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Timestamp: 2020-08-12 06:14:54+00:00

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Noticias de smartphone - Página 46 - itnoticias.com
03-06-2019 | abc.es
Incertidumbre y desconfianza de cara a su futuro en la industria. El veto de Estados Unidos al gigante chino Huawei se sigue extendiendo. Foxconn, fabricante de productos electrónicos que ensambla teléfonos móviles para marcas como Apple, ha detenido varias líneas de producción de dispositivos de la marca Huawei en los últimos días. Informes de fuentes anónimas recogidos por «South China Morning Post» apuntan a que se han paralizado varias líneas de producción de terminales de la marca china después de la crisis abierta a nivel mundial a consecuencias de las políticas estadounidenses de cerrar el grifo a la tecnología de EE.UU. Un hecho que ha desencadenado que firmas como Google, Intel, Qualcomm dejen de vender productos o servicios a Huawei. Por el momento, y a falta de confirmación oficial por parte de la compañía, la principal razón de esta medida es la reducción de los pedidos de nuevos terminales de la marca. Todavía no está claro si la disminución en la producción es simplemente algo temporal o forma parte de un recorte a largo plazo. «A medida que se desarrolló la nueva situación, es todavía demasiado prematuro decir si podemos lograr el objetivo», señaló en un comunicado Zhao Ming, presidente de Honor, empresa subsidiaria de Huawei, acerca del plan de la firma china para superar a Samsung en aras de convertirse en el mayor proveedor de «smartphones» del mundo antes de finales de 2020.
Deberíamos tener miedo de la Roomba, pero el problema número uno es el ?smartphone?
03-06-2019 | elpais.com
Pocos conocen las amenazas del ciberespacio mejor que Gil Shwed, fundador de Check Point y referente mundial. Hablamos con él en exclusiva.
Los mitos tecnológicos que tienes que dejar de creerte ahora mismo
Cargar el móvil solo cuando la batería se agote El rumor de que hay que cargar la batería del «smartphone» una vez que esta esté agotada es muy común. Pero a la vez, erróneo. Los actuales terminales pueden enchufarse a la corriente cuando el usuario lo estime oportuno, ya sea cuando esté al 30%, 20%, 5%.. Da igual. Cuando los teléfonos inteligentes casi ni existían, las baterías de los teléfonos móviles eran de níquel o cadmio. Estas sí que tenían efecto memoria y era recomendable que se descargaran totalmente antes de volverlas a cargar. Pero las actuales pilas son de litio y en ellas, ese efecto memoria no existe. Por ello, podemos cargarlas siempre que queramos. Este tipo de baterías funcionan por ciclos de carga. «Un ciclo se completa cuando has gastado el 100 % de la capacidad de la batería, pero no necesariamente tras una sola carga», explica Apple. «Supongamos que consumes el 75 % de la batería un día y la recargas por completo durante la noche. Si al día siguiente gastas el 25 %, habrás descargado en total el 100 %, y los dos días sumarán un ciclo de carga. Un ciclo completo puede durar varios días», añaden los de Cupertino. Los ciclos de carga de este tipo de baterías no son infinitos pero sí lo suficientemente numerosos como para que la vida de tu «smartphone» sea larga: entre 400 y 1.200. Las ondas del microondas son malas para la salud Todos los días calientas la leche en el . Y sigues vivo. Calientas la comida en él. Y tampocomicroondas te ha pasado nada. La evidencia científica es muy clara: el microondas no afecta en la salud. Tampoco en los alimentos ni en las embarazadas. Tal y como recuerda la OMS, a pesar de que algunos sectores atribuyan «un conjunto difuso de síntomas a la exposición de baja intensidad a campos electromagnéticos en el hogar», tales como .dolores de cabeza, ansiedad, suicidios y depresiones, náuseas, fatiga o pérdida de la líbido, la realidad es que «las pruebas científicas no apoyan la existencia de una relación entre estos síntomas y la exposición a campos electromagnéticos». Al menos algunos de estos problemas sanitarios pueden deberse al ruido o a otros factores del medio, o a la ansiedad relacionada con la presencia de tecnologías nuevas. El Proyecto internacional CEM fue la iniciativa que se llevó a cabo para analizar este tipo de cuestiones ante las dudas que surgieron. «Basándose en una revisión profunda de las publicaciones científicas, la OMS concluyó que los resultados existentes no confirman que la exposición a campos electromagnéticos de baja intensidad produzca ninguna consecuencia para la salud», subraya el organismo. El 5G causa cáncer Os lo contamos hace no mucho. El desarrollo de la telefonía móvil ha ido siempre relacionado con su posible incidencia sobre la salud. «Tal y como pasó con el lanzamiento de la 2G, la 3G y la 4G, se repiten los mensajes que anuncian el fin del mundo?. Pero, una vez más, sin evidencias», contaba a ABC Alberto Nájera López, profesor de Radiología y Medicina Física la Universidad de Castilla-La Mancha, en ¿Pero de verdad el 5G provoca cáncer? «Desde los años 90 venimos encadenando mensajes alarmistas con cada nueva generación de telefonía que no se han visto reflejadas en un incremento de enfermedades ni nada parecido. Si acaso lo contrario», recuerda el experto. Mac, el ordenador sin virus Fue en 2012 cuando Apple dejó de presumir de ser el sistema operativo más seguro del mercado. Si bien es cierto que durante una primera etapa, los de Cupertino presumieron de ser invulnerables, la realidad es que hace ya siete años que cambiaron su descripción de «No entran virus de PC» a «construida para ser segura».
¿Por qué una «app» de música quiere acceder a la cámara del móvil? Cuidado con los permisos de las aplicaciones
02-06-2019 | abc.es
Reconócelo. Nunca te has parado a pensar si no aceptas los permisos de las aplicaciones que te descargas e instalas en tu «smartphone». Simplemente le das a aceptar todo. Y eso es un error muy grave. Los usuarios deberías revisar los permisos que otorgan a sus aplicaciones, a pesar de que nunca lean con detenimiento los famosos «términos y condiciones de uso». Tal y como recuerda la Oficina de Seguridad del Internauta (OSI), a la hora de instalar una aplicación en nuestro dispositivo móvil, estas piden acceso a determinadas funcionalidades en forma de permisos. Así, no es lógico que una «app» para escuchar música gratuita solicite acceder a la cámara del terminal o a la agenda de contactos. Incluso, hay algunas que solicitan permisos a SMS. Sin que el usuario lo sepa, al momento se suscribe a servicios «premium», traduciéndose en un notable e innecesario incremento de la factura. Los permisos que solicitan las aplicaciones al ser descargadas son para asegurar su correcto funcionamiento, tal y como recuerda la OSI. Pero, conviene recordar que hay veces que dichas solicitudes no son obligatorias «y los desarrolladores buscan extraer información sobre el usuario para poder enviar publicidad personalizada». Los expertos alertan que «en el caso de una aplicación maliciosa, además, puede aprovecharlos para acceder y robar la información personal almacenada en el dispositivo». Por tanto, cuando te descargues una «app», lee con atención qué permisos solicita. Una aplicación de música no necesita acceder a tu cámara para reproducir tus canciones favoritas. O un juego de coches no tiene que acceder a tus fotos. Sí el lógico que una aplicación para editar fotos solicite acceder a la galería. Los permisos que suelen pedir las «apps» antes de instalarse son: - Dispositivo móvil: por lo que la aplicación puede leer el estado del teléfono, saber el número, conocer el estado de la red móvil, hacer llamadas, conocer el histórico de las mismas, añadir mensajes de voz, gestionar llamadas colgando o descolgando e incluso redireccionar a otro número. - Almacenamiento o memoria del dispositivo: incluyendo los archivos almacenados. - Mensaje de texto - Calendario: leyendo, editando o incluso las aplicaciones, en caso de darles permiso, pueden añadir eventos. - Cámara: se permite a una «app» tomar fotos y grabar vídeos por sí misma - Agenda - GPS o localización wifi - Grabaciones a través del micrófono - Sensores corporales: estos permisos están ligados al uso de dispositivos como las pulseras de actividad o «smartwatches». Los riesgos van mucho más allá de la privacidad. Por ejemplo, a través del acceso al almacenamiento o memoria de nuestro dispositivo, podrían cifrar archivos importantes para ti y pedir un rescate para recuperar el acceso a ellos.
Cómo evitar la descarga de aplicaciones peligrosas
01-06-2019 | abc.es
De manera muy frecuente, se descubren vulnerabilidades en aplicaciones o que alguna «app» fraudulento ha conseguido ser instalada en los terminales de los usuarios. Este tipo de aplicaciones inundan de anuncios los teléfonos de los usuarios. También puede suplantar identidades para robar datos y exponerlos a otras «apps». Para evitar este tipo de aplicaciones, desde Certideal, plataforma dedicada a la venta de teléfonos reacondicionados y de segunda mano, explican que «los usuarios están más expuestos a este tipo de riesgo de lo que se imaginan pues a la hora de descargarnos una aplicación consideramos que si está en la tienda es porque es fiable y nada más lejos de la realidad ya que muchos 'hackers' aprovechan este entorno para insertar virus en aplicaciones gratuitas, con ganchos llamativos, para atraer la atención de los usuarios». De hecho, la primera recomendación para reducir riesgos, y la más evidente, es descargar aplicaciones de tiendas oficiales, evitando los marketplaces externos. Además, desde Certideal aconsejan: - Usa verificaciones de seguridad. Existen aplicaciones, como AppBrain Ad Detector, que lanzan verificaciones de seguridad para saber exactamente qué accesos damos a cada aplicación que queremos instalar. Con ellas podemos saber qué datos vamos a facilitar y qué accesos vamos a permitir, de esta manera controlaremos mejor la información que le cederemos. - Revisa la fecha de publicación de la «app» y su número de descargas. En la descripción de las aplicaciones se recoge la fecha en la que se ha creado y el número de descargas. Si la aplicación que queremos bajarnos ha sido lanzada recientemente por un desarrollador pequeño, no debería de tener demasiadas descargas por lo que si este número es elevado, podríamos estar ante una «app» peligrosa ya que lo que se busca es hacernos creer que es fiable por su número de usuarios. - Verifica el nombre del desarrollador. Revisa quién se encuentra detrás de la aplicación. Este dato aparece justo debajo del nombre de la «app», cuando lo tengamos podemos revisar qué otras aplicaciones tiene en la tienda y el éxito que ha tenido con ellas. Desconfía si el desarrollador que aparece sólo tiene una aplicación. - Opiniones de clientes y calificaciones. Una aplicación puede tener una buena nota y, sin embargo, ser peligrosa. Por ello es recomendable leer las opiniones de quienes se la han descargado, ya que pueden avisarnos de comportamientos extraños. - Revisa la descripción de la «app». Cuando un desarrollador sube una aplicación debe resaltar y describir las características fundamentales de su producto. Por ello tenemos que desconfiar si en la descripción aparece sólo una lista de dichas características, tiene una mala sintaxis o errores de ortografía. Además, un desarrollador profesional incluirá un enlace a los comentarios. - Consulta la política de privacidad. Aunque nos lleve tiempo es mejor dedicar unos minutos a leer la política de privacidad de la aplicación que queremos descargarnos ya que así sabremos si ésta recopilará y transmitirá nuestros datos personales a terceros o los utilizará para alguna función concreta. Podrás consultar esta información en la parte inferior de la aplicación. Por último, la compañía recomienda mantener nuestro sistema operativo actualizado «ya que nos permiten tener siempre nuestro 'smartphone' protegido».
29-05-2019 | abc.es
La SD Association, el consorcio que emite los estándares de tarjetas de memoria SD y microSD, incluye de nuevo a Huawei en su lista de miembros que pueden utilizar este tipo de tecnología, tras haberlo retirado la pasada semana debido al veto establecido por Estados Unidos. La noticia ha saltado este miércoles, día en el que la compañía ha asegurado que mantiene sus planes de trabajo con los operadores de telecomunicaciones españoles para el despliegue del 5G mientras que ha solicitado a EE.UU. que declare inconstitucional el veto del Gobierno a sus productos. La aparición de Huawei en la lista de miembros permite a la compañía participar en el desarrollo y acceder a los estándares de tarjetas SD y microSD, utilizadas en la mayoría de «smartphones» del mercado como almacenamiento adicional, así como fabricar dispositivos compatibles con esta tecnología. La pasada semana, la SD Association había retirado a Huawei de su lista de miembros «cumpliendo con las órdenes del Departamento de Comercio de Estados Unidos», según confirmó el propio organismo a Europa Press. Este lunes, Huawei negó haber violado los estatutos de varias asociaciones de la industria y de estándares, entre ellas la SD Association, defendiendo que se trataba de una decisión «sin ninguna base legal» y tomada «en respuesta a la presión política». Su regreso a la lista ha sido confirmado por la compañía a Europa Press. La SD Association no ha sido la única asociación de estándares internacionales que ha reaccionado al veto a Huawei, algo que también ha sucedido con WiFi Alliance, responsable del estándar de conectividad WiFi, que aseguró haber «restringido temporalmente» la membresía de Huawei, como recoge «Nikkei Asian Review». Lo mismo ha sucedido con JEDEC, encargada de los estándares de semiconductores, procesadores y memorias, de la que Huawei decidió también retirarse voluntariamente hasta que se resolviese el veto de Estados Unidos, cuya aplicación se ha aplazado tras una prórroga de 90 días decretada por este país.
Verónica ha sido la última víctima de un ciberdelito que jamás habría imaginado. Antes que ella fueron otras, como la italiana Tiziana Cantone (31 años). Pero la lista también se compone de mujeres que han resistido pese a que sus intimidades en las nuevas tecnologías hayan sido conocidas por todo el país, como el caso de Olvido Hormigos o la joven que protagonizó el video porno con los jugadores del Éibar en 2016. Por cierto, esta última fue muy clara cuando uno de ellos sacó su teléfono móvil para grabarlo todo: «Para, eso no». La difusión de videos de carácter sexual ha encontrado en internet y los «smartphones» unos aliados perfectos. WhatsApp se ha convertido en la mejor herramienta con la que multiplicar a una velocidad infinita su distribución, haciendo que en cuestión de horas ese contenido íntimo y privado se convierta en viral. Verónica, madre de dos niños, se suicidó el pasado sábado 25 de mayo después de que se divulgara entre sus compañeros un video sexual suyo. Un día antes, el viernes, ese contenido llegó hasta su marido. El contenido data del año 2014. El «sexting» ha formado parte siempre en la vida de las personas. Se trata de una práctica de riesgo que consiste en enviarse a través del teléfono móvil (u otro dispositivo con cámara), fotografías o videos producidos por uno mismo con connotación sexual, tal y como recuerda la Oficina de Seguridad del Internauta (OSI). Pero con las nuevas tecnologías surge un problema: su difusión masiva e incontrolada. «Fue a raíz del caso de Hormigos cuando se empezó a discutir la necesidad de reformar el Código Penal», explica a este diario Sergio Carrasco, experto en derecho digital de Fase Consulting. Tras la reforma, se establece una pena de prisión de tres meses a un año o multa de seis a doce meses al que, «sin autorización de la persona afectada, difunda, revele o ceda a terceros imágenes o grabaciones audiovisuales de aquella que hubiera obtenido con su anuencia en un domicilio o en cualquier otro lugar fuera del alcance de la mirada de terceros, cuando la divulgación menoscabe gravemente la intimidad personal de esa persona». Una ley difusa Para Carrasco, «la redacción de esta reforma es muy deficiente y, aunque ya ha habido condenas por conductas como la de este caso, existen dudas sobre si realmente encaja una distribución por parte de terceros». Y es que el video de la joven que ella misma se grabó comenzó a circular entre sus compañeros de trabajo, alrededor de 2.500 personas. «La verdad es que a la vista del tipo de conductas que se llevan a cabo en la práctica -continua- creo que la redacción de este artículo debería cambiar para que no se produjeran dudas, que en el ámbito penal acaban suponiendo una ventaja para el investigado». El problema está en que las nuevas tecnologías siempre van por delante de la ley. Redifundir o reenviar videos por WhatsApp es una práctica muy habitua l. Los usuarios ya solo pueden reenviar a un máximo de cinco contactos un mismo contenido, tal y como estableció la compañía a principios de este año para frenar la difusión de bulos y mentiras. Pero el Código Penal no habla de «reenviar» o «redifundir». Y a menudo es la interpretación de los expertos en derecho en quienes recae la responsabilidad en cada caso. Por ejemplo, para Vicente Magro Servet, magistrado de la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Madrid, si un usuario contribuye en la redifusión del vídeo de la joven, puede caerle una pena de 1 a 3 años de prisión, aplicando el artículo 197.3 del Código Penal. Rafael Fontán, profesor de derecho penal y criminología en la Universidad Europea, analiza este caso con minuciosidad en su blog. y explica que ante un caso así, conviene analizarlo con minuciosidad teniendo en cuenta varios parámetros. El primero, y muy claro, es que si Verónica consintió la grabación de ese vídeo, no hay delito. Pero si consintió su obtención pero no su distribución, se abre un escenario con tres posibilidades. Si la joven se gabó a sí misma, se las dio o cedió a un tercero, pero no le autorizó a divulgarlas, habrá un delito de injurias agravadas o con publicidad, tal y como contempla el artículo 209 del Código Penal, castigado con pena de multa. Si las imágenes las distribuyó quien las realizó y las posee, (por ejemplo, una expareja), se comete un delito castigado con pena de prisión de tres meses a un año, o multa, tal y como contempla la normativa en su artículo 197.7. La tercera posibilidad es que si las imágenes las distribuyó una tercera persona, que ni siquiera las grabó, podría darse un delito de injurias graves o con publicidad, castigado con pena de multa, según el art. 209. Por último, Fontán reseña que si la persona afectada no consiente dicha grabación, no hay delito del artículo 197 del Código Penal, «pero sí un posible delito de injurias». Objetivo: encontrar el origen Ante estas dudas, «diferente es el caso de la persona que realizo la primera difusión, que sí que cometió un delito», subraya Carrasco. «Si se ha producido una obtención directa por parte de la persona o personas que posteriormente la redifundieron, es posible que pudiéramos aplicar el artículo 197.1 del Código Penal», que contempla penas de prisión de uno a cuatro años y multa de doce a veinticuatro meses. El reto, ahora, es encontrar respuesta a una pregunta clave: ¿Quién fue la primera persona que envió el video? «Encontrar el origen es complicado, y la posibilidad de llegar a la primera difusión depende mucho del caso concreto. En ocasiones se ha conseguido identificar el origen, al ser compartido por múltiples fuentes», añade Sergio Carrasco. De momento, la Policía Nacional de Alcalá de Henares ha abierto de oficio una investigación. Los agentes están analizando el video que se filtró y comprobando quiénes lo compartieron y si la mujer pudo sufrir acoso por este motivo por parte de algunas personas de la empresa en la que trabajaba, del grupo Iveco. Pero de momento, no hay detenidos. Se investiga también si fue una antigua pareja de la fallecida o ella misma por un error la que propagó por primera vez esas imágenes íntimas. «Si se han utilizado medios de la empresa, es posible que un análisis de la red pueda dar información adicional, pero en este caso resulta importante que se hayan facilitado las cláusulas informativas adecuadas a los trabajadores respecto a la información y análisis que se pueda realizar», añade el experto. No al «sexting» Desde la OSI, aconsejan evitar la práctica del «sexting». Y cabe recordar que en internet, los conceptos de privacidad o seguridad o están garantizados al 100 por ciento. En este sentido, cabe recordar que un «smartphone» tiene conexión a internet. Creer que un contenido íntimo «sólo lo tengo yo», esté almacenado en la tarjeta del móvil, en la nube, etc. es erróneo, como ya demostró también el «celebgate». Y, por supuesto, los usuarios tienen que ser conscientes de la importancia de no seguir la cadena de propagación del «sexting». «En el caso de recibir un video de este tipo el primer paso es, lógicamente, no redifundirlo», añade Carrasco. Si lo recibes, «advierte de las potenciales consecuencias a la persona que lo ha mandado», y si conoces al protagonista del video, el experto aconseja «advertir de su existencia y de la difusión que se está llevando a cabo, y darle todo el apoyo necesario». La víctima puede interponer la denuncia ante las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Mientras que «la empresa debe contar con protocolos adecuados para la denuncia». La Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) también ha iniciado actuaciones de oficio en relación con el caso.
La explosión del modo nocturno: la función que codicia toda la industria tecnológica
La salud ha entrado en los planes de contingencia de las empresas tecnológicas. En su inventario se han añadido otros elementos «silenciosos» que buscan incentivar al usuario a llevar buenas prácticas con sus productos electrónicos. La nueva camada de smartphones ha puesto el foco en el modo noche que, aunque no es una opción novedosa, acelera los pasos para ser un estándar dentro de la industria. El desafío: contribuir a una mejora del sueño del usuario y, de paso, intentar cuidar de sus ojos. A medida que las pantallas digitales se han adentrado en lo más profundo de nuestras vidas, el miedo a los posibles efectos en la salud ha ido a mayores. Se trata ya como trastornos. incluso, el uso compulsivo de las plataformas digitales. Los oftalmólogos advierten, aunque puedan llegar a beneficiarse en un futuro, de un aumento en edades más prematuras de la miopía. Todas estas preocupaciones han contribuido a que la industria, en general, decida cotizar al alza algunas funciones aparentemente secundarias como el «modo noche». Una función que servicios tan populares como WhatsApp han empezado a desarrollar para lanzarlo próximamente entre sus usuarios. En un afán por proteger la vista de los usuarios, muchos servicios digitales disponen de funciones específicas para reducir la proyección de luz artificial procedentes de las pantallas de los móviles. Algunos terminales, incluso, cuentan con modos noche para atenuarlas. El objetivo es forzar menos a los ojos cuando se pasan tiempos prolongados. Y eso a pesar de que no existen evidencias científicas acerca de los riesgos de la luz azul que emiten las pantallas. Plataformas como YouTube lo tienen desde hace tiempo implementado aunque su denominación es «modo oscuro». Para los angloparlantes, «dark modo». Pero tiene otras denominaciones también como «modo noche», como en el caso de Twitter, la red de micromensajes. Ese modo oscuro consiste en invertir las tonalidades de la interfaz de usuario. Es decir, cambiar el fondo blanco por uno negro. Y, con ello, evitar fatigas visuales. Esta función gana mucho peso en el caso de las pantallas de tipo OLED, que ofrecen unos negros más profundos, con lo que el resultado es más efectivo. Hay sistemas operativos, como en el caso de iOS, que disponen incluso de funciones muy interesantes como «Night Shift» que permite al usuario seleccionar un periodo de tiempo en donde la pantalla se puede regular de manera más cálida, por ejemplo, en la tarde o bien entrado en la noche. Es una idea que favorece el bienestar al igual que el «brillo automático», que permite regular la intensidad del brillo en función de las condiciones de la habitación. Así uno evita el espasmo visual, el golpe nada más abrir el ojo nada más levantarse o consultar el móvil a media noche. Además de estas indudables ventajas, el modo noche, a su vez, tiene otra: los dispositivos consumen menos energía. De hecho, Google descubrió hace varios años esta particularidad, con lo que ha venido extendiendo la opción a todos sus servicios. Por regla general, la pantalla es el elemento que más recursos consume de batería. Reduciendo su intensidad y las tonalidades más oscuras lo que se genera es un menor gasto energético que repercute en todos los aspectos del uso cotidiano de la tecnología. En algunas plataformas también se puede reducir lo que se llama ?punto blanco?, es decir, la intensidad de los colores vivos, aunque afecta a todas las aplicaciones dado que sus efectos se extiende a toda la interfaz de usuario. En Android 10, la próxima gran actualización del sistema operativo de Google, contará con un ?modo noche? mejor integrado: se activará automáticamente cuando se encienda el ahorro de energía.
De entre todos los tablets que hasta ahora han sido, iPads incluidos, el iPad mini siempre fue mi preferido. Por su tamaño, por su ligereza, por lo cómodo que resulta de manejar.. No se si muchos se habrán dado cuenta, pero es que cabe en el bolsillo interior de una cazadora, y parece hecho a medida para entrar en un «bolso de hombre» (ya saben, la impopular pero utilísima mariconera). Por eso nunca entendí que Apple dejara de renovarlo en 2015. Lo comenté con la propia compañía. La razón era que los móviles son cada vez más grandes, y que un tablet de solo 7.9 pulgadas dejaba de tener sentido frente a unos iPhones que ya andan por las seis. Error, craso error. En mi caso particular, tuve que adaptarme a verlo y hacerlo todo en el móvil. Y no es que no se pueda, que se puede, pero no es lo mismo. Los tablets más grandes, los de 10 (y hasta 12) pulgadas no cumplían la misma función. En un viaje de trabajo, por ejemplo, llevar una tableta grande significa tener que cargar con otro cacharro todo el tiempo. Hace años que ya no llevo encima un portátil a todas partes. Me gusta ir con las manos libres y con todo lo que necesito en el bolsillo. Y el iPad Mini, con sus 300 gramos y su grosor de apenas 6,1 milímetros se había convertido en mi herramienta preferida. Cómodo, potente, ligero.. y pequeño. Pero rectificar es de sabios, y aquí está, por fin, cuatro años después (una eternidad en tecnología) la nueva versión de la que probablemente sea la herramienta más versátil de todas las que ha fabricado hasta ahora la compañía de la manzana. El Apple Mini ha vuelto, y con nuevas capacidades y prestaciones. Por supuesto, me hice con uno enseguida. Quería comprobar si después de cuatro años de ?infidelidad? el dispositivo me seguía siendo igual de útil. Así que con algo de miedo, como un novio que vuelve a salir con una ex que le dejó hace años, perdoné la ausencia (inexplicable para mi) y me puse de inmediato a trabajar con el. Todo era igual, pero mejor. Incorporar el nuevo procesador A12 Bionic, el mismo que llevan los iPhones, con su unidad de procesamiento neuronal y su Inteligencia Artificial, ha sido todo un acierto. Porque el dispositivo vuela. Y maneja pesadas aplicaciones profesionales con una soltura envidiable. Por no hablar de que la mejor gestión de la batería por parte del chip permite que dure y dure días enteros, hagamos lo que hagamos con él. Algo que, por cierto, tampoco sería posible con pantallas más grandes. Por si fuera poco, el nuevo iPad Mini ahora es compatible con el lápiz óptico de la firma (aunque solo con la primera generación). Lo cual significa que, además, ahora se puede escribir directamente en pantalla, como si fuera un cuaderno, o dibujar, o marcar fotos y gráficos. He leído ya varias críticas sobre este para mi acertadisimo «revival» de Apple. Y en todas, sin excepción, se alaba el dispositivo en general, pero se critica al mismo tiempo la decisión de mantener el diseño y la carcasa originales. Es decir, con unos marcos enormes, como los de antes, en lugar de hacer crecer la pantalla (sin aumentar el tamaño del tablet), una tendencia que lleva ya varios años en el mercado y que permite ofrecer pantallas mayores en dispositivos que no crecen en tamaño. Si, es cierto, a mi también me gustaría tener una pantalla sin marcos. Y también un puerto USB C, en lugar del clásico lightin, dejado ya de lado incluso por la propia Apple. Pero creo que he comprendido por qué las mejoras del nuevo iPad mini solo están por dentro.. aquí va mi teoría. Ficha técnica Pantalla 7.9 pulgadas Resolución 2.048 x 1.536 p. Chip A12 Bionic Memoria 64/256GB Cámara Trasera de 8 MP (apertura F2.4) y frontal de 7 MP (apertura F2.2) Dimensiones 203,2 x 134,8 x 6,1 mm Cámara Trasera de 8 MP (apertura F2.4) y frontal de 7 MP (apertura F2.2) Peso 300 gramos SO iOS 12 Precio Desde 449 euros Después de cuatro años de ausencia, Apple no debía de estar del todo segura de que esta «resurrección» tuviera éxito. De modo que decidió hacer un experimento, limitando los costes y aprovechando todo lo aprovechable. Más potencia, si, mejor pantalla, también, compatibilidad con el lápiz.. pero no nos pasemos. Hagámoslo igual por fuera que el anterior y a ver qué pasa. Estoy completamente seguro de que dependiendo de los resultados comerciales (que por ahora parecen buenos) Apple no perderá la ocasión de actualizar, también por fuera, su pequeño gran tablet. ¿Alguien apuesta lo contrario? Además, y por si no lo habían pensado, aquí va otro argumento en favor de mantener (y terminar de renovar) el iPad mini. Otros fabricantes están tratando, como sea, de ampliar aún más las pantallas de sus teléfonos móviles. Y en menos de un mes empezaremos a ver por aquí smartphones con pantallas plegables que, cuando están abiertas, rondan las siete u ocho pulgadas. Eso si, quien quiera uno debe prepararse para soltar cerca de 2.000 euros. ¿Merece la pena gastar esa suma en una tecnología emergente y aún no bien testada? (Véase el caso de los aplazados Galaxy Fold, de Samsung). Pues bien, no me parece exagerado decir que el iPad mini, especialmente en su versión LTE, que lleva su propia tarjeta SIM (física o virtual) podría considerarse como el móvil de gran pantalla de Apple. Y todo por algo más de 700 euros en su versión más cara (los hay de 449, pero sin conectividad móvil). Yo, desde luego, lo tengo claro.
28-05-2019 | abc.es
Golpe de efecto por parte de Huawei . La firma tecnológica china ha confirmado lo que lleva días rumoreándose. Sí, tiene «plan B»: se llama HongMeng OS y es su nuevo sistema operativo . Hace tiempo ya que la compañía era muy consciente de que entre los planes de EE.UU. estaba cortar relaciones con ellos. La administración de Donald Trump hizo realidad el pasado 15 de mayo los peores presagios de la firma que fundó Ren Zhengfei en 1987. Huawei pasó a formar parte de la «lista negra» del presidente Trump , prohibiendo así cualquier tipo de negocio con empresas que suponen un riesgo para la seguridad nacional. Era el paso definitivo tras varios meses de enfrentamiento. La Casa Blanca siempre ha defendido que Huawei está al servicio del régimen de Pekín . Y aunque las acusaciones de espionaje siguen sin demostrarse, la sombra sobre una verdadera guerra comercial se alarga cada vez más. EE.UU., aún así, no ha dudado en tomar medidas o presionar a sus países aliados para que cesen también sus relaciones con la firma china. Ante este panorama, Google anunció el 26 de mayo que suspendía los negocios con Huawei. El pánico se apoderó de los usuarios, quienes no sabían qué iba a pasar con sus móviles Huawei., entre los que figura también Honor, su segunda marca. Pero una inesperada tregua por parte de EE.UU. ha calmado las aguas durante 90 días. Huawei seguirá con Google y operando con toda normalidad con Android hasta el 19 de agosto. Después, las actualizaciones de Android en los teléfonos de Huawei llegarán a su fin. Será entonces cuando Huawei escriba un nuevo capítulo en su historia: el nacimiento de su propio sistema operativo. Tal y como ha confirmado la propia compañía a «TechRadar», sí tienen su propio software. Su nombre clave es HongMeng y será el que reemplace a Android. Aunque en un principio se había rumoreado que sería lanzado en junio, la realidad es que su puesta en marcha se retrasará algo más: en China se lanzará a finales de 2019 e internacionalmente en 2020. Android deja paso a Ark OS «El sistema operativo propio de Huawei, cuyo nombre en clave es HongMeng, está programado para reemplazar a Android una vez que la prohibición de Google entre en vigencia», subraya Alaa Elshimy, Director y Vicepresidente de Negocios Empresariales de Huawei en Medio Este a «TechRadar». «Huawei -continua- sabía que esto se avecinaba y ha estado preparándose. El sistema operativo estaba listo en enero de 2018. Era nuestro 'plan B'. Pero no queríamos llevarlo al mercado porque teníamos una relación sólida con Google y no queríamos arruinarla». El sistema operativo se Huawei podría llamarse Ark OS y se espera que sea compatible con «smartphones», ordenadores, tabletas, televisores.. Es decir, daría soporte al Internet de las Cosas (Iot), el todo conectado del futuro. «Se espera que todas las aplicaciones que funcionan con Android funcionen con este nuevo software sin necesidad de personalización adicional», asegura Elshimy. Además, los usuarios podrán descargarse las aplicaciones desde Huawei AppGallery, una tienda que, como es de esperar, no saldrá al mercado con la oferta que en la actualidad tienen Google Play o App Store. En este sentido, el reto de la compañías es atraer a los usuarios. «Somos autosuficientes» «Las sanciones de EE.UU. no afectarán al sistema operativo de la compañía ni a los conjuntos de chips, ya que somos autosuficientes en muchos aspectos», recuerda el responsable. «Tenemos todos los conjuntos de chips -añade Elshimy-, excepto los de Intel para PC y servidores. Todos en el mercado están usando el chip de Qualcomm y somos los únicos que usamos nuestro propio chip. Es por eso que podemos ir a la velocidad que queremos». Además, el directivo ha añadido que tienen su propio procesador basado en ARM para reemplazar los chips de Intel y que lanzará su propia base de datos, similar a Oracle, pronto. Con respecto al problema de cómo los teléfonos de Huawei van a resolver los problemas de conectividad del WiFi y Bluetooth, Elshimy ha recordado que la alianza WiFi es un estándar internacional en la que Huawei «es uno de los principales contribuyentes», pero no es obligatoria. «Desde mi punto de vista, el mayor perdedor será la alianza si nos mantienen fuera de la misma», apunta Elshimy a «TechRadar». «Desde el punto de vista de la industria, es un estándar y es bueno si cumples con él, pero no necesitas ser parte de la alianza. La misma respuesta se aplica a los casos de Bluetooth y SD». La apuesta de Huawei es, sin duda, arriesgada. Pero no tiene otro camino y la compañía no está dispuesta a darse por vencida. En este sentido, cabe recordar que, Ren Zhengfei, que está compareciendo en los medios de comunicación a raíz de la crisis, ha asegurado que Trump «subestima la fuerza» del gigante de las telecomunicaciones.

References: artículo 197
 artículo 209
 artículo 197
 artículo 197
 artículo 197
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