Source: http://www.coitiab.es/reglamentos/riesg_laboral/reglamentos/RD_1627_97.htm
Timestamp: 2013-05-19 05:50:29+00:00

Document:
REAL DECRETO 1627/97, de 24 de octubre, por el que se establecen
disposiciones m�nimas de seguridad y salud en las obras de construcci�n.
NORMATIVA PREVENCI�N RIESGOS
REAL DECRETO 1627/97, de 24 de octubre,
por el que se establecen disposiciones m�nimas de seguridad y salud en las
obras de construcci�n.
Real Decreto 604/2006, de 19 de mayo
Real Decreto 2177/2004, de 21 de noviembre
Art�culo 1.
Objeto y �mbito de aplicaci�n.
Art�culo 2.
II. Disposiciones espec�ficas de seguridad y salud durante las fases de
proyecto y ejecuci�n de las obras
Art�culo 3.
Designaci�n de los coordinadores en materia de seguridad y salud.
Art�culo 4.
Obligatoriedad del estudio de seguridad y salud o del estudio b�sico de
seguridad y salud en las obras.
Art�culo 5.
Art�culo 6.
Estudio b�sico de seguridad y salud.
Art�culo 7. Plan
de seguridad y salud en el trabajo.
Art�culo 8.
Principios generales aplicables al proyecto de obra.
Art�culo 9.
Obligaciones del coordinador en materia de seguridad y de salud durante la
ejecuci�n de la obra.
Art�culo 10.
Principios generales aplicables durante la ejecuci�n de la obra.
Art�culo 11.
Obligaciones de los contratistas y subcontratistas.
Art�culo 12.
Obligaciones de los trabajadores aut�nomos.
Art�culo 13.
Art�culo 14.
Paralizaci�n de los trabajos.
III. Derechos de los trabajadores
Art�culo 15.
Informaci�n a los trabajadores.
Art�culo 16.
Consulta y participaci�n de los trabajadores.
IV. Otras disposiciones
Art�culo 17.
Visado de proyectos.
Art�culo 18.
Art�culo 19.
Informaci�n a la Autoridad Laboral.
Disposici�n adicional �nica. Añadida por Real Decreto 604/2006, de 19 de mayo
Disposici�n transitoria �nica.
derogatoria �nica.
I. Relaci�n no exhaustiva de las obras de construcci�n o de ingenier�a
II. Relaci�n no exhaustiva de los trabajos que implican riesgos
especiales para la seguridad y la salud de los trabajadores
III. Contenido del aviso previo
IV. Disposiciones m�nimas de seguridad y de salud que deber�n aplicarse
La Ley 31/1995, de 8 de
noviembre, de Prevenci�n de Riesgos Laborales, es la norma legal por la que
se determina el cuerpo b�sico de garant�as y responsabilidades preciso para
establecer un adecuado nivel de protecci�n de la salud de los trabajadores
frente a los riesgos derivados de las condiciones de trabajo, en el marco de una
pol�tica coherente, coordinada y eficaz.
De acuerdo con el art�culo 6 de dicha Ley
ser�n las normas reglamentarias las que fijar�n y concretar�n los aspectos
mas t�cnicos de las medidas preventivas, a trav�s de normas m�nimas que
garanticen la adecuada protecci�n de los trabajadores. Entre �stas se
encuentran necesariamente las destinadas a garantizar la salud y la seguridad en
las obras de construcci�n.
Del mismo modo, en el �mbito de la Uni�n
Europea se han ido fijando, mediante las correspondientes Directivas, criterios
de car�cter general sobre las acciones en materia de seguridad y salud en
determinados lugares de trabajo, as� como criterios espec�ficos referidos a
medidas de protecci�n contra accidentes y situaciones de riesgo. Concretamente,
la Directiva 92/57/CEE, de 24 de junio, establece las disposiciones m�nimas de
seguridad y de salud que deben aplicarse en las obras de construcci�n
temporales o m�viles. Mediante el presente Real Decreto se procede a la
transposici�n al Derecho espa�ol de la citada Directiva.
Igualmente, Espa�a ha ratificado diversos
Convenios de la Organizaci�n Internacional del Trabajo (OIT) que guardan
relaci�n con esta materia y que forman parte de nuestro ordenamiento jur�dico
interno. En concreto, con car�cter general, el Convenio n�mero 155 de la OIT,
relativo a la seguridad y salud de los trabajadores, de 22 de junio de 1981,
ratificado por nuestro pa�s el 26 de julio de 1985, y en particular, el
Convenio n�mero 62 de la OIT, de 23 de junio de 1937, relativo a las
prescripciones de seguridad en la industria de la edificaci�n, ratificado por
Espa�a el 12 de junio de 1958.
El texto del Real Decreto pretende, como es
habitual en cualquier transposici�n de una Directiva comunitaria, la
consecuci�n de los objetivos pretendidos con su aprobaci�n, a la vez que su
integraci�n correcta con las instituciones y normas propias del Derecho
espa�ol. As�, el presente Real Decreto presenta algunas particularidades en
relaci�n con otras normas reglamentarias aprobadas recientemente en materia de
prevenci�n de riesgos laborales.
En primer lugar, el Real Decreto tiene presente
que en las obras de construcci�n intervienen sujetos no habituales en otros
�mbitos que han sido regulados con anterioridad. As�, la norma se ocupa de las
obligaciones del promotor, del proyectista, del contratista y del subcontratista
(sujetos estos dos �ltimos que son los empresarios en las obras de
construcci�n) y de los trabajadores aut�nomos, muy habituales en las obras.
Adem�s, y como consecuencia de lo dispuesto en la Directiva que se transpone,
se introducen las figuras del coordinador en materia de seguridad y salud
durante la elaboraci�n del proyecto de obra y del coordinador en materia de
seguridad y salud durante la ejecuci�n de la obra.
En segundo lugar, el Real Decreto tiene en
cuenta aquellos aspectos que se han revelado de utilidad para la seguridad en
las obras y que est�n presentes en el Real Decreto 555/1986, de 21 de febrero,
por el que estableci� la obligatoriedad de inclusi�n de un Estudio de
Seguridad e Higiene en los proyectos de edificaci�n y obras p�blicas,
modificado por el Real Decreto 84/1990, de 19 de enero, norma aqu�lla que en
cierta manera inspir� el contenido de la Directiva 92/57/CEE. A diferencia de
la normativa anterior, el presente Real Decreto, incluye en su �mbito de
aplicaci�n a cualquier obra, p�blica o privada, en la que se realicen trabajos
de construcci�n o ingenier�a civil.
Por �ltimo, el Real Decreto establece
mecanismos espec�ficos para la aplicaci�n de la Ley de Prevenci�n de Riesgos
Laborales y del Real Decreto 39/1997, de 17 de enero, por el que se aprueba el
Reglamento de los Servicios de Prevenci�n, en un sector de actividad tan
peculiar como es el relativo a las obras de construcci�n.
En su virtud, de conformidad con el art�culo 6
de la Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de Prevenci�n de Riesgos Laborales, a
propuesta conjunta de los Ministros de Trabajo y Asuntos Sociales, de Fomento,
de Medio Ambiente, y de Industria y Energ�a, consultadas las organizaciones
empresariales y sindicales m�s representativas, o�da la Comisi�n Nacional de
Seguridad y Salud en el Trabajo, de acuerdo con el Consejo de Estado y previa
deliberaci�n del Consejo de Ministros en su reuni�n del d�a 24 de octubre de
ART�CULO 1. Objeto y �mbito de aplicaci�n.
El presente Real Decreto establece, en el marco de la Ley
31/1995, de 8 de noviembre, de Prevenci�n de Riesgos Laborales, las
disposiciones m�nimas de seguridad y de salud aplicables a las obras de
Este Real Decreto no ser� de aplicaci�n a las industrias extractivas a
cielo abierto o subterr�neas o por sondeos, que se regular�n por su
normativa espec�fica.
Las disposiciones del Real Decreto 39/1997, de 17
de enero, por el que se aprueba el Reglamento de los Servicios de
Prevenci�n, se aplicar�n plenamente al conjunto del �mbito
contemplado en el apartado 1, sin perjuicio de las disposiciones
espec�ficas previstas en el presente Real Decreto.
Art�culo. Definiciones.
A efectos del presente Real Decreto, se entender� por:
Obra de construcci�n u obra: cualquier obra, p�blica o privada, en
la que se efect�en trabajos de construcci�n o ingenier�a civil cuya
relaci�n no exhaustiva figura en el anexo I.
Trabajos con riesgos especiales: trabajos cuya realizaci�n exponga a
los trabajadores a riesgos de especial gravedad para su seguridad y
salud, comprendidos los indicados en la relaci�n no exhaustiva que
figura en el anexo II.
Promotor: cualquier persona f�sica o jur�dica por cuenta de la cual
se realice una obra.
Proyectista: el autor o autores, por encargo del promotor, de la
totalidad o parte del proyecto de obra.
Coordinador en materia de seguridad y de salud durante la elaboraci�n
del proyecto de obra: el t�cnico competente designado por el promotor
para coordinar, durante la fase del proyecto de obra, la aplicaci�n de
los principios que se mencionan en el art�culo 8.
Coordinador en materia de seguridad y de salud durante la ejecuci�n
de la obra: el t�cnico competente integrado en la direcci�n
facultativa, designado por el promotor para llevar a cabo las tareas que
se mencionan en el art�culo 9
Direcci�n facultativa: el t�cnico o t�cnicos competentes designados
por el promotor, encargados de la direcci�n y del control de la
Contratista: la persona f�sica o jur�dica que asume contractualmente
ante el promotor, con medios humanos y materiales propios o ajenos, el
compromiso de ejecutar la totalidad o parte de las obras con sujeci�n
al proyecto y al contrato.
Subcontratista: la persona f�sica o jur�dica que asume
contractualmente ante el contratista, empresario principal, el
compromiso de realizar determinadas partes o instalaciones de la obra,
con sujeci�n al proyecto por el que se rige su ejecuci�n.
Trabajador aut�nomo: la persona f�sica distinta del contratista y
del subcontratista, que realiza de forma personal y directa una
actividad profesional, sin sujeci�n a un contrato de trabajo, y que
asume contractualmente ante el promotor, el contratista o el
subcontratista el compromiso de realizar determinadas partes o
instalaciones de la obra.
Cuando el trabajador aut�nomo emplee en la obra a trabajadores por
cuenta ajena tendr� la consideraci�n de contratista o subcontratista a
efectos del presente Real Decreto.
El contratista y el subcontratista a los que se refiere el presente Real
Decreto tendr�n la consideraci�n de empresario a los efectos previstos en
la normativa sobre prevenci�n de riesgos laborales.
Cuando el promotor contrate directamente trabajadores aut�nomos para la
realizaci�n de la obra o de determinados trabajos de la misma, tendr� la
consideraci�n de contratista respecto de aqu�llos a efectos de lo
dispuesto en el presente Real Decreto.
Lo dispuesto en el p�rrafo anterior no
ser� de aplicaci�n cuando la actividad contratada se refiera
exclusivamente a la construcci�n o reparaci�n que pueda contratar un
cabeza de familia respecto de su vivienda.
Disposiciones espec�ficas de seguridad y salud durante las fases de proyecto y
ejecuci�n de las obras
Art�culo 3. Designaci�n de los coordinadores en materia de seguridad y
En las obras incluidas en el �mbito de aplicaci�n del presente Real
Decreto, cuando en la elaboraci�n del proyecto de obra intervengan varios
proyectistas, el promotor designar� un coordinador en materia de seguridad
y de salud durante la elaboraci�n del proyecto de obra.
Cuando en la ejecuci�n de la obra intervenga m�s de una empresa, o una
empresa y trabajadores aut�nomos o diversos trabajadores aut�nomos, el
promotor, antes del inicio de los trabajos o tan pronto como se constate
dicha circunstancia, designar� un coordinador en materia de seguridad y
salud durante la ejecuci�n de la obra.
La designaci�n de los coordinadores en materia de seguridad y salud
durante la elaboraci�n del proyecto de obra y durante la ejecuci�n de la
obra podr� recaer en la misma persona.
La designaci�n de los coordinadores no eximir� al promotor de sus
Art�culo 4. Obligatoriedad del estudio de seguridad y salud o del estudio
b�sico de seguridad y salud en las obras.
El promotor estar� obligado a que en la fase de redacci�n del proyecto
se elabore un estudio de seguridad y salud en los proyectos de obras en que
se den alguno de los supuestos siguientes:
Que el presupuesto de ejecuci�n por contrata incluido en el proyecto
sea igual o superior a 75 millones de pesetas.
Que la duraci�n estimada sea superior a 30 d�as laborables,
emple�ndose en alg�n momento a m�s de 20 trabajadores
simult�neamente.
Que el volumen de mano de obra estimada, entendiendo por tal la suma
de los d�as de trabajo del total de los trabajadores en la obra, sea
superior a 500.
Las obras de t�neles, galer�as, conducciones subterr�neas y presas.
En los proyectos de obras no incluidos en ninguno de los supuestos
previstos en el apartado anterior, el promotor estar� obligado a que en la
fase de redacci�n del proyecto se elabore un estudio b�sico de seguridad y
Art�culo 5. Estudio de seguridad y salud.
El estudio de seguridad y salud a que se refiere el apartado 1 del
art�culo 4 ser� elaborado por el t�cnico competente designado por el
promotor. Cuando deba existir un coordinador en materia de seguridad y salud
durante la elaboraci�n del proyecto de obra, le corresponder� a �ste
elaborar o hacer que se elabore, bajo su responsabilidad, dicho estudio.
El estudio contendr�, como m�nimo, los siguientes documentos:
Memoria descriptiva de los procedimientos, equipos t�cnicos y medios
auxiliares que hayan de utilizarse o cuya utilizaci�n pueda preverse;
identificaci�n de los riesgos laborales que puedan ser evitados,
indicando a tal efecto las medidas t�cnicas necesarias para ello;
relaci�n de los riesgos laborales que no puedan eliminarse conforme a
lo se�alado anteriormente, especificando las medidas preventivas y
protecciones t�cnicas tendentes a controlar y reducir dichos riesgos y
valorando su eficacia, en especial cuando se propongan medidas
Asimismo, se incluir� la descripci�n de los servicios sanitarios y
comunes de que deber� estar dotado el centro de trabajo de la obra, en
funci�n del n�mero de trabajadores que vayan a utilizarlos.
En la elaboraci�n de la memoria habr�n de tenerse en cuenta las
condiciones del entorno en que se realice la obra, as� como la
tipolog�a y caracter�sticas de los materiales y elementos que hayan de
utilizarse, determinaci�n del proceso constructivo y orden de
ejecuci�n de los trabajos.
Pliego de condiciones particulares en el que se tendr�n en cuenta las
normas legales y reglamentarias aplicables a las especificaciones
t�cnicas propias de la obra de que se trate, as� como las
prescripciones que se habr�n de cumplir en relaci�n con las
caracter�sticas, la utilizaci�n y la conservaci�n de las m�quinas,
�tiles, herramientas, sistemas y equipos preventivos.
Planos en los que se desarrollar�n los gr�ficos y esquemas
necesarios para la mejor definici�n y comprensi�n de las medidas
preventivas definidas en la Memoria, con expresi�n de las
especificaciones t�cnicas necesarias.
Mediciones de todas aquellas unidades o elementos de seguridad y salud
en el trabajo que hayan sido definidos o proyectados.
Presupuesto que cuantifique el conjunto de gastos previstos para la
aplicaci�n y ejecuci�n del estudio de seguridad y salud.
Dicho estudio deber� formar parte del proyecto de ejecuci�n de obra o,
en su caso, del proyecto de obra, ser coherente con el contenido del mismo y
recoger las medidas preventivas adecuadas a los riesgos que conlleve la
realizaci�n de la obra.
El presupuesto para la aplicaci�n y ejecuci�n del estudio de seguridad y
salud deber� cuantificar el conjunto de gastos previstos, tanto por lo que
se refiere a la suma total como a la valoraci�n unitaria de elementos, con
referencia al cuadro de precios sobre el que se calcula. S�lo podr�n
figurar partidas alzadas en los casos de elementos u operaciones de dif�cil
previsi�n.
Las mediciones, calidades y valoraci�n
recogidas en el presupuesto del estudio de seguridad y salud podr�n ser
modificadas o sustituidas por alternativas propuestas por el contratista en
el plan de seguridad y salud a que se refiere el art�culo 7, previa
justificaci�n t�cnica debidamente motivada, siempre que ello no suponga
disminuci�n del importe total ni de los niveles de protecci�n contenidos
en el estudio. A estos efectos, el presupuesto del estudio de seguridad y
salud deber� ir incorporado al presupuesto general de la obra como un
cap�tulo m�s del mismo.
No se incluir�n en el presupuesto del estudio
de seguridad y salud los costes exigidos por la correcta ejecuci�n
profesional de los trabajos, conforme a las normas reglamentarias en vigor y
los criterios t�cnicos generalmente admitidos, emanados de Organismos
El estudio de seguridad y salud a que se refieren los apartados anteriores
deber� tener en cuenta, en su caso, cualquier tipo de actividad que se
lleve a cabo en la obra, debiendo estar localizadas e identificadas las
zonas en las que se presten trabajos incluidos en uno o varios de los
apartados del anexo II, as� como sus correspondientes medidas espec�ficas.
En todo caso, en el estudio de seguridad y salud se contemplar�n tambi�n
las previsiones y las informaciones �tiles para efectuar en su d�a, en las
debidas condiciones de seguridad y salud, los previsibles trabajos
Art�culo 6. Estudio b�sico de seguridad y salud.
El estudio b�sico de seguridad y salud a que se refiere el apartado 2 del
El estudio b�sico deber� precisar las normas de seguridad y salud
aplicables a la obra. A tal efecto, deber� contemplar la identificaci�n de
los riesgos laborales que puedan ser evitados, indicando las medidas
t�cnicas necesarias para ello; relaci�n de los riesgos laborales que no
puedan eliminarse conforme a lo se�alado anteriormente, especificando las
medidas preventivas y protecciones t�cnicas tendentes a controlar y reducir
dichos riesgos y valorando su eficacia, en especial cuando se propongan
medidas alternativas. En su caso, tendr� en cuenta cualquier otro tipo de
actividad que se lleve a cabo en la misma, y contendr� medidas espec�ficas
relativas a los trabajos incluidos en uno o varios de los apartados del
En el estudio b�sico se contemplar�n tambi�n las previsiones y las
informaciones �tiles para efectuar en su d�a, en las debidas condiciones
de seguridad y salud, los previsibles trabajos posteriores.
Art�culo 7. Plan de seguridad y salud en el trabajo.
En aplicaci�n del estudio de seguridad y salud o, en su caso, del estudio
b�sico, cada contratista elaborar� un plan de seguridad y salud en el
trabajo en el que se analicen, estudien, desarrollen y complementen las
previsiones contenidas en el estudio o estudio b�sico, en funci�n de su
propio sistema de ejecuci�n de la obra. En dicho plan se incluir�n, en su
caso, las propuestas de medidas alternativas de prevenci�n que el
contratista proponga con la correspondiente justificaci�n t�cnica, que no
podr�n implicar disminuci�n de los niveles de protecci�n previstos en el
estudio o estudio b�sico.
En el caso de planes de seguridad y salud
elaborados en aplicaci�n del estudio de seguridad y salud las propuestas de
medidas alternativas de prevenci�n incluir�n la valoraci�n econ�mica de
las mismas, que no podr� implicar disminuci�n del importe total, de
acuerdo con el segundo p�rrafo del apartado 4 del art�culo 5.
El plan de seguridad y salud deber� ser aprobado, antes del inicio de la
obra, por el coordinador en materia de seguridad y de salud durante la
En el caso de obras de las Administraciones
p�blicas, el plan, con el correspondiente informe del coordinador en
materia de seguridad y de salud durante la ejecuci�n de la obra, se
elevar� para su aprobaci�n a la Administraci�n p�blica que haya
adjudicado la obra.
Cuando no sea necesaria la designaci�n de
coordinador, las funciones que se le atribuyen en los p�rrafos anteriores
ser�n asumidas por la direcci�n facultativa.
En relaci�n con los puestos de trabajo en la obra, el plan de seguridad y
salud en el trabajo a que se refiere este art�culo constituye el
instrumento b�sico de ordenaci�n de las actividades de identificaci�n y,
en su caso, evaluaci�n de los riesgos y planificaci�n de la actividad
preventiva a las que se refiere el cap�tulo II del Real Decreto por el que
se aprueba el Reglamento de los Servicios de Prevenci�n.
El plan de seguridad y salud podr� ser modificado por el contratista en
funci�n del proceso de ejecuci�n de la obra, de la evoluci�n de los
trabajos y de las posibles incidencias o modificaciones que puedan surgir a
lo largo de la obra, pero siempre con la aprobaci�n expresa en los
t�rminos del apartado 2. Quienes intervengan en la ejecuci�n de la obra,
as� como las personas u �rganos con responsabilidades en materia de
prevenci�n en las empresas intervinientes en la misma y los representantes
de los trabajadores, podr�n presentar, por escrito y de forma razonada, las
sugerencias y alternativas que estimen oportunas. A tal efecto, el plan de
seguridad y salud estar� en la obra a disposici�n permanente de los
Asimismo, el plan de seguridad y salud estar� en la obra a disposici�n
permanente de la direcci�n facultativa.
Art�culo 8. Principios generales aplicables al proyecto de obra.
De conformidad con la Ley de Prevenci�n de Riesgos Laborales, los
principios generales de prevenci�n en materia de seguridad y de salud
previstos en su art�culo 15 deber�n ser tomados en consideraci�n por el
proyectista en las fases de concepci�n, estudio y elaboraci�n del proyecto
de obra y en particular:
Al tomar las decisiones constructivas, t�cnicas y de organizaci�n
con el fin de planificar los distintos trabajos o fases de trabajo que
se desarrollar�n simult�nea o sucesivamente.
Al estimar la duraci�n requerida para la ejecuci�n de estos
distintos trabajos o fases del trabajo.
Asimismo, se tendr�n en cuenta, cada vez que sea necesario, cualquier
estudio de seguridad y salud o estudio b�sico, as� como las previsiones e
informaciones �tiles a que se refieren el apartado 6 del art�culo 5 y el
apartado 3 del art�culo 6, durante las fases de concepci�n, estudio y
elaboraci�n del proyecto de obra.
El coordinador en materia de seguridad y de salud durante la elaboraci�n
del proyecto de obra coordinar� la aplicaci�n de lo dispuesto en los
apartados anteriores.
Art�culo 9. Obligaciones del coordinador en materia de seguridad y de
El coordinador en materia de seguridad y salud
durante la ejecuci�n de la obra deber� desarrollar las siguientes funciones:
Coordinar la aplicaci�n de los principios generales de prevenci�n y de
Al tomar las decisiones t�cnicas y de organizaci�n con el fin de
planificar los distintos trabajos o fases de trabajo que vayan a
desarrollarse simult�nea o sucesivamente.
distintos trabajos o fases de trabajo.
Coordinar las actividades de la obra para garantizar que los contratistas
y, en su caso, los subcontratistas y los trabajadores aut�nomos apliquen de
manera coherente y responsable los principios de la acci�n preventiva que
se recogen en el art�culo 15 de la Ley de Prevenci�n de Riesgos Laborales
durante la ejecuci�n de la obra y, en particular, en las tareas o
actividades a que se refiere el art�culo 10 de este Real Decreto.
Aprobar el plan de seguridad y salud elaborado por el contratista y, en su
caso, las modificaciones introducidas en el mismo. Conforme a lo dispuesto
en el �ltimo p�rrafo del apartado 2 del art�culo 7, la direcci�n
facultativa asumir� esta funci�n cuando no fuera necesaria la designaci�n
de coordinador.
Organizar la coordinaci�n de actividades empresariales prevista en el
art�culo 24 de la Ley de Prevenci�n de Riesgos Laborales.
Coordinar las acciones y funciones de control de la aplicaci�n correcta
de los m�todos de trabajo.
Adoptar las medidas necesarias para que s�lo las personas autorizadas
puedan acceder a la obra. La direcci�n facultativa asumir� esta funci�n
cuando no fuera necesaria la designaci�n de coordinador.
Art�culo 10. Principios generales aplicables durante la ejecuci�n de la
De conformidad con la Ley de Prevenci�n de
Riesgos Laborales, los principios de la acci�n preventiva que se recogen en su
art�culo 15 se aplicar�n durante la ejecuci�n de la obra y, en particular, en
las siguientes tareas o actividades:
El mantenimiento de la obra en buen estado de orden y limpieza.
La elecci�n del emplazamiento de los puestos y �reas de trabajo,
teniendo en cuenta sus condiciones de acceso, y la determinaci�n de las
v�as o zonas de desplazamiento o circulaci�n.
La manipulaci�n de los distintos materiales y la utilizaci�n de los
El mantenimiento, el control previo a la puesta en servicio y el control
peri�dico de las instalaciones y dispositivos necesarios para la ejecuci�n
de la obra, con objeto de corregir los defectos que pudieran afectar a la
seguridad y salud de los trabajadores.
La delimitaci�n y el acondicionamiento de las zonas de almacenamiento y
dep�sito de los distintos materiales, en particular si se trata de materias
o sustancias peligrosas.
La recogida de los materiales peligrosos utilizados.
El almacenamiento y la eliminaci�n o evacuaci�n de residuos y escombros.
La adaptaci�n, en funci�n de la evoluci�n de la obra, del per�odo de
tiempo efectivo que habr� de dedicarse a los distintos trabajos o fases de
La cooperaci�n entre los contratistas, subcontratistas y trabajadores
aut�nomos.
Las interacciones e incompatibilidades con cualquier otro tipo de trabajo
o actividad que se realice en la obra o cerca del lugar de la obra.
Art�culo 11. Obligaciones de los contratistas y subcontratistas.
Los contratistas y subcontratistas estar�n obligados a:
Aplicar los principios de la acci�n preventiva que se recogen en el
art�culo 15 de la Ley de Prevenci�n de Riesgos Laborales, en
particular al desarrollar las tareas o actividades indicadas en el
art�culo 10 del presente Real Decreto.
Cumplir y hacer cumplir a su personal lo establecido en el plan de
seguridad y salud al que se refiere el art�culo 7.
Cumplir la normativa en materia de prevenci�n de riesgos laborales,
teniendo en cuenta, en su caso, las obligaciones sobre coordinaci�n de
actividades empresariales previstas en el art�culo 24 de la Ley de
Prevenci�n de Riesgos Laborales, as� como cumplir las disposiciones
m�nimas establecidas en el anexo IV del presente Real Decreto, durante
la ejecuci�n de la obra.
Informar y proporcionar las instrucciones adecuadas a los trabajadores
aut�nomos sobre todas las medidas que hayan de adoptarse en lo que se
refiere a su seguridad y salud en la obra.
Atender las indicaciones y cumplir las instrucciones del coordinador
en materia de seguridad y de salud durante la ejecuci�n de la obra o,
en su caso, de la direcci�n facultativa.
Los contratistas y los subcontratistas ser�n responsables de la
ejecuci�n correcta de las medidas preventivas fijadas en el plan de
seguridad y salud en lo relativo a las obligaciones que les correspondan a
ellos directamente o, en su caso, a los trabajadores aut�nomos por ellos
Adem�s, los contratistas y los subcontratistas
responder�n solidariamente de las consecuencias que se deriven del
incumplimiento de las medidas previstas en el plan, en los t�rminos del
apartado 2 del art�culo 42 de la Ley de Prevenci�n de Riesgos Laborales.
Las responsabilidades de los coordinadores, de la direcci�n facultativa y
del promotor no eximir�n de sus responsabilidades a los contratistas y a
los subcontratistas.
Art�culo 12. Obligaciones de los trabajadores aut�nomos.
Los trabajadores aut�nomos estar�n obligados a:
Cumplir las disposiciones m�nimas de seguridad y salud establecidas
en el anexo IV del presente Real Decreto, durante la ejecuci�n de la
Cumplir las obligaciones en materia de prevenci�n de riesgos que
establece para los trabajadores el art�culo 29, apartados 1 y 2, de la
Ley de Prevenci�n de Riesgos Laborales.
Ajustar su actuaci�n en la obra conforme a los deberes de
coordinaci�n de actividades empresariales establecidos en el art�culo
24 de la Ley de Prevenci�n de Riesgos Laborales, participando en
particular en cualquier medida de actuaci�n coordinada que se hubiera
Utilizar equipos de trabajo que se ajusten a lo dispuesto en el Real
Decreto 1215/1997, de 18 de julio, por el que se establecen las
disposiciones m�nimas de seguridad y salud para la utilizaci�n por los
trabajadores de los equipos de trabajo.
Elegir y utilizar equipos de protecci�n individual en los t�rminos
previstos en el Real Decreto 773/1997, de 30 de
mayo, sobre disposiciones m�nimas de seguridad y salud relativas a la
utilizaci�n por los trabajadores de equipos de protecci�n individual.
Los trabajadores aut�nomos deber�n cumplir lo establecido en el Plan de
Art�culo 13. Libro de incidencias.
En cada centro de trabajo existir� con fines de control y seguimiento del
plan de seguridad y salud un libro de incidencias que constar� de hojas por
duplicado, habilitado al efecto.
El libro de incidencias ser� facilitado por:
El Colegio profesional al que pertenezca el t�cnico que haya aprobado
el plan de seguridad y salud.
La Oficina de Supervisi�n de Proyectos u �rgano equivalente cuando
se trate de obras de las Administraciones p�blicas.
El libro de incidencias, que deber� mantenerse siempre en la obra,
estar� en poder del coordinador en materia de seguridad y salud durante la
ejecuci�n de la obra o, cuando no fuera necesaria la designaci�n de
coordinador, en poder de la direcci�n facultativa. A dicho libro tendr�n
acceso la direcci�n facultativa de la obra, los contratistas y
subcontratistas y los trabajadores aut�nomos, as� como las personas u
�rganos con responsabilidades en materia de prevenci�n en las empresas
intervinientes en la obra, los representantes de los trabajadores y los
t�cnicos de los �rganos especializados en materia de seguridad y salud en
el trabajo de las Administraciones p�blicas competentes, quienes podr�n
hacer anotaciones en el mismo, relacionadas con los fines que al libro se le
reconocen en el apartado 1.
Efectuada una anotaci�n en el libro de incidencias, el coordinador en
materia de seguridad y salud durante la ejecuci�n de la obra o, cuando no
sea necesaria la designaci�n de coordinador, la direcci�n facultativa,
estar�n obligados a remitir, en el plazo de veinticuatro horas, una copia a
la Inspecci�n de Trabajo y Seguridad Social de la provincia en que se
realiza la obra. Igualmente deber�n notificar las anotaciones en el libro
al contratista afectado y a los representantes de los trabajadores de �ste.
Art�culo 14. Paralizaci�n de los trabajos.
Sin perjuicio de lo previsto en los apartados 2 y 3 del art�culo 21 y en
el art�culo 44 de la Ley de Prevenci�n de Riesgos Laborales, cuando el
coordinador en materia de seguridad y salud durante la ejecuci�n de la obra
o cualquier otra persona integrada en la direcci�n facultativa observase
incumplimiento de las medidas de seguridad y salud, advertir� al
contratista de ello, dejando constancia de tal incumplimiento en el libro de
incidencias, cuando �ste exista de acuerdo con lo dispuesto en el apartado
1 del art�culo 13, y quedando facultado para, en circunstancias de riesgo
grave e inminente para la seguridad y la salud de los trabajadores, disponer
la paralizaci�n de los tajos o, en su caso, de la totalidad de la obra.
En el supuesto previsto en el apartado anterior, la persona que hubiera
ordenado la paralizaci�n deber� dar cuenta a los efectos oportunos a la
Inspecci�n de Trabajo y Seguridad Social correspondiente, a los
contratistas y, en su caso, a los subcontratistas afectados por la
paralizaci�n, as� como a los representantes de los trabajadores de �stos.
Asimismo, lo dispuesto en este art�culo se entiende sin perjuicio de la
normativa sobre contratos de las Administraciones P�blicas relativa al
cumplimiento de plazos y suspensi�n de obras.
Art�culo 15. Informaci�n a los trabajadores.
De conformidad con el art�culo 18 de la Ley de Prevenci�n de Riesgos
Laborales, los contratistas y subcontratistas deber�n garantizar que los
trabajadores reciban una informaci�n adecuada de todas las medidas que
hayan de adoptarse en lo que se refiere a su seguridad y su salud en la
La informaci�n deber� ser comprensible para los trabajadores afectados.
Art�culo 16. Consulta y participaci�n de los trabajadores.
La consulta y participaci�n de los trabajadores o sus representantes se
realizar�n, de conformidad con lo dispuesto en el apartado 2 del art�culo
18 de la Ley de Prevenci�n de Riesgos Laborales, sobre las cuestiones a las
que se refiere el presente Real Decreto.
Cuando sea necesario, teniendo en cuenta el nivel de riesgo y la
importancia de la obra, la consulta y participaci�n de los trabajadores o
sus representantes en las empresas que ejerzan sus actividades en el lugar
de trabajo deber� desarrollarse con la adecuada coordinaci�n de
conformidad con el apartado 3 del art�culo 39 de la Ley de Prevenci�n de
Una copia del plan de seguridad y salud y de sus posibles modificaciones,
en los t�rminos previstos en el apartado 4 del art�culo 7, a efectos de su
conocimiento y seguimiento, ser� facilitada por el contratista a los
representantes de los trabajadores en el centro de trabajo.
Art�culo 17. Visado de proyectos.
La inclusi�n en el proyecto de ejecuci�n de obra del estudio de
seguridad y salud o, en su caso, del estudio b�sico ser� requisito
necesario para el visado de aqu�l por el Colegio profesional
correspondiente, expedici�n de la licencia municipal y dem�s
autorizaciones y tr�mites por parte de las distintas Administraciones
p�blicas.
En la tramitaci�n para la aprobaci�n de los proyectos de obras de las
Administraciones p�blicas se har� declaraci�n expresa por la Oficina de
Supervisi�n de Proyectos u �rgano equivalente sobre la inclusi�n del
correspondiente estudio de seguridad y salud o, en su caso, del estudio
b�sico.
Art�culo 18. Aviso previo.
Decreto, el promotor deber� efectuar un aviso a la autoridad laboral
competente antes del comienzo de los trabajos.
El aviso previo se redactar� con arreglo a lo dispuesto en el anexo III
del presente Real Decreto y deber� exponerse en la obra de forma visible,
actualiz�ndose si fuera necesario.
Art�culo 19. Informaci�n a la Autoridad Laboral.
La comunicaci�n de apertura del centro de trabajo a la autoridad laboral competente deber� incluir el plan de seguridad y salud al que se refiere el art�culo 7 del presente Real Decreto.
El plan de seguridad y salud estar� a disposici�n permanente de la Inspecci�n de Trabajo y Seguridad Social y de los t�cnicos de los �rganos especializados en materia de seguridad y salud en las Administraciones p�blicas competentes.
Disposici�n adicional única. Presencia de recursos preventivos en obras de construcci�n.
Añadida por Real Decreto 604/2006, de 19 de mayo La presencia en el centro de trabajo de los recursos preventivos de cada contratista prevista en la disposici�n adicional decimocuarta de la Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de Prevenci�n de Riesgos Laborales se aplicar� a las obras de construcci�n reguladas en este real decreto, con las siguientes especialidades:
El plan de seguridad y salud determinar� la forma de llevar a cabo la presencia de los recursos preventivos.
Cuando, como resultado de la vigilancia, se observe un deficiente cumplimiento de las actividades preventivas, las personas a las que se asigne la presencia deber�n dar las instrucciones necesarias para el correcto e inmediato cumplimiento de las actividades preventivas y poner tales circunstancias en conocimiento del empresario para que �ste adopte las medidas necesarias para corregir las deficiencias observadas, si �stas no hubieran sido a�n subsanadas.
Cuando, como resultado de la vigilancia, se observe ausencia, insuficiencia o falta de adecuaci�n de las medidas preventivas, las personas a las que se asigne esta funci�n deber�n poner tales circunstancias en conocimiento del empresario, que proceder� de manera inmediata a la adopci�n de las medidas necesarias para corregir las deficiencias y a la modificaci�n del plan de seguridad y salud en los t�rminos previstos en el art�culo 7.4 de este real decreto.
Disposici�n transitoria �nica. R�gimen
aplicable a las obras con proyecto visado.
Las obras de construcci�n cuyo proyecto hubiera
sido visado por el Colegio profesional correspondiente o aprobado por las
Administraciones P�blicas antes de la entrada en vigor del presente Real
Decreto seguir�n rigi�ndose por lo dispuesto en el Real Decreto 555/1986, de
21 de febrero, por el que se implanta la obligatoriedad de la inclusi�n de un
estudio de seguridad e higiene en el trabajo en los proyectos de edificaci�n y
obras p�blicas. No obstante, desde la fecha de entrada en vigor del presente
Real Decreto en la fase de ejecuci�n de tales obras ser� de aplicaci�n lo
establecido en los art�culos 10, 11 y 12 y en el anexo IV de este Real Decreto.
Disposici�n derogatoria �nica. Derogaci�n
Quedan derogadas cuantas disposiciones de igual
o inferior rango se opongan a lo dispuesto en el presente Real Decreto y,
expresamente, el Real Decreto 555/1986, de 21 de febrero, por el que se implanta
la obligatoriedad de la inclusi�n de un estudio de seguridad e higiene en el
trabajo en los proyectos de edificaci�n y obras p�blicas, modificado por el
Real Decreto 84/1990, de 19 de enero.
Disposici�n final primera. Gu�a t�cnica.
El Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en
el Trabajo, de acuerdo con lo dispuesto en el apartado 3 del art�culo 5 del
Real Decreto 39/1997, de 17 de enero, por el que se aprueba el Reglamento de los
Servicios de Prevenci�n, elaborar� y mantendr� actualizada una Gu�a
t�cnica, de car�cter no vinculante, para la evaluaci�n y prevenci�n de los
riesgos relativos a las obras de construcci�n.
Disposici�n final segunda. Facultad de desarrollo.
Se autoriza al Ministro de Trabajo y Asuntos
Sociales, previo informe favorable de los de Fomento, de Medio Ambiente y de
Industria y Energ�a, y previo informe de la Comisi�n Nacional de Seguridad y
Salud en el Trabajo, a dictar cuantas disposiciones sean necesarias para la
aplicaci�n y desarrollo de este Real Decreto, as� como para las adaptaciones
de car�cter estrictamente t�cnico de sus anexos en funci�n del progreso
t�cnico y de la evoluci�n de normativas o especificaciones internacionales o
de los conocimientos en materia de obras de construcci�n.
Disposici�n final tercera. Entrada en vigor.
El presente Real Decreto entrar� en vigor a los
dos meses de su publicaci�n en el "Bolet�n Oficial del Estado".
Dado en Madrid a 24 de Octubre de 1997
El Vicepresidente Primero del
Gobierno y Ministro de la Presidencia,
FRANCISCO �LVAREZ-CASCOS FERN�NDEZ
Relaci�n no exhaustiva de las obras de construcci�n o de ingenier�a civil
Excavaci�n
Conservaci�n - Trabajos de pintura y de limpieza
Relaci�n no exhaustiva de los trabajos que implican riesgos especiales para la
seguridad y la salud de los trabajadores
Trabajos con riesgos especialmente graves de sepultamiento, hundimiento o
ca�da de altura, por las particulares caracter�sticas de la actividad
desarrollada, los procedimientos aplicados, o el entorno del puesto de
Trabajos en los que la exposici�n a agentes qu�micos o biol�gicos
suponga un riesgo de especial gravedad, o para los que la vigilancia
espec�fica de la salud de los trabajadores sea legalmente exigible.
Trabajos con exposici�n a radiaciones ionizantes para los que la
normativa espec�fica obliga a la delimitaci�n de zonas controladas o
vigiladas.
Trabajos en la proximidad de l�neas el�ctricas de alta tensi�n.
Trabajos que expongan a riesgo de ahogamiento por inmersi�n.
Obras de excavaci�n de t�neles, pozos y otros trabajos que supongan
movimientos de tierra subterr�neos.
Trabajos realizados en inmersi�n con equipo subacu�tico.
Trabajos realizados en cajones de aire comprimido.
Trabajos que impliquen el uso de explosivos.
Trabajos que requieran montar o desmontar elementos prefabricados pesados.
Contenido del aviso previo
Direcci�n exacta de la obra:
Promotor [(nombre(s) y direcci�n(es)]:
Proyectista, [(nombre(s) y direcci�n(es)]:
Coordinador(es) en materia de seguridad y salud durante la elaboraci�n
del proyecto de la obra [(nombre(s) y direcci�n(es)]:
Coordinador(es) en materia de seguridad y de salud durante la
ejecuci�n de la obra [(nombre(s) y direcci�n(es)]:
Fecha prevista para el comienzo de la obra: Duraci�n prevista de los trabajos en la obra: N�mero m�ximo estimado de trabajadores en la obra:
N�mero previsto de contratistas, subcontratistas y trabajadores
aut�nomos en la obra:
Datos de identificaci�n de contratistas, subcontratistas y trabajadores
aut�nomos, ya seleccionados: ANEXO IV.
Disposiciones m�nimas de seguridad y de salud que deber�n aplicarse en las
Parte A: Disposiciones m�nimas generales relativas a los lugares de trabajo
Observaci�n preliminar: Las obligaciones previstas en la presente parte del
anexo se aplicar�n siempre que lo exijan las caracter�sticas de la obra o de
la actividad, las circunstancias o cualquier riesgo.
�mbito de
aplicaci�n de la parte A :
La presente parte del anexo ser�
de aplicaci�n a la totalidad de la obra, incluidos los puestos de trabajo
en las obras en el interior y en el exterior de los locales.
Estabilidad y solidez:
Deber� procurarse, de modo
apropiado y seguro, la estabilidad de los materiales y equipos y, en
general, de cualquier elemento que en cualquier desplazamiento pudiera
afectar a la seguridad y la salud de los trabajadores.
El acceso a cualquier
superficie que conste de materiales que no ofrezcan una resistencia
suficiente s�lo se autorizar� en caso de que se proporcionen equipos o
medios apropiados para que el trabajo se realice de manera segura.
3. Instalaciones de
suministro y reparto de energ�a:
La instalaci�n el�ctrica de
los lugares de trabajo en las obras deber� ajustarse a lo dispuesto en
su normativa espec�fica.
En todo caso, y a salvo de
disposiciones espec�ficas de la normativa citada, dicha instalaci�n
deber� satisfacer las condiciones que se se�alan en los siguientes
puntos de este apartado.
Las instalaciones deber�n
proyectarse, realizarse y utilizarse de manera que no entra�en peligro
de incendio ni de explosi�n y de modo que las personas est�n
debidamente protegidas contra los riesgos de electrocuci�n por contacto
directo o indirecto.
El proyecto, la realizaci�n
y la elecci�n del material y de los dispositivos de protecci�n
deber�n tener en cuenta el tipo y la potencia de la energ�a
suministrada, las condiciones de los factores externos y la competencia
de las personas que tengan acceso a partes de la instalaci�n.
V�as y salidas de
Las v�as y salidas de
emergencia deber�n permanecer expeditas y desembocar lo m�s
directamente posible en una zona de seguridad.
En caso de peligro, todos los
lugares de trabajo deber�n poder evacuarse r�pidamente y en
condiciones de m�xima seguridad para los trabajadores.
El n�mero, la distribuci�n
y las dimensiones de las v�as y salidas de emergencia depender�n del
uso, de los equipos y de las dimensiones de la obra y de los locales,
as� como del n�mero m�ximo de personas que puedan estar presentes en
Las v�as y salidas
espec�ficas de emergencia deber�n se�alizarse conforme al Real
Decreto 485/1997, de 14 de abril, sobre disposiciones m�nimas en
materia de se�alizaci�n de seguridad y salud en el trabajo. Dicha
se�alizaci�n deber� fijarse en los lugares adecuados y tener la
resistencia suficiente.
emergencia, as� como las v�as de circulaci�n y las puertas que den
acceso a ellas, no deber�n estar obstruidas por ning�n objeto, de modo
que puedan utilizarse sin trabas en cualquier momento.
En caso de aver�a del
sistema de alumbrado, las v�as y salidas de emergencia que requieran
iluminaci�n deber�n estar equipadas con iluminaci�n de seguridad de
suficiente intensidad.
Detecci�n y lucha contra
incendios:
Seg�n las caracter�sticas
de la obra y seg�n las dimensiones y el uso de los locales, los equipos
presentes, las caracter�sticas f�sicas y qu�micas de las sustancias o
materiales que se hallen presentes as� como el n�mero m�ximo de
personas que puedan hallarse en ellos, se deber� prever un n�mero
suficiente de dispositivos apropiados de lucha contra incendios y, si
fuere necesario, de detectores de incendios y de sistemas de alarma.
Dichos dispositivos de lucha
contra incendios y sistemas de alarma deber�n verificarse y mantenerse
con regularidad. Deber�n realizarse, a intervalos regulares, pruebas y
ejercicios adecuados.
Los dispositivos no
autom�ticos de lucha contra incendios deber�n ser de f�cil acceso y
manipulaci�n.
Deber�n estar se�alizados conforme al Real
Decreto sobre se�alizaci�n de seguridad y salud en el trabajo.
Dicha se�alizaci�n deber� fijarse en los lugares adecuados y tener la
Ventilaci�n:
Teniendo en cuenta los
m�todos de trabajo y las cargas f�sicas impuestas a los trabajadores,
�stos deber�n disponer de aire limpio en cantidad suficiente.
En caso de que se utilice una
instalaci�n de ventilaci�n, deber� mantenerse en buen estado de
funcionamiento y los trabajadores no deber�n estar expuestos a
corrientes de aire que perjudiquen su salud. Siempre que sea necesario
para la salud de los trabajadores, deber� haber un sistema de control
que indique cualquier aver�a.
Exposici�n a riesgos
Los trabajadores no deber�n
estar expuestos a niveles sonoros nocivos ni a factores externos nocivos
(por ejemplo, gases, vapores, polvo).
En caso de que algunos
trabajadores deban penetrar en una zona cuya atm�sfera pudiera contener
sustancias t�xicas o nocivas, o no tener ox�geno en cantidad
suficiente o ser inflamable, la atm�sfera confinada deber� ser
controlada y se deber�n adoptar medidas adecuadas para prevenir
cualquier peligro.
En ning�n caso podr�
exponerse a un trabajador a una atm�sfera confinada de alto riesgo.
Deber�, al menos, quedar bajo vigilancia permanente desde el exterior y
deber�n tomarse todas las debidas precauciones para que se le pueda
prestar auxilio eficaz e inmediato.
La temperatura debe ser la
adecuada para el organismo humano durante el tiempo de trabajo, cuando las
circunstancias lo permitan, teniendo en cuenta los m�todos de trabajo que
se apliquen y las cargas f�sicas impuestas a los trabajadores.
Iluminaci�n:
Los lugares de trabajo, los
locales y las v�as de circulaci�n en la obra deber�n disponer, en la
medida de lo posible, de suficiente luz natural y tener una iluminaci�n
artificial adecuada y suficiente durante la noche y cuando no sea
suficiente la luz natural. En su caso, se utilizar�n puntos de
iluminaci�n port�tiles con protecci�n antichoques. El color utilizado
para la iluminaci�n artificial no podr� alterar o influir en la
percepci�n de las se�ales o paneles de se�alizaci�n.
Las instalaciones de
iluminaci�n de los locales, de los puestos de trabajo y de las v�as de
circulaci�n deber�n estar colocadas de tal manera que el tipo de
iluminaci�n previsto no suponga riesgo de accidente para los
Los locales, los lugares de
trabajo y las v�as de circulaci�n en los que los trabajadores est�n
particularmente expuestos a riesgos en caso de aver�a de la
iluminaci�n artificial deber�n poseer una iluminaci�n de seguridad de
intensidad suficiente.
Puertas y portones:
deber�n ir provistas de un sistema de seguridad que les impida salirse
de los ra�les y caerse.
Las puertas y portones que se
abran hacia arriba deber�n ir provistos de un sistema de seguridad que
les impida volver a bajarse.
Las puertas y portones
situados en el recorrido de las v�as de emergencia deber�n estar
se�alizados de manera adecuada.
inmediatas de los portones destinados sobre todo a la circulaci�n de
veh�culos deber�n existir puertas para la circulaci�n de los
peatones, salvo en caso de que el paso sea seguro para �stos. Dichas
puertas deber�n estar se�alizadas de manera claramente visible y
permanecer expeditas en todo momento.
mec�nicos deber�n funcionar sin riesgo de accidente para los
trabajadores. Deber�n poseer dispositivos de parada de emergencia
f�cilmente identificables y de f�cil acceso y tambi�n deber�n poder
abrirse manualmente excepto si en caso de producirse una aver�a en el
sistema de energ�a se abren autom�ticamente.
V�as de circulaci�n y
zonas peligrosas:
Las v�as de circulaci�n,
incluidas las escaleras, las escalas fijas y los muelles y rampas de
carga deber�n estar calculados, situados, acondicionados y preparados
para su uso de manera que se puedan utilizar f�cilmente, con toda
seguridad y conforme al uso al que se les haya destinado y de forma que
los trabajadores empleados en las proximidades de estas v�as de
circulaci�n no corran riesgo alguno.
Las dimensiones de las v�as
destinadas a la circulaci�n de personas o de mercanc�as, incluidas
aquellas en las que se realicen operaciones de carga y descarga, se
calcular�n de acuerdo con el n�mero de personas que puedan utilizarlas
y con el tipo de actividad.
Cuando se utilicen medios de
transporte en las v�as de circulaci�n, se deber� prever una distancia
de seguridad suficiente o medios de protecci�n adecuados para las
dem�s personas que puedan estar presentes en el recinto.
Se se�alizar�n claramente
las v�as y se proceder� regularmente a su control y mantenimiento.
Las v�as de circulaci�n
destinadas a los veh�culos deber�n estar situadas a una distancia
suficiente de las puertas, portones, pasos de peatones, corredores y
Si en la obra hubiera zonas
de acceso limitado, dichas zonas deber�n estar equipadas con
dispositivos que eviten que los trabajadores no autorizados puedan
penetrar en ellas. Se deber�n tomar todas las medidas adecuadas para
proteger a los trabajadores que est�n autorizados a penetrar en las
zonas de peligro. Estas zonas deber�n estar se�alizadas de modo
claramente visible.
Muelles y rampas de carga:
Los muelles y rampas de carga
deber�n ser adecuados a las dimensiones de las cargas transportadas.
Los muelles de carga deber�n
tener al menos una salida y las rampas de carga deber�n ofrecer la
seguridad de que los trabajadores no puedan caerse.
Las dimensiones del puesto de
trabajo deber�n calcularse de tal manera que los trabajadores dispongan de
la suficiente libertad de movimientos para sus actividades, teniendo en
cuenta la presencia de todo el equipo y material necesario.
Ser� responsabilidad del
empresario garantizar que los primeros auxilios puedan prestarse en todo
momento por personal con la suficiente formaci�n para ello. Asimismo,
deber�n adoptarse medidas para garantizar la evacuaci�n, a fin de
recibir cuidados m�dicos, de los trabajadores accidentados o afectados
por una indisposici�n repentina.
Cuando el tama�o de la obra
o el tipo de actividad lo requieran, deber� contarse con uno o varios
locales para primeros auxilios.
Los locales para primeros
auxilios deber�n estar dotados de las instalaciones y el material de
primeros auxilios indispensables y tener f�cil acceso para las
camillas. Deber�n estar se�alizados conforme al Real Decreto sobre
se�alizaci�n de seguridad y salud en el trabajo.
En todos los lugares en los
que las condiciones de trabajo lo requieran se deber� disponer tambi�n
de material de primeros auxilios, debidamente se�alizado y de f�cil
Una se�alizaci�n claramente
visible deber� indicar la direcci�n y el n�mero de tel�fono del
servicio local de urgencia.
Servicios higi�nicos:
Cuando los trabajadores
tengan que llevar ropa especial de trabajo deber�n tener a su
disposici�n vestuarios adecuados.
Los vestuarios deber�n ser
de f�cil acceso, tener las dimensiones suficientes y disponer de
asientos e instalaciones que permitan a cada trabajador poner a secar,
si fuera necesario, su ropa de trabajo.
Cuando las circunstancias lo
exijan (por ejemplo sustancias peligrosas, humedad, suciedad), la ropa
de trabajo deber� poder guardarse separada de la ropa de calle y de los
efectos personales.
Cuando los vestuarios no sean
necesarios, en el sentido del p�rrafo primero de este apartado, cada
trabajador deber� poder disponer de un espacio para colocar su ropa y
sus objetos personales bajo llave.
Cuando el tipo de actividad o
la salubridad lo requieran, se deber�n poner a disposici�n de los
trabajadores duchas apropiadas y en n�mero suficiente.
Las duchas deber�n tener
dimensiones suficientes para permitir que cualquier trabajador se asee
sin obst�culos y en adecuadas condiciones de higiene. Las duchas
deber�n disponer de agua corriente, caliente y fr�a.
Cuando, con arreglo al
p�rrafo primero de este apartado, no sean necesarias duchas, deber�
haber lavabos suficientes y apropiados con agua corriente, caliente si
fuere necesario, cerca de los puestos de trabajo y de los vestuarios.
Si las duchas o los lavabos y
los vestuarios estuvieren separados, la comunicaci�n entre unos y otros
deber� ser f�cil.
Los trabajadores deber�n
disponer en las proximidades de sus puestos de trabajo, de los locales
de descanso, de los vestuarios y de las duchas o lavabos, de locales
especiales equipados con un n�mero suficiente de retretes y de lavabos.
Los vestuarios, duchas,
lavabos y retretes estar�n separados para hombres y mujeres, o deber�
preverse una utilizaci�n por separado de los mismos.
Locales de descanso o de
Cuando lo exijan la seguridad
o la salud de los trabajadores, en particular debido al tipo de
actividad o el n�mero de trabajadores, y por motivos de alejamiento de
la obra, los trabajadores deber�n poder disponer de locales de descanso
y, en su caso, de locales de alojamiento de f�cil acceso.
Los locales de descanso o de
alojamiento deber�n tener unas dimensiones suficientes y estar
amueblados con un n�mero de mesas y de asientos con respaldo acorde con
el n�mero de trabajadores.
Cuando no existan este tipo
de locales se deber� poner a disposici�n del personal otro tipo de
instalaciones para que puedan ser utilizadas durante la interrupci�n
Cuando existan locales de
alojamiento fijos, deber�n disponer de servicios higi�nicos en n�mero
suficiente, as� como de una sala para comer y otra de esparcimiento.
Dichos locales deber�n estar
equipados de camas, armarios, mesas y sillas con respaldo acordes al
n�mero de trabajadores, y se deber� tener en cuenta, en su caso, para
su asignaci�n, la presencia de trabajadores de ambos sexos.
En los locales de descanso o
de alojamiento deber�n tomarse medidas adecuadas de protecci�n para
los no fumadores contra las molestias debidas al humo del tabaco.
Mujeres embarazadas y
madres lactantes:
Las mujeres embarazadas y las
madres lactantes deber�n tener la posibilidad de descansar tumbadas en
Trabajadores minusv�lidos:
Los lugares de trabajo deber�n
estar acondicionados teniendo en cuenta, en su caso, a los trabajadores
minusv�lidos.
Esta disposici�n se aplicar�,
en particular, a las puertas, v�as de circulaci�n, escaleras, duchas,
lavabos, retretes y lugares de trabajo utilizados u ocupados directamente
por trabajadores minusv�lidos.
Disposiciones varias:
Los accesos y el per�metro
de la obra deber�n se�alizarse y destacarse de manera que sean
claramente visibles e identificables.
En la obra, los trabajadores
deber�n disponer de agua potable y, en su caso, de otra bebida
apropiada no alcoh�lica en cantidad suficiente, tanto en los locales
que ocupen como cerca de los puestos de trabajo.
disponer de instalaciones para poder comer y, en su caso, para preparar
sus comidas en condiciones de seguridad y salud.
Parte B: Disposiciones m�nimas espec�ficas relativas a los puestos de
trabajo en las obras en el interior de los locales.
Estabilidad y solidez.
Los locales deber�n poseer la
estructura y la estabilidad apropiadas a su tipo de utilizaci�n.
Puertas de emergencia.
Las puertas de emergencia
deber�n abrirse hacia el exterior y no deber�n estar cerradas, de tal
forma que cualquier persona que necesite utilizarlas en caso de
emergencia pueda abrirlas f�cil e inmediatamente.
Estar�n prohibidas como
puertas de emergencia las puertas correderas y las puertas giratorias.
Ventilaci�n.
En caso de que se utilicen
instalaciones de aire acondicionado o de ventilaci�n mec�nica, �stas
deber�n funcionar de tal manera que los trabajadores no est�n
expuestos a corrientes de aire molestas.
Deber� eliminarse con
rapidez todo dep�sito de cualquier tipo de suciedad que pudiera
entra�ar un riesgo inmediato para la salud de los trabajadores por
contaminaci�n del aire que respiran.
La temperatura de los locales
de descanso, de los locales para el personal de guardia, de los
servicios higi�nicos, de los comedores y de los locales de primeros
auxilios deber� corresponder al uso espec�fico de dichos locales.
Las ventanas, los vanos de
iluminaci�n cenitales y los tabiques acristalados deber�n permitir
evitar una insolaci�n excesiva, teniendo en cuenta el tipo de trabajo y
uso del local.
Suelos, paredes y techos de
los locales.
Los suelos de los locales
deber�n estar libres de protuberancias, agujeros o planos inclinados
peligrosos, y ser fijos, estables y no resbaladizos.
Las superficies de los
suelos, las paredes y los techos de los locales se deber�n poder
limpiar y enlucir para lograr condiciones de higiene adecuadas.
Los tabiques transparentes o
transl�cidos y, en especial, los tabiques acristalados situados en los
locales o en las proximidades de los puestos de trabajo y v�as de
circulaci�n, deber�n estar claramente se�alizados y fabricados con
materiales seguros o bien estar separados de dichos puestos y v�as,
para evitar que los trabajadores puedan golpearse con los mismos o
lesionarse en caso de rotura de dichos tabiques.
Ventanas y vanos de
iluminaci�n cenital.
Las ventanas, vanos de
iluminaci�n cenital y dispositivos de ventilaci�n deber�n poder
abrirse, cerrarse, ajustarse y fijarse por los trabajadores de manera
segura. Cuando est�n abiertos, no deber�n quedar en posiciones que
constituyan un peligro para los trabajadores.
Las ventanas y vanos de
iluminaci�n cenital deber�n proyectarse integrando los sistemas de
limpieza o deber�n llevar dispositivos que permitan limpiarlos sin
riesgo para los trabajadores que efect�en este trabajo ni para los
dem�s trabajadores que se hallen presentes.
Puertas y portones.
La posici�n, el n�mero, los
materiales de fabricaci�n y las dimensiones de las puertas y portones
se determinar�n seg�n el car�cter y el uso de los locales.
Las puertas transparentes
deber�n tener una se�alizaci�n a la altura de la vista.
Las puertas y los portones
que se cierren solos deber�n ser transparentes o tener paneles
Las superficies transparentes
o transl�cidas de las puertas o portones que no sean de materiales
seguros deber�n protegerse contra la rotura cuando �sta pueda suponer
un peligro para los trabajadores.
V�as de circulaci�n.
Para garantizar la protecci�n de
los trabajadores, el trazado de las v�as de circulaci�n deber� estar
claramente marcado en la medida en que lo exijan la utilizaci�n y las
instalaciones de los locales.
Escaleras mec�nicas y
cintas rodantes.
Las escaleras mec�nicas y las
cintas rodantes deber�n funcionar de manera segura y disponer de todos los
dispositivos de seguridad necesarios. En particular deber�n poseer
dispositivos de parada de emergencia f�cilmente identificables y de f�cil
Dimensiones y volumen de
aire de los locales.
Los locales deber�n tener una
superficie y una altura que permita que los trabajadores lleven a cabo su
trabajo sin riesgos para su seguridad, su salud o su bienestar
Parte C: Disposiciones m�nimas espec�ficas relativas a puestos de trabajo
en las obras en el exterior de los locales.
m�viles o fijos situados por encima o por debajo del nivel del suelo
deber�n ser s�lidos y estables teniendo en cuenta:
El n�mero de
trabajadores que los ocupen.
Las cargas m�ximas que,
en su caso, puedan tener que soportar, as� como su distribuci�n.
Los factores externos que
pudieran afectarles.
En caso de que los soportes y
los dem�s elementos de estos lugares de trabajo no poseyeran
estabilidad propia, se deber� garantizar su estabilidad mediante
elementos de fijaci�n apropiados y seguros con el fin de evitar
cualquier desplazamiento inesperado o involuntario del conjunto o de
parte de dichos puestos de trabajo.
Deber� verificarse de manera
apropiada la estabilidad y la solidez, y especialmente despu�s de
cualquier modificaci�n de la altura o de la profundidad del puesto de
Ca�das de objetos.
estar protegidos contra la ca�da de objetos o materiales; para ello se
utilizar�n, siempre que sea t�cnicamente posible, medidas de
protecci�n colectiva.
Cuando sea necesario, se
establecer�n pasos cubiertos o se impedir� el acceso a las zonas
Los materiales de acopio,
equipos y herramientas de trabajo deber�n colocarse o almacenarse de
forma que se evite su desplome, ca�da o vuelco.
Ca�das de altura.
Las plataformas, andamios y
pasarelas, as� como los desniveles, huecos y aberturas existentes en
los pisos de las obras que supongan para los trabajadores un riesgo de
ca�da de altura superior a 2 metros, se proteger�n mediante
barandillas u otro sistema de protecci�n colectiva de seguridad
equivalente. Las barandillas ser�n resistentes, tendr�n una altura
m�nima de 90 cent�metros y dispondr�n de un reborde de protecci�n,
un pasamanos y una protecci�n intermedia que impidan el paso o
deslizamiento de los trabajadores.
Los trabajos en altura s�lo
podr�n efectuarse, en principio, con la ayuda de equipos concebidos
para tal fin o utilizando dispositivos de protecci�n colectiva, tales
como barandillas, plataformas o redes de seguridad. Si por la naturaleza
del trabajo ello no fuera posible, deber� disponerse de medios de
acceso seguros y utilizarse cinturones de seguridad con anclaje u otros
medios de protecci�n equivalente.
La estabilidad y solidez de
los elementos de soporte y el buen estado de los medios de protecci�n
deber�n verificarse previamente a su uso, posteriormente de forma
peri�dica y cada vez que sus condiciones de seguridad puedan resultar
afectadas por una modificaci�n, per�odo de no utilizaci�n o cualquier
otra circunstancia.
Factores atmosf�ricos.
Deber� protegerse a los
trabajadores contra las inclemencias atmosf�ricas que puedan comprometer su
seguridad y su salud.
Andamios y escaleras.
andamios deber�n
proyectarse, construirse y mantenerse convenientemente de manera que
se evite que se desplomen o se desplacen accidentalmente.
plataformas de trabajo, las pasarelas y las escaleras de los andamios
deber�n construirse,
protegerse y utilizarse de forma que se evite que las personas caigan o
est�n expuestas a ca�das de objetos. A tal efecto, sus medidas se
ajustar�n al n�mero de trabajadores que vayan a utilizarlos.
andamios deber�n ser
inspeccionados por una persona competente: Antes de su puesta en
A intervalos regulares en
lo sucesivo.
Despu�s de cualquier
modificaci�n, per�odo de no utilizaci�n, exposici�n a la
intemperie, sacudidas s�smicas, o cualquier otra circunstancia que
hubiera podido afectar a su resistencia o a su estabilidad.
andamios m�viles
deber�n asegurarse contra los desplazamientos involuntarios.
Las escaleras de mano
deber�n cumplir las condiciones de dise�o y utilizaci�n se�aladas en
el Real Decreto 486/1997, de 14 de abril, por el que se establecen las
disposiciones m�nimas de seguridad y salud en los lugares de trabajo.
Sustituido por la disposición final primera
del Real Decreto 2177/2004 por: Los andamios, así como sus plataformas, pasarelas y escaleras,
deberán ajustarse a lo establecido en su normativa específica.
Las escaleras de mano de los lugares de trabajo deberán
ajustarse a lo establecido en su normativa específica.
Los aparatos elevadores y los
accesorios de izado utilizados en las obras, deber�n ajustarse a lo
dispuesto en su normativa espec�fica.
disposiciones espec�ficas de la normativa citada, los aparatos
elevadores y los accesorios de izado deber�n satisfacer las condiciones
que se se�alan en los siguientes puntos de este apartado.
accesorios de izado, incluidos sus elementos constitutivos, sus
elementos de fijaci�n, anclajes y soportes, deber�n:
Ser de buen dise�o y
construcci�n y tener una resistencia suficiente para el uso al que
est�n destinados.
Instalarse y utilizarse
Mantenerse en buen estado
Ser manejados por
trabajadores cualificados que hayan recibido una formaci�n
En los aparatos elevadores y
en los accesorios de izado se deber� colocar, de manera visible, la
indicaci�n del valor de su carga m�xima.
Los aparatos elevadores lo
mismo que sus accesorios no podr�n utilizarse para fines distintos de
aqu�llos a los que est�n destinados.
Veh�culos y maquinaria
para movimiento de tierras y manipulaci�n de materiales.
Los veh�culos y maquinaria
para movimientos de tierras y manipulaci�n de materiales deber�n
ajustarse a lo dispuesto en su normativa espec�fica.
disposiciones espec�ficas de la normativa citada, los veh�culos y
maquinaria para movimientos de tierras y manipulaci�n de materiales
deber�n satisfacer las condiciones que se se�alan en los siguientes
Todos los veh�culos y toda
maquinaria para movimientos de tierras y para manipulaci�n de
materiales deber�n:
Estar bien proyectados y
construidos, teniendo en cuenta, en la medida de lo posible, los
principios de la ergonom�a.
Utilizarse correctamente.
Los conductores y personal
encargado de veh�culos y maquinarias para movimientos de tierras y
manipulaci�n de materiales deber�n recibir una formaci�n especial.
Deber�n adoptarse medidas
preventivas para evitar que caigan en las excavaciones o en el agua
veh�culos o maquinarias para movimiento de tierras y manipulaci�n de
Cuando sea adecuado, las
maquinarias para movimientos de tierras y manipulaci�n de materiales
deber�n estar equipadas con estructuras concebidas para proteger al
conductor contra el aplastamiento, en caso de vuelco de la m�quina, y
contra la ca�da de objetos.
Instalaciones, m�quinas y
Las instalaciones, m�quinas
y equipos utilizados en las obras, deber�n ajustarse a lo dispuesto en
En todo caso, y a salvo de disposiciones espec�ficas
de la normativa citada, las instalaciones, m�quinas y equipos deber�n
satisfacer las condiciones que se se�alan en los siguientes puntos de
este apartado.
y equipos, incluidas las herramientas manuales o sin motor, deber�n:
Utilizarse exclusivamente
para los trabajos que hayan sido dise�ados.
trabajadores que hayan recibido una formaci�n adecuada.
Las instalaciones y los
aparatos a presi�n deber�n ajustarse a lo dispuesto en su normativa
espec�fica.
Movimientos de tierras,
excavaciones, pozos, trabajos subterr�neos y t�neles.
Antes de comenzar los
trabajos de movimientos de tierras, deber�n tomarse medidas para
localizar y reducir al m�nimo los peligros debidos a cables
subterr�neos y dem�s sistemas de distribuci�n.
En las excavaciones, pozos,
trabajos subterr�neos o t�neles deber�n tomarse las precauciones
adecuadas:
Para prevenir los riesgos
de sepultamiento por desprendimiento de tierras, ca�das de
personas, tierras, materiales u objetos, mediante sistemas de
entibaci�n, blindaje, apeo, taludes u otras medidas adecuadas.
Para prevenir la
irrupci�n accidental de agua, mediante los sistemas o medidas
Para garantizar una
ventilaci�n suficiente en todos los lugares de trabajo de manera
que se mantenga una atm�sfera apta para la respiraci�n que no sea
peligrosa o nociva para la salud.
Para permitir que los
trabajadores puedan ponerse a salvo en caso de que se produzca un
incendio o una irrupci�n de agua o la ca�da de materiales.
Deber�n preverse v�as
seguras para entrar y salir de la excavaci�n.
Las acumulaciones de tierras,
escombros o materiales y los veh�culos en movimiento deber�n
mantenerse alejados de las excavaciones o deber�n tomarse las medidas
adecuadas, en su caso mediante la construcci�n de barreras, para evitar
su ca�da en las mismas o el derrumbamiento del terreno.
distribuci�n de energ�a.
Deber�n verificarse y
mantenerse con regularidad las instalaciones de distribuci�n de
energ�a presentes en la obra, en particular las que est�n sometidas a
Las instalaciones existentes
antes del comienzo de la obra deber�n estar localizadas, verificadas y
se�alizadas claramente.
Cuando existan l�neas de
tendido el�ctrico a�reas que puedan afectar a la seguridad en la obra
ser� necesario desviarlas fuera del recinto de la obra o dejarlas sin
tensi�n. Si esto no fuera posible, se colocar�n barreras o avisos para
que los veh�culos y las instalaciones se mantengan alejados de las
mismas. En caso de que veh�culos de la obra tuvieran que circular bajo
el tendido se utilizar�n una se�alizaci�n de advertencia y una
protecci�n de delimitaci�n de altura.
Estructuras met�licas o de
hormig�n, encofrados y piezas prefabricadas pesadas.
Las estructuras met�licas o
de hormig�n y sus elementos, los encofrados, las piezas prefabricadas
pesadas o los soportes temporales y los apuntalamientos s�lo se podr�n
montar o desmontar bajo vigilancia, control y direcci�n de una persona
Los encofrados, los soportes
temporales y los apuntalamientos deber�n proyectarse, calcularse,
montarse y mantenerse de manera que puedan soportar sin riesgo las
cargas a que sean sometidos.
Deber�n adoptarse las
medidas necesarias para proteger a los trabajadores contra los peligros
derivados de la fragilidad o inestabilidad temporal de la obra.
espec�ficos.
Los trabajos de derribo o
demolici�n que puedan suponer un peligro para los trabajadores deber�n
estudiarse, planificarse y emprenderse bajo la supervisi�n de una
persona competente y deber�n realizarse adoptando las precauciones,
m�todos y procedimientos apropiados.
En los trabajos en tejados
deber�n adoptarse las medidas de protecci�n colectiva que sean
necesarias, en atenci�n a la altura, inclinaci�n o posible car�cter o
estado resbaladizo, para evitar la ca�da de trabajadores, herramientas
o materiales. Asimismo cuando haya que trabajar sobre o cerca de
superficies fr�giles, se deber�n tomar las medidas preventivas
adecuadas para evitar que los trabajadores las pisen inadvertidamente o
caigan a trav�s suyo.
Los trabajos con explosivos,
as� como los trabajos en cajones de aire comprimido se ajustar�n a lo
Las atagu�as deber�n estar
bien construidas, con materiales apropiados y s�lidos, con una
resistencia suficiente y provistas de un equipamiento adecuado para que
los trabajadores puedan ponerse a salvo en caso de irrupci�n de agua y
de materiales.
La construcci�n, el montaje,
la transformaci�n o el desmontaje de una atagu�a deber� realizarse
�nicamente bajo la vigilancia de una persona competente. Asimismo, las
atagu�as deber�n ser inspeccionadas por una persona competente a
intervalos regulares.

References: REAL DECRETO 

Real Decreto 

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