Source: https://www.slideshare.net/nicolastortosagonzalez/yo-a-esonojuego
Timestamp: 2018-09-23 19:18:31+00:00

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Informe realizado por Save The Children sobre el Bullying
1. BULLYING Y CIBERBULLYING EN LA INFANCIA YO A ESO NO JUEGO
2. Coordinadora: Ana Sastre Autores: Juan Calmaestra, profesor del Departamento de Psicología de la Universidad de Córdoba Almudena Escorial Paloma García Carmela del Moral Catalina Perazzo Thomas Ubrich Agradecimientos: Oriol Julià (Associació SEER, Salut i Educació de l’Emoció i la Raó), Magalí Permànyer (NUS Teatre i Acció Social), Javier Feliz (FITA, Fundación Instituto de Trastornos Alimentarios), Jorge Flores (pantallas amigas), Ana Gil, Albert Gimeno (padres 2.0), Romina González, José Antonio Luengo, Carmen Meneses, Alfonso Morales (red.es) y Liliana Orjuela. Queremos agradecer la colaboración de todos los centros educativos, el profesorado, los niños y las niñas que han participado en la encuesta realizada como parte de esta investigación. Su opinión y su experiencia han sido fundamentales para acercarnos a la situación que enfrentan miles de niños y niñas en nuestro país. Fotos: ©Pedro Armestre /Save the Children Gráficos: Germán Gullón /VALBHY Arte y maquetación: Óscar Naranjo Galván Está publicación ha sido realizada con el apoyo financiero de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), con cargo al Convenio 10- C01-061. El contenido de dicha publicación es responsabilidad exclusiva de Save the Children España y no refleja necesariamente la opinión de la AECID. Febrero /2016 Edita: SAVE THE CHILDREN España Imprime: Depósito legal: M-4030-2016 SAVE THE CHILDREN trabaja en más de 120 países. Salvamos las vidas de niños y niñas. Luchamos por sus derechos. Les ayudamos a desarrollar su potencial.
3. BULLYING Y CIBERBULLYING EN LA INFANCIA YO A ESO NO JUEGO
4. Los datos con los que se ha confeccionado este informe se han recogido en el proyecto “Bullying, Cyberbullying y factores asociados” financiado por SAVE THE CHILDREN bajo contrato Art. 83 LOU con la Fundación de la Universi- dad Autónoma de Madrid (Código: 056900) IP: Juan Calmaestra. Los nombres de las personas que compartieron sus historias han sido cambia- dos para proteger sus identidades. La información contenida en este informe se completa con varias tablas y ane- xos metodológicos disponibles en: savethechildren.es/yoaesonojuego Para más información sobre los temas tratados en este informe, por favor escríbenos a info@savethechildren.org 4
5. Antes de empezar a leer este informe párate un momento y date unos segundos para responder a esta pregunta: ¿Cuáles son los recuerdos que tienes de tu época escolar? Ahora sí, empieza a leer. Nos volvemos a encontrar al final de tu lectura... YO A ESO NO JUEGO 5
6. 6 ÍNDICE
7. YO A ESO NO JUEGO 7 PRESENTACIÓN 8 RESUMEN EJECUTIVO 10 1. INTRODUCCIÓN 19 La historia de Jasper 24 2. EL ACOSO Y EL CIBERACOSO EN ESPAÑA. UNA REALIDAD QUE ES NECESARIO MEDIR 27 La historia de Marina 72 3. LOS RETOS QUE PLANTEA EL ACOSO Y EL CIBERACOSO 75 4. RECOMENDACIONES 111 BIBLIOGRAFÍA 123 Nota metodológica 129
8. 8 PRESENTACIÓN Cada año millones de niños y niñas en todo el mundo se convierten en víc- timas de una violencia silenciada. En cualquier país, cultura y estrato social, los niños y niñas se enfrentan a distintas formas de abuso, de abandono y de explotación. Esta violencia adopta muchas formas y se adapta a muchos contextos. Ocurre en sus casas, escuelas, en las instituciones, en sus comu- nidades o en medio de una emergencia. La violencia contra la infancia, que puede adoptar múltiples y cambiantes formas, nunca es justificable, independientemente de la gravedad de las lesiones producidas, de las consecuencias sobre el desarrollo de los niños y niñas, de la persistencia, la duración o la aceptación social de una forma concreta de violencia. En España ha crecido en los últimos años la preocupación social por los actos de violencia entre iguales, en particular en el entorno escolar, que en algunos casos han alcanzado tal nivel de gravedad que les ha convertido en protagonistas mediáticos. Es evidente la necesidad de medir este fenómeno para saber cómo abordarlo y poner los recursos adecuados para su solu- ción. Al mismo tiempo, es esencial reducir el riesgo de exagerar el alcance de este tipo de violencia, ya que podría causar sobreprotección o medi- das coercitivas desproporcionadas, pero también debemos ser cautelosos con la negación de esta violencia cuya consecuencia más grave es que sus víctimas pasen desapercibidas. Porque si bien puede hacer poco ruido, la repetición en el tiempo de esta forma de violencia puede causar problemas significativos para quienes la sufren. El acoso entre iguales (bullying) y el ciberacoso (ciberbullying), son formas de violencia contra los niños y niñas cuya existencia no es novedosa en los centros educativos, ya que se sufre desde hace mucho tiempo. Pero el aco- so o el ciberacoso también se producen más allá del ámbito escolar, aun- que muchas veces se detecten o tengan repercusiones directas en la vida escolar. La escuela no es la causante ni el único lugar donde se gesta esta
9. YO A ESO NO JUEGO 9 violencia, sino más bien parte de la solución, pues, como reflejamos en las propuestas y recomendaciones que formulamos en este informe, la educa- ción y el entorno educativo son claves para combatir este tipo de violencia. Esta forma de violencia tiene importantes consecuencias para las personas y la sociedad en su conjunto. Más allá de los riesgos físicos a veces padecidos por los niños y niñas, sabemos que las consecuencias psicológicas pueden ser graves: depresión, abandono escolar, absentismo por miedo a acudir a la escuela; y, lo que es peor, pueden llegar hasta el suicidio. En Save the Children trabajamos para promover una educación positiva y por la erradicación de todo tipo de violencia contra la infancia, fomentando la formación interdisciplinar de los profesionales que intervienen con niños y niñas en todos los ámbitos. En este informe abordamos nuevamente1 el reto de saber qué son el acoso escolar y el ciberacoso, qué formas adoptan y qué podemos hacer para evitarlos. Ni exageración ni negación; es necesa- rio enfocar adecuada y racionalmente la acción pública tanto a nivel nacional como autonómico y local. Andrés Conde Director General de Save the Children España 1 En 2014 Save the Children publicó el informe: Acoso escolar y ciberacoso. Propuestas para la acción. https://www.savethechildren.es/publicaciones/violencia-en-las-aulas
10. Niños y niñas que agreden a niños y niñas. El acoso y el ciberacoso son formas de violencia entre pares en las que tanto víctima como agresor son menores de edad con derecho, en coherencia con la Convención sobre los Derechos del Niño, a ser protegidos. Para conocer a fondo esta realidad, Save the Children, junto con un grupo de personas expertas, ha encuestado a 21.487 estudiantes de entre 12 y 16 años y esto es lo que hemos aprendido: El acoso es violencia, no son “chiquilladas” Que sean niños y niñas no le quita importancia. Se trata de una forma de violencia entre iguales que se caracteriza por ser intencionada y recurrente, y por dejar a la víctima indefensa ante un atacante que tiene más poder físi- co, psicológico o social. La “ley de silencio” que impera ante este fenómeno entre niños y niñas agrava la situación y hace que sea más difícil identificar el acoso y el ciberacoso. Ante esta realidad, desde los poderes públicos las respuestas han sido casi siempre reactivas a casos de acoso grave que han tenido repercusiones mediáticas. Así, las situaciones de acoso “cotidianas” permanecen invisibles, y faltan respuestas institucionales sistemáticas basadas en la prevención y detección temprana. Es por ello que el acoso y el ciberacoso deben formar parte de una estrategia más amplia de lucha integral contra la violencia contra la infancia Pasa en la escuela, pero no sólo: familiares, profesores y directivos son res- ponsables de un fenómeno que sale de los colegios e involucra a los mismos niños y niñas en parques, en la calle o en las redes digitales. Entre una generación de nativos digitales, las TRIC (tecnologías + relación + información + comunicación) son una herramienta esencial para la inte- racción, el aprendizaje y el juego. Pero también hay riesgos asociados al tipo y cantidad de relaciones que se generan. No hay contacto cara a cara y la audiencia del acoso puede amplificarse sin control y se prolonga más en el tiempo, ya que un insulto o una imagen se quedan “colgados” en las redes. 10 RESUMEN EJECUTIVO
11. Algunos datos •	Nuestra encuesta nos dice que un 9,3% de los estudiantes en- cuestados considera que ha sufrido acoso tradicional en los dos últimos meses. Un 6,9% se considera víctima de ciberacoso. Al ser una encuesta representativa, se puede extrapolar al conjunto de la población, con el resultado de que el número de estudiantes de centros públicos que han sufrido acoso se eleva a 111.000 y 82.000 niños y niñas respectivamente. •	El insulto es la manifestación más recurrente del acoso: seis de cada diez estudiantes reconoce que alguien les ha insultado y más de dos de cada diez lo sufre frecuentemente. Además de sufrir insultos directos o indirectos, un acosado puede ser víctima de rumores, robo de sus pertenencias, amenazas, golpes o exclusión. •	Cuando el acoso sucede en las redes, es también el insulto la forma de violencia más recurrente: en los últimos dos meses uno de cada tres niños y niñas ha sido insultado por internet o móvil. Entre las manifestaciones de acoso relacionadas con nuevas tecnologías y a modo de ejemplo, un 6,3% reconoce que alguien ha pirateado su cuen- ta en redes sociales y se ha hecho pasar por él o ella. •	En cuanto a los niños y niñas que acosan, un 5,4% de los encuesta- dos reconoce haber acosado a alguien y un 3,3% reconoce ser responsable de ciberacoso. Aplicando estos porcentajes al total de los estudiantes de ESO de institutos públicos, 64.000 y 39.000 alumnos se reconocen como acosadores y ciberacosadores respectivamente. •	La mitad de los encuestados reconoce haber insultado o di- cho palabras ofensivas a alguien, y uno de cada tres ha agre- dido físicamente a otro menor de edad. Uno de cada cuatro ha insultado usando internet o el móvil, y casi uno de cada diez ha amena- zado a otro niño o niña. •	En cuanto a diferencias entre comunidades autónomas, Andalucía, Mur- cia, Melilla e Islas Baleares, el promedio de niños y niñas que han sufrido acoso o ciberacoso o reconocen haber acosado o ciberacosado a al- guien es superior a la media estatal. 11 YO A ESO NO JUEGO. Resumen ejecutivo
12. •	Hay más acoso entre los más jóvenes, con más víctimas de acoso y ciberacoso entre los estudiantes de primer ciclo de la ESO que entre los de segundo ciclo. También son más los niños y niñas de primer ciclo que se reconocen como agresores. •	Las chicas salen peor paradas: un 10,6% han sufrido acoso (frente a un 8% de chicos), y un 8,5% ciberacoso (un 5,3% de chicos). Además, entre ellos es mayor el porcentaje de los que se reconocen como agre- sores: un 6,3% de los niños ha acosado a otro menor de edad frente a un 3,5% de las niñas. Esta diferencia persiste respecto al ciberacoso: un 4,5% de los niños ha sido ciberagresor frente a un 3% de ellas. •	Las razones que están detrás del maltrato son confusas. Las víctimas repiten principalmente tres razones por las que son acosadas: para ser molestadas, por su aspecto físico o porque les tienen “manía”. Espe- cialmente destacable es que los niños y niñas que han agredido respondieron mayoritariamente no saber por qué ejercían este tipo de violencia sobre sus compañeros. La segunda causa más declarada para el acoso tradicional es “gastarle una broma”. •	Aunque con cifras mucho menores, es de destacar que un 3,2% de las víctimas de acoso y un 4,2% de las que han sufrido ciberacoso conside- ran que han sido víctimas debido a su orientación sexual. Un 5,1% y un 5% declaran que el motivo fue su color de piel, cultura o religión. •	A los niños y niñas encuestados también se les preguntó cómo se en- frentaban a estas situaciones y se han identificado cinco estrategias dife- rentes: pedir ayuda, gestión interna (controlar la situación internamente pensando en otra cosa), reevaluación (ver el abuso desde el humor o de forma positiva), enfrentarlo negativamente (haciendo lo mismo a otros o consumiendo algún tipo de sustancia psicoactiva), y, por último, evitación (apagar el móvil o irse). •	En ellas son más las que buscan ayuda o controlan internamente la situación (pensando en otra cosa, en que se va a arreglar...); en ellos priman los que se enfrentan o reevalúan el acoso (viéndolo desde el humor, como una broma...). 12
13. •	Frente al ciberacoso los estudiantes de primer ciclo de ESO usaron como estrategia en mayor medida la gestión interna, mientras que los de segundo ciclo usaron más el enfrentamiento. No fue significativa en ningún grupo de víctimas la estrategia de evitación. •	Para evitar este tipo de conductas resulta determinante re- forzar la educación emocional y la adquisición de habilida- des sociales y valores de convivencia. Los resultados de nuestro estudio nos dicen que el predominio de algunos rasgos de personalidad y la escasez o ausencia de otros son importantes para detectar, prevenir y actuar contra los problemas de violencia a los que nos enfrentamos. •	Tanto las víctimas como los que agreden muestran escasa autoestima. Entre los niños y niñas que declaran haber acosado a otro menor de edad, se detecta, además, menor empatía cognitiva y afectiva, menos asertividad y una más baja capacidad para resolver con- flictos. No hay diferencias significativas ni por edades ni por sexos. 13 YO A ESO NO JUEGO. Resumen ejecutivo
14. Retos •	El acoso y ciberacoso son violencia, y España carece de un aborda- je integral de lucha contra todas las formas de violencia en la infancia, lo cual resta eficacia a las medidas que puedan tomarse. Aunque se ha avanzado –la última reforma de la ley de la infancia reco- noce como violencia ambos fenómenos- aún falta contundencia pública. No podemos entender el acoso y el ciberacoso como meras faltas de convivencia, culpando incluso a la propia víctima por no tener una res- puesta adecuada o no saber defenderse. •	Los derechos de los niños y niñas, víctimas y agresores, deben ser ga- rantizados. Los efectos negativos de la violencia no sólo afectan a los niños y niñas que sufren acoso y ciberacoso, sino también a los respon- sables y a quienes les rodean. Hay que tratar el tema con confidenciali- dad, y la respuesta debe ser educativa y socializadora. •	La intervención debe asegurar el bienestar de todos los niños y niñas implicados. Debe ser inmediata y con actuaciones dirigidas a víctimas, agresores y al grupo del que forman parte. Así, deben asegurarse me- didas de protección y cuidado para la víctima, y que las medidas que se tomen con el agresor estén enfocadas a la restauración de derechos de la víctima y la reeducación y toma de con- ciencia, y no centradas únicamente en un enfoque punitivo de castigo del agresor. •	La participación de los niños y niñas es determinante para solventar estas situaciones porque conocen más la situación y su aportación será muy valiosa para establecer mecanismos de prevención, detención y comunicación. Además, involucrarles es la mejor forma de sensibilizarles contra estas formas de violencia. •	El ciberacoso es una forma de acoso que debido a sus especiales ca- racterísticas, adquiere una especial gravedad. Los niños y niñas deben ser educados en un uso responsable de las TRIC, es decir, hay que acompañarles para promover una ciudadanía digital haciéndoles tomar conciencia sobre lo que significa la intimidad, la privacidad y la protec- ción de los derechos y deberes. 14
15. •	El trabajo de prevención de la violencia con los niños y niñas es la me- jor manera de acabar con otras formas de violencia en la sociedad. La prevención pasa, en primer lugar, por la toma de conciencia de estas formas de violencia entre iguales. Hay que educar a los niños y niñas en la no violencia, en una ciudadanía digital responsable y ética, y en la tolerancia ante la diversidad. •	Cuando la prevención falla, la detección temprana y eficaz del caso es esencial. La detección permitirá identificar el acoso o ciberacoso dife- renciándolo de un episodio puntual de violencia, y pondrá en marcha los mecanismos de reacción apropiados y especialmente diseñados para combatir una situación de acoso. Escuchar a los niños y las niñas y no poner en duda el relato que puedan hacer de una posible situación de acoso, es también fundamental para que los niños y las niñas no pierdan la confianza en el adulto responsable. •	Sin más información sobre la gravedad del acoso y el ciberacoso difí- cilmente vamos a poder erradicar esta violencia. A pesar de recientes esfuerzos, falta un mayor compromiso de los poderes públicos para tener más datos y entender el fenómeno. El conocimiento es esencial para poder traducirlo en campañas que atiendan a todos los agentes implicados y para dar formación a los profesionales de la educación que permita detectar tempranamente e intervenir ante situaciones de acoso. •	La escuela es el principal escenario, pero no el único. Acoso hay en las redes y los barrios, a través del móvil o en las plazas y, en cualquier caso, al involucrar a sus alumnos, las escuelas son fundamentales para luchar contra esta violencia. Hay que aclarar las responsabilidades de docentes y directivos dentro y fuera de la escuela. •	Es necesario que los centros escolares estén dotados de los profesio- nales adecuados, con una formación específica y adecuada para llevar a cabo las estrategias de detección e intervención en los casos de acoso y ciberacoso. •	El acoso y el ciberacoso presentan un reto claro en términos de asun- ción de responsabilidades. Estamos hablando de formas de violencia complejas, que se desarrollan en diversos espacios (aulas, otras insta- 15 YO A ESO NO JUEGO. Resumen ejecutivo
16. laciones del centro educativo, el espacio virtual) y que implican a nu- merosos agentes (profesores, padres y madres, compañeros, incluso agentes de la autoridad llegado el caso). •	Una de las claves de éxito de la lucha contra el acoso y el ciberacoso es la implicación de todos los agentes del ámbito educativo, el entorno familiar y los propios niños y niñas. El ámbito sanitario y los servicios so- ciales también pueden jugar un papel relevante. Por último, para acabar con el acoso es esencial que la sociedad en su conjunto entienda que la violencia entre niños y niñas es intolerable. •	Es necesario contar con protocolos de actuación dentro de la escuela que establezcan mecanismos claros y conocidos por todos. Estos me- canismos deben incluir la participación de los niños y niñas para la bús- queda de soluciones conjuntas y la coordinación de todos los agentes del ámbito escolar y de otros, como los servicios sociales y de salud, agentes tutores, organizaciones no gubernamentales... 16
17. Recomendaciones •	Elaboración de una estrategia integral contra la violencia contra la infancia, articulada en torno a una Ley Orgánica que pro- teja el derecho de los niños y niñas a su integridad física y moral como eje vertebrador. •	Toma de conciencia generalizada en la sociedad, desterrando ideas que perpetúan los abusos como que el acoso escolar es simple- mente una cosa de niños y niñas, y concienciando en todos los ámbitos de que el acoso y el ciberacoso son una forma de violencia. •	Formación en acoso y ciberacoso de los profesionales que son agentes importantes en la vida de niños y niñas, así como de sus fami- lias. Es necesario formar a los profesores tanto en su capacitación inicial como continua, así como a todo el personal del centro educativo, a los profesionales sanitarios y a las familias de los menores de edad. Todo ello para conseguir una detección precoz y eficaz de estos casos que permita una actuación y búsqueda de soluciones rápida. •	Educación y formación a los niños y niñas en prevención de la violencia. Es importante la educación en valores, como la toleran- cia o el respeto a la diversidad; la formación en ciudadanía digital, no limitándose al conocimiento de las tecnologías y a las técnicas de pro- tección online, sino también extendiéndose a las normas de civismo y respeto en el mundo virtual; y la educación emocional dirigida a trabajar la asertividad, la empatía o el pensamiento crítico. •	Elaboración de protocolos y planes de actuación eficaces, rápidos y ágiles, que sean capaces de dar respuesta a los casos de acoso que se dan en un centro escolar o entre alumnos de distintos centros, y que permitan la coordinación entre el ámbito sanitario y el educativo y la puesta en marcha de los mecanismos necesarios desde la detección para proteger a todos los menores de edad implicados y evitar que el abuso continúe. •	Restaurar el daño ocasionado, apoyando psicológicamente a la víctima y poniendo en marcha mecanismos de justicia restaurativa en- caminados a educar al agresor y no criminalizarle. Sólo en caso muy extremos se podría aceptar la implicación de Fuerzas de Seguridad del Estado. 17 YO A ESO NO JUEGO. Resumen ejecutivo
19. YO A ESO NO JUEGO 19 El artículo 19 de la Convención de Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño establece la obligación de todos los Estados Partes de tomar todas las medidas necesarias frente a toda forma de violencia, definida como toda forma de perjuicio o abuso físico o mental, descuido o trato negligente, ma- los tratos o explotación, incluido el abuso sexual. Esta definición incluye la exposición a la violencia en la escuela o su entorno, y entiende por violencia también la que se da entre niños y niñas. El acoso y el ciberacoso son formas de violencia contra las que todos los niños y niñas tienen derecho a ser protegidos En este sentido el acoso y el ciberacoso son formas de violencia entre pares contra las que todos los niños y niñas tienen derecho a ser protegidos. Es importante incidir en que se trata de violencia entre iguales, ya que tanto la víctima como el agresor son niños, por lo que las medidas que se tomen deben tener un carácter siempre restaurativo y de protección, y deben res- petar el interés superior del menor, también el del agresor menor de edad. En España, pese a haberse realizado diversos estudios al respecto, no se ha dado suficiente importancia a estas formas de violencia, ni se ha recono- cido su gravedad. Las políticas públicas no han abordado suficientemente la realidad del acoso y del ciberacoso, y cuando lo han hecho ha sido sin el necesario enfoque de derechos que requiere un asunto que implica a me- nores de edad tanto cuando se trate de víctimas como de perpetradores de violencia. De hecho, casi siempre las respuestas han surgido como reac- ción a casos de acoso grave que han tenido repercusiones mediáticas. Sin embargo, las situaciones de acoso “cotidianas” permanecen invisibles ante la falta de registro y la escasez de datos, así como la ausencia de respuestas institucionales sistemáticas. 1. INTRODUCCIÓN
20. Es por ello que el acoso y el ciberacoso deben formar parte de una es- trategia más amplia de lucha integral contra la violencia contra la infancia2 que incluya también estas formas de violencia y que establezca medidas de prevención, detección y recuperación, con un enfoque siempre basado en el interés superior de los niños y niñas, sean éstos víctimas o agresores. Save the Children, en colaboración con la Universidad Autónoma de Madrid y junto a un equipo de personas expertas en la materia, hemos realizado este estudio para conocer más a fondo la realidad del acoso y el ciberacoso en España. Nuestro objetivo es que desde las Administraciones Públicas se pueda hacer frente a los retos que presentan, con el desarrollo de políticas adecuadas, medidas preventivas eficaces, protocolos de actuación rápidos que aseguren el bienestar de la víctima y medidas restaurativas que tengan en cuenta la condición de niños y niñas de los agresores. ¿De qué hablamos exactamente cuando hablamos de acoso y ciberacoso? En el marco de este estudio tanto el acoso como el ciberacoso son formas de violencia entre iguales que en muchas ocasiones se realiza en las propias instalaciones escolares, en sus alrededores o en las actividades extraesco- lares, pero otras veces se produce desde el hogar, o en la calle desde un dispositivo móvil, aunque suele ser consecuencia de las relaciones sociales formadas en el contexto escolar. Precisamente por esto, los centros y las instituciones educativas son actores fundamentales para prevenir y combatir esta forma de violencia y deben tener un papel protagonista en la lucha contra el acoso y el ciberacoso. 2 Save the Children (2014): Informe Violencia contra la Infancia. Hacia una estrategia in- tegral. https://www.savethechildren.es/publicaciones/violencia-contra-la-infancia-hacia-una-es- trategia-integral 20 Bullying y ciberbullying en la infancia
21. En ambos tipos de violencia encontramos características concretas que nos permiten diferenciarlos de otras conductas violentas que no son definidas como acoso. Estas características son: • Intencionalidad por parte del agresor • Repetición en el tiempo • Desequilibrio de poder (física, psicológica o socialmente) Por lo tanto, el acoso y el ciberacoso son comportamientos repe- titivos de hostigamiento, intimidación y exclusión social de la víctima, que implica diversas formas de violencia física, psicoló- gica o verbal, y que suelen hacerse en momentos en los que no hay ningún adulto presente.3 El ciberacoso está íntimamente asociado con el aumento del uso de las tecnologías de la información y de la comunicación (TIC) entre la actual generación de niños y niñas, a los que ya se considera “nativos digitales”. Según datos del Instituto Nacional de Estadística del año 2015,4 práctica- mente toda la población escolar entre 10 y 15 años (por encima del 90%) tiene acceso a internet, y un porcentaje muy alto de alumnos de entre 12 y 16 años tiene su propio teléfono móvil (en torno al 90%). Además, diver- sos estudios realizados en España5 demuestran que los adolescentes usan principalmente las TIC para comunicarse con sus amigos, especialmente a través de redes sociales.6 3 Una definición académica de acoso que podemos manejar para mayor claridad es: “Una persona está siendo acosada cuando es expuesta, repetidamente y de forma prolongada en el tiempo, a acciones negativas por parte de una o más personas. Es una acción negativa cuando alguien intencionalmente causa, o trata de causar, daño o molestias a otro” (Olweus, 1999, p. 10) 4 INE (2015): Encuesta sobre Equipamiento y Uso de Tecnologías de Información y Comu- nicación en los Hogares. http://www.ine.es/prensa/np933.pdf 5 García Calera (2008) y Observatorio de la Infancia en Andalucía (2010) 6 Aunando estas características y datos, podemos en último término definir el ci- beracoso como: “(Una) agresión intencional, por parte de un grupo o un individuo, usando formas electrónicas de contacto, repetidas veces a una víctima que no puede defenderse fácilmente por sí misma” (Smith et al., 2008) 21 YO A ESO NO JUEGO
22. Es indiscutible que la mayoría de los niños y niñas disponen de ciertas des- trezas tecnológicas asociadas a las redes sociales, el uso de ordenadores y los videojuegos, que no han aprendido en el aula sino en su tiempo de ocio con los amigos y compañeros. Son estos espacios de conversación, juego, recreación, interacción y construcción, los que generan oportunida- des para aprender muchas habilidades sociales, emociones y sentimientos, desarrollar su socialización y conocerse entre sí. Por tanto, este conjunto de prácticas sociales que experimentan los niños y niñas en los entornos tecnológicos puede describirse como TRIC (tecnologías + relación + infor- mación + comunicación).7 Es decir que las oportunidades, pero también los riesgos, residen más en la cantidad y la tipología de las relaciones que se generan que en el soporte utilizado. Así, estos cambios en la forma de comunicarse y en la percepción de las re- laciones y la modificación de conductas que implica la realidad digital, hace que el ciberacoso sea una forma de violencia de especial complejidad, por la publicidad y exposición de la víctima que implican y la impunidad que el anonimato de internet puede otorgar a los agresores. Por último, y asociada tanto al acoso como al ciberacoso, está la denominada “ley del silencio”, por la que el resto de niños y niñas no denuncian esta situación por miedo al rechazo social que puede implicar. Esto supone que el acoso y el ciberacoso sean en muchas ocasiones muy difíciles de detectar. 7 “Por qué las TRIC y no las TIC”, José Antonio Gabelas, Carmen Marta Lazo, Dani Aranda. COMeIN, Revista de los Estudios de Ciencias de la Información y de la Comunicación, Número 9 (marzo de 2012), ISSN: 2014-2226. Universitat Oberta de Catalunya (UOC). http://www.uoc.edu/divulgacio/comein/es/numero09/articles/Article-Dani-Aranda.html 22 Bullying y ciberbullying en la infancia
23. Este informe El primer capítulo expone, a partir de los resultados de la encuesta rea- lizada a 21.500 menores de edad de entre 12 y 16 años en toda España, datos sobre la prevalencia y frecuencia del acoso y ciberacoso en todas las comunidades y ciudades autónomas de España, tanto desde la perspectiva de las y los encuestados que reconocen haber sido víctimas, como de los que hayan reconocido ser agresores. Se intenta dibujar un perfil tanto de víctima como de agresor de acoso y ciberacoso y se completa el análisis identificando los motivos por los que se producen las agresiones, las estrategias de las víctimas para afrontar estas agresiones y las características de la personalidad tanto de la víctima como del agresor. Tras el análisis de los datos, en el segundo capítulo se identifican los retos ante los que se encuentran la sociedad y las instituciones españolas en rela- ción con el acoso y el ciberacoso. Finalmente, a ellas proponemos articular políticas y estrategias de preven- ción y actuación que respondan a esta realidad de una forma eficaz, ade- cuada y unificada en todo el territorio, desde un necesario enfoque de derechos de infancia. 23 YO A ESO NO JUEGO
24. 24 CASO El bullying que me hacían consistía en perseguirme hasta casa, pegarme, quitarme las cosas, mandarme cartas insultándome.... Me robaban los apuntes, los libros, me destrozaron tres mochilas, llegaba con moratones a casa... (pero) creo que me destrozó más el ciberbullying, (...) ambos me destrozaron...” [ Jasper, 20 años ]8 “Todo empieza cuando... tenía unos 9-10 años, no me acuerdo muy bien, justamente tenía el hotmail, el primer facebook que me hice, es el que tengo aún. Y ya en clase me hicieron bullying porque no sabía hablar es- pañol. No tenía experiencia hablando español, venía de Holanda, y estaba aprendiendo español. En la escuela supieron cuál era mi correo electrónico y empezaron a enviarme correos diciéndome que era un inútil, que era un pringao... poco después fueron descubriendo mi identidad en internet... mi facebook, las cosas que escribía, y todo se volvió en mi contra. Lo colgaba para sentirme bien y verme bien y sentirme respaldado y cambió todo... En- tonces me decían que ojalá me muriera, me publicaban en el muro, me en- viaban fotos, me comentaban, me... me escribían cosas... me hizo sentirme una mierda, no podía dormir, tenía estrés, lloraba, sentimientos de soledad... Nunca contaba nada a mis padres... con mis padres no había mucha rela- ción, no busqué su apoyo, sentí que no tenía el apoyo de nadie... un día pedí ayuda a los profesores, lo pasaron por alto... entonces me empezaron a pegar... el bullying fue a más... los que me hacían bullying tanto físico como ciberbullying eran chicos, se sentían poderosos, se reforzaban entre ellos, todo era porque querían ser más, pero ser más... los más.... El bullying que me hacían consistía en perseguirme hasta casa, pegarme, quitarme las co- sas, mandarme cartas insultándome.... Me robaban los apuntes, los libros, me destrozaron tres mochilas, llegaba con moratones a casa... emocional- mente creo que me destrozó más el ciberbullying, porque había gente que no sabía quién era, o no lo podía saber, no era la agresión directa, eran del grupo pero a veces había más, menos... ambos me destrozaron... Después 8 Actualmente en régimen de internamiento en FITA Cavallers (Fundación Instituto de Tras- tornos Alimentarios), saliendo para ir a centro educativo. Cuenta su experiencia como víctima de bullying y ciberbullying
25. Jasper La historia de 25 YO A ESO NO JUEGO dejé de conectarme a internet, empecé a aislarme, mis padres me notaban raro, cada vez más aislado, sin ganas de ir a clase, mis notas cayeron, mi autoestima por el suelo, pensaba que no podría hacer nada, hasta que em- pecé la ESO... el bullying siguió desde los 10 años hasta segundo de ESO... Ahí es cuando cambié el chip y pasé a hacerme respetar... empecé a me- terme en consumos (drogas), a chillar, a ir con relaciones tóxicas para que vieran que no era un tonto... me puse máscaras, ya no era de simple vista aquella persona simple y frágil, pero sí que lo era por dentro... esa vida de consumos y relaciones tóxicas me llevó a entrar en FITA, en el fondo era por mi debilidad y por haber empezado un camino de consumos y rela- ciones que no era mi vida, no la vida que quería llevar, era una máscara de defensa de protección, para que no me hicieran más daño, para que vieran que encajaba y que todo me iba a ir bien, porque así molaba, era popular... pero todo era por fuera, por dentro estaba fatal. Ahora tengo todos mis sentimientos reprimidos en alegría y rabia, porque pienso que me vieron débil y ahora pienso que si me veo débil en algún momento de mi vida, me puede volver a pasar lo mismo, y no quiero... Tengo que trabajarlo y pensar en mi futuro, en que puedo conseguir las cosas, pero cuesta... son años difíciles y más cuando no tienes la aceptación de los demás...”
27. YO A ESO NO JUEGO 27 El acoso y el ciberacoso9 son formas de violencia entre iguales que en mu- chas ocasiones se llevan a cabo directa o indirectamente en el ámbito esco- lar. Por ello, hemos optado por consultar a los niños y niñas en su entorno escolar, como la forma más efectiva y práctica de acceder a ellos, ya que también es donde pasan la mayor parte de su tiempo y donde se encuentra la mayor parte de su entorno social y relacional. Los datos disponibles hasta el momento sobre esta realidad eran muy es- casos, y es que obtener información sobre la población escolar en España, compuesta por 7.364 centros educativos que imparten enseñanzas de la ESO10 a 1.191.792 estudiantes,11 distribuida en diecisiete comunidades autó- nomas es, cuanto menos, un reto. En las pocas investigaciones que han abordado el acoso no hay cifras com- parativas: cada una mantiene una definición propia y rigurosa del término o no ofrece un valor general de acoso, sino que muestra los datos según diferentes formas de maltrato o incluso hace referencia a poblaciones y ciclos educativos diferentes que dificultan la comparación.12 En Save the Children decidimos asumir ese reto y con la colaboración de un equipo de investigación experto en la materia, hemos realizado el primer estudio con muestra representativa de ámbito estatal y autonómico. De esta forma, a través de una encuesta realizada a 21.487 estudiantes entre 12 y 16 años de Educación Secundaria Obligatoria (1º ESO a 4º ESO) 9 A lo largo de este documento se utilizará el término castellano “acoso” o “maltrato o acoso entre iguales” para referirnos al bullying 10 De los cuales 4.173 son centros públicos (el 56,7%) 11 Número de estudiantes de la ESO en centros públicos respecto del total de alumnado matriculado en ESO en el curso 2012-2013 (1.808.502 estudiantes). El alumnado matriculado en centros públicos representa el 65,9% del total del alumnado 12 Solamente disponemos de tres investigaciones que tienen como universo muestral toda España. Son las realizadas por el Defensor del Pueblo-UNICEF (2000, 2007), por el Centro Reina Sofía para el Estudio de la Violencia (Serrano y Iborra, 2005) y por los profesores Oñate y Piñuel (2007) conocido como informe Cisneros X. Ver el anexo 1 disponible para su consulta y descarga en www.savethechildren.es/yoaesonojuego 2. EL ACOSO Y EL CIBERACOSO EN ESPAÑA. UNA REALIDAD QUE ES NECESARIO MEDIR
28. que asisten a centros educativos públicos en el territorio español,13 se han explorado las vivencias de las y los encuestados sobre el acoso y el cibera- coso y otros fenómenos asociados a ellos. Así, hemos obtenido información que, además de acercarnos a dimensionar el problema, nos permite trazar un perfil tanto de la víctima como del agresor de acoso y ciberacoso. Este perfil se ha hecho atendiendo al sexo de los estudiantes, así como al ciclo educativo en el que se encuentran. Al mismo tiempo, veremos qué dife- rencias presentan estos perfiles al comparar los resultados obtenidos en las distintas comunidades autónomas. También hemos indagado sobre varia- bles de personalidad que pueden estar relacionadas con estos fenómenos para poder entender mejor su naturaleza y de esta forma prevenirlo de una forma más efectiva. En las siguientes páginas se resumen los resultados más importantes obteni- dos de las respuestas del alumnado, comenzando por los relativos a la pre- valencia del acoso y ciberacoso tanto desde la perspectiva de las víctimas como de los agresores. VÍCTIMAS DE ACOSO (BULLYING) Y CIBERACOSO (CIBERBULLYING) El acoso (bullying) es un comportamiento realizado por un individuo, o un grupo, que se repite en el tiempo para lastimar, acosar, amenazar, asustar o meterse con otra persona con la intención de causarle daño. Es diferente de otras conductas agresivas porque implica un desequilibrio de poder que deja a la víctima indefensa. El ciberacoso (ciberbullying) es una forma de acoso (bullying) que implica el uso de los teléfonos móviles (textos, llamadas, videoclips) o internet (email, redes sociales, mensajería instantánea, chat, páginas web) u otras tecnolo- 13 Finalmente, hemos optado por recoger sólo datos de alumnos matriculados en centros públicos ya que en la fase de pilotaje de los instrumentos de encuestación, obtuvimos una co- laboración muy insuficiente de los centros concertados y privados contactados. Estos últimos se mostraron reacios a permitirnos acceder a su alumnado y obtener la información solicitada. En cambio, el nivel de colaboración por parte de los centros públicos puede considerarse adecuado [ ver anexo 3 disponible para su consulta y descarga en www.savethechildren.es/ yoaesonojuego ] 28 Bullying y ciberbullying en la infancia
29. gías de la información y la comunicación para acosar, vejar, insultar, amena- zar o intimidar deliberadamente a alguien. Prevalencia de la victimización • Las encuestas a 21.487 estudiantes de ESO muestran que un 9,3% ha sufrido acoso y un 6,9% ciberacoso. Ex- trapolado al conjunto de la población el número de víctimas se eleva a 111.000 y 82.000 menores de edad respectivamente. • Las chicas salen peor paradas: un 10,6% ha sufrido aco- so (frente a un 8% de chicos), y un 8,5% ciberacoso (un 5,3% de chicos). • En Andalucía, Melilla e Islas Baleares, el promedio de estudiantes que han sufrido acoso es superior a la me- dia nacional. Después de proporcionar a los niños y niñas una definición de acoso y ci- beracoso, les hemos preguntado de manera directa si consideran que han sufrido acoso y/o ciberacoso en los últimos dos meses. El 9,3%14 de los estudiantes encuestados considera que ha sufrido acoso tradicional15 y el 6,9%16 ciberacoso en los últimos dos meses; por tanto, podemos estimar que representan cerca de 111.000 y 82.000 menores de edad respectivamente en España.17 Por otro lado, un 3,7% de las y los estudiantes habría sido víctima de ambas modalidades de acoso, como reconocen más de 44.000 encuestados. 14 La media de España se ha calculado ponderando el peso poblacional de estudiantes de ESO de cada comunidad autónoma 15 El 8,1% de forma ocasional y el 1,1% frecuentemente 16 El 5,8% de forma ocasional y el 1,1% frecuentemente 17 Estimaciones calculadas sobre el total de estudiantes matriculados durante el curso 2012/2013. Últimos datos actualizados en el momento del diseño y la administración de la encuesta 29 YO A ESO NO JUEGO
30. Al comparar entre CCAA, si distribuimos las respuestas de los estudiantes entre no haber sido víctima de acoso o haberlo sido (indiferentemente de si de forma ocasional o frecuentemente),18 encontramos que existen dife- rencias significativas.19 Con proporciones u orden de prevalencia levemente diferentes, las mayores proporciones de encuestados que habían señalado ser víctimas de acoso, en comparación con los valores promedios observa- dos a nivel estatal, se han encontrado principalmente en las comunidades autónomas de Andalucía, Melilla, Islas Baleares y Región de Murcia. En el caso del ciberacoso hay que destacar también a Cataluña, con más niños y niñas víctimas. Por el contrario, en cuanto al acoso tradicional, hay menos víctimas entre los niños y niñas de Ceuta (3,3%), Extremadura (4,4%), Asturias (4,4%) y País Vasco (4,5%); y Cantabria, Navarra y País Vasco en lo referido a cibe- racoso. 18 Ocasional se refiere a una frecuencia de “una o dos veces” y frecuente a una repetición de entre “una o dos veces al mes” hasta “más de una vez a la semana” 19 Prueba Chi cuadrado (p=0.000). La prueba de independencia Chi cuadrado contrasta la hipótesis de que las variables son independientes 30 Bullying y ciberbullying en la infancia
31. Gráfico 1. Porcentaje de niños y niñas víctimas de acoso según CCAA. Promedio España20 20 Tabla a1. Anexo 2 disponible para su consulta y descarga en www.savethechildren.es/ yoaesonojuego 31 YO A ESO NO JUEGO Región de Murcia Andalucía Melilla Islas Baleares Cataluña Canarias Comunidad Valenciana Castilla - La Mancha Ceuta Asturias Galicia Aragón Madrid La Rioja Extremadura Castilla y León País Vasco Navarra Cantabria Ocasional Frecuente 2,8% 11% 11% 1,2% 0,7% 10,3% 8,6% 2% 8,1% 1,2% 7,6% 1,2% 7,6% 0,7% 0,6% 7,4% 0,6% 7,4% 1,1% 7,2% 1,1% 7,1% 1,4% 7% 0,9% 6,9% 0,9% 6,6% 1,4% 6,3% 1,8% 6,2% 1,7% 5,6% 1% 0,7% 1,7% 5,3% 5,2% 5% España
32. Gráfico 2. Porcentaje de niños y niñas que han sido víctimas de ciberacoso por CCAA. Promedio España21 21 Ibid. 32 Bullying y ciberbullying en la infancia Andalucía Melilla Región de Murcia Islas Baleares Cataluña La Rioja Canarias Madrid Aragón Castilla y León Castilla - La Mancha Comunidad Valenciana Navarra Galicia Extremadura País Vasco Ceuta Cantabria Asturias 9,5% 0,9% 0,8% 7% 1,1% 1,4% 1,1% 1,2% 0,4% 1,8% 1% 0,5% 0,8% 0,4% 1,4% 0,5% 0,8% 0,7% 0,9% 1,4% 1,4% 6,1% 6% 5,8% 5,6% 5,1% 4,9% 4,7% 4,6% 4,6% 4,4% 4,2% 4,1% 4% 3,7% 3,6% 3,3% 3,2% 3% Ocasional Frecuente España
33. Gráfico 3. Porcentaje de niños y niñas víctimas de ambos tipos de violencia según CCAA. Promedio España22 22 Tabla a1. Anexo 2 disponible para su consulta y descarga en www.savethechildren.es/ yoaesonojuego 33 YO A ESO NO JUEGO Andalucía Melilla Islas Baleares Comunidad Valenciana Canarias Región de Murcia Cataluña Aragón La Rioja Cantabria Galicia Castilla - La Mancha Madrid Castilla y León Extremadura País Vasco Ceuta Navarra Asturias 6,0% 4,3% 4,1% 3,7% 3,4% 3,4% 3,3% 3,3% 3,1% 3% 3% 2,8% 2,7% 2,6% 2,6% 2,4% 2,2% 2,2% 1,9% 1,4% España
34. Según el género de los estudiantes, observamos una prevalencia de las chicas frente a los chicos como víctimas tanto de acoso tradicional como a través de las TRIC. Así, la victimización alcanza el 10,6% de las chicas para las situaciones de acoso (el 8% entre los chicos), y el 8,3% para las de cibe- racoso (el 5,3% entre los chicos). Gráfico 4. Porcentaje de niños y niñas víctimas de acoso y ciberacoso según género. Promedio España 34 Bullying y ciberbullying en la infancia Chico Chica Total España 5,3% 8% 10,6% 8,5% 9,3% 6,9% Acoso Ciberacoso
35. Dado que las tablas pueden ser muy extensas, sólo señalaremos aquellas CCAA estadísticamente significativas. En el caso de las víctimas de acoso son dos, Andalucía y Madrid, en las que más chicas que chicos indicaron ser víctimas de esta conducta.23 De la misma manera, mientras que ser chica o chico no parece ser un factor determinante entre los y las que no han sido víctimas, sí hay una mayor prevalencia de ciberacoso24 entre ellas que entre ellos.25 Gráfico 5. Proporción de chicas y chicos víctimas o no víctimas de acoso por CCAA y sexo (%)26 23 Tabla a2. Anexo 2 disponible para su consulta y descarga en www.savethechildren.es/ yoaesonojuego 24 Dentro de cada CA, no entre CCAA 25 Tabla a3. Anexo 2 disponible para su consulta y descarga en www.savethechildren.es/ yoaesonojuego 26 Andalucía p=0,000 y Madrid p=0,026 35 YO A ESO NO JUEGO Andalucía Madrid Chicos Chicas No Sí No Sí 48,9% 51,1% 32,8% 67,2% 58,5% 41,5% 46,9% 53,1%
36. Gráfico 6. Proporción de niñas y niños víctimas o no víctimas de ciberacoso por CCAA y sexo (%)27 27 Andalucía p=0,023; Aragón p=0,049; Canarias p=0,035; Castilla y León p=0,004; Madrid p=0,010; Galicia p=0,023; La Rioja p=0,014; País Vasco p=0,011; Región de Murcia p=0,010 36 Bullying y ciberbullying en la infancia Región de Murcia País Vasco La Rioja Galicia Madrid Castilla y León Canarias Aragón Andalucía Sí 15,4% 84,6% No 52,4% 47,6% Sí 40,8% 59,2% No 54,0% 46,0% Sí 38,8% 61,2% No 52,5% 47,5% Sí 43,5% 56,5% No 52,5% 47,5% Sí 43,2% 56,8% No 58,5% 41,5% Sí 34,4% 65,6% No 53,5% 46,5% Sí 33,3% 66,7% No 53,2% 46,8% Sí 42,7% 57,3% No 52,7% 47,3% Sí 36,8% 63,2% No 48,1% 51,9% Chicos Chicas
37. En cuanto al ciclo educativo cursado por las y los encuestados, se encon- traron diferencias significativas entre el primer ciclo educativo y el segundo ciclo educativo de la ESO. Así, se da una clara prevalencia del acoso entre los estudiantes más jóvenes, de 1º y 2º de la ESO (11,2%), frente a los estu- diantes de 3º y 4º (7,4%) a nivel estatal. Al igual que para el acoso tradicional, aunque de manera menos pronun- ciada, los estudiantes de primer ciclo de la ESO (un 7,2%) consideran haber sufrido ciberacoso en mayor medida que los de segundo ciclo (un 6,7%). Gráfico 7. Porcentaje de niños y niñas víctimas de acoso y ciberacoso según ciclo educativo. Promedio España 37 YO A ESO NO JUEGO 1º Ciclo ESO 2º Ciclo ESO Total España 7,2% 11,2% 7,4% 6,7% 9,3% 6,9% Acoso Ciberacoso
38. A nivel autonómico, entre los estudiantes del primer ciclo de la ESO des- tacan por su prevalencia de víctimas de acoso Andalucía y Melilla, mientras que entre los de segundo ciclo hay que señalar Andalucía. Navarra y País Vasco, por su parte, presentaron en ambos ciclos menores proporciones de víctimas de acoso tradicional.28 Los estudiantes de Andalucía destacan en ambos ciclos como víctimas de ciberacoso. Pero también en el segundo ciclo hay prevalencia de las vícti- mas sobre las no víctimas en Cataluña e Islas Baleares. Por último, entre las y los encuestados del primer ciclo en Galicia sobresalieron las respuestas negativas.29 Experiencias de violencia • Seis de cada diez niños y niñas reconocen que alguien les ha insultado en los últimos meses, de los cuales un 22,6% afirman que de manera frecuente. • Un niño o niña puede haber sufrido insultos directos o indirectos, haber sido víctima de rumores, sus per- tenencias pueden haber sido robadas, haber recibido amenazas, golpes o exclusión. Por otra parte, hemos tratado de detectar la naturaleza de posibles ex- periencias de violencia en el entorno (centro escolar, amigos, conocidos) de estos estudiantes. Concretamente, si han vivido algunas situaciones o conductas en los últimos dos meses que hayan podido causar daños de tipo emocional y/o físico. En este caso, no hemos insistido en el carácter repeti- do de las situaciones sufridas, sino que únicamente hemos tratado de saber si los niños y niñas han tenido o no tales vivencias. El tipo de conducta más recurrente entre estos niños y niñas son los insul- tos tanto directos como indirectos. Seis de cada diez reconocen que alguien les ha insultado en los últimos meses, de los cuales un 22,6% expresa que ha 28 Tabla a4. Anexo 2 disponible para su consulta y descarga en www.savethechildren.es/ yoaesonojuego 29 Tabla a5. Anexo 2 disponible para su consulta y descarga en www.savethechildren.es/ yoaesonojuego 38 Bullying y ciberbullying en la infancia
39. sido de manera frecuente. Más de la mitad manifiesta que alguien ha dicho a otras personas palabras ofensivas sobre él o ella, y un 20,9% de ellos afir- ma que esto ha ocurrido de manera frecuente. Así mismo, ser víctima de rumores es otra de las conductas más experimentadas por los estudiantes, un 28,8% de forma ocasional y un 14,6% frecuentemente. Gráfico 8. Porcentaje de niños y niñas según situaciones vividas, ocasional y frecuentemente, en los últimos dos meses. Promedio España30 30 La media de España se ha calculado ponderando el peso poblacional de estudiantes de ESO de cada comunidad autónoma 39 YO A ESO NO JUEGO % Insultos directos Insultos indirectos Difundir rumores Robo o daños a la propiedad Golpes físicos Exclusión Amenazas Ocasional Frecuente 37,2 22,6% 32,7% 20,9% 28,8% 14,6% 23,1% 6,1% 21,5% 6,3% 16,6% 8,4% 15,8% 5,7%
40. A relativa distancia le siguen el hecho de sufrir un robo o daños a la pro- piedad, golpes físicos, y finalmente conductas de exclusión (haber sido ex- cluido, aislado o ignorado por otras personas) y amenazas, nuevamente de carácter emocional. Por CCAA, podemos destacar algunas diferencias importantes respecto del promedio estatal. Además de la Región de Murcia y Cataluña que so- bresalen en todas las conductas, hay que destacar también las proporciones de estudiantes que en Andalucía, Canarias y Melilla indican haber vivido la mayoría de estas situaciones de forma frecuente.31 Experiencias de violencia en las redes • En los últimos dos meses, más de uno de cada tres ha sido insultado usando el móvil o internet. • Un 6,3% reconoce que alguien ha pirateado su cuenta en redes sociales y se ha hecho pasar por él o ella. Hemos preguntado a los mismos estudiantes que precisen si han vivido de forma ocasional o frecuente algunas situaciones de este tipo en internet o con el teléfono móvil en los últimos dos meses.32 En este caso también, los insultos tanto directos como indirectos prevale- cen sobre el resto de conductas experimentadas vía TRIC. Más de un ter- cio de los encuestados (36,3%) reconoce que alguien le ha dicho palabras ofensivas o le ha insultado usando el móvil o internet en los últimos dos meses. Y otro tercio dice que alguien ha dicho a otras personas palabras 31 Tabla a6. Anexo 2 disponible para su consulta y descarga en www.savethechildren.es/ yoaesonojuego 32 Llaman la atención las variaciones de porcentajes existentes entre la victimización que re- conocen directamente los adolescentes (el 6,9% a nivel estatal) y los porcentajes encontrados en las diferentes situaciones vividas (gráfico 8). A diferencia del acoso tradicional, el ciberacoso no conlleva necesariamente la idea de repetición, ya que una sola fotografía o mensaje lanza- dos en internet pueden tener repercusiones muy perjudiciales para la víctima. La capacidad de réplica o efecto multiplicador de una sola conducta de acoso a través de las redes sociales o internet es indiscutible, sin que el ciberacosador necesite repetir su conducta. En este sentido, es posible que la proporción real de víctimas de ciberacoso entre los estudiantes de la ESO sea algo superior a la reconocida anteriormente 40 Bullying y ciberbullying en la infancia
41. ofensivas sobre él o ella usando el móvil o internet. En ambos casos, uno de cada diez estudiantes ha sufrido estas conductas de forma frecuente. Gráfico 9. Porcentaje de niños y niñas que han vivido de forma ocasional o frecuente situaciones de violencia en internet o con el teléfono móvil en los últimos dos meses. Promedio España 41 YO A ESO NO JUEGO Insultos vía TIC Insultos indirectos vía TIC Rumores vía TIC Amenazas vía TIC Exclusión vía TIC Subida de información comprometida vía TIC Robo de información vía TIC Robo de identidad vía TIC Subida de información vía TIC Retoque de fotos vía TIC Suplantación de identidad vía TIC Ocasional Frecuente 26,4% 5,3% 3,3% 2,7% 2,2% 2,2% 1,9% 2,1% 2,5% 22,4% 9,9% 12,9% 8,5% 6,2% 5,6% 5,5% 5,4% 5,2% 4,4%
42. Por otra parte, casi dos de cada diez estudiantes de la ESO (19,2%) dice que alguien ha difundido rumores sobre su persona a través de internet o del móvil (un 6,3% con frecuencia); un 17,9% ha recibido amenazas a través de mensajes (un 5,3% de forma frecuente) y un 11,8% ha sido excluido, aislado o ignorado de una red social de chat. A distancia, conformando un grupo bastante homogéneo, el resto de con- ductas oscilan entre el 8,9% de encuestados que dice que alguien ha col- gado en internet videos o fotos comprometidos sobre él o ella, y el 6,3% que reconoce que alguien ha pirateado su cuenta y se ha hecho pasar por él o ella (a través de mensajería instantánea o cuentas en las redes sociales). Por CCAA, destacan especialmente cuatro comunidades autónomas que muestran siempre porcentajes superiores al promedio estatal. Son Anda- lucía, Cataluña, Melilla y Región de Murcia. Por el contrario, País Vasco y Navarra muestran porcentajes inferiores en todas los tipos de conductas enunciadas por los niños y niñas.33 33 Tabla a7. Anexo 2 disponible para su consulta y descarga en www.savethechildren.es/ yoaesonojuego 42 Bullying y ciberbullying en la infancia
43. NIÑOS Y NIÑAS QUE RECONOCEN ACOSAR O CIBERACOSAR Después de analizar las conductas y prevalencia del acoso y ciberacoso des- de la perspectiva de las víctimas, analizamos la prevalencia de las conductas de agresión que implican el uso de los teléfonos móviles, internet u otras TRIC. Prevalencia de la agresión • Un 5,4% de los encuestados reconoce haber acosado a alguien y un 3,3% expresa que ha sido responsable de ciberacoso. Aplicando estos porcentajes al total de los estudiantes de ESO, 64.000 y 39.000 alumnos se reco- nocen como acosadores y ciberacosadores respectiva- mente. • Murcia, Cataluña o Baleares están entre las CCAA donde más estudiantes reconocen haber acosado o ci- beracosado a alguien. • Los chicos ganan a las chicas, con un 6,3% y 3,5% de acosadores y ciberacosadores frente a un 4,5% y un 3%. Al preguntar a los niños y niñas de forma directa si han realizado acoso o ciberacoso en los últimos dos meses, descubrimos que estas proporciones son sensiblemente inferiores a las de estudiantes que se consideran vícti- mas. Respectivamente, un 5,4% y un 3,3% de los encuestados reconocen haber agredido a alguien en los últimos dos meses (solo un 0,6% y 0,7% de manera frecuente).34 Es decir, aproximadamente 64.000 y 39.000 estudian- tes de la ESO reconocen haber sido agresores en España. Además, tan solo un 1,6% de los estudiantes habría sido agresor en ambos tipos de conductas, algo más de 19.000 niños y niñas. 34 La media de España se ha calculado ponderando el peso poblacional de estudiantes de ESO de cada comunidad autónoma 43 YO A ESO NO JUEGO
44. Mientras que parece concentrarse relativamente el fenómeno de la victimi- zación en algunas comunidades autónomas más que en otras, las conductas de agresión parecen extenderse algo más por todo el Estado. Por un lado, podríamos señalar a siete CCAA donde sobresalen propor- cionalmente los comportamientos de agresión tradicional en comparación con el promedio de España. Son Región de Murcia (7,7%), Islas Baleares (6,8%), Comunidad Valenciana (6,6%), Cataluña (6,5%), Andalucía (6,2%), Ceuta (5,6%) y Castilla y León (5,5%). Por su parte, en Extremadura, Na- varra, Asturias, País Vasco, Galicia y Comunidad de Madrid predominan las respuestas negativas (inferiores al 4%). En cuanto a la ciberagresión, por encima del promedio estatal podemos destacar la Ciudad Autónoma de Melilla y Cataluña (ambas con un 4,5%), Islas Baleares y Andalucía (ambas con un 4%) y Región de Murcia (un 3,9%). En cambio, sobresalieron en sus respuestas negativas los estudiantes de Galicia (1,9%) y Comunidad Valenciana (2%). 44 Bullying y ciberbullying en la infancia
45. Gráfico 10. Porcentaje de niños y niñas que han sido agresores de acoso según CCAA. Promedio España35 35 Tabla a1. Anexo 2 disponible para su consulta y descarga en www.savethechildren.es/ yoaesonojuego 45 YO A ESO NO JUEGO Región de Murcia Islas Baleares Cataluña Andalucía Comunidad Valenciana Ceuta Castilla y León Castilla - La Mancha Canarias Aragón La Rioja Melilla Cantabria Asturias Madrid Galicia País Vasco Navarra Extremadura Ocasional Frecuente 7,7% 6,1% 5,9% 5,7% 5,4% 5% 4,8% 4,5% 4,2% 4% 3,7% 3,7% 3,5% 3,4% 3,3% 3,2% 3% 3% 2,6% 1,7% 0,7% 0,6% 0,5% 1,2% 0,6% 0,6% 1% 0,2% 0,4% 0,4% 0,4% 0,5% 1,3% 0,3% 0,5% 0,6% 0,5% 0,2% 0,7% España
46. Gráfico 11. Porcentaje de niños y niñas que han sido agresores de ciberacoso por CCAA. Promedio España36 36 Tabla a1. Anexo 2 disponible para su consulta y descarga en www.savethechildren.es/ yoaesonojuego 46 Bullying y ciberbullying en la infancia Melilla Cataluña Región de Murcia Islas Baleares Andalucía Castilla - La Mancha Canarias Aragón Madrid Ceuta Castilla y León Navarra La Rioja Cantabria Extremadura País Vasco Comunidad Valenciana Asturias Galicia Ocasional Frecuente 3,5% 3,5% 3,3% 3,3% 3,3% 2,7% 2,6% 2,3% 2,3% 2,3% 2,2% 2,1% 1,8% 1,8% 1,7% 1,7% 1,5% 1,4% 1,4% 1,4% 0,7% 0,6% 0,7% 0,7% 0,3% 0,7% 0,4% 0,5% 0,8% 0,4% 0,3% 0,4% 1,5% 0,7% 0,6% 0,6% 1,1% 0,4% 0,7% España
47. Gráfico 12. Porcentaje de niños y niñas agresores de ambos según CCAA. Promedio España37 37 Tabla a1. Anexo 2 disponible para su consulta y descarga en www.savethechildren.es/ yoaesonojuego 47 YO A ESO NO JUEGO Cataluña Andalucía Melilla Islas Baleares Cantabria Castilla y León Castilla - La Mancha Canarias Madrid Comunidad Valenciana Región de Murcia Ceuta Extremadura Asturias La Rioja País Vasco Aragón Navarra Galicia 2,3% 2,2% 2% 1,9% 1,6% 1,6% 1,5% 1,4% 1,3% 1,3% 1,2% 1,1% 1,1% 1,1% 1,1% 1% 1% 1% 0,9% 0,7% España
48. A diferencia de lo que sucede entre las víctimas de acoso, la mayor parte de niños y niñas que agreden o han agredido mediante acoso o ciberacoso, tanto de manera frecuente como ocasional, son chicos más que chicas. Una prevalencia masculina que está mucho más marcada entre los acosadores tradicionales. Gráfico 13. Porcentaje de niños y niñas agresores de acoso y ciberacoso según género. Promedio España 48 Bullying y ciberbullying en la infancia Chico Chica Total España 3,5% 6,3% 4,5% 3% 5,4% 3,3% Acoso Ciberacoso
49. En cuanto a las conductas de agresión mediante acoso, son significativas las comunidades autónomas de Cantabria, Castilla y León, Castilla La Mancha, Galicia y País Vasco, con una mayor prevalencia de chicos que de chicas.38 En las conductas de ciberagresión han destacado significativamente las co- munidades autónomas de Aragón, Galicia, La Rioja, Región de Murcia y la Ciudad Autónoma de Melilla. En todas ellas estas conductas son prevalen- tes en los chicos, salvo en el caso de Murcia donde eran señaladas por las chicas.39 Gráfico 14. Proporción de niños y niñas agresores o no agresores de acoso por CCAA y sexo (%)40 38 Tabla a8. Anexo 2 disponible para su consulta y descarga en www.savethechildren.es/ yoaesonojuego 39 Tabla a9. Anexo 2 disponible para su consulta y descarga en www.savethechildren.es/ yoaesonojuego 40 Cantabria p=0,005; Castilla y León p=0,000; Castilla La Mancha p=0,011; Galicia p=0,007; País Vasco p=0,031 49 YO A ESO NO JUEGO Chicos Chicas Cantabria Castilla y León Castilla - La Mancha Galicia País Vasco No 53,7% 46,3% Sí 74,5% 25,5% No 51,3% 48,7% Sí 74,2% 25,8% No 52,1% 47,9% Sí 66,3% 33,7% No 51,6% 48,4% Sí 63,8% 36,2% No 52,9% 47,1% Sí 65,4% 34,6%
50. Gráfico 15. Proporción de niños y niñas agresores o no agresores de ciberacoso por CCAA y sexo (%)41 41 Aragón p=0,026; Galicia p=0,009; La Rioja p=0,026; Melilla p=0,004; Región de Murcia p=0,007 50 Bullying y ciberbullying en la infancia Aragón Galicia La Rioja Melilla Región de Murcia No 51,7% 48,3% Sí 66,7% 33,3% No 51,7% 48,3% Sí 68,3% 31,7% No 51,3% 48,7% Sí 70,6% 29,4% No 54,6% 45,4% Sí 84,0% 16%,0 No 51,7% 48,2% Sí 100% Chicos Chicas
51. Por ciclo educativo hay una leve prevalencia de agresores entre estudiantes de primer ciclo de la ESO (6%) frente a los de segundo ciclo (4,9%). No obstante, a diferencia del acosador tradicional, el ciberagresor prevalece le- vemente en segundo ciclo de la ESO (3,7%) frente al 2,9% del primer ciclo. Gráfico 16. Porcentaje de niños y niñas agresores de acoso y ciberacoso según ciclo educativo. Promedio España 51 YO A ESO NO JUEGO 1º Ciclo ESO 2º Ciclo ESO Total España 6% Acoso Ciberacoso 2,9% 4,9% 3,7% 5,4% 3,3%
52. De los resultados respecto al primer ciclo, habría que destacar el porcen- taje de conductas de agresión entre estudiantes de Andalucía, Cataluña, Comunidad Valenciana y Región de Murcia; sin embargo, en otras comu- nidades autónomas como Extremadura, Galicia y Navarra más estudiantes señalaron que no tuvieron esa conducta. En el segundo ciclo los estudiantes de Castilla y León declararon en mayor medida este tipo de acoso y en País Vasco sobresalieron las respuestas negativas a este tipo de comportamien- to de acoso.42 En el primer ciclo se hallaron más conductas agresoras en Islas Baleares y Melilla, y más respuestas negativas en los estudiantes gallegos. En el se- gundo ciclo destacaron con conductas agresoras de ciberacoso Andalucía, Castilla-La Mancha y Cataluña, y con respuestas negativas los estudiantes de Galicia y Navarra.43 Tipo de agresiones • La mitad de los encuestados reconoce haber insultado o dicho palabras ofensivas de alguien, y uno de cada tres afirma haber agredido físicamente a otro menor de edad. Desde la perspectiva del niño que agrede, también los insultos directos e indirectos son las conductas más habituales. La mitad de los encuestados indica que ha insultado y dicho palabras ofensivas a alguien; un 14,7% de manera frecuente. A su vez, el 37,1% ha dicho a otras personas palabras ofensivas sobre alguien (un 9,6% de forma frecuente). Además, casi un tercio (32,1%) reconoce haber perpetrado conductas físi- camente violentas como haber golpeado, pateado o empujado a alguien en los últimos dos meses; un 9,1% lo ha hecho de manera reiterada. 42 Tabla a10. Anexo 2 disponible para su consulta y descarga en www.savethechildren.es/ yoaesonojuego 43 Tabla a11. Anexo 2 disponible para su consulta y descarga en www.savethechildren.es/ yoaesonojuego 52 Bullying y ciberbullying en la infancia
53. Por otra parte, un 22,1% ha excluido, aislado o ignorado a alguien, un 17,9% ha difundido rumores sobre alguien, un 14,6% ha amenazado a alguien y 12,7% ha robado o estropeado algo de alguien. Gráfico 17. Porcentaje de niños y niñas según situaciones provocadas de forma ocasional y frecuente, en los últimos dos meses. Promedio España44 44 Tabla a12. Anexo 2 disponible para su consulta y descarga en www.savethechildren.es/ yoaesonojuego 53 YO A ESO NO JUEGO Insultos directos Insultos indirectos Golpes físicos Exclusión Difundir rumores Robo o daños a la propiedad Ocasional Frecuente 35,9% 14,7% 27,5% 9,6% 23% 9,1% 17% 5,1% 13,4% 4,5% 10,3% 4,3% 9,5% 3,2% Amenazas
54. Tipo de ciberagresiones • Uno de cada cuatro ha insultado usando internet o el móvil, y casi uno de cada diez ha amenazado a otro niño o niña. Nuevamente, los insultos tanto directos como indirectos, en este caso vía internet o dispositivos móviles, son los tipos de conductas violentas a través de las Redes más recurrentes entre los estudiantes, con un 25,1% y 22,3% respectivamente. En tercer lugar, un 9,7% de los encuestados reconoce haber amenazado a alguien a través del móvil o internet y un 9,1% ha excluido, aislado o ignora- do a alguien en una red social o chat. En menor medida, un 7,8% dice haber utilizado las TRIC para difundir rumo- res sobre alguien y un 5,9% haber retocado fotos o videos de alguien que estaban colgados en internet. El resto de situaciones, aunque no presenten menos relevancia o gravedad, sí muestran porcentajes inferiores al 5%. 54 Bullying y ciberbullying en la infancia
55. Gráfico 18. Porcentaje de estudiantes que han provocado de forma ocasional o frecuente situaciones de agresión en internet o con el teléfono móvil en los últimos dos meses. Promedio España Hay que señalar que las comunidades autónomas de Cataluña, Comunidad Valenciana, Región de Murcia y Melilla muestran porcentajes superiores al promedio estatal en casi todas las conductas enunciadas. Además, resaltan Andalucía e Islas Baleares en cuanto al porcentaje de encuestados que han insultado directa o indirectamente a otras personas de forma repetida.45 45 Tabla a13. Anexo 2 disponible para su consulta y descarga en www.savethechildren.es/ yoaesonojuego 55 YO A ESO NO JUEGO Insultos vía TIC Insultos indirectos vía TIC Amenazas vía TIC Exclusión víaTIC Rumores vía TIC Retoque de fotos vía TIC Suplantación de identidad vía TIC Subida de información comprometida víaTIC Robo de información vía TIC Robo de identidad vía TIC Subida de información personal vía TIC Ocasional Frecuente 19,1% 17,2% 6,7% 6,6% 5,2% 3,5% 2,7% 2,2% 2,1% 2% 1,6% 6% 5,1% 3% 2,6% 2,6% 2,4% 1,5% 1,4% 1,5% 1,5% 1,4%
56. Por otra parte, Cataluña, Andalucía y Región de Murcia presentan mayores porcentajes de niños y niñas que indican haber insultado, junto con Casti- lla-La Mancha e Islas Baleares en el caso de insultos indirectos. En cuanto a amenazas, destacan los estudiantes de Andalucía, Comunidad Valenciana, Melilla, Castilla y León y Región de Murcia. Por su parte, la conducta de excluir, aislar o ignorar se da en mayor medida en Cataluña, Ceuta, Madrid, Comunidad Valenciana, Castilla y León y Región de Murcia. 56 Bullying y ciberbullying en la infancia
57. LOS MOTIVOS Generalmente, el acoso escolar y el ciberacoso son fenómenos que no obe- decen a una sola causa. A continuación, analizamos los diferentes motivos por los cuales podrían haber ocurrido las conductas de acoso o ciberacoso desde la percepción de las víctimas; y por otro lado, los motivos que desde la perspectiva de las y los agresores se consideran como causantes de estas situaciones.46 Motivos según las víctimas • Las víctimas consideran que han sido acosadas funda- mentalmente para ser molestadas por su aspecto físico o porque les tenían “manía”. • Un 3,2% de las víctimas de acoso y un 4,2% de víctimas de ciberacoso declaran que han sido victimizadas por su orientación sexual. Un 5,1% y un 5% consideran que la razón ha sido su color de piel, cultura o religión. De media los niños y niñas que se perciben como víctimas señalan más de dos motivos para haber sido agredidos. 46 El siguiente análisis solo se realiza a nivel estatal ya que no se ha observado variaciones reseñables a nivel autonómico 57 YO A ESO NO JUEGO
58. El motivo más señalado por los chicos y chicas víctimas de acoso, ciberacoso o ambos47 es para molestarme. En segundo lugar se señala que fue por mis características físicas, y el motivo que aparece en tercer lugar es porque me tienen manía. Por otra parte, nos tiene que alarmar que en quinta posición (en torno al 10%), los estudiantes reconozcan no saber el por qué han su- frido alguna de estas situaciones de acoso. Tabla 1. Porcentaje de niños y niñas víctimas según motivos y según tipo de victimización. Promedio España (%) Víctima acoso Víctima ciberacoso Víctima ambos Por molestarme 22,0 20,1 19,6 Por mis características físicas 16,7 16,2 17,5 Porque me tiene manía 15,2 15,0 15,5 Por las cosas que me gustan (cine, música, libros, juegos) 11,1 10,9 11,9 No lo sé 10,1 10,2 7,7 Para gastarme una broma 8,7 8,2 7,8 Para vengarse de mí 5,3 7,0 6,9 Por mi color de piel, cultura o religión 5,1 5,0 5,3 Por mi orientación sexual 3,2 4,2 4,7 Porque le provoqué 2,9 3,0 3,1 Total 100,0 100,0 100,0 Media motivos 2,2 2,4 2,6 47 Respondieron los estudiantes que han sido víctimas al menos una vez 58 Bullying y ciberbullying en la infancia
59. Al agrupar los motivos por género no se muestran diferencias entre chicos y chicas. Para ambos el primer motivo ha sido por molestarme, el segundo por mis características físicas y el tercero porque me tienen manía. Tampo- co difieren mucho los motivos señalados según el ciclo educativo cursado por los encuestados. Sin embargo, hay que destacar el 12% de estudiantes de primer ciclo de la ESO que dice no conocer los motivos de la agresión que ha sufrido (se reduce al 7,3% de los estudiantes de segundo ciclo). Tabla 2. Motivos según las víctimas de acoso por género y ciclo educativo. Promedio España (%) Chico Chica 1º Ciclo ESO 2º Ciclo ESO Por molestarme 20,1 23,8 22,3 21,5 Por mis características físicas 16,0 17,3 16,3 17,1 Porque me tiene manía 15,3 15,0 16,1 13,9 Por las cosas que me gustan (cine, música, libros, juegos) 11,3 10,8 9,9 12,7 Para gastarme una broma 10,2 7,3 8,3 9,3 No lo sé 10,2 9,9 12,0 7,3 Por mi color de piel, cultura o religión 5,4 4,8 4,9 5,3 Para vengarse de mí 4,6 5,9 5,1 5,4 Por mi orientación sexual 3,6 2,8 2,3 4,5 Porque le provoqué 3,4 2,3 2,8 3,0 Total 100,0 100,0 100,0 100,0 59 YO A ESO NO JUEGO
60. Los motivos de chicos y chicas que han sufrido ciberacoso son similares en ambos sexos por orden de importancia o por cantidad que veces que han sido señalados. A su vez, se distribuyen más o menos igual entre los dos ciclos educativos analizados. Tabla 3. Motivos según las cibervíctimas por género y ciclo educativo. Promedio España (%) Chico Chica 1º Ciclo ESO 2º Ciclo ESO Por molestarme 17,5 22,0 20,1 20,1 Por mis características físicas 15,5 16,8 17,2 15,3 Porque me tiene manía 14,6 15,4 16,3 13,8 Por las cosas que me gustan (cine, música, libros, juegos) 11,6 10,4 10,0 11,9 Para gastarme una broma 10,5 6,6 8,3 8,2 No lo sé 9,1 11,0 11,2 9,2 Para vengarse de mí 6,5 7,5 6,6 7,5 Por mi color de piel, cultura o religión 5,7 4,4 4,7 5,3 Por mi orientación sexual 5,2 3,5 2,9 5,5 Porque le provoqué 3,9 2,4 2,9 3,2 Total 100,0 100,0 100,0 100,0 Motivos por los que se ha cometido una agresión • La mayoría de los acosadores reconoce no saber qué motiva su comportamiento. • La segunda causa más declarada para el acoso tradicio- nal es “gastarle una broma”. 60 Bullying y ciberbullying en la infancia
61. De media los encuestados que reconocen haber sido agresores de acoso y ciberacoso48 señalan dos motivos para haber tenido esta conducta. Por su parte, los niños y niñas que han cometido tanto acoso tradicional como a través de TRIC señalan casi tres motivos. El motivo más señalado por los chicos y chicas que han sido agresores, in- dependientemente del tipo de agresión, es que desconocen por qué tenían ese comportamiento. El segundo y tercer motivo difieren según la práctica del agresor (acoso, ciberacoso o ambos). Para los agresores tradicionales, la segunda respuesta más frecuente es para gastarle una broma y la tercera por molestarle. Para los ciberagresores, el segundo motivo de su conducta es por molestarle y el tercero para gastarle una broma. Finalmente, para los agresores tanto de acoso como de ciberacoso los motivos son por sus características físicas seguido de por molestarle. Tabla 4. Porcentaje de niños y niñas según los motivos por los que han agredido. Promedio España (%) Agresor acoso Agresor ciberacoso Agresor ambos No lo sé 19,5 14,5 11,6 Para gastarle una broma 14,5 12,3 10,8 Por molestarle 13,1 13,0 11,4 Para vengarse de él/ella 9,9 10,4 10,4 Porque le tengo manía 9,0 9,5 9,6 Porque me provocó 8,2 9,8 9,9 Por sus características físicas 8,1 9,7 11,1 Por su color de piel, cultura o religión 6,6 7,7 9,3 Por su orientación sexual 5,9 6,6 8,6 Por las cosas que le gustan (cine, música, libros, juegos) 5,2 6,4 7,3 Total 100,0 100,0 100,0 Media motivos 2,0 2,3 2,9 48 Respondieron los niños y niñas que han declarado haber agredido al menos una vez 61 YO A ESO NO JUEGO
62. Los motivos más indicados por los estudiantes que han acosado para tener ese comportamiento coinciden entre chicos y chicas. En primer lugar, des- conocen por qué tenían ese comportamiento, aunque las chicas en mucho mayor proporción. El segundo motivo más señalado ha sido para gastar una broma y el tercero por molestarle. Por ciclos educativos no se aprecian mu- chas diferencias. Tanto en el primer ciclo como en el segundo ciclo educa- tivo, el motivo más señalado para sus conductas de acoso es desconocido, con una proporción claramente más alta entre los más jóvenes. Tabla 5. Motivos por los que se han cometido agresiones de acoso por género, ciclo educativo y origen. Promedio España (%) Chico Chica 1º Ciclo ESO 2º Ciclo ESO No lo sé 16,7 25,0 23,7 15,7 Para gastarle una broma 14,7 14,0 14,9 14,0 Por molestarle 13,0 13,3 12,4 13,7 Para vengarme de él/ella 10,1 9,3 9,9 9,8 Porque le tengo manía 8,9 9,1 9,1 8,9 Por sus características físicas 8,8 6,5 8,3 7,9 Porque me provocó 8,1 8,4 7,0 9,4 Por su color de piel, cultura o religión 7,2 5,6 6,5 6,8 Por su orientación sexual 6,6 4,7 4,6 7,1 Por las cosas que le gustan (cine, música, libros, juegos) 5,8 4,0 3,6 6,6 Total 100,0 100,0 100,0 100,0 62 Bullying y ciberbullying en la infancia
63. Los motivos para las conductas de ciberacoso se mueven más o menos en el mismo abanico entre chicos y chicas. Entre los chicos gastar una broma, no saberlo bien o molestarle, fueron los más señalados. Entre las chicas, desconocer por qué lo hacían, molestarle o vengarse figuraban entre aque- llos más destacados. Por último, por ciclos educativos de la ESO hay que señalar que la proporción de estudiantes de primer ciclo que desconoce los motivos de su conducta agresiva es sensiblemente más alta que la de los de segundo ciclo. Tabla 6. Motivos de ciberagresión por género, ciclo educativo y origen y promedio España (%) Chico Chica 1º Ciclo ESO 2º Ciclo ESO Para gastarle una broma 13,8 9,6 12,8 11,8 No lo sé 13,5 16,3 16,7 12,7 Por molestarle 11,9 14,9 10,8 14,7 Porque me provocó 10,5 8,7 8,6 10,9 Por sus características físicas 9,7 9,8 10,8 8,9 Porque le tengo manía 9,5 9,6 11,0 8,3 Para vengarme de él/ella 9,4 12,1 10,1 10,5 Por su color de piel, cultura o religión 7,8 7,6 7,9 7,6 Por las cosas que le gustan (cine, música, libros, juegos) 7,2 5,1 5,4 7,3 Por su orientación sexual 6,7 6,5 5,9 7,3 Total 100,0 100,0 100,0 100,0 63 YO A ESO NO JUEGO
64. LAS ESTRATEGIAS DE AFRONTAMIENTO DE LAS VÍCTIMAS En este apartado se habla de esfuerzos o estrategias enfocados a cambiar la situación problemática o a combatir los efectos emocionales de esta situa- ción de agresión. Los esfuerzos pueden orientarse a transformar la situación problemática para desarticular su potencial amenazador o bien a combatir los efectos emocionales de la situación de acoso o ciberacoso. Entre las estrategias está evitar a quien te señala y te discrimina, y reevaluar cognitiva- mente las circunstancias de modo que se perciban como más favorables, se destaquen sus ventajas o se atienda selectivamente a los aspectos positivos. Principales estrategias de afrontamiento • Aunque la mayoría de los niños y niñas víctimas se en- frenta al acoso con estrategias adecuadas, también los hay que reportan dormir más, resignarse o hacer a otros lo que ellos o ellas sufren. Los estudiantes de la ESO encuestados que se identificaron como víctimas seleccionaron de entre treinta estrategias o características concretas de afrontamiento49 que se les presentaron aquellas a las que recurrían ante las agresiones.50 La mayor parte de las víctimas declara utilizar o haber utilizado medidas adecuadas para escapar de las situaciones de victimización. Sin embargo, hay un grupo de víctimas que utiliza estrategias poco adecuadas y que qui- zás requieran de una atención, apoyo o ayuda especial; estas estrategias son: “dormir más”, “resignarme”, “vengarme” o “consumir sustancias”. 49 IEAA (Mora-Merchán, Elipe y Ortega, 2014) 50 Los resultados que presentamos corresponden al grado de acuerdo de los estudiantes según una escala de 1 a 5 donde 1 es nada de acuerdo, 2 algo de acuerdo, 3 bastante de acuerdo, 4 muy de acuerdo y 5 totalmente de acuerdo, es decir, si se pronuncian o no a favor de utilizar cada estrategia 64 Bullying y ciberbullying en la infancia
65. Tabla 7. Las estrategias de afrontamiento según grado de acuerdo de las víctimas de acoso o ciberacoso51 Acuerdo medio 5. Solucionar activamente el problema 3,16 23. Parar la situación 3,14 8. Pensar diversas soluciones 3,10 29. No parar hasta resolver el problema 3,09 13. Buscar ayuda de un familiar 2,94 25. Compartir con alguien su estado de ánimo 2,92 7. Pedir ayuda a un amigo/a 2,78 14. Analizar qué ha provocado la situación 2,78 15. No pensar en el problema 2,78 11. Cambiar el comportamiento de la persona responsable 2,75 28. Convencerse que todo mejorará 2,75 26. Pensar en alternativas 2,60 24. Dar vueltas repetidamente a su estado de ánimo 2,54 4. Tratar de ver lo positivo de la situación 2,54 21. Concentrarse en sí mismo para no pensar 2,52 10. Tener en cuenta otros puntos de vista 2,52 27. Olvidar lo ocurrido 2,38 22. Entender y perdonar 2,36 3. Irse o apagar el móvil, el ordenador 2,32 1. Buscar una ayuda profesional 2,29 20. Pensar en soluciones pasadas para volverlo a hacer 2,25 19. Guardar sus sentimientos para sí mismo/a 2,25 2. Elaborar un plan 2,20 9. Dejar de utilizar el teléfono móvil, red social... 2,16 16. Tomárselo con humor 2,15 30. Acostumbrarse a la situación 1,87 18. Dormir más 1,81 6. Resignarse 1,62 17. Vengarse 1,55 12. Consumir sustancias 1,37 51 Estos resultados no se miden en sí y no, sino a través de una escala, por eso los resultados están en medias y no en porcentajes. A mayor valor de la media más usada es la estrategia 65 YO A ESO NO JUEGO
66. A partir de estas treinta estrategias hemos encontrado una estructura sub- yacente52 que puede agrupar estas variables en cinco factores por su afini- dad:53 • El primer factor agrupa todas aquellas variables que se relacionan con pedir ayuda o buscar solución. • El segundo factor es el de gestión interna, que reúne todas aque- llas variables que suponen que el niño o niña gestiona interna- mente la situación pensando en otra cosa, escondiendo su situa- ción, pensando que irá mejor... • El tercer factor, que hemos llamado reevaluación, aglutina las va- riables que suponen ver la situación de otra manera, positivamen- te, con sentido del humor... • El cuarto factor, al que hemos denominado enfrentarlo, recoge aquellas variables que hacen que el niño o niña actúe haciendo lo mismo o tomando sustancias psicoactivas que le ayuden a en- frentar el problema. • Por último, el quinto factor es el que hemos llamado evitación, ya que supone apagar el móvil o el ordenador para evitar continuar en la misma situación. 52 Se ha realizado un análisis factorial de componentes principales por rotación varimax, en el que los estadísticos señalaban como pertinente el modelo (determinante: 7,176 E-007; KMO=0,961; Chi cuadrado =184002,198, gl=435, p=0,000). Tabla a14. Anexo 2 disponible para su consulta y descarga en www.savethechildren.es/yoaesonojuego 53 Aglutina el 57,45% de la varianza acumulada. 1. Pedir ayuda posee el 22,28% de la varianza; 2. Gestión interna corresponde al 13,24% de la varianza; 3. Reevaluación agrupa el 8% de la va- rianza; 4. Enfrentarlo 7,82% de la varianza; y finalmente 5. Evitación conlleva el 6% de la varianza. En la tabla 9 (anexo tablas) se puede observar esta agrupación, con los pesos factoriales a cada variable 66 Bullying y ciberbullying en la infancia
67. Estrategias según género y ciclo educativo de las víctimas54 • Chicas y chicos se enfrentan a la situación de manera distinta. Ellas buscan ayuda o gestionan internamente la situación; ellos buscan verla de otra manera o recu- rren al enfrentamiento. Analizando las medias de estos factores por género, vemos cómo entre las víctimas de acoso y ciberacoso existen diferencias significativas entre chicos y chicas en los tres primeros factores. Así, las chicas víctimas, tanto de acoso como de ciberacoso, indicaron que recurren a estrategias de afrontamiento centradas en buscar o pedir ayuda y gestionar internamente la situación. Por lo que respecta a los chicos víctimas de acoso, indicaron que recurren más a estrategias de reevaluación de la situación o de verlo de otra manera. Junto a este último tipo de estrategias, los chicos víctimas de ciberacoso también señalaron las de enfrentamiento. Atendiendo al ciclo educativo, también hemos hallado diferencias signifi- cativas en cuanto a los factores de afrontamiento. Los estudiantes del pri- mer ciclo de la ESO prefieren las estrategias de reevaluación tanto ante situaciones de acoso como de ciberacoso, recurriendo en este último caso también a las estrategias de gestión interna. Sin embargo, los estudiantes más mayores víctimas de acoso o ciberacoso refieren acudir a estrategias de enfrentamiento. Finalmente, a las estrategias de evitación recurren tanto las chicas como los chicos de ambos ciclos educativos. 54 Tablas a15, a16, a17 y a18. Anexo 2 disponible para su consulta y descarga en www.save- thechildren.es/yoaesonojuego 67 YO A ESO NO JUEGO
68. LAS CARACTERÍSTICAS DE PERSONALIDAD (AUTOESTIMA, HABILIDADES SOCIALES Y EMPATÍA) TANTO DE LA VÍCTIMA COMO DEL AGRESOR • Las víctimas de acoso mostraron menor autoestima y habilidades comunicativas. • Los niños y niñas con conductas de agresión de acoso destacaron en más baja autoestima, menor empatía cognitiva y afectiva, me- nos asertividad y una más baja capacidad para resolver conflictos. A continuación, valoramos la relación entre las características de persona- lidad recogidas en los estudiantes de la ESO y las conductas objeto de es- tudio (víctima y agresor de acoso y ciberacoso). Es decir, medimos cómo se alteran la empatía, la autoestima y las habilidades sociales dependiendo del rol que asuman los niños y niñas en el acoso y ciberacoso.55 De esta manera, pretendemos determinar si las características de la personalidad influyen en la autopercepción tanto de la víctima como del agresor.56 55 Para ello hemos optado por un análisis de varianza (ANOVA) de dos factores, siendo la variable dependiente las características de personalidad (una a una) y los dos factores las con- ductas de acoso o ciberacoso. Es decir, medimos las diferencias en las puntaciones de empatía, autoestima y habilidades sociales dependiendo del rol que asuman en el acoso y ciberacoso 56 1. Ser víctima de acoso se correlaciona significativamente de forma negativa con la auto- estima y con las habilidades comunicativas; y de forma positiva con la empatía cognitiva y afecti- va. 2. Ser víctima de ciberacoso se correlaciona de la misma manera que en el comportamiento anterior, pero además se añade una correlación significativa y positiva con la asertividad y la resolución de conflictos. 3. Tener conductas de acoso hacia otros se correlaciona significativa- mente y positivamente con habilidades comunicativas, pero de forma negativa con el resto de rasgos de personalidad estudiados (autoestima, empatía cognitiva y afectiva, asertividad y reso- lución de conflictos). y 4. Mostrar conductas de ciberacoso se correlaciona significativamente de manera negativa con la autoestima, empatía cognitiva, asertividad y resolución de conflictos. Por tanto, podemos decir que los rasgos de personalidad se correlacionan de manera signifi- cativa tanto con ser víctima como ser agresor en los dos tipos de acoso estudiados. Tablas a19, a20, a21 y a22. Anexo 2 disponible para su consulta y descarga en www.savethechildren.es/ yoaesonojuego 68 Bullying y ciberbullying en la infancia
69. Todas las características de personalidad de los estudiantes de la ESO se han agrupado en tres grupos para facilitar el análisis: 1.	Autoestima. Se refiere al sentimiento de satisfacción que la persona tiene de sí misma57 en función de los pensamientos, sen- timientos y experiencias acerca de su propia persona. 2.	Empatía. Existen dos tipos de procesos subyacentes a una acti- tud empática hacia el entorno: empatía cognitiva y empatía afec- tiva:58 • Nos referimos a la empatía cognitiva como el proceso de comprender el punto de vista de otra persona. • Mientras que la empatía afectiva implica la respuesta emocional de quien observa el estado afectivo de otras personas. Supone una habilidad para reconocer los es- tados anímicos de quienes nos rodean. Cuando está presente, la persona puede apreciar los sentimientos y las necesidades de los demás, mostrar calidez emocio- nal, compromiso y afecto. Entonces podemos entender la empatía como una de las habili- dades sociales que constituyen el punto de partida para generar relaciones positivas y enriquecedoras entre las personas. 3.	Habilidades sociales (HHSS). Aquellos que las poseen tien- den a rodearse de muchas personas, pero fundamentalmente tienen la capacidad de crear relaciones. Existen tres tipos: habi- lidades sociales comunicativas, de asertividad y de resolución de conflictos.59 • Habilidades sociales comunicativas: es la capacidad o destreza de conversar y/o transmitir cierta información a otra persona. • Habilidades sociales de asertividad: permiten expresar sentimientos, opiniones y pensamientos en el momen- 57 RSES (Rosenberg, 1989, Martín-Albo et al, 2007) 58 BES (Jolliffe y Farrington, 2006) obtenido en Oliva et al, 2011) 59 HHSS (Oliva et al, 2011) 69 YO A ESO NO JUEGO
70. to oportuno, de la forma adecuada y sin negar ni des- considerar los derechos de los demás. Es decir, permite a la persona ser directa, honesta y expresiva. • Habilidades sociales de resolución de conflictos: es la capacidad de abordar y resolver situaciones en las que dos o más personas entran en oposición o desacuerdo a causa de la incompatibilidad o desacuerdo entre sus intereses, necesidades, deseos o valores. Tabla 8. Características de la personalidad (autoestima, empatía y habilidades sociales) tanto de la víctima como del agresor60 Víctima Tradicional Cibervíctima Agresor Tradicional Ciberagresor Autoestima ↓ ↓ ↓ ↓ Empatía Cognitiva ↑ ↑ ↓ ↓ Empatía Afectiva ↑ ↑ ↓ ↓ HHSS Comunicativas ↓ ↓ ↓ ↓ HHSS Asertividad = ↑ ↓ ↓ HHSS Resolución de Conflictos = ↑ ↓ ↓ Leyenda = ↑ ↓ Estable, poca influencia Más alta Más baja 60 Tablas a23, a24, a25 y a26. Anexo 2 disponible para su consulta y descarga en www. savethechildren.es/yoaesonojuego 70 Bullying y ciberbullying en la infancia
71. En el análisis pudimos comprobar que los alumnos de la ESO tienen una au- toestima61 más baja si están implicados en situaciones de acoso o ciberaco- so, ya sea como víctimas, cibervíctimas, agresores o ciberagresores. Dicho de otra manera, estar implicado en este tipo de situaciones o conductas está estrechamente relacionado con un desgaste de su autoestima. En cuanto a la empatía, recordamos que medimos dos tipos, la empatía cognitiva y la afectiva. Según nuestros datos, hay una merma de empatía62 afectiva y cognitiva en todos los implicados como agresores en procesos de acoso y ciberacoso. Es decir, los agresores tienen menos empatía que los que no agreden a los demás. Por el contrario, el grupo de víctimas se muestra más empático que el grupo que no se considera como víctima.63 Por su parte, las habilidades sociales de los implicados y no implicados como víctimas de acoso tradicional parece que influyen poco en su rol. Así, solo detectamos que los niños y niñas víctimas de acoso tienen menores capaci- dades comunicativas que los no implicados como víctimas. Sin embargo, entre las cibervíctimas, además de esta diferencia, también detectamos altos niveles de asertividad y resolución de conflictos. Por el contrario, los agresores y ciberagresores presentaban bajos niveles de habi- lidades sociales comunicativas, asertividad y resolución de conflictos. 61 Estadísticamente significativa 62 Ibid. 63 Ibid. 71 YO A ESO NO JUEGO
72. 72 CASO Yo no sé si eran conscientes de que lo que hacían tiene un nombre, que tiene unas consecuencias y que afecta emocionalmente. Creo que habría que educar más en la empatía. Muchas veces he pensado qué les diría si me los encontrase. Y la verdad es que no lo sé.” [ Marina, 25 años ] “Al principio el acoso no era algo diario, sí que de vez en cuando hacían algún comentario porque siempre he estado gordita, pero yo tenía mis amigas en el cole, no es que estuviese sola. Pero luego pasó una cosa que fue lo que desencadenó todo. Fue en 3º de la ESO, cuando tenía 15 años más o menos. Me puse mala una tarde y no pude ir a clase. Después me acerqué al colegio con mi madre a recoger mis cosas para poder hacer los deberes y una niña en la puerta del colegio nos dijo que algunas personas habían estado cogiendo mis cosas, que habían estado jugando al fútbol con ellas y que me habían tirado cosas a la basura. Cuando llegué a clase vi que algunas cosas estaban en la papelera y que me faltaban otras. Mi madre habló con la profesora después de eso y empezaron a preguntar a la gente en clase para ver quién había sido. Como nadie decía nada nos amenazaron con castigar a toda la clase y empezaron a sacar a gente para hablar uno por uno con ellos, hasta que al final expulsaron a una chica. Entonces fue cuando noté que algo cambiaba y toda la clase me hizo el vacío, incluso mis amigas. Eso fue lo más duro, porque pensé que mis amigas de toda la vida me iban a apoyar, pero no. A partir de entonces cuando iba a clase la gente me miraba mal o no me saludaba. No me acuerdo bien de todo en aquella época, mi memoria ha borrado algunas cosas, tengo un poco de memoria selectiva. No recuerdo que nin- gún profesor viniera a hablar conmigo entonces o hablase con el resto de la clase. Sí es verdad que la tutora intentó buscar a la persona que había tirado mis cosas, pero lo gestionó mal porque en realidad me convirtieron en el objetivo de toda la clase. Por las mañanas no quería ir a clase, no tenía ganas de salir de la cama. Nun- ca he tenido problemas con los estudios, pero era como ir sola a clase, sola con un montón de gente. En los recreos estaba sola o me iba a la biblioteca a leer. Los fines de semana a veces jugaba con mi hermana pequeña, pero nada más, los pasaba sola, no salía. Eso duró como unos 2 meses, y unas
73. Marina La historia de 73 YO A ESO NO JUEGO semanas antes de que acabase el curso tuve un accidente de moto. Me hice daño en una pierna y me raspé los dos brazos, los tenía en carne viva, así que tuve que estar de reposo en casa durante varias semanas y no pude volver al colegio. Eso para mí fue un alivio. El curso siguiente cambié de colegio, me fui al instituto. Fue como abrirme al mundo, empecé a conocer más gente, gente que de verdad valía la pena. Durante todo el tiempo que duró aquello ningún amigo me apoyó, mi único apoyo fueron mis padres. Aquello me hizo sentirme más insegura de mí misma, sentía mucha ansiedad y a veces me daba por comer. Hubiera sido bueno tener apoyo psicológico en aquellos momentos porque entonces no era capaz de entender ese abandono que sentía. No guardo rencor ni odio, lo que hice fue aprender de aquello. Intento siempre pensar en los demás y me he hecho más fuerte. Hay que informar de qué es el acoso y qué consecuencias puede tener para las personas que lo sufren. Yo no sé si (mis compañeros y compañeras de clase) eran conscientes de que lo que hacían tiene un nombre, que tiene unas consecuencias y que afecta emocionalmente. Creo que habría que educar más en la empatía. Muchas veces he pensado qué les diría si me los encontrase. Y la verdad es que no lo sé. Si pudiera volver atrás intentaría cambiar algunas cosas, intentaría hacer algo. Quizás trataría de hablar con la gente, explicarles que el colegio tomó unas decisiones sin contar conmigo cuando expulsó a mi compañera, y yo quedé como la chivata. Entonces me sentí desprotegida. Siento rabia y mucha impotencia cuando veo y escucho las noticias sobre situaciones de acoso. Hace poco vi en las noticias que un colegio había indemnizado a una alumna porque había sufrido bullying y pensé que al menos se habían tomado medidas. Hay que cortarlo de raíz, informar, in- tervenir y atender a la persona a la que se lo han hecho. Además ahora con el móvil y las nuevas tecnologías es hasta más fácil hacerlo, y también es más cobarde. El acoso no es solo que te peguen, es también que te hagan el vacío y que te insulten.”
75. YO A ESO NO JUEGO 75 Tras el análisis de los datos de la encuesta, en el tercer capítulo identifi- camos los retos ante los que se encuentran la sociedad y las instituciones españolas en relación con el acoso y el ciberacoso. 1. El acoso y el ciberacoso son formas de violencia contra la infancia El acoso y el ciberacoso son formas de violencia contra la infancia, y como tales, son injustificables y deben prevenirse. No estamos ante “chiquilladas” ni juegos entre niños y niñas que deban tolerarse por el simple hecho de “que siempre han ocurrido”. No estamos ante un tema menor, sino ante una vul- neración grave de los derechos de los niños y niñas que requiere respuestas de protección y la intervención de los poderes públi- cos. Los menores de edad, tal y como reconoce la Convención sobre los De- rechos del Niño, tienen derecho a vivir protegidos frente a la violencia y a recibir educación en un ambiente seguro que les permita cultivar sus talen- tos y capacidades, crecer con dignidad y autoestima, así como desarrollar relaciones sociales.64 Como toda forma de violencia, el acoso y el ciberacoso tienen un impacto muy negativo en los niños y niñas. Tal y como pone de relieve la Represen- tante Especial del Secretario de Naciones Unidas sobre violencia contra los niños:65 “los niños que son acosados a menudo presentan una marcada dismi- nución de su rendimiento escolar y una renuencia a participar en las actividades escolares”. Además, sufrir esta violencia puede afectar de manera grave a su salud mental y física: “pueden mostrar señales de depresión o problemas para comer o dormir, quejarse de malestares físicos como dolores de cabeza o de estómago”. Los expertos alertan de la falta de confianza de los niños y 64 Art. 19 y 28 de la Convención sobre los Derechos del Niño de Naciones Unidas 65 Combatiendo la violencia en las escuelas: Una perspectiva global. Reduciendo la brecha entre los estándares y la práctica. 2013. Oficina de la Representante Especial del Secretario de Naciones Unidas sobre violencia contra los niños 3. LOS RETOS QUE PLANTEA EL ACOSO Y EL CIBERACOSO
76. niñas acosados en el mundo que les rodea, así como de la pérdida de su autoestima. Pero además es importante tener en cuenta el efecto que tiene perpetuar la cultura de la violencia en la escuela. Nos preocupan la normalización que se hace de la violencia y la repetición de conductas tanto por parte de las víctimas como de los agresores. Es llamativo ver cómo muchos de los niños consultados por Save the Children no sabían por qué habían agredido a otros compañeros. Y es que prevenir y combatir la violencia contra los ni- ños y las niñas es una de las maneras más eficaces de combatir las distintas formas de violencia en la sociedad. En España se ha avanzado mucho en este sentido en los últimos años; hay que destacar que en la última reforma de la ley de infancia se reconoce el acoso escolar como una forma de violencia.66 Sin embargo, a las políticas y medidas tomadas les falta contundencia, lo que se debe en gran medida a la consideración del acoso y el ciberacoso como meras faltas a la convivencia, a la normalización de las conductas de acoso y, por tanto, a la tolerancia de las mismas. En muchas ocasiones se niega la importancia que este problema tiene, culpando a la propia víctima por no tener una respuesta adecuada o no saber defenderse. Estamos ante una forma más de violencia contra los niños, cuyas peculiari- dades (se desarrolla en el ámbito de la escuela y se produce entre iguales) requieren un tratamiento y medidas específicas, pero dentro de una estra- tegia integral de lucha contra la violencia. España carece de ese abordaje integral para luchar contra todas las formas de violencia, lo cual resta eficacia a las medidas que se tomen específica- mente para el acoso entre pares. No hay una respuesta institucional siste- mática e integral que atienda a todos los factores que pueden converger en una situación de acoso. La prevención, detección temprana, protección y reparación ante cualquier forma de violencia requieren una batería de medidas de toda índole y la implicación y coordinación de muchos actores con formación específica. 66 LO Protección Jurídica del Menor. Art. 11.2 i) 76 Bullying y ciberbullying en la infancia
Redes sociales moda entre los adolescentes

References: artículo 19
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