Source: https://www.proyectosolar.org/energia-solar/evolucion-y-situacion-actual-de-la-energia-solar
Timestamp: 2019-08-21 20:22:08+00:00

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Evolución y situación actual de la energía solar en España
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La situación de la fotovoltaica en nuestro país solo puede mejorar
España produjo sólo 55 MW de energía solar fotovoltaica en 2016 (un 0,07% del total mundial); esto supuso un 3 % de la generación eléctrica, una cifra escasa frente a otros países europeos.
La energía solar fotovoltaica evita la emisión de 3.058 toneladas de CO2 al año, aporta 2.511 millones de euros al Estado y su coste es de los más bajos del mercado (el precio de los paneles ha caído un 80% en los cinco últimos años)
Pese a sus innumerables virtudes, los españoles no se animan a instalar paneles en sus casas por varios motivos: aún temen que les impongan impuestos y les resulta difícil instalarlos
La energía solar fotovoltaica es una de las energías renovables con el futuro más prometedor. Su coste no ha parado de ceder en los últimos años gracias al abaratamiento de los paneles solares, originado por la fuerte apuesta de China en este tipo de energía; este país instala 34 GW, casi la mitad de lo colocado en todo el mundo.
Con precios de ganga, la energía fotovoltaica debería cautivar a los usuarios que quieren ahorrarse elevadas cuotas de electricidad y tomar la opción más rentable y atractiva para calentar sus casas. Sin embargo, a día de hoy no llegan ni a 1.000 instalaciones fotovoltaicas las que se registran en los hogares españoles, según previsiones de la compañía Ecooo (empresa sin ánimo de lucro focalizada a proyectos con un nuevo modelo energético y con la implicación de la ciudadanía).
Los últimos datos del Foro Económico Mundial constatan que el coste de la electricidad de la energía solar fotovoltaica ha retrocedido un 20%, y que el precio de los paneles ha caído un 85% en los últimos cinco años. “Por 4.750 euros se puede tener una instalación básica en un hogar, un precio al que puede acceder mucha gente que habita en una vivienda unifamiliar”, asegura el director técnico de Ecooo, Juan José del Valle. En 2020, se prevé que la energía solar fotovoltaica tenga un coste aún menor que el carbón o gas natural en todo el mundo.
A pesar de esta situación favorable, no se han realizado grandes proyectos fotovoltaicos en España. Sólo se instaló en este país el 0,07% de los paneles del mundo en 2016.Esto obedece, en buena parte, a las políticas llevadas a cabo en los últimos años por el Gobierno, que continúa apostando por los combustibles fósiles, y sigue fiel a las grandes compañías eléctricas o “al sol que más calienta”.
La Unión Española Fotovoltaica (UNEF) estima que “en 2016 se instalaron 55 MW totales de energía solar fotovoltaica en España. Estos datos muestran un pequeño aumento de potencia instalada con respecto a 2015, aunque confirman que estamos aún muy lejos de los niveles que se ven en otros países de nuestro entorno”.
La normativa y la inseguridad jurídica siguen impactando negativamente en el autoconsumo eléctrico. Es más, el desarrollo tan lento de esta energía se debe, principalmente, a la ausencia de un marco regulatorio estable, y a la existencia de una normativa que no incentiva, especialmente a partir de la aprobación del artículo 9 de la Ley 24/2013, del Sector Eléctrico, y el Real Decreto 900/2015. La mayoría de las empresas del sector fotovoltaico considera que “esta ley regula el autoconsumo eléctrico con numerosas barreras técnicas, administrativas y económicas”.
Y es que el Real Decreto aprobado en 2015 recoge un impuesto al sol para aquellas instalaciones que generen más de 10 KW. Sin embargo, el director técnico de Ecooo, explica, que “aunque este reglamento lleva en marcha dos años desde su aprobación, todavía no se ha aplicado este impuesto a nadie”.
Infundir miedo desde el Gobierno
Del Valle aclara que “el autoconsumo es legal y que la mayor parte de las instalaciones fotovoltaicas generan menos de esos 10 KW, por lo que están exentas de pagar el impuesto al sol, aunque la gente crea lo contrario”. Ante esto cabe preguntarse si la estrategia el Gobierno se dirige más a “infundir miedo a los interesados para que no instalen paneles solares, que a regular el sector de forma adecuada”. Y añade: “creemos que el Real Decreto se redactó al dictado de las grandes compañías eléctricas por miedo a perder clientes”.
Desde las asociaciones de renovables y de varios partidos políticos de la oposición al Gobierno consideran que es necesario aprobar un nuevo Real Decreto de autoconsumo eléctrico, que surja a partir de un diálogo constructivo con todos los actores implicados, que elimine todas esas barreras y que clarifique que el autoconsumo no conlleva ningún problema legal. Se intentó llevar a cabo una iniciativa de estas características a principios de 2017 a través de una Proposición de Ley para el Fomento del Autoconsumo Eléctrico, pero finalmente no salió adelante.
Desde la UNEF se pide que “se reconozca el derecho a autoconsumir energía eléctrica sin ningún tipo de cargo o peaje sobre la energía autoconsumida, por considerar que esta energía no genera costes al sistema eléctrico, ya que en ningún momento lo utiliza ni hace uso de la red eléctrica”.
Otro de los obstáculos a la hora de poner un panel solar en el tejado de un particular es el largo tiempo que se tarda en su instalación. “A veces pasan meses desde que un usuario pide los paneles a la empresa distribuidora hasta que la tiene puesta en su tejado”, apunta de Valle. En este sentido, el Real Decreto de 1699 de 2011 para pequeñas instalaciones, recoge un plazo máximo de 10 días para que la empresa distribuidora solucione el encargo. Sin embargo, aclara del Valle, “muchas de estas compañías no cumplen con esta ley y tardan mucho tiempo en entregar los paneles, por lo que las autoridades deberían hacerla cumplir”, advierte.
A pesar de las dificultades que existen para instalar autoconsumo fotovoltaico en España, muchos sectores están estudiando sus ventajas para reducir la factura de su consumo energético. De hecho, algunas comunidades autónomas están poniendo en marcha proyectos para incentivar su uso. En 2016, varias regiones fomentaron su desarrollo en forma de subvenciones a las instalaciones fotovoltaicas y realizaron deducciones por inversiones en instalaciones de energías renovables destinadas a la generación eléctrica para autoconsumo, o facilitaron desgravaciones fiscales en los impuestos correspondientes. Las Comunidades Autónomas que cuentan con más instalaciones de autoconsumo son Cataluña, Galicia y Andalucía, por este orden.
Aportación a las arcas públicas
En España la energía solar fotovoltaica sólo supuso un 3% de la generación eléctrica en 2016, y los despliegues de nuevos paneles se han reducido por todos los impedimentos introducidos desde el Gobierno. No obstante, muchas empresas de energía solar fotovoltaica ya consolidadas, han apostado por esta energía y se han abierto paso a otros mercados especialmente América, África y Oriente Medio.
Con todo ello, el sector fotovoltaico ha mantenido una actividad estable, mostrando una contribución directa de 2.511,5 millones de euros al PIB nacional en 2015. Esta cifra representa aproximadamente un 0,2% del total, con un crecimiento de un 2,4% respecto al año anterior, según un informe publicado por la Unión Española Fotovoltaica (UNEF).
El sector fotovoltaico tiene también un impacto relevante en la creación de empleo: en 2015, esta industria contrataba a 7.165 profesionales directamente, y a 4.326 de forma indirecta, como resultado del efecto arrastre. En ese año, 11.491 profesionales estaban empleados por el sector fotovoltaico. Los productores contrataron a 2.491 profesionales; los instaladores a 1.595; los fabricantes de equipos y componentes a 521; los proveedores de servicios de operación y de mantenimiento a 2.361, y los proveedores de bienes y servicios especializados a 197.
La situación de la fotovoltaica en España solo puede mejorar en los años venideros, pero no se sabe cuánto mejorará. Su evolución vendrá determinada por la regulación que tengamos a largo plazo en nuestro país. En 2025, se podrían instalar de 160 a 1.300 MW y se generarían entre 12.500 a 17.000 puestos de trabajo, con una contribución al PIB de hasta más de 4.000 millones de euros. El autoconsumo tiene una gran proyección en España debido a la reducción de costes y el empeño de muchos gobiernos municipales y autonómicos de apoyarlo.
Y es que según todos los protagonistas del sector, los beneficios del autoconsumo de energía fotovoltaica son innumerables. He aquí la muestra:
Es una herramienta para que el ciudadano participe activamente en la transición energética. Cuantas más personas se involucren en dicho proceso, mayor será su aceptación pública y menor será su coste.
El autoconsumo es solidario con el medio ambiente, al evitar el uso de fuentes de energía contaminante y la emisión de gases de efecto invernadero, contribuyendo a la mejora de la calidad del aire.
Este tipo de energía es solidaria también con el país, al reducir la importación de combustibles fósiles y la dependencia energética, equilibrando la balanza comercial y mejorando la soberanía energética.
También beneficia a los consumidores, al reducir el precio de la electricidad y la factura de la luz.
El que consume energía solar a través de paneles contribuye, además, al mantenimiento del sistema como cualquier otro consumidor ya que paga los costes del propio sistema.
Autoabastecerse de energía solar genera competencia y aumenta la flexibilidad en el sistema eléctrico, lo que puede también derivar en una reducción de los precios finales de otras energías.
Aporta beneficios al sistema eléctrico, al evitar las pérdidas del sistema que se producen entre la instalación generadora de electricidad y el punto de consumo, y al no usar redes de transporte y de distribución.
En el futuro, será imprescindible un desarrollo de la gestión activa de la demanda de los consumidores para mejorar el funcionamiento del sistema eléctrico y fomentar la eficiencia energética. En este sentido, el autoconsumo facilita la entrada de nuevos actores al mercado, reduciendo la demanda.
Otro punto importante a tener en cuenta es que el autoconsumo no implica coste adicional para el sistema eléctrico ya que las instalaciones de tecnologías renovables se rentabilizan directamente mediante ahorros en la factura de suministro eléctrico sin necesidad de ayuda.
Además ayuda a contribuir a la lucha contra la pobreza energética para los grupos sociales vulnerables.
En resumen, el desarrollo del autoconsumo tiene beneficios para la economía, porque implica la creación de empleo directo, cualificado y local, e impulsa el desarrollo tecnológico y la innovación.
En nuestro entorno, la Comisión Europea ha publicado su “Paquete de Invierno” “Energía Limpia para todos los europeos”, un conjunto de medidas cuyo objetivo es sentar las bases para la transición energética que deberá llevar a Europa a la descarbonización de la economía en 2050.
Los pilares claves de ese camino son: dar prioridad a la eficiencia energética, elevar el porcentaje de las energías renovables en el mix energético y convertir a los consumidores en agentes activos del mercado eléctrico. Todo un reto para autoridades, empresas y vecinos, y un largo camino “verde” por recorrer…

References: artículo 9
 Real Decreto 
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