Source: http://templebarcelona.blogspot.com/2011/02/
Timestamp: 2017-08-23 17:30:32+00:00

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Encomienda de Barcelona: febrero 2011
Cristianos de Oriente: héroes silenciosos
Desde la encomienda de Barcelona queremos compartir con todos vosotros una noticia publicada en Forum Libertas, donde se pone de manifiesto que ser cristiano en Oriente es un auténtico acto de valentía. Desgraciadamente no debería ser así y cualquier creyente debería vivir en paz practicando su religión; ya que ésta viene de Dios y no de lo mundano y por tanto ningún hombre tiene la capacidad de decidir qué es de Dios y qué no lo es.
Desde Temple Barcelona deseamos que su contenido lo encontréis interesante.
El informe bianual de Ayuda a la Iglesia Necesitada (AIN) sobre la persecución de cristianos en el mundo arroja un panorama desalentador sobre la situación de en las que viven las minorías cristianas en algunos lugares del mundo. Además, evidencia la pérdida de presencia de católicos en los países de Oriente Medio que se ven obligados a abandonar sus hogares por temor a la violencia religiosa.
Un artículo publicado por la revista Cristiandad en su edición del pasado diciembre de 2010 analiza las reacciones que han suscitado los episodios de violencia anticristiana en los representantes cristianos. “Grupos armados entran en los barrios en los que viven los cristianos y matan de forma indiscriminada a todo el que se encuentran por el camino”, narraba monseñor Philip Najim, representante de la Iglesia caldea ante la Santa Sede sobre la violencia que viven los cristianos en Iraq.
“Se trata de asesinatos a sangre fría, perpetrados a la luz del día, ante docenas de testigos, como si estos grupos pretendieran demostrar que pueden actuar con total impunidad; que ellos son los que tienen el control sobre la ciudad”, explicaba Najim. Otro representante cristiano iraquí, el arzobispo caldeo de Kirkuk, monseñor Louis Sako, no tenía dudas en afirmar que “Somos el objetivo de una campaña de violencia y liquidación que persigue objetivos políticos”.
Iraq ha sido uno de los países que mayor actividad anticristiana ha protagonizado los últimos meses, según AIN. Mosul es la ciudad donde se han cometido mayor número de ataques. Esta localidad predominantemente suní ha quedado sometida a la ley sharía (la ley islámica) después de la Guerra de Iraq liderada por Estados Unidos, por ello, 1.694 familias cristianas se han visto obligadas a huir de la ciudad.
Tras numerosas atentados, los tres obispos de Mosul, Gregorios Saliba (siro-ortodoxo), George Casmoussa (siro-católico) y Emile Nona (caldeo) apelaron a las autoridades locales denunciando “un plan premeditado para presionar a las Iglesias”. Los representantes consideraron que “estos ataques repetidos nos inducen a pensar que no quieren nuestra presncia en la ciudad, que sigue siendo nuestro hogar”.
En Bagdad el número de mandeos de Iraq se ha visto reducido desde los 100.000 a menos de 5.000 a causa de la emigración. En el barrio de Dora, zona predominantemente suní “de los casi 20.000 caldeos que vivían allí antes de la guerra, sólo quedan unos 2.500” recordó monseñor Shlemon Warduni, obispo auxiliar del patriarca calideo. Hasta ahora el 75% de los cristianos han abandonado el barrio. Al parecer algunos de ellos se dedicaban a la venta de bebidas alcohólicas y se les prohibió continuar con el negocio.
El especialista en temas iraquíes Joseph Yacoub, profesor de la universidad de Lyon (Francia), mantiene una actitud crítica con el Gobienro iraquí por su manifiesta incapacidad para proteger a los cristianos: “Cada vez que los diputados cristianos han intentado sacar el tema, su petición ha sido desestimada al momento. Habría que crear una comisión de investigación; de otra forma, el país acabará perdiendo su población cristiana”.
Monseñor Casmoussa lleva denunciando desde hace meses varias formas de injusticia: “La ley no debería obligar a la esposa y los hijos de un cristiano que se convierte al Islam a convertirse con él. Los cristianos que acuden a las escuelas públicas no deberían ser obligados a recibir clases del Islam”.
Otras ciudades que han sido protagonistas de ataques a cristianos han sido Kirkuk, Nínive o Basora, entre otras. Muchos cristianos han encontrado refugio en el Kurdistán iraquí, allí se han creado los “comités cristianos de autodefensa”. Los kurdos están presentándose como los protectores de los cristianos e intentan atraerles a su territorio.
En el Kurdistán hay supervivientes de los episodios de violencia de Mosul que han acusado a “algunos elementos kurdos” de organizar las masacres de octubre de 2008 para empujar a los cristianos ya asentados en Kurdistán, o cerca de él, a mostrar su solidaridad con los kurdos y unirse a los partidos `políticos kurdos cuyo objetivo es establecer una zona cristiana autónoma en la llanura de Nínive.
Monseñor Shlemon Warduni apreció la recepción que reciben los cristianos y afirmó que “esta ayuda no debería estar sujeta a condiciones políticas”.
El Papa Benedicto XVI visitó en 2009 Tierra Santa. El patriarca latino de Jerusalén ha explicado a AIN que la peregrinación del Pontífice no ha reducido el número de actos de opresión contra las minorías y que “la discriminación, siempre presente en Israel, afecta tanto a cristianos como a musulmanes”.
En la misma zona, la situación de los cristianos de Cisjordania, gobernada por la Autoridad Palestina, cuyo presidente es Mahmud Abbas, no ha cambiado.
Aunque oficialmente no se mantiene una línea política manifiesta contra los cristianos, la realidad es que se ven sometidos a discriminación y a la presión de los grupos islamistas que cada vez están adquiriendo mayor atractivo en la población.
Las órdenes militares: La Orden del Santo Sepulcro
Desde la encomienda de Barcelona queremos tratar la importancia que tuvieron las Cruzadas para la Cristiandad y por ello recuperamos un texto del periodista y escritor Juan Ignacio Cuesta de su libro “Breve historia de las Cruzadas”.
Desde Temple Barcelona deseamos que aunque el contenido sea breve, os guste.
Fotografía del cardenal John Patrick Foley, actual gran maestre de la orden.
Fundada por Godofredo de Bouillón, acogió en principio a cincuenta caballeros que fueron nombrados en el considerado como sepulcro de Jesús de Nazaret, que quedó bajo su custodia. Así nos lo relató el poeta Torcuato Tasso: “Son cincuenta guerrier he in pure argetnto. Apiegan la trocal perpetua coce”. Se hicieron cargo de la sagrada tumba en el año 1098. Era necesario que 100 miembros estuvieran disponibles permanentemente en Jerusalén, y así lo hicieron. Participaron en varias expediciones a partir del año 1123, bajo el mandato del rey Balduino, como por ejemplo el sitio de Tiro de 1128, el asedio de la fortaleza de Montferrand en 1146, el sitio de Damasco en 1153, la batalla de Bethsan en 1180 y la conquista de Arcalea en 1182. El prior de la orden falleció peleando durante la toma de San Juan de Acre.
El conde de Barcelona, Ramón Berenguer IV, ingresó en sus filas, sin que esto significara que desatendiera sus labores como monarca. Jaime I el Conquistador les donó tierras y bienes para realizar su labor con comodidad.
Con la caída de Jerusalén en manos de los turcos, se dispersaron por Francia, Flandes, Alemania y Polonia, fundando conventos en París y Parma. En el año 1480, Inocencio VII los incorporó a la Orden de Jerusalén. Su Gran Maestre más destacado fue Pío X en 1907, auxiliado por el patriarca de Jerusalén. Siguen en activo, divididos en Caballeros, Comendadores y Grandes Cruces.
Sus símbolos es la cruz “potenzada” de color rojo, de gran tamaño y rematada con brazos. Contiene cuatro más pequeñas en los cuarteles que se forman. Sobre el pecho utilizan la “patriarcal”, con su doble traviesa característica.
Reacciones a la nueva Orden: IIª parte
Desde la encomienda de Barcelona con el siguiente texto de la historiadora y especialista en la Orden del Temple, Helen Nicholson, que hemos extraído de su libro “The Knights Templar” concluimos el capítulo dedicado a las distintas reacciones que se tuvo sobre la creación de la orden templaria.
Desde Temple Barcelona confiamos que el capítulo haya sido de vuestro agrado.
La misiva de Guigo presenta una imagen de los hermanos como compañeros de lucha con los monjes contra el mal, y les pide sus oraciones: “Mis muy queridos, destacados y celebrados hermanos, os deseamos buena salud y que nos recordéis, desde los Santos Lugares donde estáis, en vuestras plegarias”.
Un tal Gauchier o Galtier (el equivalente de “Gualterio”), monje cisterciense de la abadía de Claraval, envió una carta a un hermano anónimo de la Orden del Temple en la que expresaba una visión similar, aunque con mayor vehemencia. Pero otros autores religiosos no estaban tan seguros de que una orden religiosa que abrazaba la violencia fuese una orden religiosa como es debido. En 1150 aproximadamente Pedro el Venerable (muerto en 1156), abad del monasterio de Cluny, escribía con muchas expresiones de afecto y elogio al hermano Evrard de Barres (maestre del Temple entre 1149 y 1152) lo siguiente:
“He sentido respeto por vuestra orden desde su institución, y me maravillé y alegré de que fuera creada estando en vida yo, y de que ilumine el mundo entero como los rayos dorados de una nueva estrella.”
A continuación manifiesta que todos los cristianos deben regocijarse de que haya sido creada “una caballería para el Rey eterno, un ejército para el señor de las huestes” con el fin de atacar al diablo y a los enemigos de Cristo, y de que los hermanos de la nueva orden libren tanto batallas espirituales contra las fuerzas del mal como batallas físicas contra los enemigos de carne y hueso. En las primeras desempeñan el papel de los ermitaños y monjes; en las segundas, van más allá de lo que se espera de los religiosos. “Sois monjes por vuestras virtudes, pero caballeros por los métodos que utilizáis”. “Ponéis la vida a disposición de vuestros hermanos… sois verdaderos partícipes de se amor supremo y excelso del que hablaba el Salvador: “Nadie puede tener un amor más grande que éste: entregar la vida por sus amigos”.
Luego ruego al maestre que dispense de sus votos a un noble, Humberto III de Beaujeu (muerto sobre 1192), que había ingresado en la Orden del Temple hacía un tiempo, pero que ahora había regresado a la región de Cluny y estaba desempeñando un papel relevante en el mantenimiento de la paz por la fuerza de las armas. Sin embargo, los templarios intentaban obligarlo a reincorporarse a la orden. Pero aduce que es más importante atacar a los cristiaos que actúan en contra de su fe que librar batallas contra los paganos que no conocen a Dios. Cluny necesitaba tanto como Tierra Santa ser defendida del mal. Humberto debía ser eximido para que pudiera cumplir con la verdadera llamada que le hacía Dios: mantener la paz de su región natal.
En una carta dirigida al papa Eugenio III, Pedro se expresa en términos algo distintos. Destaca que Humberto había abandonado ilegalmente a su esposa cuando ingresó en los templarios. Y aún más, señala que la Orden del Temple no es más que otro grupo de caballeros. Si Humberto hubiera abandonado una orden monástica y unos votos monásticos, la cuestión sería más seria, pero simplemente se había limitado a cambiar un tipo de caballería por otro.
“Si me permite decir lo que muchos de nosotros pensamos: si hubiere abandonado una orden de clérigos, una orden monástica o una orden de ermitaños, o cualquier orden antigua, estaría bien que la censura de la Iglesia lo obligara a regresar a lo que había dejado ilícitamente; pero como lo único que ha hecho es cambiar una caballería por otra, como lo único que ha hecho es utilizar la espada que había desenvainado contra los sarracenos para combatir a los falsos cristianos, que son incluso perores que los propios sarracenos –y, aún más, como, según me he enterado por muchos, y debe ser creído, abandonó a su esposa ilegalmente-, ruego que Vuestra Eminencia considere si debe ser obligado a regresar a la orden o puede permitírsele quedar aquí hasta que la verdad del asunto salga a la luz, y que esta gran investigación de este gran hombre llegue a su conclusión por decisión papal”.[…]
[…] Isaac de Étoile (muerto sobre 1159), filósofo y teólogo cisterciense que fue abad del monasterio de Étoile, cerca de Poitiers, en 1147, redactó un sermón en el que reprendía a sus feligreses por dejarse llevar por el entusiasmo ante cualquier novedad. Por un lado, había nuevas y peligrosas doctrinas. Por otro,
“Ha surgido un nuevo monstruo, cierta nueva caballería, cuya orden –como cierto hombre dice claramente- emana del quinto Evangelio (¡porque no emana de los otros cuatro!), pues ha sido establecida para obligar a los infieles a convertirse a la fe cristiana por medio de las lanzas y las porras, y puede despojar libremente a los no cristianos de sus pertenencias y matadlos, además, religiosamente; pero si uno e ellos cae en semejantes actos de pillaje, es calificado de mártir de Cristo”. […]
Hugo (de Payns) valora la vida religiosa activa mucho más que la contemplativa. Esta actitud era muy poco común entre los clérigos de la época, en la que la vida contemplativa era considerada el ideal cristiano.
“Mirad, hermanos (escribe Hugo), si se supusiera que vosotros debéis buscar una vida de calma y quietud, como decís, no quedaría ninguna orden religiosa en la Iglesia del Señor. Ni siquiera los ermitaños del desierto pudieron escapar al trabajo; tuvieron que trabajar para poder alimentarse, vestirse y cubrir otras necesidades de la vida terrenal. Si nadie arara y sembrara, si nadie recogiera cosecha y cocinara los alimentos, ¿qué harían los contemplativos? Si los Apóstoles hubieran dicho a Cristo: “Queremos ser libres y llevar una via de contemplación, no tener que viajar de un lado a otro y trabajar; si queremos alejarnos de las protestas y las disputas de la gente; si los Apóstoles hubieran dicho esto a Cristo, ¿dónde estarían ahora los cristianos?”.
Esta actitud pone de manifiesto las opiniones de los guerreros seculares del siglo XII, que aparecen expresadas con mayor vehemencia en el celebérrimo poema épico La Chanson de Roland “El cantar de Roldán”:
“El arzobispo exclamó (al ver que Roldán descuartizaba a los musulmanes): “Haces bien. Un caballero que lleva armas y va a lomos de un caballo debe actuar así. Tiene que ser feroz y fuerte en la batalla, pues de lo contrario, no vale nada, y sería mejor que se hiciera monje de una de esas iglesias y se dedicara a rezar todo el día por nuestros pecados”.
Esta actitud aparece también expresada en los poemas épicos acerca de Guillermo el Chato, señor de Orange, en el sur de Francia, en la historia el duque Guillermo de Toulouse (muerto en 812), especialmente en el titulado Le moniage Guillaume o “De cómo Guillermo se hizo monje”. Según este relato de humor, escrito a finales del siglo XII, este noble guerrero y azote de los musulmanes decide que debe hacer penitencia por los muchos pecados cometidos y se convierte en monje. El abad del convento en el que ingresa lo manda a comprar pescado y le advierte de que, en el caso de que sea atacado por los bandidos, no tiene que defenderse porque los monjes no puedan hacer uso de la violencia.
“Cuando Guillermo oyó esto, enfureció. “Señor”, dijo, “las reglas de vuestra orden son demasiado duras. Una orden así podría acabar muy mal; ¡que cargue Dios con el que las impuso! Una orden de caballería es mucho más útil: sus miembros combaten al turco y al pagano, y van al martirio por amor a Dios. A menudo se bautizan con su propia sangre para poder conquistar el Reino de los Justos. Los monjes sólo quieren comer y beber, leer y cantar y dormir y roncar. Están encerrados como las gallinas, engordando, soñando despiertos en sus salterios.”
… Guillermo dijo: “¡Que Dios deshonre a esta orden! ¡Y que Jesús maldiga a su fundador!, pues era un mal hombre y un absoluto cobarde. Una orden de caballería es mucho más útil, pues combate al sarraceno, se apropia de sus territorios y conquista sus ciudades, y convierte a los paganos a nuestra ley. Los monjes sólo quieren estar en la abadía, y comer y beber vio hasta las heces, e irse a dormir cuando han dicho las completas”. […]
[…] Vistas sus opiniones “caballerescas”, Hugo el Pecador, el escritor, probablemente fuera un caballero, y parece razonable llegar a la conclusión de que se trata del mismísimo Hugo de Payns. Su carta no tuvo una gran difusión, pues sólo ha llegado una copia a nuestros días; pero la copia se conserva en un manuscrito que no perteneció a los templarios, lo que indica que la misiva era conocida también fuera de la orden. Pone de manifiesto que los primeros hermanos tuvieron que hacer frente a ciertas críticas virulentas por su interpretación de lo que era el servicio a Dios. La imagen que nos ofrece de la orden en sus albores confirma el relato de Guillermo de Tiro acerca de la humildad que caracterizó sus primeros años de existencia. A mediados del siglo XIII, Matthew Paris (muerto en 1259), cronista de la abadía de Saint Albans, en Inglaterra, expresaría los primeros problemas económicos de la orden en términos muy descriptivos:
“Al principio, aunque eran activos con las armas, eran tan pobres que sólo tenían un caballo para cada dos de ellos. En consecuencia, como muestra de su pobreza inicial y para fomentar la humildad, aparece grabada en su sello la imagen de dos hombres a lomos de un solo caballo”.
El recuerdo de la pobreza del Temple en sus orígenes siguió siendo un ejemplo poderoso para sus miembros durante toda la historia de la orden. Es evidente que les recordaba la necesidad de que debían ser humildes, pero también alentaba la creencia de que la orden podía fácilmente caer en la pobreza, y de que había una necesidad constante de acumular y guardar riquezas y de economizar en las cosas pequeñas cuando fuera posible. El miedo a la pobreza y la necesidad de utilizar cuidadosamente los recursos, que impregnan las páginas de los estatutos y costumbres del Temple, dieron lugar a que sus miembros fueran tildados de avariciosos y, en último término, contribuirían a la caída final de la orden.
Reacciones a la nueva Orden: Iª parte
Desde la encomienda de Barcelona volvemos a adentrarnos en la visión que tiene la especialista en la Orden del Temple, Helen Nicholson, donde hemos extraído un interesante texto de su libro “The Knights Templar”, donde nos habla de las reacciones externas a la Orden del Temple que produjo su creación.
Desde Temple Barcelona deseamos que su contenido os resulte atrayente.
Los autores del siglo XII tampoco están de acuerdo en cuáles fueron las reacciones que suscitó la aparición de la nueva orden. Las autoridades eclesiásticas reunidas en el Concilio de Troyes, en enero de 1129, la acogieron con agrado y, cuando Hugo de Payns y sus compañeros viajaron por Europa occidental en 1127-1129, antes de que se reuniera el Concilio en la ciudad de Troyes, las autoridades seculares y religiosas les dieron la bienvenida y les concedieron muchas donaciones. Para realizar una donación se redactaba una carta en presencia del donante, el receptor (Hugo de Payns y/o sus hermanos de la orden) y los notables del lugar. Por aquel entonces esas cartas de donación solían incluir una declaración en la que el donante manifestaba las razones de su concesión. Así pues, una carta de donación emitida en 1130-1131 por Simón, obispo de Noyons, y los canónigos de su catedral pone de manifiesto que daban gracias a Dios por restaurar el orden social perdido, el de los caballeros:
“Pues sabemos que han sido instituidos por Dios tres órdenes en la Iglesia, el orden de los hombres de oración, el de los hombres de armas y el de los que trabajan con las manos. Los demás órdenes estaban en decadencia, mientras que el orden de los hombres de armas había prácticamente desaparecido por completo. Pero Dios Padre y Nuestro Señor Jesucristo, el Hijo de Dios, se apiadaron de la Iglesia. Enviando el Espíritu Santo a nuestros corazones, en estos últimos tiempos se ha dignado a reparar el orden perdido. De ese modo en la ciudad santa en la que otrora se originara la Iglesia, el orden perdido de la Iglesia empezó a ser recuperado.”
El obispo Simón se refería a los “tres órdenes” que algunos hombres de iglesia calificaban de divisiones naturales de la sociedad. El obispo y sus canónigos manifestaban así que consideraban la nueva orden religiosa un método de Dios para revitalizar a todo un orden social: el de los hombres de armas que entablan combate. Esta manifestación tiene reminiscencias de los términos empleados en la redacción de la Regla de la Orden del Temple: “En esta orden religiosa, el orden de las caballerías florece y renace”. Otros donantes tenían una visión más terrenal de la cuestión. Balduino Brochet de Hénin-Liétard manifestaba simplemente lo siguiente:
“¡Cómo abundaban los caballeros del Templo de Jerusalén cuando se busca la caridad y la gracia digna de alabanza! Cuidan de aquellos que por devoción piadosa visitan asiduamente la santa Jerusalén y el Sepulcro del Señor enfrentándose a los diversos peligros del mar y la tierra. Los mencionados caballeros siempre están dispuestos a conducirlos en su viaje de ida y de vuelta para que puedan llegar sanos y salvos a dichos lugares que están consagrados por la presencia física de nuestro Señor Jesucristo. Su gloriosa fama ha llegado a oídos de mucha gente y se ha difundido ampliamente por todos los rincones de la tierra, haciendo que sena muchos los que les ofrezcan generosamente beneficios, como debe ser.”
El propio Balduino cedió todas sus posesiones de Planque, en Flandes a os templarios. Su carta de donación pone de manifiesto que incluso en sus primeros tiempos la orden era famosa por defender a los peregrinos.
El papado concedió otro tipo de donaciones a la nueva orden: exenciones de la autoridad del clero secular y ciertos derechos que permitirían a la orden utilizar sus recursos exclusivamente para la defensa de Tierra Santa. El papa Inocencio II (1130-1143), cuando emitió una importante bula o carta papal de privilegios para Roberto de Caron (maestre de la Orden del Temple entre 1136 y 1148), declaró:
“Nos alabamos a Dios Todopoderoso por vos y en vuestro nombre, pues todo el mundo proclama vuestra orden religiosa y vuestra venerable institución. Aunque erais por naturaleza un hijo de la ira dado a los placeres terrenales, por medio de la gracia inspiradora del Evangelio, a la que no habéis hecho oídos sordos, habéis abandonado la pompa del mundo y vuestras posesiones. Habiéndoos apartado del camino fácil que conduce a la muerte, habéis elegido con humildad el camino angosto que conduce a la vida; y para que podáis ser especialmente considerado parte de la caballería de Dios, elegís llevar siempre sobre el pecho el signo de la cruz portadora de vida, lo cual es digno de alabanza. Significa lo siguiente: como verdaderos israelitas y guerreros perfectamente equipados para librar batallas divinas, realmente en llamas con la llama de la caridad, vuestras acciones, cumplen con el Evangelio que dice que “Ningún hombre puede tener un amor más grande que éste: entregar la vida por su amigo”.
Era la gran bula papal Omne Datum Optimum, en virtud de la cual se reconocía la nueva orden y su exención de la Iglesia, debiendo rendir cuentas únicamente al papado.
No todos los autores fueron tan rotundos a la hora de dar su aprobación a la nueva orden. Algunos se mostraron favorables a ella, pero no sabían cómo debían enfocar esa orden religiosa militar. Guigo, prior de La Grande Chartreuse, la casa madre de la orden de los cartujos (cuyos miembros disponían de casas independientes dentro del recinto monástico y vivían una vida de oración y lectura prácticamente en la más absoluta soledad), escribió a Hugo de Payns, “prior de la santa caballería”, poco de que éste regresara a Oriente en 1129. Lamentaba que no hubieran podido reunirse y hablar mientras Hugo estuvo en Francia, y comentaba: “Me ha parecido…que cuando menos podía conversar contigo por carta”. A continuación, seguía diciendo:
“No sé como puedo alentarte, querido amigo, a entablar batallas y combates físicos, pero deseo al menos aconsejarte acerca de las batallas espirituales, que cada día libro, aunque por ello tampoco estoy mejor preparado para alentarte en este tipo de batallas.”
Decía que para poder ganar batallas espirituales una persona debía primero salir triunfante de la batalla librada contra sus propios deseos carnales.
“Así pues, mi muy apreciado amigo, debemos tener en primer lugar el control de nosotros mismos para poder atacar a nuestros enemigos externos sin correr peligro; una vez que hayamos purgado nuestras mentes de todo vicio, podremos purgar los territorios de los bárbaros.
Era un buen consejo espiritual, pero de carácter general. Evidentemente, Guipo quería expresar su apoyo a la nueva orden, pero no sabía qué podía resultar más útil a los hermanos. Continúa su carta abordando un problema que estaba particularmente asociado a los caballeros y a los guerreros en general: el orgullo.
“En cada batalla una persona tendrá mayor resistencia y más triunfos gloriosos y abatirá a un mayor número de enemigos bajo la guía y la protección de Dios, cuanto más se esfuerce en ser humilde en todos los sentidos. Pues cuanto más orgulloso quiere sentirse uno, se vuelve más débil y menos capacitado para hacer nada.
Sigamos el camino de la gran humildad para poder alcanzar la gloria de Dios Padre.” (fin primera parte)
Estrasburgo aprueba una resolución que rechaza la violencia contra cristianos en el mundo
Desde la encomienda de Barcelona queremos compartir con todos vosotros una excelente noticia que ha sido publicada en la página Forum Libertas, donde explica que el Tribunal Europeo de Estrasburgo rechaza mediante resolución la violencia contra los cristianos en el mundo.
Desde este humilde rincón esperamos que los buenos deseos y la conciencia de los hombres, sean capaces de mitigar de una vez por todas la violencia religiosa.
Sede del Tribunal de Estrasburgo
El Parlamento Europeo ha emitido una resolución con fecha 20 de enero a favor de la defensa de las minorías cristianas en el mundo y contra los ataques que se han perpetrado contra estas comunidades.
Este anuncio viene después de que los 27 ministros de asuntos exteriores de la Unión Europea (UE) no rechazaran la persecución contra los cristianos en el mundo. España fue entonces uno de los cinco países que se opuso a esa declaración.
En la agenda del encuentro de los cancilleres europeos de principios de febrero se debía aprobar un texto en el que se condenara los ataques contra los cristianos, que recientemente están siendo duramente masacrados y obligados a marcharse de sus casas en diversos países del mundo. El ministro de Exteriores italiano, Franco Frattini, recordó entonces que “sobre las materias de política exterior” la Unión Europea “decide por unanimidad” y manifestó que, por este motivo, el Consejo de Ministros de Exteriores no pudo aprobar el documento.
España fue sido uno de los cinco países que se opusieron a la declaración junto con Irlanda, Portugal, Chipre y Luxemburgo. El documento debía hacer referencia explícita a la defensa las minorías cristianas.
Estrasburgo condena los ataques
Ahora, el Parlamento Europeo de Estrasburgo ha publicado una resolución que repasa la situación de los cristianos en el contexto de la libertad de religión. El documento señala que “la Unión Europea ha expresado en repetidas ocasiones su compromiso con la libertad de religión, la libertad de conciencia y la libertad de pensamiento”, y ha destacado “que los gobiernos tienen el deber de garantizar estas libertades en todo el mundo; que el desarrollo de los derechos humanos, de la democracia y de las libertades civiles es la base común en la que se asientan las relaciones de la Unión Europea con los terceros países y se contempla en la cláusula sobre la democracia de los acuerdos entre la UE y los terceros países”.
El texto también considera que en 2010 aumentó el número de atentados perpetrados contra las comunidades cristianas en todo el mundo, “así como el de los procesos y sentencias de muerte por blasfemia, que frecuentemente afectan a las mujeres”; también “que las estadísticas sobre la libertad religiosa de los últimos años muestran que la mayoría de los actos de violencia religiosa se cometen contra los cristianos, tal y como se señala en el informe de 2009 sobre la libertad religiosa en el mundo elaborado por la organización «Ayuda a la Iglesia Necesitada»”; y “que en algunos casos la situación a la que se enfrentan las comunidades cristianas es tal que puede poner en peligro su propia existencia futura y que, si llegaran a desaparecer, ello implicaría la pérdida de una parte significativa de la herencia religiosa de los países en que viven”.
El documento repasa además los diferentes episodios de reciente violencia anticristiana que se han protagonizado en diferentes partes del mundo. Por ello, y por otras numerosas razones que el documento constata desarrolla 19 puntos que reproducimos a continuación:
1. Condena los ataques perpetrados recientemente contra comunidades cristianas en distintos países y expresa su solidaridad con las familias de las víctimas; manifiesta su profunda preocupación por la proliferación de episodios de intolerancia y represión y por los violentos sucesos dirigidos contra las comunidades cristianas, particularmente en varios países de África, Asia y Oriente Próximo;
2. Acoge con satisfacción los esfuerzos realizados por las autoridades de los países afectados para identificar a los autores de los atentados contra las comunidades cristianas; insta a los Gobiernos a que garanticen que los autores de estos crímenes y todos los responsables de los atentados y de cualquier otro acto de violencia contra los cristianos o contra cualquier otra minoría religiosa o de otro tipo, comparezcan ante la justicia y sean sometidos a un juicio con garantías;
3. Condena enérgicamente todos los actos de violencia dirigidos contra cristianos y contra otras comunidades religiosas, así como todas las formas de discriminación e intolerancia basadas en la religión o las creencias contra creyentes, apóstatas y no creyentes; hace hincapié en que el derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión es un derecho humano fundamental;
4. Expresa su preocupación por el éxodo de cristianos procedentes de diversos países, en particular de países de Oriente Próximo, registrado en los últimos años;
5. Expresa su preocupación por que la Ley sobre la blasfemia de Pakistán, a la que se opuso públicamente el fallecido Gobernador Salman Taseer, siga utilizándose para perseguir a confesiones religiosas, incluidos cristianos como Asia Noreen, cristiana y madre de cinco hijos, condenada a muerte, y por que el asesino del Gobernador Salman Taseer sea tratado como un héroe por amplios sectores de la sociedad de Pakistán;
6. Acoge con satisfacción la reacción de la opinión pública egipcia, que condenó enérgicamente el atentado terrorista y comprendió rápidamente que el ataque tenía por objeto socavar los profundos lazos tradicionales existentes entre cristianos y musulmanes en Egipto; acoge con satisfacción las manifestaciones conjuntas organizadas en Egipto por cristianos coptos y musulmanes para protestar contra dicho atentado; se congratula asimismo de la condena pública del atentado por el Presidente de Egipto, Hosni Mubarak, el Gran Jeque de Al Azhar y el Gran Mufti de Egipto;
7. Condena la interrupción por la fuerza de la misa celebrada el día de Navidad por los 300 cristianos que aún viven en la zona norte de Chipre ocupada por las autoridades turcas;
8. Expresa su honda preocupación ante el abuso que hacen de la religión los autores de actos terroristas en varias partes del mundo; denuncia la instrumentalización de la religión en diversos conflictos políticos;
9. Insta a las autoridades de los Estados en los que se registran niveles alarmantes de ataques contra las confesiones religiosas que asuman la responsabilidad de garantizar unas prácticas religiosas normales y en público a todas las confesiones religiosas, a que intensifiquen sus esfuerzos para brindar una protección adecuada y eficaz a las confesiones religiosas en sus países, y a que velen por la seguridad personal y la integridad física de los miembros de las confesiones religiosas en el país, cumpliendo así las obligaciones que ya han asumido en el contexto internacional;
10. Subraya una vez más que el respeto de los derechos humanos y de las libertades cívicas, incluida la libertad de religión o creencias, son principios y objetivos fundamentales de la Unión Europea y constituyen una base común para sus relaciones con terceros países;
11. Pide al Consejo, a la Comisión y a la Vicepresidenta de la Comisión/Alta Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad que presten una mayor atención a la cuestión de la libertad de religión o creencias y a la situación de las comunidades religiosas, incluidos los cristianos, en el contexto de los acuerdos y la cooperación con terceros países, así como en los informes relativos a los derechos humanos;
12. Pide que en la próxima reunión del Consejo de Asuntos Exteriores que se celebrará el 31 de enero de 2011 se debata la cuestión de la persecución de los cristianos y el respeto de la libertad de religión o creencias, y considera que este debate debe traducirse en resultados concretos, especialmente en lo relativo a los instrumentos que pueden utilizarse para ofrecer seguridad y protección a las comunidades cristianas amenazadas dondequiera que se encuentren;
13. Pide a la Vicepresidenta de la Comisión/Alta Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad que elabore con carácter de urgencia una estrategia de la UE en materia de aplicación del derecho humano a la libertad de religión que incluya una lista de medidas contra aquellos Estados que deliberadamente no protegen a las confesiones religiosas;
14. Pide a la Alta Representante que, a la luz de los recientes acontecimientos y la creciente necesidad de analizar y comprender la evolución de las cuestiones culturales y religiosas en las relaciones internacionales y las sociedades actuales, cree, en el seno de la Dirección de Derechos Humanos del Servicio Europeo de Acción Exterior, una capacidad permanente encargada de vigilar la situación de las restricciones gubernamentales y sociales en materia de libertad de religión y otros derechos conexos y que presente un informe anual al Parlamento;
15. Pide al Consejo, a la Comisión, a la Vicepresidenta de la Comisión/Alta Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad y al Parlamento que incluyan un capítulo sobre la libertad religiosa en su informe anual sobre los derechos humanos;
16. Insta a las instituciones de la UE a que cumplan la obligación contemplada en el artículo 17 del Tratado FUE consistente en mantener un diálogo abierto, transparente y regular con las iglesias, las comunidades religiosas y las organizaciones filosóficas y no confesionales, con objeto de garantizar que la persecución de los cristianos y otras comunidades religiosas sea un asunto prioritario que se debata de forma sistemática;
17. Pide a los dirigentes de todas las comunidades religiosas en Europa que condenen los ataques contra las comunidades cristianas y otros grupos de creyentes sobre una base de respeto mutuo de cada una de las confesiones;
18. Reitera su apoyo a todas las iniciativas destinadas a promover el diálogo y el respeto mutuo entre comunidades religiosas y de otro tipo; pide a todas las autoridades religiosas que promuevan la tolerancia y adopten iniciativas contra el odio y la radicalización violenta y extremista;
19. Encarga a su Presidente que transmita la presente Resolución al Consejo, a la Comisión, a la Vicepresidenta de la Comisión/Alta Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, a los Parlamentos y los Gobiernos de los Estados miembros, al Parlamento y al Gobierno de Egipto, al Parlamento y al Gobierno de Irán, al Parlamento y al Gobierno de Iraq, al Parlamento y al Gobierno de Nigeria, al Parlamento y al Gobierno de Pakistán, al Parlamento y al Gobierno de Filipinas, al Parlamento y al Gobierno de Vietnam y a la Organización de la Conferencia Islámica.
Desde la encomienda de Barcelona recuperamos el apartado dedicado a toda una vida consagrada a luchar contra el Maligno.
Sin duda a día de hoy casi no se habla de exorcismos, por ello hemos encontrado interesante la experiencia del padre Amorth en practicar exorcismos para liberar el cuerpo y/o el alma de una persona “tocada” por el el Mal.
Para ello hemos extraído de su libro “Memorias de un exorcista: Mi lucha contra Satanás” una selección de textos que seguramente al lector no dejará indiferente.
Desde Temple Barcelona deseamos que su contenido os sea interesante.
Dicen que los exorcistas somos unos exaltados
En la primera reunión de la Asociación de Exorcistas eran doce, pero ahora son muchos más. Eso significa que lago ha cambiado…
Indudablemente. Me han hecho muchas entrevistas en la televisión; siempre voy encantado, para divulgar, dar a conocer, difundir al máximo de información sobre el tema. He hecho mucho ruido con este asunto. Creo que el Señor se ha servido de mí para difundirlo, para que se volvieran a practicar exorcismos. Hay muchas personas que sufren, y ¿a quién acuden? A magos y brujos. ¿A quién más podrían acudir? Lo hacen porque algunos curas los tratan mal y entonces se dicen: acudiré a alguien que me reciba con amabilidad, que me invite a tomar asiento y demuestre su voluntad de ayudarme. Lo malo es que algunos curas, al oír a alguien decir que sufre perturbaciones, responden: eso son cuentos, ¡vete! Y le dan con la puerta en las narices. Lo cual es increíble, porque Cristo jamás lo hubiera hecho.
El único obispo italiano que practica exorcismos, monseñor Gemma, habla muy claro y con gran valentía de la realidad del demonio en un libro suyo. Desde luego, más voces hablan de este tema, que tantas veces ha sido relegado e incluso censurado, pero no son suficientes.
Sólo unos pocos mencionan a los exorcistas, pero lo hacen más bien entre dientes, sin mucho entusiasmo. Además, el propio clero suele ver con malos ojos a los exorcistas y los considera unos exaltados. No los aceptan, a pesar de que se hallan entre los mejores clérigos, pues, según el Derecho Canónigo, el obispo tiene que nombrar exorcista a un sacerdote de oración, culto, equilibrado, con buena reputación. Cualidades que todo cura debería poseer, pero que no todos tienen. Por eso digo que los exorcistas son elegidos entre la flor y nata del clero. Sin embargo, hay muchos sacerdotes que no creen en la labro de los mismos y no la valoran.
Con todo, algo está cambiando. En realidad, quien rompió el hielo fue Pablo VI, al pronunciar el famoso discurso del 15 de noviembre de 1972, dedicado al demonio. En resumen, vino a decir que quien no cree en la existencia del demonio está fuera de la Iglesia. Así fue como se rompió el hielo, y lo hizo nada menos que el Papa. Pero no tuvo mucho éxito. En cambio, el Señor ha bendecido a un servidor, que no es Papa ni nadie importante…
Yo soy alumno del padre Candido Amantini (y señala su fotografía en la pared), un pasionista. Durante cuarenta años fue exorcista en el santuario de la Escalera Santa de Roma. Me nombraron exorcista como ayudante del padre Candido y a él le debo todo lo que sé. Publiqué mi primer libro para dar testimonio escrito de lo que me había enseñado el padre Candido. Al igual que cualquier autor, yo también aspiraba a una segunda edición. En general, los autores aspiran, como mínimo, a la segunda edición. Sólo que, en mi caso, hubo seis ediciones en un solo año. ¡Se vendían como rosquillas! Incluso ahora, al cabo de tantos años, sigue siendo mi libro de mayor éxito. Los otros también van bien y las traducciones también han tenido éxito. Pude comprobarlo cuando estuve en Madrid; el editor me organizó seis entrevistas en un día. Ya hasta lo han traducido al japonés…
Don Gabriele, volvamos a su vida. ¿Nunca ha sentido miedo?
Siempre he dicho que es el demonio quien me teme a mí; siempre he dicho: cuando me ve, le entra pánico…El demonio nunca me ha atacado, y no me da ningún miedo.
Sin embargo, hay casos distintos; algunos exorcistas han sufrido fuertes perturbaciones. Le aconsejo que lea un libro de Renzo Allegri, Cronista all’inferno, en el que aparece un exorcista de aquí, de Roma, a quien el diablo dejó en pésimas condiciones físicas. A veces, el Señor permite estas cosas, siempre para obtener el bien. seguro que se obtuvo un gran bien con el sufrimiento de este exorcista.
No tengo sucesores
¿Tiene usted algún sucesor, don Gabriele?
¿Y por qué? ¿No está preparando a nadie?
Esto depende de los obispos. Una vez se lo dije al cardenal Poletti, el que me nombró a mí. Le dije: aquí, en Roma, un obispo lo tiene muy fácil para nombrar exorcistas, porque hay muchas instituciones religiosas. Además, aquí están todas las casas generales y, lo que es más importante, las casas provinciales. Y es que, a veces, los generales no conocen bien la situación local de su orden, mientras que los provinciales sí la conocen. Por tanto, no costaría nada llamar a alguien. Por ejemplo, en Roma hay muchísimos jesuitas: tienen la iglesia de Jesús, la iglesia de San Ignacio, en la del Espíritu Santo tienen la curia general, y tienen varias casas. No costaría nada llamar al provincial de los jesuitas y decirle: “Asígnele a una persona esta actividad pastoral”. Antes no había ninguno, pero ahora en la iglesia de Jesús hay uno. El año pasado nombré a dos, pero creo que uno se ha retirado. No costaría nada llamar al provincial de una de estas órdenes mayores para pedirle: “Envíenos a alguien”.
¿Usted no forma a otros curas, no crea escuela?
No. Para mí, formar significa practicar exorcismos y que los curas vengan a ayudarme.
Varios sacerdotes, tras asistir con regularidad a mis sesiones, se han convertido en exorcistas de sus diócesis. Y cuando dicen: “Yo soy alumno del padre Amorth”, yo les respondo: “¡Anda ya!”. Eso sí, yo soy alumno del padre Candido.
Hablando de escuelas, lo cierto es que en muchas ciudades también hay escuelas satánicas, aunque siempre están muy escondidas. En ellas lo más importante es que uno asista, entre en el grupo, participe en el culto a Satanás y las misas negras. Así es como se adquiere experiencia. Hay escuelas de satanismo o brujería. Y, al menos antes, hasta daban unos diplomas, y encima cobraban por ellos.
En una de sus publicaciones, usted escribió: “La presencia de una sola persona equivocada puede anular el efecto de un exorcismo”. ¿Por qué?
Porque basta una sola persona vinculada a Satanás para anular el efecto del exorcismo, o para contagiar al resto de los presentes. Y en todos los grandes grupos hay alguna persona de este tipo. Por ejemplo, suele ocurrir durante las jornadas de oración; no voy a menudo, pero voy.
En julio suelo ir al estadio de Avellino o al de Salerno. Siempre lo organiza la misma persona, Michel Vassallo, un gran carismático, miembro de una congregación bastante nueva, en fase de expansión. Él organiza estas jornadas de oración, organiza muchas. Tiene grupos en toda Italia y, una vez al año, organiza un encuentro nacional en Avellino o en Salerno. Era más bonito el estadio de Avellino, por ser más pequeño y porque se ve el santuario de Montevergine, pero, como hubo problemas de seguridad, el año pasado fuimos a Salerno, y este año haremos lo mismo. Suelen reunirse entre siete y ocho mil personas. Pues bien, incluso cuando hay una multitud de este calibre, una sola persona puede perjudicar a las demás e impedir que el exorcismo surta efecto.
En estos encuentros masificados suele haber varios brujos y otras personas que asisten con el fin de perjudicar. Se colocan junto a una persona y transmiten energía negativa, con lo cual esa persona empieza a sentirse mal y sigue sintiéndose mal. Tras consultar en vano con los médicos, se dirige al exorcista y entonces se descubre que ha sido víctima de una influencia maléfica. Normalmente, estos casos no llegan a la posesión, pero sí a la influencia maléfica.
El impulso de la Reconquista: IIª parte.
Desde la encomienda de Barcelona, continuamos con el segundo capítulo del impulso de la Reconquista, elaborada por el ya tristemente fallecido escritor y periodista español D. Juan Antonio Cebrián y donde hemos recogido de su libro “La Cruzada del Sur”.
Desde Temple Barcelona deseamos que su lectura la encontréis apasionante.
Miniatura del rey Ordoño I
A lo largo del siglo IX la sociedad cristiana establecida por toda la línea pirenaica comienza a estructurarse, principalmente, en el ámbito de los diferentes conventos y monasterios que se van levantando en las proximidades de núcleos urbanos y fértiles valles. En el caso del condado de Aragón, una vez resuelta la expulsión musulmana, se tuvo que aceptar la llegada y ocupación de las tropas francas de Carlomagno. En ese tiempo Aragón suponía un minúsculo territorio de apenas 600km² que se extendían por los valles de Hecho y Canfranc, geografía por la que discurrían las saludables aguas del río Aragón del que toma su nombre el territorio del Pirineo central. La localidad más influyente por el número de habitantes y mejores defensas es Jaca; desde esta urbe considerada justamente como la primera capital aragonesa, se inician toda suerte de acciones dispuestas para arrebatar el control que los francos ejercían sobre aquel tramo de los Pirineos. En el siglo IX algunos magnates aragoneses unen esfuerzos y consiguen derrotar a los debilitados gobernantes francos, Aureolo, el último de ellos, es vencido y expulsado de Aragón. Desde ese momento, el notable conde aragonés Aznar Galindo proclamará su autoridad independiente sobre el condado, lugar que va recibiendo flujos constantes de mozárabes sureños huidos de Al-Andalus; con estos cristianos convencidos, la nueva y emergente realidad peninsular encuentra habitantes suficientes para acometer una política que repueble los desiertos valles de la zona. Surgen dos enclaves vitales para el condado, son los monasterios de San Pedro de Siresa, de inspiración franca, y San Juan de la Peña, más cercano al gusto mozárabe. Estos núcleos religiosos se conformarán como catalizadores culturales de su época, siendo por su labor fundamentales en la futura concepción del reino aragonés. En este primer tramo de su historia los condes se acercan progresivamente a Navarra hasta que, inevitablemente, quedan unidos gracias al enlace matrimonial de Aznar Galindo II con una descendiente del rey pamplonés García Íñiguez; desde esos instantes Aragón permanecerá bajo la influencia de Navarra aunque sin perder su identidad y gobierno. Las dos pequeñas potencias cristianas caminarán juntas hasta el año 1035, fecha en la que el condado de Aragón ampliará sus dominios hasta los 4.000km².
Mientras se confirmaban los nacimientos de Aragón y Navarra, en el oeste peninsular el reino astur-leonés seguía creciendo a buen ritmo bajo el mando del rey Alfonso II. El insigne monarca se empeñó en la recuperación de la rancia tradición visigoda. Por los escasos documentos de la época sabemos que fue ungido a la usanza goda, hecho que le diferenciaba ostensiblemente con respecto a reyes anteriores. Desde los tiempos del rey don Rodrigo todos los mandatarios del reducto asturiano habían sido aclamados por su valía, pactos o poder militar.
Alfonso II busca con ahínco en las raíces góticas el refuerzo moral tan necesario para su pueblo; vigoriza el uso del Liber Iudiciorum, texto legal que le permite un mejor gobierno sobre las gentes asturianas. Se reivindica Oviedo como la nueva capital de los cristianos, en detrimento de la perdida Toledo. Oviedo será remozada en sus calles y plazas, embellecida por palacios, iglesias y monasterios. Todo esto logrará que la capital asturiana consiga la fuerza necesaria para crear un obispado, además, el descubrimiento de las tumbas de Santiago el Mayor y sus discípulos favorece una proyección del reino asturiano en el orbe cristiano occidental; era momento propicio para dar un paso más en lo que ya empezaba a ser la idea nada despreciable de reconquistar el antiguo reino de los godos. […]
[…] En el año 842 un octogenario Alfonso II sin descendencia abdica dejando paso libre a su primo Ramiro I, hijo de Bernudo I el Diácono. En sus ocho años de gobierno se preocupará seguir ampliando el reino así como de defenderlo de una primera invasión vikinga sobre las costas gallegas en el año 844, cuando naves normandas fueron detenidas junto a la Torre de Hércules en La Coruña.
En ese mismo año se supone acontecida la celebérrima y siempre dudosa batalla de Clavijo. Aunque bien es cierto que otros autores la sitúan en el año 859, ya en tiempos de Ordoño I, sea como fuere, el supuesto combate sirvió para enaltecer el ánimo de la cruzada cristiana durante siglos ya que una vez más entró en ele juego la sobrenatural ayuda celestial, cuando nada menos que el apóstol Santiago se apareció en sueños ante el Rey para informarle de que no bajara el ardor guerrero por el desastre sufrido jornadas antes en la riojana Albelda y que, sin dudar, lanzara sus huestes contra las musulmanas pues el mismísimo Santiago, desde entonces “matamoros”, se pondría a su lado cabalgando a lomos de un caballo blanco y enarbolando un pendón del mismo color para conducir a las tropas de la fe verdadera hacia la victoria. Dicho y hecho, el rey Ramiro, muy confiado por la visita celestial, transmitió la visión a sus hombres quienes alborozados se lanzaron al grito de “¡Santiago y cierra España!” sobre la horda mahometana, a la que causaron más de 70.000 bajas obteniendo una gozosa victoria que evitaría por añadidura el tradicional y humillante pago de las infortunadas cien doncellas de las que ya hablamos en líneas anteriores. La increíble masacre efectuada sobre los musulmanes sirvió para que los agradecidos astur-leoneses instituyeran el voto de Santiago, una ofrenda anual que se entregaba al santuario de Compostela conmemorando aquella jornada tan necesaria y oportuna para el mundo cristiano. Este épico y seguramente fabulado episodio no queda más remedio que inscribirlo en la leyenda de una contienda muy necesitada de acontecimientos fascinantes que alentaran el espíritu de una población sometida al rigor y trajín bélico de la época. […]
[…] Pero no sólo de guerras justas vivió la novena centuria de nuestra era, también aquella sociedad campesina y ganadera disfrutaba con todo tipo de manifestaciones culturales. El propio Ramiro I pasará a la historia como un gran protector de las bellas artes. La construcción de templos y ermitas, tales fueron los casos de San Miguel de Lillo o Santa María del Naranco, permitirían hablar de un estilo ramirense característico del prerrománico asturiano. También el monarca se interesó por la literatura, ordenando la elaboración de algunos textos. Fallece en 850 pasando el testigo a su hijo Ordoño I, quien destacará por varios asuntos, uno de ellos fue sin duda la febril actividad repobladora de diversas plazas arrebatadas definitivamente a los musulmanes; de ese modo Astorga, León, Tuy y otras localidades fueron recibiendo diferentes contingentes mozárabes llegados desde Al-Andalus. Cincuenta años antes ya se había iniciado la colonización de la antigua Bardulia, ahora llamada Castilla por los innumerables castillos que se iban alzando de cualquier parte del norte peninsular.
Desde principios de siglo, miles de cristianos engrosaban el censo de nuevos pueblos y viejas ciudades en el valle del Duero; de esa manera, lenta pero constante, se empezaba a dar cuerpo a lo que un día sería la orgullosa Castilla.
Con Ordoño I la empresa de la Reconquista se presenta como una realidad ya imparable: cada vez son más los kilómetros ocupados por el reino astur-leonés, con urbes fortificadas y valles defendidos gracias a inexpugnables y almenadas moles pétreas. En sus dieciséis años de reinado se trazarán las pautas adecuadas para la expansión definitiva por el territorio hispano. Fallece en 866 tras haber afianzado una práctica hereditaria de la que se beneficiará su hijo y sucesor Alfonso III el Magno, llamado así por sus notables victorias frente al poder musulmán. Lo cierto es que Alfonso consigue, mediante mandobles, la máxima expansión de su reino, además impulsa el esplendor cultural con la publicación de varias crónicas que sirven como propaganda justificadora de lo que ya se considera una Reconquista legítima del antiguo reino visigodo. A tal efecto surgen las crónicas: Profética, Albedense y la propia de Alfonso III. El mismo monarca se encarga de la redacción de alguno de esos manuscritos. […]
[…] En Occidente cayeron diversas plazas como Braga, Oporto y Coimbra, cerca de esta última se libró en 878 la batalla de Polvoraria donde los musulmanes perdieron 13.000 efectivos. La derrota musulmana tuvo como consecuencia una tregua de tres años muy beneficiosa para los cristianos quienes aprovecharon para continuar con el esfuerzo repoblador de los diferentes enclaves reconquistados. Se rebasó la frontera natural del Duero para fijarla en el río Mondego.
Los soldados de Alfonso III llevaron su osadía hasta la propia Marca Sur musulmana, sometiendo a Mérida a una feroz presión guerrera.
Por el centro peninsular también avanzaron las tropas cristianas tomando plazas tan significativas como Zamora, Toro, Simancas, Castrojeriz, Oca, Ubierna y Burgos. Los problemas del frente oriental se resolvieron gracias a un acercamiento amistoso entre Alfonso III y la familia muladí Banu Qasi.
Los éxitos militares de Alfonso III quedaban manifiestos, sin embargo, las disputas entre sus hijos por el control sobre las conquistas le hicieron fracasar como padre. En el año 909 se vio obligado a dejar la corona en beneficio de sus tres hijos: García, Ordoño y Fruela. Al primero, García I, le correspondería León; al segundo, Ordoño II, Galicia; mientras que al tercero, Fruela II, le tocaba en suerte Oviedo y sus territorios; bien es cierto que tanto Ordoño II como Fruela II subordinaron su autoridad a la de García I.
Tras peregrinar a Compostela Alfonso III se instaló en Zamora, donde falleció en diciembre del año 910 siendo enterrado en la catedral de Oviedo.
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