Source: https://issuu.com/revistaesposible/docs/esposible_62
Timestamp: 2020-06-03 15:36:39+00:00

Document:
Revista esPosible Nº62 - AGUA Y MUJERES by revista esPosible - Issuu
NÚMERO 62 / JUNIO 2018
Edita: Ecodes. Plaza San Bruno, 9, 1º oficinas 50001 Zaragoza. Consejo editorial: Cristina Monge, Victor Viñuales, Javier Herrero, Nienke Swagemakers y Diane McAndrew. Coordinación: Javier Herrero. Coordinación Centroamérica: Évora Barreiro. Edición: Javier Herrero. Diseño: César Jiménez. Foto portada: La Colectiva Feminista de Desarrollo Local. Año 2014. Fotografías: Fondo fotográfico de la Iniciativa Paragua, Alice Bouman, ECODES, Colectiva Feminista de Desarrollo Local, DISAPAS, La Cuculmeca, ADEES, ONGAWA, Programa Crediagua, Sonia Dávila, Henk Holtstag/Centro Smart. revistaesposible@ecodes.org
INICIATIVA PARAGUA: UN VALIOSO PROPÓSITO COMPARTIDO
esde que comenzó en el año 2011 y hasta hoy, la Iniciativa Paragua ha sido un ejemplo valioso de que es posible un trabajo compartido y articulado entre el conjunto de actores públicos y privados que intervienen en la gestión compartida y comunitaria del agua, posicionando los enfoques de género y de derechos como ejes indispensables en el trabajo con agua y saneamiento en Nicaragua. La evolución y el aprendizaje en este tiempo han sido constantes: sistematizando las prácticas y los procesos aprehendidos, trabajando desde la implementación directa con organizaciones locales, y fomentando un cuestionamiento interno hacia un cambio de actitudes, con la autocrítica necesaria para generar conciencia y sostenibilidad en el tiempo.
Esta edición de “esPosible” presenta el propósito para una mejor gobernanza del agua con la mirada de género incorporada, que es compartido por organizaciones nicara-
güenses y españolas. Aquí se reconocen las brechas en la situación de la mujer y también, los avances en su empoderamiento. Y queda patente el rol clave que desempeña la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) de Nicaragua, y en especial, la Oficina Técnica de Cooperación. En las páginas que siguen, deseamos que al contemplar el camino recorrido por Paragua en la gestión del agua y el saneamiento, emerja una reflexión sobre lo logrado y lo mucho que está pendiente en la realización de los derechos de las mujeres, coincidiendo con los 70 años de la Declaración Universal de los Derechos Humanos. El testimonio de Alice Bouman contribuye a rendir tributo tanto al vínculo indisoluble entre agua y mujeres, como a un movimiento global, imparable, de redes y alianzas de mujeres por la gobernanza del agua, que será protagonista creciente de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible. Por último y como en anteriores números de “esPosible”, deseamos inspirar nuevas acciones, compartiendo buenas y valiosas prácticas de Nicaragua, Panamá, El Salvador, Perú y Bolivia, unidas por su relación con el agua y el rol de la mujer. Como nos recuerda Alice Bouman, “el agua y el saneamiento tienen un enorme potencial para transformar la vida de las mujeres y las niñas”. Desde la Iniciativa Paragua, estamos comprometidos con ello. Que esta lectura lo propicie aún más.
4 10 16 22 44
Agua y mujeres: un poder que fluye
A 70 años de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, la gestión del agua en muchas zonas rurales del planeta es un reflejo de los logros alcanzados y de los retos pendientes en la realización de los derechos de las mujeres. Nicaragua es un ejemplo.
Entrevista Alice M. Bouman-Dentener Presidenta Honorífica de la Alianza de Mujeres por el Agua (Woman for Water Partnership - WfWP)
“El fortalecimiento de las mujeres en la sociedad civil es esencial para lograr la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible”.
Transversalizando el género en la gestión comunitaria del agua
Del nacimiento de la Iniciativa Paragua a la Escuela de lideresas. Entrevista con Ángela Pérez, Responsable de la Unidad de Organizaciones no Gubernamentales para el Desarrollo (ONGD), en la Oficina Técnica de Cooperación de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), en Nicaragua.
Buenas prácticas en la gestión del agua con la mirada de género Iniciativas de Nicaragua, Panamá, El Salvador, Bolivia o Perú, para inspirarse y continuar disminuyendo las brechas de género en la gestión del agua.
Páginas web e informes para ampliar el entendimiento sobre agua y género
Año 1948: Los 58 estados miembros de la Asamblea General de las Naciones Unidas, firman la Declaración Universal de los Derechos Humanos que, en su artículo 2, reza lo siguiente: “Toda persona tiene los mismos derechos y libertades, sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición”. 70 años después, este hito histórico para la humanidad se conmemora en un escenario global en el que, aunque se constatan avances muy importantes en los derechos de las mujeres, con énfasis en el marco normativo y los compromisos internacionales, en la práctica las brechas de desigualdad de género siguen estando muy abiertas. Algunos datos: las mujeres dedican más del triple de tiempo que los hombres a las labores domésticas y de cuidado; su participación en los órganos de gobierno se reduce al 23%; y, en algunos países, hasta el 70% de las mujeres han experimentado violencia física y/o sexual por parte de un compañero sentimental. Estos y otros datos pueden extrapolarse a una escala territorial y sectorial. El ejemplo simbólico de Nicaragua permite descifrar cómo prácticas innovadoras y con un enfoque integral de la gestión del agua, constituyen una oportunidad para avanzar hacia la equidad de género. En Nicaragua, un país donde la cobertura de agua potable por parte del estado apenas roza el 50%, existen más de 5.000 comités comunitarios que asumen el reto de garantizar este derecho humano para casi un millón y medio de personas en zonas rurales. Son los Comités de Agua Potable y Saneamiento (CAPS), reconocidos por ley y conformados
por la población, que representan una importante plataforma para el empoderamiento de las mujeres y la realización efectiva de sus derechos, a través de la administración voluntaria de sistemas de agua.
Repartir el trabajo reproductivo es poder: derechos sociales Las labores asociadas al trabajo reproductivo son una obligación culturalmente impuesta a las mujeres. Cuando el suministro de agua potable no llega a la vivienda, ellas deben asegurar el abastecimiento y han de caminar, a veces largas distancias, hasta la fuente o arroyo más próximos. Es un serio obstáculo para su desarrollo y autonomía, porque consume mucho tiempo que no se dedica a otras actividades generadoras de mayores réditos (personales, sociales, políticos o económicos). Además, trasladar agua varias veces al día conlleva riesgos: el peso ocasiona dolencias en la espalda y en la cabeza; en el trayecto hasta las fuentes, las mujeres se hallan expuestas a posibles agresiones sexuales. Y las niñas, a menudo, deben faltar a clase por dedicarse al acarreo de agua. En las comunidades rurales de Jinotega, León y Achuapa, en Nicaragua, el tiempo diario no remunerado que una mujer dedica al suministro y uso de agua en el ámbito doméstico puede alcanzar las 8,5 horas diarias; en el caso de los hombres, que utilizan el agua ya almacenada por ellas, el máximo es de 3,5 horas (incluye el tiempo dedicado al riego). En el departamento de León, la mitad de mujeres de CAPS que deciden no asistir a los procesos de capacitación en gestión comunitaria del agua, alegan no tener con quien dejar a sus hijas o hijos. En contraste, ningún hombre aduce este factor y sí el exceso de otras funciones en la comunidad. La mirada de género debe partir del hecho de que las concesiones a las necesidades prácticas, derivadas de la obligación de asumir las labores domésticas, no necesariamente tienen que ver con derechos. Y no redundan, de manera inmediata, en el empoderamiento de las mujeres. Para esto, además de otros temas, es forzoso hablar del
Los avances y retos en la realización del derecho humano al agua están estrechamente vinculados con el empoderamiento de las mujeres.
Labores domésticas: Es necesario el reparto del trabajo.
reparto del trabajo reproductivo. Y si disponer de agua potable en la casa constituye una mejora en la calidad de vida de las mujeres y facilita mayor disponibilidad de tiempo para hacer otras cosas… lo habitual es que dediquen esas horas extra, a la casa o a la familia. Ya sea por decisión propia o por imposición.
Controlar el funcionamiento del sistema es poder: derechos económicos El agua cuesta dinero. Proteger los derechos económicos de las mujeres empieza por acordar (también con ellas) cuotas por el servicio, acordes con su capacidad de pago. Y este análisis debe ir más lejos: la división sexual del trabajo en la gestión comunitaria del agua es muestra de una sociedad patriarcal, en la que las labores voluntarias de servicio a la familia y a la comunidad, son asignadas a las mujeres. Y aquellas que retribuyen beneficios económicos o políticos, se reservan a los hombres. Se da por supuesto que les corresponden por derecho y capacidad, y que las mujeres no son aptas para este tipo de funciones. Las mujeres proveen el agua en el hogar como parte de sus responsabilidades domésticas, pero sin retribución económica. Paradójicamente, si se instala un sistema de suministro en las viviendas, los empleos vinculados con el servicio que acarrean un salario, como los relacionados con la operación de la bomba y la fontanería, son desempe-
Derechos económicos de la mujer: Protegerlos con un pago justo.
La presencia de las mujeres en los roles estratégicos y operativos que determinan el funcionamiento del sistema de agua brinda la posibilidad de regular sus propios tiempos, como principales usuarias del servicio. Esto también es poder.
a la comunidad. Adicionalmente, la presencia de las mujeres en los roles estratégicos (juntas directivas de los CAPS) y operativos (fontanería, operación y mantenimiento) que regulan el funcionamiento del sistema, les brinda la posibilidad de gestionar sus propios tiempos como principales usuarias del servicio. Esto también es poder.
Sentirse capaz es poder: derechos políticos En los Comités de Agua Potable y Saneamiento (CAPS) se hace política, entendida ésta como la gestión de los asuntos públicos. Y el agua es un asunto público. En muchas comunidades de departamentos como Chinandega, la participación mayoritaria de mujeres en las asambleas es una realidad en el 70% de los CAPS. Al ser ellas las más afectadas por la carencia del agua, esto debería interpretarse como normal. Pero esto no implica, necesariamente, que sean las mujeres quienes toman las decisiones. A menudo, acuden en representación de los intereses del compañero, al coincidir las horas de las reuniones con la jornada laboral de los hombres. Existe una brecha de género profunda en el acceso a los espacios de poder. Se da por supuesto que los hombres, por el hecho de serlo, están más cualificados para tomar las decisiones consideradas como importantes: aquellas que afectan a la comunidad y a lo colectivo. Las mujeres deben limitarse a asumir roles de soporte al liderazgo mas-
ñados por hombres. Los trabajos no remunerados, como la limpieza de la pila, (y haciendo referencia al saneamiento, de letrinas), siguen siendo realizados por las mujeres. Los CAPS de Jinotega, León y Achuapa evidencian que sólo el 17% de los cargos remunerados son desempeñados por mujeres. Ser responsable de la bomba del sistema de agua potable significa percibir un salario. A este respecto, además de la profesionalización en oficios que rompen con los estereotipos de los roles tradicionales de género, las mujeres afrontan el reto de naturalizar como un derecho (de la misma manera que los hombres lo hacen) el recibir dinero a cambio de una labor que ellas valoran como un servicio
Espacios de formación: Promover y facilitar la participación de la mujer.
culino. Así las cosas, los cargos de las juntas directivas con mayor proyección pública, peso político y poder de decisión (presidencia y vicepresidencia) están principalmente en manos de hombres. Los cargos considerados de apoyo (como la secretaría) son asignados con mucha más frecuencia a mujeres. Como ejemplo, en el departamento de Jinotega, sólo el 15% de las figuras de máxima autoridad en los CAPS son presidentas, frente a un 59% del papel de secretariado. Hacer uso de los derechos políticos (como cualquier derecho) requiere conocimiento, interiorización, libertad y oportunidades para ejercerlos. Pero suele ocurrir que el compañero o la comunidad entera, no ve con buenos ojos que la mujer abandone sus responsabilidades en el hogar para participar en reuniones. Hay algo más. En el departamento de Jinotega, cerca de un 70% de mujeres de CAPS alegan el miedo a expresarse en público como un punto
El empoderamiento es un proceso interno de autodescubrimiento y crecimiento personal. El primer paso es encender el deseo del mismo y la conciencia de ser capaz de lograrlo.
crítico a la hora de presentarse como candidatas a las juntas directivas. La baja autoestima es otro factor que condiciona, aproximadamente, a la mitad de ellas. En el 30% de los casos aducen no saber leer o escribir. Las barreras más difíciles de superar son las que subyacen en la subjetividad y que tienen relación directa con la concepción personal y social de lo que mujeres y hombres pueden y no pueden hacer, en función del rol que se espera de unas y otros, y de la percepción, no necesariamente objetiva, de las propias capacidades.
El empoderamiento empieza con el deseo de empoderarse: los derechos emergentes El empoderamiento es un proceso interno y de largo plazo, de autodescubrimiento y crecimiento personal y colectivo. No lo garantizan personas o factores externos, como abrir el grifo y que salga agua. El primer paso es encender el deseo del mismo y la conciencia de ser capaz de lograrlo. Y acompañar el trayecto con sensibilidad y respeto a los ritmos y aspiraciones de cada mujer. El empoderamiento exige capacidades, recursos y tiempo. La educación técnica, administrativa, organizativa y política que requiere la gestión comunitaria del agua, es también un derecho de las mujeres. Los espacios de formación deben promover y facilitar su participación y adaptarse a sus necesidades prácticas, sus intereses estratégicos y sus conocimientos y experiencia previos. En paralelo, el reparto de la responsabilidad del trabajo reproductivo es una de las premisas incondicionales para avanzar hacia la igualdad. Para ser lideresa hay que sentirse como tal y enten-
Las mujeres queremos el poder Cuenta la leyenda que una vez existió un pueblo donde las mujeres jalaban el agua del río. Y dicen que un día llegó el ángel de la vida. Y llevó el agua a las casas. Vino a decirles a todos que siempre, siempre debían beber de esa agua. Porque si no, iban a enloquecer. Entonces ellas dejaron de jalar el agua del río. Y tuvieron tiempo para estudiar. Y ellos se volvieron locos.
derse reconocida en el liderazgo. La naturalización de la presencia de mujeres en las juntas directivas de los CAPS, pasa por un intenso trabajo de acompañamiento con cada mujer, con la familia, con la comunidad, las instituciones y por el establecimiento normativo de medidas afirmativas al efecto, como la exigencia, a través de los estatutos, de cuotas de participación igualitaria. Finalmente, la erradicación de la violencia de género es condición sine qua non para que las mujeres puedan asumir un liderazgo efectivo en el país, en los territorios, en los CAPS. Sólo así se garantizará su implicación en la toma de decisiones desde la libertad, el valor, la energía y la autoconfianza necesarias para defender sus derechos y los de otras personas. Desde 1948, el mundo es otro. Y el marco jurídico que ampara los derechos humanos debe evolucionar en sintonía. La Declaración Universal de los Derechos Humanos Emergentes partió de la sociedad civil global, en el arranque del siglo XXI, y gira, en gran medida, en torno a la creación de nuevas formas de convivencia entre mujeres y hombres, entre mujeres y entre hombres. Y también, al establecimiento de una relación de las personas con el medio ambiente basada en el respeto a la vida; también, la vida de las generaciones futuras. El avance hacia el equilibrio en las relaciones de género, se sustenta en el empoderamiento de las mujeres y en la construcción de una nueva vivencia de la masculinidad por parte de los hombres, asumiendo que esto ha de conllevar una renuncia a sus privilegios. Lucía Villar Especialista en Cooperación al Desarrollo y Comunicación
Cuentan que un día el ángel de la vida volvió. Y vio que las mujeres pensaban, opinaban, decidían y actuaban. Y ellos, con ellas, también. Y dicen que nunca más tuvo que regresar. (De la autora, inspirado en el cuento: El agua del aljibe) esPosible/9
Agua y saneamiento: básico para el acceso de las niñas a la educación.
70 años después de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, los avances y retos en la realización del derecho humano al agua están estrechamente vinculados con el empoderamiento de las mujeres, y con la transformación de estructuras y relaciones de poder en la gestión de los recursos hídricos. Se dice que la revolución del siglo XXI será de las mujeres. Muchas ya la están empujando: exigiendo respeto, cuidándose, juntándose, opinando, decidiendo, actuando o representando a su comunidad. Fontaneras, presidentas de CAPS, encargadas de la limpieza de la pila, usuarias, tesoreras, operadoras de la bomba, responsables de la protección de la fuente, secretarias, vocales, fiscales y vicepresidentas, están abriendo brecha para que otras continúen. En palabras de Marcela Lagarde, antropóloga y lideresa del feminismo latinoamericano: “Las mujeres no queremos empoderarnos para sentirnos maravillosas. Las mujeres queremos el poder. Pero un poder diferente. No creemos en el poder de un sistema patriarcal basado en el abuso, los privilegios y la violencia. Apostamos por un nuevo modelo democrático sustentado en relaciones de convivencia, respeto, colaboración, sororidad y autocuidado”. También, sí, en la gestión comunitaria del agua.
Alice M. Bouman es bióloga especialista en desarrollo sostenible, gobernanza del agua y género. Actualmente, es Presidenta Honorífica de la Alianza de Mujeres por el Agua (Women for Water Partnership - WfWP), una organización que es líder global de redes de mujeres que trabajan por el agua y el desarrollo sostenible.
¿Por qué es tan importante la relación entre el agua y la mujer? Para las personas, el mayor riesgo vinculado al agua es que su suministro y su saneamiento no sean adecuados. Especialmente, para las mujeres y las niñas, que son las más afectadas. En muchas sociedades, las mujeres son las que buscan y acarrean el agua, mientras que la toma de decisiones sobre su distribución y gestión, queda en el ámbito del hombre. Estas situaciones dificultan el potencial que tienen las mujeres de poder llevar una vida productiva.
ALICE M. BOUMAN-DENTENER Presidenta Honorífica de la Alianza de Mujeres por el Agua (Women for Water Partnership - WfWP)
“El fortalecimiento de las mujeres en la sociedad civil es esencial para lograr la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.”
¿Cómo afecta el agua y el saneamiento a la vida de las niñas y las mujeres? Una encuesta global sobre el rol de la mujer en el desarrollo, realizada por ONU Mujeres en 2014, mostraba que el ámbito del agua y el saneamiento tiene un enorme potencial para transformar la vida de las mujeres y las niñas. El agua es vida y el saneamiento es dignidad. La triste realidad es que, en la actualidad, 2.100 millones de personas no tienen agua potable en el hogar y más del doble carecen de saneamiento adecuado (OMS, 2017). Por la importancia vital del agua y del saneamiento, las Naciones Unidas declararon el acceso al agua y al saneamiento como derechos humanos en 2010. Y aunque esto se aplica a todas las personas por igual, las mujeres y las niñas necesitan disposiciones específicas que puedan garantizar estos derechos. Por desgracia, conocemos demasiadas historias de mujeres que han sido víctimas de violencia sexual cuando han ido a buscar agua a pozos remotos, de mujeres que tienen que llevar su propia agua a las salas de maternidad para que puedan ser atendidas o de niñas que abandonan la escuela, sobre todo durante su periodo menstrual, porque la escuela no cuenta con baños separados y limpios, etc. ¿Por qué utilizar una perspectiva de género en la gestión integrada de los recursos hídricos? Debemos distinguir entre la sensibilidad de género y la inclusión de la mujer. Las mujeres y los hombres tenemos físicos diferentes y, a menudo, ocupamos diferentes roles en la sociedad, incluidos nuestros roles reproductivos. Por esto, los esquemas de asignación u otras medidas de gestión del agua, la contaminación del agua, el cambio climático o los desastres ambientales relacionados con el agua, pueden afectar a mujeres y hombres de manera diferente.
Mujeres y agua en zonas rurales. Luchando por su potencial.
Por otro lado, la Gestión Integrada de los Recursos Hídricos (GIRH) trata sobre la forma en que se administran los recursos hídricos. Es un enfoque de gobernanza del agua ampliamente aceptado que pone énfasis en la integración: integración entre los diferentes sectores y usos del agua, y entre las diferentes instituciones a las que se han asignado tareas de gestión del agua, tanto internamente, en el país, como de forma transfronteriza. Pero, sobre todo, la GIRH propugna la integración social: la participación de los diferentes interesados, incluidos los diferentes usuarios del agua, en los procesos de gestión del agua que
El ámbito del agua y el saneamiento tiene un enorme potencial para transformar la vida de las mujeres y las niñas. El agua es vida y el saneamiento es dignidad.
les preocupan. Uno de los cuatro principios que guían la GIRH (Principio de Dublín 3) trata, concretamente, sobre la inclusión de las mujeres. Este principio afirma que: “las mujeres desempeñan un papel central en la provisión, gestión y salvaguardia del agua”, y pide arreglos institucionales y medidas positivas para equipar y empoderar a las mujeres, para que participen a todos los niveles en los programas relacionados con el agua, incluyendo la toma de decisiones y la implementación, así como en las formas definidas por las propias mujeres. ¿Por qué es tan importante incluir a las mujeres como un público crucial en la gobernanza del agua? Porque esta integración social ayuda a que la gestión del agua sea sostenible y llegue a los beneficiarios previstos. Creo que las numerosas redes sociales que tienen las mujeres, pueden contribuir de forma positiva a que la gobernanza participativa del agua sea una realidad sobre el terreno, especialmente en entornos descentralizados. El uso y la gestión sostenible del agua se refieren, principalmente, a las personas, a la responsabilidad social y a nuestra voluntad de poner el interés colectivo a largo plazo, antes que el beneficio individual a corto plazo. Las organizaciones de mujeres de la sociedad civil aprovechan su capital social para abordar, de forma conjunta, cuestiones de interés común. Crean compromisos a largo plazo, construyen confianza y reciprocidad e involucran a
Por lo anterior, la gestión del agua con sensibilidad de género toma en cuenta esas diferencias relacionadas con el género, tanto en las políticas como en la práctica.
las comunidades en el uso y manejo sostenible del agua. Creo que la participación de las mujeres de la sociedad civil en la consulta y en la toma de decisiones, aborda la dimensión de género del agua en este proceso. Muy a menudo, la participación de las mujeres se considera como el porcentaje de mujeres que de forma individual, trabajan en el sector del agua, en universidades, en entidades gubernamentales o en ONG de desarrollo. Pero desde la perspectiva de la GIRH, las mujeres en su rol profesional pertenecen al grupo de públicos de interés del sector del agua, como el gobierno, las autoridades locales, científicos, etc. Y sus acciones se rigen por su rol profesional, prioridades y percepción, que no necesariamente incluyen una perspectiva de género. Esto es diferente para las organizaciones de mujeres de la sociedad civil, que son las que se ocupan de la realidad de género sobre el terreno en todas sus dimensiones. Fuiste fundadora de Women for Water Partnership (WfWP), una alianza mundial de organizaciones y redes de mujeres locales, nacionales e internacionales, activas en las áreas de desarrollo sostenible, agua y saneamiento, pobreza y género. ¿Cómo se formó esta alianza? Comencé la iniciativa WfWP en 1998, cuando se estaba desarrollando la Visión Mundial del Agua para el siglo XXI. La consulta a las mujeres, que son la mitad de la población mundial, no formaba parte del proceso. En el segundo Foro Mundial del Agua, que llegó a La Haya en 2000, sentimos que las mujeres debían hacer oír su voz e incluir sus perspectivas en la corriente principal de las políticas y la toma de decisiones. Y esto, tanto a nivel global, donde los países acuerdan prioridades y estrategias, como a nivel nacional, donde el acuerdo se transforma en acción, forjando alianzas entre los gobiernos, el sector del agua y el desarrollo, y las organizaciones de mujeres sobre el terreno. WfWP tomó forma durante la Cumbre Mundial sobre el Desarrollo Sostenible, en 2002, en Johannesburgo, donde varias redes internacionales y nacionales de mujeres
En los foros internacionales de agua y desarrollo, la inclusión de las mujeres ya no es la excepción, es la regla.
Participación. Apoyo entre mujeres.
acordaron formar una alianza de tipo WSSD-2, en la interfaz agua - género - desarrollo. Desde entonces, la hemos desarrollado hacia una red global que, a través de sus organizaciones integrantes, tiene presencia en más de 100 países del mundo. Me siento orgullosa al decir que las organizaciones que forman parte y el comité directivo de WfWP han desempeñado un papel importante, al colocar la inclusión de género y mujeres en el Programa Global del Agua. Y en muchos casos, han sensibilizado al gobierno para incluir a las mujeres de la sociedad civil como socias en temas de agua y programas de saneamiento. En los foros internacionales de agua y desarrollo, la inclusión de las mujeres ya no es la excepción, es la regla. A nivel nacional, la participación de las mujeres en la sociedad civil está aumentando gradualmente, pero aún hay mucho por hacer. ¿Cuáles considera que son las principales contribuciones de esta alianza? WfWP une a las organizaciones y a las redes de mujeres de la sociedad civil, en todo el mundo, por dos razones: la primera, para tener una voz común en el establecimiento de la agenda internacional y en la toma de decisiones sobre el agua, destacando las prioridades y necesidades de las mujeres, pero también demostrando el valor agregado de incluir a las mujeres de la sociedad civil en la provisión, gestión y salvaguarda del agua. La segunda razón es para apoyar a las organizaciones de mujeres de la sociedad ci-
Liderazgo y presencia en foros. Inclusión y derechos.
Para lograr un compromiso y una asociación de toda la sociedad para la seguridad hídrica, debemos descender al nivel del distrito y de la comunidad, donde la inclusión de las mujeres en la toma de decisiones es menos común y no se acepta fácilmente. Esto me lleva a la parte de WfWP de la que estoy más orgullosa: la estructura de apoyo entre pares y las herramientas de empoderamiento que hemos desarrollado conjuntamente durante los 10 años
Debemos descender al nivel del distrito y de la comunidad, donde la inclusión de las mujeres en la toma de decisiones es menos común y no se acepta fácilmente.
en los que trabajé para WFWP. De esta forma, los grupos locales de mujeres pasaron de beneficiarios pasivos de servicios, a socios activos que trabajan con gobiernos, autoridades locales, el sector del agua y sus comunidades, para desarrollar y mantener de forma conjunta, servicios de agua y saneamiento que lleguen por igual y de manera sostenible, a todos los beneficiarios previstos. Creo firmemente que este fortalecimiento de las mujeres de la sociedad civil es esencial para lograr la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, que considera el “compromiso y asociación de toda la sociedad” como un motor principal para la transformación. ¿Conoce la Iniciativa Paragua, una actuación pionera de género en la gestión del agua en Nicaragua? Sé que varias ONGs cooperan en Paragua y que el empoderamiento del liderazgo femenino local es un aspecto importante de su trabajo. Es precisamente el tipo de iniciativa que ayuda a construir una gobernanza del agua efectiva y participativa, porque aborda la pobreza desde sus raíces. Me interesa ver cómo Paragua se propone escalar y desarrollar el liderazgo de estas mujeres, así como ampliar los logros para crear un enfoque de ámbito nacional. En su trayectoria ha tenido que conocer muchas historias de cambio exitosas de agua y mujeres. ¿Nos puede compartir alguna?
vil sobre el terreno y crear un entorno propicio para su acción. Y esto incluye las herramientas y los medios que las organizaciones de mujeres necesitan para contribuir eficazmente a la provisión, gestión y salvaguardia del agua en sus comunidades y países.
Niñas acarreando agua. Vida, educación y futuro, en grave riesgo.
Hay muchos ejemplos de cómo la mediación de las mujeres en iniciativas de desarrollo vinculadas con el agua, ha contribuido positivamente a la eficacia y la sostenibilidad de esos proyectos y programas. Las organizaciones miembros de WfWP son un buen ejemplo y sus muchas historias de éxito están cada vez mejor documentadas, por ejemplo, en la web www.womenforwater.org. Además de éstos, he conocido muchos casos, igualmente valiosos. Por ejemplo, durante el taller de agua y género que tuve el placer de dirigir para la Agencia Nacional del Agua de Brasil el año pasado, participaron muchos grupos activos con un historial impresionante en América Latina. Allí, unieron fuerzas con especialistas en recursos hídricos, representantes de gobierno, académicos y
Los efectos positivos del empoderamiento de las mujeres a través del agua, van mucho más allá del ámbito del agua, ya que estos grupos de base abordan posteriormente otros desafíos de desarrollo en sus comunidades.
ONGs de desarrollo, para abordar los desafíos relacionados con el agua y el género en América Latina. ¿Qué ha aprendido de estos casos? ¿Por qué son tan importantes para usted? El Informe Mundial sobre el Desarrollo del Agua de 2015 dice: “El principio de equidad, tal vez más que cualquier recomendación técnica, conlleva la promesa de un mundo más seguro, en relación al agua, para todos”. Uno no desarrolla personas: las personas se desarrollan a sí mismas. Pero las personas en posiciones desfavorecidas, sólo pueden desarrollar su potencial si se les da la oportunidad y los medios para hacerlo. En mi experiencia, tener voz en relación al suministro y a la gestión del agua es una forma de empoderamiento más efectiva para las mujeres. Las intervenciones en las que grupos de mujeres de la sociedad civil han desempeñado un papel principal, no sólo satisfacen las necesidades prácticas de agua de las mujeres y aumentan sus contribuciones productivas, sino que también facilitan su participación en la vida pública, dando lugar a una toma de decisiones más inclusiva, a servicios receptivos y a una mayor cooperación con las autoridades locales y con el sector del agua. Los efectos positivos del empoderamiento de las mujeres a través del agua, van mucho más allá del ámbito del agua, ya que estos grupos de base abordan posteriormente otros desafíos de desarrollo en sus comunidades. En definitiva, crean el cambio transformador del que habla la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.
un liderazgo fuerte y miembros activos que se arraigan en la sociedad. Y también, si se despliegan suficientes medios para apoyar su proceso de transformación social, con los medios definidos por ellas. Recientemente, ha participado en el Foro Mundial del Agua, celebrado en Brasil. ¿Cómo ha estado presente la perspectiva de género? Destacaría el lanzamiento de la “Red Colectiva de Mujeres Latinoamericanas por el Agua”. Significa que el liderazgo femenino del continente se está uniendo y pasando a la acción en relación al agua y el desarrollo sostenible. Cuando mujeres comprometidas de diferentes sectores, se unen, pueden generar un cambio transformador. Espero que surja un movimiento fuerte de mujeres por el agua en América Latina. Y que se incluyan como socio con otros públicos de interés, en igualdad de condiciones, para abordar los crecientes desafíos del agua en el continente.
¿Cuáles son, en su opinión, los principales desafíos en la relación Agua - Mujer? El principal desafío es hacer crecer la escala de las historias de éxito. Las situaciones locales son muy diferentes, incluso de una comunidad a otra, y esto hace que un enfoque estandarizado y sistemático sea difícil, si no, imposible. Por esto soy una firme defensora del empoderamiento de los actores locales, sociedad civil incluida, para abordar conjuntamente los desafíos al nivel más básico, como el Principio 2 de Dublín ya señala. Esto es, con enfoques personalizados que se ajusten a sus circunstancias socioculturales. Permitir que las organizaciones de mujeres desempeñen un papel activo en el desarrollo de sus comunidades es un proceso largo. Sólo tienen éxito si las organizaciones tienen
Tengo la esperanza de que en 2030, la gestión del agua tenga en cuenta las cuestiones de género e incluya a las mujeres en todos los ámbitos.
Para terminar, ¿cuál sería su deseo para el año 2030, en relación al agua y al género? Tengo la esperanza de que en 2030, la gestión del agua tenga en cuenta las cuestiones de género e incluya a las mujeres en todos los ámbitos. Sabemos que el cambio social no es tan rápido y que muchos obstáculos tienen que ser superados. Debemos reconocer que los países tienen diferentes realidades en relación al género y diferentes prioridades de desarrollo, capacidades y medios. Siendo realista, espero que en el curso del Decenio de Acción “Agua para el Desarrollo Sostenible” haya un grupo central de países que sean pioneros en agua y género, e implementen, progresivamente, el Principio 3 de Dublín a diferentes niveles. Y que, para 2030, tengamos los datos para documentar este éxito.
Decenio para la acción: Seguridad hídrica.
Los objetivos 5 y 6 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) se refieren al agua y al género. ¿Cuáles son sus expectativas sobre el papel de los ODS y el Decenio Internacional para la Acción, en relación con el género y el agua? No tengo una respuesta única para esta pregunta. Mi enfoque sería invertir primero en el fortalecimiento de las mujeres de la sociedad civil como vía para desarrollar e implementar soluciones, a medida que respondan a la realidad de género en una situación específica. El nuevo Decenio de Acción “Agua para el Desarrollo Sostenible” 2018 - 2028 sitúa la seguridad hídrica en el centro para lograr la Agenda 2030, y propaga un compromiso y una asociación de toda la sociedad, como un motor principal para la transformación. Mi expectativa es que los actores de la sociedad civil, incluidas las organizaciones de mujeres, estén plenamente incluidos en las alianzas de diversos públicos de interés que abordarán conjuntamente los desafíos relacionados con el agua.
Transversalizando el género en la gestión comunitaria del agua Del nacimiento de la Iniciativa Paragua a la Escuela de lideresas
Formación de lideresas. Porque el agua.
odas las personas, independientemente de nuestro sexo, somos usuarias del agua. De un modo u otro, la consumimos y la usamos, entre otras muchas funciones, para nuestra supervivencia. Si nos detenemos a analizar la inversión de tiempo dedicada al uso y gestión del agua por persona, el resultado varía, en función de si somos mujeres u hombres y a las categorías de género que nos son atribuidas culturalmente y que responden a una estructura social patriarcal. En la práctica, las tareas y responsabilidades en relación al agua, mudan de forma desigual en función de los roles de género asociados al uso del agua. Las tareas de las mujeres pareciera que se limitan al ámbito privado: lo que incluye el agua para el aseo, para el cuidado, para garantizar una adecuada alimentación y para la reproducción. Esto implica que estas tareas no son reconocidas como parte de la gestión del agua, ni mucho menos remuneradas. Al igual que todas las tareas realizadas por mujeres en la gestión del agua fuera del ámbito doméstico, como el acarreo, riego, ganadería, ope-
ración y mantenimiento de sistemas, son invisibilizadas o consideradas “en apoyo a” o “de apoyo a”, pero no como un trabajo en sí mismo. Por ende, hablar o trabajar con y desde el agua, nos conduce inevitablemente a hablar de género y a plantear acciones feministas para contribuir a disminuir las desigualdades de género asociadas al agua. En palabras de Clara Murguialday, Especialista en Género y Desarrollo, feminista y una de las impulsoras de este proceso de toma de conciencia y puesta en práctica del enfoque de género en el trabajo de la Iniciativa Paragua:“analizar la gestión del agua desde un enfoque de género, implica revisar los roles y responsabilidades de mujeres y hombres en la satisfacción de la demanda doméstica de agua potable, pero también reconocer los conocimientos y las restricciones que unas y otros tienen en cuanto al control del recurso, y analizar las relaciones y dinámicas de poder generadas en torno al mismo.”
El año 2011 marcó la fecha de partida de todo este andamiaje, además de marcar un punto de inflexión en el ámbito de género y desarrollo en el país por un conjunto de situaciones favorecedoras, de las que destacan dos. Por un lado, el reciente marco normativo en materia de agua en el país (2010), con la Ley 720 de los CAPS. Con la aprobación de esta ley se reconocía legalmente la existencia de los CAPS como organizaciones comunitarias sin fines de lucro, electas democráticamente por sus respectivas comunidades, en aras de garantizar el derecho humano al agua y al saneamiento en el medio rural del país. Por otro lado, se cumplían dos años desde que la Oficina Técnica de Cooperación (OTC) de la AECID en Nicaragua, hiciera efectivo un Plan de Acción de Género 2009-2012, orientado al establecimiento de mecanismos que fortaleciesen las capacidades de género del personal y de las organizaciones socias. Ambas situaciones conformaron un marco favorable para las intervenciones de la Iniciativa Paragua y todavía hoy, se encuentran en implementación, avanzando, generando cambios y revelando alternativas posibles en una relación entre iguales.
El camino hacia el comienzo Si bien las desigualdades y violencias a las mujeres en relación al agua son variadas, era preciso ordenar esa in-
Para llegar a la Iniciativa se identificaron, en primer lugar, las brechas de género existentes en la gestión comunitaria del agua, en base a un estudio de caso de una muestra de comunidades rurales.
La Iniciativa Paragua cuenta con tres fases. La primera de “Fortalecimiento de los procesos de gestión comunitaria del agua en Nicaragua”, liderada por ECODES va desde 2011 a 2013. La segunda, orientada a la “Formación técnica en agua y saneamiento en 17 municipios de Nicaragua”, liderada por Amigos de la Tierra desde 2014 hasta 2016. La tercera, todavía en implementación “Contribuir al ejercicio pleno del derecho humano al agua y saneamiento en zonas rurales, con un enfoque de cuenca hidrográfica, en Nicaragua” liderada por ONGAWA desde 2015 hasta hoy.
formación, entender cómo se generan y escarbar entre los rizomas que sostienen esas desigualdades para poder enfrentarlas. Así pues, para llegar a la Iniciativa se identificaron, en primer lugar, las brechas de género existentes en la gestión comunitaria del agua, basándose en un estudio de caso de una muestra de comunidades rurales en Jinotega y Chinandega (territorios de intervención de algunas de las organizaciones del colectivo). En segundo lugar, era preciso “imaginar un futuro distinto” (Murguialday), traducir las brechas en acciones de transformación que contribuyesen a su disminución o eliminación. Y esto se logró con la identificación de una serie de puertas de entrada a la participación, en la construcción de los sistemas de agua potable y saneamiento, y en los CAPS. Realizada esta ecografía, se diseñó una estrategia de cambio mediante una lógica de intervención con metas de equidad de género, acciones explícitas y resultados medibles en los CAPS: participación activa de las mujeres usuarias, empoderamiento de las mujeres en los diferentes espacios de participación y el fortalecimiento de la capacidad institucional de género. Así, se construyó una línea de base con enfoque de género y una serie de indicadores para medir los cambios en las relaciones de género, y evidenciar las situaciones de desigualdad. La fase I de la iniciativa Para-
Año 2011. Nicaragua. Con el apoyo de la Agencia Española de Cooperación Internacional al Desarrollo (AECID) se conforma la Iniciativa Paragua: un conjunto de organizaciones españolas y nicaragüenses vinculadas al sector agua y saneamiento, con interés y sensibles al género, en los territorios de Jinotega, Chinandega y León, deciden aglutinar esfuerzos y trabajar de manera coordinada para avanzar hacia una mayor equidad en la gestión de los Comités de Agua Potable y Saneamiento (denominados comúnmente como CAPS): organizaciones comunitarias encargadas de la gestión del agua en el ámbito rural, en sus respectivos territorios (Jinotega, Chinandega y León).
“El agua organiza y…más” En un conversatorio celebrado en el mes de marzo de 2018, acerca del rol de las mujeres en la gestión del agua en la región centroamericana, se encontraba Juana Pastora Silva, integrante del Centro de orientación familiar y educación sexual Xochilt Acalt, organización feminista que trabaja con mujeres rurales en una de las zonas más áridas y secas del país, Malpaisillo (en el municipio de Larreynaga, León) desde inicios de los 90.
Reconocimientos. Formación técnica clave en la fase II.
gua concluyó con la sistematización de lo relatado, en un documento guía que vertebraba todo este análisis.
El entonces y ... el hoy En la fase II, el foco se volcó en estimular la capacidad de agencia con la formación de capacidades de las usuarias/os del agua y en el fortalecimiento de los propios CAPS desde un enfoque de género que, además de repensar y analizar toda la parte técnica del funcionamiento de los sistemas, alentase su capacidad institucional de género. Se exploraron capacitaciones en múltiples sentidos. Un gran hito fueron los cursos de agua y saneamiento rural en 17 municipios extructurados en tres módulos de especialización.
A lo largo de este proceso, se conformó en el interior de la Iniciativa Paragua un comité de género para asegurar y monitorear estos procesos. En el seno de este comité se gesta y se da forma a las Escuelas de lideresas de CAPS, ya dentro de la fase III de la Iniciativa. Las Escuelas de lideresas son procesos formativos que promueven el empoderamiento de las mujeres que gestionan el agua en las zonas rurales, fortaleciendo sus capacidades como lideresas y sus habilidades como replicadoras y transmisoras de conocimientos en sus comunidades. Estos procesos formativos están dirigidos a mujeres que ocupan cargos en alguna de las estructuras organizativas que componen los CAPS (ya sea en la junta directiva, asambleas, comité de apoyo o comités de seguimiento) o usua-
Juana fue una de las facilitadoras de Xochilt que, junto con otras compañeras de APADEIM, en el municipio de El Viejo y en el también caliente y colindante departamento de Chinandega, implementaron las Escuelas de lideresas de los CAPS en el marco de la Iniciativa Paragua en Nicaragua. Durante un año, de 2016 a 2017, mediante encuentros quincenales, se formaron 48 mujeres lideresas comunitarias, fomentando su empoderamiento y participación activa en las estructuras comunitarias gestoras del agua, alrededor de una currícula novedosa y participativa de “aprender haciendo”, estructurada en base a las brechas de género asociadas al agua. A mitad del debate, en el conversatorio, Juana mencionó algo que, a simple vista, pareciera no tener importancia. Y, sin embargo, ha sido una de las motivaciones de este recorrido colectivo en aterrizar el enfoque de género en la gestión comunitaria del agua desde 2011 hasta la fecha: “el agua organiza y sirve como una puerta de entrada para comenzar a trabajar otros temas”.
rias que participan de otros espacios comunitarios que tienen capacidad de incidencia social. La Escuela contribuye a reconocer el trabajo de las mujeres en la gestión comunitaria del agua y crea un espacio de reflexión, de autocuidado y de generación de conocimiento que parte de las experiencias propias de cada una de las mujeres rurales y/o lideresas, lo que viene siendo un enfoque de educación popular feminista, en donde mediante el abordaje de diferentes temas se cuestiona la desigualdad de género en el marco de los CAPS. Évora Barreiro Iniciativa Paragua / ECODES Nicaragua
Es Responsable de la Unidad de Organizaciones no Gubernamentales para el Desarrollo (ONGD), en la Oficina Técnica de Cooperación de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), en Nicaragua.
“La coordinación y las sinergias entre organizaciones son grandes logros de Paragua”
Sinergias y complementariedades entre ONGDs. El rol de la OTC.
¿Cuáles son las prioridades con las que trabaja la OTC en Nicaragua? La AECID realiza su trabajo siguiendo el Plan Director de Cooperación. Aterrizar este plan en los países se hace en base al Marco de Asociación País (MAP), que es la herramienta de planificación estratégica de la Cooperación Española para organizar y llevar a cabo su misión, la contribución al desarrollo humano, la disminución de la pobreza y el ejercicio de los derechos. Dado que el plan tenía fecha de vencimiento en 2017, se está planteando la formulación del nuevo MAP, pero en la práctica se sigue trabajando con el anterior. En él, hay una serie de prioridades que enmarcan el trabajo que la OTC tiene con las ONGs españolas. El Marco de Asociación País tiene vínculo con el Plan Nacional
¿Cuál es su papel en la Oficina Técnica de Cooperación (OTC) de la AECID, en esta misión en Nicaragua? Mi responsabilidad es la Unidad de ONGD, así que mi trabajo está vinculado con todas las ONGs españolas que trabajan en el país, especialmente, las que tienen presencia física. También, está relacionado con las ONGs nicaragüenses que trabajan con las organizaciones españolas. Mi rol es promover y generar espacios para que se den las sinergias y las complementariedades entre las ONGDs, y el seguimiento de las intervenciones de las ONGs con fondos AECID, fundamentalmente.
de Desarrollo Humano y se concreta en estos 5 resultados de desarrollo: 1. La población cuenta con mayor seguridad ciudadana. 2. Las víctimas de violencia de género acceden con mayor facilidad al sistema de justicia. 3. Las personas acceden a una educación de mayor calidad, que permite aumentar sus oportunidades de empleabilidad. 4. El país dispone de una mejor gestión integral del recurso hídrico, asegurando el derecho efectivo de la población al agua y al saneamiento. 5. Los ciudadanos mejoran sus oportunidades económicas, al fomentarse acciones y emprendimientos inclusivos, sostenibles, equitativos con especial atención a las mujeres. En los resultados de desarrollo hay una atención especial a la mujer y al agua. ¿Cuál es su situación en Nicaragua? De forma genérica, la situación de la mujer en Nicaragua se puede equiparar a la de la mujer a nivel mundial, con los matices y las especificidades propias del país y del contexto. En Nicaragua, donde la desigualdad es grande, está vinculada al patriarcado, al machismo… En las leyes hay ciertos avances favorables, pero su implementación no siempre se corresponde con lo que está recogido en el texto. En
Las capacitaciones de la OTC fueron un detonante, tanto para la iniciativa Paragua como para considerar la necesidad de trabajar con un enfoque de género mucho más explícito.
La OTC ha tenido un papel activo en el marco del trabajo de las ONGs que han formado parte de la Iniciativa Paragua y, de manera especial, en el trabajo de género.
cuanto al tema del agua, la cobertura de agua del país está mejorando, pero en el ámbito rural queda muchísimo por hacer. Y en este ámbito, es la mujer la que asume el rol de conseguir el agua, lo cual dificulta mucho sus condiciones de vida por la situación de desigualdad. ¿Cómo contribuye la OTC a la disminución de esta brecha? La OTC ha tenido un papel activo en el marco del trabajo de las ONGs que han formado parte de la Iniciativa Paragua y, de manera especial, en el trabajo de género en este espacio. Se han facilitado espacios de discusión e investigación, se ha incentivado la discusión y el análisis en relación a las brechas de género existentes en la gestión comunitaria del agua, y en cuanto a las distintas opciones de entrada para reducir estas brechas. En general, desde hace años, uno de los ámbitos de trabajo priorizados ha sido el agua, y dentro de este ámbito, se ha tratado de dar especial importancia al trabajo en género. ¿Qué destacaría de la relación entre la OTC y las ONGDs, en relación al trabajo en agua y saneamiento en el ámbito rural? En relación al agua y saneamiento, la aprobación de la Ley 722, que reconoció a los Comités de Agua Potable y Saneamiento como organizaciones comunitarias autoorganizadas, con competencia para la gestión del agua en el ámbito rural en Nicaragua. Esta ley marca un hito en el trabajo de las ONGs en temas de agua. Si bien antes ya se trabajaba con la gestión comunitaria a nivel rural, esta ley vino a formalizar este tipo de comités. Y las organizaciones cuya prioridad era el trabajo en agua, empezaron a trabajar en este marco y vieron la oportunidad de trabajar de manera coordinada. En ese tiempo, la OTC, en el marco de su Plan de Acción de Género, tenía previstas capacitaciones con los actores de la cooperación española en temas vinculados con el enfoque de género. Por este motivo, se fueron dando los encuentros entre las ONGs. Así pues, los encuentros entre las organizaciones que trabajaban en agua, junto al interés de coordinar esfuerzos para optimizar los recursos con los que se contaba, son una semilla. Las capacitaciones de la OTC fueron un detonante tanto para la iniciativa Paragua, como para considerar la necesidad de trabajar con un enfoque de género mucho más explícito.
Agua y género en la Iniciativa Paragua ¿Qué opinión tiene del abordaje de género y agua que se realiza desde la Iniciativa Paragua? En mi opinión, que es una experiencia que puede servir como modelo para aquellas intervenciones o proyectos que, en un inicio, no tienen incluido el enfoque de género. La experiencia de Paragua nos muestra que, aunque no esté diseñado con enfoque de género desde un inicio, puede ser incluido. En esta adaptación, la OTC tuvo un rol clave, porque se incluyó el enfoque en una fase cuando Pa-
¿Cuáles considera que son los principales logros de Paragua? Un logro valioso es que el trabajo de la Iniciativa Paragua, tras el diagnóstico realizado, fue más allá de un análisis de la situación o del establecimiento de los datos, etc. Aprovechando el estudio se aportaron posibles líneas de trabajo, posibles puertas de entrada para reducir las brechas. Se consiguió visualizar por donde era posible entrar a trabajar en el tema del agua con un enfoque de género claro, explícito y con impacto. Otro gran logro es la coordinación no exclusivamente vinculada con el manejo de fondos. Se ha mantenido una coordinación y un trabajo con sinergias, en una misma línea, durante mucho tiempo. Las nuevas organizaciones que se han incorporado, también lo han asumido. Es un valor a tener muy en cuenta. En este consorcio están incluidas las organizaciones de Nicaragua que trabajaban el tema de agua. Incluso las organizaciones cuyo fuerte no era agua, pero que trabajaban en género. El valor añadido de la coordinación entre organizaciones con distintos ámbitos de trabajo, poniendo como referencia de cada una su experiencia, es algo a señalar. ¿Qué desafíos y oportunidades vislumbra para la Iniciativa? Tener la capacidad de continuar ese espacio coordinado, prestando atención a los posibles riesgos que pudieran desviar este proceso, como pudieran ser los liderazgos excesivamente protagónicos. Son riesgos que se van a dar, pues no todo fluye a la perfección siempre. El desafío es atender los riesgos, neutralizarlos y continuar con una línea de trabajo en la que los liderazgos de las organizaciones se vayan turnando, respetando capacidades, conocimiento y experiencias. Otro desafío es el posible crecimiento del consorcio. Es importante que, si hay nuevas incorporaciones, se mantenga el espíritu de trabajo que se tiene, tanto de organizaciones de Nicaragua como de España. Un último desafío es buscar otras vías de trabajo. La iniciativa tiene que buscar otras puertas de entrada, otras vías, espacios, etc., de trabajo dentro del marco de la misma. Si bien es cierto que el trabajo con los CAPS implica un trabajo fuerte con alcaldías y el contexto tal vez no es tan favorable como pudo ser en otros momentos. Además de Paragua, ¿qué otras experiencias o iniciativas están contribuyendo a un cambio de actitudes, transversalizando el género de manera integral, ya sea en relación al agua o en otro tipo de temáticas? Hay muchas organizaciones españolas trabajando en el tema de género, con apuestas fuertes y muy valientes. Sé que me dejaré algunas, pero puedo mencionar las que siguen: Oxfam Intermón, Paz con Dignidad, Mugarik Gabe, Entrepueblos… y otras muchas. En género, hay iniciativas que, a pesar de las dificultades del tipo de trabajo, están
Un logro valioso es que el trabajo de la Iniciativa Paragua, tras el diagnóstico realizado, fue más allá de un análisis de la situación o del establecimiento de los datos.
Se consiguió visualizar por donde era posible entrar a trabajar en el tema del agua con un enfoque de género claro, explícito y con impacto.
apostando por generar cambios y por tratar de avanzar en la equidad y la igualdad, no sólo de forma general, sino también en ámbitos específicos como el agua o desarrollo económico.
Desafíos y futuro En relación al futuro, ¿apuesta la OTC por el género como un eje vertebrador del accionar social en Nicaragua? La apuesta es fuerte y sólida. Y además, consideramos fundamental buscar distintas estrategias de abordaje que permitan seguir trabajando en el ámbito y darle un impulso más fuerte al tema de género. Para terminar, ¿cuál es su sueño en relación al agua y género en Nicaragua? Hay muchos retos. No es fácil escoger uno. Por mi vida personal y por el trabajo, tengo especial interés en el trabajo de género. En el marco de la Iniciativa, que se puedan seguir viendo mujeres que apuestan por estar en espacios de decisión y que su palabra sea escuchada y reconocida en esos espacios. Que sea más extensivo. También que, al igual que en lo técnico, es necesario que haya otros ámbitos en los que puedan estar trabajando las mujeres. Por último, y fuera del tema de agua, pero vinculado, aspiraría a que se produjera una verdadera reducción en cuanto a la violencia de género, y que los mecanismos de protección y prevención en este tema, de verdad se implementasen y dieran sus frutos. Sería algo muy importante para mí.
ragua ya estaba en ejecución. Era más complicado y no es lo ideal, pero se demuestra que se puede hacer.
BUENAS PRÁCTICAS 1/ NICARAGUA
Mujeres emprendedoras por un mejor porvenir En las comunidades de Achuapa, Nicaragua, las mujeres están transformando su futuro junto al agua las juntas directivas de los Comités de Agua Potable y Saneamiento (CAPS). Hasta no hace mucho, éstas eran labores asumidas por hombres, pues se consideraban tareas y actividades de hombres. Hoy, mujeres como Reina Trujillo, de la comunidad de El Porvenir, y Marlene Espinoza, de la comunidad de El Barro, son presidentas de los sistemas de aguas existentes en sus comunidades. Han sido elegidas mediante asambleas de pobladores y han sabido coordinar, gestionar y administrar los sistemas, con la colaboración de otras mujeres de las juntas directivas de sus CAPS. En ambos casos han tenido el apoyo de sus comunidades y también han manifestado que asumir el cargo fue un reto.
n algunas regiones de Nicaragua, el agua es un recurso escaso y su gestión conlleva problemas sociales, económicos, medioambientales, tecnológicos y de vulneración de los derechos humanos. Pero también es un recurso que se encuentra intrínsecamente vinculado a la mujer, porque son las mujeres quienes mayoritariamente la utilizan para las labores domésticas. Sin embargo, al analizar el proceso para satisfacer la demanda de agua potable y los diferentes roles que mujeres y hombres desempeñan en este proceso, es cuando se hacen visibles las brechas de género en relación al acceso, uso y control del agua. Éstas van desde el reparto de las tareas de construcción de los sistemas de agua y uso doméstico, a la participación en la toma de decisiones para un acceso sostenible al recurso.
Cambios en las comunidades En el departamento de León, al occidente del país, se encuentra Achuapa, un municipio montañoso, con 20 comarcas en las que se encuentran 44 comunidades y 110 caseríos. Gracias al trabajo que desarrollan las organizaciones no gubernamentales, unido al esfuerzo de las autoridades para sensibilizar sobre género y la gestión comunitaria del agua, muchas mujeres de estas comunidades, en especial en El Barro, El Caracol, Chico Pipe, Mata Palo y El Porvenir, han asumido responsabilidades y cargos en
Cooperativas para seguir mejorando Las juntas directivas de estos CAPS se han fortalecido en temas relacionados con la administración y la gestión, la operación y el mantenimiento, el marco regulatorio, la resolución de conflictos o el género. Además, las mujeres han sabido aprovechar los conocimientos que han puesto en práctica para un buen funcionamiento de dichos sistemas de agua. De igual manera, han recibido cursos de formación en fontanería y electricidad domiciliar, lo que ha hecho posible el nacimiento de dos cooperativas: n Cooperativa de Fabricación de Materiales de Construcción
y Servicios Múltiples Unión de Mujeres por un Buen Porvenir,
El objetivo principal de las cooperativas es que las mujeres mejoren sus capacidades y habilidades para impactar positivamente tanto en sus condiciones de vida, como en las de otras familias del entorno.
ECODES (Fundación Ecología y Desarrollo) es una organización sin ánimo de lucro que trabaja para conseguir el bienestar de todas las personas dentro de los límites del planeta. Centra su trabajo en seis ejes temáticos estratégicos: 1. Agua 2. Responsabilidad Social 3. Cambio Climático 4. Salud y medio ambiente 5. Consumo Responsable 6. Pobreza energética La herramienta clave para impulsar estos objetivos estratégicos en Latinoamérica es la Cooperación al Desarrollo, centrada estratégicamente en proyectos demostrativos en América Latina. Igualmente, buscamos cómplices entre la ciudadanía, las organizaciones de la sociedad civil, las empresas y las administraciones públicas, para acelerar la transición a una economía verde, inclusiva y responsable, enmarcada en una nueva gobernanza, mediante la innovación y la creación de puentes y alianzas.
Mejorando capacidades y habilidades. Mujeres de las comunidades.
Cooperativa de Fabricación de Materiales de Construcción y Servicios Múltiples Mujeres Emprendedoras R.L. (COOPFAMACSERMUME, R.L.), conformada por 13 mujeres de las comunidades de Mata Palo y Porvenir. n
El objetivo principal de las cooperativas es que las mujeres mejoren sus capacidades y habilidades para impactar positivamente tanto en sus condiciones de vida, como en la de otras familias del entorno. Lo anterior, mediante la elaboración de bloques, la construcción de biojardineras o el uso de inodoros ecológicos, entre otras ecotecnias que son amigables con el medio ambiente. Además, las cooperativas están legalmente constituidas ante el Ministerio de Economía Familiar, Comunitaria, Cooperativa y Asociativa (MEFCCA). Las mujeres de las cooperativas, según sus habilidades y destrezas adquiridas en los diferentes cursos, se han distribuido en administración, producción y comercialización. Pero todas trabajan los diferentes productos.
Fortalecimiento que transforma El costo – beneficio de todo el proceso de fortalecimiento de las capacidades de las mujeres en la gestión comunitaria del agua, se traduce no sólo en un cambio de aptitudes sino también en un cambio en la forma de pensar y entender los roles de género, lo que tiene un mayor impacto en las mujeres. Las capacitaciones y cursos que han recibido, las han instado a conformar las cooperativas como una alternativa económica. Y, sobre todo, a poner en práctica los conocimientos y habilidades que tienen. Con estas acciones, las mujeres demuestran que la brecha en el ámbito del trabajo puede transformarse, con mujeres y hombres pudiendo trabajar de la mano por el bien común. Y estas mujeres lo han logrado con su esfuerzo y el de sus familias, que han sido un apoyo incondicional para ellas. Tal como una de las mujeres expresó: “Me siento importante. Ya no tengo que pedir favores. Ya no dependo de otros y ahorro porque no pago. Y así, me compro cositas que me gustan”. Nienke Swagemakers Ecodes Nicaragua
R.L (COOPFAMACSERMUBUP, R.L), conformada por 13 mujeres de las comunidades de El Barro, El Caracol y Chico Pipe.
BUENAS PRÁCTICAS 2/ PANAMÁ
Agua y género desde la interculturalidad El rol de las instituciones públicas y sus aprendizajes en Panamá
l “Programa de Agua Potable y Saneamiento en áreas rurales e indígenas” implementado en 2012 en Panamá, fue dirigido a comunidades rurales e indígenas, para que resultaran beneficiarias de la construcción de un sistema integral de agua y saneamiento, a la vez que se abordaban sus estructuras tradicionales, costumbres, cultura y cosmovisión, con la voluntad de incorporar nuevas prácticas. Todo lo anterior, valorando y respetando las capacidades de hombres y mujeres. Porque en la mayoría de las comunidades indígenas y latinas de Panamá, existe poca participación de las mujeres en los procesos de proyectos de agua y saneamiento. Sin embargo, su rol en cualquiera de las fases del proceso -diseño, licitación, ejecución, operación, seguimiento y evaluación de la calidad de agua apta para consumo humano- es estratégico, pues es la mujer quien más utiliza el agua, tanto en el hogar como en la generación de bienestar de sus familias.
Es el caso de las mujeres de la comarca de NgäbeBuglé, que sufren la discriminación por ser mujeres, por ser indígenas y porque viven en lugares lejanos y sufriendo pobreza. Para afrontar este problema, el Ministerio de Salud (MINSA), a través de la Dirección del Subsector de Agua Potable y Alcantarillado Sanitario (DISAPAS) de Panamá, elaboró un diagnóstico sobre relaciones de género que contaba con financiación del Fondo de Cooperación para Agua y Saneamiento de España. Al diagnóstico le acompañaba un Plan, con el objetivo de incorporar la perspectiva de género en las Juntas Administradoras de
Acueductos Rurales (JAAR). Las JAAR, principales organizaciones comunitarias de gestión del agua, son organismos sin fin de lucro y corresponsables con el Estado de la administración, operación y mantenimiento de los sistemas de abastecimiento de agua potable en el sector rural. Tienen la finalidad de garantizar el suministro del vital líquido a poblaciones menores de 1.500 habitantes, según lo normado en el Decreto Ejecutivo 1839, de 5 de diciembre de 2014. El diagnóstico del DISAPAS había identificado una participación desigual de hombres y mujeres en los cargos directivos de las JAAR. Las mujeres ocupaban un 30% en los puestos directivos de las JAAR, mientras que los varones ocupaban todos los cargos presidenciales y, por ende, la toma de decisiones estaba en sus manos. Además, el diagnóstico reflejaba que el papel de las mujeres en las actividades realizadas en las JAAR, era una extensión del trabajo doméstico: por ejemplo, recolectar dinero para el funcionamiento de la Junta mediante la venta de alimentos y bebidas, el aseo durante las actividades, la limpieza de las áreas cercanas a las fuentes de agua y tanques de abastecimiento, entre otras labores. Los hombres, por su parte, acaparaban los puestos técnicos y de toma de decisiones para la construcción, operación y mantenimiento de los sistemas de agua.
El rol del MINSA	Durante décadas, el Ministerio de Salud de Panamá (MINSA) ha enfocado sus esfuerzos, a través de los servicios integrales de salud, en reducir lo que reflejan las estadísticas como alta discriminación hacia la mujer cuando interviene en el desarrollo comunitario. El MINSA brinda, especialmente a las áreas periurbanas, rurales e indígenas, el saneamiento y acceso al agua segura, y regula a las JAAR. A través de la Dirección del Subsector de Agua Potable y Alcantarillado Sanitario (DISAPAS) y los Departamentos de Agua Potable y Obras Sanitarias de las Regionales de Salud (DAPOS-R), asesora y asiste técnicamente a las JAAR en la gestión y prestación de servicios de abastecimiento de agua potable y alcantarillado sanitario. La experiencia de años ha demostrado que este acceso sostenible ha
Formación en género y respeto a los pueblos indígenas. Aprendizajes claves.
permitido que hombres, mujeres y niños tengan oportunidades para mejorar su bienestar y calidad de vida.
inclusión de autoridades tradicionales, dirigentes comunitarios, hombres, mujeres y jóvenes.
Así ha sido como desde las bases del MINSA y con el propósito de promover la gestión comunitaria, se implementaron “Procesos de investigación” (Diagnóstico y Plan de Género del Programa) y “Procesos de Formación en Género y Respeto a la Interculturalidad”, dirigidos al recurso humano, técnico, social y administrativo, para continuar con una ardua e innovadora tarea de fortalecer los procesos de formación para las empresas de construcción de obras en las comunidades, tanto indígenas como latinas. Una tarea que iniciaba, pero que necesitaría ser complementada con un “Plan de trabajo de Género” en las JAAR, de “Escuela de lideresas” y talleres mixtos con la
Las JAAR, organizaciones comunitarias de gestión del agua, son organismos sin fin de lucro y corresponsables, junto al Estado, de la administración y el mantenimiento de los sistemas de abastecimiento de agua potable en el sector rural.
El avance se logra con respeto y manteniendo los canales de comunicación abiertos a la interculturalidad. n El desarrollo de los procesos de formación en género y el respeto a la espiritualidad de los pueblos indígenas, si bien inició en el MINSA y la DISAPAS, fue transmitido a las empresas constructoras, a las comunidades indígenas y a las JAAR. n Mantener una adecuada comunicación, respetando las culturas, la cosmovisión de los pueblos y procurando una traducción en su propio idioma, fue clave para la transversalización de género. n Mantener la constancia y perseverancia llevó a construir el verdadero cambio, que logró integrar con voz y voto a las mujeres en las directivas de las JAAR, a la participación de los miembros de una familia, de la comunidad, las autoridades tradicionales y el Estado. n Se pudieron encaminar los esfuerzos para garantizar la seguridad hídrica como fuente de este sistema de agua y saneamiento, agua apta para el consumo humano, ya que todas las personas somos responsables de cuidar nuestra agua y de garantizar un uso responsable de la misma. Sonia Henríquez y Mónica Díaz Dirección del Subsector de Agua Potable y Alcantarillado Sanitario (DISAPAS / MINSA) - Panamá n
BUENAS PRÁCTICAS 3/ NICARAGUA
Mapeo de actores. Construyendo la guía en comunidad.
Impulsando el poder de la comunidad Guía para la gestión de conflictos en la gestión comunitaria del agua
n un tiempo en el que los recursos naturales son cada vez más escasos, se incrementa el riesgo de que aparezcan nuevos conflictos sociales. En este contexto, es importante priorizar el fortalecimiento de capacidades, atendiendo a un enfoque que esté basado en los recursos propios de la comunidad. Esto es: que la comunidad sea quien pueda dar soluciones para mejorar la gestión de sus recursos naturales.
El camino hacia la Guía En el marco del proyecto de “Contribución al Derecho Humano al Agua en Nicaragua”, financiado por la Agencia Española de Cooperación Internacional al Desarrollo (AECID) y desarrollado por la Iniciativa Paragua, bajo el consorcio liderado por Ingeniería para el Desarrollo Humano (ONGAWA) se identificó la necesidad de contar con una ruta metodológica,
La Asociación de Educación y Comunicación La Cuculmeca es una organización nicaragüense sin fines de lucro, que ha acumulado una amplia experiencia y capacidad institucional en las áreas de educación, comunicación, medio ambiente, agroecología y desarrollo organizacional. Desde La Cuculmeca se favorecen los cambios en el entorno, promoviendo que las familias a nivel local sean más resilientes y gestionen de manera integral recursos como el agua, el suelo o el bosque, en armonía con la naturaleza. La apuesta es la promoción de cambios personales y colectivos con metodología sistémica y con enfoque en la solución.
para recuperar la experiencia desde los equipos técnicos, los Comités de Agua Potable y Saneamiento (CAPS) y otros actores que brindaran ideas para poder guiar un proceso de gestión y resolución de conflictos en la gestión comunitaria del agua, y contribuir también a la construcción de la paz en el mundo. Resultado: una guía metodológica con el fin de brindar a los CAPS, el paso a paso para la gestión y resolución de conflictos en la gestión comunitaria del agua. En el proceso de construcción colectiva participaron todas las organizaciones socias del consorcio de la fase III de la Iniciativa Paragua.
la fase III de la Iniciativa, con el equipo liderado por ONGAWA. 3. Mapeo de actores que trabajan en el tema o con experiencia en la gestión y resolución de conflictos vinculados al agua y saneamiento. 4. Validación de la metodología en un municipio de Santa María de Pantasma. 5. Sistematización de la metodología de gestión y resolución de conflictos.
Como parte de este proceso de construcción metodológica, La Cuculmeca acompañó un caso particular en la comunidad Los Limones, ubicada al norte de Nicaragua, en el municipio de Santa María de Pantasma, departamento de Jinotega, con el ánimo de emplear y animar la solución de conflictos desde el diálogo y la paz.
Acompañar a comunidades rurales en la gestión y resolución de conflictos es un proceso generador de nuevas ideas, así como de enlaces para promover una cultura basada en el respeto, la solidaridad, la apuesta en común y que ayuda a mejorar el acceso de las familias al agua.
Acompañar a comunidades rurales en la gestión y resolución de conflictos es un proceso generador de nuevas ideas y enlaces, para promover una cultura basada en el respeto y la solidaridad.
En este proceso, La Cuculmeca percibió en la comunidad un aumento de la autoestima, así como un aprendizaje constante sobre cómo dirigir y gestionar las emociones, cuya expresión inadecuada deteriora el tejido social de una comunidad. En muchas ocasiones, hay conflictos comunitarios en el tema de agua y saneamiento que bloquean los procesos de desarrollo. Una plática tranquila y contar con herramientas para poder dialogar en la búsqueda de acuerdos, impulsa nuevos cambios tanto en el nivel individual como a nivel de la comunidad. Una buena contribución para el desarrollo de procesos de gestión y resolución de conflictos es el apoyo de las autoridades locales. Contar con la voluntad política ayuda a crear un buen respaldo hacia las personas de la comunidad y posibilita el cumplimiento de los acuerdos. Aracely Herrera La Cuculmeca - Nicaragua
Para la construcción de esta guía se desarrollaron las siguientes fases: 1. Compilación de documentos elaborados por diferentes actores. 2. Construcción colectiva de la Metodología, en el marco de
Logros y aprendizajes de este proceso de este proceso
BUENAS PRÁCTICAS 4/ EL SALVADOR
Formación y sensibilización. Agua y medio ambiente como temas claves.
Suchitoto: municipio referente en agua y género Una iniciativa de participación comunitaria liderada por mujeres en El Salvador
l trabajo en feminismo y justicia ambiental en la Colectiva Feminista para el Desarrollo Local comenzó a raíz de una situación particular. En el municipio de Suchitoto, se construyó un sistema de agua que, a través de un pozo, abasteció a varias comunidades. Algunas de éstas ya se abastecían previamente por un sistema de funcionamiento por gravedad que implicaba un menor gasto económico. En una asamblea, la junta directiva del nuevo sistema, propuso que el agua generada por gravedad se ocupara para el riego y el ganado. Fue entonces cuando una mujer que participaba en las reuniones, pero que casi nunca opinaba, pidió la palabra. Y expresó que una junta directiva formada por hombres no tenía conocimiento del uso del agua en el trabajo doméstico. Ella utilizaba el agua del nuevo sistema sólo para beber, porque era agua tratada y más cara. Pero el agua obtenida por gravedad, era utilizada para todo lo demás. Por todo esto, si la junta realizaba ese cambio, ella no tendría dinero para pagar el servicio. Esta situación orientó a la Colectiva a analizar, reflexionar y proponer acciones, en las cuales las mujeres participaran en la gestión, uso y protección del medio ambiente, teniendo presente que esto es fundamental para la sostenibilidad de la vida en las comunidades. Tanto este rol de protección, uso y cuidado de los bienes como el papel que juegan ante los desastres naturales, es muy importante. Son
las principales afectadas por la escasez de bienes como el agua, cuando es de uso familiar, porque son las que asumen mayoritariamente las tareas domésticas y de cuidado. Y también, son las que se ven más afectadas al tener que dedicar más tiempo y esfuerzo físico a estas tareas.
Suchitoto: referente de la equidad de género en la gestión comunitaria del agua Desde el año 2014, la Colectiva Feminista, en consorcio con la Concertación de Mujeres de Suchitoto y la Alcaldía Municipal de Suchitoto, desarrolla el proyecto “Primer municipio salvadoreño con cobertura total de agua potable y referente de equidad de género en la gestión del agua”, desde el cual se ha propuesto transformar a Suchitoto en un referente de la transversalización de la equidad de género en la gestión comunitaria del agua y, en el primer municipio salvadoreño con cobertura total de agua potable en las zonas rurales y urbanas. El desarrollo del proceso se ha enfocado en consolidar la gestión de sistemas de agua comunitarios, promoviendo la equidad de género y la participación de las mujeres en el control, uso y administración del agua. Así, se identifican los beneficios del agua en la sociedad, de acuerdo a los roles establecidos socialmente. Además, la participación
La disminución de las brechas de desigualdad de género ha sido la principal apuesta desde la formulación del proyecto. Al inicio, se contaba con que el 93% de los sistemas de agua tenían incluidas a mujeres en las juntas directivas, aunque eso no significaba que participaran en cargos de relevancia, ni aseguraba su participación en el control y administración de los recursos. Después de varios meses de trabajo, se generaron procesos de reflexión sobre las desigualdades de género en la gestión, control y administración del agua. Tras tomar en consideración el importante aporte de las mujeres en el quehacer comunitario y en las estructuras de toma de decisión, se logró incrementar la participación de las mujeres en estos espacios.
En la línea de la incidencia política, se han desarrollado diferentes acciones. Una es la Primera Feria de Sistemas de Agua, que ha permitido informar y dar a conocer el trabajo que se realiza en las comunidades para la gestión sustentable del bien hídrico y la importancia de informarse sobre las condiciones del agua. En esta misma línea, las organizaciones de mujeres propusieron a la municipalidad que convocase a una consulta popular, para que en Suchitoto se reconociera el derecho humano al agua como prioridad para la población, y que este esfuerzo diera pie a fortalecer las ordenanzas municipales, tomando en cuenta la participación ciudadana. La consulta popular fue desarrollada el 28 de mayo del 2017, logrando la participación total de 3.563 votantes, de los cuales 3.431 votaron por el “Sí”.
La Colectiva Feminista para el Desarrollo Local es una organización salvadoreña que promueve procesos para contribuir al reconocimiento y conquista de los derechos de las mujeres en diferentes ámbitos, estableciendo alianzas con otras organizaciones de mujeres y feministas, así como con organizaciones de la sociedad civil e instancias del Estado. Estos esfuerzos están enfocados en fortalecer la capacidad de las mujeres para transformar las relaciones de desigualdad entre mujeres y hombres, así como los imaginarios masculinos centrados en la superioridad y el poder, generando procesos de sensibilización para contribuir a la construcción de organizaciones y comunidades inclusivas y equitativas. Además, como organización ha reflexionado sobre la necesidad de abordar el tema ambiental como eje estratégico. Los problemas de deterioro del medio ambiente por usos indiscriminados de los bienes naturales, los altos niveles de contaminación y las leyes existentes que no se aplican, han puesto el tema medioambiental dentro de la agenda de la Colectiva.
Este esfuerzo sirvió a la Colectiva para conocer la opinión ciudadana y ver la necesidad de seguir generando procesos de formación y sensibilización en el tema de agua y
medio ambiente, y el fundamental papel de las mujeres en estos procesos.
El desarrollo del proceso se ha enfocado en consolidar la gestión de sistemas de agua comunitarios, promoviendo la equidad de género y la participación de las mujeres en el control, uso y administración del agua.
Con este esfuerzo, se ha aumentado la participación de las mujeres de manera significativa en las diferentes estructuras referidas al agua, a nivel comunitario y municipal. Esto se puede verificar en los registros de participación, en los diferentes procesos, en el registro de integrantes de juntas y comités de agua, así como en el posicionamiento de las mujeres. Además, se establecieron alianzas locales y nacionales con organizaciones ambientalistas y con instituciones, que pueden aportar al trabajo que realizan con los sistemas de agua. Pero todavía falta mucho camino por andar. Laura Herrera Colectiva Feminista para el Desarrollo Local - El Salvador
permite un acercamiento para reconocer el valor, las necesidades que cubre y las formas de demandar calidad y cobertura, ya que el desabastecimiento aumenta principalmente la carga de trabajo doméstico de las mujeres.
BUENAS PRÁCTICAS 5/ NICARAGUA
Reflexionando sobre las nuevas masculinidades en Chinandega Norte Iniciativas formativas innovadoras para superar estereotipos de género
a situación de las mujeres en el departamento de Chinandega, evidencia la necesidad de incidir y hacer resaltar el papel preponderante que desempeñan en el área rural y urbana de la zona. Las mujeres son de vital importancia para garantizar el desarrollo y los cambios de igualdad, equidad, acceso a recursos y tomas de decisión promovidos desde los intereses de las mujeres. Es en este contexto, donde urge revisar cómo se relacionan los hombres con la sociedad, con las mujeres, con las niñas y niños, con otros hombres y con las lideresas de los Comités de Agua Potable y Saneamiento (CAPS), en correspondencia a la gestión comunitaria del agua. Se requiere de manera urgente, ofrecer alternativas donde los hombres puedan sumarse a los esfuerzos y avances de las mujeres en su proceso de empoderamiento personal y colectivo.
Metodología de trabajo. Participativa, vivencial y lúdica.
Modelo de trabajo en igualdad de género y nuevas masculinidades Desde el año 2012, ADEES se ha involucrado en un modelo de trabajo que recoge y valida los esfuerzos desarrollados en temas de igualdad de género y nuevas masculinidades, permitiendo unificar metodología y experiencia, a través de las alianzas establecidas con la organización salvadoreña, Centro Bartolomé de las Casas-CBC. Estos procesos formativos son necesarios para que los hombres reflexionen sobre el impacto que producen las brechas de género, así como su relación directa con las desigualdades sociales que se sustentan en relaciones de poder a favor de los hombres.
Desde el año 2016 y a partir de procesos conjuntos con organizaciones aliadas, ADEES ha fortalecido sus capacidades institucionales con un plan estratégico pro-equidad de género, donde el desarrollo de procesos de reflexión sobre la masculinidad es un eje trasversal en todos los proyectos que la organización ejecuta. Esta herramienta orienta las acciones de la organización, para articular esfuerzos y enfoques transversales (género, masculinidad) con otras organizaciones en diferentes líneas, principalmente en procesos vinculados al desarrollo de las comunidades rurales.
Se requiere de manera urgente ofrecer alternativas donde los hombres puedan sumarse a los esfuerzos y avances de las mujeres en su proceso de empoderamiento personal y colectivo.
Aliados. Participante del Centro Bartolomé de las Casas.
flexión sobre los estereotipos de género y de las formas como se han relacionado con las mujeres y con su entorno, planteándose otras formas de relacionarse, que abonen a la equidad en valores. Actualmente ADEES, en el marco de la Iniciativa Paragua, está desarrollando un estudio sobre el comportamiento de los hombres ante el proceso de empoderamiento de las mujeres que forman parte de las estructuras comunitarias CAPS, en el que se rescatan percepciones y posicionamientos políticos de los hombres sobre sus masculinidades.
Metodología: una forma diferente de abordarlo La metodología de los procesos es participativa, vivencial, lúdica y reflexiva. Está orientada a trabajar con las vivencias de las emociones en los hombres, debido a que en los aprendizajes culturales de la mayoría, éstas han sido reprimidas y negadas. Participantes y el equipo facilitador comparten los conocimientos existentes y construyen nuevos contenidos y conocimientos sobre la temática. Los temas de género se abordan con los hombres desde lo lúdico, relacionándolo con sus vivencias diarias, con el fin de animar su participación. Cuando así sucede, entienden y aceptan que han recibido mensajes sesgados a lo largo de su vida, en relación a lo que es y cómo debe ser un hombre. Estos procesos se convierten en una oportunidad para cuestionar y revisar cómo nos relacionamos. Y en el tema de género y gestión comunitaria del agua, apoyar la ges-
ADEES, en coordinación con las organizaciones ONGAWA, WE EFFECT, ECODES, CIPRES y ADENOCH, ha impulsado procesos de reflexión con hombres de diferentes regiones del país sobre el modelo hegemónico de la masculinidad. Esto ha permitido emprender un camino coordinado, para trabajar con hombres adultos y jóvenes, líderes y usuarios de CAPS, y así cambiar paradigmas sobre la masculinidad hegemónica, generando oportunidades de ejercer un liderazgo compartido que evidencia el crecimiento personal de los miembros de las estructuras comunitarias. Durante los procesos de reflexión generados con los grupos de hombres, particularmente con aquellos cuyas parejas son mujeres integradas en estructuras de dirección comunitarias, como las juntas directivas de los CAPS, se ha logrado: 1. Que los hombres interioricen el análisis reflexivo sobre los constructos, estereotipos de género, mensajes de la cultura patriarcal y tradiciones, que generan violencia y desigualdades. 2. Dirigir los esfuerzos a la eliminación de obstáculos al trabajo de las mujeres lideresas, que actualmente ocupan cargos de dirección en las estructuras comunitarias de los CAPS. 3. Que los hombres, en su papel de aliados, reconozcan que las mujeres han adoptado responsabilidades en total desventaja, viendo limitada su participación activa porque deben cumplir un doble rol: en la casa con la familia, y en la administración y gestión del agua para la comunidad. 4. Generar espacios colectivos entre hombres para la re-
La Asociación para el Desarrollo Eco-Sostenible ADEES es una organización no gubernamental nicaragüense que capitaliza el apoyo ofrecido por organismos de cooperación, para el desarrollo económico sostenible en las comarcas y municipios del norte del departamento de Chinandega, en la región occidental de Nicaragua. Su misión es impulsar el desarrollo sostenible, a través del fortalecimiento de las entidades locales, promoviendo sinergias principalmente con organizaciones de base para mejorar de manera integral las condiciones sociales y económicas de los sectores más pobres.
tión de las mujeres del acceso al agua, es y debe ser una responsabilidad inherente de cada hombre. Y esto, con el objetivo de deconstruir las relaciones históricas de poder desiguales, a favor de los hombres.
Aprendizajes Cada proceso tiene sus particularidades. En cada evento se logra entender por qué los hombres son competitivos y cómo demuestran que la fuerza física y el poder son la única alternativa para tomar ventaja. Los hombres que participan son quienes dan las pautas para abordar los contenidos. Abordar la equidad y la igualdad de género es también corresponsabilidad de los hombres y son ellos los que cuestionan la masculinidad construida en base a las desigualdades de género.
Tras compartir las vivencias y reflexiones entre hombres, se pretende que adopten nuevas prácticas de lo que significa ser hombre. Asimismo, que identifiquen lo que atenta contra los derechos humanos de las mujeres, contra la igualdad y lo que genera violencia de género. Lo anterior para promover relaciones más justas, equitativas e igualitarias. Con este esfuerzo, se busca fortalecer el trabajo de las organizaciones en materia de equidad e igualdad de género. De ahí, la urgencia de generar cambios en los hombres
En ADEES, existe la convicción de que, en esta sociedad de estereotipos de género y relaciones de poder desigual a favor de los hombres, es urgente que mujeres y hombres trabajen y encuentren puntos de coincidencia.
desde su interior, con el fin de optar por un relacionamiento diferente y ejercer en la familia una paternidad diferente, llena de amor y respeto. En ADEES existe la convicción de que es urgente que mujeres y hombres trabajen y encuentren puntos de coincidencia, en esta sociedad de estereotipos de género y relaciones de poder desigual a favor de los hombres.
Los desafíos pendientes “Podemos cambiar las cosas desde las comunidades, empezando desde lo personal, con la familia y luego la comunidad, porque hay que desaprender comportamientos de injusticia y no es fácil, porque atenta contra mi manera de ser y entender lo que es ser hombre” . Palabras de un joven que participó en los encuentros. Los procesos de acompañamiento a grupos de hombres son una posibilidad de confrontar y retroalimentar el proceso personal de los liderazgos, fortaleciendo su conciencia de grupo. Sin embargo, esta conciencia de grupo debe aprovecharse para contribuir a generar ambientes de cuidado que potencien los procesos individuales y grupales en las comunidades. Uno de los mayores desafíos es incrementar el número de hombres aliados de las mujeres y que la lucha feminista, desde la reflexión de masculinidades, sea capaz de generar cambios propositivos y de justicia. Mediante la interacción entre los hombres es posible promover una reflexión individual y grupal sobre los mecanismos que generan violencia para que converja en intereses con otros hombres y mujeres, sin ejercer presión ni fuerza o poder alguno. Así, las mujeres de las estructuras comunitarias pueden ejercer su liderazgo sin obstáculos que limiten su trabajo y empoderamiento. Gloria Espinales, Orlín Meza y Pedro Meza ADEES - Nicaragua
BUENAS PRÁCTICAS 6/ BOLIVIA
Percepciones y saberes sobre la participación de las mujeres Trabajo previo para el Diagnóstico de Situación del Plan Maestro de la Cuenca del Lago Poopó en Bolivia
n factor importante para el empoderamiento de las mujeres es su participación en los proyectos productivos o socio-organizativos. Entendiendo la participación como la incidencia en la toma de decisiones, a partir de las relaciones de poder entre todos los seres vivos. Estas relaciones de poder no deben ser vistas únicamente como un grupo social que se impone a otro, por sus ventajas económicas, políticas y/o sociales. Porque al interior de estos grupos hay distintas formas de relacionarse, según el sitio que ocupan en la estructura social. Entonces, el poder es una red de relaciones sociales dinámicas y en constante movimiento, que se expresan y transmiten de muchas maneras (Foucault, 1993). Así, una persona, en ocasiones, ocupará un lugar determinante en la toma de decisiones y en otras, de sumisión. Se puede dar el caso de que una mujer pueda tomar decisiones en su entorno familiar, pero en su trabajo, será una empleada sin poder de decisión o viceversa. Y sobre las relaciones de poder entre los seres vivos, los humanos explotan la naturaleza para satisfacer sus necesidades básicas y también la sobreexplotan para lucrar.
Con base en estos conceptos se realizó un trabajo con las mujeres y los comunarios del Lago Poopó, en Bolivia, señalándoles que todos y todas ocupan un sitio en las relaciones de poder: tanto la mujer con privilegios socio-econó-
micos, como aquella que está en desventaja. Razones por las cuales había que plantearse: dónde estaban dentro de la estructura social, cómo y qué percibían de su situación dentro del sector hídrico.
Sobre políticas de género y el sistema patriarcal La sociedad está regida por el sistema patriarcal, donde el hombre tiene una posición privilegiada frente a la mujer, en cuanto a los derechos, a pesar de que en las últimas décadas se han logrado avances significativos. El sistema patriarcal tiene los siguientes mecanismos de producción y reproducción social: 1. Es producto de la cultura y la historia, que se ha encargado de construir socialmente las formas de relación de las mujeres y los hombres. Hombres y mujeres tienen un sitio culturalmente establecido. A pesar de los cambios, se sigue perpetuando la desventaja de las mujeres en la toma de decisiones, las leyes de protección a las mujeres, la tenencia de la tierra y otros. 2. Derivado del anterior, surgen ciertos roles que son reproducidos de generación en generación, donde tanto los hombres como las mujeres tienen roles sociales, culturalmente asignados desde muy pequeños. 3. El tiempo de las mujeres diferenciado entre el ámbito in-
Mujeres y comunarios. Taller de saberes.
Diagnóstico de situación. Dibujando el mapa parlante.
Se realizó un trabajo con las mujeres y los comunarios del Lago Poopó, señalando que todos y todas ocupan un sitio en las relaciones de poder: tanto la mujer con privilegios socioeconómicos, como la que está en desventaja.
lo que se les preguntó: “¿Por qué no quieren hablar?” La respuesta mayoritaria fue: “por miedo a equivocarse o hacer el ridículo ante la gente”, “porque no sabemos de lo que se estaba hablando”. O por miedo de que les pidan asumir un puesto directivo, lo que aumentaría su carga de trabajo que empieza a tempranas horas y concluye muy de noche. Mientras que al preguntarles sobre: a) Calidad de suelos; b) Cantidad y calidad del agua (de riego y domiciliario); c) Producción familiar y de la zona; d) Organización de la comunidad; e) Aspectos del medio ambiente que les afectan; f) Su percepción de problemas y posibles soluciones, las respuestas fueron espontáneas e interactivas, demostrando que ellas están dispuestas a compartir sus saberes y percepciones, siempre y cuando se aborden temas relacionados con su cotidianidad y acerca de sus experiencias y conocimientos. Estas percepciones y saberes de las mujeres y de los comunarios, fueron cotejados con los resultados de estudios y proyectos de la región, habiéndose constatado que ellas tenían mucho conocimiento de la zona, por experiencia propia y por transmisión generacional. Esto sirvió para el Diagnóstico de Situación del Plan Maestro de la Cuenca del Lago Poopó. Sonia Dávila Poblete Consultora - Bolivia
terno-doméstico: labores de limpieza, lavado, cuidado de la familia, enfermos, adultos mayores y niños; las relaciones socio-culturales que permiten su inserción social (padrinazgos, fiestas matrimoniales, bautizos, recepción de autoridades). Y el ámbito externo o social: donde se definen estrategias de vida familiar, división de la producción para la venta y autoconsumo, distribución de los gastos familiares, toma de decisiones respecto a la educación de los hijos y actividades económicas alternativas. 4. El habla de las mujeres, visto como indicador de participación en las organizaciones. Al consultar a las mujeres sobre cómo tener un mayor liderazgo y más participación en la toma de decisiones de la comunidad, hubo silencio, por
BUENAS PRÁCTICAS 7/ NICARAGUA
Gestión Integral del Agua en La Camaleona Un modelo que visibiliza el aporte de la mujer en la gestión y protección del agua
NGAWA viene desarrollando un modelo o enfoque de la gestión integral del recurso hídrico en el municipio San José de Bocay, departamento de Jinotega. Allí, en la microcuenca La Camaleona, se está impulsando el manejo y la gestión integral de seis áreas con potencial de recarga hídrica, que están suministrando agua a más de 9.000 personas de siete comunidades rurales, más el casco urbano del municipio. Estas acciones cuentan con
Fondo económico. Financiando actividades productivas.
el financiamiento de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) y son parte del convenio de la Iniciativa Paragua: alianza de organizaciones españolas y nicaragüenses, en la que se complementan experiencias y conocimientos, que contribuyen a que las familias rurales de Nicaragua gocen del ejercicio de los derechos humanos al agua y al saneamiento. Esta intervención se realiza mediante una metodología diseñada para elaborar e implementar Planes de Gestión Integral en Áreas con Potencial de Recarga Hídrica de fuentes superficiales (PGIAPRH). Estos planes son gestionados por los Comités de Agua Potable y Saneamiento (CAPS), como estructuras organizativas comunitarias responsables de la provisión del servicio de agua en el sector rural. El PGIAPRH es un instrumento de planificación y gestión que, en su proceso metodológico de construcción e implementación, estimula la participación activa de los diferentes actores vinculados con el recurso hídrico. Y, sobre todo, de los y las propietarias de terrenos dentro del área de recarga, usuarios/as del agua, y los diferentes actores institucionales con presencia en esta zona y los gobiernos municipales.
Otra acción importante, que se ha desprendido como alternativa de solución de los planes, ha sido la creación de un fondo económico orientado a financiar actividades productivas generadoras de ingresos: crianza de animales de especies menores, cultivos de granos básicos, mantenimiento para cultivo de café, entre otras, y que contribuyen al empoderamiento económico de las mujeres. Según Delia Jirón, del comité coordinador de mujeres y jóvenes de la microcuenca La Camaleona, 177 mujeres y jóvenes han accedido a este fondo. “Como mujeres organizadas nos hemos venido empoderando, porque con ayuda de este fondo hemos llegado a obtener nuestro propio terreno, porque antes no teníamos tierra propia. Además tenemos mayor participación en otros espacios, como las juntas directivas de los Comités de Agua Potable y Saneamiento CAPS”, afirma Jirón.
Posicionando el rol de la mujer Los PGIAPRH, desde su elaboración, han puesto la mirada en posicionar el rol de las mujeres en la gestión comunitaria del agua. Así, las mujeres: n Están integradas en las comisiones de seguimiento de estos planes. n Participan activamente en los servicios de asistencia técnica. n Se involucran en las acciones de protección de las áreas de recarga.
“Como mujeres organizadas nos hemos venido empoderando, porque con ayuda de este fondo hemos llegado a obtener nuestro propio terreno, porque antes no teníamos tierra propia.” Delia Jirón
Ingeniería para el Desarrollo Humano ONGAWA es una ONG (Organización No Gubernamental) de Desarrollo que tiene como misión poner la tecnología al servicio del desarrollo humano, para construir una sociedad más justa y solidaria. El trabajo de Ingeniería para el Desarrollo Humano ONGAWA en Nicaragua se enfoca en contribuir a la realización de los derechos humanos al agua y al saneamiento, especialmente en el ámbito rural, con una estrategia integral que incluye: n El apoyo para mejorar las infraestructuras de abastecimiento y saneamiento. n El fortalecimiento de capacidades para la gestión sostenible de las infraestructuras. n La promoción de una gestión integral de los recursos hídricos. n La búsqueda del empoderamiento de las mujeres, en su rol y posición en torno a la gestión comunitaria del agua.
Y, sobre todo, en cada uno de esos espacios en los que participan, se ha desarrollado de manera permanente un esfuerzo por visibilizar y cuantificar el aporte económico de las mujeres y su papel fundamental en el abastecimiento, protección y gestión del agua, lo que además la convierte en una herramienta potente de sensibilización con los hombres. De manera concreta se ha desarrollado y se está implementando una herramienta que logra cuantificar el aporte económico de las mujeres en la protección de los recursos naturales, dentro de las áreas con potencial de recarga hídrica. Esta herramienta es clave para continuar sistemáticamente en la sensibilización del rol y aporte fundamental de las mujeres en la gestión del agua. Zeneyda Sobalvarro, una joven habitante del área de recarga de la fuente que abastece al sistema de agua de la comunidad de Mollejones Arriba, graduada de la Escuela de Campo sobre planificación de fincas, confirma que el aporte de las mujeres en la protección del área de recarga ha sido significativo. Y recuerda que “muchas mujeres hemos ido a reforestar, a jalar materiales, trabajamos como jefas de cuadrillas cuando se construyó el sistema de agua, participamos en las asambleas… Además hemos aportado con nuestro trabajo doméstico, preparando el alimento a los hombres y todo esto tiene un costo”. Poco a poco, las mujeres se van capitalizando, lo que contibuye a posicionarlas como sujetas económicas, como sujetas de derecho. Logrando cambiar sus percepciones de vida, tomando decisiones, buscando el fortalecimiento organizativo para ser gestoras de sus propios cambios. Todo lo anterior ha incidido en las relaciones de género en el hogar y en la comunidad. Martha Irene Sánchez Iniciativa Paragua / ONGAWA Nicaragua
En este proceso de reflexión colectiva, coordinada y concertada en los planes de gestión, se han desarrollado acciones de asistencia técnica dirigida a mujeres y hombres, habitantes de las áreas de recarga, mediante la metodología “Escuelas de Campo” (ECAS), en temas de educación agroecológica y con enfoque de género, lo que ha fomentado el empoderamiento de estos productores/as. Propietarios y propietarias de terrenos han elaborado y están implementando planes de manejo sostenibles de fincas, enfocados a la gestión sostenible de los recursos, en correspondencia con las prioridades definidas en las áreas de recarga hídrica.
BUENAS PRÁCTICAS 8/ PERÚ
Mejoras sanitarias intradomiciliarias. Agua y saneamiento para familias.
El Proyecto CREDIAGUA Acceso a agua y saneamiento a través de las microfinanzas en Perú Problemática
egún la Encuesta Nacional de Programas Estratégicos (ENAPRES) del año 2015, en Perú, más de 1,5 millones de habitantes no cuentan con acceso al servicio de agua y cerca de 3 millones, a saneamiento. Tras estas cifras, hay otra realidad: pese a que la mayoría de las viviendas cuentan con acceso a agua y con saneamiento en su domicilio, más de 4 millones de habitantes de las zonas periurbanas de Perú y más de 2 millones en el área metropolitana de su capital, Lima, no han logrado desarrollar dentro de sus viviendas, unas instalaciones sanitarias adecuadas, completas y de calidad (lavaderos multiusos en
Mejoras sanitarias intradomiciliarias
tegia de intensa formación de los trabajadores, además de crear redes de contacto con las organizaciones de las zonas periurbanas. La estrategia del Proyecto ha sido desarrollar un modelo sostenible de oferta técnica y microcréditos, con tres componentes: n Promoción de la demanda de mejoras sanitarias a través de microcréditos. n Fortalecimiento de la oferta técnica para mejoras sanitarias y asistencia técnica a entidades microfinancieras, para la promoción de la oferta de microcréditos. n Sistematización, generación de conocimiento y difusión, para dar a conocer el Proyecto CREDIAGUA.
Ante esta grave situación, el Proyecto CREDIAGUA ha validado un modelo innovador que permite dar una solución eficaz y sostenible para cerrar la brecha de las mejoras sanitarias intradomiciliarias. CREDIAGUA es una iniciativa del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), con recursos de AquaFund y del Fondo Multilateral de Inversiones (FOMIN). Su objetivo es facilitar el acceso a los servicios de agua potable y saneamiento de poblaciones periurbanas de bajos ingresos económicos, mediante la oferta de alternativas de financiación para mejoras sanitarias en las viviendas, la creación de la demanda de estos servicios básicos y la concienciación para la mejora de la higiene.
La ejecución de este proyecto es realizada por AGUALIMPIA, una organización no gubernamental sin fines de lucro que capacita, empodera y guía a las entidades microfinancieras para desarrollar la concesión de microcréditos a los consumidores que requieren financiación, ya sea para instalar agua en la cocina, para lavaderos multiusos o baños. CREDIAGUA impulsa con las microfinancieras asociadas al proyecto, un modelo de negocio rentable y con responsabilidad social, de modo que se otorgan microcréditos para mejorar el acceso a agua y al saneamiento, en familias de bajos recursos económicos. Además, CREDIAGUA trabaja junto con las instituciones financieras mediante una estra-
n Las familias elevaron su nivel de vida a través de mejoras
El Proyecto CREDIAGUA ha validado un modelo innovador que permite dar una solución eficaz y sostenible para cerrar la brecha de las mejoras sanitarias intradomiciliarias.
A septiembre de 2016, el modelo CREDIAGUA arrojaba resultados muy positivos. Había otorgado más de 32.859 créditos, logrando una bancarización del 33% (nuevos clientes). Por otro lado, se estima que las mejoras sanitarias ejecutadas tenían un alto porcentaje de funcionamiento adecuado (91%). Y las prácticas sanitarias de las familias, medidas en relación a las mejoras sanitarias en baños en funcionamiento, alcanzaban el 94%.
Logros y conclusiones sanitarias en sus viviendas, adoptando mejores prácticas de higiene. n El proyecto promueve cambios positivos en las economías de las familias beneficiadas, puesto que a través de las mejoras sanitarias en sus hogares, éstas pueden generar ingresos secundarios con el desarrollo de negocios en sus viviendas. n Se empodera y capacita a microfinancieras para penetrar y desarrollar mercados en un segmento socioeconómico que, generalmente, no accede a créditos formales. n Las microfinancieras realizan un negocio rentable con un sentido de responsabilidad social corporativa, contribuyendo a mejorar la salud, la calidad de vida y la dignidad de las familias en sectores desatendidos. Además, mejoran su competitividad y sostenibilidad en el largo plazo, al ofrecer un producto que fideliza, con un nivel de morosidad bajo. n En el modelo y en el desarrollo de las actividades específicas de la promoción y colocación financiera, el rol de la mujer ha sido clave. No sólo se ha constituido en sujeto y titular de su propio crédito solicitado (47%), gracias a su capacidad de autoemprendimiento, sino que ha influido en la toma de decisiones en el seno de la familia, para la solicitud de créditos relacionados con el mejoramiento de las viviendas y las mejoras sanitarias. Fuente: www.crediagua.com
patio y cocina; baños completos, con inodoros, lavabo y ducha, etc.). Por el contrario, continúan usando instalaciones precarias (una tubería interna con un caño, silos o letrinas sin conexión al desagüe, etc.). Para fines prácticos, es como si no tuvieran acceso al agua, afectando gravemente la salud y la calidad de vida de las familias. Además de la exclusión de este servicio básico, en el ámbito financiero, hay una oferta financiera que no logra penetrar en esta parte de la población, ya sea por la falta de información (invisibilidad de una demanda), productos financieros no adecuados y asequibles para mejoras sanitarias, mutuo desconocimiento y desconfianza, aversión al riesgo, entre otros.
BUENAS PRÁCTICAS 9/ NICARAGUA
Superando la brecha de género en el trabajo Iniciativas de formación técnica para mujeres
Formación técnica para mujeres. Acompañamiento y motivación.
D esPosible/40
esde el año 2010, el esfuerzo conjunto de técnicas, técnicos y especialistas en género del consorcio Iniciativa Paragua ha permitido, en palabras de la Especialista en Género y Desarrollo, Clara Murguialday, “hacer visible el aporte de las mujeres a la construcción de los sistemas de agua, así como reconocerles su derecho al control del sistema en su conjunto”. Sin embargo, las mujeres de los Comités de Agua Potable y Saneamiento (CAPS) parecen presas en un círculo perverso formado por su falta de interés hacia los
temas técnicos -producto de su socialización de género-, su escaso acceso a la formación técnica, y las dudas que ellas mismas -y su entorno- tienen sobre su capacidad y disponibilidad para realizar labores técnicas. A este círculo perverso, se suma que las capacitaciones técnicas no suelen estar adaptadas al nivel educativo de la mayoría de las mujeres rurales. Además, la supuesta relación directa entre capacitación técnica y ocupación laboral, no parece darse en el caso de las mujeres, lo que genera dudas sobre la rentabilidad de invertir en su formación técnica.
Amigos de la Tierra somos una asociación ecologista sin ánimo de lucro, con la misión de fomentar un cambio local y global hacia una sociedad respetuosa con el medio ambiente, justa y solidaria. Somos un grupo de personas que defendemos la justicia social y ambiental; creemos firmemente que el centro de las políticas han de ser las personas y la Tierra. Así, denunciamos y presionamos a empresas y administraciones, a la vez que proponemos diversas soluciones para lograr un mundo más justo.
Creación de la oferta educativa técnica Considerando esta situación, la Iniciativa Paragua, a través de la organización Amigos de la Tierra - España, inició la comunicación con el Instituto Nacional Tecnológico (INATEC), ente regulador de la formación técnica en Nicaragua. El objetivo era crear una oferta educativa técnica en el sector agua y saneamiento rural, establecer una vinculación directa con el ámbito laboral e instituir mecanismos que facilitaran la participación de más mujeres de los Comités de Agua Potable y Saneamiento (CAPS) en la formación técnica. En estas comunicaciones, se definió una hoja de ruta con especialistas del sector de la educación técnica y del sector agua y saneamiento rural, para construir una oferta educativa basada en competencias laborales. Esta hoja de ruta comprendía las siguientes fases: 1. Caracterización del grupo meta. 2. Determinar la modalidad de formación más adaptada al grupo meta. 3. Diseño de la currícula adaptada al contexto local. 4. Formación de docentes. 5. Seguimiento y evaluación de los cursos.
los especialistas en género de la Iniciativa PARAGUA, que brindaron recomendaciones sobre cómo transversalizar el enfoque de género dentro de la oferta educativa técnica.
Logros y próximos desafíos La creación de competencias laborales en mujeres rurales de los CAPS, a través de una oferta educativa técnica, ha permitido contribuir a la deconstrucción de ideas estereotipadas en la división de trabajos por género. Asimismo, se ha logrado acompañar y motivar a las mujeres para que accedan y permanezcan en las carreras técnicas. Por otra parte, esta certificación técnica está transformando la permanente sospecha sobre las capacidades de las mujeres para efectuar labores técnicas y, por ende, enfrentando la cara invisible del poder masculino. Sin embargo, todavía existen argumentos que deben ser incorporados al debate público de los CAPS. Uno de ellos tiene que ver con la necesidad de mecanismos innovadores para que las mujeres egresadas de la formación técnica en agua y saneamiento puedan acceder a un reconocimiento económico.
En cada una de estas fases, se incluyó el análisis de
Por último, la formación técnica permite implementar una estrategia dual con las mujeres de los CAPS. Esto hace posible que se incorporen tanto las mujeres que tienen un liderazgo comunitario, a través de su participación en espacios de toma de decisión de los CAPS, como también involucrar a las usuarias de los sistemas de agua, en las dinámicas de los CAPS. Álvaro Rodríguez Amigos de la Tierra - Nicaragua
Objetivo: crear una oferta educativa técnica en el sector agua y saneamiento rural y establecer una vinculación con el ámbito laboral para facilitar la participación de más mujeres de los CAPS, en la formación técnica.
Lo anterior porque existe una idea arraigada de la voluntariedad de los CAPS, que trasciende a todos los niveles de toma de decisión y que dificulta el acceso de las mujeres capacitadas a trabajos remunerados dentro de los CAPS.
BUENAS PRÁCTICAS 10
El enfoque SMART Tecnología y centros para lograr agua, saneamiento e higiene
l Objetivo de Desarrollo Sostenible 6: “Agua limpia y Saneamiento”, busca garantizar el acceso universal al agua potable segura y asequible para todas las personas en el año 2030. Lo anterior, requiere de inversiones adecuadas en infraestructura, proporcionar instalaciones sanitarias y fomentar prácticas de higiene en todos los niveles.
Cumplir este objetivo es un desafío ingente. En 2010 y según un informe de UNICEF, de los 783 millones de personas aún sin fuentes mejoradas de agua potable, 653 millones vivían en zonas rurales. Además, en aquellas comunidades rurales pequeñas, remotas y dispersas, el costo de inversión inicial para una solución comunitaria es muy elevado. Perforar un pozo a máquina y una bomba manual importada para 250 personas oscila en torno a los 7.500 dólares. En el caso de que sea una comunidad de 50 personas, este sistema puede costar unos 150 dólares por persona. Sin embargo, en muchos lugares, la perforación manual de pozos es factible y de tres a cinco veces más económica que los pozos perforados a máquina y con la misma calidad que si hubiera sido realizada por perforadores calificados. Asimismo, es factible realizar pozos perforados a mano de 40 metros de profundidad, en áreas sin rocas, con un coste entre 1000 y 2000 dólares. Por todo lo anterior, es necesario tomar en consideración
Bombas de agua. Acceso a fuentes mejoradas de agua potable.
que una vía de solución al acceso a fuentes mejoradas de agua potable, tenga que ser descentralizada o familiar y con asesoría técnica local, para que se pueda garantizar su funcionamiento a largo plazo.
Cómo hacerlo posible La propuesta que aquí se presenta implica desarrollar cada uno de los eslabones de la cadena de suministros para tecnologías de agua y saneamiento con un enfoque “SMART”: S de Sencillas - M de Mercadeables - A de Asequibles - R de Reparables y T de Tecnología. Tecnologías SMART son, por ejemplo, las bombas EMAS o bombas de mecate. Tienen un costo de 50 a 150 dólares, sin incluir la instalación, y pueden bombear desde 35 metros de profundidad, por lo que el costo de los sistemas de agua, incluso para comunidades pequeñas, puede ser de 30 a 50 dólares per cápita. Otros ejemplos son las bombas solares, la recarga de aguas subterráneas con un tubo o los filtros de agua para uso doméstico. Al ser las Tecnologías SMART de bajo costo, son asequibles para familias que las pueden utilizar para animales o para el riego. Hay estudios que muestran una alta funcionalidad (92%) de las bombas familiares, resultando que las familias comparten agua con un promedio de otras 50 personas.
Presencia en América Latina: bomba de mecate en Nicaragua En América Latina, un excelente ejemplo de tecnología SMART se ha dado en Nicaragua con el uso de la bomba de mecate. Tras su introducción en 1985, varios micro-empresarios comenzaron a producirla. En 2010, se estima que había ya unas 70,000 bombas, tanto a nivel comunitario como de uso familiar. El impacto de una bomba de mecate por familia se traduce en un incremento promedio de los ingresos anuales de 220 dólares (Alberts, 2001).
Centros SMART Un medio eficaz para difundir las Tecnologías SMART es a través de los Centros SMART, que dan a conocer las opciones tecnológicas, capacitan al sector privado local y apoyan el desarrollo de cadenas de suministro sostenibles. Tanzania es un ejemplo. Allí, la organización SHIPO capacitó a empresarios locales. Se vendieron más de 6,000 bombas sin ningún tipo de subsidio. Alrededor de 40 pequeñas empresas locales están en Tanzania capacitadas y venden productos a ONGs, familias y gobiernos locales. Esto ha generado que 500,000 personas de pequeñas comunidades hayan tenido una mejora en el acceso a fuentes de agua, con 4.000 pozos perforados manualmente y equipados con bombas de mecate. Los resultados logrados en Tanzania han estimulado nuevos Centros SMART en Malawi, Mozambique, Zambia y Etiopía. Tecnologías SMART. Agua y saneamiento.
Las características clave de un Centro SMART son: 1. Opciones tecnológicas innovadoras de bajo costo. 2. Opciones familiares y para pequeñas comunidades. 3. Enfoque de sostenibilidad basado en la producción local, oferta de repuestos y asesoría técnica basada en el conocimiento local. 4. Enfoque de uso productivo (uso doméstico, desarrollo económico). 5. Enfoque de género.
En definitiva, el enfoque del Centro SMART es el de un medio poderoso para contribuir a alcanzar el Objetivo de Desarrollo Sostenible 6 (ODS6): “Agua, saneamiento e higiene para todos”. Además de impactar también en aquellos Objetivos de Desarrollo Sostenible vinculados al agua, como son el de reducción de la pobreza (ODS1), el de seguridad alimentaria (ODS2) y el de creación de empleo (ODS8).
Un medio eficaz para difundir El programa las Tecnologías SMART es a través de los Centros SMART, que dan a conocer las opciones tecnológicas, capacitan al sector privado local y apoyan el desarrollo de cadenas de suministro sostenibles.
Una gran lección aprendida con el desarrollo del mercado de Tecnologías SMART es que, aunque son sencillas, “sencillo no significa fácil”. En muchas ocasiones, las tecnologías son copiadas o adaptadas por técnicos o proveedores no capacitados, con el riesgo de mala calidad o mala imagen, y el consiguiente daño al potencial mercado. Por último, para incrementar su impacto, sería deseable que el conocimiento de las Tecnologías SMART pudiera ser integrado tanto en la educación, como en la formación profesional técnica. Henk Holtslag SMART Centres y SMARTechs www.smartcentregroup.com
Women for Water Partnership Es una alianza de organizaciones y redes de mujeres, que une el liderazgo femenino en alrededor de 134 países de ingresos bajos y medianos en África, Asia, América Latina y el Caribe, Europa Oriental, Cáucaso y Asia Central (región EECCA) y Europa Occidental, llegando a más de un millón de mujeres. Las 27 organizaciones que la integran tienen sus raíces en la sociedad y trabajan en las áreas de agua y saneamiento, desarrollo sostenible, participación de las mujeres y empoderamiento. WfWP posiciona a las mujeres como líderes activas, socios, expertos y agentes de cambio en el agua.
“El agua, fuente de vida”. Una web repleta de recursos sobre el recorrido de 10 años de trabajo con el objetivo de promover los esfuerzos para cumplir con los compromisos internacionales adquiridos en materia de agua y saneamiento para 2015.
Plataforma internacional multi-actor, cuya misión es detonar la acción en temas críticos del agua a todos los niveles, incluyendo el más alto nivel de toma de decisiones, a través de la participación de la gente en el debate y desafiando el pensamiento convencional. Contiene recursos sobre el más reciente foro realizado en Brasilia, en marzo de 2018.
El 25 de septiembre de 2015, los líderes mundiales adoptaron un conjunto de objetivos globales para erradicar la pobreza, proteger el planeta y asegurar la prosperidad para todos como parte de una nueva agenda de desarrollo sostenible. Cada objetivo tiene metas específicas que deben alcanzarse en los próximos 15 años. A reseñar en especial, los objetivos 5 y 6: “Igualdad de Género” y “Agua Limpia y Saneamiento”.
Portal de acceso a la Iniciativa Paragua, con las últimas noticias sobre la Iniciativa PARAGUA III, integrada por las ONGD españolas Amigos de la Tierra, ECODES, ONGAWA y Alianza por la Solidaridad, y las nicaragüenses Fundación LIDER, La Cuculmeca, ADEES, APADEIM, FIDER y Xochilt Acalt.
Web de la Década del Agua de Naciones Unidas: 2005-2015
Global Water Partnership - GWP (Asoc. Mundial para el Agua)
Documento esencial para conocer los orígenes y la razón de ser de la Iniciativa Paragua. Elaborado por Clara Murguialday, Consultora especialista en Género y Desarrollo, presenta la sistematización de la fase inicial de planificación de Paragua, orientada a introducir la variable de la igualdad de género en el ámbito de la gestión comunitaria del agua y el saneamiento en el medio rural de Nicaragua. Cuenta con recursos y bibliografía muy valiosa para la temática.
Es una red internacional de organizaciones involucradas en el manejo de los recursos hídricos. GWP Centroamérica cuenta con miembros de Belice, Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Costa Rica y Panamá. La visión de GWP es la de un mundo con seguridad hídrica y su misión es promover la gobernabilidad y gestión de los recursos hídricos para un desarrollo sostenible y equitativo.
Web del Decenio Internacional para la Acción “Agua para el Desarrollo Sostenible” 2018-2028
Las mujeres como agentes de cambio en agua
Fue declarado por la Asamblea General de Naciones Unidas con el fin de acelerar las iniciativas encaminadas a hacer frente a los desafíos relativos a los recursos hídricos.
Documento valioso elaborado por Alice Bouman-Dentener y publicado por Women for Water Partnership y ONU- Mujeres. Recoge experiencias y buenas prácticas de organizaciones de mujeres de la sociedad civil y su trabajo de cooperación en agua.
Mujeres en la gestión del agua en Jinotega, León y Achuapa El presente estudio realizado con el apoyo de GWP Centroamérica, en un esfuerzo por fortalecer la participación de las mujeres en la gestión del agua. Es un recurso de enorme valor para conocer el contexto de la Iniciativa Paragua.
Revista esPosible Nº62 - AGUA Y MUJERES

References: artículo 2
in fine
 resolución 
in fine
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución 
in fine