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Timestamp: 2017-02-24 15:29:52+00:00

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NavegarInteresesBiography & MemoirBusiness & LeadershipFiction & LiteraturePolitics & EconomyHealth & WellnessSociety & CultureHappiness & Self-HelpMystery, Thriller & CrimeHistoryYoung AdultNavegar porLibrosAudio librosNoticias & RevistasPartiturasExplorar todoSubirIniciar sesiónRegistrarseVeintiún sonetos de Sor Juana y su casuística del amor Georgina Sabat de RiversIntroducción Seis cosas excelentes en belleza hallo, escritas con C, que son notables y dignas de alabaros su grandeza: [...] Sin éstas, hallaréis otras mil cosas de que carece España, que son tales, al gusto y a la vista deleitosas. Juan de la Cueva, Epístola al licenciado Sánchez de Obregón
que escuchaba villancicos en las catedrales.de las colonias 11. su imitación no fue nunca servil. Sor Juana era maestra de ese mundo poético de los sonetos que recibió de la tradición hispánica de los grandes maestros. sabía de la imitatio y de la superación de los grandes poetas masculinos según se venía practicando pero.Sor Juana y sus sonetos amorosos
A pesar de que Sor Juana conocía bien la tradición petrarquista y se han señalado en su obra rasgos de la poesía de Petrarca10. cierra ese período con su muerte. con toda su ciencia. como veremos. el erudito de la ciencia. del otro lado del mar. vemos que se dirigen a otras personas muy variadas y que no forman una historia de amor definida aunque. según comentaremos más adelante. como ya nos lo dice Eugenio de Salazar en su Epístola a Herrera al darnos las directrices poéticas que regían en el mundo culto de la Nueva España: Ya nos envía nuestra madre España de su copiosa lengua mil riquezas 5
. En la alta cultura del medio ambiente en que escribía. incluyendo a muchos otros poetas menores. el género más prestigioso de la época. Aunque se pueda formar grupos dedicados a una persona determinada. La internacionalización de la lírica. se implantó en América de modo fecundo y vigoroso. adoptando lo que mejor convenía a su personalidad y a su sociedad novohispana de letrados grandes y pequeños: el personaje clerical de la gran urbe. al considerarlos en su totalidad. y esto incluye a la poesía que venía de ultramar. también respira el ambiente de la gente de su mundo. obviamente. pero también el mundo medio de aquel momento que sabía componer música y —404→ poesía. La poesía de Sor Juana recoge la mejor tradición peninsular y también está impregnada de sabor novohispano. Consideremos a la Décima Musa como la última gran poeta de la tradición que parte de la poesía de Boscán y Garcilaso hasta Calderón de la Barca. en ellos Juana Inés nos transmite vivencias de sus experiencias vitales. tanto de la Península como -podemos suponer. era la poeta que mejor dominaba el canon poético de la época. que se encantaba ante las recitaciones de los arcos triunfales y de las fiestas poéticas. Falta en Sor Juana el elitismo que se percibe en el Canzioniere: su poesía -y quizá es éste uno de los aspectos que la hace lo que se ha llamado «original»-. sus sonetos amorosos no forman un conjunto cancioneril petrarquista. y que. el aristócrata de la corte virreinal. en la Nueva España. los alteraba con una maestría independiente y conocedora.
pues. Más tarde. compartieron honores con los sonetos de criollos como Francisco de Terrazas -los suyos realmente delicados-. La diversidad de temas. en lo soneteril.de carácter político: le importaba conseguir el reconocimiento de su derecho a escribir. María de Estrada Medinilla y Diego de Ribera. y también en busca de reconocimiento «oficial» dentro y fuera del convento. probándose capaz de dominar todas las corrientes. con sus castas. entre otros. y las del mundo abigarrado de la calle. tales como el gran Bernardo de Balbuena. se aplicaba -al igual que en casi todo el resto de su obra. e indios y negros que cantan. y otros poetas que se aclimataron a las tierras novohispanas. Creía necesario probar su virtuosismo. escribía porque no podía dejar de hacerlo.. a quien acabamos de citar). cuyos tres versos
. Miguel de Guevara. Su inteligencia y saber buscaban el merecido lugar que le tocaba en el mundo de la corte. como nos lo dice en su soneto que comienza: «Señora doña Rosa. quien precede. que era lo que contaba en su época. Juan de Palafox y Mendoza.] y ya acudiendo la Proencia a aquesto su gracioso parlar le comunica y presta de su haber un grande resto. como Catalina de Eslava (de la que nos ha llegado un solo soneto a la muerte de su tío. también Toscana envía las lindezas de su lengua dulce a aqueste puesto [. Sor Juana. en gran parte era -como se diría hoy.. las religiosas del convento y las catedrales. que le prestaron atención al soneto. su propósito. quienes..que hacen rica aquesta tierra extraña. y los que escribían Francisco Bramón. así lo percibimos en los ecos de su poesía que nos traen las voces refinadas de la corte. quien. bailan y protestan. no sólo todo un mundo nuevo reflejado y transformado en las manos de una mujer criolla y sabia13. cuando encontramos al excelente Luis de Sandoval y Zapata 12. sino que refleja la conciencia que tenía de su singularidad de mujer escritora e intelectual —405→ y de su puesto comprometido. todos los tópicos.
Como Salazar. tópicos y voces que ella adopta en su obra nos muestran.. el diestro y festivo Fernán González de Eslava y el que fuera obispo de Puebla y virrey. un modo de conseguirlo era exhibir su maestría poética ante todos. contribuyeron al ambiente lírico de su nueva residencia y ensayaron sonetos -sin que podamos contar a los anónimos. Todo este mundo lírico encontró Juana Inés ya bien enraizado en su México virreinal. también llegó la Griega lengua rica a aquestas partes tan remotas della: y en ellas se señala y amplifica La Nueva España. como nos dice en la Respuesta. como tal. en el centro de la intelectualidad de su época.a escribir todo tipo de soneto como práctica poética.los sevillanos Gutierre de Cetina y Juan de la Cueva. todos los temas. su ingenio. Es a mediados del siglo XVII. hermoso amago». en la sociedad de su tiempo. y otras criollas. para moldear su desarrollo intelectual y poético. siguieron otros criollos. ya contemporáneo de Sor Juana. todas las fórmulas poéticas que se practicaban. muy cerca y dignamente a nuestra poeta.
/ que le escribo no más este soneto / porque todo poeta aquí se roza». la masculina que le cuenta sus cuitas a la mujer querida. señora Rosa. e incluso una voz ambigua que no podemos identificar categóricamente como femenina o masculina y que le habla al ser querido. y sólo en los últimos versos se refuerza o niega lo que se dijo en los cuartetos. hay que ponderar un fenómeno inaudito en estos sonetos que vamos a comentar: no resulta nada ortodoxo el hecho de que sea femenino el «yo» poético. sea femenina o masculina. sin embargo. en que la «exposición» se continúa en los tercetos. en los cuartetos. en otras ocasiones. Antes de seguir adelante. lo que constituye la problemática que se presenta y. mujer poeta. La tradición del amor cortés y petrarquista se basaba siempre en que el poeta enamorado era hombre que adoraba a su dama: Juana Inés.finales lo explican claramente: «y. la voz. Hay casos. según veremos: la femenina que se dirige al amado. Sor Juana mantiene los preceptos tradicionales del soneto exponiendo. invierte este status quo. Pasemos ahora al estudio de los sonetos amorosos de Sor Juana. hemos guardado los mismos veintiún sonetos que Méndez Plancarte clasificó bajo esa denominación14. es más. incluso lo revoluciona al utilizar distintas voces. advierta vuesarced. da la resolución en los tercetos. después de la pausa prescrita. Después de una revisión cuidadosa. hace reflexiones o actúa de consejera o de juez. —406→
parodiándola o tratándola en forma ligera. es decir. en el otro (B). buscando cierta unidad y desarrollo en el orden que presentan. se nos presentan conceptos heterodoxos. especialmente en los sonetos que hemos colocado dentro de los incisos. pealemos hacer dos grandes grupos: en uno de ellos (A). No quiere que en cada caso Sor Juana haya inventado un concepto opuesto a los que nos habían llegado a través de la poesía occitánica y petrarquista. lo que se ha llamado poesía anti-petrarquista 15. pero sí que no solamente desarrolló los que ya se hallaban en la poesía de su tiempo que satirizaba a éstas. En esta clasificación. nos hemos basado principalmente en los temas y tópicos de los sonetos. es decir.—407→ Por el «tono» o postura semántica que adoptan las voces de estos sonetos. Y arriesgamos el aserto de que los sonetos que nos presentan conceptos heterodoxos son los más característicos de Sor Juana. se nos da una visión contraria a esa postura convencional. sino que también desarrolló sus propios modos de expresión. los cuales
. se mantienen los conceptos ortodoxos tradicionales de la poesía amorosa provenzal y petrarquista con un punto de vista muy personal.
lo vamos a encontrar siempre que se le hable al ser amado por excelencia. 2) amor y odio (2). que Sor Juana ensayó en sus sonetos. Conceptos ortodoxos del amor (10 sonetos). seis tópicos mientras que en el grupo de los «heterodoxos» ensayó sólo cuatro aunque constituyen mayor número de sonetos. A lo largo del trabajo seguiremos este esquema. 4) temporalidad del amor (2). En el primero hay seis incisos y en el segundo hay sólo cuatro.
A. Conceptos heterodoxos del amor (11 sonetos). 6) poder de la Fantasía (1). Fabio. B. dentro del grupo de «amor ortodoxo». 6). Se notará que los veintiún sonetos amorosos de la monja están casi exactamente divididos entre los dos grandes grupos que proponemos (conceptos ortodoxos. dentro de cada uno de ellos. Conceptos ortodoxos del amor
1. o sea. 3) amor racional (1). 2) dolor de amor que no espera recompensa (3). 3) reprobación del amor (2). vocativo masculino al que se dirige la voz lírica en el número 169 (en IC. es el nombre masculino favorito de la poeta. Veamos este soneto. 5) «retórica del llanto» (2). diez sonetos. 1) amor correspondido e incorruptible (2)16. que es marca personal de nuestra autora:
. Veamos: A. núm. once). y heterodoxos.muestran. Amor correspondido e incorruptible
En este inciso hemos colocado los números 169 y 183 de la numeración de Méndez Plancarte. 1) «encontradas correspondencias» (3). 4) ausencia (1). una progresión hacia la intensidad. en ese orden. corresponden a amor correspondido y amor incorruptible. en él encontramos una lógica razonadora.
ella ha elaborado para sí: prefiere un solo amor correspondido. Los tercetos nos dan la resolución de la poeta. Mas yo soy en aquesto tan medida. es decir. un amor recíproco y exclusivo. porque tienen las aras por ociosas si no las ven de víctimas colmadas. viven de la Fortuna querellosas.conveniencia17
Fabio: en el ser de todos adoradas. El amor es como la sal: el exceso o la falta puede echar a perder el sabor de un plato.notemos el uso de «réditos» 18 (expresiones espirituales y físicas de cariño) del lenguaje legal-económico —409→ aplicado al amor. que es lo que las hace sentirse «deidad».tiene el cariño de una mujer para el hombre que «invierte» en ese amor. nos llevan a los conceptos del amor cortés. se quejan de su fortuna porque creen que la hermosura no importa tanto como el ser rogadas de muchos. analizando su manera de ser «tan medida» -que la hace aturdirse ante la atención de muchos-. si son queridas de uno solo. son todas las beldades ambiciosas. 10 5
En los cuartetos de este soneto. que daña lo que falta y lo que sobra. Y así. oponiéndose a estas creencias. quien. mi atención zozobra. así como «aras». y sólo quiero ser correspondida de aquél que de mi amor réditos cobra. que en viendo a muchos. porque piensan que más que ser hermosas constituye deidad el ser rogadas. Juana Inés expone lo que sucede en general: critica la condición femenina de las «beldades» de desear ser adoradas por muchos hombres. porque es la sal del gusto el ser querida. Esta palabra. si de uno solo son amadas. en el que se utiliza voz de mujer (avalada por el uso gramatical) y alternan el yo/tú clásicos. En los tercetos con rima CDC:DCD. así como expresiones de tipo popular y doméstico («la sal del gusto») que le quitan tiesura al soneto. y con ello la importancia de tipo práctico que -según la poeta.
. nos transmite lo que. «víctimas» y «adoradas».
un «yo» de voz masculina (pero no avalada gramaticalmente). cesa la ocasión que tuvieran de apartarse. se vale de opinión que atribuye a la perfección de su forma incorruptible en la materia de los cielos. Así tu amor. no por ser la materia incorruptible. 10 5
. porque aquel apetito de mudarse lo sacia de la forma la nobleza. que se dirige a la persona amada.Pasemos al segundo soneto (núm. ya sea firmeza. cesando el apetito. cuidadosamente términos de Escuelas20
Probable opinión es que conservarse la forma celestial en su fijeza —410→ no es porque en la materia hay más firmeza21 sino por la manera de informarse. el alma que te adora. Celia. al parecer. Utiliza «tú» y. 183) de este inciso. informa: con que su corrupción es imposible ni educir otra con quien no conforma. con vínculo terrible. El argumento se basa en los conocimientos escolásticos de Sor Juana: es una exposición de su condición de mujer intelectual aplicada al amor utilizando un silogismo19 entre los cuartetos y los tercetos:
Para explicar la causa. de un cuidado. con que. Celia.
un aspecto interesante de defensa del derecho de la mujer a la intelectualidad. deja de ser una mujer la que habla24.mas por lo inamisible de la forma. claramente. la cual está sujeta a la corrupción. Al amor de ésta se le otorga la incorruptibilidad de los cielos. Puesto que la época no admitía que una mujer incurriera en el atrevimiento de invertir los papeles guardando su voz femenina para instruir. por su forma. sin embargo no se declara explícitamente como perteneciente a ningún sexo específico. 173 y 172:
. su amor deviene también incorruptible (y éste es el silogismo). En los tercetos (de rima CDC:DCD). El soneto de Sor Juana presenta. que dicen que los cielos son eternos por su carácter espiritual. El coterráneo criollo de la monja. no por su materia. por tanto. es decir. en una nueva substancia. Esta materia. trató la cuestión del hilomorfismo en su erudito soneto «A la materia prima» («Materia que de vida te informaste»). aquí. en sí. en última instancia.
2. vence a la muerte. La escritora adopta voz masculina en varias de sus composiciones. No vincula estos conceptos. los cambios que experimenta esta incorruptible «materia prima» al relacionarla con las «formas» que ha «vivido» y a su naturaleza impermeable a la muerte. todas estas fórmulas de la época. la monja nos explica teorías aristotélicas sobre la materia y la forma (cf. Dolor de amor que no espera recompensa
En este inciso colocamos tres sonetos que expresan distintos aspectos del amor cortés: en la edición de Méndez Plancarte son los números 179. siempre tiene el «apetito» de «saciarse» y «educirse». los que podían hacer alarde de ellas —411→ con sus enamoradas. como este amor «informa» el alma de su amante. Luis de Sandoval y Zapata. oblicuamente. al amor23. lo sea. como lo hace la monja.
En los cuartetos de este soneto. Sabe que eran los varones de la época los reconocidos depositarios de estas teorías y. sin embargo. Sor Juana aparece adoptando voz de varón sin que se pueda decir que. Se trata aquí de un amor permanente que. convertirse. técnicamente escolásticas. supra. sino porque la suya (la del amante) no admite otra «forma» amorosa que no sea la de Celia. ¿lo leería Sor Juana? En él encontramos reflexiones filosóficas que subrayan las metamorfosis. como sucede con «el polvo enamorado» del famoso soneto de Quevedo. eco que se halla asimismo en otro soneto de Sor Juana22. se aplican al amor de «vínculo terrible» que siente la persona que adora a Celia. nota 20). no porque la materia.
que no quiere mi osadía a la esperanza dar ni aun leve entrada: pues cediendo a la suya mi alegría. Los tercetos (CDC:DCD) son un corolario de las ideas que se introdujeron en los cuartetos: se refuerza la total falta de esperanza de ese amor. La poeta adopta aquí voz de varón: es el trovador que se dirige al dons provenzal expresando un amor inalcanzable porque no puede ni aun pretender que aspira a ese amor. y que no por grandes se igualan con las prendas de quien le causa
¿Verme. es lo que emprendo. aun pienso que sintiera verla mía. solamente. desesperada de libertad. si esta posesión fuera posible. con el mal empleo. No emprender. a su decoro y mi aprehensión ofendo. paso en sus hierros aherrojada. 5
. que atada a la cadena de Amor. El uso de «simpleza» del verso 7 y todo el verso 8 aligeran estos graves conceptos trovadorescos. pues sé que a merecer tanta grandeza ningún mérito basta. Alcino. Como cosa concibo tan sagrada su beldad. y de consuelo ajena? ¿Ves de dolor y angustia el alma llena. —412→ mísera esclavitud. por no llegarla a ver mal empleada. la beldad de la amada. El segundo soneto (el núm. con lo cual se acerca al de Dios. es cosa tan sagrada que se mancharía con la posesión. y es simpleza obrar contra lo mismo que yo entiendo. 10 5
La «más sublime calidad de amor» es la del amor cortés: el amor más alto es el que no espera nada.Que explica la más sublime calidad de amor
Yo adoro a Lisi. y toda ella. pero no pretendo que Lisi corresponda mi fineza25. pues si juzgo posible su belleza. 173) de este inciso es el siguiente:
Efectos muy penosos de amor.
penas inmerecidas. procuraba que fuese más crecida. Veamos el tercer sonetos de este inciso (núm. y por ver si la muerte se llegaba. de un agravio de amor me lamentaba. a quien le cuenta sus cuitas de amor: cadena. Toda en el mal el alma divertida26. —413→ y en cada circunstancia ponderaba 5
. se dirige a un confidente masculino.de tan fieros dolores lastimada. La amante es indigna del sufrimiento que padece porque la persona amada vale mucho más. relatos que continúa en los versos del segundo cuarteto: el dolor. esclavitud. por grandes que sean. y entre las vivas llamas abrasada juzgarse por indigna de su pena? ¿Vesme seguir sin alma un desatino que yo misma condeno por extraño? ¿Vesme derramar sangre en el camino siguiendo los vestigios de un engaño? ¿Muy admirado estás? Pues ves. los tormentos y las llamas que sufre el alma son de todos modos. que hallamos ya en el primer cuarteto. son inferiores a la persona que es depositaria de ese amor. nuevamente. claramente femenina. 10
En este soneto la voz lírica. pena por pena su dolor sumaba. Es sólo en los dos versos finales que se resuelve a decirnos que ese sufrimiento no es nada porque «más merece la causa de mi daño»: los dolores de amor. dentro del verso 2 del terceto final) refuerzan la idea del estado miserable que ofrece la amante a la vista ajena. la poeta no cambia el tema de los cuartetos: continúa en los tercetos la misma idea de sufrimiento que venía contándonos en los versos anteriores: no hay. Alcino: más merece la causa de mi daño. En este soneto. a los sufrimientos propios del amor cortés. pausa. Las anáforas de las distintas formas verbales de «ver» que se hallan en las tres primeras estrofas (y «ves». pues. Estas cuitas nos llevan. de nuevo. desesperación y desconsuelo a causa del amor. la angustia. hierros. 172):
Con el dolor de la mortal herida. Alcino.
del sacrificio de sus adoradores. 19 (de MP). 82 (endechas reales): «Divina Lisi mía». para que resulte mortal. en variados metros. de la ofensa que se haría con esperar la paga. no hay pausa aquí tampoco entre los cuartetos y los tercetos que siguen (de rima CDC:DCD). señora. no sé con qué destino prodigioso volví en mi acuerdo y dije: -¿Qué me admiro? ¿Quién en amor ha sido más dichoso? 10
Como vemos en este soneto. 142). El segundo cuarteto nos dice que el alma se concentra «toda en el mal». dedicado a María Luisa Manrique de Lara (marquesa de la Laguna. en los números 90 y 91 (ambos en redondillas): «Señora. en este caso. En este soneto no se habla ya de los tremendos dolores que sufre el amante del soneto anterior: se llega a la muerte. se dice a sí mismo. En el núm. de las aras. sus penas y que. En cuanto al tema.. y. rendido el corazón daba penoso señas de dar el último suspiro. Y cuando. condesa de Paredes). 37-108) en donde habla de la marquesa como diosa.
. en los que se hallan los rasgos más evidentes de este tipo de poesía. en el que se utiliza un «yo» masculino. al modo petrarquista. en el mal de amor. Creemos que estos tres sonetos son. de todos modos. contando. hay una larga tirada (vs. el amante busca que se acreciente: «procuraba que fuese más crecida». es decir.. la persona amada -ausente en el soneto pero de importancia capital. encareciéndolo. al golpe de uno y otro tiro. se añade el tópico de amor a primera vista.. un romance (núm.. al volver a su «acuerdo» en medio de los dolores. la muestra más exquisita de nuestra monja en el tratamiento del amor que nos llegó de Occitania. En el núm. quiero». Entre la mitad del penúltimo verso y el último. depositario del amor. cuya relación se concentra en el amante lastimado. en cada caso. Hay otras composiciones de Sor Juana. la suya. en las que trata el amor cortés en los mismos u otros aspectos que hemos visto en estos tres sonetos. que podría sufrir mil muertes si sólo una no bastara para acabar con una vida. No se percibe en ellos las notas de introspección que examina las emociones propias del amante ante la visión amada. el castigo como premio. se resuelve la problemática presentada al decirnos que. si la belleza» y «Pedirte. el carácter de poesía amorosa provenzal se intensifica.es la causa de los males. 62 de IC): «Lo atrevido de un pincel». trata conceptos ya conocidos así como en — 414→ las glosas que comienzan «Cuando el Amor intentó» (núm. aún tuvo fuerzas para decir que no había razón para admirarse ya que era tan dichoso de morir por su amor. éstos continúan la relación de los golpes dolorosos hasta que el corazón. una a una..que sobraban mil muertes a una vida. La «herida» que se menciona en el primer verso se refiere a la herida de amor que. empieza a dar señales de muerte (reforzadas por el encabalgamiento del primer terceto).
pertenece al grupo que trata con «amor racional». Aquella que te hubiere conocido. 10 5
Este soneto -de voz femenina y yo/tú. que las comentaban entre ellos y que hasta se atrevían a intervenir directamente haciéndole envíos y peticiones a la autora. el único que podemos colocar entre los «ortodoxos». como en este caso. Amor racional
El soneto que vamos a ver (MP núm. puro ejercicio de fantasía poética y de ficción. no es amor «por antojo». como nos dice en el primer verso. de tan grosero error aun no pudiera hallar disculpa en todo lo ignorado. según la clasificación que hemos adoptado:
No es sólo por antojo el haber dado en quererte. o te ha de amar o confesar los males que padece su ingenio en lo entendido. Y si mi entendimiento desdichado tan incapaz de conocerte fuera. Clori. Es obvio que el señor que le envía el soneto era un lector conocido. Esto nos indica. El soneto que veremos a continuación es. y mientes». para no dar improporciones tales. como lo llama la poeta. juntando dos extremos desiguales. entre los de consonantes «forzados» mencionados antes.3. de las prendas. mi bien. «ingenio» y «entendimiento»: éste ha de ser capaz 16
. no sólo el alto nivel cultural y la llaneza con que la gente de la sociedad novohispana de la capital se dirigía a una monja famosa. nace de los merecimientos. pues no pudiera alguno que tus prendas conociera negarte que mereces ser amado. éste se relaciona con el núm. sino también la gran afición que existía a esta suerte de juego literario. 181: «Dices que no te acuerdas. Hay un juego con las palabras «conocer». —415→ con que ha de confesar que eres querido. Sor Juana escribió otros sonetos con consonantes ya fijados -que veremos después-. que se advierten en la persona. esto demuestra que las copias manuscritas de poemas de Sor Juana circulaban entre redes de lectores de sus obras. 182) fue contestación de Sor Juana a un «curioso» que le escribió pidiéndole «que le respondiese» y así lo hace la monja usando los mismos consonantes métricos utilizados por su admirador 27.
la pausa establecida entre los cuartetos y los tercetos (rima CDC:DCD). o sea. Sor Juana determina en los dos últimos versos (99-100) de estas décimas que sólo se puede dar el alma entera en el amor racional porque es el que va apoyado por el entendimiento. 100: «Cogiome sin prevención». que muda nombres es llano: al de objeto soberano llaman amor racional. en el que el entendimiento y el albedrío luchan contra «la inclinación» sin que aquellos se rindan.de darse cuenta de las dotes y prendas de la persona para amarla. contraponiéndolo al amor de «influjo imperioso» (o «afectivo») que está bajo la influencia de una «estrella» (o un astro). «Si el desamor o el enojo». Este soneto que estudiamos. vencedor rapaz». Conceptos parecidos hallamos en el núm. bondadoso y equilibrado. es cortés. si la causa existe?» (vs.
. la persona a la que se le dirija (vs. en éstos se da la resolución propia de la poeta. es decir. de otro modo. y se trata de un amor correspondido. lo cual no es racional. aparentemente. Vemos. se darían «improporciones tales» que pondrían en evidencia el poco juicio de la que escribe. En las décimas (núm. 104) que comienzan «Al amor. natural. y si es amistad. aunque no mude efectos. y al de deudos. ecuación que también le sirve en su tratamiento amoroso en relación con el amor cortés. Sor Juana nos explica lo que entiende por «amor racional». 15-20): Y así. cualquier curioso». Nos dice que el amor al que llama racional es el «que es electivo». se tratan estos conceptos haciendo un parangón con la toma de Troya. 45-48. / ¿cómo el efecto podrá / cesar. va contra el amor que podemos identificar como «ver=amar» 28 que se halla en la lírica de Sor Juana. marcando la diferencia con el amor imperioso y forzado que trata de violentar al corazón. urbano. quien es fiel a pesar —416→ de que las apariencias podrían hacerle dudar del amor de Leonor. y pasa a abundar en la idea de estos amores. corroborando su fe en la lógica y la razón. en este soneto. en el núm. En el 5. Así tenemos un ejemplo más de la gran relevancia que Juana Inés le da a las capacidades mentales. 99 que comienza: «Dime. del conocimiento que merecen las virtudes y gracias de la persona a la que se le dirija. pero sí se rinde la voluntad aunque se resista la razón. y que puede tener varias denominaciones según el «objeto». Recordemos que en Los empeños de una casa el amor de Leonor está basado en los méritos de Carlos.
Continúa diciéndonos la poeta en la misma composición que sólo al amor de «elección» se debe «agradecimiento» y «veneraciones» porque es el que nace del entendimiento. también aparece el tema del amor debido por méritos: «Si de tus méritos nace / esta pasión que me aflige.
El ausente. la ausencia. En el soneto que estamos estudiando no hay pausa entre los cuartetos y los tercetos (CDC:DCD). aquél con sentimiento. Hallamos. 175. aquél. pero el ausente sí lo está. con todas sus variaciones. el celoso. El tema de la ausencia fue uno de los que Juana Inés trató con visos de intimidad aunque aquí esa nota no se destaque tanto como en otras composiciones suyas que veremos. La «pena de daño» (v. sufre desconsuelos. es decir. la lejanía. presume éste la ofensa que no mira. y siente aquél la realidad que toca. se provoca. el celoso no está privado de la vista de la amada. Hay un contrapunteo entre lo que padece el ausente y lo que padece el celoso. Éste templa. Ausencia
La Décima Musa escribió varias composiciones en las que trata la ausencia. se ha mantenido constante en la poesía amorosa desde los trovadores de la Provenza. Éste aflige dudoso su paciencia. 18
.4. y aquél padece ciertos sus desvelos. y si es pena de daño. y sin intermisión aquél suspira. pues nada a su dolor la fuerza apoca. un único soneto (MP núm. explicándonos la voz lírica las maneras en que cada cual sufre sus penas: la ausencia es una realidad dolorosa «pues nada a su dolor la fuerza apoca». éste al dolor opone resistencia. entre las varias composiciones que tratan este tópico. su furia loca cuando el discurso en su favor delira. en él Sor Juana hace reflexiones sobre qué aspecto es peor en cuestiones amorosas: si los celos o la —417→ ausencia de la persona amada. núm. mientras que los celos son pura imaginación. se continúa en ellos la relación de lo que se decía antes y es sólo en los dos versos finales que se da la resolución al asunto que se propuso en los cuartetos. IC. luego es mayor tormento que los celos. al fin. 10 5
Está escrito en tercera persona. tema que. la poeta determina que es peor la ausencia que los celos. por lo tanto. sin ella. 13) se refiere a la que la doctrina católica traduce en la privación de la visión de Dios. tal vez. éste con ira29.
«Ya que para despedirme»). gritando. así. que mis intentos ayudaba. el corazón deshecho destilaba. 164). la cual ha traído la separación definitiva a los amantes. dirigidas a Fabio) la voz lírica se comunica con el amante ausente a través de las cosas inanimadas que halla en el campo y habla con él en la distancia.Las otras composiciones de Sor Juana que tratan el tema de la ausencia presentan los siguientes tópicos: la ausencia es gran dolor y hace desear la muerte (MP. núm. que es uno de los más hermosos que escribiera la poeta. En las endechas cuyo primer versal es: «Agora que conmigo» (MP. núm. aquí enumerando las virtudes y distintas situaciones en que quisiera ver a su amado: en brazos ajenos porque los celos -como en el soneto. venció lo que imposible parecía. núm. mi bien. «Amado dueño mío» y «A estos peñascos rudos» (MP. 6. otros que comentamos antes (véase el núm. tópico que se repite en el que comienza (MP. como en tu rostro y tus acciones vía31 que con palabras no te persuadía. pues entre el llanto. la vida que «rebelde resiste a dolor tanto». En la primera (ambas en voz femenina y. 78).serían mal muy menor que la ausencia ya que ésta es de muerte. Al aproximar la monja este tema de la ausencia a la muerte. sacar las angustias del pecho para proclamar el dolor de la peor ausencia: la muerte. y Amor. «Retórica del llanto»
Tenemos dos sonetos en los que Sor Juana trata esta cuestión cuyo título tomamos del epígrafe del primero (MP. La voz «yo/tú» se supone es de mujer aunque no podemos avalarla gramaticalmente:
Esta tarde. En la segunda se tocan tópicos que hemos visto antes: el amor a primera vista. se intensifican al mezclarse con el deseo de. no te atormenten más celos tiranos. mi bien. donde hallamos expresadas estas ideas en su forma más hermosa. núm. perdurable30.
5. aquí encontramos asimismo el tópico de lo extraño que resulta para el amante el no morir si la persona amada ya no existe. Es en las liras que lloran la ausencia. 211 y 213). 78). le imprime el concepto de un amor trágico haciéndolo. núms. 81): «Divino dueño mío». que el dolor vertía. sin embargo. cuando te hablaba. Baste ya de rigores. que el corazón me vieses deseaba. 10 5
. baste.
el dolor de amor que produce este recelo e incomprensión hacen que. tanto en el de Sor Juana como en el de Garcilaso. «enciende».
Se trata de recelos expresados por la persona amada. y la búsqueda del ser amado al que lleva todo el proceso interior
. cuando éstas no obtienen el resultado apetecido. éntranse en el camino fácilmente por do los mios. pues. pues ya en líquido humor viste y tocaste mi corazón deshecho entre tus manos. y el de Calderón: «por la boca y por los ojos / todo el corazón deshecho». Hemos encontrado en Garcilaso de la Vega (sonetos VIII y XVIII) un tratamiento anterior de cuestiones parecidas que podemos utilizar para este soneto último y el siguiente. sale deshecho en lágrimas por los ojos. un papel retórico. en vez de palabras. llamados d'aquel bien que stá presenten32. a la cual se intenta convencer por medio de las palabras.
Vemos en los dos sonetos.ni el vil recelo tu quietud contraste con sombras necias. En este soneto sí se mantiene la pausa acostumbrada entre los cuartetos y los tercetos (de rima CDC:DCD). la vista de la persona amada presente: la mención del corazón («donde el mal se siente») como centro del sentimiento amoroso. en los que se hace la petición que resuelve el «nudo» presentado en los cuartetos. escena 2): «Sale en lagrimas deshecho / el corazón». las cuales ruedan hasta llegar a las manos del amado como evidencia del amor. me pasan hasta donde el mal se siente. con indicios vanos. salen fuera de mí como perdidos. el intercambio de las miradas y lo que suscita.que. que son incapaces de expresar lo que desean. de tal calor movidos. Entre los ejemplos anteriores a Sor Juana que Méndez Plancarte aportó en las notas a este soneto (p. destilado. veamos los cuartetos del primero: —419→ De aquella vista pura y excelente salen espirtus vivos y encendidos. Se utiliza la hermosa imagen del corazón -depositario del amor. broten las lágrimas para convencer: las lágrimas tienen. 529). y siendo por mis ojos recebidos. los más cercanos son el de Alarcón en El examen de maridos (I.
/ viendo lo que he de decirte. En las redondillas que comienzan «Pedirte. 9-12). / quitar el uso a la lengua / por dárselo al corazón» (vs. / y es que se anticipan ellos. por tanto. según la voz lírica. Amor. Se trata en este soneto -como en el anterior. desconoce o descarta la causa amorosa que produce el llanto de la persona que la ama y lo rechaza (al llanto). 13-16). Reconozcamos el arte poético de Juana Inés que fue capaz de expresar estos conceptos más bellamente que sus antecesores. que tiene en fuego el corazón deshecho. como hace hervir33 la sangre allá en el pecho vaporiza en ardores por la vista. en los versos siguientes. habla también. / a decírtelo primero» (vs. del mecanismo de las lágrimas. quiero» (MP núm. Sor Juana se dirige a una mujer (voz de yo/tu). puede pensarse que adopta papel masculino aunque. sube en forma de vapor por
. entonces. como hallan en tu nieve resistencia. los visüales rayos.del juego amoroso de la fisiología ocular del amor. Sor Juana misma tiene conceptos parecidos en otras composiciones (MP núm. de nuevo. de «elocuencia muda» y de cómo las lágrimas le sirven de «conceptos». no esta aquí avalado por las correspondencias gramaticales. Anarda. El otro soneto que hemos colocado en este inciso trata cuestiones del llanto que «habla» (MP núm. entretanto. 177.de los «espirtus» de ambos. se vuelve llanto. que sin llanto asista a ver tus ojos. 10 5
—420→ En este soneto. lo que salió vapor. 91) hallamos estas ideas parecidas: «Que en mi amorosa pasión / no fue descuido ni mengua. de lo cual sospecho que el ignorar la causa es quien te ha hecho querer que emprenda yo tanta conquista. sin que me resista. IC. Buscan luego mis ojos tu presencia que centro juzgan de su dulce encanto. señora. y cuando mi atención te reverencia. 6: «Ya que para despedirme»): «Hablar me impiden mis ojos. Pero la voz lírica le informa que el fuego amoroso de su corazón hace «hervir» la sangre del pecho que. 15):
Mandas. señora. Anarda. núm.
el vapor se hace líquido. reflexiones sobre el amor que se «confiesan» al ser amado pero que son para conocimiento de todos. ambos los podemos relacionar con el VIII de Garcilaso del que ya transcribimos los cuartetos. la qual a quien no inflama o no conquista con su mirar es de sentido fuera. Copiemos ahora los tercetos que pueden relacionarse más estrechamente con este último soneto de Sor Juana: Ausente. al encontrar resistencia en ella a causa de su frialdad («tu nieve»). mas si de cerca soy acometido de vuestros ojos. Veamos el otro soneto (XVIII) de Garcilaso. si fuera menos vezes de mí provada y vista. revientan por salir do no hay salida. luego siento elado 22 10 5
. el de Juana Inés y el VIII de Garcilaso. que mencionamos: Si a vuestra voluntad yo soy de cera y por sol tengo sólo vuestra vista. en la explicación de este proceso. por los ojos. pensando que la vían.
En estos sonetos. en todo caso. En este soneto de nuestra monja se encuentran conceptos que vimos en el anterior. Abunda. se mueven y se encienden sin medida: mas no hallando fácil el camino. según parece que a razón resista. en los tercetos (de rima CDC:DCD). de nosotros los lectores. a mi sentido mismo no creyera? —421→ Y es que yo soy de lexos inflamado de vuestra ardiente vista y encendido tanto que en vida me sostengo apenas. en la memoria la imagino: mis espirtus. y. mientras que el de Garcilaso utiliza la tercera persona siendo ambos. «se vuelve llanto». ¿de dó viene una cosa que.«la vista». que los suyos entrando derretían. al mismo tiempo que lo resume: el vapor contenido en los ojos amantes buscan la presencia reverenciada de Anarda y. la poeta se dirige al «tú» del ser amado.
poco importa burlar brazos y pecho si te labra prisión mi fantasía. «imagen». dulce ficción por quien penosa vivo. a la vez. «ilusión». Además. ver es amar. y con toda justicia:
Detente. Poder de la fantasía
El que vamos a analizar a continuación es uno de los sonetos más celebrados de Sor Juana (MP. 10 5
En este soneto Juana Inés adopta claramente voz femenina. sombra de mi bien esquivo. Las palabras utilizadas en el primer cuarteto: «sombra». ¿para qué me enamoras lisonjero si has de burlarme luego fugitivo? Mas blasonar no puedes. la vista de la persona amada inflama y.
6. núm. 165). imagen del hechizo que más quiero. sus ojos hielan la sangre. bella ilusión por quien alegre muero. «la razón» cree resistir al amor pero se engaña. como en el amor cortés («cera» es eco del caso de Ícaro). de que triunfa de mí tu tiranía: que aunque dejas hurtado el lazo estrecho que tu forma fantástica ceñía. hallamos tópicos que la monja trata en otras de sus composiciones: la amada es sol.cuajárseme la sangre por las venas. «ficción». Si al imán de tus gracias atractivo sirve mi pecho de obediente acero. y el uso de los pronombres es yo/tú. satisfecho. son conceptos aristotélicos de raíz latina utilizados en relación con la mente al mismo tiempo que la poeta los usa para dirigirse al ser 23
.que podemos relacionar con los sonetos que acabamos de ver de Sor Juana.
ilusión! [.. es una prueba más de la confianza y seguridad en sí misma que tenía Juana Inés. que huye del lazo tendido por la amante es ya producto de la imaginación. aun siendo así. quizás un avance de los conceptos del soneto en cuestión (vs. lo original es que la poeta centra la acción en sí misma. no en el amado que huye. como vemos en estos versos (MP. quien es.querido34. a la Carta Atenagórica y a la «Carta de Monterrey». Y tanto puede que lo mismo forma prisiones que las deshace. atrapado35..
Entre los varios y óptimos ejemplos de los mismos tópicos en autores anteriores a Sor Juana que Méndez Plancarte nos transmite en las notas a este soneto (pp. podemos aproximarlo. 12). además de todo lo mencionado y del alto lirismo que nos transmite. logra. es decir. núm. 529-530). al fin. esa forma.. hay en esos dos últimos versos un reproche: ¿por qué apareces lisonjero enamorándome si luego huyes burlándome? Vemos que la voz lírica se da cuenta del juego tramposo de su amigo y. una relación estrecha entre los sentimientos amorosos y las facultades mentales. destaquemos los más sobresalientes: el primero es de Martín de la Plaza (que ya había apuntado Abreu): «Amante sombra de mi bien esquivo»: de Quevedo: «A fugitivas sombras den abrazos: / [. en el aspecto personal.
. en los dos tercetos (con la misma rima que hemos visto hasta ahora). darle una lección: tu tiranía amorosa no triunfa de mí porque. mi Fantasía te atrapa a pesar de ti.]"». que no estamos aquí frente a la «cera» que encontramos en el soneto último que vimos de Garcilaso. y del mismo: «donde hubo el " Detente. aunque huyas. en su intelecto: la mente lo puede todo. resuelve. y de burlarme corre ufana».presentado aquí como de «acero». es la posesión imaginaria del ser amado. 25-28): Para el alma no hay encierro ni prisiones que la impidan.] / Búrlame. estableciendo de esta manera. La idea del «imán» de las gracias de él que la atraen se aproximan al concepto de «amor racional» que vimos antes: él tiene méritos suficientes para ser amado pero no es un amor correspondido. / sombra. por fin. Estos conceptos —423→ de psicología aristotélica eran patrimonio de todos: Sor Juana los utilizó en un soneto estupendo añadiéndole la nota personal del gran poder de la mente. de Calderón: «Adorando estoy tu sombra.te labra una prisión. Nótese que la «forma fantástica» que «burla». porque sólo la aprisionan las que se forma ella misma. En el segundo cuarteto establece que las gracias del ser amado son un «imán» que atraen a su pecho -que encierra el corazón. Este soneto./ por burlar mi fantasía / abracé el aire mil veces».. ser atrapada por las facultades del entendimiento: mi mente -le dice. Con los dos últimos versos del segundo cuarteto nos enteramos de por qué utilizó «detente» y de por qué recurrió a esos conceptos mentales que mencionamos antes. espera. en la amante. — 422→ palabra que nos transmite la idea de fortaleza ante los embates del amor. / y -a mis ojos aparente.
ejemplos inferiores al soneto en lo sintáctico y en lo semántico. núm. en todo caso. veamos el pasaje en el que menciona al Faro de Alejandría y lo compara con lo que hace la Fantasía. cuando dice: «Acá en el alma veré / el centro de mis cuidados / con los ojos de mi fe: / que gustos imaginados. que con ellos no sólo no empañaba los simulacros que la estimativa dio a la imaginativa 25
. 254-260): —424→ al cerebro envïaba húmedos. 142. Son. / también un ciego los ve» (MP. Recordemos que Sor Juana tiene en el Sueño algunos de los conceptos que utiliza en este soneto -incluyendo la palabra «imán». en las que trata ideas aproximadas al ocuparse del tema de la ausencia: el amante.Sor Juana tiene otras composiciones. convirtiendo las ideas filosóficas de este soneto que estamos estudiando en cuestión que se aproxima a lo amoroso-religioso en las glosas. El estómago. vs. a través del pensamiento. 101 en MP): en la glosa habla de que tendrá «siempre el pensamiento en ti / siempre a ti en el pensamiento». 40-44). la composición núm. allí con relación a los pulmones que atrapan el aire-. décimas y una glosa. mas tan claros los vapores de los atemperados cuatro humores. no se aparta nunca por muy distante que esté (cf. dice la poeta (vs.
3) reprobación del amor. desde el epígrafe del primero de ellos -siempre aparecen juntos. descubre sus sentimientos de odio y amor juntamente hacia la misma persona. núm.
B. oficiosa. asegura que el amor no es eterno sino temporal. el soneto y el Sueño. inciso 3). también se usan en un juego verbal agudo. la Fantasía forma la imagen del amado y la retiene en su mente. en ambos casos. 166. «Encontradas correspodencias»
El primer inciso que vamos a examinar se refiere a tres sonetos de la monja y constituye lo que acertadamente se ha llamado. como protagonista activa. especialmente. por custodia más segura. prescindiendo de la persona amada si los estima conveniente. En el soneto. núm. exhibición de la maestría poética de la monja al mismo tiempo que analiza aspectos del amor. Esta facultad del intelecto humano tiene papel preponderante en el soneto que estudiamos: recordemos el que vimos arriba: «Probable opinión es que conservarse» en el cual también la monja convierte en poesía amorosa sus conocimientos científicos. los conceptos que hemos llamado heterodoxos al examinar los sonetos de Sor Juana se hallan en once de estos. y 4) temporalidad del amor. y saca conclusiones sobre esa anomalía.y aquésta. refinado e ingenioso. presentándonos los siguientes conceptos: concibe un amor que se acomoda a las circunstancias. Estos tres sonetos. en fin. en este caso atada a ese tópico que quizá le impusieron o que.. la Fantasía -a la que le conservamos la mayúscula por presentarse.]36
En uno y otro poema. al petrarquista. agrupados en cuatro incisos: 1) «encontradas correspondencias». En ellos. IC. grabó tenaz y guarda cuidadosa. 2) amor y odio. sino que daban a la Fantasía lugar de que formase imágenes diversas [.
1. Sor Juana se separa de lo que constituyen los rasgos que se le adjudican al amor cortés y. Conceptos heterodoxos del amor
Como mencionamos anteriormente. es posible que alguna experiencia personal la inclinara a escoger este tema. y. aunque no podamos rechazar alguno de estos aspectos que se han señalado37.«encontradas —425→ correspondencias» (apareció en Inundación Castálida. presenta amores que deben reprobarse. no creemos. 1689). como vimos anteriormente en el de «amor racional» (entre los ortodoxos. simplemente. Veamos el primer soneto (MP. se le ocurrió ensayar la poeta racionaliza los sentimientos amorosos según observaciones ajenas y seguramente también propias. 3).media entre las sensaciones recibidas por los cinco sentidos del cuerpo y el pensamiento: es el «sentido común» que las combina. que se basen en conflictos de tipo psicológico o personal. 26
.. sin embargo. expresando sentimientos de culpa. en forma ya más pura entregó a la memoria que.
que me quiera Silvio. a Fabio canso con estar rendida. es decir. o sea. aborrecido. lo cual se aplica a los tres sonetos mencionados. sufre por «activa» y «pasiva». amar o aborrecer
Que no me quiera Fabio. ¿Qué sufrimiento no estará cansado si siempre le resuenan al oído. a mí me busca el otro agradecida: por activa y pasiva es mi tormento. el cansado gemir de un desdeñado? Si de Silvio me cansa el rendimiento. al verse amado. si de éste busco el agradecimiento. En el que acabamos de transcribir nos presenta el siguiente triángulo amoroso: la voz lírica de mujer ama a Fabio pero no es correspondida. es dolor sin igual en mí sentido: mas. en los que se da un resumen de la —426→ situación en los versos 9-12. pues padezco en querer y en ser querida.Resuelve la cuestión de cuál sea pesar más molesto en encontradas correspondencias.en tercera persona.
. y una resolución a ésta aún más breve en los dos últimos versos del soneto. tras la vana arrogancia de un querido. respectivamente. mas no menor enfado. sino que «cuenta» sus cuitas de amor. no se dirige al ser amado. al que ella no quiere. es menor mal. por amar a quien no le corresponde su amor y por ser amada de quien no quiere. 10 5
El «yo» de la voz lírica se presenta aquí con voz femenina y habla -y esto puede ser significativo. Nos explica los infortunios de tener que oír las quejas de Silvio al mismo tiempo que el amado se hace el sordo. sino que es amada por Silvio. el arrogante. En este soneto se mantiene la pausa entre los cuartetos y los tercetos (de rima igual a todos los anteriores).
se descubren aspectos personales y biográficos de la musa. odi. no se «resuelve» (véase el epígrafe) en este soneto la cuestión planteada. que la idea del amor ideal o «perfecto» para Juana Inés era la del amor bien correspondido (que «causas tiene superiores». A quien más me desdora. / compones inter nos. IC. MP núm. por quien no me apetece ingrato. núm. quae non vult: illam. alma Venus!» y el LVI: «De Puella quam Amabat». como también vimos en el primor soneto que comentamos y que comienza «Fabio: en el ser de todos adoradas». ego nolo: / vincere vult animos. y yo le adoro. Lisardo me aborrece. 4. De todos modos. lloro40. v. Este juego escurridizo del amor era tema constante durante el Siglo de Oro en las novelas pastoriles y en las cortesanas. pues.y el de Carlos. contra illam quae me amat.Como vemos. Sor Juana lo tiene en sus comedias: en Los empeños de una casa el solo amor correspondido desde el principio. a pesar de todas las vicisitudes que pasan los amantes es el de la protagonista Leonor -en quien. no apetezco. la fuente de esta tradición de amores encontrados que vale para los tres sonetos en cuestión se halla en los epigramas llenos de antítesis de Ausonio: veamos el número XXII con su epígrafe: « Ad Marcum Amicum de Discordia quam habet cum Puellis». 118). Quizá el editor utilizó aquí otra acepción de ese verbo38. el alma ofrezco. y especialmente en las comedias de «capa y espada». 167. aparece también en la lírica: el amor parece ir de una persona a la otra sin encontrar correspondencia. Venus»39. «Hanc amo quae me odit. como se sabe. núm. y. y al que me llora tierno. y le aborrezco. quae vult.
. non satiare. —427→ Veamos el segundo soneto de este grupo (MP. Debemos concluir. «Hanc volo. sí se le da solución en el último soneto que hemos colocado en este inciso. si postes. como vemos. 5):
Feliciano me adora.
—428→ constante adoro a quien mi amor maltrata. al que amante me sigue. 4):
Prosigue el mismo asunto. No tenemos que estar de acuerdo con el editor al decir en el epígrafe que el «caso» se expresa «con más viva elegancia» en este soneto. el cual. lo que sí hay en éste es que la voz se expresa con más vehemencia y con palabras más fuertes. los tercetos (con la rima de todos los anteriores) hacen un resumen apretado de la situación. lo cual podríamos percibir como voluntad de parte de la poeta en ofrecer ejemplos de lo que ocurre en casos variados. para empezar.a quien me ofrece víctimas. IC. 531) y. «más aire de emoción autobiográfica» (p. Feliciano es el Silvio. las formas verbales de «adorar» y «aborrecer» del verso 1 no aparecen en el soneto anterior. me reconviene el otro a mí. Los cuartetos exponen el tema. y aquél con no tener lo que le pido. núm. desprecio al que enriquece mi decoro. Al que trato de amor. 5
. que se traduce en servicios en las aras del amor. hallo diamante. la situación triangular es la misma. y a padecer de todos modos vengo. 168. pues ambos atormentan mi sentido: aquéste con pedir lo que no tengo. Si con mi ofensa al uno reconvengo. maltrato a quien mi amor busca constante. enriquezco. dejo ingrata. triunfante quiero ver al que me mata. 10
No aparece Fabio aquí. por tanto. ofendido. y soy diamante al que de amor me trata. debe ser el primero41. desdoro. busco amante. núm. también. tiene más intimidad. como ya dijo Méndez Plancarte. y determina que prevalezca lo razón contra el gusto
Al que ingrata me deja. los nombres han cambiado. aunque utilice siempre el «yo» lírico que ya señalamos. y Lisardo el Fabio del soneto anterior. El último soneto de este inciso es el que vemos a continuación (MP. y al que le hace desprecios. notándose en este soneto algún rasgo del amor cortés con la palabra «víctimas».
23-24) y diserta sobre los discursos irracionales del amor como. su naturaleza altiva en relación con cuestiones amorosas: habla de «enojo que brota furias. 85. 50-52). asimismo. 10
No aparecen nombres en este soneto. de quien no me quiere. que. al criticar: «[en el mundo] hay caprichos tan extraños. simple madera de laurel. especialmente los dos últimos. rechazando la posibilidad de doblegarse aunque la convirtieran en astro43.y mato a quien me quiere ver triunfante. Pero yo por mejor partido escojo de quien no quiero. aunque se trate de un «violento empleo». 7).. padece mi deseo: si ruego a aquél. por ejemplo. Julio de Enero» (MP. 1-4). En las redondillas cuya primera estrofa es: «Dos dudas en que escoger/ tengo. Entre sus romances hallamos el que comienza: «Allá va. Si a éste pago. aunque sea la mira de nuestro amor la lógica razonadora y orgullosa de la mujer-poeta se impone una vez más42. y no sé a cuál prefiera: / pues vos sentís que no quiera / y yo sintiera querer» (MP. expresándose en correlaciones antitéticas a través de todo el soneto.]
. 119-120) refiriéndose al árbol en el que se convirtió Dafne. Termina mencionando a dos personajes femeninos a quienes persiguió Apolo. decidiendo que: Y sea ésta la sentencia porque no os podáis quejar: que entre aborrecer y amar se parta la diferencia. / desdén que graniza rayos» (vs. lo cual cuadra con la presentación de la «resolución» de los casos que se presentaron en los sonetos anteriores. vil despojo. en el que Sor Juana nos comunica. / que conceden al desprecio / lo que al amor le negaron» (vs. con todos los agravantes que esto conlleva. que dejarse humillar por el que no nos ama. pero en el último terceto se da la resolución que se anticipaba: la poeta ha mantenido a sus lectores en un suspense: es mejor dejarse amar de aquel al que una no quiere. El primer terceto continúa la relación o exposición de los cuartetos. [. mi pundonor enojo: de entrambos modos infeliz me veo. la poeta presenta un dilema —429→ parecido al que trata en los sonetos de «encontradas correspondencias». núm. núm. diciendo que: «vencedor tronco ser quiero / más que vencida ser astro» (vs. vs. En los cuartetos se hace un resumen de lo que constituye el «caso» que se ha venido examinando: la amante ama a quien no la quiere y es amada por alguien a quien no quiere.. ser violento empleo.
haya modo. al dejarte o al tenerte. Si ello es fuerza querernos. veamos el primero (MP. sabe que estoy haciendo la deshecha. en sospecha. 10 5
(Vs. aquí la decisión se centra en la solución que se da al amante al que no se quiere. ni yo quedo con violencia ni vos os partís con queja. Pues ni quieres dejarme ni enmendarte. núm. se encuentra un no sé qué para quererte y muchos sí sé qué para olvidarte. que es morir el estar siempre riñendo.
Como vemos. y quien da la mitad no quiera el todo. yo templaré mi corazón de suerte que la mitad se incline a aborrecerte aunque la otra mitad se incline a amarte. a diferencia del soneto último que vimos. 41-44). ni sé por qué. y cuando me la estás allá haciendo.pues con esta conveniencia. Amor y odio
Tenemos dos sonetos en este apartado. no se hable más en celo y. 176):
Yo no puedo tenerte ni dejarte. 33-36. son reflexiones que se le hacen directamente al Silvio y al Feliciano de los sonetos anteriores después de decidir resolver el dilema en la forma que vimos en el tercer soneto de «encontradas correspondencias»: se queda con el que la quiere a ella aunque en estos versos acabados de transcribir. dice que no queda «con violencia».
2. sin que se tenga en cuenta al amado.
IC. la gracia de lo espontáneo. en la poesía de San Juan de la Cruz así como en Pedro de Padilla 46. no puede engendrar lo total de la otra. en revancha. núm. es decir. se impone condiciones porque hay sospechas. / contigo porque me matas / y sin ti. se despide. lo mismo que rechazaba un amor que no fuera buena y libremente correspondido. en el verso siguiente. aquí. No podemos identificar el sexo de la voz que habla (ni de la persona amada). como el «ni modo» popular. la cual utiliza «yo/tú» para disertar sobre el dolor de amar que reflexiona en modos de cómo aliviarse pero que. «sabe» que se la está «haciendo». 178. y ya sabemos que la poeta rechazaba ese tipo de amor por no ser racional. Se siguen las pautas establecidas de presentar la cuestión en los cuartetos y darle solución en los tercetos con un verso final definitivo porque es el «final» de ese amor. que te quiero. decretado por las «estrellas». que no es total de una parte. así. la voz lírica estuviera reflexionando consigo misma y considerando distintas opciones. al «sí sé qué» de las sospechas que tiene sobre el mal comportamiento de la persona amada. Es éste un soneto de tono conceptista que tiene. que tiene conexiones con el amor a lo divino que se desarrolló del «vivo sin vivir en mí» y del «y muero porque no muero» de los cancioneros 45. La voz lírica presenta al amor como cae «fuerza». Termina la poeta -que. además. a través del soneto. lo coloquial.Este soneto trata el conocido tópico de lo que también podría llamarse «amor a medias»: no se puede vivir sin la persona amada ni —430→ con ella. 42): —431→
Un celoso refiere el común pesar que todos padecen. El «no sé qué» del verso 3. el último.
. tiene su origen en la poesía de Petrarca. sin embargo. ella le ha dado razones suficientes para el olvido por lo que templará su corazón y llegará a aborrecerla. Lisarda. a un amor que da sólo «la mitad» porque. verso. le da fin a ese amor47. Nuestra poeta. cree en las responsabilidades de igualdad que le caben a cada parterecriminando. porque me muero». al mismo tiempo que se las va comunicando a la persona con quien habla. «basado en la inefabilidad de las sensaciones y estados amorosos». sin embargo. 9) que. y advierte a la causa48. le da un giro más ligero al volverlo. tópico clásico ya recogido por Marcial. al mismo tiempo que disimula por guardar su orgullo. 533-534). pp. y el amor. Es como si. se hallan ejemplos en Boscán y. y resumido en las conocidas coplas de Cristóbal de Castillejo: «Ni contigo ni sin ti / mis penas tienen remedio. cualquier mexicano de hoy puede utilizar en su habla diaria. el fin que puede tener la lucha de afectos encontrados
Yo no dudo. El segundo soneto de este inciso es el siguiente (MP núm. el ejemplo más llamativo (recordemos el «me la estás allá haciendo») sería el «haya modo» (v. Catulo y Ovidio (véase MP. como mujer.
que afectos que distingo no prefiero. de lo remiso pasará a ser nada. a explicarle progresivamente sus dudas ya que. como en el caso de los de —432→ «encontradas correspondencias». 1689). La musa va a considerar en ellos la cuestión del arrepentimiento por haber amado a quien no debía. «celo» y «sospecha». «Reprobación del amor»
Éste es el inciso que tiene más sonetos (cuatro) de todos los que hemos visto y veremos. el que bajo de sumo a ser remiso.va hacia la intensidad en el tema: no mencionó odio y amor en el otro soneto como lo hace al comienzo del segundo cuarteto de éste. / nescio.aunque sé que me tienes agraviado. Y si piensas que el alma que te quiso lo ha de estar siempre a tu afición ligada. una pequeña serie que trata el mismo tema (también aparecen juntos. mas estoy tan amante y tan airado. no sabe cuál de ellos «prefiere». fortasse requiris. yendo del «Yo no dudo. y esto la lleva a concluir que ni uno ni otro ya «estar puede en sumo grado». aunque distingue los sentimientos de amor y odio. 10 5
De nuevo tenemos aquí el mismo problema amoroso del anterior soneto pero sin su ambigüedad aparente. quare id faciam. con lo cual la conclusión es la misma que la del soneto anterior: el amor y el odio no pueden coexistir. infiero que ninguno estar puede en sumo grado. 33
. De nuevo aquí. bajo su voz de varón. la voz lírica reflexiona con la amada. La «lucha de afectos encontrados» del epígrafe no es lo mismo que la de las «encontradas correspondencias» que vimos antes. pues si el amor al odio ha dado entrada. podrían constituir.
3. es decir. Lisarda. este amor se acaba. tema también de raigambre clásica que se halla en un dístico de Catulo (LXXXV): «Odi et amo. aunque esos sentimientos flotaban en el aire con las palabras «aborrecerte». de tu satisfacción vana te aviso. que te quiero» del primer verso. La poeta -quien se dirige a una mujer y utiliza voz masculina. desde Inundación Castálida. sed fieri sentio el excrucior»49. y en el orden que los damos. Los tercetos resumen y dejan bien clara la situación final: el amor «pasará a ser nada». «riñendo». aquí se trata de los afectos en pugna dentro de una misma persona. por lo tanto. De ver que odio y amor te tengo. pues no le puede el odio haber ganado sin haberle perdido amor primero. aquel que siente más.
Los dos primeros de este grupo se dirigen a Silvio (la persona varón generalmente negativa en la casuística del amor de la poeta que examinamos). lo último en lo que hubiera podido emplear su amor y su tiempo. de mi amor errado. de los cuatro. sólo es bastante pena. es enmienda blasonar de arrepentimiento
Cuando mi error y tu vileza veo. núm. porque del gran delito de quererte. fue causa de sus «cuidados» de amor. en el hoy del soneto. aquel que. IC. el término final de un mal empleo. La resolución de los tercetos nos presenta una dimensión mental del caso
. Lo que se nos dice en los cuartetos es que lo que le ha quedado a la persona que habla es la seguridad en el error (que se repite luego en «amor errado») que se cometió a causa de la vileza del ser que se amó. y la consecuente decisión de cortar las relaciones. cuando llego a verte. una vez. confesarlo. puesto antes en sujeto indigno. ponderando la violencia y fuerza del deseo amoroso. los dos primeros se enlazan estrechamente. esto se aplica a los tres sonetos que siguen. contemplo. 170. cuán violenta la fuerza de un deseo. el amor que sintió alguna vez por Silvio.porque ahora lo considera indigno del amor que se puso antes en él. núm. Se utiliza «yo/tú» y voz de sexo indeterminado. se va al arrepentimiento y al olvido. viendo mi infame amor. así como los dos últimos. poder negarlo: mas luego la razón justa me advierte que sólo se remedia en publicarlo. Nota personal es la mención de la memoria que le recuerda que. Veamos el primero (MP. supuestamente femenina. Si tenemos en cuenta los dos sonetos anteriores de «amor y odio» hallaremos una progresión: de la duda entre el amor y el odio. Silvio. 65):
De amor. Yo bien quisiera. cuán grave es la malicia del pecado. A mi mesma memoria apenas creo que pudiese caber en mi cuidado la última línea de lo despreciado. 10 5
Lo básico en este soneto es lo que se nos expone en cuanto al arrepentimiento que causa el recuerdo de un mal amor. y el asunto de cómo alejar el recuerdo de su pensamiento. ella —433→ considera despreciable.
vocativo agresivo con el que empieza. la que espontáneamente ofrece ese recuerdo (que no podía ni creerse) según aparece en el soneto anterior. núm. IC. Tu aspecto vil a mi memoria ofrezco. no es ella. se intensifican en este soneto. 66):
Prosigue en su pesar. corrida. y esto hace que no sólo lo aborrezca a él sino que ese aborrecimiento se vuelva contra ella por el mismo motivo. lo vierte sobre sí mismo. —434→ también aquí. El tema que se expone en los cuartetos.por haberlo querido. ya que así pasará por la vergüenza de que todo el mundo se entere. remediar su culpa -a la que se le dan tonos religiosos con la palabra «pecado». pero a mí por el tiempo que te quise. pues. sin darse cuenta. ya no se habla sólo de «vileza» y «mal empleo». por no tenerle así aún cerca del corazón
Silvio50. y en fin eres tan malo y fementido. su propia razón le dice que sólo puede enmendar.
. Los aspectos negativos se dan de manera más violenta. El segundo soneto de este inciso es el siguiente (MP núm. que aun para aborrecido no eres bueno. Eres como el mortífero veneno que daña a quien lo vierte inadvertido. y dice que aún no quisiera aborrecer tan indigno sujeto. pues cuando considero lo que hice.presentado: se quisiera borrar de la memoria. 10 5
Las expresiones relativas al rechazo del viejo amor de Silvio.en publicarla. 171. por darme yo la pena que merezco51. la memoria. y a quien lo huella. yo te aborrezco y aun condeno el que estés de esta suerte en mi sentido: que infama al hierro el escorpión herido. lo cual es la penitencia de la «confesión» que hace. La voz lírica se ofrece a sí misma «el aspecto vil» del antiguo amado (aunque la memoria lo rechaza con susto) para castigarse -la palabra «pena» remite. «blasonar» de ella. y se dice que «aun para aborrecido no eres bueno» sino que Silvio sirve de ejemplo a cosas despreciables: un escorpión y el cieno que manchan al hierro que lo ha herido y al pie que lo ha pisado. a lo religioso. como no es posible. no sólo a ti. mancha inmundo el cieno. y es también como el veneno que mata al que. negar el «infame amor» pero. te aborrezco. aunque con susto me lo contradice. La «memoria» vuelve a aparecer aquí en los tercetos pero ahora es la voz lírica la que la convoca.
íd. tampoco hay evidencia (salvo quizá en el último soneto de este inciso) de que el arrepentimiento se deba a la llegada de un nuevo amor.. aunque procuro. núm. como. / ni puedo. pues no hay en mi memoria alguna parte en que. aun como olvidado. Boscán: «Un nuevo amor un nuevo bien me ha dado / [. salir della». seguramente.. 5
. pero hay una gran distancia entre los de sus antecesores y los suyos: la palinodia tradicional critica el amor. esto es evidente.se resume en los tercetos dando énfasis al castigo mencionado y al aborrecimiento hacia ella misma. Veamos algunos versos de los sonetos que Boscán. La musa va mucho más lejos en su dureza para con el antiguo amante.] / Este influjo crüel se fue pasando. y. IC.. —435→ El tercer soneto de este apartado es el siguiente (MP. Sor Juana les da a estos sonetos. «Cuando me paro a contemplar mi estado». un tono de experiencia social envuelta en un dejo de coloquio. / y ante tus pies lo derribó vencido».. A esta corriente se relaciona la serie que imita el soneto de Garcilaso. por ejemplo. / el monstruo muerto de mi ciego engaño. / y así de esta mortal. que ni saben si pueden agraviarte. además. Herrera: «Viví gran tiempo en confusión perdido.. te presentes. / con más salud quedó lo que ha quedado». el último terceto de Lope (cuyo primer verso es igual al de aquél): «mas de tu luz mi oscuridad vencida. Los sonetos de Sor Juana que estamos estudiando pertenecen sin duda a esta tradición. pero no a la persona amada. 180. Celio. donde hace «confesión» de sus amores pasados52. actitud reflejada asimismo en el amor cortés (cf. / vuelve a la patria la razón perdida» 53. Acuña: «Amor me dijo en la mi edad primera: / "Seguirás en amar siempre el extremo" / [. Mis pensamientos son tan diferentes54 y en todo tan ajenos de tratarte. mientras que en estos sonetos de la poeta mexicana el arrepentimiento está presente sin que aparezca la voluntad de persistir en la falta sino al contrario.. que en absoluto se halla en los otros poetas. se desarrolló en España el tópico del arrepentimiento o palinodia: el poeta maduro se volvía sobre su vida pasada para arrepentirse de los «pecados» de amor anteriores ante un nuevo amor «puro». y mientes en decir que me acuerdo de olvidarte. esta actitud cristiana proviene de las Confesiones de San Agustín.. el rechazo es total y la separación hacia el arrepentido amor..). definitiva cortante. núm. / [.] Mas cuando de mí tuve más olvido / rompió los duros lazos al cuidado / de amor el enemigo más honrado.] / pues [tal pasión] ni quiere que viva ni acabarme. el primer soneto de Petrarca de Rime sparze. / ni aprovecha dejarme ya en su mano. 67):
Dices que yo te olvido. Tomando como modelo. brava dolencia.] / Anduvo sobre mí gran pestilencia / [. Herrera y Acuña escribieron siguiendo esta corriente.
—436→ El cuarto y último soneto de esta serie es el siguiente (MP. aunque él sigue en la memoria. 68):
Sin perder los mismos consonantes. Aquí se sube un escalón más: lo que se quiere poner de relieve es que el antiguo amado no es bueno ni para el último rincón de la memoria porque no es «capaz de ser querido» ni de olvido. o por mostrar que es una situación que se repite en variedad de personas y circunstancias. «no hay en mi memoria alguna parte». por olvidado. se dice que es la memoria la que se niega a guardar ese recuerdo. Clori. mejor. fueras capaz de olvido. tal vez porque se considera que. Si son tus pensamientos diferentes 5
. núm. especialmente de lo que se dice en los versos 7 y 8 del inmediato anterior: «y en fin eres tan malo y fementido. que aqueste no acordarme no es olvido sino una negación de la memoria. ciertamente. la continuación de los sonetos que tratan este tópico de «reprobación del amor». y mientes en decir que te olvidas de olvidarte. o. la potencia de haber sido. con el anterior. 10
El nombre de Silvio ha sido substituido aquí por el de Celio. Esta idea se repite en varios versos cuando le dice: ni «me acuerdo de olvidarte». IC. no presentándose a ella ni como olvidado. núm. al menos. Si tú fueras capaz de ser querido. contradice con la verdad. Tenemos. saben si lo sientes. en ése la nota que se destaca es el desprecio y el aborrecimiento.en un nivel conceptual superior a los anteriores. su hipérbole
Dices que no te acuerdas. pues das ya en tu memoria alguna parte en que. ya era gloria. se ha terminado el asunto de los amores desafortunados con Silvio. me presentes. y esto se le niega. Este soneto es un desarrollo de los dos primeros de este inciso. Mas tan lejos estás de esa victoria. / que aun para aborrecido no eres bueno». de todos modos.ni. si te olvidan. mis pensamientos «ni saben si pueden agraviarte». y. aún más ingeniosa. 181. lo que se quiere enfatizar es que si Celio fuera capaz de ser olvidado querría decir que había tenido algún significado en su vida. La importancia que le da la razonadora Sor Juana a la memoria como cualidad mental pone a este soneto -y al que sigue.
lo que ella misma le dijo en el anterior soneto bajo la de Clori: va a tratar de encontrar razonamientos que contradigan los que antes elaboró. a la separación de los amantes. Niégasme ser capaz de ser querido. que estén en realidad alejados de los de Albiro. es decir. 10
Por este soneto.de los de Albiro. / que quien camina al primero. Sor Juana tiene otras composiciones relacionadas con el tema o temas que nos ocupan: la ausencia lleva al olvido y éste a la mudanza ( cf. que es. a quien se dirigió el soneto anterior. En otra composición ya hallamos el olvido cercano al amor («Si el desamor o el enojo»): «¿Quién no admira que el olvido / tan poco del amor diste. el segundo cuarteto introduce la figura de Albiro (verso 6). por supuesto. vs. Aunque el soneto anterior nos parece mejor construido que éste. Los tercetos hacen un resumen del asunto según lo ve Celio: ella le ha concedido la «gloria» de ser él «capaz de ser querido» al permitir que entrara en su poema (y en su memoria) la idea de olvidarse «del olvido» y. Los cuartetos niegan rotundamente que Clori haya olvidado a Celio. dejarás tratarte. 5. pretendiendo agraviarse al querer convencerse a sí misma de lo que no siente (el amor hacia Albiro) -todo ello desarrollado a partir de lo que le dice Clori en el soneto que vimos antes. que se deje ella «tratar» ya que él es —437→ la persona en la que ella aún piensa.
. siempre. ella misma. en éste de ahora. por tanto. ¡Qué tour de force! Es decir. nota 54). aplaudamos la habilidad de la poeta para encontrar argumentos que niegan los juicios anteriores de modo convincente.ya le ha dado en su memoria «alguna parte» aunque sea la del olvidado. y tú misma concedes esa gloria: con que en tu contra tu argumento ha sido. pues al dirigirle ese soneto -le dice él. bajo la personalidad de Celio. que conserva las palabras-rimas del anterior ( cf. basado en la suposición de que los pensamientos de ésta sean «diferentes». le dice que su argumento ha obrado en su contra. la misma adopta voz de varón para atacar a la supuesta persona que escribió el soneto a Celio. pues si para alcanzar tanta victoria te acuerdas de olvidarte del olvido. y que el que contesta en éste es Celio. ya no das negación en tu memoria. el que comienza «Prolija memoria»). supra. todo esto es cuestión ficcional. la cual resulta un tanto enigmática: ¿quién es Albiro? Celio parece presentarlo como un «nuevo amor» de Clori en el que no cree e insinúa. a la «deshecha» que vimos antes. Nuestra musa utiliza en uno de estos dos sonetos voz de mujer para atacar a Celio y. que ahora la poeta va a contradecir. lo cual nos dice hasta qué punto la poesía se convertía en ejercicio poético y juego retórico. es decir. 49-52). pues tú misma pretendes agraviarte con querer persuadir lo que no sientes. vemos que el nombre que se le da a la poeta en el soneto anterior es Clori. / al segundo se avecine?» (núm.
haciendo con extremos de furioso demostraciones más que de locura? ¿En qué te ofendió Celia.4. En los tercetos se resuelve la cuestión planteada: el amor es temporal. Alcino. y por tanto nos indica que el amor no es permanente. pues Fortuna y Amor. a ideas de tipo mercantil aplicadas al 39
. 174. la posesión legal. 41):
Aunque en vano. quiere reducir a método racional el pesar de un celoso
¿Qué es esto. El primer cuarteto nos dice que Alcino se ha dejado llevar por los celos. si no aseguró nunca poderoso la eterna posesión de su hermosura? La posesión de cosas temporales. Con que tu error o tu ignorancia acuso. que es mudable. 532) tratando de razonar con él en cuestiones que afectan su amor por Celia. sino el uso. la reprobación. Temporalidad del amor
Éste es un tópico implícito en los sonetos que colocamos en el inciso anterior de «reprobación del amor». de nuevo. 10 5
—438→ La voz lírica actúa en este soneto como consejera. el no entenderlo así es mostrar error o ignorancia. es decir. Alcino? ¿Cómo tu cordura se deja así vencer de un mal celoso. así que no se puede esperar que «cosas tales» van a permanecer siempre iguales. temporal es. Estas dos palabras. nos llevan. ya que Amor y Fortuna (la alegoría de la rueda que todo lo cambia) tienen en común dar sólo el uso de las cosas temporales. núm. si se apura? ¿O por qué al Amor culpas de engañoso. se dirige aquí a Alcino (nombre pastoril convencional. ya que éste no tiene el poder de asegurar para siempre la posesión de la persona amada. lo cual la poeta cataloga como un atentado contra la cordura porque le hace actuar con furia y locura. IC. no la propiedad. y es abuso el querer conservarlas siempre iguales. uso y propiedad. Veamos (de dos) el primer soneto (MP. en el segundo cuarteto se trata de razonar con él al dirigirle la voz lírica preguntas retóricas que también sirven para hacerle pensar: Celia no le ofendió ni el amor es engañoso. núm. de cosas tales la propiedad no han dado. marca el fin del amor. o arrepentimiento. véase MP. p.
su medio y fin es éste. que había escogido ese tema porque ya José Pérez de Montoro. —439→ fueron el de las ruinas (a partir del italiano « Superbi colli. había «probado» que no era prueba de amor. Sor Juana no utilizó el primero. no sujeto a leyes del vivir de todos los días. así como la lengua utilizada recuerda la llaneza del lenguaje diario. crece con riesgos. tenemos aquí una idea práctica del amor. hasta que con agravios o con celos apaga con sus lágrimas su fuego. al parecer un amigo español poeta. sino que llegó el término preciso? 10 5
. pero no específicamente del amor. de que dolor te cueste. sientes el desvío de Celia. y el de la rosa. y del segundo dedica los tres sonetos 56 a ilustrar distintas facetas del paso del tiempo y de la hermosura femenina. pues no te engañó Amor. con el cual cerramos el examen de estos veintiún sonetos amorosos de Sor Juana (MP. Alcino.amor. y a ella le tocó demostrar lo contrario. Los tópicos que más se usaron durante el Siglo de Oro para ilustrar la temporalidad.»).
El considerar la temporalidad como parte integrante del amor es idea básicamente anti-petrarquista: para la ortodoxia petrarquista el amor es eterno e inconmensurable. Alcino mío. más bien de modo negativo. en la misma composición. epilogando la serie de los amores
Amor empieza por desasosiego. Su principio. en un largo romance («Si es causa amor productiva») lo defendió como prueba de amor pero también nos dice. que Sor Juana trató en distintas ocasiones. que otro tiempo bien te quiso? ¿Qué razón hay. de la belleza femenina. solicitud. conserva el ser entre engañosos velos. pues ¿por qué. Doctrínanle tibiezas y despego. susténtase de llantos y de ruego. ardores y desvelos. 184):
Que consuela a un celoso. núm. lances y recelos. el cual aparece en muy variados sonetistas del Siglo de Oro55. el desgaste y fin de la vida.. Copiemos el segundo soneto de este grupo. Se le da cierta preponderancia a la cuestión de los celos..
los tercetos se aplican al caso particular de Celia y Alcino. Es decir. sin duda.
El soneto es. en parte.sino que también es. explicación del proceso y definición del amor en estado de fieri. tiene principio. y mucho más no refiero porque pasa de locura. como vemos. también nos enteramos de la razón para el fin de este amor: el desvío de Celia. Pero también este soneto. aquél que tuviere amor entenderá lo que digo. pero sin llegar al final de los amores ni hablar de su temporalidad. 84) cuyo epígrafe dice: «En que describe irracionalmente los efectos irracionales del amor» («Este amoroso tormento») que no trata sólo de esos efectos del amor -a través de muchos versos. «el término preciso» de ese conocido proceso. de imponer los mismos derechos para las mujeres.
. Sor Juana tiene unas redondillas (MP. simplemente. llamando a Alcino a la reflexión. se adhiere a la tradición de los sonetos que trataban de definir el amor 57. el fuego del amor. no se trata de revertir los papeles tradicionales sino. quien se erige en árbitro. aquí. El poeta. bien marcada la pausa. que. En el primer verso de los tercetos se da el resumen del proceso del que consta el amor: al igual que todas las cosas de la vida. superior en la concentración del proceso amoroso que se presenta y en la hermosura de los versos. consta de un proceso que va del desasosiego y la solicitud. hasta llegar a los agravios y los celos que apagan. tiene el derecho. como todo el género masculino. medio y fin. núm. terminan con estos versos (105-112): —440→ Esto de mi pena dura es algo del dolor fiero. con las lágrimas. le exige a Alcino que respete la voluntad de Celia en su decisión. de simplemente dejar de querer. Si acaso me contradigo en este confuso error. la poeta mantiene el suyo de intermediaria. ¿por qué protestas? Hay defensa del sexo femenino en la persona de Celia: ella personifica «el fin». La poeta amonesta a Alcino por su falta de comprensión: si ello es así. los cuartetos tratan del proceso amoroso desde el comienzo hasta su fin y.Vemos que este soneto sigue estrechamente al anterior: los personajes son los mismos y guardan el mismo papel. en los cuartetos.
y que resuelve que el amor es temporal. Éste es el arte del conceptismo y del culteranismo. éstas asoman a la superficie como imaginaciones o fantasías de vivencias guardadas en la memoria y que. intimidad e ingenuidad de las que se hace gala durante el Romanticismo.que hacen los sonetistas masculinos de los desvíos de sus amadas. a desarrollar su agilidad intelectual y a ser 42
. Lejos de ello. la del soneto en este caso. en el que cambian las rimas de los tercetos. de los veintiuno. es decir. la voz que habla -y la poeta adopta varias. y con su final más controversial y revanchista: «Alcino mío. sintácticas y semánticas) y que. estamos ante un cambio significativo de situación que trae un —441→ cambio de perspectiva: la poeta es una mujer que actúa de juez. recrimina al hombre por no reconocerlo así y le da a la mujer la prerrogativa de ser ella la que rompe. con frecuencia son un juego o un ejercicio poético creado -por agudo y sutil. De la sencilla realidad objetiva del Renacimiento que trata de utilizar la experiencia para emitir postulados de interés general.aunque esta realidad no sea del todo fiable. Este soneto es el único. es el «género» más practicado y prestigioso dentro del extenso género poético.Estamos lejos de los reproches -incluyendo las burlas hirientes.
El soneto amoroso. estimado como ninguno durante los siglos XVI y XVII. con sus raíces en la Edad Media. las dos corrientes que lo mismo alternan que se unen en el Barroco. que es quien dictamina sobre la cuestión de amor que se ventila. se concretan en una fórmula. la que despacha al hombre. en el Barroco. como hemos visto. a través de la habilidad creadora de la mente.no es un recuento de experiencias personales.para impresionar o asombrar. que sigue pautas establecidas (lingüísticas. El amor cortés de abnegado sufrimiento tomó formas diferentes en distintos autores y en distintas épocas: se espiritualizó teológicamente con el dolce stil nuovo de Dante y se humanizó con la matizada introspección afectiva de Petrarca. que tienen tres rimas en vez de dos. sensibilidad obviamente más cercana a nosotros. En el estudio de los sonetos de Sor Juana hay que tener en cuenta que la poética del Renacimiento y del Barroco está lejos de la «sinceridad». que aquí es CDE:CDE. arte creado por el ser perplejo y «agónico» del Barroco (como lo llama Maravall) ante una época conmocionada que lo llevó a adiestrar su mente a resolver lo difícil. también los hombres pierden en el amor». lo cual puede tener que ver con el «epilogar la serie de los amores» que anuncia el epígrafe. se pasa a la compleja realidad subjetiva del Barroco -dinámica y proteica.
heroicos. que ensalzaba la hermosa alma de la dama. continuamos oyendo esas mismas voces: femeninas en los amores de las «encontradas
. como sucede con la sátira. se pondera la problemática relatividad del amar con amores conflictivos de varias personas (en las «encontradas correspondencias»). el rechazo rotundo de un amor pasado (que forman una «serie» de cuatro sonetos) y el reconocimiento de su condición no duradera. como hemos dicho. fúnebres. el primero de los cuales son los ortodoxos o los que podemos llamar idealistas. morales. Dentro de éste hallamos las siguientes variaciones: evocan un amor permanente y «puro» que no espera reconocimiento ni recompensa. sino el género o tipo de composición. «avisado». tradicionalmente. Entre los heterodoxos. utiliza sus conocimientos científico-escolásticos para aplicarlos a un amor incorruptible. El caso del soneto es problemático por su enorme variedad semántica. Ese amor puede ser un amor «racional» basado en los méritos de la persona amada: hay llanto ante los celos y hay sufrimiento porque el amante no muere a causa de la ausencia cuando ésta es de muerte. estamos ante una poeta que (entre los sonetos que hemos llamado de «amor ortodoxo») lo mismo canta en voz masculina al dons provenzal como trovador doliente del amor cortés. la «invención temática» primaria 61. Un modo de agrupar las composiciones de los autores ha sido teniendo en cuenta.«atento». la elegía y otros géneros.sobre las interrelaciones entre el dolor del corazón y su conversión en llanto retórico. se dividen en los siguientes grupos: sacros. Los hemos dividido en dos grupos principales. para la consideración de un género per se. «originalidad» como la entendemos hoy: hay. no la temática. En los heterodoxos. y filosofa -con un lirismo punzante y sobrecogedor. es decir. aunque luego. que creemos descubrir. aunque señalamos. En los de Boscán y de Garcilaso de la Vega encontramos ya el idealizante neoplatonismo italiano. burlescos y varios60. que. En este trabajo. otros temas. y la manera de conseguir ésta es a través del ejercicio del entendimiento que se destaca en la agudeza mental58. la epístola horaciana. la mezcla inquietante del amor y el odio. a su vez. En el manuscrito de Chacón de Góngora los sonetos de este grande. que es lo que hizo Méndez Plancarte con la «lírica personal» de Sor Juana. se requerían combinaciones más o menos fijas que explicaran su coherencia. que contesta a un «curioso» utilizando rimas impuestas para explicarnos lo que entiende por amor «racional». el analista más reciente59 de los casi cuarenta sonetos de Garcilaso los separa en dos grupos: petrarquistas y no petrarquistas. Todo ello lo llevó a múltiples visiones singularizadoras y a la aceptación de un abanico de posibilidades que se consideraban todas válidas aunque fueran contradictorias. hemos optado por limitarnos estrictamente a los sonetos amorosos de Sor Juana teniendo en cuenta el tema central. lo cual es menos fácil de establecer con respecto al soneto. los que lo hacían dudar de sus propios sentidos. que contrapone los males de los celos y de la ausencia. con voz de sexo no definido. a pesar de su extensión y estructura limitadas. pero poco afectivo poeta. como aconsejaba —442→ Gracián. perspicaz ante los acontecimientos traumatizantes que se sucedían a su alrededor. cuando los hay. los agrupara por temas (algo similar a lo que mencionamos más abajo sobre el manuscrito Chacón). ya que. amorosos. No hay. pues. —443→ Lo más notable es el hecho de que estamos ante una mujer que re-inventa la poesía porque la conoce profundamente. una mujer barroca que pertenece a ese mundo versátil de cambios e incertidumbres que hemos mencionado. imitatio y hay superación.
. a menudo. es voz masculina o ambigua en las reflexiones del odio-amor. por ejemplo. que la capacitaba para utilizar esos «términos de Escuelas».correspondencias». e instruyendo a un amante masculino sobre la temporalidad del amor. Como en el caso de los Enigmas que escribió Sor Juana para las monjas portuguesas62 -las cuales sabían podrían hallar las respuestas en la obra de la mexicana-. que es mejor aceptar a quien nos ama que ser «vil despojo» del que nos desprecia.]»..]»). expresándose de modo nunca vulgar pero sí -en la mayoría de los casos. Hace gala del saber escolástico que se preconizaba en los jesuitas (pero que ella —444→ había adquirido por su ejemplar esfuerzo autodidacta. y.también reflejaban el sublimado mundo del amor cortés («Yo adoro a Lisi [.vemos que Sor Juana presidía. la internalización petrarquista toma otros caminos menos concurridos: los caminos mentales.. que. billetes. probablemente. además de sus vivencias. pero se resuelve también de modo funcional basado en vivencias propias o ajenas. A través de estos sonetos -para evocar las noticias sobre la monja que nos da el cronista Robles.]». se esperaba que trazara pautas. piezas manuscritas que le enviaban desde fuera. Pero Sor Juana no se limitaba a esto: también vertía en sus sonetos las noticias que recibiría de sus hermanas. incluso erigiéndose en jueza -por usar un término actual en femenino..comprensible para el mundo medio de su época: Sor Juana es una poeta que mantiene contacto con la gente que habita la sociedad en que vive..dando lecciones de cómo reaccionar ante el engaño amoroso: hacer «la deshecha». sino que -al dirigirse. por una vez. y reflexiva y dictaminadora en la declaración de que el amor es temporal. con un razonamiento de tipo práctico. y ella aceptaba el reto del amigo «curioso» que le impone consonantes finales para que le responda («No es sólo por antojo [. amigas y parientes -incluso de las virreinas y damas de la corte. la imaginamos en su convento recibiendo cartas. el cual le serviría. Como era común en la mejor lírica del tiempo.. en la poesía de Sor Juana la adquiere. con quien. era parte de su mundo en lucha. elaborar valientemente modos de ponerse al lado de la mujer de sus días. reconocida como la más alta exponente poética del lirismo de su época. «Vesme. en la reprobación creciente del amor. De la monja Juana Inés. El entendimiento del amor reside en la cabeza. convertirse en reconocida maestra difusora de un alto saber universal.. con la clase pujante de los criollos para quienes el sentido práctico de la vida como.de todo ese cuchicheo de su mundo social interno y externo. una mujer-poeta se alinea y defiende. para ejemplificar conceptos nuevos y utilizables en asuntos de amor. gran parte de la alta vida cultural de la sociedad de la Nueva España. «Con el dolor [. como nos lo cuenta en la Respuesta). Si en la tradición clásica la mujer no tiene voz.. En los sonetos que hemos colocado entre los ortodoxos se destaca su conocimiento del amor cortés. de este modo. a sus mecenas-mujeres. Alcino [. los sonetos de Sor Juana no sólo nos muestran conciencia poética y artificio y además guardan ese aspecto práctico mencionado. el último de los cuales dictamina. femenina y masculina en el arrepentimiento. analizar teorías neo-aristotélicas y. no hay modo de queja contra Celia. desaprobar el antiguo amor porque no fue merecido y es necesario borrarlo de la memoria. desde su convento. Es otro aspecto de lo que hacía al escribir juegos completos de villancicos para las catedrales en los que -sin salir de su conventose ponía en contacto directo con su gente.]»). la transacción legal-económica. utilizan el saber escolástico de la monja.. En su poesía se reflejan los aspectos que elaboraba su persona en relación con su ambiente y trato de los grandes y pequeños de su tiempo.
htm#I_0_ Consulta: 13/01/09
. al análisis más fino y sofisticado de una relación especial entre personas de su mundo de la Nueva España que sólo ella conocía. sobre todo cuando era de muerte. que incluso al amor que se nos escapa es posible —445→ atraparlo. aunque estos. la personalidad de una mujer avasalladora que encumbró la poesía a niveles casi imposibles de superar.cervantesvirtual. Para volver al inciso de los versos del comienzo. había condicionado lo que ellos mismos pensaban sobre esas cuestiones: sabían que la monja creía que la ausencia era mayor mal que los celos. sino de mujer simple y llana que busca medios para escapar de la «tiranía» de un amor escurridizo y «burlar» al amado «fugitivo». por tanto. no sólo de su orgullo de mujer intelectual que es capaz de idear tan tremendo empeño a través de una erudición alcanzada por su propio esfuerzo. ayudada por su estupendo conocimiento de la literatura y sobre todo por su poderosa intuición humana. había aprendido a través de la historia de su mundo nahua. «ilusión» y «ficción» que han captado los sentidos. La creatividad de Sor Juana se aprovecha de una larga y rica tradición literaria y científica para llegar a nuevas cumbres poéticas.]». profunda y osadamente «feminista». la poeta podía afirmar.]») sabían que defendía el aceptar a un enamorado al que no se quiere por ser «menor mal» que forzar la aceptación del que nos rechaza. aunque ésa no sea una solución del todo satisfactoria. más tarde. es realmente la cumbre de los sonetos amorosos de Juana Inés63 que hemos estudiado: «Detente.. vendría. posiblemente. «Mandas. sombra de mi bien esquivo» reúne una serie de consideraciones muy estrechamente ligadas a la poeta de las cuales las dos siguientes reflejan los rasgos primordiales de su personalidad: 1) Lo mental: refleja el mundo de la psicología aristotélica: toda una reflexión del proceso de la memoria que hace que los «espíritus» pasen a través de la «sombra». o el desvío. Fuente: Biblioteca Cervantes Virtual http://www.. como criolla. hasta convertirse en la «imagen del hechizo que más quiero» para que.. En cuanto al soneto único que queda en el medio de todos ellos. Es reflejo. la «Fantasía» pueda encerrarla en su mente y de ahí no tenga escape. el que ocupa el lugar final de los grupos «ortodoxos» antes de comenzar los «heterodoxos». debido a su gran agilidad mental y respetada a propósito de lo que ya había dicho en su obra que. 2) Lo femenino: la poeta no cuenta para nada con la voluntad del amado sino con la suya: su acción determinada es. podían provocar mucho dolor («Esta tarde. Nos preguntamos si esa digna y serena confianza en sí misma y en su maestría tenía raíces en lo que.la poeta era conocida por los que la rodeaban. entre las «otras mil cosas / de que carece España» que mencionaba Juan de la Cueva en su epístola. mi bien [. tan segura de sí estaba. de este modo. Anarda [.com/servlet/SirveObras/89142846541281696832457/p000 0001..
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