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Timestamp: 2017-08-17 23:23:35+00:00

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LAS FIRMAS FALSAS y Don Rigoberto – Juan L. Vásquez Sánchez
en 26 enero, 2017 13 febrero, 2017 por lorgio1955en REPORTAJES
10 de marzo del 2015: con vítores y expectativa se iniciaba la gestión del flamante rector de la UNT, Dr. Orlando Gonzáles Nieves. A su derecha, un efusivo y pegajoso Rigoberto Navarrete Flores. (Fuente: redes sociales)
Se llama Rigoberto, igual que el personaje de la novela de Mario Vargas Llosa. Tiene 40 años, una década menos que el Rigoberto vargasllosiano. Nuestro Rigoberto no escribe cuadernos como en la ficción, sino informes gubernamentales reales y falseando, presuntamente, nada menos que la firma del rector de la Universidad Nacional de Trujillo.
Un hilo de coincidencia entre el Rigoberto recreado por Vargas Llosa y el burócrata, además de docente, de nuestra historia, sea quizá que ambos combaten su banal existencia con una rica imaginación, que en uno se plasma en sus cuadernos y, en el otro, en sus proyectos e informes, donde aparece la rúbrica de quien debería haber firmado (el rector), pero que, desgraciadamente-según propia confesión- se la falsificaron.
En la novela Los cuadernos de don Rigoberto (Alfaguara, 1997), el personaje hace gala de un hedonismo a flor de piel. Sus deseos ocultos que no se atreve a vivir por sí mismo, se ven reflejados en sus anotaciones. Pero, en el caso de nuestro Rigoberto de carne y hueso, su hedonismo, es decir, esa búsqueda de placer como norma de vida, parece ser, la sacada de vuelta a la confianza y lealtad que debería exhibir en el cargo de coordinador de convenios con terceros donde se mueve dinero, mucho dinero.
De la “inconducta grave” al “inofensivo” delito
Rigoberto Hernán Navarrete Flores, docente auxiliar a tiempo completo, fue – para todos los efectos- destituido del cargo de director ejecutivo de la Entidad de Capacitación de la Universidad Nacional de Trujillo (ECAT-UNT), al haberse descubierto, según dice el rector de la UNT, Orlando Gonzáles Nieves, que su firma “ha sido falsificada en varias oportunidades, tanto en el convenio como en los documentos acompañados en éste”, reza la parte final del tercer párrafo de los considerandos de la resolución rectoral N° 1991-2016/UNT, de fecha 16 de diciembre del año pasado.
La resolución rectoral que pone fin al “apoyo” de Rigoberto Navarrete en un programa que lo encontró muy apetecible para sus intereses personales. Fue expedida el 16 de diciembre del año pasado, pero recién publicada el martes 24 último.
Lo curioso y preocupante del hecho es que un delito penal de tal envergadura, como es la falsificación de la firma del titular del Pliego, ha sido advertido recién cuando funcionarios del Programa Nacional de “Jóvenes Productivos” del Ministerio de Trabajo, con el cual la UNT viene suscribiendo convenios con significativos movimientos financieros desde el año 2011, remite al rector Orlando Gonzáles Nieves, el convenio N° 023-2016-Jóvenes Productivos, de fecha 30 de setiembre del 2016.
Por la gravedad de los acontecimientos, el rector de la UNT solicitó informes internos al responsable ejecutivo del ECAP-UNT, es decir, a Rigoberto Hernán Navarrete Flores, quien con fechas 30 de noviembre y 7 de diciembre del año pasado, presenta sus descargos a través de los informes 025-2016-ECAP-UNT y 026-2016-UNT, cuyos contenidos hasta la fecha se desconocen, como se ignoraba hasta el viernes 20 del presente mes la resolución rectoral N° 1991-2016/UNT, que dispone eufemísticamente en el artículo 1° de la parte resolutiva: “Dar término a la designación de Rigoberto Hernán Navarrete Flores…”.
Nótese en la partes recuadrada arriba: expectoran al presunto responsable de las firmas falsas del rector. Abajo: se dispone que Asuntos Jurídicos de la UNT remita el expediente a la Fiscalía de Prevención del Delito del Ministerio Público. El solo hecho de falsear la rúbrica del rector de una universidad pública en documentos oficiales es ya gravísimo.
Lo que no se entiende de la medida rectoral es que en el tercer considerando de la mencionada resolución, el rector califica el hecho como “una inconducta grave al falsificar la firma del rector en varias oportunidades…”, pero a continuación en el cuarto párrafo de los considerandos de la resolución de marras, sostiene que “aun cuando no se ha podido identificar a los responsables, resulta necesario tomar medidas legales ante las instancias correspondientes para sancionar ejemplarmente a su autor o autores..”. ¿Cómo así el rector desconoce quién o quiénes le falsifican su firma?
Ante el escándalo administrativo la acción del rector fue expectorar al empleado más visible: el director ejecutivo, Rigoberto Hernán Navarrete Flores y “recompuso” la plana del ECAT-UNT, reemplazándolo por César Idrogo Córdova. Se integran también a Josefina Rojas Ibáñez Pantoja, como coordinadora técnica pedagógica y a Jhone Henry Tamayo Ramos, como coordinador técnico administrativo. Los dos primeros son docentes de la UNT, Tamayo Ramos no es empleado nombrado ni profesor de la Universidad Nacional de Trujillo. Simplemente es un amigazo del rector, quien junto con el ahora director ejecutivo Idrogo Córdova trabajaban también desde el año 2015 con el desaforado Rigoberto Navarrete.
¿Simple declaración o drástica medida?
No hay certeza de que hasta la fecha se haya cumplido con el artículo 4° de la parte resolutiva de la Resolución Rectoral N° 1991-2016/UNT, que dispone que “la oficina de asuntos jurídicos de la UNT remita los originales del expediente a la Fiscalía de Prevención del Delito, solicitando se aperture proceso investigatorio contra las personas que resulten responsables de los hechos delictuosos (…), sin perjuicio de disponerse en los próximos días la intervención de los demás órganos de control administrativo-académico según sus competencias para que se disponga las sanciones de ley”.
La medida dispuesta por el rector- dada la gravedad de los acontecimientos- es explicable, dado que el artículo 411° del Código Penal prescribe que “el que, en un procedimiento administrativo, hace una falsa declaración en relación a hechos o circunstancias que le corresponde probar, violando la presunción de veracidad establecida por ley, será reprimido con pena privativa de libertad no menor de uno ni mayor de cuatro años”. Aquí el presunto delito sería contra la Administración de Justicia en agravio de la Universidad Nacional de Trujillo y del Programa “Jóvenes Productivos”, del Ministerio de Trabajo, con lo cual le han creado un inusual y bochornoso problema al rector Orlando Gonzáles Nieves y a la propia UNT.
Rigoberto Navarrete Flores ingresó a la docencia en la UNT, en la Facultad de Ciencias Sociales de la UNT el 13 de octubre del 2008. Impetuoso y merodeador impenitente del poder en la Universidad donde sus colegas lo conocían por su desaforado apoyo en la primera etapa del rectorado de Orlando Velásquez, con quien se distanció poco después.
Algunos de sus compañeros de Facultad sostienen que realizaba eventos de capacitación en la Escuela de Posgrado (Unidad académica al que luego el actual rector pondría en la picota, precisamente a raíz de los “eventos de capacitación”) y en otras instituciones del Estado, como en la Universidad Nacional de Tumbes, a través del Centro de Estudios Económico Sociales (AI APAEC), una asociación civil, cuya representación legal, como presidente ejecutivo, estuvo a cargo precisamente de Navarrete Flores.
Con el rector de la Universidad de Tumbes, José de la Rosa Cruz Martínez, suscribió el 20 de noviembre del año 2012 un convenio por cuatro años renovables sucesivamente por periodos análogos, para “cumplir actividades de capacitación, investigación, extensión universitaria y proyección social, a través de la coordinación para el desarrollo de diplomados, especializaciones, cursos, programas de maestría y doctorados con el patrocinio académico de la UNT (…)”.
Rigoberto Navarrete fungiendo de empresario-capacitador y haciendo negocios con la Universidad Nacional de Tumbes.
La dirección del Centro de Estudios AI APAEC es la calle Luis Broglie N° 280, en la urbanización Daniel Hoyle, y corresponde a su propio domicilio. Pero, en este lugar no se observan movimientos administrativos ni académicos usuales en los servicios que dice brindar.
A don Rigoberto Navarrete le picó también el bichito de la política partidaria y en las últimas elecciones presidenciales y de congresistas postuló, a propuesta de la Asamblea Provincial y Distrital, como precandidato por el PPC, en la alianza del Partido Popular Cristiano y el APRA, representando a La Libertad, conjuntamente con Hernán Ulises Cadenillas Luna y Judith Pancorbo Salas. ¿Qué ocurrió? Simplemente que no fue elegido.
17 de febrero del 2015: en plena campaña por el rectorado. Ya se vislumbrada el “apoyo incondiconal” de don Rigoberto Navarrete (al centro en el círculo de la parte superior) con los que serían poco después las nuevas autoridades de la UNT. (Fuente: redes sociales).
12 de marzo del 2015: fecha memorable para don Rigoberto Navarrete (en el círculo con una sonrisa de oreja a oreja) junto a las flamantes autoridades de la UNT y algunos incondicionales. La foto, por supuesto, fue utilizada en redes sociales con mucha algarabía, con la frase de la parte superior, que no se condice con la realidad de don Rigo.(Fuente: redes sociales).
Durante las elecciones para renovar autoridades en la Universidad Nacional de Trujillo, desde fines del año 2014 en la primera vuelta, como a inicios del 2015, en la segunda vuelta, Rigoberto Navarrete Flores se caracterizó por ser un activo operador de la candidatura de Orlando Gonzáles Nieves, conforme lo prueban muchas gráficas y vídeos que circulan por las redes sociales.
El 29 de mayo del 2015, a solo dos meses luego que se conocieran los resultados de la segunda vuelta en las elecciones de la UNT, Rigoberto Navarrete Flores fue designado como director ejecutivo de la Entidad de Capacitación de la Universidad Nacional de Trujillo, para la ejecución de los convenios suscritos con el Programa Nacional de Empleo “Jóvenes Productivos”, del Ministerio de Trabajo. La resolución rectoral N° 0958-2015/UNT fue firmada por Orlando Gonzáles Nieves y Steban Alejandro Ilich Zerpa, rector y secretario general, respectivamente.
Foto de arriba: adviértase en los Vistos de la resolución que es el propio rector Orlando Gonzáles Nieves el que promueve la designación de Rigoberto Navarrete en el cargo de director ejecutivo del programa materia del convenio con el Ministerio de Trabajo y la UNT. En la foto de abajo se consuma su designación mediante resolución rectoral.
Sorpresas te da la vida: fue el mismísimo rector, el que con oficio N° 0292-2015-R/UNT solicitó se designe a Rigoberto Navarrete en el cargo que luego lo ratificaría con la resolución N° 0958 y que, 18 meses después, se ve obligado, por las circunstancias presuntamente delictivas de su protegido, a apartarlo en medio del bochorno que salpica principalmente a la UNT.
Apetitosos convenios
El Programa Nacional “Jóvenes Productivos” del Ministerio de Trabajo, solo en el año 2016, aprobó transferencias financieras a favor de las entidades ejecutoras del sector público a nivel nacional, por un total de 3 millones 162 mil 103 soles, en el marco de los convenios suscritos con diversas instituciones, entre ellas, la Universidad Nacional de Trujillo, según se puede verificar en la Resolución Ministerial N° 142-2016-TR, del 20 de julio del año pasado.
A la Universidad Nacional de Trujillo le transfirieron el año 2016, en virtud de la mencionada resolución, un total de S/. 767,330.00, desglosado de la siguiente manera: Convenio N° 04-2016 con S/. 186,728; convenio N° 06-2016 con 139,080; convenio N° 09-2016 con S/. 177, 633: convenio N° 012-2016 con S/. 47, 235: convenio N° 015-2016 con S/. 216, 654.
De acuerdo a los datos oficiales del Ministerio de Trabajo las transferencias financieras 2016 fueron para cinco convenios, sin embargo en la Resolución Rectoral N° 1991-2016/UNT el rector menciona, que la UNT mantiene convenios “en diversos programas en las ciudades de Tumbes, Piura, amazonas, Cajamarca, Trujillo, Lima, Callao y Madre de Dios (…)”.
Desde el año 2011, cuando se iniciaron estos acuerdos con el Ministerio de Trabajo, las tareas se circunscribieron solo a la ciudad de Trujillo y el sueldo del director ejecutivo de la ECAT-UNT llegaba a 4,500 soles mensuales, casi la remuneración de un docente principal. Solo para comparar, el sueldo mensual actualizado para el mismo cargo en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, que también desarrolla este tipo de convenios, es de 6,000 soles.
Se esconde bajo siete llaves cuánto ganaba Rigoberto Navarrete por la coordinación en cada uno de los convenios suscritos con la UNT desde el año 2015 hasta el 2016. Su sueldo como docente auxiliar en la UNT es apenas de S/. de 2,080 soles.
El Programa de “Jóvenes Productivos”, es promovido por el gobierno para insertar a jóvenes entre 15 a 29 años de edad, de escasos recursos económicos o en situación de vulnerabilidad, de las familias más pobres de la población urbana y rural a través de su capacitación y fomento en el acceso al mercado de trabajo formal.
15 de agosto del 2016: el ministro de Trabajo y de Promoción del Empleo, Alfonso Grados y funcionarios de su portafolio en el auditori principal de la UNT, clausurando el programa de ese año junto con el rector de la UNT. Mes y medio después estallaría el bochorno de las firmas falsas.
Cuarenticinco días antes que el Programa de “Jóvenes Productivos”, sede Lima, remitiera a la UNT el convenio y otros documentos donde se detectarían las firmas falsas del rector, (30 de setiembre del 2016), el ministro de Trabajo y de Promoción del Empleo, Alfonso Grados Carraro, y su viceministro Jaime Luis Obreros Charún, asistieron de buena fe a la clausura de cursos en las instalaciones de la universidad, acto al cual concurrieron, igualmente, otros funcionarios de dicho portafolio y del Gobierno Regional. Fue el 15 de agosto del 2016. ¿Qué medidas tomará ahora el ministro del Sector, frente a este lamentable episodio?
2 comentarios en “LAS FIRMAS FALSAS y Don Rigoberto”
Pregunto: ¿Con el sueldo de profesor auxiliar pudo rigoberto comprarse un camioneta 4×4 cerrada color negro que hasta ahora lo usa como suya?, el rector no se salva, mediante resolucion rectoral puso mas 200,000 mil soles a nombre de rigoberto en una cuenta bancaria, el dinero del estado no se maneja así
12 abril, 2017 a las 5:21 pm	 Responder
habrá servido este programa para favorecer a jóvenes que en verdad lo necesitan, o habrán sido los amigotes del entorno de rigo quienes solo se han beneficiado, aqui huele a corrupción
12 abril, 2017 a las 5:25 pm	 Responder

References: resolución 
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 artículo 1
 resolución 
 artículo 4
 Resolución 
 artículo 411
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