Source: https://www.nodo50.org/csca/agenda2004/iraq/nota_26-05-04_cs.html
Timestamp: 2017-12-17 00:32:29+00:00

Document:
Texto difundido del borrador de la nueva resolución sobre Iraq
'The Guardian', 25 de mayo de 2004
"El Consejo de Seguridad, determinando que la situación en Iraq sigue constituyendo una amenaza internacional para la paz y la seguridad internacionales:
Endorsa la formación de un gobierno soberano interino de Iraq que tomará cargo el 30 de junio de 2004;
Da la bienvenida al compromiso de las potencias ocupantes de Iraq de poner fin a la ocupación el 30 de junio de 2004, momento en el que la Autoridad Provisional de la Coalición dejará de existir y el gobierno interino de Iraq asumirá la responsabilidad y autoridad de gobernar un Iraq soberano;
Endorsa el calendario fijado para la transición política de Iraq a un gobierno democrático incluyendo:
a) la formación de un gobierno soberano interino de Iraq que asumirá la autoridad de gobierno en junio de 2004;
b) la convocatoria de una conferencia nacional, y
c) la celebración de elecciones directas democráticas el 31 de diciembre de 2004, si es posible, y en cualquier caso no más tarde del 31 de enero de 2005, para una asamblea nacional transitoria que tendrá, inter alia la responsabilidad de elaborar un borrador de una constitución permanente para Iraq bajo la cual serán convocadas elecciones democráticas para un gobierno nacional.
Llama a todos los iraquíes a que ejecuten estos acuerdos de manera pacífica y completa, y a todos los Estados y organizaciones relevantes a que apoyen dicha ejecución;
Decide que al ejecutar su mandato para asistir al pueblo iraquí, el representante especial del secretario general [de NNUU] y la misión de asistencia para Iraq de NNUU (UNAMI) deberá, en particular:
i) Asistir en la convocatoria de una conferencia nacional para seleccionar un consejo consultivo;
ii) Asesorar y apoyar al gobierno interino de Iraq y a la asamblea nacional transitoria como sea requerido en el proceso de la celebración de elecciones.
iii) Promover la construcción del diálogo nacional y el consenso en la elaboración de una constitución por el pueblo de Iraq;
Reafirma la autorización a la fuerza multinacional bajo el mando unificado establecido en la resolución 1511.
Decide que la fuerza multinacional deberá tener autoridad para tomar todas las medidas necesarias que contribuyan al mantenimiento de la seguridad y la estabilidad de Iraq
Decide, además, que el mandato de la fuerza multinacional deberá ser revisado 12 meses después de la fecha de esta resolución o a petición del gobierno transitorio.
Reconoce que la fuerza multinacional asistirá igualmente en la construcción de la capacidad de las fuerzas de seguridad iraquíes y de las instituciones, mediante el reclutamiento, entrenamiento, equipamiento, protección y la supervisión.
Solicita a los Estados miembros y a las organizaciones internacionales y regionales de seguridad que contribuyan con su asistencia a las fuerzas multinacionales, incluyendo las fuerzas militares, para ayudar a satisfacer las necesidades del pueblo iraquí;
Hace notar que tras la disolución de la Autoridad Provisional de la Coalición, los fondos del Fondo de Desarrollo para Iraq deberán ser desembolsados a la dirección del gobierno interino de Iraq;
Decide que el Fondo de Desarrollo para Iraq deberá ser utilizado de manera transparente y a través del presupuesto iraquí, incluyendo satisfacer las obligaciones excepcionales a cargo del fondo; que el acuerdo para el depósito de ingresos relativos a las ventas por exportación de petróleo, por productos petrolíferos y de gas natural y por sus productos [derivados] establecidos en el párrafo 20 de la resolución 1483 deberán seguir en aplicación [... ]; el gobierno interino de Iraq deberá asumir los derechos, responsabilidades y obligaciones relativas al programa petróleo por alimentos."
Propuesta de nueva resolución del CS
Someter Iraq a la tutela colonial indefinida salvando a EEUU del desastre
CSCAweb (www.nodo50.org/csca), 26 de mayo de 2004
Loles Oliván, Nota informativa CSCAweb, 26 de mayo de 2004
"De aprobarse esta resolución, el CS volverá a 'legitimar' que el Estado de Iraq quede sometido a la tutela colonial extranjera, no solo mediante la ocupación militar directa e indefinida, sino a través del control estratégico de su renta petrolífera avanzando en la privatización del sector y condenando a Iraq al pago de la "deuda de guerra" impuesta por el CS en el marco de las sanciones, y que obliga a Iraq a destinar el 5% de los ingresos de todas las ventas de exportación de petróleo, gas natural y sus derivados"
El lunes, 24 de mayo los gobiernos de EEUU y Gran Bretaña han presentado al Consejo de Seguridad (CS) de Naciones Unidas (NNUU) el borrador de una nueva resolución sobre Iraq. Ello coincide en el tiempo con el discurso televisado de Bush en el Army War College de Pensilvania, en el que el presidente estadounidense informaba de la agenda de su Administración para Iraq: "[...] libertad e independencia, seguridad y prosperidad para el pueblo iraquí", en un nuevo plan de cinco puntos "[destinado a] ayudar a que Iraq consiga la democracia y la libertad" [1].
Una y otro -resolución y discurso- se complementan en lo esencial: en su pretensión de imponer la nueva fase del proceso de dominación colonial que la estrategia estadounidense ha definido para Iraq.
EEUU retorna a NNUU en cumplimiento de las previsiones anunciadas en las últimas semanas [2], cuando la Administración Bush, ante la flagrante evidencia del fracaso militar, económico y político de la ocupación, se ha visto forzada una vez más a reclamar sin pudor ese marco internacional -después de haberlo violado con una guerra ilegal- para obtener una nueva legitimación a su proyecto de dominación neocolonial de Iraq.
Si en octubre de 2003, el CS aprobaba la resolución 1511 [3] que, de hecho, legitimaba la presencia militar estadounidense y de sus aliados en el país árabe, y anteriormente, en mayo de 2003, la 1483, que condenaba a Iraq al control exterior de sus recursos energéticos y a la dependencia militar y económica de la Autoridad Provisional de la Coalición (APC), en esta ocasión se trata de avanzar en esa misma estrategia para legitimar a nivel internacional la falacia del denominado proceso de "transferencia de poder" previsto para el 30 de junio y que, lejos de devolver soberanía efectiva alguna a Iraq, prevé la instauración de un nuevo "gobierno transitorio" elegido entre candidatos adeptos a EEUU (previsiblemente entre los mismos que conforman el actual Consejo Gubernativo iraquí [4]), el mantenimiento de la presencia indefinida de tropas extranjeras sujetas al mando militar estadounidense y la consolidación del secuestro y la expoliación de los recursos energéticos y de la economía iraquí.
En primer lugar, reafirmando el concepto de la amenaza que sostiene el pilar del intervencionismo de la política exterior estadounidense y que fundamenta el principio de "Guerra permanente", y obviando toda conexión entre la ocupación militar y la situación que vive Iraq desde hace un año, el borrador de esta nueva resolución reafirma que la situación en Iraq "[...] sigue constituyendo una amenaza para la paz y la seguridad internacionales".
Sin ningún nexo de unión entre una y otra idea, el texto da por válido -endorsa - el proceso de "transferencia de poder" diseñado por la Autoridad Provisional de la Coalición (APC) a ejecutarse el 30 de junio, con el que se pretende reconvertir el fracasado Consejo Gubernativo iraquí en un nuevo "gobierno soberano interino iraquí" que ha de llevar a cabo "la convocatoria de una conferencia nacional iraquí, [...] la preparación de elecciones democráticas para una asamblea nacional transitoria entre el 31 de diciembre de 2004 y el 31 de enero de 2005 [...]", de la que ha de emanar una "constitución permanente para Iraq".
Papel 'asistencial' de NNUU y presencia militar
Frente a lo que terceros Estados -que no Iraq- como Francia, Rusia, Alemania o Japón han reclamado desde la invasión en marzo de 2003 -la cesión del control político, económico y, por ende, militar de Iraq a NNUU, es decir, a sus actores privilegiados en el CS y en las instancias internacionales- , la resolución establece para NNUU un limitado papel asistencial a su secretaría general que, a través de su enviado especial y de una nueva misión denominada "Misión de Asistencia para Iraq de NNUU" (United Nations Assistance Mission in Iraq, UNAMI) deberá "[...] asistir en la convocatoria de una conferencia nacional para seleccionar un consejo consultivo; asesorar y apoyar al gobierno interino de Iraq y a la asamblea nacional transitoria como sea requerido en el proceso de la celebración de elecciones, y promover la construcción del diálogo nacional y el consenso en la elaboración de una constitución por el pueblo de Iraq".
Pero más allá de este mero papel subsidiario, la Administración Bush se sirve utilitaria y peligrosamente del referente de NNUU al "[...] reafirmar la autorización a la fuerza multinacional bajo el mando unificado establecido en la resolución 1511". Esta resolución, aprobada el 16 de octubre de 2003 por todos los miembros del CS (a excepción de Siria, miembro no permanente del Consejo, cuyo representante se ausentó en el momento de la votación), legitimaba la ocupación militar de Iraq al establecer en su artículo 13 la autorización del CS "[...] a una fuerza multinacional bajo mando unificado para que tome todas las medidas necesarias para contribuir al mantenimiento de la seguridad y la estabilidad en Iraq".
Recuperando ese referente de supuesta legalidad (al que se atenía el gobierno Aznar para justificar la presencia española en Iraq), EEUU no solo pretende involucrar a nuevos países para que contribuyan al esfuerzo de la ocupación militar de Iraq bajo su mando -de altísimo coste en términos de mantenimiento y de bajas mortales- sino obtener el respaldo internacional para operar en Iraq con plena autonomía, pues el texto del borrador incluye:
"[El CS] [d]ecide que la fuerza multinacional deberá tener autoridad para tomar todas las medidas necesarias que contribuyan al mantenimiento de la seguridad y la estabilidad de Iraq."
Este mandato será revisado transcurridos 12 meses desde la firma de esta resolución o "[...]a petición del gobierno transitorio iraquí]". Merece la pena señalar en este punto que las previsiones de que un "gobierno interino", no emanado de la soberanía popular, sino necesariamente designado por (y por ello, dependiente de) EEUU vaya a solicitar a su mentor y único garante ninguna revisión que cuestione la presencia militar indefinida en Iraq de las tropas estadounidenses o, en su caso, de la fuerza multinacional comandada por EEUU, son prácticamente nulas, como así lo han dejado claro ya, por otra parte, los propios responsables de la Administración Bush, máxime en el ambiente de insurgencia generalizada que vive Iraq. Confirmando declaraciones previas de altos cargos de la Administración como Powell o Rize, el director de Comunicaciones de Bush, Dan Barlett, declaraba el pasado 24 de mayo a este respecto que "[...] todos [los iraquíes] son conscientes de que la permanencia de las tropas es necesaria para hacer frente al terrorismo" [5]. Más aún, el propio presidente Bush lo dejaba claro en su reciente discurso, de ese mismo día: "Dado el incremento reciente de la violencia, mantendremos el nivel de nuestras tropas en las actuales 138.000 tanto tiempo como sea necesario", renunciando -como el propio Bush señala a renglón seguido- a la prevista reducción hasta 115.000 efectivos [6],
Y como colofón a la ocupación internacionalizada de Iraq y al secuestro de la soberanía popular, la propia resolución establecería asimismo que
"[...] la fuerza multinacional asistirá igualmente en la construcción de la capacidad de las fuerzas de seguridad iraquíes y de sus instituciones, mediante el reclutamiento, su entrenamiento, su equipamiento, su protección y su supervisión."
Bush también lo ha explicitado sin ambages:
"Bajo mi dirección y con el apoyo de las autoridades iraquíes, estamos acelerando nuestro programa para entrenar a iraquíes [...]. Un nuevo equipo de oficiales militares [estadounidenses] está asesorando a cada unidad de las fuerzas de seguridad iraquíes. He solicitado a este equipo que supervise el entrenamiento de una fuerza de 260.000 soldados, policías y otro personal de la seguridad. Cinco batallones del ejército iraquí se encuentran sobre el terreno ahora y otros ocho batallones se les unirán el 1 de julio. El objetivo eventual es [organizar] un ejército iraquí de 35.000 soldados en 27 batallones."
Posible implicación de la OTAN
En un nuevo intento implícito pero obvio de vincular a la OTAN en la internacionalización de la ocupación, el borrador incuye:
"[El CS] [s]olicita a los Estados miembros y a las organizaciones internacionales y regionales de seguridad que contribuyan con su asistencia a las fuerzas multinacionales, incluyendo las fuerzas militares."
Al respecto, el secretario general adjunto de la OTAN, general Juan Martínez Esparza dudaba antes de presentarse este borrador al CS de que la OTAN adoptase una decisión formal sobre Iraq en la próxima Cumbre de 28 y 29 de junio en Estambul: "El tema iraquí está aparcado desde hace tiempo. Hace meses se consideró como posibilidad, si había una resolución de la ONU, pero ahora se ve cada vez más lejos" aunque la OTAN podría intervenir en Iraq "si la voluntad popular lo pide"[7]. ¿La voluntad popular iraquí o la del gobierno transitorio que ilegítimamente represente al pueblo iraquí? En contraposición, para la Administración Bush, la implicación de la OTAN en Iraq es ya una realidad que solo necesita consolidarse y extenderse; no en vano, como el presidente se ha encargado de señalar, "[...] la Alianza está prestando apoyo de inteligencia [militar], de comunicaciones y logístico a la división polaca", uno de sus 15 miembros del organismo presentes en Iraq, que en su conjunto aportan 17.000 tropas -por lo de más, un cifra inferior a la de los mercenarios contratados por compañías privadas. Bush, en su discurso del 24, indicó que agradecería personalmente a la OTAN esta contribución en la cita de Estambul del próximo mes.
Control efectivo de la renta petrolífera
En un último, pero definitivo apartado, el texto del borrador de resolución indica que:
"[El CS] [h]ace notar que tras la disolución de la Autoridad Provisional de la Coalición [el 31 de junio], los ingresos del Fondo de Desarrollo para Iraq deberán ser desembolsados a la dirección del gobierno interino de Iraq."
El Fondo de Desarrollo de Iraq (FDI) quedó establecido por la resolución 1483 del CS de 22 de mayo de 2003 [8], es decir, pocas semanas después de que EEUU y Gran Bretaña se hubiesen establecido en Iraq como potencias ocupantes. Dicha resolución, que levantaba el régimen de sanciones del CS (1990-2002), ponía fin al programa "Petróleo por alimentos" y reconocía la autoridad de EEUU y Gran Bretaña sobre el país, constituye el primer antecedente legitimador de NNUU de la ocupación anglo-estadounidense de Iraq al haber sido aprobada por los miembros del CS. Básicamente, el FDI es la instancia financiera de destino de todos los ingresos y activos financieros de Iraq (incluidos los remanentes del programa humanitario de NNUU mencionado) que ha estado gestionado desde su creación por la APC y el procónsul Bremer, sujeta a la supervisión de una denominada Junta de Asesoramiento y Supervisión Internacional, creada al efecto por la propia resolución 1483, y en el que intervienen tres organismos financieros internacionales, concretamente el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial y el Fondo Árabe para el Desarrollo Social, éste último con carácter regional árabe. No hay, por el contrario, presencia ejecutiva iraquí en el FDI, más que en calidad de observador.
Asociado en su creación a la supresión de las sanciones internacionales y a la gestión directa de la APC sobre los ingresos que debería haber generado la reactivación de la industria y comercialización del petróleo iraquí, el FDI ha funcionado esencialmente como el mecanismo utilizado por EEUU para canalizar la financiación de las inversiones de las empresas estadounidenses que han recibido las contratas para la reconstrucción de Iraq, por una cuantía de 18.400 millones de dólares. Contrariamente a lo proyectado por la Administración Bush, la quiebra económica que he representado para los ocupantes las acciones de sabotaje de la resistencia iraquí (hoy Iraq exporta algo más de la mitad de lo que exportaba antes de la invasión [9], han impedido a la APC reactivar la industria petrolífera de Iraq y, por tanto, engrosar los beneficios millonarios con los que contaba para llevar a cabo su proyecto de expoliación de los recursos de Iraq en su primer año de ocupación.
Pago de la "deuda de guerra"
Sin embargo, poco cabe esperar de la proyectada devolución del FDI a la "dirección del gobierno interino" de Iraq a partir del 1 de julio, como indica el borrador. Y no solo porque tal gobierno vaya a estar sujeto al control directo de la nueva Embajada de EEUU en Bagdad (dirigida por Negroponte y hasta con 5.000 funcionarios -cada ministerio iraquí contará además con unos 200 asesores extranjeros), sino porque a renglón seguido, el texto de la nueva resolución incluye que:
"[El CS] [d]ecide que el FDI deberá ser utilizado de manera transparente y a través del presupuesto iraquí, incluyendo satisfacer las obligaciones excepcionales a cargo del Fondo; que el acuerdo para el depósito de ingresos relativos a las ventas por exportación de petróleo, de productos petrolíferos y de gas natural y por sus productos [derivados] establecidos en el párrafo 20 de la resolución 1483 deberá seguir en aplicación [... ]; [y que] el gobierno interino de Iraq deberá asumir los derechos, responsabilidades y obligaciones relativas al programa petróleo por alimentos."
Es decir, EEUU y el CS, de aprobarse esta resolución, mantendrán sometidos al Estado de Iraq a la tutela colonial no solo a través del control estratégico de su renta petrolífera (avanzando en la privatización del sector de acuerdo con "las mejores prácticas del mercado internacional", como establece el mencionado punto 20 de la resolución 1483), sino, fundamentalmente, condenando a Iraq al pago de la "deuda de guerra" que el CS estableció como obligación al término de la Guerra del Golfo de 1991 (resolución 687, de 1991) [10] y que obliga a Iraq a destinar el 5% de los ingresos de todas las ventas de exportación de petróleo, gas natural y sus derivados, como establece el apartado 21 de la resolución 1483 a la que se remite el nuevo texto. En la actualidad, no la deuda contraída con terceros países (con Francia y Rusia, principalmente) o la anterior derivada del conflicto con Irán, sino la pendiente de pago bajo este apartado a Kuwait y a las petroleras filiales de EEUU constituye la parte esencial del endeudamiento de Iraq, que es el país del mundo con más deuda externa (hasta 20 veces su PIB).
Sí se mantendrá bajo exclusivo control estadounidense la deneominada Programme Management Office, encarga de gestionar y distribuir entre las empresas estadounidenses los 18.400 millones de dólares aprobados por el Congreso de EEUU para la reconstrucción de Iraq [11], una cifra que triplica a la de los actuales ingresos por venta de petróleo, y que sitúa en manos gestoras exteriores la partida principal de dinero disponible del presupuesto iraquí.
El retorno de EEUU a NNUU no se cifra exclusivamente en obtener su asistencia a los planes de recolonización de Iraq a fin de conseguir los recursos económicos y los refuerzos militares que sin duda hacen falta para doblegar al pueblo iraquí y su determinación de resistir a la ocupación extranjera. En pleno proceso de desbaratamiento de la ocupación debido a la pujanza insurgente, incrementada la presión interna e internacional por la revelación de las prácticas de torturas sistemáticas y planificadas en las cárceles de Iraq, y a menos de seis meses de las elecciones presidenciales estadounidenses (con máxima caída de la popularidad doméstica de George W. Bush), la Administración Bush ciertamente necesita coyunturalmente rehabilitar su imagen interna e internacional. El reto es poder hacerlo sin variar por ello un ápice sus objetivos de sometimiento estratégico de Iraq, aun cuando requiera ahora un legitimación internacional que le corresponde otorgar a un CS a su vez deslegitimado.
Por todo ello, a la vista de esta resolución y de la internacionalización de la ocupación que propugna, cabe preguntarse, de ser aprobada, qué autoridad se espera que reconozca el pueblo iraquí en un sistema internacional que después de haberle invadido multinacionalmente, secuestrado la soberanía de sus recursos durante 13 años con un embargo genocida, y haber legitimado su ocupación tras una invasión ilegal, pretende ahora darle una solución que pasa por internacionalizar la ocupación en beneficio de la potencia ocupante y sin consideración alguna de sus aspiraciones ni sus derechos.
Que el sistema internacional es el sistema de los poderosos es una evidencia, pero que nadie pida al pueblo de Iraq que no se oponga a él, al igual que hace con EEUU, con todos los medios al alcance de su resistencia armada y popular. La realidad es bien otra y se expresa tozudamente: tras la aprobación de esta o similar resolución, tras el 30-J, tras la designación de una nueva instancia iraquí, el imparable fenómeno de la resistencia militar y civil a la ocupación seguirá, aunque ésta hay procurado transmutarse en otra cosa. Al pueblo iraquí, al menos, no se le va a engañar.
1. El texto completo del discurso de Bush puede verse en la edición electrónica de The Guardian, 25 de mayo de 2004.
2. Véase en CSCAweb: Quiebra de la ocupación militar de Iraq: EEUU presiona para la aprobación de una nueva resolución de NNUU, mientras renuncia a asaltar Faluya
3. Su texto en castellano puede verse en: Phyllis Bennis: 'La resolución 1511: una victoria pírrica para la Administración Bush' - Resolución 1511 de Consejo de Seguridad de NNUU sobre Iraq
4. El enviado especial de Kofi Annan, al-Brahimi, habría declarado, conforme a las preferencias de EEUU, que los miembros del nuevo gobierno no serían tecnócratas sin perfil político, como había indicado previamente, sino miembros del Consejo Gubernativo o de sus mismas formaciones políticas (The Economist, 22 de mayo de 2004).
5. La Vanguardia, edición electrónica, 25 de mayo de 2004 (www.lavanguardia.es)
6. Discurso de Bush, Op. cit.
7. "La OTAN intentará implicarse en el plan estadounidense de 'Gran Medio Oriente' en su Cumbre de Estambul", Europa Press, 20 de mayo de 2004
8. La versión íntegra en castellano de la resolución 1483 así como su presentación puede verse en: Oliván, L.: "Legitimar la ocupación y la dominación neocolonial de Iraq. Resolución 1483 del Consejo de Seguridad", Nación Árabe, núm. 49, Año XVII, Verano, 2003, pp.: 73-81. En CSCAweb, véase: El Consejo de Seguridad 'legitima' la ocupación de Iraq y ratifica la administración colonial de EEUU sobre el país
9. El presidente Bush mintió en su discurso del día 24 al afirmar que Iraq está exportando por encima de los 2 millones de barriles al día (ver Nota 1).
10. El monto estimado de la "deuda de guerra" impuesta a Iraq asciende a 31 mil millones de dólares de los cuales 17 mil millones han sido ya satisfechos por el Estado de Iraq desde que en 1994 el CS, en un ejercicio de usurpación de la soberanía financiera iraquí, desviase fondos públicos iraquíes congelados en cuentas bancarias internacionales para ese fin y, desde agosto de 1996, con cargo a la cuenta del programa "Petróleo por Alimentos". Sobre el estado del pago de la deuda de guerra de Iraq véase: www.unog.ch/uncc/claims
11. The Economist, 22 de mayo de 2004.

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 artículo 13
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