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II- 13 _ SUPERVISIÓN DE LAS QUEJAS TRABAJO Y SEGURIDAD SOCIAL - PDF
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Alfonso Navarro Espejo
1 II- 13 _ SUPERVISIÓN DE LAS QUEJAS TRABAJO Y SEGURIDAD SOCIAL
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3 361 -II TRABAJO Y SEGURIDAD SOCIAL TRABAJO PERMISOS DE TRABAJO Y RESIDENCIA DE EXTRANJEROS. Se solicitaba por parte del autor de la queja (exp. 02/149/T) nuestra intervención para tratar de solucionar un problema relativo a la concesión de los correspondientes permisos de residencia y trabajo al interesado. En su escrito, el afectado nos informaba que era de nacionalidad cubana pero residía en España. El 5 de febrero del 2001 presentó ante la Delegación del Gobierno en Navarra una solicitud de permiso de trabajo y residencia, a la que acompañaba de la correspondiente oferta de trabajo para trabajadores extranjeros. Igualmente el 7 del mismo mes y año presentó ante la Jefatura Superior de Policía de Navarra -Departamento de Extranjeros- una petición de exención de visado para permiso de trabajo y residencia. Con fecha 2 de abril de 2001 le fue aprobada la primera solicitud, y con fecha 22 de marzo del mismo año la segunda. Sin embargo, y pese a que en la propia solicitud de permiso de trabajo y residencia aparecía ésta aprobada con fecha 2 de abril de 2001, no había recibido resolución alguna por escrito de la Delegación de Gobierno de Navarra ni había sido emplazado para hacerle entrega del correspondiente documento acreditativo de su permiso de trabajo y residencia, pese a haber transcurrido un año desde entonces y con los graves perjuicios que dice ello le está ocasionando. A la vista de ello y antes de realizar cualquier otro tipo de tramitación ante la oficina del Defensor del Pueblo de las Cortes Generales, competente en este caso por razón de la Administración de que se trataba, se consideró más oportuno poner en conocimiento del Delegado del Gobierno en Navarra dicho asunto por si se pudiera dar algún tipo de solución satisfactoria al mismo. Como consecuencia de ello el Delegado del Gobierno en Navarra nos contestó manifestando que, tras solicitar información sobre el expediente concreto, el permiso de residencia solicitado le sería expedido en breve. En otro caso (expte. 02/167/T) se solicitaba por parte de un ciudadano ecuatoriano nuestra intervención para tratar de solucionar un problema relativo a la imposibilidad de trasladarse a trabajar a Lorca (Murcia). Nos informaba que en febrero le fue concedido el permiso de trabajo. Igualmente había procedido a reagrupar a su familia, compuesta por su I N F O R M E A N U A L
4 II- 362 I N F O R M E A N U A L I N T R O D U C C I Ó N mujer y tres hijos, pero tenía un serio problema para encontrar una vivienda digna y por cuyo alquiler no se le exigieran cantidades abusivas. Por este motivo barajó la posibilidad de desplazarse fuera de la Comunidad Foral ya que le habían ofrecido un puesto de trabajo en Lorca (Murcia) en el que, además, le ofrecían una vivienda para el y su familia. Sin embargo, se encontró con que el permiso concedido es provincial, por lo que no podía trabajar fuera de Navarra. Asimismo indicaba que se había encontrado con problemas burocráticos a la hora de legalizar la situación de sus tres hijos, a pesar de que, tanto él como su mujer, han obtenido todos los permisos necesarios para poder permanecer legalmente en España. Por ello solicitaba que se le permitiera elegir su lugar de trabajo en el territorio nacional y se procediera a legalizar la situación de sus hijos. Del estudio de la cuestión se desprendía que iba referido a la actuación de una Administración que, a tenor de lo dispuesto en el art. 1.3 de la Ley Foral 4/2000, de 3 de julio, por la que se crea y regula esta Institución, no está sometida al ámbito de actuación de la Defensora del Pueblo de Navarra. No obstante lo anterior y con el fin de poderle transmitir algún tipo de información al interesado y tratar, si ello era posible, de dar una solución satisfactoria a alguna de las cuestiones planteadas, se consideró conveniente trasladar esta cuestión al Delegado del Gobierno en Navarra a fin de que se pudiese analizar la situación de esta familia y, en su caso, arbitrar alguna solución a la situación que venían atravesando y que se vería aliviada con la posibilidad de trasladarse a Lorca (Murcia) donde, según indicaban, le ofrecían al cabeza de familia trabajo y vivienda. Pese a que el autor de la queja nos comunicó al poco tiempo que había conseguido solucionar la cuestión que nos había planteado, le transmitimos, tal y como se nos indicó desde la Delegación del Gobierno en Navarra que solicitase ante la Oficina de Extranjeros de Murcia, el cambio de ámbito geográfico de actividad, aportando para ello la documentación obtenida en Navarra y la nueva oferta de empleo que poseyera expedida por el empleador de Lorca (Murcia). Por último respecto a este tipo de casos, la autora de la queja (expte. 02/212/T) solicitaba nuestra intervención para tratar de solucionar un problema relativo a la concesión de los correspondientes permisos de residencia y trabajo. En su escrito, la afectada, de nacionalidad cubana pero residente en España, nos informaba que el 8 de febrero del 2001 presentó ante la
5 363 -II Delegación del Gobierno en Navarra una solicitud de permiso de trabajo y residencia, a la que acompañaba la correspondiente oferta de trabajo para trabajadores extranjeros. Igualmente presentó ante la Jefatura Superior de Policía de Navarra Departamento de Extranjeros una petición de exención de visado para permiso trabajo y residencia. Con fecha de 20 de abril de 2001 le fue aprobada la solicitud de permiso de trabajo y residencia, y con fecha de 17 de abril de 2001 le fue también concedida la exención del visado pedido en la Jefatura Superior de Policía. Sin embargo y pese a que en la propia solicitud de permiso de trabajo y residencia aparece ésta como aprobada el 20 de abril de 2001, no había recibido resolución alguna por escrito de la Delegación del Gobierno en Navarra ni había sido emplazada para hacerle entrega del correspondiente documento acreditativo de su permiso de trabajo y residencia, pese a haber transcurrido más de un año desde entonces y con los graves perjuicios que ello le estaba ocasionando. A la vista de la situación descrita y antes de realizar cualquier otro tipo de tramitación ante la Oficina del Defensor del Pueblo de las Cortes Generales, competente en este caso por razón de la Administración de que se trata, al igual que se hizo en casos similares se puso el asunto en conocimiento del Delegado del Gobierno en Navarra a fin de que se analizase el mismo y se diera, si fuera posible, algún tipo de solución. Según nos comunicó el Delegado de Gobierno en Navarra como contestación a nuestro escrito, con fecha 16 de julio fue enviado el expediente completo a la Jefatura Superior de Policía a los efectos de que se le entregase el permiso solicitado a la interesada. PENSIONES CÓMPUTO DE TIEMPO DE SERVICIOS A EFECTOS DE JUBILACIÓN. Se nos planteaba por parte del autor de la queja (02/232/T) la denegación por parte del Ayuntamiento de Tafalla de su solicitud de cómputo doble, a efectos de su jubilación, del tiempo que prestó sus servicios en campaña militar y en Africa. Indicaba en su escrito de queja que, según lo dispuesto en el artículo 46.1 de los Estatutos de la Mutualidad Nacional de Previsión de la Administración Local, para el cómputo del tiempo de servicios, a efectos de jubilación, se tendrá en cuenta el del servicio militar, estimándose como doble el prestado en campaña y en las antiguas provincias españolas de Africa. I N F O R M E A N U A L
6 II- 364 I N F O R M E A N U A L I N T R O D U C C I Ó N Por ello solicitó al Ayuntamiento de Tafalla dicho cómputo doble, solicitud que fue denegada mediante el oportuno Acuerdo, motivo por el cual requirió nuestra intervención. Tras un detenido estudio de la cuestión que nos había planteado, le transmitimos nuestra opinión de que no apreciábamos en dicho acuerdo actuación irregular del Ayuntamiento de Tafalla respecto a la solicitud efectuada, y ello por los motivos que le pasamos a exponer a continuación. En primer lugar, nos encontrábamos ante una situación que se derivaba del distinto régimen de previsión social al que está sometido el personal que presta sus servicios en la Administración Local, siendo el aplicable a este caso el previsto en el Montepío de Funcionarios del Ayuntamiento de Tafalla. Es pues conforme a esta normativa como se debía de abordar la cuestión sometida a nuestro conocimiento y, en ningún momento, conforme a la normativa aplicable a la Mutualidad Nacional de Previsión de la Administración Local creada mediante Ley núm. 11/1960, de 12 de mayo y cuyos Estatutos fueron aprobados mediante Orden de 9 de diciembre de 1975, norma derogada por Real Decreto núm. 480/1993, de 2 de abril, relativo a la integración en el régimen general de la Seguridad Social del régimen especial de los funcionarios -tanto en situación de activo como pasivo- de la Administración Local. Esto es así porque, en la Comunidad Foral, el régimen jurídico de los funcionarios locales constituye una competencia que se incardina en la mas genérica sobre la función pública foral, competencia, ésta, histórica, que supone la existencia de un régimen peculiar y específico en la materia, cuya singularidad se centra en que la misma está dotada de un código que recoge una normativa global y completa, sin efectuar remisiones a la legislación estatal, que en este ámbito no tiene la consideración de básica y que contiene importantes diferencias con la legislación del resto del Estado. Se califica como histórica o foral ya que se basa en derechos históricos ejercidos por la Diputación Foral con anterioridad a la entrada en vigor de la Constitución Española y excede de las competencias reconocidas a las CCAA en esta materia. Su límite no se encuentra en el Título VIII de la Constitución sino que ha de respetarse el marco preconstitucional reconocido en la Disposición Adicional Primera de la Constitución española. Por ello, la Comunidad Foral tiene derecho a legislar en materia de función pública sin sujetarse a las normas básicas aprobadas por el legislador estatal. Así ha sido reconocido por el Tribunal Constitucional en su Sentencia núm. 140/1990, de 20 de septiembre que declara que Navarra posee un régimen específico de competencias, en virtud de su régimen foral, expresamente recogidas en la LORAFNA, y que han sido específicamente respetadas por medio de la Disposición Adicional Cuarta de la Constitución.
7 365 -II A partir de esta premisa, resulta claro que la configuración jurídica del estatuto funcionarial del personal que presta sus servicios en las entidades locales de la Comunidad Foral, cuyos elementos sólo le corresponde regular al legislador, puede presentar ciertas peculiaridades propias que la diferencien de la realizada con carácter general para el personal que presta sus servicios en las entidades locales del resto del Estado, ya que la Comunidad Foral disfruta de un ámbito de autonomía constitucionalmente garantizada que no se puede desconocer. Por lo tanto, no es contrario al principio de igualdad que el legislador foral, respetando los límites constitucionales, regule de modo singularizado el estatuto jurídico de su personal. En base a esta específica normativa, por Resolución del Consejo Foral de 27 de junio 1977, se reconoció a efectos de quinquenios y derechos pasivos los servicios militares prestados por funcionarios municipales de Navarra durante la campaña de 1936 a 1939, Resolución modificada por un Acuerdo de 29 de diciembre de 1978 que ampliaba el periodo de reconocimiento a los servicios militares prestados por funcionarios municipales de Navarra con posterioridad a la citada campaña, hasta su definitivo licenciamiento, pero, en ningún momento establecía que estos períodos serán computados como dobles, por lo que la negativa del Ayuntamiento de Tafalla a lo que se le solicitó entendíamos que se ajustaba a derecho ya que, para poder admitir esa petición sería necesario una modificación de dicha normativa que reconociera esta computación doble, no pudiendo aplicarse, subsidiariamente, la normativa estatal. Dicho lo anterior resulta por otra parte evidente que este tipo de situaciones, de diferente trato normativo como consecuencia del sometimiento a distintos regímenes jurídicos, ha venido siendo planteado con reiteración en el ámbito de los trabajadores al servicio de la Administración Pública, y que el examen de la posible vulneración de algunos de los principios constitucionales que este tipo de situaciones implican se ha venido realizando desde la perspectiva o análisis del principio de igualdad del art. 14 de la Constitución. En tal sentido, cabe señalar que este artículo, cuya vulneración se estaba de alguna manera denunciando, de acuerdo con la jurisprudencia dictada por el Tribunal Constitucional sobre dicho precepto, no excluye un posible trato desigual, siempre que existan razones objetivas para dar un tratamiento legal diferenciado, cuya existencia debe apreciarse en relación con la finalidad y efectos de la medida que se considera, por lo que, desde esta perspectiva, no está vedado que la norma contemple la necesidad o la conveniencia de diferenciar situaciones distintas.... La igualdad o desigualdad entre estructuras que son creación del derecho, cuales son los Cuerpos y, hay que entender que en general las I N F O R M E A N U A L
8 II- 366 I N F O R M E A N U A L I N T R O D U C C I Ó N situaciones funcionariales, de existir, es el resultado de la definición que aquél haga de ellas, esto es, de su configuración jurídica que puede quedar delimitada por la presencia de muy diversos factores. La discriminación, de existir, únicamente devendrá de la aplicación por el legislador o la Administración de criterios de diferenciación no objetivos ni generales, disfrutando, además, de un amplio margen de actuación a la hora de consolidar, modificar o completar sus estructuras y de concretar o configurar organizativamente el status del personal a su servicio (SSTC 50/1986, 57/1990, 293/1993 y 9/1995). Nuestro Alto Tribunal ha venido con ello a consolidar su postura en el sentido de que las expectativas que se generen en un régimen jurídico aplicable a un sector de funcionarios en concreto, no se pueden exigir en otro que no las ha generado, transitoria o permanentemente, simplemente porque ningún precepto legal así lo dispone. Así pues, a la vista del anterior análisis, efectuado desde un punto de vista estrictamente jurídico, por cuanto nuestra función primordial es la de comprobar que la actuación de las administraciones públicas sea conforme con el principio de legalidad, al que también está sometida nuestra intervención, entendíamos que no se producía una actuación administrativa que fuese contraria al ordenamiento jurídico o que no respetase los principios constitucionales que está obligada a observar toda Administración Pública.

References: resolución 
 resolución 
 artículo 46
 Real Decreto 
 Resolución 
 Resolución