Source: http://tribunalsupremo.organojudicial.gob.bo/Autos%20Supremos/civil/civil-I/2012/as201221289.htm
Timestamp: 2019-03-25 22:14:34+00:00

Document:
201208-Sala Civil-1-289
Auto Supremo: 289/2012
Expediente: T-19-12-S
Partes: Rosa Flores Navia de Cortez c/ Iblin María Armijo Ovando
Proceso: Nulidad de venta de bien ganancial.
VISTOS: El recurso de casación en el fondo y en la forma de fs. 202 a 204, interpuesto por Iblin Maria Armijo Ovando contra el Auto de Vista Nro. 52/2012, de fs. 193 a 197 vlta, de 08 de mayo 2012, pronunciado por la Sala Civil, Comercial de Familia Niñez y Adolescencia, de Violencia Intrafamiliar o Doméstica y Pública del Tribunal Departamental de Justicia de Tarija, dentro del proceso de nulidad de venta de bien ganancial, seguido por Rosa Flores Navia de Cortez contra Iblin Maria Armijo Ovando; la respuesta de fs. 208 a 211 vlta; la concesión de fs. 213; los antecedentes del proceso; y:
El Juez de Partido Segundo de Familia de la Capital, el 7 de septiembre 2011 pronunció la Sentencia, cursante de fs. 154 a 157 vlta, declarando improbada la demanda de nulidad de venta de bien ganancial, también declaró improbada la excepción de prescripción planteada por la demandada.
Contra dicha resolución, presentó su recurso de apelación la demandante Rosa Flores Navia exponiendo los agravios sufridos.
El Tribunal de Alzada en virtud a la apelación y a los datos, antecedentes del proceso revocó parcialmente la Sentencia y declara probada en parte la demanda de nulidad de venta de bien ganancial y declaró la nulidad parcial del contrato de venta suscrito entre Humberto Díaz Escalante y Mario Díaz Salgado y dispuso su nulidad en el 50 % del inmueble que perteneció a su esposa Petrona Navia Fuentes madre de la demandante Rosa Flores Navia. Disponiendo además que en ejecución de Sentencia, se libre la ejecutorial de ley para su registro en Derechos Reales.
Contra la resolución de segunda Instancia la demanda, recurrió en casación en el
fondo y en la forma, el mismo que se analiza.
La recurrente acusa la valoración del Certificado de Matrimonio que cursa a fs. 1, indicando que se ha demostrado que dicho certificado fue obtenido de manera irregular y que hasta la fecha no fue anulado, vulnerando con el Auto de Vista lo dispuesto por el art. 1286 del Código Civil.
Continuó mencionando que el Tribunal de Alzada al basar su resolución sin comprobar concretamente la fecha de matrimonio y determinar si es un bien ganancial vulnera los informes donde se indica que dicha partida se encuentra observada violentando lo dispuesto por el art. 91 del Código de Procedimiento Civil.
Por otro lado indicó que se pretende confundir en el proceso que el bien fuese ganancial y no propio, que derivaría de un proceso de afectación o dotación y que en dicho proceso se ha demostrado la posesión y consecuentemente la consolidación en dicho terreno de Humberto Días Escalante, esta consolidación es el reconocimiento que hace el Estado al verificar que el terreno si cumple con la función social con lo ha determinado el Tribunal Agrario y que el Tribunal de Alzada ha interpretado erradamente que el derecho propietario nació con el título agrario de consolidación sin realizar un análisis claro de lo que es consolidación, vulnerando el principio de "la tierra es para quien la trabaja".
Continuó mencionando que el bien inmueble objeto de la litis no es un bien ganancial y se ha demostrado con las pruebas de descargo que se lo adquirió antes del matrimonio con su segunda esposa y que se vulneraría lo dispuesto por el art. 104 del Código de Familia.
Terminó peticionando que de conformidad a los argumentos vertidos se case el Auto de Vista y se mantenga subsistente la Sentencia de primera instancia.
Que, de conformidad al recurso de casación planteado por la recurrente, se tiene lo siguiente:
En mérito a las características que hacen a uno y otro recurso, la resolución de cada uno también adopta una forma específica y diferenciada, así, cuando se plantea recurso de casación en el fondo, lo que se pretende es que el Tribunal case el Auto de Vista impugnado y resuelva el fondo del conflicto; en cambio, cuando se plantea el recurso de nulidad o casación en la forma, lo que se pretende es la nulidad de obrados, siendo comunes para ambos recursos las formas de resolución por improcedente o infundado. Por ello, al margen de exponer los motivos en que se funda tanto el recurso de casación en la forma como en el fondo, es deber del recurrente concretar su pretensión recursiva en forma congruente con el recurso que deduce.
No obstante a lo mencionado y de conformidad a la argumentación en el recurso de casación de la recurrente se tiene lo siguiente en los dos puntos que señala:
De la revisión de obrados se evidencia la existencia del Certificado de Matrimonio que cursa a fs. 1, donde se comprueba el matrimonio de Humberto Díaz y Petrona Navia Fuentes, acto celebrado conforme la fecha de partida el 02 de septiembre de 1971, certificado expedido por Silvia Iñiguez L. Registro Civil Nro. 61102 del Departamento de Tarija, el mismo cuenta de conformidad a lo estipulado en el art. 1296 del Código Civil con todo el valor probatorio y hace plena prueba. Además la partida donde se encuentra asentada el matrimonio que corresponde al libro Nro. 2/71, Partida Nro. 52 de la O.R.C. Nro. 798, se encuentra vigente y no se ha demostrado en obrados que la mencionada partida hubiese sido declarada nula judicialmente; mas al contrario la parte interesada en ningún momento del proceso reconvino pidiendo la nulidad de dicha partida, limitándose a indicar y probar que sería irregular la obtención de dicho Certificado de Matrimonio.
Como correctamente lo estableció el Tribunal de Alzada, el Certificado de Matrimonio que cursa en obrados mientras no sea declarado judicialmente nulo y sin valor legal, cumple con lo dispuesto por el art. 1296 del Código Civil y 399 del Procedimiento Civil, que considera todo documento público es auténtico mientras no se demuestre lo contrario.
De la misma forma el art. 1530 del Código Civil, indica que las partidas matrimoniales se asentarán inmediatamente de celebrado el matrimonio, demostrándose que desde la fecha 02 de septiembre de 1971 el señor Humberto Diaz Escalante ya se encontraba casado con Petrona Navia Fuentes, no pudiéndose desconocer esta situación; consiguientemente el art. 1534 del Código Civil establece que las partidas asentadas en los registros del estado civil así como las copias otorgadas por la Dirección General de Registros Públicos hacen fe sobre actos que constan en ellas, no pudiéndose obviar la situación legal en la que contaban los esposos Diaz - Navia, desde el año 1971.
Con respecto al bien ganancial o propio del inmueble objeto de la litis, se tiene, que el derecho propietario de Humberto Díaz Escalante se origina de la Escritura Pública de compra y venta que otorga Rosa Carranza viuda de Nemesio Franco Molina a favor de Humberto Díaz Escalante y Felipa Salgado de Escalante, compra y venta de fecha 23 de diciembre de 1948 que cursa de fs. 36 a 39. Por otro lado de fs. 40 a 43 vlta de obrados, cursa copia legalizada de la Sentencia, Auto de Vista y Resolución Suprema, dictadas dentro del proceso agrario del fundo denominado "Cabeza de Toro", donde se evidencia de manera textual en la mencionada Sentencia, dictada dentro el juicio agrario de afectación y consiguiente dotación, lo siguiente " a) Que los terrenos motivo de afectación en principio fueron de los esposos Humberto Díaz y Felipa Salgado de Diaz.- b) Que, ha raíz de desavenencias hogareñas entre los esposos propietarios, esas tierras desde hace unos 12 años atrás, fueron abandonados especialmente por el consorte Díaz , dedicándose éste último a actividades comerciales..." "... f) Que, Díaz en los terrenos motivo del presente trámite, recientemente se ha dedicado a la fabricación de ladrillos y ha talado el monte en una pequeña área con objeto de hacer trabajos del agro..."; estos hechos han derivado en la pronunciación de la Sentencia declarando procedente la afectación del fundo denominado "Cabeza de Toro", sito en Torrecillas, cantón Morros Blancos, provincia Cercado del Departamento de Tarija, dotando al demandante Gerónimo Tapia 8 parcelas de terrenos de cultivo que viene trabajándolas, en dicha Sentencia también se consolido a favor de Felipa Salgado e hijos las parcelas de cultivo A y B; contra dicha Sentencia el señor Humberto Díaz Escalante apeló a la mencionada resolución, la misma que fue resuelta por Auto de Vista de fecha 10 de octubre de 1975, donde confirma la sentencia con la modificación que se consolida a favor de Humberto Díaz Escalante la parcela signada con la letra A con una superficie de 1.9375 Has, y dicha disposición fue aprobada por Resolución Suprema, donde se ordenó la entrega de los Títulos Ejecutoriales que data de fecha 3 de diciembre de 1976, documento que cursa a fs. 45 de obrados.
Al tener estas resoluciones dictadas en el proceso agrario calidad de cosa juzgada, que determinó de manera definitiva la dotación de parcelas distintas a Humberto Díaz Escalante en relación de su primera esposa Felipa Salgado. Llegando a tener cada uno un derecho propio mediante Resolución Suprema.
En ese entendido se tiene que, mediante Auto de Vista y Resolución Suprema Nro. 182720 de fecha 3 de diciembre de 1976 se asignó una parcela independiente a la Sra. Felipa Salgado y a sus hijos y otra parcela de terreno también independiente a Humberto Díaz Escalante, consiguientemente en virtud a esas determinaciones dictadas en la jurisdicción agraria el señor Humberto Días Escalante adquirió la parcela con la letra A.
Esta individualización del derecho propietario otorgado a Felipa Salgado y Humberto
Díaz, se debió en virtud de que ambos esposos, ya se encontraban divorciados como se evidencia de la partida matrimonial que les corresponde, la misma que fue disuelta en fecha 02 de mayo de 1971.
Por otro lado en fecha 02 de septiembre de 1971 contrajo segundo matrimonio Humberto Díaz Escalante con Petrona Navia Fuentes (madre de la demandante), quienes se fueron a vivir a la mencionada parcela, donde encararon el proceso agrario mencionado líneas arriba mismo que fue iniciado, sustanciado y resuelto en la vigencia del segundo matrimonio de Humberto Díaz Escalante, siendo en consecuencia el referido inmueble un bien ganancial de los esposos Humberto Días y Petrona Navia Fuentes y no así bien propio del primero. Conclusión a la que arribó el Tribunal de Alzada, como consecuencia de una correcta valoración de la prueba.
Por lo expuesto, y en virtud de no ser evidente las infracciones acusadas, corresponde a este Supremo Tribunal fallar en la forma prevista por los artículos 271-2) y 273 del Código de Procedimiento Civil.
POR TANTO: La Sala Civil de Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el artículo 42 -I) de la Ley del Órgano Judicial y en aplicación del art. 273 del Código de Procedimiento Civil, declara INFUNDADO el recurso de casación en el fondo y en la forma de fs. 202 a 204, interpuesto por Iblin Maria Armijo Ovando contra el Auto de Vista Nro. 52/2012, de fs. 193 a 197 vlta, de 08 de mayo de 2012. Con costas.

References: resolución 
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 artículo 42