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Timestamp: 2019-09-20 19:10:16+00:00

Document:
Acuerdo y Sentencia 329/2017 Corte Suprema de Justicia
Fuente: Página web de la Corte Suprema de Justicia: http://www.csj.gov.py/jurisprudencia/cache/f478bfa284dd17f5e16150cb8c74f1eb.pdf
ACUERDO Y SENTENCIA C.S.J. Nº 329/17
EXPEDIENTE: “EL CORTE INGLES C/ RES N° 364/09 Y 299/10, DICT. POR LA SECRETARIA DE ASUNTOS LITIGIOSOS Y LA DIRECCION DE LA PROPIEDAD INDUSTRIAL”. EXPTE. N° 1020, FOLIO 79, AÑO 2015.
En la ciudad de Asunción, Capital de la República del Paraguay, a los dieciocho días del mes de abril, del año dos mil diez y siete, estando reunidos en Sala de Acuerdos los señores Ministros de la Excelentísima Corte Suprema de Justicia, Sala Penal, los Dres. SINDULFO BLANCO, ALICIA BEATRIZ PUCHETA DE CORREA y LUIS BENITEZ RIERA, Ante mí, la Secretaria autorizante, se trae el expediente caratulado: “EL CORTE INGLES C/ RES N°364/09 Y 299/10, DICT. POR LA SECRETARIA DE ASUNTOS LITIGIOSOS Y LA DIRECCION DE LA PROPIEDAD INDUSTRIAL”, a fin de resolver los Recursos de Apelación, y Nulidad interpuesto contra el Acuerdo y Sentencia N° 203 de fecha 13 de julio de 2.015, dictado por el Tribunal de Cuentas, Primera Sala.
Previo estudio de los antecedentes del caso, la Corte Suprema de Justicia, Sala Penal, resolvió plantear y votar las siguientes;
Practicado el sorteo de ley para determinar el orden de la votación, dio el siguiente resultado: BLANCO, PUCHETA DE CORREA y BENITEZ RIERA.
A LA PRIMERA CUESTIÓN PLANTEADA, el señor Ministro BLANCO dijo: El representante convencional de la parte coadyuvante en estos autos, señora GABRIELA BEATRIZ DUEÑAS, a través de su representante convencional Abg. WILFRIDO FERNANDEZ, manifiesta en su respectivo escrito de expresión de agravios que desiste expresamente del recurso de nulidad interpuesto en la oportunidad procesal respectiva. Por lo demás, no se avizoran vicios o defectos que autoricen la declaración oficiosa de nulidad de la resolución recurrida, en los términos prescriptos por los artículos 113 y 404 del Código Procesal Civil. En consecuencia este Recurso debe ser desestimado. Es mi voto.
A sus turnos los señores Ministros PUCHERA DE CORREA y BENITEZ RIERA, manifiestan que se adhieren al voto, del Ministro Preopinante que antecede, por sus mismos fundamentos.
A LA SEGUNDA CUESTIÓN PLANTEADA, el Ministro Dr. SINDULFO BLANCO dijo: Resulta conveniente individualizar las resoluciones recurridas en el contexto del presente proceso contencioso administrativo. Así, resultan las siguientes resoluciones administrativas:
1- Resolución N° 364 de fecha 22 de mayo de 2009, por la cual se ha resuelto: Art. 1o DELARAR improcedente y no hacer lugar a las acciones deducidas por las firmas EL CORTE IGLES S.A. y GUCCIO GUCCI S.P.A. contra la señora GABRIELA BEATRIZ DUEÑAS sobre oposición al registro de la marca “TUCO”, clase 25. Art. 2 DISPONER la prosecución del trámite de registro de la marca “TUCO”, clase 25, expediente N° 40606, de fecha 29 de diciembre de 2006, a favor de la señora GABRIELA BEATRIZ DUEÑAS...”.
2- Resolución N° 299, de fecha 26 de noviembre de 2010, POR LA CUAL SE CONFIRMA LA RESOLUCION N° 364 DE FECHA 22 DE MAYO DE 2009, DICTADA POR LA SECCION DE ASUNTOS LITIGIOSOSO, SEGUNDA SALA EN EL EXPEDIENTE DE OPOSICION A LA SOLICITUD DE REGISTRO DE LA MARCA “TUCO Y ETIQUETA, CLASE 25”, (Dirección de la Propiedad Industrial).
Ante estas resoluciones, la firma EL CORTE IGLES S.A. promueve demanda Contencioso Administrativa, ante el Tribunal de Cuentas, Primera Sala, la cual ha resuelto por Acuerdo y Sentencia N° 203 de fecha 13 de julio de 2015, hacer lugar a la demanda contenciosa administrativa promovida, y en consecuencia revocar las resoluciones N° 364 de fecha 22 de mayo de 2009 y Resolución N° 299, de fecha 26 de noviembre de 2010, emanadas de la Secretaria de Marcas y de la Dirección de la Propiedad Industrial, respectivamente.
En estas circunstancias, la señora GABRIELA BEATRIZ DUEÑAS, a través de su representante convencional, Abg. WILFRIDO FERNANDEZ, recurre ante esta Sala Penal, la referida resolución jurisdiccional, argumentando en su respectivo escrito de expresión de agravios cuanto sigue: “como fuera mencionado más arriba, el Miembro preopinante si tuvo en cuenta todos los aspectos distintivos entre los signos en disputa, analizando dichos elementos en conjunto para arribar a la indefectible conclusión de que ambas marcas son perfectamente distinguibles entre si y que no existe riesgo alguno de confusión para el consumidor. Sin embargo, los demás Miembros del inferior y muy desafortunadamente en mayoría, interpretaron el caso caprichosa y arbitrariamente, omitiendo cuestiones no solo fundamentales sino elementales de cualquier cotejo marcario. En efecto, arribaron a la infundada conclusión de que las marcas enfrentadas son altamente confundibles por el simple y llano motivo de compartir el término “TUCCI” en sus denominaciones y pertenecer a la misma clase, estableciendo esta tesis como9 algo obvio y evidente cuando en realidad está completamente alejada de la realidad del caso, de la doctrina y de su propia jurisprudencia...”. “...Ortográficamente, el A-quo se limitó a señalar la similitud pero obvio mencionar que se limita a menos de la mitad de la marca oponente y que la diferencia se da en el inicio de aquella, que es la parte más relevante para cotejar la distinguibilidad entre dos signos. El aspecto gráfico fue directamente ignorado por el A-quo, a pesar de que es la distinción más importante entre los signos propiamente dichos radica en le evidente e innegable diferencia entre los logotipos de ambas marcas. La diferencia entre las palabras incluidas en el logotipo básicamente tiene la misma explicación realizada en el punto anterior. Pero además, hasta una persona que no tiene capacidad para leer palabras podrá distinguir entre ambos logotipos que son completamente distintos, ya que difieren no solamente en la extensión y cantidad de palabras sino en el propio diseño de la tipografía. Es más, una persona que no puede leer apreciaría sin dificultades que uno de los logotipos tiene dos partes (EMILIO por lado y TUCCI POR EL OTRO) Y EL OTRO TIENE SOLAMENTE ((TUCCI), y que uno esta “de costado” y el otro “firme...”. “Como lógica consecuencia déla hartamente explicada distinción gramatical, de extensión y de composición entre las marcas enfrentadas, ambos signos se pronuncian distinto, por ende suenan distinto a una denominación, más compacta y simple. En efecto la coincidencia se da solo en dos de las cinco silabas de la marca oponente, encima aquel par de silabas está ubicado en un lugar distinto de ambos signos. Difícilmente una persona con un sentido auditivo regular pueda confundir dos expresiones disimiles entre sí, sobre todo cuando una de ellas está compuesta y cimentada por un término que en la otra no existe. Esta aspecto tampoco fue mencionado por los Miembros mayoritarios...”. “Como se demostró en autos, lo9s productos amparados por cada una de las marcas son dirigidos a públicos totalmente distintos. En efecto, la marca base de oposición EMIDIO TUCCI está dirigida a caballero adultos, de mediana edad para arriba, siendo prendas de vestir de carácter formal y elegante, destinada a hombres de negocios, abogados, ejecutivos entre otros. Consta en autos que justamente para resaltar esta imagen y captar la atención de e4ste tipo de público, la actora recurre a la figura de personalidades masculinas que revisten esta apariencia. Por su parte, la marca TUCCI de mi mandante está dirigida a un consumidor completamente distinto. Quedo demostrado en autos que los productos de mi mandante consisten en prendas de vestir destinadas a señoritas, de mediana edad para abajo, inclusive adolescentes. Finalmente, afirma cuanto sigue: “Mi mandante demostró con la presentación de su declaración jurada no solamente que posee registros para su marca en otros países, sino que las marcas en disputa coexisten en la República Argentina. La coexistencia internacional es meramente formal sino real que ambas partes han agregadopruebas del uso de sus respectivas marcas. Obviamente, la coexistencia es pacifica ya que ninguna de las partes ha alegado ni aportado pruebas de acciones judiciales contra los productos de la otra...”. Concluye, el tercero coadyuvante y apelante, solicitando se haga lugar al recurso de apelación interpuesto y en consecuencia revocar con costas la resolución recurrida.
En oportunidad de contestar el traslado de la expresión de agravios de la recurrente, la parte actora; EL CORTE INGLES S.A. por medio de su representante convencional, Abg. ALEJANDRO M. SCHMEDA HIRSCHMANN, sostiene cuanto sigue: “Mi parte no acepta ninguno de los argumentos de fundamentación de agravios de la recurrente, salvo aquellos que reconozca expresamente". “...Cada una de las causales de nulidad indicadas es por sí sola suficiente para que proceda la declaración de nulidad de las resoluciones impugnadas. El Acuerdo y Sentencia cuya revocación se reclama en esta instancia ha sido emitida de conformidad de toda norma jurídica tanto administrativa como procesal civil en razón de que el considerando de la reso9lcuon condice con el análisis minucioso de los hechos esgrimidos por todas las partes involucradas, así como los fundamentos demostrados y fehacientes en la valoración de las pruebas aportadas por todas las partes...”. “Ante los hechos precedentemente demostrados, y de conformidad a la Jurisprudencia en materia marcaría, como ser la precedentemente expuesta, el hecho de ser ambas marcas prácticamente idénticas, el simple hecho de la limitar la solicitante “TUCCI Y ETIQUETA) a uno productos que se venden en los mismos locales, o anaqueles uno al lado del otro, utilizando la misma marca, ante mi representada que abarca todos los productos /EMIDIO TUCCI) es asidero letal suficiente para rechazar la solicitud y denegarla totalmente, puesto que la misma posee NO POSEE SIQUIERA SOMERAMENTE los requisitos indispensables de distinción, originalidad y novedad. En consecuencia, a los antecedentes expuestos, y en tanto al principio de equidad, corresponde dar curso a la presente demanda contencioso administrativa, conforme a lo expuesto y demostrado indubitablemente en autos, al allanamiento del Ministerio de Industria y Comercio y a lo expresado por este Excmo. Tribunal en el Ay S. N° 141 de fecha 14 de junio de 2011, dado que la marca de la solicitante no posee elementos propios diferentes que la marca oponente de conformidad a lo expresamente estipulado en la ley anterior (como precedentemente) la Ley 751/79 y estipulada con la nueva Ley que nos rige actualmente la Ley 1294/98, por ende, de concederse la misma, se estaría violando principios universales. En vista a lo brevemente expuesto, los argumentos arrimados como fundamento del considerando de la resolución recurrida, pierden todo poder u validez, pues no se ha realizado un estudio pormenorizado y profundo del real significado de la denominación impugnada, y se ha errado en el método de estudio de las mismas, ya no que poseen, demás esta decir someros, ni básicamente elementos para la concesión de la marca solicitada. ” Culmina la parte actora; EL CORTE INGLES S.A , a través de su representante convencional, solicitando sea confirmado íntegramente el Acuerdo y Sentencia N° 203 de fecha 13 de julio de 2015 que revoca íntegramente las resoluciones N° 364 de fecha 22/05/2009 emanada de la Secretaria de Asuntos Litigiosos y la N° 299 de fecha 26/11/2010 de la Dirección de la Propiedad Industrial.
A los efectos valorativos, respecto de los fundamentos esgrimidos en el Acuerdo y Sentencia N° 203 de fecha 13 de julio de 2015, recurrido ante esta Sala Penal, se hace necesario transcribir los términos del mismo, así en la parte pertinente la misma prescribe: “realizando el cotejo entre la marca que se pretende registrar en la clase 25 “TUCCI y etiqueta” y la marca oponente, “EMIDIO TUCCI”, registrada en la clase 25, encontramos que ambas coinciden en la palabra “TUCCI”, lo que implica que las mismas son altamente confundibles y por ende no podrían coexistir pacíficamente en el mercado, por la posibilidad de confusión de los consumidores...”. “Es importante destacar que nuestra Ley de Marcas N° 1294/98 satisface todos los requerimientos exigidos por los tratados internacionales en materia marcaría suscriptos (aprobados y ratificados por las leyes nacionales) por el Paraguay, tales como el Convenio de París para la Protección de la Propiedad Industrial de 1883, Convenio General Interamericana de Protección Marcaría y comercial de 1929 y el Acuerdo sobre los Aspectos de los Derechos de Propiedad Industrial relacionados con el Comercio en el marco de la Organización Mundial del Comercio de 1994. La razón de ser de una marca está en poder excluir a otras en el uso, cuando estas con confundibles, deben ser claramente distinguibles. El espíritu de la legislación marcaría es el de evitar la confusión, por ello estimo que no podrá darse una coexistencia pacífica puesto que el consumidor al adquirir el producto creerá que tienen una misma procedencia y lo comprara llevado por el hecho de tener una experiencia satisfactoria con el producto con él se confunde”.
Y el Dr. Sindulfo Blanco, prosiguió diciendo: entrando al análisis de la cuestión de fondo debatida en autos, la Ley N° 1294/98 “De Marcas” en la parte pertinente de su Art. 1, dispone cuanto sigue: Son marcas todos los signos que sirvan para distinguir productos o servicios. Las marcas podrán consistir en una o más palabras...”. Igualmente, el Art. 2° Inc. a) del mismo cuerpo legal enuncia: “Artículo 2°.- No podrán registrarse como marcas: a) los signos o medios distintivos contrarios a la ley, al orden público, a la moral y a las buenas costumbres y aquellos que puedan inducir a engaño o confusión respecto a la procedencia, el modo de fabricación, las características o la aptitud y finalidad del empleo de los productos o servicios de que se trate...". Asimismo el Inc. g) del sistema normativo en estudio refiere: “los signos que constituyan una reproducción, imitación, traducción, transliteración o transcripción total o parcial de un signo distintivo, idéntico o similar, notoriamente conocido en el sector pertinente del público, que pertenece a un tercero, cualesquiera que sean los productos o servicios a los que se apliquen el signo, cuando su uso y registro fuesen susceptibles de causar confusión o un riesgo de asociación con ese tercero, o signifiquen un aprovechamiento de la notoriedad del signo o la dilución de su fuerza distintiva, cualquiera sea la manera o medio por el cual se hubiese hecho conocido el signo;. Y finalmente el Inc. f. de la norma legal referida expresa: “...f) los signos idénticos o similares a una marca registrada o solicitada con anterioridad por un tercero, para los mismos productos o servicios, o para productos o servicios diferentes cuando pudieran causar riesgo de confusión o de asociación con esa marca;
Llevando el enunciado normativo al ámbito del metalenguaje jurisdiccional, tenemos que ambas marcas en litigio “EMIDIO TUCCI” (Marca registrada), y TUCCI Y etiqueta” (marca pretendiente de registro) constituyen marcas que a los efectos comerciales y regístrales evidentemente son palabras que servirían y sirven para distinguir productos dentro de un mercado, en el caso de autos, de la clase 25 Vestidos, calzados, sombrerería., teniendo en cuenta el Art. 1 de la Ley 1294/98, anteriormente transcripta.
Ahora bien y en relación a ello, cabe determinar las limitaciones relativas a la registración de marcas referidas en el contexto de los Inc. a), g) y f) del Art. 2° de la Ley N° 1294/98, es decir el impedimento registral cuando de las marcas en conflicto surja una identidad, que induzcan o puedan causar una confusión o asociación, respecto a una ya registrada.
Y para ello, esta Sala Penal de la Corte Suprema de justicia ha sostenido el criterio de que la apreciación de las marcas en conflicto debe establecerse de manera independiente y sucesiva, no en forma conjunta y concomitante. Al respecto, el autor Breuer Moreno, sostiene que: “Las marcas se recuerdan por un proceso de sedimentación a partir de lo visto, oído y leído por cualquier persona que se forma una “impresión determinada Si dos marcas se “recuerdan” en forma análoga ”, afirma el mencionado autor, “no hay duda de que pueden llegar a confundirse.
En este punto es importante advertir que el conflicto neurálgico, se encuentra contenido en la siguiente formulación: “cuando la marca sea idéntica o símil y ello pueda causar riesgo de confusión o de asociación con la marca en conflicto”.
En el caso de autos, las marcas “EMIDIO TUCCI” (marca oponente al registro) “TUCCI y etiqueta” (marca solicitante del registro) evidentemente caen dentro de la similitud, es decir son similares, teniendo en cuenta las siguientes afirmaciones:
Respecto del criterio de similitud del ámbito fonético, considero que, ambas marcas coinciden en el contenido, si bien la marca oponente (EMIDIO TUCCI) contiene dos elementos, resulta a todas luces evidente que la marca pretendiente (TUCCI) contiene la transcripción literal de uno de los elementos de la marca oponente, y esta circunstancia, concatenada con la disposición contenida en el inciso g del Art. 2 de la Ley 1294/98, se constituye en un impedimento registral, teniendo en cuenta que se observa una transcripción parcial de un signo distintivo de la marca oponente, anteriormente registrada y que sumado a ello, y como se dijera, es una transcripción “literal”, lo que en definitiva genera una alta probabilidad de confusión entre las marcas.
A los efectos doctrinarios, la confusión que en alta probabilidad podría generarse entre ambas marcas “EMIDIO TUCO” y “TUCO” se bifurca en la confusión directa e indirecta.
Así, la confusión directa o inmediata se produce si el consumidor cree que dos prestaciones tienen el mismo signo distintivo o que cree que dos prestaciones tienen el mismo signo distintivo o son la misma mercancía, ya sea por que las marcas son parecidas o porque lo son los productos. Mientras que la confusión indirecta o mediata se produce cuando el consumidor, aunque advierte o puede advertir que dos productos o prestaciones son distintos, cree que ambos productos provienen de la misma empresa, ya sea por el parecido de sus signos o de las prestaciones en si. (véase. OTAMENDI, Jorge, Derecho de marcas, 4a ed., Buenos Aires, Lexix Nexis, 2002, p. 144) (Cit. SAANCHEZ HERRERO, Andrés, CONFUCION DE MARCAS, Edil LA LEY, 2013, p. 8). En estas circunstancias en ambos casos (directa e indirecta) se genera el error en cuanto al origen del producto o servicio, lo que sustancialmente difiere entre ambas confusiones se observa en que la confusión directa, el eventual comprador o consumidor toma un producto por otro (preexiste la equivocación respecto del origen) y en la confusión indirecta el comprador o consumidor diferencia ambos productos, pero en el convencimiento que poseen un mismo origen, lo que diluye la posibilidad de considerar una excepción de permisibilidad de coexistencia de marcas, desde la base de que los compradores eventuales sean del sexo masculino o femenino, sin dejar de aseverar que este criterio de evaluación de confimdibilidad es tan solo uno, de varios posibles.
Siendo así, y considerando que ambas marcas poseen literalmente el enunciado “TUCO”, bien, el consumidor puede acceder a uno u otro producto confundiendo los mismos, o bien, en la creencia que son del mismo origen. Esta tesitura, cobra aun mas fortaleza al considerar que el matiz de la discusión, se desarrolla también, respecto de la clase de productos en pugna, que de las constancias de autos surge que nos referimos a la clase (25 vestidos, calzados, sombrerería) que se referirse la controversia generada por la oponente y primigenia registrante “EMIDIO TUCCI”, que coincidiendo con el Inc. f) de la Ley 1294/98 “De Marcas”, no puede registrase como marca los signos idénticos o similares a una marca registrada o solicitada con anterioridad por un tercero, para los mismos productos o servicios... cuando pudieran causar riesgo de confusión o de asociación con esa marca”.
El Acuerdo y Sentencia N° 203 de fecha 13 de julio de 2015, de acuerdo a la transcripción efectuada en párrafos anteriores, efectivamente se ha referido al riesgo de confusión, recurriendo a la motivación legal y fundamentación fáctica de las circunstancias que justifican su decisorio, por lo que su formulación reúne los requisitos fundamentales de la argumentación jurisdiccional. Y ello es así, considerando que de las afirmaciones efectuadas por esta Sala Penal, surge que efectivamente, se han encontrado los elementos que finalmente han justificado el Acuerdo y Sentencia recurrido.
POR TANTO, teniendo en consideración las normas legales referidas e igualmente las argumentaciones hermenéuticas desarrolladas, soy del parecer que corresponde RECHAZAR el recurso de apelación interpuesto por la parte demandada y coadyuvante; Sra. GABRIELA BEATRIZ DUEÑAS, a través de su representante convencional Abg. WILFRIDO FERNANDEZ y en consecuencia CONFIRMAR en todas sus partes el Acuerdo y Sentencia N° 203 de fecha 13 de JULIO de 2015, dictado por el Tribunal de Cuentas, Primera Sala, debiendo imponerse las costas generadas como consecuencia del presente recurso a la parte perdidosa y recurrente, “GABRIELA BEATRIZ DUEÑAS” en virtud a la disposición normativa establecida en el Inc. a) del Art. 203 del Código Procesal Civil. Es mi voto.
A su turno los señores Ministros, Doctores: PUCHETA DE CORREA Y BENITEZ RIERA, manifiestan que se adhieren al voto del Ministro preopinante por compartir sus mismos fundamentos.
Con lo que se dio por terminado el acto previa lectura y ratificación del mismo firman los Excelentísimos señores Ministros de la Corte Suprema de Justicia, Sala Penal, por Ante mí, la Secretaria Autorizante quedando acordada la Sentencia que inmediatamente sigue:
Asunción, 15 de abril del 2.017
y VISTOS: Los méritos del Artículo que antecede; la, Excelentísima
1- TENER POR DESISTIDO del Recurso de Nulidad interpuesto por el tercero coadyuvante y recurrente, conforme a los argumentos esbozados, en la parte pertinente del presente Acuerdo y Sentencia.
2- RECHAZAR el recurso de apelación interpuesto por la parte demandada y coadyuvante; GABRIELA BEATRIZ DUEÑAS y en consecuencia;
3- CONFIRMAR el Acuerdo y Sentencia N° 203 de fecha 13 de JULIO de 2015, dictado por el Tribunal de Cuentas, Primera Sala, todo ello, de conformidad a los fundamentos expuestos en el considerando de la siguiente resolución.
4- IMPONER las Costas a la parte perdidosa, “GABRIELA BEATRIZ DUEÑAS".
5- ANOTAR, registrar y notificar.
Luis M. Benítez R. Ministro
Abg. Norma Dominguez. Secretaria

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