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Timestamp: 2020-03-28 18:14:37+00:00

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AGLI Recortes de Prensa Miércoles 4 Novietubre 2015
Eladio del Prado Cronica Global 4 Noviembre 2015
El 'incondicional' rescate financiero del secesionismo catalán
EDITORIAL Libertad Digital 4 Noviembre 2015
"Los burgueses nos venderán la soga con la que les ahorcaremos", dicen que dijo Lenin. Rajoy, por no cumplir su deber de intervenir una Administración regional en rebeldía, desde 2012 no hace sino financiar, de manera indirecta pero absolutamente decisiva, un costosísimo proceso secesionista que, además de ser radicalmente ilegal, hubiera sido financieramente inabordable para la Generalidad catalana sin el auxilio crediticio extraordinario que el Gobierno central le ha venido brindando, año tras año, a través del Fondo de Liquidez Autonómica.
Aunque las Administraciones regionales españolas son las que manejan el mayor porcentaje de dinero extraído a los contribuyentes de toda la OCDE, ni siquiera la catalana, que es una de las más ricas, hubiera podido afrontar con sus propios recursos fiscales los gastos que acarrea el ilegal proyecto de llevar el Principado a su "plenitud nacional" a través de la "creación de un Estado propio". Dicho proyecto implicaba que la Generalidad, además de atender los gastos ordinarios de la sanidad, la educación y el resto de competencias que legítimamente gestiona, tenía que sustentar una gran cantidad de redes clientelares a favor de la causa separatista, así como crear y sostener lo que Artur Mas hace años definió acertadamente como "estructuras de Estado". Buen ejemplo de ello ha sido la red de empresas, fundaciones y demás chiringuitos que la Administración catalana ha venido sosteniendo estos años a pesar de la crisis, así como la Agencia Tributaria propia o el Consejo Asesor para la Transición de Nacional de Cataluña.
Si la multiplicación de embajadas catalanas era un gasto prioritario para lo que Artur Mas denominó en 2012 "internacionalización del conflicto", la Generalidad ha destinado estos años aun más recursos a las labores propagandísticas de TV3, con la justificación de que ésta desempeña un papel crucial en el "proceso de construcción nacional". Otro tanto se podría decir de los fondos destinados a un Consejo Asesor para la Transición Nacional cuyos informes establecen hojas de ruta y prevén distintos escenarios para sortear o, simplemente, ignorar el ordenamiento constitucional.
Desde que Rajoy lo despachara en 2012 como simple "algarabía", el proyecto separatista ha supuesto unos gastos para los contribuyentes que van mucho más allá de los que han acarreado la ilegal consulta secesionista del pasado año o las múltiples desobediencias a los tribunales que los gobernantes autonómicos catalanes vienen protagonizando. Si la Administración separatista los ha podido afrontar ha sido no ya por la vista gorda de Rajoy ante el reiterado incumplimiento por parte de las autonomías de los topes de déficit de la ninguneada Ley de Estabilidad Presupuestaria, sino porque, desde agosto de 2012, el Gobierno central le ha venido brindando, "sin condiciones", la mayor parte de los Fondos de Liquidez Autonómica.
Es deprimente que a estas alturas sólo una formación con representación parlamentaria, UPyD, haya venido a condicionar ese auxilio financiero extraordinario al inmediato y público compromiso de la Generalidad de poner fin a su golpista proyecto de ruptura. Las demás –también Ciudadanos– siguen oponiéndose a tan elemental exigencia con argumentos pueriles, como el que sostiene que eso sería tanto como "convertir a los catalanes en rehenes políticos". Por el contrario, lo que convierte a todos los catalanes y a los demás españoles en rehenes de los separatistas es la renuencia del Estado a intervenir una autonomía que, en lugar de destinar sus recursos fiscales ordinarios a las competencias que le corresponden, los desvía en buena parte a un ilegal proceso de construcción nacional. Que los gastos que acarrean las competencias en educación, sanidad, etcétera, sean cubiertos en buena parte con una línea de crédito por parte del Estado central no suple, sino que encubre y posibilita, la malversación de fondos de los separatistas.
Pero en esas estamos y seguiremos estando mientras sigan confluyendo la voluntad de unos de saltarse la ley y la cobarde y no menos persistente renuencia de los otros a imponerla.
Juan M. Blanco www.vozpopuli.com 4 Noviembre 2015
28 de febrero de 1980, los electores de Andalucía votan en referéndum el acceso a la autonomía por la vía rápida, artículo 151 de la Constitución, frente a la vía lenta, artículo 143, ese camino reservado para las comunidades "no históricas". Según la Constitución, y la ley de referéndum, el acelerón competencial exige el voto afirmativo de la mayoría del censo electoral en cada provincia. Pero, hete aquí que, contadas y recontadas las papeletas, el voto afirmativo alcanza la mayoría de censados en todas las provincias... menos una, Almería. Atendiendo a la norma, justa o injusta, la propuesta queda rechazada. Sin embargo, ante la presión de las fuerzas vivas regionales, y el temor a perder popularidad, el gobierno de Adolfo Suarez cambia los términos para que, a pesar de la disposición constitucional y con efectos retroactivos, el referéndum se considere ganado para el artículo 151. Ninguna protesta.
Una golondrina no hace verano pero, desgraciadamente, la trampa, el apaño y el enredo no eran la excepción en los comienzos del régimen del 78 sino la perversa regla de actuación. Estaban en el ADN de un sistema político que se fue deteriorando a ojos del público. Felonía tras felonía, enjuague tras enjuague, la credibilidad de los órganos del Estado fue sacrificada en el altar de inmediatos intereses partidistas. Los diputados, representantes del pueblo, se convirtieron en meros aprieta-botones, autómatas que votaban a una orden del jefe de grupo, frecuentemente sin saber siquiera de qué diablos se discutía. Los magistrados del Tribunal Constitucional, y los vocales del CGPJ, comenzaron a opinar, sospechosamente, según los criterios del partido que los había propuesto. Hasta el defensor del pueblo aceptó "sugerencias" para no recurrir alguna ley que rebasaba el marco constitucional.
Personajes como los "Albertos" o Emilio Botín, comprobaron que, con suficiente influencia y cartera bien abultada, no era difícil obtener una doctrina jurídica que los librara de la cárcel, una nueva jurisprudencia cortada a medida por un sastre que concedía buenas condiciones de pago. Las autoridades catalanas aplicaban, o no, a conveniencia, las leyes españolas, ante la dejación y desidia del gobierno de turno y de los órganos jurisdiccionales. Al fin y al cabo, existía un pacto tácito para respetar el cortijo de cada cual, una costumbre de aplicar la ley con rigor sólo al ciudadano raso, muy raramente a ricos y poderosos. Trapisonda tras trapisonda, villanía tras villanía, el sistema institucional fue emponzoñándose hasta alcanzar extremos de envilecimiento tales que redujeron considerablemente la legitimidad a ojos del público.
De aquellos polvos... estos lodos. Los desmanes de décadas han allanado el camino a Artur Mas y sus adláteres independentistas. El argumento de Rajoy, según el cual el reto secesionista resulta intolerable porque está incumpliendo la ley, es correcto y jurídicamente impecable. Pero poco creíble para un público acostumbrado a que el retorcimiento de las leyes sea más la regla que la excepción. Ese "golpe de estado a cámara lenta", paso a paso, se oculta bien en el habitual desprecio por la legalidad, aunque ahora la felonía sea mucho más grave. Si se pasó por encima de la Constitución porque, supuestamente, el rápido traspaso de competencias a Andalucía beneficiaba a los ciudadanos, nada impide pensar a algunos que quizá no sea tan malo vulnerar la legalidad para que Cataluña asuma las pocas competencias que aun no tiene. La impunidad genera nuevos incumplimientos, con frecuencia mucho más graves.
El consenso socialdemócrata… Reloaded
Almudena Negro www.vozpopuli.com 4 Noviembre 2015
Corrían los años 70 cuando en España, fallecido en la cama el dictador y una vez nombrado sucesor a título de Rey S.M. Juan Carlos I (hay quien dice que Franco se arrepintió en el último momento), el pueblo salía a votar. Primero, la Ley de Reforma Política, para la cual, aunque hoy no se quiera recordar, el PSOE pidió el “no”. Después, la Carta Otorgada de 1978, que no es Constitución en puridad, pues no hubo Cortes Constituyentes, pero que fue aprobada por amplísima mayoría, también en el País Vasco y Cataluña. Pronto se supo que los partidos habían negociado el contenido, sometido como un todo a votación la hoy mitificada Transición en los llamados Pactos de la Moncloa. Pactos que se celebraron, pese a lo que cuentan los mitómanos de la Transición (y del constitucionalismo), de espaldas a la gente, que por enima de todo deseaba una transición pacífica y tranquila. Nadie quería volver a los viejos tiempos, a ese guerracivilismo aventado por la prensa día sí, día no. Se imponía pues la reconciliación, que en realidad había comenzado tiempo antes. Al frente, el Rey junto a Adolfo Suárez, anterior Secretario General del Movimiento Nacional y de cuya responsabilidad como gobernador civil en el hundimiento de Los Ángeles de San Rafael de Jesús Gil y Gil nunca más se supo. Un Suárez reconvertido en presidente de una amalgama de partidillos llamada UCD. El invento del centro que, por cierto, el de Ávila birló a un decepcionado Manuel Fraga, quien, después de asumir que no se contaba con él, se resignó a formar, junto a otras figuras de la derecha, Alianza Popular, origen de la formación de centro-derecha que hoy es el Partido Popular.
Así, el consenso socialdemócrata, es decir, la confabulación de las oligarquías políticas, financieras, mediáticas y comerciales que sustituyeron el consenso social por otro político, incompatible con la democracia, aparecía nítidamente plasmado en la propia Carta Otorgada, que ya en su preámbulo habla de “sociedad avanzada”, lo que recuerda en lenguaje leninista a la búsqueda del hombre nuevo, el fin último de todo totalitario. De facto, el texto convierte a partidos y sindicatos, mediante su mención, en partidos estatales. Y da vida, en general, a muchos de los males que hoy padecemos. Para comprobarlo, baste repasar los artículos 148 a 150: los de las competencias. O piensen cuándo se introduce el falaz nombre de “nacionalidades”, que ha dado alas a los sediciosos. O los debates acerca de los senadores vascos que tuvieron lugar en esos días y que menciona José María de Areilza en sus memorias. O el derecho a la vivienda, que sólo existe para el socialismo real.
Pues bien, normalmente, al aludir al consenso socialdemócrata, plasmado en la muy socialdemócrata carta otorgada, la gente suele pensar en lo que se conoce como “PPSOE”, obviando que también formaron parte del mismo consenso tanto los nacionalistas, que han sostenido gobiernos de Felipe González o Aznar, como los comunistas, quienes se sumaron con alborozo al apoyo constitucional. Toma republicanismo.
Piensen en Bankia, a cuya presidencia ascendió Miguel Blesa, a quien Javier Castro-Villacañas y Luis Suárez retratan a la perfección Blesa, el lobo de Caja Madrid, gracias al apoyo de CC.OO., UGT, PP y posteriormente el PSOE e IU. De Moral Santín (IU) a Juan Iranzo (liberal pata negra, decían) pasando por José Ricardo Martínez (UGT). En Bankia tienen el consenso en todo su esplendor. Un banco público, gestionado por políticos y sindicalistas con criterios políticos. Y que todos han saqueado.
En España, el próximo 20 de diciembre, se elegirá a quién le corresponde dirigir el consenso, cuya voluntad, que pretende ser la del pueblo pero no lo es, se manifiesta y decide en las Cortes, dominadas por el poder ejecutivo, que ya, sin cortarse ni un pelo designa directamente al presidente del Congreso.
Que Podemos no es más que el culmen del consenso es algo que a nadie escapa. Pero el tiempo del líder con coleta ha pasado. Las entrevistas que está dando estos días Pablo Iglesias a diferentes medios de comunicación, a los que antes hubiera negado el pan y la sal y, de poder, cerrado, no sólo vienen a demostrar la desesperación de los moraditos, sino que sospecho que el ex profesor de Políticas, que se pasa el día hablando de asuntos personales para así tratar de humanizar su persona, que para eso es un populista, se está preparando su vida después del 20 de diciembre. Como tertuliano en Sálvame. Podrían irse él y Tania a una máquina de la verdad del Deluxe. A reventarla.
Por su parte, los Ciudadanos de Albert Rivera, quienes sin duda tendrán la llave de la gobernabilidad en Navidad, no quieren abrir un proceso constituyente. Se declaran constitucionalistas y el propio Rivera se reivindica como el Adolfo Suárez del siglo XXI, mientras que desde su formación se habla, como hablara en su día José María Aznar, de una Segunda Transición. O sea, más del consenso socialdemócrata. Es lo que hay.
PD. Les prometo que he estado diez minutos sin salir de mi asombro al leer cómo Artur Mas, de salida hacia Canadá, fía su futuro a una victoria de un PSOE, que en las encuestas no llega a los 90 escaños. Supongo que son las secuelas de vivir permanentemente en Matrix.
José García Domínguez Libertad Digital 4 Noviembre 2015
Antonio García Fuentes Periodista Digital 4 Noviembre 2015
FEDERICO JIMÉNEZ LOSANTOS El Mundo 4 Noviembre 2015
Ahora resulta que saltarse la legalidad del parlamento catalán, como ha hecho Forcadell para convocar un pleno sin que estén todos los grupos parlamentarios, es más escandaloso que anunciar, como hizo la susodicha al tomar posesión del cargo, que quedaban anuladas todas las leyes españolas vigentes, desde la regional que le permite cobrar a ella hasta la europea que alienta las ensoñaciones supremacistas del separatismo de mona y 'caganer'.
Mas y la añeja muchachada pujoliana llevan desde la Diada de 2012 ciscándose en todas las resoluciones del Constitucional, del Supremo y del TSJC; se burlaron de la doble prohibición del referéndum golpista hace un año por el Constitucional; se ríen de todas las sentencias del Supremo y de los tribunales inferiores y superiores que ellos mismos manejan; utilizan el dinero del Fondo de Liquidez Autonómica para financiar las mil cadenas de televisión y radio que, con la Prensa apesebrada y sietemasina, propagan el odio a lo español y el "Espanya ens roba"; respaldan los abucheos a España en el Nou Camp, quitan bustos de reyes, borran calles que suenen a España, con los 'kikirikís' del 'Gallo' Margallo juegan a "l'ou com balla"; y usan esa legalidad española gracias a la que cobran -y merced a la que roban- para perpetrar el "golpe de Estado a cámara lenta" que ahora denuncia Guerra. ¡Y lo que molesta a Franco Rabell, el de 'Coleta Morada', es que Forcadell se salte el reglamento del parlamento regional, no la Constitución! El golpe nuestro de cada día -el catagolpe- no les preocupa. Si es en domingo, sí.
"El colmo de la desmemoria de Rajoy fue la recepción de Durán i Lleida como 'apoyo a la unidad tras el desafío separatista'"
Pero el colmo de la preocupación a destiempo y la desmemoria desprogramada de Rajoy fue ayer la recepción del capitoste decapitado Durán i Lleida en Moncloa como "apoyo a la unidad tras el desafío separatista". Es el mismo Durán que en 2012 se proclamaba separatista, aunque a plazos, como gusta en 'Madrit'. El que se manifestaba, vestido de Pantera Rosa, con coreografía de 'Gogó' Iceta, junto al tripartito de Montilla y contra la aún inédita sentencia del Tribunal Constitucional que lima algunas aristas del Estatuto de Cataluña. Esa contra la que Juliana y otras sopas redactaron el famoso editorial único de los 11 periódicos de Cataluña. ¿Y van a ser Durán, Juliana y los moderados de Godó, que viven insultando al Constitucional, los que salven la Constitución?
El centro movedizo
Corregido el impulso radical de Podemos, la decisión electoral vuelve a bascular sobre #la disputa del centro político
Ignacio Camacho. ABC 4 Noviembre 2015
A expensas de cómo concrete su gran reto estratégico, que van a ser los pactos poselectorales, el gran mérito de Ciudadanos consiste en haber devuelto la política española al centro. Podemos la había desplazado hacia la izquierda al irrumpir para ponerle cara al desencanto, al hartazgo de la corrupción y a los estragos de la crisis. Pero le dibujó a ese rostro un gesto demasiado amargo, ceñudo, rupturista. Una expresión radical que C’s ha corregido para situar de nuevo la contienda por el poder en una geografía moderada; alejado de ella el partido de Pablo Iglesias, que ha fracasado en su intento de camuflaje socialdemócrata, quedan tres fuerzas para disputar ese espacio en el que casi siempre se han decidido las elecciones en esta democracia.
El primer perjudicado por la irrupción fulgurante de Rivera y los suyos es, por supuesto, el PP, obligado a compartir un segmento que vertebraba de manera unívoca. En absoluto es casual que más de la mitad de la intención de voto riverista provenga de antiguos electores del gran partido atrapalotodo. Sin embargo también el PSOE ha salido damnificado de la nueva correlación de equilibrios y no está claro que haya hecho el diagnóstico correcto. Los socialistas están preocupados por la influencia de Podemos entre su clientela habitual, y elaboran su estrategia para no perder apoyo por la izquierda. Eso engorda la expectativa de Ciudadanos tal como se está viendo en las tornadizas encuestas. La experiencia catalana ha demostrado que una parte del voto útil se está desplazando hacia las listas de Rivera.
La posibilidad de un vuelco en el segundo puesto -descartado por ahora el descalabro completo del PP como primera opción- apunta sin embargo a una crucial novedad: la de una alianza entre C’s y el PSOE para echar a Rajoy… con Rivera y no Sánchez como candidato a la Presidencia. Esta hipótesis supondría un tumbo de los cálculos sobre los que viene pivotando la campaña, que pasan por la consideración de Ciudadanos como bisagra correctora del bipartidismo. Si pudiese postularse para gobernar, el líder emergente quedaría liberado de esa especie de marco mental que lo vincula en la opinión pública con los votantes de centro-derecha. Su electorado de ese signo le recriminará sin duda que utilice su respaldo para elevar a un socialdemócrata al poder, pero difícilmente podría reprocharle que se dé prioridad a sí mismo.
Para evitar esta variante hasta ahora inesperada, el Gobierno sólo tiene un camino: establecer una distancia suficiente, de tres puntos o veinte/veinticinco escaños. Ganar con claridad para subrayar una mayoría natural de su sector ideológico que Rivera sólo podría quebrar con un volantazo demasiado brusco. Si el resultado de diciembre, en cambio, sale apretado puede suceder cualquier cosa. Porque en el centro está la virtud de la moderación… pero también la tentación de la ambigüedad.
No son serios, pero van en serio
Carmelo Jordá Libertad Digital 4 Noviembre 2015
Es intranscendente si el salto cualitativo que ha vivido el independentismo catalán en los últimos años se debe a auténtico convencimiento ideológico de sus líderes, a un interés por escapar de la lenta acción de la Justicia o a una combinación de las dos causas anteriores en porcentajes variables, según el sujeto de estudio.
Lo sustancial es que van en serio, que ya iban en serio hace dos o tres años y que no va a llegar un momento en el que eso se solucione con un concierto, unas transferencias o, si me apuran, un cheque aún más en blanco que ese FLA con el que no se financian veleidades independentistas… sino todo lo demás, para que así las veleidades, como los vicios, puedan pagárselas ellos.
Muchos no pensaban eso, durante años en Madrit la opinión pública y los círculos de poder se dividían entre los que defendían la teoría de que estábamos ante un secesionismo interruptus y unos poco que hemos defendido –en inmensa minoría– que este no era el enésimo mordisco al presupuesto y las competencias ni otro malentendido producto de la falta de diàleg.
Pero lo más importante era lo que pensasen Rajoy y la camada de linces de la política con la que trabaja y que le asesoran, y es obvio que ellos esperaban arreglarlo todo con una negociación bajo mano, con unos millones o unos traspasos o un quítame allá ese apoyo parlamentario.
También en este caso es irrelevante si lo creían de verdad o si era más cómodo pensar así y seguir sin hacer nada, esperando cómodamente en el sillón que llegase el día de negociar o de pagar. Sí es importante que parece que la cosa ha cambiado por fin, e incluso se diría que en su enorme torpeza política Rajoy y los suyos han emprendido una serie de movimientos que hasta ahora parecían impensables. ¡Si hasta se ha reunido con Albert Rivera!
Aún queda, no obstante, un último paso que yo creo que ni Rajoy ni la mayor parte de Madrit han dado, y que también es necesario: convencerse de que la forma habitual en la que se rompe una nación no es desde el respeto institucional y el orden, sino desde el delito. ¿Qué puede importarle quebrantar la ley vieja al que quiere imponer una nueva completamente distinta?
De hecho, hacemos grandes aspavientos porque Forcadell se salta el reglamento del parlamento catalán, cuando la misma Forcadell y sus jefes llevan años saltándose las sentencias del Constitucional y la mitad del ordenamiento jurídico español; cuando su intención y la de los que la acompañan es dinamitar nada más y nada menos que los dos primeros artículos de la Constitución, de los que brota absolutamente todo lo demás.
Eso es lo que quieren hacer, eso es lo que van hacer si se lo permitimos y eso, y no "veleidades", es lo que les estamos pagando con nuestro dinero. Puede que ya vaya siendo hora de espabilar del todo, ¿no creen?
José María Albert de Paco Libertad Digital 4 Noviembre 2015
La educación y la sociedad abierta
Aleix Vidal-Quadras www.gaceta.es 4 Noviembre 2015
La educación ha sido y es en nuestros lares un grave problema sin resolver durante toda la edad contemporánea.
La Cumbre Mundial de la Educación que se celebra este año en Doha ha puesto de relieve que en una gran mayoría de países, incluyendo muchos desarrollados, existe un alto grado de insatisfacción respecto de su sistema educativo. Aunque mal que abunda, consuelo de cabezas huecas, este sentimiento general no nos debe llevar en España a la resignación o a la desidia en un área tan crucial de nuestra posición en el mundo. La educación ha sido y es en nuestros lares un grave problema sin resolver durante toda la edad contemporánea. Son célebres los lamentos de nuestros regeneracionistas de finales del XIX y también de la generación del 27 del siglo pasado sobre la cuestión. Durante nuestra reciente etapa democrática, que arranca en 978, no sólo no hemos avanzado en tema tan crucial, sino que la universalización y masificación de la enseñanza primaria y secundaria no han ido acompañadas de la necesaria mejora de la calidad. El lamentable espectáculo ofrecido por nuestros ciudadanos cuando se les pregunta en la televisión por cualquier suceso o se recaba su opinión sobre este o aquel asunto y se muestran con frecuencia incapaces de articular tres frases mínimamente coherentes sintácticamente correctas nos demuestra todos los días el bajísimo nivel cultural que padecemos. También resulta frustrante el recurrente suspenso que recibe España en los informes PISA sobre el rendimiento de nuestras escuelas e institutos. Por no hablar del decepcionante número de lectores de periódicos o de libros comparado con indicadores similares de otras naciones europeas.
Es sorprendente que los responsables públicos sean tan reacios a comprender el papel clave de la educación y sus efectos beneficiosos en una amplia variedad de campos de nuestra vida colectiva. De hecho, de entre los diferentes capítulos del llamado bienestar social, educación, sanidad, protección a la infancia y a la vejez, atención a los discapacitados y vulnerables, es precisamente la educación aquél al que se debería prestar una atención prioritaria por tener consecuencias determinantes en todos los demás. Así, una población bien preparada es más competitiva, lo que aumenta el volumen de ocupados y con ello el PIB per cápita, lo que se traduce a su vez en convivencia pacífica, mejor salud y mayor recaudación tributaria. Por otra parte, si la gente posee los conocimientos adecuados, evita los hábitos nocivos de vida, es menos proclive a dejarse llevar por emociones destructivas y se arma de instrumentos críticos de análisis de la realidad que la protegen frente a manipuladores y demagogos. Una buena y sólida educación, en fin, habilita para la discusión argumentada, la tolerancia y la participación constructiva en la res pública, a la vez que predispone a escuchar las razones de los que piensan diferente. Si estamos de acuerdo en que el modelo ideal de sociedad es la sociedad abierta, es decir, la que se organiza mediante la regla de la mayoría, la separación de poderes, la independencia de la justicia, el pluralismo y el respeto a los derechos humanos y las libertades civiles, no cabe duda que ésta es tanto más realizable cuanto más educados sean sus integrantes.
Una colectividad humana cuyos miembros estén equipados con un bagaje intelectual y moral del suficiente alcance y densidad y que, en consecuencia, disfruten de un buen nivel de comodidad y seguridad, es difícil que apoyen a propuestas totalitarias o a utopías delirantes, como estamos viendo con consternación estos días en España. Quizá sea por esto que, a pesar de la retórica reinante al respecto, los políticos no estén verdaderamente interesados en que sus conciudadanos dispongan de la formación que les inmunice frente a sus abusos y martingalas. Yo afirmaba recientemente que una guía útil a la hora de votar es discernir qué candidatos se comprometen en su programa a suprimir gasto superfluo y a aligerar el Estado de ineficiencias y duplicidades. Hoy añado que su compromiso con una educación de calidad es sin duda otra señal inequívoca de que merecen nuestra papeleta.
Devoción de muerte
Aniquilar a EI es hoy el objetivo militar prioritario. Para Europa y los Estados Unidos igual #que para Rusia
Gabriel Albiac. ABC 4 Noviembre 2015
Dé cuáles hayan sido las causas del desastre aéreo sobre el Sinaí, nada cabe decir. Las cajas negras hablarán en unos días. Con la lacónica precisión de las máquinas. Cualquier urgencia es obscena. Por desdicha, hoy, lo obsceno prima. Analicemos eso «obsceno»: no lo que sucedió y que sabremos. Analicemos el modo en que los deseos más abyectos se proyectan sobre los cadáveres de los 224 civiles del avión ruso.
Lo obsceno. Comunicado: «Los soldados del califato han logrado derribar, en la provincia del Sinaí un avión ruso que transportaba a más de 220 cruzados. Han sido muertos todos por la gracia de Alá. Sabed vosotros, ¡oh rusos!, y sepan cuantos hacen con vosotros coalición, que no tenéis lugar alguno en la tierra de los musulmanes, ni sobre el suelo ni en el cielo, y que las decenas de víctimas a las que matáis con vuestros diarios bombardeos sobre la tierra del Châm (Siria), serán causa de vuestras desdichas futuras. Y sabed también que os mataremos, igual que nos matáis, con el permiso de Alá. Y Alá es soberano en su mando: pero la mayor parte de las gentes no lo saben».
Son escasas las posibilidades de que el avión civil ruso haya sido alcanzado por un misil tierra-aire. A 9.000 metros de altura, un impacto tan exacto es apenas verosímil. Aun cuando -y es eso lo que no permite cerrar la hipótesis- el ejército egipcio posea misiles de origen ruso con capacidad teórica de hacerlo. Pero, ni hay constancia de que los guerrilleros de Estado Islámico estén en posesión de algunos de ellos, ni es fácil suponerles competencia para utilizarlos.
Pero no es lo real que haya podido suceder lo que debiera preocuparnos ahora. Es el discurso de EI: el frenético deseo de muerte -de asesinato, hablemos con propiedad- que late hoy como norma en las cabezas islamistas: ese odio loco que lleva a llamar «cruzados» a viajeros y tripulantes de un vuelo civil. Y a juzgar y sentenciar que todos ellos -como cualquier no musulmán- son reos de una muerte que los soldados de Alá se limitan a ejecutar, verdugos que son del infinito soberano del universo, bajo cuyo mandato y fe ellos actúan.
Wilayat Sinaí, que ha difundido el comunicado, junto a un sedicente vídeo del avión en el momento de recibir su impacto (https://www.youtube.com/watch?v=ukqDVAHQNok ), es la sección egipcia de ese EI al cual la retirada de las fuerzas occidentales ha permitido apropiarse de parte de Irak y Siria. Opera en esa zona norte del Sinaí que Israel devolvió a Egipto a cambio de un tratado estable de fronteras. De haberse consolidado la ofensiva de los Hermanos Musulmanes, que estuvo al filo de apropiarse de Egipto tras las llamadas «primaveras Árabes», ésa sería hoy la primera línea de una guerra total. Derrocado el gobierno islamista de Morsi, la yihad hostiga indistintamente a israelíes como a egipcios. Buscando un estallido desastroso.
Aniquilar a EI en sus diversos enclaves es hoy el objetivo militar prioritario. Para Europa y los Estados Unidos igual que para Rusia.
Un 'apartheid del revés'
Sudáfrica, el fracaso de la 'nación arcoiris'
Cuando, en 1994, el apretón de manos de Frederik De Klerk y Nelson Mandela puso fin al racista régimen del Apartheid en Sudáfrica, las perspectivas del país no podían ser más halagüeñas. Hoy, su realidad difícilmente puede ser más desoladora.
Carlos Esteban www.gaceta.es 4 Noviembre 2015
Los grandes medios no suelen mentir. Quiero decir que, si pueden elegir, prefieren no decir que ha sucedido algo relevante que no ha sucedido o que no ha sucedido algo que ha sucedido, más que nada porque, con Internet abierto a todos, ya no están solos en el juego. No. Lo que suelen hacer para avanzar sus agendas es decidir qué es relevante y qué no. Cuando los grandes grupos mediáticos dejan de hablar de un fenómeno, un proceso o un país, es como si dejara de existir.
Lo hemos comprobado con la crisis de los refugiados, que fue especialmente dramático y lacrimógeno mientras quisieron abrir sus portadas y sus boletines con imágenes como la de Aylán ahogado en la playa o el matrimonio sirio tumbado en las vías de tren y mover así nuestro ánimo en una dirección favorable a la acogida. Y, de repente, la atención cesó, ahora que los eurócratas están echando cautelosamente marcha atrás en su política de puertas abiertas.
Lo mismo sucede, de forma aún más irresponsable, con Sudáfrica, cuyo único problema durante décadas parecía ser el diabólico régimen del Apartheid por el que blancos y negros vivían en regímenes y condiciones muy diferentes. Desaparecido el Apartheid, Sudáfrica dejó de importar, quizá porque los sudafricanos nunca habían importado, realmente. Llegó Mandela al poder y eso es lo único que importa. Pasemos página. Pero la realidad es que Sudáfrica se hundió un piélago de horrores de los que ningún medio ha preferido hablar por razones obvias, y muy mal tienen que estar las cosas cosas para que esa voz del globalismo progresista y políticamente correcto en que se ha convertido la BBC llegara a publicar en su página web un artículo titulado 'Algunas cosas estaban mejor con el Apartheid'.
¿Como qué cosas? Sudáfrica, gobernada desde el fin del Apartheid por el Congreso Nacional Africano de Mandela (ANC), ostenta varios récords muy poco envidiables: la 'nación arcoiris' es el país con mayor criminalidad del mundo, el que sufre más violaciones por habitante, el cuarto en número de asesinatos, el que tiene más paro de África, el de mayor número de embarazos adolescentes, el más desigual económicamente (según el índice GINI), el que tiene más casos de sida en proporción a su población... Sí, el Apartheid era un régimen terriblemente injusto, pero ni su desaparición ni la llegada de ese santón laico, Mandela, a la presidencia lo convirtieron precisamente en un paraíso. Han pasado más de dos décadas desde el fin del régimen racista sudafricano e incluso los comentaristas más esperanzados admiten su decepción.
En muchos aspectos, el deterioro en picado empezó inmediatamente. Entre 1995 y 2000, según la Oficina Nacional de Investigación Económica norteamericana, los ingresos medios cayeron un 40%, y apenas se ha experimentado mejora desde entonces. "Los negros sudafricanos disponían de una renta media más alta inmediatamente antes de la caída del Apartheid", señala el instituto.
Algunos de los más críticos con la ruinosa deriva del país son, precisamente, los entusiastas de la primera hora, como R.W. Johnson, autoproclamado marxista y viejo partidario del ANC, que en su libro 'How long will South Africa survive? The Looming Crisis' explica cómo el gobierno se ha ido deslizando hacia el estilo de vida de tantas otras oligarquías africanas, pero con más riqueza que expoliar y destruir. No es un panorama atractivo ni el libro deja mucho lugar a la esperanza sobre el futuro.
Una de las primeras víctimas de las absurdas políticas socialistas del gobierno fue la agricultura que, como sucedía en Zimbabwe, estaba esencialmente en manos de granjeros blancos que producían hasta el punto de exportar al mundo entero.
Pero en seguida llegaron los demás sectores. Los intentos de nacionalizar la minería alejaron a todo posible inversor, las medidas para favorecer el empleo de negros mediante discriminación positiva se aplicó precipitadamente y con criterios populistas, hundiendo industria tras industria. Se trata del Empoderamiento Económico negro, un verdadero 'apartheid al revés' que obliga a las empresas a mantener una plantilla que refleje fielmente la proporción racial de la población en su conjunto, haya o no profesionales cualificados para cubrir los puestos. El sistema lo describió muy gráficamente en 2013 el diputado del ANC Mario Rantho: "Es imperativo deshacerse del mérito como principio rector en el nombramiento de puestos de trabajo". Pueden deducir las consecuencias. Además, la prohibición a extranjeros de mantener propiedades en Sudáfrica causó una ruinosa inseguridad jurídica y las empresas empezaron a emigrar mientras quienes tenían algún capital abrían cuentas en el extranjero.
Por no desaparecer, ni siquiera ha desaparecido la tensión racial, solo su dirección. El presidente Jacob Zuma -otro récord: es el jefe de Estado con un nivel educativo más bajo del mundo- sigue cantando en público las viejas canciones de la resistencia y, si en la lucha resultaban comprensibles, ahora que tienen el poder no resulta muy tranquilizador oírle entonar "¡Mata al granjero, mata al blanco!".
El régimen de Zuma es relativamente benévolo con los profesionales blancos -aunque los cuadros altos están ocupados en su totalidad por 'afectos al régimen'-, pero ignora voluntariamente la violencia racial contra los odiados granjeros -boer, el nombre con el que se designa a los blancos de origen predominantemente holandés, significa precisamente 'granjero'-, de los que han muerto en condiciones a menudo particularmente atroces más de 4.000 desde 1994, según el diario londinense The Times (en total, han muerto asesinados más de 68.000 sudafricanos desde entonces). Los asesinatos de granjeros blancos, sin embargo, cuadruplican la media general.
El propio gobierno sudafricano estima que se producen al año 31 asesinatos por cada 100.000 habitantes al año, lo que suponen unos cincuenta cada día, más que en el México de los narcos, en la Ruanda que vivió el genocidio tutsi en los noventa o en el Sudán que desató la masacre de Darfur. Dado que el gobierno sudafricano se ha hecho famoso por su elevadísima corrupción elevadísima, no es de extrañar que agencias externas denuncien esas terribles cifras, asegurando que los datos reales son el doble de los anunciados.
Cada año se producen casi medio millón de violaciones, de las que solo una de cada nueve se denuncia. Buena parte de estas violaciones derivan de la extendida creencia supersticiosa de que las niñas vírgenes "curan" el sida y la violación de lesbianas contrarresta la homosexualidad. Quizá eso explique también que, pese a ser el país con más violaciones por habitante, los violadores sean tratados con inusual lenidad por los tribunales, que absuelven a 24 de cada 25 acusados.
Sudáfrica era el perfecto país de la esperanza para África. La república creada hace más de dos siglos por colonos holandeses y luego colonizada por Gran Bretaña se había convertido en una brillante historia de éxito económico y desarrollo construida sobre una atroz discriminación racial. La caída del régimen del Apartheid y la consagración del principio 'un hombre, un voto' podía haber construido sobre esta base un ejemplo para las naciones vecinas gracias a lo ya acumulado, a la experiencia ganada y la nueva igualdad. En lugar de eso, sigue el camino de tantos otros países africanos como el vecino Zimbabwe, donde una élite corrupta aplica medidas obsoletas y se dedica solo al reparto del botín, ante la indiferencia del mundo.
Jaled Abu Toameh Libertad Digital 4 Noviembre 2015
El PSOE quiere que el aragonés sea lengua vehicular en Primaria e Infantil
Junto al catalán, será reconocida como lengua 'propia' de Aragón en una futura Ley de Lenguas, pese a que sólo la habla el 4,08% de la población
www.lavozlibre.com 4 Noviembre 2015
Madrid.- El Gobierno de Aragón, presidido por el socialista Javier Lambán, ha encargado a la Universidad de Zaragoza un programa piloto para incorporar el aragonés a la enseñanza obligatoria como lengua vehicular en la Educación Primaria e Infantil.
Tal y como publoca este miércoles el diario 'El Mundo', el aragonés, que sólo lo hablan 54.481 personas -el 4,08% de la población de Aragón-, figurará, al igual que el catalán, como lengua "propia" de Aragón en la futura Ley de Lenguas, después de que el Gobierno del PSOE derogue la actual, aprobada por el Ejecutivo del PP.
La iniciativa quiere contribuir a la revitalización del aragonés, una lengua que se encuentra en "una situación precaria", con grave riesgo de desaparición, según el Consejo de Europa y la UNESCO.El proyecto, impulsado desde la Dirección General de Política Lingüística del Gobierno aragonés, se desarrollará en tres cursos e incluye dos fases.
La primera, de contextualización, se llevará a cabo este curso y en ella se estudiarán los diferentes centros docentes susceptibles de introducir el proyecto, además de realizarse una labor de información y sensibilización de la comunidad educativa participante, entre otras tareas. De forma paralela, se crearán los materiales necesarios para la implementación en aragonés de la asignatura seleccionada.
En una segunda fase, en los dos próximos cursos escolares, se enseñará la materia seleccionada en aragonés y se utilizarán diferentes mediciones de los resultados en lo que respecta a la evolución de las actitudes y la motivación de la comunidad educativa. El centro docente contará con la ayuda del Grupo de Investigación de la Universidad de Zaragoza durante todo el proceso de implementación del proyecto.
Emilio Campmany Libertad Digital 4 Noviembre 2015
Ha tenido que ser la republicana independentista Pilar Rahola quien advierta del ridículo que van a hacer sus correligionarios en el parlamento de Cataluña. Sin embargo, no hay nadie entre los constitucionalistas que avise del que están a punto de hacer los supuestos defensores de la Constitución.
El parlamento de Cataluña se propone tramitar una declaración de independencia que proclama la voluntad de la asamblea de incumplir toda ley que no sea catalana y desobedecer a todo tribunal español, muy especialmente al Constitucional. Y la reacción, en vez de ser la de suspender la autonomía o denunciar al menos el trámite ante el Tribunal Constitucional, es recurrir a una triquiñuela de filibusterismo parlamentario para, en contra de la voluntad de los independentistas, forzar que la sesión de investidura sea anterior al debate de la declaración. Prefieren los independentistas debatir antes la declaración porque la CUP no votará al candidato de Junts pel Sí sino después de haberse aprobado la declaración y haberse asegurado así de la voluntad desconectante de sus aliados. Para obligarles a cambiar el orden y que se debata después la declaración, el PP está retrasando la formación de su grupo parlamentario hasta agotar los plazos, a fin de que el debate no pueda ser antes del día 9, fecha límite para iniciar la investidura. Espera que, incapaces de ponerse de acuerdo sobre quién tenga que ser presidente, haya que convocar nuevas elecciones y la declaración de independencia no llegue a discutirse. Naturalmente, la presidenta de la cámara, Carme Forcadell, ha dicho que nanay y, saltándose el reglamento, ha convocado a la Junta de Portavoces aun sin estar constituido el grupo del PP con el fin de fijar la fecha del debate sobre la declaración y lograr así que se celebre antes de la investidura. Los constitucionalistas, indignados, se proponen recurrir al Tribunal Constitucional para denunciar el atropello del reglamento.
Me he permitido resumir lo ocurrido hasta hoy, a pesar de ser hechos sobradamente conocidos por el lector, para poner de relieve lo absurdo, esperpéntico y kafkiano que resulta que, en vísperas de tramitarse en el parlamento catalán una declaración de independencia, lo que se denuncie al Tribunal Constitucional no sea eso sino no sé qué violación del reglamento de la cámara provocada por una dilación de dudosa legitimidad llevada a cabo por uno de los grupos dispuestos a recurrir indignados al alto tribunal.
De manera que, en España, los independentistas catalanes pueden violar la Constitución cuantas veces quieran, incluida la tramitación en el parlamento de una declaración de independencia, sin que el Gobierno haga nada y sin que el Tribunal Constitucional tenga la oportunidad de pronunciarse. Ahora, lo que no se va a tolerar ni consentir ni soportar es que no se respeten todas y cada una de las comas con las que está redactado el reglamento de la cámara. Si Romanones hubiera sido independentista catalán, lo habría expresado diciendo: "Obligadme a respetar el reglamento, que ya violaré yo la Constitución".
Proporcionalidad no, solo dilación.
Vicente A. C. M. Periodista Digital 4 Noviembre 2015
¿Qué tenemos en España por Gobierno y por Presidente? Los campeones de la proporcionalidad. Un adjetivo que quiere de forma miserable asimilarse a mesura, a sensatez y a ponderación cuidadosa de las acciones y decisiones. Sin embargo, solo es una excusa para esconder la absoluta cobardía para resolver adecuadamente el grave problema de rebelión planteado desde hace más de un año por parte del Presiente de la Comunidad Autónoma de Cataluña, Artur Mas, su Gobierno actualmente en funciones y por los componentes de la recién nombrada mesa del Parlamento de Cataluña. Según el representante de Unió, Duran i Lleida, Mariano Rajoy le ha informado en su entrevista en la Moncloa de lo que piensa hacer si el Parlamento de Cataluña aprueba la resolución que ilegalmente acaba de dar curso la mesa y da por iniciado el proceso para la declaración de independencia: volverá a realizar una ronda de consultas a los partidos políticos para acordar los pasos a seguir.
Y digo yo, ¿es eso un Presidente gobernando? Decididamente no. Solo es un petimetre incapaz de asumir sus responsabilidades y tomar las decisiones que la Ley pone a su disposición para resolver casos como el planteado por los independentistas. El artículo 155 de la Constitución es solo una de las vías, pero existen otras como las coercitivas de tipo económico y la aplicación directa del Código Penal sin más miramientos con los que son delincuentes y sediciosos que atentan contra España. Mariano Rajoy está dando sobradas pruebas de su absoluta incompetencia y de su incapacidad para seguir ni un minuto más a los mandos de la Nación. Su falta de actitud decidida para actuar contra los enemigos de España le señalan como cómplice por omisión del deber que tiene encomendado.
El Gobierno de España y las Instituciones del Estado responsables de defender el orden constitucional y la Unidad de España, no pueden permanecer pasivos ante esta nueva dejación de funciones del principal responsable, el Presidente de Gobierno Mariano Rajoy, que ya dio muestras de su incapacidad y pasividad ante el delito de la convocatoria y realización de la consulta ilegal del 9N del 2014, pese a haber una sentencia del mismísimo Tribunal Constitucional al que dicho Gobierno recurrió para su anulación. No es de recibo el que esta vez también se quiera esperar a la comisión del delito sin hacer todo lo posible para evitarlo. Sería una omisión del deber de prevención del delito contemplado en el Código Penal aplicable a quienes tienen ese cometido, los funcionarios públicos sobre todo, con el célebre supuesto de “in vigilando”.
Es un hecho el que la Mesa del Parlamento de Cataluña ha violado el propio Reglamento de la cámara que preside dando por buena una reunión incompleta de portavoces de los partidos con representación parlamentaria , ya que el grupo del PPC aún no se ha constituido y carece de portavoz. Esta irregularidad, recurrida ante el TC, es causa suficiente para que se declare de modo urgente la nulidad de todas las resoluciones y se acuse a los promotores de fraude procedimental. De igual modo, debe impedirse el que se produzca el debate programado por esta ilegal e incompleta Junta de Portavoces sobre la resolución presentada por el Grupo parlamentario de Junts pel Sí y la CUP, con independencia de que el contenido sea claramente inconstitucional.
Por supuesto que importa mucho el contenido de un debate ya que llevándolo al absurdo se podría debatir sobre admitir el derecho contemplado en otras culturas y conocido como “ley del Talión”, tomarse la justicia por uno mismo y cosas semejantes. En este caso se ha admitido a trámite para debate y presentación a aprobación o rechazo de nada menos que la declaración unilateral de independencia de una parte de territorio de España, asumiendo esa Cámara unas atribuciones que no le corresponden ni le han sido transferidas. Una cámara y una Mesa cuyos componentes, empezando por la Presidenta Carme Forcadell, están violando conscientemente la legalidad vigente solo por el hecho de haber admitido a trámite esa resolución impropia, basándose en unos informes juridicos de antecedentes completamente falsos y fácilmente demostrables.
La renuencia de Mariano Rajoy a cumplir con su deber de defender la Constitución aun disponiendo de los medios legales y humanos coercitivos necesarios, solo puede calificarse como absoluta negligencia y cobardía extremas. Una actitud inadmisible en un Presidente del Gobierno que trata de evadir sus responsabilidades y esconderse bajo las togas del Tribunal Constitucional dilatando de forma ostensible y miserable la toma de decisiones que requiere la gravedad del desafío de las fuerzas políticas independentistas que han copado el poder en la Comunidad autónoma de Cataluña y que siguen adelante con su objetivo sin oposición. España no se merece un Presidente del Gobierno que se azora ante la violencia institucional y las amenazas de los traidores a España.
¡NO HAY EXCUSAS PARA ESTA TRAICIÓN! Déjense de proporcionalidades y apliquen la Ley de una vez. La rebelión es total y la respuesta debe serlo también.
¡Que pasen un buen día! Si pueden.
El Barça, al servicio de la manipulación independentista
EDITORIAL El Mundo 4 Noviembre 2015
Varias entidades independentistas repartirán hoy alrededor de 30.000 esteladas en los aledaños del Camp Nou, coincidiendo con el partido de la Liga de Campeones que enfrentará al FC Barcelona con el Bate Borisov. La exhibición de banderas independentistas se produce en pleno desafío secesionista y está promovida, entre otras organizaciones, por la Asamblea Nacional Catalana, dirigida por Carme Forcadell hasta su reciente investidura como presidenta del Parlamento catalán. La conexión no es baladí y revela la voracidad independentista a la hora de copar los espacios públicos y su pretensión de convertir al Barça en una palanca de sus intereses.
Exhibir una estelada no constituye delito, pero sí viola las normas de la UEFA. Por ello, la entidad organizadora de la Liga de Campeones ya ha multado al Barça con 70.000 euros después de que miles de sus aficionados enarbolaran esteladas en dos partidos oficiales. El artículo 16 del reglamento de la UEFA sanciona el uso de objetos "para transmitir un mensaje no apropiado" en un partido de fútbol, especialmente, si es de carácter político. Esta normativa está avalada por el conjunto de la legislación deportiva. Ni el Consejo Superior de Deportes, ni la Carta Olímpica, ni los estatutos de las federaciones internacionales amparan la celebración de manifestaciones políticas en los eventos deportivos. Incluso el ministro de Educación, Cultura y Deportes, Íñigo Méndez de Vigo, ha sido taxativo al exhortar al Barça a "evitar" las esteladas. Ciertamente, de porfiar en su posición, el Barça se arriesga al cierre de su estadio o incluso a la expulsión de la competición, tal como contempla el Código Disciplinario de la UEFA. Para evitar llegar a este extremo, la directiva culé tratará de limitar el reparto de esteladas en las cercanías de su estadio. Además, ayer pactó con la UEFA una especie de tregua hasta que las sanciones ya impuestas se resuelvan por vía judicial, un trámite que podría alargarse seis meses.
El presidente del Barça, Josep Maria Bartomeu, apela a la libertad de expresión para amparar las esteladas. Sin embargo, este contencioso señala hasta qué punto el club azulgrana -ajeno a sus sectores críticos- ha decidido no permanecer neutral ante la manipulación del secesionismo. La corriente de socios 'Blaugrana al Vent' manifestó su rechazo a utilizar "símbolos y mensajes políticos" en los partidos, pero no es casual que su queja haya caído en saco roto. La directiva de Bartomeu -como antes las de Núñez, Laporta y Rosell- ha decidido perpetuar el papel del Barça de correa de transmisión del nacionalismo, tal como viene sucediendo desde que el gancho de més que un club trocó de divisa antifranquista a puñal soberanista. El lema que le sirvió a Agustí Montal para hacerse con la presidencia del club en 1969 es hoy un desgastado eslogan que concuerda con el prestigio deportivo y la dimensión global del actual campeón de Europa, pero también supone una excusa para flirtear, cuando no coadyuvar, con la doctrina independentista.
A escala deportiva, el Barça es un gran equipo con un palmarés sobresaliente. A escala institucional, se ha convertido en un pilar del régimen nacionalista. Uno de los nudos gordianos de la tupida red de intereses que ha servido para anclar la hegemonía política del nacionalismo en Cataluña desde la Transición. En este contexto, no extraña ni la obsesiva identificación que algunos sectores de la sociedad catalana realizan entre el Barça y Cataluña; ni tampoco que algunos de sus más destacados prebostes se vean salpicados por la corrupción de los Pujol. Tal es el caso de Carles Vilarrubí, vicepresidente del club azulgrana, investigado en el caso del 3%.
En 1918, la Lliga Regionalista de Cambó consideró al Barça "el club de Cataluña" tras recabar su apoyo para promulgar el Estatuto de Autonomía catalán. Casi un siglo después, el club se ha erigido en un portaestandarte internacional del imaginario colectivo del manual nacionalista. Este es el motivo que explica que el Barça convierta la 'senyera' en su segunda equipación, que apadrine la creación de selecciones propias catalanas y que nade en la ambigüedad cuando las esteladas toman el Camp Nou.
Podemos y Bildu montan una candidatura conjunta al Senado en Navarra
M.A. Ruiz Coll . Okdiario 4 Noviembre 2015
Anuncian que quieren "burlar las trampas que establece un sistema electoral vicioso". El PP teme que esta coalición pretenda "avanzar en caminos de ruptura" de la unidad de España
Mientras Pablo Iglesias se presenta en Madrid como el “garante de la unidad de España”, Podemos vuelve a caminar de la mano de Bildu, el partido de la izquierda abertzale que se niega a condenar los crímenes de ETA.
Podemos ha acordado montar una candidatura conjunta al Senado con Bildu en Navarra para las elecciones generales del 20 de diciembre. La secretaria general de Podemos en la Comunidad foral, Laura Pérez, anunció el lunes el acuerdo y señaló que esta lista conjunta permitirá “burlar las trampas que establece un sistema electoral vicioso” (sic).
También se incorporarán a la candidatura Geroa Bai (la coalición heredera de la antigua Nafarroa Bai) e Izquierda-Ezkerra, la sucursal de IU en Navarra. De este modo, la lista al Senado estará formada por los cuatro partidos que mantienen al actual Gobierno foral de Uxue Barkos.
Tras ocupar la Presidencia de la Comunidad gracias al apoyo de Podemos, Uxue Barkos confió a Bildu el departamento de Interior del Gobierno foral (del que depende la Policía autonómica). Este departamento ha decidido ahora quitar la escolta a los expresidentes Juan Cruz Alli y Jaime Ignacio del Burgo.
Ahora, el cuatripartito del Gobierno navarro del que forman parte Bildu y Podemos da un paso más en su proceso de “confluencia”, al anunciar una candidatura conjunta al Senado.
Quieren romper el bipartidismo
Este pacto permitirá “luchar contra el bipartidismo” en la legislatura “crucial” que se iniciará tras las elecciones generales del 20D, según declaró el lunes la secretaria general de Podemos en Navarra, Laura Pérez, al anunciar el acuerdo.
Aunque evitó anunciar quién encabezará la agrupación de electores, que se presentará oficialmente el viernes, destacó que los cuatro partidos han suscrito el compromiso de “renunciar a los privilegios” que implica la Cámara alta: los senadores que obtenga esta coalición no cobrarán más de tres veces el salario mínimo, renunciarán a las tarjetas visas, los planes de pensiones y las mutuas de seguros.
El ministro de Sanidad y presidente del PP vasco, Alfonso Alonso, ha confiado esta mañana que la lista conjunta pactada por Podemos y Bildu no pretenda “avanzar en caminos de ruptura” de la unidad de España, como está ocurriendo en Cataluña.
“Cuando se forman plataformas así”, ha señalado Alonso, “se ve el ánimo de avanzar en caminos soberanistas que pueden abrir escenarios de inquietud y vías catalanas en Euskadi. No estamos en tiempo de ruptura sino de trabajar juntos“.
Por su parte, el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, ha destacado la “enorme contradicción” en la que incurre Podemos: mientras monta una candidatura conjunta con los abertzales de Bildu, Pablo Iglesias se presenta en el Palacio de la Moncloa como el “garante de la unidad de España”.
promueven una 'tomada' virtual
Campaña nacionalista contra el alcalde de Lérida por potenciar el castellano
www.gaceta.es 4 Noviembre 2015
Ángel Ros, alcalde socialista de Lérida gracias al apoyo de Ciudadanos, ha decidido hacer cooficial el español en su ciudad. Los secesionistas no lo aceptan y van a por él.
Los nacionalistas catalanes no conciben que el idioma castellano esté en igualdad de condiciones que el catalán. Lo quieren fuera de las instituciones, de la vida pública, de los colegios, las universidades, la televisión oficial… Si por ellos fuera, lo querrían ver extinguido, como si de un idioma extranjero se tratara.
Por ello, ahora se han encontrado con un enemigo contra el que luchar: Ángel Ros, el alcalde socialista de Lérida que, gracias al apoyo de Ciudadanos, se hizo con el bastón de mando de la capital ilerdense. Entre los puntos clave del apoyo del partido de Albert Rivera estaba que el castellano se convirtiera en idioma cooficial en el consistorio junto al catalán.
Ante semejante afrenta al catalán, como adelanta elconfidencialdigital.com, la Plataforma per la Llengua ha decidido reaccionar con los malos modos con los que suele reaccionar el nacionalismo intransigente cuando lo español se pone a su nivel. Desde esta plataforma han decidido montar una ‘tomatada’ virtual vía email.
El objetivo de los nacionalistas es que se inunde el buzón de correo electrónico del alcalde Ángel Ros de tomates acompañados de mensajes amenazantes como ¡El catalán no se toca!
Los secesionistas también van a por Albert Rivera, al que consideran el principal responsable de estas decisiones que pretende equiparar al castellano con el catalán

References: artículo 151
 artículo 143
 artículo 151
 resolución 
 artículo 155
 resolución 
 resolución 
 artículo 16