Source: http://tribunalsupremo.organojudicial.gob.bo/Autos%20Supremos/civil/civil-I/2014/as201421708.html
Timestamp: 2019-03-22 04:42:27+00:00

Document:
as201421708
Auto Supremo: 708/2014
Sucre: 02 de diciembre 2014
Expediente: SC – 130 – 14 – S
Partes: María Virginia Arraya de Rojas. c/ Financiera de Desarrollo Santa
Cruz SAM en liquidación.
Proceso: Nulidad de poderes notariales y otros.
VISTOS: El recurso de casación de 586 a 587, interpuesto por Alex Justiniano Schwarm y Ramón Dario Ibañez Calderón en representación de Financiera de Desarrollo de Santa Cruz SAM (FINDESA SAM en liquidación), contra el Auto de Vista Nº 197/2013 de 15 de noviembre de 2013 que cursa de fs. 575 a 577 emitido por la Sala Civil Segunda del Tribunal Departamental de Justicia de Santa Cruz, en el proceso de nulidad de poderes notariales y otros seguido por María Virginia Arraya de Rojas contra los recurrentes, la concesión de fs. 592, los antecedentes del proceso, y;
El Juez Séptimo de Partido en lo Civil y Comercial, pronunció la Sentencia de fecha 26 de junio de 2012 que cursa de fs. 548 a 553 vta., declarando probada en parte la demanda principal, y nulos los poderes notariales Nº 345/96 y 89/97 otorgados ante la Notaria Nº 58 y la nulidad parcial de los documentos de préstamo 3659/97 de 13 de mayo de 1997 y Nº 436/96 de 11 de noviembre de 1996 solo en lo corresponde a la firma y consentimiento de María Virginia Arraya de Rojas, el fraude procesal solo en lo que corresponde a María Virginia Arraya de rojas e improbada la revisión de resoluciones ilegales, falta de fuerza ejecutiva en el título, cancelación de inscripciones realizadas en Derechos Reales y resarcimiento de daños y perjuicios, excepción de prescripción y la demanda de daños y perjuicios, disponiendo que en ejecución de sentencia se aplique el art. 547 del Código Civil.
Resolución de primera instancia que fue recurrida de apelación por FINDESA SAM en Liquidación, recurso absuelto mediante Auto de Vista de fs. 575 a 577, que confirma la Sentencia apelada, fallo que a su vez es recurrido de casación objeto de estudio.
Señala que pese de la exposición de agravios del memorial de apelación, resaltó la prueba de descargo exigido por el art. 370 del adjetivo civil, pues el Auto de Vista se aparta de la normativa prevista.
Refiere que aparece en la Resolución de Vista interpretación errónea e indebida de la ley procesal en lo concerniente a la representación o por errores conceptuales o de derecho, además de vicios de nulidad en el fondo por no haber hecho uso en el presente proceso ordinario.
Manifiesta que en este sentido el Auto de Vista ha desnaturalizado los arts. 28 de la ley Nº 1769 y 490 del procedimiento civil, que resulta ser la inmediatez de la protección pretendida, que la actora no ha cumplido y cita jurisprudencia constitucional contenida en los Nº 217/2001-R, 568/2001-R, 780/01-R, 916/2002-R de 2 de agosto de 2002, 0582/2004-R de 15 de abril de 2004.
Otra de las normas violadas es el capítulo VI del procedimiento civil que corresponde a las pruebas, y refiere que las testificales no fueron producidas y desarrolladas oportunamente como advierte de fs. 381, también la actora y su esposo no asistieron a la confesión provocada convocada por FINDESA SAM; lo único que se valora en el fallo es un informe pericial presentado fuera de plazo, además de no cumplir con lo establecido en los art. 430, 435, 436 y siguientes del Código de Procederes; además para tildar de falso un documento se debe cumplir previamente con el art. 1289 del sustantivo civil, menos se invocó suspensión alguna. Menos denuncia penal en contra de los que intervinieron en dicha confección.
El Tribunal de apelación, alude a una apelación en el efecto diferido en cumplimiento del art. 24 de la ley Nº 1760 formulada por FINDESA SAM, y aclara que dicha entidad no ha apelado en dicho efecto menos ha mencionado dicho articulo.
Señala que se hubiera demostrado no ser cierto la demanda principal y haber probado lo expuesto en la reconvención y excepción perentoria de caducidad, pues la actora no llamó judicialmente a Rómulo Rojas Gott ni a la Notaría de Fe Pública Nº 58.
Por lo expuesto solicita casar el auto de Vista recurrido declarando improbada la demanda principal y probada la reconvencional.
1.- Corresponde señalar que el art. 253 del Código de Procedimiento Civil, tiene el siguiente texto: “(Recurso de casación en el fondo).- Procederá el recurso de casación en el fondo: 1) Cuando la sentencia recurrida contuviere violación, interpretación errónea o aplicación indebida de la ley. 2) Cuando contuviere disposiciones contradictorias. 3) Cuando en la apreciación de las pruebas se hubiere incurrido en error de derecho o error de hecho. Este último deberá evidenciarse por documentos o actos auténticos que demostraren la equivocación manifiesta del juzgador...”, norma que permite a la parte agraviada con la resolución de segunda instancia, formular su recurso de casación en el fondo y de esta manera buscar la modificación total o parcial de la Resolución de Vista, haciendo conocer qué tipo de yerro cometió el Tribunal de Alzada y exponer de qué forma debe ser corregido dicho yerro.
El numeral 1) del artículo descrito supra, hace referencia a tres supuestos sobre los cuales puede admitirse el recurso de casación en el fondo, a tal efecto corresponde orientar las mismas: a) cuando se dice que ha existido violación de la norma se entiende que ha existido una incorrecta aplicación de normas legales (no aplicación correcta), b) la interpretación errónea, resulta ser la más amplia que consiste en que el fallo recurrido ha otorgado a la norma sustantiva un sentido equivocado, ha confundido el alcance o protección de la norma sustantiva para ello el operador judicial debía de interpretar la norma en base a las reglas de interpretación ordinaria, como son las de interpretación gramatical, sistemática, teleológica e histórica, como señala la Sentencia Constitucional Nº 1846/2004-R de 30 de noviembre, c) y finalmente el tercer supuesto radica en la aplicación indebida de la ley, la misma que se activa cuando se ha aplicado la norma sustantiva ha hechos no regulados por aquellas.
El numeral 2) del articulo en estudio -253 del adjetivo de la materia- señala que procede dicho recurso cuando se han emitido disposiciones contradictorias, esto quiere decir que la disposición debe encontrarse en el la parte dispositiva de la resolución recurrida, el clásico ejemplo para el mismo radica en lo siguiente: en un proceso ordinario B ha demandado a C la reivindicación de un inmueble, y en dicha causa C reconviene por usucapión decenal en contra B (titular del inmueble), el Juez en Sentencia declara probada la acción reivindicatoria y probada la usucapión decenal, ese en un claro ejemplo de haberse emitido una disposición contradictora; no debe confundirse que la disposición (parte dispositiva) sea contradictoria con el fundamento (parte considerativa), caso en el cual nos encontraríamos frente a una incongruencia interna que debe ser atacada mediante el recurso de casación en la forma.
Finalmente diremos que en numeral 3) de las casuales del recurso de casación en el fondo, señala la procedencia del recurso cuando se hubiera generado error de derecho o error de hecho en la apreciación de las pruebas.
El primero de ellos -error de derecho- resulta recurrible cuando los de instancia han confundido en la asignación de su valor probatorio, ejemplo declaraciones testificales con el valor probatorio de una confesión, para recurrir sobre la misma, de acuerdo al Código Civil, corresponderá señalar que unas son valoradas de acuerdo a las reglas de la prueba tasada y otras de acuerdo a las reglas de la sana critica, así pues en el caso de la prueba tasada puede que el Juez no la haya otorgado el valor que la ley le atribuye a cierto medio de prueba, como sería obviar un certificado emitido por autoridad competente, documento público o documento privado suscrito por las partes contratantes, que se encuentra regulado por la prueba tasada, pese a ser considerado no se le hubiera asignado el valor probatorio asignado por ley, o haberla reducido con otra prueba como la testifical; así también se tiene las pruebas que en cuanto a su valoración deben estar sujetas a la valoración de la sana critica, por ejemplo, en la misma se debe observar si en su valoración los de instancia han aplicado las directrices que regentan dicha valoración probatoria, como es la lógica, ciencia y experiencia, que resultan ser las directrices que regentan a la valoración de la prueba del sistema de la sana critica.
La primera de esas directrices son denominadas como “reglas de la lógica”; sobre la misma se dirá que forman parte de ella “la regla de la identidad”, mediante la cual se asegura que una cosa sólo puede ser lo que es y no otra cosa; “la regla de la no contradicción”, por la que se entiende que una cosa no puede entenderse en dos dimensiones, como ser falsa o verdadera, al mismo tiempo; “la regla del tercero excluido”, mediante la cual establece que entre dos proposiciones en la cual una afirma y otra niega, una de ellas debe ser verdadera; y, “la regla de la razón suficiente”, por la cual se entiende que cualquier afirmación o proposición que acredite la existencia o no de un hecho debe estar fundamentada en una razón que la acredite suficientemente, mediante este conjunto de reglas, se podrá evaluar el razonamiento lógico de la argumentación de los de instancia, ha sido el correcto o de ser defectuoso permitirá su corrección.
La segunda de las directrices es conocida como “la experiencia” o “máximas de la experiencia”, como señala Devis Echandía en su obra TEORÍA GENERAL DE LA PRUEBA JUDICIAL, Edit. Zavalia Buenos Aires 1981 Tomo I página 336 las máximas de la experiencia se refiere a “un criterio objetivo, interpersonal o social […] que son patrimonio del grupo social [.] de la psicología, de la física y de otras ciencias experimentales”
La tercera directriz, relativo a la ciencia o “conocimiento científico”, refiere a los saberes técnicos, que han sido respaldados por el mundo científico, a ello podemos añadir como ejemplo: que la prueba del ADN, es única para definir la filiación de una persona, por lo tanto irrefutable, ese es el carácter del conocimiento científico.
El segundo supuesto refiere al -error de hecho-, el mismo es considerado como el yerro de la absorción probatoria, lo que implica que el operador judicial ha confundido, equivocado o ha asimilado erróneamente un medio de prueba que lo plasma en su resolución, y al verificar la conclusión o absorción efectuado por el Juez, ésta conclusión difiere del medio probatorio, o del contenido del medio probatorio, entre esta modalidad de error de hecho la doctrina colombiana ha sido diversa en cuanto a su calificación, sin embargo de ello este Tribunal asumirá las modalidades siguientes:
Error de hecho por preterición, esta modalidad se presenta cuando el Juez omite apreciar una o varias pruebas introducidas válidamente al expediente, para que sea considerada como un yerro por preterición, la prueba debe ser contundente o determinante (debe ser catalogada como esencial y decisiva para el fondo de la controversia), lo que quiere decir que dicho medio de prueba, de ser considerado pueda buscar una modificación a la motivación fáctica o como los jueces lo señalan a los hechos probados o hechos no probados; resulta ser de exigencia que el medio no considerado por el que se acusa error de hecho por preterición, debe ser una prueba contundente que puede confrontar, rebatir, substraer o confrontar los elementos de prueba que sirvieron al Juez para tomar su decisión de fondo; por ejemplo, cuando se debate un mejor derecho de propiedad, la prueba contundente se encuentra en los registros de propiedad de los contendientes y la ubicación de las propiedades descritas en los títulos; sobre esa base nada podrá decirse sobre una fotografía y el acusar que el Juez no tomó en cuenta una fotografía no significará que el Juez haya incurrido en error de hecho por preterición, pues el Juez está obligado a valorar solo la prueba esencial y decisiva, sobre esa base anunciado dicho error la parte contraria en ejercicio de su derecho a la defensa se encuentra con el deber de manifestarse sobre dicho medio probatorio catalogado de preterición.
Error de hecho por suposición, este tipo de error se genera cuando el Juez considera existente un medio de prueba que no se encuentra en el expediente o da por probado un hecho sin soporte probatorio (sin que exista un medio de prueba que sustente dicha conclusión), así cuando se recurre de casación se deberá identificar el medio de prueba que el Juez alude en su Resolución la cual sería ausente en el proceso, de igual forma se deberá identificar qué hechos, son las que el Juez hubiera dado por concluidos si respaldo probatorio, esas suposiciones como el anterior error, deben ser de magnitud de tal manera que rectificando ese error la decisión en el fondo podría llegar a variar en forma total o en forma parcial, sobre dicho error, también la parte contraria en defensa de la resolución que le fue favorable debe señalar donde se encuentra en medio probatorio, o en qué soporte probatorio el Juez arribó de haberse probado un hecho.
Error de hecho por distorsión o alteración del contenido de la prueba, este tipo de error se manifiesta, cuando el Juez le da una interpretación contraria al medio de prueba descrito, esto quiere decir que se produce un desacierto en la contemplación objetiva de la prueba, lo que genera que el Juez haya considerado los hechos o sucesos, en forma diferente respecto al contenido real del medio probatorio analizado; este tipo de error se presenta cuando el Juez adiciona algo al medio de prueba; por ejemplo la suma de un recibo diga Bs. 5.000, y el Juez lo tomado en cuenta como Bs 50.000, que influye en el debate de las pretensiones; también se da cuando se mutila el medio de prueba, por ejemplo en una compraventa figura como adquiriente X quien suscribe el contrato, firma el contrato, paga el precio de la venta, recibe la cosa vendida, y se considera a éste como el comprador, ese puede ser un acierto, pero se considerará como cercenamiento o mutilación cuando en alguna de las cláusulas del contrato, se haya indicado que la compra es en favor de Z, y el Juez no considera dicho aspecto, que tiene amplia relevancia para la decisión de la causa, estas tergiversaciones deben ser relevantes para la determinación del decisorio, este tipo de error también debe ser contrastado con la conclusión fáctica de la Sentencia (hechos probados o no probados) y la trascendencia del error cuya estimación pueda modificar total o parcialmente el fallo recurrido.
2.- En el sub lite, el recurso de casación de fs. 586 a 587 señala que fuera en el fondo y en la forma, sin embargo de ello en la petición recursiva solicita se case el Auto de Vista, sin haber diferenciado cuales de sus argumentos resultarían ser de forma y cuales de fondo, por lo que al no existir una pretensión de anulación de obrados, este tribunal estima que el recurso tan solo es en el fondo.
El recurso en estudio inicialmente señala que el Ad quem se apartaría de la normativa vigente y no se realiza una derivación de los antecedentes de otorgación del crédito, y el mismo adolece de omisiones y desaciertos de gravedad, esa exposición no llega a constituir una infracción que pueda fundar alguno de lo supuestos contenidos en el art. 253 del Código de Procedimiento Civil.
Luego en el recurso de casación se señala que el Auto de Vista contendría violaciones a la ley, interpretación errónea e indebida en lo que concierne al capítulo II de la representación, sin especificar a qué se refiere con dicha acusación; lo propio ocurre cuando acusa errores conceptuales de hecho y derecho, y cuando denuncia “vicios de nulidad en el fondo” y haberse hecho uso del proceso ordinario en el plazo que señala el art. 28 de la Ley Nº 1760, esa argumentación es completamente ininteligible cuando el vicio procesal siempre radica en la forma procesal, no siendo suficiente ni preciso que el párrafo segundo de la foja 586 haya señalado que la demandante no ha cumplido con los mencionados artículos.
Posteriormente señala que las normas violadas con el capítulo VI del Procedimiento Civil, en lo que corresponde a pruebas, en las que acusa que la prueba testifical no fue producida oportunamente y que la actora no asistió a la confesión provocada, y lo que se valora es el informe pericial presentado fuera de plazo, luego menciona no haberse cumplido con los arts. 430, 435, 436 y siguientes del Código de procederes; esas no son acusaciones sobre las que se debió formular un recurso de casación, al no haberse especificado que tipo de infracción es la que se trata de explicar, exposición que resulta ser ininteligible.
En lo que corresponde a que previo al proceso, se debió requerir el cumplimiento del art. 1289 del Código Civil, respecto a la mencionada infracción no fue descrita en el recurso de apelación de fs. 559 a 562, en los términos expuestos.
Estos argumentos no constituyen acusación y/o infracciones conforme a la regla contenida en el art. 258 num. 2 del Código de Procedimiento Civil, que a la letra dice: “Deberá citar en términos claros, concretos y precisos la sentencia o auto del que se recurriere, su folio dentro del expediente la ley o leyes violadas o aplicadas falsa o erróneamente, y especificar en qué consiste la violación, falsedad o error, ya se trate de recurso de casación en el fondo, en la forma, o ambos. Estas especificaciones deberán hacerse precisamente en el recurso y no fundarse en memoriales o escritos anteriores ni suplirse posteriormente...”¸ los argumentos descritos en el recurso de fs. 586 a 587 no reúnen la técnica recursiva al no haberse identificado con especificación una infracción, en que consiste la infracción y como debía ser saneada la supuesta infracción, por lo que advierte no haberse cumplido con la exigencia que señala la norma de referencia por lo que corresponde dictaminar su improcedencia.
Por lo expuesto corresponde emitir fallo conforme al art. 271 num. 1) del Código de Procedimiento Civil.
POR TANTO: La Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el art. 42 parágrafo I num. 1) de la Ley Nº 025 y arts. 271 num. 1) y 272 num. 2) con relación al art. 258 del Código de Procedimiento Civil declara IMPROCEDENTE el recurso de casación de 586 a 587, interpuesto por Alex Justiniano Schwarm y Ramón Darío Ibáñez Calderón en representación de Financiera de Desarrollo de Santa Cruz SAM (FINDESA SAM en liquidación), contra el Auto de Vista Nº 197/2013 de 15 de noviembre de 2013. Con costas.
Se recomienda al Ad quem, efectuar el control de su personal subalterno, en vista de que las diligencias de notificación de diversos actuados generados con posterioridad a la emisión de Auto de Vista, fueron demorados injustificadamente.

References: Resolución 
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