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Timestamp: 2020-08-07 04:03:11+00:00

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Propuesta política de Estado para una cultura de Paz y Reconciliación – SANDINISTAK
Propuesta política de Estado para una cultura de Paz y Reconciliación
Publicado por sandinistak en 2018-11-17 0 Comentarios
La Cultura de Paz y No Violencia puede definirse como el conjunto de valores, actitudes, tradiciones, comportamientos y estilos de vida que permiten a las personas, Familias y Comunidades poder alcanzar el Desarrollo Humano
inspirado en valores cristianos, ideales socialistas, prácticas solidarias, democráticas y humanistas, considerando la Cultura e Identidad de los nicaragüenses [1].
El desarrollo de una Cultura de Paz ayuda a eliminar la violencia que se produce en las Personas, las Familias y en las Comunidades. La violencia a través de sus múltiples manifestaciones se produce en las relaciones humanas tanto en el ámbito personal, familiar y comunitario. Tenemos violencia en el hogar, en nuestras casas, en los espacios en donde habitamos, tenemos violencia en los colegios, en los centros de trabajo, en la calle, en el barrio, en las Comunidades. Estas manifestaciones de violencia y los métodos violentos para resolver los conflictos pueden cambiarse a través de una Cultura de Paz.
La Cultura de Paz y No Violencia, es un proceso a través del cual se generan cambios que permiten aprender a convivir, a entender el pensar, sentir y actuar de las Personas, las Familias y las Comunidades. Se trata de un proceso complejo que se logra mediante un cambio cultural y la incorporación de Valores que como nicaragüenses nos permitan tomar conciencia, comprender y entender a las Personas, a las Familias y a las Comunidades para vivir en sociedad.
La construcción de la Paz es de carácter Cultural y se logra cuando reconocemos la diversidad y la diferencia que tenemos los seres humanos y damos nuestros mejores esfuerzos para solucionar los conflictos de forma armónica, poniendo en común lo que nos une a todos. Reconocer nuestras diferencias para encontrar la unidad. Consolidar la Paz se logra cultivando valores, actitudes y comportamientos que promuevan la Tolerancia, la Solidaridad, la Cooperación y el respeto a los Derechos Individuales y Colectivos con el fin de apreciar y respetar la Vida, la Dignidad Humana, la Libertad y la Convivencia Pacífica entre las y los nicaragüenses.
La Cultura de Paz se manifiesta en el lenguaje, en las acciones, en los cambios Culturales, de mentalidades, actitudes, entre otras formas de comportamiento. La Cultura de Paz ubica y centra a la Persona, a la Familia y las Comunidades como ejes fundamentales para el desarrollo de la sociedad nicaragüense.
En este sentido, la Constitución Política de la República de Nicaragua y la legislación son instrumentos jurídicos que deben cumplirse para garantizar la Paz.
El Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional, en el marco de su compromiso con el Bienestar de las Familias nicaragüenses ha elaborado la presente Política en la que se retoman Procesos de Trabajo que desde diferentes ámbitos y sectores se han venido implementando a lo largo de once años de buen Gobierno en la búsqueda de mejorar la convivencia en las Familias, las Comunidades y fortalecer la Seguridad una Cultura de Paz.
Contribuir al fortalecimiento de un Estado Democrático y Social de Derecho, que promueva una Cultura de Paz y No Violencia, en aras de salvaguardar la paz, la estabilidad, el bien común y la convivencia pacífica entre las y los nicaragüenses, fundamentado en el respeto a la vida, la libertad, la justicia, la igualdad, la equidad, la solidaridad y los Derechos Humanos, tomando en cuenta el legado Cultural de las Familias nicaragüenses en la creación y fortalecimiento de una Cultura de Paz que permita incidir en la prevención de todas las expresiones de desencuentro entre las Personas, las Familias y las Comunidades.
1) Fomentar la solidaridad [2] como valor que permita establecer una Cultura de colaboración y ayuda mutua para lograr el Bien Común entre los nicaragüenses.
2) Promover, desarrollar y recrear valores, actitudes, comportamientos y conductas individuales y colectivas con el objeto de salvaguardar la Paz, la Estabilidad, la No Violencia, el Bien Común, la Convivencia Pacífica, el Respeto a la Vida, la Dignidad Humana, y el Desarrollo Físico, Mental, Espiritual, Cultural y Social de las y los nicaragüenses.
3) Impulsar acciones que permitan desarrollar una Cultura de Paz y No Violencia, entre las Personas, la Familia y la Comunidad, en aras de salvaguardar la Paz, la Estabilidad, el Bien Común y la convivencia pacífica entre las y los nicaragüenses.
4) Apropiarse de la Cultura de Paz y No Violencia, como una Desarrollo Humano, herramienta Social, de Político, Económico y Cultural de las y los nicaragüenses.
A lo largo y ancho de nuestro país, en distintos momentos de la Historia, se evidencian múltiples experiencias de resolución pacífica de situaciones que afectan nuestra convivencia; desencuentros que han sido abordados de diversas maneras donde habitantes y Comunidades hemos logrado importantes transformaciones Espirituales, Sociales, Culturales y Económicas.
Estas experiencias nacionales de paz han demostrado que el uso de capacidades para la Convivencia Pacífica es un mecanismo eficaz que aporta soluciones a la transformación y a la construcción de ambientes saludables, sanos en la Familia y la Comunidad. Rescatar el legado cultural de resolución pacífica de los desencuentros ha constituido una prioridad para el Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional a través de distintas Estrategias de Promoción de Valores.
Esta Política continuará fortaleciendo ese Legado Cultural y Espiritual en las Familias, desde un Sistema articulado de promoción de una Cultura de Paz.
4. Política Nacional de promoción de la Cultura de Paz y No Violencia en el Estado de Nicaragua
Las maneras en que las Personas nos relacionamos están determinadas por el uso y la costumbre de cada grupo humano y por la necesidad de cariño y entendimiento, tan vital para la sobrevivencia como el alimento, el abrigo, la protección y la salud.
Esa Cultura de Paz, cuyas raíces están en las Familias, se puede llegar a fortalecer también en la Escuela, la Iglesia y la Comunidad y ser trasladada al ámbito laboral y a los Espacios Organizativos Políticos, Culturales y Religiosos.
Si bien la Familia garantiza la transmisión de Valores, es en el núcleo familiar donde se generan conflictos y desencuentros originados en la convivencia cotidiana de Personas de Edades, visiones del Mundo, hábitos y costumbres, de ahí la importancia de que una Política de Cultura de Paz tenga como punto de partida y destinataria esencial a las Familias y a las Instituciones e Instancias articuladas, capaces de fortalecer el rol de rescatar y fortalecer Valores que ejerce el grupo familiar.
En base a lo anterior se hace necesario contar con una Política que promueva el fortalecimiento de aquellos Valores que constituyen el legado cultural de las Familias nicaragüenses, a fin de que se pueda incidir tanto en la prevención de conflictos a lo interno de las Familias y Comunidades, como realizar Procesos de Reencuentro Personal, Familiar y Comunitario.
La Política Nacional de promoción de la Cultura de Paz y No Violencia son líneas de acción estratégica que buscan salvaguardar la Paz, la Estabilidad, la No Violencia, El Bien Común y la Convivencia Pacífica entre las y los nicaragüenses, mediante el uso y práctica de valores, actitudes y conductas inspiradas en los Principios de Libertad, Justicia, Democracia, Tolerancia, Solidaridad y Derechos Humanos.
La Política Nacional de Cultura de Paz y No Violencia, sirve como mecanismo de prevención y resolución de los conflictos entre las Personas, la Familia y la Comunidad, mediante la implementación de medios pacíficos y no violentos.
La Política está inspirada en Valores Cristianos, Ideales Socialistas, Prácticas Solidarias, Democráticas y Humanistas como Valores Universales y Generales, así como en Valores e Ideales de la Cultura e Identidad Nicaragüense, y que entre otros contiene: valores, actitudes y comportamientos que deben promover la Tolerancia, la Solidaridad, la Cooperación y el Respeto a los Derechos Individuales y Colectivos con el fin de valorar y respetar la Vida, la Dignidad Humana, la Libertad, la Convivencia Pacífica entre las y los nicaragüense.
Los Valores en el ámbito de las Relaciones Familiares y Humanas deben ser de Respeto, Ayuda Mutua, Solidaridad y Responsabilidad entre todos los miembros. Estos Valores son esenciales en el desarrollo de una Política Nacional de Cultura de Paz y No Violencia. El respeto a la Mujer, a las Niñas, Niños y Adolescentes, a las personas Adultas Mayores, a nuestros Abuelos y abuelas, el respeto a nuestros Hijos e Hijas, a nuestras Parejas, son Valores que nos permiten convivir en la Familia, tratarnos con igualdad, brindarnos Amor, Cariño, Afecto, protegernos, respetarnos y querernos como Seres Humanos que conformamos el núcleo esencial de la Sociedad tal como ha destacado nuestra Constitución Política [3] .
La Cultura de Paz y No Violencia, tiene como finalidad eliminar toda forma de discriminación por motivos de nacimiento, nacionalidad, credo político, raza, sexo, idioma, religión, opinión, origen, posición económica o condición social [4] , y fomentar el respeto a la diversidad y el pluralismo. La Cultura de Paz y No Violencia es una forma de Vida que abarca actitudes y conductas que incluyen Principios, Valores, Compromisos, Denuncias y Acciones que persiguen como fin la armoniosa convivencia humana en el plano personal, familiar, comunitario, institucional y estructural.
La Constitución Política de la República de Nicaragua y la Legislación son instrumentos jurídicos que deben cumplirse para alcanzar la finalidad de la Política Nacional de Cultura de Paz y No Violencia.
Es el conjunto de actividades aplicadas por el Estado de Nicaragua para salvaguardar la Paz, la Estabilidad, la No Violencia, el Bien Común y la Convivencia Pacífica entre las y los nicaragüenses. Las acciones se desarrollan en el ámbito personal, familiar y comunitario, particularmente, en lo educativo, laboral, económico, político y social. En todos los ámbitos de las relaciones humanas.
Las Acciones son desarrolladas por el Estado y sus Instituciones en el Ámbito Nacional, Regional y Municipal a través de Órganos Públicos y/o Privados.
La Legislación nicaragüense ha creado una diversidad de mecanismos y espacios para erradicar la violencia, resolver los conflictos y generar el Desarrollo Humano. Las Consejerías Familiares y Comunitarias, las Consejerías de las Comunidades Educativas, los Gabinetes de la Familia, Comunidad y Vida, los Métodos de Resolución Alterna de Conflictos (MRACs), los Facilitadores Judiciales, los Whitas en el ámbito de los Pueblos Originarios y Afrodescendientes de las Comunidades de la Costa Caribe, la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos, la enseñanza de la Constitución y de los Derechos Humanos, entre otros, son mecanismos que permiten y fomentan la participación ciudadana contribuyendo al desarrollo de una Cultura de Paz y No Violencia en Nicaragua.
Fortalecer estos espacios y poner en marcha nuevos mecanismos en las comunidades que fomenten el deporte, la recreación, el ocio, las artes (música, pintura, poesía, escritura) de forma organizada y articulada desde el ámbito central, regional y municipal, permitirá desarrollar una Cultura de Paz y No Violencia entre las Personas, las Familias y las Comunidades que tome como punto de partida y tenga su esencia en los Valores e Ideales de la Cultura nicaragüense, que la transforme y propicie cambios culturales en patrones, conductas y comportamientos para promover la Paz, la Estabilidad, la no violencia, el Bien Común y la Convivencia Pacífica entre las y los nicaragüenses.
La libertad de emprender, de crear e innovar, basada en la igualdad de oportunidades para todas y todos los nicaragüenses son acciones que permiten desarrollar una Política de Cultura de Paz y No Violencia.
La Política Pública y Social de Cultura de Paz y No Violencia la desarrolla el Estado e involucra a diversos protagonistas dentro del Modelo Constitucional de Alianza, Diálogo y Consenso. Todos somos Nicaragua.
5. ¿Cómo vamos a rescatar nuestro legado familiar nicaragüense?
a) Consolidar las estrategias Familiares y Comunitarias para el rescate y fortalecimiento del legado familiar en la resolución pacífica de conflictos, identificando a nivel personal y colectivo los aspectos positivos que aprendimos en nuestras Familias, seleccionando en ese legado lo que queremos trasmitir a nuestros Niñ@s, Adolescentes y Jóvenes para que les sirva de guía y ejemplo en sus propios caminos.
b) Desarrollar desde Escuela la capacidad para comprender los conflictos como un elemento constitutivo de toda Sociedad; abordarlos de manera positiva, a través del Diálogo, para impulsar las transformaciones sociales sobre las cuales se sustentará el fortaleciendo de la Cultura de Paz.
c) Impulsar actitudes y comportamientos que ayuden a tender puentes, a fortalecer la identidad territorial, aportar a la construcción de alianzas y visiones colectivas de Paz que sustenten la construcción de un País en Paz basado en un ejercicio corresponsable entre las Escuelas, Iglesias, Comunidades e Instituciones y que sentimos que han sido guía en los caminos que nos ha tocado recorrer y que hoy recordamos con cariño y agradecimiento.
6. Ejes de nuestro legado de la Cultura Familiar nicaragüense a trabajar con los diferentes actores
1. Espíritu de Lucha y Trabajo
2. Religiosidad / Espiritualidad
3. Alegría y Optimismo
4. Solidaridad y Apoyo Mutuo
5. Confianza en nosotros mismos y en los demás
6. Capacidad de construir y mantener la
esperanza aún en las condiciones más
7. Actores de la Política de Cultura de Paz y sus roles en la Formación de Valores, Conductas y Actitudes
• En ellos conviven Personas de Edades e intereses diferentes por lo que la presente Política contiene Estrategias de Trabajo diferenciadas, según momentos del Ciclo de Vida de las Personas.
• Se establecen relaciones jerárquicas que pueden llegar a ser hasta autoritarias y violentas por lo que es necesario trabajar con perspectiva de género y generacional a fin de garantizar relaciones de Respeto y Equidad entre Hombres y Mujeres, Adultos y Niños.
• Juega un rol complementario a la Familia en la formación integral de las nuevas generaciones.
• Constituye un espacio privilegiado tanto para fortalecer el rol formador de las Familias como para incidir de forma directa en el rescate y fortalecimiento de Valores y la Promoción de Relaciones de Respeto y Equidad en la población estudiantil.
– Complementar los Procesos de Formación de Valores que realizan tanto las Familias como el Sistema Educativo.
– Ofrecer espacios de convivencia privilegiados para promover visiones, actitudes y conductas capaces de reproducir la Cultura de Amor, Paz y Bien contenida en la Doctrina Cristiana.
• Son los espacios donde las Personas comparten los hábitos y costumbres aprendidos en las familias y reforzados en el Sistema Educativo y en las Iglesias.
• Los ámbitos laborales y espacios organizativos son también lugares de Encuentro para fortalecer la Cultura de Paz y Convivencia Armoniosa.
• Ofrecen la oportunidad de trasmitir Mensajes que refuercen Valores y por ende fortalezcan la Cultura de Paz.
a) El Programa Amor para los Más Chiquitos y Chiquitas
A través del Programa Amor para los Más Chiquitos y Chiquitas, se continuará ofreciendo herramientas a Padres, Madres y Tutores para desarrollar procesos de estimulación temprana y crianza con ternura con los Niños y Niñas desde el embarazo hasta los seis años, usando como medio la “Cartilla de estimulación temprana Amor para los Más Chiquitos y Chiquitas”, acción que se será ejecutada por la Comisión integrada por el Ministerio de Educación, Ministerio de Salud y Ministerio de la Familia, a través de un Plan de Trabajo conjunto.
En las Consejerías de las Comunidades Educativas con una visión de intervención temprana y de trabajo conjunto entre Padres, Madres y Tutores y Comunidad Educativa se identificarán Alertas Tempranas, utilizando la Cartilla de Identificación de Señales de Alerta Temprana y se realizará acompañamiento primario a los Niños, Niñas, Adolescentes y Jóvenes con problemáticas psicosociales que pueden interferir en los procesos educativos, tales como: Desentendimiento familiar, Acaso Escolar Adicciones, Embarazo en adolescente, Violencia: Física, psicológica y sexual, Trata y explotación sexual y perdida de Amor a la Vida, remitiendo estas situaciones a través de una derivación oportuna a las Consejerías Familiares que trababan directamente con las Familias y se complementan con un Equipo colaborativo conformado por Técnicos y Técnicos Expertos en Niñez y Familia con la capacidad de brindar acompañamiento, atención especializada y referir hacia otros niveles de especialización las situaciones que afectan a los integrantes de la Familia.
Este Sistema de Alerta Temprana de Prevención de la Violencia que inicia en la Familia, la Escuela y la Comunidad, es impulsado de manera articulada por el Ministerio de Educación, Ministerio de la Familia, Ministerio de Salud y Asuntos Juveniles la Policía Nacional.
Dirigida al fortalecimiento de factores protectores y habilidades para la Vida. Escuelas que serán impulsadas y coordinadas por el Ministerio de la Familia, Adolescencia y Niñez, con la participación del Ministerio de Educación, Ministerio de la Juventud, INATEC, Asuntos Juveniles de la Policía Nacional otros actores comunitarios anuentes a sumarse al esfuerzo.
Incorporar en el curriculum inicial de formación a Docente en las Escuelas Normales y en los Espacios Pedagógicos de Interaprendizajes (EPI) de manera mensual, herramientas de trabajo para la promoción de la Cultura de Paz a cargo del inisterio de Educación.
f) Campañas Permanentes de Promoción de Valores y Armonía Familiares
i) Cultura de Paz y Cristianismo
Acercarse a las Denominaciones Religiosas abiertas a incorporarse a la Cultura de Paz y adecuar metodologías y materiales ya validados y disponibles a fin de trabajar con grupos y pastorales impulsados por ellos. Esta acción estará a cargo del Ministerio de la Familia, Adolescencia y Niñez.
j) Trabajo Comunitario de Seguridad Ciudadana
Impulsado por la Policía Nacional en los diferentes Territorios, ofrece espacios y oportunidades para el Diálogo y el Reencuentro de las Personas, Familias y Comunidades en función de la Cultura de Paz.
Utilizar para ello el Método de Trabajo Comunitario impulsado desde el Programa de Seguridad Ciudadana realizado por la Policía para trabajar Planes de Seguridad Comunitaria y Procesos de Re-encuentro. A cargo de la Policía Nacional.
k) Encuentro y Promoción de la Cultura de Paz
Trabajar acciones de Encuentros y Promoción de la Cultura de Paz y Convivencia. Ferias de Promoción de la Cultura de Paz. Responsables Instituciones, Alcaldías, Comunidades y CLS Territoriales.
l) Promoción de la Cultura de Paz en Medio de Comunicación
Elaborar Plan de Medios permanente para promover la Cultura de Paz y compartir con la población construcción el enfoque colectiva, de proceso implícito en de la Política. Medios de Comunicación.
m) Equipo Interinstitucional para la implementación de la Política
Conformar un Equipo Interinstitucional integrado por los Equipos Técnicos de la Dirección de Consejerías de las Comunidades Educativas del MINED, las Consejerías Familiares del MIFAN, Ministerio de la Juventud, Promotoría Solidaria, el Ministerio de Salud, la Policía Nacional para que asuman la coordinación de la implementación de la presente Política. La coordinación de esta Comisión queda a cargo del Ministerio de la Familia, Adolescencia y Niñez.
[1] – Elementos que destaca la Constitución Política de la República de Nicaragua en el artículo 4.
[2] – Artículo 5, párrafo quinto. Constitución Política de la República de Nicaragua.
[3] – Artículo 70. Constitución Política de la República de Nicaragua.
[4] – Artículo 27. Constitución Política de la República de Nicaragua.

References: resolución 
 resolución 
 resolución 
 Resolución 
 resolución 
 artículo 4
 Artículo 5
 Artículo 70
 Artículo 27