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EL GRADUADO SOCIAL, ORÍGENES Y LEGITIMACIÓN DE SUS FUNCIONES PROFESIONALES - PDF
EL GRADUADO SOCIAL, ORÍGENES Y LEGITIMACIÓN DE SUS FUNCIONES PROFESIONALES
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María Rosa Correa Núñez
1 EL GRADUADO SOCIAL, ORÍGENES Y LEGITIMACIÓN DE SUS FUNCIONES PROFESIONALES
2 «EL GRADUADO SOCIAL, ORÍGENES Y LEGITIMIDAD DE SUS FUNCIONES PROFESIONALES» REALIZADO POR: JOSÉ MANUEL DIOS DURÁN Graduado Social Colegiado nº 780 del Excmo. E Ilmo. Colegio Oficial de Graduados Sociales de Sevilla. Master en Derecho Tributario y Asesoría Fiscal. Master en Asesoría Laboral. Técnico Superior en Prevención de Riesgos Laborales. Auditor en Prevención de Riesgos Laborales. SEVILLA, 17 DE DICIEMBRE DEL SEVILLA, 31 DE OCTUBRE DEL 2.003
3 A mis compañeros colegiados y alumnos que inician la carrera, así como a aquéllas personas con las que diariamente tenemos que intervenirnos en el libre ejercicio de nuestras competencias, para que en el futuro, tengamos presente tanto unos como otros, la legalidad y legitimidad de las funciones profesionales del Graduado Social. José Manuel Dios Durán. Página nº 1
4 INDICE Página - Dedicatoria 1 - Índice Preámbulo 4 1. EL GRADUADO SOCIAL Origen de los Estudios de Graduado Social La Formación del Graduado Social El Plan de Estudios de Marco General de la Reforma: El R.D / Las Directrices Generales Propias para la Diplomatura en Relaciones Laborales Los Estudios de Relaciones Laborales en las Universidades Andaluzas: la orientación Jurídico-Laboral 13 I. - Introducción 13 II. - Antecedentes 14 III. - El marco Jurídico de la Reforma en los Estudios de las Relaciones Laborales: una propuesta de diversidad 15 IV.- Las Directrices Generales Propias y su Desarrollo en la Universidades Andaluzas La duración de las enseñanzas y la carga lectiva del Derecho del Trabajo en las mismas Contenido de los Planes de Estudios de las Universidades Andaluzas En materias Jurídico-Laborales Graduados Sociales y Diplomados en Relaciones Laborales: el Nuevo perfil profesional 18 a) Materias Troncales 19 b) Materias Obligatorias y Optativas 22 c) Materias de Libre Configuración 24 V.- Conclusiones Segundo Ciclo Universitario o Licenciatura de Graduado Social Definición y Caracterización Jurídica del Graduado Social Definición normativa del Graduado Social Caracterización jurídica del Graduado Social Profesión Titulada y Colegiada del Graduado Social 45 A) Profesión Titulada 45 B) Profesión Colegiada 46 C) Competencia Exclusiva sobre la confección de las Liquidaciones de la Seguridad Social NORMATIVA AFECTA A LA PROFESIÓN DEL GRADUADO SOCIAL CONCLUSIONES FUNCIONES DEL GRADUADO SOCIAL Ejerciente Libre Ejerciente de Empresa 81 Página nº 2
5 4.3.- No Ejerciente FUNCIONES A REALIZAR POR EL GRADUADO SOCIAL EN LA FUNCION PÚBLICA LOCAL COMO MIEMBRO DE LA PLANTILLA DE PERSONAL LABORAL Y CON LA CATEGORÍA DE TITULADO DE GRADO MEDIO Adjuntía de la Jefatura de Servicio Jefatura de Sección Adjuntía de la Jefatura de Sección Jefatura de Negociado Técnico Medio Técnico Superior en Prevención de Riesgos Laborales LA DESIGNACIÓN DE REPRESENTACIÓN DEL GRADUADO SOCIAL El Informe de la Asesoría Jurídica Central del Instituto Nacional de la Seguridad Social El Informe Jurídico del Asesor Jurídico del Consejo General de Colegios Oficiales de Graduados Sociales de España El Informe Jurídico del Jefe de la Asesoría Jurídica de la Dirección Provincial del INSS de Sevilla Primero Segundo Tercero 98 A) La vinculación de los poderes públicos 99 B) La Reserva de Ley 100 C) El contenido esencial 101 D) El recurso de inconstitucionalidad 102 E) Derechos protegidos y sentido de la protección Cuarto Quinto Conclusiones Informe del Bufete de Abogados de D. Francisco Goñi Isern Informe de Adarve, Corporación Jurídica Conferencia en el Colegio el de D. Jun Bermúdez Fernández. Jefe del Servicio Jurídico Delegado del INSS Responsabilidad Funcionarial Propuesta de la Designación Colegial Formato de Designación Colegial sin sellos Consideraciones al Formato Propuesto Formato digitalizado con sellos de legalización Formato digitalizado con sellos de legalización y sello colegial Consideraciones Finales 126 Página nº 3
6 PREAMBULO Antes de entrar en la materia propia del título del presente estudio y trabajo recopilatorio, creo que por ende habría que abordar y definir aunque sea brevemente y de forma ilustrativa, por así merecerlo la materia a tratar, en primer lugar; el origen, formación, definición y caracterización jurídica de la persona del «Graduado Social», en segundo lugar; la «normativa afecta a la profesión» y a la que está sujeto como tal en su actuación profesional en cuanto a sus competencias, obligaciones, derechos y procedimientos, en tercer lugar; unas breves «conclusiones» al respecto, en cuarto lugar y en relación con todo lo anterior; las «funciones que como tal Graduado Social tiene normativamente atribuidas, en quinto lugar, «las funciones que como titulado de grado medio puede desempeñar como miembro de la plantilla de personal laboral o funcionarial en una administración pública», y en sexto lugar, «su capacidad como representante de particulares y empresas ante la administración mediante el autoriza y designa colegial». JOSÉ MANUEL DIOS DURÁN. Página nº 4
7 1.- EL GRADUADO SOCIAL: Origen de los Estudios de Graduado Social. Como acertadamente señala González-Rothvoss en su trabajo Cuarenta años de Escuelas Sociales, la penuria de estudios universitarios de carácter social desemboca, ante la proliferación de la legislación laboral y la creciente importancia política y social de las clases trabajadoras, en las Escuelas Sociales. Abundando en ésta idea afirma Soto Carmona en su obra El Trabajo industrial en la España contemporánea ( ), que «el estudio de las relaciones laborales refleja, desde 1.920, una creciente intervención del estado ya sea por medio de normas para regular las condiciones de trabajo ya sea mediante la creación de organismos públicos que encaucen la negociación colectiva...». La explicación del fenómeno está concretada en la relevante presencia del Estado cosa lógica y natural (si se analiza la situación política, la situación social, en concreto el nivel de conflictividad, etc.) En un mundo que comienza a ser sensible a los temas sociales, laborales (creación del Instituto de Reformas Sociales, del Instituto Nacional de Previsión, de los Tribunales Industriales, del Ministerio de Trabajo, de la Organización Internacional del Trabajo, de la promulgación de la Ley de Accidentes (Ley Dato), etc.), fortaleciendo su comparecencia de diferentes formas en el mundo del trabajo. En este contexto, nos encontramos en el inicio de una etapa donde la participación estatal también se extiende al mundo «docente», participando en la difusión del conocimiento de la legislación social favoreciendo la mejora de la clase obrera. Las fragmentarias noticias históricas referidas a los estudios sociales, inducen a admitir la institucionalización de unas enseñanzas; sin embargo no se puede afirmar aún allí, el establecimiento de un auténtico sistema docente, sino, más que nada, el funcionamiento de unos estudios que se tendrán en cuenta para la promoción de los funcionarios del Ministerio de Trabajo, Comercio e Industria. Así, es posible hallar huellas o vestigios, de ese intervencionismo «científico», en la sección de Cultura y Acción Social del Instituto de Reformas Sociales que tomó la iniciativa de crear una Escuela Social. Para reglamentar y desarrollar esa iniciativa se dispuso a través del Real Decreto Ley de 17 de agosto de (Gac. de 20 de agosto), que la «Sección de Cultura Social del Ministerio de Trabajo Comercio e Industria tendría el carácter de una Escuela Social», donde la Dirección de la misma, así como la administración de sus fondos, estaría a cargo del Jefe de la Sección, bajo el directo asesoramiento del Consejo de Cultura Social del Ministerio. La actuación de esta primera Escuela con sus enseñanzas se fueron extendiendo por toda España. En esta dirección, la Comisión Mixta de Publicaciones de los Organismos Paritarios de Cataluña presentó al Ministerio de Trabajo y Previsión un proyecto de Estatutos para una Escuela Social, aprobados por Real Orden de 26 de febrero de (Gac. de 5 de marzo). Asimismo, por Real Orden de 18 de junio de (Gac. de 21 de junio) se autorizó la creación de una Escuela Social de Valencia. Página nº 5
8 Junto a la actividad legislativa, mediante la promulgación de normas protectoras de los obreros, surge la necesaria divulgación informativa. En este sentido, las Escuelas Sociales son instrumento para ejecutar la política social, con el objeto de estudiar (y propagar) los temas que afectaban directamente a la clase obrera, tomando como referencia las normas laborales. Consecuentemente, su función esta encaminada a la difusión normativa reforzando la admisión social de la misma entre los receptores. Las enseñanzas de la Escuela se organizaron en tres cursos regulares, facilitando una formación objetiva e informativa, quedando prohibido en ellas cualquier propaganda de doctrina o partido; sin embargo, esta idea choca con lo previsto en el artículo 25 del Real Decreto. Los tres años de enseñanzas «sociales», se caracterizaron por dar unas orientaciones generales en los campos de la política social, económica y legislativa, apareciendo las primeras referencias monográficas hacia el estudio del «trabajador». El Plan se apoya en el desarrollo del Derecho del Trabajo (1.920), como elemento favorecedor de la clase obrera, conjugando las relaciones entre el capital y el trabajo, abandonando la legislación social ( ). En resumen, esta unidad formativa se descomponía en tres cursos (uno teórico, otro práctico y un tercero de especialización). Habiendo tenido la Diplomatura de Graduado Social, sucesivos planes de estudios; de 1.925, 1.929, 1.930, 1.941, y 1.980, sirviendo éste último de base para la reforma en la Diplomatura con inclusión de los estudios en la Universidad a partir de La Formación del Graduado Social El Plan de Estudios de La formación, como ya se ha expuesto, discurre en el tiempo a través de sucesivos planes de estudios influenciados no solo por los cambios sociales sino políticos del momento, por lo que me ceñiré al plan de como base de la reforma de los planes de estudio que funcionaron en la totalidad de las Escuelas durante la década de los ochenta, y partiendo de éste plan, las Escuelas comenzaron a elaborar sus planes propios, a partir del diseño de los mismos operado a finales de la década, y sobre todo, fue el plan vigente cuando se inició el proceso de integración de las Escuelas Sociales en la Universidad. El plan de estudios de se promulgó con carácter común para todas las Escuelas Sociales, sin dejar espacio alguno para que cada centro estableciera asignaturas o materias particulares. El grado de uniformidad que establecía en cuanto al contenido de la docencia era, por ello, completo. Durante su vigencia existía una casi total homogeneidad en la formación que recibían los alumnos de la Diplomatura en Graduado Social. La uniformidad que se pretendía no operaba exclusivamente respecto de los centros que impartían esta titulación, sino que se extendía también al propio alumnado, al que no se dejaba opción alguna en cuanto a las asignaturas a cursar. No se preveían, así, asignaturas optativas o cualquier otro procedimiento mediante el cual el estudiante pudiera seleccionar o modalizar en parte su formación. Página nº 6
9 El plan presentaba una carga lectiva total de 180 créditos, distribuidos en tres cursos académicos homogéneos de 60 créditos cada uno. La base para la ordenación del curso era un modelo homogéneo de asignatura anual, al que se adaptaban la mayoría de las materias objeto de atención en el plan. Junto a este modelo, y con un carácter marcadamente complementario, existían algunas asignaturas cuatrimestrales, dos por curso académico que se sucedían en el tiempo, de tal modo que en todo momento la carga lectiva global era la misma. El plan de estudios de no sólo era uniforme para el conjunto del Estado, sino que también pretendía serlo desde el punto de vista del perfil profesional del Diplomado que cursara esta titulación. Según la Orden de 26 de septiembre de 1.980, el plan que se establecía lo era a título de «Plan de estudios para las Escuelas de Graduados Sociales», si bien en su artículo 1º se hacía referencia a «Escuelas Sociales». Por su parte, el Real Decreto 921/1.980, de 3 de mayo de (B.O.E. del 17 de mayo), que regulaba las enseñanzas de Graduado Social y de los centros que las imparten, señalaba que en estos centros se cursarían «enseñanzas destinadas a la formación de Graduado Sociales» (art. 1.1), estableciendo en su articulado cómo se cursarían «los estudios de Graduado Social» (art. 2.1). Estas enseñanzas tendrían el carácter de «enseñanzas especializadas» (art. 2.1). Bien a las claras quedaba el objeto, limitado, de la formación que se pretendía lograr con el plan de estudios: la formación de este colectivo profesional; como señala el Decreto 3.549/77, de 16 de diciembre (B.O.E. de 3 y 25 de febrero) regulador de los Colegios profesionales de Graduados Sociales, se trata de «técnicos en materias sociales y laborales». Era un plan de estudios para «Escuelas de Graduados Sociales», orientadas a la formación de «Graduados Sociales Diplomados»; su único objetivo era, por tanto, el de formar a estos profesionales, y es desde el punto de vista de este objetivo que debe ser valorado. Entrando en el análisis de las materias incluidas en el plan de estudios de 1.980, se pueden separar dentro de ellas cinco grandes bloques en función de su contenido y de su importancia relativa dentro del conjunto de la formación. (Tabla 1). Un primer bloque lo componían las asignaturas jurídico-laborales, que formaban, con mucho, el núcleo temático más importante de toda la titulación. El plan dedicaba a estas materias cinco asignaturas anuales y tres cuatrimestrales, con un total de 78 créditos. Estas asignaturas cubrían la práctica totalidad del Derecho del Trabajo en sus distintas ramas, incluyendo tanto el individual como el colectivo, además de seguridad social, el proceso de trabajo y la seguridad e higiene en el trabajo; existía, además, una asignatura de primer curso con un marcado carácter introductorio, que servía de base común para las demás de Derecho del Trabajo. Las asignaturas jurídico-laborales estaban distribuidas a lo largo de toda la carrera, desde el primer hasta el último curso. Si bien faltaban algunas materias jurídico-laborales específicas, como las relativas a aspectos internacionales o al Derecho sancionador en lo laboral, puede afirmarse que en general el plan de estudios proporcionaba una formación adecuada en Derecho del Trabajo. Podía criticarse, con todo, el tratamiento que se hacía del Derecho Colectivo, al que se dedicaba una asignatura cuatrimestral en el segundo curso, y que podía incluir una segunda en el tercero, en función del perfil que se le diera a la asignatura denominada «Relaciones Industriales».Teniendo en cuanta que el Derecho del Trabajo suponía 78 créditos de un total de 180, aproximadamente un 43% de la carga lectiva total de la Diplomatura, puede afirmarse que esta materia era la más importante de todas las contenidas en el plan. Página nº 7
10 MATERIAS 1. ASIGNATURAS JURÍDICO-LABORALES 1.1. Derecho Individual 1.2. Derecho Colectivo 1.3. Seguridad Social 1.4. Seguridad e Higiene 1.5. Derecho Procesal Laboral TOTAL 2. OTRAS ASIGNATURAS JURIDÍCAS 2.1. Introducción al Derecho 2.2. Cooperación 2.3. Derecho Administrativo TOTAL 3. ASIGNATURAS ECONÓMICAS 3.1. Economía 3.2. Estructura Económica TOTAL 4. ASIGNATURAS DE EMPRESA 4.1. Organización de Empresas 4.2. Contabilidad TOTAL 5. ASIGNATURAS COMPLEMENTARIAS 5.1. Estadística 5.2. Sociología 5.3. Historia Social TOTAL NÚMERO DE CRÉDITOS % DE LA CARGA LECTIVA , , , , ,67 CARGA LECTIVA TOTAL Tabla 1. Un segundo bloque lo formaban otras asignaturas jurídicas consideradas complementarias para la formación del Graduado Social. Unas, por incluir conocimientos jurídicos generales previos a cualquier posible estudio del Derecho del Trabajo, como ocurría con la asignatura cuatrimestral de «Introducción al Derecho». Otros, por referirse a materias colaterales en el ejercicio profesional de estos diplomados, como ocurría con la cuatrimestral de «Cooperación», y la anual de «Derecho Administrativo». Estas otras asignaturas jurídicas suponían un total de 24 créditos, aproximadamente un 13% de la carga lectiva total. Si ponemos en relación el conjunto de las asignaturas jurídicas, el resultado final alcanza los 102 créditos, casi un 57% de la carga lectiva total. Desde este punto de vista, el peso de la formación jurídica es evidente, pudiendo considerarse ésta como una carrera «cuasijurídica», orientada fundamentalmente hacia la preparación de técnicos en una rama específica del Derecho, el del Trabajo, al que se acompañaban algunas otras materias jurídicas imprescindibles para el correcto aprendizaje de las laborales. Página nº 8
11 La articulación de este bloque de lo jurídico era, en cualquier caso, sumamente defectuosa. Si bien existía una asignatura de «Introducción al Derecho», faltaba una formación adecuada en campos concretos imprescindibles para la correcta comprensión de las asignaturas jurídico-laborales, como ocurría con el Derecho de Contratos o el Derecho de la Empresa, lo que dejaba al docente de las asignaturas de Derecho del Trabajo la misión, siempre complicada, de cubrir estas lagunas formativas a medida que las mismas se iban presentando. Otra muestra de la defectuosa articulación de las asignaturas jurídicas en el plan de estudios de es el tratamiento del Derecho Administrativo que, en vez de plantearse como un instrumento para la correcta comprensión de toda la materia de Seguridad Social, se colocaba en paralelo con ésta a lo largo del tercer curso de la Diplomatura, con lo que los alumnos debían tratar a la vez aspectos generales y específicos de la Administración, comenzar a estudiar una administración concreta a la vez que iban recibiendo una formación general en Derecho Administrativo. Un tercer bloque lo formaban las asignaturas de carácter económico, que también recibían un tratamiento significativo dentro del plan de estudios. Así, la formación estrictamente económica recibía 24 créditos, distribuidos en dos asignaturas anuales de «Economía» y Estructura Económica», en primer y segundo curso, respectivamente. Ello suponía un 13,3% de la carga lectiva total de la Diplomatura. Un cuarto bloque lo formaban las asignaturas de carácter empresarial. En principio, a la formación en materias empresariales se dedicaba una única asignatura anual, retrocediendo en esta materia en relación al plan de 1.967, en primer curso con un contenido en principio amplio y ambicioso: «Organización de Empresas y Administración de Personal». Junto a ellas se establecía una asignatura de contabilidad, con una carga lectiva de doce créditos. En conjunto, a estas materias correspondía un total de 24 créditos, lo que suponía un 13,3% de la carga lectiva total. Un quinto y último bloque lo formarían otras asignaturas de carácter complementario o instrumental en la formación de estos profesionales, que incluirían las anuales de «Sociología» y «Estadística», y la cuatrimestral de «Historia Social del Trabajo». Este bloque, con un total de 42 créditos, suponía aproximadamente un 23% de la carga lectiva total de la Diplomatura. Cambiando la perspectiva, el plan de no especifica el reparto de la carga lectiva entre la formación teórica y la práctica, si bien sí contenía alguna indicación sobre cómo debía hacerse este reparto. Según se preveía, «se dedicarán cinco horas semanales a clases prácticas, que serán distribuidas entre las materias y actividades docentes por las respectivas Escuelas». Teniendo en cuenta que se cursaban cinco asignaturas en cada cuatrimestre, y que la carga lectiva de cada una era de tres horas lectivas semanales, las clases teóricas podían suponer una hora adicional a la semana. Esta carga lectiva semanal por asignatura, tres clases teóricas y una práctica, nos indican la proporción entre teoría y práctica dentro de cada asignatura. En las anuales de 12 créditos, éstos se distribuían en 9 teóricos y 3 prácticos; en los cuatrimestrales de 6, 4,5 teóricos y 1,5 prácticos. Esta proporción del 75% de formación teórica y el 25% de práctica debe ser, sin embargo, corregido ya que se preveía una asignatura cuatrimestral de contenido exclusivamente teórico. Así, resultan 130,5 créditos teóricos y 45,5 créditos prácticos; en términos porcentuales, un 72% de formación teórica, y un 28% de formación práctica. La presencia e importancia de las asignaturas jurídico-laborales, el contenido de las mismas, la importancia de la formación práctica y la previsión de otras materias instrumentales como la Página nº 9
12 contabilidad, reflejaban de forma muy fiel la adaptación de esta formación a una salida profesional muy concreta, la del Graduado Social Marco General de la Reforma: El Real Decreto 1.497/ El Real Decreto 1.497/1.987, de 27 de noviembre, supone el inicio de un proceso generalizado de reforma del contenido de los estudios universitarios en nuestro país, estableciendo las distintas variedades de éstos, su contenido y su procedimiento de elaboración. Es en este último aspecto donde el Real Decreto establece las mayores novedades respecto de la situación anterior. El punto de partida de todo el sistema de elaboración de planes de estudio establecido por el Real Decreto se contiene en su artículo 1º, en el que se afirma que «los planes de estudio conducentes a la obtención de títulos universitarios oficiales (..) Serán elaborados y aprobados por las Universidades Públicas con sujeción a las directrices generales comunes que establece el presente Real Decreto y homologados por el Consejo de Universidades». Con ello se daba desarrollo a lo previsto por el artículo 28 de la Ley 11/1.983, de 25 de agosto de Reforma Universitaria (B.O.E. de 1 de septiembre). En el nuevo sistema la competencia fundamental la tienen las Universidades, que serán quienes, en ejercicio de su autonomía, redacten los planes de estudio que impartirán sus propios centros. Su autonomía no será sin embargo, total, ya que tendrán que adecuarse en esta tarea a un marco general fijado a nivel nacional, que garantizará un mínimo de uniformidad entre las enseñanzas de las distintas universidades. La adecuación de los planes de estudios, mediante el trámite de la homologación, atribuido por el artículo 10 del Real Decreto al Consejo de Universidades. De esta manera, y en una perspectiva diacrónica, para la elaboración de un plan de estudios concreto, serán competentes sucesivamente, diferentes instancias: en primer lugar, el Consejo de Ministros, que a propuesta del de Educación y Ciencia establece el marco general en el que deberán operar las autoridades universitarias en su tarea; en segundo lugar, estas mismas que elaborarán cada una su plan de estudios; en tercer lugar, el Consejo de Universidades, que estudiará la adecuación de estos planes de estudios al marco general, y le otorgará, en su caso, la correspondiente homologación. El marco general común para todas las Universidades está compuesto, a su vez de dos tipos de condicionantes: en primer lugar, las denominadas «Directrices generales comunes», definidas en el artículo 2.1 del Real Decreto como «las aplicables a todos los planes de estudios conducentes a cuales quiera de los citados títulos oficiales»; y, en segundo lugar, «las directrices generales propias», que son aquellas «de aplicación a los planes de estudio conducentes a los títulos universitarios específicos para los que se establezcan». De esta manera, cada Universidad está doblemente condicionada a la hora de elaborar un plan de estudios para alguna titulación que pretenda impartir; en primer lugar, unas directrices comunes para todos los títulos oficiales, que se refieren a la duración, contenido, ordenación y carga lectiva que deberá tener cualquier plan que pretenda ser homologado. Y, en segundo lugar, unas directrices específicas para cada titulación, que establecen los contenidos mínimos que cada plan de estudios deberá contener. Ambos marcos, el común y el específico, sirven para la actuación de las Universidades en su elaboración de los planes de estudio. Página nº 10
13 Las Directrices Generales Propias para la Diplomatura en Relaciones Laborales. En desarrollo de lo previsto en el Real Decreto 1.497/1.987, de 27 de noviembre, el Real Decreto 1.429/1.990, de 26 de octubre, estableció el título universitario de Diplomado en Relaciones Laborales, así como las directrices generales propias a las que debían sujetarse los planes de estudios conducentes a la obtención de dicha titulación. Siguiendo la técnica habitual en estos supuestos, un artículo único establecía este título universitario, «que tendrá carácter oficial y validez en todo el territorio nacional», a la vez que aprobaba las directrices propias, que aparecen en una anexo del Real Decreto. Por lo que se refiere a la ordenación de todo el plan de estudios para esta titulación, las directrices establecen que estas enseñanzas deben articularse como enseñanzas de primer ciclo, con una duración de tres años. Cada plan de estudios debe determinar su carga lectiva global partiendo de las citadas premisas, y teniendo en cuenta que esta carga no puede ser inferior a 180 créditos (directriz 2.1 del R.D. 1429/1990, de 26 de octubre), ni superior a la máxima permitida por el Real Decreto 1497/1987, de 27 de noviembre. Teniendo en cuenta que tras la reforma de el artículo de este Real Decreto señala que «la carga lectiva global no deberá exceder de la cifra que resulte de incrementar en un 15% la carga lectiva mínima fijada en las directrices propias de la titulación de que se trate», tenemos que la carga lectiva global máxima para un plan de estudios de esta naturaleza no puede superar los 207 créditos. De esta manera, cada Universidad podrá otorgar a su plan de estudios en Relaciones Laborales una carga lectiva de entre 180 y 207 créditos, distribuidos a lo largo de tres cursos académicos. También establece el Real Decreto 1.429/1.990, de 26 de octubre (directriz 2.2), que la carga lectiva deberá suponer en la práctica entre 20 y 30 horas semanales, incluyendo las prácticas, y sin que en ningún caso la parte teórica de esta enseñanza pueda superar las 15 horas semanales. Las enseñanzas en el campo de las relaciones laborales tienen una larga tradición en nuestro país, siendo una peculiaridad de nuestro sistema educativo que ha llamado poderosamente la atención de académicos y profesionales de otros países, cuyo interés por el campo laboral ha sido más tardío que el nuestro. Estas enseñanzas no sólo han cumplido una importante función social en nuestro país, contribuyendo a la formación de los trabajadores y a la creación de un colectivo profesional de contrastada eficacia; también ha sido la ocasión para la construcción de líneas de estudio y auténticas escuelas científicas, que de éstas, se extendieron a otros centros educativos y de investigación. En virtud de tal delegación normativa, y a partir de la orden de 10 de marzo de (B.O.E nº 64 del ), por la que se modifica la Orden de 26 de septiembre de 1.980, por la que se aprueba el plan de estudios para las escuelas sociales, cada Universidad comienza a hacer público su plan de estudios, significando entre otras, las siguientes: 1. RESOLUCIÓN de 25 de abril de (B.O.E. nº 64 del nº 118) RECTORADO DE LA UNIVERSIDAD DE OVIEDO, ESCUELA UNIVERSITARIA DE GRADUADOS SOCIALES. Hace público el plan de estudios de Diplomado en Relaciones Laborales a impartir en la de Oviedo. Página nº 11
14 2. RESOLUCIÓN de 30 de mayo de (B.O.E nº 147) RECTORADO DE UNIVERSIDAD DE VALLADOLID, ESCUELA UNIVERSITARIA DE GRADUADOS SOCIALES. Establece plan de estudios de Diplomado en Relaciones Laborales a impartir en la de Burgos. 3. RESOLUCIÓN de 11 de julio de (B.O.E nº 198) RECTORADO DE UNIVERSIDADES DE LLEIDA, PLAN DE ESTUDIOS. 4. RESOLUCIÓN de 28 de julio de (B.O.E nº 202) RECTORADO DE UNIVERSIDAD DE GRANADA. ESCUELA UNIVERSITARIA DE GRADUADOS SOCIALES. Hace público el plan de estudios de Diplomado en Relaciones Laborales a impartir en la dependiente de la Universidad de Granada. 5. RESOLUCIÓN de 12 de septiembre de (B.O.E nº 238) RECTORADO DE UNIVERSIDAD DE MÁLAGA. PLAN DE ESTUDIOS. 6. RESOLUCIÓN de 21 de septiembre de (B.O.E nº 240) UNIVERSIDAD COMPLUTENSE DE MADRID. Plan de Estudios Título de Diplomado en Relaciones Laborales. 7. RESOLUCIÓN de 4 de octubre de (B.O.E nº 264) PRESIDENCIA DE LA COMISIÓN GESTORA DE LA UNIVERSIDAD DE HUELVA. PLAN DE ESTUDIOS. 8. RESOLUCIÓN de 17 de octubre de (B.O.E nº 261) RECTORADO DE UNIVERSIDAD COMPLUTENSE DE MADRID. FACULTAD DE DERECHO. Corrige error de la resolución de 21 de septiembre de que publica el plan de estudios para la obtención del título oficial de Diplomado en Relaciones Laborales a impartir en la dependiente de la Universidad complutense de Madrid. 9. RESOLUCIÓN de 14 de noviembre de (B.O.E nº 287) RECTORADO DE LA UNIVERSIDAD DE ALICANTE. Acuerdo del Consejo de Universidades relativo al plan de estudios conducente al título de Diplomado en Relaciones Laborales. 10. REAL DECRETO 2229/1994, de 18 de noviembre (B.O.E Nº 304) HOMOLOGACIÓN. Homologa títulos de Diplomados en Relaciones Laborales de las Escuelas de Graduados Sociales de la Coruña y el Ferrol, adscrita a la Universidad de La Coruña. 11. RESOLUCIÓN de 8 de febrero de (B.O.E. Nº 52 DE ), de la Universidad de León, por la que se ordena la publicación del Plan de Estudios del Título de Diplomado en Relaciones Laborales. En cuanto a nuestra condición como docentes, y ante la falsa idea que existe de que no podemos impartir docencia en la Universidad Española, existe informe del Doctor D. Germán Barreiro González, Página nº 12
15 Catedrático de Derecho del Trabajo y Seguridad Social de la Universidad de León, al que hace referencia el Excmo. Sr. Presidente del Consejo General en su artículo publicado en la revista El Puntal nº 44, pág. 46, de febrero-2003, el cual establece perfectamente que tras la publicación del Real Decreto 1520/1986, de 13 de junio, de incorporación a la Universidad de las Enseñanzas de Graduado Social (B.O.E. de 28 de julio) y el Real Decreto 1.497/1987, de 27 de noviembre, modificado por el Real Decreto 1.627/1.994, de 10 de junio y el Real Decreto 1.429/1990, de 26 de octubre (B.O.E. de 20 de noviembre) por el que se creó el título universitario de Diplomado en Relaciones Laborales, los Graduados Sociales y los Diplomados en Relaciones Laborales podemos impartir tanto docencia práctica como docencia teórica en todas las diplomaturas y licenciaturas dentro de las enseñanzas del primer ciclo, no así la que atañe al segundo y tercer ciclo de estudios universitarios (Licenciatura y Doctorado). Y más en concreto «los Graduados Sociales y Diplomados en Relaciones Laborales pueden acceder a la condición de profesores asociados sin otro requisito que el de ser especialistas de reconocida competencia, acreditando el ejercicio de su actividad profesional fuera de la Universidad». En definitiva, es preciso que los Graduados Sociales nos incorporemos a la Universidad en calidad de docentes. Se hace necesario, al menos que la asignatura de prácticas del Derecho del Trabajo y Seguridad Social sea impartida por un Graduado Social en el ejercicio libre de la profesión. Los alumnos de Relaciones Laborales deben observar que quién les está impartiendo clases de su materia más propia, es alguien que ha estudiado su misma carrera. De esta forma iremos tejiendo la idea de una profesión organizada, ordenada y de reconocido prestigio. Una profesión que debe implantarse en todos los estamentos sociales y que debe abrirse a la sociedad. Debemos hacer ver a la sociedad que somos unos profesionales preparados y con capacidad para dar respuesta a cuantos problemas jurídicos-laborales nos plantean Los Estudios de Relaciones Laborales en las Universidades Andaluzas: La orientación Jurídico-Laboral. I. Introducción. Con este estudio se pretende analizar las consecuencias de la reforma operada en las enseñanzas de la Diplomatura en Relaciones Laborales tras la entrada en vigor del Real Decreto 1497/1987, de 27 de Noviembre, (BOE de 14 de diciembre), desarrollado por el Real Decreto 1429/1990, de 26 de octubre (BOE de 20 de noviembre). Se trata de comprobar si la propuesta de diversidad realizada por las nuevas normas se ha visto corroborada en la práctica andaluza o si, en realidad, hemos vuelto materialmente a una cierta uniformidad en la enseñanza universitaria en Relaciones Laborales; si los planes de estudio de las Universidades Andaluzas reflejan ciertas diferencias con los nacionales y entre sí o si, por el contrario, la enseñanza de las asignaturas jurídico laborales responde a un esquema uniforme o sustancialmente idéntico que impide la especialización de los distintos centros en algún campo específico de nuestro área de conocimiento. El objeto de este estudio se limitará, por tanto, a los nuevos Planes de Estudio de la Diplomatura en Relaciones Laborales elaborados por las distintas Universidades Andaluzas; desde los Página nº 13
16 de la Universidad de Granada (Melilla) BOE de 29 de Junio de 1992, hasta los recientísimos Planes de las Universidades de Sevilla (BOE de 6 de Octubre de 1995), Córdoba (BOE de 18 de Noviembre de 1995), y Jaén (BOE de 20 de Diciembre de 1995), pasando por los de la Universidad de Cádiz (BOE de 6 de Febrero de 1993), Granada (BOE de 24 de Agosto de 1994), Málaga (BOE de 5 de Octubre de 1994), Huelva (BOE de 4 de Noviembre de 1994) Cádiz (Campo de Gibraltar) y Cádiz (Jerez) (BOE de 14 de Febrero de 1995). Es importante tener en cuenta que la reciente creación de las Universidades de Almería, Huelva y Jaén (por leyes 3/1993, 4/1993 y 5/1993 de 1 de Julio, respectivamente), ha permitido que las correspondientes Escuelas Universitarias de Relaciones Laborales de estas Universidades se hayan desvinculado de aquellas a las que se hallaban adscritas (Universidad de Sevilla y de Granada) y hayan emprendido, de forma independiente, el difícil camino para la elaboración de los nuevos Planes de Estudio de la Diplomatura de Relaciones Laborales. II. Antecedentes. Como se ha recordado anteriormente, las actuales enseñanzas en Relaciones Laborales han evolucionado en varias etapas desde la creación de las primitivas Escuelas Sociales y de Graduados Sociales: Durante el primero de estos períodos, iniciado con la creación de una Escuela Social en la Sección de Cultura Social del Ministerio de Trabajo (Real Decreto Ley de 17 de agosto de 1925 cuyo primer Plan de Estudios fue modificado por el Real Decreto-Ley de 7 de septiembre de 1929 y, más tarde, por el Decreto de 19 de octubre de 1930 y la Orden del Ministerio de Trabajo y Previsión Social de 31 de octubre de 1931), las enseñanzas del Derecho del Trabajo se amoldaron al lento nacimiento y conformación de esta rama del ordenamiento, primando desde 1929 una visión corporativa plasmada en asignaturas como «Principios de Derecho Corporativo», «Derecho Corporativo Español», «Derecho Administrativo de las Corporaciones del Trabajo», al mismo tiempo que se otorgaba una notable importancia a las materias de Previsión Social. La segunda etapa, que abarca desde el año 1940 a Durante la misma, las Ordenes Ministeriales de 29 de diciembre de 1941 y 7 de abril de 1967 permitieron la restauración y la definitiva consolidación de las Escuelas Sociales en España, extendiéndose éstas por toda la geografía española. Como es obvio, la enseñanza del Derecho del Trabajo y de las materias jurídicas en esta época está fuertemente influenciada por la visión corporativa y autoritaria del régimen franquista, más publicista en el Plan de Estudios de 1941 (baste recordar asignaturas como Doctrina y Derecho Político del Movimiento, Ciencia y Técnica de la Administración) y más contractualizada en el de En cualquier caso, es curioso comprobar la notable influencia de la Iglesia Católica con asignaturas tales como «Doctrina Social de la Iglesia». El tercero de estos períodos, que se inicia con la aprobación del Plan de Estudio de Graduado Social por Real Decreto de 26 de septiembre de 1980 y se extiende hasta la aprobación del Real Decreto 1429/1990, de 26 de octubre, que provocó importantes cambios en el contenido de los estudios en Relaciones Laborales. Durante este período la enseñanza impartida en las Escuelas de Graduados Sociales es absolutamente uniforme ya que el Plan de 1980 no permitía ninguna adaptación por parte de los distintos centros y, al mismo tiempo, dejaba una escasa, o prácticamente nula, libertad al alumno para la elección de aquellos contenidos que deseara cursar durante sus estudios de Página nº 14
17 Diplomatura. Es ésta una situación que va a verse profundamente alterada por la Reforma de los Planes de Estudio. En cualquier caso, lo cierto es que la enseñanza del Derecho del Trabajo constituía el pilar fundamental de este Plan de Estudios, en el que, sin embargo, aun podía apreciarse la escasa importancia otorgada en aquellos momentos al Derecho Colectivo al primar, fundamentalmente, el Derecho Individual, algo lógico, por otra parte, dada la situación política y jurídico laboral en la que surge este Plan. Además, es palpable la escasa atención prestada a las materias internacionales del Trabajo y de la Seguridad Social, un déficit éste, que, seguramente, responde a las mismas causas anteriormente expuestas. III.- El marco Jurídico de la Reforma en los Estudios de las Relaciones Laborales: una propuesta de diversidad. Como es bien sabido, el punto de partida del iter reformador de los viejos Planes de Estudio se encuentra en la Ley Orgánica 11/1983, de 25 de agosto, de Reforma Universitaria que contenía en su artículo 28 el mandato al Gobierno de establecer, a propuesta del Consejo de Universidades, los títulos de carácter oficial y validez en todo el territorio nacional, así como las directrices generales de los planes de estudio que debieran cursarse para su obtención y homologación. En cumplimiento de este mandato, el artículo 1º del Real Decreto 1497/1987, de 27 de noviembre (BOE de 14 de diciembre) obligó a todas las Universidades Públicas a elaborar sus Planes de Estudio sujetándose a las directrices generales comunes que en él se establecían, debiendo así mismo respetar «las directrices generales propias» que resultarán «de aplicación a los planes de estudios conducentes a los títulos universitarios específicos para los que se establezcan» (artículo 2º.2 del mismo cuerpo reglamentario), y que, para la Diplomatura en Relaciones Laborales, aparecen recogidas en el Real Decreto 1429/1990, de 26 de octubre (BOE de 20 de noviembre). Esta nueva articulación permitía una más amplia libertad a las Universidades y al alumno en la selección de las enseñanzas a impartir. Con ello se buscaba fomentar la competencia entre nuestras Universidades, la adecuación de sus enseñanzas a la realidad social que las circundaba y la posibilidad (sobre todo en aquellos casos en los que existiese un distrito único), de que el alumno escogiera una u otra Universidad según sus preferencias y la importancia dada a las distintas materias por cada Centro. Transcurridos ya más de una década años desde la entrada en vigor del mencionado R.D., nos encontramos en condiciones de analizar si dicha diversidad en la enseñanza del Derecho del Trabajo es una realidad o si por el contrario, los Planes de Estudios de las Universidades Andaluzas muestran en su conjunto y de forma individualizada una cierta homogeneidad. IV.- Las Directrices Generales Propias y su desarrollo en las Universidades Andaluzas. 1-. La duración de las enseñanzas y la carga lectiva del Derecho del Trabajo en las mismas. Como sabemos, el Real Decreto 1429/1990, establece en su directriz segunda que los Planes de Estudio en Relaciones Laborales deberán articularse como enseñanzas de primer ciclo, con una duración de tres años, y que la carga lectiva global no podrá ser inferior, en ningún caso, a 180 créditos, ni superior al máximo permitido por el RD 1267/1994 de 10 de junio, esto es, 207 créditos. Página nº 15
18 La carga lectiva que cada una de las Universidades Andaluzas ha asignado a sus Planes de Estudio se encuentra efectivamente dentro de estos límites, oscilando entre los 180 créditos de la Escuela Universitaria de Estudios Empresariales de Melilla hasta los 207 créditos de las Escuelas Universitarias de Relaciones Laborales de Córdoba y Sevilla. Dentro de este marco, los Planes de Estudio de las Universidades de Huelva y Jaén abarcan 200 créditos, mientras que las de Cádiz, Málaga y Granada se sitúan, respectivamente, en 204, 205 y 197 créditos. GRÁFICO Nº. 1: CARGA LECTIVA GLOBAL DE LAS UNIVERSIDADES ANDALUZAS EN RELACIÓN CON LA MEDIA NACIONAL (ANTES Y DESPUES DE LA REFORMA DE 1994) Y ANDALUZA 2= Media Nacional desde eficacia del R.D. de 1994, M.A.= Media Andaluza, ME= Melilla, CA=Cádiz, GR= Granada, MA= Málaga, HU=Huelva, JE=Jerez, GI=Gibraltar, SE= Sevilla, CO=Córdoba, JA=Jaén, M.N.=Media Nacional. En este contexto, las asignaturas jurídico laborales representan un tanto por ciento relativamente elevado del mismo. GRÁFICO Nº. 2: DISTRIBUCIÓN DE LA CARGA LECTIVA TOTAL EN RELACIÓN CON LAS ASIGNATURAS OBLIGATORIAS Y TRONCALES DE CARÁCTER JURÍDICO LABORAL Página nº 16
19 Como puede observarse, la media de las materias jurídico laborales (troncales y obligatorias), en los Planes de Estudio de las Universidades Andaluzas se sitúa en 53.3 créditos, lo que supone un 26 % de la carga lectiva global. Media ésta que, si la comparamos con la nacional (que es de 55 créditos aproximadamente, es decir, un 26% sobre la carga lectiva global media), nos permite concluir que las Universidades Andaluzas se han mantenido, en la elaboración de sus planes, en la misma línea que el resto de las universidades nacionales. Al mismo tiempo, resulta interesante comparar estos datos con el porcentaje asignado a estas materias en el Plan de Estudio de 1980 (43.3% de la carga lectiva total), para constatar cómo ha tenido lugar una considerable disminución de la presencia de asignaturas jurídico laborales, en favor de otras disciplinas de carácter sociológico o económico. Todo ello indica un notable cambio con respecto al Plan de Estudio de 1980 debido, principalmente, a que la directriz primera del Real Decreto 1429/1990, de 26 de octubre, permite distinguir dos posibles bloques de conocimientos frente a la anterior preponderancia, casi en exclusiva, del Derecho del Trabajo. Estos bloques son, de un lado, la organización del trabajo y de la gestión de personal, que podría incluirse en una orientación económico-social; y, de otro, la ordenación jurídica del trabajo y de la Seguridad Social, que conllevaría una orientación jurídico-laboral, haciendo hincapié en el aspecto jurídico de las materias objeto de estudio. No obstante, es preciso destacar que ello no constituye una pérdida absoluta de importancia de las materias jurídico laborales que, de acuerdo con las asignaturas relacionadas en estas directrices, Página nº 17
20 siguen siendo de capital importancia y recibiendo una asignación en créditos superior a las materias que constituyen el bloque que llamábamos económico-social. Por lo dicho, se puede concluir, que el perfil profesional del Diplomado en Relaciones Laborales aparece mucho «más amplio que el previsto en 1980» para el Graduado Social, gracias a la introducción de esa orientación económico-social, que el alumno puede escoger jugando con las materias optativas que le ofrezca cada Universidad. Y no sólo por ello, sino porque además el Real Decreto 1497/1987 permite a cada Universidad elaborar su propio Plan a partir de directrices que resultan tan amplias que permiten asignar una determinada materia a diversas áreas de conocimiento, por lo que, dependiendo del área a la que se le asigne, podrá darse a la asignatura una orientación más o menos jurídica. 2. Contenido de los Planes de Estudio de las Universidades Andaluzas en materias jurídicolaborales Graduados Sociales y Diplomados en Relaciones Laborales: el nuevo perfil profesional Por otra parte, es conveniente recordar, antes de entrar en el estudio de las materias troncales establecidas por el Real Decreto 1429/1990, que las titulaciones de Graduados Sociales y Relaciones Laborales son, a estos efectos, absolutamente equiparables -Disposición Adicional del Real Decreto 1429/1990 y Real decreto 1954/1994, de 30 de septiembre (BOE de 17 de noviembre), en cuyo Anexo (que contiene el Catálogo de Títulos Universitarios Oficiales) se establece expresamente la absoluta homologación entre ambos títulos-. En este sentido resulta de interés la contestación del Servicio de Títulos del Ministerio de Educación y Ciencia de 2 de febrero de 1995, al escrito del Colegio Oficial de Graduados Sociales y Diplomados en Relaciones Laborales de Las Palmas respecto de las relaciones entre ambas titulaciones, en la cual se corrobora esta completa equiparación entre ambos. La Diplomatura en Relaciones Laborales es, sin duda, la «heredera» directa de la antigua titulación de Graduado Social, a la que habría venido a sustituir, asegurando una formación similar y permitiendo el acceso al ejercicio de la profesión de Graduado Social mediante la correspondiente inserción en alguno de los Colegios Profesionales ya existentes. Por tanto, desde 1990 existe de hecho una doble denominación para una misma realidad: «Graduado Social» para el profesional en ejercicio y «Diplomado en Relaciones Laborales» para el titulado que desee acceder a dicha actividad. Sería, en definitiva, una relación similar a la existente entre la profesión de abogado y la licenciatura en Derecho. Una relación de género a especie, por la que el colectivo de Diplomados en Relaciones Laborales podrá acceder a la profesión de Graduado Social y será esta misma titulación la que le habilito legalmente para el ejercicio de la misma. Como es bien sabido, tras la reforma de los planes de estudio es necesario distinguir entre tres tipos de asignaturas: Página nº 18
LA ENSEÑANZA DEL DERECHO DEL TRABAJO EN LA DIPLOMATURA EN RELACIONES LABORALES: BALANCE PROVISIONAL DE UNA INVESTIGACIÓN
LA ENSEÑANZA DEL DERECHO DEL TRABAJO EN LA DIPLOMATURA EN RELACIONES LABORALES: BALANCE PROVISIONAL DE UNA INVESTIGACIÓN Este trabajo es fruto de la colaboración entre los profesores Alfaro de Prado Sagrera,

References: Real Decreto 
 artículo 25
 artículo 1
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 Real Decreto 
 artículo 1
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 artículo 28
 artículo 10
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 artículo 2
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 resolución 
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 artículo 28
 artículo 1
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