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PERJUICIOS MORALES - / DINERO - / PERJUICIOS MORALES - / PERJUICIOS MORALES - / PERDIDA DE BIENES - PDF
PERJUICIOS MORALES - / DINERO - / PERJUICIOS MORALES - / PERJUICIOS MORALES - / PERDIDA DE BIENES
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Agustín Reyes Alcaraz
1 SUPERINTENDENCIA DE NOTARIADO Y REGISTRO - Falla del servicio / REGISTRO DE INSTRUMENTOS PUBLICOS - Falla del servicio / RESPONSABILIDAD PATRIMONIAL - Registro de propiedad inmobiliaria / FALLA DEL SERVICIO - Falta de seguridad pública en el registro / FALLA DEL SERVICIO - Omisión de información entre autoridades En el presente caso resulta innegable el hecho de que el Estado, por conducto del Juez 12 Civil del Circuito de Cali, al ejecutar obligaciones contraídas por la señora Ada Fanny Ballesteros, en pública subasta le vendió al señor Jaime Martínez Orozco un inmueble que previamente había pasado al dominio de la Nación - Dirección Nacional de Estupefacientes, es decir que la deudora hipotecaria a quien el juez representó legalmente en dicha venta forzada, para el momento en que dicha venta se produjo, no era la verdadera dueña del inmueble y en esa medida el derecho de dominio no pudo ser efectivamente trasladado al rematante. No obstante lo anterior, lo cierto es que según se desprende de los señalamientos precedentes, en éste caso la venta en pública subasta del inmueble y su consecuente adjudicación a Jaime Martínez Orozco habría podido evitarse si el Juzgado Quinto Especializado de Cali o la Dirección Nacional de Estupefacientes, o ambos, hubieran registrado de manera oportuna la limitación del derecho de dominio que se configuró con ocasión del la incautación del bien, toda vez que tal proceder habría impedido la constitución e inscripción del gravamen hipotecario así como el embargo y secuestro decretado en el proceso ejecutivo; de la misma manera, si la Oficina de Registro de Instrumentos Públicos hubiese puesto en conocimiento del Juez 12 Civil del Circuito la inscripción de la sentencia de extinción del dominio, comoquiera que en todo caso seguía vigente el embargo decretado en el proceso ejecutivo hipotecario que se adelantaba en ese Despacho Judicial. En conclusión, el daño por cuya indemnización reclama el demandante se presentó como consecuencia directa y determinante de la falla del servicio en la que incurrieron conjuntamente el Juzgado Quinto Especializado de Cali, la Dirección Nacional de Estupefacientes y la Superintendencia de Notariado y Registro; en consecuencia, el daño sufrido por el demandante resulta imputable tanto a la Nación - Dirección Ejecutiva de Administración Judicial, como a la Dirección Nacional de Estupefacientes y a la Superintendencia de Notariado y Registro, entidades que deberán responder patrimonialmente en forma solidaria por los perjuicios que serán determinados en el siguiente acápite. PERJUICIOS MORALES - Bienes materiales / DINERO - Bien material / PERJUICIOS MORALES - Indemnización. Pérdida de bienes materiales / PERJUICIOS MORALES - Pérdida de bienes / PERDIDA DE BIENES - Perjuicios morales. Reconocimiento Esta Corporación ha encontrado posible derivar perjuicios morales por la pérdida de bienes; así lo manifestó en sentencia del cinco de octubre de 1989: Es cierto que dentro de los perjuicios indemnizables se comprenden los morales, entendiendo por éstos el dolor y la tristeza que el hecho dañoso ocasiona a quien sufre el daño, pero también aquí tanto la jurisprudencia como la doctrina están acordes en que tratándose de daño a las cosas ese dolor o tristeza debe tener envergadura suficiente como para justificarse su reparación y que en todo caso debe ser demostrado, pues no se presume. En cuanto a la prueba de ese daño moral, ha recalcado la Sala que: la especial naturaleza de este perjuicio implica su cabal demostración, sin que resulte suficiente para darlo por existente y en consecuencia, para considerarlo indemnizable con probar la titularidad del derecho y la antijurídica lesión del mismo imputable a una autoridad pública. De manera que frente al caso concreto, teniendo en cuenta que el dinero es un bien mueble de carácter fungible y que ante la inminencia de su pérdida el demandante
2 dijo haber resultado moralmente afectado, es necesario recurrir a las pruebas obrantes en el expediente, con el fin de establecer si las mismas otorgan a la Sala certeza sobre la existencia y justificación de tal perjuicio. En el presente caso sí hay lugar a reconocer la existencia del perjuicio moral alegado teniendo en cuenta la zozobra y la angustia que sin duda alguna debió implicar e implicó para el demandante la situación que dio lugar al presente proceso. Sin embargo, la tasación que de dicho perjuicio hizo el a quo, en el equivalente en pesos a la cantidad de 1000 gramos de oro, resulta objetivamente alta si se tiene en cuenta que la intensidad del perjuicio que debió soportar el señor Martínez Orozco no puede en modo alguno equipararse a la afectación moral que ha llevado a la Sala a reconocer dicho monto en los casos de mayor intensidad, como suelen ser los que corresponden a la muerte de un ser querido muy cercano (padre, madre, hijo, cónyuge o compañero). NOTA DE RELATORIA: Sobre perjuicios morales por pérdida de bienes, Consejo de Estado, Sección Tercera, sentencias de 5 de octubre de 1989, rad. 5320, MP. Gustavo de Greiff Restrepo, del 5 de junio de 2008, rad , del 7 de junio de 2006, rad. AG 001, MP. Alier E. Hernández Enríquez y del 13 de abril de 2000, rad , MP. Ricardo Hoyos Duque. Sobre la prueba del daño moral, Consejo de Estado, Sección Tercera, sentencia del 4 de diciembre de 2006, rad CONSEJO DE ESTADO SALA DE LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO SECCION TERCERA Consejero ponente: MAURICIO FAJARDO GOMEZ Bogotá, D.C., once (11) de noviembre de dos mil nueve (2009) Radicación número: (17119) Actor: JAIME MARTINEZ OROZCO Demandado: NACION-MINISTERIO DE JUSTICIA-DIRECCION NACIONAL DE ESTUPEFACIENTES Referencia: ACCION DE REPARACION DIRECTA; APELACION SENTENCIA La Sala procede a resolver el recurso de apelación interpuesto por las partes contra la sentencia proferida por el Tribunal Administrativo del Valle del Cauca el 26 de febrero de 1999, mediante la cual se dispuso lo siguiente: 1º.- DECLARAR A LA NACION COLOMBIANA - MINISTERIO DE JUSTICIA Y DEL DERECHO - DIRECCION NACIONAL DE ESTUPEFACIENTES Y SUPERINTENDENCIA DE NOTARIADO Y REGISTRO - OFICINA DE REGISTRO DE INSTRUMENTOS PUBLICOS DE CALI, responsables de los perjuicios morales y
3 materiales sufridos por el señor Jaime Martínez Orozco en los hechos materia del proceso. 2º.- Como consecuencia de la declaración anterior, CONDÉNASE a la NACION COLOMBIANA MINISTERIO DE JUSTICIA Y DEL DERECHO - DIRECCION NACIONAL DE ESTUPEFACIENTES Y A LA SUPERINTENDENCIA DE NOTARIADO Y REGISTRO - OFICINA DE REGISTRO DE INSTRUMENTOS PUBLICOS DE CALI, a pagar como perjuicios morales al señor Jaime Martínez Orozco, el equivalente en pesos a gramos oro, en las proporciones señaladas en la parte motiva de esta providencia. 3º- CONDENAR a la NACION - MINISTERIO DE JUSTICIA Y DEL DERECHO - DIRECCION NACIONAL DE ESTUPEFACIENTES Y SUPERINTENDENCIA DE NOTARIADO Y REGISTRO - OFICINA DE REGISTRO DE INSTRUMENTOS PUBLICOS Y PRIVADOS, a pagar al señor Jaime Martínez Orozco, los perjuicios materiales, condena que se hace en abstracto de conformidad con el artículo 172 del C.C.A. Estas cantidades devengarán intereses comerciales los seis primeros meses siguientes a la ejecutoria de la sentencia y de mora después de este término. 4º- Los interesados allegarán junto con la cuenta de cobro, el certificado que expida el Banco de la República sobre el valor del gramo oro a la fecha de ejecutoria de esta sentencia. 5º- Negar las demás pretensiones de la demanda. 6º.- Dése cumplimiento a ésta sentencia en los términos del artículo 176 y 177 del C.C.A La demanda ANTECEDENTES: El 14 de febrero de 1996 el señor JAIME MARTÍNEZ OROZCO presentó, mediante apoderado judicial y ante el Tribunal Administrativo del Valle del Cauca, demanda de reparación directa contra la NACIÓN - MINISTERIO DE JUSTICIA Y DEL DERECHO- RAMA JUDICIAL- FISCALIA GENERAL DE LA NACION DIRECCION NACIONAL DE ESTUPEFACIENTES -, SUPERITENDENCIA DE NOTARIADO Y REGISTRO OFICINA DE INSTRUMENTOS PÚBLICOS DE CALI, con el fin de que se profieran las siguientes declaraciones y condenas: PRIMERA: DECLARAR QUE LA NACION - MINISTERIO DE JUSTICIA Y DEL DERECHO, RAMA JUDICIAL; y LA NACION - MINISTERIO DE JUSTICIA Y DEL DERECHO - DIRECCION NACIONAL DE ESTUPEFACIENTES; y LA NACION MINISTERIO DE JUSTICIA Y DEL 1 Folios 40 a 67, c.1
4 DERECHO - FISCALIA GENERAL DE LA NACION, y la SUPERINTENDENCIA DE NOTARIADO Y REGISTRO, OFICINA DE REGISTRO DE INSTRUMENTOS PUBLICOS DE CALI, adscrita al Ministerio de Justicia, son responsables administrativamente por sus actuaciones y omisiones de los perjuicios morales y materiales sufridos por mi mandante con ocasión de la venta que le hizo el día 14 de marzo de el Juzgado 12 Civil del Circuito de Cali del inmueble ubicado en la Carrera 2C # barrio Santander de la ciudad de Cali, estando el inmueble fuera del Comercio, en razón de la sentencia proferida por el Juzgado Regional de Cali y la solicitud formulada por la Dirección Nacional de Estupefacientes. SEGUNDA: DECLARAR QUE LA NACION - MINISTERIO DE JUSTICIA Y DEL DERECHO, RAMA JUDICIAL; y LA NACION - MINISTERIO DE JUSTICIA Y DEL DERECHO - DIRECCION NACIONAL DE ESTUPEFACIENTES; y LA NACION MINISTERIO DE JUSTICIA Y DEL DERECHO - FISCALIA GENERAL DE LA NACION, y la SUPERINTENDENCIA DE NOTARIADO Y REGISTRO, OFICINA DE REGISTRO DE INSTRUMENTOS PUBLICOS DE CALI, adscrita al MINISTERIO DE JUSTICIA Y DEL DERECHO, el pago de los perjuicios morales y materiales al señor JAIME MARTINEZ OROZCO, así: PERJUICIO MORAL: En razón de la angustia, zozobra, ansiedad e incertidumbre que ha producido en su espíritu el hecho cierto de haber perdido parte de su patrimonio económico destinado a asegurar su futuro y el de su familia, al adquirir el bien inmueble objeto del remate con el único propósito de mejorarlo y venderlo, obteniendo una ganancia de dinero considerable, lo que fue imposible debido a las acciones y omisiones realizadas por las entidades demandadas, el equivalente a (1.000) gramos de oro, PERJUICIO MATERIAL: El valor comercial actual del inmueble que resulte demostrado en el proceso, que es el perjuicio real y cierto que sufre mi representado. TERCERO. DECLARAR QUE LA NACION - MINISTERIO DE JUSTICIA Y DEL DERECHO, RAMA JUDICIAL; y LA NACION - MINISTERIO DE JUSTICIA Y DEL DERECHO - DIRECCION NACIONAL DE ESTUPEFACIENTES; y LA NACION MINISTERIO DE JUSTICIA Y DEL DERECHO - FISCALIA GENERAL DE LA NACION, y la SUPERINTENDENCIA DE NOTARIADO Y REGISTRO, OFICINA DE REGISTRO DE INSTRUMENTOS PUBLICOS DE CALI, adscrita al Ministerio de Justicia y del Derecho, al pago de los valores que resulten de la liquidación de la condena ajustado su valor tomando como base el índice de precios al consumidor, desde la fecha en que se avalúe el inmueble comercialmente dentro de éste proceso y la fecha de la condena, conforme al artículo 178 del C.C.A. CUARTA: Condenar al pago de intereses a partir de la ejecutoria de la sentencia en los términos del artículo 177 C.C.A. QUINTA: NOTIFICAR Y COMUNICAR LA SENTENCIA en los términos y para los fines a que se refieren los artículos 176 y 177 C.C.A. PRETENSIONES SUBSIDIARIAS
5 De no ser acogidas las anteriores pretensiones solicito se accedan a las siguientes subsidiarias: PRIMERA: DECLARAR QUE LA NACION - MINISTERIO DE JUSTICIA Y DEL DERECHO, RAMA JUDICIAL; y LA NACION - MINISTERIO DE JUSTICIA Y DEL DERECHO - DIRECCION NACIONAL DE ESTUPEFACIENTES; y LA NACION MINISTERIO DE JUSTICIA Y DEL DERECHO - FISCALIA GENERAL DE LA NACION, y la SUPERINTENDENCIA DE NOTARIADO Y REGISTRO, OFICINA DE REGISTRO DE INSTRUMENTOS PUBLICOS DE CALI, adscrita al Ministerio de Justicia, son responsables administrativamente por sus actuaciones y omisiones de los perjuicios morales y materiales sufridos por mi mandante con ocasión de la venta que le hizo el día 14 de marzo de 1.995, el Juzgado 12 Civil del Circuito de Cali del inmueble ubicado en la Carrera 2C No barrio Santander de la ciudad de Cali, estando el inmueble fuera del Comercio, en razón de la sentencia proferida por el Juzgado Regional de Cali y la solicitud formulada por la Dirección Nacional de Estupefacientes. SEGUNDA: CONDENAR a LA NACION - MINISTERIO DE JUSTICIA Y DEL DERECHO, RAMA JUDICIAL; y LA NACION - MINISTERIO DE JUSTICIA Y DEL DERECHO - DIRECCION NACIONAL DE ESTUPEFACIENTES; y LA NACION MINISTERIO DE JUSTICIA Y DEL DERECHO - FISCALIA GENERAL DE LA NACION, y la SUPERINTENDENCIA DE NOTARIADO Y REGISTRO, OFICINA DE REGISTRO DE INSTRUMENTOS PUBLICOS DE CALI, adscrita al MINISTERIO DE JUSTICIA Y DEL DERECHO, al pago de los perjuicios morales y materiales al señor JAIME MARTÍNEZ OROZCO, así: PERJUICIO MORAL: En razón de la angustia, zozobra, ansiedad e incertidumbre que ha producido en su espíritu el hecho cierto de haber perdido parte de su patrimonio económico destinado a asegurar su futuro y el de su familia, al adquirir el bien inmueble objeto del remate con el único propósito de mejorarlo y venderlo, obteniendo una ganancia de dinero considerable, lo que fue imposible debido a las acciones y omisiones realizadas por las entidades demandadas, el equivalente a (1.000) gramos de oro, PERJUICIO MATERIAL: Se condene a los demandados a reconocer y pagar al demandante: a) Todos los dineros cancelados por él en razón del remate del inmueble descrito en los hechos de la demanda, así: a.1. A la suma de $ oo como valor en que fue subastado el citado inmueble y que pagó el demandante. a.2. A la suma de $ oo pagados por el demandante al Concejo Superior de la Judicatura como impuesto del remate equivalente al 3% del valor del mismo. a.3. A la suma de $ oo cancelados por mi mandante por concepto de Derechos Notariales pagados a la Notaría Octava de Cali por la cancelación del gravamen hipotecario contenido en la Escritura Pública de mayo 14 de
6 a.4. La suma de $ por concepto de boleta fiscal cancelada por mi mandante a la Secretaría de Hacienda Departamental del Valle del Cauca y que da cuenta el recibo del 7 de abril de a.5. La suma de $ oo cancelada por mi mandante a la Oficina de Registro de Instrumentos Públicos de Cali, y que dan cuenta los recibos de caja Nos y a.6. A la suma de $722.oo cancelados por mi mandante a la Secretaría de Hacienda Departamental del Valle del Cauca y que da cuenta el recibo de abril 7 de a.7. A la suma de $1.000.oo cancelados por mi mandante a la Oficina de Registro de Instrumentos Públicos de Cali y que da cuenta el recibo de caja No del 28 de abril de b) Al pago de las mejoras efectuadas por mi mandante al inmueble rematado y que sean determinadas por el dictamen pericial que se produzca dentro del proceso. c) A la suma de dinero que dejó de ganar mi poderdante al no poder enajenar el inmueble, la cual resulta entre la diferencia de lo que pagó en remate por el inmueble y el verdadero valor comercial de éste que se establezca dentro del proceso. TERCERA: DECLARAR QUE LA NACION - MINISTERIO DE JUSTICIA Y DEL DERECHO, RAMA JUDICIAL; y LA NACION - MINISTERIO DE JUSTICIA Y DEL DERECHO - DIRECCION NACIONAL DE ESTUPEFACIENTES; y LA NACION MINISTERIO DE JUSTICIA Y DEL DERECHO - FISCALIA GENERAL DE LA NACION, y la SUPERINTENDENCIA DE NOTARIADO Y REGISTRO, OFICINA DE REGISTRO DE INSTRUMENTOS PUBLICOS DE CALI, adscrita al Ministerio de Justicia y del Derecho, al pago de los valores que resulten de la liquidación de la condena ajustado su valor tomando como base el índice de precios al consumidor, desde la fecha en que se avalúe el inmueble comercialmente dentro de éste proceso y la fecha de la condena, conforme al artículo 178 del C.C.A. CUARTA: Condenar al pago de intereses a partir de la ejecutoria de la sentencia en los términos del artículo 177 C.C.A. QUINTA: NOTIFICAR Y COMUNICAR LA SENTENCIA en los términos y para los fines a que se refieren los artículos 176 y 177 C.C.A Los hechos de la demanda. Los hechos aducidos como fundamento de las referidas pretensiones, bien pueden sintetizarse como sigue -fls. 41 a 47, c.1-: - Ante el Juzgado 12 Civil del Circuito de Cali se tramitó el proceso ejecutivo con título hipotecario de mayor cuantía, de Rafael Antonio Ibáñez contra Adda Fanny Ballesteros, en el cual se dispuso el embargo del inmueble hipotecado que corresponde a la casa de habitación de tres (3) plantas ubicada en la Carrera 2C No del Barrio Santander, medida que fue inscrita en el respectivo folio de
7 matrícula inmobiliaria el 28 de noviembre de 1991 por la Oficina de Registro de Instrumentos Públicos de Cali. - El inmueble embargado se sacó a remate, diligencia que se llevó a cabo el 14 de marzo de 1995 y a la cual se presentó el señor Jaime Martínez Orozco, previa consignación del valor correspondiente a más del 20% del precio base del remate, resultando adjudicatario de dicho predio por orden del citado Juzgado en la suma de $ oo. - Una vez cumplidos los requisitos exigidos al señor Martínez Orozco, el Juzgado mediante auto del 22 de marzo de 1995 aprobó el remate, ordenó la entrega del inmueble al rematante y dispuso la inscripción ante la Oficina de Registro de Instrumentos Públicos de Cali, del remate y la cancelación del gravamen hipotecario, a efectos de lo cual libró el exhorto del 3 de abril de 1995 y ordenó a la Notaría 8 de Cali la cancelación del gravamen hipotecario ; la Notaría certificó la cancelación del gravamen para su inscripción ante la Oficina de Registro de Instrumentos Públicos de Cali. Mediante oficio del 3 de abril de 1995 el Juzgado Doce Civil del Circuito de Cali le comunicó a la Oficina de Registro de Instrumentos Públicos el levantamiento del embargo y secuestro del inmueble rematado; el valor de los derechos de anotación y registro también corrieron por cuenta del señor Martínez Orozco. Agregó que: Efectuado lo anterior mi mandante solicitó a la Superintendencia de Notariado y Registro, oficina de Instrumentos Públicos de Cali la inscripción en el folio de matrícula inmobiliaria No tanto del certificado 190 de cancelación del gravamen hipotecario que recaía sobre el inmueble como la inscripción del remate efectuado a dicho inmueble y su auto aprobatorio, para lo cual canceló los derechos correspondientes. Para sorpresa de mi mandante, le son devueltos por la Oficina de Registro de Instrumentos Públicos del Círculo de Cali, los documentos llevados para su registro, esgrimiendo como razón que existe vigente la inscripción del oficio # del de la Dirección Nacional de Estupefacientes de Bogotá, registrado el , el cual ordenó la pérdida del Derecho de Dominio sobre el inmueble descrito en el folio de la matrícula inmobiliaria , quedando por lo tanto por fuera del comercio. Art. 47 Ley 30/86.
8 En conclusión la adquisición que hizo mi mandante en remate, la cancelación del gravamen hipotecario y el levantamiento del embargo y secuestro, no fueron inscritos en el folio de matrícula inmobiliaria correspondiente por existir una inscripción ordenada por la Dirección Nacional de Estupefacientes. ( ) una vez que le fue adjudicado dicho inmueble por parte del Juzgado 12 Civil del Circuito de Cali, procedió a mejorarlo hasta colocarlo en el estado en que en la actualidad se encuentra, estado éste de mejoramiento muy superior al estado en que adquirió dicho inmueble y que da cuenta la misma acta de remate efectuada en el Juzgado 12 Civil del Circuito de Cali. - Agrega la demanda que al consultar el expediente que se tramitó ante la Dirección Nacional de Estupefacientes se concluye que mientras se adelantaba el proceso ejecutivo hipotecario ante el Juzgado 12 Civil del Circuito de Cali, se adelantó un proceso penal por presunta infracción a la Ley 30 de 1986, debido a que según se informa allí explotó un laboratorio de estupefacientes razón por la cual el 12 de septiembre de 1988 la Juez 5ª Especializada colocó a disposición del Consejo Nacional de Estupefacientes el inmueble ; el 5 de agosto de 1993 el Juez Regional profirió sentencia condenatoria en contra de Glodelfi Martínez Quintero y Blanca Cecilia Anturi y se declaró además la pérdida del derecho de dominio sobre el inmueble de la carrera 2C No a favor de la Dirección Nacional de Estupefacientes, decisión comunicada al Registrador de Instrumentos Públicos de Cali mediante oficio del 30 de septiembre de 1993, quien adujo que de acuerdo con el registro, el inmueble ya no pertenecía al condenado Glodelfi Martínez, sino a la señora Adda Fanny Ballesteros, a quien lo había vendido mediante escritura No del 16 de mayo de 1.988, registrada el Ante dicha respuesta, la Dirección Nacional de Estupefacientes requirió al Registrador para que diera cumplimiento a la solicitud de registro efectuada en atención a lo dispuesto por el artículo 53 del Decreto 2790 de 1990 según el cual los bienes involucrados en investigaciones por delitos de narcotráfico y conexos quedan fuera del comercio desde su aprehensión, ocupación o incautación, independientemente de la determinación del propietario de los mismos. Fue así cómo, finalmente el 4 de octubre de 1993 fue registrada la pérdida del derecho de dominio sobre el inmueble.
9 - Por último, se afirma que el Estado está llamado a repararle los perjuicios morales y materiales que le ha ocasionado al venderle en pública subasta un inmueble que había quedado fuera del comercio. El Tribunal Administrativo del Valle del Cauca admitió la demanda por auto del 26 de enero de 1996, adicionado mediante providencia del 13 de marzo siguiente, decisiones que se notificaron en debida forma (fls. 63, 68, 73 a 76, c.1) La contestación de la demanda Nación - Ministerio de Justicia - Dirección Nacional de Estupefacientes 2 Mediante apoderado judicial contestó la demanda oponiéndose a la prosperidad de las pretensiones allí formuladas al señalar que cuando el inmueble fue adjudicado al demandante por parte del Juzgado 12 Civil del Circuito, éste ya se encontraba fuera del comercio y que Más aún, la apoderada judicial de la parte demandante dentro del proceso ejecutivo Dra. OSIRIS ALBA MARTÍNEZ, sabía que el inmueble estaba fuera del comercio ya que conocía la Sentencia proferida por el Juzgado Regional de la ciudad de Cali por cuanto que la citada doctora recurrió ante la Dirección Nacional de Estupefacientes y en memorial radicado el 11 de mayo de informa del proceso ejecutivo y del registro en la matrícula inmobiliaria del bien anteriormente citado, [de] la pérdida del dominio sobre el inmueble por sentencia debidamente ejecutoriada proferida por el juzgado regional de la ciudad de Cali ( ). La actuación de la Dirección Nacional de Estupefacientes se ha limitado a solicitar al Registrador de Instrumentos Públicos la inscripción en el folio de la matrícula inmobiliaria de la sentencia de pérdida del dominio sobre el inmueble tantas veces mencionado de acuerdo a lo dispuesto por el Juez competente, como ya se hizo mención. Esta actuación tiene entonces su origen en la Ley la que en nuestra Jurisprudencia se ha considerado como causal de exclusión de la responsabilidad extracontractual del Estado Nación - Ministerio de Justicia - Rama Judicial 3 El apoderado judicial de la citada entidad solicitó denegar las pretensiones de la demanda; al efecto adujo que se equivoca el demandante al atribuirle responsabilidad por los hechos de la demanda toda vez que dicho Ministerio no representa legalmente a la Rama Judicial, ni a la Fiscalía General de la Nación, como tampoco a la Dirección Nacional de Estupefacientes, razón por la cual los supuestos fácticos relacionados en la demanda, le son imputables a unas personas jurídicas diferentes. 2 Folios 288 a 294, c.1 3 Folios 295 a 303, c.1
10 Sostuvo igualmente que en cuanto tiene que ver de manera específica con la actuación del Juzgado 12 Civil del Circuito de Cali, la misma solo sería reprochable en tanto resulte inexcusable, según lo ha expresado la jurisprudencia del Consejo de Estado; al respecto adujo que el actor tuvo la oportunidad de recurrir a ciertos medios de defensa en sus intereses patrimoniales que la ley le otorga, como en este caso, el de la anulación de la diligencia de desembargo y el consecuente reintegro de los gastos erogados (artículo 530 del Código de Procedimiento Civil) o el recurso de apelación, según el artículo 538 del mismo código. En consecuencia, el actor no puede alegar su propia culpa (turpitudinem) para sacar provechos indemnizatorios del Estado y máxime si se tiene en cuenta lo dispuesto en el artículo 40 del precitado código, relacionado con la responsabilidad del juez Superintendencia de Notariado y Registro 4 En defensa de la entidad, su apoderado judicial se opuso a la demanda y formuló las siguientes excepciones: 1. Ineptitud de la Demanda, por Indebida Acción, partiendo del supuesto de que la parte actora hubiese querido referirse al acto de devolución sin registrar, de los documentos relacionados con el remate aprobado en su favor. Como quiera que al igual que el de registro, el acto de la negativa, es acto administrativo, por su causa y por sus efectos, la de Restablecimiento del Derecho, es la acción que debió intentarse por el interesado y no la que propuso. 2. Falta de Legitimación en la Causa por Pasiva e Indebida Notificación de la Demanda, porque no existió falla en la prestación del servicio registral que justificara el haberse involucrado en el proceso a la entidad encargada de su dirección, inspección y vigilancia. Así mismo, adujo en su defensa que las disposiciones de índole penal tienen carácter de orden público, porque con estas se busca restablecer derechos en virtud de perjuicios causados a través de conductas punibles que van en contravía de la sociedad y del interés superior del Estado, compatibles, necesariamente, con altos intereses de la comunidad. Pero ante todo, la ninguna ingerencia que en el asunto planteado pudo tener la prestación del servicio público de Registro de Instrumentos Públicos, de acuerdo con los mismos términos de la demanda y con la ninguna incompatibilidad con la ley civil: nótese, para el primer caso, que de acuerdo 4 Folios 307 a 312, c.1
11 con el hecho número veinte de la demanda se atribuye el hecho generador a la venta que mediante remate hizo el Juzgado 12 Civil del Circuito de Cali, al señor Jaime Martínez Orozco de un bien inmueble que estaba fuera del comercio y en la primera de las pretensiones de la misma demanda se cita la misma causa. Para el segundo caso, es decir, la inexistencia de incompatibilidad de la inscripción con la ley civil, es importante tener en cuenta que no existe disposición de esta naturaleza que la contemple frente a embargos decretados en procesos de tipo penal. Por tanto, de acuerdo con lo expuesto, el ajuste a la legalidad de la actuación de la Oficina de Registro de Instrumentos Públicos de Cali, a través de la cual se presta el servicio público registral a cargo de la entidad que represento, es razón que sirve de motivo suficiente a la resistencia que a las pretensiones Fiscalía General de la Nación 5 Su apoderado judicial se opuso a la demanda y solicitó que se profiriera fallo inhibitorio, argumentando que: si bien es cierto que se demanda a la Fiscalía General de la Nación, en ninguno de sus capítulos se determina, el motivo o causa de hecho o de derecho por la que se impreca (sic) indemnización a la Entidad; la razón, es obvia, dentro de las actuaciones de la administración que reporta como causantes del daño, no intervienen funcionarios de la Entidad, sino jueces de la República. ( ) en el presunto daño por el que se impreca (sic) indemnización a través de la presente acción, no intervino la Fiscalía, pues claramente se denota de la exposición de los hechos del libelo demandatorio que fue la Oficina de Registro de Instrumentos Públicos y Privados del Círculo de Cali la que no registró el título de adquisición del dominio sobre el inmueble Además, es importante resaltar que el Juzgado Quinto Especializado de Cali fue el que dejó a disposición del Consejo Nacional de Estupefacientes, el bien raiz. De otra parte, formuló llamamiento en garantía en contra del Consejo Superior de la Judicatura, en razón a que los Juzgados Especializados, los Juzgados Regionales y los Juzgados Civiles del Circuito se encuentran bajo la órbita competencial patrimonial de dicho organismo. El Tribunal a quo denegó dicha solicitud mediante auto del 26 de julio de 1996 fl. 352, c Alegatos de conclusión. 5 Folios 344 a 350, c.1
12 Vencido el período probatorio, en providencia del 24 de junio de 1998 el Tribunal a quo corrió traslado a las partes para alegar de conclusión y al Ministerio Público para que rindiera concepto -fl. 442, c.1-. El apoderado de la Fiscalía General de la Nación 6 solicitó tener en cuenta como alegatos de conclusión los señalamientos efectuados en la contestación de la demanda; agregó que las funciones constitucionales y legales atribuidas a dicha entidad se contraen a investigar los hechos punibles, [y] garantizar la comparecencia de los inculpados. Adujo igualmente que Los supuestos esenciales del libelo demandatorio no permiten estructurar una responsabilidad administrativa ni mucho menos patrimonial puesto que no existe causal constitutiva de error judicial, manifestación ilegal y arbitraria, falta o falla en el servicio por parte de la Fiscalía General de la Nación, en razón a que falta uno de los presupuestos básicos para declararla responsable y al no existir nexo causal, no se puede endilgar responsabilidad. Por su parte la apoderada de la Nación - Ministerio de Justicia y del Derecho 7 hizo un recuento de las actuaciones procesales surtidas en el proceso, transcribió algunas normas contenidas en la Ley 30 de 1986, el Código de Procedimiento Penal y el Código de Procedimiento Civil y señaló que los hechos de la demanda solo implican a la Superintendencia de Notariado y Registro, quien como ente autónomo responde en forma independiente en tanto que el Decreto 2158 del 30 de Diciembre de 1992 le otorgó personería jurídica; en consecuencia solicitó declarar la falta de legitimación en la causa por pasiva. A su turno, el apoderado de la Superintendencia de Notariado y Registro 8 se refirió a los argumentos de defensa esgrimidos en la contestación de la demanda; adicionalmente sostuvo que el Registrador de Instrumentos Públicos carece de facultades para modificar la situación real que se desprenda de los actos y contratos que le compete inscribir porque estos actos y contratos pertenecen a la órbita exclusiva de la autonomía privada. Dijo igualmente que la ley procesal civil no excluye la posibilidad de coexistencia de un embargo de orden penal con otro originado en una acción real o singular; y la inexistencia de esa contrariedad obliga a hacer un deslinde entre la jurisdicción penal y la jurisdicción civil, es así cómo el artículo 103 del Código Penal torna prevalente la obligación de reparar el daño derivado de un hecho punible y por lo tanto La no inscripción en el Registro 6 Folios 494 a 500, c.1 7 Folios 444 a 453, c.1 8 Folios a 454 a 459, c.1
13 de Instrumentos Públicos de una orden de juez en materia penal, haría inocua una diversidad de legislación vigente de carácter penal. A su juicio no es posible aplicar por analogía el procedimiento previsto en el artículo 558 del Código de Procedimiento Civil, puesto que dicha norma supone que ambos embargos sean de naturaleza civil para que remitida la diligencia de secuestro por el Juzgado que adelanta el ejecutivo singular, ésta tenga efecto en el hipotecario, el que no se da en ese evento. Finalmente, el apoderado de la parte demandante 9 sostuvo que las excepciones propuestas por las demandadas no están llamadas a prosperar y reiteró los señalamientos efectuados en la demanda como constitutivos de la responsabilidad endilgada a cada una de las entidades vinculadas al proceso. Respecto de la Superintendencia de Notariado y Registro dijo que la falla del servicio consistió en haber inscrito la pérdida del derecho de dominio a favor de la Dirección Nacional de Estupefacientes pese a que dicho bien se encontraba fuera del comercio por virtud del embargo decretado por el Juez 12 Civil del Circuito de Cali. Frente a la Fiscalía General de la Nación indicó que los funcionarios encargados de dictar las medidas de limitación de dominio hacen parte de dicha entidad y su responsabilidad porque no existió alguna señal que identificara la limitación o investigación de que era objeto el respectivo inmueble, ni que éste se encontrara ocupado por autoridad judicial y vigilado por la Policía Nacional, por cuanto ésta no es la situación que se encontró al secuestrar el inmueble por parte del Juzgado Civil. Manifestó igualmente que la responsabilidad del Ministerio de Justicia se encuentra comprometida en este caso porque si bien es cierto fueron varios los organismos del Estado que con su omisión concurrieron e hicieron posible llevar a término el remate del inmueble que ya estaba fuera del comercio, igualmente cierto es que el perjuicio que deriva el señor Martínez Orozco no hubiera sido posible sin la intervención de los funcionarios de la rama judicial. 9 Folios 460 a 471, c.1
14 Y en cuanto a la Dirección Nacional de Estupefacientes señaló que dicha entidad al contestar la demanda manifestó que tuvo conocimiento de la existencia del proceso ejecutivo y en todo caso no efectuó ninguna actuación que exteriorizara ante terceros la situación del inmueble que se encontraba ya bajo su disposición, pues a no dudarlo de haber hecho presencia en el inmueble por cualquier medio hubiera evitado que el señor Martínez hubiera efectuado postura para el remate, a más que pasó por alto el mandato constitucional según el cual los diferentes órganos del Estado si bien tienen funciones separadas deben colaborarse armónicamente para la realización de los fines del Estado El Ministerio Público guardó silencio La sentencia apelada. El Tribunal Administrativo del Valle del Cauca consideró que en el proceso -fls. 503 a 518, c.4-: Cierto es que el señor Martínez Orozco sufrió detrimento en su patrimonio cuando después de realizar todas las diligencias judiciales pertinentes para lograr el remate del bien raíz objeto del juicio ejecutivo con título hipotecario tramitado en el Juzgado Doce Civil del Circuito, se encontró con el impedimento para efectuar el registro, hecho que dio lugar a impetrar la presente acción, y que de conformidad con los elementos obrantes en el proceso, no es imputable a la Fiscalía General de la Nación pero sí a la Nación - Ministerio del Justicia y del Derecho - Departamento Nacional de Estupefacientes, a la Superintendencia de Notariado y Registro - Oficina de Instrumentos Públicos de Cali y al mismo interesado. Al respecto consideró el a quo que la Dirección Nacional de Estupefacientes desatendió la obligación impuesta por el parágrafo del artículo 47 de la Ley 30 de 1986, según la cual debía notificar en forma inmediata y personal a las personas inscritas en el registro el decomiso del inmueble que más tarde rematara el señor Martínez Orozco ; así mismo, que tal omisión impidió a la persona titular de la propiedad, enterarse de la situación excepcional presentada y posteriormente impidió también que en el curso de las diligencias dentro del juicio ejecutivo que en su contra se adelantó, hubiera podido ponerla en conocimiento a las partes e interesado. No sucede lo mismo con respecto a las actuaciones del Juez Doce Civil del Circuito, porque a pesar de ofrecer como Despacho Judicial toda la garantía procesal debida, NO poseía la información completa sobre el bien objeto del juicio ejecutivo toda vez que la Oficina de Registro de
15 Instrumentos Públicos también había incurrido en [el incumplimiento de] un deber legal como más adelante se expresará. Es así que cuando la Oficina de Registro de Instrumentos Públicos procedió por petición del Departamento Nacional de Estupefacientes a inscribir el nuevo gravamen que sacó del comercio el inmueble que posteriormente el señor Martínez Orozco remató, al tenor del artículo 558 del Código de Procedimiento Civil,, le correspondía en forma inmediata, librar oficio al Juez del Proceso Ejecutivo dentro del cual se perseguía el bien raíz de autos, Juez que había ordenado desde el año de 1991 Noviembre 11-, el registro del embargo respectivo. Es de tenerse en cuenta que el hecho de inscribirse el nuevo gravamen cancelaba el anterior, tal como lo exige la norma mencionada, y así entonces el Juez de conocimiento jamás hubiera ordenado el remate del bien. La norma estipula la prelación en la inscripción de los gravámenes, cuestión enteramente a cargo de la Oficina de Registro, entendiendo que la limitación ordenada por Estupefacientes prevalecía sobre el encargo inscrito con anterioridad. Es claro entonces, que el proceder ajustado a la ley imponía la comunicación inmediata al Juzgado de origen lo que hubiera impedido el remate del inmueble y el consiguiente perjuicio para el señor Martínez Orozco. Advierte también la Sala que no obstante las omisiones de la Administración anteriormente reconocidas, el citado Martínez Orozco de la misma manera incurrió en la negligencia al NO estudiar previamente la situación legal del bien objeto de remate. La realización de cualquier negocio de la magnitud del presente, exige, entre otros, el estudio jurídico a fondo de la situación, por lo menos, la certeza sobre la tradición del bien inmueble a adquirir, así no obre en el Juzgado el certificado respectivo, que fue lo sucedido en el sub-júdice. Esta falta de cuidado conduce a predicar igualmente responsabilidad de parte del interesado y por lo tanto, la Nación - Ministerio de Justicia - Dirección Nacional de Estupefacientes y la Superintendencia de Notariado y Registro deberán cubrir en forma solidaria el 80% de las condenas que en este proveído se harán En cuanto a los perjuicios, el Tribunal reconoció por daño moral el valor equivalente en pesos a gramos de oro teniendo en cuenta la situación de angustia y dolor que le produjo saber que la casa de habitación adquirida de buena fe, se encontraba fuera del comercio, y por lo tanto no era titular de ningún derecho. Igualmente reconoció el daño material originado en la pérdida del bien adquirido, cuyo valor a resarcir es el que poseía comercialmente cuando fue rematado, a efectos de lo cual dispuso su indemnización en abstracto teniendo en cuenta que
16 en el proceso obran dos peritazgos realizados en diferentes épocas que no coinciden con sus apreciaciones, razón por la cual fijó las bases que se debían tener en cuenta para efectuar el respectivo avalúo Los recursos de apelación Recurso interpuesto por la parte demandante: 10 El apoderado de la parte demandante se opuso en primer término a la reducción de la indemnización al considerar que ésta debió ser decretada en su totalidad a cargo de las entidades públicas demandadas; al respecto sostuvo que el señor MARTÍNEZ se presentó al Juzgado Doce Civil del Circuito de Cali y allí estudió en el proceso la situación legal del inmueble, pues contrario a lo que dice la sentencia figuraba en el expediente hipotecario como es obvio el certificado de tradición donde constaba el embargo materia de este proceso, lo que permitía tener la confianza en la realización de lo que él consideraba un buen negocio, pues era el Estado por intermedio del juez quien lo ofreció en venta, por eso en ningún momento le asaltó la duda sobre la tradición del inmueble, como no le hubiera asaltado a cualesquiera otra persona por diligente y avisada que se suponga, ya que había un justo motivo para creer honesta y lealmente la buena procedencia del bien, pues reitero que la venta se estaría realizando por medio del mismo Estado por intermedio de un Juez de la República y en el certificado de tradición que obraba en el expediente éste daba cuenta sólo del embargo decretado en este proceso y por ninguna parte aparecería en él inscripción alguna que avisara que el predio había sido objeto de extinción de dominio o medida similar. De otra parte, también manifestó su discrepancia para con el fallo de primera instancia en cuanto impuso la condena por perjuicios materiales en abstracto cuando, a su juicio, la prueba pericial obrante en el proceso permitía proferirla en concreto. Así mismo, señaló que debía ser reconocido el perjuicio material derivado de los costos en que incurrió el demandante por las mejoras efectuadas al inmueble, así como los gastos que le generó la diligencia de remate como fueron los impuestos del remate, derechos notariales, boleta fiscal, derechos ante la Oficina de Registro de Instrumentos Públicos de Cali y derechos ante la Secretaría de Hacienda Departamental del Valle del Cauca. 10 Fls. 528 a 530, c.4
17 Recurso interpuesto por la Superintendencia de Notariado y Registro: 11 El apoderado de la citada entidad solicitó revocar la sentencia impugnada para que en su lugar se declare[n] ajustada[s] a derecho las actuaciones de la Superintendencia de Notariado y Registro, sustentando tal petición en argumentos del siguiente orden: No se entiende por qué razón la Dirección Nacional de Estupefacientes, luego de ser puesto a disposición el inmueble, por parte del Juzgado 5º Especializado, en Septiembre 12 de 1998, solamente hasta el 4 de Octubre de 1993 ordena inscribir el oficio por medio del cual se observa sobre la pérdida del derecho de dominio sobre el inmueble citado. Es decir que durante los cinco años que la Dirección Nacional de Estupefacientes tuvo a su disposición el inmueble, en ningún momento realizó alguna actuación para sacar del comercio en forma preventiva el mismo. Lo cual permitió que fuera dado en venta a una tercera persona. Es aún más desconcertante, si tenemos en cuenta que en el Artículo 47 de la Ley 30 de 1996 (sic), consagra que se debe notificar en forma inmediata a los interesados para el ejercicio de sus derechos. como se ha manifestado en diversas ocasiones, a la Dirección Nacional de Estupefacientes se le informó que el bien, ya no era propiedad del señor Glodelfi Martínez Quintero. Respecto a lo manifestado en la sentencia de primera instancia, relacionado al incumplimiento de la aplicación del Artículo 558 del C.P.C. por parte de la oficina de registro, es de tener en cuenta que dicha situación no es procedente en este caso concreto, si se tiene en cuenta que en concordancia con el Artículo 40 del decreto 1250 de 1970 el Registrador procederá a cancelar un registro o inscripción cuando se le presente prueba de la cancelación del respectivo título o acto, o la orden judicial en tal sentido. En el presente caso nos encontramos ante una concurrencia de medidas cautelares, pues la orden de la Dirección Nacional de Estupefacientes de dejar por fuera del comercio un bien incautado no ordenaba la cancelación del embargo decretado en el proceso ejecutivo, por tal motivo el Artículo 558 del C.P.C. citado en instancia no tiene aplicación en el caso analizado. Igualmente se debe tener en cuenta que el señor Jaime Martínez Orozco, tuvo más de un año para ejercer su derecho, como tercero adquirente de buena fe ante la Dirección Nacional de Estupefacientes o ante el juez de la causa, ya que la sentencia de remate fue aprobada por auto No. 526 del 22 de Marzo de 1995 y presentada para registro el 28 de Marzo de 1995; la Dirección Nacional de Estupefacientes destinó el inmueble de manera definitiva al Fondo Nacional Agrario el 1 de Marzo de 1996, mediante la resolución No El señor Martínez Orozco como se dijo anteriormente pudo hacer efectivo su derecho, porque estaba aún en tiempo para hacerlo, pues la orden de dejar por fuera del comercio el inmueble era solamente una medida cautelar y si se tiene en cuenta el inciso tercero, parte final del Artículo Folios 531, 540 a 544, c.4
18 del Decreto Ley 99 de 1991 hecha la inscripción, todo derecho de terceros que se radique sobre el bien será inoponible al Estado. Finalmente, se observa claramente que la venta efectuada mediante Escritura Pública No de la Notaría 6ª de Cali y el Oficio No. 436 de 3 de Abril de 1995 del Juzgado Civil del Circuito de Cali, proferido dentro del proceso hipotecario, fueron inscritos con anterioridad a la inscripción del oficio de la Dirección Nacional de Estupefacientes, mediante la cual se ordenaba dejar por fuera del comercio el inmueble, es decir que la parte actora podía comparecer ante el Juez y alegar que el bien lo había adquirido con justo título, situación sobre la cual no tiene ninguna injerencia la Oficina de Registro Recurso interpuesto por la Dirección Nacional de Estupefacientes: 12 Como fundamento de la impugnación presentada, el apoderado de la citada entidad esgrimió los siguientes argumentos: - La orden judicial de remate del inmueble se produjo casi dos años después de la comunicación efectuada por la Dirección Nacional de Estupefacientes a la Oficina de Registro de Instrumentos Públicos de Cali y, por lo tanto, mal podría interpretarse como acertada la actitud asumida por la demandante dentro del proceso ejecutivo, en el sentido de que si tenía un interés claro dentro del pleito, cómo no informaba la existencia de tal medida al juzgado 12 Civil del Circuito de Cali. - Para el caso no resulta relevante la fecha en la cual mi representada comunicó la medida que recayó sobre el bien en aplicación de la Ley 30 de 1986, sino que, lo importante o definitivo era la oportunidad en que la Oficina de Registro debía informar al Juzgado 12 Civil del Circuito de Cali, para que éste a su vez procediera a suspender cualquier actuación sobre el bien de autos. NO obstante, como ésta situación no se dio, el juzgado civil jamás tuvo conocimiento y por ello siguió adelante con el proceso ejecutivo. Nótese como, así la Oficina de Registro hubiese tenido la información desde el mismo año 91, si no la suministra al juzgado en tiempo el resultado sería el que ya conocemos, o mejor, seguiría siendo el mismo. - Que el bien rematado se encontraba fuera del comercio cuando se dejó cerrado y sellado por parte de quienes adelantaron la diligencia de ocupación, tanto así que hubo necesidad de colocar sellos que indicaban la ocupación dos (2) veces, y no obstante lo anterior, en una actitud 12 Folios 527, 548 a 555, c.4
19 totalmente de mala fe, se hizo el negocio jurídico de hipoteca por valor de $ , entre el señor Glodelfi Martínez Quintero y Ada Fanny Ballesteros. Por tanto, a su juicio, resulta dudoso que quienes figuraban como dueños del inmueble no conocieran el estado en el cual éste se encontraba pues en el folio de matrícula inmobiliaria del mismo aparece registrada una anotación del 26 de mayo de 1998 correspondiente a la aludida compraventa. Así mismo, afirma que en tales condiciones es inconcebible que una persona normalmente precavida, efectúe postura para participar en el remate de un bien inmueble, en este caso, sin percatarse siquiera del estado en que se encontraba, solamente con el argumento ingenuo de que pretendía incrementar su capital. Es más, cómo no se verificó realmente IN SITU cómo se encontraba el bien luego de la explosión de un laboratorio que allí funcionaba, cómo no vio los sellos oficiales que yacían sobre las puertas de acceso al apartamento, si éste se encontraba sellado desde el mes de julio de Al respecto, señaló que de conformidad con lo dispuesto en el artículo 53 del Decreto 2790 de 1990, adoptado como legislación permanente por el artículo 4º del Decreto 2271 de 1991, era la aprehensión, incautación u ocupación el momento a partir del cual el bien objeto de tal medida quedaba fuera del comercio y, por lo tanto, el inmueble del proceso en cuestión quedó fuera del comercio el día que este bien hizo explosión, es decir el 11 de mayo de 1987, fecha desde la cual, quedó cerrado, sellado y bajo custodia de la Policía Nacional. - Que apenas el día 17 de septiembre de 1993 la Dirección Nacional de Estupefacientes tuvo conocimiento de la sentencia del 5 de agosto de 1993, por la cual el Juzgado Regional de Cali ordenó el decomiso definitivo del inmueble y que fue entonces cuando de manera diligente y oportuna, mediante oficio de 30 de septiembre de 1993, solicita al Registrador de Instrumentos Públicos de la ciudad de Cali, que con base en la providencia proceda a registrar la medida, a lo cual se obtuvo respuesta informando que se devuelve la solicitud sin trámite alguno, con el argumento de que el bien fue vendido por el señor Glodelfi Martínez Q. a Ada Fanny Ballesteros. Es importante que se tenga en cuenta, que el oficio por el cual se dejó a disposición del Consejo Nacional de Estupefacientes el inmueble objeto de demanda se recibió el día 20 de septiembre de 1988 y para ese entonces, había transcurrido un (1) año y más de cuatro (4) meses desde la diligencia de ocupación y sellamiento de éste.
20 - Igualmente adujo que: En la providencia apelada, no se hace un estudio de la responsabilidad endilgada a mi poderdante, la que en efecto no se configuró en el sub lite, tema que se planteó al A quo a través del memorial de alegato de conclusión de la demanda, escrito que ni siquiera fue tenido en cuenta, lo que lleva a la conclusión [de] que este tema no fue objeto de análisis, ya que no se valoraron los requisitos que según la jurisprudencia se deben cumplir para que se configure la misma. - Finalmente se pronunció respecto de la condena impuesta por concepto de perjuicios morales, señalando que no se ve y tampoco el accionante lo demuestra, cómo se le afectó los tributos o facultades morales o espirituales, si jamás se le afectó su honor, su sentimiento o tuvo que soportar dolor, molestias psíquicas, más aún cuando su comportamiento no fue diligente y cuidadoso. El Tribunal concedió los recursos de apelación por auto del 25 de mayo de 1999 y fueron admitidos por esta Corporación el 2 de diciembre de 1999; el 10 de febrero de 2000 se corrió traslado a las partes para presentar alegatos de conclusión y al Ministerio Público para que rindiera concepto (fls. 533, 557 y 565, c.4). En dicho término se pronunció el apoderado de la parte actora 13, quien reiteró los argumentos y peticiones consignados en la sustentación del recurso de apelación; afirmó que en el proceso se probaron tanto la falla en el servicio en que incurrieron las demandadas, así como los daños morales y patrimoniales que se le causaron al demandante. Adicionalmente efectuó los siguientes señalamientos: Si por los hechos ocurridos en el inmueble en Mayo de 1.987, se tomó en Septiembre de la medida cautelar de poner a disposición del Consejo Nacional de Estupefacientes el inmueble, esa limitación debió constar en el folio de su matrícula inmobiliaria, lo que imponía al Juez que de ello conoció y al Consejo Nacional de Estupefacientes, solicitar su inscripción oportunamente lo cual hubiera publicitado el estado real del inmueble, permitiendo la protección de derechos de terceros. De otra parte ninguna señal externa (sellamiento o aviso) en el inmueble permitió a la funcionaria que practicó el secuestro del inmueble el 11 de Febrero de 1.992, ni a mi mandante en el año de antes del remate, cuando inspeccionó el inmueble, vislumbrar siquiera la existencia de proceso alguno, con aprehensión o decomiso del inmueble en razón de la ley 30/86, pues inclusive el inmueble estaba arrendado. Igualmente el Registrador de Instrumentos Públicos sabedor por el registro, que existía inscrita la medida cautelar decretada en un proceso ejecutivo con título hipotecario, debió una vez inscribió la pérdida del 13 Folios 567 a 573, 4
TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIAL SALA CIVIL. Bogotá, D. C., once (11) de marzo de dos mil ocho (2008).
República de Colombia Rama Judicial del Poder Público TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIAL SALA CIVIL Bogotá, D. C., once (11) de marzo de dos mil ocho (2008). REF. Ordinario de SALOMON PARADA ALBA
POR IRREGULARIDADES EN OFICINAS DE REGISTRO QUE OCASIONARON ESTAFAS, SUPERINTENDENCIA DE NOTARIADO ES PATRIMONIALMENTE RESPONSABLE
969 POR IRREGULARIDADES EN OFICINAS DE REGISTRO QUE OCASIONARON ESTAFAS, SUPERINTENDENCIA DE NOTARIADO ES PATRIMONIALMENTE RESPONSABLE La Corporación después de estudiar los antecedentes afirmó que el

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 artículo 178
 artículo 177
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 artículo 538
 artículo 40
 artículo 103
 artículo 558
 artículo 47
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 Artículo 558
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 Artículo 558
 resolución 
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