Source: http://oceanoestelar.blogspot.mx/2015/05/
Timestamp: 2017-06-23 17:13:43+00:00

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Los Viajeros estelares: mayo 2015
Post Vintage (141): El primer lugar más allá del Sol
Conociendo un poco más al sistema estelar más cercano a La Tierra. Tres soles ligados por su mutua gravedad. Así son las tres estrellas más cercanas a la Tierra, una pequeña familia estelar conocida como en el sistema Alpha Centaury y que resplandece en los cielos del Sur como una sola estrella, la cuarta más brillante del firmamento. Y sin embargo, pese a ello, cuando la miramos no estamos viendo realmente a nuestros vecinos más próximos, pues quién tiene ese título es la menor de todas ella y que, como si hubiera sido castigada por algún motivo, se encuentra relativamente apartada. Pero hagamos una pequeña visita a este sistema estelar, situado a 4.7 años luz, y por ello el más cercano a nosotros.
El sistema Alpha Centaury se compone de dos estrellas principales, Alpha Centaury A y B, muy cerca una de otra y ambas muy parecidas al Sol, siendo A ligeramente mayor (110% su masa y 151.9% su luminosidad) y B algo más pequeña (90.7% su masa y 50% se luminosidad), girando ambas alrededor de un centro de gravedad común una vez cada 79 años. Como podemos ver en el recuadro superior derecho de la fotografía, ambas se ven, desde la Tierra, muy cerca una de otra, hasta el punto de que, a menos de que dispongamos de instrumentos de observación realmente potentes, la vemos como si fuera una sola.
Inevitablemente, dado su parecido de ambas con el Sol, el sistema Centaury siempre ha sido terreno propicio para la especulación sobre posibles planetas con capacidad de albergar vida. Aunque hasta el momento no se han encontrado señales de que exista algun tipo de sistema planetario, y el hecho de estar frente a un sistema triple, con toda las perturbaciones gravitatorias que ello implica, no hace muy probable que llegaran a formarse, aunque no es del todo imposible. Sobra decir que muchas historias sobre supuestos "contactos" presentan Alpha Centaury como el punto de origen de esos visitantes. Como antes lo fueron Marte y Venus.
Pero como mencionamos más arriba ninguno de estas dos brillantes estrellas, tan semejantes al Sol, tiene el derecho al título más cercana a la Tierra. este corresponde al tercer miembro del trío, señalada aquí con una flecha y conocida como Próxima Centaury, una diminuta Enana Roja con apenas el 10% de la masa del Sol y un 6% de su luminosidad, y que se encuentra separada de las otras dos unas 13.000 Unidades astronómicas, o lo que es lo mismo, 0.2 años luz.
Realmente la separación de Próxima con respecto a las otras dos es enorme, tanto que se calcula que necesita unos 500.000 años en dar una vuelta completa alrededor de Alfa Centauri A y B, en una amplísima órbita que, ahora mismo, la situa como la estrella más cercana a nosotros, aunque solo sea una situación temporal.
Próxima Centaury es un pequeño enigma celeste, pues a partir de lo que conocemos de ella los astrónomos le asignan una edad de unos 1.000 millones de años, mucho más joven, por tanto, que las otras dos, que se mueven entre los 5.000 y 6.000 millones de años ( es decir, un poco más viejas que nuestro Sol) ¿Puede que Proxima no naciera como parte del sistema, sino que fue capturada gravitatoriamente por las otras dos hace relativamente poco tiempo? Eso explicaría la enorme distancia que separa esta última de Alfa Centauri A y B, ademas de plantear la posibilidad que en el futuro esta Enana Roja termine por escapar y seguir su camino en solitario.
Aunque su lejanía con respecto a sus hermanas (o captoras) puede ser suficiente para permitirle tener un sistema planetario propio, no se ha detectado señal de nada parecido, lo que sumado a su juventud y poca luminosidad, hace que Proxima, a pesar de ser la estrella más cercana al Sol, posiblemente nunca sea un objetivo prioritario que valga la pena explorar si algún día nuestra capacidad tecnológica nos permite saltar más allá del Sistema Solar y emprender viajes interestelares. Sin embargo llegar hasta ellas tendrá una enorme carga simbólica como primera estrella visitada por la Humanidad, como la tuvo el primer hombre en la Luna o la tendrá el primero en pisar Marte. Ese día, si llega, nos habremos convertido finalmente en unos auténticos viajeros estelares.
Alpha Centaury A y B vistas por la Cassini desde Saturno, emergiendo por detrás de los anillos.
La posición de este trío de estrellas en nuestra bóveda celeste.
¿Como veríamos el Sol desde Alpha Centaury? Posiblemente no muy diferente a como aparece en esta simulación...
Una comparativa entre el Sol, Alpha centaury A, B y Próxima...las dos primeras son un poco mayor y menor que el Sol, esta última es mucho más pequeña. Tal diferencia con sus hermanas, más la gran distancia que la separa de ellas, refuerzan la idea de que Próxima puede ser una estrella capturada.
Alpha Centauri: The Closest Star System Publicat per
So Far, All Clear: New Horizons Team Completes First Search for Pluto System Hazards Publicat per
2 CubeSats acompañarán a esta sonda en su viaje a Marte y seguirán su descenso hacia la superficie.
Se los define como un tipo de satélite en miniatura, utilizado para investigación espacial, con una masa inferior a 1.33 kilogramos, un tamaño estándar de 10x10x10 Centímetros (lo que se conoce como 1U) y que usan, con frecuencia, componentes comerciales para su electrónica. Es una forma de lograr un acceso más barato al espacio, al ser su estructura muy simple, lo que implica un diseño y
manufactura de muy bajo costo, además de permitir acceder a un lugar en cualquier cohete lanzadera disponible, incluso si esta posibilidad llega de forma repentina, con total facilidad y sin las restricciones y permisos burocráticos que necesitan las cargas de mayor tamaño. En definitiva implica alejarse de los satélites "clasicos", grandes y costosos, y elegir en su lugar lo pequeño, simple, barato pero al mismo tiempo funcional, y que pueden construirse en grandes cantidades.
Los CubeSats tienen su campo de acción actual en la órbita terrestre, lanzados tanto como carga secundaria en los viajes de otros vehículos, como desde la propia ISS, que se esta convirtiendo en todo un "campo de despegue" orbital para estos pequeños vehículos. Pero no son pocos los que sueñan ya con el día en que den el salto más allá, adentrándose en las profundidades interplanetarias, y participen activamente en la exploración de otros mundos, moviéndose a través del espacio en solitario o formando auténticas bandadas actuando de forma coordinada. Algo que sin duda abarataría y mucho el coste del programa de exploración interplanetaria, al no depender tanto de sondas de gran tamaño y presupuesto, derivando parte de ese esfuerzo a estos vehículos de bajo coste.
Y esa realidad está ahora cerca, muy cerca en el tiempo. Tanto como Marzo de 2016, cuando la sonda InSight iniciará su viaje hacia Marte, con el objetivo de aterrizar en el y estudiar su estructura interna. Un viaje que no hará solo, ya que junto a el, como carga secundaria del cohete Atlas V encargado del lanzamiento viajarán 2 pequeños pasajeros, los Mars Cube One (o de forma más informal MarCO), pequeños Cubesats que seguirán su propio camino al encuentro del planeta rojo, y que si bien no entrarán en órbita, sino que lo sobrevolarán para seguir posteriormente hacia el espacio profundo, estarán en la vecindad marciana justo en el momento en que InSigth se precipite en la atmósfera e inicie los ya famosos "7 minutos de terror" antes de tocar la superficie.
El objetivo final es que MarCO ofrezca cobertura a la sonda, actuando de puente de enlace entre ella y la Tierra, permitiendo la transmisión de los datos de telemetría a tiempo real (dejando de lado el inevitable retraso por la distancia, claro está) que de otra forma abrían necesitado más tiempo. La InSight utilizará a la Mars Reconnaissance Orbiter como enlace de comunicaciones, pero está no se encontrará visible desde su punto de vista durante esos instantes críticos. MarCO ocupará su lugar, o mejor dicho uno de ellos, ya que el otro actúa como suplente, listo para tomar el lugar del otro si este primero fallara. Una precaución imposible de tomar si se utilizara una sonda de gran tamaño. Otra de la ventajas de vehículos tan pequeños y baratos.
Con este envío los CubeSats darán finalmente el esperado salto adelante después de más de una década de desarrollo. De momento es "solo" como apoyo de comunicaciones para otros, pero puede que el futuro de la exploración interplanetaria, en parte, se encuentre en ellos. Bajo coste, adaptabilidad a las capacidades de lanzamiento de cada momento y capacidad de enviarlos en gran cantidad son las cartas que ponen sobre la mesa. Es posible que nunca puedan remplazar totalmente lo que una gran sonda, con todo su arsenal de instrumentos, es capaz de ofrecer, pero podrían representar una forma de exploración viable cuando el presupuesto no acompaña, algo que por desgracia ocurre de forma más habitual de lo que nos gustaría. Los próximos años tendremos la respuesta.
Infografía: Los CubeSats.
InSight es la próxima misión de la NASA a Marte, un módulo de aterrizaje que se dedicará a monitorizar la actividad interna del planeta, estudiando el flujo de calor que llega desde las profundidades así como su actividad sísmica. Two Tiny 'CubeSats' Will Watch 2016 Mars Landing
Nuevas imágenes del cada vez más cercano Plutón.
Una de las "leyes" básicas de toda sonda interplanetaria que afronta una misión de sobrevuelo marca que la resolución máxima de cualquier imagen que consiga de su objetivo se doblará cada vez que la distancia se reduzca a la mitad, primero más lentamente, pero acelerándose de forma exponencial a medida que la cuenta atrás para el encuentro se aproxima a su conclusión, para, después de un breve instante, repetirse el proceso a la inversa. En su momento lo vivimos con las Voyager y su "tour" planetario, y ahora lo estamos viendo de nuevo con la New Horizons.
Y es que después de un largo viaje, en que Plutón siguió siendo un tenue punto en la distancia (y al principio ni tan solo eso) y la resolución máxima apenas se dobló en los primeros 4.5 años de viaje, y nuevamente lo hizo 2 años después, ahora los acontecimientos se están acelerando. El pequeño planeta se encuentra a menos de 50 días de viaje, y las imágenes de la New Horizons muestran ya un aumento acelerado de su resolución, claramente visible cuando se comparan tomas realizadas con apenas un mes de separación, reduciendo la distancia en "solo" 31 millones de Kilómetros, algo impensable hace apenas 1 año.
Si en Mayo se presentaron fotografías donde se distinguía lo que podrían ser los primeros detalles de la superficie, incluida la presencia de un posible casquete polar, ahora se han publicado de nuevas, esta vez captadas por la cámara LORRI apenas 4 semanas después de las anteriores, pero que, en la fase final en que nos encontramos, suficiente para apreciar un aumento del 50% en el tamaño aparente del disco de Plutón, así como la aparición de detalles más finos.
En este caso, como en el anterior, se aplicó lo que se conoce como técnica de deconvolución, que agudiza las imágenes en bruto, sin procesar, que nos llegan directamente desde la sonda, adelantando, según palabras del propio equipo de misión, hasta en 1 mes los acontecimientos, viendo cosas que hasta mediados de Junio no deberíamos aún ver. Unos resultados excepcionales, pero que por su misma naturaleza de llevar las cosas al límite de la visión, ocasionalmente puede producir datos falsos, por lo que los detalles más finos observables en estas imágenes necesitarán confirmación por parte de las imágenes que se hagan en las próximas semanas.
"A medida que la New Horizons se aproxima a Plutón, asistimos a su transformación de un punto de luz a un objeto planetario de gran interés", dijo el Director de Ciencias Planetarias de la NASA Jim Green. "Estamos ante un viaje emocionante en las los próximos siete semanas".
"Estas nuevas imágenes nos muestran que las diferentes caras de Plutón son cada una distintas a las demás; probablemente señalando una geología muy compleja o las grandes variaciones en la composición de la superficie de un lugar a otro", agregó el investigador principal Alan Stern. "Estas imágenes también continúan apoyando la hipótesis de que Plutón tiene un casquete polar cuya extensión varían con la longitud; vamos a ser capaces de hacer una determinación definitiva de la frialdad de la brillante región polar cuando podamos obtener espectroscopía de composición de esa región en Julio".
A partir de este momento la calidad de las imágenes irán aumentado rápidamente, de forma literalmente "explosiva" durante los días y horas previas al encuentro. A finales de Junio, la resolución será cuatro veces mejor, y en el momento de máxima aproximación, serán 5.000 veces mejores, suficiente para delatar detalles superficiales con una resolución de pocos metros. El tiempo en que teníamos que esperar una eternidad para disponer de una visión algo mejor que la anterior llega a su final. Ahora, finalmente, y después de años de viaje y décadas de sueños, las cosas se precipitan hacia la tan esperada conclusión.
Comparación entre las imágenes tomadas a mediado de Abril con las ahora publicadas. En tan poco tiempo el aumento de resolución es evidente, mientras que la técnica de deconvolución, que combina numerosas imágenes para intentar desvelar detalles que por si solas no podrían mostrar, provoca que las zonas brillantes se expandan y las oscuras se contraigan, generando una forma irregular. NASA’s New Horizons Sees More Detail as It Draws Closer to Pluto
Presentados los instrumentos científicos que viajarán a bordo de la sonda que la NASA lanzará para explorar esta luna
Estamos en camino. Aunque solo sean los primeros tímidos pasos después de superar barreras que parecían insuperables, afrontado los retos de plantear una gran misión interplanetaria en un momento en que el programa de exploración está sufriendo, por parte de la administración de la Casa Blanca, los mayores ataques presupuestarios de los últimos años, y estemos mirando a un futuro que, incluso si finalmente es el gigantesco cohete SLS el encargado de impulsarla rumbo a Júpiter, nos queda aún muy lejos. Pero estamos en camino, y en la distancia esa pequeña luna, convertida en el centro de los sueños de todos los astrobiólogos, espera ya nuestra llegada.
"Europa nos ha atormentado con su enigmática superficie helada y la evidencia de un vasto océano, a raíz de los datos sorprendentes ofrecidos por la sonda Galileo en sus 11 sobrevuelos hace una década, así como las recientes observaciones del Hubble", explicó John Grunsfeld , administrador asociado del Directorio de Misiones Científicas de la NASA en Washington durante la presentación. "Estamos muy entusiasmados con el potencial de esta nueva misión y estos instrumentos para desentrañar los misterios de Europa en nuestra búsqueda para encontrar evidencia de vida más allá de la Tierra".
La sonda, alimentada con energía solar, se situará en órbita alrededor de Júpiter, realizando repetidos pasos cercanos sobre Europa durante un período mínimo de tres años. En total se espera al menos realizar 45 sobrevuelos, en altitudes que van de los 25 a los 2.700 kilómetros.
La carga útil de los instrumentos científicos seleccionados, incluye cámaras y espectrómetros para producir imágenes de alta resolución de la superficie y determinar su composición. Un radar de penetración determinará el espesor de corteza helada y la búsqueda de los lagos subterráneos similares a los que existen bajo la Antártida. La misión también llevará un magnetómetro para medir la fuerza y ​​la dirección del campo magnético de la luna, lo que permitirá a los científicos determinar la profundidad y la salinidad de su océano.
Un instrumento térmico rastreará la superficie congelada de Europa en busca de posibles erupciones de agua más caliente, mientras que los instrumentos adicionales buscarán evidencia pequeñas partículas de agua en la delgada atmósfera de la luna. Si se confirma la existencia de géisers (que el Hubble al parecer detectó, pero que desde entonces no han podido ser confirmados) y están vinculadas a un océano bajo la superficie, esto ayudaría a los científicos a investigar la composición química del entorno potencialmente habitable que puede existir en su interior y reducir al mínimo la necesidad futura de perforar a través de las capas de hielo.
Así son los 9 instrumentos seleccionados inicialmente, entre 33 candidatos, que recibirán el próximo año un total de 10 millones de Dólares para iniciar su desarrollo, a los que seguirán 110 más los 3 años siguientes. Cumplida esta etapa llegará el momento por parte de la NASA de dar luz verde a su construcción, a su rediseño o a su cancelación, dependiendo de los resultados:
-Plasma Instrument for Magnetic Sounding (PIMS): Permitirá determinar el espesor de la capa de hielo de Europa, la profundidad del océano, y su salinidad.
-Interior Characterization of Europa using Magnetometry (ICEMAG): Un magnetómetro que medirá el campo magnético cerca de Europa y - en conjunto con PIMS - inferir la localización, el grosor y la salinidad del océano subsuperficial usando resonancias electromagnéticas.
-Mapping Imaging Spectrometer for Europa (MISE): Explorará la composición química de Europa, mapeando la distribuciones de orgánicos, sales, hidratos, fases de hielo de agua, y otros materiales para determinar la habitabilidad de su océano.
-Europa Imaging System (EIS): Posiblemente el más llamativo para el gran público, ya que será la encargada de ofrecernos imágenes de la superficie de Europa con una resolución nunca vista, de menos de 50 metros en casi la totalidad de la luna, pero con capacidad de fotografiar zonas concretas con una resolución 100 veces superior gracias a su capacidad de teleobjetivo. Sobre decir que serán aquellas estructuras más enigmáticas, las líneas, máculas y los terrenos caóticos, los principales objetivos.
-Radar for Europa Assessment and Sounding: Ocean to Near-surface (REASON): Radar de frecuencia dual que permitirá no solo saber finalmente el grosor de la corteza de hielo que se extiende entre el exterior y el océano interior, sino detectar y estudiar los lagos de agua que se creen pueden existir cerca de la superficie, de forma parecida a como ocurre en la Antártida.
-Europa Thermal Emission Imaging System (E-THEMIS): Un"detector de calor" proporcionará una imagen térmica multi-espectral en alta resolución de Europa, ayudando a detectar sitios activos, tales como potenciales respiraderos en erupción penachos de agua en el espacio, detectado aumentos de temperatura con respecto a la media (que se sitúa en los -160cº) de apenas un par de grados.
-MAss SPectrometer for Planetary EXploration/Europa (MASPEX): Determinará la composición del océano superficial y subsuperficial midiendo la atmósfera extremadamente tenue de Europa y de cualquier material de la superficie eyectado al espacio.
- SUrface Dust Mass Analyzer (SUDA): Este instrumento medirá la composición de pequeñas partículas sólidas expulsados de Europa, proporcionando la oportunidad de analizar muestras directas de la la superficie, así como de potenciales géisers. Trabajará en tandem con MASPEX.
-Ultraviolet Spectrograph/Europa (UVS): Utilizara la técnica empleada por el Telescopio Espacial Hubble para detectar la posible presencia de los penachos de agua en erupción desde la superficie de Europa. UVS será capaz de detectar pequeñas plumas y proporcionará datos valiosos sobre su composición y dinámica, así como de la atmósfera enrarecida de la luna.
Cabe destacar que la sonda estará dedicada a sondear la habitabilidad de la luna, no a la busca activa de señales de vida.
"La construcción de una detector de vida es increíblemente difícil", explica Curt Niebur, del programa de exploración de Europa de la NASA. "Ni siquiera estamos seguros de cómo construirlo. Pero es algo que ha recibido un renovado interés y vigor últimamente debido a la misión a Europa, así que eso es algo que vamos a tratar de forma más agresiva en el futuro cercano". A muchos astrobiólogos les encantaría conseguir el envío de una sonda a la superficie de Europa - y, a ser posible, en el océano subterráneo. Los datos recogidos por esta misión podría ayudar a allanar el camino para un esfuerzo tan ambicioso, explican funcionarios de la NASA.
"Es genial pensar que los resultados esta misión conducirían, en la próxima década, a conceptos nuevos y emocionantes de conseguir llegar hasta debajo de la capa de hielo".
Así y todo la posibilidad de un vehículo a la superficie de Europa no está descartado, ya que la NASA ofreció recientemente a la ESA (ya que tiene su propia misión Júpiter en construcción, JUICE) participar en su sonda con el añadido de un módulo de aterrizaje, algo parecido a lo que ocurrió con la Cassini y Hyugens. Si la respuesta es positiva la conocida en círculos internos como Europa Clipper se volvería aún más ambiciosa, además de necesitar un rediseño completo.
Con un presupuesto que rondará los 2.000 millones de Dólares (sin contar los gastos de lanzamiento), podría despegar en 2022 mediante el cohete gigante STS, que le daría el suficiente impulso para completar su viaje en apenas 2 años, aunque todo depende, claro está, que este polémico lanzador llegue finalmente a buen puerto y se haga realidad, algo que de momento parece que así será, pero de lo que nunca podemos estar del todo seguros.
Aún está lejos, solo son los primeros pasos, pero esta vez, a diferencia de lo ocurrido hasta ahora, la cosa ya parece estar moviéndose en serio. Europa, la bella y enigmática Europa espera ya nuestra llegada. El camino que nos espera es aún largo, pero todo viaje siempre empieza con un primer paso.
Los 5 puntos principales que esta sonda buscará responder, todas ellas alrededor de la habitabilidad de esta luna.
Los 9 instrumentos seleccionados.
El aspecto previsto, a la espera de posibles rediseños y la inclusión de un módulo de aterrizaje por parte de la ESA, de esta sonda de la NASA a Europa.
Modelo dinámico del océano y la corteza de hielo de Europa. Se cree que existe un activo movimiento de material desde el interior de la luna hasta el océano, y de el hasta cerca de la superficie, alterándola de diversas formas, como es el terreno caótico y las líneas oscuras entre otras, de ahí que estudiar en detalle la forma, dinámica y composición de la superficie puede ofrecer información clara sobre las condiciones de su océano.
El enorme SLS será el encargado, al menos así esta previsto de momento, de lanzar la sonda hacia Júpiter, ofreciéndole tanto impulso que su tiempo de viaje se reducirá en gran medida. Curiosamente, las dudas que lo rodean, y la necesidad de ofrecerle objetivos claros que justifiquen su construcción parece haber jugado a favor de esta sonda, hasta hace poco en el limbo.
La conferencia completa de la NASA presentado los instrumentos seleccionados.
Los instrumentos científicos que nos desvelarán los secretos de Europa NASA's Europa Mission Begins with Selection of Science Instruments NASA Mission to Europa Will Seek Conditions for Life Here Are The 9 Instruments We'll Use To Reveal The Secrets Of Europa
Siloe Patera consiste en lo que parecen dos grandes cráteres superpuestos. El borde exterior mide 40 x 30 kilómetros aproximadamente, y en su punto más profundo la depresión se hunde 1750 m por debajo de la llanura circundante. A primera vista podrían parece simplemente fruto de impactos meteóricos, pero algunos científicos creen que esta y otras estructuras similares
en la misma región son calderas, o volcanes colapsados. Y no unos cualquiera, sino súpervolcanes marcianos. Su forma irregular podría delatar su auténtica naturaleza.
En comparación, los cráteres de impacto incluyen un pico central, bordes
del cráter elevados y capas de material eyectado depositado a su alrededor. Un cráter de impacto con una relación entre profundidad y diámetro comparables a la de Siloe Patera debería tener estos rasgos, a menos que
hubiera sufrido una intensa erosión o alteraciones. Pero no las muestra. Además, Arabia Terra tiene llanuras de material constituido por capas de finos granos con sulfatos y yeso. El origen de ese material se
ha debatido mucho, y una de las opciones con mayor fuerza es que fuera producto de la lava y el polvo de las erupciones.
La caldera de Yellowstone es el más famoso ejemplo de Supervolcán, con una actividad hidrotermal alimentada por la gran concentración de manga que existe bajo la superficie. Su última erupción conocida, aunque de magnitud relativamente modesta, ocurrió hace 70.000 años, pero existen registros geológicos de otras anteriores, como una ocurrida hace 670.000 años, que lanzo 1000 Kilómetros cúbicos de magma y cenizas, y otra aún más colosal, hace 2.3 millones de años, que lanzó 2450 Kilómetros cúbicos de material, y es la más potente conocida. ¿Crater de impacto o caldera de un supervolcan?
Ha pasado ya prácticamente una década desde que el Sistema Solar que conocíamos dejó de ser ese grupo de planetas que tan familiar nos resultaba y su frontera exterior se expandió a gran velocidad, impulsada por los avances en nuestra capacidad de observación del Cosmos. Obligando, al mismo tiempo, a replantear como debíamos considerar a Plutón, durante tanto tiempo el más lejano de los planetas y que ahora veía como no solo había otros mundos aun más lejanos sino que algunos de ellos parecían tener diámetros parecidos o superiores al suyo.Todo un problema, pues o bien considerábamos a Plutón un miembro más de esta lejana familia de cuerpos, el más cercana al Sol de todos ellos y el primero (adelantándose 7 décadas al resto) en ser descubierto, o pasábamos a llamar planetas a todos estos nuevos miembros de la familia solar, elevando el numero de planetas a varias decenas. La opción escogida, como todos sabemos, fue la primera, una elección que aun hoy es polémica.En todo ello un pequeño mundo llamado Eris tuvo mucho que ver, y que de forma involuntaria hizo honor a su nombre, tomado de la diosa de la discordia de la mitología griega. descubierto en imágenes tomadas en 2003 (aunque no se anunció hasta 2005), este cuerpo pronto se demostró extremadamente parecido a Plutón en cuanto a composición química, con una órbita también muy elíptica e inclinada y que lo lleva mucho más lejos del Sol (actualmente se encuentra a 97 unidades astronómicas de nosotros, prácticamente el triple de la distancia a la que se encuentra el propio Plutón), e igualmente acompañado por una luna, Disnomia. Pero lo más importante, con un diámetro que ponía a Eris al mismo nivel que el hasta entonces noveno planeta, con estimaciones que se movían entre los 2300 a los 3000 Kilómetros. Es decir, de un tamaño parecido o quizás superior. No es de extrañar que, durante un tiempo, fuera conocido como el 10ª planeta.Como el lógico estudiar un astro tan lejano no es tarea fácil, hasta el punto que, como vemos, las estimaciones sobre su tamaño tiene un margen de error muy amplio. Por ello el 6 de Noviembre de 2010 fue un día importante: Por primera vez se pudo observar como Eris ocultaba una lejana estrella, acontecimiento seguido por diversos observatorios terrestres.Uno de ellos fue el telescopio robótico gestionado por el Instituto de Astrofísica de Andalucía y situado en San Pedro de Atacama, y del cual tenemos la secuencia que vemos en el vídeo superior. La estrella protagonista, señalada con una flecha, desaparece por completo cuando Eris, que no es visible, se interpone exactamente entre ella y La Tierra. Es la ocultación estelar de esta clase más lejana jamás observada.Como resultado, y combinando las diferentes observaciones realizadas, ahora posiblemente tenemos una estimación más exacta del tamaño de Eris, que según escribe el astrónomo Mike Brown en su web Mike Brown’s Planets, se mueve entre los 2.320 y 2.350 Kilómetros, es decir ligeramente más pequeño que Plutón, aunque prácticamente podemos considerarlos cuerpos idénticos.Lo que implica un nuevo misterio: Tienen el mismo tamaño, la misma composición externa pero al mismo tiempo masas muy diferentes, pues Eris, y los datos así lo confirman, es bastante más "pesado" que el ahora ex-planeta, lo que implicaría que sus estructuras internas serían bastante dispares. El motivo por el cual dos cuerpos tan parecidos exteriormente evolucionaron de forma tan diferente es un pequeño misterio que de momento no tiene respuesta. Hasta que la encontremos seguramente muchas serán las discusiones sobre el tema. como no podía ser de otra manera tratándose de Eris.
La órbita de Eris, que en comparación deja pequeña a la de Plutón y que tarda más de 500 años en recorrer. Hoy día se encuentra a su máxima distancia de nosotros, prácticamente el triple que la del ex-planeta. Cuando llegue a su punto más cercano al Sol, dentro de algo más de dos siglos, esa distancia sera solo de un tercio de la actual.
La gran y en constante aumento familia de los mundos situados más allá de Neptuno y conocidos como plutoides, por ser considerado Plutón como parte de ella y haber sido, por tanto, el primer en ser descubierto.
El nombre de esta hermosa nebulosa planetaria proviene de una horrible criatura de la mitología griega: la Medusa. Y ciertamente su aspecto hace honor a dicho nombre, ya que si esta primera era una criatura horrible con serpientes en lugar de cabellos, aquí estos tiene su equivalente en los filamentos de gas brillante. El resplandor rojizo del hidrógeno y la emisión verde, más débil, del oxígeno en forma de gas, se extienden mucho más allá de esta imagen, formando en el cielo una figura en forma de media luna. La eyección de masa de las estrellas en esta etapa de su evolución suele ser intermitente, caótica, irregular en extremo, lo cual puede dar lugar a estas fascinantes estructuras. A diferencia de la Medusa mitológica, que era la fealdad personificada, hasta el punto de convertir a aquellos que las miraban a los ojos en piedra, la Medusa estelar es una de una belleza fascinante. Pero no debemos dejarnos engañar por ello, porque es el rostro de la muerte, ya que detrás de su nacimiento está la muerte de estrellas como el Sol. En cierta forma es como ver un eco del futuro, de como serán los últimos momentos de nuestro astro.
Durante decenas de miles de años, los núcleos estelares de las nebulosas
planetarias permanecen rodeados por nubes de gas espectacularmente coloridas
Luego, tras unos pocos miles de años, ese dispersa lentamente en su entorno. Esta es la última etapa de estrellas de tamaño solar antes de terminar su vida en forma de Enanas Blancas, y abarca solo una pequeña fracción temporal mínima de toda su existencia, que se mide en miles de millones de años. Para hacer una comparativa con nosotros, sería un instante equiparable al tiempo que tarda un niño en hacer una burbuja de jabón y verla alejarse a la deriva. Una burbuja que un día, dentro de varios miles de millones de años, nuestro Sol también generará, en una última y hermosa chispa de vida antes de extinguirse.
En contra de lo que nos puede parecer, el núcleo estelar de la
nebulosa Medusa no es la estrella brillante del centro de esta imagen (que es, en realidad, una estrella de primer plano llamada TYC 776-1339-1), sino es una estrella azulada, mucho más débil, que se encuentra justo fuera del centro de la forma de media luna, en la parte derecha de esta imagen.

References: resolución 
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