Source: https://issuu.com/ciedd/docs/sensor_noviembre
Timestamp: 2017-10-17 04:40:43+00:00

Document:
SENSOR Noviembre by CIEDD - issuu
Por la Directora Regional del Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS) | Dra. Margarita Dalton Palomo
La equidad está en la infancia | Lic. en Pedagogía Fátima Estefan Gillessen
Humanización del Parto y nacimiento | C. Araceli Gil Archundia
Cáncer de mama en la mujer | Dra. Judith Emilia Cid Flores
Salud de la mujer oaxaqueña | Lic. Tabatha Mata Navarro
Género y Política Pública | Dra. Margarita Dalton Palomo
La planeación y correcta aplicación de las Políticas Públicas de su diseño en papel al ejercicio pleno de un derecho individual | Lic. Gabriela Gutiérrez García
Género y Rezago Educativo en Oaxaca | Mtra. María Leticia Briseño Mass
¿Cómo acceden a las justicias de Oaxaca las mujeres que sufren violencia?. Una mirada aproximativa | Dr. Juan Carlos Martínez Martínez
Reflexiones sobre la necesidad de un Sistema de Registro Integrado para casos de violencia basada en el género | Mtra. Irma Saucedo González
Muerte materna: Un problema apremiante de desigualdad social y de género. Estrategisas de respuestas desde la ciudadanía organizada y la academia | Dra. Paola María Sesia Arcozzi-Masino
Gobernador Constitucional del Estado Libre y Soberano de Oaxaca Secretario de Finanzas del Gobierno del Estado de Oaxaca Director General del CIEDD Director de Captación y Procesamiento de Datos Director de Estudios Económicos Políticos y Ambientales Director de Diagnósticos y Estudios Estadísticos
“Sensor” STAFF SENSOR
Coordinación General: Juan Pablo Vasconcelos Méndez Edición: Ludivina Rangel Bretón | Rodrigo Álvarez Sánchez Diseño: CMartín Hernández Arias | Víctor D. Cruz Martínez En la cubierta Fotografía: Uziel Gómez Arte: CMartín Hernández Arias
Colaboradores de Esta Edición: Margarita Dalton Palomo | Anabel López Sánchez | Clara Scherer Castillo | Fátima Estefan Gillessen | Araceli Gil Archundia | Judith Emilia Cid Flores | Tabatha Mata Navarro Gabriela Gutiérrez García | María Leticia Briseño Mass | Juan Carlos Martínez Martínez Irma Saucedo González | Adriana Vasconcelos Ramírez. www.ciedd.oaxaca.gob.mx | ciedd.oaxaca.gob@gmail.com | www.twitter.com/@ciedd_oaxaca
Indicadores 41
Gráficas Estables de Indicadores Económicos | Lic. Adriana Vasconcelos Ramírez
Cinco Razones de Peso y una duda inexplicable | Mtra. Clara Scherer Castillo
Lic. Gabino Cué Monteagudo Lic. Gerardo Cajiga Estrada Lic. Moisés Bailón Jiménez C. Ernesto Rojas Ayuzo Mtro. Samael Hernández Ruiz Mtro. Alfredo Zetina Moguel
DIRECTORIO DEL CENTRO DE INFORMACIÓN ESTADÍSTICA Y DOCUMENTAL PARA EL DESARROLLO (CIEDD)
Oaxaca en el camino hacia una vida libre de violencia contra las mujeres | Lic. Anabel López Sánchez
La actualización de Sensor, Boletín Electrónico es mensual, por lo que su información es periódica y depende de las fuentes citadas. Es posible que el tiempo de actualización entre fuentes y Boletín varíe, siendo así que la información aquí presentada solamente es una referencia y no puede considerarse oficial.
AGRADECIMIENTOS ESPECIALES Sensor, Boletín Electrónico, agradece la invaluable colaboración de las destacadas personalidades que han participado con sus ideas y textos en este número: Dra. Margarita Dalton Palomo (Directora Regional del Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social CIESAS) | Lic. Anabel López Sánchez (Directora General del Instituto de la Mujer Oaxaqueña) Mtra. Clara Scherer Castillo (Especialista en temas de infancia y adolecencia) | Lic. en Pedagogía Fátima Estefan Gillessen (Especialista en temas de infancia y adolecencia) | Araceli Gil Archundia (Partera. Fundadora de Nueve Lunas S.C.) | DraJudith Emilia Cid Flores (Asociación de Medicina Social del Estado de Oaxaca) | Lic. Tabatha Mata Navarro (Especialista en Programas de Salud. American University, Washington, D.C.) | Lic. Gabriela Gutiérrez García (Grupo de Estudios Sobre la Mujer “Rosario Castellanos”, A.C) | Mtra.María Leticia Briseño Mass (Investigadora UABJO) | Dr. Juan Carlos Martínez Martínez (Profesor investigador del CIESAS Pacífico Sur) | Mtra. Irma Saucedo González (Directora de Corpórea S.C.) | Lic. Adriana Vasconcelos Ramírez (Jefe del Departamento de Estudios Económicos del CIEDD) así como de los fotógrafos y artistas que lo han ilustrado: Uziel Gómez | Juan Carlos Reyes | Victor David Martínez Cruz | Martín Hernández Arias Este esfuerzo de difusión, divulgación y análisis es producto de cada una de sus aportaciones y sugerencias. Cordial y respetuosamente, Coordinación General de Sensor
COLABORADOR E INSTANCIA PROVEEDORA DE INFORMACIÓN de Sensor Boletín Electrónico del mes de enero.
Finanzas y Gobierno Envíanos tu colaboración a:
09 de enero de 2011 Extensión y formato:
1000 palabras (dos cuartillas) Programa:
15 de enero de 2011 Anexos opcionales de apoyo:
Material audiovisual Fotografías Sitio de internet Artículos y notas informativas sobre sus proyectos La selección de las participaciones y el espacio al cual serán destinadas es decisión del CIEDD, por lo cual se seleccionarán aquellas que serán publicadas en el Boletín y otras que lo harán en una sección destinada para ello en la página de internet del Organismo, con lo cual, aseguramos su difusión, siempre que ésta se encuentre en parámetros editoriales adecuados.
Oaxaca de Juárez, Oaxaca, a 24 de octubre de 2011 Dra. Margarita Dalton Palomo CIESAS, Directora Regional de la Unidad Pacífico Sur
Por lo tanto, la perspectiva de género es una herramienta para incluir a las mujeres en los programas de gobierno empezando con acciones presupuestales concretas y modificando los discursos excluyentes.
El genérico neutro masculino, gramaticalmente hablando, tiene un doble espacio semántico y provoca ambigüedad: cuando se utiliza el masculino, para hablar de hombres y mujeres, y cuando se habla del hombre como ser individual. La mujer queda excluida de ese lenguaje y por la forma en que se escriben los programas, en ocasiones, queda excluida también de los mismos.
La perspectiva de género, transformada en acciones de gobierno, pretende ser una guía para el funcionario o funcionaria pública que al elaborar programas y dotarlos de presupuesto considere: acciones que apuntalen la no discriminación por sexo; las condiciones de vida y trabajo pagado y no pagado de la población más desfavorecida; oportunidades iguales en los planes de desarrollo para mujeres y hombres; acciones en el ámbito de la salud con atención digna para las mujeres durante y después del embarazo para que las mismas no mueran; capacitación a funcionarios públicos sobre los derechos humanos de las mujeres; nombrar en femenino significa reconocer a más de la mitad de la población que, cuando se habla y escribe en lenguaje neutro masculino “el hombre”, queda invisible.
Los derechos humanos para las mujeres, que suman más de la mitad de la población, son: el acceso a una vida sin violencia; el acceso a la participación política; el acceso a una educación sin discriminación, ni sexismo; el acceso a una salud reproductiva moderna y sin violencia; el acceso a fuentes de trabajo en igualdad de oportunidades económicas; el acceso a una justicia sin adjetivos, donde los jueces en la respuesta a las víctimas, consideren las diferencias vinculadas al tiempo y espacio en que se cometieron los delitos y ponderen los resultados de la toma de decisiones; realizar una lucha frontal contra los feminicidios; y prevenir la violencia contra las mujeres.
Entre los ejes del Plan Estatal de Desarrollo de Oaxaca 20112016 se encuentran dos fundamentales para dar respuesta a las demandas sociales expresadas en los foros de consulta y en las giras de trabajo del Gobernador constitucional del Estado de Oaxaca Gabino Cué Monteagudo: uno es el de los Derechos Humanos y otro es el de la Equidad de Género que cruzan de forma transversal todos los programas de gobierno y establecen la voluntad política de “un gobierno para todos”.
*Directora General del Instituto de la Mujer Oaxaqueña
Oaxaca en el camino hacia
una vida libre de violencia contra las mujeres Lic. Anabel López Sánchez *
Fotografía: Victor David Martínez Crúz | CMartín Hernández Arias
La histórica desigualdad de género tiene consecuencias que afectan principalmente a las mujeres, se manifiesta en distintas formas y ámbitos de discriminación y violencia contra éstas. Es por eso que uno de los propósitos del presente gobierno en Oaxaca, encabezado por el Licenciado Gabino Cué Monteagudo, Gobernador del Estado, es el compromiso por la igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres orientando esfuerzos y llevando a cabo acciones para promoverla en los ámbitos político, económico, social y cultural.
na de las principales preocupaciones en este ámbito es la problemática de la violencia contra las mujeres, que en Oaxaca refleja una dramática realidad que en cifras nos colocan en varios primeros lugares en distintos tipos de violencia. De acuerdo a la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los hogares (ENDIREH, 2006), el 46% de las mujeres oaxaqueñas casadas o unidas han sido objeto de violencia por parte de su pareja a lo largo de su relación, siendo 46.6% el promedio nacional. Un poco más de la tercera parte de las mujeres (38.2%) casadas o unidas, manifiestan haber padecido al menos un incidente de violencia durante los 12 meses previos a la entrevista, y el 52.3% de mujeres violentadas señalan haberla padecido a lo largo de su relación. 331,585 mujeres encuestadas, casadas o unidas han sido violentadas a lo largo de su relación; de ellas, más de una cuarta parte (28.4%), equivalente a 94,157 mujeres han padecido violencia extrema por parte de su pareja (26.4% a nivel nacional); en donde el 51.6% han sido pateadas por su esposo o pareja.
tivas que contempla modificaciones al Código Penal y al Código Procesal Penal para la tipificación del feminicidio como tipo penal autónomo; la violencia familiar como delito grave; y un tipo penal que sancione la violencia obstétrica. También se presentaron modificaciones a la Ley Estatal de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia y que se resumen enseguida:
Feminicidio Para efectos de la tipificación del feminicidio como tipo penal autónomo, fue necesario poner en dicho código las razones de género por las cuales se puede dar origen al homicidio de una mujer, para que los operadores jurídicos entiendan el significado y se pueda acreditar este delito. También es importante destacar que las razones de género fueron redactadas de manera objetiva, lo cual facilita la acreditación de las mismas, y las circunstancias que se insertaron fueron de acuerdo a las características y bajo los elementos en que se han suscitado las muertes de las mujeres en Oaxaca.
El 40.4% han requerido de atención médica para superar los daños ocasionados por las agresiones; en un 27.6% su esposo o pareja las ha amarrado, tratado de ahorcar o asfixiar, atacado con cuchillo o navaja, o les ha disparado con un arma de fuego. El 26% son mujeres cuya pareja ha usado su fuerza física para obligarlas a tener relaciones sexuales” (INEGI, 2008:10).
Por la naturaleza específica del delito se propuso tipificarlo como autónomo y no se incluyó en el Capítulo de homicidio: Comete el delito de feminicidio quien por razones de género prive de la vida a una mujer. Se entiende que el feminicidio se comete por razones de género cuando ocurran cualquiera de las siguientes circunstancias:
La forma más extrema de la violencia contra las mujeres se manifiesta con el feminicidio: “asesinatos de mujeres por razones de género”. En Oaxaca, en promedio cada año son asesinadas 60 mujeres; según datos de la Procuraduría de Justicia del Estado de enero a la fecha han sido asesinadas 53.
I.- Exista o haya existido entre el victimario y la víctima una relación de parentesco por consanguinidad o afinidad, de matrimonio, concubinato, relaciones de convivencia, noviazgo, o cualquier otra relación de hecho o amistad;
Consciente de esta problemática, el Gobierno del Estado de Oaxaca, a través del Instituto de la Mujer Oaxaqueña, ha desarrollado un proceso participativo con académicas, organizaciones de mujeres de la Sociedad Civil de Oaxaca y del Observatorio Nacional del Feminicidio, para la elaboración de iniciativas de ley orientadas a garantizar a las mujeres una vida libre de violencia. Con la finalidad de dar cumplimiento a los Convenios y Tratados Internacionales suscritos por el Estado Mexicano en los que se compromete a realizar programas y acciones encaminadas a crear las condiciones necesarias para mejorar la vida y el bienestar de mujeres y hombres, de acuerdo con el estándar al que debe aspirar toda sociedad, pero sobre todo para garantizar el acceso a la justicia a las mujeres.
II.- Exista o haya existido entre el victimario y la víctima una relación laboral, docente, o cualquier otra que implique confianza; III.-	La víctima presente signos de violencia sexual de cualquier tipo; IV.- Al cuerpo de la víctima se le hayan infligido heridas, escoriaciones, contusiones, fracturas, dislocaciones, quemaduras, mutilaciones y cualquier otra que le deje huella material;
Resultado de este trabajo, el Gobernador del Estado presentó ante la Cámara de Diputados un paquete de inicia-
V.-	Existan antecedentes o indicios anteriores de amenazas, acoso o maltrato del sujeto activo en contra de la víctima; VI.- El cuerpo o restos de la víctima hayan sido enterrados u ocultados; VII.- El cuerpo o restos de la víctima hayan sido expuestos en un lugar público; VIII.-	La víctima haya sido incomunicada o privada de su libertad, y IX.- Por desprecio u odio a la víctima motivado por discriminación o misoginia. En el caso de la fracción IX se entiende por discriminación toda distinción, exclusión o restricción que, basada en el origen étnico o nacional, sexo, edad, discapacidad, condición social o económica, condiciones de salud, embarazo, lengua, religión, opiniones, preferencias sexuales, estado civil o cualquier otra, tenga por efecto impedir o anular el reconocimiento o el ejercicio de los derechos y la igualdad real de oportunidades de las personas. Se entiende por misoginia las conductas de odio hacia la mujer y se manifiesta en actos violentos o crueles contra ella por el hecho de ser mujer.
ARTÍCULO 408 A quien cometa el delito de feminicidio se le impondrá una sanción de 30 a 40 años de prisión y multa de quinientos a mil salarios mínimos. No se le concederá ningún tipo de beneficio.
de violencia física, violencia psicológica, patrimonial y económica en concordancia con la Ley Estatal de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia de Género, con el fin de que los operadores de justicia tengan claro el significado de estos conceptos y facilite la integración del tipo penal.
Se propone modificar la denominación de “Violencia Intrafamiliar” por el de “Violencia Familiar”, ya que implica ampliar el concepto e incluir las relaciones por afinidad, las de noviazgo, relaciones de convivencia y no limitarlo a relaciones de consanguinidad y afinidad. En este nuevo término se amplían las circunstancias de tiempo y lugar ya que se incluyó que se puede dar antes o después de la relación, dentro o fuera del hogar.
Se adiciona el artículo 404 Quater, en el cual se establecen las conductas de equiparación al delito de violencia familiar. De igual forma se modifica el artículo 405 con el fin de aumentar las penas para quedar de la siguiente manera: de 2 a 6 años de prisión, y la restricción o pérdida de los derechos que tenga sobre la víctima dependiendo del tipo de relación, y al mismo tiempo se propone tipificar el delito de violencia familiar como grave. En este sentido se propone reformar el artículo 23 bis A del Código de Procedimientos Penales de Oaxaca, en donde se establece que la violencia familiar y feminicidio forman parte del catálogo de delitos graves.
Con respecto a las relaciones en el noviazgo merece comentar que, según datos de la Organización Mundial de la Salud, 3 de cada 10 adolescentes denuncian que sufren violencia en el noviazgo. Las agresiones físicas, psicológicas y verbales van desde empujones hasta actos violentos que ponen en riesgo la integridad de las mujeres. Se incorporó la violencia en el noviazgo y relaciones de convivencia como un delito equiparado al de violencia familiar con una pena similar, para quedar como sigue:
ARTÍCULO 404 Violencia familiar, es toda acción u omisión, dirigida a dominar, someter, controlar o agredir de manera física, verbal, psicológica, patrimonial, económica o sexual, dentro o fuera del domicilio familiar, cuyo activo tenga o haya tenido relación de parentesco por consanguinidad o afinidad, concubinato, noviazgo, relaciones de convivencia o mantenga o haya mantenido una relación similar con la víctima.
También se propone adicionar un artículo 404 Bis en el que se establece el tipo penal de violencia familiar, que incluye la violencia psicológica, patrimonial, económica y sexual. Además plantea claramente las relaciones de parentesco o afinidad o similares entre los que se puede ejercer dicha violencia, como puede ser entre los cónyuges, concubinos, entre parientes colaterales consanguíneos o afín, el adoptante y el adoptado. Se agrega a su vez un artículo 404 Ter, en el que se aclara el significado 6
ARTÍCULO 409 Cometen el delito de violencia obstétrica los sujetos a que se refiere el artículo anterior que incurran en cualquiera de las siguientes circunstancias:
Se entiende por Violencia Obstétrica el acto u omisión que llevan a cabo el personal médico, cirujanos y demás profesionistas similares y auxiliares, que en el ejercicio de su profesión u oficio, causen daño al cuerpo, la salud física o psicológica, así como, a los procesos reproductivos de las mujeres.
En el Capítulo Tercero sobre Violencia Obstétrica al Título Vigésimo Segundo, del Código Penal, se propone que ahora se denomine Delitos contra el Derecho a una Vida Libre de Violencia. A dicho capítulo se le adicionan dos artículos, el 409 y el 410; en el primero de ellos se establecerá el tipo penal genérico de violencia obstétrica y en el segundo el tipo penal particular del mismo. Para quedar como sigue:
El derecho a la salud debe entenderse como un derecho al disfrute de toda una gama de facilidades, bienes, servicios y condiciones necesarias para alcanzar el más alto nivel posible de salud y con el mejor conocimiento científico disponible.
Existe un marco legal internacional amplio que identifica plenamente los derechos relacionados con la vida reproductiva: en el Pacto Internacional sobre Derechos Económicos, Sociales y Culturales, se hace énfasis en que haya igualdad en la atención de la salud y no haya discriminación por motivos de clase social, edad o etnia. El Pacto Internacional sobre Derechos Civiles y Políticos, menciona el derecho a la salud, a la vida, a la integridad física, a la intimidad y a la seguridad personal.
I.- No atienda o no brinde atención oportuna y eficaz sin causa justificada, a las mujeres durante su embarazo, parto, postparto, puerperio o en emergencias obstétricas; II.- Altere el proceso natural del parto de bajo riesgo, mediante el uso de técnicas de inducción y aceleración, sin causa justificada y sin obtener el consentimiento por escrito, voluntario, expreso e informado de la mujer; III.- Practique el parto por vía de cesárea sin justificación alguna, existiendo condiciones para el parto natural, sin obtener el consentimiento informado de la mujer; IV.- Trate ofensivamente a la mujer durante el trabajo del parto, el parto o postparto; V.- Esterilice a una mujer sin haber obtenido su consentimiento informado; VI.- Coloque a la mujer el dispositivo intrauterino (DIU), sin haber obtenido su consentimiento; VII.- Realice exámenes vaginales innecesarios y sin causa justificada durante el trabajo del parto, el parto o postparto; VIII.-	Realice episiotomía sin causa justificada y sin haber obtenido el consentimiento informado de la mujer; IX.- No respete la libre decisión de movimiento y posición de la mujer durante el trabajo de parto y el parto, y se le obligue a permanecer en una posición que no sea de su elección; X.- No permita el contacto piel a piel entre la mamá y el recién nacido, realice el corte inmediato del cordón umbilical u obstaculice el apego de la niña o el niño con su madre, sin causa médica justificada, negándole la posibilidad de cargarlo y amamantarlo inmediatamente después de nacer;
XI.- Niegue el derecho de la mujer a estar acompañada de la persona que ella elija durante el trabajo de parto, parto o posparto; XII.- Restringa la ingesta de líquidos y comidas ligeras durante el trabajo de parto; y XIII.- No respete las prácticas culturales que las mujeres tengan respecto a su proceso de parto, siempre y cuando no pongan en riesgo su salud e integridad personal y del producto. De ser aprobadas estas modificaciones Oaxaca sería el séptimo estado de la República que tipifica el Feminicidio y contaríamos con un marco jurídico idóneo para que las mujeres puedan acceder a la justicia. Además, estaríamos dando cumplimiento a las obligaciones internacionales en materia de derechos humanos de las mujeres, según lo recomendado en la sentencia “Campo Algodonero”. Asimismo, sería la primera entidad que tipifica la violencia familiar como delito grave; esto conlleva a que sea un delito que se persiga de oficio. Por lo tanto, le darían a los operadores de justicia mayor margen para que puedan investigar hechos de violencia sin que haya una denuncia y sería una medida protectora para las mujeres que no se deciden a denunciar. Nuestro estado sería el primero en tipificar la violencia en el noviazgo y en las relaciones de convivencia, lo cual lo convierte en una entidad con un marco jurídico a la vanguardia y progresista.
De aprobarse la tipificación de la Violencia Obstétrica, Oaxaca sería el segundo estado en hacerlo después de Veracruz. Se incluirían en varias circunstancias del delito elementos de tipo étnico cultural que trae consigo que haya una mejor protección a las mujeres indígenas y una cultura de no discriminación. Se homologa el marco estatal con los internacionales en la materia. Sentaría las bases para generar política pública en la materia e impulsar cambios a favor de las mujeres. de las mujeres.
Ley Estatal de Acceso a las Mujeres a una Vida Libre de Violencia p A R A M Á S I N F O R M A C I Ó N V I S I T A
Se propuso modificar la Ley Estatal de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia de Género, con el fin de fortalecerla y hacer más sencillo y eficaz su cumplimiento, además de actualizarla a las condiciones específicas del Estado de Oaxaca. Las propuestas que se plantean en la iniciativa responden a esta necesidad y al convencimiento de que legislar a favor de la no violencia contra las mujeres, atiende no sólo al mandato de la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia que nos constriñe a revisar y reformar el marco jurídico estatal en esta materia, sino también al reconocimiento de que en el mundo, en nuestro país y en nuestra entidad, la violencia contra las mujeres constituye un grave problema social, de salud pública y violaciones a los derechos humanos, que requiere un tratamiento específico y atención especial por parte del Estado.
*Especialista en GĂŠnero
DE PESO Mtra. Clara Scherer Castillo*
Y UNA DUDA INEXPLICABLE
La participación política de las mujeres es indispensable en el nuevo milenio. Y lo más extraño, es que aún en los albores de la era de la globalización, del Internet y de la ecología sustentable, los seres humanos padecemos de una imperdonable confusión.
Empecemos con las razones:
> Las mujeres podemos
las de los hombres, en casi todos los asuntos. Tenemos que ser escuchadas;
y debemos participar en política porque somos seres humanos (razón más que suficiente);
> Las mexicanas aportamos el 22% al PIB, más de lo que aporta el petróleo. Esto lo hacemos con el trabajo llamado “invisible” ¿Por qué será?;
> Las mujeres tenemos, por ser seres humanos, derecho a TODOS los derechos. Incluidos, por supuesto, los políticos; > Las mujeres tenemos, por historia y biografía, perspectivas diferentes a
> La cohesión social, tan necesaria para la gobernabilidad, está basada en el eterno tejer de las mujeres.
Si esto es así, entonces es absurdo estar preguntando si debemos o no participar en la política. Por supuesto que tenemos la obligación de hacerlo, especialmente en estos tiempos turbulentos.
para que nos gobernara un alto, un romántico, un pelirrojo o un astronauta? Preguntas absolutamente intrascendentes para la labor que, suponemos, debe desempeñar quien ocupa un puesto de toma de decisiones.
¿Qué gana la política con la participación de las mujeres? Si esta pregunta la hacemos al revés: ¿qué ha ganado la política con la participación de los hombres? nuestra respuesta, hoy en México, sería que tras los doscientos años de Independencia… hemos ganado muy poco. Quizás, es tiempo de intentar otras soluciones.
En lo referente al desempeño laboral en cualquier área, lo importante son las CAPACIDADES, y por más que muchos científicos han intentado demostrar las diferencias en éstas entre mujeres y hombres, la realidad se ha encargado de desmentirlos rotundamente. Somos IGUALES. Iguales quiere decir iguales: buenas, malas, gordas, flacas, listas y no tanto, así como los hombres. Y hay que tener claro que las diferencias NO deben ser traducidas como desigualdades.
¿México está preparado para que lo gobiernen mujeres? ¿Cuándo nos preguntamos si estábamos preparados
I N F O R M A C I Ó N V I S I T A W W W . C I E D D . O A X A C A . G O B . M X
Sobre la duda inexplicable… hay que hacer un ejercicio de memoria. Casi todos sabemos que cuando corrían los años de la Revolución Francesa (1786), uno de los acontecimientos con mayor alcance fue la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano. Casi nadie sabe el nombre de Olimpia de Guges y menos aún que se le ocurrió publicar la Declaración de los Derechos de la Mujer y la Ciudadana. Atrevimiento que le costó la guillotina. En 1870, Susan Anthony, sufragista de Estados Unidos, preguntó al Congreso: “Señores, ante la negativa para que ejerzamos nuestros derechos políticos les pregunto: ¿Somos personas las mujeres?” Esa duda corroe aún la mente de muchas y muchos ciudadanos, no sólo en México, sino en muchos otros lugares del mundo. Ser persona significa simplemente poder tomar decisiones en la vida personal, laboral y política.
¿Qué queremos decir? Fácil: 2+3=4+1. Son iguales, pero diferentes los componentes de esa suma. Así, somos iguales las mujeres y los hombres, aunque nuestras capacidades para la reproducción sean diferentes. La sociedad ha traducido esa diferencia en una desigualdad y con los mecanismos para discriminar, a los que somos tan afectos, nos hemos encargado de hacer de las mujeres un “grupo vulnerable” a pesar de ser mayoría poblacional, a pesar de sostener familias, a pesar de trabajar más que los hombres, a pesar de…
*Especialista en temas de infancia y adolescencia
La equidad está
en la infancia Lic. Fátima Estefan Gillessen*
En una conversación entre preescolares podemos encontrar el futuro, en sus actitudes e ideas podemos predecir a la sociedad que nos depara. No es curioso, pues son ellos los que están descubriendo el mundo y generando ideas; entre todo eso están descubriendo la identidad de género, la experimentan, la viven y la hacen parte de ellos de manera natural dejando a los adultos las discusiones y los argumentos.
ara comprender y mejorar deberíamos comenzar mirando nuestro propio desarrollo y el de los niños y las niñas que tenemos a nuestro cuidado para generar un cambio, pues desde el día en que una madre conoce la noticia de su embarazo comienza a fantasear sobre las actividades que podrá disfrutar junto a su futuro hijo o hija, del nombre que le pondrá y de lo que ese niño o niña podrá hacer o ser.
Por su parte, los bebés se convierten en observadores y receptores del mundo adulto y exterior que los rodea, pero es hasta los tres años que se reconocen como niños o niñas; este reconocimiento es retomado por las principales teorías del desarrollo entre las que se encuentran:
Con ayuda de los estudios in utero actuales, los futuros padres pueden conocer el sexo biológico de sus hijos y, a partir de ese momento, comenzar un trato diferenciado entre un género y otro. Los adultos creamos un contexto social según el sexo genital. Si es niño preferimos los tonos azules, verdes y hasta amarillos, nunca le compraríamos un vestido una muñeca o unos moñitos; mientras que en el caso de las niñas los tonos rosados, las flores y las mariposas son marcadores que contribuirán al desarrollo social del género. Podríamos decir que desde este momento los seres humanos actuales somos tratados de manera diferente por nuestro género.
Desarrollada por Walter Mischel, indica que los niños reproducen conductas observadas principalmente en los padres y lo hacen a través de la asimilación, a través de la cual los niños logran discriminar entre lo propio de un género y otro, logrando una diferenciación que después se generaliza aplicándose en la vida cotidiana; las reproducciones se dan de las conductas observadas principalmente en los padres o adultos que los rodean.
Una vez que nacemos, los médicos, en conjunto con una serie de análisis clínicos, confirman, en la mayoría de los casos, que el sexo genital y el biológico coinciden, existiendo casos como el síndrome adrenogenital (hermafroditas) o de Turner, donde los genitales y la biología química no coinciden y son los padres o los médicos quienes determinan el género bajo el cual criarán a sus hijos o hijas. Pero aun en estos casos los niños y las niñas crecen y se identifican con el género asignado pues no existe una estricta relación entre la base biológica sexual y la identidad de género influida por el ambiente, es decir, lo biológico está presente pero puede no ser el único determinante y en definitiva el trato social tiene una influencia exponencial.
Teoría cognoscitivo-evolutiva Desarrollada por Kohlberg, que apoya su trabajo en la Teoría del Desarrollo de Piaget en donde se entiende al niño con una estructura mental diferenciada de la del adulto. Indica que los niños no utilizan las diferencias anatómicas para discriminar entre géneros y tampoco es a través de la observación que ratifican su género y el actuar del mismo. La identificación del género es un proceso cognitivo a través del cual los niños y las niñas hacen una valoración de la realidad que los rodea, siendo influenciados por el medio durante este proceso, obteniendo como resultado una identidad de género propia.
Una vez que los padres toman a sus hijos con un género asignado, los llevan a casa, los nombran, según el género, Luis o Javier si es niño y Martha o Beatriz si es niña, por poner un ejemplo; los comienzan a tratar según sus propias ideas, paradigmas y concepciones sobre el respectivo género de sus hijos; esperan que las niñas sean delicadas bailarinas y los niños valientes jugadores de fútbol, entre muchos otros aspectos. Los padres son los primeros en demostrar las conductas esperadas en cada uno de los géneros reforzando aquellas conductas y actividades que “corresponden” al género y reprimiendo o modificando aquellas que les parecen “incorrectas”.
Entre los cuatro y los seis años se comienzan a interesar por las actividades y actitudes propias de cada género. Se da la etapa del “Club de Toby”: las niñas con las niñas y los niños con los niños, un poco por el temor innato a no fortalecer su identidad. Gracias a la observación e integración cognitiva del medio logran encontrar similitudes y diferencias hasta que, entre los seis y siete años, se dan cuenta que su género es algo permanente y no cambiará aun cuando interactúen con el otro género.
La Asociación para la Salud Mental de los Niños de Minnesota indica la importancia de permitir la exploración libre de todos los roles, dando explicaciones adecuadas cuando los niños las requieran, ya que responder de manera negativa puede generar estrés y ser dañino para el pleno desarrollo de la identidad de género tanto en niños como en niñas.
Ambas coinciden en que a los tres años, los niños y las niñas se reconocen desde su género y comienzan a investigar e imitar conductas. Se comienza una etapa de representaciones donde encontramos princesas que juegan con cochecitos y superhéroes que cuidan bebes; los y las niñas experimentan los diferentes roles de género, en ocasiones los del propio y en muchas otras los del opuesto, ya que gracias a esta exploración los pequeños clasifican de manera rudimentaria los distintos roles y adquieren preferencia por el género propio y respeto por el opuesto.
Una vez que los jóvenes y las jovencitas entran en la pubertad se da una reconsideración del auto concepto, creándose una identidad de género adulta en la que aceptamos y asumimos los roles “propios del genero”. Es hasta este momento, con la solidez mental de un adulto, que podemos romper con el paradigma de algunos roles y de esta manera ir evolucionando en ellos. Si hablamos de equidad de género en la crianza, podemos encontrar distintas teorías: desde las más antiguas en las que se premiaba la crianza distinta y separada de varones y mujeres, hasta las más novedosas y experimentales como los modelos educativos desarrollados en Suecia, uno de los países con más alto nivel de igualdad de género en el
Desde los siete años y hasta la pubertad se consolida el género. Los niños se ven a futuro como hombres y las niñas como mujeres; se preparan social y emocionalmente para el cambio físico que está por venir adquiriendo de manera plena los roles “aceptados socialmente”.
mundo según el Informe Mundial sobre la Brecha de Genero 2008. Se dice que allí no hay niños y niñas, sino “amigos”, pues algunos padres han exigido a las autoridades que se eliminen los estereotipos de género, permitiendo que las aéreas de juego se mezclen, dando a entender a los niños, por ejemplo, que no existen barreras para construir o cocinar.
SHAFFER, D.R. y KIPP.K., Psicología del desarrollo infancia y adolescencia (7a. ed.). México. Thomson, 2007.
Páginas Recomendadas > Sitio Oficial de Suecia http://www.sweden.se/sp/Inicio/Trabajar-vivir/Datos/Igualdad-de-genero-en-Suecia > Minnesota Association for Children´s Mental Health http://www.macmh.org/publications/ecgfactsheets/ parentecspanish/13identidad.pdf
JAYME, M. y SAU, V. Psicología diferencial del sexo y género, Segunda Edición, Barcelona, España, 2004.
Para alcanzar una sociedad equitativa en materia de género debemos enseñar a los más pequeños a respetar a sus iguales y a los diferentes, a ser tolerantes, debemos ser ejemplos, pues ellos aprenden de la observación; debemos buscar los mismos derechos y oportunidades pero responder con las mismas obligaciones.
Sin duda, aún queda un largo camino por recorrer. Debemos romper paradigmas propios y sociales, modificar los estereotipos de género, comenzar a ofrecer a los niños y niñas más oportunidades de acción respetando sus preferencias personales sin imponer las propias.
Quizá el ejemplo de Suecia pueda ayudar ya que todas las teorías del desarrollo coinciden en que un niño o niña aprende a ser un hombre o mujer dependiendo de lo que la sociedad le ofrece como “género”. Sin duda, los hombres y las mujeres de hace tres décadas eran muy distintos a los de hoy en día y eso se debe a que la oferta de género para los niños se ha ido abriendo cada vez más.
No es tarea fácil encontrar el equilibrio, pero si desde el momento que sabemos que seremos padres comenzamos con darles la oportunidad de elegir, de crecer con libertad, de disfrutar su feminidad y su masculinidad, lograremos que se consoliden como ciudadanos respetuosos y responsables; así cada día nos acercaremos más a la equidad, lo cual no será mañana ni pasado pero quizás, si lo hacemos bien, la próxima generación tendrá otros temas que abordar.
*Partera. Fundadora de Nueve Lunas S.C. (www.nuevelunas.org.mx)
HUMANIZACIĂ&#x201C;N
DEL PARTO Y NACIMIENTO Araceli Gil Archundia*
Por miles de años, la humanidad actuó de acuerdo a los tiempos de la naturaleza; reconociendo su misterio y sabiduría, observaba y confiaba en sus ciclos, sabía cuándo actuar y cuándo esperar. Entre estos ciclos se encontraba el ritual y pasaje del parto y nacimiento, un evento vivido por las mujeres acompañadas por otras mujeres y sus familias.
l curso de la historia ha diluido nuestro profundo vínculo con la naturaleza; la reciente industrialización y medicalización de nuestra sociedad nos ha alejado de esta sabiduría, llevándonos a cometer actos que ponen incluso en peligro nuestra salud. Hasta hace tan solo 300 años el ciclo embarazo-parto-puerperio dejó de ser un evento sagrado, íntimo y cultural para convertirse en un hecho médico y patológico. Esto ha provocado que deje de pertenecer a las mujeres, cediendo su poder a la ciencia médica; de ser protagonistas, las mujeres se han vuelto las “pacientes” o espectadoras pasivas.
La práctica de la Medicina Basada en Evidencias (MBE) busca promover la integración de la experiencia clínica a las mejores evidencias disponibles, al considerar la seguridad en las intervenciones y la ética en la totalidad de las acciones. La referencia de MBE es la base por ejemplo de datos de revisiones sistemáticas de la Biblioteca Cochrane la cual ha desarrollado revisiones específicas para la atención del parto. Con base a estas revisiones y en estudios comparados, en 1985 la Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó un trabajo donde diversos expertos proponen 10 valores y principios para proteger, promocionar y apoyar el cuidado efectivo sobre “tecnología apropiada para el parto”; estas recomendaciones son la base para la propuesta acerca de la atención humanizada del parto y nacimiento.
Actualmente, existe una propuesta internacional de humanización del parto y nacimiento que se basa en el respeto a los derechos humanos, derechos reproductivos y sexuales de las mujeres y sus parejas; busca revertir la idea de que el embarazo y el parto son una enfermedad y evento rutinario, buscando recuperar la noción de que es un hecho único, trascendente, sagrado, íntimo y personal. De esta manera se ofrece que los bebés lleguen a este mundo en una bienvenida saludable; es decir, se busca que las mujeres puedan parir y los bebés nacer en un ambiente de amor, respeto y seguridad donde se reconozca la sabiduría del cuerpo.
Los diez principios del Cuidado Perinatal que la OMS señaló en la reunión fueron | El cuidado del embarazo y parto normales debe:
La atención humanizada del parto está fundamentada en
> Ser no medicalizado, lo que significa que el cuidado fundamental debe ser provisto utilizando el número mínimo de intervenciones que sean necesarias y se debe aplicar la menor tecnología posible. > Ser basado en el uso de tecnología apropiada, lo que se define como un conjunto de acciones que incluye métodos, procedimientos, tecnología, equipamiento y otras herramientas, todas aplicadas a resolver un problema específico. Este principio está dirigido a reducir el uso excesivo de tecnología o la aplicación de tecnología sofisticada o compleja cuando procedimientos más simples pueden ser suficientes o aún ser superiores.
Asistencia obstétrica basada en evidencias científicas; Atención basada en la relación de pareja y el respeto entre dos personas; Visión del parto como un fenómeno fisiológico y no patológico;
> Ser basado en las evidencias, lo que significa avalado por la mejor evidencia científica disponible, y por estudios controlados aleatorizados cuando sea posible y apropiado.
El parto es conducido por la mujer, que sigue tanto sus instintos como sus necesidades, y tiene libertad de movimientos y expresión.
> Ser regionalizado y basado en un sistema eficiente de referencia de centros de cuidado primario a niveles de cuidado terciarios. > Ser multidisciplinario, con la participación de profesionales de la salud como parteras, obstetras, neonató22
logos, enfermeras, educadores del parto y de la maternidad, y científicos sociales.
> Episiotomía rutinaria. > Repetir la cesárea en forma rutinaria luego de cesárea anterior.
> Ser integral y debe tener en cuenta las necesidades intelectuales, emocionales, sociales y culturales de las mujeres, sus niños y familias y no solamente un cuidado biológico.
> Inducción del parto en forma rutinaria antes de las 42 semanas. > Uso de sedantes/tranquilizantes de rutina. > Uso rutinario de guantes y mascarillas en las unidades de cuidados del recién nacido. > Separar a las madres de sus hijos cuando estos se encuentran en buen estado de salud. > Administración de agua/glucosa en forma rutinaria a los niños amamantados.
> Respetar la privacidad, la dignidad y la confidencialidad de las mujeres.
> Lactancia con restricciones. > Distribución sin cargo de muestras de fórmulas lácteas. > Prohibir las visitas de los familiares.
> No permitir a las mujeres que tomen decisiones acerca de su cuidado.
Pensar en cambiar la visión de parir y nacer supone efectuar cambios en la forma en cómo vivimos, en cómo vemos a “los otros”, “al otro”, en cómo entendemos los códigos que la naturaleza tiene para nosotros, en cómo nos relacionamos con la tierra, en cómo nos entendemos como parte de un sistema en el que todos los acontecimientos afectan al conjunto de seres vivos. Es el cuestionamiento a nuestras posiciones actuales, al balance entre ciencia, arte e intuición, entre medicalización y confianza. Es, en última instancia, la valoración de lo femenino como sabio y poderoso.
> Participación de los médicos en la atención de todas las mujeres. > Dejar a las madres sin atención durante el trabajo de parto. > Rasurado de rutina. > Enema rutinario. > Monitoreo fetal electrónico rutinario sin determinación de pH en cuero cabelludo. > Restricción de la posición materna durante el trabajo de parto. 23
La propuesta trata de reconocer y ofrecer a las mujeres y sus bebés su poder, donde el parir y nacer no esté centrado en la figura del médico o personal de salud, que los partos no sean atendidos en base a la patología y protocolos hospitalarios. Busca trazar caminos para la paz y la sanación del mundo. Invertir el hecho actual donde parir es un evento violento por otro donde sea expuesta la fuerza y sabiduría de los cuerpos. Donde se respete la vida, al ser humano y su dignidad.
Así mismo la OMS menciona en sus recomendaciones, formas de cuidado que deberían de ser abandonadas como debe:
> Tener en cuenta la toma de decisión de las mujeres.
> Ser apropiado teniendo en cuenta las diferentes pautas culturales para permitir y lograr sus objetivos.
> Estar centrado en las familias y debe ser dirigido hacia las necesidades no sólo de la mujer y su hijo sino de su pareja.
*Asociación de Medicina Social del Estado de Oaxaca
CÁNCER DE MAMA EN LA MUJER Dra. Judith Emilia Cid Flores*
En el 2009 se registraron 411,000 defunciones a causa del cรกncer mamario. Este es el cรกncer con mayor prevalencia a nivel mundial. En el periodo 2004-2008 se notificaron 4.4 millones de mujeres viviendo con esta enfermedad. El cรกncer mamario corresponde al 10.5% de todos los casos nuevos de cรกnceres.
l curso de la historia ha diluido nuestro profundo vínculo con la naturaleza; la reciente industrialización y medicalización de nuestra sociedad nos ha alejado de esta sabiduría, llevándonos a cometer actos que ponen incluso en peligro nuestra salud. Hasta hace tan solo 300 años el ciclo embarazo-parto-puerperio dejó de ser un evento sagrado, íntimo y cultural para convertirse en un hecho médico y patológico. Esto ha provocado que deje de pertenecer a las mujeres, cediendo su poder a la ciencia médica; de ser protagonistas, las mujeres se han vuelto las “pacientes” o espectadoras pasivas. Actualmente, existe una propuesta internacional de humanización del parto y nacimiento que se basa en el respeto a los derechos humanos, derechos reproductivos y sexuales de las mujeres y sus parejas; busca revertir la idea de que el embarazo y el parto son una enfermedad y evento rutinario, buscando recuperar la noción de que es un hecho único, trascendente, sagrado, íntimo y personal. De esta manera se ofrece que los bebés lleguen a este mundo en una bienvenida saludable; es decir, se busca que las mujeres puedan parir y los bebés nacer en un ambiente de amor, respeto y seguridad donde se reconozca la sabiduría del cuerpo.
Algunos lineamientos establecidos en el programa de Prevención del Cáncer de mama son: > Las conductas favorables a la salud para la prevención del cáncer de mama deben fomentarse desde la infancia. > Dieta rica en frutas y verduras y baja en grasas animales. Del consumo total de energía sólo el 20% debe corresponder a grasas y menos del 10% debe ser de origen animal. Aumentar el consumo de fibra dietética (cereales integrales, frutas y verduras cocidas). > Actividad física aeróbica, 30 a 60 minutos todos los días de la semana. > Consumo de ácido fólico. > Un factor protector del cáncer de mama es amamantar, por lo que debe incluirse entre las ventajas la promoción de la lactancia materna. > Se debe orientar a las mujeres sobre su responsabilidad en el
autocuidado de su salud, disminuir los factores de riesgo cuando sea posible y promover los estilos de vida sanos. La promoción a través de comunicación masiva, grupal e interpersonal debe realizarse por los sectores público, social y privado en congruencia con esta norma y las evidencias científicas.
La información para promover la detección en la población femenina debe enfatizar que el cáncer de mama puede ser tratado con éxito cuando se diagnostica a tiempo, que no todas las tumoraciones son cáncer y que el diagnóstico de cáncer de mama se establece mediante un estudio histopatológico. La detección temprana a fin de mejorar el pronóstico y la supervivencia de los casos de cáncer de mama sigue siendo la piedra angular de la lucha contra este cáncer.
Las actividades que desarrollen los grupos organizados de la sociedad deberán ser acordes con lo previsto en la Norma Oficial Mexicana NOM-041-SSA2-2011, para la prevención, diagnóstico, tratamiento, control y vigilancia epidemiológica del cáncer de mama; para lo anterior, se deben fortalecer la comunicación y la coordinación entre las instituciones del sector, las organizaciones médicas y la sociedad civil. Es importante que el personal de salud participe en actividades relacionadas con campañas educativas Bibliografía | Norma Oficial Mexicana NOM-041-SSA2-2011, para la prevención, diagnóstico, tratamiento, control y vigilancia epidemiológica del cáncer de mama.
La técnica de autoexploración debe incluir la información sobre los síntomas y signos del cáncer de mama y las recomendaciones sobre cuándo demandar atención médica. El examen clínico debe ser practicado anualmente, a partir de los 25 años por personal de salud capacitado en la exploración de las mamas.
Es función del personal de salud enseñar la técnica de autoexploración a todas las mujeres de 20 años de edad y más que acudan a las unidades médicas.
Agrupaciones gremiales y centros laborales, los cuales podrán organizar campañas permanentes de detección temprana de cáncer de mama entre su población femenina.
Sector educativo, especialmente del tipo medio superior y superior, para que el tema se trate en el ámbito de la educación formal.
La promoción para la detección del cáncer de mama debe incluir a la autoexploración, el examen clínico y la mastografía.
Grupos organizados y de personas líderes de la comunidad para que actúen como informadores, activistas o promotores en su núcleo de influencia.
Promoción para la detección
Participación social. Instancias o sectores que pueden participar para la prevención del cáncer mamario
*Especialista en Programas de Salud. Egresada de American University, Washington, D.C.
Salud de la mujer oaxaqueña. Tema interesante y de actualidad, sin embargo aún no muy bien definido en las políticas públicas del estado, ni por las organizaciones de la sociedad civil, las y los ciudadanos o la comunidad médica en general.
Lic. Tabatha Mata Navarro*
¿Qué se entiende por salud de la mujer? Para poder enfocarnos en el tema, y así poder dar un claro panorama de la situación de la salud de las mujeres en Oaxaca, se debe primero definir qué es salud. De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMS), “salud es el estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de infecciones o enfermedades ligeras, fuertes o graves”. En 1992 un investigador agregó a la definición de la OMS: “y en armonía con el medio ambiente”, ampliando así el concepto. Entonces, los agravantes que afectan la situación de vida de las mujeres en Oaxaca no sólo se concentran en los problemas meramente médicos, sino en temas como feminicidio, violencia intrafamiliar, participación en la adopción de decisiones políticas y económicas, entre otros, mismos que se cubren en este boletín. En primera instancia, y desde un enfoque médico tradicional, ¿cuál es la situación actual de las mujeres alrededor del mundo? A continuación datos generales ofrecidos por la OMS: 1)Las mujeres viven de seis a ocho años más que los hombres;
2)Las niñas tienen muchas más probabilidades que los niños de padecer abusos sexuales;
3)En los países de ingresos medio-altos, los traumatismos por accidentes de tránsito son la principal causa de mortalidad entre las adolescentes; 4)El 99% del medio millón de muertes maternas que se registran cada año se produce en países en desarrollo;
5)El cáncer de mama es el tipo de cáncer más mortífero entre las mujeres de 20 a 59 años en los países de ingresos altos;
6)Y finalmente, a nivel mundial, las enfermedades cardiovasculares, a menudo consideradas un problema “masculino”, son la principal causa de mortalidad entre las mujeres adultas.
Con estas cifras en mente, en nuestro país, durante el 2010, las causas principales de mortalidad del sexo femenino fueron: diabetes mellitus (16.40%, aprox. 40,000 defunciones); enfermedades isquémicas del corazón (11.17%); enfermedades cerebrovasculares (6.53%); enfermedades crónicas de las vías respiratorias inferiores (4.19%); enfer-
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Mientras que el Índice de Desarrollo Humano (IDH) mide el progreso medio, el IDG ajusta el progreso medio para reflejar las desigualdades entre hombres y mujeres en tres aspectos: 1) una larga vida y saludable, medida por la esperanza de vida al nacer; 2)acervo de conocimientos, medido por la tasa de alfabetización de adultos y la tasa bruta combinada de matriculación primaria, secundaria y terciaria; y 3) un nivel de vida decoroso, medido por la estimación de ingreso proveniente del trabajo. Por ejemplo, en el 2004, este organismo calificó a Oaxaca en la posición número 31. Se han mencionado varios factores, como por ejemplo el hecho de que mujeres no acuden a recibir atención especializada y preventiva por que sus parejas se oponen o porque son tratadas de manera irrespetuosa o indigna especialmente por el personal masculino. Esta situación también se la ha atribuido al hecho de que una fracción de la población femenina es derechohabiente, es decir, que cuenta con algún servicio de salud.
Oaxaca presenta importantes desigualdades en materia de equidad de género y salud que el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo ha hecho evidente al calificar al Estado en los últimos lugares del Índice de Desarrollo Relativo al Género (IDG).
la Salud, 2010). Los problemas médicos que enfrentan las mujeres en Oaxaca han sin duda contribuido en gran parte a estos acontecimientos.
medades hipertensivas (4.12%); cirrosis y otras enfermedades del hígado (3.45%); influenza y neumonía (3.16%); enfermedades del sistema urinario (2.97%); ciertas afecciones originadas en el periodo perinatal (2.57%); neoplasia maligna de la mama femenina (1.98%); neoplasia maligna del útero (1.95%); desnutrición y anemias nutricionales (1.87%); e insuficiencia cardiaca, complicaciones y enfermedades mal definidas del corazón (1.76%) (Observatorio Regional de Salud, Organización Panamericana de
¿A qué nos enfrentamos las mujeres en el estado de Oaxaca? Los temas de salud más apremiantes son: mortalidad materna y un porcentaje de embarazos en menores de 20 años por encima del promedio nacional; cáncer cérvicouterino (dicha enfermedad representa la primer causa de muerte en mujeres de 25 años y más, la cual se sigue acrecentando entre la población por falta de atención) y de mama (segunda causa de muerte con una tasa de incidencia de 10.8 muertes por cada 100,000); violencia obstétrica (ésta se presenta por medio de abusos del personal médico en la atención a mujeres, como por ejemplo la inducción de cesáreas que no son necesarias o la realización de episiotomías para evitar desgarros); alta probabilidad de contraer el virus del VIH si una se dedica al hogar y, recientemente, a la posibilidad de contraer alguna enfermedad diarreica aguda, infección respiratoria aguda o varicela y de desarrollar diabetes mellitus. La situación es mucho más precaria en la población indígena de acuerdo a la última estadística de la Encuesta de Salud y Derechos de las Mujeres Indígenas del país.
inclusión en el Código Penal y en el Código de Procedimientos, dentro de las cuales también se incluiría el tipo penal de violencia obstétrica. También, como parte del compromiso del gobierno actual para combatir el cáncer cérvico-uterino en la entidad, formalmente ya se dio inicio al Programa Estatal de Prevención al Virus del Papiloma Humano, principal causante de dicho padecimiento, por medio del cual se pretende inmunizar al 90% de las niñas y adolescentes de 9 a 12 años de 30 municipios prioritarios. Asimismo, los medios informativos, las redes sociales, académicos, investigadores y miembros de la sociedad civil también están contribuyendo en la difusión por medio de artículos, de la creación de organizaciones como el Comité Promotor por una Maternidad sin Riesgos de Oaxaca y con la organización de campañas de salud. Los Servicios de Salud Oaxaca y las demás instituciones de salud del Estado también están llevando a cabo diferentes acciones para combatir dichas enfermedades: el monitoreo de nuevos casos relacionados con los diferentes padecimientos, la creación del Comité Metropolitano de Salud Pública, etc. Sin embargo, desde el punto de vista de alguien que estudió Ciencias de Promoción de la Salud, estas problemáticas pudieran ser mejor atendidas con la implementación de políticas públicas a través de las cuales se le diera énfasis a la prevención y no al tratamiento.
Afortunadamente, en nuestro estado, ya se le está brindando más atención a estos puntos en diferentes formas. A nivel legislativo por ejemplo, actualmente se analizan reformas con que se tipifica el feminicidio, violencia en el noviazgo y en las relaciones de convivencia para su 32
Un agradecimiento especial para la Dra. Mónica GarcíaRojas, Directora de Prevención y Promoción de la Salud de los Servicios de Salud de Oaxaca por la información provista para la realización de estas líneas.
GÉNERO Y POLÍTICA PÚBLICA Dra. Margarita Dalton Palomo*
*Directora Regional del Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS).
Finalmente, para llevar a cabo una política pública con perspectiva de género exitosa es necesario capacitar, sobre los conceptos y la intención del programa, no sólo al personal que la llevará a cabo también a quienes lo van a recibir.
Los procesos entre la creación de una determinada política y la aplicación de la misma son complejos, porque interviene la forma de pensar de quien en última instancia va a aplicar la política pública, sea hombre o mujer, pues a veces no están convencidos de que la perspectiva de género es lo correcto. Por ejemplo, en el caso de políticas de discriminación positiva, es decir que beneficien específicamente a las mujeres, puede haber autoridades municipales que piensen que si las mujeres están recibiendo un apoyo extraordinario, ellas deben, a su vez, contribuir con algo extraordinario como “lavar las sábanas de la clínica” o “barrer el palacio municipal” o hacer cualquier otro trabajo no pagado, lo que puede significar una doble o triple jornada de trabajo para las mujeres. De esta forma la intención de la política original se convierte en algo que la contradice.
Una cosa son los conceptos que simplifican una relación, política, económica y social de un sistema, para describirlo y denunciarlo, y otra el dogmatismo que impide ver la complejidad de las relaciones humanas. Lo que no quiere decir que no exista la dominación, la exclusión, la opresión y el no reconocimiento del trabajo de las mujeres. Por esta razón, las políticas públicas dirigidas a establecer un equilibrio democrático, es decir, aplicar los programas de gobierno con perspectiva de género, tienen que tomar en cuenta las circunstancias específicas de las mujeres y los hombres a quienes están dirigidos los programas. La situación cultural y las tradiciones muchas veces entran en contradicción con un programa específico que no ha sido calibrado, a través de diagnósticos precisos, con anticipación, para ser aceptado de inmediato. Para tener éxito es necesaria la información y el diálogo con las personas a quienes va a “beneficiar” la política pública.
Otro aspecto importante a considerar en la aplicación de políticas públicas con perspectiva de género son los tiempos en que se mueven los programas de gobierno, (presupuestales, anuales y con cierres específicos) que no son los mismos para quienes reciben los programas, sobre todo cuando se trata del campo o áreas rurales, donde la percepción del tiempo y los rituales que lo acompañan son diferentes a los de la ciudad.
El género se vuelve un instrumento indispensable para ejercer políticas públicas democráticas y por eso se lo incorpora a los programas de gobierno. Sin embargo, esta herramienta no tiene el mismo significado para la academia, que intenta descifrar los sesgos patriarcales del discurso histórico, económico y político, que para los oficiales de la burocracia, quienes simplemente quieren cumplir con un programa y muchas veces no están conscientes de sus propios prejuicios y aprendizajes sobre los roles sexuales. Una cosa es establecer teorías y decretar leyes, y algo distinto aplicarlas a las políticas públicas. Es necesario un eslabón de ajustes y por ser el género un concepto relativamente nuevo, existe la posibilidad de que cada quien lo interprete a su manera. Y se construya una cadena de incertidumbre y contradicciones.
*Grupo de Estudios Sobre la Mujer “Rosario Castellanos”, A.C.
Entendemos por políticas públicas, siguiendo a Eugenio Lahera, los «cursos de acción desarrollados por el Gobierno, con relación a un objetivo determinado, que contribuyen a crear o transformar las condiciones en que se desenvuelven las actividades de los individuos y de los diversos grupos sociales».
Lic. Gabriela Gutiérrez García*
de su diseño en papel al ejercicio pleno de un derecho individual
Planeación y correcta aplicación de las
n un Estado de Derecho, las políticas públicas deben ser la traducción de las leyes sobre una determinada materia.
Al ser el Estado el principal responsable de dar respuesta a las necesidades de los y las ciudadanas de su gobierno, es importante no sólo conocer los planes y programas que cada administración se propone, es más importante darle el correcto seguimiento a la ejecución de los mismos, pero sobre todo dar a conocer los resultados, saber cuál fue la población beneficiada por una determinada política pública o, en su defecto, el impedimento para el exitoso beneficio de la misma. Si nos concentramos en el ejercicio de imaginar el momento de creación de las políticas públicas hasta la ejecución final para el que fueron creadas, sería muy fácil pensar en un conjunto de pasos o de momentos que brevemente se resumen: un grupo de expertos o expertas en el tema que trabajan en una dependencia publica con la única intención de beneficiar a la población que vive en su jurisdicción, va a reconocer una situación adversa existente en un lugar determinado mediante un diagnóstico que se ajuste a la misma; planteará las posibles soluciones para dicha problemática; aplicará y fundamentará tal situación en la legislación positiva incorporando los diferentes órdenes de gobierno (local, estatal y nacional); realizará estudios de derecho comparado con principios internacionales aprobados por instancias y conferencias mundialmente reconocidas en cada tema; determinará los recursos humanos, materiales y financieros necesarios para ejecutar el proyecto; desarrollará los planes y programas para su ejecución; elaborará los documentos necesarios para la aprobación gubernamental y finalmente ejecutará el programa en beneficio de la comunidad que lo necesite. La teoría o el resumen de los puntos anteriormente mencionados resultan fáciles de entender; lo complejo es al cuestionarnos ¿por qué una política pública específica no se ve reflejada? ¿Por qué no son visibles los resultados positivos de la correcta aplicación de una política pública? ¿Quiénes son los y las beneficiarias directas?
sin su cumplimiento no es posible ingresar a una escuela pública o privada. En muchos estados y países, ésta sería una limitante para poder acceder a cualquier nivel de la educación elemental pero, al diseñar y ejecutar políticas públicas que enlazan el derecho a la educación con el derecho a la salud, el mismo estado de Illinois, conjuntamente con instituciones privadas, organizaciones civiles, empresas privadas, etc., ofrece gratuitamente y con fácil acceso los servicios de salud para cumplir con las obligaciones de salud mínimas indispensables.
Por mencionar los derechos humanos básicos de educación y salud de los niños y niñas y a ejemplo de comparación, en el estado norteamericano de Illinois, como en todos los países del mundo, éstas son garantías individuales contenidas en la legislación. Al inicio de cada ciclo escolar, las niñas y los niños ejercen su derecho a la educación gratuita pero, para poder hacer uso de este legítimo derecho de acuerdo a las leyes de Illinois, es necesario cumplir con los requisitos mínimos de examen médico general, dental y visual. A simple vista se podría decir que es una carga para ejercer un derecho, ya que
De esta manera, todos los niños y niñas al iniciar el ciclo escolar asisten a “ferias de la salud infantil” para realizar todos sus exámenes de salud y presentar los documentos necesarios para ingresar al sistema de educación básico.
Las distintas ferias de la salud que se ofrecen gratuitamente en diversas fechas, previas al inicio del ciclo escolar, no solamente ayudan a cumplir con un requisito, sino que los niños y niñas participantes reciben sin costo alguno varios artículos escolares de buena calidad.
Las distintas ferias de la salud que se ofrecen gratuitamente en diversas fechas, previas al inicio del ciclo escolar, no solamente ayudan a cumplir con un requisito, sino que los niños y niñas participantes reciben sin costo alguno varios artículos escolares de buena calidad (cuadernos, colores, sacapuntas, folders, lápices, mochilas, etc.), libros de lectura, desayuno previo o posterior a los exámenes médicos, cortes de cabello, aplicación de vacunas faltantes a fin de cumplir con el sistema de vacunación. Las madres de familia que llevan a sus hijos e hijas a hacer uso de su derecho a la salud, además de los servicios anteriormente mencionados, pueden encontrar información sobre seguros médicos infantiles, centros de cuidado para menores, instituciones encargadas de deporte y cultura, albergues, etc.
En su comunicado del ocho de septiembre del año en curso, el Instituto de la Mujer Oaxaqueña (IMO) informó: “…la educación es eje fundamental de la política de esta administración, sobre todo cuando Oaxaca ocupa el tercer lugar a nivel nacional con mayor rezago educativo ya que según el Censo 2010 del INEGI en la entidad el 16.9% de la población mayor de 15 años es analfabeta, predominantemente mujeres. En Oaxaca existen dos mujeres analfabetas por cada hombre y cuando las mujeres han podido asistir a la escuela sólo alcanzan una escolaridad promedio de 6.6 años, en tanto que los hombres tienen un promedio más alto con 7.3 años... en Oaxaca el gobernador Gabino Cué ha dicho que nuestro compromiso como administración es bajar cinco puntos porcentuales el índice de analfabetismo para el 2015”. Será interesante ir conociendo cuáles son los resultados anuales en materia de políticas de educación de la presente administración gubernamental, y no esperar hasta el cumplimiento del término establecido (2015), a fin de analizar los resultados previos obtenidos, reajustar programas y saber de las mujeres que han dejado de ser analfabetas; pero sobre todo, conocer a quienes han accedido y terminado la educación secundaria. La pregunta central de las políticas públicas es: ¿qué producen quienes nos gobiernan, para lograr qué resultados, a través de qué medios, para beneficiar a cuál población?
¿De qué depende que en este caso, el diseño y aplicación de las políticas públicas se vea totalmente reflejado en el bienestar de los niños y niñas? Se tiene la plena certeza que toda la población infantil que recibe educación elemental de los 4 a los 13 años, también ha recibido el sistema de vacunación y un examen médico, dental y visual por lo menos una vez al año.
La educación es eje fundamental de la política de esta administración, sobre todo cuando Oaxaca ocupa el tercer lugar a nivel nacional con mayor rezago educativo 40
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http://www.banxico.org.mx/SieInternet/consultarDirectorioInternetAction.do?accion=consultarCuadro&idCuadro=CF373&sector=6&locale=es
Fuente: Banco de México, serie histórica del tipo de cambio desde 1954, septiembre-octubre 2011. Nota 1: La cotización del tipo de cambio no se emite en fin de semana.
Fuente: Banco de México. Tipos de Cambio Metales Preciosos, Onza Oro. Enero-Septiembre 2011 http://www.banxico.org.mx/SieInternet/consultarDirectorioInternetAction.do?accion=consultarCuadro&idCuadro=CF336&sector=6&locale=es
La situación de rezago educativo se genera a partir de considerar la edad (15 años) en la que mujeres y hombres tendrían que haber cursado los estudios básicos, es decir, preescolar, primaria y secundaria.
*Investigadora de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca (UABJO)
Género y rezago
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Mtra. María Leticia Briseño Mass*
M Á S W W W . C I E D D . O A X A C A . G O B . M X
l rezago educativo constituye una limitación para el desarrollo personal, familiar y social de cualquier grupo de población, dado que al no tener concluida la educación básica, no se está en igualdad de condiciones para continuar los estudios, ni para incorporarse de mejor manera al ámbito laboral. A nivel nacional, la situación de rezago educativo está en concordancia directa con el desarrollo que se tenga a nivel estatal, por tal razón los estados de menor desarrollo se encuentran con un rezago educativo mayor. Por ejemplo, en Chiapas y Oaxaca, en el año 2000, siete de cada diez personas de 15 años y más (siendo mayor la proporción de mujeres que de hombres) se encuentran en rezago educativo; en cambio, en el Distrito Federal sólo tres hombres y cuatro mujeres de cada diez, no terminaron la secundaria (INEGI, 2004:1). Dentro de las entidades de muy alta marginación de la República, Oaxaca ocupa el tercer lugar, antecedido por Chiapas y Guerrero. Cuando este grado de marginación se relaciona con el rezago educativo se observa que la proporción de población sin primaria completa en nuestro estado (45%), es más elevada que en Guerrero (21%); es decir, en estos tres estados con mayor marginación, uno de cada cinco habitantes es analfabeta y más de 42% no terminó la primaria, mientras que en el promedio nacional uno de cada nueve habitantes es analfabeta y 29% no terminó la primaria (Ávila, 2003: 4-5).
Así lo demuestra el porcentaje de población de 12 años y más con escolaridad según sexo. En el Estado de Oaxaca el 86.9% de personas con escolaridad se ubica en la población masculina y el 79.1% en la población femenina, alcanzando una brecha del 7.7% (INEGI, 2005). Históricamente el rezago educativo ha sido diferencial entre mujeres y hombres, siendo mayor la proporción femenina, ya que la brecha entre los sexos se mantiene en alrededor de 4%. Así, en 1990, 60.6% de la población masculina de 15 años y más estaba en rezago educativo, proporción que en el 2000 rebasó ligeramente la mitad de dicho grupo de edad (50.9%). Por su parte, 64.8% de las mujeres del mismo grupo de edad en el primer año de la década formaban parte del rezago educativo, mientras que en el último ésta proporción descendió a 55% (INEGI, 2004:1). La proporción de mujeres en rezago educativo siempre ha sido mayor que la de los hombres, aunque esta diferencia en los últimos años presenta una tendencia ligeramente menor. Así, en 1990, 64.8% de las mujeres de 15 años y más no habían terminado la secundaria, proporción que en el año 2000 desciende a 55%. Por su parte, los hombres sin educación básica concluida, en el primer año del periodo representaban 60.6% y en el último 50.9% (INEGI, 2004:1).
Los integrantes de los pueblos y comunidades indígenas representan el grueso de las personas que no acceden al sistema educativo.
Los estados con mayor presencia indígena se encuentran en la parte del centro, sur y sureste del país, destacándose diez entidades: Campeche, Chiapas, Guerrero, Hidalgo, Michoacán, Oaxaca, Puebla, Quintana Roo, San Luis Potosí y Yucatán. En conjunto, estas diez entidades concentran el 69% de la población indígena nacional (INEGI). En Oaxaca la población indígena se estima en 1,594,490. La Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas estimó que para el año 2000, la población indígena sin instrucción ascendía a 211,834; mientras que con primaria completa 191,752; en el nivel secundaria a 94,802; en el nivel medio superior a 57,865 y el superior 28,771; como se observa conforme se avanza en nivel educativo disminuye la participación de la población indígena.
de acceso a los servicios proporcionados por el Estado, las comunidades indígenas enfrentan una situación de desigualdad frente al resto de la población. Aunque a nivel nacional durante las últimas décadas se ha avanzado en mayor cobertura de la población en los primeros niveles de instrucción, aún falta mucho por hacer en términos de equidad, permanencia, eficiencia, absorción y calidad de la educación. Por lo cual, el sistema educativo mexicano reproduce la inequidad y exclusión del sistema político y cultural vigente, sobre todo en las regiones más pobres, donde habitan los pueblos indígenas, como es el caso del Estado de Oaxaca.
Los integrantes de los pueblos y comunidades indígenas representan el grueso de las personas que no acceden al sistema educativo, y entre ellos existe mayor rezago escolar y sobreedad además de la ineficiencia terminal que se encuentra por arriba de la media nacional. Lo anterior permite plantear que en lo que se refiere a la posibilidad 45
De las 31 entidades y el Distrito Federal, Oaxaca ocupa el lugar 31 del Índice de Desarrollo Humano (IDH), y es precisamente en el estado donde se localizan 58 de los 125 municipios con mayor grado de marginación y pobreza del país (PNUD, 2007:28).
Si bien es cierto que se ha avanzado en la implementación de políticas públicas de desarrollo indígena con enfoque de género, éstas aún resultan insuficientes, pues la falta de información actualizada y desagregada por sexo dificulta el diseño de programas pertinentes a la vez que limita las acciones para revertir las inequidades existentes en nuestras sociedades actuales.
En el caso de las mujeres, éstas sufren una doble discriminación: por ser indígenas y por ser mujeres. Al respecto, un estudio realizado por la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI, 2006) denominado Indicadores con Perspectiva de Género para los Pueblos Indígenas, señala que entre las mujeres se encuentran los niveles más altos de deserción escolar debido, por un lado, a su condición de pobreza y falta de acceso a los recursos y, por otro, a los condicionamientos culturales que las ubican de manera “natural” en los espacios domésticos “propicios para las mujeres”, limitando con ello su capacidad de decisión. El estudio también se encontró que 636,720 mujeres son monolingües frente a 371,083 hombres en la misma situación; su rezago educativo se incrementa conforme avanza el grado de escolaridad.
ANUIES (2003). Informe Nacional sobre la Educación Superior en México. En: http:// www.anuies.mx/e_proyectos/pdf/01_ Informe_Nacional_sobre_la_Educacion_ Superior_en_Mexico.pdf Ávila, José Luis (2003). Marginación y rezago educativo en México. Cuaderno.11. Instituto Nacional para la Evaluación Educativa (INEE). En: http://www.inee.edu.mx/images/stories/ Publicaciones/Cuadernos_investigacion/once/ Completo/11marginacion.pdf
La inequidad de género en el acceso al sistema educativo básico es más intensa en las zonas marginadas que en aquellas donde se ha logrado el mayor grado educativo. Según el II Conteo de Población y Vivienda del año 2005, se estima que en este año, en México, la población indígena ascendió a 10,103,571 personas, es decir, 9.8% de la población total del país. El 50.9% de la población indígena son mujeres y el 49.1% son hombres.
INEGI (2004): XII Censo General de Población y Vivienda, 2000. INEGI (2004b): El rezago educativo en la población mexicana.
INEGI (2005): II Conteo de población y vivienda 2005. En: http://www.inegi.org.mx/ inegi/default.aspx
INEGI (2005b) Mujeres y Hombres en Oaxaca. PNUD (2007) Informe sobre desarrollo humano México 2006-2007. En: http://hdr.undp.org/hdr2006/pdfs/report/ spanish/Pagesfrom08-Middlematter_ES-2.pdf (CDI, 2006) Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas, Indicadores con perspectiva de género para los pueblos indígenas, 1ra ed. pág. 9 , México.
Fuente: Secretaria de Hacienda y Crédito Público. Principales Estadísticas del Petróleo, serie 31 de agosto-19 de octubre 2011. http://www.hacienda.gob.mx/sitios/UnidadCSV/Documentos/index.html
Nota: La cotización no se emite en fin de semana. Fuente: SAGARPA-ASERCA. Reporte semanal del mercado agropecuario internacional. Emitido el 21 de octubre de 2011. http://www.aserca.gob.mx/sicsa/boletineszip/futuros.pdf
*Profesor Investigador del CIESAS, Pacífico Sur
¿Cómo acceden a las justicias de Oaxaca
las mujeres que sufren violencia?
Dr. Juan Carlos Martínez Martínez*
La discriminación hacia las mujeres que se traduce en violencia, representa un grave problema extendido en distintas sociedades del mundo y no es exclusivo de una clase, una etnia o sectores específicos de la sociedad.
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ste grave problema es definitivo para que las mujeres encuentren impedimentos en la realización de sus derechos tanto civiles y políticos como económicos, sociales y culturales. En particular, la violencia se relaciona con la violación del derecho a la vida y la integridad física, psíquica y moral. En un Estado democrático, cuando un derecho se ha conculcado, las personas deben tener la posibilidad de acudir a un tribunal eficaz e independiente capaz de reestablecer el goce del derecho, sancionar a los responsables y reparar los daños sufridos por una víctima. El acceso a la justicia, no sólo como norma plasmada en el papel, sino como recurso existente, práctico y eficaz, es un derecho, una muestra de que las personas ejercen ciudadanía efectiva y un parámetro de igualdad. Específicamente, el acceso a la justicia de las mujeres que sufren violencia es una forma de hacer contrapeso a un rasgo cultural dañino para la sociedad en su conjunto e implica una respuesta efectiva del Estado frente a casos de tipo recurrente, es decir, la existencia de recursos sencillos, expeditos e idóneos que tomen en cuenta las traumáticas circunstancias que experimenta la víctima y su condición de género, así como la existencia de fiscales y jueces imparciales y técnicamente preparados para intervenir, investigar, sancionar y evitar la impunidad, así como procurar la no repetición de hechos semejantes y reparar los daños a las víctimas, son necesidades claves e imperiosas en sociedades donde la violencia, los delitos sexuales, la discriminación, la exclusión laboral y el feminicidio entre otros, son una pauta difundida de comportamiento social.
No obstante lo anterior, las organizaciones reunidas en el Observatorio de las Justicias en Oaxaca (“El Observatorio”), conformado por organizaciones de la sociedad civil (Pariter, Tequio Jurídico, CEPIADET, Luna del Sur, CódigoDH y Fundar, Centro de Análisis e Investigación), han constatado a través de su actividad cotidiana que las mujeres oaxaqueñas del campo y la ciudad no logran un acceso expedito ni oportuno a la justicia del Estado, ni ante las justicias comunitarias indígenas, lo que se traduce en una alta impunidad que a su vez anima la cultura de violencia contra las mujeres. Según sus datos, los patrones de impunidad sistemática lo mismo se reflejan con jóvenes universitarios, que con estresados profesionistas de clase media, desempleados urbanos, indígenas que viven en sus comunidades y campesinos en general. La falta de recursos, la venganza de los hombres violentos, la falta de eficacia y la doble victimización de las mujeres ante los aparatos de justicia redundan en una muy baja utilización por parte de las mismas de la justicia estatal y una baja confianza en las instancias comunitarias, conformadas básicamente por hombres.
El acceso a la justicia, no sólo como norma plasmada en el papel, sino como recurso existente, práctico y eficaz, es un derecho, una muestra de que las personas ejercen ciudadanía efectiva y un parámetro de igualdad.
Así, las mujeres de amplios sectores de la sociedad viven con un sentimiento permanente de inseguridad, una marcada indefensión y muy baja confianza en las instituciones, aún identificadas con el patriarcado, que de manera burda o sutil, según sea la víctima, se deshacen de las denuncias con imposibles entramados burocráticos y valoraciones explícitamente machistas de los hechos. 50
En sus acompañamientos e investigaciones, las organizaciones del “Observatorio” han podido observar que el Gobierno del Estado aún carece de una visión de conjunto del problema, que hay poca articulación entre las distintas instancias abocadas al mismo, que existe duplicidad de funciones, multiplicidad de instancias que se “tiran la pelotita” y procedimientos engorrosos que hacen ineficaces las normas y declaraciones de buenas intenciones de las instancias gubernamentales.
No existen datos confiables acerca de la cifra negra de maltratos no denunciados, pero la práctica indica que son la mayoría.
También es notoria la ausencia o la ineficiencia de los albergues o lugares de refugio para las mujeres que sufren violencia, la falta de medidas cautelares efectivas por parte del nuevo Defensor del Pueblo y los jueces, menos aún en regiones indígenas. La defensoría pública encarnada en la Procuraduría para la Defensa del Indíge-
La cadena es también frágil en una policía de investigación ineficaz y corrupta; falta de servicios periciales competentes y especializados; interrogatorios violentos, prepotencia, maltrato y abuso durante el curso de las indagatorias. Inclusive, se han repetido los casos de violación en oficinas ministeriales y existen mujeres que han desistido en sus denuncias por amenazas de los acusados con poder, a través de las propias autoridades. No existen datos confiables acerca de la cifra negra de mal-
Asimismo, en particular la Procuraduría del Estado sigue dando una baja prioridad a este problema estructural; se sigue cargando a las mujeres la obligación de presentar pruebas indignantes; hay una ausencia de instancias psicológicas y periciales que produzcan pruebas contundentes; siguen usando técnicas probatorias endebles frente a los estándares probatorios de los nuevos juicios penales; el papel de la victima y sus familiares sigue siendo marginal dentro de los procesos; y además la obtención de testimonios y declaraciones suele ser humillante y doblemente traumática.
na no tiene recursos ni abogados especializados en esta temática, además de que siguen recibiendo los peores sueldos del sistema y tienen una falta absoluta de apoyo logístico por parte del Estado.
tratos no denunciados, pero la práctica indica que son la mayoría, por lo que este grave problema se encuentra invisibilizado en las cifras judiciales. Ante esto se hace necesaria una ficha única que vaya hacia los registros estadísticos del estado y nos ayude en una comprensión integral del problema.
avances de la legislación especial y que, contrario a las reglas de interpretación jurídica, son preferidas por los juzgadores al aplicar la ley a casos concretos. La ley y el discurso de las autoridades siguen siendo anacrónicos y adolecen de un lenguaje machista y sexista que penetra su actuación y se siguen valorando visiones arcaicas, hipócritas, estereotipadas y moralistas de las mujeres “virtuosas”, “puras”, “castas” y “honestas”.
Cuando se buscan las víctimas por parte de las organizaciones y se les anima a denunciar, las mujeres relatan su impotencia, la incomprensión de las autoridades, los escasos recursos económicos con que cuentan frente a un juicio que irremediablemente se vuelve complejo y costoso, la falta de tiempo para hacer un peregrinaje por las instancias jurídicas, para asistir a las cabeceras distritales, para ir de una dependencia a otra sin recibir la atención adecuada, y para viajar a la capital en busca de las fiscalías especializadas.
Cabe señalar que estos problemas son parte de un habitus de las instituciones, es decir, no sólo se trata de los valores personales de los funcionarios, sino que existe una estructura institucional cargada de casos rezagados y engorrosos procedimientos que llevan a los individuos a actuar dentro de los injustos parámetros del sistema judicial y a su vez estas conductas individuales fortalecen la estructura de inequidad, corrupción e impunidad en un dramático círculo vicioso.
Estas historias están marcadas por la poca conciencia que las mujeres tienen de sus derechos, las creencias machistas que siguen impregnando el imaginario colectivo de los hombres, la inseguridad masculina y, en general, la falta de una información accesible y adecuada para quienes buscan ejercer sus derechos y hacer justicia.
Este panorama no niega la existencia de programas de gobierno, algunos diagnósticos y la nueva participación y la presencia de actoras civiles y apartidistas en el Instituto de la Mujer Oaxaqueña; la existencia de instancias especializadas en este tipo de delitos; la adopción de nuevas leyes; y la existencia de políticas públicas encaminadas a un cambio cultural del machismo hacia uno más protector de las mujeres. Sin embargo, es imprescindible recalcar que existen pocos resultados ante un problema de magnitud alarmante y ello en parte es consecuencia de duplicidad en las instituciones y confrontaciones po-
Haciendo un análisis normativo, algunas de las organizaciones del “Monitor” han encontrado que, aún con la aprobación de una ley especial en la materia, persisten normas contradictorias en el Código Penal, el Código Civil e incluso existe jurisprudencia que echa por tierra los 52
líticas entre las propias actoras y actores encargadas de responder al fenómeno de la violencia contra las mujeres. Las prioridades señaladas por el Gobernador y sus discursos de campaña y administración aún no dan resultados esperanzadores.
De acuerdo con el estándar definido por el artículo 7º de la Convención de Belém do Pará, sobre la erradicación de todo tipo de violencia contra las mujeres, el acceso a la justicia como obligación del Estado adquiere una connotación especialmente importante en estos casos, pues son muestra del avance en los procesos de justicia. Ahora bien, en una sociedad donde los feminicidios y maltratos son tan recurrentes, el acceso a la justicia se debe complementar con acciones educativas y políticas públicas integrales e intersectoriales tanto del gobierno federal como del estatal.
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Frente a lo anterior, vemos que es indispensable que exista una política estatal integral y coordinada con asignaciones presupuestales sustantivamente mayores a las actuales, para que los actos de violencia contra las mujeres sean efectivamente conocidos, investigados, sancionados y reparados. Se necesita que el Gobierno del Estado impulse campañas penetrantes para erradicar estereotipos y mecanismos evidentes o sutiles de machismo y discriminación en contra de las mujeres, particularmente dirigidas a servidores públicos de los sectores de procuración y administración de justicia. Oaxaca necesita de nuevas condiciones para que tanto las justicias comunitarias-indígenas como las estatales se transformen, las respectivas sociedades generen las condiciones para erradicar este mal y las mujeres puedan llegar a las instituciones cuando lo requieran.
Se necesita que el Gobierno del Estado impulse campañas penetrantes para erradicar estereotipos y mecanismos evidentes o sutiles de machismo y discriminación en contra de las mujeres.
*Consultora independiente, especialista en género, salud y violencia. Actualmente es Directora de Corpórea, S.C.
A nivel mundial, por lo menos una de cada tres mujeres ha sido golpeada, forzada a tener relaciones sexuales o maltratada de alguna manera en el transcurso de su vida. En Oaxaca, el 61.2% de las mujeres de 15 años y más ha sufrido algún tipo de violencia en la familia, la pareja, la comunidad, la escuela, el trabajo o patrimonial (ENDIREH, 2006).
Mtra. Irma Saucedo González*
para casos de violencia basada en el género
Reflexiones sobre la necesidad de un
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a violencia contra las mujeres, ahora conceptualizada como violencia basada en el género, es una forma extrema de negación de los derechos humanos de las mujeres, niñas y adolescentes; una expresión de los desajustes profundos que existen en las relaciones entre las personas; y una realidad cotidiana para la mayor parte de la población en nuestro país. Sin embargo, y a pesar de que diversas encuestas muestran la gravedad de esta problemática, todavía existe un gran camino por recorrer para combatir su invisibilización. Un aspecto medular que contribuye a la invisibilización de la problemática es el subregistro de casos en el sector justicia, la falta de detección y registro en el sistema de salud; y, por supuesto, la inexistencia de programas y normativas de detección y atención en el sistema educativo. La ausencia de información sistematizada sobre los casos de violencia contra las mujeres impide valorar efectivamente el tipo de programas y recursos que se requieren para su atención.
La instalación de un Sistema de Registro Integrado que incluya aspectos cuantitativos y cualitativos para el diseño de políticas públicas basadas en evidencia es fundamental. Un sistema de registro eficaz y eficiente ayudaría a evaluar y monitorear la capacidad institucional en cada sector y la adopción de medidas positivas para proteger a las mujeres en contra de un trato discriminatorio en los servicios del Estado.
La instalación de un Sistema Integrado de Registro de Casos de Violencia de Género requeriría, entre otras cosas, la revisión y adecuación de los sistemas de registro existentes en las diversas instituciones para cumplir con los mandatos internacionales de prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres así como la instalación de redes intersectoriales que garanticen la atención eficiente y de calidad para evitar la victimización secundaria que muchas mujeres, niñas y adolescentes sufren cuando acuden a presentar una denuncia.
Para que un proyecto de este tipo tenga éxito se requiere de un proceso significativo de capacitación y especialización de los operadores del sistema para romper la barrera cultural que ha naturalizado la problemática en México. Tenemos que reconocer que es relativamente reciente el reconocimiento de la gravedad de los actos violentos que se ejercen contra las mujeres en el ámbito público y privado. El análisis sobre las características de la violencia basada en el género ha demostrado que en contextos culturales en los que la feminidad y la masculinidad son construidas de manera complementaria y excluyente, la coerción y la violencia en las relaciones son naturalizadas y regulan las 56
relaciones interpersonales en los espacios íntimo y público.
La mayoría de las veces, las creencias sobre el lugar subordinado que ocupa la mujer y la tolerancia a la violencia son actuadas por los operadores de los sistemas de justicia, salud y educación porque éstos participan de la aceptación de normas culturales discriminatorias en el entorno comunitario. Esta situación ha mostrado que la instalación de un sistema adecuado de registro no puede ir separado de procesos de capacitación y especialización de los operadores del sistema.
Cuando se ignora la barrera cultural se disocia el proceso de recolección de información del de atención, acceso a la justicia y protección a los derechos humanos de las mujeres, como lo plantea el diagnóstico de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), 2007.
La CIDH ha constatado la dificultad que existe para obtener estadísticas uniformes a nivel nacional sobre casos de violencia contra las mujeres, y que este hecho se traduce en una invisibilización del problema de la violencia contra las mujeres y obstaculiza el desarrollo de políticas públicas en el área judicial que correspondan a la gravedad y la magnitud del problema.
La disociación del establecimiento de un sistema de registro de la protección de los derechos humanos de las mujeres hace que se separe a las instancias del estado asociadas a la procuración e impartición de justicia de las del sistema de atención a la salud, profundizando la visión judicialista del fenómeno y perdiendo la oportunidad de crear sinergias entre los dos sistemas para garantizar la atención oportuna a las mujeres y el registro adecuado. El desafío que enfrenta un proyecto de registro eficiente y confiable de la violencia basada en el género, es el de reconocer que el diseño e instalación de un Sistema requiere un acercamiento multidisciplinario que permita el entendimiento de los contextos sociales que ponen en riesgo la integridad de las mujeres debido a los mecanismos de poder imbricados en la cultura, estructura y mecanismos de funcionamiento de las instituciones del Estado.
La ausencia de información sistematizada sobre los casos de violencia contra las mujeres impide valorar efectivamente el tipo de programas y recursos que se requieren para su atención. 57
*Investigadora CIESAS-Pacífico Sur
Muerte materna: Un problema apremiante de desigualdad social y de género.
Estrategias de respuestas
desde la ciudadanía organizada y la academia Dra. Paola María Sesia Arcozzi-Masino* 58
La muerte materna ha cobrado tanto interés y prioridad no sólo en la política pública en salud, sino también en la política pública de equidad de género y de desarrollo social a nivel estatal, nacional e internacional por dos razones fundamentales.
120.0 102.0
93.8 88.7
a muerte materna es una problemática de gran vigencia y preocupación en nuestro estado, así como en el resto del país. De acuerdo a las cifras oficiales disponibles, Oaxaca sigue estando entre los primeros lugares en muerte materna en México, con razones de muerte materna1 que han oscilado entre el 78 y el 102/100mil nacidos vivos estimados desde 2005 a la fecha (véase grafica 1).
Fuente: Sistema de Vigilancia Epidemiológica de la Mortalidad Materna. Cierres 2005 - 2010 y semana 38 de 2011 Fuente: Sistema de de vigilancia Epidemiológica de la Mortalidad Materna, Hasta la Semana 38 Razón tomada con Recién Nacidos vivos Estimados, CONAPO, Versión Conteo 2005
La muerte materna ha cobrado tanto interés y prioridad no sólo en la política pública en salud, sino también en la política pública de equidad de género y de desarrollo social a nivel estatal, nacional e internacional por dos razones fundamentales. La primera tiene que ver con que se trata de muertes evitables de acuerdo al nivel de conocimientos y tecnologías médicas a las que tenemos o tendríamos que tener acceso hoy en día. Por lo tanto, son muertes que nunca tendrían que ocurrir. La segunda razón está relacionada con el hecho de que son muertes que se distribuyen de forma desigual entre distintos sectores poblacionales y a nivel territorial, en Oaxaca, en México, así como en el resto del mundo. De hecho, la muerte materna es considerada globalmente como la causa de muerte con mayor diferencial entre poblaciones que se encuentran en alto o en bajo riesgo. Por ejemplo, el último Estado Mundial de la Infancia de UNICEF, reporta que la muerte infantil (en menores de un año) presentaba en
2009 un diferencial a nivel mundial de hasta 67 veces, en donde la tasa de mortalidad infantil más alta del mundo se registró en Afganistán (de 134/1,000), y la más baja en Suecia, Islandia, Japón o Singapur con 2/1,000, mientras que el diferencial en muerte materna es de hasta 700 veces, con una razón en Afganistán de 1,400/100,000 nacidos vivos vs 2/100,000 nacidos vivos de Grecia para ese año.
falta de acceso (geográfico, económico y socio-cultural) a servicios de salud materna de calidad para la gran mayoría de las mujeres de estos estados.
2.Promover una colaboración efectiva y oportuna entre el Sector Salud, Organismos no gubernamentales e Instituciones Académicas. 3.Dar a conocer en los estados de Chiapas, Guerrero y Oaxaca, programas, proyectos y acciones exitosas en salud materna y en la reducción de la morbilidad y mortalidad materna, originadas en México o en otros países de América Latina.
El Comité Oaxaca trabaja en conjunto con el Comité nacional correspondiente, promoviendo la salud materna, los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres, la reducción de la morbilidad y, en especial, la mortalidad materna. Para tal fin, su plataforma parte de la promoción de cuatro enfoques básicos y complementarios entre sí: la equidad social, la equidad de género, la equidad étnica y los derechos. El Comité ha realizado proyectos de investigación, incluyendo el monitoreo de las redes obstétricas de servicios, ha promovido distintas estrategias para mejorar la calidad de la atención obstétrica, la humanización del parto y nacimiento en los servicios de salud, el enfoque de interculturalidad en salud materna, entre otras.
4.Analizar y adecuar o adoptar las experiencias exitosas y útiles de los ámbitos nacional y latinoamericano, a los contextos interculturales y de rezago (social, salubrista y médico) de los Estados de Chiapas, Guerrero y Oaxaca. 5.Contribuir al diseño, implementación y monitoreo de políticas públicas en salud materna y en la prevención y reducción de la muerte materna, con perspectivas de equidad de género y de interculturalidad y con la participación activa de la sociedad civil y la academia.
Como parte de las actividades de incidencia en política pública en la salud materna, desde 2008 y por iniciativa del Comité Oaxaca y el apoyo financiero de la Fundación MacArthur, se han organizado reuniones técnicas anuales en promoción de la salud materna entre los tres estados que presentan las razones de muerte materna (RMM) más altas del país: Chiapas, Guerrero y Oaxaca; RMM, ligadas a la pobreza, la ruralidad, la etnicidad y la
6.Construir y darle seguimiento a acuerdos hacia una agenda para la disminución de la muerte materna y al cumplimiento de las Metas del Milenio en los tres estados.
En Oaxaca opera el Comité promotor por una Maternidad sin Riesgos desde 1995, siendo compuesto de manera plural, interinstitucional e interdisciplinaria con la participación del Sector Salud, otros organismos públicos, organizaciones de la sociedad civil y la academia, entre las cuales figura el CIESAS, una de las instituciones fundadoras del Comité y con una participación activa en el mismo.
1.Conocer y reconocer la relevancia de diversas experiencias que han contribuido a mejorar la atención a la salud materna disminuyendo la morbilidad y mortalidad materna.
Entre los objetivos específicos, se encuentran los siguientes:
En Oaxaca, y en México en general, el alto riesgo se asocia a las mujeres pobres (urbanas o rurales), mujeres indígenas, mujeres que viven en localidades rurales y aisladas de vías de comunicación y transporte, mujeres de baja escolaridad, mujeres que no están afiliadas a la seguridad social, mujeres que viven en situación de subordinación de género a nivel familiar y comunitario, y/o mujeres discriminadas o excluidas de servicios de salud materna de calidad, culturalmente pertinentes y con capacidad resolutiva para atender emergencias obstétricas. En otras palabras, las mujeres con el mayor riesgo de morir son aquellas que sufren múltiples desigualdades: por género, etnia/raza y clase social.
En estas reuniones han participado de forma conjunta academia, organizaciones de la sociedad civil y organizaciones de base, con las Secretarías de Salud de los tres (o cuatro) estados, la Secretaría de Salud federal y, en el caso de Oaxaca, el IMSS-Régimen Ordinario e IMSSOportunidades, con la finalidad de intercambiar experiencias, conocimientos y acciones basadas en evidencias científicas, técnicas o sociales que sean o hayan sido exitosas, para mejorar la respuesta clínica, salubrista y social hacía la salud materna.
Entre los logros significativos de estas reuniones, se destaca el haber reunido a los representantes del Sector Salud estatales con representantes federales, sociedad civil y academia para participar en la elaboración de propuestas y recomendaciones que finalmente —por primera vez en México— fueron suscritas como acuerdos u compromisos entre los organismos participantes.
en Oaxaca en 2008, la segunda en Chiapas en 2009, la tercera en Guerrero en 2010 y la cuarta en la ciudad de Veracruz a finales de junio 2011, con la participación por primera vez de este último. En cada reunión, se han tocado temas importantes como las panorámicas de mortalidad materna y las acciones implementadas por cada estado, análisis situacionales, estrategias e intervenciones planteadas y ejecutadas a nivel federal, el monitoreo de las redes de servicio por los CPMSR de los tres estados, y presentaciones sobre temáticas consideradas prioritarias a plantearse como la experiencia de la atención obstétrica de emergencia (AOE) en Nicaragua, del parto humanizado en hospitales en Brasil, del parto intercultural en Ecuador, distintas estrategias de capacitación del personal salud en atención obstétrica de emergencia, la promoción de la gratuidad universal de la atención obstétrica como parte del derecho a la salud, —próximamente en Veracruz—, a los que se les ha dado implementación y seguimiento en los periodos entre reuniones.
Un segundo logro importante fue la solicitud a la Presidencia de la República de establecer mecanismos para garantizar el acceso efectivo, universal y gratuito a la atención obstétrica; petición a la cual, el gobierno federal respondió estableciendo en mayo de 2008 un nuevo esquema de afiliación al Seguro Popular: el programa Embarazo Saludable, que permite el acceso a los servicios a las mujeres de escasos recursos. Un tercer logro fue la decisión consensuada en los tres estados de monitorear la red de los servicios de salud materna (24 horas, 365 días) de los tres estados, identificando las debilidades estructurales de estas redes para proponer acciones de mejora.
En Mayo de 2009 se firma el convenio interinstitucional a nivel federal entre Secretaría de Salud, IMSS e ISSSTE para atender gratuitamente a cualquier mujer durante una complicación obstétrica, independientemente de su afiliación a un seguro médico o seguridad social.
Finalmente, se sigue pugnando por un acceso efectivo universal y gratuito de la atención obstétrica, hacia la cual se avanzó un paso en mayo de 2009, con la firma del Convenio Interinstitucional a nivel federal entre Secretaría de Salud, IMSS e ISSSTE para dar atención gratuita a cualquier mujer durante una complicación obstétrica, independientemente de su afiliación a un seguro médico o seguridad social. En el mismo sentido, va la ratificación del compromiso de las secretarías de Salud de Oaxaca y Guerrero a fin de asegurar que las mujeres no realicen gastos en la atención obstétrica que reciben.
Otro logro significativo fue establecer a estas reuniones como un mecanismo periódico para poder dar seguimiento a los acuerdos en un tiempo de un año y poner sobre la mesa de discusión otros temas relevantes en la promoción de la salud materna, como el parto humanizado, la promoción de la partería profesional en México, la capacitación para adquirir mejores destrezas técnicas a nivel obstétrico del personal de salud, o la importancia de reforzar el primer nivel de atención y promover una atención en salud materna que tenga pertinencia cultural.
SENSOR Noviembre
SENSOR Noviembre | Boletín Electrónico de Sociedad, Género, Políticas Públicas

References: ARTÍCULO 408
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 artículo 405
 artículo 23

ARTÍCULO 404
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ARTÍCULO 409
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