Source: http://www.hablemosclaro.com/2016/08/10/en-un-estado-de-derecho/
Timestamp: 2018-03-22 04:14:36+00:00

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Hablemos Claro En un Estado de Derecho - Hablemos Claro
El tema de la reelección en otros países ha sido tratado sin crear una crisis nacional, como creen algunos que puede derivar aquí en Honduras.
Normalmente los políticos hondureños hablan mucho sobre el Estado de Derecho, y son muy dados a sostener que no puede haberlo en regímenes totalitarios, donde hay un partido único, o donde el gobernante se comporta con espíritu dictatorial o una especie de tiranía, pero si nuestros políticos son honrados deben aceptar que Honduras está regido por un gobierno que fue electo en forma democrática para un lapso de cuatro años y que, aunque el partido gobernante plantea la posibilidad de buscar la reelección continua, por un período más, no quiere decir que estemos cayendo en un predominio peligroso, en el que se exponga al Estado de Derecho.
En un Estado de Derecho una resolución judicial no debería provocar incordio, convirtiéndola en un conflicto como para inflamarlo a un problema nacional. El tema de la reelección en otros países ha sido tratado sin crear una crisis nacional, como creen algunos que puede derivar aquí en Honduras. Especialmente los que ya tienen su mapa y su calendario, en que dicen que no habrá tregua ni concesión para permitir la reelección. Lo que no analizan es que el cansado afán de la reelección no solo es de un lado, porque hay otro bloque, el de Manuel Zelaya y Libre, que están trabajando a todo vapor, en una verdadera campaña nacional, como un ejercicio electoral que les está sirviendo para tomar impulso en su propio proyecto reeleccionista.
Los liberales, están muy extraviados en este tema de la reelección, tan confundidos que no atinan a leer los escenarios en los que Zelaya muy hábilmente está jugando su partido, riéndose de los liberales que están caminando dando palos de ciego. Entre algunos liberales creen que solo con una candidatura única se le podría ganar a Juan Orlando. Ajá, y ¿quién sería el candidato único? Mel Zelaya no aceptará, si la candidatura única no es para él, y Nasralla también concibe la candidatura única siempre que él la encabece. ¿Y dónde quedará el Partido Liberal? ¿Con qué matraca el PL afrontará las próximas elecciones? Si los que no van a aspirar ni siquiera dejan que los que tienen hambre de ser candidatos puedan activar porque ahora es Mauricio Villeda el que los tiene maniatados dando falsas promesas de lanzamiento.
Pero volvamos al tema editorial, porque en un Estado de Derecho, al que desacata una resolución judicial de un alto tribunal tienen que pasarle la factura, porque no siempre a una idea política hay que darle el matiz de una violación a la ley. Sea como sea, una resolución del Tribunal Constitucional genera un efecto jurídico. Y lo que queda, a quien no esté de acuerdo, es concurrir al mismo Poder Judicial para plantear el derecho de pedir una rectificación. Lo que no se admite es que se siga el procedimiento de insuflar los ánimos para incitar a la revuelta, al puro estilo de los populistas, que son expertos en pasarse por el forro del arco del triunfo una resolución de un tribunal, ya sea de un simple juzgado o del mismo Tribunal Constitucional.
No se puede construir un país en base a la filosofía de destruir la confianza en el sistema judicial, como se propuso en 2008 y 2009 el expresidente Manuel Zelaya, cuando desconocía la resolución del juez de primera instancia que prohibió por ilegal la cuarta urna, y después hubo toda una campaña de desprestigio contra el Poder Judicial que presidía Jorge Rivera Avilés. Al final este mismo Poder Judicial, acatando una orden del Ministerio Público, apegado a la ley, dictó la orden de captura que fue ejecutada por las Fuerzas Armadas.
Si en un momento dado las Fuerzas Armadas tienen que acatar una orden, esta será la que provenga de una resolución judicial y no de grupos que inciten a la revuelta. La experiencia de 2009 está fresca, las Fuerzas Armadas no se dejan administrar por quienes buscan imponer sus propios impulsos.
En política los desacuerdos entre los sectores políticos tienen salida a través de los acuerdos, así lo dicen las experiencias que vemos a diario en otros países, donde hay situaciones delicadas que hasta llegan a poner en riesgo la integridad territorial. El tema de la reelección es un tema jurídico y político, a la vez, que ha tenido salida por ambas vías, de manera que no es un desafío único y exclusivo de Honduras. Es un asunto que no debe crear una energía insurgente porque tiene salida jurídica y política a la vez.
Por lo tanto no debe crear obsesión ni de un lado ni de otro, porque al final el desafío que encarna la reelección no es algo que apetece solo al PN, porque también Libre anda en plena campaña promoviendo a Mel Zelaya, que no puede volver al poder de la nación si no es a través de la reelección. Entonces, como en el tango, donde para bailarlo, se necesitan dos, con Mel Zelaya en la palestra los nacionalistas tienen validada su aspiración. Y como estamos en un Estado de Derecho, nadie le puede negar a ninguno su aspiración.

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