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Timestamp: 2017-10-19 00:09:00+00:00

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(De la obra Historia de la Literatura en la Región de Ocaña. Bogotá, 2009)
Ensayista, crítico, periodista, político y académico. Nació en Convención el 21 de octubre de 1913 y murió en Bogotá el 19 de julio de 1988.
DOCUMENTOS, INTERVENCIONES Y BIBLIOGRAFÍA PUBLICADAS CON MOTIVO DEL FALLECIMIENTO DEL DOCTOR LUCIO PABÓN NÚÑEZ
THESAURUS. Tomo XLIII. Núms. 2 y 3 (1988). Lucio Pabón Núñez (1913-1988)
El 19 de julio de 1988 falleció en Bogotá el Dr. Lucio Pabón Núñez, ilustre escritor, jurisconsulto, político y académico colombiano. Había nacido en Convención, departamento de Norte de Santander, el 21 de octubre de 1913. Fue Miembro Honorario del Instituto Caro y Cuervo y por varios años formó parte de su Junta Directiva.
Colaboró en Noticias Culturales y en Thesaurus. Digno discípulo del R. P. Félix Restrepo, en la restaurada Universidad Javeriana de Bogotá, D. Lucio Pabón Núñez sirvió a la patria con su pensamiento, con su acción, con su actividad literaria; fue parlamentario, gobernador, ministro, diplomático, promotor del progreso y de la cultura nacionales.
Fue miembro de número de la Academia Colombiana, correspondiente de la Real Academia Española, miembro de número de la Academia Colombiana de Historia y de
Bolívar, alfarero de repúblicas; Bolívar, hombre de las constituciones; El pensamiento político del Libertador, y Bolívar regresa a España son las obras que aportan mayor testimonio de la nobleza y la coherencia con que el Dr. Pabón Núñez estudió y enseñó la obra del Padre de la Patria.
Como ofrenda imperecedera a su región natal, D. Lucio Pabón Núñez fundó la Biblioteca de Autores Ocañeros — publicada en la Imprenta Patriótica del Instituto Caro y Cuervo—, consagrada a la historia, la poesía, la crítica, las artes y las letras de la provincia que hospedó a los representantes de la naciente República de Colombia que asistieron a la Convención de Ocaña. El Dr. Pabón Núñez dirigió la mencionada Biblioteca en asocio de Jorge Pacheco Quintero, y quiso confiarla al cuidado editorial del Instituto. De ella se han publicado veinte volúmenes. El temo 21 será una nueva edición de El pensamiento político del Libertador que el Dr. Pabón dejó lista para esta
Su sentido de la historiografía lo llevó a crear el Instituto Colombiano de Estudios Históricos —lamentablemente no continuado al retiro del Dr. Pabón Núñez del gobierno—, que estaba llamado a la exaltación de nuestro pasado nacional y de manera especial a la formación de jóvenes investigadores que prestaran su colaboración científica a las universidades, academias y centros de historia.
Conocía las letras españolas, y a los clásicos castellanos dedicó especiales horas de fructíferas tareas. Del Quijote y de la Mancha, Por la Mancha de Cervantes y Quevedo y Tres meditaciones sobre Fray Luis de León, aparecido éste en Thesaurus, son ensayos que ahondan en campos de nuestra historia literaria, junto con Caro, poeta de la je, de la patria y del hogar, y otros prólogos en que presentaba a algunos de los autores de la literatura colombiana.
El Dr. Pabón Núñez fue siempre amigo, animador, protector y cooperador del Instituto Caro y Cuervo. En su calidad de director de las páginas literarias de El Siglo dio acogida a los escritos de los investigadores del Instituto y elogió y difundió las obras de éste. Asimismo impulsó las tareas y publicaciones del Instituto durante el tiempo en que desempeñó el cargo de Ministro de Educación Nacional.
Como integrante del Congreso de la República estimuló la actividad del Instituto, tanto en la Cámara como en el Senado, corporaciones en las cuales presentó varios proyectos de leyes relacionados con nuestra institución, que fueron aprobadas; ejerció constante vigilancia sobre las partidas asignadas al Instituto en el Presupuesto Nacional y obtuvo
la concesión de auxilios fiscales para algunos proyectos del Instituto.
La mayor contribución económica al desarrollo de nuestra entidad fue la cuantiosa asignación que, cuando era Ministro de Gobierno, quiso que fuera destinada al Instituto, con la cual fue adquirida la Hacienda de Yerbabuena y se adelantaron las edificaciones de la sede del Instituto, hoy monumento nacional.
Aun de mayor trascendencia fue su participación, desde la mencionada cartera ministerial, en la expedición del Decreto Ley 1993 de 1954, orgánico del Caro y Cuervo, por el cual éste adquirió la categoría de organismo descentralizado, con personería jurídica, autonomía, capacidad patrimonial y facultad para establecer relaciones y convenios con entidades y organismos nacionales e internacionales.
Su recia personalidad, la firmeza de sus ejecutorias, su profunda fe católica, su patriotismo y su vida ejemplar le permitieron al Dr. Lucio Pabón Núñez realizar un trascendental aporte a la cultura, al desarrollo y a la grandeza de Colombia.
El Instituto Caro y Cuervo expresó su sentimiento de pesar por el fallecimiento del Dr. Lucio Pabón Núñez mediante los siguientes documentos:
RESOLUCIÓN NÚMERO 10336 DE 1988
por la cual se lamenta el fallecimiento del doctor Lucio Pabón Núñez.
EL DIRECTOR PROFESOR DEL INSTITUTO CARO Y CUERVO
Que el día de hoy falleció en la ciudad de Bogotá el doctor Lucio Pabón Núñez, Miembro Honorario y Miembro de la Junta Directiva del Instituto Caro y Cuervo;
Que el doctor Pabón Núñez fue promotor destacado en la reorganización
del Instituto como ente descentralizado, gestión plasmada en el Decreto Ley 1993
Que el doctor Pabón Núñez perteneció a importantes instituciones como la Academia Colombiana de la Lengua, la Academia de Historia, la Academia de Historia de Ocaña;
Que el doctor Pabón Núñez consagró su vida a la patria y al fomento de las letras colombianas mediante la publicación de numerosas y selectas obras, la fundación de la Biblioteca de Autores Ocañeros, la formulación de brillantes tesis y, en general, a través de sus valiosos estudios literarios e históricos;
Que el doctor Pabón Núñez prestó invaluables servicios al país como Senador de la República durante más de veinte años;
Que por su talento, brillantez y amplios conocimientos fue convocado por el Gobierno Nacional para desempeñar cargos de alta responsabilidad como Ministro de Gobierno, Ministro de Educación Nacional, Embajador y Miembro de delegaciones colombianas al exterior;
Que sobresalió como ciudadano y como ejemplar jefe de familia por su rectitud y por la práctica de sus singulares virtudes,
ARTÍCULO PRIMERO. — Lamentar profundamente el fallecimiento de tan ilustre personaje y señalar su vida y su obra como modelo de dignidad y consagración al servicio de los colombianos.
ARTÍCULO SECUNDO. — Presentar a su distinguida familia la más sentida condolencia de las Directivas del Instituto y de todos sus colaboradores.
ARTÍCULO TERCERO. — Ordenar la colocación de un retrato del ilustre ciudadano en la sede del Instituto Caro y Cuervo en Yerbabucna.
ARTÍCULO CUARTO. — Copia de la presente resolución será enviada a sus familiares, a la Academia Colombiana de la Lengua, a la Academia de Historia y a la Academia de Historia de Ocaña en nota de estilo.
Dada en Bogotá, a los 19 días del mes de julio de 1988.
EL DIRECTOR PROFESOR DEL INSTITUTO CARO V CUERVO,
EL SECRETARIO, ENCARGADO,
CARLOS JULIO LUQUE CAGUA
ACUERDO NÚMERO 588 DE 1988
por el cual se honra la memoria del doctor Lucio Pabón Núñez.
LA JUNTA DIRECTIVA DEL INSTITUTO CARO Y CUERVO
Que el día 19 de julio de 1988 falleció en esta ciudad de Bogotá el doctor Lucio Pabón Núñez, Miembro Honorario del Instituto Caro y Cuervo y Miembro de la Junta Directiva;
Que durante su larga vida pública el doctor Pabón Núñez se destacó en el panorama de las letras colombianas como dueño de una prosa castigada y culta y autor de varios libros en los cuales se reflejan sus vastos conocimientos y su seria formación humanística;
Que el doctor Lucio Pabón Núñez fue Miembro de Número de la Academia Colombiana de la Lengua, de la Academia Colombiana de Historia y de otras corporaciones doctas, nacionales y extranjeras;
Que, en su quehacer político, el doctor Pabón Núñez, descolló con brillo como Representante y Senador de la República en varias legislaturas;
Que asimismo, el doctor Lucio Pabón Núñez, al servicio del Estado, ocupó los Ministerios de Educación Nacional, de Guerra y de Gobierno y representó a la Nación como Jefe de varias Misiones Diplomáticas;
Que el doctor Pabón Núñez demostró siempre una especial predilección por el Instituto, su finalidad y sus obras;
Que el doctor Lucio Pabón Núñez fue uno de los promotores de la organización de) Instituto como establecimiento público descentralizado, mediante el Decreto Ley 1993 de 1954;
Que, en su carácter de Ministro del Despacho, el doctor Pabón Núñez fue factor decisivo en el logro de la destinación de una partida extraordinaria para la adquisición de la histórica casa de la Hacienda Yerbabucna con el objeto de que allí se edificara la sede principal del Instituto;
Que promovió la Biblioteca de Autores Ocañeros, editada por el Instituto Caro y Cuervo en asocio de la Escuela de Bellas Artes de Ocaña, Biblioteca que dirigió intelectualmente y patrocinó económicamente mediante la destinación de partidas especiales en el Presupuesto Nacional, y de donaciones privadas;
Que, al tener conocimiento del deceso del doctor Lucio Pabón Núñez, el Director Profesor del Instituto lo deploró por medio de la Resolución Número 0.336 de 19 de julio de 1988 y ordenó en la misma providencia la colocación de un retrato del ilustre personaje, que perpetúe su memoria, en la sede de Yerbabuena,
ARTÍCULO PRIMERO. — Honrar la memoria del doctor Lucio PABÓN NÚÑEZ y ratificar la decisión del Director Profesor de colocar un retrato del ilustre hombre público y benefactor del Instituto en la Galena de Yerbabuena.
ARTÍCULO SECUNDO. — El texto del presente Acuerdo, en nota de estilo, se hará llegar a la familia del doctor PABÓN NÚÑEZ y a las Academias Colombianas de la Lengua y de la Historia.
Dado en Bogotá, a los 29 dias de noviembre de 1988.
LA PRESIDENTE DE LA JUNTA DIRECTIVA DEL INSTITUTO CARO y CUERVO,
Asesora del Ministro de Educación Nacional
EXEQUIAS DEL DOCTOR LUCIO PABÓN NÚÑEZ
Las exequias del Dr. Lucio Pabón Núñez se oficiaron en Bogotá el 20 de julio de 1988 en la iglesia de Cristo Rey. En ellas llevaron la palabra el señor obispo de la diócesis de Ocaña —comarca natal del Dr. Pabón Núñez—, el subdirector de la Academia Colombiana de la Lengua P. Manuel Briceño Jáuregui S. I. y el Dr. Antonio Cacua Prada, miembro de número de la Academia Colombiana de Historia. A continuación presentamos estas oraciones fúnebres.
El Excmo. Sr. Ignacio Gómez Aristizábal, obispo de Ocaña, leyó esta homilía:
«He peleado la buena batalla, he concluido la carrera, me he mantenido fiel. Solo me resta recibir la corona que me dará el justo Juez» (II TIMOTEO
La personalidad vigorosa del doctor Lucio Pabón Núñez, la figura más grande en el campo de las letras que ha dado la provincia de Ocaña en su cuatricentenaria historia, después de José Eusebio Caro, descansa en la Paz del Señor.
Este bastión insigne de las tierras Hacahtamas, gloria del departamento de Norte de Santander, con méritos bien reconocidos a lo largo y ancho del país y más allá de las fronteras colombianas, nos da hoy su última despedida, para ir a la Patria celeste y recibir su merecida recompensa.
Muchos cantarán las glorias de su vasta y envidiable cultura como historiador, filólogo, literato y político. Pero nosotros en el seno de esta asamblea litúrgica, en la que tenemos el encuentro más intenso y cercano con nuestro Dios, que pueda darse, cantaremos su religiosidad, su eclesialidad y su catolicidad.
Su religiosidad cristiana, porque tenía conciencia muy clara de la presencia del Espíritu Santo en la interioridad de su ser, que le dinamizaba y le impulsaba cada día hacia acciones más perfectas ante Dios y ante los hombres. Sabía corresponder a los impulsos de la gracia para producir frutos de exquisito humanismo.
¿Quién de nosotros podrá negar que vivió más para los demás que para sí mismo? ¿y que valoró mucho más el ser que el tener?
Paradójicamente murió pobre y rico.
Pobre en bienes materiales, los que nunca codició, porque vio en ellos, no una razón de fin, sino de medio: por el gran aprecio que tuvo por los bienes de orden superior, porque comprendió claramente que el dinero en exceso obnubila la mente y endurece el corazón y que al hombre le basta el pan de cada día; y porque para sus acciones de política partidista no necesitaba ganarse la voluntad de sus electores con recursos materiales, ya que sus valores intrínsecos conquistaban las adhesiones.
Muere rico, sí, en la posesión de un extenso y profundo patrimonio cultural, consignado afortunadamente en un gran número de libros y revistas que han alimentado y alimentarán las mentes de numerosas generaciones presentes y futuras.
Rico en un acervo de virtudes cristianas, fruto de la acción del Espíritu Santo que habitaba en su corazón, y de su generosa correspondencia a la gracia divina.
¿Quién de nosotros no constató el gran gobierno y dominio del sí mismo que siempre lo caracterizó? ¿La bondad exquisita para acoger a cuantos a él se acercaban? ¿La honradez espiritual, moral y cultural con fuertes repercusiones en su vida externa?
La fidelidad de su vida conyugal, que hoy se puede considerar como virtud heroica, pero tan rica en recompensas terrestres y celestes.
La entrega incondicional al servicio de su amadísima esposa y a la educación de sus hijos, a los que amaba entrañablemente.
¿Quién de nosotros no recordará sus esfuerzos constantes para hacer llegar los servicios del Estado a su provincia, a su departamento y a su país?
¿Y sobre todo, su accésit y su disciplina para cultivarse intelectual, moral y religiosamente hasta alcanzar metas insospechadas?
Su eclesialidad y catolicidad, porque siempre fue un convencido de que la Iglesia es el instrumento instituido por Jesucristo para que Dios y hombre se encuentren y abracen en la expresión de un amor infinito; su eclesialidad y catolicidad se ejercitaban en la búsqueda frecuente de los Santos Sacramentos para recibir la corriente de la vida divina que Jesucristo quiere comunicar; y porque siempre profesó gran afecto a los que han sido puestos por Dios para pastorear y dirigir la Iglesia.
Fue el doctor Lucio Pabón Núñez ponente en el Senado, en 1973, del Proyecto de Ley, aprobatorio del concordato del mismo año, tanto en la comisión segunda, como en el Senado en pleno.
El Obispo de la Diócesis de Ocaña se goza en presentarlo como un alto exponente de la vida cristiana; como un modelo para las presentes y futuras generaciones, como un ejemplo insigne de amor y de sacrificio por la Iglesia.
El Espíritu Santo que modeló al doctor Lucio, es el mismo Espíritu que acompañó a Jesús a lo largo de su vida.
Los despojos mortales del doctor Lucio permanecen acá en Bogotá, y ojalá, después de su exhumación, sean trasladados a Ocaña, la tierra que lo considera como patrimonio propio; pero su alma va a los brazos de Dios Padre, en espera de la resurrección de su carne que será revestida de gloria y de inmortalidad.
Este es el destino y la meta de quienes viven en la fe, en la esperanza y en el amor.
Oh Padre celestial: la comunidad cristiana, representada aquí por los familiares y amigos y coterráneos del doctor Lucio, ofrenda esta vida madura para el cielo.
Que la Santísima Virgen, a quien tanto amó, sea su eterna compañía.
Y que nosotros, los que seguimos luchando en el seno de esta Patria convulsionada, tengamos la inmensa alegría de acompañarle en el cielo, cantando las glorias divinas y gozando de la luz que no tiene ocaso y de la felicidad que no tiene fin.
El R. P. Manuel Briceño Jáuregui, Subdirector de la Academia Colombiana y Jefe del Departamento de Filología Clásica del Instituto Caro y Cuervo, presentó este testimonio:
¡La Academia Colombiana de la Lengua está presente!
Ha fallecido un hombre de lucha, que se batió en medio de incomprensiones lancinantes, de ofensivas poderosas, de adversidades múltiples, de bien logradas victorias y de realizaciones culturales a granel.
A Lucio PABÓN NÚÑEZ las dificultades le sirvieron de acicate para la acción y para erguirse con dignidad, gracias al espíritu caballeroso y a la hidalguía propia de las gentes de su raza.
Una prolongada, lastimosa enfermedad, minó su reciedumbre. Este cadáver rígido está diciéndonos a gritos que por ley de la vida, por voluntad de Dios mejor diría, había hasta ayer permanecido vivo en su lecho de enfermo días y horas, que se hicieron meses interminables, aguardando a la hermana Muerte, como la llamara el 'Poverello'.
Cómo PABÓN NÚÑEZ miraría con nostalgia, en sus momentos tranquilos, antes de la postrera enfermedad, transformada en infecunda su incansable pluma de prosa cristalina y estética, embotada la claridad de su pensamiento, paralizada su palabra que unas veces, en épocas pasadas, lucía con cadencia oratoria en el parlamento colombiano, otras veces era docta en la cátedra como humanista convencido, otras acerada en el periodismo, otras finalmente erudita en los ensayos, en la crítica literaria, en los libros, en especial en los consagrados al Padre de la Patria.
En sus horas de lucidez vería estática su actividad otrora infatigable cuando en días mejores iniciaba la Biblioteca de Autores Colombianos, la Biblioteca de Autores Ocañeros, la Revista Bolívar, las Hojas de Cultura Popular Colombiana, la reedición de obras agotadas y otras antiguas de historia y sociología; cuando daba brío a la educación campesina, a la enseñanza industrial, a la Orquesta Sinfónica Nacional y a tantas empresas culturales que le merecen su reconocimiento y gratitud.
En las paredes de su casa penden aún, como recuerdo, aquellos diplomas ganados en franca lid: el de Bachiller de San Bartolomé, el de Doctor en Ciencias Económicas y Jurídicas por la Universidad Javeriana, las no pocas distinciones académicas, las condecoraciones nacionales y extranjeras.
Cómo rememoraría PABÓN NÚÑEZ, con legítimo orgullo patrio, su carrera diplomática en Portugal y en Argentina, su sillón de Numerario en la Academia de la Lengua y en la d: Historia, sus curules en la Cámara, en el Senado, en la Asamblea de su Departamento, las desveladas tribulaciones durante su gobernación en el Norte de Santander, su labor en los Ministerios de Educación, de Guerra, de Gobierno y sus logros políticos...
|Cuánta diligencia en un breve espacio de tiempo!
Desde la infancia PABÓN NÚÑEZ se enfrentó a la vida, pues murió su padre cuando el hijo contaba apenas catorce años. Desde adolescente se ejercitó en las letras, en medio de la escasez y de la tenacidad que no lo abandonó jamás.
Hoy, humanamente hablando, PABÓN NÚÑEZ se ha adormecido para siempre.
Mas por la fe sabemos que en los brazos de Dios su alma habrá de gozar de la felicidad perpetua de los escogidos. La santa Iglesia con su bendición lo acompañó hasta el postrimer instante.
En esta despedida dolorosa tenían que estar presentes la Academia Colombiana de la Lengua y de la Historia e igualmente el Instituto Caro y Cuervo, lo mismo que numerosos amigos. Todos hemos venido a acompañar con la amistad a los apreciados hijos y hermanos y nietos y demás familiares en estos momentos de aflicción, y a traerles una palabra de consuelo y de esperanza, deseando que el Juez misericordioso reciba al Dr. Lucio PABÓN NÚÑEZ y le conceda disfrutar de la eterna bienaventuranza.
En nombre de la Academia Colombiana de Historia, el Dr. Antonio Cacua Prada pronunció las siguientes palabras:
«Pensemos en los muertos, en los muertos queridos cuya imagen llevamos con piedad en el pecho; que se fueron tan solos y que yacen dormidos en las frías penumbras de su túmulo estrecho».
Nuevamente la muerte nos congrega en torno de un amigo entrañable, el académico doctor Lucio PABÓN NÚÑEZ. Quiso la mesa directiva de la Academia Colombiana de Historia que, como llevé su nombre a la augusta corporación, sea su vocero en esta despedida.
Conocí al Dr. Lucio Pabón Núñez en la década del año cuarenta cuando dirigía las más bellas páginas literarias que se han editado en Colombia, en el diario El Siglo. Desde entonces, hasta ahora, lo vi y lo oí en el parlamento, en debates de memorable recordación, en las academias y en los consejos directivos.
El Dr. Pabón Núñez fue un creyente, un hombre de gobierno, un humanista.
Nació el 21 de octubre de 1913 en el municipio de San José de Convención, fundado por el ilustrísimo obispo de Sama Mana, Monseñor José María Esteves Cote, en 1829, y que tomó su nombre en memoria de la "Gran Convención" de Ocaña. Allí aprendió su devoción por la patria, por la historia y por el Libertador.
Estudió en el Colegio José Eusebio Caro de Ocaña, en el de San Bartolomé de Bogotá, y en la Universidad Javeriana, donde cultivó especial afecto por el Padre Félix Restrepo S. I. La política y el periodismo lo cautivaron desde los años de estudiante.
Varias fueron las publicaciones que dirigió y numerosos los periódicos y revistas en que colaboró.
Se desempeñó como diputado a la Asamblea del Norte de Santander y gobernador de la misma comarca, y como representante a la Cámara y Senador de la República por varios períodos. Ministro plenipotenciario en Portugal y Embajador en la Argentina. Ocupó el ministerio de Educación, donde adelantó encomiable labor, y, posteriormente, el de Guerra. El 13 de junio de 1953 estuvo a punto de ser el presidente de Colombia y en el nuevo régimen ocupó por tres años [1953-1956] la cartera de Gobierno.
Miembro de número de la Academia Colombiana de Historia, de la Academia Colombiana de la Lengua, de la Academia de Historia de Norte de Santander, de la Academia Caro, del Centro de Historia de Ocaña y de numerosas instituciones culturales nacionales y extranjeras, contribuyó en forma entusiasta a su desarrollo y a sus fines.
Escritor castizo y fecundo, y profundo crítico literario, publicó numerosos libros, entre los cuales sobresalen:
La Indivisión del poder público, Quevedo político de la oposición, Muestras folclóricas de Norte de Santander, Por la Mancha de Cervantes y Quevedo, La linterna y el buho, Del Quijote y de la Mancha, Palas Atenea: poetas, humanistas y políticos, El pensamiento político del Libertador y la selecta y bella colección de Autores Ocañeros, elaborada con gran gusto y dedicación por intermedio del Instituto Caro y Cuervo, del que fuera miembro honorario, que recoge 19 títulos —el último: Bolívar, alfarero de repúblicos — que sirven de ejemplo de cuanto se puede hacer por la nativa tierra cuando se le siente y se le ama #.
Hace nueve años, cuando se editó la Monografía de Convención, dirigió al Dr. Francisco Sánchez Arévalo, unas letras donde le anotó: "Dios, al darme esta larga enfermedad de crisol para un espíritu cristiano, me ha privado — alabado sea Él siempre— de escribir la página que deseaba, de alabanza, y estímulo, y vaticinio, sobre mi cara tierra natal".
El Dr. Pabón Núñez fue también un auténtico maestro. Varias Universidades lo contaron entre sus profesores, directivos y rectores.
En los últimos años, hasta cuando la enfermedad lo postró, estuvo en el Consejo Directivo del Instituto Universitario de Historia de Colombia, porque si había algo que le afligía era precisamente la falta de la enseñanza de la historia patria en el bachillerato.
Su devota admiración por el Padre de la Patria la concretó en la creación de la Cátedra Bolivariana, crítica y análisis del pensamiento de nuestro Libertador.
Son numerosos los trabajos inéditos que quedan de su labor intelectual, lo mismo que sus "Memorias", a las cuales dedicó sus últimos años.
• Cuando estaba en preparación esta entrega de Thesaurus, apareció el núm. 20 de la colección de Autores Ocañeros con el título Ensayistas. (N. de la R.).
El Dr. Lucio Pabón Núñez actuó siempre como un hombre integral, y rindió un culto especial a la amistad. Supo cumplir su vocación de ser, al servir denodadamente a su terruño, a su fe, a su credo y a su patria.
«Lucio Pabón Núñez, digámoslo de una vez — afirmó Monseñor Rafael Gómez Hoyos al dar respuesta al discurso de posesión como numerario en la Academia Colombiana de Historia—, ha esculpido a golpes de cincel su propia estatua, realizando con esfuerzo y tesón ejemplares, el proyecto existencial que se había propuesto, y creando su propia circunstancia, como quería don José Ortega y Gasset ».
El Dr. Pabón Núñez pudo decir como el precursor don Antonio Nariño:
"Amé a mi patria; cuánto fue ese amor, lo dirá algún día la historia. No tengo que dejar a mis hijos sino mi recuerdo; a mi patria le dejo mis cenizas".
Cuánto más quisiéramos decir de este noble señor, académico y amigo. Después de evocar el amor de su vida —doña Lucila Gaitán Aldana de Pabón Núñez, quien le precedió en este viaje pero con quien ya se encuentra reunido —, les expresamos a sus hijas María Mercedes, Ana Lucía, Teresa, Marta Lucila, y a Lucio Antonio, a sus hermanos Ciro y Carmen Pabón Núñez y demás familiares, nuestro infinito pesar y nuestro sentimiento de solidaridad.
Ahora, que sea la inspiración del poeta Rafael Ortiz González quien selle mis palabras:
«Delante de esta urna cineraria
debemos consagrar nuestro mensaje
a quien fuera un hombre de coraje
y un alma tormentosa y solitaria.
A quien tuvo la frase lapidaria
y la palabra de marfil y encaje
y se fue, con el último celaje
de la tarde, una noche funeraria.
Mas ¿qué decir delante de esta urna
breve en que está su sombra taciturna
y su verbo de estirpe milenaria?
Arda solo un silencio de madera
digámosle en silencio una plegaria».
En los Jardines del Recuerdo llevaron la palabra los oradores Julio Barón Ortega y Euclides Jaime González quienes en nombre de todos los amigos de Colombia, especialmente de Boyacá y Santander del Norte, despidieron para siempre al patriota y jefe incomparable.
A continuación reproducimos los acuerdos aprobados por algunas
corporaciones doctas:
ACUERDO NÚMERO 3 DE 1988
Que el martes 19 de julio, entregó su alma al Creador en la ciudad de Bogotá su eminente individuo de número de la Corporación don Lucio Pabón Núñez;
Que el ilustre fallecido sirvió a su patria con amor y dedicación desde los Ministerios de Gobierno, de Educación y de Guerra, al igual que como diplomático, diputado de su comarca, representante y senador de la República y que desde estos cargos favoreció de modo excepcional a la cultura colombiana y a las letras como pueden atestiguarlo el Instituto Caro y Cuervo y nuestra Corporación, las Bibliotecas de Autores Colombianos y de Autores Ocañeros y el impulso que dio en el Ministerio de la Cultura a todos los niveles de la enseñanza;
Que don Lucio Pabón Núñez desde temprana edad fue un afortunado artífice del oficio e escribir ya como periodista, ora como ensayista, bien como historiador y folclorista, cuya obra se caracteriza por lo hondo del pensamiento, la seria información, el primor del estilo y la riqueza del lenguaje de tan asiduo lector de nuestros clásicos;
Que entre sus producciones se destacan algunos libros que colocan al hijo de la provincia de Ocaña entre nuestros escritores eximios, tales como Quevedo político de la oposición, Del Quijote y de la Mancha, El pensamiento político del libertador, La linterna y el búho, Por la Mancha de Cervantes y Quevedo y Prosas familiares;
Que, como político, batalló valientemente en favor de sus ideas buscando
siempre el bien común y no el medro personal, sencillo y humilde en la prosperidad
y con fortaleza cristiana cuando la fortuna le fue adversa;
Que como ciudadano, fue esposo y padre ejemplar, amigo sincero, cristiano
convencido y patriota fervoroso;
Que el deceso de don Lucio Pabón Núñez significa un motivo de duelo para la patria y para las letras.
PRIMERO. — Registrar con profundo sentimiento de condolencia el fallecimiento de don Lucio Pabón Núñez, cuyo nombre enalteció a la Academia Colombiana durante muchos años;
SEGUNDO. — Presentar su existencia como ejemplo de superación, de consagración
al quehacer literario y de fecunda actividad en todos los campos en que le tocó intervenir;
TERCERO. — Manifestar por medio de este Acuerdo el pésame de la Corporación a su distinguida familia lo mismo que a la Gobernación de Norte de Santander, al Instituto Caro y Cuervo y a la Academia Colombiana de Historia.
a) Que el académico numerario señor doctor Lucio PABÓN NÚÑEZ falleció en esta ciudad el día 19 de julio de 1988;
b) Que el doctor Pabón Núñez honró a Colombia como destacado hombre público en el ejercicio pulcro y decoroso de altas posiciones del Estado, tales como Gobernador del Departamento de Norte de Santander, Ministro del Despacho en las Carteras de Gobierno, Guerra y Educación, Representante y Senador de la República y Embajador ante los Gobiernos de Argentina y Portugal;
c) Que desde tan eminentes posiciones el doctor Pabón Núñez ejerció un noble mecenazgo intelectual e impulsó empresas de cultura no sólo en su Departamento, sino también a nivel nacional, entre las cuales descuellan el generoso patrocinio que otorgó a la ACADEMIA COLOMBIANA DE LA LENGUA, a la SOCIEDAD BOLIVARIANA DE COLOMBIA, al INSTITUTO CARO Y CUERVO y a otras entidades culturales;
d) Que en su calidad de Ministro de Educación Nacional reforzó la enseñanza de la Historia en todos los grados, creó la Cátedra Bolivariana, fomentó los estudios históricos, propició la formación de investigadores de acuerdo con los métodos modernos y auspició múltiples publicaciones en este campo;
e) Que como ágil, veraz y ameno cultor de la Historia Patria, el académico Pabón Núñez dejó obras de singular valía, que constituyen aporte excepcional al mejor conocimiento del acontecer histórico nacional;
f) Que su profusa obra literaria e histórica rebasó los lindes patrios y le hizo acreedor a significativas distinciones académicas de respetables instituciones del extranjero;
g) Que desempeñó con singular competencia la cátedra universitaria en respetables centros docentes y ejerció la Rectoría de la Universidad la Gran Colombia;
Artículo 1° — Lamentar, una vez más, la sensible desaparición del doctor Lucio PABÓN NÚÑEZ, Académico de Número de esta Corporación.
Artículo 2° — Proponer su ejemplo de austeridad, señorío, virtudes cívicas y cristianas, de esfuerzo constante y dedicación completa a las nobles faenas del Espíritu, como digno de imitarse por las generaciones presentes y futuras.
Artículo 3° — Expresar su sentimiento de sincera condolencia al Congreso Nacional, al Gobierno y al pueblo del Departamento de Norte de Santander, a la Sociedad de Ocaña, su tierra natal, como también a los miembros de su distinguida familia, en cuanto que la muerte del doctor Pabón Núñez significa pérdida irreparable para las letras y la cultura nacionales.
Artículo 4° — Dedicar un número del Boletín de Historia y Antigüedades a la exaltación de su memoria y a recoger una selección de sus importantes trabajos históricos.
Artículo 5° — Copia del presente Acuerdo, en nota de estilo será entregada a sus familiares y sendos ejemplares del mismo serán enviados a los Presidentes de las dos Cámaras, al Gobernador del Departamento de Norte de Santander, al Alcalde de la ciudad de Ocaña, a la Academia Colombiana de la Lengua, a la Sociedad Bolivariana de Colombia y al Instituto Caro y Cuervo.
Dado en Bogotá, a 18 de octubre de 1988.
Por su parte, la Real Academia Española envió a la Academia Colombiana este mensaje:
Enterada la Real Academia Española, en junta celebrada anoche, del fallecimiento del ilustre académico de número de esa Corporación don Lucio Pabón Núñez, acordó que constase en acta el sentimiento de este Cuerpo literario y que se diese el más sentido pésame a su Correspondiente la Academia Colombiana por tan sensible pérdida.
Lo que tengo el honor de comunicar a V. S.
BIBLIOGRAFÍA DE LUCIO PABÓN NÚÑEZ
Alberto de Mun: en torno a una vida de pensamiento y acción, Bogotá, 1936.
Algo sobre literatura China, Bogotá, Instituto Colombiano de Amigos de la República de China, 1978, 38 págs., ilus.
Antecedentes inmediatos y significación política del 13 de junio de 1953, Bogotá, 1953.
Bolívar, alfarero de repúblicas, Ocaña, Publicaciones de la Escuela de Bellas Artes,
Bolívar, el hombre de las constituciones, Caracas, Biblioteca Venezolana de Historia, 1971, 46 págs.
Conferencia del señor Ministro de Educación Nacional ... pronunciada en la noche del 15 de septiembre de 1952, Bogotá, Imp. Nacional, 1952, 19 págs., tabs.
Del plagio y de las influencias literarias y otras tentativas de ensayo, Bogotá, Imp. Nacional, 1965, 238 págs.
Del Quijote y de la Mancha, Bogotá, Ediciones de la Revista Ximénez de Quesada, 1966, 266 págs. (Biblioteca del Instituto Colombiano de Cultura Hispánica, V).
Democracia y frente nacional. Palabras pronunciadas en la sesión del día 25 de octubre de 1962, Bogotá, Imp. Nacional, 1963, 19 págs.
El conservatismo y el programa católico bolivariano del Presidente Rojas Pinilla, Bogotá, 1954.
El pensamiento político del Libertador, Bogotá, Imp. Nacional, 1953, 227 págs., ret. (Apéndice: Ideas constitucionales de Bolívar, por Lucio Pabón Núñcz, y Dos ensayos sobre el Libertador, por Jesús Estrada Monsalve).
El pensamiento político del Libertador, 2* ed. [Bogotá], Instituto Colombiano de Estudios Históricos, [1955], xxi, 349 págs., láms.
Apéndice: Dos ensayos sobre el Libertador, por Jesús Estrada Monsalve. Bibliograjía bolivariana, págs. 301-328.
El prólogo a esta edición lo constituye el estudio Ideas constitucionales de Bolívar, por Lucio Pabón Núñez, que se encuentra como apéndice de la 1» edición.
Exposiciones, política y administración, Cúcuta, 1950, 109 págs.
Félix Restrepo, S. I., educador y humanista, Bogotá, Instituto Caro y Cuervo, 1979, 52 págs.
Europeo de Documentación e Información, [1962], 9 págs. (X Reunión Internacional del CEDÍ, Madrid, 7 al 9 de julio, 1961).
La linterna y el buho, Madrid, Ediciones Hispanolusoamericanas, 1962, 434 págs.
La tridivisión del poder público, Bogotá, Edit. Voluntad, 1943, 142 págs. (Tesis. — Universidad Javeriana, Facultad de Ciencias Jurídicas y Económicas).
La verdad, la clave y las consecuencias del caso del señor Felipe Echavarría, Bogotá, 1953.
Lo que pasó en El Carmen, Cúcuta, 1950.
Los grandes problemas de la política colombiana en nuestros días, Bogotá, 1964.
Muestras folklóricas del Norte de Santander, Bogotá, Edit. Cosmos, 1952, 172 págs. (Biblioteca de Autores Colombianos, 21).
Nacionalismo contra sectarismo, Bogotá, 1955.
Orientación política de la actual administración, Bogotá, 1954.
Palas Atenea: poetas, humanistas y políticos, Cúcuta, [Iinp. Departamental], 1967, 236 págs., ilus. (Biblioteca de Autores Nortesantandereanos, 18).
Por la Mancha de Cervantes y Quevcdo, Madrid, Ediciones Hispanolusoamericanas, 1962, 111 págs.
Prosas familiares, Bogotá, A. Sandri, 1984, 159 págs.
Quevedo, político de la oposición, Bogotá, Edit. Argra, 1949, 266 págs.
Tres intervenciones del doctor Lucio Pabón Núñez en el Senado de la República, Bogotá, Imp. Nacional, 1963, 131 págs.
Tres meditaciones sobre Fray Luis de León, Bogotá, Instituto Caro y Cuervo, 1965, 56 págs. (Separata de Thesaurus (Bogotá), XX, 1965, págs. 241-296).
Un Senador ante el nuevo concordato, Bogotá, Imp. Nacional, 1975, 139 págs.
I I . A R T Í C U L O S Y D I S C U R S O S
Algunos poetas chinos, traducidos al español por Guillermo Valencia; al portugués, por Antonio Feijó; y al inglés, por Robert Payne y otros, en Boletín de la Academia Colombiana (Bogotá), XXVIII (1978), págs. 239-255.
Apostillas elementales, en Boletín de la Academia Colombiana (Bogotá), XV (1965), págs. 234-239.
Bolívar, "Hombre universal", en Revista de la Sociedad Bolivariana de Venezuela (Caracas), XXX, núm. 100 (28 de octubre de 1969), págs. 197-199, y en La República (Bogotá), 9 de agosto de 1969.
Bolívar y Santander, en Boletín de la Academia Nacional de la Historia (Caracas), LXIV, núm. 256 (octubre-diciembre de 1981), págs 849-858.
Conjunciones "y" I "o", en Boletín de la Academia Colombiana (Bogotá), XXXI (1981), pág. 60.
De la Patria y del idioma, en Noticias Culturales (Bogotá), núm. 168 (1' de enero de 1975), pág. 20.
Dictamen sobre el Concurso Félix Restrepo, en Boletín de la Academia Colombiana (Bogotá), XXIX (1979), págs. 117-119 (en colaboración con los académicos Rafael Maya y Gerardo Valencia).
Diez rostros del amor en "El Quijote", en Boletín de la Academia Colombiana (Bogotá), XIV (1964), págs. 205-216.
Diez rostros del amor en "El Quijote", en Boletín de la Academia Colombiana (Bogotá),
XXXVII (1987), págs. 19-32.
El "Archivo Epistolar Colombiano", en Noticias Culturales (Bogotá), núm. 60 ( 1 ' de enero de 1966), pág. 16, y en El País (Cali), 30 de septiembre de 1965.
Dos religiosos humanistas, en Semblanza y elogio del Padre Félix Restrepo. Sobretiro
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Dos religiosos humanistas: Félix Restrepo y Carlos E. Mesa, en Boletín de la Academia Colombiana (Bogotá), XVII (1967), pígs. 126-137.
El humanista José C. Andrade, en Noticias Culturales (Bogotá), núm. 89 ( 1 ' de junio de 1968), pág. 17, y en La República (Bogotá), 14 de mayo de 1968.
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El primer centenario de la gramática de Bello, en Bello en Colombia, Bogotá, Instituto Caro y Cuervo, 1952, págs. 369-383.
Esbozo de legislación colombiana sobre unidad y defensa del idioma español, en Boletín de la Academia Colombiana (Bogotá), XXX (1980), págs. 294-300.
Félix Restrepo S. I., educador y humanista, en Boletín de la Academia Colombiana (Bogotá), XXIX (1979), págs. 170-200.
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Inauguración de la Cátedra Simón Bolívar en el Colegio Mayor Colombiano, en Bolívar regresa a España, crónica de unas jornadas históricas, Madrid, Edit. Nacional, 1971, págs. 65-76.
Informe sobre dos artículos del código penal, en Boletín de la Academia Colombiana (Bogotá), XXIX (1979), págs. 47-49.
La poesía de ¡osé Ensebio Caro, en Noticias Culturales (Bogotá), núm. 70 (1' de noviembre de 1966), pág. 11, y en La República (Bogotá), 22 de octubre de 1966.
Lo que pasa y lo que queda de un gobierno. Discurso del señor Ministro de Gobierno
doctor Lucio Pabón Núñez ante la Asamblea Nacional Constituyente, el 20 de agosto de este año, al responder los ataques del diputado Luis Ignacio Andrade contra el Gobierno y la Asamblea, Bogotá, Imp. Nacional, 1954, 96 págs., ilus.
Luis Flórez, el Rufino ]. Cuervo de nuestros días, en Noticias Culturales (Bogotá), núm. 18, Segunda época (mayo-junio de 1985), pág. 11.
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Relievar, en Boletín de la Academia Colombiana (Bogotá), XVI (1966), págs. 112-114.
Sancho o la exaltación del pueblo español. Discurso pronunciado el 25 de noviembre
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Revaluación de Sancho Panza, por José Antonio León Rey, respuesta al discurso anterior. [Bogotá, 1964], 56 págs. (Separata del Boletín de la Academia Colombiana (Bogotá), XIV (1964), núm. 51, págs. 17-58).
También los académicos trabajan, en Boletín de la Academia Colombiana (Bogotá), XXV (1985), págs. 178-185.
Tres meditaciones sobre Fray Luis de León, en Thesaurus (Bogotá), XX (1965), págs. 241-296. Hay separata.
Uso de mayúsculas y minúsculas, en Boletín de la Academia Colombiana (Bogotá), XXX (1980), págs. 250-252.
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Páez Courvel, historiador y estilista, en Luis EDUARDO PÁEZ COURVEL, Crítica e historia, Ocaña, Publicaciones de la Escuela de Bellas Artes, 1970, págs. 11-23 (Biblioteca de Autores Ocañeros, 6).
Un hombre glorioso y un biógrafo polémico, en ALVARO LECOMPTE LUNA, Castillo y Rada, el grancolombiano, Bogotá, Instituto Caro y Cuervo, 1977, págs. ix-xi (La Granada Entreabierta, 19).
Unas cortas palabras de introducción, en Novelistas y cuentistas, Ocaña, Publicaciones de la Escuela de Bellas Artes, 1973, págs. 7-11 (Biblioteca de Autores Ocañeros, 10).
Condecoración al doctor Lucio Pabón Núñez, "Cóndor de ¡os Andes", en la categoría de Gran Cruz, en Boletín de la Academia Colombiana (Bogotá), XXIII (1973), pág. 227.
Condecoración al doctor Lucio Pabón Núñez, Orden del Infante don Enrique, en Boletín de la Academia Colombiana (Bogotá), XXIII (1973), pág. 108.
Del plagio y de las injlucncias literarias y otras tentativas de ensayo, Lucio Pabón Núñez, Bogotá, Imp. Nacional, 1965, en Boletín de la Academia Colombiana (Bogotá), XVI (1966), págs. 280-281.
Distinciones a los doctores Lucio Pabón Núñez, Gerardo Valencia y Benigno Acosta
Polo, en Boletín de la Academia Colombiana (Bogotá), XXIII (1973), pág. 537. El Embajador de la República de China impuso al doctor Lucio Pabón Núñez, en ceremonia excepcionalmente solemne, la mis alta condecoración de aquel país, el 20 de noviembre último.
Félix Restrepo S. /., educador y humanista, Bogotá, Instituto Caro y Cuervo, 1979, reseña en Boletín de la Academia Colombiana (Bogotá), XXX (1980), pág. 187.
GÓMEZ HOYOS, RAFAEL, Lucio Pabón Núñez, político y letrado. Respuesta del académico numerario Monseñor Rafael Gómez Hoyos en nombre de la Corporación al discurso de don Lucio Pabón Núñez, al tomar posesión como miembro de número de la Academia Colombiana de Historia, en Boletín de Historia y Antigüedades (Bogotá), vol. LXTX, núm. 739, octubre, noviembre y diciembre de 1982, págs. 881-891.
LEÓN REY, José ANTONIO, Revaluación de Sancho Panza. Respuesta al discurso de Lucio Pabón Núñez al tomar posesión de su silla como miembro numerario de la Academia Colombiana, en Boletín de la Academia Colombiana (Bogotá) XIV (1964), núm. 51, págs. 59-70.
Lucio Pabón Núñez [folleto editado por la familia Pabón Gaitán en el que se recogen principalmente los discursos pronunciados con motivo del fallecimiento del Dr. Pabón y también los artículos que con el mismo motivo aparecieron en algunos periódicos del país], Bogotá, 1989, 101 págs.
Lucio Pabón Núñez, un senador ante el nuevo Concordato, Bogotá, Imp. Nacional, 1975, reseña en Boletín de la Academia Colombiana (Bogotá), XXV (1975), págs. 296-297.
Posesión del Académico don Lucio Pabón Núñez, en Boletín de la Academia Colombiana (Bogotá), XIII (1963), págs. 397-398.
NOTA. — La anterior bibliografía fue preparada con la colaboración del
Departamento de Bibliografía del Instituto Caro y Cuervo.
Publicado por Academia de Historia de Ocaña en 16:50 No hay comentarios:

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