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Timestamp: 2020-05-30 16:26:26+00:00

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La suspensión temporal perfecta de labores y su aplicación frente al COVID-19 | Gustavo Valdez - IUS 360
¿En qué consiste la suspensión temporal perfecta de labores por caso fortuito o fuerza mayor? ¿Cuáles son los supuestos que contiene la norma? ¿Es aplicable esta figura en el actual Estado de Emergencia por motivo de la pandemia de Covid-19? Gustavo Valdez, Bachiller en Derecho por la PUCP y Miembro Extraordinario del Grupo de Estudios de la Organización Social y el Empleo - GEOSE, realiza una revisión didáctica de la normativa e instrumentos vigentes en materia laboral.
El actual contexto de pandemia debido al COVID-19 ha afectado fuertemente diversos elementos de nuestra vida en sociedad. En ese sentido, uno de los aspectos más afectados a nivel mundial es sin duda la Economía.
En relación con lo señalado, es importante tener en cuenta que, cuando se hace referencia a la afectación de la Economía, esto incluye no solo a las grandes empresas o grupos de empresas, sino que también nos referimos a las pequeñas y medianas empresas, así como a los trabajadores tanto dependientes como independientes.
En efecto, el aislamiento social obligatorio como contramedida necesaria para frenar la propagación del COVID-19 supondrá un duro golpe al crecimiento económico del Perú[1] y seguramente implicará el cierre de diversas empresas, así como la desaparición o, en el mejor de los casos, la reducción de muchos puestos de trabajo. Es importante recordar que este contexto ya se vivió en China[2], lugar donde inició el contagio del referido virus meses atrás, por lo que la próxima recesión que nos tocará afrontar a todos es más que una mera especulación.
En ese sentido, tomando en cuenta la realidad que estamos afrontando, es importante analizar las opciones legales que el Estado ha otorgado al empleador con el fin de preservar la empresa y, por consiguiente, los puestos de trabajo que en ella existen. En el presente artículo, de modo específico, nos centraremos en la suspensión temporal perfecta de labores por caso fortuito o fuerza mayor.
La suspensión temporal perfecta de labores por caso fortuito o fuerza mayor se encuentra regulada en el T.U.O. de la Ley de Productividad y Competitividad Laboral, Decreto Supremo 003-97-TR (En adelante “LPCL”). Sin embargo, antes de emitir una opinión sobre la misma y su aplicación en el presente contexto de pandemia, es necesario tener claro algunos conceptos previos, comenzando por qué es propiamente una suspensión perfecta. En ese sentido, el artículo 11° de la LPCL establece:
Artículo 11.- Se suspende el contrato de trabajo cuando cesa temporalmente la obligación del trabajador de prestar el servicio y la del empleador de pagar la remuneración respectiva, sin que desaparezca el vínculo laboral (…)
De este modo, como una primera aproximación tenemos que la suspensión perfecta de labores supone una pausa o suspensión en las obligaciones nacidas del vínculo laboral tanto para el trabajador como para el empleador. Sin embargo, llegados a este punto cabría preguntarse en qué casos entonces se puede aplicar dicha suspensión perfecta de labores.
Un primer escenario que permite el uso de la suspensión perfecta es el de la aprobación de parte del empleador de una licencia sin goce de haber solicitada por el trabajador. Nuestra legislación no regula este tipo de licencias y existe libertad de las partes para aplicar esta figura respecto al tiempo de duración de la misma. Sin embargo, es importante recordar que, en los casos de las licencias sin goce de haber, deberá ser siempre el trabajador quien solicite en un primer momento la referida licencia.
Una segunda posibilidad para aplicar la suspensión perfecta de labores es el uso de la figura de la suspensión temporal perfecta de labores por caso fortuito o fuerza mayor, regulada en el artículo 15° de la LPCL:
Artículo 15.- El caso fortuito o fuerza mayor facultan al empleador, sin necesidad de autorización previa, a la suspensión temporal perfecta de labores hasta por un máximo de noventa días, con comunicación inmediata a la Autoridad Administrativa de Trabajo. Deberá, sin embargo, de ser posible, otorgar vacaciones vencidas o anticipadas y, en general, adoptar medidas que razonablemente eviten agravar la situación de los trabajadores.
La Autoridad Administrativa de Trabajo bajo responsabilidad verificará dentro del sexto día la existencia y procedencia de la causa invocada. De no proceder la suspensión ordenará la inmediata reanudación de las labores y el pago de las remuneraciones por el tiempo de suspensión transcurrido
Así, podemos apreciar que el Legislador ha tenido a bien habilitar el uso de la suspensión temporal perfecta de labores siempre y cuando ocurra un hecho de fuerza mayor o un caso fortuito. Esta figura legal por lo tanto es una medida extraordinaria, que responde justamente a un contexto o situación fuera de lo previsto y que faculta al empleador, sin necesidad de autorización previa, a suspender las labores, con cargo a una posterior comunicación a la Autoridad Administrativa de Trabajo, así como una verificación ulterior de parte de esta última sobre las causales invocadas por el empleador para tomar la medida.
Al respecto, es importante resaltar que la norma señala expresamente la obligación del empleador de tomar siempre las medidas menos gravosas para sus trabajadores, otorgando como opción el uso de vacaciones vencidas o inclusive vacaciones anticipadas.
Ahora bien, conforme a la norma citada, podemos apreciar que para que el empleador pueda aplicar sin autorización previa una suspensión perfecta de labores, es indispensable que exista un caso fortuito o fuerza mayor, siendo por ello necesario definir qué se entiende por dichos conceptos.
Al respecto, el Reglamento de la Ley de Fomento al Empleo, Decreto Supremo N° 001-96-TR, señala escuetamente lo siguiente:
Artículo 21.- Se configura el caso fortuito o la fuerza mayor, cuando el hecho invocado tiene carácter inevitable, imprevisible e irresistible y que haga imposible la prosecución de las labores por un determinado tiempo.
Si bien aquí se introducen conceptos importantes como el carácter inevitable, imprevisible e irresistible del suceso, lo cierto es que en ningún extremo del citado Decreto Supremo se define por separado qué es concretamente el caso fortuito y a qué se refiere específicamente con fuerza mayor.
Para obtener las definiciones específicas de los conceptos referidos es necesario ir a la Resolución Ministerial 87-94-TR, en la cual, a través de la Directiva Nacional 006-94-DNRT, la misma que tiene como finalidad complementar y orientar la correcta aplicación del procedimiento sobre Suspensión Temporal Perfecta de Labores hasta por un máximo de 90 días, por razones de caso fortuito y fuerza mayor, se establece en el punto 1 de sus lineamientos de acción lo siguiente:
Es todo hecho imprevisible o un suceso por lo común dañoso que no puede preverse, evitarse ni resistirse, que acontece inesperadamente con independencia de la voluntad del hombre; que generalmente proviene de la acción de la naturaleza.
Una inundación un aluvión, un sismo, un incendio, una sequía, un accidente, una peste o epidemia.
Una Ley u otra forma legal, que impida realizar una actividad.
Un tumulto del que se derivan estragos.
Una guerra, una sedición.
Un acto terrorista con daños.
Cuando un país importador dicta medidas de previsión legal, a efecto de impedir el ingreso de productos alimenticios u otros, que podrían generar estragos por males epidémicos o virales.
La modificación de la Ley Tributaria que anula algunas exoneraciones para importar insumos en determinadas actividades agrícolas, avícolas farmacéuticas.
De este modo, y gracias al desarrollo normativo citado, podemos entender qué implica por un lado el caso fortuito, el cual generalmente tiene su origen en una acción de la naturaleza, y por el otro, qué supone la fuerza mayor, la cual casi siempre proviene de la acción del ser humano, dándose inclusive el legislador la libertad de desarrollar ejemplos para cada supuesto.
Ahora bien, una vez que hemos entendido los principales conceptos de la suspensión temporal perfecta de labores por caso fortuito o fuerza mayor, resulta pertinente cuestionarse si es válida su aplicación en el presente contexto de pandemia por el COVID-19.
Como hemos podido apreciar de las normas citadas, uno de los ejemplos incluidos por el propio Legislador para la identificación de casos fortuitos es justamente el de las epidemias. Si bien lo que estamos viviendo ahora es una pandemia[3], esto en buena cuenta significa que estamos ante una epidemia mundial[4]. En ese sentido, que estemos ante una pandemia no puede llevarnos bajo ningún contexto a excluir dentro de los supuestos de caso fortuito al COVID-19, sino que, por el contrario, debería llevarnos a reafirmar el uso de la figura legal que fue creada justamente para casos como el que estamos enfrentando.
Inclusive, en los supuestos de empresas de exportación cuyos países de destino han emitido disposiciones legales para impedir el ingreso de sus productos, estaríamos además dentro de un supuesto de fuerza mayor, otra vez explícitamente puesto como ejemplo por el Legislador, por lo que estas empresas inclusive tendrían una doble causal para aplicar la suspensión de labores.
En virtud a todo lo señalado, me encuentro en la posición que considera que, desde el primer momento en que fue declarado el Estado de Emergencia Nacional, junto con el aislamiento social obligatorio debió también permitirse a las empresas declarar la suspensión temporal perfecta de labores, figura legal que ya preexistía y estaba destinada precisamente para situaciones como la que estamos viviendo el día de hoy en el país. Sin embargo, en lugar de ello, el Estado optó por obligar a los empleadores al pago de una licencia con goce de haber con la esperanza de que todas las horas no laboradas en este periodo de más de un mes de aislamiento se compense en un futuro a través de la realización de horas extras, llegando inclusive la titular del Ministerio de Trabajo a señalar que durante el periodo de emergencia nacional no está habilitada la figura de la suspensión perfecta de labores[5].
Ciertamente, como hemos analizado, el uso de la suspensión temporal perfecta de labores tendría que estar acompañado necesariamente con la adopción de las medidas menos gravosas para el trabajador, como lo exige la norma. En ese sentido, el escenario ideal, conforme a nuestra legislación laboral, habría sido la adopción de la medida suspensión temporal por parte del empleador por el plazo de 90 días, otorgando las vacaciones vencidas o anticipadas que señala la norma.
De este modo, se habría evitado un daño mayor a la estabilidad económica de las empresas y, a su vez, se habría asegurado el pago de remuneraciones a los trabajadores dependientes, pues recordemos que durante el ejercicio del derecho a las vacaciones se mantiene la obligación del pago de remuneración al trabajador, la cual habría sido la principal preocupación del Estado al momento de forzar el pago de licencias con goce de haber.
De ahí que discrepemos con la posición adoptada por el Estado, el cual no solo inaplica las normas labores vigentes, sino que además no ejecuta la medida idónea para el fin que quiere lograr, que es afectar lo menos posible la economía de los peruanos ante una recesión que nos tocará enfrentar a todos, sin excepción.
[1] https://rpp.pe/economia/economia/coronavirus-fmi-afirma-que-estamos-ante-una-crisis-nunca-antes-vista-noticia-1256263
[2] https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-51916056
[3] La Real Academia de la Lengua Española define pandemia como “Enfermedad epidémica que se extiende a muchos países o que ataca a casi todos los individuos de una localidad o región” (El énfasis es nuestro).
https://dle.rae.es/pandemia
[4] La propia Organización Mundial de la Salud (OMS) denomina en sus artículos a las pandemias como epidemias mundiales: https://www.who.int/topics/cholera/impact/es/
[5] https://gestion.pe/economia/management-empleo/mtpe-covid-19-mtpe-no-esta-habilitada-figura-de-suspension-perfecta-de-labores-durante-estado-de-emergencia-noticia/?ref=gesr
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Bachiller en Derecho por la PUCP y Miembro Extraordinario del Grupo de Estudios de la Organización Social y el Empleo - GEOSE.

References: artículo 11

Artículo 11
 artículo 15

Artículo 15

Artículo 21
 Resolución