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Timestamp: 2019-11-20 02:18:12+00:00

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MARÍA RUTH VARGAS LEYVA
Primera Edición. Diciembre de 2008
© Asociación Nacional de Facultades y Escuelas de Ingeniería
Col. Centro, Delegación Cuauhtémoc,
C.P. 06000.
Esta obra y sus características son propiedad de la Asociación Nacional de
Facultades y Escuelas de Ingeniería, por lo que no debe ser reproducida
total o parcialmente, sin la autorización escrita de la ANFEI.
Diseño de Portada y Formación: Tecnológico de Estudios Superiores de
ISBN: 978-607-95035-0-5
“Si la noción de competencia está en crisis es porque su contenido
tradicional no le permite hacer frente a los nuevos desafíos de la
competencia y de las situaciones de trabajo. Hay que dotarse de nuevas
herramientas conceptuales y prácticas.”
Le Boterf, 2000: 31
1.1. Educación Basada en Competencias
2.1. Surgimiento de la Educación Basada en Competencias
2.2. El Concepto de Competencia
2.3. Las Competencias en el Proyecto Tuning
El Diseño Curricular por Competencias
3.1. El Referente Central del Diseño Curricular
3.2. Características del Diseño Curricular por Competencias
3.3. Fases del Diseño Curricular por Competencias
3.4. Perfiles por Competencias Profesionales
3.5. Identificación del Perfil de Egreso
3.6. Las Competencias en el Diseño Curricular
3.7. El Diseño Modular
La Guía Docente
5.1. Principios de la Evaluación por Competencias
5.2. Métodos de Evaluación
Glosario de Términos Empleados en el Marco de la Metodología
Figura 1. “Iceberg” de Competencias
Figura 2. El Enfoque de las Competencias
Figura 3. Demandas Sociales y Productivas en el Perfil Profesional
Figura 4. Evaluación de Competencias
Cuadro 1. Competencias Eje en el Proyecto Tuning
Cuadro 2. Proceso de Diseño Curricular
Cuadro 3. Fases en la Concreción de un Currículo por Competencias
Cuadro 4. Diseño Curricular con Base en Competencias
Cuadro 5. Diferenciación entre Perfiles Académico, Profesional y
Cuadro 6. Componentes para Definir el Perfil de Egreso
Cuadro 7. Competencias Transversales en el Modelo del Proyecto
Cuadro 8. Competencias Transversales o Genéricas.
Cuadro 9. Competencias Transversales o Genéricas.
Cuadro 10. Competencias Transversales o Genéricas.
Cuadro 11. Derivación del Perfil de Egreso Egreso a Partir del
Cuadro 12. Competencias de Egreso y Competencias Profesionales
Cuadro 13. Niveles del Perfil Profesional
Cuadro 14. Del Perfil Profesional al Diseño Instruccional
Cuadro 15. Las Competencias de las que da Cuenta el Perfil de
Cuadro 16. El Contenido de las Competencias Instrumentales,
Cuadro 17. La organización del Diseño Curricular por
Cuadro 18. Lineamientos Generales para el Diseño Curricular
Cuadro 19. Estatus en el Proceso del Diseño Curricular
Cuadro 20. Momentos en el Diseño Curricular
Cuadro 21. Descripción de la Competencia
Cuadro 22. Diferencia de Normas entre Tipo de Competencias
Cuadro 23. Métodos de Evaluación en la Formación por
ctualmente, en las instituciones de educación superior (IES) se realizan
grandes esfuerzos para diseñar proyectos y enfrentar los desafíos que
impone el contexto educativo nacional e internacional en su vinculación
con el mercado laboral, para dar respuesta en la formación de profesionistas
mediante el perfeccionamiento de los instrumentos cognoscitivos teóricos e
instrumentales del quehacer de la docencia e investigación.
El objetivo es encontrar las estrategias pertinentes que los hagan competitivos
ante las realidades complejas emergentes y en constante transformación,
como las llamadas crisis de los paradigmas del pensamiento, en la dinámica
del mundo social y el paso de las sociedades del aprendizaje a las del
conocimiento, las que con la influencia de los avances tecnológicos, se
difunden con celeridad, dejando a los anteriores en la obsolescencia, lo que
exige su aprendizaje, actualización e innovación permanente.
Acorde con dicho pensamiento, la Asociación Nacional de Facultades y
Escuelas de Ingeniería (ANFEI) apoya este propósito y estimula la creación
de aportaciones como el presente libro, a fin de que su contenido se divulgue
entre los académicos de las instituciones que forman parte de la misma, y se
nutran de esta experiencia de planeación docente, brindándoles así una guía
para la implementación y evaluación de su trabajo, basado en un enfoque
contemporáneo e internacional inscrito en la actualidad de la Sociedad del
En este sentido, un compromiso institucional es desarrollar modelos
curriculares y metodologías para la planeación y ser órganos de asesoría
para los docentes interesados en esa tarea, función que se une al esfuerzo
común que se realiza en nuestro país por estudiosos comprometidos con
las innovación y el cambio, para que en el campo de la enseñanza ocurran
avances positivos, que contribuyan al logro de una educación integral de
Por ello, los conceptos, propuestas y sugerencias vertidos en esta obra por
la Doctora María Ruth Vargas Leyva, forman parte del cumplimiento de
estas funciones, que son producto de una amplia investigación y reflexión
sobre las teorías educativas innovadoras, así como de la experiencia técnica
y metodológica sobre el Diseño Curricular por Competencias. Este trabajo,
ofrece la oportunidad de servir como material introductorio y de orientación
para llevar a cabo tareas específicas de planeación de la educación superior.
Además, prevalece la intención de hacerlo accesible y útil para quienes
tienen responsabilidades en las tareas de planeación, ya sea en cargos
directivos, de coordinación o ejecución, por lo que los docentes y demás
lectores encontrarán referentes teóricos y prácticos sobre el tema.
Diseño Curricular por Competencias es una aportación valiosa e importante
en el ámbito escolar, porque nos muestra cómo el enfoque educativo por
competencias centra su atención en el proceso, y desde los parámetros
constructivistas manifiesta la urgencia de lograr en los estudiantes, la
transferencia de los conocimientos no sólo a los contextos inmediatos, sino a
la vida misma, al presente, y también indica la forma de vislumbrar estrategias
para el futuro, mediante contenidos que poseen un significado integral para
la vida, porque las competencias están concebidas y desarrolladas como el
conjunto de conocimientos y habilidades necesarias para que los estudiantes
se incorporen más fácilmente al mercado de trabajo, ya sea como técnicos,
profesionales o mano de obra calificada.
La educación por el hombre y para el hombre, al desempeñar un rol primordial
en la competitividad, se considera como el factor estratégico que tiene como
función básica el desarrollo del espíritu creador, lo que significa desplegar
la capacidad de autodefinición, que permita disciplinar las propias fuerzas,
tener la visión de nuevas metas y su aplicación en objetivos cotidianos;
implica también, una afirmación del hombre que tiene fe en sus capacidades
intelectuales y morales para hacer más pequeño el abismo entre lo ideal y
Con claridad y especificidad, la autora define el Diseño Curricular
por Competencias y describe la estructura modular integrada por las
dimensiones de las capacidades, contenido, teoría y práctica, actividades
y evaluación para producir el perfil profesional adecuado al mundo
productivo, donde el referente “competencias” involucra el conjunto de
conocimientos, habilidades, destrezas y actitudes, como capacidades
aplicables y útiles para resolver problemas relativos a su desempeño,
conforme a las exigencias del contexto.
En la educación basada en competencias, la elaboración del currículo
acentúa el rol que debe desempeñar el docente en los tres ámbitos básicos
de su perfil como guías del proceso de enseñanza, que son: la dimensión
ético-valórica, la cual considera los principios de ciudadanía y convivencia
humana; la académica, que incluye los conocimientos sobre la disciplina y
la capacidad para investigar y generar conocimiento; y la profesional, en la
que aporta su experiencia competitiva para transmitirla como ejemplo de
superación y logro, sobre todo en cuanto a las competencias específicas,
que deben ser puntos de fortaleza de las instituciones especializadas en la
formación de profesionistas exitosos.
El carácter profundamente didáctico del texto, se puede verificar con la
reflexión a la que nos induce a través del análisis de su contenido sobre el
surgimiento de este enfoque educativo, las teorías y experiencias que los
sustentan, el análisis de la realidad con la que hemos enfrentado el asunto de
la planeación y el planteamiento convincente de la necesidad de adecuarnos
e integrarnos a éste con la garantía de éxito.
Sólo mediante la planeación responsable será posible estar en condiciones
de que nuestros egresados compitan en condiciones de igualdad y, de ser
posible, con mayores ventajas; dichos elementos se reseñan como actividades
y compromisos de trabajo al crear la Guía Docente, documento que tiene
la función de proponer una forma de regir el desarrollo, y de la cual, la
Doctora Vargas Leyva propone un modelo que, por su sencillez y claridad,
resulta factible de elaborar, validar y llevarlo a la práctica cumpliendo las
especificaciones establecidas como pertinentes, según sean las condiciones
del contexto escolar y social donde se desarrolle.
La autora complementa todo este proceso de conocimiento y de producción
del diseño curricular, con las verificaciones del logro alcanzado por
medio de una evaluación adecuada y objetiva, de la cual se describen las
consideraciones necesarias, como el Ámbito de Desempeño; los Criterios a
través de los cuales se debe realizar la evaluación, tomando en cuenta el Perfil
de Competencias propuesto en el Programa de la Asignatura establecido en
el Diseño Curricular por Competencias, para determinar el Nivel Alcanzado
y constituir los Planes de Mejora, en los casos donde se considera que no
se ha logrado a plenitud la competencia, y con la evaluación determinar la
Calificación y la Certificación de ese cumplimiento.
La posibilidad de adecuación de la metodología y orientación que se propone
en el libro, permiten que éstos conceptos puedan adaptarse a la diversidad de
disciplinas que por su contenido son diferentes en la concepción y alcance de
las competencias, lo que le da un carácter disciplinario y posibilita además,
su uso en otros niveles educativos, no solamente en la educación superior,
así como elegir entre la amplia variedad de metodologías de evaluación que
mejor corresponda a la naturaleza de la asignatura y las condiciones para su
Respecto al glosario de términos y la bibliografía consultada para dar mayor
validez y contundencia a este trabajo, son un referente básico que permitirá
al lector profundizar más, interpretar mejor las teorías y emplearlas como
herramienta cognoscitiva de orientación en el trabajo personal e institucional
La lectura y análisis de esta obra, a partir de una atenta solicitud de los
directivos de la ANFEI para manifestar mi opinión sobre este trabajo
profesional de la Doctora Vargas Leyva, la considero una magnífica
oportunidad para reconocer el interés de la Asociación, por divulgar este
nuevo aporte a la metodología educativa. Estamos ciertos de su alcance e
influencia para la implementación de ambiciosas iniciativas al interior de
las casas de estudio, y también de que el esquema propuesto motivará a los
docentes a enfrentar este cambio de paradigmas, para que logren vivir la
actualidad educativa en un marco delimitado por los retos y competencias.
De igual forma, es pertinente reconocer el estilo ameno, claro y ampliamente
didáctico que se ofrece en esta guía.
Lo aprecio así y lo reconozco como una valiosa entrega que impactará
positivamente, por la coincidencia de intereses de los directivos y docentes de
las IES y porque en lo profesional, nos une el propósito común en el quehacer
que nos ocupa: elevar la calidad de nuestra educación y ser competitivos
como docentes, comprometidos para que nuestros egresados respondan con
sus capacidades a los requerimientos de la sociedad industrializada, como
dignos egresados del Sistema Educativo Nacional y en especial, de las
instituciones que integran la Asociación Nacional de Facultades y Escuelas
de Ingeniería, para que alcancen la infalible capacidad de las competencias.
M. en A. Uriel Galicia Hernández.
Director General del Tecnológico de
Estudios Superiores de Ecatepec.
on esta obra, la Asociación Nacional de Facultades y Escuelas de
Ingeniería reinicia su producción editorial, luego de haber publicado
algunos trabajos, producto de los proyectos que ha desarrollado a lo largo
de su existencia. Estas publicaciones tienen como finalidad ser un apoyo
documental para las instituciones afiliadas a la ANFEI, y en general, para
todos los que están inmersos en la educación en ingeniería.
Siempre ha sido del interés de todos los Comités Ejecutivos, que la
Asociación utilice los medios escritos para comunicarse con sus afiliadas
y con la sociedad, es así que en 1964, año de la fundación de la ANFEI,
se publicó el Censo Nacional de Enseñanza de la Ingeniería en México, y
de manera regular desde ese año hasta 1989, se editaron las Monografías
de la Enseñanza de la Ingeniería; en esa época también salieron a la luz
los Cuadernos ANFEI, que en su momento sirvieron para atender las
necesidades de información sobre el estado que guardaba la educación en
ingeniería, así como documentos de respaldo para la enseñanza, respecto a
temas específicos de ingeniería.
Ésta ha sido siempre una vocación de la ANFEI, por lo cual en los recientes
Comités Ejecutivos, se ha tomado la decisión de continuar el programa,
iniciando una nueva etapa de publicaciones con el libro Diseño Curricular
por Competencias. Este documento no ha sido resultado de la casualidad,
sino que es producto de las diferentes acciones que la Asociación ha puesto
en marcha en diferentes etapas, como son sus programas de trabajo sobre
Modernización de la Enseñanza, y el de Espacio Común de Educación
Superior en Ingeniería en México. Con ellos, ha quedado manifiesto, por
un lado, la importancia de que los programas de ingeniería tomen en cuenta
la formación por competencias, y por otro, el hecho de que la construcción
del espacio común de educación superior necesariamente debe tener como
ingrediente las competencias curriculares.
La Doctora Ruth Vargas Leyva, experta investigadora educativa, quien
ha trabajado por muchos años en el tema, ha sido también una entusiasta
colaboradora de la Asociación, participando en diferentes eventos a escala
regional y nacional, donde el tema central es la educación en ingeniería
basada en competencias. Por todo lo anterior, tenemos la certeza de que este
libro, por el enfoque con que se creó, representará una valiosa aportación
para los programas educativos de ingeniería.
De esta manera, la ANFEI busca apoyar a la comunidad académica
de ingeniería, brindando elementos orientadores y sólidos referentes
para el avance del conocimiento en materia de investigación educativa
l Libro Blanco de la Comisión Europea para la Educación, la Formación
y la Juventud (Comisión Europea, 1995), identifica tres shocks que
vive nuestra cultura actual: el de la sociedad de la información, el de la
mundialización y el de la civilización científica y técnica.
Frente a esta nueva sociedad del conocimiento, el Libro Blanco propone
dos respuestas complementarias entre sí para la educación. La primera, está
centrada en el fomento de la educación general, y la segunda, en el desarrollo
de la empleabilidad (aptitud para el empleo) y la creación de empleo.
La primera respuesta deriva de la necesidad de “comprender las situaciones
que evolucionan de manera impredecible”, asumiendo la idea de la cultura
general como instrumento de comprensión del mundo a través de tres
capacidades: para aprehender el significado de las cosas, para comprender
y crear, y para tener criterio y tomar decisiones. La segunda respuesta surge
del sentido del conocimiento en las sociedades modernas, definido como una
acumulación de saberes fundamentales, de saberes técnicos. El documento
de la Comisión Europea sintetiza los componentes de la empleabilidad en:
conocimiento de base (el saber), conocimiento técnico (el saber hacer) y
aptitudes (el saber ser).
Los cambios en el mundo del trabajo son tanto cualitativos como
cuantitativos. Cualitativamente el conocimiento se ha convertido en el capital
intangible con alta valoración tanto económica como social, cambiando
el contenido del trabajo que incorpora conocimiento, capacidades de
interactuar con tecnologías de información y comunicación, y una amplia
gama de competencias sociales, antecediendo la aparición del concepto de
competencia laboral y de trabajador competente.
Cuantitativamente, las oportunidades de nuevos empleos están atadas a
diferentes factores, no se ensanchan en cantidad pero sí cambian en cuanto
a la incorporación de nuevas características cualitativas para definir lo que
sería un desempeño laboral exitoso, y se crean nuevos empleos con otros
contenidos y demandas profesionales.
En este contexto, la gestión por competencias emerge como clave en
la sociedad del conocimiento, referidas a competencias y educación,
competencias en investigación y desarrollo, competencias e innovación,
administración pública, y competencias esenciales.
Zabalza (2004) recoge seis retos que deben enfrentar las universidades
a) Adaptarse a las demandas del empleo.
b) Situarse en un contexto de gran competitividad donde se exige
calidad y capacidad de cambio.
c) Mejorar la gestión, en un contexto de reducción de recursos
d) Incorporar las nuevas tecnologías tanto en gestión como en
e) Constituirse en motor de desarrollo local, tanto en lo cultural como
en lo social y económico.
f) Reubicarse en un escenario globalizado, que implica potenciar
la interdisciplinariedad, el dominio de lenguas extranjeras, la
movilidad de docentes y estudiantes, y los sistemas de acreditación
La exigencia de que la formación profesional se adapte y responda a las
necesidades del mercado, es un objetivo que se ha marcado desde organismos
internacionales como la OIT y el Centro Europeo de la Formación Profesional
(CEDEFOP). El Segundo Informe de Investigación sobre la Formación
Profesional en Europa1, considera que la dinámica entre ambos mercados
no puede plantearse desde las titulaciones formales, sino que el equilibrio
entre la oferta y la demanda de las cualificaciones debe centrarse en las
En el contexto de los cambios en el trabajo y el advenimiento de la sociedad
del conocimiento a principios de la década de 1970, Gerhard Bunk introduce
el término competencia en el mundo educativo y el mundo laboral2. En 1973,
McClelland, en la búsqueda de una alternativa a las pruebas de aptitud e
inteligencia tradicionales, desarrolla el concepto de “competencia” definido
como una característica subyacente de una persona que le permite demostrar
un desempeño superior en un determinado puesto, rol o situación, haciendo
la diferencia entre personas con desempeño excelente versus personas con
desempeño promedio.
1 Descy P, Tessaring M. Formar y aprender para la competencia profesional. Segundo Informe sobre la
Formación Profesional en Europa. Luxemburgo: Oficina de Publicaciones Oficiales de las Comunidades
Europeas, 2001, pág.4.
2 Hyland (1994) argumenta que las competencias surgieron en la década de los 60, en respuesta a la implementación de nuevos procesos de organización del trabajo.
En la década de 1980, la formación para el trabajo con base en competencias
genera en Inglaterra y Australia reformas educativas, que tuvieron como
objetivos: I) fortalecer la competitividad de los trabajadores en el ámbito
internacional; II) generar una fuerza laboral con la capacidad de ser flexible
para adaptarse a los cambios en la producción; III) facilitar la educación
continua acorde con los requerimientos de las empresas, y IV) orientar
el sistema educativo con base en la demanda empresarial (Tobón, 2005).
Mertens (2000) señala que el enfoque de las competencias surge a raíz de
la necesidad de las empresas por promover el aprendizaje organizacional, la
competencia y la movilidad laboral.
La preocupación por el nivel de competitividad y las nuevas demandas que
el mercado laboral hace sobre las personas, incide en Estados Unidos en el
informe SCANS, el cual identificó las competencias mínimas necesarias para
el desempeño laboral; este Informe de la Comisión SCANS para América
2000, Lo que el Trabajo requiere de las Escuelas3, del Departamento del
Trabajo de los Estados Unidos, fechado en 1992, indica ya el peso de la
formación por competencias en el sistema escolarizado de Estados Unidos.
En la década de 1990, se consolida la gestión del talento humano con base
en competencias, en el marco del proceso de Convergencia Europea de
Educación Superior; se profundiza y da forma al concepto de competencia
aplicado al campo de la educación superior, concepto que facilita y va unido
al proceso de integración del crédito académico como criterio rector del
diseño curricular universitario. Se inicia así el proyecto de convergencia
europea conocido como Tuning, dirigido a una base de comparabilidad para
la formación profesional con base en competencias.
En la Comunidad Económica Europea, la enseñanza profesional asiste al
desplazamiento de una pedagogía definida en términos de objetivos, hacia
la formalización de una pedagogía definida en términos de competencias a
adquirir. Se construyen referenciales de empleos y de diplomas de acuerdo
con un procedimiento que es objeto de una reglamentación la cual establece
que todo diploma está definido explícitamente por un referencial, y que éste
es deducido a su vez del referencial de empleo al cual se supone que ese
diploma conduce (Ropé, 2004).
3 David McClelland, de la Universidad de Harvard, argumentó que los tradicionales exámenes académicos no
garantizaba ni el desempeño en el trabajo ni el éxito en la vida, postuló que era preciso buscar otras variables
–competencias– que podían predecir cierto grado de éxito, o al menos, ser menos desviado.
Grooting (1994), menciona que las competencias surgen en el Reino Unido
asociadas a la evaluación; en Alemania, vinculadas a las definiciones
profesionales globales, haciéndose más énfasis en el proceso formativo;
en Francia, como crítica a la pedagogía tradicional basada y fundamentada
en los conocimientos teóricos escolares; en Holanda, dentro de una óptica
de integración institucional y descentralización de las responsabilidades
formativas, posibilitando mayor flexibilidad interna con más posibilidades
de transición dentro del sistema; en España, la competencia se da como una
combinación del sistema británico (normas de referencia para la formación
inicial) y del sistema francés (fomento de la formación en la empresa).
Los procesos de Formación Basada en Competencias parecen surgir,
principalmente, de dos orígenes:
a) De la necesidad del trabajador o trabajadora por obtener un servicio
de formación para superar un resultado de evaluación que demuestra
un dominio insuficiente de la competencia.
b) De los procesos de modernización de los sistemas de formación,
que ven en el enfoque de las competencias un referente válido para
optimizar los insumos del diseño curricular y organizar el proceso
enseñanza/aprendizaje en torno a la construcción de capacidades
para llegar a ser competente.
En el Mercado Común Europeo, el concepto de “competencias” se ha
generalizado en un contexto de depreciación de la formación profesional,
como una crítica a la pedagogía tradicional, como un elemento para la
formación continua de los adultos en las empresas, y en el contexto del
desarrollo de sistemas de formación profesional.
Ducci (1997) señala que el enfoque de competencia refuerza el punto de
enlace entre el mercado educativo y el de trabajo, ya que se sitúa a medio
camino entre la producción y el consumo de competencias por parte del
aparato productivo.
Si bien la competencia tiene su origen en el mundo laboral orientándose
rápidamente por la educación técnica, el término se ha hecho más complejo
y se define con una connotación de “saber actuar con idoneidad y con
excelencia”; la competencia implica hacer interactuar recursos internos y
externos, incorporando conocimientos, habilidades y actitudes.
El tema de la formación basada en competencia laboral, es importante
a) Enfatiza y focaliza el esfuerzo del desarrollo económico y social
sobre la valoración de los recursos humanos y su capacidad para
construir el desarrollo. Y, porque el enfoque de competencias
se adapta a la necesidad de cambio, omnipresente en la sociedad
internacional, bajo una multiplicidad de formas (Ducci, 1997).
b) El mundo de la producción se ha visto afectado por las
transformaciones a gran escala en el mundo del trabajo, en cuanto
la forma de inserción de las economías nacionales en los mercados
modernos globalizados, las exigencias crecientes de productividad
y competitividad, y el desarrollo y difusión creciente de nuevas
tecnologías y conocimientos aplicados en todos los niveles del
quehacer productivo (Mertens, 2004).
c) La educación desempeña actualmente un rol importante en la
competitividad, considerándose un factor estratégico para el
progreso, y la formación de recursos humanos altamente calificados,
capaces de dar respuesta al impacto originado por la innovación
d) La sociedad del conocimiento se traduce en nuevos contenidos y
demandas de conocimientos, la gestión del conocimiento en todos
los campos de la actividad humana, la emergencia de regiones que
aprenden, y la cada vez más frecuente educación virtual como medio
para adquirir información y crear conocimiento.
En resumen, el desafío más relevante de la educación contemporánea es
adaptarse a la creciente evolución tecnológica, científica, social y cultural de
los entornos, en la transición de una sociedad industrial a una postindustrial,
de una sociedad del aprendizaje a una del conocimiento.
La capacitación y educación basada en competencia, es una metodología de
instrucción que identifica las habilidades básicas, conocimientos y actitudes
que satisfacen normas específicas, enfatiza estándares de ejecución y facilita
el aprendizaje individual.
Es un enfoque educativo, que deriva su contenido de tareas efectivamente
desempeñadas en un trabajo realizado por trabajadores competentes en su
oficio, y basa la evaluación en el desempeño concreto a demostrar. Responde
a cuatro preguntas: qué enseñar, cómo enseñar, cómo enunciar el criterio,
y cómo evaluar; se expresa en términos de conocimientos, habilidades,
actitudes y resultados demostrables. El punto de encuentro se desplaza
hacia un verdadero “mercado de competencias”, de interfaz entre oferta y
demanda de mano de obra. El consenso internacional da cuenta de que el
diseño curricular por competencia responde a las necesidades de formación
profesional, así como a los cambios de los contextos.
Los individuos formados bajo el modelo de competencias profesionales,
reciben una preparación que les permite responder de manera integral a los
problemas que se les presenten, brindándoles la capacidad de incorporarse
más fácilmente a procesos permanentes de actualización, independientemente
del lugar en que desempeñen sus labores. En este sentido, las competencias
profesionales aúnan conocimientos, habilidades, destrezas, actitudes
y valores. Este conjunto de capacidades y atributos personales cobran
sentido cuando se les aprecia en la óptica de una tarea profesional
determinada, para la cual existen criterios de logro, calidad o efectividad
La competencia no existe por sí sola, lo que existen
realmente son personas más o menos competentes.
ICFES/INTEP 2005
os docentes interesados en la educación por competencias, deben tener
una comprensión clara de los antecedentes, definición y evolución del
término competencia, así como de su adopción en el diseño curricular como
un enfoque que clarifica los propósitos de la formación profesional para
la empleabilidad, el desarrollo profesional y la ciudadanía. Este capítulo
aborda la definición del término, que ha evolucionado de la competencia
laboral a la concepción holística de una competencia profesional integrada
dentro del Proyecto Tuning.
La crisis de la educación tradicional en la emergente sociedad del
conocimiento, da cuenta de que la formación profesional se ha aislado de
las profesiones mismas. Los egresados con frecuencia carecen de destrezas
y habilidades para aplicar el conocimiento en tareas prácticas (destrezas
profesionales requeridas por el mercado), su campo de especialización carece
de demanda social específica, un gran número de ellos se desprofesionaliza, y
los niveles de salarios no corresponden al costo económico y de oportunidad
Una segunda consideración, es el efecto del mercado laboral, que reduce
campos específicos de un modo definitivo, en algunos casos traduciéndose
en altas tasas de desempleo en determinadas profesiones, lo cual implica,
la mayor parte de las veces, una reconversión profesional o una simple
derivación del empleo por necesidad.
Un tercer factor, tal vez el más importante de todos, es el cambio acelerado
del tipo de necesidad económica, laboral y educacional que afecta a los
actuales egresados del nivel superior en el mundo. Desde esta perspectiva, la
adquisición de competencias se relaciona directamente con la adaptabilidad
de los profesionales a situaciones cambiantes e incluso a las transformaciones
laborales y de ocupación que seguramente les afectarán. (San Martín, 2004).
El enfoque por competencias aporta a la educación contemporánea:
1. Mayor transparencia de los perfiles profesionales en los programas
de estudio y énfasis en los resultados de aprendizaje.
2. Cambio a un enfoque educativo más orientado a quien aprende.
3. Demandas crecientes de una sociedad de aprendizaje continuo, lo
que requiere mayor flexibilidad.
4. Necesidad de niveles superiores de empleo y ciudadanía.
5. Mejora de la dimensión internacional de la educación superior.
6. Necesidad de un lenguaje compartido para consulta entre todos los
La educación por competencias emerge como un constructo clave en
la sociedad del conocimiento, referida a competencias y educación,
competencias en investigación y desarrollo y competencias e innovación. La
noción de competencia implica una forma distinta de establecer y abordar los
objetivos de la formación, relacionándolos íntimamente con las necesidades
de desarrollo económico y social, y concretamente, con los requerimientos
del mundo productivo (CIDEC 2004, 25).
El término competencia es polisémico, hay una diversidad de interpretaciones
conceptuales y se utiliza con múltiples significaciones y con diversos sentidos
para abordar actividades relativas a la formación de recursos humanos en la
empresa, a la capacitación de personal y, más ampliamente, a la formación
profesional desde el nivel básico hasta el posgrado.
Como concepto, tiene múltiples fuentes teóricas (psicología, lingüística,
sociología, filosofía, educación para el trabajo); ha evolucionado desde el
enfoque centrado en la tarea y el perfil, hasta un enfoque holístico y complejo
basado en el diseño de la formación profesional, desde el concepto de
competencia laboral al concepto de competencia profesional integral. Como
concepto en construcción, la competencia ha sido definida desde diversos
enfoques y autores:
a) Posee competencia profesional quien dispone de los conocimientos, destrezas y aptitudes necesarios para ejercer una profesión,
puede resolver los problemas profesionales en forma autónoma y
flexible, y está capacitado para colaborar en su entorno profesional y en la organización del trabajo (Bunk, 1994).
b) La combinación dinámica de atributos –con respecto al conocimiento y su aplicación, a las actitudes y responsabilidades– que describen
los resultados del aprendizaje de un determinado programa, o cómo
los estudiantes serán capaces de desenvolverse al final del proceso
educativo (Tuning, 2000).
c) Aptitud de un individuo para desempeñar una misma función productiva en diferentes contextos y con base en los requerimientos
de calidad esperados por el sector productivo. Esta aptitud se logra
con la adquisición y desarrollo de conocimientos, habilidades y capacidades que son expresados en el saber, el hacer y el saber hacer
(Mertens, 2000).
d) Un saber hacer con conciencia. Es un saber en acción. Un saber cuyo
sentido inmediato no es “describir” la realidad, sino “modificarla”;
no definir actitudes que permiten desempeñarse eficientemente en
su área profesional, así como adaptarse a nuevas situaciones y, de
ser necesario, transmitir sus conocimientos, habilidades y actitudes
en áreas profesionales vinculadas; integra las capacidades para desarrollar funciones y situaciones de trabajo en el nivel requerido por
el empleo e incluye la anticipación de problemas, la evaluación de
consecuencias y la posibilidad de participar activamente en la mejora de su trabajo y de su actividad (Ceneval, 2004).
e) Es saber el qué, pero también el cómo. Las competencias son propiedades de las personas en permanente modificación que deben
resolver problemas concretos en situaciones de trabajo con importantes márgenes de incertidumbre y complejidad técnica. (Larraín y
González, 2003).
f) La “competencia profesional” se describe como la idoneidad para
realizar una tarea o desempeñar un puesto de trabajo eficazmente
por poseer las calificaciones requeridas para ello (OIT, 1993).
g) Conceptualmente, una competencia es un conjunto de conocimientos, características conductuales, destrezas, habilidades
para la auto-observación y el autocontrol, y otros atributos conductuales, que correctamente combinados, frente a una situación de trabajo, predicen un desempeño óptimo (ICFES, 2005).
En la definición de competencia, destacan cuatro características:
• La competencia incluye todo un conjunto de conocimientos, procedimientos y actitudes combinados, coordinados e integrados, en el
sentido que el individuo ha de “saber hacer” y “saber estar” para el
ejercicio profesional. El dominio de estos saberes le hacen “capaz de”
actuar con eficacia en situaciones profesionales.
• Las competencias sólo son definibles en la acción. Poseer capacidades
no significa ser competente. La competencia no reside en los recursos
(capacidades) sino en la movilización misma de éstos.
• La experiencia se muestra como ineludible, tiene que ver directamente
con el propio proceso de adquisición de competencias y atribuye a las
mismas un carácter dinámico.
• El contexto es clave en la definición. Si no hay más competencia que
aquella que se pone en acción, ésta no puede entenderse tampoco al
margen del contexto particular donde se pone en juego.
La competencia es la expresión concreta de los recursos que pone en juego
el individuo cuando lleva a cabo una actividad, se enfoca en el uso o manejo
que el sujeto debe hacer de lo que sabe, no del conocimiento aislado, en
condiciones en las que el desempeño sea relevante (Malpica, 1996). Se
adquiere, se moviliza, y se desarrolla continuamente; está en la cabeza
del individuo, es parte de su acervo y su capital intelectual y humano; lo
importante no es su posesión sino el uso que se haga de ella. La competencia
profesional no reside en los conocimientos y las capacidades que se lleven
a la práctica, sino en la movilización de esos recursos. Los saberes no
constituyen la competencia sino que aumentan o disminuyen las oportunidades
de ser competentes.
“Las competencias sólo son definibles en la acción”, no se pueden
reducir al saber o al saber-hacer de ahí que no se encuadren con
lo adquirido solamente en la formación. Se reconoce en esos procesos una movilización desde el saber a la acción durante la cual
se agrega valor en la forma de reacciones, decisiones y conductas
exhibidas ante el desempeño. En este sentido la sola capacidad
de llevar a cabo instrucciones no define la competencia, requiere
además la llamada “actuación” es decir el valor añadido que el
individuo competente pone en juego y que le permite “saber en-
cadenar unas instrucciones y no sólo aplicarlas aisladamente”. En
una concepción dinámica, las competencias se adquieren (educación, experiencia, vida cotidiana), se movilizan, y se desarrollan
continuamente y no pueden explicarse y demostrarse independientemente de un contexto. En esta concepción, la competencia
está en la cabeza del individuo, es parte de su acervo y su capital
intelectual y humano (Fernández, 1998).
Tobón (2005:49) propone que las competencias deben ser abordadas desde
un diálogo entre tres ejes centrales: 1) las demandas del mercado laboralempresarial-profesional; 2) los requerimientos de la sociedad, y 3) la gestión
de la autorrealización humana desde la construcción y el afianzamiento del
proyecto ético de vida. “En este punto de vista, las competencias, desde
una perspectiva compleja, se ubican en la categoría general del desarrollo
En el ámbito de las competencias profesionales, la idea de su construcción
de manera intencionada a través del proceso enseñanza-aprendizaje, ha
estado determinada por el vínculo cada vez más estrecho entre sociedad
y universidad, resultado de las demandas de pertinencia e impacto en los
proceso de formación y de investigación.
La competencia en educación comporta todo un conjunto de conocimientos,
procedimientos y actitudes combinados, coordinados e integrados, en
el sentido que el individuo ha de “saber hacer” y “saber estar”. Tanto la
adquisición de la competencia, como su consecuente demostración,
constituyen un logro práctico.
La competencia profesional es un “saber hacer” complejo, que exige un
conjunto de conocimientos, habilidades, actitudes, valores y virtudes que
garantizan la bondad y eficiencia de un ejercicio profesional responsable
y excelente; son capacidades asociadas a la realización eficaz de tareas
determinadas de carácter profesional. La diferencia radical entre la
competencia laboral y la competencia profesional es quizá la capacidad de
enfrentar y resolver con éxito situaciones inciertas, nuevas e irregulares en
el ejercicio profesional, situaciones contingentes no afrontadas, o asumir e
internalizar tecnologías que ahora no existen.
La competencia profesional, como expresión didáctica, debe expresar
alto grado de generalización, nivel de sistematicidad, lógica y modo de
actuación del profesional; opera en tres aspectos fundamentales: a) es una
característica subyacente a un individuo, básica y relativamente permanente
de su personalidad, es capaz de predecir su conducta, b) está causalmente
relacionada con un desempeño superior o efectivo en alguna actividad, y c)
puede ser medida con un criterio específico.
La generalización de las competencias en el diseño de experiencias
formativas durante el nivel de educación superior, deriva del desarrollo
del Proyecto Tuning, que es la respuesta de las universidades europeas a
la Declaración de Bolonia, la cual propone determinar puntos de referencia
para las competencias genéricas y las competencias específicas de cada
disciplina de primero y segundo ciclo, en una serie de ámbitos temáticos,
partiendo de cuatro ejes de análisis: competencias profesionales, créditos
académicos, acreditación y evaluación, así como calidad de la educación.
En el Diseño Curricular, la competencia profesional debe caracterizarse por tres
1. Correlacional, debido a que vincula diferentes tareas, atributos y
habilidades dentro de una estructura conceptual.
2. Holística, ya que reúne una multitud de factores con la finalidad
de encontrar aquellos que expliquen el desempeño laboral exitoso,
concentrándolos en tareas profesionales.
3. Contextual, en razón de que la competencia se vincula con el contexto social y cultural en el que se desarrolla el desempeño profesional
La adopción del enfoque de competencias en la educación superior surge
de la necesidad de responder adecuadamente al cambio social y tecnológico
ocurrido. Dicho enfoque ya no hace énfasis en la adquisición de títulos
y/o conocimientos no necesariamente aplicados, sino en incorporar esos
conocimientos en habilidades y disposiciones específicas.
La formación profesional se configura como un concepto global necesario para
el individuo a lo largo de toda su vida, la cual le brindará un desarrollo integral en
la adquisición de competencias y capacidades para su calificación profesional,
así como la capacidad para aprender. Este conjunto le permitirá adecuarse tanto
a las transformaciones profesionales como sociales e individuales.
El modelo de competencias profesionales e integrales que asume el Proyecto
Tuning, basado en competencias básicas, competencias genéricas y
competencias específicas, es producto de una amplia reflexión, que adquiere
especificidad en los resultados de la Encuesta Tuning.
indispensables para
el aprendizaje de una
Entendidas como aquellas
que nos permiten mover
en un contexto social
amplio y que son el
Ejemplos: capacidad
de comunicación (oral
y escrita), capacidad
de pensamiento lógico
matemático, capacidad
para interpretar textos.
Son unos conocimientos
genéricos (lingüísticos,
legislativos, económicos,
etcétera) que pueden
ser válidos y comunes
a diversos contextos,
actividades laborales y
tareas profesionales.
Competencias base de
estudio de la profesión,
comunes a una familia
profesional, aquellas que
más frecuentemente se
ponen en juego para el
desempeño en un área
ocupacional determinada
y que son el sustento
de la empleabilidad del
perfil y la posibilidad
de su reconversión. Su
importancia radica en la
necesidad de responder
de análisis y síntesis,
autoaprendizaje, resolución
de problemas, aplicación
de conocimientos, gestión
de la información, etcétera.
Competencias específicas de
cada profesión que refieren
a la base particular del
Permiten la comparabilidad
programas de una
disciplina y la definición
de cada profesión; aquellas
que establecen el perfil
profesional en la medida
que integran las capacidades
genéricas de manera
pertinente en términos de
empleo. Son capacidades
ligadas al conocimiento
y uso de la tecnología,
contextos organizacionales
y productivos específicos,
contextualizada de
información, así como el
manejo de incertidumbre,
presiones e imprevistos.
técnicas y metodológicas
Competencias instrumentales, interpersonales y
sistémicas, generalmente
asociadas a una familia
Competencias que dotan
de habilidades propias
vinculadas a la titulación,
dando identidad y
consistencia al perfil
Fuente: Sladogna, Mónica G. (1999), La recentralización del diseño curricular. El perfil profesional y la definición
de competencias profesionales, Instituto Nacional de Educación Tecnológica, Dirección Nacional de Educación
Técnico-Profesional, Buenos Aires, noviembre.
Independientemente de la variedad de definiciones, en todos los casos el
concepto de competencia se centra en los resultados del aprendizaje, en lo
que el alumno es capaz de hacer al término del proceso educativo, y en los
procedimientos que le permitirán continuar aprendiendo en forma autónoma
3. El Diseño Curricular por Competencias
“El camino que lleva a la formulación de una propuesta
curricular es más bien el fruto de una serie de decisiones
sucesivas, que el resultado de la aplicación de principios
firmemente establecidos y unánimemente aceptados. Lo
que importa, en consecuencia, es justificar y argumentar
la solidez de las decisiones que vayamos tomando y sobre
todo velar por la coherencia del conjunto.”
CINTERFOR/OIT, 2004
l diseño curricular basado en competencias, es un documento elaborado
a partir de la descripción del perfil profesional. En el nivel de macro
currículo, comprende los campos de acción y competencias de los egresados,
la estructura organizativa del plan de estudios y la planificación del diseño.
Se propone articular las características, las necesidades y las perspectivas de
la práctica profesional, con las del proceso formativo. El eje de la formación
profesional es el desarrollo de capacidades profesionales que, a su vez,
constituyen la base que permitirá el progreso en aquellos desempeños en los
ámbitos de trabajo y formación.
La estructura que asume el diseño curricular depende de las condiciones
políticas, de las decisiones de autoridades universitarias entre optar por un
modelo curricular determinado (modular, mixto o por asignaturas con un
enfoque de competencias) o por una epistemología establecida. Depende
también de las condiciones técnicas, como la organización o estructura de
la malla curricular, la elección de un enfoque de resolución de problemas u
Son características de un currículo basado en competencias:
a. Adoptar una estructura modular.
b. Desarrollar un enfoque integrador respecto de todas sus dimensiones. Tiende a la integración de capacidades, contenidos, teoría y
práctica, actividades y evaluación.
c. Estructurarse en torno a logros complejos y completos que deben
poseer los estudiantes.
d. Organizar las competencias considerando tiempos diferenciales
según las demandas provenientes de las mismas competencias.
e. Focalizar apropiadamente el aprendizaje, proporcionando al estudiante las oportunidades para alcanzarlo.
La adopción del enfoque de competencias en la educación superior promueve
una enseñanza integral que privilegia el cómo se aprende, el aprendizaje
permanente, la flexibilidad en los métodos y el trabajo en equipo.
Como se ha citado, el referente central del diseño curricular son las
competencias identificadas en el perfil de egreso. Las competencias de
egreso se definen en términos de referentes internos y externos, así como
de los resultados de la Encuesta Tuning. Se expresan como competencias
profesionales que definen lo que al egresado concreta en un desempeño
laboral exitoso, dirigiéndose siempre a la excelencia.
El concepto de competencia es complejo, el símil es el de un iceberg, donde
el desempeño (competencias de umbral) se encuentra en la superficie del
mar, visible, susceptible de ser evaluado. Las competencias del ámbito
cognoscitivo y actitudinal o de valores (competencias diferenciantes), se
localizan bajo el mar, ocultas a la simple observación. Las competencias
de umbral no pueden manifestarse si las competencias diferenciantes no
están presentes. Los conocimientos y actitudes son un medio para un fin: el
desempeño exitoso del sujeto (Ver Figura 1).
COMPETENCIAS GENÉRICAS O
ESPECÍFICAS PARTICULARES DE UN
BÁSICAS Y VALORES
· HABILIDADES BÁSICAS
· CAPACIDADES GENERALES DE UN
· CLASES DE ACTITUD Y VALORES
Fuente: Carmen Rosa Serrano, El enfoque de competencias y su utilización en la planificación educativa,
Asociación Panamericana de la Salud, 2003.
El concepto de competencia integral otorga un significado de unidad e
implica que los elementos del conocimiento tienen sentido sólo en función
del conjunto. Conocimientos, habilidades, actitudes, valores, forman un todo
coherente imbricado de tal forma que el desempeño visible permite inferir
las competencias que subyacen.
El modelo de competencias profesionales, al igual que en el Proyecto
Tuning, establece tres niveles: las competencias básicas, las genéricas y las
específicas, cuyo rango de generalidad va de lo amplio a lo particular.
El concepto de competencias básicas define aquellos conocimientos,
habilidades y actitudes necesarios para transitar por la trayectoria curricular,
así como seguir aprendiendo toda la vida; implican el desarrollo de saberes
complejos y generales que hacen falta para cualquier tipo de actividad
intelectual. Las competencias genéricas, también llamadas transversales, cubren
un amplio espectro de competencias tanto para la empleabilidad como para la
vida; son aquellas competencias que apuntan a la movilización de recursos
personales (conocimientos, habilidades y actitudes) y recursos del ambiente,
en relación con los fines considerados importantes para todo desempeño,
independientemente de la función o nivel. Estas competencias conforman la
dimensión ético-valórica, y nacen de la dimensión de desempeño profesional,
que es parte del perfil de egreso y que, siendo transversales a todos los perfiles
de una institución educativa, permiten otorgar el sello distintivo a desplegar en
los egresados. Las competencias específicas son aquellas relativas al desarrollo
de la disciplina en general y la profesión en particular.
El proceso de adopción del modelo basado en competencias, las
modificaciones curriculares que éste puede requerir y la elección de las
competencias básicas y genéricas que deben adquirir todos los egresados
en una institución determinada, es resultado de consensos. En algunas
universidades se han adoptado las 27 Competencias Genéricas acordadas por
18 países latinoamericanos (Proyecto Tuning América Latina), en Estados
Unidos y la región Asia Pacífico. En otros casos, se han adoptado las cinco
competencias más relevantes para cada formación.
En cuanto a la identificación de competencias específicas, la Universidad de
Chile, en el Documento de Trabajo No. 1l, Modelamiento de la Reforma del
Pregrado, propone:
a) Considerar que el perfil de egreso es el norte que debe guiar todo el
trabajo de identificación de competencias.
b) No reiterar aspectos ya abordados en las competencias genéricas.
c) Utilizar el método del Proyecto Tuning, apoyándose, complementariamente, en referenciales ya construidos, derivados de experiencias
en otras universidades (Proyectos Tuning Unión Europea y América
d) Identificarlas teniendo en cuenta los ejes curriculares (líneas de actividades claramente agrupadas en un área del currículum).
e) Identificarlas para distintos momentos de la carrera o programa, con
particular interés en el referencial de salida (fin del pregrado).
f) Considerar que el referencial que se construye es temporal y puede
modificarse siguiendo las necesidades y temas emergentes del
Un currículo basado en competencias profesionales es aquel aplicado a la
solución de problemas de manera integral, que articula los conocimientos
generales, los profesionales y las experiencias en el trabajo. Promueve una
enseñanza total que privilegia el cómo se aprende, el aprendizaje permanente,
la flexibilidad en los métodos y el trabajo en equipo. Considera el qué, cómo
y cuándo se aprende.
Un currículo por competencias: a) toma en cuenta la forma de aprender;
b) concede mayor importancia a enseñar la forma de aprender, que a la
asimilación de conocimientos; c) logra mayor pertinencia que en el enfoque
basado en disciplinas o especialidades académicas, y d) permite mayor
flexibilidad que con otros métodos (Mertens, 2004).
Fuente: Universidad de Talca, (2005). El proceso de Reforma curricular en la Universidad de Talca, Chile, panel II
experiencias y casos institucionales sobre currículo basado en competencias y sistemas de créditos, Mendoza, 12
La identificación de una competencia se realiza a partir de las consultas a los
distintos actores involucrados y el contexto en el cual se trabaja, la fuente es
la Encuesta Tuning.
El diseño curricular basado en competencias tiene las siguientes
• La definición del perfil profesional como referente del mundo productivo, que orienta la determinación de metas formativas en términos de
competencias profesionales o conjunto de conocimientos, habilidades,
destrezas y actitudes, que el sujeto combina y utiliza para resolver problemas relativos a su desempeño profesional, de acuerdo con criterios o
estándares provenientes del campo laboral.
• La adopción de una estructura modular que responda puntualmente a
las competencias (conocimientos, habilidades, actitudes) que la persona necesita desarrollar en su contexto para alcanzar un nivel de formación deseado.
• Criterios para la aprobación de los distintos módulos que se basan en
los de evaluación establecidos en la norma.
• La identificación de competencias necesarias para el desempeño profesional, proceso en el cual se distinguen el propósito principal del
sector, campo ocupacional, empresa u organización productiva; la
identificación de las unidades de competencias de acuerdo con los
objetivos a alcanzar en cada función o actividad productiva, y los elementos de competencias, en términos de actividades o realizaciones.
Es decir, el conjunto de actividades necesarias para el desarrollo de
una unidad de competencia (CINTERFOR/OIT.2004).
• Un enfoque integrador respecto de todas sus dimensiones. Tiende a la
integración de: capacidades, contenidos, teoría y práctica, actividades
• La adopción para su desarrollo, de un enfoque de enseñanza-aprendizaje significativo.
La diferencia entre la formación por competencias y la práctica tradicional,
es la valoración del contenido como punto de partida del diseño curricular;
éste se relaciona con el conocimiento que la sociedad considera pertinente
para una formación profesional en lo particular y requiere un conocimiento
permanente del contexto profesional, favoreciendo el ejercicio de una
pedagogía de solución de problemas.
En la educación basada en competencias, se espera que el aprendizaje sea
demostrado con resultados, que los estudiantes pueden exponer a partir de
aquello que saben con base en el conocimiento; que dichos resultados reflejen
habilidades, actitudes y conocimientos teórico-prácticos desarrollados por el
profesional, y que la evaluación esté basada en la ratificación de resultados
fundados en estándares. (Hans-Juger, 2000).
La derivación del perfil de egreso, a partir del perfil profesional, asume
tanto la visión como la misión institucional; es un campo de tensiones entre
los referentes externos e internos, una decisión que si bien no está libre de
subjetividad, responde a las expectativas sociales, concretándose en un perfil
que facilita la inserción laboral con base en un modelo de empleabilidad,
expresado en las competencias profesionales de egreso.
Fuente: Álvaro Rojas Marín, Currículo universitario basado en competencias, Universidad de Talca, Chile, 25-26 julio
En el diseño curricular por competencias, cada institución elige los elementos
que integran el modelo educativo, dependiendo de sus fines, del contexto
específico en que se da el proceso formativo, y de la teoría pedagógica que
se privilegie; en una palabra, de la intencionalidad formativa a concretarse
González et al., (2002), define el diseño por competencias como un
currículum aplicado a la solución de problemas de manera integral, que
articula los conocimientos generales, los profesionales y las experiencias
en el trabajo, y promueve una enseñanza integral que privilegia el cómo
se aprende, el aprendizaje permanente, la flexibilidad en los métodos y el
El aprendizaje es demostrado en resultados, mismos que reflejan habilidades,
actitudes y conocimientos teórico-prácticos desarrollados por el profesional.
La evaluación está basada en la ratificación de los resultados obtenidos a
partir de estándares. Idealmente, las competencias y sus estándares están
determinados a priori por un sector, sin embargo, en el diseño curricular
por competencias no siempre existen estándares de este tipo, en tal caso, la
institución se aboca a la elaboración de una “norma de carácter transitorio”,
la cual será definida como “norma de competencia de la institución” o norma
educativa de competencia.
Un modelo educativo centrado en competencias buscar no sólo dar respuesta
a los desafíos de productividad y competitividad, sino trata de rescatar una
noción de competencia que fortalezca el desarrollo autónomo del sujeto en
el marco de relaciones de sociabilidad y de participación ciudadana; por
ello, enfoca los problemas que abordarán los profesionales como eje para
el diseño, ofrece una gran variedad de recursos para que los estudiantes
analicen y resuelvan problemas, y enfatiza el trabajo colaborativo.
Concretar un currículo por competencias llevándolo del diseño al nivel de
aula, requiere de tres fases: diseño, desarrollo y gestión curricular.
Etapa enmarcada por lo cultural, en la
cual se consultan, definen y organizan las
fuentes tecnológico-productivas, filosóficas
y pedagógicas para convertirlas en un
conjunto de elementos relacionados entre
sí, de manera secuencial y organizada,
que permite ubicar el ciclo formativo, el
perfil profesional, las funciones, el dominio
profesional y, finalmente, las competencias
Etapa enmarcada por lo didáctico, que
señala el proceso de enseñanza-aprendizaje
en el cual se desarrolla lo planeado en
el diseño curricular en unidades de
competencia, saberes, módulos, contenidos
de aprendizaje, metodología y secuenciación
de las acciones de enseñanza aprendizaje o
didáctica del currículo.
Etapa enmarcada en la didáctica específica
o acción del docente, en la cual se pone
en práctica lo previsto en los procesos de
diseño y desarrollo curricular, en secuencias
modulares, programación y evaluación de
Se lleva acabo en el escenario donde se
relaciona el docente y el estudiante en un
proceso en el que la didáctica toma cuerpo.
Identificar y caracterizar
competencia. Definir
Planear la didáctica del
Definir la didáctica
secuencias modulares,
Fuente: Con base en Miguel Ángel Maldonado García, Las competencias, una opción de vida. Metodología para el diseño
curricular, Bogotá, ECOE Ediciones, 2003.
El diseño curricular por competencias se fundamenta en el perfil
profesional de egreso, estrechamente relacionado con el ejercicio de la
profesión; el perfil de egreso se expresa en competencias que describen lo
que el egresado sabe hacer al término de un programa educativo; es común
que las competencias de egreso den lugar a una organización modular que
concluye en la determinación de la malla curricular. El qué se enseña,
cómo y para qué, deriva de las competencias de egreso y toma forma en
los elementos de competencia.
Fuente: ASOCFILE (2004) Competencias profesionales, en
http://ddcyf.ucv.cl/homedcyf/site/asocfile/ASOCFILE120041007160630.ppt
3.4 Perfiles por Competencias Profesionales
La generalización del diseño curricular por competencias en el ámbito
internacional, ha respondido a las necesidades de acercamiento entre la
formación y el tejido productivo. Esto ha permitido una flexibilidad en los
itinerarios formativos, debido a que facilita las entradas y las salidas de los
El currículo por competencias reconoce las necesidades y problemas de la
realidad del entorno social, identificadas mediante diagnóstico, la práctica
de las profesiones, el desarrollo de la disciplina en cuestión y el mercado
laboral que requiere profesionistas competentes.
Esta combinación de elementos, permite identificar las demandas hacia
las cuales se orientará la formación profesional, de donde se desprenderá
también la identificación de las competencias profesionales indispensables
para el establecimiento del perfil de egreso (Ceneval, 2004), que orienten a
su vez el currículum, las necesidades que debe satisfacer, y los objetivos o
competencias que habrán de ejercitarse para satisfacer las expectativas del
medio social y cultural en que la institución se encuentra inserta.
La primera fase del diseño curricular por competencias, es el proceso
de identificación del perfil profesional, el cual requiere una exhaustiva
indagación en la literatura y el campo laboral, considerando las demandas
específicas del sector; se elabora con base en información relevante del mundo
exterior, de manera que el perfil profesional sea la expresión integrada de las
competencias profesionales que la carrera desplegará en quien la curse.
Solar (2005) define el perfil profesional como la descripción del conjunto
de atributos de un egresado, en términos del ejercicio de una profesión dada
(competencias asociadas a la práctica de la profesión), diferenciando entre
perfil académico, de egreso y profesional.
Cuadro 5. Diferenciación entre Perfiles Académico, Profesional y de Egreso
Conjunto de competencias, actitudes y valores que adquiere una
persona a lo largo de su proceso formativo.
Egresado calificado para desempeñarse en las competencias
centrales de la profesión, con un grado de eficiencia razonable,
que se traducen en el cumplimiento de tareas propias y típicas de
Conjunto de rasgos y capacidades que, certificados
apropiadamente por quién tiene la competencia, permiten
que alguien sea reconocido por la sociedad como profesional,
pudiéndosele encomendar tareas para las que se supone está
capacitado y es competente.
Fuente: Solar, María Inés (2005) Seminario Internacional: “Intercambio Estudiantil y Cambios Curriculares”
Centro Interuniversitario de Desarrollo - INDA - Universidad Nacional de Cuyo. Mendoza – Argentina, 11 y 12
El perfil académico considera la opinión de la comunidad universitaria y
las necesidades del medio externo, incluyendo tanto las demandas del
mundo laboral como de otros sectores de la sociedad, con la inevitable
deliberación, interpretación y proyección que de esta demanda debe hacer la
universidad. Identifica competencias requeridas en el ejercicio profesional
expresadas, entre otras actitudes y valores, como capacidad de análisis y
síntesis, capacidad de aplicar los conocimientos en la práctica o capacidad
de trabajar en equipo. Es la declaración institucional acerca de los rasgos
que caracterizan a sus egresados, dicha en términos de competencias en
diferentes dominios de la acción profesional.
El perfil de egreso básico corresponde al de un profesional calificado para
desempeñarse en las competencias centrales de la carrera en cuestión, con
un grado de eficiencia razonable, que se traduce en el cumplimiento de
las tareas propias y típicas de la profesión y en evitar errores que pudieran
perjudicar a las personas o a las organizaciones (Hawes y Corvalán,
2005:13); se relaciona con determinadas competencias sin las cuales no se
puede acreditar un profesional (aquellas que posee quien acaba de egresar de
un proceso formativo), y es la base y referente para la construcción.
Dada la estrecha imbricación entre el perfil académico y el de egreso, en
algunos casos se opta por un perfil de egreso académico profesional, que en
su estructura considera tres ámbitos:
• La dimensión ético–valórica, entendida como los principios de
ciudadanía y convivencia humana, cuyo desarrollo espera facilitar la
• La dimensión académica, entendida como los conocimientos y la
reflexión sobre la disciplina, así como la capacidad para investigar,
generar nuevos saberes y la creación artística.
• La dimensión profesional, incluyendo el desarrollo de competencias
laborales o técnicas y de competencias genéricas que, junto con la
preparación para el desempeño profesional, contribuyen de manera
importante a la dimensión ético-valórica y a la académica.
El perfil experto, en cambio, evidencia un ejercicio profesional que se traduce
en un dominio de la profesión que le permite ser reconocido, considerado
y tratado como par por otros profesionales mayores (Hawes y Corvalán,
2005:11); expresa el reconocimiento social de capacidades certificadas por
organismos idóneos.
Se define primero el perfil profesional y se deriva del mismo el de egreso.
Un perfil bien elaborado orienta la construcción del currículo y proporciona
claves para determinar su consistencia y validez. Los elementos para la
definición del perfil profesional son:
• Determinación de áreas generales y específicas del conocimiento que
debe dominar el profesional (conocimientos generales y laborales).
• Especificación y realización de tareas, actividades y acciones en la
práctica profesional, sustentadas en la formación académica, científica
• Cuerpo de valores y conductas adquiridas, que garanticen el desempeño
• Un perfil de habilidades y destrezas reales y potenciales que deben
• Tipo de actividades que requieren ejercer en su profesión.
• Especificación de las actitudes y valores, y de las poblaciones donde
laborará el profesional.
En general, el perfil profesional expresa el ámbito de la profesión, su práctica
y su prospectiva en un contexto de modernidad.
3.5 Identificación del Perfil de Egreso
El método para identificar las competencias del perfil de egreso, es
muy similar en los diversos organismos. El currículo por competencias
profesionales debe proponerse reconocer las necesidades y problemas de la
realidad, los cuales se definen mediante el diagnóstico de las experiencias
del entorno social, la práctica de las profesiones, el desarrollo de la disciplina
en cuestión y las demandas del mercado laboral.
La combinación y análisis de estos elementos da vida al perfil de egreso del
futuro profesional (Ceneval, 2004). En cuanto a los referentes, el Proyecto
Tuning propone definir el perfil de egreso con base en tres acciones:
a. Consulta a académicos y especialistas disciplinarios.
b. Consulta a egresados propios y de otras universidades.
c. Consulta a empleadores y expertos.
El método para identificar las competencias requeridas en el mercado del
trabajo, debe permitir:
a) Definir para cada carrera o programa un perfil de egreso claro,
evaluable y expresado en atributos de desempeño laboral.
b) Validar y actualizar periódicamente el currículum con base en dicho
c) Desarrollar en la propia organización académica la capacidad de
prospectar las necesidades de recursos humanos en la industria y
traducirlas a estrategias formativas.
El perfil de egreso es una decisión consensuada entre los grupos de interés
que tienen como referente el perfil profesional, este último expresa el ámbito
de la profesión, su práctica y su prospectiva a partir del contexto nacional e
internacional, y el área disciplinar.
Larraín y González (2005) consideran cuatro componentes en la definición
del perfil de egreso: el contexto internacional, el nacional, el institucional y
el área disciplinaria.
está referido a
declaradas y
países en ámbitos
profesionales, tales
como los sistemas
educativos, las
agencias, los colegios
otros. El contexto
internacional se
hace considerando
la revisión de las
declaradas en esferas
El contexto del
país para el cual
asumen formas
precisadas y a la
vez validadas,
lenguaje, cultura,
y de otros factores
instrumentales u
disciplinaria que
influye en el
dado, entre otros,
o asociaciones
estándares de las
agencias locales de
acreditación y el
“benchmarking” de
de excelencia que
imparten la carrera
De hecho, cada
imprime algún
sello propio,
aspecto que
también afecta
el alcance de las
Dicho sello puede
ser valórico,
de contexto de
trabajo u otros.
y un análisis
de puestos al
Fuente: Larraín, Ana María y Luís Eduardo González, Formación Universitaria por competencias, en
www.ugcarmen.edu.co/documentos/cinda/alarrain.pdf.
La reflexión, deliberación y selección de las capacidades o competencias del
perfil de egreso, consideran un referente central en el diseño curricular por
competencias, que es la Encuesta Tuning, la cual identifica las competencias
genéricas o transversales necesarias en todo tipo de trabajo y transferibles en
cualquier ambiente donde existe una organización productiva, no ligadas a una
ocupación en particular, ni a ningún sector económico, cargo o tipo de actividad
productiva, que permiten el desarrollo continuo de nuevas habilidades.
Las competencias transversales se clasifican en: instrumentales, que son
una combinación de habilidades manuales y capacidades cognitivas que
posibilitan la competencia profesional; interpersonales, expresión adecuada
de los sentimientos propios y aceptación de los ajenos, que propicia la
colaboración mutua, y sistémicas, combinación de imaginación, sensibilidad
y habilidades que permiten ver cómo se relacionan y conjugan las partes
Cuadro 7. Competencias Transversales en el Modelo del Proyecto Tuning
Conocimiento d otras culturas y costumbres
Sensibilidad por temas medioambientales
Las competencias instrumentales son aquellas que tienen una función de medio
o herramienta para obtener un determinado fin; suponen una combinación de
habilidades manuales y capacidades cognitivas que posibilitan la competencia
profesional. Incluyen destrezas en manipular ideas y el entorno en el que
se desenvuelven las personas, habilidades artesanales, destreza física,
comprensión cognitiva, habilidad lingüística y logros académicos.
Combinación de habilidades manuales y
cognitivas que posibilitan la competencia
Las competencias interpersonales son las características y capacidades
que permiten a las personas establecer una buena interrelación social
con los demás. Suponen habilidades de cada individuo (personales) e
interpersonales. Se refieren a la capacidad, habilidad o destreza para
expresar sus emociones y sentimientos del modo más adecuado, y
aceptando las expresiones de los demás, de manera que sea posible una
estrecha colaboración para objetivos comunes. Estas destrezas implican
capacidades de objetivación, identificación e información de sentimientos
y emociones propias y ajenas, que favorecen procesos de cooperación e
Expresión adecuada de los sentimientos propios
y aceptación de los ajenos, lo que posibilita la
Reconocimiento de la diversidad y
Fuente: Universidad de Deusto y Universidad de Groninger (2003), Tuning Educational Estructures in Europe,
editadopor Julia González y Robert Wagenaar, Bilbao.
Las competencias sistémicas son las destrezas y las habilidades que conciernen
a los sistemas como totalidad. Suponen una combinación de la comprensión,
la sensibilidad y el conocimiento que permiten a la persona ver cómo las
partes de un todo se relacionan y se agrupan. Estas capacidades incluyen la
habilidad de planificar los cambios de manera que se puedan hacer mejoras en
los sistemas. Las competencias sistémicas o integradoras requieren como base
la adquisición previa de competencias instrumentales e interpersonales.
Combinación de imaginación, sensibilidad y
habilidades que permiten ver como se relacionan
y conjugan las partes de un todo.
Competencia de Logro
Sensibilidad por temas medioambientales.
Fuente: Universidad de Deusto y Universidad de Groninger( 2003), Tuning Educational Estructures in Europe, editado
por Julia González y Robert Wagenaar, Bilbao.
La validez de esta encuesta, que se aplica a empleadores, egresados y
académicos, ha sido probada en Europa y recientemente en el marco del
Proyecto Tuning Latinoamérica.
El proceso en que se analiza y delibera el perfil profesional para llegar
al perfil de egreso es conocido como la derivación4 de los contenidos
formativos a partir del perfil profesional. Las competencias de egreso son
las que se adquieren durante los estudios; las competencias profesionales
son aquellas que se adquieren en la práctica profesional; acercarse a las
competencias profesionales requiere que las competencias de egreso
sean complementadas con práctica profesional relevante. El principio
que subyace en la derivación del perfil de egreso, es el hecho de que
4 En España, el Instituto Nacional de Empleo (INEM) introduce el proceso de “derivación de contenidos formativos a partir de los perfiles profesionales”. Dicho perfil se configura con base en la competencia general de la
ocupación que se estructura en torno a unidades de competencia compuestas por realizaciones profesionales y
sus criterios de ejecución asociados, y por capacidades profesionales. El proceso de derivación toma en cuenta
los distintos elementos e informaciones que componen el perfil, para preguntarse con relación a cada Unidad de
Competencia: ¿Qué debe saber el/la trabajador/a? para identificar los conocimientos teóricos requeridos.
¿Qué debe saber hacer el/la trabajador/a? para identificar los conocimientos prácticos que serían necesarios.
¿Cómo debe estar y actuar el/la trabajador/a?: para identificar actitudes y comportamientos asociados.
la institución se centra en las competencias básicas pertinentes para el
desempeño profesional de calidad. En otras palabras, el alcance de las
competencias de egreso es el punto hasta donde llega el ámbito de acción
de la universidad en el nivel licenciatura.
El perfil de egreso es el de “un profesional básico” capaz de insertarse
exitosamente en el mercado de trabajo, es decir, un egresado calificado para
desempeñarse en las competencias centrales de la profesión con un grado de
eficiencia razonable (Hawes y Corvalán, 2005).
Cuadro 11. Derivación del Perfil de Egreso a Partir del Perfil Profesional
Se define a partir de insumos que
determinan el entorno profesional
como el ámbito profesional, los
sectores productivos o de servicios,
las ocupaciones y puestos de trabajo
relevantes, la dinámica del empleo, así
como la revisión prospectiva ocupacional
que culmina en la determinación de
áreas profesionales de grandes grupos
de ocupaciones, afines a un proceso o
actividad productiva y que pueden tener
contenidos profesionales comunes.
Explicita la capacidad de actuar
adecuadamente, respaldado por
conocimientos pertinentes y en coherencia
con los principios éticos. Especifica tanto
las competencias de egreso, asociadas a
conocimientos habilidades y actitudes,
como los atributos que recoge las
características personales que debe poseer
Considera los resultados de la Encuesta
Tuning, particularmente los que identifican
las competencias específicas requeridas
para actuar en los ámbitos profesionales.
El perfil profesional surge de tres
2. Entorno Profesional
3. Áreas de Competencia
En el marco Tuning refiere a resultados del
aprendizaje, o el conjunto de competencias
que incluye conocimientos, comprensión y
habilidades que se espera que el estudiante
domine, comprenda y demuestre después
de completar un proceso corto o largo de
El perfil de egreso considera:
2. El contexto nacional
3. El contexto institucional
4. El contexto disciplinar
El perfil profesional se conforma por la
definición de la ocupación, la práctica
de la profesión, los ámbitos de actuación
profesional de cada competencia
general de la ocupación, sus unidades
respectivas, realizaciones profesionales
(elementos de competencia), criterios
de ejecución y capacidades concretas
para la actividad profesional presente y
potencial en un contexto internacional.
El perfil de egreso expresa los resultados
esperados que se derivan de una
intencionalidad formativa, así como
variables determinadas por el campo
laboral y por las disciplinas profesionales;
define los atributos del profesional de
acuerdo con las características de la
institución educativa en torno a su filosofía
y su enfoque pedagógico.
Insumo clave para el diseño de
estrategias de enseñanza y aprendizaje,
expresa lo que es la práctica profesional
en el contexto internacional, sus ámbitos
de actuación y la prospectiva de la
Insumo que se expresa en todos los
actos pedagógicos (métodos docentes,
clima organizacional, relación profesorestudiante, tipo de aprendizaje, etcétera.
El perfil de egreso alude a la facultad de
un individuo para dominar un conjunto de
tareas concretas en el área de aplicación;
especifica tanto las competencias de
egreso, asociadas a conocimientos
habilidades y actitudes, como los atributos
que recoge las características personales
que debe tener el egresado.
Fuente: Con base en González, J. y Wagenaar, R. (2003): Tuning Educational Structures in Europe. Informe FinalProyecto Piloto, Fase 1, Bilbao, Universidad de Deusto, España.
La definición del perfil profesional de egreso, es un proceso complejo que
requiere la participación de un grupo interdisciplinario. La información
que se recabe de encuestas y variedad de fuentes debe ser lo suficiente
amplia como para identificar el contexto, sus tecnologías, las funciones
profesionales y las metodologías e instrumentos de trabajo; al mismo tiempo,
debe ser lo suficientemente delimitada como para que el equipo abocado a
su identificación determine el perfil profesional y en su momento el perfil
Este último, resume las características de la formación profesional: lo que
el egresado conoce (saber), lo que sabe hacer y los valores que sustentan
la práctica y el desarrollo profesional (ser); concentra los saberes teóricos,
prácticos y valorativos como ejes de la formación profesional.
El perfil profesional de una titulación recoge la orientación prioritaria de
un plan de estudios dentro de un ámbito específico. Para identificarlo,
se deberá precisar el campo de actuación profesional en el que va a
desempeñarse el titulado, considerando sus acciones desde una perspectiva
actual y futura; de esta manera el perfil profesional incorpora las demandas
sociales y productivas.
experiencias y casos institucionales sobre currículo basado en competencias y sistemas de créditos, Mendoza 12
Aún considerando un perfil de egreso con estas características y una
metodología que enfatice el saber hacer, éste no refleja en su totalidad el perfil
profesional que conforma la experiencia en la práctica. La diferencia entre el
perfil de egreso y el perfil experto, está mediado por la práctica profesional.
Fuente: Con base en Luis Eduardo González, Currículo por competencias: modelos y experiencia el caso de Chile, Seminario
Internacional innovación Curricular en Educación Superior: una estrategia de desarrollo hacia el bicentenario.
Universidad de Valparaíso, 18 y 19 de enero de 2005.
Hawes y Corvalán (2004) identifican como resultado del desarrollo
profesional al menos tres niveles que dan cuenta del impacto de la práctica
profesional en la evolución a competencias profesionales.
Representa a quien acaba de egresar de un proceso
formativo, un egresado calificado para desempeñarse en
las competencias centrales de la profesión
Profesional Maestro o
Ha ejercido durante un periodo de 4-5 años, ha
adquirido un dominio de la profesión que le permite
ser reconocido y tratado como un par por otros
Especialista o Virtuoso
Ha continuado su formación en un particular dominio
de competencias que le diferencia de los niveles
anteriores y es reconocido por sus pares como quien
excede el nivel de maestría
Fuente: Con base en Hawes y Corvalán, Construcción de un perfil profesional, Instituto de Investigación y Desarrollo
Educacional, Universidad de Talca, Chile, 2004.
El perfil profesional y el perfil del egreso están estrechamente relacionados,
la suma de ambos conduce a identificar las competencias en términos de los
aprendizajes esperados, así como los criterios de evaluación. La formulación
del perfil es también una responsabilidad social, Hawes (2006:18) describe
el perfil de egreso como “una estructura descriptiva que representa la
promesa y el compromiso institucional hacia la sociedad y los estudiantes,
en términos de habilitar a éstos en los principales dominios de la profesión. A
la vez, es el contenido del contrato social entre la universidad y el estudiante
y la sociedad. Representa aquello que la universidad respaldará y certificará
en el acto de graduación”.
Una vez identificadas las competencias, éstas deben ser validadas. Validar
significa determinar hasta qué grado representa lo que se espera de él. Con
frecuencia la validación corre a cargo de un grupo de expertos, el trabajo
de éstos es incorporar, eliminar o rubricar competencias, establecer la
secuencia de las mismas, revisar los verbos de las unidades de competencia
y verificar las unidades de entrada, así como las competencias que
evidencian conductas y actitudes.
La definición de perfiles profesionales está íntimamente ligada a la
identificación, desarrollo de competencias, destrezas y a la manera de
obtenerlas a través del currículo. Una vez definido el perfil perfil profesional
se deriva al perfil de egreso y se concreta el diseño instruccional en los
resultados del aprendizaje, contenidos y estructura curricular, enfoque
enseñanza-aprendizaje, actividades educativas y evaluación. Solar (2005)
visualiza este proceso operacionalizado por medio de recursos académicos,
financieros, organizacionales, infraestructura, alianzas y redes.
Fuente: Solar, María Inés (2005), Currículo y Competencias, Seminario Internacional Intercambio Estudiantil
y Cambios Curriculares, Centro Interuniversitario de Desarrollo – INDA - Universidad Nacional de Cuyo.
Mendoza, Argentina, 11 y 12 de agosto.
La especificación del perfil en el plan de estudios de una titulación deberá
tener en cuenta los siguientes criterios:
a) Coherencia con las directrices generales propias del título.
b) Pertinencia del perfil profesional propuesto para satisfacer las
demandas y expectativas del entorno laboral y de la sociedad en
c) Coherencia del perfil profesional propuesto con las directrices establecidas por organismos internacionales o nacionales al definir
dicho perfil u otros afines.
d) Relevancia del perfil profesional propuesto para ofrecer una formación humana que identifique al titulado con una persona interesada
en la búsqueda del saber, con espíritu crítico, inventiva, racionalidad
y compromiso social.
e) Adecuación existente entre las metas y objetivos de la titulación y
las competencias que va a adquirir el egresado.
f) Adecuación entre las competencias del egresado y los contenidos
formativos del plan de estudios (los comunes y los determinados por
cada universidad).
g) Suficiencia del perfil profesional para cubrir el dominio profesional
actual y futuro de los egresados.
En esta fase, el perfil de egreso requiere la enunciación de las competencias
en términos de los dominios de competencias o áreas de competencia que lo
constituyen; es la integración de áreas o dominio de competencias, definidos
por los desempeños típicos de un profesional y propios de un profesional sin
especialización, que se traducen en un profesional egresado. Un perfil no se
agota en la realización profesional actual por lo que otra consecuencia de
la descripción precisa de un perfil profesional es la proyección de nuevos
campos de desarrollo profesional.
Con frecuencia, las competencias del perfil de egreso no son mayores de
diez; de cada competencia de egreso derivan los contenidos requeridos para
adquirir la competencia que a su vez se integran en cursos o asignaturas a ser
incorporados en la malla curricular.
Cada competencia de egreso integra competencias básicas (cognitivas,
técnicas y metodológicas), genéricas (instrumentales, interpersonales
y sistémicas), específicas y transversales íntimamente imbricadas:
adicionalmente, se plantea la necesidad de hacer una propuesta en relación
con las competencias genéricas, de manera que queden enunciadas
claramente las competencias priorizadas a adquirir por el alumno a lo largo
de su formación profesional.
Generalmente, un programa educativo determina de cinco a siete
competencias genéricas que prioriza para una formación específica. Cuando
se trata de titulaciones o programas educativos afines, como es el caso de
ingenierías, se identifican las competencias genéricas comunes a todas las
titulaciones, las cuales forman parte del bagaje formativo de este nivel.
Las competencias son acumulativas y su organización curricular con
frecuencia requiere que unas precedan a las otras. Para lograr un desempeño
profesional adecuado, se requiere tener competencias básicas, que por lo
general son previas y necesarias para adquirir las competencias genéricas;
asimismo, es necesario tener algunas competencias genéricas para adquirir
las competencias específicas.
Ya que hay una gran variedad de competencias, Hawes y Corvalán (2005:20)
señalan la posibilidad de inclinarse por una clasificación operacional de las
competencias con el fin de proporcionar el mayor nivel de información para
el diseño curricular, enfatizando que ninguna competencia puede darse, en
principio, en ausencia de las otras.
Mientras las asignaturas genéricas pueden aprenderse en cualquier institución
porque son intercambiables, las competencias específicas transmiten
el sello de un determinado programa de estudios profesionales y por lo
tanto deben aprenderse dónde están las competencias específicas de una
institución. Quienes diseñen el currículo, deben tener una clara comprensión
de la complejidad de la formación profesional basada en competencias,
así como de las estrategias para llevar esta complejidad al nivel del
Cuadro 15. Las Competencias de las que da Cuenta el Perfil de Egreso
Competencias que describen
elementales que están
asociados a conocimientos
de índole formativa,
deben ser adquiridas
los estudios que se cursen
y tienen aplicabilidad a
situaciones reales de la vida
describen los desempeños
comunes a diversas
ocupaciones asociadas a
una familia profesional.
directamente relacionadas
con las temáticas de un
área específica, están
íntimamente ligadas al
de una profesión,
especialización y perfil
laboral para el que se
prepara el estudiante,
que dan identidad y
consistencias al grado
otorgado por un
Pueden extenderse
transversalmente a más de
un área curricular.
conocimientos de índole
técnico, vinculados
a cierto lenguaje
con el pensamiento analítico,
el pensamiento sistémico, el
reconocimiento de modelos,
y la expertise técnica o
Abarcan todas aquellas
se constituyen en
instrumentos para realizar
algo, pero que no es objeto
del conocimiento por sí
mismo, como la informática
y los idiomas.
y manipular ideas y
Destrezas y aptitudes
relacionadas con la profesión, trasciende y profundiza y amplía la profesión
y trasciende sus límites.
y de coordinación, capacidad de adaptación y capacidad de intervención.
Habilidades, crítica y
variable, solución adaptada
a la situación; planificación,
realización y control
que conciernen a los
sistemas en su totalidad,
integrar y articular,
incluye la capacidad
sistémicas o integradoras
requieren como base
la adquisición previa
instrumentales e
Una vez determinado el perfil de egreso, el siguiente paso es identificar
las unidades de competencia. La unidad de competencia es un conjunto de
elementos o actividades profesionales que revisten un significado claro en
el proceso de trabajo, con valor y significado en el empleo; es el conjunto
de acciones laborales agrupadas dentro de una gran función con sentido de
empleo y de formación.
Hay dos formas de abordar la estructura curricular: una es organizar módulos
y expresar directamente los conocimientos habilidades y actitudes en forma
de comportamientos evaluables. La otra, es “transformarlas en un listado
de los contenidos (tópicos o materias) que son necesarios y los objetivos de
aprendizaje expresados en forma de comportamientos evaluables asociados
a cada contenido, utilizando para estos fines, el método tradicional de la
planificación” (Larraín y González, 2003).
Ya que las competencias genéricas (instrumentales, interpersonales y
sistémicas) son centrales en la elaboración de la Guía Docente, conocer su
contenido es importante.
· Análisis y síntesis.
· Organización y
· Capacidad crítica y
· Aplicar los conocimientos
· Habilidades de
· Conocimientos generales
· Conocimientos básicos de
(lengua propia)
· Capacidad comunicación
· Conocimiento segunda
· Apreciar la diversidad y
· Manejo básico de la
· Capacidad de trabajo en
· Capacidad de aprender
· Adaptación a nuevas
· Creatividad (generar
nuevas ideas)
· Conocimiento de otras
· Diseño y gestión de
· Iniciativa y espíritu
· Preocupación por la
· Motivación al logro
Fuente: Convergencia Europea, 2000.
Si bien la organización curricular se agrupa en tres grandes bloques:
competencias básicas, genéricas y específicas, también se debe contemplar
el grupo de saberes que está presente en varias unidades de competencia, el
cual indica que se trata de una formación más general y básica que específica,
por lo que el módulo estará asociado a varias unidades de competencia
que no son objeto de un curso, pero que son esenciales para la formación
profesional, definidas como competencias transversales y con frecuencia,
son determinadas por la institución. El diseño curricular por competencias
asume una organización compleja que se dirige al desarrollo de competencias
profesionales integrales en el alumno.
Cuadro 17. La organización del Diseño Curricular por Competencias
La simbiosis que se logra entre esta variedad de capacidades en la
intencionalidad formativa, da lugar a la aprehensión de competencias
3.7 El Diseño Modular
Ya identificadas las unidades de competencia, se determinan los
módulos. Un módulo se define como el conjunto de actividades
planificadas para lograr los resultados de aprendizaje; un componente
global de la arquitectura de formación, un bloque coherente de
formación profesional específica que organiza el proceso de interacción
enseñanza-aprendizaje a partir de objetivos formativos, bien definidos
y evaluables.
Un módulo representa un bloque unitario de aprendizajes que abordan una
o más áreas o unidades de competencia de manera globalizada, integrando
conocimientos, habilidades, destrezas y actitudes. Desde el punto de vista
del diseño curricular, un módulo es la unidad que posibilita organizar los
objetivos, los contenidos, las actividades referentes a un problema de la
práctica profesional y de las cualidades que se pretenden desarrollar, las que
se infieren sobre la base de los elementos de competencia.
Un módulo “parte de las capacidades que se pretenden promover –o de un
problema derivado del campo profesional en cuya solución se integran dichas
capacidades– como base para seleccionar los contenidos y las actividades
a ser implementadas” (Catalana, de Cols y Sladogna, 2004). Supone la
existencia de un perfil profesional y de un perfil de egreso para cada nivel.
a. Es una unidad autónoma con sentido propio, lo que otorga flexibilidad
al diseño curricular.
b. Se basa en una concepción del proceso de enseñanza- aprendizaje válido
y coherente con el desarrollo de competencias.
c. Permite transferibilidad entre contextos y facilidad de realimentación.
d. Constituye un conjunto de conocimientos profesionales estructurados
pedagógicamente que responden a una etapa significativa del proceso
de aprendizaje y constituyen las unidades básicas para evaluación.
e. Es la unidad de oferta educativa más pequeña, asociada a una o varias
unidades de competencia, con valor en el empleo, que puede acreditarse
y capitalizarse para la obtención de un título profesional.
f. Es coherente con una o varias asignaturas, con una denominación
clara y un objetivo definido, que en un lapso flexible, permite alcanzar
objetivos educacionales de capacidades, destrezas y actitudes que
posibiliten al alumno/a desempeñar funciones profesionales.
Un módulo de formación se debe diseñar de manera que se pueda ofrecer
independientemente debe permitir su potencial vinculación con otros
módulos, y que al finalizar -el módulo- el alumno esté en condiciones de lograr
niveles de desempeño compatibles con la naturaleza de las funciones.
El módulo es también la unidad más específica del ciclo de formación que
puede acreditarse en forma individual o en forma total para obtener un título
de profesionalidad o un título profesional.
En el diseño curricular, el módulo debe tener sentido en sí mismo y la
capacidad para estructurarse asociadamente con otros en la conformación
de un itinerario curricular determinado. Si bien los módulos se han definido
desde la perspectiva del tipo de formación ofertada y desde el punto de vista
de articulación, Catalano y colaboradoras (2004:108) los visualizan desde
a) Desde el punto de vista curricular, el módulo es una de las las unidades
que constituyen la estructura curricular. Tiene relativa autonomía y
se relaciona con las unidades y elementos de competencia.
b) Desde el punto de vista del proceso enseñanza-aprendizaje, el
módulo tiene por objeto la integración de objetivos, contenidos y
actividades en torno de situaciones creadas a partir de problemas de
De acuerdo con Castañón (2005):
• El propósito formativo de cada módulo se refiere y se vincula
estrechamente con las unidades y elementos de competencia.
• Busca organizar la enseñanza no en torno de las disciplinas sino de
las funciones profesionales.
• Se orienta a “integrar” el conocimiento, en torno de la acción
• Los contenidos (conceptos, hechos, datos, procedimientos, valores,
actitudes) son seleccionados en función de su aporte a la resolución
del problema y a la construcción del saber hacer reflexivo.
• Se desarrolla a través de actividades formativas que integran
formación teórica, conocimientos y saberes de las distintas materias,
y formación práctica en función de las capacidades profesionales
que se proponen como objetivos.
• Se basa en una concepción de la enseñanza y el aprendizaje coherente
con el desarrollo de competencias.
• El aprendizaje se entiende como un proceso de adquisición de
significados que tiende a la permanente vinculación entre los
contenidos de la formación y su aplicabilidad en los contextos
productivos o sociales.
• Toma en cuenta el contexto de los procesos de enseñanza y de
aprendizaje mediante la incorporación de las particularidades de los
actores involucrados, de las condiciones de infraestructura y de los
• Busca dotar al alumno de la capacidad de transformar el entorno.
Las fases del diseño de un módulo son:
1. Análisis de la Unidad de Competencia y/o los Elementos de
2. Definición del nombre del módulo.
3. Formulación definitiva de los objetivos generales y específicos del
módulo y de su evaluación.
4. Selección de la modalidad de formación.
5. Estructuración de las unidades modulares y de los tiempos.
6. Selección de contenidos.
7. Diseño de las experiencias de aprendizaje (incluye medios y
8. Desarrollo de los recursos de aprendizaje.
9. Diseño del plan e instrumentos de evaluación.
10. Requerimientos docentes.
La articulación modular es tanto vertical como horizontal. La articulación
vertical se da dentro del programa modular y entre programas modulares
de diferentes niveles; la articulación horizontal, se da dentro del mismo
sector productivo y entre diferentes sectores productivos. Los saberes que
movilizan una unidad de competencia, son agrupados de forma coherente en
un módulo profesional.
La planificación modular se registra en cinco tipos de instrumentos:
a) Los documentos de entrada, que consisten en los objetivos del
módulo, el pretest y el test de prerrequisitos.
b) El cuerpo del módulo, que contiene la introducción, las unidades
modulares, un glosario y la bibliografía. Cada unidad modular puede
tener, a su vez, una estructura interna discernible.
c) Los documentos de salida, que constan del test de salida y los
La guía del docente, usualmente contiene sugerencias sobre la utilización del
módulo, material didáctico, orientaciones para el desarrollo de la formación
y planillas de corrección de los instrumentos de evaluación, aprendizaje con
contenidos, ejercicios y uso de recursos variados.
Los módulos se pueden combinar en redes o mallas curriculares para
itinerarios de formación o de capacitación. Estas relaciones pueden ser de
precurrencia, cuando un módulo antecede al otro, o de concurrencia, cuando
un determinado módulo no es prerrequisito de otro y puede funcionar
en forma paralela a otro u otros. El itinerario puede así ofrecer una gran
flexibilidad, cuyos límites están en las eventuales dificultades de gestión,
pero no en el diseño técnico de la red (Irigoín y Vargas, 2002).
No siempre el diseño modular “puro” ha sido la elección del diseño
curricular; un elemento a favor es que acercan la enseñanza al quehacer
profesional, integrando práctica y teoría; en contra, está la dificultad de
contar con docentes que dominen integralmente un campo profesional.
En el diseño curricular en medicina, Castañón (2005) recomienda asumir en
la primera fase un diseño por asignaturas, que respete la estructura interna
de las ciencias básicas, y posteriormente un diseño modular, fácilmente
aplicable al campo clínico para integrar la enseñanza con la actividad
profesional (diseño mixto).
El diseño de la malla curricular debe tomar en cuenta la formación general y
su creciente importancia, el equilibrio entre las capacidades transversales y
las capacidades técnicas, y cuidarse de no oponer la formación general a la
formación técnica, pues ambas se complementan.
Diseñar la malla curricular en módulos requiere:
a. Identificar las competencias y los conocimientos asociados.
b. Derivar los objetivos de formación de las competencias que se busca
desarrollar (resultados del aprendizaje).
c. Establecer los vínculos entre áreas, módulos, asignaturas y actividades
(expectativa horizontal).
d. Establecer la progresión de los aprendizajes dentro de cada semestre
(expectativa vertical).
En el siguiente esquema, se ejemplifica y concreta el proceso de selección
y jerarquización de contenidos (módulos) y su ubicación en la estructura
curricular del programa de estudios.
Núcleos o áreas
Fo rm ación
bás ica
disc iplinar
profesion al
Ind ispensables
Comp leme ntarios
= Con junto de co nocimi entos propios d e l a profesión o rgan izados por núcleo s de f ormación y
jerarquizado s pa ra su e nseñanz a.
= Relaciones d e ho rizontalidad d e los c ontenido s.
= Relaciones d e ve rticalidad d e l os con tenidos
Fuente: Torres Esteves Gladis Cardidad, “Planeación Educativa y Diseño Curricular”, La Planeación Curricular,
Trillas, México, 1995.
La distribución detallada de las asignaturas del plan de estudios en el tiempo,
señalando existencia o no de requisitos, definida como “malla curricular“,
no debe ser confundida con la estructura curricular, forma o modo en que se
organiza un currículo a través de ejes-núcleo, bloques, módulos, temáticas
Con esta fase del documento, concluye la etapa de macro planeación
o diseño curricular; ya se ha definido el perfil de egreso, enunciado
las competencias conceptuales, metodológicas y actitudinales de cada
competencia del perfil de egreso, se ha tomado una decisión sobre las
competencias genéricas que privilegian el diseño curricular, así como los
ejes transversales del currículo. La etapa siguiente es proponer el currículo
desde la perspectiva del alumno en una estructura coherente y relevante,
organizado del todo a las partes y concibiendo en un ambiente flexible.
Se definió como
el estudio de un
campo profesional específico
a partir de dos
curriculares concretos:
a) El diagnóstico
de las actividades económicas de la rama
de injerencia
de planes de
Etapa de fundamentación de ocupaciones y perfiles
Se instrumentó
como la secuencia
de cuatro momentos para la
específico a un
perfil de profesional basado en
Se orientó en torno
al enfoque de formación basado en
competencias y sobre dos categorías
a) La conformación
y atributos profesionales.
a) La conversión
de atributos y
del contenido en
módulos ocupacionales.
c) La determinación de la
trayectoria curricular modular.
d) El establecimiento de los aspectos formales del
4. La Guía Docente
La planificación de la docencia está orientada al
desarrollo de proyectos formativos, a organizar
nuestra actuación no como un conjunto de de acciones
imprevisibles y desconectadas entre sí, sino como la
puesta en práctica de un plan bien pensado y articulado
(Zabalza, 2005).
no de los objetivos fundamentales de los cambios en la educación,
radica en trasladar la responsabilidad de “enseñar” del profesor a la
de “aprender” del alumno. Las transformaciones que conlleva afectan la
planificación de la docencia, la metodología a utilizar, el seguimiento del
aprendizaje del estudiante, su evaluación continua, y el papel que ha de tener
El cambio curricular en el enfoque por competencias conlleva una docencia
centrada en el estudiante, un diferente papel del profesor, una organización
de la formación orientada a obtener competencias, cambios en la distribución
de los aprendizajes, un nuevo papel de los materiales didácticos, que pasan
a ser recursos capaces de generar conocimientos de alto nivel, de facilitar
el aprendizaje autónomo y una nueva definición del papel educativo de las
instituciones de educación superior: la universidad como inicio y primera
fase de un proceso formativo, un momento propedéutico que servirá para
preparar las fases subsiguientes del aprendizaje y el desarrollo profesional.
La docencia se organiza en la planificación macro (la configuración del Plan
de Estudios) y la micro (los programas docentes de las materias). Zabalza
(2004) afirma que una buena planificación de la formación, constituye una
pieza básica en el desarrollo de una docencia con calidad. La etapa final del
diseño curricular es elaborar la Guía Docente.
Planificar la enseñanza significa tomar en consideración
las determinaciones legales (los descriptores), tomar en
consideración los contenidos básicos de nuestra disciplina (las
common places, aquello que suelen incluir los manuales de
la disciplina), tomar en consideración el marco curricular en
que se ubica la disciplina (en qué plan de estudio, en relación
a qué perfil profesional, en qué curso, con qué duración),
tomar en consideración nuestra propia visión de la disciplina
y de su didáctica (nuestra experiencia docente y nuestro estilo
personal), tomar en consideración las características de nuestros
alumnos (su número, su preparación anterior, sus posibles
intereses) y tomar en consideración los recursos disponibles
(Zabalza, 2003:73).
La Universidad de Valencia (2005) identifica cinco funciones de la Guía
a) Es un documento donde se concreta la oferta docente referida a una
asignatura o módulo. Entre otros aspectos, constituye la forma en
que la institución hace pública su oferta formativa, tanto en lo referente a la concreción de los contenidos que se seleccionan desde una
determinada asignatura, como en los objetivos que se persiguen, así
como métodos de enseñanza y criterios de evaluación.
b) Es un instrumento al servicio del estudiante, en la medida en que a
través de ella se ofrecen los elementos informativos suficientes para
determinar qué se pretende enseñar al estudiante, cómo se va a hacer,
bajo qué condiciones y cómo va a ser evaluado.
c) El programa representa el compromiso del profesor –y del departamento académico– en torno a diferentes criterios (contenidos, formas de trabajo, evaluación, etcétera) sobre los que irá desarrollando
su enseñanza.
d) A escala institucional, la Guía Docente es un documento público,
donde se presenta la estructura general de la oferta académica particular de un proceso –la enseñanza universitaria– que a su vez, está
sujeto al análisis, crítica y mejora, al igual que el conjunto de Guías
e) La Guía Docente se constituye en un instrumento de transparencia,
fácilmente comprensible y comparable entre las diferentes
Este documento es una delineación básica de los principios que regirán
el desarrollo de la asignatura o módulo, para el profesor o profesores
responsables de diseñarla. De acuerdo con la Universidad de Valencia, la Guía
significa estructurar “en un mismo paquete”: a) Una selección y ordenación
de contenidos académicos, b) Una oferta didáctica, esto es, cómo van a ser
trabajados esos contenidos y cómo serán evaluados los estudiantes. Es un
instrumento al servicio del estudiante en la medida que, a través del mismo,
se le ofrecen los elementos informativos suficientes como para determinar
qué se pretende que aprenda, cómo, bajo qué condiciones y con qué criterios
será evaluado.
En general, es un instrumento de transparencia, fácilmente comprensible
y comparable entre las diferentes universidades, en el camino hacia la
Convergencia en un Espacio de Educación Superior.
Existen tres ejes con los que se diseña la enseñanza en una Guía Docente: a)
Una selección de contenidos, destrezas y competencias, b) Una estructura de
tareas y actividades encaminadas a facilitar el aprendizaje, y c) Una visión
realista sobre lo que el estudiante es capaz de hacer.
La Guía Docente describe, para cada materia: objetivos, contenidos mínimos,
destrezas a adquirir, metodología de enseñanza, sistema de evaluación del
aprendizaje y tiempo de estudio personal que requiere un estudiante medio
para superarla. En segundo lugar, crea mecanismos de seguimiento de la
puesta en práctica de la Guía, los cuales proporcionan información para
mejorarla. Implica un amplio trabajo de la Academia para que se logre el
consenso, con la intención de plasmar en ella la información y la formación
que el alumno requiere.
Esta es la última fase del diseño curricular y requiere una labor detallada, que
se plasmará en un documento que pueda ser manejado por los alumnos como
por los docentes, en un esfuerzo por la planeación de cada curso. Zabalza
(2004) propone su elaboración con base en un formato generalizado del que
se presentan los siguientes aspectos:
TÍTULO GUÍA DOCENTE:
SEMESTRAL/CUATRIMESTRAL:
NUMERO DE CRÉDITOS:
PERFIL TITULACIÓN
PERFIL ASIGNATURA
3. OBJETIVOS Y COMPETENCIAS DE LA ASIGNATURA
OBJETIVOS GENERALES ASIGNATURA
4. BLOQUES/TEMAS DE LA ASIGNATURA
4.1 CORRESPONDENCIA DE BLOQUES/TEMAS CON COMPETENCIAS
BLOQUES/TEMAS
4.2. VERIFICACIÓN DE LA COHERENCIA ENTRE COMPETENCIAS Y CONTENIDOS
5. METODOLOGÍA DOCENTE Y ESTRATEGIAS DE APRENDIZAJE
ORIENTACIONES A LOS ALUMNOS SOBRE LA METODOLOGÍA CON LA QUE
SE VA A DESARROLLAR LA ASIGNATURA
5.1. METODOLOGÍA DOCENTE
5.2. ESTRATEGIAS DE APRENDIZAJE
6. PLAN APRENDIZAJE DEL ALUMNO
PLAN APRENDIZAJE DEL ALUMNO
PLAN APRENDIZAJE ALUMNO
COLABORADORAS NO
7. BIBLIOGRAFÍA Y RECURSOS
COMPETENCIAS INTEGRADAS
(Conceptuales y procedimentales)
8. EVALUACIÓN DE LOS APRENDIZAJES
Actitudinales (saber estar)
9. EVALUACIÓN DEL PROCESO DOCENTE
9.1. VALORACIÓN DE LOS ALUMNOS
9.2. VALORACIÓN DEL PROFESORADO Y DECISIONES DE CAMBIO
Una descripción amplia de la Guía Docente puede encontrarse en los trabajos
de los siguientes autores: Mercedes Gonzáles Sanmamed, Elaboración de
la guía docente de la materia talleres de formación del profesorado, de la
Universidad Politécnica de Madrid (2005); Bernardino Salinas Fernández
y Carolina Cotillas Alandí (2005), Elaboración de la Guía Docente para la
Convergencia Europea, Principios para su diseño; Raffaella Pagani, Claves
del Proceso de Convergencia Europea (2005), así como los documentos
de Miguel Zabalza Beraza, Guía para la planificación didáctica de la
docencia universitaria en el marco del EEES (guía de guías) documento de
trabajo, Universidad de Santiago de Compostela (2004) y, del mismo autor,
Competencias docentes del profesorado universitario (2003).
5. Evaluación por Competencias
Lo que es evaluado no es la competencia en sí misma,
sino lo que se considera que es competencia en el
momento de evaluarla.
(Le Boterf, 2000, 108)
n nuevo enfoque del currículo demanda nuevos referentes, como una
redefinición del perfil profesional y de egreso, nuevas metodologías
didácticas, estrategias participativas y experiencia educativa con la realidad
concreta; asimismo, con frecuencia requiere alternancia entre el mundo de la
escuela y el del trabajo, además de nuevos sistemas de evaluación.
La evaluación por competencias es un proceso de recolección de evidencias
sobre un desempeño profesional, con el propósito de formarse un juicio a
partir de un referente estandarizado e identificar aquellas áreas de desempeño
que deben ser fortalecidas mediante capacitación para alcanzar el nivel de
competencia esperado. Supone juzgar la capacidad de realización, más
allá de un carácter abstracto; se desarrolla mediante esquemas elaborados
por equipos de expertos, conscientes de que las competencias, como
expresiones complejas de un ser humano, sólo pueden ser inferidas a partir
Un enfoque de evaluación basado en competencias, es apropiado para la
• Para asegurar que la enseñanza y la evaluación estén al servicio de los
resultados deseados (en lugar de basar la enseñanza y la evaluación,
por ejemplo, en los cursos efectuados o en el tiempo consumado);
• Para facilitar el otorgamiento de créditos por la competencia adquirida
en otros lugares;
• Para ayudar a los estudiantes a comprender claramente lo que se
espera de ellos si quieren tener éxito en el curso;
• Para informar a los empleadores potenciales qué significa una
calificación particular (CINTERFOR, 1997).
Este capítulo dará elementos a los docentes para asumir la evaluación
como el eje que orienta la educación por competencias. La evaluación por
competencias no sólo es distinta a la tradicional, es compleja y requiere una
clara comprensión del enfoque por competencias. Los estándares de lo que
se va a evaluar, cómo y dónde, apuntan a un contextualizado desempeño
óptimo o de excelencia, lo cual implica tener la capacidad de incorporar
nuevas competencias relacionadas con la profesión y con otras carreras.
La propuesta de evaluación es integral u holística y al mismo tiempo es
selectiva, porque lo que se evalúa en términos de conocimientos, habilidades
y actitudes, es siempre una muestra que permite inferir otras competencias e
incluso el dominio para desplegarlas en situaciones de contingencia.
En la formación por competencias, la evaluación está estrechamente
relacionada con ella. El trabajo basado en competencias significa, entre otros
aspectos, que toda competencia debe ser demostrada y requiere identificarse
con los criterios de desempeño y las evidencias que permitirán inferir su
logro; la evaluación de desempeño no excluye la medición del contenido
conceptual en que se sustenta la competencia; en ese sentido, alude a una
evaluación integral de conocimientos, habilidades, destrezas, capacidades y
valores en contextos complejos e inciertos.
Zabalza (2005) propone cuatro momentos en el diseño curricular, que va del
marco institucional (adaptarlo a la realidad geográfica, económica, social, y
cultural) al marco del aula, donde se hacen explícitos los objetivos formativos,
los contenidos, las metodologías de aprendizaje y la evaluación.
1. Sentido Materia y Objetivos formativos
Relaciona la materia con el perfil profesional
¿qué ganancias formativas se espera obtener
como consecuencia de este curso?
Se determinan los objetivos relacionados con
los conocimientos–habilidades de la materia.
- Objetivos relacionados con el dominio de
ciertas herramientas de aprendizaje o de
formación general (competencias genéricas).
- Objetivos vinculados con valores o actitudes
importantes en función de la materia y/o de
su sentido en el Plan de Estudios.
- Objetivos vinculados con valores o
actitudes importantes en función de la
materia y/o de su sentido en el Plan de
- Competencias específicas a desarrollar
- Competencias generales a trabajar.
- Operaciones didácticas con las
* Seleccionar las competencias
* Llenarlas de contenidos
* Secuenciarlas
* Ubicarlas en el currículo: Atribuirlas a
profesores, materias o Departamentos.
3. Metodología de Aprendizaje
La docencia basada en el aprendizaje.
Las competencias requieren estrategias
Las coreografías de la enseñanza:
• Coreografía Externa: Metodología y
• Coreografía Interna: Aprendizaje de los
- Evaluación por productos.
- Evaluación por procesos.
- Autoevaluación (metacognitiva).
- Competencias axiológicas que son
difíciles de evaluar.
- Nuevas metodologías de evaluación.
- Dossieres; portafolios.
- La condición de coherencia y validez.
- La informatividad de la evaluación.
- Información previa y feed-back.
Fuente: Miguel A. Zabalza, Las competencias. Una aproximación a la formación desde el perfil profesional.
Van der Herdjen y Barbier (1999), desde el enfoque de la competencia laboral,
propone cinco dimensiones básicas en la evaluación de competencias:
1. Dimensión social, que concreta el reconocimiento del profesional
en un contexto determinado, así como la capacidad de trabajar con
2. Dimensión conocimiento, que comprende el saber declarativo,
el procedimental y el condicional, es decir, el conjunto de
conocimientos relacionados con el “saber”, el “saber hacer” y el
“saber contextualizado”.
3. Dimensión metacognitiva, que hace referencia a la percepción
personal de los propios conocimientos.
4. Dimensión actitudinal, que considera el conjunto de capacidades
requeridas en un contexto determinado.
5. Dimensión desarrollo, que repara en la capacidad de incorporar
nuevas competencias relacionadas con la profesión y otras carreras.
En la educación superior, el criterio de acreditado o no acreditado se
relaciona con los elementos mínimos que dan cuenta de la adquisición de las
competencias. Ospina Duque (2004) enfatiza el logro de un nivel de criterios
Fuente: Rodrigo Ospina Duque, ¿Cómo evaluar competencias?, Bogotá, noviembre de 2004.
El criterio mínimo, evidencia o estándar de competencia, es equivalente
en este sentido, al concepto de norma, definida por CINTERFOR (1997)
como más que un mero desempeño logrado en la forma de resultados; la
norma permite describir: a) la capacidad para obtener resultados de calidad
con el desempeño eficiente y seguro de una actividad; b) la capacidad para
resolver los problemas emergentes en el ejercicio de la función productiva;
c) la capacidad para transferir los conocimientos, habilidades y destrezas
que ya se posee, a otros contextos laborales.
La norma o estándar está implícitamente relacionada con la descripción de
la competencia. Tobón (2005) diferencia claramente entre norma o estándar
de competencia, criterios de desempeño y evidencia de desempeño, como se
aprecia en el Cuadro 25.
La unidad de competencia es un conjunto de elementos o actividades
profesionales, que reviste un significado claro en el proceso de trabajo, con valor y
significado en el empleo.
Es el desempeño ante una actividad general.
Es el conjunto de acciones laborales agrupadas dentro de una gran función con
sentido de empleo y de formación.
Es la descripción de una realización que debe ser lograda por una persona
competente en el ámbito de su ocupación. Se refiere a una acción, un
comportamiento o un resultado que el/la trabajador/a debe mostrar, y es, en
consecuencia, una función realizada por un individuo. Incluye una norma o
estándar y el criterio de desempeño, que son elementos de referencia y evaluación
de lo que el sujeto es capaz de hacer.
Es el desempeño específico, relacionado con actividades concretas.
Cada conjunto de sub-funciones agrupadas que contribuyan a dar sentido a la
unidad de competencia, se denominará elemento de competencia.
El estándar, referente o patrón de desempeño, con base en el cual se determina
el nivel de competencia laboral que debe poseer la persona para desempeñarse
en un área funcional, un proceso productivo o bien en la ejecución de un
procedimiento dado. Una norma o estándar de competencia es la expresión escrita
y formalizada entre diversos agentes, de los conocimientos, habilidades, destrezas
y comprensión que el trabajador debe poner en práctica para desempeñar con
éxito una actividad laboral.
El estándar es la base del concepto de competencia, ya que constituye el punto de
referencia y de comparación para evaluar lo que el sujeto es capaz de hacer.
Especifican las características de calidad que debe tener la competencia y
conforman una descripción de los atributos de la competencia.
Los criterios de desempeño son una descripción de los requisitos de calidad para
obtener un óptimo desempeño laboral; deben referirse en lo posible a los aspectos
esenciales de la competencia y expresar las características de los resultados,
altamente relacionadas y significativas con el logro descrito en el elemento de
competencia. Son la base para valorar si un/a trabajador/a es aún competente,
permiten establecer si la persona alcanza o no el resultado descrito en el elemento
Las evidencias de desempeño corresponden a fuentes de verificación sobre la
competencia, sus recursos y resultados. Cada criterio debe tener al menos una
evidencia para confirmarlo, que puede encontrarse en resultados físicamente
comprobables o en desempeños observados: evidencias de conocimiento, de
proceso y/o de producto.
Fuente: Con base en Tobón, Sergio (2005), Formación Basada en Competencias. Pensamiento complejo, diseño curricular y
didáctica. Bogotá, ECOE Ediciones.
De acuerdo con el CONOCER (2000), una norma técnica de Competencia
Profesional usualmente incluye:
• La forma en que puede juzgarse si lo realizado está bien hecho.
• Las condiciones en que la persona debe demostrar su competencia.
• Los tipos de evidencia necesarios para asegurar que se efectuó de
manera consistente, con base en un conocimiento efectivo.
La norma define un desempeño competente contra el cual es factible comparar
el trabajo efectivo de una persona y detectar las áreas en las que necesita
mejorar para ser considerada competente; es fundamental para la elaboración
de los currículos, al establecer los elementos de competencia y criterios de
desempeño que pueden convertirse en orientadores para la especificación de
los objetivos de aprendizaje para los módulos de formación.
La construcción de la norma de competencia que regula los desempeños
laborales en el ejercicio de una determinada profesión, se genera a través de un
proceso que requiere con frecuencia la identificación de las buenas prácticas que
integran una determinada calificación o rol laboral, los indicadores que van a ser
considerados para definir los desempeños competentes y el nivel de autonomía
para la toma de decisiones sobre incidentes o la resolución de problemas.
En muchas profesiones, la norma es externa, generada por organismos
profesionales, como es el caso de las normas de calidad en ingenierías o las
que regulan la práctica médica. Si la norma es elaborada por un colegiado
académico, se conoce como norma institucional.
Hetcher (1992), identifica diferencias de normas que dan lugar a tres tipos
de competencias: duras, blandas y contextuales.
desarrolladas y convenidas
Normas basadas en
resultados (referencia a
criterio) de competencia
ocupacional (rendimiento real
en el trabajo).
Marca fija de rendimientos
competentes, convenida
sectorialmente.
Producto: competencias
excelentes ejecutores.
Normas orientadas a
resultados (validadas por
(desarrollo de
definido por investigación
Fuente: Hetcher 1992, en Mertens, 2004:101.
por procesos de aprendizaje
ante disfunciones y que
incluye a la población con bajo
Normas construidas a partir
de resultados de aprendizaje.
Procesos de aprendizaje por
alternancia en planta.
Especificaciones definidas por
los alcances logrados en planta
En general, la evaluación de las competencias se caracteriza por centrarse
en resultados (definidos en la norma), ser integral, individualizada,
permanente, no comparar a diferentes individuos, no utilizar escalas de
puntuación (competente o aún no competente), se da en situaciones similares
o condiciones reales de trabajo y es conocida por los alumnos.
La evaluación por competencias es diferente a la tradicional, en muchos
aspectos, entre ellos, el conocimiento de la competencia por parte del alumno,
los criterios de evaluación y para alcanzar o no el criterio de desempeño, y el
no comparar a los alumnos entre sí.
Para evaluar, es necesario definir los objetivos y métodos con que se llevará a
cabo, recoger las evidencias, compararlas con la norma y efectuar un juicio:
competente o aún no competente. Si la evaluación ha de ser integral, se deben
utilizar métodos que permitan revelar los conocimientos, la comprensión, la
resolución de dificultades, las habilidades técnicas, las actitudes y la ética.
Los elementos que definen la evaluación, son las competencias que serán
valoradas, el nivel de profundidad con que se hará, el momento en que serán
evaluadas y los resultados esperados (los que son del conocimiento de los
estudiantes y evaluadores). La evaluación apropiada de la competencia
laboral, requiere (Hagar, 1994):
1. Seleccionar los métodos directamente relacionados y los más
relevantes para el tipo de desempeño a evaluar.
2. Seleccionar adecuadamente la base de evidencia, cuanto más estrecha
sea, menos generalizados serán los resultados para el desempeño de
3. Utilizar –donde sea posible– métodos políticos o integrados de
Al ser holística, la evaluación de competencias recurre a una variedad
de estrategias no excluyentes, sino complementarias; se encuentra
estrechamente relacionada con la carga académica del alumno, de manera
que la evaluación de un curso puede incluir exámenes escritos u orales,
presentación de trabajos, participación individual, portafolio y uno o más
proyectos especiales. Los métodos de evaluación seleccionados varían por
curso y por docente.
Cuadro 23. Métodos de Evaluación en la Formación por Competencias
Clarificar temas planteados en la evidencia documental presentada y/o
revisar el alcance y profundidad del aprendizaje. Puede ser particularmente
útil en áreas donde el juicio y los valores son importantes (puede estar
constituido mediante preguntas determinadas o relativamente no
estructuradas –semiestructuradas– sin preparación específica previa).
Confirmar la capacidad para sostener un argumento, demostrando un
conocimiento amplio y adecuado sobre la materia.
Verificar la habilidad para mostrar información de manera adecuada a la
materia y a la audiencia.
Evaluar las aplicaciones de la teoría en un contexto estructurado de manera
correcta y segura (en un medio simulado, en el taller de laboratorio o en el
lugar de trabajo).
Evaluar los conceptos y habilidades básicas y aplicarlos usando ejemplos
prácticos (puede ser un examen final o parcial de una materia).
Verificar la profundidad de la comprensión de temas complejos y la habilidad
para explicarlos en términos simples.
Verificar la calidad y el estándar de escritura académica y el uso de
referencias, la habilidad para desarrollar un argumento coherente, y confirmar
la extensión, comprensión y transferencia de conocimiento y evaluación crítica
de ideas. (Los ensayos pueden ser similares en extensión o formato a los
ensayos académicos formales diseñados para los estudiantes inscritos).
desempeñado o
Verificar la calidad del trabajo, la relevancia para la acreditación buscada y la
autenticidad de la producción (a menudo comparado con entrevistas o con
examen oral).
Puede ser usado para una variedad de propósitos, como añadir más fluidez
al conocimiento y a las habilidades, completar aprendizajes o para ampliar el
Asegurar que el conocimiento y la capacidad de análisis de la literatura
pertinente se encuentran en un nivel satisfactorio (esto es a menudo usado
cuando el postulante tiene aprendizajes acreditables, pero carece de puntos
de vista específicos que son prerrequisitos para los estudiantes inscritos y son
básicos para estudios futuros en el área).
Comentada de la
Para conocer el rango de lecturas realizadas por el postulante y asegurar el
rango apropiado de lecturas para los requerimientos de la materia (esto es
particularmente adecuado para las evaluaciones en posgrado).
Informes, crítica,
Para indicar el nivel de conocimiento y evaluar las habilidades para el análisis
y la escritura y temas de actualidad en un área.
Para validar el aprendizaje de los postulantes proveyendo una colección de
materiales que reflejan el aprendizaje anterior y los logros. Incluirá el trabajo
propio, las reflexiones sobre su práctica y la evidencia indirecta de otros que
estén calificados para comentarlo. El portafolio identificará las conexiones
pertinentes entre el aprendizaje y el crédito específico o no específico buscado.
El proceso para evaluar una postulación de un estudiante involucra un
número de etapas: información preliminar y orientación, preparación de la
postulación, evaluación y acreditación, orientación posterior a la evaluación, y
Fuente: Con base en, Rod McDonald, David Boud, John Francis, Andrew Gonczi, “Nuevas perspectivas sobre la
evaluación Métodos de Evaluación”, Boletín CINTERFOR, No. 149, mayo-agosto de 2000.
La evidencia, que puede ser de desempeño, producto y conocimiento, se
infiere de las actividades descritas en el perfil, pero fundamentalmente de
los criterios de realización y de las condiciones y alcances del ejercicio
profesional. La evidencia por desempeño mide lo que el sujeto hace, los
procedimientos que aplica, las técnicas que utiliza, etcétera; la evidencia
por producto es el resultado de la actividad en la realidad; la evidencia
de conocimiento es la posibilidad de dar cuenta de la aplicación de los
conocimientos en el desarrollo de las actividades y de los resultados.
(Sladogna, 1999).
Los tipos de evaluación, así como la cantidad y las características que deben
reunir las herramientas de evaluación que se usen, dependerán de la precisión
requerida y la cantidad de “riesgo” aceptable. En ocasiones, se deberá reunir
mayor cantidad de evidencia en situaciones reales de trabajo o en contextos
Si bien en algunos casos se habla de metodologías de evaluación, en otros
se configuran modelos de evaluación por competencias, que atienden tanto
la validez como la confiabilidad. Independientemente del modelo, las
preguntas centrales son:
¿Cuándo posee el alumno una competencia determinada? ¿Cómo se evidencia
el logro de las competencias? ¿Hay un nivel mínimo para aprobar en cada
caso o en cada unidad de competencia? ¿Qué tanta evidencia es necesaria
para evaluar la competencia5? ¿Se evalúan competencia vinculadas al perfil
de egreso? ¿Se evalúan competencias vinculadas a estándares? ¿Cuándo se
considera competente un profesional en formación?
La evaluación debe ser objeto de reflexión cuando se está frente a
competencias cuyo desempeño adquiere mayor complejidad, a medida que
el alumno afronta nuevos contextos o pasa de un trabajo individual a uno
disciplinario o transdisciplinario. Tenga en mente el “Iceberg”, lo que se
puede evaluar, es el desempeño demostrable, los conocimientos, habilidades
y actitudes, pues con frecuencia se califica indirectamente a través de lo que
el alumno hace o “sabe hacer”.
5 En el caso del Consejo Mexicano de Medicina del Trabajo, el Reglamento para la Evaluación de Competencias Profesionales, Artículo 2do., resume el proceso de evaluación para otorgar la certificación en cuatro
etapas: examen escrito, resolución de un caso clínico de medicina del trabajo, reporte de visita a empresa
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Glosario de Términos Empleados en el Marco de la
Metodología Tuning
académica no
Es la que realiza el estudiante alrededor de un objeto de estudio, un tema,
un problema, un caso o un proyecto, sin la asesoría directa del profesor
pero en interacción académica con él, pues forma parte de su desarrollo
La que se realiza en fecha y hora determinada alrededor de un objeto de
estudio, un tema, un problema, un caso o un proyecto, con la asesoría real
del profesor y la asistencia de los estudiantes.
En un sistema de acopio de créditos producto del aprendizaje, relativo a
un total especificado de puntos que deben ser logrados para completar con
éxito un semestre, año académico o un programa completo de estudios. Los
créditos son concedidos y acumulados si los objetivos de aprendizaje del
programa han sido comprobados mediante la evaluación correspondiente
Principio que señala la importancia vital del otro en la construcción social
del conocimiento. Promueve el trabajo en grupo o en equipo como un
factor esencial en la adquisición de conceptos, habilidades y actitudes.
La colaboración implica la creación de interpretaciones compartidas. La
comprensión de las ideas y de la naturaleza de las disciplinas por parte de
los alumnos, se desarrolla a medida que éstos participan en el discurso con
otros y colaboran entre sí.
El aprendizaje significativo ocurre cuando la información nueva por aprender se relaciona con la ya existente en la estructura cognitiva del alumno,
en forma no arbitraria ni al pie de la letra. Para llevarlo a cabo, debe existir
una disposición favorable del aprendiz, así como una significación lógica
en los contenidos o materiales de aprendizaje (conocimientos previos).
En algunos currículos está definida como el conjunto de conocimientos,
habilidades y destrezas que debe tener todo egresado de la universidad y
que pueden ser ofrecidos y certificados por ella.
Las asignaturas son las unidades mínimas de administración de los planes
de estudio, las cuales organizan, definen y delimitan, con fines docentes,
las distintas actividades académicas que deben desarrollarse en un
determinado periodo lectivo.
Todas las actividades de aprendizaje requeridas para la consecución de los
resultados del aprendizaje: clases presenciales, trabajo práctico, búsqueda
de información, estudio personal, seminarios, periodos de prácticas, trabajo
de campo, búsqueda de información, estudio personal, así como exámenes
u otras formas de evaluación
Exposición de contenidos mediante presentación o explicación
(posiblemente incluyendo demostraciones) a cargo de un profesor.
Aquellos que en la universidad se ofertan con este carácter dentro del plan
de estudios correspondiente, de manera que es una decisión del alumno
elegir cuál o cuáles asignaturas debe cursar, con la única obligación de que
al final sumen un determinado número de ellas o de créditos.
Créditos de libre
Aquellos que el alumno/a puede aplicar a cualquier asignatura o actividad
formativa o profesional (sean o no parte de su plan de estudios), con la
única limitación de las previsiones señaladas a este respecto en su plan de
estudios y en la oferta de la universidad.
Competencias y conocimientos generales, esenciales para el mercado de
trabajo y para la construcción de la ciudadanía, como comunicación verbal
y escrita, lectura y comprensión de textos, raciocinio, cálculo y requisitos
similares. Son fundamentales para reconocer y resolver problemas,
pensar estratégicamente y actuar con prevención, evaluar resultados y
comprender las bases científicas y tecnológicas del proceso de producción
(Académicas o
En el Proyecto Tuning, las competencias presentan una combinación
dinámica de atributos —con respecto al conocimiento y su aplicación, a
las actitudes y a las responsabilidades— que describen los resultados del
aprendizaje de un determinado programa, o cómo los estudiantes serán
capaces de desenvolverse al finalizar el proceso educativo. En particular,
el Proyecto se centra en las competencias específicas de las áreas (de cada
campo de estudio) y en las genéricas (comunes para cualquier curso).
Son aquellas adquiridas en la especialización profesional. No pueden
ser transferibles, a no ser indirectamente, por las habilidades adquiridas
que puedan ser readaptadas. Los contenidos, mientras, son ligados
estrictamente a una especialidad definida.
Aquellas que son comunes a diversas actividades profesionales. Permiten
la transferencia de un perfil profesional a otro o de un conjunto de módulos
curriculares entre sí. Como ejemplo se puede mencionar el dominio de
un procesador de textos, que sirve para todas las profesiones donde se
requiere la competencia de la escritura. También, las nociones de estadística
fundamental y de ventas son importantes en un gran número de profesiones del sector servicios.
Es la exposición sistemática sobre el desarrollo de un tema particular,
resultado de una investigación personal o colectiva, la cual está centrada
fundamentalmente sobre la narración del expositor y con una participación
del auditorio basada en preguntas. Como práctica pedagógica se utiliza con
invitados especiales que ofrecen dicha conferencia, o los mismos profesores
cuando son invitados a hablar sobre un tema tanto al interior de la
universidad como fuera de ella, pero también por parte de los estudiantes
que han investigado sobre un tema de interés que deben comunicar a sus
Confluencia de diversos enfoques psicológicos y filosóficos que enfatizan
la existencia y prevalencia de procesos activos de autoestructuración
y reconstrucción de los saberes culturales por parte del sujeto de la
educación, los cuales permiten explicar la génesis del aprendizaje y del
aprendizaje (como
Son utilizados para implicar a los estudiantes en el aprendizaje de sus
propias competencias. Los estudiantes individualmente, o en pequeños
grupos, planean al inicio de un programa o un curso los niveles de
habilidades y competencias que pretenden lograr, los discuten con su
profesor y desarrollan un plan de acción.
El contrato se va evaluando y autoevaluando progresivamente, hasta
lograr las competencias formuladas inicialmente. Son una excelente forma
de involucrar a los estudiantes en su proceso formativo.
Se refieren a los aspectos esenciales de una competencia, expresando
las características de los resultados, respecto al alcance descrito en el
elemento de competencia, como base para evaluar si una persona es o no
La “moneda” empleada para medir el trabajo del estudiante, en términos
de tiempo nocional necesario para alcanzar los resultados del aprendizaje.
Descripción de lo que el estudiante debe realizar para demostrar que ha
conseguido el resultado del aprendizaje.
notas (como
Permiten la evaluación reflexiva de la práctica; el más sencillo es un
cuaderno de notas en donde los estudiantes van escribiendo diversas
actividades realizadas (incluyendo los respectivos comentarios) donde
describen los conocimientos adquiridos durante el desarrollo de unas
Curso bimodal
Es el que combina las dos modalidades de enseñanza-aprendizaje:
presencial y virtual, con fines educativos. En estos cursos, el porcentaje de
utilización de lo presencial puede variar en función de la intencionalidad
formativa de los estudiantes.
Curso a tiempo completo, de una a cuatro semanas, concentradas en un
tema en particular. Puede desarrollarse en una institución distinta a la de
origen o en una escuela de verano.
Es el que puede elegirse a partir de una lista predeterminada.
De libre elección (optional course). Unidad o módulo de curso que puede
seguirse como parte de un programa de estudio pero que no es obligatorio
Son los que utilizan Internet como único medio para el desarrollo de los
contenidos y las actividades. La interacción entre docentes y estudiantes
se lleva a cabo por medio de los recursos tecnológicos, sin una relación
Se concibe como el conjunto de acciones que permite lograr los objetivos
de aprendizaje, delimitar y organizar los contenidos específicos para la
actividad docente (curso, seminario, taller, núcleo, proyecto, trabajo de
campo, etcétera), seleccionar las estrategias de aprendizaje y de enseñanza
(modalidades pedagógicas) específicas para las actividades docentes y
diseñar los procesos de evaluación del rendimiento académico.
Conjunto de acciones que sustentadas en un marco teórico y filosófico
previamente definido, conducen a la formulación de objetivos de
formación, a la selección y organización de contenidos necesarios para la
enseñanza de un profesional con características determinadas. Se refiere de
manera explícita a la selección, disposición y organización de las partes que
componen el plan de formación en una disciplina o una profesión.
Es un documento elaborado a partir de la descripción del perfil profesional,
es decir, de los desempeños esperados de una persona en un área
ocupacional, para resolver los problemas propios del ejercicio de su rol.
Procura asegurar la pertinencia, en términos de empleo y empleabilidad,
de la oferta formativa diseñada.
prototipos (como
Muchas veces, los prototipos constituyen el resultado final de una práctica
(o de un semestre). Están constituidos por maquetas, esculturas, paquetes
informáticos, y productos multimedia. Para su valoración, es importante
que se discuta con los profesores los criterios que se tendrán en cuenta
para calificar cada prototipo e incluso que los estudiantes puedan discutir
con sus profesores cómo fueron evaluados sus compañeros en otras
promociones en una misma signatura.
Conjunto mínimo de acciones o resultados que pueden ser realizados por
Debe ser definido en términos de calidad a ser alcanzada, de las evidencias
de desempeño, del campo de aplicación y de los conocimientos requeridos.
Es la descripción de una actividad que debe ser lograda por una persona
en el ámbito de su ocupación. Se refiere a una acción, un comportamiento o
un resultado que el trabajador debe demostrar.
Reconocimiento de la capacidad de un trabajador para atender diversas
posiciones en el mercado de trabajo, o sea, de superar los límites de una
ocupación o campo circunscrito de trabajo, para transitar a otros campos de
la misma área profesional o afines. Supone polivalencia.
En ella cual se parte de una pregunta, un conjunto de preguntas, de un
problema o situación conflictiva, y que por novedosa o difícil no puede ser
respondida de manera directa o mediante la sola consulta de textos, sino
que requiere un trabajo y unas acciones a largo plazo (puede ser de una
clase a otra e incluso de varias).
El profesor debe tener cuidado al preparar el problema, ya que éste debe
ser lo suficientemente potente y significativo para motivar (o retar) a los
estudiantes, así como asegurarse de su pertinencia dentro del proceso de
formación profesional o disciplinar en que se encuentran sus estudiantes.
Los inicios como estrategia de enseñanza y aprendizaje universitario, se
remontan al campo de los estudios en Ciencias de la Salud en los años
Conjunto de acciones, medios e instrumentos que pretenden crear las
condiciones que posibiliten la producción de aprendizaje y la comprensión
del conocimiento por parte de los alumnos. Son planeadas por el profesor y
la profesora de enseñanza (diseñador de materiales o software educativo) y
deben utilizarse en forma inteligente y creativa.
Existe un conjunto de estrategias e instrumentos que se utilizan en el
presente para evaluar el aprendizaje de los estudiantes.
Entre éstas, pueden citarse las siguientes: listado de competencias,
proyectos, estudio de casos, cuadernos de notas, diarios, diarios reflexivos,
incidentes críticos, y portafolios.
Para evaluar el desarrollo de competencias prácticas (prácticas
empresariales, por ejemplo) pueden utilizarse los siguientes instrumentos:
elaboración de prototipos, informe de los expertos, ejercicios de simulación,
presentaciones y posters, evaluaciones orales, contratos de aprendizaje,
Es el conjunto de elementos que integran un Programa de Formación
Universitario, el cual está organizado según criterios de selección de
competencias, tiempos, espacios, experiencias y recursos propuestos por
cada institución educativa.
(como estrategia
de evaluación)
Puede, como instrumento de evaluación, utilizarse de dos maneras: una,
proporcionándoles a los estudiantes materiales, documentos, ejemplos
para que a partir de ellos, ofrezcan soluciones a un caso específico. Y la otra
forma, es que los estudiantes demuestren sus conocimientos mediante la
construcción de un caso típico que ejemplifique e integre el saber que se le
Conjunto de pruebas escritas, orales y prácticas, así como proyectos y
trabajos, utilizados en la valoración del progreso del estudiante en la
unidad o módulo del curso. Pueden ser empleadas por los estudiantes
para estimar su progreso (evaluación formativa) o por la universidad,
para juzgar si la unidad o el módulo del curso se ha concluido
satisfactoriamente en relación con los resultados del aprendizaje de la
Seguimiento permanente de los logros del estudiante por medio de
indicadores de aprendizaje, utilizando mecanismos multidireccionales de
información de retorno, para la toma de decisiones por parte del profesor,
de la institución y del propio estudiante (autoevaluación).
Son descripciones sobre las variables, condiciones o informaciones que
permiten deducir si un desempeño fue efectivamente alcanzado y si se
utiliza el conocimiento necesario.
La evidencia confirma o prueba que la veracidad de la actuación
profesional descrita en el padrón o norma, fue realizada o atendió el
criterio de desempeño. Las evidencias pueden ser directas o indirectas.
Las primeras, indican la razón del desempeño real y se originan
directamente del ejercicio profesional. Las indirectas dan informaciones
adicionales sobre el desempeño. Pueden ser referencias, fotografías,
premios o reconocimientos obtenidos, cartas de presentación, registro de
actividades y otros indicadores de desempeño real.
Conjunto de múltiples y variadas opciones que brinda la institución
universitaria a la comunidad estudiantil para que cada uno de sus
miembros decida con objetividad, autonomía y libertad, los caminos
pertinentes para el cumplimiento de su proyecto de vida académica,
utilizando los tiempos, espacios, conocimientos y experiencias que el
estudiante considere convenientes.
Característica del diseño curricular que permite y promueve la toma de
decisiones de los estudiantes en el diseño del itinerario de su formación
profesional en una determinada carrera o programa académico.
Es una modalidad de educación que procura el desarrollo armónico
de todas las dimensiones del individuo. El ideal es formar en todas las
dimensiones al estudiante, como profesional, como ciudadano y como
persona, tanto intelectual como afectiva y moralmente, y por consiguiente
como sujeto de conocimiento, de acción, de pasiones, lúdico, estético y
Conjunto de acciones, estrategias e instrumentos que facilitan la puesta
en marcha del proceso curricular. Dichas acciones están relacionadas
con los subprocesos administrativos de planeación, organización,
ejecución, dirección, control y evaluación. Comprende una serie de
procesos, procedimientos, estrategias, instrumentos, acciones políticas y
decisiones institucionales universitarias, que hacen posible o facilitan el
funcionamiento de la propuesta curricular.
(académicas/
profesio-nales)
Las habilidades y competencias desarrolladas como resultado del proceso
de aprendizaje pueden ser específicas de un área temática o genéricas.
Periodo de 45 a 60 minutos de docencia presencial (de contacto/
cooperación entre el docente y un estudiante o un grupo de alumnos).
En la teoría curricular la integralidad se refiere a la articulación,
coexistencia e interdependencia de los elementos constitutivos del
currículo, de tal manera que propicien el diálogo entre los saberes y el
encuentro de las disciplinas, a la vez que garantiza la armonía entre la
docencia, la investigación y la proyección, y la correspondencia entre la
teoría y la práctica, en la interacción entre la academia y la sociedad.
Es la expresión en los currículos, de los propósitos educativos que una
institución, organización o un grupo de especialistas en un determinado
campo disciplinar o profesional, formula con respecto a los fines últimos
de la formación que se proponen lograr en sus estudiantes. Es uno de los
componentes de la estructura curricular de los programas.
Los laboratorios constituyen una práctica pedagógica centrada en el hacer
de los estudiantes en espacios acondicionados, con materiales, equipos e
instrumentos especialmente organizados para realizar dichas prácticas.
A partir de guías elaboradas por los profesores, o que traen incorporadas
los textos de estudio, los laboratorios son una forma de verificación y
comprobación de ciertas hipótesis que constituyen la centralidad del
aprendizaje en la disciplina objeto de que se trate.
Bien sea que se efectúe en el aula de clase o fuera de ella, se puede realizar
un trabajo de acompañamiento al estudiante a partir de la (o las) lectura(s)
que proponga el profesor o la profesora como material importante en la
adquisición de información con pertinencia académica.
Para ello, la lectura independiente dirigida, es una práctica adecuada. En
ésta se entrega un material para su estudio como parte de un curso, pero
este trabajo va acompañado de una guía, elaborada por el académico
o un grupo de docentes, que tiene como fin que el alumno se centre y
discuta sobre unos aspectos particulares del texto, que se consideran
fundamentales en el aprendizaje disciplinar o profesional.
El sistema que facilita la medida y comparación de los resultados del
aprendizaje logrados en un contexto de diferentes calificaciones, programas
de estudio y entornos de aprendizaje.
Un caso (real o simulado) que el docente lleva a clase para que sea tratado,
explicado y demostrado por los estudiantes, como “un ejemplar típico” de
aplicación de los aspectos teóricos estudiados en una sesión o durante un
periodo de clases. El caso no necesariamente debe ser presentado por el
profesor a los alumnos, sino que estos últimos pueden indicar el dominio
de un saber, trayendo a la clase una situación real donde se aplique la
teoría vista. Hoy día, es necesario ampliar el modelo de casos, pues un
video, una persona, una experiencia o una película, pueden utilizarse como
un objeto de estudio.
Programación de los cursos derivada de los currículos. Es equivalente al
programa del mismo. Comprende, al menos: nombre del curso, profesor
responsable con sus títulos (si es un grupo de profesores debe aclararse el
porcentaje de participación de cada uno), departamento oferente, número
de créditos que otorga, distribución de presencialidad, horario, duración
en semanas, justificación, objetivos generales y específicos, análisis de
contexto, metodología (en lo teórico, en lo práctico y en la evaluación),
contenidos, plan de trabajo y bibliografía.
Desde el punto de vista del diseño curricular, es un espacio con unidad de
sentido en el cual se integran los contenidos de los distintos campos del
conocimiento, las estrategias de enseñanza y aprendizaje y las actividades
formativas en torno a un eje referido a un problema en determinado campo
profesional y laboral, con la finalidad de desarrollar ciertas capacidades
derivadas de las unidades y los elementos de competencia del perfil
Es la especificación de un desempeño laboral que ha sido acordado
entre los actores del mundo del trabajo para ser utilizado en procesos de
selección y/o formación profesional, evaluación, desarrollo de carrera, y/o
certificación. Su empleo en cada uno de estos procesos, debe ser acordado
previamente entre los actores.
Es la parte central del diseño curricular que concreta y expresa la
intencionalidad formativa del currículo.
El Plan de estudios presenta la ruta de formación propuesta en una carrera,
indicando las relaciones entre las asignaturas y determinando los tiempos
y secuencias.
Además, indica la valoración, en créditos académicos, de cada una de las
actividades propuestas para la preparación de los estudiantes.
Programa de estudio (programme of study). Conjunto de unidades de curso
o módulos reconocidos para la concesión de un título específico. Un
programa de estudio puede también definirse a través de un cúmulo de
resultados de aprendizaje logrados para obtener un número determinado
Proyecto (como
En el contexto de la evaluación, los proyectos son utilizados para que los
alumnos, fuera del marco de las clases, demuestren e informen sobre los
aprendizajes logrados, mediante la presentación de un proyecto o trabajo.
El proyecto educativo describe la intencionalidad institucional de una
organización. En él se describen, a partir de cierta concepción de la realidad
social y cultural en que está inscrita la organización (basada en principios
filosóficos, axiológicos, pedagógicos y epistemológicos), las metas,
propósitos y objetivos a alcanzar, y los métodos y medios para lograrlo.
Ejercicio asignado a un grupo de estudiantes, y que por su amplitud o
complejidad necesita trabajo cooperativo para su conclusión. Puede ser
evaluado por grupo o en forma individual.
Ejercicio asignado a un estudiante o grupo de estudiantes para su
realización. Este trabajo será evaluado de manera individual o en grupo.
El Proyecto Tuning aborda varias de las líneas de acción señaladas
en Bolonia y, en particular, la adopción de un sistema de titulaciones
fácilmente reconocibles y comparables, la adopción de un sistema basado
en dos ciclos y el establecimiento de un sistema de créditos. El proyecto se
propone determinar puntos de referencia para las competencias genéricas y
las específicas de cada disciplina de primer y segundo ciclo, en una serie de
ámbitos temáticos.
Las competencias describen los resultados del aprendizaje: lo que un
estudiante sabe o puede demostrar una vez completado un proceso de
aprendizaje. Esto se aplica a las competencias específicas y a las genéricas,
como pueden ser las capacidades de comunicación y de liderazgo.
El personal universitario, los estudiantes y los empleadores han sido
consultados sobre las competencias que esperan encontrar en los titulados.
Exposición de viva voz a un profesor y posiblemente a otros estudiantes
por parte de un estudiante. Puede ser un trabajo preparado por el alumno
mediante búsquedas en la bibliografía recomendada o un resumen de un
proyecto desarrollado por dicho estudiante.
Formulaciones que el estudiante debe conocer, entender y/o ser capaz de
demostrar tras la finalización del proceso de aprendizaje. Los resultados
del aprendizaje no deben confundirse con los objetivos del mismo, sino que
se ocupan de los logros del alumno más que de las intenciones de conjunto
Deben estar acompañados de criterios de evaluación apropiados, que
pueden usarse para juzgar si los resultados del aprendizaje previstos han
sido logrados. Junto con los criterios de evaluación, los resultados del
aprendizaje especifican los requerimientos mínimos para la concesión del
crédito, mientras que las notas (calificaciones) se basan en el nivel, por
encima o por debajo, de los requisitos mínimos para obtener dicho puntaje.
La acumulación y la transferencia de créditos se facilita si los resultados
del aprendizaje son establecidos con claridad, indicando con precisión las
acciones por las que se otorga el crédito.
Periodo de instrucción basado en contribuciones orales o escritas de los
Práctica pedagógica utilizada frecuentemente en la enseñanza, que consiste
en la representación verbal, gestual, gráfica o multimedia, de una parte de
la realidad para analizarla y aplicarla, o derivar a partir de ella un conjunto
de conceptos, métodos o instrumentos con fines educativos.
(SICA) para
El Sistema de Créditos Académicos SICA-AL es un recurso que facilita la
valoración y comparación de los resultados del aprendizaje, en el contexto
de distintos programas y entornos de estudio. Proporciona, asimismo,
un método homologado para comparar el aprendizaje entre diferentes
programas académicos, instituciones, regiones y países.
Sesión supervisada donde los estudiantes trabajan en tareas individuales y
reciben asistencia y guía cuando es necesaria.
Tiempo Conceptual de Aprendizaje (Notional Learning Time). Número
medio de horas que el estudiante necesita para lograr los resultados del
aprendizaje previstos y los créditos asignados.
Indicador del estatus de las unidades del curso en el programa de
estudio. Pueden describirse como Básicos —troncales (unidad de estudio
principal)—, Relacionados —obligatorios (unidad que proporciona
apoyo)— y Menores —optativas y libre elección (unidades de curso
optativas)—.
Unidades de curso impartido, tutorías, etcétera, que constituyen la
preparación para un trabajo posterior independiente.
Esta práctica se utiliza como un elemento importante que centra la
formación en los procesos más que en los resultados mismos del producto
final (pero sin ignorarlos). Bien sea que el programa académico lo tenga
establecido dentro de su plan curricular en un semestre determinado, o
que por iniciativa de un profesor se realice en una asignatura, el trabajo
por proyectos pretende la formación de los estudiantes mediante: 1) La
formulación de una idea o producto (o en algunos casos un problema), 2)
La planeación para la producción del mismo (que incluye indicar medios e
instrumentos, tiempos, productos parciales, etcétera), 3) El avance teórico
del mismo (mediante un documento escrito), 4) El desarrollo del plan,
informando mediante protocolos que constituyen la esencia de la tutoría
a los grupos por parte del profesor o los profesores cuando el proyecto es
de un semestre. El trabajo del Thecnological Education Research Center
(TERC) y la Universidad de Michigan, se han centrado (desde 1992) en el
desarrollo de proyectos para la construcción de artefactos.
Se expresa mediante el tiempo de trabajo dedicado a su estudio personal,
consultas, lecturas, elaboración de trabajos, talleres, redición de informes,
preparación de exámenes y evaluaciones. Expresa el esfuerzo individual
cotidiano y continuo a través del cual el estudiante realiza y reafirma su
proceso de formación a partir del estudio independiente.
Está constituido por el tiempo de trabajo académico realizado por el
estudiante en interacción directa con el docente en clases magistrales,
talleres, laboratorios, prácticas, seminarios y asesorías.
Estrategia de formación que cada uno de los Programas Académicos
brinda a sus estudiantes con el fin de apoyarlos y orientarlos en su
preparación integral, así como estimular el desarrollo de las habilidades
para alcanzar altas competencias en el aprendizaje de su disciplina o
profesión. Por lo tanto, está dirigida a potenciar las capacidades de los
estudiantes y fortalecer procesos para superar las debilidades surgidas en
Periodo de instrucción realizado por un tutor, con el objetivo de revisar y
discutir los materiales y temas presentados en las clases.
Proceso en el que se asegura que los contenidos o evidencias de desempeño
correspondan al trabajo real, o sea, que los elementos o tareas levantadas
están de acuerdo con los padrones del sector productivo o las normas de
competencia establecidas.
Esta obra se terminó de imprimir el 19 de diciembre de 2008,
Secc. 10, No. 5, Río de Luz, Ecatepec
Estado de México. C.P. 55100
Tel: 5774 7931 y 5148 3914
Se tiraron 1,000 ejemplares.
3. IMPORTANCIA Y ETAPAS DE LA T.C.ppt
OrganizadorCiudadaniayParticipacionCuartoGrado
Plan de Estudios (.pdf 35 Kb)
Área Curricular de Libre Elección: Licenciado en Enfermería
Guía 5: 5° Clase interactiva: Actividades Productivas de la
resoluciones_-10-sesion-del-ccepi-ordinaria_27.07.15
cp395.pdf

References: resolución

 resolución 
 resolución

 resolución 

resolución 
 Artículo 2
 resolución