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Timestamp: 2018-11-15 14:41:10+00:00

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Contreras López, Reebeca Elizabeth, La Tutela Penal de Bienes Jurídicos.
Capítulo IV Glendy
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Fundamento y fines del Derecho
penal. Una revisión a la luz de las
InDret 02/2011 Mercedes Pérez Manzano
Abstract
Este trabajo plantea una reflexión sobre un tema tradicional, los fines del Derecho penal, a partir de
la irrupción en el debate jurídico-penal de los neurocientíficos quienes se decantan por una
fundamentación preventivo general o preventivo especial de la pena. Más allá de sugerir el carácter
incompleto del análisis realizado por los neurocientíficos al referirse a la fundamentación del Derecho
penal, en el trabajo se identifican algunas de las aportaciones de la Neurociencia al debate de los fines
de la pena, señalándose algunos límites a la utilización legítima del tratamiento neurológico como
instrumento de prevención especial.
Recent neuroscientific discoveries begin to influence the legal discussion on classical topics such as
notion and ground of the mens rea and punishment justification (Retributivism v.
Consequentialism). This work deals with the arguments of neuroscientists, who defend a
consequentialist theory of Punishment – general deterrence or rehabilitation-, and point out the gaps
in their analysis and some potential contributions of the Neuroscience, especially in the field of
neurological interventions of violent criminals as a way to their rehabilitation or to lessen the risk of
recidivism. This paper also addresses the legitimate –ethical and legal- neurological treatment
Dieser Beitrag stellt die Betrachtung eines traditionellen Themas nämlich der Zwecke des
Strafrechts ab dem Zeitpunkt dar, in dem die Neurowissenschaftler in die strafrechtliche Diskussion
eingestiegen sind. Diese befürworten eine general- oder spezialpräventive Begründung der Strafe.
Über den Hinweis auf die von den Neurowissenschaftlern durchgeführte unvollkommene Analyse
der Begründung des Strafrechts hinaus werden in dem vorliegenden Beitrag einige der Beiträge der
Neurowissenschaft zu der Diskussion über die Strafzwecke hervorgehoben. Dabei werden einige
Grenzen der Verwendung der neurologischen Behandlung als Instrument der Spezialprävention
Title: Foundations and purposes of criminal law. A review in the light of the contributions of neuroscience.
Titel: Strafrechtsbegründung und Strafzwecke. Eine Revision im Lichte der Neurowissenschaften.
Keywords: Purposes of punishment, neuroscience, retribution, general deterrence, free will, guilt,
Palabras clave: Fines de la pena, neurociencia, retribución, prevención general, libre albedrío, culpabilidad,
Stichwörter: Strafzwecke, Neurowissenschaft, Vergeltung, Allgemeinprävention, Willensfreiheit, Schuld,
neurologische Behandlung.
Este trabajo ha sido realizado en el marco del Proyecto de Investigación “Avances en Neurociencias y
Responsabilidad Penal”, Ref: DER2008-01827. El origen del trabajo es una conferencia pronunciada en los
cursos de verano de la Universidad de Alicante y el encargo de Francisco Rubia de elaborar un artículo
para la Revista de Occidente. Los cambios introducidos respecto de ambas versiones de los textos son
numerosos y van más allá de la mera adición de citas bibliográficas, no presentes en ninguna de ambas.
Quiero agradecer a Juan Antonio Lascuraín la lectura de una primera versión del texto y sus valiosas
InDret 2/2011 Mercedes Pérez Manzano
2. Neurociencia y Derecho penal: una cuestión de método
3. Neurociencia, prevención y culpabilidad: ampliando las opciones
4. La prevención general, ¿es una opción válida y legítima de fundamentación del Derecho
4.1. Prevención general, libre albedrío, culpabilidad y Neurociencia
4.2. Prevención general negativa y legitimación de la pena
5. La prevención especial, ¿es una opción válida y legítima de fundamentación del Derecho
6. El tratamiento neurológico en el marco del Derecho penal del Estado de Derecho:
temores fundados e infundados frente al tratamiento neurológico
6.1. Dudas acerca del tratamiento neurológico
6.2. Algunos temores infundados sobre el tratamiento neurológico
7. Alguna conclusión
1. En el año 2004 un grupo de relevantes científicos alemanes publicaron un manifiesto1
poniendo de relieve las repercusiones que los avances neurocientíficos habrán de producir
de forma inevitable, en su opinión, en distintos sectores del saber en los próximos años.
Una de las áreas jurídicas especialmente afectada por los nuevos conocimientos
neurocientíficos es el Derecho penal en el que éstos incidirían no de forma accesoria, sino
en su núcleo esencial: en el fundamento mismo de la responsabilidad penal y de la pena.
La idea, expuesta de forma sucinta, es la siguiente. Las Neurociencias habrían refutado la
tesis de que el ser humano actúa de forma libre y voluntaria. Esta tesis constituiría el pilar
sobre el que se asientan las concepciones mayoritarias entre los penalistas sobre el
fundamento de la atribución de responsabilidad penal por la comisión de los delitos y de la
imposición de penas a sus autores, vinculadas ambas a la concepción retributiva del
Derecho penal. Como es sabido, el postulado clásico de la concepción retributiva del
Derecho penal reside en que la pena se justifica en la medida en que su imposición
“retribuye”, compensa, el daño causado por el delito que ha sido cometido de forma
culpable. Consustancial a la idea de retribución justa es que el sujeto que ha causado el
daño merezca la sanción y ésta sólo es merecida si el sujeto a quien se impone contaba con
la posibilidad de evitar la comisión del delito. Por consiguiente, la concepción retributiva
del Derecho penal aparece vinculada a la imagen del ser humano como sujeto libre, de
modo que, si, por el contrario, hubiera que partir de que el individuo está determinado en
su actuación, ni podría reprochársele su conducta, sino que, más bien, se haría acreedor de
1“Das Manifest, Elf führende Neurowissenschaftler über Gegenwart und Zukunft der Hirnforschung”,
Gehirn & Geist, 6/2004.
lástima por las pésimas cartas que le han tocado en suerte en la ruleta de la vida, ni
merecería la sanción penal, cuya imposición devendría entonces injusta desde la propia
perspectiva retributiva. Si la imagen de un ser humano que controla y dirige
conscientemente su conducta es falsa, carece de consistencia formular un juicio de
merecimiento de sanción –de reproche- contra quien ha realizado el delito, pues habría que
partir de que no ha podido hacer nada para evitarlo. Y si el reproche es inconsistente, la
imposición de la pena ya no puede fundarse en ser retribución del delito culpablemente
cometido. El Estado ya no podría justificar la imposición de la pena, al menos, frente al
autor del delito. En consecuencia, si la Neurociencia ha demostrado que el ser humano no
es libre, el Derecho penal debería buscar un fundamento de la imposición de penas ajeno a
la concepción retributiva si no quiere incurrir en irracionalidad2.
En el mencionado manifiesto, y en innumerables publicaciones neurocientíficas, se da
cuenta del cuestionamiento de la concepción del ser humano como sujeto libre a partir de
nuevos datos sobre el funcionamiento del cerebro alcanzados por los científicos; en especial
el cuestionamiento se sustenta en las conclusiones de los experimentos realizados por LIBET
en los comienzos de la década de los ochenta del pasado siglo3, reproducidos con
variaciones desde entonces por distintos grupos científicos, pero también se basa en los
estudios realizados acerca de la correlación entre déficits en el funcionamiento de
determinadas áreas cerebrales y la comisión de ciertas clases de delitos (delitos contra la
vida especialmente violentos, delitos sexuales).
En lo que atañe al cuestionamiento de la imagen del ser humano como ser libre, los
experimentos de LIBET evidenciaron que en el proceso de decisión y ejecución de un
movimiento, en apariencia voluntariamente decidido y ejecutado, existe actividad cerebral
no-consciente con carácter previo a la actividad cerebral consciente. Esta relación temporal
entre la actividad de las áreas cerebrales implicadas consciente y no-consciente se presenta
por los científicos como una prueba empírica contra la existencia de libertad de voluntad y
contra la imagen del ser humano como sujeto que domina con su propia decisión
consciente las acciones que realiza, pues “el consciente” ni inicia el proceso, ya que hay
actividad cerebral no-consciente previa, ni lo controla, porque la incidencia de la actividad
2 Cfr. por ejemplo, ROTH, G., “Willensfreiheit, Verantwortlichkeit und Verhaltensautonomie des Menschen
aus Sicht der Hirnforschung”, en DÖLLING, D., Jus humanun. Grundlagen des Rechts und Strafrecht. Festschrift
für E-J. Lampe zum 70 Geburstag, 2003, pp. 43 y ss.; EL MISMO, “La relación entre la razón y la emoción y su
impacto sobre el concepto de libre albedrío”, en RUBIA (dir.), El Cerebro: avances recientes en Neurociencia,
Comentarios introductorios, 2009, pp. 103 y ss.; ROTH, G./LÜCK, M./STRÜBER, D., “Willensfreiheit und
strafrechtliche Schuld aus Sicht der Hirnforschung”, en LAMPE/PAUEN/ROTH, Willensfreiheit und rechtliche
Ordnung, Surkamp, 2008, pp. 126 y ss., propugnan la modificación o al menos la clarificación de la
regulación del Código penal alemán en lo atinente a la inimputabilidad. En el ámbito americano cfr. por
ejemplo, GREEN, J./COHEN, J., “For the Law, Neuroscience Changes Nothing and Everything”, Philosophical
Transactions of the Royal Society B: Biological Sciences (359), 2004, pp. 1775 y ss.; GREELY, H.T., “Neuroscience
and Criminal Justice: Not Responsibility but Treatment”, Kansas Law Review, (56), 2008, pp. 1103 y ss.;
CASHMORE, A. R., “The Lucrecian Swerve: The Biological Basis of Human Behavior and the Criminal
Justice System, Neuroscience”, Proceedings of the National Academy of Sciences (107), nº 10, 2010, pp. 4499 y
ss., disponible en www.pnas.org/cgi/doi/10.1073/pnas.0915161107.
3 Entre otros, LIBET, B. /GLEASON, C.A./WRIGHT, E. W./ PEARL, D.K., “Time of Conscious Intention to Act in
Relation to Onset of Cerebral Activities (Readiness-potential): The Unconscious Initiation of a Freely
Voluntary Act”, Brain, (106), 1983, pp. 623 a 642; LIBET, B.. “Unconscious Cerebral Initiative and the Role of
Conscious Will in Voluntary Action”, Behavioral and Brain Sciences VIII, 1985, pp. 529 a 539.
/JONES. 77 y ss.. 1103 y ss. respecto de la delincuencia especialmente violenta./LAU. no se trata. no supone paralelamente la desaparición o destrucción de éste./STRÜBER. no obstante. Schuld und Strafe”.. CASHMORE.InDret 2/2011 Mercedes Pérez Manzano cerebral no consciente en el proceso impide lógicamente hablar de “control” en el sentido usual de la expresión. G. M./ROTH. K... Y en el marco de las teorías preventivas. H. 2008. MERKEL. se oponen prevención y retribución como las dos formas de responder la cuestión sobre el fin del Derecho penal. se apresuran a salir al paso de concepciones catastrofistas sobre los eventuales efectos devastadores que el abandono de la concepción retributiva del Derecho penal podría tener para la propia sociedad: el abandono de las concepciones retributivas del Derecho penal. 693 y ss. pp. Law Review. los neurocientíficos sostienen que cada vez hay más evidencia científica de que los autores de determinados delitos violentos presentan alteraciones en el funcionamiento de ciertas áreas cerebrales. ¿qué objetivo se intenta alcanzar con la imposición de las penas?. (56). En este contexto. H. siendo más ajustada la idea de que la propia configuración y funcionamiento cerebral constituyen los factores determinantes. Proceedings of the National Academy of Sciences (107). M. en GRÜN. (359)... 2. p.-J. D. G. suelen contestarse de dos maneras: las penas sirven para retribuir el daño causado con el delito./FRIEDMAN. disponible en http://ssrn. que es el punto de partida adoptado generalmente por los neurocientíficos. De otra parte. “Freiheitsgefühl. Philosophical Transactions of the Royal Society B: Biological Sciences. Son estos conocimientos los que socavarían las bases del Derecho penal de corte retributivo haciendo inevitable el abandono de dicha concepción del Derecho penal así como del modelo tradicional de juicio de culpabilidad.. Los neurocientíficos. O. al menos preponderantes. Masstäbe der Hirnforschung für das Strafrecht. entonces. de erradicar las cárceles ni tampoco el Derecho penal. 2004. 4 . se trataría sólo de modificar los fundamentos del Derecho penal: bastaría con reformar el concepto de culpabilidad tradicional y el modelo de fundamentación de la pena. C. de la actuación de los delincuentes especialmente violentos4. GREEN.. de modo que no parece fundado sostener que han cometido el delito por decisión voluntaria y controlando en todo momento su propia conducta.. los neurocientíficos defienden las virtudes de la prevención especial y sobre todo del “tratamiento neurológico” como forma de lucha contra el delito5. en la terminología anglosajona más asentada. 2008. MOBBS. G. o tienen como finalidad evitar la futura comisión de delitos. J. la estabilización del ordenamiento jurídico. “Law./COHEN. se refieren al pensamiento utilitarista genérico. R. 2008. pp. Si desde una perspectiva retributiva el Derecho penal se legitima por retribuir el daño causado por el delito. se dice.com/abstract=982487. Conforme al planteamiento más simple de la cuestión. GR.defiende la prevención general positiva. 5 Por ejemplo. esto es.. responsibility and the brain” PLoS Biology 5 (4)./LÜCK. pp. defienden el tratamiento preventivo especial. 1775 y ss. 137. 2007. en LAMPE/PAUEN/ROTH. Entmoralisierung des Rechts.. A. pp. D. la prevención mira al futuro –a la evitación de delitos-. J.T. pues los delitos seguirán sancionándose con penas. adaptándolos a los nuevos conocimientos./ROTH. D. o concepciones retributivas por concepciones utilitaristas. pp. Las preguntas ¿para qué sirve el Derecho penal?. Willensfreiheit und rechtliche Ordnung. los neurocientíficos proponen cambiar retribución por prevención. 2010. Surkamp. 4499 a 4505) y GREELY. desde una concepción preventiva la legitimación del Derecho penal 4 ROTH. o. C. Si la retribución mira al pasado –al delito ya cometido-./FRITH.
F. precisamente de aquel ciudadano que con su conducta delictiva ha alterado la paz social y lesionado los derechos de los demás. Veamos. El Derecho penal es la rama del ordenamiento jurídico que pretende resolver el conflicto social generado por la comisión de delitos. la alternativa misma y los argumentos para optar por retribución o prevención no son nuevos. El Cerebro: avances recientes en Neurociencia. que. sin embargo. 2009. esta revolución no parece suponer una gran transformación del Derecho penal. ya que se trataría sólo de cambiar retribución por prevención y.por lo que la cuestión de si el Derecho penal debe utilizar una estrategia preventiva o retributiva en la lucha contra el delito no puede resolverse apelando sólo a los conocimientos científicos. como prevención general –la pena se impone. el control de los delitos por el Derecho penal se realizará incidiendo en el funcionamiento del cerebro del delincuente a través del “tratamiento neurológico” adecuado. la defensa realizada por algunos neurocientíficos de la sustitución de la fundamentación retributiva del Derecho penal por una fundamentación preventiva del mismo. En todo caso. a pesar del carácter añejo o simplista del planteamiento. pues dicha sustitución compromete mucho de nuestro modelo de sociedad. al afectar la pena a su libertad ambulatoria o a otros derechos. “Comentarios introductorios”. de un lado. de modo que nos afecta a todos más de lo que. utilizando para ello la restricción de la libertad ambulatoria. El Derecho penal protege la libertad de todos los ciudadanos en la vida social restringiendo la libertad.. Esta preferencia puede parecer obligada a partir de sus postulados neuro-deterministas: si el ser humano está determinado en su actuación y la conducta es consecuencia del funcionamiento cerebral. restringe la libertad general de actuación. porque en el Derecho penal anda en juego la libertad –la que protegemos y la que restringimos. por 6RUBIA. A pesar de que se ha sostenido6 que la Neurociencia está provocando la cuarta gran revolución científica.). restringe la libertad de los culpables de los delitos. a primera vista. merece una nueva reflexión aunque solo sea a los efectos de recordar viejos argumentos. o se amenaza con su imposición. 98. p. parecen haber valorado los neurocientíficos. la oposición retribución/prevención resulta un modo excesivamente simplista de presentar el debate actual sobre los fines del Derecho penal. protegiendo los bienes jurídicos más importantes para la convivencia social frente a los ataques más intolerables. y. De las dos formas de entender la prevención. entre los neurocientíficos se observa una cierta tendencia a argumentar en favor de la prevención especial como fundamento y contenido de la pena. de otro. De hecho esta polémica no deja de parecer añeja a los penalistas o. en realidad. incluso. o la restricción de otros bienes o derechos. para evitar que la comunidad en general delinca- o como prevención especial –la pena se impone para evitar que se cometan nuevos delitos por quien ya ha delinquido-. en RUBIA (dir. 5 . Es por ello.InDret 2/2011 Mercedes Pérez Manzano deriva de ser socialmente útil. máxime si se trata de sustituir la retribución por la prevención especial. 3. pues mediante la prohibición de conductas acota el marco jurídicamente posible de actuación libre –libre de consecuencias jurídicas negativas para quien las realiza-. del beneficio social que proporciona evitar la comisión de delitos.
John SEARLE comienza su artículo “Free Will as Problem of the Neurobiology”9 afirmando que la “persistencia del problema tradicional de la libertad de voluntad [le] 7 Sobre ello.y. Por el contrario. Pero la selección concreta de cuál o cuáles de entre ellos deben fundamentar en general el Derecho penal. 6 . 217 y ss. ponderados a partir de los parámetros valorativos del modelo de Estado constitucional de Derecho.para la eficacia del Derecho penal. 2007. se trata de una decisión valorativa que depende del propio modelo constitucional de configuración social 8: si. de cuál sea el marco de efectos posibles de la pena no derivan de forma inmediata argumentos sobre la mejor estrategia del Derecho penal. Ciertamente. 1990. 1990.. depende también de que por su configuración y mediante la utilización de sus instrumentos el Derecho penal genere mayores beneficios que costes. por todos. no será legítima la restricción de la libertad que implica-. esto es. pues solo puede ofrecer datos sobre los procesos de funcionamiento del cerebro que posibilitan la interacción entre las normas penales y el individuo. Columbia University Press. hemos decidido que la tortura no es una opción a considerar por ser ilegítima en el Estado Constitucional de Derecho. es decir. de que pueda cumplirlos –pues si no es eficaz en su consecución. Pero de la explicación de cómo actúa la pena. o específicamente la pena. M. la decisión relativa a una fundamentación preventiva o retributiva de la pena solo debe tomarse teniendo en cuenta también las consecuencias que se derivan de la asunción de una u otra estrategia en la legitimidad del Derecho penal. tampoco podrán constituir opciones razonables si chocan con valores constitucionales. 37 y ss. 217 y ss. M. 221 y ss. 8 Sobre ello.. pp. realiza un uso derrochador y sin sentido de la restricción de la libertad. Reflections on Free Will.relativos al funcionamiento o eficacia de la pena y del Derecho penal. por muy eficaces que sean ciertos tratamientos neurológicos. de otro. Las teorías de la prevención general positiva en la fundamentación de la imputación subjetiva y de la pena. PÉREZ MANZANO. la eficacia de los mecanismos penales es condición de su racionalidad. PÉREZ MANZANO. medidos éstos en términos de los márgenes de libertad social que protege y restringe.. pues de nada sirve asignar a la pena fines que científicamente se evidencia que no puede cumplir. pp. de que los fines que se le asignan sean en sí mismos legítimos -pues si no lo son. por muy eficaz que pudiera ser la tortura. J. 221 y ss. “Freedom & Neurobiology. aportan datos que explican el funcionamiento de las normas penales como instrumento de conformación de conductas: la Neurociencia contribuye a explicar las condiciones –neurológicas. y. Y sobre todas estas cuestiones las aportaciones de la Neurociencia son poco relevantes. Culpabilidad y prevención. en particular. 4.. 9 Cito por SEARLE.. Language and Political Power“. la decisión sobre la asignación de determinados fines a la pena o al Derecho penal. pp.InDret 2/2011 Mercedes Pérez Manzano esencia. no aportan sino datos susceptibles de ser ponderados desde una perspectiva valorativa. Culpabilidad y prevención. no puede realizarse sólo a partir de los datos –neurocientíficos o no. los datos de las investigaciones neurocientíficas pueden ser útiles para la racionalización del Derecho penal al contribuir a definir el espectro posible de efectos-fines de la pena. Las teorías de la prevención general positiva en la fundamentación de la imputación subjetiva y de la pena. por todos. La legitimación del Derecho penal7 depende. Por tal razón. por último. de un lado. tomando en consideración los efectos que la misma tiene en la justificación de la propia restricción de la libertad que éste comporta.
829 y ss. que no es otra cosa que encontrar un modelo legítimo de Derecho penal. “Individuo y persona.10. disponible en http://www. 247 y ss. Sobre la imputación jurídico-penal y los resultados de la moderna investigación neurológica”.. Working Papers Series. Desde una perspectiva filosófica. pp. University of Illinois Law Review. M.. pp. apoyándose en WITTGESTEIN. filosofía y derecho”./PATTERSON. La primera cuestión sobre la que debemos reflexionar es si y en qué medida las objeciones expresadas por los neurocientíficos afectan a las fundamentaciones sobre la justificación del Derecho penal10. 1211 y ss. Ponencia presentada al Seminario Neurociencia. 2010. que al Derecho penal no le afecta la Neurociencia porque el tipo de verdad que le interesa al Derecho penal y que se alcanza en el proceso no es la verdad científica. PATTERSON. NARVÁEZ. (117). 1216. En primer término. [afirma] no parece que hayamos hecho muchos progresos”. Teoría funcional de la pena y de la culpabilidad. Zeitschrift für die gesamte Strafrechtswissenschaft. W.. las aportaciones de la Neurociencia a la polémica merecen una reflexión. G. libre albedrío. sino una verdad formal. como lo ha sostenido HASSEMER. también admite ahora que el Derecho penal no puede dejar de tener en cuenta determinados conocimientos científicos. porque al Derecho penal no le afectan los conocimientos científicos. 12 Por todos.edu/FilosofiadelDret/Workingpapers/tabid/12181/language/caES/Default. 169 y ss. en CANCIO/FEIJOO.aspx 11 HASSEMER. “Grenzen des Wissens im Strafprozess. pues los criterios en los que basamos la atribución de estados mentales.udg. Se trata de una cuestión de naturaleza metodológica que puede ser contestada de distintas maneras. pp. En el polo opuesto a esta tesis se encuentran quienes defienden la absoluta dependencia del Derecho penal de los conocimientos 10 Esta cuestión refleja un aspecto particular de la más general referida a la relación entre Ciencia y Filosofía. I. Tras todos estos siglos de escritos acerca de la libertad de voluntad. o Ciencia y Ciencias Sociales y Humanas. [es traducción de FEIJOO de “Individuum und Person. 2010.InDret 2/2011 Mercedes Pérez Manzano parece algo así como un escándalo.2010 en la UAM y “Notas sobre neurociencia. nos preocupa. (121).S. pp. pues tener en cuenta las características del objeto de regulación incide en la propia racionalidad de la regulación.]. Neuvermessung durch die empirischen Wissenschaften vom Menschen?”. Strafrechtliche Zurecnung und die Ergebnisse moderner Hirnforschung”. no son conceptos de carácter empírico sino normativo12.. no obstante. D. tienen naturaleza normativa13. Legal Theory and Philosophy. PARDO. 2. Sobre la cuestión cfr. 2008.S. JAKOBS. que no restrinja más derechos que los estrictamente necesarios para mantener la paz social. Zeitschrift für die gesamte Strafrechtswissenschaft. se puede sostener que para la comprensión de la conducta humana no es suficiente referirnos a la actividad neuronal que la posibilita.. Y. D. 13 PARDO.. que tuvo lugar el 27. La primera respuesta que puede darse a esta cuestión es que dichas objeciones no vinculan al Derecho penal. JAKOBS. necesarios para la atribución de acciones a las personas. 4. Se puede defender también que el Derecho penal construye sus propios conceptos de forma independiente del conocimiento científico. M. a los penalistas. en la que habrá que ponderar no sólo los argumentos científicos o no sólo los argumentos de cualquier índole aducidos por los científicos. de modo que la libertad que sustenta el juicio de culpabilidad. Universidad de Girona. Neurociencia y Derecho penal: una cuestión de método 1. 1211 y ss. se puede defender. Sirvan estas páginas para poner de relieve la importancia de lo que. 2009. “Philosophical Foundations of Law and Neuroscience”.. nº 10. University of Illinois Law Review. “De cómo aclarar el impacto de la Neurociencia sobre el Derecho: el caso de la responsabilidad subjetiva”. 7 . 2005. Escandalosa o tan solo recurrente. (4). fruto de un procedimiento reglado cuyo objetivo es la resolución consensual del conflicto y no la búsqueda de la verdad11. pp. en la misma línea. y la propia culpabilidad. responsabilidad penal.
la conducta humana. el Derecho penal no puede vivir al margen de los conocimientos científicos siempre que incidan de algún modo en su objeto de regulación. En mi criterio. el conocimiento de los procesos neurológicos es necesario para comprender el funcionamiento del Derecho penal. p. RUBIA. 15 Cfr.com/content/xw1843013257j313/fulltext. 2 disponible online en http://www. al intimidar o al reafirmar el ordenamiento jurídico. Objeto central de reflexión de la Neurociencia es el funcionamiento del cerebro y el conocimiento del funcionamiento de los procesos cerebrales es necesario para comprender la generación de la conducta humana. el objeto de regulación de las normas –legales o morales-. ya que responsabilizar a alguien por su conducta y exigirle el cumplimiento de la norma requiere un sujeto con ciertas capacidades psíquicas o cognitivas –imputable. a su vez. 2009. C. F. si bien entiende que la toma en consideración de las aportaciones de la Neurociencia no implica necesariamente la modificación del modelo de fundamentación del Derecho penal. Creo también que no es misión del jurista seleccionar qué datos científicos va a tomar en consideración una vez que están asentados en la comunidad científica y siempre que se refieran a aspectos de la conducta 14 Cfr. De modo que las aportaciones de la Neurociencia son fundamentales para entender los mecanismos psicofísicos que posibilitan la propia eficacia regulativa de conductas del Derecho. del sentido del propio elemento del delito en el que inciden y de acuerdo con las pautas valorativas del Estado Constitucional de Derecho.y para saber cuándo el sujeto que infringe la norma ha actuado bajo el funcionamiento de un proceso psíquico adecuado que no le imposibilita el cumplimiento de la norma. necesitamos los conocimientos científicos15.K. Por ejemplo. sobre las conexiones entre los niveles de funcionamiento sub-personal (cerebral) y del nivel personal (la realización de la conducta humana). ROBINS. por tanto..InDret 2/2011 Mercedes Pérez Manzano neurocientíficos y su necesaria transformación en la actualidad para fundamentar sus fines y configurar sus instrumentos –responsabilidad y consecuencias jurídico-penales. de otro. Datos de la revolución neurocientífica. como de forma colectiva evitando que la generalidad delinca.pdf.springerlink. El fantasma de la libertad../CRAVER. para mejorar sus instrumentos y para fundamentar racionalmente sus elementos conceptuales y sus fines. S. pues. La explicación del funcionamiento de los procesos neurológicos es así fundamental para entender el funcionamiento del Derecho penal como mecanismo que pretende incidir en la conducta de los ciudadanos mediante la sanción. 2010. los conocimientos científicos son datos brutos que los penalistas valoramos en atención a los fines y funciones del Derecho penal. Neuroethics”. “No Nonsense Neuro-law. de un lado. y. entender el cerebro es fundamental al menos en la determinación de la inimputabilidad. tanto de forma individual en quien ha delinquido al imponérsele la pena.a partir de las aportaciones de la Neurociencia14.F. en la que me sitúo. 2. 8 . Frente a ambas alternativas cabe una tercera posición intermedia. cuyo punto de partida reside en que el Derecho penal no puede vivir al margen de los conocimientos científicos. los nuevos datos e investigaciones neurocientíficos deben ser tomados en consideración en la teorización y configuración legal de los fines e instrumentos del Derecho penal. porque existen construcciones teóricas que permiten compatibilizar el determinismo con la noción de responsabilidad penal. que constituye.
procedan de la Neurociencia o de otras ciencias. 2001. en esencia. cfr. I. 173 y ss. sino que requiere el examen de la conducta humana en su dimensiones social y moral y con los instrumentos conceptuales propios de la Filosofía social. 1244 y ss. Culpabilidad y prevención: las teorías de la prevención general positiva en la fundamentación de la imputación subjetiva y de la pena. 1231 y ss. o las Ciencias Criminológicas que estudian específicamente la conducta criminal y que utilizan los conocimientos generales de las Ciencias sociales16. Rasgo esencial de la conducta humana es que la toma de decisiones de actuar se efectúa de acuerdo con razones. Introducción a la Criminología. Sozialwissenschaften im Studiums des Rechts. II. 1973. pp.. de modo que el Derecho penal tampoco puede construir su fundamentación y sus instrumentos sin tener en cuenta otras ciencias de la conducta como la Sociología y la Psicología. EL MISMO. HASSEMER. 1990. esto es. si los conocimientos neurocientíficos hubieran refutado la existencia del libre albedrío. 1980.S.. IV 1979. 38 y ss. pp. 1973. Einführung in die Grundlagen des Strafrechts. no sólo un ente biológico.. U. 1211 y ss. Una visión general sobre el tema puede verse en MIR./PATTERSON. HASSEMER... la Neurociencia no es la única disciplina científica que aporta datos relevantes sobre la conducta humana. M. creo también que la fundamentación legítima del Derecho penal no es una cuestión que pueda resolverse solo con datos científicos. Introducción a las bases del Derecho penal. W. 16 La Ciencia penal nunca se ha construido al margen de las Ciencias Sociales aunque la influencia de éstas en las concretas fundamentaciones del Derecho penal son variables. Neuere Theorien von Kriminalität und Strafe. PÉREZ MANZANO. Sobre la caracterización del Derecho penal como ciencia social y sus implicaciones y el debate desarrollado en Alemania en los años setenta y ochenta del pasado siglo. Por dicha razón creo que. W./SACK. Y tampoco la aproximación científica a la conducta humana es ni única ni suficiente forma de análisis de la misma./SCHROTH. Por consiguiente. especialmente. por MUÑOZ CONDE y ARROYO ZAPATERO. como también la Filosofía moral aporta elementos fundamentales para la comprensión de la conducta humana. M. sean éstas ciencias sociales o ciencias puras. Ahora bien. el ser humano es. igualmente relevantes son las aportaciones de la Filosofía de la mente para analizar el lado subjetivo de la conducta humana. D./MUÑOZ CONDE. S. Theorie und Soziologie des Verbrechens. W. 1976. Seminar Abweichendes Verhalten..InDret 2/2011 Mercedes Pérez Manzano humana y de su relación con las normas.. Por último.. en este ámbito del análisis valorativo de los fines del Derecho penal. 9 . el punto de partida que adopto es que el Derecho penal no puede desconocer las aportaciones científicas relativas a la conducta humana. interactúa. pp. K. 1978. III 1977. 1984. de modo que el análisis de los mecanismos regulativos de la conducta humana no puede dejar de contemplar la propia esencia de la misma. (4)./LÜDERSSEN.. University of Illinois Law Review. NEUMANN. se desarrolla y adquiere identidad en el marco de las propias relaciones sociales. 1981 (trad. Y la comprensión y evaluación del actuar basado en razones no es completa si se reduce al análisis de su dimensión psicofísica.. que se comunica. sino un ser social. 1975. HASSEMER. Fundamentos del Derecho penal. 17 PARDO. 2010. a la explicación de los mecanismos neurofisiológicos que lo posibilitan17.. B. K. 1216. 1249 y s. deberíamos construir un concepto de culpabilidad que superase las objeciones científicas. moral o de la mente. LÜDERSSEN. además de los de otras disciplinas científicas.
“El principio de culpabilidad”. pp. En segundo término. 1990. capítulo 19. es una prescripción normativa que coincide con la autoconciencia del ser humano de ser libre (ROXIN.. la libertad.. Schweizerische Zeitschrift für Strafrecht . conforme a ella. 222 y ss. es decir cuando tiene inalteradas de forma suficiente sus capacidades de ser influido por la norma penal y por la pena (GIMBERNAT. EL MISMO.]. por ejemplo. pp. Culpabilidad y prevención: las teorías de la prevención general positiva en la fundamentación de la imputación subjetiva y de la pena. 1978. S.. “Culpabilidad y prevención en Derecho Penal”. voy a mencionar algunas de las opciones teóricas que se han defendido entre penalistas y filósofos. todas ellas ajenas a la defensa aislada de la prevención especial y del tratamiento resocializador. 93 y ss. pp. E. 356-376. Allgemeiner Teil. podrían seguir manteniéndose a pesar de las críticas de la Neurociencia. pp. CPC. debo mencionar la teoría de la motivación vinculada a la prevención general. Culpabilidad y prevención: las teorías de la prevención general positiva en la fundamentación de la imputación subjetiva y de la pena. 41 y ss. pp. la concepción clásica de ROXIN. Sin pretensiones de exhaustividad ni de profundizar en cada una de ellas. de momento sólo enunciaré las tesis de la culpabilidad construidas con la pretensión de inmunizarla frente a la polémica del libre albedrío19 y que. en consecuencia. 1976. prevención y culpabilidad: ampliando las opciones Asentar un punto de partida metodológico no es la única exigencia para la racionalización del análisis de este tema. he de citar la 18 Cfr. C.. Estudios de Derecho penal. 671 y ss. OCTAVIO DE TOLEDO-HUERTA)21. Culpabilidad y prevención: las teorías de la prevención general positiva en la fundamentación de la imputación subjetiva y de la pena. trad. 19 Sobre la polémica en Derecho penal en los años sesenta-ochenta del pasado siglo y las soluciones apuntadas. pp. MIR. 1990. 65 y ss. la norma penal cumple su función de evitar que los ciudadanos delincan porque la pena incide como un factor motivador en la mente del individuo. de modo que una persona es culpable cuando al realizar el delito es normalmente motivable por las normas. PÉREZ MANZANO. 3. capítulo Tercero.. PÉREZ MANZANO) 20. 20 Cfr. 118 y ss. Se ha defendido un concepto de culpabilidad como “accesibilidad a la norma”. MIR. EL MISMO. cfr. Función de la pena y teoría del delito en el estado social y 10 . Strafrecht.. Cuestiones preliminares. CPC. pp. En tercer lugar. ajeno a la polémica científica sobre la concepción del ser humano como libre o determinado. 1987. M. M.. 21 Cabría una justificación de la pena frente a la sociedad de tipo preventivo-general [es clásica en España la fundamentación de GIMBERNAT. 1980. PÉREZ MANZANO..InDret 2/2011 Mercedes Pérez Manzano cumplen una función esencial los argumentos aportados por el marco valorativo de la propia Constitución española18. Santiago de Compostela. publicado en castellano como “¿Qué queda de la culpabilidad en Derecho Penal?”. “¿Tiene un futuro la dogmática jurídico-penal?”. F. 2006.. III Jornadas de Derecho penal. Über den materiellen Schuldbegriff. SILVA SÁNCHEZ. 1981 (antes en Problemas actuales de Derecho Penal y Procesal.. (104). Neurociencia. partiendo de que la libertad en la que se sustenta el juicio de culpabilidad tradicional se mueve en un plano distinto al empírico. GA. MUÑOZ CONDE. tesis que se impuso en la doctrina española de los años setenta y ochenta del pasado siglo. 1986. EL MISMO. 1990. PÉREZ MANZANO. MUÑOZ CONDE. Las tesis defendidas se mueven entre la reformulación del concepto de culpabilidad y la defensa de la prevención general en sus distintas versiones. Para tomar partido de manera fundada sobre un modelo de fundamentación del Derecho penal hay que conocer cuáles son las opciones posibles y analizar con precisión las implicaciones de todas ellas o al menos de las esenciales. epígrafe 1. M. 4ª ed.. se afirma. en “Was bleibt von der Schuld im Strafrecht übrig?”. De la prevención general me ocuparé con posterioridad. 1971)..
que con base en la teoría del discurso de HABERMAS. de modo que o partimos de que el sujeto es dueño –relativamente. EL MISMO..). 24 Esta es la pretensión de la clásica tesis de la culpabilidad por el carácter de ENGISCH. 168./ROTH. EL MISMO. K. PAUEN. de modo que una elección fundada requiere valorar al menos las opciones esenciales y una opción fundamental es la reconstrucción de la propia culpabilidad. GÖPPINGER /P. Strafrecht. B. y por una fundamentación preventivo general positiva del Derecho penal25. 2009.M. Schuld und Verantwortung. Die Grundlagen und die Zurechnungslehre. 2008.. Studien zur personalen Zurechnung strafbaren Unrechts im demokratischen Rechsstaat. Schuld und Kommunicative Freiheit. 1981.. de modo que aún defendiendo las posibilidades del tratamiento neurológico para ciertos delincuentes violentos. Freiheit. democrático de derecho. o la responsabilidad penal deja de tener su sentido de juicio personal en el que se responsabiliza a alguien de lo que ha hecho. 135 y ss.). M. conforme a la cual la culpabilidad se atribuye para la estabilización de la norma. 1965) o las de la culpabilidad como manifestación de la propia personalidad defendida por MOLINA en España (MOLINA. p. 1982.. 91 y ss.. Sozialtherapie-Grenzfragen bei der Beurteilung psychischer Auffälligkeiten im Strafrecht. 134 y ss. G. en RUBIA (dir. 2ª ed. (Die Lehre von der Willensfreiheit in der strafrechtsphilosophischen Doktrin der Gegenwart. “Autocomprensión humana. parece decantarse ahora por el modelo compatibilista de la culpabilidad como manifestación de la propia personalidad. EL MISMO./STRÜBER. en CANCIO/FEIJOO (ed. M... 127 y ss. “¿Culpabilidad sin libertad?”. F. 1982. 2009. FEIJOO. y. Schuld und Strafe”. FRANKFURT. En este sentido es justo mencionar que uno de los impulsores del manifiesto de 2004. M.. MARTÍN LORENZO. Teoría funcional de la pena y de la culpabilidad. 2008. 25 Cfr. pp. “Freiheit. 41 a 71.. Bases para la atribución legítima de responsabilidad penal. o PAUEN en Alemania (PAUEN. por ejemplo. Con la mera enunciación de todas estas tesis sólo quería poner de relieve que son muchas las opciones posibles... Allgemeiner Teil. o como la del filósofo americano H. Willensfreiheit und 11 ./LÜCK.. he de resaltar los variados intentos de construir un concepto de culpabilidad compatible con el determinismo que vinculan culpabilidad y personalidad y se conectan con concepciones clásicas como la del filósofo y penalista alemán ENGISCH.. 229 y ss.). Un estudio sobre la teoría de la pena y las funciones del Derecho penal. quienes sostienen que un hecho delictivo ha sido cometido de forma culpable cuando es expresión de la propia personalidad de su autor24. 23 GÜNTHER. 2005. 2ª ed. Willensfreiheit und rechtliche Ordnung. pp. simplemente apuntaré que soy de la opinión de que difícilmente se puede hacer responsable a nadie por algo que no está en su mano modificar. 2008. Una investigación sobre el fundamento material de la culpabilidad. 22 JAKOBS. Parte General. Por último. En cuarto lugar. argumentado por M. G. Grundzüge einer naturalisticher Theorie der Willensfreiheit. 2ª ed. pp. EL MISMO. cuando la imposición de la pena es necesaria para dicha estabilización por no existir otra alternativa para resolver el conflicto creado con el delito y para mantener la norma como regla de conducta22. pp. Retribución y prevención general. La exculpación penal. Sobre la cuestión de si estas tesis compatibilistas consiguen sus objetivos no me voy a pronunciar aquí en extenso. ROTH.. 295 y ss. por tanto.). Derecho penal. G. en H. 1985. E. D. se apoyan en la idea de persona deliberativa (GÜNTHER. 46. en LAMPE/PAUEN/ROTH (edit. /HUERTA. 2007. ROTH. 207 y ss. ha comenzado a ampliar su punto de mira. 2ª ed. Freiheit? Mögliche und unmögliche Konsequenzen der Hirnforschung. MARTÍN LORENZO).. 2002. El Cerebro: avances recientes en Neurociencia.. E. Responsabilidad jurídica y libertad. neurociencia y libre albedrío: ¿se anticipa una revolución?”.de conformar su personalidad. OCTAVIO DE TOLEDO. p. G. Sobre el concepto de Derecho penal. OCTAVIO DE TOLEDO.InDret 2/2011 Mercedes Pérez Manzano reconstrucción de la culpabilidad con base en la prevención general positiva realizada por JAKOBS. o se sustentan en la “disposición jurídica mínima” como sustituto del poder actuar de otro modo (FEIJOO)23.. pp. he de aludir a las tesis “comunicativas” de la culpabilidad. S. en LAMPE/PAUEN/ROTH. PAUEN..). 1991. pp. Illusion.. En este contexto deben citarse las tesis de PAUEN en Alemania o de MOLINA en España. 2008. pp.. BRESSER. 2ª ed.
las comunicativas y las compatibilistas. Masstäbe der Hirnforschung für das Strafrecht. libre albedrío. sólo se han ocupado de un modelo de culpabilidad. La prevención general ¿es una opción válida y legítima de fundamentación del Derecho penal? 4. de otro lado. la primera cuestión a analizar es si la prevención general presenta los mismos déficits de fundamentación empírica que la retribución. el más clásico. pp. 103 y ss. Festschrift für E-J.. Bien es cierto que en sus primeros escritos los planteamientos de ROTH eran mucho más radicales. En el contexto de refutación del libre albedrío. 114. pp. pues han llegado a sus conclusiones tomando en consideración sólo una parte de las hipótesis posibles y sólo una parte de los argumentos que se refieren a ellas: sólo se han tomado en consideración los déficits de fundamentación de las concepciones retributivas. a las teorías preventivas y a las otras concepciones de la culpabilidad.. el vinculado a la intimidación. las normativas. Esta forma de aproximación a las teorías de la prevención marcará el análisis de las teorías de la prevención general (4. 2008./ROTH. 4. pp. Jus humanun. pero también el del tratamiento neurológico como instrumento de resocialización del delincuente (6. sin ocuparse de los eventuales déficits de las fundamentaciones preventivas. y sólo de un modelo de prevención general. analizaré las distintas versiones de la prevención desde una perspectiva valorativa.1. pues si así fuera. K. La respuesta a esta primera cuestión no rechtliche Ordnung. ROTH. y. G.)./FRIEDMAN. G. 135. 2003./ROTH. Se trata del carácter incompleto de su análisis. MERKEL. 2008. En el acercamiento a estas teorías consideraré varias perspectivas: de un lado.. En realidad su cambio de orientación se ha producido en textos que firma en coautoría con otros autores que defendían estas tesis antes. en GRÜN.. D. Prevención general. Entmoralisierung des Rechts. quisiera llamar la atención sobre el que me parece es el principal déficit metodológico de la defensa de las tesis preventivo-especiales realizada por algunos neurocientíficos. culpabilidad y Neurociencia 1.). 126 y ss. valoraré las teorías preventivas desde la óptica de la polémica libre albedrío-determinismo para precisar en qué medida afecta a las distintas versiones de la prevención la “refutación” neurocientífica de la libertad del ser humano u otros conocimientos aportados por la Neurociencia. A pesar de las excepciones. sería irracional sustituir una fundamentación retributiva por una fundamentación preventiva del Derecho penal. G..InDret 2/2011 Mercedes Pérez Manzano 3. en DÖLLING. 12 . En este trabajo sólo me voy a ocupar de forma introductoria de las fundamentaciones preventivas del Derecho penal con la sola pretensión de incorporar al debate argumentos y perspectivas que deberían ser tomadas en consideración con mayor detenimiento y profundidad. me ocuparé de la cuestión relativa a si la prevención presenta déficits empíricos similares a los déficits apuntados respecto de la retribución. 77 y ss. Lampe zum 70 Geburstag.. Para tener un marco completo de las opciones. M. GR. las preventivas. aunque sea de forma sucinta. finalmente. probablemente debido al desconocimiento del debate penal y filosófico más moderno. Grundlagen des Rechts und Strafrecht. resulta necesario referirse.) y de la prevención especial (5.-J.
Como los experimentos de PAULOV evidenciaron. de manera que la imposición de la pena constituye un acto de reafirmación del ordenamiento jurídico27. 40). Pues bien. 29 Sobre el modelo de sujeto al que apela la prevención general como intimidación cfr. es compatible con un modelo determinista de ser humano28. PÉREZ MANZANO. “cualquiera que fueran las razones por las cuales el individuo respeta la ley.J. C. 13 . su carácter de agente moral. A. 1808. 1981 (antes en Problemas actuales de Derecho Penal y Procesal. E. del temor al castigo –intimidación. la inhibición de conductas delictivas generada por la amenaza de la pena. 17 y ss. sin entrar en demasiadas precisiones. pp. o de que..) y FEUERBACH. la sanción no respetaría la autonomía. la prevención general entendida como intimidación. 39). 1764. (Tratado de la legislación civil y penal. 39 y ss.como de que consideren justo el contenido de la norma. 27 Sobre las distintas versiones de la prevención general positiva. esto es. De otro lado. Conforme a la prevención general positiva que los ciudadanos no delincan no depende tanto. en la terminología kantiana. Hay dos formas de entender la prevención general. LARRAURI de Censure and Sanctions. Conforme a ella. Revision der Grundsätze und Grundbegriffe des Positiven Peinlichen Rechts. la que se denomina prevención general negativa y que se corresponde con la idea clásica de intimidación..A. mientras que existen dudas acerca de la compatibilidad de la prevención general positiva con una concepción determinista del ser humano. 112 y ss. con un modelo de sujeto que no es concebido como agente moral. pp. coacción psicológica o disuasión. Estudios de Derecho penal. con independencia del juicio que les merezca el contenido de la regla de conducta que impone. La explicación del efecto preventivo se formula. pp. por todos. 1990. 28 Sobre la cuestión por todos GIMBERNAT. la evitación de los delitos se alcanza mediante el efecto intimidatorio que la amenaza de pena tiene en los ciudadanos26. 251 y ss. es control de tigres”. En primer término... 1971). 1993). J. mero proceso psíquico ante el que actúa la pena como contraestímulo de sus propias inclinaciones internas. BENTHAM. “si estuviese formulada como un simple imperativo”. § 1). (De los delitos y las penas. El mecanismo asociativo o adaptativo explica el aprendizaje de pautas de 26 Las versiones clásicas más conocidas de la prevención general de intimidación son las de BECCARIA. creo que hay argumentos para defender la compatibilidad de la prevención general de intimidación con un modelo determinista de ser humano. 38 y ss. sino como mera entidad natural29. o expresado en otros términos. De hecho la concepción del ser humano que predomina en los modelos preventivo-generales es la del homo phaenomenon. 295 y ss. a no elegir ciertos caminos. P. “si la sanción sólo impone sufrimiento.. también los animales aprenden a no realizar ciertos movimientos. pp. poniendo en conexión el efecto que la pena como intimidación tiene en el proceso deliberativo y de actuación del individuo.).InDret 2/2011 Mercedes Pérez Manzano puede ser unívoca porque para responderla tenemos que precisar a qué efecto preventivo general nos referimos o cuál es el concepto de prevención general que manejamos. o no solo. un sujeto que es pura naturaleza. si quieren evitar los efectos nocivos que ello les pueda comportar. la prevención general positiva explica el efecto atendiendo a la relación de la conducta humana con el contenido de la propia norma penal que prohíbe la comisión de delitos y con el mecanismo de interacción o comunicación social. que se sientan motivados valorativamente a su respeto. Culpabilidad y prevención: las teorías de la prevención general positiva en la fundamentación de la imputación subjetiva y de la pena.. Sostiene este autor que desalentar conductas delictivas mediante amenaza de pena supone tratar al destinatario de la norma penal “como a un tigre” (p. pp. el legislador lo estaría tratando como a una criatura que debe ser controlada y no como a alguien que tiene razones morales para actuar en uno u otro sentido” (p. Censurar y castigar. §§ 8 y ss. en esta primera opción. el Derecho penal funcione como mecanismo generador y estabilizador de expectativas de conducta. VON HIRSCH. M. 1821. 1998 (es traducción de E. De un lado.
en principio. EL MISMO./COHEN. la fidelidad al Derecho. 1987. pp. en la medida en que las concepciones preventivo general positivas toman como punto de partida la persona como sujeto libre. esto es. sean éstos empíricos o valorativos y si existen otros datos científicos que puedan incidir en la racionalidad de una fundamentación del Derecho penal exclusivamente preventivo general. a mi entender. ROXIN. Philosophical Transactions of the Royal Society B: Biological Sciences. quien defiende la prevención general positiva como estabilización de expectativas normativas –la pena se impone para estabilizar la norma como regla de conducta socialmente vigente de modo que cualquier ciudadano puede generar y mantener expectativas sobre su cumplimiento-. que sólo es comprensible en un plano social y normativo. sin embargo. J. parte también de la concepción del ser humano como sujeto libre. 31 Cfr.InDret 2/2011 Mercedes Pérez Manzano conducta por los animales sin que el desarrollo de tal proceso implique que los animales sean libres. resultaría una opción válida de fundamentación del Derecho penal y ello explica que los neurocientíficos hayan acudido a ella32. 1775 y ss. EL MISMO. 2. 641 y ss. si es inmune a ellas. 169 y ss. 2004. al constituir una fundamentación “normativa” no empírica del sujeto y de los fines de la pena. como un presupuesto de la propia concepción constitucional del Derecho penal31. sostiene que la comunicación. 14 . pp. por consiguiente. La prevención general de intimidación pasa la prueba del neurodeterminismo. por lo que. un ser detentador de derechos y deberes y un destinatario de expectativas normativas. Por ello. 2008. 356 y ss.. pp. 32 Cfr. como sujeto libre... G. Cuestión distinta es si la prevención general positiva puede resistir las críticas esgrimidas desde posiciones deterministas. que dirigen su conducta conforme a reglas. Zur Problematik des Schulstrafrechts. 1984. Strafrecht. al igual que la culpabilidad tradicional y la retribución requieren un sujeto libre. J. GREEN. (104). la integración social derivada de la sanción penal justa. en CANCIO/FEIJOO. Allgemeiner Teil. Teoría funcional de la pena y de la culpabilidad. no son efectos alcanzables en meros entes biológicos. “Was bleibt von der Schuld im Strafrecht übrig?”. La reafirmación del ordenamiento jurídico. en particular las procedentes de la Neurociencia. sino efectos sociales en un mundo de comunicación entre agentes morales. (359). Y. exige una persona libre.. 30 JAKOBS. en un sujeto libre. ROXIN.. Resulta posible. (96). Mayores dificultades tiene. Así. quien defiende la prevención de integración. también las construcciones de la prevención general positiva se sustentan en una persona. se encuentran. C. la compatibilidad entre la prevención general positiva y el determinismo. JAKOBS. semejante al homo noumenon kantiano30. un juicio definitivo sobre la capacidad de la prevención general de intimidación para legitimar el Derecho penal requiere que nos planteemos si puede presentar otros déficits. Schweizerische Zeitschrift für Strafrecht. De manera que. Zeitschrift für die gesamte Strafrechtswissenschaft. en principio. Quienes defienden la prevención general positiva en sus distintas versiones parten de la concepción del ser humano como persona. Conforme a este planteamiento un ser humano determinado aprendería a no realizar la conducta delictiva por asociación de la misma con el castigo-pena. es decir. capítulo 19. no constituyen efectos físicos en un mundo físico. 2006. defender una fundamentación preventivo general intimidatoria del Derecho penal tomando como punto de partida el determinismo. en situación de ser afectadas por las críticas neurocientíficas.
) o la de VON HIRSCH. pp. afirmándose que un sentido intuitivo de la justicia está presente en lo más profundo de nuestro linaje de primates. de otro. Zur Legitimation von Strafe. autismo…-. VON HIRSCH. por lo que las zonas del cerebro dañadas se correlacionan con dicha función evaluativa. 248 y ss.. 13. Además.. De otra parte. pp. M. A.. p. N. ADP. que nos permiten reconocer y categorizar diferenciadamente objetos y procesos físicos.. I. E. (Freedom and Resentment.. “Kritik der präventionstheoretischen Strafbegründungen”. pp. sin embargo. Retribución y prevención general. Die deutsche Strafzumessungslehre und das Prinzip der Tatproportionalität. Strafmass und Strafgerechtigkeit. 1998. Estos conocimientos neurocientíficos avalan la conocida tesis de STRAWSON. p. la ciencia ha aportado en las últimas décadas otros datos que apuntan en la dirección de que no parece fácil ni fundado prescindir de un cierto retribucionismo y de una cierta imagen del ser humano como agente moral libre.. 1999. Philosophical Transactions of the Royal Society B: Biological Sciences. –ed. Positive Generalprävention durch Vergeltung. pp. KALOUS. Past or future Crimes: Deservedness and Dangerousness in the Sentencing of Criminals... 129 y ss. U.. 2000. y de generación de actitudes sociales. de otra34. 1991. J. de correlativa atribución de mérito o demérito sólo a las conductas humanas y no a los objetos o efectos naturales. M.. 228 y ss.. 59 y ss.. Culpabilidad y prevención: las teorías de la prevención general positiva en la fundamentación de la imputación subjetiva y de la pena. y que una 33 PÉREZ MANZANO. J. A. “Los fines del Derecho penal. esta capacidad permite al ser humano anticipar mentalmente conductas dañinas para uno mismo y defenderse de ellas. estabilización de la conciencia social normativa) y de sus conexiones./PUPPE.. Cfr. 30. EL MISMO. Estos datos afectarían a la defensa de la prevención general de intimidación como fin exclusivo de la pena. tiene un papel fundamental en la propia ordenación de la vida humana en sociedad. PAWLIK. 39. Subjekt. 1986. GREEN. Esta capacidad del ser humano de diferenciación de objetos y agentes. R.. VON HIRSCH. J. no contradice la tesis básica de que la amenaza de pena tiene efectos inhibidores de la conducta. NAUCKE. Oxford.. ALCÁCER. 34 Estos sistemas de procesamiento de información de identificación y evaluación de conductas intencionales faltan cuando se observan ciertas patologías –daños en la amígdala. por ej. que evaluamos conforme a criterios morales censurándolas o alabándolas. G. NEUMANN/SCHROTH. p. SCHÖCH) apunta como argumento acerca de la insuficiencia de los conocimientos empíricos sobre el efecto de prevención general: insuficiencia de estudios. 1990. dificultades en la identificación del efecto (intimidación. publicado también en Watson.F. 1782 y s. 2004. Bürger. 1982. P. esta crítica no es incierta. K. 388 y ss.Free Will. ni tampoco desmiente la idea en la que se sustenta el establecimiento de normas jurídicas como mecanismo de regulación de conductas de que la imposición de consecuencias negativas tiene eficacia preventiva de las conductas a las que afecta33. 15 . DEMETRIO. 284. o incidencia de factores socioeconómicos. FEIJOO. 1998. De un lado. A. y.. también las ciencias de la conducta han hecho aportaciones relevantes sobre el castigo./JAREBORG. pp. Al margen de esta crítica.. cfr.InDret 2/2011 Mercedes Pérez Manzano Contra la prevención general de intimidación se ha dirigido una recurrente crítica consistente en la ausencia de evidencia empírica fiable sobre cuándo y cómo se produce este efecto de la pena. especialmente ROXIN HASSEMER. A. Festschrift für Rudolphi. y conductas intencionales de agentes. y bibliografía allí citada. 225. y correlativos procesos neuronales. Un estudio sobre la teoría de la pena y las funciones del Derecho penal./COHEN. La Neurociencia cognitiva ha aportado datos sobre la existencia de dos clases diferentes de sistemas cognitivos. Censurar y castigar. (359). y bibliografía científica citada. 7 y ss. Prevención general e individualización de la pena. B. 2004. ha cumplido una función esencial en el proceso evolutivo de la especie humana de cara a su supervivencia. 2007. incidencia de la eficacia policial o de otros mecanismos de control social en la prevención de delitos. que éstos son también capaces de reprobar y castigar las acciones de otros primates. contradicción de los resultados. de una parte. Person. relevancia del conocimiento de la norma./WOLTER. pp. 1962./STEIN. p. en ROGALL. Una aproximación desde la filosofía política”. 2004.
/GINTIS. 2004. se puede dudar tanto de que tengamos posibilidades reales de cambiar la concepción del ser humano como agente libre38. pero./COHEN. “The neural basis of economic decision-making in the ultimatum game”. 1755 a 1758.. Philosophical Transactions of the Royal Society B: Biological Sciences (359).. J. 2004. R. Nature (415)./GINTIS. pp. FEHR. en mi criterio./RILLING. 2003./CHATTERJEE. 3531 a 3535. pp. S. F. Proceedings of the National Academy of Sciences USA (100). pp. ¿qué razón hay para modificar esta concepción?. pp. La idea de la vinculación entre prevención general y culpabilidad forma parte del pensamiento clásico penal rescatado por 35 BROSNAN./SINGER. de otro lado. y porque si cumple una función esencial en la supervivencia de la especie. BOWLES.. Nature (425). 2003. Philosophical Transactions of the Royal Society B: Biological Sciences (359). 2004./COHEN. Science (300)./SIRKER. 297 a 299. 38 En sentido similar. sino que incluso debemos dudar de que tengamos buenas razones para hacerlo.en el proceso de regulación social de las conductas del que no se podría ni debería prescindir a la hora de fundamentar el Derecho penal y la pena en particular. La consecuencia que. Theoretical Population Biology (65). “Monkeys reject unequal pay”. D. L./GACHTER.. J.InDret 2/2011 Mercedes Pérez Manzano tendencia adaptativa hacia el castigo retributivo puede haber tenido un desarrollo crucial en la evolución biológica y cultural del ser humano como sujeto social35./KNOBE. de la existencia de relación entre la pena y la culpabilidad de su autor. p. G. E. A.D. 17 a 28./DE WAHL. J. J./ RICHERSON.puede ser producto de viejos mecanismos filogenéticos que suceden en el cerebro36 y que estos mecanismos serían eficientes para el mantenimiento de estabilidad social37. S. 1784. (25) . tenemos un cierto respaldo científico sobre la concepción del ser humano como agente y sobre la función esencial que tiene la justicia o proporcionalidad de la sanción -que la sanción sea proporcionada no sólo a la gravedad del hecho sino también a la gravedad de la culpabilidad de su autor.A. Mind & Language. 1784. BOYD. los propios mecanismos de autodefensa de la especie impedirán o se resistirán al cambio./COHEN. 2002. 346 y ss.M. 137 a 140. R. Estudios recientes evidencian el carácter universal de nuestra concepción indeterminista y de la creencia en la incompatibilidad entre el determinismo y la responsabilidad moral. GREEN. es decir al mérito manifestado por el autor. se extrae de lo anterior es que no puede defenderse de forma aislada y excluyente una fundamentación preventivo general intimidatoria de la pena y del Derecho penal. T. Si todo ello es cierto. menos de forma rápida. cfr. 299 a 312. pp. por GREEN. J. S.J. SEYMOUR. Si todo lo expuesto es cierto. p. permitiendo el reconocimiento de agentes de forma diferenciada respecto de objetos. de un lado. Y lo que es esencial en nuestro estudio. si dicha concepción está anclada genéticamente en nuestros procesos neuronales no es sencillo el cambio./DOLAN. pues. un sujeto a quien se identifica neurológicamente como agente y sobre el que proyectamos juicios de mérito y reprobación..B./DE BRIGARD.. “Neurobiology of punishment”. 2003. 2003. cfr. ops.E. si lo expuesto es correcto. S.dependería. “The evolution of Strong reciprocity: cooperation in heterogeneous populations”.. S. J. Nature (8). Sobre la explicación de que la existencia de la consciencia y la capacidad de reconocer lo que otro quiere hacer son ventajas adaptativas que cumplen un papel fundamental para facilitar la interacción social. “Altruistic punishment in human”./ARONSO.. pues si la atribución del carácter de sujetos agentes y no de meros objetos contribuye a la vida en sociedad. recientes hallazgos neurocientíficos habrían respaldado estas tesis sugiriendo que la tendencia psíquica a reaccionar con una sanción “justa” – proporcionada al hecho. 37 Sobre la forma de la sanción.K. 2010. SARKISSIAN. BOWLES. 16 . H. La eficacia regulativa de conductas del Derecho penal –el efecto preventivo general./NICHOLS. pp. 36 SANFEY A.F. “The evolution of altruistic punishment”. H. “Is Belief in Free Will a Cultural Universal?”. F. WEGNER. J. H.. The Illusion of Conscious Will.. cits. P../NYSTROM.. S. 2007. no solo podemos dudar de que sea posible el cambio de concepción. J. como de que tengamos buenas razones para hacerlo.. pp. al respecto. B.
hay concepciones teóricas que vinculan culpabilidad y prevención general desde planos distintos al empírico. pp.C. la pretendida refutación neurocientífica de la libertad afecta a las fundamentaciones retributivas del Derecho penal. De nuevo aquí he de volver a matizar que. 589 y ss. 1990. 470 y ss. especialmente 593 y ss... 4. pp.). Si nos movemos en el plano empírico y admitimos que el Derecho penal no puede dejar de tomar en consideración las aportaciones de la Neurociencia. y otros conocimientos neurocientíficos afectan a las fundamentaciones preventivo general intimidatorias del Derecho penal. ni tampoco a la retribución.servirían para mantenerse en la retribución. una fundamentación preventivo general del Derecho penal presenta otros déficits. “Aportaciones de la prevención general positiva a la resolución de las antinomias de los fines de la pena”. dado que no prescindo del valor intrínseco de la libertad. pues su análisis desde la perspectiva de la legitimidad que aporta a la fundamentación del Derecho penal. P. Un estudio sobre la teoría de la pena y las funciones del Derecho penal. Pero. los mismos argumentos –buenos o malos según se mire. B. EL MISMO. con un análisis detallado de la vinculación entre culpabilidad y prevención general. pp. pero valorativo en su contenido. (6). En primer término. (ed. nos movemos en un plano normativo. Las teorías de la prevención general positiva en la fundamentación de la imputación subjetiva y de la pena.. de modo que si nos movemos en construcciones normativas. el “neurodeterminismo” arrastraría no sólo a la fundamentación retributiva del Derecho penal. 270 y ss.InDret 2/2011 Mercedes Pérez Manzano NOLL en Alemania en los años sesenta del pasado siglo39. 230. los conocimientos neurocientíficos no afectarían a la prevención general. 1966. Teoría del garantismo penal. arroja un resultado negativo40.. 258 y ss. Sobre la superación de la crítica clásica al consecuencialismo introduciendo los derechos individuales en la valoración. entonces. Política criminal y nuevo Derecho Penal.. 1. de nuevo. 40 Nótese que el análisis realizado es consecuencialista en el método. ciertamente. PÉREZ MANZANO. En general sobre las críticas al pensamiento utilitarista clásico y a la prevención general. esto es. “Causalidad. por todos FERRAJOLI. Culpabilidad y prevención. 275. Die ethische Begründung der Strafe. 4ª ed. 274 y ss. 2000. LA MISMA... en SILVA SÁNCHEZ. Prevención general negativa y legitimación de la pena Al margen de los déficits empíricos señalados. NOLL. pues. desde la óptica de los costes y beneficios en la libertad que acarrea su asunción. salvo que se sustente un concepto de culpabilidad compatible con el determinismo.. Esta conexión entre libertad- culpabilidad y prevención general no debería pasarse por alto por quienes defienden el “neurodeterminismo”. 1989. Lo mismo cabe decir de mantener la culpabilidad como un elemento independiente y no configurado en función de las necesidades preventivas.. he de insistir en que en esta hipótesis del plano normativo en el que se mueve la fundamentación del Derecho penal. Doxa.2. pp. pp. cfr. pp.. dado que la prevención general no se puede alcanzar sin vincular pena y culpabilidad.. 1962. 1997. Véase más modernamente FEIJOO. “Schuld und Prävention unter dem Gesichtspunkt der Rationalisierung des Strafrechts”. la prevención general presenta déficits de legitimidad porque conduce a una selección distinta y más amplia de las conductas punibles así como a la imposición de sanciones mayores o más gravosas que un Derecho penal de corte 39 Cfr. sino que arrastraría también de forma indirecta a la fundamentación preventivo general intimidatoria de la pena y del Derecho penal. Retribución y prevención general. pp. 2007. 219 y ss. J. 17 . en Festschrift für H. tampoco la Neurociencia afectaría en nada a la concepción retributiva del mismo.. por tanto. 73 y ss. la Neurociencia no afecta a la prevención general de intimidación. 22 y ss. consecuencialismo y deontologismo”. por el contrario. L. Mayer. M. BAYÓN. Derecho y razón. Si.
De otra parte.. “Cara y cruz de las sanciones penales”. 48 y ss. la necesidad de aumentarla para alcanzar el efecto intimidatorio necesario44. lo que supone una mayor restricción de libertad –mayores penas. un Derecho penal preventivo general presenta un déficit de legitimación frente al individuo a quien se impone la pena45. y. La metafísica de las costumbres. por tanto. FERRAJOLI. 254 y ss.. 172 a 178. 40 y ss.. p. sin embargo. las utilidades son para la sociedad. y ésta expresa el reproche o reprobación de la conducta. Un estudio sobre la teoría de la pena y las funciones del Derecho penal.. B. 43 VON HIRSCH. que sólo necesitaría tomar en consideración lo necesario para alcanzar el efecto de coacción psicológica individual. Retribución y prevención general. son límites vinculados a la idea de culpabilidad. “Hirnforschung und strafrechtlicher Schuldbegriff”. J. un mayor coste social en términos valorativos: desequilibra la balanza entre la libertad que se protege y la que se restringe en favor de una mayor restricción de libertad. 44 Por todos RODRÍGUEZ MOURULLO. Teoría de la justicia. 129. 146 a 159.hace incongruente la comparación y hace merecedoras a las teorías utilitaristas del reproche kantiano de instumentalización del reo (KANT.. aisladamente considerada. esto es. A. igualmente. Derecho y razón. K. RAWLS.. entre otras. o que definan ésta desde la prevención general.. pp. Teoría del garantismo penal. Cuadernos para el diálogo. 264.. pp.. 116 y ss.. ya que la prevención general de intimidación. creo que esta crítica es aplicable a ambas siempre que definan la prevención general sin vinculación con la culpabilidad. podría sustentarse la imposición de penas a los enfermos mentales inimputables para inhibir los delitos de la generalidad. Teoría del garantismo penal. 2000. En efecto. tiene una tendencia al Derecho penal máximo.. 4ª ed. por todos. 276. afirma con razón que el carácter heterogéneo de los costes y utilidades -los costes los sufre el reo. 2007. pp. 42 La propia proporcionalidad de la pena con la gravedad objetiva del hecho. la pena se 41 Aunque no es lo mismo la prevención general positiva que la prevención general de intimidación.. efectos intimidatorios. conectados con la idea de mayor o menor dominio o contribución personal en el delito realizado 42. Por todos. so pena. pp. La proporcionalidad de la pena con la gravedad del hecho constituye una exigencia de coherencia interna del modelo retributivo.. Si esencia de la pena es la censura. con el daño social que causa el delito es un elemento externo a la propia dinámica de la prevención general de intimidación. cfr. 45 Sobre ello. esto es. 41 y ss.S. como hace JAKOBS. Kritische Justiz 2/2006. Ni siquiera es necesario que el sujeto a quien se impone la pena sea realmente quien ha cometido el delito. 18 . pues el castigo de inocentes es ejemplar y tiene. pp. C. Culpabilidad y prevención. Sobre todo ello. 19 y s. p. 2. De modo que sólo una teoría de la pena que vincule la prevención general con la culpabilidad consigue limitar la pena en un cierto sentido para alcanzar la legitimidad del Derecho penal43. Derecho y razón. pues cada comisión de un delito evidencia el fracaso de la pena y. PÉREZ MANZANO.).. M.debe reflejar el grado de reprobación de la conducta. a la exasperación de la pena. NINO. L. así como también a quien actúa en error de prohibición. 1971. esto es. pp. Desde la concepción preventiva. G. 2000. 142. mayor número de clases de conductas prohibidas-. la cantidad de censura –de pena. 1989. en el debate sobre la Neurociencia y el Derecho penal utiliza este argumento GÜNTHER. Todos ellos son límites externos a la propia prevención general. FERRAJOLI. 166 y s. 1979. de gravedad del hecho. un Derecho penal basado en la intimidación podría fundamentar la asignación de una mayor pena a los delitos imprudentes que a los dolosos41. si el criterio determinante de fundamentación de la imposición de la pena es “lo necesario para conseguir el efecto preventivo general”. por consiguiente. 1980. el conocimiento de la norma o la mayor gravedad de la realización del delito con dolo que con imprudencia. en otro caso. de incurrir en incoherencia. por todos. Censurar y castigar. E.. L.InDret 2/2011 Mercedes Pérez Manzano retributivo. Y ello porque la prevención general carece de un elemento inherente de autorrestricción que obligue a la proporcionalidad de la pena en atención a circunstancias tales como la imputabilidad del sujeto.. p. pp. pp. 1998. 1990. Los límites de la responsabilidad penal. FEIJOO. 218 y ss. Las teorías de la prevención general positiva en la fundamentación de la imputación subjetiva y de la pena. 43.
que forma parte del núcleo esencial de nuestro acervo valorativo constitucional. ha alterado la paz social y merece cargar con los costes de la solución del conflicto. La prevención especial.pnas. Proceedings of the National Academy of Sciences. a una cierta dosis de retribución. 5. A. A. que es un individuo dotado de dignidad y autonomía. pp. pp. al que se convence con razones. La atribución de una finalidad preventivo general a la pena no consigue refutar la crítica de instrumentalización del ciudadano en aras de la colectividad que conlleva restringir los derechos de uno para alcanzar un beneficio general.InDret 2/2011 Mercedes Pérez Manzano impone porque genera beneficios sociales. Censurar y castigar. Es en este contexto de legitimación de la pena frente al ciudadano a quien se impone en el que la culpabilidad cumple una función esencial de legitimación de la sanción y del Derecho penal. Sirva de ejemplo para la reflexión la propuesta CASHMORE47. pues aporta la justificación. 4499 a 4505. VON HIRSCH. instrumentalización que es contraria a la propia dignidad humana que exige tratar al ser humano como un fin en sí mismo. realiza el delito. un sector relevante de neurocientíficos se ha decantado por medidas preventivo especiales de tratamiento terapéutico neurológico.. sino un ser al que se controla coactivamente como se domestica a los animales de compañía. de modo que la cuestión es por qué si los beneficios sociales son generales no se reparte el coste de la solución del conflicto social también de forma general. la evitación de delitos. disponible en www. en condiciones normales de comprensión de la norma y de autodominio de la propia conducta. ¿es una opción válida y legítima de fundamentación del Derecho penal? 1. El Derecho penal que impone sanciones a un solo ciudadano no puede justificarse solo de forma utilitarista (o preventiva). 40 y ss. Como ya he expuesto. Quien ha realizado de forma culpable el delito.org/cgi/doi/10. p. la renuncia a la culpabilidad. entonces.. que defiende un punto de vista determinista incompatibilista. R. Un Derecho penal legítimo es el que está en condiciones de explicar a la sociedad y al sujeto al que le impone la pena la razón de dicha imposición. de que la resolución del conflicto social creado con el delito se resuelva imponiendo a su autor-agente una pena: porque los costes de la resolución del conflicto debe pagarlos aquél que ha contribuido a crear el propio conflicto de forma culpable y en la medida de su responsabilidad. afirma que 46Cfr. 2010. o se trata a un tigre46.0915161107 19 . y referido específicamente a la prevención general de intimidación. Además. 47CASHMORE.1073/pnas. Este biólogo estadounidense. (107). personal y moral. o lo que es equivalente en este contexto. La culpabilidad. un agente moral. tiene costes especiales para la legitimación del Derecho penal. que desarrolla su personalidad libremente. Por esta razón. Esta imagen del sujeto destinatario de la reacción penal no se aviene con la de nuestro modelo de sociedad y de ordenamiento constitucional. sino que exige una legitimación distributiva.. la razón. Ciertamente las propuestas no se han perfilado mucho. aporta la legitimación interna (frente al sancionado) que necesita el Derecho penal. 1998. esta concepción parte de un modelo de persona que no es un sujeto racional. exige justificar por qué los costes ha de pagarlos solo un ciudadano. de modo que hay muchas cuestiones que quedan abiertas. Por ello es justa la sanción (la restricción de bienes o derechos) impuesta a quien voluntariamente. 4503.
según él. Si la custodia de seguridad produce daños en la personalidad. el jurado no tendría que pronunciarse sobre el estado mental del sujeto sino solo sobre si el acusado ha realizado el hecho. y otras a las que me referiré a continuación. La primera duda que genera esta propuesta es si no habría que someter a tratamiento - neurológico o de otro tipo. en el proceso penal. como parece evidenciarse en la mayoría de los casos.InDret 2/2011 Mercedes Pérez Manzano el sistema de justicia penal debe adaptarse a los conocimientos científicos. entonces. tenemos dudas de su legitimidad en el Estado constitucional de Derecho. d) actuar como disuasión. pues el acto de encarcelamiento y la existencia de un Código penal formarían parte del “entorno” que influiría en la conducta. de modo que superaría las críticas neurocientíficas48. sustituyen un modelo en el que sólo unos pocos delincuentes estén necesitados de tratamiento por un modelo en el que todo delincuente estaría necesitado del mismo. En su modelo habría que prescindir de la idea de que el sujeto controla su conducta y habría que desterrar a los psiquiatras. O mucho me equivoco o propuestas como la comentada. que. pues si el punto de partida reside en que el delito es fruto de determinantes individuales neurológicas dependientes de los genes y de los determinantes del entorno que tienen un desarrollo individual.produciría daños cerebrales irreparables –en la estructura interna de la personalidad-. Y. debería ser ilimitada.y de racionalizar la participación de los peritos de la conducta y de la mente en el proceso penal. forman parte del debate habitual entre los penalistas cuando se examinan las 48 La racionalización del mantenimiento del Derecho penal se podría realizar por distintas vías. una de las formas de racionalizar estas ideas es su propuesta pragmática. si se mantiene el pronóstico de reincidencia. Todas las reflexiones omitidas. de los procedimientos judiciales. c) proveer a estos individuos de la ayuda psiquiátrica necesaria.. con pretensiones de humanizar el Derecho penal –no cargando sobre las espaldas del delincuente una responsabilidad que no le corresponde. pues entiende que “para mantener un cierto orden en la sociedad” puede ser necesario la encarcelación de los individuos hallados culpables de sus acciones. no se ve la razón que fundamente que el “panel de expertos” no se ocupe de asesorar sobre el estado mental y sobre las necesidades de tratamiento de todo delincuente. incluirían: a) la protección de la sociedad. aunque ello no signifique prescindir del Derecho penal. 20 . qué haríamos si se evidencia. que se basa en la creencia de que a la larga es más importante el bienestar de la sociedad que el bienestar del delincuente. solo después. 49 Cita como referente de su postura a WOOTTON. B. que un prolongado período de custodia de seguridad –como el que sería indicado para los delincuentes incorregibles. y otros expertos de la conducta. Tampoco se razona cuál sería el contenido y fin de la pena de delincuentes respecto de los cuales no contamos con tratamiento eficaz. que. lo sería debido a su propia configuración neurológica. una vez declarado el acusado autor-culpable. su propuesta minimizaría los aspectos retributivos del sistema penal. “un panel de expertos nombrados por el tribunal. a las que acabo de aludir. Social Science and Social Policy. 1959. que. En estos casos parece que sólo cabría la custodia de seguridad. dudas similares a las que se proyectan sobre los castigos físicos y la pena de muerte. cumplirían la función de asesorar [al tribunal] respecto de la cuestión del castigo y el tratamiento”49. Según este autor.a toda persona que ha cometido un delito. b) la protección del individuo ofensor de la sociedad. por definición. 4503). la pena sería tratamiento adecuado para evitar la reincidencia. e) aliviar el dolor de las víctimas (p.
1915. FERRI. 31 y ss. L. I y II. Sociología criminal. Pueden citarse también el Programa de Marburgo de 1882 de VON LISZT. La más conocida y radical propuesta de fundamentación preventivo especial del Derecho penal50 y de su conversión en un Derecho penal de medidas. de modo que tomar en consideración los hitos fundamentales de dicho debate contribuye a enriquecer el diálogo con los neurocientíficos y a cimentar –vale decir.. F. la realizó la Escuela positiva italiana a finales del s.. La Escuela positiva italiana partía también de una visión determinista del mundo. resulta necesario y suficiente. 185 y ss. PASUKANI. 1963. El delincuente es para los defensores de esta tendencia un ser antropológicamente inferior.InDret 2/2011 Mercedes Pérez Manzano virtudes y defectos de la prevención especial como fundamento de la pena y del Derecho penal.. 526. S. pp.. “Il lavoro obligatorio senza privazione della libertà come misura alternativa alla detenzione nel quadro del sistema punitivo dei paesi socialista”. R. 74 y ss. XIX y comienzos del s. XX. sostiene “entrar en un establecimiento para condenados producirá cuando los datos científicos sobre la génesis del delito hayan llegado a ser de conocimiento común. VON LISZT no quiso abandonar las garantías liberales del Derecho penal. intimidar al delincuente ocasional.. Sociología criminal. cfr.. 1954. no obstante. 1905 (reimp.las eventuales propuestas de sustitución de la pena por medidas neurológicas de carácter preventivo especial. frente al que la sociedad necesita defenderse. española de A. I. la de WOOTON. Sobre los planteamientos preventivo especiales. 37 y ss. y SANCTIS. p. en Strafrechtliche Vorträge und Aufsätze. la defensa social defendida por GRAMATICA. 1872. Teoría del garantismo penal. también el actuar humano.. Aunque las propuestas de la Scuola Positiva italiana son las más radicales y conocidas no son las únicas propuestas de fundamentar el Derecho penal en la prevención especial. 2. aunque sus propuestas no consiguieron calar en los penalistas. Critica del Diritto.. y la conducta delictiva.. Plädoyer für dis Abschaffung des Strafrechts.. 1928. F. (Principios de defensa social. Principi di Diritto Criminale. EL MISMO.. 51 FERRI. I y II. someter al delincuente a tratamiento a partir del pronóstico de peligrosidad criminal. en lo que sigue volveré la mirada hacia la historia de la ciencia penal para recordar el debate sobre las propuestas de un Derecho penal de medidas orientadas a la prevención especial. Si el mundo está regido por leyes causales que conectan todos los acontecimientos como causas y efectos. (“Der Zweckgedanke im Strafrecht”. E. EL MISMO. Bases para un nuevo Derecho penal. B. cfr. (42). EL MISMO. S. Crime and the Criminal Law.) o la nueva defensa social de ANCEL. EL MISMO. Bd. 1872. 1885. con base en el determinismo mecanicista imperante en el momento. A.. 25 y ss. por tanto. Principi di Diritto Criminale.. DORADO MONTERO.. 1986. sería el resultado de la interacción causal de múltiples factores biológicos. 21 . un “enfermo social”51. 1974. t. pp. trad. cfr. La Escuela positiva reivindicó los conceptos de peligrosidad criminal y de tratamiento frente a los de culpabilidad y castigo. 1986. por todos MIR. el programa de medidas que defiende en pp. Criminologia. o las que tuvieron gran difusión en la Unión Soviética. e inocuizar al delincuente irresocializable. Teoría general del derecho y del marxismo. pp. quien consideraba que la pena debía cumplir la función de resocializar al recuperable. 178 y ss. los mismos sentimientos que produce la visión de un establecimiento de locos o de enfermos comunes”. desviado o degenerado. de sustitución del Derecho penal por un Derecho de medidas basadas en el tratamiento. A quien ha cometido el delito no se le puede imponer una sanción sin más sino que se debe efectuar un diagnóstico sobre la probabilidad de que pueda volver a cometer delitos –pronóstico de peligrosidad 50 Cfr. 1974. la evitación del delito requerirá incidir en los factores desencadenantes del actuar delictivo y.. EL MISMO. en la determinación de los presupuestos para la imposición de la pena. Teoria dell’inimputabilità e la negazione del libero arbitrio. Teoria dell’inimputabilità e la negazione del libero arbitrio. GAROFALO. la propuesta de PLACK. Por ello. 265 y ss. Introducción a las bases del Derecho penal. la escuela correccionalista española con DORADO MONTERO a la cabeza.. 1970). como es sabido. 2000. t. Si también el actuar humano es el resultado de un conjunto de factores.). M. pp. Derecho y razón.. 1976. pp. racionalizar. (La Nueva Defensa Social. 323 y ss. aunque tiene un significado distinto. SOTO. 1976. 1902. 22 y ss. El Derecho protector de los criminales. pp. E. FERRAJOLI. E.
RGLJ. 2004. de modo que el juicio de peligrosidad criminal. RODRÍGUEZ MOURULLO. A. pp. pp.L. es decir. Seminar: Abweichendes verhalten III (ed.. Teoría del garantismo penal. XX) todos los factores que pueden determinar a la comisión del delito. Especial consideración de las consecuencias jurídico-penales aplicables a sujetos afectos de anomalía o alteración psíquica. análisis y crítica de un mito”. 243 y s. “Peligrosidad criminal: análisis del concepto. para evitar que vuelva a delinquir. PÉREZ MANZANO. ADP. DÍEZ RIPOLLÉS. 15 y ss. Ensayos penales. “La supuesta función resocializadora del Derecho penal: utopía. se pueden formular las siguientes objeciones52.. tampoco se conoce el funcionamiento de dichos factores.. frente a este modelo de Derecho penal orientado a la prevención especial. los avances producidos inciden en la mejora de los pronósticos genéricos efectuados sobre colectivos de individuos. por todos los clásicos trabajos de GARCÍA PABLOS. esto es. Derecho y razón. incluso en la hipótesis de que se conocieran todos los factores que determinan a la comisión de un delito. pp. cfr. que implica predecir en cierta forma la conducta humana futura. de modo que no se sabe que hacer con este resultado y si habría que operar con el principio in dubio pro reo que implica entender que carece de peligrosidad criminal. 2001. 2003.. 1979. 2000.. 1998. mito y eufemismo”. 1977. NM 16 y ss. SANZ. pp. 87 a 107. 1990. sin embargo... Las medidas de seguridad y reinserción social en la actualidad. ello no significa que se conocieran también los métodos necesarios para su remoción.a partir de los factores que le han determinado al delito. ello no implica que estemos en condiciones de conocer en la actualidad (menos aún a comienzos del s. Además.. pp. evolución y significación actual”.. ALVAREZ GARCÍA.11 y ss. MUÑOZ CONDE. 1976. De un lado.. B. El nuevo modelo penal de la seguridad ciudadana. p. aunque se haya avanzado en materia de predicción del comportamiento humano y de pronóstico de peligrosidad criminal.. LUZÓN PENA. 1999/V. Las teorías de la prevención general positiva en la fundamentación de la imputación subjetiva y de la pena. trad. De modo que una vez efectuado el diagnóstico. Culpabilidad y prevención. 54 Se afirma que son fiables solo en los casos extremos pero no respecto de la mayoría de los delincuentes cuyo pronóstico se encuentra en la “zona media”. se evidencia como altamente inseguro.InDret 2/2011 Mercedes Pérez Manzano criminal. bastaría con someter al delincuente a un tratamiento individualizado. J. Y sin un diagnóstico seguro sobre las causas de la peligrosidad. 1965. porque aunque se acepte la determinación del actuar humano. pp. siempre que fuera posible su corrección o resocialización -prevención especial positiva-. J. L. § 3. Las medidas de corrección y seguridad en el Derecho penal. A. 53 Por todos MAQUEDA.. 2009. EL MISMO. cfr. origen. Una aproximación desde la filosofía política”. Desde esta perspectiva. un Derecho penal basado en el juicio de peligrosidad tiene tantos a más déficits empíricos53 que un Derecho penal sustentado en el libre albedrío. sobre grupos de riesgo. 1979. 270.. A. en Problemas básicos del Derecho penal. Allgemeiner Teil.. Pues bien. y la bibliografía por él citada.. 103 y ss. M. 377 y ss. 26. CPC. pp. “Los fines del Derecho penal. pero. a la peligrosidad criminal y al tratamiento. hasta tanto no se tengan conocimientos 52 En general cfr. pp. Las medidas de corrección y seguridad en el Derecho penal. “Significado político y fundamento ético de la pena y la medida de seguridad”. Consideraciones sobre los fines de la pena en el ordenamiento constitucional español.a los incorregibles. ALCÁCER.. pp. 231 y ss. 3. C... R. F. 56 y ss. en ningún caso han servido para realizar pronósticos certeros sobre personas y conductas individuales. pp. o con neutralizar o inocuizar –prevención especial negativa. 22 . “Hat emanzipierende Sozialtherapie eine Chance?”. a cargo de LÜDERSSEN/SACK). También URRUELA. 69. A. ADP. pp. FERRAJOLI. ROXIN. Estudios Jurídicos del Ministerio Fiscal. p.... 645 y ss. “Consideraciones en torno a la nueva defensa social y su relevancia en la doctrina y reforma penal alemana”. de modo que se acaban produciendo muchos falsos positivos y falsos negativos54.. 1974.. 11 a 25. no es ni claramente positivo ni claramente negativo. Sentido y límites de la pena estatal. HAFFKE. M. 776 y ss. 2003. “La resocialización del delincuente. Strafrecht. pp. JORGE BARREIRO.. De otra parte. JD. separarlos de la sociedad mediante custodias de seguridad perpetuas. G.L. tampoco se puede buscar el tratamiento adecuado.. SANZ. pp. 291 y ss. 61 y ss. A..
pp.. si el pronóstico del sobrino no evidencia peligrosidad.. L. Teoría del garantismo penal. la clase y duración de la medida que se le imponga no deriva en absoluto del hecho cometido sino del diagnóstico sobre sus causas. Derecho y razón. pp. a mayor peligrosidad. LUZÓN PENA. tales como la gravedad del hecho.. 1991. Un Derecho penal orientado a la prevención especial tiene como punto de mira el delincuente y no el delito. que. C.InDret 2/2011 Mercedes Pérez Manzano suficientemente precisos. 61 y ss. Strafrecht. del pronóstico sobre la peligrosidad criminal del autor y de las posibilidades.. De modo que. 1979. de un lado. no deben formularse propuestas generales a partir de datos que afectan sólo a un sector. N../JAREBORG. sino que debe dejarse siempre indeterminada para ser precisada en función del éxito del tratamiento. PÉREZ MANZANO. pero no ha aportado de momento muchos más elementos para formular diagnósticos sobre la mayor parte de la delincuencia. pp. y.. 1990. pp. de la delincuencia. 1979.en ciertos delincuentes violentos. 2000. Culpabilidad y prevención. “La supuesta función resocializadora del Derecho penal: utopía. NM 16 y ss. 291 y ss. la gravedad de la modalidad de ataque al mismo y el grado de participación del sujeto en el hecho55.. 23 . por ejemplo. Allgemeiner Teil § 3. B. Un coherente Derecho penal de medidas basado en la peligrosidad criminal y orientado a la prevención especial determinaría el quantum de éstas a partir de la peligrosidad del sujeto y no en función de las variables tomadas en cuenta en la actualidad por los Códigos penales y que se conectan con principios fundamentales del Estado de Derecho... 243 y s. Strafmass und Strafgerechtigkeit. HAFFKE. la reacción penal no puede ser determinada a priori. pp. “Hat emanzipierende Sozialtherapie eine Chance?”. mito y eufemismo”. 1977.. 265 y ss. B. Si se parte de que el delincuente ha de ser sometido a tratamiento. F. 1976. FERRAJOLI. EL MISMO. 645 y ss. Tampoco respecto de la prevención especial. 15 y ss.. no es la violenta. HAFFKE. y no el más relevante desde la perspectiva cuantitativa. la 55En general cfr. menor duración de la restricción de la libertad. mayor restricción de la libertad y a menor peligrosidad. “La resocialización del delincuente. La Neurociencia aporta algunas correlaciones entre déficits o alteraciones en el funcionamiento de ciertas áreas cerebrales –el sistema límbico.. no parece que pueda superarla. sino las valorativas. las características personales del autor y no las que configuran el hecho. 11 y ss. análisis y crítica de un mito”. y ello con independencia de la gravedad del hecho. CPC. la sustitución de retribución por prevención especial no aporta racionalidad científica. Si proyectamos esta crítica sobre la nueva defensa del tratamiento neurológico. de otro. pues el camionero adicto al alcohol presenta un pronóstico elevado de seguir conduciendo diariamente bajo el efecto de las bebidas alcohólicas. determinada en función de la relevancia del bien jurídico afectado. De hecho es habitual sostener que determinismo y posibilidades de predicción del comportamiento humano individual son cuestiones distintas. pp. recordemos. Las teorías de la prevención general positiva en la fundamentación de la imputación subjetiva y de la pena. Por consiguiente. A. ADP. trad. M. en Problemas básicos del Derecho penal. la muerte del anciano tío para heredarlo podría sancionarse menos que la conducción bajo el efecto de bebidas alcohólicas del camionero que se desayuna todos los días con varios carajillos y se bebe una botella de vino en el almuerzo. 4. MUÑOZ CONDE.. ROXIN. son las objeciones científicas las más relevantes.. pp. Sentido y límites de la pena estatal. a cargo de LÜDERSSEN/SACK). Die deutsche Strafzumessungslehre und das Prinzip der Tatproportionalität. GARCÍA PABLOS. necesidades y eficacia del tratamiento. Ello significa que para el delincuente carente de peligrosidad.. VON HIRSCH. A. 30 y s. Seminar: Abweichendes verhalten III (ed.
Más aún. Pero también lo vulneran las penas indeterminadas a las que aboca un Derecho penal que se orienta exclusivamente a la prevención especial. que sólo se determinarían ex post. pues si se hubieran identificado con anterioridad individuos con factores determinantes para la comisión del delito. de modo que sólo cabría frente a ellos la custodia de seguridad ilimitada. Adelantar la intervención penal antes de la comisión del delito restringe la libertad de los ciudadanos de forma intolerable y por ello vulnera el Estado de Derecho. Y también es una conquista del Estado de Derecho que las penas sean precisas. evitando el delito o asumiendo los costes que su realización conlleva. esto es. y sobre el tipo y duración del tratamiento. Tampoco podemos olvidar que la delimitación de la “peligrosidad”. ¿por qué esperar a que cometan el delito?. También carecería de fundamento la pena frente a los delincuentes irrecuperables si se pone el acento en la resocialización. incluso no sería necesario esperar a la comisión del delito para la puesta en marcha de la intervención del Derecho penal.con menos coste –sin el daño social que genera el delito56-. con la desigualdad que supone no sancionar igual la comisión del mismo delito y los efectos negativos en la prevención general que prescindir de la pena tendría. ha sido utilizada de forma totalitaria para reprimir la disidencia o la diferencia. de los “sujetos peligrosos”. pues se consigue el beneficio – prevención especial.InDret 2/2011 Mercedes Pérez Manzano pena carecería de fundamento y debiera dejar de imponerse. en limitación del derecho al libre desarrollo de la personalidad y en vulneración de la dignidad humana. es patente que el beneficio social es mayor si no se espera a la comisión del delito. de modo que gestionamos nuestra libertad de actuación. un tipo de ponderación incorrecta en un Estado de Derecho. si en la ponderación de costes y beneficios sólo tenemos en cuenta el efecto y el delito. si partimos de la necesidad de tratamiento. se encuentren determinadas con antelación a la comisión del delito y que se puedan conocer en el momento de la comisión del delito (principios de seguridad jurídica y legalidad penal). y. en función de los resultados del mismo. sin embargo. Si los ciudadanos sabemos que el Estado sólo nos sancionará si realizamos un hecho delictivo. por los terapeutas. por su modo de ser. la Unión Soviética seleccionaba 56 Este es. podemos evitar la sanción evitando la realización del delito. inherentes y esenciales en el Derecho penal del Estado de Derecho. 24 . asimismo habría que valorar como coste la restricción de la libertad general de actuación y de la seguridad que generan la incertidumbre sobre la posibilidad de ser “tratado”. Y entonces surgen las dudas: ¿es compatible con el principio del hecho –“nadie puede ser sancionado por el pensamiento. esta forma de determinación del si y de la magnitud de la respuesta penal ajenas al hecho y anclada en las características o condiciones personales de su autor? Es una conquista de la libertad que el Derecho penal sancione hechos y no modos de ser y que solo sancione aquellos hechos seleccionados como delitos cuando se cometen o se empiezan a cometer. pues hay que poner en la balanza también el coste en restricción de derechos individuales.y con la proscripción del Derecho penal de autor. Si FERRI identificaba al proletariado como sector peligroso. sino por el hecho delictivo”. pues lo que resultaría prohibido a la postre serían modos de ser y no actos. Ciertamente. Pero nada podríamos intentar si el Estado pudiera someternos a “tratamiento” si considera que tenemos las condiciones necesarias para cometer un delito.
pp./MUÑOZ CONDE.. sólo se puede ayudar a generar mecanismos y habilidades para conseguir dicho respeto externo con independencia de la no asunción de valores. Cfr. pp.. en la línea de lo que HAFFKE. es contrario a la autonomía personal. sería permanente si no se modifica el pronóstico de peligrosidad criminal del reo. B. en este sentido MERKEL. ¿cómo puede legitimarse al Estado para imponer tratamientos a personas adultas autónomas? La imposición del tratamiento o de medidas terapéuticas. 58 Por todos FERRAJOLI. 1990. Por todos JORGE BARREIRO. 143 y ss. la reacción penal carecería de fundamento. El cerebro no es un órgano de nuestro cuerpo como cualquier otro. 249 y ss. M. y la legislación española57 distinguía como peligrosos y necesitados de tratamiento a mendigos. a cargo de LÜDERSSEN/SACK). 5. sino que tiene un significado especial como fuente de nuestra consciencia. al libre desarrollo de la personalidad. 270-271. 25 . salvo que acudiéramos a la custodia de seguridad. en Zeitschrift für die gesamte Strafrechtswissenschaft. Verbesserung der mentalen conditio humana und strafrechtlichen Grenzen”. al derecho a la igualdad de trato y a la propia dignidad humana58.) denominó terapia social emancipadora. 59 Incluso en este ámbito hay que recordar que las intervenciones en personas incapaces están sometidas a especiales controles de constitucionalidad. 61 El problema es entonces que ante la falta de aceptación del tratamiento. impiden que se imponga la asunción de valores.. si la pena es una reacción estatal impuesta contra la voluntad del sujeto. Culpabilidad y prevención. cuando en estas propuestas se incluye el tratamiento neurológico se debe ser todavía más cauto y no pasar por alto la magnitud de las injerencias en el propio cerebro que algunos tratamientos neurológicos pueden comportar. W. que. L. 1977. de nuestro sentimiento del yo. 60 Una de las críticas fundamentales al contenido de la resocialización es precisamente que en el Estado de Derecho el respeto a la libertad ideológica. SANZ. también HASSEMER.. de modo que los contenidos positivos de la prevención especial –resocialización. vagabundos y homosexuales..solo pueden imponerse de forma coactiva a inimputables. sobre la esterilización de los incapaces la STC 215/1994. de modo que si sólo se puede exigir el respeto externo de las normas.. de modo que cualquier reflexión sobre las posibilidades del tratamiento neurológico debe partir de que la propia 57 Ley de Vagos y Maleantes de 4 de agosto de 1933 y Ley de Peligrosidad y Rehabilitación Social de 1970. 2001. 919 y ss. 935. A. 49 y ss. Derecho y razón. pp. a quienes por definición no se les impone la pena y no se les reconoce responsables de sus actos59. pp. Seminar: Abweichendes verhalten III (ed. Las medidas de corrección y seguridad en el Derecho penal. Introducción a la Criminología. Las medidas terapéuticas deben ir orientadas a ganar la autonomía que hace al individuo capaz de respetar las normas. p. A. Teoría del garantismo penal. 243. a la autonomía y al libre desarrollo de la personalidad..InDret 2/2011 Mercedes Pérez Manzano a los disidentes con el régimen estalinista. “Neuartige Eingriffe ins Gehirn. a la identidad personal. R. Por todos PÉREZ MANZANO. y presupuesto fisiológico de nuestra identidad.. de 14 de julio. el cerebro es constitutivo de nuestra subjetividad62. 62 Cfr. pp. pp. “Hat emanzipierende Sozialtherapie eine Chance?”. de modo que el consentimiento del tratamiento del sujeto adulto normal es condición indispensable de su legitimidad61. 1976. 2000. como si fueran enfermos o inimputables. e implica también situarse en una posición de superioridad moral que no se aviene con la libertad ideológica60. Imponer a todo sujeto adulto medidas de tratamiento supone tratarlos de forma denigrante. Las teorías de la prevención general positiva en la fundamentación de la imputación subjetiva y de la pena. (121). Además. 291 y ss. entre otros. 2009. Las medidas de seguridad en el derecho español. 2003. Cfr. Si todas las objeciones expuestas avalan la necesidad de una reflexión más meditada antes de formular propuestas de orientación preventivo especial del Derecho penal.
El tratamiento neurológico en el marco del Derecho penal del Estado de Derecho: temores fundados e infundados frente al tratamiento neurológico La principal objeción que se puede esgrimir contra la defensa de un modelo de Derecho penal sustentado con carácter exclusivo en la prevención especial reside en su dudosa legitimidad. EL MISMO. Es en este contexto en el que podría tener cabida el tratamiento neurológico. Dudas acerca del tratamiento neurológico 1. Allgemeiner Teil. 242 y ss. Algunas de las objeciones mencionadas se superan defendiendo un modelo de fundamentación mixta del Derecho penal que determine el si y el quantum abstracto de la reacción penal frente al delito con base en la gravedad del hecho delictivo y que admita la orientación preventivo especial dentro del marco máximo determinado por la pena adecuada a la culpabilidad. 2006. pp. razonable. pp. drogas tóxicas. PÉREZ MANZANO. ansiolíticos…). 83. en Problemas básicos del Derecho penal. Sentido y límites de la pena estatal.InDret 2/2011 Mercedes Pérez Manzano integridad e identidad mental es objeto de tutela constitucional y penal (art. no puedan cumplir ninguna función en la lucha contra el delito. De modo que una forma habitual de resolver la crítica de tendencia a la desproporción de las fundamentaciones preventivas del Derecho penal consiste en determinar el marco abstracto de pena con base en la gravedad del hecho y con posterioridad.. 617 y 621 CP) y de que.).. Las teorías de la prevención general positiva en la fundamentación de la imputación subjetiva y de la pena.. En realidad. LUZÓN PENA. explorar las posibilidades del tratamiento neurológico para remover las causas neurológicas que influyen en la comisión de delitos. 1976. que el propio Estado no debe lesionar sino garantizar. C.. 6. 26 . Este es el fundamento de la denominada castración química para los 63 Sobre ello.. de la privación de libertad impuesta como pena o como medida de seguridad. trad. ni el tratamiento neurológico en particular. la duración concreta y el contenido de la reacción penal en atención a la prevención especial63. 30 y ss. 276 y ss. por todos.1.1. Ahora bien. Así. 6. Strafrecht. el tratamiento puede ser el contenido. dentro de ese marco.5ª CP contempla ya la participación en programas de educación sexual “u otros” como condición de la suspensión de la ejecución de la pena y el art.. parece. NM 47 y ss.. pero ello no significa que la prevención especial. son muchas las cuestiones sobre las que se debe reflexionar antes de emitir un juicio definitivo sobre la legitimidad y efectividad del tratamiento neurológico en la lucha contra el delito. 87 CP contempla desde hace tiempo la suspensión de la ejecución de la pena si el condenado se somete a un tratamiento de deshabituación en caso de delincuentes que hayan delinquido por causa de su dependencia a bebidas alcohólicas. Culpabilidad y prevención. estupefacientes. por ejemplo. 1990. en consecuencia. 147 y ss. 15 CE y arts. sustancias psicotrópicas u otras que produzcan efectos análogos. los tratamientos de deshabituación de drogas incluyen ya tratamiento neurológico de tipo químico o farmacológico (metadona. ROXIN. Me referiré de forma sucinta a alguna de ellas. Política criminal y nuevo Derecho Penal. pp. § 3. (ed. en SILVA SÁNCHEZ. precisar. es un ámbito inmune a injerencias ajenas. 86 y ss. 233 y ss. 64 El art. 1997.. M. o puede sustituir a la propia pena o formar parte de las condiciones de la suspensión de la ejecución de la pena64. EL MISMO. 289. en principio. Si la Neurociencia aporta datos sobre la correlación entre ciertos déficits neurológicos y la comisión de delitos.
requisito de la legitimidad del tratamiento neurológico es su carácter voluntario. C. 2007. la suspensión de la ejecución de la pena de prisión o la mejora del régimen penitenciario. de modo que si 65 Sobre la cuestión cfr. por MOBBS. PLoS Biology 5.. Pero éste es un problema general que no afecta sólo a la consideración como libre del tratamiento neurológico en prisión. (4). los conocimientos neurocientíficos podrían tomarse en consideración a los efectos de explorar las posibilidades del tratamiento neurológico como tratamiento resocializador una vez cometido un delito y detectado algún condicionamiento neurológico significativo de su comisión66. que el sometido al mismo preste su consentimiento de manera libre y habiendo sido informado de todos los aspectos relevantes del mismo previamente.. H. Ahora bien. o no tan libre de “coacción” como el consentimiento prestado por cualquier ciudadano. Tratamiento neurológico puede considerarse también la extirpación de un tumor cerebral que afecta el funcionamiento de ciertas zonas. 2010.InDret 2/2011 Mercedes Pérez Manzano delincuentes sexuales65. C. poco tiempo después se descubrió que tenía un tumor cerebral que le presionaba el área orbitofrontal de la corteza cerebral. De la respuesta a esta cuestión dependen los requisitos que exijamos para fundamentar su legitimidad.. una de las cuales es especialmente gravosa. cit. Kansas Law Review. Desde esta perspectiva. sea la libertad condicional. pero tras un tiempo en prisión no consiguió vencer sus impulsos sexuales. Se le condenó y fue sometido a un tratamiento. Doxa. 66 Una defensa razonable de las posibilidades del tratamiento neurológico puede verse en GREELY.. 2008. y si el tratamiento neurológico se ubica en el marco del tratamiento penitenciario. responsibility and the brain”./LAU. Este requisito puede plantear problemas si el tratamiento tiene como consecuencia beneficios para el condenado. 485 y ss. La Ley penal. De hecho la primera cuestión a dirimir es si el tratamiento neurológico se utilizaría como “pena” para imputables o en el marco del tratamiento a los inimputables como medida de seguridad. 437-440. “Delitos sexuales y castración química: anteproyecto de reforma del código penal de 2008 y nuevos tratamientos para delincuentes sexuales”. PRIETO. La aceptación de someterse al tratamiento cuando el mismo se inserta con ciertos beneficios o mejoras en la situación penal del tratado no es exactamente libre. es decir. pero con posterioridad reaparecieron éstos. como los tratamientos farmacológicos coadyuvantes para la deshabituación de alcohol o drogas. pp. “Law. J. pp. pp. sino a la consideración como libre de todo tratamiento o programa reeducador en prisión o de todo tratamiento al que anudamos mejoras o beneficios de la situación penal del condenado67. (31). Arch. pp.. M. 2008. Se cita un caso espectacular (BURNS J. J. circunstancia que cuestionaría aún más el carácter libre del consentimiento por él prestado. pues al sujeto se le presenta la opción entre dos alternativas.. el sujeto se encontraría en prisión. comprobándose mediante un escáner del cerebro que el tumor se había reproducido.. 1103 y ss. “Castración química y determinismo”./SWERDLOW R. VILAJOSANA. O. (60). (56). 2003. (68). a tener impulsos sexuales pedófilos. Una segunda operación consiguió disminuir la impulsividad sexual del sujeto. 27 . u otros tratamientos no tan radicales. 67 Como la propia suspensión de la ejecución de la pena privativa de libertad en caso de someterse a tratamiento de deshabituación de drogas o alcohol en el art. H. son muchos los interrogantes que suscita el uso de los tratamientos neurológicos como parte o esencia de tratamientos resocializadores. 87 CP. Neurol. 1 y ss./FRITH.): un hombre de cuarenta años comenzó. 693 y ss. H. D.T./JONES. pp. o la prescripción de ansiolíticos a los internos para soportar mejor la privación de libertad y facilitar una convivencia pacífica en los establecimientos penitenciarios. de forma inexplicable y sin haber tenido antecedentes de conducta sexual inapropiada. D. Se le extirpó el tumor y sus impulsos sexuales desaparecieron. “Neuroscience and Criminal Justice: Not Responsibility but Treatment”. “Right orbitofrontal tumor with pedophilia sympton and constructional apraxia sign”. y comenzó a molestar a la hija de su pareja. Si entendemos que solo debiera utilizarse como pena.
156. su incapacidad para comprender el significado jurídico de sus actos. fundamentarían una la negación de su capacidad de decisión libre. pp. (56). (56).a judíos. 1116 y ss. Masstäbe der Hirnforschung für das Strafrecht./ROTH. 2008. M. sobre el tratamiento neurológico. 1132 y ss. A tal efecto. Introducción a la Criminología.T. 156.. W. GR. p. con las dudas de legitimidad que cualquier tratamiento invasivo plantea. H. y si admitidos el tratamiento de deshabituación de drogas para la suspensión de la ejecución de la pena privativa de libertad. de modo que debiera ser el Estado con sus representantes legales. y que. 72 Aunque no parece que éstas fueran impuestas en procesos penales. pp./ROTH. Procedimientos que fueron abandonados años después por falta de soporte científico. HASSEMER. siempre que hayan sido autorizados judicialmente “tomándose como criterio rector el del mayor interés del incapaz” a petición del representante legal del incapaz.InDret 2/2011 Mercedes Pérez Manzano admitimos las bondades de las terapias ocupacionales y educativas en prisión y las consideramos libremente asumidas. es decir. pp. por todos. 1135 y ss. cfr. Baste recordar aquí que con base en la presuntas bondades de la lobotomía prefrontal. máxime si tuviera efectos permanentes. cfr. Kansas Law Review. 70 Esto es. 83 y ss.T../FRIEDMAN.. 1111. por tanto. En particular.. G. se lobotomizaron cerca de treinta mil ciudadanos estadounidenses con patologías como depresión. p. trastorno bipolar. los que impliquen pérdida de la función de forma permanente no reversible. (56). resulta suficiente con recordar que sobre los tratamientos neurológicos que impliquen esterilización70 de menores e incapaces no pueden emitir el consentimiento “ni éstos ni sus representantes legales” como establece el art. no obstante. 2. GREELY. 2008. 2008. GREELY. aceptamos el tratamiento neurológico para los inimputables. por cuya invención Egas MONIZ recibió el premio nobel en 1949. G. 69 Esta es la posición adoptada por ejemplo por MERKEL. Pero no son éstos los únicos problemas que suscita el “tratamiento neurológico” como terapia resocializadora. Si por el contrario.. su propia inimputabilidad. K. quienes decidieran el sometimiento del individuo a tratamiento69. párrafo primero del Código penal. en GRÜN. Y dichos temores no son del todo infundados a la luz de la Historia 71. Entmoralisierung des Rechts. y con procedimientos que garanticen que se realizan en su interés.. 155. sólo tienen efectos mientras se están tomando y son. De modo que aunque algunos se denominan castración química. 2008.T. de hecho la idea de tratamiento neurológico referido a sujetos adultos competentes que emiten voluntariamente su consentimiento. la misma valoración han de merecer los tratamientos neurológicos más modernos68. suscita muchos temores y gran rechazo entre los juristas. Kansas Law Review. se haya oído el dictamen de dos especialistas y al Ministerio Fiscal y se haya explorado al incapaz (art.. reversibles./MUÑOZ CONDE. Kansas Law Review. Parte de los motivos del rechazo se conectan con los temores sobre la falta de conocimientos científicos suficientes que avalen los tratamientos en la actualidad. trastorno obsesivo compulsivo y esquizofrenia72. GREELY. H. H. así como con cierta desconfianza sobre la comunidad científica y los controles ejercidos sobre los protocolos de comprobación de los resultados de la investigación. 71 Cfr. 68 Sobre los problemas de la consideración como voluntarios de los tratamientos. 28 . 2001.-J. O que la Alemania nazi incluía en el mismo saco de los necesitados de tratamiento –por ejemplo. tales tratamientos neurológicos dejan de acarrear responsabilidad penal en caso de “persona incapacitada que adolezca de grave deficiencia psíquica”. párrafo segundo del Código penal). la esterilización.
1112. or Unconstitutional Punishment?. A. BAILEY. Annals Sex Research. Alemania. H. 2000. 75 Cfr. Kansas Law Review. 29 . 1120 a 1130. Holanda Suiza.los ensayos clínicos no habían sido adecuados para testar los efectos de su uso en la castración de hombres-. Alemania.T. M. De otra parte. no justifica la aceptación acrítica de cualquier nuevo método de tratamiento cerebral./WITZTUM. R. (92). Tampoco quiero dejar de señalar que otros procedimientos quirúrgicos. S. así como a los hijos de los delincuentes sexuales. pp.. 43. pp. como la extracción de la amígdala o la destrucción de parte del hipotálamo han sido investigados y defendidos como forma de rebajar la agresividad de los individuos a partir del momento en que las investigaciones han correlacionado la actividad de estas áreas cerebrales con el comportamiento violento75. Checoslovaquia73 y que la castración química ha sido autorizada desde mediados de los años noventa en siete Estados de los Estados Unidos después de haber sido autorizada también en países del norte de Europa como Dinamarca. Y.M. dado su mera finalidad anticonceptiva. C..T. 2008. GREELY. 267 y ss. Northwest University Law Review -NY U. Holanda o Suiza74. K. la mayoría de ellos con diagnóstico de pedofilia. (56). Por ejemplo. “The Science and the Ethics of Castration: Lessons from the Morse Case”.M. 1225 y ss. E. GREELY. Cuando se utiliza como procedimiento de castración química de hombres la cantidad de principio activo utilizada es muy superior y a pesar de ello y de que no podía afirmarse los fármacos habían sido específicamente testados . sin tener que remontarnos a procedimientos o situaciones políticas ampliamente denostados. 74 WONG. 76 Cfr.L. Cita otros estudios o programas en China y Rusia para la extracción quirúrgica de ciertas partes del cerebro que se asocian con las conductas compulsivas y la adicción a las drogas. (56). (2).. Sciences & Law.. al déficit anterior se han de añadir los 73 Cfr. A. Noruega. están mucho mejor definidos y carecen en su mayoría de los efectos permanentes que tenía la lobotomía prefrontal. podrá sostenerse que los procedimientos con los que se llevan a cabo hoy los tratamientos neurológicos – farmacológicos. Kansas Law Review. estimulación eléctrica de capas profundas del cerebro….. Pero con ser lo anterior cierto. pp. (80). 44. 2001. enfermos mentales en sentido estricto. (18). 2008. pp. tienen menos efectos colaterales. “Castration in Germany”. Noruega. RÖSLER. delincuentes políticos. es decir./BEIER. Ciertamente. Behavior. H. “Pharmacotherapy of Paraphilian in the Next Millenium”.InDret 2/2011 Mercedes Pérez Manzano homosexuales. los ensayos clínicos fueron realizados en mujeres y se utilizaron en los ensayos cantidades de principio activo bastante bajos./GREENBERG. 1989.. WILLE. 105 a 109. p.. Suecia.son mucho menos invasivos. pp. la misma sustancia comenzó a utilizarse en altas dosis como procedimiento de castración química. 1229. Tampoco son infundados los temores y dudas sobre la existencia de suficiente verificación empírica de los tratamientos y de sus resultados y efectos colaterales. en la República Federal de Alemania se efectuaron en torno a 500 castraciones quirúrgicas de delincuentes sexuales. Sin ir más lejos. 1998. el uso del fármaco que se utiliza para reducir los niveles de testosterona como procedimiento de castración química fue aprobado por la FDA americana como sustancia anticonceptiva para mujeres y los ensayos clínicos realizados hasta su autorización estaban conectados con dicho procedimiento. J. Los efectos secundarios sobre las capacidades cognitivas de los sujetos tratados no se han hecho esperar76. quiero llamar la atención sobre el hecho de que la castración quirúrgica de los delincuentes sexuales ha sido un procedimiento utilizado en el siglo XX en muchos Estados europeos como Dinamarca. REV. “Chemical Castration: Oregon’s Innovative Approach to Sex Offender Rehabilitation.” Oregon Law Review.
La admisión de terapias neurológicas debe someterse a controles especialmente rigurosos si se pretende con ellas el tratamiento de los delincuentes. de modo que siendo la participación de los internos absolutamente necesaria para la fiabilidad del estudio de cara a testar la eficacia de los procedimientos en delincuentes. Esta imagen es equívoca. Primera. solo así se modifican las pautas de conducta del individuo.. pues los tratamientos neurológicos se prueban. 6. de modo que si es eficaz y consigue el efecto de resocialización es porque a través del tratamiento se ha conseguido modificar las conexiones neuronales –las estructuras cerebrales-. en principio o solo. todo tratamiento o terapia incide en la estructura y funcionamiento del cerebro. en animales. alguno de los miedos que la idea de tratamiento neurológico despierta son infundados. Desde la perspectiva de los efectos en la materia –materia gris en este caso-.Las exigencias de comprobación científica de la efectividad de los métodos. en mi criterio. los resultados de los ensayos no podrán calificarse de fiables. o más invasivo que las terapias educacionales. Todos estos déficits de verificación empírica no deben minimizarse. y ello a través de modificaciones bioquímicas en el propio cerebro.. cuyos cerebros son infinitamente menos complejos que los de los seres humanos. no vayamos a convertir a los delincuentes de nuevo en “cobayas neurológicos”. Y si el objetivo es que el tratamiento neurológico sirva de tratamiento resocializador. de modo que éstos pueden ser más 30 . Algunos temores infundados sobre el tratamiento neurológico A pesar de la razonabilidad de los temores expuestos.InDret 2/2011 Mercedes Pérez Manzano problemas derivados de las limitaciones de someter a prueba los procedimientos de tratamiento en los seres humanos.2. a los déficits de verificación empírica señalados se han de añadir las dificultades derivadas de considerar que la participación de internos en centros penitenciarios en los ensayos clínicos es voluntaria. En realidad. requeridas para proceder a la autorización de uso general de cada procedimiento de tratamiento en particular deben ser proporcionales a la magnitud de los daños que se pueden ocasionar. Por ello. La primera impresión que genera la idea del tratamiento neurológico es que es algo en todo caso más invasivo que un tratamiento psicológico. Segunda. ocupacionales o resocializadoras tradicionales. pues la Historia nos ha mostrado sus consecuencias. pues ambas inciden en el cerebro. dada la dificultad práctica de encontrar ciudadanos libres que acepten participar voluntariamente en los ensayos clínicos de experimentos que inciden en el cerebro y sobre los que se desconoce los efectos secundarios. Tercera. que se llevan a cabo en prisión. si no pueden participar en dichos ensayos o su participación no puede considerarse libre. no existe una diferencia sustancial entre los programas reeducadores tradicionales y las terapias neurológicas más modernas.-Los requisitos y autorizaciones deben ser individualizados sobre cada fármaco o procedimiento en función del uso que se le quiere dar y de los efectos que con el mismo se pretende conseguir. La diferencia reside en que las terapias psicológicas y educativas tradicionales parecen seguir un método indirecto y más lento de incidencia en el cerebro que los tratamientos neurológicos más modernos. deberíamos movernos en el marco de varias reglas básicas.
Compendio de Derecho penal.. hay que someter al mismo escrutinio científico a las teorías preventivas. probablemente. 155 y 156 CP. Por más que el cerebro sea un órgano biológico del cuerpo humano.. sino también de su legitimidad en el Estado Constitucional de Derecho.I. PEÑARANDA. y a la identidad personal y la integridad física y moral (art. 1133 y ss. GREELY. Parte Especial. E.InDret 2/2011 Mercedes Pérez Manzano aflictivos y acabar afectando la identidad personal77. v. pp. 10. M. o mixta. 7. 15 CE). no podemos negar su especificidad como fuente de nuestra consciencia y personalidad. Ni la velocidad con la que se produce el efecto deseado ni el carácter directo de su incidencia en el cerebro convierte en ilegítimos los tratamientos neurológicos. 919 y ss. dicha reflexión conducta a su prohibición79. Todo ello será objeto de profundización en otros trabajos. nuestro Código penal refleja un cierto paternalismo al sancionar como lesión a pesar del consentimiento de su titular. no estoy segura de que no sea posible entender que en algunos casos pueden ser intervenciones atípicas como lesiones si se parte de una situación patológica. la elección de una fundamentación preventiva o retributiva. H. 77 Cfr. 2008. 78 Por todos. De un lado. De hecho. 934 y ss.. (121).. por ello se ha de exigir un mayor control por la comunidad científica para admitir que los tratamientos han sido contrastados de forma suficiente y un mayor control por las instituciones jurídicas en la autorización de las terapias individuales como respuesta al delito. del Derecho penal no debe realizarse teniendo en cuenta sólo los déficits científicos de los que adolecen las teorías retributivas derivados de su vinculación con el libre albedrío a través del juicio de culpabilidad. MERKEL. incluso partiendo de su tipicidad. 79 Aunque en una primera reflexión puede parecer que estos tratamientos caerían dentro del marco de los arts. 31 . las lesiones graves consentidas permanentes y sólo considerar atípicas algunas de ellas como la cirugía transexual (arts. tampoco estoy segura de que no sea posible su justificación por la vía del estado de necesidad si con ello se consigue evitar la reincidencia delictiva en ámbitos especialmente sensibles y socialmente dañinos como la delincuencia sexual. pues la elección de una u otra fundamentación no depende sólo de la racionalidad científica del Derecho penal. y. Zeitschrift für die gesamte Strafrechtswissenschaft. De otro. 155 y 156 CP)78. al menos.T. de modo que las intervenciones más profundas en el cerebro de carácter permanente e irreversible deben ser. (56).. y. pp. pues la protección que la Constitución brinda al libre desarrollo de la personalidad y la dignidad humana (art. pp. R. 2003. sino que resulta obligado completar el análisis realizando al menos dos consideraciones complementarias. Deberíamos reflexionar incluso sobre la legitimidad en el Estado Constitucional de Derecho y en nuestro marco constitucional de los tratamientos neurológicos que afecten de forma permanente al núcleo de la personalidad incluso en caso de tratamientos netamente voluntarios de personas adultas competentes. 368 y ss. puede ser el aval de una postura paternalista del Estado de protección de tales derechos incluso contra la voluntad de su titular. Alguna conclusión Con independencia de la cuestión de si las Neurociencias aportan suficientes datos para refutar el libre albedrío. en otras. hay que examinar todas las teorías desde una perspectiva valorativa. 932 y ss. en BAJO FERNÁNDEZ. 2009.1 CE). objeto de reflexión y regulación singular. Kansas Law Review. sólo los hace más peligrosos si sus efectos fueran negativos o afectan a la propia identidad personal..
81 Que será objeto de un estudio posterior. las teorías de la prevención especial para no desbordar los límites derivados de los principios del hecho y legalidad inherentes al Estado de Derecho. sin embargo. de otro. En definitiva. tomadas como fines exclusivos de la pena. resta mucho camino por recorrer de la mano de los nuevos conocimientos de la Neurociencia y de los clásicos argumentos de la Filosofía Moral y de la Ciencia penal. en cuyo ámbito la prevención especial puede cumplir una función relevante dando contenido a tratamientos rehabilitadores. de modo que se abre la vía del tratamiento neurológico como instrumento de prevención especial. En este contexto he señalado los temores fundados que despierta entre los penalistas el uso de tratamientos neurológicos. que parten de que el objetivo del Derecho penal es la prevención de los delitos. aunque la prevención especial y la idea de tratamiento adolecen de graves quiebras de legitimidad si se conciben como fin exclusivo de la pena. Ahora bien. 32 . de un lado. porque la Neurociencia está aportando conocimientos fundamentales sobre la incidencia de ciertas patologías o factores neuronales en ciertos comportamientos delictivos. La tesis defendida se sitúa en el marco de las teorías mixtas de la pena. La Neurociencia parece80 aportar argumentos a favor de esta concepción. porque no parece posible una prevención general sin culpabilidad ya que no se estima posible prescindir de la idea de agente sobre el que proyectamos juicios de mérito y culpabilidad en la configuración de las relaciones sociales mediante normas y sanciones. A esta solución no se llega prescindiendo de la culpabilidad por el delito cometido ni tampoco abogando de forma incondicionada por el tratamiento neurológico como forma de controlar la comisión de delitos. son capaces de realizar una fundamentación legítima del Derecho penal. pero que sostienen que este objetivo sólo se debe alcanzar a través del marco precisado por la pena adecuada a la culpabilidad y a las necesidades de tratamiento preventivo especial del delincuente. sino que ambas necesitan acudir a las fundamentaciones retributivas en cierta y diversa medida. 80 Se trata de conclusiones provisionales cuya firmeza dependerá de la posterior profundización en estos temas. si bien ello no significa su rechazo absoluto siempre que su autorización se someta a específicos controles tanto en cuanto a la existencia de conocimientos científicos suficientemente asentados como en cuanto a su autorización genérica y al tratamiento de los reclusos en particular.InDret 2/2011 Mercedes Pérez Manzano De todo lo expuesto resulta que ni la prevención general de intimidación ni la prevención especial. Las teorías de la prevención general necesitan la retribución para justificar la pena frente al sujeto al que se le impone y como requisito de su propia eficacia funcional. Esta opción requiere una reformulación de la culpabilidad81 y prudencia en la asunción de los tratamientos neurológicos. los déficits pueden desaparecer en el marco de una teoría mixta del Derecho penal.
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