Source: https://martinbecerra.wordpress.com/2012/02/27/la-caducidad-de-fibertel-y-sus-efectos/
Timestamp: 2018-01-22 00:39:42+00:00

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La caducidad de Fibertel y sus efectos | QUIPU
La resolución del gobierno de declarar caduca la licencia de la empresa Fibertel, que es una de las principales operadoras del oligopólico mercado de prestación de banda ancha, protagonizado por las filiales de las incumbentes telefónicas (Speedy de Telefónica y Arnet, de Telecom), afecta directamente al Grupo Clarín y a su empresa más rentable, la cableoperadora Cablevisión (fusionada con Multicanal gracias a la autorización del ex presidente Néstor Kirchner en su último día hábil de mandato). Notas de Fernando Krakowiak en Página 12 y Martín Bidegaray en Clarín. En tanto, Gustavo Arballo en su excelente blog Saber leyes no es saber derecho desmenuza desde punto de vista legal la medida, concluyendo que es extrema en el contexto de un marco jurídico que admitía y reclamaba procedimientos intermedios, y el especialista Carlos Blanco duda en su blog Aló Telecos acerca de la capacidad de las operadoras telefónicas de incorporar como clientes al millón de abonados de Fibertel en 3 meses. Sobrevuela, además, la posibilidad de que Multicanal pueda hacerse formalmente cargo del servicio. Rodolfo Barros (RB) en Perfil brinda “ocho clavez de la crisis de Internet” que revelan la falta de planificación del gobierno al tomar una decisión que correspondía al año 2003. En Página 12, Krakowiak menciona opciones tanto del Gobierno como del Grupo Clarín frente a la caducidad de Fibertel y el riesgo de incrementar la ya alta concentración del mercado, algunas de las cuales pasan por desempolvar el Decreto 764/2000, que cumplió una década sin ser aplicado por el Poder Ejecutivo.
EL GOBIERNO DECLARO LA CADUCIDAD DE LA LICENCIA QUE TENIA FIBERTEL PARA BRINDAR BANDA ANCHA
Freno para una conexión a Internet floja de papeles
El Gobierno declaró ayer la caducidad de la licencia que tenía Fibertel para brindar Internet y les dio noventa días a los clientes de la firma para migrar hacia otro prestador. El argumento oficial es que el Grupo Clarín disolvió esa sociedad en enero de 2009 y desde entonces brinda el servicio de manera irregular a través de la firma Cablevisión, sin tener la autorización del organismo regulatorio. La compañía denunció una “brutal actitud de hostigamiento” y adelantó que “ejercerá todas las acciones administrativas y judiciales, tanto en el fuero civil como penal, para defender sus legítimos derechos y velar por la continuidad de sus servicios”. El Grupo Clarín acusó el golpe y sus acciones cayeron 5,7 por ciento.
El argumento que esgrime el Gobierno es el mismo que llevó a la Secretaría de Comunicaciones a revocar en julio de 2009 la asignación de la numeración que le había otorgado a Fibertel para brindar telefonía. En aquel entonces, el secretario del área, Lisandro Salas, primero accedió al pedido y diez días después dio marcha atrás haciendo lugar a un reclamo de Telefónica y de la Federación de Cooperativas de Servicio Telefónico de la Zona Sur, quienes objetaron la decisión porque, según dijeron, Fibertel había dejado de ser una sociedad y, por lo tanto, no podía tener licencia ni numeración para brindar triple play como lo hacen otras cableras.
El ministro de Planificación, Julio De Vido, comunicó la novedad ayer por la mañana. “Desde el 15 de enero del año pasado, Cablevisión ha venido utilizando la licencia de Fibertel sin estar autorizada”, aseguró antes de dejar en claro que ya no podrá hacerlo. Informó que los usuarios tendrán tres meses para cambiar de proveedor y difundió una línea telefónica a la que podrán llamar para asesorarse (ver aparte).
El origen del conflicto se remonta a 2003, cuando Cablevisión, controlada entonces por Liberty Media y el grupo texano HMT&F, absorbió Fibertel. La operación fue aprobada por la Inspección General de Justicia (IGJ) y se le comunicó a la Comisión Nacional de Comunicaciones para que se expida, aunque, según afirman en la empresa, no era necesario esperar la autorización de este organismo para avanzar con el traspaso de la licencia de telecomunicaciones. “La autorización se requiere cuando hay un cambio de titularidad, pero en ese caso no lo hubo porque Cablevisión ya controlaba Fibertel”, afirmó a Página/12 Carlos Moltini, gerente general de Cablevisión. Según el ejecutivo, las firmas habían surgido separadas porque la regulación no autorizaba que el titular de una licencia de radiodifusión tuviera también una licencia de telecomunicaciones, pero cuando se flexibilizó la norma se procedió a la fusión. Luego Cablevisión pasó a manos del Grupo Clarín, quien el 15 de enero de 2009 directamente disolvió la sociedad Fibertel ante la IGJ.
Desde Cablevisión, en cambio, aseguraron que la medida forma parte de una “persecución ilegal”. “Sin dudas, se trata de un nuevo y gravísimo capítulo dentro de la escalada, cada vez más totalitaria, de ataques del Gobierno contra las empresas del Grupo Clarín”, dijeron a través de un comunicado. En esa serie incluyen la anulación de la fusión Multicanal-Cablevisión, el intento por regular los precios del abono del cable y la multa de cinco millones de pesos que se le aplicó a la compañía por prácticas anticompetitivas en Santa Fe.
Si pese a todo la firma no logra ponerle freno a la medida, 1,1 millón de abonados al servicio de banda ancha de Fibertel deberán cambiar de empresa. Es difícil pensar que esa migración se pueda concretar en apenas noventa días, como se anunció ayer. Las firmas suelen adecuar su infraestructura a la tasa de crecimiento esperada y ni el más optimista de los competidores de Fibertel se debe haber imaginado un escenario así. Por lo tanto, es complicado predecir si estarán en condiciones de garantizarle el servicio en tiempo record a la diáspora de Fibertel. Tampoco está claro si el propio Grupo Clarín podrá absorber parte de esos abonados con la licencia de telecomunicaciones que tiene Multicanal. Por ahora, se limitaron a resaltar que resistirán la decisión oficial, pero apelar a su otra licencia podría ser un plan B si sus reclamos no tienen eco en la Justicia.
El Gobierno busca prohibir Fibertel y beneficiar a las telefónicas
Impuso 90 días para cambiar de compañía. La firma sigue dando su servicio normalmente.
Por Martín Bidegaray – 20.08.2010
Aunque la presidenta llena sus discursos con apelaciones a “combatir los monopolios”, ayer su administración avanzó en la consolidación del duopolio de Telefónica y Telecom en el mercado de conexiones a Internet. Fue a través de un anuncio del ministro de Planificación, Julio De Vido. El funcionario informó sobre la caducidad de la licencia de Fibertel (propiedad de Cablevisión, una empresa del Grupo Clarín ) para seguir operando en el mercado de acceso a Internet.
Según el ministro, los más de 1.055.000 abonados de la empresa tienen 90 días para cambiar de compañía. La decisión del Gobierno favorece a los competidores de Fibertel: Telefónica (a través de Speedy) y Telecom (con Arnet). La española tiene 1.406.000 clientes y la italo-argentina (en la que el Gobierno operó para que ingresen empresarios cercanos) cuenta con 1.274.000 conexiones. Algunas versiones indicaban ayer que ese es el precio que acordó el Gobierno con las telefónicas para no incluir el triple play en la Ley de Medios (ver página 7 ).
“A los clientes de Fibertel se les otorga 90 días a los efectos que se implementen las medidas necesarias para la migración de los mismos”, agregó De Vido.
Tanto los expertos como los clientes de Fibertel rechazaron esta medida del Gobierno . “Se restringe la competencia”, analizó Enrique Carrier, director de Carrier & Asociados. “Finalmente lo que hace es dejar a Telefónica y a Telecom como proveedores hegemónicos”, señaló Ariel Barlaro, director para América latina de la consultora Next TV.
Cablevisión calificó a la medida como “ilegal y arbitraria” . Aunque apelará en la justicia, en la empresa calificaron al hecho como “un nuevo y gravísimo capítulo dentro la escalada, cada vez más totalitaria, de ataques del Gobierno contra las empresas del Grupo Clarín” (ver pág.7 ). Fibertel, que seguirá trabajando normalmente, aportó ventas por $ 480 millones en el primer semestre.
En los portales de Clarín, La Nación y Perfil hubo muchísimos comentarios de lectores enojados con la decisión. “Esta medida rememora a la implementación local del método chavista” fue una de las expresiones más utilizadas.
Según De Vido, Cablevisión adoptó una “actitud ilícita” con la prestación de servicios de Internet con Fibertel, una firma que después disolvió por cuestiones societarias, aspecto que fue cuestionado por la Comisión Nacional de Comunicaciones (CNC).
Todo se remonta a 2003, cuando Cablevisión era del fondo Hicks Muse y la estadounidense Liberty. Tenía una licencia de radiodifusión. A su vez, la empresa contaba con el 99% de Fibertel, que tenía permiso para brindar telecomunicaciones.
“En ese momento, se encaró la fusión de compañías, algo que fue aprobado por la Inspección General de Justicia (IGJ)”, defiende Carlos Moltini, gerente general de Cablevisión. “En 2006, grupo Clarín compra Cablevisión y realiza la fusión con Multicanal, que fue aprobada por el ministerio de Economía en 2007 . En su momento, la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia (CNDC) le dio vista al expediente a la CNC, que no objetó nada”, agrega. La fusión fue aprobada.
“Esto restringe la competencia, es exactamente en contra de lo que están pregonando. Aparte, es inaplicable”, interpretó el consultor Carrier. “En el norte del país, Telecom es dominante, es Telecom contra Fibertel. En el sur, es Telefónica contra Fibertel. En las grandes ciudades, la gran competencia de banda ancha es entre esas dos redes. Hay muchísimos proveedores más chicos que de ninguna manera tienen red como para competir”, opinó Barlaro.
Por Gustavo Arballo en http://www.saberderecho.com/
En 2002, la Inspección General de Justicia de la Nación aprueba la absorción societaria de Fibertel-Cablevisión. Luego el absorbente es absorbido: Multicanal se fusiona con Cablevisión, la IGJ aprueba en enero de 2009. Un año y medio después, hoy, la SECOM revoca la licencia de Fibertel en la resolución 100/2010 (PDF).
Consecuencias las hay políticas y serias 1, 2. Personalmente pienso que nunca es bueno perder un jugador de peso en un mercado que parece tender a la concentración.
Punto para el gobierno
La resolución 100 fulmina con caducidad la licencia de Fibertel. Se apoya en el art. 16.2.5 del reglamento dado en el decr. 764/2000, por la causal de “cesión o transferencia a terceros de la licencia o el cambio de control social, que no hubiera sido autorizada”.
El gobierno tiene un punto ahí. Leído taxativamente, fusión no es cesión ni cambio de control social. Leído jurídicamente, sí lo es: es todavía más que un cambio de control social.
Independientemente de las aprobaciones de la IGJ, no es correcto extender los efectos del régimen de inscripción de las sociedades al régimen de licencias. IGJ controla personas jurídicas, la SECOM controla un servicio público. Huelga decir que lo mismo ocurre con el régimen de marcas: yo puedo tener los derechos a usar la marca Fibertel luego de comprar la empresa, pero el gobierno puede verificar que incumplo las condiciones para seguir prestando un servicio (por el régimen propio, por incurrir en concentración de mercado, etc.).
Puntos para Fibertel
Sin embargo, las razones por las que el gobierno puede negar esa autorización son taxativas y formales (están en el punto 13 del Decr. 764/2000) y no son mucho más que un libre deuda. Erra la SECOM en decir que hay condiciones intuitu personae en el régimen de licencias de transmisión de datos.
No había a priori causales para negar la autorización, porque ni Cablevisión ni Multicanal tienen prohibido en tanto sociedades prestar servicios de internet, la restricción que les cabe es que no pueden hacerlo por el mismo caño (cable) en el que llevan TV (no hay doble ni triple play en la legislación argentina).
Luego tenemos el problema de si la sanción de caducidad era automática: no lo es. El 16.2.5 dice que la SECOM “podrá” disponer la caducidad de las licencias.
Esta sanción debe juzgarse teniendo en cuenta el Decr. 1185/90 que establece entre otras cosas el procedimiento para sanciones. El art. 38 de ese decreto establece todo un menú de sanciones que empieza con el apercibimiento y que debe contemplar la autoridad de aplicación ponderando la gravedad de la falta, que en sí aparece como un incumplimiento formal. La misma norma contempla la posibilidad de no aplicar una sanción “cuando el prestador corrija o cese el incumplimiento ante la intimación que bajo apercibimiento de sanción le curse la Comisión Nacional de Telecomunicaciones. No regirá lo precedentemente expuesto cuando el incumplimiento produzca perjuicios serios e irreparables o gran repercusión social o haya motivado una intimación anterior”.
No hubo perjuicios graves, y la enorme dilación temporal entre la primera fusión ante un hecho notorio de uno de los tres principales operadores del mercado revela una suerte de aquiescencia de la autoridad reguladora que no puede resolverse súbita y sorpresivamente con la aplicación de la sanción extrema.
¿16.3.1 o 16.3.2?
La resolución de la SECOM invoca el art. 16.3.2 del reglamento, por el cual “la declaración de caducidad con causa en la declaración de quiebra, disolución o liquidación de la sociedad será aplicable sin necesidad de requerimiento previo alguno”. En todos los demás casos, lo que tiene que hacer la SECOM (16.3.1) es intimar a remediar el incumplimiento en 30 días bajo apercibimiento de caducidad.
Leído muy literalmente, la SECOM tiene razón.
Leído con buen criterio, el 16.3.2 tiene razón de ser en los casos de disolución liquidativa, y no a los casos en que hay una incorporación, donde la empresa compradora “adquiere la titularidad de los derechos y obligaciones de las sociedades disueltas” (art. 82 de la Ley de Sociedades) lo que implica, prima facie, adquirir al menos el derecho administrativo a ser notificada del procedimiento sancionador: tal es la interpretación que mejor concilia las normas. Visto de otro lado, el 16.3.1 se aplica sólo cuando no hay nadie a quien notificar. La fusión es una extinción formal pero una continuación jurídica de la empresa; la SECOM se apoya en lo primero ignorando lo segundo.
O me equivoco groseramente, o la acción judicial de Clarín/Multicanal va a prosperar.
Fibertel debería cesar su servicio en el plazo de 90 días. Una decisión errónea, sin lugar a duda. Sin embargo, más allá de las consideraciones personales, no queda en claro cómo el mercado argentino podría absorber a ese millón de abonados de banda ancha que quedarían huérfanos en tan corto plazo. ¿Alguien lo habrá pensado?
Eso mismo estaba pensando. Porque además no es que quedan 5 o 6 prestadores, en las mayorías de las ciudades del interior es [Fiber|Gigared] (con una proporción de abonados que estimo 75/25) por cablemodem, y Arnet O Telefonica O la cooperativa (notese que la O en general es EXCLUSIVA, no conozco en el interior que puedas tener Speedy y Arnet como oferente).
Además, hasta donde se ADSL trabaja best-effort, por lo que más gente compitiendo por el mismo ancho de banda (encima si fiber tenía algún cliente corporativo – vi publicidades al respecto – seguramente vas a tener más conexiones frame-relay que van a tener más prioridad).
Como en 90 días, una telefónica puede decidir invertir todo lo que tiene que invertir, para dar un servicio del doble de calidad del que vienen dando (que es desastrozo, tengo fiber y arnet, porque por trabajo necesito un enalce de back-up, y las diferencias al menos en mi zona son notables pero todos me dicen más o menos lo mismo).
Una pregunta, los troncales de fiber, van a quedar de adorno, o para la HD-TV? o los pueden vender? o esos activos ahora no tienen dueño? porque de última me deshago de fiber, pero me quedo como dueño de los troncales y cobro por el uso, podría permitir que una nueva empresa (amiga del gobierno si querés, poco me importa), tome el servicio hacía el usuario.
Otra pregunta, los empleados hoy son todos de fiber? porque que vas a mantener contratado a un técnico o un especialista en redes o en lo que sea, si no vas a tener más el servicio? Es decir, por ese lado puede venir cierta presión también.
Igualmente, o son muy intrépidos y no pensaron en que se están metiendo, o lo tenían planeado y las telefónicas ya tienen las inversiones realizadas, o bien, es una amenaza como para mostrar poder de fuego en esta guerra fría (me inclino más por esta última, en 90 días veremos)
Por otro lado, los tronca
19/08/10 18:11
según leí, Clarín tiene una licencia de telecomunicaciones vigente a través de Multicanal. Sabés cómo sería eso? Podría hacerse cargo directamente con esa licencia de los usuarios y absorber la estructura de Fibertel? O sería más complejo el tema?
Porque si es así, demasiado bolonqui por nada. Humo político dispensado a mansalva desde todos los wines.
20/08/10 13:52
Carlos Blanco dijo…
El Grupo Clarín poseía múltiples licencias para operar servicios de telecomunicaciones. Entre las que recuerdo: PRIMA y Datamarkets (no sé si Fullzero y Vontel eran nombres comerciales o estaban montados sobre el paraguas de las otras licencias). Tampoco sé si esas licencias han sido dadas de baja por el supuesto que la fusión había sido aprobada y que Cablevisión era el heredero universal de todos los activos.
Por supuesto, la propiedad de la red sigue siendo de Cablevisión. De hecho, existen empresas que actualmente revenden el servicio de cablemódem de esa red y que no estarían alcanzadas por la medida; SkyOnLine es una de las que recuerdo.
De ese modo, el servicio podría ser retomado por cualquier empresa con licencia para el servicio de acceso y valor agregado; ya sea del Grupo -si es que aún conserva alguna licencia- o no. Si es una empresa del Grupo, todo se resume en un problema de facturación y marketing.
Entiéndase como “empresas no del Grupo” a empresas con cierta afinidad, que deberían pagarle por la reventa o el uso de la red, con lo cual un supuesto montaje -con empresas fantasmas o a precios ridículos- se vuelve complejo al tener muchos ojos mirando y por el riesgo a que la obliguen a alquilar a “empresas no afines” a igualdad de condiciones.
De todos modos, creo que ceder la explotación a un tercero -aún de forma controlada- sería una medida extrema y, creo, que seguramente también sería obstaculizada.
Seguramente antes tratarán de revertir la prohibición para vender nuevos accesos y la orden de cesar con el servicio en 90 días.
Aunque los especialistas en derechos afirman que el caso estaría ganado, Cablevisión-Fibertel sentirán fuerte este golpe.
ocho claves DE LA CRISIS DE INTERNET
Habría que invertir US$ 500 millones para suplir el servicio
Los desafíos si se cumple la medida:
CAMBIO DE MAIL.
Hasta ahora, el Gobierno se inclinó por pensar que la mano invisible del mercado hará que los usuarios de Fibertel sean absorbidos por otras empresas. En ese caso, perderán su direción de mail. Esto es muy importante porque los de Fibertel fueron los primeros usuarios de banda ancha en la Argentina, porque las telefónicas no habían desplegado su ADSL. Los viejos usuarios de Fibertel tienen el mismo mail que hace una década.
Las empresas que reciban a los usuarios de Fibertel deberán soportar siete veces más ingresos en los próximos tres meses que los que recibieron entre abril y junio. Es por ello que hay serias dudas de que las operadoras puedan afrontar la demanda, tan sólo por el papeleo. Más de la mitad de los reclamos en Defensa del Consumidor referidos a Internet son por los contratos.
CABLEMODEM VS. ADSL
Los usuarios de Fibertel reciben el servicio a través de una tecnología que se llama Cablemódem, utilizada por las empresas de TV por cable. Las telefónicas usan ADSL. El millón de los cablemódems que tienen los usuarios de Fibertel deberá ser reemplazado por otros cablemódems del nuevo operador o por módems ADSL. Cada módem tiene un costo de entre US$ 40 y US$ 50. En el mercado se asegura que, aun teniendo el dinero, en noventa días es imposible reunir un millón de ellos.
Un millón de conexiones a Internet que usaban la red de Cablevisión invadirán las redes de las telefónicas y otros cables. Eso reducirá la performance del servicio para los nuevos usuarios y los existentes. Se estima que se debe invertir entre US$ 400 y US$ 500 por cada nuevo abonado para mantener la velocidad prometida a los clientes. Los especialistas aseguran que, aunque los dueños de las redes dispongan mañana invertir US$ 500 millones para mejorarlas, será imposible que funcionen correctamente en tres meses.
La tecnología cablemódem permite llegar a usuarios que están más distantes desde donde se distribuye el servicio que lo que permite el ADSL de las telefónicas. Es por ello que hay casos en que, a pesar de tener el teléfono básico de la misma operadora, a familias que viven a pocas cuadras una de otra, la empresa la pueda brinar banda ancha a una, pero no a la otra. Además de mejorar la red existente, las telefónicas deberán invertir en las zonas grises donde queden clientes de Fibertel.
Son pocas las opciones que los usuarios de Fibertel tienen para elegir otro proveedor. El Gobierno asegura que son 300, pero están distribuidos en todo el país y sólo Telefónica y Telecom tienen redes propias que cubren grandes extensiones como la de Fibertel. Además, buena parte de los 300 proveedores mencionados por el Gobierno contratan las redes de Telefónica y Telecom que determinan los pisos de sus tarifas. En la mayoría de los casos, los ex usuarios de Fibertel podrán elegir una de las telefónicas, si viven en el oeste del Conurbano bonaerense a Telecentro. Para los del litoral también está Giga Red y para los de Santa Fe y Córdoba, Supercanal.
Hay unas veinte localidades en las que el único proveedor que quedará si desaparece Fibertel será Telefónica o Telecom.
MITO COOPERATIVO
Las cooperativas se ofrecieron como alternativa. Sin embargo, sólo veinte tienen condiciones de servicio como las de Fibertel. No es cierto que todas las cooperativas cobren menos que las telefónicas.
Controladores que demoran las decisiones estratégicas
El talón de Aquiles que tiene la Resolución 100 de la Secretaría de Comunicaciones, que dispone la muerte de Fibertel, es que ese organismo y la Comisión Nacional de Comunicaciones demoraron desde 2003 una decisión que, por decreto, deberían haber tomado en sesenta días.
Lo que el Gobierno cuestiona es que Cablevisión opera el servicio de Internet con una licencia a la que nunca le autorizó transferir desde Fibertel, que originalmente la tenía.
Decisiones similares demoran años en los organismos reguladores de telecomunicaciones. Por ejemplo, Telmex compró al proveedor de acceso a Internet Eartuch y la CNC demoró cuatro años en dárselo. Menos paciencia tuvo Nextel, que compró a Velocom y luego desistió de la operación tres años después porque los reguladores no le dijeron si lo autorizaban o no. Para el ex secretario de Comunicaciones, Henoch Aguiar, la Resolución 100 es una muestra de que los reguladores no toman decisiones: “A esta altura del año yo había firmado 600”, explicó.
Un ejecutivo del sector aseguró que mientras que en Brasil las telefónicas piden al regulador las numeraciones de los teléfonos por Internet, en la Argentina tardan tres años en otrorgarlas.
“Las demoras impiden el dinamismo del mercado y de esta forma, se consolida la posisión dominante de las telefónicas, porque nadie quiere competir así”, explicó el ejecutivo de una de las empresas chicas.
Como otros en el sector, no cree que las demoras se deban a ineptitud. Sería una política para negociar con los operadores en cualquier momento.
Los desafíos si se cumple la medida
EL GOBIERNO EVALUA OPCIONES PARA QUE LAS TELCOS DOMINANTES NO ABSORBAN A TODOS LOS CLIENTES DE FIBERTEL
Cómo evitar un coto de caza mayor
Se está evaluando forzar una baja de los precios de interconexión para promover una mayor competencia en el mercado de telecomunicaciones. No obstante, cualquier definición empresaria se va a demorar hasta que quede clara la situación del Grupo Clarín.
En el Gobierno sostienen que la caducidad de la licencia de Fibertel no favorece a las telefónicas porque se garantizará el mantenimiento de las condiciones de competencia existentes en el mercado, donde operan 489 proveedores de Internet. Sin embargo, Telefónica y Telecom tienen hasta ahora al 62 por ciento de los clientes del país y aparecen como la principal opción para absorber la mayor parte de la migración, lo cual derivaría en más concentración. Para evitar que eso ocurra se está evaluando forzar una baja de los precios de interconexión (el peaje que pagan las firmas para conectar a sus clientes con las redes de la competencia). Eso emparejaría un terreno que históricamente estuvo inclinado en favor de las dos telcos con posición dominante. No obstante, cualquier definición empresaria se va a demorar hasta que quede clara la situación del Grupo Clarín. Ni las telcos ni las cooperativas invertirán para incorporar más abonados mientras se mantenga vigente la posibilidad de que ese grupo conserve su posición, ya sea logrando que la Justicia le ponga freno a la resolución oficial o utilizando la licencia de otra compañía.
El Grupo Clarín no la tiene fácil. En 2003 Cablevisión, controlada entonces por Liberty Media y HMT&F, absorbió Fibertel. Tres años después, la compañía pasó a manos de Clarín, que el 15 de enero de 2009 disolvió la sociedad Fibertel ante la IGJ, antes de que la Secretaría de Comunicaciones autorizara la transferencia de la licencia de telecomunicaciones de Fibertel a Cablevisión. La semana pasada el Gobierno declaró la caducidad de esa licencia, porque la transferencia nunca se había aprobado y mientras tanto la firma se había disuelto.
Algunos usuarios reclamaron que se le otorgara una licencia a Cablevisión para que pudiera seguir brindando el servicio, pero el Reglamento de Licencias, incorporado en el decreto 764/2000, establece en el punto 16.4 que “una vez declarada la caducidad de una licencia no podrá otorgarse otra a su titular original o a una afiliada de aquél, por el término de cinco años”.
Otra posibilidad es que utilice una licencia que ya estuviese en poder de alguna de sus sociedades, en caso de que siga cumpliendo con todos los requisitos. De lo contrario, le quedaría sólo la alternativa de vender servicios de Internet a nombre de un tercero que sí tenga licencia. El ex secretario de Comunicaciones Henoch Aguiar afirmó ayer a este diario que esa es una práctica común por parte de las cooperativas, contemplada implícitamente en el decreto 764/2000, que habilita la prestación de todo servicio de telecomunicaciones a firmas “con o sin infraestructura”. Esto significa que Clarín podría poner su infraestructura y vender Internet por cuenta y orden de otro licenciatario, aunque también está la alternativa de que la Justicia deje en suspenso la resolución oficial y todo quede como hasta ahora.
Mientras tanto, el Gobierno está tomando acciones como si Clarín fuese a desaparecer definitivamente del mercado de proveedores de Internet. Por eso negocia con el resto de los proveedores para que les mantengan las condiciones contractuales a los que migren de Fibertel. Además, se puso como objetivo mantener la competencia en el mercado, algo difícil si se toma en cuenta que las telefónicas aparecen mucho mejor posicionadas que el resto. Hasta ahora, Telefónica tiene el 32 por ciento del mercado, Telecom el 30, Fibertel el 25 por ciento y el resto sólo el 13 por ciento.
Para tratar de que ese 13 por ciento restante comience a pisar más fuerte, es que se está evaluando forzar la baja de los precios de interconexión, los cuales hasta ahora constituyeron la principal barrera para la competencia en el mercado de telecomunicaciones. El análisis de costos incrementales que figura en el decreto 764/2000 nunca se hizo y las firmas dominantes primero ajustaron el precio por CER y luego lo dolarizaron, con cláusulas donde se explicita que los contratos se deben renegociar si la divisa estadounidense se dispara. Si se modifica este esquema podría surgir mayor competencia, aunque por lo bajo las telcos sostienen que antes de definir su estrategia quieren tener claro qué va a pasar con Clarín.

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