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Timestamp: 2020-07-12 13:41:38+00:00

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Mi experiencia con el Huawei P40 Pro tras una semana de uso
El Huawei P40 Pro ha pasado por nuestras manos durante toda una semana. Una experiencia fotográfica enriquecedora en un móvil sin aplicaciones de Google.
Publicado por David G. Mateo | 26 marzo 2020 | Análisis de Móviles, Móviles | 0
Un año más Huawei renueva su familia de móviles P con el Huawei P40 Pro, centrados en la fotografía y la gama alta en cuanto a rendimiento y acabados. Y lo hace de una manera especial, ya que es el primero de su familia (el primer Pro) que llega sin los servicios de Google. Una problemática derivada del veto de Trump a esta compañía, y que parece no ser lo suficientemente fuerte como para frenar el desarrollo de los móviles de Huawei. Ni siquiera el coronavirus frena a los chinos para lanzar el Huawei P40 Pro, el cual he podido probar ya durante una semana. Y aquí van mis primeras impresiones al respecto.
Pero primero unos highlights previos sobre lo que te vas a encontrar al abrir la caja de este Huawei y al leer esta review. Lo más probable es que sepas de él porque cuenta con un zoom de 50 aumentos capaz de espiar a muchos metros de distancia. Pero hay más cosas interesantes. Me he topado con un terminal grande, sobre todo en cuanto pantalla, pero con una cámara (cuatro en realidad) que me ha vuelto a hacer disfrutar de la fotografía móvil: gran contraste, gran luminosidad y una cantidad de detalle que, incluso en retratos y bokeh te hace pensar dos veces si estás ante una cámara de un móvil o no. ¡Ah! y su procesador permite conectarte a redes 5G. Pero ¿cómo es el día a día con él?
Huawei P40 Pro, ficha técnica
6,58 pulgadas Flex OLED, resolución Full HD+ (2.640 x 1.200 píxeles) y ratio 19,8:9
Sensor principal Ultra Vision Wide de 50 megapíxeles f/1,9 y OIS (RYYB)
Sensor secundario con lente gran angular de 40 megapíxeles (18mm) f/1,8
Sensor terciario con teleobjetivo de 12 megapíxeles (125mm) 5x óptico, f/3,4 con OIS (RYYB)
Sensor principal de 32 megapíxeles f/2.2 + sensor de profundidad
Huawei Kirin 990 con 5G (8 núcleos a 2,8 GHz)
4.200 mAh con carga rápida de 40 W (27 W inalámbrica)
5G, 4G LTE, WiFi 6 802.11 b/g/n/ax, GPS, Bluetooth 5.0, NFC y USB tipo C 2.0
Colores brillantes: Ice White, Negro y Deep Sea Blue (azules). Colores mate: Silver frost (plateado) y Blush Gold (rosa dorado)
158 x 72 x 8,9 mm, peso de 209 gramos
Sensor de huellas dactilares en pantalla, carga rápida de 40 W, desbloqueo facial mediante software, procesado de fotos con Inteligencia Artificial, conectividad 5G, desbloqueo facial 3D
Para disfrutar de la fotografía móvil
Servidor, aunque lejos de ser fotógrafo, siempre se ha visto atraído por la calidad fotográfica. Por imágenes que muestran los contornos y la definición de la imagen real. Pelos de barbas, cejas e incluso vello de brazos definidos. Una mirada captada sin ningún tipo de parte borrosa. O capturas en situaciones complicadas como un contraluz al atardecer, que siempre dicen más que una imagen plana de cualquier escena. Y este Huawei P40 Pro puede con todo esto y con más.
Cuenta con un sistema de cuatro cámaras, nada menos, en la parte posterior. En una cápsula que, personalmente, no encuentro demasiado atractiva, pero que le da la importancia que tiene a este módulo en particular, y a este móvil en general. Para mí lo mejor de este terminal, sin ninguna duda.
Este módulo está formado por una cámara principal con sensor de 50 megapíxeles. Es realmente luminoso y colorista. Me ha llamado la atención que incluso en situaciones con poca luz, como una habitación sin sol directo, es capaz de mostrar mejor los colores que como los ve el ojo humano. Y ya en penumbra total he sido capaz de capturar el color de mis plantas aunque apenas podía verlas con mis ojos. Algo que hay que achacar tanto a la tecnología del sensor que vuelve a ser RYYB, como del postprocesado del motor Huawei XD Fusion, que resulta vital para conseguir esta definición incluso en situaciones con poca luz.
Aparte de esto hay un sensor de 40 megapíxeles destinado a tus fotos más amplias. Es el objetivo gran angular, que amplía el grado de visión para capturar escenarios y encuadres extensos. No he podido probar estas cámaras todo lo que hubiera deseado debido a la situación de aislamiento por el coronavirus. Pero he apreciado que esos 10 megapíxeles menos que el sensor principal se dejan notar ligeramente en la definición de la imagen, además de no conseguir fotografías tan luminosas como el sensor principal. Pero cumple sobradamente su misión, con un cambio poco notorio al pasar de una a otra cámara en la aplicación de fotografía. Los resultados son detallados, soportando bastante bien la ausencia de luz, aunque no es el mejor objetivo de este móvil para fotos nocturnas.
Por último está el teleobjetivo, con un sensor de 12 megapíxeles. Pero aquí lo interesante es su formato telescópico, con el que se consigue un zoom de hasta 50 aumentos de tipo digital. Es decir, tenemos varios aumentos ópticos reales (10X) y después se retocan como imagen cortada digitalmente hasta lograr 50 aumentos. Y es asombroso por sí mismo, tal y como lo fue el P30 Pro en su día. Es capaz de capturar detalles que, sobre todo en mi caso por miopía, no soy capaz de vislumbrar a unos cuantos metros. Pero esta vez han mejorado incluso el sistema con un estabilizador óptico de imagen bastante más capaz. Lo que permite enfocar y encuadrar con menos dificultad un detalle lejano. Aun así, lo mejor es no ampliar hasta los 50 aumentos este zoom si no queremos poner a prueba nuestro pulso y la definición de la imagen. El resultado a este nivel de aumento es casi anecdótico. Se apoya en la Inteligencia Artificial y en los dos sistemas de estabilización (AIS+OIS) además del seguimiento de objetos para ayudarte con el encuadre y resultado. Con buena luz y paciencia para enfocar puedes ver matrículas y detalles que el ojo no alcanza. Pero la definición parece algo inventada por la inteligencia artificial. Lo he probado con números de matrícula y otros detalles que son detectados y remarcados en el resultado final por encima de otros detalles. Claro que solo vas a usar esto para espiar, no para tomar fotografías de calidad. Y eso sí, mejor con luz.
Pero no hay tres sin cuatro en el Huawei P40 Pro, que incluye un sensor ToF para ayudar en todo esto de la fotografía bokeh. Es decir, para analizar las distancias y mejorar el enfoque de las fotografías. Un sensor sin el cual los retratos, las aperturas y otras fotografías donde se distingue un elemento principal del fondo no serían lo mismo.
El resultado, como ya decía, es realmente llamativo y definido. Sin aplicar filtros de belleza ni arreglos por Inteligencia Artificial, este P40 Pro consigue fotografías realmente buenas y muy luminosas. El sensor principal me ha conquistado. Pero son sus modos de fotografía Apertura y Alta resolución con los que he rematado mi experiencia de aislamiento. Cualquier detalle, objeto o retrato luce casi profesional gracias a estos acabados. Y si cuentas con buena luz, distinguir un bokeh de este móvil y de una cámara réflex te hará dudar.
La grabación de vídeo sigue siendo otro punto a favor de Huawei en este P40 Pro. Los colores son vistosos y la sensación de definición también es alta. Además la estabilización de imagen se nota incluso en grabaciones 4K, por lo que, a falta de más pruebas, se me antoja como una de las mejores opciones móviles actuales para grabar. Aunque la novedad en este aspecto llega con el zoom de audio, permitiéndonos centrar el sonido en aquello que enmarcamos con el zoom y tratando de aislarlo de otros ruidos.
Y no me olvido de los selfies, claro. Menos aún con una doble cámara para disfrutarnos. Una de las cámaras cuenta con un sensor de nada menos que 32 megapíxeles para buscar una definición y calidad que rivalice con las cámaras traseras. Y lo consigue con buena luz. En condiciones de poca luminosidad no es tan capaz como el sensor de 50 megapíxeles, pero los resultados siguen siendo más que positivos. El segundo sensor se destina a capturar la profundidad de la escena, pensando así en conseguir bokeh o retratos naturales y bien recortados. Algo que he podido probar en condiciones normales, con luz artificial o incluso tanteando un contraluz.
Otras novedades de este Huawei P40 Pro en cuanto a cámaras y fotografía es todo el peso del mencionado motor Huawei XD Fusion. Algo que permite tomar Live Photos o fotos animadas en 4K para seleccionar después la mejor toma, o eliminar las personas que se cuelan en el encuadre accidentalmente, o simplemente mejorar el tono de piel, la definición del cabello y otros detalles en tiempo real. Esto era el verdadero poder de la Inteligencia Artificial.
¿Y qué pasa con las aplicaciones de Google?
Vuelve a ser el elefante en la habitación. Analizar este móvil los primeros días sin uno solo de los servicios de Google me ha dejado el cuerpo frío. Sí, puedo instalar WhatsApp desde cualquier otro repositorio que no sea Google Play Store. Pero no termina de convencerme el no poder usar las copias de seguridad de Google para recuperar mis mensajes, no sincronizar mis contactos, o no usar Google Maps como herramienta para medir y consultar mis trayectos. Huawei ha puesto solución a esta problemática con AppGallery, un repositorio de aplicaciones y juegos muy completo. Aquí no falta Telegram, el instalador de Fortnite, Tinder o Maps.me. Alternativas válidas pero no siempre habituales. Otra solución que ofrece es utilizar la aplicación Phone Clone para encontrar las aplicaciones que teníamos en nuestro antiguo móvil en la AppGallery o en las páginas de descarga oficiales de los creadores de esas aplicaciones. Pero seguimos sin apps de Google.
El problema es que, durante los primeros días de uso de este Huawei P40 Pro los métodos para instalar las aplicaciones de Google más sencillos que se habían venido destilando hasta la fecha, como con el Huawei P40 Lite, ya no servían. Lo bueno es que hay otros para usar todos los recursos de Google en el terminal, aunque resultan algo más tediosos. Y entonces sí, ahí he empezado a usar de manera natural este Huawei P40 Pro. Con todos los servicios a los que estoy acostumbrado en Android. Algo que seguramente se solucione en un futuro cercano con arreglos y soluciones de la comunidad más experta y con conocimientos avanzados. Mientras tanto solo queda seguir este tutorial, extraído directamente del canal de EloyGomezTV, precursor de dicha solución en la comunidad española.
Aparte de esto no hay que olvidar que es un móvil con Android 10. Es decir, que vas a encontrar lo último en medidas de seguridad, notificaciones y experiencia de uso, el modo oscuro o funciones para personalizar todo a tu gusto. Desde el fondo de pantalla hasta el sonido de los avisos, pasando por los ajustes a los que ya estarás acostumbrado si usas un móvil Android. Claro que en ello también tiene mucho que ver EMUI 10.1, que respeta su estela y no rompe para nada con las ediciones pasadas de estos móviles. Todo es limpio, muy fluido y encontrarás las opciones, menús, formas de crear carpetas, y demás como en cualquier terminal. Además incluye mejoras a la hora de compartir contenidos y herramientas del móvil directamente con el ordenador. También harán llegar, próximamente, una herramienta de videollamadas de calidad y con potenciar para asistir a otras personas al permitirnos compartir pantalla. Se llama Meetime, pero aún no hay fecha de llegada.
Diseño con solución para las huellas
Huawei me conquistó con los colores vistosos y brillantes en el dorso de sus terminales desde el Huawei P20 Pro. Incluso ese naranja especial del P30 Pro conseguía captar mi atención fuertemente. En esta ocasión he tenido en mis manos un P40 Pro con acabado en negro brillante. Algo que tiene que ver bastante con el acabado en cristal. Los colores de este P40 no son tan coloristas como en ediciones pasadas, pero sí hay algún tono ya reconocible y achacable a este fabricante como ese color perlado que va entre el blanco y el azul turquesa. ¿El problema? El de siempre: las huellas. ¿La solución? Lanzar un segundo acabado mate en colores Silver Frost y Blush Gold. Algo que evita estas huellas aunque pierde ese brillo especial del cristal. Pero un buen movimiento para quienes no quieran viajar con un trapo.
A mi parecer, el acabado de este P40 Pro es el mejor conseguido por Huawei hasta la fecha. Sus laterales son curvados, y esto ayuda a sujetarlo y a sentirlo fino en la mano aunque es algo más grueso que sus antepasados. Así, aun siendo un móvil más o menos grande y con cierto peso, se sujeta realmente bien en la mano. Eso sí, su tamaño de pantalla de 6,58 pulgadas hace que sea un terminal para utilizar sí o sí con las dos manos. Aunque cuenta con el recurso del modo a una sola mano activo de manera predeterminada para manejarlo con un solo pulgar (desliza el dedo desde una esquina inferior hasta el centro de la pantalla).
Cuenta con una bandeja para una única tarjeta SIM y una tarjeta de memoria de tipo NM situada en la parte inferior, junto al puerto USB de tipo C y el auricular. Como botones físicos solo mantiene el de encendido/apagado (con el que invocar también al asistente de Huawei si así lo queremos) y los de volumen. Todo un acierto para no mantener el sistema de control táctil del Mate 30 Pro, que no resultaba tan rápido y efectivo en urgencias. En la parte superior queda una pequeña apertura para un micrófono y el sensor IR. Resulta curioso y poco estético, bajo mi criterio, la marca que rompe la continuidad del chasis en el lateral que queda libre (el izquierdo). Seguramente sea el espacio para dar salida y entrada a las señales de la antena, pero descuadra la simetría del terminal. Aunque pasa bastante desapercibido.
Hay que decir que, como en el resto de modelos de la familia P, las cámaras sobresalen del cuerpo del terminal: Esta vez con una cápsula más grande y llamativa. Y nada simétrica. Algo que desequilibra el móvil cuando lo he colocado sobre cualquier superficie y que me hace temer por la integridad del cristal que protege los objetivos. Vaya, que si queremos salvar esta situación y la integridad del terminal, más vale que le pongas una funda. Sobre todo si eres poco cuidadoso y no lo quieres llevar lleno de huellas.
Velocidad a 90Hz
Huawei no podía faltar a la fiesta de las pantallas y los móviles rápidos que están celebrando otros fabricantes. No destaca en números en el caso del Huawei P40 Pro, que se queda en 90Hz de velocidad de refresco de pantalla. No son los 120Hz de otros móviles de gama alta, pero tampoco es algo necesario, a título personal. Gracias a los 90Hz la sensación de fluidez es más que palpable. Con detalles como pasar de un chat a otro en WhatsApp, o moverte por los menús del móvil, podrás apreciar los detalles de las animaciones y el diseño. Mucho más allá de los 50 o 60Hz habituales en móviles pasados. Y añade la ventaja de no consumir batería como si de un pozo negro se tratase, algo que los móviles con refresco de 120Hz tienen que cuidar bajando la resolución.
El panel Flex OLED del Huawei P40 Pro llega con un tamaño de 6,58 pulgadas. Aunque el cuerpo de este P40 Pro es solo unos milímetros más alto que mi antiguo P20 Pro, la pantalla me resulta muy grande. Esto es por el formato de 19,8:9, que ocupa prácticamente todo el frontal del terminal: Ya no hay espacio en la parte inferior para botones físicos, así que lo ocupa la pantalla. Y en la parte superior ni siquiera hay notch o muesca. Más bien es una isla alargada donde se encuentran las dos cámaras frontales en la parte izquierda. Pero aún hay una franja de pantalla por encima antes de llegar al marco superior. Por cierto, los marcos son simétricos tanto por arriba como por abajo. Es decir, ya no hay franjas negras más grandes que otras en ningún lateral. Y lo que más me ha satisfecho ha sido la redondez de las esquinas. Es una especie de pantalla curvada (waterfall como se conoce en el mundillo tecnológico) pero que no solo se dobla en los laterales, sino también ligeramente en las esquinas. Es decir, que todo tiene sentido artístico y de diseño, sobre todo para quienes tienen problemas con el TOC.
Aparte de esto me he encontrado con una pantalla con buen brillo con acabados vívidos y un gran contraste. No es especialmente llamativa, pero podemos configurarla a nuestro gusto desde los ajustes. Su resolución, que puede establecerse como inteligente para que se regule según el contenido y el consumo, alcanza los 2.640 x 1.200 píxeles. Además, gracias a su tecnología AMOLED es capaz de apagarse y seguir mostrando detalles como la hora o la ubicación del lector de huellas sin problemas ni un consumo extra de la batería.
En definitiva, es una pantalla grande debido a su formato alargado que consigue un tamaño de casi 7 pulgadas en el cuerpo de un móvil habitual. Da gusto ver contenidos en ella gracias al contraste, sus marcados negros y lo brillante de su pantalla. Todo ello de manera ágil por su velocidad de refresco. Quizá no sobresalga sobre el resto de terminales de gama alta ya presentados este 2020, pero cumple con creces en todos los aspectos.
Toda la potencia y con 5G
No se queda atrás tampoco en mis experiencias jugando a videojuegos con cargas gráficas exigentes. Ya sea Fortnite o Call of Duty Mobile, este Huawei P40 Pro lo mueve todo sin problemas, y con bastante solvencia, además. Ayuda que la pantalla sea de 90Hz y estos contenidos se adapten a esta velocidad de tasa. Pero tiene más que ver el procesador Kirin 990 que Huawei ya ha introducido en su móvil plegable. Un cerebro de 7 nanómetros con gran solvencia con la posibilidad de conectarse a redes 5G. Es decir, que viene preparado para el futuro inmediato de las conexiones.
Lo acompañan 8GB de memoria RAM, que no es la cantidad que se espera de un teléfono de gama alta, pero que no requiere de más para trabajar con total solvencia. El problema es que la moda sitúa esta cifra en los 12GB de RAM, aunque sea una cantidad poco menos que inútil para las tareas que se llevan a cabo en el móvil. Yo, desde luego, en esta semana de uso no he notado ningún parón ni ralentización que suele suponer el consumo de esta memoria.
Respecto al almacenamiento, el móvil que Huawei nos ha entregado de prueba llega con 256GB de capacidad. Más que suficiente para aguantar bastante tiempo haciendo vídeos en 4K y fotos con alta resolución antes de llenar la memoria. Además, no hay que olvidar que existe una ranura para tarjeta NM junto a la SIM (o debajo de esta, más bien). Así que es ampliable.
En cuanto a las conexiones no hay nada que haya echado en falta en este Huawei P40 Pro. Más allá del 5G, no se han olvidado del NFC, el Bluetooth 5.0, opciones avanzadas de Huawei Share para compartir pantalla y contenidos con el ordenador, WiFi direct, y un largo etcétera más. Por cierto, si ya tienes tus conexiones WiFi actualizadas a WiFi 6 este móvil puede alcanzar la velocidad de 2.400 Mbps.
Todo lo necesario para, en mi caso, conectar auriculares inalámbricos, gestionar la domótica de casa, tener siempre Internet y todo lo que se me ponga por delante. Todo salvo un puerto mini jack 3,5mm para auriculares, claro. Algo que desde un par de generaciones Huawei ha eliminado de sus móviles más top.
Más de un día de autonomía
La batería no se queda atrás en este Huawei P40 Pro. Mis pruebas me han llevado a disfrutar de todo un día de autonomía sin problemas. Es verdad que este análisis me pilla recluido en casa por el confinamiento para evitar la propagación del coronavirus COVID-19, lo que supone usar menos el GPS y los datos de Internet y más la conexión WiFi. Es decir, que he hecho un consumo menos habitual de la batería, pero aun así he aprovechado todo lo que he podido para jugar, tomar fotografías, ver vídeos y trastear con el terminal.
Suficiente como para cumplir el día sin problemas de ningún tipo. Aun siendo usuario intensivo. Y es que la pantalla es enorme y tiene una tasa de refresco de 90Hz y la resolución en modo Alta. Aún así he cumplido con más de 7 horas de pantalla activa y ritmos de carga que me han hecho olvidarme de cargar el móvil cada noche. Eso sí, me he tenido que cargarlo en otros periodos. Lo bueno es que la carga rápida que trae de serie es de 40W con cable, y de 27W si tienes una alfombrilla de carga inalámbrica. Por cierto, una batería que puedes compartir con otros dispositivos.
Nada que objetar aquí. Más bien resaltar que la batería que incluye este Huawei P40 Pro es de solo 4.200 mAh. Una cifra que puede parecer quedarse corta ante el resto de componentes que ha de nutrir, como la pantalla y el procesador. Sin embargo, la gestión de la misma resulta de lo más eficiente, sacándole un partido que ningún otro móvil de gama alta está sabiendo aprovechar con datos de batería más elevados. No sabemos cómo lo han logrado, pero en un móvil que ocupa pocos milímetros más de ancho y de largo que el Huawei P20 Pro han logrado superarse.
Seguridad muy ágil y cómoda
Proteger el móvil es algo ya natural para todos. Atrás quedaron los tiempos del dibujo imposible de un patrón que nadie pudiera descubrir. O un código que memorizar. Ahora basta con la huella, solo que en el Huawei P40 Pro tienes que ponerla sobre la pantalla. El sistema es ágil, tal y como pasaba en el P30 Pro. Pero lo que más me ha gustado es que también es más cómodo. El área que escanea la huella ha sido ampliada un 30%. Esto lo he notado al lanzar el dedo sobre el icono que queda marcado en pantalla. No te tienes que preocupar de acertar completamente con el dedo porque el área del lector ahora es más grande y resulta más cómodo para desbloquearlo. Y no he necesitado apretar ni marcar bien la huella, tan solo esperar ese medio segundo. Huawei asegura haber acelerado un 30% también el desbloqueo por este método, aunque es un dato que no he podido apreciar tanto como el tamaño del lector.
Más ágil sigue siendo el sistema de desbloqueo por reconocimiento facial. Tanto que asusta. Y es que basta con asomarte un poco mientras das un par de toques sobre la pantalla para que detecte tu cara. Más aún si activas el reconocimiento de cara al levantar el terminal. Si además evitas tener que deslizar el dedo para retirar la pantalla de desbloqueo una vez que te has identificado ante la cámara el proceso parece instantáneo. Es realmente cómodo y ágil.
Conclusiones tras una semana de uso
Es posiblemente una review sesgada puesto que no he tenido la comodidad y libertad que acostumbro para probar un móvil como si fuera de cabecera. No he salido de casa, no he experimentado lo que supone mi uso habitual con un dispositivo en movimiento y me he enfrentado a varios días sin las aplicaciones de Google hasta dar con la clave de su instalación. Sin embargo, no hay poca tela que cortar a la hora de hablar de este Huawei P40 Pro.
En cuanto al diseño hay que remarcar la calidad de la construcción, las sensaciones en la mano y el diseño de sus laterales curvados. Todos ellos. Un frontal que ahora sí está completamente protagonizado por una pantalla brillante y llena de color. Y una trasera donde el módulo de cámara, más bonito o más feo según quien lo mire, copa toda la atención. Es grande y sobresale, pero nada que una carcasa no iguale y proteja. Mi punto negativo aquí está en el peso y en esa cápsula tan grande. No pesa mucho más que la media, pero es algo que se aprecia en los primeros compases de su uso.
En cuanto al rendimiento no hay nada que objetar. Huawei ha hecho los deberes y demuestra que el Kirin 990 con sus capacidades 5G tienen mucho que decir. Incluso sin incluir los 12 GB de memoria RAM que se están viendo en otros móviles estrella de diferentes fabricantes. El funcionamiento es solvente y fluido, y los 90Hz de la pantalla junto a esta RAM y el chip gráfico cumplen con los juegos más exigentes. No he sufrido ningún parón durante toda la semana.
Pero lo mejor que he probado de este móvil son sus cámaras. La cantidad de detalle y la resolución de situaciones difíciles como bokeh a contra luz son lo que más me ha gustado. El modo apertura y el modo alta resolución están creados para la gente que disfruta con la fotografía. Y en este Huawei P40 Pro te puedes cansar de hacer retratos a absolutamente todo con una calidad que bien parece conseguida con una cámara réflex. Además el zoom ha sido mejorado con una estabilización óptica que ayuda a controlar los 50 aumentos. La calidad no es gran cosa en este caso, pero me ha servido para espiar detalles que mi vista no alcanza a ver. Una experiencia que en este P40 Pro han mejorado gracias a la Inteligencia Artificial.
Y la batería no se queda atrás. Resulta sorprendente que, con todos estos componentes, los 4.200 mAh ofrezcan más de 7 horas de pantalla encendida, pero lo hacen. Y si no la carga rápida de 40W está ahí para salvarnos la situación. En mi caso, desde casa todos estos días, no ha sido necesario, claro.
Pero el gran problema sigue siendo el que presiona a Huawei desde Estados Unidos. Este móvil no llega con las aplicaciones de Google instaladas. Lo que supone depender la AppGallery para hacerte con alternativas válidas o buscarte la vida en Internet. De momento existen fórmulas para saltarse estas limitaciones e instalar las aplicaciones de Google en el Huawei P40 Pro. Algo que me ha permitido hacer un uso normal de este móvil Android. No dudo que con otras aplicaciones la experiencia no sea igual de ágil y solvente, pero parece difícil acostumbrar al resto de usuarios. De momento habrá que esperar para ver cómo se soluciona esta situación.
Todo esto por un precio de 1.100 euros es la apuesta avanzada pero comedida de Huawei para lo que llevamos de 2020, por detrás de la versión Pro+ que han presentado. Un móvil que por componentes, construcción y posibilidades cumple para jugar en la liga más avanzada, incluso superar en ámbitos como la fotografía y la batería sobradamente. Y eso que los datos de su ficha no son tan atractivos como los de otros fabricantes. Ahora bien, la decisión de hacerte con un móvil al que tienes que parchearle aplicaciones de Google depende solo de ti.
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