Source: http://historiasdesdelugo.blogspot.com/2018/05/
Timestamp: 2018-12-16 10:34:17+00:00

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Historias desde Lugo: mayo 2018
Les destripo el final: La plataforma "sen mordazas" tiene toda la razón.
No es lo mismo ser liberal que libertario o anarquista. Mientras los liberales creemos en un sistema en que se prime la libertad individual dentro del Estado de Derecho, los libertarios reducen éste a una especie de “policía” que solo actúe para la defensa común y los anarquistas idealizan un mundo sin ningún tipo de Estado, lo que en esencia nos llevaría de vuelta a la ley del más fuerte, un disparate que la humanidad felizmente ha superado.
Podemos entender, entonces, que un liberal cree en la existencia de unas normas, un catálogo de límites a esa libertad individual en aras de la convivencia y el entendimiento, unas sanciones que castiguen la violación de esas normas y una sociedad que apoye su mantenimiento conjuntamente. La cuestión es que esas normas han de ser razonables, limitadas y aplicadas con prudencia.
Si les soy sincero, hasta que leí con calma el borrador de la ordenanza cívica no pensé que sus detractores tuvieran razón en general, quizá por un prejuicio basado en que la bautizada como “ley mordaza” no me pareció que fuera para tanto, quizá porque estoy de acuerdo en que se impida insultar a la policía, ocupar un piso, o amenazar las sedes parlamentarias (por cierto, sí se puede uno manifestar allí, lo que no puede es “perturbar la seguridad”). Sin embargo una vez examinado el documento del que hablamos, me temo que los críticos no solo tienen razón, sino que se han quedado cortos. Como ejemplo les diré que cuestiones que la propia “ley mordaza” sanciona con 100 euros, esta ordenanza las multa con 750, así que ya me dirán.
La que han bautizado como “ordenanza mordaza” es un disparate en el pleno, total y absoluto sentido del término. Confunde las elementales normas de cortesía y buena educación, que son una costumbre social, con una obligación legal, y penaliza cualquier desviación con duras sanciones que son totalmente desproporcionadas. Por poner un ejemplo, escupir al suelo se sanciona con 750 euros y, si bien me parece una guarrada impropia de alguien civilizado, no me dirán que no es una barbaridad de sanción para una cosa tan tonta. A todo esto, la ordenanza no distingue entre zona urbana y rural, así que es irrelevante que usted escupa en la plaza de España que en el monte, la multa es la misma.
Normalmente les recomiendo leer los documentos para opinar, pero en este caso háganlo con tranquilidad, porque está tan mal escrita, con un lenguaje tan ampuloso y retorcido que cuesta trabajo seguirla, y de hecho se puede interpretar como a uno le dé la gana, lo que es peligrosísimo en una normativa tan restrictiva de las libertades y que deja una manga ancha tremenda al policía de turno. Una cosa es creer en la autoridad y otra darle una porra para que te atice cuando le venga en gana.
El lenguaje de esta ordenanza es ridículo. Por ejemplo cuando se habla de las prohibiciones relativas a la prostitución dice que está “especialmente prohibido” hacerlo cerca de zonas infantiles. ¿Qué quiere decir “especialmente prohibido”? ¿Prohibido que te cagas? ¿Prohibido que lo flipas? ¿Prohibido que te cortamos la cabeza como te pillemos, desgraciado? ¿En las otras zonas está “prohibido, pero de aquella manera, que tampoco hay que exagerar”? ¿Pero quién ha redactado este bodrio, por Dios.
Para que se hagan a la idea, el artículo 12.4 dice que “Se prohíbe alterar la pacífica convivencia con escándalos, riñas, tumultos o profiriendo gritos y palabras soeces y en general causar molestias innecesarias a los ciudadanos”. Aunque aceptemos que te puedan cascar una multa de 750 euros (que es lo que pone en la ordenanza) por una riña en la calle, lo cual es una exageración inaceptable, ¿Qué es una “molestia innecesaria”? Tal y como está el patio, en que a todo el mundo le molesta cualquier cosa, dejar abierta esa puerta es una locura, porque quizá a mí me molesta que alguien tosa muy fuerte, que fume a mi lado o que toque el claxon para avisar a su hijo que no se entera de que le está esperando.
El artículo 17.2 dice que se sancionan con multa de 751 a 1.500 euros las pintadas que se hagan “En los elementos del transporte, ya sean de titularidad pública o privada, y, en el primer caso, municipal o no, incluidos los vehículos, las paradas, las marquesinas y demás elementos instalados en los espacios públicos”. ¿Lo han entendido? ¿De veras? ¿También lo de “municipal o no”? La misma multa si se hace “En las fachadas de los inmuebles, públicos o privados, colindantes, salvo que la extensión de la pintada o el grafito sea casi inapreciable”. ¿Y si no son colindantes no hay multa?
Estos niños serían multados en Lugo con 750 euros.
El artículo 31.1 dice que “se prohíbe la práctica de juegos en el espacio público”, y aunque en el punto 5 suaviza un poco diciendo que “se permite el juego con pelotas o balones en vías y espacios públicos” eso deja fuera cualquier otro tipo de juegos. Por ejemplo, con esta norma en la mano se puede sancionar a unos niños jugando a la comba, al escondite o a pillar (si es que siguen haciendo tal cosa). La multa mínima son, como siempre, 750 eurazos. Sale más barato ir al parque de bolas o comprarles la Playstation.
También se sanciona con 750 euros algo tan inocuo como pedir limosna. No se habla de pedirla agresivamente, ni de amenazar o coaccionar, sino que la simple petición es sancionable. Podríamos ver un rayo de esperanza de que nos libraran de los comerciales pelmazos que nos asaltan en la calle de la Reina o en San Marcos en nombre de causas nobles, pero ya ponen como excepción las cuestaciones organizadas por entidades o asociaciones legalmente constituidas. Así que ya saben, los pobres que se organicen, y así libran.
Echarse una siesta en un banco te puede suponer una multa de 750 euros, ya que literalmente se dice en el artículo 45.2.a) que “tampoco está permitido dormir de día o de noche” en espacios públicos o mobiliario. Lo que nos faltaba.
Adivinen. Sí, 750 euros de multa también por esto.
Si a un niño se le ocurre jugar en una fuente, el artículo 53 le casca otros 750 euros… y así podríamos seguir un buen rato.
No me cabe en la cabeza que el gobierno local haya presentado este borrador ni siquiera como documento inicial de trabajo. Está mal escrito, y jurídicamente es una salvajada porque según lo que recoge se te puede sancionar con esa ordenanza por comportamientos que recoge el código penal. Se ve que el que lo escribió no sabe lo que es el “non bis in idem”, un principio del Estado de Derecho por el que no se puede sancionar dos veces a alguien por una misma falta. Hay excepciones, pero muy concretas y aquí no encajan ni de broma.
Para terminar, y como colofón de esta porquería jurídica, les quiero mencionar el artículo 4.4, que reza que “Esta Ordenanza no será de aplicación en los actos organizados, coorganizados o que cuenten con la colaboración del Ayuntamiento de LUGO con motivo de fiestas y/o eventos”. Es decir, que en Arde Lucus, San Froilán o demás fiestas en que el Ayuntamiento eche una mano tenemos barra libre y podemos cagar por la calle, irnos de putas, romper bancos y farolas o realizar con impunidad cualquier otro comportamiento recogido como impropio por esta ordenanza, cuya lectura nos retrotrae a, como mínimo, los años de la posguerra.
No es que no quepan alegaciones contra la ordenanza, es que no hay por dónde cogerla.
Proyecto presentado ayer. La línea naranja es la delimitación de la zona de actuación
No creo que nadie pueda considerarme sospechoso de no defender el uso de la bicicleta, sobre todo si tenemos en cuenta que en el año 2012, cuando fui nombrado presidente de Lugo Monumental por primera vez, nuestra acción inicial fue proponer un cambio en el borrador de la ordenanza de circulación que se tramitaba en aquel momento para que se permitiera su paso por el casco histórico, cosa que aquel documento vedaba y que, afortunadamente, se modificó. También influye en mi simpatía hacia los vehículos de dos ruedas la sangre, ya que mi familia tuvo durante cien años un taller de bicicletas muy conocido en la ciudad y eso, quieran que no, marca lo suyo.
Sin embargo hay que reconocer que si bien los argumentos en favor de la bici son poderosos, hay cuestiones que los ciclistas tenemos que replantearnos si queremos que el uso pacífico de este vehículo no sea rechazado por los demás. Ayer, sin ir más lejos, un chico mandó a una señora al hospital al atropellarla en una calle peatonal, y no hablamos de un chaval de 15 años cuya edad podría explicar (que no justificar) su inconsciencia sino de alguien que superaba con mucho la veintena. Reconozco que cuando me enteré del suceso sentí un cierto punto de responsabilidad por la campaña que les decía al principio, aunque pensándolo bien es una estupidez creer eso porque quien anda como un loco por una zona peatonal también lo haría aunque estuviera prohibido.
Propuesta presentada por el gobierno en 2016.
Se les olvidó, parece ser.
La alcaldesa de Lugo anunció anteayer la creación de 15 kilómetros de carril bici en la ciudad, una medida que se presume favorable a la bicicleta pero que si les soy sincero yo no tengo muy clara por varias razones. Para empezar, se contradice con la estrategia de la limitación a 30 kilómetros, ya que se supone que ésta no contemplaba la creación de un carril sino el uso de la calzada para convivencia de distintos vehículos. Por cierto, que hace un par de años anunciaban 65 kilómetros de zonas para bicicletas, no de carril bici, pero por lo que se ve la cosa no cuajó o han cambiado de idea. ¿Esta vez van a hacerlo porque se acercan las elecciones? ¿Entonces de aquella lo presentaron a lo loco?
En segundo lugar me resulta una extravagancia la estrategia de hacer carriles para bicicletas ignorando completamente la zona universitaria. Vale que hay un carril bici en la ronda de Fingoy, de escaso uso hay que decir, pero si no se insiste en ese medio de transporte en la zona donde los usuarios son más sensibles al tema, y los estudiantes lo son, malamente vamos a hacer nada metiendo los carriles en la calle Santiago, la bajada al Miño u otras zonas con unas pendientes dignas de una etapa de montaña de la Vuelta Ciclista a España.
Por último pero no menos importante, creo que es más necesario clarificar el uso de la bicicleta y ver qué alternativas tenemos observando lo que hacen otras ciudades. Por ejemplo, en Budapest, Florencia o Brujas, ciudades muy turísticas y con gran densidad de bicicletas, éstas circulan por zonas peatonales (con “sentidiño”, claro) y por cualquier vía en el sentido de la circulación… e incluso en sentido contrario en muchas de ellas. Pegándose mucho a su derecha, y con conductores conscientes de esto, es una manera fantástica de promocionar la bici, aunque tengo mis dudas de que en España el ayuntamiento pueda tomar esa decisión con el código de circulación en la mano, si bien creo que Madrid presentó algo así.
La cuestión es: ¿tiene sentido que las bicicletas se restrinjan al carril bici? ¿No es más lógico crear un uso y costumbre que valga para toda la ciudad y no para lugares específicos? Por ejemplo un debate habitual es si pueden circular las bicicletas por las aceras. La respuesta obvia es que no, hasta que piensas en un niño de 9 años rodando por la Avenida de la Coruña, entonces te lo replanteas. El carril bici podría ser una solución para este tipo de usuarios, no digo que no, pero me parece una solución muy de los 90.
No parece que Lugo sea una ciudad amable con la bici. Foto: La Voz de Galicia
Pontevedra, la siempre ejemplar Pontevedra, no tiene carriles para bicicletas. Toda la ciudad es una gran zona 30 en que éstas comparten espacio con los coches, y tal vez esa sea la solución más sencilla y soluciona no solo ese asunto sino muchos otros como el exceso de polución, la seguridad de los peatones y, lo que es más importante, no va por parroquias sino que es una solución global.
Curiosamente donde me parecen más necesarios los carriles bici es en zonas peatonales, y no me refiero al casco histórico, donde los considero un disparate, sino en otras como el paseo del Miño, el del Rato u otros similares. Precisamente en esas zonas, donde la bici se usa más para hacer ejercicio que como medio de transporte, es donde hay más problemas entre deportistas y paseantes, porque cuando vas tranquilamente caminando lo último que te apetece es tener que andar apartándote cada dos metros para dejar pasar al Indurain de turno.
Llama la atención que se despliegue esta gran inversión en este asunto cuando sigue sin funcionar el sistema público de préstamo de bicicletas, que es una de las grandes maneras de promocionar su uso. Un día de estos les pondré una pequeña guía de viaje a Budapest, donde estuve hace poco, en que hablo de cómo funciona allí, es una maravilla. Parece que en esta ciudad empezamos la casa por el tejado, y lo que me preocupa no es eso, sino los bandazos en las decisiones.
*NOTA: He modificado el artículo porque las líneas naranjas que aparecen en el mapa no son carriles bici, sino la delimitación de la zona DUSI. Disculpen las molestias.
El acuerdo de Bruselas nos evita como si fuéramos un lazareto medieval
La noticia que el Eixo Atlántico ve fantástica para sus intereses no lo es tanto para la ciudad de Lugo. Les invito a coger un mapa y ver el recorrido A Coruña, Vigo, Ourense, Monforte, O Barco y Palencia, que es el que incluyen en Corredor Atlántico y observarán cómo evita Lugo como si tuviéramos la peste negra.
La plataforma “Lugo… non perdas o tren” criticaba ayer duramente a la asociación Lugo Monumental por pedir que no se despilfarren 6,3 millones de euros en trasladar la estación de autobuses de su magnífica ubicación actual a un sitio menos cómodo para, según datos de la Xunta, la mayor parte de los viajeros. Sin embargo hoy calla ante este nuevo insulto a nuestra red ferroviaria, con una complicidad difícil de entender. Decir que defender la ubicación de la estación de autobuses es atacar al tren es como afirmar que no se pueden ensalzar las virtudes del centollo sin menospreciar el chuletón, una simpleza impropia de quienes se arrogan la representatividad del Pueblo sin cumplir el engorroso trámite de pasar por las urnas.
Lugo está perdiendo el tren y hoy hemos visto en Bruselas cómo se nos escapa otra gran oportunidad. Se nos vuelve a ignorar y, como los buenos ilusionistas, con una mano nos distraen con la maqueta de una falsa estación intermodal mientras con la otra nos escatiman líneas de tren. Eso es lo que realmente importa, que tengamos servicios de ferrocarril dignos y no un edificio muy mono en que echar la tarde sin otra cosa que hacer que ver crecer la hierba entre los vacíos andenes de lo que pudo ser.
Artículo publicado en La Voz de Galicia del 26 de mayo de 2018
Seguramente están recibiendo en sus correos amables notas de un montón de empresas que les dicen que "quieren seguir en contacto" con ustedes. No lo hacen porque les haya dado un arranque de amor por la intimidad, sino porque a partir de hoy viernes las normas sobre protección de datos se endurecen notablemente.
El abogado Luis Lamas ha tenido la gentileza de preparar este artículo que hoy les traigo sobre este asunto, y aclara con su habitual soltura en qué consiste este galimatías jurídico que a todos nos suena raro porque tenemos el precedente de aquella primera legislación en que nos venían a los negocios a cobrar 600 euros por "adaptarnos a la ley" cuando solo se trataba de mandar un papel a una administración.
Ahora las cosas son más complejas así que les recomiendo leer esto con atención ya sean un pequeño empresario, una comunidad de vecinos o una asociación, ya que todas las entidades están sujetas a este reglamento.
Mi agradecimiento a Luis Lamas por esta información.
Hoy es el día en el que entra en vigor el nuevo Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) aprobado en abril de 2016 por la Unión Europea, y que constituye un nuevo marco jurídico sobre la protección de los datos personales y sobre sobre su libre circulación.
Lo primero que conviene decir sobre el particular antes de entrar en materia, es que hoy no se acaba el mundo. Ni tampoco una horda de inspectores de la Agencia Española de Protección de Datos visitarán las empresas al amanecer. Es cierto que algunas empresas, puede que con buena visión comercial pero de dudosa ética, están haciendo creer que algo de eso puede pasar, en fin, una táctica tan vieja como el mundo: vender miedo.
Es verdad que las empresas y no sólo empresas, tendrán que adaptarse, todas, incluidos autónomos y comunidades de vecinos, porque todos ellos manejan datos personales en mayor o menor medida. Pero no es menos cierto que la mayoría, no todos por desgracia, ya tendrán su situación adaptada a todavía vigente Ley Orgánica de Protección de Datos, así que tienen parte del camino andado. Pero la situación no será la misma, hay cambios y alguno de ellos no menor.
Lo cierto es que el nuevo RGPD está diseñado para otorgar mayor seguridad y control a las personas sobre su información personal, así como para establecer unas reglas comunes en toda Europa de protección de dicha información.
Uno de los principales objetivos de la nueva normativa es el de aumentar la protección a las personas físicas ante el tratamiento y la libre circulación de cualquier tipo de datos personales en un contexto de actividades profesionales. Dicho en román paladino, evitar lo que sucede ahora cuando recibimos publicidad de empresas con las que nunca hemos tenido relación ni queremos tenerla ¿de dónde y cómo habrán obtenido nuestros datos?
Con el nuevo Reglamento General de Protección de Datos existirá una necesidad de consentimiento inequívoco y explícito del uso de esos datos.
Por ello muchas empresas, casi todas de cierto tamaño, están enviando estos últimos días correos para que o bien demos nuestro consentimiento expreso para que sigan enviándonos correos periódicamente o, en caso contrario, no podrán enviarnos más. Pero que lo hagan únicamente las empresas grandes no quiere decir que las PYMES no estén obligadas a hacerlo. Puede ser una molestia, pero es una obligación.
Con la nueva normativa se dará mayor control de sus datos personales a los ciudadanos, ampliando sus derechos a decidir cómo desean que sus datos sean tratados y cómo quieren recibir información de las empresas. Con el nuevo marco jurídico que, es cierto, todavía está sin desarrollar en detalle, las sanciones pueden ser muy importantes y pueden imponerse aún cuando no haya pérdida en sí de los datos.
Resulta difícil sintetizar en poco espacio los cambios que se introducen, quizás por ello lo mejor sea consultar directamente la página de la AGPD www.agpd.es en la que podrán informarse, e incluso dispone de un programa de ayuda para el cumplimiento de sus obligaciones en aquellas empresas que tengan tratamientos de escaso riesgo y que opten por el do ityourself. Para estas empresas, PYMES en su inmensa mayoría, la AGPD tiene asimismo diversas publicaciones que pueden servir de ejemplo a la hora de elaborar la documentación y de cumplir los requisitos del RGPD.
No es complejo, pero lleva su tiempo y es posible que muchas empresas opten por dedicar lo más valioso que tienen, su tiempo, a su negocio, contratando dicho servicio a un profesional externo.
A partir de ahí lo mejor es consultar con un experto en la materia y dejarse aconsejar. Conviene recalcar la importancia que tiene la experiencia del profesional que, en su caso, se contrate para hacer el trabajo, por cuanto hay empresas ofreciendo este servicio que se dedican a la venta de equipamiento informático, elaboración de páginas web... tareas sin duda legítimas pero que poco o nada tienen que ver con una materia que es fundamentalmente legal. Y, lo más importante, adaptarse al nuevo RGPD es algo vivo, no se trata de elaborar una documentación “corta y pega” y nada más.
Pongamos un ejemplo, si por error enviamos un correo electrónico con datos personales a otro destinatario, algo por desgracia frecuente, existe la obligación, con pocas excepciones, de notificar a la AEPD dicha violación de seguridad. ¿Quién nos informará de dicha obligación y de las consecuencias de su incumplimiento? Desde luego veo difícil que eso lo haga alguien que ha elaborado la documentación cortando y pegando.
Cuando surjan las consultas jurídicas o cuando un cliente remita un correo a la empresa relativo al tratamiento de sus datos, ¿qué pasará? Vete a un abogado, le dirán estas empresas.
Y tendrán razón, lo que sucede es que se lo estarán diciendo meses, o incluso años, tarde.
Los conciertos de Noemi Mazoy siempre son emocionantes, o al menos no sé qué tiene en su prodigiosa voz que consigue conmoverme cuando canta, pero el de ayer además se vio reforzado con su apoyo a la Fundación Vicente Ferrer, organización a beneficio de la que tuvo lugar el recital. Los 10 euros de la entrada nos dieron la oportunidad de escuchar, una vez más, a la fantástica Noemi acompañada de un piano, un chelo y el inseparable acordeón y también de aprender algo sobre la vida en el subcontinente asiático.
Ya saben que lo mío es Lugo, pero en homenaje a la desinteresada colaboración de Noemi le voy a dedicar estas breves líneas a la causa que ayer apoyó y que con la empatía que le caracteriza vivió como propia. Incluso en "O mio babbino caro" se emocionó, porque esa canción trata de una mujer que le pide a su padre que le deje casarse con el hombre que ama, algo que muchas mujeres de la India no pueden permitirse lamentablemente.
Los miembros de la Fundación explicaron algunas cuestiones terribles que suceden todos los días en La India donde, por ejemplo, hay una violación cada 20 minutos y la mujer tiene aproximadamente los mismos derechos en ese país que en el nuestro… en el siglo XIV. Por ejemplo a una niña de la India no se le permite estudiar, sino que aprende las tareas del hogar para, a los 11 o 12 años, ser casada con un tipo elegido por su padre. A los 18 años aproximadamente ya suelen tener un par de hijos. Es escalofriante poner la cara de tus sobrinas en ese escenario.
La Fundación intenta poner remedio a esto dando a las mujeres microcréditos para que puedan comenzar pequeños negocios que les hagan autosuficientes, entendiendo que la economía es, sin duda, el camino de la libertad. También construyen viviendas que ponen a nombre de las mujeres, lo que visto lo visto seguramente allí será un escándalo social.
Nuestro etnocentrismo, lógico hasta cierto punto, nos impide a veces darnos cuenta de que en este momento en otras partes del mundo la gente no cuenta con derechos y libertades que aquí casi damos por sentadas. El concierto de Noemi sirvió como un toque de atención, y no podía ser menos que un toque de atención bellísimo, como todo lo que sale de su incomparable voz.
Si quieren más información sobre la Fundación visiten www.fundacionvicenteferrer.org.
Desde la asociación Lugo Monumental se ofrece hoy un nuevo dato sobre los graves perjuicios para la ciudad que conllevaría el traslado de la estación de autobuses, en este caso en lo referido a la movilidad y la ecología.
En la página 44 del estudio de la Xunta vemos este revelador gráfico sobre los accesos de los usuarios de la estación de autobuses...
Que contrastan con los usos de los que acuden a la de tren, en la página 57
Artículo publicado en El Progreso el 22 de mayo de 2018
Tal y como les decía el viernes, el fin de semana hubo muchas cosas que hacer y una de ellas fue el 2º Friulio, una fiesta de recreación castreña y romana en que participamos varias asociaciones del Arde Lucus acudiendo a la llamada de la organización, que llevaron a cabo los compañeros de la asociación A Castronela, en el vecino municipio de Friol.
En el castro se cuidaron todos los detalles.
Los carros para niños son una muestra de ello como se ve
en esta estupenda foto de Julio Leira Sanmartín.
Tengo que decir que la organización fue fantástica y que hay que felicitar a la asociación organizadora, A Castronela. Con un presupuesto muy limitado (37.000 euros según se ha publicado) se ha logrado realizar una gran fiesta, con un castro espectacular. Es cierto que el entorno les ayuda muchísimo, porque la zona fluvial de Friol es preciosa, pero también que tuvieron grandísimos aciertos como tener animales autóctonos en el Castro (vacas, gallinas, cabras, caballos, un burro y hasta un can de palleiro con un cachorro que fue el centro de atención).
Los puestos de venta de artículos de todo tipo (estaban las preciosas lámparas de calabaza de Blas), las demostraciones artesanas, las hilanderas, el estupendo taller de balsas (que luego probaron con gente dentro y flotaban perfectamente) y, la guinda, el impresionante horno que montaron (por cierto, hicieron pan y estaba espectacularmente rico), estuvieron muy bien, pero sin duda el broche de oro fue el cariño con que nos sentimos acogidos por nuestros anfitriones. Soy incapaz de contar las veces que se preocuparon por nuestro bienestar y porque todo fuera bien. Ambiente sano, divertido, de compañerismo y sin complicarse la existencia.
En mi opinión la sencillez del programa de actos, que huye de la recarga artificial que se ve en otras citas, es un acierto para que el público sepa por dónde moverse y a qué ir. La clave, creo yo, es que se desarrolló un pequeño guión a lo largo de la jornada: los castreños secuestran a una Vestal y la llevan al Castro. El Senado acude con las legiones y exige la liberación de la rehén y ante la negativa de los bárbaros dan orden de atacar el enclave. Tras un asedio y una batalla en que los castreños ven peligrar su supervivencia no tienen más remedio que rendirse y para ello liberan a la Vestal que acude ante el Senado para defender el honor de sus secuestradores, que le enseñaron su forma de vida. Tras reflexionar, Roma decide incorporar el territorio al Imperio pero respetando los usos y costumbres locales. La idea es más que correcta y aunque hay cierta improvisación propia de una fiesta joven se superó con ganas y alegría, que es lo importante.
Permitan que ponga esta foto de Jesús Burgo
pero es que me ha encantado
A la fiesta acudieron un montón de agrupaciones tanto locales de Friol como la mayoría de las asociaciones de Arde Lucus (no tengo aquí la lista y no quiero poner los que vi por no hacer un feo a los que se me pasen), Corazóns Artesanos, y también hay que mencionar que los de Tierraquemada de Numancia vinieron a pesar de que el sábado era el día grande de sus fiestas patronales, lo que da cuenta de la amistad y los estrechos lazos que los unen con A Castronela. También estuvieron los fotógrafos que hacen siempre las veces de notarios de la vida en Lugo, Julio Leira Sanmartín y Jesús Burgo. Seguro que me olvido de alguien pero no me lo tengan en cuenta.
Hay que felicitar a la organización de A Castronela y el Ayuntamiento de Friol, han hecho un gran esfuerzo y me consta que con una importantísima dedicación personal de todos ellos. De Manolo, Fran, Ana, Lucía y todos los demás miembros de esa fantástica asociación. ¡Nos vemos en el 3º Friulio… como muy tarde!
La frase es llamativa, visto lo visto, porque en la web de la AECC de Lugo no se dice nada, salvo los cargos, claro.
Hoy me ha costado escribir este largo artículo, pero creo que es bueno debatir sobre estas cosas... ya que las sombras son compañeras de las luces y a veces una crítica invita a la reflexión y quizás a la enmienda si se es inteligente.
Durante las últimas semanas la Asociación Española Contra el Cáncer ha estado en nuestras vidas con más intensidad de lo habitual. Gracias a esa asociación se celebró en Lugo un sorteo de Lotería Nacional que atrajo a la televisión nacional a nuestra ciudad, con la gran promoción que eso conlleva y de la que tenemos que estar orgullosos. También se celebró un guateque (aunque los lucenses no respondieron como se esperaba y hubo una asistencia lamentablemente escasa) en la Feria de Exposiciones.
¿Qué autoridad se resiste a posar con la AECC?
La pregunta es si se hacen las cosas correctamente.
Respeto profundamente a la A.E.C.C. y precisamente por no empañar todos estos eventos que se organizaron en Lugo he estado reteniendo este artículo durante un tiempo, porque no quería desanimar a nadie para ayudar a una organización que tiene unos fines tan nobles. El problema es que muchas veces nos despistamos y confundimos la importancia de la finalidad con una especie de "prohibición de toda crítica", que no es aceptable.
Mi crítica no es contra la AECC en su conjunto, y de hecho he colaborado con la Asociación en diversas ocasiones. Ya en la universidad organicé un partido de fútbol (ya ven, con lo que me gusta a mí el deporte) a beneficio de la Asociación entre el Compos, entonces en primera división, y una selección de universitarios. El gran éxito hizo que repitiéramos la experiencia en Lugo con el Breogán años más tarde.
Tengo que decirles que estoy muy preocupado con el funcionamiento de la A.E.C.C. de Lugo, concretamente por tres temas bastante significativos por el fondo y por las formas. Creo que los tres reflejan cierta desidia, que estoy seguro de que no corresponde a todos sus socios, voluntarios y colaboradores ni muchísimo menos, pero sí una inquietante forma de actuar poco acorde con la importancia de esta entidad, que parece instalada en una especie de torre de marfil muy peligrosa. Vamos con los tres asuntos:
El voluntariado es la piedra angular del asociacionismo benéfico.
La Asociación, como todas, tiene un eterno déficit de personal y voluntarios que impide que algunas acciones se lleven a cabo, o al menos eso mismo me dicen desde la organización. Hay que tener en cuenta que el voluntariado de una asociación como ésta no se nutre del primero que pasa por la calle y que quiere echar la tarde, sino de gente que recibe una formación y que ha de tener una serie de características, en eso estoy totalmente de acuerdo.
Sin embargo el desinterés que se muestra por captar nuevos colaboradores no solo impide que salgan a la calle a buscar gente sino que incluso parece que les hace despreciar a los que acuden a las oficinas a ofrecerse para echar una mano, algo inaudito. Conozco directamente dos casos concretos de personas conocidas y responsables que han ido (una de ellas hasta tres veces) a la oficina de la Asociación a ofrecer su ayuda y ha recibido muy buenas palabras y sonrisas… pero la callada por respuesta. De hecho hay una falta de concordancia entre la versión de estas dos personas (que aseguran que ni les llamaron) y la de la Asociación, que afirma que en un caso esta persona no tenía disponibilidad (lo que ella niega categóricamente). Ahí, obviamente, entramos en la credibilidad de cada cual, pero no tiene lógica ofrecerse para luego poner pegas lo que me hace confiar en la versión de los aspirantes frustrados, y de hecho están colaborando en otras entidades, incluida Somos unidos por el cáncer. Si no quisieran echar la mano no lo harían en otra asociación.
No me digan que no es extraño. Lo normal sería que hubiera un mecanismo bien engrasado para integrar en la organización a todo aquel que quiera ayudar desinteresadamente ya sea para acompañar enfermos o para organizar saraos (esto es otra cosa, claro, que hay a quien le gusta porque da prestigio social).
El secretario de la Asociación intentó justificar esta desidia con un argumento tan absurdo que me sorprende que se atreviera a escribirlo en un foro público: que estaban muy liados organizando el 60º aniversario de la AECC en Lugo, el guateque y lo de la lotería nacional y que como tienen poco personal y voluntarios no tienen tiempo... ¿Y no se le ha ocurrido, alma de cántaro, que dedicar quince minutos a devolver las llamadas a quien quiere ayudar facilitará superar ese problema de recursos humanos? Además eso podría explicar (pobremente) uno de los casos, pero no el otro, el de la persona que lleva varios años ofreciéndose sin que se le haga el menor caso. Para empeorarlo más aún se ofreció a "interesarse" por el tema, como si para colaborar hubiera que tener enchufe. Inaudito.
Las huchas de la AECC debieran
facilitarse con diligencia, no a toro pasado
Otro de los asuntos que me preocupan también denota desidia. La hermana de un amigo mío falleció de cáncer y su familia decidió algo que me parece muy hermoso: en lugar de que los amigos y allegados enviaran flores les pidieron que colaborasen con la Asociación Española Contra el Cáncer.
Para ello llamaron a la delegación de Lugo pidiendo que les trajeran una hucha de la AECC para recaudar esos fondos en el mismísimo tanatorio, algo que me parece fantástico porque así tienen la tranquilidad de que el dinero va directamente al receptor… y desde la asociación no les llevaron la puñetera hucha hasta el día siguiente, poco antes del funeral.
Lo lógico sería que, teniendo personal contratado y medios más que razonables, cualquiera se acercase un momento a llevar el receptáculo, y aún les diría más, la idea es tan buena que yo no descartaría sugerirlo en campañas publicitarias porque es una forma maravillosa de homenajear al fallecido por esta odiosa enfermedad y colaborar en los avances contra ella.
El último tema es el más grave, o al menos a mí me parece mucho peor. Hace más o menos un año que publiqué un artículo titulado “La generosidad anónima de un lucense conocido” en que les explicaba que Emilio Eiras Mouriz, el propietario de la desaparecida Peletería Jañez donó a la Asociación Española Contra el Cáncer de Lugo una serie de abrigos de pieles que tenía en el establecimiento el día que cerró sus puertas por jubilación (superaban la docena). Un año después, y tras interesarnos (porque en la web de la Asociación no se dice ni una palabra del asunto) solo sabemos que se han vendido “algunos” en una "feria en Ribadeo", pero ni a quién, ni por cuánto ni tenemos noticia de dónde están los demás. Se nos dijo que están "guardados".
Qué quieren que les diga, lo suyo, entiendo yo, es que si en marzo o abril de 2017 donó los abrigos, justo tras el verano se debería haber organizado una gala donde se expusieran y se subastaran públicamente dichas prendas, justificando el número de piezas recibidas y dándole bombo para lograr pujas interesantes. Si se les pasó el arroz, que ya es decir, tuvieron una ocasión maravillosa en la cena del aniversario de la Asociación, en que había invitados de alto copete con billeteras bien provistas.
Es cierto que alguna gente, como sabe que fueron una donación, seguro que pretende comprar por 300 euros abrigos de 3.000, pero si se hace en público y con la prensa delante seguro que algunos pujarían con alegría por algún abrigo para colaborar y comprar una buena prenda... bueno, eso y que quedas como un rácano en un acto benáfico si pretendes llevártelo por cuatro duros. Y si no se venden en la subasta, todo es buscar otras opciones.
Foto de un abrigo, no de los que dio Emilio,
solo es para ilustrar el tema.
En mi modesta opinión, y de forma accesoria, creo que no estaría de más hacer entrega en ese acto a Emilio de la insignia de oro y brillantes de la AECC, el título de socio de honor, el de colaborador destacado o lo que sea, porque aunque sé que no hizo la donación buscando un reconocimiento (de hecho no quiso que se dijera y la única publicidad del asunto creo que fue el artículo de este blog) es de bien nacidos ser agradecidos, y este tipo de gestos deben ser premiados, al menos aunque solo sea para ver si otra gente se anima a imitarlos.
Con el tema de la falta de noticias sobre los abrigos se nos abren varias posibilidades: que estén tirados por ahí en algún almacén, lo que sería gravísimo porque ese tipo de prendas han de estar en condiciones de humedad y temperatura controladas (hablamos de abrigos de muy alta gama, tanto que incluso Emilio tenía un servicio para conservar en verano los de las clientas que querían tenerlos en perfectas condiciones), que se esté gastando dinero de la Asociación para conservarlos (lo que sería absurdo), que se hayan vendido en lote sabe Dios a quién y cómo, o que directamente hayan “desaparecido”. Esta última opción no la contemplo realmente, pero hay que mencionarla porque la posibilidad existe. No seré yo quien acuse a la Asociación de nada, salvo de desidia (que no es poco), pero creo que lo suyo sería dar una explicación de dónde están esas lujosas prendas más de un año después de su recepción y por qué no se han publicitado.
Sea por dejadez o por algo peor, el caso es que este tipo de cosas no ayudan ni lo más mínimo a mantener el buen nombre de una entidad que se basa en la voluntad de los colaboradores. Quiero repetir que la Asociación Española Contra el Cáncer es una entidad a la que respeto profundamente y por eso me preocupa. Veo un oscurantismo terrible, no está publicada ningún tipo de cuenta en su web de Lugo, ni prácticamente nada salvo la relación de cargos, que eso sí que mola porque da lustre y apariencia. Por lo que veo podría pasar por ser un club elitista que guarda celosamente las llaves del Reino y que no quiere que entren "extraños" a dar la lata, y eso no me vale.
No me entiendan mal, hay una gran labor detrás, voluntarios esforzados, trabajadores incansables y sanas intenciones. Se ha ayudado y se ayuda a mucha gente, pero eso no justifica ciertas cuestiones y no me convencen las carencias que veo actualmente en la agrupación local. Falta información, falta transparencia, falta diligencia a la hora de poner unos medios mínimos para recibir fondos que la gente quiere aportar, y por lo que veo faltan ganas de contar con gente que voluntaria y desinteresadamente quiere echar una mano... y eso no lo entiendo, de verdad que no lo entiendo.
Recoge hoy el diario El Progreso que se ha creado un frente común protagonizado por las asociaciones de constructores, inmobiliarias, los colegios de arquitectos, aparejadores, arquitectos técnicos y otras entidades del sector de la construcción. El motivo es la terrible tardanza que el Ayuntamiento de Lugo arrastra para conceder licencias, un trámite que debería estar en torno a los tres meses pero que en nuestra ciudad alcanza los dos años de demora a mayor gloria de la administración.
Es inconcebible, y las consecuencias se notan en la cartera de todos los lucense, ya que empresas que estudian implantarse en nuestra ciudad huyen despavoridas a ayuntamientos más razonables en cuanto a la tramitación de expedientes. No se trata de que en otros sitios se haga la vista gorda, que nos conocemos los argumentos de pata de banco que se sacan a la palestra en estos casos, sino que la tramitación en Lugo es un desastre y se acumulan los expedientes como los anillos de los árboles. Dicen las malas lenguas que un funcionario experimentado es capaz de saber de qué obra es una carpeta solo con ver la decoloración de sus tapas y el polvo que acumula encima.
Si se construyera hoy, la Muralla no existiría aún porque
el expediente estaría sin tramitar.
La administración, a pesar de las apariencias, no está para estorbar, para impedir, ni para torpedear la labor de los particulares. Teóricamente su función es velar por el cumplimiento de las normas de uso común y por el interés general, pero hay una obvia confusión entre los fines y los medios. Mientras nuestro bienamado ayuntamiento aprueba contrataciones de servicios externos para redactar costosísimos planes de tráfico que duermen el sueño de los justos en un cajón, o planes estratégicos que solo dicen obviedades, los servicios técnicos que deben tramitar el futuro de la ciudad, concretamente urbanismo en este caso, sufren de un retraso terrible en sus plazos que, eso sí, afecta al ciudadano día a día.
También es cierto que el mayor problema del Ayuntamiento de Lugo es su absurda política de personal y el enfrentamiento enquistado que hay con los funcionarios desde hace lustros, incrementado notablemente en la época de Orozco y no resuelto en estos tres años de gobierno de Lara Méndez. Lo de abrir expedientes se ve que no les hace demasiada gracia, quizá porque da mucho trabajo, y ni contigo ni sin ti, la RPT sigue ahí, apolillándose sin que se decidan al “arre ou xo” por no pisar el callo a tirios o troyanos.
Entre esa gran plantilla de funcionarios hay algunos, que yo mismo he sufrido (y no me digan que es hablar mal de ese sector al que yo mismo pertenezco) y que tienen la extravagante idea de que el Ayuntamiento es una especie de Stalin comunista local que ha de redistribuir la riqueza, pero no haciendo clase media a los pobres sino fastidiando los ingresos de los que ellos consideran pudientes. Me he enfrentado a situaciones en que parece que a alguno le jode que las empresas salgan adelante, sin tener en cuenta que de sus ingresos salen los sueldos que mantienen todo el chiringuito, y que consideran lo del carácter vicarial de la función pública un mero adorno.
Tanta administración electrónica, tanta firma digital, tanto proyecto en CD y tanta conexión entre entidades y resulta que se tarda más en conseguir una licencia que cuando los papeles se llevaban en burro. Incluso la Xunta sigue a la espera de que le den licencia para rehabilitar algunas casas en la Tinería, mientras, eso sí, la política local consiste en atacar a la administración autonómica por no hacer lo que ellos mismos le impiden hacer. Ya ven...
Mientras tanto, la ciudad duerme su sueño eterno y espera a que alguien la espabile, sacudiendo sus cimientos burocráticos y poniendo a andar la lenta, pesada y excesivamente burocratizada maquinaria local. Desde luego no parece que vayan a hacerlo los que en veinte años en lugar de café le han administrado sedantes.

References: artículo 12
 artículo 17
 artículo 31
 artículo 45
 artículo 53
 artículo 4