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Timestamp: 2019-04-22 06:00:20+00:00

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El 27 de noviembre de 2015 se publicó en el Registro Oficial el Instructivo para la Exploración y Explotación de Concesiones Mineras, Negociación y Suscripción de los Contratos de Explotación Minera. Este instructivo sustituyó a aquel de mismo nombre, expedido mediante acuerdo Ministerial No. 261, publicado en el Registro Oficial No. 438 de 2 de mayo de 2011.
El objeto de este artículo es desmenuzar el contenido del nuevo instructivo, comparando sus disposiciones con el ahora derogado, y confrontándolo con las disposiciones de la Ley de Minería y su Reglamento General. Invitamos a todos los lectores a obtener sus propias conclusiones.
El alcance del Instructivo
Llama la atención, frente a una rápida lectura del artículo 1, que este Instructivo se encuentra armonizado con el contenido de las últimas reformas al Reglamento General a la Ley de Minería (en vigencia desde el 25 de noviembre de 2015). Según este artículo, el instructivo se aplicará para aquellos concesionarios que requieran la suscripción del contrato de explotación minera bajo el régimen de gran minería, hecho que fue introducido por las reformas al Reglamento antes referidas.
Esta armonización responde al contenido del Título innumerado de la Ley de Minería sobre la Mediana y Gran Minería, pues en su contenido ya se encontraba previsto, que el régimen de Mediana Minería no estará obligado a suscribir el contrato de explotación minera.
¿Queda zanjada la discusión sobre el derecho personal que emana de la concesión minera?
No, o al menos, no del todo. El instructivo prefirió no ahondar en el tema. A pesar de que el artículo 30 de la Ley de Minería establece que la concesión minera otorga un derecho personal a su titular, el Instructivo prefirió tomar el camino más corto y limitarse a decir que “la concesión minera es un acto administrativo que otorga un título minero, que confiere a su titular el derecho exclusivo a prospectar, explorar, explotar…”.
Mientras no exista una reforma a la ley, podremos seguir discutiendo extensamente sobre este punto, aunque el Ministerio de Minería parecería entrever que no estaría de acuerdo con el actual contenido de la ley.
El proceso de negociación del contrato de explotación
El Instructivo, al igual que su predecesor, establece que la negociación de los términos del contrato debe desarrollarse durante la etapa de evaluación económica del yacimiento. La nomenclatura que utiliza el Instructivo es la de negociación precontractual.
El alcance de la negociación debe ser integral, esto es, deben negociarse y acordarse todos aquellos puntos establecidos en el artículo 41 de la Ley de Minería, debiendo incluirse temas como la construcción, montaje, extracción y transporte de minerales, gestión ambiental, presentación de garantías, relaciones con la comunidad, pago de regalías, etc. Es decir, la infinidad de elementos que constituyen la actividad minera.
Dada la integralidad de la negociación, el Instructivo no limita el número de participantes de los equipos negociadores. Por el contrario, establece que el equipo negociador del Ministerio Sectorial debe ser conformado – y sin posibilidad de delegación – por el Viceministro de Minería y el Coordinador General Jurídico del Ministerio, además de los funcionarios de dicha institución, o aquellas adscritas al Ministerio Sectorial que se creyeren oportunos. También podrá contar con la asesoría de las instituciones públicas relevantes en materias ambiental, tributaria, jurídica, financiera, técnica, operativa. Incluso, podrá contar con asesoría externa contratada para el efecto.
Alcanzados los acuerdos en la negociación, se deberá remitir el acta final al Ministro de Minería para su conocimiento y aprobación. De aprobarla, correrá traslado al equipo negociador para que este solicite el cambio de fase a explotación.
¿Es suficiente el plazo de la etapa de evaluación económica del yacimiento para obtener la resolución de cambio de fase?
No hay que perder de vista que el artículo 39 de la Ley de Minería establece que la solicitud para el cambio a la fase de explotación debe realizarse durante la etapa de evaluación económica del yacimiento. Esto quiere decir que, antes de que fenezca esta etapa, el concesionario minero debería alcanzar lo siguiente:
· Evaluar económicamente el yacimiento explorado, con la complejidad que esta actividad reviste;
· Conformar el equipo negociador;
· Solicitar el inicio de la negociación del contrato de explotación;
· Negociar de modo integral el contrato de explotación y alcanzar acuerdos precontractuales;
· Someterlo a aprobación del Ministro de Minería y esperar una respuesta favorable; y,
· Solicitar el cambio de fase a explotación.
Para aquellos proyectos cuya evaluación y negociación resulte compleja, posiblemente los cuatro años (dos iniciales y dos por prórroga) con los que cuentan en esta etapa, no resulten suficientes. Las consecuencias de no cumplir con estos plazos se encuentran en el inciso final del artículo 39 de la Ley de Minería: la extinción de la concesión.
Frente a estas nuevas disposiciones nos surge una inquietud: ¿Podría declararse la extinción de la concesión por, digamos, la inaccesibilidad del equipo negociador estatal, o por demoras en la aprobación del acta final de negociación? Consideramos que son interrogantes que posiblemente el Ministerio de Minería habrá identificado, para lo cual tendrán ya esbozada una solución.
© Diego Almeida Campana

References: artículo 1
 artículo 30
 artículo 41
 resolución 
 artículo 39
 artículo 39