Source: http://www.senado.gob.mx/64/gaceta_del_senado/documento/94786
Timestamp: 2019-06-26 06:31:36+00:00

Document:
Gaceta: LXIV/1SPO-128/94786
DE LAS SENADORAS ANA LILIA RIVERA RIVERA Y JESUSA RODRÍGUEZ RAMIREZ, INTEGRANTES DEL GRUPO PARLAMENTARIO MORENA, CON PROYECTO DE DECRETO POR EL QUE SE EXPIDE LA LEY FEDERAL PARA EL FOMENTO Y PROTECCIÓN DEL MAÍZ NATIVO.
Las que suscriben, Senadoras ANA LILIA RIVERA RIVERA Y JESUSA RODRÍGUEZ RAMÍREZ, INTEGRANTES DEL GRUPO PARLAMENTARIO DE MORENA, en esta LXIV Legislatura del Senado de la República, con fundamento en lo dispuesto por los artículos 71, fracción II, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos; 8, numeral 1, fracción I y 164, ambos del Reglamento del Senado de la República, sometemos a la consideración del Pleno de esta Cámara la siguiente INICIATIVA CON PROYECTO DE DECRETO POR EL QUE SE EXPIDE LA LEY FEDERAL PARA EL FOMENTO Y PROTECCIÓN DEL MAÍZ NATIVO, al tenor de la siguiente:
México es centro de origen del maíz, en nuestro país evolucionaron a través de miles de años unas 64 especies diferentes. Respecto al color, existe en México maíz blanco, amarillo, morado, rojo, etc. Es común ver que en las comunidades indígenas se busca consumir tortillas de diferente color en distintos días, para darle variedad a la dieta.
La relación de los mexicanos con el maíz se ha dado a través de siglos, el maíz depende de nosotros y nosotros dependemos del maíz, ya que para que el mismo se dé es necesaria la acción de los seres humanos. El maíz, nos ha acompañado a lo largo de nuestra historia, desde su descubrimiento por los pueblos mesoamericanos para quienes no solo representaba la base de su alimentación, sino que consistía también en un actor relevante para su economía.
En México no hay una sola persona que no conozca la semilla del maíz, pues nuestra dieta diaria incluye de una manera o de otra algún derivado de esta planta ancestral, cada una con su sabor específico, cada una originada en algún lugar de lo largo y ancho de nuestro país cuya población agricultora ha sabido conservar desde hace siglos.
Nuestra relación con la planta, no puede ser expresada con la simpleza del alimento que nos nutre, es mucho más sagrado y profundo que eso, como expresara Juan Corneli de Rosas [*] : “Cada vez que el campesino cultiva la milpa, no sólo asegura su sustento alimenticio básico, sino que mantiene viva y presente una actividad que lo vincula con una herencia cultural de miles de años en la humanidad, y a su vez, que lo relaciona con los otros integrantes de su comunidad. La concepción ancestral de la relación entre el hombre y la tierra, y sobre todo, su relación y reciprocidad con el cultivo del maíz, permite a los pueblos campesinos actuales reproducir sus formas de organización social y su cultura, de igual manera que les da la oportunidad de auto-reproducirse como miembros de su grupo.
El maíz no es sólo un producto material, es un eje simbólico que articula la memoria colectiva de los pueblos originarios. Es un eje a través del cual el pasado mítico y simbólico de los pueblos autóctonos puede ser recuperado, reproducido y reinterpretado”.
Éste “eje simbólico”, involucra al maíz como protagonista de nuestra creación en la memoria ancestral de nuestros antepasados, lo anterior queda de manifiesto con un breve extracto del Popol Vuh [*] :
De Paxil, de Cayalá, así llamados, vinieron las mazorcas amarillas y las mazorcas blancas. Estos son los nombres de los animales que trajeron la comida: Yac (el gato del monte), Utiú (el coyote), Quel (una cotorra vulgarmente llamada chocoyo) y Hoh (el cuervo). Estos cuatro animales les dieron la noticia de las mazorcas amarillas y las mazorcas blancas, les dijeron que fueran a Paxil y les enseñaron el camino de Paxil. Y así encontraron la comida y ésta fue la que entró en la carne del hombre creado, del hombre formado; ésta fue su sangre, de ésta se hizo la sangre del hombre. Así entró el maíz en la formación del hombre por obra de los Progenitores. Y de esta manera se llenaron de alegría, porque habían descubierto una hermosa tierra, llena de deleites, abundante en mazorcas amarillas y mazorcas blancas y abundante también en pataxte y cacao, y en innumerables zapotes, anonas, jocotes, nances, matasanos y miel. Abundancia de sabrosos alimentos había en aquel pueblo llamado de Paxil y Cayalá.
Había alimentos de todas clases, alimentos pequeños y grandes, plantas pequeñas y plantas grandes. Los animales enseñaron el camino. Y moliendo entonces las mazorcas amarillas y las mazorcas blancas, hizo Ixmucané nueve bebidas, y de este alimento provinieron la fuerza y la gordura y con él crearon los músculos y el vigor del hombre. Esto hicieron los Progenitores, Tepeu y Gucumatz, así llamados. A continuación entraron en pláticas acerca de la creación y la formación de nuestra primera madre y padre. De maíz amarillo y de maíz blanco se hizo su carne; de masa de maíz se hicieron los brazos y las piernas del hombre. Únicamente masa de maíz entró en la carne de nuestros padres, los cuatro hombres que fueron creados.
No obstante su importancia, la política de muchos gobiernos ha sido la de desmantelar esta relación mediante el abandono del campo y la construcción de una amplia arquitectura legislativa para favorecer a las grandes empresas transnacionales productoras de semillas transgénicas.
De la lectura de un artículo de investigación, podemos hacernos una idea de cómo fue que el campo se fue deteriorando hasta llegar a la situación en que nos encontramos hoy en día, es así que podemos saber que a finales de los años setenta y durante la década de los noventas, por medio de Banrural se entregaban créditos y subsidios prácticamente exiguos y que no eran suficientes para que campesinos e indígenas pudieran trabajar la tierra, lo que trajo como consecuencia la introducción de maíz híbrido que no se adaptaba y requería del uso de agroquímicos (abonos químicos, plaguicidas y herbicidas) a las tierras de cultivo [*] .
Continúan los autores del artículo señalando cómo el uso de los agroquímicos transformó a las comunidades donde causaron estragos en la economía, la cultura y la ecología del territorio, provocando erosión de los suelos, cambio en el uso de las tierras por pastizales, la entrada de ganado intensivo e insectos que se comen las milpas; ríos y manantiales contaminados y casi sin peces. Todo esto debilitando las plantas de maíz que ya presentan menos resistencia al viento y sobre todo se ha afectado la diversidad en la milpa [*] .
Concluye este artículo expresando como todo lo anterior ha provocado el abandono del territorio y las tierras de cultivo y poniendo de manifiesto una dura realidad, la exposición de los campesinos a la contaminación por plaguicidas, donde son constantemente bañados por avionetas que fumigan los campos industriales, provocando grave intoxicación, enfermedades incurables, malformaciones y muerte.
Algunos ejemplos recientes; en el gobierno de Vicente Fox, desapareció la Productora Nacional de Semillas (Pronase), y de esta forma se propició la dependencia de las semillas de empresas particulares. Durante el sexenio de Felipe Calderón se creó la Ley Federal de Producción, Certificación y Comercio de Semillas, abriendo por completo la puerta para la venta de semillas transgénicas en México.
De acuerdo a información dada a conocer por la Comisión para la Cooperación Ambiental (CCA),2004; los transgenes se han introducido en algunas variedades tradicionales de maíz en México. Ello fue confirmado mediante investigaciones científicas auspiciadas por el gobierno mexicano. Sin embargo, no se han publicado resúmenes de este trabajo revisado por especialistas y la información difundida hasta ahora ha sido vaga [*] .
Muchos de los campesinos y organizaciones comunitarias que más han hecho escuchar su preocupación por el flujo génico de transgenes perciben al maíz GM (Genéticamente Modificado) como una amenaza directa para la autonomía política, la identidad cultural, la seguridad personal y la biodiversidad. Muchos campesinos no perciben ningún beneficio directo de las actuales variedades de maíz transgénico [*] .
Se expresa en un estudio de la CONABIO (Comisión Nacional para el Conocimiento y el Uso de la Biodiversidad), “que en un país de alta diversidad de parientes silvestres de maíz, en el que los beneficios agronómicos no están definidos ni estudiados y donde existen riesgos conocidos y desconocidos en materia sanitaria y ambiental, no debiera sembrarse este tipo de maíz hasta no garantizar un riesgo cero (aquel en el que no existen riesgos ni ambientales ni para la salud) y un beneficio claro para nuestro país y sobre todo para los agricultores que viven y han vivido por centenares de años de sembrar tan importante cultivo” [*] .
Es importante señalar que no se trata de rechazar la biotecnología, sino de que esta se ponga al servicio de la humanidad sin tener que depredar, dañar, menoscabar, y o poner en riesgo la salud y la vida de las personas que consumen organismos genéticamente modificados.
A pesar de su gran valor cultural, social, económico y hasta simbólico, preocupa que en la actualidad la producción del maíz nativo no alcanza para el consumo interno del país. Según un informe de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, con fecha 2011, “México produce 22 millones de toneladas de maíz y consume 30 millones de toneladas. El país importa entre siete y ocho millones de toneladas, principalmente de Sudáfrica” [*] , es decir, casi 20% de su producción total.
Aunado a esta gran contradicción está también el hecho de que las grandes compañías transnacionales de semillas transgénicas han pretendido penetrar la producción mexicana de diversos cultivos, entre ellos el maíz, por lo que los agricultores y campesinos se han visto ante un problema por partida doble. Por un lado, que su producto local no pueda competir con el mercado a gran escala y por el otro, que sus semillas se vean en riesgo de desaparecer poco a poco pues las lógicas economicistas que estas compañías imponen no dan tregua al pequeño y mediano productor.
En algunos estados las comunidades ven afectadas sus cosechas debido a que junto a las suyas existen otras de medianos agricultores cuyas semillas son si no transgénicas, por lo menos sí híbridas, lo que trae como consecuencia que el ciclo de polinización se altere y se les obligue a comprar para sembrar dichas semillas seleccionadas según los estándares del mercado internacional. Es decir, que a pesar de que en las comunidades se mantienen las tradiciones de selección y conservación, el mercado llega con sus propios estándares de medición, selección y de acaparamiento de la producción. Con ellos también llega el abaratamiento de las cosechas locales y el incremento de precios de las semillas genéticamente modificadas.
A manera local y no incluidos en ninguna organización, los campesinos mexicanos de igual forma luchan a su manera por conservar la tradición de cosecha de la planta del maíz. Normalmente estos campesinos son los más vulnerables ante la irrupción de las semillas híbridas en el mercado, pues no es fácil adquirir conciencia de lo que éstas significan. El mercado llega a las comunidades rurales con el discurso de que al sembrarlas obtendrán maíz más grande y mejor pagado, lo que convence a muchos agricultores. En consecuencia, es difícil que tras sembrar por algunos años las semillas híbridas puedan sembrar de nuevo las semillas originarias, pues los mismos procesos y nutrientes de la tierra se ven modificados ya que la cosecha de semillas híbridas implica la combinación de nuevos fertilizantes que alteran la tierra.
En nuestro país los organismos gubernamentales no han hecho lo suficiente para rescatar la semilla o para defenderla frente a las semillas genéticamente modificadas, aunque sí han expresado la importancia de esto. Por ejemplo, la CONABIO, ha manifestado que “mantener la agro-biodiversidad requiere de un esfuerzo internacional coordinado para conservar los procesos ecológicos y socioculturales que subyacen la diversidad genética de los cultivos en aquellos lugares en donde se encuentran los parientes silvestres y en donde la agricultura tradicional todavía se practica” [*] .
Ante la falta de apoyos oficiales, los agricultores se han visto obligados a implementar métodos de defensa de la semilla. Por ejemplo, debido a su labor de conservación y selección son bastante conocidos los lugares de diferentes estados de la República donde agricultores de todo el país acuden por semillas locales de buena calidad. Están, por ejemplo; Cocotitlán, Estado de México o los llanos de Serdán en Puebla. El método que utilizan los campesinos de estos lugares para seleccionar y conservar sus semillas ha sido por costumbre transmitida de generación en generación.
En México existen diversas organizaciones de agricultores que han manifestado desde hace décadas la necesidad de conservar la identidad nacional a través del maíz, Según Gustavo Esteva y Catherine Marielle (2003), las razones que motivan a organizaciones como estas a llevar adelante el rescate de las semillas originarias están:
1) En primer término, para entender y proteger las relaciones entre el hombre y el maíz en el contexto de las comunidades rurales tradicionales del país, que constituyen parte esencial de nuestra población, y así apoyar su florecimiento y el de nuestra nacionalidad.
2) En segundo lugar, para contribuir al conocimiento científico del maíz, que es una planta paradigmática a nivel mundial y sobre todo en México, de especial importancia en diversos capítulos de múltiples ciencias.
3) En tercer lugar, para salvaguardar los recursos genéticos y los saberes y conocimientos relacionados con ellos, tomando en cuenta que el maíz es fundamental para la soberanía alimentaria y el bienestar en México y otros países” [*] .
Por su trascendencia, resulta relevante que se promuevan acciones a favor de su protección. Como poder legislativo, nos toca expedir las leyes necesarias para asegurar su continuidad y que se otorguen los estímulos necesarios para que los campesinos puedan asegurar el abasto y apoyar su economía.
El protocolo de Cartagena sobre Seguridad de la Biotecnología, busca proteger la diversidad biológica frente a los riesgos potenciales que presentan los organismos genéticamente modificados que resultan de la aplicación de la biotecnología moderna [*] , nuestro país suscribió este acuerdo y por lo tanto aceptó tomar las medidas legislativas, administrativas y de otro tipo necesarias y convenientes para cumplir las obligaciones derivadas del Protocolo [*] .
Es momento de hacer propuestas que abonen a deshacer el daño ocasionado por políticas públicas que en lugar de contribuir al fortalecimiento del maíz, provocaron un daño a nuestra herencia cultural y soberanía alimentaria; ahora, hagamos leyes que robustezcan la base de la alimentación de todxs los mexicanos.
Es por ello, que se propone la expedición de una Ley Federal para el Fomento y Protección del Maíz Nativo, Ley que tiene como objetivos:
Fomentar el desarrollo sustentable del maíz nativo
Promover la productividad, competitividad y biodiversidad del maíz nativo
Promover las actividades de los productores originarios de maíz nativo
Establecer los mecanismos de protección al maíz nativo, en cuanto a su producción, comercialización, consumo y diversificación constante.
Como parte de ésta propuesta, se contempla declarar el cultivo del maíz nativo mexicano como patrimonio alimentario, de tal manera que se permita a la población ejercer su derecho a la alimentación y enfrentar el cambio climático mediante su uso racional y equitativo.
Se reconoce también el derecho de todas las personas a una alimentación adecuada en condiciones de no discriminación y a consumir productos derivados del maíz libres de organismos geneticamente modificados.
Para coadyuvar a la adopción de las políticas y programas públicos necesarios, se crea el Consejo Nacional del Maíz (CONAM) como órgano de consulta del Poder Ejecutivo Federal en la coordinación, planeación formulación, ejecución y evaluación de los programas que se establezcan en materia de protección del maíz nativo. Este consejo se integrará por un presidente que podrá ser el titular del Poder Ejecutivo Federal, un Secretario técnico que será el titular de la Subsecretaria de Autosuficiencia Alimentaria de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER) y representación de la sociedad civil, campesinos, comunidades indígenas y académicos quienes tendrán voz y voto para participar en las políticas públicas para el fomento y protección del maíz nativo, revisar y proponer cambios a los programas de semillas de maíz, coadyuvar para la autorización y supervisión de los bancos de semillas y resolver sobre las autorizaciones de patrimonio alimentario.
Es relevante señalar que mediante este ley se creará un Programa Nacional de Semillas, el cual estará a cargo de la SADER con la coadyuvancia y supervisión del CONAM, con lo que se pretende:
Crear Bancos de Semillas para el almacenamiento, mejoramiento y preservación del habitat y de las tierras; el fomento a la diversificación del maíz y constituir un activo frente al cambio climáticos.
Asegurar el abasto de semillas en condiciones de equidad.
Proteger y fomentar el maíz libre de Organismos Genéticamente Modificados.
Garantizar la eficiencia, productividad, competitividad, sanidad y biodiversidad del maíz y de sus productores, así como de las comunidades, ejidos y pueblos que originariamente han trabajado el maíz nativo.
Impulsar la investigación y el desarrollo de tecnología necesaria para conservar las características del maíz nativo.
Es en razón de todo lo expresado con anterioridad que ponemos a consideración de este Senado de la República el siguiente:
LEY FEDERAL PARA EL FOMENTO Y PROTECCION DEL MAÍZ NATIVO.
V. Establecer los mecanismos de protección al maíz nativo, en cuanto a su producción, comercialización, consumo y diversificación constante.
Bancos de Semillas Comunitarios: Son los bancos de semillas de maíz nativo creados por ejidos y comunidades. Las semillas se obtienen de los agricultores de la comunidad y se seleccionan y almacenan de acuerdo al sistema de almacenaje acordado.
Bancos de Semillas: Son los centros de almacenaje de semillas que tienen por objeto la protección del Patrimonio Originario: la conservación in situ, mejoramiento y preservación del hábitat y de las tierras; el fomento a la Diversificación del Maíz; y constituir un activo frente al cambio climático.
CONABIO: La Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad.
CONAM: El Consejo Nacional del Maíz.
Directorio: Directorio de Productores, Obtentores y Comercializadores de Semillas al que se refiere el artículo 5, fracción VII de la Ley Federal de Producción, Certificación y Comercio de Semillas.
INPI: Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas
Ley: Ley Federal para el Fomento y Protección al Maíz.
Maíz Nativo: Es el grano que resulta del proceso de domesticación y cultivo originario de diversificación genética que por razones históricas, biológicas y culturales han realizado los campesinos del país.
OGMs: Organismo u organismos genéticamente modificados;
Patrimonio Alimentario Nacional: El cultivo del maíz nativo mexicano que permite a la población ejercer su derecho a la alimentación y enfrentar el cambio climático; mismo que constituyen parte de su Patrimonio Nacional.
Patrimonio Originario: Las líneas genéticas originales y variadas del maíz que se encuentran en la república mexicana, que constituyen parte de su Patrimonio Nacional
Productores originarios: Productores que descienden de quienes originariamente han cultivado el maíz nativo;
SADER: Secretaria de Agricultura y Desarrollo Rural.
De la Protección del Maíz
Del Patrimonio Originario
Artículo 3. El Patrimonio Originario comprende lo siguiente:
I. La información que permite advertir la existencia de las poblaciones que habitan en el territorio nacional al iniciarse la colonización, independientemente de que estas poblaciones cuenten, o no, con conciencia de su identidad indígena;
II. La información histórica relacionada con las instituciones y condiciones sociales, económicas, culturales, políticas y geográficas de las poblaciones a las que se refiere la fracción anterior; y
III. En general todo aquello que permita al Estado mexicano, representarse como centro de origen del maíz a nivel mundial.
Artículo 4. En las autorizaciones referidas en esta Ley, se deberá respetar y preservar el Patrimonio Originario, por lo que no se otorgarán éstas, salvo que se acredite científicamente que no existe riesgo alguno de contaminación.
Del Maíz Nativo como Patrimonio Alimentario Nacional
Artículo 5. El Patrimonio Alimentario se rige por lo siguiente:
IV. Derecho de todas las perdonas de consumir productos derivados del maíz libre de OGMs;
Del Consejo Nacional del Maíz
Artículo 6. El Consejo Nacional del Maíz es un órgano de consulta del Poder Ejecutivo Federal en la coordinación, planeación, formulación, ejecución y evaluación de programas que se establezcan en materia de protección al maíz nativo.
Artículo 7. El CONAM estará integrado de la siguiente manera:
Un Presidente que será el titular del Poder Ejecutivo Federal;
Un Secretario Técnico que será el Titular de la Subsecretaria de Autosuficiencia Alimentaria de la SADER;
Tres Vocales por la Sociedad Civil;
Tres Vocales por Campesinos;
Tres Vocales por grupos y comunidades indígenas; y
Tres Vocales por académicos.
Artículo 8. Las propuestas para el nombramiento y/o ratificación de los vocales se presentaran ante la SADER que hará el nombramiento respectivo.
La SADER con auxilio del INPI, en el ámbito de sus competencias, convocarán a los grupos de la sociedad civil; organizaciones de campesinos; universidades y ejidos y comunidades agrarias e/o indígenas a celebrar las asambleas correspondientes para que formulen sus propuestas de nombramiento y/o ratificación de vocales.
Artículo 9. Los miembros que integran el CONAM tienen voz y voto y sesionan en asamblea ordinaria, por lo menos una vez cada cuatro meses, misma que será presidida por el Presidente, y en su ausencia, por el Secretario Técnico, quienes pueden convocar a sesiones extraordinarias cuando existan asuntos urgentes que tratar.
Artículo 10. El CONAM tendrá las siguientes facultades:
Coadyuvar en el diseño, planeación, programación y definición de políticas públicas sobre fomento y protección al maíz nativo;
Resolver sobre las autorizaciones del Patrimonio Nacional;
Revisar y, en su caso, proponer la modificación de los programas de semillas de maíz, para que se ajusten a la Ley;
Coadyuvar con SADER para la autorización y supervisión de los Bancos de Semillas de Maíz;
Proponer y participar en los mecanismos de consulta, investigación y estudios sobre el Patrimonio Alimentario; y
Las demás que las leyes le confieran.
Artículo 11. Las funciones de los miembros del CONAM tendrán carácter honorífico, por lo que los Consejeros no percibirán retribución alguna, emolumento o compensación por su participación.
Del Fomento al Maíz Nativo
Del Programa Nacional de Semillas de Maíz Nativo
Artículo 12. Se considera de utilidad pública la creación de un programa nacional de semillas de maíz nativo, que tenga por objeto:
V. Impulsar la investigación y el desarrollo de tecnología necesaria para conservar las características del maíz nativo.
Artículo 13. La SADER será la dependencia encargada de planear, diseñar, normar, elaborar los anteproyectos de presupuesto y ejecutar el programa nacional de semillas del maíz nativo.
Artículo 14. La CONAM revisará y, en su caso, modificará el programa nacional de semillas de maíz nativo, para que se ajusten al objeto de esta ley.
Artículo 15. El Ejecutivo Federal, al remitir a la Cámara de Diputados el Presupuesto de Egresos de la Federación, deberá establecer las partidas presupuestales necesarias para cumplir con el programa nacional.
Artículo 16. La Cámara de Diputados, para determinar el presupuesto deberá revisar a través de las comisiones correspondientes, la evaluación de los programas que contempla esta Ley, y demás acciones realizadas para el cumplimiento de la misma; para tal efecto, y de así considerarlo necesario, podrá requerir información oficial, así como la comparecencia de los funcionarios públicos involucrados, además de las audiencias con los sectores e individuos interesados o expertos en la materia.
Artículo 17. El ejercicio del presupuesto aludido en este capítulo estará a cargo de la SADER.
Del Directorio de Productores Originarios
Artículo 18. El Directorio deberá incluir la categoría de Productores Originarios del maíz nativo.
Artículo 19. El registro en el Directorio se utiliza como requisito para acceder a los programas y servicios que establece esta Ley.
Artículo 20. Los productores originarios del maíz nativo podrán solicitar su registro en el directorio mediante solicitud a SADER, la que se hará pública en todas sus instalaciones y en su portal de internet.
Artículo 21. La solicitud a la que se refiere el artículo anterior deberá contener exclusivamente:
II. Sistema o sistemas producto a los que se dedica el productor;
III. Declaración bajo protesta de decir verdad, y
IV. Descripción de la prueba o pruebas que se anexen a la solicitud y que acrediten su condición de productor originario.
Artículo 22. Los medios de prueba pueden ser cualquiera de tipo documental, no prohibido por las leyes, que resulte idóneo para acreditar la calidad de productor originario.
Deberá presumirse la veracidad de los documentos, incurriendo en los delitos correspondientes quien declare con falsedad o utilice documentos falsos.
Del Inventario de la Biodiversidad del Maíz
Artículo 23. La CONABIO será la entidad responsable de elaborar y publicar el Inventario de la Biodiversidad del Maíz.
Las especies que se contemplen en el Inventario se considerarán Patrimonio Originario en los términos de esta Ley.
De los Bancos de Semillas
Artículo 24. La SADER establecerá Bancos de Semillas de maíz nativo para proteger el Patrimonio Originario.
Los Bancos deberán garantizar a los productores el acceso al maíz nativo diversificado y libre de OGMs.
Artículo 25. Los ejidos y comunidades tendrán derecho a establecer y constituir bancos de semillas comunitarios, de maíz nativo, con el objeto de protegerlo y fomentarlo.
Cada banco de semillas comunitario será administrado por un Comité que se designe ya sea, en consulta pública, por usos y costumbres o en asamblea, según corresponda.
Una vez establecido el banco de semillas comunitario, y designado su correspondiente Comité, se deberá dar aviso a la SADER.
Artículo 26. Los Bancos de Semillas de maíz nativo serán autorizados por la SADER y supervisados por la CONAM.
ARTÍCULO PRIMERO. El presente Decreto, entrará en vigor el día siguiente al de su publicación, en el Diario Oficial del Gobierno de la Federación.
ARTÍCULO SEGUNDO. El Ejecutivo Federal tendrá un término de 90 días naturales a la entrada en vigor de esta Ley, para emitir el Reglamento respectivo.
ARTÍCULO TERCERO. La SADER tendrá un término de 90 días naturales, posteriores a la publicación del Reglamento de la presente Ley para nombrar a los vocales que integraran el Consejo Nacional del Maíz.
ARTÍCULO CUARTO. El Consejo Nacional del Maíz deberá instalarse dentro de los 30 días naturales, posteriores al nombramiento de sus vocales por parte de la SADER.
ARTÍCULO QUINTO. Queda derogada cualquier disposición que contravenga lo establecido en la presente Ley.
Salón de Sesiones del Senado de la República, a 23 de abril de 2019.
SEN. ANA LILIA RIVERA RIVERA. SEN. JESUSA RODRÍGUEZ RAMIREZ.
[*] Corneli de Rosas, Juan. Maiz,fuente de identidad y presente de un pueblo.
2005.Facultad de Psicología,UNAM,Mexico.
[*] Anónimo,(1999). Popol Vuh. Ed.8ª, Santafé de Bogotá, D,C., Colombia.Panamericana Editorial.
[*] http://www.surysur.net/mexico-la-batalla-por-el-maiz-y-la-guerra-por-el-territorio/
[*] Comisión para la Cooperación Ambiental. (2004). Informe del Secretariado de la Comisión para la Cooperación Ambiental. Conclusiones y Recomendaciones. Recuperado de http://www3.cec.org/islandora/es/item/2152-maize-and-biodiversity-effects-transgenic-maize-in-mexico-key-findings-and-es.pdf
[*] Piñero, D.2001. “Reflexiones para una política sobre organismos transgénicos en México: el caso del maíz. CONABIO. Biodiversitas 34:8-10
[*] Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura. (2011). México importa el 20 por ciento del maíz que consume. 15 de febrero de 2019, de Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, Sitio web: http://www.fao.org/in-action/agronoticias/detail/es/c/506570/
[*] CANABIO Y The Economics of Ecosystems &Biodiversity. (Sin fecha). Ecosistemas y agrobiodiversidad en sistemas de producción de maíz de pequeña y gran escala. CANABIO. México, DF.
[*] Gustavo Esteva y Catherine Marielle. (2003). Sin maíz no hay país. México, DF.: Culturas Populares de México.
[*] https://www.conacyt.gob.mx/cibiogem/index.php/protocolo-de-cartagena
[*] Fracción 1 del artículo 2 del Protocolo de Cartagena.

References: artículo 5

Artículo 3

Artículo 4

Artículo 5

Artículo 6

Artículo 7

Artículo 8

Artículo 9

Artículo 10

Artículo 11

Artículo 12

Artículo 13

Artículo 14

Artículo 15

Artículo 16

Artículo 17

Artículo 18

Artículo 19

Artículo 20

Artículo 21

Artículo 22

Artículo 23

Artículo 24

Artículo 25

Artículo 26
 artículo 2