Source: http://sotodelamarina.es/Javier_Ubeda/Art%C3%ADculos/20191116Javier_Ubeda_Iba%C3%B1ez1.htm
Timestamp: 2019-12-15 08:53:10+00:00

Document:
"Las declaraciones de la ministra Isabel Celaá, llenas de contradicciones y faltas de solidez" por Javier Úbeda Ibáñez en Colaboraciones
Las declaraciones de la ministra Isabel Celaá, llenas de contradicciones y faltas de solidez
Según la ministra, el derecho de los padres a elegir centro así como la educación religiosa para sus hijos no emana de la libertad de enseñanza contemplada en el artículo 27 de la Constitución
16 noviembre, 2019)| Javier Úbeda Ibáñez
La necesidad de oponerse a las pretensiones totalitarias del Estado es lo que motiva el famoso artículo 26.3 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos: “Los padres tendrán derecho preferente a escoger el tipo de educación que habrá de darse a sus hijos”. O bien el artículo 13 del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales: “Los Estados Partes en el presente Pacto se comprometen a respetar la libertad de los padres y, en su caso, de los tutores legales, de escoger para sus hijos o pupilos escuelas distintas de las creadas por las autoridades públicas, siempre que aquellas satisfagan las normas mínimas que el Estado prescriba o apruebe en materia de enseñanza, y de hacer que sus hijos o pupilos reciban la educación religiosa o moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones”.
Es decir, los más importantes documentos del derecho internacional han seguido la dirección que está de acuerdo con el sentido de la libertad y de la dignidad de la persona.
El artículo 27 de la Constitución Española del 78, en su punto 1 dice: “Todos tienen el derecho a la educación. Se reconoce la libertad de enseñanza”. Y más adelante, en sus puntos 3, 4, 6, 7 y 9, añade: “Los poderes públicos garantizan el derecho que asiste a los padres para que sus hijos reciban la formación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones” (art. 27.3); “la enseñanza básica es obligatoria y gratuita” (art. 27.4); “se reconoce a las personas físicas y jurídicas la libertad de creación de centros docentes, dentro del respeto a los principios constitucionales” (art. 27.6); “los profesores, los padres y, en su caso, los alumnos intervendrán en el control y gestión de todos los centros sostenidos por la Administración con fondos públicos, en los términos que la ley establezca” (art. 27.7), y “los poderes públicos ayudarán a los centros docentes que reúnan los requisitos que la ley establezca” (art. 27.9): el reconocimiento, en suma, de un doble derecho en materia educativa: el derecho de todos a la educación y el derecho a la libertad de enseñanza.
Según el ABC:
Las leyes educativas aprobadas por el propio PSOE como la LODE (1985) o la LOE (2006) reconocen el derecho de los padres a elegir centro. La primera lo hace, concretamente, en el artículo 4.b. La segunda, en el artículo 84.1. Por si esta contradicción no fuera suficiente, tanto la LODE como la LOE están en vigor y es esta última la que la propia Celaá pretende mantener (con algunos cambios) con su nueva ley, la LOMLOE, más conocida como “Ley Celaá” y con la que se pretende derogar la LOMCE o “Ley Wert”. De ahí la incomprensión ante las palabras de la ministra, que algunos interpretan como un posible giro político, en la línea de reducir dichos derechos de los padres para agradar a partidos que defienden una educación única, pública y laica como Podemos.
Para el diario EL MUNDO:
La portavoz del Gobierno eludió mencionar que existen al menos tres sentencias y un auto emitidos por el Alto Tribunal que avalan las tesis de la escuela concertada y conectan la libertad de enseñanza con el derecho de los padres a escoger colegio para sus hijos. Es la jurisprudencia que esgrime la patronal Escuelas Católicas para afirmar que tiene razón frente a las afirmaciones de la ministra.
En cuanto a la libertad de enseñanza religiosa que Celaá también niega que exista en el artículo 27, está reconocida en su apartado 3. No es ningún regalo del Estado.
“Es difícil imaginar libertad de educación sin libertad de elegir colegio. Es como hablar de libertades políticas sin libertad de elegir partido al que se vota. O de libertad sindical sin afiliación al sindicato que uno quiera. O de libertad de prensa sin poder elegir la radio que escuchas o el periódico que compras”, afirma Ángel Gallo, presidente de la Confederación Española de Centros de Enseñanza (CECE) en Asturias, patronal de centros educativos impulsados por iniciativa privada.
Iñaki González, presidente del sindicato APPRECE en Asturias, apunta que las declaraciones de la ministra son “un error impropio en una ministra de Educación y en sus asesores. Resulta lamentable que todavía haya políticos que no hayan leído la Constitución o la confundan con su ideología”.
La educación es una prolongación de la generación, de modo que los padres tienen la misión —el deber grave— de educar a los hijos y, también, el derecho frente a los demás de educarlos. Por esa razón, es un derecho fundamental de los padres que sus hijos sean educados de acuerdo con sus convicciones religiosas y morales. Este derecho de los padres —por extensión, de la familia— es irrenunciable y anterior a cualquier otro derecho de la sociedad y del Estado; por esto, es inviolable.

References: artículo 27
 artículo 26
 artículo 13
 artículo 27
 artículo 4
 artículo 84
 artículo 27