Source: http://www.educacionuniversitaria.com.do/
Timestamp: 2018-12-11 12:28:08+00:00

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Publicado el viernes, julio 27th, 2018
Publicado el lunes, marzo 19th, 2018
Apreciados graduandos y sus familiares, amigos y amigas:
Ustedes son los protagonistas de un sueño iniciado varios años antes. Ser egresado de una universidad es un privilegio en una sociedad como la nuestra donde todavía estamos luchando por superar el analfabetismo. Ustedes constituyen una élite social que debe tener como norte el ejercicio de su profesión de una manera transparente, respetando siempre los principios de la ética y las buenas costumbres y velar siempre por la calidad de vida de todos los dominicanos.
Sobre lo cual es bueno destacar que hoy vivimos muy preocupados por la violencia que padece la sociedad dominicana.
Muchas personas son asaltadas y otras pierden la vida al resistir ese tipo de agravio. Mujeres y hombres mueren por la violencia en la familia. Nuestras carreteras con cementerios. Las muertes por accidentes de tránsito se han convertido en una gran epidemia nacional que debemos frenar. Muchos jóvenes, sobre todo, pierden la vida en carreras de motores y autos.
Hay que ponerle, con urgencia, coto a esta tragedia.
Ustedes deben ser ejemplos en sus comunidades y luchar para que la violencia a todos los niveles y formas deje de ser un problema social. Eduquemos a nuestros niños para la convivencia pacífica, la comprensión de los demás y la resolución de conflictos en forma civilizada.
Asimismo, hay que apoyar los procesos de transparencia para que nuestras instituciones funcionen mejor. El conflicto de la ADP y el MINERD es innecesario. Desde el Ministerio se procura elegir a los mejores docentes para gestionar los centros educativos del país. Directores regionales y de distritos educativos electos sin interferencias políticas es de suma importancia para recuperar la disciplina y la buena gestión del sistema educativo.
Vaya todo nuestro apoyo al trabajo que realiza el Ministro de Educación para que la educación pública sea de mayor calidad.
Hoy se discute en el Congreso de la República los anteproyectos de ley de partidos y de ley electoral. Estos anteproyectos han pasado años y años en nuestras cámaras legislativas sin resultados. Duermen el sueño de los justos sin que haya una voluntad política de aprobarlos. La JCE los introdujo de nuevo en las cámaras al inicio de esta legislación y, a su vez, los 11 partidos de oposición aglutinados en el BLOQUE OPOSITOR, han hecho propuestas complementarias a ambos anteproyectos de leyes. Es de esperar que, en aras de una mayor institucionalidad democrática del país, tales iniciativas sean consideradas por los legisladores y que las leyes resultantes sean el fruto del consenso y no de la imposición de una mayoría mecánica.
El país quiere vivir en democracia y los torneos electorales justos y transparentes son de suma importancia para la legitimidad de los gobiernos y la paz ciudadana. Es de esperar que el Congreso de la República cumpla su rol y apruebe estas leyes en la presente legislatura, como bien a dicho el Presidente del Senado Reynaldo Pared Pérez.
Vivir en democracia supone el respeto pleno de los derechos de las personas, independientemente de su origen social, su nacionalidad, su sexo, su zona de residencia. Le hace mucho daño al país comportamientos como el ocurrido en Pedernales donde la comunidad, reclamando un derecho justo de justicia ante la muerte de dos de sus compueblanos, trató de expulsar a todos los nacionales haitianos residentes en la zona. La inconducta de una o varias personas no puede ser transferida a un grupo social determinado. Hay que dejar que la justicia actúe y lleve a los culpables a cumplir la sanción merecida. No podemos tomar los medios legales en nuestras manos
La sociedad en que vivimos es cada día más compleja y valora cada vez más el conocimiento. Este es el capital social más importante y las posibilidades de desarrollo de cualquier sociedad están condicionadas a la calidad de los saberes que posea la población. Por eso es importante que ustedes sigan su preparación profesional de manera permanente. Tener un título profesional no es equivalente al éxito profesional. Hoy ejercer una profesión supone estar el día en los avances más recientes de ese campo profesional.
Las ciencias avanzan muy rápido y hoy se tiene claro que el título académico en sí mismo no es una garantía para obtener un empleo en el área de formación. El egresado tiene que mantenerse en constante actualización en cursos de postgrado y de formación continuada. Las oportunidades en estos campos crecen constantemente, incluyendo muchas que son totalmente gratuitas como los MOOCS que se ofrecen en las mejores universidades del mundo.
Ustedes tienen oportunidades de aprender nunca antes vistas por las generaciones previas de egresados. Aprovéchenlas al máximo y sean los mejores en sus respectivos campos de formación.
A todos y todas les felicito y les exhorto a seguir estudiando y a ejercer su profesión teniendo siempre en mente el bienestar de los demás y el sentido ético de sus acciones.
Publicado el viernes, febrero 23rd, 2018
Es importante destacar que la Ley de Educación Superior, Ciencia y Tecnología, y su reglamentación, constituye un marco apropiado para el desarrollo de la Educación Superior, la Ciencia y la Tecnología en el país. Ella permitió la consolidación de los logros obtenidos con la aplicación del decreto 1255 de Julio de 1983 que creó el antiguo CONES y los criterios fundamentales para la creación, funcionamiento y evaluación y control de las instituciones de educación superior existentes o a ser creadas por la iniciativa privada o pública.
En su conjunto es una ley muy buena que conserva su validez y pudiera mantenerse igual por varios años ya que la misma orienta adecuadamente la actuación de los actores de este nivel educativo. Tiene una base conceptual y filosófica pertinente, permite la creación de nuevas entidades, carreras de grado y de postgrado, la investigación, el ejercicio de la responsabilidad de las IES con su entorno, permite el control y la evaluación de todos los procesos que se desarrollan en el ámbito de la Universidad, facilita el reconocimiento de los estudios entre las IES del país, también la movilidad de alumnos y docentes, garantiza el ejercicio de la autonomía académica y administrativa para una mejor gobernanza de las IES del país. En fin, con ese marco regulatorio las IES pueden operar y desarrollase adecuadamente.
Sin embargo, la misma tiene vacíos importantes como lo es la ausencia de un marco adecuado para el desarrollo de la educación a distancia y en línea, que tiene una importancia estratégica en los cambios que sufre el mundo universitario en la sociedad del conocimiento.
En la práctica muchos de los aspectos de la ley no se han desarrollado como era de esperarse. En es este sentido, la primera observación tiene que ver con el financiamiento y los mecanismos creados para que el mismo llegue a todas las IES del país. Los recursos afectados al nivel son muy limitados, menos del 0.50% del PIB y fundamentalmente se destinan para la educación superior pública y la gestión del MESCYT.
La ley establece en su artículo 92 la creación de 17 programas y fondos especiales para el financiamiento de la educación superior, la ciencia y la tecnología. De ellos operan aquellos destinados a la gestión del MESCYT, becas nacionales e internacionales y el FONDOCYT, fundamentalmente. Los demás, sobre todo, los que pudieran apoyar proyectos de desarrollo en las IES públicas o privadas, no han sido creados o al menos la información sobre ellos no existe.
Se establece en la ley beneficios para las IES privadas y públicas como la exoneración de impuestos, pero en la práctica es muy complicado el proceso a seguir para lograr la aplicación oportuna de esta norma. La creación de una ventanilla única para la tramitación de los proyectos de las IES pudiera ayudar a que este proceso sea más expedito y favorecer con ello el financiamiento de la educación superior.
La segunda observación tiene que ver con los niveles de formación en la educación superior que conforme al artículo 23 de la ley son un técnico superior o tecnólogo, un nivel de grado o licenciatura o su equivalente y un nivel de postgrado (especialización, maestría y doctorado).
De estos niveles la política seguida favorece el desarrollo del grado. Las oportunidades de estudios superiores se han ampliado sustancialmente. Es bueno, no obstante, llamar la atención sobre lo establecido en el artículo 25 de la ley sobre la creación de mecanismos para que personas con los méritos y habilidades necesarias puedan ingresar a los estudios superiores. Hay que reglamentar este aspecto de la ley para que más personas se puedan beneficiar de las oportunidades disponibles en el nivel superior
El nivel técnico ha tenido su máxima expresión en la creación del ITSC que funciona con mucho éxito en San Luis y que debería ser un ejemplo para llevar a otras comunidades del país. En las IES este nivel no tiene la demanda que se espera y por ello, muchos institutos técnicos se han reclasificado como Universidades, es el caso del Loyola y del ITS de Barahona, hoy UCATEBA.
En el postgrado el MESCYT carece de una política para el desarrollo del nivel doctoral con las implicaciones que esto tiene para el fortalecimiento del cuerpo docente de las IES y el desarrollo de la capacidad de investigación y creación de conocimientos en las mismas. En el futuro cercano se debería definir como prioridad una política apropiada para el fomento del nivel doctoral nacional e incidir con ello en la creación de la masa crítica de docentes que requiere la universidad para su desarrollo.
Es bueno señalar que todavía perduran en el sistema de educación superior un 21% de docentes con el grado de licenciatura. El Reglamento de las IES precisa que para enseñar en el nivel se requiere tener un título superior al de enseñanza, experiencia probada y realizar un diplomado de habilitación docente. La ley daba a las IES un plazo de tres años para adecuarse a los requerimientos de la misma en todos sus aspectos.
En el artículo 47 se precisa que las IES aprobadas “…deberán limitarse a ofrecer aquellos servicios propios de la categoría, institucional, niveles y modalidades aprobados por el CONESCYT.” Este mandato es muy importante y se orienta a preservar la diversidad de instituciones que constituyen un sistema de educación superior. Una reglamentación apropiada en necesaria para evitar que las IES se desnaturalicen en sus funciones y naturaleza. Naturalmente, la misma ley estable la posibilidad de reclasificación o cambios de categoría y modalidades, pero con la aprobación del CONESCYT. Las condiciones bajo las cuales se pudiera realizarse este proceso deberían ser claramente establecidas.
La Evaluación Quinquenal que establece el artículo 48 de la ley es el principal mecanismo de que dispone el sistema de educación superior para asegurar la calidad de las IES. Desde el momento de aprobación de la ley en el 2001 a la fecha se debieron realizar tres evaluaciones de este tipo. De ellas se ha realizado una. Entiendo que es una oportunidad que se ha perdido para lograr que las IES del país tengan una mayor preocupación por mejorar constantemente. La realizada recientemente dio sus frutos y muchas IES avanzaron significativamente. Algunas fueron sancionadas y superaron las limitaciones presentadas en tiempo oportuno. Otras fueron cerradas definitivamente. El sistema ganó confianza en la opinión pública.
La ley otorga autonomía académica y administrativa a todas las IES del país lo cual les permite su libre organización y funcionamiento. Establece además, la autonomía académica plena, artículo 48, para aquella IES que aprueben dos evaluaciones quinquenales consecutivas y tengan 15 años de operación. El MESCYT no tiene una política clara para la aplicación de este beneficio para las IES que se esfuerzan por hacer bien su trabajo en los campos de la docencia la investigación y la vinculación con la sociedad. El principio fundamental es de justicia social: la ley es igual para todos. No deben existir privilegios en la aplicación de la misma.
El país disponía de un mecanismo de acreditación de las IES: la ADAAC que dejó de operar por razones financieras. La ley establece en su capítulo VII la necesidad de este mecanismo voluntario para dar fe pública de los méritos y el nivel de calidad de las IES que se someten a este proceso. Es importante que el país retome la creación del sistema nacional de acreditación a los fines de que las IES del país puedan lograr este mérito y participar con mejores oportunidades en un mundo cada vez más interrelacionado.
Es un tema sobre el cual el MESCYT ha tomado recientes iniciativas a los fines de crear este mecanismo con la suficiente credibilidad institucional para ser el ente promotor de la calidad de las IES del país.
En lo que concierne a la gestión del sistema, la ley establece en su artículo 41 la Asamblea de Rectores como un órgano de consulta entre el MESCYT y las IES, la cual debe ser convocada ordinariamente una vez al año. Extraordinariamente, las veces que sean necesarias. En la práctica este organismo ha carecido de funcionalidad. Su convocatoria ha sido poco frecuente y muchas veces para escuchar la rendición de cuentas del MESCYT. Su naturaleza y funciones deberían ser revisadas para darle un especio mayor en la definición de las políticas públicas en materia de educación superior, ciencia y tecnología.
Transversalmente, es de destacar que en la aplicación de la ley se ha dejado de lado la investigación sobre los diferentes aspectos que implican el desarrollo de la educación superior. Son pocos los estudios sobre los procesos que se realizan en las IES, sobre todo, sobre la calidad de los docentes y su formación, la producción de conocimientos e innovaciones, el abandono de los estudios y sus causas, el aporte de las IES al desarrollo social y comunitario, la tecnología e infraestructuras disponibles, la creación y distribución de oportunidades educativas, los mecanismos de acceso a la educación superior para los sectores más necesitados, los procesos de aseguramiento de la calidad, internos y externos, entre otros. Este tipo de informaciones pudiera ser de mucha ayuda para los decididores de políticas a nivel del país y de las propias IES.
Publicado el martes, noviembre 21st, 2017
Vivimos una época en la que el conocimiento se expande a una velocidad extraordinaria y los medios para acceder al mismo se han multiplicado de manera asombrosa. Esto ha permitido que la naturaleza del proceso educativo cobre un sentido distinto. Antes el aula era el lugar preferido, casi exclusivo, para que la relación pedagógica se llevara a cabo. Hoy, es la sociedad que reclama ese rol educativo.
El desarrollo comercial del internet ha permitido el surgimiento de estrategias diferentes para realizar el proceso de aprendizaje. Las herramientas que se han derivado de esta tecnología han posibilitado que la educación cambie de una manera sustancial y el rol de los actores principales, docente y estudiante, también. Muchos enfoques han surgido como la educación presencial soportada en tecnologías, blended learning, (semipresencial, mixto) o la educación virtual o en línea.
Nos interesa aquí lo referente a las perspectivas de a educación virtual en nuestro país.
Al efecto, es importante aclarar que es la educación virtual que no es más que “aquella formación que se realiza mediada por las tecnologías derivadas del desarrollo de la internet.” En esta modalidad se crean espacios de trabajo pedagógico donde se pueden desplegar contenidos, actividades, interacción social, diálogos sincrónicos y asincrónicos, mensajería, etc. para favorecer el aprendizaje de los participantes.
Para una buena educación a virtual tres aspectos son importantes:
1. La definición de un modelo pedagógico. Previo a cualquier proceso de virtualización la institución debe definir el modelo educativo a seguir. Este modelo es que orienta todo el proceso desde la concepción de los materiales educativos, el rolde los docentes, los medios de evaluación, los recursos de aprendizaje, etc.
2. La tecnología apropiada para soportar el proceso. Es indispensable seleccionar la tecnología que se utilizará para garantizar que el proceso educativo sea eficiente. Dentro de este contexto hay que disponer de una buena plataforma que permita administrar los cursos. Las hay en abierto y comerciales. La más utilizado en abierto son Moodle, Dokeos, Claroline, Sakai y Chamilo y otras comerciales como Edmodo, Blackboard, Sumtotal, E-ducativa y Schoology.
3. El tercer aspecto a considerar es el rol de los actores del proceso educativo. En el modelo educativo se debe definir el rol de los actores. Lo cierto es que en la modalidad virtual se produce un cambio fundamental en la relación de los actores. El alumno es el centro del proceso de aprendizaje y es responsable del mismo. El es que decide cuando estudiar, donde hacerlo, el tiempo destinado a ese proceso, los recursos que ha de emplear, el tratamiento de la información disponible, etc. el docente es un facilitador, ayuda a que el proceso sea de mayor beneficio para el alumno, seleccionando contenidos, actividades, organizando foros , chats de discusión, etc.
El desarrollo de la educación virtual es paralelo al avance que ha tenido internet, sobre todo la internet 2.0. Los medios de interacción se facilitan con los foros, chats, wikis, blogs, correo electrónico. A estos medios se añaden las redes sociales como WhatsApp, facebook, youtobe, instragram, etc que permiten la circulación masiva de textos, imágenes, videos, audio conferencias, videocontferencias, etc. con los cuales el proceso de socialización se acrecienta evitando la sensación de soledad que acompaña la educación a distancia tradicional.
Es importante señalar que en la actualidad el desarrollo de los dispositivos móviles, como computadoras, teléfonos inteligentes, tabletas, etc. acrecienta el potencial educativo de la internet y favorece la democratización de la educación superior. Vivimos en un mundo digital que pone al servicio de la educación una inmensa cantidad de recursos de excelente calidad y muchas veces gratuitos. El tema fundamental para ello es la disponibilidad de acceso a internet de banda ancha.
Para el caso dominicano recientemente el Director Ejecutivo de INDOTEL afirmó que el país dispone de 11 millones de líneas de teléfono fijas y móviles, y 6 millones de líneas de internet, lo cual supone que una conectividad del 50% de la población. Afirmó que se trabaja para lograr, vía la red eléctrica del país, una conectividad del 70%, incluyendo llevar internet de banda ancha a 11 provincias que carecen de fibra óptica actualmente.
Este nivel de conectividad permite visualizar un futuro brillante para el desarrollo de la educación virtual en el país que cuenta, dicho sea de paso, con el aval de la sociedad dominicana reunida tanto en la definición de la ley de Estrategia Nacional como en el Pacto por una Educación de Calidad firmado por los distintos actores políticos y sociales reunidos al efecto.
En la estrategia se establece como uno de sus compromisos:
“Desarrollar la educación a distancia y virtual en las instituciones de educación superior, como forma de ampliar el acceso a toda la población. (3.3.3.7) y en el pacto se amplia y se establece: la necesidad de promover la oferta de educación superior virtual y la educación a distancia, siempre que cumplan con las condiciones requeridas para esta modalidad. Para tales fines el gobierno dominicana, en acción coordinada con el sector privado, propiciará el acceso a conectividad de banda ancha a precios asequibles.”
Es obvio que los requisitos de calidad a que hace referencia el pacto son importantes tanto para la educación superior a distancia y virtual como para la educación presencial. En un caso como en el otro, debe ser la preocupación de los gestores de la educación superior que la oferta sea de la más alta calidad. Ambos sistemas deben ser evaluados en igualdad de condiciones. De hecho, las evaluaciones realizadas a programas de educación superior virtual indican que estos aportan al proceso educativo una alta responsabilidad en el que aprende, mayor disciplina y motivación, mayor capacidad de trabajar en equipos de colaboración, gran flexibilidad en lo que aprenden, capacidad de investigar en fuentes diversas y obtener información relevante, etc. que son habilidades muy requeridas en el mudo empresarial de hoy.
Tanto por las declaraciones de la estrategia nacional como del pacto, la educación virtual cuenta con el aval político para su expansión. Es claro que el marco regulatorio existente en el MESCYT para la educación a distancia debe ser adecuado para lograr que se pueda desarrollar la educación superior virtual y ampliar las oportunidades de aprendizaje a todos los habitantes del país independientemente del lugar de residencia.
Se requieren, además, políticas gubernamentales que incentiven el desarrollo de la educación virtual y que permitan a las IES del país destinar los recursos necesarios para la incorporación de las TICs en todas sus dimensiones, principalmente, en la incorporación de plataformas académicas y contenidos digitales para soportar los cursos.
Sin embargo, es conveniente aclarar, que las estrategias de esta modalidad pueden ser empleadas por la educación presencial, sobre todo los recursos de la web 2.0 y las redes sociales que permite una mayor sociabilidad y autonomía en el proceso educativo. Es la educación presencial apoyada en la TIC, pero eso no es educación virtual. Ambas modalidades deben preservar su esencia. La diversidad de instituciones y ofertas es lo que le da sentido al sistema de educación superior para satisfacer la naturaleza diversa de la demanda de estudios superiores.
Lo importante es que a nivel institucional se tenga claro que el uso de las tecnologías de la información y la comunicación han cambiado la forma como se realiza el proceso educativo, sea de una manera radical como lo hace la educación virtual o con menor intensidad como lo es en un enfoque mixto combinando un mayor o menor grado de presencialidad con el uso de las tics.
Lo cierto es que en el mundo digital que vivimos, el mundo de los milenials, la educación basada en las herramientas tecnológicas es un movimiento ascendente que augura que la mayor cantidad de alumnos en los próximos 10 años estarán haciendo sus cursos, o una parte muy importantes de ellos, en la red. En estados Unidos el 26% de los estudiantes hacen sus cursos totalmente virtuales. República Dominicana no escapa a este proceso, cada día más alumnos se incorporan a esta modalidad.
La República Digital por la que preconiza el Presidente Medina, presagia un buen futuro para la educación superior virtual. Políticas públicas claras ayudarían en ese sentido.
Publicado el viernes, agosto 25th, 2017
En la sociedad de hoy la disponibilidad de conocimientos crece, se multiplica a velocidades asombrosas y lo más importante es que los medios para acceder a los mismos son cada día más variados y eficientes.
Vivimos una época en que el conocimiento varía con una rapidez extraordinaria. Y todo ese saber está a disposición de la educación de las presentes y futura generaciones. Millones de millones de documentos están disponibles en la red y un porcentaje significativo de ellos pueden tener una finalidad educativa, ser utilizados para enriquecer el proceso de aprendizaje.
Las bases de datos disponibles son cada día más importantes y muchas de ellas de acceso gratuito, cuyos documentos pueden ser utilizados para enriquecer el contenido de los cursos que se ofrecen en la universidad o para el aprendizaje autónomo de los individuos.
Incluso, muchos cursos completos ofrecidos en las Universidades más prestigiadas del mundo están disponibles gratuitamente y pueden enriquecer los currícula de nuestras universidades
Con el desarrollo de las TICS el acceso al conocimiento más avanzado se ha democratizado. Podemos acceder a él desde cualquier dispositivo móvil con acceso a internet. Este es un cambio radical en la forma como la sociedad transfiere a las nuevas generaciones el conocimiento acumulado. Ya no se requiere de un interlocutor, primero la familia, luego la escuela, para que los jóvenes tengan acceso a las últimas creaciones de la humanidad.
Y este cambio, sin dudas que está impactando en la forma de cómo las universidades realizan su trabajo. Es previsible que en los próximos años, más universidades hagan uso de los tics y los avances de la educación virtual para ofertar sus programas de estudio. La desescolarización de que hablaba Iván Illich en los años 70 está hoy más presente que nunca.
La Universidad tradicional como la conocemos no es lo que motiva a los milenial de hoy. Para estos estudiantes, la universidad tradicional es aburrida. En el ambiente digital, donde ellos son autores de su propio desarrollo, se sienten más a gusto. Pueden utilizar la información disponible para hacer su propio perfil profesional, elegir los contenidos, apropiarse de ellos y modificarlos a voluntad. Los cursos MOOCs son ejemplos de la variedad de medios, recursos digitales, disponibles para la formación autónoma de las nuevas generaciones.
A fortalecer esta autonomía en el aprendizaje es que debemos apostar.
Esto supone un cambio importante en la cultura escolar ya que requiere pasar del docente tradicional que lo sabe todo al docente facilitador que apoya el esfuerzo de los alumnos por descubrir el conocimiento más relevante para su formación por sí mismo a través de la investigación, el estudio de casos, el trabajo colaborativo en redes, compartir experiencias, etc.. En este enfoque, las bases de datos las bibliotecas digitales, los repositorios de objetos de aprendizaje, los cursos en abierto, entre otros recursos, son los medios digitales fundamentales para apoyar el proceso formativo de los alumnos
Es un enfoque diferente que hace que la Universidad abandone sus fronteras tradicionales y asuma la sociedad como su aula principal. El proceso de aprendizaje ya no es exclusivo de la escuela, sino que la disponibilidad inmensa de recursos digitales es la base fundamental del aprendizaje autónomo e interactivo.
Publicado el miércoles, mayo 24th, 2017
En los últimos años los docentes han logrado aumentos sustanciales de salario. Hoy es uno de los grupos profesionales con ingresos más alto en la administración pública. Es por ello que con la finalidad de verificar si esos aumentos han incidido positivamente en un cambio de actitud hacia su trabajo en las aulas realicé una encuesta entre docentes activos del sistema educativo. De los que respondieron, el 60% tiene título de licenciatura, el 11% de especialidad y el 28% de maestría. Es significativo que casi el 40% de ellos esté formado a nivel de postgrado. No obstante, hay que verificar si esa formación de postgrado es precisamente en el área de enseñanza y cómo ello incide en la calidad del proceso educativo.
Del universo consultado, el 81% consideró que el salario que devenga actualmente es justo. Sin embargo, al preguntarle si consideraba que la sociedad volara adecuadamente el trabajo del docente, el 77% dijo que no. Al parecer el docente siente que el trabajo que desempeña debería tener un mayor reconocimiento social. No obstante, a nivel del centro educativo el 50.2% de los consultados ha recibido alguna distinción por el trabajo realizado. Es obvio que el docente siente que en la sociedad no tiene la estimación, la imagen que él tiene de sí mismo y que el centro en alguna medida le reconoce.
El 56% de ellos trabaje en el nivel primario. La edad promedio es de 40 años y en el servicio como docentes tienen en promedio 10 años, lo cual significa que como grupo es previsible una vida laboral de 15 a 20 años adicionales. Es una población a la cual se pueden dirigir programas de formación orientados el logro de las prioridades del Ministerio de Educación en lo referente al mejoramiento de la calidad de la educación.
Es importante destacar que el 62% de los consultados entró al sistema educativo mediante concurso, lo cual es muy significativo dentro del proceso de eliminar la vieja práctica de ingresar al sistema docentes por su condición política sin tomar en consideración los méritos de la formación académica específica. Es importante seguir fomentando el ingreso por concurso de los docentes, incluyendo los funcionarios que desempeñan roles administrativos a nivel regional y central para garantizar la estabilidad en la gestión del sistema y el logro de las metas de largo plazo como lo es mejorar la calidad de la educación que reciben los alumnos en las escuelas dominicanas
Sin embargo, para que estos docentes puedan ser eficientes en el sistema educativo, es decir, que puedan contribuir en el proceso de mejora de la calidad de la educación poniendo en marchas las políticas consideradas prioritarias, es necesario programas de formación adecuados para impulsar las prioridades establecidas como lo es, por ejemplo, la implementación de un currículo por competencias. Al preguntarle a los encuestados sobre si habían recibido capación para ejecutar dicho enfoque curricular, el 83 % dijo haber recibido algún tipo de entrenamiento en la materia. Sin embargo, al profundizar y preguntarle si la formación recibida les permitía ejecutar un currículo por competencia, el 62 % dijo que no, es decir, no se sienten en condiciones de conducir un currículum basado en competencias.
El rol del director de centro es importante en todo proceso de cambio de la cultura escolar, sobre todo cuando se trata de los contenidos de la formación. El es un orientador, un líder que debe trazar las pautas en el centro para el logro de las metas propuestas. Al preguntarle a los docentes si consideraba que los directores podían orientar un currículo por competencias, el 62% respondió positivamente. Habría que preguntarle a los directores si realmente ellos han sido formados para esa tarea.
Dada la importancia de la formación integral de un docente, le preguntamos si habían leído un libro de cultura general durante los últimos 12 meses. El 22.6% dijo que no, lo cual representa un porcentaje alto para un grupo que por la naturaleza de su trabajo debe ir más allá de la consulta de los libros de texto que enseña y tener una visión más amplia de la problemática social, política, económica, etc. del país y poder orientar el proceso educativo desde una perspectiva más integradora. De los que afirmaron haber leído un libre, el promedio de horas semanales destinado a esta actividad es de apenas 3 horas. Al parecer, la escuela dominicana no ha desarrollado una cultura lectora en sus docentes y esto tiene implicaciones en la calidad de la enseñanza.
En el contexto en que evoluciona la sociedad y dentro de ella el proceso educativo en particular en donde la tecnología cobra cada día mayor importancia y determina un volumen creciente de conocimientos, es importante destacar que el 98% de los docentes consultados dijo tener una computadora con acceso a internet en su casa. Al preguntarle sobre el uso de la misma, un porcentaje similar afirmó que la usa para acceder a las redes sociales, especialmente a facebook.
También se les preguntó si usan esta tecnología en la clase. A lo cual el 100% de los docentes consultados sostuvo que utiliza la computadora para consultar los wiki, presentar videos a los alumnos, google para consulta de contenidos, entre otros. Estos datos representan un cambio en la cultura escolar que puede augurar, en la medida que se generalice, un cambio en la calidad del proceso de aprendizaje. Internet representa hoy el mecanismo más eficiente para acceder a los conocimientos más actualizados y relevantes para promover el cambio educativo. Se debe hacer un gran esfuerzo para que todos los educadores dominicanos usen esta tecnología en el proceso de aprendizaje de sus alumnos, pero no es suficiente con darles computadoras, sino que hay que formarlos en las aplicaciones y recursos de apoyo al proceso educativo.
Publicado el miércoles, mayo 10th, 2017
En el contexto actual de internacionalización creciente de las universidades, el proceso de acreditación cobra una mayor importancia. En gran medida las acciones que en el contexto de América Latina y el Caribe se llevan a cabo para poner en marcha el Espacio Común de Educación Superior, ENLACES, requieren que las instituciones que participen de este esfuerzo tengan la acreditación correspondiente de una agencia nacional o internacional reconocida. Es así debido a que dentro de los aportes principales de ENLACES están, precisamente, la movilidad internacional de docentes, estudiantes e investigadores y el reconocimiento de los títulos y diplomas. Para lograr esto es necesario que las IES tengan la acreditación de que sus operaciones, sus credenciales académicas, tienen los niveles de calidad requeridos.
Para lograr que las instituciones se acrediten lo antes posible, muchas organizaciones promueven la creación de agencias internacionales orientadas por esta finalidad. Es el caso de la Unión de Universidades de América Latina y el Caribe, UDUAL, que tiene en sus planes operativos la creación de una agencia. También existe el Instituto Latinoamericano y del Caribe de Calidad en Educación Superior a Distancia (CALED), dedicado al desarrollo de indicadores para medir la calidad de las instituciones de educación superior, de cuyo Consejo Académico forma para la UAPA. Es un esfuerzo concertado entre las instituciones de educación superior de la región ante la evidente necesidad de aumentar significativamente de la calidad de las universidades de la región y poder competir con mayor nivel de visibilidad en un mundo matizado por la importancia que tiene la investigación, la creación de conocimientos, el intercambio y la movilidad internacional de participantes y facilitadores.
A pesar de que hoy día la Asociación Dominicana para el Autoestudio y la Acreditación, ADAAC, no está operando, es importante retomar un mecanismo nacional de aseguramiento de la calidad para que las IES del país puedan ser acreditadas, requisito imprescindible para participar de igual a igual en el concierto internacional de universidades, sobre todo en lo referente a la movilidad internacional de docentes y estudiantes, el intercambio de investigadores, participación en redes temáticas, el reconocimiento mutuo de títulos y diplomas, etc. procesos éstos que se realizan cuando las instituciones tienen confianza mutua en la calidad de sus resultados.
El Pacto para una Educación de Calidad reconoce la necesitad de “ Crear, un sistema de acreditación de instituciones y programas de educación superior bajo la rectoría del Ministerio de Educación Superior, Ciencia y Tecnología, que cumpla con estándares aceptados por la comunidad académica nacional e internacional. Dicho sistema estará integrado por acreditadoras avaladas internacionalmente y su financiamiento provendrá del Estado, el sector privado y las Instituciones de Educación Superior”.
Hasta la fecha, es poco el camino recorrido para dotar al país de este sistema de aseguramiento de la calidad, que incluya naturalmente la acreditación, a pesar de la importancia estratégica que el mismo tiene para el desarrollo de una cultura de calidad en las instituciones de educación superior dominicanas.
No obstante, es muy positivo que la actual gestión del MESCYT encabezada Por la Maestra Alejandrina Germán haya creado una Comisión Especial para procurar establecer el sistema de aseguramiento de la calidad que permita lograr las metas del Pacto antes referido. Esta Comisión es presidida por Radhamés Mejía, persona con gran experiencia en la gestión de Instituciones de Educación Superior, pero, sobre todo, con una alta credibilidad en la comunidad académica nacional.
El proceso de acreditación es un eficiente mecanismo para lograr el mejoramiento constante de las instituciones y es por ello que existe una tendencia positiva a que las IES participen en el mismo ya que sus resultados avalan la calidad de las instituciones que participan en él. Es un proceso voluntario, pero con una alta estimación social en el ámbito académico.
Algunas universidades dominicanas han iniciado el proceso de acreditación con agencias internacionales y hoy pueden presentar tal certificado de calidad, lo cual es muy positivo para el país. En estos casos, la tendencia ha sido la acreditación de programas como los de ingeniería y negocios. Dentro de las prioridades que ha presentado el MESCYT en este campo se incluye también la carrera de educación.
No obstante, el aseguramiento de la calidad es un proceso más amplio que el de la acreditación. Incluye todos los esfuerzos que hace la propia universidad para hacer cada día mejor lo que ya hace bien. Se relacional con el entorno educativo. Procura lograr que a las instituciones entren los mejores bachilleres mediante distintos mecanismos de selección, procura que las instituciones tengan buenos docentes, bien entrenados y, si posible, certificados en su área de desempeño, con una carrera académica asegurada y buena remuneración.
Es bueno destacar que la Comisión indicada ha desplegado grandes esfuerzos para conocer la experiencia disponible tanto teórica como práctica en materia de aseguramiento de la calidad de las IES y al efecto ha visitado varios organismos internacionales de acreditación de suerte que sus propuestas se basen en las mejores prácticas internacionales. Además, ha seguido un plan de Consultas con expertos nacionales e internacionales y con los actores principales del sistema de educación superior del país. Se procura con ello, lograr el más amplio consenso sobre la naturaleza del mecanismo a proponer para el aseguramiento de la calidad de las Universidades Dominicanas.
No es un esfuerzo aislado, sino que se enmarca dentro del proceso general de revisión de la Ley 136-01 de Educación Superior, Ciencia y Tecnología, uno de cuyos capítulos se refiere, precisamente, a la calidad las instituciones del sector y la importancia de la acreditación. Es un esfuerzo muy loable y que debe dar sus frutos a la mayor brevedad. Para que las universidades dominicanas puedan tener mayor visibilidad internacional es imprescindible la acreditación. El mecanismo que se decida debe tomar muy en cuenta que los diferentes países de América Latina y el Caribe tiene agencias nacionales dedicadas a esta materia como primer paso para la internacionalización.
Publicado el viernes, diciembre 23rd, 2016
El MINERD cuenta con el mecanismo más eficiente para lograr revertir los resultados de PISA: El INAFOCAM, organismo creado para garantizar la actualización permanente de los docentes en servicio. El esfuerzo que se hace ahora para implementar una nueva normativa de formación de docentes es loable, pero sus frutos se obtendrán a partir de los próximos cuatro años cuando saldrá la primera cohorte de docentes formados bajo las orientaciones de la referida normativa.
El sistema educativo cuanta con más de 80 mil docentes activos, muchos de ellos con más de 20 años en las aulas. Muchos cerca de la edad de jubilación. Pero este es el capital de trabajo más importante del sistema, por lo cual esa debe ser la prioridad hacia donde orientar el esfuerzo de formación de los docentes. Es mejorando las capacidades de ese cuerpo que se puede impactar rápidamente en la calidad de la educación que se ofrece en las aulas actualmente.
También cuenta con muchos docentes de recién ingreso a las aulas para atender la expansión derivada de la Tanda Extendida. Estos docentes tienen otros tipos de necesidades, especialmente, de orientación para adecuarse a las necesidades del centro educativo, las derivadas del necesario conocimiento de las disciplinas de enseñanza y sobre las normativas propias del funcionamiento de los centros educativos. Estos docentes requieren de un mecanismo de acompañamiento que les facilite su tránsito de la formación recibida en la universidad a la realidad de la escuela dominicana.
Es conocido que la escuela tiende a resistir los cambios, sobre todo, cuando el mismo afecta los conocimientos establecidos. Los docentes están habituados a trabajar con un capital fijo, fundamentalmente, un libro de texto. Pero en el mundo que vivimos ahora eso no es suficiente. El saber acumulado crece constantemente y los medios para su divulgación también. La fuente del saber es la sociedad misma. La escuela apenas puede transferir un mínimo porcentaje de los conocimientos que existen y, por demás, no siempre actualizados.
Por ello, es necesario establecer en favor de los docentes en servicio un amplio programa de formación que les permita su actualización en los avances más recientes de las áreas de enseñanza a su cargo y, sobre todo, entrenarles para que puedan discriminar, seleccionar de la cantidad creciente de conocimientos a su disposición. Los docentes deben diferenciar el conocimiento útil de aquel que no lo es, en base a los requerimientos del currículo. Lo que ellos deben enseñar es aquellos contenidos que ayuden al alumno a vivir mejor, contenidos prácticos que le den sentido a la vida en sociedad y que les permita obtener un trabajo o crear el mismo en base a su capacidad de iniciativa e innovación.
Es importante que esos docentes sean facilitadores, que estén bien entrenados en las técnicas activas de enseñanza de suerte que puedan favorecer en sus alumnos la capacidad de aprender por sí solos, para que sean responsables de su propio aprendizaje, que puedan discriminar el tipo de conocimientos que les pueda ayudar en sus propósitos de aprendizaje. Los niños que llegan a la escuela hoy son los de la generación Z, con habilidades múltiples y sobre todo, con dominio de las tecnologías de la comunicación y la información. A ellos hay que enseñarles cómo valerse de esas herramientas para aprender a aprender en ese inmenso mar de conocimientos disponibles. También enseñarles a aprender a hacer, a crear a innovar aprovechando ese conocimiento acumulado.
El docente también debe ser un conocedor experto de esas tecnologías para que pueda hacer uso de las amplias oportunidades de aprendizaje en beneficio propio y de sus alumnos. El docente debe aprovechar la inmensa disponibilidad de saberes existentes en la red para renovar constantemente sus conocimientos, su capital de trabajo. Y, además, utilizar adecuadamente los objetos de aprendizaje en abierto disponibles en ese entorno digital incorporando los mismos a sus actividades docentes en las aulas.
La reforma curricular en curso que auspicia el MINERD debe ser tomada como punto de partida para la capacitación de los docentes. A ellos hay que entrenarlos bien en la naturaleza y la práctica de un currículum por competencias y la evaluación de las mismas. El éxito o fracaso de esa propuesta depende de la seriedad con que se lleve a cabo el entrenamiento de los docentes. Este fue el Talón de Aquiles de la Transformación Curricular puesta en marcha con el primer Plan Decenal. A los docentes les resultó difícil asumir las teorías del aprendizaje que sirvieron de base para ese proceso y los entrenamientos recibidos fueron a todas luces insuficientes. Esto puede explicar también los bajos resultados de PISA.
Además, es necesario que los docentes asuman la filosofía de las escuelas de tanda extendida. Ellos deben estar convencidos de que la mayor exposición de los alumnos al trabajo dentro de las aulas es favorable para los mismos. Pero ese tiempo debe ser de calidad. La reforma curricular y la tanda extendida son partes de un mismo proceso. La primera debe aportar el contenido para que la segunda tenga sentido. Para que ambos procesos funcionen adecuadamente al docente hay que entrenarlos con rigurosidad para que pueda hacer un uso eficiente del tiempo disponible para las actividades propias del curso o las extracurriculares y complementarias.
No es suficiente que los docentes reciban los cursos de entrenamiento que se consideren necesarios para mejorar su rendimiento en las aulas. A los docentes hay que evaluarlos constantemente. El Estatuto de la Función Docente así lo establece. La evaluación del desempeño debe ser obligatoria para todos los docentes durante los primeros años de haber ingresado al sistema hasta lograr su certificación y acreditación. En este campo el MINERD hizo importantes avances teóricos durante los últimos cuatro años, definiendo los perfiles profesionales de los docentes y un conjunto de indicadores para evaluar la calidad de su ejercicio profesional. La evaluación del desempeño docente en base a esos indicadores ayudaría a lograr una mejoría sustancial en la calidad de los docentes y, por ende, de los aprendizajes de nuestros alumnos en las aulas.
Publicado el lunes, diciembre 12th, 2016
En esta semana nos hemos enterados de que nuestros alumnos de 15 años están en el último lugar de la Evaluación Internacional sobre el Aprendizaje de los Alumnos que conduce cada tres años la OCDE en las áreas de ciencias, matemática y español. Es la segunda vez que participamos en esta prueba, aunque los resultados anteriores no se obtuvieron por resistencia en algunos sectores del gobierno anterior, tal como me lo informó el director de esta Prueba el Sr. Andreas Schleicher en entrevista sostenida en el Hotel V centenario hace ya varios años.
La prueba en sí es indicativa del nivel de logro de los alumnos en las referidas áreas y sus resultados pueden ser tomados para orientar políticas de remediación que conduzcan a mejorar los mismos en futuras experiencias. Pienso que lo importante para el país es hacer una reflexión seria sobre las causas que conducen a tales resultados. Siempre hemos dicho que uno de ellos es el bajo nivel de financiamiento de la educación pública, remediado después del 4% del PIB asignado a la educación preuniversitaria. Dicho sea de paso, en los cuatro años pasados estos fondos se orientaron, fundamentalmente, a la construcción de nuevas aulas. Los aspectos fundamentales que inciden en los aprendizajes apenas fueron tocados.
Lo segundo que entiendo debe ser considerado para entender tales resultados es la falta de disciplina en los procesos de aprendizaje a nivel de nuestras aulas. Docentes y alumnos son muy displicentes a la hora de hacer lo necesario para garantizar un efectivo uso del tiempo disponible y garantizar que los alumnos realicen las actividades pautadas en los programas de las asignaturas. Los docentes apenas corrigen tales actividades y cuando lo hacen no hay una retroalimentación adecuada a los alumnos.
Es importante destacar que los grupos de alumnos por aulas son muy grandes, lo cual dificulta que los docentes motivados puedan prestar más atención a los alumnos que presenten mayores dificultades de aprendizaje. El tamaño de la clase puede ser un factor determinante en los logros de nuestros alumnos. La reforma educativa en curso debería prestar atención a este tema. La construcción masiva de aulas puede ser aprovechada para establecer clases con un menor número de alumnos.
Lo tercero que entiendo explica los resultados es que a nuestros docentes no se les evalúa su desempeño con la rigurosidad necesaria. Se valora el trabajo de los mismos en forma igual. A todos se les paga y se les aumenta lo misma sin verificar si su trabajo en las aulas merece dichos aumentos. La evaluación del desempeño es una importante herramienta para mejorar la calidad de las actuaciones de los docentes.
La gestión de los centros descuida los aspectos propios de los aprendizajes de los alumnos. Los directores están más orientados a los aspectos cotidianos de rutina que a prestar atención al desarrollo curricular y promover innovaciones en las aulas. En los centros se discute poco sobre las experiencias de los docentes y las dificultades que están presentando los alumnos en las aulas y las formas de superarlas.
Los padres y tutores han dejado casi sola a la escuela en su tarea de enseñar. Están ausentes de las actividades de sus hijos, no verifican si cumplen o no con las actividades que la escuela asigna. La escuela carece del apoyo de los padres para fortalecer la tarea de aprender de los niños. Esta relación está rota y muchas veces los padres son un verdadero obstáculo para el trabajo eficiente de los docentes.
Los docentes a su vez carecen de rigurosidad a la hora de enseñar el currículo establecido. Se aduce que muchos de ellos carecen de formación y puede ser cierto. Pero observo que un mismo docentes poco eficiente en la escuela pública tiene mejor desempeño en la privada donde hay más control sobre lo que enseña y con el uso del tiempo disponible. Hay que fortalecer el monitoreo de los centros de enseñanza para garantizar que el tiempo disponible para el proceso de aprendizaje se utilice con efectividad.
Una cuestión urgente es que todos los docentes activos, más de 80 mil actualmente, tienen, por obligación, que seguir cursos de formación continua en las áreas que enseñan para poder estar a tono con los avances más recientes del conocimiento y puedan orientar el aprendizaje hacia los nuevos conocimientos existentes. La escuela trabaja con un capital cultural y científico viejo y eso aumenta su distancia en relación a las necesidades de la sociedad de hoy. Los docentes deben estar actualizados en los avances de la ciencia para que puedan enseñar cosas útiles a sus alumnos.
Actualmente el MINERD realiza una reforma curricular por competencias. El desarrollo de la misma será eficiente en la medida que los docentes sean formados en este enfoque. Por naturaleza, tanto la escuela como los docentes, resisten todo cambio. Hay que establecer los mecanismos para reducir dicha resistencia y garantizar que el nuevo enfoque curricular sea asumido en las aulas. A los docentes hay que hacerles ver las ventajas de tener un currículo por competencia.
Ese currículo, además, debe ser puesto en marcha teniendo muy en cuenta la necesidad de que los centros educativos cuenten con los medios y recursos necesarios para que la experiencia educativa sea más práctica, apoyado en la utilización masiva de las TICs. Docentes bien entrenados, contenidos bien organizados y de actualidad y medios que permitan la concreción de la experiencia formativa son indispensables para mejorar los resultados de los alumnos.
Publicado bajo la categoria: calidad Por Ángel Hernández |
Publicado el martes, marzo 18th, 2014
Ortega y Gasset dijo en el libro de las Misiones que la educación debe seguir las reglas de la economía de la enseñanza, queriendo decir con ello que a los niños había que enseñarle lo que pueden aprender y lo que es útil para la vida.
Esas palabras de Ortega y Gasset cobran hoy día mayor importancia debido a la gran cantidad de conocimientos que día a día se acumulan y que es imposible asimilar en una o varias vidas. La gestión del conocimiento es hoy uno de los grandes desafíos de las organizaciones y muchas ciencias se han estructurado en torno a la gestión de la enorme cantidad de datos que la sociedad acumula y está en capacidad de producir.
Esa realidad tiene implicaciones para los que diseñan el contenido de la educación y las formas de cómo los alumnos deben entrar en contacto con el saber acumulado. En estos momentos es imposible diseñar una carrera pensando que los egresados tendrán el dominio pleno de los conocimientos acumulados. Por ello, la especialización cobra cada día más importancia. La licenciatura es de carácter general y el postgrado, maestría y doctorado, tienden a procurar la especialización en un dominio o campo especifico del conocimiento. La norma de hoy es saber mucho de una o pocas cosas. El conocimiento más raro, escaso, es el que se paga más caro.
Ante la magnitud de los saberes acumulados las viejas estrategias de aprendizaje basadas en la memorización ya no funcionan. El alumno debe, como bien lo señaló el Informe Delors, aprender a aprender, es decir, desarrollar estrategias que les permitan obtener por sí mismos los conocimientos.
Ya que el conocimiento evoluciona y se acumula muy rápido, las instituciones formadoras deben ir incorporar acciones que permitan a la comunidad académica estar al tanto de los cambios de paradigmas. Este papel lo juega la educación continuada a lo largo de la vida. Ser egresado de una determinada carrera no es una garantía de éxito en un mundo que cambia tan rápido. Debemos estar en la disposición de realizar constantemente adecuaciones en nuestro perfil profesional para hacer frente a las innovaciones que provienen del mundo empresarial, científico y tecnológico.
Esto implica también que en un futuro cercano los egresados de una carrera para ejercer deberán certificar constantemente los conocimientos y habilidades adquiridas durante el desarrollo de su carrera profesional. No será posible vivir para siempre de lo que se aprenda en la universidad. Habrá que cambiar de perfil profesional una o más veces durante la vida útil de los trabajadores. Por ello es importante que la formación de base sea amplia, flexible, adaptable para permitir con mayor facilidad hacer esos cambios y poder asumir las nuevas exigencias de la sociedad.
Los rígidos moldes de formación en los cuales un docente sabelotodo era el centro de atención, da paso a un modelo en el cual la responsabilidad de aprender es del apropio alumno el cual se vale de las diferentes fuentes de distribución de conocimientos a su alcance para lograr las metas de aprendizaje. Es un contexto flexible en donde las fuentes del saber no están en las aulas sino en la sociedad y se poden a disposición de los alumnos por medios diversos, pero eficientes: la internet y los dispositivos móviles que hoy están al alcance de todos y todas.
Es un contexto de democracia en el acceso a la información especializada lo cual crea mayores oportunidades de aprender para los más desposeídos de la riqueza. La escuela es la sociedad misma. Allí todos podemos aprender y enseñar lo que sea de nuestro interés. La escuela sin paredes ni fronteras es ya una realidad al alcance de todos, basta para ello con tener acceso a un dispositivo móvil.
Y esta es la gran revolución educativa del siglo XXI.
La educación de las nuevas generaciones será diferente como diferentes son sus aspiraciones y medios a través de los cuales recibirán los conocimientos. Será una educación centrada en la satisfacción de las necesidades de aprender de las nuevas generaciones. Será una educación flexible, muy flexible donde cada alumno se enfocará en lo importante para él. Y esto supone un gran desafío para los que se dedican a la enseñanza. El docente tradicional, que considera es el universo del conocimiento verá su rol desfallecer ante el impulso de los medios masivos de distribución de conocimientos. Su rol será de facilitador, de mediador entre las necesidades de aprender de los alumnos y la gran disponibilidad de conocimientos en la sociedad.
Las formas de aprender y enseñar están mediadas por las tecnologías. Debemos aprovechar el gran potencial que estas tienen para renovar la escuela, hacerla más moderna, competitiva y basada en los conocimientos más recientes producidos por la humanidad. La gran revolución en la escuela dominicana está supeditada al rol que se le asigne a las tecnologías de la información y la comunicación. Hoy ya es posible que cada niño pueda tener una computadora personal de bajo costo o una tableta donde alojar todo el contenido curricular y los medios didácticos, incluyendo una biblioteca básica, que se sirven de sustento. El Pacto por Una Educación de Calidad que promueve el Gobierno Dominicano es una gran oportunidad asumir este criterio como política educativa de Estado. Aquí es donde reside el verdadero cambio de rumbo en la educación dominicana de cara a las exigencias del siglo XXI.

References: resolución 
 artículo 92
 artículo 23
 artículo 25
 artículo 47
 artículo 48
 artículo 48
 artículo 41