Source: http://www.europarl.europa.eu/sides/getDoc.do?type=CRE&reference=20090401&secondRef=ITEM-014&language=ES&ring=A6-2009-0149
Timestamp: 2013-12-11 20:36:55+00:00

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Debates - Miércoles 1 de abril de 2009 - Igualdad de trato entre las personas independientemente de su religión o convicciones, discapacidad, edad u orientación sexual (debate) Parlamento europeoChoisissez la langue de votre document :
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A6-0149/2009Textos presentados :
14. Igualdad de trato entre las personas independientemente de su religión o convicciones, discapacidad, edad u orientación sexual (debate) Vídeo de las intervencionesPV
Presidente. – El siguiente punto es el informe de Kathalijne Buitenweg en nombre de la Comisión de Libertades Civiles, Justicia y Asuntos de Interior, sobre la Propuesta de Directiva del Consejo por la que se aplica el principio de igualdad de trato entre las personas independientemente de su religion o convicciones, discapacidad, edad u orientacion sexual (A6-0149/2009). Kathalijne Buitenweg, ponente. - (NL) Sr. Presidente, el lunes, la hija de un amigo mío recibió una carta, una carta en la que una universidad la rechazaba. Había sido rechazada no por su capacidad intelectual, sino porque tiene una discapacidad. En la carta se afirmaba que la universidad no podía ofrecerle la atención que necesitaba. Terminó la educación secundaria sin problemas, de modo que eso no supuso problema alguno entonces, pero ahora la han marginado.
El informe que debatimos hoy es muy delicado para nuestra sociedad. ¿Queremos que las personas sean consideradas ciudadanos de segunda clase por su edad, orientación sexual, religión o convicciones o discapacidad, o preferimos una sociedad en la que todos puedan participar plenamente? Cuando se rechaza a personas para alquileres o préstamos inmobiliarios por su naturaleza, no solo les tratamos injustamente, sino que la sociedad en su totalidad se perjudica a sí misma al rechazar a esas personas.
Esperaba el día de hoy con expectación. Hay mucho en juego en la votación de mañana. El Parlamento Europeo ha estado pidiendo directivas europeas sobre tratamiento igualitario desde 1995, y el Tratado de Ámsterdam nos proporcionó por fin una base legal para ello. En el año 2000 varias directivas importantes resultaron de esto: la Directiva relativa al establecimiento de un marco general para la igualdad de trato en el empleo y la ocupación, cuyo alcance cubre tanto el mercado laboral como el suministro de productos y servicios, y también la Directiva que pretende combatir la discriminación en función de la religión o las convicciones, las discapacidades, la edad o la orientación sexual, aunque esta última está restringida al mercado laboral.
Eso comenzó a causar problemas, ya que la discriminación está prohibida en más círculos incluso en el ámbito del género. El Parlamento siempre se ha opuesto a la jerarquía de criterios para la discriminación que ha surgido. Después de todo, ¿por qué debería ser posible denegarle a alguien un préstamo por ser homosexual, pero no por ser negro? La protección debería ser la misma. Todos hemos debatido a favor de esta directiva horizontal, y hay diferencias entre nosotros, en términos de tono y a veces también de la esencia precisa. Y sin embargo, hasta ahora, la gran mayoría del Parlamento ha demostrado su voluntad de corregir el desequilibrio actual, y este es el mensaje que debemos transmitir al Consejo mañana, así que espero una mayoría tan amplia como sea posible.
Hay mucha gente a la que quisiera agradecer su contribución al informe. En primer lugar, los redactores, en especial la Sra. Lynne de la Comisión de Empleo y Asuntos Sociales. Muchas de sus sugerencias han sido incorporadas al texto. También quiero dar las gracias a los ponentes alternativos, el Sr. Gaubert, la Sra. Bozkurt, la Sra. in 't Veld y la Sra. Kaufmann. En holandés hay un dicho que se traduce literalmente «saltar sobre la sombra de uno mismo», que significa superarse a uno mismo, ir más allá del punto en el que hemos estado insistiendo, y este es un buen punto para los ponentes alternativos. En mi opinión, lo hemos logrado. Estoy realmente orgullosa del compromiso adoptado por una gran mayoría de la Comisión de Libertades Civiles, Justicia y Asuntos de Interior. Ha mejorado. También deseo dar las gracias a muchas personas que contribuyeron, y a una en particular. El Sr. Cashman. Quiero agradecerle todos los consejos que me dio, su activa participación en la defensa del informe y también su inspiración y amistad en los últimos años.
En cuanto al contenido, el informe prohíbe la discriminación siguiendo cuatro criterios. Ya habíamos establecido una normativa para esto en el mercado laboral, pero ahora también se aplica al suministro de productos y servicios, protección social (incluida la seguridad social y la atención sanitaria) y educación. No todas las distinciones se consideran discriminación, sin embargo. Por ejemplo, aún se permite a las empresas de seguros hacer diferencias en función de la edad o la discapacidad, siempre que puedan dar una justificación objetiva para ello. Deben establecerse disposiciones para muchas personas con discapacidades, pero se han establecido límites en cuanto a lo que se considera razonable. Se permiten derogaciones en determinadas circunstancias, por tanto, pero la norma es el tratamiento igualitario, y de eso trata la votación de mañana. ¿Vemos Europa como nada más que un mercado, o también la vemos como una fuente de civilización?
Debo decir que, en cualquier caso, la enmienda 81 muestra qué postura adoptan el Sr. Weber y otros 41. Ustedes no desean una legislación de tratamiento igualitario, y punto. No importa los acuerdos a los que intente llegar, dado que ustedes se limitan a oponerse por principio a la legislación antidiscriminatoria. Por tanto, ustedes no realizan enmiendas, sino que rechazan la propuesta en su totalidad. Es ahí donde divergen nuestros caminos, y no hay un punto medio en el que podamos ponernos de acuerdo. Esperemos y veamos mañana hacia dónde desea ir la mayoría del Parlamento. Vladimír Špidla, miembro de la Comisión. – (CS) Sr. Presidente, Señorías, aprecio el gran interés otorgado a esta propuesta, que demuestra el gran número de propuestas de enmienda que ha provocado. Esto demuestra que la lucha contra la discriminación en la vida diaria es una prioridad constante para la mayoría de nosotros, incluso durante una grave crisis económica. También acojo con agrado el excelente informe presentado por la Sra. Buitenweg que acaba de ser aprobado por la Comisión de Libertades Civiles, Justicia y Asuntos de Interior, así como a la valiosa contribución de la Sra. Lynne y a la Comisión de Empleo y Asuntos Sociales.
El proyecto de informe apoya la ambición y los intentos del proyecto de directiva presentado por la Comisión. En mi opinión, el ponente ha conseguido reconciliar distintos puntos de vista y lograr un amplio consenso entre los distintos grupos políticos. Quisiera aplaudir la función de apoyo que ha realizado el Parlamento al presentar el proyecto de directiva.
En lo que respecta a las enmiendas propuestas, estoy de acuerdo con muchas de las sugerencias de mejora contenidas en el proyecto de informe. Sin embargo, quisiera decir que este proyecto requiere el consentimiento unánime en el Consejo, y por tanto debemos seguir siendo realistas.
Sé que el problema de la discriminación múltiple es fundamental para ustedes. Soy consciente del hecho de que las personas que son víctimas de discriminación múltiple sufren consecuencias muy serias. Sin embargo, al mismo tiempo creo que, ya que esta directiva se aplica únicamente a cuatro causas posibles de discriminación, este problema no puede solucionarse de manera definitiva a nivel legal.
En la Comunicación de la Comisión sobre no discriminación de julio de 2008 nos comprometimos a iniciar un debate sobre este asunto entre los grupos de expertos gubernamentales recientemente establecidos. El debate se ha iniciado. De modo que no se está desatendiendo la cuestión de la discriminación múltiple.
Me parecería bien una referencia a la discriminación múltiple en las áreas que cubre este proyecto de directiva. Estoy de acuerdo en que debemos definir la división de poderes entre la UE y los Estados miembros más claramente. La directiva no cambiará la definición en sí misma, pero nuestro objetivo es conseguir el mayor grado posible de certeza legal.
También acepto que debe tenerse en cuenta la libertad de expresión al considerar casos de supuesta victimización. Sin embargo, deberíamos ser conscientes de que el concepto de victimización requiere pruebas sólidas. La dignidad humana debe estar en juego y debe haber un entorno hostil o humillante.
Estoy de acuerdo con la inclusión del concepto de «discriminación por vinculación» en el sentido de la reciente sentencia del caso Coleman, pero este concepto debería aplicarse solo cuando haya discriminación y victimización directas.
En lo que respecta a los servicios financieros, estoy de acuerdo en que es necesario que los proveedores de servicios apliquen un cierto nivel de transparencia, pero tengo algunas dudas acerca de la formulación usada en el proyecto. Estoy totalmente de acuerdo en que la directiva no debería aplicarse a las transacciones estrictamente privadas. Las posiciones de la Comisión y el Parlamento son muy similares en este punto. En lo que respecta a los discapacitados físicos, puedo apoyar una referencia a la definición flexible de discapacidad física usada en la Convención de las Naciones Unidas sobre los derechos de las personas con discapacidad.
También estoy fundamentalmente de acuerdo con algunos de los comentarios sobre el concepto de discapacidad física que se incluyen en sus propuestas de enmienda. Sin embargo, creo que es necesario señalar que el modo de expresar verbalmente el reglamento legal debe ser muy preciso. Estoy de acuerdo con algunas otras ideas expresadas, pero en mi opinión es necesario garantizar que el artículo 4 es conciso e inteligible.
Señorías, espero oír sus opiniones, a las que responderé en el debate. Elizabeth Lynne, ponente de opinión de la Comisión de Empleo y Asuntos Sociales. - Sr. Presidente, quiero agradecer a la ponente su duro trabajo en este informe, y la estrecha cooperación con la que hemos trabajado en él. Hemos trabajado muy estrechamente, no solo en este informe, sino también, como ella sabe, junto con otras personas, las dos hemos estado trabajando en este problema durante muchos años, los 10 años que han transcurrido desde que llegué al Parlamento Europeo. Recuerdo que nos sentamos juntas en las audiencias del artículo 13, hace mucho tiempo. Ahora, finalmente, hemos llegado a la situación en la que estamos debatiendo una directiva anti-discriminación, una posibilidad de que por fin podamos hacer avanzar una legislación anti-discriminación para todos los criterios no cubiertos, discapacidad, edad, religión o convicciones y orientación sexual. Hemos esperado muchos años esto. Esperemos conseguir una amplia mayoría.
He hecho campaña sobre discapacidad y edad durante muchos años, pero me convencí hace tiempo de que no podíamos dejar atrás a nadie. No podíamos avanzar con una directiva de discapacidad y después una directiva de edad, porque yo creía que la orientación sexual y la religión quedarían a un lado. Es por eso que, en el informe de iniciativa propia del año pasado, solicité una única directiva que cubriera todas las áreas que no estaban aún cubiertas. Estoy encantada de que haya ocurrido. También me agrada mucho que consiguiéramos una mayoría tan amplia en el Parlamento para ese informe de iniciativa propia. Sé por la Comisión y el Consejo que ese fue uno de los motivos por los que pensaron que era seguro sacar esta propuesta a la luz. Por eso tenemos que obtener una gran mayoría para este informe mañana.
También quiero dar las gracias al Comisario Špidla. Le he dado las gracias muchas otras veces, pero quería darle las gracias en el pleno, porque, sin su ayuda y apoyo, creo sinceramente que en este momento no tendríamos esta propuesta sobre la mesa. Por tanto, Comisario, un sincero agradecimiento de muchos de nosotros, por hacer que esto salga adelante. Sé que ha estado trabajando mucho en esto.
Lo supimos por la Comisión de Empleo y Asuntos Sociales y la Comisión de Libertades Civiles, Justicia y Asuntos de Interior. Ahora necesitamos esa amplia mayoría. Todo el mundo debería ser tratado igual en toda la UE. Las personas en silla de ruedas y las que utilizan perros lazarillos deberían tener libre acceso a todos los lugares de la Unión Europea. Alguien de una orientación sexual diferente debería poder utilizar cualquier habitación de hotel que desee, y alojarse en cualquier hotel cuando vaya de vacaciones. Todas las personas de edad avanzada deben tener derecho a acceder a atención sanitaria sin importar su edad. Las personas de distintas religiones no deberían sufrir discriminación.
A todos los que estén pensando en votar en contra, les pido que no lo hagan. Estos son los cimientos de la Unión Europea. La UE se fundó sobre la base de los derechos humanos y la no discriminación. Por favor, voten a favor. Amalia Sartori, ponente de opinión de la Comisión de Medio Ambiente, Salud Pública y Seguridad Alimentaria. – (IT) Sr. Presidente, Señorías, en la Comisión de Medio Ambiente, Salud Pública y Seguridad Alimentaria hemos prestado atención principalmente a la necesidad de garantizar un tratamiento igualitario en lo concerniente a la salud. Otras áreas han sido bien cubiertas por otras comisiones, y especialmente por la ponente y el Comisario, y por tanto hemos decidido clarificar el aspecto sanitario.
Nuestro primer paso fue hacer notar las grandes disparidades que aún existen entre Estados miembros en términos de acceso a la atención sanitaria. El acceso a la atención sanitaria es un derecho fundamental confirmado por el artículo 35 de la Carta de los Derechos Fundamentales, y una de las principales tareas de las autoridades públicas de los Estados miembros es proporcionar un acceso igualitario para todos a un sistema de atención sanitaria de calidad. Por tanto, aunque somos conscientes de las distintas competencias de la Unión Europea y los Estados miembros, es importante que la UE haga todo lo posible en términos de directrices, pero también de directivas, que estamos abordando y preparando gradualmente, conjuntamente con las resoluciones y reglamentos. Debemos transferir estas directrices y directivas a los Estados miembros, cuando sea posible, con este objetivo primordial.
En concreto, las enmiendas que nosotros, como Comisión de Medio Ambiente, Salud Pública y Seguridad Alimentaria, hemos resaltado, son aquellas que apoyan la creación de programas de alfabetización sanitaria, que siguen promoviendo la actividad para combatir la violencia contra las mujeres, la lucha contra la denegación de tratamiento médico según criterios de edad avanzada, pero sobre todo, y vuelvo a este asunto, la defensa de un acceso igualitario a servicios de calidad en todos los Estados miembros. Lissy Gröner, ponente de opinión de la Comisión de Cultura y Educación. – (DE) Sr. Presidente, como ponente de la Comisión de Cultura y Educación para la nueva directiva anti-discriminación relativa a la aplicación del principio de tratamiento igualitario para las personas sin importar su religión o convicciones, discapacidad, edad u orientación sexual, agradezco enormemente la propuesta de la Comisión y quiero dar las gracias en particular al Sr. Špidla.
Los sondeos del Eurobarómetro muestran que aproximadamente tres cuartas partes de la población de la UE piensan que se debe avanzar en este ámbito. La Comisión de Cultura y Educación pidió enmiendas y adiciones en tres áreas. En primer lugar, la inclusion del género. Estamos de acuerdo con los acuerdos alcanzados. Deseamos garantizar el acceso a los medios de comunicación y la educación, y establecer reglamentos contra la discriminación múltiple. En este punto se han alcanzado acuerdos positivos.
El Grupo Socialista en el Parlamento Europeo ha apoyado esta directiva horizontal global. Si los conservadores alemanes y los liberales rechazan ahora la directiva en su totalidad, demuestran su verdadera intención: quieren seguir discriminando a los homosexuales, y distribuyendo propaganda. No hay necesidad de temer a extremistas como los cienciólogos con la nueva directiva. Aún será posible rechazar anuncios o denegar solicitudes para reservar salas de audiencias. La Comisión de Cultura y Educación vota unánimemente a favor de la Directiva marco de carácter horizontal. Donata Gottardi, ponente de opinión de la Comisión de Derechos de la Mujer e Igualdad de Género. – (IT) Sr. Presidente, Comisario, Señorías, me presento ante ustedes para informar del resultado positivo en la Comisión de Derechos de la Mujer e Igualdad de Género, y no es casualidad, ya que nuestra comisión está acostumbrada a llevar a cabo estudios detallados de tratamientos igualitarios, igualdad de oportunidades y prohibición de la discriminación.
La opinión que presentamos en comité incluía varios mensajes muy firmes, que espero que sean incluidos cuando se adopte el texto. La directiva no cierra o completa un ciclo. Si ese fuera el caso, el ámbito de la discriminación de género resultaría debilitado. La directiva debería convertirse en una oportunidad para reavivar los trabajos en las directivas anti-discriminación, comenzando por la inclusión de dos nuevos conceptos en los que todos estamos de acuerdo: discriminación múltiple, donde haya dos o más factores de riesgo presentes, y discriminación por vinculación, que atañe a las personas cercanas o conectadas con la persona directamente afectada. Ambos puntos son cruciales para las mujeres, así como para otros grupos. Esta directiva debería representar un impulso para mejorar las legislaciones nacionales, sobre todo en países como el mío, donde debe invertirse la tendencia. Manfred Weber, en nombre del Grupo del PPE-DE. – (DE) Sr. Presidente, Comisario, Señorías, casi no me atrevo a presentarme ante ustedes de nuevo. Dada la atmósfera general que reina en este pleno, apenas me atrevo a formular preguntas. Claro que todos estamos en contra de la discriminación, pero no me atrevo a cuestionar la ruta que estamos tomando por temor a ser arrinconado.
Señorías, todos estamos de acuerdo en la dirección que debemos tomar, y agradecería que todos nos abstuviésemos de sugerir lo contrario. Lo que estamos debatiendo aquí es la ruta, y ese debe ser un legítimo tema de discusión, incluso por parte del Grupo del Partido Popular Europeo (Demócratas Cristianos) y de los Demócratas Europeos.
Antes de nada, hay algo que quiero preguntarle al Comisario: dado que la antigua directiva, la directiva existente anti-discriminación, aún no ha sido incorporada en diez de los Estados miembros, puesto que hay procedimientos por incumplimiento contra diez Estados miembros, tenemos que preguntarnos muy seriamente por qué necesitamos revisar esta directiva cuando la antigua ni siquiera ha sido incorporada aún. ¿Es esa una pregunta seria que se nos permita formular? Por este motivo la remisión a la comisión es, ciertamente, un argumento que se nos debería permitir esgrimir aquí.
En cuanto al segundo asunto, también se nos permite hablar de la satisfacción. Por ejemplo, la cuestión de por qué las iglesias, que cooperaban estrechamente con la izquierda en lo relativo a la protección de refugiados, acuden ahora a nosotros. Las iglesias, que solían ser sus socios, acuden ahora a nosotros y dicen que tienen dificultades con determinadas expresiones. Cuando los medios de comunicación, los editores de periódicos, vienen y nos dicen que tienen preguntas, deberíamos discutir esos asuntos seriamente. Cuando hablamos de familias, el Comisario dice que no quiere imponer nada a los Estados miembros, pero, por supuesto, lo que estamos haciendo con esta directiva es armonización por la puerta de atrás. La lista continúa. Hay distintos razonamientos que podrían expresarse que dan a nuestro grupo motivos de preocupación. Es posible tratar esos asuntos, incluso si se está comprometido con la lucha contra la discriminación.
La izquierda de esta Cámara está hoy muy satisfecha de sí misma, porque de nuevo está creando nueva legislación en varios puntos. Por tanto, se nos debería permitir preguntarnos si, en último término, el enfoque legislativo realmente tendrá beneficios para las personas a las que tratamos de proteger. Hay otros valores básicos dignos de consideración: por ejemplo, si incluimos contratos privados, como desea el Grupo Socialista en el Parlamento Europeo —no solo los contratos comerciales, sino también los privados—, se nos debe permitir preguntarnos si la libertad contractual no es un importante valor básico que deberíamos estar protegiendo en el Parlamento.
El Grupo del Partido Popular Europeo (Demócratas Cristianos) y de los Demócratas Europeos se opone a la discriminación, y siempre la combatirá, pero se nos debe permitir debatir en este Parlamento el modo de hacerlo. Emine Bozkurt, en nombre del Grupo del PSE. – (NL) Mañana tendremos una oportunidad única para dar un paso histórico en la lucha contra la discriminación al decir «no» a este fenómeno. De hecho, en este momento la situación es algo extraña, con diferencias en la protección contra la discriminación. No existe una explicación razonable para el hecho de que la ley contra la discriminación ofrezca protección fuera del puesto de trabajo a un homosexual de raza negra por el color de su piel, pero no por su orientación sexual.
Mañana, seremos capaces de demostrar que el Parlamento Europeo ya no tolera la discriminación por edad, discapacidad, orientación sexual o creencias religiosas. Después de todo, Europa existe para todos. Es inaceptable que alguien que desee alquilar un coche o una propiedad sea rechazado por motivo de su religión. Además, las personas en silla de ruedas deberían ser capaces de utilizar cajeros automáticos o tener acceso a trenes y estaciones como cualquier otra persona. No existe una explicación que justifique que un banco permita que alguien mayor de 65 años tenga millones de euros en números rojos pero le deniegue un pequeño préstamo. Todos nos hacemos mayores, y, si pensamos en ello, estas cosas nos afectarán dentro de poco.
Las diferencias de opinión quizá no hayan facilitado las negociaciones, pero podemos estar orgullosos del resultado conseguido por la Comisión de Libertades Civiles, Justicia y Asuntos de Interior, y con el que, además, todas las partes se comprometieron en su momento. La propuesta es razonable y realista. Quizá sean necesarios ajustes para permitir a las personas con discapacidades acceder a productos y servicios, por ejemplo, pero eso significa que serán capaces de participar activamente en la sociedad de nuevo. Estos ajustes no impondrán una carga desproporcionada, por tanto, y también se ha tenido en cuenta un tiempo límite apropiado para la aplicación. No es necesario llevar a cabo estos ajustes inmediatamente; no esperamos que los Estados miembros adapten las estaciones ferroviarias enseguida. Lo que exigimos a los Estados miembros es que empiecen a tomar en consideración la accesibilidad para personas con discapacidades en los futuros diseños de construcciones y transporte.
Además, no puedo dejar de hacer hincapié en lo importante que será este informe para los ciudadanos europeos, pues es de ellos de quien estamos hablando. Deberíamos tener en cuenta que, según el Eurobarómetro, al 87 % de los europeos les gustaría ver que se adoptan medidas en cuanto a los criterios de discriminación bajo esta directiva. Esto incluye a sus votantes, Sr. Weber. Nuestro grupo, el Grupo Socialista en el Parlamento Europeo, está encantado con las propuestas para combatir el problema de la discriminación múltiple que ahora forman parte de este informe.
¿Pueden imaginar que se discrimine a una mujer de raza negra en silla de ruedas? Muy pocos países están familiarizados con el concepto de la discriminación múltiple. En la mayoría de los casos, cuando se informa de un caso de discriminación, esa mujer tendría que elegir entre varios criterios de discriminación. Es más que probable que los distintos criterios estén conectados entre sí y no haya un solo criterio según el cual se discrimine a esa mujer. Esa mujer debe tener la oportunidad de presentar una reclamación y obtener compensación y justicia. Por tanto, pedimos al Parlamento que mantenga estas importantes disposiciones.
Señorías, les pido que apoyen esta Directiva. Esto permitirá al Parlamento establecer de forma clara e inequívoca que la discriminación ya no puede tolerarse y que el Parlamento considera igualmente importantes los derechos de todos sus ciudadanos. Demos este paso. Sophia in 't Veld, en nombre del Grupo ALDE. – (NL) Señor Presidente, quiero comenzar felicitando y dando las gracias también a la ponente, que ha hecho un trabajo fantástico. Mi Grupo está encantado de que, casi cinco años después de que el señor Barroso lo prometiera, finalmente tengamos una propuesta de Directiva sobre la mesa. La discriminación va en contra de los Tratados europeos, de la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea y del Convenio Europeo de Derechos Humanos. Sin embargo, los tratados, los convenios y las declaraciones solemnes sirven de poco en los tribunales. Es necesario dotar a los ciudadanos europeos de un instrumento que les permita ejecutar sus derechos.
Esto —y no las cuotas lácteas, las normas de contratación pública o los Fondos Estructurales— es la razón de ser de la Unión Europea, señor Weber, un espacio europeo en el que todos puedan organizar sus vidas libremente a su total discreción. Un espacio único europeo en el que todos sean iguales ante la ley, disfruten de las mismas oportunidades en la sociedad y sean tratados con respeto. Una directiva por sí sola no bastará para conseguirlo, pero es una condición previa. Esta Directiva trata sobre Europa como una comunidad de valores y los valores no pueden ser tratados por 27 gobiernos durante la negociación habitual de los intereses nacionales. Determinamos los valores juntos como ciudadanos, en un debate abierto, y el Parlamento Europeo es el escenario apropiado para ello.
Sin embargo, señor Weber, algunos temas son muy delicados, particularmente los de la orientación sexual y la religión. No obstante, tenemos una responsabilidad frente a todos nuestros ciudadanos europeos y no podemos dejar que Europa se convierta en una «granja de animales»: «todos los europeos somos iguales, pero unos más que otros». La libertad de culto y de conciencia son derechos fundamentales por los que yo lucharía en las barricadas. En una Europa libre, todos deben poder defender libremente sus propias convicciones. Esta es la piedra angular de la democracia. Sin embargo, no se debe hacer un mal uso de la libertad de culto como una licencia para discriminar a los demás.
Ayer la Agencia de Derechos Fundamentales de la Unión Europea publicó su segundo informe sobre la homofobia en Europa. Es una vergüenza que, en 2009, millones de personas continúen temiendo a la discriminación, al odio, a la violencia e incluso al asesinato en Europa, solamente por motivo de su orientación sexual. Puedo asegurarle al señor Weber que las leyes que rigen el matrimonio son y seguirán siendo una competencia nacional; esta Directiva no cambia eso. No obstante, en la Europa del siglo XXI, una prohibición del matrimonio por motivos de religión, origen racial u orientación sexual es una anomalía. Mucha gente cree que es perfectamente aceptable que el gobierno prohíba los matrimonios o parejas entre dos adultos del mismo sexo. Sin embargo, ¿nos parecería aceptable que —como ha ocurrido en el pasado— el gobierno prohibiese los matrimonios entre judíos y no judíos, católicos y protestantes, o blancos y negros? Esto es inaceptable.
Señorías, les insto a que voten a favor de este informe, por el bien de los ciudadanos a los que todos nosotros representamos. Los compromisos no son ideales para nadie, ni siquiera para nosotros, pero debemos superarnos a nosotros mismos, como dice la señora Buitenweg.
Finalmente, insto al Consejo también a que siga las recomendaciones del Parlamento. Es cierto que cada Estado miembro tiene sus propios problemas, pero el Parlamento Europeo ha demostrado que las diferencias se pueden sortear y que podemos alcanzar un acuerdo sobre los derechos para todos los ciudadanos europeos. Konrad Szymański, en nombre del Grupo UEN. – (PL) Señor Presidente, la Comisión Europea mantiene que esta propuesta no tiene por objeto modificar la ley de matrimonios ni la ley de adopciones de los Estados miembros. La Comisión afirma que no desea cambiar el estatuto jurídico de la Iglesia ni de los organismos religiosos implicados en la atención y la enseñanza.
El informe Buitenweg pisotea estos límites en todos los aspectos. Anula las garantías para la legislación nacional en materia de familia y adopción en la Enmienda 50. De conformidad con las Enmiendas 12, 29 y 51, el informe representa un ataque sobre las libertades de las instituciones educativas religiosas. La Enmienda 52 del informe socava la garantía de libertad para las propias comunidades religiosas en los Estados miembros. Está totalmente claro que la izquierda europea desea reducir la integración europea a un único tema. En efecto, está obsesionada con hacer aprobar las últimas demandas homosexuales por cualquier medio posible. Este supone el ataque más grave jamás emprendido contra la credibilidad de esta Cámara. PRESIDE: MANUEL ANTÓNIO DOS SANTOS Vicepresidente Raül Romeva i Rueda, en nombre del Grupo Verts/ALE. – (ES) Señor Presidente, yo insisto en un hecho fundamental: el proyecto europeo no puede tener credibilidad si no se percibe también como un espacio en el que no se discrimina bajo ningún concepto. Ésta es la base del debate, que es de lo que estamos hablando.
Y, por lo tanto, me sorprende que algunos colegas, que son tan europeístas en según qué debates, cuando se trata de los derechos y de las libertades se conviertan en completamente antieuropeístas.
No se puede tolerar, no es de recibo que hoy, en la Unión Europea, se discrimine a alguien por amar a una persona del mismo sexo, o por ser mayor, o por tener una discapacidad, o, como también se ha dicho, por contar con una fe o con una religión que no es la considerada estándar. Esta no es la Europa en la que yo quiero vivir y esta no es, definitivamente, la Europa para la que yo trabajo cada día en esta Cámara y fuera de esta Cámara.
Por ello creo que la propuesta de Directiva era necesaria. Es buena en su idea, en sus principios. No es la que yo habría hecho; no es la que habríamos hecho muchos de los que estamos aquí, pero es un buen punto de partida. El rumbo es el correcto y, por lo tanto, espero que la mayoría, como voy a hacer yo, apruebe mañana este informe, el informe Buitenweg, y que, sobre todo, apruebe otro elemento, que es la incorporación —reincorporación— del artículo 7, apartado 2, que es el que garantiza un elemento fundamental: que todas las asociaciones y organizaciones que trabajan sobre estas cuestiones, puedan actuar también como defensores, como representantes legítimos de las personas discriminadas, porque recordemos que, precisamente, son estas personas las que forman parte de los colectivos más vulnerables. Por eso es necesario que tengamos también la garantía de que pueden ser representadas y debidamente defendidas. Sylvia-Yvonne Kaufmann, en nombre del Grupo GUE/NGL. – (DE) Señor Presidente, Señorías, en primer lugar quiero dar las gracias a nuestra ponente, la señora Buitenweg, por todo su trabajo. Esta cuestión estaba particularmente segura en sus manos.
El Parlamento lleva años pidiendo esta Directiva, lo que en efecto significa que es sumamente importante que sea adoptada antes de que finalice esta legislatura. Al mismo tiempo, es fundamental que la Comisión presente una propuesta para combatir la discriminación sexual lo antes posible, con el fin de terminar, finalmente, con la jerarquía existente de formas de discriminación. Por otra parte, no puedo sino sorprenderme ante el hecho de que, en la Enmienda 96, el Grupo del Partido Popular Europeo (Demócrata-Cristianos) y de los Demócratas Europeos intente eliminar la discriminación basada en las convicciones del ámbito de aplicación de la Directiva. Por lo tanto, Señorías del Grupo del PPE-DE, ¿es realmente necesario que les recordemos que la base jurídica de esta propuesta de Directiva —concretamente el artículo 13 del Tratado CE— lleva en vigor desde el Tratado de Ámsterdam adoptado en 1999, hace 10 años? ¿Es necesario que les recuerde que todas las causas de discriminación recogidas en el artículo 13 se consideran iguales, sin distinción? Por otra parte, Señorías del Grupo del PPE-DE, no puede habérseles pasado por alto el hecho de que el artículo 10 de la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea confiere el mismo trato a la religión y las convicciones de todos los individuos.
Usted sabe, señor Weber de la CSU, que sin duda he escuchado sus argumentos, aunque debo decir que, bien lo sabe Dios, son antediluvianos. Su Enmienda 81, por la que rechaza toda la Directiva, francamente está asociada a una justificación cínica, concretamente a que la transposición de la directiva supuestamente —y cito— «conlleva un exceso de burocracia». Usted sabe, señor Weber, que sencillamente no puedo entender estos intentos de negar sus derechos a las personas, particularmente con esta justificación, y espero que su Enmienda 81 sea rotundamente rechazada en la votación que se celebrará mañana en el Pleno. La Unión Europea debe dar finalmente otro paso adelante en la lucha contra la discriminación en nuestra sociedad. Johannes Blokland, en nombre del Grupo IND/DEM. – (NL) Señor Presidente, esta Cámara defiende las libertades civiles, siendo una de ellas la libertad de educación. Una libertad importante es la elección de los padres de un colegio para sus hijos. Los colegios y centros cristianos de mi país optan deliberadamente por una política de admisiones acorde con la identidad de su colegio.
Los Países Bajos permiten una política de admisiones acorde con los principios fundamentales de un colegio. Se pueden establecer requisitos necesarios para la materialización del propósito y los principios fundamentales del colegio. Los padres pueden elegir un colegio que sea concienzudo en este sentido y que se tome la Biblia en serio. Se trata de una ampliación de la libertad de culto y respeta las convicciones de los padres con respecto a los intereses de la educación de sus hijos.
No obstante, las Enmiendas 29 y 51 limitan la libertad de las escuelas para elegir estas opciones por principios y además comparto la opinión del señor Weber y otros. Esta propuesta no cumple el principio de subsidiariedad. Aparte de los problemas administrativos, esto me parece un motivo suficiente para rechazar la propuesta de la Comisión. Votaré en contra del informe de la señora Buitenweg. Espero que otros grupos también puedan ver que esto representa una violación grave de las libertades de nuestros ciudadanos. Cualquiera que valore la libre elección de los padres no permitirá que se limite esta libertad. Frank Vanhecke (NI). – (NL) Señor Presidente, los debates de directivas contra la discriminación siempre sacan lo peor de esta Cámara. Esto es particularmente lamentable, dado que suelen contener muchas propuestas e ideas positivas para ayudar a las personas con discapacidad, por ejemplo. No obstante, eso no cambia nada en esencia.
La enmienda del señor Weber, la Enmienda 81, recoge en efecto todos los elementos fundamentales; esta propuesta de la Comisión no es positiva. Tiene que desaparecer, no solamente porque conlleva demasiada burocracia, sino también, en particular, porque viola esencialmente el principio de subsidiariedad. Lamentablemente todos sabemos que esta enmienda no tiene ninguna posibilidad, dado que esta Cámara nunca desperdicia una oportunidad de demostrar su cara más políticamente correcta y siempre opta por más burocracia y más tomas de decisiones sobre las cabezas de los ciudadanos europeos.
Aparte de esto, aparte de la violación del principio de subsidiariedad, este informe también contiene numerosas propuestas que se oponen directamente a los principios democráticos elementales y a los principios del Estado de Derecho. Un ejemplo es la Enmienda 54. A pesar de que el conjunto del informe lucha abiertamente contra la discriminación de las personas, esta enmienda defiende la discriminación por motivos de convicciones políticamente incorrectas —pero después, al fin y al cabo, esto es lo que otros muchos aspectos del informe se proponen hacer—. Oculta en un catálogo de respetables principios e intenciones más o menos buenas se esconde la judicialización de la corrección política. Por lo tanto, no se trata de medidas contra la discriminación, sino que, a menudo, se trata de auténticas leyes restrictivas para socavar la libertad de expresión todavía más y continuar reforzando una especie de terrorismo de opinión progresivo. La pregunta esencial es y continuará siendo: ¿qué tiene esto que ver con Europa? ¡Dejemos a los Estados miembros lo que les corresponde, por Dios! Hubert Pirker (PPE-DE). – (DE) Señor Presidente, señor Comisario, cuando en ocasiones se considera que la Unión Europea tiene demasiado interés en regular y es criticada con acierto por ello, esto se puede comprobar fácilmente en informes como el que estamos debatiendo ahora.
A pesar de que apoyo las medidas realistas para combatir cualquier forma de discriminación, también debo criticar los puntos que se están debatiendo aquí, porque sencillamente no están justificados y no tendrán el efecto deseado.
Es inaceptable que, como ya se ha mencionado, los colegios religiosos, por ejemplo, puedan ser demandados por rechazar a profesores de una religión diferente o que no profesen ninguna religión, que las compañías de seguros puedan ser demandadas por realizar una evaluación de riesgos si da como resultado una distinción por motivos de edad o sexo, o que exista el riesgo de que absolutamente todos los edificios residenciales tengan que ser construidos de forma que sean edificios sin barreras. Sí, Señorías, esa es la dirección que estamos tomando; ya no volveremos a apoyar realmente a las personas con discapacidad, sino que haremos que ninguna vivienda resulte asequible. Una vivienda que nadie se pueda permitir, en lugar de ayuda para las personas con discapacidad —seguro que eso no puede ser lo que queremos aquí—. Después está la crítica del cambio de rumbo de la carga de la prueba. Si creo que, como diputado al Parlamento Europeo con 25 candidatos para un puesto de asistente, se podría iniciar un proceso contra mí por una supuesta discriminación o una sensación de discriminación, sencillamente no podré seguir trabajando, sino que pasaré todo mi tiempo luchando por la prueba que necesito presentar simplemente porque existe esa sensación, aún cuando yo no haya discriminado en absoluto.
Encima de esto, está la imprecisión de muchos de los términos. En general, este informe que se ha publicado es un precursor de esta Directiva, que comienza a debatir si todavía podemos usar «señora» y «señorita» o si necesitamos deshacernos de todos los términos que incluyen la palabra «hombre», como hombre de Estado u hombre de negocios, porque podrían ser discriminatorios.
Señorías, parte de lo que se está pidiendo aquí sencillamente no tiene sentido y, por lo tanto, votaré en contra del informe. Martine Roure (PSE). – (FR) Señor Presidente, en primer lugar quiero dar las gracias a nuestra ponente, en particular por el trabajo que ha realizado y por el resultado que se ha conseguido finalmente.
El artículo 13 del Tratado es nuestra piedra angular y debo insistir en que los Estados miembros pueden garantizar un mayor nivel de protección. Es solamente una cuestión de normas mínimas y, seamos claros al respecto, no es posible reducir el actual nivel de protección de los Estados miembros individuales sobre la base de esta nueva Directiva. Esto se debe, para ser todavía más precisos, a que algunos Estados miembros tienen un nivel de protección muy elevado. Estos casos existen.
No ser discriminado es un derecho fundamental y debe aplicarse a todas las personas que se encuentren en la Unión Europea. Sin embargo, se deba al aspecto de una persona o simplemente a su apellido, comprobamos que la discriminación se produce con demasiada frecuencia.
Con respecto a las personas con discapacidad, debemos garantizar que dejen de estar discriminadas por utilizar una silla de ruedas, porque el acceso a muchos lugares resulta difícil en muchas ocasiones. La mejora de la legislación europea es un requisito previo para combatir la discriminación —insisto, es un requisito previo—. Necesitamos esta legislación.
Desde una edad muy temprana nuestros hijos sufren una discriminación que los traumatiza y ellos soportan la carga de esta discriminación durante el resto de sus vidas. Debo llamar su atención en particular sobre la discriminación múltiple. La Comisión no incluyó esto en su propuesta. Así pues, proponemos una definición precisa de estos tipos de discriminación.
Es absolutamente fundamental que reforcemos la legislación al objeto de que la igualdad de trato sea efectiva, sean cuales sean las diferencias. A tal efecto pedimos a los Estados miembros que tomen medidas para fomentar la igualdad de trato y de oportunidades para todos, independientemente de su religión, discapacidad, edad u orientación sexual.
Para terminar debo añadir que esperamos que para 2010 haya una propuesta de la Comisión que coloque la discriminación por razones de sexo en pie de igualdad, dado que esto pondría fin a cualquier jerarquía de derechos. Gérard Deprez (ALDE). – (FR) Señor Presidente, Señorías, al igual que los oradores que han intervenido antes que yo, quiero comenzar dando las gracias a nuestros dos ponentes, la señora Buitenweg y la señora Lynne, por el destacado trabajo que han realizado en el que ha sido, quiero señalar, un contexto de cooperación mejorada.
A pesar de que personalmente coincido en gran medida con la postura general defendida por la señora Lynne, quiero aplaudir la inteligencia, la franqueza y el espíritu conciliador que la señora Buitenweg ha demostrado durante todo el debate en nuestra comisión, al objeto de intentar conseguir un informe equilibrado y que obtuviese el apoyo de una amplia mayoría parlamentaria. Espero que lo consiga y que los elementos más radicales, de un bando, creo, y en ocasiones del otro, no puedan perjudicar a la votación.
En este sentido —y permítanme señalar que no soy conocido como un fanático de la izquierda—, debo decir que me sorprende y entristece la enmienda presentada por nuestro colega diputado, el señor Weber, al que respeto, y algunos otros. Señor Weber, he escuchado su intervención y no me parece que ninguno de los argumentos que ha empleado tenga ninguna base intelectual. Ha hablado de fantasías, no de razones.
Si uno lee la justificación para su enmienda, no podrá sino lamentar su debilidad: negarse a combatir la discriminación por el miedo a un exceso de burocracia. Se equivoca al intentar convertir esta propuesta en un conflicto entre izquierda y derecha. Combatir la discriminación no es una cuestión de derecha o izquierda, sino de humanidad y de respeto de los derechos fundamentales.
Esa es la razón por la que espero y creo que mañana serán derrotados. Sebastiano (Nello) Musumeci (UEN). – (IT) Señor Presidente, señor Comisario, Señorías, hay que apoyar cualquier iniciativa destinada a combatir todo tipo de discriminación. Las estadísticas recientes demuestran que en Europa, donde la sociedad es tan avanzada, una minoría de ciudadanos afirma haber sufrido discriminación. Así pues, nadie puede mostrarse indiferente. No obstante, el concepto en sí sigue siendo tan amplio y abstracto que sería recomendable hacer alguna aclaración.
Sin perjuicio para los derechos humanos fundamentales, que siguen siendo incuestionables, no podemos dejar de reconocer la soberanía de cada Estado miembro para legislar de acuerdo con culturas, civilizaciones y tradiciones multiseculares. La intervención de este tipo tiene siempre por objeto salvaguardar la identidad de una población. Permítanme poner un ejemplo relacionado con la orientación sexual: es mi opinión personal, aunque pienso que la dignidad humana debe ser garantizada independientemente de las preferencias sexuales. La homosexualidad es una opción que pertenece al ámbito privado y no debe ser castigada en ninguna circunstancia, pero tampoco debe ser protegida. Libertad de opinión: ¿dónde comienza y dónde termina la protección frente a la discriminación directa e indirecta? Libertad de culto: en el colegio de mi sobrina, por primera vez este año no ha habido auto de Navidad. El director lo prohibió porque había niños de otras religiones presentes. En mi opinión, dado que el auto de Navidad es una demostración de cultura más que de fe, para prevenir una forma de discriminación se ha creado otra. Respetar la religión de otras personas no significa, señor Presidente, que debamos avergonzarnos de la nuestra.
Esa es la razón por la que —y ya termino— tenemos miedo a que esta propuesta de Directiva tienda hacia un extremismo inverso innecesario y que sea peor el remedio que la enfermedad. Elisabeth Schroedter (Verts/ALE). – (DE) Señor Presidente, señor Comisario, Señorías, esta Directiva llena definitivamente los vacíos existentes en la legislación contra la discriminación y permite que la Unión Europea cumpla sus obligaciones internacionales de proteger los derechos humanos, además de sus obligaciones en virtud de la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad.
Señorías del Grupo del Partido Popular Europeo (Demócrata-Cristianos) y de los Demócratas Europeos, sus argumentos contra la Directiva son populistas y engañosos. ¿Qué derecho tienen a negar a las personas con discapacidad un acceso ilimitado a la educación o a negar a las personas mayores la igualdad de trato con respecto a los seguros y los servicios financieros? ¿Qué concepto tienen de la humanidad?
La participación sin restricciones en la sociedad es un derecho humano y por esa razón lucharemos por esta Directiva y por la igualdad de oportunidades para todos. En mi opinión, es totalmente inhumano exigir a las víctimas de discriminación que presenten pruebas de la misma. Si ustedes, Señorías del Grupo del PPE-DE, eliminan la transferencia de la carga de la prueba, arriesgarán el derecho básico de algunos grupos a la protección de su dignidad humana y eso nos parece inaceptable. Queremos igualdad para todos en la protección frente a la discriminación y los Verdes lucharemos por eso. No permitiremos que los derechos humanos se conviertan en un juguete para el alarmismo populista. Puedo predecir ahora mismo que perderán mañana; la mayoría de esta Cámara votará a favor del derecho humano a la protección frente a la discriminación. De eso no me cabe duda. Jim Allister (NI). – Señor Presidente, voy a votar en contra de este informe y de esta propuesta de Directiva por tres razones. En primer lugar, no estoy de acuerdo con la idea de que sea la Unión Europea, en lugar de los gobiernos nacionales, la que deba legislar estas cuestiones, dado que pienso que cada Estado miembro está en mejores condiciones de decidir si necesita reforzar esta legislación. Si en algún momento ha habido un problema de subsidiariedad, debería ser este.
Mi segunda razón es que la nueva infracción de acoso tiene la alarmante perspectiva, de hecho, de restringir los derechos con respecto a la libertad de expresión y la libertad de culto, particularmente para aquellos que proclaman un mensaje cristiano.
Los cristianos que predican el evangelio, particularmente en un lugar público a personas de otras religiones que se sienten ofendidas y afirman que es un ataque sobre su dignidad, podrían estar incumpliendo esta ley. Del mismo modo, defender y promover un planteamiento bíblico del matrimonio heterosexual podría permitir que los activistas litigiosos que defienden los derechos de los homosexuales denuncien acoso.
La tercera razón es que las medidas de la Directiva son desproporcionadas y poco equilibradas. Obliga al editor cristiano, por ejemplo, a aceptar una orden de imprimir un material que ofenda sus creencias religiosas, mientras que debería poder organizar libremente sus actividades según su conciencia.
Sin unos mecanismos de compensación fundamentales, esta Directiva será un instrumento que, de hecho, creará discriminación. Por lo tanto, en mi opinión, se trata de una Directiva innecesaria que viola derechos básicos, particularmente de las personas de fe y conciencia, e ilustra todo lo que tiene un alcance excesivo, supone una intromisión y es desacertado en la Unión Europea. Nicolae Popa (PPE-DE). – (RO) La iniciativa de la Comisión de ampliar la aplicación del principio de igualdad de trato también a otros ámbitos de la vida social, utilizando una Directiva global que prohíbe la discriminación fuera del lugar de trabajo por motivos de discapacidad, edad, religión o convicciones y orientación sexual es, en principio, necesaria para poder completar el paquete legislativo contra la discriminación. La introducción del concepto de discriminación múltiple y la especial atención que se presta a los derechos de las personas con discapacidad suponen un paso adelante.
No obstante, esta propuesta de Directiva sigue siendo un tema delicado y polémico. Este texto legislativo debe mantener un equilibrio entre las competencias de la Unión Europea y las competencias de los Estados miembros, al definir claramente su ámbito de aplicación. Los aspectos relacionados con el derecho de familia, incluyendo el estado civil, los derechos de reproducción y de adopción no deben ser incluidos en el ámbito de aplicación de la propuesta de Directiva, un hecho que sin duda debe dejarse claro en el texto legislativo. El uso de la institución del matrimonio no puede ser aceptado de ninguna otra manera que no sea en el sentido cristiano. Se puede encontrar otra designación legalmente aceptada para otros tipos de relaciones.
El principio de subsidiariedad también debe ser respetado en aspectos relacionados con el contenido educativo y con la organización de los sistemas educativos nacionales, incluyendo los colegios religiosos. El Partido Popular Europeo siempre ha apoyado la promoción de la diversidad como un objetivo importante de la Unión Europea y la lucha contra la discriminación. Lamentablemente, el texto contiene disposiciones que son inaceptables desde el punto de vista de la doctrina religiosa.
Paradójicamente, la izquierda pretende discriminar de esta forma. De hecho, yo mismo soy víctima de la discriminación simplemente por creer en Dios. Michael Cashman (PSE). - Señor Presidente, ha sido un debate interesante y habría sido divertido si no fuese tan trágico. En mi opinión, la mayoría de la oposición que he escuchado esta tarde ha sido sincera, aunque no se basa en los hechos ni en el texto que tenemos ante nosotros. Nada del contenido de este informe socava la subsidiariedad ni la proporcionalidad. De hecho, si lo hiciera, sería corregido por el Consejo de Ministros. Por lo tanto, les insto, incluso ahora, a que voten a favor y permitan al Consejo de Ministros hacer lo necesario para garantizar que sea absolutamente proporcionado y que se respete la subsidiariedad.
Señor Weber, Europa surgió de los valores de la Segunda Guerra Mundial —la determinación de que nunca volveríamos a apartar la mirada mientras un grupo de individuos u otros grupos eran seleccionados como objetivo o como cabezas de turco y llevados a campos de concentración y campos de trabajo—. La determinación de que no habría ninguna jerarquía de opresión. Sin embargo, lamentablemente, ustedes quieren tener una Europa que no se base en esos valores decentes, una Europa que crea y respete que todos los seres humanos nacen iguales. Quienes se oponen a esto tienen que responder ante su conciencia, ante su religión y ante sus votos porqué creen que algunas personas deberían recibir un trato diferente a las demás, que no deberían disfrutar de la igualdad.
Yo me encuentro aquí feliz, como un hombre homosexual —y si yo decido ser homosexual, ¿no es interesante que uno obviamente decida ser heterosexual?— que lucha por la igualdad, no solamente en el caso de los gays y las lesbianas, los bisexuales y transexuales, sino también de las personas por motivos de su edad, religión, convicciones, sexo o cualquier cosa que sea considerada diferente y que pueda ser utilizada para discriminarlas. Creo que la prueba de fuego de cualquier sociedad civilizada no es cómo tratar a una mayoría, que, curiosamente, se compone de muchas minorías diferentes. La prueba de fuego de cualquier sociedad civilizada, como les pueden decir las personas que nos escuchan desde la tribuna oficial, no es cómo tratar a la mayoría, sino cómo tratar a las minorías y, en este caso, algunos Estados miembros lamentablemente demuestran carencias.
Shakespeare dijo, con brillantez: «El mal que hacen los hombres vive después de ellos; el bien, muchas veces, queda enterrado con sus huesos». Mírense ustedes mismos, imaginen que fuesen ustedes los diferentes —que tuviesen una religión, unas convicciones, una edad o una orientación sexual diferente—, ¿sería correcto que les arrebatasen sus derechos humanos? La respuesta ha de ser «no». Ahora la Cámara tiene la oportunidad de hacer lo que es correcto, justo y positivo. Presidente. – El señor Špidla tendrá que hablar en este punto del debate. Él explicará mejor que yo las razones por las que tiene que hacerlo. Le cedo la palabra de inmediato. Vladimír Špidla, Miembro de la Comisión. – (CS) En unos minutos tendré que asistir a los procedimientos de negociación de la Directiva sobre la ordenación del tiempo de trabajo y sin duda estarán de acuerdo en que se trata de un tema que no se puede evitar.
Señorías, he escuchado el debate sobre el informe y debo decir que he escuchado con cierta emoción, porque expresa los elementos esenciales y la gran profundidad de este problema. La cuestión básica es: ¿qué defiende esta Directiva? Esta Directiva defiende la dignidad humana. No podemos pensar que sea una afrenta menor el hecho de que la dignidad humana sea discriminada por motivos de discapacidad, por ejemplo, que el que lo sea por motivos de edad. Estamos hablando sobre la dignidad humana y es la misma para todos.
Debo decir que esta Directiva, tal y como ha sido presentada a la Comisión, surgió de forma orgánica, como resultado de un profundo debate en el Parlamento y de innumerables debates a nivel de la Comisión, y que, por lo tanto, es una Directiva bien meditada y que expresa un planteamiento firme y claro con respecto a los valores.
También se ha dicho en el debate que la no discriminación se basa en valores que aplicamos y que conocimos después de la Segunda Guerra Mundial. Sea cierto o no que desarrollamos un conocimiento más profundo de la importancia y el peso constitutivo de ciertos valores tras la Segunda Guerra Mundial, estos valores tienen unas raíces históricas muy profundas. En la antigüedad no había ningún concepto fundamental de la igualdad humana —el concepto se formuló por primera vez en la religión cristiana—. Recuerdo bien una encíclica o tal vez una bula papal del siglo IX llamada Oriente ian sole, que afirmaba claramente: «¿no es cierto que el sol brilla igual para todos?». Desde ese momento este concepto se repitió a lo largo de toda la historia.
Por supuesto, el debate ha incluido muchas cuestiones de naturaleza técnica o de un orden aparentemente inferior que las cuestiones de las que acabamos de hablar. Me gustaría mucho comentarlas. La primera cuestión trataba sobre la creación de una burocracia adicional sin sentido. Creo que esto se puede rechazar por una sencilla razón. La Directiva no exige nuevas estructuras ni nuevos organismos burocráticos. La Directiva únicamente amplía la aplicación de lo que ya existe, por lo que no implica más burocracia en absoluto.
También se ha mencionado la cuestión abierta de la subsidiariedad. Esta cuestión se examinó con sumo cuidado, dado que se trata de una cuestión fundamental. El artículo 13 del Tratado es claro. Sienta una base jurídica firme y una Directiva que se asienta en esta base jurídica no contradice el principio de subsidiariedad.
Otro principio fundamental de esta Directiva es la cuestión, por ejemplo, de la transferencia de la carga de la prueba. Esta cuestión ya se ha resuelto en Directivas anteriores, por lo que en este caso tampoco se descubre nada nuevo. No obstante, me gustaría decir algo acerca de la carga de la prueba. El objetivo de esta Directiva consiste en reforzar la capacidad de los individuos para defenderse —ese es el objetivo fundamental—. Esto no sería posible sin la transferencia de la carga de la prueba. Independientemente del hecho de que en muchos sistemas jurídicos la carga de la prueba ya se transfiere por razones mucho menos importantes o de una importancia comparable. Un ejemplo clásico de transferencia de la carga de la prueba es la denominada asunción de la paternidad y hay muchos más ejemplos.
También se ha dicho en el debate que algunos de los términos eran demasiado abiertos. Señorías, la mayoría de los términos constitucionales son abiertos y exigen ser interpretados en unas circunstancias determinadas. Por ejemplo, recuerdo que en la Constitución alemana aparece la fórmula «la posesión obliga». Se trata de una fórmula típicamente abierta que se redefine, por supuesto, en diferentes casos específicos.
Señorías, se ha exagerado un poco al hablar de unos costes potencialmente excesivos, en particular en relación con las personas con una discapacidad física. Puedo afirmar que la Directiva no propone ninguna cuestión fija o concreta, sino que habla sobre una conformidad razonable y puedo afirmar también que si se aplica una conformidad razonable desde el principio, para la mayoría no habrá ningún coste excesivamente elevado. Debo decir que si consideramos aceptables los costes potencialmente elevados en relación con la salud y seguridad en el trabajo, donde protegemos la vida humana, entonces, en mi opinión, cualquier coste más elevado asociado con la protección de la dignidad humana —aunque no pienso que sean sustancialmente superiores— también existe en proporción al interés que se está protegiendo, porque la igualdad y la dignidad humana, Señorías, son intereses recogidos en el Tratado y son intereses que debemos defender con todas nuestras fuerzas.
En mi opinión, no hay nada más importante para la Unión Europea que el concepto de no discriminación. A pesar de que defiendo el mercado interior y otros muchos ámbitos de la política europea, creo que el concepto de la igualdad de oportunidades y de la no discriminación es lo más fundamental de todo. Sarah Ludford (ALDE). – Señor Presidente, es obviamente positivo que acabemos con el complicado mosaico de leyes, en el que se protege a diferentes personas frente a la discriminación en diferentes situaciones, en favor de un único régimen de igualdad. La mujer a la que se le denegó un préstamo bancario, la persona con discapacidad a la que se le denegó el acceso a un edificio, el hombre homosexual al que se le denegó el alojamiento, la persona negra que fue excluida de un club, etc. deben ser protegidos todos sobre la base de principios similares.
Solamente quiero mencionar dos cuestiones. Una se refiere a la protección frente al acoso. En el texto se deja claro con acierto que lo que está prohibido es la creación de un entorno de intimidación para un individuo, no una ofensa percibida hacia un grupo. Es importante ser muy firmes con la preservación de la libertad de expresión, lo que se señala provechosamente a través de una mención específica añadida por el Parlamento.
Con respecto a los colegios religiosos, apoyo totalmente el derecho de los padres a que sus hijos sean educados conforme a los principios de una determinada religión, siempre que esa religión no promueva actitudes discriminatorias y perjudiciales. Sin embargo, no debemos tolerar la formación de guetos, en los que solamente los niños de una determinada religión sean admitidos en un colegio y los demás sean excluidos. El texto de la Comisión permite un acceso discriminatorio y no estoy convencida de que la Enmienda 51 resuelva el problema. Probablemente votaré en contra de ambos textos. Rihards Pîks (PPE-DE). – (LV) Señor Presidente, Señorías, no creo que nadie en esta Cámara esté a favor de la discriminación. Del mismo modo, creo que los que componen este Parlamento se oponen a la discriminación. Indudablemente este documento —esta propuesta de Directiva del Consejo— contiene muchas propuestas positivas, pero creo que muchas de las propuestas aquí incluidas se basan en una perspectiva cristiana y en la religión cristiana. Quiero decir que una Directiva no puede conseguir lo que se necesita conseguir durante un largo proceso de educación, porque esa es una cuestión de ética y actitud. Yendo más allá, a pesar de que esta Directiva, o propuesta de Directiva, incluye muchas cosas positivas, hay varias partes en las que va demasiado lejos. Con respecto a estos puntos, de hecho, al crear oportunidades para un grupo de personas limita las oportunidades de otro grupo. En efecto, me atrevería a decir que algunos puntos crean oportunidades para entrometerse en el ámbito de la actividad privada y eso va en contra de nuestros valores básicos. Por otra parte, ya se acercan las elecciones y cada vez escuchamos más preguntas de nuestros votantes, además de críticas. Creo que en sus países estará ocurriendo lo mismo. La crítica que escuchamos con mayor frecuencia es que hay demasiada regulación procedente de Bruselas, demasiadas restricciones y demasiada burocracia. Por lo tanto, deberíamos evitar la infracción del principio de subsidiariedad o la creación de restricciones excesivas. Creo que este documento debería ser reconsiderado. Inger Segelström (PSE). – (SV) Señor Presidente, quiero comenzar dando las gracias a la señora Buitenweg, a la señora Bozkurt y al señor Cashman entre otros por este informe extremadamente bueno. Yo, al igual que otros muchos, estoy sorprendida e impresionada con el líder y orador del Grupo del Partido Popular Europeo (Demócrata-Cristianos) y de los Demócratas Europeos, el señor Weber, que ha propuesto, en la Enmienda 81, que el Parlamento rechace la propuesta de Directiva porque viola el principio de subsidiariedad y porque conllevaría un volumen desproporcionado de burocracia, según la traducción al sueco. El Comisario Špidla ya ha hablado sobre esto.
Estoy segura de que todas las mujeres con discapacidad y todos los demás grupos que han contado con el Parlamento Europeo para salvaguardar los derechos humanos de los ciudadanos para su grupo también se encuentran profundamente decepcionados por el hecho de que los líderes del Grupo del PPE-DE comparen los derechos humanos con la burocracia. Por lo tanto, insto a toda la Cámara a que mañana vote en contra de la Enmienda 81, presentada por el Grupo del PPE-DE. Creo que también es importante que las mujeres no continúen siendo discriminadas por las compañías de seguros simplemente por el hecho de ser mujeres y mayores, aunque como grupo estén más sanas y vivan más que los hombres. También espero que el Parlamento tenga la valentía de aclarar que la educación financiada con los impuestos está abierta para todos. Sin duda, la religión es importante para muchos europeos y yo lo respeto, pero vivimos en una sociedad secular.
No, señor Weber, la libertad de contrato de su mercado no es tan importante como los derechos humanos fundamentales de los ciudadanos. Pregunte a los ciudadanos de la Unión Europea —ellos son más sabios y están más al día que ustedes, los diputados del Grupo del PPE-DE—. Las expectativas sobre nosotros son elevadas y espero que todos tengamos la valentía de votar a favor de esto mañana y no en contra, como ustedes han defendido. Jeanine Hennis-Plasschaert (ALDE). – (NL) Señor Presidente, quiero comenzar dando las gracias a la ponente. Todas las veces que se diga que ha hecho un excelente trabajo son pocas. No ha sido una tarea fácil. Algunos colegas diputados parecen sentirse ofendidos de forma especialmente rápida.
El punto de partida de esta Directiva está totalmente claro: la igualdad de trato absolutamente para todos —homosexuales o heterosexuales, mujeres u hombres, mayores o jóvenes, negros o blancos, discapacitados o no, religiosos o humanistas, entre otros—. El derecho de ellos es el derecho de ellas, señor Weber, nuestros derechos son sus derechos y sus derechos son nuestros derechos. Esto, señor Vanhecke —que ha abandonado el debate una vez más— no tiene nada que ver con la denominada corrección política.
Los ponentes alternativos y la propia ponente han realizado un gran esfuerzo para alcanzar este compromiso, un compromiso que el Grupo del Partido Popular Europeo (Demócrata-Cristianos) y de los Demócratas Europeos debería poder apoyar. Nadie considera que el texto sea perfecto y no me cabe sino esperar que una amplia mayoría del Grupo del PPE-DE entre en razón para la votación de mañana.
Estoy totalmente a favor de la libertad de culto, señor Weber, pero usted demuestra cierto descaro al ponerse por encima de los demás y tratar la igualdad de oportunidades como una burocracia sin sentido con la mano sobre la Biblia. Presidente. – Señorías, el señor Barrot sustituirá al señor Špidla durante la parte final de este debate. Mario Mauro (PPE-DE). – (IT) Señor Presidente, Señorías, la esencia de una estrategia de no discriminación se reduce a la siguiente afirmación: la persona siempre es lo primero. Tenemos en cuenta a la persona, antes de tener en cuenta el hecho de que él o ella sea de algún modo diferente —discapacitada, por ejemplo, u homosexual— y, por lo tanto, amamos, salvaguardamos y defendemos a la persona. Esa es la esencia de la estrategia de no discriminación. Si esto es cierto, es cierto. Por lo tanto, cualquiera que profese una religión es una persona, dado que el hecho de que él o ella sea una persona se antepone al hecho de que profese una religión.
Así pues, debemos ser prudentes, porque la afirmación realizada en el artículo 3 de acuerdo con la redacción propuesta por la Enmienda 52 del informe de la Comisión de Libertades Civiles, Justicia y Asuntos de Interior introduce un principio diametralmente opuesto a la declaración 11 del artículo 17 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea. Esta Enmienda 52 anula el concepto de preservación del estatuto, en virtud del Derecho interno, de las iglesias y organizaciones basadas en creencias religiosas o personales y, al mismo tiempo, el artículo 3 y el correspondiente considerando 18, de acuerdo con la redacción propuesta por las Enmiendas 51 y 29 del citado informe, limitan, en mi opinión, el alcance de la competencia de los Estados miembros en términos de acceso a las instituciones educativas basadas en creencias religiosas o personales.
En definitiva, estoy convencido de que si queremos defender a la persona desde el principio y en su totalidad, también debemos defender aquellos aspectos que caracterizan a la persona desde un punto de vista religioso. Por otra parte, pienso que las Enmiendas 92, 89 y 95 podrían ser un punto de contacto razonable para quienes quieren que la Directiva sea adoptada y, por lo tanto, podríamos encontrar un lugar efectivo para el diálogo a ese nivel. Claude Moraes (PSE). – Señor Presidente, el presidente de nuestra comisión, el señor Deprez, habló en nombre de muchos de nosotros en esta Cámara al afirmar que este no era un informe sobre intereses parciales ni un informe de la izquierda, sino un informe de la señora Buitenweg, cargado de consideración, sensibilidad y compromiso en lo que se refiere a las personas. La ponente ha creado un informe que no impone obligaciones ni una regulación excesiva, como ha ocurrido en el largo viaje de las dos directivas anteriores —la Directiva sobre la igualdad de trato de las personas independientemente de su origen racial o étnico y la Directiva sobre la igualdad de trato en el empleo— que, quiero decirle al señor Weber, no han impuesto obligaciones ni una regulación excesiva en Alemania ni en mi país.
La señora Buitenweg ha creado una Directiva sobre derechos fundamentales, que no conlleva esa burocracia de la que ha hablado el señor Špidla. Yo he presentado enmiendas para reforzar los organismos en favor de la igualdad, que ya existen. En el Reino Unido tenemos la Comisión de Igualdad y Derechos Humanos, que recientemente ha respaldado el caso de una ciudadana europea —Sharon Coleman, la madre de un niño con discapacidad— que emprendió acciones contra su empresario por una discriminación por asociación con una persona con discapacidad, algo fundamental para el informe de la señora Buitenweg. El Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas falló a su favor y, como resultado de esta sentencia, tenemos derechos ampliados para los cuidadores británicos —las personas que cuidan de los discapacitados—.
Quiero decir a los diputados de esta Cámara que van a envejecer, que puede que tengan una discapacidad o que puede que tengan que cuidar a alguien con una discapacidad. Esta es la realidad de decenas de millones de ciudadanos europeos. Eso es de lo que trata este informe. No se trata de preocupaciones o intereses parciales acerca de quién va a dominar a otra sección de la sociedad. Quiero decir que este informe no es de izquierda ni de derecha —es sobre derechos fundamentales—. Como ha dicho el señor Cashman en su discurso, la gente de ahí fuera, antes de las elecciones europeas, comprobará si hemos protegido los derechos fundamentales sin hacer nada que afecte a nuestras empresas y a nuestra economía. Eso es lo que hace este informe. Debemos apoyarlo. Es práctico y correcto. Marco Cappato (ALDE). – (IT) Señor Presidente, Señorías, quiero expresar mi apoyo al trabajo de la señora Buitenweg. En mi opinión, lo que se suponía que era un compromiso tal vez no sea un compromiso en absoluto, pero eso no es importante. Lo importante es que consigamos llegar a una decisión.
Si cabe, en algunos puntos mis preocupaciones son opuestas a las del señor Mauro. ¿Libertad de culto? Por supuesto, al 100 %. ¿Libertad para las instituciones educativas religiosas? Por supuesto, al 100 %. Ninguna religión puede ser nunca, bajo ninguna circunstancia, una razón ni una excusa para ejercer ningún tipo de discriminación. No puede haber ninguna perspectiva de tolerar excepciones por las que una iglesia o institución religiosa pueda discriminar a los profesores o estudiantes cuyo comportamiento no se ajuste a una determinada religión, debido al riesgo de intrusión por parte del Estado ético y por las numerosas religiones que puedan reclamar la misma legitimidad.
Ese no es el camino a seguir. Después de todo, nuestros tratados y la Unión Europea, lamentablemente, ya aplican una protección mayor de la necesaria sobre los Estados nacionales con sus largas listas de excepciones a las libertades y los derechos fundamentales. No debemos añadir más excepciones a las que ya existen. Carlos Coelho (PPE-DE). – (PT) Señor Presidente, señor Barrot, Señorías, yo, al igual que mis colegas del Grupo del Partido Popular Europeo (Demócrata-Cristianos) y de los Demócratas Europeos, he votado a favor de este informe en la Comisión de Libertades Civiles, Justicia y Asuntos de Interior. Eso se debe al excelente trabajo del ponente alternativo, el señor Gauber, para intentar alcanzar un compromiso equilibrado. También quiero felicitar a la ponente, la señora Buitenweg, por su trabajo, y unirme a ella en el llamamiento que ha realizado a todos para que eviten una radicalización de sus posturas y busquen el consenso más amplio posible.
Como en todos los compromisos, hay puntos con respecto a los que conseguimos que nuestra opinión prevalezca y otros que nos resulta más difícil aceptar. Estamos hablando sobre un compromiso que tiene que tener en cuenta la legislación, la práctica aceptada y las diversas tradiciones culturales existentes en los 27 Estados miembros. Considero que el período de 10 años en el que los edificios pueden ser adaptados para permitir a las personas con discapacidad acceder a los bienes, los servicios y recursos es positivo, así como el hecho de que, cuando las dificultades a nivel estructural imposibles de superar persistan, siempre será posible encontrar alternativas.
También quiero sumarme a quienes expresan preocupaciones con respecto a las compañías de seguros —el hecho, por ejemplo, de que hayan sido tenidas en cuenta, junto con la opinión médica—. No obstante, no puedo aceptar la idea de eliminar la referencia —acordada en comisión— al principio de subsidiariedad en temas relacionados con el Derecho de familia, matrimonio y reproducción. Estas son competencias exclusivas de los Estados miembros. Esto mismo se aplica al artículo 8, que la Enmienda 90 del Grupo del Partido Popular Europeo (Demócrata-Cristianos) y de los Demócratas Europeos pretende eliminar, porque, dadas las tradiciones legislativas existentes en muchos Estados miembros, no es posible aceptar la inversión de la carga de la prueba, dado que esto causará problemas legales insuperables.
Si estos puntos fundamentales se aprueban en sesión plenaria, no podré votar a favor de este informe. No obstante, con el corazón en la mano, nunca podré votar en contra de una Directiva que prohíbe la discriminación entre las personas independientemente de su religión o convicciones, discapacidad, edad u orientación sexual. Para terminar, señor Presidente, también se trata de definir la Europa que queremos ayudar a construir. Estoy plenamente a favor de una Europa que combata incesantemente toda forma de discriminación. Iratxe García Pérez (PSE) . – (ES) Señor Presidente, la propuesta de Directiva que hoy debatimos proyecta el principio de igualdad como una seña de identidad del proyecto europeo. Por ello debe ser abordada con un enfoque ambicioso, a fin de contribuir a la consecución de la plena ciudadanía comunitaria, y debe proyectarse no solo en el diseño de las políticas públicas y actuaciones de las administraciones, sino también en las relaciones entre particulares.
Debemos avanzar para que todos los ciudadanos puedan ejercer y disfrutar al máximo de sus derechos, con independencia de la creencia, edad, orientación sexual, discapacidad y, por supuesto, teniendo en cuenta las discriminaciones múltiples.
Es necesario señalar que el principio de igualdad y la prohibición de la discriminación deben ser respetados no solo en el ámbito de las políticas comunitarias, sino también en el de las nacionales, para hacer realidad el principio de igualdad en toda Europa y lograr así un nivel de protección adecuado contra todos los motivos de discriminación recogidos en el artículo 13 del Tratado.
Esta iniciativa debe dotarnos de mayores instrumentos de reacción frente a las posibles conductas discriminatorias, conductas que todavía hoy, por desgracia, son una realidad, tal como ayer señalaba la Agencia de Derechos Fundamentales de la Unión en su informe sobre homofobia.
Señorías del Partido Popular, no disfracen los discursos con excusas vanas, porque su voto en contra es la evidencia de una postura ideológica clara. La lucha contra la discriminación tiene un interés esencial y compromete la propia existencia de los valores de la Unión.
Por ello, hoy, desde este Parlamento, tenemos la responsabilidad y la obligación de dar un paso hacia adelante en la defensa y el compromiso de la igualdad en Europa. No podemos renunciar a los deseos y las esperanzas de avanzar en un proyecto de valores. La ciudadanía europea y, sobre todo, aquellos más vulnerables no lo perdonarían. Csaba Sógor (PPE-DE). – (HU) Conforme a la Declaración Universal de Derechos Humanos y al Convenio para la protección de los derechos humanos y de las libertades fundamentales, todos los ciudadanos disfrutan de los mismos derechos y libertades, y de la misma protección de la ley, sin distinción de ningún tipo por motivos de raza, color, sexo, lengua, religión, ideas políticas o de otro tipo, origen nacional o social, propiedad, nacimiento u otra condición.
Sin embargo, quiero insistir en que se necesita una acción decisiva y efectiva contra toda forma de discriminación, dado que la discriminación sigue siendo importante en Europa y afecta a muchos estratos diferentes de la sociedad. En muchos casos no basta con prohibir toda forma de discriminación, también es fundamental introducir diversas medidas positivas, como en el caso de la gente con discapacidad. Muchos países —Italia, Francia, Finlandia y España, por nombrar algunos— han concedido autonomía y adoptado medidas positivas en aras de la protección de las minorías nacionales.
La Unión Europea y sus Estados miembros también tienen la obligación de garantizar la igualdad de derechos y de trato de los ciudadanos de forma institucional. Necesitamos instituciones independientes que trabajen a nivel europeo y que puedan controlar y garantizar que los Estados se comprometan con el principio de la igualdad de trato, no solamente en teoría, sino también mediante la adopción de pasos concretos para aplicar esta Directiva de forma efectiva. Evangelia Tzampazi (PSE). – (EL) Señor Presidente, señor Comisario, Señorías, quiero preguntarles si se han dado cuenta de que les estoy hablando sentada desde el fondo y no me he levantado como todos mis demás colegas diputados, un insulto para esta Cámara.
El Parlamento Europeo ha defendido y debe continuar defendiendo la directiva horizontal, que garantizará la igualdad de trato y protegerá a los ciudadanos europeos de toda forma de discriminación. Esta Directiva debe complementar el marco jurídico europeo existente, especialmente con respecto a las personas con discapacidad y la obligación de garantizar un acceso efectivo y no discriminatorio.
Hemos incluido propuestas importantes. Hemos introducido protección frente a la discriminación múltiple, al estipular en el informe que se debe garantizar un acceso efectivo y no discriminatorio. En los casos en los que no se pueda garantizar el acceso en las mismas condiciones que para las personas sin discapacidad, debemos disponer de una solución alternativa apropiada. El informe establece criterios más estrictos al objeto de evaluar si las medidas para salvaguardar un acceso efectivo y no discriminatorio conllevan unos costes desproporcionados. Hay algunos puntos incluidos en el informe que no nos satisfacen a todos, que es la razón por la que apoyaremos ciertas enmiendas que se han presentado y que refuerzan la cohesión.
En cualquier caso, considero que deberíamos apoyar el informe, enviando así al Consejo el mensaje claro de que debemos, finalmente, contar con una legislación europea efectiva, que ponga fin a la discriminación que erosiona la confianza en los valores europeos fundamentales de la igualdad y el Estado de Derecho. Martin Kastler (PPE-DE). – (DE) Señor Presidente, Señorías, como periodista, quiero llamar la atención sobre un cambio en esta Directiva que personalmente me preocupa mucho. En concreto, me resulta incomprensible que, cuando la Directiva todavía no se ha transpuesto en 10 de los 27 Estados miembros, vayamos a dar un paso más e intentar añadir otra directiva más. Puede que las opiniones estén divididas al respecto, que es aceptable, pero lo que realmente me molesta, como periodista, es el hecho de que esté socavando la libertad de prensa en los Estados miembros. Permítanme ponerles dos ejemplos de esto. La enmienda propuesta por el señor Weber, que merece nuestro apoyo, significa que también será posible limitar la libertad de prensa, por ejemplo, si a un editor se le exige que acepte un anuncio de neonazis o antisemitas. Creo que es totalmente inapropiado y que va completamente en contra de los principios que tenemos en la Unión Europea, y me opongo firmemente a ello. No podemos permitir que esto ocurra. Lo mismo se aplica, por supuesto, a las disposiciones contra la discriminación: entonces las personas que no queremos fomentar en la Unión Europea, sino más bien contra las que hay que emprender acciones, tendrán incluso más oportunidades, por ejemplo en el mercado inmobiliario. En mi país, comprobamos cómo los neonazis intentan comprar inmuebles casi todas las semanas. Si se alquila o vende un inmueble, no podemos evitar que los extremistas de izquierda o de derecha lo ocupen. Ellos harán uso de esta nueva enmienda y yo me opongo totalmente a esto y votaré en contra. Así pues, estoy a favor de apoyar la devolución a comisión o, si esto no es posible, de votar en contra. Miroslav Mikolášik (PPE-DE). - Señor Presidente, durante años Europa y el resto del mundo han luchado para combatir la discriminación a todos los niveles. Nuestra progresión como humanos decentes exige que hagamos precisamente eso, respetando perfectamente el principio de subsidiariedad.
Como ha dicho la señora Buitenweg, la Comisión ha prometido, ya hace más de cuatro años, aprobar una propuesta amplia e inclusiva sobre los derechos humanos de todas las personas. Finalmente, esto está dando ahora su fruto.
Creo firmemente que nadie debería ser nunca víctima de la discriminación por motivos de su religión o convicciones, discapacidad o edad. Por lo contrario, como creyente cristiano le pido al Parlamento Europeo y a todos los individuos que no solamente pongan fin a la discriminación, sino que también ayuden a quienes están siendo discriminados por culpa de su discapacidad.
Nosotros podemos ayudar de diferentes maneras y formas. Todos los Estados miembros han insistido constantemente en mejorar la igualdad de acceso para aquellos que más lo necesitan. A medida que Europa continúa integrándose, es fundamental que recordemos que todos somos diferentes aunque totalmente iguales en todos los sentidos. Marusya Lyubcheva (PSE). – (BG) Señor Presidente, señor Comisario, estamos debatiendo una Directiva sumamente importante, que brindará una oportunidad de resolver cuestiones que siguen siendo polémicas en el ámbito de la no discriminación. Considero que es especialmente importante que reafirme el derecho y la libertad de las convicciones religiosas y la aplicación del principio de no discriminación en este ámbito.
Al mismo tiempo, la Directiva se refiere explícitamente a la declaración 11 sobre el estatuto de las iglesias y asociaciones no confesionales, en el sentido de que la Unión Europea respete y no perjudique el estatuto, en virtud del Derecho interno, de las iglesias y comunidades religiosas de los Estados miembros.
También se reconoce el derecho de los Estados miembros a elaborar y aplicar disposiciones específicas en este ámbito. Sobra decir que el derecho europeo debería estar armonizado con el derecho de los Estados miembros a regular ámbitos individuales.
Se trata de una cuestión compleja. Es necesario aclarar las relaciones al objeto de evitar que se violen los derechos de nadie, incluyendo los derechos de quienes pertenecen a las iglesias autorizadas por reglamentos legales. Manfred Weber (PPE-DE). – (DE) Señor Presidente, señora ponente, Señorías, dado que soy el diputado al que más se ha citado en este debate, me gustaría tener la oportunidad de responder una vez más.
Ya he dicho que cualquiera que formula preguntas es el malo de este debate. Todos los oradores que han hablado con vehemencia contra la discriminación han hablado sobre el principio. Una vez más, agradecería que no discutiésemos sobre el principio, sino que trabajásemos para combatir la discriminación. Incluso cuando hablamos, por ejemplo, sobre cuestiones medioambientales y no estamos de acuerdo con respecto a la prohibición de las emisiones de CO2, disentimos sobre el medio para conseguirlo, aunque todos estamos de acuerdo con el objetivo. ¿Por qué no podemos estar en desacuerdo sobre los medios en materia de discriminación y cómo queremos combatirla? Por otra parte, si los editores de los periódicos se sientan en nuestras oficinas y expresan sus preocupaciones, deberíamos poder transmitir esas preocupaciones aquí.
Señor Cashman, no está haciendo ningún favor a este tema ni a sus preocupaciones, si margina a cualquiera que se limite a formular preguntas. Eso es simple y llanamente lo que estamos haciendo aquí. Richard Howitt (PSE). – Señor Presidente, como ponente alternativo de la Comisión de Empleo y Asuntos Sociales, en nombre del Grupo Socialista, me gustaría felicitar a la señora Buitenweg y también a mi colega la señora Bozkurt. Gracias por su cooperación.
En nombre del Intergrupo sobre Discapacidad, estoy satisfecho de que los 1,3 millones de personas que firmaron la petición de una ampliación de los derechos contra la discriminación para las personas con discapacidad hayan sido escuchadas. También me satisface que todos los partidos hayamos acordado que debería existir una directiva horizontal y que no debería existir ninguna jerarquía de la discriminación —una promesa que nos hizo en su momento la Presidencia portuguesa de la Unión Europea cuando se aprobó la Directiva sobre la igualdad de trato de las personas independientemente de su origen racial o étnico en 2000—. Finalmente, esta promesa ha tardado mucho en cumplirse.
Condeno a los conservadores que quieren prolongar todavía más ese retraso. Este debate no consiste solamente en demostrar nuestro apoyo en el Parlamento, sino también en pedir al Consejo que siga adelante y que lo apruebe ahora. Quiero pedir a nuestros colegas alemanes que no lo bloqueen, por favor. Hay cuestiones sobre los contratos privados que les preocupan, pero con respecto a las obligaciones públicas están muy por delante. Debemos realmente levantar la vista y conseguir este acuerdo. Estoy muy satisfecho de que hoy la futura Presidencia sueca se haya comprometido a completar esto en el Consejo de Empleo, Política Social, Sanidad y Consumidores antes de Navidad. Espero sinceramente que pueda conseguirlo. Kathalijne Buitenweg, ponente. – (NL) Señor Presidente, es increíblemente duro para un ponente realizar un buen trabajo cuando el Grupo más importante está llevando una especie de política «basculante». En la Comisión de Libertades Civiles, Justicia y Asuntos de Interior, el Grupo del Partido Popular Europeo (Demócrata-Cristianos) y de los Demócratas Europeos apoyó este informe, porque representaba un compromiso razonable. Trabajamos junto con el señor Gaubert, que parece haber desaparecido —al menos yo no lo he visto—. Sin embargo, en cualquier caso, trabajamos juntos exactamente en el mismo texto y ahora se opone a él. Parece como si el coordinador, el señor Weber, estuviese imponiendo principalmente la postura de su partido nacional alemán al Grupo del PPE-DE.
Señor Weber, usted mismo me dijo personalmente la semana pasada que no se trataba de la sustancia, sino de transmitir un mensaje político. ¿No es eso cierto? ¿No es eso lo que me dijo? Pues bien, entonces no puede ahora esconderse tras los detalles —si quería hacer eso podría sencillamente haber presentado enmiendas—. No lo hizo. Lo que realmente quiere es el rechazo de la totalidad de la propuesta. Sencillamente no la quiere, así que no finja que tiene el mismo objetivo final.
He escuchado muchas cosas para las que se puede proporcionar una respuesta directa. Por ejemplo, mucha gente ha preguntado qué tiene que ver esto con Europa. A pesar de que ya existen muchas directivas que han ofrecido protección en el mercado laboral desde hace mucho tiempo, y que la protección frente a la discriminación por otros muchos motivos también está prevista fuera del mercado laboral, la protección de algunas personas ha quedado relegada, por ejemplo, por motivos de discapacidad, edad, orientación sexual y religión. Así pues, no vamos a introducir un invento totalmente nuevo, sino a reparar la legislación existente. No vamos a introducir una nueva competencia. Vamos a garantizar que las personas sencillamente disfruten de una igualdad de trato y que algunas categorías no se consideren más importantes que otras.
El señor Pirker ha hablado sobre el mercado laboral. De eso no es de lo que trata todo esto; eso es objeto de una directiva diferente. Esto no trata sobre el empleo de los profesores. Por favor, limitémonos a los hechos. La carga de la prueba es un punto complicado, como ya ha comentado el señor Comisario. Esto tampoco es nada nuevo. Se recoge también en otras directivas. Es absolutamente incierto que las personas puedan simplemente acusar a uno y que esa persona tenga que defenderse. Tampoco estamos hablando de Derecho penal aquí. Las personas deben primero facilitar hechos reales en otros ámbitos para respaldar por qué piensan que están siendo discriminadas y entonces uno tendrá que explicar sus razones para aceptar o rechazar a alguien para una propiedad.
Con respecto a los medios, como afirma el texto, también se ha previsto el rechazo de anuncios que no sean acordes con la identidad de una publicación: está todo ahí, en el artículo 54. Con respecto a las iglesias, ni siquiera tienen que cumplir todos estos requisitos en su totalidad, a menos que realicen tareas sociales. En los Países Bajos, por ejemplo, realizan algunos servicios de asistencia social. Es inaceptable que estén exentas cuando realizan tareas sociales exclusivamente por el hecho de pertenecer a una iglesia. Esos son los puntos más específicos que se mencionan en el informe.
Hemos hecho todo lo que hemos podido. Les hemos tenido en cuenta de principio a fin. De hecho, sus enmiendas están aquí en el texto y ahora van a votar en contra después de todo, bajo el pretexto de todo tipo de posturas políticas. Debo decir, que esto es un golpe personal para mí, dado que yo les tendí la mano. Gran parte de su texto ha sido incorporado al informe y creo que es vergonzoso que ahora se vayan a lavar las manos. Presidente. – Se cierra el debate.
La votación se celebrará el jueves 2 de abril de 2009.
Declaraciones por escrito (artículo 142 del Reglamento) Carlo Casini (PPE-DE) , por escrito. – (IT) La igualdad y la dignidad humana son los dos grandes valores en los que se basa la cultura moderna de los derechos humanos. No obstante, suele ocurrir que se utilizan palabras grandiosas para disfrazar sus opuestos. Igualdad, por ejemplo, significa gestionar situaciones idénticas de la misma forma, pero también significa gestionar situaciones diferentes de formas diferentes. Mis reservas con respecto al informe en cuestión se derivan de esta consideración previa. Nadie puede tener la más mínima duda de que el Grupo del Partido Popular Europeo (Demócrata-Cristianos) y de los Demócratas Europeos reconoce íntegramente la dignidad e igualdad de las personas con discapacidad, los mayores, los enfermos, los pobres, los refugiados e inmigrantes. No obstante, tengo la impresión de que se está intentando aprovechar este movimiento establecido para imponer la discriminación contra la familia basada en el matrimonio entre un hombre y una mujer, y contra la libertad de culto, especialmente con respecto a los colegios religiosos. Yo nunca me cansaré de luchar por la igualdad para los más pequeños, los más pobres y los más indefensos. Precisamente por esta razón, me duele ver a la Europa de los derechos humanos, a través de sus leyes y prácticas, ejercer la discriminación más dura entre bebés nacidos y no nacidos. Hoy no estamos debatiendo esto, pero sería apropiado que estuviese presente en la conciencia europea a la hora de reflexionar sobre la dignidad y la igualdad. Gabriela Creţu (PSE), por escrito. – (RO) Por una casualidad del calendario hoy estamos debatiendo esta Directiva, aunque la votación se celebrará mañana, coincidiendo con el Día mundial de concienciación sobre el autismo. Es un buen augurio.
Nosotros tenemos claro que en realidad hay importantes discrepancias entre las legislaciones nacionales de los Estados miembros en materia de los derechos e intereses de las personas afectadas por el autismo. La discrepancia es incluso mayor si comparamos las vidas cotidianas de las personas afectadas.
Queda mucho camino por delante para conseguir normas europeas, aunque hay que hacer algún progreso. El autismo debe ser reconocido como una discapacidad separada entre las discapacidades mentales, y se deben establecer estrategias específicas para esta enfermedad.
Puede que a algunos esto le parezca costoso, pero recibir un trato igualitario es totalmente imprescindible, como para quienes sufren otras discapacidades, para poder respetarnos a nosotros mismos y a los valores de la sociedad europea. Bairbre de Brún (GUE/NGL), por escrito. – (GA). Esta Directiva destaca el importante reconocimiento de que la discriminación no es algo que solamente se produce en el lugar de trabajo. El principal objetivo de la recomendación permanente de la Comisión es afrontar la discriminación basada en la religión o convicciones, una discapacidad, la edad o la orientación sexual, y la aplicación del principio de que las personas reciban un trato igualitario fuera del entorno de trabajo.
Sé, por haber tratado con grupos que defienden los derechos de los discapacitados y con personas con discapacidad en Irlanda, que esta legislación será acogida con satisfacción. La señora Buitenweg tiene toda la razón al decir en su informe: «Para ofrecer un trato igualitario a las personas con discapacidad no es suficiente con prohibir la discriminación. También es necesario emprender acciones positivas mediante medidas aplicadas con antelación y a través de la oferta de adaptaciones adecuadas»
También acojo con satisfacción la firme postura adoptada por la ponente y la Comisión para prevenir la discriminación basada en la orientación sexual. La discriminación de este tipo no tiene cabida en una sociedad moderna y rechazo los esfuerzos de algunos grupos políticos por debilitar la legislación en este sentido. Proinsias De Rossa (PSE), por escrito. – Soy socialista, lo que significa que creo que todos los seres humanos son iguales. Debemos combatir la discriminación allí donde se produzca y no solamente en el lugar de trabajo. En efecto, no puede haber ninguna jerarquía entre discriminaciones. Todos somos diferentes, todos somos iguales.
El propósito de la Directiva consiste en aplicar el principio de igualdad de trato entre personas, independientemente de su religión o convicciones, discapacidad, edad u orientación sexual fuera del mercado laboral. Establece un marco para la prohibición de la discriminación basa en estos momentos y determina un nivel mínimo uniforme de protección dentro de la Unión Europea para las personas que han sufrido esta discriminación.
Esta propuesta complementa el marco legal comunitario existente, en el que la prohibición de la discriminación por motivos de religión o convicciones, discapacidad, edad u orientación sexual se aplica solamente al empleo, la ocupación y la formación profesional. Lidia Geringer de Oedenberg (PSE), por escrito. – (PL) La discriminación es un problema grave en Europa y más allá de sus fronteras. Según un estudio especial realizado por el Eurobarómetro en 2008, el 15 % de los europeos afirmó haber sido víctima de la discriminación el pasado año.
El Parlamento Europeo ha esperado más de cuatro años por la Directiva propuesta. Esta última representa un intento de aplicar los principios de igualdad de trato entre los individuos, independientemente de su religión, convicciones, discapacidad, edad u orientación sexual. Esto ha de aplicarse no solamente con respecto al acceso al empleo, sino también en relación con los bienes, equipos y servicios, como la banca, la vivienda, la enseñanza, el transporte y la atención sanitaria, por ejemplo.
Por otra parte, el documento define una normativa marco mínima para garantizar la protección frente a la discriminación. Los Estados miembros pueden aumentar libremente el nivel de protección ofrecido, si lo desean. Sin embargo, no pueden referirse a la nueva Directiva para justificar una reducción de dicho nivel. La Directiva garantiza a las partes perjudicadas el derecho a compensación. También afirma que los Estados miembros no solamente deberían expresar el deseo de superar la discriminación, sino que también tienen la obligación de hacerlo.
Un número importante de Estados miembros de la Unión ya ha introducido disposiciones que garantizan diferentes grados de protección más allá del mercado laboral contra la discriminación por motivos de religión, convicciones, discapacidad, edad u orientación sexual. El presente proyecto de Directiva permitirá la introducción de disposiciones europeas cohesivas en este ámbito. Supondrá una firme declaración de que el conjunto de Europa no tolera la discriminación. No ser discriminado es un derecho fundamental y debe aplicarse a todas las personas que se encuentran en la Unión Europea. Zita Gurmai (PSE), por escrito. – (HU) En los últimos tiempos, la igualdad de oportunidades ha sido un tema cada vez más importante en el proceso de toma de decisiones comunitario. El objetivo de la Directiva propuesta en materia de igualdad de trato consiste en aplicar el principio de igualdad de trato de las personas, independientemente de su religión o convicciones, discapacidad, edad u orientación sexual.
No ser discriminado es un derecho fundamental y debe aplicarse a todas las personas que se encuentran en la Unión Europea. Yo insisto firmemente en que debemos combatir toda forma de discriminación. El camino que debemos seguir en este sentido es largo y también está claro que solamente podremos avanzar paso a paso. Esto supone, en primer lugar, complementar y consolidar la legislación; en segundo lugar, transponer la legislación que contiene principios nuevos, coherentes y unificados a la legislación nacional; y, finalmente, su aplicación en la práctica. A pesar de que esto exigiría mucho trabajo y tiempo individualmente, nuestro objetivo consiste en conseguir, en un plazo de tiempo razonable, avances concretos y vivir en una Europa realmente libre de discriminación. Lívia Járóka (PPE-DE), por escrito. – (HU) Quiero felicitar a mi colega, la señora Buitenweg, por su informe, que abre la puerta para complementar la estructura jurídica diseñada para eliminar toda forma de discriminación. El artículo 13 del Tratado de la Unión Europea recoge el objetivo de combatir la discriminación basada no solo en el sexo y el origen étnico, sino también en la religión, las convicciones, la discapacidad, la edad y orientación sexual.
A pesar de la adopción y de la transposición a las legislaciones nacionales de las Directivas 2000/43, 2000/78 y 2004/113, hasta la fecha no ha existido ninguna protección común frente a la discriminación por los cuatro motivos mencionados anteriormente fuera del ámbito del empleo. La Directiva propuesta tiene por objeto acabar con este vacío y esperamos que, además de prohibir la discriminación, prevea un remedio jurídico para las personas que se encuentran en una situación de desventaja en los 27 Estados miembros.
La aplicación efectiva de la Directiva que estamos analizando y la compensación de las deficiencias apreciadas en el curso de la transposición y aplicación de las Directivas anteriores complementarían la defensa disponible para los ciudadanos de la Unión Europea frente a la discriminación. Por otra parte, la adopción de la Directiva propuesta no exige ningún cambio en las legislaciones nacionales aplicables. Así pues, espero sinceramente que el Consejo pueda garantizar el apoyo unánime que exigen los Tratados y que todos los Estados miembros contribuyan a permitir que la Unión Europea dé un enorme paso hacia el cumplimiento de nuestros objetivos y valores fundamentales. Silvana Koch-Mehrin y Alexander Graf Lambsdorff (ALDE), por escrito. – (DE) La base jurídica utilizada, el apartado 1 del artículo 13 del Tratado CE, no es apropiada teniendo en cuenta que, en opinión del Partido Democrático Libre (FDP) alemán, no se está cumpliendo el principio de subsidiariedad. No es competencia del legislador de la Unión Europea establecer estos reglamentos en cuestión, por lo que usurpa gravemente la autodeterminación de los Estados miembros.
Combatir la discriminación de todo tipo y ayudar a las personas con discapacidad a participar en la vida pública son tareas importantes. Sin embargo, proponer ampliar los reglamentos contra la discriminación prácticamente a todos los ámbitos de la vida no tiene contacto con la realidad. La inversión de la carga de la prueba establecida en la Directiva hará que sea posible emprender procedimientos jurídicos sobre la base de acusaciones no respaldadas por pruebas suficientes Los afectados tendrían entonces que pagar una compensación aunque no hubiesen cometido realmente ningún acto de discriminación, pero no fuesen capaces de demostrar su inocencia. Por lo tanto, definida de esta forma tan generalizada, esta inversión de la carga de la prueba es cuestionable desde el punto de vida de su compatibilidad con la actuación como Estado en virtud del Estado de Derecho. Generará incertidumbre y facilitará el abuso. Esa no puede ser la razón de ser de una política contra la discriminación progresista.
Otra consideración debe ser que la Comisión está actualmente emprendiendo procedimientos de infracción contra numerosos Estados miembros en relación con la transposición inadecuada de las Directivas europeas existentes contra la discriminación. Sin embargo, todavía no hay ninguna visión de conjunto de los reglamentos que se han transpuesto como para poder determinar esa necesidad de nuevos reglamentos que se ha venido afirmando. Alemania, en particular, ya ha ido mucho más allá de las estipulaciones previas de Bruselas. Por lo tanto, votamos en contra de este informe. Sirpa Pietikäinen (PPE-DE), por escrito. – (FI) Cuando se aplique, la Directiva sobre el principio de igualdad de trato será uno de los avances más importantes de esta legislatura hacia una Europa social y una Europa del pueblo. Cuando se aplique a todos los grupos de personas y criterios de discriminación, la legislación sobre la discriminación activa y pasiva tendrá un enorme impacto sobre las vidas de muchos ciudadanos de la Unión Europea. En este sentido, quiero dar las gracias a la ponente por su excelente trabajo.
Tanto en Finlandia como en otros lugares de Europa, las vidas cotidianas de un enorme número de personas están viéndose dificultadas por una u otra forma de discriminación. Esto no debería ser posible en la sociedad actual, donde existe respeto por los derechos humanos y la igualdad: todos deberíamos tener las mismas oportunidades de participar en la sociedad. La no discriminación es el sello de una sociedad civilizada.
Es especialmente importante que la Directiva cubra todos los criterios de discriminación. A pesar de que existen enormes diferencias entre los grupos e individuos víctimas de la discriminación, debemos abordar el problema de la discriminación como un fenómeno de forma coherente y sin especificar a ningún grupo o grupos en particular. Un planteamiento fragmentado daría inevitablemente un valor diferente a los distintos criterios de discriminación y también causaría fisuras que podrían perjudicar a las personas que encuentran discriminación por muchos motivos diferentes. Siiri Oviir (ALDE), por escrito. – (ET) La Unión Europea se basa en los principios conjuntos de la libertad, la democracia y el respeto de los derechos humanos y las libertades fundamentales. El artículo 21 de la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea afirma que se prohíbe toda discriminación, y en particular la ejercida por razón de sexo, raza, color, orígenes étnicos o sociales, características genéticas, lengua, religión o convicciones, opiniones políticas o de cualquier otro tipo, pertenencia a una minoría nacional, patrimonio, nacimiento, discapacidad, edad u orientación sexual. [esto es una cita directa de la legislación] El reconocimiento de la singularidad de cada individuo y su derecho igualitario a disfrutar las oportunidades que ofrece la vida es uno de los atributos de la diversidad conjunta de Europa, que es un elemento central de la integración social, política y cultural de la Unión.
A pesar de que el desarrollo de muchos ámbitos de la Unión Europea ha tenido mucho éxito hasta ahora, es sorprendente que todavía no tengamos una normas comunes para afrontar la violencia o los abusos contra los discapacitados o relativas al abuso sexual, y no todos los Estados miembros reconocen suficientemente esos derechos fundamentales de los ciudadanos. Debemos reconocer que el marco jurídico europeo para la lucha contra la discriminación todavía no es perfecto.
Acojo con gran satisfacción la nueva Directiva, que crea en la Unión Europea un marco de acción común en el ámbito de la lucha contra la discriminación. El mencionado marco probablemente permitirá la aplicación del principio de igualdad de trato en los Estados miembros de forma más generalizada que solamente en el mercado laboral.
Combatir la discriminación significa invertir en la concienciación de una sociedad cuyo desarrollo se produce a través de la integración. No obstante, al objeto de conseguir la integración, la sociedad debe invertir en formación, en concienciación y en la promoción de buenas prácticas, para encontrar un compromiso justo en beneficio y en interés de todos sus ciudadanos. Así pues, todavía nos queda por hacer un gran esfuerzo para eliminar la discriminación en Europa. Daciana Sârbu (PSE), por escrito. – (RO) El derecho a no ser discriminado es un derecho fundamental que nunca se ha cuestionado en lo que respecta a su aplicabilidad a los ciudadanos de la Unión Europea. La igualdad de trato independientemente de la religión o convicciones, discapacidad, edad u orientación sexual es uno de los principios básicos de la integración europea.
Esta esperada Directiva, cuya historia es muy complicada en todas las consultas del Parlamento, se basa en el artículo 13 del Tratado CE y regula la protección contra la discriminación, enfatizando la igualdad de trato por cualquier motivo. No puede existir ninguna duda acerca de la necesidad de esta Directiva, dado el gran número de personas —aproximadamente el 15 %— que afirma ser víctima de la discriminación en el plano de la Unión Europea.
También quiero señalar la importancia de comparar esta nueva Directiva con las que ya están en vigor para combatir la discriminación. Se trata de una tarea que se llevará a cabo mediante una cooperación entre la Comisión y los Estados miembros. Me satisface poder señalar, a este respecto, el progreso que se ha conseguido en este ámbito en Rumanía en los últimos años, tal y como indica la Agencia de Derechos Fundamentales de la Unión Europea.
Finalmente, aunque no menos importante, creo que esta Directiva tendrá un importante impacto, dadas las medidas de protección social, las ayudas sociales y la facilidad de acceso a los bienes y servicios que garantizará. PRESIDE: MAREK SIWIEC Vicepresidente Última actualización: 22 de junio de 2009Aviso jurídico

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 artículo 3
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 artículo 3
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