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Timestamp: 2017-07-21 00:29:04+00:00

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HISTORIAS DEL CARLISMO CASTELLANO: noviembre 2010
Nació en la villa de Treviana (La Rioja), el día 19 de mayo de 1810, hijo de don Francisco López de Angulo y doña Ramona Luengas1.El día 9 de enero de 1828, es decir, cuando todavía no había cumplido los 18 años, entró a servir en el 4º regimiento de Granaderos de la Guardia Real de Infantería, prestando servicio en Madrid y Reales Sitios de Aranjuez y San Ildefonso, para pasar de guarnición a Zaragoza durante el año 1829 y a Barcelona durante los años 1830 y 1831 y regresar luego a Madrid, donde se encontraba destinado cuando acaeció la muerte de Fernando VII. Durante ese tiempo había ascendido a Cabo 2º (1 de marzo de 1828), Cabo 1º (1 de julio de 1828) y Sargento 2º (1 de marzo de 1831).Fue por tanto, uno de los que salió de Madrid para unirse a las tropas levantadas a favor de don Carlos, constándole haber sido reconocido como Alférez de Caballería el día de su presentación, el 16 de octubre de 1833. Nada detalla su Hoja de Servicios sobre participación en aquella campaña, pero por su origen y fecha en la que se incorporó, se puede deducir que debió incorporarse a las tropas que lideraba don Jerónimo Merino, siguiendo seguramente su suerte, al menos, durante los primeros días de la guerra. También sabemos que formaba en la división de Castilla al final de la contienda2 y que tenía la Cruz de Villar de los Navarros, es decir, que como muchos otros castellanos había estado en la Expedición Real. Había obtenido el empleo de Teniente con fecha 2 de diciembre de 1836 y el grado de Capitán, con la de 24 de agosto de 1837.Se acogió a los beneficios del Convenio de Vergara, aunque no figura en el primer listado de revalidados. Pasó destinado como Teniente de Caballería “supernumerario” al regimiento de Caballería <<Guías del general>>, desde donde solicitó que se le revalidase el empleo de Capitán y la Cruz de Villar de los Navarros, aclarando que no había llegado a recibir Real Despacho de dicho empleo por haber sucedido el Convenio. La Junta General de Inspectores, firmaba el día 6 de febrero de 1841, un informe en el que se decía: “… Este interesado no acompaña documento alguno para acreditar que en las filas del Pretendiente hubiese obtenido el empleo de Capitán de Caballería que pretende revalidar, y cuyo despacho, dice él mismo, no llegó a recibir por efecto del convenio, y sólo apela en razón de dicho (empleo) a las listas presentadas por el General D. Rafael Maroto. Presenta original el Despacho de grado de Capitán y el Diploma de la Cruz de Villar de los Navarros…” y recomendaba que tan sólo se le reconociese el empleo de Teniente de Caballería y grado de Capitán, como únicos que acreditaba documentalmente, entendiendo además que la Cruz de Villar de los Navarros no se encontraba comprendida en las disposiciones al respecto. Con fecha 11 de marzo de 1843, cuando se encontraba prestando servicio en Madrid, en el regimiento de Caballería <<Lusitania>>, se haría efectiva dicha revalidación con antigüedad de la fecha del Convenio.Es bastante prolija su Hoja de Servicios a partir de esta fecha, en cuanto a destinos y situaciones administrativas. Señalaremos que, encontrándose en Valencia, ascendió a Capitán, el 21 de agosto de 1843, pasando a situación de “reemplazo” a finales del mes de septiembre de 1844, hasta que, con fecha, 26 de abril de 1845, fue designado Ayudante Mayor en el regimiento de <<Pavía>>, 7º de Lanceros. Pasó por Aranjuez, Madrid, Alcalá de Henares, Zaragoza y Pamplona. Por Orden de 21 de octubre de 1847, “se le colocó en el turno de elecciones –para ascenso-, por los servicios prestados en el Establecimiento Central de Instrucción”. El día 12 de febrero de 1848, “por disposición del Excmo. Sr. Director General del Arma, pasó a sus inmediatas órdenes” en Madrid, destino en el que permaneció hasta que el día 6 de mayo de ese año, pasó a mandar las fuerzas de su regimiento destinadas en el Depósito de Instrucción de potros establecido en Ciudad Real. El día 30 de junio de ese año de 1848, pasó destinado al regimiento de <<Bailén>>, con el que prestó servicio en Alcalá de Henares, donde, a partir del 28 de febrero del año siguiente, pasó nuevamente al Establecimiento Central de Instrucción, en el que permanecería durante dos años.Con el regimiento <<Numancia>>, al que pasó a primeros del mes de marzo de 1851, prestó servicio en Ciudad Real, Vicálvaro, Madrid, Barcelona, Villafranca del Penedés, Tarragona, Reus… Tuvo una destacada actuación en los sucesos ocurridos en Barcelona durante los días 18 al 22 de julio de 18563, que le valió la Encomienda de la Orden de Carlos III, por Orden de 28 de ese mismo mes y año. Los años siguientes los pasaría en Barcelona. El día 1 de enero de 1860 pasaría a Valencia, donde permanecería hasta el 12 de abril. Madrid y Alcalá de Henares, fueron sus siguientes destinos, hasta que, con fecha 31 de octubre de 1863, fue destinado al regimiento de <<Cazadores de Alcántara>>, 16º de Caballería, “en clase de Teniente coronel según Real orden de 30 del mismo”, aunque para pasar tan sólo 14 días, pues en el mes de noviembre se le daba de alta en el regimiento de <<Lanceros de Numancia>>, en el que ya había prestado servicio. Madrid, Alcalá de Henares y Ocaña, fueron sus lugares de residencia, hasta que el día 1 de enero de 1865, salió para Burgos. En la capital burgalesa, recibió orden de incorporarse a la Dirección General del Arma de Caballería, en Madrid, destino del que se hizo cargo a finales de abril de 1866 y desde el que solicitó el “retiro” a finales de febrero del año siguiente, 1867. Era Teniente coronel de Caballería desde el 7 de noviembre de 1863.Apenas disfrutaba de su retiro, cuando falleció en 1867. No tenemos la fecha exacta de su óbito, que creemos que tuvo lugar en Burgos, pero sí, que doña María Teresa Clemente, con quien había contraído matrimonio en 1842, presentaba un escrito en relación con su pensión de viudedad, el día 7 de diciembre de 1867. Señalaremos que independientemente de sus destinos, desempeñó diversas comisiones: Instrucción de “quintos” en el año 1843; instrucción y doma de potros en 1844, cometidos ambos, que volvió a desempeñar en 1846 y 1847; otra vez fue encargado de la instrucción de “quintos” en 1851; también fue Capitán cajero en 1852; recluta de hombres e instrucción y doma de potros en 1853 y 1854; fue Jefe del Detall4 en 1855 y 1856; en 1857, Encargado de la Academia de Jefes y Oficiales; de 1858 a 1861, nuevamente fue responsable de la instrucción de “quintos” y doma de potros, y 1862, otra vez Jefe del Detall. Además de haber sido nombrado Comendador de la Real y Distinguida Orden de Carlos III, se encontraba en posesión de la de Isabel la Católica (23 de mayo de 1852) y de la de San Hermenegildo (12 de junio de 1857 con antigüedad de 9 de enero de 1853), y en su Hoja de Servicios se puede leer: Valor: Acreditado, Aplicación: Mucha, Capacidad y Conducta: Buena… 1 .- Expediente Personal. Archivo General Militar de Segovia. En su Hoja de Servicios, no se lee con claridad el nombre de su población de origen, pareciendo leerse Triosana (Burgos), pero como quiera que no existe en la citada provincia, ni en parte alguna de España, una población que se denomine Triosana, hemos deducido que podía ser la de Treviana, situado en el epicentro del Carlismo castellano de la época, que si bien en la actualidad pertenece a La Rioja, en el momento del nacimiento de don Secundino, pertenecía a la de Burgos.
Consta en su Hoja de Servicios1 que nació en la localidad burgalesa de Oña, antigua ciudad condal, sede del monasterio de San Salvador de Oña, panteón de reyes, infantes y condes, el día 27 de julio de 1788, hijo de Joaquín y Felipa2.Conocemos que se incorporó como Soldado a las tropas españolas que luchaban contra el invasor, el día 5 de septiembre de 1809. Consta también en su Hoja de Servicios que asistió a las acciones de: Venta de “la Melchora”, en Cabezón de la Sal (Cantabria), camino de Vitoria, el día 25 de enero de 1810, en la que resultó herido; Peña de Orduña (Vizcaya), el 26 de octubre de ese mismo año; Areta (Álava), el 27 de agosto de 1812; Zornoza (Vizcaya), el 29 de agosto, también de 1812 y “en las demás que ha tenido su primitivo cuerpo desde que se presentó en él”, dice también dicha Hoja. Y el Cuerpo al que se refiere era el regimiento de Caballería <<Húsares de Iberia>>, en el que ascendió a Cabo 1º (12 de julio de 1810), Sargento 1º (2 de enero de 1812) y Alférez de Caballería (15 de julio de 1812), empleo con el que, el día 30 de abril de 1819, solicitó el “retiro”, que se le concedió con fecha 7 de septiembre de ese año. Se encontraba en su pueblo natal3, disfrutando de dicho “retiro”, cuando, según sus propias informaciones, a pesar de encontrarse imposibilitado “de resultas de las heridas recibidas en la Guerra de la Independencia” salió, dejando a su mujer y cuatro hijos, para unirse a “Cuevillas”, el día 5 de marzo de 1822, aunque oficialmente le consta el día 16 de febrero de 1823, informaciones que no son contradictorias, pues entendemos que la primera fecha puede referirse a contactos y conspiraciones y la segunda a su incorporación oficial, que no impide tampoco alguna salida anterior, aunque con regreso a su casa. El caso es que, en aquella Campaña, alistado en los Lanceros de <<La Rioja>>, le consta haber asistido a las acciones de La Cabada. Cantabria (27 de marzo de 1823) y Los Fornos. Asturias (19 de marzo de 1823), en la que “se portó con honor”. El 26 de abril de 1824, sería nombrado Teniente y 2º Ayudante del regimiento Lanceros del <<Rey>> por don Ignacio Alonso-Cuevillas “menor”, que se titulaba Comandante General de la División de Rioja y Merindades de Castilla. Pasaría luego al regimiento titulado <<Cazadores de la Reina Amalia>> y por último al de <<Albuera>> 5º de Ligeros.El día 1 de septiembre de 1824, acogiéndose al artículo 15 del Real Decreto de 9 de agosto de ese año, volvió a solicitar el “retiro” para Oña con el aumento de sueldo que se considerase oportuno por sus nuevos servicios. En su instancia, también reclamaba que se le reconociese su nuevo empleo y el grado de Capitán, de acuerdo al artículo 4 del anterior Real Decreto y el Diploma de la Condecoración, prevenida para su caso en el artículo 11 del mismo Real Decreto. Acompañando a su petición, copias de los Real Despachos de sus empleos y Hoja de Servicios.En el informe que se añadió a su instancia, se hacía constar que además, el día 18 de enero de ese año de 1824, había solicitado la Administración de las salinas de Poza de la Sal o la Comandancia del Resguardo de las mismas, petición todavía sin resolver. La inmediata resolución que se tomó, fue de 14 de ese mismo mes de septiembre, para disponer que, habiendo hecho varias peticiones en una misma instancia, se le devolviese y rehiciese, haciendo sus peticiones por separado. Inmediatamente lo hizo Andividria, y con fecha 18, presentaba una nueva instancia reduciendo su petición a su “retiro” a Oña, con el aumento de sueldo que se estimase conveniente. Esta nueva solicitud se remitió a la Junta de Clasificación, el día 20.El 27 de junio de 1825, imaginamos que preocupado por la falta de respuesta, volvió a solicitar su “retiro” en la villa de Oña, instancia que se cursó, el día 2 de julio, al Ministerio de la Guerra. La batalla por los derechos adquiridos, como la de tantos otros voluntarios del Altar y el Trono, se resolvía tarde y de forma claramente perjudicial para la mayoría. Reproducimos la que a nuestro personaje atañe, fechada en Madrid el día 10 de septiembre de 1826:“En conformidad con el Artº. 15 del Real Decreto de 9 de Agosto de 1824 que D. Pantaleón Andividria cita en su solicitud, no tiene derecho a otra gracia, que la del grado de Teniente con que ha sido restituido al retiro que disfrutaba cuando se unió a las tropas que defendían la integridad de la Religión y Derechos del Trono. Según también para ello el Artº. 30 del mismo Soberano Decreto por el que tienen retiro con sueldo los de primera época y opción a que se les aumente los que ya lo disfrutaban y se encuentran en ella misma y no en la 2ª como este interesado”Sin embargo, curiosamente, a pesar de este dictamen obrante en su Expediente Personal, en su Hoja de Servicios, parte del mismo, consta que por Real Orden de 25 de junio de 1825, fue clasificado como Teniente de Caballería “vivo y efectivo” con antigüedad de 26 de abril de 1823, además de concederle el Escudo de Fidelidad y Cruz de Segunda clase de la Fidelidad Militar. Contradicción tan sólo explicable, por la lentitud y diversidad de cauces, con que trabajaba la burocracia fernandina. En cuanto al “retiro” solicitado, le fue finalmente concedido el 16 de julio de 1826, en calidad de “disperso” y con residencia en Orduña (Vizcaya), consiguiendo, tras solicitarlo nuevamente el día 2 de febrero de 1831, que finalmente se le autorizase a residir en Oña.De Oña saldría para unirse a las tropas carlistas. En la documentación estudiada, constan los siguientes datos sobre su participación en la contienda: Que hallándose en Oña, retirado, como Teniente de Caballería, salió el día 15 de marzo de 1835, para unirse a don Carlos. Que recibió Despacho, firmado por don Carlos, en Amurrio (Álava), el 6 de noviembre de 1837, siendo Capitán, concediéndole el grado de Teniente coronel de Caballería, con antigüedad de 24 de agosto de ese año, por su destacada actuación en la batalla de Villar de los Navarros (Zaragoza) y que con fecha 15 de febrero de 1838, recibía la Cruz de distinción de la batalla de Oriamendi (Guipúzcoa). Información que tan sólo nos permite deducir que participó en la Expedición Real (18 de mayo a 26 de octubre de 1837) y que se encontraba entre los jinetes que encabezados por S.A.R. el Infante don Sebastián Gabriel, acudió para decidir la batalla de Oriamendi. Se acogió al Convenio de Vergara4, pasando al depósito de Burgos, desde donde, con fecha 9 de diciembre de 1839, solicitó se le concediese la licencia absoluta y residencia en Oña, lo que le fue concedido el 21 de enero de 1840. Trató luego que se le revalidasen empleos y grados con arreglo al Decreto de la Presidencia de 5 de diciembre de 1840, lo que, en principio, no consiguió por haber realizado la petición fuera de plazo, pero que finalmente le fue concedido 27 de abril de 1843, siéndole revalidados su empleo de Capitán de Caballería con grado de Teniente coronel con la antigüedad de la fecha del Convenio, 31 de agosto de 1839.El último dato que tenemos le sitúa en la villa de Oña, a finales del mes de abril de 1844, por lo que, entendiendo que seguramente ya no volvió a salir de su pueblo, consultamos nuevamente su archivo parroquial, pudiendo comprobar que efectivamente falleció en Oña el día 1 de marzo de 1855.1 .- Expediente Personal. Archivo General Militar de Segovia.
3 .- Aprovechamos para indicar que siempre que, se siempre que en una Hoja de Servicios, se aludía a un voluntario incorporado a las tropas realistas en la Campaña de 1821-23, se hacía constar su lugar de residencia o destino, el día 7 de marzo de 1820, cuando el Palacio Real de Madrid se vio rodeado de una muchedumbre que apoyando al sublevado Riego, determinó que Fernando VII, se viese obligado a jurar la Constitución de 1812. 4 .- Aparece en el listado que de la División de Castilla facilitó Maroto (Archivo General Militar de Madrid. Sección Guerras Carlistas. Rollo 5, carpeta 17) y en la “Relación de Jefes y Oficiales procedentes del Convenio de Vergara revalidados en sus empleos” (Archivo General Militar de Madrid. Sección Guerras Carlistas. Rollo 5, carpeta 45).
Hijo de Ignacio y Catalina, nació en Miranda de Ebro (Burgos) el día 13 de enero de 18011. Por su Hoja de Servicios, sabemos que su vida militar se inició en plena Campaña Realista, el día 1 de junio de 1822, cuando fue designado Subteniente de Infantería, entre los voluntarios riojanos que combatían al régimen constitucional. Campaña que terminó como Capitán (4 de septiembre de 1822) con grado de Teniente coronel (12 de marzo de 1823).Ascendido a 2º Comandante de Infantería (20 de agosto de 1824), fue mandado al batallón ligero de la <<Unión>>, después ligero de <<Barcelona>>, con destino en Cuba (llegó a La Habana el día 6 de febrero de 1825). En aquella isla permaneció hasta finales de mayo del año 1830, cuando se embarcó de regreso a la Península, donde desembarcó el día 17 de julio, siéndole concedida la licencia “ilimitada”. Durante esta época, se ofreció al Gobierno de Fernando VII, para combatir a los constitucionalistas acaudillados por Mina (Francisco Espoz y Mina), recibiendo las “gracias” y el grado de Coronel (8 de mayo de 1831), pero como quiera que no se le reintegró al servicio activo, solicitó pasar en la misma situación administrativa al Ejército de Cuba. Estuvo de guarnición en pueblo de Trinidad, hasta que en el mes de octubre de 1834, pasó a Puerto Rico, siempre en clase de “ilimitado” y en expectativa de “retiro”, según consta en su Hoja de Servicios, “por no inspirar confianza sus antecedentes al Capitán general de la Isla de Cuba”. A finales del mes de mayo de 1836, embarcó para la Península, considerándosele desde su llegada “ausente sin justificación”, hasta que con fecha 15 de enero de 1837, se constata su incorporación a las filas carlistas. En éstas, se le reconoció, con fecha 10 de abril de 1837 el empleo de Coronel. Estuvo en la Expedición Real hasta que, se le ordenó regresar para reunir a todos los dispersos y heridos que habían quedado en Cataluña y llevarles hasta el Norte. En cumplimiento de esa orden, el día 29 de julio de ese año de 1837, dejaría la Expedición Real en Iglesuela del Cid (Teruel), para repasar el Ebro el día 5 de septiembre2. Figuraría luego en la expedición que mandó durante la primavera de 1838, don Ignacio de Negri, conde de Negri. Aunque tal vez, su actuación más destacada, es haber tenido el dudoso honor de estampar su firma en el Convenio de Vergara, como jefe de la División de Castilla, tras lo que pasó al depósito de Jefes y Oficiales de Burgos, cuyo mando desempeñó hasta su disolución, en el mes de octubre de 1842. El 17 de diciembre de 1843, se le revalidó el empleo de Coronel de Infantería con fecha del Convenio de Vergara (31 de agosto de 1839), quedando en situación de “reemplazo” en la ciudad de Burgos.En dicha ciudad se encontraba cuando tuvieron lugar los sucesos que terminaron con la regencia de Espartero. El 9 de enero de 1844, se firmaba su ascenso a Brigadier de Infantería, con antigüedad de 30 de diciembre de 1843, por los méritos y servicios, “en particular a los que habéis contraído en la provincia de Burgos a favor del pronunciamiento nacional”. Permaneció, no obstante, en situación de “cuartel” en Burgos, hasta el día 18 de agosto de 1846, cuando fue nombrado Comandante general de Palencia, destino en el que tan sólo estuvo un mes, pues el 14 de septiembre, fue nombrado para igual puesto en Orense, puesto que desempeñó hasta el 18 de agosto de 1853, en que pasó nuevamente a la situación de “cuartel”. El 15 de febrero de 1854, fue designado Gobernador militar de la provincia de Orense, aunque el 27 de agosto de ese mismo año, nuevamente quedaba de “cuartel”. El 14 de noviembre de 1856, fue nombrado Gobernador militar de Jaca, puesto que no llegó a desempeñar pues le fue cambiado por el de la provincia Pontevedra y plaza de Vigo. El día 1 de julio de 1858, pasaría otra vez a la situación de “cuartel”. Creemos que ya no volvería a desempeñar cargo alguno, pasando, años después y en esa misma situación, a la plaza de Orense, donde sabemos que estaba ya en el año 1863. El 3 de octubre de 1869, seguía de “cuartel” en Orense y por su actuación, en los sucesos allí acaecidos ese día, el 11 de diciembre de 1869, don Francisco Serrano, Regente, le concedió la Gran Cruz de la Orden del Mérito Militar. Entendemos dadas las fechas de las que hablamos, que su postura sería de apoyo a los generales revolucionarios. El 24 de junio de 1871, ya “exento” de servicio, se le nombraba Caballero Gran Cruz de la Orden Militar de San Hermenegildo. En Orense, ciudad a la que se encontraba ligado desde 1846 y en la que había contraído matrimonio con doña Mercedes Álvarez-Seara y García de Viniegra3, en 1848, fallecería, el día 12 de enero de 1881. Para terminar no queremos dejar de apuntar que su hermano don Ignacio fue uno de los grandes protagonistas del primer carlismo castellano y que el padre de ambos, don Ignacio Alonso-Cuevillas y Zapatero, que nació en Cervera de Río Alhama el día 1 de febrero de 1764, y era Juez de Contrabando en la ciudad de Bilbao (Vizcaya), cuando esta se pronunció, el día 3 de octubre de 1833, por don Carlos. No nos cabe duda que estuvo al lado de los sublevados, aunque no quede constancia de su actuación, tal sólo sabemos que falleció a principios del mes de diciembre de 1835, siendo enterrado en el cementerio de Santurce (Vizcaya) el día 6 de ese mes de diciembre.1 .- Expediente Personal. Archivo General Militar de Segovia.

References: artículo 15
 Real Decreto 
 artículo 4
 Real Decreto 
 artículo 11
 resolución 
 Real Decreto