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HISTORIA, GENEALOGÍA Y ARQUEOLOGÍA: julio 2010
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JUAN JOSE NUÑEZ PROENZA
Nacido el 21 de octubre de 1896, fue inscrito en el registro Civil a las 11 de la mañana del día 24 del mismo mes y año, ante D. Francisco Marzal Caldeira Juez Municipal y D. Pedro Ramírez Rivero su Secretario, lo registró su abuela paterna María de la Piedad Salvado, natural de Olivenza, viuda de 56 años de edad domiciliada en el Barrio de Sta. Engracia en una casa sin número.
Juan José nace en la casa de sus padres a las 23,30 horas de la noche, siendo hijo legitimo de José Mariano Núñez Salvado de 33 años de profesión zapatero y de Piedad Proenza Rodríguez de 30 años naturales ambos de Olivenza con domicilio en la Plaza de San Fernando número 6, siendo sus abuelos paternos José Núñez (fallecido) y María de la Piedad Salvado. Por línea materna Vicente Proenza Sedas natural también de Olivenza de 54 años, carpintero y de María Rodríguez, natural de la Aldea de Sto. Domingo del término municipal de Olivenza de 53 años, con domicilio en la calle D. Álvaro número 3 de esta ciudad.
Fueron testigos D. Francisco Cardoso Méndez y D. Juan Acevedo Márquez naturales de esta ciudad y Valverde de Leganés respectivamente, mayores de edad, casados, de oficio amanuenses y domiciliados en esta ciudad. El acta lo firman el Juez y los testigos a ruegos de la declarante que manifiesta no saber firmar.
El paso de Juan por el ejército, Carabineros y su posterior Guardia Civil, queda reflejado en la trascripción literal de su Hoja de Servicios que no tiene desperdicios y que paso a exponer a continuación:
CUERPO DE CARABINEROS DEL REINO
COMANDANCIA DE NAVARRA 3ª COMPAÑÍA DE INFANTERÍA
PRIMERA SUBDIVISION
F I L I A C I O N
JUAN NÚÑEZ PROENZA, hijo de José y Piedad, natural de Olivenza, de la misma parroquia, Juzgado de Primera Instancia de Olivenza, provincia de Badajoz. Capitanía General de la 1ª Región, avecindado en su pueblo de oficio panadero, nació el 21 de octubre de 1896, su religión C.A.R., su estado soltero, sus señas estas: estatura un metro 723 milímetros, pelo moreno, ojos melados , cejas al pelo, nariz, regular, barba poblada, boca regular, color moreno, su frente espaciosa, su aire marcial, su producción buena. Señas particulares, le falta la primera falange del dedo índice de la mano izquierda.
Acreditó saber leer y escribir.
Tuvo entrada en el servicio como soldado, quinto en 1º de agosto de 1917, a la edad de 21 años 4 meses y 7 días.
Ingresó en este instituto en clase de Carabinero de infantería, el día dos de julio de mil novecientos veinte procedente de la Comandancia de Artillería de Melilla.
QUEDA AFILIADO en virtud de la presente para a servir en el mismo por el tiempo de cuatro años, que empezarán a contársele desde el día ya referido, quedando enterado de las leyes penales, así como no le servirá de disculpa en ningún caso alegar ignorancia de ellas, ni de las demás disposiciones vigentes. Y firma siendo testigos, los que suscriben en Málaga hoy fecha ut supra José Sánchez, Agustín Díaz, Juan Núñez y el Comandante Jefe del Detall.
SEGUNDA SUBDIVISIÓN
El 1º de agosto de 1917 ingresa en Caja como soldado tiempo innabonable.
Con fecha 7 de enero de 1918 Soldado en filas abonable 1 año 5 meses y 24 días.
El 1 de julio de 1919 Cabo por tiempo de un año y un día
El 2 de julio de 1920 Carabinero estando en el Cuerpo hasta su disolución 19 años, 8 meses y 13 días.
15 de marzo de 1949 Guardia Civil por reorganización de Cuerpos según ley de la misma fecha (B.O. nº 77) 12 años 7 meses y 16 días.
Total servicios efectivos hasta fin de octubre de 1952, 34 años 9 meses y 24 días.
TERCERA SUBDIVISIÓN
Con arreglo al Real Decreto de 13 de mayo de 1916 (D.O. nº 109) y R.O.C., de 30 diciembre 1920 (D.O. Nº 294)
Desde el 8 al 28 de febrero de 1918 (por tercera parte) 7 días
Desde 1º de marzo a 11 de abril (por mitad) 23 días.
Desde el 12 de abril al 4 de junio (por tercera parte) 18 días.
Desde 5 de junio a 10 de octubre (por mitad) 2 meses y 3 días.
Desde 11 de octubre hasta fin diciembre (por tercera parte) 27 días.
Desde 1º de enero hasta diciembre de 1919 entero 1 año. Con arreglo a la R.O.C. de 25 de noviembre de 1920 (D.O., Nº264)
Desde el 1º de enero a 29 de junio 1920 por entero 5 meses y 24 días, con arreglo a las OO.CC de 7 de febrero y 11 de marzo de 1936 D.D.O.O. nº 33 y 59
Desde el 6 de octubre de 1934 al 22 de enero de 1935 por entero 3 meses y 17 días. Con arreglo de la ley 1º de marzo de 1940 (D.O. Nº 67).
Desde el 19 de agosto de 1936 al 1º de abril de 1939 por mitad 1 año 3 meses y 21 días
Total servicio, incluidos los abonos 38 años 3 meses y 19 días.
CUARTA SUBDIVISIÓN
Cuerpos en los que ha servido
En la Caja de Recluta de Badajoz nº 12 desde 1º de agosto de 1917 hasta el 6 de enero de 1918 (innabonable).
En la Comandancia Artillería de Melilla desde el 7 de enero hasta fin de enero de 1918 (en filas) 24 días.
EN EL Regimiento Mixto de Artillería de Melilla desde el 1º de febrero de 1918 hasta el 1º de julio de 1920 (en filas) 2 años 5 meses y 1 día.
En Carabineros desde 2 de julio de 1920 hasta 14 de marzo de 1940 19 años 8 meses y 13 días.
En el Cuerpo de la Guardia Civil, de nueva creación desde el 15 de marzo de 1940, hasta fin de junio 1940. En la 13º Comandancia (2ª Sección Carabineros) 3 meses y 16 días En la 69ª Comandancia administrativa de la Guardia Civil hasta el fin de febrero de 1941. 8 meses.
En la 235ª Comandancia (Badajoz) del 35ª Tercio (Sevilla) hasta fin febrero 1944, 3 años.
En la 231ª Comandancia del 21ª Tercio, hasta fin de octubre de 1952 8 años y 8 meses.
Total igual a la 2ª Subdivisión.
QUINTA SUBDIVISIÓN
Cruces, condecoraciones y demás ventajas de que está en posesión
Creada por Real Decreto de 17 de mayo de 1925, tenía por finalidad principal conmemorar el homenaje ofrecido por los Ayuntamientos, el 23 de enero de 1925 a SS.MM. los Reyes de España. D. Alfonso de Borbón (Alfonso XIII) y Dª Victoria Eugenia de Battenberg y también como significado adicional y tal y como contempla la norma fundacional, expresar el sentimiento de adhesión a la Corona. Por ello su concesión de amplio a todos los ciudadanos incluso a los que no estuvieron presentes en el homenaje, pero que de este modo quisieron sumarse al mismo. Lo recaudado por las tasas de las Medalla (10 pesetas) sería destinado a la recuperación de la documentación del archivo de Cristóbal Colon previéndose que en su caso se destinase el sobrante a la construcción de un monumento a “La Madre Española”. Fue derogada por Decreto de 10 de diciembre de 1931.
Por oficio de S.E., el Capitán General de la 2ª Región nº 5 de 8 de agosto de 1940 se le concede la Medalla de Campaña.
En el Boletín Oficial del estado, número 99 dado en Burgos el 27 de enero de 1937, en el decreto número 192, se dispone que:
"(...), como al reanudarse la vigencia del Reglamento de Recompensas, derogando el excepcional y más perfeccionado que rigió hasta mil novecientos treinta y uno, no se satisfacen las necesidades de la actual campaña, es obligado el establecer una escala de aquéllas que, conservando las tradicionales y tan preciadas de nuestro Ejercito, se prestigien y valoren con una concesión justa y limitada, (...)
En su artículo primero se da el listado de las recompensas que por méritos de campaña pueden ser otorgadas a Generales, Jefes, Oficiales y clases de tropa figurando las siguientes:
a)Ascenso por mérito de guerra
b)Cruz Laureada de San Fernando
c)Medalla Militar
d)Cruz de Guerra (antigua de María Cristina)
e)Cruz Roja de Mérito Militar
f) Medalla de sufrimiento por la Patria
g)Medalla de Campaña
En su capítulo décimo se dice
"La Medalla de la Campaña será concedida a cuantos de manera activa intervengan en operaciones o sirvan en la línea de fuego durante un periodo mínimo que para cada sector se fije, teniendo una cinta distinta cuando se trata de servicios de retaguardia"
Si bien en dicha fecha no estaba claro como era el diseño de la mencionada condecoración. Así podemos observar como En el Boletín Oficial del Estado dado en Burgos el 17 de Octubre de 1937, número 362, se establece las bases para el concurso del modelo de Medalla de la Campaña, especificándose en la convocatoria que "Tanto la forma como las dimensiones, alegorías, clases de material, etc., será de libre elección de los concursantes, excepto la cinta que ha de indicar si los servicios prestados han sido de operaciones de guerra o en retaguardia cuyas dimensiones y colores se señalaran al elegir el modelo de medalla"
Dicho concurso quedo desierto, (BOE número 404 de 28/11/1937), decidiéndose entonces que la mencionada condecoración sería instituida en categoría única de bronce pavonado con bordes dorados, para todo el personal del Ejército y la Armada. La medalla pendería de una cinta con los colores nacionales en el centro estando ribeteada u ostentando sendos bordes de color negro, para las concedidas por actuación en Vanguardia, y con bordes verdes, por Servicios en Retaguardia.
Del primer pedido que se efectuó en 1938 por un total de 50.000 unidades, 48.000 son de Vanguardia y 2.000 de retaguardia.
Además de esta condecoración obtuvo otra que no le fue reconocida en época franquista Medalla de Homenaje de S.S.M.M., declarada condecoración oficial por R.D., de 17 de mayo del año 1925 Con la llegada de la 2ª República las dos medallas militares de Marruecos y la de la paz de Marruecos serían sustituidas por una medalla conmemorativa de campaña con el correspondiente pasador creada por decreto de 17 de noviembre de 1931.
SEXTA SUBDIVISIÓN
Correcciones que ha sufrido, causas que se le han formado y sentencias que en las mismas han recaído.
SÉPTIMA SUBDIVISIÓN
Meritos De Guerra, Ascensos, Traslados De Comandancia, Pases De Compañía Y Notas De Toda Clase.
Por una filiación original que han remitido los Jefes de su anterior Cuerpo, acredita este individuo haber prestado los servicios siguientes:
Tuvo entrada en Caja en 1º agosto de 1917; se le entregó pase militar en la misma fecha. Rectificada su profesión y oficio resultó ser sirviente. Fue clasificado como soldado en el año de su alistamiento. Se presentó para concentración en 1º de febrero de 1918. En el acto de la concentración obtuvo la talla de 1,720 mtrs., perímetro torácico 87 centímetros y reconocido facultativamente resultó útil.
Fue destinado a la Comandancia de Artillería de Melilla en 7 de enero de 1918, formando parte del cupo de filas.
Firmado el Jefe de la Caja de Reclutas (Ilegible) rubricado (ilegible). Hay un sello de la Caja de Reclutas de Badajoz nº 12.
En el extracto de revista del presente mes se reclaman a este individuo 38 pesetas importe de la diferencia de su primera puesta de vestuario aumentada por R.O., de 13 de septiembre último (B.O., nº 207). Melilla 8 de octubre de 1918. El Comisario de Guerra. Ilegible, rubricado.
En la revista de febrero y con fecha 7 de enero ha causado alta este individuo en la Primera de Montaña de esta Comandancia de Artillería de Melilla, procedente de la Caja de Reclutas de Badajoz nº 12, en virtud de lo dispuesto por R.O.C., de 15 de diciembre anterior (B.O., nº 283), no presentándose en la Caja ni en Banderas por hallarse enfermo en su pueblo según certificado que se une a esta filiación.
En la revista de febrero y en virtud de lo dispuesto en R.O.C., de 28 de diciembre de 1917 (B.O., nº 293), causará baja en esta Comandancia de Artillería de Melilla y alta en el Regimiento Mixto de Artillería de esta Plaza, al que se remite su documentación sin haberse incorporado. Melilla a 31 de enero de 1918. El Comandante Mayor Leopoldo Salgado. Rubricado.
En la revista de marzo y con fecha 8 de febrero anterior, ha causado alta este individuo en este Regimiento Infantería Mixto de Artillería de Melilla, siendo destinado a la Primera Batería de Montaña. Reconocido por el médico del Regimiento lo declaró útil, tallado tuvo 1,720 metros y pesado 64 kilos.
Situación: desde el 1 de marzo destacado en Kandussi donde continuó, regresando el 12 de abril a la Plaza. El dia 5 de junio marchó de nuevo a Tifasor regresando el día 10 de octubre a la Plaza donde de guarnición finó el año.
Melilla 31 de diciembre 1918.
El Teniente Coronel Mayor ilegible. Rubricado.
En el extracto de la revista del presente mes se reclaman para este individuo 78 pesetas importe de la primera puesta de vestuario.
Melilla a 8 de mayo de 1918.
El Comisario de Guerra de aquella Plaza.
Según nombramiento aprobado por el Señor Coronel en la revista de Julio fue ascendido a Cabo. En igual situación que finó el año anterior hasta el 4 de enero que salió en dirección a Ishafen en cuyo campamento quedó destacado hasta el 25 de julio que se trasladó a Mesaita donde continuó hasta el 17 de septiembre que se dirigió a Kandussi. Los días 23, 24, y 26 de octubre salió con la columna mandada por el Coronel Don Silverio Araujo con objeto de atraer al enemigo que pudiera acudir al Guenian donde operaban otras columnas, regresando todos ellos al punto de partida y destacado en Kandussi finó el año.
Melilla 31 de diciembre de 1919.
En igual situación que finó el año anterior hasta el 24 de abril que se trasladó a Tistutuy, donde continuó hasta el 16 de mayo que salió formado parte de la columna del Coronel Don José Riquelme , vivaqueando en Bussada, y saliendo el 7 con la misma columna tomando parte en la operación que dio por resultado la ocupación de Hatman, donde quedó destacado. El 15 hizo fuego de cañón para la toma de Dar- Drius.
Habiendo solicitado este Cabo de servir en el Instituto de Carabineros, le fue concedido el ingreso en dicho instituto por Circular de fecha 23 de mayo (B.O., nº 122) de la Dirección General de Carabineros.
Continuó en la posición de Hansan hasta el 11 de junio que se trasladó a Kandussi, saliendo el 23 con la columna mandada por el Coronel de Infantería Don José Riquelme, asistiendo el 24 a la ocupación de Cheif, haciendo fuego contra el enemigo, regresando por la tarde a Hansan y el 27 a la Plaza.
El día 30 se le hizo entrega del oportuno pasaporte emprendiendo la marcha para su nuevo destino el mismo día a fin de ser reconocido y según oficio del comandante Primer Jefe Accidental de la Comandancia de Carabineros de Havana, fecha 8 de julio que se transmite por mediación de la Comandancia del Arma de esta Plaza en oficio, fecha 16 del mismo ha sido filiado en la clase de Carabinero de Infantería, causando baja en este Regimiento el 2 del mes de julio próximo pasado.
Como comprendido en el R. D. de 13 de mayo de 1916 (D.O Nº 109) le corresponden como abonos de campaña al año 1918, cuatro meses y siete días. Va ajustado de cuantos haberes le han correspondido y durante su permanencia en este Regimiento ha observado buena conducta.
Melilla 13 de agosto de 1920
El Teniente Coronel Mayor. Ilegible. Rubricado.
Como ampliación y rectificación a las notas de 1918 se hace constar que en la revista de febrero causo alta este individuo procedente de la Comandancia del Arma de esta plaza, en este Regimiento Mixto de Artillería de Melilla al que se incorporó el 8 del mismo, habiendo prestado juramento de fidelidad a las Banderas el 24 de marzo ante el Estandarte del Regimiento.
Melilla 1º de septiembre de 1920.
Por reunir las condiciones que están prevenidas y en virtud de lo ordenado por el Excmo. Sr., Director General del Cuerpo en circular de 23 de mayo (B.O., Nº 122) del año del margen (1920), en 2 de julio siguiente fue filiado en la Comandancia de Málaga con destino a esta de Navarra en clase de Carabinero de Infantería por el tiempo de cuatro años, como procedente del Regimiento Mixto de Artillería de Melilla, habiéndosele dado lectura del Código de Justicia Militar y demás disposiciones que tratan sobre delitos de contrabando y fraude de las que manifestó quedar enterado, pasando seguidamente a practicar el servicio de su clase a la 3ª Compañía.
El Coronel Jefe del Detall firmado Juan ilegible .rubricado hay un sello oval en tinta negra que se lee Cuerpo De Carabineros Comandancia de Navarra.
Con arreglo al Real Decreto de 13 d mayo de 1916 (B.O., nº 109) se le hacen los abonos de campaña que se detalla en la tercera subdivisión, los cuales le son válidos para premios de constancia y retiro.
El Comandante Jefe del Detall, firmado ilegible. Rubricado mismo sello.
El Excmo. Sr. Director General del Cuerpo se dignó expedir a este individuo la cartera nombramiento de su clase registrada al número 13503 con la antigüedad de la fecha de su ingreso en el mismo cuerpo documento recibió el interesado por conducto de ordenanza, y finó el año en su servicio.
El Comandante Jefe del Detall firma y rúbrica ilegible mismo sello.
Continua en su servicio. En 18 de julio y a su petición le fue expedido certificado de soltería al objeto de contraer matrimonio, cuyo documento recibió por conducto de ordenanza.
El Capitán Jefe Accidental del Detall. Firmado y rubricado ilegible, mismo sello.
Por elección de los oficiales de su Compañía obtuvo la distinción de Carabinero de 1ª Clase, causando alta en la misma en la revista de septiembre del año marginal (1921), uniendo sea continuación la correspondiente acta.
El Capitán Jefe Acctal., del Detall. Firmado y rubricado ilegible, mismo sello.
Según partida de casamiento que ha presentado este individuo inscrita en el Registro Civil del Valle de Esteribar (Navarra) acredita haber contraído matrimonio canónico el día 31 de octubre del año marginal (1921) con Carmen Madroño Cantos, soltera de 25 años de edad y natural de Olivenza (Badajoz) cuyo documento se remitió a la Dirección General del Cuerpo según está prevenido.
En Esteribar a treinta y uno de octubre de mil novecientos veintiuno, se procede a inscribir el matrimonio canónico a que se refiere el Acta que copiada literalmente dice así:
En Eugui a treinta y uno de octubre de mil novecientos veintiuno, hallándome yo el infrascrito D. Martin Ibarrola en la iglesia
Carabinero de Alfonso XIII, el color original seria como se ve en la foto del cuello.
parroquial de San Gil a dónde me trasladé como delegado nombrado por el Sr. Juez municipal de este distrito para asistir a la celebración del matrimonio canónico convenido entre D. Juan Núñez Proenza y Dª Carmen Madroño Cantos, y declaro que: a mi presencia ha procedido el Presbítero D. Ruperto Oyarzun, cura párroco de la referida iglesia a unir en matrimonio canónico a los referidos D. JUAN NÚÑEZ PROENZA de veinticinco años de edad, soltero, Carabinero, natural de Olibenza y vecino de Urquiaga (Puente Real), hijo legitimo de D. José y Dª Piedad y a Dª CARMEN MADROÑO CANTOS de 21 años de edad, soltera, natural de Olibenza y vecina del mismo, hija legitima de D. Antonio y Dª Tomasa, habiendo asistido además
a dicho acto, los testigos D. Martin Ollacarizqueta y D. Francisco Arparren mayores de edad y vecinos de Eugui.
Y para que conste levanta la presente acta de inscripción del referido matrimonio a los efectos del (ilegible) de que certifico. Juan Núñez, Carmen Madroño, Martin Ollacasciqueta Francisco Arparren, Martin Ybarrola.
El Acta transcrita se queda archivada en este Registro Civil y legajo de los de su clase y de todo ello como secretario certifico.
Y fino el año en su servicio.
El Comandante Jefe del Detall. Firmado y rubricado ilegible, mismo sello.
Continúa su servicio. Con arreglo a las Reales Circulares de 20 de diciembre de 1920 y 21 de noviembre de 1921 (Bs.Os Nº 294 Y 264) respectivamente se le hacen los abonos de campaña que se detalla en la tercera subdivisión, los cuales le son válidos para premios de constancia y retiro.
En aviso oficial inserto en el Guión del Carabinero nº 7 correspondiente al 7 de marzo. S.E., se dignó acusar recibo de la partida de casamiento de este individuo. Y fino el año en el servicio de su clase.
El Comandante Jefe del Detall firma y rúbrica ilegible, mismo sello.
Continua su servicio en primero de marzo empezó hacer uso de 15 días de permiso que para evacuar asuntos propios en Olivenza (Badajoz) le fueron concedidos por el Excmo. Sr., Director General del Cuerpo, no habiendo verificado su incorporación a la Comandancia hasta el dia 21 del mismo a consecuencia de hallarse enfermo y padecer infección palúdica aguda.
El Comandante Jefe del Detall. Firma y rúbrica ilegible, mismo sello.
Continua su servicio cumpliendo el tiempo de su compromiso en 1º de julio del año marginal, con fecha 19 del mismo le fue concedido por el Jefe de la Comandancia dos años de reenganche. Y finó el actual en su servicio.
El Comandante Jefe del Detall. Firmado y rubricado ilegible. Mismo sello.
Según diploma expedido por el Excmo. Sr., Presidente del Directorio acredita este individuo hallarse en posesión de la Medalla de Homenaje de S.S.M.M., declarada condecoración oficial por R.D., de 17 de mayo del año marginal (D.O. n. 110) y finó el año en su servicio.
El Comandante Jefe del Detall. Firmado y rubricado ilegible mismo sello.
Continúa en su servicio, cumpliendo el tiempo de su empeño en 1º de julio, con fecha 24 del mismo le fueron concedidos por el Jefe de la Comandancia dos años de reenganche. En fin de julio y en virtud de lo dispuesto por S. E., en El Guión del Carabinero, número 27 de 21 del mismo causa baja en esta Comandancia por pase a la de Badajoz, en concepto de forzoso, habiendo sido propuesto para el premio de constancia de 18 pesetas mensuales.
El Comandante firma y rúbrica ilegible mismo sello.
En la revista de agosto por los motivos y de la procedencia que se expresan en la nota que antecede, tuvo efecto su alta en esta Comandancia de Badajoz el incorporado el 2 de este mismo, fue destinado a practicar el servicio de su clase.
El Comandante Jefe del Detall firmado y rubricado Luis Balancín mismo sello con la salvedad de Comandancia de Badajoz.
Según Cedula expedida por S.E., en 20 de noviembre registrada con el numero 1069 le ha sido concedido a este individuo el premio de constancia de 18 pesetas mensuales abonables desde el primero de agosto anterior de cuyo documento se tomó razón en la Intervención de Hacienda de la provincia de Navarra al número 73 en 16 de diciembre siguiente, siendo entregado al interesado por conducto reglamentario. Finando el año en su servicio.
El Capitán Jefe Acctal. Del Detall. Firmado Andrés Luengo rubricado, mismo sello.
Servicio de su clase, todo el año.
El Comandante Jefe Acctal., del Detall firmado y rubricado Mariano Parra, mismo sello.
Continúa en su servicio. El Primer Jefe de la Comandancia le ha concedido dos años más de reenganche los que cumplirá el 1º de julio de 1930. Finando el año en su servicio.
Uniforme de carabinero en la II Republica.
Continua en su servicio, en 26 de junio le fue expedida por S.E., cartera nombramiento de su clase lo que registrado al número 3.890 se le entregó al interesado por conducto reglamentario, siéndole anulado el que anteriormente usaba. Fiando el año en su servicio.
Servicio de su clase. El primer Jefe de la Comandancia le ha concedido dos años más de reenganche los que cumplirá en primero de julio de 1932 finando el del margen en su servicio.
El Comandante Jefe del Detall firmado y rubricado ilegible, mismo sello.
Servicio de su clase todo el año
Servicio de su clase: en fin de febrero fue propuesto este individuo para el premio de constancia de 40 pesetas mensuales.
Continúa su servicio: S.E., en cédula de fecha 2 de diciembre de 1931 le ha concedido a este individuo el premio de constancia de 33 pesetas mensuales, abonable desde 1º de enero de 1931; de cuyo documento se tomó razón en la Intervención de Hacienda de esta provincia, al nº 68 con fecha 30 de marzo de 1932 y fue entregada al interesado por conducto reglamentario.
Continua en su servicio: S.E., en cedula de fecha 30 de abril de 1932, le ha concedido a este individuo el premio de constancia de 40 pesetas mensuales, abonables desde 1º de marzo de 1932; de cuyo documentos se tomó razón en la Intervención de Hacienda de esta provincia al número 402 con fecha 30 de mayo de 1932 y fue entrega al interesado por conducto reglamentario.
Continua su servicio el 11 de julio de este año el fue concedido por el primer jefe da la Comandancia dos años más de reenganche, que cumplirá el 1º de igual mes en el 1934.
En el cometido de ordenanza del teniente don Manuel Salguero Clemente finó el año.
Continúa su servicio. Según papeleta suscrita por el interesado y que se une al expediente en 27 de julio de este año prometió ser fiel a la Nación y leal al Gobierno de la República. Finando este año en su servicio.
El Capitán Jefe del Detall Accidental. Firma y rúbrica ilegible mismo sello.
Desde la revista de abril de 1934 le fue concedido el 32º quinquenio de 12 pesetas y 50 céntimos mensuales por tener cumplido en dicho mes 10 años efectivos de servicio en este Instituto.
El Comandante Jefe Del Detall Acctal. Firmado y rubricado ilegible mismo sello.
Continua su servicio, en 20 de julio de este año le fueron concedido por el primer Jefe de la Comandancia dos años más de reenganche que cumplirá el 1º de igual mes de 1936 finando el del margen en su servicio.
El Comandante Jefe del Detall Acctal. Firmado y rubricado ilegible, mismo sello.
Desde la revista de agosto de 1935 le fue concedido el tercer quinquenio de 18 pesetas y 75 céntimos mensuales, por haber cumplido en dos del mes anterior 15 años de efectivos servicios en este Instituto.
El Comandante Jefe del Detall Acctal., Julio de Ugarte, mismo sello.
En 4 de diciembre de 1935 le fue concedido por el Primer Jefe de la Comandancia de esta provincia carnet de identidad de su clase, registrado con el numero 10.049 siéndole entregado al interesado así como después reanudado el nombramiento que anteriormente usaba, por conducto reglamentario. Y en el servicio de su clase finó el año. Firma y sello como el anterior.
Servicio de su clase. Cumpliendo este individuo su compromiso en el Cuerpo en 1º de julio desde este día pasa a servir en el mismo por tiempo ilimitado, según dispone la Orden del Ministerio de Hacienda de 17 de diciembre de 1934, inserta en el Guión del Carabinero nº 47 del citado año.
Misma autoridad y elementos oficiales que el anterior.
Incorporo un estudio de Francisco Pilo Ortiz sobre los Carabineros en la toma de Badajoz por las tropas rebeldes
Misma autoridad y sello siendo la firma y la rúbrica ilegible.
Misma autoridad firma y rúbrica ilegible, sello oval en vertical con el símbolo del águila imperial de los Reyes Católicos explayada, tenente del escudo de España con la leyenda ribeteada de Comandancia de Carabineros de Badajoz.
Servicio de su clase todo el año.
Misma autoridad y sello
Continúa en su servicio. Por no haber consignado a su debido tiempo y a los fines consiguientes se hace constar; que en virtud de lo dispuesto en la O. C., del Ministerio de la Guerra de 7 de febrero de 1936 (D.O., nº 33) aclarada por otra del 11 de marzo siguiente (D.O., nº 59) se le abona por entero tres meses y 17 días válidos para retiro. Desde el 6 de octubre de 1934, Decreto de 6 de octubre de 1934 (D.O., nº 232) al 22 de enero de 1935, decreto de 24 de enero de 1935 (D.O. nº 21).
Misma autoridad y sello.
Según lo dispuesto en la ley 15 de junio de 1940 (D.O. nº 67) se le abona un año, tres meses y veintiún días en la forma que se expresará en la 3ª admisión, continuándosele el tiempo desde el 19 de agosto de 1936, por ser esta la fecha en que pasó a prestar sus servicios al lado de las fuerzas nacionales.
Desde la revista de agosto de 1940 le fue concedido el 4º quinquenio de 25 pesetas y cero céntimos mensuales por haber cumplido en 2 del mes anterior 20 años de efectivos servicios en este Instituto.
En la presente nota se hace constar queda unido a este historial escrito del Sr. Teniente Coronel Jefe Acctal., de esta zona y que trascrita literalmente dice: “hay un sello en tinta en el que se lee. Instituto de Carabineros. 7ª Zona, número 276. El Excmo., Sr. Director General del Cuerpo, en escrito número 272 de 24 del natural me dice lo siguiente. Examinada la información gubernativa nº 754 instruida en la 13ª Comandancia del carabinero Juan Núñez Proenza en averiguación de su conducta y actuación en relación con el Glorioso Movimiento Nacional he tenido a bien resolverlo vistos los informes emitidos y de acuerdo con el parecer de sus Jefes sin reclamación de responsabilidad para el mencionado carabinero el que queda rehabilitado y se reintegrará a la práctica del servicio de su clase en Puesto distinto de los que había servido durante la administración marxista; todo ello sin perjuicio ni prescripción de responsabilidades. Lo que participo a VS., para su conocimiento y subsiguientes efectos. Lo que traslado a VS., para su conocimiento y para los fines que se relacionan. Dios guarde a VS., muchos años. Salamanca 26 de octubre de 1940. El Teniente Coronel jefe Acctal., Teodoro Diez García. Rubricado. Sr. Teniente Coronel Primer Jefe de la 13ª Comandancia de Carabineros. Badajoz.” Misma autoridad y sello.
Según escrito del Excmo., Sr. Capitán General de la 2ª Región número 5 de 8 de agosto del año marginal (1937), le ha sido concedido por S.E., el Ministro del Ejército como recompensa por la pasada campaña la “Medalla de la Campaña” surtiendo efectos legales a partir del 1º de abril de 1939.
Servicio de su clase finó el año.
Continúa su servicio. Por no haberse consignado a su debido tiempo se hace constar por la presente nota que con motivo de la reorganización de los antiguos Institutos de Carabineros y Guardia Civil, según ley de 15 de marzo de 1940 (D.O. nº 65) está incluido desde la fecha de la promulgación de la citada ley pasa a pertenecer al cuerpo de la Guardia Civil de nueva creación.
Por la presente nota se hace constar que en virtud de la ley de Reorganización del cuerpo de 15 de marzo del pasado año el individuo comprendido en este historial pasa a pertenecer de esta que era 13ª Comandancia de Carabineros a la 69 de la Guardia Civil; y la cual por orden de 20 de febrero marginal queda tal denominación y se le asigna la de 235ª Comandancia de Fronteras.
En servicio de su clase finó el año
Mismos cargo y sello siendo el Jefe del Detall Jose Riera.
Continúa su servicio. En 1º de Abril de 1941 le fue expedida por S.E., el director General del cuerpo tarjeta de identidad de su clase, numero 10.121 la que fue entregada al interesado por conducto reglamentario.
El Comandante mayor. Firmado y rubricado José Riera mismo sello.
En la práctica del servicio finó el año.
El Teniente Coronel Mayor José Guitan, mismo sello.
Continúa su servicio. El día 3 de diciembre marginal y en cumplimiento de lo dispuesto en el Decreto de 16 de octubre del año 1942, le ha sido abonado a este individuo por al 235ª Comandancia de Badajoz la cantidad de quinientas treinta y nueve pesetas con treinta y nueve céntimos, como indemnización por traslado de residencia, en concepto de forzoso y e su servicio finó el año.
El Comandante Jefe del Detall firma y rúbrica ilegible, mismo sello
Continúa su servicio. A partir de 1º de marzo del año del margen y consecuente al Decreto de reorganización de la Guardia Civil de 21 de octubre de 1943, el 35º Tercio y 235ª Comandancia de Fronteras se convierten en 21º Tercio y 221ª de igual denominación a cuyas últimas unidades queda perteneciendo el titular de este expediente.
El Teniente Coronel Mayor. Firma y rubrica ilegible. Mismo sello.
Practicando el servicio de su clase finó el año.
Continúa en su servicio por resolución de su Excelencia el Director General del Cuerpo, de fecha 1º de agosto marginal le ha sido concedido a este Guardia el 5º quinquenio a partir de la revista administrativa del mes de agosto del margen. En el mes de octubre marginal el Guardia comprendido en esta filiación ha hecho uso de los beneficios de indemnización por traslado de residencia con carácter voluntario desde Malpica a Jerez de los Caballeros (Badajoz) y practicando los servicios de su clase fino el año.
Continúa su servicio. S.E., el Director General del Cuerpo en escrito número 587 de fecha 17 de octubre marginal ha tenido a bien conceder a este Guardia la continuación en el Cuerpo hasta los 56 años de edad por reunir las condiciones determinadas en el artículo 12 de la ley de 15 de marzo de 1940 (C.C. nº 106) en la práctica del servicio de su clase finó el año.
Continúa su servicio. De 4 al 8 de marzo estuvo dado de baja para el servicio por padecer gripe. En su servicio finó el año.
Continúa su servicio. En la práctica del mismo finó el año.
Continúa su servicio. El 30 de diciembre le fue concedido por el Jefe de la Comandancia permiso de Pascuas para Olivenza (Badajoz), finando el año en esta situación.
En la anterior situación hasta el 19 de enero marginal que regresó a su puesto procedente del permiso anterior. Dl 21 al 24 de junio le fue concedido por el Jefe de su Comandancia permiso para Badajoz. Por resolución de S.E., el Director General del Cuerpo de fecha 22 de julio le ha sido concedido a este Guardia el 6º quinquenio abonable a partir de la revista de agosto. Del 15 al 24 de agosto le fue concedido por el Jefe de la Comandancia permiso de verano para Badajoz. El 21 de diciembre empezó a disfrutar el permiso de Pascuas en Olivenza (Badajoz) y en el disfrute del mismo pasó al Puesto de Piñero y finó el año.
En la anterior situación hasta el 8 de enero que regresó a su destino una vez terminado el permiso que disfrutaba. Dos resoluciones de S.E. el Director General del Cuerpo de fecha 19 de febrero, le han concedido el 10º trienio abonable a partir de enero marginal en el Puesto de Piñero. Practicando sus servicios finó el año.
En la anterior situación hasta el 14 de febrero marginal que fue dado de baja para el servicio por padecer gripe y de alta restablecido el día 10 de mayo, y del 30 de mayo al 29 de junio lo estuvo por gripe. Con fecha 10 de agosto marginal es dado de baja para el servicio por padecer gripe y de alta el día 3 de septiembre marginal, con fecha 28 de septiembre se dio de baja para el servicio por padecer gripe y de alta restablecido el día 20 del siguiente mes de octubre.
Según orden ministerial de fecha 28 de octubre marginal inserta en el D.O., nº 247. El Guardia 2º comprendido en la presente filiación causa baja por fin del referido mes en la 221ª Comandancia de Fronteras (Badajoz) del 21º Tercio (Cáceres) y Cuerpo de la Guardia Civil, por haber cumplido la edad determinada en la orden de 14 de marzo de 1944 (C. ley nº 63), fijando su residencia en Olivenza (Badajoz), según propuesta de señalamiento de haber pasivo formulada por este Tercio con fecha 11 de septiembre marginal a favor del comprendido en la presente y según orden del Consejo Supremo de Justicia Militar de fecha 24 inserta en el Diario Oficial del Ministerio del Ejército correspondiente al día 30 de noviembre marginal, se le concede el señalamiento de haber pasivo mensual de 536 pesetas a percibir desde el 1º de noviembre del año del margen y cobrar por la Delegación de Hacienda de Badajoz por tener fijada su residencia en dicha provincia.
Va ajustado y satisfecho de cuantos haberes y gratificaciones le han correspondido y durante su permanencia en este Cuerpo ha observado buena conducta.
Cáceres 31 de octubre de 1952
El Teniente Coronel Mayor firma y rúbrica ilegible. Sello igual con la leyenda de 21º Tercio de la Guardia Civil MANDO Fronteras.
Al jubilarse y como la “paga” no era tan abundante como hubiera sido su deseo, se puso a trabajar de vigilante en una fábrica próxima a su domicilio que antiguamente había sido un cuartel de caballería dentro de los recintos del castillo
JUAN JOSÉ muere en su ciudad en la calle Francisco Ortiz número 4 a las 11 horas del día 23 de julio de 1984 a causa de una parada cardiaca originada por la enfermedad que venía arrostrando una cardioesclerosis, siendo certificada su muerte por el médico D. Francisco Santos Parras colegiado número 1883 en parte emitido con el numero 0908284, siendo enterrado en el cementerio de su ciudad por declaración de D. Joaquín Millo Méndez en su calidad de vecino con domicilio en la calle Manuel Gómez Castaño número 21
RECOMENDABLE PARA LEER Y PODER ENTENDER ALGUNAS PÁGINAS DE LA HISTORIA DONDE MI ABUELO AL IGUAL QUE OTROS FUE UN OBLIGADO PROTAGONISTA.
A continuación trascribo una conversación en un foro especializado que mantiene un tal Mencey que por sus expresiones y planteamientos una vez cotejados con otras fuentes es un gran conocedor de los preliminares que llevaron al desastre de Annual, época precedente a la estancia de mi abuelo en el lugar pero que por ser preliminares “gozaron” de tanto riesgos como en la oclusión final. Debo por tanto aclarar que este tema no tiene nada de mi “propia cosecha” sino que, es la expresión real y cuasi gráfica de un profesional estudioso y conocedor de aquella vergüenza de la que mi abuelo supo escapar unos meses antes al pasar al Cuerpo de Reales Carabineros, no obstante muchos de sus compañeros de Unidad cayeron allí de una forma estéril y sin casusa, obedeciendo solo al capricho de un monarca y su valedor en la zona. El tal Silvestre desgarro y deshonor (aunque no fue el único) del ejército español maculó la estampa de éste para los siglos venideros.
EL EXPEDIENTE PICASSO. ANNUAL 1921
El famoso Expediente Picasso, la Investigación Sumaria para dirimir responsabilidades Militares en la Comandancia General de Melilla durante los sucesos de Julio y Agosto de 1921, debe su nombre al General de División Juan Picasso González.
Picasso había nacido en Málaga en 1857, de donde era su familia, aunque su origen era italiano, su miembro más famoso seria el Pintor Pablo Ruiz Picasso. El General Picasso y el Pintor eran primos.
El General Picasso estaba considerado en 1921 como uno de los Militares más rectos, honestos y profesionales del Ejercito Español, con valor más que acreditado. Picasso había recibido la Laureada de San Fernando siendo Capitán en la Guerra de Melilla. Fue el protagonista de una épica galopada de más de 3 kilómetros totalmente solo desde el Fuerte de Cabrerizas Altas a Melilla para pedir refuerzos con todo el Ejercito Rifeño tirándole, que ríete del Kevin Kostner en¨¨ Bailando con Lobos¨¨.
Militar nada ambicioso, había renunciado a ser Ministro de la Guerra en 1919 ante el conde de Romanones con estas palabras:¨¨ La agradezco mucho el ofrecimiento, Sr. Conde, pero prefiero seguir en lo mío y ser lo que soy, un Militar Honrado¨.
En 1921, tras haber sido subsecretario de la Guerra y representante Militar de España ante la Sociedad de Naciones, el General Picasso es miembro del Consejo Supremo de Guerra y Marina, el más alto Tribunal Militar. A él será a quien se le encargue el inicio de la investigación sumaria sobre los sucesos de Melilla entre Julio Agosto de 1921, decisión de lo más acertada ya que el General era famoso por no casarse con nadie.
El resultado de esta investigación será lo que luego se conoció como ¨¨ El Expediente Picasso¨¨.
-El Expediente Picasso. Sombras de Annual. Almena Editores, 2003.
-Annual 1921. El desastre de España en el Rif. Manuel Leguineche. Alfaguara, 1996.
-Annual 1921. Crónica de un Desastre. Luis Miguel Francisco.AF Editores, Valladolid, 2005.
-Historia Secreta de Annual. Juan Pando. Edt. Temas de Hoy, Madrid 1999.
-Las Imágenes del Desastre. Annual 1921. Edt. Almena, Madrid 1999.
-Episodios Nacionales Contemporáneos. El desastre de Annual. Susana March- Fdez. De la Reguera. Edt. Planeta 1999.
-El nombre de los Nuestros. Lorenzo Silva. Edt. Destino, 2001.
-España Bélica Siglo XX. Marruecos. Carlos Martínez Campos y Serrano.
-Annual 1921.80 años del Desastre. Juan Palma Moreno. Edt. Almena, 2001
¿Es cierto que se le dijo que "rebajara" el informe para que no se involucrase a las altas jerarquías?
Parece ser que la documentación personal puesta a disposición por la familia recientemente así lo atestigua
Por MENCEY el Sab 03 Mar 2007 18:45
Pues sí señor. Pero no fue una cuestión de rebajar el nivel, a Picasso no se le permitió ya de entrada investigar ni involucrar al General Berenguer, Alto Comisario. Incluso se intento que fuera Berenguer, en su calidad de General en Jefe de Fuerzas Expedicionarias, visto el Informe de Picasso, quien decidiera a quien se encausaba y a quién no.
La investigación de Picasso nace de una RO de 4 de Agosto ordenando al Consejo Supremo de Guerra y Marina la investigación de los sucesos de Melilla. El General Aguilera, Presidente del Consejo, encarga el asunto como Juez Instructor al General Picasso, miembro del Consejo.
El Ministro de la Guerra, Vizconde de Eza, da una RO de 24 de Agosto aclarando quedaba fuera de la investigación de Picasso el Alto Mando del Ejercito de África.
El 6 de Septiembre de 1921, el nuevo Ministro de la Guerra, La Cierva, cursa un telegrama ¨¨ Personal y Reservado¨, es decir no por cauces oficiales, al General Juan Picasso, con el siguiente texto:
¨¨Aunque es propósito de este Ministro que se juzguen esos tristes hechos con imparcialidad, serenidad y la necesaria extensión, parece llegado el momento de que los datos obtenidos o que se obtengan se sometan a instrucción judicial, pero procurando formar tantos procesos como hechos ofrezcan caracteres singulares. El Juez Instructor deberá dar cuenta al Alto Comisario de cada uno de estos hechos y este como General en Jefe y haciendo uso de su jurisdicción, será el que decida¨¨
Picasso se niega a esto, considera que lo que le dice el Ministro es nulo de derecho, lo de reservado hace que carezca de ello, y amenaza con presentar su dimisión con la siguiente carta desde Melilla:
¨¨ Vine a la ingrata comisión que desempeño animado de la mejor conformidad, acometiéndola con empeño superior a mis fuerzas. Me ratifico en mi ánimo de envolver en las actuaciones al Alto mando, por prestigio del mismo, por deber de Justicia y por respeto. Seria insigne sutileza concretar la responsabilidad a sucesos incidentales, cuando son consecuencia lógica natural de los errores y desaciertos del mando¨¨¨.
La Cierva da marcha a atrás a medias temiendo que Picasso dimita, pero aun así Berenguer no puede ser investigado, le comunica a Picasso que:
¨¨Dejando aparte en absoluto al Alto Mando, o sea, al Alto Comisario, los actos de todos los demás sin excepción alguna, caen bajo la jurisdicción de usted para su investigación¨.
El propio Picasso, en su Informe, el famoso Expediente, dice en la introducción ¨, ¨por RO de 24 de Agosto se resuelve que la información encomendada a este Juzgado no debía extenderse a los acuerdos, planes o disposiciones del Alto Mando, sino circunscribirse a los hechos concretos realizados por Jefes, oficiales y tropas.¨¨, ¨¨ Como esta limitación sustraía al conocimiento de este juzgado las causas primordiales que estimaba habían conducido a la catástrofe, hube de expresarlo de esa manera respetuosamente al señor Ministro de la Guerra
Dámaso Berenguer además de militar ¿también no anduvo de comerciante? dieron a los rifeños las sogas con las que a posteriori serian ahorcados muchos inocentes, al igual que sus homólogos Franceses. Más que desastre en mi opinión fue una vergüenza.
Por MENCEY el Dom 04 Mar 2007 12:17
Picasso se traslada a Melilla y empieza su investigación. Recaba de forma minuciosa cuanto Documento o información pueda estar relacionado con la causa y toma declaración a muchos de los protagonistas de los hechos, a los supervivientes, claro.
Tras más de 6 meses recabando datos y tomando declaraciones, Picasso acaba su informe sumario y lo elevaba el Consejo Supremo de Guerra y Marina, tras informe del Fiscal Togado.
Empieza el ¨¨Expediente¨¨, con unas consideraciones generales sobre la situación en la Comandancia de Melilla antes de los sucesos de Julio de 1921, empezando por la situación de la Policía y la Oficina de Asuntos Indígenas. Son totalmente esclarecedoras del autentico disparate que era aquella Comandancia.
De entrada, Picasso hace referencia que la presencia Militar Española en Marruecos es el resultado y consecuencia de una Política y de los compromisos Internacionales de España. Esa Política se ejercía a través de la Presidencia del Consejo de Ministros, y de los Ministerios de Estado (Asuntos Exteriores), Guerra y Marina .Su aplicación in situ era función del Alto Comisario en Marruecos. Quedó fuera pues de las atribuciones de Picasso, se limitaría a la Política propia de la Zona de Melilla.
A la mala Política llevada a cabo por la Comandancia de Melilla, le achaca Picasso gran parte de culpa de lo sucedido. Se ejercía o se debía hacer, esa Política en el territorio, por el Comandante General, Silvestre, y por la Oficina de Asuntos Indígenas, a cargo del Coronel Morales. De esta Oficina dependía la Policía Indígena, brazo ejecutor de la Política hacia los Indígenas en el Territorio.
Silvestre solía prescindir de los informes y opiniones de los elementos técnicos que tenia a sus órdenes, Jefes de la Policía, Ingenieros, de Artillería, Estado Mayor e Intendencia, etc., e iba totalmente a su bola. Ponía su confianza en confidentes propios, tanto indígenas como Europeos, y lo que es por, permitía y autorizaba la ocupación de posiciones en las Cabilas, basado en esos informes, la mayoría de las veces, imprecisos, no muy fiables o más que sospechosos. Los Mandos de los Cuerpos y Servicios tampoco hacían nada para recabar del General el debido cumplimento de sus funciones.
La función Política en el Territorio debía de ser la de atraerse a los Indígenas, protegiéndolos con orden y justicia, tratando de sustituir la Administración Militar por otra Civil, para lograr la pacificación. No se hacía nada de eso, ni se intentaba.
La Policía Indígena presentaba muchas deficiencias, tanto en los Mandos como en el reclutamiento de la Tropa. No solo era necesario que los Oficiales de Policía acreditaran gran valor y dotes de mando para mandar fuerzas. El mando de la Policía Indígena requería Oficiales conocedores del idioma y la psicología del país, tener conocimientos históricos y jurídicos, ser prudente, honesto y sensato y al mismo tiempo ser justo y enérgico, en definitiva, tener un valor moral y una pureza de costumbres que sirviera de ejemplo a la Tropa y la población Indígena.
Muchos Mandos de la Policía reunían estas condiciones, pero otros lamentablemente no, los malos era excepciones, pero las bastantes para hacer inútil la labor de los buenos. Sí el reclutamiento de la Oficialidad estaba así, el de la Tropa era aun peor. En la Policía no ingresaban los Moros afectos a España, sino los que tenían vengar agravios, los que cometían abusos, venían por la paga o por tener un Fusil y un Caballo, incluso los desafectos totalmente, que servían para informar de nuestro estado y fuerzas.
La Policía equivoco totalmente su función, que era la compenetrarse con el país y sus habitantes y atraerlos, y no la pura dominación. Algunos de sus mandos estaban tan desorientados y poco enterados sobre lo que ocurría a su alrededor, que declararon su total sorpresa sobre lo que paso, nunca pensaron que la cabila que controlaban se fuera a rebelar.
Todos estos fallos y deficiencias en la Policía y la Oficina de Asuntos Indígenas tienen unos responsables según Picasso:
-La Alta Comisaria, por tolerancia o desconocimiento.
-La Comandancia General, por prescindir de sus elementos de apoyo y asesoramiento y dejarse llevar por los Indígenas.
-Los Jefes de Cuerpo y Servicio, por no recabar del Mando el ejercer sus funciones.
-El Deficiente reclutamiento de la Oficialidad
-El Malísimo sistema de Reclutamiento de la Tropa Indígena
Por MENCEY el Dom 04 Mar 2007 15:13
Pasando a aspectos ya mas Militares, Picasso comenta que la distribución de las Fuerzas y posiciones era de lo más disparatada.
Las Fuerzas de Infantería estaban al límite de su capacidad, extendiéndose de tal modo por el territorio que no era posible el contar con segundas líneas de resistencia ni con reservas o columnas móviles. Las unidades estaban tan fraccionadas que era rarísimo que un Capitán pudiera contar con su compañía completa. La instrucción era deficiente a todos los niveles, sobre todo en el Tiro de combate. Melilla solo contaba con un Campo de tiro, a compartir entre las unidades de todas las Armas y Cuerpos. La instrucción en tiro de los Reclutas no llegaba a la mitad de lo acordado en el Plan de Instrucción. También se abusaba más de la cuenta de los ¨¨ Destinos¨ o enchufes en Melilla o en las Planas Mayores, como ordenanzas, choferes, asistentes, carpinteros, camareros, jardineros, albañiles, escribientes, aguadores, camilleros, etc, etc..Esto dejaba a muchas compañías casi en cuadro a la hora de salir de Operaciones.
Las posiciones se establecían más que por motivos militares o tácticos, por controlar las cabilas y poblados siguiendo los consejos de los Jefes y notables de estas para tenerlos contentos, haciendo caso omiso de los informes de los Mandos de Ingenieros, Artillería, Estado Mayor o Intendencia. La mayoría de posiciones y puestos aunque aislados en las alturas y dominando los poblados moros, estaban dominados y batidos desde otras alturas vecinas, que era necesario también ocupar como avanzadilla para asegurar la posición principal, con lo que se desperdigaban aun mas las fuerzas.
Aunque parezca increíble, no se tenía en cuenta para nada la cuestión del suministro de agua, vital en Marruecos. Al estar las posiciones en las alturas casi aisladas, los puestos se veían obligados diariamente a establecer un servicio de aguada que había que proteger con una escolta armada, en algunas posiciones el agua estaba a kilómetros, llegando al colmo en el Campamento de Zoco el Zelata. Estaba la aguada a 38 Kilómetros , se transportaba el agua por camión-cuba, luego desde ahí se trasvasaba a cubas de madera y distribuía en camellos a otras 15 posiciones, algunas a kilómetros de distancia , con tanto trajín no era raro que no llegara ni la mitad. Las vías de comunicación entre las posiciones eran prácticamente inexistentes o muy malas, lo que complicaba el suministro de víveres y munición, por lo que estas apenas contaban con reservas, vivían al día. La consecuencia es que las posiciones estaban mal abastecidas , municionadas, y peor fortificadas, costaba mucho el llevar los materiales a lomo por sendas que no eran aptas ni para las cabras .La fortificación era por lo tanto más que ligera, poco más que parapetos de tierra , Blocaos de madera y chapa, sacos terreros , alambre y estacas. Solo las grandes posiciones tenían muros aspillerados y facilidades para la defensa. La falta de víveres, municiones, y sobre todo de agua, hacia que las posiciones, aun las mayores, no pudieran aguantar mucho tiempo un asedio por muy corto que fuera.
Las Fuerzas de Caballería eran claramente insuficientes. Se componían del Regimiento de Cazadores Alcántara y de los Escuadrones de Regulares. Al ser tan escasa, estaba muy fraccionada y su despliegue no era el apropiado, el 19 de Julio, el Regimiento Alcántara tenía sus Escuadrones dispersos por el Territorio. El Tte. Coronel Primo de Rivera solo pudo reunir la unidad ya en los momentos críticos de la retirada, resultando desecha al tratar de proteger al resto de fuerzas. A Monte Arruit solo llegaron 60 hombres y unos 20 Caballos.
La Artillería estaba desperdigada en multitud de posiciones en total contradicción con los más elementales principios del Arma, su organización era claramente mala. Con muy escasa munición e inmovilidad absoluta, muchas baterías de posición contaban con muy escasos artilleros, llegando el caso de la Sammar, a solo 1 cabo y 4 soldados para dar servicio a 4 piezas Krupp con 480 disparos. En algunas posiciones lo normal era 1 sargento o Teniente y 10 o 15 soldados para dar servicio a una batería .Los capitanes recorrían de vez en cuando las posiciones, y cuando se anunciaba alguna operación importante o les parecía, los Jefes. No se efectuaban Escuelas Practicas, las piezas de montaña estaban ya muy gastadas después de 11 años de servicio continuo. Era habitual que las baterías quedaran al mando de los Sargentos por efecto de los permisos de la Oficialidad.
Las Fuerzas y medios de Ingenieros eran más o menos aceptables en lo concerniente a Transmisiones, pero dejando mucho que desear en cuanto a fortificación y vías. Los Mandos del Cuerpo no intervenían en la elección de las posiciones, y ya ocupadas estas, fueran buenas o malas, limitaban la fortificación a lo mínimo en la construcción de las defensas, faltaba material y el que había era complicado de transportar. No se intento ni a nivel de ensayo el construir aljibes para evitar las peligrosas aguadas, que tantas vidas costaron. De las más de 120 posiciones, solo 2 contaban con depósitos permanentes de Agua. El servicio de Vías y Caminos no se realizaba de forma conveniente, nadie protesto ante el Mando por la construcción de sendas y pistas más que peligrosas, como la del camino de Izumar a Annual, que pasaban por medio de cauces de barrancos o estaban totalmente batidas por el enemigo, condiciones que influyeron en el desastre de la retirada desde la posición de Annual.
El Servicio de Automovilismo no estaba cubierto de forma debida. El mal estado de los vehículos y su escaso número, solo se contaba con el 20% de los medios que hubieran sido necesarios, fueron la causa.
El Servicio de Sanidad era insuficiente. Faltaban medios de evacuación automóvil e incluso hasta camillas. La posición de Annual, con ser la principal de la Comandancia y tener casi 5.000 hombres, no contaba con Hospital de Campaña.
La situación de la Intendencia, que según su organigrama sobre el papel era perfecta, no respondía ni de lejos a la realidad, de incomprensible se la podría calificar. Los depósitos, escasos y mal ubicados, la organización de la distribución de víveres y equipos, embrollada y poco lógica. Había posiciones que el suministro de víveres lo hacían en un Deposito a 8 km, el de equipos en otro distinto a otros 8, la aguada en unas fuentes a otros tantos, el de fortificación por otro lado y las municiones en otro de mas allá. Todo con los inevitables convoyes escoltados y las consiguientes bajas.
El Servicio de Estado Mayor resultaba casi nulo. Se limitaba a transmitir las órdenes del Comandante General y a decir Amén a todo. No tomaba parte en los reconocimientos para instalar las posiciones ni en los planes de ocupación ni ampliación de líneas. Los Jefes de EM las Columnas de Operaciones no eran fijos, ni habían tenido tiempo de estudiarlas o planearlas , se nombraban para la ocasión el día anterior.
El estado de la Aviación, era sencillamente lamentable y no tiene disculpa alguna, como prueba lo que ocurrió con la perdida de la Escuadrilla del Aeródromo de Zeluan.
De las Fuerzas Regulares se pueden decir las mismas carencias y deficiencias que para la Policía Indígena, causa entre otras de que parte de estas Fuerzas desertara.
Por MENCEY el Dom 04 Mar 2007 19:31
Pasa luego Picasso al aspecto de valorar el estado de la Moral de Mandos y Tropas.
De error califica el emplear en las Operaciones de primera línea exclusivamente a las unidades de Regulares y Policía Indígena en lugar de las Europeas. Hizo que estas se relajaran y les faltara practica en campaña, lo que fue perjudicial una vez se vieron expuestas al peligro.
A la Policía se la empleaba en operaciones militares que en principio no le eran propias, usándolas como fuerzas de choque de forma indistinta junto a los Regulares.
Otro aspecto era que la Oficialidad no era nada homogénea, procediendo de distintas procedencias, escala activa, de reserva, de complemento, oficiales moros y dentro de estos de Regulares y de Policía. Criterios y formación distinta hacían necesario que el Mando de las unidades se convirtiera en un mecanismo complicado, se necesitaba mucha energía y compenetración para que la máquina caminara.
El Mando, en un error común a las Fuerzas de todo el Protectorado, estaba demasiado centralizado en las unidades. Los elementos inferiores de las pequeñas unidades, Capitanes y Tenientes y Alféreces, habían perdido la costumbre de tener iniciativa y decidir y resolver por si mismos. Todo se consultaba y todo se hacía en virtud de órdenes recibidas por miedo a meter la pata. Cuando llego el momento de la verdad y las posiciones quedaron aisladas, muy pocos fueron capaces de hacer frente a las circunstancias. Faltos de órdenes o interpretándolas o cumpliéndolas mal, se dieron casos de abandonos, de evacuaciones y aun de rendir posiciones, unas veces con órdenes y otras sin ellas.
Muchas órdenes no debieron darse y otras no debieron nunca cumplirse.
Otro asunto incomprensible para Picasso es el del estado real de Fuerzas de la Comandancia de Melilla. El 1 de Julio de 1921 se dan las siguientes cifras en los estadillos de Estado de Fuerzas:
Oficiales: 588
Tropa: 16.582
Ganado: 3.592
El 22 de Julio las cifras pasan a ser:
Oficiales: 841
Tropa: 20.139
Ganado:5.251
Extrañas diferencias que no se justifican por el envío de refuerzos ni nada parecido y que hacen preguntarse a Picasso cuantos eran en realidad los hombres y el ganado que se hallaban en sus puestos realmente, si los de la primera o los de la segunda, y en cualquier caso, si se reclamaba o cobraban sus haberes y ranchos y plazas de pienso, y en ese caso en que se empleaba el dinero. Picasso solicita que se investigue y se le pida cuentas de forma detallada y concreta al Coronel Jefe de Intervención de la Comandancia General.
Otro punto que Picasso pide que se aclare es el empleo de automóviles rápidos por Jefes y Oficiales, como se habían comprado y con qué fondos se mantenían. Estos vehículos, de procedencia comercial civil, ni eran reglamentarios en las unidades ni existían partidas para ello.
También hace constar Picasso la no observancia en la Comandancia de Melilla de la RO de 12 de Febrero de 1917.Esta orden prohibía a los Mandos Militares destinados en Marruecos dedicarse a cualquier actividad mercantil o negocio particular.
Concluye Picasso su exposición inicial general, afirmando que todos estos errores, tanto políticos , como tácticos , militares, y morales, habían aflojado los lazos de la disciplina de tal forma que cuando en el momento preciso mas falta hizo, los Mandos no tuvieron la fuerza necesaria para evitar la desbandada, el pánico y el total derrumbamiento de la Comandancia General de Melilla.
Ni el Mando tenía confianza en sus subordinados, ni estos en el Mando. Esto explica los hechos que sucedieron, consecuencia lógica de todas estas causas
Por MENCEY el Dom 04 Mar 2007 19:58
La Plantilla Oficial, que no real, de efectivos de las unidades de la Comandancia General de Melilla era la siguiente:
Regimiento de Infantería San Fernando n. 11:
Efectivos: 3.071. De ellos 948 están en Destinos, y el resto en Posiciones, destacamentos o columnas móviles.
Regimiento de Infantería Ceriñola n. 42:
Efectivos: 3.024. De ellos 669 en destinos
Regimiento de Infantería Melilla n. 59:
Efectivos: 3.041. De ellos 698 en destinos
Regimiento de Infantería África n. 68
Efectivos: 3.078. Con 848 en destinos
Efectivos: 62. De ellos 10 en destinos
Brigada Disciplinaria:
Efectivos: 223. De ellos 114 en destinos
Regimiento de Caballería Alcántara n. 14
Efectivos: 1.078. Con 421 destinos
Efectivos: 1.520. Con 408 destinos
Efectivos: 1.384. De ellos 789 eran destinos
Efectivos: 42
Efectivos: 1.339. Con 557 destinos
Efectivos: 1.076. Contaba con 405 destinos
Comandancia de Sanidad
Efectivos: 410. Con 253 destinos
Compañía de Mar
Efectivos: 139. Con 68 destinos
Unidad de Automovilismo
Efectivos: 157. Con 132 destinos
Guardia Civil y Carabineros
Efectivos: 112. Con 78 destinos
Efectivos: Europeos 416, con 226 destinos. Indígenas 1.425
Efectivos: 3.179. Con 141 Destinos.
Con las plantillas completas, la Comandancia General de Melilla debía de tener un total de 24.776 efectivos, con nada menos que 6.765 hombres en destinos. Mucho me temo que estos si que estarían todos cubiertos
Por MENCEY el Dom 04 Mar 2007 20:35
Mandos y Unidades de la Comandancia General de Melilla en Julio de 1921:
General Jefe: General de División Manuel Fernández Silvestre
General 2 Jefe: General de Brigada Felipe Navarro y Ceballos, Barón de Casadavalillo.
Jefe de Estado Mayor: Coronel de EM Gerardo Sánchez Monje
Jefe de la Oficina de Asuntos Indígenas: Coronel Gabriel Morales
Regimiento Infantería Melilla 59: Coronel Silverio Araujo Torres
Regimiento Infantería África 68: Coronel Francisco Giménez Arroyo
Regimiento Infantería San Fernando 11: Coronel Enrique Salcedo Molinuevo
Regimiento Infantería Ceriñola 42: Coronel José Riquelme López-Bayo. Riquelme estaba de baja en Madrid por enfermo, el 24 de Julio se incorporo, ya tras Annual. El mando accidental lo tenía el Tte. Coronel Manuel Ros Sánchez.
Los Regimientos de Infantería se componían de 3 batallones a 6 compañías de Fusiles y 1 de ametralladoras.
Brigada Disciplinaria: Tte. Coronel Pardo Agudín
La Brigada disciplinaria se componía de 2 Compañías.
Grupo de Fuerzas Regulares Indígenas n. 2: Tte.Coronel Miguel Núñez del Prado y Susbielas.
A 3 Tabores de 3 Mias de Infantería, y 1 Tabor a 3 Escuadrones de Caballería, 1 compañía de ametralladoras.
Policía Indígena: Coronel Gabriel Morales.
Regimiento de Caballería Acantara n. 14: Coronel Francisco Manella Corrales.
Formado por 6 Escuadrones de Sables y 1 de ametralladoras.
Regimiento Mixto de Artillería: Coronel Joaquín Arguelles de los Ríos
Compuesto por 2 Grupos de Montaña y 1 ligero, a 3 baterías de 4 piezas.
Comandancia de Artillería: Coronel Masaller
Baterías fijas y de posición, talleres, parque y municionamiento.
Comandancia de Ingenieros: Coronel Pio López Pozas
Con 6 Compañías de Zapadores, 2 Compañías de Transmisiones, 1 de Ferrocarriles, y 1 de Parque.
Comandancia de Intendencia: Tte. Coronel Fernando Fontan Santamaría
Formada por 3 compañías de Montaña, 2 montadas, 1 de plaza y 1 de Parque.
Comandancia de Sanidad: Coronel Triviño
Hospitales Militares. Dos compañías mixtas
Escuadrilla de Aviación: Capitán Pio Fernández Mulero.
La Comandancia de Melilla se dividía en 5 Circunscripciones, Kandussi, Nador, Drius, Zelata, y Annual. Los 8 Coroneles de las Armas en la Comandancia General, Infantería, Artillería y Caballería e Ingenieros, se turnaban cada 15 días en el mando de la de Annual, considerada como de primera línea. En el momento del ataque le correspondía el mando al Coronel Manella, del Alcántara de Caballería, quedando el Tte. Coronel Primo de Rivera al mando accidental del Regimiento.
Las otras 4 circunscripciones correspondían a los Coroneles de los 4 Regimientos de Infantería, Lo normal es que no ejercieran directamente el mando y no se movieran de Melilla, cosa que el General Silvestre permitía y fomentaba. En el mando de las Zonas en realidad se turnaban los Tte. Coroneles de los Regimientos cada 15 días.
Cuando el Tte. Coronel Fernández Tamarit pretendió continuar con sus tropas mas de los 15 días en Zoco Zelata, Silvestre le ordeno que se volviera a Melilla de inmediato.
Por harry_flashman el Dom 04 Mar 2007 22:52
Esto es lo que llamaba -en este caso tristemente- la 'chapuza nacional'. Y venía de antiguo...
He leído una cosa sobre el difunto General Margallo, allá por 1893, que pone los pelos de punta y voy a documentar un poco más antes de colgarla...
Por MENCEY el Dom 04 Mar 2007 23:14
¿A qué va a ser que según algunos, en realidad lo no mataron los Moros sino Miguel Primo de Rivera de un Tiro?
Por harry_flashman el Lun 05 Mar 2007 9:57
Juuuuuusto eso es. Lo he visto en un libro de Manuel Leguineche que luego pasaré a comentar -no el de Annual, que ese no lo he leído, sino en el 'Yo pondré la guerra'-. Según este, el escritor, periodista y político Luis Ciges Aparicio revelaría en 1909 que a Margallo no lo mataron los moros sino Miguel Primo de Rivera de un tiro, cuando era teniente, porque había encontrado evidencias de que permitía el tráfico de armas con destino a los rifeños. Armas que luego se usarían contra los soldados españoles. El caso es que Primo de Rivera estaba junto a Margallo en el combate en que murió.
Efectivamente, esa es la otra ¨¨ versión¨¨.
Por la oficial, a Primo de Rivera , , le dieron la Laureada y el ascenso a capitán por su actuación en la Campaña de Melilla de 1893, llamada también coloquialmente ¨¨ la Guerra de Margallo¨¨.
El General Margallo era el Gobernador Militar de Melilla, contra lo que se ha manifestado siempre, no fue la única baja mortal española en el conflicto, hubo 23 muertos en total. Margallo se encontraba en el fuerte de Cabrerizas Altas cuando lo alcanzaron de un disparo ¿de los Moros, de Primo de Rivera?
Hay aun una tercera versión. Margallo se habría suicidado el 28 de octubre de 1893, ya que había sido cesado de su cargo por el Gobierno, de hecho su Funeral lo presidio al día siguiente de su muerte, su sustituto, el General Macías.
Otra curiosidad es que el otro Laureado por esa Campaña fuera el general Picasso, por entonces Capitán. Por MENCEY el Lun 05 Mar 2007 23:13
Tras plantear cual era la situación general de la Comandancia de Melilla, Picasso para a meterse en faena y empieza por la Operación para ocupar la posición de Abarran.
De absoluta temeridad califica Picasso a lo que se conoció como ¨¨ el Fracaso de Aberran¨¨ por esos días, el desastre vendría después. La Operación para ocupar la Loma de Abarran, de 525 metros y establecer una posición la concertó directa y personalmente el General Silvestre con el Comandante Villar, de la Policía Indígena, contra el parecer de los mandos de Infantería del Regimiento de África, que la desaconsejaron por parecerles muy prematura y peligrosa, y sin ni siquiera pedir el parecer de los Ingenieros. El Jefe de Ingenieros en Annual, Comandante Alsogaray, se entero de la operación cuando ya salía la Columna para ocuparla. Los Jefes Moros de la Cabila de Tenseman, aun no ocupada por fuerzas Españolas, que se decían amigos, le habían pedido a Villar que se estableciera una posición en el Monte Abarran y Villar les hizo caso.
Por su situación, en medio de un macizo y la dificultad del terreno, Abarran era muy difícil de abastecer y socorrer en caso de ataque, y por supuesto no tenia agua. El Comandante Villar salió de Annual con su columna para ocupar la Loma a la una de la madrugada del 1 de junio, la integraban 1.461 hombres y 485 cabezas de ganado. A las seis de la mañana llego a la cima de la loma y comenzó a fortificar la posición, de forma bastante ligera, para las 10 ya los Ingenieros habían terminado y una hora después Villar emprendió la vuelta hacia Annual.
En Abarran se instalaron 13 tiendas cónicas y una batería de artillería, no cambia mucho más en 65x 12 metros. La Guarnición quedo al mando del Capitán Salafranca y la componían 250 hombres, de ellos 200 eran indígenas, y el resto europeos, entre ellos los artilleros de las 4 piezas Krupp al mando del Tte. Diego Flomesta.En la cima no había piedras y no se pudo hacer un parapeto en condiciones, se intento con sacos terrenos pero muchos estaban podridos y se desfondaban, solo se pudo acabar uno de los lados y parte de otro, compuestos por un zócalo de piedras de 30 centímetros y unas cuentas hileras de sacos terrenos, la altura total del parapeto era de 130 centímetros. En el resto del perímetro, solo una alambrada formada por solo 2 filas de estacas bastante distantes unas de otras. Como no se limpio el terreno, entre la alambrada y el parapeto quedaron bastantes matas y arbustos que permitían acercarse sin ser visto. Para rematar las malísimas condiciones de la posición, Abarran estaba dominada por otra loma a 800 metros al norte y por si fuera poco, por la pendiente del terreno, el oeste del puesto tenía un espacio muerto de 1.500 metros, no pudiendo ser batido por la batería de artillería.
En definitiva, el establecer la posición fue un colosal disparate y se pagaron las consecuencias. Aún estaba la Columna de Villar intentando llegar a Annual de vuelta cuando los Rifeños empezaron a atacar Abarran sobe la 1 de la tarde. Villar no hizo nada por acudir a socorrer la posición, es más, apresuro la marcha de sus hombres para llegar cuanto antes a Annual.
Abarran cayó sobre las 5 de la tarde, después de que la Harka Auxiliar de Tenseman que iba ayudar y parte de la Policía que formaba la guarnición, desertaran y se pasaran al enemigo. Tras la caída de Abarran, la Cabila entera de Tenseman, tan amigos del Comandante Villar, se paso enterita a Ab-el Krim.
La repercusión en las Cabilas de la caída de Abarran fue enorme.
La posición no se intento recuperar, vistas las condiciones, militarmente hubiera sido un disparate, pero políticamente fue fatal, el prestigio de España se puso por los suelos y el de Abd el Krim por las nubes. Los Rifeños, lo tomaron como flaqueza y debilidad y el líder Moro lo aprovecho y jugó bien sus bazas. Antes de Abarran, el servicio de información de la Policía Indígena calculaba que la Harka de Abd el-krim se componía de unos 3.000 hombres armados, a media que fueron pasando los días se fue engrosando y para mediados de julio ya eran unos 18.000.
Se hizo algo peor y no se aprendió nada, se volvió a repetir la insensatez ocupado otra posición el 7 de Junio, Kudia Igueriben. Esta posición estaba estratégicamente situada, batía los barrancos que cortaban el frente de Annual y tenía buenas condiciones naturales de defensa, si no fuera porque la dominaba otra altura cercana, la Loma de los Arboles, que es donde se debió instalar la posición.
Comenta Picasso, que rota la normalidad desde la caída de Abarran desde el 1 de Junio, los Mandos de las unidades siguieron con la misma rutina, como si nada pasara y descansando en la Plaza. En Annual se siguieron relevando cada 15 días los Coroneles y en el resto de Zonas, los Tte. Coroneles, mientras los Coroneles Jefes no se movían de Melilla.
Picasso se lo censura agriamente. Silvestre les había dado carta blanca para, ¨¨¨atender en todo momento al cometido más urgente, permaneciendo en los puntos donde su presencia fuera necesaria, como responsables de la buena marcha de su regimiento¨¨.Para Picasso, con más razón que un Santo, el lugar de un Coronel en tiempo de Guerra en sin ningún género de dudas con sus fuerzas en campaña.
Muy lejos de esto, los Coroneles no se sintieron obligados ni oficiales ni moralmente a ponerse al frente de sus tropas, compartir con ellas la situación o levantarles la moral con su presencia. Así, el Coronel Araujo, del Regimiento Melilla, se presenta en Kandussi, su puesto de Mando el mismo día 21 de Julio, unas horas antes de que parta la columna que debe mandar en dirección a Kebdani.
El Coronel del Regimiento África, Giménez Arroyo, recibe el 23 la orden de dirigirse a Batel y esperar al General Navarro para recibir instrucciones. Llega a la posición, no encuentra al General y sin aguardarlo regresa a Melilla pretextando estar enfermo.
El Coronel del San Fernando, Salcedo Molinuevo, alega estar enfermo por esos días. El Tte. Coronel de la Brigada Disciplinaria, Pardo Agudín, se presenta en Nador, su puesto de mando, el 23 de Julio por la mañana, ya que no residía allí.
El Tte. Coronel Jefe accidental del Ceriñola, Ros Sánchez, no puede incorporarse desde Melilla, donde vivía, a su mando al no poder pasar de la posición de Batel, por estar cortado ya el camino por el enemigo. El mismo caso que el Jefe de las Tropas de Ingenieros, Tte. Coronel Ugarte.
Toda esa tolerancia con los Jefes se repetía en las escalas inferiores .Los Comandantes y Capitanes se auto concedían permisos o concertaban turnos entre ellos, quedando las compañías al mando de Tenientes. Gran número de mandos estaban ausentes de sus destinos y con¨¨ permiso¨¨ en Melilla, siendo ya escandaloso en Aviación. Ningún Piloto pernoctaba en el Aeródromo de Zeluan, su destino, viviendo todos en Melilla, siendo el único mando el oficial de Guardia y no pudiéndose incorporar al Aeródromo, perdiéndose la Escuadrilla Picasso se hace eco de varias declaraciones de Testigos sobre la actitud y actuaciones de la Policía Indígena, antes de pasar a analizar lo sucedido en Igueriben.
El Capitán Fortea se hace cargo de la 13 Mia de la Policía Indígena a mediados de Junio., al haber caído en Abarran su anterior Capitán con la misión de reorganizar esta unidad, desecha por deserción en aquel combate. Al tomar el mando, Fortea se entera que los fondos y la documentación de la unidad se perdieron en Abarran, ya que el anterior Capitán los llevaba en su cartera. Sus hombres no cobraban hacia 4 meses sus pagas estando la mitad de ellos descalzos y con las ropas viejas.
También comenta Picasso, la mala costumbre que tenían algunos policías indígenas de abusar y toquetear más de la cuenta a las mujeres en los Zocos pretextando el registrarlas, hecho gravísimo en su cultura, o las multas arbitrarias que imponían a la población. Famoso fue el caso del Sargento Yemani, se hizo rico abusando de unos y otros, y luego fue de los primeros en pasarse a Abd- el krim, a pesar de las promesas de lealtad a España que continuamente expresaba. Los Mandos poco o nada hacían por remediar todo este estado de cosas, unos por inexperiencia y falta de coraje, otros dejaban hacer para no enemistarse con sus hombres y alguno hasta se beneficiaba de la situación. No solo ocurría en la Policía, aunque en ella se daban los casos más sangrantes.
Que en la administración interior y el manejo de los Fondos de las pequeñas unidades existían faltas y retrasos poco justificables, era un mal general que parece quedar claro. Que los Coroneles Jefes lo conocían también, incluso reconocían pequeños desfases y desajustes o retrasos, pero todos declaran haberlos corregido con la mayor energía desde que se enteraban. En realidad existía una manga muy ancha y mucho mirar para otro lado, salvo casos ya extremos, nada se hacía ante tanta inmoralidad administrativa.
Picasso repite esta pregunta en sus interrogatorios a todos los Jefes de Unidad:
-Si según usted se corregían todas esas faltas con el máximo rigor ¿Cómo es que no se ha instruido proceso alguno por malversación, desfalco, distracción de caudales, atrasos en los pagos y liquidaciones, ni se formase tribunal de honor por hechos que afectaran a la moral militar en su Regimiento?
No había respuesta claro y a los Mandos interrogados se les ponía la cara roja de vergüenza, pero alguno aun intentó torear a Picasso, como los Coroneles del África 68 y de Artillería, que incluso declararon saber de separaciones de servicio y retiros por estos hechos en sus unidades, sin poder precisar a qué casos se referían.
En resumen, un Ejercito con una Tropa quebrantada de moral, mal instruida y equipada, deprimida de espíritu, extenuada por el calor, la sed, las privaciones y la fatiga, no es de extrañar que se desalentara a las primeras de cambio, y más si la Oficialidad no procuraba levantarles la moral y ganar el necesario ascendiente sobre la Tropa para imponerse, en unos momentos tan críticos que les iba en ello la propia existencia a todos. Todas estas incurias, dejadez, corruptelas y errores, llevaron a un aflojamiento de los resortes de la disciplina y a la negligencia en el cumplimiento de deberes de tal calibre, que se relajo todo. Se vinieron a juntar tal cumulo de circunstancias adversas que la cosa acabo en catástrofe.
No todo el mundo se comporto de esta manera por supuesto, pero su sacrificio y entrega no basto para salvar la situación por MENCEY el Mar 06 Mar 2007 21:35
La posición de Igueriben, al mando del Comandante Benítez, no era mala en sí misma, pero tenía la aguada lejos y los caminos que conducían hacia ella se hallaban cortados por varios barrancos, en los cuales era fácil que se hicieran fuertes los Rifeños.
El 17 de Julio salió de Annual un convoy con víveres y agua para abastecer la posición, siendo fuertemente atacado por los Rifeños. El Capitán Cebollino, que mandaba el convoy, pudo llegar a Igueriben tras muchas bajas de ganado por el camino. Los días 18 y 19, la posición fue atacada con intensidad, siendo la situación muy delicada. Los Moros habían fortificado la Loma de los Arboles, altura que dominaba el camino hacia Igueriben.
De incomprensible hay que calificar, que en medio de un combate intenso, a las 4 de la tarde del 19, el Coronel Manella, de Caballería, relevara en el mando en Annual, al Coronel de Artillería Arguelles, en razón del turno rutinario. Ese mismo día se intento por todos los medios el hacer llegar un nuevo convoy a Igueriben, sin resultado. Situación que se repitió el 21, ya con la posición en situación totalmente desesperada. Caería ese mismo día, retirándose los supervivientes a Annual. El combate de este día causo un quebranto tremendo en la moral de las Fuerzas Regulares.
Con la caída de Igueriben, la posición de Annual pasó a ser crítica.
Annual no reunía condiciones para ser la principal base avanzada de Operaciones de la Comandancia. Nacida como modesto puesto de Policía, fue creciendo poco a poco hasta convertirse en un Campamento para 3.000 hombres. Estaba situada en un estrecho valle y rodeada de montañas, y falta de buenos caminos para guardar el enlace con la retaguardia, un verdadero callejón sin salida. Esto último hacia necesario establecer todo un rosario de posiciones para evitar que la Harka lo cortara.
La posición estaba constituida en realidad por 3 Lomas distintas, sobre las que se asentaban los campamentos. La posición primitiva o principal del Regimiento Ceriñola, estaba rodeada de alambrada de 3 filas de piquetes y parapeto de tierra batida, en una loma corta y estrecha. En lo más alto un reducto con una batería de artillería. Sobre otra loma a la derecha, el campamento de las Fuerzas Regulares, sin parapeto y con solo una alambrada, en otra loma gemela el campamento del Regimiento África, también sin parapeto y con alambrada incompleta, a los pies de los Campamentos se reunía el ganado, mas de 1.000 cabezas. El día 18 de Julio los efectivos ascendían a 3.000 hombres de las siguientes unidades:
-5 Compañías de Fusiles y 1 de ametralladoras del Ceriñola
-5 Compañías de Fusiles y 2 de ametralladoras del África
-3 Baterías de Montaña y 1 ligera del Mixto de Artillería
-Sección Móvil de Municionamiento del Parque de Artillería
-2 Compañías de Zapadores
-2 Compañías de Intendencia
-3 Secciones de Sanidad de Montaña
-2 Tabores de Infantería y 2 Escuadrones de Caballería de Regulares.
El 19 llegaron como refuerzo:
-2 Compañías de Ingenieros
-5 Compañías de Fusiles y una y media de ametralladoras del San Fernando
-1 Batería de Montaña
-1 Sección de Sanidad
-2 Compañías de Sanidad de Montaña y 1 sección montada.
El 21:
-1 Tabor y 1 Escuadrón de Regulares
-Mias de Policía n. 5,6, 10, 11, y 15.
En total unos 5.000 Hombres, 20 cañones y 28 ametralladoras.
La posición estaba dominada por unas lomas a corta distancia del campamento principal, que batían el camino y otras a su espalda, que batían la propia posición. La capacidad de resistencia en cuanto a víveres y agua no pasaba de 5 días el día 22 de Julio. Existían 200.000 cartuchos de fusil, pero solo 600 disparos para la Artillería.
Por MENCEY el Dom 11 Mar 2007 21:04
El 21 de Julio por la noche, el Campamento de Annual comienza a ser hostilizado por la Harka de Abd el-krim, continuando el fuego el 22. Con la situación ya grave, de verdadera incongruencia habría que calificar la petición que le hace Silvestre en esos momentos a Berenguer, Alto Comisario. Silvestre le pide el envío urgente de un batallón de Ferrocarriles para tender una línea y solucionar el problema de las municiones y los abastecimientos, cuando tiene a los Rifeños prácticamente encima.
Silvestre convoca una reunión de Mandos para analizar qué hacer. La mayoría opino que era preciso el retirarse ordenadamente, al carecer Annual de las mínimas condiciones de defensa, la minoría era de la opinión que había que extremar a todo trance la resistencia. La falta de víveres, agua, municiones y fuerzas de socorro, hizo prevalecer la idea de la Retirada. Solo el Coronel Morales manifestó que era ya tarde para ambas cosas.
Silvestre ordeno la más absoluta discreción sobre la decisión de emprender la retirada a los Jefes de Cuerpo, a fin de que no se enterara la Tropa y cundiera la desmoralización. A los Oficiales se las darían las órdenes momentos antes de partir. Se llevarían las municiones y los heridos, dejando la impedimenta, abandonado en el Campamento todo el equipo. El esquema de la Retirada iba a ser; primero los heridos y las municiones, luego la artillería y en último lugar la Infantería.
Al poco rato, Silvestre cambia de opinión, llama de nuevo a los Jefes de Cuerpo y les comunica que ya no se retira. Pedirá refuerzos al Alto Comisario y se mantendrá en la Posición a toda costa. La reunión se ve interrumpida por el aviso de que la Harka, en 5 columnas, avanza hacia el Campamento. Silvestre vuelve a su idea inicial de retirarse y da las órdenes atropelladamente. La salida se hace en total desorden y confusión, nada que ve con un repliegue organizado y en regla. De las últimas órdenes que da Silvestre es que el Alcántara avance hacia la carretera en dirección a Annual para asegurar los flancos en la retirada.
Al llegar al Izumar, angosto barranco por donde pasa la carretera, los Rifeños causan numerosas bajas a la Columna, que marcha ya en revuelta confusión y muy desmoralizada.
De Silvestre se pierde la pista, muerto o suicidado. Los Coroneles Manella y Morales, siguientes en el Mando y de los últimos en salir, caen en los primeros momentos cuando con un reducido grupo intentan alcanzar la retaguardia de la columna. Pasado el Izumar, el Tte. Coronel Primo de Rivera con sus Escuadrones, aun intactos, intenta poner orden en las fuerzas y organizar las unidades, pero es inútil. Es ya el sálvese quien pueda y ya no hay manera de controlar el pánico. La columna carece de un Mando visible y ya se puede hablar de Desastre. Algunos mandos pistola en mano tratan de hacerse obedecer, pero la Tropa no responde, solo se piensa ya en huir. Se tiran Fusiles y se les quita la carga a los mulos para montar en ellos.
Las posiciones que discurren junto a la carretera son abandonadas y sus fuerzas se van incorporando a la columna en desbandada. Visto que no hay nada que hacer para poner orden y organización, Primo de Rivera cubre la retirada con el Regimiento Alcántara y protege a los rezagados.
Excepto el Alcántara, todas las demás unidades habían perdido la cohesión como unidades militares, y la mayoría de los Mandos todo resorte de autoridad.
Para saber más: http://www.geocities.com/annual_1921/06_03_resumen.htm,
LOOR A LOS HÉROES INMORTALES Y GUEENA A LOS TRAIDORES SEA CUAL SEA SU PAÍS, CONDICIÓN O CULTURA.
Wikimanía 2009 se desarrolla en Buenos Aires del 26 al 28 de agosto.
Batalla de Badajoz (1936)
Batalla de Badajoz
Parte de la Guerra Civil Española
Fecha 14 de agosto de 1936
Lugar Badajoz (España)
Resultado Victoria de las Fuerzas Sublevadas
1 Fuerzas sublevadas
IldefonsoPuigdendolas
José Cantero Ortega
6.000 milicianos 3.000 regulares,
30 cañones
750 muertos, 3.500
heridos, capturados
o desaparecidos 44 muertos,
141 heridos
Para otros usos de este término, véase Batalla de Badajoz.
La Batalla de Badajoz desarrollada en esta ciudad del oeste de España, en la frontera con Portugal, durante la jornada del 14 de agosto de 1936, resultó en una de las victorias que se consideran de mayor trascendencia durante la Guerra Civil Española del bando sublevado contra el Gobierno de la II República, conocido popularmente como bando «nacional», ya que permitió la comunicación entre las áreas de su control del norte y sur, a la vez que aisló definitivamente del país vecino, el territorio controlado por el Gobierno republicano.
Tras la batalla, se desencadenó uno de los episodios más controvertidos de represión y asesinatos de toda la guerra.
• 1 Situación estratégica
• 2 La batalla
• 3 Consecuencias
• 4 La matanza de Badajoz
o 4.1 Antecedentes y consecuencias
• 5 Notas y referencias
• 6 Bibliografía
• 7 Enlaces externos
Mapa de las operaciones entre agosto y septiembre de 1936. Como se puede observar, la toma de Badajoz era vital para el Bando sublevado, pues comunicaba el grupo de ejércitos del Sur con la zona Norte controlada por el general Mola. En rojo se puede ver la zona controlada por la república, en azul el territorio bajo control de los sublevados y en verde los avances de éstos en este período.
En el verano de 1936, unos 10.000 soldados de tropas regulares del Ejército de África fueron transportados en puentes aéreos alemanes e italianos al sur de España superando el Estrecho de Gibraltar. El bando sublevado se reunió en Sevilla y el 1 de agosto el general Franco ordenó dirigirse hacia el norte para enlazar con las fuerzas del general Mola.
Dirigidos por el coronel Asensio y el comandante Castejón, el bando nacional se dirigió hacia el norte con un destacamento motorizado, parándose para bombardear y capturar poblaciones fronterizas. El 10 de agosto, el teniente coronel Yagüe llegó para coger el mando cerca de Mérida, el bando sublevado había asegurado 300 km de la frontera con Portugal. Mérida cayó tras una dura lucha en las orillas del Guadiana, dejando a la vecina Badajoz la última posición de la República en la frontera y aislada. Yagüe marchó hacia Badajoz con 2.250 legionarios, 750 regulares marroquíes, y cinco baterías, dejando al comandante Tella atrás para mantener Mérida.
Dentro de la ciudad-fortaleza, el coronel Puigdendolas dirigía a unos 6.000 milicianos republicanos. Cuando el ejército sublevado se acercaba, un grupo de guardias civiles intentó desertar al bando sublevado. Puigdendolas aplastó la revuelta, pero minó la confianza de sus hombres.
El avance desde el sur de tropas procedentes de África proporcionó a los militares rebeldes la posibilidad de dejar, en la primera quincena de agosto, sus huellas en Almendralejo, Mérida, Zafra y otras localidades; según el dirigente socialista Julián Zugazagoitia, los sublevados decían que con sus asesinatos "daban a los campesinos la reforma agraria, proporcionándoles un pedazo de tierra sin renta y para siempre".2
El bando sublevado lanzó su ataque en la tarde del 14 de agosto, tras bombardear la ciudad durante la mayor parte del día. Una unidad de la Legión, cantando y gritando, asaltó la Puerta de la Trinidad. Una resistencia resuelta de las ametralladoras y tiradores republicanos frenó el asalto, triturando varias oleadas de tropas nacionales.
Ignorando sus bajas, los legionarios continuaron avanzando. Una carga conducida por carros blindados ganó la puerta y los nacionales superaron a los defensores, corriendo hacia la brecha y llegando al combate cuerpo a cuerpo. Pese a que posteriores leyendas hablen de pérdidas entre los asaltantes de hasta 250 muertos, los historiadores franquistas redujeron esas pérdidas, sabiendo hoy día que el total de bajas entre los asaltantes fue de 44 muertos y 141 heridos3
En la parte sur unidades sublevadas asaltaron las murallas con menos dificultad. Los regulares de Tetuán se abrieron paso a través de la Puerta de Carros y los legionarios y marroquíes barrieron a los republicanos de los cuarteles. Una vez dentro, persiguieron a la milicia republicana, acuchillándoles en su camino al centro de la ciudad. La lucha callejera aún duraba pasada la medianoche.
Puigdendolas, mientras tanto, salió de la ciudad y huyó a Portugal.
La caída de Badajoz separó de la República la región de Extremadura del norte de Huelva, que fue posteriormente acallado por el emergente estado del bando sublevado. Tras la batalla, Yagüe se dirigió al norte hacia Madrid y llegó al Tajo. Allí se enfrentó a fuerzas republicanas en batallas campales en las semanas siguientes.
La Batalla de Badajoz siguió patrones que continuaron el resto del verano: milicianos republicanos tomaban fortalezas medievales que salpicaban Castilla, sin poder parar ni retrasar el avance de las tropas profesionales de Franco. El ejército regular probó ser capaz de barrer defensas preparadas por fuerzas enemigas superiores, pero a menudo sufría asombrosas pérdidas de sus mejores tropas. A finales de año, una buena parte de la Legión moriría [cita requerida], a lo largo de una serie de ciudades amuralladas que se extendían desde Sevilla hasta las afueras de Madrid.
La matanza de Badajoz
Tras la toma de Badajoz por el Bando sublevado se llevó a cabo la mayor represión de toda la guerra. Esta imagen corresponde a la masacre de Badajoz, donde se estima que unas 4.000 personas fueron ejecutadas, y está tomada en el antiguo cementerio de la ciudad, donde los cuerpos eran quemados y enterrados en fosas comunes.
Artículo principal: Masacre de Badajoz
Tras la toma de la ciudad por las fuerzas sublevadas, estas llevaron a cabo una brutal represión entre los defensores de la ciudad, y perpetraron la masacre de Badajoz, asesinando a entre 1.800 y 4.000 personas (según versiones).
Estos asesinatos fueron llevados a cabo en distintos lugares de la ciudad, sobre todo en la plaza de toros en los días posteriores a la batalla, y tuvieron una gran trascendencia internacional debido a la presencia de periodistas de diversos medios en la ciudad.
Antecedentes y consecuencias
No es de extrañar que los autores pro-franquistas, anti-republicanos o simplemente de derechas se hayan centrado en el “terror rojo” y hayan olvidado el “terror blanco” y de “fascismo agrario” que se decretó desde las alturas del mando. La simbiosis entre la mentalidad africanista y el odio acumulado de los latifundistas generó un clima absolutamente letal. De lo que se trataba era de dar un vuelco que permitiese volver a los tiempos felices anteriores a las malhadadas reformas republicanas. El golpe militar se reveló en Andalucía y en Extremadura en toda su crueldad y en su naturaleza más genuina. Se inició con baños de sangre tan pronto como explotó. Queipo de Llano y Juan Yagüe, en particular, promovieron acciones violentísimas. La documentación militar de la época dice que se trataba de “lograr no solamente el castigo de los culpables sino la ejemplaridad”, un didactismo por el terror que enterrase literalmente y de una vez por todas la aspiración de los campesinos sin tierras de colectivizar las grandes fincas improductivas: una auténtica contrarreforma agraria de espaldas al pueblo.
La Batalla de Badajoz tuvo cuatro consecuencias inmediatas: 1) promovió un pacto de sangre entre quienes perpetraron las atrocidades que la jalonaron: ya no había marcha atrás; 2) expandió el territorio que los sublevados controlaban, tras enlazar con el ocupado por Mola, y que ya cubría desde Galicia a Andalucía occidental; 3) afectó a la cohesión republicana; 4) estimuló la sed de venganza y muchos republicanos vieron en esto una legalización a sus propias acciones de represión.
Hay que referirse a la otra represión, la represión republicana, concretamente en el pueblo de Fuente de Cantos, entre los días 18 y 19 de julio de 1936, antes de que legionarios y moros hubieran llegado a Sevilla.
Tanto el historiador Francisco Espinosa (La columna de la muerte, 2001), como el ex alcalde socialista y hoy diputado provincial Cayetano Ibarra (La otra mitad de la historia que nos contaron, 2005), relatan estos hechos, especialmente Cayetano Ibarra, que escribe en el libro citado:4
Localidades como Almendralejo, Azuaga, Burguillos del Cerro, Campanario, Campillo de Llerena, Quintana, etc., fueron escenarios de la represión republicana en los primeros momentos del alzamiento. Pero en ninguno de estos lugares, como en Fuente de Cantos, los hechos ocurridos como reacción de las izquierdas ante la sublevación militar, se producen de forma tan inmediata.
Los hechos a los que se refiere el texto fueron el encierro de 56 personas en una iglesia de Fuente de Cantos, y la quema posterior de ésta, entre el 18 y 19 de julio de 1936. Perecieron 12 personas, ocho de ellas quemadas. Según cuenta Cayetano Ibarra en este libro, las tropas franquistas, tras la toma del pueblo, matarían a unas 300 personas.5
Esta operación se repitió en Almendralejo el 7 de agosto con los encerrados en la cárcel, de los que 28 fueron ejecutados, y en Badajoz, donde también se produjeron ejecuciones entre los partidarios del bando franquista.
1. ↑ En los primeros momentos de la Guerra, las fuerzas sublevadas no tenían una bandera diferente a la del resto del ejército. El 29 de agosto de 1936 un decreto de la Junta de Defensa Nacional (organismo que ostentaba la Jefatura del Estado en la zona nacional) restableció la bandera bicolor, roja y gualda.
2. ↑ Julián Casanova, Historia de España, vol. 8. República y guerra civil, Crítica, ISBN 978-84-8432-878-0, pág. 217.
3. ↑ La Columna de la Muerte, Edit critica, ISBN 84-8432-431-1 Francisco Espinosa
4. ↑ Una buena historia local, de Cayetano Ibarra.
5. ↑ Comentario de La otra mitad de la historia que nos contaron en Memoria histórica en Extremadura
The Spanish Civil War. Hugh Thomas. 2001. Modern Library. ISBN 0-375-75515-2.
• Las matanzas de Badajoz, por Rafael Tenorio (web de la SBHAC)
• La Marcha: The Drive on Madrid (en inglés)
• Spartacus Schoolnet — Batalla de Badajoz (en inglés)
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Con respecto a la Guerra Civil es evidente que mi abuelo siguiendo a su teniente se pasó a los rebeldes, el día 12 de agosto por lo que no estuvo presente en la defensa que sus compañeros hicieron de la ciudad y que posteriormente les costaría la vida a manos de los vencedores como sucedió con el Comandante de Detall Ugarte. Puesto en contacto con historiadores locales como el Sr. Moisés Domínguez Núñez el cual tras varias consultas e intercambios documentales me viene a decir lo siguiente:
“Buenas noches :
En primer lugar perdone que no haya contestado antes , mis quehaceres laborales y un angelito de tres años me absorben casi todo mi tiempo.
En fin entrando en materia le expongo que si su abuelo estuvo en Badajoz en aquel caluroso verano de 1936, a buen seguro, buen con toda seguridad estuvo en Caya .De haber estado en Badajoz hubiera engrosado el listado de Carabineros fusilados en Badajoz .
En Caya estaban destinado tres oficiales de Carabineros(Cesareo Torres ,Gata Igartua y López Sánchez Buenaventura ) , creo que exponiendole los datos de Gata Igartua se podra hacer una idea de los avatares de su abuelo :
Capitán de Carabineros de la 13 Cia de Badajoz ; el día 12 de Agosto de 1936 y en ocasión de encontrarse prestando los servicios de su empleo como Capitán de esta 13 Comandancia (Badajoz ) se sublevó en unión de otros oficiales de la misma y fuerzas del puesto fronterizo de Caya contra el gobierno marxista , izando la bandera nacional en el edificio de la Aduana de aquel puesto y continuando en aquella actitud hasta la mañana del 15 de Agosto que efectuó su presentación en Badajoz ante el Jefe de la Columna que liberó dicha capital, pasado a desempeñar el cometido de Jefe de detall fino el año.
Lo que paso en Caya es un historia bastante más larga , alli los carabineros detuvieron a varios milicianos, se enfrentaron a su Cmte.Pastor Palacios, izaron la bandera rojigualda, tirotearon a algunos periodistas portugueses por equivocacion......En fin ,Pilo le podría contar todo lo que sucedio en Caya con pelos y señales .
No obstante , me parece muy interesante su historia pues echa por tierra la idea de que todos los Carabineros de Badajoz estuvieron a favor de los frentepopulistas .Hace ya algún tiempo , otro señor me expreso algo muy parecido , se trataba del compañero de su abuelo Jose Galllardo Exposito, tambien estaba en Caya .
En cuanto al apellido Núñez , por lo menos por mi parte es originario de Barcarrota.En mi arbol genealogico llego aproximadamente hasta 1820 .La verdad que es un trabajo apasionate y llegará un momento en que tenga que toparse con los "curas " y las partidas de bautismo .
Curioso su origen oliventino, no se si sabe que podria solicitar la nacionalidad portuguesa sin peder la española . Cosas de la Historia de Olivença hija de España y Nieta de Portugal .
Para terminar si quisiera algún dato más concreto me pongo a su entera disposición. Si lo desea le puedo proporcionar los telefonos de la DGGuardia Civil seccion de personal , donde le podran informar acerca de la hoja de servicios de su abuelo , a veces hay que insistir varias veces.Alli tengo un contacto.
Moisés Domínguez Núñez .”
Estimado Sr .José Maria :
Apunté la posibilidad que estuviera en puesto fronterizo de Caya , pues desconocía la circunstancia que fuera de los militares o cuerpos militarizados que fueron apresados y encerrados en la plaza de Toros . Desde luego la influencia “ eclesiástica “ tuvo que ser de mucha envergadura o al menos un cura muy enchufado con los rebeldes, quizas su abuela conociera al sacerdote divisionario Ildefonso Jiménez Andrades y este intercediera por su abuelo no se ,si como Usted apunta su abuelo estuvo pegando tiros en Puerta Pilar, Trinidad o Correos . Es imprescindible hacerse con su hoja de servicios para hacerse una idea de las peripecias que sufrió su abuelo en aquel dramático y caótico Badajoz de Agosto de 1936 y a partir de ahí ir tirando de hilo.
En cuanto a lo que propone sería muy bonito hacer un trabajo único y exclusivo sobre los carabineos de Badajoz – se lo voy a proponer a Pilo - . Le recomiendo se lea un libro que se titula “ Carta Blanca “ de Lorenzo Silva donde de forma novelada , en el tercer capítulo relata la defensa de Badajoz por los Carabineros . Para mi es de lo mejor que se ha escrito sobre la defensa de Badajoz .
En fin si quiere le puedo enviar varias hojas de servicios de Carabineros para que se haga una idea de lo que ocurrió en Badajoz .
Efectivamente estoy muy interesado en el informe de Purga o sea de depurtación , si me lo pudiera remitir escaneado quizás podría desentrañar algún dato que le pudiera ser de utilidad .
Y sin más reciba mi más cordial saludo y espero seguir en contacto con Usted .
Moisés Domínguez .
El 11 de septiembre de 2009 00:25, jose maaria escribió:
He recogido estos datos sobre Carbineros de Badajoz, por supuesto son notas aisladas y de momentos inconexas que habra que enlazar .En el libro de Sánchez Albornoz (en la página 120 ) expresa que "según manifiesta el Alférez Bagaza ( Manuel Bagaza Amaro) las fuerzas de Carabineros del puesto de Valencia de Alcántara al mando del Sargento Diéguez (* Manuel Dieguez Domínguez ), al verse en inferioridad con la Guardia Civil sublevada evacuó el puesto y el Sargento con 17 hombres de su mando se incorporaron a Badajoz al lado de las fuerzas Gubernamentales "
Lisboa a 8 de Agosto de 1936
En el listado de militares que estaban el fuerte de Caxias el 24 de Agosto de 1936 constan :
(*) Natural de Algeciras, Cádiz , casado , de 38 años procede de Badajoz , entró en Portugal el 13 de Agosto y es Sargento de Carabineros.
Fidel Diego Fernando, de Cantallops , Gerona, casado , de 40 años , procede de Badajoz entró en Portugal el 13 de Agostos, es sargento de Carabineros .
Máximo Martínez Oras, de Táliga, Badajoz, casado ,de 49 años , procede de Badajoz, entró en Portugal el 13 de Agosto y es Sargento de Carabineros .
Los Carabineros Antonio Nogales Matamoros y
Manuel Rodríguez Carrasco
Evadidos de la Comandancia de Badajoz ascienden a Cabos por
meritos de campaña .Gaceta República, nº 120 de 30/04/1937 .
En el Archivo Histórico de Torre Tombo
Consta " Comandante de la segunda compañía del batallón de la Guarda Fiscal Correia Informa : Milicias marxistas abandonaron Olivenza refugiándose en el campo donde consta haber sido atacados hoy y vencidos por las fuerzas nacionales "18/08/1936 .
Documento AOS/CO/NE/9A de fecha 18/09/1936 consta que en el campo de refugiados de cotaidinha hay 32 Carabineros .
Es decir en Badajoz quedaron los restos de una compañia (unos 100 hombres ) el 14 de Agosto de 1936 ,poco más o menos .
El 11 de septiembre de 2009 10:28, MOISES DOMINGUEZ NUÑEZ escribió:
Tengo algunas hojas de servicios ,Ugarte es Julio Ugarte Chinchilla y Marcilla es Juan Marcilla de Teruel, el lunes con más tiempo las veré y le envaire un resumen.
En Badajoz y tirando por alto no debieron de quedar mas de 50 o 60 Carabineros el 14/08/1936 . Seria muy interesante conocer sus nombres , muchos fueron fusilados otros como parece ser su abuelo fueron purgados y lograron salvar la vida .
El 12 de septiembre de 2009 01:31, jose maaria escribió:
Le remito las únicas dos hojas utiles del expediente de Ugarte Chinchilla .
El 13 de septiembre de 2009 01:48, MOISES DOMINGUEZ NUÑEZ escribió:
La hoja de servicios de Marcilla de Terual Moctezuma , es muy escueta : natural de Lorca (Murcia) nacido el 11/01/1895 .
"....El 12 de Agosto de 1936 y en ocasión de haber sido llamado por el entonces Tte. Coronel primer Jefe de la Comandancia para una compañia para oponerse a las fuerzas del G.E.S.España marcho a Campo Maior (Portugal ) regresando más tarde al puesto fronterizo de Lopo al enterarse de la proximidad de aquellas fuerzas en la capital y con algunos Carabineros y personal de derechas izó la Bandera Nacional en el edificio de dicho puesto donde permaneció hasta el 15 de Agosto ......
El 15 de Agosto de 1936 se hizo cargo accidentalmente del la jefatura del Detall ( a Ugarte Chinchilla, lo habian fusilado en Badajoz ) hasta el 22 de Noviembre de 1936.
Yo creo que su abuelo marcho con este Capitan a Portugal y después regresó a Badajoz o estuvo en Caya , es que no hay otra posibilidad.
El 14 de septiembre de 2009 17:42, MOISES DOMINGUEZ NUÑEZ escribió:
Buenas tardes he estado mirando mis notas y el Tte. Salguero es : MANUEL SALGUERO CLEMENTE. El capitán Juan Marcilla, es JUAN MARCILLA DE TERUEL MOCTEZUMA-CARGIA -eso si con apellidos con abolengo -
El 14 de septiembre de 2009 12:25, MOISES DOMINGUEZ NUÑEZ escribió:
“Estimado José María:
No he podido abrir los archivos adjuntos quizás debido al formato en que Usted me lo ha enviado- . Pero ya le dije sin conocer el caso que me parecía muy extraño que su abuelo hubiera salvado la vida si fue de los que defendió la ciudad el 14 de Agosto de 1936. La teoría que yo barajé es que estuviera con Gata Igartua en Caya, también cabe la posibilidad que se internará en Portugal hasta el 14/08/1936 .Lo que se me ocurre para salir de dudas es pedir la hoja de servicios del Teniente Salguero, (Por cierto desconozco el nombre) y definitivamente saldríamos de dudas. En cuanto a que estuvo en la plaza de Toros puede ser totalmente cierto, es más los militares que fueron retenidos –por defender la ciudad - antes de iniciar el oportuno proceso de “purga” fueron internados en la plaza de Toros a espera de conocer “su destino”. La mayoría como fue el caso de su abuelo una vez vista su actuación, favorable o simplemente pasiva, se incorporó al ejército rebelde sin mayor problema. La Historia de la Plaza de Toros y sus ametrallamientos masivos es una milonga que fabricaron primero Berthet y después Jay Allen. Lo que sigue después es la mitificación de una historia que nunca ocurrió. Mi tío-abuelo (Guardia de Asalto) fue de los que formó parte en los piquetes de ejecución la madrugada del 14 y 15 de Agosto de 1936 en la Plaza de Toros y le aseguro que no hubo ni banda música, ni ametrallamientos masivos ni por supuesto Yagüe presidiendo ninguna corrida de Toros humanas.
Saludos cordiales.”
“Desde luego el trabajo de investigación es apasionante . Pero si como me apunta no huyo a Portugal - no hay nada de desdoro en ello- muchos otros lo hicieron con mayor graduación que su abuelo y volvieron el 15 de Agosto a Badajoz -de hay la importacia de hacerse con la hoja de servicios del Tte.Salguero- seguro que la suerte que corrio el oficial es la misma que corrió su abuelo ,hay esta la clave .Si Descarta la huida a Portugal la única opción que queda es que estuviera en Caya .De haber estado en la defensa de Badajoz le aseguro que por mucha influencia que tuviera su abuela hubiera engrosado la lista de fusilados . No se ,si necesita cualquier cosa más ya sabe donde me tiene.
Moisés Domínguez Nuñez
El 15 de septiembre de 2009 23:21, jose maaria escribió:”
LA DEFENSA DE BADAJOZ EN AGOSTO DE 1936 SEGÚN EL CORONEL PUIGDENGOLAS
El coronel Puigdengolas dejó escrito un informe pormenorizado donde se detallas los pasos que se dieron con el fin de hacer frente en agosto de 1936 a las columnas africanistas procedentes de Sevilla en la defensa de la ciudad de Badajoz
Francisco Javier Imaz | desconocido | 7-12-2006 a las 18:04 | 3082 lecturas | 34 comentarios
www.kaosenlared.net/noticia/defensa-badajoz-agosto-1936-segun-coronel-puigdengolas
Fusilados en Badajoz
Del 25 de julio al 5 de agosto
Próximamente a las siete de la tarde del día 25 de julio aterricé en las proximidades de Badajoz. A la entrada en la población pude observar el nerviosismo que existía en ella. Grandes grupos de campesinos, armados de escopetas la mayoría, pululaban por la población y me recibían con manifestaciones de entusiasmo y seguían el coche que me conducía al Gobierno Civil. Al llegar a éste tuve que salir al balcón y hablarles, con lo cual se reprodujo el entusiasmo de las masas. Conferencié con el Gobernador Civil y con las personalidades del Frente Popular, que me manifestaron que tanto el Ejército como la Guardia Civil estaban a punto de sublevarse y que temían [que] saliesen las fuerzas y se apoderasen del mando de la ciudad. Llamé inmediatamente por teléfono al coronel Cantero y comandante jefe de la Guardia Civil Sr. Vega. Les manifesté que venía a hacerme cargo del mando de la plaza y fuerzas que en ella había y que obraría con suma energía si por alguien se pretendiera alterar el estado de cosas. Me manifestaron ser leales a la República y que se ponían inmediatamente a mis órdenes. Les entretuve en el Gobierno Civil hasta primeras horas de la noche, en que ordené al coronel Cantero que marchara al cuartel y que inmediatamente se presentaría en él el comandante de Asalto, al cual entregaría doscientos fusiles y diez cajas de municiones, efectuándose esto normalmente; bien es verdad que también ordené que todas aquellas masas con escopetas taponaran las calles adyacentes a los cuarteles por si las fuerzas de ellos intentaran salir. Ya en mi poder los doscientos fusiles y las municiones ordené [que] se distribuyeran a doscientos hombres sin armas, a los cuales les di la misma misión que a los anteriores.
A la mañana siguiente a primera hora ordené a dicho coronel que entregara trescientos fusiles más y cien mil cartuchos, como así lo efectuó, y se armaron, por tanto, trescientos hombres más. Más tarde ordené que me entregara la totalidad de municiones y explosivos que quedaran en el cuartel de Asalto. Ordené que los jefes y oficiales de la Guarnición se presentaran en mi despacho de la Comandancia Militar y que los dos tenientes coroneles Sres. Recio y Gomudorena [Furundarena] vinieran inmediatamente a verme, los cuales marcharon en un coche para la estación a seguir a Madrid por haber quedado disponibles en dicha plaza, disposición que pedí y obtuve del Ministerio de la Guerra por ser éstos elementos perniciosos y francamente rebeldes. Al recibir a los jefes y oficiales de la guarnición les exhorté [a] que fueran francamente leales al Gobierno constituido y algo parece que obtuve de ellos por el momento, pues parece que acordaron en el Cuartel de Banderas, según supe después, de (sic) no actuar en contra del poder Constituido. El comandante de la Guardia Civil me hizo manifestaciones de responder por su honor de que la Guardia Civil no tomaría actitud contra el Gobierno, sino que estaba dispuesta a apoyarle en todo momento.
En la población existía un malestar que se traducía en todo momento; durante la noche se oían continuas detonaciones que causaban gran alarma y aunque los individuos del Frente Popular procuraban buscar a los alarmistas sus gestiones eran infructuosas. La policía no hacía nada tampoco por corregir aquel estado de cosas.
Las armas recogidas por mí fueron las siguientes:
500 fusiles del Regimiento de Infª. nº3 400 que más tarde mandó Madrid y
200 del desarme de la Guardia Civil, los cuales distribuí en la siguiente forma:
150 que mandé a Mérida
100 que más tarde entregué al Reg. de Infª. para armar a los soldados que volvieron de licencia y
15 que di a la estación de ferrocarril de Badajoz, para armar a los ferroviarios de ella, quedando por tanto para las Milicias 835.
De estos pronto pude observar que próximamente a doscientos milicianos se habían ido a sus pueblos y, aunque se ordenó a los Alcaldes que regresaran éstos a Badajoz, nada pudo conseguirse, quedando por tanto 635 milicianos en la plaza.
Ordené que se presentara a mí el capitán Domínguez del Regimiento de Infª. por tener noticias [de] que se trataba de un fervoroso republicano y quedó a mis órdenes como ayudante. También ordené que todos los Suboficiales que se encontraban con licencia y sobrantes del Regimiento no tachados de ser de derechas se me presentaran y en un número aproximado de 15 a 20 los destiné para el mando y organización de las milicias. Al frente de éstas puse al comandante de Infantería Sr. Calderón, que se ofreció a mí como republicano, y al capitán retirado Sr. López Garrido. Imprimí a todos mis actos la máxima rapidez y energía, revistando las Milicias y no perdiendo el contacto con los oficiales del Ejército a los cuales pretendí en todo momento atraer al servicio del Gobierno. Al teniente coronel de Carabineros, hombre leal a todas luces a la República, le ordené y así lo efectuó la concentración de las fuerzas de Carabineros y la organización de dos compañías.
También ordené al comandante de la Guardia Civil la formación de una compañía que quedaba a mis inmediatas órdenes y que formaría parte de una columna que estaba formando para próximas operaciones de guerra. A los alcaldes de los pueblos se les ordenó por teléfono que todos los soldados que se encontraban con licencia en sus pueblos se concentraran en Badajoz, fueran estos de cualquier guarnición o arma. Al poco tiempo pudieron reunirse unos doscientos y con ellos formarse dos compañías con oficiales del Rgto. de Infª. dando el mando de estas fuerzas al Comandante Bertomeu, de dicho Regimiento.
Ante el requerimiento de necesidad absoluta del capitán Medina, que atacaba y sitiaba Villanueva de la Serena, hube de mandarle 150 fusiles y 100.000 cartuchos de los que antes he hecho mención.
El día 31 de julio tuve noticias de que el enemigo se había apoderado, con muy poca resistencia, de San Vicente de Alcántara, por lo que en la mañana del día siguiente marché sobre dicha población. A mi llegada el enemigo la había abandonado en la noche anterior y una vez restablecidas las autoridades volví con la columna a Badajoz.
Por la situación de esta plaza, que no me inspiraba confianza, y como en aquel momento todas mis actividades las dedicaba a la constitución de una fuerte columna que en su día pudiera marchar sobre Sevilla, adopté este acuerdo.
La situación de la Guardia Civil de la provincia en su adhesión a la República era cada vez más sospechosa, por lo cual el general Pozas ordenó que toda la Comandancia de la Guardia Civil de Badajoz marchara a Madrid, por lo que se dispuso que en un tren especial saliera la compañía que había en Badajoz y recogiera a su paso por Mérida a otra compañía que se encontraba en otra población al mando de un comandante. El tren salió de Badajoz con la citada compañía, uniéndose en Mérida la otra y al llegar este tren a la estación de Medellín las dos compañías se apearon del convoy y marcharon campo a traviesa a Miajadas, posición ocupada por el enemigo, uniéndose a él.
Las deserciones de la Guardia Civil eran continuas, por lo que dicho general ordenó [que] se desarmara al resto de la fuerza de la Guardia Civil que quedaba en la provincia, para lo cual se formó una columna al mando del comandante Bertomeu y en la que iba el comandante de la Guardia Civil Sr. Vega, marchando a Santa Marta y Fregenal de la Sierra, en donde desarmó a las fuerzas de este Instituto y regresó con ellas, ya desarmadas, a Badajoz. Al día siguiente se efectuó la misma operación en Barcarrota y Fuente de Cantos. Al día siguiente había de efectuarse esta misma operación con la compañía de Llerena, pero esta fuerza, durante aquella noche, abandonó la población y marchó a incorporarse al enemigo.
En la noche del día cuatro se me avisó de que una fuerte columna enemiga avanzaba por la carretera de Sevilla a Badajoz, por lo que ordené que una compañía de Infantería marchara a tomar posiciones delante del pueblo de [Los] Santos de Maimona, saliendo yo con la columna en la mañana siguiente sobre dicha población.
A mi llegada a dicho pueblo el enemigo ya hacía fuego sobre la posición ocupada por dicha compañía, por lo cual hube de tomar mis disposiciones y entrar inmediatamente en fuego. La maniobra fue ejecutada normalmente pero los morteros de la Sección de Asalto no pudieron funcionar por manifestarme el teniente que mandaba la Sección que [en] los cartuchos de proyección su pólvora estaba estropeada y al picar el percutor sobre ellos no explotaba. Extrañado hube de llamar al sargento de dicha Sección, lo que me corroboró lo manifestado por el teniente (sic).
Mi idea de maniobra fue la de que, cerrado el frente de combate por las dos Compañías de Infantería, tomadas las posiciones de mi ala izquierda por los milicianos, envolver o, cuando menos, desbordar al enemigo por la derecha, y, una vez efectuado esto, pudiera la Infantería, en un ataque frontal, tomar las posiciones enemigas, para lo cual había reservado las fuerzas de Carabineros al mando del Capitán Jala [Gata]. Ordené que éstas avanzaran para ejecutar la maniobra, pero estas fuerzas que estaban pegadas al terreno no hubo forma de hacerlas avanzar y, a pesar de haber recurrido a todos los recursos
imaginarios, estos Carabineros no se pusieron en pie para efectuar el avance, por lo cual y no disponiendo de más reservas, pues la mayor parte de los milicianos habían retrocedido y otros huido a Los Santos de Maimona y aun a Badajoz, y aproximándose la noche y ante el peligro de ser envueltos por el costado derecho por el enemigo, hube de retirarme en perfecto orden a Badajoz. No se dejó en el campo ni un arma. Todas las bajas fueron mandadas a Badajoz.
El fracaso total de la operación fue debido única y exclusivamente a la Compañía de Carabineros. Su capitán, más tarde, con esa misma compañía se pasó al enemigo. También he de decir que durante el combate un Teniente de esa Compañía de Carabineros y otro de Infantería se me pasaron al enemigo. Regresé, como digo, a Badajoz y el enemigo siguió su marcha sobre Almendralejo y Mérida. La situación de esta plaza me preocupaba grandemente y aunque sabía [que] tenía gran número de milicianos con mucho armamento y dos cañones de 7,5, le mandé un refuerzo de 120 hombres de los que consideraba en mejores condiciones para la lucha, más veinticinco hombres a Almorchón y treinta a Medellín.
Más tarde el diputado Sr. Cartón, que vino a Badajoz, se llevó 40 hombres más para reforzar su columna. Mérida cayó en poder del enemigo y las fuerzas que remití a dicha población no volvieron a Badajoz.
En el puesto de Puebla de Obando puse un destacamento de 30 hombres y de 60 en Alburquerque para cerrar el paso a toda columna que pudiera venir de Cáceres o de Valencia de Alcántara.
Con la pérdida de Mérida supuse, y así se efectuó, que el enemigo pronto aparecería sobre Badajoz; para retrasar y dificultar el avance del enemigo, ordené que por las carreteras que daban acceso a Badajoz fueran volados todos los puentes, pero ni los socialistas que se ofrecieron, ni los sindicalistas, a los que facilité todos los medios, ni aun los mineros de Azuaga, que me prometieron hacerlo, lo efectuaron y el enemigo tuvo paso franco hacia Badajoz.
El total de los milicianos que debían quedar en Badajoz, pero de cuyo número no respondo, era de 275 armados con fusil, 200 carabineros y próximamente unos cien soldados de Infantería que quedaron después de los bombardeos de aviación; hacia el doce de agosto estas fuerzas eran suficientes para defender Badajoz si no hubieran abandonado los puntos que a cada uno se le señaló en la línea de defensa. A los milicianos que quedaban con escopetas o desarmados también se les señaló su misión. Los servicios de abastecimiento a las líneas se le encomendó al Ayuntamiento. Del municionamiento a las posiciones también se encargaron otros. Los Guardias de la Comandancia Militar, cárcel y cuartel de San Agustín donde se encontraban los 275 Guardias civiles y de Asalto presos estaban cubiertos y se nombraron delegados del Frente Popular que ejercían autoridad para su custodia, seguridad y manutención.
En la tarde de este día la totalidad del Cuerpo de Asalto, al mando del teniente Acosta, recogiendo armas, municiones, ametralladoras y morteros, se refugia en el cuartel de la Guardia Civil que estaba en convivencia [connivencia] con él y se alzaron contra la República. Como las noticias eran confusas y no me parecía verosímil que estas fuerzas se hubieran sublevado, sino que había una confusión por el tiroteo que algunas veces se producía en la plaza, marché al citado cuartel a enterarme de lo que ocurría, salió el comandante Vega y algunos oficiales más, manifestando que las milicias les estaban tiroteando y como efectivamente se oía fuego por detrás del cuartel y parecían tener razón, ordené al capitán De Miguel, que me acompañaba, [que] penetrara para hablar por teléfono con el Gobernador pidiéndole [que] ordenara a los dirigentes obreros [que] se corrigieran estos hechos; unos momentos después unos guardias de Seguridad que se encontraban a mi espalda se abalanzaron sobre mí y violentamente me metieron en el cuartel, donde quedé prisionero en compañía del capitán De Miguel y el comandante Benítez.
Paso las últimas horas de la tarde y la noche siguiente en una habitación donde soy vejado y amenazado de muerte. Por lo que oí hablar durante la noche deduzco que se comunican por radio con Sevilla y que les ordena [que] se resista y les anuncia que una columna irá en su ayuda. Al amanecer es bombardeado este cuartel con un mortero del Regimiento de Infª. y paquetes de dinamita que desde las casas próximas lanzan los milicianos. Como consecuencia de este bombardeo recibo una herida de metralla en el antebrazo izquierdo.
Los civiles, presos de un terror pánico, abren la puerta de la habitación donde me encontraba y me piden, suplicando, muchos de ellos de rodillas, que salga del cuartel a ordenar que cese el ataque; así lo hago. Ordeno que fuerzas de Carabineros y Guardia Civil formen unas líneas por donde han de pasar los rendidos para evitar que sean muertos por las milicias. Son conducidos prisioneros a un cuartel vacío en un total de 275 con o¬nce oficiales.
El comandante Vega, que está herido en una pierna, es conducido en camilla al Hospital. El comandante Calderón, capitán Ortiz y varias clases de las milicias huyen y pasan la frontera portuguesa, haciéndolo también algunos soldados.
Lo mismo ocurre con el teniente de Intendencia encargado del abastecimiento de la fuerza, que luego supe que se pasó al enemigo.
Días 8 al 11
Un trimotor bombardea diariamente la población produciendo gran cantidad de bajas y como su fuego lo dirige principalmente sobre el Cuartel de Menacho los soldados huyen de él y se marchan al campo sin que nadie pueda impedir estas deserciones, pues al huir con sus fusiles amenazan a los que pretenden detenerlos. Se extienden por la provincia refugiándose en los pueblos; los hay que pasan la frontera. Consigo de los alcaldes que regresen algunos, muy pocos. Ordeno el abandono de este cuartel y que sea trasladado al cuartel de la Bomba, que está sobre la muralla y que dispone de algunos abrigos, efectuándolo con todos sus efectos, armas y municiones. La población civil huye al campo. Prohíbo la salida de los hombres pero a pesar de eso nada consigo por hacerlo también muchos de los que formaban la guardia de las puertas y roturas de las Murallas. El Capitán Gata, de Carabineros, dos tenientes más y una compañía de dicho Cuerpo huyen en la noche del o¬nce.
Las personalidades del Frente Popular han desaparecido, rompiendo la lista de sus afiliados y el acuciamiento que he sufrido pidiéndome armas que no tenía cesa y por el contrario se encuentran algunas abandonadas por las calles y me dicen que otras han sido arrojadas al Guadiana.
Sigue el bombardeo de la aviación, produciendo bajas.
El capitán de Carabineros López Sánchez, teniente Salguero y algún otro desaparecen y sólo quedan en la plaza unos cuarenta carabineros con el teniente coronel. También desaparece el alférez Borrego, de Infantería. A éste y al capitán Suárez los encontré más tarde en Portugal refugiados y presos en un cuartel. Estos dos siempre se manifestaron con buen espíritu republicano. Los otros que cito se pasaron al enemigo.
Día13
Durante la noche fue cortada toda comunicación con el exterior, las últimas noticias fueron de que el enemigo se dirigía hacia Badajoz y que ningún puente ha sido cortado a pesar de mis reiteradas órdenes.
Por la mañana me dicen que el Gobernador, que se encontraba solo en el Gobierno Civil, ha marchado de la plaza. Más tarde me dicen lo mismo del comandante de Asalto. El capitán Suárez, de Carabineros, que mandaba una compañía, también ha desaparecido. Mando buscar al telegrafista para ponerme en comunicación con Madrid, pero éste también marchó. Encuentro por fin otro policía que dice ser radiotelegrafista y el que manifiesta que la Estación no funciona por encontrarse estropeada. Después ya no encuentro nadie que sepa manejar la Estación de Radio.
La aviación durante todo el día bombardea nuestras posiciones de defensa. A las tres de la tarde el enemigo, que ya ha tomado contacto con la plaza, hace un violento fuego de cañón cuando el avión desaparece; siembran el terror en las milicias y las fuerzas, que se refugian en los sótanos y casas próximas de las posiciones. Me avisan de que en la Comandancia, que la guarnecía un capitán de Oficinas Militares y unos doce soldados, la han abandonado, sin que sepa dónde han ido. Cierra la noche con fuego en las posiciones de los escasos defensores que la defienden.
A última hora de la tarde el capitán, comandante del Fuerte de San Cristóbal, Sr. López Diéguez, lo abandona con la guarnición y se pasa al enemigo.
Día14
Al amanecer un fuerte bombardeo de aviación hace desaparecer de los puntos de defensa a los pocos milicianos que durante la noche habían guarnecido las posiciones. El enemigo, que ha ocupado el cuartel de Menacho, al envolver la plaza, hace fuego principalmente desde dicho punto. También lo hace sobre la puerta Trinidad y Memoria de Menacho, pero su fuego más eficaz es el que hacen desde las baterías que tienen puestas en San Roque. Aunque débilmente se les contesta desde algunas posiciones por el casi nulo número de hombres de que se dispone. Vuelve el avión y cesa el poco fuego que se hacía por nuestra parte. Sobre las nueve de la mañana las fuerzas de Infantería que debían defender el cuartel de la Bomba y el sector a izquierda o derecha de él, abandonan las posiciones y, saliendo por la Puerta de Rotezna [Poterna], con bandera blanca, se pasan al enemigo. A su frente va el coronel Cantero con la totalidad de oficiales, clases y soldados que quedaban, más los de la Caja de Reclutas (Más tarde supe que dicho coronel, un comandante y algunos más fueron fusilados por los rebeldes, sin duda porque estando comprometidos no se sublevaron a su debido tiempo o porque se dejaron coger las armas por mí, con las que armé al pueblo). Al enterarme de esto mandé a algunos milicianos que pude recoger a dicho cuartel para que desde sus aspilleras pudieran defenderlo. Cuando más tarde volví a él, estos milicianos también habían desaparecido. El primer hecho se produjo cuando recorría las posiciones del sector que había abandonado el cuerpo de Carabineros.
El comandante Bertomeu, capitán [De] Miguel, los dos de Infantería, alcalde Madroñero y diputado Nicolás de Pablo manifiestan que, en vista de que ya está abandonada la defensa y abierta por todos sitios la plaza, hay que abandonarla y marchar a la frontera. Reconozco la situación desesperada en que nos encontramos, pero es necesario aguardar hasta el último momento y de ninguna manera pasar la frontera y, buscando el punto más débil del enemigo, atravesar sus líneas y marchar hacia cualquier sitio; dicen que esto no puede efectuarse pues el cerco es ya completo y sólo queda la parte del Guadiana que se puede pasar por el Puente de Palmas; nos encontramos en dicho sitio, allí los dejo y parto solo otra vez a recorrer en mi coche la muralla con la esperanza de que una reacción ante el peligro haya hecho acudir a los puestos de defensa a los milicianos que todavía quedan en la plaza. A los anteriores Srs. ya no los volví a ver hasta que tres horas después los encontré en Campomayor (Portugal).
Sólo encuentro milicianos en Puerta Trinidad, en un número aproximado de una docena y están en lo alto de una defensa en la muralla de un túnel donde se refugian cuando aparece un avión. Les llamo y no consigo hacerlos bajar a pesar de que mandé al chófer para que les explicara la situación de la plaza. Su desobediencia impidió toda actuación. En el punto de nominado Memoria de Menacho encuentro al teniente coronel de Carabineros con cuatro milicianos; tiene un fusil en la mano y en ese momento cae herido con un balazo en el cuello. Yo mismo con el chófer tengo que meterlo en el coche, pues nadie lo recoge y se desangra por momentos, llevándolo al Hospital, que está próximo. Vuelvo a la muralla; nadie. Sin embargo, la artillería y fusilería enemiga hace un fuego continuo sobre nuestras posiciones abandonadas. Doy otra vuelta por detrás de la muralla; sigue todo igual. La fiebre se ha apoderado de mí. El brazo herido pesa como plomo. Al pasar por Puerta de Palmas el chófer, que parece aterrorizado, aprieta el acelerador, pasa el Puente y en dos minutos estamos en la frontera. Me salvó la vida, pero me parece que me he dejado mi dignidad profesional y mi honor de militar en Badajoz ante tanta cobardía y tanta traición de los unos y de los otros. Era próximamente las tres de la tarde. Desde la frontera un oficial portugués me llevó a Campomayor (Portugal), en donde me encontré al comandante Bertomeu, a Madroñero y a Nicolás de Pablo. Otro oficial portugués nos conduce a estos oficiales y a mí a Elvas, a la Comandancia Militar, y desde ella a mí sólo al Hospital Militar de esa plaza, en donde me hacen una cura y me encaman dejándome en una habitación encerrado y rigurosamente incomunicado.
Fue una plaza fuerte rodeada de antiguas murallas. La fortificación dejaba mucho que desear para una guerra moderna, pero estaba en condiciones de haberla adoptado [adaptado] a las necesidades de la técnica militar del día con algunas modificaciones y abrigos hechos en la misma muralla. Necesidad absoluta por encontrarse Badajoz a cinco kilómetros de la frontera, pero, no entendiéndolo así, los concejales de dicha población acordaron destruir sus murallas y desde hacía año y medio no cesaron en esta tarea. En la actualidad se encontraba abierta por tres lados, alguno de ellos, como el correspondiente a lo que fue Puerta del Pilar, con unos doscientos metros de extensión, con lo cual su ya escasa importancia militar quedó desparecida. Los ediles que ordenaron esta destrucción hicieron un flaco servicio a la República. A pesar de todo, si los puntos de defensa que sobre el terreno se organizaron no hubieran sido abandonados por los que los guarnecían, la plaza –yo estoy seguro– no hubiera podido ser tomada.
Emisiones de radio clandestinas daban noticias a Sevilla de todo cuanto ocurría en Badajoz. Una orden general publicada en la de la plaza era comentada por Queipo de Llano en Sevilla a la hora y media de su publicación en su charla habitual que oía por medio de la radio toda la población.
Las órdenes que se daban a la policía para los servicios sobre este extremo, como cuanto se relacionaba con la información necesaria, eran saboteadas por ella, que haciendo protesta de lealtad fue, como la Guardia Civil, nuestro gran enemigo.
Desde patios y azoteas se oían durante la noche continuos tiroteos producidos por los fascistas que sembraban la alarma en la ciudad. Todas cuantas disposiciones he tomado para evitarlo fueron inútiles.
En Badajoz el enemigo interior fue tan importante y numeroso y a veces más que el exterior; en resumen, la población era una caldera en ebullición. De los pueblos de la provincia acudían en continua peregrinación hombres pidiendo armas y municiones que no se podían dar ya por haberse terminado, marchándose renegando de las autoridades y del Gobierno a pesar de exponerles la situación [en] que éste se encontraba, bien a su pesar, al no poder atenderlos y exhortándoles a que la resistencia se hiciera con los escasos medios de que se disponía. En los días de bombardeo por la aviación enemiga, al ver que no acudía la gubernamental, su moral se resquebrajó totalmente. Las protestas contra el Gobierno arreciaron. Los que parecía [que] debían estar más interesados en el triunfo de la causa del pueblo y tener más comprensión eran los más rebeldes.
El Regimiento de Infantería nº 3. Este Regimiento desde antes de la sedición se encontraba comprometido para seguir el movimiento militar. El coronel Cantero, hombre débil y con pocas energías, no ponía dificultades. Los tenientes coroneles, capitanes y tenientes pugnaban por la sublevación. Los comandantes, capitán De Miguel y algunos alféreces se esforzaban por no salirse de la legalidad. La mayor parte de los oficiales eran fieles a la República y los soldados y cabos parecían estar influenciados por éstos. En este estado de forcejeo y nerviosismo llegué a Badajoz, lo que hizo cobrar alientos a unos y desmayo a otros. Hacía unos días se habían destacado a Madrid, a las órdenes del comandante Farrona, la mitad de su fuerza y como casi la mitad de su plantilla total se encontraba con permiso de verano sólo quedaban en la plaza unos trescientos hombres.
Destituí a los dos tenientes coroneles y la pretendida sublevación pareció quedar desarticulada. De la fuerza, encuadrada en dos compañías, tomó el mando el comandante Bertomeu, que fue fiel a la República.
Con los soldados de todas las armas que estaban con licencia en la provincia ordené que se concentraran en Badajoz; se formó otras dos compañías, que quedaron bajo el mismo mando. En particular estos últimos parecían estar con exaltación republicana; pero en los primeros días de bombardeo de la aviación huyeron casi todos y se volvieron a sus pueblos. También hiciéronlo así gran parte de los que componían las dos primeras compañías.
El día 13 escasamente quedaban en la plaza sesenta o setenta de éstos. El pánico fue general pero puedo asegurar que no hubo mucho empeño por la mayoría de los oficiales y suboficiales en impedir la huida. Bien es verdad que la mayor parte de estos fueron afectados del mismo mal. El 14 y próximamente a las 9 de la mañana, con todos sus oficiales, comandante Alonso y la tropa que quedaba, ya muy escasa, con los oficiales de la Caja de Reclutas, se pasaron al enemigo, saliendo por la que fue puerta de la Poterna del Cuartel de la Bomba y posiciones inmediatas, abandonando y dejando abierto por tanto un gran sector de defensa.
Este Cuerpo, casi en su totalidad, era republicano. El teniente coronel Pastor, que lo mandaba, era hombre de probada fe del que no había que dudar. Le ordené que concentrara en la población toda la fuerza que fuera posible, reuniendo unos doscientos hombres, con los cuales se formaron dos compañías, después [de] que la Sección de Especialidades de Asalto con sus ametralladoras y morteros quedara agregada a estas fuerzas bajo el mando de dicho teniente coronel.
Los carabineros, si bien se manifestaron leales y con buen espíritu republicano, bien pronto pude observar [que] no eran fuerzas combatientes; tardos y pesados no dieron nada de sí a pesar del esfuerzo que puso su jefe en que rindieran algún producto.
En Los Santos de Maimona su actuación negativa hizo fracasar la operación y con ello se abrió paso a las fuerzas enemigas en su avance hacia Mérida y que trajo como consecuencia el derrumbamiento de la provincia. En Badajoz el miedo a la aviación les hizo abandonar las posiciones y aun la plaza, pasándose unos al enemigo y otros internándose en Portugal (uno de mis mayores enemigos fue la proximidad de la frontera); si traicionaron lo hicieron por miedo insuperable, hubo algunos que se escondieron en las casas y en sus escondrijos quedaron. Luego he sabido que el enemigo, a quien fueron denunciados, los pasó por las armas. El día 13 por la mañana quedaban muy pocos en las fortificaciones. El día 14 ya no quedaba uno, por lo que el sector que comprendía el de la Puerta Trinidad a la de Palmas quedó abierto al enemigo.
El Cuerpo de Seguridad
Mandaba dicho Cuerpo el comandante D. Luis Benítez y sus efectivos se componían aproximadamente de 40 hombres de Seguridad y 30 de Asalto, constituyendo estas últimas la Sección de Especialidades con cuatro ametralladoras y dos morteros de 50. Era su único oficial el teniente Acosta, prototipo de la traición y de la cobardía; siempre supuse adicta a estas fuerzas hasta los sucesos del día 6, en que el teniente con su sección, armas, municiones y todas las máquinas abandonando su cuartel se pasó al de ésta [la Guardia Civil], en donde, sublevados, se hicieron fuertes. Cuando, noticioso, su comandante fue a dicho cuartel a enterarse de lo que ocurría fue hecho prisionero por la Guardia Civil sin que los de Asalto se opusieran.
Siempre sostuvo el comandante Benítez, y yo así lo creo, que fuera del teniente Acosta, que engañó a sus fuerzas diciéndoles que iba a ser asaltado el cuartel de la Guardia Civil, que estaba custodiado por estar desarmado por una guardia del Cuerpo de Seguridad y que era necesario ir en su ayuda y protección, el resto de la fuerza permaneció siempre a las órdenes del Gobernador, dando las guardias del Gobierno Civil, la de los bancos y otros y la de su prevención, en donde se encontraba el depósito de municiones y explosivos.
Las Milicias
Puse especial cuidado en la organización de estas fuerzas a pesar de la precipitación con que hubieron de organizarse formándolas en secciones de 30 hombres y poniendo a su frente a un comandante que se encontraba disponible y que se ofreció como republicano y a un capitán retirado que se ofreció igualmente. Se organizaron éstas por las relaciones que me entregó el diputado Nicolás de Pablo con los afiliados a los sindicatos denominados “Trabajadores de la Tierra”. Éstos, a pesar de los discursos que continuamente se les dirigía para que se adaptaran al mando, manifestando “que no tenían por qué sujetarse a disciplina alguna y que no eran militares”, pensando siempre en volverse a sus pueblos, como parece [que] ordenaban sus comités, que así hicieron muchos.
Los dirigentes a los que acudí en petición de ayuda para que procuraran informarse no lo hicieron o nada consiguieron pues el mal me fue imposible corregirlo. Las últimas milicias que armé ya lo hice con obreros de Badajoz, pues supuse que cuando menos estos no se marcharían de la plaza. Saqué poco producto de ellos y cuando me vi precisado a mandar fuerzas a Mérida los utilicé ordenándoles que regresaran a Badajoz una vez cumplido su cometido en Mérida; allí estuvieron y a pesar de que abandonaron Mérida no volvieron y de ellos no supe ya nunca. En resumen, estas milicias fueron un gran fracaso.
Publicado por JOSE MARIA FERNANDEZ NUÑEZ en sábado, julio 10, 2010
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JOSE MARIA FERNANDEZ NUÑEZ
Provengo de una vieja familia de rancio abolengo, mi antepasado fue D. Bartholomé de Zéspedes y Figueroa nacido en Talavera la Real (Badajoz) el 6/12/1648, hijo de D. Antonio de Andrade y Zéspedes, y Figueroa y Dñª Ynés de Vara, casados en Talavera la Real residencia de la dama, en 6/8/1635. Abuelos paternos, D.Christoval Gómez (Arias) de Andrade, contrae matrimonio con Dñª Elvira de Figueroa en 3/4/1606 en El Almendral (Badajoz) de donde son naturales y donde fallecen ambos.
Gallego. De Betanzos (La Coruña)
Descendiente de uno de los cinco caballeros que trajo en su armada el caudillo D. Mendo de Rausona, hermano de Desiderio, último rey de los longobardos de Italia. Enlazó con los condes de Lemos por el matrimonio de Doña Teresa de Andrade, hija del primer conde de Andrade y de Villalba, con D. Fernán Ruiz de Castro, conde de Lemos y primer marqués de Sarria. Se extendió este linaje por Soria, Guadalajara, Toledo, Talavera de la Reina, Cáceres, Badajoz, Canarias, Portugal y América. Traen por armas: De sinople, una banda de oro engolada en cabezas de dragones del mismo metal. Bordura de plata con el lema en letras de sable "Ave María gratia plena.
Muy antiguo apellido de origen toponímico, relativamente frecuente y disperso por España, si bien se registra sobre todo en Barcelona, Almería, Madrid, Ciudad Real, Málaga, Valencia y Alicante, siendo muy notable su presencia en Sevilla, Murcia, Jaén y Vizcaya, y menor en Cantabria, Burgos, Asturias, Córdoba, Cádiz, Badajoz, Albacete, Granada, Zaragoza, etc. Procede del topónimo Céspedes, nombre de poblaciones en las prov. de Burgos y Córdoba, provenientes del plural de la voz castellana antigua –céspede-, “terrón cubierto de césped”, o “hierba menuda y tupida que cubre el suelo”. Hubo, por tanto, distintas casas solares de Céspedes, no emparentadas entre sí. Una de las más antiguas estuvo en Espinosa de los Monteros, y otra, también muy rancia, en Medina de Pomar (Burgos), de las que salieron ramas que llevaron el apellido a otros lugares de España. De Almendralejo (Badajoz), descendió el caballero de la Orden de Santiago, Juan de Céspedes Figueroa y Giles (1713). De Sevilla fueron Fco. de Céspedes y Figueroa, caballero de la Orden de Calatrava (1621), y su hermano, Gómez de Céspedes Figueroa, caballero de la Orden de Santiago (1622). Por otra parte, los de este apellido probaron su nobleza, a lo largo de varios siglos, ante las Reales Chancillería de Valladolid y de Granada. Armas.- El “Repertorio de Blasones de la Comunidad Hispánica” recoge, en primer lugar: De oro, con seis trozos de césped de sinople puestos en dos palos y cargado cada uno de flores de plata con hojas y tallos.
La información de este apellido ha sido proporcionada por Instituto de Historia y Heráldica Familiar
Lleva por armas: En campo de oro, seis trozos de césped de sinople, cargados de flores de plata, puestos en dos palos.
Tiene como tronco al caballero D. Froyla Fernández, uno de los magnates de la monarquía goda, casado con Doña Glasiunta, hija del Rey Chindasvinto. Se extendió por toda la península ibérica con la reconquista, enlazando con los más nobles linajes y familias. Probó numerosas veces su nobleza en las Órdenes Militares de Santiago, Calatrava y Alcántara. Don Lorenzo Suárez de Figueroa, Señor de Zafra, Villalba y La Parra, fue agraciado y creado Conde de Feria en 1.460.
Otra de sus ramas (la femenina) portuguesa, natural de Olivenza una de las más bellas ciudades de Extremadura, tan bonita como olvidada incluso por los propios oliventinos.
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References: Real Decreto 
 Real Decreto 
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 resolución 
 artículo 12
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in casu