Source: http://ciudadbaires.com.ar/proy-cat/0802450.html
Timestamp: 2019-04-22 15:58:11+00:00

Document:
CATALOGASE Edificios pertenecientes al Hospital Muñiz
Edificios pertenecientes al Hospital Muñiz
Edificios pertenecientes al Hospital de Infecciosas “Doctor Francisco Javier Muñiz”
INFORMACIÓN DETALLADA DEL PROYECTO: 02450
Proyecto nº: 200802450 Año: 2008
Tipo: LEY Sesión: 09/10/2008
CATALOGASE CON NIVEL DE PROTECCION EDILICIA ESTRUCTURAL A LOS EDIFICIOS PERTENECIENTES AL HOSPITAL "DRO. FRANCISCO JAVIER MUÑIZ".
Autores: GOMEZ, VERONICA - D'ANGELO, JULIAN - MAFFIA, DIANA - ALEGRE, GABRIELA
Bloques: PARTIDO SOCIALISTA - COALICION CIVICA - DIALOGO POR BUENOS AIRES
Artículo 1º.- Catalóguese con nivel de protección edilicia estructural en los términos del Artículo 10.3.3 del Capítulo 10.3. “Catalogación” del Código de Planeamiento Urbano, los edificios pertenecientes al Hospital de Infecciosas “Doctor Francisco Javier Muñiz””, localizados en Uspallata 2272, asentados en la Sección 24, Manzana 081, Parcela 0000, comprendida por las calles Uspallata, Santa Cruz, Los Patos y Monasterio, y las Avenidas Vélez Sársfield y Amancio Alcorta; y con nivel de protección ambiental a los espacios públicos verdes del entorno inmediato de los edificios citados.
Artículo 2º.- Incorpórense los inmuebles citados en el artículo 1º, al Catálogo previsto en el Capítulo 10.3, “Catalogación” del Código de Planeamiento Urbano de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Artículo 3º.- Asiéntese en la documentación catastral correspondiente la catalogación establecida por el Artículo 1º.
Artículo 4º.- Publíquese y cúmplase con lo dispuesto en los artículos 89°, inciso 3) y 90° de la Constitución de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
A través del presente proyecto de ley venimos a proponer la catalogación con Nivel de Protección Estructural a los inmuebles que conforman el Hospital de Infecciosas “Doctor Francisco Javier Muñiz”; institución médica de carácter público que presta desde hace más de 100 años asistencia pública a miles de pacientes.
El 23 de diciembre de 1882 se habilitó oficialmente la “Casa de Aislamiento”, situada en las calles Paraguay y Azcuénaga conocida como la Quinta de Leslie, establecimiento especializado para asistir las enfermedades contagiosas, dado que el “Hospital de Hombres” (hoy de Clínicas) no podía cubrir la demanda de servicios y había sido decretada su clausura. Por otra parte, el “Lazareto San Roque” debía prestar sus servicios como hospital común en vez de recibir dolencias epidémicas.
Tal como se señala en las Memorias de la Municipalidad de Buenos Aires 1893-1894, esta institución comenzó a prestar servicios sanitarios fundada en la importancia higiénica y los progresos epidemiológicos que daban cuenta de la conveniencia de aislar a los pacientes afectados por enfermedades transmisibles en hospitales especiales, como práctica profiláctica adoptada por la asistencia pública contra el contagio de la población.
A su vez, la Casa de Aislamiento respondía a una realidad sanitaria de la Ciudad en la cual se hacía evidente el aumento de enfermedades y del número de enfermos. Según las estadísticas de la Municipalidad de 1910, expresadas por el Doctor José Penna, las enfermedades infecciosas más frecuentes registradas en el hospital durante el período 1883-1910 fueron, entre otras: sarampión (especialmente en las estaciones de invierno y primavera), tuberculosis pulmonar, viruela, fiebre tifoidea y difteria.
En el transcurso del año 1883, la Intendencia de Torcuato de Alvear, adquirió el predio situado en las calles Entre Ríos, Matheu, Camino Alsina y Patagones, para dar comienzo a la construcción de dos pabellones de madera, emplazados sobre un terreno elevado de cinco manzanas cuadradas de superficie, con el objeto de trasladar la Casa de Aislamiento, atento la necesidad de ampliar el servicio sanitario que, hasta ese momento, brindaba la institución (Memoria de la Ciudad, 1893-1894).
En Abril de 1886, el entonces Director de la Asistencia Pública, Doctor José María Ramos Mejía, dispuso el traslado de la Casa de Aislamiento, para reforzar el servicio en la Ciudad como centro de hospitalización de enfermedades contagiosas y estación de saneamiento y desinfectación, a partir del alejamiento y/o destrucción de los sitios u objetos contaminados del hospital y del Municipio.
Según describe el Doctor Penna en la Memoria de la Administración Sanitaria y Asistencia Pública de la Ciudad de Buenos Aires (1910), el nuevo emplazamiento no presentaba en su apertura, los requerimientos suficientes en la disposición de salas y dependencias.
En el año 1893, siendo Director de la Asistencia Pública el Doctor José Ayerza, se conformó una Comisión que confeccionó el plano del nuevo proyecto del Hospital, de la que participó el Doctor Penna.
El conjunto hospitalario receptó en su concepción el pensamiento higienista, inspirado en las ideas reformistas de la Europa del siglo XIX que sostenían Owen, Fourier y Garnier, entre otros autores; destacándose un sistema de pabellones, distanciados y vinculados entre sí por senderos y jardines circundantes para la curación y prevención de enfermedades, mediante la acción benefactora de la luz natural, los ambientes ventilados y el uso adecuado y estético de la vegetación como entorno sanitario de la institución hospitalaria.
Esta organización debía permitir la articulación de la dinámica grupal o individual de cada pabellón, contando con los servicios necesarios para el desenvolvimiento propio de provisión y sostenimiento de alimentos, remedios e insumos y, al mismo tiempo, la relación estrecha entre pabellones en caso de extremas exigencias epidémicas.
El Doctor Penna, como Director del Hospital, destacó en la Memoria de la Municipalidad (1910) sus impresiones y fundamentos en relación a la distribución del establecimiento y la importancia de contar con tres departamentos principales con divisiones de aislamiento, y uno central en donde emplazar los servicios administrativos, farmacia, ropería, cocina en la parte media del terreno, construyendo un centro de abastecimiento y “zona neutra central” que permitiera al personal vivir en ese sitio.
El asilamiento entre pabellones y con el exterior se debía complementar con la contención de un muro perimetral y el tratamiento de áreas verdes libres a través de arboledas perimetrales, a diferentes alturas, a fin de conformar barreras o filtros vegetales para purificar la atmósfera, higienizar el ambiente y embellecer el entorno hospitalario.
El higienismo se incorporó teóricamente a la planificación paisajística de Buenos Aires a través del “árbol” como instrumento sanador de la urbe; primando en la intervención de espacios públicos: jardines, plazas y parques.
Esa sociedad, aún sin contar con antibióticos y afectada por epidemias urbanas, pensó en los espacios verdes de los hospitales como ámbitos de sanación y ambientes restauradores de la salud, concepto que aplicó, entre otros establecimientos de la asistencia pública, al Hospital Muñiz.
El nuevo proyecto del Hospital fue aprobado en agosto de 1894, bajo la Intendencia del Doctor Federico Pinedo, en la cual se adquirieron, más tarde, dos terrenos contiguos que se incorporaron al conjunto general proyectado, ampliando principalmente la capacidad con una sección más destinada al tratamiento de la tuberculosis.
Tal como se indicara en el plano definitivo, expuesto en la Memoria de la Administración Sanitaria y Asistencia Pública de la Ciudad de Buenos Aires (1910), el terreno del Hospital quedó zonificado en 5 Secciones (A, B, C, D, E).
Los pabellones del Hospital se edificaron con orientación noreste - sudoeste para aprovechar la luz natural durante la mayor parte del año, distanciados pero comunicados a la vez por jardines perimetrales.
La sección A agrupaba, en 16 salas, a los enfermos de fiebres eruptivas y piel para hombres y mujeres. La Sección B constaba de 7 salas para enfermos de viruela. La Sección C tenía 3 salas para el tratamiento de la difteria y la Sección D se integraba con 5 salas para la tuberculosis y un pabellón de presos.
La Sección E agrupaba 9 salas que brindaban servicios de atención de enfermedades como: fiebre tifoidea, lepra, conjuntivitis granulosa, tiña, sarna y coqueluche. En la misma sección se agruparon los pabellones de Entrada y Distribución de Enfermos, Salas de Observaciones, Salitas de Desinfectación, Administración, Farmacia, Ropería, Depósitos y Domicilio del Personal, Cocina, y Despensa, Pabellón de Hermanas, Capilla, Laboratorio, Depósito de Cadáveres, Instalaciones eléctricas, Caballeriza, Depósitos, Lavaderos y, entre otros, Estufas de Desinfectación.
El 20 de septiembre de 1901, se inauguró en el Hospital la “Escuela Interna para Niños con Enfermedades Infecciosas”, con el objeto de brindar educación a aquellos pequeños que permanecían durante largo tiempo apartados y segregados de la sociedad.
El Hospital Muñiz, como centro asistencial, ha sido escenario de las epidemias de parálisis infantil o poliomielitis en la década del ’50 y del brote de sarampión ocurrido a fines de los ’60 y ha actuado a partir de la década del ’80 como centro de referencia, formador de recursos humanos y colaborando a nivel nacional en la elaboración de normas para la atención médica, el diagnóstico, el control y la prevención de las enfermedades transmisibles, en las siguientes situaciones sanitarias críticas:
§ Pandemia VIH-SIDA: primer hospital del país en asistir y estudiar esta enfermedad;
§ Rebrote de tuberculosis coincidente con la situación mundial;
§ Emergencia de la tuberculosis multirresistente.
§ Epidemia americana de cólera;
§ Epidemia americana de dengue;
§ Emergencia en la región del síndrome pulmonar por hantavirus;
§ Brotes epidémicos de leptospirosis en el conurbano bonaerense;
§ Emergencia de una nueva rickettsiosis en el NOA.
§ Intentos de bioterrorismo (Ántrax) con Bacillus sp símil al antrhacis;
§ Probabilidad de introducción del Síndrome Respiratorio Agudo Severo (SARS);
§ Probabilidad de introducción de la influenza aviar;
§ Brotes de dengue en todo el norte argentino y dengue hemorrágico en zonas fronterizas;
§ Brotes de leptospirosis en las provincias de Santa Fe, Entre Ríos y Buenos Aires;
§ Brote de fiebre amarilla en el NEA;
§ Brotes de leishamniosis en el NEA y particularmente leishamniosis;
§ Reemergencia de la rabia urbana;
§ Corrimiento de la frontera de fiebre hemorrágica argentina;
§ Emergencia de una nueva rickettsiosis en la provincia de Buenos Aires.
En la actualidad, el Hospital Muñiz es un hospital monovalente especializado en enfermedades infecciosas, con prevalencia de pacientes afectados con tuberculosis y vih/sida, brindando atención médica, asimismo, en casos de botulismo, leptospirosis, tétanos y lepra; contando con un cuerpo profesional que es considerado el más importante a nivel nacional en su especialidad.
Como tal, es centro de referencia, en el tercer nivel de atención, para los tres Subsectores del Sistema de Salud de la Ciudad de Buenos Aires (público, de la Seguridad Social y Prepagas), del Conurbano Bonaerense, interior del país y países vecinos; siendo la población que se atiende en el hospital mayoritariamente de escasos recursos.
En ese carácter, siempre tuvo una cultura basada en la oferta diagnóstica, prestacional y técnica, en la docencia e investigación científica apoyada en la avanzada tecnológica del recurso humano, insumos y aparatología de punta con la que llevó adelante su tarea.
La actual situación de falta de insumos, de retraso de designaciones de personal con concursos ganados (aún por bajas vegetativas), deterioro edilicio y otras circunstancias que afectan su funcionamiento, colisionan con la creciente demanda para con sus servicios, habida cuenta del incremento de patologías infecciosas en todos los estratos, la creciente cantidad de población que sólo depende del Subsector Público y la escasa respuesta que, en muchos casos, los pacientes obtienen de los otros dos Subsectores del Sistema.
A pesar de la opinión de algunas corrientes sanitaristas respecto de la pérdida de vigencia de los hospitales monovalentes, el Sistema de Salud de nuestra Ciudad y del país mismo no cuenta con una red adecuada por distribución geográfica, capacidad de respuesta y comunicación entre efectores, situación que se suma al déficit de insumos y de recursos humanos.
Es así que la vigencia de un centro monovalente con las características del Hospital Muñiz, sus antecedentes, historia y excelencia técnica y profesional, se torna imprescindible dado que es el único efector capaz de dar respuesta a un sinnúmero de afecciones y situaciones patológicas endémicas y epidémicas.
Sirvan como ejemplo de lo anterior, los siguientes datos: a) anualmente se atienden más de 120.600 consultas en Consultorios Externos, algunas únicas en su tipo: Parasitología, Dermatología, Infecciones de Transmisión Sexual (ITS), Micología, Patología del Viajero, Zoonosis, Promoción y Protección de la Salud y otras; b) han sido asistidos por guardia durante el año 2007 más de 14.100 pacientes; c) la internación cuenta con 319 camas en las cuales fueron asistidos durante el año pasado más de 4.300 pacientes todos ellos domiciliados en más del 50%, en el Conurbano Bonaerense, Provincia de Buenas Aires, resto del Interior del País, sin excluir casos de Países limítrofes que son derivados o autoderivados.
El Hospital cuenta con Consultorios Externos Centrales, y los pertenecientes a las salas de internación de pacientes con VIH para su seguimiento. Posee consultorios de las siguientes especialidades: parasitología, micología, dermatología, traumatología, pediatría y adolescencia, hepatopatía, oftalmología, odontología y alergia, todas estas con orientación infectológica.
Dentro del Hospital funcionan las Cátedras de Infecciosas y de Neumonología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires, se realizan los Cursos Superiores de Enfermedades Infecciosas y de Tisioneumonología y se dictan las residencias en Infectología, Dermatología, Enfermería Infecciosa y Microbiología; todas ellas imprescindibles para la formación del recurso humano en salud, sin olvidar el aporte de disciplinas sociales (Trabajo social) con el abordaje transdisciplinario, (Psiquiatría, Psicología) en patologías asociadas con las que se atienden (adicciones, marginalidad, pobreza, etc.) que tiene el Hospital como tradición.
Funcionan como centros de referencia del país los Servicios de Endoscopía, Micología, Virología (que realiza determinaciones para los 33 hospitales de la Ciudad), Zoonosis (que afronta la atención de casos de dengue, cólera, hantavirus, leptospirosis derivados desde el ámbito nacional y ocasionalmente de países limítrofes) y Dermatología, entre otros, tanto en lo referido a la asistencia como a los métodos de diagnóstico.
El Hospital, además, cuenta con un Servicio de Atención al Viajero, único dentro del sistema de salud pública, que brinda atención a quienes viajan asesorándolos sobre las medidas a tomar en cuanto a pautas de alimentación y/o vacunas de acuerdo a lugares de destino. En ese mismo ámbito funciona la sala de atención de patologías regionales que actúa mancomunadamente con el servicio de zoonosis. La labor llevada a cabo por estos dos servicios junto a Promoción y Protección fue de vital importancia para la población, en los últimos meses, en lo relacionado a Fiebre Amarilla.
Es de destacar que el Hospital cuenta con el Departamento de Atención Intensiva al Paciente Infeccioso Crítico (DAIPIC), compuesto por cuatro salas de Terapias Intensivas de distinta complejidad orientadas al perfil infectológico de los mismos, contando el Departamento con un total de 28 camas.
En relación a la atención de pacientes afectados por sida, el Hospital Muñiz dispone de cuatro salas de adultos - una de ellas de mujeres - con 74 camas y una para niños con 15 camas; brindándose, asimismo, atención por consultorios externos. Dentro de ese Departamento de Infecciosas, se encuentran dos salas de internación general de enfermedades infecciosas, una de internación de hepatopatías, la de patologías regionales y otra de pediatría para enfermedades infecciosas. El total de camas del Departamento es de 174.
Un párrafo aparte merecen los Laboratorios del Departamento de Diagnóstico y Tratamiento de Referencia en el Sistema, que determinan la Carga Viral para VIH, Hepatitis b y c, Tuberculosis Multirresistente, cd4 y genotificación viral (SIDA) y Bacteriología para todos los Hospitales del Sistema de la Ciudad de Buenos Aires.
La División Neumotisiología tiene a su cargo la atención de los pacientes afectados por tuberculosis con 96 camas para hombres y mujeres, patología altamente incrementada en la actualidad y que es atendida también por consultorios externos. Por último, el Hospital tiene la sala de cirugía con un total de 12 camas y las salas de dermatología con 30 camas.
Estos datos son apenas una apretada síntesis de la importante labor desarrollada en el pasado y el presente por el Hospital y su cuerpo médico, que lo incorporan definitivamente al patrimonio y la vida de la Ciudad de Buenos Aires y denotan la importancia de preservarlo para el futuro.
La vigencia del sentido de la existencia de un Hospital como el Muñiz, especializado en enfermedades infecciosas, se hace evidente si observamos que pese a la revolución tecnológica de la industria farmacéutica, la letalidad global de estas enfermedades está en el orden del 55%, una tasa superior a la de la era pre antibiótica, siendo la mortalidad general por enfermedades infecciosas en el mundo del 35%, es decir, que más de una de cada tres muertes son de causa infecciosa. En nuestro país, como ejemplo, actualmente muere una persona por tuberculosis cada 8 horas.
Tal como señala el Dr. Francisco Maglio en su obra “Reflexiones (y algunas confesiones)”: A fines de 1955 cuando ingresé al Muñiz como practicante me dijeron: “pasada la epidemia de polio, al hospital lo cierran, no es más necesario”. Transcurrieron 53 años y la “profecía” no se cumplió.
En 1969, el por entonces Ministro de Salud de Estados Unidos manifestó que había llegado el momento de cerrar el libro de las enfermedades infecciosas. Sin embargo, datos recientes de la OMS advierten sobre la emergencia en los últimos años de, al menos, 30 nuevas enfermedades infecciosas -entre ellas hantavirus, virus de Ebola, fiebres hemorrágicas, sida, etc.- y la reemergencia de otras que se suponían desaparecidas, como el dengue, la tuberculosis, el cólera y el paludismo.
Y ello es así, dado que solamente con antibióticos y vacunas no se solucionará el problema, si no se implementan políticas de justicia social y equidad en la distribución de los recursos, con pleno empleo y acceso a la educación, en un marco de solidaridad.
El Hospital de Infecciosas “Doctor Francisco Javier Muñiz” se encuentra emplazado en un predio con una superficie total de 130.345,2 m2, en una zona Equipamiento Especial (E4) (parágrafo 5.4.3.4 del C.P.U.), destinada a la localización de usos singulares que, por sus características, requieren terrenos de gran superficie y normas particularizadas para cada actividad, siendo sus usos los específicos de la actividad principal de que se trate y los usos complementarios y conexos necesarios para el desarrollo de dicha actividad; constituyendo estos elementos los grandes equipamientos a escala urbana y/o regional.
El Código de Planeamiento Urbano, en su Sección 10, establece herramientas para la protección y preservación de los inmuebles que revistan valor urbanístico, arquitectónico, histórico-cultural y/o singular para la Ciudad. El valor urbanístico comprende las cualidades que posee un edificio que define o califica la trama, el paisaje urbano o el espacio público. El valor arquitectónico, se otorga a los elementos poseedores de calidades de estilo, composición, materiales, coherencia tipológica y otra particularidad relevante. El valor histórico-cultural, se presenta en aquellos elementos testimoniales de una organización social o forma de vida que configuran la memoria histórica colectiva y un uso social actual, y, el valor singular, se refiere a las características irreproducibles o de calidad en cuanto a los aspectos técnicos constructivos o el diseño del edificio o sitio.
En el predio del Hospital existen edificios hoy abandonados, cuyo destino no debe ser la demolición ni el de continuar pasivamente en su estado deplorable y sin definición de su rol dentro de la estructura sanitaria. Son edificios recuperables, con valor histórico-arquitectónico, siendo prioritaria su puesta en valor respetando los mismos y adecuándolos a las necesidades actuales del establecimiento, vaya como ejemplo, las obras de las Salas 18/19 para tuberculosis, la unificación de toma de muestras en el Laboratorio Central y otras oportunamente solicitadas que se encuentran pendientes.
El cuerpo médico del Hospital y sus autoridades han elaborado enjundiosos documentos respecto de la situación actual y el proyecto a futuro para el Hospital Muñiz y han solicitado - compartiendo la visión del presente proyecto - la catalogación de sus edificios mediante Nota Nº 1498-HIFJM-2008.
Por las razones expuestas, Señor Presidente, a fin de preservar el Hospital de Infecciosas “Doctor Francisco Javier Muñiz” como patrimonio público y parte esencial de la salud, la historia y la cultura de los ciudadanos de Buenos Aires, es que solicitamos la aprobación de la presente ley.

References: Artículo 1
 Artículo 10

Artículo 2
 artículo 1

Artículo 3
 Artículo 1

Artículo 4