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Timestamp: 2018-09-19 20:54:57+00:00

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17. Conservación de la diversidad biológica y la fauna
17.2. Protección y gestión de la flora y la fauna
17.3. Protección y gestión de la pesca marina
17.4. Protección de los hábitats y los ecosistemas
17 Conservación de la diversidad biológica y la fauna
La protección y manejo de la vida silvestre se establecen esencialmente en tres disposiciones: la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente (en lo sucesivo LGEEPA ); La Ley General de Vida Silvestre, y la Ley de Pesca, así como el Reglamento de la Ley de Pesca. Recientemente se abrogó la Normal Oficial Mexicana NOM-059-ECOL-1994, y se expidió la Norma Oficial Mexicana NOM-059-ECOL-2001, Protección ambiental- Especies nativas de México de flora y fauna silvestres-Categorías de riesgo y especificaciones para su inclusión, exclusión o cambio- Lista de especies en riesgo, la cual derogó la anterior.
17.2 Protección y gestión de la flora y la fauna
Los artículos 79 a 87 BIS 2 de la LGEEPA reglamentan en términos generales la flora y la fauna. La fauna silvestre se define como todas las especies terrestres animales sujetas a procesos de selección natural, que habitan ya sea temporal o permanentemente en el territorio nacional, incluyendo animales domesticados que se han abandonado o devuelto a su hábitat natural. Por otro lado, la flora silvestre comprende todas las especies vegetales terrestres, incluidos los hongos y las especies bajo el control del hombre.
Cualquier explotación de los recursos naturales, áreas o hábitats de la flora y fauna, particularmente cuando se trata de especies en peligro de extinción, debe efectuarse de tal manera que no se alteren las condiciones necesarias para la subsistencia, el desarrollo y la evolución de tales especies. De acuerdo con la LGEEPA, se habrán de cumplir los siguientes criterios y medidas generales al manejar flora y fauna silvestres:
La preservación de la Biodiversidad y del hábitat de las especies naturales;
La continuidad de los procesos evolutivos de las especies y demás recursos biológicos, incluyendo áreas designadas como representativas de sistemas ecológicos para la protección e investigación;
Preservación y desarrollo de especies endémicas, amenazadas, en peligro de extinción o especialmente protegidas;
Combate al tráfico ilegal de especies protegidas;
Refuerzo de las estaciones biológicas de reproducción, y repoblación de especies de fauna silvestre;
Promoción de la conciencia y participación de las organizaciones publicas y grupos no gubernamentales en actividades relacionadas con la conservación de la biodiversidad
Impulsar la investigación de las especies de flora y fauna con la finalidad de descubrir su potencial genético, científico y económico;
Evitar la crueldad hacia los animales;
Implementar actividades productivas alternativas en las comunidades rurales para proteger a la biodiversidad;
Utilizar el conocimiento tradicional de los pueblos y comunidades indígenas para la elaboración de las políticas de protección de la biodiversidad.
La Ley General de Vida Silvestre junto con la LGEEPA regula lo relativo a la conservación y aprovechamiento sustentable de la vida silvestre y su hábitat. Su objeto es establecer la concurrencia del Gobierno Federal, de los gobiernos de los Estados y de los Municipios, en el ámbito de sus respectivas competencias, relativa a la conservación y aprovechamiento sustentable de la vida silvestre y su hábitat en el territorio de la República Mexicana y en las zonas en donde la Nación ejerce su jurisdicción.
Cabe señalar que la ley especifica que el aprovechamiento sustentable de los recursos forestales maderables y no maderables y de las especies cuyo medio de vida total sea el agua, será regulado por las leyes forestal y de pesca, respectivamente, salvo que se trate de especies o poblaciones en riesgo. A diferencia de lo que sucedía anteriormente con la ya derogada Ley de Caza, la presente ley lleva a cabo una diferenciación entre las especies competencia de la Ley General de vida Silvestre, es decir las especies de fauna y flora silvestre terrestres y las acuáticas pero únicamente aquellas consideradas en riesgo, y las especies sujetas a las pesquerías y por lo tanto reguladas por la Ley de Pesca.
La Ley lleva a cabo una clasificación de la fauna y flora silvestre en: Ejemplares o poblaciones exóticos, ferales, nativos, perjudiciales, prioritarias para la conservación, en riesgo y migratorias.
El objetivo de la política nacional en materia de vida silvestre y su hábitat, es su conservación mediante la protección y la exigencia de niveles óptimos de aprovechamiento sustentable.
Para poder dar cumplimiento a la conducción de la política nacional en materia de vida silvestre, la ley establece una serie de principios que las autoridades deben de cumplir:
La conservación de la diversidad genética, así como la protección, restauración y manejo integral de los hábitats naturales;
Las medidas preventivas para el mantenimiento de las condiciones que propician la evolución, viabilidad y continuidad de los ecosistemas, hábitats y poblaciones en sus entornos naturales;
La aplicación del conocimiento científico, técnico y tradicional disponibles;
La difusión de la información sobre la importancia de la conservación de la vida silvestre y su hábitat;
La participación de los propietarios y legítimos poseedores en la conservación, la restauración y los beneficios derivados del aprovechamiento sustentable;
Los estímulos que permitan orientar los procesos de aprovechamiento de la vida silvestre y su hábitat;
Los procesos para la valoración de la información disponible sobre la biología de la especie y el estado de su hábitat;
El mejoramiento de la calidad de vida de los ejemplares de fauna silvestre en cautiverio;
Los criterios para que las sanciones no sólo cumplan una función represiva, sino que se traduzcan en acciones que contribuyan y estimulen el tránsito hacia el desarrollo sustentable.
En términos generales la ley lleva a cabo una regulación de las siguientes materias: la Política Nacional en Materia de Vida Silvestre y su Hábitat, la concurrencia de los Municipios, de los gobiernos de los Estados y del Distrito Federal y del Gobierno Federal, en materia de vida silvestre, la Concertación y Participación Social, la Conservación de la Vida Silvestre, el Aprovechamiento Sustentable de la Vida Silvestre, y las Medidas de Control y de Seguridad, Infracciones y Sanciones
La Comisión Nacional para la Comprensión y Uso de la Biodiversidad (CONABIO), coordina las actividades e investigación relacionadas con la comprensión y preservación de las especies biológicas. La CONABIO, que debe reunirse al menos una vez al año, tiene las siguientes responsabilidades:
conformar y mantener actualizado el Sistema Nacional de Información sobre Biodiversidad (SNIB);
apoyar proyectos y estudios sobre el conocimiento y uso de la biodiversidad;
brindar asesoría a dependencias gubernamentales y a otros sectores;
realizar proyectos especiales;
difundir el conocimiento sobre la riqueza biológica;
dar seguimiento a convenios internacionales y prestar servicios al público.
Las especies amenazadas o en peligro de extinción se rigen por los términos generales de la LGEEPA, la Ley General de Vida Silvestre, así como por la Convención sobre Comercio Internacional de Especies en Peligro de Extinción de la Fauna y Flora Salvaje (CITES), a la que se ha suscrito México.
La NOM-059-ECOL-2001 incluye una lista especies de vida silvestre clasificadas como en peligro de extinción, amenazadas, sujetas a protección especial y probablemente extintas en el medio silvestre. El Acuerdo que establece la clasificación y codificación de mercancías cuya importación o exportación está sujeta a regulación por parte de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, publicado en el Diario Oficial el 27 de marzo del 2002, complementa a la NOM-059-ECOL-2001.
El uso y explotación de especies raras, amenazadas o en peligro de extinción requiere un permiso especial de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT).
De conformidad con la Ley General de Vida Silvestre, solamente se podrá autorizar el aprovechamiento de ejemplares de especies en riesgo cuando se dé prioridad a la colecta y captura para actividades de restauración, repoblamiento y reintroducción. Cualquier otro aprovechamiento, en el caso de poblaciones en peligro de extinción, estará sujeto a que se demuestre que las tasas solicitadas:
sean menores a la de renovación natural de las poblaciones sujetas a aprovechamiento, en el caso de ejemplares de especies silvestres en vida libre.
Que son producto de reproducción controlada, en el caso de ejemplares de la vida silvestre en confinamiento.
Que éste no tendrá efectos negativos sobre las poblaciones y no modificará el ciclo de vida del ejemplar, en el caso de aprovechamiento de partes de ejemplares.
Que éste no tendrá efectos negativos sobre las poblaciones, ni existirá manipulación que dañe permanentemente al ejemplar, en el caso de derivados de ejemplares.
Aunado a lo anterior se tienen que asegurar que:
Los ejemplares sean producto de la reproducción controlada, que a su vez contribuya con el desarrollo de poblaciones en programas, proyectos o acciones avalados por la Secretaría cuando éstos existan, en el caso de ejemplares en confinamiento.
Contribuya con el desarrollo de poblaciones mediante reproducción controlada, en el caso de ejemplares de especies silvestres en vida libre.
17.3 Protección y gestión de la pesca marina
De acuerdo con el Artículo 27 de la Constitución Mexicana, la flora y fauna marina pertenece a la Nación como parte de los derechos patrimoniales sobre los recursos de mares territoriales y océanos.
Los criterios y políticas en relación con la protección y manejo de la fauna silvestre bajo la LGEEPA, se aplican igualmente a la pesca marítima. La flora y fauna acuática definida en su conjunto, incluye las especies biológicas o elementos biogenéticos que viven temporal, parcial o permanentemente en aguas nacionales o mares territoriales, sobre los cuales la nación ejerce derechos de soberanía y jurisdicción. Los criterios para el manejo y la protección general de la fauna marina se establecen en el artículo 80 (VI), (VII) y (VIII) de la LGEEPA. Aunado a lo anterior cabe señalar que la Ley General de Vida Silvestre regula a todas las especies ya sea terrestres o cuyo medio de vida total sea el agua, siempre y cuando se trate de especies o poblaciones en riesgo, así mismo cuenta con un capítulo relativo a las Áreas de Refugio para proteger especies acuáticas.
Ley de Pesca y su Reglamento
La Ley de Pesca y el Reglamento de la Ley de Pesca, así mismo establecen disposiciones específicas que rigen la de conservación, la preservación, el aprovechamiento racional y el manejo de toda la flora y la fauna acuática, considerada como un recurso pesquero. Con los cambios a la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal, la materia pesquera que antes formaba parte de SEMARNAP, paso a formar parte de la actual Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (SAGARPA). El 5 de Junio del 2001, se creó por Decreto Presidencial la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (CONAPESCA), como organismo desconcentrado de la SAGARPA. Entre otras tareas la CONAPESCA es responsable de establecer los métodos y las medidas de conservación para preservar o repoblar recursos pesqueros, incluidas vedas y las reservas pesqueras. Cabe señalar que la propia ley establece que dicha tarea la llevará a cabo en coordinación con la SEMARNAT. Asimismo, determina los volúmenes de captura permitidos y los tipos de instrumentos de pesca que deben emplearse, así como las temporadas y la dimensión y el peso mínimos de peces que pueden capturarse.
Cabe Señalar que la Ley de pesca, así mismo determina que la SEMARNAT puede dictar las medidas necesarias para la protección de quelonios y mamíferos marinos, así como especies acuáticas sujetas a protección especial y en peligro de extinción, y fijar las vedas respectivas para proteger a estas especies.
Los recursos pesqueros se manejan y controlan por medio de concesiones, permisos y autorizaciones. Todas las concesiones, permisos y autorizaciones deben inscribirse en el Registro Nacional de Pesca, salvo aquellos relacionados con la pesca deportiva. Se otorgan las concesiones y permisos de acuerdo con estudios técnicos y económicos que consideran las necesidades de conservación y el interés publico. Las concesiones, en las que se estipulan el uso, el aprovechamiento y el desarrollo de aguas nacionales o mares territoriales, se otorgan por un mínimo de cinco años y un máximo de veinte. Pueden otorgarse concesiones para pesca de cultivo hasta por cincuenta años.
El artículo 34 del Reglamento de Pesca señala que los concesionarios deberán, entre otras cosas:
extraer, capturar y cultivar especies autorizadas únicamente en las zonas establecidas por la CONAPESCA
presentar en forma anual a la CONAPESCA un informe sobre la situación técnica y económica de los proyectos relacionados con la concesión, incluyendo un programa y calendario de volúmenes de peces por capturar y un informe final sobre la cantidad de peces capturados;
realizar actividades de pesca con equipo y métodos autorizados y registrados;
cumplir con las condiciones técnicas y económicas para la explotación de cada una de las especies, grupo de especies o zonas establecidas en la concesión;
ayudar al gobierno federal en la preservación del ambiente acuático, así como en la conservación y reproducción de especies, incluyendo la elaboración de programas para fines de repoblación en ambientes naturales; y
permitir a observadores, investigadores, científicos y expertos técnicos autorizados por la CONAPESCA abordar las embarcaciones e instalaciones relacionadas con las actividades de pesca.
Además de obtener una concesión, la mayoría de las actividades pesqueras requieren de un permiso específico. Los permisos para pesca se otorgan por un periodo de cuatro años. Los permisionarios deben cumplir con las mismas obligaciones generales que los concesionarios, con la excepción de la elaboración de informes sobre la situación de proyectos técnicos y económicos.
Las autorizaciones son permisos especiales para actividades de pesca específicas y sólo se pueden otorgar a ciudadanos mexicanos. Las siguientes actividades requieren de una autorización:
pesca de altura o en aguas de jurisdicción extranjera por parte de buques con pabellón mexicano;
instalar equipo fijo para la captura de peces en aguas bajo la jurisdicción federal;
captura de todas las especies reproductoras, larvas, estados posteriores al larvario, huevos, progenie o alevines para propósitos de acuacultura o investigación;
introducir especies vivas en aguas bajo jurisdicción federal;
la pesca didáctica que determinen los programas de enseñanza de las instituciones de educación pesquera del país.
Reservas y zonas de refugio pesqueras
Además de controlar las actividades pesqueras conforme a la cantidad, tipo y método establecidos en las concesiones, permisos y autorizaciones, la CONAPESCA puede llegar a establecer reservas, zonas de refugio y vedas de pesca para proteger especies amenazadas o en peligro de extinción. La creación de estas reservas o el establecimiento de vedas se pueden instituir de acuerdo con la especie o la zona y ser temporales o permanentes. Realizar actividades pesqueras en las reservas de pesca está prohibido, excepto en los volúmenes y bajo los métodos establecidos por la CONAPESCA. Así mismo determina la propia Ley de Pesca que está prohibido capturar quelonios, mamíferos marinos, o especies en peligro de extinción sin la autorización de la Secretaría.
Sanciones de la Ley Federal de Pesca
La Ley Federal de Pesca establece cinco tipos de sanciones generales y administrativas por incurrir en violaciones, entre otras las siguientes:
suspensión o revocación temporal de la concesión, permiso o autorización;
incautación de productos o equipo de pesca;
imposición de multas;
cierre temporal, permanente, parcial o completo de las instalaciones o embarcaciones pesqueras; y
Las multas se estimarán de acuerdo con el tipo y gravedad de la violación, pudiendo ser de 20 a 20,000 veces el salario mínimo en el Distrito Federal. Las multas por violaciones reincidentes pueden llegar a ser de hasta dos veces la multa original. Es posible apelar las multas y sanciones a través de los procedimientos de apelación estipulados en la Ley de Pesca. Las resoluciones definitivas de las apelaciones pueden revisarse por medio de un amparo.
17.4 Protección de los hábitats y los ecosistemas
Bajo la CITES, México debe mantener las especies "a un nivel que sea congruente con su papel dentro del ecosistema". La Leyes que llevan a cabo una regulación del hábitat son la Ley de Ecología en lo que se refiere al ordenamiento ecológico del territorio, la evaluación de impacto ambiental, las áreas naturales protegidas, las zonas de restauración, y lo referente a la conservación y protección de la atmósfera, agua, ecosistemas acuáticos y suelo. En materia de áreas naturales protegidas encontramos el reglamento a la ley de Ecología en materia de Áreas Naturales Protegidas, el cual contiene disposiciones especificas para conservar aquellos hábitats de importancia ecológica. Por su parte la Ley General de Vida Silvestre hace referencia al hábitat crítico para la conservación de la vida silvestre y las áreas de refugio para proteger especies acuáticas, la Ley Forestal regula lo relativo a los ecosistemas forestales y finalmente como pudimos observar la Ley de Pesca hace referencia a las reservas y zonas de refugio.
Delitos económicos estipulados en el Código Penal
El artículo 254 del Código Penal Federal contempla como un delito contra la economía mexicana, de particular importancia para el manejo y protección de especies y hábitat, los actos u omisiones que causen la destrucción indebida de materias primas, productos agrícolas, industriales o de los medios de producción que resulten en un perjuicio para el patrimonio o consumo nacional, están sujetos a sanciones de tres a diez años de prisión, y con multas de doscientos a mil días de salario mínimo.
De acuerdo con el Artículo 414 del Código Penal Federal, se impondrán de 1 a nueve años de prisión y multas de 300 a 3 mil días de salario mínimo, al que sin aplicar las medidas de prevención o seguridad, autorice u ordene la realización de actividades que dañen a la flora, a la fauna o a los ecosistemas. Asimismo, se impondrán las mismas penas al que comercie con especies de flora y fauna que estén o hayan estado enfermas de alguna enfermedad contagiosa que pueda extenderse y contagiar a la flora y fauna o dañar la salud pública. Por su parte el Artículo 420 del Código Penal Federal, establece las penas para quién capture, dañe o mate tortugas marinas o mamíferos marinos o recolecte o comercialice sus subproductos. Y en general a quién atente contra especies marinas en veda o utilice medios de pesca prohibidos o amenace especies marinas en peligro de extinción, o comercie especies endémicas o en extinción

References: Artículo 27
 artículo 80
 artículo 34
 artículo 254
 Artículo 414
 Artículo 420