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Geo Argentina 2004 | Argentina | Desarrollo sostenible
Perspectivas del medio ambiente en la República Argentina Secretaria de ambiente y desarrollo sustentable
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BOV20_VICTORICA[1]
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OPI-NOA Parte de Prensa 10 de Mayo 2017
En orden a la finalidad de incrementar la calidad de la acción estatal y el mejoramiento sistemático de la eficiencia de la gestión pública, tomando nota de la experiencia acumulada, el PODER EJECUTIVO NACIONAL sancionó el 6 de julio de 2006 el Decreto 828 asignando las competencias relativas a la implementación de la política ambiental, la preservación y protección de los recursos naturales y el desarrollo sustentable a la órbita de la JEFATURA DE GABINETE DE MINISTROS.
Conforme lo indicado, el PEN por Decreto 830/2006 transfirió la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable a la JEFATURA DE GABINETE DE MINISTROS y mediante Decreto 831/2006 designó Secretaria de Ambiente y Desarrollo Sustentable a la Dra. Romina PICOLOTTI .
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PERSPECTIVAS DEL MEDIO AMBIENTE DE LA ARGENTINA
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Impreso en Argentina, 2006
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PRODUCCIÓN DEL INFORME
El presente informe ha sido desarrollado a partir de un convenio suscripto por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente - Oficina Regional para América Latina y el Caribe (PNUMA-ORPALC) y la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable (SAyDS) de la República Argentina. Fue Director del Proyecto Atilio Savino, Secretario de la SAyDS, con la colaboración de: Homero Bibiloni, Subsecretario de Recursos Naturales, Normativa, Investigación y Relaciones Institucionales, Luis Couyoupetrou, Subsecretario de Planificación, Ordenamiento y Calidad Ambiental, y Rubén Patroulleau, Jefe de Gabinete de Asesores. Fue ejecutado en el ámbito de la Dirección de Promoción Ambiental de la SAyDS, bajo la supervisión de su Directora, Andrea Brusco, y la Coordinación de Alejandro Isarría.
EquipoEquipoEquipoEquipoEquipo dedededede ProducciónProducciónProducciónProducciónProducción
Coordinación Técnico Institucional
Alejandro Isarría
Colaboración General y Diseño
Mariano Jager
Asistencia en Estadística
Gabriela Meitín
Asistencia en Diseño Gráfico
AutorAutorAutorAutorAutoreseseseses dedededede losloslosloslos DocumentosDocumentosDocumentosDocumentosDocumentos dedededede BaseBaseBaseBaseBase
David Kullock (Capítulo 1, Capítulo 2: Medio Urbano, Capítulo 5 y Capítulo 6). Enrique Catani (Capítulo 1: Configuración Político-Institucional)
Alfredo Reca (Capítulo 2: Áreas Protegidas)
Jorge Menéndez, Lucila Boffi Lissin, Mónica Gabay, Norma Esper (Capítulo 2: Bosques) Octavio Pérez Pardo, Hector Cobello (Capítulo 2: Suelos)
Daniel Ramadori, Ricardo Banchs, Gustavo Porini (Capítulo 2: Fauna Terrestre)
Percy Nugent (Capítulo 2: Humedales) Miguel Gómez, Horacio Civelli, Percy Nugent, José Mestre Arceredillo, María Lidia Testani, María Tombesi (Capítulo 2: Fauna Íctica)
Ricardo Delfino Shenke, Maricel Giaccardi (Capítulo 2: Ecosistemas Marinos-Costeros)
Laura Berón, José Luis Picone (Capítulo 2: Capa de Ozono) Hernán Carlino, María Paz Gonzalez (Capítulo 2: Cambio Climático)
Ariel Carabajal, Andrea Aristimuño (Capítulo 2: Industria)
María Rossi, Pablo Issaly (Capítulo 2: Residuos) Pablo Issaly (Capítulo 2: Medio Ambiente)
Carlos Arseli, Pablo Paleka (Capítulo 2: Tecnósfera)
Ernesto de Titto, Mirtha Eiman Grossi, Hugo Bogetti, Ricardo Benítez, SilviaRivero, Tatiana Petcheneshsky (Capítulo 3: Impactos sobre la Salud) Mariano Jager (Capítulo 4, Capítulo 5 y Anexo Estadístico)
Nélida Harraca (Capítulo 4:Institucionalidad No Gubernamental-Participación Ciudadana)
Manuela Fernández (Capítulo 4: Educación Ambiental) Maria Rossi, Adriana Lowental, Inés Gómez (Capítulo 4: Evaluación de Impacto Ambiental)
Alejandro Isarría (Capítulo 5)
Se agradece la colaboración de las distintas instituciones que aportaron a la elaboración del Informe; en especial la de:
Secretaría de Recursos Hídricos; Secretaría de Turismo; Instituto Nacional de Estadística y Censos; GTZ / Cooperación Alemana para el Desarrollo; Consejo Federal de Medio Ambiente (COFEMA); Secretaría de Minería; Subsecretaría de Recursos Hídricos; Administración de Parques Nacionales; Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA); Instituto Nacional de Asuntos Indígenas. Asimismo, se agradecen los valiosos aportes que prestaron los participantes de los Talleres de Consulta celebrados el 8 y 9 de marzo, el 20 de julio y el 8 de noviembre de 2004.
Colaboraron:Colaboraron:Colaboraron:Colaboraron:Colaboraron: Ana Dunn (Búsquedas Bibliográficas), Luis Polotto, Aurora Juarez (Comentarios Generales), Genoveva de Mahieu, Rodrigo Vives (fotos)
1.1. Ubicación Geográfica y Configuración Natural
1.2. Conformación socio-económica. Transformaciones territoriales y ambientales
1.3. Configuración Político-Institucional
Ecosistemas Dulce-Acuáticos
Fauna Ictica Continental
3.1. Impactos sobre el Medio Ambiente
3.2. Impactos sobre la Salud Humana
4.1. Tipos de Abordaje
4.2. Respuestas Vigentes
4.3. Respuestas a Nivel de Condicionantes de Base
5.1. Referencia Global
5.2. Referencia Regional
5.3. Los Escenarios para la República Argentina
BIBLIOGRAFÍA CITAS INDICE DE ILUSTRACIONES
La presentación del Informe del Estado del Ambiente - GEO Argentina 2004, no es evento circunstancial para la República Argentina.
Nuestro país vivió una larga década durante la cual se presumió que la minimización de la acción estatal y la preponderancia de la dinámica del mercado iban a proveer al mejoramiento social, económico y ambiental.
Los resultados observados han permitido verificar exactamente lo contrario: no es posible aspirar a situaciones de progreso económico, equidad social y calidad ambiental, sin la presencia de un Estado que articule las aspiraciones y los intereses de los diversos sectores sociales, en el marco de una estrategia conducente al bienestar general.
En el contexto de dicha estrategia, el medio ambiente se torna cuestión crucial; dado que provee directamente al logro de mejores condiciones de vida, si se lo gestiona según criterios de desarrollo sustentable que articulen y armonicen objetivos de desarrollo productivo, equidad social y preservación ambiental.
Esta visión integrada que privilegia el objetivo social de las políticas ambientales, ha tenido fiel expresión en la reciente adecuación institucional, por la cual el Ministerio de Salud ha pasado a constituir el Ministerio de Salud y Medio Ambiente.
Con igual sentido, se ha avanzado en dos frentes de institucionalización de la temática.
El primero de ellos, se refiere a la revitalización otorgada a la Consejo Federal de Medio Ambiente (COFEMA), espacio de debate y articulación de los deberes y derechos de los estados provinciales, titulares de los recursos naturales, y del Estado Nacional, responsable de dictar los presupuestos mínimos de mantenimiento y utilización de los mismos.
El segundo de dichos frentes es, justamente, el dictado por parte del Poder Legislativo, de las leyes que establecen esos presupuestos mínimos, tarea que viene llevándose a cabo con una cuidadosa superación de las dificultades técnicas y políticas que conlleva.
Cabe destacar que entre la legislación ya aprobada, sobresale la Ley General del Ambiente, la que establece las reglas básicas de la gestión ambiental; entre ellas, la obligación de informar regularmente sobre la situación ambiental del país.
Como un aporte al proceso citado, se presenta con sumo agrado este Informe, bajo el encuadre del Proyecto GEO (Global Environmental Outlook) del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA).
El esfuerzo que ha significado su elaboración cobrará su más amplio sentido, a partir de las consecuencias que de este informe se esperan. Ellas son, en primer término, difundir ampliamente lo que sabemos de nuestro ambiente; en segundo término, concurrir a resolver las carencias de conocimiento que el mismo informe identifica; en tercer término, contribuir al proceso de definición de políticas y estrategias que concurran a hacer cada día más factible los escenarios de desarrollo sustentable que el informe describe como alternativa de futuro más apropiada para nuestro país, para su patrimonio ambiental y para el bienestar de sus habitantes.
GinésGinésGinésGinésGinés GonzálezGonzálezGonzálezGonzálezGonzález GarcíaGarcíaGarcíaGarcíaGarcía Ministro Ministerio de Salud y Ambiente
El desarrollo del Informe GEO-Argentina que aquí se presenta, además de dar inicio de resolución de una cuestión pendiente que el país tiene respecto al conocimiento y difusión del estado de su medio ambiente, ha aportado diversos beneficios para la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sostenible y la institucionalidad ambiental en su conjunto.
Como bien resaltan los documentos del GEO-América Latina y el Caribe 2003, los Proyectos GEO tiene dos componentes principales, y ambos han podido ser desenvueltos con éxito durante el lapso en el cual el GEO-Argentina 2004 fue elaborado.
El primer componente es el referido al proceso intersectorial y participativo que se ha desarrollado a efectos de consultar sobre la estructura y los contenidos del Informe GEO, proceso que ha permitido establecer y afianzar vínculos entre el medio político y los ámbitos académicos y técnicos abocados a la problemática ambiental.
Ello se ha dado en diversos niveles: desde el más alto, que ha permitido enriquecer la fértil vinculación ya existente entre esta Secretaría y la Oficina Regional del PNUMA; en los niveles intermedios, dado que se ha interactuado con sectores institucionales, académicas y no gubernamentales del país; y en el nivel endógeno, dado que ha dado lugar a un mayor conocimiento, diálogo e interacción entre los sectores internos de la misma SAyDS.
Al respecto, la decisión de desarrollar el Informe GEO en el ámbito de Secretaría, si bien suponía un riesgo, ha podido ser resuelto satisfactoriamente, proveyendo, a su vez, a poner en valor los diversos cursos de acción de la SAyDS, reconocer sus méritos y sus requerimientos.
El segundo componente de los proyectos GEO consiste en los productos en soporte magnético y en papel que resultan de los procesos antes señalados. En el caso del soporte magnético la edición del GEO Argentina 2004 en Cd se realizó en Diciembre de 2004.
En el sentido de lo consignado, contar con un panorama general del estado del ambiente, de las presiones que dan lugar a dicho estado, de los impactos que devienen del mismo, de las respuestas que se le viene dando y de los
escenarios que se plantean a futuro, constituye un insumo clave ya que proporciona información confiable y actualizada
a quienes hacen las políticas y al público en general y simultáneamente coadyuva a generar mecanismos para orientar
la evaluación y construcción de capacidades nacionales ambientales integradas del proceso de definición de políticas
y estrategias que esta Secretaría viene llevando a cabo a través de la denominada Agenda Ambiental.
Tras haber desarrollado seis reuniones regionales de presentación y discusión de la Agenda Ambiental en el transcurso de ese mismo año 2004, el Informe GEO concurre a complementar dicho esfuerzo, produciendo las condiciones necesarias para terminar de definir políticas, estrategias, cursos de acción y acciones específicas.
Como se expresa en el Capítulo 6 del Informe, no se debe aguardar meramente a que las circunstancias nos brinden oportunidades sino que, con criterio estratégico, debemos concurrir a la construcción de los escenarios deseables, a través del accionar paulatino y constante de todos y cada uno de los actores políticos, técnicos y comunitarios.
AtilioAtilioAtilioAtilioAtilio SavinoSavinoSavinoSavinoSavino Secretario Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable
El Informe GEO-Argentina 2004 que aquí se presenta, en términos generales fue realizado de acuerdo a los criterios metodológicos
generales establecidos por el PNUMA para dicho tipo de evaluaciones.
La metodología básica es la denominada EPIR (Estado, Presión, Impacto, Respuesta) que procura ir develando secuencial y respectivamente: la situación ambiental (Estado), las causas que dan cuenta de dicha situación (Presiones), las consecuencias que se derivan de dicho estado (Impacto) y las políticas, estrategias, cursos de acción y acciones que se adoptan al respecto (Respuestas).
Cabe señalar que a estas cuatro instancias básicas, se le han ido agregando otras dos: la identificación de los futuros factibles (Escenarios) y la formulación de las propuestas que resulten oportunas al respecto (Recomendaciones).
A partir de esta metodología básica se elaboró el informe a través de un proceso que incluyó las siguientes etapas:
- Análisis expeditivo de la información publicada y disponible sobre la situación ambiental, a fin de identificar temas y procesos clave a escala nacional
- Identificación de organismos y conformación de la red de cooperación y coordinación institucional para la elaboración del informe
- Selección de un modelo de organización y tratamiento de la información que exprese en forma integrada la situación ambiental
- Construcción de una versión preliminar del Informe, tomando como referencia los documentos producidos por todos y cada unos de los nodos de la red
- Diseño y ejecución de un proceso de consulta a través de Talleres internos, con personal de la SAyDS, y externos, con los organismos cooperantes
- Consideración y análisis de los ajustes propuestos y elaboración de la versión del Informe que fue editada en formato CD (disco compacto) en diciembre 2004
- Dicha versión fue distribuida con solicitud de opinión a todos los organismos nacionales y provinciales con competencia ambiental y a aproximadamente 400 ONG´s. Asimismo, en el ámbito del COFEMA fueron específicamente analizados los contenidos del capítulo 2
- A partir de las respuestas recibidas, de las observaciones efectuadas por PNUMA-ORPALC y por el propio Equipo de Producción, fue elaborada la versión definitiva que aquí se presenta
La misma fue estructurada en seis capítulos y un anexo estadístico que a continuación se detallan según sus características y contenidos.
El Capítulo 1 Contexto General, presenta las características del país a nivel de ubicación geográfica y configuración natural,
conformación socio-económica y político-institucional, reseñando los aspectos y circunstancias que resultan significativos respecto a la transformación del territorio y a la utilización de su patrimonio natural, desde las instancias iniciales de su ocupación.
El Capítulo 2 Medio Ambiente, trata en detalle el estado de los recursos ambientales, tanto naturales como antrópicos, adoptando el criterio de recorrer a nivel de cada uno de los temas tratados, los cuatro pasos del EPIR.
Respecto a la estructura interna del capítulo, se ha adoptado una solución de compromiso entre la habitual presentación a nivel de cada uno de los recursos significativos, frente a la conveniencia y deseabilidad de una visión ecosistémica y más integrada del ambiente.
Lograr este tipo de visión presenta diversas y profundas dificultades, originadas en la forma en que viene provista la información,
así como en la sectorización del conocimiento científico y técnico.
A pesar de ello, y como primer intento de superación, los materiales se presentan organizados en cuatro grandes sistemas:
Biosfera, Atmósfera, Litosfera y Tecnósfera. A su vez, en el apartado de Biosfera, además de tratarse el tema de la Biodiversidad
y de las Eco-regiones en términos generales, se reconocen tres agrupaciones internas de los temas tratados: los ecosistemas terrestres, los dulce-acuáticos y los marino-costeros.
En el Capítulo 3 Impactos, dado el tratamiento ya efectuado de los mismos a nivel de cada uno de los temas tratados en el Capítulo 2, se efectúan dos presentaciones. La primera está referida al impacto sobre el medio ambiente, a partir de una visión integrada de los mismos, interpretada a partir de las grandes transformaciones del territorio. La segunda, referida al impacto sobre la salud humana, presenta una apertura escasamente transitada en nuestro medio, sobre los efectos que los problemas ambientales ocasionan a nivel de morbilidad y mortalidad humana.
En el Capítulo 4 Respuestas se presenta una sistematizarán de los tipos de políticas ambientales y una evaluación general de las mismas a la luz de los respuestas registradas en el Capítulo 2 y de la sistematización antedicha. Finalmente, se presentan aquellas líneas programáticas que, por constituir condicionantes de base de toda la política ambiental (educación, participación, evaluación e información ambiental), no fueron expuestas en el contexto de dicho Capítulo.
El Capítulo 5 Escenarios se exponen, se correlacionan y se verifica la articulación que tiene para nuestro país las propuestas de
escenarios formulados con sucesiva escala de aproximación en los siguientes documentos: en el GEO Mundial, en el Geo- América Latina y el Caribe, se sintetiza un reciente informe formulado por el organismo de ciencia y técnica nacional, por último se presentan 3 escenarios alternativos para la Argentina elaborados a los fines del presente informe.
En relación a los escenarios formulados para la Argentina y a los efectos de evaluar su impacto ambiental, se realiza una previsión de las distintas situaciones que pueden preverse para cada uno de los aspectos tratados en el Capítulo 2.
Todo este desarrollo permite concluir el capítulo con la identificación y postulación del posicionamiento que debe adoptar la política ambiental y del encuadre que deben asumir las recomendaciones que a dicho fin se formulen.
En el Capítulo 6 Recomendaciones, y dada la formulación de propuestas específicas ya efectuada a nivel de cada uno de los temas tratados en el Capítulo 2, se plantea en relación a las características de la situación ambiental y socio-económica del país,
a las particularidades de territorio y de la sociedad argentina y a la evaluación de escenarios realizada en el capítulo anterior, los criterios estratégicos y las cualidades genéricas que debería asumir la política ambiental para cumplimentar sus objetivos
Finalmente, se incorpora un Anexo Estadístico que refleja la situación diferencial que presentan diversos indicadores socio- económicos a nivel de ecoregiones.
Tal presentación responde a que, así como se considera conveniente ir pasando del actual tratamiento temático a un tratamiento de orden más ecosistémico, con similar criterio se estima necesario la adopción de matrices espaciales de tratamiento de los temas que, además de ser comunes, respondan a criterios también de orden ecosistémico de visualización del territorio y de sus recursos.
Para terminar, cabe expresar que se espera y aspira a que el Informe GEO constituya un paso significativo para el conocimiento del ambiente, para la difusión de sus problemas y potencialidades y, en definitiva, para el crecimiento de la conciencia ambiental que otorgue fuerza y dinámica a las políticas ambientales que requiere el país y el bienestar de sus habitantes.
En el presente capítulo se efectuará una presentación general de la República Argentina a través de los procesos y aspectos que, por ser significativos en los órdenes geográfico-natural, social-económico-territorial y político-institucional, nos permiten comprender su actual estado de situación y, en especial, las presiones significativas que se vienen ejerciendo sobre sus recursos ambientales.
CONTEXTO GENERAL / UBICACIÓN GEOGRÁFICA Y CONFIGURACIÓN NATURAL
UBICACIÓN GEOGRÁFICA Y CONFIGURACIÓN
La República Argentina ocupa la extensa vertiente atlántica del extremo meridional del continente americano.
Su silueta se asemeja a un triángulo rectángulo, con base menor en el extremo norte y base mayor en el costado oeste, que se extiende desde los 21º de latitud norte (límite con Bolivia y Paraguay) hasta los 56º de latitud sur, y desde los 53º de longitud este (límite con Brasil y Uruguay) hasta los 73º de longitud oeste (límite con Chile).
amplia diversidad climática.
A su vez, su figura de península que penetra en el mar, hace que el clima sea predominantemente oceánico, lo cual lo libera de la permanencia de nevadas (a igual latitud en el hemisferio norte la nieve cubre los suelos un mes al menos), lo cual le otorga la ventaja de poder practicar agricultura permanente a lo largo del año.
Tiene una superficie de casi 2,8 millones de km2, más casi otro millón de km2 correspondientes a la superficie antártica cuya soberanía reivindica.
Los dos rasgos antedichos -ubicación y extensión- son de especial singularidad y han signado el devenir de la Argentina: por una parte, constituir uno de los países más extensos del planeta; por la otra, una ubicación meridional alejada de los principales centros de desarrollo y de poder.
Sin considerar el territorio antártico, es por su superficie el octavo país en el mundo, pero, a diferencia de los otros siete (China, Canadá, EUA, Brasil, Australia, India y Rusia) su eje mayor tiene sentido norte-sur lo cual le confiere una
MAPA 1: Mapa morfométrico
Fuente: Vallmitjana 2002, IGM 1998, Cooperación Técnica Argentino-Alemana GTZ
Su relieve es mayoritariamente plano, conformado por llanuras (Chaco, Mesopotamia y Pampa) en el centro y norte del país y por mesetas en el sur (Patagonia), en tanto que su borde oeste es la Cordillera de los Andes, que alcanza alturas de 4000 a 7000 m. en sus sectores norte y central y baja a alturas de 2000 m. en su sector sur, incluyendo diversos cordones montañosos paralelos a la misma. (mapa 1)
Los suaves declives que llegan al Atlántico, determinan la conformación de una extensa plataforma continental que
MAPA 2: Precipitaciones
Fuente: INTA, 2001, Hoffman 1992, Eriksen 1978, 1983, Schewerdtfeger 1976,
Cooperación Técnica Argentino-Alemana GTZ
se adentra en el mar varios cientos de kilómetros.
Dicho relieve determina una hidrografía que pertenece mayoritariamente a la pendiente del Atlántico y que transcurre generalmente de oeste a este, con excepción de los grandes ríos originados en fallas tectónicas, los que recorren el borde este del país con dirección norte- sur; son los ríos Paraguay-Paraná y Uruguay que en su desembocadura conforman el Río de la Plata, estuario previo al Océano Atlántico que alcanza los 200 Km de extensión entre los puntos extremos de su desembocadura.
Por estar localizado en el tramo bajo de la Cuenca del Plata, depende hidrológica y sedimentológicamente de los países del tramo alto (Brasil, Paraguay y Bolivia).
Su extenso desarrollo latitudinal y la diferenciación del relieve determinan la presencia de tres grandes dominios climáticos bien diferenciados: (mapa 2)
- Un dominio atlántico que se desarrolla en el centro- este del país (desde el extremo noroeste hasta el sur de la Provincia de Buenos Aires). Es una zona húmeda con precipitaciones que van de los 500 a los 2000 mm. anuales y una desarrollada red hidrográfica, coincidiendo prácticamente con las posibilidades de cultivo de verano.
- La diagonal árida que abarca la casi totalidad del resto del país, se caracteriza por precipitaciones inferiores a los 500 mm. anuales. Incluye extensas superficies desérticas y semidesérticas con precipitaciones menores a los 200 mm. anuales. Los cursos de agua tienden a agotarse o infiltrarse, con excepción de algunos cursos de caudales importantes de origen cordillerano, que permiten el desarrollo de zonas de irrigación.
- Un dominio pacífico que afecta a la Cordillera de los Andes en su tramo meridional que, por sus altitudes menores permiten el paso de vientos húmedos del Pacífico Sur, los que luego de dejar su humedad en la zona andina donde producen precipitaciones que llegan a superar los 3000 mm anuales, agudizan con su sequedad la aridez patagónica.
A su vez, estos dominios registran heterogeneidades
MAPA 3: Vientos, temperaturas y corrientes ocánicas
Fuente: Hoffmann 1992, Eriksen 1978, 1983, Schwerdtfeger 1976, Cooperación Técnica Argentino-Alemana GTZ
motivadas por diversos factores; en especial, por las temperaturas, que descienden de medias anuales mayores
a los 20ºC en el noreste a medias anuales menores a los
10ºC en el sudeste; y por los vientos, tanto fríos o cálidos, que penetran desde distintas direcciones. (mapa 3)
La heterogeneidad climática y geomorfológica da lugar a una variedad y riqueza de ecosistemas y de ecoregiones que se presentarán en el punto 2.1.1.1.
A pesar de ello, la mejor situación relativa de las llanuras
pampeanas ha condicionado la alta predominancia de la zona centro-este, en relación con los grandes ríos que la
cursan, a la calidad de sus suelos, a la templanza de su clima y al generoso régimen de precipitaciones que se le superpone.
Por fuera de la zona centro-este, los asentamientos y zonas productivas se han desarrollado en territorios restrictos correspondientes a zonas de valles y oasis, o, en su defecto, responden a la presencia de algún recurso de singular atracción que justifica la instalación humana a pesar de los inconvenientes que presenta el medio.
Todo ello ha determinado la matriz de ocupación que
presenta nuestro territorio y que se detallará en el punto
CONTEXTO GENERAL / CONFORMACIÓN SOCIO-ECONÓMICA. TRANSFORMACIONES TERRITORIALES Y AMBIENTALES
El objetivo en este punto, tomando nota de la configuración
natural ya consignada, es hacer explícita una percepción del territorio argentino que incorpora una perspectiva dinámica e histórica que incluye las relaciones internas y externas, las fuerzas endógenas y exógenas, sin las cuales resulta difícil comprender el proceso de construcción del espacio.
En suma, exponer las características de un territorio que exhibe la impronta con las que las formaciones socio económicos anteriores y la presente han entendido y ejecutado el aprovechamiento de sus bienes y servicios ambientales.
Como expresa Milton Santos “Los procesos sociales terminan adquiriendo un carácter geográfico ya que las acciones sociales se territorializan. En esa territorialización, el movimiento social presente en cada acción se fija en un espacio y en un tiempo. De esta manera, la formación de un espacio supone la integración de acciones localizadas en diferentes momentos” (Santos; 1996).
Por otra parte, el espacio es también condicionante de los procesos sociales en cuanto posee capacidad de perdurar más que la sociedad que produce sus formas.
A partir de estos conceptos es que el proceso histórico
de transformación de nuestro país, puede ser descripto según las distintas etapas que lo han conformado.
La caracterización de las mismas, además de resultar ilustrativa de las formaciones socio-económicas dominantes, permite comprender los procesos de poblamiento y de conformación del territorio, así como las formas de producción y consumo que se han ido desenvolviendo en relación a su patrimonio ambiental. En el caso de la Argentina y a los fines de este Informe se han identificado seis grandes etapas:
- La etapa prehispánica
- La etapa de las economías regionales de subsistencia
- La etapa de transición
- La etapa de la economía primaria exportadora
- La etapa de la economía industrial no integrada
- La etapa de la economía de mercado
Etapa Prehispánica (hasta 1.500)
Se estima que los primeros pobladores –cazadores provenientes del Asia- ingresaron a nuestro territorio por el norte hace unos 12.000 años, y que tardaron la mitad de ese plazo en llegar al extremo continental sur.
MAPA 4: Distribución de la población indígena antes de la conquista
Fuente: Martinez Sarasola 1996, Bortagaray 1988, IGM-Chile 1988, Steward 1963, Canals Frau 1953, Cooperación Técnica Argentino-Alemana GTZ
En los momentos previos a la conquista hispánica (fines del siglo XV) habitaban el territorio diversas grupos que procuraban su subsistencia de acuerdo a las condiciones ambientales de sus distintas zonas.
En tanto la fauna continental (pumas, zorros, guanacos, ñandúes, liebres, venados, etc.) permitió la caza en casi todo el territorio, los pobladores de la costa atlántica usufructuaban también la fauna marítima (lobos marinos, aves, moluscos) y los del litoral fluvial de los ríos que conforman el sistema del Plata.
Algunos grupos tenían estadios más avanzados de desarrollo y también practicaban la recolección (miel, semillas, hierbas) y la agricultura (zapallo, maíz, etc.). Este es el caso de los guaraníes en el litoral del Noreste y, en especial, de los diaguitas y otros grupos aborígenes que habitaban el Noroeste.
En este último caso, la fuerte incidencia de la cultura incaica, dio origen a una agricultura intensiva que se desarrollaba en terrazas o andenes en las laderas de las montañas, irrigadas por acequias con las que se combatía la aridez de esas zonas. También poseían rebaños de llamas, eran tejedores, ceramistas y practicaban la metalurgia. (Mapa 4)
Etapa de economías regionales de subsistencia (1500-1776)
El desarrollo del gran imperio americano de España respondió a un doble objetivo: la búsqueda de metales preciosos y el sometimiento de los indios como mano de obra de las explotaciones mineras principalmente y, en menor medida, de las haciendas agropecuarias que se fueron instalando para la producción de las especies importadas por el conquistador.
Entre los siglos XV y XVIII los territorios del Río de la Plata, que no tenían ninguno de estos recursos en abundancia, estaban entre las zonas menos desarrolladas de la América española.
La doble fundación de Buenos Aires (en 1536 y en 1580) en la entrada estratégica del estuario del Río de la Plata no tuvo un objetivo colonizador, sino el de asegurar la ocupación hispánica ante los avances lusitanos, imperfectamente delimitados por el Tratado de Tordecillas.
Pero hacia el noroeste del actual territorio argentino se
encontraba lo que se convirtió en el principal atractivo de los conquistadores: las minas de plata del Potosí, que llegaron a configurar en 1660 un asentamiento de 160.000 habitantes –similar a Londres, mayor a Madrid y París- en tanto Buenos Aires sólo alcanzaba los 3.500 habitantes.
La vinculación que pasando por Potosí unía a Buenos Aires con Lima, capital del Virreinato del cual se formaba parte, constituyó el principal camino colonial y la razón de la creación de ciudades y la ocupación de territorios.
Los principales asentamientos se localizaban en un arco de más de mil quinientos kilómetros de extensión que iba desde Potosí en el Alto Perú, hasta Buenos Aires, en el Río de la Plata. Jujuy, Salta, Tucumán, Catamarca, La Rioja, Santiago del Estero y Córdoba eran los núcleos más importantes y estaban vinculados por caminos de postas.
En su entorno se desarrollaron los escasos enclaves económico-sociales en los cuales se producían con muy bajos niveles de productividad bienes para el consumo interno (algodón, cueros, lanas, cereales, bovinos, ovinos, caballos y mulas) o, a lo sumo, para ser comercializados en el Alto Perú.
Otras dos sucesiones de asentamientos con origen en Buenos Aires estructuraban tenuemente el territorio; una se extendía a lo largo del Río Paraná con destino en Asunción del Paraguay, y otra cruzaba el territorio hacia la región de los oasis cuyanos, vinculados con la Capitanía de Chile.
Por fuera de esto, sólo había zonas ocupadas por algunas etnias indígenas y el desierto. (Mapa 5)
La estrategia de extracción de las riquezas mineras, se
MAPA 5: Conformación Territorial 1810
Fuente: Atlas del Desarrollo Territorial de Argentina, P.H. Randle
complementaba con la de impedir el desarrollo de actividades productivas que pudieran hacer peligrar el generalizado abastecimiento que se hacía desde la metrópolis, así como la consiguiente dependencia que esto implicaba.
Por ello, además de desestructurarse el sistema de producción de origen incaico, no se adoptó ninguna política de usufructo cuidadoso ni de preservación del patrimonio natural:
- No hubo un desarrollo agrícola sustentado en la riqueza de los suelos, dado que a la falta de tradición de la mayoría de las poblaciones aborígenes originarias, se agregaba el descrédito que tales actividades tenían entre los españoles.
- La captura de fauna tanto continental como íctica, se desarrolló sin medida, disimulada por la relativa cuantía de la demanda como por la abundancia con
la cual se presentaba. En algunos casos, la explotación
fue extrema, como con la vicuña, para el aprovechamiento de su lana, y con los lobos marinos
y las ballenas que se capturaban en costas atlánticas y en las Malvinas, para el aprovechamiento sus
- Con los recursos forestales se dieron distintas
situaciones. En las zonas donde no eran abundantes
y la demanda era sostenida pero doméstica –como
es el caso de Buenos Aires, inmersa en una pampa de escasa forestación- la extracción para su uso, principalmente como leña, dio lugar a conflictos. En otras zonas donde era más abundante pero tenía un destino externo –la fabricación de carretas que se hacía en Mendoza y San Juan con madera de San Luis, por ejemplo- también se originaron conflictos por su sobreexplotación. Por supuesto, amplias zonas forestales estaban alejadas de las zonas habitadas y no fueron explotadas.
- La actividad ganadera sí tuvo desarrollo en la zona pampeana aledaña al Puerto de Buenos Aires, dado que el ganado vacuno y equino introducido por los españoles encontró en ella hábitat fácil para su expansión. Esto dio lugar a las “vaquerías”, operativos de caza del ganado cimarrón para el abastecimiento de las ciudades y para la exportación de cueros, sebos y carne salada. Tal fue su importancia, que el Tratado de Utrech de 1715 estableció en una de sus cláusulas la autorización para estas exportaciones desde Buenos Aires hacia Brasil.
La etapa de transición (1776-1860)
Hasta 1776 los territorios argentinos formaron parte del Virreinato del Alto Perú, manejado lejanamente desde Lima.
Las reformas borbónicas los liberaron tardíamente de este lazo, mediante la creación del Virreinato del Río de la Plata y el Tratado de Libre Comercio (1778) que, dando fin al monopolio del Puerto del Callao, permitió regularizar y ampliar la escala de lo que hasta entonces se comercializaba ilegalmente (contrabando).
Ante el agotamiento de las minas del Potosí, el territorio ya había dejado de ser un exportador de plata para pasar a
ser un exportador de cueros y carne salada, dado el nuevo impulso que adquiere la actividad ganadera instrumentada
a través de las vaquerías.
En el nuevo ordenamiento, Buenos Aires comienza a tomar cierta predominancia por ser la capital del Virreinato y por ser su puerto punto de intercambio comercial entre España
y sus colonias meridionales.
La Revolución de Mayo puso fin al orden colonial e inició una larga lucha por la independencia. Aunque el gobierno autónomo fue instaurado en un intento de ahondar la prosperidad comercial, originó largos períodos de guerra civil y una prolongada desarticulación del sistema de economías regionales que se había conformado en la etapa colonial.
Junto con la emancipación se enfrentaron dos visiones del país futuro: una, sostenida por la burguesía mercantil, que sólo perseguía continuar con la ganadería extensiva; otra, sostenida por los intelectuales del movimiento revolucionario, que postulaba la promoción de la agricultura y de la industria.
La primera de estas visiones fue la que se impuso y siguió sin aprovecharse en actividades agrícolas la potencialidad del medio; más aún, involucionó el desarrollo de manufacturas artesanales por la inseguridad generalizada, la estrechez de los mercados locales y las facilidades de usar productos importados a cambio de la creciente exportación de los subproductos ganaderos.
La caza y la extracción forestal siguieron siendo formas incontroladas de uso de los recursos del medio y sólo la minería registró algunos avances de pequeña escala y nivel artesanal, que iban desde la extracción de cal en Córdoba, hasta la de plata en el cerro de Famatina.
En tanto, la ganadería continúa su expansión dado que, incentivada por la creciente demanda externa, se pasa de la simple captura a la cría extensiva, lo cual constituye razón de ser de la expansión de la frontera de los territorios controlados y expresión del ascenso de una nueva elite basada en la propiedad de la tierra.
El desarrollo de esta nueva actividad, fue integrando en medida creciente a Argentina en el mercado mundial y el puerto -el destino de cuyas rentas fue el real motivo de las dificultades de organización nacional- se convirtió en el punto más significativo de intermediación del comercio exterior.
Como resultado de ello, los caminos se incrementaron en
la pampa que rodeaba a Buenos Aires, quedando el resto
de la red troncal, prácticamente en la misma situación que un siglo atrás, dada la ausencia de conocimiento y ocupación del territorio restante.
El crecimiento de las principales ciudades -de Buenos Aires, entre ellas- se fue dando con mínima consideración de las condiciones ambientales y de sus efectos sobre la salud de los habitantes.
Más allá de algunas mejoras que se iniciaron en el Virreinato (el empedrado y la iluminación de las calles del Virrey Vértiz), la ciudad siguió creciendo sin resolver el abastecimiento de agua, la eliminación de excretas, la conducción de las aguas pluviales ni una eliminación de residuos que garantizasen condiciones mínimas de salubridad.
A ello se agregaba la falta de control de las actividades de
transformación, tal como el manejo de los sobrantes en
los mataderos o el de las sustancias venenosas que se
usaban para la curtiembre de los cueros.
La etapa de la economía primaria exportadora (1860-1930)
A mediados del siglo XIX, el país deja de estar fragmentado
por liderazgos de caudillos y gradualmente supera sus conflictos interregionales para formar un Estado nacional
que adquiere una indiscutida autoridad en toda la República.
En tanto el modelo basado en la industria saladeril y sus derivados perdió fuerza por la paulatina desaparición de las poblaciones esclavas que eran sus principales destinatarios, fue conformándose el nuevo modelo basado en la creciente participación de la Argentina en el comercio internacional como exportador de productos agropecuarios.
Se produce entonces, un crecimiento económico de una escala sin precedentes, facilitado por la radicación de capitales externos y por la creación de una extensa infraestructura de comunicaciones y el desarrollo de actividades agroindustriales colaterales (frigoríficos, molinos harineros, fábricas de aceites vegetales).
Se utiliza la aptitud ganadera ya explotada y mejorada de la pampa húmeda, pero también se recurre a la incorporación de nuevas tierras a través de campañas militares de expansión del territorio que se incorpora a la jurisdicción oficial, mediante el sojuzgamiento o exterminio de la población aborigen que los ocupaba.
El tendido de líneas férreas fue consolidando los núcleos
urbanos de las trazas territoriales fundacionales pero, en
especial, fue estructurando en la llanura pampeana una densa malla de asentamiento que surgieron alrededor de sus estaciones, ya sea para dar servicios a los nuevos territorios en explotación o a los propios medios de comunicación.
La explotación de los ecosistemas pampeanos tuvo distintos momentos.
Si bien hubo instancias de sobrepastoreo y deforestación que motivaron incrementos de la erosión hídrica, colmatación de lagunas y degradación de los recursos
naturales, éstas fueron sustituidas por manejos racionales
al identificarse las virtudes ecológicas y económicas de la
rotación entre los distintos usos agrícolas y ganaderos,
que llegaron a implicar un mejoramiento de la calidad de los suelos.
En contraposición, sus ciclos hídricos caracterizados por
la alternancia de inundaciones y sequías, no dieron lugar a
un manejo integral de sus cuencas, a pesar de haber sido correctamente entrevista esta alternativa por F. Ameghino, célebre científico de la época.
Por otra parte, se acentuaban las pérdidas y degradaciones en el orden de la flora y la fauna nativa.
La necesidad de combustible para el funcionamiento de los ferrocarriles fue uno de los grandes devastadores de los bosques nativos; en tanto la obtención del tanino extraído del quebracho, diezmó la riqueza forestal de la zona chaqueña, recientemente ocupada.
Respecto a la fauna silvestre, también se registró un severo avance de su degradación, tanto por efecto de las mayores demandas como por la desaparición de hábitat que implicaba la transformación pampeana, por un lado,
y la pérdida de áreas forestales, por el otra.
La coincidencia espacial de un área ecológicamente óptima para el desarrollo de actividades agropecuarias, junto con un eficaz sistema de transporte como era el ferroviario y
su vinculación estratégica con un punto de intercambio como era el puerto de Buenos Aires, potenció el rápido poblamiento y crecimiento de la región pampeana.
La expansión de las fronteras agropecuarias, la puesta en producción de sus suelos, la introducción de nuevas tecnologías como el alambrado, el reemplazo de las carretas tiradas por bueyes y mulas por el ferrocarril y el
de los veleros por barcos de vapor como sistemas de transporte, fueron claves en el auge de la producción y el comercio.
El llamado “Modelo del 80” requirió de un fuerte proceso de poblamiento que se lleva a cabo a través de la apertura
MAPA 6: Conformación Territorial 1895
del país a una inmigración de origen principalmente europeo.
La población, que era de 1,7 millones de habitantes en 1869, pasa a ser 3,9 millones en 1895 y 7,9 millones en 1914, superando índices de incremento del 3% anual promedio.
Estos incrementos se deben a cuantiosos flujos
migratorios que en el período 1880-1910 llegan a un promedio del orden de los 220 inmigrantes/1000 habitantes, duplicando los que recibía Canadá y triplicando los que recibía EEUU en igual período.
El arribo de estos numerosos contingentes le otorgaron otra dimensión y fisonomía a la estructura del país. Hacia 1914, la población urbana alcanza a ser del 58%, superando por primera vez a la rural, e invirtiendo las proporciones del censo de 1895.
Este quantum de población urbana se distribuyó de forma heterogénea, siendo Buenos Aires la ciudad que registra los mayores volúmenes y las tasas de crecimiento más altas: su población pasa de unos 76.000 habitantes en 1853 a más de 1.500.000 en 1914.
El esplendor económico da lugar a una modernización que privilegia la apertura de avenidas, la creación de parques, la construcción de edificios paradigmáticos tanto para la administración pública como para la cultura (el Congreso y el Teatro Colón, por ejemplo) y también de una vasta infraestructura de equipamiento educacional y hospitalario.
Pero lo que se atrasa, es dotarla de las infraestructuras que garanticen la higiene pública y la calidad ambiental.
Los servicios de agua y desagües cloacales, luego de casi medio siglo de discusiones y proyectos, se inician entre 1867 y 1871, años que se corresponden con las peores epidemias –de fiebre amarilla y de cólera- que soportó la ciudad.
Las obras avanzaron lenta pero eficazmente, dado que mientras en 1891 un 27% de las viviendas contaban con servicio de agua corriente, en 1905 el porcentaje ya alcanzaba a un 72,5%.
Por el contrario, los efluentes provenientes de las actividades industriales y del imperfecto sistema de quema de los residuos urbanos originaban situaciones de contaminación en los suelos, en la atmósfera y en las aguas superficiales y subterráneas, siendo el Riachuelo el ejemplo extremo de la criticidad alcanzada.
Pese a todos estos avatares, el crecimiento económico y la unificación política se reforzaron recíproca y mutuamente, la fragmentación política disminuyó y la unificación del país se fue consolidando. (Mapa 6)
La etapa de la economía industrial no integrada (1930-1976)
Este período fue modelado primero por la Gran Depresión (1929) y luego por la Segunda Guerra Mundial (1939-1945).
La primera, al dar por agotada la factibilidad del modelo de país exportador de materias primas e importador de manufacturas, dio origen a un grado mucho mayor de intervención del gobierno en la economía.
MAPA 7: Conformación Territorial 1947
Entre sus diversas consecuencias se contaron un rápido crecimiento y diversificación de la industria y un importante cambio social. La guerra provocó una prolongada crisis en las relaciones internacionales, hecho que obligó a un desarrollo industrial centrado en el mercado interno.
A tal fin, las industrias buscaron como lugar de localización aquellos puntos territoriales que tuvieran la mejor dotación de equipamientos y la mayor relación de proximidad con los centros de consumo e intercambio.
Buenos Aires y la región circundante, que habían sido espacio de desarrollo del anterior modelo de desarrollo, cumplía con estos requerimientos.
Esta cualidad se extiendió a determinadas capitales de provincia, a partir de la implementación de políticas de promoción específicas.
Esto da por resultado un apreciable incremento poblacional
en la región metropolitana, así como aumentos importantes en Córdoba, Mendoza, Corrientes, Tucumán, Salta, Santa Fe, Paraná y San Juan, entre otras.
Esta etapa de economía industrial se caracteriza por la existencia de una estructura económica y social diversificada y comparables en varios aspectos a las de las economías avanzadas modernas; pero se define como industrial no integrada, en tanto su crecimiento y nivel de ocupación depende de los abastecimientos
importados debido al insuficiente desarrollo de las industrias de base.
Dado las formas de localización privilegiadas, poco cambia la estructuración territorial; pero sí los tipos de infraestructura de vinculación: trastocando la anterior primacía ferroviaria, en la segunda mitad del siglo XX se produce una fuerte expansión de la red de rutas pavimentadas, que hasta fines de la década del 40 era muy incipiente.
Los trazados elegidos siguieron en general al tendido de las vías ferroviarias existentes, produciendo situaciones de competencia y no de complementariedad. Simultáneamente se efectuaron racionalizaciones en la red ferroviaria operada por el Estado, que implicaron la supresión de algunos ramales y su reemplazo por servicios de transporte carretero.
Los procesos de industrialización, por una parte, y de tecnificación agropecuaria, por la otra, condujeron al rápido crecimiento de la tasa de urbanización del país, que hacia fines del período era mayor al 80%.
Las ciudades, en especial aquellas que recibieron la expansión industrial, muestran el incremento de problemas ambientales que ya se venían registrando. En principio, la mayor contaminación industrial -tanto de los suelos, como del agua y del aire-, agravada por ser de orden inorgánico (metales pesados, hidrocarburos, etc.) las originadas por las industrias que se expanden. En segundo término, la contaminación del aire originada por el explosivo desarrollo del transporte automotor y por la continuidad en la quema de residuos.
Por otra parte, la expansión de los servicios de agua y saneamiento que habían llegado a su cenit a mediados de siglo, por el compromiso del Estado de brindar condiciones mínimas de salubridad, empieza a perder dinamismo por las crisis fiscales que empiezan a suscitarse. Comienza entonces un paulatino abandono del compromiso contraído, que rematará 40 años más tarde con la concesión de los servicios. (Mapa 7)
La etapa de la economía de mercado (a partir de 1976)
Esta etapa se inicia con el gobierno militar que se instaura en 1976 y alcanza su cenit en la década de los años 90. A mediados de los años 70, una profunda crisis revirtió la
situación de relativa estabilidad con crecimiento que había comenzado en la década del ’60. En relación con ella, la experiencia puesta en marcha por el Gobierno Militar de 1976 implicó una profunda reestructuración del modelo vigente basándose en una postura de total confianza a los mecanismos asignadores de recursos del mercado y en el papel subsidiario del Estado.
Se sumó a ello la liberalización casi absoluta del comercio internacional y de la circulación financiera, conformando todo ello una política que fue presentada como única solución para salir de la crisis y para emprender el camino del crecimiento y el desarrollo.
Los resultados fueron opuestos a los prometidos, dado que se produjo un acelerado proceso de desindustrialización, caídas en el empleo y en el salario real, estancamiento del valor agregado y agudización inflacionaria.
Consecuentemente se comprimió el mercado interno, se produjeron fuertes transferencias de recursos hacia el exterior, aumento significativamente el endeudamiento externo y disminuyó el salario real, único aspecto del mercado interno que no se liberalizó.
Con la recuperación de la democracia (1983) se logró cierta reducción del déficit mediante recortes de gastos y medidas fiscales, pero la no resolución de los problemas estructurales dio lugar a momentos de fuerte inflación e hiperinflación que condujo a la pérdida de control de la política monetaria y una marcada disminución de la actividad económica, lo que motivó la crisis política de mediados de 1989.
La crisis económica persiste hasta 1991, momento en que se toma la decisión de adscribir al modelo neoliberal
propugnado desde los organismos financieros internacionales. Se consideró que se superarían las ineficiencias estructurales de la economía local a través de su apertura a la competencia internacional.
A los efectos de la implementación del nuevo programa
económico, el Congreso Nacional dictó la legislación que
permitió la plena asunción del modelo, entre otras:
- La Ley de Reforma del Estado (agosto ‘89) que declaró la emergencia administrativa y autorizó a la privatización o concesión total o parcial de actividades que estaban a la fecha a su cargo.
- La Ley de Convertibilidad (abril ’91) que estableció un tipo de cambio fijo destinado a otorgar un máximo de certidumbre a los operadores económicos.
Simultáneamente y como una respuesta a la creciente globalización de la economía, la Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay deciden conformar un bloque económico y suscriben en 1991 el Tratado de Asunción que crea el Mercado Común del Sur, más conocido como MERCOSUR.
El proceso tiene un comienzo exitoso pero a partir de 1997 deviene un estancamiento general -sólo matizado por momentos episódicos de dinamismo-. La década 1989-99 se cierra con la expectativa de una rectificación de la política económica.
La no concreción de la corrección del rumbo económico
y el agravamiento constante de la crisis conlleva a la eclosión de masivas movilizaciones sociales que articularon a distintos sectores sociales del país.
Es así que se cierra un ciclo que se extendió a lo largo de un cuarto de siglo (1976-2001), signado por el retroceso
económico y social, un incremento inaudito de la deuda pública y una creciente vulnerabilidad externa.
El Estado fue abandonando los mecanismos de regulación económica que se venían utilizando desde 1930 (tanto por gobiernos liberales como por gobiernos populistas), así como las políticas sociales que, para compensar las principales inequidades sociales, se venía implementando desde 1945.
Los efectos sociales del retroceso de la capacidad productiva, se expresan en las cifras de desempleo, subempleo, precarización laboral y pérdida del poder adquisitivo de las remuneraciones que reflejan las cifras oficiales.
A su vez, esto condujo a una fragmentación social inédita,
MAPA 8: Conformación Territorial 2001
conformada por una fuerte concentración de la riqueza, la exclusión de los más pobres y la vulnerabilidad de los sectores medios que, además de su deterioro laboral y salarial, debieron soportar la pérdida de muchas de las prestaciones estatales con las anteriormente conformaban un nivel de vida aceptable.
Ello fue acompañado por un auge de la inseguridad y la delincuencia urbana en las principales ciudades, lo cual reforzó las tendencias a adoptar las formas de fragmentación espacial que expresan y reproducen la fragmentación social; tanto por el auge de los barrios privados y los edificios amurallados con que la clase media alta procura preservarse, como por la persistencia, crecimiento y empeoramiento de las condiciones ambientales en las cuales, por fuera de la legalidad, resuelven su hábitat los crecientes sectores que no acceden al mercado regular de la vivienda.
A pesar de la existencia de organismos ambientales, fue evidente que la ideología neoliberal no era compatible con las tareas de regulación que implicaban la puesta en marcha de una política ambiental estricta.
Es así que en relación con los recursos naturales deben señalarse dos hechos sustantivos que ocurrieron en este periodo: el primero referido a la pesca marítima; el segundo a la producción agrícola.
La pesca marítima había tenido un escaso desarrollo centrado en el mercado interno, basado mayoritariamente en empresas nacionales radicadas en la ciudad de Mar del Plata.
Hacia 1980 los recursos pesqueros, especialmente los ubicados al sur del Paralelo 49º, eran explotados muy por debajo de su rendimiento máximo sostenible, a pesar de
los incentivos entonces vigentes (permisos de captura emitidos sin límites ni especificación de especies objetivo; virtual inexistencia del cobro de cánones y derechos de pesca).
La apertura de la Argentina a la economía mundial en los
90, la desregulación y la estabilidad económica, atrajeron inversiones externas sin un marco interno claro y estable.
Ello favoreció el surgimiento de novedosas formas empresariales que, a partir de la sobrecapitalización del sector y la modernización de los puertos, operaron sin consideración alguna de la sustentabilidad del recurso, lo cual dio lugar a una sobreexplotación manifiesta, que llevó a denunciar en 1998 el acuerdo que se había establecido a inicios de la década con la Unión Europea.
El segundo hecho destacable del período, es la adopción
de un nuevo modelo de producción agrícola.
Los altos precios, los crecientes mercados internacionales
y las facilidades de acceso a los paquetes
MAPA 9: Estructuras de vinculación
Fuente: Estrategia Regional Sustentable Ugycamba / FADU UBA
tecnológicos que permitió la paridad cambiaria, motivó un vuelco masivo a la producción de soja transgénica, en muchos casos, en detrimento de los bosques nativos o de los cultivos tradicionales, facilitado a su vez por el
MAPA 10: Esquema de ocupación territorial
incremento de las precipitaciones que extiende hacia el oeste la factibilidad de desarrollar cultivos de secano.
La adopción de este modelo sitúa hoy a la Argentina como el país que produce en valor absoluto mayor porcentaje de soja transgénica respecto del total.
En términos relativos, Argentina se sitúa en el tercer lugar después de Estados Unidos y Brasil.
No obstante la intensificación del cultivo y el aumento de la
superficie destinada al mismo, los niveles de transformación con que los excedentes son exportados no han variado significativamente en el periodo; Argentina sigue exportando en forma de “commodity”.
Luego de la crisis institucional de diciembre del 2001, en enero del 2002 el Congreso Nacional sancional la ley de Emergencia Económica por la cual se pone fin a casi 11 años de convertibilidad y, en especial, se le devuelve al Estado capacidad de decisión ante la crisis.
Simultáneamente se pone en marcha un amplio plan de asistencia sociual, el cual, aunque en forma imperfecta, se constituye en un seguro de desempleo que contribuye a quitar criticidad a la cuestión social.
A partir de mayo de 2003 se instala una nueva tónica
política, apoyada por una buena situación de los precios internacionales de algunos productos exportables y un esquema de retenciones que permiten contar con recursos
para atender la compleja situación social.
La depreciación de la moneda, opera en la práctica como incentivo a la producción nacional, y esto ha comenzado a dar frutos.
nivel de ocupación, los datos de obreros ocupados en
industria, luego de 12 meses seguidos de incremento,
registran para el primer trimestre del 2004 un alza del 9,3%
con respecto a igual período del 2003.
Respecto a los índices de pobreza, la encuesta que se realiza semestralmente en 28 ciudades indica que el valor extremo a que se había llegado en octubre del 2002 (57,5% de población bajo la Línea de Pobreza), fue mejorando paulatinamente, dado que bajó a 54,0% en abril 2003 y a 47,8% en octubre 2003.
Estos índices hacen referencia a una población total que según el Censo 2001 es de 36,3 millones de habitantes, la cual implica un ritmo de crecimiento cada vez más bajo (de 1,7% anual en el período 1970/1980, pasó a 1,34% en 1980/1991 y a 1,12% en 1991/2001), motivado por un estancamiento en las tasas brutas de natalidad y una disminución de la tasa de mortalidad, lo cual se traduce en una pirámide poblacional donde prevalece el envejecimiento y se registra incrementos en la esperanza de vida.
Con respecto a la estructuración territorial, dentro del
cuadro de altas tasas de urbanización (que ya alcanzan al 90%) se mantienen las fuertes heterogeneidades históricas de distribución poblacional, que en gran parte se corresponden con las cualidades diferenciales del territorio nacional.
Por otra parte, se acentúa la primacía de la infraestructura vial, dado que la concesión de los servicios ferroviarios da lugar a la clausura de ramales y, prácticamente, se suprime el servicio de pasajeros de larga distancia en toda la red. (Mapa 8)
A su vez, estas infraestructuras se encuentran sometidas
a las tensiones que resultan de las fuertes tendencias y de
los avances concretos que se están realizando en relación con la integración supranacional en el marco del Mercosur.
Una estructura de vinculación fuertemente centralizada por la primacía de Buenos Aires sobre el resto del país, pareciera ir dejando paso a una vinculación interoceánica que nos articula con Chile, Uruguay y, en especial, con la zona sur de Brasil, configurando un nuevo mapa en el cual las grandes ciudades parecieran ir asumiendo los roles dinamizadores que habían ido perdiendo los estados
nacionales.(Mapa 9)
La mayor concentración se sigue dando en una estrecha franja donde, en poco más del 2% del territorio, se asienta cerca del 45 % de la población del país, en una conurbación de 400 km de largo formada por las áreas metropolitanas de Buenos Aires, Rosario y La Plata, y por diversas ciudades de tamaño medio que se intercalan entre ellas. (mapa 10)
El Área Metropolitana de Buenos Aires mantiene su alta
primacía (33% de la población total del país) aunque en los últimos años se registra una disminución relativa en su
crecimiento, a favor del incremento poblacional de algunas ciudades de tamaño intermedio.
A su vez, además de reflejar la fragmentación social y
espacial ya referida, en ella se despliega una amplia diversidad de situaciones de calidad ambiental que hacen aún más injusta dicha fragmentación.
A los fines de complementar el panorama planteado, los
cuadros A1 a A11 del Anexo Estadístico, ilustran sobre los principales indicadores sociales y económicos del país.
CONTEXTO GENERAL / CONFIGURACION POLÍTICO-INSTITUCIONAL
CONFIGURACIÓN POLÍTICO-INSTITUCIONAL
Como ya fue comentado, durante la época colonial el territorio argentino ocupó un bajo estatus institucional, acorde con la marginal importancia que tenía para la metrópolis. Recién hacia los finales de dicha etapa (1776), se conforma el Virreinato del Río de la Plata, cortando la dependencia que se tenía con el Virreinato del Alto Perú con sede en Lima.
Entre 1810 y 1816 se produce el corte de los lazos coloniales y la independencia nacional, pero se sucederán varias décadas de gobiernos efímeros y situaciones de anarquía hasta que, a mediados de dicho siglo, se consolidan los lazos entre las 14 provincias inicialmente integrantes de la Nación Argentina y se dicta la Constitución Nacional en 1853.
El primer pronunciamiento constitucional se ha mantenido incólume, a pesar de las varias reformas producidas: es el que se refiere a “la forma representativa, republicana y federal” que adopta la Nación para su gobierno, según expresa su Artículo 1.
La forma representativa hace a la constitución de las instituciones de gobierno encargadas de la administración pública a nivel nacional, provincial y municipal, y se complementa con lo que especifica el Artículo 22, acerca de que “El pueblo no delibera ni gobierna sino por medio
”, a pesar de que el
de sus representantes y autoridades
mismo texto constitucional realiza amplio reconocimiento de las nuevas formas de participación ciudadana.
La forma republicana hace referencia a la división de poderes: el Poder Legislativo, responsable principal de la función legislativa (Artículo 75); el Poder Ejecutivo, a cargo de la administración general y con participación en la tarea legislativa (Artículo 99) y el Poder Judicial, con decisión sobre todas las causas que versen sobre puntos regidos por la Constitución y las leyes de la Nación (Artículo 121).
La forma federal refleja la historia del país: las provincias han precedido a la Nación.
La Nación Argentina se constituye con los poderes que aquéllas le delegan en forma expresa. Lo que no ha sido
delegado a la Nación pertenece al área de competencias reservadas por las provincias. Esta es la regla máxima que resume el derecho argentino y que se sintetiza en la fórmula del Artículo 104 de nuestra Constitución originaria (121 actual): “Las provincias conservan todo el poder no delegado por esta Constitución al Gobierno federal, y el que expresamente se hayan reservado por pactos al tiempo de su incorporación” 1 . (Mapa 11)
MAPA 11: Organización Política del Territorio
Fuente: IGM-Argentina 1989, 1998, Eriksen 1978, Cooperación Técnica Argentino- Alemana GTZ
Cabe señalar dos cuestiones significativas.
La primera es que las 14 provincias originales se han convertido en 24 jurisdicciones: 23 provincias y la Ciudad Autónoma de
La segunda se refiere a que, ante el desarrollo desigual que ha tenido el territorio nacional, el federalismo se ha tomado formal
en muchos aspectos. En tanto pocas jurisdicciones concentran población, actividades y capacidad de gestión autónoma;
muchas otras registran escaso desarrollo y alta dependencia respecto a la distribución federal de los fondos coparticipados.
En 1973, en oportunidad de un importante recambio gubernamental (finalización de un período de gobiernos de facto y reinstalación democrática) y en consonancia con la fuerza que la cuestión ambiental había tomado a partir de la Conferencia de Estocolmo de 1972, se instituye
en nuestro país el primer organismo ambiental nacional: la
Secretaría de Recursos Naturales y Ambiente Humano (SERNAH) en el ámbito del Ministerio de Economía y con
una amplia incumbencia temática.
Durante las tres décadas transcurridas, varios fueron los cambios de jerarquía, denominación, amplitud temática e inserción de dicho organismo 2 , incluyendo la existencia simultánea de dos organismos nacionales con competencias ambientales durante cierto lapso.
Al mismo tiempo, las provincias fueron creando sus propias institucionalidades con distinto formatos e inserciones.
Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación (Ministerio de Salud y Ambiente)
A par tir del último cambio presidencial (mayo’03) el
organismo nacional constituyó la Secretaría de Ambiente
y Desarrollo Sustentable del Ministerio de Salud, el cual, a
del desarrollo sustentable, a la utilización racional y conservación de los recursos naturales, renovables y no renovables, tendientes a alcanzar un ambiente sano, equilibrado y apto para el desarrollo humano, en el marco de lo dispuesto en el artículo 41 de la Constitución Nacional.
- Intervenir e integrar el Consejo Federal de Medio
Ambiente, proporcionando los instrumentos administrativos necesarios para una adecuada gestión del organismo.
- Entender en el relevamiento, conservación,
recuperación, protección y uso sustentable de los recursos naturales, renovables y no renovables.
- Entender en la propuesta y elaboración de los
regímenes normativos relativos a la calidad de los recursos ambientales, a la conservación y utilización de los recursos naturales, al desarrollo sustentable, al ordenamiento ambiental del territorio y a la calidad ambiental.
- Entender en el ordenamiento ambiental del territorio
y en la planificación de los diferentes aspectos de la gestión ambiental nacional y su impacto en la calidad de vida.
- Entender en la elaboración y actualización
permanente del diagnóstico de la situación ambiental nacional y de los asentamientos humanos, en coordinación con organismos nacionales, provinciales y municipales.
partir del Decreto Nacional No. 923 del 21-07-04 ha pasado
Entender en la promoción del desarrollo sustentable
denominarse Ministerio de Salud y Ambiente, reflejando
saneamiento integral de los asentamientos humanos,
ascendente consideración del tema en la agenda
mediante acciones que garanticen la calidad de vida y la
nacional. 3
disponibilidad y conservación de los recursos naturales y su impacto en la salud humana.
Los objetivos de la SAyDS como institución gubernamental de máxima responsabilidad en materia ambiental son:
Entender en el establecimiento de métodos
- Asistir al Ministro en todo lo inherente a la
preservación y protección ambiental, a la implementación
tendientes a la evaluación y control de la calidad ambiental en los asentamientos humanos, así como en la formulación
y aplicación de indicadores y pautas para verificar el uso
- Entender en la definición de políticas vinculadas
con la información y cooperación internacional en el campo de la política ambiental y de desarrollo sustentable.
TABLA 1: Organigrama de la SAyDS
- Promover la adquisición de conciencia y la difusión
en la sociedad sobre los problemas ambientales del país.
- Intervenir desde el punto de vista de su
competencia en el desarrollo de la biotecnología.
a. Dirección de Promoción Ambiental y del Desarrollo Sustentable
b. Dirección de Infracciones Ambientales
c. Coordinación de Prensa y Difusión
d. Secretaría Administrativa del COFEMA
e. Agenda Ambiental Nacional
f. Sistema de Información Ambiental Nacional - SIAN
g. Subgrupo de Trabajo N°6 Medio Ambiente del MERCOSUR
h. Unidad de Cambio Climático
i. Unidad de Producción Limpia y Desarrollo Sustentable
1. Subsecretaría de Recursos Naturales, Normativa, Investigación y Relaciones Institucionales
1.1. Dirección Nacional de Recursos Naturales y Conservación de la Biodiversidad
1.2. Coordinación de Conservación de la Biodiversidad
1.3. Dirección de Bosques
1.4. Dirección de Conservación del Suelo y Lucha contra la Desertificación
1.5. Dirección de Fauna Silvestre
1.6. Comité MAB Argentino - Programa «El Hombre y la Biosfera» UNESCO
1.7. Plan Nacional de Manejo del Fuego
2. Subsecretaría de Planificación, Ordenamiento y Calidad Ambiental
Dirección de Ordenamiento Ambiental
Dirección de Prevención y Gestión de la Contaminación
Oficina Programa Ozono
Unidad Técnico Operativa de Emisiones Vehiculares
Unidad de Movimientos Transfronterizos de Res. Peligrosos y No Peligrosos
Proyecto Gestión de la Contaminación
- Entender en el establecimiento de un sistema de
información pública sobre el estado del ambiente y sobre
las políticas que se desarrollen.
- Entender en las relaciones con las organizaciones
no gubernamentales vinculadas a los temas ambientales
y al desarrollo sustentable.
- Entender en la aplicación de los tratados
internacionales relacionados con los temas de su competencia, e intervenir en la formulación de convenios internacionales en los asuntos propios de su área.
- Conducir la gestión y obtención de cooperación
técnica y financiera internacional que otros países u organismos internacionales ofrezcan, para el cumplimiento de los objetivos y políticas del área de su competencia, en coordinación con los demás organismos del estado para su implementación.
- Entender en la gestión ambientalmente sustentable
de los recursos hídricos, en coordinación con el Ministerio
de Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios.
En el año 1990 se comenzó a realizar una serie de reuniones de representantes ambientales de las provincias.
El Consejo Federal de Medio Ambiente, como tal, se constituyó en la tercera de esas reuniones, el 31 de agosto de 1990, siendo el instrumento formal un Acta Constitutiva suscripta en la Ciudad de La Rioja por representantes de doce provincias.
Actualmente lo componen la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable como representante del gobierno nacional, todos los gobiernos provinciales y el de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires a través de sus representantes, responsables de los respectivos organismos ambientales.
El COFEMA fue reconocido por los gobernadores, en el Pacto Federal Ambiental, como instrumento válido para la coordinación de la política ambiental nacional.
Tiene como objetivos relevantes el formular una política ambiental integral y coordinar estrategias, planes y programas de gestión regionales y nacionales, propiciando políticas de concertación como modo
permanente de accionar, con todos los sectores de la sociedad involucrados en la problemática ambiental.
Su estructura organizacional contempla la realización de Asambleas Ordinarias, aproximadamente cada tres meses. Está previsto que emitan resoluciones y recomendaciones.
Está asistido por una Secretaría Administrativa que ejerce la SAyDS y que está dentro del Área de Coordinación COFEMA.
La autoridad nacional en materia de administración de áreas
ParquesParquesParquesParquesParques
NacionalesNacionalesNacionalesNacionalesNacionales (APN).
Este organismo hasta el año 2000 era parte de la SAyDS. A partir de ese momento pasó a depender de la Secretaría de Turismo de la Nación.
La APN tiene una sede central en Buenos Aires y una estructura de delegaciones regionales que facilita el cumplimiento de su misión,
El InstitutoInstitutoInstitutoInstitutoInstituto NacionalNacionalNacionalNacionalNacional deldeldeldeldel AguaAguaAguaAguaAgua (INA) es un organismo de neto corte técnico que también fue parte de la SAyDS hasta el año 2000.
Actualmente el INA es parte de la Subsecretaría de
Recursos Hídricos del Ministerio de Planificación Federal.
El MinisterioMinisterioMinisterioMinisterioMinisterio dedededede RelacionesRelacionesRelacionesRelacionesRelaciones yyyyy CultoCultoCultoCultoCulto pose una división dedicada al Medio Ambiente que tiene a su cargo gran parte de las relaciones internacionales del país en esta área. Además de llevar la iniciativa con algunas iniciativas en proyectos, el área es punto focal del Fondo Mundial para el Ambiente.
También se deben destacar en esta área la participación de organismos nacionales como el InstitutoInstitutoInstitutoInstitutoInstituto NacionalNacionalNacionalNacionalNacional dedededede TTTTTecnologíaecnologíaecnologíaecnologíaecnología AgropecuariaAgropecuariaAgropecuariaAgropecuariaAgropecuaria (INTA) o el InstitutoInstitutoInstitutoInstitutoInstituto NacionalNacionalNacionalNacionalNacional dedededede TTTTTecnologíaecnologíaecnologíaecnologíaecnología IndustrialIndustrialIndustrialIndustrialIndustrial (INTI). Ambas instituciones, desde hace décadas vienen desarrollando grandes esfuerzos por aportar en materia de conocimiento y formas de gestión para reducir los impactos sobre el ambiente.
Autoridades Ambientales Provinciales
Secretaría de Estado del Agua y del Ambiente
Agencia Córdoba Ambiente Deporte Cultura y Turismo
Subsecretaría de Obras Públicas y Servicios Públicos
Subsecretaría de Recursos Naturales y Ecología
Ministerio de Producción, Infraestructura y Medio Ambiente
Consejo Provincial de Ecología y Medio Ambiente
Subsecretaría de Medio Ambiente y Política Ambiental
Ministerio de Progreso-Subprograma Ambiente y Desarrollo Sustentable
Subsecretaría de Recursos Naturales, Tierras y Asuntos Campesinos
A partir del momento en que la Nación creo la
institucionalidad ambiental (1973), las provincias, en forma paulatina, también fueron creando nuevos organismos o
áreas específicas en organismos existentes, con la finalidad
de atender las cuestiones ambientales y poder establecer
la interlocución con el organismo ambiental nacional.
Este proceso de institucionalización provincial fue arduo y se desarrolló según distintos criterios, dada la total potestad de las provincias al respecto.
En la actualidad la situación es la que expresa la Tabla 2,
que consigna los organismos máximos en materia de responsabilidad ambiental existentes en cada provincia.
Institucionalización No Gubernamental
En la República Argentina la institucionalidad ambiental no
gubernamental abarca un muy amplio abanico de
En principio pueden reconocerse cuatro categorías:
Asociaciones Ambientalistas propiamente dichas, Asociaciones Civiles que se ocupan en forma colateral de cuestiones ambientales, Asociaciones Gremiales (del Trabajo) y Asociaciones Empresarias.
Asociaciones Ambientalistas
En Argentina, la actuación de las ONG`s en el
establecimiento de un diálogo sostenido con el gobierno
y en el monitoreo de las políticas publicas, aún no ha
alcanzado los niveles deseados o aquellos con los que participan en otros países.
Actualmente existen aproximadamente 1200 organizaciones no gubernamentales que facilitan la participación ciudadana en relación con la temática ambiental. En su mayoría son de origen nacional, tiene sede en las grandes ciudades y se remiten a actuaciones locales.
A su vez, se puede decir que, con relación a otros países
de la región, son pocas las filiales de ONG´s internacionales que trabajan en el país y su presencia se remite por lo general a la temática relacionada con la conservación de recursos naturales, la biodiversidad, y
En los años noventa organizaciones como la Unión Mundial Para la Naturaleza (UICN) y Greenpeace tuvieron fuerte presencia; ahora, después de algunos años de relativa ausencia, pareciera que nuevamente están comenzando
De las 1200 sólo unas 50 trabajan siguiendo los lineamientos de la Estrategia Mundial para la Conservación de la Naturaleza y sus Recursos.
En relación con la temática de la agenda marrón, casi todos los grupos no gubernamentales que trabajan son asociaciones de vecinos, pequeñas ONG´s locales y grupos que se organizan alrededor de las parroquias.
La temática ambiental alrededor de la que giran estas agrupaciones por lo general esta relacionada con los reclamos por falta de servicios de agua potable y saneamiento, la radicación de industrias contaminantes, la petición de puesta en marcha de sistemas de alerta temprana por incendios y prevención de inundaciones y, en el caso exclusivo de Buenos Aires, por el ascenso de las napas freáticas.
Existe un numeroso grupo de asociaciones civiles cuyo objetivo principal no es la conservación de la calidad del ambiente, pero desarrollan actividades y acciones que tienen incidencia sobre este.
A modo de ejemplo se puede citar la Cruz Roja, así como
a diversos Colegios y Asociaciones Profesionales, ya sea
nacionales o de ámbitos mayores. Un ejemplo de esto es la intensa actividad que lleva en el país la Asociación Interamericana de Ingeniería Sanitaria y Ambiental (AIDIS).
Asociaciones Gremiales del Trabajo
Las asociaciones gremiales que agrupan a los trabajadores de una misma rama de actividad, se ocupan de definir y sostener la relación de sus miembros con el ambiente, a partir de pautas de higiene laboral que consideren la posición de los operarios como vector de los conflictos ambientales.
Ello adquiere importancia dado que las recurrentes crisis económicas y del empleo asociadas ha sido un continuo
motivo de atraso en mejorar -o, al menos, mantener- las
condiciones ambientales del trabajo.
Un caso reciente ha sido la larga lucha de los trabajadores
que operan las líneas de transporte subterráneo de la
Ciudad de Buenos Aires, por que se les reconozca el
carácter insalubre de las tareas que desempeñan y se
acuerde condiciones de trabajo acordes con dicha
Por otra parte, hay organizaciones gremiales que, más
allá de la defensa directa de sus afiliados, se han
comprometido con la postulación de los criterios
Es de destacar al respecto el caso de la Confederación
de Trabajadores de la Educación de la República Argentina
(CTERA) que desde hace mucho trabaja en el área de la
educación ambiental con sus afiliados.
contenidos estrictamente ambientales, se consideraba que
materia, dado que no estaba expresamente delegada a
Nación, estaba implícitamente retenida por las provincias.
Asociaciones Gremiales Empresarias
Las asociaciones empresarias de la República Argentina, son las encargadas de negociar con las asociaciones del trabajo y los sectores gubernamentales en materia de regulaciones de las condiciones del trabajo y tecnologías de producción.
Mas allá de lo que tradicionalmente han realizado en este sentido, las grandes organizaciones como la Unión Industrial Argentina (UIA) o la Sociedad Rural Argentina (SRA), desde hace ya dos décadas existen en el país un creciente número de iniciativas orientadas a la mejora de las condiciones ambientales de la producción.
La mayor parte de estas iniciativas se concentra en las grandes ciudades y no cuenta con financiamiento externo. Ejemplo de las organizaciones citadas son el Consejo Empresario Argentino Para el Desarrollo Sustentable (CEADS) cuya misión es “Promover el desarrollo sostenible a través del ejemplo, convencidos que las empresas, además de productores de bienes y servicios, son actores sociales fundamentales para lograr el equilibrio entre el crecimiento económico, el balance ambiental y el desarrollo social”.
Al no contar nuestra Constitución originaria (1853) con
Muchas de ellas, a su vez, delegaban importantes temas ambientales a los municipios. En definitiva, el Derecho Ambiental emanaba de tres fuentes: Nación, provincias y municipios.
A la proliferación de normas, con sus consecuentes
superposiciones y eventuales contradicciones, había que sumarle la multiplicidad de autoridades de aplicación (no sólo en sentido vertical, también horizontal, entre organismos de una misma administración con competencias connotadas), lo que tornaba dificultosa su aplicación.
Hasta 1994 las leyes ambientales que dictaba la nación eran, salvo las materias expresamente delegadas (fundamentalmente: penal y civil), “leyes de adhesión”, que las provincias podían adoptar o no.
Bajo este sistema de adhesión las leyes ambientales dictadas por la Nación únicamente regían en territorio sometido a su jurisdicción, o cuando la competencia federal estaba habilitada por la Constitución Nacional, debiendo, para poder aplicarse en una provincia, contar con una ley dictada por la legislatura local adhiriendo a la misma.
Buscando solucionar este problema, en 1990 se creó el Consejo Federal de Medio Ambiente (COFEMA), que reunió a los organismos de gestión, y en 1993 se firmó el Pacto
Federal Ambiental entre todas las provincias, la ciudad de Buenos Aires y el gobierno nacional, que tenía entre sus objetivos la compatibilización de la legislación específica.
Ambas situaciones inscribieron la incorporación de la temática ambiental a la Constitución de 1994 en nuestra más genuina tradición constitucional.
Esta incorporación significó un paso fundamental, que permitió superar el atraso que nuestra Carta Magna mantenía con respecto a las constituciones provinciales que en la década del 80 incluyeron la materia ambiental.
Constituyó la fundación del sistema ambiental argentino, incorporando en el vértice de nuestra pirámide jurídica un principio ordenador de toda la legislación que se le subordina, efectuando el reparto de competencias entre nación y provincias. 4
De esta manera la temática ambiental adquiere su máxima jerarquía, ingresando a la Constitución Nacional reformada en 1994, en su artículo 41, que establece el derecho de todos los habitantes a gozar de un ambiente sano, equilibrado, apto para el desarrollo humano y para que las actividades productivas satisfagan las necesidades presentes sin comprometer las de las generaciones futuras.
En su tercer párrafo, establece el reparto de competencias entre la Nación y las provincias, al determinar que “Corresponde a la Nación dictar las normas que contengan los presupuestos mínimos de protección y a las provincias las necesarias para complementarlas, sin que aquellas alteren las jurisdicciones locales”.
Al mismo tiempo las provincias ejercen, por el artículo
124 in fine, el dominio originario de los recursos naturales existentes en su territorio.
Esta asignación debe interpretarse como una expresa ratificación del federalismo impuesto por el anterior artículo 104 (actual 121) que reservaba a las provincias los poderes no delegados en el gobierno federal.
La facultad otorgada a la Nación de dictar presupuestos mínimos debe ser interpretada dentro del marco de la potestad provincial de ejercer el dominio sobre sus recursos naturales y sin alterar las jurisdicciones locales.
Es decir que, a través de la Convención Constituyente, las provincias expresamente se reservan el dominio de los recursos naturales y expresamente delegan a la Nación la facultad de dictar la tutela de protección mínima sobre el ambiente, que los incluye.
En este esquema, a las provincias les corresponde, además del dominio originario de los recursos naturales, ejercer el poder de policía y complementar, implementar o extender ese piso mínimo, siendo autoridades de aplicación en su territorio.
Por consiguiente, a partir de la reforma de 1994, las leyes de presupuestos mínimos ambientales dictadas por el Congreso de la Nación rigen uniformemente en todo el territorio del país, no estando sometidas al sistema de adhesión aludido anteriormente.
En virtud de este reparto de competencias, el Congreso de la Nación ha dictado, hasta la fecha, seis leyes de presupuestos mínimos.
Inmediatamente subordinada al mencionado artículo 41
Sancionada el 6/11/2002 y promulgada parcialmente por decreto 2413 el 27/11/2002. Cabe destacar entre sus contenidos que:
Establece como bien jurídicamente protegido el logro de una gestión sustentable y adecuada del ambiente, la protección de la
diversidad biológica y la implementación del desarrollo sustentable.
- Fija los objetivos de la política ambiental argentina y los principios de interpretación y aplicación del derecho ambiental.
- Determina la competencia judicial en la materia.
Instituye los instrumentos de la política y la gestión ambiental: ordenamiento ambiental, impacto, control de actividades antrópicas,
educación ambiental, sistema de diagnóstico e información ambiental y régimen económico de promoción del desarrollo sustentable.
- Impulsa la participación ciudadana a través de consultas o audiencias públicas.
- Crea el seguro ambiental y los fondos de restauración.
- Define el daño ambiental de incidencia colectiva estableciendo las normas que lo regulan.
- Crea el Fondo de Compensación Ambiental.
ha instalado la Ley General del Ambiente -Ley No.25.675- que actúa como principio ordenador para la interpretación
y aplicación de la legislación específica que se le subordina en la materia, y que mantendrá su vigencia en cuanto no se oponga a los principios y disposiciones contenidas en ésta.
Este principio de prelación vertical, instalado en lo más alto de la pirámide jurídica, permitirá ir ordenando las superposiciones y/o contradicciones que pudieran existir
y a las que referimos anteriormente.
La Ley 25.675 crea el Sistema Federal Ambiental, que
coordinará la política ambiental, entre el gobierno nacional, los gobiernos provinciales y el de la Ciudad de Buenos Aires, estableciendo que dicho sistema será instrumentado a través del Consejo Federal de Medio Ambiente (COFEMA).
Determina que el Poder Ejecutivo Nacional propondrá a la Asamblea del Consejo Federal de Medio Ambiente, el dictado de recomendaciones o de resoluciones, según corresponda, de conformidad con el acta constitutiva de ese organismo federal, para la adecuada vigencia y aplicación efectiva de las leyes de presupuestos mínimos, las complementarias provinciales, y sus reglamentaciones
Convención sobre Especies Migratorias de Animales Salvajes (CMS)
Protocolo de Cartagena sobre Seguridad de la Biotecnología (del CDB)
Tratado Internacional sobre los Recursos Filogenéticos para la Alimentación y la Agricultura
Convención Internacional para la Regulación de la Caza de las Ballenas (Comisión Ballenera Internacional)
Convenio para el Manejo y Conservación de la Vicuña Convención sobre el Comercio Internacional de las Especies
Amenazadas de Fauna y Flora Silvestre (CITES)
Convenio de Conservación y Desarrollo de los Recursos Ícticos en los Tramos Compartidos de los Ríos Paraná y Paraguay
Convenio de Rótterdam sobre el Procedimiento de Consentimiento previo Fundamentado aplicable a ciertos Plaguicidas y
Productos Químicos Peligrosos objeto de Comercio Internacional (PIC)
Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestre (CITES) Convenio de
Estocolmo sobre Contaminantes Orgánicos Persistentes (POPs)
Convención sobre la Conservación de las Especies Migratorias de Animales (CMS)
Convenio para el Manejo y Conservación de la Vicuña
Convención sobre la Conservación de los Recursos Marinos Vivos Antárticos (CCAMLR)
Proceso Cumbre de las Américas
en las distintas jurisdicciones. Asimismo, ratifica su acta constitutiva y el Pacto Federal Ambiental.
Cumplimentando la obligación establecida por el artículo 41 de la Constitución, se han dictado hasta la fecha otras cinco leyes de presupuesto mínimos:
- La Ley 25.612 de Gestión Integral de Residuos Industriales y de Actividades de Servicio: implica el paso de un régimen de regulación por características (ley 24.051 de Residuos Peligrosos) a otro por origen (industriales), que los incluye.
- La Ley 25.670 de Gestión y Eliminación de los PCBs:
regula la fiscalización, descontaminación o eliminación de aparatos y la eliminación de PCBs usados, prohíbe su ingreso, producción y comercialización, y crea un Registro de Poseedores.
- La Ley 25.688 Régimen Ambiental de Aguas:
establece los presupuestos mínimos de preservación, aprovechamiento y uso racional de las aguas, declara a las cuencas hídricas como unidad ambiental de gestión del recurso considerándolas indivisibles, instituye la creación de Comités de Cuencas Hídricas para las cuencas interjurisdiccionales y crea un Plan Nacional para la preservación, aprovechamiento y uso racional de las aguas.
- La Ley 25.831 de Libre Acceso a la Información Ambiental: garantiza y regula el derecho a acceder
a la información ambiental en poder del Estado, en el ámbito nacional, provincial, municipal y de la Ciudad de Buenos Aires, como así también de entes autárquicos y empresas prestadoras de servicios públicos, sean públicas, privadas o mixtas.
- La Ley 25.916 de Gestión de los Residuos Sólidos Domiciliarios: establece los criterios generales que deben perseguirse en la materia. 5
Finalmente, cabe hacer referencia a los Acuerdos Internacionales, dado que el Artículo 75 (inciso 22) de la Constitución Nacional, establece que los tratados concluidos con las demás naciones y con organismos internacionales tienen jerarquía superior a las leyes.
La firma y ratificación de los Acuerdos Internacionales fortalecen la gestión ambiental nacional, dado que:
- Dan sustento a las políticas nacionales, en el marco
de las políticas internacionales que se han acordado sobre aspectos significativos del medio ambiente.
- Permiten recurrir a los organismos internacionales
en procura de apoyo técnico y financiero para desplegar en el país las líneas programáticas que resulten necesarias
a los fines de los compromisos adquiridos.
En el cuadro adjunto se enumeran los acuerdos internacionales que ha suscripto la República Argentina.
El federalismo de concertación
Las nuevas leyes de presupuestos mínimos de protección ambiental dictadas por el Congreso Nacional en cumplimiento del tercer párrafo del artículo 41 de la Constitución Nacional han traído al debate ambiental el término “federalismo de concertación”.
En este aspecto, nuestro país es un claro ejemplo de una tendencia que se da en todos los países federales donde, con diferencias de grado, se abandona un modelo de confrontación o competitivo, con eje en la autonomía de las distintas unidades estatales, para avanzar hacia un modelo cooperativo y coordinado, instrumentado preferentemente por la existencia de cámaras territoriales (Senadores, en nuestro país) y consejos federales a la manera del COFEMA.
De ninguna manera este mecanismo jurídico institucional puede alterar el reparto de competencias que determina la Constitución Nacional, las cuales, por consiguiente, son intransferibles, no admiten delegación, renuncia, ni intercambios pactados. Sin embargo, el ejercicio de dichas competencias no impide la existencia de un ámbito y una acción de coordinación.
La evolución de nuestra institucionalidad marca claramente un comienzo confrontativo de los estados miembros, superado en el período de la organización nacional, con facultades delegadas, reservadas y concurrentes, que deriva finalmente en una etapa de diálogo, consulta, concertación y acuerdo, sin renuncia de las mismas.
Tornar operativo este sistema no es simple, ya sea en la
tarea reglamentaria de la nueva legislación o en la de concertar políticas ambientales de alcance y aplicación nacional. En el primer caso, determinar el mínimo que compete a la Nación no es tarea sencilla. Ante el desarrollo puntual de temas específicos siempre surgen dudas y dificultades de interpretación.
La situación actual de nuestra legislación y la nueva institucionalidad surgida debe encararse con una visión creativa y estratégica.
Lo que se está implementando no es un aglomerado de artículos sino una política de estado, y esto constituye la oportunidad que se nos ha dado de instituir la normativa indispensable que permita obtener un desarrollo sustentable exitoso.
Entendemos por Medio Ambiente al complejo sistema constituido por el Hombre y su entorno.
En términos más amplios podríamos referirnos a la relación Sociedad - Naturaleza, entendiendo, por una parte, que el Hombre está integrado en redes sociales que condicionan su comportamiento y, por otra parte, que dicho entorno es un medio natural modificado por el propio comportamiento social a lo largo de la historia.
La percepción de las disfuncionalidades que se venían registrando aceleradamente en la relación Sociedad- Naturaleza, constituyó los que se denominó en la década de los ´70 la “cuestión ambiental”.
La problemática observada hacía referencia a la improbable continuidad -cuanti y cualitativa- de los bienes y servicios que presta la biosfera y sus ecosistemas a la sociedad, y de los cuales ha dependido y depende su bienestar.
En procura de abordar esta problemática, el Convenio de
Diversidad Biológica (COP 5, Montreal, 2000) reconoció que “el abordaje ecosistémico es una estrategia para la administración del agua, suelo y los recursos vivos que promueve su conservación y utilización sustentable y equitativa basado en la aplicación de metodologías focalizadas sobre los niveles de organización biológica y los procesos esenciales así como las funciones e interacciones entre los organismos y su ambiente”.
Esta aseveración es concordante con la posición adoptada en este informe, de adscribir a una visión antropocéntrica de la temática ambiental, y a la consideración de los ecosistemas en términos de los servicios que prestan a la sociedad.
Siguiendo dicho enfoque, es evidente que los conflictos, problemas e impactos que se presentan, son consecuencia de las decisiones individuales y sociales referentes a la apropiación y utilización de servicios determinados.
Las presiones que genera la sociedad sobre el ecosistema
para satisfacer sus demandas de servicios tienen en la mayoría de los casos expresión sectorial y territorial específicas y unas características y dinámica propias que son comprendidas en términos del modelo socioeconómico imperante.
El posicionamiento antropocéntrico nos acota un primer escenario: la Biosfera, en tanto “conjunto de los medios en los cuales se desarrollan los seres vivos”.
La Biósfera, siendo el ámbito donde es posible la vida humana, animal y vegetal, es el espacio vital de la Tierra.
Se considera que incluye a: la superficie terrestre, algunos metros por debajo de ella, los océanos y los primeros 5 km. de la atmósfera.
Este primer escenario -la BiosferaBiosferaBiosfera-BiosferaBiosfera nos refiere de inmediato a otros tres:
- La AtmósferaAtmósferaAtmósferaAtmósferaAtmósfera -“capa de aire que rodea a la Tierra”- en cuanto espacio indispensable para el
desarrollo de los procesos ecológicos del flujo energético y del ciclo mineral que constituyen la esencia de la dinámica de los ecosistemas.
- La LitósferaLitósferaLitósferaLitósferaLitósfera -“envoltura rocosa que constituye la corteza exterior sólida del globo terráqueo”- en tanto fuente de recursos –agua subterránea, minerales, hidrocarburos, etcétera- y fuente de riesgos –sismicidad-.
- La “T“T“T“T“Tecnósferaecnósferaecnósferaecnósferaecnósfera”””,”” considerando que incluye tanto a los espacios de los ecosistemas terrestres que han sido drásticamente modificados por la acción humana –los asentamientos urbanos, en especial-, como a los procesos de producción de energía que dan lugar a dichas transformaciones.
A través de estos cuatro tipos de escenarios es que se organizarán los materiales referidos a componentes y procesos significativos del Medio Ambiente que se presentarán a continuación.
MEDIO AMBIENTE / BIOSFERA
2.1. BIOSFERA
“Los ecosistemas son entes reales: una laguna, un campo, un bosque, un océano y hasta un acuario. Pero también son entes abstractos en el sentido de que son esquemas conceptuales elaborados a partir del conocimiento de sistemas reales”. 6
Por ello, es que la biosfera puede considerarse un único gran ecosistema ya que de alguna manera, sea directa o indirectamente, todos los ecosistemas de la Tierra están interrelacionados y conectados entre sí.
Sin embargo se pueden definir y aún delimitar unidades ecológicas que funcionan como sistemas autónomos.
Los ecosistemas pueden agruparse por su similitud, la cual refleja distintas configuraciones fisiográficas, diferentes bienes y servicios que pueden ser utilizados
por la sociedad y, por ende, maneras muy diversas de apropiación de los mismos.
Por ello, es que son utilizados como referencia para presentar los componentes y procesos significativos de la Biosfera.
De tal manera pueden diferenciarse:
- Los ecosistemas terrestres (punto 2.1.2.)
- Los ecosistemas dulce acuáticos (punto 2.1.3.)
- Los ecosistemas marino costeros (punto 2.1.4.)
En forma previa al tratamiento de los mismos, se abordará el tema de la Biodiversidad de los ecosistemas (punto 2.1.1.) por su condición de atributo sustancial de todos ellos.
2.1.1. BIODIVERSIDAD
La biodiversidad hace referencia a la cualidad de variedad
y riqueza en especies, comunidades, ecosistemas y
hábitat en los que viven, en relación con el mantenimiento
de los procesos ecológicos que entraman a esa diversidad
y que, en última instancia, posibilitan la vida humana, dado que permiten purificar el agua, reciclar el oxígeno, el carbono y demás elementos necesarios para mantener la fertilidad del suelo.
En dicho sentido es que la diversidad es un rasgo estructural de los ecosistemas. Ecosistema y Biodiversidad son conceptos estrechamente relacionados; los cambios en esta última pueden influir en todos los servicios del ecosistema y así es reconocido y enunciado en el Convenio sobre Diversidad Biológica (CBD).
La pérdida de biodiversidad es una consecuencia inherente
a la utilización humana de los ecosistemas; al pasaje de
ecosistemas prístinos a ecosistemas antrópicos. La acción humana tiende a simplificar los ecosistemas, dependiendo
el grado de simplificación del tiempo y la magnitud de la
Pero así como el hombre ha aprendido a utilizar los bienes
y servicios de la naturaleza, con igual cuidado debe seguir
usufructuándolos sin mermar sus cualidades en un grado tal que comprometa la continuidad de dicho usufructo. Tal
es el concepto de sustentabilidad.
En dicho sentido es que reconociendo las interacciones dinámicas que se ejercen entre la sociedad y los ecosistemas y que se traducen en influencias mutuas generadoras de cambios, la consideración del Medio Ambiente debe reconocer un enfoque plurisectorial y multiescalar, tal que se perciban nítidamente las presiones que se ejercen sobre el ecosistema y se identifiquen los impactos que producen los cambios en el estado del Ambiente.
Otro de los elementos considerados es la escala de análisis, para lo cual es necesario precisar la existencia o no de coincidencia entre dicha escala y la escala de los fenómenos que afectan a los componentes y a los ecosistemas.
Al evaluar los servicios que presta un ecosistema es importante tomar especial referencia de la consideración
BIOSFERA / BIODIVERSIDAD
precedente, dado que los sistemas ecológicos y los sistemas sociales operan en una amplia franja de escalas desde las pequeñas y breves a las grandes y prolongadas. Los efectos resultantes de las presiones que se generan en la interacción varían conforme las escalas consideradas.
Vale consignar que los procesos sociales, políticos y económicos también tienen escalas características que varían tanto en extensión territorial como temporal, y que generalmente no concuerdan con los procesos ecológicos.
Elegir escalas de consideración conlleva en sí mismo un proceso de decisión que, en el caso de este Informe, tomó como elementos clave la organización y disponibilidad de información, procurando privilegiar a las ecorregiones identificadas en el territorio de la República Argentina. Es así que en este punto se presenta:
- LasLasLasLasLas EcorEcorEcorEcorEcoregionesegionesegionesegionesegiones, en tanto escala comprensiva de interpretación ecosistémica del territorio nacional; descripción que complementa la Configuración Natural del país
- LasLasLasLasLas ÁrÁrÁrÁrÁreaseaseaseaseas PrPrPrPrProtegidasotegidasotegidasotegidasotegidas, en tanto respuesta concreta de preservación de la biodiversidad que se ejerce en la escala de dichas ecoregiones.
Ambas presentaciones están destinadas a dar encuadre a los ecosistemas y componentes significativos de la biosfera que se presentan luego en los puntos 2.1.2., 2.1.3. y 2.1.4.
BIODIVERSIDAD / ECOREGIONES
2.1.1.1. ECOREGIONES
Un estudio reciente 7 ha identificado 18 eco-regiones en las que puede ser dividido el país, lo cual refleja el alto nivel de biodiversidad de hábitat que contiene.
Quince de ellas corresponden a la superficie continental (incluyendo a la Isla de Tierra del Fuego), en tanto las tres restantes son: las Islas del Atlántico Sur, el Mar Argentino y la Antártida, según ilustra el mapa 12.
MAPA 12: Ecoregiones
Fuente: Secretaría de Recursos Naturales y Desarrollo Sustentable
Su identificación y delimitación partió de un criterio fisiográfico amplio, dado que se asumió la siguiente definición: “Un territorio geográficamente definido en el que dominan determinadas condiciones geomorfológicas y climáticas relativamente uniformes o recurrentes, caracterizado por una fisonomía vegetal de comunidades naturales y seminatural que comparten un grupo considerable de especies dominantes, una dinámica y condiciones ecológicas generales y cuyas interacciones son indispensables para su persistencia a largo plazo”.
La siguiente tabla nos indica las denominaciones acordadas, así como las superficies y porcentajes relativos de las quince primeras. (Tabla 3)
Como reflejan sus cifras, el país presenta una gran diversidad de ecosistemas. Entre los continentales, sólo
cinco de ellos son de una extensión que supere el 10% de
la superficie total; ellos son:
- Al norte y al sur del país, el Chaco Seco y la Estepa Patagónica, caracterizados ambos por condiciones de aridez.
- En el centro-este la Pampa, caracterizada por sus condiciones ecológicas y climáticas apropiadas para el asentamiento humano y el desarrollo de actividades.
- Las dos restantes -Espinal y Monte de Llanuras y Mesetas- rodean sucesivamente a la anterior y presentan una progresiva y rápida pérdida de sus aptitudes.
A continuación se reseñan las características principales
de las 18 ecoregiones delimitadas.
Conforma una región longitudinal a lo largo de la frontera oeste del país, desde su extremo noroeste hasta su zona central.
Integra las altas cumbres de diferentes cordones montañosos de la Cordillera de los Andes y de cordones paralelos próximos que llegan a alcanzar altitudes superiores a los 6.000 m.s.n.m.
TABLA 3: Ecoregiones
BIODIVERDISIDAD / ECOREGIONES
% de Superficie Continental
3. Monte de Sierras y Bolsones
4. Selva de las Yungas
5. Chaco Seco
6. Chaco Húmedo
7. Selva Paranaense
8. Esteros del Iberá
9. Campos y Malezales
10. Delta e Islas del Paraná
13. Monte de Llanuras y Mesetas
14. Estepa Patagónica
15. Bosques Patagónicos
16. Islas del Atlántico Sur
17. Mar Argentino
18. Antártida
Su clima es frío y las precipitaciones bajas (100 a 200 mm. anuales). Los suelos son poco profundos y de escasa evolución; en tanto el subsuelo es rocoso.
La vegetación dominante es la estepa gramínea o arbustiva, baja y rala; en tanto la fauna corresponde a
especies adaptadas a las duras condiciones ambientales de la montaña.
Presenta baja diversidad y bajo grado de degradación, dado que la dificultad de acceso asegura su conservación.
También se ubica en el noroeste del país, dado que constituye una altiplanicie del sistema cordillerano - continuidad del Altiplano Boliviano- atravesada por cordones montañosos que llegan a altitudes superiores a 4.500 m.s.n. y en los que se localizan numerosos volcanes.
El clima es frío, de gran amplitud térmica y seco (100 a 200 mm. anuales). Los suelos son de textura variable, escaso desarrollo y muy susceptibles a la erosión.
La vegetación dominante es la estepa arbustiva. En cuanto
a la fauna, se destaca la presencia de la llama como especie doméstica.
3. MONTES DE SIERRAS Y BOLSONES
También se ubica en el noroeste del país, dado que constituye una región árida de amplia diversidad geológica, geomorfológica y altimétrica, que se presenta asociada al sistema cordillerano.
El clima es subtropical-seco, con amplias variaciones de temperatura y escasas precipitaciones (80 a 200 mm. anuales). La aridez limita la evolución de los suelos.
La fisonomía vegetal del monte es una estepa arbustiva alta (1 a 3 m. de altura) con predominancia de jarillas y especies asociadas. La fauna presenta numerosos roedores cavícolas y otros mamíferos, además de aves y reptiles.
4. SELVA DE LAS YUNGAS 8
Constituye una eco-región que se presenta en numerosos cordones de las Sierras Subandinas, con alturas de entre
400 y 3.000 m.s.n.m. Por ser barrera orográfica que condensa las corrientes húmedas provenientes del Anticiclón del Atlántico origina situaciones singulares; en especial, una espesa masa boscosa.
El clima es cálido y húmedo a subhúmedo, con precipitaciones del orden de los 900-1.000 mm. anuales.
La estructura montañosa y la marcada pluviosidad originan una red hidrográfica bastante organizada; en tanto los suelos presentan desarrollo incipiente y abundante material orgánico.
El fuerte gradiente altitudinal origina importantes variaciones climáticas y de formaciones vegetales: Selvas Pedemontanas, Selva Montana, Bosque Montano y Pastizales de Altura. La fauna es variada y presenta numerosas especies típicamente yungueñas; en especial de avifauna.
Presenta gran diversidad y nivel medio de degradación. Sus problemas de conservación son el avance de la frontera agropecuaria, la extracción selectiva, la erosión y la caza ilegal.
5. CHACO SECO 9
Comprende una vasta planicie ubicada en el centro-norte del país, resultado del relleno sedimentario de la gran fosa tectónica chaco-pampeana, producido por aportes eólicos y procesos de origen aluvial y fluvial.
Presenta ocasionales interrupciones serranas, principalmente en el sur, así como amplios sectores ocupados por salinas.
El clima es continental, cálido subtropical, con temperaturas
medias anuales de 23º a 18º (de norte a sur) y precipitaciones medias (500 a 700 mm. anuales) marcadamente estivales. Los suelos son más o menos evolucionados en el norte; en tanto hacia el centro y sudoeste predominan los arenosos.
El tipo de vegetación característico es el monte xerófilo, que se alterna con bosques serranos, sabanas y pastizales.
La fauna más característica es la de los mamíferos desdentados, aunque también se encuentran carnívoros de gran porte. Su valor de diversidad es medio.
6. CHACO HÚMEDO 10
Continúa a la anterior eco-región hacia el este, con diferencias especialmente en el régimen de precipitaciones que alcanzan valores de 1.300 mm. anuales.
Predominan modelados de tipo fluvial y fluvio-lacustre que organizan una red de drenaje con desagüe en los ríos Paraguay y Paraná, y un paisaje de franjas de tierras altas bien drenadas, alternando con interfluvios bajos de esteros
En el sur, debido a fallas geológicas, el drenaje se orienta de norte a sur dando lugar a los Bajos Submeridionales, zona de relieve plano con altos contenidos de arcilla y ausencia de cauces definidos, lo cual origina anegamientos prolongados.
La vegetación es diversa: hay bosques altos en los albardones que se caracterizan por vegetación de monte alto, donde predominan especies como el quebracho, guayacán, espina, corono, lapacho,etc., en tanto en los interfluvios existen bosques bajos, pastizales, palmares, cañadas y esteros con especies acuáticas.
La fauna presenta similar diversidad según las distintas subregiones y paisajes. Su valor de diversidad es medio.
Conforma la selva subtropical húmeda que cubre las cuencas altas de los ríos Paraná y Uruguay en el sur de Brasil, este de Paraguay y extremo noreste de la Argentina (Provincia de Misiones).
El relieve y el patrón de drenaje están dominados por una meseta basáltica con altitudes de más de 700 m.s.n.m. que se presenta como columna vertebral de rumbo noreste-sudoeste y divide las aguas hacia los dos ríos mencionados.
El clima es cálido y húmedo (precipitaciones de 1.600 a 2.000 mm. anuales, bien distribuidas) con temperatura media anual de 20º.
Los suelos se caracterizan por ser rojos como
consecuencia de procesos de transformación del material basáltico; siendo profundos y arcillosos en la meseta y poco evolucionados y poco profundos en los relieves escarpados.
La vegetación presenta una cobertura arbórea conformada por 4-5 estratos verdes, alcanzando el superior 30 a 40 m. de altura, registrando la diversidad biológica más alta de todas las eco-regiones del país.
La fauna presenta una rica variedad de especies, muchas de las cuales son exclusivas de esta eco-región. En especial se destaca la avifauna con más de 550 especies citadas, lo cual representa un 50% de la avifauna argentina.
Presenta la mayor riqueza en especies arbóreas del país. Es una de las zonas de mayor diversidad (junto con las Yungas) y de mayor endemismo (junto con Yungas y con Bosques Andinos).
Su nivel de degradación es de medio a alto, siendo los problemas de conservación la extracción selectiva, el reemplazo por forestaciones exóticas o monocultivos y los represamientos.
Esta eco-región se desarrolla en el nordeste del país (centro norte de la Provincia de Corrientes) e incluye una gran cubeta hidromórfica denominada depresión Iberana, así como otros esteros menores separados entre sí por extensos cordones arenosos.
Constituyen cauces abandonados del río Paraná, tallados y remodelados en tiempos pasados, en tanto los cordones arenosos se formaron con material aluvial del mismo río. Consecuentemente, los suelos son
generalmente orgánicos; hidromórficos y arenosos.
La vegetación presenta comunidades palustres, embalsados con camalotes, pajonales, prados anegadizos e isletas del bosque paranaense inmediato; en tanto la fauna, de alta riqueza, comparte especies paranaenses y chaqueñas. Su valor de diversidad es de medio a alto.
Esta eco-región se inserta parcialmente entre las dos anteriores y presenta un paisaje predominante de pastizales de llanura, de relieve ondulado en el norte y plano en el sur.
El clima es subtropical húmedo con lluvias de 1.500 mm. anuales bien distribuidas durante el año.
La vegetación está conformada por pastizales y pajonales compuestos por diversas comunidades herbáceas. También presenta cinturones de selva en galería acompañando a los cursos fluviales e isletas de bosques.
La fauna, al igual que para la eco-región anterior, comparte especies chaqueñas y paranaenses; presentando algunos mamíferos en vías de extinción.
10. DELTAS E ISLAS DEL PARANÁ
Comprende los valles de inundación de los trayectos medios e inferior del río Paraná y de su tributario, el Paraguay; los que transcurren encajonados en una falla geológica. En su tramo sur incluye al Delta del Paraná y al Río de la Plata, los que ocupan un antiguo estuario marino.
El principal factor modelador es la fuerte acción de los
ríos cuya dinámica consiste en el arrastre y deposición de sedimentos acarreados desde las zonas donde nacen.
Los picos de grandes lluvias ocasionan el desborde de los cauces y la inundación de las islas.
La dinámica hídrica produce la formación de albardones costeros más elevados que el interior de las islas y del Delta, los cuales constituyen extensas cubetas regularmente anegadas.
La presencia permanente de grandes cuerpos de agua genera fenómenos climáticos de alta humedad y de atemperamiento de los extremos de temperaturas, lo cual permite la presencia uniforme de comunidades y especies
típicas de las eco-regiones subtropicales húmedas del noreste del país, hasta la de latitudes templadas como las de Buenos Aires.
La fauna es rica a causa de las distintas influencias biogeográficas, de la variedad de ambientes y de la existencia de refugios naturales.
Es una eco-región de la llanura chaco-pampeana que rodea con forma de arco a la eco-región Pampa (12), desde el sur de la Provincia de Corrientes hasta el sur de la Provincia de Buenos Aires.
El paisaje predominante es el de llanura plana a suavemente ondulada, ocupada por bosques, sabanas y pastizales, actualmente convertidos en zonas de explotación agrícola.
En razón de su extensión presenta gran variedad de suelos
y de climas. En el nordeste los suelos son arcillosos e imperfectamente drenados y hacia el centro-oeste y sur son de mediana a pobremente desarrollados; en tanto el clima es cálido y húmedo en el norte, y templado y seco hacia el oeste y sur. 11
Las formaciones vegetales características son los montes bajos, densos o abiertos pero de un solo estrato, y las sabanas, alternando con pastizales puros. La fauna presenta carnívoros y herbívoros, así como una avifauna que, en general, coincide con la de la eco-región Pampa. Su valor de diversidad es medio.
Esta eco-región, que se desarrolla en el centro-este del país, tiene origen en el relleno sedimentario de la gran fosa que se extiende hasta el Chaco. Los sedimentos superficiales son dominantemente continentales y de tipo eólico.
El clima es templado húmedo a subhúmedo con lluvias bien distribuidas en el año que oscilan entre 600 y 1.100 mm. anuales y temperaturas medias que van de 15º en el sur a 18 º en el norte.
La conjunción de las condiciones climáticas, las características geoquímicas de los suelos y los ciclos vegetativos del pastizal, ha favorecido el desarrollo de suelos de excelente aptitud agrícola. 12
La formación vegetal originaria es el pastizal templado, asociados en algunas zonas con elementos arbóreos.
Entre las especies de la fauna se destacan los grandes herbívoros, hoy prácticamente desaparecidos, carnívoros, otros mamíferos y aves.
Esta eco-región continúa al Espinal (11) en dirección oeste en la zona central del país, y resulta continuación hacia el sur del Monte de Sierras y Bolsones (3) con quien comparte las características de mayor aridez del país.
Se diferencia de esta última porque los relieves abruptos tienden a desaparecer reemplazados por paisajes de llanuras y mesetas escalonadas que alcanzan los 1.000 m.s.n.m.
El clima es templado árido, con precipitaciones anuales de entre 100 y 200 mm. y temperaturas medias anuales de 10º a 14º. Los suelos son ardisoles con rasgos frecuentes de salinidad y pedregosidad.
La vegetación es más pobre que en el Monte de Sierras y Bolsones, predominando el jarillal; en tanto la fauna es rica en mamíferos cavícolas, siendo compartida con el Monte de Llanuras y Mesetas y la Estepa Patagónica.
Constituye una extensa región que se desarrolla en el sur del país, entre los Bosques Patagónicos andinos (15) y el Mar Argentino (17).
Presenta un relieve de mesetas escalonadas que descienden desde una altitud de 1000 m.s.n.m. hasta la costa, alternado con montañas y colinas erosionadas,
dunas, acantilados costeros y valles fluviales. Los suelos son de escaso desarrollo y pobres en contenido orgánico
El clima es frío y seco con características de semidesierto, precipitaciones menores a los 250 mm. anuales, temperaturas medias de 10º a 14º en el norte y de 5º a 8º en el sur, fuertes vientos, lluvias o nevadas de invierno, veranos secos y heladas casi todo el año.
La vegetación se caracteriza por presentarse bajo la forma de matorrales achaparrados, adoptados a las condiciones reinantes. Los géneros y especies de flora y fauna son
comunes con los de las eco-regiones de la Puna (2) y de los Altos Andes (1).
Constituye una estrecha franja longitudinal recostada sobre
el macizo andino en la mitad meridional del país.
El paisaje es de montaña, con relieves abruptos, picos
nevados, valles glaciarios, geoformas de origen volcánico
y numerosos cursos y espejos de agua, con alturas
máximas que llegan a los 3.700 m. en el norte y a 1.400 m.
El clima es templado a frío y húmedo, con copiosas nevadas o lluvias invernales, heladas casi todo el año y fuertes vientos del oeste.
La formación vegetal dominante es el bosque templado húmedo alto (30 a 40 m. de altura) y denso, que alterna también con arbustales y bosques bajos.
Sus especies varían según la altitud, la exposición de las laderas y la altitud. 13 Su fauna aúna especies nativas y diversas especies exóticas asilvestradas en la eco-región.
16. ISLAS DEL ANTÁRTICO SUR
Esta eco-región está conformada por las Islas Malvinas, Islas Georgias del Sur, Islas Sándwich del Sur e islas subantárticas ubicadas al norte del paralelo 60º.
En las Islas Malvinas el relieve es bajo, con colinas que no superan los 700 m.s.n.m., costas sinuosas de bahías profundas y a veces acantiladas, mientras que en algunos sectores son bajas con playas y dunas.
Las Georgias, Sándwich e islas adyacentes forman parte de una unidad geológica y fisiográfica que es resto de una antigua cordillera sumergida, fragmentada y plegada, con actividad volcánica actual. En las Georgias la altura máxima llega a 2.800 m.s.n.m., en tanto en las Sándwich no alcanza los 1.400 m.s.n.m.
La naturaleza rocosa del terreno y las condiciones climáticas determinan suelos escasamente desarrollados.
El clima es oceánico, frío y húmedo. En las Malvinas se ha registrado un promedio anual de 700 mm. de precipitaciones y temperaturas medias mínimas de 2,7º y máximas de 8,6º. En las Georgias, los registros son de 1.300 mm. anuales de lluvias y –1,6º y 5,1º de temperaturas medias mínima y máxima, respectivamente.
Esta eco-región marina incluye a la Plataforma Continental Argentina y puede ser dividida en dos subregiones: la “Costera” (o Litoral), en donde las profundidades no superan los 40 m. y se caracteriza por la presencia de aguas verticalmente homogéneas; la “Oceánica” (o de la Plataforma Exterior), con profundidades de 40 a 200 m. y
consecuentes estratificaciones de situación en altura.
A su vez, la subregión Costera incluye las franjas Infra,
Medio y Supralitoral, siendo esta última la que si bien no es cubierta por las aguas, está muy incidida por el mar, dada su cercanía.
La subregión Oceánica Atlántica está influenciada por dos corrientes oceánicas: la de Brasil que proviene del norte y
la de Malvinas que corre hacia el norte. La enorme zona
frontal resultante es la denominada Convergencia Subtropical del Atlántico y marca la división entre las aguas subtropicales y subantárticas.
La flora y fauna presenta una diversidad relacionada con
la variedad de ambientes y la latitud geográfica. Si bien la
ictiofauna es menos diversa que en otros mares, su productividad es muy alta dada la fuerte concentración
de fito y zooplancton, lo que se traduce en una gran riqueza pesquera.
En las zonas de costas se destacan la presencia de aves
mamíferos marinos que poseen colonias de nidificación
áreas de cría.
Incluye al Sector Antártico Argentino y a las islas ubicadas
al sur del paralelo 60º, como las Orcadas y Shetland del
Dicho Sector comprende en su totalidad a la Península
Antártica formada por cadenas montañosas, en tanto las islas e islotes adyacentes presentan costas irregulares con bahías y fiordos, terreno rocoso cubierto de nieve, glaciares, volcanes y montañas.
El clima es extremadamente frío, con temperaturas medias bajo cero (mínimas del orden de los –40º), presencia de nieve y hielo todo el año, y vientos muy fuertes.
La flora es muy escasa y está limitada a los sectores costeros que pierden la cobertura nívea durante el breve verano antártico; en tanto la fauna se reduce a invertebrados asociados a los escasos manchones de vegetación existentes.
Tanto las reseñas presentadas como las cifras del cuadro que las precede, nos reiteran las fuertes heterogeneidades que registra el territorio nacional y que habían sido señaladas en el punto 1.1. en relación a los dominios climáticos.
Por una parte, regiones con alta aptitud para el asentamiento humano y para el desarrollo de actividades productivas; por otro lado, una franca predominancia de zonas áridas y semiáridas que tornan muy dificultosa la ocupación del espacio y el desarrollo de la vida social.
2.1.1.2. AREAS PROTEGIDAS
Como ya fue indicado, las Áreas Protegidas constituyen la principal respuesta que la Argentina ha adoptado como estrategia de preservación que se ejerce a nivel de ecosistemas y en relación a las ecoregiones antes presentadas.
Según el artículo 2 del Convenio sobre Diversidad Biológica, “área protegida” (AP) es un “área definida geográficamente que ha sido designada o regulada y administrada a fin de alcanzar objetivos específicos de conservación”.
Como especifica el Sistema Federal de Áreas Protegidas (SIFAP), las AP son zonas de ecosistemas continentales (terrestres o acuáticos) o costeros/marinos, o una combinación de los mismos, con límites definidos y bajo algún tipo de protección legal.
Estas AP, atendiendo a la heterogeneidad de categorías, deberán ser lugares de excelencia para el ensayo y la demostración de métodos de conservación y desarrollo sostenible, contribuyendo a la conservación de los paisajes, los ecosistemas, las especies y la heterogeneidad genética; fomentando un desarrollo económico y humano sostenible desde los puntos de vista sociocultural y ecológico; prestando apoyo a proyectos de fortalecimiento institucional, de educación y capacitación sobre medio ambiente y de investigación y observación permanente en relación con cuestiones locales, regionales, nacionales y mundiales de conservación y desarrollo sostenible.
Cantidad y jurisdicción. Implementación y representatividad.
La Argentina, con una superficie territorial de 2.791.810 Km.2, sin considerar el territorio insular y Antártico, cuenta con más de 300 áreas protegidas, que cubren una superficie de más de 170.000 Km2.
De estas áreas protegidas, 34 constituyen territorios de jurisdicción nacional que se encuentran bajo la autoridad de la Administración de Parques Nacionales (APN).
BIODIVERSIDAD / AREAS PROTEGIDAS
Las restantes presentan diferentes tipos de dominios (públicos provinciales, universitarios y municipales, privados y comunitarios) distribuidos en las veintitrés jurisdicciones provinciales y en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, y sujetas a distintos tipos de gestión (gubernamental, provincial, municipal, universitaria, privada, a cargo de ONGs, etc.).
En este universo de AP, algunas están incluidas en sistemas internacionales de APs, como las Reservas del Hombre y
la Biosfera de la UNESCO (11 casos), los Sitios Ramsar
(13 casos), los bienes naturales del Patrimonio Mundial (4 casos), los Bosques Modelo y los Sitios de la Red
Hemisférica de Aves playeras. Algunas ellas (Reservas de la Biosfera, sitios Ramsar) presentan un instrumento legal (federal, provincial o municipal) que las respalda.
A fines del año 2003, se concretó la conformación del
Sistema Federal de Áreas Protegidas (SIFAP), fruto del acuerdo entre las provincias por medio del COFEMA, APN
y la SAyDS, a fin coordinar las actividades de las AP con diferente dominio y bajo diferentes jurisdicciones, con el objetivo de poner en practica una estrategia de orden nacional sobre AP.
Los centenares de AP presentes en nuestro territorio varían ampliamente en su grado de implementación. Existen AP en las que sólo se genero la normativa para su creación, hasta AP en donde hay presencia de personal de asesoramiento, control y vigilancia, equipos de investigación, planes de manejo e integración de la población en la gestión del área.
Se puede estimar que aproximadamente un cuarto del total de las reservas presenta un grado de implementación que puede considerarse Alto, y los tres cuartos restantes un grado de implementación Bajo.
En el caso de las áreas administradas por APN (la mejor calidad de implementación) se cuenta con un guardaparque cada 15.000 ha. y un presupuesto total para sueldos, mantenimiento e inversiones de menos de 2 U$S/ ha.
En su totalidad, las áreas protegidas cubren un 6,3% del territorio continental, porcentaje sensiblemente inferior al 10% propuesto para el Milenio.
En cuanto a su representatividad, en tanto las AP conservan biodiversidad o actividades promotoras de desarrollo sustentable, es conveniente que esté preservada una suficiente superficie de cada ecoregión, para asegurar un buen grado de cobertura y permanencia.
TABLA 4: Areas Protegidas por Ecoregión
El grado de protección de nuestro patrimonio natural pude ser expresado como la superficie ocupada por todo tipo de AP en relación a la superficie total de cada ecoregion. En la tabla siguiente se registran los valores correspondientes a la protección dada a cada una de nuestras ecoregiones (APN, 2002). (Tabla 4)
Administración de las AP
Dada la organización federal de la Argentina y sus cuatro niveles jurisdiccionales (Nación, Provincias, Municipios y la Ciudad de Buenos Aires); hay AP que corresponden al dominio y jurisdicción nacional, en donde la
Ecoregión (Ha.)
N° de AP por
AP (Ha.)
responsabilidad de su manejo recae en la Administración de Parques Nacionales (APN), estando otras en alguna de los otros tres ámbitos jurisdicciones y siendo, en dicho caso, administradas por los ejecutivos del respectivo nivel.
En función de diversos compromisos asumidos, algunas AP han sido integradas a sistemas internacionales, pero su gestión ha permanecido en la órbita jurisdiccional originaria.
Por otra parte, reconociendo que los ecosistemas no reconocen limites jurisdiccionales sean estos nacionales o provinciales, han surgido esfuerzos de generación, no sólo de redes internacionales, sino también de áreas protegidas transfronterizas.
Estas son promocionadas fuertemente por APN y por el Programa MaB como Reservas de Biosfera, así como por Humedales de los Sitios Ramsar.
- Sobre el río Uruguay, nuestro Parque Nacional El Palmar forma parte de un anteproyecto de creación de un Parque y Reserva Binacional Argentino-Uruguayo de las Islas y Costas del Río Uruguay.
- El Corredor biológico de las Yungas entre Argentina y Bolivia que integra Parques Nacionales, Reservas Provinciales y la Reserva de Biosfera.
- En el área puneña y altoandina se esta trabajando para la concreción de una Reserva de Biosfera transfronteriza (Argentina-Bolivia) denominada Reserva de los Cielos de América.
- El Corredor Verde en la Provincia de Misiones, que es una iniciativa provincial y se propone se extienda a Paraguay y Brasil.
- En el Programa de Humedales Altoandinos, está la propuesta de Sitios Ramsar de gestión coordinada entre Chile, Bolivia, Perú y Argentina.
- Con Chile, por el corredor binacional andino norpatagónico se logró llegar a una visión desde el punto de vista biológico del análisis de la biodiversidad y su estado de conservación en el corredor.
- Los Corredores del Gran Chaco Americano, iniciativa lanzada por los organismos nacionales a cargo de AP de Argentina, Paraguay y Bolivia.
Se encuentra en el mismo nivel de trascendencia la articulación entre distintos niveles de gobierno para el logro de objetivos comunes cuando la ubicación del área protegida así lo requiera, como es el caso de la administración conjunta del Parque Nacional Sierra de las Quijadas por acuerdo entre la APN y la Provincia de San Luis.
Clasificación de las AP
El criterio de clasificación de APs en Argentina no es único.
Las AP nacionales (o federales) poseen su clasificación específica establecida en la Ley Nº 22.351 de Parques Nacionales, Reservas Nacionales y Monumentos Naturales, a la cual se agrega mediante decretos nacionales (Nº 2148/90 y 453/940) las categorías de Reserva Natural Estricta, Silvestre y Educativa.
En lo que respecta a las provincias, la clasificación de las APs sujetas a su jurisdicción está establecida por la legislación propia de la provincia de que se trate. De las veintitrés provincias argentinas, más de la mitad disponen de una ley específica de AP o referidas a la temática integrada a leyes de medio ambiente, de recursos naturales renovables o de patrimonio turístico.
Esta variada legislación provincial contiene una clasificación de APs heterogénea. La mayoría son más o menos recientes y adoptaron, aunque con algunas variantes, la clasificación internacional vigente al momento (UICN - 1984
o UICN - 1994).
Algunas más antiguas y otras, aunque recientes, no presentan sujeción alguna –o la presentan parcialmente-
a la gama de categorías de manejo definida por las UICN
ni a los criterios en que se fundamenta, estableciendo clasificaciones basadas indistintamente en el criterio por objetivos de conservación, tanto como en el de dominio de la tierra, de entidad administradora, de objeto concreto de protección, de tipo de uso a que está destinada, entre
otros. En algunas provincias la legislación incluye figuras internacionales como Reserva de la Biosfera, sitios Ramsar
y sitios del Patrimonio Mundial.
A la hora de aplicar en el país una clasificación homogénea
se afrontan no sólo diferentes nombres para un mismo
tipo de manejo en las distintas jurisdicciones sino también posibles vacíos o deficiencias que requieren ser tratados
y acordados, tanto a nivel regional como nacional,
permitiendo esto también la asimilación a una clasificación
internacional, tarea que se ha de comenzar a realizar metódicamente dentro del SIFAP.
A su vez, el país cuenta con figuras de protección de la
naturaleza anteriores, tanto a la clasificación de APs federales (Ley Nº 22.351) y de las provinciales y las internacionales. Se trata de las Reservas Forestales y los Bosques Protectores, definidos en las leyes forestales (nacionales o provinciales).
Sin embargo, muchas de estas reservas han presentado escaso apoyo institucional o han desaparecido; actualmente, algunas reservas forestales se encuentran a cargo del Instituto de Tecnología Agropecuaria (INTA).
Otras APs especiales que existen en el país son los llamados Refugios Privados de Vida Silvestre. Estos
refugios son administrados por una ONG conjuntamente con los propietarios de los predios. Algunas provincias argentinas contemplan mecanismos jurídicos para la conservación en tierras de propiedad privada.
Asimismo deben mencionarse los Bosques Modelos que, si bien no se trata de áreas protegidas en el sentido tradicional de la palabra, generan espacios para la protección del bosque nativo y actividades de desarrollo sustentable.
Tienen por objetivo fomentar el manejo sustentable de los ecosistemas forestales de la República Argentina, atendiendo a la equidad social y el progreso económico de las comunidades involucradas, desde la perspectiva de las necesidades locales y las preocupaciones globales.
En los siguientes párrafos se explicaran los diferentes sistemas que hacen al manejo de las AP en la Argentina.
La UICN (1994) genero las siguientes categorías de manejo y sus funciones principales (esta clasificación permite tener un lenguaje común para definir distintas áreas protegidas para su manejo).
----- LaLaLaLaLa ReserReserReserReserReservavavavava Estricta:Estricta:Estricta:Estricta:Estricta: área terrestre y/o marina que posee algún ecosistema, rasgo geológico o fisiológico y/o especies destacadas o representativas, destinada principalmente a actividades de investigación y/o monitoreo ambiental.
- ReserReserReserReserReservavavavava dedededede ÁreaÁreaÁreaÁreaÁrea Silvestre:Silvestre:Silvestre:Silvestre:Silvestre: superficie de tierra y/o mar no modificada, que conserva su carácter e influencia natural, no está habitada de forma permanente o significativa, y se protege y maneja para preservar su condición natural.
- ParqueParqueParqueParqueParque Nacional:Nacional:Nacional:Nacional:Nacional: área terrestre y/o marina natural designada para proteger la integridad ecológica de uno o más ecosistemas para las generaciones actuales y futuras, excluye los tipos de explotación u ocupación que sean hostiles al propósito con el cual fue asignada el área y proporciona un marco para actividades científicas, educativas, recreativas y turísticas, actividades que deben ser compatibles desde el punto de vista ecológico y cultural.
- MonumentoMonumentoMonumentoMonumentoMonumento Natural:Natural:Natural:Natural:Natural: área que contiene una o más características naturales-culturales específicas de valor destacado o excepcional por su rareza implícita, sus calidades representativas o estéticas o por importancia cultural.
- ÁreaÁreaÁreaÁreaÁrea dedededede ManejoManejoManejoManejoManejo dedededede Hábitat/Especie:Hábitat/Especie:Hábitat/Especie:Hábitat/Especie:Hábitat/Especie: área terrestre y/o marina sujeta a intervención activa
con fines de manejo, para garantizar el mantenimiento de los hábitats y/o satisfacer las necesidades de determinadas especies.
Clasificación de APN
La APN administra áreas protegidas conocidas como Parque Nacional, Monumento Natural o Reserva Nacional, áreas del territorio de la República que, por sus extraordinarias bellezas o riquezas en flora y fauna autóctona o en razón de un interés científico determinado, deben ser protegidas y conservadas para investigaciones científicas, educación y goce de las presentes y futuras generaciones.
lo que hay que agregar las Reservas estrictas, silvestres
educativas, áreas creadas por decreto.
Parques Nacionales: son áreas a conservar en
su estado natural, representativas de una región fitozoogeográfica y con gran atractivo en bellezas escénicas o interés científico, las que serán mantenidas sin otras alteraciones que las necesarias para asegurar su control y la atención del visitante. En ellos está prohibida
toda explotación económica con excepción de la vinculada al turismo, que se ejerce con sujeción a las reglamentaciones que dicte la APN.
- Reservas Nacionales: son áreas que interesan
- PPPPPaisajeaisajeaisajeaisajeaisaje TTTTTerrestreerrestreerrestreerrestreerrestre yyyyy MarinoMarinoMarinoMarinoMarino Protegido:Protegido:Protegido:Protegido:Protegido:
para: la conservación de sistemas ecológicos, el mantenimiento de zonas protectoras del Parque Nacional
superficie de tierra, con costas y mares en que
- ÁreaÁreaÁreaÁreaÁrea ProtegidaProtegidaProtegidaProtegidaProtegida conconconconcon RecursosRecursosRecursosRecursosRecursos Manejados:Manejados:Manejados:Manejados:Manejados:
contiguo, o la creación de zonas de conservación
las interacciones del ser humano y el medio han
independientes, cuando la situación existente no requiera
producido una zona de carácter definido con
admita el régimen de un Parque Nacional. La promoción
importantes valores estéticos, ecológicos y/o
desarrollo de asentamientos humanos se hará en la
culturales que a menudo alberga una rica diversidad biológica. Salvaguardar la integridad de esta interacción tradicional es esencial para la
medida que resulte compatible con los fines específicos y prioritarios enunciados.
protección, el mantenimiento y la evolución del
Monumentos Naturales: son áreas, cosas,
área que contiene sistemas naturales no modificados, que es objeto de actividades de manejo para garantizar la protección y el mantenimiento de la diversidad biológica a largo plazo, y proporcionar al mismo tiempo un flujo sostenible de productos naturales y servicios para satisfacer las necesidades de la comunidad.
La clasificación anterior permite ordenar con un nombre común a diferentes formas de manejo, a pesar de la existencia de categorías internacionales, que pueden contener más de una de las citadas categorías.
especies vivas de animales o plantas, de interés estético, valor histórico o científico, a los cuales se les acuerda protección absoluta. Serán inviolables, no pudiendo realizarse en ellos o respecto a ellos actividad alguna, con excepción de las inspecciones oficiales e investigaciones científicas permitidas por la autoridad de aplicación, y la necesaria para su cuidado y atención de los visitantes.
- Reservas Naturales Estrictas: son áreas de gran
valor biológico representativas de los distintos ecosistemas del país o que contengan importantes poblaciones animales o vegetales autóctonos. Quedan prohibidas todas las actividades que modifiquen sus características naturales.
- Reservas Naturales Silvestres: son espacios de
extensión considerable, cuya ambiente natural se conserve inalterado o muy poco modificado. Sirven de protección de las Reservas Naturales Estrictas. En ellas se pueden realizarse actividades científicas, contemplación, educación
y goce de la naturaleza.
- Reservas Naturales Educativas brindan
oportunidades especiales de educación ambiental o interpretación de la naturaleza.
Reservas de Biosfera (ver mapa13)
Estas reservas constituyen una red mundial, conocida como Red Mundial de Reservas de Biosfera, y son un instrumento para la conservación de la diversidad biológica y el uso sostenible de sus componentes, contribuyendo así a alcanzar los objetivos del Convenio sobre la Diversidad Biológica y de otros acuerdos e instrumentos pertinentes.
Cada reserva de biosfera esta sometida a la jurisdicción soberana de los Estados en que esté situada, los que adoptarán las medidas que consideren necesarias, conforme a su legislación nacional y los razones de su integración a la Red Mundial de Reservas de la Biosfera.
Las Reservas de Biosfera, en las que se procura lograr lugares de excelencia para el ensayo y la demostración de métodos de conservación y desarrollo sostenible en escala regional combinan tres funciones:
- Conservación de los paisajes, los
ecosistemas, las especies y la variación genética.
sostenible desde los puntos de vista sociocultural y
Apoyo logístico a proyectos de
demostración, de educación y capacitación sobre medio ambiente y de investigación.
Sitios de Patrimonio Mundial (ver mapa 14)
La Convención sobre la Protección del Patrimonio Mundial, fue creada en 1972 por la UNESCO y está dirigida a la preservación tanto de Bienes Naturales como de Bienes Culturales.
En base a los inventarios presentados por los Estados, el Comité establece, lleva al día y publica, con el título de “Lista del Patrimonio Mundial”, un listado de los bienes del patrimonio cultural y del patrimonio natural, que considere que poseen un valor universal excepcional
MAPA 13: Reservas de biosfera
Fuente: www.medioambiente.gov.ar
siguiendo los criterios que haya establecido.
Es preciso el consentimiento del Estado interesado para inscribir un bien en la Lista del Patrimonio Mundial
Cada uno de los Estados Partes de esta Convención se obliga a no tomar deliberadamente ninguna medida que pueda causar daño, directa o indirectamente, al patrimonio cultural y natural situados en el territorio de otros Estados Partes en esta Convención.
La Argentina adhirió a la Convención en 1978 y desde 1981 hasta la fecha ha logrado incorporar 8 sitios a dicha Lista, de los cuales 4 son Bienes Naturales: Parque Nacional Los Glaciares (Santa Cruz), Parque Nacional Iguazú (Misiones), Península Valdés (Chubut) y Parques
Naturales Ischigualasto-Talampaya (La Rioja-San Juan). Los otros 4 son Bienes Culturales: Misiones Jesuíticas de los Guaraníes (Misiones), Cueva de las Manos – Río Pinturas (Santa Cruz), Manzana y Estancias Jesuíticas de Córdoba (Córdoba) y Quebrada de Humahuaca (Jujuy). Todos ellos se reseñarán al final del presente punto.
La Convención considera “patrimonio natural” a los monumentos naturales constituidos por formaciones físicas y biológicas o por grupos de esas formaciones que tengan un valor universal excepcional desde el punto de vista estético o científico.
Podrán ser integrados a estos sitios las formaciones geológicas y fisiográficas y las zonas naturales estrictamente delimitadas, que tengan un valor universal excepcional desde el punto de vista de la ciencia, de la conservación o de la belleza natural.
Sitios Ramsar (ver mapa 15)
Los Convención Ramsar y su Lista de Humedales de importancia Internacional (Convenio sobre los humedales de importancia para la conservación de las aves migratorias, Ramsar, Irán 1972), considera humedales a
las extensiones de marismas, pantanos y turberas, o superficies cubiertas de aguas, sean éstas de régimen natural o artificial, permanentes o temporales, estancadas
o corrientes, dulces, salobres o saladas, incluidas las
extensiones de agua marina cuya profundidad en marea baja no exceda de seis metros y considera aves acuáticas
a las que dependen ecológicamente de los humedales.
Cada país parte designa humedales idóneos de su territorio para ser incluidos en la Lista de Humedales de Importancia Internacional, cuyos límites deben ser
MAPA 14: Sitios de Patrimonio Mundial
descriptos de manera precisa y podrán comprender zonas ribereñas o costeras adyacentes, así como las islas o extensiones de agua marina de una profundidad superior a seis metros en marea baja, cuando se encuentren dentro del humedal, y especialmente cuando tengan importancia como hábitat de aves acuáticas.
Su selección estará basada en su importancia internacional en términos ecológicos, botánicos, zoológicos, limnológicos o hidrológicos, siendo prioritarios los humedales que tengan importancia internacional para las aves acuáticas en cualquier estación del año.
Zonificación interna de las AP
Dado que las AP no tienen características ni requerimientos homogéneos, requieren formas de gestión diversificadas. Un buen ejemplo de ellos es la zonificación que se aplica en las Reservas de Biosfera, las que se ordenan espacial y funcionalmente mediante su división en tres tipos de zonas interrelacionadas: núcleonúcleonúcleo,núcleonúcleo tampóntampóntampóntampóntampón ooooo dedededede amoramoramoramoramortiguacióntiguacióntiguacióntiguacióntiguación y transicióntransicióntransición,transicióntransición según ilustra la figura 1.
LaLaLaLaLa zonazonazonazonazona núcleonúcleonúcleonúcleonúcleo (o(o(o(o(o intangible)intangible)intangible)intangible)intangible) tiene que estar protegida legalmente y debe asegurar una protección a
largo plazo del paisaje, los ecosistemas y las especies que contiene. Debe ser suficientemente grande para garantizar los objetivos de la conservación. Dado que la naturaleza es raramente uniforme y que tradicionalmente existen limitaciones a los usos del territorio en muchas partes del mundo, puede haber varias zonas núcleo en una sola Reserva de Biosfera para asegurar la cobertura de los distintos tipos de sistemas ecológicos presentes. Normalmente, la zona núcleo no está sometida a las actividades humanas, excepto para la investigación y el seguimiento, y como podría ser el caso, para usos extractivos tradicionales por parte de las poblaciones locales o para actividades de recreación.
LaLaLaLaLa zonazonazonazonazona dedededede amoramoramoramoramortiguacióntiguacióntiguacióntiguacióntiguación rodea la zona núcleo o está junto a ella. Las actividades que aquí se desarrollan están organizadas de modo que no sean obstáculo para
MAPA 15: Sitios Ramsar asentamientos humanos, desarrollar diversas actividades agrícolas, ganaderas, forestales y de aprovechamiento de fauna y flora. Aquí las poblaciones locales, organismos de conservación, científicos, asociaciones civiles, grupos culturales, empresas privadas y otros interesados deben trabajar en conjunto en tareas de gestión y desarrollo sostenible de los recursos de la zona para el beneficio de sus habitantes. Dado el papel que la Reserva de la Biosfera ha de desempeñar en la gestión sostenible de los recursos naturales de la región, la zona de transición tiene un fuerte significado social en el desarrollo de la misma.
Formación de cuerpos técnicos
El país tiene una experiencia considerable en algunas de las actividades de las áreas protegidas que pueda aprovechar directamente otros países. La Administración de Parques Nacionales tiene experiencia en: capacitación de agentes de conservación (la primera escuela latinoamericana de guardaparques), interpretación ambiental, trabajo con comunidades aborígenes en zonas de amortiguación, legislación, evaluaciones de impacto ambiental, interpretación ambiental, planificación, manejo de recursos.
Relación con los pobladores
El sistema de gestión participativa es el modo utilizado dentro de las Reservas de Biosfera del Programa MAB,
los objetivos de conservación de la zona núcleo, sino que aseguren la protección de ésta. De ahí viene la idea de “amor tiguación”. En ella, se puede llevar a cabo la investigación experimental para hallar formas de manejo de la vegetación natural, tierras de cultivo, bosques o pesca, con el fin de mejorar la producción a la vez que se conservan los procesos naturales y la diversidad biológica, incluyendo el suelo, en el máximo grado posible. De la misma manera, en la zona tampón se pueden realizar experimentos sobre la rehabilitación de áreas degradadas. Puede proveer apoyo para actividades de educación, de turismo y de recreación.
LaLaLaLaLa zonazonazonazonazona dedededede transicióntransicióntransicióntransicióntransición (o(o(o(o(o dedededede usousousousouso múltiple)múltiple)múltiple),múltiple)múltiple) es la zona externa de la reserva, en ella se pueden localizar
FIGURA 1: Zonificación interna Areas Protegidas
Fuente: www.medioambiente.gov.ar y www.parquesnacionales.gov.ar
en ellas se establecerse un Comité de Gestión en cual intervienen todos los actores locales (funcionarios, propietarios, pobladores originarios, investigadores, ONG’s) con las peculiaridades de cada zona y el grado de desarrollo alcanzado por la reserva.
En el caso de Parques Nacionales, al iniciarse la presente década se puso en marcha la conformación de las Comisiones Asesoras Locales (CAL), algunas de las cuales se encuentran hoy en funcionamiento. Las integran representantes de variados ámbitos de la comunidad local:
ONGs, Cámaras o Secretarías de Turismo, Municipios, entre otros, y se encuentran abiertas al público en general. Las CAL se han conformado en todos los Parques de la Patagonia Argentina y en los Parques Nacionales de Talampaya (La Rioja) e Iguazú (Misiones).
Es importante señalar que Brasil participa en la CAL del PN Iguazú debido a que la misma constituye un área protegida compartida con ese país. Esta interacción es posible, entre otras cosas, debido a la importancia que le imprime el que el área natural (en jurisdicción tanto argentina como brasileña) haya sido declarada Sitio de Patrimonio Mundial por las Naciones Unidas en el año 1984.
Estos ejemplos de manejo compartido entre los organismos administradores correspondientes y las comunidades locales, demuestran el interés social actual en la protección de áreas significativas en sus aspectos naturales y culturales, así como la imperiosidad de utilizar mecanismos concretos de participación pública, y de generar nuevos de acuerdo a las particularidades de cada caso.
Se trabaja con pobladores rurales de áreas de Reserva Nacional incentivándolos a la reconversión de actividades
degradantes del ambiente hacia actividades menos degradantes a través del otorgamiento de subsidios o de concesiones de explotación de campamentos agrestes; por ejemplo, en las Reservas Nacionales Los Alerces (Chubut), Nahuel Huapí Neuquén y Río Negro), Lanín (Neuquén) y Los Glaciares Santa Cruz).
Por otra parte, el Proyecto GEF sobre Conservación de la Biodiversidad tiene un componente de desarrollo sustentable en el marco del cual se desarrollan actividades con los pobladores de las áreas aledañas a los Parques Nacionales Quebrada del Condorito (Córdoba), Copo (Santiago del Estero) y San Guillermo (San Juan).
Se otorgan incentivos económicos para el desarrollo de actividades sustentables tales como actividades turísticas, uso sustentable del bosque, mejoramiento de actividades agropecuarias sin riesgo a los recursos naturales, conversión de ganado vacuno por llamas, proyectos relacionados con seguridad alimenticia (recolección de agua, promoción de huertas orgánicas, invernaderos).
También se trabaja en talleres con las comunidades vecinas
a algunas áreas protegidas, como Ubajay, vecina al Parque
Nacional El Palmar (Entre Ríos), Puelches vecina al Parque
Nacional Lihue Calel (La Pampa) y Gobernador Gregores vecina al Parque Nacional Perito Moreno (Santa Cruz).
En el Parque Nacional Iguazú (Misiones), se trabaja con las comunidades vecinas en la zona de amortiguamiento con programas de desarrollo sustentable y el apoyo de la JICA (Japan International Cooperation Agency)
Aún cuando las AP constituyen una respuesta, ello no quita que sufran presiones de diversos origenes.
El caso más habitual es el de las actividades ganaderas, que constituye un problema importante en el desarrollo de las áreas protegidas. Su presencia ha sido importante
y ocasiono alteraciones, por ejemplo en el Parque Nacional Rio Pilcomayo (Formosa), así como actualmente en la Reserva provincial de Laguna de Yala (Jujuy)
En varias ecorregiones (Chaco Seco, Selva Paranense, Yungas, Pampa, Espinal) las AP existentes están sufriendo un proceso de “insularización”, es decir de gradual aislamiento geográfico, por un avance desordenado de la agricultura hasta los límites mismos de esas áreas. Este proceso conduce gradualmente a la pérdida de especies vulnerables a ese aislamiento y hace inviable el objetivo
de conservación de biodiversidad a largo plazo del AP.
A su vez, en zonas no protegidas de dichas regiones, la
fragmentación de las masas de bosque natural que producen los desmontes no planificados, lo reducen a fragmentos de tamaño y forma tan irregular, que anula toda posibilidad futura de creación de las AP que necesita
En otros casos las presión puede responder a cuestiones más circunstanciales, como es el caso de la explotación minera, como es el caso de la Reserva de la Biosfera de San Guillermo (San Juan), creada por el gobierno provincial en 1972 y propuesta posteriormente para su inclusión en la Red Mundial de Reservas de la Biosfera, a
la que ingresa en 1981.
También pueden registrarse presiones debidas a la actividad de explotación pretrolífera, como es el caso del Parque Nacional Calilegua (Jujuy), que cuenta con tal tipo de instalaciones en su porción norte.
Con el objetivo de perfeccionar la estrategia de las AP, como respuesta para la conservación de la biodiversidad, es recomendable:
- Fortalecer el recientemente creado Sistema Federal de Áreas Protegidas en consideración a la importancia del acuerdo entre la Secretaria de Ambiente y Desarrollo Sustentable, la Administración de Parques Nacionales y el Consejo Federal de Medio Ambiente (COFEMA) para su formación y la gestión concertada de las AP.
- Incrementar la tasa de crecimiento de la superficie de áreas protegidas a fin de alcanzar el objetivo del milenio para el 2015, es decir contar con un 10% de la
superficie del país cubierta con áreas.
- Mejorar la representatividad de las ecorregiones en el sistema de AP del país, priorizando aquéllas en las que el avance de la frontera agrícola es una amenaza inminente para la conservación de su biodiversidad.
- Ampliar el sistema de AP con base en una estrategia de Ordenamiento Territorial y recurriendo a herramientas conceptuales modernas de la conservación “in situ”, como son: la gama de opciones que ofrecen las Categorías de Manejo; el modelo de zonificación de las Reservas de Biosfera; los Corredores Biológicos que aseguran la conectividad entre AP; el Enfoque por Ecosistemas que subyace a los conceptos anteriores; los incentivos económicos a la conservación y el uso sustentable en propiedades privadas; la participación social en la planificación y gestión de las AP.
- Fomentar la investigación y el desarrollo tecnológico en materia de uso múltiple y sustentable de los recursos renovables de los ecosistemas agrestes, para aplicar a la mejora y recuperación de sus beneficios para los propietarios y pobladores locales, en aquéllas categorías de AP que permiten tales usos.
- Mejorar el estado de implementación de las áreas existentes y sostener los avances alcanzados en relación a la participación de las comunidades locales. Este desafío incluyen la necesidad de fortalecer aquellos mecanismos que ya han sido implementados, generar nuevos mecanismos, posibilitar su difusión en nuevos espacios y asegurar la intervención de los pobladores en la gestión y en la nominación de áreas protegidas.
Se encuentra en la zona andina de la Provincia de Santa Cruz. Tiene un área de 445,9 ha.
El Parque Nacional Los Glaciares es un área de una belleza natural extraordinaria, con numerosas montañas de hielo y lagos glaciares, incluyendo el Lago Argentino con 160 kilómetros de largo. En su extremo, tres glaciares se encuentran para verter sus aguas que aterrizan dentro del lago causando increíbles sonidos.
El área fue declarada protegida en 1937 por el Decreto Nº 105433. El Parque Nacional Los Glaciares se estableció el 28 de abril de 1945 con el Decreto-Ley19.292 y en 1981 se inscribió el sitio como Patrimonio de la Humanidad.
Se encuentra en la selva paranaense de la Provincia de Misiones y tiene un área total de 55.500 has., de las cuales 49.200 has. son parque nacional y 6,300 has. reserva.
El sitio esta compuesto por el parque nacional y una reserva. El parque esta a menos de 5kilómetros de la frontera con Paraguay. La reserva limita con el parque al en su lado oeste. El Río Iguazú es la frontera norte, tanto del parque como de la reserva en territorio Argentino y el límite del Parque Nacional Iguazú en Brasil. 25º31’-25º43’S,
54º08‘-54º32O
Oficialmente fue establecido por el Decreto-Ley 12103 el 9 de octubre de 1934, aunque había sido creado en
Septiembre de 1904 por la Ley 6712. Posteriormente se realizaron modificaciones Inscripto como patrimonio de la humanidad en 1984 con los Criterios N (iii) (iv)
El sitio incluye la totalidad de la Península Valdés que está unida al territorio por el istmo de Ameghino en la Provincia de Chubut; tiene una superficie de 360.000 has
Es un sitio de alta importancia para la conservación de mamíferos marinos. Es lugar de cría para muchas poblaciones, entre ellas de la ballena austral actualmente amenazada, de elefantes y leones marinos. Las orcas han desarrollado en esta área una estrategia de caza única, adaptándose a las condiciones costeras locales.
Como Objetivo Turístico Natural Integral, Península Valdés fue reconocido por la Ley Provincial nº 2161 en 1983. Fue inscripta como patrimonio de la humanidad en 1999.
Y PARQUE NATURAL TALAMPAYA
Se encuentran en las Provincias de San Juan y la Rioja y fueron inscriptos como patrimonio de la humanidad en el año 2000.
Estos dos parque contiguos cubren 275.300 has en la región limite desértica de la zona oeste de las Sierras Pampeanas en la zona central de Argentina.
Las seis formaciones geológicas del lugar contienen la mayor cantidad de fósiles del período triásico conocido en el continente:
Entre ellos es posible encontrar un amplio rango de
antecesores de los mamíferos, dinosaurios y plantas que revelan la evolución de los vertebrados y los ambientes palaco del ese período.
Las construcciones y estancias ubicadas en la Provincia de Córdoba son ejemplos excepcionales de la etapa inicial de fusión de los valores de la cultura europea y la cultura indígena en Sudamérica.
El experimento social, religioso y económico llevado adelante durante más de 150 años por la Compañía de Jesús, produjo una forma única de expresión material que se ve ilustrada por las instalaciones que han quedado.
Fue inscripto como patrimonio de la humanidad en el año
El valle de la Quebrada de Humahuaca (Provincia de Jujuy) ha sido por los últimos 10.000 años un sitio crucial para el pasaje de gente y la transferencia de ideas de las zonas
Las Ruinas de San Miguel de la Misiones en Brasil y las de San Ignacio Mini, Santa Ana, Nuestra Señora de Loreto y Santa María la Mayor en Argentina (Provincia de Misiones), se encuentran en el corazón del bosque tropical.
Son lo que queda de las impresionantes misiones jesuíticas.
Fueron construidas en territorio de los indios guaraníes en los siglos XVII y XVIII.
Fue inscripto como patrimonio de la humanidad en 1983.
altas de los Andes hacia los bajos.
Sus ambientes reflejan la forma en que su posición estratégica puso en peligro el asentamiento, la agricultura y el comercio. Sus asentamientos pre-hispánicos y pre-
incáicos, con organizaciones sociales propias y el paisaje sobresaliente los convierten en un lugar único.
Se encuentra en la Provincia de Santa Cruz y contiene una importante colección de pinturas rupestres que reflejan el arte de las culturas más tempranas en Sudamérica. Las pinturas datan de entre 13.000 y 9.000 años. También es posible ver en el sitio pintura de animales y escenas de caza.
Fue inscripto como patrimonio de la humanidad en 1999.
BIOSFERA / ECOSISTEMAS TERRESTRES
2.1.2. ECOSISTEMAS TERRESTRES
Dado el enfoque antropocéntrico adoptado y la certeza de que los procesos y los servicios de los ecosistemas se expresan con mayor claridad organizándolos según sus componentes principales, es que se presentan en este punto los siguientes temas:
- Suelos, en tanto componente significativo que
condiciona la mayor o menor posibilidad de desarrollo, por una parte, de la flora natural – factor de biodiversidad- y, por la otra, de las actividades de explotación agrícola, ganadera y
Bosques, en tanto formación natural que otorga una serie de bienes en forma directa, así como una diversidad de servicios ambientales que concurren a la sustentabilidad de toda la biosfera en general.
Fauna, componente significativo de los ecosistemas, indicador de su biodiversidad y, en última instancia, recurso alimenticio.
ECOSISTEMAS TERRESTRES / SUELO
2.1.2.1. SUELO
El suelo es factor fundamental respecto a las posibilidades
de desarrollo de la agricultura y de la ganadería; por ende, de los insumos alimenticios –y también industriales,
muchas veces- que dan sustento al desarrollo social.
Estructuralmente, es un sistema poroso que contiene agua, aire y sólidos en proporciones variables. Los dos primeros son fundamentales para el desarrollo de la vida en él y
deben mantener un estado de equilibrio entre sí. Los sólidos son minerales y materia orgánica, los desechos vegetales
y animales que se producen a lo largo del tiempo
concentran nutrientes en el suelo, principalmente en la parte superficial.
Dadas las diferencias tanto de tipos de suelo, como de usos, tendencias, presiones e impactos resultantes, se presenta a continuación una reseña general del estado de situación general de los mismos.
La Argentina presenta una amplia diversidad de suelos,
cuya distribución se ilustra en el mapa 16 y sus grados de presencia en la Tabla 5.
A continuación se presenta el estado de situación por
La región pampeana concentra la mayor parte de la actividad agrícola orientada a la producción de soja, maíz, trigo y girasol.
MAPA 16: Ordenes de suelos
Fuente: SAyDS
En los últimos años la agricultura de la región, predominantemente extensiva, ha experimentado profundos cambios, la producción total y rendimiento de los cultivos han aumentado y la superficie cultivada se ha expandido.
El norte de la región se corresponde con la denominada PampaPampaPampaPampaPampa OnduladaOnduladaOndulada.OnduladaOndulada
Los suelos son principalmente Argiudoles, de textura franco-limosa en superficie y arcillosa en profundidad. El desarrollo del horizonte B y el contenido de arcilla son mayores en el sector Este, disminuyendo hacia el Oeste,
TABLA 5: Ordenes de Suelo (Soil Taxonomy). Presencia (% sobre total superficie)
Presencia (%)
Oxisoles-Ultisoles
Andosoles-Spodosoles
donde tienen un desarrollo mínimo.
En el área predomina la agricultura sobre la ganadería, y la soja ha pasado a ocupar el primer lugar entre los cultivos. En un primer momento, el trigo tuvo un crecimiento a la par de la soja por la modalidad del doble cultivo, aunque actualmente se encuentra estabilizado.
Al sur de esta región se extiende la PPPPPampaampaampaampaampa DeprimidaDeprimidaDeprimida,DeprimidaDeprimida en cuya conformación participaron numerosos factores geomorfológicos, fundamentalmente eólicos y marinos, que le dieron una impronta que se caracteriza por la variedad de ambientes contrastantes. Sin embargo, presenta elementos limitantes comunes: el hidromorfismo, la alcalinidad y la salinidad, baja profundidad efectiva por presencia de planchas de tosca cercana en superficie, anegamientos e inundaciones. Estas limitantes determinan su vocación ganadera; básicamente, de cría de baja productividad y tecnología.
La región es una extensa llanura subpositiva en cuya conformación intervinieron las sierras peri-pampeanas ubicadas al sur de la misma. Los derrames de material producidos durante períodos geológicos de lluvias torrenciales, modelaron paisajes levemente inclinados con presencia generalizada de tosca subsuperficial. Posteriores procesos eólicos conformaron un relieve muy suavemente ondulado de deflación-acumulación, caracterizado por la presencia de abundantes cubetas.
El área está surcada por numerosos ríos y arroyos que descienden de las sierras, la mayoría de los cuales tienen su nivel de base en una serie de bañados y cauces menores.
CARACTERISTICAS DE LOS DISTINTOS ORDENES DE SUELOS
Orden Histosoles: son suelos que presentan una espesa capa de materia orgánica originada por la acumulación fluvial de materia
Orden Ultisoles: suelos arcillosos y ácidos con bajo contenido de bases intercambiables, por lo que su fertilidad es escasa.
Orden Vertisoles: son suelos muy arcillosos y oscuros con grietas anchas y profundas durante algún tiempo del año, las cuales
se producen como consecuencia de la expansión y contracción de las arcillas en las épocas de sequía y de lluvias, respectivamente.
Orden Spodosoles: suelos más evolucionados, principalmente de las regiones intertropicales, constituidos por materiales muy
resistentes a la meteorización como el cuarzo, caolinita y óxidos libres, por lo que su fertilidad natural está muy limitada.
Orden Inceptisoles: son suelos jóvenes, con débil a moderada alteración de los materiales que lo constituyen, por lo que
conservan algunas semejanzas con el material parental que les ha dado origen, el cual es muy resistente.
Orden Alfisoles: están constituidos por acumulación de arcilla en el horizonte B, con moderada a alta fertilidad natural.
Orden Aridisoles: son suelos de las regiones áridas y semiáridas, con poca disponibilidad de agua por lo que sus nutrientes
químicos se encuentran abundantemente.
Orden Entisoles: son suelos, con poca o ninguna evidencia de desarrollo, sin horizontes definidos a causa del poco tiempo de
acción de los factores formadores, la saturación de agua por largos periodos, o por formarse en relieves de elevada pendiente,
por lo que su desarrollo es muy superficial y reciente.
Orden Molisoles: son suelos profundos con alto contenido de materia orgánica, de color oscuro y con una alta fertilidad natural
que los hace aptos para la actividad agrícola.
En el Este de la región tuvieron fundamental participación las acciones de ingresión marina y posteriores procesos de deflación y redeposición de materiales, conformando un ambiente plano con suelos alcalinos desde superficie
o sub-superficiales y numerosas e importantes lagunas
permanentes y semipermanentes, que actúan como pequeñas cuencas endorreicas locales, único elemento natural del drenaje. Este se encuentra complementado con
una extensa red de canalización.
En los sectores aledaños a las sierras se halla la PampaPampaPampaPampaPampa InterserranaInterserranaInterserranaInterserranaInterserrana donde se han desarrollado Argiudoles de gran productividad que constituyen el asiento de importantes actividades agrícolas de altos rindes, fundamentalmente trigo y papa. La inclinación de estas tierras y la profundidad efectiva de los perfiles, con tosca subsuperficial, son

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 resolución 
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 artículo 41
 artículo 41
 artículo
124
in fine
 artículo 104
 artículo 41
 artículo 41
 Artículo 75
 artículo 41
 artículo 2