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Timestamp: 2017-08-19 19:43:37+00:00

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Cuentas satélite de la económia social del principado de Asturias 2005 by Chiwake Comunicación - issuu
Aydee Hurtado Garcés Carmen Ramos Carvajal Esteban Fernández Vázquez
Fundación para el Fomento de la Economía Social (FFES).
Autores: Aydee Hurtado Garcés, Carmen Ramos Carvajal, Esteban Fernández Vázquez. Diseño y Maquetación: Chiwake. Impresión: Gráficas Vallobin. D. Legal: AS-02351-2010. ISBN:
978-84-614-3102-1.
Indíce Indíce	Introducción	1.
La Economía Social 9
Evolución de la Economía Social 11
Origen de la Economía Social 11
Evolución de la Economía Social en España 15
Definición y Delimitación del Término “Economía Social” en la
Definición de los Componentes de la Economía Social 24
Sociedades Laborales 26
Mutualidades 27
Panorama de la Economía Social en Asturias - 2005 31
La Economía Social Asturiana en la actualidad 33
Análisis del empleo en las empresas de la Economía Social en el año 2005
en Asturias 45
Análisis de las Fundaciones y Mutualidades en Asturias durante
el 2005 50
Construcción de las Cuentas Satélite de la Economía
Social Asturiana - 2005 55
Las Cuentas Satélite 57
Metodología para la elaboración de las Cuentas Satélite de la Economía
Criterios para Agrupar las Distintas Entidades de la Economía Social 60
3.2.1.1.	Criterios de la función principal 60 3.2.1.2.
Criterios de rama de actividad económica 61
Base de Datos para la Elaboración de las Cuentas Satélite de la Economía
Integración de las operaciones de las entidades de la Economía Social en la
Contabilidad Nacional 62
3.2.3.1.	Producción (P.1) 63 3.2.3.2. Consumos Intermedios (P.2) 65 3.2.3.3.	Remuneración de Asalariados (D.1) 65 3.2.3.4.	Cotizaciones Sociales (D.61) 65 3.2.3.5.	Impuestos sobre la Producción y las Importaciones (D.2) 66 3.2.3.6.	Subvenciones (D.3) 66 3.2.3.7. Rentas de la Propiedad (D.4) 66 3.2.3.8.	Impuestos Corrientes sobre la Renta y el Patrimonio, etc. (D.5) 67 3.2.3.9.	Prestaciones Sociales (D.62) 67 3.2.3.10. Otras Transferencias Corrientes (D.7) 68 3.2.3.11.	Ajuste por la Variación de la Participación Neta de los Hogares en las
Reservas de los Fondos de Pensiones (D.8) 68
3.2.3.12.	Transferencias de Capital (D.9) 69 3.2.3.13.	Formación Bruta de Capital Fijo (P.51) 69 3.2.3.14.	Consumo de Capital Fijo (K.1) 71 3.2.3.15.	Variación de Existencias (P.52) 71 3.2.3.16.	Efectivo y Depósitos (F.2) 72 3.2.3.17.	Valores Distintos de Acciones (F.3) 72 3.2.3.18.	Préstamos (F.4) 73 3.2.3.19.	Acciones y Otras Participaciones (F.5) 74 3.2.3.20.	Reservas Técnicas de Seguro (F.6) 74 3.2.3.21.	Otras Cuentas Pendientes de Cobro/Pago (F.7) 75 3.2.4.
Cuadros Intermedios de Relaciones 75
Estructura de las Cuentas Satélite de la Economía Social 79
Construcción de las Cuentas Satélite Asturianas, año 2005 86
Metodología Estadística para la Obtención de la Muestra 86
Cuentas Satélite de la Economía Social Asturiana, 2005 88
Cuentas Satélite de las Entidades de la Economía Social Asturianas, 2005 88
Cuentas Satélite de las Cooperativas Asturianas, 2005 92
Cuentas Satélite de las Sociedades Laborales Asturianas, 2005 95
Cuentas Satélite de las Mutualidades Asturianas, 2005 98
Cuentas Satélite de las Fundaciones Asturianas, 2005 101
Análisis de los Principales Agregados Macroeconómicos de la Economía
Social Asturiana, 2005 104
Introducción El término “economía social” es un concepto ampliamente discutido, en general se utiliza para recoger aquella parte de la economía integrada principalmente por cooperativas, mutualidades y asociaciones. La economía social juega un papel fundamental en el desarrollo económico de las regiones, en parte por su amplia participación en la economía, el nivel de empleo generado, el aumento del bienestar social, entre otros. Por tal motivo, se aprecia un creciente interés de los gobiernos y organismos supranacionales, como la Unión Europea en analizar la verdadera importancia de este sector en las regiones. Análogamente, el sector de la economía social también presenta una alta participación en la economía asturiana, en general este sector está compuesto por más de ochocientas empresas, enmarcadas en los distintos sectores económicos. No obstante, pese a su gran importancia en la economía, por la forma en que están construidos los actuales Sistemas de Contabilidad Nacional, no es fácil conocer con certeza cuál es su verdadero impacto, ya que sus cuentas se encuentran difuminadas en el resto de sectores de la economía. En este sentido, uno de los principales objetivos del presente trabajo es construir las cuentas satélite de la economía social asturiana, con el fin de poder efectuar un estudio en profundidad de este sector. Cabe destacar que para la construcción de dichas cuentas se siguen las normas de contabilidad nacional establecidas por el Sistema de Cuentas Nacionales de las Naciones Unidas de 1993 (SCN-1993) y por el Sistema Europeo de Cuentas Nacionales y Regionales (SEC-1995), con el fin de obtener unos resultados homogéneos, precisos y fiables. A partir de las mismas se procederá a analizar la importancia de las empresas sociales en la economía de la región, así como también, su capacidad de creación de empleo. Este estudio es interesante, ya que sirve como base para realizar distintos análisis macroeconómicos, extenderlos al marco de las Matrices de Contabilidad Social o realizar estudios de impacto, por ejemplo, lo cual puede dar luz a los decisores de política sobre distintas medidas a 9
tomar para el desarrollo de este sector. Asimismo, este trabajo puede servir como motivación para la construcción de estas cuentas satélite de la economía social en otras regiones, facilitando así su construcción a nivel nacional. Para alcanzar los objetivos propuestos, este trabajo se ha dividido en tres capítulos. En primer lugar se realiza un breve recorrido teórico de la Economía Social, se desarrollan temas como su origen y evolución, la discusión conceptual presentada a los largo de los años sobre el término “Economía Social”, para finalizar delimitando las distintas empresas que se pueden considerar dentro de este sector y estudiando cada una de ellas. En el segundo capítulo se describe el panorama actual de la Economía Social en Asturias, tanto a nivel de las empresas que componen el sector como a nivel del empleo generado. En el siguiente capítulo se construyen las cuentas satélite de la Economía Social asturiana en el año 2005, no sin antes realizar un análisis pormenorizado de la metodología requerida para la elaboración de dichas cuentas, según las normas de contabilidad nacional planteadas por el SCN-1993 y por el SEC-1995. Con estos datos se realiza un análisis de la importancia de las empresas de la Economía Social asturiana en la región. Este trabajo finaliza planteando las conclusiones alcanzadas con la elaboración de esta investigación y las principales referencias bibliográficas requeridas para su desarrollo.
1.1. Evolución de la Economía Social 1.1.1.
Origen de la Economía Social
Para conocer la evolución de la economía social es necesario remontarnos a principios del siglo XIX, ante el gran desarrollo económico y tecnológico presentado en la sociedad a raíz de la Revolución Industrial. Este gran auge económico estuvo acompañado de condiciones desfavorables para la clase trabajadora, como salarios muy bajos, interminables jornadas de trabajo, malas condiciones laborales y de vivienda y, sobre todo, explotación de la mano de obra infantil. Con este escenario se hace necesario un cambio ideológico y social hacia un reparto más justo de los beneficios de la economía. De esa forma surgieron nuevas tendencias ideológicas y políticas como el marxismo o el socialismo que se fueron extendiendo por toda Europa, viéndose reflejado en el extraordinario incremento del asociacionismo popular, mutualismo y de un movimiento pionero como es el cooperativismo. Al respecto, surgen en este periodo planteamientos teóricos de pensadores como Robert Owen y Charles Fourier1, considerados los padres del cooperativismo. Estos pensadores promueven la posibilidad de desarrollar un sistema económico alternativo al capitalista, basado en las cooperativas, las cuales debían ser más rentables que las empresas privadas. Dadas las críticas realizadas por estos autores a la nueva sociedad industrial capitalista y liberal, fueron considerados “socialistas utópicos2”, por pensadores como Marx y Engels, con el fin de diferenciarlos de sus propias teorías, las cuales consideraban “científicas”. En concreto Robert Owen, nacido en Gales en 1771, es uno de los socialistas utópicos más conocidos y a pesar de ser hijo de una familia
(1) William Thomson, George Mudie, William King, Thomas Hodskin, John Gray y John Francis Bray fueron otros de los pensadores anticapitalistas que también ejercieron una notable influencia en el desarrollo del cooperativismo (CIRIEC, 2007). (2) La expresión “utopía” hace referencia a un plan, proyecto, doctrina o sistema optimista que aparece como irrealizable ya desde el mismo momento de su formulación.
humilde, se convierte ya desde muy joven en un próspero empresario de la industria textil. En 1799 se hace accionista de la fábrica textil de New Lanark (Escocia), ocupándose de su dirección en los años siguientes. En New Lanark, Owen lleva a cabo su primer experimento social. Para él, la productividad industrial estaba estrechamente ligada con el ambiente al que se sometía a los trabajadores. Por ello, impulsó medidas sociales como reducir el trabajo a niños, dar mayor importancia a la educación, elevar los salarios, disminuir las horas de trabajo o construir áreas verdes, entre otras. Contra la opinión de aquellos que criticaban estas medidas, se obtuvo un gran éxito comercial. A partir de su experiencia en New Lanark, Owen escribió algunas obras importantes, entre las que se destaca: “A new view of society”, “Essays on the principle of the formation of the human character”, y “The application of the principle to practice” (1813-14), la cual trata de las reformas del régimen industrial y sus consecuencias para el carácter humano. Siguiendo con la experiencia británica se debe destacar a William Harvey King nacido en Inglaterra en el año 1787, médico titulado de la Universidad de Cambridge Brigthon (Inglaterra) y con una gran vocación periodística. Este pensador fue un gran defensor e impulsor del movimiento cooperativismo de consumo. Entre 1828 y 1830 William King fundó y dirigió en Brighton un periódico mensual llamado “The Co-operator”3, donde difundió con gran claridad las ideas sobre el cooperativismo (Monzón, 1989). Este periódico alcanzó en poco tiempo gran difusión y repercusión en los medios políticos, económicos, sociales y laborales del país; repercusión que dura en el tiempo y sirve de motivación a otros pensadores y experiencias presentadas en la región. El gran mérito del Dr. King consistió en intuir la importancia que podrían llegar a alcanzar las cooperativas de consumo en la reforma económicasocial proyectada. Por esto estima que tendría que comenzarse por desarrollar dichas cooperativas de consumo y con el beneficio comercial ahorrado se podrían instalar fábricas y así sucesivamente hasta llegar a la implementación total de cooperativas. Para esto, King esboza un programa en tres etapas: impulsar el cooperativismo en el sector comercial, luego en el industrial y finalmente en el agrícola. Otro autor pionero en el planteamiento de las teorías del cooperativismo fue el economista y filósofo Charles Fourier, nacido en Francia en 1772. Procedente de familia burguesa de clase media y durante mucho tiempo (3) Cabe destacar que este fue el segundo periódico especializado en el movimiento cooperativo, pues ya antes, en el año 1821 George Mudie publicó el primer periódico cooperativista oweniano, denominado “The Economist”.
fue empleado de oficina y de comercio. Fourier tuvo una formación autodidacta, absorbiendo a través de la lectura las influencias de diversas corrientes de pensamiento del siglo XVIII, destacando especialmente la de Rousseau. Para Fourier, no es malo el hombre, sino la sociedad en la que vive. Así, destaca la necesidad de crear un régimen social que permita satisfacer libre y plenamente las pasiones e inclinaciones humanas (como el gusto, el tacto, la vista, el oído, el olfato, los sentimientos de amistad, ambición, amor, …), su desarrollo y florecimiento, para alcanzar un estado al que denominaba de armonía. Con este objetivo Fourier propone un nuevo sistema de organización social basado en la libre asociación de hombres atraídos por el “juego de las pasiones”. Para ello ideó unas comunidades modélicas, una especie de cooperativas de producción y consumo donde regiría la armonía social, a las cuales denominó los Falansterios. Esta es precisamente una de las aportaciones más importante de este pensador, con lo que se crea la escuela de economistas reformadores, llamada Societaria o Falansteriana. Los Falansterios eran colonias colectivas de cooperativas donde se trabajaba conjuntamente la producción y el consumo. A los miembros de la colonia les llamó falangistas y todos en su conjunto eran la falange. Esta última debía abarcar una extensión aproximada de 5,5 km., habitadas por unas 300 familias (entre 1600 a 1800 individuos o falangistas aproximadamente, dependiendo de la densidad de las familias). Según Fourier, las falanges debían buscar la mayor diversidad entre las personas, pues cuanto mayor fuera la variedad de las pasiones y las facultades de los asociados, más fácil sería armonizarla en poco tiempo. A partir de estos planteamientos se observa un incremento extraordinario de distintas cooperativas. La primera experiencia se presenta en 1844, en el pueblo de Rochdale, Inglaterra, donde un grupo de 28 trabajadores4 de la industria textil forman una cooperativa de consumo llamada la Rochdale Equitable Pioneers Society (la Sociedad Equitativa de Pioneros de Rochdale). La principal función de esta cooperativa era la de adquirir mercancía al por mayor, lo que les permitía comprar y vender a un precio mucho más económico los productos requeridos para satisfacer sus necesidades. Una de las primeras medidas adoptadas por esta cooperativa es la utilización de lo que denominaron el “principio del dinero al contado” en la realización de todas sus transacciones.
(4) La experiencia de la Cooperativa de Rochdale tiene una fuerte influencia del planteamiento Oweniano, ya que 6 de los 28 socios fundadores eran discípulos de Owen (Monzón, 2003).
Los pioneros de Rochdale originalmente establecieron y llevaron a la práctica siete principios, los cuales sentaron las bases del cooperativismo moderno. Es interesante ver como a pesar del tiempo transcurrido, en 1995 la Agencia Cooperativa Internacional (ACI) aprueba estos mismos principios, descritos a continuación: 1.	2.	3.	4.	5.	6.	7.
Adhesión libre y voluntaria Control democrático de los socios (un socio un voto) Participación económica de los socios Educación, información y entrenamiento permanente Interés por la comunidad Cooperación entre cooperativas Autonomía e independencia
La creación de cooperativas de consumo se extendió tanto en Gran Bretaña como en otros países de Europa y del mundo como Alemania, Francia e Italia. No obstante, el movimiento cooperativo no sólo se limita al ámbito del consumo, al contrario, dadas las necesidades del hombre se desarrolla diferentes tipos de cooperativas, como las cooperativas agrarias, de crédito, de vivienda, de trabajo asociado y de seguros, entre otras. En cuanto al desarrollo de las cooperativas de crédito, Alemania juega un papel fundamental, al ser el país pionero de esta clase de cooperativismo. Este tipo de cooperativas se crea por la necesidad de reducir los efectos adversos de la Revolución Industrial en la sociedad alemana. En especial para solventar, en la zona rural, el gran endeudamiento de los campesinos ante la falta de recursos y conocimientos para adquirir5 y dirigir de forma autónoma sus propias tierras. Y en la zona urbana, para disminuir el peligro de la desaparición de muchos artesanos y pequeñas empresas con estructuras tradicionales ante el gran auge de empresas privadas con mucho capital. En este sentido, se destaca a Friedrich Wilhelm Raiffeisen y a Hernan Shulze-Delitzsch como los promotores del cooperativismo rural y urbano, respectivamente, en Alemania. Bajo la inspiración de Friedrich Wilhelm Raiffeisen, en el año 1864 se presenta en Heddesdorf (Alemania) la primera cooperativa de crédito, la cual se llamó “Heddesdorfer Darlehnskassenverein” (Asociación de Cajas de Préstamos de Heddesdorf), cuyo principal objetivo era la autoayuda de los campesinos por medio del acceso al crédito para evitar, la miseria existente en el campo, los intereses de usura que estaban amenazando a esta clase trabajadora. (5) En este caso hace referencia al pago de indemnizaciones a antiguos terratenientes que tenía que afrontar los campesinos para la adquisición de sus propias tierras en las que antes habían trabajado.
De manera independiente Hernan Shulze-Delitzsch crea en 1850 la primera “Vorschussvereine” (asociación de anticipo), precursora de los Bancos Populares, orientados principalmente a apoyar por medio del crédito a los artesanos y pequeños industriales de las ciudades para mejorar sus condiciones de vida.
1.1.2.	Evolución de la Economía Social en España Algunos años después de las experiencias británicas y francesas se crean en España las primeras cooperativas. Son muchos los autores que consideran a Fernando Garrido (1821-1883) como promotor del movimiento cooperativo en el país. Tras su exilio en Francia, Fernando Garrido mantiene estrechos contactos con discípulos de Charles Fourier y al regresar a España, en el año 1854, publica varios textos sobre las experiencias exitosas de las cooperativas de consumo en Europa, los cuales fueron clave para impulsar este movimiento por todo el país. Entre las cooperativas pioneras en España destaca la Económica Palafrugellense, creada en Gerona (Cataluña) en el año 1865. Esta cooperativa abrió una tienda en un modesto local conocido como Fonda de la Pepa, en el que se suministraba una reducida variedad de artículos con la ayuda de los asociados, que hacían las veces de dependientes. La Económica Palafrugellense abría tres veces a la semana y sólo por las mañanas. Al finalizar su primer ejercicio económico contaba con 78 socios, un capital de 2.021 pesetas y 482 pesetas de beneficios (Pérez, 1964). La evolución de este movimiento cooperativo en España, además de ser lenta en comparación a otros países europeos, tan sólo por delante de Holanda y Portugal (Gide, 1904), tuvo un proceso heterogéneo en todo el país, se caracterizó porque en la zona norte y principalmente en Cataluña se reflejaba un mayor auge de las cooperativas de consumo, mientras en que el centro y sur del país se presenta una mayor variedad, como las cooperativas agrarias, por ejemplo. En estos primeros años el desarrollo del movimiento cooperativo, se realizó a partir de intentos modestos, pero fervientes, de asociaciones de consumidores basándose en la fraternidad y la ayuda mutua. Estas cooperativas eran una especie de mutualidades en las que los socios percibían ayudas económicas en caso de enfermedad o desgracia, incluso durante las huelgas.
Cabe destacar que las primeras cooperativas creadas en España fueron prácticamente clandestinas y a pesar de la existencia de un Decreto de 1870 donde se reconoce la legalidad de las Cooperativas, no será hasta 1887 cuando se aprueba la primera Ley de Libertad de Asociación, con especial atención a las cooperativas que en su mayoría eran de consumo y producción. Al principio del siglo XX, con una España aún revolucionada por la pérdida de las últimas colonias, el movimiento cooperativo cobra una mayor importancia. En este periodo se publica, en 1906, la Ley de Sindicatos Agrícolas, gracias a la cual se constituyen numerosas cooperativas agrarias, al reconocérseles ventajas fiscales e incentivos económicos. En línea con el creciente auge y diversificación de la economía social, un Decreto de 1929 regula las instituciones de crédito popular: cajas rurales, de ahorro, cooperativas, entre otros. Y en 1931 aparece la primera Ley de Cooperación, la cual después de la Guerra Civil y, ya en la Dictadura, se reemplaza por una Nueva Ley de Cooperación en el año 1942. Entre las principales disposiciones de esta ley se destaca la obligatoriedad de pertenecer a las UTECO (Uniones Territoriales de Cooperativa) o a las UNECO (Uniones Nacionales de Cooperativas), según sea su sector de producción. Otra disposición importante de esta ley fue la prohibición de crear asociaciones de varias cooperativas, perjudicando de forma significativa el fortalecimiento de este tipo de empresas. Como consecuencia de ello, de los fuertes controles a los que estaba sometido el sector y por la escasa calidad de los datos presentados, la Agencia Cooperativa Internacional (ACI) expulsó a España en el año 1958, cuando ya existían alrededor de 5.000 cooperativas. No obstante, en el periodo comprendido entre 1958-1973 se presenta en España un importante desarrollo económico. Durante el cual, el gobierno fomenta el movimiento cooperativo con el objetivo de homogenizar y alcanzar un desarrollo sostenido en la región. Como consecuencia de estas medidas, a finales de 1967 existían ya en España más de 16.000 cooperativas (equivalente a más de 3 millones de socios). En este periodo, debido al importante crecimiento económico, se fomentaron especialmente las cooperativas agrarias y de vivienda, además de las cooperativas de consumo que aún seguían teniendo una fuerte influencia en el país. A mediados de la década de los sesenta se crean en España nuevas formas de asociacionismo empresarial como son las sociedades anónimas laborales, las cuales estuvieron inspiradas en la misma base y filosofía de las cooperativas. La primera sociedad laboral creada en el país fue “Sociedad Anónima Laboral Transportes Urbanos de Valencia” (SALTUV), 18
la cual se creó con el objetivo de rescatar a la empresa de la crisis económica en la que se encontraba hasta ese momento. Esta experiencia arrojó importantes resultados, obteniendo reconocimiento no sólo en España sino también en Europa. Ante la importancia de este nuevo tipo de asociaciones, se promulga en España, en el año 1974, una Nueva Ley General de Cooperativas. No obstante, el verdadero desarrollo de las sociedades laborales se produce entre los años 1975 y 1985 como respuesta de los trabajadores a la crisis económica derivada del incremento del precio del petróleo y de la crisis del sistema productivo tradicional propia del “postfordismo” (Millán y Berini, 2005). En los primeros años de la transición democrática, entre 1976–77, con la desaparición de los férreos controles del Estado sobre las empresas de la economía social, se realizan una serie de reuniones que desembocaron en el llamado Movimiento Democrático Cooperativo, a partir del cual se empieza a producir una integración entre distintas cooperativas y, por tanto, un mayor desarrollo del sector. Ya con el reconocimiento de la economía social en la Constitución Española de 1978 y en concreto con el artículo 129.26, se encuentra por fin el apoyo necesario de las administraciones públicas, lo que permite en la década de los ochenta una reorganización del sistema asociativo, de hecho se establece el marco legal de este sector en las distintas Comunidades Autónomas7. Se presenta la Ley de Cooperativas de Euskadi (1982); la Ley de Cooperativas de Cataluña (1983); la Ley de Cooperativas Andaluzas, la Ley de Cooperativas de la Comunidad Valenciana (1985) y la Ley Foral de Cooperativas de Navarra (1989). En la década de los noventa se producen importantes cambios en la economía social, como la creación en 1997 de la Ley Estatal de Sociedades Laborales8, en la que aparece la figura de las Sociedades Limitadas Laborales y se pone en marcha una nueva Ley de Cooperativas9 en 1999.
(6) Art. 129.2: Los poderes públicos promoverán eficazmente las diversas formas de participación de la empresa y fomentarán, mediante una legislación adecuada, las sociedades cooperativas. También establecerán los medios que faciliten el acceso de los trabajadores a la propiedad de los medios de producción. (7) Referente a la Ley de Cooperativas, Asturias tiene como referencia la Ley Estatal, pues no cuenta con una ley propia. No obstante, en la actualidad los diversos actores sociales están trabajando para crear la normativa regional. (8) Ver Ley 4/1997, de 24 de marzo, de Sociedades Laborales. (9) Ver Ley 27/1999, de 16 de julio, de Cooperativas.
En Asturias existen dos entidades representativas de las empresas de trabajo asociado en la región: ASATA (Agrupación de Sociedades Asturianas de Trabajo Asociado y de Economía Social) y UCAPA (Cooperativas Agro-Alimentarias del Principado de Asturias) fundadas en 1983 y 1989, respectivamente. Estas asociaciones tienen como principales objetivos, por un lado, la representación y defensa de los intereses de las empresas de trabajo asociado (Cooperativas, Sociedades Anónimas Laborales, Sociedades Limitadas Laborales y, en general, todas aquellas empresas cuya propiedad corresponda total o parcialmente a los trabajadores), y, por otro, contribuir en el desarrollo y consolidación de estas asociaciones. Según datos del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, para el año 2005 en Asturias existían alrededor de 292 sociedades cooperativas y 536 sociedades laborales, que emplearon a 6.581 trabajadores.
1.2. Definición y Delimitación del Término “Economía Social” en la Actualidad El término “economía social” es un concepto ampliamente discutido a lo largo de la historia, han sido diversos los conceptos que han surgido para hacer referencia a aquellas empresas u organizaciones que no están encuadradas ni en el sector público ni en el sector privado capitalista, como: tercer sector, tercer sistema, economía solidaria, economía del “non profit”, sector voluntario, entre otros. No obstante, pese a que todos estos enfoques intentan describir realidades similares, la delimitación del campo de actividad no siempre es la misma, puede diferir de un enfoque a otro e incluso un mismo enfoque puede variar en el tiempo o en la región donde se utilice, como le ha sucedido al término economía social. Como se ha señalado en el apartado anterior, ya en el siglo XIX se hacía referencia al concepto de economía social10. No obstante, el término como tal se retoma y adquiere fuerza en Francia en la década de los años setenta, cuando los distintos movimientos cooperativistas, mutualistas y de asociacionismo unificaron sus intereses y líneas de acción, creando en 1975 el Comité Nacional de Enlace de las Actividades Mutualistas, Cooperativas y Asociativas (CNLAMCA11), el cual aprobó en el año 1980 la Carta de la Economía Social. En esta carta se define este sector como (10) Ya en este periodo se presentaron algunos trabajos como el de Dunoyer (1830), titulado “Nuevo tratado de economía social”. (11) CNLAMCA: El Comité national de liaison des activités coopératives, mutalles et associatives.
“el conjunto de entidades no pertenecientes al sector público que, con funcionamiento y gestión democráticos e igualdad de derecho y deberes de los socios, practican un régimen especial de propiedad y distribución de ganancias empleando los excedentes del ejercicio para el crecimiento de la entidad y la mejora de los servicios a los socios y a la sociedad” (Monzón, 1987). Partiendo de esta definición se extiende a otros países como Bélgica, donde por iniciativa del gobierno regional de Valonia se crea el Conseil Wallon de l’Economie Social (1990), el cual profundizó más en la definición de la economía social, la cual se establece como aquella parte de la economía integrada por organizaciones privadas, principalmente cooperativas, mutualidades y asociaciones, que comparten cuatro características: 1.	2.	3.	4.
Finalidad de servicio a sus miembros o a la colectividad antes que de lucro. Autonomía de gestión. Proceso de decisión democrático. Primacía de las personas y del trabajo sobre el capital en el reparto de rentas12.
España es otro de los países donde el concepto de economía social ha suscitado un amplio interés. Un claro ejemplo de esto es el reemplazo en el año 1991 de la Dirección General de Cooperativas del Ministerio de Trabajo por un organismo autónomo en el que ya se incorpora el concepto de Economía Social, al que se le denominó “Instituto Nacional de Fomento de la Economía Social” (INFES) y en la actualidad se conoce como “Dirección General de Fomento de la Economía Social, del Trabajo Autónomo y del Fondo social Europeo”. En la actualidad la economía social ha sido un término ampliamente difundido no sólo en los países arriba mencionados, sino también en otros como, por ejemplo, Portugal, Italia, Irlanda, Finlandia, Grecia, Luxemburgo, Malta y Suecia13. Ha sido tal la difusión de este sector que incluso tiene ya desde finales de la década de los ochenta el reconocimiento de la Unión Europea, quien crea en 1989 una unidad específica para tratar los temas relacionados con este sector, la Dirección General XXIII de las Comunidades Europeas. Justamente bajo el manto de la UE se plantea la última delimitación conceptual de la economía social, publicada en la Carta de Principios de la Economía Social, definida por la “Conferencia Europea Permanente Cooperativas, Mutualidades, Asociaciones y Fundaciones” (CEP-CMAF). (12) Ver (Defourny, 1992). (13) Para mayor detalle ver Chaves y Monzón (1995 y 2007).
Donde se plantean los siguientes siete principios: 1.	2.	3.	4.	5.	6.	7.
Primacía de la persona y del objeto social sobre el capital. Adhesión voluntaria y abierta. Control democrático por sus miembros (excepto para las fundaciones, que no tienen socios). Conjunción de los intereses de los miembros usuarios y del interés general. Defensa y aplicación de los principios de solidaridad y responsabilidad. Autonomía de gestión e independencia respecto de los poderes públicos. Destino de la mayoría de los excedentes a la consecución de objetivos a favor del desarrollo sostenible, del interés de los servicios a los mismos y del interés general14.
La diferencia fundamental de esta última definición es la matización realizada al proceso democrático, en donde incluyen a las fundaciones en el sector de la economía social. Pese a la aceptación de este término, no siempre se emplea para referirse al mismo campo de actuación. No obstante, con las definiciones anteriores queda claro que las empresas que lo constituyen tienen ciertos rasgos distintivos, tales como que los propios trabajadores son los propietarios y encargados de gestionar la sociedad, con una retribución de las ganancias y un proceso de toma de decisiones democrático, con independencia del capital aportado por cada socio (una persona, un voto). En ese sentido, en (Desroche, 1983) se desarrolla un esquema para delimitar las empresas pertenecientes al sector de la economía social. Basándose en el modelo original (el modelo francés), considera tres tipos de empresas (cooperativas, mutualidades y asociaciones) como núcleo de la economía social. La inclusión de estas tres componentes no genera discusión, al contrario de las situadas en las fronteras, donde la falta de consenso deja el campo abierto a distintas posibilidades. Una empresa en la frontera puede entrar o salir de un sector a otro. Este último punto hace más interesante este análisis, pues al ser tan abierto, se puede utilizar en cualquier región.
(14) Ver (Barea y Monzón, 1999).
Como puede observarse en el esquema nº 1, en las fronteras del sector de la economía social con el sector público (número 4), destacan las sociedades que ofrecen un servicio público aunque con particiones o concertadas. La frontera del sector comunitario (número 5) hace referencia a las asociaciones mixtas, entre asociativa y el sector municipal o colectivo, por ejemplo, cuando la gestión de una determinada actividad municipal se realiza en colaboración con una asociación local o una comunidad de barrio. El sector sindical (número 6) considera en el margen a la empresa paritaria donde el sindicato participa como agente garante de la gestión. Finalmente, la frontera del sector privado (número 7) donde se sitúa la empresa participativa, en la cual los trabajadores participan en la propiedad, gestión y distribución de resultados, es similar a las sociedades cooperativas. El esquema se muestra a continuación:
Esquema1: Fronteras de la Economía Social
Sector de la Economía Social 1 Cooperativas 2 Mutualidades 3 Asociaciones
5 Sector Comunitario
FUENTE: Desroche (1983).
Sector Privado 7
Sector Sindical 6
Otra definición interesante es la realizada por Ballestero (1990), quien considera a la economía social como un sector en el que se reúnen empresas donde las funciones entre el empresario y el trabajador no están claramente divididas y, por lo tanto, son realizadas por la misma persona. Esta definición es interesante pues tiene un campo de actuación bastante amplio, en el que se incluye: 1.	Empresas autogestionadas, como cooperativas de trabajo asociado, sociedadeslaborales y otras análogas. 2.	Cooperativas, mutualidades y asociaciones, con objetivos y prácticas sociales. 3.	Trabajadores autónomos y empresas donde se utiliza el trabajo familiar. Este tipo de empresa suele pertenecer a las cooperativas agrarias. Algunos estudios sobre la economía social incluyen en su análisis a los trabajadores autónomos, como es el caso del “Informe sobre la Economía Social de Andalucía 2004/5” elaborado por la Sociedad de Estudios Económicos de Andalucía (ESECA). Más tarde, Barea y Monzón (1999) presentan una clasificación de las entidades de la economía social por sectores, con base al Sistema Europeo de Cuentas (SEC-1995) y de acuerdo al principio de atribución del beneficio a los propietarios15 (Cuadro 1.1). Así, de acuerdo a la actividad y función principal de las entidades se pueden dividir en dos sectores, sector empresarial o de mercado (en el caso en que las ventas cubren más del 50% de los costes de producción) y sector no empresarial o de no mercado. Al primer grupo le corresponden las sociedades no financieras y las financieras (instituciones de crédito y de seguros). Por otra parte, se tiene el sector no empresarial, compuesto básicamente por las ISFLSH. Para la construcción de las cuentas satélite de Asturias del año 2005 se utilizará esta última clasificación, que va en concordancia con el Sistema Europeo de Cuentas, con lo cual se facilitará la presentación de unos datos homogéneos y comparables con los datos oficiales tanto a nivel regional como nacional. En definitiva, esta clasificación es interesante pues permite identificar las entidades del sector de la economía social que en la actualidad se encuentran difuminadas en los distintos sectores institucionales establecidos en la Contabilidad Nacional (sociedades no financieras, sociedades financieras, administraciones públicas, hogares e ISFLSH). (15) Para Barea y Monzón (1995), el principio de la atribución del beneficio a los arietarios es un parámetro fundamental a la hora de determinar cuando una estructura debe incluirse dentro de la economía social o de la economía capitalista.
Cuadro 1.1. Clasificación de las Entidades de la Economía Social según Sectores Institucionales
Sector empresarial o de mercado
Sector no empresarial o de no mercado
ENTIDADES REPRESENTATIVAS DE LA ECONOMÍA SOCIAL
Sociedades Cooperativas Grupos empresariales de economía social Empresas mercantiles no financieras (donde se incluyen las Sociedades Laborales) Otros agentes empresariales de la economía social
Sociedades Cooperativas de Crédito Grupos empresariales de economía social Otros agentes Financieros de la economía social
Mutuas Sociedades Cooperativas de Seguros Grupos empresariales de economía social Otros agentes Financieros de la economía social
Instituciones privadas sin fines de lucro al servicio de los hogares (ISFLSH)
Asociaciones Fundaciones Agrupaciones y Federaciones Clubes deportivos Instituciones religiosas Partidos políticos Sindicatos Otras sociedades de Ayuda Mutua
FUENTE: Adaptación de Barea y Monzón (1995, 1999 y 2007) y Coque (2003).
1.3. Definición de los Componentes de la Economía Social Una vez identificadas las distintas componentes del sector de economía social, se procederá en este apartado a definir cada una de ellas, de acuerdo con la reglamentación actual. Se hará hincapié en el núcleo fundamental del sector: cooperativas, sociedades laborales, mutualidades y fundaciones.
De acuerdo con la definición planteada en el preámbulo del Reglamento Comunitario (CE) Nº 1435/2003, DEL CONSEJO de 22 de julio de 2003, relativo al Estatuto de la Sociedad Cooperativa Europea16 , las cooperativas son principalmente agrupaciones de personas o entidades jurídicas que bajo unos principios de funcionamiento específicos, diferentes a la de otros agentes, tienen como objetivo básico la satisfacción de las necesidades de sus socios o el desarrollo de sus actividades económicas o sociales. Los principios básicos son los siguientes: •
Sus actividades han de tener por objeto el beneficio mutuo de los socios de modo que todos ellos se beneficien de las actividades de las cooperativas en función de su participación. Sus socios han de ser, además, clientes, trabajadores o proveedores o estar implicados de alguna forma en las actividades de la cooperativa. El control debe estar repartido equitativamente entre sus socios (principio de “una persona, un voto”), aunque puede admitirse la ponderación de votos para reflejar la aportación de cada socio a la cooperativa. La remuneración del capital tomado en préstamo y de las participaciones debe ser limitada. Los beneficios han de distribuirse en función de las actividades realizadas con la cooperativa o utilizarse para satisfacer las necesidades de sus socios (principio de “la participación en los beneficios, en función del trabajo del socio, no de su capital”). No deben existir obstáculos artificiales a la adhesión (principio de “libertad de adhesión”).
(16) El tema relacionado a la definición y principios de las cooperativas se encuentran en los apartados 7 al 10 del preámbulo de este Reglamento.
El activo neto y las reservas se adjudicarán, en caso de disolución, con arreglo al principio de adjudicación desinteresada, es decir, a otra entidad cooperativa que persiga objetivos similares o fines de interés general.
Las sociedades cooperativas se pueden dividir en: •
Cooperativas de primer grado: Compuesta por un mínimo de tres socios unidos por intereses y compromisos socioeconómicos comunes (este es el grueso de las cooperativas). Cooperativas de segundo grado: son aquellas integradas por, al menos, dos cooperativas, con el objetivo de reforzar su actividad económica. En algunos casos, las cooperativas también pueden contar entre sus miembros con un porcentaje determinado de socios inversores no usuarios o de terceros que se benefician de su actividad o realizan trabajos por cuenta de la cooperativa.
Ahora bien, si se tiene en cuenta la actividad que desarrolla, las cooperativas también se pueden dividir en cooperativas de: •	•	•	•	•	•	•	•	•	•	•	•
Trabajo asociado Consumidores y usuarios Servicios Agrarias Explotación comunitaria de la tierra (ECT) Transportistas El mar Enseñanza Viviendas Sanitarias Seguros Crédito
Las sociedades cooperativas tienen una legislación en el ámbito comunitario, al cual nos referimos para definirlas, no obstante a nivel nacional17 y regional también poseen su particular reglamentación. (17) Legislación de las Cooperativas en el ámbito nacional: •	Ley 31/2006, de 18 de octubre, sobre implicación de los trabajadores en las sociedades anónimas y cooperativas europeas. •	Ley 27/1999, de 16 de julio, de Cooperativas •	Real Decreto 136/2002, de 1 de febrero, por el que se aprueba el Registro de Sociedades Cooperativas •	Ley 20/1990, de 19 de diciembre, sobre Régimen Fiscal de las Cooperativas •	Orden ECO/2801/2003, de 3 de octubre, por la que se establecen las aportaciones al Fondo de Garantía de Depósitos en cooperativas de crédito. •	Orden ECO/3614/2003, de 16 de diciembre, por la que se aprueban las normas sobre aspectos contables de las sociedades cooperativas.
En el ámbito autonómico se cuenta con reglamentación en la mayoría de las Comunidades Autónomas: Andalucía, Aragón, Baleares, Castilla y León, Castilla-La Mancha, Cataluña, Comunidad Valenciana, Extremadura, Galicia, La Rioja, Comunidad de Madrid, Murcia, Navarra y País Vasco. En la actualidad Asturias se encuentra en el proceso de elaboración de la normativa.
Las Sociedades Laborales, reguladas por la Ley Estatal 4/1997 del 24 de marzo de Sociedades Laborales y el Real Decreto 2114, de 2 de octubre de 1998, que regula el Registro Administrativo de Sociedades Laborales, se definen como una sociedad anónima (SAL) o de responsabilidad limitada (SLL) en la que la mayoría del capital social es propiedad de trabajadores que prestan servicios retribuidos en forma personal y directa y cuya relación laboral es por tiempo indefinido. Estas sociedades satisfacen algunas de las siguientes características: •
Capital Social: o SAL: El capital social mínimo es de 60.101,21€, de los cuales deberán desembolsar al menos un 25% en el momento de la constitución de la sociedad. Este capital esta dividido en acciones nominales. o SLL: El capital mínimo es de 3.005,06€, que se deberán desembolsar en el momento de la constitución de la sociedad. En este caso, el capital está dividido en participaciones sociales.
Tipos de acciones y participaciones de las SL: En ambos casos se dividen en: o Clase laboral: Aquellas que son propiedad de los socios trabajadores cuya relación laboral es por tiempo indefinido. o Clase general: El resto de acciones o participaciones sociales que serán propiedad de los socios capitalistas.
Número de socios: Para ambas sociedades el número de socios no podrá ser inferior a tres, de los que dos deberán ser socios trabajadores. El número máximo de socios no esta limitado. Ninguno de los socios podrá poseer acciones o participaciones sociales que representen más de la tercera parte del capital social, salvo las entidades públicas que podrán superar dicho límite, sin alcanzar el 50% del capital social. 28
El número de horas-año trabajadas por los trabajadores contratados por tiempo indefinido que no sean socios, no podrá ser superior al 15% del total horas-año trabajadas por los socios trabajadores, salvo que la sociedad tenga menos de 25 socios trabajadores, en cuyo caso el porcentaje será el 25%. En caso de superar estos límites, la sociedad en el plazo máximo de tres años habrá de alcanzarlos, reduciendo, como mínimo, cada año una tercera parte del porcentaje en que inicialmente se exceda o supere el máximo legal. La superación de estos límites deberá comunicarse al Registro de Sociedades Laborales para su autorización.
Existe preferencia en la transmisión de acciones o participaciones, al tener preferencia en la adquisición, primero los trabajadores no socios con contrato indefinido, luego los trabajadores socios, los socios capitalistas, los trabajadores eventuales, la propia sociedad y, por último, podría optar un tercero ajeno a la sociedad.
Mutualidades18
También llamada mutua o mutual, se considera a una asociación sin ánimo de lucro constituida bajo los principios de la solidaridad y de la ayuda mutua, en la que unas personas se unen voluntariamente para tener acceso a ciertos servicios, como el de previsión, de salud y de seguros. A los asegurados o socios se les conoce con el nombre de mutualistas, quienes contribuyen a la financiación de la propia entidad con una cuota social. Estas cuotas no están representadas ni por acciones ni por participaciones que produzcan rendimiento a sus proveedores. El capital acumulado de las cuotas sociales de los mutualistas se retribuye a los socios por medio de la prestación de sus servicios cuando estos lo necesiten. Las mutualidades se rigen por los siguientes principios: •
Adhesión voluntaria: Existe libre adhesión a las mutuas para cualquier persona que cumpla con las condiciones eventuales previstas por los estatutos y que se adhiera a los principios mutualistas.
(18) Ver Barea y Monzón (1995 y 2007), Moreno (2000).
Organización democrática: Los mutualistas participan democráticamente en los órganos de gobierno de la mutualidad, de acuerdo a diversas modalidades, las cuales difieren de una región a otra.
Neutralidad institucional (política, religiosa, racial y gremial): Las mutualidades son entidades autónomas que no dependen de la ayuda pública para sobrevivir. Igualmente, los mutualistas tienen igualdad de derechos y obligaciones, sin perjuicio de la prima o cuota a pagar por las coberturas de seguro o de previsión social.
Fines no exclusivamente lucrativos: Asignación del excedente del contenido económico atendiendo a dos destinos: la formación de un patrimonio propio de la mutualidad que sirva de garantía para hacer frente a sus compromisos (satisfacer los intereses de sus miembros) y al reparto de los beneficios obtenidos, entre todos los mutualistas.
La solidaridad: Es otra de las características de este tipo de sociedades, que se manifiesta de forma práctica en el principio de la “no exclusión” del colectivo en aquellos riesgos que no pueden cubrir los sistemas individuales. Este principio que normalmente encarece el coste del seguro, viene compensado con la ausencia de ánimo de lucro, ya que cualquier excedente se reparte de forma solidaria entre los miembros del colectivo.
En la actualidad existe legislación a nivel nacional de las Mutualidades de Prevención de Riesgos19 y a nivel autonómico también presenta legislación en Cataluña, Comunidad Valenciana, Comunidad de Madrid y País Vasco.
(19) Legislación de las Mutualidades de Previsión de Riesgos en el ámbito nacional Ley 30/1995 de 8 de noviembre de ordenación y supervisión de seguros privados. •	•	Real Decreto 239/2007, de 16 de febrero, por el que se modifica el Reglamento de ordenación y supervisión de los seguros privados, aprobado por el Real Decreto 2486/1998, de 20 de noviembre, y el Reglamento de mutualidades de previsión social, aprobado por el Real Decreto 1430/2002, de 27 de diciembre. •	Real Decreto 304/2004, de 20 de febrero, por el que se aprueba el reglamento de planes y fondos de pensiones. •	Real Decreto 1430/2002, de 27 de diciembre, por el que se aprueba el reglamento de mutualidades de previsión social.
En la Ley Estatal 50/2002 de 26 de diciembre, de Fundaciones, éstas se definen como organizaciones constituidas sin fin de lucro que, por voluntad de sus creadores, tienen afectado de modo duradero su patrimonio a la realización de fines de interés general, como la defensa de los derechos humanos, de las víctimas del terrorismo y actos violentos, asistencia social e inclusión social, culturales, científicos, deportivos, sanitarios, laborales, de fomento de la economía social, de promoción y atención a las personas en riesgo de exclusión por razones físicas, sociales o culturales, de investigación científica y desarrollo tecnológico, entre otros. Estas se rigen por la voluntad del fundador, por sus Estatutos y, en todo caso, por la Ley. La fundación tiene como soporte físico una dotación inicial, la cual se presupone suficiente cuando su valor alcance los 30.000 euros. Quienes constituyen la fundación han de desprenderse, por tanto, de una parte de sus bienes y derechos en favor de la fundación, que, en lo sucesivo, será la titular de ellos, sin que esta aportación patrimonial pueda revertir nunca al fundador o fundadores aun cuando la fundación se extinga. En tal caso, los bienes y derechos remanentes han de ser entregados a otra u otras instituciones que persigan fines de interés general análogos. En este punto posiblemente radica la diferencia más importante de las fundaciones con otros tipos de sociedades y asociaciones. Mientras en estas últimas los socios sí son dueños de la parte del capital societario que les corresponda y son libres de extinguir la entidad libremente si llegan a un acuerdo; en las fundaciones el aporte de los fundadores sale definitivamente de su patrimonio y no lo pueden recuperar, además, los fundadores no pueden por propia voluntad extinguir la fundación que crearon, para que sea eficaz el acuerdo de extinción (salvo que ésta se constituya de antemano con duración predeterminada) ha de ser ratificado por la Administración o, en caso de oponerse ésta, por los jueces, en su caso. La fundación es administrada por un órgano colegiado denominado Patronato e integrada por los patronos, que pueden ser tanto personas físicas como jurídicas y, en este último caso, públicas o privadas. Junto con esta Ley Estatal coexisten otras leyes sobre fundaciones de carácter autonómico en Cataluña, Galicia, Canarias, País Vasco, Comunidad de Madrid, Castilla y León y Valencia, las cuales no están sujetas al ámbito nacional, a menos que la fundación realice principalmente sus actividades en el conjunto del territorio nacional y no en la comunidad autónoma. 31
PANORAMA DE LA ECONOMÍA SOCIAL EN ASTURIAS - 2005
2.1. La Economía Social Asturiana en la actualidad La economía social asturiana está compuesta principalmente por sociedades laborales, como se puede apreciar en el Gráfico 2.1, de las 828 empresas que componen este sector, más de la mitad, en concreto el 64,7% corresponden a las sociedades laborales, frente al 35,3% de las sociedades cooperativas. Gráfico 2.1: Tipología de las empresas de la Economía Social Asturiana. Año 2005
Distribución Sectorial de las Empresas de la Economía Social
FUENTE: Dirección General de Fomento de la Economía Social y del Fondo Social Europeo. Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales. Registro de Cooperativas de Asturias. Registro Mercantil Provincial de Asturias. Elaboración Propia.
La participación de las sociedades cooperativas es la siguiente: las cooperativas de trabajo asociado (18,1%) y el resto de ellas (17,1%). Centrando la atención en la tipología de las cooperativas no pertenecientes al trabajo asociado (Gráfico 2.2.), se observa el predominio de las sociedades agrarias (11,3%), siguiendo por orden de importancia, las cooperativas de servicios (3,8%), de transporte (2,7%), las cooperativas de consumidores y usuarios (2,4%) y el resto de cooperativas que tienen una pequeña representación en la región con tan solo 4,8%, como se puede apreciar en el (Gráfico 2.2.). Asimismo, se observa como para el 2005 en Asturias no existe representación de cooperativas del mar ni sanitarias. Este análisis sólo se aplica a las sociedades dadas de alta en la Seguridad Social en régimen de cotización general, las cuales representan el 76,4%; mientras, las cooperativas con régimen de cotización autónomo alcanzan el 35,3% (Gráfico 2.3). Gráfico 2.2: Distribución Porcentual del Resto de Cooperativas según Tipología (excluido Régimen Autónomo). Año 2005
Gráfico 2.3: Distribución Porcentual de Sociedades Cooperativas según Régimen de Cotización. Año 2005
Por su parte, las Sociedades Laborales también reflejan un claro predominio de las Sociedades Limitadas Laborales (87,6%), frente al 12,4% de las Sociedades Anónimas Laborales, Gráfico 2.4. Gráfico 2.4: Distribución Porcentual de las Sociedades Laborales. Año 2005
Gráfico 2.5: Distribución Sectorial de las Empresas de la Economía Social. Año 2005
Como se puede apreciar en el Gráfico 2.5, el sector de la economía social asturiana muestra un claro predominio del sector servicios, al aportar 473 empresas (57,2%) al sector de la economía social. En segundo lugar, se encuentra el sector industrial (18,1%), seguido por el primario (13,3%) y, por último, el sector de la construcción (11,5%).
Cuadro 2.1: Distribución de las Empresas según Rama de Actividad. Año 2005 Ver Cuadro 2.1. en la siguiente página FUENTE: Dirección General de Fomento de la Economía Social y del Fondo Social Europeo. Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales. Registro de Cooperativas de Asturias. Registro Mercantil Provincial de Asturias. Elaboración Propia.
No. empresas % participación
Agricultura, ganadería, caza , selvicultura y pesca
Industria del papel; edición, artes gráficas y reproducción de soportes grabados Industria de la transformación del caucho y materias plásticas
Metalurgia y fabricación de productos metálicos Industria de la construcción de maquinaria y equipo mecánico
Producción y distribución de energía eléctrica, gas, vapor y agua caliente Captación, depuración y distribución de agua
Comercio al por menor, excepto el comercio de todo tipo de vehículos
Comercio y reparación de todo tipo de vehículos
Venta, mantenimiento y reparación de todo tipo de vehículos Comercio al por mayor e intermediarios del comercio, excepto de vehículos de motor y motocicletas
Actividades inmobiliarias y de alquiler; servicios empresariales Administración pública, defensa y seguridad social obligatoria
Al hacer un análisis más en detalle de la distribución de las empresas de la economía social según la actividad principal a la que se dedican (Cuadro 2.1.), se observa cómo la industria manufacturera tiene una alta participación en el sector (16,0%), la cual se debe básicamente a la metalurgia y la fabricación de productos metálicos, con más de la cuarta parte de la participación total del sector industrial (4,4%), y la industria de la alimentación, bebidas y tabaco (3,1%). Por su parte, como ya se había hecho referencia antes, el sector de servicios es el más relevante en la economía social con un 57,2%, del cual un 18,2% pertenece al comercio y reparación de todo tipo de vehículos. Esto es, se puede concluir la gran importancia que tiene el comercio al por menor para la región, al aportar un 10,2% (del 18,3% reflejado por el sector de servicios). Asimismo, la rama de actividades inmobiliarias y de alquiler; servicios empresariales también presenta un peso importante en la composición del sector terciario de la economía social en Asturias, al aportar 122 empresas de las 828 en funcionamiento (14,7%). Además de la actividad comercial y de las actividades inmobiliarias, de alquiler y de servicios empresariales, existen otras actividades que aunque en menor proporción, también son relevantes para el sector social de servicios de la región, entre estas se destacan la hostelería (6,3%), intermediación financiera (5,7%), transporte, almacenamiento y comunicaciones (4,6%) y otras actividades sociales, de servicios prestados a la comunidad y servicios personales (3,6%). Un análisis sectorial de los distintos tipos de empresas de la economía social, Gráfico 2.6, muestra como las cooperativas de trabajo asociado pertenecen mayoritariamente al sector servicios (46,7%) y al sector industrial (31,3%). Siguiendo con este análisis se tiene el resto de cooperativas, donde prima la participación del sector primario (61,3%), tras éste se encuentran el sector industrial y servicios, con porcentajes de 19% y 18,3%, respectivamente. Las sociedades laborales que aportan el mayor número de empresas al sector de la economía social (Cuadro 2.2.), reflejan un claro predominio del sector servicios, con un aporte de 377 sociedades (70,3%), seguido del sector construcción (15,5%) y el industrial (14,2%).
Gráfico 2.6: Distribución Porcentual de las Empresas de la Economía Social por Tipo y Sector. Año 2005
Cuadro 2.2: Distribución de la Empresas de la Economía Social según Tipo y Sector de Actividad. Año 2005
Si se efectúa un análisis geográfico, tal como se puede apreciar en el Gráfico 2.7, la mayoría de las empresas de la economía social se concentran en la zona centro de la región (78,8%), seguido de la zona occidente (16,2%) y en una menor proporción se encuentra la zona oriente de Asturias (5%). 41
Gráfico 2.7: Distribución de las Empresas de la Economía Social por Zona de Localización. Año 2005
Gráfico 2.8: Municipios con Mayor Número de Empresas de la Economía Social en Asturias. Año 2005
Por municipios (Gráfico 2.8), Gijón con el 27,4% es la zona que refleja una mayor concentración de empresas de la economía social, seguido de Oviedo (19,5%), y en menor proporción Avilés y Siero con el 6,3%, cada uno. En el sexto lugar se encuentra el primer municipio de la zona occidente, Tineo (3,7%), y a continuación Valdés (3,3%). En el gráfico no se aprecia representación de la zona oriente de Asturias, pues la participación de los municipios en el total regional es muy pequeña, el municipio más importante en esta zona es Llanes y su participación es inferior al 1%. La concentración de las empresas de la economía social en la zona centro de la región se presenta con independencia del tipo de empresa analizado (Gráfico 2.9). No obstante, el porcentaje más alto de concentración se aprecia en las sociedades laborales (87,8%), seguido de las cooperativas de trabajo asociado (64,8%) y finalmente el resto de cooperativas (59,7%). En la zona occidental de Asturias también destaca el resto de cooperativas (compuesta principalmente por las cooperativas agrarias y de consumidores y usuarios, como se mostró en el Gráfico 2.2), con lo que se intuye la importancia del sector primario en esta zona.
Gráfico 2.9: Distribución Porcentual de las Empresas de la Economía Social por Tipo y Zona. Año 2005
En el Gráfico 2.10 se puede apreciar con mayor claridad la mayor importancia del sector primario en la zona occidental de Asturias, el cual representa el 50,3% del total de empresas de la economía social pertenecientes al sector primario establecidas en la región asturiana. Esta es posiblemente la diferencia más marcada de este último análisis, pues el resto de sectores se localizan mayoritariamente en la zona centro. En orden de importancia tenemos en primer lugar el sector servicios, con un aporte del 86,8% de las empresas de este sector, en segundo lugar el sector de la construcción (86,7%) y finalmente el sector industrial, con una aportación de 73,1% del total de empresas encuadradas en este sector. Cabe señalar que la zona oriente no destaca mayoritariamente en ningún sector en especial, todos estos valores son inferiores al 10%.
Gráfico 2.10: Distribución de las Empresas de la Economía Social según Zona y Sector. Año 2005
Hasta ahora se ha realizado un análisis estático de la situación de las empresas que componen el sector de la economía social, no obstante, en el Cuadro 2.3 se analiza la evolución de las empresas creadas en los últimos cuatro años a nivel regional, comparándolo con el resto de comunidades autónomas. Así pues, en Asturias se observa un incremento de las cooperativas en los dos últimos
periodos analizados, este incremento alcanzó el 11,8% en el periodo 2003–2004 y el 26,3% para el periodo 2004–2005, lo cual representa la creación de 2 y 5 nuevas cooperativas, respectivamente. Por otra parte, las sociedades laborales registraron en Asturias un decrecimiento del 22,58% en el año 2005, lo cual implica la creación de 28 sociedades menos. De lo anterior se deduce el decrecimiento del número de empresas creadas en este sector en el año 2005, frente a lo sucedido en el 2004, para la región asturiana. La disminución total alcanza el 16,08% (que equivale a 23 sociedades menos). A nivel nacional también se presenta una disminución de la creación de 1.216 sociedades, es decir, una disminución del 19,3% en 2005. En general, esta tendencia a la disminución de la creación de empresas se sigue en todas las comunidades autónomas, menos en La Rioja, donde se crean 13 sociedades más, respecto a lo sucedido en el 2004. En orden de importancia, las comunidades con mayor aportación de nuevas cooperativas en el año 2005 han sido Andalucía (26,0%), Comunidad Valenciana (12,6%), Murcia (10,5%), Cataluña (9,8%) y Comunidad de Madrid (8,7%). Asturias tiene una participación del 1,5%, por delante de Extremadura (1,2%), Canarias, Navarra y la Rioja (con el 0,6% cada una) y, en última posición, se encuentran Baleares y Cantabria (con el 0,3% cada una) y Ceuta y Melilla con tan sólo el 0,2%. Respecto a las sociedades laborales, nuevamente Andalucía es la comunidad con mayor número de sociedades creadas, con un porcentaje del 29,6%. A diferencia de las cooperativas, Cataluña y Comunidad de Madrid aparecen como segunda y tercera opción, respectivamente (con un 11,4% cada una) y la Comunidad Valenciana ocupa el cuarto puesto (8,5%). Asturias (2,8%) tiene una mayor representación frente a los resultados reflejados en las cooperativas y en última posición se encuentra Ceuta y Melilla con el 0,1% del total de sociedades laborales creadas en el año 2005. De este apartado se destaca la gran importancia de las sociedades laborales en la composición del sector de la economía social. La mayoría de las empresas se encuadran en el sector servicios, 57,2% (principalmente el comercio y reparación de vehículo y las actividades inmobiliarias, de alquiler y los servicios empresariales), seguido del sector industrial (18,1%) y el primario (13,3%). Se ubican prioritariamente en la zona centro de la región (en municipios como Gijón, Oviedo, Avilés y Siero).
FUENTE: Dirección General de Fomento de la Economía Social y del Fondo Social Europeo. Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales.
Cuadro 2.3: Evolución de las Empresas de la Economía Social creadas en los últimos años por Comunidades Autónomas
Registro de Cooperativas de Asturias. Registro Mercantil Provincial de Asturias. Elaboración Propia.
2.2. Análisis del empleo en las empresas de la Economía Social en el año 2005 en Asturias El nivel de empleo de las empresas de la economía social de Asturias asciende, en el año 2005, a 6.581 trabajadores según datos de la Dirección General de Fomento de la economía social y del Fondo Social Europeo, de los cuales un 53,0% lo aportan las sociedades laborales y el 47% restante pertenecen a las cooperativas, como se puede apreciar en el Gráfico 2.11. Este gráfico destaca la importancia de las cooperativas como sociedades creadoras de empleo, pues pese a que existe un menor porcentaje de este tipo de empresas, 30,8% (frente al 64,7% de la sociedades laborales), su nivel de empleo es el más elevado. Gráfico 2.11: Trabajadores afiliados a la Seguridad Social en situación de alta laboral empleados en las Empresas de la Economía Social. Año 2005
Por sectores y, en concordancia al análisis realizado en el apartado anterior sobre el número de empresas, la cifra de trabajadores empleados en el sector servicios eselevada tanto en las cooperativas, como en las sociedades laborales con porcentajes de 72,6% y 58,6%, respectivamente. En cuanto al resto de sectores, en las cooperativas, el segundo sector generador de empleo es el industrial (16,0%), por detrás se encuentra el sector primario (7,9%) y finalmente la construcción con tan sólo el (3,5%). Por su parte, para las sociedades laborales, después del sector servicios, le siguen en orden de importancia el sector industrial, la construcción y con una pequeña participación, (0,3%) el sector primario.
Gráfico 2.12: Trabajadores afiliados a la Seguridad Social en Asturias en situación de alta laboral en Empresas de la Economía Social por sectores y tipología. Año 2005
Cuadro 2.4: Trabajadores afiliados a la Seguridad Social, en situación de alta laboral en Cooperativas y Sociedades Laborales en Asturias según Rama de Actividad. Año 2005
Educación, actividades sanitarias, veterinarias y sociales TOTAL
Como se puede apreciar en el Cuadro 2.4, dentro del sector servicios, el comercio y la hostelería son las actividades que acogen el mayor número de trabajadores empleados en las empresas de la economía social, en total supone el 24,5% del total. Este elevado porcentaje se debe principalmente a las cooperativas, 15,4%, frente al 9,1% registrado por las sociedades laborales. Además de las actividades de comercio y hostelería, en el sector servicios destacan, por su elevada participación en el nivel de empleo, las actividades inmobiliarias, de alquiler y de servicios empresariales, 16,0% (de los cuales el 11,9% pertenecen a las sociedades laborales) y la educación, actividades sanitarias, veterinarias y sociales con un 12,6%. Por otra parte, en el sector industrial, la industria manufacturera, con un porcentaje del 16,7%, es la actividad predominante en cuanto a número de trabajadores, independientemente del tipo de empresa analizada (cooperativas o sociedades labores), en ambos casos su porcentaje gira alrededor del 8%. Centrando ahora la atención en algunas de las características de la mano de obra empleada por las empresas de la economía social (Cuadro 2.5), se observa como en su gran mayoría trabajan a tiempo completo (74,9%), porcentaje que es inferior tanto a la media nacional como al dato registrado en Asturias para el año 2004. En general, el porcentaje de varones (63,1%) empleados en este sector es superior al registrado por las mujeres a nivel regional (36,9%) y nacional (38,7%). No obstante, la proporción de varones del año 2005 aumentó en Asturias respecto al dato registrado en 2004 (62,5%); contrario a lo sucedido en España, donde esta participación presentó una pequeña disminución frente al 61,8% registrado en el 2004. Cerca del 50% de los trabajadores tiene una edad comprendida entre los 25 y 39 años, para el caso asturiano este porcentaje aumentó, alcanzando en el 2005 un 45,6%. Aunque cabe destacar que la media de edad de los trabajadores en Asturias es algo superior a la nacional, ya que a nivel regional un 45,8% de los empleados son mayores de 40 años, frente al 41,4% nacional. El porcentaje de los trabajadores con edades comprendidas entre los 40 y 54 años, en Asturias, aumenta hasta alcanzar el 35,5% en el año 2005.
Cuadro 2.5: Principales características de la mano de obra empleada en el Sector de la Economía Social. Años 2004 - 2005
asturias %
2005 85,0
Edad Menos de 25 años De 25 a 39 años
Antigüedad Hasta 6 meses
10,8 19,0
Tamaño de la Sociedad 0 a 5 trabajadores
11 a 25 trabajadores
26 a 50 trabajadores
Nacionalidad España Extranjero Tipo de Contrato Indefinido
La antigüedad de los trabajadores arroja resultados dispares tanto a nivel regional, como nacional. En Asturias se observa una mayor proporción de los trabajadores que llevan más de cinco años en la empresa (29,6% en 2005); seguida de aquellos trabajadores con menor antigüedad, es decir, con menos de seis meses de permanencia en la empresa, con un porcentaje de 21,3% y, por último, el tramo comprendido entre uno y tres años de antigüedad (20,3%). España no sigue el mismo patrón, siendo más relevante la población cuya permanencia en la empresa es inferior a los seis meses (37,1% en 2005), a continuación se encuentran los empleados con más de cinco años de antigüedad (20,0%) y los que han permanecido en la empresa entre uno y tres años (19,9%). En cuanto al tamaño de la sociedad, se destaca en Asturias un mayor número de empleados en pequeñas empresas, con un número de entre cero y cinco trabajadores (21,7%), mientras que en España son más abundantes las sociedades de mayor tamaño, con más de 250 trabajadores. Otro tipo de empresa importante para la región, en cuanto a su aportación de trabajadores es aquella cuya plantilla está comprendida entre 26 y 50 empleados, pues pasa de tener una participación del 14,1% en 2004 al 18,4%. Casi la totalidad de la mano de obra empleada por este sector es española, aunque se presenta un leve incremento de la mano de obra extranjera, pasando del 2.4% en 2004 al 3.7% en 2005. La proporción de trabajadores extranjeros aumenta en un 4,3% cuando se considera el panorama nacional, donde la proporción de empleados extranjero pasa del 6,4% en 2004 al 8,0% en el año 2005. Para finalizar, se analiza el tipo de contrato de los trabajadores empleados en el sector de la economía social, donde prima el de tiempo indefinido con un porcentaje para Asturias del 63,5% en el año 2005, el cual es inferior al registrado en 2004, que alcanza el 71,7%. Una situación similar se presenta a nivel nacional, donde el porcentaje de trabajadores con contrato indefinido pasa del 71,0% al 64,9% en los mismos años. Una vez efectuado este análisis se puede concluir que pese a la menor participación de las empresas cooperativas, frente a las sociedades laborales, aportan el mayor número de trabajadores del sector. Los trabajadores se emplean principalmente en el sector servicios y, más concretamente, en las ramas de comercio y hostelería y las actividades inmobiliarias, de alquiler y servicios empresariales. En Asturias, los trabajadores empleados en este sector son principalmente varones, con edades comprendidas entre los 25 y 54 años, con una antigüedad de más de 5 años en su puesto de trabajo, en pequeñas 51
unidades empresariales (compuesta por entre 0 y 5 trabajadores), de nacionalidad española, trabajan generalmente a tiempo completo y con un contrato indefinido.
2.3. Análisis de las Fundaciones y Mutualidades en Asturias durante el 2005 Para el año 2005 la región cuenta con 93 fundaciones en activo. Como se puede apreciar en el Gráfico 2.13, estas fundaciones son principalmente culturales (34,9%), asistenciales (25,5%) y educativas (14,1%); así éstas tres aglutinan el 74,5% del total de fundaciones. Contrario a lo sucedido con las fundaciones medioambientales, deportivas y laborales, cuya participación global no alcanza el 10%. Gráfico 2.13: Distribución Porcentual de las Fundaciones según Sector de Actividad. Año 2005
FUENTE: Elaboración propia a partir de Álvarez et al. (2008) con base en el Directorio de Fundaciones Españolas (2007) de la Asociación Española de Fundaciones y la Encuesta al Censo de Fundaciones - Consejo Autonómico de Fundaciones del Principado de Asturias.
En concordancia con el análisis del resto de sectores de la economía social, las fundaciones se localizan básicamente en la zona centro de la comunidad (84,6%), seguido de la zona occidental, donde se localizan el 9,4% de las fundaciones y finalmente la zona oriental con el 6% (Gráfico 2.14). Por municipios (Gráfico 2.15), las fundaciones se localizan prioritariamente en Oviedo (38,9%) y Gijón (24,2%); casi dos de cada tres fundaciones establecidas en la región se encuentran en estos dos municipios.
A estos les sigue Avilés con un porcentaje bastante menor (6%). Navia, el municipio con mayor concentración de fundaciones en la zona occidente de la región, con tan sólo el 2,7% y Llanes en la zona oriente (2%). Gráfico 2.14: Distribución Porcentual de las Fundaciones según Zona. Año 2005
Gráfico 2.15: Distribución Municipios. Año 2005
Al analizar algunas de las características del empleo generado por las fundaciones establecidas en la región (Gráfico 2.6), se observa en 2005 un claro predominio de la mano de obra femenina (61,4%), con una jornada de trabajo principalmente a tiempo completo (88,7%) y un tipo de contrato indefinido (68,7%). Si se analizan estos datos respecto al siguiente año, 2006, se observa en general un incremento en el nivel de empleo, al pasar de 3.011 a 3.237 trabajadores, que representan un incremento del 7,5%. La distribución del tipo de jornada apenas varía en esos dos años; la proporción de trabajadores de sexo femenino (10,1%) se incrementa en una mayor proporción a la realizada por los trabajadores masculinos (3,4%) e igualmente, el tipo de contrato temporal (15%) también se aumenta en mayor proporción a la realizada por los trabajadores con contrato indefinido (2,2%). Cuadro 2.6: Principales características de la mano de obra empleada en las Fundaciones. Años 2005 - 2006 asturias
Nivel de Empleo % Tipo de Jornada Laboral
FUENTE: Elaboración a partir de Álvarez et al. (2008) con base en la Subdirección Provincial de Gestión Recaudatoria de la Tesorería General de la Seguridad Social en Asturias.
Por su parte, las mutualidades de previsión social localizadas en Asturias en el año 2005 (Cuadro 2.7) son en total ocho, seis de las cuales se encuentran ubicadas en Oviedo y dos en Gijón. Estas mutualidades generan 44 puestos de trabajo, 25 en Oviedo (56,8%) y 19 en Gijón (43,2%).
Cuadro 2.7: Distribución de Mutualidades y distribución de empleo en Asturias. Años 2005
Mutualidades Empleo
FUENTE: Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones. Ministerio de Economía y Hacienda. Elaboración Propia.
CONSTRUCCIÓN DE LAS CUENTAS SATÉLITE DE LA ECONOMÍA SOCIAL ASTURIANA - 2005
3.1. Las Cuentas Satélite Para entender las cuentas satélite es necesario remitirse al Sistema de Cuentas Nacionales de las Naciones Unidas (SCN-1993) y más tarde al Sistema Europeo de Cuentas Nacionales y Regionales (SEC-1995), donde se abre la posibilidad de utilizar esta herramienta en determinados sectores, cuando la Contabilidad Nacional no alcanza a suplir las necesidades específicas de información. En la sección 1.18 del SEC–1995 se destacan algunas de las áreas donde la construcción de las cuentas satélite puede ser necesaria para un mejor conocimiento del sector: a)	el análisis del papel del turismo en la economía nacional; b)	el análisis de los costes y la financiación de los servicios sanitarios; c)	el análisis de la importación de la investigación y el desarrollo y el capital humano en la economía nacional; d)	el análisis de la renta y el gasto de los hogares basándose en conceptos de renta y gasto de orientación microeconómica; e)	el análisis de la interacción entre el medio ambiente y la economía; f)	el análisis de la producción dentro de los hogares; g)	el análisis de los cambios en el bienestar; h)	el análisis de las diferencias entre los datos de la contabilidad nacional y los de la contabilidad de empresa y su influencia sobre los mercados de valores; i)	la estimación de los ingresos fiscales. Tal y como se explica en (SEC-95, 1.21), las cuentas satélite surgen ante la poca atención que se le presta en la contabilidad nacional a los stocks y los flujos que no son fácilmente observables en términos monetarios o que no tienen una clara contrapartida monetaria. En ese sentido, las cuentas satélite permiten la posibilidad de vincular estadísticas no monetarias (que sí se pueden estimar) al marco central de la contabilidad nacional. De esta forma, se establece un marco ampliado coherente, que puede servir como base para el análisis y la evaluación de todo tipo 59
de interacciones entre las variables del marco central y las de la parte ampliada. Es conveniente aclarar que, independientemente del análisis realizado, las cuentas satélite deben mantener todos los conceptos y clasificaciones básicos del marco central. Únicamente se introducen cambios allí donde la finalidad específica de la cuenta satélite así lo requiere. En estos casos, en dicha cuenta deberá incluirse, asimismo, una tabla que muestre la relación entre los principales agregados de dicha cuenta y los del marco central. De esta forma, el marco central seguirá siendo el marco de referencia y al mismo tiempo satisfará necesidades más específicas (SEC-1995, 1.20). Este tipo de análisis permite obtener información más en detalle de un determinado sector o grupo de empresas (turismo, educación, sanidad, economía social, entre otros), información sobre los principales agregados macroeconómicos, estructura de costes de la producción, desigualdades en la distribución de la renta, etc. Asimismo, esta herramienta permite ampliar el ámbito del marco contable añadiendo información no monetaria, por ejemplo sobre cultura, contaminación y los activos medioambientales. Por último, permite modificar algunos conceptos básicos, por ejemplo ampliando el concepto de formación de capital en el importe del gasto en investigación y desarrollo o el gasto en educación (SEC-1995, 1.19). Además, las cuentas satélite al mantener como marco de referencia el SNC, permiten realizar comparaciones de datos homogéneos de un mayor número de áreas económicas y sociales incluso a nivel internacional. En síntesis, las cuentas satélite se pueden definir como un conjunto de tablas que ofrece información más detallada y flexible de una determinada realidad económica o social que la presentada en su marco de referencia, la Contabilidad Nacional. Hasta hace algunos años los esfuerzos de investigadores y organismos públicos estaban centrados principalmente en delimitar las entidades que pueden formar parte del sector de economía social. Una vez superada esta etapa, los esfuerzos se centran en cuantificar su importancia en la economía. En particular, este análisis permitirá conocer las principales magnitudes macroeconómicas (producción, valor añadido, subvenciones, impuestos, ahorro, FBKF, capacidad de financiación, estructuras de costes, entre otros), tanto del sector como de cada uno de sus componentes. En la actualidad este instrumento es utilizado en muchos países y con una variada gama de sectores. En el caso español se tienen las primeras experiencias en los trabajos de Barea (1993 y 1997), con la elaboración 60
para 1988 de las cuentas satélite del gasto público en sanidad y las del gasto público de asistencia social, respectivamente. Además de éstas, encargadas por la Administración Central, se destacan también las cuentas satélite del turismo, realizada por el INE, a partir de 1996; las cuentas satélite de vivienda, desde 2005, promovida por el Ministerio de Vivienda y para el mismo año, las cuentas satélite de cultura, por el Ministerio de Cultura. A nivel regional también se tiene una variedad de cuentas satélite, como la del trabajo no remunerado o producción doméstica (realizadas en el País Vasco, Cataluña, Comunidad de Madrid, Asturias y Galicia); del turismo (Andalucía, País Vaco, Canarias, Castilla y León, Islas Baleares y Murcia); de la salud y protección social (Castilla y León y País Vasco); del medio ambiente (Castilla y León y Cataluña); de la cultura (Andalucía y Cataluña); de vivienda (Cataluña) y de pesca (Andalucía). En cuanto al sector de la economía social, en la actualidad el Instituto Nacional de Estadística (INE) y CIRIEC-España están elaborando las cuentas satélite de las cooperativas y mutualidades españolas, por encargo de la Comisión Europea; no obstante, ya en Barea y Monzón (1995) se construyeron las cuentas satélite de la economía social española para los años 1987, 988 y 1990 promovido por INFES20. Más tarde en 2004 se publicó el trabajo “Las cuentas de la Economía Social. Tercer Sector en España”, dirigido por José Luis García Delgado y promovido por la Fundación ONCE donde se construyen las cuentas satélite de cada uno de los componentes de la economía social en España para el 2001.
3.2. Metodología para la elaboración de las Cuentas Satélite de la Economía Social Para el desarrollo metodológico de las cuentas satélite de la economía social se va a tomar como base el “Manual de la Comisión Europea para la elaboración de cuentas satélite de las empresas de la economía social” y uno previo: “Las cuentas satélite de la economía social en España” ambos realizados por Barea y Monzón (2007 y 1995) y las definiciones planteadas en el SEC-1995.
(20) INFES: Instituto Nacional de Fomento de la Economía Social.
Criterios para Agrupar las Distintas Entidades de la Economía Social
Las entidades del sector de la economía social se pueden agrupar siguiendo dos criterios, el criterio de función principal o el de ramas de actividad económica, los cuales se describen a continuación.
3.2.1.1.	Criterios de la función principal Recordando la clasificación planteada en el Cuadro 1.1, tenemos que las entidades de la economía social se pueden clasificar en dos sectores institucionales: •	Sociedades no financieras de la Economía Social (SEC-1995, 2.23): Este grupo comprende las entidades de la economía social cuya función principal es la producción de bienes y servicios. Entre estas empresas se distinguen las cooperativas, grupos empresariales de la economía social, empresas mercantiles no financieras (sociedades laborales) e instituciones sin fines de lucro o asociaciones al servicio de este sector. •	Instituciones financieras de la Economía Social (SEC-1995, 2.32 y 2.41): Este grupo comprende las entidades de la economía social cuya función principal es la de intermediación financiera. Este sector se subdivide en: a.	Instituciones financieras (excepto Banco Central), en el que se incluyen los bancos comerciales, cajas de ahorro, cajas postales, cajas rurales, bancos de crédito agrícola, cooperativas de crédito y de ahorros y bancos especializados. b.	Otras instituciones financieras monetarias (excepto empresas de seguros y fondos de pensiones), donde se incluyen principalmente las sociedades “holding”21. c.	Auxiliares financieros, donde se incluyen entre otras, las instituciones sin fines de lucro dotadas de personalidad jurídica al servicio de las instituciones financieras de la economía social, más no se dedicas ellas mismas a la (21) En este caso se considera los grupos holding como grupos de la Economía Social que solamente controlan y dirigen un grupo de filiales cuya función principal es la intermediación financiera, sin ser ellos mismos instituciones financieras.
intermediación financiera o a actividades auxiliares de la intermediación financiera. d.	Empresas de seguro y fondos de pensiones, en el que se incluye las empresas de seguro de la economía social (cooperativas, mutuas, etc.) y los fondos de pensiones autónomos de la economía social.
3.2.1.2. Criterios de rama de actividad económica Las entidades de la economía social también se pueden dividir según la rama de actividad económica, que comprenderán las unidades que desarrollan la misma actividad económica u otra similar. El grado de agregación de esta clasificación puede variar dependiendo de punto donde se quiera focalizar la investigación. Para esto se utiliza la NACE (Clasificación Estadística de Actividades Económicas de la Comunidad Europea). En (SEC-1995, Anexo IV) proponen clasificaciones de 60, 31, 17, 6 y 3 ramas de actividad. Las cuentas satélite de las entidades de la economía social se estructuran por estos dos criterios, tanto por sectores institucionales como por rama de actividad.
Base de Datos para la Elaboración de las Cuentas Satélite de la Economía Social
La información estadística resulta básicamente de la contabilidad de las entidades. Estos datos se encuentran en: •
El Balance (SEC-1995, 7.01) es un estado contable que registra el valor de los activos poseídos y de los pasivos incurridos en un momento concreto del tiempo. Su saldo contable se denomina patrimonio neto. Por definición, en este se relacionan los stocks, por tanto hay que estimar diferencias respecto a los datos de un periodo anterior para obtener flujos (que reflejan la creación, transformación, intercambio, transferencias o extinción de valor económico y suponen variaciones del valor de los activos o pasivos de una unidad institucional (SEC-1995, 1.32).
La Cuenta de Pérdidas y Ganancias muestra las operaciones o flujos institucionales (operaciones de bienes y servicios, de distribución, financieras y otras operaciones). 63
El Cuadro de Financiación recoge, de manera resumida, los recursos financieros obtenidos del ejercicio, clasificándolos según sus diferentes orígenes, así como la aplicación o el empleo de dichos recursos en inmovilizado o en circulante.
La Memoria es un documento flexible cuya utilidad es la de complementar, ampliar y explicar el contenido de las tres cuentas anteriores y de otra información que no se encuentre en estas cuentas.
Esta información se obtiene básicamente en los correspondientes registros de las entidades de la economía social (Registro de Cooperativas, Registro Mercantil, Registro de Asociaciones, etc.).
Integración de las operaciones de las entidades de la Economía Social en la Contabilidad Nacional
Con la información obtenida del sistema de contabilidad de las empresas planteado en la sección anterior, se puede realizar una representación del flujo circular de la renta, donde se reflejan todas las operaciones entre los distintos agente de la economía. En la Figura 3.1. se presenta un diagrama de flujo circular de la renta complejo, con todos los agentes económicos. No obstante, la complejidad del diagrama va a depender de la misma complejidad económica de las empresas, las necesidades requeridas para un determinado análisis, entre otros. Así, en esta figura se puede observar por ejemplo, como el ingreso pagado por el mercado de bienes y servicios a los factores productivos proporcionados por los hogares (instituciones), regresa nuevamente al mercado de bienes a través del gasto en consumo final y el ahorro.
Figura 3.1. Flujo Circular de la Renta
Fuente: Elaboración a partir de Thomas y Bautista (1999), Thorbecke (2000) y Chung I Li (2002).
A continuación se describirán cada una de las operaciones contables realizadas por las entidades de la economía social y su integración en la Contabilidad Nacional, como se muestra en el diagrama anterior, para obtener unos datos homogéneos y comparables con otros sectores y regiones.
Producción (P.1)
Son todos los bienes y servicios creados por una unidad institucional durante el período contable (SEC-1995, 3,14). Existen tres tipos de producción (producción de mercado (P.11), producción para uso final propio (P.12), otra producción no de mercado (P.13)). La clasificación de cada una de las entidades pertenecientes a la economía social según el tipo de producción se puede apreciar, en el Cuadro 1.1.
La producción no resulta de forma directa de la contabilidad de las empresas, esta resulta de agregar las siguientes operaciones: •	•	•
Venta de producción propia Variación en más o menos de las existencias de productos terminados y en curso de fabricación Trabajos realizados para el inmovilizado por cuenta propia
El margen comercial (diferencia entre el valor de los bienes vendidos por comerciantes y el valor de los bienes adquiridos para su reventa y que han sido realmente vendidos durante el período pertinente (SEC-1995, 3.63)) se considera nula pues los bienes se compran y venden en la misma región sin sufrir ningún proceso de transformación. La producción de los servicios de intermediación financiera se mide por el total de las rentas de la propiedad recibidas por la unidad que presta el servicio, menos el total de los intereses pagados por ella, excluyendo el valor de cualquier renta obtenida por la inversión de sus fondos propios (puesto que dicha renta no procede de la intermediación financiera) y excluyendo asimismo, en el caso de las actividades secundarias de seguro efectuadas por los intermediarios financieros, la renta de la inversión de las reservas técnicas de seguro (SEC-1995, 3.63). La producción de las Cajas Rurales y Cooperativas de Crédito se mide teniendo en cuenta la diferencia entre los tipos de interés efectivo a pagar y a cobrar y un tipo de interés de referencia. La producción de servicios de seguros se mide por el total de las primas imputables al ejercicio corriente más el total de las primas complementarias (igual a la renta de la inversión de las reservas técnicas de seguro) menos el total de las indemnizaciones imputables al ejercicio corriente menos la variación de las provisiones técnicas para riesgos pendientes (provisiones matemáticas) y de las provisiones técnicas para seguros con participación en beneficios. Cuando las reservas técnicas de seguro están invertidas en actividades secundarias de la entidad de seguros (por ejemplo, el alquiler de viviendas u oficinas), el excedente neto de explotación de dichas actividades secundarias se considera renta de la inversión de las reservas técnicas de seguro (SEC-1995, 3,63). De forma similar, la producción de servicios de los fondos de pensiones se mide como el total de las cotizaciones de pensiones imputables al ejercicio corriente más el total de las cotizaciones de pensiones complementarias (igual a la renta de la inversión de las reservas técnicas de los fondos de pensiones) menos el total de las prestaciones imputables al ejercicio corriente menos la variación de las reservas de los fondos de pensiones (SEC-1995, 3,63). 66
Consumos Intermedios (P.2)
Representan el valor de los bienes y servicios consumidos como inputs en un proceso de producción, excluidos los activos fijos, cuyo consumo se registra como consumo de capital fijo. En el proceso de producción, los bienes y servicios se pueden transformar o consumir completamente (SEC-1995, 3,69). Por tanto, •	•	•	•	•
el consumo intermedio se obtiene de: Consumo de mercaderías Consumo de materias primas y otros aprovisionamientos Trabajos realizados por otras empresas Variación de las provisiones de tráfico Servicios Exteriores
Remuneración de Asalariados (D.1)
Comprende toda la remuneración en efectivo y en especie a pagar por los empleadores a sus asalariados como contrapartida del trabajo realizado por éstos durante el período contable (SEC-1995, 4,02). La remuneración de los asalariados se desglosa en: •	Sueldos y salarios (D.11): en efectivo y en especie; •	Cotizaciones sociales a cargo de los empleadores (D.12): cotizaciones sociales efectivas a cargo de los empleadores (D.121) y cotizaciones sociales imputadas a cargo de los empleadores (D.122).
Las cotizaciones sociales efectivas comprenden (SEC-1995, 4,92): •	Las cotizaciones sociales efectivas a cargo de los empleadores (D.6111) (estas cotizaciones corresponden al flujo D.121); •	Las cotizaciones sociales a cargo de los asalariados (D.6112).
Impuestos sobre la Producción y las Importaciones (D.2)
Son los pagos obligatorios sin contrapartida, en efectivo o en especie, recaudados por las administraciones públicas, que gravan la producción y las importaciones de bienes y servicios, la utilización de mano de obra, la propiedad o el uso de la tierra, edificios y otros activos utilizados en la producción. Estos impuestos deben pagarse aunque no se obtengan beneficios (SEC-1995, 4.14). Los impuestos sobre la producción y las importaciones se dividen en (SEC-1995, 4.15): •	Impuestos sobre los productos (D.21): impuestos del tipo valor añadido (IVA) (D.211); impuestos y derechos sobre las importaciones, excluido el IVA (D.212) y los impuestos sobre los productos, excluidos el IVA y los impuestos sobre las importaciones (D.214); •	Otros impuestos sobre la producción (D.29).
Subvenciones (D.3)
Son pagos corrientes sin contrapartida que las administraciones públicas o las instituciones de la Unión Europea efectúan a los productores residentes (las entidades de la economía social que procedan), con el fin de influir en sus niveles de producción, en sus precios o en la remuneración de los factores de producción (SEC-1995, 4.30). Las subvenciones se dividen en (SEC-1995, 4.32): •	Subvenciones a los productos (D.31): las cuales a su vez se dividen en subvenciones a las importaciones (D.311) y otras subvenciones a los productos (D.319); •	Otras subvenciones a la producción (D.39).
Rentas de la Propiedad (D.4)
Son las rentas que recibe el propietario de un activo financiero o de un activo material no producido a cambio de proporcionar fondos o de poner el activo material no producido a disposición de otra unidad institucional (SEC-1995, 4.41).
En el sistema, las rentas de la propiedad se clasifican de la forma siguiente: •	Intereses (D.41); •	Rentas distribuidas de las sociedades (D.42): clasificadas en dividendos (D.421) y rentas retiradas de las cuasisociedades (D.422); •	Beneficios reinvertidos de las inversiones directas del/en el exterior (D.43); •	Rentas de la propiedad atribuidas a los asegurados (D.44); •	Rentas de la tierra (D.45).
Impuestos Corrientes sobre la Renta y el Patrimonio, etc. (D.5)
Comprenden todos los pagos obligatorios sin contrapartida, en efectivo o en especie, recaudados periódicamente la renta y el patrimonio de las entidades de la economía social correspondientes, por parte de las administraciones públicas (SEC-1995, 4.77). Los impuestos corrientes sobre la renta, el patrimonio, etc., se dividen en: •	Impuestos sobre la renta (D.51); •	Otros impuestos corrientes (D.59).
Prestaciones Sociales (D.62)
Según el SEC-1995, 4.77, esta rúbrica comprende: •	Prestaciones de seguridad social en efectivo (D.621); •	Prestaciones sociales de sistemas privados con constitución de reservas (D.622); •	Prestaciones sociales directas de los empleadores (D.623), como los salarios normales o reducidos que se continúan pagando durante los períodos de ausencia del trabajo por enfermedad, accidente, maternidad; los complementos familiares, las ayudas a la enseñanza y otras en relación con las personas a cargo del asalariado; las pensiones de jubilación o de supervivencia pagadas a los ex asalariados o a sus derechohabientes y las indemnizaciones por despido, invalidez, muerte por accidente, etc., pagadas a los asalariados o a sus derechohabientes (cuando estas prestaciones están ligadas a convenios colectivos); los servicios médicos generales no relacionados con la medicina del trabajo; las casas de convalecencia y las residencias de ancianos; •	Prestaciones de asistencia social en efectivo (D.624). 69
Como se indica en SEC-1995 (4.109), esta rúbrica incluye: •	Las primas netas de seguro no de vida (D.71), la cuales comprenden tanto las primas efectivas que deben pagar los tomadores de las pólizas para estar cubiertos durante el período contable (primas imputables al ejercicio corriente), así como también las primas complementarias a pagar con las rentas de la propiedad atribuidas a los asegurados, previa deducción de los costes del servicio de seguro (SEC-1995, 4.109). •	Las indemnizaciones de seguro no de vida (D.72), que representan las indemnizaciones imputables al ejercicio corriente en virtud de contratos de seguros no de vida; es decir, los importes que las empresas de seguro están obligadas a pagar por lesiones o daños sufridos por las personas o los bienes, incluidos los bienes de capital fijo (SEC-1995, 4.112).
Ajuste por la Variación de la Participación Neta de los Hogares en las Reservas de los Fondos de Pensiones (D.8)
Dado que en las cuentas financieras y en los balances del sistema se considera que los hogares son los propietarios de las reservas de los fondos de pensiones privados con constitución de reservas, tanto autónomos como no autónomos, es preciso introducir una partida de ajuste para garantizar que la diferencia entre los pagos de cotizaciones para pensiones y los ingresos de pensiones (es decir, entre las «transferencias» a pagar y las «transferencias» a cobrar) no afecte al ahorro de los hogares (SEC-1995, 4.141 y 4.142). Para neutralizar este efecto se realiza el ajuste siguiente: el valor total de las cotizaciones sociales imputables al ejercicio a pagar a los sistemas de pensiones privados con constitución de reservas, más el valor total de las cotizaciones complementarias a pagar con las rentas de la propiedad atribuidas a los asegurados, menos el valor del coste del servicio asociado, menos el valor total de las pensiones pagadas como prestaciones sociales por los sistemas de pensiones privados con constitución de reservas, que se añade a la renta disponible, o a la renta disponible ajustada, de los hogares en las cuentas de utilización de la renta, antes de determinar el ahorro (SEC-1995, 4.142).
Transferencias de Capital (D.9)
Estas transferencias se diferencian de las transferencias corrientes en que suponen la adquisición o cesión de un activo o activos por al menos una de las partes que intervienen en la operación (SEC-1995, 4.145). Las transferencias de capital comprenden (SEC-1995, 4.147): •
Los impuestos sobre el capital (D.91): incluye a su vez los impuestos sobre las transferencias de capital y los gravámenes sobre el capital (SEC-1995, 4.149); Las ayudas a la inversión (D.92): transferencias de capital, efectuadas por las administraciones públicas para financiar total o parcialmente los costes de adquisición de sus activos fijos (SEC-1995, 4.152); Otras transferencias de capital (D.99), comprenden las transferencias distintas de las ayudas a la inversión y los impuestos sobre el capital, que no redistribuyen por sí mismas la renta, pero que sí comportan una redistribución del ahorro o del patrimonio entre los distintos sectores o subsectores de la economía o entre éstos. (SEC-1995, 4.154 y 4.155).
Comprende las adquisiciones menos las cesiones de activos fijos realizadas por las entidades de la economía social durante un periodo determinado, más ciertos incrementos del valor de los activos no producidos derivados de la actividad productiva de estas mismas entidades. Los activos fijos son activos materiales o inmateriales obtenidos a partir de procesos de producción, utilizados de forma repetida o continua en otros procesos de producción durante más de un año (SEC-1995, 3.102). La formación bruta de capital fijo comprende (SEC-1995, 3.105 y 3.107): •	Activos fijos materiales: viviendas, edificios no residenciales y otras construcciones, maquinaria y bienes de equipo, activos cultivados (plantaciones y cabaña ganadera); •	Activos fijos inmateriales: prospección minera y petrolera, software informático, originales de obras recreativas, literarias o artísticas, otros activos fijos inmateriales; •	Grandes mejoras de activos materiales no producidos, especialmente las correspondientes a terrenos (aunque no se incluye la adquisición de activos no producidos);
Gastos asociados a las transferencias de propiedad de activos no producidos, como los terrenos y las patentes (aunque no se incluye la adquisición de los propios activos); Adquisiciones de barcos vivienda, pontones, residencias móviles y caravanas utilizados como residencias principales de hogares, y cualquier construcción anexa como los garajes; Variaciones de la cabaña utilizada en la producción durante varios años, como los animales de reproducción, de producción de leche, de producción de lana o de tiro; Variaciones de las plantaciones permanentes, tales como frutales, viñedos, árboles del caucho, palmeras, etc.; Mejoras de activos viejos existente que van más allá de lo necesario para el mantenimiento y las reparaciones corrientes; Adquisición de activos fijos mediante arrendamiento financiero.
En la formación bruta de capital fijo no se incluyen (SEC-1995, 3.108): •
Las operaciones incluidas en los consumos intermedios, como: la adquisición de pequeño utillaje para su uso en la producción, el mantenimiento y las reparaciones corrientes, la adquisición de activos fijos para ser utilizados bajo un contrato de arrendamiento; Las operaciones registradas como variación de existencias: animales para carne, incluidas las aves de corral, bosques madereros (trabajos en curso); Las ganancias y pérdidas de posesión sobre activos fijos (otras variaciones de los activos); Las pérdidas de activos fijos debidas a catástrofes (otras variaciones de los activos); por ejemplo, la destrucción de activos cultivados y de cabaña por epidemias (no cubierta normalmente por los seguros), o los daños debidos a inundaciones, vendavales o incendios forestales.
En la contabilidad de las entidades de la economía social la formación bruta de capital se obtiene en el balance diferencia del inmovilizado inmaterial y del material.
3.2.3.14. Consumo de Capital Fijo (K.1) Representa el montante de los activos fijos consumidos durante el período considerado como resultado del desgaste normal y la obsolescencia previsible, incluida una provisión para las pérdidas de activos fijos como consecuencia de daños accidentales asegurables (SEC-1995, 6.02). Esta operación se obtiene en el balance diferencial de las amortizaciones del inmovilizado material e inmaterial.
3.2.3.15. Variación de Existencias (P.52) La variación de existencias se mide por el valor de las entradas en existencias, menos el valor de las salidas y el valor de cualquier pérdida corriente de los bienes mantenidos en existencias (SEC-1995, 3.117). Las existencias están constituidas por (SEC-1995, 3.119): •
Materias primas y suministros, formados por todos los bienes mantenidos en existencias para utilizarlos como insumos intermedios en la producción; Trabajos en curso, formados por la producción no terminada. Se registran en las existencias del productor y pueden tener gran variedad de formas como: cultivos sin recolectar; plantaciones de árboles y ganado en fase de crecimiento; construcciones sin terminar (excepto las producidas bajo un contrato de venta celebrado por anticipado o por cuenta propia, que se consideran formación de capital); otros activos fijos sin terminar; trabajos de investigación inconclusos para informes jurídicos o de asesoría, programas informáticos aún no finalizados; Bienes terminados, aquellos que las empresas de la economía social no van a someter a ninguna transformación adicional antes de entregarlos; Bienes para reventa, aquellos bienes adquiridos para revenderlos en el mismo estado.
En la contabilidad de las empresas, la variación de existencia resulta del balance diferencial de la cuenta de existencias, la cual forma parte del activo circulante del Balance.
3.2.3.16. Efectivo y Depósitos (F.2) Está constituida por todas las operaciones con el efectivo en circulación y con todo tipo de depósitos denominados en moneda nacional o extranjera (SEC-1995, 5.36). Está dividida en tres subcategorías de operaciones financieras (SEC1995, 5.37): •	•	•
Efectivo (F.21); Depósitos transferibles (F.22); Otros depósitos (F.29).
En la contabilidad de la empresa, el efectivo y depósitos aparecen en la cuenta de Tesorería y en la Fianzas y Depósitos a corto y a largo plazo, recibidos y constituidos.
3.2.3.17. Valores Distintos de Acciones (F.3) Comprende todas las operaciones con activos financieros que son instrumentos al portador, normalmente negociables, que bien se negocian en los mercados secundarios o bien pueden compensarse en el mercado y que no confieren al tenedor derecho alguno de propiedad sobre las unidad institucional que los emite (SEC-1995, 5.50). Esta cuenta comprende activos financieros que generalmente están representados por documentos destinados a circular y cuyo valor nominal se determina en el momento de su emisión. En ella se incluyen letras, bonos, certificados de depósito, pagarés de empresa, obligaciones, derivados financieros e instrumentos similares que se negocian habitualmente en los mercados financieros (SEC-1995, 5.51). Está dividida en dos subcategorías de operaciones financieras (SEC1995, 5.53 y 5.55): •
Valores distintos de acciones, excluidos los derivados financieros (F.33), los cuales a su vez también se dividen en valores a corto plazo distintos de acciones, excluidos los derivados financieros (F.331) y los valores a largo plazo distintos de acciones, excluidos los derivados financieros (F.332); Derivados financieros (F.34).
Estos datos se encuentran claramente distribuidos y reconocibles en distintas cuentas del sistema contable de la empresa. 74
Préstamos (F.4)
Esta cuenta está formada por todas las operaciones con los activos financieros creados cuando los acreedores prestan fondos a los deudores, bien directamente, bien a través de un agente, y que o están materializados en documentos no negociables o no están materializados en documento alguno (SEC-1995, 5.69). Estos se pueden dividirse en corto (F.41) y largo (F.42) plazo (SEC-1995, 5.71). Dentro de esta cuenta se incluyen, entre otros (SEC-1995, 5.81): •
Los saldos en cuentas corrientes, por ejemplo, los saldos entre sociedades no financieras y sus filiales no residentes; no se incluyen, sin embargo, los saldos que constituyen pasivos de las instituciones financieras monetarias, que se clasifican en las subcategorías de los depósitos; Los saldos constituidos en favor de los asalariados por su participación en los beneficios de las sociedades; Los pagos en concepto de márgenes reembolsables relacionados con derivados financieros, que se consideran pasivos de las empresas de la economía social distintas de las instituciones financieras monetarias; Los préstamos que representan la contrapartida de aceptaciones bancarias; Los acuerdos de arrendamiento financiero y de compras a plazos; Los préstamos para financiar créditos comerciales; Los préstamos hipotecarios; Los créditos al consumo; Los créditos automáticamente renovables (revolving credits); Los préstamos que se conceden por plazos; Los préstamos que se conceden como garantía por el cumplimiento de determinadas obligaciones.
Dentro de las operaciones de préstamos no se consideran las otras cuentas pendientes de cobro/pago (F.7) en la que se incluyen, entre otros, los créditos comerciales y anticipos (AF.71) (SEC-1995, 5.83). Al igual que con la cuenta anterior, los datos se encuentran en el sistema contable de la empresa y son claramente reconocibles.
3.2.3.19. Acciones y Otras Participaciones (F.5) Comprende todas las operaciones con activos financieros que representan derechos de propiedad sobre sociedades o cuasisociedades. Normalmente estos activos financieros otorgan a los tenedores el derecho a una parte de los beneficios de las sociedades y las cuasisociedades y, en caso de liquidación, a una parte de sus activos netos (SEC-1995, 5.86). Esta cuenta se divide en acciones y otras participaciones, excluidas las participaciones en fondos de inversión (F.51) y las participaciones en fondos de inversión (F.52) (SEC-1995, 5.87). Los datos se encuentran en el sistema contable de la empresa.
3.2.3.20. Reservas Técnicas de Seguro (F.6) En este apartado se recogen todas las operaciones realizadas con las provisiones técnicas de las empresas de seguro y de los fondos de pensiones frente a los asegurados o los beneficiarios de las pólizas, tal y como se establecen en la Directiva 91/674/CEE del Consejo, de 19 de diciembre de 1991, relativa a las cuentas anuales y a las cuentas consolidadas de las empresas de seguros (SEC-1995, 5.98). Esta cuenta comprende (SEC-1995, 5.99): •	•	•	•
La participación neta de los hogares en las reservas de seguro de vida; La participación neta de los hogares en las reservas de los fondos de pensiones; Reservas para primas, es decir, las reservas para primas pagadas por anticipado; Las reservas para siniestros, es decir, las reservas correspondientes a las indemnizaciones por siniestros acaecidos y pendientes de liquidación o pago.
Las reservas técnicas de seguro son activos financieros de (SEC-1995, 5.100): •	•
Los asegurados, en lo que respecta a la participación neta de los hogares en las reservas para primas; Los beneficiarios, en lo que respecta a las reservas para siniestros.
Las reservas técnicas de seguro son pasivos de (SEC-1995, 5.101): •
Las empresas de seguro de vida y no vida y de los fondos de
pensiones autónomos, incluidos en el subsector empresas de seguro y fondos de pensiones; Los fondos de pensiones no autónomos, incluidos en los sectores de las entidades de la economía social que los crean.
Estas aparecen en el sistema contable de las empresas.
3.2.3.21.
Otras Cuentas Pendientes de Cobro/Pago (F.7)
Incluye operaciones materializadas en derechos financieros que se originan en el pago anticipado o demorado de operaciones con bienes y servicios, de operaciones de distribución y de operaciones con activos financieros en el mercado secundario. Las operaciones de esta categoría son las de contrapartida en los casos en que se ha contraído la obligación de pagar pero todavía no se ha pagado. También se clasifican en esta categoría las deudas que se originan en rentas que se van devengando a lo largo del tiempo y los atrasos (SEC-1995, 5.121). Esta rúbrica está dividida en créditos comerciales y anticipos (F.71) y otras cuentas pendientes de cobro/pago, excluidos los créditos comerciales y anticipos (F.79) (SEC-1995, 5.121). Estas aparecen en el sistema contable de las empresas.
Cuadros Intermedios de Relaciones
Una vez identificados cada una de las rúbricas en los Balances, las Cuentas de Pérdidas y Ganancias y demás información contable, se procede a construir con estos datos los cuadros intermedios donde se relaciona la contabilidad de cada una de las empresas de la economía social (para luego agregarlos según el criterio de agrupación de estas empresas que se haya elegido) con las cuentas satélite. Estos cuadros se realizan distribuyendo cada uno de los partidas del Balance y la Cuenta de Pérdidas y Ganancias con las de las cuentas satélite. Al final se obtienen los siguientes cuadros. En el Cuadro 3.1. se puede apreciar cómo se relacionan las partidas del activo del Balance de las empresas. En la primera columna se registran los datos de todas partidas del activo de los Balances de dos años consecutivos, pera en la tercera columna estimar la diferencia o, lo que es lo mismo, el flujo de la respectiva partida, con los cuales se trabajará. La suma de cada una de estas dos columnas los debe coincidir con el activo del Balance del año respectivo. Cada una de las cuentas del activo del Balance se registra en la columna de la cuenta satélite correspondiente, dependiendo de las definiciones planteadas en la sección anterior. 77
Fuente: Barea y Monzón (2007).
OPERACIONES A INTEGRAR (OAI)
BALANCE DIFERENCIAL
Dif. + ó -
DISTRIBUCIÓN ECONÓMICA DE LAS CUENTAS DEL BALANCE DIFERENCIAL (Activo)
Cuadro 3.1. Cuadro Intermedio de Relaciones de las Partidas de Activo del Balance Diferencial
Cuadro 3.2. Cuadro Intermedio de Relaciones de las Partidas de Pasivo del Balance Diferencial
Cuadro Intermedio de Relaciones de las Partidas de Pasivo del Balance Diferencial (PASIVO)
empresa BALANCE DIFERENCIAL PASIVO
SUMA OPERACIONES A INTEGRAR (OAI) TOTAL
Cuadro 3.3. Cuadro Intermedio de Relaciones de las Partidas del Debe de la Cuenta de Pérdidas y Ganancias DISTRIBUCIÓN ECONÓMICA DE LAS PARTIDAS DE LA CUENTA DE PÉRDIDAS Y GANANCIAS (DEBE)
empresa BALANCE DIFERENCIAL DEBE
SUMA OPERACIONES A INTEGRAR (OAI) TOTAL Fuente: Barea y Monzón (2007).
D4 PAGADAS
Existen algunas operaciones en la contabilidad de las entidades de la economía social que no se incluyen dentro de las cuentas satélite, a las cuales se les denomina operaciones no integradas (ONI). Asimismo, existen otras operaciones que se incluyen en más de una ocasión (como las prestaciones sociales que pagan directamente los empleadores a los trabajadores), denominadas operaciones a integrar (OAI). El saldo dichas operaciones se colocan en su respectiva celda de la columna ONI y OAI, según sea el caso. El mismo proceso se sigue para las cuentas del pasivo (Cuadro 3.2); las del debe (Cuadro 3.3) y las del haber (Cuadro 3.4) de la Cuenta de Pérdidas y Ganancias. El total de cada una de estas columnas es el total de la partida ya integrada en la cuenta satélite.
Cuadro 3.4. Cuadro Intermedio de Relaciones de las Partidas del Debe de la Cuenta de Pérdidas y Ganancias DISTRIBUCIÓN ECONÓMICA DE LAS PARTIDAS DE LA CUENTA DE PÉRDIDAS Y GANANCIAS (HABER)
empresa BALANCE DIFERENCIAL HABER
D4 RECIBIDAS
Estructura de las Cuentas Satélite de la Economía Social
Una vez estimadas todas las partidas de las cuentas satélite de las empresas de la economía social, por último, se procede a incorporarlas en la estructura planteada por el SEC-1995, para obtener finalmente unos datos homogéneos y comparables con cualquier otra región tanto a nivel nacional como en cualquier otra donde se siga esta misma metodología. En síntesis, las cuentas en las que aparecen las empresas de la economía social son: •
Cuenta de Producción (Cuadro 3.5), en la que se muestra las operaciones relativas al propio proceso de producción de las empresas de la economía social. Sus recursos incluyen la producción y sus empleos los consumos intermedios y el saldo refleja el valor añadido (SEC-1995, 8.10). Este saldo contable puede calcularse tanto por el criterio de las ramas de actividad como por el de sectores y subsectores institucionales.
Cuenta de Explotación (Cuadro 3.6), la cual analiza en qué medida el valor añadido puede cubrir la remuneración de los asalariados y los otros impuestos menos las subvenciones sobre la producción. El saldo de esta cuenta es el excedente de explotación bruto, que representa la renta obtenida por las empresas de la economía social de sus propios activos de producción. Es el último saldo contable que puede calcularse tanto para las ramas de actividad como para los sectores y subsectores institucionales. (SEC-1995, 8.18).
Cuadro 3.5. Cuenta de Producción empLEOS
Cód. P.1
Cuadro 3.6. Cuenta de Explotación empLEOS
Cód. B.1G
Cuadro 3.7. Cuenta de Asignación de la Renta Primaria empLEOS
Renta de la propiedad pagadas
Saldo de rentas primarias bruto
Cód. B.2G
Rentas de la propiedad recibidas
Cuenta de Asignación de la Renta Primaria (Cuadro 3.7), que representa las rentas de la propiedad que reciben las empresas de la economía social por su participación directa en el proceso de producción y la que cobran por poner a disposición de otra unidad institucional su activo financiero o un activo material no producido (SEC-1995, 8.28). El saldo de esta cuenta es la renta primaria bruta. Cuenta de Distribución Secundaria de la Renta (Cuadro 3.8), donde se muestra cómo se asigna el saldo de rentas primarias de las empresas de la economía social por medio de la redistribución en impuestos corrientes sobre la renta, patrimonio, cotizaciones, prestaciones sociales (excluidas las transferencias sociales en especie) y las otras transferencias corrientes (SEC-1995, 8.30). El saldo de esta cuenta es la renta disponible, que refleja las operaciones corrientes y que excluye, las transferencias de capital, las ganancias y pérdidas de posesión reales y las consecuencias de sucesos como las catástrofes naturales (SEC-1995, 8.31).
Cuadro 3.8. Cuenta de Distribución Secundaria de la Renta empLEOS
Cód. D.5
Operaciones Saldo de rentas primarias bruto
Otras transferencias corrientes recibidas
Cuadro 3.9. Cuenta de Utilización de la Renta empLEOS
Cód. D.8
Operaciones Ajuste por la variación de la participación neta de los hogares en las reservas de los fondos de pensiones
Cuenta de Utilización de la Renta (Cuadro 3.9), muestra, para las entidades de la economía social que tienten consumo final, cómo se distribuye la renta disponible (o la renta disponible ajustada) entre el gasto en consumo final (o el consumo final efectivo) y el ahorro (SEC-1995, 8.36). En el caso de los fondos de pensiones gestionados por entidades de la economía social, incluye una partida de ajuste (D.8) relacionada con la forma en que se registran las operaciones entre los hogares y los fondos de pensiones (SEC-1995, 8.37). El saldo de esta cuenta es el ahorro (SEC-1995, 8.39).
Cuenta de Capital (Cuadro 3.10), donde se registra las adquisiciones menos las cesiones de activos no financieros realizadas por las entidades de la economía social y mide la variación del patrimonio neto debida al ahorro y a las transferencias de capital (SEC-1995, 8.46). Esta cuenta muestra, o bien una capacidad de financiación que corresponde al importe de que dispone una empresa de la economía social para financiar, directa o indirectamente, a otras unidades o sectores, o bien una necesidad de financiación que corresponde al importe que una empresa de la economía social se ve obligada a pedir prestado a otras unidades o sectores (SEC-1995, 8.47).
Cuadro 3.10. Cuenta de Capital empLEOS
Transferencia de capital a cobrar
Adquisición menos activos no financieros no producidos
Capacidad (+) o necesidad (-) de financiación TOTAL
Cuenta Financiera (Cuadro 3.11), donde se registra, por tipo de instrumento financiero, las variaciones de los activos financieros y de los pasivos que dan lugar a la capacidad o necesidad de financiación de las entidades de la Economía Financiera. (SEC-1995, 8.50).
Cuadro 3.11. Cuenta Financiera Variación de los activos financieros IMPORTE
Variación de los pasivos financieros
Capacidad (+) o necesidad (-) de financiación Total adquisición neta de activos financieros Total contracción neta de pasivos F.2
Reservas técnicas de seguro
Otras cuentas pendientes de cobro/pago TOTAL
Cuadro 3.12. Cuenta de Otras Variaciones del volumen de Activos EMPLEOS
OPERACIONES Transformación de terrenos baldíos Recuperación de terrenos Cambio suelo rústico a urbano Fondo de comercio Patentes Deterioro de la calidad de la tierra por inundaciones o tempestades Destrucción de activos cultivados, por sequías o plagas Destrucción de edificios y bienes de equipo en incendios forestales o terremotos Expropiaciones unilaterales Pérdidas excepcionales de existencias Variaciones de los pasivos derivados de cambio de estructura de las prestaciones en caso de fondos de pensiones de prestaciones definidas
Suma Saldo: Variaciones de patrimonio neto debidas a otras variaciones del volumen de activos
Cuenta de Otras Variaciones del Volumen de Activos (Cuadro 3.12), la cual registra las variaciones de los activos y pasivos de las empresas de la economía social que no se deben al ahorro y a las transferencias voluntarias de riqueza, ya que éstos se registran en la cuenta de capital y la cuenta financiera. Esta cuenta se divide en dos: la cuenta de otras variaciones del volumen de activos y las cuentas de revalorización (SEC-1995, 8.52). Los movimientos registrados en la cuenta de otras variaciones del volumen de activos afectan al patrimonio neto de los balances de las empresas de la economía social correspondientes. El saldo de esta cuenta se denominadas variaciones del patrimonio neto debidas a otras variaciones del volumen de activos (SEC-1995, 8.53). Cuadro 3.13. Cuenta de Revalorización
Variación de los activos
Variación de los pasivos y del patrimonio neto
Activos no financieros Activos financieros y pasivos
Variaciones de patrimonio neto debidas a ganancias y pérdidas de posesión nominales
Cuenta de Revalorización (Cuadro 3.13) donde se registran las variaciones del valor de los activos y pasivos debidas a variaciones de sus precios (SEC-1995, 8.54).
La variación de un activo o pasivo concreto se mide: a. Bien por la diferencia entre su valor al final del período contable y su valor al principio del período contable o en la fecha en que se incorporó por primera vez al balance; b. Bien por la diferencia entre su valor en la fecha de salida del balance y su valor al principio del período contable o en la fecha en que se incorporó por primera vez al balance.
Esta diferencia se denomina ganancia (o pérdida) de posesión nominal. Una ganancia de posesión nominal corresponde a la revalorización positiva de un activo o a la revalorización negativa de un pasivo (financiero). Una pérdida de posesión nominal corresponde a la revalorización negativa de un activo o la revalorización positiva de un pasivo (financiero). •
Cuenta de Intercambios Exteriores de Bienes y Servicios (Cuadro 3.14), en la cual se registran las operaciones entre las entidades de la economía social residentes y no residentes (SEC-1995, 8.65). En este cuadro las importaciones de bienes y servicios se registran en los recursos y las exportaciones de bienes y servicios en los empleos. La diferencia entre recursos y empleos es el saldo contable denominado (saldo de intercambios exteriores de bienes y servicios). Si el saldo es positivo, existe un superávit para el resto del mundo y un déficit para el total de las entidades de la economía social, y caso contrario cuando es negativo (SEC-1995, 8.68).
Cuadro 3.14. Cuenta de Intercambios Exteriores de Bienes y Servicios empLEOS
Saldo intercambios exteriores de bienes y servicios
3.3. Construcción de las Cuentas Satélite Asturianas, año 2005 Una vez descrita la metodología necesaria para la elaboración de las cuentas satélite de la economía social, se precederá a construir estas cuentas para la economía asturiana en el 2005. El primer paso en este proceso es determinar una muestra representativa de cada uno de los componentes de la economía social asturiana, para luego por medio de un factor de elevación poder extrapolar los datos a la población, con los cuales se realizan las estimaciones de las cuentas satélite para la región. En el siguiente apartado se explica en detalle la metodología seguida para la estimación de la muestra.
Metodología Estadística para la Obtención de la Muestra
Para la elaboración de la muestra se estratifica, en primer lugar, la población de las unidades constituyentes de la economía social en las siguientes categorías: cooperativas, mutualidades, fundaciones, sociedades anónimas laborales y sociedades limitadas laborales. El tamaño total de la población según los distintos registros y los censos publicados por el Ministerio de Trabajo e Inmigración es de 828 unidades, de las cuales, 81 son sociedades anónimas laborales (SAL), 455 son sociedades limitadas laborales (SLL), 292 cooperativas, 78 fundaciones y 10 mutualidades. Posteriormente se ha efectuado una encuesta piloto, a partir de la cual se ha obtenido el tamaño de muestra necesario para llevar a cabo la estimación. La variable que se ha empleado para la determinar la cuasivarianza ha sido el empleo por considerarla lo suficientemente representativa y además mostrar una dispersión acorde con nuestros propósitos. La expresión estadística empleada para determinar el tamaño de muestra se basa en la utilización de una afijación proporcional al tamaño poblacional de cada estrato, y es la siguiente:
Donde , representa la cuasivarianza de la variable empleo, e representa el margen de error, k el valor en tablas de la distribución Normal, para un nivel de confianza de 0,95. El tamaño de muestra así obtenido es de 17722 unidades totales, lo cual representa aproximadamente un 20% de la población. A partir de dicha muestra se ha realizado un reparto proporcional de acuerdo al tamaño poblacional de los distintos tipos de entidades, y dentro de cada uno de ellos se ha efectuado una nueva subestratificación de acuerdo al sector en el que ejerza su actividad económica. Una vez llevado a cabo este proceso se ha determinado una muestra de 177 unidades agrupadas como se muestra en el Cuadro 3.15.
Cuadro 3.15. Distribución de la Muestra
La muestra en cada uno de los estratos y subestratos se ha seleccionado aplicando un muestreo aleatorio simple, mediante la generación de números aleatorios de acuerdo a una distribución uniforme. Finalmente, se ha aplicado un factor de elevación (Cuadro 3.16) con la intención de extrapolar los resultados de la muestra y obtener la estimación de los valores para el conjunto de la población. Dicho factor se ha determinado de la siguiente forma:
Factor de elevación =
Nº de unidades de cada estrato en la población Nº de unidades de cada estrato en la muestra
(22) La determinación del tamaño de muestra ha sido mixta, es decir, 163 unidades han sido determinadas a partir de la expresión recogida en el texto, las otras 14 unidades correspondientes a las mutualidades y a las fundaciones han sido seleccionadas sin efectuar ningún tipo de selección aleatorias, ya que no se disponía más que de datos de 2 mutualidades y de 12 fundaciones del total.
Los factores de elevación aplicados han sido: Cuadro 3.16. Factor de Elevación SECTOR PRIMARIO
Cuentas Satélite de la Economía Social Asturiana, 2005
Una vez analizada la metodología para la elaboración de las cuentas satélite y efectuados todos los cálculos se ha llegado a construir las cuentas satélite de la economía social asturiana para el 2005, cuyos resultados se muestran en este apartado, tanto para el total del sector, como para cada uno de sus componentes.
3.3.2.1.	Cuentas Satélite de las Entidades de la Economía Social Asturianas, 2005 Cuenta de Producción (en miles de euros) empLEOS Cód.
recursos Operaciones
1.656.414,99
1.836.064,52
179.649,53
CUENTA DE EXPLOTACIÓN (en miles de euros) empLEOS
175.889,55
-25.942,80 28.275,12
180.978,19
CUENTA DE ASIGNACIÓN DE LA RENTA PRIMARIA (en miles de euros) empLEOS
Cód. D.4
Operaciones Renta de la propiedad pagadas
44.217,12
52.961,83
28.275,12
24.686,71
CUENTA DE DISTRIBUCIÓN SECUNDARIA DE LA RENTA (en miles de euros) empLEOS
4.464,18
36.233,48
25.713,89
46.182,93
116.113,94
1.827,45 73.588,84
CUENTA DE UTILIZACIÓN DE LA RENTA (en miles de euros) empLEOS Cód.
Ajuste por la variación de la participación neta de los hogares en las reservas de los fondos de pensiones
73.588,84
CUENTA DE CAPITAL (en miles de euros) empLEOS
42.072,05
-6.539,34
19.783,39
66.929,62
122.211,40
CUENTA DE FINANCIACIÓN (en miles de euros) Variación de los activos financieros Importe
Capacidad (+) o necesidad (-) de financiación 70.830,64
Total adquisición neta de activos financieros Total contracción neta de pasivos
7.850,57
18.998,03
28.179,19
15.802,85
70.830,64
0,00 -1.842,87
2,06 518,72 3.662,68
CUENTA DE REVALORIZACIÓN (en miles de euros) Variación de los activos
38.014,19
55.532,91
87.393,54
93.547,10
6.153,56
3.3.2.2. Cuentas Satélite de las Cooperativas Asturianas, 2005 CUENTA DE PRODUCCIÓN (en miles de euros) empLEOS
Cód. P.2 B.1G
Operaciones Consumos intermedios Valor añadido bruto
1.557.267,51
1.651.371,90
94.104,39
92.146,75
90.689,32
-6.620,10 5.893,84 90.689,32
18.674,55
6.000,56
17.486,99
20.005,25
13.183,95
28.074,94
38.787,85
59.933,44
CUENTA DE UTILIZACIÓN DE LA RENTA (en miles de euros) empLEOS
24.189,78
-8.820,88
-1.008,06
35.914,96
50.285,91
B.8G D.9
Capacidad (+) o necesidad (-) de financiación 39.292,90
-3.470,44
Total adquisición neta de activos financieros
Total contracción neta de pasivos
2.826,64
0,00 1.086,57
31.027,04
8.909,66
39.292,90
19.661,46
30.585,15
44.097,91
50.246,61
Cuentas Satélite de las Sociedades Laborales Asturianas, 2005 CUENTA DE PRODUCCIÓN (en miles de euros)
74.788,72
66.439,25
141.227,98
64.415,75
-5.455,80 6.692,09 66.439,25
6.692,09
13.274,29
10.051,07
12.162,61
26.303,39
7.097,30
13.476,21
8.119,02
Variación de los pasivos financieros Operaciones
Capacidad (+) o necesidad (-) de financiación 9.921,97
Importe 8.119,02
-108,17 0,00 1.853,74
9.921,97
CUENTA DE REVALORIZACIÓN (en miles de euros) Variación de los activos 10.781,98 5.761,78
16.543,76
16.549,22
3.3.2.4. Cuentas Satélite de las Mutualidades Asturianas, 2005 CUENTA DE PRODUCCIÓN (en miles de euros) empLEOS
5.863,61
11.221,02
17.084,63
4.084,31
Excedente de explotación bruto Total
-1.593,66 8.730,37 12.549,68
D.4 B.5G
11.392,62
B.2G D.4
8.730,37
CUENTA DE DISTRIBUCIÓN SECUNDARIA DE LA RENTA (en miles de euros) empLEOS Cód.
10.325,92
13.930,75
11.392,62 0,00 2.538,13
4.146,82
Capacidad (+) o necesidad (-) de financiación 1.935,32
7.833,08
-4.354,68
-11,00 0,00 -4.906,29
-3.689,44
-3.692,25
0,00 562,61 0,00
CUENTA DE REVALORIZACIÓN (en miles de euros) Variación de los activos -774,66
OPERACIONES Activos no financieros
5.627,57
4.845,10
Cuentas Satélite de las FundacioneS Asturianas, Año 2005 CUENTA DE PRODUCCIÓN (en miles de euros)
Consumos intermedios Valor añadido bruto
19.029,08
23.200,86
4.171,77
-2.112,85
-18.724,13
6.852,10
8.673,65
9.106,33
2.953,94
12.312,46
15.946,37
24.384,47
16.605,64
47.689,15
6.638,15
35.376,69
Capacidad (+) o necesidad (-) de financiación 19.680,44
Importe 16.605,64
5.984,79
6.616,32
19.680,44
2.951,69
Cuenta de Revalorización (en miles de euros) Variación de los activos 8.345,41
13.558,40
21.903,81
Análisis de los Principales Agregados Macroeconómicos de la Economía Social Asturiana, 2005
En el Cuadro 3.17 se puede ver la participación de las principales magnitudes macroeconómicas de cada uno de los tipos empresas de la economía social en el total del sector. Como ya se empezó a vislumbrar en el Capítulo 2, con la descripción estadística del sector, el motor de la economía social asturiana son las cooperativas, las cuales generan el 86,9% del total de recursos producidos en el sector, lo anterior implica que aproximadamente cuatro de cada cinco euros producidos en el sector, los producen en las sociedades cooperativas. Esto a pesar de que el número de empresas pertenecientes a esta tipología de sociedad es tan sólo del 36,2%, frente al 57,7% presentado en las sociedades laborales y 31,2% de las fundaciones. Cuadro 3.17. Composición de los Recursos y Empleos del Sector de la Economía Social en Asturias. Año 2005 Cooperativas
Cuadro 3.17. Composición de los Recursos y Empleos del Sector de la Economía Social en Asturias. Año 2005 Cooperativas
Remuneración a asalariados
Impuestos sobre la producción y las importaciones Renta de la propiedad
Siguiendo con el orden de importancia en cuanto a la producción generada, les siguen las sociedades laborales (8,3%), las fundaciones (3,6%) y por último las mutualidades (1,2%). Teniendo en cuenta la distribución planteada en el Cuadro 1.1. y la tipología de las empresas analizadas en este estudio, el sector empresarial o de mercado se compone por las sociedades cooperativas, las sociedades laborales y la mutuas; mientras, el sector no empresarial o de no mercado está compuesto principalmente por las fundaciones y asociaciones (Instituciones privadas sin fines de lucro al servicio de los hogares – ISFLS). En ese sentido, se puede decir que el 98,6% de la producción del sector de la economía social asturiana es producción de mercado y el 1,4% restante se destina a la producción del sector no empresarial o no de mercado. Otras fuentes de recursos para las empresas de la economía social asturiana lo conforman la renta de la propiedad, otras transferencias corrientes y las transferencias de capital. En general se observa en casi todas una mayor participación de las cooperativas, frente a cualquier otro tipo de empresa y se dice casi, pues a las fundaciones se les transfiere el mayor porcentaje de recursos 72,8%, dicho en otras palabras, las fundaciones se financian mayoritariamente por ingresos provenientes del sector privado y del sector público. Las cooperativas reciben el 23,6%, mientras que las sociedades laborales tan solo reciben el 2,7%. 107
Al el el el
mismo tiempo que producen, las sociedades cooperativas consumen 94% de los bienes y servicios intermedios requeridos por el sector, 52,3% de las remuneraciones pagadas a los trabajadores del sector, 55,2% del total de prestaciones sociales y el 57,5% de la FBKF.
Retomando las fundaciones, se aprecia un bajo consumo intermedio, el cual está en concordancia con lo esperado, pues es una de empresa de no mercado, por tanto, su función no es la de producir bienes y servicios para obtener beneficios, al contrario, las fundaciones buscan satisfacer las necesidades básicamente sociales (no cubiertas) de la población como las asistenciales, culturales, colectivos desfavorecidos y en riesgo de inclusión, etc.). Es por esto que las transferencias por el lado de los empleos también son elevadas, los recursos que regresan a la sociedad. Comparando los principales resultados obtenidos de las cuentas satélite del sector de la economía social con el total de la economía asturiana (Cuadro 3.18), se observa cómo el número de empresas de la economía social representan el 1,4% del total de empresas de la región. Estas empresas generan 9.636 empleos que se traduce en un porcentaje del 2,4% del total de empleos de la economía regional. Por tanto, el sector de la economía social es un sector clave en la generación de empleo de la región asturiana, además este empleo es principalmente a tiempo completo, para personas con edades comprendida entre los 25 y 54 años y con un tipo de contrato indefinido. Cuadro 3.18. Participación de las Empresas de la Economía Social en la Región. Año 2005 TOTAL ASTURIAS
Empresas Empleos (miles de euros)
35.520.045
1.836.065
17.953.823
1.656.415
17.566.222
8.992.628
4.889.508
Remuneración asalariados Subvenciones Formación bruta de capital fijo
FUENTE: Dirección General de Fomento de la Economía Social y del Fondo Social Europeo. Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales. Registro de Cooperativas de Asturias. Registro Mercantil Provincial de Asturias. Cuentas Regionales de Asturias, Sadei. Elaboración Propia.
En términos monetarios, se observa como el peso del sector de la economía social en la economía regional es notable, al rondar el 5,2%, en relación a la producción y el 1% del valor añadido bruto; asimismo, paga remuneraciones a los trabajadores (2% del total regional), recibe el 6,6% de las subvenciones de la región y la formación bruta de capital fijo (0,8%). Cabe resaltar la elevada participación de este sector en cuanto a absorción del consumo intermedio del total de la economía (9,2%), que puede ser explicado por la pequeña dimensión de estas empresas (en su mayoría sociedades pequeñas, compuesta por pocos trabajadores) y los menores niveles de formación. Cuadro 3.19. Capacidad de Financiación de las Empresas de la Economía Social Asturiana. Año 2005
-803.652
Finalmente se realiza una mención especial a la capacidad de financiación de las empresas de la economía social frente los resultados obtenidos a en el total regional. Como se aprecia en el Cuadro 3.19, mientras el total de la economía regional arroja déficit, presenta una necesidad de financiación de 803,7 millones de euros, las cuentas financieras de la economía social asturiana son unas cuentas saneadas, con una capacidad de financiación de alrededor de 66,9 millones de euros.
Conclusiones El principal objetivo de este trabajo es la construcción de las cuentas satélite de las empresas de la economía social asturiana para el año 2005, con la finalidad de conocer las principales cuentas macroeconómicas que permitan analizar la importancia este sector y de cada uno de sus componentes en la región. Para la construcción de estas cuentas se sigue principalmente la metodología planteada en el “Manual para la Elaboración de las Cuentas Satélite de las Empresas de la Economía Social: Cooperativas y Mutuas” y en “Las cuentas satélite de la economía social en España” ambos realizados por Barea y Monzón (2007 y 1995), según los planteamientos del SEC-1995. En concreto se construyen las cuentas satélite de las sociedades cooperativas, laborales, las mutualidades y las fundaciones registradas en la región. La información para la elaboración de estas tablas se obtiene principalmente de la contabilidad de las empresas depositadas en los registros correspondientes (Registro de Cooperativas de Asturias, Registro Mercantil Provincial de Asturias,…). Antes de analizar las magnitudes macroeconómicas arrojadas por las cuentas satélite se realiza una caracterización de las empresas de la economía social en Asturias para el año 2005. En cuanto a las empresas se observan que estas son principalmente sociedades cooperativas, seguidas de las laborares, las cuales se dedican principalmente al sector servicios (57,2%) e industrial (18,1%), aunque también es relevante el sector primario con una participación el 13,3%. Estas empresas se localizan mayoritariamente en la zona centros de la región y más concretamente en Gijón, Oviedo y Avilés. Los trabajadores empleados en las sociedades (cooperativas y laborales) son principalmente varones, con edades comprendidas entre los 25 y 54 años, con una jornada laboral a tiempo completo, un tipo de contrato indefinido, en pequeñas y medianas sociedades con un número de trabajadores menor de cincuenta.
De las cuentas satélite se deduce como, las sociedades cooperativas son el motor del sector de la economía social asturiana, pues a pesar de tener una participación, en cuanto a número de empresas, del 31,4%, estas sociedades son las mayores generadoras de empleo (36,2%). Esta alta participación en el nivel de empleo del sector se traduce, en términos económicos, en una elevada participación en la mayoría de agregados macroeconómicos, tanto los recursos como los empleos (producción, renta de la propiedad, consumos intermedios, remuneración de asalariados, la formación bruta de capital fijo, entre otros). En orden de importancia le siguen las sociedades laborales que junto con las mutualidades constituyen el sector empresarial o de mercado de la economía social, que representa el casi el 99% de la producción. Por su parte las fundaciones, cuya evolución entre el 2005-2006 ha mejorado considerablemente, estas son principalmente culturales y asistenciales y se encuentran ubicadas principalmente en Oviedo y Gijón. Su principal fuente de financiación son las transferencias de capital realizadas principalmente por la empresa privada privado y el sector público, recurso que reinvierten en la sociedad, para satisfacer necesidades sociales no cubiertas. Al comparar las cuentas satélite de las empresas de la economía social con los datos de la economía regional se observa que este sector no sólo es importante en términos de creación de empleo, sino también a nivel económico. La economía social juega un papel muy importante en el desarrollo de la región, representa el 5,2%, de la producción total, el 1% del valor añadido bruto, el 2% de la remuneración a asalariados y el 0,8% de formación bruta de capital fijo. Posiblemente una de las debilidades de las empresas de la economía social es el elevado consumo intermedio requerido para su producción (9,2%). Este puede ser una de las líneas a seguir con miras a alcanzar una mayor eficiencia del sector, lo que no esta en rivalidad con el objetivo último del sector de la Economía Social. En contraposición, las cuentas financieras son una fortaleza de las empresas de la economía asturiana, pues mientras a nivel regional se observa una necesidad de financiación, este sector refleja unas cuentas de capital saneadas con un superávit en la capacidad de financiación.
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Cuentas satélite de la económia social del principado de Asturias 2005
Esta es la memoria de las cuentas satélite de la economía social del Principado de Asturias. Diseñado y Maquetado por Chiwake.

References: artículo 129
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