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Timestamp: 2020-04-03 18:19:55+00:00

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Recortes de Prensa Sábado 25 Junio 2011
CÉSAR ALONSO DE LOS RÍOS ABC 25 Junio 2011
Nuestro sistema de partidos da pavor. En más de una ocasión he escrito sobre el odio que se tienen la izquierda y la derecha españolas. Es un odio tal que
les impide ponerse de acuerdo frente a los grandes problemas. Por ejemplo ahora, en relación con la «crisis» económica. Para unos y otros el odio forma parte
de su definición. Es una cláusula de estilo, una prueba de la militancia.
Y si a este hecho se suma otro tan singularmente español como es la existencia de partidos nacionalistas, cuya naturaleza se basa en la insolidaridad, ¿cómo esperar que el sistema de partidos no llegue a provocar una inseguridad radical en los ciudadanos?
La crítica del 15-M al sistema de partidos es una consecuencia de esta situación aunque, a mi entender, ingenua y elemental. No apunta a las causa última de nuestra tragedia y que, en definitiva, es el «resentimiento» trágico del que habló Unamuno en las vísperas de su muerte: nuestra vocación al suicidio colectivo. No parece que los chicos del 15-M hayan llegado a intuir la razón de esta situación y que no es sino el fracaso de lo que en su día llamamos la «reconciliación nacional».
Pero si llena de espanto la incapacidad del PSOE y del PP para hacer un pacto de Estado contra la crisis económica, ¿no es asombroso el experimento de Bildu, esto es, la resolución del terrorismo de un modo tan florentino a través de unas elecciones municipales? La toma de poderes tan decisivos en el País Vasco por parte del brazo civil de ETA se está llevando a cabo gracias a las cesiones de los dos grandes partidos a los nacionalistas vascos. Piensan que sus posibilidades hegemónicas dependen de estos y de CiU. La victoria de ETA a través de Bildu está siendo disimulada por parte del PSOE como parte del proceso de extinción de la propia ETA, y está siendo aceptada «de hecho» por el PP como el comienzo de su rearme gracias al posible entendimiento con el PNV. ¿Y después? Después seguirán odiándose izquierdas y derechas.
Xavier Pericay ABC, 25 Junio 2011
El nuevo Gobierno Balear ha suprimido la Dirección General de Política Lingüística. La noticia no tiene precedente en la España de las Autonomías —y no
digamos ya en las demás—. Ni siquiera en la Comunidad Valenciana se ha dado una situación parecida, puesto que el acceso al poder del Partido Popular en
1995, si bien comportó la eliminación de la dirección general creada por los socialistas, no impidió que gran parte de sus funciones —e incluso la propia
denominación— se integraran en una de nuevo cuño consagrada también a otros menesteres. Y, más adelante, en una análoga.
Ha tenido que llegar José Ramón Bauzá a la Presidencia del Gobierno Balear para que por primera vez en España la política lingüística haya sido arrancada de cuajo. La razón aducida por el dirigente popular ha sido el ahorro. Una razón de peso: nada más y nada menos que 10 millones de euros, de los que siete corresponden a la propia dirección general y los otros tres al resto de las áreas gubernamentales. Lo cual no significa, claro, que el ejecutivo balear deje de realizar cualquier tipo de política en el campo lingüístico. P
iénsese, por ejemplo, en la educación, donde el compromiso del presidente de garantizar la libre elección de lengua va a entrañar sin duda un cambio de modelo y, en definitiva, una nueva política. Pero, aun así, la noticia tiene un calado enorme. En primer lugar, porque si se demuestra que un gobierno puede ahorrarse un desembolso importante sin que pase nada, es que ese gobierno, o los anteriores, han estado tirando el dinero.
Luego, porque, con la medida, se elimina un organismo cuya principal función no era otra que la propaganda ideológica y, en definitiva, la coacción. Pero,
sobre todo, porque la supresión posee un gran valor simbólico. El nacionalismo se ha jactado siempre de no recular jamás. Gobierne quien gobierne. Ponerle
freno y hasta obligarle a retroceder es una de las mejores lecciones que pueden dársele.
Enrique de Diego www.elsemanaldigital.com 25 Junio 2011
Gallardón mintió en las elecciones. En la democracia basura que padecemos la mentira es la forma de comunicarse los políticos con sus súbditos y lacayos. La
mayoría ya da por hecho que los políticos nos mienten en campaña y que eso es lo normal y lo lógico, incluso una muestra de inteligencia. Hasta estos niveles
de degradación y servilismo han llegado buena parte de nuestros compatriotas.
Esos compatriotas, hooligans, llegan a entender que Gallardón no diga ni en su programa ni en campaña cosas tan importantes como que va a subir el IBI,
porque, claro, eso quitaría votos. Comprenden que Gallardón no quite la Noche en Blanco en el año electoral, pero lo haga inmediatamente después de las
elecciones, como una forma de pillería o de picaresca.
Dado el abrumador desastre de gestión de Gallardón, en lógica democrática, nadie le debía haber votado, ni su partido haberle permitido concurrir con sus
siglas, pero el caso es que su partido lo ha avalado y, a pesar de que ha perdido ciento veinte mil votos y tres concejales, ha ganado con mayoría absoluta,
lo cual es una vergüenza que indica lo bajo en que ha caído nuestra sociedad.
La subida del IBI va a llevar a la indigencia a muchos ancianos, que ya no tienen para pagar más. Nadie parece haber pensado en esas situaciones, porque la
clave era que ganaran los nuestros. Sin embargo, ni Gallardón ni Ana Botella se bajan de los coches oficiales, aunque eso representa miseria para los más
desfavorecidos que han de pagar las tasas de basura del Ayuntamiento del príncipe de las basuras.
Tras haber engañado a los electores, Gallardón ahora pide que, ante la bancarrota del Ayuntamiento, pueda refinanciar la deuda. En una mentira más, dice que
podría regularizar los pagos con los proveedores para 2015. Han escuchado bien: para 2015. Para dentro de cuatro años. Esto es una locura que permite y avala
el PP. A ninguna empresa se le permitiría una gestión tan nefasta.
Gallardón ha subido el IBI, empobreciendo a los madrileños, y va a subir más impuestos, porque ha sido un manirroto y ha actuado con manifiesta prodigalidad,
con una pésima gestión. Pero una mayoría de madrileños le han avalado. El alcalde del Ayuntamiento basura sí ha tenido quien le vote. Y encima hacía jornadas
abiertas en el mausoleo del contribuyente que se ha montado en Cibeles.
Otrosí: Cada vez somos más los conscientes de que hay cuestionar todo lo hecho desde la nefasta transición. Así, Jordi Sevilla, en la Asociación de la
Empresa Familiar de Murcia: "El modelo político y económico está agotado. No se trata de un cambio de gobierno sino que lo hemos hecho desde hace 30 años y
que nos ha permitido dar un salto hacia delante ahora nos lo tenemos que cuestionar".
Javier Espadero www.gaceta.es 25 Junio 2011
Os voy a citar textualmente el sistema de nombramiento de los 12 miembros del TC que establece el artículo 159.1 de la Constitución Española para
escuchar vuestras reflexiónes
En este artículo, voy a analizar con vosotros, el diseño que establece el artículo 159.1 de la Constitución Española, para el nombramiento de sus 12
Vosotros me diréis si es justo o no, si hay que reformar o no, y en caso de que haya que reformarlo en qué sentido, y por qué los partidos políticos
hasta la fecha no se han planteado modificar el diseño de nombramiento de sus 12 miembros.
Dice así, el artículo 159.1 de la Constitución Española, y cito textualmente:
“ 1. El Tribunal Constitucional se compone de 12 miembros nombrados por el Rey; de ellos,
4 a propuesta del Congreso por mayoría de 3/5 ( o sea nombrados por políticos ).
4 a propuesta del Senado, con idéntica mayoría ( o sea nombrados por políticos ).
2 a propuesta del Gobierno ( o sea nombrados por políticos ).
2 a propuesta del Consejo General del Poder Judicial ( Los 20 miembros del CGPJ ( Vocales ) son elegidos por el Parlamento ( Congreso y Senado), por
mayoría de tres quintos, o sea nombrados a su vez por políticos del Congreso y del Senado ). “
Entonces, ¿ quiénes nombran a los 12 miembros del TC?
Entonces, ¿ cómo va a ser un poder judicial el del TC independiente del poder político, si todos sus 12 miembros, son nombrados por políticos?
Entonces, ¿ por qué los políticos que son los que han hecho la Constitución Española no cambian este diseño por otro diferente en el cual los 12
miembros del TC sean sólo jueces de carrera, es decir, que hayan sacado una oposición, y que accedan al TC por méritos dentro de la carrera judicial, como
sentencias dictadas, publicaciones jurídicas premiadas, brillante trayectoria como Jueces avaladas por los propios Jueces?
Respuesta: que los políticos respondan a este pregunta.
Entonces, ¿ por qué desde que entró en vigor la Constitución Española de 1978 hasta la fecha, han pasado ya 33 años, ningún partido político ha
querido modificar el sistema de nombramiento de los 12 miembros del TC?
Entonces, ¿ de qué se quejan los políticos de las decisiones que adopta el TC, si han sido los mismos políticos los que han nombrado a sus 12
Creo queridos amigos, que con la lógica matemática, se razona mucho mejor que con la
“ lógica política “.
Qué pensáis vosotros, ¿ se debería reformar el sistema actual de nombramiento de los 12 miembros del TC u os parece bien tal y como está?
La patente única de la UE será aprobada el lunes excluyendo al español
España e Italia han denunciado el acuerdo ante el Tribunal de Justicia de Luxemburgo
Europa Press www.lavozlibre.com 25 Junio 2011
Madrid.- Los ministros de Industria de la UE celebran el lunes una reunión extraordinaria en Luxemburgo en la que pretenden aprobar, tras una década de
negociaciones, la creación de una patente única europea que reducirá un 80% los costes para los innovadores y será válida en 25 Estados miembros, excluyendo
Los dos países han decidido no participar por considerar que discrimina a sus lenguas respecto a francés, inglés y alemán, y han denunciado el acuerdo ante
Madrid y Roma han venido bloqueando el acuerdo sobre la patente, que debía adoptarse por unanimidad, durante el último lustro. Pero para sortear este veto,
el resto de Estados miembros lanzaron en marzo una 'cooperación reforzada' que les permite avanzar sin España e Italia.
Según el acuerdo que se cerrará el lunes, las solicitudes de la nueva patente única podrán presentarse en cualquier idioma, aunque se examinarán y concederán
en inglés, francés y alemán. Si una empresa presenta una solicitud en un idioma diferente, se le devolverá el coste de la traducción.
Además, durante un período transitorio de doce años como máximo, deberán traducirse al inglés las patentes que se hayan concedido en francés o alemán. Las
concedidas en inglés deberán traducirse a otra de las lenguas oficiales de la UE. Esas traducciones serán exigidas mientras no exista una traducción
automática de alta calidad que garantice el carácter accesible de la información de la patente. Las traducciones suplementarias durante el período
transitorio contribuirán directamente a la creación de traducciones automáticas de alta calidad.
Según los cálculos del Ejecutivo comunitario, el coste de la patente única se reducirá de los actuales 32.000 euros que cuesta ahora para 27 países hasta
2.500 para 25 países en el periodo transitorio y 680 euros al final del proceso. Si la patente única se valida también en España e Italia, ello supondría un
coste adicional de alrededor de 3.000 euros.
Las empresas españolas e italianas podrán utilizar la patente única comunitaria aunque sus respectivos países de origen no participen en la cooperación
reforzada. Pero todavía queda pendiente de resolver uno de los pilares fundamentales del nuevo sistema, el mecanismo de resolución de litigios.
El Ejecutivo comunitario ha propuesto que los Estados miembros que participen en la cooperación reforzada creen un tribunal independiente con competencia
exclusiva. El Tribunal de Justicia de la UE ya declaró ilegal una solución similar por considerar que le usurpaba indebidamente competencias y también a los
EDITORIAL Libertad Digital 25 Junio 2011
La decisión del Tribunal Constitucional de enmendar la plana al Supremo y permitir que Bildu se presentara a las elecciones municipales no se tomó de acuerdo
a criterios jurídicos, sino políticos. Las pruebas de que Bildu era una coalición de Alternatiba, Eusko Alkartasuna y, sobre todo, Batasuna –la marca
electoral de la ETA– eran abundantes. Así lo habían recogido los informes policiales y así lo valoró con acierto el Supremo.
Sin embargo, el Gobierno de Zapatero y Rubalcaba ya había acordado que la banda terrorista estuviera presente en los comicios y que detentara tanto poder
como le fuera posible (e incluso más, pues una semana después del 22-M, la Agencia Tributaria permitió que los batasunos pudieran acceder a los datos
fiscales de todos los españoles). Y así ha sucedido: Bildu, es decir, Batasuna –es decir, la ETA– ha alcanzado las mayores cotas de poder de toda su historia
gracias a la forzada inaplicación socialista de la Ley de Partidos.
Tan seguros estaban los herederos de Batasuna de que el Gobierno, a través de sus magistrados-títeres, les salvaría finalmente la papeleta, que en ningún
momento fueron cuidadosos de ocultar su verdadera cara; ni antes ni después de las elecciones. Así, Martín Garitano, ex subdirector de Gara, ya había dejado
constancia en numerosas ocasiones de sus ideas favorables a la banda. Incluso se negó, seis días antes de las elecciones, a condenar en televisión a los
terroristas. Conociendo semejante trayectoria, a pocos les sorprenderá ahora que Garitano haya tomado posesión como diputado foral de Guipúzcoa insultando a
las víctimas de ETA y homenajeando a Otegi (aquel "hombre de paz" que por supuesto jaleó la victoria de Bildu como un éxito propio de Batasuna).
Pero la ignominia de Garitano es sólo la última manifestación de la estrecha relación entre Bildu y la ETA de la que todos los ciudadanos hemos ido siendo
conscientes. Cuando sus concejales amedrentan al edil del PP en Elorrio, cuando un etarra condenado ha sido contratado como portero del Ayuntamiento de
Lizarza, cuando el último portavoz de Batasuna es recolocado como asesor del nuevo alcalde de San Sebastián, Bildu nos demuestra realmente quiénes son, qué
fines persiguen y qué métodos mafiosos utilizan para ello.
Nada, por otro lado, que no supiéramos todos, incluido el Gobierno y sus jueces en el Constitucional. De ahí que la primera responsabilidad de toda esta
infamia sea de Zapatero y de Rubalcaba. A ellos les tiene que agradecer la ETA tener más poder institucional del que jamás había soñado y a ellos les
deberemos exigir cuentas todos los españoles.
Dudan, bueno para Españ
Jesús María Zuloaga La Razón 25 Junio 2011
El guión se cumple. Con la tozudez y la astucia del hacha (la fuerza) y la serpiente (la astucia). Ahora, toca que el Gobierno se retrate con los presos,
después de que el Estado haya perdido su dignidad con Bildu. Cuando a los fundadores de ETA se les ocurrió lo del «Bietan Jarrai» («adelante con las dos»,
el arma y el ofidio») ignoraban que, en pleno siglo XXI no necesitarán, al menos de momento, sumar uno a sus más de 800 asesinatos o miles de atentados.
Lo más patético es que miembros del Gobierno digan a Bildu eso de si «sois malos os castigamos en el rincón». Un observador internacional independiente (no
Currin) que hubiera pasado por España hace un año y lo hiciera ahora se tendría que pellizcar para cerciorarse de que está en el mismo país. La lucha
antiterrorista mejor diseñada se ha ido por el sumidero y se ha sacado lo peor del llamado «proceso» de paz de 2006-2007. Y de algunos anteriores, si
hablamos de los presos. ETA tiene la iniciativa y, como decía hacer unos días Javier Arzallus ha ganado la guerra.
Los españoles, tan dados como somos al pesimismo, o, como decía un Premio Nóbel, al «tremendismo», no podemos quedarnos en aquello de que tenemos lo que nos merecemos. Queda una esperanza. Y se la adelantamos en LA RAZÓN. Los que aconsejaron al Gobierno, y, en concreto, a Alfredo Pérez Rubalcaba, el desaguisado, dudan de si han acertado. Llaman para que alguien les diga que sus informes eran los adecuados. Todos les contestan lo mismo: no. El castillo de naipes del nuevo «proceso» se derrumba. Su jefe, o no lo sabe o no lo quiere saber. La situación, con ser mala, puede llegar a ser buena. Hacen falta grandes decisiones, como en la Transición…y mucho patriotismo constitucional.
Alfonso USSÍA La Razón 25 Junio 2011
Una rotunda y dolorosa bofetada al civismo y el sentido común. La cadena y la medalla de oro. En la solapa izquierda un pin con el número de preso de Arnaldo
Otegui. Entre sus acompañantes, dos de los más duros y perversos dirigentes batasunos, Echeverría y Permach. En sus manos, casi novecientos millones de
euros. El arsenal puede considerarse asegurado. Ni una palabra de condena a la ETA. Nadie se condena a uno mismo. Y ningún indignado tardío. Ellos están para
molestar a Esperanza Aguirre, Alberto Ruiz-Gallardón, Rita Barberá o María Dolores de Cospedal. ¡Qué casualidad! Todos del Partido Popular. Rubalcaba
manejando los hilos de su último hallazgo. A propósito. ¿Quién sufraga los gastos de desplazamiento, de manutención y de mantenimiento de los indignados
tardíos? ¿Los fondos reservados del Ministerio del Interior?
Una rotunda y dolorosa bofetada a la ciudadanía, a las víctimas del terrorismo, a sus familias. El sometimiento de seis individuos ha propiciado el retorno a
los tiempos más oscuros de la libertad recuperada. España, al almacén de objetos inútiles. La Bandera en el trastero. Los etarras adueñándose de los espacios
civilizados. Las policías locales a sus órdenes. Ni un solo indignado boicoteando los actos de relevo del poder cuando Bildu lo obtiene. Señor Rubalcaba,
distribuya mejor y con más equilibrio a sus indignados. No está bien lo que hace. Envíese un centenar de ellos a los aledaños del Ministerio del Interior
para que lo insulten aunque sea con la voz muy bajita. O al ministerio del Trabajo, o al de Economía y Hacienda, o la Presidencia del Gobierno. La gente
empieza a dudar de la imparcialidad del extraño movimiento. El Gobierno socialista alcanza por su desastrosa gestión la cifra de cinco millones de parados, y
los indignados la toman con el Partido Popular. ¡Hombre, don Alfredo! Mejor criterio y más equilibrio en la distribución de elementos enfadados.
Pero es infinitamente más grave lo de Bildu. ¿Qué rendimiento positivo han imaginado ustedes para conseguir que seis sometidos abran la puerta de las
instituciones democráticas a los aliados del terrorismo? ¿Qué penúltima barbaridad de Zapatero y los suyos –usted incluido–, se está programando desde el
silencio? ¿Qué han entregado a los nacionalistas a cambio de un apoyo parlamentario a tan corto plazo? Ustedes son capaces de ofrecer todo a cambio de nada,
porque nada es lo que les queda. ¿Se figura al entorno del terrorismo administrando novecientos millones de euros desde la Diputación de Guipúzcoa? Yo sí,
señor ministro. Y decenas de millones de españoles también.
Estaban acorralados y ustedes, en beneficio de no sabe qué proyecto político, les han abierto las puertas con la complicidad y obediencia de seis magistrados
en cuclillas. Más de doscientos mil vascos viven alejados de sus raíces en diferentes puntos del resto de España. En unos meses serán trescientos o
cuatrocientos mil. La vida y la tranquilidad son muy importantes, señor Rubalcaba. La política no es un juego de artimañas, sino una ciencia, un ejercicio de
servicio a la comunidad. A ustedes sólo les importa su supervivencia en el poder. Lo han infectado todo. Metástasis invasiva.
Lo de sus indignados carece de importancia en comparación con lo de Bildu. Ustedes lo han hecho posible. Permítame que olvide viejos afectos y le manifieste
mi desprecio por su candidatura.
Armas y votos, árbol y nueces
www.gaceta.es 25 Junio 2011
A más coartada política, más terrorismo. A más Bildu, más ETA
El chollo de un delincuente es disponer de coartada política. Imaginemos un ladrón de joyas de una gran ciudad que trata de eludir la cárcel diciendo que
reivindica con los hurtos la injusticia histórica que se ha cometido con su barrio, sojuzgado por el ayuntamiento. Imaginemos que el asunto crece y, acogidos
a la bicoca, otros ladrones crean un sindicato, tienen sus presos políticos, elevan el tema a Estrasburgo, se agencian tontos útiles internacionales (siempre
hay mediadores en el mundo anglosajón dispuestos a hacer el payaso). Pero la jugada perfecta consiste en convertir el barrio en cantera de votos y adquirir
respetabilidad accediendo al corazón del sistema a través de un partido.
Imaginemos que los ladrones de joyas consiguen colocar a uno de los suyos en el poder político, con acceso a las arcas públicas. Y que los cacos levantan el
pie del acelerador y cometen menos robos. ¿Se atreverían ustedes a decir que el brazo político tiene mayor poder que nunca y el brazo delincuente está más
débil… como si no fueran la misma cosa?
Eso es lo que ha pasado con Bildu haciéndose con 123 municipios y la Diputación de Guipúzcoa, mientras ETA levantaba el pie del acelerador. Y ese mensaje,
“la izquierda abertzale con mayor poder y ETA más débil que nunca”, es el que difunde el periódico de Rubalcaba.
No es cierto que el peligro disminuye en el País Vasco, a medida que las fieras recortan sus garras y se reciclan en demócratas. Al contrario, a más coartada
política, más terrorismo. A más Bildu, más ETA. La izquierda abertzale, que El País ve como un Sinn Féin con txapela, no es sino terrorismo por otros medios.
De momento, los nuevos ediles ya han recurrido a un arma intrínsecamente terrorista: el miedo. Lo han sembrado impidiendo la entrada de los escoltas, y
marcándose la chulesca provocación de retirar la bandera constitucional del Ayuntamiento de San Sebastián. Armas y votos, árbol y nueces, todo en el mismo
El tigre tiene la llave de la jaula
Fermín Bocos Estrella Digital 25 Junio 2011
La caída en manos de "Bildu" de las dos instituciones más importantes de Guipúzcoa -la Diputación y el Ayuntamiento de San Sebastián-, es un hecho político
que va más allá de cuanto podamos avizorar a los pocos días de haberse producido dado que detrás de esta coalición, según sentencia del Tribunal Supremo,
está la ilegalizada Batasuna, brazo político de la organización terrorista ETA. Cualquier palabra acerca de la responsabilidad histórica contraída por los
miembros del Tribunal Constitucional que avalaron la legalización de esta franquicia de Batasuna, sería ya una palabra de más, pero quiero pensar que un
ciudadano con la sensibilidad que caracteriza a Pascual Sala, presidente de tan alto tribunal, como poco, habrá sentido cierta desazón al escuchar que Martín
Garitano, flamante presidente de la Diputación de Guipúzcoa, hacía suyo el discurso tradicional del mundo "abertzale" totalitario hablando del "conflicto" y
de los "presos" -eufemismos con los que los proetarras a lo largo de los últimos cincuenta años han pretendido justificar en términos políticos los
centenares de asesinatos perpetrados por la banda.
La legalización de "Bildu" anuncia consecuencias de inquietante recorrido en el panorama político vasco. En la calle, y, no sin fundamento, ha cobrado voz
la especie que asegura que sin la intervención de Rodríguez Zapatero la decisión del TC habría sido otra: nunca habría dado el paso de revocar la sentencia
del Supremo. También se dice que ZP quiere lograr "como sea" la foto que refleje el final de la ETA; sueña con ese colofón para paliar la retirada tan escasa
de glamour que le ha deparado el destino a partir de su errática forma de gobernar España.
Sea o no cierta esa obsesión, lo predecible es que la banda como tal no se va a disolver precisamente ahora, cuando sus terminales acaban de cosechar el
mayor triunfo político de su historia.
Con Guipúzcoa como "cabeza de puente", el siguiente paso será presentarse a las elecciones legislativas. Y, por ese camino-albardado de recursos de todo tipo
merced a los miles de millones que administra la Diputación de Guipúzcoa- intentarán arrebatarle al PNV la hegemonía política en las otras dos provincias
vascas. Después ,si les dejan, en compañía de Aralar, irán a por Navarra. El PNV ,partido que en una maniobra muy arriesgada ha favorecido el copo por parte
de "Bildu "de las instituciones guipuzcoanas, puede que haya cometido un error estratégico colosal dando alas a una organización que impulsa un proyecto
político totalitario, que no condena el terrorismo ni pide perdón a sus víctimas y que habla de un final de la "violencia" sin "perdedores ni vencedores".
Mal asunto. Tengo para mi que Zapatero y Urkullu , le han entregado al tigre la llave de la jaula.
ARCADI ESPADA El Mundo 25 Junio 2011
Una coalición Bildu se ha hecho con buena parte del poder vasco. Todo en ella es detestable, y no me olvido de la estética. Yo me cruzo con una mujer
Bildu y acto seguido corro bajo la peineta de doña Cospedal, como el que busca un útero. Observando sus movimientos a cualquiera le adviene una furiosa
intención derogatoria de lo real. Pero si no puede vencerla mejor que uno abandone la política o el periodismo. Hay muchas novelas para escribir. Desde que
la coalición Bildu obtuvo el permiso de la legalidad española para presentarse a las elecciones, pasando por el amarguísimo y decisivo trago de su excelente
resultado electoral, no hay día que no se recuerde a los jueces, al ministro Rubalcaba y a su suplente Zapatero que la coalición está ahí gracias a un delito
de lesa traición. Se trata de una melancolía muy española. E, incluso, tras su aparente ferocidad, de un mero toreo de salón ineficiente y escapista. No creo
que haga falta repetírtelo, ni siquiera a ti que vives apartado: si la coalición Bildu pudo presentarse a las elecciones fue porque rechazó el uso de la
violencia, cumpliendo así la Ley de Partidos y rompiendo 30 años de historia de la llamada izquierda abertzale.
Ahora bien. La Ley de Partidos no obligaba a que los representantes de la coalición Bildu se convirtieran de pronto en bellísimas personas racionales. La
ley puede impedirles que maten o llamen a matar; pero nada puede hacer respecto a su congénito aire de matones. La ley puede prohibirles la utilización del
chantaje para la consumación de sus delirios ideológicos; pero es inútil a la hora de extirpar sus delirios. El cumplimiento de la ley no abolirá su
pensamiento mágico; ni su vestimenta cheroqui, para entrar en el territorio metonímico del comentarista González: aunque suene lo mismo, la ley no se ocupa
de la parka. Y last but not least, la ley se muestra indiferente ante la posibilidad de que uno cualquiera de esa cuadrilla reconozca ahora qué mierda de
vida llevó en lo personal y en lo político, cuando el asesinato era el gentilicio de patria: por ser pulcra, y no meterse en estas alcantarillas, la ley ni
siquiera se ocupa, lógicamente, de si miente un corazón Bildu: la ley no se ocupa de vísceras, sino de miembros. De actos.
La insistencia sobre Pascual Sala, el resto de magistrados y los apaleamientos sucesivos del político que pase por allí no es solo un ineficaz atentado
contra la lógica. Es un enmascaramiento. Daré un pequeño rodeo. En el número de este mes de la revista Vanity Fair hay un tremendo artículo sobre la crisis
griega. Esta, por ejemplo, es su última frase: «Si hubiera justicia en el mundo los banqueros griegos saldrían a la calle a manifestarse contra la falta de
ética de la gente de la calle». Aunque más nos interesa a nosotros la concreción de esta otra: «Una nación de gente buscando cómo echar la culpa a otros que
no sean ellos». Solo hay un culpable en la nación Bildu: los 276.134 votantes que la apoyaron. De todos y cada uno de ellos fue posible prescindir mientras
apoyaban una fuerza ilegal. Y fue legal y legítimo dejarlos sin derecho a voto, como se deja sin voto al encarcelado. A eso se llamó la criminalización de
una parte de los votantes y estaba bien dicho, porque se trataba de un electorado que apoyaba crímenes. Pero ahora esa gente (el 12,8% del censo general y el
15,5% del censo de votantes) no puede derogarse. Lo que se puede es combatirlos. Y el primer paso es señalarlos. El respeto sagrado al pueblo es algo muy
común y fastidioso entre políticos y periodistas. Algo tiene que ver el comercio. Se prefiere que esos 276.134 pasen como juguetes en manos de jueces o
políticos antes que por ciudadanos sujetos a la responsabilidad. Es decir, en ciudadanos que habrían de responder, moralmente, de su apoyo a una coalición de
matones, orgullosa de sus crímenes, de un coeficiente intelectual 15-M y partidaria de convertir el País Vasco en una suerte de autarquía, donde como dijo
aquel Otegi los niños estuvieran todo el día mirando las vacas en vez de perder el tiempo con el inglés y la interné.
En el caso de que, a pesar de todo, políticos y periodistas quisieran seguir moviéndose en la cómoda estancia superestructural, tienen también a mano
algo más sustancioso y definitivo que Pascual Sala y asimilados. Tienen al Partido Nacionalista Vasco. Es decir, el que ha permitido que la coalición Bildu
gobierne en Guipúzcoa. Una de las características de las democracias poderosas es la capacidad de aislar sus mutaciones. Es evidente, sin embargo, que el PNV
considera que la coalición Bildu no es un accidente, sino una parte convencional del electorado vasco. Que apechuguen ellos, y hasta el poso de sangre del
cáliz, con la posibilidad de que tengan razón. Lo sorprendente, sin embargo, es el bajo precio que el PNV tiene que pagar por facilitar las multiplicación de
los 200.000. ¿Bajo precio, digo? Con una jactancia no demasiado alejada de los modos y maneras de los coaligados Bildu (solo que, por la edad, con algo menos
de testosterona) el portavoz nacionalista vasco paseaba la otra tarde el trofeo de una votación parlamentaria donde decía haberlo logrado todo del Gobierno a
cambio de casi nada. Un momento de suma majestad moral: alguien que triunfa apoyando matones en San Sebastián y moribundos en Madrid.
Sin embargo el superestructuralismo espialidoso no debería quedarse ahí. Si el PNV no considera justo ni conveniente trazar un cinturón de seguridad en
torno a la coalición Bildu, tampoco los partidos españoles hacen lo propio con el PNV. Dejaremos aparte, si te parece, el caso del moribundo. Han sido ocho
años de ahorcarse con su propio cinturón y solo queda que descanse en paz. ¿Pero qué sucede al otro lado? ¿Qué sucede con el teórico partido de la patria
española? Ocurre que el Partido Popular, la patria, solo se la pone por peineta. Es cierto que el PNV pudo jactarse el otro día de haber arrancado del
moribundo unas concesiones que complicarán gravemente la negociación sobre los convenios colectivos y que reforzarán las pesimistas convicciones europeas
sobre la taifa española. Pero eso fue posible porque el PP no tuvo el gesto que cada uno de los dos grandes partidos españoles debería tener cuando la
negociación parlamentaria amenace saldarse con una concesión a la ingobernabilidad del Estado: ofrecer su apoyo al otro sin condiciones: la que debería ser
la gran regla no escrita de la democracia española: la consecuencia local de la legítima capacidad democrática de aislar sus mutaciones.
Los hombres buenos que no hacen nada
La irrupción avasalladora de Bildu se ha traducido en la práctica en una pérdida total de la iniciativa política por parte de las demás fuerzas en liza, que
exhiben una preocupante carencia de cualquier estrategia para afrontar el nuevo tiempo
J.M. RUIZ SOROA www.diariovasco.com 25 Junio 2011
Se ha citado tanto la frase de Edmund Burke de que «para que el mal triunfe en la tierra basta con que los hombres buenos no hagan nada» que da un poco de
reparo traerla de nuevo a colación. Pero si hay alguna estampa que la actualidad política vasca suscita es precisamente la que esa frase recuerda y por eso
me atrevo a abusar de ella.
La irrupción avasalladora de Bildu en las elecciones y en las instituciones se ha traducido en la práctica en una pérdida total de la iniciativa política por
parte de las demás fuerzas en liza, que exhiben una preocupante carencia de cualquier estrategia para afrontar el nuevo tiempo. No parece sino que, centrados
durante meses en el aspecto puramente jurídico de la relegalización de los radicales, tanto PSE como PNV no hubieran dedicado atención ni reflexión alguna a
lo que sucedería en el momento posterior. No se tenía diseñada táctica alguna para un escenario con Bildu, menos aún con una Bildu exultante y prepotente.
Sorprendente: ¿De verdad se creyó que los radicales iban a dejar de serlo simplemente por ser legalizados? ¿Se supuso que se convertirían a la democracia
sólo por admitirles a ella? Ausencia de previsión, desconcierto y pérdida total de la iniciativa, esa es la secuencia.
En esta situación el Partido Popular ha propuesto una serie de mociones en ayuntamientos y diputaciones para exigir a los representantes de Bildu que
condenen todos y cada uno de los 857 asesinatos de ETA. Es una propuesta que, por lo menos, tiene el enorme mérito de existir, además de ser coherente con
una posición ideológica global en contra del terrorismo y de la desmemoria. Pero, ¡cómo no!, le han llovido ya las críticas de los sempiternos 'hombres
buenos' que prefieren no hacer nada.
Es una propuesta 'carroñera' o 'buitrera' dicen algunos, los populares sólo quieren agitar a los muertos para hacer su política propia. En verdad curioso
argumento pues ¿desde cuándo condenar a ETA fue patrimonio ideológico del PP? ¿No era un lugar de coincidencia de todos salvo de los radicales? En todo caso,
basta con sumarse a la exigencia de condena para privarle de cualquier mordiente sectaria.
Es una propuesta que sólo consigue «mantener abiertas las heridas» y «alejar la necesaria reconciliación», dicen otros. Es el argumento favorito de los
radicales, el de que lo mejor para superar el conflicto es olvidar el pasado, o diluirlo en una historia confusa en la que todos los muertos cuentan por
igual, es decir, cuentan como nada. Es el argumento de quienes prefieren no generar «dinámicas de enfrentamiento», no «exacerbar las posiciones de
resistencia de los radicales», sino guardar silencio para que vayan haciendo en paz y tranquilidad su propio recorrido hacia la democracia pluralista.
Curioso argumento éste, que contradice y desafía a todo lo que la experiencia nos demuestra: que nunca se han movido sino por presión, nunca por tolerancia
Con singular cinismo, dicen otros que no conviene llevar a instituciones locales o forales asuntos como este de la condena de ETA que exceden de sus
competencias. No dijeron lo mismo cuando nombraban hijos predilectos de la localidad a victimarios y presos, o cuando solicitaban el excarcelamiento. Sólo
ahora valoran la autonomía municipal.
Pero es que, dicen otros, toda iniciativa de exigencia de condena a ETA está abocada al fracaso si no se plantea desde el consenso previo y desde la
transversalidad política, porque hay muchas sensibilidades en juego a tener en cuenta. Con lo que antes de pedir nada hay que discutir qué se va a pedir, y
cómo se discute la discusión previa. No hay que hacer nada sin ponerse de acuerdo, es el argumento favorito de los que no saben qué hacer o no quieren hacer.
Sí, pero ¿de qué servirá una exigencia de condena, incluso si fuera unánime, cuando a Bildu le es tan fácil sortearla entonando su conocida canción de «estoy
en contra de todas las violencias»? Si nos van a ignorar, mejor callarse de antemano. Se utiliza el derrotismo como justificación para no mostrar algo que
ciertamente tendría un valor simbólico enorme: que todas las demás fuerzas políticas exigieran de consuno una condena que Bildu se negase a pronunciar. La
fuerza de la imagen de un aislamiento, si persistente, tendría efecto, ¡vaya si lo tendría!
¿No será que el nacionalismo vasco pacífico vacila de nuevo ante el abismo? ¿No será que oscila entre los partidarios de exigir una condena expresa y los que
prefieren contemporizar a base de dobles verdades, en espera de que el tiempo lo aclare todo? La ambigüedad entre la ética y la pragmática es la especialidad
histórica del PNV y ¿por qué habría de abandonarla si siempre le ha sido fructífera?
Y, como hoy va de citas, recordemos que Albert Einstein solía citar una frase de Pau Casals, la de que «la vida es peligrosa no sólo por las personas que
hacen el mal, sino sobre todo por las que se sientan a ver lo que pasa». Hoy en Euskadi hay demasiadas de éstas últimas, de las que no quieren levantarse un
poquito para interpelar todas juntas al mal y, en su caso, abuchearle un rato. Hay demasiados desconcertados que prefieren sentarse a rumiar su penita
particular y, entre tanto, no hacer nada.
Gloria LOMANA La Razón 25 Junio 2011
El Tribunal Constitucional continúa conteniendo sus costuras, a duras penas. Uno de los magistrados dimisionarios, el denominado «conservador», había
anunciado desde hace tiempo su deseo de dejarlo, y en ésas sigue. Pero para el amago de los dos jueces calificados como «progresistas» todavía se buscan
motivaciones políticas. Prefiero no imaginarlo...
Porque, lo que sí es cierto, es que todo lo que sucede en torno al Tribunal Constitucional jamás parece natural y liviano, sino producto de turbias
conspiraciones. Así es cómo la opinión pública interpretó la sentencia que daba vía libre a Bildu para participar en las instituciones, emitida en 48 horas,
a diferencia de los cuatro años que el mismo Tribunal tardó en dirimir sobre el Estatuto de Cataluña.
Que el Tribunal Constitucional, el Tribunal Supremo, los Tribunales Superiores y el Consejo General están politizados no es un secreto. Y si dañino es que
los políticos metan sus manos en los Tribunales, no menos malo es que los jueces actúen, con más complacencia de la debida, bajo la etiqueta de
«progresistas» y «conservadores», y voten alineados en función de los intereses del grupo político que les ha propuesto para su nombramiento.
Por eso, tras la jugada de ahora, hay quien señala a Rubalcaba, para forzar la renovación del Alto Tribunal antes de que se convoquen las elecciones y gane
Rajoy. Pendientes de sentencia del Constitucional quedan otros espinosos temas como la legalización de Sortu, la ley del aborto o la ley del matrimonio
homosexual, de la que lógicamente Zapatero/Rubalcaba esperan sentencias «progresistas».
Los tejemanejes de los políticos por colocar a sus partidarios son constantes, y aunque no hemos llegado al grado de Italia, donde el primer ministro, Silvio
Berlusconi, llama «cáncer» a los jueces que le juzgan, es evidente que una justicia independiente perturba, en más ocasiones de las deseadas, el gusto de los
políticos por controlarlo todo.
Se necesita pues, con urgencia, un gran pacto de Estado para la Justicia, semejante al que se firmó en 2001, que permitió en apenas dos años poner en marcha
nada menos que 20 grandes reformas. Entonces se planteó para poner a la Justicia del siglo XIX en el siglo XXI. Pues bien hoy, si bien no estamos en el XIX,
si podemos afirmar que no hemos dado el salto a nuestro tiempo. Porque una cosa sí es cierta, tras 36 años de democracia parece como si el ejercicio
democrático hubiera reforzado al Ejecutivo, devaluado al Parlamento y politizado la Justicia. Es lógico pues que la Corona o Las Fuerzas Armadas sean las
instituciones mejor valoradas, porque están fuera de la bronca política.
Difícil no, imposible, será antes de las elecciones lograr pacto alguno para reformar nada. Sólo espero que tras los comicios el consenso sobre la Justicia
se plantee como asunto prioritario para despolitizarla, para hacerla más moderna y eficaz, para dotarla de medios, organización y leyes. Justo lo que está
demandando la ciudadanía. Sólo hay que leer el CIS.
¿Qué han leído los de Bildu?
Jorge Bustos www.gaceta.es 25 Junio 2011
Uno regresa de Euskadi, de cubrir el penúltimo aquelarre a cargo de indignados abertzales –que comparten leninismo con los de Sol, pero saben más de armas–,
y siempre piensa lo mismo. El tren va atravesando el tapete de un valle punteado de caseríos, ensombrecido por montes imponentes como enormes boinas verdes,
y uno mira esas vacas apacibles que desfilan por la ventanilla con inequívoca expresión de inocencia en el globo calmoso de sus ojos. ¿Y qué le importarán a
estas vacas –cavila uno– si pastan en suelo autonómico o estatal de libre asociación?
Lo más triste de este asunto no son los 1.000 muertos, sino la clase de lectura que nutría el calcificado seso fanático de quienes apretaban el gatillo o de
quienes recogían las nueces. Hablamos de Sabino Arana, claro: “Los españoles, más que hombres, semejan simios, poco menos bestias que el gorila: no busquéis
en sus rostros la expresión de la inteligencia humana ni de virtud alguna; su mirada sólo revela idiotismo y brutalidad”. O calibren esta base teórica para
la fundación de ETA: “Les aterra oír que a los maketos se les debe despachar de los pueblos a pedradas. ¡Ah, la gente amiga de la paz...! Es la más digna del
odio de los patriotas”. Y antes de echar la pota, lean esta hoja de ruta sabiniana para el juntero jefe Martín el del Pin: “Respecto de los españoles, las
Juntas Generales acordarán si habrían de ser expulsados, no autorizándoseles en los primeros años de independencia la entrada en territorio vizcaíno, a fin
de borrar más fácilmente toda huella que en el carácter, en las costumbres y en el idioma hubiera dejado su dominación”.
Uno no ha advertido en el Mein Kampf de Hitler una alquimia de odio a los judíos tan puro como el que encontramos hacia los maketos en los textos del fundador del PNV y diseñador de la ikurriña. ¿Se imaginan la esvástica en el brazalete de los chicos de Mou? ¿Se imaginan que, así como existe Sabin Etxea, Génova se llamara Casa Mussolini o Ferraz la Dacha de Stalin? Pues uno pasea por Bilbao y topa con una estatua de Arana en medio de un precioso parque.
Pero ahí tienen a Martín el del Pin ascendido a la máxima dignidad institucional de la provincia por gracia de don Pascual el del Constitucional y de una
sociedad que vota embolizada tras medio siglo de respirar libertad por un solo pulmón. Y las vacas seguirán paciendo. Y el odio seguirá alentando.
Cospedal y Galicia
Llama la atención que tanto el PP como el BNG hayan rechazado en Galicia las supresiones de órganos
CARLOS RUIZ MIGUEL ABC Galicia 25 Junio 2011
EN el Estado autonómico español puede haber «un antes y un después» de Cospedal. Aclaro algo, aunque para muchos pueda ser obvio. Hace tiempo que defiendo,
de escrito y de palabra, la propuesta de suprimir determinados órganos autonómicos. Pero no conozco a María Dolores de Cospedal excepto por la prensa y es
altamente improbable que lea mis artículos o conozca mis opiniones. Dicho esto, analicemos la propuesta de Cospedal y su rechazo en Galicia.
La nueva presidenta castellano-manchega ha anunciado la eliminación de altos cargos y de determinados organismos autonómicos. Ambas propuestas suscitan
varias reflexiones. En cuanto a la anunciada supresión de ¡un 60%! de los altos cargos de Castilla-La Mancha debemos hacernos dos inevitables preguntas: si
ahora fuera posible el funcionamiento de la administración sin esos altos cargos… ¿por qué existían antes? ¿ qué se espera para exigir responsabilidades a
los causantes de ese despilfarro? Sobre la propuesta de eliminar órganos autonómicos (Defensor del Pueblo, Servicio de defensa de la competencia, Consejo
Económico y Social, Cámara de Cuentas), sólo puedo reiterar lo que ya he dicho aquí en otras ocasiones: todas, insisto, «todas» las tareas que realizan esos
órganos autonómicos eran realizadas antes, de forma más eficiente, por órganos del Estado. Creo incluso que la lista de órganos suprimibles se puede ampliar
Sin embargo, llama la atención que tanto el PP como el BNG hayan rechazado esta propuesta. En el PP de Galicia, algunos argumentan que esos órganos
autonómicos se mantienen «coa vontade os seus cidadáns». Me permito dudarlo, al menos mientras no se establezcan referéndums autonómicos en los que los
ciudadanos puedan decidir el mantenimiento o abolición de esos organismos. Me permito invitar al PP a introduci el referéndum revocatorio de leyes para que
la «vontade dos cidadáns» pueda expresarse. El argumento del BNG no es menos cuestionable. Dicen que se suprimen esos órganos «por miedo a la fiscalización».
Falso. Primero porque alguno de esos órganos (como el Consejo Económico y Social) no fiscaliza. Y segundo, porque la fiscalización sigue existiendo (Defensor
del Pueblo nacional, servicio y Tribunal de Defensa de la Competencia nacional, Tribunal de Cuentas nacional).
Las propuestas de Cospedal me parecen un auténtico punto y aparte en la historia del Estado autonómico. Creo que esa es la dirección de la historia. Debieran
meditarlo quienes pretenden ignorar o falsear el sentido de estas medidas trascendentales.
Pedro de Hoyos Periodista Digital 25 Junio 2011
Hemos emprendido una batalla por retirar de nuestras calles los nombres franquistas, que dedicar una calle a Queipo de llano o a José Antonio resultaba
antagónico con la democracia. Y nosotros éramos demócratas, muy demócratas, más demócratas que nadie. Éramos demócratas antes de la Grecia clásica,
fíjeseusté.
Y hemos reinventado la Historia a nuestra conveniencia para reivindicar al abuelo de ZapaHuero, pero sólo a uno, al otro mejor lo escondemos en nombre de esa
misma justicia histórica. Y como a alguien se le ocurra el más mínimo elogio a Franco, aunque sea a los pantanos, se le caerá el pelo. No hay peor insulto
que llamarle a uno “franquista”. Bueno, sí, “tonto de los cojones” que viene a ser lo mismo.
calle_franco
Pero no hay manera de eliminar el callejero etarra, calles y plazas del País Vasco llevan el nombre de secuestradores, torturadores y asesinos. Sin que nadie
consiga borrar esas afrentas a nuestro sistema más democrático que el de Atenas, a decir de los exégetas. Los asesinos son buenos si tienen denominación de
origen, o tal vez sea cuestión de la orientación política o que la causa en nombre de la cual ponen bombas ennoblezca esos actos inhumanos, el caso es que,
mientras la democracia ha borrado del nomenclátor no sólo a Franco sino al más gris de sus gobernadores civiles, en esa superdemocrática Euzkadi
personajillos de medio pelo cuyo mayor mérito en la vida ha sido apretar un gatillo por la espalda de un médico militar o de un chavalete que hacía la mili
como conductor o escolta tienen su placa en el callejero, pongamos, de Hernani o de cualquier otro lugar.
Ah, y como a demócratas de toda la vida no nos gana ni la madre que parió a Pericles hemos dejado que los representantes de la tortura y del coche bomba se
hagan con los impuestos de todos los vascos (“y vascas” que diría el giliprogre lehendakari anterior) para dedicarlos a... para dedicarlos a... ¿A qué se les
ocurrirá dedicar el dinero público a los representantes de ETA? Item más: también tienen conocimiento de mi dirección y mis datos personales, hasta de mis
ingresos y pagos al Estado. ¿Para qué los querrán, qué se les ocurrirá hacer a esta buena gente de Bildu con esos datos privados míos? Me pregunto si quienes
han apoyado la aparición de Sortu-Bildu-HB en ayuntamientos y diputaciones habrían obrado igual en el caso de que en vez de marxistas a ultranza, radicales
estalinistas, hubieran asesinado en nombre de Hitler. O Franco, Primo de Rivera y demás familia. Más: ¿Nos permitiríamos el enorme lujo democrático de dejar
a los nazis entrar en los parlamentos? ¿O ya lo hemos hecho?
Basagoiti plantea al ‘lehendakari’ si piensa tomar alguna medida. El Gobierno vasco dice que el extremismo de alguna prensa y los populares han
favorecido a la coalición. Zapatero y Rubalcaba se indignan ahora.
Miguel Gil. Corresponsal político www.gaceta.es 25 Junio 2011
No va más. Las evidentes contradicciones entre populares y socialistas vascos ante la presencia en las instituciones de los herederos del brazo político de
ETA mediante Bildu estallaron ayer públicamente en el Parlamento vasco en boca del presidente del PP en aquella comunidad, Antonio Basagoiti, quien recriminó
a la cara al lehendakari socialista Patxi López haber hecho campaña por la legalización de Bildu y después permanecer inmóvil tras su desembarco en las
Asimismo, ante la escandalosa deriva pública de Bildu (el recién elegido diputado general, Martín Garitano, equiparó este jueves el sufrimiento de las
víctimas de ETA con el de sus verdugos en prisión, por ejemplo), el Ejecutivo mostró ayer su máxima repulsa hacia los Gobiernos de esta coalición, que aún se
niega a condenar a ETA y fue legalizada gracias a los votos de seis magistrados del Tribunal Constitucional. Tanto José Luis Rodríguez Zapatero desde
Bruselas como Alfredo Pérez Rubalcaba desde el Palacio de La Moncloa calcaron sus mensajes advirtiendo que se hará “cumplir la ley” recordando a Bildu que
“no tiene mayoría”. Al respecto, Rubalcaba fue un paso más allá: “Mañana, una mayoría democrática puede quitarle de donde está”, aunque no respondió a la
pregunta de si era favorable a una moción de censura del PNV, PP y PSE.
“¿Qué va hacer, lehendakari, va a hacer algo?”, recriminó Basagoiti al lehendakari López en la Cámara vasca. El pacto por el cambio en el País Vasco gracias
al que este gobierna se encuentra herido de muerte. Públicamente. Un hecho desde que los socialistas alentaron la legalización de Bildu.
El popular no sólo pidió liderazgo a López para evitar que Bildu trunque proyectos estratégicos del País Vasco (Puerto de Pasajes o la fusión de las cajas de
ahorros) con sus recetas de “economía soviética” propias de la “edad de piedra”, sino que recordó que tanto el PSE como el PNV hace no mucho se encontraban
“diciendo al lobo que venga [Bildu]” y ahora “el lobo ha llegado”.
“Se vendió que era bueno para todos que algunos gobernaran . Pero tienen más poder que nunca los que están en contra de proyectos estratégicos”, alertó el
popular durante el que fue su segundo cara a cara de la legislatura con el lehendakari.
Basagoiti también le pidió que “concrete más” su plan de acción ante quienes “han hecho de todo” contra los empresarios (en clara alusión a la extorsión de
ETA). En definitiva, el PP no ha variado respecto a los proetarras y pasan a la denuncia pública de la postura del PSE: “Los recién legalizados son un grave
riesgo para alcanzar la paz”, zanjó el popular tras referirse al “personaje que ayer tomó posesión” como diputado general de Guipúzcoa.
El lehendakari explicitó su ruptura de hecho con los populares cuando respondió a Basagoiti que “es posible que lo que haya hecho ir a las urnas” a tanta
gente a votar a Bildu haya sido el propio PP y algunos medios de comunicación: “Yéndose al extremo reavivan esos sentimientos”, aseveró. Sin embargo, los
populares se han limitado hasta el momento a la denuncia del intento de ETA de colarse en las instituciones (como formalmente hizo el Gobierno vía Fiscalía y
Abogacía del Estado mientras muchos socialistas pedían lo contrario).
“La campaña se la hemos hecho todos, porque ellos no han hecho nada”, llegó a decir el lehendakari López durante su respuesta, cuando también destacó: “Sabe
que comparto que habría sido mejor un Gobierno [de la Diputación de Guipúzcoa] que diera tranquilidad”.
Con todo, Patxi López concluyó que un Gobierno vasco como el suyo será la clave que garantizará “una Euskadi moderna a pesar de los que gobiernan”, sin dejar
de lanzar pullas al PNV. En este sentido, celebró que PNV, PP y PSE “tienen mayoría suficiente” para imponerse ante Bildu de cara a los proyecto estratégicos
Asimismo, si el presidente destacó que no le “gusta nada” su presencia en los Gobiernos de la Diputación de Guipúzcoa y el Ayuntamiento de San Sebastián, el
vicepresidente primero calificaba como “infumable” el discurso de Garitano.
Más. Si el presidente pidió una “reflexión” a todos los partidos, Rubalcaba reiteraba que “cada uno tiene su culpa” ante la presencia de Bildu en los dos
Gobiernos más importantes de Guipúzcoa, aludiendo implícitamente a la falta de acuerdo entre el PSE y el PNV que, junto al PP, hubieran podido evitar su
investidura. “No es muy difícil entender lo que ha pasado”, añadió el también portavoz del Gobierno, quien a su vez señaló que han sido los ciudadanos los
que han votado a la coalición tras el fallo del TC (“el Gobierno lo que hace es respetar una decisión y la otra”, zanjó).
“Todo el mundo tiene que tener muy claro que la ley se va a cumplir y que la política antiterrorista no se va a mover una coma”, concluyó el vicepresidente.
“Perseguiremos a ETA hasta que lo deje definitivamente”, insistió tras asegurar que no dará a Bildu ni “a nadie el papel de mediador entre el Gobierno y una
banda terrorista” (separando así la coalición de la misma).
El Tribunal Supremo rebajó las penas este año a una docena de «pianistas» y miembros de la banda Segi
Madrid La Razón 25 Junio 2011
Cinco «pianistas» de ETA, es decir, quienes se dedicaban a captar a miembros para la banda, cuatro integrantes de Segi y otros tres colaboradores de la banda
terrorista, condenados por colaborar en la huida de dos etarras en 2008, se han visto «beneficiados», por unos motivos u otros, de rebajas en las condenas
que les fueron impuestas inicialmente por la Audiencia. En apenas seis meses, una docena de acusados en tres procedimientos distintos, que con sus
actividades contribuyeron a la finalidad de ETA, recibieron del Tribunal Supremo la revocación parcial de las sentencias dictadas por la Audiencia e incluso
la absolución para algunos de ellos. No había «delitos de sangre» en ningún caso.
«Pianistas»
En abril del pasado año, la Audiencia Nacional condenaba a Zugaitz Izagirre Amestoi y a Carlos Moisés Martín Sánchez a siete años de cárcel por pertenencia a
ETA, y a Regina Maiztegi Aboitiz, Alberto González Etxeberria y Mikel Garaiondo Bastida a seis años de prisión por colaboración con banda terrorista. En la
sentencia se consideraba que existían indicios que acreditaban que los acusados pertenecían a «los aparatos de captación y de información de ETA» y que
habían proporcionado a la banda nombres de personas susceptibles de entrar en la misma, así como datos de interés para sus operaciones terroristas. En esa
resolución, ya se les aplicaba la atenuante de dilaciones indebidas en la instrucción de la causa.
Sin embargo, en febrero de este año, el Tribunal Supremo rebajó sensiblemente las penas: las condenas de siete años de prisión se quedaron en tres y las de
seis años de cárcel, en dos años y seis meses, excepto para Mikel Garaiondo, quien fue absuelto.
Ayudar a huir a dos etarras
El motivo esgrimido por el Supremo fue el «injustificado» retraso de la Audiencia Nacional en toda la tramitación de la causa, iniciada por Garzón en el año
2004, y cuyo juicio no se celebró hasta enero de 2010 y la sentencia se dictó en abril del pasado año. Los hechos ocurrieron entre 1995 y agosto de 2002, por
lo que la decisión de la Audiencia se produjo casi ocho años después, circunstancia decisiva para que el Supremo rebajase las penas.
El pasado siete de junio, el Supremo anulaba las condenas que impuso la Audiencia a cuatro acusados de haber facilitado la huida a un etarra en el año 2008.
Las penas oscilaron entre los cinco y siete años de prisión. En esa sentencia, la Audiencia consideró acreditado que Amets Ladislao, María Mercedes Alcocer,
Ibai Egurrola y Javier Gutiérrez cobijaron y ayudaron a huir a dos miembros de la banda.
El Supremo, en cambio, consideró que no había ninguna prueba que avalase la tesis de la Audiencia y que, además, existían irregularidades en los
interrogatorios. Y, junto a ello, que Ibai Egurrola fuese condenado por hechos que no fueron objeto de acusación, excediéndose los términos de la imputación
del fiscal. Absolvió a todos los imputados.
La última «corrección» a la Audiencia por parte del Supremo se produjo apenas diez días después. En esta ocasión, los «agraciados» fueron cuatro miembros de
la ilegalizada Segi. El 21 de julio de 2010, la Audiencia Nacional pidió siete años y seis meses de cárcel para Sendoa Aratz Jurado García, Unai Frías de la
Red, Jon Villanueva Patín y Asier Gómez Salazar Rodríguez por incendiar, en 2008, una sucursal bancaria en Baracaldo. Los integrantes de Segi se
beneficiaron de la resolución del Supremo que, a pesar de que los abertzales actuaron con cóctel molotov, no consideró que los hechos pudieran calificarse
como un delito de incendio terrorista en grado de tentativa.
El Tribunal se basó en que no existió «riesgo para la vida o integración física».
El Gobierno cree ahora que se puede echar a Bildu
Al Gobierno no le gusta ahora que Bildu gobierne en el Ayuntamiento de San Sebastián y en la Diputación de Guipúzcoa. Su portavoz, Alfredo Pérez Rubalcaba,
reconoció ayer que hubiera preferido una alianza estratégica entre PNV y PSE para bloquear su llegada al poder. No obstante, aseguró que el Ejecutivo respeta
y acata la decisión del Constitucional, que permitió a Bildu concurrir a las elecciones, y la de los votantes, que le han dado la fuerza que tiene ahora.
Dicho lo dicho, advirtió a la coalición de que las leyes están para cumplirlas y que no tiene mayoría absoluta ni en San Sebastián ni en Guipúzcoa. Así, dejó
la puerta abierta a una eventual moción de censura del PSE, PNV y PP. Además, el Gobierno no modificará su política anti ETA, incluida la de los presos
etarras. «Estamos en el fin de ETA» gracias a esta política. Por eso no cambiará.

References: resolución 
 artículo 159
 artículo 159
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 resolución 
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