Source: http://www.europarl.europa.eu/sides/getDoc.do?type=CRE&reference=20110609&secondRef=ITEM-012-02&language=ES
Timestamp: 2013-12-05 09:48:48+00:00

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Debates - Jueves 9 de junio de 2011 - Guantánamo: condena inminente a la pena de muerte (debate) Parlamento europeoChoisissez la langue de votre document :
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RC-B7-0362/2011
PV 09/06/2011 - 12.2
CRE 09/06/2011 - 12.2
PV 09/06/2011 - 13.2
P7_TA(2011)0271
B7-0361/2011
Procedimiento : 2011/2713(RSP)Ciclo de vida en sesiónCiclos relativos a los documentos :
B7-0362/2011
B7-0369/2011
B7-0371/2011
B7-0374/2011
B7-0375/2011
Jueves 9 de junio de 2011 - Estrasburgo
12.2. Guantánamo: condena inminente a la pena de muerte (debate) Vídeo de las intervencionesPV
Presidente. - El siguiente punto del orden del día es el debate sobre las seis propuestas de resolución sobre Guantánamo: condena inminente a la pena de muerte(1). Charles Tannock, autor. – Señor Presidente, el Grupo ECR cree que la pena de muerte es una cuestión de conciencia personal de cada diputado del Parlamento Europeo y, aunque reconocemos que la posición común de la Unión Europea es contraria a la ejecución en todas las circunstancias, la realidad es que millones de ciudadanos europeos, nuestros votantes, todavía están a favor de la pena de muerte.
Además, esta resolución hace referencia a la posibilidad de imponer la pena de muerte a algunos de los terroristas más peligrosos del mundo, que no pensaron en nada al conspirar para asesinar a miles de personas inocentes. De hecho, al leer la presente resolución, pensaba en mis propios votantes que fueron destrozados por terroristas inspirados en Al-Qaeda en Londres hace seis años. La lucha contra el terrorismo islámico internacional es una guerra asimétrica con resultados imprevisibles y consecuencias sin precedentes, por eso se necesita una nueva jurisprudencia internacional para hacerle frente.
El centro de detención en la bahía de Guantánamo es un reflejo de esta situación trágica. También refleja el hecho de que los Estados Unidos cargan con una parte desproporcionada de la responsabilidad ante la guerra global contra el terrorismo. Naturalmente, este tipo de juicios por parte de las autoridades estadounidenses ―que, después de todo, es un país que tiene una democracia y comparte nuestros valores comunes— deben, no obstante, llevarse a cabo con todas las debidas garantías procesales e idealmente por tribunales civiles. Ana Gomes, autora. – Señor Presidente, Europa se opone a la pena de muerte. Debe ser abolida. La Unión Europea, especialmente la Alta Representante y la futura Presidencia polaca, así como todos los Estados miembros, deben pedir firmemente que los Estados Unidos de América excluyan la pena de muerte como una opción en el primer juicio ante la comisión militar de un detenido en Guantánamo. El caso del ciudadano saudí, Abd al Rahim Husayn Muhamad al Nashiri debe sentar el precedente.
No solo sería una desgracia para la historia de los derechos humanos en los Estados Unidos ponerlo en el corredor de la muerte, sino que también sería totalmente contraproducente para la lucha contra el terrorismo. El Presidente Obama se ha comprometido a poner fin al vergonzoso legado del Presidente Bush de atropellos al derecho internacional en nombre de la seguridad nacional. El Presidente Obama todavía tiene que cumplir su promesa y cerrar Guantánamo —una zona donde los Estados miembros de la Unión Europea podrían y deberían haberle prestado más asistencia―. Aunque el Congreso también debería ayudarle y presionarle a suspender la decisión de restablecer el sistema de comisiones militares, ya que este sistema no ofrece garantía alguna de un juicio justo, asimismo, también debe suspender la decisión de mantener arrestados por tiempo indeterminado a los detenidos contra los cuales no pesan cargos.
La Unión Europea debe ser muy clara en esto: acúsenlos o libérenlos. El señor Abd al Rahim al Nashiri lleva bajo custodia estadounidense nueve años y afirma que fue detenido en secreto por la CIA en un centro de detención secreto en Polonia. Por tanto, la próxima Presidencia polaca de la Unión Europea tiene una responsabilidad particular de hacer justicia a un hombre que ha sido sometido a tortura, detención ilegal y ahora se enfrenta a un juicio injusto ante un tribunal militar. Ha llegado el momento de establecer las normas correctamente, tanto en los Estados Unidos como en Europa.
(La oradora acepta responder a una pregunta formulada con arreglo al procedimiento de la «tarjeta azul» de conformidad con el apartado 8 del artículo 149 del Reglamento) Filip Kaczmarek (PPE). – (PL) Señor Presidente, me gustaría preguntar algo: ¿Dónde ha encontrado la señora Gomes esta información sobre los centros de detención secretos en Polonia? Hay una investigación en curso sobre esta cuestión en Polonia y hasta la fecha no hay ninguna prueba de que dichos centros existieran. Quizás existieron, pero no hoy pruebas de ello. De ahí mi interés por la fuente de dicha información. Ana Gomes, autora. – Señor Presidente, este Parlamento llevó a cabo una investigación sobre el llamado programa de entregas y fue a Polonia y a otros dos países, incluida Rumanía, donde había acusaciones sobre la existencia de cárceles secretas. Ahora sabemos que se encontró algo en Lituania y se estableció una investigación parlamentaria en dicho país.
Esperamos lo mismo de la próxima Presidencia polaca, es decir, que se establezca una investigación pertinente para conocer la verdad sobre estas graves acusaciones. Marie-Christine Vergiat, autora. – (FR) Señor Presidente, el Grupo Confederal de la Izquierda Unitaria Europea/Izquierda Verde Nórdica tomó la decisión de no asociarse a esta Resolución sobre Guantánamo. No desaprobamos su contenido, sino que más bien creemos que es bastante débil. Por mi parte, lamento la manera en que hemos trabajado en la redacción de esta resolución.
Cuantas precauciones hemos tomado en la manera que hemos debatido sobre la condena de las violaciones de los derechos humanos perpetradas por un país que afirma ser la mayor democracia del mundo, donde sigue vigente la pena de muerte y para el que Guantánamo es un ejemplo para el mundo de violaciones de los derechos humanos y del derecho internacional que se cometen en nombre de la lucha contra el terrorismo.
Se ha encarcelado a personas durante casi diez años en esta parte del territorio cubano con el único fin de puentear la jurisdicción de los Estados Unidos y pese a la falta de pruebas contra algunas de estas personas. Para estas, se trata de un caso de detención arbitraria. Aún peor, algunas de ellas han sido torturadas, incluso en territorio europeo: en Rumanía, en Lituania y en Polonia. Sin embargo, de esto no se debe hablar. Podemos dar lecciones al mundo entero sobre derechos humanos pero somos incapaces de aplicarlas en nuestro propio territorio.
Ni siquiera podemos hablar de ello hoy, en esta resolución. Lo lamento sinceramente y no creo que esto sea una manera de promover el respeto de los derechos humanos en el mundo.
Sí, es esencial prevenir que se imponga la sentencia de muerte de Abd al Rahim al Nashiri y a muchos otros, aunque podíamos haber condenado más enérgicamente la posición de los Estados Unidos en este sentido, lamentando al mismo tiempo, por lo menos, el cambio de actitud por parte del Presidente Obama, especialmente en lo que respecta a los tribunales militares.
(La oradora acepta responder a una pregunta formulada con arreglo al procedimiento de la «tarjeta azul» de conformidad con el apartado 8 del artículo 149 del Reglamento) Cristian Dan Preda, autor. – (RO) Señor Presidente, tengo una pregunta para la señora Vergiat y lamento que no pueda preguntar también a la señora Gomes. Al referirse a las acusaciones contra Rumanía, al igual que la señora Gomes ha hecho contra Polonia, ¿cree la señora Vergiat que estas ayudan al caso del señor Al Nashiri? ¿De qué manera, al hacer referencia a estas acusaciones, se ayuda a identificar los medios mediante los cuales podemos impedir la pena de muerte? O ¿es que nuestra resolución no trata sobre la pena de muerte sino, de alguna manera, sobre estas acusaciones? Marie-Christine Vergiat, autora. – (FR) Señor Preda, estábamos juntos en la misma sesión, pero no compartimos el mismo concepto de las sesiones de la tarde del jueves. Estoy en contra de que se aplique un doble rasero a los derechos humanos. Para algunos países, nos sobreexcedemos, hacemos declaraciones generales y para otros, más bien de forma arbitraria, solo tenemos en cuenta situaciones específicas. Esa sesión, que se celebró para preparar esta resolución, fue, en mi opinión, una farsa y por eso abandoné la sala.
(La oradora acepta responder a una pregunta formulada con arreglo al procedimiento de la «tarjeta azul» de conformidad con el apartado 8 del artículo 149 del Reglamento) Charles Tannock (ECR). - Señor Presidente, me gustaría preguntar a la señora Vergiat si es cierto que su odio se dirige realmente hacia los Estados Unidos de América en su guerra contra el terrorismo, en lugar de a la cuestión de la pena de muerte. Nunca he oído a su grupo condenar la ejecución de personas en lugares como Cuba, o incluso China, donde es algo común, desgraciadamente. Marie-Christine Vergiat, autora. – (FR) Señor Tannock, le remito a mis declaraciones sobre Cuba, donde condené los abusos contra los derechos humanos en cualquier parte del mundo, tanto en Cuba como en cualquier otro lugar.
No necesito que me dé lecciones a ese respecto. No defiendo a cristianos contra musulmanes. Defiendo a todos los seres humanos que viven en este planeta para que puedan vivir en libertad e igualdad, ¡todos ellos! Cristian Dan Preda, autor. – (RO) Señor Presidente, me gustaría sugerir que nos centremos concretamente en el caso del señor Al Nashiri. Cabe la posibilidad de que se imponga la pena de muerte durante el juicio ante la comisión militar del señor Abd al Rahim al Nashiri. Quisiera recordarles, al igual que el señor Tannock ha hecho, que el señor Al Nashiri ha sido acusado de delitos muy graves, incluyendo la participación en los ataques contra un portaaviones estadounidense y contra el petrolero MV Limburg. Nuestra oposición en principio a la pena de muerte nos exige pedir a las autoridades estadounidenses que no impongan la pena de muerte.
Por otro lado, me gustaría decir que el Grupo del Partido Popular Europeo (Demócrata-cristianos) ha considerado y considera las relaciones transatlánticas como una prioridad, en esto se basa la convicción de que existe un conjunto de valores comunes y el respeto de los derechos humanos. Estamos todos unidos en esta Cámara en el rechazo categórico de los actos de terrorismo y en la expresión de nuestro apoyo a las víctimas de esos ataques. Sin embargo, lamento que una democracia como los Estados Unidos y las dictaduras que la señora Vergiat defiende explícita o implícitamente se incluyan en el mismo grupo.
(El orador acepta responder a una pregunta formulada con arreglo al procedimiento de la «tarjeta azul» de conformidad con el apartado 8 del artículo 149 del Reglamento) Ana Gomes, autora. – Señor Presidente, me gustaría preguntar al señor Preda qué tiene que decir sobre el hecho de que, en este Parlamento esta mañana, muchos colegas incluyéndome a mí misma, escuchamos al señor Thomas Hammarberg, Comisario de Derechos Humanos del Consejo de Europa, manifestar claramente, en respuesta a una pregunta sobre esta cuestión, que en efecto tuvo la confirmación de las sospechas graves respecto a la existencia de los centros de detención secretos en Polonia, Lituania y Rumanía, y que espera que se lleven a cabo investigaciones al respecto.
Permítame decir que no tengo ninguna hostilidad hacia los Estados Unidos. No tengo más que admiración por los Estados Unidos que defienden el Estado de Derecho y los derechos humanos, y por los Estados Unidos que se distinguen de los terroristas cuyo objetivo es, de hecho, denigrar el Estado de Derecho y violar la democracia y los derechos humanos. Cristian Dan Preda, autor. – (RO) Permítame aprovechar esta oportunidad para decir que lamento profundamente que a lo largo de todo este debate, usted jamás creyó en la posición de las autoridades rumanas. He de recordarle que Rumanía es miembro de la Unión Europea y creo que podemos al menos confiar en nuestros socios. Es más, quiero recordarle que las autoridades rumanas siempre han proporcionado toda la información necesaria en estas investigaciones internacionales. Todos los investigadores han tenido acceso a los aeropuertos en Otopeni, Bucarest y Constanza, así como a la base en el Centro de Satélites de Torrejón. Las cuestiones se han ejecutado en un entorno de cooperación y no hay manera alguna de confirmar con credibilidad estas acciones. No entiendo porqué, en este juego de lanzar las mismas réplicas todo el tiempo, usted jamás creerá a las autoridades de un país socio. Señora Gomes, Rumanía es parte de la Unión Europea y no debería confundirse con los países que debatimos en esta Cámara cada jueves.
(El orador acepta responder a una pregunta formulada con arreglo al procedimiento de la «tarjeta azul» de conformidad con el apartado 8 del artículo 149 del Reglamento) Marie-Christine Vergiat, autora. – (FR) Observo que el señor Preda se está demarcando de la situación que estamos debatiendo para acudir en ayuda de Rumanía, pero eso no es a lo que iba.
Lamento que el señor Preda esté lanzando lo que considero son insultos hacia mí. Lo siento señor Preda, pero yo nunca he defendido en esta Cámara, ni en ningún otro momento en mi vida, a ninguna dictadura del mundo. Siempre he denunciado todos los abusos contra los derechos humanos, dondequiera que se cometieran.
Por tanto, me gustaría pedirle amablemente que retirara los comentarios que ha hecho sobre mí y se lo agradezco por adelantado. Cristian Dan Preda, autor. – (RO) Señor Presidente, había entendido que se estaba formulando una pregunta, pero no he recibido ninguna. Lo que me gustaría decir es que todavía creo que es erróneo que podamos meter en el mismo saco, en condiciones de igualdad, democracias como los Estados Unidos o Estados miembros de la Unión Europea, y países y sociedades donde se ejerce el poder de manera autoritaria y totalitaria, donde los ciudadanos sufren abusos excesivos. Eso es lo que quería decir. Si la señora Vergiat cree que la he ofendido con ello, le pido disculpas. Renate Weber, autora. – Señor Presidente, no sé si estamos a punto de votar sobre la Resolución, pero lo haremos finalmente al final de este debate. Creo que esta cuestión es un buen ejemplo de lo que implica ser coherentes con nuestros propios principios y valores, porque este Parlamento ha denunciado claramente en varias ocasiones la pena de muerte, dondequiera que pueda ocurrir. También ha hablado claramente de lo que significa un juicio justo; estas dos cuestiones fundamentales de derechos humanos están en juego en el caso de Al Nashiri.
Un juicio justo excluye las comisiones militares. Ya hemos criticado este sistema porque no cumple, en todos los sentidos, con las normas internacionales sobre juicios justos. Además, en este caso, el ciudadano de Arabia Saudí se enfrenta a la pena de muerte impuesta por una comisión militar, aunque en 2009, el Relator Especial de las Naciones Unidas sobre ejecuciones extrajudiciales, instó a los EE.UU. a que no llevaran a cabo ningún proceso de pena capital ante las comisiones militares.
El grupo Liberal en este Parlamento sigue plenamente comprometido en la lucha contra el terrorismo, pero sin hacer ningún tipo de concesiones en lo que concierne al respeto de los derechos humanos y las libertades fundamentales. Barbara Lochbihler, autora. – (DE) Señor Presidente, señor Oettinger, el actual Gobierno de los Estados Unidos al principio habló claramente a favor de cerrar el centro de detención en Guantánamo.
Desgraciadamente, este Gobierno no ha podido dar seguimiento su anuncio. Ello incluía el cierre de las comisiones militares establecidas ya que no cumplen las normas relativas a un procedimiento imparcial. Esto hace que el hecho de que exista una decisión inminente de pena de muerte y la amenaza de una ejecución sea todo ello más dramático. Por tanto, nuestra resolución insta urgentemente a todas las instituciones de la Unión Europea y a los Estados miembros a hacer todo lo posible para impedir que el señor Al Nashiri sea ejecutado.
Pedimos de nuevo a los Estados Unidos de América que impongan una moratoria de la aplicación de la pena de muerte y se unan al movimiento mundial en el que 96 Estados han tomado la decisión irreversible de abolir la pena de muerte. El número de Estados que siguen teniendo vigente la pena de muerte y que siguen haciendo uso de esta ha descendido hasta 58. Este un desarrollo positivo.
El señor Al Nashiri fue encarcelado en Polonia en una cárcel secreta establecida por la CIA donde fue sometido a tortura. Los europeos debemos finalmente negociar seriamente nuestra responsabilidad compartida por estas violaciones graves de los derechos humanos. No puede continuar la práctica de encubrir esto, correr un velo y permitir que los responsables, en su mayor parte, sigan gozando de inmunidad respecto de la acción judicial. El debate de hoy también demuestra que no es útil hablar en términos superficiales de sentimientos antiestadounidenses o antieuropeos. En su lugar, debemos hacer frente a los hechos, incluyendo las fuentes a las que la señora Gomes ha hecho referencia. Asimismo, el Relator Especial de las Naciones Unidas sobre la tortura presentó un documento útil durante la última reunión de la comisión que demuestra que la CIA estableció cárceles de este tipo en Polonia. Bernd Posselt, en nombre del Grupo PPE. – (DE) Señor Presidente, los Estados Unidos de América no son la mayor democracia del mundo, como ha dicho otro orador. Es la tercera más grande. No obstante, creo a los Estados Unidos no les impresionará cuando la segunda democracia más grande del mundo después de la India ―la Unión Europea— se colapse en polémicas internas sobre este importante tema.
El asunto es mucho más serio y se ha dicho con gran acierto que nuestra relación con los Estados Unidos se basa en los derechos humanos. Estamos luchando para apoyar el Derecho internacional. Guantánamo es una zona donde el Derecho nacional e internacional no se aplica y, por tanto, es contraria a los principios del Derecho internacional. Estamos luchando contra una jurisdicción militar y por el Derecho de Estado, que no es compatible con la jurisdicción militar. Estamos luchando por el derecho a la vida y esto no es compatible con la pena de muerte. Estamos luchando por los derechos humanos y estos derechos están siendo violados en Guantánamo. Por consiguiente, debemos dejar muy claro a un importante aliado, como lo son los Estados Unidos, que no estamos dispuestos a aceptar esto. Esta ha sido la posición del Parlamento desde el comienzo y en todos los grupos. También ha sido la posición del Grupo del Partido Popular Europeo (Demócrata-cristianos). Hay que cerrar Guantánamo. Incluso los terroristas son seres humanos, aunque, sin lugar a dudas, es obligatorio imponerles un castigo legítimo en el interés de sus víctimas. A pesar de todo, eso debe someterse a un proceso jurídico adecuado.
(El orador acepta responder a una pregunta formulada con arreglo al procedimiento de la «tarjeta azul» de conformidad con el apartado 8 del artículo 149 del Reglamento) Charles Tannock (ECR). - Señor Presidente, tengo un gran respeto por el señor Bernd Posselt. La mayor democracia del mundo es, sin lugar a dudas, la India. Nunca he oído que se describa a la Unión Europea como país. ¿Podría confirmar si esa es la posición de su grupo ahora, es decir, que la Unión Europea es un país junto con la India, Brasil, los Estados Unidos, las mayores democracias del mundo? Bernd Posselt, (PPE). – (DE) Señor Presidente, estoy siguiendo la tradición de Winston Churchill, que dijo: «Debemos construir un tipo de Estados Unidos de Europa». Justas Vincas Paleckis, en nombre del Grupo S&D. – Señor Presidente, la existencia continuada de la pena de muerte en los Estados Unidos y la situación de la bahía de Guantánamo socava la legitimidad de los Estados Unidos como nuestro socio en el progreso de los derechos humanos. Agradezco mucho las peticiones anteriores del Presidente Obama para cerrar Guantánamo, pero todavía tenemos que ver medidas decisivas por parte del Gobierno de los Estados Unidos para responder a esas peticiones o bien adoptar medidas para reformar su sistema para tratar a los detenidos, especialmente en el caso del señor Al Nashiri.
Es imposible explicar a las personas en Europa o en el mundo porqué la pena de muerte, abolida en Ucrania, Rusia, Azerbaiyán y en cualquier otro lugar en Europa, excepto en Belarús, todavía existe en los Estados Unidos. Creo que no tardarán mucho en darnos la buena noticia desde los Estados Unidos a este respecto. Marietje Schaake, en nombre del Grupo ALDE. – Señor Presidente, todos estarán de acuerdo en que es necesario impedir el terrorismo y que los sospechosos sean juzgados, rindan cuentas y respondan ante la justicia en un juicio justo, pero en la llamada guerra contra el terrorismo, comprometemos precisamente esas libertades y valores que afirmamos proteger de la destrucción por medio del terrorismo. Si permitimos el desgaste de los derechos y principios fundamentales, hemos permitido que los terroristas ganen. Si actuamos injustamente, somos menos creíbles e incluso débiles.
La declaración del fin de la guerra contra el terrorismo era uno de los primeros hitos del Presidente Obama. Sin embargo, el fracaso en el cierre del centro de la bahía de Guantánamo es decepcionante y también tenemos que mirarnos a nosotros mismos en Europa. No queremos acoger al resto de prisioneros y se ha de aclarar la participación en las entregas y los actos extrajudiciales, incluyendo torturas, en suelo europeo. Sí, debemos atenernos a las normas más altas y abrir estas páginas oscuras de la historia reciente de la Unión Europea. Eso implica que debemos tener la capacidad de hablar abiertamente sobre los países implicados. Incluso en este Parlamento, algo que parece difícil todavía.
La Unión Europea y los Estados Unidos necesitan trabajar juntos, no violando los derechos humanos, sino abordando las amenazas más contundentes de nuestro mundo. En general compartimos valores esenciales, pero la diferencia en nuestras opiniones respecto a la pena de muerte, y me enorgullece decir que está totalmente prohibida en Europa, hace que nuestra posición común sea menos eficaz y menos creíble en el mundo. Allanemos el camino con nuestro ejemplo en el mundo libre y démonos a conocer por el respeto a los derechos humanos, sin importar si estamos tratando a amigos o enemigos. Heidi Hautala, en nombre del Grupo Verts/ALE. – Señor Presidente, me gustaría agradecer a todos aquellos colegas que me han recordado que cuando se piensa en los derechos humanos solo se puede hacer basándose en un trato no discriminatorio respecto a todas las violaciones de los derechos humanos, dondequiera que sucedan. Esto también se aplica así tanto si ocurren dentro de la Unión Europea como fuera. Creo que ha llegado el momento de que el Parlamento vuelva a examinar la posible implicación de los Estados miembros de la UE en estas entregas y en los centros de detención secretos.
No creo que nadie deba temer enfrentarse a la verdad y ciertamente el Parlamento podría, con un nuevo informe sobre esta cuestión, arrojar luz a este asunto y acabar con las denuncias y las sospechas injustificadas.
Como se mencionó esta mañana, el Comisario de Derechos Humanos del Consejo de Europa, a quien admiro mucho, el señor Thomas Hammarberg, nos explicó que esto no es una historia acabada, todavía continúa y el Comisario desearía que el Parlamento cooperara con el Consejo de Europa en esta importante cuestión. Paul Murphy, en nombre del Grupo GUE/NGL. – Señor Presidente, la hipocresía de las potencias imperialistas y su doble discurso sobre los derechos humanos se pone de manifiesto, cuanto más gráficamente, detrás de las alambradas de la bahía de Guantánamo. Los documentos de WikiLeaks han proporcionado una imagen aún más clara de los abusos más brutales contra los derechos humanos que han tenido lugar ahí —el uso generalizado del ahogamiento simulado, otras formas de tortura brutal para extraer confesiones e información—, asimismo, también revelaron que cientos de personas estaban detenidas en Guantánamo sin que hubiera pruebas reales contra ellas.
Con todo, Barack Obama no solo ha abandonado su promesa de cerrar esta cárcel horrorosa sino que ahora ha aprobado la reanudación de los juicios ante las comisiones militares para los detenidos. Este agujero infernal debe ser cerrado inmediatamente y que todos los detenidos actuales tengan acceso a un juicio justo ante un tribunal civil, todas las cárceles secretas de tortura de la CIA en Europa deben cerrarse, debe acabarse la utilización del aeropuerto de Shannon en Irlanda para vuelos militares y para la entrega de la CIA y hay que poner fin a la cruel pena de muerte.
(El orador acepta responder a una pregunta formulada con arreglo al procedimiento de la «tarjeta azul» de conformidad con el apartado 8 del artículo 149 del Reglamento) Cristian Dan Preda (PPE). – (RO) Señor Presidente, me gustaría preguntar al señor Murphy si puede describir rápidamente cómo se tortura a los presos políticos en Cuba. Paul Murphy, (GUE/NGL). - Señor Presidente, al igual que la señora Vergiat, no apoyo la tortura. No apoyo los abusos contra los derechos humanos en ninguna parte. Aquí, creo que estamos hablando de la bahía de Guantánamo. Creo que estamos hablando de cárceles secretas. Creo que estamos hablando de abusos brutales de los derechos humanos y creo que están teniendo lugar en la mayor potencia imperialista del mundo —los Estados Unidos— y estos abusos deben ser condenados aquí. William (The Earl of) Dartmouth, en nombre del Grupo EFD. – Señor Presidente, Guantánamo es importante, pero pongámoslo en perspectiva. El número total de detenidos en Guantánamo desde que se abrió es de 775. Si echan un vistazo al hemiciclo ahora, habría espacio para las 775 personas que han estado detenidas en Guantánamo.
Naturalmente, este Parlamento está muy preocupado por las libertades individuales y el juicio justo, y con razón, pero debemos reconocer que algunos detenidos representan un problema. Por ejemplo, había un ciudadano británico que, cuando fue arrestado en el campo de batalla en Afganistán portaba armas y llevaba un turbante negro de los talibanes, este explicó que estaba en Afganistán para hacer un curso de informática.
La preocupación del Parlamento por la observancia absoluta del proceso judicial en Guantánamo es impresionante. Sin embargo, le digo a esta Cámara que se defendería mejor en el mundo entero la causa de la libertad individual de acuerdo con el Derecho si el Parlamento se interesara más por el funcionamiento de la Orden de detención europea. Esta Orden, por su carácter, flanquea y puentea la protección jurídica respecto de las detenciones arbitrarias y 500 millones de personas en Europa son objeto de esta, mientras que ahora solo hay 171 detenidos en Guantánamo. Sergio Paolo Francesco Silvestris (PPE). – (IT) Señor Presidente, hace cinco días, supimos que cinco presuntos autores de los ataques del 11 de septiembre a las Torres Gemelas habían sido acusados formalmente por segunda vez y que al hacerlo, el Gobierno del Presidente Obama había abierto formalmente la vía para que estas personas fueran juzgadas ante las comisiones militares en la cárcel de la base de Guantánamo.
A pesar de que mi indignación y rechazo por todos los ataques terroristas y por el terrorismo fundamentalista sigue siendo total, creo que es necesario pedir la proscripción de la pena de muerte en todos los casos y en todas las circunstancias. Digo esto porque nos oponemos a todas las violaciones de los derechos humanos fundamentales, siempre y dondequiera que ocurran.
De hecho, ya hemos condenado la violación del derecho del Guillermo Fariñas a venir aquí a Estrasburgo para recibir el Premio Sájarov. Estamos hablando de que el señor Fariñas, a quien los miembros del Grupo Confederal de la Izquierda Unitaria Europea/Izquierda Verde Nórdica no querían conceder el Premio Sájarov, afirmando que la designación del premio se había explotado con fines políticos. Jacky Hénin (GUE/NGL). - (FR) Señor Presidente, aquí tenemos un buen ejemplo de cómo la Unión Europea utiliza la cuestión de los derechos humanos para sus propios fines. Nos negamos a condenar claramente a los Estados Unidos por la actitud criminal que está mostrado en Guantánamo. Nos negamos a reconocer la responsabilidad de los Estados miembros de la Unión Europea por permitir el encarcelamiento y la tortura en las cárceles secretas de la CIA.
Nos negamos a hablar sobre los menores encarcelados y torturados por los Estados Unidos en Guantánamo a pesar de que UNICEF ha reconocido que son niños soldado que han sido arrestados, al tiempo que no dudaríamos en denunciar dictaduras innobles y votamos a favor de sanciones en otros países. Pero cuando se trata de nosotros mismos y de los Estados Unidos, los derechos humanos parece que no son un problema tan acuciante.
Nosotros, por nuestra parte, reclamamos la universalidad de los derechos humanos. También pedimos que nuestra actitud se guíe únicamente por el deseo de servir al pueblo y, en ese contexto, queremos que los Estados Unidos sean juzgados por violaciones de los derechos humanos, así como los Estados miembros de la Unión Europea sean declarados culpables de complicidad. Se ha de respetar el derecho internacional en todo momento, y se ha de acabar con la tortura y los asesinatos en nombre de la guerra contra el terrorismo.
Último en orden pero no en prioridad —merece la pena repetirlo—, se debe cerrar la base de Guantánamo y Cuba debe recuperar el control de todo su territorio. Eduard Kukan (PPE). - Señor Presidente, así como el derecho a la vida ocupa un lugar muy especial entre los derechos humanos, la pena de muerte no tiene cabida en las sociedades democráticas. En la actualidad, Europa es la única región del mundo donde se ha abolido la pena de muerte, con la triste excepción de Belarús. Me gustaría hacer hincapié en que la Unión Europea mantiene su firme compromiso por la abolición de la pena de muerte en todo el mundo.
No cabe duda de que la relación transatlántica es de valor incalculable para la Unión Europea, ya que representa nuestra cooperación mutua en la lucha contra el terrorismo. Con todo, me gustaría aprovechar esta oportunidad para apoyar la petición a las autoridades de los Estados Unidos para que eviten la pena de muerte en el caso de Abd al Rahim al Nashiri.
En conclusión, quisiera unirme a todos los colegas que instan a los países que siguen teniendo en vigor la pena de muerte a seguir el modelo europeo, prohibir la pena de muerte y que su abolición sea un valor universalmente aceptado. Todas las ejecuciones, dondequiera que tengan lugar, deben ser condenadas. Corina Creţu (S&D). - Señor Presidente, estoy de acuerdo con mis colegas que dicen que, cuando hacemos acusaciones tan graves contra un país, tenemos que estar seguros de que tenemos toda la información necesaria. No creo que se trate de doble rasero, se trata de honestidad y de estar informado de forma profesional.
Respecto a este tema, los Estados Unidos son responsables de los derechos de los detenidos y tienen la obligación moral de abolir la pena de muerte. Puesto que las relaciones transatlánticas se basan fundamentalmente en un conjunto de valores comunes, espero que las autoridades estadounidenses sean más abiertas respecto al compromiso de la Unión Europea al proscribir la pena de muerte en todo el mundo. (RO) En otro orden de cosas, me gustaría contestar al señor Preda. El hecho de que tengamos esta posición que apoya la abolición de la pena de muerte no significa que infravaloremos la relación estratégica que tenemos con los Estados Unidos, la cual queremos tanto para la Unión Europea como para nuestros países. Las relaciones con los Estados Unidos son una prioridad no solo para su grupo, el Grupo del Partido Popular Europeo (Demócrata-cristianos), sino también para el Grupo de la Alianza Progresista de Socialistas y Demócratas en el Parlamento Europeo, y también lo será a partir de ahora. Raül Romeva i Rueda (Verts/ALE). - Señor Presidente, me gustaría destacar el caso de Abd al Nashiri. No solo se trata del caso de una persona emblemática por estar en Guantánamo y enfrentarse a la pena de muerte, sino también porque es una de las dos únicas víctimas de las detenciones secretas en Europa que han revelado su nombre. De hecho se le ha concedido la condición de víctima en la investigación judicial polaca, junto con Abu Zubaydah y se le ha dado una esperanza real de que el proceso de responsabilidad podría ser trasladado a Europa.
Por tanto, creo que es muy importante que la resolución final incluya una petición clara para que se investigue efectiva y detalladamente la complicidad de los Estados miembros de la Unión Europea y sus entregas, así como el programa de detenciones secretas. A pesar de todo, tal y como sugirió Amnistía, es vital vincular todo ello con el informe relativo al Transporte y la Detención Ilegal de Presos (TDIP) y con el seguimiento que la Comisión de Libertades Civiles, Justicia y Asuntos de Interior ha acordado llevar a cabo en un nuevo informe de iniciativa. El trabajo del Parlamento en el ámbito de la rendición de cuentas es absolutamente fundamental para mantener estas cuestiones en el programa de la Unión Europea. João Ferreira (GUE/NGL). – (PT) Señor Presidente, aquí tenemos otro ejemplo lamentable del doble rasero que tan a menudo manifestamos en esta Cámara de manera tan evidente. Lo que se cuestiona en este debate es la violación de los derechos humanos por parte de las autoridades de los Estados Unidos, detenciones ilegales y arbitrarias, negación del derecho a un juicio justo, la práctica de la tortura y la pena capital.
Algunas de estas violaciones se cometieron con la complicidad demostrada de los Estados miembros de la Unión Europea, que pusieron sus territorios a disposición de la CIA. No obstante, lamentablemente, en la propuesta de resolución común, no encontramos ni una sola palabra de condena de las autoridades de los Estados Unidos o de los países europeos que fueron cómplices en dichas actividades. Estas palabras nunca faltan cuando se trata de condenar a algunos países. En este caso, las demandas se han suavizado en peticiones y el enfoque elegido es enfatizar, en el primer punto de la resolución, la estrecha relación transatlántica basada en valores comunes y el respeto de los derechos humanos. Pueden ver a lo que equivale este respeto. Es lamentable, pero muy revelador.
Señor Presidente, permítame concluir diciendo que, en lugar de pedir el cierre de la base de Guantánamo, sería más acertado pedir la restauración de la soberanía de Cuba sobre esta parte de su territorio, que está ocupado ilegalmente por los Estados Unidos. Eija-Riitta Korhola (PPE). - (FI) Señor Presidente, sin duda, todos coincidimos en una cosa: la Unión Europea debe continuar cooperando estrechamente con el fin de erradicar el terrorismo internacional. Sin embargo, debemos dejar mucho más claro que la guerra contra el terrorismo no puede librarse a expensas de los derechos humanos y otros valores básicos.
Desde hace mucho tiempo, la Unión Europea se ha opuesto a la tortura y a la pena de muerte, y esto también se aplica al caso de Al Nashiri. Han de tenerse en mente dos principios importantes: el «no» incondicional a la pena de muerte, y el hecho de que la guerra contra el terrorismo también debe ser una guerra contra las causas del terrorismo. Como saben, las relaciones transatlánticas se basan en valores que compartimos desde hace mucho tiempo, como los derechos humanos universales y el derecho a un juicio justo. Por eso, los Estados Unidos de América deben examinar sus tribunales militares, cerrar Guantánamo y oponerse a la tortura en todos los casos. Filip Kaczmarek (PPE). – (PL) Señor Presidente, muchos diputados han hablado de las pruebas sobre la existencia de los centros de detención en Polonia y Rumanía, así como de las pruebas del empleo de la tortura. Me gustaría pedir urgentemente que se facilitaran esas pruebas a los servicios de la Fiscalía polaca, porque hay una investigación en curso sobre esta cuestión en Polonia. El servicio es independiente, independiente del Gobierno también, la investigación está siendo supervisada por la Fundación de Helsinki para los Derechos Humanos. Los abogados que defienden a los dos prisioneros de Guantánamo están implicados en la investigación, de modo que toda prueba que exista, debería están en manos del servicio de la Fiscalía polaca para que pueda examinarla. En la legislatura precedente, hubo una comisión parlamentaria que investigó esta cuestión. Uno de los miembros de dicha comisión dice hoy en Polonia, sobre este tema, que hay pruebas, en forma de un documento firmado por el anterior Primer Ministro socialista de Polonia, que regulaba la cuestión de un centro de detención. Se le preguntó si había visto dicho documento y dijo que no lo había visto pero que había oído hablar de ello. Así que espero que esas personas que tienen pruebas y documentos los entreguen y no solo hablen de ellos. Sari Essayah (PPE). - (FI) Señor Presidente, hay que decir que este debate y las disputas políticas que tenemos entre nosotros no benefician en absoluto al objetivo de esta resolución ni muestran que en esta Cámara, y en general en toda la Unión Europea de manera unánime, estamos dispuestos a defender el derecho a un juicio imparcial y que, además, nos oponemos a la pena de muerte.
Nosotros nos oponemos categóricamente a la pena de muerte, independientemente de los delitos que el acusado pueda ser culpable. Como ya se ha dejado claro en numerosas intervenciones en esta Cámara, los cargos contra el señor Al Nashiri son muy graves. Se le acusa de actos de terrorismo en los que decenas de personas fueron asesinadas. En consecuencia, es por medio de esta resolución que queremos decir que en efecto no aceptamos lo que ha hecho. No apoyamos el terrorismo, pero queremos defender el principio de que toda persona tiene derecho a un juicio imparcial, y abogamos por la abolición de la pena de muerte. Günther Oettinger, Miembro de la Comisión. – (DE) Señor Presidente, Señorías, la Unión Europea trabaja estrechamente con los Estados Unidos de América en la guerra contra el terrorismo. No obstante, concedemos gran importancia a la protección de los derechos humanos como parte del proceso de lucha contra el terrorismo. El pasado mes de junio, nosotros —la Unión Europea y los Estados Unidos de América— redactamos una declaración conjunta sobre la lucha contra el terrorismo que afirmaba que la guerra contra el terrorismo debe estar en consonancia con los valores fundamentales y el principio del Estado de Derecho. El acuerdo especifica que todos los procedimientos judiciales contra sospechosos de terrorismo deben tener lugar en un marco jurídico apropiado que garantice que se respetará el Derecho procesal vigente, así como un juicio justo que, en la medida de lo posible, es accesible al público y funciona eficientemente.
Durante muchos años, la Unión Europea ha pedido el cierre del centro de detención de la bahía de Guantánamo. Creemos que el encarcelamiento prolongado sin un juicio no es compatible con el Derecho internacional. Así pues, la Unión Europea acogió con beneplácito el hecho de que, hace más de dos años, el Presidente Obama anunciara y organizara el cierre del centro en el plazo de un año. Hemos acordado un marco común con los Estados Unidos que forma la base para la liberación y la admisión en los Estados miembros de la Unión Europea de algunos de los antiguos prisioneros. Todavía estamos dispuestos a colaborar estrechamente con los Estados Unidos respecto a nuevas medidas para cerrar el centro de detención.
A pesar del decreto emitido por el Presidente en marzo de este año en el que autorizaba oficialmente una prolongación de la estancia en Guantánamo para algunos prisioneros, la Unión tiene la esperanza —no, espera de hecho— que el Gobierno de los Estados Unidos continúe debatiendo esta cuestión en el Congreso y trabaje para cerrar el centro de detención lo más rápido posible.
La Unión Europea y los Estados miembros se oponen firmemente a la pena de muerte en todas las circunstancias. Defendemos esta posición en el contexto de nuestras relaciones con todos los países del mundo. De acuerdo con las directrices de la Unión Europea sobre la pena de muerte, ejercemos una gran presión sobre los Estados Unidos para abolir la pena de muerte a nivel nacional, y a nivel de los estados federales de este país, asimismo, pedimos la absolución en casos individuales. Por ello, estamos preocupados por estos prisioneros que se enfrentan a la pena de muerte.
Entendemos que las autoridades estadounidenses todavía no han decidido si Muhammed al Nashiri y las cinco personas acusadas de complicidad en los ataques terroristas de hace diez años pueden ser condenadas por un tribunal a la pena de muerte. Les puedo garantizar que la Unión Europea está siguiendo atentamente los procedimientos y planteará periódicamente sus inquietudes en lo que respecta a la pena de muerte y la imparcialidad de los juicios a las autoridades estadounidenses de manera apropiada. Presidente. - Se cierra el debate.
La votación tendrá lugar en breve.
Declaraciones por escrito (artículo 149 del Reglamento) Monica Luisa Macovei (PPE), por escrito. – (RO) El ciudadano saudí Abd al Rahim al Nashiri fue arrestado en 2002 por los Estados Unidos y trasladado a la base de Guantánamo en 2006, acusado de crímenes de guerra y terrorismo. El Fiscal General de los Estados Unidos pidió pena de muerte. De hecho, las autoridades estadounidenses decidirán antes del 30 de junio de 2011 si sostienen esta condena o no ante una comisión militar que ha de dictar un veredicto. El terrorismo debe ser condenado y los culpables de este delito deben ser castigados sin excepción. Sin embargo, todos los acusados deben disfrutar del derecho a un juicio justo. La pena de muerte no tiene cabida en un país que defiende la dignidad humana, que es la esencia de los derechos humanos. Comparto los sentimientos de aquellos que piden a la Comisión y al Consejo que insten a que las autoridades estadounidenses proscriban la pena de muerte y garanticen que este ciudadano saudí tenga un juicio justo. Kristiina Ojuland (ALDE), por escrito. – El Departamento de Defensa de los Estados Unidos y sus organismos han desacatado directamente el Derecho internacional, en particular, las convenciones de Ginebra, en lo que respecta al centro de detención de la bahía de Guantánamo. Es inaceptable que los Estados Unidos de América —considerados los abanderados de los derechos humanos y la democracia— hayan empleado malos tratos y tortura contra los detenidos del centro. La Unión Europea debe insistir en que los Estados Unidos cierren inmediatamente el campo y lleven a cabo una investigación independiente e imparcial de las supuestas violaciones de los derechos humanos que han tenido lugar en el centro. La pena de muerte no debe practicarse en ningún país democrático; por tanto, pedimos a las autoridades estadounidenses que no la apliquen en el caso de Abd al Rahim al Nashiri ni en ningún otro caso. La Unión Europea y sus Estados miembros deben persuadir a los Estados Unidos para que establezcan una moratoria de la aplicación de la pena de muerte. En aras de la credibilidad de la Unión Europea, debemos evitar, por todos los medios, establecer un doble rasero en cuestiones de principio como esta. (1) Véase el Acta.
Última actualización: 20 de octubre de 2011Aviso jurídico

References: resolución 
 resolución 
 artículo 149
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