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José Ramón Alejandro Carmona Tebar
1 Banco Interamericano de Desarrollo La ciencia del cambio climático Manual práctico para tomadores de decisiones en Mesoamérica Unidad de Energía Sostenible y Cambio Climático, Departamento de Infraestructura y Medio Ambiente NOTAS TÉCNICAS # IDB-TN-145 Versión original en inglés Robert Oglesby Clinton Rowe Versión revisada en español Alfred Grünwaldt Sandra Valencia Inês Ferreira Septiembre 2010
2 La ciencia del cambio climático Manual práctico para tomadores de decisiones en Mesoamérica Versión original en inglés Robert Oglesby Clinton Rowe Versión revisada en español Alfred Grünwaldt Sandra Valencia Inês Ferreira Banco Interamericano de Desarrollo 2010
3 Banco Interamericano de Desarrollo, Las Notas técnicas abarcan una amplia gama de prácticas óptimas, evaluaciones de proyectos, lecciones aprendidas, estudios de caso, notas metodológicas y otros documentos de carácter técnico, que no son documentos oficiales del Banco. La información y las opiniones que se presentan en estas publicaciones son exclusivamente de los autores y no expresan ni implican el aval del Banco Interamericano de Desarrollo, de su Directorio Ejecutivo ni de los países que representan. Este documento puede reproducirse libremente a condición de que se indique que es una publicación del Banco Interamericano de Desarrollo New York Avenue, N.W Washington, D.C Estados Unidos Maria Netto Alfred Grünwaldt
4 Índice Agradecimientos... 2 Prefacio... 3 Abreviaciones... 5 Conceptos básicos... 6 Introducción... 8 Clima y cambio climático... 9 La ciencia básica del cambio climático Escenarios de cambio climático Modelización del cambio climático Por qué necesitamos contar con modelos climáticos? Qué es un modelo climático? El Modelo de Circulación General (MCG) El Modelo Climático Regional (MCR) Verificación e incertidumbre de los modelos Cuestiones que se plantean en la cuantificación de la incertidumbre Construcción y evaluación de probabilidades Vulnerabilidad y evaluación de los impactos Evaluaciones de la vulnerabilidad, e impactos regionales Estrategias para hacer frente a las principales vulnerabilidades La incertidumbre en la evaluación de las estrategias de respuesta Agentes de cambio que compiten entre sí Implicaciones del cambio climático para la región mesoamericana Resultados del modelo regional Resumen y pasos futuros Gráficos 1. Representación esquemática de los componentes del sistema climático, sus procesos e interacciones Emisión mundial total de CO Aumento de la resolución sobre la geografía terrestre y oceánica de los modelos Comparación entre las anomalías del promedio mundial de la temperatura de superficie y las simulaciones MCGAO Series cronológicas de la temperatura Cambios de temperatura y precipitación en América Central y América del Sur Temperaturas medias, México y Colombia Temperaturas medias, México Temperaturas medias, Colombia Precipitación total, México y Colombia Precipitación total, México Precipitación total, Colombia... 32
5 Agradecimientos Esta Nota Técnica fue preparada para el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) por Robert Oglesby y Clinton Rowe, bajo la coordinación de Alfred Grünwaldt, Especialista en Cambio Climático de la Unidad de Energía Sostenible y Cambio Climático del BID (INE/ECC) y la supervisión de Juan Pablo Bonilla, Jefe de INE/ECC. Revisiones y comentarios fueron recibidos de Inês Ferreira y Sandra Valencia, Consultoras en Cambio Climático de INE/ECC. Los autores expresan su gratitud a Eva Vilarrubí por su ayuda en la edición del documento. Nota sobre los autores Robert Oglesby es profesor de Modelización Climática en el Departamento de Geociencias y la Facultad de Recursos Naturales de la Universidad de Nebraska - Lincoln. Con anterioridad ocupó los cargos de investigador principal en la NASA y profesor asociado en Ciencias Atmosféricas en la Universidad de Purdue. Cuenta con más de 20 años de experiencia en el uso de modelos mundiales y regionales en la investigación de cuestiones relacionadas con el clima pasado, presente y futuro. Clinton Rowe es profesor del Programa de Meteorología y Climatología en el Departamento de Geociencias de la Universidad de Nebraska - Lincoln. Tiene más de 20 años de experiencia en la elaboración de modelos sobre las interacciones entre la superficie terrestre y la atmósfera empleados para estudiar el impacto de dichas interacciones sobre el sistema climático a diferentes escalas. 2
6 Prefacio En una asociación que abarca más de cinco décadas, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y sus países miembros en América Latina y el Caribe han invertido fuertemente en el desarrollo económico y social. Los resultados han sido sustanciales, entre ellos, mejores niveles de vida, reducción de la pobreza, mejor infraestructura, y fortalecimiento institucional, sin embargo el cambio climático amenaza estos avances. El cambio climático es cada vez más reconocido como un gran desafío y representa a mediano y largo plazo, una de las mayores amenazas para el desarrollo y bien estar humano. No es posible predecir exactamente lo que pasaría en los distintas localidades, pero las tendencias analizadas apuntan a cambios en los patrones de lluvias y temperaturas, un posible aumento del nivel del mar, reducción de la biodiversidad, derretimiento de glaciares y mayor frecuencia en la ocurrencia de eventos extremos tales como huracanes, sequías, y fuegos forestales. Los países en desarrollo y en especial aquellos más pobres, serán los más afectados por los efectos del cambio climático a la vez que luchan por superar la pobreza y promover el crecimiento económico. Es así que, el cambio climático amenaza con profundizar la vulnerabilidad actual y atenta gravemente contra las perspectivas de desarrollo y el cumplimiento de las Metas de Desarrollo del Milenio (MDG, por sus siglas en inglés). La pérdida de viviendas, la reducción de la productividad agrícola y pérdidas de cosechas, el aumento del hambre, la malnutrición y las enfermedades son apenas algunos de los efectos previsibles. Por esta razón se vuelve imperativo que los países en desarrollo logren incorporar efectivamente dentro de sus planes de desarrollo actividades replicables que logren reducir vulnerabilidad actual y futura a los efectos observados y anticipados de variabilidad y cambio climático. La adaptación al cambio climático se debe convertir para la región de Latinoamérica y el Caribe como un punto central en la agenda de desarrollo socio-económico y procesos de toma de decisión. Los modelos del sistema climático han demostrado ser una herramienta muy útil para lograr entender mejor los efectos anticipados del cambio climático sobre sistemas vulnerables y constituyen un valioso aporte al proceso de planificación y formulación de políticas. Con el apoyo del BID, los países de América Latina y el Caribe vienen diseñando estrategias de adaptación que toman en cuenta información obtenida de distintos escenarios de 3
7 cambio climático generados por estos modelos e introduciendo nuevas tecnologías para reducir las emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI). El BID viene respondiendo a la creciente demanda proveniente de los países de la región en la ampliación del conocimiento práctico referente a la implementación de medidas de adaptación y estrategias encaminadas a reducir la vulnerabilidad frente al cambio climático en el contexto del desarrollo sostenible. Esto se ha logrado mediante programas de apoyo a los países, en los que se han incluido el diseño y ejecución de medidas demostrativas y replicables de adaptación, elaboración de estrategias de cambio climático a niveles nacional y sub-nacional, como también componentes de capacitación dirigidos a los responsables de diseñar políticas en la región y grupos científicos de investigación, además del apoyo al fortalecimiento de instituciones con responsabilidades en este ámbito. Alexandre Meira da Rosa Gerente Sector de Infraestructura y Medio Ambiente 4
8 Abreviaciones C BID DJF GEI IE-EE INE/ECC IPCC JJA km mm MCG MCGA MCGAO MCGO MCR MDG MMD OMM PNUMA WG-I WRF Grados Celsius Banco Interamericano de Desarrollo Diciembre, Enero y Febrero Gases de Efecto Invernadero Informe Especial sobre Escenarios de Emisiones Unidad de Energía Sostenible y Cambio Climático Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático Junio, Julio y Agosto Kilómetro Milímetro Modelo de Circulación Global Modelo de Circulación Global Atmosférico Modelo de Circulación Global Atmosférico y Oceánico Modelo de Circulación Global Oceánico Modelo Climático Regional Metas de Desarrollo del Milenio Conjunto de Datos Multimodelo Organización Meteorológica Mundial Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente Grupo de Trabajo I Investigación y Previsión Meteorológica 5
9 Conceptos básicos El último Informe de Evaluación (AR4) del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés) presenta una recopilación muy importante de información científica relacionada con cambios observados y anticipados en el sistema climático. Para poder hacer un mejor uso de esta información, es fundamental contar con la definición de algunos conceptos básicos a los que se hará referencia a lo largo de este documento. A continuación se presentan los más importantes. El tiempo es el estado fluctuante de la atmósfera que nos rodea, en tanto que el clima es la descripción estadística del tiempo. La variabilidad a escalas de tiempo de entre algunos años y algunas décadas suele denominarse variabilidad climática. Cuando la escala de la variabilidad es de más de algunas décadas suele emplearse el término cambio climático. Los Gases de Efecto Invernadero (GEI) son un fenómeno natural y las concentraciones preindustriales son el motivo por el cual la temperatura promedio de la tierra se mantiene casi 30 grados centígrados por encima del nivel que tendría en ausencia de estos gases (es decir, el efecto invernadero natural). Concentraciones más altas de gases de efecto invernadero atribuibles a actividades humanas se traducen en temperaturas incluso más altas. Es este efecto invernadero ampliado el que nos alarma hoy en día. Las proyecciones sobre la futura emisión de gases de efecto invernadero o escenarios, se basan en supuestos con respecto al desarrollo económico, el crecimiento demográfico, el desarrollo de energía alternativa y el cambio tecnológico. Ningún escenario particular en materia de emisiones es el correcto, o tiene más probabilidades de materializarse que los otros. Los cambios en la cantidad atmosférica de gases de efecto invernadero y aerosoles, como también en radiación solar y propiedades de la superficie terrestre, alteran el balance energético del sistema climático. Estos cambios se expresan normalmente en términos de forzamientos radiactivos, los cuales son usados para comparar cómo un rango específico de factores naturales y humanos influye en el calentamiento o enfriamiento del clima global. Específicamente, de acuerdo al informe del IPCC, el término forzamiento radiactivo es una medida de la influencia que un factor tiene sobre la alteración del balance existente entre la energía entrante y saliente del sistema Tierra-Atmósfera y constituye un índice de la importancia de dicho factor como un mecanismo potencial de cambio climático. 6
10 Los modelos meteorológicos y climáticos se utilizan para pronosticar el tiempo a corto plazo y estudiar de qué forma reacciona el sistema climático a distintos cambios, o forzamientos. Los modelos climáticos mundiales no pueden reproducir el calentamiento observado recientemente sin incluir forzamientos antropogénicos (sobre todo, emisiones de gases de efecto invernadero). Dada la creciente certidumbre de que se está produciendo un cambio climático inducido por el hombre, el IPCC subraya que la atención se está centrando menos en estudiar los fundamentos de la ciencia climática mundial y más en comprender mejor el cambio climático y en hacer frente a sus impactos. Los resultados a escala mundial son útiles para describir las características generales y las tendencias a gran escala del cambio climático, pero no son muy robustos a escala local o regional (generalmente entre 10 km y 20 km), para lo que se requieren modelos climáticos regionales. El método mediante el cual dichos modelos a escala mundial son regionalizados se conoce como downscaling. Un impacto atribuible al cambio climático significa un cambio específico que se produce en un sistema por exposición al cambio climático. Una vulnerabilidad significa el grado en que un sistema natural o humano es susceptible a los efectos negativos de un impacto atribuible al cambio climático o incapaz de afrontarlos. La evaluación de las principales vulnerabilidades se caracteriza por una considerable incertidumbre científica y presupone juicios de valor. Un punto clave a tener en cuenta para Mesoamérica: Las regiones menos desarrolladas de baja latitud son probablemente las que corran el mayor riesgo! Esto no significa que los cambios climáticos sean más pronunciados en zonas de baja latitud; de hecho, tanto las observaciones como los modelos indican que los mayores cambios ocurrirán en las zonas de alta latitud. Son las características de sus sistemas humanos las que exponen esta región a un riesgo mayor. Por último, el calentamiento mundial provocado por el aumento de la emisión de gases de efecto invernadero no es, de ninguna manera, el único agente importante del cambio climático. Factores como el cambio en el uso del suelo también pueden ser importantes a nivel local. En el caso particular de América Latina, este constituye una de las principales fuentes de emisión de GEI. 7
11 Introducción La región mesoamericana (el conjunto de países que se extiende de México a Colombia) ya está sufriendo los efectos del cambio climático. Debido a su limitada capacidad de adaptación, en gran medida producto de su contexto socioeconómico, la región es muy vulnerable a dicho cambio. Por lo tanto, reviste importancia primordial ayudar a respaldar a estos países en sus esfuerzos por comprender y hacer frente a los efectos del cambio climático, mediante la adaptación y la mitigación. Una forma de contribuir a estos esfuerzos es proporcionar a la región herramientas adecuadas para evaluar los impactos previstos del cambio climático y su vulnerabilidad frente a estos. En la actualidad, la información que proporcionan los modelos avanzados de cambio climático de alta resolución es un valioso aporte al proceso de planificación y formulación de políticas. Sin embargo, los resultados de los modelos climáticos no siempre están disponibles en un formato práctico o fácil de comprender para los responsables de tomar decisiones, que deben hacer frente al impacto del cambio climático, pero que no están necesariamente familiarizados con la ciencia en que se sustentan los modelos o con la interpretación de sus resultados. La meta del presente informe es abordar estas dificultades. Este informe comienza con una exposición básica sobre el clima en la que se define, de la forma más precisa posible, lo que entendemos por el estado del tiempo, el clima, la variabilidad climática y el cambio climático. Se examinan los mecanismos a través de los cuales el aumento de los gases de efecto invernadero puede ocasionar cambio climático. Más adelante, se describen los modelos climáticos y las razones por las cuales son necesarios, para luego abordar por qué se requiere contar con modelos climáticos mundiales y regionales para elaborar hipótesis adecuadas sobre el cambio climático. Posteriormente, la atención se centra en la utilización de los resultados del modelo para evaluar los impactos y las vulnerabilidades probables. El análisis incluye la verificación de los modelos sobre la base de observaciones, la cuantificación de las probabilidades y la incertidumbre de los modelos, la identificación de las principales vulnerabilidades y posibilidades de adaptación y, por último, la formulación de estrategias de respuesta. El informe concluye con un resumen de los cambios climáticos que probablemente afectarán a Mesoamérica en las próximas décadas y las posibles consecuencias de esos cambios. 8
12 Clima y cambio climático Qué significan los términos tiempo, clima, variabilidad climática y cambio climático? El primer paso en el análisis de los temas que guardan relación con el cambio climático es definir, con la mayor precisión posible, lo que se entiende por tiempo, clima, variabilidad climática y cambio climático. Tiempo y clima son términos diferentes y, con frecuencia, la distinción no se comprende. El tiempo se refiere a las fluctuaciones de la atmósfera que nos rodea, en tanto que clima es la descripción estadística del tiempo. Según el IPCC 1, la definición más formal es la siguiente: Se suele definir el clima, en sentido estricto, como el promedio del estado del tiempo o, más rigurosamente, como una descripción estadística en términos de valores medios y de variabilidad de las cantidades de interés durante un período que puede abarcar desde algunos meses hasta miles o millones de años. El período clásico es de 30 años, según la definición de la Organización Meteorológica Mundial (OMM). Dichas cantidades son casi siempre variables de superficie, como la temperatura, las precipitaciones o el viento. En un sentido más amplio, el clima es el estado del sistema climático, incluida una descripción estadística de éste. En términos más coloquiales, el clima es lo que se pronostica; el estado del tiempo, lo que ocurre. La delimitación exacta entre clima y tiempo no está bien definida y depende de la aplicación del caso. El clima suele definirse en función de medias correspondientes a períodos de 30 años y, aunque se prevé que estos valores varíen de un año a otro, se supone que la magnitud de esas variaciones no cambia durante el período en el cual se promedia. Como se señaló anteriormente, cuando se emplea una escala temporal corta, estamos describiendo el tiempo, pero cuando la variabilidad se mide a escala de algunos años o algunos decenios (es decir, durante un período más corto que el clásico período de 30 años usado para los promedios) nos referimos generalmente a la variabilidad climática. Cuando la escala temporal de la 1 El IPCC es un órgano científico creado por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y la Organización Meteorológica Mundial (OMM) para estudiar y evaluar el cambio climático; pueden participar en él representantes de todos los países miembros de estos dos organismos (véase información adicional sobre la función y la misión del IPCC en 9
13 variabilidad supera varios decenios (es más larga que el clásico período climático de referencia) nos estamos refiriendo generalmente al cambio climático. La ciencia básica del cambio climático El sistema climático del planeta (gráfico 1) consta de cinco componentes principales: la atmósfera, la hidrosfera (océanos, lagos, ríos, etc.), la criosfera (mantos de hielo, glaciares, hielo marino), la biosfera (vegetación y suelos) y la litosfera (volcanes, orografía, intemperización). Estos componentes interactúan a través de una serie de procesos físicos (principalmente intercambios de calor, materia y tensión entre los componentes) para producir el clima de la tierra. A través de estas interacciones, un cambio en cualquiera de estos componentes puede ocasionar cambios en otros. Los cambios en los componentes son consecuencia de cambios en los forzamientos, o factores externos, que pueden ser positivos (ocasionando calentamiento) o negativos (ocasionando enfriamiento). Los forzamientos del clima pueden clasificarse como naturales o antropogénicos (es decir, inducidos por el hombre). Los ejemplos de forzamientos naturales incluyen la variabilidad solar y las erupciones volcánicas; los forzamientos antropogénicos incluyen la emisión de GEI, la producción de aerosoles y los cambios en el uso del suelo. Asimismo, a través de una serie de efectos de retroacción, el cambio inicial puede incrementarse (retroacción positiva) o reducirse (retroacción negativa). Siempre ha habido cambios en los forzamientos naturales - continúan hoy en día - y han provocado cambios climáticos y variabilidad climática a lo largo de la historia del planeta; pero solo recientemente la magnitud de los forzamientos antropogénicos ha sido suficiente como para afectar considerablemente al sistema climático. Casi toda la energía en que se sustenta el sistema climático proviene del sol, pero si bien la energía que este emite ha variado a lo largo del tiempo, ocasionando cambios climáticos durante la historia geológica de la tierra, las variaciones de la radiación solar no explican el calentamiento observado en los últimos 30 años en que la energía del sol ha sido cuantificada con precisión. Si se descarta el forzamiento solar, podría sostenerse que el forzamiento climático más importante se debe a cambios en la composición atmosférica, en particular, proveniente de los gases de efecto invernadero y de los aerosoles. Los GEI son un fenómeno natural y las concentraciones preindustriales son el motivo por el cual la temperatura promedio de la tierra se mantiene casi 30⁰C por encima del nivel que tendría en ausencia de dichos gases (es decir, el 10
14 efecto invernadero natural). Si no hubiera retroacción alguna, no cabe duda de que una mayor concentración de GEI atribuible a actividades humanas se traduciría en temperaturas más altas. Este efecto invernadero ampliado es el que preocupa hoy en día. Si bien el efecto básico es calentamiento atmosférico, este, a su vez, da lugar a otros efectos, como cambios en los patrones de precipitación, deshielo de glaciares y de mantos de hielo, y elevación del nivel del mar. Gráfico 1. Representación esquemática de los componentes del sistema climático, sus procesos e interacciones Fuente: Extraído de IPCC, AR4, WG-I, FAQ 1.2, gráfico 1. Escenarios de cambio climático Las proyecciones sobre las futuras emisiones de GEI se basan en supuestos relativos a desarrollo económico, crecimiento demográfico, desarrollo de energías alternativas y cambio tecnológico. Utilizando distintas combinaciones de supuestos, el IPCC ha elaborado más de 40 escenarios sobre las emisiones de GEI (gráfico 2), organizados en cuatro familias (A1, A2, B1 y B2). A su vez, la familia A1 se subdivide en tres grupos de escenarios (A1FI, A1B y A1T), en función de 11
15 supuestos acerca del uso de combustibles fósiles y de fuentes de energía alternativas. Cada uno de estos grupos contiene más de un escenario, y se seleccionó uno de cada grupo como ilustrativo. Estos escenarios de emisiones permiten elaborar estimaciones sobre la futura concentración de GEI en la atmósfera y pueden utilizarse para elaborar proyecciones sobre el futuro cambio climático. El escenario que se escoja a efectos de la planificación depende del problema en cuestión y de los posibles impactos y vulnerabilidades previstas. En muchos casos, se examinan los escenarios de la familia A (sobre todo, A2, el caso en que se mantiene el status quo) porque son los que darían lugar al mayor cambio climático y, por ende, al mayor nivel de tensión sobre los sistemas naturales y humanos. Considerar los escenarios que presuponen estabilizaciones débiles o fuertes (los casos de las familias B ), en cambio, puede ser apropiado cuando se está investigando una gama de posibles necesidades y estrategias de adaptación. Es importante recordar que ningún escenario de emisiones es correcto o tiene siquiera mayor probabilidad de materializarse que cualquiera de los otros. De hecho, las decisiones de política que se están adoptando actualmente y las que se adoptarán en el futuro pueden influenciar fuertemente mitigar las emisiones de GEI que se producirán efectivamente en las próximas décadas. Gráfico 2. Emisión mundial total de CO 2 Fuente: Extraído del Informe Especial sobre Escenarios de Emisiones (IE-EE) del IPCC, gráfico 3. Nota: Emisiónes mundiales totales de CO 2 provenientes de todas las fuentes (energía, industria y cambios en el uso del suelo) entre 1990 y 2100 (en giga toneladas de carbono por año: GtC/año) para las familias y los seis grupos de 12
16 escenarios. Los 40 escenarios del IE-EE están representados en función de las familias (A1, A2, B1 y B2) y de los seis grupos de escenarios: a) A1FI, de uso intensivo de combustibles de origen fósil (compuesto por los escenarios de alto uso de carbón y de alto uso de petróleo y gas), A1T, predominantemente combustibles de origen no fósil, el A1B equilibrado; b) A2; c) B1; y d) B2. Cada banda de emisión coloreada indica la gama de escenarios armonizados y no armonizados de cada grupo. Para cada uno de los seis grupos de escenarios se ofrece un caso ilustrativo, incluidos los cuatro escenarios ilustrativos de referencia (A1, A2, B1, B2, líneas sólidas) y dos escenarios ilustrativos correspondientes a A1FI y A1T (línea discontinua). Modelización del cambio climático Por qué necesitamos contar con modelos climáticos? En los últimos años y gracias al advenimiento de la era de supercomputadoras, el uso y aplicación práctica de modelos numéricos, tales como los modelos del clima, han permitido el mejor entendimiento de procesos en la naturaleza para los cuales habría sido muy complejo llevar a cabo ciertos experimentos. Los modelos del sistema climático surgen como una respuesta a la necesidad de poder representar y estudiar con más detalle ciertas interacciones del sistema atmósfera-océano-superficie terrestre en respuesta a posibles forzamientos específicos. En la actualidad la humanidad está realizando un experimento de cambio climático al incrementar la concentración atmosférica de los gases de efecto invernadero y efectuar otros cambios en el sistema climático. Desafortunadamente, no se trata de un experimento controlado; es decir, solo se cuenta con un planeta con el que experimentar y no se puede saber cuál sería el clima sin los forzamientos antropogénicos que se le han aplicado al sistema. Tampoco se sabrá el resultado de este experimento hasta que no esté concluido y, llegado ese momento, todo cambio que haya ocurrido podría ser no solo de gran magnitud, sino también irreversible. Asimismo, la complejidad del sistema climático no permite una experimentación basada en pruebas de laboratorio. Para abordar estos temas se emplean modelos matemáticos - calculados con computadoras de alto rendimiento - que permiten realizar numerosos experimentos numéricos sobre los probables efectos de los forzamientos antropogénicos. Qué es un modelo climático? Para poder simular el clima, es necesario calcular los efectos de todos los principales procesos que inciden en el sistema climático. Muchos de estos procesos se describen en el gráfico 1. 13
17 Aunque nuestros conocimientos de estos procesos puedan representarse en términos matemáticos, la complejidad del sistema significa que, en la práctica, estos efectos solo pueden calcularse con computadoras. Por lo tanto, la formulación matemática se realiza mediante un programa informático que se denomina modelo climático. También es importante tener en cuenta que estos modelos climáticos son muy similares a los que se emplean para efectuar predicciones y pronósticos meteorológicos. Por último, hay amplio reconocimiento de que los modelos climáticos actuales simulan en forma creíble el clima actual observado, lo que sugiere que se comprende en gran medida cómo funciona el sistema climático. Los modelos climáticos y meteorológicos aplican a la atmósfera las ecuaciones del movimiento de fluidos, de la física y de la química. Dado que la atmósfera es sumamente variable en el tiempo y el espacio, para poder predecir su estado cambiante (es decir, el estado del tiempo), estos sistemas de ecuaciones deben resolverse para un gran número de puntos de la atmósfera (tanto horizontal como verticalmente). Si estas simulaciones se realizan durante un período prolongado, pueden estimarse tanto el estado promedio del sistema como su variabilidad intrínseca (es decir, el clima). Puesto que deben resolverse numerosas ecuaciones en un gran número de puntos durante un período prolongado, estos modelos se elaboran como programas informáticos que se ejecutan en computadoras de alto rendimiento. Estos modelos climáticos y meteorológicos se emplean para pronosticar el tiempo a corto plazo y para estudiar cómo reacciona el sistema climático a distintos tipos de cambios, o forzamientos (por ejemplo, variaciones en la energía emitida por el sol, aumentos de la concentración de gases de efecto invernadero o cambios en el uso de la superficie terrestre). Una vez que estos modelos se someten a pruebas y se comprueba su validez en cuanto al clima actual, pueden emplearse para simular el cambio climático pasado y futuro. Para poder simular el cambio climático futuro, debemos representar los cambios posibles o previstos de los forzamientos climáticos, tanto naturales como antropogénicos (inducidos por el hombre). Algunos forzamientos naturales - como la variación de la energía emitida por el sol - funcionan a través de mecanismos físicos razonablemente bien comprendidos y pueden incluirse en las proyecciones del estado del clima futuro; otros - como la emisión de gases y partículas de origen volcánico a la atmósfera - son menos predecibles. Los forzamientos de origen humano se sitúan entre estos dos extremos, es decir, no son ni muy predecibles ni esencialmente aleatorios. Estos forzamientos humanos, incluida la emisión de gases de efecto invernadero, obedecen a 14
18 muchos factores subyacentes, como el crecimiento demográfico, el desarrollo económico y la tecnología. Para tener en cuenta estos factores, debemos elaborar escenarios que describan cómo variará la concentración de gases de efecto invernadero en el tiempo. Una vez elaborados, se los puede utilizar como insumos en los modelos climáticos para preparar proyecciones sobre los correspondientes cambios en el sistema climático. El IPCC preparó una serie de escenarios de emisión de gases de efecto invernadero basados en distintos supuestos acerca del desarrollo económico y tecnológico a lo largo del próximo siglo, que se utilizaron para preparar proyecciones sobre la concentración atmosférica de los gases de efecto invernadero en los modelos climáticos. Puesto que no se cuenta con un segundo planeta Tierra para realizar experimentos climáticos, ni se tiene el tiempo para esperar los resultados de los actuales experimentos con el planeta, los modelos climáticos, complementados con los escenarios sobre la emisión de gases de efecto invernadero, son la mejor herramienta para comprender cómo reaccionará el sistema climático a los forzamientos antropogénicos. El Modelo de Circulación General (MCG) El MCG es un modelo numérico avanzado que procura simular todas las partes y procesos del sistema climático. A veces se lo incluye entre los modelos climáticos mundiales, pero muchos otros modelos más sencillos también podrían llevar esa denominación. En realidad, el MCG no es un modelo climático, sino que es un modelo que simula las tendencias meteorológicas diarias para agregarlas estadísticamente y así obtener estados climáticos, exactamente de la misma forma en que se emplean observaciones meteorológicas diarias para conocer los estados climáticos efectivos. De hecho, el MCG es, en esencia, muy similar a los modelos que se emplean en el pronóstico meteorológico. Existen MCG atmosféricos y oceánicos (MCGA y MCGO, respectivamente). Los MCGA y los MCGO pueden combinarse para elaborar un modelo de circulación general (atmosférico y oceánico) integrado (MCGAO). Puesto que el cambio climático se relaciona con las interacciones entre la atmósfera y el océano, el uso del MCGAO ha pasado a ser de aceptación general. Una tendencia reciente es ampliar los MCG para crear modelos del sistema terrestre que incluyan, por ejemplo, sub-modelos de química atmosférica o un modelo del ciclo del carbono, o de vegetación interactiva (dinámicos), pero estos modelos están aún en una etapa de desarrollo muy incipiente. 15
19 El Modelo Climático Regional (MCR) Dada la creciente certidumbre de que se está produciendo un cambio climático inducido por el hombre, el IPCC subraya que la atención se está centrando menos en estudiar los fundamentos de la ciencia climática mundial y más en comprender mejor el cambio climático y en hacer frente a sus impactos. Un aspecto fundamental de esta transición es la necesidad de producir información exacta y precisa sobre dicho cambio a escala local y regional. Las proyecciones del IPCC y otras proyecciones actuales del cambio climático se apoyan en modelos del clima mundial, que, por exigir grandes recursos informáticos, incluso de las supercomputadoras más poderosas, deben calcularse con una baja resolución horizontal (aproximadamente 150 km en el caso de muchos 16 Pasos a seguir para elaborar escenarios sobre el cambio climático regional Los escenarios de cambio climático regional en el marco del calentamiento mundial atribuible al aumento de la emisión de GEI se elaboran siguiendo los siguientes pasos: 1) Escoja el escenario de emisión de gases de efecto invernadero (por ejemplo, se mantiene el status quo, estabilización, compromiso) para el cual se desea estimar el cambio climático regional. 2) Seleccione el (los) modelo(s) climático(s) mundial(es) a utilizar; compruebe que dispondrá de resultados de las simulaciones al menos dos veces por día. 3) Si es necesario, ejecute su propio modelo mundial, PERO utilice los modelos mundiales disponibles siempre que sea posible! 4) Ejecute controles del MCR utilizando observaciones como forzamientos (reanálisis) para verificar que el modelo sea razonablemente capaz de simular el clima actual. 5) Ejecute el MCR utilizando el MCG como forzamiento. de los modelos que el IPCC utilizó para preparar el Cuarto Informe de Evaluación, AR4). Como recalca el IPCC, los resultados a escala mundial son útiles para indicar las características generales y las pautas del cambio climático a gran escala, pero no son muy robustos a escala local o regional (generalmente entre 10 km y 20 km). Esto se debe a dos motivos principales: i) los modelos mundiales solo pueden resolver explícitamente aquellos procesos físicos que tienen lugar en extensiones de varios cientos de kilómetros o más; y ii) especialmente sobre tierra, las heterogeneidades de la superficie espacial pueden ser muy grandes y ocurrir a pequeña escala espacial (por ejemplo, regiones de topografía compleja; diferentes patrones del uso del suelo, etc.). Esta heterogeneidad espacial puede tener una marcada influencia sobre el clima regional, pero obviamente puede ser difícil o incluso imposible representarla en forma realista utilizando la baja resolución de los modelos mundiales (gráfico 3). No obstante, la mayoría de los impactos sobre el cambio climático se producirán precisamente a la escala más pequeña, de entre 10 km y 20 km, y es a esta escala que necesitan comprenderse y abordarse. Una cuestión clave que se plantea con respecto al uso de los modelos climáticos es cuál es la mejor manera de reducir la
20 escala de los resultados de los modelos mundiales de baja resolución para describir regiones individuales - y localidades específicas dentro esas regiones - a fin de obtener resultados que sean físicamente precisos y, por lo tanto, significativos. Gráfico 3. Aumento de la resolución sobre la geografía terrestre y oceánica de los modelos Nota: El efecto de incrementar la resolución sobre la geografía terrestre y oceánica de los modelos y de dar resolución a la altura del terreno. Tamaño de la cuadrícula característico de a) modelo de circulación general (144 km), b) modelo climático regional de baja resolución (48 km), c) modelo climático regional de resolución mediana (12 km) y d) modelo climático regional de alta resolución (4 km). 17

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