tiene como misión procesar todas las solicitudes de inversión extranjera y promocionar en el exterior a Chile como país receptor de inversiones. En la Corporación de Fomento de la Producción (CORFO) se creó el Centro de Promoción de Inversiones (CPI), cuya misión es favorecer la instalación de emprendimientos tipo "joint-venture" con empresas pequeñas y medianas en Chile. También facilita contactos con empresarios extranjeros, subsidia hasta el 50% de los estudios de factibilidad y, una vez instrumentada una asociación "joint-venture" puede convocar el aporte de capital de riesgo por vía de CORFO. En Paraguay el Consejo de Inversiones está habilitado a otorgar todos los beneficios existentes en el sistema de Promoción de Inversiones.
Las inversiones extranjeras son tratadas igual que las inversiones nacionales en cualquiera de los países del Mercosur; sin requisitos específicos ni restricciones en el caso de Paraguay y Uruguay, con algunos requisitos y restricciones en el caso de los otros países -y particularmente en Brasil-. En Brasil está limitada la inversión extranjera en algunos sectores (petróleo, radio y TV, minería, transporte aéreo, etc.) pero están en trámite modificaciones de estos límites.
Los países del Mercosur están desarrollando amplios programas de privatizaciones de empresas públicas. Argentina ya completó una parte significativa de su programa, pero Brasil recién está procesando la venta de empresas estatales en algunos sectores estratégicos (telecomunicaciones, energía, transporte, etc.).
La formación de un espacio económico integrado en el Cono Sur de América generó una diversidad de respuestas de los agentes económicos privados. Una vez consolidado relativamente el Mercosur comenzaron a desplegarse nuevas estrategias empresariales en las cuales el bloque comercial se tornó punto de referencia insoslayable. Se identifican varios cientos de acuerdos entre firmas de la región que se vinculan, directa o indirectamente, con la conformación del Mercosur. Destaca, en particular, la presencia de unas 300 empresas brasileñas en Argentina, en su gran mayoría instaladas en los años noventa. Revelan el surgimiento de una nueva tendencia, que aún siendo incipiente puede cobrar una mayor influencia en los próximos años. Uno de los aspectos más destacables de esta nueva tendencia es el desarrollo de estrategias asociativas y de cooperación interempresarial por encima de fronteras. Está surgiendo una propensión de las firmas a establecer alianzas estratégicas con empresas de otros países.
PROBLEMAS DEL MERCOSUR.
I. LA INSTITUCIONALIZACIÓN DEL MERCOSUR, UN DEBATE ABIERTO
La cuestión institucional ha adquirido actualmente una nueva dimensión en el debate sobre el funcionamiento del MERCOSUR. A partir de 1999 las economías argentina y brasileña que atravesaban simultáneamente por un período recesivo, quebraron la anterior lógica de compensación alternada generando una situación comercial conflictiva. La decisión brasileña en enero de 1999 de devaluar agravó los problemas de competitividad en algunos sectores de los otros miembros del MERCOSUR, en especial argentinos. A conflictos de viejo cuño se sumaron otros nuevos, como en el sector textil y calzados, que complicaron la relación entre los dos miembros principales del MERCOSUR, y que no tardaron en transmitirse al resto de los socios. En este momento se renovaron las expresiones afirmando que el proceso de integración había entrado en una fase de estancamiento y parálisis. Bajo estas circunstancias la estructura institucional del MERCOSUR fue puesta a prueba en su capacidad para hallar una salida a la crisis. Las dificultades de avanzar hacia una mayor coordinación de políticas comerciales fueron atribuidas en parte a las limitaciones de los mecanismos institucionales previstos en el MERCOSUR. Así se hizo necesario fortalecer los mecanismos para garantizar la aplicación a nivel nacional de las medidas adoptadas en el MERCOSUR y coordinar mejor la política económica. La redinamización del proceso de integración pasó entonces a vincularse a la necesidad de reformar los mecanismos de solución de controversias, y la institucionalización del MERCOSUR se convirtió en un aspecto importante del debate sobre el futuro del MERCOSUR.
Principios de la estructura institucional. La estructura institucional actual del MERCOSUR tiene básicamente sus fuentes en las disposiciones del Tratado de Asunción, del Protocolo de Ouro Prêto y en las decisiones de las reuniones Cumbre del MERCOSUR. Una serie de principios, como los de flexibilidad, bajo costo y contingencia, guiaron en su momento este diseño institucional. Estos mismos principios explican el hecho de que hasta el momento el MERCOSUR no cuente con instituciones permanentes efectivas y que continúe la composición intergubernamental de sus instituciones:
· La necesidad de flexibilidad respondía al interés de los países signatarios en mantener una amplia libertad de acción y en evitar cualquier injerencia por encima de los gobiernos nacionales, cuya iniciativa en el proceso de integración se continuó privilegiando.
· Para limitar el costo se restringió al máximo el desarrollo burocrático del MERCOSUR. También el interés de los socios en preservar la libertad de acción de las respectivas estructuras gubernamentales contribuyó a mantener limitado el desarrollo burocrático.
· El carácter contingente implicó acordar la creación de instituciones necesarias en un momento posterior.
Pese a la intención de fortalecer al MERCOSUR institucionalmente cuando fuera necesario, algunos factores coadyudaron a mantener un bajo grado de desarrollo institucional. En primer lugar, la influencia de las burocracias nacionales en los organismos del MERCOSUR sometió a éstos a las limitaciones organizativas de los Estados miembros. Esta situación conspiró contra un perfeccionamiento institucional rápido y cristalizó una estructura de intereses opuesta al establecimiento de un nivel burocrático que actuara sobre el nacional. En segundo lugar, la tendencia a sustituir con decisiones políticas a nivel presidencial las cuestiones conflictivas debilitó indirectamente el nivel institucional. En ese sentido, el valor de los mecanismos de resolución de controversias disponibles se fue desvirtuando porque la vía política probó ser más eficiente para solucionar conflictos. En tercer lugar, la eficacia en el manejo de situaciones políticas complejas (tales como el fallido intento de derrocar al Presidente paraguayo Juan Carlos Wasmosy en 1996) fortalecieron la imagen del MERCOSUR a nivel internacional y respaldaron indirectamente el concepto organizativo subyacente al proceso de integración. Finalmente, la falta de apremio en replantear la idoneidad de la estructura institucional fue favorecida por el acelerado crecimiento de los flujos comerciales bilaterales y por el desarrollo económico general de las economías de Argentina y Brasil. La combinación de fases recesivas en Brasil y de crecimiento en Argentina o viceversa actuó como una especie de mecanismo anticíclico y facilitó la relación comercial entre ambas economías sin sobreexigir el nivel institucional.
Percepciones sobre el funcionamiento institucional. La realización de entrevistas con actores vinculados a la praxis institucional del MERCOSUR ha permitido realizar algunas observaciones respecto al funcionamiento de las diferentes instituciones con las que hoy cuenta el MERCOSUR. Estos comentarios permiten identificar ciertos problemas de funcionamiento, debilidades y fortalezas en algunos de los principales órganos del MERCOSUR.
· Las Cumbres de Jefes de Estado: Las cumbres del MERCOSUR representan un mecanismo de consulta y decisión esencial y una fuente de impulsos para el proceso de integración. No obstante, el carácter informal que poseen, lleva a que en ellas se preocupan más de aspectos coyunturales e incluso de problemas menores entre los Estados miembros o problemas correspondientes a niveles institucionales inferiores. Esto ha redundado en un alejamiento de las cumbres de sus temas específicos y en el desperdicio de la energía política en temas de menor trascendencia.
· Consejo del Mercado Común (CMC). El CMC es el máximo organismo de dirección del MERCOSUR. Sin embargo, el hecho de sólo se reúna una vez cada seis meses disminuye sus posibilidades de acción y hace que su tarea se complemente en la práctica a través de las Reuniones de Ministros. Pese a que esto implicaría la más estricta coordinación entre los órganos intervinientes en el proceso, la realidad muestra que esa coordinación es muy limitada. El GMC conoce las decisiones de las Reuniones de Ministros con poca antelación, por lo que sólo realiza un análisis formal previo a someterlas a consideración del CMC.
· Grupo Mercado Común (GMC). El GMC, debe tomar inicitativas y ejercerlas, apoyando su labor legislativa en la tarea de los cuerpos técnicos especializados (Subgrupos de Trabajo o SGT, Reuniones Especializadas, Comisiones y Grupos ad hoc). Aunque tal relación supondría una gran coordinación entre estos organismos y el GMC, muchos actores destacaron la falta de coordinación existente.
· Comisión de Comercio (CCM). La labor de la CCM como organismo encargado del control de la aplicación de la política comercial hacia el interior y el exterior del MERCOSUR y garante de la unión aduanera, se ha visto limitada por el protagonismo de las instancias políticas como mecanismos de solución de conflictos comerciales. Además, la insuficiente coordinación entre las Secciones Nacionales de la CCM aparece como el principal escollo para el adecuado funcionamiento de este organismo.
· Secretaría Administrativa del MERCOSUR (SAM). La labor de la SAM, el único organismo permanente del MERCOSUR, fue en general aprobada por los actores consultados. No obstante, existió coincidencia en que deberían fortalecerce sus competencias de modo que esta pueda preparar y/o coordinar documentos técnicos e informes para los diferentes temas sometidos a consideración de las instituciones con poder de decisión.
· Tribunales ad hoc. Existe la percepción de que los tribunales ad hoc fueron subutilizados durante la mayor parte de la existencia del MERCOSUR, como resultado directo del predominio de la diplomacia presidencial y de la preferencia por una solución política de los conflictos. En general, se considera la constitución de un tribunal supranacional como extemporánea, y se ratifica la idoneidad de los actuales tribunales ad hoc. No obstante, algunos actores preferirían la instalación de tribunales permanentes.
La lógica del funcionamiento institucional del MERCOSUR se ha basado en algunos supuestos, tales como, la existencia de un mandato simple definido y claro de constitución del Mercado Común; la preservación de la función de dirección estratégica e impulso político por parte de los Presidentes y Ministros; la delegación de la función de iniciativa, de preparación y ejecución a funcionarios de alto nivel; y el rol coordinador de los Ministerios de Relaciones Exteriores, Economía y Bancos Centrales. Esta lógica, sin embargo, empieza a demostrar insuficiencias en la etapa de puesta en marcha de la unión aduanera (1995-1997) y entra en crisis cuando la recesión y la declinación del comercio recíproco afectan al MERCOSUR. Esto desencadena la serie recurrente de conflictos comerciales difíciles de administrar entre 1998 y 1999.
Si bien la situación vivida por el MERCOSUR entre 1998 y 1999 no significó su crisis terminal, cabe preguntarse si la escalada de conflictos no fue en cierta medida favorecida por déficit detectables a nivel institucional. El empeoramiento de la coyuntura y los efectos de la globalización pusieron sin duda una dosis de presión superior a lo normal sobre las instituciones del MERCOSUR, pero la falta de protagonismo de instancias técnicas que podrían haber ayudado a descomprimir la tensión empeoró aún más la situación. La búsqueda de soluciones recayó nuevamente en las instancias políticas, precisamente en un momento en que estas no podían asumir adecuadamente la tarea. Las perspectivas de renovación presidencial en Argentina -que abrían una incógnita acerca de la continuidad de los compromisos que pudieran hacerse- impidieron al nivel político actuar eficazmente, y no hubo instancias técnicas adecuadas para suplir esta función. Así, conflictos que en principio sólo afectaron sectores puntuales no pudieron ser convenientemente administrados. Esta situación crítica ha dejado pues en claro, que la necesidad de perfeccionar los mecanismos institucionales dentro del MERCOSUR no constituye un mero imperativo coyuntural. El avance de la integración dependerá de la búsqueda consciente y sistemática de alicientes para continuar participando en el proceso. Esto requerirá tanto la perfección de los mecanismos disponibles para minimizar y delimitar los conflictos, como la adaptación de la estructura institucional a la complejidad técnica y política, que lógicamente tenderá a incrementarse en la medida en que el MERCOSUR avance en este proceso.
II INSTITUCIONALIDAD E INTERESES NACIONALES
Los intereses a veces divergentes entre los socios del MERCOSUR en torno a puntos tales como el sistema de toma de decisiones (por consenso o proporcional) o el criterio de organización institucional (intergubernamental o comunitario), responden a la existencia de una matriz específica de intereses nacionales. Esta matriz está influenciada tanto por el tamaño relativo de las economías y su peso específico dentro del MERCOSUR, como por las concepciones estratégicas que subyacen a las formulaciones nacionales de política exterior.
Argentina. El interés en resguardar las ventajas comerciales del proceso de integración y garantizar su acceso privilegiado al mercado brasileño han sido dos de los elementos fundamentales en la definición de la posición argentina en el MERCOSUR. Estos factores, sumados al interés en mantener la libertad de acción del gobierno para otras iniciativas diplomáticas o comerciales de interés unilateral (la solicitud argentina de ingreso a la OTAN, las gestiones para ser incluida como uno de los candidatos a integrar el TLCAN), fundamentaron la preferencia argentina por una estructura intergubernamental. Las entrevistas realizadas con los diferentes actores dan cuenta, por otra parte, de la continuidad de esta posición y del interés en que los cambios que puedan realizarse en la estructura institucional sean introducidos de manera lenta y progresiva.
Brasil. El interés estratégico de Brasil en el MERCOSUR se ha basado fundamentalmente en dos factores. Por un lado, ha sido importante aprovechar aquellos factores externos que refuerzan la política económica de ajuste estructural y la estabilización política interna. Por el otro, la constitución de un MERCOSUR de integración subregional ofreció a Brasil la oportunidad de recuperar protagonismo a nivel regional y de perfilarse a largo plazo como global player, sin comprometer sus márgenes de acción individual. Por estos motivos, Brasil favoreció la adopción de una estructura flexible, intergubernamental, con bajo grado de estructuración y que no pusiera en peligro la libertad de acción del Gobierno, ni implicara cesión de competencias. De acuerdo a las entrevistas realizadas esta posición se mantiene. Más aún, la noción de “profundización” del MERCOSUR parece pasar, más que por una reforma institucional, por el diseño conjunto de políticas y el perfeccionamiento de la unión aduanera.
Paraguay y Uruguay La posición de estos dos países ha estado influida por su condición de socios menores y por la necesidad de garantizarse un acceso a los mercados de Argentina y Brasil. A la luz del impacto que en Uruguay han tenido los problemas económicos de Argentina y Brasil, y del interés en limitar la unilateralidad relativa de estos dos países en la toma de decisiones, este país en particular ha adoptado una posición maximalista en el ámbito institucional, apoyando una reforma que introduzca elementos de supranacionalidad. En el caso de Paraguay, en cambio, las dificultades políticas internas han limitado la formulación de una postura contundente en el terreno institucional. Las entrevistas realizadas revelan incluso que se prefiere la continuidad del actual sistema y, a lo sumo, la formación de un tribunal permanente.
III . SUPERANDO PARADIGMAS: APUNTES DE LA EXPERIENCIA EUROPEA
La creación de estructuras supranacionales se ha convertido en una sugerencia reiterada en el debate sobre la institucionalización del MERCOSUR y en las discusiones entre el MERCOSUR y la UE. El supuesto implícito en tal recomendación es que en una estructura supranacional los intereses nacionales resultan mitigados, por lo que se vuelve más sencilla la formulación y concreción de objetivos comunes. Sin embargo, dos hechos advierten acerca de los riesgos de una simple aplicación de recetas por extrapolación. En primer lugar, el análisis del caso europeo de organización institucional demuestra la dimensión histórica diferente y el hecho de la primacía de intereses comunitarios no siempre resulta garantizada en una estructura supranacional, y que en la práctica coexisten intereses nacionales y supranacionales. En segundo lugar, la singularidad de la experiencia europea, la amplitud del horizonte temporal en que se llevó a cabo y el estilo casi “convulsivo” de ampliación de potestades supranacionales hacen dificultosa una comparación. No obstante, pueden extraerse algunas observaciones valiosas para el proceso de institucionalización en el MERCOSUR:
· En lo que respecta a la construcción de un espacio integrado, la experiencia europea pone en evidencia que se trata de una tarea de largo aliento y de carácter acumulativo, en lo institucional.
· El fortalecimiento de la estructura institucional parte del supuesto de que existe la intencionalidad política de ceder paulatinamente y de forma limitada competencias nacionales a una estructura comunitaria.
· El acercamiento institucional (al estilo del institution building planteado con los candidatos al ingreso a la UE) y el fortalecimiento de la capacidad administrativa hacia el interior de los miembros puede ser una herramienta valiosa para el proceso de integración. Una de las tareas centrales es velar por el funcionamiento de sistema competitivo.
· La claridad en la jerarquía legislativa y en la estructura normativa de la Unión resultaron elementos claves para garantizar la aplicación efectiva de las decisiones efectuadas a nivel comunitario.
· La estructura jurisdiccional ha sido otro importante factor de consolidación en la UE. La labor del Tribunal Europeo ha impedido dejar las decisiones legislativas en declaraciones escritas de buena voluntad, y ha facilitado el control de su cumplimiento por parte de los Estados miembros.
· Los principios de subsidiariedad y proporcionalidad han resguardado los intereses particulares de los Estados miembros al limitar la intervención de la Unión a aquellos casos en que los objetivos de la acción pretendida no puedan ser alcanzados de manera suficiente por los Estados miembros, y siempre y cuando no se excedan ciertos límites.
· Principios como el de “cooperación estrecha”, incorporado en el Tratado de Amsterdam, contribuyen a agilizar los procesos decisorios en la Unión. Este reconoce la posibilidad de que un grupo reducido de miembros colabore en ciertas materias, mientras otros se reservan el derecho de adherir en un momento posterior. En otras palabras, se reconoce explícitamente la posibilidad de avance de la integración a diferentes velocidades acordadas previamente respecto a aspectos claramente definidos
Lo que el proceso de integración europea ilustra respecto al tema de la institucionalización es, sobre todo, la necesidad de una fuerte voluntad política para avanzar en la construcción institucional hacia una unión de Estados y de que la constitución de instituciones comunitarias se realice en concordancia con las posiciones particulares de los países miembros.
IV. ALGUNAS PAUTAS PARA POSIBLES REFORMAS DEL MERCOSUR
A partir del cuadro de insuficiencia institucional constatado, son convenientes algunas propuestas concretas en el ámbito institucional. Las propuestas intentan identificar aquellas funciones que no son cumplidas de manera adecuada, formulando las mejoras que podrían introducirse de manera sencilla, a bajo costo y en corto lapso de tiempo. Las propuestas se basan en algunas constataciones. En primer término, la experiencia de los últimos años muestra que existe una resistencia a cualquier reforma institucional que suponga una pérdida del control en las decisiones por parte de los gobiernos nacionales. Una reforma sólo parece, por lo tanto, aconsejable en tanto sea gradual, y paralela al aumento de la interdependencia económica entre los socios. En segundo término, no obstante esta resistencia, los actores sí parecen dispuestos a aceptar un grado mayor de disciplinamiento colectivo y mecanismos más rigurosos para manejar conflictos, y a coordinar mejor sus decisiones.
A partir de estos supuestos parece aconsejable adoptar un enfoque gradual y evitar posturas maximalistas de poca viabilidad política. En función de esto, las reformas deberían apuntar al logro de cinco objetivos básicos. Primero, se debe mejorar simultáneamente el funcionamiento de los órganos del MERCOSUR y el de los mecanismos a nivel nacional. Segundo, se torna imperativo mejorar la calidad y efectividad de las reglas de juego en el proceso de integración. Tercero, parece indicado afinar la transparencia en los procesos decisorios, la calidad de la comunicación y de información a la opinión pública, especialmente a través de los medios de comunicación. Cuarto, también deben mejorarse sustancialmente los niveles de participación -no sólo a nivel nacional pero también transnacional- de los sectores privados y políticos afectados por las decisiones que se adopten. Finalmente, parece conveniente lograr una adecuada combinación entre métodos informales y formales de trabajo, y garantizar la continuidad y dedicación en el tratamiento de los temas de la integración. Algunas reformas sugeridas serían:
Reformas relativas a la conducción estratégica e impulso político:
· Mejora del proceso de preparación de las Cumbres del MERCOSUR y de las reuniones semestrales del CMC. Para ello debería fortalecerse la Presidencia ad hoc con un mínimo de personal técnico con dedicación full time aportado por la SAM y centralizar la elaboración de las agendas en el GMC;
· Restablecimiento de las reuniones periódicas (mínimo semestrales y separadas de las Cumbres) de los Ministros de Economía y Presidentes de Bancos Centrales. Fijación periódica de las agendas de trabajo del MERCOSUR, mediante decisiones del CMC y con metas a mediano plazo, especialmente refiriéndose a la armonización macroeconómica.
· Instrumentalización de una eficaz política de comunicación a través de los medios de comunicación y por Internet. Al respecto debería preverse la figura del vocero de cada Presidencia pro-tempore (por ejemplo, el respectivo Coordinador Nacional).
Reformas relativas a la iniciativa, preparación técnica y ejecución de lo acordado:
· Restitución al GMC de su papel central en la función ejecutiva del MERCOSUR mediante la designación de Coordinadores Nacionales de tiempo completo, con apoyo técnico adecuado. Institucionalización y reglamentación en cada país de la respectiva Sección Nacional, garantizando la participación del sector privado e implementando una adecuada política de comunicación. Delegación de más competencias a las reuniones periódicas de los Coordinadores Nacionales;
· Establecimiento de una Gerencia Técnica en la SAM que coordine los trabajos técnicos que puedan requerirse. Alternativamente pueden establecerse Servicios Técnicos Comunes, coordinados por un responsable, para cuestiones específicas, avanzando hacia una Secretaría Técnica en la medida en que se demuestre la voluntad política de hacerlo;
· Fortalecimiento y difusión de la labor de la Comisión de Comercio como primera instancia en la resolución de cuestiones de política comercial y diferendos. Fortalecimiento de la Comisión Parlamentaria y del Foro Consultivo Económico y Social, previendo reuniones periódicas con los Coordinadores Nacionales y apoyando la formulación de demandas de opinión por parte del GMC;
· Definición de un mecanismo de coordinación entre las agencias o reparticiones nacionales a cargo de la promoción de exportaciones, incluyendo a las respectivas instituciones financieras especializadas;
Interpretación normativa acordada y solución de controversias:
· Sistematización y transparencia del ordenamiento jurídico del MERCOSUR y formulación de plazos concretos para la internalización de los instrumentos jurídicos que así lo requieran. Perfeccionamiento de la diseminación de actos jurídicos del MERCOSUR a través de los Boletines Oficiales (nacionales y del MERCOSUR) y del Internet;
· Constitución cruzada de las listas de árbitros nacionales con personalidades idóneas, por un período estable de cuatro años y previendo que siempre el tercer árbitro, que podría ser internacional, sea un jurista especializado en cuestiones de integración económica o comercio internacional. Constitución, por Decisión del CMC, de una lista de los árbitros internacionales a los que pueda recurrirse eventualmente;
· Agilización de los plazos para acceder al mecanismo arbitral. Reglamentación de los códigos de ética y remuneración de los árbitros. Facilitamiento del acceso de particulares a los mecanismos del Protocolo de Brasilia, estableciendo a nivel nacional la figura de “screening” prevista en el Acuerdo de Comercio Interprovincial del Canadá de 1994;
· Establecimiento, en tanto siga vigente la posibilidad de aplicar medidas anti-dumping en el comercio intra-MERCOSUR, de un mecanismo de paneles de revisión (similar al artículo 19 del Acuerdo de Libre Comercio EE UU-Canadá, y al Capítulo 20 del TLCAN);
· Avance en la medida en que haya consenso hacia el establecimiento de un Tribunal arbitral permanente para cuestiones específicas, como por ejemplo el comportamiento en el comercio intra-MERCOSUR y el arbitraje en caso de inversión extranjera
Las recomendaciones precedentes intentan considerar los requerimientos institucionales mínimos que el MERCOSUR muestra y, al mismo tiempo, el criterio de viabilidad política. Estas sugerencias tienen la ventaja de no exigir modificaciones sustanciales de los actuales instrumentos jurídicos del MERCOSUR, pudiendose en todo caso incorporar aquellas que lo requirieran como un Protocolo modificatorio del Protocolo de Ouro Prêto. No obstante, las sugerencias realizadas suponen también que los socios estén políticamente comprometidos a someterse a reglas y disciplinas libremente pactadas, demostrando su compromiso político sobre el futuro del MERCOSUR y su participación en el sistema internacional.
El Acuerdo tiene tres componentes: cooperación política avanzada de región a región con mecanismos de consulta, liberación progresiva y recíproca del comercio, y fortalecimiento de la cooperación, incluyendo la promoción de inversiones.
La primera fase del acuerdo tendrá de hecho una duración aproximada de cinco años, dando tiempo a que ambos bloques se preparen para entrar en negociaciones de apertura comercial.
Durante este período funcionará un grupo de trabajo conjunto que estudiará la armonización de las normas técnicas, los aranceles aduaneros y otras materias que allanarán el camino a la futura liberación comercial.
El Mercosur se erige en un atractivo mercado para Europa. Se estima que en los próximos cinco años el bloque requerirá unos 20.000 millones de dólares en inversiones, sólo en infraestructura.
En la actualidad, la Unión Europea es el principal inversor en el bloque sudamericano, con un stock de capital de U$S 19.800 millones. El 36% de las inversiones extranjeras directas en el Mercosur provienen de la Unión Europea, mientras que aproximadamente el 70% del total de inversiones de los 15 países europeos en América Latina desembarcaron en miembros del Mercosur.
Los sectores que han captado las principales inversiones son las telecomunicaciones, el transporte aéreo, la industria automotriz, el turismo y las finanzas.
Una alta proporción de la ayuda al desarrollo recibida por los países del Mercosur -el 75%- proviene de la Unión Europea.
TABLA COMERCIO UNIÓN EUROPEA-MERCOSUR.
En cuanto al intercambio comercial, la Unión Europea es el socio más importante del Mercosur. En 1995 el bloque sudamericano colocó en el europeo un 26,4% de sus exportaciones totales e importó de este bloque 25,3% de sus compras.
De 1990 a 1994, las exportaciones de la Unión Europea al Mercosur se multiplicaron por 2,6 veces, en tanto las importaciones crecieron sólo un 13,7%. El desequilibrio comercial entre ambos bloques se redujo significativamente en el último quinquenio.
Sin embargo, la proporción del intercambio no tiene la misma importancia observada desde la Unión Europea. Las exportaciones de la Unión Europea al Mercosur no llegan al 3% de las ventas extracomunitarias y, en este sentido, un acuerdo de liberalización comercial podría modificar la tendencia.
Además, actualmente las exportaciones de la Unión Europea se concentran en los rubros de maquinarias, material de transporte, productos químicos y otras manufacturas (bienes industriales de alto valor agregado), en tanto el Mercosur vende sobre todo productos básicos. Más del 80% de las exportaciones del Mercosur están compuestas por café, tabaco, carnes, pescados, frutas, cueros, cereales, grasas, alimentos para animales y aceites oleaginosos.
Algunas decisiones del mercosur en el 2001 aprobadas en la XX reunión del Consejo del Mercado Común.
La Decisión 2/01 aprueba el ACUERDO MARCO SOBRE MEDIO ABIENTE DEL MERCOSUR, cuyo objeto es el desarrollo sustentable y la protección del medio ambiente, mediante la articulación de las dimensiones económicas, sociales y ambientales, contribuyendo a una mejor calidad de ambiente y de la vida de la población.
En sus acciones para alcanzar el objeto de este Acuerdo e implementar sus disposiciones, los Estados Partes deberán orientarse por lo siguiente:
c) promoción del desarrollo sustentable por medio del apoyo recíproco entre los sectores ambientales y económicos, evitando la adopción de medidas que restrinjan o distorsionen, de manera arbitraria o injustificada, la libre circulación de bienes y servicios en el ámbito del MERCOSUR.
ILICITOS EN EL COMERCIO INTERNACIONAL
El PROGRAMA DE ACCION DEL MERCOSUR AL COMBATE DE LOS ILICITOS EN EL COMERCIO INTERNACIONAL, aprobado por la Decisión 3/01 propone 30 acciones para la prevención y el control de operaciones que implique riesgos para el control aduanero y la defraudación fiscal. Prevé, entre otras medidas, incorporar un código de barras para la identificación de productos, establecer un sistema de comunicación entre las Aduanas a través de Internet para el seguimiento de ciertas operaciones y exigir autorizaciones específicas para determinados artículos sensibles para el control aduanero y fiscal.
POLITICA AUTOMOTRIZ DEL MERCOSUR
La Decisión 4/01 aprueba las disposiciones particulares para la incorporación plena de Paraguay al Acuerdo sobre la Política Automotriz del MERCOSUR.
Instruye además al Comité Automotor a proceder a una evaluación que deberá concluir antes del 1 de setiembre de 2001, de las reglas del comercio administrado entre la Argentina y el Brasil y de la estructura arancelaria para la importación de productos automotores de extrazona, sin perjuicio de otros temas que sugieran las partes hasta el 6 de julio de 2001.-
La Decisión 05/01 crea el GRUPO DE ALTO NIVEL PARA EXAMINAR LA CONSISTENCIA Y DISPERSION DEL ARANCEL EXTERNO COMUN para examinar la consistencia y dispersión de la actual estructura del Arancel Externo Común del MERCOSUR. También deberá realizar los trabajos relativo a la evaluación de una eventual reducción e los niveles de protección y dispersión arancelaria en las cadenas de Bienes de Capital, Informática y Telecomunicaciones, producidos o no en los Estados Partes del MERCOSUR. Deberá elevar propuestas en ese sentido del Grupo Mercado Común antes del 30 de noviembre de 2001, debiendo respetar el nivel máximo de 20% previsto para los niveles del Arancel Externo Común. No obstante, podrán ser considerados niveles arancelarios transitorios superiores al 20% para los casos de productos agrícolas subsidiados en terceros países.
Por otra parte la Decisión 6/01 reduce e4sos 2.5 puntos porcentuales en un punto porcentual a partir del 1º de enero de 2002, e Instruye al Grupo de Alto Nivel creado por Decisión 5/01 a elaborar una propuesta de cronograma y modalidad de reducciones adicionales a la establecida para consideración de la XXI Reunión Ordinaria del Consejo del mercado Común. Los países que pretendan modificar los compromisos asumidos deberán comunicar a los demás países antes del 31 de julio de 2001 las modificaciones introducidas, las que serán implementadas quince días después de la fecha de esa comunicación.
Viendo la necesidad de adecuar los plazos para la finalización del mandato establecido en las Decisiones que integran el programa de "Relanzamiento del MERCOSUR" la Decisión 7/01 fija nuevos plazos para completar el tratamiento de todos los temas de esta agenda.
A través de la Decisión 8/01 se decide acelerar los procesos de negociación bilaterales en que el MERCOSUR ha decidido ser parte, en particular la negociación MERCOSUR-Unión Europea.
También mandata a la Presidencia Pro Tempore del MERCOSUR para convocar al Consejo Consultivo sobre Comercio e Inversión previsto en el artículo 1º del Acuerdo firmado entre los Estados Partes del MERCOSUR y el Gobierno de los Estados Unidos de América, el 19 de junio de 1991, con el objeto de examinar la posibilidad de iniciar negociaciones bilaterales en formato 4+1 dirigidas a la mejora del acceso a mercados.
A estos efectos, se organizará un Grupo Negociador integrado por un negociador en tiempo integral de cada Estado Parte y presidido por un Coordinador. Tendrá como primera prioridad, la previa definición consensual de una plataforma común de negociación. Por último decide invitar al Señor Presidente del Banco Interamericano de Desarrollo, Dr. Enrique Iglesias a ser el Asesor Principal del Grupo Negociador.
nombre: josefina hevia
email: josefinahevia@yahoo.com
resumen: se habla de lo que es el mercosur sus objetivos y beneficios, sus acuerdos mas importantes, el comercio, etc...

References: artículo 5

Artículo 1

Artículo 3
 resolución 
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 artículo 19
 artículo 1