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Timestamp: 2017-08-21 08:45:18+00:00

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Escuela Peruana Derecho
1. DERECHO DE RETENCIÓN (Legislación argentina. Códigos modernos. Perú)_____________SUMARIO:I.- Introducción a) Familia de derecho hispanoamericanaII.- El derecho de retención en el Código de Vélez a) Originalidad legislativa b) Naturaleza jurídica del llamado derecho de retenciónIII.- El Código alemán y otros códigos europeos a) Código civil suizo b) Código griego c) Código polaco d) Código de Holanda (1992)IV.- El nuevo Código de CubaV.- Influencia del Código argentino sobre la legislación moderna: a) Paraguay b) Portugal 1967 y ex-colonias portuguesas c) Códigos mexicanos estatales d) Proyecto colombiano de Valencia ZeaVI.- Influencia del Código argentino... (cont). Perú a) Código de 1856 b) Código de 1936 c) Código de 1984VII.- Conclusiones__________________I.- Introducción Los países de Hispanoamérica tienen una tradición jurídicacomún, que hunde sus raíces en el Derecho castellano, y la Legisla-ción de Indias, lo que ha permitido al maestro Castán Tobeñas hablarde la existencia de una familia de derecho hispanoamericana.
2. 2 Es cierto que con posterioridad a la emancipación, y comouna reacción contra la sujeción a que se encontraron sometidas lascolonias, los codificadores americanos en un primer momento preten-dieron romper todo vínculo de vasallaje y volvieron su mirada haciael Código Napoleón, llegando incluso a adoptarlo en una traduccióncasi literal, como sucedió con el primer Código civil de Bolivia. Superada esa etapa, los dos grandes codificadores deAmérica del Sur, Andrés Bello y Dalmacio Vélez Sársfield, elaborarontrabajos de marcada originalidad legislativa, en los que se amalgama-ban una buena sistemática en la distribución de materias, larecepción de las mas modernas doctrinas del derecho occidental, juntocon el respeto por instituciones de probada eficacia y añeja tradi-ción. El Código de Chile ejerció marcada influencia en los paísesde la vertiente del Pacífico, ya que fue adoptado casi sin retoquespor muchos de ellos, y por su parte Paraguay puso en vigencia demanera integral el Código Civil argentino. Lamentablemente con el correr de los años, los legisladoresnacionales, enfrentados con la necesidad de modernizar sus Códigos,olvidaron con frecuencia los trabajos que de manera paralela serealizaban en otros países de América, cuyo ejemplo podía resultar desuma utilidad por la comunidad de intereses y la similitud de lascondiciones sociales que debían regularse. Muchas veces hemos reprochado a nuestros juristas esaactitud, que los impulsaba a imitar modelos jurídicos adoptados porpueblos de costumbres dispares y una idiosincrasia extraña, mientrasolvidaban los esfuerzos que se desarrollaban en los países hermanosde Hispanoamérica. Afortunadamente, sin embargo, en otras oportunidades se haprestado atención a las investigaciones y aportes efectuados por losjuristas de países hermanos. Como primer ejemplo citaremos el casodel nuevo Código de Paraguay, que data de hace una década, donde laComisión de Codificación se apartó del Anteproyecto de De Gásperi,sumamente influenciado por el Código italiano de 1942, para beber confrecuencia en las soluciones propuestas por el Proyecto Argentino de1936.
3. 3 Un segundo ejemplo, de singular importancia, lo encontramosen los vínculos que ha establecido entre el derecho civil peruano, yel derecho argentino, el movimiento de renovación que comenzó en esepaís con el Código de 1936, y se prolongó con el de 1984. Estamos persuadidos de que esta hermandad jurídica es lamejor vía para un adecuado desarrollo de la economía de la región,pues el intercambio comercial, para tener éxito, debe contar conherramientas comunes: lengua, moneda y derecho. Para ilustrar nuestra exposición procuraremos mostrar loslazos que existen entre la legislación peruana, y la argentina, enmateria de una figura, el derecho de retención, que Vélez sistematizóen su Código, antes de que lo hiciera cualquier otro país del mundooccidental.II.- El derecho de retención en el Código de Vélez El Título Segundo de la Sección Segunda del Libro Cuarto,al que don Dalmacio VÉLEZ SÁRSFIELD denominó "Del derecho deretención", es uno de los que merece atención y respeto, cuando seanaliza la obra del genial cordobés1. a) “Originalidad" legislativa En alguna oportunidad, refiriéndonos a la "originalidad"legislativa2, nos preguntábamos si, después de tantos siglos deescribir sobre temas jurídicos, y luego que tantos pensadores handedicado sus esfuerzos a buscar la solución justa, ¿es posible queencontremos todavía originalidad? La respuesta afirmativa se impone. La justicia no cambiacomo valor, pero cambia en las formas de realización práctica, deobtener ese resultado, porque cambian una cantidad de datos reales, 1 . Para completar nuestro pensamiento sobre el tema puede consultarse“Técnica legislativa y retención”, trabajo publicado en Perú, en ActualidadJurídica, T. 92, julio 2001, p. 51. 2 . Ver nuestro "Las costumbres, la tradición jurídica y la originalidad enel Código de Vélez Sársfield", Revista Notarial de La Plata, año 1977, Nº 831, p.315 y ss. (en especial apartado I, b).
4. 4que hacen al contexto social y ello obliga a forjar nuevas normas ybuscar nuevos caminos para que, en medio de esta realidad socialcambiante, logremos el valor justicia, considerado más inmutable. Aún si aceptamos el tríptico romano de "vivir hones-tamente", "dar a cada uno lo suyo", y "no hacer daño a otro", ad-vertiremos que los conceptos de "daño", de "lo suyo", de "honesti-dad", van apareciendo con matices diferentes en el devenir histórico,y son los que hacen necesario que la ley vaya cambiando para lograrque se haga efectivo el valor justicia. VÉLEZ, al proponer nuevas leyes civiles para nuestrapatria, comprendió perfectamente ese problema, y por ello procurófijar una ley que no solamente se adaptase a las necesidades histó-ricas de ese momento -año 1869, que es la fecha en que termina laredacción del Código-, sino que proyectó una ley que contemplaba laArgentina del futuro. Pues bien, la originalidad del legislador puede reflejarseno solamente en el contenido de las normas, sino también en losaspectos metodológicos de su obra3. Advertimos así que el Código civilargentino dedica títulos especiales a figuras o instituciones que noestaban sistematizadas en los códigos de la época, o que estabanlegisladas con relación a un solo contrato, cuando en realidad erannormas aplicables a todos los contratos, o a la generalidad de losactos jurídicos. b) Sistematización del derecho de retención El derecho de retención, junto con la "exceptio nonadimpleti contractus", y la compensación, son formas de defensaprivada que el derecho civil reconoce desde antiguo, pero mientraslas dos últimas figuras que hemos mencionado han sido plasmadas enfórmulas genéricas, que aparecen en todas las codificaciones, lafacultad de retener no tuvo la misma suerte en el Código civilfrancés, ni en la generalidad de las codificaciones del siglo XIX queen él se inspiraron, que sólo contienen normas aisladas que concedenesta facultad de manera excepcional al referirse a distintas 3 . Trabajo citado en nota anterior, apartado VI.
5. 5instituciones. Doctrina y jurisprudencia, basándose en casos de especieque se encuentran dispersos en dichos cuerpos legales, disputabansobre su alcance y la posibilidad o no de generalizarlos o aplicarlosa otras hipótesis por vía de una interpretación analógica. Lo inorgánico del tratamiento dado al tema provocabadiscrepancias doctrinarias y, también, soluciones jurisprudencialescontradictorias, aunque tendía a prevalecer el criterio que encontra-ba en la mayoría de las hipótesis consagradas ciertos elementoscomunes, en especial la conexión entre el crédito de que goza eldeudor de restituir, y la cosa que debe restituirse. Es uno de esos puntos que, como decía el codificador en el"Oficio de remisión", "debían ya salir del estado de doctrina yconvertirse en leyes", en los que empeñó su esfuerzo y, adelantándosea la evolución legislativa trazó un derrotero que iba a ser luegoseguido por las codificaciones más modernas. Siguiendo principalmente las ideas de Mourlon y losartículos de Rauter en la Revista de Foelix4, como así también algunasopiniones de Aubry y Rau, dió forma a un título que carece deantecedentes en la legislación comparada, y constituye un aportesignificativo que ha inspirado la tarea de otros legisladores, comolo veremos a continuación5. Inspirado en las enseñanzas de los mencionados autores, se 4 . La nota original de Dn. Dalmacio Vélez, al mencionar el trabajo de Rauter,cita el año 1842. SEGOVIA, con su prolijidad habitual, al anotar el entonces art. 3941, señala:"léase 1841, tomo 8º", y en las ediciones modernas del Código la nota al actualart. 3939 se publica con esa corrección, que se introdujo en la edición oficial quese publicó después de la llamada "Ley de Fe de Erratas". Impulsados por la curiosidad hemos consultado la biblioteca del Codificador,que fuera donada por sus hijos a la Universidad Nacional de Córdoba, y que seconserva, junto con los manuscritos originales del Código, en el templete que pordisposición del rector Dr. Sofanor Novillo Corvalán se erigió en la BibliotecaMayor. Hemos podido comprobar que Segovia tenía razón, y que el error se origina enel hecho de que al encuadernar esas revistas, en el lomo se ha puesto en letrasdoradas "1842" a las correspondientes al año 1841, y viceversa. 5 . Ya en alguna oportunidad, al ocuparnos de la "originalidad" en la obracodificadora del cordobés, citamos -entre otros ejemplos- las normas que incluyósistematizando el derecho de retención (ver nuestro "Las costumbres, la tradiciónjurídica y la originalidad en el Código de Vélez Sársfield", Revista Notarial, LaPlata, Nº 831, p. 315 y ss.; en especial, p.344).
6. 6adelantó al Código civil alemán, y al Código civil suizo, quegeneralizaron lo relativo al derecho de retención, pero sin dedicarleun título especial6, y a otros Códigos modernos, que han agrupado lasnormas vinculadas a este punto en un título o capítulo que lasengloba7. La obra de Dn. Dalmacio Vélez Sársfield es el primer Códigocivil que no solamente sistematiza los principios generales sobre el"derecho de retención", sino que además les dedica un títuloespecial, y lo hace con tanto acierto que a lo largo de un siglo devigencia no ha sido necesario proponer prácticamente ningún retoquea esos dispositivos8, que continúan recibiendo aplicación por nuestrostribunales sin provocar mayores dificultades9. Lo importante, sobre todo, es que a diferencia del Códigocivil francés y todos los que en él se han inspirado, en lugar delegislar inorgánicamente sobre las hipótesis en las cuáles el titularde un derecho de crédito puede ejercitar retención sobre cosas quedebería restituir a su acreedor, el Código civil argentino hasistematizado la solución fijando de manera estricta las condicionesnecesarias para que se pueda ejercer esta facultad, haciendo especialhincapié en la conexidad entre el crédito existente y la cosa que seretiene. No sólo es un acierto metodológico de Vélez el habersistematizado el derecho de retención, sino que -si analizamos el 6 . Código civil alemán, art. 273; Código civil suizo, artículos 895 a 898;Código civil polaco, art. 461. 7 . El Código portugués de 1967, dentro del Libro Segundo, destinado a lasobligaciones, dedica al derecho de retención la Sección VII (arts. 754 a 761, delCapítulo V (garantía general de las obligaciones). El Código peruano de 1984 dedica al derecho de retención el Título IV (arts.1123 a 1131) de la Sección Cuarta (derechos reales de garantía), del Libro V(Derechos Reales). El moderno código paraguayo de 1986 se ocupa del derecho de retención en elTítulo VII (arts. 1826 a 1832) del Libro Tercero (De los contratos y otras fuentesde obligaciones). 8 . Recién en 1968 se introdujeron modificaciones a dos de sus artículos, el3943, al que se agregó un párrafo previendo la posibilidad de sustituir laretención por una garantía suficiente, y el 3946, estableciendo preferencias afavor del retenedor sobre los privilegios especiales e incluso los créditoshipotecarios. 9 . Quizás uno de los pocos aspectos que provoca controversias es el de laposibilidad de transmitir el derecho de retención (ver nuestro "Transmisibilidaddel derecho de retención", Comercio y Justicia, 2 de octubre de 1967).
7. 7contenido de las normas que elaboró- advertimos una vez más susagacidad jurídica, pues cuando debió elegir una solución entre lasvarias que se discutían en la doctrina y jurisprudencia francesa,supo decidirse por la que acabaría imponiéndose con el transcurso deltiempo10. b) Naturaleza jurídica del llamado derecho de retención En alguna oportunidad hemos expresado nuestro convenci-miento de que el codificador no prestó su adhesión ni a quienessostienen que el derecho de retención es un derecho personal, ni aquienes afirman que es un derecho real11; por ello no incluyó lasnormas correspondientes a esta figura ni en el Libro Segundo(derechos personales en las relaciones civiles), ni en el LibroTercero (derechos reales), y la ha excluído de la enumeración delartículo 2503. Deliberadamente se ha ocupado del tema en el LibroCuarto, que contiene disposiciones comunes a los derechos reales ypersonales, y -como dijimos más arriba- lo ha hecho en la SecciónSegunda, que se ocupa de la "concurrencia de los derechos reales ypersonales contra los bienes del deudor común", lo que indica que enel pensamiento del codificador la "facultad de retener" se presentaen algunos casos como integrativa de ciertos derechos de crédito, yen otras oportunidades, como inherente a los derechos reales deprenda12 y anticresis13. Es que, en verdad, la facultad de retener no constituye porsí misma un derecho autónomo; no es real, ni personal. En el afán dedesmenuzar cada fenómeno jurídico se ha perdido de vista que todos y 10 . Algunas decisiones recientes de la Corte de Casación francesa han llegadorecién ahora a unificar la jurisprudencia estableciendo -como lo hiciera VélezSársfield hace 100 años- que si el objeto retenido sale voluntariamente del poderdel acreedor, el derecho de retención se extingue y no puede renacer aunque vuelvaotra vez a sus manos, por cualquier causa. 11 . Ver nuestro "Transmisibilidad del derecho de retención", separata deComercio y Justicia, Córdoba, 1967, p. 5. 12 . Ver, entre otros, los artículos 3220 y 3221. 13 . Ver artículo 3245.
8. 8cada uno de los derechos subjetivos están integrados por un haz defacultades que tienden a facilitar y asegurar la conservación,ejercicio, goce y disposición del derecho, y que esas facultades oatribuciones concedidas al titular no constituyen por sí derechosautónomos. Por ejemplo, cuando el orden jurídico, para asegurar elcumplimiento de una obligación o la efectividad de un derecho real,concede la facultad de embargar, ¿sería correcto sostener que eseembargo es por sí solo un derecho autónomo y que debe indagarse sunaturaleza jurídica para determinar si se trata de un derecho real ode un derecho personal? Algo muy similar sucede con el derecho de retención. YaCoviello señalaba muy acertadamente que "no es real ni personal; noes ni siquiera un derecho, sino simplemente un medio de tutela de underecho de crédito"14; y nuestro maestro, Pedro LEÓN, en las leccionesque impartía en su cátedra de Obligaciones de Córdoba ha seguido unalínea de pensamiento muy similar, pues estudiaba el derecho deretención dentro del apartado de su programa dedicado al contenidodel derecho de crédito y, al desarrollar sus clases, ponía de relieveel acierto de Vélez Sársfield -quizás involuntario- al usar en elartículo 3939 el vocablo "facultad". Se trata, pues, de una de las atribuciones que surgen delderecho de crédito y sólo se concede con carácter excepcional, cuandose reúnen los requisitos exigidos por la ley a favor de un acreedor,que es al mismo tiempo deudor de la obligación de restituir la cosa. 15III.- El Código alemán y otros códigos europeos El Código civil alemán, sancionado en 1896 y en vigenciadesde el primero de enero de 1900, es decir casi tres décadas despuésde nuestro Código civil, dedica al derecho de retención los artículos273 y 274, que se encuentran en el Libro Segundo, Sección Primera, al 14 . N. COVIELLO, "Manuale", p. 512. 15 . En los códigos que agrupamos en este apartado no puede afirmarse que hayaejercido influencia el Código de Vélez, pero existe una coincidencia de pensamientosobre la necesidad de legislar sistemáticamente y de manera general el problema delderecho de retención.
9. 9tratar del contenido de las relaciones obligatorias. El B.G.B., que sin duda es un verdadero modelo de técnicalegislativa, ha sentido también la necesidad de sistematizar elderecho de retención como facultad propia de algunas relacionesobligatorias, en las que existe el deber de restituir una cosa, perose cuenta con un crédito nacido en razón de esa misma cosa. No existeun título especial dedicado a la figura, como en nuestro Código, perose ha superado la etapa de una legislación inorgánica y se hangeneralizado los requisitos exigidos para poder ejercitar la facultadde retener. Se advierte, sí, un avance con respecto a nuestro derecho,pues se contempla expresamente la posibilidad de reclamar que sesustituya la retención otorgando una garantía, aunque se hace laaclaración de que no serán suficientes las garantías personales. Otro aspecto de interés que debe señalarse es que en elderecho germano cuando se trata de comerciantes no se exige laconexión entre crédito y cosa para que pueda ejercitarse laretención16. a) Código civil suizo El Código civil suizo de 1907 sigue el camino de sistemati-zar la facultad de retener, pero lo hace dentro del capítulodestinado a la prenda mobiliaria17. La primera de esas normas comienza diciendo cuando procedeel derecho de retención18. Vemos que Se exige conexión entre créditoy cosa, salvo en el caso de los comerciantes. en el cual se estimaque es suficiente conexión el que la posesión de la cosa y el crédito 16 . Ver artículo 369 del Código alemán. 17 . Artículos 895 a 898 del Código civil suizo. 18 . “Art. 895.- Derecho de retención. Condiciones.- 1. El acreedor que, conconsentimiento del deudor, se encuentra en posesión de cosaas muebles o títulos quepertenecen a este último, tiene derecho de retenerlos hasta el pago, con lacondición de que su crédito sea exigible y que haya una relación natural deconexidad entre el crédito y el objeto retenido...”
10. 10resulten de sus relaciones de negocios19. El primer inciso del artículo 898 consagra de maneraindirecta la posibilidad de sustituir el derecho de retención porgarantía suficiente. ya que se refiere a la posibilidad de que sehaya ofrecido una garantía, autorizando a ejecutar la cosa si no sele ha pagado o dado garantía20. b) Código griego El Código civil griego de 194121, como la mayor parte de lacodificación del siglo XX, sufrió una notoria influencia del Códigoalemán. Con relación al tema que nos ocupa vemos que ha seguidotambién el camino de sistematizar el derecho de retención dentro delLibro Segundo, destinado a las obligaciones22, dedicándole losartículos 325 a 329. Posiblemente las peculiaridades más notables son el que se 19 . “Art. 895.- ... 2.- Esta conexidad para los comerciantes existe si laposesión de la cosa y el crédito resultan de sus relaciones de negocio ...”. 20 . “Art. 898.- El acreedor que no ha sido pagado, ni recibido garantíasuficiente, puede, previo requerimiento impartido al deudor, perseguir la ejecuciónde la cosa retenida ...”. 21 . La ley disponía su entrada en vigencia el primero de julio de 1941, peroen esa fecha sólo pudo ser aplicado fuera del territorio griego, por lasautoridades en el exilio, pues el país se encontraba ocupado por Alemania. Adquirióplena vigencia a partir del 23 de febrero de 1946. 22 . Se ocupa del derecho de retención en el primer capítulo, destinándolevarios artículos que reproducimos, tomándolos de la versión francesa de PierreMamopoulos, por ser un material generalmente poco accesible en nuestro medio.Código griego, 1941: "Art. 325.- Si el deudor posee contra el acreedor un crédito exigible, conexoa su deuda, tiene derecho, salvo que exista disposición en contrario, de rehusarla prestación hasta que el acreedor ejecute la obligación que le incumbe". "Art. 326.- Posee especialmente el derecho de retención aquel que estáobligado a restituir una cosa, en razón de las mejoras efectuadas en ella, o enrazón del perjuicio que ha sufrido a causa de ella". "Art. 327.- No existe derecho de retención frente a créditos respecto a loscuales no es oponible la compensación". "Art. 328.- El acreedor puede evitar el derecho de retenciónsuministrando garantía. No se admiten las cauciones personales como garantía". "Art. 329.- Si el deudor demandado en justicia por el acreedor, opone elderecho de retención, la condena del deudor a efectuar la prestación se pronunciarábajo condición de que el acreedor ejecute simultáneamente la obligación que leincumbe".
11. 11destaca que no puede ejercitarse el derecho de retención en aquelloscasos en que no correspondería la compensación (ver artículo 327), yla aclaración de que si el retenedor es condenado a devolver la cosa,lo será bajo condición de que el acreedor a la cosa cumpla simultá-neamente la prestación que debe (artículo 329). c) Código polaco En Polonia, durante la década del 30, al adoptarse unCódigo de las Obligaciones, se hizo notar la influencia germánica yse sistematizó la facultad de retener, dedicando al tema un capítulointegrado por los artículos 218 y 219. Un estudioso argentino delderecho de retención, Leiva Fernández23, efectúa un prolijo análisisde la legislación comparada y al referirse a Polonia y señalar lainfluencia que sobre sus normas ejercieron el derecho alemán y elsuizo, concluye que en algunos aspectos los supera24. Después de la Segunda Guerra Mundial, cuando Polonia entróen la órbita de los países socialistas, el Código de las Obligacionesfue sustituído por el Código civil, sancionado en 1964 y en vigenciadesde el primero de enero de 196525. Encontramos allí el artículo 461, ubicado en el título quetrata de la ejecución de las obligaciones y de los efectos de suinejecución26, que regula de manera general el ejercicio del derecho 23 . Ver Luis F.P. Leiva Fernández, Derecho de retención, ed. Astrea, BuenosAires, 1991 (con prólogo de Jorge H. Bustamante Alsina). Esta obra es la tesis doctoral de su autor, que analiza de manera minuciosatoda la legislación comparada a su alcance aunque, lamentablemente, al tratar lorelativo a Polonia no ha contado con material que le permitiese estudiar lodispuesto en el Código de 1965. 24 . Autor y obra citados en nota anterior, p. 34 y 35, donde brinda lasrazones por las cuales, a su criterio, mejora al B.G.B, y al código suizo. 25 . Hemos trabajado con una traducción al francés, efectuada en Polonia en1966 por Maciej Szepietowsky, bajo la dirección de Witold Czachorski y JanWasilkowski, profesores de la Universidad de Varsovia. 26 . Título VII del Libro Tercero, libro dedicado a las Obligaciones.
12. 12de retención27, excluyendo la posibilidad de ejercitarlo cuando latenencia de la cosa provenga de un acto ilícito28 o de locaciones ocomodato, y cuando el acreedor a la restitución sea el Estado29. La norma presenta modalidades propias, vinculadas con suinserción en un sistema socialista de derecho, pues aunque se inspiraen los antecedentes germano y suizo, y muy especialmente en lodispuesto por el Código polaco de las Obligaciones de 1933, noefectúa mención alguna a obligaciones mercantiles, y dispone demanera expresa que no se concede retención contra el Estado. d) Código civil holandés (1992) Holanda, cuyo Código civil de 1838 seguía muy de cerca elmodelo francés, después de la Segunda Guerra Mundial inició, poriniciativa del profesor Meijers, la tarea de renovación legislativa,aprobando en 1976 un Libro Segundo, sobre personas jurídicas. Latarea se interrumpió durante largo tiempo, y recién en 1991 se aprobóel Libro Octavo, dedicado al transporte y luego en 1992 se aprobaronvarios libros, entre ellos el Tercero, que trata del derechopatrimonial en general, y que en su título 10 dedica la Sección 4 alderecho de retención, que trata en seis normas que son los artículos290 a 29530. Interesa destacar que ha seguido la corriente moderna queconsidera necesario sistematizar las normas que regulan el funciona- 27 . "Art. 461.- 1.- El que está obligado a entregar la cosa de otro, puederetenerla hasta que se le satisfagan o garanticen las pretensiones que lecorresponden por el reembolso de las mejoras sobre la cosa, o la indemnización dedaños causados por la cosa (derecho de retención). ...” (la versión al castellanonos pertenece). 28 . “Art. 461.- ... 2.- La disposición precedente no se aplica cuando laobligación de entregar la cosa resulta de un acto ilícito, o cuando se trata derestituir cosas alquiladas, dadas en arrendamiento o en comodato”. 29 . “Art. 461.- ... 3.- El derecho de retención no funciona en contra de unaunidad de organización del Estado.” 30 . Hemos trabajado con la traducción al castellano realizada por el Prof.Juan Guillermo Van Reigersberg Versluys, titulada “Derecho Patrimonial Neerlandés(Traducción de los Libros 1, 3, 5, 6 y 7 del nuevo Código Civil)”, publicada enMálaga, 1996.
13. 13miento de esta facultad, y recalcamos este vocablo porque se empleaen el primero de los mencionados artículos, para caracterizar elderecho de retención, expresando: “Art. 290.- El derecho de retención es la facultad que compete en los casos indicados en la ley a un acreedor, para suspender el cumplimiento de una obligación de entrega de una cosa a su deudor hasta que se satisfaga el crédito”. A continuación se indican dos hipótesis en que puedeejercerse también contra terceros, que hayan adquirido derechos sobrela cosa retenida31. En lo que se refiere a su extensión, prevé que comprenderála satisfacción del crédito originario y también de los gastos quehaya debido hacer para cuidar de la cosa retenida (art. 293) ycontempla la posibilidad de el derecho de retención se extinga, si lacosa que retenía hubiese vuelto a poder de su titular32. Y si alguien despojase al retenedor, se lo subroga en lacondición del propietario de la cosa para reclamarla33. No podemos concluir sin señalar que en la red se encuentraun muy interesante comentario en castellano del tratamiento que elnuevo Código holandés da al derecho de retención34, quien consideraque se trata de una novedad “que no sólo contiene importanciapráctica, sino también un aspecto científico remarcable”35, afirmacióncon la que coincidimos plenamente. 31 . “Art. 291.- 1.- El acreedor puede invocar igualmente el derecho deretención contra terceros que hayan adquirido un derecho sobre la cosa después deque se hubiera originado su crédito y hubiera llegado la cosa a su poder. 2.- Puede invocar el derecho de retención también contra terceros con underecho más antiguo, si su crédito nace de un contrato que el deudor estuvierafacultado a contraer referente a la cosa, o no tuviera ninguna razón para dudarsobre la facultad del deudor”. 32 . “Art. 294.- El derecho de retención termina por el hecho de que la cosallegue a poder del deudor o del titular, a menos que el acreedor la obtenga otravez en concepto de la misma relación jurídica que lo originó”. 33 . “Art. 295.- Cuando la cosa salta del poder del acreedor, entonces puedereclamarla en las mismas condiciones que su propietario”. 34 . R. Zwitzer (profesor de la Universidad de Rotterdam): “El derecho deretención en el nuevo Código civil holandés”. 35 . Ver autor y trabajo citados en nota anterior.
14. 14IV.- El nuevo Código de Cuba Mucho hemos dudado sobre la ubicación que debíamos dar alactual derecho cubano, pues aunque en materia de retención hayinfluencia germánica, no se trata de uno de los países europeos quetratamos en el capítulo anterior y, su formulación se aproxima más ala del derecho polaco, cuyo código se inserta en el sistema socialis-ta del derecho. Pero, recordemos previamente que Cuba y Puerto Ricocontinuaron dependiendo de España durante todo el siglo XIX, por loque en ambos países alcanzó a tener vigencia el Código Civil español,que data de 1889. A la lucha de los patriotas por la independencia se sumó elenfrentamiento armado entre Estados Unidos y España, producido en losúltimos años del siglo XIX, que finaliza con la derrota de España yla ocupación de Cuba por Estados Unidos. Durante la ocupación semantienen las leyes españolas y cuando Cuba concreta su independenciaen 1902 continúa vigente el Código civil español durante largotiempo. La revolución comandada por Fidel Castro a mediados delsiglo XX impulsa un cambio de régimen jurídico para que se inserte enel sistema socialista. Las primeras manifestaciones concretas setraducen en un cambio en el régimen de propiedad y en la sanción deun Código de Familia36, que desgaja esta materia del Código civil. En1969 se había designado una Comisión Nacional de Estudios jurídicos,pero la iniciativa concreta de dotar a Cuba de un nuevo Código civilse hace efectiva en un Anteproyecto elaborado por el Ministerio deJusticia en febrero de 196937 que fue objeto de varias reelaboracioneshasta que en 1981 se creó una Comisión para que se ocupase específi-camente de esa tarea; la comisión elaboró sucesivamente variosanteproyectos, el tercero de los cuales fue el definitivo y terminósiendo aprobado por la Asamblea Nacional el 16 de julio de 1987, como 36 . El nuevo Código de Familia fue sancionado en febrero de 1975. 37 . Tomamos estos datos del libro de Guzmán Brito, ya citado, p. 528.
15. 15ley Nº 5938. En lo que a nosotros nos interesa debemos destacar que elnuevo Código, al tratar de las garantías del cumplimiento de lasobligaciones, incluye una Sección, titulada Retención, que contieneun par de normas que regulan de manera general esa facultad. La Sección comienza con el artículo 478, que consta decuatro incisos, el primero de los cuales describe los elementos quedeben presentarse para que pueda ejercitarse la retención39 y aunqueen su primer párrafo parece exigir conexidad entre cosa retenida ycrédito, a continuación hace extensiva esta garantía al cumplimientode prestaciones derivadas de otros contratos. El pago parcial de la deuda no hace cesar la retención40 yconfiere una preferencia al retenedor sobre otros acreedores41.Concluye esa norma otorgando al retenedor las defensas posesorias quecorresponderían a cualquier otro poseedor42. La segunda de las normas de esa sección acuerda al Estadoun beneficio adicional del que no gozan el resto de los acreedores,permitiéndole ejecutar de manera directa el bien retenido para cobrarsu crédito, sin necesidad de acudir a la vía judicial43. Leiva Fernández en su tesis doctoral señala que hay otrasnormas dispersas en las que también se hace mención al derecho de 38 . Toda esta información se encuentra detallada en la obra de Guzmán Brito,p. 529. 39 . “Art. 278.1. El derecho de retención confiere al acreedor la facultadde conservar en su poder un bien perteneciente al deudor, hasta que éste le pagueel crédito nacido de trabajos ejecutados en el mismo bien o se le satisfaga laprestación derivada de otros contratos” ... 40 . “Art. 278.2. La retención se mantiene hasta el pago total de la deuda.” 41 . “Art. 278.3. El acreedor goza de preferencia en cuanto al bien objeto dela retención sobre cualquier otro acreedor.” ... 42 . “Art. 278.4. La protección que se garantiza a todo poseedor es aplicableen el caso de que el acreedor sea privado o perturbado en la posesión del bienobjeto de la retención.” 43 . “Art. 279. Si el derecho de retención lo ejerce una entidad estatal y unadisposición especial lo autoriza, aquélla puede proceder a la enajenación por mediode la red comercial del Estado para hacer efectivo su crédito y demás gastos. Enotro caso sólo procede la vía judicial.”
16. 16retención44, algunas para admitirlo como sucede en los artículos 339(derecho de retención sobre el objeto que se ha entregado pora laejecución de un trabajo), 413.2 (en el contrato de mandato), 427 (enel depósito, para el pago de lo que se deba en razón del depósito) y442 (sobre los equipajes, en el contrato de hospedaje), mientras quese niega la posibilidad de retener en el comodato.V.- Influencia del Código argentino sobre la legislación moderna Por razones de espacio y tiempo nos limitaremos a señalarlos casos en que el Código civil argentino ha influido claramentesobre la sistematización del derecho de retención, o el contenidodado a las normas destinadas a regular esta figura, dejando para otraoportunidad un análisis más detenido de los dispositivos adoptados encada uno de los países que mencionamos. a) Paraguay Nos referimos a Paraguay en primer lugar porque es biensabido que adoptó el Código de Vélez, que se mantuvo en vigenciadurante algo más de un siglo, hasta su reemplazo por el nuevo Código,que entró en vigencia el primero de enero de 1987. El Anteproyecto de DE GASPERI dedicó al derecho deretención un título45 de la Sección IV del Libro IV, destinado a lasSucesiones46, procurando conjugar las normas del viejo Código deVélez, con los antecedentes de reformas en Argentina (Anteproyecto deBibiloni y Proyecto de 1936), con las doctrinas alemanas. La Comisión de Codificación ha preferido ubicar el tema enel Libro Tercero, que trata de los contratos y otras fuentes de 44 . Ver Leiva Fernández, obra citada, p. 65. 45 . Artículos 3536 a 3542. 46 . Resulta muy discutible la ubicación metodológica del instituto.
17. 17obligaciones, como título VII (artículos 1826 a 1832)47. Como aportede interés puede señalarse el de la publicidad registral que debedarse a la retención de inmuebles (artículo 1827, segundo párrafo). En general se conserva una marcada influencia de lasistematización de la figura que realizó don Dalmacio Vélez Sárs-field. c) Portugal 1967 y ex colonias portuguesas El viejo Código del Marqués de Seabra, de 1867, al igualque el modelo francés, legislaba inorgánicamente el derecho deretención. Al comenzar los trabajos preparatorios del nuevo Código elprofesor Vaz Serra publicó un documentado artículo en el Boletim do 48Ministerio da Iustiça , que culminaba con un proyecto de articuladoque es el que luego ha pasado de manera casi íntegra al Códigoactual49. En ese trabajo, luego de reproducir las normas del Códigocivil argentino50, hace referencia a ellas en varias oportunidades. El nuevo Código ha ubicado el derecho de retención en unaSección del Capítulo VI (garantías especiales de las obligaciones),dentro del Libro Segundo (derecho de las obligaciones)51. La primerade sus normas establece de manera general los requisitos para que 52exista el derecho de retención , y a continuación enumera una serie 47 . Tampoco resulta convincente la ubicación de la figura. 48 . Adriano Paes da Silva VAZ SERRA, "Direito da retençao", Bol. do Min. daIustiça, Nº 65, abril 1957, p. 103 y ss. 49 . Autor y trabajo citados en nota anterior, p. 247 y ss. 50 . Trabajo citado, p. 132 y 133. 51 . Ver Código portugués de 1967: Sección VII, artículos 754 a 761. 52 . “Art. 754.- Cuando existe.- El deudor que disponga de un crédito contrasu acreedor goza del derecho de retención si, estando obligado a entregar ciertacosa, su crédito resultase de gastos hechos por causa de ella, o de daños causadospor ella.”
18. 18de casos especiales en que también se concede derecho de retención53. Especifica los casos en los cuales el tenedor de la cosa noestá facultado para retenerla, los que sucede cuando la obtuvo pormedios ilícitos o actuó de mala fe al introducirle mejoras54. En lamisma norma incluye como inciso d) una previsión con la cual seprocura evitar que el ejercicio de la retención llegue a configuraruna conducta extorsiva, permitiendo que se lo sustituya por unagarantía suficiente de pago del crédito. En los artículos 758 y 759 desarrolla aspectos vinculadossobre la forma en que debe procederse cuando la retención se ejercesobre bienes muebles, asimilando sus derechos a los del acreedorprendario55, y considera que tiene las ventajas del acreedor hipoteca-rio cuando se trata de inmuebles56. 53 . Art. 755.- Casos especiales. 1.- Gozan también de derecho de retención:de retención.- a) El transportador, sobre las cosas transportadas, por el créditoresultante del transporte; b) El posadero, sobre las cosas que las personas alojadas hayan traído a laposada, o los accesorios de ellas, por el crédito de hospedaje; c) El mandatario, sobre las cosas que le hubieren sido entregadas para laejecución del mandato, por el crédito resultante de su actividad; d) El gestor de negocios, sobre las cosas que tenga en su poder para laejecución de la gestión, por el crédito proveniente de ésta; e) El depositario y el comodatario, sobre las cosas que les hubieren sidoentregadas en consecuencia de los respectivos contratos, por los créditos de ellosresultantes. 2.- Cuando haya transportes sucesivos, pero todos los transportadores sehayan obligado en común, se entenderá que el último retiene las cosas en nombrepropio y en nombre de los otros. 54 . “Art. 756.- Exclusión del derecho No hay derecho de retención: a) A favor de los que hayan obtenido por medios ilícitos la cosa que debenentregar, desde que en el momento de la adquisición conociesen la ilicitud de ésta; b) A favor de los que hayan realizado de mala fe las mejoras de las queproviene su crédito; c) Con relación a las cosas no pignorables; d) Cuando la otra parte preste garantía suficiente.” 55 . “Art. 758.- Retención de cosas muebles.- Recayendo el derecho deretención sobre cosa mueble, el respectivo titular goza de los derechos y estásujeto a las obligaciones del acreedor pignoraticio, salvo en lo que respecta a lasubstitución o refuerzo de la garantía”. 56 . “Art. 759.- Retención de cosas inmuebles.- 1.- Recayendo el derecho deretención sobre cosas inmuebles, el respectivo titular, en cuanto no entregase lacosa retenida, tiene la facultad de ejecutarla, en los mismos términos en que puedehacerlo el acreedor hipotecario, y de ser pagado con preferencia a los demásacreedores del deudor. 2.- El derecho de retención prevalece en este caso sobre la hipoteca, aunqueésta haya sido registrada anteriormente. 3.- Hasta la entrega de la cosa son aplicables, en cuanto a los derechos yobligaciones del titular de la retención, las reglas de la prenda, con las
19. 19 Prevé hipótesis en que se puede ejercitar la retenciónaunque el crédito todavía no sea exigible y aclara que la iliquidezdel crédito no es obstáculo para retener57. Admite la posibilidad deque la retención se transmita, siempre que se la realice junto con elcrédito que garantiza58, y concluye el título con una norma dedicadaa las causales de extinción59. En resumen, se trata de una regulación moderna y bastantecompleta que en alguna medida ha tomado en consideración lasprevisiones que Don Dalmacio Vélez Sársfield incluyó en el Códigoargentino. Portugal resuelve, pero no en su Código civil, sino en elCódigo Deontológico del ejercicio de la profesión de abogado, unpunto singularmente delicado, la medida en que es posible admitir queeste profesional retenga documentos o dinero que pertenecen a susclientes, para asegurarse el cobro de sus honorarios profesionales.Estos puntos están contemplados en los distintos incisos del artículo19 del mencionado Código. En primer lugar se establece como normageneral que el abogado debe restituir los documentos, valores uobjetos cuya falta pueda causar grave daño al cliente60, pero acontinuación, en el inciso 3 del mencionado artículo atiende anecesarias adaptaciones”. 57 . “Art. 757.- Inexigibilidad e iliquidez del crédito.- 1.- El deudor gozadel derecho de retención incluso antes del vencimiento de su crédito cuando en elínterin se verifique alguna de las circunstancias que importan la pérdida delbeneficio del plazo. 2.- El derecho de retención no depende de la liquidez del crédito delrespectivo titular”. 58 . “Art. 760.- Transmisión.- El derecho de retención no es transmisible sinque sea transmitido el crédito que él garantiza”. 59 . “Art. 761.- Extinción.- El derecho de retención se extingue por las mismascausas por las que cesa el derecho de hipoteca y también por la entrega de lacosa”. 60 . “Artigo 19 (Código deontologico) (Documentos, valores e objectos docliente): 1. O advogado deve dar aplicação devida a valores, documentos ou objectos quelhe tenham sido confiados. 2. Quando cesse a representação confiada ao advogado, deve este restituir osdocumentos, valores ou objectos que lhe hajam sido entregues e que sejamnecessários para prova do direito do cliente ou cuja retenção possa trazer a esteprejuízos graves”. ...
20. 20aquellos casos en que puede ejercitar un derecho de retención61.Finalmente establece la posibilidad de que el cliente logre larestitución de esos documentos o valores por haber prestado caución62,o cuando el valor de lo retenido es superior al monto de loshonorarios adeudados63. Tenemos noticias de que estas normas tienen todavíaaplicación en alguna ex colonia de Portugal, como Macao, pero nohemos podido averiguar si en el propio Portugal se siguen aplicandodesde que adhirió al Código de Ética Europeo, con vigencia para todoslos países de la comunidad. Ex - colonias. Antes de finalizar con el derecho portugués,deseamos recordar que a la época de entrada en vigencia del nuevoCódigo Portugal era un imperio con dependencias en África y Asia, yel cuerpo legal se aplicó en sus colonias que, a raíz de losmovimientos independentistas en curso de evolución, en la década 64siguiente se transformaron en repúblicas libres ; en su comienzoconservaron la legislación portuguesa. pero hemos podido determinarque algún tiempo después varias de ellas sancionaron sus propiosCódigos civiles y hemos logrado acceder a algunos de ellos que engeneral han conservado la estructura del Código portugués, conpequeñas variantes en su articulado. El archipiélago de Cabo Verde, que en un primer momentoestuvo federado con Guinea-Bissau y luego formó República separada,tiene actualmente en vigencia un Código aprobado por Decreto 61 . “Ar. 19. ... 3. Com relação aos demais valores e objectos em seu podergoza o advogado do direito de retenção para a garantia do pagamento dos honoráriose reembolso de despesas”. ... 62 . “Art. 19. ...4. Deve, porém, o advogado restituir tais valores e objectos,independentemente do pagamento a que tenha direito, se o cliente tiver prestadocaução arbitrada pela Associação dos Advogados”. ... 63 . “Art. 19. ...5. Pode a Associação dos Advogados, antes do pagamento ea requerimento do cliente, mandar entregar a este quaisquer objectos ou valoresquando os que fiquem em poder do advogado sejam manifestamente suficientes parapagamento do crédito. 64 . Nacieron así en Äfrica occidental, sobre el Océano Atlántico, Cabo Verde,Guinea-Bissau, Santo Tomé y Príncipe, Angola; en Africa Oriental, Mozambique, y enAsia, Timor y Macao.
21. 21 65Legislativo del año 1998 , que trata del derecho de retención connormas idénticas en el texto y numeración que las del Código dePortugal (artículos 754 a 761). Hemos podido consultar también el Código de Macao, que seocupa del derecho de retención en los artículos 744 a 751, y el nuevo 66Código de Timor-Leste, aprobado en fecha muy reciente , quereproduce las normas del Código portugués en los artículos 688 a 695.Tenemos noticias de que Angola y Mozambique cuentan con cuerposlegales inspirados en el de Portugal, pero no hemos logrado conseguirsus textos. c) Códigos mexicanos estatales En la primera oportunidad que estudiamos el tema de lasistematización del derecho de retención en los códigos modernos, notratamos la situación de México porque el Código Federal, que era elúnico que en esa época podíamos consultar, mantenía una sistemáticasimilar a la del Código civil francés, tratando de manera dispersalos casos en que podía ejercerse el derecho de retención67. Sabíamos que la organización institucional de México admiteque cada uno de sus estados, que son actualmente más de treinta, sedote de un Código civil propio, diferente del Código federal, peroese material estaba totalmente fuera de nuestro alcance. La situaciónha cambiado totalmente y el investigador puede recurrir a la 68excelente página de la Universidad Nacional Autónoma de México , enla cual se encuentra tanto la legislación federal, como toda lalegislación estatal, de manera que se tiene acceso a la totalidad de 65 . En el mencionado decreto legislativo se dice que el cuerpo legal aprobadotiene nueva numeración de sus artículos, y una reconstitución global, que respetala sistemática inicial y toma en cuenta las modificaciones que se han introducidopor algunas leyes ya publicadas. 66 . Este cuerpo legal fue aprobado el 14 de septiembre de 2011 por ley10/2011. 67 . Sobre el punto se puede consultar con provecho las líneas que dedica LeivaFernández al Código de México (obra citada, p. 61 y 62). 68 . www.juridicas.unam.mx
22. 22los códigos civiles, muchos de los cuales se encuentran también enlas páginas del correspondiente Estado. Es cierto que la mayor parte de los códigos estatales sehan inspirado en el Código federal, por lo que no teníamos demasiadasesperanzas de encontrar novedades de interés en materia de retención.Pese a ello dedicamos nuestro esfuerzo a escudriñar en cada uno deellos y el tiempo no fue desperdiciado, porque encontramos sistemati-zada la retención en ocho códigos, aunque uno de ellos, Jalisco,aunque dedica dentro del Libro Cuarto una Sección que lleva laleyenda “Derecho de retención”69, que tiene tres artículos (artículos1619 al 1621), de los cuales solamente uno se refiere realmente alderecho de retención70, y su texto no tiene novedades que merezcancomentario. A nuestro criterio la primera de las normas de esaSección introduce una confusión entre la facultad de retención y laexcepción de contrato incumplido71, y la última trata de un temaajeno, que es la rescisión del contrato72. En cambio encontramos los códigos de otros siete estados,que mencionaré en orden alfabético, que regulan la facultad deretener con mucho detenimiento. Nos referimos a Morelos73, Puebla74, 69 . Ver Título Cuarto, Capítulo I, Sección Tercera, artículos 1619 a 1621. 70 . “Art. 1620. El derecho de retención existe: I.- Cuando el acreedor retiene un bien propiedad de su deudor en garantía delcumplimiento de su obligación, aun en el caso en que este bien no le haya sidoentregado específicamente como garantía; y II.- Cuando el adquirente de un bien con pago de precio diferido, esté enpeligro de perderlo por una causa generada o imputable a su vendedor antes deperfeccionarse la venta.” 71 . “Art. 1619. El derecho de retención es la facultad concedida por la leya una de las partes en un contrato conmutativo, para retener una suma de dinero oun bien debido o perteneciente a la otra parte, para asegurar el exacto cumplimien-to de sus obligaciones.” 72 . “Art. 1621. Si la rescisión del contrato dependiese de un tercero y éstefuere inducido dolosamente a rescindirlo, se tendrá por no rescindido 73 . Código de Morelos, año 1993, artículos 1590 a 1600 (reemplaza al Códigode 1945). 74 . Código de Puebla, artículos 2061 a 2080, año 1985 (reemplaza al Códigode 1902)
23. 23Quintana Roo75, Sonora76, Tabasco77, Tamaulipas78 y Tlaxcala79. Se trata de códigos modernos ya que, de acuerdo a los datoscon que contamos el más antiguo sería el de Sonora, del año 1949, ytodos los restantes datan de la segunda mitad del siglo XX. Como porlas características y extensión de este trabajo no podemos extender-nos en el análisis de la totalidad de estos cuerpos legales, noslimitaremos a un rápido vistazo de lo que dispone el más antiguo, esdecir el Código de Sonora, ya que muchas de sus disposiciones hansido receptadas por los códigos posteriores que posiblemente lo hantomado de modelo80. Comienza con una caracterización del derecho de retenciónen su artículo 2279, que no parece suficientemente clara, y tiene engermen la confusión de eta figura con la excepción de contratoincumplido, como sucederá en el Código de Jalisco que ya hemosmencionado más arriba. Dice la mencionada norma: “Art. 2379. Existirá el derecho de retención cuando la ley autorice al detentador o poseedor de una cosa ajena a conservar la tenencia de la misma hasta que el dueño de ella le pague lo que le adeude, bien sea por concepto de la cosa o por algún otro motivo”.81 A la poca claridad de esta norma se agrega el hecho dequeel Código sigue el sistema germánico de prescindir del requisito de 75 . Código de Quintana Roo, año 1980, artículos 2355 a 2366. 76 . Código de Sonora, año 1949, artículos 2379 a 2394. 77 . Código de Tabasco, año 1997, artículos (reemplaza al Código de 1951) 78 . Código de Tamaulipas, año 1987, artículos 1247 a 1254 (reemplaza al Códigode 1961). 79 . Código de Tlaxcala, año 1976, artículos 1792 a 1806. 80 . En el Código de Sonora el derecho de retención está ubicado en el LibroQuinto. De las Obligaciones, Título Cuarto, Efectos de las Obligaciones. SecciónIII, Capítulo V: Del Derecho de Retención. 81 . La norma se reproduce casi textualmente en los Códigos de Morelos (art.1590), Puebla (art. 2061), Quintana Roo (art. 2355), Tabasco (art. 2446, Tamaulipas(art. 1247 y Tlaxcala (art. 1792).
24. 24conexidad82, lo que da una extensión desmesurada a la facultad deretención transformándola, por sus efectos, en una especie de prendatácita. Lo mismo sucede en los otros seis códigos que mencionamos enla nota anterior. Se encuentran luego dos normas que excluyen la facultad deretención cuando la tenencia se haya obtenido de manera ilícita o conla promesa de devolverlas de inmediato83. Contempla también el casode que el dominio del bien no pertenezca a quien se lo entregó, quiensolamente tenía derechos de uso y goce sobre la cosa, caso en el cualla retención se limita, en principio, a los frutos que produzca, perono podrá oponer la retención de la cosa al poseedor originario84. Aquien ejercita la retención el código le acuerda preferencia, pero nofrente a titulares de derechos reales anteriores a su retención85, loque hace importante se determine con certeza la fecha desde la cualcomenzó a ejercitarse la retención86. 82 . “Art. 2380. Cuando la ley no establezca expresamente el derecho deretención, podrá no obstante ejercitarse por el acreedor, si su crédito consta entítulo ejecutivo o ha sido reconocido judicialmente o ante notario, aunque no hayarelación alguna entre el crédito y la cosa del deudor que se encuentre en poder delacreedor, o entre dicho crédito y la causa de la posesión o detentación”. 83 “Art. 2381. El acreedor no podrá ejercer el derecho de retención si haobtenido del deudor una cosa a base de engaños, maquinaciones o artificios, o conla promesa de devolverla inmediatamente.” “Art. 2382. Tampoco podrá ejercitar el citado derecho de retención cuando lacausa de su posesión o tenencia sea ilícita, o cuando haya obtenido que un tercero,sin consentimiento del deudor, le entregue un bien de éste”. 84 . “Art. 2383. Cuando el deudor haya entregado al acreedor un bien, respectodel cual no se haya transmitido el dominio al primero, pero si el uso o goce, podráel acreedor retener los frutos que legalmente correspondan al deudor, y cuanto ala cosa, sólo podrá hacerlo entretanto no se perjudiquen los derechos delpropietario o poseedor originario, en cuya contra no será oponible el derecho deretención”. 85 . “Art. 2384. El derecho de retención es oponible al deudor y a losterceros que no tengan adquirido un derecho real sobre la cosa, anterior a la fechaen que se ejercita el citado derecho. Los que tengan derechos reales anteriores,podrán perseguir la cosa y asegurarla o tomar posesión de la misma según lanaturaleza de tales derechos.” 86 . “Art. 2387. A efecto de que conste de manera indubitable la fecha en quese comience a ejercer el derecho de retención, el acreedor deberá notificar aldeudor, en jurisdicción voluntaria o por conducto de un notario, el momento apartir del cual ejercitará el derecho de retención. Una vez hecha la notificaciónal deudor, la fecha de esta servirá para resolver los conflictos de preferencia quese presentaren con terceros.”
25. 25 Al retenedor se le acuerdan la defensa interdictal, oposesoria, en los casos en que hubiese sido despojado de la cosaretenida87, pero no se le permite hacer suyos de propia autoridad nila cosa, ni los frutos que produzca, para aplicarlos al cobro de ladeuda, sino que deberá recurrir a la vía judicial88 e incluso deberácontar con sentencia favorable para que se efectúe el remate y poderadjudicarse el importe de esos bienes89. Se establece de manera clara la preferencia de que goza el 90retenedor , y concluye el capítulo con normas que prevén la hipótesisde que se haya recurrido a la retención de manera simulada, o con elpropósito fraudulento de perjudicar a otros acreedores91 en loscuales, lógicamente, y de manera concordante con las disposicionesgenerales del Código sobre simulación y fraude pauliano, la retenciónno podrá gozar de preferencia92. Las previsiones contenidas en el Código de Sonora se 87 . "Art. 2389. El que ejerza el derecho de retención, puede entablar losinterdictos, tratándose de inmuebles; o perseguir la cosa mueble, cuando haya sidodespojado de ella". 88 . "Art. 2388. En virtud del derecho de retención el acreedor no puede depropia autoridad apropiarse la cosa o sus frutos, o disponer jurídica o material-mente de tales bienes. En todo caso, solo está facultado a conservarlos en su poderhasta que sea pagado, sea directamente o por remate en ejecución de sentencia". 89 . "Art. 2385. Por virtud del derecho de retención el acreedor no puedeobtener el remate de la cosa, independientemente de la ejecución de su crédito porsentencia." 90 . “Art. 2390. El derecho de retención es oponible a los acreedores que singarantía real embarguen o secuestren la cosa u obtengan el remate de la misma.Comprobada la existencia de tal derecho, el juez no podrá dar posesión aladquirente en remate”. “Art. 2391. En los casos de concurso o liquidación judicial del deudor, elderecho de retención será oponible para que el acreedor no sea privado de la cosa,y para que obtenga en su caso pago preferente, según los artículos que anteceden”. 91 . “Art. 2392. El derecho de retención no tendrá lugar cuando se demuestre,por quien tenga interés jurídico en ello, que ha existido un acuerdo fraudulentoo simulado entre acreedor y deudor, o cuando este último hizo entrega de la cosaal primero en perjuicio de sus acreedores”. “Art. 2393. Se considerará que existe perjuicio de acreedores, cuando elimporte de los bienes del deudor, sin tomar en cuenta los que haya entregado alacreedor, sea inferior al valor de sus deudas.” 92 . “Art. 2394. Son aplicables a los casos mencionados en los dos artículosanteriores, las presunciones de fraude o simulación establecidas por este Códigopara los casos de actos ejecutados en perjuicio de acreedores, o de actossimulados”.
26. 26reproducen casi textualmente en la mayoría de los otros códigosestatales que hemos mencionado, aunque alguno lo hace de forma mássucinta, y otro con mayores detalles93. d) Proyecto colombiano de Valencia Zea En el proyecto colombiano el problema se trata dentro delLibro Segundo, destinado a los derechos reales, como capítulo VII(artículos 386 y 387) del Título VI (desmembraciones de la propie-dad). En realidad en este caso la única nota de influencia denuestro Código se vincula con el hecho de que se ha dedicado untítulo específico a la figura, pero el contenido de las soluciones nose inspira en el Código de Vélez.VI.- Influencia del Código argentino... (cont). Perú En el siglo XIX, después de la independencia, hubo algunosintentos de legislación civil, que describe muy bien Guzmán Brito94,recordando que en 1836 Perú fue invadido por los ejércitos de Bolivialo que provocó el nacimiento de la confederación peruano-boliviana,fraccionada en dos estados, Sud y Norte de Perú, que tuvieron comoProtector al general Santa Cruz, y ese mismo año 1836 se adoptó elCódigo civil boliviano95, que tuvo vigencia tanto en el estado Sudperuano, como en el estado Norperuano, pero esta situación fueefímera pues el propio Santa Cruz, suspendió la vigencia de eseCódigo en 1837 y luego el Presidente Orbegoso, en el estado Norperua-no, lo derogó en 1838, a lo que se sumó el año siguiente la disolu-ción de la confederación peruano-boliviana, lo que puso también fina su vida en el estado sudperuano. 93 . Es más breve el Código de Tamaulipas, que solamente le dedica ochoartículos, y más detallista el de Puebla, que tiene 21 artículos. 94 . “La codificación civil en Iberoamérica”, p. 315 y siguientes, 95 . Primer Código civil de Hispanoamérica, denominado Código Santa Cruz, queen realidad es casi una traducción literal al castellano del Código francés y nopresenta interés para nuestro estudio del derecho de retención.
27. 27 a) Código de 1852 Disuelta la confederación peruano-boliviana, Manuel LorenzoVidaurre procura retomar los esfuerzos en pro de la codificacióncivil, tarea que había emprendido ya en épocas de Simón Bolívar,cuando alcanzó a a elaborar un proyecto en 1836, que fue publicadoantes de la invasión boliviana96, pero no alcanza a llevarlos adelantepues fallece en 1841. Poco después, y en épocas del Presidente Ramón Castilla, sepromulga una ley que prevé la designación de una Comisión para laelaboración de los códigos civil y penal. Los esfuerzos de esta 97Comisión, que Guzmán Brito relata detalladamente , culminan con lasanción de una ley el 23 de diciembre de 1851, promulgada el 29 delmismo mes, por la cual se aprueba un Código civil destinado a entraren vigencia el 29 de julio de 1852. Puede considerarse a este cuerpo legal como el primerCódigo civil de Perú; no es una reproducción servil de un Códigoextranjero, sino que tiene características propias, pero, en lo quehace al tema de nuestro estudio prevalece el método de legislar demanera dispersa distintos casos de aplicación de la facultad deretener, por lo que no presenta interés especial para detenernos ensu análisis. b) Código de 1936 Los cambios económicos y sociales producidos a fines delsiglo XIX y comienzos del XX tuvieron como consecuencia que el Códigode 1852 perdiera actualidad y resultase necesario encarar su reforma.Por ello en agosto de 1922 el Ejecutivo designó una comisiónencargada de proyectar un nuevo cuerpo legal. La Comisión se integrócon jurisconsultos que se habían destacado en el ejercicio de la 96 . Guzmán Brito nos dice que ese proyecto tiene tres volúmenes y que hay unejemplar en la Biblioteca Nacional de Chile (obra citada, p. 331 y nota 721). 97 . Autor y obra citados, p. 335 a 337.
28. 28docencia, la magistratura, o la actividad profesional98, y secompletaba, con muy buen criterio, con la presencia de un médicoespecializado en psiquiatría y neurología, Hermilio Valdizan, nativode Huánuco99. La Comisión trabajó arduamente durante 14 años y existenactas de sus reuniones que hemos podido consultar fragmentariamenteen la transcripción que de ellas realiza Guzmán Ferrer en su CódigoCivil comentado100. Si repasamos los antecedentes que fueron consultados ytomados en cuenta por la Comisión advertimos que atendió tanto a loque era la moderna doctrina europea, pero también -y mucho- a ladoctrina y legislación de los países de Iberoamérica, logrando comoresultado una obra que en su conjunto es merecedora de los mayoreselogios. Guzmán Brito nos recuerda los últimos tramos de estetrabajo legislativo, que culmina en 1936, con la designación por elPresidente Benavides de una Comisión Revisora del Proyecto101, y suposterior aprobación, fijando como fecha para la entrada en vigenciael 14 de noviembre de 1936102. 98 . Eran miembros de esa Comisión Juan José Calle, Fiscal de la Corte Suprema,Manuel A. Olaechea, Decano del Colegio de Abogados de Lima, Pedro Oliveira yAlfredo Solf y Muro. Juan José Calle, de origen puneño, presidió durante algún tiempo la comisión,pero falleció en 1929, antes de la finalización de las tareas. 99 . Decimos que el criterio que inspira al decreto de incluir un especialistaen la capacidad mental de las personas era muy acertado, pero no sabemos si estadecisión rindió frutos porque lamentablemente Don Hermilio Valdizan falleció enLima el 25 de diciembre de 1929 y no tenemos constancia de los aportes que pudorealizar en las materias de su especialidad. 100 . Obra ya citada de la cual tenemos un ejemplar, que consta de cuatrotomos, publicados en Lima, 1977. Recordamos que Fernando Guzmán Ferrer había sido vocal de la Corte Superiorde Ica. 101 . El decreto es del 18 de junio y la Comisión se integra con el Ministrode Justicia, Diomedes Arias Schreiber, el Presidente de la Corte Superior de Lima,Germán Gómez Sánchez, el Rector de la Universidad de San Marcos Alfredo Solf yMuro, el Decano de la Facultad de Jurisprudencia de esa Universidad Pedro M.Oliveira y también Manuel A. Olaechea y Ernesto de la Jara y Ureta (datos tomadosde la excelente obra de Guzmán Brito, p. 519, aunque debemos señalar que tanto enesa página como en la siguiente se deslizan erratas en varias oportunidades,hablando de 1836, en lugar de 1936). 102 . Ver Guzmán Brito, obra citada, p. 520.
29. 29 En la materia que nos interesa vemos que el Código peruanode 1936, inspirándose en la legislación argentina, reunió en untítulo las normas relativas al derecho de retención, dentro de unasección destinada a los derechos de garantía103. En la Exposición deMotivos se decía que al establecer una fórmula general para elderecho de retención, se adoptaba una solución equivalente "a laempleada por el Código argentino en su artículo 3939". Hay, sin embargo una diferencia, mientras Vélez en suCódigo sistematiza la retención como una facultad común a derechosreales y personales, la legislación peruana la coloca en el librodestinado a los derechos reales104. Las Actas de la Comisión resultan de interés, pues dancuenta de un amplio debate sobre el tema, en el que intervinieronespecialmente los señores Olaechea, Calle y Solf sosteniendo queentre la solución germana, que concede ampliamente el derecho deretención a los comerciantes, sin exigir el requisito de la conexi-dad, y la solución argentina, se inclinaban por esta última. La Comisión había comenzado a trabajar sobre la base de unAnteproyecto elaborado por Solf y Muro, que tomaba como modelo elderecho alemán, pero ya al debatirse el artículo 1º de ese Antepro-yecto Olaechea impugnó la amplitud excesiva que se daría a laretención si se adoptaba la solución germana105, proponiendo en cambioque se consagrase el principio de conexidad entre el crédito y lacosa retenida que se encuentra en la fórmula argentina106. La objeción de Olaechea encontró apoyo en Calle, queconsideró demasiado avanzado el sistema germano y por su parte Solfaceptó que la fórmula propuesta en el Anteproyecto era algo audaz, 103 . Todo ello está ubicado en el libro Cuarto, que trata de los derechosreales, Sección Cuarta (derechos de garantía), Título V (retención). 104 . En la Exposición de Motivos, reproducida por Guzmán Ferrer, se lee: “Elproyecto ha elevado este derecho a la categoría de derecho real, comprendiéndoloen este título, resolviendo así un punto doctrinariamente muy discutido. Pero,siendo como es una garantía legal parece mejor colocarlo en este sitio que entrelas reglas de ‘preferencia de créditos’ como lo hace el Código argentino”. 105 . Ver en Guzmán Ferrer, T. III, p. 638. 106 . Ver en lugar citado en la nota anterior.
30. 30pero la defendió recordando que había sido recibida en Suiza y Japóny que el principio de conexidad era algo impreciso107. El debate en la comisión fue amplio y prevaleció elcriterio de adoptar la fórmula del derecho argentino, preconizada porOlaechea y esa decisión se plasmó en lo que fue el artículo 1029 delCódigo de 1936: “Art. 1029 (Código de 1936).- Por el derecho de retención un acreedor detiene en su poder el bien de su deudor si su crédito no está suficientemente garantizado. Este derecho procede en los casos en que lo establece la ley o siempre que la deuda provenga de un contrato o de un hecho que produzca obligaciones”. Germán Aparicio señala como fuentes de la norma los 108artículos 3939 y 3940 del Código civil argentino lo que resultainnegable especialmente si cotejamos el segundo párrafo con elmencionado artículo 3940 argentino109. En las actas aparecen referencias respecto a incluir unamención de los inmuebles y al hecho de que no podía ejercerseretención cuando la tenencia de la cosa tuviese origen ilegítimo110,pero no encontramos ninguna norma en el Código de 1936 que trate esospuntos. Presenta sí verdadero interés el artículo 1030 del Códigoen cuanto dispone el cese de la retención no solamente si se paga ladeuda, sino también si se asegura el cumplimiento, lo que permiteobtener la entrega del objeto retenido mientras se discute sirealmente hay una deuda y evita que se pueda convertir la retenciónen un arma extorsiva para obtener el “pago” de una deuda querealmente no existe, o es inferior en su monto a lo que se reclama: 107 . Ver obra citada de Guzmán Ferrer, p. 639. 108 . Ver de Aparicio “Código civil. Concordancias”, T. XII, art. 1029, Lima,1943. 109 . Si repasamos el trabajo de Aparicio vemos que con frecuencia menciona aEduardo Glave Valdivia como uno de los autores peruanos que se ha ocupado delderecho de retención, pero no hemos tenido acceso a ningún trabajo de ese jurista. 110 . Son aspectos que, como hemos visto más arriba, aparecen mencionados demanera expresa en algunos códigos mexicanos.
31. 31 “Art. 1030.- La retención se ejercitará en cuanto baste para satisfacer la deuda que la motiva y cesará tan luego que el deudor la pague o la asegure”.111 El artículo 1032, como bien lo señala Aparicio, tiene comomodelo el artículo 3943 del Código civil argentino, con un agregadofinal vinculado con la desposesión ilegal que surge de lo previsto enel artículo 3944 argentino que en hipótesis semejantes acuerda alretenedor las acciones posesorias: “Art. 1032.- El derecho de retención se extingue por la entrega o abandono del bien, pero no por su desposesión ilegal”. Luego en el artículo 1033, tomando como fuente el artículo3941 del Código argentino112, se ocupa de la indivisibilidad delderecho de retención: “Art. 1033.- El derecho de retención es indivisible. Puede ejercerse por todo el crédito o por la parte de él vigente y sobre la totalidad de los bienes que estén en posesión del acreedor o sobre uno o varios de ellos”. Por supuesto que nada se opone a que el retenedor, enejercicio del principio de la autonomía de la voluntad, devuelvaparte del objeto retenido, o alguno de los bienes sobre los cualesejercía esa facultad, pero eso no quita al derecho de retención sucaracterística de indivisibilidad, porque esa restitución parcialjamás puede ser exigida por el deudor. Inspirándose también en el derecho argentino (art. 3942,código de Vélez113), se establece cuál es la preferencia de que gozael retenedor frente a otros acreedores que hagan rematar el bien oterceros que lo adquieran en la subasta: 111 . Esta norma no tiene antecedente en el derecho argentino donde ha sidomenester luchar durante mucho tiempo antes de que se incorporase al Código laposibilidad de sustituir la retención por una garantía suficiente, aunque debemosreconocer que una jurisprudencia inteligente se anticipó a la reforma legislativa. 112 . "Art. 3941 (Código civil argentino). El derecho de retención esindivisible. Puede ser ejercido por la totalidad del crédito sobre cada parte dela cosa que forma el objeto". 113 . "Art. 3942 (Código civil argentino). "El derecho de retención no impideque otros acreedores embarguen la cosa retenida, y hagan la venta judicial de ella;pero el adjudicatario para obtener los objetos comprados, debe entregar el precioal tenedor de ellos, hasta la concurrencia de la suma por la que éste sea acree-dor".
32. 32 “Art. 1034.- El derecho de retención no impide el embargo y remate del bien, pero el adquirente no podrá recogerlo del poder del retenedor sino entregándole el precio de la subasta en lo que baste para cubrir su crédito y salvo la preferencia hipotecaria que existiese”. Concluye el título expresando que las reglas que en él seestablecen son aplicables a cualquier otro caso en que la leyreconozca el derecho de retención114. Antes de finalizar este apartado señalo que en Argentina,lamentablemente, Leiva Fernández en su obra sobre el derecho deretención no hace mención alguna al Código peruano de 1936115. c) Código de 1984 Poco antes de que se cumpliesen las tres décadas de lavigencia del Código de 1936, el Presidente Fernando Belaúnde, quetenía como Ministro de Justicia y Culto un joven y talentoso juristaque había realizado estudios de especialización en Italia116 crea enmarzo de 1965 una Comisión para “el estudio y revisión del Códigocivil, con el objeto de proponer las enmiendas que justifiquen lasdeficiencias advertidas durante la vigencia de dicho cuerpo deleyes"117. En la obra de Guzmán Brito encontramos los nombres de losjuristas que integraron originariamente dicha Comisión, y quienes sefueron agregando con el transcurso del tiempo118. La Comisión trabajó arduamente durante casi 20 años y en 114 . “Art. 1035 (Código peruano de 1936).- Las reglas de este título sonaplicables a todos los casos en que la ley reconoce el derecho de retención, sinperjuicio de los preceptos especiales”. 115 . Considero lamentable esta omisión, pues luego se extiende en considera-ciones sobre los textos del Código vigente, que en su mayor parte reproducen losdel Código de 1936, que hubiese sido conveniente analizase porque casi todostuvieron su fuente directa en el Código argentino de Dn. Dalmacio Vélez. 116 . Carlos Fernández Sessarego, a la sazón de 39 años de edad, admirador delCódigo italiano de 1942. 117 . Decreto Supremo Nº 95, del 1º de marzo de 1935. 118 . Ver Guzmán Brito, obra citada, p. 525.
33. 33ella prevaleció la decisión de no limitarse a enmiendas parciales delCódigo vigente, sino sustituirlo íntegramente por uno nuevo, que fuelo que sucedió en definitiva pese a la resistencia de importantessectores de la opinión jurídica peruana. Lo elogiable del trabajo dela Comisión finca, especialmente, en la amplia publicidad que se fuedando a los proyectos, lo que permitió se los analizara con deteni-miento y se los sometiese a revisión procurando salvar los defectosque en ellos aparecían, actitud que se mantuvo hasta las últimasetapas previas a la aprobación del Proyecto119. El nuevo Código conserva, en esta materia, la misma líneade pensamiento120, y mantiene la redacción de la mayor parte de lasnormas del anterior cuerpo legal, pero incluye algunas novedades enlos artículos 1127, 1128 y 1130, como ser la relativa a la necesidadde dar publicidad registral del derecho de retención para que puedaoponerse a terceros, y refuerza la regla de la conexidad en elartículo 1123. Pero, detengámonos aunque sea de manera breve en elanálisis de la actual normativa vigente, recordando sí la casi plenavalidez de todo lo que hemos expuesto en el apartado anterior. En nuestro esfuerzo por encontrar doctrina peruana sobre elderecho de retención en el código de 1984 hemos debido limitarnoscasi exclusivamente a la obra de Max Arias Schreiber, Exégesis delCódigo Civil de 1984, que trata en su tomo VI “Los derechos reales degarantía”121. Me permitiré aquí relatar una anécdota. Cuando encaré elestudio del derecho de retención en el Código de 1984 le comenté 119 . Evacuado en julio un informe por la última Comisión revisora, se aprobóel nuevo Código por Decreto Legislativo del 24 de julio de 1984, que entró envigencia el 14 de noviembre de ese año. 120 . También trata el derecho de retención en un título (el IV, artículos 1123a 1131), dentro de la Sección destinada a los derechos de garantía (Sección IV),del Libro que se ocupa de los Derechos Reales (Libro V). 121 . Contamos con un ejemplar de la 1ª edición, Gaceta Jurídica, Lima, 1995,que nos fuera obsequiado por una de las personas que colaboró en ese tomo, ElviraMartínez Coco. Nos hubiese agradado consultar el Código civil Anotado publicado por GacetaJurídica pero, lamentablemente no tenemos el tomo en que se trató el derecho deretención y hemos solicitado infructuosamente a Gaceta que nos remitiese esostextos.
34. 34telefónicamente al Prof. Carlos Cárdenas Quirós que el único materialde doctrina peruana que tenía a mi alcance era la obra de Max Arias,y me respondió socarronamente, que no me sería de mucha utilidad.Sucede que Arias Schreiber, indica con gran probidad en unas palabrasde Introducción, cuales son las partes que él redactó, y quienes hancolaborado en la obra122, y allí vemos que Carlos Cárdenas fue quientuvo a su cargo el derecho de retención, lo que justifica laspalabras con que burlonamente desmerecía su aporte. Cárdenas considera que el fundamento de la retención seencuentra en la equidad123, y cuando cita doctrina argentina lo haceprincipalmente a Salvat, lo que se justifica plenamente porque nodebe olvidarse que la Comisión redactora del Código de 1936, aldecidirse por la fórmula del derecho argentino, lo hizo tambiénjustificando esta postura con la doctrina de Salvat. Al referirse a la naturaleza jurídica se inclina aconsiderar que se trata de un derecho real, porque “así lo haconsagrado el Código civil de 1936 y el actual de 1984, insertándolaen el libro sobre Derechos reales”124, pero advierte que le faltanotros caracteres propios de los derechos reales, como el derecho depersecución. Más arriba hemos dicho que el nuevo Código mantiene lalínea de pensamiento del Código de 1936, y la mayor parte de suarticulado reproduce casi textualmente con escasas variantes lostextos de aquel cuerpo legal. Sin embargo resulta necesario destacarque el primero de sus artículos, el 1123125, refuerza el requisito dela conexidad, que estaba implícito en el viejo artículo 1029, porquela fórmula, de acuerdo a la Comisión redactora, atendía precisamente 122 . En la propia tapa del tomo aparecen los nombres de su hija, Angela AriasSchreiber Montero, de Elvira Martínez Coco y de Carlos Cárdenas Quiróx. 123 . Ver “Exégesis...”, p. 254. 124 . Ver “Exégesis...”, p. 256. 125 . “Art. 1123 (Código de 1984).- Por el derecho de retención un acreedorretiene en su poder un bien de su deudor, si su crédito no está suficientegarantizado. Este derecho procede en los casos que establece la ley o cuando haya conexiónentre el crédito y el bien que se retiene”.
35. 35a la necesidad de que existiese esa conexión entre el crédito y lacosa retenida. La nueva redacción no deja ninguna duda126. El actual artículo 1124 es una reproducción del artículo1031 del Código anterior; el artículo 1125, que establece laindivisibilidad, introduce pequeñas modificación al viejo artículo1033 y el 1126 corresponde al anterior artículo 1030. En lo que serefiere al embargo del bien, el artículo 1129 es una transcripcióndel viejo artículo 1034, y el título se cierra con el artículo 1131,idéntico al viejo 1035. Resulta innecesario que nos extendamos sobreestas normas, que ya hemos comentado al tratar el Código de 1936. Sin embargo nos parece indispensable detenernos en tresnormas nuevas, entre ellas el artículo 1130, que dispone: “”Art. 1130.- Aunque no se cumpla la obligación el retene- dor no adquiere la propiedad del bien retenido. Es nulo el pacto en contrario”. El derecho moderno condena el pacto comisorio y exige alacreedor que recurra a la justicia para lograr que la obligación sehaga efectiva para evitar que aprovechando una posición de superiori-dad se quede con bienes valiosos en satisfacción de deudas de valormuy inferior127. El artículo 1127 dispone que el derecho de retención puedeejercitarse tanto extrajudicialmente, como ante los tribunalesoponiéndolo como excepción. Personalmente opinamos que siempre suejercicio se realiza extrajudicialmente, pues incluso cuando serecurra a oponerlo como excepción, se lo puede hacer en virtud de quela cosa se encuentra en la tenencia del acreedor que se niega a 126 . Max Arias, en una nota periodística publicada poco antes de la sancióndel nuevo Código, hacía hincapié en que la nueva norma “llena un vacío del Códigovigente, al incorporar a la definición del Derecho de retención la regla de laconexidad”. Hemos podido consultar esa nota periodística, y otras varias, porque seincluyeron en una edición no oficial del Código que realizó Hernán FigueroaEstremadoyro. 127 . En nuestra recorrida de la legislación comparada encontramos más de uncuerpo legal que exige de manera expresa al retenedor que recurra a la justiciapara ejecutar su acreencia.
36. 36restituirla128. Sin embargo hay en esta norma una previsión desingular importancia, al autorizar al juez que sustituya la retenciónpor una garantía suficiente. La otra novedad de importancia es la exigencia de que paraejercitar la retención sobre inmuebles y que tenga efectos contra aterceros se exige su inscripción registral129. Por el momento solo hemos conseguido escasos datos sobre elfuncionamiento de esta norma en los Registros Públicos, que nos hansido suministrados por el actual Superintendente adjunto, Dn. JorgeAntonio Ortiz Pasco, y por un miembro del Tribunal Registral, Dn.Luis Aliaga; agradezco a ambos su atención. En una de las resoluciones del Tribunal, se expresa que sibien el derecho de retención es un acto inscribible en el Registro,“Se puede apreciar que no existen normas en materia registralreferidas al título que dará mérito a la inscripción del derechoregistral, por lo que corresponde a este Tribunal determinarlo”130, enel caso de un contrato de arrendamiento, en el que no se habíapactado expresamente el ejercicio del derecho de retención paragarantizar el cobro de mejoras, y el Tribunal entiende que para queproceda la inscripción, que fue solicitada por manifestación delinquilino realizada ente notario, ese título no es suficiente y quedebe mediar resolución judicial131. 128 . “Art. 1127.- El derecho de retención se ejercita: 1. Extrajudicialmente, rehusando la entrega del bien hasta que no se cumplala obligación por la cual se invoca. 2. Judicialmente, como excepción que se opone a la acción destinada aconseguir la entrega del bien. El juez puede autorizar que se sustituya el derechode retención por una garantía suficiente.” 129 . “Art. 1128.- Para que el derecho de retención sobre inmuebles surtaefecto contra terceros, debe ser inscrito en el registro de la propiedad inmueble. Sólo se puede ejercitar el derecho de retención frente al adquirente a títulooneroso que tiene registrado su derecho de propiedad, si el derecho de retenciónestuvo inscrito con anterioridad a la adquisición. Respecto a los inmuebles no inscrito, el derecho de retención puede serregistrado mediante anotación preventiva extendida por mandato judicial”. 130 . Resolución Nº 1411-2009, Lima, 11 de septiembre de 2009, apelante RobertYosep Pinedo Alonso. 131 . Así se expresa en la sumilla, en la que leemos: "El título que debe darmérito para la inscripción del derecho de retención es la resolución judicial quedeclare que la retención se está produciendo de manera válida."
37. 37 Por lo que podemos apreciar en el material recibido elasiento de inscripción de un derecho de retención se efectúa demanera similar a los asientos de una hipoteca, y con alguna frecuen-cia resulta de una manifestación expresa en el contrato que vinculóoriginariamente a las partes, donde se faculta a ejercitar el derechode retención, y se lo inscribe, convirtiéndolo desde ese momento enuna garantía real publicitada, aunque no se esté ejercitando demanera efectiva. Estos puntos merecen ser indagados con más detenimiento,pero por razones de tiempo, aunque sabemos que el ejercicio delderecho de retención ha derivado en conflictos registrales yjudiciales, postergamos su análisis para otra oportunidad132. Sin duda la inclusión en el Código de la exigencia depublicidad registral en materia inmobiliaria es un verdadero acierto.Sin embargo nos permitimos formular una observación; creemos que esaexigencia debería hacerse extensiva a los automotores y a todos losbienes registrables.VII.- Conclusiones 1) Existe una moderna tendencia a fijar con carácter general lascondiciones de ejercicio del derecho de retención. 2) El primer Código civil que procedió de esta manera ha sido elargentino, que dedicó un título a la figura. 3) Varios códigos americanos se han inspirado de manera directaen las soluciones adoptadas por el Código civil argentino, y enEuropa ha sido tomado especialmente en consideración por el Códigoportugués de 1967. 4) Perú ha seguido este camino a partir del Código de 1936 y loha mantenido en el de 1984. 132 . Este trabajo debe ser presentado para su inclusión en el Libro delCongreso de Derecho Civil que se realizará en Huánuco en los últimos días del mesde junio de 2012.
Benjamin moisa

References: artículo 3245
 artículo 369
 artículo 898
 artículo 327
 artículo 461
 artículo 478
 artículo19
 artículo 2279
 artículo 3939
 artículo 1
 artículo 1029
 artículo 3940
 artículo 1030
 artículo 1032
 artículo 3943
 artículo 3944
 artículo 1033
 artículo3941
 artículo 1029
 artículo 1124
 artículo1031
 artículo 1125
 artículo1033
 artículo 1030
 artículo 1129
 artículo 1034
 artículo 1131
 artículo 1130
 artículo 1127
 resolución 
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