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Las entidades aseguradoras ante la nueva regulación - PDF
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Encarnación González Hernández
1 Las entidades aseguradoras ante la nueva regulación M.ª Flavia Rodríguez-Ponga Salamanca Directora General de Seguros y Fondos de Pensiones Inspectora de Seguros del Estado María Bruna López-Polín Coordinadora de Proyectos de la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones Inspectora de Seguros del Estado Resumen En este artículo se analiza la nueva ley reguladora del régimen de Solvencia II: La Ley 20/2015, de 14 de julio, de Ordenación, Supervisión y Solvencia de las Entidades Aseguradoras y Reaseguradoras. Esta ley regula el régimen de autorización a las actividades de seguro y reaseguro privado y demás operaciones incluidas en su ámbito de aplicación, las condiciones y supervisión de su ejercicio, y el régimen de saneamiento y liquidación de las entidades aseguradoras y reaseguradoras así como de sus grupos. Se presenta el conjunto normativo regulador del nuevo régimen formado por normas nacionales y otras de origen europeo. Posteriormente se entra en el análisis detallado de la ley, analizando su estructura y el régimen que incorpora, y se concluye el trabajo con el análisis de veinte puntos destacados de la nueva norma para los que se realiza una comparativa con la regulación vigente. El régimen de Solvencia II supone para las entidades aseguradoras y reaseguradoras el cálculo de los requerimientos de capital de forma acorde al nivel de riesgo gestionado. Implicará cambios en la gestión, gobierno y organización de las entidades y también en las autoridades supervisoras. Palabras clave: Solvencia II, Autoridad Europea de Seguros y Pensiones de Jubilación (AESPJ), Dirección General de Seguros y Fondos 33
2 34 Artículos de Pensiones (DGSFP), sistema de gobierno, capital, riesgos, régimen especial de solvencia, Consorcio de Compensación de Seguros (CCS), contrato de seguro. Abstract This article analyses the new regulatory law of the regime of Solvency the II: Law 20/2015, of July 14, of Arrangement, Supervision and Solvency of Insurance and Reinsurance Entities. This law regulates the regime of authorization to the activities of private insurance and reinsurance and other operations included in its area of application, the conditions and supervision of its exercise, and the regime of reparation and liquidation of the insurance and reinsurance entities as well as of its groups. It presents the regulatory framework applicable to the new regime, composed of both national and other European rules. Then the new law is analyzed, detailing its structure and the applicable regime, and the work is concluded with the analysis of twenty highlights of the new rule for which a comparison with the current regulations is made. The Solvency II regime implies for the insurance and reinsurance entities to calculate capital requirements accordingly to the level ol managed risk. It is going to involve changes in management, governance and organization of the entities and also in the supervisory authorities. keywords: Solvency II, The European Insurance and Occupational Pensions Authority (EIOPA), Directorate General for Insurance and Pension Funds (DGSFP), system of government, capital, risks, special solvency regime, Insurance Compensation Consortium (CCS), the insurance contract. Índice 1. Nuevo marco regulador. 2. Estructura de la ley. 3. El régimen de Solvencia II. 4. Análisis de los veinte puntos clave de la nueva ley: 4.1. Objeto de la ley Competencias de la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones y de las Comunidades Autónomas Nuevas formas de las entidades aseguradoras y reaseguradoras Traslado del domicilio social al extranjero Limitaciones al reparto de dividendos, derramas o cualquier tipo de retribución vinculada al capital social Régimen de las mutuas Régimen de las mutualidades de previsión social Representante a efectos de recargos y tributos Sistema de gobierno Normas de solvencia y normas contables Requerimientos de capital Informe sobre la situación financiera y de solvencia Modificaciones estatutarias Régimen especial de solvencia Inspectores «de incógnito» (en terminología anglosajona «Mystery Shopping») Grupos en Solvencia II Escalera de supervisión Registro público de seguros obligatorios Régimen de decesos Novedades relativas al Consorcio de Compensación de Seguros Otras modificaciones introducidas a través de las disposiciones finales.
3 Las entidades aseguradoras ante la nueva regulación Nuevo marco regulador La Ley reguladora del régimen de Solvencia II se publicó el 15 de julio en el BOE con la denominación de Ley 20/2015, de 14 de julio, de Ordenación, Supervisión y Solvencia de las Entidades Aseguradoras y Reaseguradoras (LOSSEAR). La ley entrará en vigor en su conjunto el 1 de enero de 2016, fecha para la que las entidades aseguradoras y reaseguradoras deberán haberse adaptado al nuevo régimen de Solvencia II. Esta ley tiene como característica principal ser una norma de transposición de la normativa comunitaria, en concreto, de la Directiva 2009/138/CE, del Parlamento Europeo y del Consejo, de 25 de noviembre de 2009, sobre el acceso a la actividad de seguro y de reaseguro y su ejercicio, conocida como Directiva de Solvencia II. Esta Directiva ha sido fundamentalmente modificada por la Directiva 2014/51/UE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 16 de abril de 2014, por la que se modifican las Directivas 2003/71/ CE y 2009/138/CE y los Reglamentos (CE) n.º 1060/2009, (UE) n.º 1094/2010 y (UE) n.º 1095/2010 en lo que respecta a los poderes de la Autoridad Europea de Supervisión (Autoridad Europea de Seguros y Pensiones de Jubilación) y de la Autoridad Europea de Supervisión (Autoridad Europea de Valores y Mercados), conocida como Directiva Ómnibus II. La transposición al ordenamiento jurídico español se verá completada por el Real Decreto de desarrollo de la ley, norma en tramitación próxima a su aprobación. Además de ser un instrumento de transposición parcial de la Directiva de Solvencia II, otra razón de ser fundamental es la adaptación normativa que se realiza de acuerdo con el desarrollo y evolución del mercado asegurador. Al mismo tiempo se mantienen disposiciones de la norma actual que continúan vigentes. Para conocer el marco regulador en su conjunto, estas normas nacionales se deben completar con los desarrollos normativos y las medidas de ejecución dictados por la Comisión Europea y por la Autoridad Europea de Seguros y Pensiones de Jubilación (AESPJ o EIOPA, por sus siglas en inglés) que tiene atribuidas importantes facultades de coordinación y decisorias en materia de supervisión y ordenación en seguros y reaseguros. Se logra de este modo una mayor armonización reguladora y una mejor coordinación internacional e intersectorial. Encontramos, en primer lugar, el Reglamento Delegado 2015/35 de la Comisión, de 10 de octubre de 2014, por el que se completa
4 36 Artículos la Directiva 2009/138/CE del Parlamento Europeo y del Consejo sobre el acceso a la actividad de seguro y de reaseguro y su ejercicio (Solvencia II). Esta normativa es directamente aplicable y de obligado cumplimiento, por lo tanto no habrá norma de transposición al respecto. Finalmente existe normativa dictada por la Comisión Europea y por la Autoridad Europea de Seguros y Pensiones de Jubilación (AESPJ). Esta normativa puede adoptar la forma de estándares técnicos (ITS), que se publican como Reglamento de Ejecución, y de Directrices. Los primeros, al igual que el Reglamento Delegado, son directamente aplicables. En el caso de las Directrices, cada Estado miembro decidirá sobre su cumplimiento. 2. Estructura de la ley LOSSEAR se organiza en un título preliminar y ocho títulos, veinte disposiciones adicionales, doce disposiciones transitorias, una disposición derogatoria, veintiuna disposiciones finales y un anexo. El título preliminar establece su objeto, ámbito de aplicación y las definiciones que se deben considerar a lo largo de toda la ley. Se identifica como autoridad nacional de supervisión a la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones, sin perjuicio de las facultades supervisoras y de regulación que se atribuyen expresamente al Ministro de Economía y Competitividad y de las competencias que correspondan, en su caso, a las Comunidades Autónomas. El título I de la ley se refiere a la distribución de competencias entre el Estado y las Comunidades Autónomas. Se fijan determinadas funciones que le corresponden al Ministro de Economía y Competitividad y se le reconoce a la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones la capacidad normativa para emitir disposiciones de desarrollo de la normativa de seguros que recibirán el nombre de circulares y serán de obligado cumplimiento. El título II de la ley regula las condiciones para la obtención de la autorización administrativa como requisito previo para el acceso al ejercicio de la actividad aseguradora o reaseguradora en términos similares a los de su precedente legislativo. En el título III se regula el ejercicio de la actividad. Destaca la exigencia de un eficaz sistema de gobierno de las entidades. Esta es una de las novedades de la Directiva Solvencia II que supone el reconocimiento de que algunos riesgos sólo pueden tenerse debidamente en
5 Las entidades aseguradoras ante la nueva regulación 37 cuenta a través de exigencias en materia de gobierno de las entidades. Se regula el capital de solvencia obligatorio estableciendo una fórmula estándar que pretende reflejar el perfil de riesgo de la mayor parte de las entidades. Además, se prevé la posibilidad de utilizar, previa autorización administrativa, modelos internos, totales o parciales para perfiles de riesgo específicos. Adicionalmente, la normativa prevé otros supuestos de autorización administrativa tales como la utilización de parámetros específicos, fondos propios complementarios y ajustes por casamiento en el cálculo de la provisión técnica. En el título IV se regula el conjunto de potestades y facultades que permiten a la autoridad supervisora española de seguros velar por el ejercicio ordenado de la actividad, incluidas las funciones o actividades externalizadas. Se regula en especial la supervisión por inspección. En el título V se regulan los grupos de entidades aseguradoras y reaseguradoras, sujeto supervisado que adquiere especial importancia. Se fijan los supuestos en que corresponderá a la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones ser el supervisor de un grupo internacional, así como las facultades de coordinación y decisión que le corresponden en este caso. Asimismo se regulan los colegios de supervisores que incluyen mecanismos de cooperación, intercambio de información y consulta entre las autoridades de supervisión. El título VI de la ley recoge los mecanismos de que dispone la autoridad supervisora para afrontar situaciones de deterioro financiero de las entidades, incluyendo medidas de control especial. El título VII los procedimientos de revocación, disolución y liquidación y, por último, el título VIII el régimen de infracciones y sanciones, con ajustes y precisiones respecto al sistema actual. Este régimen en encuentra complementado por el contenido de las disposiciones y el anexo que le acompañan. 3. El régimen de Solvencia II Se trata de un sistema basado en riesgos en el que se establece una supervisión prudencial en base a una solvencia dinámica, con principios y procedimientos para el cálculo de los requerimientos de capital acordes al nivel de riesgo gestionado, a fin de que las entidades que operen en el mercado lo hagan con un nivel de solvencia adecuado a su perfil específico de riesgo. Es un enfoque
6 38 Artículos prospectivo, capaz de prever las situaciones de crisis con la suficiente antelación para tomar decisiones en tiempo y forma. Los requerimientos de capital se complementan con otras exigencias en materia de requerimientos cualitativos. Se establece un nuevo sistema de supervisión con el objetivo de fomentar la mejora de la gestión interna de los riesgos por las entidades. Además se establecen exigencias de información y transparencia hacia el mercado sobre los aspectos clave de los riesgos asumidos por las entidades y su forma de gestión. Se articulan así los tres pilares claves de Solvencia II. Este nuevo régimen supone cambios en la gestión, gobierno y organización de las entidades y también en la actuación de las autoridades supervisoras. 4. Análisis de los veinte puntos clave de la nueva ley 4.1. Objeto de la ley LOSSEAR expresa con claridad en su artículo 1 su objeto y su finalidad principal que es «proteger los derechos de los tomadores, asegurados y beneficiarios, así como promover la transparencia y el desarrollo adecuado de la actividad aseguradora». El carácter tuitivo de la norma ya estaba recogido en su precedente, el Texto Refundido de la Ley de Ordenación y Supervisión de los Seguros Privados (TRLOSSP), pero en LOSSEAR se le da un mayor énfasis tal y como lo recoge la Directiva de Solvencia II en su artículo 27: el objetivo principal de la supervisión es «la protección de tomadores y beneficiarios de seguros» Competencias de la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones y de las Comunidades Autónomas Se recogen expresamente en el artículo 17 las competencias y facultades de la DGSFP, a diferencia del TRLOSSP que solo se refería al Ministerio de Economía y Hacienda. Se enmarca, en primer lugar, a la DGSFP en el contexto europeo dentro del sistema europeo de la supervisión de entidades aseguradoras, formando parte de la AESPJ o EIOPA. En relación con las Directrices que ésta dicte, la DGSFP deberá decidir sobre su aplicación en España.
7 Las entidades aseguradoras ante la nueva regulación 39 Esta nueva dimensión europea supone una estrecha cooperación y convergencia de prácticas supervisoras. Así, en el artículo 129 se establece la obligación genérica de la DGSFP de remitir a la AESPJ toda la información necesaria para que esta cumpla con sus obligaciones. De forma específica, por ejemplo, en el artículo 20.6 se establece la obligación de comunicación de toda autorización concedida, con el fin de que la AESPJ incluya la denominación social de la entidad en una lista pública de entidades aseguradoras y reaseguradoras autorizadas y de que esta lista se mantenga actualizada. En el artículo 112 se señala que la DGSFP tendrá en cuenta la dimensión europea de la supervisión de las entidades aseguradoras y reaseguradoras mediante la convergencia en los instrumentos y prácticas de supervisión así como la participación de la DGSFP en las actividades de la AESPJ. Además se reconoce la asistencia de la AESPJ en numerosos asuntos como por ejemplo en caso de infracción del ordenamiento jurídico español por parte de una entidad de la Unión Europea que opera en España en régimen de derecho de establecimiento o de libre prestación de servicios (artículo 52.2). En el régimen de la supervisión de grupos se recoge una sección específica reguladora de la colaboración con otras autoridades de supervisión y se regulan también los colegios de supervisores, como reunión de supervisores. Con la finalidad de facilitar el ejercicio de las labores de supervisión se constituirá un colegio de supervisores, presidido por la DGSFP, cuando sea el supervisor del grupo. Debe existir una estrecha colaboración entre las autoridades de supervisión bajo cuya jurisdicción operen diferentes entidades pertenecientes a un mismo grupo. Se reconoce la ayuda de la AESPJ en la determinación de la equivalencia de un tercer país. Se le reconoce a la DGSFP la capacidad normativa para emitir circulares de obligado cumplimiento en el ámbito de la supervisión de seguros y reaseguros, siempre que un real decreto o una orden ministerial le habilite para ello. Se da, además, una mayor importancia a la sede electrónica incidiendo en las comunicaciones y en la tramitación de procedimientos por vía electrónica. En este sentido, la disposición adicional decimoséptima señala que la DGSFP podrá establecer mediante circular la obligatoriedad de comunicarse con ella a través de medios electrónicos. En relación con las Comunidades Autónomas que hayan asumido competencias en materia de supervisión de seguros y reaseguros, se mantiene en el artículo 19 la regulación actualmente vigente
8 40 Artículos (artículo 69 del TRLOSSP), que establece tres puntos de conexión para atribuir las competencias a las Comunidades Autónomas (que el domicilio social, el ámbito de operaciones y la localización de riesgos o la asunción de compromisos se halle en el territorio de las Comunidades Autónomas). Se recoge la necesaria colaboración con la DGSFP. Se reservan, en todo caso, a la Administración General del Estado las competencias de otorgamiento de la autorización y de revocación, que se comunicará, en su caso, a la respectiva Comunidad Autónoma, como ya recogía el TRLOSSP. No obstante, sí corresponderá a las Comunidades Autónomas la concesión y revocación de la autorización administrativa para el ejercicio de la actividad de las cooperativas de seguro y mutualidades de previsión social autonómicas Nuevas formas de las entidades aseguradoras y reaseguradoras En el artículo 27 se introducen, respecto al TRLOSSP, dos nuevas formas jurídicas admisibles para ejercer la actividad aseguradora: la sociedad anónima europea y la sociedad cooperativa europea. Por su parte, las reaseguradoras podrán ser, además de sociedades anónimas, también sociedades anónimas europeas. Se trata de formas jurídicas previstas tanto en normas comunitarias como en la normativa mercantil española. Con LOSSEAR desaparecen las mutuas, cooperativas y mutualidades de previsión social a prima variable, debido a la pequeña dimensión de este tipo de entidades y a la dificultad que ello supone para que puedan desarrollar su actividad con suficientes garantías para los asegurados en el mercado asegurador actual. A las entidades existentes se les concede, en virtud de la disposición transitoria primera, el plazo de un año, desde la entrada en vigor de la ley, para su transformación en otras formas jurídicas válidas o bien acordar su disolución y liquidación Traslado del domicilio social al extranjero Se establece en el artículo 30 la nueva obligación de someter a autorización del Ministro de Economía y Competitividad el traslado de domicilio social de una aseguradora o reaseguradora domiciliada en España al extranjero.
9 Las entidades aseguradoras ante la nueva regulación 41 Los tomadores tendrán derecho durante el plazo de un mes para comunicar a la DGSFP las razones que, en su caso, pudieran tener para estar disconformes con el traslado. Además, una vez autorizado el traslado, la entidad deberá notificar individualmente a cada uno de los tomadores informando sobre la autoridad supervisora a la que quedará sometida la entidad aseguradora y sobre el derecho de los tomadores a resolver el contrato de seguro Limitaciones al reparto de dividendos, derramas o cualquier tipo de retribución vinculada al capital social Se recoge en el artículo 35 una importante novedad respecto del TRLOSSP. Se elimina la prohibición temporal en el reparto de dividendos o derramas, para el ejercicio inicial, si no fuera completo, y los tres primeros ejercicios completos, recogiendo únicamente la prohibición para las entidades con problemas de solvencia. Para los casos de problemas de solvencia, la prohibición se recoge si no se alcanza en capital de solvencia obligatorio (SCR) o el capital mínimo obligatorio (MCR) y también cuando, como consecuencia del reparto, se pudiera generar un incumplimiento de tales requisitos. Por el contrario el TRLOSSP únicamente recoge la prohibición para las entidades aseguradoras que no tengan totalmente cubiertas sus provisiones técnicas o cuyo margen de solvencia o fondo de garantía no alcance el mínimo legal. Se añade, por tanto, un supuesto virtual, una previsión y no sólo la realidad ya observable, completando la prohibición Régimen de las mutuas LOSSEAR ha dejado pendiente una nueva regulación relativa a las mutuas. En este sentido, se mantiene en vigor el régimen contenido en el TRLOSSP hasta que se acometa una nueva regulación específica de las mutuas, en particular el régimen jurídico de disolución, transformación, fusión, escisión y cesión global de activo y pasivo. En la disposición derogatoria se dejan expresamente en vigor los artículo 9, 10 y 24 por lo que se refiere a las mutuas, mutualidades de previsión social y cooperativas de seguros. Sí se regula específicamente en el artículo 41 los casos de disolución de la mutua y los de transformación, fusión y escisión en que la entidad resultante de la transformación o fusión, o beneficiaria de la escisión sea una sociedad anónima, así como en los de cesión global de activo y pasivo. Esta regulación se recoge a la vista de la
10 42 Artículos experiencia del último quinquenio que ha puesto de manifiesto que, a falta de regulación, las mutuas que se han transformado lo han hecho de formas muy diversas, terminando estos procesos, en algunos casos, en sede judicial al cuestionarse la protección de los derechos de los mutualistas. Para estos casos se señala que los mutualistas actuales y los que lo hubieran sido en los últimos cinco años, o con anterioridad si así lo prevén en los estatutos, percibirán, al menos, la mitad del patrimonio de la mutua. LOSSEAR amplía, para estos casos, la obligación de reparto entre como mínimo quienes hubieran sido mutualistas los últimos cinco años por similitud con lo establecido en la Ley de Cooperativas, mientras que en el régimen actual y con carácter general, en concreto en el Reglamento de Ordenación y Supervisión de los Seguros Privados ( ROSSEAR) ese mínimo es de tres años. Además LOSSEAR establece un mínimo en la magnitud del reparto tasándolo en al menos la mitad del patrimonio de la mutua. De este modo se salvaguardan los derechos de los mutualistas en estas operaciones societarias. Los mínimos legales podrán ser ampliados por los mutualistas libremente al aprobar los estatutos de la entidad. Otra novedad de LOSSEAR es la posibilidad de crear grupos mutuales como grupos sin vinculación de capital sino basados en un reconocimiento, contractual o de otro tipo, de vínculos financieros sólidos y sostenibles entre esas entidades. La regulación detallada de estos grupos vendrá recogida en el Real Decreto de desarrollo de la ley Régimen de las mutualidades de previsión social En la normativa vigente estas mutualidades se regulan en un capítulo propio, por sus características especiales. Sin embargo, aun reconociendo esta especialidad, LOSSEAR ha considerado preferible regular en una misma sección las mutuas, cooperativas y las mutualidades de previsión social, dado que, a pesar de tener cada una de estas formas jurídicas elementos diferenciadores, tienen también muchos elementos en común. Por ello, se elimina también en este artículo la posibilidad de realizar aportaciones a prima variable y no se regula específicamente la denominación social de estas entidades que se regirá por las normas generales del artículo 29. Podemos destacar las siguientes novedades en el régimen de estas entidades: Se recoge la no responsabilidad de las deudas por los mutualistas con la posibilidad de que en los estatutos se prevea dicha
11 Las entidades aseguradoras ante la nueva regulación 43 responsabilidad que será, en todo caso, limitada. En el TRLOSSP se recoge directamente la responsabilidad limitada. Se establece la posibilidad de crear grupos mutuales con los mismos requisitos que se establezcan para el caso de las mutuas. En la previsión de riesgos sobre las personas se mantiene el límite cuantitativo de para las rentas anuales y para el caso de se garantice una percepción única de capital, además del equivalente actuarial, se establece el límite absoluto de , que en la norma vigente no existe. Se mantiene también la posibilidad de que estas entidades otorguen prestaciones sociales no aseguradoras (artículo 64.2 vigente), siempre que cumplan las condiciones previstas en la ley y que estén vinculadas a las operaciones de seguros, eliminando así la posibilidad actualmente permitida, de realizar como prestación social actividades ajenas al objeto social de estas entidades. En relación con estas prestaciones sociales no aseguradoras, en virtud de la disposición transitoria séptima, para las ya acordadas podrán seguir otorgándose hasta su extinción sin posibilidad de prórroga. Se ha cambiado la terminología de «ampliación de prestaciones» por la de «operar por ramos de seguro», que se considera más clara, ya que la citada ampliación consiste precisamente en operar en los ramos en los que se obtenga la autorización, sin someterse a los límites cuantitativos y cualitativos previstos. Para poder obtener esta autorización se exige que no sea una entidad acogida al régimen especial de solvencia que luego se explicará. Sin embargo la disposición adicional cuarta establece que las mutualidades que ya tuvieran la autorización por ramos (antes denominada de ampliación de prestaciones) pero sean entidades que cumplan los requisitos para acogerse al régimen especial de solvencia, puedan mantener la autorización. Se limitan los ramos en los que las mutualidades de previsión social podrán solicitar autorización, en coherencia con su especial naturaleza de entidades de previsión social. Una novedad respecto del artículo 66 del TRLOSSP es que LOSSEAR establece que las mutualidades de previsión social pueden renunciar a la autorización para operar por ramos y volver a la cobertura y prestaciones limitadas.
12 44 Artículos 4.8. Representante a efectos de recargos y tributos A diferencia del artículo 86.1 del TRLOSSP, LOSSEAR ha eliminado la obligación de designar a un representante fiscal en España. Es consecuencia de la Sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea, de 11 de diciembre de 2014, en el asunto C-678/11, que ha declarado contraria a la normativa europea la obligación de designar a un representante en España a efectos fiscales por las aseguradoras domiciliadas en otros Estados miembros de la Unión Europea que operen en España en régimen de libre prestación de servicios. En este sentido, la disposición final segunda modifica la Ley 13/1996, de 30 de diciembre, de Medidas de Fiscales, Administrativas y del Orden Social y la disposición final séptima modifica el texto refundido de la Ley del Impuesto sobre la Renta de no Residentes aprobado por Real Decreto Legislativo 5/2004, de 5 de marzo Sistema de gobierno LOSSEAR incorpora un nuevo capítulo integrado por los artículos 65, 66 y 67 para regular el sistema de gobierno de las entidades aseguradoras y reaseguradoras. Se trata de una novedad de la Directiva Solvencia II, que considera que la coherencia de los requisitos en materia de gobierno de las entidades en los ámbitos bancario, de valores y de seguros y reaseguros es fundamental a la hora de garantizar la coherencia intersectorial, objetivo que se persigue con los requisitos previstos en la citada norma. El establecimiento de unos requisitos rigurosos de gobierno de las entidades es condición previa para un sistema de solvencia eficiente. Algunos riesgos sólo pueden tenerse debidamente en cuenta mediante la imposición de exigencias en materia de gobierno y no de requisitos cuantitativos. La solidez del sistema de gobierno constituye, por tanto, un factor clave de cara a la gestión adecuada de la empresa de seguros y resulta vital para la eficacia del sistema de supervisión. Se establece que la DGSFP verificará el sistema de gobierno de las entidades. El sistema de gobierno debe garantizar la gestión sana y prudente de la actividad, lo que debe comprender una estructura organizativa transparente y apropiada, con una clara distribución y una adecuada separación de funciones y un sistema eficaz para garantizar la transmisión de información. El sistema de gobierno incluirá políticas escritas de gobierno corporativo y tendrá políticas y prácticas de remuneración adecuadas a las características de las entidades.
13 Las entidades aseguradoras ante la nueva regulación 45 Se recoge el principio de proporcionalidad, es decir, la aplicación de estas normas adaptada a las especificidades de las entidades, en función de su naturaleza, dimensión y de la complejidad de los riesgos que cada una asuma. El responsable último del sistema de gobierno es el órgano de administración. El sistema de gobierno establecerá mecanismos eficaces que garanticen el cumplimiento de las exigencias de aptitud y honorabilidad de las personas que dirigen de manera efectiva la entidad o desempeñan en ella las funciones fundamentales que lo integran. Tales exigencias se encuentran reguladas en el artículo 38 de forma prácticamente idéntica a cómo se regulaba en las directivas anteriores y, por tanto, en nuestra norma vigente. La diferencia es que LOSSEAR extiende estas exigencias a las personas que desempeñen las funciones fundamentales que integran el sistema de gobierno. El sistema de gobierno debe incluir cuatro funciones fundamentales: la función de gestión del riesgo, la función de verificación del cumplimiento, la función de auditoría interna y la función actuarial. Esta enumeración de funciones no obsta para que cada entidad decida libremente la manera de organizarlas o decida articular otras funciones adicionales. Las entidades deberán disponer de un sistema eficaz de gestión de riesgos que establezca estrategias, procesos y procedimientos de identificación, medición, vigilancia y gestión de riesgos. La gestión de riesgos deberá estar integrada en la estructura organizativa y en el proceso de toma de decisiones de la entidad. Como parte integrante de este sistema de gestión de riesgos las entidades realizarán una evaluación interna de riesgos y de solvencia. La autoevaluación de riesgos y solvencia tiene una doble vertiente. Es, por una parte, un proceso de evaluación interna dentro de la entidad y, como tal, se integra en las decisiones estratégicas de la misma. Por otra, constituye también una herramienta en manos de las autoridades de supervisión, a las cuales debe mantenerse informadas de los resultados de la autoevaluación de riesgos y solvencia de la empresa. Se describe lo que se entiende por sistema de control interno y por función de verificación del cumplimiento. Esta última consiste en asesorar a los órganos de administración acerca del cumplimiento de las normas legales, reglamentarias y administrativas
14 46 Artículos aplicables a las entidades aseguradoras y reaseguradoras, así como sobre el efecto de cualquier modificación legal, evaluando el riesgo de cumplimiento para la entidad. Se establece la obligación de las entidades de contar con una función de auditoría interna. Esta función es la única que, por su propia naturaleza, debe desempeñarse de forma independiente de las demás funciones, dado que consiste precisamente en verificar la eficacia del sistema de control interno y de las demás funciones de gobierno. Por tanto, la función de auditoría interna no puede estar involucrada en la organización operativa de la entidad o en su desarrollo, o en tareas de control interno. Esto no es obstáculo para que se pidan opiniones a otros departamentos, es más esto es una tarea secundaria que debe ser llevada a cabo. Las conclusiones y recomendaciones derivadas de la auditoría interna se notificarán al órgano de administración, que determinará qué acciones habrán de adoptarse con respecto a cada una de ellas y garantizará que dichas acciones se lleven a cabo. Se establece la obligación de las entidades de contar con una función actuarial y los requisitos de cualificación profesional para el desempeño de esta función, los cuales no están vinculados al hecho de poseer una determinada titulación (actuario de seguros), sino a acreditar conocimientos de matemática financiera y actuarial y experiencia en el ejercicio de estas o parecidas actividades. En este sentido la disposición adicional novena recoge que los actuarios de seguros podrán desempeñar, en todo caso, la función actuarial. Finalmente, se regula por primera vez la externalización de alguna de las funciones o actividades críticas e importantes de una entidad, incluyendo entre los esquemas posibles aquel en el que se externalice alguna de las funciones fundamentales. Teniendo en cuenta que la externalización de funciones o actividades ha adquirido mayor importancia, ha aumentado la necesidad de regular esta posible organización de las entidades de forma coherente en todo el sector financiero. Lo esencial es que la externalización de funciones no perjudique la calidad del sistema de gobierno ni aumente el riesgo operacional. Además, a fin de garantizar una supervisión eficaz de las actividades externalizadas, es fundamental que las autoridades de supervisión de la empresa que externalice las actividades puedan acceder a toda la información pertinente que obre en poder del proveedor del servicio que se haya externalizado, y que tengan derecho, asimismo, a realizar ins
15 Las entidades aseguradoras ante la nueva regulación 47 pecciones de las actividades externalizadas en los locales de dicho proveedor, con independencia de que éste sea una entidad regulada o no regulada. Antes de la externalización de actividades importantes, así como de cualquier cambio posterior significativo en relación con dichas actividades, debe informarse oportunamente y en forma adecuada a las autoridades de supervisión. Además se fija como requisito que se designe dentro de la entidad a una persona responsable de la función o actividad externalizada y que sea una persona que cuente con la experiencia y conocimientos suficientes para comprobar la actuación de los proveedores de servicios. En cualquier caso, las entidades seguirán respondiendo del cumplimiento de todas las obligaciones que se señalen también en relación con las actividades externalizadas Normas de solvencia y normas contables En Solvencia II las exigencias de solvencia se determinan a partir de un balance obtenido mediante una valoración económica. Se establecen en los artículos 68 y 69 normas para la valoración de los activos y de los pasivos que debe contener este balance. En general la valoración de activos y pasivos debe ser una valoración económica consistente con el mercado. Los activos se valorarán por el importe por el que podrían intercambiarse entre partes interesadas y debidamente informadas que realicen una transacción en condiciones de independencia mutua, mientras que los pasivos serán por el importe por el que podrían transferirse o liquidarse entre partes interesadas y debidamente informadas que realicen una transacción en condiciones de independencia mutua. En el caso de las provisiones técnicas se valorarán por el importe actual que las entidades tendrían que pagar si transfirieran sus obligaciones de seguro y reaseguro de manera inmediata a otra entidad. Un elemento clave en el mercado español de vida es el ajuste por casamiento que se permite utilizar en el cálculo de la provisión matemática. Este ajuste se regulará reglamentariamente, únicamente se precisa en LOSSEAR que está sujeto a autorización previa de la DGSFP. En relación con la valoración de las provisiones técnicas existen además, dos medidas transitorias reconocidas en las disposiciones finales decimoctava y decimonovena y que serán objeto de desarrollo reglamentario. Se trata de una medida transitoria sobre los tipos de interés y una medida transi
16 48 Artículos toria sobre el importe de las provisiones técnicas, siendo la primera de ellas incompatible con el ajuste por casamiento señalado anteriormente y en ambos casos estando sujeta su aplicación a la autorización previa. Los fondos propios de las entidades aseguradoras estarán constituidos por la suma de los fondos propios básicos y los fondos propios complementarios, cuya composición será determinada reglamentariamente. La determinación de los fondos propios complementarios debe someterse a la aprobación previa de la DGSFP. Esta aprobación previa podrá referirse meramente al importe monetario del fondo propio complementario, o podrá incluir también la aprobación del método para determinar dicho importe; en este último caso, la aprobación concretará también el importe aprobado y además deberá fijar el plazo de validez de dicho importe. Dadas sus diferentes características y la distinta medida en que permiten absorber pérdidas, los elementos de fondos propios se clasificarán en tres niveles de acuerdo con la lista que se establezca en la normativa de la Unión Europea de directa aplicación. No obstante, se establece la posibilidad de incluir un elemento no recogido en la lista regulada sujeto a la aprobación de la DGSFP. Los fondos propios básicos serán computables para la cobertura del capital de solvencia obligatorio y del capital mínimo obligatorio que se explican a continuación, sin embargo, los fondos propios complementarios sólo serán computables para la cobertura del capital de solvencia obligatorio y no se admitirán para cubrir el capital mínimo obligatorio. Por otra parte existen normas contables, cuya aplicación dará lugar a un balance diferente. A este respecto se debe considerar la disposición adicional decimoctava que señala en relación con las provisiones técnicas a efectos contables que serán de aplicación los correspondientes artículos del ROSSP y de su normativa de desarrollo Requerimientos de capital Solvencia II establece dos niveles de exigencia requerimientos de capital: el capital de solvencia obligatorio (SCR) y el capital mínimo obligatorio (MCR). Sustituyen respectivamente al margen de solvencia y al fondo de garantía de Solvencia I.
17 Las entidades aseguradoras ante la nueva regulación 49 El SCR, de acuerdo con el artículo 74, será igual al valor en riesgo de los fondos propios básicos de una entidad aseguradora o reaseguradora, con un nivel de confianza del 99,5% y un horizonte temporal de un año. Se corresponde, por tanto, con el capital económico que han de poseer las entidades aseguradoras y reaseguradoras para limitar la probabilidad de ruina al 0,5%, lo que equivale a una ruina cada 200 años. Su cálculo exige evaluar todas las pérdidas potenciales de los siguientes doce meses, incluida la modificación adversa del valor de los activos y pasivos. Se calcula mediante técnicas de valor en riesgo, ya sea: a) Mediante el uso de la fórmula estándar considerando los parámetros estándar que se determinen con carácter general. b) Mediante el uso de la fórmula estándar considerando parámetros específicos de la entidad en los aspectos del cálculo en que así se permita con autorización previa por la DGSFP. c) Mediante el uso de la fórmula estándar con determinadas simplificaciones. Las simplificaciones se referirán a los puntos del cálculo en que se permita esta opción, y siempre que la naturaleza, volumen y complejidad de los riesgos que asuman así lo justifique. d) Mediante el uso de la fórmula estándar para determinados aspectos del cálculo combinada con modelos internos parciales, que cubran el cálculo en otros aspectos. La utilización de modelos internos requerirá autorización administrativa previa. e) Mediante el uso de modelos internos completos que cubran todos los aspectos relevantes. Debe calcularse al menos una vez al año, controlarse de manera permanente y volverse a calcular en caso de que el perfil de riesgo de la entidad registre alguna desviación significativa. En el artículo 76 se recoge una facultad de la DGSFP muy relevante. Se trata de la posibilidad, en determinados casos en que así se justifique mediante resolución motivada, de exigir un capital de solvencia obligatorio adicional tras las actuaciones de supervisión correspondientes. El MCR, de acuerdo con el artículo 78, se corresponde con un nivel de capital por debajo del cual los intereses de los tomadores, en caso de continuar la entidad su actividad, se verían seriamente
18 50 Artículos comprometidos, por lo que representa el mínimo de capital económico que, de no ser alcanzado, implica la expulsión del mercado de la entidad aseguradora o reaseguradora. Es decir, la insuficiencia del capital mínimo obligatorio activa la intervención en última instancia de las autoridades de supervisión, y lleva a revocar la autorización. El capital mínimo obligatorio debe calcularse con arreglo a una fórmula clara. El capital mínimo obligatorio no será inferior al 25 por 100 ni excederá del 45 por 100 del capital de solvencia obligatorio de la entidad incluido cualquier capital de solvencia obligatorio adicional exigido. En todo caso tendrá unos importes mínimos absolutos. A fin de facilitar la transición al nuevo régimen de solvencia, la disposición transitoria novena recoge el régimen transitorio del capital mínimo obligatorio. Se establece que las entidades aseguradoras y reaseguradoras que cumplen los requisitos correspondientes al régimen vigente de Solvencia I pero no alcancen el capital mínimo obligatorio, dispondrán de un plazo de un año para adaptarse al nuevo régimen. Frente a Solvencia I, con su conocida lista de activos aptos para la cobertura de provisiones técnicas del artículo 50 del ROSSP y sus límites de dispersión y diversificación, Solvencia II permite la libertad de inversión y únicamente recoge el principio de prudencia. A estos efectos invertirán sólo en activos e instrumentos cuyos riesgos puedan determinar, medir, vigilar, gestionar y controlar debidamente, además de informar adecuadamente de ellos a la DGSFP. Invertirán de forma que quede garantizada la liquidez, seguridad y rentabilidad del conjunto de la cartera de activos, en especial de aquellos que cubren el capital mínimo obligatorio y el capital de solvencia obligatorio. En definitiva, se fija una regulación de principios en relación con las inversiones que difiere del carácter prescriptivo de la regulación actual sobre las inversiones que pueden realizar las entidades en Solvencia I Informe sobre la situación financiera y de solvencia En el artículo 80 se establece una nueva obligación para las entidades aseguradoras y reaseguradoras. Se trata de la publicación, con carácter anual, de un informe sobre su situación financiera y
19 Las entidades aseguradoras ante la nueva regulación 51 de solvencia. Se especifica que el informe sobre la situación financiera y de solvencia será aprobado por el órgano de administración de la entidad con carácter previo a su publicación Modificaciones estatutarias LOSSEAR recoge una novedad en este sentido al señalar en el artículo 92 que toda modificación en los estatutos que afecte a hechos inscribibles en el registro administrativo especial, debe ser notificada a la DGSFP en el plazo de diez días hábiles desde su adopción Régimen especial de solvencia A diferencia de la regulación contenida en la Directiva de Solvencia II, LOSSEAR establece un régimen especial nacional que es el denominado régimen especial de solvencia. El artículo 101 recoge el ámbito de aplicación. Se pueden acoger a él las entidades que no operen en libre prestación de servicios ni derecho de establecimiento y que además cumplan el apartado primero o bien el apartado segundo. En el apartado primero se recoge la referencia a las entidades de reducida dimensión. Los importes máximos de primas, de provisiones técnicas, límites en la suscripción de riesgos y en el reaseguro se determinarán reglamentariamente. Se deben cumplir los límites durante los tres últimos años y además se establece una previsión de cumplimiento de los mismos para los próximos cinco años. Sin embargo, en relación con la referencia temporal, se debe tener en cuenta la disposición transitoria décima que permite que en las solicitudes desde el 1 de septiembre hasta el 31 de diciembre de 2015 sólo se mire un año. El apartado segundo permite acogerse al régimen especial de solvencia, en primer lugar, a las mutualidades de previsión social que no operen por ramos y tengan reconocido en su reglamento de cotizaciones y prestaciones un sistema financiero-actuarial, a través del cual la prestación a obtener por el mutualista está en relación directa con las cotizaciones efectivamente realizadas e imputadas y que, los resultados totales al cierre del ejercicio, positivos o negativos, se trasladen a las provisiones de los mutualistas activos. Son las llamadas mutualidades con T de equilibrio. En segundo lugar, permite acogerse a las entidades de decesos puras con gastos limitados.
20 52 Artículos En el caso de las entidades pertenecientes a un grupo deberán acreditar que todas las entidades del grupo cumplen con los requisitos para estar en el régimen especial de solvencia. No pueden acogerse a este régimen las entidades que soliciten autorización. Es decir, no se puede nacer con esta pretensión pero sí incorporarse al régimen especial si con el paso del tiempo se cumplen los requisitos. Finalmente se debe considerar la disposición transitoria cuarta que permite a las mutualidades de previsión social no autorizadas para operar por ramos acogerse al régimen especial de solvencia durante un periodo de 3 años. Las condiciones de este régimen especial de solvencia, enumeradas en el artículo 102, se analizan detalladamente Real Decreto de desarrollo de la ley. La autorización concedida a estas entidades, así como a las mutualidades de previsión social no autorizadas para operar por ramos o cuando solo abarque una parte de los riesgos de un ramo o para ejercer la actividad en un ámbito inferior al nacional y también en el caso de las operaciones del ramo de decesos y las cubiertas por el Consorcio de Compensación de Seguros, no será extensible, por excepción a la regla general, para ejercer actividades en régimen de derecho de establecimiento o en régimen de libre prestación de servicios en la Unión Europea Inspectores «de incógnito» (en terminología anglosajona «Mystery Shopping») Una novedad muy importante es la nueva posibilidad, reconocida en el artículo 124.4, de realizar la supervisión por inspección de prácticas de mercado sin notificación previa ni identificación de los inspectores actuantes, asumiendo estos la condición de meros usuarios o interesados en los productos o servicios ofrecidos por las entidades. Con esta herramienta los inspectores de la DGSFP podrían controlar las prácticas reales de comercialización de seguros Grupos en Solvencia II Una de las novedades más destacable de Solvencia II frente a la normativa anterior es la mayor importancia que adquieren los grupos de entidades aseguradoras y reaseguradoras como sujetos su
21 Las entidades aseguradoras ante la nueva regulación 53 pervisados. Este concepto de grupo sigue difiriendo del concepto de grupo que deriva de la aplicación de la normativa mercantil, teniendo sus propias normas reguladoras. La ley fija, en el artículo 134, los supuestos en los que le corresponde a la DGSFP ser el supervisor de un grupo internacional. La característica más relevante es la supervisión a nivel de matriz última en la Unión Europea. Así el artículo 140 establece que cuando una entidad que tenga su domicilio social en España sea a su vez filial de otra entidad con domicilio social en otro Estado miembro, la supervisión de grupo se llevará a cabo exclusivamente al nivel de la entidad matriz con domicilio fuera de España. Sin embargo se recoge también la posibilidad de que las autoridades, mediante resolución motivada, autoricen la supervisión de grupo al nivel más alto dentro de un Estado miembro. En la práctica, debería reducirse así el número de niveles de supervisión a un máximo de tres (grupos a nivel de la UE, subgrupos nacionales, entidades individuales). Se regulan los colegios de supervisores con la finalidad de facilitar el ejercicio de las labores de supervisión. Es una manifestación de la estrecha colaboración que debe existir entre las autoridades de supervisión bajo cuya jurisdicción operen las diferentes entidades pertenecientes a un grupo. Se establecen las condiciones de solvencia del grupo. El cálculo se debe realizar aplicando, por defecto, el método basado en la consolidación contable. Además, el artículo 145 recoge la posibilidad de aplicar el método de deducción y agregación bajo autorización del supervisor del grupo. Finalmente, se regulan reglas para establecer la equivalencia de un tercer país. En caso de que se reconozca tal equivalencia, la DGSFP tendrá que recurrir a supervisión realizada por el tercer país equivalente Escalera de supervisión Se establece una progresiva intervención de la autoridad supervisora. Coexisten con las tradicionales medidas de control especial, nuevas medidas a adoptar en situaciones de deterioro financiero. El esquema comienza regulando en el artículo 155 el sistema interno que deben implantar las entidades para detectar cualquier
22 54 Artículos insuficiencia respecto al SCR o al MCR o incluso cuando se observe riesgo de incumplimiento en los próximos tres meses. En relación con las medidas de control especial, no constituyen una novedad en sí mismas, aunque se realizan las adaptaciones necesarias al nuevo esquema de Solvencia II. En la regulación relativa a la revocación, disolución y liquidación, LOSSEAR en aras de una mejor sistemática, ha modificado la estructura del vigente TRLOSSP, de forma que se han separado en distintos artículos disposiciones que antes se encontraban mezcladas, incluidas en un mismo artículo o dispersas en artículos distintos. La misma idea se ha seguido en la regulación de las infracciones y sanciones. La regulación respecto de estos aspectos no es novedosa, viene a recoger lo establecido en el artículo 40 del vigente TRLOSSP, sistematizando para una mayor claridad y comprensión las previsiones contenidas en los distintos apartados de dicho precepto y se han aclarado algunas cuestiones. Se han reclasificado algunas infracciones y se han establecido sanciones más duras económicamente. Por otra parte, se han adaptado los hechos tipificados como infracción a las nuevas exigencias por la transposición de la Directiva Solvencia II que afectan principalmente al nuevo sistema de garantías financieras, a las nuevas obligaciones en materia de información o a los nuevos requisitos de organización o control interno de las entidades Registro público de seguros obligatorios En virtud de la disposición adicional segunda se crea un registro público de seguros obligatorios estando atribuida la gestión del mismo al Consorcio de Compensación de Seguros. Este registro facilitará el conocimiento de los seguros obligatorios en España, tanto a nivel estatal como aquellos establecidos por las Comunidades Autónomas. Se recoge, adicionalmente, la obligación del establecimiento de los seguros obligatorios mediante una norma con rango de ley. Pretende dotar de transparencia al amplio y diverso panorama normativo referido a los seguros obligatorios. Tiene por objeto cortar la proliferación de seguros obligatorios a través de normas reglamentarias de diverso rango o incluso mediante disposición de ordenanzas municipales. A partir del 1 de enero de 2016 los segu

References: Real Decreto 
 artículo 1
 artículo 27
 artículo 17
 artículo 129
 artículo 20
 artículo 112
 real decreto 
 artículo 19
 artículo 27
 artículo 30
 artículo 35
 artículo 9
 artículo 41
 Real Decreto 
 artículo 29
 artículo 66
 artículo 86
 Real Decreto 
 artículo 38
 artículo 74
 artículo 76
 resolución 
 artículo 78
 artículo 50
 artículo 80
 artículo 92
 artículo 101
 artículo 102
 Real Decreto 
 artículo 124
 artículo 134
 artículo 140
 resolución 
 artículo 145
 artículo 155
 artículo 40