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Timestamp: 2020-06-02 11:54:23+00:00

Document:
Marginal : 69719652
AL JUZGADO ………….
Dª………………….Procuradora de los Tribunales, actuando en representación de representación de la entidad------según consta acreditado en el proceso de referencia, seguido a instancia de esta parte contra D…………………….. Y OTRA, actuando bajo la dirección Jurídica del letrado del Ilustre Colegio de Abogados ………., D………….., ante el Juzgado comparece y como mejor proceda en Derecho, DICE:
Que se ha dado traslado a esta parte del recurso de apelación formulado de contrario contra el auto por el que estimaba parcialmente la oposición y se ordenaba continuar la tramitación del proceso, procediendo tan solo el recalculo de intereses conforme a la Ley 1/2013.
Recurso de apelación que, de conformidad con lo previsto en el art. 456 LEC, carece de efectos suspensivo alguno.
Así las cosas, por medio del presente escrito vienen a formular OPOSICION AL RECURSO DE APELACION formulado de contrario, el cual se articula con base y fundamento en los siguientes.
PRIMERO.- CAUSA DE INADMISIBILIDAD DEL RECURSO DE APELACION.-
Ya se puso de manifiesto por esta parte en escrito presentado ante el Juzgado, tras la presentación del recurso de apelación de la contraparte, que procedía la inadmisión a trámite de dicho recurso de apelación por varios motivos:
1º.- Porque el art. 695.4 LEC establece que el auto por el que se acuerde la continuación del proceso es irrecurrible, solo cabiendo recurso de apelación frente a aquel que decrete el sobreseimiento del proceso, que obviamente no es el caso. Y establece el art. 459 que se inadmitirá a trámite si la resolución no es recurrible.
2°.- Además, porque el recurrente no expresa los pronunciamientos de la resolución que impugna, como requiere el art. 459 LEC.
3°.- Y a mayor abundamiento, porque en el suplico de su escrito solicita "que sea dejada sin efecto la ejecución despachada en autos, alzados los embargos acordados e impuestas las costas al ejecutante", siendo evidente que dicha petición resulta del todo improcedente, al no existir embargo, sino hipoteca, y no estar legalmente prevista la posibilidad de su alzamiento, entre las resoluciones previstas en el art. 695 LEC y Ley 1/2013.
En consecuencia, procede la inadmisión a trámite del recurso, sin necesidad de entrar en el fondo de la cuestión.
SEGUNDO.- SUBSIDIARIAMENTE, RESPECTO A LA FALTA DE LEGITIMACION ACTIVA.-
Tal y como significamos en la instancia, resulta plenamente respetable toda actuación de los deudores cuyo objetivo sea la defensa de sus derechos, en base a argumentos que puedan resultar coherentes y a hechos ciertos, y conforme a la legalidad vigente y jurisprudencia aplicable; y otra bien distinta aquella con la que nos encontramos nuevamente en el recurso formulado, que se caracteriza por la tergiversación de hechos y por la interpretación torcida y sesgada del espíritu y la finalidad de las normas vigentes, con la clara finalidad de paralizar o ralentizar un procedimiento, creando además una carga de trabajo innecesaria, tanto para el letrado que suscribe como para el propio tribunal, lo que justifica sobradamente, como vamos a tener ocasión de comprobar, que se declare la expresa temeridad en la formulación del recurso, y que se impongan las costas a la parte recurrente.
Pues bien, expuesto lo anterior, insiste el recurrente en la falta de legitimación activa de la ejecutante, considerando que el proceso debe archivarse en base a dicha excepción, al no figurar inscrita la hipoteca a nombre de la ejecutante, tras la fusión habida entre el…………y Banco.
Lo primero que debe esta parte significar es que tal pretensión debe ser rechazada de plano, sin analizar dicho motivo, tal y como ha acordado el Juzgado de instancia, por cuanto que, habiéndose formulado la oposición en base a la Disp. Tránsito de la Ley 1/2013 es decir dentro del plazo de un mes desde su entrada en vigor. y transcurrido el plazo de oposición general de 1O días desde la notificación (como reconoció en su escrito de oposición a la ejecución), establece claramente dicha norma que solo cabe que dicha extraordinaria oposición pueda referirse a las nuevas causas previstas en dicha norma, es decir, al posible carácter abusivo de las cláusulas, sin que puedan analizarse cuestiones diferentes.
Por tanto, siendo la excepción propuesta, de falta de legitimación activa, una causa de oposición general que no fue formulada dentro de los diez días siguientes al requerimiento de pago, sino al amparo de lo dispuesto en dicha DT, no es dable examinar dicha cuestión en este proceso, como acertadamente resolvió el Juzgado de instancia, debiendo rechazarse de plano el motivo alegado…
No obstante y de forma subsidiaria, aun en el supuesto de que la Sala considerase la necesidad de analizar dicho motivo, significar que se trata de una cuestión absolutamente pacífica, que ha sido analizada de forma abundante por parte de los Tribunales, llegándose a la conclusión unánime de que la inscripción a favor de la entidad resultante de una fusión bancaria como es el caso en absoluto es constitutiva del derecho y consecuentemente no se requiere para su ejecución siendo suficiente acreditar la sucesión jurídica operada lo que se ha hecho en este proceso con los documentos 1 y 2.
En el acto de la comparecencia de oposición en la instancia se aportaron y fueran unidas a los autos, diversas resoluciones judiciales dictadas por Audiencias Provinciales, desestimando dicho motivo de oposición por idénticos fundamentos: Auto nº 11112013, de 16 de Julio de 2.013 de la A. P. de Salamanca, Auto nº 83, de 20 de Mayo de 2.013 de la A.P. de Vigo y el Auto nº 8; de 11 de Enero de 2.013 de la A.P. de Madrid.
A fin de evitar reiteraciones innecesarias, damos por reproducidos los argumentos que en dichas resoluciones se exponen.
TERCERO.- (TITULADO ERRONEAMENTE DE CONTRARIO "SEGUNDO").- SUBSIDIARIAMENTE, RESPECTO A LA NULIDAD DE LA CLAUSULA SUELO.
Expresa en el correlativo el deudor de nuevo el carácter abusivo del tipo mínimo aplicable al préstamo, que manifiesta ser del 3,5%.
Tal y como expresamos en la instancia, en el acto de la comparecencia, la parte ejecutada tergiversa por completo los hechos. Y es que, si bien es cierto que en la cláusula tercera bis existe un párrafo que reza que el tipo de interés nominal no puede ser inferior al 3,50 %, hay que significar que con posterioridad se regula la aplicación de bonificaciones de intereses, si se cumplen determinados requisitos (domiciliaciones, seguros etc), y finaliza la cláusula en su último párrafo reflejando que:
"el tipo de interés aplicable al prestatario solo podrá ser inferior al 3,5 por ciento nominal anual como resultado de las bonificaciones previstas en esta cláusula, sin que en ningún caso pueda resultar inferior al 2,90 por ciento".
Pues bien, la parte ejecutada reconoce en su demanda que el tipo de interés que se /e ha aplicado a la operación es de/ 3,05%, no manifestando que dicho porcentaje haya sido erróneamente calculado (pues en tal caso tendría que haber formulado oposición en el motivo consistente en error en la determinación del saldo de la operación).
Y consecuencia de lo anterior es que, por tanto, se le ha aplicado al deudor el tipo que resultaba aplicable según la suma del tipo de referencia y el diferencial previsto en la cláusula, no aplicándosele la cláusula suelo del 3,5% en la que funda su motivo.
Así las cosas, debemos acudir entonces al art. 695 LEC, que ha sido modificado por la Ley 1/2013 para permitir la posibilidad de que se formule oposición por la existencia de cláusulas abusivas, en el que claramente se establece que las mismas deben ser el fundamento de la pretensión o de la determinación de la cantidad exigible, de forma que, siendo evidente que en este caso, por un lado, no existe tal clausula suelo del 3,5%, al ser modificado por otro pacto posterior del 2,90%, y por otro, no ha resultado aplicado, puesto que el tipo aplicable era superior, del 3,05%, resulta totalmente improcedente analizar el carácter abusivo de la supuesta cláusula suelo.
No obstante y de forma subsidiaria, no queremos dejar pasar la oportunidad de señalar -como igualmente refleja el auto recurrido- que El TS, en su S. de 9-5-2013, ha declarado precisamente la plena legalidad de dichas cláusulas suelo, solo considerándolas abusivas y nulas en unas determinadas condiciones, cuando cumplen una serie de parámetros.
Y en el caso que nos ocupa, como igualmente declara el Juzgado de instancia en la resolución recurrida, no existe la más mínima falta de transparencia ni de claridad en la exposición de dicha cláusula, pues como ya hemos significado, se establece con absoluta claridad un tipo mínimo del 3,5%, que puede reducirse incluso hasta el 2,9% aplicando las bonificaciones pactadas.
Lo que llama significativamente la atención es que la parte ejecutada pretenda acreditar la falta de transparencia a través de la declaración de su propio cliente, sintiéndose indefenso por no haber podido practicar su interrogatorio ante la falta de petición de esta parte. Exposición que carece de toda razón de ser.
Por otra parte pero dentro del mismo motivo, arguye la contraparte que en la misma cláusula tercera bis se incluye un párrafo en el que se permite cancelar el préstamo si no se está de acuerdo con el tipo aplicable, pero no discutir sobre la corrección del aplicado.
Es evidente que cualquier persona que mantenga una relación contractual con otra tiene abierta siempre la posibilidad, primero, de expresar libremente su consideración sobre la existencia de un error en la aplicación del tipo de interés aplicable, y segundo, de interponer una acción judicial por cumplimiento defectuoso, e incluso oponerse a la ejecución por el motivo concreto de error en la determinación del saldo de la deuda, lo que no se ha hecho en este supuesto.
Es más, no existe la más mínima constancia de que los deudores hayan presentado queja alguna durante la vida del préstamo acerca del tipo de interés aplicado, más que a través de la presente oposición, de lo que se infiere que el motivo, lejos de obedecer a una causa real, lo es a un simple intento de retrasar la ejecución en la medida de lo posible.
CUARTO (ERRONEAMENTE TITULADO TERCERO EN EL CORRELATIVO)
Parte nuevamente la apelante de un error de bulto, por cuanto que manifiesta que el Juzgado de instancia ha declarado la abusividad de la cláusula de intereses moratorias, por ser contraria al 114 LH, lo que en absoluto es cierto y no es más que un espurio intento de engañar al Tribunal, ya que el Juzgador de instancia manifiesta expresamente que no hay motivo alguno para considerar abusiva la cláusula, y que simple y llanamente, al ser superior a la modificación legal que se ha introducido con posterioridad a la interposición a la demanda, procede aplicar la DT y reducir el tipo de interés en la forma y cuantía establecida por la misma.
A mayor abundamiento, en su escrito de recurso no ofrece el más mínimo argumento para que la cláusula de interés moratoria deba ser considerada abusiva, y de hecho ni siquiera lo solicita de forma expresa, por lo que su pretensión debe ser absolutamente rechazada.
Por otra parte, argumenta igualmente no hallarse de acuerdo con la forma en que el Juzgado ha procedido a la hora de exigir a esta parte el recálculo de la deuda, lo que en absoluto es motivo propio de recurso, no siendo más que consecuencia de la aplicación de la DT de la Ley 1/2013.
En cuanto al fondo de la cuestión, la resolución apelada de contrario es clara y acorde a los motivos que esgrimió esta parte en la comparecencia, en orden a que:
- De una parte, solo procede el análisis del 18%, ya que es el aplicado a la operación, como puede comprobarse en la documentación correspondiente a la liquidación de la deuda, no siendo procedente el análisis de la abusividad o no del tipo del 25%, al no resultar aplicable, y no ser causa o base de la reclamación (art. 695 LEC).
- De otra, en cuanto al tipo moratoria aplicable, hay que tener en cuenta que la Ley 1/2013, para supuestos de vivienda habitual, ha limitado la posibilidad de que el tipo de interés moratoria pueda ser superior a tres veces el tipo de interés legal vigente al constituirse la operación, estableciendo que, para operaciones constituidas con anterioridad e iniciada la reclamación judicial, procede simplemente el recálculo de la deuda.
En el caso que nos ocupa, al considerar el Juzgado de instancia que nos hallamos ante ejecución de vivienda habitual, hay que tener en cuenta que el tipo de interés legal de 2007 era del 5%, por lo que el triple establecido por la nueva norma como límite se situaría en el 15%, no mucho más allá del interés moratoria pactado del 18%, sin que simplemente de ello pueda desprenderse que constituya una condición abusiva.
Por tanto, tal y como acuerda el Juzgado, en ningún caso puede calificarse la cláusula como abusiva, sino que a lo sumo puede reducirse al triple del interés legal, mediante el recálculo previsto en la DT de la norma, que es lo que ha acordado el Juzgado.
Consecuentemente, procede la desestimación del motivo.
QUINTO.- (TITULADO POR ERROR CUARTO EN EL CORRELATIVO).­ INFRACCION DE LOS ARTS.686 Y 682 LEC.-
Pretende el apelante introducir en la apelación un motivo que no ha sido expuesto como causa de oposición, y que no prevé el art. 695, pues es una exigencia procesal, relativa a la forma en que debe practicarse el requerimiento de pago, que el Juzgado ha refrendado plenamente, y que incluso ha dictado un auto en el que ratifica la plena validez de las actuaciones judiciales.
Por tanto, la solicitud resulta ciertamente temeraria, y consideramos innecesario entrar a valorar la cuestión suscritada.
SEXTO.- (TITULADO ERRONEAMENTE COMO QUINTO). INFRACCION DEL ART. 218 LEC.
Manifiesta en el correlativo que no se ha resuelto por el Juzgado sobre la petición relativa a la aplicación de un tipo de interés concreto en la primera fase de vida del préstamo.
En este sentido hay que significar:
- Que no es factible analizar la abusividad del tipo fijo de interés que le fue aplicado en el primer semestre de 2007 (3,65%), puesto que no es fundamento de la pretensión o de la determinación de la cantidad exigible, ya que la cantidad adeudada no se corresponde con un impago de ese año, por lo que resulta improcedente analizar dicha cuestión.
- Que el Juzgado ha rechazado expresamente y por el motivo expuesto, el análisis de los motivos que no sean fundamentos de la pretensión, por lo que no existe la más mínima vulneración del art. 218 LEC.
- Y en cualquier caso, no existe el más mínimo carácter abusivo de la cláusula.
Por tanto, procede igualmente el rechazo de este motivo, y de los precedentes, por lo que debe desestimarse el recurso de apelación formulado, con expresa declaración de temeridad e imposición de costas.
SUPLICO AL JUZGADO, que teniendo por presentado este escrito, se sirva admitirlo y, en su virtud, tenga por opuesta al recurso de apelación presentado de contrario, debiendo dar traslado de las actuaciones a la Audiencia Provincial, a la que a su vez suplico, desestime el mismo con expresa declaración de temeridad del mismo e imposición de costas
Es justicia que solicito en …………., a ……… de …………. de …………..

References: e contrario
e contrario
 resolución 
 resolución 
E CONTRARIO
 resolución 
 resolución 
e contrario
e contrario