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Timestamp: 2019-02-22 17:12:52+00:00

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Tema 25. Impactos sobre el agua
Situación el agua en nuestro país
Hay dos problemas importantes a los que debemos hacer frente hoy día, y que son los derivados de:
Deterioro de su calidad debido a los vertidos
La escasez de agua, se pone cada vez más de manifiesto, a medida que aumenta la población y el consumo derivado de las diversas actividades urbanas e industriales que desarrolla nuestra civilización actual. La escasez se pone de manifiesto de forma dramática cuando se prolongan los periodos de sequía. Las señales de alarma ya se han disparado para un buen porcentaje de la población que habita el planeta, dado que hay un elevado porcentaje de la misma que no tiene acceso a agua potable.
El efecto "diluyente" de contaminantes que se atribuía tradicionalmente al agua de los ríos y del mar, ha dado lugar a un panorama desolador en muchos casos, transformando algunos ríos en auténticas cloacas y contaminando gravemente las aguas de muchos mares.
La Directiva 91/271/CEE, en su art. 16 establece la obligación de hacer públicos de forma periódica, informes sobre la recogida y tratamiento de aguas residuales. En España, la Ley de aguas se publicó en forma de RD Legislativo 1/2001. La Ley de Costas (22/1988) establece la aprobación previa obligatoria de toda actividad susceptible de contaminar el conocido como "dominio público hidráulico" o el marítimo costero, o marítimo terrestre. Estas leyes están especialmente dirigidas a evitar y controlar la contaminación procedente de los vertidos.
Directiva 91/271/CEE. Tratamiento de las aguas residuales urbanas
La Directiva 91/271/CEE del Consejo, de 21 de mayo de 1991, relativa al tratamiento de las aguas residuales urbanas fue publicada en Diario Oficial L 135 de 30.05.1991. Modificada por la Directiva 98/15/CE de la Comisión, de 27 de febrero de 1998 [Diario Oficial L 67 de 07.03.1998].
Síntesis.- Esta Directiva se refiere a la recogida, tratamiento y vertido de las aguas residuales urbanas, así como al tratamiento y vertido de las aguas residuales de algunos sectores industriales. La finalidad de la Directiva es proteger el medio ambiente contra todo deterioro debido al vertido de esas aguas.
Las aguas residuales industriales que se vierten a los sistemas colectores y de evacuación de aguas residuales y lodos procedentes de las depuradoras de aguas residuales urbanas están sujetas a normativas y autorizaciones específicas por parte de las autoridades competentes.
La Directiva establece un calendario que los Estados miembros deben respetar para equipar las aglomeraciones urbanas que cumplen los criterios establecidos en la Directiva, de sistemas colectores y de tratamiento de las aguas residuales. Los Estados miembros establecen, basándose en las disposiciones del Anexo II, una lista de zonas sensibles y menos sensibles que reciben las aguas depuradas. Esas listas deben revisarse regularmente. El tratamiento de las aguas urbanas varía en función de la sensibilidad de las aguas receptoras.
Establece requisitos específicos para los vertidos de aguas industriales residuales y biodegradables procedentes de algunos sectores industriales y que no pasan por las depuradoras de aguas residuales urbanas antes de verterse a las aguas receptoras. Los Estados miembros son responsables de la vigilancia de los vertidos procedentes de las depuradoras y de las aguas receptoras. Velan por que, cada dos años, las autoridades nacionales competentes publiquen un informe de evaluación que debe presentarse a la Comisión.
Los Estados miembros elaboran y presentan a la Comisión los programas nacionales de aplicación de la presente directiva. Disposiciones derogatorias y temporales.
Directiva 98/15/CE El objetivo de la Directiva es establecer requisitos sobre los vertidos de las depuradoras de aguas residuales urbanas con el fin de acabar con las diferencias de interpretación de los Estados miembros. La Directiva precisa en particular que:
la posibilidad de utilizar medias diarias de los valores de la concentración total de nitrógeno se refiere tanto a las poblaciones cuyo número de habitantes equivalentes sea de entre 10.000 y 100.000 como a las de más de 100.000
la condición sobre la temperatura del vertido en el reactivo biológico y la limitación del tiempo de funcionamiento teniendo en cuenta las condiciones climáticas de la zona sólo se aplican al método alternativo que utiliza medias diarias
la utilización del medio alternativo debe garantizar el mismo nivel de protección del medio ambiente que la técnica de las medias anuales.
Informe - COM(2001) 685 final
Informe de la Comisión, de 21 de noviembre de 2001, sobre la aplicación de la Directiva 91/271/CEE del Consejo, de 21 de mayo de 1991, relativa al tratamiento de las aguas residuales urbanas, modificada por la Directiva 98/15/CE de la Comisión, de 27 de febrero de 1998.
Este informe repasa el estado de aplicación de la Directiva a 31 de diciembre de 1998 y concluye que los Estados miembros hacen grandes esfuerzos para cumplir los requisitos de la Directiva, lo que se traduce en una mejora significativa de la calidad de las aguas europeas. Subsisten no obstante problemas en la mayoría de los Estados miembros:
Muchas aglomeraciones han subestimado el nivel de tratamiento necesario para las aguas urbanas. El vertido de aguas residuales insuficientemente tratadas ha causado la contaminación de algunos mares.
La mayoría de los Estados miembros no han respetado los plazos de aplicación de la Directiva, si bien se han registrado importantes progresos desde diciembre de 1998.
A 31 de diciembre de 1998, 37 ciudades europeas de más de 150.000 habitantes vertían sus aguas residuales sin tratar en el medio natural y 57 vertían una gran parte sin tratar o insuficientemente tratadas. Desde entonces, se han registrado progresos notables.
Directiva 76/464/CEE del Consejo, de 4 de mayo de 1976, relativa a la contaminación causada por determinadas sustancias peligrosas vertidas en el medio acuático de la Comunidad.
Directiva del Consejo 91/271/CEE, de 21 de mayo de 1991, sobre el tratamiento de las aguas residuales urbanas.
Resolución 95/228/CE del Consejo, de 20 de febrero de 1995, relativa a la protección de las aguas subterráneas.
Directiva 98/15/CE de la Comisión, de 27 de febrero de 1998, por la que se modifica la Directiva 91/271/CEE del Consejo, de 21 de mayo de 1991, en relación con determinados requisitos establecidos en su anexo I, sobre el tratamiento de las aguas residuales urbanas.
Directiva 98/83/CE, del Consejo, de 3 de noviembre de 1998, relativa a la calidad de las aguas destinadas al consumo humano.
Ley 29/1985, de 2 de agosto, de Aguas. modificada por el RDL 1/2001
Real Decreto 849/1986, de 11 de abril, o Reglamento del Dominio Público Hidráulico.
Orden de 12 de noviembre de 1987, de normas de emisión, objetivos de calidad y métodos de medición de referencia relativos a determinadas sustancias nocivas o peligrosas contenidas en los vertidos de aguas residuales.
Orden de 8 de febrero de 1988, relativa a los métodos de medición y a la frecuencia de muestreos y análisis de aguas superficiales que se destinen a la producción de agua potable.
Orden de 19 de diciembre de 1989, por la que se dictan normas para la fijación en ciertos supuestos de valores intermedios y reducidos del coeficiente K, que determina la carga contaminante del canon de vertido de aguas residuales.
Real Decreto-Ley 11/1995, de 28 de diciembre, por el que se establecen las normas aplicables al tratamiento de las aguas residuales urbanas. Traspone las normas de emisión señaladas en la Directiva del Consejo 91/271/CEE, de 21 de mayo, sobre tratamiento de aguas residuales urbanas.
Real Decreto 261/1996, de 16 de febrero, sobre protección de las aguas contra la contaminación producida por los nitratos procedentes de fuentes agrarias. Traspone las normas de emisión contenidas en la Directiva del Consejo 91/676/CEE, de 12 de diciembre, relativa a la protección de las aguas contra la contaminación producida por nitratos utilizados en agricultura.
Real Decreto 509/1996, de 15 de marzo, de desarrollo del Real Decreto-Ley 11/1995, de 28 de diciembre, por el que se establecen las normas aplicables al tratamiento de las aguas residuales urbanas. Traspone las normas de emisión señaladas en la Directiva del Consejo 91/271/CEE, de 21 de mayo, sobre tratamiento de aguas residuales urbanas.
Real Decreto 2116/1998, de 2 de octubre, por el que se modifica el Real Decreto 509/1996, de 15 de marzo, de desarrollo del Real Decreto-Ley 11/1995, de 28 de diciembre, por el que se establecen las normas aplicables al tratamiento de las aguas residuales. Transpone la Directiva 98/15/CE, por la que se modifica la Directiva 91/271/CEE.
Política comunitaria de protección y gestión de aguas
Comunicación de la Comisión, de 21 de febrero de 1996, relativa a la política de aguas comunitaria.
Esta Comunicación expone el enfoque adoptado por la Comisión en lo relativo a la protección de las aguas. En ella se detallan los objetivos de dicha política, que son:
garantizar el abastecimiento de agua potable;
garantizar el abastecimiento de agua potable o de aguas no destinadas al consumo humano para necesidades económicas distintas del consumo humano;
protección y preservación del medio acuático;
limitación de las catástrofes naturales (sequía, inundaciones).
En ella se definen los distintos tipos de contaminación a que pueden estar expuestas las aguas:
contaminación de fuente puntual;
contaminación de fuente difusa;
contaminación accidental;
acidificación;
Los principios de esta política son los siguientes:
un nivel de protección elevado;
el principio de cautela;
la acción preventiva;
la corrección en la fuente de los daños contra el medio ambiente;
el principio "quien contamina, paga";
la integración de esta política en las otras políticas comunitarias;
la utilización de los datos científicos y técnicos disponibles;
la diversidad de las condiciones ambientales de las regiones de la Comunidad;
la relación costes/beneficios;
el desarrollo económico y social de la Comunidad;
Directiva marco relativa al ámbito de las aguas
Directiva 2000/60/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 23 de octubre de 2000, por la que se establece un marco comunitario de actuación en el ámbito de la política de aguas [Diario Oficial L 327 de 22.12.2000]. Modificado por el siguiente acto: Decisión n° 2455/2001/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 20 de noviembre de 2001 [DO L 331 de 15.12.2001]
Según establece la presente Directiva, los Estados miembros deberán determinar todas las cuencas hidrográficas que se encuentran en su territorio y asignarlas a distritos hidrográficos. Las cuencas hidrográficas que se extiendan por el territorio de más de un Estado se incorporarán a un distrito hidrográfico internacional. A más tardar el 22 de diciembre de 2003, se designará una autoridad competente para cada distrito hidrográfico.
Cuando hayan transcurrido cuatro años desde la fecha de entrada en vigor de esta Directiva, los Estados miembros deberán hacer un análisis de las características de cada distrito hidrográfico, un estudio de la incidencia de la actividad humana sobre las aguas, un análisis económico del uso de las mismas y un registro de las zonas que necesiten una protección especial. Deberá elaborarse un registro de todas las masas de agua que se utilicen parar la captación de agua destinada al consumo humano que proporcionen un promedio de más de 10 m3 diarios, o que abastezcan a más de cincuenta personas.
Nueve años después de la fecha de entrada en vigor de la Directiva, deberá elaborarse un plan de gestión y un programa de medidas en cada distrito hidrográfico, que tendrán por objeto:
prevenir el deterioro, mejorar y restaurar el estado de las masas de agua superficiales, lograr que estén en buen estado químico y ecológico y reducir la contaminación debida a los vertidos y emisiones de sustancias peligrosas;
proteger, mejorar y restaurar las aguas subterráneas, prevenir su contaminación y deterioro y garantizar un equilibrio entre su captación y su renovación;
Los objetivos anteriores deberán alcanzarse 15 años después de la entrada en vigor de la Directiva, pero este plazo podrá retrasarse o modificarse siempre que se respeten las condiciones establecidas por la Directiva.
Decisión nº 2455/2001/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 20 de noviembre de 2001, por la que se aprueba la lista de sustancias prioritarias en el ámbito de la política de aguas, y por la que se modifica la Directiva 2000/60/CE [Diario Oficial L 331 de 15.12.2001].
Tiene como objetivo clasificar por orden de prioridad las sustancias respecto de las que se establecerán normas de calidad y medidas de control de las emisiones a escala comunitaria.
Fijación de prioridades basado en mediciones y modelos. Se proponen 33 «sustancias o grupos de sustancias prioritarias», entre las que cabe destacar el antraceno, el benceno, el cadmio y sus compuestos, el tributiltín o el naftaleno. La lista completa figura aneja a la decisión.
La lista volverá a ser examinada y adaptada por la Comisión Europea en el plazo de los cuatro años siguientes a la entrada en vigor de la directiva marco sobre el agua y, a continuación, cada cuatro años como mínimo. La revisión tendrá en cuenta toda la información procedente de los Estados miembros, el Comité Científico de Toxicología, Ecotoxicología y Medio Ambiente (CSTEE), la Agencia Europea de Medio Ambiente, los programas comunitarios de investigación, los organismos internacionales de los que forma parte la Comisión, las asociaciones empresariales europeas y las organizaciones de protección del medio ambiente.
Comunicación de la Comisión al Consejo, al Parlamento Europeo y al Comité Económico y Social: política de tarificación y uso sostenible de los recursos hídricos.
El agua constituye una de las prioridades ambientales de la Comisión Europea. La Directiva marco sobre política de aguas establece las orientaciones que ha de tener dicha política en Europa durante las próximas décadas. Fomenta en particular el recurso a la tarificación del agua y a los cánones para incitar a los usuarios a utilizar los recursos hídricos de manera más sostenible y para que el sector económico recupere los costes de los servicios relacionados con el agua. Este es el contexto en el que la Comisión elaboró su comunicación sobre la tarificación y el uso sostenible de los recursos hídricos, cuya finalidad es impulsar un debate político provechoso sobre estas cuestiones e informar a las partes interesadas.
La sostenibilidad de los recursos hídricos se ve amenazada en diversas regiones de Europa. Pueden citarse, a modo de ejemplo, la salinización de los acuíferos, las reducciones en el caudal de numerosos ríos o la contaminación difusa imputable a la agricultura.
Convenio de Helsinki sobre la protección y la utilización de los cursos de agua transfronterizos y de los lagos internacionales
Decisión 95/308/CE del Consejo, de 24 de julio de 1995, relativa a la celebración, en nombre de la Comunidad, del Convenio sobre la protección y uso de los cursos de agua transfronterizos y los lagos internacionales (Convenio de Helsinki) [Diario Oficial L 186 de 05.08.1995].
El Convenio sobre la protección y uso de los cursos de agua transfronterizos y los lagos internacionales fue firmado en nombre de la Comunidad Europea en Helsinki el 18 de marzo de 1992. Establece el marco de la cooperación entre los países miembros de la Comisión Económica para Europa de las Naciones Unidas con el fin de prevenir y controlar la contaminación de los cursos de agua transfronterizos y garantizar el uso racional de los recursos acuáticos, en la perspectiva de un desarrollo sostenible
Existen otros convenios, como el Convenio sobre la protección del Rin, o el de la Región del Danubio y del Mar Negro.
Disposiciones generales sobre agua potable
Directiva 80/778/CEE del Consejo, de 15 de julio de 1980, relativa a la calidad de las aguas destinadas al consumo humano.
Directiva 81/858/CEE del Consejo, de 19 de octubre de 1981;
Directiva 90/656/CEE del Consejo, de 4 de diciembre de 1990;
Directiva 91/692/CEE del Consejo, de 23 de diciembre de 1991;
Directiva 98/83/CE del Consejo, de 3 de noviembre de 1998.
Las aguas destinadas al consumo humano son todas las aguas utilizadas para dicho fin, bien en su estado natural, bien previo tratamiento, independientemente de cuál sea su procedencia. La actual Directiva no contempla las aguas minerales naturales ni las aguas medicinales. La Directiva establece los requisitos que ha de cumplir la calidad de las aguas.
La Directiva tiene por objeto proteger la salud de las personas estableciendo los requisitos de salubridad y de limpieza que debe cumplir el agua potable en la Comunidad. La Directiva se aplicará a todas las aguas destinadas al consumo humano, excepto las aguas minerales naturales y las aguas medicinales. Los Estados miembros velarán por que el agua potable:
no contenga ningún tipo de microorganismo, parásito o sustancia que pueda suponer un peligro para la salud humana;
cumpla los requisitos mínimos (parámetros microbiológicos, químicos y los relativos a la radiactividad) establecidos por la Directiva
Asimismo existen diversas Directivas que regulan las normas de calidad y de control de las aguas dulces supericiales, y los métodos de medición y análisis.
Se regulan también las Aguas de baño, Aguas residuales urbanas , Aguas para cría de moluscos , Aguas piscícolas .
Normativa sobre Polución marina. Destacamos entre otros, el Convenio de Barcelona sobre la protección del Mediterráneo , Convenio de Helsinki para la protección del mar Báltico , Convenio de París para la protección del medio marino del Atlántico Nordeste , Contaminación marina accidental , o el Fondo de indemnización de daños causados por la contaminación de hidrocarburos en aguas europeas
En cuanto al vertido de substancias, tiene para nosotros especial incidencia la contaminación debida a los Nitratos
Directiva 91/676/CEE del Consejo, de 12 de diciembre de 1991, relativa a la protección de las aguas contra la contaminación producida por nitratos utilizados en la agricultura [Diario Oficial L 375 de 31.12.1991].
La contaminación de las aguas por nitratos se ha visto favorecida por los sistemas agrícolas de producción intensiva, que han supuesto un uso creciente de abonos químicos y la concentración de un gran número de cabezas de ganado en pequeñas extensiones de terreno.
La contaminación del agua por nitratos plantea problemas a todos los países de la Comunidad. Las fuentes de contaminación por nitratos son difusas (vertidos en varios puntos difíciles de ubicar) y los principales contaminadores (las explotaciones agrícolas) se resisten a adoptar medidas que afecten a la viabilidad económica de sus explotaciones. En la década de los 80, se observó un deterioro continuo de la situación (un incremento anual de 1 mg/l aproximadamente de la concentración media de nitratos en el agua) por el desarrollo de las explotaciones de cría intensiva (pollos, cerdos) en zonas que ya están saturadas y de cultivos intensivos que recurren a herbicidas químicos y a una cantidad excesiva de abonos
En cuanto al vertido de sustancias peligrosas, merece especial atención la contaminación debida al mercurio y sus derivados:
Modificada por las medidas siguientes: Directiva 90/656/CEE del Consejo, de 4 de diciembre de 1990;
Estas Directivas se refieren a las aguas interiores de superficie, las aguas de mares territoriales y las aguas interiores del litoral. De acuerdo con la Directiva 76/464/CEE (resumen 8.1.8.6a) establecen con respecto a las instalaciones de electrólisis de los cloruros alcalinos que utilizan células de cátodo de mercurio:
los valores límite de las normas de emisión de mercurio en las citadas aguas y los plazos fijados para el cumplimiento de estos valores;
los métodos de análisis de referencia que permiten determinar el contenido de mercurio en los vertidos y en el medio acuático;
un procedimiento de vigilancia y control aplicable a los vertidos
De forma general, y para prevenir la contaminación del medio acuatico por sustancias peligrosas se han establecido diversas Directivas:
Directiva 76/464/CEE del Consejo, de 4 de mayo de 1976, relativa a la contaminación causada por determinadas sustancias peligrosas vertidas en el medio acuático de la Comunidad. Modificada por las medidas siguientes: Directiva 90/656/CEE del Consejo, de 4 de diciembre de 1990; Directiva 91/692/CEE del Consejo, de 23 de diciembre de 1991.
La Directiva 76/464/CEE del Consejo se aplica a las aguas interiores superficiales, las aguas marinas territoriales, las aguas interiores litorales y las aguas subterráneas.
Para luchar contra la contaminación de las aguas, se establecen dos listas con las sustancias peligrosas que hay que controlar
Finalmente, y para la protección de aguas subterráneas se estableció la Directiva 80/68/CEE del Consejo, del 17 de diciembre de 1979, relativa a la protección de las aguas subterráneas contra la contaminación causada por determinadas sustancias peligrosas.
Las mencionadas Directivas tienen por objeto impedir el vertido de algunas sustancias tóxicas, persistentes y bioacumulables en las aguas subterráneas. Se excluyen:
los vertidos de efluentes domésticos que provengan de algunas viviendas aisladas;
los vertidos que contengan sustancias reguladas por la Directiva 80/68/CEE en cantidades o concentraciones muy pequeñas;
los vertidos de materias que contengan sustancias radiactivas.
La inversión necesaria, estimada a comienzos del 2001, para cumplir la totalidad de los requisitos recogidos en la normativa europea ascendería a 12.000 millones de euros (dos billones de pesetas). La participación de la Administración Central asciende a 3.000 millones de euros hasta el 2005, de los que el 80% está ya comprometido en obras y actuaciones. A esto hay que añadir la financiación proveniente de los Fondos Europeos para Comunidades Autónomas.
En 1998 el 48% de la población contaba con sistemas de tratamiento que cumplían los requisitos de la UE y un 16% más estaban en proceso de cumplirlos.
El Plan Nacional de Saneamiento y Depuración de Aguas Residuales (1995 - 2005) se aprobó por Resolución de 28 de abril de 1995. Una semana después fue refrendado por las Comunidades Autónomas.
En España, el 84% de la población equivalente total está afectada por la aplicación de la Directiva, correspondiéndose con aglomeraciones mayores de 2.000 h-e (habitantes equivalentes) en aguas continentales y estuarios; mayores de 10.000 h-e en aguas costeras; con una carga contaminante total de 70 millones de habitantes equivalentes.
El 16% restantes equivale a 13 millones de habitantes, en aglomeraciones menores de 2.000 h-e, etc. la Directiva exige un tratamiento adecuado para el cumplimiento de las otras Directivas. En cuanto a la zonificación en normal, zona menos sensible y sensible encontramos:
87% de población se encuentra en zonas normales
2% en zonas menos sensibles
11% en zonas sensibles
según datos oficiales del año 2000.
En cuanto al tipo de carga contaminante, nos encontramos con la siguiente situación
Tipo de carga contaminante
Carga (h-e)
34.068.550
10.553.485
25.113.367
69.735.402
Para el mismo año (2000) cabe destacar en lo relativo al estado de depuración:
40.831.575
13.290.345
15.613.482
Para concluir se hace referencia a los sectores industriales afectados por la Directiva
Carga Total h-e
Nº insta laciones
Carga Total Conforme h-e
% Carga Total Conforme
1.013.015
Prod elaborados sector hortofrutícola
1.049.694
Elabor y embot. bebidas sin alcohol
Transformación de la patata
1.474.296
Prod de alcohol y bebidas alcohólicas
5.713.413
4.183.781
Fabric piensos de prod vegetales
Fabric gelatina y cola de prod animal
Industria transformación pescado

References: Resolución 

Real Decreto 

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Decisión nº 
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