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Timestamp: 2017-03-26 07:11:19+00:00

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derecho penal al dia: 1/04/09
Caso Aldao dolo enventual dolo culpa Homicidio art 84 C.P
Aldao, Cristian A.Tribunal de Casación Penal de Buenos Aires, sala 1ªEn la ciudad de La Plata a los veintiún días del mes de abril del año dos mil nueve, siendo las ........ horas, se reúnen en Acuerdo Ordinario los señores Jueces de la Sala Primera del Tribunal de Casación Penal de la Provincia de Buenos Aires, doctores Carlos Angel Natiello, Horacio Daniel Piombo y Benjamín Ramón Sal Llargués, bajo la Presidencia del primero de los nombrados, para resolver en causa N° 23.862 y sus acumuladas N° 23.972 y 23.974 de este Tribunal, caratuladas respectivamente "ALDAO, Cristian Ariel s/ Recurso de Casación interpuesto por Agente Fiscal", “ALDAO, Cristian Ariel s/ Recurso de Casación” y “ALDAO, Cristian Ariel s/ Recurso de Casación interpuesto por particular damnificado” . Practicado el sorteo de ley, resultó que en la votación debía observarse el orden siguiente: NATIELLO - PIOMBO (art. 451 “in fine” del C.P.P.), procediendo los mencionados magistrados al estudio de los siguientes:ANTECEDENTESI.- El Tribunal en lo Criminal N° 6 del Departamento Judicial Morón, resolvió en causa N° 29 y con fecha 2 de mayo de 2006, condenar a Cristian Ariel Aldao, a la pena de cuatro años y ocho meses de prisión, accesorias legales y costas, e inhabilitación especial para conducir vehículos automotores por el término de nueve años, por encontrarlo autor penalmente responsable de los delitos de homicidio culposo en concurso ideal con lesiones culposas.II.- Contra dicha resolución, interpusieron recurso de casación ante esta Sede el Sr. Agente Fiscal interviniente, el defensor de confianza del imputado y el particular damnificado.A) Sostiene el Fiscal recurrente, Dr. Marcelo O. Varona Quintián, que se ha incurrido en error “in procedendo” pues se habría violado el proceso lógico de razonamiento que el Tribunal ha efectuado en relación a la prueba rendida en el debate. Asimismo, denuncia la inobservancia del art. 79 del C.P. y la errónea aplicación de los arts. 84 segundo párrafo y 94 segunda parte, ambos del mismo digesto.Alega, en esencia, el impugnante que ha quedado debidamente acreditado el dolo homicida, debiendo encuadrarse legalmente la conducta reprochada a Aldao de acuerdo al dolo eventual de homicidio simple en concurso ideal con homicidio en grado de tentativa, lo que así solicita.B) Por la contraparte, el Dr. Roberto Ernesto Babington, Defensor de confianza del aquí imputado, se agravia en primer término del voto disidente en el fallo en crisis, el cual encontrara probado el dolo eventual en el accionar de su asistido.Su segundo agravio se centra en la valoración de las pautas mensurativas de la pena, afirmando que el Tribunal incurrió en absurdo al momento de determinar la misma y entendiendo que se debe aplicar una sanción sensiblemente menor a la impuesta.Cita copiosa jurisprudencia en apoyo de su postura en ambos agravios traídos y formula reserva de recurso extraordinario ante la S.C.B.A. y del caso federal.C) A su vez, el representante de la particular damnificada Natalia Becerra, Dr. Jorge Hugo Scaglia, plantea como único agravio que la calificación legal del hecho reprochado debe mutarse en el mismo sentido que el propiciado por el Sr. Agente Fiscal, entendiendo que la probada conducta de Aldao superó ampliamente los parámetros previstos por la culpabilidad culposa.III.- Con fecha 26 de septiembre de 2006 este Tribunal declaró "prima facie" formalmente admisibles los recursos interpuestos.IV.- Habiéndose fijado audiencia para el día 10 de junio de 2008, las partes desistieron de la realización de la misma, presentando la Fiscalía ante esta Sede memorial conforme lo previsto en el art. 458 del rito.V.- En dicho libelo, el Sr. Fiscal Adjunto de Casación, Dr. Jorge Armando Roldán, mantuvo en todos sus términos el recurso interpuesto por su par de la instancia, mejorando los argumentos allí vertidos.Asimismo, se pronunció por el rechazo del remedio intentado por la Defensa, pues en su opinión la pena seleccionada para la imputación que nos ocupa reúne las condiciones y fundamentos requeridos por los artículos 40 y 41 del C.P..VI.- Hallándose la causa en estado de dictar sentencia, este Tribunal decidió plantear y votar las siguientes:CUESTIONES1ra.) ¿Son admisibles los recursos de casación interpuestos?2da.) En caso afirmativo, ¿Es fundado el remedio incoado por la Defensa?3ra.) ¿Lo es el de la Acusación?4ta.) ¿Lo es el del Particular Damnificado?5ta.)¿Qué pronunciamiento corresponde dictar?A la primera cuestión planteada el señor Juez, doctor Natiello, dijo:Los tres recursos han sido interpuestos en tiempo y forma contra una sentencia definitiva condenatoria que impuso, a su vez, menos de la mitad de la pena solicitada por la acusación, encontrándose por ello los impugnantes objetiva y subjetivamente legitimados y habiéndose expresado los motivos del art. 448 del rito (arts. 105, 421, 450, 451, 452, 453, 454 y 456 del C.P.P.; 8 inc. 2 "h" de la C.A.D.H.; 14.5 del P.I.D.C.yP.).Voto por la afirmativa.A la misma primera cuestión planteada el señor Juez, doctor Piombo, dijo:Adhiero al voto del Dr. Natiello, expidiéndome en igual sentido y por los mismos fundamentos.Voto por la afirmativa.A la segunda cuestión planteada el señor Juez, doctor Natiello, dijo:1.- Se agravia la Defensa de la valoración probatoria efectuada por la magistrada votante en primer término, cuya calificación propuesta quedara en minoría.Por ello, no habré de adentrarme en el análisis del encuadre legal criticado, por cuanto no existe interés atento la ausencia de perjuicio para la parte.Me abocaré a la valoración de la prueba en punto al cuerpo del delito que se tuvo por acreditado, pues el votante en segundo término, quien a la postre hiciera mayoría, sostuvo que "no se halla en discusión lo atinente a la materialidad ilícita del hecho, puntualmente el disenso radica en la forma en cómo se llevó a cabo el mismo, esto es, si el acusado actuó con dolo eventual o, por el contrario, si su conducta se enmarca en la culpa con representación, tal cual lo han afirmado las partes en sus respectivos alegatos" (fs. 64 vta.).Ha quedado establecido que Aldao, conduciendo a alta velocidad sobre asfalto mojado su vehículo automotor por la arteria Güemes, embistió a Natalia Fabiana Becerra y Gloria Estefanía Domínguez quienes intentaban cruzarla a la altura de la calle Defensa, localidad de Haedo, impactándolas de tal forma que fueron lanzadas para arriba y por el aire, cayendo Becerra sobre el parabrisas del rodado e incrustándose a través del mismo, arrastrándola unos treinta metros, en tanto que la segunda tras el choque cayó al asfalto a unos treinta metros adelante del lugar del impacto, produciéndose su óbito. En tales circunstancias -incrustada en el parabrisas- Becerra pidió ayuda a su conductor y éste lejos de prestarle asistencia, realizó una maniobra de conducción mediante la cual el cuerpo fue a dar al pavimento, para luego de ello darse a la fuga del lugar, resultando la víctima con lesiones de gran magnitud (ver fs. 49/50).Debo decir que no advierto el absurdo valorativo que se denuncia.Por el contrario, el plexo probatorio en su conjunto conduce a la acreditación de la materialidad ilícita tal como la describe el "a quo", el cual realizó un pormenorizado análisis de las pruebas colectadas, sin que se evidencie fisura lógica alguna.Las contradicciones entre los testigos que marca el recurrente resultan insustanciales y por completo insuficientes para conmover la plataforma fáctica que se tuvo por debidamente probada.Los testimonios brindados fueron coherentes y contestes en lo esencial, describiendo de manera similar la mecánica del siniestro y siendo a su vez confirmados por las pericias efectuadas.Así, Marcos Gómez, Natalia Becerra, Linda Castellanos, Noelia Zaiser, Federico Berninzoni, María Vanesa Gómez y Carlos Chirino coincidieron en todos los puntos dirimentes a fin de establecer la forma en que se produjo el trágico episodio (ver fs. 50/53 vta.).2.- En esencia, la Defensa sostiene que no existen motivos para apartarse del mínimo legal, atento las circunstancias agravantes y atenuantes tenidas en cuenta por el Tribunal, las cuales no critica.Mas la Suprema Corte de Justicia, doctrina con la que coincido, ha descartado expresamente la obligación de partir siempre del mínimo legal de la escala penal. Ha sostenido, en cambio, que aún la inexistencia de agravantes y la concurrencia de atenuantes no implica de por sí la necesidad legal de imponer el mínimo de pena contemplado para el delito respectivo, ni la transgresión de los arts. 40 y 41 del Código Penal (cfr. P. 56.481, sent. del 27-II-1996 y P. 38.661, sent. del 6-II-1990), como asimismo que no existe punto de ingreso a la escala penal (cfr. P.79.708, sent. del 18-VI-03).Del mismo modo se ha sostenido que no hay método alguno que permita transformar los juicios valorativos en cantidades numéricas de modo que, salvo supuestos excepcionales de notoria desproporción o irracionalidad, resulta improcedente el recurso casatorio que se limita a tildar de excesivo el monto de la pena escogido por el "a quo" (cfr. mi voto en causa N° 6896).Por todo lo expuesto, voto por la negativa.A la misma segunda cuestión planteada el señor Juez, doctor Piombo, dijo:Adhiero al voto del Dr. Natiello, expidiéndome en igual sentido y por los mismos fundamentos.Voto por la negativa.A la tercera cuestión planteada el señor Juez, doctor Natiello, dijo:1.- El agravio traído por el recurrente se refiere a la calificación legal del hecho, sosteniendo que la conducta reprochada a Aldao debe encuadrase típicamente como un concurso ideal entre homicidio simple y homicidio en grado de tentativa, y no en los términos de los arts. 84 y 94 del C.P., obligando así el planteo a transitar el camino de la sutil delimitación entre culpa consciente y dolo eventual.Ahora bien, para realizar la mentada delimitación, es menester evaluar si el autor del hecho asintió la realización del tipo penal prevista como posible o, si en cambio, confió en que la misma no iba a acontecer. En el primer caso, el agente obra aceptando el posible resultado típico de su violación al deber de cuidado ("no no querer" en la doctrina alemana); en el segundo, encara su accionar confiando en la no producción de ese resultado, sea porque piensa evitarlo o por las circunstancias en que se desarrolla la acción. El enclave del límite se encuentra en el aspecto volitivo de la acción. A su vez, la subjetividad del agente en el homicidio culposo se inserta en un marco distinto que en el doloso, por cuanto el tipo requiere que se trate de un resultado encuadrable dentro de los esquemas de la culpa en un sentido de previsibilidad, concepto éste que fija los límites subjetivos -mínimos- de la figura. En el homicidio culposo está ausente en el ánimo del autor cualquier voluntad, directa o eventual de dañar a un tercero. La imputación del hecho no se funda aquí en la voluntad de dañar en alguna medida la persona ajena, sino en alguna de las formas de la culpa admitida por la ley. (Cfr. Núñez, Ricardo C. "Tratado de Derecho Penal", Tomo III, Volumen I, Ed. Lerner, Córdoba, 1988).Considero oportuno aclarar que coincido con Zaffaroni, Alagia y Slokar en cuanto sostienen que la gravedad de la culpa está dada por su temeridad, así como en que la culpa temeraria (recklessness en el derecho estadounidense) es el grado de culpa que puede confundirse con el dolo eventual, resultando por ello la inclusión de una culpa temeraria más importante que la clásica diferenciación entre culpa consciente e inconsciente.Asimismo, he sostenido que en la incertidumbre sobre la concurrencia de los datos subjetivos que constituyen el hecho, se debe aplicar el principio in dubio pro reo en favor de la tipicidad culposa, dado el menor contenido de injusto que este tipo de sucesos representa, lo que se refleja en la pena (Cfr. Terragni, Marco A. "El delito culposo", Ed. Rubinzal Culzoni, Santa Fe, 1998).Sentado lo anterior y sin perjuicio de lo expuesto, entiendo que la mayoría del Tribunal "a quo" incurrió en error al momento de subsumir legalmente la conducta reprochada al imputado.Señala en punto a la materialidad ilícita que ha quedado acreditada, el Sr. Juez votante en segundo término que "el enjuiciado se condujo con suma imprudencia a bordo del vehículo que guiaba, dado que se encontraba bajo los efectos de una intoxicación alcohólica, careciendo del uso de anteojos que debía utilizar para tal fin, a una velocidad por encima de la permitida por la legislación de tránsito vigente y sobre pavimento mojado" (fs. 65 vta./66).Ahora bien, entiendo que la conducta desplegada por Aldao excede la imprudencia y aún la temeridad.Ello así por cuanto habiendo ingerido bebidas alcohólicas -aunque sin verse comprometida la consciencia- y sin colocarse las lentes recetadas, decidió conducir hasta su domicilio, y lo hizo a una velocidad no menor de 100 km/h (cuando la máxima permitida era de 60 km/h), a pesar de encontrarse el asfalto mojado por haber lloviznado y tratarse de una zona urbana.A esta reprochable conducta, se aduna la posterior al impacto. Aclaro, que sea posterior a la embestida no implica que lo sea al hecho criminoso, pues el iter criminis no había concluido. Concretamente: Natalia Becerra se encontraba incrustada en el parabrisas y el auto todavía en marcha.Es éste accionar el que termina de probar el dolo homicida. Aldao tiene a Becerra frente a su cara en esas condiciones y aún así no detiene su marcha. No sólo no la ayuda, sino que se desembaraza de su cuerpo efectuando una maniobra brusca. Demuestra de esta forma el desprecio por la vida y su aceptación o conformación con el resultado muerte.La declaración de la infortunada víctima resulta elocuente: "yo entro con la cabeza por el vidrio y creo que lo golpeo en el pecho o en la cara de él, otra de las cosas que recuerdo fue un pedido de auxilio "ayudame" y no me ayudaste (esto último dirigiéndose al endilgado), un movimiento brusco del auto, no sé si frenó más o aceleró, si volanteó para sacarme de encima y caí al piso" (fs. 51 vta.).El testimonio de Becerra fue corroborado no sólo por los otros testigos, sino que el celular que portaba en su cartera -que era de su amiga Noelia Zaiser- fue hallado con posterioridad dentro del automóvil del encausado (fs. 52 vta.).Como esbozara, es necesario desentrañar si al imputado el homicidio y las lesiones a terceros le eran indiferentes o no. Tengo dicho que la aceptación del riesgo no implica per se la aceptación del resultado: la existencia del elemento volitivo debe acreditarse, siendo uno de los esenciales elementos del tipo doloso. De hecho, he descartado el dolo eventual y entendido que se había obrado con culpa consciente cuando, por ejemplo, inmediatamente después del accidente y aún desconociendo que había una víctima fatal, quien había provocado el accidente, decía a una de los damnificados: "Disculpame, yo voy a pagar todo, fue sin querer" (causa 14.757).No es el caso de autos, el cual tampoco es asimilable al conocido caso "Cabello" traído por la Defensa, en el cual la Casación Nacional no tuvo por probado el dolo homicida.Ello por cuanto considero que aquí sí ha quedado debidamente acreditado que Aldao se conformó con la realización del tipo jurídico endilgado. El elemento volitivo del dolo, esto es su faz subjetiva, ha sido demostrado por la desaprensiva conducta descripta -en especial por la indiferencia ante el pedido de auxilio de Becerra en las circunstancias detalladas-, encontrándose en este elemento la clave para diferenciar una acción desplegada con dolo eventual de una desarrollada con culpa consciente.Por lo expuesto, entiendo que la calificación legal que corresponde al hecho reprochado es la de homicidio simple en concurso ideal con tentativa de homicidio simple.Voto por la afirmativa.A la misma tercera cuestión planteada el señor Juez, doctor Piombo, dijo:Adhiero al voto del Dr. Natiello, expidiéndome en igual sentido y por los mismos fundamentos.Voto por la afirmativa.A la cuarta cuestión planteada el señor Juez, doctor Natiello, dijo:Resultando el planteo traído por el particular damnificado similar al desplegado por el acusador, me remito a lo expuesto en la cuestión precedente.Así lo voto.A la misma cuarta cuestión planteada el señor Juez, doctor Piombo, dijo:Adhiero al voto del Dr. Natiello, expidiéndome en igual sentido y por los mismos fundamentos.Así lo voto.A la quinta cuestión planteada el señor Juez, doctor Natiello, dijo:Visto el modo en que han sido resueltas las cuestiones anteriores, considero corresponde. 1) declarar admisibles los recursos de casación interpuestos en causa Nº 29 seguida a Cristian Ariel Aldao (arts. 105, 421, 450, 451, 452, 453, 454 y 456 del C.P.P.; 8 inc. 2 "h" de la C.A.D.H.; 14.5 del P.I.D.C.P.); 2) rechazar el recurso incoado por la Defensa, por no haberse demostrado las violaciones legales denunciadas, con costas (arts. 210, 373, 459, 530, 531 y ccdtes. del del C.P.P.; 40 y 41 del C.P.); 3) casar la sentencia en crisis, recalificando la conducta endilgada a Cristian Ariel Aldao como homicidio simple en concurso ideal con tentativa de homicidio simple; 4) por ello, y sin perjuicio de mi solitaria opinión contraria a fijar pena en esta Sede, condenar al nombrado a la pena de once (11) años de prisión, accesorias legales y costas, de conformidad con las circunstancias atenuantes y agravantes valoradas oportunamente por el Tribunal "a quo", sin costas para la acusadora y el particular damnificado atento el resultado obtenido (arts. 210, 373, 460, 530, 531, 532; 42, 54, 79 y ccdtes. del C.P.); 5) tener presente la reserva de recursos extraordinarios ante la S.C.B.A. y la C.S.J.N. (arts. 494 del C.P.P. y 14 de la ley 48) y 6) regular los honorarios profesionales a los letrados intervinientes, al doctor Roberto Ernesto Babington (T° VI F° 443 C.A.M.), defensor particular, por la labor desplegada en esta sede, en la cantidad de ocho (8) unidades Jus, y al Dr. Jorge Hugo Scaglia (Tº XXV Fº 418 C.A.L.P.), en la cantidad de veinte (20) unidades Jus, con más los aportes de ley (artículos 171 de la Constitución Provincial; 1, 9, 16, 31, 33 y 51 de la ley 8904; 1 y 12 inciso a) de la ley N° 8455 y artículo 534 del C.P.P. -ley N° 11.922- debiendo procederse como lo determina el artículo 22 de la ley N° 6716, modificado por el artículo 12 de la ley N°10.268) .Así lo voto.A la misma quinta cuestión planteada el señor Juez, doctor Piombo, dijo:Adhiero al voto del Dr. Natiello, expidiéndome en igual sentido y por los mismos fundamentos.Así lo voto.Con lo que terminó el Acuerdo, dictándose la siguienteSENTENCIAPor lo expuesto en el Acuerdo que antecede, La Sala Primera Del Tribunal Resuelve:I.- Declarar admisibles los recursos de casación interpuestos en causa Nº 29 del Tribunal en lo Criminal Nº 6 del Departamento Judicial Morón, seguida a Cristian Ariel Aldao.Arts. 105, 421, 450, 451, 452, 453, 454 y 456 del C.P.P.; 8 inc. 2 "h" de la C.A.D.H.; 14.5 del P.I.D.C.yP..II.- Rechazar el recurso incoado por la Defensa, por no haberse demostrado las violaciones legales denunciadas, con costas.Arts. 210, 373, 459, 530, 531 y ccdtes. del del C.P.P.; 40 y 41 del C.P..III.- Casar la sentencia en crisis, calificando la conducta endilgada al nombrado Aldao como homicidio simple en concurso ideal con tentativa de homicidio simple.IV.- Condenar a Cristian Ariel Aldao a la pena de once (11) años de prisión, accesorias legales y costas, de conformidad con las circunstancias atenuantes y agravantes valoradas oportunamente por el Tribunal "a quo", sin costas para la acusadora y el particular damnificado atento el resultado obtenido.Arts. 210, 373, 460, 530, 531, 532; 42, 54, 79 y ccdtes del C.P..V.- Tener presente la reserva de recursos extraordinarios ante la S.C.B.A. y la C.S.J.N..Arts. 494 del C.P.P. y 14 de la ley 48.VI.- Regular los honorarios profesionales a los letrados intervinientes, al doctor Roberto Ernesto Babington (T° VI F° 443 C.A.M.), defensor particular, por la labor desplegada en esta sede, en la cantidad de ocho (8) unidades Jus, y al Dr. Jorge Hugo Scaglia (Tº XXV Fº 418 C.A.L.P.), en la cantidad de veinte (20) unidades Jus, con más los aportes de ley.Artículos 171 de la Constitución Provincial; 1, 9, 16, 31, 33 y 51 de la ley 8904; 1 y 12 inciso a) de la ley N° 8455 y artículo 534 del C.P.P. -ley N° 11.922- debiendo procederse como lo determina el artículo 22 de la ley N° 6716, modificado por el artículo 12 de la ley N°10.268 .VII- Regístrese. Notifíquese. Remítase copia certificada de lo aquí resuelto al Tribunal en lo Criminal Nº 6 del Departamento Judicial Morón. Oportunamente remítase.Carlos Ángel NatielloHoracio Daniel PiomboAnte mí: Carlos Marucci Etiquetas:
Pelicula recomendada para abogados penalistas: Anatomia de un asesinato
En esta ocasion recomendamos una de las películas de juicios más aclamadas de la historia del cine: Anatomía de un asesinato o en inglés "Anatomy of a murder".La trama consiste en el asesinato por parte de un militar del violador de su mujer. Tras ser detenido, es llevado a juicio, donde entra en acción Paul Biegler (protagonizado por el actor James Stewart) quien no ha sido reelegido para el cargo de fiscal, y ahora se dedica más a la pesca que a su oficio de abogado.Lo interesante de esta película es la forma en que se desarrolla el juicio, más allá de las diferencias con nuestro sistema procesal que no se maneja por jurados, la tensión que existe durante el juicio en el que no queda todo tan claro como el defensor quisiera.Esta película se filmó en 1959, es en blanco y negro, es difícil de conseguir y me han dicho que se puede bajar en los links de mas abajo.http://rapidshare.com/files/67903650/1959_-_Anatomia_de_un_asesinato_-_Otto_Preminger.avi.001http://rapidshare.com/files/67947137/1959_-_Anatomia_de_un_asesinato_-_Otto_Preminger.avi.002http://rapidshare.com/files/67960785/1959_-_Anatomia_de_un_asesinato_-_Otto_Preminger.avi.003http://rapidshare.com/files/67972046/1959_-_Anatomia_de_un_asesinato_-_Otto_Preminger.avi.004http://rapidshare.com/files/67982506/1959_-_Anatomia_de_un_asesinato_-_Otto_Preminger.avi.005http://rapidshare.com/files/67991847/1959_-_Anatomia_de_un_asesinato_-_Otto_Preminger.avi.006http://rapidshare.com/files/68002135/1959_-_Anatomia_de_un_asesinato_-_Otto_Preminger.avi.007http://rapidshare.com/files/68013854/1959_-_Anatomia_de_un_asesinato_-_Otto_Preminger.avi.008http://rapidshare.com/files/68027757/1959_-_Anatomia_de_un_asesinato_-_Otto_Preminger.avi.009http://rapidshare.com/files/68042741/1959_-_Anatomia_de_un_asesinato_-_Otto_Preminger.avi.010http://rapidshare.com/files/68057973/1959_-_Anatomia_de_un_asesinato_-_Otto_Preminger.avi.011http://rapidshare.com/files/68077074/1959_-_Anatomia_de_un_asesinato_-_Otto_Preminger.avi.012http://rapidshare.com/files/68089389/1959_-_Anatomia_de_un_asesinato_-_Otto_Preminger.avi.013Los que saben dicen que después hay que unir las partes con este programahttp://hj-split.uptodown.com/descargar/
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Causa Cromagnon: Sobreseimientos. Incumplimiento deberes de funcionario publico. Colision de deberes. Causa de Justificacion. SAME.
El 27 de marzo de 2009, la Sala V de la Cámara de Apelaciones en lo Criminal y Correccional, resolvió la situación procesal de Martín Galmarini-, por el que en primera instancia se decretó el procesamiento de este último como autor penalmente responsable del delito de incumplimiento de los deberes de oficio (arts. 45 y 249 del Código Penal); del Sr. Alejandro Roberto Cano por ser considerado autor penalmente responsable del delito de incumplimiento de los deberes de funcionario público (arts. 45 y 248 del Código Penal).En la misma oportunidad, la Sala resolvió la apelación del querellante José Antonio Iglesias, en los que se dispusieron los sobreseimientos de Vicente Marciano Herrán, Oscar Enrique Natalio, Arturo Guillermo Faiad, Omar Pizzella, Claudio Sergio Bonahora Igarzábal, Eduardo Saavedra, Carlos Rubén Díaz, Gabriel Ismael Sevald, Lucio Tirao, Germán Fernández, Julio Luján Manuel Salinas Sanabria, Carlos Alberto Zoloaga, Silvina Talamona,Pedro Saposnik, Ricardo Carrara, Mónica Próstamo, Ricardo Rezzónico, Alfredo Miranda, Alejandro Bianco, Oscar Manzini, Aníbal Ibarra, Juan Carlos López,Víctor Capilouto, Julio Alfredo Crespo Campo, Gabriela Patricia Alegre, María de los Ángeles Suárez, y Alfredo Stern (art. 336, inciso 3° del CPPN, fs. 911/914).La sentencia de la Sala V en sus 80 fojas, trata los medulosos planteos, para finalmente resolver el sobreseimiento de los procesados en primera instancia, los Sres. Martin Galmarini y Alejandro Roberto Cano, y mantener todos los sobreseimientos que apeló la querella.Para conseguir una copia del fallo completoCLICK AQUI Etiquetas:
Otro punto de vista sobre la inseguridad: la carcel, reincidencia y el experimento de la universidad de Stanford.
En el video que se postea se refleja parte de un interesante experimento realizado por Philip Zimbardo, en 1971. El experimento consistió en conocer cuáles eran los efectos psicológicos de convertirse en un preso o guardia carcel. Lo interesante es que aún en 2009, muchas de las estrategias psicológicas que se ven el el video se practican en nuestro país, por lo que un atento análisis de este experimento podría mejorar las condiciones de detención y los efectos que trae sobre la sociedad, en estos tiempos convulsionados por la inseguridad y la delincuencia creciente. Para el experimento se contó con voluntarios que se desempeñaron como presos y otros como guardias. Es importante destacar que los voluntarios celadores no recibieron ninguna formación específica sobre cómo ejercer su función. Eran libres, dentro de unos límites, para hacer lo que considerasen necesario para mantener la ley y el orden en el interior de la cárcel y obligar a los reclusos a respetarlos. En cierto momento los presos se rebelaron, lo que provocó acciones físicas para sofocar a los recluidos. El experimento derivó en un excesivo ejercicio del poder, pero que refleja lo que sucede a menudo en las cárceles de nuestro país, a pesar del entrenamiento que reciben los celadores profesionales. Luego se cambió la estrategia: se pasó de la acción física a la acción psicológica: le dieron privilegios a los presos que no participaron activamente de la revuelta, logrando dividirlos. Esta es una de las cuestiones más interesantes: Pareciera que el ser humano con poder tiende a exagerar o superar sus funciones con tal de mantenerlo. Se permitió la visita de parientes y amigos de los recluidos, pero para evitar que se frustara el experimento, se permitió higienizarse a los recluidos, limpiar sus celdas y pasaron musica funcional. Esto sucede en nuestras cárceles. EL experimento es de una riqueza superior a la de estas anotaciones. Allí se analiza el experimento desde la psicología social, aquí esbozo el mal trato, el abuso, como uno de los factores determinantes del "tratamiento penitenciario". Una de las principales inquietudes que plantea el experimento es la diferencia con la realidad: en los penales existe poblacion judicializada, que sabe que tiene una causa penal. En el experimento, no, se trató de una convocatoria libre. La idea remanente para deliberar, es que no se puede pretender "rehabilitar" a los condenados en un medio que, para inculcar disciplina, siempre es hostil. Esta hostilidad que se genera y retroalimenta por el estado de detención, el "castigo" de ser privado de la libertad, sumado a técnicas psicológicas que producen resentimiento y que en realidad, salvo en contados casos, terminan con el cumplimiento de la detención sin rehabilitación alguna. Las consecuencias del experimento fueron tan profundas, que previendo una duracion de dos semanas, debió ser cancelado a los seis días. Considero que es importante pensar el problema de la inseguridad y la violencia delictiva desde este otro punto de vista. Se sabe que muchos de los delitos que por su violencia tomaron estado público en los últimos días, fueron protagonizados por gente con antecedentes, o sea, que ya vivieron el encarcelamiento. Entiendo que existe una vinculación importante entre esa experiencia vivida por el delincuente y el incremento de la violencia en su reincidencia: lo que busca el delincuente es evitar un nuevo encarcelamiento mediante el empleo de mas violencia. En los medios de comunicación se difunde la idea de que no fue suficiente estar preso una vez, y que las penas deben ser más duras, "que se pudran en la carcel". Ahí está el desafío como sociedad. Debemos recopilar mas información y apelar a la creatividad de fórmulas no probadas para disminuir la tasa delictiva y la violencia. Existen numerosas teorías criminológicas que explican el delito y que no voy a desarrollar en estas anotaciones, pero sí debo dejar en claro que los pedidos de pena de muerte para los delitos más graves no son una solución para disminuir la violencia o el delito. Para mayor información sobre el experimento: http://www.prisonexp.org/spanish/indexs.htm
Parece una buena costumbre no limitar nuestro conocimiento a la lectura de fallos y leyes, por eso vamos a postear algunas películas clásicas que lindan o tratan temas penales, como la funcion del abogado, la etiologia del delito o estrategias de defensa.
Cada película ofrece diferentes interpretaciones, como el derecho penal.
Por eso, fuera de todo rigor científico, considero oportuno publicar algunas peliculas cuyo contenido es o se emparenta con el delito.
En esta oportunidad ofrecemos "Matar a un ruiseñor" o en ingles "To kill a mockingbird", filmada en 1962 en blanco y negro.
Esta adaptación al cine corresponde a una novela galardonada con el premio Pulitzer. En una ciudad del sur de los Estados Unidos, en la época de la Gran Depresión, una mujer blanca acusa de violación a un hombre negro y Gregory Peck es un abogado respetado que debe defender al acusado.
Es una interesante película que puede alquilarse o bajarse en descarga directa marcando estos enlaces:
Matar a un ruiseñor Gregory Peck 1
Matar a un ruiseñor Gregory Peck 2
Matar a un ruiseñor Gregory Peck 3
Matar a un ruiseñor Gregory Peck 4
Matar a un ruiseñor Gregory Peck 5
Delito de homicidio agravado. Condición de instigador. Procesamiento con prisión preventiva. Recurso de casación. Rechazo. Schlenker, Alan.
Camara Nacional de Casacion Penal, Sala I,Causa 9689Schlenker, Alan s/recurso de casación s/procesamientoResuelta el 18/2/2009Fallo Completo:En la ciudad de Buenos Aires, Capital Federal de la República Argentina, a los 18 días de febrero de 2009, se reúne la Sala I de la Cámara Nacional de Casación Penal, integrada por el doctor Raúl R. Madueño como Presidente y los doctores Juan E. Fégoli y Juan C. Rodríguez Basavilbaso como Vocales, a los efectos de resolver el recurso de casación interpuesto en esta causa n° 9689, caratulada "SCHLENKER, Alan s/recurso de casación", de cuyas constancias RESULTA:1°) Que la Sala IV de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional resolvió, en lo que aquí interesa, confirmar el procesamiento con prisión preventiva de Alan Schlenker y modificar el monto del embargo, con la aclaración de que el nombrado debe responder en condición de instigador de los delitos de homicidio agravado por su comisión con el concurso premeditado de dos o más personas en perjuicio de Martín Gonzalo ACRO, y tentativa de homicidio agravado por su comisión con el concurso premeditado de dos o más personas que se perpetró en perjuicio de Osvaldo Gastón Matera (arts. 42, 44, 45, 55 y 80 inc. 6° del C.P.).-2°) Que recurrió el defensor particular de Alan Schlenker, doctor Roberto Ribas, remedio que fue concedido por esta Sala a fs. 45 del presente incidente.-La defensa planteó que la resolución puesta en crisis carecía de la debida fundamentación, por lo que debía ser considerada arbitraria.-En este sentido argumentó, luego de analizar las pruebas valoradas por los magistrados de grado, que aquéllos habrían confundido a los hermanos Alan y William Schlenker y la participación que cada uno pudo haber tenido en las peleas internas en la hinchada del Club Atlético River Plate. Y por otra parte si, contrariamente a lo sostenido en las resoluciones recurridas, no existieron comunicaciones por parte de su asistido con quienes fueron ubicados en la escena del crimen.-Afirmó también que los indicios valorados por el a quo, son anfibológicos "pues permiten otra explicación que se aleja -y en este caso mucho- del hecho que el juzgador pretende tenerlo como indicado"; y que "no se conoce en esta encuesta ningún motivo que haya originado tal inquina entre Acro y Alan Schlenker que pueda explicar el móvil del homicidio".-Asimismo alegó que "también falta la motivación cuando la resolución se refiere a asiduas llamadas entre los posibles autores materiales y nuestro defendido, cuando el Tribunal sabía o debió saber que no hubo comunicaciones en la víspera y que las restantes eran comunes en el grupo y perfectamente explicables".-En definitiva, solicitó que se case la resolución objeto del presente recurso.-3°) Que en la etapa prevista en el art. 465 primera parte del Código Procesal Penal, a fs. 46/49, se presentó el Representante del Ministerio Público Fiscal en la Instancia, doctor Juan Martín Romero Victorica, quien solicitó que se rechace el recurso intentado por la defensa.-Concluyó que la resolución impugnada contiene suficiente fundamentación que la aleja de todo vicio de nulidad, y que "el decisorio puesto en crisis se encuentra debidamente motivado, ya que el a quo cumplió con la carga de señalar los elementos de cargo sobre los cuales cimentó su decisión, efectuando un correcto análisis de las pruebas de acuerdo a las reglas de la sana crítica racional, y considerando de modo conjunto los indicios y presunciones existentes en la causa, y su correlación con el resto del material probatorio".-Por su parte, a fs. 53/63 se presentó el letrado defensor de Alan Schlenker, doctor Roberto Ribas, quien reiteró los fundamentos expuestos en su recurso.-4°) Que superada la audiencia del artículo 468 del Código Procesal Penal de la Nación, el Tribunal pasó a deliberar (art. 469 del C.P.P.N.).-Efectuado el sorteo para que los señores jueces emitan su voto, resultó designado para hacerlo en primer término el doctor Raúl R. Madueño, en segundo lugar el doctor Juan C. Rodríguez Basavilbaso y, por último, el doctor Juan E. Fégoli.-El señor juez doctor Raúl R. Madueño dijo:A poco que se analicen los elementos probatorios referidos por el magistrado instructor en el auto de mérito que fuera originalmente recurrido ante la Cámara de Apelaciones -y a los que se remitieron los señores jueces de grado para confirmar dicha resolución-, considero que resultan suficientes a fin de tener por acreditado, con el grado de probabilidad requerido por la etapa en la que se encuentra el proceso, la responsabilidad de los imputados alcanzados por dicho pronunciamiento.-Es que, como ha señalado esta Sala en reiteradas oportunidades, en esta etapa del proceso no se requiere "certeza apodíctica" sino "probabilidad", en tanto que el procesamiento es un juicio de probabilidad; por ello, pretender que el juez llegue a un grado de convicción tal como el requerido para la validez de un veredicto de condena resulta una exigencia desmesurada y ajena a la exigencia legal (cfr. "Coito Machado, Alexander y otros s/ recurso de casación", causa n° 7500, reg. n° 9986, del 26/12/2006 y "Llano Córdoba, Norberto D. s/ recurso de casación", causa n° 8763, reg. n° 12.129, del 12/06/2008; entre otras).-Ello, sin perjuicio que durante lo que resta de la instrucción o en el debate se pueda determinar con mayor exactitud la participación que en el hecho pudieron haber tenido cada uno de los involucrados.-Por otra parte, contrariamente a lo alegado por la defensa, no aparece confundida la actuación de los hermanos Schlenker a lo largo de las resoluciones, sino que por el contrario se indica claramente cuál es la actividad desplegada por cada uno de ellos y las probanzas que vinculan en particular a Alan Schlenker -el defendido por el doctor Ribas- con el hecho investigado.-Asimismo, las afirmaciones del recurrente en torno a la nulidad del fallo puesto en crisis no tendrán favorable acogida, pues no logran desvirtuar los fundamentos de dichas resoluciones, ni demuestran que aquéllas no constituyan una derivación razonada de las normas vigentes, con aplicación a las circunstancias de la causa, y sólo resultan meras discrepancias con la valoración de la prueba efectuada por la Cámara de grado. Si bien en algunos casos el recurrente explica el porqué de las conclusiones que se dicen erradas, lo hace a partir de un análisis parcial de la prueba recogida, no confrontando el resto del cuadro probatorio que tuvieron en cuenta los magistrados de grado para llegar al dictado de la sentencia que ataca.-En este sentido, he señalado que el resultado de aplicar el método consistente en criticar los indicios y presunciones individualmente, de modo de ir invalidándolos uno a uno y evitando su valoración articulada y contextual dentro del plexo probatorio conduce, obviamente, a resultados absurdos desde el punto de vista de la verdad material, real e histórica, cuya reconstrucción es objeto y fin del proceso penal y que tan imperfecta metodología se encarga de desbaratar uno por uno cada cual de esos elementos que, solitariamente, nada prueban con certeza, pero que evaluados en acto único y con ajuste a las reglas de la sana crítica racional -lógica, experiencia, sentido común, psicología, etc.-, pueden llevar de la mano a una probatura acabada, plena, exenta de toda hesitación razonable (cfr. causa n° 7643 "Buttiglieri, Miguel Ángel s/recurso de casación", causa n° 7643, reg. n° 10.262, rta. el 29/3/07, y sus citas; entre otras).-En el caso sometido a estudio se observa que los magistrados sometieron los hechos acreditados por vía indiciaria a un desarrollo inferencial y al apreciarlos aplicaron las reglas de la experiencia, del sentido común y la razón, explicando en cada caso cuál fue el razonamiento lógico que los llevó a adoptar la decisión en cuestión, lo que denota que se realizó un adecuado razonamiento deductivo-inductivo a partir de la prueba producida hasta el momento, y que permite arribar a la acreditación de la responsabilidad que en el hecho le corresponde al incusado Alan Schlenker, con el grado de certeza requerido para esta etapa del proceso, como se indicó en los párrafos precedentes.-Cabe concluir entonces que, de conformidad con lo sostenido por el representante del Ministerio Público en la Instancia, el interlocutorio recurrido -en cuanto fue materia de recurso- se encuentra debidamente fundamentado sin que se adviertan quiebres o fisuras lógicas en el razonamiento desarrollado por el juzgador que autoricen la tacha invalidante postulada por la defensa, ya que luce los fundamentos jurídicos mínimos, necesarios y suficientes, que impiden su descalificación como acto jurisdiccional válido (Fallos: 293:294; 299:226; 300:92; 301:449; 303:888, entre muchísimos otros).-En consecuencia, considero debe rechazarse el recurso de casación deducido por la defensa de Alan Schlenker, con costas (arts. 471 -a contrario sensu-, 530 y 531 del Código Procesal Penal de la Nación).-Los señores jueces doctores Juan C. Rodríguez Basavilbaso y Juan E. Fégoli dijeron:Que adhieren al voto del doctor Madueño.-Por ello, y en mérito al acuerdo que antecede, el Tribunal RESUELVE:RECHAZAR el recurso de casación deducido por la defensa de Alan Schlenker, con costas (arts. 471 -a contrario sensu-, 530 y 531 del Código Procesal Penal de la Nación).-Regístrese, notifíquese en la audiencia designada a los fines establecidos en el artículo 400, en función del 469 del Código Procesal Penal de la Nación; y oportunamente devuélvase al tribunal de origen, sirviendo la presente de muy atenta nota.-Fdo.: Dr. Raúl R. Madueño - Dr. Juan E. Fégoli - Dr. Juan C. Rodríguez Basavilbaso.-Ante mí: Javier Reyna de Allende. Secretario de Cámara.//-

References: in fine
in dubio
 artículo 534
 artículo 22
 artículo 12
 artículo 534
 artículo 22
 artículo 12
 resolución 
 resolución 
 resolución 
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 artículo 468
 artículo 400