Source: http://contaminacionelectromagnetica.org/sentCast.htm
Timestamp: 2018-11-19 22:15:40+00:00

Document:
Sentencia Iberdrola AP de Castellón
PRIMERO.- El Fallo de la Sentencia apelada literalmente establece: Que desestimando la demanda deducida por la Procuradora Sra. Ramos Añó en nombre y representación de D. MART1N JOSE FLORES SALDAÑA, D. JOSE MANUEL PALOMERO MARCO, D. GONZALO GONZALEZ FERRER Y D. JUAN FRANCISCO MOLES JUSTE, debo absolver y absuelvo a la compañía demandada IBERDROLA DISTRIBUCIÓN ELECTRICA S.A.U. de los pedimentos formulados en su contra, con imposición a lA parte aclara de las costas procesales devengadas durante la tramitación del presente procedimiento. Notifíquese....- Así...
.SEGUNDO.~ Notificada dicha Sentencia a las partes, por la representación procesal de Don Martín José Flores Saldaña, Don José Manuel Palomero Marco, Don Gonzalo González Ferrer y Don Juan-Francisco Moles Juste se interpuso recurso de apelación, en tiempo y forma, en escrito razonado, haciendo las alegaciones que estimaron procedentes y solicitando se dicte Sentencia estimando íntegramente la demanda formulada, en la petición principal o en cualquiera de las subsidiarias o en su caso de forma parcial, y siempre, revocando la condena en costas que ha sido impuesta sobre la parte demandante.
Como primer motivo del recurso de apelación se expone en el recurso la discrepancia de la parte apelante con la valoración probatoria que hace el Juez a quo" en la Sentencia apelada y su conclusión de estimar que por ajustarse a la legalidad vigente el transformador de lberdrola y no superar sus emisiones e1cctromagneticas los máximos autorizados, ello suponga que los vecinos del inmueble deban soportar un riesgo que ellos consideran cierto y que tiene una serie de consecuencias indudables y trascendentes para su vida y su economía.
Para explicar las razones de su discrepancia se alega en el recurso que el Juez a quo" ha tomado en su sentencia en consideración exclusivamente las conclusiones y criterios expuestos por los peritos de Iberdrola en orden a considerar justificado que las inmisiones electromagnéticas derivadas del transformador de energía eléctrica no producen la perturbación y el riesgo de efectos perjudiciales para la salud referido en la demanda. Sobre la base del resultado contrapuesto de las pruebas periciales practicadas a instancia de cada una de las partes, ya que los peritos propuestos por los actores hoy apelantes manifiestan que, con independencia de que se ajusten o no las emisiones electromagnéticas a los limites legales, suponen un riesgo indiscutible para la vida y la salud humana, negando la inocuidad de dichas emisiones con la intensidad resultante de las mediciones por ellos realizadas en las viviendas, mientras que el perito propuesto por Iberdrola, partiendo de los resultados de dichas mediciones, que ya en la contestación de la demanda se admitieron como ciertas, mantiene que son completamente inocuas para la vida humana, entiende la parte apelante que no existen, a su juicio, razones que justifiquen que se conceda mayor eficacia probatoria al informe pericial practicado a instancia de Iberdrola, ya que la cualificación profesional de los peritos es similar -Catedráticos de Universidad- y cuestiona que el perito propuesto por Iberdro1a tenga la necesaria independencia.
También se hace referencia en el recurso al informe de la Sección de Epidemiología del Centro de Salud Pública de Castellón, resaltando especialmente que en el mismo se dice que respecto a la cuestión de si se puede atribuir un riesgo a la exposición a campos electromagnéticos de muy baja frecuencia (CEM-BF), como pueden ser los generados por transformadores eléctricos, líneas de alta tensión y electrodomésticos, existe no poca incertidumbre al respecto. Que en él se reconoce que la O.M.S. califica los campos electromagnéticos de muy baja frecuencia en el apartado de posible carcinógeno y que se cita que en los trabajos Greenland 2000 y Ahlbom 2000 el riesgo relativo de leucemia infantil estimado para exposiciones superiores a 0.4 microteslas está en torno a 2 y que la disparidad entre los niveles de riesgo para exposición residencial que mencionan los estudios epidemiológicos (0.4 microteslas) y la legislación (100 microteslas) es una contradicción que, cuando surgen casos de cáncer infantil en la vecindad de alguna de las numerosas instalaciones emisoras de CEM, genera problemas dramáticos cuya resolución queda fuera del alcance de este informe. Y que en relación con la incidencia del cáncer en el edificio objeto de este pleito se afirma "que tres casos de cáncer en tres años podría considerarse como un exceso fuera de los márgenes habituales, como algo inusual".
SEGUNDO.- Tras el examen integro de las actuaciones y a la vista de las alegaciones de la parte recurrente se constata que el conflicto planteado en la instancia y el punto capital del presente recurso versa sobre la incidencia que puede tener la radiación electromagnética que genera el transformador de energía eléctrica que tiene instalado Iberdrola en el bajo del edificio sito en calle Vicente Andrés Estelles n° 3 de Burriana en la salud de los moradores de las cuatro viviendas del referido edificio, siendo la cuestión principal decidir si, a la vista de las circunstancias concurrentes en este caso particular que resultan acreditadas, puede apreciarse la existencia de un riesgo para la salud de los actores, como entiende que ocurre la parte demandante ahora apelante, o si, por el contrario, queda acreditada la ausencia de riesgos para su salud por no derivarse efectos nocivos del impacto del campo magnético en sus organismos, como ha sostenido en el procedimiento la parte demandada ahora apelada y ha sido apreciado por el Juez "a quo" en la resolución apelada.
Antes de entrar a revisar el Tribunal la valoración probatoria que hace el Juez "a quo" de las pruebas periciales y documentales practicadas, haremos constar en esta resolución determinados datos que resultan acreditados documentalmente y no se discuten por las partes:
- D. José Manuel Palomero, nacido el 20-12-1991, cuyo domicilio es el piso pta. n° 1, planta segunda, a quien se diagnosticó en 2001 leucemia no linfoblástica M6.
- D. Juan Francisco Moles Juste, nacido el 4-10-65, cuyo domicilio es el piso pta. n° 2, planta primera, a quien se diagnostico un adenocarcinoma urotelial papilar superficial de vejiga en septiembre de 2001.
- Dª. Josefa del Mar Esteban, nacida el 22-8-1963, madre del primero citado y que residía en el mismo domicilio, a quien se diagnostico un adenocarcinoma de colon con metástasis hepáticas en septiembre de 2002, falleciendo como consecuencia de esta enfermedad a finales de año (folios 62 a 67 y 1005 y siguientes de la causa).
Sentados los anteriores datos fácticos, que consideramos relevantes, tenemos que analizar la cuestión nuclear del pleito que, como decíamos, consiste en valorar, a la vista de las pruebas practicadas en el procedimiento y atendiendo a las concretas circunstancias concurrentes, si el campo magnético que origina el transformador de energía eléctrica en las viviendas que ocupan los actores como domicilio puede representar un peligro para su salud, revisando la valoración probatoria realizada por el Juez "a quo" de las pruebas periciales y documentales practicadas en la primera instancia; que se expone de forma extensamente motivada en la resolución apelada y que concluye considerando prevalente entre las dos pericias la del Doctor Ingeniero Industrial D. Vicente Fuster Roig.
Debemos tener en cuenta a la hora de hacer esta revisión la doctrina jurisprudencial consolidada del Tribunal Supremo en el sentido de que la fuerza probatoria de los dictámenes periciales reside esencialmente en su mayor o menor fundamentación y razón de ciencia de que vienen dotados y que los Tribunales de instancia en uso de sus facultades propias no están obligados a sujetarse totalmente al dictamen pericial, que no es más que uno de los medios de prueba o elementos de juicio. El resultado de la prueba pericia! ha de ser apreciado por el Juzgador según las reglas de la sana critica que como modulo valorativo establece el artículo 632 de la L.E.Civil (la referencia es a la L.E.Civil de 1881, siendo este criterio recogido actualmente en el articulo 348 de la L.E-Civil vigente) pero sin estar obligados a sujetarse al dictamen pericial y sin que se permita la impugnación casacional de la valoración realizada a menos que la misma sea contraria en sus conclusiones a la racionalidad y se conculquen "las más elementales directrices de la lógica" (Sentencias del Tribunal Supremo de fechas 11 de mayo de 1881, 6 de marzo de 1948, 13 de febrero de 1990, 29 de enero de 1991 y 11 de octubre de 1994, entre otras).
Se dice en este dictamen que el denominado Informe Karolinska no es el estudio epidemiológico más ambicioso que existe sobre la incidencia de los campos electromagnéticos poniendo de relieve que uno de sus autores, Anders Ahlbom, es coautor de la última revisión sobre la literatura epidemiológica de la organización científica llamada International Commission on Non-Ionizing Radiatión Protection (ICNIRP) en la que se indica que... c) En ausencia de evidencia experimental y dadas las incertidumbres metodológicas en la literatura epidemiológica, no hay ninguna enfermedad crónica para la que se pueda considerar establecida una relación etiologíca con los campos electromagnéticos".
Juzgado de primera instancia n° 14 de Valencia, cuya sentencia de acompaña con la contestación a la demanda como documento n° 2. Del informe resalta como Conclusión general (que se deduce) que: "La opinión unánime de la Comunidad Científica establece que los campos magnéticos de 50 Hz inferiores a 100 microteslas no producen efectos nocivos conocidos sobre la salud".
2) Dictamen pericial emitido por D. Juan Represa de la Guerra, Catedrático de la Facultad de Medicina de la Universidad de Valladolid, también presentado el anteriormente referido procedimiento judicial del que resalta como conclusión la siguiente: "Dado que el respeto del límite de exposición (100 microteslas) garantiza la ausencia de efectos nocivos para los seres humanos puede afirmarse que el transformador objeto de la reclamación no representa ningún riesgo objetivo para la salud pública ni para la salud de los reclamantes. (Ambos informes periciales se acompañan en el Tomo II, Anexos documentales).
3) Informe de la Real Academia de Ciencias Exactas Físicas y Naturales de 3 de octubre de 2001 en el que se sienta la conclusión de que: "La observancia de las restricciones básicas que recoge la Recomendación del Consejo de la Comunidad Europea relativa a la exposición del público en general a campos electromagnéticos -0 Hz a 300 GHZ- garantiza, hasta donde hoy se conoce, la protección a la salud (Dicho informe se acompaña con la contestación a la demanda como documento n° 6).
6) Publicación "Cinco años de investigación sobre los efectos biológicos de los campos electromagnéticos de frecuencia industrial en los seres vivos. Resultados de la Colaboración científica de la Universidad de Valladolid, el Consejo Superior de Investigaciones Científicas Unesa y Red Eléctrica de España durante los años 1995-2000", en la que se estab1cce la conclusión de que con la información disponible actualmente y los datos aportados por esta investigación podemos afirmar que la relación entre campos electromagnéticos de frecuencia industrial y enfermedades como cáncer o malformaciones congénitas rcsu1ta altamente improbable a los niveles que se encuentran en la cercanía de las instalaciones eléctricas de alta tensión (esta publicación se aporta como documento n° 9 bis con la contestación a la demanda).
7) Informe del Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas (CIEMAT) de Febrero de 1998 sobre Posibles Efectos sobre la Salud y el Medio Ambiente de los campos electromagnéticos producidos por las líneas eléctricas de alta tensión en el que se recoge la conclusión de que "Los estudios epidemiológicos y experimentales no demuestran que estos campos produzcan cáncer, efectos sobre la reproducción y el desarrollo o alteraciones mentales y de comportamiento. Desde el punto de vista físico y biológico, no se han podido identificar mecanismos que expliquen cómo estos campos podrían producir efectos adversos en el organismo (Esta publicación se acompaña como documento n° 10 con la contestación a la demanda).
8) Informe denominado "Campos y Salud Pública" elaborado por el Ministerio de Sanidad y Consumo en fecha 11 de mayo dc 2001 en el que se establece la conclusión de que el cumplimiento de la Recomendación del Consejo de la Unión europea (1999/519/CE) es suficiente para. Garantizar la protección sanitaria de los ciudadanos.
9) Documento de 1998 elaborado por la Intemational Conmission on Non Ionizing Radiation Protection (INICRP) (Comisión Internacional para la Protección Contra las Radiaciones No Ionizantes), organización científica internacional que establece las directrices para limitar la exposición a campos electromagnéticos, estableciendo las restricciones básicas y niveles de referencia que posteriormente tomó como base la Recomendación del Consejo 1999/519 y publicación de la Comisión del ICNIRP en diciembre de 2001 en la que se establece como conclusión general que: "En ausencia de evidencia experimental y dadas las incertidumbres metodológicas en la literatura epidemiológica, no han ninguna enfermedad crónica para la cual se pueda considerar establecida una relación etiológica con los campos electromagnéticos". "El riesgo relativo (de leucemia en niños expuestos a campos mayores de 0,4 microteslas) ha sido estimado en 2.0 (95% de intervalo de confianza: 1. 27.3.13) en un amplio análisis conjunto. Es improbable que esto sea debido al azar pero puede ser, en parte, debido a sesgos. Es difícil de interpretar en ausencia de un mecanismo conocido y apoyo experimental reproducible. En el amplio análisis conjunto sólo el 0,8% de todos los niños tuvieron exposiciones superiores a 0,4 microtes1as".
10) Informe del Consejo de Salud de los Países Bajos de Mayo de 2001 en el que se recoge: "Los datos procedentes de Norte América y Escandinavia parecen indicar una asociación estadística entre las residencias cercanas a las líneas aéreas de energía y un ligero incremento en leucemia en niños. No obstante, no se ha demostrado ninguna relación causal entre la enfermedad y la exposición a los campos eléctricos o magnéticos generados por las líneas de energía ni se indica en los datos disponibles; tampoco se conoce ningún mecanismo biológico que pudiera incrementar tal relación. Desde el punto de vista del comité, la débil asociación estadística observada puede ser bien explicada por otros factores distintos a la proximidad de los campos eléctricos y magnéticos. En este punto, no obstante, no es posible sugerir cuales pueden ser dichos factores".
11) Publicación dc marzo de 2001 del organismo National Radiological Protectión Board (NRPB) del Reino Unido, en la que se sienta como conclusión general que: "Los experimentos en laboratorio no han proporcionado evidencias de que los campos electromagnéticos de frecuencia extremadamente baja sean capaces de producir cáncer, tampoco los estudios epidemio1ógicos en humanos sugieren que causen cáncer en general. Hay, no obstante, alguna evidencia epidemio1ógica de que una exposición prolongada a los mayores niveles de campos magnéticos con frecuencia industrial esta asociada con un pequeño riesgo de leucemia en niños... En ausencia de una evidencia clara del efecto cancerígeno en adultos, o de una explicación plausible por parte de experimentos en animales o células aisladas, la evidencia epidemiológica no es por el momento lo suficientemente fuerte para justificar una conclusión firme de que tales campos causen leucemia en niños" (Las conclusiones de dicho informe se aportan como documento n° 11 con la contestación a la demanda) y otro informe del mismo organismo, de 1 de mayo de 2003, en el que como conclusión se propone adoptar los límites de exposición del ICNIRP ya que: "... dadas las incertidumbres en la ciencia, no parece haber justificación científica ni, considerando la armonización de planteamientos a las directrices de exposición, ningún mérito práctico en proponer nuevas restricciones que fueran próximas a las del ICNRIP pero diferentes". (Este informe se acompaña en el anexo 1 del dictamen pericial).
Tras el examen de ambas pruebas periciales y la documentación en que se basa la pericial practicada a instancia de lberdrola considera la Sala que es razonable conceder al dictamen del perito D. Vicente Fuster Roig mayor credibilidad y fiabilidad que a la pericial aportada por la parte actora ahora recurrente, ya que este último dictamen se basa en el informe Karolinska prácticamente de forma exclusiva, sin atender a las revisiones posteriores del criterio sentado en dicho informe ni a otros estudios epidemiológicos posteriores, resultando verdaderamente significativa la manifestación del perito D. Peregrín Olcina Amador en la vista de que hay bibliografía, extranjera sobre todo, porque en España somos más benévolos con todas estas cosas", evidenciando un desconocimiento absoluto de las referencias bibliográficas de su propio dictamen pericial, en el que sólo se recogen cuatro publicaciones, todas ellas de autores españoles, siendo uno de ellos precisamente el coautor del dictamen pericial, D. Raúl de la Rosa Martínez (folio 88 de la causa).
Así pues, estimamos que resulta acertado el criterio seguido por el Juez "a quo" al conceder mayor eficacia probatoria al dictamen emitido por el perito D. Vicente Fuster Roig, por reputarlo el Tribunal fundado en abundante y reciente investigación científica.
En este sentido en el informe aportado por la parte demandada hoy apelada denominado Campos electromagnéticos y Salud Pública elaborado por el Ministerio de Sanidad y Consumo, se hace referencia a que en estos momentos se están llevando a cabo varios estudios cuyos resultados todavía no disponibles- pudieran ser de relevancia en materia CEM y salud pública y en consecuencia, se dice que el presente documento no debe ser interpretado como un texto cerrado, sino que, por el contrario, ha de mantenerse abierto, haciendo constar el comité de expertos que, en atención al principio de precaución, sugiere a las autoridades sanitarias que promuevan la investigación y vigilen la evolución del conocimiento sobre los efectos de los CEM en la salud humana (folios 301 y 307 de la causa). Y en la publicación "Cinco años de Investigación sobre los efectos biológicos de los campos electromagnéticos de frecuencia industrial en los seres vivos" también se hace referencia a la necesidad dc seguir investigando, señalando que "todavía no disponemos de toda la información sobre los efectos biológicos en los seres vivos y para que la ausencia de evidencias se convierta en certeza y los campos electromagnéticos de frecuencia industrial sean descartados definitivamente como agentes nocivos, todas las posibilidades deben ser exploradas y descartadas" (folio 358 de la causa)..
Consideramos que basta la acreditación del hecho de la inmisión en el domicilio de los actores y de la posibilidad seria de causación de un perjuicio para su salud, como aquí sucede, compartiendo el criterio de que la carga de la prueba de la inocuidad de la inmisión corresponde al autor de la injerencia, seguido en la Sentencia de la Audiencia Provincial de Murcia de fecha 13 de febrero de 2001, de la que se acompaña copia con la demanda, resolución judicial que razona que corresponde al actor la prueba de la existencia de la inmisión y atribuye al demandado la carga de probar su inocuidad y tolerabilidad y ello por aplicación de la presunción de libertad del dominio al entender que en caso contrario se estaría presumiendo "iuris tantum" la legitimidad de una intromisión posesoria. Se razona en la resolución referida que "Allí donde quede acreditada la existencia de una ingerencia en una propiedad ajena, máxime si constituye domicilio y se desarrollan ámbitos de intimidad personal y/o familiar, como derecho constitucional reconocido en el artículo 18 CE, es dable que al autor de la ingerencia se derive la carga probatoria sobre la inocuidad de dicha ingerencia, en tanto que es a este ingerente a quien corresponde afirmar la legitimidad de su intromisión.

References: resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 artículo 632
 resolución 
 resolución 
 artículo 18