Source: http://www.sbmontero.es/2017/04/el-delito-de-blasfemia.html
Timestamp: 2020-03-28 21:38:41+00:00

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El delito de blasfemia - SBMontero
El delito de blasfemia
Publicado en fecha estelar 20170407
Hay dos frases que todo el mundo debería tener siempre en mente cuando habla de Democracia: "Libertad de expresión es poder decir lo que la gente no quiere oír" -George Orwell-, y "Sin libertad de pensamiento, la libertad de expresión no sirve para nada" -José Luis Sampedro.
Hoy existe un verdadero empeño, por parte de políticos y medios de comunicación, para hacer creer al conjunto de la ciudadanía que Democracia sólo es votar cada cierto tiempo, aceptar lo que la mayoría vota y aguantar las consecuencias de ello con "democrática" resignación. No es cierto. Es más, los griegos tenían un epíteto bastante clarificador para quienes se limitaban a eso, ιδιωτης.
Democracia es mucho más que votar cada cuatro años, Democracia es poder pensar, leer, escribir, pintar, dibujar y opinar lo que queramos... votar también, pero para hacerlo con un mínimo de garantías es necesario poder expresar y difundir nuestros pensamientos, ideas y opiniones, no sólo mediante la palabra, o el escrito, mediante cualquier medio que creamos conveniente.
Si hacerlo es imposible, o si hacerlo significa que nos multen, censuren, o peor aún, persigan y encarcelen, mejor desengañarse, no vivimos en una Democracia, es otra cosa.
Desde el siglo IV a.C. uno de los colectivos más censurados, perseguidos, encarcelados y ejecutados de la historia, al contrario de lo que cualquiera pueda pensar, es el ateo... pongamos que comienzo por Sócrates que, aunque no era ateo, sí que murió condenado por serlo, y sigo sumando. La acusación normal no ha cambiado desde el siglo IV a.C., siempre es la misma: Blasfemia.
Uno podría pensar que, fuera de los países musulmanes, el delito de blasfemia no existe, pero estaríamos equivocados.
De hecho en Europa hay cuatro países que siguen persiguiendo por ley la blasfemia: Malta -sólo en el año 2012 impuso noventa y nueve sentencias por blasfemia, desde multas a prisión-, España -hace poco más de dos meses la asociación de fiscales cristianos elevaron una petición a los tribunales españoles para que se juzgara al ganador de la gala Drag Queen del Carnaval de Las Palmas... dicen que por atacar los sentimientos religiosos, en realidad es por blasfemia-, Dinamarca -aunque desde 1939 no se ha condenado a nadie por blasfemia; en 1939 se usó contra un grupo nazi por propaganda antisemita; en febrero de este año comenzó un juicio por blasfemia contra un ciudadano danés por quemar el Corán, grabarlo y subir el vídeo a Internet-, e Irlanda, aunque Irlanda entró en este selecto grupo en 2009 con la aprobación de leyes antiblasfemia y hay un amplio movimiento ciudadano para que se haga un referéndum y derogarlas.
Ahora mismo la diana de los gobiernos con legislaciones sobre blasfemia es internet y sus usuarios. La presión en redes sociales es evidente. Tenemos el ejemplo de Facebook, donde creyentes de cualquier religión censuran mediante el veto artículos, fotografías, caricaturas, o meros comentarios si creen que son "blasfemos".
Colectivos religiosos de todo pelaje, en especial la Organización de Cooperación Islámica, que agrupa a cincuenta y seis países islámicos, presiona a la ONU desde los años cincuenta para que se eleve algún tipo de resolución contra los llamados "insultos a la religión", un nombre rimbombante para la blasfemia. La excusa es que si la ONU aprobara dicha resolución se protegería a los grupos religiosos minoritarios de discriminación. Tiene cierta gracia cuando precisamente en esos países pertenecer a un grupo minoritario es precisamente ser ateo, expresarlo lleva a la cárcel, o cosas peores. Por desgracia parece que, en breve, a petición de Arabia Saudí, un país bien conocido por respetar a las minorías, como los homosexuales, e incluso a las mayorías, como las mujeres, será presentado en sesión ordinaria.
Ya hubo una resolución el 25 de marzo de 2010 votada en el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas contra la "difamación de las religiones", sobre un texto presentado por la Organización de la Conferencia Islámica (OIC), bajo la batuta de Pakistán, un país igual de respetuoso que Arabia Saudí hacia las minorías y los derechos de la mujer, el mismo país que condenó a muerte a Mohammad Asghar por blasfemia en 2014. Reporteros sin Fronteras tachó la resolución de permiso al fanatismo religioso para perseguir y erradicar cualquier tipo de crítica contra la religión.
Si los grupos religiosos consiguen que la ONU apruebe esa resolución significará, de facto, que ser ateo, escribirlo y decirlo en voz alta constituirá un delito en todo el mundo, más aún, censurar y castigar cualquier crítica a la religión dejará de ser un delito contra la libertad de expresión, el libre pensamiento y el derecho a la información. Los ateos volveríamos a convertirnos en los proscritos que fuimos durante catorce siglos. Esa resolución tendría impacto en la legislación a nivel nacional e internacional y, por supuesto, sobre los usuarios de internet.
Tal vez, como librepensadores, como ateos, deberíamos preguntarnos qué podemos hacer contra esta ofensiva religiosa que quiere fagocitar la razón, la crítica, la libertad de pensamiento y la libertad de expresión.
Larga vida, y prosperidad Ôo)-♫
El delito de blasfemia Unknown 4/07/2017

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