Source: https://issuu.com/ebarwong/docs/uigse-fse_carta-de-los-principios
Timestamp: 2017-10-17 22:32:16+00:00

Document:
UIGSE-FSE Carta de los Principios by Eddie Wong - issuu
Manual del Jefe de Tropa
Carta de los Principios Naturales y Cristianos del Escultismo Europeo El preámbulo recuerda que la presente Carta tiene por objeto: - Definir las ideas-fuerza que han servido de base al Escultismo desde sus orígenes: “El Scout es creyente y yo repudio toda forma de Escultismo que no tenga la religión por base”, ha escrito Baden-Powell, fundador del Escultismo. - Concebir y expresar claramente los principios naturales y cristianos que son el fundamento de la civilización europea. - Señalar los datos permanentes que forman los pilares del método scout de educación, bajo los aspectos diversificadores que saben darle el genio propio de cada pueblo y la sucesión de las generaciones.
- Constituir así un código de referencia común a todos los que quieren fundar, sobre bases concretas, una auténtica fraternidad scout internacional. Comentario del preámbulo El Escultismo es un método activo, orientado principalmente hacia la experiencia de la vida. La búsqueda de las razones de ser del Escultismo ha conducido a un grupo de jefes y de jefas a acoger una Filosofía independiente de los lugares y de las modas, sin negar la importancia de la práctica. Esta filosofía, única capaz de mantener y de orientar la acción, la encuentran en el cristianismo que ha inspirado la civilización europea. El Cristianismo se nutre de todos los valores heredados y recibidos de la Revelación en el orden de la naturaleza (Creación) y en el orden de la gracia (Redención). El papel de esos valores en la civilización europea y las responsabilidades que imponen han sido definidas claramente por Juan Pablo II en sus llamadas a Europa en 1.982 (Compostela), en 1.983 (Viena) y en 1.985 (Luxemburgo).
Carta del Escultismo Europeo
La educación scout que se fundamenta sobre ellas apunta al desarrollo de todo el Hombre y de todos los hombres. Fiel a esta aspiración universal, el movimiento de Guías y Scouts de Europa está ampliamente abierto al ideal de fraternidad propagado mediante el Guidismo y el Escultismo en el plano mundial. Artículo 1 El Escultismo cree en el destino sobrenatural, personal y único de cada hombre y rehúsa, en consecuencia, toda concepción social que conduzca a cualquier fenómeno de “masificación o colectivización” que sacrifique el hombre a la sociedad. Comentario del artículo 1
Artículo 2 El Escultismo quiere formar al Hombre de Fe, Hijo de la Iglesia. Comentario del artículo 2 La Carta comienza con una referencia a la fe que define las principales orientaciones personales de la guía y del scout católicos y que les da una razón para vivir. Esta fe es vivida con Cristo en la Iglesia. Es imposible hacer abstracción de las dimensiones sociales de la fe y de las incidencias que esta debe tener en la acción. El joven que se compromete en la vía del escultismo se adhiere a las exigencias de la vida en Iglesia y debe tener en cuenta los imperativos de la vida en sociedad. Artículo 3 El Escultismo distingue lo natural de lo sobrenatural sin confundirlos ni separarlos: las asociaciones que se dicen dentro de él, están animadas por jefes laicos, en los que los padres de los jóvenes han delegado su autoridad. Estos educadores se remiten a los deberes y a los derechos de los laicos en la sociedad; dan a los poderes, tanto espiritual como temporal, lo que les debe todo bautizado y ciudadano.
La educación scout tiene como finalidad permitir al joven adaptarse al entorno que le rodea sin avasallar las estructuras de la sociedad de la que forma parte. El aprendizaje de la vida en colectividad no debe entrañar nunca la sumisión de la persona a las ideologías que son contrarias a su dignidad propia y a su vocación sobrenatural.
Comentario del artículo 3 La idea de un cuerpo político-religioso que asocie estrechamente lo temporal y lo espiritual, pertenece a un pasado superado. La separación neta que existe hoy entre la Iglesia y el cuerpo social, tiene la ventaja de la claridad. La dualidad de poderes es una garantía de libertad. Pero la separación no se da sin consecuencias para la persona humana que no soporta estar así dividido y que reclama el respeto a su lógica interna. No se puede edificar una vida sobrenatural sin buscar fundamentos naturales ciertos. Todo el arte de la educación consiste en obtener que el joven encuentre su unidad interior. El papel del escultismo es el de salvaguardar esta coherencia indispensable, asegurando la unidad de la persona, responsable y autónoma, como miembro a la vez de la Iglesia y del cuerpo social con el doble título de bautizado y de ciudadano. Artículo 4 El Escultismo quiere educar en el sentido de la “contemplación” y de lo “sagrado”. Comentario del artículo 4
La acción no encuentra en sí misma ni su justificación, ni su defensa, ni sus posibilidades de retorno a las fuentes. La acción debe estar iluminada por la fe. La vida de fe del scout y de la guía se alimenta en la contemplación y se manifiesta mediante el sentido de lo sagrado, la vida litúrgica y sacramental, una conducta inspirada por la caridad divina. Artículo 5 El Escultismo considera la vida y el juego en la naturaleza como eje esencial y original de su método. No reduce al hombre a ser nada más que un “mañoso gigante”. Cree que la naturaleza está en principio para contemplarla, después para arreglarla, más que para transformarla: quiere educar a los jóvenes en la humildad, en el espíritu de pobreza y en el sentido del servicio gratuito mediante el empleo de medios simples, al alcance de todos, que desarrollen el juicio, la habilidad, el saber hacer, el sentido de la armonía, lo que excluye el empleo de técnicas costosas, crispantes y sembradoras de ilusiones. Comentario del artículo 5 Para ayudar a una chica o un chico a triunfar en su vida, es preciso ofrecerle
situaciones que le permitan desarrollarse. La vida en la naturaleza le da la posibilidad de alimentar su CONTEMPLACIÓN y responder a su necesidad de ACCIÓN. En Escultismo, la acción se llama juego y servicio. Para desarrollar el saber-hacer y la habilidad manual, el Escultismo escoge preferentemente medios sencillos, los más cercanos a la naturaleza. Por ello, intenta evitar el activismo voraz y el uso de técnicas sofisticadas, cuando son negadoras del ritmo humano y destructoras del medio natural. La educación en la contemplación tiende a desarrollar el sentido de lo bello, del bien y de la verdad. Sitúa así al joven en armonía con el pensamiento del Creador y Su designio de salvación. Artículo 6 El Escultismo quiere escapar, en todos los terrenos, de las diversas formas de materialismo o de totalitarismo, hasta las mejor disfrazadas, ya pertenezcan al pasado, al presente o al futuro.
Comentario del artículo 6 A partir de los valores y de los derechos inviolables de la persona, es como debe definirse siempre la educación scout. El Evangelio realmente vivido hace retroceder a todo aquello que amenaza con sacrificar el hombre a la materia y a las cosas. A este respecto, Jesús en el Evangelio proclama esta libertad mediante Su vida y Sus palabras. En Él, todo hombre es sagrado. La Creación, sus riquezas y las técnicas que las explotan no pueden esclavizarlo sino solamente servirlo. Así, el trabajo permite al hombre colaborar con la obra de la Creación, servir al prójimo y realizarse como persona. Artículo 7 El Escultismo se define como un método de educación. Difiere en esto, por naturaleza y en su finalidad, del “movimiento de juventud”, cuyo objetivo principal es servir al estado o a una ideología política, laicista, incluso espiritualista. Al contrario del “movimiento de juventud”, se considera, al lado de la escuela, como complementario de la familia, a la que pertenece el niño como encargada principal. Comentario del artículo 7 El Escultismo elige una vía en la que prima la formación humana y cristiana personal, que comportan justas exigencias espirituales. Contrario a toda vinculación ideológica y política, rechaza la concepción totalitaria de los movimientos de juventud de Estado, incluso si esas organizaciones se parapetan detrás
de una fachada católica. Respeta las diferencias de raza, de lengua, de cultura y de religión. En tanto que movimiento de educación, su obra es complementaria de la acción de los padres, de las parroquias, de las escuelas... Por esta cualidad, recibe una parte de la autoridad de las familias sobre los jóvenes de los que los padres son responsables como encargados principales. Artículo 8 El Escultismo, método de educación completa, quiere educar al hombre en su totalidad y concede pues, además de a la formación personal, una importancia cierta a la formación social del hombre: enseña el amor a la Patria, el sentido del honor, la verdadera fidelidad, el respeto al compromiso tomado, el gusto por las responsabilidades cívicas en el marco de las comunidades naturales.
Comentario del artículo 8 El Escultismo conduce a la par la educación individual y la formación del hombre social, aportando su apoyo a los grupos humanos naturales (familia, ciudad, región o provincia, patria, Europa...) en los que la persona se realiza a la luz de una cultura y de una civilización. Se esfuerza por desarrollar los valores que se dedican al servicio de esas comunidades haciéndolas vivir e irradiar en el medio scout. Para que el scout viva su vocación de hijo de Dios en relación con todos sus hermanos, son esenciales la promesa y la ley. Éstas fundamentan la especialísima importancia dada en la educación scout a los valores del espíritu y del corazón: el sentido del honor, la amistad, la fidelidad (ante todo a la palabra dada), el respeto y la estima debidos a cada cual, el culto de la verdad. Estos valores, el Escultismo quiere proponerlos a todo chico y toda chica. Artículo 9 El Escultismo, método de educación activa, se esfuerza en “desubjetivizar” al niño, al adolescente después: le incita a superarse sin cesar a sí mismo, le hace descubrir la objetividad de la Verdad en un marco social a la medida de sus necesidades y de sus fuerzas. Ve al adolescente tal como es, y no según esquemas artificiales y prefabricados. Comentario del artículo 9 Los jóvenes tienen necesidad de la estima de sus jefes y de sus compañeros cuyo juicio y apoyo fraternales materializan para ellos el sentido moral
en una edad en que su conciencia no está aún completamente formada. La educación scout combate pues el egocentrismo que hace del “yo” la regla única. Al formar la conciencia moral, tiende a sensibilizar al niño sobre la existencia de un ideal objetivo recibido de Dios. Este ideal hecho de amor, de justicia y de verdad, el scout debe interiorizarlo para hacer de él una obligación moral, una ley. Va a vivir esta ley en una pequeña sociedad a su medida donde hará el aprendizaje de sus deberes y sus derechos. Ahí se preparan para hacer elecciones voluntarias en respuesta a la llamada de ese ideal. En ningún momento la educación scout consistirá para él en sufrir una coacción, ni en dejarse encerrar en esquemas preconcebidos: el Escultismo es un método activo que debe permitir a los jóvenes cooperar conscientemente en su formación. Artículo 10
Comentario del artículo 10 El Escultismo quiere mostrar a los jóvenes las verdaderas realidades. Estas son por una parte las realidades de la vida tal y como ésta es, y por otra, los valores naturales y las exigencias evangélicas que deben transformar la existencia y darle un sentido. Más allá del mundo tal y como es, el scout mira hacia el mundo por hacer o por rehacer. Pero no se puede transformar el mundo sin transformarse primeramente uno mismo. La formación del carácter parte de los dones de base que cada individuo dispone con el fin de conducir a la autonomía de la persona; desarrolla la voluntad, el dominio de sí mismo y las capacidades de acción. La educación scout ayuda así a los jóvenes a realizar su vocación en función del medio humano y, si es necesario, contra los obstáculos que comporta Artículo 11 El Escultismo educa la libertad. Mediante el “Sistema de Patrullas”, hace vivir a los jóvenes en pequeños grupos de seis a ocho, dirigidos por uno de ellos, donde cada uno posee un cargo particular: enseña así el sentido de responsabilidad y el ejercicio de una autoridad en la justa medida de la aptitud.
.- El Escultismo quiere formar hombres lúcidos: muestra a los jóvenes las verdaderas realidades, es decir, los datos permanentes, y forma así los “caracteres”.
Comentario del artículo 11 La educación en la libertad y en la responsabilidad es esencial en el Escultismo. Esta educación no consiste en aislar al individuo para dejarle obrar sin control bajo el único impulso de sus instintos. Le hace vivir en un grupo Bla patrullaB en el puesto donde puede formarse mejor como persona en relación con los demás y desarrollarse prosiguiendo así su fin en el plan de Dios. En esta perspectiva, el sistema de patrullas permite al joven expresarse, medirse a sí mismo y sentirse útil en un ambiente de confianza: si puede contar con los demás, los demás deben poder contar con él. Recibe un cargo (o un puesto de acción), cualquiera que sea su edad. Pero la importancia de sus responsabilidades aumenta a medida que aumentan su cualificación técnica, su capacidad de iniciativa, su talento de decisión (ver las elecciones voluntarias en el artículo 9), su sentido de equipo y de su entrega de sí... Aprende así, por una parte a asumir el dominio de las cosas, confiado por el Creador, y por otra parte a concebir, conforme al Evangelio, el ejercicio de la autoridad como servicio.
Artículo 12 El Escultismo, método de educación que se basa en nociones de orden natural, aunque permanentes y objetivas, busca promover hombres capaces de adaptarse y de conservar el rumbo en su vida, cualesquiera que sean las modificaciones del contexto social y psicológico que les rodee. Posee, en consecuencia en sí mismo, posibilidades casi ilimitadas de renovación interna, dentro del respeto a la mayor fidelidad a sus principios y a su finalidad. Comentario del artículo 12 El Escultismo es un arte de vivir que tiende a dejar el mundo mejor. Con ese fin, el escultismo cristiano se asocia a la obra de la Redención que apunta por encima de todo a restablecer a la humanidad en su dimensión sobrenatural, pero que abarca también la renovación en el orden temporal. El escultismo quiere hacer descubrir a los jóvenes el rumbo divino de su vida de hombre. Naturaleza y gracia, aunque distintas, están ligadas indisolublemente en el designio de Dios. Por todo esto, el laico cristiano debe aplicarse en instaurar la justicia y la paz en el orden natural y en responder a la gracia. El método scout no consiste en un condicionamiento por el medio que dejaría más tarde a los jóvenes convertidos en pasivos a merced de cualquier
influencia. Su objetivo es lanzar a la vida personas capaces de permanecer fieles a su vocación de cristianos en una sociedad a menudo deshumanizante y en constante evolución. Por ello trabaja en formar hombres y mujeres de carácter, profundamente comprometidos con su identidad de bautizados y en marcha hacia la civilización del amor. El escultismo prepara así para el mundo una levadura, una “sal de la tierra”, que será el instrumento vivo de la misión de la Iglesia.
Carta de los Principios Naturales y Cristianos de la Unión Internacional de Guías y Scouts de Europa - Federación del Escultismo Europeo (UI...

References: Artículo 1
 artículo 1

Artículo 2
 artículo 2
 Artículo 3
 artículo 3
 Artículo 4
 artículo 4
 Artículo 5
 artículo 5
 Artículo 6
 artículo 6
 Artículo 7
 artículo 7
 Artículo 8
 artículo 8
 Artículo 9
 artículo 9
 Artículo 10
 artículo 10
 Artículo 11
 artículo 11
 artículo 9

Artículo 12
 artículo 12