Source: http://jabuedo.typepad.com/aires_de_la_parra/2008/07/index.html
Timestamp: 2017-04-26 07:55:58+00:00

Document:
Estrafalarias medidas del gobierno de ZP para combatir la crisis económica
Más luces, menos bombillas (Publicado en ABC, aquí)
EL plan de ahorro energético anunciado por Miguel Sebastián se sustenta sobre un crudo diagnóstico de fondo: que la dependencia de España respecto al precio del petróleo nos coloca en una situación de inferioridad con otras naciones que han sido capaces de buscar alternativas para librarse de esa brutal relación. Acierta el ministro de Industria en el dibujo del escenario sobre el que se mueve nuestra economía, afectada de manera especial por el incremento del precio del barril, pero se equivoca gravemente si piensa que en las actuales circunstancias la solución pasa por luminosas medidas coyunturales que no son más que parches, más o menos originales, para mitigar una dolencia crónica. Es como si Sebastián pretendiera curar una pulmonía a base de aspirinas. El problema es de fondo y, descartada por el Gobierno la alternativa de las centrales nucleares, en aras de ese trasnochado ecologismo de salón que caracteriza a un Ejecutivo absolutamente verde en la gestión de la crisis de nuestra economía, las medidas del ministro de Industria son la prueba del nueve de su ineficacia. Provoca sonrojo comprobar cómo Sebastián pretende combatir la crisis con dos bombillas de bajo consumo, una en cada mano, y una estrafalaria propuesta de reducción máxima de la velocidad en los accesos a las grandes ciudades y en las circunvalaciones. Está por ver que exista una relación causa-efecto entre ese descenso obligado de la velocidad y la reducción del consumo, pero aun aceptando -que es mucho aceptar- que así fuera, la circulación en los accesos a las grandes ciudades está sujeta a variables que Sebastián no puede ignorar, entre ellas la congestión del tráfico, que desmonta de cuajo la imaginativa medida de un ministro que ha diseñado un plan virtual que no se compadece con la realidad que sufren cada día millones de españoles. Lo de las bombillas de bajo consumo ya se le ocurrió antes a Fidel Castro y, con la perspectiva que da el paso del tiempo, habrá que convenir que aquello, como la olla frijolera, fue la respuesta cómica de un régimen sobrepasado e incapaz de vender otra cosa que sus propias miserias. Será por casualidad que Sebastián y Fidel coincidan en las bombillas para abordar la crisis, porque si no lo fuera, la situación ya no sería cómica, sino patética.
Estamos ante un Gobierno que niega la crisis, que presume de una fortaleza para hacer frente a la «desaceleración profunda» sin parangón entre las naciones del mundo, que se jacta de haber destinado un montante de dinero para enderezar el rumbo de la economía sin precedentes en ningún país de la UE y que, sin embargo, padece como nadie eso que Zapatero no llama crisis, pero que debe ser muy grave, porque las cifras macroeconómicas reflejan que España está sufriendo un deterioro galopante de todas y cada una de las variables: paro, inflación, mengua intensa del crecimiento en términos del PIB... Para no ser crisis, la situación se le parece tanto que hasta el mismo Solbes reconoció ayer que es posible que en el último trimestre del año estemos en «crecimiento cero», eufemística manera de decir que es posible que no crezcamos nada o que, incluso, decrezcamos.
Mientras el Ejecutivo malgasta el tiempo en negar la evidencia, el ministro de Industria se presenta en el Congreso de los Diputados con unas medidas que, en su enunciado, son la expresión misma de un plan de choque al más puro y rancio estilo de los estertores del castrismo. Obviamente, España es un país moderno, con un tejido empresarial e industrial puntero, y un sistema financiero entre los más dotados del mundo. Lástima que el ministro Sebastián no sea capaz de entender que lo que se necesita en estos momentos no son bombillas de bajo consumo, sino medidas de más hondo calado que pasan por la auténtica liberalización del sector energético, por la flexibilización de un mercado laboral encorsetado y por una reforma fiscal ambiciosa que permita a las pequeñas y medianas empresas afrontar el futuro sin necesidad de que al Gobierno se le encienda la luz.
31/07/2008 en Economía | Enlace permanente
Un edil catalán insta a «apadrinar a niños extremeños por mil euros»
El concejal se burla de Extremadura por «vivir del dinero» de la Generalitat (Publicado en La Razón Digital, aquí)
La Junta de Extremadura iniciará acciones legales contra el concejal de ICV-EUiA de Torredembarra (Tarragona), Lluís Suñé, que en su blog personal se burla de Extremadura y de los extremeños en una fotografía en la que invita a «apadrinar a un niño extremeño por 1.000 euros al mes». Marcelino Ollé - MéridaY todo, se queja este concejal, «por el dinero que dice que aporta Cataluña a Extremadura». Así, la vicepresidenta primera de la Junta, Dolores Pallero, calificó ayer en Mérida el contenido del blog de Lluís Suñé como una «burrada de un analfabeto y un insulto a los extremeños», motivo por el que explicó que «se ha puesto en manos de los servicios jurídicos de la Junta, por si este hecho pudiera ser constitutivo de delito». «La Administración autonómica no va a permitir que se burlen de Extremadura, vamos a actuar contra este señor y esta campaña». «La dignidad de la tierra» En este sentido, Pallero anunció que como en el montaje del cartel aparece el nombre de Extremadura y su bandera oficial, los servicios jurídicos del Gobierno regional trasladarán también la imagen a la Fiscalía. Además, añadió, desde la Junta van a solicitar a la Generalitat que «actúe contra este tipo de acciones» ya que se trata de «un ataque a la dignidad de esta tierra y a lo que representa». Motivo por el que condenó «enérgicamente» las manifestaciones ideológicas que escribe el concejal, «al margen de las ideas que defienda cada uno, que son muy respetables». En cualquier caso, señala Pallero, este concejal «desconoce la región, que afortunadamente tiene muchas cosas que enseñar», y que, por tanto, «no tiene respeto a la comunidad». Aunque lamentó que «éstas son las cosas» que soporta Extremadura, «fruto de la ignorancia y de los tópicos que existen sobre ella». Suñé también es el número uno de la coalición ecosocialista en las elecciones generales. Para saber de qué pie calza, basta con echar una ojeada a su blog para descubrir panfletos de concentraciones antimonárquicas o llamadas al boicot de Tele 5 (la cadena de televisión firmó el manifiesto por la lengua castellana). Pese a todo, Suñé pidió disculpas mediante su blog «al pueblo de Extremadura». Suñé justifica el desafortunado artículo sobre Extremadura apelando a la ironía». «En ningún caso he querido herir la sensibillidad de nadie, y publicar el cartel no ha estado acertado», reza el artículo. Su partido, sin embargo, se desmarcó rápidamente de las declaraciones de Lluís Suñé, alegando que se trata de «opiniones personales». Enviar 76 Comentarios Más fotos 31/07/2008 en Política | Enlace permanente
Rosa Díez: «Defiendo la unidad de España no como un sentimiento, sino como garantía de igualdad» «El PSOE y el PP nos vetan porque tienen miedo de un discurso con el que mucha gente está de acuerdo» L. M. A. (Publicado en La Nueva España, aquí)
Rosa Díez, ayer, en La Granda. ricardo solís MULTIMEDIA
ROSA DÍEZ Diputada de Unión, Progreso y Democracia (UPyD)La diputada Rosa Díez maneja un mensaje eficaz apoyado en el regeneracionismo político. Repite unas cuantas ideas claras y cada vez que esto ocurre es como si lo hiciera con mayor convicción. Líder de UPyD, el partido emergente en las últimas legislativas, su perfil es el de una heterodoxa de izquierdas rodeada de liberales de aquellos de la Constitución de Cádiz, como ella misma dice. Díez habló en La Granda de la novedad del discurso de UPyD frente a los tradicionales de la política española. -En España hacía falta un partido para defender el Estado, entendiendo un estado fuerte con capacidad para garantizar la igualdad y la cohesión. Un partido nuevo para una sociedad distinta, dispuesto a realizar las reformas profundas que se requieren y no se atreven a hacer los partidos tradicionales. -¿La regeneración democrática es la gran asignatura pendiente? -Una de ellas. Con las estructuras tradicionales somos incapaces de regenerar la democracia ¿Qué es regenerar la democracia? Fundamentalmente es devolverle a los ciudadanos el control sobre la política. Los grandes partidos se oponen a ello. El ejemplo lo tenemos en el acuerdo a que han llegado Rajoy y Zapatero sobre la justicia. Llaman pacto por la justicia a repartirse el poder, a controlar el sistema judicial. A enterrar a Montesquieu. -Algunas de las medidas requieren reformas constitucionales, otras son de tipo electoral... -Sí, en el caso del Tribunal Constitucional significa un cambio en la Constitución. Habría que elegir hasta quince miembros para que el voto del presidente no sea decisivo y cambiar el sistema de elección para que, de facto, sus miembros no sean representantes de los partidos. Hay que modificar la ley electoral para que los cargos públicos, especialmente los alcaldes, no se puedan nombrar en un despacho tras las elecciones; y, también, establecer la duración de los mandatos para que no se perpetúen. -¿Listas abiertas? -Por supuesto hay que ir a listas abiertas. Ahora bien, para que las listas abiertas no bloqueadas sean un instrumento democrático hay que democratizar primero los partidos. Los que aspiran a los cargos en los partidos deben ser votados no sólo por los militante, sino también por los simpatizantes. Hablo de primarias. -Con planteamientos tan contrarios a la partitocracia, supongo que no se asombrará de que le hagan la pinza el PSOE y el PP ¿Existe esa pinza? -Tienen miedo, porque saben que este discurso es muy poderoso aunque venga de una persona pequeñita. Hay muchísima gente que está de acuerdo. Y si le llega a la gente la posibilidad de cambiar las cosas, las cosas pueden cambiar. Nosotros no venimos a generar una demanda de la sociedad, sino a responder a ella. Hay muchos españoles que se sienten divorciados de la política pero que, en el fondo, no quieren divorciarse. A mí se me ha vetado en Telemadrid, a propuesta del PSOE y con el apoyo del PP. En TVE no me han vetado en un despacho, pero no me llaman nunca ni se ocupan de nosotros. -A pesar de su experiencia , ¿siente en estos momentos soledad parlamentaria? -No. Lo mejor para sentirte bien en tu piel es poder defender con libertad las cosas en que una cree. Sé que no puedo sacar adelante iniciativas, pero mi trabajo es el discurso y la pedagogía. El parlamento funcionaría igual con siete personas ya que todos van con el voto cerrado. Nadie escucha a nadie. -Una vez, hace ya tiempo y hablando de Nicolás Redondo Terreros, me dijo Alejo Vidal-Quadras que el PP había sido más generoso con los suyos que el PSOE con los de él. Después de lo de María San Gil, ¿habría que replanteárselo? -A María no la podían comprar con nada. Lo suyo es muy descriptivo de lo que es una discrepancia de fondo. Ella discrepa sin precio. No había nada que darle, nada pedía. En el caso de María San Gil, además de rigor, hay un ejemplo de entrega personal. -Rosa Díez representa una opción progresista que defiende la unidad de España. A ciertos progres de este país, eso les parece contradictorio... -No hay nada más progresista, entendiendo el progresismo como la defensa del desarrollo humano, que la igualdad. Y no es posible la igualdad y la equidad sin defender al Estado español. Para nosotros la unidad española no es un elemento sentimental, sino la única manera de garantizar la igualdad. Lo que pasa es que hay muy poca formación democrática en este país. El PSOE, por ejemplo, llama a pactar con los nacionalistas, pacto de progreso. Pues no, no hay nada menos progresista que el nacionalismo. Yo he participado en un gobierno de coalición PSOE-PNV, pero no lo llamábamos pacto de progreso. -Los nacionalistas han acabado, además, por perderle el respeto a la Constitución... -El caso vasco es insólito. Los nacionalistas practican el parlamentarismo y el guerracivilismo, a la vez. Han ocupado las instituciones sin reconocer su legitimidad democrática, empezando por la Constitución. ¿Es realmente política lo que los políticos transmiten? -La gente no se despierta preocupada porque haya que cambiar la Constitución, pero sí porque sus hijos tengan una educación de calidad y por no tener los mismos derechos de la sanidad en una u otra autonomía. A esa gente hay que decirles que para eso hay que reformar la Constitución, potenciando el papel del Estado. Vamos hacia un país inviable en términos de equidad y de cohesión. No hay un ejemplo en Europa de un país en que se que haya ido modificando la Constitución sin saber adonde encaminarse, como ha ocurrido en los últimos cuatro años, porque los estatutos de autonomía son modificaciones del texto constitucional. -Los detractores del manifiesto en favor de la lengua común utilizan el argumento de que el español no está en peligro... -Tampoco lo dice el manifiesto. Los que lo critican, o no lo han leído o discuten sobre algo que el manifiesto no discute. Lo que es indiscutible es que en España hay miles de familias que no pueden elegir la lengua en la que se educan a sus hijos, si esa lengua es la castellana. Y es indiscutible que hay cientos de ciudadanos que no pueden trabajar en ciertas autonomías bilingües sin el conocimiento de la lengua cooficial, aunque ésta no sea indispensable para su trabajo. Es una anomalía contra el principio básico de la no discriminación. Para eso es el manifiesto. El castellano no corre riesgos, pero sí los que no han podido educarse con él. Hay dos o tres generaciones que se han quedado por el camino. -¿Qué se puede hacer para que las víctimas pueda librarse de tener como vecinos a sus verdugos etarras? -Hemos presentado una iniciativa para que los terroristas no arrepentidos no puedan vivir cerca de las víctimas. No sólo las víctimas de ETA. La ley debe ser justa. -¿El regeneracionismo no corre el peligro de diluirse como mensaje en medio de la tormenta económica? -El regeneracionismo no es para mañana. Uno de los problemas es que el Estado es poco menos que anoréxico y tiene pocas oportunidades de intervenir en las cosas que nos afectan. Una de ellas es la economía. Otra, la ley de Dependencia. Pasa lo mismo con la educación. Nosotros creemos que hay que cambiar el artículo de la Constitución donde se explica cuáles deben ser competencias exclusivas del Estado y ahí tienen que estar además de la política internacional, la educación, las normas básicas en Sanidad, Medio Ambiente y Urbanismo. Las normas básicas tiene que garantizarlas el Estado. Hay que revisar las competencias sin prejuicios.
31/07/2008 en Política | Enlace permanente
Barcelona ¿una patria para homosexuales? (por Miguel Massanet Bosch)
Es evidente que en este país catalán hay una necesidad, casi diría visceral, inherente a la idiosincrasia de la población oriunda, que se muestra impregnada de un afán rompedor, antisistema y libertario que, quizá como un medio de querer diferenciarse del resto de los españoles; les impulsa a apoyar cualquier aventura sea en el mundo de las letras, las representaciones teatrales o en cualquier otra manifestación de la cultura o que puedan significar la ruptura con los convencionalismos que han venido rigiendo en la sociedad durante siglos. Puede que, a causa de esta especial posición ante la vida, basada en un amor- odio por todo lo que significa asimilación de culturas externas; son propensos a incorporar a su propio acervo, en forma fagocitaria, aquellos elementos culturales procedentes de otros países, como pudieran ser costumbres, ritos o hábitos, como si siempre hubieran formado parte de sus propias tradiciones. Un ejemplo lo tenemos en el mundo del espectáculo, donde desde hace años la pléyade de artistas catalanes se vienen afanando en copiar, explícita o solapadamente, los grandes estrenos musicales del Broadway de los EE.UU. Y, aquí está lo sorprendente, en todos estos ambientes progresistas del mundo del espectáculo oriundo, prima un sentimiento de rechazo hacia todo lo que signifique americanismo, que es considerado como la quinta esencia de la opresión, del militarismo y del dominio de los países ricos sobre los pobres.
De ahí que Barcelona, de un tiempo a esta parte, se haya constituido en el paraíso para los homosexuales y lesbianas. Aunque a mí me continua pareciendo una aberración contra la naturaleza, estoy dispuesto a comprender que, en algunas personas, los genes estén trastocados y, en consecuencia, se encuentren más cómodos dentro del sexo contrario al que la naturaleza decidió darles. Considero que no deben ser molestados ni discriminados, por su condición de gays o lesbianas, y que se les debe dejar vivir en paz. Sin embargo, hay un largo camino entre esta comprensión hacia los que no son iguales en cuanto a sus preferencias sexuales y el hecho de que, porque los heterosexuales convivamos pacíficamente y comprensivamente con aquellos, debamos sufrir constantemente las demostraciones provocativas de lo que ellos consideran su llegada al “poder” o sea, su “ destape libidinoso”. Es evidente que, por muchos que sean los que se salen del armario, como hoy se dice, todavía son más los que han escogido por el camino que la naturaleza les ha fijado y que siguen el sistema habitual de reproducirse, sin tener que llegar a extrañas operaciones, peligrosos cambios de sexo o cualquier otra aventura quirúrgica para recomponer los cuerpos de aquellos que se sienten incómodos en ellos.
Si, de verdad, estos seres especiales desean convivir en plan de igualdad con los demás ciudadanos, lo primero que deberían aprender es a comportarse como hacemos los que no pertenecemos a este colectivo. Es evidente que los heterosexuales no nos dedicamos a hacer manifestaciones proclamando “el orgullo de ser heterosexuales” ni nos disfrazamos como monigotes ni nos pintamos de colores y nos ponemos pelucas ni nos morreamos y manoseamos para dejar constancia de que, a nosotros, lo que nos pone es la pareja hombre y mujer y no personas de nuestro mismo género. Sin duda, como les ocurrió a Las Panteras Negras americanas, el utilizar distintas formas coercitivas, determinadas actitudes provocativas o pretender conseguir la claudicación de aquellos que no comparten sus tendencias, por medio de multitudes que se reúnen, procedentes de distintos países, para intentar demostrar que lo antinatural es lo más natural del mundo; aparte de no conseguir su objetivo lo que hacen es crear un sentimiento de rechazo y temor entre quienes se puedan sentir amenazados y, lo que es peor, puedan experimentar cierta inquietud por el efecto perturbador que, determinadas ideas, puedan producir entre la juventud, todavía falta de madurez y experiencia, para poder asimilar con la debida preparación unas ideas difícilmente asimilables.
Es por eso que, el que en Barcelona, las autoridades hayan llegado a convocar unas olimpiadas, exclusivamente, para el colectivo gay y lesbiano, no deja de ser una demostración de hasta donde ha llegado la contaminación de las ideas, cuando se ha conseguido a confundir progresismo con homosexualidad e, izquierda, con los señores del Arco Iris. Estos ridículos Eurogames, donde, en lugar de promocionar a verdaderos atletas dispuestos a conseguir records, más bien ha dado la sensación de estar en un desfile de modas, donde afeminados lucían sus curvas y machorras mostraban su virilidad; no ha sido más que una burla y un desprestigio para Barcelona empeñada, desde hace años, en que se la conozca como la gran Sodoma de Europa. Un lugar en el que, esta izquierda acomodaticia, se ha ocupado de que la “flor y nata” del colectivo homosexual se encuentre en su casa; empezando por construir hoteles especialmente dedicados a ellos, mimándolos y haciendo que los heterosexuales nos sintamos incómodos en nuestra propia tierra. El broche de oro, sin duda, ha sido esta bacanal, más propia de un Calígula que de personas sensatas, en la que se han empeñado en demostrar que no lo son y que confunden sus deberes, como gestores de la ciudad, con una patente de corso para permitir que, una ciudad de la solera y el prestigio de Barcelona, se haya convertido, por su incompetencia y afán de demostrar su izquierdismo, en una moderna Nínive que, después de ser una ciudad grande y esplendorosa de Asiria, desapareció y quedó condenada al olvido. Si todo lo que tienen que ofrecernos los nacionalistas es una ciudad de depravación y malas costumbres, mejor que se olviden de ser un estado independiente, porque ni con Estatut ni sin él, pasarán de ser mera basura destinada a ir a parar al incinerador de la historia.
30/07/2008 en Sociedad | Enlace permanente
El Sello por la Libertad Lingüística (por Pilar López Marco)
Pilar López Marco, miembro del Consejo Político de UPyD
PREGUNTA: He ido al supermercado y en una estantería he encontrado el siguiente rótulo: “Queso de Burgos de oferta hasta el 10 de noviembre”; no me parece bien ¿Puedo denunciarlo? RESPUESTA: Sí, debemos denunciarlo, puesto que los carteles de carácter fijo tienen que estar redactados, al menos, en catalán. (Art. 32.3 Ley 1/1998, de 7 enero de Política Lingüística).
Esta es una de las FAQ o preguntas frecuentes que la Agencia Catalana de Consumo publica en su web para animar a los ciudadanos que cumplan su «deber cívico» de denunciar este tipo de infracciones consistentes en utilizar únicamente la lengua oficial del Estado en la empresa privada.
Este «negocio» de la Generalitat basado en la delación –por supuesto, garantizando el anonimato de los delatores- genera pingües beneficios. Si atendemos a los datos publicados por el diario El Mundo, sólo en sus primeros seis meses de existencia, las siniestras Oficinas de Garantía Lingüística, controladas por ERC, recibieron 928 denuncias que, sumadas a los procedimientos de inspección abiertos de oficio, dieron lugar a la imposición de sanciones por valor de 81.250 euros, con otros 94.950 euros en fase de resolución a finales del 2005. Según Europa Press, entre marzo de 2007 y 2008, alrededor de 4.000 ciudadanos denunciaron la no rotulación en catalán. Pero los estrategas de la imposición lingüística liderados por ERC, cultivan también la «zanahoria», con medidas que van desde subvenciones a la instalación de rótulos sólo en catalán hasta la posibilidad de suscribir convenios de colaboración con la Generalitat o las corporaciones locales. El Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas ha declarado que «las exigencias lingüísticas nacionales constituyen un obstáculo para el comercio intracomunitario en la medida en que los productos deben llevar un etiquetado diferente según la lengua o las lenguas exigidas en el Estado miembro de comercialización, lo que ocasiona gastos de envasado adicionales.» El TSJCE admite únicamente dichas exigencias lingüísticas por razones de interés general, como «la protección de la salud pública», de forma que la composición y demás datos obligatorios del etiquetaje pueda ser comprendida por los consumidores a los que se destina el producto. (Sentencia «Schwarzkopf» de 13 de septiembre de 2001, sobre etiquetado y envasado de productos cosméticos, y sentencia «Colim» de 3 de junio de 1999, sobre etiquetado de productos alimenticios.) Precisamente, atendiendo a la competencia exclusiva del Estado sobre bases y coordinación de la sanidad (art. 149.1.16 CE) nuestro Tribunal Constitucional ya declaró en su sentencia 147/1996 que resulta aplicable en todo el territorio nacional el artículo 19 del RD 1122/1988 que obliga etiquetar los productos alimenticios, «al menos en la lengua oficial del Estado», o sea, en castellano, por ser ésta la lengua común inteligible para todos los potenciales consumidores y usuarios cuya salud se protege. Claro que esa misma sentencia ya apuntaba que la Generalidad también estaba habilitada para exigir el etiquetado «al menos en catalán» de los productos alimenticios que se distribuyeran exclusivamente en el territorio de esta Comunidad, como así se hizo en el artículo 34 de la citada Ley de Política Lingüística de Cataluña; una Ley que no fue recurrida por el Gobierno de Aznar, que entonces «hablaba catalán en la intimidad», y lo que hiciera falta para granjearse el apoyo de CIU.
La libre circulación, en este caso de personas, fue también uno de los principales argumentos de la Plataforma por la Libertad de Elección Lingüística en su comparecencia en la Eurocámara el pasado 8 de julio para defender el derecho de sus hijos a educarse en castellano. Entre otras cuestiones, la portavoz de esta asociación, que agrupa a más de 3.000 padres de familia, explicó en Estrasburgo que el Decreto sobre el currículo de educación aprobado por el gobierno de Ibarretxe en octubre de 2007, convierte al idioma en una barrera infranqueable para todo aquel que deba venir al País Vasco. Por ejemplo, si un ingeniero alemán se traslada a trabajar a la factoría que Mercedes Benz tiene en Vitoria y desea hacerlo acompañado de su familia se encontrará con que si supera el año de estancia en el País Vasco sus hijos tendrán que ser escolarizados en euskera, un idioma que sólo hablan 200.000 personas en el mundo.
Paradójicamente, el Consejo de Ministros aprobó hace tres meses su Decreto de «medidas de impulso a la actividad económica» que, además de la ya famosa medida electoralista de la deducción de 400 euros anuales en el IRPF, incluía «subvenciones para fomentar la movilidad geográfica dentro del territorio nacional de los trabajadores desempleados.» (art.10 Real Decreto 2/2008, de 21 de abril). Sin embargo, con este tipo de políticas lingüísticas apoyadas por el PSOE, no parece sencillo que un charcutero de Burgos en paro, por ejemplo, pueda encontrar empleo en Cataluña o País Vasco. Los nacionalistas entienden que, frente a la libertad de empresa y la libre circulación de bienes y personas que consagran los artículos 38 y 139 de la Constitución y el Tratado CE, debe primar un supuesto derecho de los consumidores no sólo a expresarse en la lengua cooficial que elijan, sino a que se les responda también en esa misma lengua (principio de disponibilidad). Y ya no sólo en el las relaciones con la administración autonómica y local, -donde la lengua se utiliza para discriminar al resto de los españoles que sólo hablan castellano en el acceso a la función pública- sino también en la empresa privada, donde es cada vez mayor la intromisión lingüística.
Así, el Gobierno de Ibarretxe acaba de aprobar el Decreto 123/2008, de 1 de julio, «sobre los derechos lingüísticos de las personas consumidoras y usuarias en las relaciones con empresas o establecimientos que operen en el ámbito territorial de la Comunidad Autónoma vasca». La norma obliga a las empresas a etiquetar y emitir toda su información en las dos lenguas cooficiales de la Comunidad y a «estar en disposición» de atender al público en euskera. Como se indica su exposición de motivos, el Decreto se dirige principalmente a «empresas con demostrado potencial económico, capaces de hacer frente a los costes derivados de su cumplimiento»; compañías de telecomunicaciones, energía, transporte, grandes establecimientos, entidades de crédito o empresas promotoras de obras de edificación. Por tanto, el Gobierno vasco es plenamente consciente de la dificultad de extender estas obligaciones lingüísticas a las pymes y los pequeños establecimientos, especialmente en esta época de crisis. Pero los nacionalistas han pensado otras opciones: el mismo Decreto crea el denominado «sello de compromiso lingüístico que se expondrá de forma visible al público en el exterior y en el interior del establecimiento o empresa que lo solicite.» Para poder exhibir el sello, el establecimiento debe asumir la obligación de atender al público y redactar en euskera sus impresos, catálogos, carteles o rótulos, ofertas, publicidad, promociones, etc. No obstante, la voluntariedad de la medida se ve bastante enturbiada puesto que se prevé la creación de un «registro de los establecimientos adheridos que tengan otorgado el Sello de Compromiso Lingüístico.» Es decir, una especie de estrella de David con la que los comerciantes habrán de mostrar su adhesión al régimen nacionalista, o podrían ver sus cristales llenos de pintadas «anti constitucionalistas»; o quizás algo peor. Por ello, lejos de las medidas de «boicot» que algunos pedían para los productos catalanes o vascos, por qué no crear también un sello que los establecimientos de todo el país pudieran ostentar de forma visible al público, en el exterior y en el interior, o que incluso se plasmase en los propios productos, para que los consumidores y usuarios de toda España podamos saber si compramos a empresas comprometidas con el derecho a elegir la lengua en la que queremos educar a nuestros hijos, con la igualdad en el acceso a la función pública sin discriminaciones por razón de lengua, o con la libertad del propio empresario a rotular y atender a los clientes en el idioma que prefiera. En definitiva, ¿Por qué no crear e impulsar el «SELLO POR LA LIBERTAD LINGÜÍSTICA»? 30/07/2008 | Enlace permanente
Ante la contra propaganda europea
En el corazón de Europa, Merkel y Sarkozy, dos líderes antitéticos de nuestro caudillo «progresista» ZP, muy lejos de prometer y regalar adelantos para comprar votos o lealtades, tienen los argumentos necesarios para demandar sacrificios, esfuerzo y rigor por el bien de un futuro europeo razonable y razonado. Ahora mismo, en nuestro continente frente a la propaganda de ideología neonazi que se expande sin miedo y a todo rumbo, de vez en cuando sale a la luz su opuesta, en agitaciones de calado distinto, como ocurrió el 9 del pasado mes de mayo durante la conmemoración la victoria soviética frente a Hitler, celebrada a través del desfile de tanques y lanzamisiles por la Plaza Roja moscovita, en un intento de escenificar aparatosamente la reafirmación de Rusia en el actual desconcierto de las naciones. Humillado el oso ruso por la caída del muro de Berlín, una autotransfusión de gas y petróleo le ha puesto de nuevo en pie en forma de sistema autocrático avalado por las urnas. Después de hablar en «Poder y debilidad» (2003) de la blandura del concepto de seguridad de Europa -Venus- frente a la defensa presta de Norteamérica -Marte-, Robert Kagan acaba de publicar «El retorno de la Historia y el fin de los sueños» para trazar un inquietante panorama de lo que ocurre en el mundo: sin un consenso democrático universal, regresa la precariedad de un sistema de equilibrio en el que China y Rusia no vacilan a la hora de salirse con la suya en el Consejo de Seguridad, en los Balcanes, Asia Central o en Africa. Estados Unidos pierde capacidad tentacular y la Unión Europea prosigue ejerciendo un «soft power» que a veces tiene algo de tómbola de ONG. ¿Es ahora el mundo un lugar más peligroso que cuando el sistema bipolar lo aherrojaba todo? Ciertamente, como nos recordó Valentí Puig meses atrás, es un ámbito de divergencias más manifiestas, con el añadido de un islam que lleva siglos a la espera de una reforma que no llega.
Por eso La Unión Europea ha de tener claro su papel, y sus ciudadanos tienen que ser muy concientes del nuevo modo de vida naciente que nos estamos dando. A ello corrobora muy bien la síntesis que acaba de publicar José Luis González Vallvé, que por su calidad y claridad recomiendo preferentemente.
¿Es casual la contrapropaganda europea? POR JOSÉ LUÍS GONZÁLEZ VALLVÉ, Director de la Representación de la Comisión Europea en España ÚLTIMAMENTE las iniciativas europeas suelen desatar un coro casi unánime de descalificaciones. Comenzó con la propuesta sobre biocombustibles e inmediatamente cayó sobre la Unión Europea (UE) la culpa de la crisis alimentaria mundial. De nada sirvieron argumentos como que el arroz, no utilizado como biocombustible, era el que más había subido de precio, o que sólo se les destinaba el 1 por ciento de la superficie cultivada en Europa, ignorando la causa fundamental: 1.500 millones de personas son nuevos consumidores, y el objetivo: paliar la esclavitud energética europea.
Siguió con el límite de trabajo semanal a 60 horas. Tampoco sirvió mencionar que no se trata de aumentar la jornada laboral, sino de armonizar, poniendo un tope en aquellos países y ocupaciones donde no lo había, y que los Estados continuarían con sus límites; pues nada, se da por muerto el solidario modelo social europeo, que para sí quisieran los 5.500 millones de seres humanos que no tienen la fortuna de vivir en Europa.
Continúa con la propuesta sobre inmigración: la UE quiere acabar con el drama del tráfico de seres humanos, ordenar y armonizar para una única política europea sin empeorar políticas nacionales, nuevo rasgado de vestiduras. Hasta se ha llegado a decir en una TV que la propuesta incluía un toque de queda para los inmigrantes a partir de las 9 y media.
En todo caso, para intentar armonizar las diferentes sensibilidades políticas, el Tratado de Lisboa prevé el control de los parlamentos nacionales sobre estas iniciativas.
También se cuestiona la ampliación europea: pero la Europa libre de 1945 tenía 1,8 millones de Km2 y 260 millones de habitantes, hoy la UE tiene 4,3 millones de Km2 y 490 millones de habitantes, ha ganado el 239 por ciento de superficie y el 100 por ciento de población, pacífica y democráticamente; en sesenta años se ha pasado de tener una guerra cada veinte años con millones de víctimas, a como mucho discutir del precio de la remolacha, aunque algunos expertos en comunicación dicen que la paz no vende, ¡si Kant les oyera! En el antiguo lenguaje la UE ha ganado la guerra fría y en el nuevo lenguaje, el modelo europeo se extiende por el convencimiento personal, y es la mayor fábrica, la única, de democracia del mundo, llevándola a más de 100 millones de personas, con lo difícil que es llevarla a una isla de 11 millones, y sin viejas disputas ideológicas, se trataba simplemente de Libertad No o Libertad Sí. La UE aprovechó la breve oportunidad histórica que se presentó, pues en la actualidad puede que hubiera sido mucho más complicado.
Y últimamente también se critica la iniciativa sobre el Mediterráneo que comenzó en Barcelona, 270 millones de habitantes con todos los problemas: desarrollo, inmigración, paz, democracia, agua, energía, cambio climático; España: 22.300 euros de renta per cápita, Marruecos: 1.708 euros. Desequilibrio: 1 a 13, el mayor del mundo exceptuando la frontera entre las dos Coreas. ¿No resulta obligado y pertinente intentar corregir ese desequilibrio?
¿Es casual esta contra propaganda europea?
La UE es una novedad histórica que supera viejos clichés, arcaicas exégesis ideológicas y demás paleo-análisis; estamos, si lo queremos y lo construimos, ante una evolución de la especie política que requiere un cambio de actitud, recordando lo que nos sugiere Gödel, el amigo de Einstein, los dos europeos, en su Teorema de la Incompletitud: Ningún sistema consistente se puede usar para demostrarse a sí mismo.
De forma que el factor común pudiera ser la resistencia de los que no pueden ni quieren explicar su evolución hacia una nueva especie política, los anclados en el sistema, entre otros:
Los anclados estratégicamente en lo global: por cierto, en el No irlandés al tratado de Lisboa han coincidido los ultra nacionalistas y un millonario norteamericano-irlandés.
Los anclados ideológicamente con sus orejeras: izquierda/derecha, empeñados en que fuera de ellas no hay vida ni esperanza, cuando una de las virtudes de la UE es corregir los excesos de los radicalismos ideológicos.
Los anclados políticamente aferrados a su ansia antinatural de ligar seres humanos a territorios, culturas y lenguas, cuando la persona ansía libertad individual en un ámbito global.
Los anclados intelectualmente que aún discuten si es tratado o constitución, cuando no quiere ser ni una cosa ni la otra, sin que eso sea negativo, tampoco vale el arsenal conceptual existente, se trata de convivir proviniendo de muy distintas sensibilidades.
La UE, como nueva especie política, podría ser un ámbito más libre y ventilado de valores compartidos, un nuevo modelo funcional, visto que el actual desde el verano del 2007 no funciona, y desde luego un nuevo modelo ético, especialmente en cuanto a las relaciones en el sistema social y de éste con el sistema natural, y donde el ser humano sea el rey, protagonizando la definición y desarrollo del modelo, lo que requiere un enorme esfuerzo de comunicación, pedagogía y participación, integrando personas convencidas y no al viejo estilo del «contrato social», para que sea un compromiso personal y solidario.
La UE se construye en tiempo histórico y no estamos habituados a construir como protagonistas democráticos una nueva realidad política trascendente que tiene una duración temporal superior a la de la generación humana. Ello puede impacientarnos, porque desearíamos que, en el plazo de nuestras existencias individuales, Europa estuviese ya terminada, pero Europa está en obras, lo que tiene algunos inconvenientes pero la enorme ventaja de diseñarla y construirla a nuestro gusto y para las futuras generaciones. Ya un 60 ó 70 por ciento de nuestras vidas se orienta en común; es claro, por ejemplo, que la UE no va a bajar los precios del petróleo de repente, pero como buen comprador, pagador y tenedor de una sólida moneda, estaría en mejores condiciones de negociar unitariamente en el mundo que no a través de muchas compañías y 27 Estados.
Un mundo de 6.000 millones de habitantes donde sólo 2.500 viven en democracia, 2.000 pueden llevar una vida digna, y donde los 500 millones de europeos tenemos el mejor modelo político, social y medioambiental, el 8 por ciento de privilegiados del mundo, lo que nos impone dos deberes básicos: intentar sostenerlo y extenderlo al resto del mundo.
De ahí que resulte grotesco el que líderes enfrascados en peleas de barrio, incapaces de dar de comer a sus pueblos aún nadando en la abundancia, y mucho menos, de darles democracia, derechos y dignidad, disparen demagógicamente sobre Europa, aprovechando nuestra bendita libertad de expresión, mientras ellos amordazan todo lo que osa criticarles.
Pretendiendo dar lecciones, cuando en sus países, pasar una frontera, cuando está abierta, es una lamentable experiencia de abuso de poder sobre derechos humanos y dignidad de la persona, lejísimos de disponer de una sola moneda y un sólo pasaporte, aunque tengan la misma lengua, como sí han hecho las orgullosas naciones europeas, renunciando a aspectos esenciales de su soberanía nacional en la UE.
La UE tiene los aranceles más bajos para importaciones del tercer mundo, aunque haya que seguir avanzando en el comercio justo, y es la principal donante de ayuda humanitaria, aunque haya líderes que justifican la caricatura de «dinero de los pobres de los países ricos para los ricos de los países pobres», con sus elecciones amañadas y sus abusos, mientras sus pobres ciudadanos quieren llegar a Europa, aunque sea caminando miles de kilómetros, jugándose la vida, escapando de sus infiernos.
Europa se construye en el arte de lo posible, siguiendo el método científico de prueba y error, incorporando las mejores prácticas; sería una casualidad que siempre saliera perfecta a la primera, pero, ojalá, en el futuro, no haya que arrepentirse de no haberla construido entre todos, por la resistencia de los anclados, pues, en un mundo complejo y globalizado, lo que parece indudable y lo prueba el que tantos quieran venir y nadie quiera irse, es que el modelo de vida que nos estamos dando y nos queremos dar los europeos es, desde la perspectiva del ser humano, y a salvo de viejos sermones, el mejor de los posibles.
Rosa Díez: A ESTO LE LLAMAN EL PACTO POR LA JUSTICIA
(Publicado en El blog de Rosa Díez, aquí) La verdad es que no tienen el más mínimo pudor. Creen que la justicia ha de estar al servicio de las mayorías políticas que se constituyen cada cuatro años. No creen en la separación de poderes; no aprobarían primero de EGB de democracia.
PSOE y PP se reparten los puestos del Constitucional
A. D. / L. R. A. - Madrid - 29/07/2008 No habrá problemas entre PSOE y PP para la provisión de las cinco plazas vacantes del Tribunal Constitucional. Los dos partidos propondrán dos nombres cada uno y el quinto será de consenso. De esta manera culminará el acuerdo entre los dos grandes partidos, para la renovación del Consejo General del Poder Judicial y para el Constitucional. Del acuerdo primero participarán también CiU y el PNV, ya que cada uno tendrá un puesto en el órgano de gobierno de los jueces. No así IU, que por primera vez no tendrá en el consejo a un jurista afín o cercano a su posición política. Si nada se tuerce, los órganos quedarán renovados en la segunda quincena de septiembre.
De los acuerdos tuvieron ayer conocimiento genérico los portavoces parlamentarios que pasaron por el despacho del presidente José Luis Rodríguez Zapatero. Además de la situación económica y los Presupuestos, el presidente les informó de la política antiterrorista. La mayoría le recordó que nunca la han utilizado en la lucha partidista".
No es mi caso, no estoy entre lo que dicen los periodistas de El País le dijeron la mayoría. Yo le recordé que la división de poderes, la autonomía entre el poder judicial y el poder político, es consustancial con el sistema democrático, tan inseparable del mismo como el sufragio universal. Le dije que esa era la asignatura pendiente de nuestra democracia; que no podemos tener un Supremo y un Constitucional al servicio de los partidos políticos, de su estrategia. Que es una vergüenza que los jueces hablaran en nombre de los que les nombraban, que constituyeran mayorías "progresistas" y/o "conservadoras. Que eso anulaba su función tuteladora de las leyes. Le dije que había que plantear una gran reforma para que esa situación dejara de producirse. Que los ciudadanos tienen derecho a una justicia eficaz e independiente; que poner la justicia a funcionar en relación con la coyuntura y el interés partidario es una perversión de la democracia. Me dijo que mi discurso era fácil, pero que la solución era muy difícil. Le dije que sí, que era difícil; pero que lo que a mí me asustaba es que a ellos les pareciera lo normal repartirse el poder. Me dijo que nadie tiene más legitimidad que aquellos que han sido elegidos por los ciudadanos... No entienden nada. O lo entienden todo; que no sé qué es peor.
No sé si mandárselo a ambos dos por carta certificada...
30/07/2008 en Política | Enlace permanente
De la difamación al periodismo (por José Antonio Zarzalejos) José Antonio Zarzalejos (Publicado en Estrella Digital, aquí)
Ayer, la titular del juzgado de primera instancia 69 de los de Madrid dictó una sentencia importante porque al condenar en ella, por difamador, a Federico Jiménez Losantos, a propósito de la campaña de insultos y vejaciones que empredió contra mí en tanto que director de ABC durante los años 2006 y 2007, delimita el normal ejercicio del periodismo de esa extraña profesión de comunicador “paródico” (así definió el programa del condenado su propio abogado) con patente de corso para vapulear fama, nombre y honor de los ciudadanos que se atreven —que nos atrevimos— a plantarle cara. La juez distingue, en definitiva, lo que es periodismo de lo que es difamación. El periodismo no necesita de insultos ni descalificaciones en contexto alguno para mantener incólume la libertad de expresión, información y opinión. La “parodia” informativa de Jiménez Losantos se jibariza en una banalidad huera si se le desposee de la verbalización, a veces brutal y siempre hiriente, de la injuria y el vilipendio. Y eso no le podía salir gratis a un individuo que, garañón ante el micrófono, resultó patético en la sala de vistas del juzgado. Contextos justificativos, tonos irónicos, naturaleza especifíca (“paródica”) del programa, evasivas... Federico Jiménez iba disminuyéndose en el interrogatorio de mi letrado, desposeído de esa prepotencia emocional y chulesca con la que conduce su programa entre las sonrisas —a veces carcajadas— de los que le ríen las gracias y hasta las celebran como grandes hallazgos semánticos de un filólogo que, sin embargo, declaró en la vista oral que apenas si él era más competente que la media de los humanos en el conocimiento del contenido conceptual de las palabras. Como dice la jueza en su sentencia, no hay contexto ni tono que justifiquen los insultos porque el artículo 20 de la Constitución, en la misma medida en que consagra el derecho a la libertad de expresión e información, niega que a su amparo se lesionen otros derechos constitucionales. Los periodistas nos distinguimos de los que no lo son —y Federico Jiménez no lo es ni quiere serlo para alivio de la profesión— en que no precisamos ni de la injuria ni de la difamación, de tal modo que el nuestro es un oficio digno y respetable porque lo ejercemos con respetabilidad y dignidad, dirimiendo nuestras diferencias, incluso en la bronca, con una reglas de compromiso que este individuo, amparado en la irresponsabilidad episcopal —que hace a los prelados corresponsables de ésta y otras resoluciones judiciales condenatorias y echa por tierra el ya decaído pabellón de Alfonso Coronel de Palma, presidente de la COPE—, desconoce no tanto por ignorancia cuanto por soberbia. Se ha creído inmune e impune y ahora comienza a tocar tierra: Jiménez es, ni más ni menos, que una patología pseudoprofesional —su abogado dijo, insisto, que su programa era “paródico”— que sirve instrumentalmente y de forma temporal a determinadas instancias. Esta sentencia, por eso, es importante: porque proclama con razonabilidad y sensatez que lo que hace el condenado no es informar, ni opinar. Es, simplemente, difamar. En ese sentido, la resolución dictada trasciende el caso personal y se proyecta sobre el ejercicio profesional del periodismo, y, más allá aún, reivindica, no sólo mi honor —como bien dice la jueza, mi prestigio “como profesional del ramo de la comunicación ha quedado incólume, a pesar de las reiteradas expresiones de menosprecio que le dirigió el demandado, no sólo como persona, sino como profesional”—, sino también la labor profesional de la redacción del diario ABC que, pese al vendaval denigratorio desatado contra ella por el ahora condenado, cumplió con su obligación y con su convicción ofreciendo, antes que conveniencias de mercado, rigor y veracidad en la información. La sentencia les reivindica también a ellos y dejaría en mal lugar a los pusilánimes y logreros, prestos al desistimiento de los legítimos derechos del rotativo centenario. Quiero creer que cuando el letrado de Jiménez, en el interrogatorio al que me sometió, se jactaba de que Vocento y ABC habían paralizado la reclamación de 27 millones de euros por daños contra la COPE y Jiménez —añadiendo que la demanda de la editora estaba “a punto de caducar”— incurría más en una fabulación que en una hipótesis verosímil. Porque consentir la difamación y temer a los difamadores es el comienzo del fin de un intangible que en el ámbito de la información —con sus valores y principios— resulta sustancial: la credibilidad. Jamás temí a este individuo —no tiene hechuras— y siempre confié en que la profesión periodística, la verdadera, se impondría en una democracia en la que la justicia, lenta desde luego, todavía existe. Es lógico que esa justicia que resuelve el 11-M, el caso del “bórico”, que da la razón al injuriado alcalde de Madrid y dicta condenas por intromisión ilegítima en el honor de los ciudadanos no pueda gustarle a un personaje de la factura de Federico Jiménez, cuyo horizonte judicial —en comandita con una parte importante de la irresponsable jerarquía eclesiástica y un consejo de administración frívolo— se presenta cerrado y oscuro. Él se lo ha buscado. Y el que busca, encuentra. 30/07/2008 en Comunicación | Enlace permanente
30 ahorcados en Irán ¿Alianza de Civilizaciones? (por Miguel Massanet Bosch)
El que alguien pretenda ver en la famosa Alianza de Civilizaciones del señor Zapatero, convenientemente jaleada por el señor Moratinos, (lo que ya, de por si, ayuda a descalificar tal proyecto porque, si en algo se ha venido destacando nuestro actual ministro de Asuntos Exteriores ha sido por sus continuas meteduras de pata en lo que han sido sus actividades diplomática); algo más que una concesión a las exigencias del rey de Marruecos Mohamed VI y un brindis al sol de un sujeto que se ha visto incapaz de tomar el relevo de Aznar en el ámbito internacional y se ha visto reducido a la humillante situación de tener que conformarse con tratar con los dictadores del cono sur americano y ser el portador del farolillo rojo a cola de la CE, donde no pincha ni corta nada.
No sé si, el señor ZP, recuerda algo de la historia de España y, si recuerda el prolífico reinado del gran sultán de Córdoba, Abderramán III. Este monarca de la dinastía Omeya, contra lo que hubiera podido esperarse de él, tuvo más problemas con sus súbditos bereberes y con sus rivales del califato fatimi que con los propios reyes cristianos, especialmente, los de León con los que tuvo distintos encuentros con suerte diversa. Tuvo necesidad de poner orden en casa antes de atreverse a enfrentarse con sus enemigos seculares, los reyes cristianos. Por cierto, que los catalanes, que tanto presumen de su historia (que suele basarse en batallas perdidas), mandaron una embajada, enviada por Borrell II, para humillarse ante el Califa de Córdoba, reconociendo su superioridad y pidiendo paz y amistad, ¡genio y figura hasta la sepultura!
Sin embargo Abderramán III consiguió poner orden en sus territorios y fue un califa que supo respetar las religiones de los infieles que habitaban en sus dominios e, incluso, introdujo en la corte a esclavos cristianos para interponer entre las distintas facciones árabes, siempre enfrentadas entre sí, un elemento que las distrajese de sus querellas. Sin embargo, querer comparar a aquellos sultanes del siglo X con los fanáticos gobernantes de los países sometidos al Islam del día de hoy, es como querer comparar a los valerosos guerreros cristianos que luchaban para recuperar España con esta parte de las nuevas generaciones que hoy vegetan en nuestro país; criados en la molicie, patriotas abúlicos si no separatistas; enfangados en las drogas y sorbidos por el sexo que, no obstante, abominan de la moral, huyen de la responsabilidad, se recrean en el egoísmo y reniegan del esfuerzo y del trabajo. Es imposible esperar de un sujeto como Mahmud Ahmadineyad, un comportamiento caballeroso, respetuoso con las otras religiones, comprensivo con las civilizaciones occidentales y capaz de renunciar a las prácticas habituales en un país regido por una leyes fundamentalistas que sitúan a las personas por debajo de prácticas ancestrales, que contemplan la sumisión de las mujeres al hombre, su falta de derechos, la mutilación de sus órganos genitales y la proscripción para ocupar cargos de importancia en la política.
Es por eso que, cuando nos enteramos de que, en Irán, acaban de ser ajusticiados en la horca treinta personas, acusadas de tráfico de drogas, mal comportamiento religioso, infracción de las prohibiciones respecto a homosexualidad, violación o consumo de bebidas alcohólicas, entre otras causas; nos causa verdadero espanto que, en pleno Siglo XXI, unas barbaridades semejantes puedan ser aceptadas por el resto de naciones civilizadas. Algunos se ha cansado de poner a parir al señor Bush porque dicen que su invasión de Irak estuvo proyectada con el fin de apoderarse de los pozos de petróleos de dicha nación y, vean ustedes la contradicción con lo que está sucediendo en Europa que, para proveernos del oro negro del que es abastecedor Irán, los gobiernos no tienen inconveniente en tragarse que una nación guiada por fanáticos integristas se arme nuclearmente y se pase los derechos humanos por el forro del sobaco. Me he cansado de reprochar la forma hipócrita y arribista con la que la izquierda hace uso de su demagogia, según que se trate de unos u otros. Tomemos, por ejemplo, a nuestros progresistas favoritos, el más claro exponente de paniaguados que viven a costa de las subvenciones del Gobierno y que, ahora, para más INRI, de lo que recauda la Sociedad de Autores con el famoso Canon Digital, el expolio más vergonzoso que se les pueda hacer a los ciudadanos, a los que se les castiga por dar por supuesto que todos piratean los discos de los de la farándula. Estos señores, capitaneados por un grupo de destacados amigos de ZP, aparte de tener prácticamente el monopolio de las televisiones públicas, donde hacen y deshacen a su antojo, se permiten manifestarse públicamente contra el PP, se hacen declaraciones en pro de los homosexuales, sus derechos y las libertades de las mujeres para poder asesinar a sus fetos, si les da la gana. Se nos atribuyen a la derecha toda clase de maldades y se nos tacha de franquistas, involucionistas y aferrados a nuestras tradiciones, cuando no, de explotadores. Pero, señores, en cuanto se trata de sus amigos, protectores o personas de las que esperan sacar provecho; todo cambia.
Así vemos que aunque el doctor Morales demostró ser un matasanos de cuidado fue defendido por ellos; lo mismo podemos decir del doctor Montero, y de todos aquellos que son homosexuales o lesbianas que gozan de todo su soporte y ¡Ay!, de aquellos que se atrevieran a poner en duda sus derechos como tales. Pero cuando esto ocurre en un país islámico ¡todos mudos! ¡chitón y a no moverse! ¿Son unos pusilánimes? Por supuesto, porque toda su valentía se les va por la boca y, cuando existe el menor atisbo de que puedan salir malparados, ¡alto y quietos ahí, no sea que recibamos! ¿Se han dado cuenta ustedes de que, mal hablados como el Rubianes ese, o pijos, como el Miguelito Bosé ¡pobrecito, él se lo ha hecho todo… con el dinero de sus padres! O tantos otros que se ven muy machos cuando se meten con los curas, los obispos o el Papa, pero vean ustedes lo calladitos que están, el respeto reverencial que demuestran, y lo educaditos que se muestran con el Islam; porque saben que estos fanáticos árabes no se van con chiquitas y allí no impera el otro moflete, sino el Ojo por ojo.
Alianza de Civilizaciones. Despilfarro de dinero en tiempos de crisis y una utopía para hacerse notar del señor ZP. Una propuesta absurda, a la vista del comportamiento de muchos de los estados árabes que siguen mutilando, matando y torturando basándose en una interpretación extremista del Corán. La hipocresía elevada a la enésima potencia, pero son de la izquierda, si fueran de la derecha los que se comportaran así, verían ustedes la que nos caía encima. Pero los españoles siguen sin enterarse y en Babia.
29/07/2008 en Política | Enlace permanente
Zapatero, segunda etapa (por Antonio Elorza)
Pintan bastos. El segundo mandato de José Luis Rodríguez Zapatero va a desarrollarse en un clima económico radicalmente opuesto al del periodo anterior, aun cuando el presidente todavía se niegue a reconocerlo. Al celebrar en el Ateneo de Madrid el 120 aniversario de la UGT, volvió con otras palabras a su coartada de siempre: un gobernante no debe expresar valoraciones pesimistas sobre la situación económica. "Yo no me subiría, dijo más o menos, a un barco cuyo capitán anunciara peligros en la travesía". La refutación es fácil: ningún capitán sensato ocultaría a los posibles pasajeros los riesgos que se corren al emprender la travesía con una inminente tormenta tropical.La noticia en otros webs
webs en español en otros idiomas La actitud de Zapatero y el catastrofismo de Rajoy dificultan un diagnóstico correcto de la crisis económica
Zapatero está respondiendo de manera ejemplar al desafío de Ibarretxe
Gracias al viraje del PP, se disipa la nube de la movilización ultramontana
Algunas plumas se perdieron en el camino, entre ellas las provocadas por los gestos benévolos hacia ANV y De Juana Chaos, pero como consecuencia el Gobierno aparece cargado de razón para desarrollar una política de severidad, que ahora ha de volverse contra el reto de Ibarretxe y su consulta pre-autodeterminación. Un referéndum encubierto, conviene recordarlo, planteado unilateralmente, y por consiguiente anticonstitucional, con el respaldo de tres partidos que en las últimas elecciones no alcanzaron juntos los votos del PSOE y gracias al apoyo parlamentario del brazo político de ETA. Y con preguntas diseñadas expresamente para confundir a los electores. Todo un signo de que Ibarretxe no va simplemente a ganar unas elecciones, sino a materializar la idea sabiniana de que el destino ineludible del "pueblo vasco" (léase nacionalistas) es la independencia. Frente a este asalto a la democracia, Zapatero viene respondiendo de manera ejemplar, con serenidad en palabras y gestos, ausencia de agresividad y firmeza en la defensa del orden constitucional. Cabe augurar que así seguirá en el futuro, cuando llegue la doble ofensiva, porque en este partido Ibarretxe y ETA mientras sobreviva se pasan el balón sin necesidad de mirarse.

References: resolución 
 artículo 19
 artículo 34
 Real Decreto 
 artículo 20
 resolución