Source: http://historiasdesdelugo.blogspot.com.es/2012/11/
Timestamp: 2018-04-27 04:48:52+00:00

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Historias desde Lugo: noviembre 2012
Lugo sobre ruedas (II)
Pasado mañana, domingo día 2 de diciembre, la Asociación Lugo Monumental celebrará una Marcha Cicloturística, que pondrá el punto y final a la campaña “Lugo sobre ruedas”, para apoyar la circulación de bicicletas en zonas peatonales.
Ya habíamos hablado de este tema (Lugo sobre ruedas), ya que la Ordenanza equipara la bicicleta a un autobús urbano, y ninguno de los dos tiene permitido entrar en las zonas peatonales. También se puede multar a un niño de 5 años que circule con su bici de ruedines por las aceras, lo cual es como mínimo curioso, ya que teóricamente tiene que ir por la calzada (imagínense el panorama en la Ronda de la Muralla, en la Avenida de la Coruña o, ya que estamos, en cualquier otra calle).
Tanto Lugo Monumental como el sentido común consideran que han de contemplarse dos modificaciones en la ordenanza respecto al tema de las bicicletas:
Establecer excepciones para que, por ejemplo, los niños pequeños puedan circular por la acera en bicicleta.
Permitir la circulación de bicicletas por la zona peatonal siempre que se cumplan tres requisitos:
Respetar la prioridad de los peatones
Establecer una velocidad máxima moderada
Sancionar las maniobras negligentes o temerarias que puedan afectar a la seguridad de los peatones o incomodar su circulación.
Es decir, que no se pide nada raro, ni el fin de la peatonalización, sino una cosa prudente y moderada.
La Marcha Cicloturística será un paseo en bicicleta por el casco histórico de Lugo haciendo paradas puntuales en los principales monumentos, con una breve explicación sobre su importancia. La marcha será silenciosa y pacífica, ya que se pretende demostrar que las bicicletas no son molestas. No habrá consignas políticas, lo cual es poco habitual en estas cosas pero muy recomendable.
Terminará frente al Ayuntamiento de Lugo, donde se leerá un breve manifiesto de apoyo a la bicicleta como medio de transporte urbano, económico, ecológico y saludable.
Lugo Monumental invita a todos los lucenses que crean en la bicicleta como alternativa de transporte a participar en esta Marcha Cicloturística para apoyar las alegaciones sobre este tema.
El recorrido, que ha sido comunicado tanto a la Subdelegación del Gobierno como al Ayuntamiento de Lugo, es el siguiente:
Salida de la Plaza del Ferrol
Calle Clérigos
Subida por Plaza de España y finalización frente al Ayuntamiento de Lugo
Puedes ver el mapa del recorrido pulsando aquí.
Se ha solicitado tanto a la Subdelegación como al Ayuntamiento la colaboración de las fuerzas de seguridad de la ciudad para velar por el desarrollo de la marcha.
Para conseguir información adicional, instrucciones de participación y notas de última hora se puede acudir a su web www.lugomonumental.es.
Allí nos vemos, yo desde luego estaré.
P.D. También puedes firmar digitalmente en favor de esto en este enlace.
No se acostumbren a que hable bien todos los días de alguien. Ayer les dije que había un PSOE que me gusta, pero por desgracia no los veo circulando por Lugo. De hecho en esta ciudad los errores no sólo no se reconocen sino que se siguen enterrando en ellos con tal de no dar marcha atrás.
Les voy a poner un ejemplo del que hablo habitualmente. Hay una palabra gallega que me encanta y que es la “teima”. No es exactamente una manía, sino una especie de tema recurrente en que uno es cabezota porque está convencido de que tiene toda la razón. Pues vale, lo reconozco, para mi la ventana arqueológica de la Ruanova es una “teima” con todas las de la ley.
La historia de nuestra ventana se remonta al año 2000, en que se gastaron 5.000,00 euros para hacer un agujero en la calle y ponerle un cristal encima. Ya es pasta para una cosa así, pero como de aquella éramos ricos no pasaba nada. Eran otros tiempos.
Pero los vándalos entraron en acción, cosa que el Ayuntamiento no tuvo en cuenta, así que tiraron un pedrolo desde la propia Muralla y se cargaron el crista. Se hicieron reparaciones por 2.181,00 euros, que no está mal para un cristal (el agujero entiendo que ya estaba hecho).
Preciosas planchas metálicas que estuvieron años
Volvieron los malos a hacer de las suyas y tiraron otra piedra. Aquí el Ayuntamiento fue muchísimo más hábil, y en vez de volver a colocar el cristal tuvieron la feliz idea de cubrir la ventana con una plancha de metal. Tardaron varios años, muchos de hecho, en darse cuenta de que una ventana tapada con una plancha de metal tiene más de acorazamiento que de exposición, así que se gastaron en su “reparación” otros 7.527,80 euros. Ahora ya lo hicieron mejor, con un cristal antideslizante (mola un montón), blindado, con una cámara para tener primeros planos de los probables vándalos, un poyete de esos negros para señalizar la ventana, no sea que alguien resbale con el cristal antideslizante, y… ventilación automática de aire (vamos, un motorcito). Lo que leen.
El improvisado Jardín Botánico (oct 2012)
Por lo visto esos más de 7.500 euros no llegaron para que alguien estudiase el tema en profundidad (los precios populares es lo que tienen), así que hubo dos efectos no previstos. El primero es que el cristal se empañaba y no se veía nada de la ventanita de marras. El segundo es que el calor de las luces y la ventilación hicieron florecer un hermoso jardín. Como decían en Parque Jurásico “la vida se abre camino”, lo que es tremendamente poético pero poco efectivo como visión arqueológica. Si al menos fueran helechos, que siempre se dice que son prehistóricos…
Así que recientemente se han gastado otros 2.900,00 euros en acondicionar la ventana. Le han pasado una rasqueta así que a día de hoy no hay plantas (a ver lo que dura) pero el tema de la visibilidad no ha mejorado mucho, ya que el cristal sigue empañándose en cuanto caen cuatro gotas. Menos mal que Lugo es de poco llover.
Así que tras 17.608,80 €, 5.000 correspondientes a la puesta en marcha de la genialidad y 12.608,80 en reparaciones varias, seguimos igual: empañados y empeñados en que la cosa siga igual de mal.
Menos mal que es un dinero bien gastado, ya que según Sonia Méndez, quien presentó la última de las reformas, “O feito de ter rutas turísticas con diversas ventás arqueolóxicas fannos ser únicos no mundo”. Estoy de acuerdo, no creo que en otra parte del mundo hagan este tipo de cosas, a pesar de que es muy arriesgado afirmar esto en España, donde probablemente la estupidez, la falta de previsión, la chapuza y el contrato al cuñado abunden.
Ese concepto de la huida hacia adelante está muy bien visto en este país. En lugar de reconocer que la cosa no va bien y buscar sistemas alternativos aquí no, se sigue cual Paco Martínez Soria en “Don erre que erre” con las “teimas” (no soy el único, por lo que se ve).
¿La solución? Se me ocurren dos bastante sencillas: la primera es echar tierra sobre el asunto, literalmente, visto que el tema no da más de sí. Sinceramente tengo mis serias dudas de que esto sea un reclamo tan espectacular, sobre todo teniendo la propia muralla al lado (no he visto ni un puñetero turista viendo la cosa esa, y paso por ahí a diario). La segunda es contratar a alguien que sepa lo que hace. Lo sé, es revolucionario, pero yo soy así.
Estado actual cuando llueve... ¿ven algo?
En fin, que en este Lugo nuestro nos gastamos casi tres millones de pesetas en un agujero acristalado y nadie dice nada. Bueno, miento, la oposición (el PP, que ahora hay que aclarar porque presuntamente hay dos partidos en la oposición) ha sacado el tema a través de la concejala Isabel Devesa. Pero ya saben a qué me refiero, que la gente pasa del tema.
Luego nos quejaremos, pero imaginen ese dinero lo que podría hacer en, por poner un ejemplo, la cocina económica. Pero no, mejor seguir gastando en cristales. Las vidrierías también tienen que comer.
El PSOE que me gusta
Cuando un líder de una organización hace algo (sobre todo si mete la pata) solemos tender a achacar esto al conjunto, y más si la entidad nos cae regular o mal. Ayer nos contaban desde elplural.com (medio que muy católico no viene siendo) que la Iglesia pide seguir el ejemplo de Franco porque un cura dijo algo parecido a eso (en la propia noticia el texto no justificaba que en la homilía soltaran semejante cosa) y la Iglesia no lo hizo retractarse, como hace en otras ocasiones.
Pues hoy vamos romper una lanza por la corriente contraria. Voy a felicitar a parte del PSOE, con toda sinceridad y sin doble intención ni sarcasmo de ningún tipo.
No sé si se han enterado pero hay una serie de afiliados socialistas que han grabado unos vídeos en que piden disculpas por los errores cometidos por Zapatero y sus muchachos. Entre quienes apoyan el vídeo de marras está, pásmate, Carme Chacón, otrora ministra del ejecutivo zapateril.
Que una organización política reconozca errores es algo tan bueno y saludable como poco habitual. No sólo se suelen enrocar en la equivocación, sino que siguiendo el principio dictado por Goebbels, repiten engaños pensando que los van a convertir en realidades, y en ocasiones incluso aciertan. Lo malo es que la gente que piensa se da cuenta de que le están intentando tomar el pelo, y aunque los partidos saben que estos son minoría, no tienen en consideración que son la minoría que decide las elecciones, la que los periodistas y encuestadores llaman “indecisos”.
El PSOE está atravesando su particular calvario electoral. Tras los bofetones recibidos en las locales, generales y autonómicas (porque no ha coincidido que se elijan más cosas) Rubalcaba sigue en su postura de que todo es maravilloso y que no tienen que hacer prácticamente más que pequeñas correcciones de rumbo. No parece que sea así. Sus muchos y manifiestos errores han sido más importantes para llevar a Rajoy a la Moncloa que los aciertos de este último, ya que la política de Don Mariano es difícil de vender en un país acostumbrado a la mamandurria generalizada. Aquí quien no trinca una subvención parece idiota.
Parte de los miembros del PSOE se han dado cuenta de que así no pueden seguir, y por eso han elaborado esa disculpa que es un brillo de esperanza para quienes creemos en la Democracia como algo más que ir a votar cada x años.
Éste es el PSOE que me gusta. Sí, hay un PSOE que me gusta aunque no esté de acuerdo con él. Se puede respetar a una persona u organización que no piense como uno, siempre que aprecie honradez y buenas intenciones. Otra cosa es que se comulgue con sus opiniones o políticas, pero ese es otro cantar. La política debería ser un ejercicio de caballería moderna, en que se respeten unas normas, unos principios y unas actitudes que hoy están demodé pero que creo que la mayoría deseamos que regresen cuanto antes.
El PSOE que me gusta es el que coge el toro por los cuernos y se moja. ¿Es políticamente incorrecto? Quizás sí, quizás no. A corto plazo tal vez no sea rentable reconocer errores en la gestión, pero creo que a medio o largo plazo sí es bueno reconocerse humanos y hacer como César en la antigua Roma: llevar a alguien cerca que te vaya susurrando al oído “Respice post te, hominem te esse memento”, aunque mejor en castellano que los líderes actuales seguramente saben de latín lo que yo de física cuántica (“mira hacia atrás y recuerda que sólo eres un hombre”).
Lo sé, todo puede ser una táctica política. Estamos tan acostumbrados a la suciedad que cuando vemos algo brillar pensamos que es porque está cubierto de grasa. Tal vez sea una táctica de Chacón para dárselas de guay, quizás una maniobra del sector crítico con Rubalcaba para cargarse al “líder”… no lo sé, y francamente, mientras actúen así y no se desvíen de ese camino hasta les puedo decir que me parece poco relevante. Esto es como la gente que cuida de sus mayores, habrá quien piense que es por la herencia, pero al menos los cuida. A la persona mayor, mientras se sienta querida y atendida probablemente no le importen los motivos, y quien quiera pensar mal, que piense.
Todos los partidos cometen errores, pero no los reconocen aunque sean conscientes de ello. Aquí tenemos una excepción. A ver si cunde el ejemplo.
Ideas a destiempo
Que no es momento para invertir dinero público en hoteles creo que no es un secreto para casi nadie, aunque nuestros líderes políticos en Lugo no se hayan enterado bien. Al cabo de un par de semanas de enterarnos de que el amigo Orozco y su socio Besteiro ofrecieron el Hospital de San José para hacer un Parador de Turismo en Lugo nos cuentan que Paradores está preparando un ERE en que casi 650 empleados se irán a la calle y que cerrarán 7 establecimientos.
No estoy contra la idea del Parador en el San José, pero me sorprende que después de haber llevado este tema al Pleno del Ayuntamiento de Lugo, donde, por cierto, Orozco y Besteiro votaron en contra, ahora se plantee como la gran novedad para Lugo. ¿De aquella no procedía y ahora sí? ¿Hace cuatro años era un modelo de turismo “para ricos”, “elitista” y “clasista” ya hora es el no va más de la modernidad para Lugo?
Hoy viene en la prensa que Paradores no da para más, que el momento en que se planteó su construcción en el Hospital San José, cuando había más de 200 ciudades pidiendo a gritos un Parador y ofreciendo edificios, ha pasado de largo. A veces no hay segundas vueltas para las buenas ideas, o si las hay vendrán cuando esto se acabe, que aún hay para un ratito.
Lugo lleva muchos años perdiendo trenes, tanto literal como metafóricamente. Tenemos la ciudad plagada de edificios vacíos, muertos de risa, y meten dinero público en construir otros nuevos. Tenemos un puente romano que ahora, por fin, se está restaurando pero que previsiblemente no podrán peatonalizar porque se han gastado chorrocientos millones de euros en construir un mamotreto de hormigón que no va a servir para jubilar la milenaria estructura romana. Tenemos una ciudad con un tráfico absurdamente caótico pero se lucha contra la implantación de las bicicletas como medio de transporte alternativo. Tenemos una Muralla romana Patrimonio de la Humanidad que no tiene iluminación en el adarve, con lo que es una osadía dar un paseo por la noche. Tenemos muchos problemas, y no sólo ahora en vacas flacas, sino que ya vienen de atrás.
La política es una gran cosa, siempre lo digo y además en serio. Lo malo no es la política, es el uso que mucha gente hace de ella. El objetivo de algunos personajes que calientan importantes asientos no es luchar por su ciudad, por su región, por su país… sino mantenerse aferrados al sillón. Yo soy un firme partidario de que los cargos políticos estén bien pagados, que tengan ventajas, que cuenten con prebendas razonables, porque necesitamos personas capaces para llevar las riendas de nuestra administración. Pero el problema de este principio es que atrae a más chupópteros que personas decentes, y que por arte de magia los primeros son los que llegan antes.
Nadie me va a convencer de que es malo que un buen alcalde, concejal, diputado, ministro, conselleiro, director general o lo que sea esté bien pagado. La cuestión es que ese alcalde, concejal, diputado, ministro, conselleiro, director general o lo que sea haga bien su trabajo y esté ahí no por ese buen sueldo, sino por una vocación de servicio público, una idea, un modelo de ciudad o de país al que servir y por el que luchar.
Vemos que esto no es lo habitual, por desgracia. Si no, que alguien me explique cómo puede uno votar contra una cosa y proponerla tres años después en los mismos términos. Esa contradicción final, ese mamoneo político, es lo que hace que el ciudadano medio se indigne y se cabree y acabe por decir que “todos son iguales”, frase injusta donde las haya.
Nos hemos acostumbrado a que un político es un tío mentiroso que se dedica a vender lo que sea con tal de apoltronarse en sus ventajas, que están más allá del oscuro brazo de la crisis. No tiene por qué ser así. La política no puede ser un reducto de chorizos, una actividad socialmente mal vista, sino que es justo al revés. El político ha de ser admirado, querido, respetado e incluso aconsejado por sus votantes.
El responsable de la gestión de una ciudad no puede estar diciendo tonterías en la prensa sobre lo bien que se siente porque le imputen en una trama de corrupción, ya que así puede ir a demostrar su inocencia. Por favor, seamos un poco serios. La retórica es una cosa muy bonita, y la defiendo incluso como ejercicio dialéctico, pero eso es una cosa y otra es decir que lo blanco es negro.
El problema es que no sólo nos toman por idiotas, es que no demostramos no serlo. La reacción a este tipo de declaraciones es encogerse de hombros y decir “qué cosas tiene esta gente”, y seguir haciendo números para llegar a fin de mes.
La democracia no es esto. Si seguimos teniendo en los puestos de importancia a personas que ni siquiera tienen la decencia de hacer su trabajo, aunque no sea más que por mantenerse en el cargo, estamos perdidos. Han descubierto que para perpetuarse en el poder no tienen que hacerlo bien, sino decir cosas bonitas y argumentar cualquier chorrada con consignas fáciles de vender, y la ciudadanía, como un rebaño de lemmings, se tira por el precipicio con una sonrisa boba.
Si uno tiene una idea, estupendo. Si no la tiene pero el de enfrente la propone, no hay que decir que no y luego presentarla como propia al cabo de un tiempo. Es más digno, más coherente e incluso más rentable para la ciudad hacer las cosas a su debido tiempo. Ahora nos quedamos compuestos y sin Parador. Todo por una mala forma de entender la política.
Toca hablar de elecciones. No me gusta, ya que este blog es “desde Lugo”, pero ya saben que estas autonómicas no son sólo autonómicas, sino que se leen por todos en clave nacional. El rollo que se trajo el señor Mas con lo del soberanismo, la independencia y esas cosas no le ha ayudado a subir a él en escaños, pero quizás sí ha desviado parte de su voto a otras opciones como ERC o CUP, que no sé muy bien quiénes son pero son independentistas como los otros.
Me sorprende un poco el triunfalismo que se vio ayer en algunas caras, sobre todo en el PP y en Ciudadanos, que interpretan que la caída del voto de Artur Mas ha sido la derrota del plan independentista catalán. En mi opinión no ha sido así. Si ustedes suman los escaños de CiU, Izquierda Republicana de Cataluña, ICV-EUiA y CUP (Candidatura d'Unitat Popular), que eran los partidos que abanderaban con mayor o menor disimulo el discurso catalanista, les salen 87 diputados. Sin embargo la adición de PP, Ciudadanos y PSC (siendo generosos aquí al poner al PSC como partido “nacional”) sólo da 48 escaños. Es decir, que las fuerzas más proclives a la separación, o como mínimo al alejamiento del resto de España casi llegan a los 2/3 del Parlamento Catalán. No veo motivos para la alegría.
Si hacen la lectura separando de izquierda a derecha, y poniendo a Ciudadanos a la derecha (no sé muy bien porqué, no tengo claro dónde meterlos) la cosa quedaría en 79 de derechas (CIU, PP y Ciudadanos) y 56 del resto, que se supone que son el arco izquierdo.
Es decir, que Cataluña sigue siendo mayoritariamente de derechas y tirando a la separación. Ya sé que es una lectura muy particular que hago yo, pero qué quieren que les diga, aquí el que firma esto es un servidor así que no me vengan con fantasías de otro tipo, es mi opinión y para análisis triunfalistas del modelo estatal mejor se leen la prensa nacional de derechas, que estará encantada.
Artur Mas ha bajado escaños porque se le ha olvidado, creo yo, meter en sus cálculos un detalle: si cantas las alabanzas al soberanismo la gente vota al soberanismo. Pero claro, resulta que hay otros partidos más “soberanistas pata negra” que el tuyo, con lo que estás haciendo campaña para otros. Es como cuando en las elecciones municipales del 2003 para que no ganara Manuela López Besteiro la candidata del BNG, Branca Rodríguez Pazos, se puso a cantar las excelencias de Orozco. Pues la gente votó a Orozco y ganó por absoluta. Las campañas electorales sí sirven para algo. A veces para hundir el propio barco.
De todas formas, el señor Mas quizás también ponderó mal sus triunfos y pensó que a los catalanes se les puede manejar a lo tonto. Lo de disfrazar los problemas internos, los recortes bestiales y el cierre de hospitales con un discurso de neoindependentismo no coló demasiado. Quizá vio a Feijóo y pensó que él tampoco tendría desgaste, y patinó vilmente por dos motivos: el primero es que los gallegos tenemos familiares fuera de aquí y vemos cómo está el de Piedrafita para allá, y es desolador, mucho más que aquí. El segundo es que Feijóo no presentó un proyecto absurdo como cortina de humo, sino que siguió la estela que llevó a Rajoy a la Moncloa, una mezcla entre vender prudencia y el KO técnico del adversario, que estaba a lo suyo y así le fue.
A mi el resultado en Cataluña no me gusta, me preocupa profundamente. La subida del independentismo no es para tomársela a coña, porque en el fondo todos sabemos que Mas no quiere la independencia, sino usar esa tecla como argumento para sacar más pasta de Madrid. ERC es otro cantar. Ahí sí van a por todas, y han duplicado representantes.
El independentismo ha fraccionado mucho su voto, con agrupaciones nuevas que han salido de la nada. También ha quedado reducido a la nada el papel de UPyD, que obviamente en Cataluña tenía poco que rascar.
En cuanto al PP y el PSOE, que son los que tenemos por aquí, uno está medianamente satisfecho (el PP) por haber subido un diputado a pesar de los pesares (el malvado Rajoy apretando a Cataluña y las tijeras de Madrid) y el otro estará temblando tras caer 8 diputados en una comunidad donde gobernó desde el 2003 al 2010, por mucho que vendan la “dulce derrota”. Pasar de 52 escaños a 20 en una década no es dulce para nadie.
En fin, que podría haber sido peor, pero yo, personalmente, no estoy muy contento con el resultado de las elecciones. Quiero poder seguir viajando a ver el Parque Güell sin pasar fronteras.
Claramente insostenible
Esta tarde el alcalde de Lugo declara en el juzgado como imputado por el caso Pokemon. Esto no tiene mayor consecuencia para la ciudad si no fuera porque afecta a su funcionamiento "normal". Por ejemplo, el debate sobre el estado de la ciudad ha sido aplazado.
Lugo no debería tener que estar más pendiente de lo que dice el Alcalde en la plaza de Avilés que de sus palabras en la plaza de España. La ciudad no tiene por qué estar acostumbrándose a que Orozco vaya cada vez más veces al juzgado, y, si bien tiene en mi un firme defensor de la presunción de inocencia, hasta yo veo anormal la situación en que queda la ciudad.
Lugo está gobernado a día de hoy por un señor que además de ser el objeto de investigaciones judiciales, tiene menos votos y concejales que el que tiene sentado en la Oposición. Si hoy fuera la sesión de investidura sería divertido ver al Bloque explicar por qué prefiere como alcalde a alguien en quien dice no confiar en lugar de quien recibió más apoyos para ocupar ese sillón.
El BNG ya ha dejado clara su postura: menos el PP cualquiera. Ese enrocamiento le valdrá perder más apoyos aún, porque no.creo que muchos lucenses entiendan su complicidad con un gobierno en descomposición manifiesta.
La asamblea nacionalista nos dejó una votación de 12 a 35, lo que quiere decir que entre medio centenar escaso de bloqueiros deciden lo que se hace en Lugo. Entre ellos no estaban ni Bao ni el jefe del chiringuito nacionalista en la Diputación. Tendrían otras cosas que hacer más importantes.
Lugo no lo está pasando bien, aunque algunos se diviertan con todo esto. Veremos qué da de sí la declaración de hoy. Espero que resuelva algo porque la situación es claramente insostenible.
Carta abierta a Jaime Castiñeira
Supongo que recibirás sugerencias y opiniones a punta pala para orientarte hacia dónde ir ahora o qué hacer. Ésta es una más.
Supongo que la tentación de presentar una moción de censura es muy fuerte pero dudo que sea el momento. El BNG no la apoyaría y aunque es algo útil para que se retraten como un grupo que se va de un gobierno pero permite que la cabeza del mismo continúe a pesar de todo lo que está pasando, no se conseguiría nada más.
La presunción de inocencia, como casi todos los principios morales, se pone a prueba cuando no nos conviene. Este es el momento de demostrar que quienes pedimos para Camps ese tratamiento lo dispensamos también a los adversarios políticos. Esa es la esencia de la grandeza.
Si se procesa al Alcalde ese es otro cantar. Ahí sí sería el momento de exigir la renuncia de Orozco por las buenas o por las malas.
Entonces ¿estoy sugiriendo no hacer nada? No. Lo que sugiero es llevar a Pleno iniciativas que el BNG ahora pueda no apoyar porque no tiene un pacto de gobierno. La abstención del Bloque supone la derrota de Orozco en todas las votaciones.
El PEPRI y su reforma, por ejemplo, es un tema en que el Bloque apoyó en su momento al PP. Quizás sería bueno llevar a Pleno su reforma.
Hay muchos temas que podéis sacar adelante en este momento, y si no me equivoco no hay nada que impida que la oposición lleve modificaciones de ordenanzas a Pleno.
Es un momento interesante y que puede ser clave. Calma. Sin precipitarse. El secreto ahora es medir los tiempos.
Por el bien de Lugo ahora no os podéis equivocar.
El BNG libera a Orozco
No es por presumir pero me he enterado de la decisión del BNG una hora antes que la mayoría de los lucenses. No porque mi amigo Alejandro Penas Roibás (ahora Alexandre) me lo chivara en recuerdo de nuestros años de compañeros en el Femenino, sino porque estoy en Canarias y ya saben como va eso de los relojes en estas latitudes.
El Bloque se va del gobierno, por culpa de la imputación a Orozco, por desconfiar de Orozco, por no dimitir Orozco... y lo dejan exclusivamente en manos de Orozco. Si alguien tuviera la amabilidad de explicármelo de veras que se lo agradecería.
Supongo que su argumento es no dar el bastón de mando a Jaime por ser del PP, pero han optado por la peor vía posible.
Si se hubieran quedado argumentando la presunción de inocencia de Orozco, esa que niegan a otra gente, sería algo defendible. Pero exigir su dimisión, que el Alcalde se ría en su cara, y ahora decir "pues no juego" suena a cosa de guardería.
O se quedan porque creen que Orozco es inocente o se van porque lo creen culpable, pero si hacen esto último lo suyo es sacar de la alcaldía a quien originó el problema, digo yo.
¿O es que la escala de valores del BNG hace preferible a un presunto chorizo (por eso dejan el gobierno, ¿no?) que a un alcalde del PP? Si es así yo me lo haría mirar.
El PSOE tirará para adelante como es su obligación, y saldrá en bloque (observen la fina ironía) a defender a su presidente. Porque recordemos que el PSOE tiene presidente y no sólo secretario general, y el de Galicia es Orozco. Lo que les faltaba ahora era tener que pasar a cuchillo también al único cargo que, por simbólico (es decir que no pinta nada) se había salvado del desastre de las autonómicas.
Pero el Bloque podía hacerse el loco, aunque con la llegada de Beiras este papel está reñido, y se han colado. Ese rasgar de vestiduras, ese órdago a grande con Orozco es una mala estrategia. Apelan a una vergüenza que no está ahí y a un sentido del deber que hace años que se dirige a unos pocos elegidos.
¡Pero alegría! Lugo aplaza el debate sobre el estado de la ciudad porque la ciudad está en un estado... ¡En que estado!, que diría Gila: "tó roto, tó tirao por el suelo"... Y así no hay quien debata...
Y aún nos falta saber lo que pasó realmente con las torres del Garañón... Este Lugo...
Lugo sobre ruedas
Pues al final la rumorología tenía razón, y Orozco ha sido imputado en la trama Pokémon. Ayer defendía la importancia de los sindicatos, así que hoy voy a seguir con esa tónica de ir contra lo que se supone que debería decir, por lo que no voy a hablar del tema de la imputación. Quienes lean esto de vez en cuando sabrán ya sobradamente que no creo que una imputación signifique nada. Un procesamiento o una acusación ya es otra cosa, y aun así el principio de “in dubio pro reo” nos dice que la presunción de inocencia es sagrada.
Hoy les voy a hablar de un que en Lugo es ilegal andar por la acera izquierda. Esto no es una exageración, es literal. El artículo 48.2 de la Ordenanza Municipal de Tráfico, aprobada en el Pleno del pasado día 5 de noviembre, recoge que “todo peón debe circular pola beirarúa da dereita con relación ao sentido da súa marcha”. Teóricamente, pues, te pueden multar con 100 euros (ya que es una sanción “leve”) por ir por la acera izquierda. “No se va a aplicar”, nos dice el Ayuntamiento… entonces ¿para qué lo aprueban? “Para poder ordenar las aglomeraciones”, nos contestarán: pues ponga en el artículo “cuando haya concentraciones masivas de público y a fin de facilitar el tránsito – parece un anuncio de yogures – los peatones circularán por la parte derecha de la vía”. Así todos tranquilos.
También es ilegal ir en bici por las aceras y zonas peatonales. Puede sonar lógico, sobre todo lo de las aceras, pero no lo es tanto si le damos una pensada. Imaginen a un niño de cinco años al que los Reyes le traen una bici con ruedines. ¿Tendría que ir por la calzada en la Avenida de La Coruña o Ramón Ferreiro? Con la normativa aprobada sí, sin duda. ¿Tampoco se va a aplicar? ¿Queda al arbitrario criterio del guardia municipal de turno si es una excepción o no? Eso suena a república bananera, qué quieren que les diga.
El artículo 39 prohíbe encadenar bicicletas a cualquier elemento que no esté instalado para tal fin (en Lugo no hay ningún aparcamiento para bicis en el casco histórico), con lo que si vas al centro en bici, aunque la lleves en la mano (entonces no es considerado vehículo) no puedes dejarla en ningún sitio atada, porque te pueden sancionar.
Otras normativas de ciudades más civilizadas establecen diferentes posibilidades. Lo que parece evidente es que Europa tiende a ir en bici, pero Lugo quiere prohibir esta posibilidad. Nos vendieron el “Rebicíclate” - que sigue sin funcionar, por cierto -, nos vienen con el “día sin coches”, la vida sana, el rollo progre y ahora nos dicen que en el centro no se puede ir en bicicleta. Fascinante.
La Asociación Lugo Monumental ha comenzado una campaña para intentar cambiar esto. Se han presentado alegaciones, requisito formal para que puedan cambiar la norma, pero a mayores se va a empezar una recogida de firmas para pedir el apoyo del público y el día 2 de diciembre se convocará una marcha cicloturística, que viene a ser una cosa pacífica y tranquila en que se quiere concentrar el apoyo de las personas que usen las dos ruedas.
Lo que se pide es que se permita el acceso a bicicletas en el casco histórico siempre que se cumplan tres requisitos: el respeto de la prioridad del peatón, el establecimiento de una velocidad máxima moderada (en otras ciudades es 10km/h) y la sanción en caso de maniobras peligrosas o molestas para los peatones. Es decir, andar en bici sí, hacer el cabestro no.
No se pueden defender cosas contradictorias, y nuestro querido Alcalde tiene la fea costumbre de adaptar su discurso a la conveniencia política. Hay más ejemplos, pero éste es particularmente grave porque se están restringiendo derechos de los ciudadanos. Una bicicleta de paseo en un parque o una zona peatonal no tiene por qué molestar a nadie. Parece que a Orozco sí.
Por lo demás, y mencionando nuevamente el tema del día, si es usted inocente le deseo mucha suerte en los juzgados, señor Orozco.
No es irónico, el título es en serio. Lo digo ya de entrada porque como ya nos vamos conociendo seguro que más de uno pensó que iba a ir en plan irónico, o directamente a pitorrearme de las organizaciones sindicales. Pues no.
Ayer miles de gallegos salieron a las calles tras la llamada a las armas de los Sindicatos. Las manifestaciones fueron numerosas (hubo en todas las ciudades, y en villas grandes, medianas y pequeñas) y concurridas. Es innegable que hay mucha gente cabreada. Muchísima. Lo gracioso es que quienes piden que se reconozca la validez de la protesta de, pongamos 100.000 personas, intentan minimizar o deslegitimar unas elecciones porque hay baja participación.
También es innegable que en Galicia, que es donde yo vivo, hace menos de un mes que la gente eligió un gobierno del PP, no sólo manteniendo su mayoría absoluta, sino incrementándola. Jugar a interpretar las mayorías es peligrosísimo, pero veo que todos lo hacen así que yo también voy a darle una pincelada.
Nos dicen los adivinos de las voluntades, esos que “saben lo que piensa la mayoría de la gente que se quedó en casa”, que el 21 de octubre en Galicia fueron a votar todos los del PP, y que la gente de izquierdas, que por lo visto es muy crítica con sus líderes, se quedó viendo el Sálvame Deluxe. Eso explica, para estos gurús - nada parciales, líbreme Dios – la arrolladora mayoría absoluta de Alberto Núñez Feijóo, que se contradice con su mantra de que todo el mundo está contra las reformas del PP. Por esa regla de tres yo también puedo decir que los millones de españoles que no salieron a la calle es porque están contra lo que se pedía en las manifas, tal y como dijo Rajoy hace unos meses y la que le cayó.
Personalmente yo creo que la victoria aplastante del PP en Galicia no es un apoyo a las reformas de Madrid, sino una mezcla entre el mérito de Feijóo, que supo como nadie vender prudencia y buen hacer, y de demérito de sus contrincantes, que dieron una imagen de lupanar (forma fina de decir “casa de putas”, para los poco leídos) como pocas veces se ha visto en un partido político. Eso explica la compatibilidad del voto mayoritario al PP con las grandes manifestaciones de ayer.
Esta explicación no gusta demasiado al ala siniestra del panorama político (siniestra por izquierda, no sean malpensados, era por no repetirme que queda feo) así que lo que te cuentan es que el PP perdió muchos votos, lo cual es cierto pero poco relevante si no añades que más perdieron los demás. Insisto, usando esa lógica mucha gente salió ayer a la calle pero muchísima más se quedó en casa, así que las manifas no representan a nadie.
Por ahora poca defensa de los sindicatos han leído ustedes. Eso toca ahora. Verán, en algunas ocasiones he escrito en este blog que me parece mal que se critique “la política” o “los políticos”. Lo que hay que criticar es la mala política y a los malos políticos, lo que no es lo mismo ni de lejos. Lo mismo pasa con los sindicatos.
Yo creo firmemente en los sindicatos. De hecho creo que debería ser obligatorio sindicarse. Como lo leen. Hay mucha gente que no se afilia a un sindicato porque “está mal visto” por su empresa o su jefe. Si existiera la obligación de sindicarse habría dos efecto: el primero es que nadie podría ser prejuzgado por estar sindicado, y el segundo que los sindicatos sí podrían ser la voz de los trabajadores. Ahora son de los que están en su chiringuito. Evidentemente, que te obliguen a sindicarte no quiere decir que tengas que hacerlo a uno u otro, sino que surgirían sindicatos como setas y, ahí sí, se darían de bofetadas para ser representativos de los trabajadores para no perder afiliados.
Por otra parte, al igual que haría con los partidos políticos, vedaría el acceso de estas organizaciones a cualquier ayuda pública, para evitar el evidente compadreo que hay entre determinados sindicatos y sus partidos matrices. Todos sabemos que hay equiparaciones entre tal sindicato y cual partido, que piden el voto directamente para “su” partido, y que cuando esa agrupación gana las elecciones tiran de los cargos del sindicato para cubrir puestos. El paralelismo CIG=BNG, CCOO (leído si quieren cé, cé, o, o)=Izquierda Unida y UGT=PSOE es por todos conocidos, no creo que descubra yo ahora la pólvora.
Pues eso se acabó: si no hay pasta pública, no hay compadreo. Si hay ley de incompatibilidades que impida a un sindicalista ejercer como tal al salir de un cargo público contra el que presuntamente peleaba, no hay dependencia…
Soy poco amigo de las subvenciones en general, pero menos aún de estas. Todo aquello que suponga ”comprar” desde el Estado a las organizaciones que se supone que están para luchar contra el abuso de poder de ese mismo Estado es, además de incongruente, ilegítimo (que no ilegal en este momento) desde mi punto de vista.
No hay defensor más firme de los sindicatos que yo, pero no de estos sindicatos.
Ni las huelgas son como las de antes
Ayer estuve en un tris de denunciar a los sindicatos. A veces me pasan cosas que parece que son fábulas para contar algo en el blog, pero les juro que son de verdad, y de esto hasta hay testigos porque fue en la calle.
Verán, saliendo del edificio de la Xunta de la Ronda de la Muralla hay una explanada de piedra bastante lisa, que acaba en unas grandes macetas con plantas. Entre las macetas quedan zonas para cruzar a la acera, y allá me fui yo con toda la tranquilidad del mundo dándole al Whatsapp para avisar a unos amigos de que salía a tomar un café con ellos (un día hablamos del famoso Whatsapp si quieren).
De repente me vi en el suelo, literalmente. Me pegué una bofetada de las que hacen época y salen en vídeos de primera si alguien te está grabando. Resulta que habían puesto unos carteles de la huelga en el suelo y los muy idiotas los pegaron con cola de la de murales, que con el suelo húmedo resbala cosa fina.
No me digan que no es para ir a la Policía y denunciarlos, porque como comprenderán no pueden hacer eso. No lo hice por dos razones: la primera que iban a decir que era algo político, que nos conocemos, y la segunda que no quería quedar como un tonto de esos que van con el móvil en la mano y no se enteran de lo que pasa a su alrededor, así que por favor, que quede entre nosotros.
Esta mañana al llegar a trabajar me sorprendió que no había piquetes, que normalmente a la hora de entrar suelen estar (salvo que vengas pronto, que lo de madrugar no va con ellos). Hoy ni la muestra. Estarían de huelga, pero les digo que de verdad me alegro si es que han colgado la piqueta y se han apuntado a la civilización.
¿Quizás se han dado cuenta de que ese tipo de cosas son contraproducentes, y aunque seguirá habiendo el típico descerebrado que aprovecha la huelga para dar rienda suelta a sus más bajos impulsos (como en cualquier concentración donde se pueda hacer el vándalo de forma anónima) han cambiado de táctica? Mañana lo veremos en los periódicos, pero lo dudo. A una compañera de trabajo se le acercaron hasta pegarla al ascensor diciéndole que “aquí hay mucho esquirol”, así, en plan años 40.
Lo más triste es que los propios sindicatos son los primeros en desvirtuar el concepto de “Huelga”. Por si quedaban dudas sobre el artículo de ayer, ya salió Toxo a aclarar que SÍ es una huelga política. Tócate los pies, el convocante reconociendo la ilegalidad del tema, supongo que para provocar al Gobierno para que la prohíba y se líe parda. No interesa que la cosa discurra con tranquilidad.
La huelga no es esto. Ahora estamos acostumbrados a que las huelgas sean como una especie de festivo “de pago” (para los trabajadores, quiero decir) en que hay una gran manifestación por la mañana y abren todos los comercios por la tarde. ¿Qué digo por la tarde? En cuanto pasa la manifa y se van las teles es un día como otro cualquiera, incluso bueno porque hay gente por la calle.
Una huelga se supone que es una medida extrema para presionar a una empresa en un conflicto laboral. Por ejemplo, Empresarios Malvados S.L. deja de pagar a sus empleados o, por ejemplo, despide a una trabajadora por quedarse embarazada. Si la cosa no se arregla por las buenas se convoca una huelga y los trabajadores de Empresarios Malvados S.L. no van a currar hasta que el tema se solucione. Como la empresa no puede sustituir a los trabajadores en huelga se ve obligada a cerrar o reducir enormemente su actividad, dependiendo del seguimiento de la huelga, así que se supone que cederá al menos en parte para llegar a un acuerdo. Se supone que se trata de eso, pero ya ni las huelgas son como las de antes.
Lo de hoy es una carallada, como todas las huelgas generales. Es una demostración de músculo por parte de los sindicatos, pero se les olvida que para lucir palmito en la playa primero hay que ir al gimnasio. En su caso el ejercicio es ser creíbles, veraces, consecuentes… y defender los derechos de los trabajadores, cosa que sólo hacen cuando gobierna el PP y únicamente como medio para un fin, que es que gobiernen los suyos.
Me dirán, “pero si Zapatero y Felipe sufrieron huelgas generales”. Sí, contestaré yo (qué civilizados estamos), pero la de Felipe era otra época (quién nos la diera ahora) y lo de Zapatero fue una huelga que se hizo, no contra el Gobierno, sino contra los empresarios y, pásmate, contra el PP que estaba en la oposición. De hecho era en plan “José Luis, tío, vamos a hacer una huelga para cubrir el expediente que tenemos unos cuantos millones de parados que si no nos van a comer con patatas, pero que no te parezca mal, ¿eh?”. Nada que ver con lo de ahora, creo yo.
Nos han intentado vender la huelga como si fuera una campaña de Cáritas, pero en versión civil. Como si estuvieran luchando por la paz en el mundo y los desheredados, que eso suena muy a Internacional, pero salvo asaltar supermercados los sindicatos no se han caracterizado por su preocupación social que digamos. He visto organizaciones de todo tipo, incluso empresas y millonarios como Amancio Ortega, preocupándose por echar una mano porque ven que las cosas están muy malamente. Los sindicatos sólo se han preocupado de si se les está ingresando la cuota correspondiente a su "importancia constitucional".
En fin, para los amigos de los porcentajes, en mi pasillo somos unos 20. Ha ido a la huelga 1. Convertir la huelga en un baremo para ver el apoyo al Gobierno es una temeridad por parte de los sindicatos, porque hay mucha gente que aunque no esté de acuerdo con muchas medidas que se están tomando no puede o no quiere prescindir de un día de salario, más aún si les han recortado con un ERE (o sin el ERE) o si les han fastidiado la paga extra.
El fuego no siempre se combate con fuego, de hecho el agua normalmente funciona mejor.
Una vez más, Esperanza Aguirre ha dado en el clavo. La lideresa (título ganado por derecho propio) ha vuelto a razonar en alto sobre un tema de rabiosa actualidad, el de la huelga general convocada para mañana, y en su muy recomendable blog, que pueden consultar en esperanza.ppdemadrid.es (Espe, cuento con que me devuelvas el favor poniendo un enlace en tu blog al mío, ¿eh?), habla de la ilegalidad de las huelgas generales tal y como se conciben en España.
Ya saben que uno, estudiante de derecho por afición, tira mucho de legislación, así que vamos a ver cómo puede ser esto. La Constitución Española reconoce en su artículo 28.2 que “se reconoce el derecho a la huelga de los trabajadores para la defensa de sus intereses. La Ley que regule el ejercicio de este derecho establecerá las garantías precisas para asegurar el mantenimiento de los servicios esenciales de la comunidad.”
Curiosamente, la ley que “regula el ejercicio de este derecho” es anterior al propio texto constitucional, ya que es el Real Decreto-ley 17/1977 “sobre Relaciones de Trabajo”. Es llamativo que el Estatuto de los Trabajadores no sea la norma que se encarga de regular este tema y que sólo habla de ella en contadas ocasiones, pero ya ven, nadie se ha atrevido a poner el cascabel al gato, y seguimos con una norma de la época franquista (todo aquello posterior a la guerra y anterior a la Constitución está basado en el Estado estructurado por Franco).
Nos cuenta el artículo 11 de este real decreto que la huelga es ilegal “cuando se inicie o sostenga por motivos políticos o con cualquier otra finalidad ajena al interés profesional de los trabajadores afectados”. Algún comentario en el blog de Esperanza Aguirre afirma que esto está derogado por la propia Constitución, pero el Tribunal Constitucional no opina lo mismo. Se ha pronunciado sobre este Real Decreto (Sentencia del 8 de abril de 1981, en que resuelven el Recurso de inconstitucionalidad número 192/1980 presentado contra diversos preceptos del Real Decreto-ley 17/1977) y ha anulado algunos de sus artículos. También ha habido aspectos derogados parcialmente por el Estatuto de los Trabajadores (que no regula el derecho a huelga, como decíamos, pero algo menciona) y el Código Penal. A pesar de todo esto, el artículo que declara ilegales las huelgas políticas sigue en vigor.
¿Alguien duda que esto es una huelga política? La CIG (el sindicato del Bloque) nos ayuda a solucionar la duda. En declaraciones a la prensa un tal Xosé Ferreiro, secretario comarcal del sindicato, “pidió que con esta huelga general los ‘desanimados’ por los resultados electorales del pasado 21-O traten de convencer ‘á cuarta parte da poboación galega que aparentemente, polo seu voto, non lle importa que a xente vaia o paro ou se quede sin casa’”. De hecho, para mayor abundamiento, creen que debe “colaborar toda a cidadanía, non só os empregados non indo a traballar e os empresarios pechando, senon que os consumidores non vaian comprar”. Es decir, que si los empresarios no son los destinatarios de la huelga… ¿quién es? El Gobierno, obviamente.
La huelga general que se hizo contra Zapatero era diferente. Los propios convocantes evitaron mencionar al Gobierno en sus lemas, y decían directamente que “la huelga general no es para cambiar el Gobierno”. Hasta mencionaban al PP, que no gobernaba. Ahora ya sí, ya se puede pedir la cabeza del Presidente, pero no es política… que va…
De los “piquetes informativos”, la rotura de cerraduras, los escaparates rotos… vamos, el terrorismo callejero que nos invade cada vez que estos señores quieren hacer huelga ya ni hablamos. Pretenden conseguir con amenazas lo que no logran con argumentos y si bien es cierto que hay empresarios que presionan a sus trabajadores para no ir a la huelga (en un mundo con teléfonos móviles con cámara no entiendo que los empleados no graben esas cosas y los denuncien anónimamente) eso no justifica que esto se convierta en una guerra de poder de “a ver quién acojona más al trabajador”: si el jefe o el sindicato.
Mañana hablaremos más sobre este tema, y les explicaré porqué creo que en España, y en casi todo occidente, no tenemos ni idea de hacer huelgas. No les cuento todo esto hoy porque ya me he alargado bastante, y siguiendo a Hitchcock, hay que crear suspense.
La clave de una buena publicidad: capitalismo administrativo
La clave básica del capitalismo es la de forrarse a base de cubrir las necesidades de la gente mediante una empresa que detecte qué es lo que desea la masa y ofrecerlo a un precio que te deje un beneficio. Es tan sencillo que resulta ridículo recordarlo, pero, tal y como nos pintan la economía de mercado, a veces da la impresión de que el libre intercambio de bienes o servicios por un precio es una actividad para la que previamente hay que degollar una gallina o sacrificar una cabra.
Lo extraño es cuando la Administración se mete a este tema con cosas que no son ni bienes ni servicios, sino mera propaganda. Vamos a los ejemplos, que nos ilustran muy bien estas cosas.
Imagínense que ustedes son el Ayuntamiento de Lugo (por poner un ejemplo que se me viene ahora a la cabeza) y montan un servicio de información telefónico llamado 010. Probablemente a nadie se le escape que para utilizar eso hay que marcar los tres dígitos en un teléfono, con lo que, milagros de la técnica, te ponen en contacto con unas amables señoritas (nunca me ha tocado un tío, así que no es sexismo, es experiencia pura y dura) a las que puedes preguntar cualquier cosa que necesites del Ayuntamiento.
Como es evidente sus conocimientos, aunque muy amplios, son limitados, así que cuando te sales de las preguntas básicas (“¿qué plazo hay para pagar el IBI?”, “¿dónde puedo reclamar por una farola que no está funcionando?”, “¿cuándo hay una visita al cementerio?”, ¿cuántos imputados van ya en el caso Campeón?”… lo “normal” en Lugo) te pasan con el funcionario que tramita el tema a ver si te puede resolver algo. Esto, que en tiempos se denominaba “centralita”, ahora es un “servicio de atención e información al ciudadano”, que salvo porque su nombre es más largo, no presenta diferencia alguna.
Pero fíjense en el asunto: hace unos años a nadie se le ocurriría cifrar el éxito de la gestión municipal en el número de llamadas recibidas en centralita. De hecho en mi opinión era al revés: cuantos más ciudadanos estuvieran lo bastante despistados como para no saber hacer un trámite a la primera y tener que llamar para preguntar, peor era el funcionamiento del Ayuntamiento, porque se supone que los trámites han de ser lo más sencillos y evidentes posible. Hoy no, funciona exactamente al revés. Cuantas más llamadas reciba el “servicio de información” mejor, más guay, más transparencia, más ciudadanos despistados que encuentran la solución a sus problemas en el mágico número de tres cifras. Incluso se sacan notas de prensa sobre el 010 en que se cifran las llamadas, emails y faxes recibidos por la cosa esta.
Sin embargo, hablábamos al principio de las necesidades que se cubren como base del capitalismo. Hay una cosa que no les he contado, que empresas como Apple descubrieron hace décadas: la necesidad no tiene que ser real, puedes crearla y luego satisfacerla tú mismo.
Hasta hace poco había un teléfono de centralita en el Ayuntamiento, y te facilitaban con relativa prontitud los números directos del funcionario de turno. Ahora no: todo es el 010, y te remiten siempre a ese teléfono para todo. De hecho te mandan emails (previa suscripción, eso sí) en plan “misterioso” para animarte a llamar. Así se generan llamadas al famoso 010.
Entonces, el aumento de llamadas al 010 ¿es un éxito? Hoy día existen medios que antes ni se soñaban: las páginas web son una base de información que deberían hacer que la ciudadanía se las apañe solita con un ordenador y el Firefox (el navegador para gustos, ahora le estoy cogiendo el tranquillo al Chrome y está chulo la verdad). El teléfono se debería utilizar más para entrar en la aplicación de turno y poder consultar y hacer los trámites desde ahí que para llamar al 010 y preguntar “¿y esto cómo va?”.
Pero no, aquí lo que mola es generar “tráfico de llamadas”. Les juro que a veces me imagino a la operadora con los enchufes y los cables, auriculares en ristre, diciendo “le pasooooo”.
Ya les digo, lejos de ser algo positivo el aumento de llamadas al 010 debería preocupar a todo el mundo… salvo a la empresa privada que gestiona el jugoso contrato. ¿O se creen que esto lo iban a llevar funcionarios? No, no, que en Lugo se defienden los servicios públicos pero se contratan con el sector privado. ¿Los motivos? Ni idea, pregúntenle a Liñares… lo digo porque él llevó estas cosas muchos años, no piensen mal, que todo hay que explicarlo.
Ya no es calle, sino rotonda
Tengo que reconocer que hasta a mi me ha sorprendido que el tema del callejero siga dando tantas vueltas. De tanto girar y girar ya no hablamos de calle, sino de rotonda. Mira que es habitual que el asunto más tonto genere titulares y ya no ríos, sino mares de tinta, pero hombre, esto ya es excesivo.
Cuando se aprobó la barbaridad de la empresa mixta del agua que nos va a costar a todos los lucenses unos buenos millones de euros no se habló tanto del tema en la ciudad, y de hecho se aprobó sin mayor escándalo por parte de los futuros paganos. Imagino que cuando nos suban el recibo un 20% o más nos echaremos las manos a la cabeza y diremos ¿pero cómo no nos avisó nadie de esto? “Es que estaban ustedes debatiendo sobre el nombre de Ramón Ferreiro y no queríamos molestarles”, les contestará el Gobierno Local, tan solícito él.
De las reflexiones que he escuchado ayer en una tertulia de Onda Cero en que tuve el honor de ser invitado, hubo una que me gustó especialmente y que nos recuerda que este tema no sólo va a suponer un gasto para la administración, sino para todos los implicados en el asunto, ya que los comerciantes de la zona e incluso los vecinos, tendrán que rehacer sus tarjetas de visita, bolsas, publicidad, cartelería… Parece una tontería, pero oigan, con la que está cayendo todo ayuda a hundir un negocio que probablemente ya está en la cuerda floja.
Hablando sobre el tema también se me vinieron a la cabeza un par de ideas que, ya que el tema sigue dando la matraca, les voy a poner sobre la mesa (la mesa virtual, hay que decir).
La primera es sobre ese rollo de que “si se dedicó la calle a alguien en su momento por algo sería” como argumento para dejar dicha denominación. No estoy de acuerdo. Hay que tener en cuenta que cuando se nombraron esas calles aquí no había un ayuntamiento elegido por los ciudadanos, sino por designios de la superioridad (es decir, Franco). Así que no es comparable la legitimidad de un nombre puesto hoy día, aunque a mi personalmente no me guste, con la que pudo tener en su momento la que una dictadura impuso sin encomendarse a Dios ni al Diablo (es un decir).
La otra reflexión es más localista, más de Lugo. ¿Quién nos gobierna? Quiero decir, que ahora parece ser que Orozco está a un paso de dar marcha atrás en su apoyo a dedicar una calle a Fraga (que en su momento, a la muerte de Don Manuel fue decidido y manifiesto). ¿Ha reflexionado? ¿Cambia de idea porque de aquella lo dijo porque se le vino a la cabeza? ¿O es que le están presionando sus compañeros de gobierno (léase BNG)?
El juego de las mayorías es como viene en la norma: 13 (11 PSOE y 2 BNG) son más que 12 (PP). Pero eso es una cosa y otra muy diferente es que 2 sean más que 23. Eso no hay matemático que lo explique.
Si cuando murió Fraga tanto PSOE como PP apoyaban dar una calle a Don Manuel y ahora resulta que quienes piensan así son “ultraconservadores” según Bao… ¿No es una cesión por parte de Orozco cambiar la letra de la canción porque le mandan los del Bloque? ¿No es consciente de que así perdieron la Xunta y que, lo que es más grave, tuvieron a Galicia mal gobernada durante cuatro años? ¿Qué hace el BNG pactando con un “ultraconservador” según sus propias palabras?
Cuando Bao dice que el PP no va a poner los nombres a las calles no deja de tener su gracia, porque se considera más legitimado con sus 2 concejales que al PP con 12. Es lo que tiene el nacionalismo (no sé si ponerlo con “c” o con “z” en este caso), que como se considera en la absoluta posesión de la verdad no sólo impone sino que insulta a todo aquel que no piensa como él sin tener en cuenta un pequeño detalle: es la mayoría de la población.
Mapa del fascismo en Galicia según Bao
Lugo ha votado mayoritariamente al PP en casi todas las elecciones de los últimos años, aunque alguien debería mirar por qué sacan unos resultados excelentes en las autonómicas y las generales y sólo “buenos” en las locales. Pero en cualquier caso la ciudad no está formada por una panda de “ultraconservadores”, que es la forma democrática de llamar a alguien “fascista” sin que se considere insulto.
Por lo que se ve, entonces, gran parte de Lugo es fascista, al igual que Galicia, que eligió a Don Manuel como presidente durante casi dos décadas, y Orozco, según los términos de Bao, es un “ultraconservador” por pedir una calle para Fraga. Pues hala, ya saben lo que tienen que hacer, abandonen su gobierno.
A veces del tema más tonto salen las mayores barbaridades. Tratábamos ayer el asunto del callejero de Lugo, algo que, francamente, en estos momentos no digo que no se deba de tratar, pero que sin duda está claramente encuadrado entre los “temas menores” que deberían ocupar a nuestros representantes locales. Pero esto es como las discusiones familiares de Navidad: se empieza con una chorrada y salen a relucir los sables y las bayonetas con una facilidad pasmosa, como si de la I Guerra Mundial se tratara, que empezó (teóricamente) por el asesinato de un señor.
Ahora se ha subido de nivel y Bao, ante el pitorreo montado en la ciudad con el sainete que se traen entre él y Orozco (me refiero a la guerra de poder desatada para este asunto) intenta disparar con bala contra Castiñeira y empieza con el rollo de los “ultraconservadores”.
Pero fíjense ustedes a veces las vueltas que da la vida. Cuando uno es “ultraconservador” se entiende que apoya cosas como la Iglesia, que tiene una prensa espantosa en los últimos tiempos. Las hay aún más carcas, aunque cueste creerlo, como por ejemplo la iglesia evangélica, cuyos dogmas son, si cabe, más radicales que los del Vaticano ya que creen que la Biblia es literal. Por ejemplo, que el mundo se creó en seis días, de lunes a sábado, y esas cosas.
Sería lógico pensar que un ultraconservador apoya este tipo de temas, ¿no creen?... Entonces ¿cómo puede ser que el BNG desde la Diputación y desde el Ayuntamiento de Lugo echen un cable para que la Iglesia Evangélica de Lugo monte espectáculos? Se lo digo porque el pasado septiembre montaron un chiringuito en el Palacio de Ferias con la “colaboración” de Diputación y Ayuntamiento de Lugo, que se traducirá, imagino, en algo material para poner los logos en el cartel.
Ahora, pregunto yo, imagínense que gobierna el PP y que financian algo montado por la Iglesia Católica, en plan “conciertos por la paz” o una cosa de esas. ¿Se imaginan la que montaría el BNG? Ahí sí que hablarían del “Tea Party” de Lugo.
Supongo que la excusa que nos pondrán es el gran arraigo de la Iglesia Evangélica en Lugo. No tengo nada contra los evangélicos, cada uno con sus creencias, pero francamente no me dirán que les parece lógico que con nuestros impuestos se financien estas cosas desde los partidos que atacan que se financie a la Iglesia Católica. Yo soy de los que piensan que no se debe financiar a ninguna, pero oiga, eso es cuestión de gustos.
Se nota que a alguno le gotea veneno del colmillo cuando se va a por ciertos temas. No sé si serán traumas infantiles, revanchismos mal disimulados, despechos o qué les pasa, pero deberían intentar controlarse un poco. Queda feo cuando uno gobierna en una ciudad.
¿Y Orozco? ¿Dónde está Orozco?
Sensatez callejera
Como en Lugo no hay problema alguno, tenemos las cuentas saneadas, las aceras arregladas, las papeleras indemnes a todo daño, un hermoso auditorio, instalaciones públicas en perfecto funcionamiento, un tejido social cohesionado y hasta hace buen tiempo, los concejales del BNG (dicho así parecen muchos, pero recuerden que son 2 de 25) han abierto el melón del callejero, que es un tema muy divertido en que se contraponen ideas utilizando argumentos que no son los que a la mayoría les gustaría poner sobre la mesa. Les diré que tampoco creo que pase nada por tocar este tema, que hay mucha gente en el Ayuntamiento y no todos tienen que estar a lo mismo.
Resulta que el grupo municipal del PP llevó a pleno un ruego para pedir que se reúna la comisión que lleva el tema del callejero, y el señor Bao aprovechó la ocasión para anunciar que, en cumplimiento de la ley de memoria histórica, se van a retirar los nombres a ocho calles de franquistas, a saber, Carlos Azcárraga, Ramón Ferreiro, Teniente Coronel Teijeiro, Irmáns Pedrosa, Ruíz de Alda, Comandante Manso, Cedrón del Valle y General Tella.
Tengo que reconocer que siempre me ha chirriado un poco lo de dedicar calles a militares. No me entiendan mal, no tengo nada contra la vida castrense, de hecho los admiro porque están ahí para defendernos a todos, pero me cuesta muchísimo trabajo defender que se den honores a quienes se liaron a tiros contra compatriotas, por mucho que fuera para defender “el orden”, que curiosamente no era el “orden” que se eligió en las urnas, pero esa es otra historia.
Parto de la siguiente base: poner el nombre de una persona a una calle es un honor, un reconocimiento que se hace a esa persona o lo que sea. El argumento de “es que es Historia” me parece una tontería. La historia no hay que olvidarla, pero tampoco es obligatorio honrar cada uno de sus acontecimientos, sólo los que tienen algo honorable. Tejero también hizo historia el 23 de febrero de 1981 y yo, personalmente, no le dedicaría una avenida. La Inquisición, la Peste Negra, el desastre de la Invencible, la invasión de Napoleón o la intervención de Banesto también son hechos históricos, pero, al menos para mí, no tienen cabida en un callejero.
Verán, si mañana cualquiera de nosotros visita Alemania o Italia probablemente le extrañaría ver una calle dedicada a Adolfo Hitler o en Roma una a Benito Mussolini. Tampoco sería lógico tener placas con los nombres de otros líderes del fascismo menos “populares” como Goebbels, Himmler o von Ribbentrop. Aquí pasa lo mismo.
Sin embargo otro tema son las calles y nombres dedicados a personas que vivieron durante la época de la dictadura. Si se concedió una calle a un señor por ser jefe local de la Falange como único mérito, o por haber sido un militar sublevado junto a Franco, mi postura es clara: fuera del callejero con su nombre. El problema surge cuando se utiliza este argumento para sacar de ahí una calle que se dedicó a un gran médico, un gran lucense o un gran alcalde, por el mero hecho de haberlo sido durante los 40 años de dictadura. Parece que todo aquel que no fue a las trincheras a luchar en los montes era un cabrón franquista, así, sin medias tintas. Por cierto, supongo que no había tanta gente viviendo en cuevas, por eso se aguantó cuatro décadas de dictadura.
Hay un revanchismo mal disimulado (incluso no disimulado) para con las personas que vivieron con Franco, que soportaron a Franco o que, por qué no, prosperaron profesionalmente con Franco. Hasta acepto que hubiera personas que formaran parte del régimen con toda su buena intención, porque era lo que conocían en aquel momento y veían el mundo con otros ojos. No todos eran unos desgraciados ni mucho menos. Cuando uno nace en una época y se encuentra con una situación dada, suele tender a considerarla “normal”. Eso no es un delito, ni siquiera una vergüenza. Obviamente es muy meritorio todo aquel que luchó contra la dictadura y defendió la democracia, pero eso es una cosa y otra muy diferente condenar a todo el que no lo hiciera.
Reitero pues, mi apoyo a cambiar nombres de ciertas calles, las que se dedicaron a los golpistas por el mero hecho de serlo. Las demás no las tocaría.
En cuanto al sistema, no creo en la democracia local sobre este particular. Se habla de que se hagan consultas a los vecinos de cada calle para preguntarles por el nombre de la misma, no me parece razonable. Hay una Ley de obligado cumplimiento así que no se puede someter a "referendum" vecinal si se cumple la ley o no. Se cumple y punto. Otra cosa sería que se propusieran nombres alternativos o que se admitieran sugerencias, eso es otro cantar.
Un apunte aparte me merece el tema de dedicar una calle a Manuel Fraga Iribarne. El BNG ya ha dicho que nones. El señor Orozco, hace no mucho, defendía que era algo que había que hacer, en sintonía con el PP. Ahora veremos si pueden más 23 concejales que 2. Personalmente lo pongo en duda, porque veo al señor Alcalde prisionero de sus socios-bisagra, que ya han demostrado en varias ocasiones que las matemáticas en política son diferentes a las del resto de los mortales.
Dedicar una calle a Manuel Fraga es dedicársela a un ministro de Franco (cesado, por cierto, por el Dictador), dice el ideario del BNG. Por supuesto, evitan mencionar que también es dedicársela a quien fue un artífice de la Democracia que vivimos, a quien abrió este país al Turismo y quien modernizó y liberalizó enormemente la prensa, a un redactor de la Constitución, un tope para las posturas de máximos de la derecha de la época y, por supuesto, quien machacó a los nacionalistas en múltiples citas electorales. Les ofrezco una solución sencilla: sustituyan la Avenida de Ramón Ferreiro por la Avenida Presidente Manuel Fraga Iribarne. Así queda claro que se la dedican a quienes los gallegos elegimos Presidente durante casi dos décadas, y no al Ministro de Franco. Así todos contentos.
Y por supuesto, cuidado con los “nombres alternativos”. Eso de llamar a una calle “del tío Paco” porque es su “nombre tradicional” es inaudito: ¿Quién era el tío Paco? A lo mejor era un mal bicho que zurraba a su señora, vaya usted a saber. Por otra parte, hace unos años se habló de dedicar una calle a las víctimas del terrorismo. ¿Se imaginan ustedes qué cosa más fea? "¿Dónde vives?" "En Víctimas del terrorismo 23 3º A".
Por favor, seamos sensatos...
en 9:47 3 comentarios:
No les voy a hablar de la serie que protagonizó Ana Diosdado con el hoy Antonio Alcántara (espero que alguien más que yo se acuerde de la cosa aquella... ¡si hasta recuerdo la música!), sino de que durante esta jornada, como en la Alquimia pero al revés, muchas alianzas de oro se pueden convertir en plomo.
Parece ser que, por fin, el Tribunal Constitucional dictará sentencia sobre el recurso que el PP interpuso contra la legalización del matrimonio homosexual en España. Se supone que hoy dirán únicamente el fallo, el sí o el no, sin entrar a dar toda la explicación completa (lo que viene llamándose sentencia cuando hablamos de togados), pero ya saben que en ésta nuestra España lo único que importa es el titular, no el fondo del asunto ni el contenido o el razonamiento que les hace llegar a una u otra decisión.
Los jueces en general (ya saben que las generalizaciones son lo que son, pero nos entendemos) no suelen ser precisamente un colectivo muy dado a la modernidad. Hay sobrados ejemplos de lo contrario, pero como grupo suelen tirar bastante a la caspa, y más cuanto más alto se sube en el escalafón judicial (espero que esto no sea un delito de desacato o algo por el estilo, que uno ya mira hacia atrás cuando cruza con el semáforo en rojo, recuerden que estoy en Lugo), y a pesar de que es un tema que no afecta más que a los directamente interesados no se puede uno fiar y vayan ustedes a saber de qué lado se decantan. Puede haber sorpresas.
¿Qué pasaría si declarasen inconstitucional el matrimonio gay? Pues francamente, que se puede liar parda. Verán, si encontrasen que la ley es contraria a nuestra norma fundamental teóricamente tendría efectos retroactivos, es decir, que las 30.000 parejas que se han casado desde el 2005 al amparo de esto quedarían en una especie de limbo legal, ya que nunca ha pasado nada así en España y probablemente sus matrimonios serían nulos de pleno derecho. Lo que se viene a llamar una putada.
Entrando un poco en el tema legal, y antes de que los jueces levanten el velo del misterio, les daré mi opinión. El matrimonio gay no está contemplado por la Constitución, pero tampoco está prohibido. Es aconstitucional, pero no inconstitucional, un matiz muy importante. Les pongo un ejemplo: la Constitución no permite en ninguno de sus artículos plantar patatas, pero tampoco lo impide, con lo que es una memez decir que plantar patatas es inconstitucional.
La única mención que hace la Constitución al matrimonio es un artículo, el 32, en el que nos dice, literalmente, que “el hombre y la mujer tienen derecho a contraer matrimonio con plena igualdad jurídica”. La "plena igualdad" se refiere a que se acabó aquello de que en el matrimonio manda el hombre, ya que hasta hace no mucho había un total y absoluto sometimiento de la mujer a su marido no sólo no perseguido por las leyes, sino avalado por las mismas para vergüenza de este país. Aunque los pro-matrimonio gay se han fijado en que en este artículo pone “el hombre y la mujer” y no “el hombre con la mujer”, tampoco es cosa de lanzar las campanas al vuelo. Ahí no se apadrina el matrimonio gay por ningún lado. Sin embargo, lo mismo ocurre al revés, el artículo es ambiguo y tampoco lo veta como quieren ver los abanderados de la “tradición”.
El artículo 32.2 amplía el tema y dice que “la ley regulará las formas de matrimonio, la edad y capacidad para contraerlo, los derechos y deberes de los cónyuges, las causas de separación y disolución y sus efectos”. Tampoco aclara gran cosa, pero remite a la ley “las formas de matrimonio”, lo que deja abierta la puerta a muchas cosas.
Creo que el secreto de este tema no está, sin embargo, en el artículo 32, sino en el 14, uno de los más importantes de nuestra Constitución, y que dice “los españoles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social”. Obviamente lo de “sexo” se refiere a masculino o femenino, pero el quid de la cuestión está, a mi modo de ver, en “cualquier otra condición o circunstancia personal”. Ahí está la madre del cordero.
La Constitución remite a la Ley las formas de matrimonio en el artículo 32, y en el artículo 14 habla de que no puede haber discriminación por cualquier circunstancia personal, entre las que, entiendo yo, está la orientación sexual de cada uno.
Obviamente, como liberal, tengo clarísimo el tema. El matrimonio gay es un derecho, no una obligación. Quienes abanderan que supone el fin de la familia tal y como la conocemos es que viven en una cueva, porque la familia a la que se refieren hace años que no existe fuera de los capítulos de “cuéntame”. Lo que echan de menos no es ese modelo familiar, es una sociedad que hoy no vemos por ningún lado para bien y para mal.
Esto es como con la ley del divorcio, que quienes más se opusieron fueron quienes luego más la practicaron. Es lo mismo: no es una obligación, a nadie le hacen divorciarse. Es un derecho, y como tal difícilmente atacable.
Obviamente este tema es político gracias al PP que ha metido la pata hasta límites insospechados con su recurso ante el Constitucional. El razonamiento (bastante cutre) de que así se “asegura su constitucionalidad” en caso de que pierdan el recurso no me vale. Lo que han pedido no es que se “asegure” nada, sino que se derogue, que no es lo mismo. Si el Constitucional falla a favor del matrimonio gay supongo que saldrá alguien del Gobierno (previsiblemente Gallardón, que estaba a favor del tema y que como alcalde casó a parejas gays sin problema alguno) a decir que se alegran de que los derechos de una parte de la ciudadanía estén garantizados, pero oiga, que ustedes han intentado cargarse esos derechos.
El PP en este tema ha sacado a relucir su vertiente más carca, la reaccionaria, la conservadora, obviando la opinión de la importante base liberal que fundamenta este partido. La propia “exlideresa”, Esperanza Aguirre, se posicionó contra el recurso de inconstitucionalidad (me sigo preguntando por qué a esta señora la tachan de carca cuando no hace más que demostrar lo contrario) abanderando una vez más a los liberales del PP. Luchar por los derechos de una persona no es malo. Intentar quitárselos sí.
Esperemos que el Constitucional no se deje llevar por los miembros más conservadores y que hoy avale el derecho de muchas personas a vivir como les salga de las narices. La Constitución no lo avala en letra, pero tampoco lo prohíbe, y en mi opinión sí lo respalda en lo que se supone que es el espíritu de una norma que se entiende que está para proteger a los ciudadanos, a todos los ciudadanos.
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References: in dubio
 artículo 48
 artículo 39
 artículo 28
 artículo 11
 real decreto 
 Real Decreto 
 artículo 32
 artículo 32
 artículo 32
 artículo 14