Source: http://www.redaccionpopular.com/articulo/panama-en-la-guerra-civil-espanola
Timestamp: 2014-08-23 13:22:08+00:00

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PANAMA EN LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA | Redacción Popular Portada
5-Después de las Guerras
a-Declive de la República Española
Servicio de Emigración para Republicanos Españoles (SERE) Junta de Auxilio a los Republicanos Españoles (JARE),
La proclamación de la Segunda República (1931-1939), representó la primera experiencia genuinamente democrática en la historia de España, pero nacida en un contexto internacional marcado por la crisis económica mundial, de los principios liberales, el auge del nazi- fascismo y la consolidación del estado soviético.
El estallido de la Guerra Civil (1936-1939) representa el episodio de mayor tragedia en el desarrollo histórico de esta nación que entraba a la modernidad, generando la división de la sociedad, que se profundizó con la dictadura de Francisco Franco (1939-1976); y a pesar de ello, hoy a 69 años del fin de esa contienda podemos afirmar que la familia española ha entrado en la etapa de la reconciliación.
Tras la derrota de la República Española, los exiliados republicanos, contribuyen de manera significativa al desarrollo de las 'otras Españas'; América Latina. Sus científicos, artistas, literatos, trabajadores, y profesionales en general, construyen un puente que permite un mayor intercambio y reconocimiento.
Es lastimoso, percibir y espero equivocarme, la no existencia - hasta el momento- de un esfuerzo por parte de los estados, de reconocer el gran aporte del exilio republicano a nuestras naciones, en los planos económico, social, político y cultural.
En este ensayo de interpretación histórico- política, buscamos dar luces sobre la participación de Panamá y los panameños, de las fuerzas organizadas tanto de la elite política, el movimiento popular, los partidos, y del gobierno panameño de cara al conflicto, y destacar los valores/avances positivos de la solidaridad de esas representaciones, y cual fue la herencia que nos dejaron los republicanos españoles en esta patria.
Existe abundante bibliografía sobre la Guerra Civil española, no así del papel desarrollado por los republicanos españoles en el exilio; a excepción de; Abellán, J. L. El exilio español de 1939, (1966); México y la República Española, antología de documentos, 1931-1977, de autores varios (1984); Matezans, J. L. Las raíces del exilio, México ante la Guerra Civil Española, 1936-1939 (1999); Aznar Soler M. El exilio literario español de 1939 (1998) y Héctor Colmegna, Diario de un médico argentino en la guerra de España, Argentina, 1941, y finalmente Con los Milicianos en España, de Pablo de la Torriente Brau.
En esa ruta la documentación y los escritos sobre el exilio español en América es casi inexistente y valdría hacer un esfuerzo sistemático por recabar todo lo existente en cada una de las naciones del continente americano, donde se concentraron la mayor parte de los republicanos.
Han pasado setenta y siete años desde que se proclamó la Segunda República, y menos de una década de la partida de algunos de los abuelos, bisabuelos y amigos que nos contaron: hubo una guerra en España…
1- Situación en Panamá
A partir de 1904, se estableció en territorio nacional la presencia de los Estados Unidos, a través de la construcción del Canal Interoceánico, que no sólo resolvió a esa potencia la consolidación de su economía en proceso de expansión, sino que sentó las bases para nuestro desarrollo nacional.
Los dirigentes liberales y nacionalistas, deciden afrontar las consecuencias de una independencia basada en anacronismos (tratado a perpetuidad de 1903, colonia de la Zona del Canal y el intervencionismo constante de esa nación) y crear las instituciones necesarias para el funcionamiento de un estado moderno.
La primera guerra mundial (1914-1918) permite la consolidación de un proyecto nacional, elaborado por Belisario Porras, Carlos A. Mendoza, Eusebio A. Morales, Guillermo Andreve, y José D. Moscote. Esa generación asume la construcción nacional, como parte indispensable para alcanzar un desarrollo que se estancó a partir de la crisis económica mundial (1929-1933) y que tiene como resultado; el golpe de estado del 2 de enero de 1931, dado por Acción Comunal, una agrupación nacionalista y antiimperialista.
El ingeniero Florencio Harmodio Arosemena, es derrocado y en su representación asume provisionalmente el abogado Harmodio Arias Madrid, quien tiene que legitimar su proyecto nacionalista, a partir de elecciones democráticas.
Harmodio Arias, inicia su gobierno en 1932, con el apoyo de un sector de Acción Comunal y del liberalismo conservador, y la oposición del otro sector de los liberales renovadores, socialistas y comunistas.
La crisis económica es eclipsada con medidas recomendadas por asesores estadounidenses (Informe Roberts) y la crisis política, por las demandas de poner fin al intervencionismo de Estados Unidos (Tratado Hay Bunnau Varilla, de 1903, Artículo 136 de la Constitución Nacional y convenios comerciales onerosos).
Lo más llamativo de esta situación es que en Panamá se da un golpe de estado contra un gobierno agotado que no responde a los intereses nacionales; la organización que releva a ese gobierno es una organización nacionalista, donde se agrupa la clase media profesional, liberal renovadora, antiimperialista y con tendencias antioligárquicas que quiere iniciar el tránsito a la construcción de un estado nacional independiente.
En España para esas fechas, se producen las elecciones del 12 de abril, de cara a elegir entre un régimen monárquico (la continuación del monarca Alfonso XIII) o uno republicano. El plebiscito nacional favorece al régimen republicano, el Comité Revolucionario asume pacíficamente la instalación de un Gobierno Provisional, el 14 de abril, día de la expatriación del Rey y proclamación de la República en Madrid.
Separados por algunos meses, en ambas realidades se dan cambios sustanciales, en Panamá se busca mayor independencia con respecto a Estados Unidos, en España, se inicia el tránsito a un régimen democrático, republicano y liberal que deje atrás la vieja España feudal, de la espada y la cruz.
En ambos espacios coinciden el nacionalismo, las aspiraciones democráticas, y la lucha antagónica de facciones ideológicas, con la sola diferencia en este último segmento de la disparidad de los niveles e intensidad.
-El Censo Nacional de 1930, arroja la cifra de 467, 459 habitantes, distribuidos en ocho provincias, teniendo la mayor concentración de población Coclé con 48, 254 y Panamá con 114, 103 habitantes.
-Acción Comunal (1921), es una organización compuesta por profesionales de la pequeña burguesía que tiene como objetivo la redención nacional, construir el estado soberano, exigir a los Estados Unidos la eliminación del protectorado e intervencionismo, desarrollar la producción nacional, rescatar nuestros valores folclóricos e impulsar el desarrollo social, cultural, económico y político con un programa agresivamente nacionalista.
Entre sus fundadores encontramos españoles, masones, liberales, socialistas y simpatizantes del nazismo y fascismo europeo. -Crisis económica mundial (1929-1933) es la crisis económica originada en la quiebra de la Bolsa de Valores de Nueva York (Wall Streett) que conmovió la economía mundial. Panamá como país económicamente dependiente de esa potencia, sufrió las consecuencias. El Presidente F. D. Roosevelt logra salir de la crisis a través de la construcción del Estado de Bienestar.
a-El gobierno de Harmodio Arias Madrid
Harmodio Arias Madrid decide negociar en base a los parámetros de la política estadounidense llamada del Buen Vecino, ya que se poseen para 1936 unas 450 mil cabezas de ganado y existe la posibilidad de lograr algunas concesiones económicas derivadas del Canal.
Ricardo J. Alfaro y Narciso Garay, por la República de Panamá y Cordel Hull y Summer Welles por los Estados Unidos, suscriben el 2 de marzo de 1936, el Tratado General de Amistad y Cooperación, llamado Arias –Roosevelt, llamado también Alfaro-Hull.
El mismo esta compuesto de tres convenciones; sobre la construcción por Estados Unidos de la carretera transísmica Panamá- Colón, la reglamentación de comunicaciones radio eléctricas y el traspaso de las estaciones de radio de Puerto Obaldía y La Palma al estado panameño.
Estados Unidos, renuncia a garantizar la independencia de Panamá y a intervenir en los asuntos internos de ésta. Se declara el derecho de ambas naciones a disfrutar los beneficios proporcionados por el Canal. La potencia norteña renuncia a la nueva ocupación de tierras y aguas, fuera de la Zona del Canal, que no sean necesarias estrictamente para la vía y se logran limites de residencia y compra en la Zona del Canal.
Se establece que no existirán empresas distintas a las ya establecidas en la Zona del Canal, al firmarse este tratado y se permite a los comerciantes panameños a vender a los barcos que atraquen en los puertos terminales del Canal o crucen la vía.
Estados Unidos, permitirá la construcción de edificios para aduanas en los puertos de la Zona y el libre acceso para la inspección de barcos que traen pasajeros con destino a Panamá.
Se aumenta a anualidad pagada al estado panameño de 250 mil a 430 mil dólares; - que compensa la devaluación/ depreciación monetaria- capitales invertidos en la educación nacional y en el desarrollo de infraestructuras, y se establece igualdad de oportunidades a los trabajadores panameños en la Zona. La Asamblea Nacional, aprueba dicho tratado el 24 de diciembre. Los Estados Unidos a través de su senado, lo aprueba el 27 de julio de 1939.
Este Tratado, pone fin al derecho de intervención en nuestros asuntos internos y promueve la creación de industrias en el país. A partir de este, se inicia la industrialización por sustitución de importaciones que era nada más que exportar al mercado estadounidense licores y carne por parte de nuestro país, sin detrimento de las exportaciones tradicionales, establecer franquicias industriales estadounidenses o de naciones aliadas o sencillamente expandir los enclaves coloniales extranjeros.
También se logro la construcción de la carretera transismica que rompe con el monopolio del Ferrocarril estadounidense entre las ciudades terminales.
Con estas medidas, se crean las condiciones para el posterior auge del modelo de economía de tránsito.
Este auge inducido (restricciones al transporte por guerra) exigió el máximo de abastecimiento con producción local, las industrias de la cerveza, la carne de ganado, vacuna, porcina y aves crece, se importan artículos y materias primas para la producción de esa demanda pese a las limitaciones de la deformada estructura económica.
Finalmente, por una tenaz insistencia de Octavio Méndez Pereira y sus allegados de Acción Comunal, que sustentan una demanda fundamental de las clases medias para llevar adelante las transformaciones en la sociedad; funda el 7 de octubre de 1935, la Universidad de Panamá, que representa la incorporación del pensamiento científico contemporáneo al desarrollo nacional. Los estudios antropológicos, sociológicos, económicos, urbanos, y de una administración planificada y científica permitieron el desarrollo del Estado, y de las instituciones democráticas. El presidente Harmodio Arias creo también La Caja de Ahorros. (Decreto 54 del 15 de junio, 1934)
El Gobierno de Juan Demóstenes Arosemena Para esos años, la situación en nuestro país era similar, los sectores derechistas de la burguesía comercial- terrateniente impiden que la alianza de los sectores democráticos agrupados en el Frente Popular (conformado por los partidos Liberal Doctrinario, Liberal Renovador, Liberal Demócrata, Acción Comunal y la conjunción Socialista/Comunista) con su candidato Domingo Díaz Arosemena, arriben a la administración del Estado. Se produce una represión de la oposición y se da un fraude abierto que permite el ascenso a la presidencia del ingeniero Juan Demóstenes Arosemena.
Entre las medidas fraudulentas propiciadas por el presidente Arias a favor de su elegido, están: uno, la candidatura de Arosemena no era viable al no separarse del cargo de Secretario de Relaciones Exteriores, según la constitución, seis meses antes, dos, el Partido Nacional Revolucionario no estaba constituido ni reconocido para participar en la contienda, el presidente le reconoció violando la ley electoral y un fallo de la Corte Suprema que así lo prohibía. Tres, el presidente designo a un Jurado Nacional de Elecciones, afecto a su política y a fin de garantizar la victoria de su candidato, cuatro, en Veraguas el enviado presidencial Rafael Samudio efectuó un burdo abultamiento de votos, quinto, en varias provincias se cambiaron las cifras de la actas electorales favoreciendo al oficialismo, y sexto, se persiguió a todo aquel que perteneciera al Frente Popular, y si era empleado público se le destituía o encarcelaba.
Estas anomalías electorales, promovidas por el presidente Harmodio Arias, favorece la candidatura del Ingeniero Juan Demóstenes Arosemena, para el periodo (1936-1940) quien con una profunda ilegitimidad, continúa el programa de gobierno de su antecesor.
La demanda de materias primas por Washington, lleva al Presidente Arosemena a impulsar la Secretaria de Agricultura ligada antes a Educación. En 1937 el gobierno contrata al jamaicano Glaister Baxter para realizar un estudio sobre la situación agrícola con sus recomendaciones.
El Informe Baxter, recomienda crear un Centro Agrícola, integrado por una estación experimental, una escuela de agricultura de nivel secundario para formar peritos agrícolas para administrar granjas y otros modelos de producción agropecuaria.
Se negocio con David Del Valle Henríquez del Ingenio Santa Rosa, quien apoyo el establecimiento de la Escuela de Agricultura de Divisa. Con ello se daba continuidad al proyecto de las Granjas Agrícolas iniciado por el Dr. Harmodio Arias, de cara a disminuir el desempleo.
El Presidente Demóstenes Arosemena, fallece en el ejercicio de sus funciones el 16 de diciembre de 1939, le sucede Samuel Boyd, quien respalda la candidatura del Dr. Arnulfo Arias Madrid.
Proclamada la República española por segunda vez el 14 d abril de 1931, - la primera vez fue en 1872- la situación política y económica se agrava aceleradamente, producto de las conspiraciones de los sectores monárquicos y de derecha conservadora - que quedaron como un resabio de la monarquía muerta con el nacimiento de la República- y que se agitan contra el precario nuevo orden.
Tras el golpe de estado en Panamá, el 2 de enero de ese año, España es una de las primeras naciones en reconocer el nuevo gobierno presidido provisionalmente por Harmodio Arias, y también Panamá es uno de los primeros estados en reconocer a la nueva República española, nacida del 14 de abril, a través del nuevo presidente provisional Ricardo J. Alfaro (ejerció el poder presidencial del 16 de enero de 1931 al 1 de octubre de 1932).
A este presidente provisional le correspondió organizar las elecciones generales efectuadas el 5 de junio de 1932, que enfrentó a los miembros divididos de Acción Comunal y del Partido Liberal; por un lado a Francisco Arias Paredes, que reúne a los sectores democráticos y revolucionarios y al doctor Harmodio Arias Madrid, que cobija a los conservadores, liberales y algunos sectores de avanzada. El 1 de octubre asume la presidencia Harmodio Arias M., quien trata de mantener un balance entre ejecutar el programa de Acción Comunal y no admitir todas las presiones de los grupos de interés en su gobierno, quienes promueven la continuidad de viejas y nefastas prácticas políticas. Mientras esto ocurre, en Madrid, en el Congreso de los Diputados, están reunidas las Cortes Constituyentes que el día 9 de diciembre de 1931; aprueban la Constitución de la República española, eligiendo a Niceto Alcalá Zamora y Manuel Azaña Díaz que fungen como parte del gobierno provisional, como Presidente de la República el primero y jefe del gobierno el segundo.
Con ella se logra una efectiva participación política que se extiende a las mujeres, se impulsan reformas laborales y sociales que buscan favorecer a los trabajadores, se sientan las bases para la llamada República de maestros, se inician las discusiones para la autonomía de las naciones vasca, gallega y catalana, primer ensayo de resolución al problema de la composición plural de la península, se discuten las reformas en los planos eclesiástico, laico, militar, el divorcio, en los fueros judicial, agrario en definitiva comienza a buscársele una solución a los problemas consustanciales a la estructura tradicional, para poder entrar a la modernidad, al desarrollo capitalista pleno.
Todas estas reformas a la estructura tradicional, vieja, arcaica se impulsan en el marco de estricta democracia, donde impera el debate pero no la tolerancia. Estas noticias son leídas por la población panameña y mundial a través de los diarios El Panamá América, propiedad del presidente Arias Madrid, y La Estrella de Panamá, propiedad de la familia Duque, que conocen de la situación de atraso de nuestras estructuras y de manera solapada 'filtran' algunas informaciones.
A partir de este momento, encontramos - en dichos diarios- una abierta negación a algunas medidas adoptadas por la República española y de aplauso a otras, y de ciertas inclinaciones a favorecer a los sectores más reaccionarios y conservadores de la derecha española, agrupada en torno a la Iglesia Católica y el Ejército. 2- Situación en España
Al concluir la Primera Guerra Mundial (1914-1918), España se sumerge en una fuerte crisis económica que coincide con el auge de los movimientos nacionalistas vasco, gallego y catalán, quienes pugnan por una autonomía regional, y cuyo punto de partida se encuentra en la gran crisis postcolonial de 1898, cuando los Estados Unidos, deciden arrebatarle sus últimas posesiones ultramarinas en América.
El arrastre de problemas seculares entre las distintas clases sociales, las nacionalidades y el mismo proyecto de nación, confluyen luego de la primera guerra mundial en una crisis de legitimidad de la monárquica, que recurre al golpe de estado para imponer una dictadura que mantuviera el control (General Primo de Rivera) quien gobierna de 1923 a 1930. El Rey Alfonso XII, ante la ola de huelgas obreras y paros empresariales destituye Primo de Rivera (28 de enero) encarga al general Dámaso Berenguer Fusté, que hace frente a los paros y huelgas, con más represión.
Para agosto de ese año se verifica el Pacto republicano de San Sebastián, que une a los movimientos nacionalistas, republicanos, socialistas, liberales de derecha, moderados de izquierda, regionalistas y militares revolucionarios, con el beneplácito de los anarquistas. Estas fuerzas se comprometían a garantizar un cambio de régimen pacífico, llevar adelante las reformas que resolvieran los problemas históricos del Estado, entre otras estrategias para la conjura democrática.
El proyecto republicano constituye un Comité Revolucionario, constituido de todas las fuerzas; que llevan adelante sublevaciones de militares republicanos (Fermín Galán Rodríguez, y Angel García Hernández, sublevación de Aeródromo de Cuatro Vientos, y proclama de la Agrupación al Servicio de la República) estas acciones provocan la dimisión de Berenguer quien es relevado por el almirante Juan Bautista Aznar y Cabañas, quien restaura la Constitución de 1876, para dar paso a la celebración de elecciones municipales, (el 12 de abril de 1931, verdadero plebiscito que define el futuro régimen) En ese ejercicio democrático, luego de más de cincuenta años, triunfan las candidaturas republicanas en las principales ciudades, abriendo una crisis de legitimidad de la monarquía y sus aliados.
La polarización entre fuerzas democráticas y conservadoras, lleva finalmente a la proclamación de la Segunda República el 14 de abril de 1931 y la eliminación de la monarquía. Niceto Alcalá Zamora, es designado primer presidente del Gobierno Provisional de la II República.
El Rey Alfonso XIII, abandona el país para evitar enfrentamientos. El nuevo Gobierno provisional republicano, convoca a las elecciones a Cortes Constituyentes en junio de ese año, que consolida la alianza de republicanos y socialistas.
Las celebraciones se enturbian con el intento de golpe de Estado (antirrepublicano) del general José Sanjurjo, en agosto de 1932, el cual es develado.
El gobierno republicano, encabezado por Manuel Azaña, trata de enfrentar los peligros restauradores encabezados por los representantes de la derecha monárquica, pro fascista, conservadora y católica de los dirigentes; José Calvo Sotelo (Bloque Nacional), José María Gil Robles (CEDA) y Alejandro Lerroux (Partido Radical).
Mientras en las otras naciones vecinas, las transformaciones hacia un capitalismo moderno llevaron un proceso de años, en la nueva España, se busca hacerlo en menos y sin poseer las condiciones para ello.
La reforma agraria es el saldo del primer período del gobierno republicano, la cual empieza a dar sus primeros frutos cuando se convocan a las elecciones en noviembre de 1933. Los trabajadores organizados en la UGT y la CNT, aumentan su combatividad y se enfrentan a las fuerzas policiacas, provocando un saldo considerable de muertos y asesinados.
En medio de esta conflictividad social y política, se llevan a cabo elecciones que dan el triunfo a las fuerzas de la derecha. Los españoles castigaron con su voto a sus gobernantes del primer bienio, donde la mujer española voto por primera vez.
Con ello se inicia el bienio negro (1933-36). Las nuevas Cortes quedan dominadas por el centro republicano de Lerroux y la derecha católica (CEDA) de José María Gil Robles. El fracaso de la izquierda se atribuyó a la división entre socialistas que deciden no aliarse a los republicanos de Azaña. El PSOE cree en constituir un gobierno socialista que llevara a cabo una revolución dentro de los marcos de la legalidad republicana, hasta que la derecha les obligue a recurrir a la fuerza.
En enero de 1934, el PSOE adopta un programa revolucionario: nacionalización de la tierra, disolución del ejército y la Guardia Civil entre otras medidas que anuncian una nueva política.
En febrero se crea un comité revolucionario integrado por las juventudes socialistas, el partido y su central sindical la UGT. En Asturias, Cataluña y el país Vasco los anarcosindicalistas de la CNT, se unen para llevar adelante un levantamiento revolucionario.
El nuevo presidente Santiago Casares Quiroga, ordena a Don Alejandro Lerroux, a formar nuevo gobierno el 4 de octubre de 1934, con tres ministros de la CEDA, partido con más escaños en las Cortes, Calvo Sotelo, jefe de un partido monárquico y el apoyo de la Falange Española, de José Antonio Primo de Rivera; quien inmediatamente restablece la pena de muerte.
Ese cambio de gobierno y sus medidas antipopulares lleva a Francisco Largo Caballero, uno de los líderes más radicales del PSOE, a iniciar la huelga general y el combate minero en Asturias, que duró dos semanas, con un saldo de más de mil quinientas muertes en todo el país, principalmente entre los mineros.
Quince mil arrestos, las atrocidades cometidas contra los revolucionarios alimentaron la polarización entre las fuerzas de derecha e izquierda.
El VII Congreso de la Internacional Comunista, decide promover los Frentes Populares para enfrentar el peligro fascista que se levanta en Italia y Alemania.
Los socialistas, republicanos, y demócratas deciden constituir el Frente Popular (PSOE, UGT, Unión Republicana, Acción Catalana, Acción Republicana, Esquerra Republicana de Catalunya, Izquierda Republicana y el Partido Obrero de Unificación Marxista, entre otros) como una coalición electoral, aunque Azaña propugnaba por que se convirtiera en una coalición de gobierno, los socialistas se oponen. Para 1935, los socialistas están divididos entre los revolucionarios de Largo Caballero y los moderados de derecha, representados en Indalecio Prieto, próximos a los republicanos.
La coalición decide en caso de victoria, constituirían un gobierno republicano que sería apoyado desde fuera por socialistas y comunistas. La gran diferencia es que tanto los socialistas como los comunistas coinciden en apoyar al gobierno republicano y llevar adelante sus programas revolucionarios a corto plazo, que incluía la unificación de ambos partidos.
En febrero de 1936, el Frente Popular gana las elecciones, lo que provoca la dimisión del presidente Alcalá Zamora en abril, cargo que asume Azaña. Las fuerzas conservadoras y pro monárquicas auspician un golpe de estado liderado por el General Francisco Franco Bahamonde, a partir del 18 de julio.
Las guarniciones fascistas del ejército en Africa (Marruecos) proclamen el estado de guerra, privando al estado de la mayoría de cuadros militares, pero fracasa en la mayoría del país, ya que es desarmada por la población.
Las fuerzas republicanas, democráticas y revolucionarias se unen en defensa del estado laico, tienen claridad en unir a la clase obrera con la clase media para llevar adelante una verdadera revolución democrática, de cambios de estructura hacia la modernización capitalista del campo y la ciudad, dejando atrás las épocas de atraso.
Con esa visión, los hombres de la calle, los militantes, los hijos del pueblo hacen fracasar el levantamiento en media España; las fuerzas militares se reagrupan y con apoyo de Alemania e Italia, inician la guerra civil.
Con el inicio de la guerra se constituye un nuevo gobierno, compuesto de una amalgama de fuerzas de izquierda republicana, demócratas, socialistas, anarquistas y comunistas, que es rebasado por las organizaciones de masas como la CNT, y el POUM, quienes a través de las milicias antifascistas en cada frente de combate, impulsan cambios abiertamente revolucionarios que rebasan el marco de la moderación burguesa. Francia, Inglaterra y los Estados Unidos abandonan a España, con el llamado Acuerdo de No intervención. El golpista general Franco, cuenta con el respaldo de Alemania e Italia. Solamente la Unión Soviéticas ayuda a la amenazada nación.
Stalin envía a la República un apoyo que si bien no alcanzó la magnitud con que Mussolini y Hitler ayudaron a Franco, permite resistir para buscar una salida negociada al conflicto a través de las naciones vecinas, a fin de que salgan de su sueño con los totalitarismos.
La URSS envió más de seiscientos aviones, más de trescientos tanques más de mil piezas de artillería, más de quince mil ametralladoras y cerca de medio millón de fusiles. En cuanto a personal militar, fueron más de dos mil ciudadanos especialistas, más de la mitad aviadores y tanquistas, cerca de ciento sesenta y ocho caen en combate.
La Internacional Comunista y la Internacional Socialista, orientan a sus respectivos sectores a apoyar a la amenazada república española. Aunque la primera va a organizar las Brigadas Internacionales de voluntarios que serán de suma importancia en el combate en los distintos frentes, hasta su retiro.
Son tres años terribles de guerra que provocan el exilio de miles de españoles que llegaron a nuestra América.
-En el bienio negro (1934-1936) las derechas ejercieron una dura represión contra las fuerzas de izquierda, permitiendo además que elementos del ejército y de los partidos antirrepublicanos se entrevistaran con Mussolini y obtuvieran ayuda para preparar el golpe de Estado contra la República.
Los monárquicos españoles con apoyo de Mussolini y sus aliados inician una escalada de violencia con pequeños grupos de fascistas de la Falange Española y de la JONS (Juntas Obreras de Ofensiva Nacional Sindicalista), esa fue la excusa necesaria para poner en marcha la conspiración. Los conjurados se pronunciaron que su alzamiento era contra el comunismo y en defensa de España.
-El Frente Popular español se formó a finales de 1935, para marchar separados y golpear juntos, según manifestaron el Partido Socialista, la UGT, el POUM y otras organizaciones de izquierda. El 16 de febrero de 1936 hubo elecciones a diputados. Las candidaturas del Frente Popular triunfaron en toda la línea, con el fuerte e indispensable apoyo de las masas anarcosindicalistas. El Frente Popular español, fue cronológicamente, el primero que se formó y que triunfó. Los comunistas estuvieron ausentes de las conversaciones preliminares a su constitución.
-Desde la guerra civil de Sucesión (1703-1714) la obsesión política ha sido determinar la legitimidad del poder. El debate se centró en cómo había nacido un régimen determinado y la respuesta de sus contrarios fue que había nacido mal. Ese cuestionamiento ha impedido que nazca una cultura cívica y si un intervencionismo militar que convertida en tradición política inclinada a la guerra civil. Es decir los valores propios de una sociedad civil, como la estabilidad, la paz, el desarrollo no se consideran un bien social en sí, sino como falsa coartada para la legitimación de mandatarios de turno. De allí la importancia del golpe de Estado en la tradición política española.
-La sublevación inicia el 17 en Ceuta y Melilla, bastión colonial español en el África Subsahariana, se extiende el 18 a todo el territorio nacional, pero es aplastado por los republicanos. La guerra inicia con la insurrección militar en territorio ibérico 18 de julio de 1936, pero sus antecedentes los encontramos en la misma proclamación de la Segunda República el 14 de abril de 1931, siendo su cara más inmediata el movimiento revolucionario de los mineros asturianos de octubre de 1934, alentada por el PSOE, como respuesta a la entrada de los ministros de la CEDA al Gobierno de Alejandro Lerroux. 3-La Solidaridad con la Segunda República
Los sectores más politizados de la izquierda panameña, organizados en el Partido Comunista y Socialista, cuentan con el apoyo de sectores liberales y demócratas, al momento en que el jefe del gobierno español, el liberal José Giral, recibe el llamado pronunciamiento de los militares y golpe de estado del 18 de julio de 1936. Ante los hechos, el primer sector en manifestar en nuestro país fue la Asamblea Nacional Legislativa, en la figura del diputado socialista Demetrio Porras, quien nos narra:
'El séptimo congreso de la tercera internacional había planteado al proletariado internacional, como tarea más importante e inmediata, la cohesión política y organización de sus fuerzas así como el rompimiento del aislamiento y la cohesión de los trabajadores en torno a la clase obrera, en un extenso frente popular, contra la ofensiva del capitalismo y de la reacción, contra el fascismo y la amenaza de guerra.
Nosotros nos adherimos a esa resolución de la Internacional Comunista presionados por los comunistas y por la misma reacción que nos amenazaba liquidarnos. Así entramos en el Frente Popular panameño. Pero esta medida, a la cual yo me adherí 'contrecoeur', fue desastrosa para el Partido, relajó su disciplina pues de todas maneras era aliarnos con terratenientes y caseros, se comenzó a dudar de nuestras intenciones y con el fin de desprestigiarme se lanzó una campaña de calumnias contra mí. En estas condiciones fuimos a las urnas y, con todo el fraude escandaloso, arrebátasele el triunfo a Don Domingo Díaz Arosemena, para dárselo a Juan Demóstenes Arosemena. Sin embargo, a mí, como candidato a diputado por el partido, no pudieron robarme la curul. Nunca se había visto en la historia de la República tal cúmulo d votos para un diputado. Saqué tantos votos como dos de los tres candidatos presidenciales que se disputaban el poder.
El Frente Popular, a pesar de los fraudes de que fue víctima, sacó catorce diputados, pero un mes después todos se habían pasado a las toldas del gobierno con excepción de César Guillén, Sergio González Ruiz y yo. Mi primer acto en la Asamblea de 1936 y 1940, fue presentar la siguiente resolución.
1- Que el Gobierno Constitucional de la República Española, ha mantenido y mantiene relaciones cordiales con el Gobierno de la República de Panamá, como lo indican los intercambios de índole cultural entre los dos países.
2- Que el Gobierno Español es un gobierno democrático fundado sobre los mismos principios en que descansa el estatuto constitucional del Estado Panameño, o sea en el respeto de la voluntad ciudadana;
3- Que en la actualidad el Gobierno Español se encuentra empeñado en la defensa de las instituciones republicanas amenazadas por una rebelión militar y;
4- Que la Asamblea Nacional de Panamá, como expresión e instrumento de la voluntad del pueblo panameño, que es un pueblo demócrata, debe en estas horas difíciles para las conquistas democráticas, solidarizarse con los demás pueblos y naciones que defienden principios iguales a los que forman el fundamento ideológico de nuestras instituciones.
1- Expresar sus votos fervientes porque la contienda fratricida que ensangrienta hoy las tierras de España, termine para bien de todos y porque de esa lucha salgan incólumes los principios e instituciones que defiende y proclama el gobierno que preside Don Manuel Azaña, Presidente Constitucional de la República Española; y
2- Enviar al Gobierno Español en Madrid un cablegrama dando cuenta de esta resolución y publicar la misma en el Diario de los debates de la Asamblea Nacional y enviar copia de ella a la Legación de España en esta capital, así como también a los periódicos para su publicación.
Presentado a la consideración de la Honorable Asamblea Nacional por el Representante y diputado, por la provincia de Panamá. Demetrio A. Porras.
Panamá, 1 de septiembre de 1936.
Esta resolución fue aprobada después de un caluroso e interesante debate entre el Dr. Octavio Fábrega y yo, en presencia del cuerpo diplomático acreditado ante nuestro país y de centenares de personas de lo más distinguido.
Los Liberales Nacionales de la Cámara, encabezados por H.F. Don Pedro Vidal y Don Jacinto López, no obstante pertenecer a la mayoría de la cámara, haciendo honor a sus convicciones democráticas le dieron su voto. Todos los diputados del Frente Popular votaron por el proyecto, con excepción del H. F. Varela, hijo de un español partidario de Franco.
La aprobación de esta resolución provocó la ira de la reacción y de los filo fascistas panameños. Mientras estos tratan de actuar contra los intereses de la República, los panameños democráticos y defensores de la ley, deciden actuar en consecuencia con sus valores.
Estos sectores, organizan el Comité de Amigos de la Democracia Española, nombrándose como Presidenta a la educadora Elida Campodónico de Crespo, esposa del maestro José Daniel Crespo, uno de los ideólogos del liberalismo.
Su primera acción es dar a conocer lo que sucede en España, y es así como publican noticias referentes a la guerra, la política y las razones de causa que sustentan esa solidaridad con el mundo ibérico.
La página oficial del Comité Nacional, donde se expresa la solidaridad con la lucha del gobierno y el pueblo español contra el fascismo del general Francisco Franco, es publicada en el diario La Estrella de Panamá.
Allí encontramos valiosos escritos en defensa de la República por parte de Roque Javier Laurenza, Diógenes de la Rosa, Eliseo Echevez, Rodrigo Miró, Víctor Urrutia, Demetrio Porras, Nazario y Daniel Crespo, E. Brower, Domingo Henrique Turner, Carlos Sucre, Manuel Roy, y de la misma Elida C. De Crespo entre otros.
Por su parte los partidos socialistas y comunista, llevan a cabo celebraciones donde se escucha el himno de la República española en armas, (el himno de Riego) se llevan a cabo mítines en la Plaza de Santa Ana, y reuniones políticas constantes para informar al pueblo sobre los últimos acontecimientos en esa nación hermana.
A través de algunos programas de radio, también se comenta, se analizan los avances y se destaca el papel revolucionario y progresista de los republicanos en su enfrentamiento al nazi fascismo italo- alemán. Los titulares de los principales diarios, El Panamá América y La Estrella de Panamá, informan sobre la situación en España. Las consignas del ¡No pasarán! ¡El pueblo español prefiere morir de pie a vivir de rodillas! Y ¡Más vale ser viudas de héroes que mujeres de cobardes! Elaborada por Dolores Ibárruri, mejor conocida como Pasionaria, se incorporaron rápidamente a la mística popular y política del pueblo panameño.
Por otra parte el Comité de Amigos de la democracia española, logra editar en El Panamá América, una página entera de solidaridad a partir de 1937 hasta 1938 y luego una revista con el nombre España Leal hasta 1939.
Por su parte, los sectores fascistas y simpatizantes de Franco y su gobierno de Burgos, no se quedan tranquilos. A través de la Sociedad Española de Beneficencia tratan de influir en su junta directiva y esta por no llegar a un acuerdo deciden disolverse por un tiempo, hasta que luego de un año, en 1937 logran los republicanos reanudar sus actividades para apoyar a los leales.
Los franquistas en Panamá, logran el apoyo de la Iglesia Católica, los defensores del monarquismo, los comerciantes españoles, quienes logran editar la revista Arriba España, a partir de 1937 y que circuló hasta 1938 (verificar).
El Panamá América y La Estrella de Panamá, publican en sus primeras planas noticias de todo lo que sucede en España y Europa, aunque se nota una cierta manipulación en el contenido de las informaciones, procuran ser lo más veraces en el manejo de la información y dar espacio a los republicanos y fascistas españoles y sus aliados para que se expresen.
Entre estos espacios, encontramos el 6 de diciembre de 1937: Declaran Adhesión a la Causa de la España Leal.
Protestan del engaño que propala la falsa propaganda fascista. Un grupo destacado de la intelectualidad panameña, que por razón de ideas simpatiza sinceramente con la causa de la España leal, ha lanzado el manifiesto que más adelante publicamos, en el cual hacen declaración franca de esa simpatía y envían su adhesión a los representantes del pensamiento leal español, a la vez que lamentan el engaño en que la falsa propaganda fascista mantiene a un numeroso sector del pueblo panameño, respecto de las causas de la contienda española.
Los que suscribimos, que en nuestra condición de escritores en diversos aspectos; literarios, hombres de ciencia, profesores, artistas, poetas y periodistas, representamos un sector apreciable de la intelectualidad panameña, consideramos un deber de conciencia, que no es posible evadir y que antes bien gustosos cumplimos, al declarar;
1-Que en la trágica contienda que hoy libran en los campos de España el fascismo y la democracia y en que está en juego el porvenir de la civilización occidental, estamos decididamente de parte de la última, por ser la que brinda mejores posibilidades para el desarrollo espiritual y el bienestar material de la humanidad dentro decoro, la verdad y la justicia, en tanto que el triunfo del primero sería golpe mortal asestado a la libertad, y regresión al despotismo y a la esclavitud con la triple cadena de fanatismo, el militarismo y la autocracia.
2-Que lamentamos el engaño en que una parte del noble y comprensivo pueblo panameño, mantiene sistemática propaganda fascistas, haciéndole creer que la España leal es presa del comunismo ruso, cuando la pura verdad es que sólo está defendiéndose, agrupada alrededor de un gobierno legítimamente republicano y democrático, de la sombría conjunción de tendencias contrarias que contra ella se han destacado.
3-Que jubiloso enviamos a través del espacio, nuestra sincera adhesión a la España pensante, representada en esta hora de prueba por los hombres de ciencias y de letras y los artistas del más alto nivel como; Jacinto Benavente, José Ortega y Gasset, Manuel y Antonio Machado, Pablo Casals, Odón de Bueno, Pío del Río Ortega, Marcelino Domingo, Angel Osorio y Gallardo, Fernando de los Ríos, Margarita Xirgú, Antonio Zozaya, José Bergamín, Luis Araquistaín, Alvaro Albornoz, Ramón Menéndez Pidal, Américo Castro, Juan Ramón Jiménez, Gustabo Pittaluga, Juan de la Encina, Arturo Serrano Plaja, León Felipe, Teófilo Hernández, Luis Jiménez de Asúa, Rafael Albertí, Manuel Altolaguirre, Eduardo Zamacois, María Zambrano, José F. Montesinos, Dámaso Alonso, José Villa, José Gaos, Ramón Gómez de la Serna, Pablo Picasso, Jacinto Grau, José Giral, Tomás Navarro Tomás, Juan José Domenchina, Gonzalo Lafora, Pedro San Juan y muchísimos más.
Orgullosos nos sentimos de cerrar filas con ellos y con los grandes escritores del mundo en defensa de la democracia y de la cultura. Panamá, Noviembre de 1937, firman. Guillermo Andreve, Octavio Méndez Pereira, José Dolores Moscote, Jeptha B. Duncan, Enrique Geenzier, Rogelio Sinán, Damaso A. Cervera, Publio A. Vásquez, Luis J. Sayavedra, Francisco González Ruiz, Baltazar Isaza Calderón, Sergio González Ruiz, Santiago Barraza, Francisco Cornejo, Alfonso Tejeira, Angel Sucre, Germán Arroyo y C, Temistocles R. Céspedes, Eduardo Margoon, Alberto Méndez Pereira, Manuel F. Zárate, Ernesto J. Nicolau, Enrique G. Abrahams, José Oller, Luis B. Casco Díaz, Nicolás A. Solano, Carlos E. Mendoza, Manuel de J. Quijano, Gustavo Méndez Pereira, Carlos Sucre C, Felipe Juan Escobar, Américo Valero, Alejando Méndez J, Daniel Jacinto Fuentes, Roque Javier Laurenza, Rodolfo A. Moreno, Luis Morales Herrera, Horacio Fábrega, Alberto Pallete Varas, Raimundo Ortega Vieto, Juan Alberto Morales, Otilia de Tejeira, Gonzalo Brenes, Angel L. Casís, y siguen más firmas.
Las visitas o permanencia de los llamados transterrados, dan a conocer la cruel realidad del nazi fascismo en nuestro país, provocando hondas simpatías en el seno de la intelectualidad y la sociedad panameñas.
Los republicanos españoles, conocen la democracia, saben que esta no se da ni se concede, requiere conflicto, desafíos valerosos a la autoridad, actos ejemplares, riesgos, actitudes y prácticas éticas, enfrentamientos violentos y crisis generales que pongan a prueba lo ganado, lo consolidado y que en más de una ocasión han provocado la destrucción del orden establecido.
Esas ideas serán transmitidas a los panameños, desde su clase dirigente hasta la popular, provocando una toma de consciencia y compromiso. Angel Rubio, Juan María Aguilar, Demófilo de Buen, León Felipe Camino, entre otros, dan a conocer al pueblo panameño y a jóvenes como: Thelma King, Carlos I. Zúñiga, César Quintero, Federico Velásquez, Vicente Bayard, Natividad Carreño, Bernardo Lombardo, Ismael García, Dora Pérez, Ramón H. Jurado, entre los más renombrados, asumen la lucha a favor del pensamiento y acción democráticas como una construcción posible y necesaria.
Entre los republicanos españoles más destacados que se establecieron en nuestra tierra de manera temporal y otros permanentes, están:
Paulino Diez, Secretario General de la Confederación Nacional de Trabajadores (CNT) Demófilo De Buen, abogado
Angel Rubio Bocanegra, geógrafo
Juan María Aguilar, historiador
Carlos Bosch García, docente
Iokin Zaitegi Eta Plazaola, poeta
León Felipe Camino, poeta y educador
Jesús Vázquez Gayoso, catedrático universitario
Juan G. De Mendoza Garayalde, educador
Juan Miguel Herrera Bollo, Médico
Roque Iriarte y Garmendia, docente
Francisco Giner de los Ríos, escritor Santiago Pi Suñer, médico
Agustín del Saz y Sánchez, académico
José Garreta Sabadell, educador
Manuel Cano Llopis, abogado Por otra parte, el órgano semanal Frente Popular, que agrupa a los partidos políticos panameños, socialistas, comunistas y liberales, en el organismo político del mismo nombre, publican desde 1938, profundos análisis sobre la guerra y la realidad española e internacional.
Por ejemplo, las milicias son civiles, obreras y de voluntarios tanto españoles, como internacionales, los establecimientos comerciales, fábricas y demás empresas en la zona republicana y leal están en manos de los obreros que la administran eficientemente y en varias regiones avanza positivamente la colectivización de la tierra, que provoca cierto auge de abastecimientos.
Es de hecho una primera experiencia de la democracia popular, donde las condiciones para una revolución socialista parecían dadas.
León Felipe dice
Al inaugurarse la Universidad de Panamá, (7 de octubre, 1935 y teniendo como madrinas a la Universidad de Salamanca/ España y la de San Marcos/Perú) esta institución decide que es necesaria la participación de lo más granado del conocimiento humano, por tal motivo no se escatima en la contratación de educadores estadounidenses, europeos, y latinoamericanos entre otras latitudes.
El maestro Octavio Méndez Pereira invitó a los educadores de estas latitudes y con respecto a los de más renombre, se encuentran José Ortega y Gasset, Pedro Henríquez Ureña y Alfonso Reyes, solamente el primero aceptó, pero el inicio de la guerra le impidió cumplir el compromiso.
Unidos estos nombres al que hacer del conocimiento internacional, destaca de manera singular el del poeta y dramaturgo español León Felipe Camino, quien se convertirá no sólo en el académico por excelencia, sino también en un defensor de la Segunda República Española.
Su arribo a nuestro país es producto de una designación del gobierno republicano de su tierra, en gesto de amistosa asistencia a la recién fundada universidad. En retribución a tan excelente presencia republicana y demócrata, es nombrado Profesor de Lengua y Literatura Castellana, es decir esta al frente de la cátedra de castellano.
Desde esas aulas se transfiere al papel, los sucesos que rodean al pensamiento y la acción transformadora. En la revista Universidad (1936) órgano de la institución universitaria se deja constancia de los sucesos españoles.
En su edición número nueve con fecha de agosto del año 1937, se expresa un sentido homenaje a la memoria del poeta, escritor y dramaturgo Federico García Lorca, en la que escriben los sobresalientes discípulos Baltazar Isaza Calderón, Rafael Maya, Darío Achury Valenzuela, Gerardo Diego, Pablo Neruda y figuran poemas de Rogelio Sinán, Dora Pérez, y Rodrigo Miró.
También se le rinde homenaje a lo más destacado del siglo de Oro de la literatura y la ciencia española; como fue el caso de escritos reproducidos de Santiago Ramón y Cajal, promociones que cuentan con el apoyo irrestricto del rector Octavio Méndez Pereira, el presidente Harmodio Arias y el culto representante diplomático, en varias ocasiones, de la Embajada de Panamá en Washington, Ricardo J. Alfaro.
León Felipe Camino, vive entre nosotros por primera vez del 17 de abril al 1 de septiembre de 1936, dejando honda huella en una generación de intelectuales y profesionales panameños. Desarrolladas las bases para el establecimiento de un régimen democrático duradero, nos visitó por segunda vez, concediendo una significativa entrevista exclusiva al semanario Mundo Gráfico, publicada el 15 de Junio de 1946:
Cuando salí de Panamá en aquel mes de octubre me fui a España de donde emigré después de la derrota de la República; de allí pasé a México en donde he estado durante ocho años.
Vino usted directamente a Panamá? No, he estado dictando una serie de conferencias en algunos países centroamericanos y otros los he visitado por muy corto tiempo. Ahora he llegado a esta ciudad, donde tengo amigos que cultive cuando estuve aquí hace años; ya ha estado por aquí Diógenes de la Rosa y Rodrigo Miró, ahora usted a quien recuerdo como alumno de aquella época.
Que tal le ha parecido Panamá? Esta ciudad ha progresado vertiginosamente; a excepción de México, no creo encontrar otra ciudad en América que lo haya hecho tan rápidamente. Casi se puede decir que ha sido una transformación completa; sobre todo en las afueras.
Que planes lleva después de dictar este ciclo de conferencias? De aquí pienso volar hasta Sur América, la cual no conozco. Pero deseo hacerlo en forma tal que no se quede ningún país sin visitar. En el Perú espero encontrarme con mi esposa, quien estuve trabajando como profesora en Palm Beach, Estados Unidos de Norteamérica.
Luego nos habla del sentido democrático de los pueblos de América, en la mayoría de los cuales no existe la discriminación racial, donde se ha creado como en el Brasil un núcleo, caracterizado por la mulata que sabe reír y divertirse, que no tiene en su espíritu la tristeza del negro de otros lugares como en el Norte, por ejemplo.
Mis conferencias van unidas por un solo motivo. Ya verá usted cuando las escuche. Del Hall del Hotel Central, nos invita a su habitación donde nos entrega los versos que en esta misma edición publicamos. Sobre la mesita se ve

References: Artículo 136
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