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Timestamp: 2017-11-18 07:03:47+00:00

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Dc Inicial 2008 Web2 17 11 08
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Diseño Curricular/Nivel Inicial/Provincia de Buenos Airs/Argentina
Marcela Broda , Docente de Aula at escuela
1. AUTORIDADES PROVINCIA DE BUENOS AIRES GOBERNADOR Don Daniel Scioli DIRECTOR GENERAL DE CULTURA Y EDUCACIÓN PRESIDENTE DEL CONSEJO GENERAL DE CULTURA Y EDUCACIÓN Prof. Mario Oporto VICEPRESIDENTE 1° DEL CONSEJO GENERAL DE CULTURA Y EDUCACIÓN Prof. Daniel Lauría JEFE DE GABINETE Lic. Gustavo Grasso SUBSECRETARIO DE EDUCACIÓN Lic. Daniel Belinche DIRECTOR PROVINCIAL DE INSPECCIÓN GENERAL Prof. Jorge Ameal DIRECTOR PROVINCIAL DE EDUCACIÓN DE GESTIÓN PRIVADA Dr. Néstor Ribet DIRECTORA PROVINCIAL DE EDUCACIÓN INICIAL Mg. Elisa Spakowsky DIRECTORA PROVINCIAL DE EDUCACIÓN PRIMARIA Prof. Mirta Torres DIRECTORA PROVINCIAL DE EDUCACIÓN SECUNDARIA Mg. Claudia Bracchi DIRECTORA PROVINCIAL DE EDUCACIÓN SUPERIOR Y CAPACITACIÓN EDUCATIVA Lic. María Verónica Piovani DIRECTOR DE EDUCACIÓN ARTÍSTICA Prof. Sergio Balderrabano DIRECTOR DE EDUCACIÓN FÍSICA Prof. Alejandro Ricci PROGRAMA DE TRANSFORMACIONES CURRICULARES Prof. Graciela De Vita
2. EDUCACIÓN INICIAL
3. Dirección General de Cultura y Educación Diseño curricular para la educación inicial / Dirección General de Cultura y Educación ; coordinado por Elisa Spakowsky. - 1a ed. - La Plata : Dir. General de Cultura y Educación de la Provincia de Buenos Aires, 2008. 252 p. ; 28x20 cm. ISBN 978-987-1266-24-1 1. Diseño Curricular. 2. Educación Inicial. I. Spakowsky, Elisa, coord. II. Título CDD 372.21 Edición y diseño Dirección de Producción de Contenidos © 2008, Dirección General de Cultura y Educación Subsecretaría de Educación Calle 13 entre 56 y 57 (1900) La Plata Provincia de Buenos Aires ISBN 978-987-1266-24-1 Hecho el depósito que marca la Ley N° 11.723 dir_contenidos@ed.gba.gov.ar
4. SUMARIO Resolución ........................................................................................................................ 7 Marco general para la Educación Inicial .............................................................. 9 Formación Personal y social ................................................................................... 47 El juego ............................................................................................................................ 61 Matemática .................................................................................................................... 79 El ambiente natural y social .................................................................................... 109 Prácticas del Lenguaje .............................................................................................. 131 Lenguajes de las Artes y los Medios ................................................................... 151 Literatura .................................................................................................................... 160 Teatro ............................................................................................................................ 178 Educación Visual........................................................................................................ 188 Expresión corporal .................................................................................................... 203 Música........................................................................................................................... 214 Educación Física ........................................................................................................... 229
5. DISEÑO CURRICULAR PARA LA EDUCACIÓN INICIAL Este Diseño Curricular es una producción en la que participaron los siguientes autores. Orientaciones para pensar la enseñanza: Ana Malajovich Juego: Ivana Sosnik- Verónica Wigutow Matemática: María Emilia Quaranta- Beatriz Ressia de Moreno Ambiente natural y social: Verónica Kaufmann- Adriana Edith Serulnicoff Prácticas del lenguaje: Adriana Bello Literatura: Alicia Zaina Teatro: Alicia Zaina Educación Visual: Gonzalo Manigot Expresión Corporal: Perla Jaritonsky Música: Martín Eckmeyer- Carina Daniec Educación Física: Juan Carlos Liotini- Mariano Calmels Coordinación general: Ana Malajovich Agradecemos la lectura crítica y las sugerencias de Dolores Corona, Mirta Torres, Adriana Corral, Mariel Ciafardo. De los asesores y colaboradores de la Dirección de Educación Física: Silvia Saullo, Nidia Corrales, Silvia Ferrari, Jorge Gómez, Gabriel Dozo y Carlos González. De los asesores de la Dirección de Artística: Diana Montequin, Víctor Galestok, Martín Eckmeyer y Ana Otondo y de los asesores de la Dirección Provincial de Educación Inicial. El presente Diseño incorpora el aporte del Diseño Curricular para la Educación Inicial aprobado por Resolución 3161/07. Dicho documento fue una producción colectiva de los siguientes autores: Silvina Berenblum, Lidia Blanco, Pablo Boido, Alicia Brosio, Mariano Calmels, Adriana Castro, Liliana Dente, Mónica Fernández, Julieta Fradkin, Estela Garibotto, Andrea Hornes, Juan Carlos Liottini, Claudia Loyola, Marcela Lucas, Mónica Lucena, Gonzalo Manigot, Emma Paz, Fernanda Pena, Estela Pinasco, Claudia A. Rodríguez, Silvana Saá, Isabelino Siede, Laura Singer, Silvia Tabakman.
6. La Plata, 28 de agosto de 2008 RESOLUCIÓN Visto el Expediente Nº 5801-3.490.284/08 relacionado con el Diseño Curricular para la Edu- cación Inicial; y CONSIDERANDO: Que, en el marco de la Ley de Educación Provincial Nº 13688, la Dirección General de cultura y Educación resolvió encarar la elaboración de un nuevo Diseño Curricular para la Educación Inicial; Que, por Resolución Nº 3161/07 el Consejo General de Cultura y Educación aprobó el Diseño Curricular para la Educación Inicial; Que, es necesario ofrecer continuidad y coherencia en la formación de los alumnos a través de su escolaridad y que, para ello, es preciso articular contenidos y enfoques didácticos entre los di- ferentes niveles de enseñanza; Que, los diseños curriculares de Educación Inicial y de Educación Primaria aprobados durante el año 2007 presentan enfoques diferenciados en áreas curriculares fundamentales para la educación de los niños; Que, el área de Prácticas del Lenguaje en Educación Inicial, aprobada por Resolución Nº 3161/07 de la Dirección General de Cultura y Educación, está inscripto en el enfoque comunicativo, antecedente que debe ajustarse a fin de articular con el Nivel Primario; Que, el área Naturaleza y Sociedades fractura un enfoque integral de ambos campos, so- bredeterminando la mirada histórica en desmedro de una concepción del ambiente como natural y social; Que, asimismo, en el Lenguaje de las artes y los medios la orientación en el caso de la Expre- sión Corporal, se basa en el enfoque de la sensopercepción; en Plástica sobre los signos del lenguaje plástico; en Música una postura ecléctica que no resuelve las tensiones propias de enfoques contra- dictorios; Que, también, en Educación Física la mirada está centrada casi exclusivamente en la psico- motricidad; Que, es preciso considerar al juego como campo de conocimiento y no sólo como recurso para el aprendizaje; Que, todo Diseño Curricular debe incluir específicamente un apartado de evaluación de los aprendizajes que prescribe en cada una de las áreas de conocimiento; Que, continúa vigente la Resolución Nº 4124/02 y, por lo tanto, es contradictorio proponer nuevos contenidos y orientaciones didácticas para la Educación Maternal; Que, es necesario unificar el formato de todas las áreas curriculares contemplado propósitos, contenidos, orientaciones didácticas, modos de intervención docente y evaluación; Que, a fin de subsanar esta situación, se encaró la tarea de reelaborar el Diseño Curricular para la Educación Inicial para establecer simultáneamente coherencia interna, con el nivel educativo siguiente y con las modalidades de Educación Física y Educación Artística; Que, todo Diseño Curricular crece y se resignifica con la intervención pedagógica del docente que lo implementa; Diseño Curricular para la Educación Inicial | Marco General 7
7. Corresponde al Expediente Nº 5801-3.490.284/08 Que el Consejo General de Cultura y Educación aprobó el despacho de la Comisión de Asun- tos Técnico Pedagógicos en Sesión de fecha 3-07-08 y aconseja el dictado del correspondiente acto resolutivo; Que en uso de las facultades conferidas por el artículo 69 inc. e) de la Ley 13688, resulta viable el dictado del pertinente acto resolutivo; Por ello EL DIRECTOR GENERAL DE CULTURA Y EDUCACION RESUELVE ARTÍCULO 1º. Aprobar el Diseño Curricular para la Educación Inicial que obra como Anexo Único de la presente Resolución, que consta de ciento veintiocho (128) fojas, para ser implementado a partir del ciclo lectivo de 2008. ARTÍCULO 2º. Derogar la Resolución Nº 3161/07. ARTÍCULO 3º. Ratificar la vigencia de la Resolución Nº 4124/02. ARTÍCULO 4º. La presente Resolución será refrendada por los señores Vicepresidente 1º del Consejo General de Cultura y Educación, por el Subsecretario de Educación y por el Subsecretario Administra- tivo de este Organismo. ARTÍCULO 5º. Registrar esta Resolución que será desglosada para su archivo en la Dirección de Coordi- nación Administrativa, la que en su lugar agregará copia autenticada de la misma; comunicar al Depar- tamento Mesa General de Entradas y Salidas; notificar al Consejo General de Cultura y Educación; a la Subsecretaría de Educación; a la Subsecretaría Administrativa; a la Dirección Provincial de Educación de Gestión Privada; a la Dirección Provincial de Gestión Educativa; a la Dirección Provincial de Educación Inicial y a la Dirección Centro de Documentación e Investigación Educativa. Cumplido, archivar. RESOLUCIÓN Nº 4069/08 8 | Dirección General de Cultura y Educación
8. MARCO GENERAL PARA LA EDUCACIÓN INICIAL Diseño Curricular para la Educación Inicial | Marco General 9
9. ÍNDICE Marco general para la Educación Inicial .................................................................11 Fundamentación general.......................................................................................... 11 La trayectoria del Nivel Inicial bonaerense .......................................... 11 Educar en el Jardín: una responsabilidad ética, política y pedagógica..... 15 Construyendo un nosotros: jardines, familias y comunidades ....... 16 La enseñanza en la Educación Inicial: ampliando los repertorios culturales .......................................................................................................... 18 Igualdad y educación.................................................................................... 18 Propósitos de la Educación Inicial......................................................................... 19 En relación con los alumnos....................................................................... 19 En relación con la comunidad y los grupos familiares....................... 20 En relación con los equipos de trabajo .................................................. 20 Las instituciones ..........................................................................................................21 La construcción de equipos, entre docentes y conducciones....................... 21 Los distintos momentos del año ............................................................................ 22 Las reuniones de padres............................................................................... 25 El ambiente físico y el uso de los espacios............................................. 26 Orientaciones para pensar la enseñanza ...............................................................28 Organización de la enseñanza ................................................................................ 28 Unidades didácticas....................................................................................... 29 Proyectos .......................................................................................................... 30 Secuencias didácticas ................................................................................... 31 Actividades y modos de enseñar .......................................................................... 32 Diferentes modalidades que pueden asumir las actividades ........................ 34 Juego Centralizador ...................................................................................... 35 Juego Trabajo ................................................................................................. 35 Juego en sectores .......................................................................................... 36 Intervención docente ...................................................................................................39 La evaluación .................................................................................................................40 La documentación pedagógica............................................................................... 42 La comunicación a las familias .................................................................. 43 Las áreas de enseñanza en el currículum ..............................................................44 Bibliografía.....................................................................................................................45 10 | Dirección General de Cultura y Educación
10. MARCO GENERAL PARA LA EDUCACIÓN INICIAL FUNDAMENTACIÓN GENERAL La trayectoria del Nivel Inicial bonaerense Cabe señalar la importancia de establecer una línea histórica, ya que aún persisten huellas, indicios, representaciones y concepciones sobre el para qué del Nivel Inicial. “En 1870, Juana Manso estrecha colaboradora de Sarmiento funda el primer Jardín de Infantes argen- tino, inspirándose en las ideas del alemán Froebel1; propiciando que estas instituciones estimulen la inteligencia, el acercamiento al arte y sean mixtas como continuidad de la vida familiar. En los Anales de la Educación Común –publicación creada por Sarmiento en 1858 durante su gestión como Direc- tor de Escuelas de Buenos Aires– se refiere a la existencia de tres Jardines de Infantes en territorio bonaerense hacia la década del 70.2 “En 1875 con la sanción de la Ley de Educación Común de la provincia de Buenos Aires, (anterior a la Ley 1.420 de 1884) se establece como deber de los Consejos Escolares la creación de jardines”.3 En su capítulo IV, artículo 48 inciso 10 dice precisamente Establecer también escuelas nocturnas y dominicales para adultos e infantiles de las denominadas Jardines de Infantes. “En 1885 se funda en la ciudad de La Plata el primer Jardín de Infantes bonaerense. Desde entonces, cada nuevo jardín en la provincia se convirtió en una conquista, entendida como espacio educativo con identidad propia. Al mismo tiempo, el Nivel Inicial surgía a la sombra de la necesidad de alfabetización, razón por la cual los fondos destinados para su creación no siempre fueron los esperados. Ubicados en los ámbitos urbanos, sólo garantizaban el acceso a los niños4 de sectores económicamente más favorecidos. “A fines del siglo XIX y principios del siglo XX, la creación de jardines y cursos de formación de do- centes para el kindergarten fueron causa de luchas protagonizadas por mujeres que debieron superar innumerables obstáculos para ejercer como maestras de los más pequeños y defender los espacios de su capacitación. Al mismo tiempo, las kindergarterinas se hacían eco de una nueva concepción de infancia: afirmando la educabilidad del niño,5 considerando las bondades de la enseñanza por medio del juego y no así del conocimiento y la razón”.6 En 1935, se creó un “Jardín de Infantes Municipal en Trenque Lauquen, cuya coordinación estuvo a cargo de Jaime Glattstein, quien fuera luego Inspector de la Dirección de Educación Preescolar. En 1946, el diputado provincial Jorge A. Simini, residente también en Trenque Lauquen, llevó a la Legis- latura bonaerense el proyecto de ley que establecía la obligatoriedad del jardín de infantes de los 3 hasta los 5 años”,7 que se conocería luego como Ley Simini o Ley de los Jardines de Infantes. 1 Froebel crea en Alemania los Kindergarten o Jardines de Infantes como “invernáculos”, en los que se cultivaría con especial cuidado la naturaleza delicada y movediza del niño. 2 Ponce, R., “Los debates de la educación inicial en la Argentina”, en Malajovich, Ana, Experiencias y reflexiones sobre la ducación inicial. Buenos Aires, Siglo XXI, 2006. 3 DGCyE, Diseño Curricular para la Educación Inicial, 2007, Resolución 3161/07. 4 En este Documento utilizamos las formas gramaticales masculinas como forma neutra. 5 Carli, Sandra, Niñez, pedagogía y política. Transformaciones de los discursos acerca de la infancia en la historia de la educación argentina. Buenos Aires, Miño y Dávila, 2005. 6 DGCyE, Diseño Curricular para la Educación Inicial, 2007, Resolución 3161/07. 7 Ibídem. Diseño Curricular para la Educación Inicial | Marco General 11
11. Esta Ley Nº 5.096 que se sancionó el 30 de Octubre de 1946 fue fundante para el nivel. Consideraba a la Educación Preescolar como etapa inicial de la Escuela Primaria y para ello promovía la creación de Jardines de Infantes en la Provincia. Establecía la gratuidad y obligatoriedad ‘para los párvulos de ambos sexos desde los 3 hasta los 5 años inclusive’, la creación de la Inspección General de Jardines de Infantes, “el requisito indispensable de poseer título de Profesora de Jardín de Infantes”, “la que se inspirará en las normas que rigen el funcionamiento de la Escuela Nacional de Profesorado de Jardín de Infantes Sara Ch. Eccleston, único establecimiento oficial que prepara personal especializado”, la planta funcional mínima para los jardines, la remuneración de los docentes que “no podrá ser inferior a la establecida para las maestras de escuelas comunes” y los plazos: 30 días para designar al Inspector General y tres años para dar cumplimiento a la Ley en todo el territorio de la provincia. “El Jardín de Infantes concebido como ‘base de la educación popular’ y el establecimiento de su obliga- toriedad democratiza la educación y se plantea como fin primordial proteger, asistir y favorecer el desa- rrollo integral –físico, moral, intelectual y estético– de todos los párvulos sin distinción de credos, raza, ni condición social de acuerdo a los principios froebelianos y montessorianos. Cabe destacar que en uno de sus considerandos se refiere a la madre trabajadora, que no puede ocuparse de la crianza y educación de sus hijos, razón por la cual consideraba necesario e importante crear Jardines de Infantes. “El jardín era concebido como Hogar de la Patria, con capacidad de educar al niño con conciencia, disciplina y orden, sin que el niño tuviera una ajustada percepción, convirtiendo en juego y distrac- ción la enseñanza de tal manera que, más tarde, le sea deleitoso y feliz el trabajo y el cumplimiento de sus deberes.’8 […] La estrategia educativa del gobierno bonaerense incluyó la creación de las escuelas formativas de profesores de Jardín de Infantes, es decir, una propuesta de formación especializada; la fundación de los jardines de infantes integrales […]; una atención psicológica, médica, pedagógica y social de los niños, […] y una política de difusión y divulgación de principios de educación infantil, tanto a partir de publicaciones como de la promoción de las escuelas para padres9”. “Los Jardines de Infantes provinciales de esa época desarrollan tareas pedagógicas y sociales. Peda- gógicas, porque se convierten en el ciclo preparatorio para la escuela primaria, con una inclinación preventiva que incluye el juego como actividad principal. Sociales, porque los Jardines pasan a ser un servicio concreto para la incorporación de las madres al mundo del trabajo y para la incorporación de la niñez marginada. La idea que primaba era que los niños con la incorporación de hábitos habilitarían cambios en el interior de los hogares, es decir del mundo adulto. “El Estado avanza entonces en la configuración de una nueva sociedad. Es en este sentido, que Pineau sostiene, que el peronismo, constituye un sujeto pedagógico nuevo que no desconoce la inserción social de los niños antes del ingreso al Jardín; es decir, que supera la matriz sarmientina que entendía a los niños como asociales antes de su ingreso al espacio escolar10. “En 1948 ya se había estructurado el Nivel en la provincia de Buenos Aires; se creó la Inspección Ge- neral de Jardines de Infantes que, entre otras cuestiones, establecía que quien se desempeñe en ellos debe poseer título docente.11 Para ello se crearon, Escuelas Formativas de Profesores para los Jardines de Infantes. Hasta 1948, se habían establecido tres: una en Trenque Lauquen, otra en Azul, y una ter- cera en Chivilcoy.12 La práctica educativa se realizaba en el Jardín anexo a cada Escuela, expresándose la adopción, en este sentido, de la lógica normalista impuesta a su vez en la exigencia de poseer título de maestra normal para ingresar a la formación específica para trabajar en Jardín. “Los Jardines de Infantes provinciales se presentan como importantes laboratorios educativos con muy fuerte contacto con los adelantos pedagógicos de la época, basados en la noción de ‘educa- 8 Dirección General de Escuelas, 1948, citado en Carli, Sandra, op. cit. 9 Carli, Sandra, op. cit. 10 Pineau, Pablo, La validación de los campos y la constitución de los sujetos: discurso escolar y docentes en la provincia de Buenos Aires. Informe final. Mimeo, 1998. 11 DGCyE, La memoria en el Nivel Inicial. Más allá de la efeméride. La Plata, DGCyE, 2007. 12 Pineau, Pablo, op. cit. 12 | Dirección General de Cultura y Educación
12. ción integral’ en los que se destaca la formación artística y física. A su vez, dicho accionar estuvo acompañado por un despliegue de medidas como la publicación de diversos folletos sobre el tema, el establecimiento de reglamentaciones e instrucciones para las instituciones, la fundación de estable- cimientos, la realización de estudios psicofísicos de los alumnos, la elaboración de programas y planes de estudios tanto para los Jardines como para los Institutos Formadores y de guías didácticas, la or- ganización de la oficina de inspección, la realización de visitas por parte de la misma, y la vinculación con otros organismos oficiales como la Secretaría de Salud y Acción Social.13 En 1951, se sancionó la Ley 5.650, que organizó la educación en la Provincia y que definía la educa- ción preescolar como optativa”. Esta Ley deroga la Ley 5.096 que legislaba sólo la educación prees- colar. “Este cambio en la política educativa provincial tiene múltiples causas, que inician la disputa familias-Estado en torno a la responsabilidad de la educación de los más chicos”’. “En 1965, también se creó la Dirección de Enseñanza Preescolar de la provincia de Buenos Aires, y quedó así establecida en territorio bonaerense la independencia del Nivel. […] Cabe señalar que el Nivel Inicial bonaerense encuentra su singularidad a nivel nacional en el hecho de que sus jardines se constituyen como instituciones educativas totalmente independientes de otros niveles y la mayoría de sus establecimientos se encuentran en edificios propios.14”.15 El Nivel Inicial bonaerense continúa la producción de circulares técnicas que aportan un enfoque oficial específico y orientador, dentro de la corriente pedagógica denominada “escuela nueva”. Pero en 1980, du- rante la última dictadura militar, se publica el “Nuevo Programa de Actividades Curriculares y Orientacio- nes Didácticas para la Educación Preescolar”, con una marcada influencia tecnicista y personalista, que se hizo presente en la formulación de objetivos en términos de conductas visibles y evaluables. “Así se lograba, como versan los documentos de la época, controlar el exceso de imaginación en el juego, en la literatura, en las canciones. […] Si bien no se hicieron nuevas propuestas didácticas las indicaciones en relación al control y el orden se imponen de modo categórico. El control en las salas se hizo presente no sólo sobre las conductas de los niños sino también del docente (como también se constata en la bibliografía de for- mación docente de la época). Al mismo tiempo, se trasladó la teoría de Piaget a las salas, olvidando que la misma respondía a un interés epistemológico y psicológico, pero no constituía una teoría pedagógica.[…] En este período, además, se “profundiza la antinomia entre asistencialismo y educación para las institucio- nes del Nivel. En 1973, comenzó a funcionar el Jardín Maternal Nº 1 de La Plata, destinado a los hijos de los empleados de la Dirección General de Cultura y Educación;16 esta creación que prometía una inserción del jardín maternal en el Nivel Inicial provincial, suscitó mayores expectativas que las que pudo concretar. “Durante los años de la dictadura militar se controló lo que sucedía en las instituciones, disciplinando las propuestas educativas, restringiendo los temarios a ser trabajados en reuniones de padres, persiguiendo a los docentes y prohibiendo libros de literatura infantil usados cotidianamente en los jardines. Las cir- culares sobre la autoridad,17 entre otras, señalan y evidencian en parte lo sucedido en esos años; quedan aún por escribir las pequeñas resistencias cotidianas en cada una de las instituciones.18 13 Ibídem. 14 Luego de la Ley de Transferencia de 1993, en el caso de las escuelas normales, hay jardines que integran una es- tructura que abarca hasta el nivel superior. 15 DGCyE, Diseño Curricular para la Educación Inicial, 2007, Resolución 3161/07. 16 DGCyE, Dirección de Educación Inicial, Documento Marco Nº 1. Para el diseño curricular del primer ciclo de la Educación Inicial, Buenos Aires, 2002. 17 A través de la Circular Técnica Nº 7, del 29 de agosto de 1979, dirigida a Sras. y Srtas. Inspectora Jefe de Región, Inspec- tora de Área, Directora de Jardín de Infantes y docentes, la Dirección de Enseñanza Preescolar en adhesión a Documento enviado por el Comando en Jefe del Ejército, ha iniciado una campaña de comunicación en las que se revitalizan los valores de la “Autoridad”. La misma debe ser tratada en reuniones técnicas; con el fin de ayudar a reflexionar sobre la importancia de la figura docente como autoridad, que no ejerce autoritarismo y que respeta la autoridad superior. 18 Durante esos años, una práctica habitual de muchos docentes del Nivel Inicial para leer a los niños cuentos infan- tiles de los autores que fueron prohibidos era forrar las tapas de los libros. Lo mismo sucedía en los Institutos de Formación Docente con obras de Fritzche, C. y Duprat, H. Diseño Curricular para la Educación Inicial | Marco General 13
13. “Los años 80 y la vuelta a la democracia, impulsaron nuevamente el debate educativo. En 1984, tuvo lugar el inicio de la Reforma Educativa que modificó el sistema educativo provincial; la Dirección del Nivel fue llamada Dirección de Educación Inicial. Se confeccionaron nuevos lineamientos curriculares que, aunque siguieron los criterios del tecnicismo, legitimó nuevamente el lugar del juego en las pro- puestas educativas de los jardines de infantes” [….] “Finalizando los 80, se profundizaron los debates acerca de la importancia de los contenidos en los procesos formativos de la primera infancia. Esto suscitó posiciones encontradas y dicotómicas. En torno de la preocupación por extender la oferta de Jardines a los niños de todos los sectores de la Provincia, en 1989 se dictó una resolución que creó la propuesta de los Servicios de Educación Inicial Nucleados (SEIN) que respondía a las necesidades de la comunidad en los ámbitos rurales e isleños con escaso número de alumnos, los que en 1993 pasaron a ser Servicio de Educación Inicial Mínimo (SEIM) y en 2002 fueron denominados Servicio Educación Inicial Matrícula Mínima (SEIMM) […] “Con la sanción de la Ley Federal de Educación en 1993, el Nivel Inicial es considerado jurídicamente primer eslabón del Sistema Educativo argentino estipulando la obligatoriedad de la Sala de 5 años. “En 1994 la provincia de Buenos Aires sancionó la Ley Provincial 11612, que instaló en todas las cir- culares y normativas la necesidad de privilegiar la creación y el desarrollo de las salas de 5 años. […] La Ley Federal y la Provincial provocaron una fuerte movilización de la comunidad educativa bonaerense en defensa de la integridad del Nivel frente a la posibilidad que la obligatoriedad de 5 años licuase los esfuerzos de varias décadas por sostener el segundo ciclo”.19 La Dirección Provincial de Educación Inicial compartió esta postura y veló por mantener el ciclo completo en la Provincia. En l999 se elabora un nuevo Diseño Curricular para la Enseñanza General Básica y la Educación Inicial en consonancia con los Contenidos Básicos Comunes (CBC) establecidos por el Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología de la Nación. Este diseño incorpora contenidos organizados en las siguientes áreas: Lengua, Ma- temática Ciencias Sociales, Ciencias Naturales, Educación Artística y Educación Física y en cada una de ellas se incorporan los ejes del campo tecnológico y de la formación ética. Asimismo se especifican Expectativas de logro de cada área, mientras que los propósitos educativos son comunes para Educación Inicial y EGB. No se incluyeron orientaciones didácticas ya que se consideraba que estas eran de exclusiva responsabilidad docente. Estas situaciones determinaron, que la Dirección de Educación Inicial encarara conjuntamente con la Dirección de Capacitación la elaboración de Orientaciones didácticas en las áreas de Lengua, Matemáticas, Ciencias Sociales y Naturales a fin de acompañar a los docentes en el proceso de enseñanza. “En 1996 existían nueve instituciones de Jardín Maternal y algunas de ellas fruto de convenios con los municipios”20. En el año 2002, la Dirección de Educación Inicial elabora un Diseño Curricular para Jardines Maternales con la participación de docentes y equipos Directivos de los Jardines Maternales provinciales, que fuera aprobado por el Consejo General de Educación por Resolución.Nº 4124/02. “Actualmente el Nivel Inicial de la Provincia de Buenos Aires está estructurado en función de la nueva Ley de Educación Provincial 13.688, aprobada el 27 de junio de 2007. La misma en consonancia con la Ley Nacional de Educación 26.206, establece que ‘el Nivel Inicial constituye una unidad pedagógica que brinda educación a los niños desde los 45 días hasta los 5 años de edad inclusive, siendo obliga- torios los dos últimos años’, asimismo se disponen las condiciones para universalizar el Nivel Inicial, en el sentido de entender la universalización como la obligación por parte del Estado de garantizar su provisión. Esta norma lleva implícito el compromiso del Estado de garantizar el crecimiento del Nivel, la universalidad de sus alcances y su integridad como institución”.21 19 DGCyE, Diseño Curricular para la Educación Inicial, 2007, Resolución 3161/07. 20 Ibídem. 21 DGCyE, Diseño Curricular para la Educación Inicial, 2007, Resolución 3161/07. 14 | Dirección General de Cultura y Educación
14. Actualmente los establecimientos de la provincia de Buenos Aires reciben a niños y niñas que asisten desde los 45 días hasta los cinco años. El Nivel Inicial está conformado por: • Jardines de infantes: se encuentran en todo el territorio provincial, en ámbitos urbanos, rurales e islas. Atiende niños de 3 a 5 años inclusive y en los últimos años se han incorporado niños de 2 años. • Jardines maternales: instituciones que reciben a niños de 45 días a 2 años inclusive. • SEIMM: Servicios de Educación Inicial de Matrícula Mínima en zonas rurales, integrados por sec- ciones multiedad desde los dos hasta los cinco años inclusive. • Escuelas infantiles: instituciones que atienden a niños desde los 45 días a 5 años. EDUCAR EN EL JARDÍN: UNA RESPONSABILIDAD ÉTICA, POLÍTICA Y PEDAGÓGICA “El Jardín ya está instalado (como concreción o como deseo) en la sociedad bonaerense: los padres es- peran que sus hijos transiten la experiencia formativa del Nivel Inicial. En estas condiciones, cabe que los docentes se pregunten: ¿cuál es el sentido actual de la educación formal temprana? Esta pregunta puede recibir diferentes respuestas, pero interesa enfatizar los desafíos del contexto bonaerense ac- tual, donde la educación de la primera infancia puede ser una herramienta clave de la integración y la inclusión social”,22 en relación con: • el contexto social actual es contribuir a la inclusión de todos los niños cualquiera sea su sector social de proveniencia y en particular de aquellos cuyas familias buscan reinsertarse en las prác- ticas y las instituciones de la vida social; • “la construcción de una sociedad pluralista para contribuir a la integración de todos a partir de reconocer las peculiaridades de cada uno y brindar herramientas para proseguir la escolaridad con expectativas de éxito”. “Incluir y reconocer son dos de las finalidades claves de la educación formal temprana, en tanto cons- tituyen un pilar ético y político de la tarea cotidiana de enseñanza. ¿Por qué creemos que la tarea de enseñanza tiene carácter político? La escuela (y particularmente el Jardín) es el primer espacio público con el cual interactúan niñas y niños. Según la expresión de Carlos Cullen: ‘la escuela es el ámbito de vigencia de lo público o todavía mejor expresado, es un ámbito donde debemos construir un espacio público’.23 Desde la primera sala del Nivel Inicial a la cual ingresan, los niños van construyendo repre- sentaciones acerca de lo justo y lo injusto, lo igual y lo diferente, lo propio, lo ajeno y lo compartido, entre otras múltiples nociones relevantes para su inserción en el ámbito público. Esto significa que la educación es pública en tanto se concibe como acción política. […] “¿En qué sentido hablamos de la responsabilidad ética de la enseñanza? En primera instancia, porque la relación pedagógica se construye entre sujetos que se reconocen como tales. Hay diferencias en la historia de cada uno, en las edades, en los contextos culturales de procedencia y en múltiples varia- bles externas que también inciden en que se establezcan derechos y obligaciones diferenciales entre docentes y alumnos, pero ambos son sujetos y merecen ser tratados como tales. “Al ingresar en el sistema educativo, los niños construyen, de manera implícita o explícita, un siste- ma de expectativas recíprocas: tratan de establecer qué pueden esperar de la escuela24 y qué espera la escuela de ellos. Se trata de un ‘contrato’ entre dos partes, que necesita ser expresado y revisado periódicamente. […] El contrato hace explícito en un momento lo que se espera quede implícito en los demás momentos, para no tener que volver permanentemente sobre él. Al utilizar la metáfora del ‘contrato’ no se busca enfatizar aspectos formales del contrato jurídico, sino buscar una clave para interpretar la trama de expectativas recíprocas que empieza a construirse desde el primer día (y aun 22 Ibídem. 23 Cullen, Carlos, Crítica de las razones de educar. Temas de filosofía de la educación. Buenos Aires, Paidós, 1997. 24 Consideramos que las instituciones de educación inicial son escuelas, superando las concepciones que las conside- raban como pre-escuelas, por eso años atrás se denominaba al nivel inicial como pre-escolar. Diseño Curricular para la Educación Inicial | Marco General 15
15. antes, en las anticipaciones familiares sobre lo que ocurrirá en el jardín). Conocerlas permitirá incidir sobre ellas, pues ese contrato fundante del vínculo pedagógico debe expresar la intención institucio- nal de incluir a todos en los bienes de la cultura común y reconocer a cada uno en las particularidades de sus modos de vida, sus rasgos singulares y sus aportes a la tarea compartida. Lo más relevante del contrato entre los niños y la escuela es que funda una relación política. Aparecen allí: • las primeras valoraciones sobre la realidad social y sobre el propio yo, y las primeras aproxima- ciones a valores básicos (justicia, solidaridad, respeto, etcétera); • la necesidad de establecer normas en torno a la convivencia con pares y en función de una tarea común; • la posibilidad de llevar adelante proyectos compartidos, a partir de consensos y distribución de responsabilidades; • la inmersión en la diversidad cultural y social; • las primeras conceptualizaciones sobre derechos y responsabilidades de cada uno. “Desde el primer momento, esperamos que los niños vayan construyendo la idea de que el Jardín puede ofrecerles una experiencia formativa interesante y desafiante, que los va a incluir […] a todos, que les abrirá la puerta de nuevos conocimientos y la posibilidad de integrarse al mundo desde sus deseos, intereses y posibilidades”.25 Construyendo un nosotros: jardines, familias y comunidades “La educación inicial de la provincia de Buenos Aires tiene en su haber una larguísima y fecunda expe- riencia en su vínculo con la comunidad. Sin embargo, actualmente, algo de ese vínculo parece haberse resquebrajado e impacta en las vivencias cotidianas de adultos y niños en la institución. […] “En primer lugar, es pertinente reconocer que las estructuras, las funciones y demás características de los grupos familiares han sufrido fuertes transformaciones en las últimas décadas y los cambios no parecen haber culminado. En muchos casos, las mutaciones responden a conquistas de mayor igualdad entre gé- neros y entre generaciones, aunque el procesamiento interno de esas conquistas a veces suscita nuevas inequidades domésticas y abandono de responsabilidades básicas. Padres que han sido educados en mo- delos familiares que quieren dejar atrás, no encuentran aún modalidades adecuadas en su reemplazo. Por otra parte, es propio de las familias entrar en crisis periódicamente: por ciclos vitales (uniones, nacimientos, muertes) y por adecuación a contextos cambiantes (crisis económicas, sociales, etc.). En consecuencia, es muy probable que, en el recorrido de los niños por el Jardín, compartamos momentos más o menos gratos de la trayectoria familiar, que veamos uniones, desuniones y períodos de incertidumbre y transición que afectan la sensibilidad de los alumnos. Frecuentemente es el contexto social externo el que golpea los vínculos familiares: ser padres y madres se hizo muy difícil en la historia reciente de nuestra provincia y del país. Esto no exime a los adultos de las responsabilidades que tienen hacia los niños, pero lleva a considerar que tanto padres como docentes a veces ‘hacemos agua’. Desde las escuelas vemos que la posibilidad de recrearse es lo que permite la perduración de los grupos familiares, pero esas transformaciones constantes tienen costos emocionales altos. La transmisión intergeneracional de las prácticas de crianza ha perdido continuidad, y encontramos adultos desconcertados en sus roles domésticos. […] “En segundo lugar, es necesario revisar los desencuentros cotidianos entre escuelas y familias, porque no se puede caracterizar a todos del mismo modo. En un contexto de exclusión, maltrato, violencia e injusticias de diferente índole, si la escuela aboga por la igualdad, por la inclusión, por relaciones pacíficas y el respeto de cada uno, es probable que sus discursos y modalidades de cuidado sean di- ferentes de las que son usuales en otros ámbitos. En tal sentido, algunos aspectos de la tarea escolar son de provocación cultural, de invitación al cambio, por lo que es esperable que haya conflictos y reacciones de cada comunidad: en estos casos, el contraste con las familias indica un logro de la ac- ción pedagógica aunque ello no evite momentos de profundo desasosiego. 25 DGCyE, Diseño Curricular para la Educación Inicial, 2007, Resolución 3161/07. 16 | Dirección General de Cultura y Educación
16. “Como contrapartida, a veces son las familias las que denuncian modalidades arbitrarias y violentas propuestas por las escuelas. Algunos rasgos y gestos institucionales de las escuelas no acompañan los cambios en los grupos familiares y resultan expulsores cuando desconocen las nuevas estructuras de relaciones parentales, proclaman modelos absolutos o promueven enunciados culturales sesgados por la clase media urbana como si fueran universales. En tal sentido, algunas demandas de los grupos familiares constituyen alertas que las instituciones deben escuchar, si comparten la decisión de cons- truir una escuela inclusora de las diferencias y promotora de la dignidad humana. “Ante estas contradicciones y conflictos entre escuelas y familias, mantener una coherencia rígida puede resultar una estrategia asfixiante. Por el contrario, en tiempos de crisis, ciertas ‘incoherencias’ dan cuenta de la exploración de nuevas alternativas. Esto implica ubicarse en un lugar de aprendizaje institucional, sin perder convicciones básicas, pero abriéndose a discutir qué es central y cuáles son supuestos que se pueden revisar. Si desde la escuela no varían las concepciones sobre las familias será muy difícil trabajar con los niños que llegan a las instituciones de todos los sectores sociales. Cuando una institución se pregunta y explora nuevas alternativas puede sentir mayor fragilidad o ser percibida como inconsistente, pero es un riesgo que las escuelas necesitan correr para avanzar en la construcción de un espacio público más justo y solidario. “La escuela es un espacio público cuya índole institucional es muy diferente a la de las familias: lo propio del espacio público es que se puedan entrelazar los aportes diversos, disímiles, contrastantes, a partir de vínculos secundarios erigidos por un propósito institucional. Esto ocurre, por ejemplo, en la construcción de valores compartidos. Hay valores que circulan en las relaciones internas de los grupos familiares y entre éstos y el resto de la sociedad, pero esos valores también son construcciones históricas, […] no significan tampoco lo mismo en todo tiempo y lugar. Los valores son fruto de disputas culturales en las cuales intervienen escuelas y familias, al mismo tiempo que son afectadas por ellas.26 “¿Qué valores habrán de orientar la Educación Inicial? En términos generales, las familias tienen derecho a pensar por sí mismas en el terreno de la felicidad: en una educación pluralista la maestra no tiene legitimidad para enseñar un modelo de cómo debe ser un varón, una mujer, una familia; no puede im- poner tal o cual creencia religiosa, tal o cual adscripción político-partidaria. Se trata de campos en los que la escuela debe respetar y favorecer la diversidad. […]” Pero la diversidad también tiene límites: “las restricciones no se deben a la modalidad que asume la conformación familiar, sino a las relaciones que se dan en el interior del grupo: la igualdad, la vida digna y los derechos humanos son el fundamento y el límite de la diversidad socialmente aceptable. El maltrato, la violencia, la discriminación, la exclusión, el sometimiento y otras formas de desigualdad son éticamente condenables, cualquiera sea la estructura de la organización familiar. La legislación nacional e internacional de las últimas décadas ha avanzado en el reconocimiento de derechos en las relaciones entre géneros y entre generaciones. Esto contribuye a conformar un nuevo modelo de familia ‘democrática’ y la relación entre escuela y familias debe incluir la reflexión sobre los cambios culturales necesarios para alcanzar mayores niveles de igualdad. “Construir un nosotros significa reconocer a ‘cada uno’ la posibilidad de delinear su proyecto de vida, aceptar la legitimidad de las orientaciones familiares sobre cuestiones que exceden la competencia de la escuela y promover la construcción de valores compartidos que den sustento a las libertades y la igualdad propias de una sociedad pluralista. Las familias y diversas organizaciones comunitarias socializan a niños y niñas desde diferentes perspectivas, muchas de ellas legítimas aunque no siempre coincidentes. La responsabilidad del Jardín, en tanto espacio público de construcción de lo público, consiste en resignificar las experiencias sociales que los chicos traen, reconocer las diferencias legíti- mas y construir condiciones de igualdad ampliando los repertorios culturales. El desafío es complejo, pero puede ser apasionante”. 27 26 Los medios de comunicación social, por ejemplo, son actores que toman parte en la construcción de valores sociales como la competencia y el éxito, que afectan las preferencias y elecciones de niños y adultos que integran el Jardín. 27 DGCyE, Diseño Curricular para la Educación Inicial, 2007, Resolución 3161/07. Diseño Curricular para la Educación Inicial | Marco General 17
17. La enseñanza en la Educación Inicial: ampliando los repertorios culturales “Cambian los tiempos y las modalidades, pero la escuela tiene una función específica, para la cual fue pensada y creada: socializar por vía del conocimiento. Desde su inicio, con mayor o menor sinceridad y coherencia, las escuelas han tratado de construir un conocimiento no dogmático ni arbitrario, aunque cada vez es más urgente erradicar de las prácticas las certezas dogmáticas que impiden pensar con otros. El desafío es que el conocimiento escolar se construya con convicciones, con preguntas, con sensibilidad, con avidez de pensamiento. Esto supone revisar qué significa enseñar en la Educación Inicial. […] “Enseñar es poner a disposición un legado cultural que incluya todas las experiencias formativas que no provee el medio social habitual de cada niño. Si la escuela enseña los que ellos ya saben o lo que pueden encontrar fácilmente en otro lado, está diluyendo su potencialidad y defraudando las expectativas que la sociedad deposita en ella. […] Deberíamos tratar que el conocimiento escolar sea una herramienta que permita salir del inmediatismo (la idea de que sólo existe el presente) y la inmanencia (la creencia en que cada uno sólo puede operar sobre sí mismo). Por el contrario, se trata de ver que la experiencia humana es arbitraria, cambiante y multifacética, que podemos conservar y cambiar el legado de las generaciones anteriores, que el conocer con otros es una experiencia transformadora y nos da mayor potencia para pensar. En este sentido, enseñar es provocar la mente del otro y la propia, sin ‘fabricar’ al otro como queremos que sea, ni ‘abandonarlo’ para que resuelva todo por sus propios medios.28 […] “Enseñar es siempre una apuesta utópica, [...] la escuela tiene la posibilidad de constituirse en espacio de cobijo y enseñanza, reconocimiento y proyecto. El primer derecho de cada niño en la escuela es a recibir enseñanzas, por lo que es factor de exclusión aquel docente que niega conocimientos, que no abre las puertas del mundo a cada niño, que no desafía los intereses actuales para construir intereses nuevos y superadores. Al decir que la enseñanza amplía los repertorios culturales, se hace referencia a que el Nivel Inicial puede y debe distribuir algunos bienes simbólicos que humanizan e incluyen. Quien desdeña la enseñanza en nombre de la espontaneidad infantil tira por la borda la libertad del niño, porque una convicción básica de la educación escolar es que el conocimiento tiene potencial emancipatorio, el pen- samiento puede transformarnos y el intercambio argumentativo nos constituye como sujetos libres. “Al mismo tiempo, la enseñanza escolar [...] puede mucho en reconocimiento del otro, si la sala se constituye como espacio de encuentro donde la mera tolerancia puede dar lugar a la valoración de las diferencias y a la construcción de proyectos comunes. El segundo derecho de cada niño en la escuela es que crean en él, en que puede, en que tiene algo para aportar a este mundo, en que vale la pena incluirlo en los proyectos comparti- dos. Enseñar es reconocer al otro como sujeto capaz de aprender, de pensar, de dialogar y de producir. Ello no viene dado. No entra con la llegada de cada niño al Jardín. Es necesario advertirlo y favorecerlo”. 29 Igualdad y educación “Una convicción básica que orienta el trabajo de los Jardines es que la escolarización temprana con- tribuye a la igualdad de oportunidades. [...] “Pensar la igualdad desde las escuelas ha sido, históricamente, un arma de doble filo por los riesgos que implica poner la igualdad como meta o como supuesto piso inicial, como criterio de homoge- neización de las miradas, de las herramientas y de los contenidos. ¿Qué significa la igualdad en la escuela? Algo de esta pregunta se abre al pensar el recorrido de la integración de niñas y niños con discapacidad en los Jardines de Infantes bonaerenses, producto de diferentes experiencias, muchas veces sostenidas desde el esfuerzo de los docentes y de las instituciones. Los proyectos de integración escolar, desarrollados entre los jardines y las escuelas de educación especial, han permitido producir un conocimiento sobre la complejidad de esta tarea, al mismo tiempo que han sido un espacio con- 28 Meirieu, Philippe, Frankenstein educador. Barcelona, Laertes, 1998. 29 DGCyE, Diseño Curricular para la Educación Inicial, 2007, Resolución 3161/07. 18 | Dirección General de Cultura y Educación
18. creto de ejercicio de ciudadanía, donde el derecho, la igualdad y el reconocimiento de las diferencias se fueron haciendo presentes, no sin problemas, y contradicciones. [...] “Pensar la integración educativa de niños con discapacidad nos pone ante la necesidad de revisar algunos conceptos y algunas cuestiones vinculadas a la tarea concreta. Así, en primera instancia se presentan tres conceptos de fuerte sentido político: el derecho, la igualdad y las diferencias. Evidente- mente, estos conceptos no están sólo presentes en el recorrido de un proyecto de integración escolar sino en todas y cada una de las acciones educativas, pero cobran una significación particular en la definición de una propuesta educativa para un niño con alguna discapacidad. El conocimiento y el reconocimiento de las diferencias confronta directamente con el mito o ilusión histórica de la ho- mogenización, esa creencia de que todos los niños son iguales, que todos aprenden lo mismo y más o menos al mismo tiempo. Uno de los sentidos de lo diferente es precisamente la posibilidad de recorrer ‘distintos caminos’: existen diferentes formas de aprender, diferentes posibilidades de aprendizaje, diferentes puntos de partida en el aprendizaje y también de llegada. [...] “La búsqueda de la igualdad no es que todos aprendan lo mismo, sino que está en el derecho, en la posibilidad de ejercerlo. Ese derecho está antes de que todo empiece, en el origen del sujeto, antes de un diagnóstico, antes de un pronóstico, antes de un tratamiento o de un proyecto pedagógico.” Cuando se piensa en el alumno de manera fragmentada “se convierte en un sujeto-objeto de diag- nóstico, clasificación, pronóstico y de tratamiento. Este sujeto-alumno, definido desde esa mirada, está conectado con nuestro ser sujeto-docente, lo cual producirá un sentido y dirección en la ense- ñanza. Aquí sería oportuno repensar este tipo de pedagogía basada en supuestos saberes expertos: un diagnóstico exacto y definitivo que termina en un pronóstico ineludible, que elimina lo inesperado, lo imprevisible, donde nada podrá cambiar salvo lo pronosticado, condenándose al sujeto a cumplir con su diagnóstico y pronóstico; anulándose, también, posibles acciones creativas del medio, de los maestros y del propio sujeto. La integración y los proyectos de integración son producto de una cons- trucción colectiva entre el jardín, la escuela especial” y los especialistas de la Dirección de Psicología; entre el docente de la sala, el docente integrador y los EOE, entre todos los docentes intervinientes, entre las instituciones educativas y la institución familia. Y como toda tarea colectiva no está exenta de conflictos, de encuentros y desencuentros. [...] “En definitiva, ‘revisar el lugar que la igualdad ocupa entre nuestras representaciones es una opor- tunidad de desmontar dispositivos institucionales y didácticos. […] Revisar la igualdad en nuestras prácticas pedagógicas significa, entonces, entender el encuentro del aula como una oportunidad emancipatoria en la que ocurre mucho más de lo que aparece delante de los ojos. Algo sucede allí que habilita nuevos modos de relacionarnos, de conocer y de pensar. Como siempre y aunque no se note, la primera transformación se da en nuestra cabezas’.30 Reconocer la educabilidad de cada sujeto y brindarle las mejores prácticas de enseñanza y cuidado implicará considerarlo como igual y contribuir a que la sociedad le ofrezca condiciones para hacer valer esa igualdad como derecho” [...].31 PROPÓSITOS DE LA EDUCACIÓN INICIAL En relación con los alumnos • “Asegurar el respeto de los derechos de todos los niños establecidos en las Leyes de protección de los derechos del niño, nacional 26.061 y provinciales 13.298 y 13.634. • “Generar vínculos de afecto y confianza que les brinden seguridad en sus capacidades y deseos” de aprender. 30 Siede, I., “Iguales y diferentes en la vida y en la escuela”, en Martinis, P. y Redondo, P. (comps.), Igualdad y educa- ción. Escrituras entre (dos) orillas. Buenos Aires, Del estante, 2006. 31 DGCyE, Diseño Curricular para la Educación Inicial, 2007, Resolución 3161/07. Diseño Curricular para la Educación Inicial | Marco General 19
19. • “Asegurar la enseñanza de conocimientos socialmente significativos que amplíen y profundicen sus experiencias sociales extraescolares, fomentando nuevos aprendizajes. • “Favorecer el desarrollo de sus capacidades de comunicación y expresión a través de diferentes lenguajes verbales y no verbales. • “Promover la integración grupal y la articulación de las diferencias personales en el desarrollo de tareas de aprendizaje, en el juego y en la convivencia cotidiana. • Integrar en la tarea educativa “sus tradiciones culturales, sus historias personales, sus estilos de vida y sus inclinaciones particulares, en el marco de la igualdad de derechos y posibilidades”.32 • Favorecer el desarrollo de la propia identidad y su pertenencia a la comunidad local, provincial y nacional. • “Ofrecer oportunidades de desarrollo de su capacidad creativa, del placer por explorar y conocer y de la participación en actividades colectivas. • “Promocionar el cuidado preventivo de la salud y realizar orientaciones y derivaciones hacia otros organismos [...] del sistema educativo, en caso de ser necesario. • “Promover actitudes de solidaridad, cuidado de sí mismos y de los otros, disposición al diálogo y a la resolución cooperativa de los problemas comunes. En relación con la comunidad y los grupos familiares • “Integrar en la tarea educativa a los adultos responsables de cada niño, propiciando una comuni- cación fluida, diálogos constructivos y respeto mutuo en la búsqueda de criterios compartidos para la crianza de los niños y la tarea escolar. • “Fundamentar argumentativamente las decisiones institucionales que favorecen la trayectoria formativa de los niños y las niñas. • “Estrechar vínculos con toda la comunidad, incluyendo a los grupos familiares, los ex-alumnos y otras instituciones públicas, a través de espacios reales de participación y articulación de accio- nes, en función de los propósitos formativos del Nivel”. En relación con los equipos de trabajo • “Fomentar la constitución de equipos de trabajo que participen activamente en la definición de una propuesta formativa que trascienda los límites de cada sala[...]. • “Considerar la tarea institucional como espacio de compromiso participativo que respete la au- tonomía de la gestión”. • Promover “la capacitación permanente del personal para que cuente con herramientas que per- mitan su desarrollo profesional y el ejercicio de su tarea con una actitud responsable, compro- metida y reflexiva. • “Valorar expresamente la diversidad de modalidades y estilos de ejercer la docencia, enriquecien- do la actividad del equipo con el mejor ensamble posible de los aportes particulares, en el marco de la normativa vigente. • “Favorecer las producciones didácticas de los docentes que permitan acrecentar la experiencia institucional en beneficio de la propuesta formativa. • “Establecer relaciones interinstitucionales que permitan la circulación de experiencias y produc- ciones, la construcción de proyectos que abarquen diferentes escuelas cercanas o lejanas y una mejor utilización de los recursos comunitarios. • “Arbitrar acuerdos y estrategias para la articulación entre niveles, considerando la continuidad, la coherencia interna y la especificidad de cada nivel”.33 32 DGCyE, Diseño Curricular para la Educación Inicial, 2007, Resolución 3161/07. 33 Ibídem. 20 | Dirección General de Cultura y Educación
20. LAS INSTITUCIONES “Los jardines de infantes urbanos y rurales, maternales, Servicios de Matrícula Mínima (SEIMM), re- presentan la estructura institucional del Nivel Inicial, el lugar donde cada día se pone en acto la enseñanza. Enseñanza que expresa una oportunidad para los niños y para quienes habitan el espacio escolar, docentes, familias, personal directivo, personal auxiliar, cooperadores, ya que también es una oportunidad recibir y educar a la primera infancia. Una propuesta de enseñanza sólo cobra vida si nuestras instituciones se apropian de ella y si, al mismo tiempo, la transmiten y comparten pública- mente. La idea de instituciones en movimiento refleja una urgencia ética, política y pedagógica, la de asumir en conjunto una posición como adultos, educadores, maestros, que permita” la formación de los niños respetando su subjetividad y en diálogo permanente con la construcción de la ciudadanía. Proyectar, bocetar, direccionar el trabajo institucional es reconocer la dimensión histórica de las insti- tuciones educativas”. La tarea “principal tendrá que ser garantizar una educación común en la que lo universal y lo particular dialoguen en el día a día o, en el ‘día con día’ enlazado en las historias vitales de alumnos, maestros e instituciones. “En este Diseño Curricular, los propósitos curriculares descriptos requieren bastante más que la tarea de enseñanza desarrollada en cada sala. Implican un trabajo complejo, que involucra a toda la insti- tución. Mientras la escuela educa, puede aprender de sus prácticas, de las lecturas que enuncian sus miembros y especialistas externos, de la reflexión constante y crítica. De este modo, la consecución de los propósitos constituye un desafío tanto hacia afuera como hacia adentro, porque una institución que se pone en movimiento puede aportar a la transformación de la realidad en tanto y en cuanto esté dispuesta a transformarse a sí misma”.34 LA CONSTRUCCIÓN DE EQUIPOS, ENTRE DOCENTES Y CONDUCCIONES “Es claro que las responsabilidades y tareas de dirección e inspección trascienden en mucho las tareas de enseñanza, pero no pueden dejarlas de lado, pues ellas son el norte y el propósito de todas las cuestiones administrativas, de infraestructura y de gobierno. Poner la enseñanza en el centro de las preocupaciones de los equipos directivos ayudará a volver poner en el centro la función de las escuelas, en su justo tér- mino. Directores e inspectores son los responsables de conducir al equipo docente hacia esos propósitos, en el marco de un proceso de construcción colectiva y de prácticas democráticas de gobierno y gestión. Se trata de responsabilidades arduas y delicadas, que al mismo tiempo deberían quebrar las soledades que paralizan en muchas ocasiones a quienes se ocupan de conducir las instituciones. “Entre las tareas de gestión, ocupa un lugar relevante la gestión curricular, es decir, la contextualización y la adecuación de este Diseño Curricular a las necesidades formativas de cada comunidad específica. Con- textualizar significa aquí tomar decisiones profesionales de carácter político: qué y cómo enseñar a estos niños y para qué. En cualquier caso, el Diseño Curricular establece un marco y un norte, pero no podría dar cuenta de los desafíos particulares que enfrenta cada institución. Por eso, requiere la deliberación activa y democrática de todos los miembros del equipo institucional, para garantizar que la experiencia forma- tiva del jardín permita enriquecer las trayectorias sociales previas, quebrar la inercia paralizante y superar cualquier techo establecido desde el pesimismo y el resguardo. Contextualizar es formular claramente los desafíos locales, sin buscar excusas ni renunciar de antemano a probar e inventar nuevos caminos. […] “Contextualizar el currículo, desarrollar y poner a prueba propuestas concretas de trabajo en las sa- las. Se trata de un proceso de elaboración que involucra a todos los docentes, [...] con seguimiento y orientación de los directivos, con registro y archivo de la producción didáctica. Esto permitirá acumu- 34 DGCyE, Diseño Curricular para la Educación Inicial, 2007, Resolución 3161/07. Diseño Curricular para la Educación Inicial | Marco General 21
21. lar y sistematizar la producción didáctica institucional, para que los nuevos docentes puedan inventar desde lo que está, puedan mirar otras alternativas. “Contextualizar el Diseño Curricular es precisar lo que se espera en cada tramo formativo. La expec- tativa de coherencia dentro del establecimiento surge de considerar al niño como sujeto histórico, cuyos aprendizajes se inscriben en procesos que incluyen su paso por todas o casi todas las secciones del Jardín de Infantes. En consecuencia, una tarea ineludible es la búsqueda de articulación de la en- señanza entre las secciones de una institución y entre las docentes de una misma sección”, como tam- bién entre el ciclo Jardín Maternal y Jardín de infantes “y entre el Nivel Inicial y el Nivel Primario. “Estas decisiones vinculadas con la contextualización institucional requieren también un diálogo sostenido con los grupos familiares y la argumentación pública de la propuesta de enseñanza. Los docentes tienen, ciertamente, disposición y capacidad para tomar decisiones didácticas. Sin embargo, los padres tienen derecho a presentar sus opiniones y objeciones, a pedir que los docentes justifiquen sus decisiones, a preguntar por qué se desechan otras alternativas. Si la escuela convoca a la par- ticipación, no es para desligar en otros las decisiones ni para [...] (desoir) las demandas, sino para involucrar a las familias en un proceso que afecta a sus hijos. El diálogo y la experiencia transitada permitirán la construcción paulatina y rigurosa de acuerdos para la tarea, de criterios para la ense- ñanza, de decisiones conjuntas, (siempre revisables argumentativamente)”. “Esta prescripción curricular busca orientar prácticas preexistentes, por lo cual no pretende tener carácter inaugural, y reconoce la nutrida experiencia de los docentes que transitan cotidianamente las salas del Nivel de la variada geografía bonaerense. Asimismo, las producciones técnicas y las prescripciones insti- tucionales generadas en diferentes ámbitos de la gestión provincial reúnen aportes ricos y variados que es conveniente tener en cuenta. Los documentos de apoyo que se produjeron desde la DPEI en los últimos años son materiales valiosos, que se recomienda consultar permanentemente en relación con el enfoque didáctico y los contenidos de este Diseño Curricular. En síntesis, se propone tender líneas de continuidad y enfatizar algunas cuestiones particulares que permitirían enriquecer la labor didáctica”. 35 LOS DISTINTOS MOMENTOS DEL AÑO “El Nivel Inicial organiza sus actividades en función de tres períodos con características distintivas. En consonancia con el periodo lectivo para el Nivel Primario, la institución y el docente del Nivel Inicial pla- nifican esos momentos en función de sus propuestas. En este Nivel, los niños hacen su ingreso a la vida escolar y, a la vez, las familias hacen su presentación en el espacio escolar, a través del Jardín ya sea en las salas de los más chicos o bien de las secciones que son obligatorias en la provincia de Buenos Aires. “Para muchos, este momento coincide con su ingreso a un mundo social desconocido hasta entonces. Es por ello que el modo en el que los niños y sus familias ingresan cobra tanta importancia para el futuro de la escolaridad de los alumnos. Se pueden distinguir tres períodos anuales: el de inicio, el de desarrollo y el de cierre del año que implica a su vez preparar el pasaje de sala, de ciclo o de Nivel. “Previo al ingreso a la institución, se considera relevante el momento del primer acercamiento de las familias, cuando realizan la inscripción de los niños. Este momento en el que la institución se presen- ta, merece ser cuidado de modo especial. Así como en la vida cotidiana, el encuentro con el otro (con lo desconocido) implica ansiedad, tensión, curiosidad; la llegada de las familias al Jardín es una situa- ción que no sólo genera ansiedad y curiosidad en las familias y en la institución misma, sino que se trata del inicio de un vínculo en el que las familias depositarán confianza y [la institución] responsa- bilidad. En ambos casos nos referimos a vínculos sensibles, que deben ser cuidados desde este primer momento.36 Asimismo, la edad de los niños requiere que las familias confíen en la escuela, ya que ellos 35 DGCyE, Diseño Curricular para la Educación Inicial, 2007, Resolución 3161/07. 36 Cabe mencionar que la realidad del territorio provincial genera situaciones en las que, por ejemplo, la relación de las familias con los docentes no es diaria, como ocurre en la zona de islas o rurales. 22 | Dirección General de Cultura y Educación
22. aún se encuentran en una etapa de mucha dependencia. Es deseable que esta instancia sea revisada, ya que generalmente coincide con los últimos meses del año, los cierres de diferentes propuestas y la despedida de los grupos que dejan el Jardín. Sin embargo, el equipo directivo y docente no perderá de vista que, más allá de los cambios de personal que estén previstos, la institución finaliza un ciclo con la bienvenida de otro y de otros. Este tiempo es de vital importancia. “El momento de la inscripción se torna clave para iniciar un diálogo que ambas partes (familias y Jardín de Infantes) mantendrán hasta el egreso de los niños. Este diálogo es conveniente que ayude a situar las responsabilidades de cada parte, motivando a las familias para que se expresen libremente. A su vez la institución irá dando a conocer su encuadre de trabajo, que en todos los casos será tra- bajado en forma constante evaluando su pertinencia en el marco de los lineamientos emanados de la Dirección Provincial de Educación Inicial. “El momento de la inscripción es la bienvenida y, como tal, debe garantizarse que tanto el personal auxi- liar como todo el equipo docente brinden hospitalidad. Todos los niños tienen derecho37 a ser inscriptos en las instituciones, aun aquellos que no poseen documentación en el momento de la inscripción, ya sea porque se ha extraviado o bien porque nunca ha sido tramitada. En este sentido, la institución trabajará en red con los organismos de gobierno a fin de asesorar a las familias cómo tramitar la documentación. Los distintos escenarios actuales requieren del trabajo en red con agentes de salud y servicio social, así como el intercambio con las otras instituciones del Sistema Educativo Provincial. “El período de inicio [...] asume distintos estilos según se trate de las primeras secciones, si éstas re- ciben a los niños que han concurrido antes al jardín o a los que lo hacen por primera vez. Asimismo, la edad de los niños, las características de las familias, de la comunidad y la modalidad que tiene la institución, anticipan las múltiples variables que asume este momento del año. Es preciso, sin embar- go, recordar que algunas continuidades atraviesan este período; entre ellas, la necesidad de que sea la institución toda la que se prepara para recibir a los niños y sus familias, que el espacio y las propuestas de actividad estarán al servicio de procesos de integración en los que no se espera que sea el niño el que debe ‘adaptarse’, sino que se trata de una construcción por ambas partes: Jardín y alumnos”.38 Previo al comienzo de este período es necesario realizar la entrevista inicial a las familias. 39 La misma “cobra relevancia ya que es el modo como el docente conoce las realidades familiares de su grupo, sus circunstancias de vida y las inquietudes que tienen en relación con la inserción de los niños a la Sala. En este primer encuentro en el que se inicia un diálogo, las familias desean conocer al docente y los modos de trabajo que organizarán la tarea durante el año. Es deseable que la entrevista no adopte la forma de cuestionario rígido. Por el contrario, es conveniente que la docente y la familia mantengan un diálogo respetuoso, en el que se evitarán las preguntas sobre cuestiones de índole privada. [...] “Durante el período de ingreso de los niños en la institución, las actividades planificadas por el docente contemplarán la intervención de las familias o de aquellas personas que acompañan al niño, en la me- dida en que las realidades territoriales lo favorezcan. Conviene considerar que, muchas veces, es la ins- titución la que va organizando con las familias los modos de participación en este período, intentando espacios de encuentro que no siempre deben darse en las salas, ni tener un solo formato. Sería deseable que, en virtud de cada modalidad, las familias se sientan consideradas en el momento que dejan a sus hijos con el docente. Pueden tener lugar, por ejemplo, antes de que los niños suban al transporte en el medio rural o antes de subir a la lancha, en ambos casos estos momentos cobrarán especial relevancia. “Se favorecerán los juegos grupales en los que los niños participen, se vinculen y disfruten. Planificar actividades con juegos, en los que se involucre la expresión artística o aquellas que ayuden a apro- 37 Recordemos la vigencia de la Ley 13.298 de promoción y protección integral de los derechos de los niños de la Provincia de Buenos Aires. 38 DGCyE, Diseño Curricular para la Educación Inicial, 2007, Resolución 3161/07. 39 Ver el Documento de trabajo Nº 1 de 2008, El período de inicio en las instituciones. En este trabajo se desarrollan con amplitud diferentes aspectos referidos a este período y, en particular, sobre la entrevista inicial. Diseño Curricular para la Educación Inicial | Marco General 23
23. piarse del espacio y de los materiales.[...] Para ello debe haber un adulto de la institución dispuesto a acompañar, a sostener. Frecuentemente, ante la angustia de un niño en la sala, la intervención de otro docente de la institución resulta una ayuda para el niño y para el docente. Cobra especial relevancia el modo en el que interviene el equipo directivo, preceptores y auxiliares. Los equipos directivos acom- pañan a las familias, contienen a los docentes y ayudan a planificar propuestas de tipo institucional, considerando el uso de los espacios y posibilidades reales de cada docente. Al mismo tiempo, el rol del personal auxiliar en este período debe ser considerado especialmente, ya que su vínculo con los niños y las familias es significativo. Los tiempos de permanencia deben ser resignificados en virtud de la rea- lidad de cada grupo. No siempre es necesario que los niños mantengan un horario reducido varios días cuando ya conocen el Jardín y a sus pares. Al mismo tiempo, es necesario revisar algunas actividades que ocupan este primer período; por ejemplo, el conocimiento de la escuela es una propuesta que los niños suelen trabajar en la sala de tres; si el grupo pasó a la sala de cuatro está propuesta puede ser resignificada y trabajarse desde otro lugar. Así se pueden indagar otros espacios o equipamiento que el grupo desconoce, sin perder de vista que estos niños ya sienten ese Jardín como propio. “Para el éxito de este período, es necesario que las familias cuenten con toda la información acerca de la estadía de los niños en la sala. Se trata de considerar que, para las familias, este tiempo implica ansiedad y que el docente debe constituirse en un referente de confianza acerca del lugar en el que dejan a sus hijos, nietos, sobrinos. Cada año este período presenta circunstancias imprevisibles que serán resueltas con idoneidad si existe trabajo en equipo genuino y compromiso adulto. En ocasiones, algunos niños ingresan en cualquier momento del año y de todos modos deben atravesar el mismo proceso, incorporándose a un grupo muchas veces casi conformado. “El período de desarrollo comienza cuando el docente considera que los niños ya se han integrado al grupo de pares y a la institución. Este período se prolonga a lo largo del año y en las primeras secciones suele iniciarse luego del primer mes y algunos días más desde el inicio de las clases; y, en las otras secciones, se inicia dos o tres semanas [...] luego del inicio [...]. De todos modos es importante advertir sobre la imposibi- lidad de prescribir la duración de estos períodos. Más allá de que el grupo concurra al Jardín de Infantes en horario completo, desde la sección de lactario hasta la sala de cinco, cada grupo y cada niño requiere ser considerado particularmente por el docente y la institución. En este período se deben contemplar situacio- nes peculiares de un año a otro, evitando generalizaciones para las distintas secciones. “La duración de las propuestas de unidades didácticas, proyectos” y secuencias didácticas varía en función de la edad de los niños, su escolaridad previa, las características peculiares de cada grupo y la propuesta del docente. “Así en el transcurso del año pueden trabajarse distintas [...] unidades didác- ticas y, a la vez, estas alternarse con el abordaje de proyectos, o [...]” secuencias didácticas. “Este tiempo también incluye las propuestas de actividad con las familias y con la comunidad. Se trata de planificar y vislumbrar cuáles serían los posibles momentos del año en los que se contará con la participación de las familias, así como las efemérides y celebraciones que hacen a la idiosincrasia de cada institución o distrito escolar. “Es importante prever cuáles son los momentos que ofrecerán mayores oportunidades para realizar salidas con las distintas secciones en función del territorio. Más allá de que llegado el momento al- guna experiencia deba dejarse de lado por otros factores, la institución debe considerar el panorama territorial y organizarlas” con tiempo de acuerdo con lo planificado por el equipo docente. “El período de cierre implica [un tiempo] de evaluación de la tarea docente, institucional y sobre todo de los procesos de aprendizaje de los niños. Si bien desde el inicio del período lectivo tiene lugar el proceso de revisión que permite realizar ajustes y tomar nuevas decisiones, este momento del año implica evaluar y definir en función del año próximo. Se realizan informes y se prepara el pasaje de sala o el ingreso a la primaria. Este tiempo debe contar con la presencia de las familias en reuniones compartiendo las propuestas que hubo, la exposición de lo trabajado, sumando a aquellas personas cercanas a los niños, cuando sea posible. 24 | Dirección General de Cultura y Educación
24. “En las instituciones deben preverse actividades que preparen para la próxima sala. En el caso de los niños más pequeños, hay que considerar que son las familias las que deben conocer los cambios que implica ingresar a la siguiente sala. Resulta habitual que ciertos usos y costumbres de una sala sean modificados en la siguiente, es importante que el docente de la próxima sección explicite en una re- unión a las familias cuáles son las rutinas que serán novedosas y realice una sencilla presentación de los ejes de trabajo del año venidero. Promover instancias en las que circule la palabra y el diálogo sea fluido es un modo de asegurar la confianza en la institución. “Es necesario considerar especialmente las actividades de articulación ”del jardín maternal con el jar- dín de infantes y de éste“ con la escuela primaria. En este sentido, los docentes preverán cuando sea posible, visitas a la escuela más cercana, a fin de que los niños se familiaricen con el estilo del primer grado. La disposición de los espacios, los materiales, el uso del delantal blanco; y, por sobre todo el uso del tiempo son algunos de los aspectos a considerar en el momento de planificar como preparar a los niños para que este pasaje sea exitoso. Es necesario entonces que los equipos directivos y los docen- tes de las salas de cinco y de primer grado más cercanos organicen propuestas de intercambio para ayudar a los niños y sus familias a transitar este tiempo de crecimiento. [...] Cabe señalar que resulta fundamental el rol de la supervisión como articulador entre ciclos, niveles e instituciones del mismo distrito, ya que si la articulación es prevista como parte importante de las tareas a desarrollar por ambos niveles [...] se superará la tarea aislada de algunas instituciones tendiendo a la sistematización de una propuesta de la comunidad educativa regional”.40 Las reuniones de padres “A lo largo del año se realizan de modo sistemático las tradicionalmente llamadas reuniones de padres41, las que son planificadas u organizadas anualmente, y otras que el docente cree necesario convocar en función de algún problema o tema puntual para abordar con las familias. Estas reunio- nes deben reafirmar el compromiso ético que le cabe al Jardín de dar a conocer la tarea que realiza, mostrando cómo los niños aprenden y el maestro enseña. “Resulta conveniente que revisemos ciertos usos y costumbres de los encuentros con las familias, [...] las posibilidades reales que brindamos para que todos se expresen, las oportunidades de encuentro entre las familias que se habilitan en estas reuniones, a lo largo del año. Muchos usos y costumbres hacen que las familias no vivencien la “reunión de padres” como un espacio para la comunicación, sino que entienden este espacio como un momento para que se les diga lo que se espera de ellas. Podemos favorecer un mo- mento de intercambio entre las familias para que conozcan a aquellos que no concurren habitualmente al Jardín, podemos invitarlos a manifestar sus inquietudes en pequeños grupos y luego compartirlas, etc. De lo que se trata es de desarmar la reunión estereotipada, en las que el docente prepara lo que debe decir, prepara un souvenir para agradecer la asistencia y dedica menos atención a su desarrollo. Así, cuando el docente piensa la reunión como un encuentro entre adultos, necesario para comunicar una tarea desarrollada de modo responsable, planificado, con idoneidad al interior de la institución, el encuentro cobra otra relevancia, despeja inseguridades y afirma la profesionalidad. “Crear canales de comunicación con las familias, reconociendo y respetando las singularidades de cada una es una responsabilidad ineludible de la escuela. La tarea docente adquiere aquí un rol clave en la creación de tejidos de sostén, que den cuenta del trabajo cooperativo y solidario a fin de opti- mizar lo que se ofrece a los niños. “Cabe recordar que no todas las familias pueden acercarse a la institución frecuentemente o a diario. En este caso, el docente debe considerar que el uso del cuaderno de comunicaciones cobra especial 40 DGCyE, Diseño Curricular para la Educación Inicial, 2007, Resolución 3161/07. 41 Las reuniones tradicionalmente fueron un espacio de las madres. En los últimos años, los padres comenzaron a concurrir más, pero aún es escasa su presencia. Hoy en general se convoca a las familias, ya que son muy variados los grupos familiares que conviven con los niños. Diseño Curricular para la Educación Inicial | Marco General 25
25. relevancia. Es oportuno recordar que se trata de un canal de comunicación entre las familias y el Jardín. Se trata de un cuaderno que si bien manipulan los niños, comunica información o inquietudes a las familias y que éstas deben encontrar como espacio privilegiado para hacer llegar sus dudas, pedidos y sugerencias. Es conveniente recordar que el interlocutor es la familia, que sus integrantes necesitan recibir y dar comunicaciones claras, amables. Se sugiere repensar cuánto tiempo se destina a hacer “notitas” y cuánto se estimula a las familias a expresarse a través de este medio. En otro sen- tido, muchas veces los responsables de las familias se encuentran impedidos para escribir, es impor- tante que el docente esté advertido de la realidad familiar y de las posibles dificultades con la lectura y escritura, a fin de arbitrar modalidades más adecuadas para comunicarse”.42 El ambiente físico y el uso de los espacios El Nivel Inicial siempre le dio importancia a la organización del “espacio y a su equipamiento, al considerarlo uno de los condicionantes de las actividades. En la Provincia de Buenos Aires, si bien los edificios fueron creados en su gran mayoría para ser Jardines de Infantes, sabemos que no todas las modalidades que estructuran el Nivel comparten hoy esta realidad. La utilización de los mismos debe ser optimizada de modo tal que promueva experiencias nuevas y garantice la seguridad de los alum- nos. [...] Al planificar la disposición espacial de la institución y de las salas, el espacio debe aparecer al servicio del mejor aprovechamiento de las distintas actividades. [...] “El espacio y el mobiliario son así puestos al servicio de la enseñanza y no las posibilidades de ense- ñanza condicionadas por el espacio y el mobiliario disponible. Sabemos que esta propuesta no es sino un desafío para el docente, implica un esfuerzo y un uso distinto del tiempo que debe ser previsto a la hora de planificar actividades. La optimización en el uso de los espacios requiere a su vez de un trabajo cooperativo y planificado por todos los integrantes de la institución. Del mismo modo que las docentes organizan [...] la alternancia en el uso del patio, deben considerar también la posibilidad del uso de pasillos, del salón de usos múltiples, del salón de actos o mobiliarios que permitan a un grupo desarrollar una actividad en mejores condiciones. Si los niños son los verdaderos protagonistas de la institución, todos los espacios pueden ser posibilitadores de experiencias de aprendizaje, [...]” siempre y cuando los docentes los acondicionen para cumplir con este propósito. “Los pasillos poblados de paneles en los que sea posible poner y sacar láminas de pintores o expre- siones de la plástica de las distintas secciones, las paredes pintadas con pintura para pizarrón, o bien papeles de escenografía o papeles para reciclar, pueden convertirse en oportunidades para estar en contacto con la expresión artística habitualmente. Al mismo tiempo, la falta de materiales adecua- dos puede reemplazarse con el uso de soportes que simplemente permitan colgar trabajos, láminas, como puede ser una soga o un hilo con broches. La altura en este caso estará pensada para que los niños puedan ser observadores durante los desplazamientos. Cuando sea posible la compra de espejos irrompibles, es aconsejable su uso. Estas adquisiciones se convierten en inversiones duraderas y per- miten juegos e interacciones gestuales significativas para los niños. “El piso puede ser un estímulo para el juego si el patio u otro espacio disponible cuenta con tableros dibujados, o bien se puede convertir en largos caminos cuyas trayectorias se realicen con cinta de pa- pel o cintas plásticas. Asimismo, es necesario tener presente que algunos niños viven en espacios físi- cos ausentes de piso y que otros simplemente no encuentran habitualmente en su rutina posibilidades de habitar espacios parquizados; ambas realidades (por nombrar sólo algunas significativas) merecen atenderse en la planificación docente y permiten revalorizar las posibilidades de cada institución en cada circunstancia. La ausencia de pisos de goma, adecuados para las salas de lactario o deambula- dores; puede ser reemplazada para el primer caso, de modo provisorio, por colchonetas, alfombras o frazadas que aseguren la ausencia de golpes ante la pérdida de equilibrio o movimientos de los niños pequeños. Los deambuladores, en cambio, no pueden afianzar la marcha en pisos que no sean firmes, 42 DGCyE, Diseño Curricular para la Educación Inicial, 2007, Resolución 3161/07. 26 | Dirección General de Cultura y Educación
26. razón por la cual la ausencia de goma no es fácil de reemplazar. Sin lugar a dudas, intentamos aquí proposiciones que intentan lo mejor para los niños, sin desconocer por ello que algunas condiciones no resultan de fácil resolución por parte de la institución. “Los espacios pueden albergar distintos escenarios. Colgar telas, tiras de papeles, cintas, envases plás- ticos de las paredes, o colocar sogas cruzadas en lo alto, son algunas de las propuestas que habilitan actividades de expresión variadas que los niños disfrutan intensamente, en la mayoría de los casos. Colocar almohadones o colchonetas en el piso para jugar descalzos en los momentos más cálidos del año incentiva el desarrollo motor de modo singular. Asimismo, el uso de elásticos, sogas o medias de nailon formando un entramado a 40 cm (aproximadamente) del piso invita a un juego motor que el niño encuentra en el Jardín casi con exclusividad [...]. “Un tema clave para garantizar la comunicación con las familias en el Jardín es el uso de las carteleras, que en más de una ocasión se convierten en la cara visible del Jardín para las familias y la comunidad. Es impor- tante revalorizarlas, considerándolas como oportunidad y no como una carga. La distribución en paneles habilitará al abordaje de los temas relacionados con las efemérides, la propuesta de trabajo institucional o podrán abordar otros temas importantes para la comunidad. [...] Así, la cartelera se convierte en un espacio privilegiado para abordar las temáticas ambientales, laborales, del cuidado de la salud, la prevención de accidentes o alguna situación difícil de un distrito. En este caso, la institución adopta criterios acordes con la política educativa y asume posiciones que la sitúan como agente social responsable de la transmisión de cultura. [...] Al mismo tiempo, se propondrá que de modo permanente, si el espacio lo permite, se expon- gan los trabajos de las distintas secciones, las novedades del grupo, etc. Algunas carteleras pueden estar dispuestas en algún sector de la institución a la altura de los niños. [...] “El ambiente sonoro es otro de los factores que la institución debe cuidar. Los niños y adultos viven hoy en ambientes con ruido mayor de lo deseable en intensidad y persistencia. El jardín es un lugar de concentración de muchas personas, lo cual provoca un aumento del ruido que atenta contra la salud de los que habitan la escuela. “Los niños en edades tempranas se expresan con mayor fluidez cuando los ambientes son silenciosos; por lo tanto, el espacio con alta concentración de ruido no favorece su expresión. Intentar atenuar el ruido puede ser una de las soluciones. Adecuar el sonido de la música que se escucha en los distintos espacios atendiendo a que es escuchado en otro lugar; propiciar que los niños hablen en un tono que no invite a hablar a los gritos, son algunas de las medidas concretas que podemos adoptar en función de atenuar la intensidad del sonido ambiente. La sala es un espacio privilegiado para trabajar estas inquietudes, ya que es un aprendizaje social hablar sin gritos, habilitando la inteligibilidad de la pala- bra. En este sentido el docente intervendrá en las propuestas cotidianas; y al mismo tiempo, cuando la realidad de su sala o de la institución así lo plantee, organizará proyectos para trabajar esta situación, convirtiéndola en situación de enseñanza, que en muchos casos trasciende los muros escolares para comprometer y comprometerse junto a la comunidad en el diseño de acciones concretas de impacto hacia el interior y el exterior de la institución. “Finalmente, si bien el espacio y el mobiliario fueron pilares centrales en la singularidad del Nivel Ini- cial, ciertas tradiciones deberían ser revisadas. Una institución que promueve la cooperación facilitará el uso generoso de los espacios, promoviendo que los niños se muevan dentro de estos ámbitos de manera segura. Los espacios se habitan y viven de modo sensible: docentes, niños y familias pueden hacer que las instituciones se conviertan en espacios que los cobijen cada día, que afiancen su filia- ción con la institución escolar”.43 43 DGCyE, Diseño Curricular para la Educación Inicial, 2007, Resolución 3161/07. Diseño Curricular para la Educación Inicial | Marco General 27
27. ORIENTACIONES PARA PENSAR LA ENSEÑANZA En tanto construcción histórica, la experiencia escolar está siempre abierta a novedades y cambios, entre los cuales se encuentran las demandas y los desafíos que presenta cada tiempo y contexto específicos. A veces los desafíos vienen de la mano de condiciones novedosas que denuncian su des- acople con la propuesta escolar; otras veces, por el contrario, es la propia práctica institucional la que manifiesta su agotamiento y exige revisión. En ocasiones, las demandas sociales provienen de la comunidad cercana; como contrapartida, hay definiciones políticas que a veces conllevan una con- tradicción de prácticas y tradiciones comunitarias. En definitiva, todo diseño curricular tiene la responsabilidad de leer y definir los desafíos de la hora en que se enuncia, aunque también interesa destacar que no todo es nuevo ni todo está pendiente, que es importante sostener ciertas líneas de continuidad. “Desde el Jardín Maternal, la institución escolar tiene la responsabilidad de crear para los niños opor- tunidades para aprender, pues enseñar es generar condiciones para que otro aprenda, tarea primor- dial de los docentes. El vínculo pedagógico escolar se inicia con la presencia de un adulto capaz de transmitir una experiencia cultural, interviniendo entre las posibilidades reales y potenciales del niño, reconociéndolo como sujeto activo y capaz de recibir un legado. “Se trata de un proceso cotidiano en las escuelas y, por lo tanto, las orientaciones didácticas que se presentan entrarán en diálogo con los criterios” [...] y las modalidades de trabajo presentes en la tarea cotidiana de las instituciones del nivel. “Cada nuevo Diseño Curricular que se propone generalmente reemplazar al anterior, [...] retoma algunos enfoques y modifica otros. Sin embargo, el currículum real de las escuelas no siempre sigue los ritmos y las orientaciones que habitan estos textos, sino que reúne sentidos múltiples, diversos y frecuentemente contradictorios. Hay prácticas y criterios cotidianos que constituyen un currículum inercial, donde generalmente perviven orientaciones y sentidos provenientes de otros tiempos, otras intencionalidades u otros intereses. A la hora de revisar para qué hacemos lo que hacemos, necesitamos interpelar esas creencias que informan nuestras prácticas y evaluar qué queremos modificar y con qué finalidad, con la intención de superar las propuestas cada año”.44 ORGANIZACIÓN DE LA ENSEÑANZA Los contenidos del Diseño Curricular constituyen el objeto que da sentido a las prácticas de enseñanza y son los docentes los responsables de planificarlas y conducirlas. “Las orientaciones didácticas que se presentan buscan enriquecer la autonomía de cada docente para tomar decisiones, para deliberar con colegas de su equipo y arribar a acuerdos institucionales, para experimentar innovaciones o resignifi- car sus prácticas usuales. Cada docente tiene en sus manos la posibilidad de seleccionar los contenidos de enseñanza, incluyendo las distintas áreas, que no necesariamente deben pensarse por separado a la hora de planificar la propuesta formativa. “El Jardín tiene la oportunidad de ampliar los repertorios de cada niño de un modo privilegiado. En este senti- do, no se perderá de vista la necesidad de incluir lo conocido, la propia realidad territorial y cultural; es decir, aquello que es relevante para cada grupo. El docente asume un papel clave, ya que es quien debe conocer las costumbres de la comunidad en la que está la escuela, y ayudar a abrir la mirada hacia lo nuevo y desconocido y aportar los elementos que permitan a todos, de modo igualitario, compartir las producciones culturales. “Cabe señalar que el Jardín de Infantes tiene, en este sentido, una fuerte tradición porque desde sus comienzos trabajó con contenidos educativos (aunque hayan variado las denominaciones) que posi- bilitaron el trabajo pedagógico específico del nivel dentro de diferentes contextos sociales. 44 DGCyE, Diseño Curricular para la Educación Inicial, 2007, Resolución 3161/07. 28 | Dirección General de Cultura y Educación
La justicia en Mèxico
GISESITO

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