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PROCESO 032-IP-2013
Interpretación prejudicial de los artículos 136 literal a) y 154 de la Decisión 486 de la Comisión de la Comunidad Andina solicitada por la Sala de Derecho Constitucional y Social Permanente de la Corte Suprema de Justicia de la República del Perú; e interpretación prejudicial de oficio de los artículos 32 y 33 del Tratado de Creación del Tribunal de Justicia de la Comunidad Andina y 121, 122 y 123 de su Estatuto y de los artículos 258 y 259 de la misma Decisión 486.
Caso: Competencia Desleal.
Actor: sociedad NESTLÉ PERÚ S.A.
Proceso interno Nº. 3223-2010.
EL TRIBUNAL DE JUSTICIA DE LA COMUNIDAD ANDINA, en San Francisco de Quito, a los veintitrés días del mes de agosto del año dos mil trece.
La solicitud de interpretación prejudicial y sus anexos, remitida por la Sala de Derecho Constitucional y Social Permanente de la Corte Suprema de Justicia de la República del Perú, relativa a los artículos 136 literal a), 154, 155 literal a) y 166 de la Decisión 486 de la Comisión de la Comunidad Andina, dentro del proceso interno Nº. 3223-2010;
El auto de 19 de junio de 2013, mediante el cual este Tribunal decidió admitir a trámite la referida solicitud de interpretación prejudicial por cumplir con los artículos 32 y 33 del Tratado de Creación del Tribunal y con los requisitos contemplados en el artículo 125 del Estatuto; y,
Demandante: sociedad NESTLÉ PERÚ S.A.
Demandado: Instituto Nacional de Defensa de la Competencia y de la Protección de la Propiedad Intelectual de la República del Perú, INDECOPI.
Terceros interesados: sociedad CORPORA TRESMONTES S.A. Y QUÍMICA SUIZA S.A.
1. El 8 de junio de 2005, la sociedad NESTLÉ PERÚ S.A. denunció a QUÍMICA SUIZA S.A. por actos de competencia desleal en la modalidad de confusión y aprovechamiento de la reputación ajena e infracciones al principio de veracidad en materia publicitaria.
Según la Resolución impugnada, Nestlé demandó: “por actos de competencia desleal en la modalidad de confusión y aprovechamiento de la reputación ajena, e infracciones al principio de veracidad en materia publicitaria. Nestlé denunció que el envase y los afiches promocionales de la mezcla de café torrado y cebada ‘Monterrey’, que consignaban las leyendas ‘Hecho con café peruano’ y ‘la diferencia está en el precio’ conjuntamente con la presentación de una alfombra de granos de café y una taza roja de color especial, inducían a error al consumidor respecto a la verdadera naturaleza y características del producto, asimilándolo indebidamente al café instantáneo ‘Nescafé’, al indicar que la diferencia estaba en el precio como si se tratasen de productos de igual naturaleza”.
2. Posteriormente se incluyó a la sociedad CORPORA TRESMONTES S.A. en el procedimiento.
3. Por Resolución Nº. 051-2006/CCD-INDECOPI, de 29 de marzo de 2006, la Sala de Defensa de la Competencia del Tribunal de Defensa de la Competencia y de la Propiedad Intelectual, decidió: “PRIMERO: Declarar INFUNDADA la denuncia presentada por Nestlé Perú S.A. contra Química Suiza S.A. y Corpora Tresmontes Perú S.A. por presunta comisión de actos de competencia desleal, en la modalidad de confusión y explotación de la reputación ajena, supuestos ejemplificados en los artículos 8 y 14, respectivamente, del Decreto Ley Nº. 26122 (…). Asimismo, declarar INFUNDADO el extremo de la denuncia referido a la presunta infracción al principio de veracidad, establecido en el artículo 4 del Decreto Legislativo Nº. 691 (…)”.
4. Contra dicha Resolución, la sociedad NESTLÉ PERÚ S.A. interpuso recurso de apelación, el cual fue resuelto por el Tribunal de Defensa de la Competencia y de la Protección a la Propiedad Intelectual del INDECOPI, Sala de Defensa de la Competencia, que, por Resolución Nº. 1383-2006/TDC-INDECOPI, de 8 de septiembre de 2006, decidió: “PRIMERO: confirmar la Resolución Nº. 051-2006/CCD-INDECOPI (…) en el extremo en que declaró infundada la denuncia contra Química Suiza S.A. y Corpora Tresmontes Perú S.A. por actos de competencia desleal en las modalidades de confusión y aprovechamiento de la reputación ajena, ejemplificados en los artículos 8º y 14º del Decreto Ley Nº. 26122. SEGUNDO: revocar la Resolución Nº. 051-2006/CCD-INDECOPI en el extremo en que declaró infundada la denuncia de Nestlé Perú S.A. contra Química Suiza S.A. y Corpora Tresmontes Perú S.A. por infracción al principio de veracidad en materia publicitaria previsto en el artículo 4º del Decreto Legislativo 691 y, en consecuencia, declarar fundada dicha denuncia. TERCERO: ordenar a Corpora Tresmontes Perú S.A. el cese definitivo e inmediato de la publicidad de la mezcla de café torrado y cebada ‘Monterrey’ objeto de la denuncia, en tanto el producto ofertado no corresponde al café instantáneo al que se asocial tal presentación en el mercado”.
5. La sociedad NESTLÉ PERÚ S.A. interpuso demanda contencioso administrativa, contra las Resoluciones antes citadas, la cual fue resuelta por Sentencia de Primera Instancia, Resolución número 21, de 31 de octubre de 2008, donde la Tercera Sala Transitoria Especializada en lo Contencioso Administrativo de la Corte Superior de Justicia de Lima, declaró “FUNDADA la demanda (…); en consecuencia NULA la Resolución Nº. 1383/CCD-INDECOPI (…) en el extremo que confirma la Resolución Nº. 051-2006/CCD-INDECOPI (…) en el extremo que declaró infundada la denuncia contra Química Suiza S.A. y Corpora Tresmontes Perú S.A. por actos de competencia desleal en las modalidades de confusión y aprovechamiento de la reputación ajena (…)”.
6. Contra dicha Providencia el INDECOPI, la sociedad QUÍMICA SUIZA S.A. y la sociedad CORPORA TRESMONTES PERÚ S.A. interpusieron recurso de apelación, el cual fue resuelto por la Sala Civil Transitoria de la Corte Suprema de Justicia del Perú que por Providencia de 21 de mayo de 2010, confirmó la sentencia de primera instancia.
7. Contra dicha Sentencia el INDECOPI, la sociedad QUÍMICA SUIZA S.A. y la sociedad CORPORA TRESMONTES PERÚ S.A.C. interpusieron recurso de casación, el cual fue declarado procedente por la Sala de Derecho Constitucional y Social Permanente de la Corte Suprema de Justicia del Perú, que por Providencia de 28 de junio de 2012 declaró que resulta necesario solicitar al Tribunal de Justicia de la Comunidad Andina la “interpretación prejudicial de los artículos 136 inciso a), 154 y 155 inciso a), y 166 de la Decisión 486 (…)”.
Fundamentos jurídicos de la demanda.
La sociedad NESTLÉ PERÚ S.A. en su escrito de demanda, manifiesta que:
1. Dentro de los productos elaborados y comercializados por NESTLÉ en el Perú “se encuentra la línea de café instantáneo NESCAFE. El producto NESCAFÉ es comercializado en el mercado peruano y mundial desde hace más de cincuenta años, siendo su presentación tradicional la etiqueta constituida por la combinación de una alfombra de granos de café, sobre la cual reposa una taza de color rojo (jarro), conteniendo una bebida de color oscuro, humeante, todo sobre un fondo de color oscuro, con la denominación NESCAFE escrita en letras blancas de especial forma (…)”. Agrega que mantiene esta presentación desde hace más de cincuenta años.
2. Afirma que la sociedad CORPORA TRESMONTES, “inició la comercialización del producto mezcla de café torrado y cebada MONTERREY utilizando para ello una presentación comercial extremadamente similar, en grado de confusión, con la etiqueta tradicional del producto NESCAFE”. “La inclusión de la figura de pareja (de incidencia secundaria) así como el hecho que la denominación MONTERREY tenga una escritura distinta no constituyen elementos suficientemente diferenciadores de los productos”.
3. Por este motivo, la sociedad NESTLÉ PERÚ S.A. “denunció a CORPORA TRESMONTES y a su distribuidora, QUIMICA SUIZA, por la comercialización del producto MONTERREY bajo la presentación comercial (etiqueta) previamente reseñada, toda vez que las similitudes entre ella y las del producto NESCAFE eran más que evidentes”.
4. “La denuncia tuvo dos extremos: uno por actos de competencia desleal, en las modalidades de confusión y explotación de la reputación ajena (artículos 8 y 14 del Decreto Ley Nº. 26122) y el otro, referido a la infracción contra el principio de veracidad publicitaria contenido en el artículo 4 del Decreto Legislativo 691, en tanto CORPORA TRESMONTES y QUIMICA SUIZA comercializaban y distribuían un producto mezcla de café y cebada, presentándolo como café instantáneo (…)”. El proceso fue acumulado con el abierto con ocasión de la denuncia formulada por la Cámara Peruana del Café contra las mismas empresas por infracción a las normas de publicidad en defensa del consumidor, al presentar el producto MONTERREY como si se tratara de café instantáneo, cuando en realidad era una mezcla de dicho insumo con cebada.
5. El primer extremo fue declarado infundado por el INDECOPI, mientras que, mediante Resolución 1383-2006/TCD-INDECOPI que revocó en parte la Resolución 051-2006/CCD-INDECOPI se declaró fundado el segundo extremo. Por lo tanto, la demanda prosigue en cuento al primer extremo referente a actos de competencia desleal: actos de confusión y explotación de la reputación ajena.
6. La marca MONTERREY y etiqueta, antes registrada por la sociedad CORPORA CHILE (certificado 67742) no es la marca que ahora se controvierte “La presentación comercial MONTERREY actualmente utilizada no es la marca MONTERREY y etiqueta, certificado 67742, como erróneamente la Sala de Defensa de la Competencia entendió (…) la presentación comercial de MONTERREY actualmente usada se diferencia de la marca registrada (…)”.
Fundamentos jurídicos de la contestación a la demanda.
El INDECOPI contesta la demanda y argumenta:
1. Respecto al argumento de que “la presentación comercial del producto ‘Monterrey’ es confundible con la presentación comercial del producto ‘Nescafé’, de modo que Química Suiza y Corpora Perú estarían induciendo a confusión a los consumidores y aprovechándose de la reputación de Nestlé” afirma que “no existe confundibilidad alguna entre las presentaciones comerciales de los productos ‘Monterrey’ y ‘Nescafé’. Agrega que desde el punto de vista fonético, gráfico y conceptual los productos en conflicto son diferentes.
2. “la presencia de la taza roja, el líquido oscuro y los granos de café tostados resultan insignificantes con relación al peso de la comunicación de las denominaciones ‘Nescafé’ Y ‘Monterrey’, por lo que no es posible sostener la existencia de confusión directa entre uno y otro producto, como tampoco confusión indirecta respecto del origen empresarial de dichos productos”.
3. Agrega que “la imagen de una taza humeante y la bebida oscura interior presentada con un fondo de granos de café corresponde descriptivamente al tipo de oferta de los productos confrontados, de modo que ello ocupa un segundo plano con relación a la impresión visual de las denominaciones ‘Nescafé’ y ‘Monterrey’”. De esta manera no existe riesgo de confusión entre los signos en conflicto.
4. Sobre el argumento de la demandante de que la presentación comercial del producto ‘Monterrey’ es distinta a la marca registrada a favor de Corpora Chile, al respecto “no existen diferencias relevantes entre la ‘presentación comercial’ del producto ‘Monterrey’ y el signo registrado bajo Certificado Nº. 67742 (…). El elemento distintivo relevante es el denominativo, dado el impacto visual de los términos ‘Monterrey’ y ‘Nescafé’ en las marcas respectivas. En este sentido, la presencia de una taza de café o granos de café tostados resulta irrelevante al momento de distinguir el origen empresarial, pues los signos denominativos ‘Monterrey’ y ‘Nescafé’ son suficientes para evitar cualquier tipo de confusión”.
5. Recalca que “poco importa que la presentación comercial del producto ‘Monterrey’ no sea exactamente igual a la marca registrada a favor de Corpora Chile. Lo que importa es que, a la luz del razonamiento de la autoridad de propiedad intelectual, la fuerte distintividad del signo denominativo (el término ‘Monterrey’) en un caso es también aplicable al otro”.
Fundamentos jurídicos del tercero interesado.
La sociedad QUÍMICA SUIZA S.A. tercero interesado en el proceso contestó la demanda argumentando:
1. Inicialmente afirma que sólo la sociedad QUÍMICA SUIZA S.A. era la denunciada y que posteriormente, la Comisión de Represión de la Competencia Desleal, decidió incluir a CORPORA TRESMONTES PERÚ S.A. como denunciado. Al respecto la sociedad QUÍMICA SUIZA S.A. manifestó que solo era distribuidora de la mezcla de café torrado y cebada ‘Monterrey’ y que la publicidad del producto estaba a cargo de la sociedad CORPORA TRESMONTES PERÚ S.A.
2. Afirma que “No existen actos de competencia desleal ni en la modalidad de confusión, ni en la modalidad de explotación de la reputación ajena, en agravio de Nestlé S.A.”.
3. Si se concedió el registro de la marca MONTERREY (67742) “y si la Compañía de Productos, Alimentos y Servicios Corpora S.A. ha otorgado licencia de uso por la marca citada a favor de Corpora Tresmontes S.A. entonces debemos concluir que Corpora Tresmontes S.A. tiene legítimo derecho a usar estas marcas para distinguir el producto sucedáneos de café, como es la ‘mezcla de café torrado y cebada’ de la clase 30 de la Nomenclatura Oficial”.
4. En el negado supuesto que la marca materia del certificado Nº. 67742 no corresponda a la etiqueta del producto MONTERREY, el uso de ésta no causa confusión con la etiqueta del producto NESCAFÉ, menos aún sirve para explotar la reputación de este último producto”.
5. Nestlé Perú S.A. sabía que los signos no eran confundibles y “sabía y sabe que no tiene derecho al uso exclusivo de elementos de uso común como ser la taza roja, o la alfombra de granos, o la figura de pareja (…)”.
La sociedad CORPORA TRESMONTES PERÚ S.A. tercero interesado en el proceso contestó la demanda con idénticos argumentos que la sociedad QUÍMICA SUIZA S.A.
Fundamentos jurídicos de la casación.
La sociedad QUÍMICA SUIZA S.A. y la sociedad CORPORA TRESMONTES PERÚ S.A.C. en la interposición de sus respectivos recursos de casación manifiestan “La infracción normativa es la contravención de las normas que garantizan el derecho a un debido proceso al no haber cumplido la Sala, con solicitar al Tribunal de Justicia de la Comunidad Andina la Interpretación Prejudicial de las normas andinas aplicables al presente proceso, tal como lo ordena el Tratado de Creación del Tribunal de Justicia de la Comunidad Andina”.
El INDECOPI señala como infracciones normativas “La inaplicación del artículo 162 del Decreto Legislativo Nº. 823” y “La inaplicación del artículo 139 inciso 3) de la Constitución Política del Estado”.
Por su parte el auto calificatorio del recurso de casación “(…) en cumplimiento del artículo 33, segundo párrafo del Tratado de Creación del Tribunal de Justicia de la Comunidad Andina (…) concordante con el artículo 123 de la Decisión Nº. 500, Estatuto del Tribunal de Justicia de la Comunidad Andina, resulta necesario dejar sin efecto la vista de la causa programada y solicitar el informe al referido Tribunal, respecto a la interpretación prejudicial de los artículos 136 inciso a), 154y 155 inciso a), y 166 de la Decisión Nº. 486 (…) todo lo cual va a coadyuvar a dilucidar la controversia, y una vez recibido el informe, desígnese nueva fecha para la vista de la causa, previa vista fiscal”.
Que, las normas contenidas en los artículos 136 literal a), 154, 155 literal a) y 166 de la Decisión 486 de la Comisión de la Comunidad Andina cuya interpretación ha sido solicitada, forman parte del ordenamiento jurídico de la Comunidad Andina, conforme lo dispone el literal c) del artículo 1 del Tratado de Creación del Tribunal de Justicia de la Comunidad Andina;
Que, de acuerdo a lo facultado por el juez consultante se interpretarán los artículos 136 literal a) y 154; y, de conformidad a lo facultado por la norma comunitaria, de oficio, se interpretarán los artículos 32 y 33 Tratado de su Creación y 121, 122 y 123 de su Estatuto y 258 y 259 de la Decisión 486; y, no se interpretarán los artículos 155 literal a) y 166 de la Decisión 486 por no ser aplicables al caso concreto; y,
Tratado de Creación del Tribunal de Justicia de la Comunidad Andina.
Estatuto del Tribunal de Justicia de la Comunidad Andina.
La interpretación prejudicial facultativa y obligatoria. Los efectos de no solicitar la interpretación obligatoria. El caso del Perú y la calificación interna de la última instancia ordinaria.
Sobre la base de los argumentos expuestos en los hechos de la presente interpretación prejudicial, en especial en el punto de Fundamentos jurídicos de la casación, el Tribunal se referirá al tema citando la interpretación prejudicial 149-IP-2011, de 10 de mayo de 2012, publicada en la G.O.A.C. Nº. 2069 de 5 de julio de 2002, marca: PRADAXA (denominativa), donde se determinaron las características de la figura de la interpretación prejudicial, se establecieron los efectos de no solicitar la interpretación prejudicial obligatoria, y se refirió a la calificación de la última instancia ordinaria por parte de la República del Perú.
En dicha oportunidad, el Tribunal estableció lo siguiente:
Consulta facultativa (artículo 122 del Estatuto del Tribunal de Justicia de la Comunidad Andina). El Juez nacional que no sea de única o última instancia ordinaria puede elevar consulta prejudicial al Tribunal. En este caso el juez nacional no suspende el proceso.
Consulta obligatoria (artículo 123 del Estatuto del Tribunal de Justicia de la Comunidad Andina). El juez nacional de única o última instancia ordinaria tiene la obligación de elevar consulta prejudicial al Tribunal. En este caso, debe suspender el proceso hasta que reciba la interpretación prejudicial. Es una herramienta obligatoria porque el sistema jurídico comunitario andino, con este mecanismo, está salvaguardando su validez y coherencia por intermedio de los operadores jurídicos que definen en última instancia los litigios.
En el caso de la consulta obligatoria, cuando no cabe un recurso ulterior, el incumplimiento del trámite constituye una clara violación al principio fundamental del debido proceso y, en consecuencia, debería acarrear su nulidad, si es que dicha sentencia puede ser materia de un recurso de casación o de un recurso de amparo1, toda vez que las normas que garantizan el derecho al debido proceso son de orden público y de ineludible cumplimiento.
En ese sentido, la suspensión del proceso y la consiguiente solicitud de interpretación prejudicial (cuando es obligatoria) constituye un requisito previo e indispensable para que el juez pueda dictar sentencia toda vez que él “no puede decidir la causa hasta no haber recibido la interpretación autorizada de las normas comunitarias”. Este “requisito previo “debe entenderse incorporado a la normativa nacional como una norma procesal de carácter imperativo y cuyo incumplimiento debe ser visto como una violación al debido proceso2.
(…)”3
El País Miembro, podría ser denunciado por incumplimiento ante la Secretaría General de la Comunidad Andina y posteriormente demandado en el marco de la acción de incumplimiento ante el Tribunal de Justicia de la Comunidad Andina. Al no solicitar la correspondiente interpretación prejudicial, el juez nacional de única o última instancia ordinaria estaría vulnerando la normativa comunitaria y, en consecuencia, estaría generando que su país fuera denunciado y posteriormente demandado en el marco de la acción de incumplimiento, de conformidad con los artículos 107 a 111 del Estatuto del Tribunal de Justicia de la Comunidad Andina. Ya se han presentado algunas denuncias de incumplimiento por este motivo ante la Secretaría General de la Comunidad Andina. En relación con la actividad de jueces peruanos se han emitido dos dictámenes de incumplimiento: Dictamen de incumplimiento No. 38 de 2000, expedido por la Secretaría General de la Comunidad Andina mediante la Resolución 459 de 5 de diciembre de 2000; y Dictamen de incumplimiento No. 173 de 2003, expedido por la Secretaría General de la Comunidad Andina mediante la Resolución 771 de 22 de septiembre de 2003.
La sentencia dictada adolecería de nulidad. Tal como se mencionó anteriormente, el requisito de la solicitud de interpretación prejudicial, teniendo en cuenta la aplicación inmediata y el efecto directo de la normativa comunitaria andina, entra a formar parte de la normativa procesal nacional de manera inmediata y automática. Su incumplimiento acarrearía la nulidad de la sentencia y entraría a ser parte integrante de las causales de nulidad previstas en la normativa interna. Es importante recordar que la violación de las normas procesales es la base para alegar una violación al “derecho al debido proceso”. De conformidad con las figuras procesales internas, cualquiera de las partes de un litigio en donde el juez de única o última instancia no hubiera solicitado la interpretación prejudicial, podrá alegar la nulidad o invalidez de la sentencia de conformidad con las vías procesales internas: recursos extraordinarios de revisión, casación, etc.
La sentencia dictada estaría violando el derecho fundamental del debido proceso. Si la normativa interna lo permite, cualquiera de las partes podría entablar acciones constitucionales como la tutela, el amparo, la acción de protección, etc.
De conformidad con las previsiones del derecho interno, los afectados por este incumplimiento podrían solicitar la reparación del daño causado, utilizando, para el efecto, las figuras procesales nacionales.
La calificación de última instancia ordinaria. El caso peruano.
Teniendo en cuenta, que la Corte Suprema de Justicia de la República del Perú constantemente envía solicitudes de interpretación prejudicial en procesos de casación, el Tribunal estima conveniente aclarar algunos puntos en relación con la figura de la interpretación prejudicial en el marco de los recursos extraordinarios.
Que el recurso extraordinario se sustente en la falta de consulta prejudicial en la última o única instancia.
Si la normativa interna lo prevé así, devolverá el asunto al juez que debió solicitar la interpretación para que subsane su omisión y emita una nueva sentencia, acogiendo, para tal fin, la providencia expedida por el Tribunal de Justicia de la Comunidad Andina.
Si la normativa interna no prevé esto y el juez competente debe expedir una sentencia sustitutiva, éste debe solicitar la interpretación prejudicial como si fuera el juez de única o última instancia, para así poder emitir en debida forma la sentencia.
Que el recurso extraordinario no se sustente en la falta de consulta prejudicial en última o única instancia, pero sí se refiera a la interpretación de normas comunitarias.
En consecuencia, el juez nacional, en este caso la Sala de Derecho Constitucional y Social Permanente de la Corte Suprema de Justicia de la República de Perú, debe actuar como juez comunitario andino y, en efecto, desempeñarse como el garante, en colaboración con el Tribunal de Justicia de la Comunidad Andina, del ordenamiento subregional, lo que implica, por supuesto básico, su correcta y uniforme aplicación.
Únicamente tiene consecuencias para el caso particular. Esto quiere decir que está dirigida específicamente para el asunto a resolver; esto no obsta para que el juez de instancia la pueda utilizar como parámetro de interpretación en otros asuntos, generando con esto una interpretación y aplicación uniforme de la norma comunitaria. Es muy diferente cuando se trata del juez de única o última instancia, ya que éste sí está obligado a solicitar la interpretación en todos los casos.
El Juez Nacional deberá aplicar adecuadamente la interpretación prejudicial. (artículo 27 del Estatuto del Tribunal de Justicia de la Comunidad Andina). Aunque el juez sea de instancia, una vez expedida la interpretación prejudicial debe aplicarla en su sentencia. Por lo tanto, el Juez Nacional no sólo debe remitirse a la interpretación prejudicial en su sentencia, sino que debe acatarla de manera integral y de conformidad con el sentido de la misma.
Obligación de vigilancia por parte de los Países Miembros y la Secretaría General de la Comunidad Andina. Como es tan importante la aplicación uniforme de la normativa comunitaria, se impone, en cabeza de los Países Miembros y la Secretaría General, una carga específica de vigilancia de la labor jurisdiccional nacional en el campo de la Interpretación Prejudicial. (Artículo 128 del Estatuto del Tribunal de Justicia de la Comunidad Andina, primer párrafo).
Obligación de enviar las sentencias dictadas en el proceso interno. El Juez Nacional que solicitó una interpretación prejudicial, deberá enviar al Tribunal una copia de la decisión proferida en el proceso interno, a efectos que pueda realizarse el control mencionado anteriormente”.
En consecuencia, deviene necesario precisar que la solicitud de interpretación prejudicial en el trámite del recurso extraordinario no sanea el vicio en segunda instancia, de conformidad con lo establecido en la presente interpretación prejudicial.

References: artículo 125
 Resolución 
 Resolución 
 artículo 4
 Resolución 
 Resolución 
 Resolución 
 artículo 4
 Resolución 
 Resolución 
 Resolución 
 artículo 4
 Resolución 
 Resolución 
 artículo 162
 artículo 139
 artículo 33
 artículo 123
 artículo 1
 Resolución 
 Resolución