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Resolución de 18 de octubre de 2012 de la Sección Cuarta del Jurado por la que se desestima la - PDF
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Concepción Paz Giménez
1 1 Resolución de 18 de octubre de 2012 de la Sección Cuarta del Jurado por la que se desestima la reclamación presentada por un particular, contra una publicidad de la que es responsable la mercantil Procter & Gamble España, S.A. La Sección desestimó la reclamación, declarando que en la comunicación comercial emitida no se apreciaba infracción de la norma 14 del Código de Conducta Publicitaria de Autocontrol ni del art. 3.1 del Código de Confianza Online. Resumen de la Resolución: Particular vs. Proncer & Glamble ( Clear Blue ) Resolución de 18 de octubre de 2012 de la Sección Cuarta del Jurado por la que se desestima la reclamación presentada por un particular contra una publicidad de la que es responsable la mercantil Procter & Gamble España, S.A La reclamación se formuló frente a una campaña publicitaria difundida en televisión y en Internet, en la que se promociona un método anticonceptivo de la marca Clear Blue. El Jurado consideró que la presentación en la publicidad del producto Clear Blue como método anticonceptivo no era engañosa en la medida en que la reclamada aportó numerosa prueba documental que acreditaba la licitud de la comercialización del producto como producto sanitario para diagnóstico in vitro así como las autorizaciones administrativas de todos los anuncios televisivos en los que se promociona el método de anticoncepción sin hormonas. Asimismo, dichas autorizaciones abarcaban todos los mensajes que aparecen en la página web en la que se promociona el citado método. A la vista de lo anterior, el Jurado desestimó la reclamación, declarando que en la comunicación comercial emitida no se apreciaba infracción de la norma 14 del Código de Conducta Publicitaria de Autocontrol ni del art. 3.1 del Código de Confianza Online, en la medida en que la publicidad frente a la que se dirige la reclamación también había sido difundida a través de Internet.
2 2 ASUNTO Nº 118/R/OCTUBRE 2012 PARTICULAR vs. PRONCER & GLAMBLE ( Clear Blue ) En Madrid, a 18 de octubre de 2012, reunida la Sección Cuarta del Jurado de Autocontrol, Asociación para la Autorregulación de la Comunicación Comercial, presidida por D. Luis Antonio Velasco San Pedro para el estudio y resolución de la reclamación presentada por un particular contra una publicidad de la que es responsable la mercantil Procter & Gamble España, S.A emite la siguiente RESOLUCIÓN I.- Antecedentes de hecho. 1.- El pasado 2 de octubre 2012 un particular presentó una reclamación contra una publicidad de la que es responsable la mercantil Procter & Gamble España, S.A (en adelante, P&G) 2.- La reclamación se formula frente a una campaña publicitaria difundida en televisión y en Internet, en la que se promociona un método anticonceptivo de la marca Clear Blue. 3.- Manifiesta la parte reclamante que la publicidad controvertida del producto Clear Blue es engañosa en tanto que presenta un dispositivo digital que puede predecir la ovulación de la mujer como un método anticonceptivo cuando, a juicio de la reclamante, éste consiste en un método de planificación familiar. Con base en esto solicita que se investigue la validez de la publicidad al poner en peligro la independencia de la mujer para decidir su vida reproductiva y dar una información equívoca y sesgada. 4.- Trasladada la reclamación a la reclamada esta compañía ha presentado escrito de contestación en el que con carácter previo indica que el Monitor de Anticoncepción es un producto sanitario para diagnóstico in vitro como así se establece en el art. 3 del Real Decreto 1662/2000, de 29 de septiembre, sobre productos sanitarios para diagnóstico In vitro, cuya finalidad es indicar los días en los que existe un riesgo elevado de embarazo detectando los cambios hormonales en la orina. Entiende P&G que la reclamante confunde dicho Monitor de Anticoncepción con otros productos sanitarios conocidos como test de ovulación cuya finalidad es determinar los días más fértiles para maximizar la probabilidad de embarazo. Señala a continuación la reclamada que el ámbito competencial del Jurado no incluye funciones inspectoras, por lo que debe limitarse única y exclusivamente al análisis de la adecuación de la publicidad objeto de reclamación. Por otro lado, alude a la falta de concreción por parte de la reclamante de las piezas publicitarias reclamadas y a la falta de argumentación de sus pretensiones cosa que, a su juicio, debería conducir a la inadmisión o desestimación de la reclamación sin entrar en el fondo. Entiende no obstante que la reclamante considera la publicidad de P&G engañosa y, por lo tanto, contraria a la norma 14 del Código de Conducta. A continuación P&G pasa a detallar las piezas publicitarias a las que puede referirse la reclamante y que consisten en un anuncio en televisión de treinta segundos en el que se observa a una pareja estable que sentada en un sofá manifiestan haber elegido el producto objeto de reclamación como método anticonceptivo porque la mujer manifiesta estar cansada de tomar
3 3 hormonas. Posteriormente la pareja explica detalladamente el funcionamiento del producto mientras aparecen sobreimpresionados hasta cinco textos en los que se alude a la naturaleza del producto, su utilización, su fiabilidad y los riesgos que conlleva su utilización y los lugares donde se puede adquirir. Asimismo alude a que, dada la naturaleza sanitaria del producto, de conformidad con el art de la Ley 14/1986, de 25 de abril, General de Sanidad, el 3 de febrero de 2012 el anuncio obtuvo la correspondiente autorización por parte del Servicio de Control Farmacéutico y Productos Sanitarios de la Comunidad Autónoma de Madrid y que aporta al expediente. Por otro lado, indica que respecto a la página web reclamada se puede observar un enlace con la leyenda Descubre más mediante la cual se accede a una página web en la que entre otros se alude a la naturaleza anticonceptiva del producto, su funcionamiento y los riesgos o advertencias respecto a su uso y quiénes pueden utilizarlo. El reclamante alega que dicha página web no dispone de CPS global puesto que el servidor que la aloja está situado fuera del territorio español pero que las partes más relevantes de su contenido sí han sido aprobadas y disponen de autorización previa para su utilización a nivel estatal por la administración competente, aportando al efecto los respectivos CPS. Seguidamente explica P&G que los productos sanitarios para diagnóstico In vitro comercializados en la Unión Europea deben obtener el Marcado CE en virtud del art. 16 de la Directiva 98/79/CE así como del art. 6 del citado RD 1662/2000, certificado de Marcado que tiene el producto desde el 2003 y que aporta al expediente. Por otro lado alude a que ha sometido toda la comunicación publicitaria del producto al preceptivo examen por parte del Servicio de Control Farmacéutico y Productos Sanitarios de la Comunidad de Madrid habiendo obtenido autorización para su utilización en España y aportando al efecto dichas autorizaciones. A continuación, la reclamada manifiesta que la publicidad objeto de reclamación no infringe la Norma 14 del Código de Conducta Publicitaria porque no induce a error sobre la naturaleza del producto ni acerca de la fiabilidad del 94% del mismo ya que ésta ha sido debidamente respaldada por ensayos clínicos así como por la propia Administración Pública autorizante de la comercialización y de su publicidad, aportando al efecto tales autorizaciones. Asimismo alega que el Monitor de Anticoncepción es un mecanismo anticonceptivo natural basado en la abstinencia programada por parte de las consumidoras que constituye un mecanismo de planificación familiar desde su vertiente del derecho a decidir no tener descendencia o de programar, en su caso, cuándo tenerla y que la denominación de venta Clearblue Monitor de Anticoncepción ha sido también expresamente autorizada para todo el territorio nacional por la Administración Pública. En atención a todo lo expuesto, P&G solicita al Jurado que inadmita la reclamación o la desestime. II.- Fundamentos deontológicos. 1.- A la vista de los antecedentes de hecho hasta aquí expuestos y del tenor de la reclamación presentada, entiende la Sección que el caso que nos ocupa ha de ser examinado a la luz de las normas reguladoras de la publicidad engañosa. Así pues, desde una perspectiva deontológica debemos remitirnos a la norma 14 Código de Conducta Publicitaria de Autocontrol. Esta norma consagra el principio de veracidad en los siguientes términos: La publicidad no deberá ser engañosa. Se entiende por publicidad engañosa aquélla que de cualquier manera induzca o pueda inducir a error a sus destinatarios, siendo susceptible de alterar su
4 4 comportamiento económico, siempre que incida sobre alguno de los siguientes aspectos: a) La existencia o la naturaleza del bien o servicio. b) Las características principales del bien o servicio, tales como su disponibilidad, sus beneficios, sus riesgos, su ejecución, su composición, sus accesorios, el procedimiento y la fecha de su fabricación o suministro, su entrega, su carácter apropiado, su utilización, su cantidad, sus especificaciones, su origen geográfico o comercial o los resultados que pueden esperarse de su utilización, o los resultados y características esenciales de las pruebas o controles efectuados al bien o servicio. ( ) 2.- El contenido de esta norma y el principio de veracidad que en ella se recoge, han sido analizados en muchas ocasiones por este Jurado, constituyendo doctrina constante, aquélla que mantiene que para calificar una publicidad como engañosa es necesario que ésta sea apta para generar falsas expectativas en el público destinatario. También constituye doctrina común de este Jurado aquélla según la cual la aptitud de un mensaje publicitario para inducir a error a sus destinatarios debe determinarse partiendo de la percepción que del correspondiente mensaje pueda tener un consumidor medio normalmente informado y razonablemente atento y perspicaz, parámetro éste claramente consolidado en la jurisprudencia del Tribunal de Justicia de la Comunidad Europea. 3.- Entrando al caso que nos ocupa, la reclamante sugiere que la presentación en la publicidad del producto Clear Blue como método anticonceptivo es engañosa en la medida en que, al tratarse de un dispositivo digital para predecir la ovulación, no es en realidad un método anticonceptivo, sino un método de planificación familiar. Por su parte, la reclamada alega que dicho producto es un mecanismo anticonceptivo natural que ostenta la naturaleza jurídica de Producto Sanitario para diagnóstico In vitro, regulado por el art. 6 del Real Decreto 1662/2000, de 29 de septiembre, sobre productos sanitarios para diagnóstico In vitro, el cual incorpora al ordenamiento jurídico nacional la Directiva 98/79/CE, de 27 de octubre, y establece que: 1. Sólo podrán comercializarse y ponerse en servicio productos sanitarios para diagnóstico «in vitro» que ostenten el marcado CE. Como excepción, los productos para la evaluación del funcionamiento no ostentarán el marcado CE. El marcado CE sólo podrá colocarse en productos que hayan demostrado su conformidad con los requisitos esenciales señalados en el artículo 5 y que hayan seguido los procedimientos de evaluación de la conformidad señalados en el artículo 7. A este respecto hay que destacar que la reclamada aporta al expediente el mencionado marcado CE por lo que la licitud de la comercialización del producto como producto sanitario para diagnóstico in vitro ha quedado acreditada. De otro lado, alega P&G que la campaña reclamada es conforme con lo dispuesto en la Ley 14/1986, de 25 de abril, General de Sanidad que establece en su apartado 2 lo siguiente La publicidad de medicamentos y productos sanitarios dirigida al público requerirá autorización previa de los mensajes por la autoridad sanitaria;, así como con las exigencias previstas en el art. 25 del citado Real Decreto 1662/2000, que establece que ( ) Los mensajes publicitarios y/o promocionales dirigidos al público de los productos contemplados en el presente Real Decreto serán objeto de autorización previa por las autoridades sanitarias de las Comunidades Autónomas. ( ). Al otorgar esta autorización, uno de los extremos que debe verificar la Administración Pública es, precisamente, que la publicidad reclamada no es apta para desencadenar el error de
5 5 sus destinatarios. Así se desprende del apartado 5 del artículo 4 del referido Real Decreto 1662/2000, según el cual: No podrán comercializarse productos cuyo etiquetado o material promocional contenga menciones o distintivos que induzcan a error, atribuya funciones que no posean o proporcione expectativas de éxito asegurado. Tampoco podrá atribuir carácter superfluo a la intervención médica ni menoscabar la utilidad de otros métodos diagnósticos que requieran la intervención profesional. Pues bien, la reclamada ha aportado numerosa prueba documental entre la que constan las autorizaciones administrativas de todos los anuncios televisivos en los que se promociona el método de anticoncepción sin hormonas de la marca Clear Blue. Además, tales autorizaciones abarcarían todos los mensajes que aparecen en la página web en la que se promociona el citado método. Esta prueba debe entenderse por lo tanto suficiente para concluir que la presentación del producto promocionado como método anticonceptivo no debe considerarse engañosa ni susceptible de inducción a error en modo alguno. De este modo, cabe concluir que la publicidad reclamada es conforme al principio de veracidad, no existiendo infracción de la norma 14 del Código de Conducta de Autocontrol. 4.- Por último, en la medida en que la publicidad frente a la que se dirige la reclamación del particular también ha sido difundida a través de Internet, hemos de completar el análisis deontológico acudiendo al Código de Comercio electrónico y Publicidad Interactiva de Confianza Online. Este Código dispone en su artículo 3.1 que La publicidad en medios electrónicos de comunicación a distancia deberá ser conforme a la ley aplicable, decente, honesta y veraz, en los términos en que estos principios han sido desarrollados por el Código de Conducta Publicitaria de Autocontrol y por el Código de Práctica Publicitaria de la Cámara de Comercio Internacional. Pues bien, dado que este Jurado no ha apreciado una vulneración de la norma 14 del Código de Conducta Publicitaria tampoco debe apreciar infracción del art. 3.1 del Código de Confianza Online. ACUERDA En atención a todo lo hasta aquí expuesto, la Sección Cuarta del Jurado de Autocontrol Desestimar la reclamación presentada por un particular frente a una publicidad de la que es responsable la mercantil Procter & Gamble España, S.A.

References: Resolución 
 Resolución 
 resolución 
 RESOLUCIÓN 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 artículo 5
 artículo 7
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 artículo 4
 Real Decreto 
 artículo 3