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Timestamp: 2019-10-16 02:34:49+00:00

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﻿ SENTENCIA 2650 DE SEPTIEMBRE 28 DE 2001
SENTENCIA 2650 DE 28 DE SEPTIEMBRE DE 2001
CONTENIDO:PROHIBICIÓN DE SER ELEGIDO EN MÁS DE UN EMPLEO PÚBLICO. QUIEN ES LLAMADO A CUBRIR UNA VACANCIA NO HA SIDO ELEGIDO.
TEMAS ESPECÍFICOS:ACCESO A EMPLEOS PÚBLICOS, VACANCIA TEMPORAL, ASCENSO EN LOS EMPLEOS PÚBLICOS
REVISTA JURISPRUDENCIA Y DOCTRINA N°:361 DE ENERO DE 2002, PÁG.121
Sentencia 2650 de septiembre 28 de 2001
PROHIBICIÓN DE SER ELEGIDO EN MÁS DE UN EMPLEO PÚBLICO
QUIEN ES LLAMADO A CUBRIR UNA VACANCIA O HA SIDO ELEGIDO
EXTRACTOS: «Se controvierte en este proceso la legalidad del acto de elección de la señora Bárbara Quintero de Rocha como alcaldesa del Municipio de Chimichaqua (Cesar), para el período 2000-2003, contenido en el acta parcial del escrutinio de los votos para alcalde, formulario E-26 AG, de la comisión escrutadora mUnicipal (fl. 2).
El demandante sostiene que, de conformidad con el parágrafo del artículo 95 de la Ley 136 de 1994, la señora Quintero de Rocha se encontraba inhabilitada para ocupar el cargo de alcaldesa, puesto que el período para el cual fue elegido en ese cargo coincidía parcialmente con el período de diputada, función que desempeñó entre el 1º de marzo y el 15 de diciembre de 1999. A su turno, la sentencia apelada considera que no se configuró causal de inhabilidad, en tanto que no se probó la concurrencia de períodos.
Ahora bien, está probado en el expediente que la demandada actuó como diputada de la asamblea departamental del Cesar durante el período comprendido entre el 1º de marzo al 15 de diciembre de 1999 (fl. 12), por cuanto figuraba en segundo renglón de la lista de la que fue elegido diputado Wilson Antonio Rincón Fonseca, para el período 1998 a 2000 (fls. 6 y 11), quien solicitó una licencia no remunerada por dicho término (fls. 7 y 10). De igual manera, está demostrado que la señora Quintero de Rocha se inscribió para aspirar a la alcaldía de Chimichagua (Cesar) el 8 de agosto de 2000 (fl. 13) y que se posesionó en ese cargo el 14 de noviembre de 2000 (fl. 3).
En este orden de ideas, corresponde a la Sala resolver si, como sostiene el demandante, la señora Quintero de Rocha incurrió en la causal de inhabilidad señalada.
Coincidencia de períodos como causal de inhabilidad para desempeñar cargos de elección popular.
La causal de inelegibilidad invocada por el demandante está prevista en los siguientes textos normativos:
El numeral 8º del artículo 179 de la Constitución dispone que "Nadie podrá ser elegido para más de una corporación o cargo público ni para una corporación y un cargo, si los respectivos períodos coinciden en el tiempo, así sea parcialmente". Pese a que esa disposición se encuentra en el capítulo 6º del título Vll de la Constitución, relativo a "los congresistas", la causal también debe extenderse a los diputados (C.P., art. 299, inc. 2º) y a los alcaldes, en tanto que la referencia genérica a más de una corporación o cargo público involucra la referencia a todos los cargos electivos (1) .
(1) En este sentido se ha pronunciado la Corte Constitucional en sentencias C-145 de 1994. Magistrado ponente Alejandro Martínez Caballero y C-656 de 1997. Magistrado Ponente Vladimiro Naranjo Mesa. La Sección Quinta del Consejo de Estado también coincide con esta posición en las sentencias de 7 de marzo de 1996 y 14 de agosto de 1998. Expedientes 1500 y 1941, respectivamente. La Sala de Consulta y Servicio Civil del Consejo de Estado también adoptó esta interpretación en el Concepto 1320.
Así mismo, el artículo 95 de la Ley 136 de 1994 se refiere a las inhabilidades de los alcaldes y en su parágrafo señala que "Nadie podrá ser elegido simultáneamente alcalde o miembro de una corporación o cargo público, si los respectivos períodos coinciden en el tiempo, así sea parcialmente".
Por su parte, el artículo 44 de la Ley 200 de 1995 consagra "otras incompatibilidades" y el numeral 4º dispone que "Nadie podrá ser elegido para más de una corporación o cargo público, ni para una corporación o cargo público, ni para una corporación o un cargo, si los respectivos períodos coinciden en el tiempo, así sea parcialmente".
Las anteriores transcripciones (2) muestran que la causal invocada por el demandante presupone la existencia de dos supuestos de hecho: Primero, la elección de una persona para más de una corporación o cargo público o en una corporación y un cargo público. Segundo: la coincidencia total o parcial de los períodos constitucionales o legales de esas corporaciones o cargos públicos. En tal contexto, el sólo hecho de haber sido elegido en más de un empleo público no configura la causal de inhabilidad objeto de estudio, comoquiera que es condición irrefutable que los períodos de los mismos coincidan, así sea parcialmente.
(2) Sobre la interpretación de estas normas, pueden verse, entre otras, las sentencias de la Sala Plena del Consejo de Estado de 14 de abril de 1998. Consejero Ponente: Julio Enrique Correa Restrepo. Expediente AC-5358; del 24 de febrero de 1998. Consejero Ponente: Delio Gómez Leyva. Expediente AC-5396. La Sección Quinta del Consejo de Estado también se ha pronunciado en este tema en las sentencias de 7 de marzo de 1996. Expediente 1500; 26 de febrero de 1996 y 14 de agosto de 1998. Expedientes 1513 y 1941, respectivamente.
En este orden de ideas, el análisis de la causal de inelegibilidad comporta el estudio de los conceptos de elección, comoquiera que parte de la existencia de una prohibición de elección (criterio funcional), y el de simultaneidad de ejercicio público, puesto que se refiere a la coincidencia en el tiempo de labores (criterio cronológico).
Conforme a lo anterior, ocurre que la Señora Bárbara Quintero de Rocha se inscribió en segundo renglón para aspirar a la Asamblea del Departamento del Cesar en el período de 1998 a 2000, esto es, que el período finalizó el 31 de diciembre de 2000. A su turno, el 14 de noviembre de 2000 se posesionó en el cargo de alcalde de Chimichagua (Cesar). En consecuencia, los períodos de alcalde, que suplía una vacancia absoluta, y diputado coinciden parcialmente por el tiempo comprendido entre el 14 de noviembre y 31 de diciembre de 2000, por lo que este supuesto de la causal de inhabilidad se encuentra demostrado.
Sin embargo, como se explicó en precedencia, la causal objeto de estudio no sólo se configura con el supuesto que aquí se ha probado sino que también requiere que se presente la elección simultánea en dos cargos, esto es, la elección en el mismo período. Luego, debe estudiarse esta condición.
Nótese que sólo resulta elegido quien alcanza la votación requerida, pues los candidatos que siguen en lista sin los votos suficientes para que se les adjudique una curul sólo tienen la expectativa de ser llamados, pero ya no de ser elegidos para ese mismo período. Esto significa que la elección de diputados sólo se produce por un acto de voluntad popular que alcanza la mayoría prevista en el artículo 263 de la Constitución; de ahí que quien suple una falta temporal adquiere la investidura por disposición constitucional que autoriza el llamado a cubrir la vacancia temporal (art. 261), pero no porque hubiere resultado electo. De hecho, la propia Constitución señala que el llamado se produce a "los candidatos" inscritos en la misma lista (art. 261).
En tal contexto, el derecho a acceder a los cargos de elección popular puede adquirirse, ya sea, por elección o en virtud del llamado que autoriza la Constitución cuando existe una vacancia temporal o absoluta del elegido. En este último caso si bien es cierto que las inhabilidades e incompatibilidades previstas en la Constitución se extienden en igual forma que para los elegidos, no es menos cierto que sólo se exigen durante el tiempo de su asistencia (par. 1º del art. 261 de la C.P., tal y como quedó modificado por el acto legislativo 3/93).
Por estas razones, se tiene que no se configura uno de los dos supuestos fácticos de la causal de inelegibilidad que se acusa como vulnerada. En efecto, está plenamente demostrado que la señora Quintero de Rocha no fue electa diputada para el período de 1998 a 2000, puesto que sólo desempeñó ese cargo en forma transitoria en virtud del llamado a suplir la falta temporal del primero de la lista, quien sí fue elegido.
Por todo lo expuesto, se concluye que el cargo no prospera».
(Sentencia de septiembre 28 de 2001. Expediente 2650. Consejero Ponente: Dr. Darío Quiñones Pinilla).
Los cargos de elección popular pueden adquirirse por elección, es cierto y lo comparto, pero no creo que también pueden adquirirse en virtud del llamado que autoriza la Constitución porque es un error producto de los eufemismos utilizados por el Congreso – Constituyente para disimular la reimplantación de los suplentes.
De acuerdo con los artículos 123, 125 y 126 de la Carta, los oficios públicos se llenan por elección popular, por nombramiento por concurso, por libre nombramiento y por contrato.
El tal llamado no es una forma de investir de congresista a los suplentes, sino que constituye el trámite burocrático para que ocupen la curul que les corresponde por elección popular y mientras tengan esa investidura serán Congresistas y no llamados y se les aplicarán las inhabilidades e incompatibilidades durante el tiempo de su asistencia de acuerdo con la Constitución (art. 261, par. 1º).
Entonces, la señora cuya elección fue objeto de demanda en este proceso, fue diputada por elección popular directa y la cubrían las inhabilidades e incompatibilidades durante el tiempo de su asistencia a la asamblea, que, por ser factor temporal, no la perjudicaban para más tarde ser alcaldesa.
Roberto Medina López
Se dijo en la sentencia que “quien suple una falta temporal adquiere la investidura por disposición constitucional que autoriza el llamado a cubrir la vacancia temporal (art. 261), pero no porque hubiere resultado electo”; que “la propia Constitución señala que el llamado se produce a “los candidatos” inscritos en la misma lista (art. 261)”, y que “el derecho a acceder a los cargos de elección popular puede adquirirse, ya sea, por elección o en virtud del llamado que autoriza la Constitución cuando existe una vacancia temporal o absoluta del elegido”.
Sin embargo, esa diferenciación —elección o llamado— así radicalmente expresada, no es válida.
En aclaración de voto en la sentencia de 16 de octubre de 1996, el consejero Javier Díaz Bueno, expresó:
“La vocación o titularidad de la persona llamada a cubrir la vacante, dimana indefectiblemente del resultado de una elección.
Es absolutamente claro que el derecho a suplir una vacancia, debe inferirse de la vocación legal que le asigna el orden de inscripción en la lista sufragada.
La votación no se hace individualmente sino por una lista y el hecho de no haber sido elegido, no quiere decir que el derecho a la suplencia provenga de origen distinto a los comicios.
Es el resultado electoral el que asigna el derecho a la suplencia y no un llamado caprichoso, como quiera que para que se presente este último evento se requiere necesariamente haber concursado en la votación.
El derecho a suplir al titular lo determina el resultado de la votación, según el orden de inscripción que se haya tenido en la lista sufragada. De allí dimana la titularidad y el llamado debe corresponder al orden y al número de votos, obtenidos por la lista.
En otras palabras, ese llamado debe ser trasunto fiel del llamado de los electores” (1) .
(1) Expediente AC-3.866.
Y la Sala Plena de lo Contencioso Administrativo, en sentencia de 15 de mayo de 2001, dijo:
“No puede, además, desatenderse el hecho de que son las elecciones y no el llamado que hace la mesa directiva, las que generan la vocación del candidato no elegido a suplir la vacancia de quien resultó electo. Las elecciones, como es sabido, se hacen por la lista, no por un determinado nombre; por esa razón, el resultado electoral, además de precisar quiénes resultaron electos de acuerdo al sistema del cuociente electoral, determina también la vocación de “los llamados“ a suplirlos en sus faltas absolutas o temporales, según el orden de inscripción en forma sucesiva y descendente que les corresponda en la misma lista electoral” (2) .
(2) Expediente AC-12.300.
Finalmente, comparto la decisión adoptada porque, según el artículo 261 de la Constitución, las inhabilidades “se extenderán en igual forma a quienes asuman las funciones de las faltas temporales durante el tiempo de su asistencia”, y así se dijo en la sentencia.

References: artículo 95
 artículo 179
 artículo 95
 artículo 44
 artículo 263
 artículo 261