Source: http://www.libertadidioma.com/2000/20000325.htm
Timestamp: 2018-11-14 11:14:08+00:00

Document:
AGLI Recortes de Prensa Sábado 25 Marzo 2000
#Variaciones sobre Estella
Editorial ABC 25 Marzo 2000
#Aznar rechaza de plano la consulta popular que pide Ibarretxe y la califica de "Estella 2''
J. M. LARRAYA / L. R. AIZPEOLEA, Lisboa / Madrid El País 25 Marzo 2000
#Los proyectiles del «comando Giraldilla»
IMPRESIONES El Mundo 25 Marzo 2000
#Atacan dos bancos en Guipúzcoa y una oficina del INEM en Vizcaya
EFE El Mundo 25 Marzo 2000
#España, fuera del laberinto
IGNACIO SÁNCHEZ CÁMARA ABC 25 Marzo 2000
#Carr: «El problema político más difícil de España en estos momentos es el vasco»
José María ORTIZ ABC 25 Marzo 2000
#El Tribunal Superior de Cataluña protege a los oyentes de la Cope
#El Tribunal Superior de Justicia permite a la Cope seguir emitiendo en Cataluña
MONTSERRAT MARTINEZ El Mundo 25 Marzo 2000
#Jordi Pujol vulneró la libertad de infomación al utilizar el catalán como criterio para conceder las adjudicaciones
MADRID. F. Álvarez ABC 25 Marzo 2000
#La justicia anula un acuerdo de la Generalitat por primar el catalán para dar emisoras
PERE RÍOS, Barcelona El País 25 Marzo 2000
#Depredador Occidente
José Luis Balbín La Estrella 25 Marzo 2000
Variaciones sobre Estella
CON motivo de una conferencia en un prestigioso foro madrileño, el «lendakari» Juan José Ibarretxe ha vuelto a leer disciplinadamente el guión escrito por el PNV y Euskal Herritarrok en el pacto de Estella, y ha solicitado una «consulta» a los ciudadanos vascos para que decidan libremente sobre su futuro. La réplica a semejante iniciativa se la ha dado el presidente Aznar desde Lisboa, quien la ha calificado como «estrategia equivocada». Por lo que se ve, hasta ahora los vascos no han sido nunca consultados ni se han manifestado libremente ni han decidido nunca sobre su futuro. La falta de realismo de los dirigentes del PNV no conoce límites y, por ello, su discurso empieza a espantar a afines y a sectores normalmente reacios a la crítica, como los empresarios. Estella no cuajó electoralmente en las autonómicas de 1998 y se dieron por no enterados; la sociedad no nacionalista se ha movilizado y la recluyen en el desprecio; las urnas del 12-M dan una clara mayoría de votos a los partidos constitucionalistas y siguen actuando con la misma arrogancia hegemónica de siempre. ETA ha vuelto a matar y mantienen las alianzas con HB.
Lo que ha hecho Ibarretxe es lo que viene haciendo el nacionalismo vasco con especial intensidad en este último año y medio de expedición soberanista: intentar deslegitimar cualquier expresión democrática que no suponga un avance en el proceso de construcción nacional vasca. Sin embargo, lo que sorprende es que el PNV no haya valorado todavía la inutilidad de esta política convergente con HB y ETA para sus propios intereses, pues no ha servido para mejorar su implicación constructiva en la actividad democrática, ni, en el extremo opuesto, para reforzar el proyecto secesionista que diseñó con EH. Raymond Carr, una celebridad mundial en el campo de la Historia, alude a esta circunstancia en la entrevista que publicamos hoy en las páginas de la sección de Cultura: «El problema está en la ambigüedad del PNV. No puedo entender el apoyo implícito del PNV al programa de ETA. Para mí es un misterio». Y para casi todos.
Las palabras de Ibarretxe, que ya ni escandalizan pese a ser pronunciadas por el máximo representante de la legalidad constitucional y estatutaria en el País Vasco, expresan la absoluta contumacia del PNV en el error histórico que significa Estella y la incapacidad para romper los vínculos con el entorno etarra. Sólo así se puede explicar que Ibarretxe, al dictado de Arzalluz y Otegi, proponga algo tan onírico como una consulta a los ciudadanos del País Vasco, de Navarra y del sur de Francia, aunque sea condicionada al cese definitivo de la violencia. Con esta pérdida de referencias sobre las coordenadas de lugar y tiempo en que se mueve la sociedad vasca, el PNV camina por un sendero que le conducirá a ser absorbido por la izquierda abertzale y a que deserten sus sectores más moderados.
Aznar rechaza de plano la consulta popular que pide Ibarretxe y la califica de "Estella 2''
El portavoz del Gobierno ve "muy difícil" que el 'lehendakari' pueda agotar la legislatura
El presidente del Gobierno, José María Aznar, calificó ayer la propuesta soberanista del lehendakari, Juan José Ibarretxe, como una versión corregida y aumentada del Pacto de Estella - "es un Pacto de Estella 2", dijo- y vaticinó que, al igual que el primero, está "condenado al fracaso ". "Son estrategias que no tienen ningún sentido", afirmó Aznar en Lisboa al término de la cumbre de la UE. En Madrid, el portavoz del Ejecutivo, Josep Piqué, sentenció que "es muy difícil que el lehendakari finalice la legislatura ante la situación de inestabilidad" que atraviesa su Gobierno.
La iniciativa presentada por Ibarretxe el jueves pasado en Madrid, para que el Estado reconozca el derecho a la autodeterminación de Euskadi y, en consecuencia, permita la celebración de una consulta popular tras el previo cese de la violencia de ETA, tiene, en opinión de Aznar, "bastante poco que ver con la realidad" y forma parte de "un discurso mecánico y de una estrategia equivocada". El presidente del Gobierno en funciones subrayó en Lisboa que "cuando los ciudadanos vascos, y no digamos los navarros, han votado recientemente en unas elecciones libres sobre la base de un modelo constitucional, venir a plantear un Estella 2 tras el fracaso estruendoso del Estella1 [el Pacto de Lizarra] es seguir apostando inútilmente por el fracaso".
Aznar recordó que desde hace tiempo ha invitado a Ibarretxe y al PNV a reflexionar sobre su posición política, sin que, por lo que se ve ahora, haya servido para nada. La propuesta de Ibarretxe, que incorpora elementos soberanistas de la ponencia política del PNV, ha sido recibida con profundo malestar en La Moncloa, que ve disiparse la esperanza de un giro hacia posiciones más moderadas en la presidencia del Ejecutivo vasco.
En Madrid, tras la reunión del Consejo de Ministros, que ayer presidió Francisco Álvarez Cascos, el portavoz y ministro Josep Piqué fue aún más lejos y vaticinó que el Gobierno de Ibarretxe "difícilmente" acabará la legislatura por su inestabilidad. Recordó que el lehendakari sólo dispone en la Cámara de Vitoria del apoyo de 27 escaños de un total de 75, al romper su pacto con EH tras el asesinato del socialista Fernando Buesa y su escolta, el 22 de febrero pasado.
Piqué sentenció que pasado el verano, cuando el Gobierno vasco tenga que negociar los nuevos Presupuestos, se despejará esta situación. El portavoz concibe una abstención activa de EH que permita a Ibarretxe seguir gobernando de momento, pero tampoco descarta que el PP y PSOE lleguen a pactar una moción de censura contra el lehendakari y que el brazo político de ETA no la evite con un apoyo explícito a Ibarretxe.
Piqué calificó de "especulación" la hipótesis apuntada por Ibarretxe de que el PNV y los restantes miembros del Pacto de Lizarra buscan una nueva tregua de ETA, y señaló que, en cualquier caso, el hecho de que la banda terrorista haya vuelto a matar obliga a exigirle un cese de la violencia con "una naturaleza totalmente distinta". Es decir, La Moncloa no admitiría una nueva tregua, sino el cese definitivo de las armas.
Los reproches del Gobierno central al PNV también llegaron ayer por el intento de los nacionalistas vascos de buscar una estrategia común con catalanes (CiU) y gallegos (BNG) a través de la Declaración de Barcelona. Aznar calificó la reunión que estas tres fuerzas celebraron el jueves como el "empeño de crear un frente no se sabe muy bien para qué". Sin mencionar explícitamente a los nacionalistas vascos, el presidente describió la negativa de CiU de secundar su estrategia con la siguiente imagen: "Algunos están metidos en un agujero y quieren seguir profundizando, pero en compañía, y éstos dicen 'a mí ni me meta en el agujero, que no he hecho nada". El portavoz del Gobierno, más rotundo que Aznar, señaló que existe una "incompatibilidad intelectual" entre la presencia de CiU en la Declaración de Barcelona y la existencia de un clima de colaboración entre CiU y el PP.
Aznar, que busca de nuevo el apoyo de la coalición de Jordi Pujol en su investidura, dio a entender que Rodrigo Rato seguirá al frente del Ministerio de Economía. Lo hizo al revelar que hace tiempo que ha encargado a Rato que prepare un nuevo paquete de medidas liberalizadoras para ser puestas en práctica por el nuevo Ejecutivo.
Los proyectiles del «comando Giraldilla»
Tres miembros del comando Giraldilla lanzaron ayer al presidente Aznar, al término de la Cumbre de Lisboa, un huevo lleno de tinta roja como protesta contra la política penitenciaria de los Gobiernos de España y Francia con los presos etarras. El verdadero problema, de todos modos, no son los proyectiles utilizados por este grupo, ni otras de sus espectaculares acciones de los últimos meses. Pueden ser gestos de mala educación o incluso actividades ilegales, es cierto, pero el verdadero problema son los proyectiles que usan sus patrocinados. Porque los etarras que defienden son los que usan balas, coches-bomba y explosivos, los que utilizan el asesinato, el secuestro y la extorsión dejando un imborrable rastro de sangre y dolor. Y el comando Giraldilla no llega ni a pedir a los etarras que usen los mismos métodos que ellos.
Atacan dos bancos en Guipúzcoa y una oficina del INEM en Vizcaya
La Policía desaloja las viviendas situadas encima de una sucursal bancaria de Aretxabaleta (Guipúzcoa), que ha sido totalmente calcinada
BILBAO .- Ayer fue Bilbao y Pamplona. Hoy, San Sebastián, Ondárroa y Aretxabaleta. Los radicales vascos han atacado a lo largo de las últimas horas dos entidades bancarias en Guipúzcoa y la oficina del INEM en Ondárroa (Vizcaya), sin que se hayan producido daños personales, aunque sí cuantiosas pérdidas materiales.
El suceso más importante se ha producido sobre las 2.25 horas en la localidad guipuzcoana de Aretxabaleta. Según ha informado la Ertzaintza, unos desconocidos han incendiado una sucursal bancaria del BBV ubicada en la calle Durana de este municipio.
Tras romper los cristales de la oficina, los violentos han entrado, la han rociado de líquido inflamable y han prendido fuego. A los pocos minutos, el fuego ha tomado una gran intensidad, lo que ha obligado a la Policía a desalojar a varias familias que dormían en las viviendas situadas encima.
Viviendas sin daños
Cuando los bomberos han logrado sofocar el incendio, los vecinos han regresado a sus domicilios, que no han sufrido grandes daños. Sin embargo, la entidad bancaria ha resultado totalmente calcinada y los daños están aún sin evaluar.
Este mismo procedimiento se ha utilizado a las 12:25 horas en otra sucursal bancaria de San Sebastián, ubicada en la calle Miracruz. En este incendio, al ser de menores dimensiones, no ha sido necesario dealojar a los vecinos del inmueble. El fuego no ha producido daños en importancia en el edificio, pero el interior de la oficina ha quedado destruido.
En la localidad vizcaína de Ondarroa, los incidentes han comenzado a las 9.25 horas, cuando unos desconocidos han atacado con artefactos incendiarios la oficina del INEM, situada en la calle San Ignacio. La oficina no ha sufrido daños de importancia y solamente ha sido quemada la entrada.
España, fuera del laberinto
Por IGNACIO SÁNCHEZ CÁMARA ABC 25 Marzo 2000
DECÍA Friedrich Schlegel que la Historia es la profecía vuelta del revés. Tal vez por eso las principales distorsiones de la comprensión de la reciente historia española y, por lo tanto, del entendimiento de nosotros mismos, haya procedido de que la interpretábamos desde la perspectiva de la Guerra Civil. Nuestro pasado no habría sido sino un rosario de decadencias que habrían de culminar en el 98 y en la gran discordia. Quizá ese sentimiento es el que le hizo afirmar a Gil de Biedma que de todas las historias de la Historia la más triste es la de España porque termina mal. Como si un aciago destino nos condujera con una mano invisible hacia la desaparición del orbe. Regeneracionistas y noventaiochistas, incluso en parte Ortega, aun cuando éste superó la tentación del pesimismo paralizador y vio en la cultura europea la solución, no dejaron de contribuir a la propagación del mito de la «excepcionalidad» española.
La más reciente historiografía ha logrado derruir el falso mito de la anomalía congénita de España, de su inevitable declinar. Entre los más preclaros autores de esta benéfica obra de demolición se encuentra Sir Raymond Carr, maestro en Oxford, amigo de España, caballero inglés e historiador sereno. A su lado, una generación de investigadores españoles aprendió a mirar a España más allá de falsos estereotipos y, a la vez, pudo acercarse a nuestra historia más reciente libres de prejuicios y sectarismos y más atentos a mirar hacia las cosas mismas y no a su deformación reflejada en el espejo cóncavo de las ideologías. Creo que la España estudiosa e inteligente no ha dejado de reconocérselo y a sus merecidas distinciones acaba de sumar el doctorado «honoris causa» por la Universidad Complutense. También era en cierto modo de justicia que fuera un inglés quien contribuyera a deshacer un entuerto al que habían contribuido los viajeros extranjeros, especialmente ingleses y franceses, del XVIII y del XIX, y al que demasiados españoles se adhirieron con torpe irresponsabilidad. No hay que olvidar que el modo como nos vemos a nosotros mismos influye decisivamente sobre nuestra manera de ser y sobre nuestras posibilidades y proyectos.
En realidad, se trataba de algo aparentemente muy sencillo pero que tenía que vencer prejuicios y estereotipos consolidados. La clave estuvo en la aplicación de dos principios: la contemplación de la historia de España como la historia normal de una nación europea normal; y la estricta aplicación de los métodos de investigación de la nueva historiografía. El resultado ha sido la modificación de la visión de España.
Hoy Raymond Carr se asoma a las páginas de ABC y, en la entrevista que publicamos, comenta y valora la situación actual de España, con la serena inteligencia y la pasión desapasionada de siempre.
Pero la superación del mito no puede desembocar en uno nuevo, en una pretendida salud de hierro de España ni menos en una fatua superioridad. Carr estima que nuestro principal problema actual es el vasco y que, a largo plazo, será el demográfico. Quizá quepa añadir, aunque no sea exclusivo de España, la degradación de la educación superior. La barbarie del separatismo quizá no sea sino el último estertor de esa caduca visión anómala de España. La mejor terapia son los libros. Por eso es tan importante la enseñanza de la Historia y la supresión de las manipulaciones perpetradas por los nacionalismos arcaicos.
Raymond Carr viajó a España para convencer a Gerald Brenan de que escribiera una Historia sobre nuestro país. El autor de «El laberinto español» declinó la invitación. Carr ocupó su lugar y España salió del laberinto.
Carr: «El problema político más difícil de España en estos momentos es el vasco»
Por José María ORTIZ ABC 25 Marzo 2000
Mientras los demás veían en nuestra historia sólo el laberinto español y los grandes cementerios bajo la luna, Raymond Carr contaba kilómetros de línea férrea y medía la pluviosidad. Fruto de ese estudio desapasionado, buenhumarado y riguroso, su «España, 1808-1975» marcó a toda una generación de hispanistas. La Universidad Complutense le ha nombrado esta semana doctor honoris causa.
-Enhorabuena por su doctorado. Uno de los méritos que se le reconocen es su visión serena de la historia de España. Resulta curioso que los españoles hayamos tenido que buscarla fuera.
-Ahora ya no. En el pasado sí, porque durante el franquismo los historiadores españoles no podían escribir sobre el liberalismo, por ejemplo, y el siglo XIX como siglo del liberalismo era para ellos un campo sembrado de minas. Pero este vacío ha sido cubierto y la historia de España es la obra de los historiadores españoles.
-Resulta sorprendente ese ocultamiento del liberalismo, porque desde las Cortes de Cádiz la contribución de España al movimiento liberal ha sido importante.
-Sí, claro, pero no se puede decir que durante el franquismo haya sido una contribución importante a la historia de España.
-Entonces, ¿hemos sido capaces de superar ese vacío historiográfico?
-Sí. Hay dos cambios importantes en la historiografía española de los últimos veinte años. Primero, que los historiadores españoles rechazan la visión de España como país excepcional, fuera del marco europeo. Tratan la historia de España como la de Alemania o Francia. Y también hay otra cosa: la adopción por Vicens Vives en los sesenta de los métodos de fuera. En la ceremonia del doctorado he intentado explicar la deuda que he contraído con los historiadores de España. De mi generación hay autores como Jover, y sobre el XIX, Gonzalo Anes. Y Vives.
-Se reconoce usted discípulo suyo.
-No exactamente discípulo. Pero era amigo mío, le invité a dar conferencias en Oxford, y sí, me he visto muy influenciado por sus libros sobre la economía de Cataluña en el XIX y la formación de la burguesía. Le tengo una admiración enorme. Decir que era un hombre carismático es excesivo, pero sin duda ha tenido una gran influencia sobre mí. Pero en la generación actual también hay una contribución muy importante, por ejemplo sobre la Restauración, un régimen liberal pero al mismo tiempo autárquico. Hay una biografía de Moreno Luzón sobre Romanones, o un libro de Jesús María González sobre Maura, etcétera. Ahora acabo de leer uno muy interesante de Ugarte sobre la Guerra Civil en Navarra, casi la única contribución sobre ese tema, no exactamente nueva pero sí interesante. O el libro de Fusi sobre el XIX, y su rechazo a la visión romántica. Como para Jover, para Fusi España no es excepcional.
-El modelo de Estado con el que cada partido acudió a las urnas en las últimas elecciones no era exactamente el mismo. ¿Qué importancia ha podido tener eso en el resultado?
-Sorprende el avance del PP en Cataluña, y sobre todo en el País Vasco.
-Es decir, que la victoria del PP no se explica sólo por la economía.
-La economía va bien ahora, como para Clinton en sus últimas elecciones, y eso es un factor importante.
-Pero esa distinta concepción de la configuración territorial de España habría también influido.
-Ese es un proceso todavía abierto, como en Inglaterra. Aquí hemos imitado a España, dando autonomía a País de Gales y Escocia. Y el futuro es oscuro, porque, ¿qué va a acontecer? ¿Algo como en España, donde las autonomías más débiles tratan de alcanzar los poderes de autonomías como el País Vasco? ¿Van a presionar los independentistas escoceses para lograr una autonomía más amplia? Es un proceso aún abierto.
-La redacción del artículo segundo de la Constitución es polémica. Garantiza «el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones»...
-Y también la unidad de España. Es un compromiso inevitable.
-Pero, ¿qué le parece esa expresión? ¿No es ambigua? ¿Cómo puede haber naciones dentro de la Nación?
-No son naciones federadas, claro. Pero el País Vasco tiene una autonomía más amplia que cualquiera otra en Europa. El problema está en la ambigüedad del PNV. No puedo entender el apoyo implícito del PNV al programa -más o menos- de ETA. Para mí es un misterio.
-¿Ese es un giro inesperado? Lo digo porque pensábamos que el nacionalismo vasco podía ser moderado. Quizás es una idea ingenua...
-La gran paradoja es que el PNV es esencialmente un partido conservador, y eso no se refleja en su actitud hacia el nacionalismo radical.
-Usted sostiene que el gran elemento perturbador del XIX es el carlismo. El PNV, ¿es su heredero?
-En cierto sentido, porque Arana, que es el fundador de Euskadi, viene de una familia de padres carlistas.
-El Estado liberal del XIX se vio muy debilitado por el carlismo, y las instituciones autónomas vascas hoy también lo están. ¿Se trata de un proceso similar, de una resistencia hacia el liberalismo?
-Las guerras carlistas son una reacción de la extrema derecha católica contra el liberalismo como filosofía, y al mismo tiempo una defensa de los derechos históricos del País Vasco. Hoy no hay una reacción exactamnente contra el liberalismo. Pero el carlismo en el siglo XIX sí trata de crear un Estado en ruinas. ¿Entiende usted lo que quiero decir?
-Sí. ¿Qué función debe desempeñar Cataluña dentro de España? ¿Debe jugar un papel especial?
-Sí, claro. Es curioso, porque al mismo tiempo tenemos la sensación de la Cataluña tradicional, y la de un país moderno, más progresista, víctima de fuerzas no exactamente reaccionarias, pero sí... Cambó quería una España grande con Cataluña influyendo en el Gobierno central. Pero ahora Aznar no necesita el apoyo de los nacionalistas para sobrevivir. Pujol le necesita más a él.
-Usted sitúa a España en su contexto europeo, y vemos hoy al Gobierno lanzando propuestas en la cumbre de Lisboa, en un papel activo...
-Junto con Blair...
-Sí, junto con Blair. ¿Está España en condiciones de incorporarse al núcleo de los que deciden en la UE?
-Es un cambio drástico respecto a los dos últimos siglos.
-¿Y podemos entrar en el G7?
-Nos preocupa la demografía...
-Sí, yo también estoy muy preocupado por el descenso de la natalidad. Es extraordinario el hecho de que dentro de cincuenta años el cuarenta por ciento de la población pueda tener más de 65 años. Cada pensionista representa al cuatro por ciento de la población activa, y dentro de cincuenta años será el dos. El Estado tendrá dificultades enormes. En cierto sentido está conectado con el problema de la inmigración desde África del Norte. He visto lo sucedido en El Ejido, y el problema es muy difícil. Almería es muy curiosa. Estuve allí en 1950 y era la provincia más pobre de España. Pero con la revolución agraria y la concentración de la propiedad ha empezado a necesitar a los inmigrantes. Están marginados, excluidos de la vida política, no tienen voto, son explotados. Es una situación que me preocupa.
CON MÁS ENTUSIASMO
-La ONU dice que España tendría que recibir 170.000 inmigrantes al año. Pero se suele insistir en la intolerancia de nuestra historia. ¿Estamos preparados para asimilarlos?
-Hay áreas de intolerancia, y ha habido problemas con los gitanos, por ejemplo. Pero también Francia es muy intolerante con los inmigrados. Y nosotros también tenemos un problema con los paquistaníes. Para ustedes es un problema más agudo, porque África está más cerca.
-Unamuno inventó el mito del «Que inventen ellos»...
-Sí, pero Ortega no.
-¿Estamos capacitados para la revolución de las nuevas tecnologías?
-Creo que sí, quizá con más entusiasmo que nosotros.
-¿Qué queda por estudiar?
-La Guerra Civil. Ahora está este libro de Ugarte, y el editado por Santos Juliá sobre la represión. Yo me he interesado más por los problemas económicos de la zona republicana, y por la deserción en los dos Ejércitos. La intervención de Italia y Alemania y la falta de apoyo de las democracias fue muy importante. Pero para mí el problema de la Guerra Civil es el de la disciplina. El Ejército de Franco era regular y el republicano tenía las dificultades de las milicias.
-Se define como conservador.
-Es gracioso. No soy un animal político, y es curioso que no tenga muchas amistades en el PP. Fraga es un amigo de medio siglo, y he conocido a Aznar, pero la mayoría de mis amigos en España son socialistas: Maravall, Almunia mismo, Santos Juliá...
El Tribunal Superior de Cataluña protege a los oyentes de la Cope
El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, como no podía ser menos, ha protegido el derecho de los oyentes de la Cope a seguir recibiendo su programación, y ha revocado la decisión de la Generalitat por la que cancelaba las licencias de la cadena en Barcelona, Manresa y Tarragona. La resolución no está exenta de matices y, en base a ellos, todas las partes implicadas mostraron ayer su conformidad. De lo que no cabe duda es de que el Tribunal considera que algunos de los criterios con los que la Generalitat falló el concurso, sobre todo en lo referente al uso del catalán, son contrarios al derecho constitucional a la libertad de información. Si bien el Tribunal no anula los acuerdos de la Generalitat, le insta a corregir su actuación mediante el correspondiente pliego de cláusulas que cumpla con todos los derechos fundamentales. Y le señala un camino que, lógicamente, debería llevar a la satisfacción de todas las partes. Reconocidas las competencias reguladoras de la Generalitat en materia de licencias radiofónicas, le recuerda que su obligación es «no interferir más allá de lo que el estado actual de la técnica permita» y que la concesión debe «atender a una buena y actual prestación del servicio». Ningún otro criterio, y desde luego nunca el del uso del catalán, podría ser válido para rechazar como se hizo la renovación de las tres licencias citadas. Por otro lado, y ya que no anula el concurso, el Tribunal indica que el hecho de que se le permita conceder licencias «no ha de implicar una limitación en el número de las frecuencias a otorgar». Garantizado el derecho de la Cope a emitir, y de sus oyentes a recibir la programación, la negociación ya iniciada debería concluir con la ampliación de las adjudicaciones y no con la cancelación de las que cumplen con la ley y con su cometido profesional.
SENTENCIA / CONSIDERA LEGAL EL REQUISITO DE RADIAR UN 50 % DE LA PROGRAMACION EN LENGUA CATALANA
El Tribunal Superior de Justicia permite a la Cope seguir emitiendo en Cataluña
Varapalo judicial a la Generalitat por valorar en exceso el uso del catalán
BARCELONA.- La Cope seguirá emitiendo en Cataluña a través de sus emisoras de Barcelona, Tarragona y Manresa. El grupo Godó de Comunicación y Radio FM Cataluña -Justo Molinero-, que se repartieron estas tres emisoras retiradas a la Cope, deberán, en el mejor de los casos, continuar esperando. Son las dos principales consecuencias que se derivan de una sentencia que supone un durísimo varapalo para la Generalitat por primar, en exceso, el uso del catalán a la hora de conceder o renovar frecuencias radiofónicas.
El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC), respetando la Ley de Política Lingüística, considera legal que la Generalitat valore «emitir en lengua catalana en un porcentaje superior al 50% del tiempo de su emisión», aunque cuestiona la puntuación de este requisito por encima de otros -20 puntos en lugar de 10-.
Sin embargo, los magistrados argumentan que el Gobierno catalán vulnera la Constitución al imponer otros criterios «ajenos a un proceso de concesión». Por ejemplo, dar prioridad a las emisoras que garanticen la emisión de música cantada en catalán y a las que superen el porcentaje legal de lengua catalana -fijado en un 50%-.
Los magistrados de la Sección II de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJC) han anulado parte de las cláusulas al considerar que la Generalitat ha conculcado el derecho constitucional referente a «comunicar o recibir libremente información veraz por cualquier medio de difusión».
La sentencia no especifica en qué situación quedan las emisoras afectadas. Sí se deduce que la Cope seguirá emitiendo, mientras que el grupo Godó de Comunicación y Radio FM de Catalunya, que pueden recurrir la sentencia ante el Tribunal Supremo, deberán esperar. Sin embargo, fuentes judiciales explicaron ayer que ambas partes han mantenido contactos para solucionar el conflicto por vía extrajudicial.
La resolución judicial no disgustó a ninguna de las partes en conflicto. A la satisfacción de la Cope, se unió también la valoración positiva tanto de la Generalitat como del grupo Godó, que se esforzaron en hacer una lectura optimista de la sentencia.
El Gobierno de la Generalitat se mostró ayer «satisfecho» con la sentencia que, en su opinión, avala plenamente las cuotas de catalán, el régimen jurídico de radiodifusión de la Generalitat y el concurso por el que se concedieron 33 nuevas frecuencias de radio. El consejero de Presidencia, Joaquim Triadú, explicó que ahora el Gobierno catalán tiene dos posibilidades: o convocar un nuevo concurso «con las bases adaptadas» y específico para las tres frecuencias impugnadas o volver a reunir a la mesa de contratación para que vuelva a valorar los criterios y la puntuación de acuerdo con la sentencia.
La cadena Cope, en un comunicado, valoró «muy positivamente esta resolución judicial por la restauración del derecho fundamental a la libertad de expresión que significa». Al conocer la sentencia, el director del programa La linterna de la Cope y columnista de EL MUNDO, Federico Jiménez Losantos, afirmó: «Esta supone un triunfo moral, y esperemos que sea la primera y última vez que las autorizades políticas intentan quitar concesiones existentes a las cadenas radiofónicas».
Los responsables del grupo Godó de Comunicación consideraron que la sentencia del más alto tribunal catalán supone un «reconocimiento judicial» a su proyecto de radio y se mostraron «convencidos» de que, una vez se proceda a la nueva evaluación, «las frecuencias de Barcelona y Manresa pasarán definitivamente a ser gestionadas por Radiocat XXI, ya que nuestro proyecto de radio obtuvo una puntuación muy superior a la de la Cope».
Un voto a favor del catalán
La sentencia cuenta con un voto particular del magistrado Antonio Moya Garrido que muestra su desacuerdo, al entender que el recurso de la Cope debió ser desestimado, «al no apreciarse vulneración de los derechos fundamentales a comunicar libremente información y de expresión que invocan los recurrentes», según señala el magistrado en la sentencia.
El magistrado recuerda que la Generalitat estableció en la Ley de Política Lingüística un sistema de promoción y fomento del catalán, fijando una cuota de uso de la lengua cooficial y considera que los criterios de la adjudicación en este sentido están orientados a «la normalización del uso de la lengua catalana en la radiodifusión» que se emite desde Cataluña.
Según el voto particular, establecer un límite mínimo del 50% en las emisiones en catalán y estimular que se supere este lindar «ha de ser entendido como medida de fomento y de promoción del uso de la lengua catalanas en función de la existencia de una situación de hecho aún caracterizada por su desigualdad y su uso aún minoritario en el contexto global de los medios de comunicación» en Cataluña.
El magistrado considera legítimos los criterios de valoración aplicados por el Gobierno catalán.
Jordi Pujol vulneró la libertad de infomación al utilizar el catalán como criterio para conceder las adjudicaciones
Tal y como adelantó ABC el pasado día 15, el TSJC ha sentenciado que Pujol vulneró un derecho fundamental como es la libertad de información con su decisión de ordenar el cierre de las emisoras de COPE en Cataluña. El Tribunal recuerda en su contundente sentencia que el uso del catalán «no puede servir como criterio» para la adjudicación de licencias por parte de la Generalitat.
El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) ha estimado parcialmente el recurso presentado por la Cadena COPE contra el decreto de la Generalitat que le retiraba la concesión para emitir mediante las frecuencias de Barcelona, Manresa y Tarragona al considerar que algunos de los criterios de adjudicación vulneran el derecho constitucional de libertad de información, tal y como adelantó ABC el pasado día 15. De esta forma, la COPE puede continuar emitiendo en estas frecuencias y la Generalitat deberá buscar una fórmula alternativa para solucionar el conflicto creado.
REQUISITOS AJENOS
Los criterios de adjudicación que vulneran este derecho, según el Tribunal, hacen referencia mayoritariamente al uso de la lengua catalana en la programación de las emisoras. Según la sentencia, estos requisitos son «ajenos» a la adjudicación y no «pueden servir como criterio» para conceder o renovar una frecuencia de radio. Aun así, la sentencia de la Sección Segunda de la Sala de lo contencioso-administrativo, que se puede recurrir ante el Tribunal Supremo en un plazo de diez días, no anula los acuerdos de Pujol.
La sentencia advierte de que el hecho de que se le permita a la Generalitat conceder frecuencias «no ha de implicar una limitación en el número de frecuencias a otorgar». También reconoce que «no existe una regulación» propia de la radio «más allá de los extremos técnicos que le dan soporte» y por ello se permite a la Administración que regule el ejercicio del derecho de información en este campo para «evitar precisamente» vulnerar este derecho.
La decisión del Tribunal de estimar parcialmente el recurso de la COPE se basa en los criterios de adjudicación fijados por la Generalitat que valoran la programación y el uso del catalán y que eran valorados en el concurso con un 64,3 por ciento de la puntuación, frente al 35,7 que suponía el proyecto de la emisora.
Para los magistrados, las obligaciones legales que derivan de la ley del catalán «con independencia de su obligado cumplimiento», «no pueden servir como criterios valorativos de la adjudicación» de frecuencias de FM. Según la sentencia, la concesión debe «atender a una buena y actual prestación del servicio» y valorar el uso de catalán en la trayectoria histórica del aspirante a conseguir la frecuencia «es ajeno a lo que es objeto de concesión». El mismo argumento utiliza el Tribunal para rechazar que se reclame en la adjudicación la utilizacion «preferentemente de la lengua catalana o que el porcentaje del catalán sea superior al legalmente establecido en Cataluña».
Asimismo, consideran «ajeno a la cuestión» que se tome en cuenta que el uso de la lengua catalana supere el 50 por ciento del tiempo de emisión diario en las emisoras independientes o integradas en una cadena de ámbito catalán o el 30 por ciento en el supuesto de una emisora integrada en una cadena de ámbito estatal. Tampoco parece relevante, para el Tribunal que se deba garantizar un porcentaje del 25 por ciento de canciones en catalán en la programación de música. Por ello, el TSJC declara «nulo parcialmente el pliego de cláusulas» del concurso de adjudicación al considerar que «conculca» el derecho a la libertad de información.
La sentencia cuenta con el voto particular de Antonio Moya Garrido, quien muestra su desacuerdo al entender que el recurso de la COPE debió ser desestimado. El magistrado entiende que los criterios de la adjudicación están orientados a «la normalización del uso de la lengua catalana en la radiodifusión». A su juicio, la Generalitat estableció en la ley de política lingüística un sistema de promoción y fomento del catalán fijando una cuota de uso de la lengua cooficial y considera que los criterios de la adjudicación en este sentido están orientados a «la normalización del uso de la lengua catalana en la radiodifusión» que se emite desde Cataluña.
Según el voto particular, establecer un límite mínimo del 50 por ciento en las emisiones en catalán y estimular que se supere este lindar «ha de ser necesariamente entendido como medida de fomento y de promoción del uso de la lengua catalana en función de la existencia de una situación de hecho aún caracterizada por su desigualdad y su uso aún minoritario en el contexto global de los medios de comunicación» en Cataluña.
El magistrado concluye que tres cadenas de ámbito estatal han obtenido frecuencias en este mismo concurso, lo que pone de manifiesto que el baremo del concurso «no resulta inalcanzable» para las cadenas estatales que emiten para toda España debido a la valoración que se hace del uso del catalán.
La justicia anula un acuerdo de la Generalitat por primar el catalán para dar emisoras
El tribunal afirma que la retirada de tres frecuencias a la Cope violó un derecho constitucional
El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) anuló ayer la decisión de la Generalitat de no renovar a la cadena Cope tres frecuencias de radio por las que venía emitiendo en Barcelona, Manresa y Tarragona. La sentencia considera que el pliego de cláusulas utilizado para revocar esas concesiones y otorgar otras 30 licencias valoró de manera "desproporcionada" el uso del catalán en la programación y que de esa manera se vulneró el derecho constitucional a comunicar o recibir libremente una información veraz. La Generalitat no recurrirá la sentencia.
El tribunal asegura que no cuestiona que la Generalitat aplicara en el pliego de claúsulas del concurso la Ley de Política Lingüística de 1998, como la obligación de emitir en catalán un mínimo del 50% de la programación, fomentar las diferentes manifestaciones de la cultura catalana o garantizar una presencia significativa del aranés, una variante del catalán. Lo que el tribunal cuestiona y por eso declara nulos algunos aspectos de ese pliego de cláusulas es que la Generalitat realizara una "puntuación desproporcionada" de esos requisitos.
La sentencia recuerda que los criterios referidos al uso de la lengua se valoraron en un 64,3%, frente al 35,7 % con el que se puntuaron otros criterios, como la viabilidad del proyecto, las horas de programación o si se trataba de una programación propia. En este sentido, la sentencia precisa que las obligaciones legales que marca la Ley de Política Lingüística son de obligado cumplimiento, pero "no pueden servir como criterios valorativos" para adjudicar las emisoras.
En otro apartado el TSJC afirma que no se puede limitar el número de frecuencias a otorgar, sino que la Administración debe conceder todas las disponibles, "para no interferir más allá de lo que el estado actual de la técnica permita". Lo contrario, afirma la Sala, vulnera el derecho constitucional a la libertad de información.
Frente a esas afirmaciones de la sentencia, el consejero de la Presidencia de la Generalitat, Joaquim Triadú, aseguró ayer que la sentencia "reafirma la bondad de la Ley de Política Lingüística" en el ámbito de la presencia del catalán en los medios de comunicación. En su opinión, el TSJC "ha valorado los criterios del pliego de condiciones desde una perspectiva de la legalidad ordinaria".
La sentencia de la Sección Segunda de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del TSJC ha sido dictada tras el recurso que presentó la Cope contra una parte del decreto de 4 de mayo de 1999, por el que el Gobierno catalán concedió 33 nuevas frecuencias de radio. Al resolver ese concurso no se renovó la concesión administrativa de las tres emisoras por las que emitía la Cope. Las de Barcelona y Manresa fueron adjudicadas a la cadena Radiocat XXI (participada en un 85% por el grupo Godó, editor del diario La Vanguardia, y en un 15% por Carles Vilarrubí). Radiocat XXI fue el mayor beneficiario de ese concurso, al conseguir 12 frecuencias. La emisora de Tarragona se otorgó al locutor Justo Molinero.
La Cope recurrió ante los tribunales alegando la vulneración de varios derechos constitucionales y ahora los jueces le han dado la razón. La sentencia contiene el voto particular del magistrado Antonio Moya Garrido, más extenso que la propia resolución de la Sala, en el que afirma que el recurso debió rechazarse porque no se conculcó derecho alguno.
Mientras se resolvía el recurso judicial la Cope siguió emitiendo. Radiocat XXI obtuvo todos los permisos administrativos y se declaró lista para salir en antena, pero el TSJC no se lo permitió hasta que se dictara sentencia. Esa resolución se convertirá en firme en los próximos días porque la Generalitat anunció ayer que no la recurrirá ante el Tribunal Supremo. La fiscalía tampoco lo hará porque durante la tramitación del recurso se pronunció a favor de los argumentos de la Cope y de revocar el acuerdo de la Generalitat.
El Gobierno catalán concederá de nuevo las tres licencias
P. R, Barcelona
El Gobierno catalán anunció ayer que realizará una nueva adjudicación de las tres frecuencias de la Cope y de otras seis que tenía pendientes, usando para ello el criterio señalado en la sentencia de ayer, en lugar del utilizado para la decisión que el TSJC ha anulado.
El consejero de la Presidencia, Joaquim Triadú, explicó que aún no está decidida la fórmula jurídica -otro concurso o bien a través de la mesa de contratación-, pero en cualquier caso se hará reduciendo la puntuación que se otorgó el año pasado a los criterios que se refieren al uso de la lengua o la cultura catalana.
"No tenemos ninguna voluntad política de dar o no dar emisoras a un grupo o a otro, sino que se las llevará el que ofrezca mejores condiciones", dijo Triadú. Por su parte, el portavoz del Gobierno catalán y consejero de Economía, Artur Mas, afirmó: "La Junta de Andalucía o la de Extremadura también conceden licencias y no renuevan otras, pero no llenan los kilos de papel que ocurre cuando la decisión la adopta la Generalitat".
Mientras tanto, el Grupo Godó difundió un comunicado en el que asegura que la sentencia conocida ayer supone un espaldarazo judicial a su proyecto radiofónico y que las tres licencias que ahora utiliza la Cope pasarán a ser de Radiocat XXI cuando la Generalitat resuelva la nueva concesión.
Por el contrario, la Cope, cadena controlada por el Episcopado, entiende que la resolución judicial restaura el derecho fundamental a la libertad de expresión. Y que la satisfacción de esa empresa se fundamenta en haber logrado lo único que pretendía al iniciar el procedimiento judicial: seguir emitiendo por las tres emisoras.
Los partidos políticos catalanes también valoraron la sentencia de manera desigual. Para el presidente del Partido Popular en Cataluña, Alberto Fernández Días, supone "un suspenso" a la política de "intervención" y "designaciones a dedo" de la Generalitat. El Partit dels Socialistes (PSC) e Iniciativa per Catalunya (IC-V), por el contrario, coincidieron en que la concesión de licencias de radio y televisión debe ser competencia del Consejo Audiovisual de Cataluña "por seguridad jurídica y de imparcialidad". La Generalitat dijo "no tener ningún inconveniente" en que ese organismo emita sus informes para resolver las nuevas concesiones, pero rechazó la sugerencia de los grupos de la izquierda.
Finalmente, Esquerra Republicana censuró la decisión del Tribunal Superior de Cataluña, al asegurar que la Generalitat actuó en el uso de sus competencias y pidió "más sensibilidad a los jueces".
Depredador Occidente
Una especie de silencio se extiende sobre las noticias procedentes de Kosovo. ¿De silencio culpable? En absoluto. Aquí nadie se siente culpable de nada. Casi todo el mundo se empecina en el error. Por razones pasionales, quizá loables -aunque lo dudo-, pero en el error.
Por lo oído, los serbios eran una panda de asesinos matarifes y genocidas, tiranizados por un loco, a quienes había que bombardear y arrasar, probablemente para hacerles más llevaderas las tiraneces del orate.
El caso es que arrasar, se les arrasó; bombardear, se les bombardeó. Pero el "tirano" allí sigue, y ahora son los serbios los perseguidos a tiro limpio hasta la tumba, por otra panda de matarifes genocidas, supuestamente pertenecientes a un ejército kosovar, que -también supuestamente- no existe. Eso sí, haciendo lo que les da la gana, porque, aunque se pasen en el crimen xenófobo, siempre tienen detrás el colchón protector de las fuerzas internacionales; es decir, el primo de "zumosol". Aquéllos eran malos, malísimos a rabiar. Estos, los pobres, es que no saben contenerse, como consecuencia del odio desencadenado anteriormente por los serbios. También les da por arremeter, de vez en cuando, contra las propias tropas internacionales que les protegen. En tales casos se les castiga de cara a la pared, para que aprendan.
La verdad es muy otra. Los odios culturales, religiosos y étnicos en la ex-Yugoslavia son ancestrales y motivados. Durante siglos, los serbios han sufrido el terror turco, que los tenía como carne de cañón esclava -una verdadera escabechina-, y la posterior opresión no sólo burocrática del imperio austro-húngaro, hasta conquistar malamente su independencia. Después han venido -con la dictadura de Tito- los únicos decenios relativamente dulces -o, por lo menos, tranquilos- de la durísima historia de los Balcanes.
Tuvo que venir Occidente a fastidiar la marrana. Quiso aprovechar la caída del sistema soviético. Con la idea de reorganizar el imperio o, cuando menos, rescatar la región para su zona de influencia, provocó el desmadre "liberador" de Yugoslavia, que ha producido lo que a la vista está. ¿Es mejor la actual situación de los pueblos balcánicos que la de antes de los consecutivos fregados? ¿Menor el odio mutuo? Muy al contrario.
Nadie habla, sin embargo, de los pequeños detalles. Por ejemplo, de que los famosos albaneses de Kosovo son los descendientes de los antiguos conquistadores y de que allí fue donde los serbios les plantearon una batalla que significa lo mismo que para los asturianos la de Covadonga; de que la verdadera Albania vecina sólo aspira a la expansión con la ayuda del mismo primo de "zumosol", de que la intervención de Occidente ha sido el truco del almendruco con el que montar una cabeza de puente prácticamente propia en la región. Para ello había que robarle una de sus provincias sagradas a los serbios. Con la paradójica disculpa de que sufrían a un tirano. Como si tuviera que ver el régimen político con el expolio territorial. Algo así como la justificación del robo de Gibraltar porque los españoles sufrían a Franco. Curiosos razonamientos por los que las víctimas lo son pluralmente.

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