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Timestamp: 2020-02-18 13:46:54+00:00

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LA PRUEBA TESTIMONIAL EN EL PROCESO DE DIVORCIO
Mediante el presente trabajo intentaré definir el alcance de las declaraciones testimoniales en el proceso de familia. Concretamente destacaré la trascendencia de los testimonios brindados por allegados a los conyugues en el juicio de divorcio.
Si bien el proceso de familia comparte subsidiariamente conceptospropios del proceso civil, hoy se ha evolucionado hacia una independencia sostenida debido a sus particularidades.
Se destaca a la familia y al matrimonio como núcleos vitales de la sociedad, lo cual hace de la materia una cuestión primordial, en donde reina el orden público, no modificable, ni disponible por las partes.
El juez de familia, se encuentra en un punto medio entre el civil y el penal, debe buscar simultáneamente una verdad formal y real.
2. LEGISLACIÓN, CARACTERES Y PRINCIPIOS ESPECÍFICOS DEL DERECHO DE FAMILIA.
2.1. LEGISLACIÓN.
Las normas constitucionales en general reconocen en la familia una institución digna de protección especial, es así que el artículo 14 bis de nuestra Constitución Nacional consagra la protección integral de la familia; la defensa del bien de familia; la compensación económica familiar y el acceso a una vivienda digna.
Asimismo, el artículo 75 inciso 22 incorpora con rango constitucional a nuestra legislación distintos tratados y concordatos protectores de la familia, destaco: La Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre; la Declaración Universal de los Derechos Humanos; el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales; y la Convención sobre los Derechos del Niño.
En igual sentido la Constitución de la provincia de Córdoba reconoce en su artículo 34 que la familia es el núcleo fundamental de la sociedad y debe gozar de condiciones sociales, económicas y culturales, que propendan a su afianzamiento y desarrollo integral.
Hace lo propio el Código Civil y la legislación complementaria al reglamentar las específicas instituciones familiares. Cabe citar como integradora de principios propios de la materia la Ley 26061 del año 2005, también llamada "Ley de Protección integral de los derechos de las niñas, niños y adolescentes", la cual contiene garantías de orden público relativas al procedimiento. En este último sentido la referida ley dispone como garantías mínimas de los sujetos comprendidos las siguientes: a ser oído ante la autoridad competente cada vez que así lo solicite; a que su opinión sea tomada primordialmente en cuenta al momento de arribar a una decisión que lo afecte; a ser asistido por un letrado preferentemente especializado desde el inicio del procedimiento que lo incluya.; a participar activamente en todo el procedimiento; y a recurrir ante el superior frente a cualquier decisión que lo afecte. El Código Civil rescata la importancia de la familia mediante disposiciones concretas, así el artículo 152 bis reglamenta la declaración de la prodigalidad con el propósito de tutelar el interés del grupo familiar del pródigo, el artículo 264 quáter que resuelve un caso de colisión entre intereses individuales pronunciándose por la solución que convenga al interés familiar, y también el artículo 1277 faculta al juez a autorizar supletoriamente la disposición del bien inmueble propio sede del hogar conyugal si fuere prescindible y el interés familiar no resulte comprometido.
2.2. CARACTERES.
El derecho de familia, como rama del derecho civil, regula relaciones de particulares entre sí que interesan no sólo a los sujetos involucrados sino también especialmente a la organización del Estado y de la sociedad. En tal sentido, se ha dicho que tales relaciones jurídicas tienen características esenciales que las diferencian de las relaciones propias del derecho civil patrimonial.
Siguiendo al autor citado, destaco las características propias del derecho de familia que influyen en el procedimiento: coercibilidad atípica, que imposibilita la ejecución forzada en caso de incumplimientos no patrimoniales; restringida autonomía de la voluntad, ya que el orden público familiar está presente en la inmensa mayoría de sus preceptos; naturaleza de los derechos subjetivos familiares, en la mayoría de los casos son derechos instrumentales o consustanciales; sólo regula relaciones entre personas físicas; prevalencia de lo personal sobre lo patrimonial y de la familia sobre el individuo.
2.3. PRINCIPIOS.
Como principios propios del derecho de familia, se destacan los siguientes: favor familiae, siempre se debe estar a favor de la familia, in dubio pro matrimonio, en la duda hay que estar por la validez del matrimonio; favor minoris, por lo general el menor se encuentra en una situación de mayor indefensión por lo que la ley trata de contrabalancear; prevalencia del interés superior del menor, informa el derecho del niño por encima de los interés de los padres; equiparación jurídica de las filiaciones, de las paternidades y de las ascendencias; veracidad biológica; y respeto de la propia identidad, entre otros.
3. PRUEBA TESTIMONIAL Y PROCESO DE FAMILIA. JUICIO DE DIVORCIO.
En concordancia con lo manifestado hasta el momento, analizaré la particular relevancia de las declaraciones testimoniales en el proceso de familia, específicamente en el juicio de divorcio en dónde asume relevancia cuando se trata de probar hechos ocurridos en la intimidad del hogar. Es así que las declaraciones de los allegados, sean éstos parientes, amigos o íntimos no pueden recibir tachas por falta de objetividad o parcialidad cuando no abundan en detalles pero revelan en forma concreta y circunstanciada la equívoca actitud de las partes.
Es así que en los juicios de divorcio debería aceptarse la declaración de los allegados al matrimonio en crisis por ser quienes se encuentran en mejores condiciones de presenciar y hasta vivir los episodios íntimos de los cónyuges a quienes conocieron de visu y que culminaron con la ruptura de su relación.
Particularmente en procesos de divorcio por injurias graves, no obsta a la imparcialidad de los testigos, el parentesco, la amistad íntima con las partes y la relación de dependencia, las cuales deben ser examinadas conforme a las reglas de la sana crítica, desde que las personas más allegadas son quienes tienen mejor conocimiento de esos hechos y constituyen testigos necesarios.
Es más, la prueba testimonial suele ser decisiva en los juicios de divorcio pues, en general, las injurias, los malos tratos, el abandono del hogar son conocidos por quienes con alguna frecuencia tratan a los cónyuges y por tanto perciben en mayor medida su intimidad y sus conflictos.
En los juicios de divorcio, muchas veces las personas de mayor vinculación con las partes, sea en razón de parentesco o de la amistad, son quienes indudablemente pueden reflejar con mayor aproximación lo que ha ocurrido en el seno del matrimonio y, en definitiva, las razones o motivaciones de la ruptura conyugal. Por lo tanto, sus declaraciones no pueden ser dejadas de lado por su relación con las partes.
No obstante los hechos sobre los cuales declaran los testigos deben haber sido percibidos directamente por ellos, careciendo de eficacia, en consecuencia, las declaraciones que se fundan en referencias, provengan éstas de terceros o de la parte que lo prestó. No puede admitirse como prueba de un hecho constitutivo de causal de divorcio, las declaraciones de testigos que no han presenciado los hechos, o lo conocen sólo por referencia.
En este sentido nuestra jurisprudencia ha dicho que:
"Corresponde confirmar la sentencia que declaró el divorcio vincular por la causal de injurias graves, si través de la prueba testimonial se encuentra acreditada la infidelidad del demandado, ya que si bien este sostuvo que una de las testigos se encontraba unida a la actora por una relación de parentesco, dicha circunstancia no constituye un obstáculo para que su testimonio fuera especialmente apreciado, por cuanto tratándose de hechos que se han producido en la intimidad, el testimonio de parientes, amigos y allegados a las personas afectadas adquiere especial relevancia, ya que se trata de quienes más contacto han tenido con las partes ."
Sin embargo, nuestro más alto Tribunal realizó la siguiente aclaración:
"Es arbitraria, a los fines del recurso extraordinario federal, la sentencia que decretó el divorcio vincular por culpa exclusiva del esposo y declaró procedente la indemnización por daño moral, pues, si bien las reglas de la sana crítica aconsejan efectuar una valoración armónica y conjunta de las pruebas y los magistrados no están obligados a analizar todos y cada uno de los elementos de juicio agregados al proceso, el a quo no pudo soslayar que las declaraciones testificales, tenidas en cuenta para acreditar la causal de injurias, provenían de personas que no habían conocido al actor, atestiguaban sobre la base de lo que les habría dicho la esposa varios años después de haberse interrumpido la convivencia o mantenían una relación de amistad con ella, circunstancias que debilitan su eficacia probatoria y debieron llevar al tribunal a ser cauteloso al formar convicción, máxime cuando era la prueba principal en la que sustentó su decisión (Del voto en disidencia del doctor Belluscio) ."
Asimismo la Corte dijo que:
"Con la doctrina de la arbitrariedad se tiende a resguardar la garantía de la defensa en juicio y el debido proceso exigiendo que las sentencias de los jueces sean fundadas y constituyan una derivación razonada del derecho vigente con aplicación a las circunstancias comprobadas en la causa. Por ello, corresponde dejar sin efecto la sentencia recurrida, no obstante que resuelve cuestiones de hecho, prueba y derecho común, ya que el apelante impugnó en oportunidad de expresar agravios la valoración que se hizo en la sentencia de 1ª instancia de la prueba testimonial rendida a fin de acreditar la conducta injuriosa de la esposa, agravio ese que no fue tratado en el voto de mayoría que sustenta el fallo del a quo, con la minuciosidad que imponían los términos de tales testimonios debiendo señalarse que resulta manifiestamente insuficiente la mera afirmación incluida en el pronunciamiento acerca del carácter vago e impreciso de las declaraciones o de que los testigos no dan razón suficiente de sus dichos, habida cuenta del tenor de las que obran en autos. "
Y en igual sentido se dijo que:
"La prueba de testigos ofrecida en un juicio de divorcio debe apreciarse en su conjunto, pues el empleo de un sistema de análisis individualizado -testigo por testigo- priva de la visión de lo importante ."
Las referidas particularidades, y otras no mencionadas, hacen del derecho procesal de familia una disciplina independiente en cuanto a principios y criterios valorativos. En donde los intereses individuales pueden ceder ente el interés de la familia, que en definitiva es el interés de la sociedad en su conjunto.
En relación a la prueba testimonial, la misma toma mayor trascendencia al tratarse cuestiones que suceden en el interior del hogar o en su círculo más cercano. Es así que los conflictos entre conyugues suelen dilucidarse mediante declaraciones testimóniales de personas allegadas, amigos o familiares. Está bien que así suceda, ya que de lo contrario existiría una carencia de pruebas y reinaría una verdad meramente formal, dañina para la institución protegida.
Obviamente que la apreciación de las referidas declaraciones deberán ser valoradas en conjunto y, en lo posible, corroboradas con otros medios de pruebas....

References: artículo 14
 artículo 75
 artículo 34
 artículo 152
 artículo 264
 artículo 1277
in dubio