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Timestamp: 2018-02-19 15:24:55+00:00

Document:
Ordenanza del Ayuntamiento de l´Alcora
Ordenanza Municipal del Ayuntamiento de l’Alcora sobre tenencia de animales
(Aprobada definitivamente en fecha 17/02/1999, con entrada en vigor en fecha 6/03/1999)
La presente Ordenanza tiene por objeto establecer la normativa que asegure una tenencia de animales compatible con la higiene, la salud pública, el descanso del vecindario, la seguridad de la personas y bienes, así como garantizar a los animales de la debida protección y buen trato.
Esta Ordenanza será de obligado cumplimiento en todo el término municipal de l’Alcora y afectará a toda persona física o jurídica que por su calidad de propietario, vendedor, cuidador, domador, ganadero encargado, miembro de Sociedad de Colombicultura, ornitología y similares, se relacione con estos de forma permanente, ocasional o accidental.
Quedan fuera del ámbito de esta Ordenanza, la protección-conservación de la fauna silvestre autóctona y de las especies de aprovechamiento piscícola y cinegético, así como la experimentación y la vivisección de animales, materias reguladas por su correspondiente legislación específica.
A los efectos de esta Ordenanza se considera:
Animal de compañía, aquel que es mantenido por el hombre, con fines educativos, sociales o lúdicos, sin ninguna actividad.
Animal de explotación, aquel que siendo doméstico o silvestre, tanto autóctono como alóctono, es mantenido por el hombre con fines lucrativos y/o productivos.
Animal silvestre, aquel que perteneciendo a la fauna autóctona, tanto terrestre como acuática o aérea, dé muestras de no haber vivido junto al hombre, por comportamiento o por falta de identificación.
Animal abandonado o errante, aquel que no siendo silvestre, no lleve identificación referente a su origen o acerca de su propietario ni vaya acompañado de persona alguna.
Se entiende por daño “justificado” o “necesario”, el que se realiza para beneficio ulterior del propio animal debiendo existir una lógica vinculación causal en el daño o beneficio por necesidades sanitarias o de humanidad.
La tenencia de animales de compañía en viviendas urbanas queda condicionada a las circunstancias higiénicas óptimas de su alojamiento, a la ausencia de riesgos en el aspecto sanitario y a la carencia de molestias para los vecinos que no sean las derivadas de la naturaleza del animal.
El número máximo de perros por vivienda o inmueble urbano no podrá exceder de dos. En el caso de superar este número y hasta un máximo de 5 perros, se requerirá un permiso especial del Ayuntamiento. En el caso de tenencia de 6 o más perros se considerará una actividad sujeta al reglamento de Actividades Molestas, Insalubres, Nocivas y Peligrosas, debiendo disponer de la correspondiente licencia municipal.
Igualmente, el Ayuntamiento por sí o a través de asociaciones de protección y defensa de los animales, podrá confiscar u ordenar el aislamiento de los animales de compañía en casos de malos tratos o tortura o que presenten síntomas de agresión física o desnutrición. Procederá la adopción de idénticas medidas cuando se hubiera diagnosticado que padecen enfermedades transferibles al hombre u otros animales, sea para someterlos a un tratamiento curativo adecuado o para sacrificarlos si resultase necesario, previo informe del facultativo competente.
En todo caso en los abiertos a la intemperie, se habilitará una caseta adecuada que proteja al animal de la climatología.
Los perros guardianes deberán tener más de seis meses de edad, no podrán estar permanentemente atados y, cuando lo estén, el medio de sujeción deberá permitirles libertad de movimientos, siendo la longitud de la atadura no inferior a la medida resultante de multiplicar por cuatro la longitud del animal tomada desde el hocico al nacimiento de la cola. En estos casos se dispondrá de un recipiente de fácil alcance con agua potable y limpia.
Desde las 10 de la noche hasta las 8 de la mañana, dejar en los patios, terrazas, galerías y balcones, animales que con sus ruidos, gritos o cantos perturben el descanso de los vecinos. También a cualquier otra hora habrán de ser retirados por sus propietarios o encargados, cuando de manera evidente ocasionen molestias a los otros ocupantes del edificio o edificios vecinos, pudiendo ser denunciados sus propietarios o cuidadores si el perro o el gato ladra o maúlla habitualmente durante la noche. También podrá serlo si el animal permanece a la intemperie en condiciones climatológicas adversas a su propia naturaleza o si su lugar de refugio las empeora.
La circulación por las vías públicas de aquellos perros que no vayan acompañados y conducidos mediante cadenas, correa o cordón resistente, debiendo ir provistos de bozal cuando el temperamento del animal así lo aconseje, bajo la responsabilidad del dueño.
La entrada y permanencia de animales en los siguientes lugares:
a) en los establecimientos de alimentación.
b) en los locales de espectáculos públicos.
c) en las piscinas públicas ocupadas por sus usuarios.
Las personas que conduzcan perros y otros animales deberán impedir que éstos depositen sus defecaciones en las aceras, paseos, jardines y, en general, en cualquier vía pública.
Para que evacuen dichas deyecciones, si no existiera lugar señalado para ello, deberán llevarlos a la calzada junto al bordillo y lo más próximo al imbornal del alcantarillado o en zonas no destinadas al paso de peatones ni a lugares de juego. En cualquier caso, el conductor del animal está obligado a recoger y retirar los excrementos. En caso de incumplimiento, los Agentes de la Autoridad Municipal podrán requerirle para que proceda a retirar las deposiciones del animal. En caso de no ser atendido su requerimiento, podrán imponer la sanción que fuera pertinente.
El transporte de animales en vehículos particulares se efectuará de forma que no pueda ser perturbada la acción del conductor, se comprometa la seguridad del tráfico o les suponga condiciones inadecuadas desde el punto de vista etiológico o fisiológico. Deberán ir alojados en la trasera del vehículo para así no molestar al conductor al que no podrán tener acceso durante el trayecto.
Si el conductor de un vehículo atropella a un animal, tendrá la obligación de comunicarlo inmediatamente a las autoridades municipales, o bien, por sus propios medios, trasladarlo a la Clínica Veterinaria más cercana, si el propietario del animal, en caso de haberlo, no se encuentra en el lugar del accidente.
Si por llevar el animal suelto en zona de tráfico de vehículos se produce un accidente, el propietario o acompañante del animal será considerado responsable, tanto si el perjudicado es el animal como terceros.
Los perros-guía de invidentes, de conformidad con lo dispuesto en el Real Decreto de 7 de diciembre de 1983, podrán viajar en todos los medios de transporte urbano y tener acceso a los locales, lugares y espectáculos públicos sin pago de suplementos, cuando acompañen al invidente al que sirven de lazarillo, siempre que cumplan lo establecido en el mismo, especialmente respecto al distintivo oficial, o durante al periodo de adiestramiento, acreditando debidamente este extremo.
La subida o bajada de animales de compañía en los aparatos elevadores se hará siempre no coincidiendo con la utilización del aparato por otras personas, si éstas así lo exigieran, salvo que se trate de casos como los expuestos en el artículo anterior.
Salvo que se trate de perros-guía de invidentes, queda prohibida la entrada de animales en toda clase de locales destinados a fabricación, venta, almacenamiento, transporte o manipulación de alimentos. Estos establecimientos, si disponen de un espacio exterior o interior adecuados, podrán colocar algún dispositivo con anillas, que permita dejar sujetos a los perros, mientras se hacen las compras.
Los perros de guarda de estos establecimientos, sólo podrán entrar en las zonas donde estén los alimentos en los casos estrictamente necesarios y acompañados por el personal de seguridad que, al tiempo que realiza su trabajo, velará por las condiciones higiénicas de estas zonas.
Los animales que hayan causado lesiones a una persona o a otro animal, así los mordidos o sospechosos de padecer rabia, deberán ser sometidos a control veterinario oficial, en cuyas dependencias quedará internado.
El propietario de un animal agresor, tendrá la obligación de comunicarlo a los servicios sanitarios competentes en el plazo de veinticuatro horas, al objeto de facilitar los datos correspondientes de animal agresor y de la persona agredida a este como a sus representantes legales o a las autoridades competentes.
Transcurridas setenta y dos horas desde la notificación oficial al propietario sin que se haya cumplido lo dispuesto anteriormente, la Autoridad Municipal, adoptará las medidas oportunas e iniciará los trámites procedentes para llevar a efecto el internamiento de animal, así como para exigir las responsabilidades a que hubiere lugar.
A petición del propietario y previo informe favorable del facultativo competente, la observación del animal podrá realizarse en el domicilio del dueño, siempre que el animal esté debidamente documentado.
Los gastos que se originen por la retención y control de los animales serán satisfechos por su propietario.
Si el animal agresor fuera de los llamados abandonados, los Servicios Municipales o las personas agredidas si pudiesen realizarlo, procederán a su captura e internamiento.
Los establecimientos dedicados a la cría o venta de animales de compañía cuya comercialización esté autorizada deberán cumplir, sin perjuicio de las demás disposiciones que le sean aplicables, las siguientes normas:
a) deberán estar registrados como núcleo zoológico ante la Consellería de Agricultura.
b) deberán llevar un registro que estará a disposición de la Administración en que comentarán los
datos que reglamentariamente se establezcan y los controles periódicos a los que se hayan
sometido los animales.
c) dispondrán de instalaciones y medios que garanticen unas adecuadas condiciones higiénico-
sanitarias conforme a las necesidades fisiológicas y etiológicas de los animales.
d) dispondrán de agua y comida sana, en cantidades suficientes y adecuadas a cada animal, lugares
para dormir y personal capacitado para su cuidado.
e) dispondrán de instalaciones adecuadas para evitar el contagio en los casos de enfermedad, o
para guardar, en su caso, periodos de cuarentena.
f) los animales deberán venderse desparasitados y libres de toda enfermedad y con certificado
veterinario acreditativo.
g) dispondrán de elementos para la eliminación higiénica de estiércoles y aguas residuales de
forma que no entrañen peligro de contagio para otros animales ni para el hombre.
h) tendrán recintos, locales y jaulas de fácil lavado y desinfección para el aislamiento, secuestro y observación de animales enfermos o sospechosos de enfermedad acorde con las necesidades fisiológicas y etiológicas del animal.
i) dispondrán de medios idóneos para la limpieza y la desinfección de locales, material y utensilios que estén en contacto con los animales y, en su caso, de los vehículos utilizados para el transporte de los mismos cuando éste se precise.
j) en cualquier momento, si el Ayuntamiento lo considera oportuno, podrá exigir la dotación de
medios adecuados, para la destrucción o eliminación higiénica de cadáveres de animales y
materias contumaces.
k) programa definido de higiene y profilaxis de los animales albergados, respaldado por un Técnico
l) programa de manejo adecuado para que los animales se contengan en buen estado de salud y con
una calidad de vida acorde con sus características etiológicas y fisiológicas.
Las residencias, escuelas de adiestramiento, y demás instalaciones creadas para el mantenimiento temporal de animales de compañía, requerirán ser declarados núcleos zoológicos por la Consellería competente como requisito indispensable para su funcionamiento.
Quedan comprendidas las instalaciones siguientes:
a) Explotaciones industriales y domésticas.
b) Establecimientos hípicos, sean o no de temporada, con instalaciones fijas o no, que guarden
caballos para la práctica de equitación con fines deportivos, recreativos o turísticos.
La presencia de animales domésticos de explotación, definidos en el artículo 3 de esta Ordenanza, quedará restringida a las zonas permitidas en el Planeamiento Urbanístico de l'Alcora, no pudiendo, en ningún caso, permanecer en las viviendas. Serán alojados en construcciones aisladas, adaptadas a la estabulación de cada especie.
Estas construcciones cumplirán, tanto en sus características como en su situación, las normas legales en vigor sobre cría de animales, así como la legislación de Actividades Molestas, Insalubres, Nocivas y Peligrosas y demás disposiciones aplicables en esta materia.
Estas actividades están sujetas a la obtención previa de licencia municipal correspondiente sin perjuicio de todas aquellas autorizaciones y requisitos que, en su caso, determine la legislación vigente.
El traslado de animales vivos deberá realizarse lo más rápidamente posible, en embalajes especialmente concebidos y adaptados a las características físicas y etiológicas del animal con espacio suficiente y que le aseguren la debida protección contra golpes y las condiciones climatológicas o cualquier tipo de agresión.
Los embalajes o habitáculos deberán mantener unas buenas condiciones higiénico-sanitarias, debiendo estar totalmente desinsectados y desinfectados y confeccionados con materiales que no sean dañinos para la salud ni puedan causar heridas o lesiones, debiendo llevar expresa la indicación de la presencia de animales vivos. Si son agresivos, su traslado se hará con las medidas de seguridad necesarias.
Durante el transporte y la espera de los animales serán abrevados y recibirán alimentación a intervalos convenientes.
Se presumirá la existencia de explotación cuando se tengan más de tres animales, de distinto sexo y exista actividad comercial por lo que se requerirá en tal caso la obtención de la Licencia Municipal correspondiente.
Toda estabulación deberá contar con la preceptiva licencia municipal y cumplir en todo momento los requisitos sanitarios legalmente establecidos.
El traslado de animales, tanto dentro del término municipal, como hacia otros Municipios, se llevará a cabo de conformidad con lo establecido en la Ley y el Reglamento de Epizootias y en los preceptos de la presente Ordenanza.
Cuando en virtud de disposición legal o por razones sanitarias graves, no deberá autorizarse la presencia o permanencia de animales, en determinados locales o lugares, la Autoridad Municipal, previo el oportuno expediente, podrá requerir a los dueños para que lo desalojen voluntariamente, y en su defecto, acordarlo, sin perjuicio de las responsabilidades civiles y penales a que hubiere lugar.
Los propietarios de perros estarán obligados a declararlos en el servicio municipal existente en el Negociado de Sanidad y Consumo mediante la cumplimentación del formulario que se les facilitará al efecto, aún cuando se encuentren en posesión de la certificación o cartilla de vacunación antirrábica. Estarán obligados a fijar en el collar del animal la correspondiente medalla acreditativa de estar inscrito en el Censo Canino Municipal.
Las bajas por muerte o desaparición de los animales censados, así como los cambios de propiedad o tenedor, deberán comunicarse al servicio municipal que confecciona y tramita el censo canino, en el plazo máximo de quince días.
En el supuesto de animales abandonados, definidos en el art. 3.4 de la presente Ordenanza, el Ayuntamiento deberá hacerse cargo del animal y retenerlo hasta que sea recuperado, cedido, o si generara un problema de salud o peligro público, finalmente sacrificado.
El plazo de retención de un animal será como mínimo de diez días. El Ayuntamiento podrá ampliarlo circunstancialmente.
Los propietarios de animales que no deseen continuar teniéndolos habrán de entregarlos a una sociedad protectora de animales que puedan hacerse cargo de ellos.
Los centros de recogida de animales abandonados, una vez transcurridos el plazo legal para recuperarlos, podrán darlos en adopción debidamente desinfectados, vacunados e inscritos en el Censo Canino, en su caso. El adoptante determinará si quiere que el animal sea esterilizado previamente.
El sacrificio, la desinfección y la identificación se realizará bajo la supervisión de un veterinario. La esterilización, en su caso, deberá hacerse por un veterinario.
Los Ayuntamientos podrán decomisar los animales si hay indicios de maltrato o tortura, si presentan síntomas de agresión física o desnutrición o si se encuentran en instalaciones indebidas, así como si se hubieran diagnosticado que padecen enfermedades transmisibles a la personas, sea para someterlos a un tratamiento curativo adecuado o para sacrificarlos si fuera necesario.
Los animales silvestres, alóctonos, en caso de tener identificación se comprobará la legalidad de su posesión antes de su entrega. En el caso de no tener identificación o de comprobar la ilegalidad de su posesión, serán entregados a los Servicios Territoriales de la Consellería de Medio Ambiente.
Los perros o gatos que circulen en poblaciones o vías interurbanas desprovistos de collar o identificación alguna sin ser conducidos por una persona, así como aquellos cuyo propietario o poseedor no estén en poder de la correspondiente tarjeta sanitaria, serán recogidos por los servicios municipales y a su sacrificio precederá un periodo de retención.
Los animales abandonados, si pertenecieran a la fauna silvestre autóctona, se entregarán a los Servicios Territoriales de la Consellería de Medio Ambiente o, directamente se liberarán, si ésta da su consentimiento y cuando las condiciones físicas del animal lo permitan.
Los perros y gatos deberán ser vacunados periódicamente contra la rabia, en la fechas fijadas al efecto, así como contra cualquier enfermedad que consideren necesaria las autoridades sanitarias competentes.
A estos efectos, se tendrán especialmente en cuenta las circunstancias de aquellos animales que presenten claros antecedentes de agresividad hacia el entorno humano que podrán ser desalojados por la Autoridad Municipal, tomando como base esta circunstancia.
Son asociaciones de protección y defensa de los animales, las asociaciones sin fines de lucro, legalmente constituidas, que tengan por principal finalidad la defensa y protección de los animales.
Con las asociaciones de protección y defensa de los animales, que reúnan los requisitos determinados reglamentariamente, se podrá convenir la realización de actividades encaminadas a la protección y defensa de los animales.
Queda prohibido, respecto a los animales que se refiere la presente Ordenanza:
d) abandonar animales muertos. La recogida se llevará a cabo por los servicios municipales en las condiciones higiénicas adecuadas.
e) mantenerlos en instalaciones indebidas desde el punto de vista higiénico-sanitario o
inadecuadas para la práctica de los cuidados y la atención necesarios de acuerdo con sus
necesidades etiológicas, según raza y especie.
f) practicarles mutilaciones, excepto las controladas por veterinarios.
g) no suministrarles la alimentación necesaria para su normal desarrollo.
h) hacer donación de animales como premio, reclamo publicitario, recompensa o regalo de
compensación por otras adquisiciones de naturaleza distinta a la transacción onerosa de
i) suministrarles drogas, fármacos o alimentos que contengan sustancias que puedan ocasionarles
sufrimientos graves o transtornos que alteren su desarrollo fisiológico natural o la muerte,
excepto las controladas por veterinarios en caso de necesidad.
j) venderlos o donarlos para le experimentación a laboratorios o clínicas sin el cumplimiento de
las garantías previstas en la normativa vigente.
k) venderlos o donarlos a menores de dieciocho años y a incapacitados sin la autorización de
quienes tengan su patria potestad o custodia.
l) ejercer su venta ambulante. La cría y comercialización estará amparada por las licencias y
m) la utilización de animales de compañía en espectáculos, pelea, fiestas populares y otras
actividades que impliquen crueldad o mal trato, puedan ocasionarles la muerte, sufrimientos o
hacerles objeto de tratamientos antinaturales o vejatorios.
n) la tenencia de animales en lugares donde no se pueda ejercer la adecuada atención y vigilancia.
ñ) las acciones y omisiones tipificadas en el artículo 37 de la presente Ordenanza.
o) la puesta en libertad o introducción en el medio natural de ejemplares de cualquier especie
exótica que se mantenga como animal de compañía, con la excepción de los contemplados en el
Real Decreto 1118/1989, de 15 de septiembre, que estarán sometidos al régimen de
autorización administrativa por la Consejería competente en materia de caza y pesca. A los
efectos de esta Ordenanza, se considera fauna exótica aquella cuya área de distribución
natural no incluya parcial o totalmente la Península Ibérica.
Sin perjuicio de lo dispuesto en el artículo anterior de la presente Ordenanza y siempre que no se trate de especies protegidas por las normas estatales y Convenios Internacionales, se entenderán como justificadas las acciones encaminadas al control de las poblaciones animales cuya proliferación resulte perjudicial o nociva. En terrenos cinegéticos, se requerirá la previa autorización de la Consellería de Medio Ambiente para su captura.
Infracciones y sanciones sección primera: infracciones
A efectos de la presente Ordenanza, las infracciones se clasificarán en leves, graves o muy graves.
b) no disponer de los archivos de las fichas clínicas de los animales objeto de vacunación o de
tratamiento obligatorio, o que éstos estén incompletos.
c) el transporte de animales con vulneración de los requisitos establecidos en el artículo 5.
d) la venta y donación a menores de dieciocho años o incapacitados sin la autorización de quiénes
e) cualquier infracción a la presente Ordenanza, que no sea calificada como grave o muy grave.
b) la donación de animales como premio, reclamo publicitario, recompensa o regalo de compensación
por otras adquisiciones de naturaleza distinta a la transacción onerosa de animales.
c) el mantenimiento de los animales sin la alimentación o en instalaciones indebidas desde el punto
de vista higiénico-sanitario o inadecuadas para la práctica de los cuidados y la atención
necesarios de acuerdo con sus necesidades etiológicas, según raza y especie.
e) el incumplimiento por parte de los establecimientos para el mantenimiento temporal de animales,
cría o venta de los mismos, de cualquiera de los requisitos y condiciones establecidas por la
f) la filmación de escenas con animales que simulen crueldad, maltrato o sufrimiento, sin
autorización previa del órgano competente de la Comunidad Valenciana.
g) el incumplimiento de la obligación de identificar a los animales, tal como señala el artículo 11 de
la Ley 4/91, de 8 de julio.
a) el sacrificio de los animales con sufrimientos físicos o psíquicos, sin necesidad o causa
d) la filmación de escenas que comportan crueldad, maltrato o padecimiento de animales, cuando el
daño no sea simulado.
h) suministrarles drogas, fármacos o alimentos que contengan sustancias que puedan ocasionarles
sufrimientos, graves transtornos que alteren su desarrollo fisiológico natural o la muerte,
i) el incumplimiento del artículo 5 de la Ley 4/94, de 8 de julio.
j) la utilización de animales de compañía en espectáculos, peleas, fiestas populares y otras
actividades que indiquen crueldad o maltrato, pudiendo ocasionarles la muerte, sufrimiento o
hacerles sujetos de tratos antinaturales o vejatorios, en este supuesto para la imposición de la
sanción correspondiente, se estará a los dispuesto en la Ley 2/1991, de 18 de febrero, de
Espectáculos, Establecimientos Públicos y Actividades Recreativas.
k) la incitación a los animales para acometer contra personas y otros animales, exceptuando los
perros de policía y los de los pastores.
m) la asistencia sanitaria a los animales por parte de personas no facultadas a tales efectos por la
Las infracciones de la Presente Ordenanza serán sancionadas con multas de 5.000 a 3.000.000 de pesetas.
a) las infracciones leves se sancionarán con apercibimiento o multa de 5.000 a 100.000 pesetas.
c) Las infracciones muy graves, se sancionarán con una multa de 1.000.001 a 3.000.000 de pesetas.
a) la transcendencia social o sanitaria y el perjuicio causado por la infracción cometida.
b) El ánimo de lucro ilícito y la cuantía del beneficio obtenido con la comisión de la infracción.
c) La reiteración o reincidencia en la comisión de infracciones así como la negligencia o
La imposición de cualquier sanción prevista en esta Ordenanza no excluye la responsabilidad civil y penal y la eventual indemnización de daños y perjuicios que pueda corresponder al sancionado.
Para imponer las sanciones a las infracciones previstas en la presente Ordenanza, será preciso seguir el procedimiento sancionador regulado por la Ley 30/1992, de 26 de noviembre, de Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas y del Procedimiento Administrativo Común, en relación con el Real Decreto 1389/1993, de 9 de agosto, por el que se aprueba el Reglamento del Procedimiento para el Ejercicio de la Potestad Sancionadora.
La competencia para la instrucción de los expedientes sancionadores e imposición de las sanciones correspondientes la ostentan exclusivamente las autoridades municipales. No obstante, las autoridades locales podrán remitir a la Generalitat las actuaciones practicadas a fin de que ésta ejerza la competencia sancionadora si lo cree conveniente.
De acuerdo con la Ley 4/1998, de 8 de julio, de la Generalitat Valenciana, sobre Protección de Animales de Compañía y demás legislación complementaria, los organismos competentes serán considerados órganos de ejecución y vigilancia de lo dispuesto en la presente Ordenanza que les competa.
Dada la conveniente participación de todo el colectivo veterinario en el desarrollo y vigilancia de lo establecido en la presente Ordenanza, el Colegio Oficial de Veterinarios de la provincia de Castellón podrá ser considerado órgano consultor de todas aquellas actividades relacionadas en la presente normativa.
Se establece un plazo, que finalizará el 1º de enero del año 2000 para perfilar y dar virtualidad al Censo Canino Municipal al que se refiere el Capítulo VI de la Ordenanza.
La presente Ordenanza entrará en vigor conforme a lo dispuesto en el artículo 70.2 de la Ley 7/1985, de 2 de abril Reguladora de las Bases del Régimen Local.

References: Real Decreto 
 artículo 3
in fine
 artículo 37

Real Decreto 
 artículo 5
 artículo 11
 artículo 5
 Real Decreto 
 artículo 70