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Timestamp: 2020-01-21 09:35:40+00:00

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f.f. No Esteriles | Farmacia | Medicamentos con receta
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2.7.1. 2.7.1. Farmacotecnia: Farmacotecnia: formas formas
farmacéuticas farmacéuticas no no estériles estériles
A pesar de los profundos cambios que se han pro- ducido en los últimos años en el ámbito y en el modo de elaboración de las formas farmacéuticas, la Sección de Farmacotecnia sigue constituyendo una parte fun- damental del Servicio de Farmacia de un hospital. Con su actividad se persigue cubrir el importante objetivo de proporcionar, en cualquier momento y con indepen- dencia de las disponibilidades del mercado, formas de dosificación adecuadas a las necesidades específicas del hospital, o de determinados pacientes, manteniendo un nivel de calidad apropiado. Hasta no hace muchos años, atender a este objetivo suponía afrontar la elabo- ración de la práctica totalidad de los preparados far- macéuticos administrados. Hoy en día, sin embargo, el desarrollo de la Tecnología Farmacéutica y, sobre to- do, el rigor creciente en cuanto a requerimientos de ca- lidad, ha tenido como consecuencia que la razón de ser de esta sección se circunscriba esencialmente a la pre- paración de fórmulas no disponibles en el comercio y a la manipulación, en condiciones que garanticen su correcta utilización, de otras suministradas por la in-
dustria. En consecuencia, sus actividades comprenden la elaboración y control de una serie de formulaciones normalizadas y extemporáneas y la preparación de mezclas intravenosas y de nutrición parenteral. Las operaciones implicadas en el reenvasado de especiali- dades comerciales para su adecuación a los sistemas de distribución propios del hospital, de importancia cre- ciente, deben considerarse adscritas a esta sección por los problemas a que puede dar lugar no afrontarlas con criterios tecnológicos rigurosos. Estos cambios de planteamiento se encuadran en la evolución general del modo de empleo de los medicamentos que tiene como rasgo más caracte- rístico la adaptación de los tratamientos a las nece- sidades concretas de cada paciente. Ello, lejos de llevar aparejada una reducción de la importancia de la Tecnología Farmacéutica como actividad genuina del Farmacéutico de Hospital, debe contribuir a que la sección de Farmacotecnia sea el elemento in- tegrador de las restantes actividades del servicio, juegue un papel insustituible en la preparación de los nuevos especialistas y, en definitiva, haga posible una mayor contribución del farmacéutico a la ele-
vación del nivel de calidad asistencial. En el capítulo se desarrollan los aspectos más importantes en lo que se refiere a organización, dotación de material y objetivos concretos a cubrir por esta sección. Además, se intenta destacar los puntos concretos de los procedimientos de elabo- ración de formas de dosificación que exigen una metodología específica, o que plantean especiales di- ficultades a nivel hospitalario. No se pretende, por el contrario, aportar una información completa so- bre los procesos de elaboración, en gran medida coincidentes con los que se aplican a escala indus- trial, acerca de los cuales existe abundante biblio- grafía de la que se aporta una selección. Finalmente, se comentan los problemas derivados de la necesidad de mantener unos niveles de calidad a la altura que hoy se exige y las posibilidades de aplicación de las técnicas de control desarrolladas, básicamente, para su aplicación a nivel industrial.
La ley 25/1990, de 20 de diciembre, del Medi- camento, regula en sus artículos 35 y 36 los requisi- tos sanitarios de las fórmulas magistrales y prepa- rados oficinales. Según esta ley, una fórmula magistral es un medi- camento destinado a un paciente individualizado, pre- parado por el farmacéutico, o bajo su dirección, para cumplimentar expresamente una prescripción faculta- tiva detallada de las sustancias medicinales que inclu- ye, según las normas técnicas y científicas del arte farmacéutico, dispensado en su farmacia o servicio farmacéutico y con la debida información al usuario en los términos previstos por la ley. Un preparado oficinal es un medicamento elabo- rado y garantizado por el farmacéutico o bajo su di- rección, dispensado en su oficina de farmacia o ser- vicio farmacéutico, enumerado y descrito en el Formulario Nacional, destinado a su entrega directa a los enfermos a los que abastece dicha farmacia o servicio farmacéutico. Los requisitos sanitarios para la elaboración de fór- mulas magistrales y preparados oficinales, según la ley del medicamento, se abordan en los puntos 2.1 y 2.2.
2.1. Fórmulas magistrales
1. Las fórmulas magistrales serán preparadas con sus- tancias de acción e indicación reconocidas legal-
mente en España, y según las directrices del Formu- lario Nacional.
2. Las fórmulas magistrales se elaborarán en las ofici- nas de farmacia y servicios farmacéuticos legalmen- te establecidos que dispongan de los medios necesa- rios para su preparación de acuerdo con las exigencias establecidas en el formulario nacional.
3. En la preparación de fórmulas magistrales se obser- varán las normas de correcta fabricación y control de calidad.
4. Las fórmulas magistrales irán acompañadas del nombre del farmacéutico que las prepare y de la in- formación suficiente que garantice su correcta iden- tificación y conservación, así como su segura utiliza- ción.
5. Para la formulación magistral de sustancias o medi- camentos no autorizados en España se requerirá au- torización del Ministerio de Sanidad y Consumo, cuando resulte imprescindible para el tratamiento o diagnóstico de patologías concretas.
2.2. Preparado oficinal
1. Estar enumerados y descritos por el formulario na- cional.
2. Cumplir las normas de la Real Farmacopea Españo- la.
3. Ser elaborados y garantizados por un farmacéutico de la oficina de farmacia, o del servicio farmacéutico que los dispense.
4. Deberán necesariamente presentarse y dispensarse bajo denominación genérica y en ningún caso bajo marca comercial.
5. Los preparados oficinales irán acompañados del nombre del farmacéutico que los prepare y de la in- formación suficiente que garantice su correcta iden- tificación y conservación, así como su segura utiliza- ción.
Por otra parte, el 16 de marzo se publica el Real Decreto 175/2001, del 23 de febrero, por el que se aprueban las normas de correcta elaboración y control de calidad de fórmulas magistrales y preparados ofici- nales. Este Real decreto parte de la base de que el aparta- do 5 del artículo 55 de la Ley del Medicamento prevé que el Formulario Nacional contendrá las fórmulas magistrales tipificadas y los preparados oficinales reco- nocidos como medicamentos, sus categorías, indica- ciones y materias primas que intervienen en su com-
posición o preparación, así como las normas de co- rrecta preparación y control de aquellos. Además, en su disposición transitoria segunda, establece que, en tanto no se apruebe y publique el Formulario Nacio-
nal, la elaboración de fórmulas magistrales y preparados oficinales se ajustará a los principios de esta Ley y a las normas técnicas y científicas aceptadas. En virtud de ello, el Real Decreto 175/2001 viene a desarrollar los artículos 35 y 36 de la ley del medicamento, aprobándose mediante el mismo las normas de correcta elaboración
y control de calidad aplicables, con carácter general, a las fórmulas magistrales y preparados oficinales. La apli- cación de dichas normas se entenderá sin perjuicio de las especiales condiciones que, para la correcta elaboración
y control de determinadas FM y PO, se prevean en el
Formulario Nacional. El citado Real Decreto establece un plazo de adap- tación, para las oficinas de farmacia y servicios farma- céuticos que elaboren FM y PO, de 2 años a partir de su entrada en vigor.
ORGANIZACIÓNYFUNCIONAMIENTO DE LA SECCIÓN DE FARMACOTECNIA
La organización de la Sección de Farmacotecnia se ve fuertemente condicionada por las disponibilidades de personal, espacio y equipamiento del Servicio y del hospital en los que se integra. Por lo tanto, con el con-
tenido de este apartado, se pretende más que fijar nor- mas rígidas, ofrecer directrices generales y como tales fle- xibles, que puedan ser útiles en una gama tan amplia de situaciones como la que se da en la realidad, al tiempo que sean compatibles con la legislación vigente. El punto de referencia que contiene la filosofía que debe orientar los aspectos organizativos son las Normas de Buena Fabricación. A este respecto, las publicaciones de la Food & Drug Administratión Norteamericana, sobradamente conocidas, las normas declaradas obli- gatorias en nuestro país para la industria farmacéutica por el Ministerio de Sanidad y Consumo (O.M. de 19 de abril de 1985), y, por supuesto, el Real Decreto 175/2001, representan guías de conocimiento obligado. El esquema de funcionamiento que se presenta a continuación cumple, en el peor de los casos, las reco- mendaciones comentadas y se ha construido con la in- tención de que pueda ponerse en práctica, con peque- ñas adaptaciones, en la mayor parte de nuestros hospitales. En la Figura 1 se presenta un organigrama de la sección, desarrollado inicialmente para la elaboración y control de formulaciones normalizadas pero aplicable, con indudables ventajas y con las matizaciones a las que se hará referencia más adelante, a las restantes acti- vidades reseñadas para esta sección. El sector de análisis y control, además de disponer de una dependencia propia, deberá funcionar, a ser po-
Figura 1. Organización de una sección de Farmacotecnia.
sible, bajo la responsabilidad de un facultativo diferen- te del que se ocupa de la elaboración. La mecánica de funcionamiento debe asegurar el acceso en cualquier momento a una informa- ción completa sobre todos aquellos aspectos de interés relativos al proceso de elaboración y a la calidad de los productos. Para ello es necesario cumplimentar cuidadosamente una serie de docu- mentos normalizados, cuyo examen permita res- ponder a las siguientes preguntas:
¿Quién hizo el trabajo? ¿Cuándo se hizo el trabajo? ¿Cómo se hizo el trabajo? ¿Dónde se hizo el trabajo? ¿En qué condiciones se hizo el trabajo? ¿Qué conclusiones se extrajeron del trabajo?
Se podrán alcanzar así los importantes objetivos
– Fomentar la responsabilidad de las personas que participan en la elaboración y control de los pro- ductos.
– Seguir con detalle la trayectoria de fabricación de ca- da formulación.
– Reducir al mínimo posible las desviaciones de la ca- lidad.
– Identificar el origen y las características concretas de cualquier preparado.
A continuación se describe detalladamente un
esquema de funcionamiento que, a nuestro juicio, compatibiliza las necesidades comentadas con la sencillez administrativa. El sistema propuesto, que se puede llevar a la práctica utilizando el tradicional procedimiento de fichas es, al mismo tiempo, de fácil informatización.
3.1. Recepción y control de materias primas y materiales de acondicionamiento
Las materias primas y los materiales de acondicio- namiento se depositan al llegar al Servicio de Farmacia en un pre-almacén de recepción donde, bajo la dirección del responsable de análisis y control, se procede a efec- tuar la toma de las muestras que se someterán a los análisis necesarios para su caracterización y para decidir, en función del nivel de calidad, sobre su aceptación o re- chazo.
Se ha de tener en cuenta que el Real Decreto 175/2001 establece que las materias primas utilizadas en la preparación de fórmulas magistrales y preparados oficinales deberán ser sustancias de acción e indicación reconocidas legalmente en España, según lo dispuesto en la Ley 25/1990, de 20 de diciembre, del Medica- mento, y el Real Decreto 294/1995, de 24 de febrero, por el que se regula la Real Farmacopea Española, el Formulario Nacional y los órganos consultivos del Mi- nisterio de Sanidad y Consumo en esta materia. Las posibilidades de aprovisionamiento de materias primas son:
– Materias primas adquiridas a un centro autori- zado, definido según el Real Decreto 2259/1994, de 25 de noviembre, por el que se re- gula los almacenes farmacéuticos y la distribu- ción al por mayor de medicamentos de uso hu- mano y productos farmacéuticos.
– Materias primas adquiridas a otras entidades. El far- macéutico responsable deberá conocer el sistema de calidad del fabricante de la materia prima y manten- drá intercambio de información, bien con éste o con el proveedor, sobre aspectos de producción, control y manipulación.
Una garantía adicional de la calidad de las mate- rias primas, la aportan aquellos productos certificados como “calidad reactivo”, que asegura una gran pu- reza. Para cada una de las materias primas se elaborará una metódica a aplicar en su análisis y control, que comprenderá, además de la descripción detallada de las técnicas que hayan de utilizarse, todas las especifi- caciones a las que debe ajustarse el producto y las refe- rencias de la información bibliográfica que ha servido de base para su establecimiento. Es importante que en la hoja destinada a este fin (Figura 2) aparezcan recogi- dos claramente los nombres de la materia prima y del fa- cultativo que desarrolló la metódica, así como la fecha en que lo hizo. Los resultados de las pruebas realizadas deben recogerse con detalle en una ficha de análisis y control (Figura 3), en la que se hará constar también la decisión final que, con respecto a ese lote, haya adoptado el responsable de análisis y control. En el dorso de la ficha se anotarán las operaciones ma- temáticas efectuadas con el fin de facilitar en cual- quier momento la detección de los errores de cál- culo que hubieran podido producirse.
Figura 2. Modelo de metódica para el análisis y control de materias primas (las instrucciones corresponden a un producto hipotético).
ACTIVOPEN
– USP XXI ed.
– Extra Pharmacopeia Martndale 28 ed.
– Clarke’s Isolation and Identification of Drugs 2ª ed.
– J. Pharm. Sci. 73,398, 1984
- Polvo blanco amarillento de aspecto cristalino.
Características físico-qquímicas
– Solubilidad: Muy soluble en agua y ligeramente soluble en etanol.
– Contenido en humedad: El producto no debe experimentar una pérdida de peso superior al 3% en estufa a 105°C al cabo de 4 horas.
– PH en disolución acuosa al 2%: Comprendido entre 6,5 y 7,5.
– Espectro de absorción UV.: Máximos en medio acuoso, a 254 y 310 nm (concentración adecuada10mg/ml).
– Cromatografía en capa fina:
a) Disolver alrededor de 100 mg de producto en 100 ml de agua destilada.
b) Depositar muestras de 5 m l de la disolución anterior en placa cromatográfica de silicagel (0,25 mm de espesor de capa) y secar.
c) Desarrollar durante 4 horas en cámara cromatográfica saturada con una mezcla compuesta por n-buta- nol: ácido glacial: agua (4:1:1).
d) Secar y revelar la placa utilizando como reactivo almidón: yodo: ácido acético (1:30:50)
e) El valor de Rf obtenido debe estar comprendido entre 0,45 y 0,55.
– Cromatografía líquida:
a) Pesar exactamente alrededor de 100 mg de producto.
b) Disolver en 100 ml de agua destilada.
c) Inyectar 20 m gl de la solución anterior, previamente filtrada, en el cromatógrafo funcionando en las siguientes condiciones:
Columna: Fase reversa RP-18 m m; 20 cm
Flujo: 2 ml/min. Detector: U.V. 250 nm. Eluyente: Agua: metanol: Acido acético (80:20:0,5)
d) Determinar el área del pico correspondiente a un tiempo de retención 7-8 minutos utilizando atenuación 0,3.
Riqueza (%) =
Area medida
3.423.831 Peso muestra
El valor obtenido debe estar comprendido entre el 90% y el 105% calculado sobre sustancia seca.
En caso de productos multienvase, deberán repetirse estos análisis sobre porciones de producto tomados al azar de un número de envases que se establecerá en función del plan de muestra Mil-Std-414.
Los resultados obtenidos en cada uno de los análisis deberán ajustarse a las especificaciones indicadas.
Figura 3. Modelo de fichaa para el registro de los resultados obtenidos en el análisis y control de materias primas.
REF. ANALISIS
– Polvo blanco amarillento de apariencia cristalina
Físico-qquímicos
- Muy solubles en agua, poco soluble en etanol.
- Pérdida de peso por desecación: 1,3%.
- pH en disolución al 2%: 7,1.
– Picos de absorción U.V. a 252 nm y 312 nm.
– Rf cromatográfico: 0,46.
Area del pico correspondiente a tiempo de retención 7-8 minutos 3.411.692
3.411.692
Riqueza =
= 96,0%
3.423.831
Realizó el análisis
No debe olvidarse que, según el Real Decreto 175/2001, la ficha de control de calidad de materias primas debe contener, al menos, los siguientes datos:
- Número de registro de control interno (que de- be figurar en la ficha de registro de formulación magistral).
- Nombre de la materia prima.
- Cantidad de materia prima.
- Fecha de caducidad o de repetición del control analítico.
– Controles efectuados y datos complementarios:
- Técnicas analíticas utilizadas.
- Descripción de los métodos analíticos.
- Confirmación de aceptación o de rechazo.
- Farmacéutico responsable.
En el sistema propuesto, a cada lote de materia prima se le asignará una referencia que exprese el ti- po de producto, el orden de entrada y el año. Para ello se puede recurrir a una letra y dos números de modo que la letra, M o C, indique si se trata de un medicamento o de un coadyuvante y el primer nú- mero corresponda al orden de entrada en el Servicio durante el año que se expresa con el segundo núme- ro. Por ejemplo, una hoja con referencia M/2/01 co- rrespondería a un medicamento al que se dio entrada en 2001 a continuación de un coadyuvante cuya re- ferencia sería C/1/01. Con el material de acondicio-
namiento (E) se puede seguir un procedimiento idéntico, si bien se suelen archivar las hojas en lugar distinto al que se destina a las de los productos quí- micos. La decisión de análisis y control habrá de ser aceptar o rechazar el lote. En el primer caso, el res- ponsable cumplimentará la ficha que se presenta en la Figura 4 y lo fijará al contenedor del producto eva- luado. A continuación se procederá a dar la entrada correspondiente en la ficha resumen de existencias
y se trasladará el producto al correspondiente alma- cén para su uso posterior.
3.2. Elaboración de formulaciones normalizadas
Para cada formulación se confeccionará una me-
tódica de elaboración, que corresponde a un lote de tamaño estandar cuyas características de fabricación se designarán como operación tipo (OT), y que comprenderá toda la información necesaria para lle- var a cabo el proceso en las condiciones prefijadas. La complejidad de los estudios previos al estableci- miento de esta metódica variará en función de las ca- racterísticas de cada preparado. En la Figura 5 se presenta, a modo de ejemplo, la metódica de unas hipotéticas cápsulas con 25 mg de Activopen. Partiendo de la petición procedente de otra sec- ción del Servicio, recogida en la orden de fabricación (Figura 6), y siguiendo las instrucciones contenidas en la metódica de elaboración se procede a preparar el lote solicitado.
Figura 4. Modelo de ficha de control para fijar en los contenedores de las materias primas, una vez tomada la decisión de aceptar el lote.
Ref. Análisis
M/2/01
Figura 5. Modelo de metódica para la elaboración de una especialidad.
HOSPITAL XERAL–CIES VIGO SERVICIO DE FARMACIA SECCIÓN DE ELABORACIÓN
EE–142
gr/ O.T
E./O.T
U./ O.T
mgr/e
gr/u.p
gr/OT
Cápsulas gelatina nº2
B Talco
C Estearato magnésico
D Avicel pH-101
1. Pesar A en (I).
I.- Balanza analítica
2. Pesar B y C, por separado mediante ( I )
II.- Granatarioeléctrico
3. Pesar D, utilizando ( II )
III.- Tamiz ø = 0.250 mm
4. Tamizar A, B, C, y D a través de ( III )
IV.- Erweka AR-400
5. Mezclar 4 en ( IV ), durante 20 min a 15 r.p.m.
V.- Capsuladora
6. Colocar los cuerpos de las cápsulas en ( V )
7. Pesar 15 g de 5
8. Introducir el polvo en las cápsulas, comprimiendo con una
profundidad de 3 mm/1 vez y 1 mm/ 1 vez
9. Elevar los cuerpos llenos y tapar
Físicas y Físico- Químicas
10. Repetir con el polvo restante los apartados 6, 7, 8 y 9
Peso = 150 mg ± 10% polvo/cápsula
11. Realizar el control de peso con I
12. Envasar y rotular:
Activopen 25 mg/cap
Activopen 22,5 – 27,5 mg/cap
Figura 6. Modelo de orden de fabricación.
EE -nº
142 Activopen 25 mg/cap
Una vez efectuada la extracción de las materias pri- mas necesarias, que deberá registrarse en las fichas fijadas en los contenedores, se llevan a cabo las operaciones de fabricación. En este momento habrá de cumpli- mentarse la hoja de fabricación-análisis (Figura 7) ex- cepto los apartados de análisis y control. Una vez más, se recogerán en el dorso todas las operaciones mate- máticas realizadas. Para la identificación del lote se utilizarán dos nú- meros de los que el primero se asignará correlativa- mente a los lotes de cada preparado y el segundo co- rresponde al año de fabricación. El Real Decreto 175/2001 establece que de los preparados oficinales la farmacia guardará y conserva- rá, en un lugar apropiado (farmacoteca), hasta un año después de la fecha de caducidad, una muestra de cada lote preparado, de tamaño suficiente para permitir un examen completo
3.3. Control de producto acabado
El lote elaborado o, en su caso, una muestra del mismo extraída por el responsable de análisis y control, pasará junto con la hoja de fabricación a la zona des- tinada a este fin, donde se efectuarán las necesarias operaciones analíticas, que deberán estar recogidas en una metódica previamente establecida para cada pre- parado de modo similar al indicado para las materias primas. Además de los resultados de los controles inter- medios y de las observaciones que consideren oportu- nas los responsables de elaboración, análisis y control, habrá de consignarse en la hoja la decisión excluyente de aceptar o rechazar el lote.
El Real Decreto 175/2001 establece como con- troles mínimos de producto terminado:
– Fórmulas magistrales: examen de los caracteres or- ganolépticos.
– Fórmulas magistrales tipificadas y preparados ofici- nales: los controles serán los establecidos en el Formulario Nacional.
3.4. Operaciones complementarias
En caso de que sea aceptado el lote, se procede a su acondicionamiento y etiquetado, anotando las sa- lidas de materias primas en las fichas resumen de existencias y archivando las hojas de fabricación si- guiendo un criterio alfabético por preparados. En las etiquetas, que deberán permitir una perfecta identi- ficación del preparado, se hará constar la fecha de ca- ducidad del mismo. El esquema de funcionamiento de la sección en lo que se refiere a preparados normalizados es aplicable, al menos en sus aspectos esenciales, a la elaboración de formulaciones extemporáneas. Hay que tener en cuenta, sin embargo, que la gran variedad de proble- mas a los que se pretende dar respuesta y la necesidad de su resolución en períodos de tiempo muy breves, hace imposible casi siempre la puesta a punto de pau- tas metodológicas con la descripción detallada de las operaciones a desarrollar en la preparación de cada fórmula concreta. En cualquier caso, resulta muy útil, si se pretende asegurar un nivel aceptable de calidad, confeccionar instrucciones generales para las técnicas habitualmente implicadas en los procedimientos de elaboración.
Figura 7. Modelo de hoja de fabricación - análisis (para cumplimentarla se han seguido las instrucciones contenidas en las metódicas de elaboración y control correspondientes a la especialidad a que se hace referencia).
El registro, siguiendo un esquema similar al pro- puesto para las formulaciones normalizadas, de mate- rias primas, procedimientos, manipulaciones y biblio- grafía consultada, asegurará en cualquier momento el necesario acceso a toda la información relativa a cada preparado extemporáneo.
INSTALACIONES. DOTACIÓN MATERIAL Y DE PERSONAL
Las necesidades, en lo que a instalaciones y do- tación material y de personal se refiere, de la Sección de Farmacotecnia vienen impuestas en gran medi- da por las funciones que se le asignan en un hospi- tal actual y que ya se han comentado. En general, de- ben adaptarse a la forma galénica, tipo de preparación y número de unidades a preparar. La aceptación de este hecho evidente, que podría llevar a plantear la dotación de materiales e instalaciones con criterios de uniformidad, no debe llevar a ol- vidar que las necesidades de hospitales distintos pueden ser, también diferentes y que para un de- terminado problema puede existir más de una so- lución aceptable. De cualquier manera, y como mí- nimo, el Servicio de Farmacia habrá de ser capaz de producir, con unos adecuados niveles de cali- dad: cápsulas gelatinosas rígidas, soluciones y sus- pensiones orales, supositorios y pomadas. Otras formas farmacéuticas como los comprimidos no suelen estar al alcance de la Sección de Farmaco- tecnia en un hospital medio por razón del coste re- lativamente elevado de los equipos y el espacio ne- cesarios. Por otra parte, las formas farmacéuticas citadas resuelven la práctica totalidad de las nece- sidades planteadas.
4.1. Instalaciones
Como ya señalamos, las condiciones que deben reunir estarán en función de las preparaciones que se pretenden realizar y de la tecnología necesaria para ello. Estará situado dentro del Servicio de Farmacia permitiendo una eficaz supervisión por parte del far- macéutico. El tamaño debe ser suficiente para evitar riesgos de confusión y contaminación durante las operaciones de preparación, pudiendo ser convenien- te la existencia de varios espacios independientes re- servados para operaciones de preparación y acondi- cionamiento, etiquetado, control y documentación. Las operaciones de mantenimiento y limpieza debe-
rán realizarse de acuerdo con instrucciones escritas. Los residuos dispondrán de recipientes adecuados. Para realizar las operaciones se contará, al menos, con los elementos siguientes (según el R.D.
175/2001):
a) Una superficie de trabajo suficiente, de material liso
e impermeable, fácil de limpiar y desinfectar, inerte
a colorantes y sustancias agresivas.
b) Una pila con agua fría y caliente, de material liso y re- sistente, provista de un sifón antiretorno.
c) Una zona diferenciada donde colocar los recipientes
y utensilios pendientes de limpieza.
d) Un soporte horizontal que evite en lo posible las vibraciones, con espacio suficiente para la/s balan- za/s, y que garantice una correcta pesada.
e) Un espacio reservado para la lectura y redacción de documentos en el que se encuentre a mano toda la documentación reglamentaria, incluida la Real Far- macopea Española, el Formulario Nacional y libros de consulta útiles para las preparaciones.
f) Armarios y estanterías con suficiente capacidad pa- ra colocar, protegido del polvo y de la luz (si proce- de), todo aquello que es necesario para las prepara- ciones.
4.2. Dotación material
El material farmacotécnico necesario para afron- tar la elaboración de las formas de dosificación citadas es relativamente sencillo y comprende, en cuanto a for- mas no estériles (R.D. 175/2001):
– Balanza con precisión de 1 mg.
– Aparatos de medida de volumen de 0.5 ml hasta 500 ml.
– Mortero de vidrio y/o porcelana.
– Sistema de baño de agua.
– Agitador.
– Espátulas de metal y de goma.
– Material de vidrio diverso (vaso de precipitados, matraces cónicos, embudos, vidrio de reloj, etc.).
– Lente de aumento.
– Sistema de producción de calor.
B) Equipamiento específico:
1) Se corresponderá con el necesario según la forma galénica y tipo de preparado:
- Tamices para polvo grueso, fino y muy fino
- Sistema para determinar el pH.
- Si se elaboran cápsulas, capsuladora y juego de placas.
- Si se elaboran óvulos o supositorios, los co- rrespondientes moldes. 2) Si se elaboran comprimidos y/o grageas.
- Máquina de comprimir.
- Bombo de grageado.
3) Si se elaboran píldoras, se dispondrá de un pil-
dorero. 5) Para la elaboración de gránulo o glóbulos de ho- meopatía, se deben tener sistemas de impregna- ción y dinamización. 6) Campana para trabajar con gas inerte, si se tra- baja con productos fácilmente oxidables. 7) Apartados específicos para realizar las determi- naciones analíticas de materias primas y produc- tos acabados en conformidad con lo establecido en la Real Farmacopea Española y el Formulario Nacional.
Hoy en día, se requiere una considerable variedad de equipos si se pretende llevar a cabo los análisis de materias primas y formas farmacéuticas de acuerdo con las indicaciones establecidas en las farmacopeas. Así, mientras que hasta no hace muchos años los mé- todos volumétricos clásicos junto con el uso de un medidor de pH y un espectrofotómetro ultraviole- ta-visible permitían afrontar la inmensa mayoría de los procedimientos descritos en la USP, las últimas ediciones de ésta y las de otras farmacopeas avanzadas han incorporado técnicas más complejas entre las que cabe destacar la cromatografía líquida. Dadas las dificultades con las que se enfrentan la mayor parte de los Servicios de Farmacia para incorporar aparatos de costo elevado, es necesario tomar en considera- ción la posibilidad de acceder a ellos a través de otros servicios del hospital. Conviene llamar aquí la atención sobre las posi- bilidades que ofrece el creciente desarrollo de la in- formática. La simplificación y la seguridad, en cuanto a registro de datos, que supone la automatización del control de reservas de materias primas, utilizando ba- lanzas electrónicas conectadas al ordenador que se
dedica a la gestión administrativa del Servicio, es un buen ejemplo de ello. En esta misma línea, el registro automático de los resultados obtenidos en las pruebas de control, tiene también indudables ventajas e incide de un modo directo, como más adelante se comenta, sobre la calidad del producto acabado. Se muestra, a modo de ejemplo, un sistema informático, desarro- llado sobre una base de datos (Access), para recoger, además del propio registro de datos, la imagen obte- nida mediante escáner de toda la documentación (prescripción médica, hoja de fabricación, etc.) nece- saria en toda formulación normalizada o extemporá- nea (Figura 8).
Las disponibilidades de personal suelen ser en la realidad inferiores a las que podrían señalarse como mínimas para aproximarse a lo establecido en las prác- ticas de buena fabricación. A este respecto, como ya se ha indicado, es importante que el sector de análisis y control funcione bajo lo responsabilidad de un farma- céutico distinto del que se ocupa de la elaboración. Por otra parte, es conveniente que la sección disponga de una dotación de personal auxiliar dedicado específica- mente a la elaboración y debidamente entrenado para que el farmacéutico, descargado de tareas rutinarias, pueda dedicar atención preferente a la supervisión de los trabajos y a la actualización de la metodología. De acuerdo con la legislación vigente, todo el per- sonal que participe en la preparación de medicamentos debe tener la cualificación y experiencia necesarias. Es el farmacéutico el responsable de las preparaciones que se realicen en el Servicio. Deberá valorar la com- petencia y experiencia necesarias para cada etapa de la preparación y del control, precisando por escrito las atribuciones del personal, así como promover y ac- tualizar la formación del mismo.
De acuerdo con el R.D. 175/2001, para conseguir el objetivo de calidad de manera fiable, es necesaria la im- plantación en todas las unidades de elaboración de un sistema de garantía de calidad que asegure que:
a) Las fórmulas magistrales y preparados oficinales se elaboren y controlen según las normas de correcta elaboración y control de calidad. b) Las responsabilidades del personal estén especifica- das.
Figura 8. Base de datos Access para el registro informático de elaboraciones extemporáneas, incluyendo la imagen escaneada de la documentación correspondiente.
CARBONATO CALCICO 500 MG CAP L3-99 PAG 1.jpg
c) Que existan disposiciones sobre la aprobación de- finitiva de cada preparado, su almacenaje, distri- bución y manipulación posterior, de forma que su calidad se mantenga íntegra hasta la fecha de ca- ducidad.
El farmacéutico deberá evaluar el grado de apli- cación y conformidad de sus procedimientos a las normas de correcta elaboración y control, mediante la realización y registro de autoinspecciones periódi- cas, y llevará a cabo las medidas correctoras necesa- rias.
Hoy la calidad de un producto farmacéutico se concibe como algo que se incorpora al mismo a lo lar- go del proceso de elaboración y no como el mero cumplimiento de unas especificaciones más o menos rigurosas. La introducción del término garantía, con una clara implicación de dominio, en lugar de la pala- bra control, con matiz de inspección, responde a este planteamiento. De acuerdo con esta idea, la garantía de la calidad de cualquier preparado farmacéutico, y en particular de los que se elaboran en el hospital, exige un esfuer- zo organizado de todos los miembros del Servicio pa- ra asegurar que cada componente y cada etapa del proceso de la elaboración sea tratado como crítico y se desarrolle en unas condiciones tales que resulte po- sible garantizar el nivel de calidad requerido en el pro- ducto acabado. No es exagerado afirmar, por lo tanto, que la cali- dad de un producto se construye afrontando adecua- damente el diseño de las instalaciones, la preparación del personal, la planificación del trabajo a desarrollar, la adquisición de materias primas y material de acon- dicionamiento, la propia elaboración, los controles es- tablecidos, el almacenamiento y, por último, la dis- pensación. En consecuencia, una visión actual del problema no permite asumir que un control final del producto garantice, por sí solo, su calidad. Llevar a la práctica la filosofía plasmada en los pá- rrafos anteriores, obliga a prestar una especial aten- ción a las condiciones en que se desarrollan los pro- cesos. El concepto de validación, definido por la FDA como “un programa documentado que proporciona un alto grado de seguridad de que un proceso especí- fico dará lugar a la obtención de un producto con unas especificaciones y unos atributos de calidad pre- determinados”, resulta imprescindible para alcanzar las exigencias actuales. Aunque los procedimientos de validación se han
desarrollado, básicamente, para su aplicación a los procesos industriales, en sus aspectos fundamentales son adaptables al ámbito hospitalario en el que pue- den contribuir, de forma decisiva a paliar algunos pro- blemas que se plantean cuando se pretende llevar a ca- bo un control clásico. En las líneas siguientes se intenta presentar, con la orientación comentada, una visión de lo que puede ser un programa de garantía de la calidad en la Sec- ción de Farmacotecnia. En cada una de las fases con- sideradas, se revisan los aspectos y procedimientos del control que contribuyen, en mayor medida, a la con- secución de un producto terminado con unos niveles adecuados de calidad. En este apartado, deben tenerse también en cuen- ta los criterios y estándares en farmacotecnia, así como los indicadores de calidad en farmacotecnia, recogi- dos en las publicaciones del Consejo General de Co- legios Oficiales de Farmacéuticos (1995):
Criterios y estándares en farmacotecnia:
– Zona específica para elaboración y control de medicamentos
– Al menos un farmacéutico responsable
– Personal cualificado suficiente
2) Área de laboratorio:
– Permitir tareas de análisis y control de materias
primas y productos acabados
– Permitir la elaboración de fórmulas magistrales
– Material fungible e instrumental necesario para la elaboción y control
3) Recepción de materias primas:
4) Análisis de materias primas:
– Cumplirán las especificaciones mínimas
la farmacopeas
– Ficha analítica por materia prima, con las pruebas
efectuar y límites aceptables
– Identificación de las materias primas
5) Elaboración:
Existirán protocolos de elaboración
envasado para cada producto
6) Control de producto acabado:
– Existirá un protocolo de control para cada producto acabado
– Registro de fabricación de lotes
– Todo producto acabado estará identif.
envasado correctamente
– En las fórmulas individualizadas figurará
Indicadores de calidad en Farmacotecnia
– Materias primas utilizadas no analizadas
– Materias primas analizadas desestimadas
Existencia de protocolos de fabricación:
– Número de fórmulas elaboradas sin protocolo
Cumplimentación de hojas de elaboración:
– Número de lotes sin hoja de elaboración
– Fórmulas desestimadas antes de ser dispensadas
– Número de lotes sin control
– Número de preparaciones incorrectamente acon- dicionadas
5.1. Materias primas y material de acondicionamiento
En relación con las materias primas, el respon- sable de Análisis y Control ha de desarrollar los as- pectos que se comentan a continuación:
a) Selección de las características físicas, químicas y
biológicas críticas para definir sus propiedades y para garantizar la reproductibilidad de las mis- mas en lotes sucesivos. Las fuentes de información básica a este fin son las diferentes farmacopeas y monografías oficiales (que fijan los mínimos de calidad para cada mate- ria prima) y la información técnica proporcionada por los fabricantes. Los datos contenidos en otras publicaciones, que sin ser de carácter oficial están ampliamente reconocidas, resultan también de in- dudable utilidad para lograr una caracterización más amplia. En este momento es necesario dife- renciar las características meramente descriptivas de la materia prima de las que tienen importancia crí-
tica por depender de ellas de un modo directo sus atri- butos básicos y consecuentemente la calidad del pro- ducto final. Aunque no es posible dar una norma ge- neral para la identificación de estas propiedades críticas, es claro que habrá de tenerse en cuenta la na- turaleza del producto y su proceso de obtención, las manipulaciones a las que habrá de someterse y muy es- pecialmente la forma farmacéutica. La dotación instrumental y humana, normal- mente limitada de una Sección de Farmacotecnia co- mo la que nos ocupa, aún partiendo de la posibilidad de utilizar medios disponibles en otros servicios, obli- ga a tomar como referencia gran parte de la informa- ción contenida en los certificados de análisis aportados por el suministrador del producto. Es por ello, que la correcta selección de éste presenta una gran relevan- cia. Entre los aspectos a tener en cuenta para llevar a cabo esta selección, y junto con consideraciones de tipo económico, cabe citar el carácter de fabricante o mero distribuidor, el prestigio adquirido y el grado de coincidencia de los datos suministrados con los re- queridos para el establecimiento de las especificacio- nes. La comparación de las ofertas de diferentes su- ministradores es una práctica muy recomendable. Sin embargo, no se debe dudar en elegir una materia pri- ma de gran pureza, prescindiendo de cualquier con- sideración de carácter económico, con el fin de facili- tar la elaboración de una prescripción. Por ello, es importante la utilización de productos de “calidad re- activo”. Por ejemplo, de la multitud de preparados de NaCl disponibles, aquellos certificados como calidad reactivo, nos aseguran una gran pureza, ausencia de higroscopicidad y, en consecuencia, un fácil manejo y conservación.
b) Establecimiento de las pruebas a realizar respecto a cada una de las propiedades elegidas, junto con los límites de tolerancia adecuados. Una vez seleccionadas las propiedades de mayor interés, es necesario poner a punto las técnicas más apropiadas para su control. Si se trata de parámetros oficinales, las propias farmacopeas describen detalla- damente los procedimientos a seguir. En otros casos, es necesario desarrollar la correspondiente metodo- logía. Como norma general para decidir sobre la ade- cuación de un producto a las especificaciones elegi- das, resulta preferible asignar un intervalo de valores o un valor límite, en lugar de un valor único. Análo- gamente, cuando se trate de variables cualitativas (por
ejemplo color) conviene indicar una pequeña gama de posibilidades (blanco o blanco amarillento, mejor que blanco). El resultado final debe ser una metódica perfecta- mente detallada que permita desarrollar las técnicas sin dar lugar a interpretaciones personales. Para conseguir este fin puede ser necesario, incluso, explicitar los pro- cedimientos oficinales. Estas metódicas se aplicarán de forma rigurosa si bien deben estar sometidas a una continua revisión que permita actualizarlas en cuanto a especificaciones, técnicas analíticas, etc.
c) Establecimiento de las condiciones óptimas de con- servación para cada producto y fijación de su perio- do de validez. Es este un aspecto de gran importancia y, en cierto modo, complementario de los anteriores, que requiere un profundo conocimiento del producto. Aunque planteado en su integridad, el problema suele ser enor- memente complejo, a nivel práctico se puede concretar en la identificación de las variables ambientales que in- ciden más directamente sobre sus especificaciones. Así, propiedades como higroscopicidad, fotosensibi- lidad, termolabilidad o riesgo de contaminación mi- crobiana determinan de forma clara las condiciones en las que el producto deberá almacenarse. Fijar el periodo de validez de una materia prima supone conocer no sólo su mecanismo de degrada- ción química, sino también el tipo de cinética y las constantes de velocidad que la caracterizan. Hoy en día, existe una amplísima información al respecto que evita, casi siempre, la necesidad de proceder a la reali- zación de estudios experimentales de estabilidad. Una vez obtenida la información indicada, el mejor modo de proceder es asignar al producto una fecha de caduci- dad que asegure con creces su buen estado de conser- vación. Esta práctica es habitual, incluso, para produc- tos de reconocida estabilidad (por ejemplo cloruro potásico) si bien existe siempre la posibilidad de rea- nalizar el producto y asignarle un nuevo periodo de va- lidez. Como norma general se recomienda no fijar pe- riodos de validez superiores a cinco años, pues en este tiempo, incluso el aspecto exterior será con frecuencia defectuoso. Los comentarios relativos a las materias primas son aplicables, con las lógicas adaptaciones al material de acondicionamiento. Las farmacopeas actuales esta- blecen, con carácter general, especificaciones para re- cipientes y materiales de cierre en función de la forma farmacéutica que han de contener.
5.2. Proceso de elaboración
Las operaciones necesarias para la elaboración de ca- da forma farmacéutica, recogidas en la correspon- diente metódica, habrán de llevarse a cabo en unas condiciones tales que aseguren una producción co- rrecta. Esas condiciones deben establecerse sobre la base de estudios previos cuya complejidad variará de- pendiendo de la del propio preparado. En la elaboración de la metódica debe perseguirse, como objetivo fun- damental, la identificación de las etapas del proceso es- pecialmente susceptibles de dar lugar a desviaciones de la calidad y establecer unas condiciones de trabajo ri- gurosas en relación con las mismas. Para alcanzar este objetivo resulta indispensable seleccionar los parámetros más relevantes como indicadores de la marcha del pro- ceso. La variedad de situaciones a que hay que hacer frente incluso en un Servicio de Farmacia de hos- pital en el que el número de formas farmacéuticas distintas a elaborar está necesariamente restringido por los medios disponibles, es suficientemente amplia como para limitar la utilidad de cualquier regla a la que se pretenda dotar de validez general. Es por ello que en las obras en las que se afrontan este tipo de cuestiones, se suele proceder a la con- sideración del aseguramiento de la calidad de ma- nera individualizada para cada forma farmacéutica. Las características específicas de cada producto y el equipo disponible condicionan, en cada caso, los as- pectos del proceso a los que deberá prestarse atención preferente. La aplicación de técnicas de optimización estadística, que implican el uso de diseños experimentales apropiados, facilita la identificación de los mismos y la elección de las características de formulación y proceso de elabo- ración más apropiados. Entre las formas no estériles de elaboración habi- tual en la Sección de Farmacotecnia, cápsulas gelati- nosas rígidas, suspensiones y soluciones orales, supo- sitorios y pomadas, son las primeras las que permiten llevar a la práctica con menos dificultades los criterios que se han presentado en los párrafos anteriores, debido a las posibilidades que ofrecen en cuanto a estandari- zación del proceso de elaboración, incluso si como suele ser el caso se dispone de medios limitados. Por otra parte, el riesgo de que se produzcan desviaciones importantes de la calidad, con repercusiones a veces considerables, se puede minimizar prestando una ade- cuada atención a ciertas etapas del proceso que, aún
dentro de la simplicidad de la producción a pequeña escala, merecen ser consideradas como críticas. Al margen de las peculiaridades de cada situación es- pecífica, hay que hacer hincapié en algunos puntos concretos:
Un primer aspecto a tener en cuenta es la compo- sición de la formulación. Al margen de cuestiones ob- vias, como la selección del tamaño de las cubiertas, es importante establecer de forma clara las causas que justifican la presencia de cada componente y determi- nar sus propiedades. El conocimiento de características como la densidad aparente, el tamaño de partícula o el contenido en humedad del principio activo y los exci- pientes puede facilitar la resolución de problemas que se presenten con posterioridad. El mezclado de los componentes constituye una etapa clave en la preparación de las cápsulas al condi- cionar su uniformidad de contenido en principio acti- vo. Es por ello que a nivel industrial se presta una gran atención a la selección de la mezcladora y al estableci- miento de la velocidad y el tiempo de mezclado óptimos. Aunque en la Sección de Farmacotecnia no resulte po- sible afrontar un estudio riguroso del mezclado, es ne- cesario al menos asegurarse de que el método emplea- do garantiza una homogeneidad suficiente en la distribución del principio activo. A este respecto, el uso de trazadores, habitual hasta no hace muchos años, no es una práctica aconsejable al no existir garantía de comportamiento paralelo entre trazador y principio activo. No obstante, llama la atención el rigor con el que se plantea la utilización de colorantes en las for- mas de dosificación, frente a su amplísimo uso en la industria alimentaria, lo que supone una ingesta del co- lorante mucho mayor. Una toma de muestras debida- mente planificada, seguida de la determinación de principio activo, constituye el procedimiento más ade- cuado. Una vez establecidas las condiciones de mez- clado, las posibles deficiencias se podrán detectar fá- cilmente a través de la revisión de los resultados obtenidos con lotes sucesivos. Por último, aunque no es frecuente que surjan dificultades durante el llenado manual, hay que te- ner presente la posibilidad de que el polvo a en- capsular exhiba unas propiedades de flujo muy deficientes. En este caso, y si no es suficiente con adicionar lubrificantes, habrá que recurrir a la pre- paración de un granulado. Los problemas que plantea la puesta a punto de procedimientos de elaboración de formas líquidas se
centran básicamente en la estabilidad del sistema (sus- pensiones y emulsiones) o del principio activo (disolu- ciones). A pesar de la complejidad de algunos de los fenómenos implicados en los procesos de inestabiliza- ción, es posible muchas veces poner a punto métodos de control que, sin requerir un utillaje excesivamente costoso, aportan información suficiente para una co- rrecta formulación al nivel que se está comentando. Pomadas y supositorios presentan ciertas especifi- cidades relevantes en lo que se refiere a su formula- ción. La correcta selección de los vehículos y excipien- tes, tomando como base sus propiedades físicas, químicas y biofarmacéuticas, constituye un aspecto clave en el establecimiento de sus metódicas de elabo- ración.
5.3. Acondicionamiento
Algunos de los problemas asociados al acondi- cionamiento de los preparados constituye una par- te esencial de su proceso de elaboración, es conve- niente dedicar un epígrafe específico a las operaciones de envasado y reenvasado. La enorme incidencia de las mismas sobre la calidad del pro- ducto, que en la actualidad es un hecho común- mente aceptado, lo justifica. La estabilidad física, química y biofarmacéutica son aspectos cruciales a tener en cuenta en la selección del material y tipo de envase y en la planificación del proceso de en- vasado. Fenómenos como la permeabilidad al va- por de agua, el oxígeno o la radiación luminosa, procesos de fijación o liberación de determinados componentes del producto o del envase o una de- ficiente protección frente a microorganismos pue- den arruinar todos los esfuerzos dirigidos a conse- guir una correcta formulación y deben ser evaluados cuidadosamente. Hay que tener en cuen- ta que una visión positiva y actual del envase supo- ne su consideración como un elemento que contri- buye de una manera eficaz a mejorar la estabilidad del producto y no como un componente inerte con una función poco más que estética. Por lo tanto, se puede afirmar que la calidad del envase no debe ser inferior a la de la forma de dosificación que contie- ne, porque ninguna forma de dosificación tiene mayor calidad que su envase. Es interesante destacar los riesgos que encierra una actitud despreocupada en las frecuentes operacio- nes de reenvasado de especialidades comerciales para su adaptación al sistema de distribución del hospital. En
sentido estricto, tal operación supone un cambio sus- tancial en las características del producto, fundamen- talmente en lo que a identificación y periodo de vali- dez se refiere. Además de jugar un papel activo en relación con la estabilidad de las formas farmacéuticas, el envase debe permitir la identificación inequívoca del preparado que contiene. Además ha de servir de soporte de la información necesaria para su uso correcto, de la que formará parte ineludiblemente la fecha de caducidad. Para el establecimiento de la fecha de caducidad deben tenerse presentes, no só- lo las posibles alteraciones de carácter químico, sino también las modificaciones físicas y en última ins- tancia biofarmacéuticas que pueden producirse du- rante el almacenamiento de la forma de dosifica- ción en su envase definitivo. El Real Decreto 175/2001 establece que las eti- quetas de los envases deben ajustarse a los mode- los establecidos en el Formulario Nacional. Deberán contener como mínimo los siguientes datos:
– Denominación del preparado.
– Composición cuali y cuantitativa al menos de los principios activos y excipientes de declaración obligatoria.
– Fecha de elaboración y caducidad.
– Identificación del Servicio Farmacéutico dispen- sador.
– El nombre y nº del colegiado prescriptor, así co- mo el nombre del paciente, también se incluirán en la etiqueta o en todo caso, figurar en la infor- mación escrita que se entregará al paciente.
5.4. Control: toma de muestras y métodos analíticos
La toma de decisiones, ya sea en relación con lo- tes de materias primas que llegan a la Sección o con lo- tes de productos elaborados en la misma, constituye por su transcendencia, uno de los aspectos más carac- terísticos y al mismo tiempo más problemáticos de la ac- tividad del responsable de análisis y control. En general hay que concluir, inevitablemente de forma tajante: aceptar o rechazar, sobre la base de re- sultados procedentes de la inspección o el análisis de una muestra. Esta necesidad, característica de la fabri-
cación a nivel industrial surge en el ámbito hospitalario más como consecuencia del carácter destructivo de la mayor parte de los ensayos que del tamaño de los lotes, habitualmente reducido. El problema del muestreo adquiere, en estas cir- cunstancias, una gran relevancia, por depender en gran medida la corrección de las decisiones de la represen- tatividad de las muestras respecto de los lotes de los que procede, y su trascendencia se refleja en la cre- ciente atención prestada en los últimos tiempos al mis- mo en las farmacopeas, que prescriben de forma pre- cisa el tamaño y las restantes características de las muestras a examinar en el control de los preparados recogidos en ellas. A un nivel más general, la abundan-
te bibliografía dedicada en las últimas décadas a los as- pectos estadísticos del muestreo, así como el uso ha- bitual de planes establecidos sobre bases racionales,
constituyen dos buenas pruebas de la importancia de un problema que en determinados campos, como el de la farmacia, trasciende los aspectos meramente econó- micos para alcanzar una vertiente tan esencial como es
la de la seguridad.
La selección de planes de muestreo que hagan compatible un tamaño de muestra adecuado con un nivel de seguridad suficiente encierra especiales difi- cultades cuando, como ocurre en la Sección de Far- macotecnia, el tamaño de los lotes que se reciben y se producen es muy reducido. Ello es debido a que la ma-
yor parte de los planes de muestreo se han elaborado pa- ra tomar decisiones acerca de lotes de gran tamaño. Sin embargo, hoy en día es posible acudir a algunos sufi- cientemente adaptados al control de lotes pequeños. Entre ellos cabe destacar los Military Standars para control por variables (Sampling Procedures and Tables for Inspection by Variables for Percent Defective. Mil- Std-414. Government Office. Washington D.C. 1957)
y los planes NCR para control por atributo (Dodge
H.F. y Cone A.F. A Cumulative Results Plan for Small Sample Inspection. Ind. Qual. Cont. 21,4-9, 1964). La información relativa a estos planes y a otros que pueden resultar de aplicación aquí, está accesible en los textos básicos sobre aseguramiento de la calidad que se pre- sentan en el anexo bibliográfico de este capítulo. En algunos casos, las farmacopeas más actuales estable- cen criterios utilizables, también, para lotes compuestos de pocas unidades. Una vez elegida la muestra de cuyas caracterís- ticas se van a inferir las del lote, es necesario efec- tuar sobre ella determinaciones analíticas de com-
plejidad variable. A este respecto hay que tener en cuenta que una falta de confianza en las medidas efectuadas hace imposible tomar una decisión so- bre el grado de adaptación del producto a las exi- gencias establecidas. Por tanto, hay que prestar una gran atención a la caracterización de los mé- todos analíticos, tanto en lo que se refiere a su exactitud como a su precisión y al control perió- dico de sus resultados utilizando, siempre que sea posible, patrones contrastados. En este aspecto concreto la aplicación de métodos estadísticos, como por ejemplo la construcción de gráficos de control, puede representar una valiosa ayuda.
El Real Decreto 175/2001 establece que la dis- pensación de fórmulas magistrales y preparados ofici- nales se ajustará a lo dispuesto en la legislación vigente. Las fórmulas magistrales y preparados oficinales se dispensarán en envases adecuados a su naturaleza y al uso al que estén destinados, de forma que garanticen la protección del contenido y el mantenimiento de la ca- lidad del mismo durante el tiempo de validez establecido por el farmacéutico elaborador. Este mismo RD establece que en el acto de la dis- pensación de la fórmula magistral o preparado ofici- nal, el farmacéutico proporcionará al paciente la infor- mación oral y escrita, necesaria y suficiente, para garantizar su correcta identificación, conservación y utilización, así como la adecuada observancia del tra- tamiento. En el caso de preparados oficinales y fór- mulas magistrales tipificadas se ajustará esta información a la contenida en el Formulario Nacional. En el caso de una fórmula magistral no tipificada, la información escrita incluirá, al menos:
– Oficina de farmacia o servicio farmacéutico dis- pensador: nombre, dirección y número de teléfono.
– Composición cualitativa y cuantitativa completa, al menos, de los principios activos y de los excipientes de declaración obligatoria.
– Forma farmacéutica, dosis unitaria y número de dosis.
– Posología y frecuencia de administración según lo indicado en la receta.
– Condiciones de conservación, si procede.
– Advertencia: los medicamentos deben mantenerse fuera del alcance de los niños.
Si la naturaleza del medicamento lo requiere, se de- berán incluir, además, advertencias especiales, tales co- mo:
– Duración del tratamiento, cuando tenga que ser li- mitado.
– Precauciones de empleo en grupos especiales de población (niños, mujeres embarazadas o en perio- do de lactancia, ancianos, deportistas, patologías es- pecíficas).
– Posibles efectos sobre la capacidad de conducción de vehículos o de manipulación de determinadas máquinas.
– Medidas que se deben adoptar en caso de sobre- dosis.
Disponer de información actualizada es una requisito previo para afrontar las actividades pro- pias de la Sección de Farmacotecnia. Aunque esta información se encuentra dispersa en un conside- rable número de libros y de revistas de la especia- lidad, es posible hacer una selección de publica- ciones que constituyen una documentación mínima cuya consulta permite resolver una buena parte de los problemas más frecuentes. En la selección que se presenta se han excluído aquellas obras como farmacopeas, índices y formularios de medicamentos de evidente utilidad pero cuya pre- sencia en un Servicio de Farmacia se da por supuesta. Se incluye, en cambio, una breve relación de las revistas de mayor interés por difundir los más recientes avances en este campo y de cuya consulta se puede obtener in- formación difícilmente alcanzable por otros medios.
En este apartado se recogen algunas obras que permiten completar con datos específicos la in- formación incluida en los textos generales. Para su presentación se han establecido cuatro grupos buscando, en lo posible, una concordancia con la estructura de este capítulo. En algunos casos, lo indicativo del título hace innecesario cualquier co- mentario sobre su contenido.
– Ridway K. Hard Capsules: Development and Technology. The Parmaceutical Press. London 1987.
– Niellond F, Marti-Mestres G. Pharmaceutical Emulsions and Suspensions. Marcel Dekker. New York, 2000.
– Turco S, King RE. Sterile Dosage Forms (3.ª ed.). Lea & Febiger. Philadelphia, 1987.
– American Pharmaceutical Assoc & The Pharma- ceutical Society of Great Britain. Handbook of Pharmaceutical Excipients. 3ª ed. APhA. Washington, 2000.
Este compendio responde a la necesidad, no cu- bierta totalmente por los textos oficiales, de disponer de información fiable sobre este heterogéneo grupo de productos. Para cada coadyuvante incluye información relativa a propiedades físicas y químicas, estabilidad, condiciones de almacenamiento y aplicaciones.
– Vila-Jato JL. Tecnología Farmacéutica (2 vol.). Editorial Síntesis. Madrid, 1997.
Texto de referencia dentro de la bibliografía en es- pañol sobre el tema. Aporta información de conside- rable interés sobre diseño, eleboración y control de las distintas formas farmacéuticas.
– Aulton ME. Pharmaceutics: The Science of Dosage Form De- sign. 2ª ed. Churchill & Livingstone. London, 2001.
Este texto, ya en su segunda edición, mantiene to- da su utilidad como guía para un curso de licenciatu- ra en Farmacia y tiene, por lo tanto, una intención eminentemente didáctica. La actualidad de la infor- mación que contiene, lo convierte en un elemento de gran utilidad para captar la orientación actual de la far- macotecnia. La documentación técnica que incluye es mas bien escasa.
– Gennaro AR. Remington. Farmacia, 19ª ed. (2 vol.). Editorial Médica Panamericana. Buenos Aires, 1998.
Se trata de la versión castellana de la penúltima edi- ción del Remington’s Pharmaceutical Sciences. Su con- tenido cubre una amplia gama de materias, con algu- nos capítulos dedicados a aspectos tecnológicos de las formas de dosificación.
– La Encyclopedia of Pharmaceutical Technology (Swarbrick J. y Boyland J.C.Eds. M. Dekker, New York) recoge, en 20 volúmenes y ordenada alfabé- ticamente una información actual y completa sobre tecnología farmacéutica.
– Bolton S.
Pharmaceutical Statistics: Practical and Clinical Ap- plications. 3ª ed.
M. Dekker. New York, 1997.
Aunque se trata de un texto básico de estadística, tanto su orientación como las aplicaciones que pre- senta, centradas en las formas de dosificación, lo dotan de una utilidad especial a la hora de planificar ensayos o poner a punto procedimientos de control.
– Juran JM, Gryna FM. Manual de control de calidad (2 vol.). McGraw Hill Interamericana. Barcelona, 1993.
Obra general en la que se desarrollan con una gran amplitud diversos aspectos relativos a los planes de muestreo, las técnicas de optimización estadística y, en general, los métodos matemáticos de utilidad en este campo. Incluye un capítulo dedicado específicamente a la industria farmacéutica.
– Willing SH.
Good Manufacturing Practices for Pharmaceuticals 5ª ed.
M. Dekker. New York, 2000
– Berry IR, Nash RA.
Pharmaceutical Process Validation. 2ª ed.
M. Dekker. New York, 1993
– Connors KT, Amidon JL, Stella VJ. Chemical Stability of Pharmaceuticals (2.ª ed.). J. Wiley. New York, 1986.
Junto con los principios cinéticos y químicos que ri-
gen los procesos de degradación de los medicamentos y la planificación de los estudios de estabilidad, incluye capítulos con información específica sobre las carac- terísticas de estabilidad de un gran número de principios activos.
– Ahuja S, Seypinski.S. Handbook of Modern Pharmaceutical Analysis Academic Press. San Francisco,. 2001.
En este texto se incluyen una descripción detallada de procedimientos analíticos de interés junto con mé- todos de control de formas farmacéuticas a los que di- fícilmente se accede en textos de técnicas analíticas.
– Moffart AC. Clarke’s Isolation and Identification of Drugs (2.ª ed.). The Pharmaceutical Press. London, 1986.
En su segunda edición esta obra, que se puede ca- lificar de clásica, contiene una gran profusión de datos de interés inmediato para el análisis de medicamentos. Los capítulos de carácter general sobre métodos ins- trumentales merecen también ser destacados.
– Florey K. (desde 1992 Brittain HG.). Analytical Profiles of Drug Substances (27 vol.). J. Wiley. New York ,1972-2001.
Colección de monografías, de aparición casi re- gular, que recogen la práctica totalidad de la infor- mación existente sobre cada uno de los medicamen- tos que trata. Esta información rebasa los aspectos estríctamente analíticos para incidir en otros, tam-
bién de gran interés, como propiedades farmacoci- néticas y de estabilidad.
El elevado número de obras que aparecen cada año determina la necesidad de prestar una considerable atención a las novedades bibliográficas que, en muchos casos, suponen mejoras muy notables en relación con los libros disponibles en un momento dado.
La mayor parte de las revistas dedicadas a la Far- macia de Hospital publican habitualmente trabajos so- bre Tecnología. Éste es el caso de American Journal of Health-System Pharmacy y de Farmacia Hospitalaria Sin embargo, si se pretende mantener un adecuado nivel de actualización en este campo, resulta necesario acudir a otras revistas específicas. A continuación se presenta una relación de estas publicaciones que, aun- que tal vez vaya más lejos de lo que puede ser la activi- dad media en una sección de farmacotecnia, su con- sulta deberá permitir a los profesionales más interesados obtener una visión más completa.
– Drug Development & Industrial Phamacy.
– International Journal of Pharmaceutics.
– Journal of Pharmaceutical Sciences.
– Journal of Pharmacy and Pharmacology.
– Pharmaceutical Research.
– Pharmaceutical Technology.
Aunque no es previsible que en un Servicio de Farmacia se disponga de todas ellas, su consulta se ve fa- cilitada a través de bibliotecas de centros oficiales y, en especial, universitarios.
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