Source: http://inter-rev.foroactivo.com/t155-mares-de-china-petroleo-gas-y-archipielagos
Timestamp: 2020-01-18 20:10:45+00:00

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Mares de China: Petróleo, gas y archipiélagos.
materia el 21/6/2011, 11:16 pm
El petróleo pone en pie de guerra al Sureste Asiático
China, Vietnam, Taiwán, Filipinas, Malasia y Brunei codician las islas Spratly, en el mar de China Meridional
Los cerca de 250 islotes y atolones que forman el archipiélago Spratly, en el corazón del Mar de China Meridional, han permanecido deshabitados desde tiempos inmemoriales. El archipiélago está desperdigado en unos 250.000 kilómetros cuadrados marinos, pero su superficie terrestre total es de poco más de cinco kilómetros cuadrados. Además, las islas no tenían terrenos cultivables, ni fuentes de agua dulce, ni bosques o puertos naturales, y ninguno de los países vecinos se interesó por ellos. Sin embargo, ahora compiten unos con otros por clavar banderas que marquen territorio, crear bases militares, facilitar la instalación de familias pescadoras e incluso construir pequeños aeropuertos en las islas más grandes.
China, Vietnam, Filipinas, Taiwán y Malasia batallan por un botín suculento: el fondo marino de las Spratly alberga ingentes reservas de gas y de petróleo. Y la rivalidad por los codiciados recursos energéticos es tal que ha puesto en pie de guerra al Sureste Asiático.
Vietnam llevó a cabo maniobras militares con fuego real a principios de la semana pasada y China le imitó hace cuatro días, ante la atenta mirada de los otros tres países en liza. Es de esperar que, como en ocasiones previas, este enfrentamiento se cierre con palabras tranquilizadoras, destinadas sobre todo a las multinacionales petrolíferas extranjeras, pero también que acelere la carrera armamentista naval en el mar de China Meridional.
Las multinacionales petrolíferas no invertirán hasta que cesen las disputas territoriales
Primer portaaviones chino
China anunció hace unos días que está construyendo su primer portaaviones. Numerosos ingenieros llevan más de cuatro años reformando con ese fin el Varyag, un buque soviético de 300 metros de eslora que Pekín compró a Ucrania en 1998, con la supuesta intención de construir un casino flotante en Macao.
Ese portaaviones marcará un hito en el auge militar del gigante asiático y aumentará aún más las distancias entre China y el resto de la región. El año pasado, el presupuesto de Defensa chino fue 14 veces superior al de Taiwán, 45 veces mayor que el de Vietnam y más de 50 veces el de Filipinas.
Vietnam ha pedido ayuda militar a EEUU, que está aumentando su presencia en la zona
Para salvar esa diferencia abismal, Hanoi ha reclamado la mediación de Estados Unidos, pero tanto Pekín como Manila se oponen por completo. "Para que los seis países lleguen a un acuerdo no sólo tienen que aceptar a un mediador común, sino estar dispuestos a llegar a un acuerdo, lo que no ocurre en este caso.
Por ahora, lo que estamos viendo es una competición por reivindicar el máximo territorio posible para así, después, cuando haya que negociar, poder ceder un poco", explica a Público Richard Bitzinger, profesor de la escuela de Estudios Internacionales S. Rajaratnam de Singapur.
Según estimaciones del Gobierno chino, las reservas de petróleo en el Mar de China Meridional son de 213.000 millones de barriles, lo que las convertiría en las segundas de mayor volumen mundial, sólo por detrás de Arabia Saudí.
Otros cálculos más moderados, recogidos por la Administración de Información de Energía de Estados Unidos, rebajan la cifra a 105.000 millones de barriles, una cantidad aún muy alta, similar a de las reservas petrolíferas iraquíes.
Y el fondo marino alberga también gas natural en abundancia: unos dos trillones de metros cúbicos según Pekín.
Lo cierto es que nadie sabe con exactitud a cuánto ascienden esas reservas energéticas, porque aunque las exploraciones realizadas han arrojado resultados positivos, muchas otras han tenido que cancelarse a causa de los enfrentamientos o incluso han sido saboteadas.
Entre 2010 y 2011, al menos dos expediciones vietnamitas y una filipina han denunciado a China por cortarles los cables sísmicos, necesarios para sondear el terreno.
"Hay tantas disputas territoriales que no pueden hacerse las exploraciones necesarias. Exxon y Chevron, entre otras, están interesadas, pero no se van a arriesgar si hay conflicto", destaca Bitzinger.
Pekín considera que tiene derechos históricos sobre las islas Spratly y también sobre las Paracel, ya que ambos archipiélagos aparecían bajo su soberanía en los primeros mapas de la República Popular China a mitad del siglo XX. En ellos puede verse una línea de nueve puntos en forma de U que abarca casi todo el mar en disputa, una línea que hasta los años ochenta los vecinos no disputaron, pero que no están dispuestos a aceptar ahora.
Ruta marítima vital
Pero China no está dispuesta a ceder terreno, ni siquiera tras las advertencias lanzadas por la Administración Obama y el envío, hace sólo dos semanas, de barcos de combate estadounidenses a las costas de Singapur.
Para el gigante asiático, este mar no encierra sólo la promesa de una menor dependencia energética, sino que por él transitan el 80% de sus importaciones de crudo y casi todas las materias primas africanas que necesita la fábrica del mundo para su correcto funcionamiento.
Por ese motivo, el Gobierno chino declaró el año pasado el mar de China Meridional, "interés prioritario", junto a Taiwán, Xinjiang y Tibet.
Su importancia para Pekín es tal, que Robert D. Kaplan, periodista y asesor del Departamento de Defensa de EEUU, lo denominó el "Mediterráneo asiático" en La geografía del poder chino.
Carl Thayer, experto de la Academia de Defensa Australiana, cree que China prefiere negociar y llegar a acuerdos beneficiosos, pero "aunque prefiere ser un poder blando, hará lo que haga falta para mantener el control sobre este mar".
Diversos incidentes han recrudecido la tensión regional
1. Persecución de un barco de EEUU
En marzo de 2009, barcos pesqueros chinos hostigaron en aguas internacionales a un barco de vigilancia de EEUU, el ‘Impeccable'.
Tres meses más tarde, un submarino chino chocó accidentalmente con el radar del ‘USS John S. McCain'. Los incidentes tensaron las relaciones.
2. Ataque a barcos filipinos
Tras haber perseguido y saboteado barcos de exploración submarina vietnamitas y filipinos, en febrero de este año, buques de guerra chinos dispararon contra barcos de pescadores que faenaban en el atolón Jackson, que tanto Filipinas como China reclaman como propio.
3. Maniobras con fuego real
Vietnam realizó maniobras en las Spratly con fuego real la semana pasada y Filipinas rebautizó el mar como Mar de Filipinas Occidental.
http://www.publico.es/internacional/382848/el-petroleo-pone-en-pie-de-guerra-al-sureste-asiatico/version-imprimible
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China rechaza injerencias en sus disputas territoriales.
materia el 19/11/2011, 9:07 pm
China rechaza injerencias en sus disputas territoriales
El primer ministro chino, Wen Jiabao, advirtió ayer durante la cumbre con los líderes de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) de que «fuerzas externas no deben, bajo ningún pretexto, inmiscuirse» en las disputas territoriales que mantiene en el Mar de China Meridional con Vietnam, Filipinas, Brunei, Malasia y Taiwán. Los seis países reclaman total o parcialmente el archipiélago de las Spratly, unas islas en las que abundan los recursos energéticos, y China y Vietnam se enfrentan, además, por las Paracel.
En respuesta a Estados Unidos, que va a fortalecer su presencia militar en el Pacífico, subrayó que «la disputa debe ser resuelta mediante consultas y discusiones de los países directamente relacionados con ella».
Esta misma semana, la secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, dijo en alusión a China que «cualquier país tiene derecho a defender sus reclamaciones territoriales, pero no tiene derecho a hacerlo mediante la intimidación o la coacción»
Wen afirmó que «China siempre será un buen vecino, buen amigo y buen compañero». «La relación entre China y la ASEAN tiene un gran potencial y un prometedor futuro. Trabajaremos juntos para conseguir más beneficios para nuestras gentes y contribuir a la paz y a la prosperidad de la región», insistió.
En este sentido, remarcó que China quiere «expandir la cooperación e investigación marítima y promover la seguridad».
http://www.gara.net/paperezkoa/20111119/304385/es/China-rechaza-injerencias-disputas-territoriales
China, Filipinas, petróleo, gas natural...
Admin el 29/3/2012, 9:14 pm
China protesta plan de Filipinas de explorar petróleo y gas natural en sus aguas territoriales
BEIJING, 28 feb (Xinhua) --
China reafirmó hoy martes su soberanía indisputable sobre las Islas Nansha y sus aguas adyacentes, y protestó por el plan de Filipinas de explorar recursos naturales en este área.
El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Hong Lei, hizo estas declaraciones en una rueda de prensa al comentar la invitación hecha por el secretario filipino de Energía, José Almendras, a inversores extranjeros para explorar petróleo y gas natural en dos yacimientos que hacen parte del territorio chino.
"Es ilegal que cualquier país o compañía explore petróleo y gas en aguas marítimas que están bajo la jurisdicción china sin el permiso del gobierno chino", subrayó Hong.
El vocero pidió a los países de la región respetar el espíritu de la Declaración sobre la Conducta de las Partes en el Mar Meridional de China, evitar las acciones que puedan complicar o empeorar las disputas y hacer esfuerzos para la paz y la estabilidad de la zona en cuestión.
http://spanish.news.cn/china/2012-02/28/c_131436464.htm
Islas del Mar meridional de China, Vietnam...
materia el 22/6/2012, 4:02 am
China convoca a embajador vietnamita para protestar contra ley de mar de Vietnam
BEIJING, 21 jun (Xinhua) --
El viceministro de Relaciones Exteriores chino, Zhang Zhijun, convocó hoy jueves al embajador vietnamita en China, Nguyen Van Tho, para presentarle una protesta formal a la ley del mar promulgada por su país.
La Asamblea Nacional Vietnamita aprobó el jueves la ley del mar de Vietnam, que pone las islas chinas de Xisha y Nansha en el Mar Meridional de China bajo la soberanía y jurisdicción de Vietnam.
Zhang reiteró la soberanía indiscutible de China sobre las islas de Xisha y Nansha y sus aguas adyacentes y señaló que, por lo tanto, la ley recién aprobada por Vietnam viola la soberanía china.
"China protesta enérgicamente y se opone firmemente a la medida tomada por Vietnam", manifestó el alto funcionario.
De acuerdo con Zhang, la decisión unilateral de Vietnam ha complicado y hecho escalar el asunto e infringe los consensos alcanzados por los líderes de ambas naciones, además de atentar contra el espíritu de la Declaración sobre la Conducta de las Partes en el Mar Meridional de China.
"La decisión de Vietnam es ilegal, inválida y perjudicial para la paz y la estabilidad en el Mar Meridional de China", declaró Zhang, agregando que China protegerá firmemente su soberanía nacional.
China exige a Vietnam que rectifique sus errores inmediatamente y se abstenga de tomar cualquier decisión que pueda dañar las relaciones bilaterales o la paz y la estabilidad en el Mar Meridional de China, puntualizó el viceministro.
El mismo día de hoy, la cancillería china emitió una declaración para protestar contra la nueva ley de Vietnam, que recuerda que es ilegal e inválido que cualquier otro país reclame la soberanía sobre las islas de Xisha y Nansha.
http://spanish.news.cn/china/2012-06/21/c_131668723.htm
China eleva estatus administrativo de islas del Mar Meridional de China
El gobierno chino ha elevado el estatus administrativo de las islas de Xisha, Zhongsha y Nansha, en el Mar Meridional de China, de distrito a prefectura, según un comunicado emitido hoy jueves.
El Consejo de Estado, gabinete chino, ha establecido que la ciudad de nivel de prefectura Sansha administrará las tres islas y sus aguas adyacentes y que la sede del gobierno se ubicará en la isla de Yongxing, que forma parte de Xisha, de acuerdo con la circular del Ministerio de Asuntos Civiles.
Como parte de la misma decisión, el consejo ha suprimido la Oficina de Administración de nivel distrital de las islas de Xisha, Zhongsha y Nansha, ubicada en la misma isla de Yongxing y en funcionamiento desde 1959, precisa el documento. ...
Según el vocero, China fue el primer país en descubrir y bautizar los arrecifes, isletas y aguas de las islas de Xisha, Zhongsha y Nansha y desde entonces ha ejercido su control y soberanía sobre el área de manera continua.
http://spanish.news.cn/china/2012-06/21/c_131668722.htm
Filipinas, isla de Huangyan y China.
materia el 22/6/2012, 4:05 am
El Ministerio de Relaciones Exteriores de China pidió hoy jueves a la parte filipina que se abstenga de emitir cualquier comentario que pueda manipular a la opinión pública.
El portavoz de la cartera, Hong Lei, hizo estas declaraciones en una rueda de prensa regular al comentar las recientes manifestaciones del presidente filipino, Benigno Aquino, sobre la isla de Huangyan.
Aquino anunció el miércoles que la Fuerza Aérea de Filipinas sobrevolará la isla de Huangyan dentro de poco para inspeccionar la situación en el área.
Hong señaló que el incidente de la isla de Huangyan fue provocado por el acoso de los buques de guerra filipinos a los pescadores chinos en abril, y la rigidez de la postura adoptada por Filipinas no hizo sino complicar las relaciones entre los dos países.
Sin embargo, la tensión existente se ha suavizado recientemente, y ambas partes están realizando esfuerzos por reparar los vínculos bilaterales, señaló el vocero.
http://spanish.news.cn/china/2012-06/21/c_131668837.htm
China - EEUU. Litigios en el Mar de China
Admin el 14/8/2012, 9:07 pm
Anibal 6 Ago 2012
Al referirse a la declaración del Departamento de Estado de EEUU de que Pekín aviva tensión en la disputa territorial en el Mar de la China Meridional, el rotativo Renmin Ribao, órgano del Partido Comunista Chino, instó a Washington a que “se calle”.
“La parte estadounidense confunde en su declaración lo correcto y lo erróneo, induce a error a la opinión pública, emitiendo una señala falsa que debe ser rechazada con dureza. Simplemente podemos decirle a Washington que se calle”, escribió el rotativo.
El mes pasado, las autoridades chinas tomaron la decisión de establecer una ciudad y una guarnición militar en uno de los archipiélagos hasta ahora deshabitados del Mar de la China Meridional.
EEUU se mostró preocupado por este paso.
El Departamento de Estado de EEUU hizo la mencionada declaración el 3 de agosto pasado.
Al día siguiente, el Ministerio de Asuntos Exteriores de la República Popular China (RPCh) pidió a EEUU respetar su soberanía e integridad territorial. El 6 de agosto apareció dicho artículo en Renmin Ribao. También el rotativo Zongguo Ribao insertó una publicación crítica.
Anteriormente, el ministerio de Asuntos Exteriores de China dijo que la RPCh está dispuesta a tomar parte en el debate que se prevé desarrollar en el marco de la Asociación de Naciones de Sudeste Asiático (ASEAN) con el fin de elaborar un código de conducta en el Mar de China Meridional. Indicó que la cuestión debería ser resuelta únicamente por las partes a que concierne, teniendo en cuenta, en primer lugar, a Filipinas y Vietnam.
http://sp.rian.ru/international/20120806/154589257.html
Japón pagará 20,7 millones de euros por islas disputadas con China.
materia el 6/9/2012, 7:08 pm
El Gobierno de Tokio se ha comprometido a comprar a sus propietarios privados japoneses las islas del mar de China que se disputa con Pekín, según informan los medios del país. La medida podría aumentar la tensión entre las dos grandes potencias económicas de Asia.
El diminuto archipiélago, conocido como Senkaku en Japón y Diaoyu en China, ha sido durante mucho tiempo una fuente de fricción entre ambos países. Aunque están deshabitadas, están rodeadas de zonas pesqueras y potenciales yacimientos de gas.
Tokio pagará por las islas (en realidad, poco más que islotes) 2.050 millones de yenes, unos 20,7 millones de euros y los propietarios firmarán pronto el acuerdo, según publican este miércoles los diarios Asahi y Yomiuri. El plan se aprobará en un gabinete que se reunirá a mediados de este mes de septiembre.
El Gobierno chino, a través de la agencia oficial Xinhua, ha considerado la compra "una farsa", y la ha enmarcado en la "avalancha de acciones provocativas" lanzada por Japón "para reafirmar su autodenominada soberanía sobre las islas, decisiones que han provocado una notable escalada de las tensiones entre los dos pesos pesados de Asia".
El mes pasado la guardia costera japonesa detuvo a varios activistas chinos que desembarcaron en las islas con banderas de su país procedentes de Hong Kong. Días después, un grupo de nacionalistas japoneses hizo lo mismo.
El conflicto por estas islas forma parte de una disputa territorial más amplia en los mares del Sur y Este de China entre el Gobierno de Pekín y los aliados regionales de EE UU como Japón y Filipinas. El martes, China avisó a Washington de que no se inmiscuyera en las disputas, coincidiendo con el mensaje de calma enviado por la secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, a su llegada a Pekín.
http://internacional.elpais.com/internacional/2012/09/05/actualidad/1346820023_268823.html
China ha dicho que no negociará sobre la soberanía de las islas del mar del Sur de China
materia el 6/9/2012, 7:17 pm
China ha dicho que no negociará sobre la soberanía de las islas del mar del Sur de China, que también reclaman Vietnam, Malasia, Brunei, Filipinas y Taiwan. Durante las conversaciones mantenidas en Pekín por la secretaria de Estado de EE UU, Hillary Clinton, con el presidente chino, Hu Jintao, y con el ministro de Exteriores, Yang Jeichi, Pekín solo ha mostrado una “eventual” disposición a trabajar conjuntamente con los países del sureste asiático para resolver la disputa de forma pacífica.
El despegue económico de China ha dado origen en los últimos años a un marcado nacionalismo de tintes hegemónicos en cuanto a las diferencias fronterizas existentes con varios países tanto en los mares del Sur como del Este y, en especial, con Japón, si bien la reunión de hoy ha estado centrada en los problemas en el mar del Sur de China.
Pekín ha criticado duramente a EE UU por inmiscuirse en los problemas de China con sus vecinos y le acusa de tratar de dividir la región para mantener en ellas los intereses estratégicos norteamericanos y frenar la influencia de China en Asia. El archipiélago de las Diaoyu / Senkaku se encuentra incluido en el Tratado de Defensa recíproca existente entre EE UU y Japón.
Hasta ahora, Pekín ha rechazado negociar una solución con la Asociación de Naciones del Sureste Asiático (ASEAN), en la que se incluyen cuatro de los países que se sienten perjudicados. Tras la reunión de Clinton con las autoridades chinas, parece haberse abierto una puerta a esta reclamación común. Yang ha señalado su disposición a “eventualmente” abrir un diálogo al respecto con la ASEAN.
Los incidentes en ambos mares se han multiplicado peligrosamente en los últimos tiempos, al tiempo que se ha desatado una carrera armamentista en toda la zona. Prácticamente todas las islas e islotes reclamados están deshabitados, pero las aguas de su entorno son ricas en recursos pesqueros y los expertos afirman que guardan grandes yacimientos de gas y petróleo, lo que ha incrementado el interés de todos. Además, un tercio del tráfico marítimo mundial discurre por esta zona –en concreto por el estrecho de Malaca-, de ahí la importancia de evitar un conflicto.
En declaraciones a los periodistas que la acompañan, Clinton ha señalado que EE UU considera que la Declaración de Conducta, firmada entre China y la ASEAN hace 10 años, debería ser más “específica” de cara a la resolución de las disputas territoriales, pero ha insistido en que la Administración Obama no tiene una posición al respecto.
“Nuestro interés es mantener la paz y la estabilidad, el respeto a las leyes internacionales y la libertad de navegación que requiere el comercio legal. Como amigo de los países involucrados, creemos que están en interés de China y de la ASEAN el emprender un proceso diplomático hacia el objetivo común de establecer un código de conducta”, informa la Voz de América.
A su vez, el ministro chino dijo que hay “múltiples evidencias legales e históricas” que sostienen la soberanía china sobre los archipiélagos Spratly y Paracelso. Yang Jeichi insistió en que Pekín respeta la ley internacional y está a favor de “negociaciones directas y consultas amistosas”. Lo que podría interpretarse como negociaciones bilaterales con los países implicados y consultas con la ASEAN.
La respuesta de Clinton al “eventual” gesto de China ha sido clara: “Creo que el liderazgo y el empeño de China y la ASEAN pueden impulsar la diplomacia. Estados Unidos está dispuesto a apoyar el proceso y a ser útil a las partes en la forma en que sea posible”. Pero Pekín confía poco en que la utilidad de las gestiones de Washington para resolver cuestiones que afectan a la soberanía de China.
http://internacional.elpais.com/internacional/2012/09/05/actualidad/1346849515_266555.html
Algunos conflictos territoriales en la cumbre de la APEC.
materia el 9/9/2012, 2:41 pm
En la Cumbre del Foro de Cooperación Económico de Asia Pacífico (Apec), de varios días de reuniones entre líderes de los 21 estados miembros, en la ciudad de Vladivostok, Rusia, Estado que ostenta la presidencia de este año.
El presidente chino, Hu Jintao, pidió preservar la paz y la estabilidad en la región Asia Pacífico, haciendo referencia a las disputas territoriales que recientemente se han incrementado por las islas del Mar de China.
El Viernes Hu Jintao se reunió con el presidente vietnamita Truong Tan Sang y el sultán de Brunei Hassanal Bolkiah para tratar este tema.
Vietnam y Filipinas, en particular, acusan a China, que reclama la soberanía sobre la totalidad del Mar de China, de intimidación.
De acuerdo con el diario oficial chino, Hu dijo a su homólogo vietnamita que deben dar un paso atrás y resolver sus diferencias pacíficamente.
China también está en conflicto con Japón por las islas del Mar de China conocidas como Denkaku por Japón y Diaoyu por China y otas conocidas como Takeshima y Dokdo.
La APEC, que incluye a Estados Unidos, Japón, Corea del Sur, Canadá y a países latinoamericanos como México, Perú y Chile, agrupa a las naciones sobre la Cuenca del Pacífico que representan cerca del 40% de la población mundial, un 54% de la producción económica y un 44% del comercio global.
http://www.gara.net/paperezkoa/20120909/361257/es/La-region-Asia-Pacifico-postula-su-liderazgo-economico
materia el 9/9/2012, 10:35 pm
Las aguas del Mar del Sur de China, o de la China Meridional, han estado muy revueltas este verano. Múltiples enfrentamientos y tensiones en torno a la reclamación de soberanía de algunas islas de la zona por parte de distintos estados han llevado a la región a una situación cuando menos delicada. El control del comercio que atraviesa la región, de la riqueza pesquera y de las reservas de gas y petróleo explicaría en gran parte los enfrentamientos entre los distintos estados de la región, que recurren a la retórica nacionalista y a la utilización de las tensiones territoriales para aliviar sus problemas locales.
Hasta siete estados asiáticos mantienen disputas en torno a la propiedad territorial de las islas del Mar del Sur de China. China, Japón, Corea del Sur, Filipinas, Vietnam, Brunei y Malasia son los actores locales citados, pero en estos conflictos también conviven intereses de otros agentes como EEUU o Rusia. En el pasado los enfrentamientos, la mayoría dialécticos, han sido una constante, sin embargo este verano las maniobras de unos y otros han elevado la tensión en la región.
La atención mediática ha estado centrada en la disputa que mantienen China y Japón en torno a las islas Diaoyu/Senkaku, pero no ha sido la única.
A comienzos de agosto la visita del presidente surcoreano a Dokdo/ Takeshima, enojó a Tokio, que sigue reivindicando como propio ese territorio controlado por Seúl.
Poco después, un grupo de chinos (provenientes de Hong Kong y Taiwán) fueron detenidos tras desembarcar en Senkaku y días más tarde un grupo de japoneses se concentró en el mismo lugar, lo que dio origen a manifestaciones de la comunidad china en toda la región.
Paralelamente, las disputas entre China y Vietnam subieron de tono, igual que las que mantienen Beijing y Manila.
Sin olvidar que Brunei y Malasia mantienen su propio pulso con China, aunque en estos casos sus buenas relaciones rebajan al mínimo nivel de enfrentamiento.
Y en pleno julio, la visita de Dmitri Medvedev a Kunashiri (una de las cuatro islas de Hokkaido que reclama Japón), junto a la venta de seis submarinos a Vietnam (aumentando la capacidad marítima de Hanoi), dejaba entrever que Rusia también estaba dispuesta a defender sus intereses en la región.
EEUU también ha maniobrado en pro de sus intereses, aunque esos movimientos le pueden hacer perder alguno de sus preciados aliados locales. Fue el propio Barack Obama el que anunció hace algún tiempo que una de las prioridades en la política exterior de Washington se iba a centrar en el Pacífico, y desde entonces los movimientos norteamericanos han ido en la línea de fortalecer su presencia y sus alianzas en esa zona.
Por un lado, los dirigentes estadounidenses se encuentran ante la complicada disyuntiva, sobre todo a raíz del enfrentamiento entre sus preciados aliados regionales, Japón y Corea del Sur. Un apoyo abierto y decidido a las reclamaciones de Tokio aumentará el siempre latente rechazo de las generaciones de surcoreanos más jóvenes hacia la alianza de su país con EEUU. Al mismo tiempo, puede echar por tierra los intentos de Washington de unir fuerzas frente al imparable auge de China tanto en la región como a nivel mundial. Sin olvidar tampoco que incluso su relación con Taiwán puede entrar en una nueva fase nada favorable para EEUU.
El gigante asiático ha sabido mover fichas con astucia. La actual coyuntura le permite maniobrar con mayor firmeza, y consciente de que la percepción de la comunidad internacional en torno a los múltiples conflictos regionales parece algo difusa, ha buscado también reforzar su posición e intereses regionales.
En cierta medida, los enfrentamientos de este verano le han permitido a Beijing desviar la atención de otros problemas de índole interna, así como escenificar una unión de la llamada comunidad china más allá de las fronteras de la República Popular China, por ejemplo con manifestaciones en Hong Kong o Taiwán.
La memoria histórica en torno a las atrocidades japonesas durante el siglo pasado en la región ha sido otro factor que ha ayudado a la hora de comprender mejor las pugnas entre esos estados de la región y la propia estrategia china.
El pulso que mantienen China y EEUU en el nuevo orden mundial ha tenido también su reflejo en esta sucesión de crisis regionales.
Los intentos de Washington por rodear militarmente a China han encontrado respuesta en la decisión de Beijing de militarizar alguna de las islas que controla.
...Las manifestaciones más recientes de Hillary Clinton («el Pacífico es lo suficientemente grande para los dos») y la propuesta estadounidense de vehiculizar una especie de zona de libre comercio en la región, a pesar de sus desmentidos, es una maniobra destinada a debilitar a China o al menos contener su crecimiento económico y comercial.
La importancia de esa zona es económica, comercial y geopolítica. Esta lucha busca en parte controlar las líneas de comercio marítimo de la región (lo que algunos definen como la superautopista del mar) y, al mismo tiempo, del comercio mundial que atraviesa por ahí.
La riqueza pesquera, con importantes bancos de peces, y sobre todo su control, es otro de los factores clave en estas disputas y de vital importancia para países como Vietnam o Filipinas, que han visto cómo su economía es muy dependiente del sector pesquero. E incluso para países industrializados como Japón, donde ese sector todavía sigue teniendo gran peso económico.
Y a ello habría que sumar la carrera por hacerse con el control de las importantes reservas de gas y petróleo de la región, que, según algunos expertos, son incluso mayores que las que existen en Kuwait.
La pugna que China y EEUU, las elecciones para acceder a la Casa Blanca en noviembre o el XVIII Congreso del Partido Comunista de China que se celebra este otoño también condicionan los movimientos de unos y otros.
Todos estos aspectos, junto al uso interesado por parte de los diferentes actores de una retórica nacionalista y, sobre todo, a la utilización de dichas tensiones territoriales para aliviar las preocupaciones o problemas de las agendas locales, son factores que pueden ayudar a la hora de comprender mejor el enjambre de intereses y maniobras que a día de hoy amenazan en convertirse en una marejada en las aguas del llamado Mar del Sur de China.
http://www.gara.net/paperezkoa/20120909/361256/es/Una-alerta-marejada-Mar-Sur-China
http://inter-rev.foroactivo.com/t1995-china-en-la-mira-del-ejercito-de-eeuu#5879
Última edición por materia el 2/10/2012, 11:46 pm, editado 2 veces
Gobierno japonés firma contrato de adquisición de islas Diaoyu
materia el 11/9/2012, 1:31 pm
TOKIO, 11 sep (Xinhua) --
El gobierno japonés firmó el contrato oficial sobre la adquisición de una parte de las islas Diaoyu de China con la familia Kurihara, a quien la parte nipona denomina "la propietaria privada", informó hoy martes la radiotelevisión pública NHK.
El gabinete japonés decidió esta mañana desembolsar fondos de la reserva para comprar tres de las cinco islas inhabitadas, previo a la firma de un contrato con la familia Kurihara, que reivindica su condición de propietaria de las islas en el Mar Oriental de China.
El gobierno japonés prevé el pago de 2.050 millones de yenes (cerca de 26,15 millones de dólares estadounidenses) con fondos de la reserva gubernamental a la familia.
El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, Hong Lei, declaró el lunes que la compra por parte de Japón de las islas es ilegal e inválida.
El presidente chino, Hu Jintao, aclaró el domingo la posición china sobre las relaciones con Japón y el tema de islas Diaoyu durante un encuentro con el primer ministro japonés, Yoshihiko Noda, en el marco de la vigésima reunión informal de líderes de las economías del Foro de Cooperación Económica de Asia-Pacífico (APEC), celebrada en la ciudad rusa de Vladivostok.
Hu señaló que las relaciones entre China y Japón han experimentado recientemente una gran tensión debido al tema de islas Diaoyu.
http://spanish.news.cn/principales/2012-09/11/c_131843046.htm
http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2012/08/120818_internacional_japon_china_islas_tsb.shtml
Última edición por materia el 2/10/2012, 11:46 pm, editado 1 vez
materia el 25/9/2012, 10:05 pm
Taipei, que también reclama el archipiélago, se suma así a un contencioso que ha situado las relaciones entre Pekín y Tokio en su nivel más bajo en las últimas décadas.
Las islas Senkaku-Diaoyu están deshabitadas, pero se encuentran cerca de importantes rutas navieras, albergan ricos recursos de pesca y bajo sus aguas yacen recursos petroleros sin explotar.
Taiwán tiene relaciones amigables con Japón, pero ambas partes están enfrentadas sobre los derechos de pesca en la zona.
El archipiélago está controlado por Tokio desde 1895, pero tanto Pekín como Taipei aseguran que han heredado la soberanía histórica china sobre las islas, que, según dicen, se remonta a varios siglos. Pekín considera Taiwán parte de su territorio. La propiedad de las Senkaku-Diaoyu se ha convertido en un importante símbolo de identidad y nacionalismo para las tres partes.
Tokio ha asegurado que está intentando gestionar el conflicto con Taipei con el mayor tacto posible y de forma pacífica, dadas las buenas relaciones existentes con Taiwán.
Una relaciones muy distintas a las que mantiene con China, donde se han producido este mes multitudinarias manifestaciones antijaponesas, después de que el Gobierno japonés comprara tres de las islas en liza a su propietario privado, nacionalizándolas de hecho. Cientos de fábricas y negocios japoneses en China se vieron obligados a cerrar durante varios días tras haber sufrido ataques o en previsión de ellos.
http://internacional.elpais.com/internacional/2012/09/25/actualidad/1348547105_236416.html
El pleito China - Japón
China en la mira del ejército de EEUU
materia el 27/9/2012, 11:17 pm
http://sp.rian.ru/images/15509/78/155097802.jpg
http://sp.rian.ru/infografia/20120927/155097848.html
El trasfondo económico de la disputa China-Japón según el Financial Times.
materia el 1/10/2012, 7:28 pm
El trasfondo económico de la disputa chino-japonesa
Las protestas antijaponesas en China en relación a la disputa de las islas Senkaku/Diaoyu se han ido apagando gradualmente. Pero si tenemos en cuenta que sigue habiendo en la zona buques taiwaneses y chinos en busca de problemas, y que es probable que se produzcan más provocaciones, bastará cualquier roce para que los ánimos se enciendan de nuevo.
Ni los líderes chinos ni los japoneses se encuentran en este momento en buena posición para manejar una confrontación prolongada, dadas las presiones que reciben para revivir sus respectivas economías. Políticamente, ambos bandos no pueden permitirse distracciones en un momento en que Beijing trata de poner fin a un complejo proceso de traspaso de poderes que tiene lugar una vez por década, mientras que en Tokyo la escena política es confusa, pues se están preparando unas nuevas elecciones. Ninguno de los dos bandos tampoco puede permitirse dar la imagen de estar dejándose influir por presiones nacionalistas.
Los más ecuánimes en China y Japón comprenden que hay mucho que ganar en fomentar vínculos económicos más estrechos y en enfriar la tensión. Ambos bandos pueden recurrir a un olvido benevolente para posponer cuestiones con una fuerte carga emocional hasta que los sentimientos permitan un descenso de la animosidad. Este es un método que la China continental y Taiwan han empleado con cierto éxito los últimos años.
Está claro que tanto China como Japón saldrían perdiendo si la disputa acaba provocando una ruptura de relaciones que interrumpa la producción y provoque boicots.
El comercio bilateral entre ambos países se ha triplicado durante la última década, hasta llegar a superar los 340.000 millones de dólares.
Hoy, China es el mayor mercado de exportación para el Japón, y durante los últimos años las inversiones japonesas han llegado a duplicar las de EE.UU. y Corea del Sur.
Parece obvio que ambos bandos tienen más que perder si interrumpen sus relaciones económicas de lo que podrían ganar controlando unas pocas islas sin importancia. Pero si prevalece la retórica combativa y los gestos políticos ostentosos, entonces el cálculo económico podría pasar de cómo proteger el beneficio mutuo a evaluar qué bando quedará más dañado en caso de recurrir a represalias económicas.
Japón tiene una presencia económica mucho más importante en el mercado doméstico chino que viceversa. Las cadenas de restaurantes japoneses son bastante populares y sus tiendas minoristas venden de todo a los chinos, desde coches a aparatos electrónicos; no obstante, muchos consumidores chinos no considerarían un sacrificio excesivo cambiarse a otras marcas europeas o del resto de Asia. En este aspecto, Japón podría ser más vulnerable a una interrupción del comercio o a un boicot.
No obstante, China también acabaría perdiendo –la mayoría de esos bienes son producidos por compañías de propiedad china con trabajadores y materias primas locales- por lo que los efectos secundarios también se cobrarían su tributo sobre los intereses chinos.
Las consecuencias más importantes, en términos de impacto sobre el crecimiento, afectarían a la complementariedad entre los dos países en la red productiva de Asia Oriental.
China, en su condición de planta de producción del mundo, puede que sea el rostro visible de esta red, pero la mayor parte de los componentes sofisticados que son montados en sus cadenas de procesamiento tienen su origen en el Japón.
Por otra parte, China se ha beneficiado largamente de los puestos de trabajo generados por las industrias orientadas a la exportación.
Y tanto China como Japón han prosperado debido a que esa organización explota las ventajas relativas de ambos, las cuales les han permitido especializarse y conseguir economías de escala.
El gran superávit comercial de China con occidente, en parte provocado por esta estructura en red, ha fomentado considerables tensiones con los EE.UU. Pero a menudo se pasa por alto que Japón se lleva en forma de valor añadido una gran parte de este superávit comercial.
Resulta más complicado evaluar los costes relativos si la red de producción queda supeditada a la disputa por las islas, porque también están implicados otros países cuyos roles están cambiando. China tiene cada vez más capacidad de operar tanto en los niveles altos como en los bajos del espectro tecnológico. En el pasado, su abundancia de mano de obra y su relativo atraso tecnológico, le otorgaba mayor ventaja en sectores que requerían mucha mano de obra. Pero costes salariales en rápido aumento, la apreciación del renminbi y una mano de obra en disminución le ha empujado a competir en el extremo más elevado de la cadena de valor. Gracias a una agresiva mejora de su capacidad tecnológica y de una solidificación de su infraestructura, China ha reforzado su posición en líneas de producción que requieren trabajo más cualificado.
Aspectos como el aumento de los costes del transporte y las complejidades de una red de suministro dispersa están también animando a firmas que anteriormente traían componentes del extranjero a integrar más su producción dentro de las fronteras chinas.
A medida que compañías chinas altamente tecnificadas, como Huawei, se van expandiendo, sus vínculos locales se han ido profundizando.
Durante la pasada década, las importaciones y exportaciones asociadas a la industria de procesamiento han caído aproximadamente diez puntos porcentuales dentro del total a medida que la producción se ha ido integrando dentro de China.
El resultado final es que existen fuerzas que están empujando a China a convertirse más en un competidor con Japón dentro de la red de producción que en un socio complementario.
Consideraciones regionales, tanto económicas como comerciales, también influyen en los cálculos.
Ambos países compiten por el acceso a recursos, desde hidrocarburos a metales base. La tensión bilateral crece cada vez que se cierra un acuerdo, como por ejemplo cuando se determina la ruta para el oleoducto ruso que suministra a Asia o cuando se conceden contratos de extracción minera en Myanmar.
En tanto que economía madura, el crecimiento de Japón depende menos de los recursos que el de China. Pero su vulnerabilidad no es menor, si consideramos factores especiales como la posición cuasi-mopolística de China en la producción de tierras raras, las cuales son vitales para las más sofisticadas líneas de producción del Japón.
También es importante la forma en que ambos bandos administran unos acuerdos comerciales cargados de implicaciones políticas.
Japón podría considerar que uniéndose a la Asociación Trans Pacífica se acercaría a un bloque de comercio liderado por América que serviría de barrera contra el creciente complejo económico chino.
Pero esto, combinado con el “giro” americano hacia Asia, podría confirmar la dudas de los chinos partidarios de la línea dura, los cuales podrían sospechar que todo esto formaría parte de una política de “contención”, y que unos vínculos económicos más fuertes con Japón podrían no valer la pena.
Todo esto nos recuerda que disputas aparentemente menores pero altamente emotivas pueden acabar desencadenando acciones que tengan consecuencias negativas de gran alcance para todos. Ambos bandos necesitan relegar esta disputa a un lugar secundario, que es donde debería estar.
Financial Times	http://www.rebelion.org/noticia.php?id=156886
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“Territorios robados a los chinos”. Sobre las protestas antijaponesas en China.
materia el 2/10/2012, 11:42 pm
Sobre las protestas antijaponesas en China
“Territorios robados a los chinos”
Han atraído mucho menos atención en los medios estadounidenses que la ola de protestas contra EE.UU. en todo el mundo islámico como reacción ante el infame tráiler en línea de la película antimusulmana. Pero las protestas antijaponesas en China tienen una importancia más duradera. Son las más grandes en el período de la posguerra (posteriores a 1945), involucrando a cientos de miles de manifestantes, causando el cierre e incluso el posible cierre definitivo de fábricas y negocios de propiedad japonesa. Incluso restaurantes japoneses de propiedad china colocan banderas chinas y mensajes patrióticos en sus puertas con la esperanza de evitar ataques.
“En el punto álgido de la violencia” informa Los Angeles Times, “docenas de empresas japonesas fueron atacadas, incluyendo una planta Panasonic en Qingdao, un concesionario Toyota y negocios 7-Eleven. Cientos de coches japoneses fueron volcados o quemados”, Reuters informa de que un 41% de las firmas japonesas se sienten afectadas por las protestas y consideran modificar sus planes de inversión en China. Hasta la semana pasada los constructores japoneses de coches habían perdido 250 millones de dólares en producción debido a las protestas; Nissan, Toyota y Honda han suspendido algunas operaciones.
Surge una amenazadora crisis general en la relación económica y política entre las economías segunda y tercera del mundo.
Han sido los principales socios comerciales el uno del otro durante varios años. Su comercio total anual en los dos sentidos es de cerca 345.000 millones de dólares.
Posiblemente se trate de la relación de comercio bilateral más importante del mundo después de la relación china-estadounidense.
Pero los planes de una gala conmemorativa del cuadragésimo aniversario del restablecimiento de relaciones diplomáticas entre Japón y China se han postergado. Es un asunto bastante serio.
¿Qué ocasiona las protestas en todo el país y unas tensiones bilaterales sin precedentes?
Cinco pequeñas islas deshabitadas y tres peñascos al noreste de Taiwán y al sudoeste de la cadena de islas Ryukyu que China y Japón reivindican como propias
Los chinos las llaman islas Diaoyu, los japoneses islas Senkaku. Algunos occidentales las han apodado islas Pinnacle.
Ubicadas estratégicamente en el Mar del Sur de China, rodeadas por ricas pesquerías, se piensa que contienen inmensas reservas de gas natural y de petróleo. La Administración de Información sobre Energía de EE.UU. calcula que el fondo marino a su alrededor podría contener hasta 100.000 millones de barriles de petróleo.
La soberanía sobre ellas afecta el control de más de 21.000 millas náuticas cuadradas.
El Ministerio de Exteriores chino ha indicado que no quiere que el tema territorial se convierta en un “factor perturbador” en la mutuamente lucrativa relación bilateral con Japón.
Pero el gobierno japonés lo ha convertido en uno. Al comprar tres de las islas a su actual propietario privado japonés, después de una campaña del gobernador derechista de Tokio, Ishihara Shintaro, el gobierno japonés ha inflamado la situación.
El gobierno japonés insiste en que “no hay ninguna disputa” respecto a la soberanía sobre las islas. Al decirlo quiere decir que Japón tiene un reclamo bien definido basado en el derecho internacional, específicamente el Tratado Shimonoseki firmado en 1895 después de que Japón derrotara a China en la guerra china-japonesa. (Es decir, fueron legítimos botines de guerra, y no como por ejemplo Guam, que fue conquistado por EE.UU. durante la guerra española-estadounidense de 1898.
Este argumento legalista no solo supone la respetabilidad del imperialismo sino que ignora importantes detalles de la historia legal de la posguerra.
Algunos hechos históricos relevantes sobre el tema:
1. Expedientes chinos de 1403 y 1534 mencionan los islotes, refiriéndose al mayor como Diaoyu y nombrando a otros dos. El texto posterior, Un historial de la visita del enviado imperial a Ryukyu, documenta la visita de una misión diplomática china al reino isleño Ryukyu (centrado en Okinawa), que no era entonces parte de Japón y nunca lo había sido. Funcionarios de la era Ming, en camino a la ceremonia de investidura del rey de Ryukyu, consideraron las islas como la frontera entre la provincia de Taiwán y las Ryukyu, que tenían una relación tributaria con la corte Ming. Ni los ryukyuanos ni los chinos consideraban el conjunto Diaoyu como parte de las Ryukyus. Eran obviamente parte de China.
El Historial describe las islas como “la frontera que separa tierras chinas y extranjeras”. Diccionarios geográficos taiwaneses contemporáneos señalan que “La isla Diaoyu acomoda diez o más barcos grandes”, indicando que fue visitada por juncos chinos.
Otro registro de una embajada en 1561 menciona las islas como hitos pasados en la etapa final del viaje de Fuzhou a Okinawa.
No existen antecedentes de visitas japonesas a las islas Diaoyu o siquiera de conocimiento japonés de su existencia … del Siglo XVI.
2. En los años noventa del Siglo XVI, Toyotomi Hideyoshi, el señor de la guerra que había reunificado Japón después de siglos de división, trató de convertir el reino ryukyuano en un Estado vasallo y que cooperara en una invasión de Corea. El rey de Ryukyu se negó.
... en 1609, fuerzas de Satsuma, una de las numerosas baronías japonesas de la época, invadió el reino Ryukyu y secuestró al rey, Sho Nei. Lo llevaron a Japón y lo obligaron a reconocer al daimio de Satsuma y al shogun japonés como sus jefes supremos.
Desde ese momento las Ryukyus pagaron tributo tanto a China como a Japón.
Los funcionarios japoneses consideraron las Ryukyus como un Estado vasallo extranjero, no parte de Japón propiamente tal, pero obligado a proveer a Japón bienes como caña de azúcar, tabaco y productos de China y del Sudeste de Asia.
Pero los japoneses no veían a las islas Diaoyu como parte de ese Estado vasallo ryukyuano.
Mapas del siglo XVIII elaborados en China y Japón muestran claramente las islas Diaoyu como territorio chino.
Un mapa de 1785 de Hayashi Shihei, un erudito militar en la ciudad-castillo de Sendai, en su Estudio Ilustrado de los Tres Países, utilizó para las islas el mismo color que para China en lugar del usado para el reino Ryukyu.
Japón no reivindicó la soberanía sobre las islas Diaoyu durante el período Edo (1603-1868).
3. Japón no hizo valer u obtuvo la soberanía internacionalmente reconocida sobre las Ryukyu hasta 1982, cuando dictaminó que el antiguo reino era un han (baronía) bajo su gobernante Sho Tai.
En 1879 se convirtió en la prefectura Okinawa y Sho Tai tuvo que trasladarse a Tokio. (Obtuvo un título de noble y fue desembarazado de cualquier rol futuro en el gobierno de las islas que sus antepasados habían gobernado durante más de 400 años.)
Se podría decir que Okinawa fue la primera colonia japonesa. (Los ryukyuanos, étnicamente diferentes de los japoneses de las islas principales, y hablando un lenguaje incomprensible para estos últimos, no dieron necesariamente la bienvenida al cambio de régimen).
A pesar de todo, Tokio no hizo valer en esa ocasión su soberanía sobre las islas Diaoyu al sur de las Ryukyus.
En 1885, el gobernador de la prefectura propuso que lo hiciera, pero el ministro japonés de exteriores, Inoue Kaoru, y el primer ministro Yamagata Aritomo, rechazaron la sugerencia. Consideraron que ya que las islas tenían nombres chinos y eran consideradas chinas por la dinastía Qing, Japón no debía reclamarlas. Puede haber sido una decisión puramente pragmática, no motivada por el respeto a la soberanía china sino por la preocupación por la reputación internacional de Japón. En todo caso, los gobernantes japoneses no consideraron en entonces que las pequeñas islas formaran parte de su nueva prefectura, sino que eran territorio chino.
4. En 1894-1895 fuerzas japonesas libraron una guerra en Corea y Manchuria. China había respondido al pedido de ayuda del rey coreano en la represión de una inmensa rebelión campesina. Citando un acuerdo anterior con China, Japón también envió tropas. Secuestraron al rey coreano y lo obligaron a emitir un edicto dando fin a los acuerdos existentes entre China y Corea y autorizando a los japoneses a expulsar a las tropas chinas del país (a pesar de que la rebelión había sido aplastada y los chinos se habían comprometido a retirarse).
La mayoría de los historiadores cree que las fuerzas japonesas desafiaron a los chinos en julio de 1894, provocando la guerra china-japonesa y una aplastante derrota china. (Unos 35.000 chinos muertos o heridos, en comparación con 5.000 japoneses, aunque el doble de la cantidad de japoneses murió de enfermedad). China pidió la paz y fue obligada a pagar a Japón una indemnización, ceder el control de la península Liaodong en el sur de Manchuria y entregar la isla de Taiwán (Formosa) y las islas Penghu (Pescadore) al oeste de la isla a la colonización japonesa. (La península Liaodong fue pronto devuelta a China gracias a la intervención de rusos, franceses y alemanes).
Taiwán se convirtió, según el miembro de la Dieta e historiador Takekoshi Yoshisaburo, en la “universidad colonial” de Japón en la cual administradores perfeccionaban su habilidad en la civilización de “bárbaros”.
Después de 1905, los japoneses estudiaron cuidadosamente las políticas coloniales británicas en África y otros sitios, para administrar mejor el Imperio Japonés que se expandía para incluir Corea, Sakhalin sur, Shandong, las Marianas Septentrionales, Micronesia, Manchuria, China.
El Tratado Shimonoseki de 1895 especificó que “la isla de Formosa, junto con todas las islas relacionadas o pertenecientes a la dicha isla de Formosa” sería cedida a Japón. No mencionó el grupo Diaoyu por su nombre. Pero la reivindicación de soberanía se basa casi enteramente en esta cláusula, en un acuerdo impuesto a China después de una guerra de agresión imperialista.
Tokio también afirma que Japón “descubrió” las islas en 1884 cuando realizó un estudio.
Un académico les dio el nombre Senkaku en 1890.
En enero de 1895 el gobierno japonés erigió un marcador en las islas Senkaku y las incorporó a la prefectura Okinawa como parte de Ishigaki City.
5. El establecimiento del control japonés sobre las Ryukyus (1872) y de Taiwán y las islas Diaoyu (formó parte de un continuum de expansión imperialista correctamente condenado por los Aliados en la Segunda Guerra Mundial y repudiado formalmente por la dirigencia japonesa de la posguerra. Después de la derrota en la Segunda Guerra Mundial, el gobierno japonés se vio obligado a aceptar la decisión de los Aliados expresada en la Declaración de El Cairo de 1943 que declaró que “Japón será despojado de… todos los territorios que ha robado a los chinos, como Manchuria, Formosa y las Pescadores [que] serán devueltas a la República de China”.
La Declaración de Potsdam de 1945 había reiterado que “la soberanía japonesa se limitará a las islas de Honshu, Hokkaido, Kyushu, Shikoku y otras islas menores que determinaremos”.
Es decir: los Aliados ni siquiera reconocieron la soberanía japonesa sobre las islas Ryukyu, mucho menos el grupo Diaoyu.
Desde el comienzo de la Ocupación en 1945, las principales islas de Japón y las Nansei Shoto (“Grupo Sudoeste”, las islas entre Kyushu y Taiwán, incluyendo las Ryukyus) fueron administradas separadamente por fuerzas de EE.UU. Las Ryukyus se convirtieron en un “fideicomiso” estadounidense, la isla principal de Okinawa se cubrió (hasta hoy) de bases militares de EE.UU. Taiwán volvió a la soberanía china y se convirtió desde 1949 en la sede del derrotado Kuomintang, vista por Pekín como una “provincia renegada”.
En el espíritu de El Cairo y Potsdam, las islas Diaoyu entre las Ryukyus y Taiwán podrían haber sido devueltas al control chino al terminar la guerra en 1945.
En su lugar, EE.UU. las trató desde el punto de vista militar como perímetro de defensa de las ocupadas Ryukyus, reconociendo en efecto la legitimidad del reclamo japonés. En otras palabras, mientras negaba la soberanía japonesa sobre las Ryukyus, que había sido establecida en 1872 de una manera relativamente pacífica, EE.UU. reconoció la incorporación de las islas Diaoyu a la prefectura Okinawa en 1895, establecida (repito) como resultado de una guerra depredadora. Aparentemente no consideró esas islas como “territorios… robados a los chinos” que debían ser restituidos a la República de China”.
7. En el Tratado de San Francisco de 1951, que terminó formalmente la guerra y allanó el camino para el retorno de la soberanía al gobierno japonés, Japón aceptó “asentir a toda propuesta de EE.UU. a las Naciones Unidas para colocar bajo su sistema de fideicomiso, con EE.UU. como la única autoridad administrativa, Nansei Shoto sur hasta 29 grados de latitud (incluidas las Islas Ryukyu y las Islas Daito).”
Japón accedió por lo tanto a la colonización indefinida por EE.UU. de Okinawa y las islas cercanas, incluidas Diaoyu/Senkaku.
En su disputa con Pekín, Tokio puede señalar que China no asistió a la Conferencia de San Francisco que terminó formalmente la guerra. EE.UU. no invitó a representantes de la recientemente formada República Popular, llevando a los soviéticos y a algunos de sus aliados a boicotear la reunión o a negarse a firmar el tratado de paz. El gobierno japonés argumenta que, al no tener un acuerdo con China sobre la gestión de las islas, su reivindicación de soberanía de 1895 sigue siendo válida y que su acuerdo de devolver Taiwán a la soberanía china no incluye las que llama islas Senkaku, porque en realidad son parte de la Prefectura Okinawa.
8. La Ocupación terminó formalmente en 1952 y la soberanía fue restaurada a Japón. (Esa soberanía fue y está configurada por un “tratado de seguridad” con EE.UU., la presencia de decenas de miles de soldados estadounidenses y un virtual poder de veto de EE.UU. sobre la política exterior japonesa.)
Pero EE.UU. siguió administrando las Nansei Shoto incluida la Prefectura Okinawa hasta 1972, cuando después de una larga campaña del pueblo japonés y de la Dieta, la soberanía sobre la Prefectura Okinawa así como las islas Diaoyu fue restaurada al control japonés. (De nuevo, una soberanía limitada. Los dirigentes japoneses han tratado en vano de reducir significativamente la impopular presencia militar de EE.UU. en Okinawa).
El Artículo 5 del Tratado de Seguridad EE.UU.-Japón dice claramente: “Cada parte reconoce que un ataque armado contra cualquiera de las partes en los territorios bajo la administración de Japón sería peligroso para su propia paz y seguridad y declara que actuaría para enfrentar el peligro común de acuerdo con sus provisiones y procesos constitucionales”.
Estos son los hechos históricos básicos relacionados con las reivindicaciones territoriales en conflicto. ¿Y en el futuro?
Según los términos del Tratado de Seguridad EE.UU.-Japón, EE.UU. debe ayudar a defender la seguridad de todo el territorio japonés. ¿Enfrentaría un esfuerzo chino de tomar control de esas pequeñas islas? Washington envía señales mixtas.
Por una parte, diplomáticos estadounidenses han declarado repetidamente que EE.UU. no adopta ninguna posición sobre el tema de la soberanía. En septiembre de 1996, un portavoz del Departamento de Estado proclamó que EE.UU. es “neutral” respecto a Senkaku. En abril de 1999 el embajador de EE.UU. en Japón, Thomas S. Foley, declaró: “EE.UU. toma nota del reclamo japonés respecto a estas islas, y no tomamos, tal como yo lo entiendo, una posición específica en la disputa… No creemos que esas islas serán objeto de algún conflicto militar, y en consecuencia, no suponemos que habrá algún motivo para involucrar el tratado de seguridad en algún sentido inmediato”. El secretario de Defensa, Leon Panetta, declaró de nuevo hace dos semanas en Pekín, que EE.UU. no tiene ninguna posición respecto a la disputa.
Por otro lado, en 1995 Kurt Campbell, secretario adjunto de Defensa, y el secretario de Defensa William Perry especificaron que el Tratado de Seguridad EE.UU.-Japón cubre las islas Senkaku. En 2004 Ada Ereli, Portavoz Adjunta del Departamento de Estado declaró: “Las islas Senkaku han estado bajo el control administrativo del gobierno de Japón desde que fueron devueltas como parte de la reversión de Okinawa en 1972. El Artículo 5 del Tratado de Cooperación Mutua y Seguridad EE.UU.-Japón declara que el tratado se aplica a los territorios bajo la administración de Japón, por lo tanto el Artículo 5 del Tratado de Seguridad Mutua se aplica a las islas Senkaku”. En 2006, el embajador de EE.UU. en Japón, Thomas Schieffer dijo a Kyodo News que consideraba a “las islas como territorio de Japón”.
Campbell mientras reconoce una obligación de EE.UU. de “defender las islas Diaoyu/Senkaku si son atacadas, reconoce que el reclamo de soberanía de Japón es dudoso. “La soberanía de las islas Senkaku”, señaló, “es disputada. EE.UU. no adopta una posición sobre la cuestión de la soberanía definitiva de las islas Senkaku/Diaoyu. Este ha sido desde hace tiempo nuestro punto de vista. Esperamos que los demandantes resuelvan este problema por medios pacíficos e instamos a todos los demandantes a mostrar atemperación”.
Hace solo dos meses un funcionario del Departamento de Estado repitió: “Las Senkaku caerían dentro del alcance del Artículo del Tratado de Cooperación Mutua y Seguridad EE.UU.-Japón de 1960, porque las islas Senkaku han estado bajo el control administrativo del gobierno de Japón desde que fueron devueltas como parte de la reversión de Okinawa en 1972”.
En otras palabras, EE.UU. no tiene una posición sobre el tema de la soberanía, pero a pesar de ello combatirá para defender la reivindicación de soberanía de Japón, como lo requiere el tratado.
Las remotas rocas estériles, como todo Japón, caen bajo el “paraguas nuclear” de EE.UU.
Esta posición solo puede envalentonar a aquellos que en Japón están ansiosos de provocar a China construyendo faros (1978 y 1996) y, hace poco, cabildeando para la compra de las islas por el gobierno japonés.
El caso de Tokio por la soberanía es exiguo. Los chinos estuvieron allí primero, visitando, haciendo mapas y definiendo las islas como la frontera entre China y el reino Ryukyu por lo menos desde el Siglo XV. Japón solo adquirió las islas como botín de guerra en 1895, y como tal, según las Declaraciones de El Cairo y Potsdam, deberían haber sido devueltas a su legítimo dueño al terminar la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, EE.UU. prefirió retenerlas dentro de sus parámetros de seguridad como administrador de Okinawa hasta 1972, entonces transfirió las responsabilidades primordiales de defensa a las “Fuerzas de Autodefensa” japonesas en ese año. EE.UU. se dice “neutral” pero no lo es. Está preocupado por el ascenso del poder de su rival chino, preocupado por el conflicto en el Mar del Sur de China, pero comprometido por el tratado y su estrategia geopolítica a apoyar a su aliado de tantos años, Japón.
Es una situación peligrosa. Mientras los manifestantes indignados arrojan huevos a la embajada japonesa, agitando pancartas con consignas como “¡Matad a los ladrones japoneses!”, el más alto comisario militar-político de China, general Xu Caihou, vicepresidente de la Comisión Militar Central ordena al Ejército Popular de Liberación que esté “preparado para cualquier posible combate militar”. Aunque la probabilidad de guerra parece remota, la elite china ha tratado de distraer la atención de la tambaleante economía alentando el sentimiento nacionalista, especialmente entre la juventud que puede encontrar en la causa de las Diaoyu un camino relativamente seguro de expresar su disenso. Retratos de Mao Zedong se han convertido en características regulares de las manifestaciones de masas; Mao es recordado como el heroico líder de la lucha contra el imperialismo japonés y después estadounidense, en agudo contraste con la actual dirigencia en sus trajes de negocios que apoyan la inversión capitalista-imperialista y orientan la política exterior para alentarla. La mezcla de juventud, la memoria reverenciada de Mao, el eterno rebelde, el desdén hacia una dirigencia corrupta y la indignación por heridas históricas podrían tener consecuencias imprevisibles.
El gobierno chino acusa rutinariamente a Japón, más que a cualquier otro país, de “ofender los sentimientos del pueblo chino” (shang hai zhong guo ren de gan qing), un modo eufemístico de decir que el pueblo chino se siente muy molesto cada vez que el ministerio de Educación japonés aprueba un libro de texto de historia para las escuelas secundarias que embellece la invasión y ocupación de China en los años treinta; o cuando políticos y académicas cuestionan si algún día hubo una Violación de Nankín (el equivalente moral de la negación del Holocausto), o cuando los primeros ministros japoneses visitan el Santuario Yasukumi donde criminales de guerra de la Clase A son venerados; o cuando Japón reivindica territorios sin tener una base histórica válida sino mediante limitadas bases legalistas arraigadas en una guerra depredadora.
Podrá parecer irracional que los manifestantes ataquen restaurantes de sushi (en su mayoría de propiedad china) o fábricas y negocios de propiedad japonesa para descargar sus sentimientos ofendidos. La retórica escuchada es a menudo claramente racista, “¡Matad a todos los diablos japoneses!”, un testimonio claro del hecho de que el ideal del internacionalismo proletario no es tan prevaleciente como debería ser en un país cuyos dirigentes se adhieren a la pretensión de “socialismo con características chinas”.
Pero el que Japón afirme despreocupadamente ante esta ola de sentimientos agraviados que “no hay ninguna disputa” es insultante. Agrava la indignación.
Y que la dirigencia de EE.UU. diga simultáneamente: “no tenemos posición” y “las Senkaku caen bajo el Artículo 5 del Tratado de Seguridad", parece ilógico, contradictorio. Puede que Washington piense que puede atemperar Japón afectando neutralidad en la disputa, mientras disuade a China de una acción afirmando una obligación según el tratado de “defender” esas islas como territorio japonés. Es un juego peligroso.
Muchos hablan del Mar de Sur de China como el “nuevo Golfo Pérsico”. A diferencia del antiguo –claramente demarcado– Golfo Pérsico, este es disputado entre la República Popular China, Taiwán, Japón, las Filipinas, Vietnam, Malasia y Brunei.
La Corporación de Petróleo y Gas Natural de India firmó el año pasado (septiembre de 2011) un acuerdo con PetroVietnam para explorar en busca de petróleo en bloques oceánicos reclamados por Vietnam y China. (India se ha convertido en un estrecho aliado de EE.UU., mientras el exenemigo Vietnam da ahora la bienvenida en sus costas a barcos de guerra de EE.UU.)
El ministerio de Exteriores chino respondió: “China goza de soberanía indiscutible sobre el Mar del Sur de China… Nos oponemos a que cualquier país se involucre en exploración y desarrollo de petróleo y gas en aguas bajo jurisdicción de China”. Pero ofreció “participar en negociaciones pacíficas y consultas amistosas para resolver pacíficamente las disputas respecto a la soberanía territorial y los derechos marítimos que contribuyan positivamente a la paz y la tranquilidad en el área del Mar del Sur de China”.
Veremos cómo la afirmación de “indiscutible soberanía” sobre el grupo Diaoyu y otras islas del área rodeadas de petróleo y gas natural permite soluciones pacíficas con países respaldados por EE.UU. Ensangrentado por dos guerras fracasadas, EE.UU. está dirigido por funcionarios comprometidos con un tratado que podría embrollar al país en más conflicto. Ha cambiado con algo de fanfarria su “pivote” (o “reequilibrio de fuerzas”) del Sudoeste Asiático al Pacífico a fin de “contener” el ascenso de China. Por un lado, el secretario de Defensa, Leon Panetta, invita a China a participar en operaciones navales conjuntas con EE.UU. (como el ejercicio Rimpac 2014); por el otro dijo al vicepresidente chino (el próximo presidente) Xi Jinping el 19 de septiembre que las islas Senkaku están cubiertas por el Tratado de Seguridad EE.UU.-Japón.
Es una clara amenaza que se imponga una provisión de un vergonzoso tratado firmado hace más de un siglo, cuando Japón y las potencias occidentales despedazaron una China débil y desmoralizada; que se asegure que territorio robado rico en recursos sea mantenido bajo autoridad estadounidense-japonesa; y se recuerde a los pueblos de la región que ninguna frontera del litoral Pacífico puede cambiar sin la distante supervisión y aprobación de Washington.
A pesar de todas sus bravatas, es poco probable que los funcionarios chinos permitan, como dicen, que Diaoyu se convierta en un “factor perturbador” de la relación china-japonesa (o la relación china-estadounidense) por lo menos a corto plazo.
Sin embargo, existen esos indignados jóvenes chinos que exigen acción, unas fuerzas armadas que se modernizan y están ansiosas de mostrar su poderío, y esos pescadores taiwaneses que planifican una protesta no violenta con cientos de barcos de pesca. Directamente al centro del nuevo “pivote” de EE.UU., una situación puede salirse fuera de control.
Gary Leupp es profesor de historia en la Universidad Tufts, y profesor adjunto de Religión Comparativa. ... colaboró con la despiadada crónica de CounterPunch sobre las guerras en Irak, Afganistán y Yugoslavia: “Imperial Crusades”.
Fuente: http://www.counterpunch.org/2012/09/27/inside-the-anti-japanese-protests-in-china/
http://www.rebelion.org/noticia.php?id=156962
Barcos de guerra de EEUU através del Mar del Sur de China
materia el 21/10/2012, 12:34 pm
Estados Unidos envió un portaaviones y buques de apoyo a través del Mar del Sur de China como muestra de respaldo a Vietnam, país enfrascado en disputas territoriales con China.
Funcionarios vietnamitas fueron invitados a bordo para una gira por el USS George Washington mientras navegaba frente a la costa de Vietnam.
El capitán dijo a una agencia de noticias que su misión es mejorar las relaciones con Vietnam y asegurar que EE.UU. tenga libre paso por las aguas en disputa.
Los vecinos de China, incluidos Vietnam, Filipinas y Japón, han estado buscando apoyo de EE.UU. en una serie de disputas por islas en el Pacífico occidental.
En años recientes, flotas de buques de guerra estadounidenses han realizado visitas anuales al Mar del Sur de China, donde las tensiones han aumentado en torno a las disputas territoriales.
http://www.bbc.co.uk/mundo/ultimas_noticias/2012/10/121020_eeuu_flotilla_china_vietnam_jgc.shtml
Las islas de la discordia.
materia el 21/10/2012, 9:42 pm
Cartografía : Philippe Rekacewicz
La disputa por las Islas Senkaku-Diaoyu, situadas en el Mar de China Meridional y de gran importancia geoestratégica, volvió a generar fuertes tensiones entre China y Japón.
Eje de un conflicto milenario, las islas son reclamadas por China, Japón y Taiwán.
La furia que China mostró en las últimas semanas estalló el 11 de septiembre pasado, cuando el gobierno japonés compró tres de las cinco islas del archipiélago Senkaku por la suma de 2.050 millones de yenes (21 millones de euros). Las islas pertenecían al empresario Kunioki Kurihara, residente de la prefectura de Saitama. Además de estas tres islas –Uotsurijima, Kita-Kojima, Minami-Kojima–, el Gobierno está interesado en adquirir una cuarta –Kubajima–, propiedad de Kazuko Kurihara, hermana del empresario. Hasta ahora, el Estado sólo era propietario de la quinta, Taishojima. Tres riscos, también deshabitados, completan el conjunto.
El Gobierno justificó la nacionalización asegurando que quería contrarrestar la ofensiva del gobernador de Tokio, Ishihara Shintaro, nacionalista confeso, que a menudo hace declaraciones intempestivas y que en 1993 escribió el incendiario panfleto “Japón sin complejos”.
En efecto, ya el 16 de agosto Shintaro había anunciado el lanzamiento de una suscripción para la compra de estas islas, lo cual había dado lugar a protestas por parte de China y de Taiwán, que también las reclama como propias.
Las fricciones son antiguas. Según los japoneses, el archipiélago deshabitado volvió al ámbito redil nacional cuando los estadounidenses devolvieron Okinawa, en 1972. Ellos creen que las reivindicaciones de Pekín y Taipéi datan recién de 1969, tras el descubrimiento de grandes reservas de hidrocarburos en el subsuelo marino de la zona en cuestión.
En estos últimos años los incidentes se multiplicaron. En febrero de 2007, Japón protestó contra la intrusión de un barco de exploración chino; en octubre del mismo año, contra el intento de desembarco de los nacionalistas chinos. En 2008, un barco de la Guardia Costera japonesa y un barco pesquero taiwanés chocaron y provocaron el hundimiento de este último. Unos días después, nueve patrullas militares taiwanesas dieron vueltas en torno a Uotsuri-jima para luego regresar a Taiwán. En 2010, un barco chino que había venido a pescar por el archipiélago impactó contra dos barcos de la Guardia Costera japonesa, cerca de las islas; la tripulación china fue tomada prisionera. El 10 de diciembre de ese año, dos concejales de la ciudad de Ishigaki fueron a la isla de Minami-kojima. El 3 de enero de 2011, cuatro japoneses se dirigieron a Uotsuri-jima.
El verano (boreal) de 2012 aceleró las provocaciones: el 11 de julio, tres barcos pesqueros chinos penetraron en las aguas de las islas Senkaku; varios activistas de Hong Kong llegaron el 15 de agosto a las playas de la isla Uotsurijima con el fin de afirmar la soberanía china; pocos días después, activistas de la extrema derecha japonesa desplegaron la bandera nacional.
La convocatoria del gobernador de Tokio permitió recaudar más de 1.400 millones de yenes (14 millones de euros), lo cual demuestra que la iniciativa goza de cierta simpatía por parte de la población.
A este enfrentamiento entre China y Japón han sido invitados los osos panda, convertidos en el símbolo de la diplomacia china. El 5 de julio nació un bebé panda cuyos padres, Shinshin (Zhen Zhen en chino) y Ri Ri (Li Li en chino) habían sido alquilados por el gobierno japonés en 2011, a un millón de dólares por año. El acontecimiento debía ser de buen augurio para las relaciones entre ambos países, pero el bebé murió repentinamente el 11 de julio.
Unas pocas semanas antes, el 28 de junio, el gobernador de Tokio había propuesto nombrar al recién nacido Sen Sen o Kaku Kaku, dos ideogramas idénticos, de acuerdo con la tradición china, que entre ambos forman... el nombre de las islas Senkaku. Uno de los tantos chistes malos en los que se ha especializado.
El nombre original de las islas, Diaoyutai, que se remonta a la dinastía Ming (siglos XIV-XVII), sigue siendo utilizado hoy en Pekín. Un gran número de relatos de viaje dan cuenta de ello. También se mencionan en los mapas y se incluyen en el sistema de defensa costera del Imperio en el siglo XVI. Consideradas terra nullius (tierra de nadie), puesto que nunca fueron ocupadas por China, las islas fueron el regalo que la emperatriz Cixi hizo a Sheng Xuanhuai, uno de sus herbolarios, en 1893. El edicto de Cixi constituía, pues, una simple “pretensión de soberanía”.
Los japoneses, al tanto del derecho occidental a fines de la era Meiji, la usaron en su provecho.
En medio de la guerra sino-japonesa, se apresuraron a anexar las islas pocos meses antes del Tratado de Shimonoseki (1895), que declara su victoria sobre China y ratifica el asunto.
Con un Estado-Nación sólidamente construido –a diferencia de China y Corea, que seguían enredadas en su feudalismo–, Japón se encontraba, a fines del siglo XIX, en condiciones de integrar administrativa y jurídicamente todo el perímetro de la periferia insular. Así fue como plantó la semilla de las discordias futuras (1).
Los japoneses ocuparon Senkaku-Diaoyu durante más de un siglo.
En 1945, cuando los chinos recuperaron Taiwán (2), no exigieron la devolución de las islas.
En cambio, estas quedaron bajo la administración de Estados Unidos, junto con la de Okinawa. Estados Unidos las devolvió en 1972, pero siguió siendo neutral en la cuestión de la soberanía porque su aliado, tanto entonces como ahora, era Japón.
Según Tokio, estas islas también quedan incluidas en el ámbito de aplicación del tratado de seguridad Japón-Estados Unidos. Cualquier ataque chino contra ellas podría ser considerado un casus belli por los estadounidenses.
Como resultado, las reivindicaciones de China han sido más simbólicas que otra cosa.
Cuando se firmó el tratado de amistad sino-japonesa, en 1978, el entonces presidente chino, Deng Xiaoping, dijo que había que dejar la resolución de esta disputa fronteriza a las generaciones futuras.
A pesar del brote antijaponés de su población, Pekín prefiere mantener una concepción de las fronteras marítimas chinas históricamente flexible y privilegiar las relaciones económicas.
Japón no separa la cuestión territorial de la de las zonas de pesca (3).
Para la Marina china, las islas tienen un interés estratégico enorme, porque constituyen un acceso al espacio oceánico.
En 2004, la aparición de submarinos chinos en la Zona Económica Exclusiva (ZEE) japonesa provocó una escalada de la tensión.
Sobre todo porque, aun siendo puramente defensiva, la Marina japonesa, con sus barcos y sus modernísimos sistemas de misiles altamente sofisticados, es sin duda la mejor de Asia (4).
Estados Unidos, que ha decidido reforzar su presencia en Asia, reafirma su compromiso en la defensa de Japón mientras trata de calmar las aguas.
Porque el clima entre Japón y la vecina Corea también se ha tensado: el 10 de agosto de este año, la inesperada visita del presidente Lee Myung a la isla de Takeshima (Tokto en coreano), ubicada en el mar del Japón (llamado “mar del Este” en Corea del Sur) y controlada por Corea del Sur pero reclamada por Japón, provocó la ira de Tokio. Pero por más tensas que sean estas relaciones, nada tienen que ver con aquella otras, explosivas, que mantienen el poder nipón y las autoridades chinas.
Vale la pena recordar, también, que Japón aún no ha resuelto su disputa territorial con Rusia por las islas Kuriles (5).
1. Philippe Pelletier, Le Japon, géographie, géopolitique et géohistoire, Sedes, 2007.
2. La isla fue ocupada por Japón al término de la guerra sino-japonesa, en 1895.
3. Serita Kentarô, Nihon no ryôdo (el territorio japonés), Tokio, Chûôkôronshinsha, 2002
4. Jean-Pierre Cabestan, La politique internationale de la Chine, Presses de Sciences Po, 2010.
5. Philippe Pelletier, ibíd.
* Christian Kessler. Historiador, profesor en el Ateneo Francés de Tokio. Su última obra publicada, de autoría colectiva, es Le Japon des samouraïs à Fukushima, Fayard/Pluriel, 2011 (reed. En 2012).
Este artículo fue originalmente publicado en Les blogs du Diplo, Le Monde diplomatique, París, http://blog.mondediplo.net/2012-09-25-Iles-Senkaku-Diaoyu-aux-origines-du-conflit-sino
Las tensiones entre Japón y China por el control de las islas Diaoyu
materia el 21/10/2012, 9:55 pm
Las islas siempre han sido lugares anómalos. Excepcionales en la historia geológica de la Tierra, son almacenes que presentan rarezas vivientes. Y luego hay islas, antaño ubicadas en las fluidas líneas de cambio de la historia, que son hoy cruciales en el contexto geopolítico y económico del presente.
Tal como han mostrado los acontecimientos del pasado reciente, estas islas, al igual que las ocho islas deshabitadas desperdigadas por el Mar de la China Oriental y a la vista del Japón, China y Taiwán, pueden desatar tensiones diplomáticas entre las naciones.
Un signo de la desazón que suscitan las islas queda claro en los diferentes nombres que llevan: las islas Senkaku controladas por Japón se denominan Diaoyu o Tiaoyutai en China y Taiwán, respectivamente.
Las conmemoraciones del aniversario del "incidente de Liutiaohu", un suceso que condujo a la invasión de China en 1931 por parte de Japón, se vieron exasperadas este año por las noticias de que el gobierno japonés buscaba adquirir "formalmente" las islas, de propiedad privada.
La reivindicación de las islas por parte de Japón, que se remonta a la década de 1890, siempre se ha visto cuestionada por China y Taiwán, que citan evidencias textuales de un periodo mucho más alejado, pero las preocupaciones del presente tienen más importancia. Las islas se encuentran a lo largo de rutas pesqueras vitales y donde se señalizaron reservas petrolíferas a finales de los años 60.
Existen precedentes en el Derecho internacional de resolución de reclamaciones en conflicto presentadas por distintos países sobre islas deshabitadas. La reivindicación de la Isla de Clipperton en el Pacífico Oriental, hoy controlada por Francia, y Groenlandia oriental, que es parte de las reclamaciones de Dinamarca en la región, se resolvieron en los años 30 sobre la base de parámetros tales como la evidencia de ocupación, propósitos pacíficos e historia.
Pero en el caso de Senkaku/Diaoyu, la historia es de muchas formas la fuente misma del conflicto. A veces, la difícil coexistencia del pasado con el presente puede volver esquiva la solución, aunque el profético consejo de Deng Xiaoping en la época del tratado de amistad sino-japonesa (1978) todavía suena a cierta. Tras un incidente en el que los chinos se retiraron "diplomáticamente" y declararon "accidental" la presencia de sus barcos cerca de las islas, Deng se había avenido a que las islas no figurasen en el tratado. El conflicto ahora enconado lo resolverían más sabiamente las generaciones futuras.
El reino de Ryukyu se localizaba en torno a las islas del grupo de Okinawa y otros, como las Amami y las Sakishima. Estas llevan habitadas desde hace milenios, tal como han dejado establecido las excavaciones arqueológicas.
En el siglo XIV, el reino se encontraba en el centro de un próspero comercio, mientras sus naves cruzaban una vasta región económica que, desde Corea, bajaba hasta el sudeste asiático e incluso algunas islas del Pacífico.
El Rekidai Hoan, una colección de documentos Ryukyu que cubren un lapso de tres siglos, hacía recuento de estos lazos con un mundo más amplio.
La mayoría de estos documentos se perdieron, empero, en la batalla de Okinawa en 1945, aunque se cree que sobreviven en algunas copias de universidades de Taiwán y Tokyo.
Esta existencia en el siglo XVI de un mundo marítimo de comerciantes, mercaderes y piratas con líneas divisorias que nunca fueron verdaderamente rígidas entre ellos, tuvo su papel en parte en cómo China y Japón "se aislarían" pronto. El mundo de tierra adentro era en buena medida agrícola, mientras que las ciudades costeras y ribereñas, donde se producía el comercio y los intercambios, eran en gran parte inseguras, enfrentadas como estaban a la amenaza de repetidos ataques piratas. Se trataba de algún modo de un gesto defensivo por parte de China y Japón para mantener a raya a los wokou, pero también abarcaba varias prácticas de naturaleza "aislacionista". Las medidas políticas que prohibían el comercio de ultramar, denominadas "haiyin" en China, y las que prohibían el contacto con los extranjeros, llamadas "sakoku" en Tokugawa, Japón, significaban que solo unos cuantas avanzadillas comerciales o islas, algunas parte del reino Ryukyu, permitían el contacto, el intercambio y la residencia de extranjeros.
Las relaciones de Japón con China en este periodo continuaron por medio del reino de Ryukyu.
A la isla de Tanegashima, parte entonces del reino, y ubicada cerca de la isla japonesa Kyushu fue donde arribó la nao del explorador portugués Fernao Pinto en 1543, después de que fuertes tormentas las desviaran de su rumbo hacia China Oriental. Tanegashima era una avanzada comercial y desde allí las mercancías se llevaban hasta Japón, y la llegada de Pinto a Tanegashima fue la primera presencia registrada de comerciantes europeos en una zona cercana a Japón.
Estaba Deyima, bastante al norte de Nagasaki, donde los holandeses establecerían pronto un enclave, un mundo que describe con elocuencia David Mitchell en su novela, “The Thousand Autumns of Jacob de Zoet”.
La modernización del Japón meiyi impulsada por Occidente convirtió formalmente al reino de Ryukyu en parte del país en la década de 1860. Las islas Senkaku, parte de este reino, fueron declaradas terra nullius por Japón, aunque formalmente las controlase sólo tras la guerra de 1894-95, en la que Japón alcanzó una victoria decisiva sobre China. Hasta el tratado de Shimonoseki, que puso fin a la Guerra Chino-Japonesa, Japón se había precavido de impugnar las reclamaciones chinas sobre las islas. De nuevo intervendría la guerra en la década de los 30, y más tarde los años 70 verían una nueva era de disputadas reivindicaciones sobre estas islas, agravadas a causa de los amargos recuerdos que siguen vivos de los conflictos y la terrible guerra de hace menos de un siglo. [...]
Anu Kumar (anukumar0811@gmail.com) es un escritor actualmente radicado en Singapur.
http://www.epw.in/ -
http://www.lahaine.org/index.php?p=64641	sinpermiso.info
Patrulleras chinas en aguas de las islas Senkaku
materia el 21/1/2013, 1:02 pm
Tres patrulleras chinas han entrado en las aguas de las islas Senkaku, cuya soberanía se disputan Japón y China, ha informado la televisión pública NHK.
La Guardia Costera ha instado a las patrulleras a abandonar inmediatamente la zona, pero estas se niegan
El País 130121
Buques chinos expulsan barcos japoneses de aguas en islas Diaoyu
materia el 26/5/2013, 8:47 pm
Buques chinos expulsan barcos japoneses de aguas territoriales en islas Diaoyu
BEIJING, 26 may (Xinhua) --
Tres buques de vigilancia marítima de China expulsaron hoy domingo a varios barcos japoneses que irrumpieron en las aguas territoriales chinas de las islas Diaoyu, informó la Administración Oceánica Estatal (AOE) de China a través de su página oficial web.
http://spanish.news.cn/china/2013-05/26/c_132409294.htm
Filipinas, Arrecife Ren'ai.
materia el 27/6/2013, 11:48 pm
BEIJING, 27 jun (Xinhua) --
Un portavoz militar dijo hoy jueves que China se sigue oponiendo a la toma ilegal del Arrecife Ren'ai por parte de Filipinas.
En 1999, un buque de guerra filipino encalló en el Arrecife Ren'ai. China ha pedido reiteradamente al país retirar el barco, pero Filipinas ha ignorado a China y ha continuado ocupando ilegalmente el arrecife, especificó el vocero del Ministerio de Defensa, Yang Yujun, en una rueda de prensa regular.
Yang señaló que Filipinas ha hecho varios esfuerzos desde mayo para mantener el encallamiento ilegal del barco filipino.
"La parte filipina dijo que ha prometido retirar el barco, pero hasta ahora no lo ha hecho", dijo Yang, y agregó que el encallamiento viola gravemente la soberanía territorial de China y los principios de la Declaración de Conducta de las Partes en el Mar Meridional de China.
"La parte filipina debe hacer honor a su compromiso y dejar de adoptar acciones que interfieran con la soberanía territorial de China", indicó Yang
http://spanish.news.cn/china/2013-06/27/c_132492854.htm
Japón planea crear una comisión para fortalecer su control en unas 400 islas
materia el 18/7/2013, 2:50 am
Japón planea crear una comisión para fortalecer su control en unas 400 islas remotas no reclamadas, limítrofes a sus aguas territoriales, y asegurarse la administración de los recursos naturales de esos islotes, informó el lunes el diario Japan Times. Según defiende Tokio, la mitad de estas islas no tienen ni nombre, pero supondrían un paso adelante en su objetivo de marcar claramente sus límites territoriales, después de que China haya incrementado su presencia militar en la zona.
Esta información se hace pública en un momento marcado por el incremento de la tensión durante el último año en las disputas territoriales que Japón mantiene con China y Taiwán por la soberanía de las islas Senkaku (Diaoyu), y con Corea del Sur por la de los islotes Dokdo (conocidos en Japón como Takeshima).
La tensión se disparó en aguas alrededor de las Senkaku el pasado septiembre, cuando Japón compró a su propietario privado tres de las cinco islas del deshabitado archipiélago, situado en el Mar de China Oriental y de apenas 7 kilómetros de extensión.
En los siete meses siguientes a anunciar la nacionalización de las Senkaku, que se cree albergan importantes bancos de pesca y recursos naturales, se registraron en esas aguas hasta 41 intrusiones de embarcaciones chinas, muy por encima de las cinco que Tokio detectó entre 2008 y 2012. Japón llegó incluso a mantener detenido durante 15 días al capitán de un pesquero chino que colisionó con dos patrulleras niponas en aguas disputadas entre ambos países, por lo que Pekín suspendió los contactos de alto nivel con Tokio, amenazando con tomar represalias en caso de que el capitán no fuese liberado.
En 2012, Japón completó el proceso de identificar a cerca de 99 islas remotas situadas en el límite de 200 millas náuticas que marcan la zona económica especial que le habilita a explotar sus recursos naturales.
La comisión gubernamental, que se espera comience su actividad a principios de la semana que viene, comenzará a recopilar datos medioambientales de esas islas y a dotar de nombre a las que no se encuentren identificadas, según indicó el diario.
http://www.publico.es/internacional/458963/japon-planea-crear-una-comision-para-nacionalizar-400-islas-remotas
materia el 24/11/2013, 9:06 pm
La tensión entre China y Japón se ha disparado hoy después de que Pekín revelara la creación de una "zona de identificación de defensa aérea", que incluye las islas Senkaku/Diaoyu, administradas por Tokio pero reclamadas por Pekín.
Casi de forma inmediata, Japón respondió con una "enérgica" protesta que ha subido la temperatura de un largo y enquistado conflicto que ha comenzado a agravarse en los últimos meses, con diversos incidentes entre los dos países.
Según precisó a la agencia local Kyodo un portavoz del Ministerio nipón de Asuntos Exteriores, la protesta fue formulada por el director general de la sección de Asia y Oceanía de la Cancillería, Junichi Ihara, durante una llamada a la embajada china en la capital japonesa.
El portavoz añadió que el vicecanciller nipón, Akitaka Saiki, planea, además, convocar al embajador chino en Japón, Cheng Yonghua, a partir del lunes y precisar aún más la posición de Tokio al respecto.
Asimismo, explicó que el Ministerio de Defensa y las Fuerzas de Autodefensa reforzarán la vigilancia sobre las actividades militares del país vecino en el Mar de China Oriental, objeto de otras disputas territoriales.
El anuncio chino constituye una contundente réplica a la compra en septiembre de 2012 por parte de Gobierno japonés de tres de las disputadas islas a un inversor nipón.
Aunque la citada operación comercial fue ejecutada por el anterior Ejecutivo del Partido Democrático (PD), la llegada al poder en diciembre del año pasado del conservador Shinzo Abe, del Partido Liberal Demócrata (PLD), ha contribuido a que los lazos políticos bilaterales se mantengan tensos.
Abe ha buscado no deteriorar las relaciones comerciales entre ambas potencias (China es el primer socio comercial de Japón y ambas intercambiaron mercancías por valor de más 146 billones de dólares en 2012). Pero aún así no ha dejado de subrayar, siempre que ha podido, la preocupación de su país por la pujanza militar de Pekín en la región.
Al rebufo de esta inquietud, su gabinete ha aumentado el presupuesto de Defensa por primera vez en 11 once años -cifrado en 4,75 billones de yenes (unos 34.000 millones de euros)- y desviado una gran parte de los recursos a reforzar la vigilancia en torno a Diaoyu/Senkaku.
Esta tirantez de las relaciones bilaterales parece haber contagiado a la calle, según refleja una encuesta publicada este sábado por el propio Gabinete nipón.
Según la misma, el 80,7 por ciento de los japoneses "no se muestran amistosos" hacia China, lo que supone la cifra más alta desde que Tokio comenzara a realizar mensualmente este muestreo en 1978.
La actitud de China también parece más tendente al conflicto que a la distensión.
Poco después de anunciar la medida, el portavoz del Ministerio chino de Defensa, Yang Yujun, precisó que la creación de la "zona de identificación de defensa aérea" tiene como propósito "salvaguardar la nación contra potenciales amenazas aéreas".
Yujun evitó referirse explícitamente a Japón y a la disputa por las islas, e insistió en defender la "base legal de acuerdo a la normativa internacional" de una zona cuyo margen oriental está a 130 kilómetros al oeste de Japón.
En este sentido, precisó que el espacio permitirá a China "identificar, monitorizar, controlar y deshacerse de aeronaves que lo invadan. Contempla un margen de tiempo para una temprana advertencia", agregó.
El texto del anuncio, difundido por el Ministerio chino de Defensa, explica, además, que las aeronaves deberán informar a China de su plan de vuelo, declarar su nacionalidad y mantener comunicación de radio con los oficiales chinos.
El anuncio de la creación de la zona de seguridad aérea se produce, igualmente, apenas dos semanas después de que la segunda economía mundial decidiera la formación de una Comisión Nacional de Seguridad.
Aprobada durante el tercer Plenario del Partido Comunista (que se celebró entre los días 9 y 12 de noviembre), la Comisión estará bajo el mando del presidente, Xi Jinping, y coordinará los servicios de Inteligencia y las Fuerzas Armadas.
Xi enfatizó que uno de los principales objetivos de la Comisión será "salvaguardar la soberanía" del territorio chino, lo que, sumado a la creación de la zona aérea, eleva las posibilidades de un eventual conflicto entre China y Japón por el archipiélago, deshabitado pero que se considera alberga grandes reservas de crudo.
http://internacional.elpais.com/internacional/2012/12/13/actualidad/1355413562_683516.html
http://internacional.elpais.com/internacional/2012/09/22/actualidad/1348268956_040390.html
http://internacional.elpais.com/internacional/2013/11/23/actualidad/1385213117_608248.html
Dos B-52 de EEUU sobrevuelan el espacio aéreo reclamado por China
materia el 26/11/2013, 10:28 pm
Avión japonés sobrevolando el espacio que reclama China. / AP
Las dos principales aerolíneas japonesas se han negado a seguir presentando sus planes de vuelo ante China para atravesar la nueva zona de defensa aérea decretada
materia el 27/11/2013, 12:36 am
http://actualidad.rt.com/actualidad/view/112471-aerolineas-japonesas-desafian-espacio-china
Re: Mares de China: Petróleo, gas y archipiélagos.

References: resolución 
 Artículo 5
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