Source: http://red-latina-sin-fronteras.lacoctelera.net/post/2012/07/20/mexico_caravana-el-derecho-del-ejido-tila-conservar-su
Timestamp: 2013-05-20 03:22:19+00:00

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México_Caravana por el derecho del ejido Tila a conservar su territorio
adhesiones/comunicaciones solidarias: laotraejidotila@gmail.com El ejido Tila tiene derecho a conservar su territorio: Caravana a la Suprema Corte de Justicia
19 jul 2012 En esta cápsula escucharemos sobre la historia de la lucha de los ejidatarios de Tila por preservar su territorio frente a la decisión que tomará próximamente la Suprema Corte de Justicia.
Audio de la conferencia de prensa realizada en el Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de las Casas el 19 de Julio de 2012.
para ver la fuente y escuchar los audios sin inconvenientes:
http://radiozapatista.org/?p=6516
Pedimos encarecidamente sus solidaridad por la situación del problema del ejido Tila, ocasionado por el gobierno del estado, congreso del estado, registro público de la propiedad, ayuntamiento municipal que quiere expropiarnos nuestras tierras mediante un decreto y el diario oficial con fecha 17 de diciembre, esto desde 1980
En tiempo y memorial se posesionaron en forma tradicional con mucha libertad, nuestros abuelos cultivaron sus tierras en colectivo, se respetaban unos a otros intercambiaban trabajos, convivían juntos de acuerdo a sus usos y costumbres, sus culturas era a centrado a la madre tierra y territorio, cuidaban mucho sus arroyos cristalizados y sus vegeta...
A las organizaciones de derechos humanos A todos los medios de comunicación A la sociedad civil nacional e internacional
A la lucha de mexico y el mundo Compañeras y compañeros. Reciban un cordial saludo de parte de nuestra organización como adherentes a la otra campaña de la zona norte de Chiapas, del ejido Tila. Estamos organizados en defensa de nuestra madre tierra y territorio. Somos una composición cultural originalmente del pueblo indígena ch'ol.
El gobierno del estado en lugar de restituir plenamente al ejido pretende indemnizar con dinero, pero nuestra tierra no está en venta. Como el gobierno no quiere cumplir el amparo, ahora está en manos de la suprema corte de justicia de la nación que está a punto determinar que el gobierno del estado, el congreso del estado, el ayuntamiento municipal y el registro publico de la propiedad y del comercio respeten las tierras ejidales o vaya en contra del amparo constitucional y nos despoje de las tierras que nos pertenecen legal y legítimamente como ejidatarios y ejidatarias y como pueblo indígena ch'ol.
Por eso estamos sumamente preocupados que la Suprema Corte de Justicia de la Nación dictamine en favor del gobierno del estado y ayuntamiento municipal quienes han informado mentiras diciendo que nosotros como indígenas ch'oles destruiremos el pueblo de Tila y generaremos conflictos y se vulneraría la paz y la tranquilidad social. Desmentimos estas falsas acusaciones porque nosotros no estamos en pleito con nuestros hermanos y hermanas habitantes del Pueblo de Tila.
Pero principalmente les queremos pedir que se unan con nuestra lucha por defensa de nuestra madre tierra y territorio, y participen con nosotros y nosotras en nuestra caravana y marcha mitin con su presencia o enviando sus comunicaciones y cartas a nuestro ejido y a la suprema corte de justicia. ¡Zapata Vive la lucha sigue!
¡Viva la autonomía de los pueblos indígenas de México y el Mundo! Atentamente Tierra y Libertad Presidente del Comisariado Ejidal Presidente del Consejo de Vigilancia Representante de la Otra campaña del Ejido Tila Para cualquier comunicación o la información para envios de apoyos economicos les pedimos nos escriban en nuestro correo electrónico para enviarles los datos. laotraejidotila@gmail.com
laotraejidotila@gmail.com
La lucha de los ch'oles de Tila, Chiapas, por sus tierras ejidales 19 jul 2012 María Gracia Castillo Ramírez y Rodolfo StavenhagenRebelión
Iniciada en 1922, la lucha por la tierra lleva 90 años y en ella han intervenido al menos cinco generaciones de indígenas Ch'oles. Esto hace que los actuales ejidatarios sientan un compromiso histórico con ellos, sus ancestros y sus hijos. La defensa de su territorio ha sido atravesada por diferentes políticas gubernamentales: agrarias, comerciales, desarrollistas, indigenistas, así como por la presencia de diversos intereses económicoskaxlanes . Estas intromisiones han provocado diferencias al interior de los ejidatarios, así como pugnas con las autoridades municipales y estatales. Las propias las han resuelto por medio de sus asambleas o recurriendo a las autoridades agrarias. Las relacionadas con agentes externos, las han llevado a las instancias oficiales correspondientes. Algunas, como la que actualmente libran por la defensa de 130 hectáreas, fueron ocasionadas por procedimientos u omisiones por parte de las autoridades correspondientes, por arbitrariedades cometidas por los gobiernos municipales y estatales, o por falta de conocimiento y entendimiento de las leyes.
El 30 de septiembre de 1966, el Cuerpo Consultivo Agrario insertó una nota en el Plano Definitivo en la que se especifica el supuesto fundo legal de 130 hectáreas y se dibuja su ubicación justo donde se encuentra el poblado de Tila. A pesar de que el Secretario General de Asuntos Agrarios aclaró que el fundo no está incluido en la resolución presidencial, el Ayuntamiento de Tila ha llevado a cabo una serie de irregularidades en los terrenos que no son de su propiedad -usufructo, venta, renta, cobro de derechos de piso y de otros impuestos locales- sin tomar en cuenta a las autoridades ejidales. Su propósito es quitar a los ejidatarios indígenas esas 130 hectáreas a pesar de que cuenta con 101 hectáreas destinadas a fundo legal en el poblado de Petalcingo, según la resolución presidencial que otorgó las tierras a ese ejido -el de Petalcingo.
Si bien el punto de acuerdo y la nota quedaron insubsistentes con el amparo 890/77 "la ejecutoria no se cumplió, pues no se suspendió la compra venta de solares, ni se cancelaron los catastros introducidos". Actualmente están en espera de la resolución del recuso en el que impugnaron el incidente sustituto.
Cabe aclarar que de las 130 hectáreas en disputa sólo 52 están construidas, el resto -bastante más de la mitad- constituyen platanares, cafetales y alguna que otra milpa. Por ello, de quedar las 130 hectáreas en manos del Ayuntamientose dejaría a quienes cultivan esas extensiones sin sustento principal para sus familias y esto implicaría una reestructuración general de las tierras ejidales. Además, una proporción significativa de los solares de Tila cuentan con una casa y en los alrededores tienen platanares, hortalizas, árboles frutales y corrales para cría de pollos y otros animales para autoconsumo, lo cual disminuye aún más la proporción de lo construido.
El Ejido, institución de carácter federal, sujeta a la normatividad agraria del país, integrada por indígenas ch'oles. Ellos han luchado por la tierra que les da de comer y tiene un papel central en su cultura y organización. El quitarles esa parte de su territorio incrementará la dificultad para dar de comer a sus familias. Los que viven en el poblado saben que de pasar esas tierras al Ayuntamiento tendrán que pagar impuestos y derechos sobre lo que originalmente es suyo, situación que además generará desigualdades al interior del ejido, pues los que viven en otras comunidades no pagan impuestos. Y, para colmo de males, se les quitará el Santuario donde han honrado al Señor de Tila. La autoridad de los encargados tradicionales, tatuches y ancianos se reducirá aún más. Temen que el gobierno municipal se apropie de las cuevas cercanas que son otros de sus lugares sagrados. Además están conscientes de que el dinero que se les puede dar como indemnización se acaba, mientras que la tierra es una Madre que, sabiéndola cuidar, siempre les proporcionará alternativas para alimentarse. Saben también, que los trabajos en que se les pueda emplear son mal pagados, que a los empleadores no les interesa el bienestar de la población sino el incrementar sus ganancias y que en esas labores siempre serán discriminados.
Avecindados simpatizantes del ejido: profesores, campesinos venidos de comunidades, hijos de ejidatarios, comerciantes indígenas, cuyos intereses no se encuentran en contra del ejido y que están ahí porque o son de Tila o son de la zona. "No son agresivos". Salvo los hijos de ejidatarios; son conscientes de que no tienen derecho a la tierra, pero al compartir tradiciones culturales, saben que bajo la autoridad del comisariado ejidal su vida y sus formas de subsistencia encontrarán una solución pacífica y posiblemente mejor que la actual. De hecho, muchos de ellos son aliados de ejidatarios en otras luchas que buscan el bienestar en su vida y en la de sus familias.
Avecindados comerciantes y aliados del Ayuntamiento, gente que llega de fuera.Varios, demás allá de la región inmediata, con intereses económicos y políticos propios, ajenos al bienestar de los tileños. "No respetan, nos quieren mandar, pueden abrir sus calles, solicitar obras y lo que les conviene, organizándose a través del gobierno de Chiapas. No toman en cuenta a la Asamblea, ni al Comisariado Ejidal. En la calle somos respetuosos con todos, porque también nos damos cuenta de que fueron engañados por el Ayuntamiento, pero algunos de ellos no." (Ejidatarios de Tila)
El Ayuntamiento orientado por leyes liberales ha tenido choques con las autoridades tradicionales. Las elecciones municipales han sido conflictivas y muchas veces los presidentes municipales no simpatizan con el pueblo. Se trata de kaxlanes que no representan la voluntad de los ch'oles. Esta situación ha afectado las costumbres ch'oles, pues en ocasiones, cuando se dificulta la resolución de un problema conforme a la tradición, se recurre al Ayuntamiento, el cual, haciendo una rara combinación entre las costumbres tradicionales y las leyes estatales, aprovecha las situaciones para crear división e imponer sus propios intereses y políticas. El Ayuntamiento ha dispuesto del territorio de ejido, como si fuera propio: vende solares, los inscribe en el Registro Público de la Propiedad -privatiza terrenos ejidales-, cobra impuestos, permite la presencia de la fuerza pública y la corrupción. Como autoridad estatal viola sistemáticamente y en muy diversos aspectos el convenio 169 de la OIT, ya que no consulta nada con los ejidatarios y lejos de ello viola sus derechos individuales y colectivos.
El ejido de Petalcingo . En la tradición de los indígenas tzeltales de Petalcingo y de los ch'oles de Tila, -ambos del municipio de Tila-, originalmente el Ayuntamiento se encontraba en Petalcingo, pero a principios del siglo XX hubo una epidemia que motivó que el Ayuntamiento cambiara provisionalmente su residencia a Tila, donde se quedó de manera permanente. Si bien no se ha podido localizar información que sustente que en algún momento Petalcingo haya sido cabecera municipal, los ejidatarios de Petalcingo cuentan con copias de documentos en los que aparece el sello del Ayuntamiento Municipal de Petalcingo. Además en la resolución presidencial que les otorga el ejido se destinan 101 hectáreas para fundo legal. Los de Petalcingo, han tramitado que la sede del Ayuntamiento regrese a su localidad. Ellos, al igual que los de Tila han tenido conflictos con quienes han estado al frente del Ayuntamiento y consideran que esos problemas se podrían evitar si la sede estuviera en su localidad.
Paramilitares. S e trata de una élite ch'ol que recibió beneficios durante la decadencia del sistema agrario priísta. Desde marzo de 1995 conformaron el grupo paramilitar Desarrollo, Paz y Justicia. De ellos se han valido las autoridades y poderes locales para mantener atemorizada a la población desde hace más de década y media. Se trata de grupos ilegales a través de los cuales se violan sistemáticamente los derechos individuales y colectivos reconocidos por la Constitución Mexicana y la Legislación Internacional.
Los ejidatarios ch'oles de Tila se encuentran entre la población económicamente pobre del país. La pérdida de las 130 hectáreas que quiere quitarles el Ayuntamiento pone aún en mayor riesgo su economía, su alimentación, su salud y la protección del medio ambiente y constituye una violación a sus derechos como ejidatarios y como ch'oles. Es afectar su derecho a tener condiciones de vida dignas, a sus formas tradicionales de organización, a la cultura, a la tierra, territorio y recursos naturales, al consentimiento previo y libre; a la autodeterminación de su futuro, a permanecer como cultura con sus prácticas religiosas, sitios sagrados y derechos políticos y sociales. Es atentar contra su derecho a la propiedad. Perder esa proporción de sus tierras implicaría una reestructuración general de su territorio, una afectación de su derecho a la alimentación y al trabajo, a sus redes sociales, a su autonomía.
Dado el aumento de familias los productos de la tierra cada vez alcanzan menos para alimentar al conjunto de los habitantes, lo cual obliga a los ch'oles a completar su subsistencia con otras actividades, trabajando como asalariados y emprendiendo sus propios negocios. Sin embargo, estas medidas de las que pueden echar mano para construir su vida de una manera digna, se verán más obstaculizadas de lo que ya lo son -permisos, impuestos, discriminación, racismo, competencia inequitativa, entre otras medidas- en caso de que el Ayuntamiento quede en posesión de las 130 hectáreas.
Según la legislación mexicana y las autoridades judiciales, las 130 hectáreas en disputa pertenecen al ejido Tila. Respecto a la posible indemnización, de acuerdo con el convenio 169 de la OIT, los ejidatarios tienen derecho a la consulta libre, previa e informada sobre el destino de su territorio. Como desde hace tiempo lo han manifestado en sus procedimientos judiciales, ellos no quieren la indemnización por todo lo que significa -afectación de su derecho a la propiedad, a la cultura, a la religión, a sentar sus propios principios de desarrollo (autodeterminación), a sus sitios sagrados- y lo que prevén que pasará en caso de que queden en manos del Ayuntamiento. Conforme al derecho a la libre determinación y correlativos, el que el Estado tome decisiones sobre las vidas de otros, en este caso de los ejidatarios de Tila, puede tener consecuencias catastróficas; sobre todo a sabiendas de que lo que se encuentra detrás de la ambición por apropiarse de esas tierras, es el afán de lucro, la discriminación y la exclusión. Se violaría el derecho a determinar cómo va a ser su territorio.
Entre las graves violaciones de los derechos humanos que ha cometido el Ayuntamiento de Tila está la de permitir la presencia, e incluso introducir él mismo a la fuerza pública y al ejército en territorio del Ejido ch'ol de Tila, con lo cual, además de los enfrentamientos que se han dado, crea miedo entre la población y afecta su derecho a la libertad de circulación, explícitamente prohibida por el artículo 30 de la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas,.
El despojo de los territorios originales es parte de una política de Estado que, de hecho, ha desconocido a los indígenas como personas y como pueblos Son continuas las prácticas discriminatorias expresadas en intentos de asimilación religiosa, política, económica y militar; en la distribución de los recursos naturales que da preferencia a ricos y extranjeros y en el despojo; en la falta de respeto, protección y garantías judiciales y denegación de justicia; todo lo cual propicia situaciones de inseguridad territorial que dan lugar a violaciones al patrimonio cultural, en este caso de los ejidatarios ch'oles de Tila.
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------"La enfermedad como lenguaje de poder" en Pérez Ruiz, Maya Lorena, Tejiendo historias. México, INAH - CONACULTA, 2004
Peritaje ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos. Caso Sarayaku. Los principios de consulta y consentimiento http://unsr.jamesanaya.org/videos/webcast-peritaje-ante-la-corte-interamericana-de-derechos-humanos-caso-sarayaku-los-principios-de-consulta-y-consentimiento fuente: http://radiozapatista.org/?p=6512
Tomado de: Rebelión http://www.rebelion.org/noticia.php?id=153240 Posts relacionados:
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México: Caravana del Ejido Ch'ol Tila, Chiapas
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References: resolución 
 resolución 
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 artículo 30