Source: https://www.slideshare.net/seguridadprivadaes/estrategia-espaola-de-seguridad
Timestamp: 2018-03-18 19:30:52+00:00

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1. Estrategia Española de Seguridad Una responsabilidad de todos
2. Estrategia Española de Seguridad Una responsabilidad de todos MINISTERIO Gobierno de España DE Madrid 2011 LA PRESIDENCIA
3. Disponible en http://www.lamoncloa.gob.esCatálogo de Publicaciones de la Administración General del Estado:http://publicacionesoficiales.boe.es/Edita: Gobierno de EspañaNIPO: 000-11-011-3Depósito Legal: M-28305-2011Imprime:Imprenta Nacional del Boletín Oficial del EstadoEn esta publicación se ha utilizado papel reciclado libre de clorode acuerdo con los criterios medioambientales de la contratación pública
4. ÍndiceRESUMEN EJECUTIVO . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 9Capítulo 1. UNA ESTRATEGIA NECESARIA . . . . . . . . . . . . . . . 15Capítulo 2. LA SEGURIDAD DE ESPAÑA EN EL MUNDO . . . . . 21 Un perfil propio . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 22 España, en un mundo globalizado . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 24 La Unión Europea, identidad e influencia . . . . . . . . . . 24 Estados Unidos y las nuevas relaciones transatlánticas . . 26 Rusia, socio europeo estratégico . . . . . . . . . . . . . . . . . . 27 Iberoamérica, destino común . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 27 Nuestra vecindad del Sur . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 28 África, clave para la seguridad española . . . . . . . . . . . 30 España en Asia . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 30 La ONU, la OTAN y otros foros multilaterales . . . . . . . . . 31Capítulo 3. POTENCIADORES DEL RIESGO . . . . . . . . . . . . . . . 33 Disfunciones de la globalización . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 33 Desequilibrios demográficos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 34 Pobreza y desigualdad . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 36 Cambio climático . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 37 Peligros tecnológicos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 37 Ideologías radicales y no democráticas . . . . . . . . . . . . . . . . 38 — 7 —
5. ESTRATEGIA ESPAÑOLA DE SEGURIDADCapítulo 4. AMENAZAS, RIESGOS Y RESPUESTAS . . . . . . . . . . . 41 Ámbitos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 41 Conflictos armados . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 43 Terrorismo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 49 Crimen organizado . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 53 Inseguridad económica y financiera . . . . . . . . . . . . . . . . . . 55 Vulnerabilidad energética . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 59 Proliferación de armas de destrucción masiva . . . . . . . . . . . 62 Ciberamenazas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 65 Flujos migratorios no controlados . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 70 Emergencias y catástrofes . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 73 Infraestructuras, suministros y servicios críticos . . . . . . . . . 77Capítulo 5. UN MODELO INSTITUCIONAL INTEGRADO . . . . . 81LISTA DE ACRÓNIMOS . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 87 — 8 —
6. Resumen ejecutivoGarantizar la seguridad de España y de sus habitantes y ciudadanoses responsabilidad esencial del Gobierno y del conjunto de las Admi-nistraciones Públicas. También de la sociedad. La seguridad es hoyresponsabilidad de todos.Es una tarea compleja, en un mundo interdependiente y en transfor-mación en el que convergen la peor crisis económica en más de 80años y un desplazamiento de poder económico de Occidente a Asia.Afrontamos amenazas y riesgos transversales, interconectados y transna-cionales. Preservar la seguridad requiere coordinación, tanto internacionalcomo interna, y la contribución de la sociedad en su conjunto.Los límites entre la seguridad interior y la seguridad exterior se handifuminado. Las políticas nacionales en los ámbitos tradicionales dela seguridad ya no son suficientes para salvaguardarla en el siglo XXI.Sólo un enfoque integral, que conciba la seguridad de manera ampliae interdisciplinar, a nivel nacional, europeo e internacional, puederesponder a los complejos retos a los que nos enfrentamos.Analizar las amenazas y riesgos a nuestra seguridad, identificar líneasde respuesta y definir mecanismos de coordinación son los objetivoscentrales de esta primera Estrategia Española de Seguridad (EES). Elhorizonte útil de la Estrategia es de una década. Se revisará cada cin-co años o cuando las circunstancias lo demanden. — 9 —
7. ESTRATEGIA ESPAÑOLA DE SEGURIDADLa política de seguridad estará basada en seis conceptos básicos(Capítulo 1): — nfoque integral de las diversas dimensiones de la seguridad. E — oordinación entre las Administraciones Públicas y con la sociedad. C — ficiencia en el uso de los recursos. E — Anticipación y prevención de las amenazas y riesgos. — Resistencia y recuperación de sistemas e instrumentos. — Interdependencia responsable con nuestros socios y aliados.Esta Estrategia se ha concebido con una perspectiva nacional, europea,internacional y global, y desde la condición de España de potenciamedia con un perfil propio e importantes ventajas comparativas.Nuestra capacidad de acción se ve reforzada por la pertenencia a unaUnión Europea (UE) afín a nuestros intereses y nuestro reconocimien-to como país comprometido con un multilateralismo eficaz. Tenemosintereses globales que defender y amenazas y riesgos transnacionalesque afrontar. Muchos de éstos surgirán en el exterior. Para preservarnuestra seguridad en ocasiones tendremos que implicarnos en accio-nes lejos de nuestras fronteras (Capítulo 2).Las disfunciones de la globalización, los desequilibrios demográficos,la pobreza y la desigualdad, el cambio climático, los peligros tecnoló-gicos, y las ideologías radicales y no democráticas, son todos factorestransnacionales que pueden potenciar los efectos de las amenazas yriesgos e incluso cambian su naturaleza (Capítulo 3).Esta Estrategia identifica las amenazas y riesgos más importantes parala seguridad de nuestro país y señala cómo responder a ellas. Puedentener lugar en diferentes ámbitos donde hay que actuar: el terrestre,el marítimo, el aéreo, el espacial, el ciberespacio o el informativo. Esteanálisis constituye la base sobre la que formular líneas estratégicas derespuesta y desarrollar capacidades y acometer reformas organizati-vas (Capítulo 4).La Estrategia identifica las siguientes amenazas y riesgos, y líneas deacción para hacerles frente:Conflictos armados. España puede tener que participar en tres tiposde conflictos frente a los que el papel de las Fuerzas Armadas es cen- — 10 —
8. GOBIERNO de Españatral: los no compartidos con nuestros aliados; los multilaterales queafecten a intereses directos de España; y los derivados de nuestroscompromisos internacionales en marcos multilaterales que no afectendirectamente a nuestros intereses. La defensa de nuestros intereses yvalores es el eje básico que ha de guiar los esfuerzos de España eneste campo, desde la triple perspectiva de la anticipación y preven-ción de conflictos, su gestión y resolución, y la posterior consolidaciónde la paz. Para ello, España apuesta por un enfoque integral queincluya los elementos diplomáticos, militares, policiales y de coopera-ción al desarrollo, entre otros. Para facilitar este fin, se creará unaUnidad de Respuesta Integrada Exterior (URIE).Terrorismo. El terrorismo amenaza directamente la seguridad detodos los ciudadanos, pretende socavar las instituciones democráticasy puede llegar a causar graves daños en nuestras infraestructuras crí-ticas en un momento determinado. El de ETA ha sido una lacra paraEspaña a lo largo de 40 años, pero la madurez y unidad de la sociedadespañola y la eficacia policial y judicial nos han llevado a un momentoen el que el final de ETA está más cerca que nunca. El terrorismo trans-nacional, señaladamente el yihadista, aprovecha las características dela nueva sociedad global para intentar perturbar su normal funciona-miento. Aunque ninguno representa una amenaza existencial para elEstado, prevenir, impedir y derrotar el terrorismo es objetivo priorita-rio nacional, europeo e internacional. Para ello es necesaria unarespuesta estratégica específica e integrada, desde el respeto a losvalores democráticos, los derechos humanos y el Estado de Derecho.Sus ejes son la anticipación, la prevención, la protección, y la disponi-bilidad de los medios, la unión de los partidos democráticos, el apoyoa la labor de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y de losservicios de inteligencia, y la cooperación internacional.Crimen organizado. Es una de las amenazas a nuestra seguridadmás serias y a veces menos reconocidas. Su creciente interrelacióncon el terrorismo, los grupos violentos y la delincuencia local haceque todos ellos se potencien entre sí. Para responder a esta amenazase ha de trabajar en una triple dirección: incrementar los efectivos ylos medios, continuar desarrollando una legislación efectiva en esteámbito, y mejorar la coordinación entre organismos nacionales einternacionales. Con ese fin, se ha potenciado el Centro de Inteligen-cia contra el Crimen Organizado (CICO). — 11 —
9. ESTRATEGIA ESPAÑOLA DE SEGURIDADInseguridad económica y financiera. La seguridad económica esparte integral y requisito esencial de nuestra seguridad. Las amenazasy riesgos relacionados con la actividad económica y financiera pue-den tener su origen en factores como los desequilibriosmacroeconómicos –públicos o privados–, la volatilidad de los merca-dos, la actuación desestabilizadora, especuladora e incluso ilegal dediversos agentes, la deficiente actuación de los organismos superviso-res y reguladores, la interdependencia económica, la competencia porlos recursos o un modelo de crecimiento desequilibrado. Tanto laprevención como la mitigación de sus efectos requiere luchar contralas actividades delictivas, asegurar una correcta supervisión y regula-ción de los mercados, avanzar en la gobernanza económica europeay global, potenciar la presencia internacional de España, garantizar elfuncionamiento de los servicios e infraestructuras críticos económi-cos y financieros, y promover un desarrollo económico sostenible queminimice los desequilibrios y garantice el crecimiento económico y lacohesión social. Con el fin de analizar la información relevante y faci-litar la acción del Estado mediante una mejor toma de decisiones eneste ámbito, se creará un Sistema de Inteligencia Económica (SIE).Vulnerabilidad energética. Nuestra alta dependencia de combusti-bles fósiles y la insostenibilidad del actual modelo energético a nivelmundial, por razones medioambientales, entre otras, hacen del factorenergético un componente fundamental para nuestra seguridad. Losejes de acción de la seguridad energética son: la diversificación de lasfuentes de energía; el ahorro y la eficiencia energética, con el dobleobjetivo de reducir la dependencia exterior y mejorar nuestra compe-titividad económica; y la seguridad de abastecimiento a un preciorazonable, limitando la cuota procedente de un mismo país, desarro-llando reservas estratégicas, fomentando las interconexiones,impulsando infraestructuras y liberalizando mercados. La mejorgarantía de abastecimiento y seguridad energética para España es unmercado europeo integrado de electricidad y gas natural.Proliferación de armas de destrucción masiva. La proliferación dearmas nucleares, radiológicas, biológicas o químicas, es una de lasgrandes amenazas de nuestra era, especialmente si agentes incontro-lados, como las organizaciones terroristas, consiguen acceder a ellasy utilizarlas. Prevenirla y neutralizarla exige un intenso trabajo multi-disciplinar. España apoya las diferentes iniciativas internacionales en — 12 —
10. GOBIERNO de Españaesa dirección, como el Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP) ycrear una capacidad de defensa colectiva adecuada contra la prolife-ración de misiles balísticos.Ciberamenazas. Cada vez una mayor parte de nuestra actividad sedesarrolla en el ciberespacio, donde las amenazas pueden ocasionargraves daños e incluso podrían paralizar la actividad de un país. Losciberataques más comunes tienen fines comerciales, pero también esta-mos expuestos a agresiones por parte de grupos criminales, terroristasu otros, incluso de Estados. Las nuevas tecnologías de información ycomunicación ofrecen nuevos y más sofisticados medios para el espio-naje y la contrainteligencia. Mejorar la seguridad en el ciberespacio pasapor fortalecer la legislación, reforzar la capacidad de resistencia y recupe-ración de los sistemas de gestión y comunicación de las infraestructurasy los servicios críticos, y por fomentar la colaboración público-privadacon este fin. Es necesaria la coordinación de los diversos agentes invo-lucrados, así como impulsar la cooperación internacional con el objetivode desarrollar acuerdos de control de las ciberamenazas.Flujos migratorios no controlados. El impacto de la inmigraciónmasiva e ilegal puede generar conflictividad social, guetos urbanospor falta de integración –donde la radicalización extremista, religiosao ideológica, puede tener su caldo de cultivo–, explotación económi-ca por parte de organizaciones criminales o la desestabilización dealgunos sectores productivos. La prevención de los riesgos asociadosa este fenómeno pasa por la colaboración entre AdministracionesPúblicas, organizaciones sociales y sector privado para desarrollarpolíticas adecuadas de inmigración regular e integración social. Tam-bién por fortalecer la cooperación con los países de origen y tránsito,el control y vigilancia de las fronteras y la lucha contra las redes detráfico de seres humanos.Emergencias y catástrofes. Las amenazas y riesgos causadas por elhombre o de origen natural –potenciadas por el cambio climático–, losproblemas sanitarios como las pandemias o la escasez de recursos bási-cos como el agua en un momento determinado pueden convertirse enriesgos de primer orden para la seguridad y el bienestar de los ciuda-danos. España tiene suficientes medios preventivos y de gestión pararesponder adecuadamente, como el Sistema Nacional de ProtecciónCivil y la Unidad Militar de Emergencias (UME). El perfeccionamiento — 13 —
11. ESTRATEGIA ESPAÑOLA DE SEGURIDADde nuestra capacidad de respuesta requiere intensificar la cooperaciónentre las Administraciones Públicas y promover una cultura de preven-ción entre los ciudadanos.De especial importancia es la seguridad de las infraestructuras, suminis-tros y servicios críticos. Es preciso garantizar su funcionamiento ycapacidad de resistencia y recuperación ante posibles amenazas. La cola-boración con el sector privado –gestor ya de muchas de ellas– debe serpotenciada.Todo lo que antecede pone de relieve la necesidad de adaptaciónorgánica y normativa de las Administraciones Públicas para respon-der a las exigencias de esta Estrategia. Con ese fin, se creará unConsejo Español de Seguridad que incorporará a los Ministros y altoscargos relevantes para cada situación. Contará con diferentes comisio-nes interministeriales que desarrollarán las áreas concretas de trabajo,y con una Unidad de Apoyo en el seno del Gabinete de la Presidenciadel Gobierno. Se promoverá la cooperación con las ComunidadesAutónomas. También se impulsará un Foro Social de expertos comoórgano consultivo. Se actualizarán los instrumentos normativos nece-sarios, especialmente en lo referente a la gestión de las situaciones decrisis, la protección civil, los secretos oficiales y el planeamiento fren-te a emergencias y catástrofes (Capítulo 5). La EES, de un vistazo Objetivo La seguridad de España, sus ciudadanos y habitantes La Administración General del Estado, Comunidades Actores involucrados Autónomas, Administración Local y la sociedad en su conjunto 1. Enunciación de conceptos básicos y nuestros valo- res e intereses vitales y estratégicos 2. Líneas del perfil propio de España y sus implica- ciones para la seguridad Método 3. Estudio de los potenciadores del riesgo que facili- tan la propagación y potencian las amenazas y riesgos 4. Análisis de las amenazas y riesgos y desarrollo de las líneas estratégicas de acción para responder a estos 5. Consecuencias organizativas — 14 —
12. Capítulo 1. Una estrategia necesariaGarantizar la seguridad de España y de sus habitantes y ciudadanos esresponsabilidad esencial del Gobierno. También de la sociedad. De laAdministración General del Estado –que debe liderar y coordinar–, delas Comunidades Autónomas y de la Administración Local, así comode la ciudadanía, organizaciones sociales, empresas y medios de comu-nicación. La seguridad es hoy responsabilidad de todos.Los límites entre la seguridad exterior y la interior se han difuminado.La seguridad hoy no se puede compartimentar, con amenazas y ries-gos que se retroalimentan unos a otros y transcienden fronteras. Noes sólo nacional. España se enfrenta a amenazas globales, regionalesy propias. Para ser efectiva, una estrategia de seguridad debe ir másallá de nuestras fronteras. Las respuestas deben ser necesariamentenacionales, europeas, regionales y globales.En este nuevo mundo multipolar en transición debemos estar prepa-rados para lo imprevisible. Los retos a la seguridad son cada vez máscomplejos y dinámicos, en una época de paradigmas cambiantes.Pero esta era de incertidumbre es también un tiempo de grandesoportunidades, si entre todos sabemos gestionarlas. Como sociedadabierta y dinámica que somos, debemos afrontar el cambio con con-fianza, responsabilidad y eficacia. — 15 —
13. ESTRATEGIA ESPAÑOLA DE SEGURIDADLa política de seguridad de España estará siempre guiada por ladefensa de nuestros intereses vitales y estratégicos y de nuestrosvalores. De ellos, son intereses vitales los relativos a los derechosfundamentales: la vida, la libertad, la democracia, el bienestar y eldesarrollo de los españoles, así como los relativos a los elementosconstitutivos del Estado, como la soberanía, la independencia e inte-gridad territorial, el ordenamiento constitucional y la seguridadeconómica.Tenemos también intereses estratégicos, que atañen a la consecuciónde un entorno pacífico y seguro: la consolidación y el buen funciona-miento de la UE, la instauración de un orden internacional estable yjusto, de paz, seguridad y respeto a los derechos humanos, la preser-vación de la libertad de intercambios y comunicaciones, y unasrelaciones constructivas con nuestra vecindad.La defensa de estos intereses ha de hacerse siempre en el marco devalores democráticos y del Estado de Derecho, junto a la defensa dela paz, la libertad, la tolerancia, la solidaridad, la sostenibilidad y elprogreso global, y la preservación de unos modos de vida respalda-dos por el Estado del bienestar. Dichos valores son el reflejo de lasconvicciones de nuestra sociedad y están recogidos en la Constitu-ción Española y en la Carta de Naciones Unidas.La seguridad española reposa sobre seis conceptos básicos, que estaEstrategia pretende impulsar: — nfoque integral: Es necesario integrar todas y cada una de E las dimensiones de la seguridad, haciéndolas converger hacia objetivos comunes y conscientes de las múltiples relaciones que existen entre ellas. — oordinación: La cooperación y colaboración entre las Admi- C nistraciones Públicas es imprescindible para lograr el máximo rendimiento de los recursos disponibles. Dado que muchas infraestructuras, suministros y servicios críticos están en manos privadas, es imprescindible la cooperación entre el Estado y las empresas, además de la colaboración ciudadana y la de las organizaciones sociales. — ficiencia en el uso de los recursos: En un contexto de limi- E tación del gasto público, el Estado deberá asegurar el buen — 16 —
14. GOBIERNO de España uso de los recursos y racionalizar el empleo de los instrumen- tos existentes. El objetivo debe ser compatibilizar, en colabo- ración con nuestros socios y aliados, las necesidades de seguridad con márgenes presupuestarios más estrechos, lo que obliga a gastar mejor. — nticipación y prevención: No todas las amenazas pueden A preverse, pero algunas pueden prevenirse y evitarse. El Estado debe disponer de los medios necesarios para alertar y prevenir de todo aquello que pueda poner en peligro la seguridad de España y de sus ciudadanos. — apacidad de resistencia y recuperación: Surgirán retos, C amenazas y desafíos hoy imprevisibles. Para hacerles frente hay que disponer de sistemas e instrumentos resistentes y flexi- bles, susceptibles de adaptarse a las diversas circunstancias. — nterdependencia responsable: I Mediante la colaboración con nuestros socios europeos e internacionales, debemos esta- blecer mecanismos de gobernanza para crear y fortalecer marcos e instrumentos multilaterales que garanticen la seguridad. Por su capacidad de interlocución, España tiene importantes atributos con los que contribuir a estos objetivos.España dispone de instrumentospara defender tanto los intereses La informaciónexclusivamente nacionales como y la comunicaciónlos compartidos con nuestros El libre acceso a la información y elsocios y aliados, ya sean fruto de desarrollo de una política de comuni-las relaciones bilaterales o de cación responsable son cruciales paranuestra pertenencia a la UE, la la seguridad. Las autoridades públicas deben fomentar la transparenciaOrganización del Tratado del informativa en estas cuestiones yAtlántico Norte (OTAN), la Orga- hacer consciente a la ciudadanía denización para la Seguridad y la las amenazas y riesgos a la seguridad, pero sin fomentar el discurso del mie-Cooperación en Europa (OSCE) do ni favorecer a los violentos dándo-y demás organizaciones. Los más les publicidad o ampliando el eco deimportantes, que se deben poner sus actividades.en uso conjunto, son: — La diplomacia — Las Fuerzas Armadas — as Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado L — os servicios de inteligencia L — 17 —
15. ESTRATEGIA ESPAÑOLA DE SEGURIDAD — a protección civil L — a cooperación al desarrollo L — as relaciones económicas y comerciales LEste panorama cambiante de seguridad, así como la ausencia ennuestro país de un análisis integrado de las amenazas y riesgos quenos afectan y de nuestras capacidades de respuesta, hacen necesariaesta primera Estrategia Española de Seguridad (EES). La Estrategiaanaliza el contexto actual deseguridad, aporta una visión Cultura de seguridadprospectiva y fija las líneas paradefender los intereses de Espa- Las amenazas y riesgos a los que seña y su contribución a un enfrenta nuestro país han cambiado deentorno nacional, europeo, forma drástica en las últimas décadas y sus orígenes son múltiples y heterogé-regional e internacional más neos, desde el terrorismo yihadista has-seguro, pacífico y justo. Los ta las redes del crimen organizado,Ministerios y organismos rele- pasando por los ciberataques. Vivir en una sociedad moderna requiere unasvantes en el ámbito de la actitudes, aptitudes y conocimientos aseguridad, diferentes partidos un nivel hasta ahora desconocidos. Espolíticos, el sector privado, y la necesario promover una mayor cultura de seguridad e impulsar la educación desociedad civil han participado los profesionales de sectores muy diver-en su elaboración, que se ha sos y, en general, de los ciudadanos, enllevado a cabo mediante un estas materias.proceso abierto y consultivo.El horizonte útil de la Estrategia es de una década. Para adaptarse ala naturaleza de un mundo en transformación, se revisará al menoscada cinco años y siempre que las circunstancias lo aconsejen. — 18 —
16. GOBIERNO de España — 19 —
17. Capítulo 2.La seguridad de España en el mundoLa transición a un orden multipolar, la irrupción de las economíasemergentes, la peor crisis económica en más de 80 años y otrosmuchos factores plantean nuevos retos y oportunidades a los que hayque responder. De cara a garantizar nuestra seguridad, debemos par-tir de cuatro constataciones básicas: — España es una potencia media europea con características pro- pias y grandes posibilidades de actuación en el exterior, pero que, como cualquier otro país, está limitada en lo que puede lograr por sí misma. La defensa de nuestros intereses y de nuestra seguridad se incrementa desde dentro de una UE que refuerce su influencia en el mundo. — spaña tiene intereses globales que defender y fomentar. Los E retos que éstos plantean deben abordarse mediante respuestas nacionales, europeas y globales. Hay que impulsar y consolidar sistemas multilaterales legítimos y eficaces. — Dada la naturaleza transfronteriza de las amenazas y riesgos que afrontamos, España puede tener que comprometerse con actuaciones lejanas allá donde éstos se encuentren para preser- var nuestra seguridad y defender nuestros intereses. — a acción exterior del Gobierno se complementa con la activi- L dad de las Comunidades Autónomas y las Entidades Locales, y con la de la sociedad civil y el sector privado. Con todos ellos hay que trabajar de forma coordinada en pos de la seguridad. — 21 —
18. ESTRATEGIA ESPAÑOLA DE SEGURIDADUn perfil propioEspaña es hoy un país abierto integrado en la UE que participa en elorden internacional con intereses nacionales, regionales y globalesque impulsar y defender. Somos una voz influyente y respetada. Esta-mos entre los diez primeros países por inversiones en el exterior ycomo donantes en términos absolutos. El español es hablado por 450millones de personas en el mundo como lengua nativa, segunda yextranjera. Es el segundo idioma de comunicación internacional. Principios de acción internacional Marco europeo: La UE impulsa políticas acordes con los valores de la democracia, el Estado de Derecho y la legalidad internacional. La soberanía compartida en ciertas mate- rias y la cooperación en las instituciones europeas definen un marco de acción común sin precedentes, que sirve a España como medio para la protección y proyección de sus intereses. La Estrategia Europea de Seguridad y la Estrategia de Seguridad Interior de la UE, además del Concepto Estratégico de la OTAN, son referencias básicas. Multilateralismo, legitimidad y legalidad internacional: Las respuestas ante las situa- ciones que España deba afrontar, de forma individual o concertada, se enmarcarán siempre en la legalidad internacional, en los compromisos bilaterales y multilaterales suscritos y en la aprobación parlamentaria de las actuaciones prevista por nuestra legisla- ción. La legitimidad de dichas acciones dependerá también de la firme adhesión a los principios de las instituciones internacionales, sobre todo la Carta de Naciones Unidas. Construcción de la paz: La paz y la seguridad deben construirse sobre sociedades sólidas y con Estados que protejan a las personas, garanticen sus derechos y libertades y propicien su bienestar. Con una perspectiva que abarca todas las fases de una crisis (prevención, gestión y resolución, consolidación de la paz y reconstrucción pos-conflic- to), España contribuirá de manera proactiva a fortalecer las sociedades frágiles y aquellos Estados con dificultades para cumplir estas funciones. Para ello cuenta con diferentes medios que se pondrán al servicio de estos fines en ámbitos como el socio- económico, el político, de justicia o de género. Continuaremos prestando asistencia técnica a otros Estados para la reforma del sector de la seguridad, como se viene hacien- do ya desde hace tiempo con éxito. España seguirá impulsando el papel de las mujeres en la construcción de la paz. Protección de civiles y responsabilidad de proteger: La protección de civiles es un pilar básico en la acción de la comunidad internacional en los supuestos en que se producen graves violaciones de los derechos humanos que pueden dar lugar a una respuesta de la misma comunidad internacional, acorde con los principios de la Carta de Naciones Unidas. En la mayoría de los conflictos los civiles no reciben la protección adecuada y establecida por el derecho internacional humanitario, siendo víctimas direc- tas e indirectas de los mismos. España impulsa también la Responsabilidad de Proteger, aprobada en la Cumbre Mundial de la ONU de 2005, que establece la responsabilidad colectiva de la comunidad internacional de proteger a las poblaciones, cuando sus pro- — 22 —
19. GOBIERNO de España pios estados no lo hagan, en casos extremos de genocidio, crímenes de guerra, depuración étnica o crímenes de lesa humanidad. En cualquier caso la respuesta militar de la comunidad internacional debe ser el último recurso, y ha de enfatizarse siempre la importancia de la prevención de conflictos y el uso previo de la negociación o de otras medidas de presión como las sanciones políticas o económicas.Situada en el cruce de caminos entre Europa y el Norte de África,entre el Mediterráneo y el Atlántico, con el peso de su historia y de suidioma, España tiene un perfil propio lleno de potencialidades en elcampo de la seguridad. Debemos sacar provecho de nuestras ventajascomparativas, que se cuentan entre los mayores activos de los quedisponemos. La capacidad de atracción y la credibilidad –determina-da por los valores y las políticas que cada Estado aplica dentro de susfronteras y en el exterior– cobrarán cada vez mayor importancia. Ade-más de nuestra situación geográfica, de gran valor geoestratégico,contamos con la ejemplaridad de nuestra transición a la democracia,nuestra aptitud como ‘mediador fiable’ entre culturas y bloques regio-nales –sobre todo con el mundo musulmán y los paíseshispanohablantes– la pertenencia a la UE, nuestra vinculación conIberoamérica, las buenas relaciones con Estados Unidos o el firmecompromiso con la ayuda al desarrollo. La cooperación al desarrollo y la seguridad En los últimos años, España ha sido el país del mundo que más ha incrementado la Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD), haciendo de la cooperación una de nuestras señas de identidad y asumiendo ésta como una necesidad estratégica y una obligación moral, sobre todo hacia África, primer destinatario de ese esfuerzo. Muchas de las amenazas y riesgos que afrontamos en España y Europa están íntimamen- te ligadas a la pobreza y la desigualdad extrema de esta y otras regiones. La inversión española en cooperación al desarrollo también contribuye a nuestra seguridad, respon- diendo a las causas estructurales –socio-culturales, económicas y medioambientales– de los conflictos y a las situaciones de fragilidad que viven muchos Estados. Aquellos países donde se cumplen las obligaciones del Estado con los ciudadanos son más seguros y estables. Apostando por su fortalecimiento institucional, tanto a nivel nacional como regional, se previenen y responden situaciones de inseguridad que pue- den terminar afectando a nuestros intereses, como se ha visto en países como Afganistán o Somalia. Estos esfuerzos se deben hacer conjuntamente con las organizaciones multi- laterales relevantes como la ONU y el Banco Mundial, y con las ONG, respetando su independencia y neutralidad. — 23 —
20. ESTRATEGIA ESPAÑOLA DE SEGURIDADEspaña, en un mundo globalizadoLa globalización y la emergencia de nuevas potencias están forjando unmundo multipolar, tendencia que la crisis económica y financiera queempezó en 2007 ha acelerado y que tenderá a asentarse en los próximosaños. Este nuevo orden mundial conlleva riesgos para la estabilidad y laseguridad si no se acompaña de una gobernanza regional y global mul-tilateral basada en la promoción de la democracia y los derechoshumanos. La multipolaridad sin un multilateralismo eficaz puede desem-bocar en graves conflictos. España aboga por una interdependenciaresponsable en la que se fomenten sinergias para buscar soluciones con-juntas a los retos comunes. Ni podemos ni debemos trabajar en solitario.Como país comprometido con el desarrollo, la paz y la seguridad mun-diales, España trabaja a través de la UE, la ONU, la OTAN, la OSCE, elG20 y otras organizaciones para diseñar y alcanzar un orden internacio-nal estable que promueva la justicia, la prosperidad y la seguridad global.Para seguir avanzando en esta dirección, España debe actuar en diver-sos frentes: — Impulsar las reformas de las organizaciones internacionales que incrementen su representatividad y eficacia. — Reforzar la influencia de España en foros e iniciativas multila- terales y promover la presencia de españoles en las organizaciones más relevantes. — ortalecer las relaciones bilaterales para hacer de España un F actor internacional más influyente.La Unión Europea, identidad e influenciaEn esta era de desplazamiento del poder de Occidente a Asia, la UniónEuropea, con 500 millones de habitantes y el 22% del Producto InteriorBruto (PIB) mundial, debe jugar un papel decisivo como polo de esta-bilidad y progreso. Para ello debe avanzar en una integración que lepermita mantener y expandir su capacidad de acción internacional.La UE y las relaciones bilaterales de España con sus socios, muy espe-cialmente con nuestros vecinos Francia y Portugal, constituyen una — 24 —
21. GOBIERNO de Españadimensión esencial para garantizar la seguridad de nuestro país. Losintereses españoles están mejor servidos con una UE que refuerce suinfluencia en el mundo. Al mismo tiempo, la proyección de la Uniónse ve reforzada por una acción exterior vigorosa de sus Estados miem-bros, incluida España.El Tratado de Lisboa aporta nuevos instrumentos para que el Conti-nente europeo siga siendo un actor influyente, capaz de hablar conuna sola voz, y de actuar con una política exterior común. Ésta debeservir a Europa y también a los intereses de España en la gobernanzade la globalización y a sus relaciones con Iberoamérica, el Magreb yel Mediterráneo, y con los principales polos de poder que existen oestán emergiendo en el mundo.El Servicio Europeo de Acción Exterior (SEAE) será un instrumento bási-co para ello. Si Europa quiere seguir contando en el conciertointernacional debe dotarse de la voluntad política necesaria para actuarde forma unida en el exterior y de una verdadera política de Defensaeuropea con medios militares adecuados y creíbles, entre otros unacapacidad de transporte estratégico propia. Los recortes en los presu-puestos de Defensa de los Estados miembros deben ser aprovechadospara impulsar la integración en este campo. Se puede gastar menos y ala vez gastar mejor si se hace a escala europea. Para ello, se debe avan-zar en el planeamiento conjunto de los grandes proyectos de capacidadesdefensivas y utilizar y desarrollar las posibilidades existentes, desde laAgencia Europea de Defensa (AED) hasta la puesta en común de losmedios nacionales disponibles.Aunque los conflictos interestatales ya no suelen dirimirse en el campode batalla, muchos países padecen crisis y conflictos internos cuyasconsecuencias nos afectan. Para afrontarlos, la Estrategia Europea deSeguridad, que apoyamos plenamente, aboga por un modelo de gestiónque integra el uso tanto de medios militares como medios civiles, juntoa instrumentos políticos, diplomáticos, comerciales y de desarrollo.España defiende la ampliación de la UE como un factor que contribuiráa aumentar la estabilidad y la seguridad de Europa. Con la incorporaciónprogresiva de los países candidatos, Turquía, Croacia, Islandia y la Anti-gua República Yugoslava de Macedonia (ARYM), se enriquecerán la visióny las capacidades de un proyecto europeo en constante renovación. — 25 —
22. ESTRATEGIA ESPAÑOLA DE SEGURIDADEuropa debe seguir avanzando para afrontar con éxito de formacomún los retos que se avecinan, que no son pocos: superar el enve-jecimiento demográfico; regular y ordenar una inmigración numerosapero necesaria mediante una política común europea de inmigracióny fronteras; aminorar la dependencia energética con una políticaeuropea común y un mercado energético integrado; luchar por eldesarrollo sostenible del planeta; competir frente a otros modelossociales y económicos que presionan a la baja los logros conseguidospor el Estado del bienestar; y afrontar la competencia que supone lainnovación y la investigación proveniente de Asia.La colonia británica de Gibraltar es una anomalía en la Europa de hoy.Plantea problemas de seguridad en diversos ámbitos a España y aEuropa que requieren soluciones eficaces.Estados Unidos y las nuevas relaciones transatlánticasEspaña convive en el espacio euroatlántico con una larga serie depaíses vinculados por hondas raíces históricas y políticas e importan-tes relaciones económicas y comerciales. Que éste sea un entornodotado de estabilidad, paz y seguridad resulta decisivo para el mun-do y primordial para España. Dentro de este marco, Estados Unidossigue siendo la mayor potencia mundial en términos económicos,militares, científicos y culturales Además de un aliado sólido, es unsocio indispensable y prioritario.Los dos países compartimos valores comunes y estamos unidos porunas estrechas relaciones humanas, históricas, culturales y lingüísti-cas, económicas, políticas y militares. El Convenio de Cooperaciónpara la Defensa entre España y Estados Unidos y el Comité Bilateralde Alto Nivel Hispano-Norteamericano (CBAN) garantizan la coordi-nación y cooperación bilateral en el ámbito de la Defensa.Con Washington podemos impulsar una visión ampliada de las rela-ciones transatlánticas en el ámbito de la seguridad que incluyan,además de Europa, Canadá y Estados Unidos, a Iberoamérica por unlado, y el continente africano por el otro. Un nuevo marco que nospermitiría afrontar de manera más efectiva amenazas y riesgos com-partidos como el terrorismo, los tráficos ilícitos o el crimen — 26 —
23. GOBIERNO de Españaorganizado. España podría jugar un papel clave por su posición geo-gráfica y las buenas relaciones y estrechos vínculos de distinto tipoque nos unen con las Américas y con África.Esta nueva visión aportaría nuevas soluciones para acercar aun máslas dos orillas del Atlántico e impedir que ciertos fenómenos queafectan a uno y otro lado terminen incidiendo en la seguridad. Espe-cialmente la inmigración irregular –que es necesario evitar que seconvierta en un fenómeno incontrolado–, la lucha contra el narcotrá-fico, la garantía de los suministros energéticos o la mejora de lasconexiones marítimas y aéreas.Rusia, socio europeo estratégicoComo gran potencia euroasiática, Rusia debe consolidarse como unsocio europeo estratégico. Su peso en el mundo, sus recursos energé-ticos, unas importantes relaciones comerciales y su vecindad con laUE, hacen de ella una referencia fundamental a la hora de trazar laseguridad de España. El Gobierno respalda su participación activacomo socio estratégico de la UE y de la OTAN en un espacio comúnde paz y estabilidad, y como socio global, en beneficio del conjuntode Europa y de la gobernanza global.Contar con Rusia en regiones estratégicas para la seguridad europeacomo el Cáucaso y Asia Central será especialmente relevante en lospróximos años. Es previsible que surjan focos de tensión en estasregiones inestables donde Rusia tiene un papel destacado por suslazos históricos, políticos y comerciales. Llegar a una relación másestrecha entre la UE y Rusia basada en la confianza y el diálogo desdelos que se puedan abordar estos asuntos debe ser un objetivo priori-tario para todos.Iberoamérica, destino comúnIberoamérica conforma no sólo un espacio sino un destino comúncon España. Tiene una importancia estratégica fundamental paranuestro país. Es una región emergente, con potencias económicas y — 27 —
24. ESTRATEGIA ESPAÑOLA DE SEGURIDADpolíticas de primer orden que cada vez juegan un papel más rele-vante en la escena regional y mundial, por ejemplo como parte delG20. Desde unas relaciones bilaterales fortalecidas y con agrupacio-nes regionales cada vez más sólidas, España seguirá trabajando paraestrechar aún más unos lazos profundos y constructivos entre Ibe-roamérica y la UE, esenciales para la gobernanza global.España mantiene con los países de la región unas relaciones históri-cas, culturales y políticas de singular transcendencia y profundidad.Los intercambios económicos, que hay que seguir impulsando, y lasinversiones estratégicas de las empresas españolas en la zona favore-cen un crecimiento económico mutuo, una estabilidad y una seguridadque nos interesa a todos.Este camino conjunto se ve impulsado, además, por el idioma común.Una riqueza que no sólo compartimos con nuestros hermanos ibe-roamericanos sino también con Estados Unidos, con una poblaciónhispanohablante superior a la de España. Esto facilita el intercambiocultural, el trabajo y los negocios de nuestros ciudadanos en todo elcontinente y tendrá un enorme impacto político y económico en elfuturo. Los flujos migratorios entre España e Iberoamérica –que sehan movido en ambas direcciones a lo largo de la historia– tambiénayudan a crear nuevos vínculos que profundizan la dimensión huma-na de la relación y los intereses compartidos.La región ha experimentado cambios muy positivos en la última déca-da, de consolidación de la democracia y crecimiento económico.Algunos países se encuentran aún en una situación precaria y necesi-tan apoyo político y ayuda económica para afianzar la democracia ycorregir las desigualdades sociales. La fragilidad institucional, elpoder de grupos criminales, la inmigración irregular o el tráfico depersonas plantean retos importantes para la seguridad, también deEspaña. En las Cumbres Iberoamericanas tenemos un foro único yprivilegiado en el que debatir estas y otras cuestiones.Nuestra vecindad del SurLa paz y la prosperidad de la ribera meridional del Mediterráneo sonesenciales para nuestra seguridad y la del conjunto de Europa. En su — 28 —
25. GOBIERNO de Españarelación con estos países, caracterizados por sociedades jóvenes –el60% de la población tiene menos de 25 años– que aspiran a cambiosque mejoren su futuro, España y la Unión Europea contribuirán a sudesarrollo democrático, económico y social, acorde con las necesida-des y expectativas de sus habitantes, en el convencimiento de queeste desarrollo fomentará la paz y la seguridad en el espacio quecompartimos.Con las dos Ciudades Autónomas en el norte de África, España tam-bién está presente en esta región. El Magreb es una zona prioritariapara España, por la proximidad geográfica y los lazos históricos yhumanos entre ambas orillas. También lo es el Atlántico Oriental,donde se sitúa la Comunidad Autónoma de Canarias. En colabora-ción con todos los países de la zona, hay que responder aimportantes desafíos: el fortalecimiento de la democracia y el Esta-do de derecho, la consolidación de un modelo económico y socialdinámico e inclusivo, la regulación y el control de la emigración, lalucha contra el terrorismo y el narcotráfico, la estabilización de losflujos energéticos, y una solución negociada, justa y definitiva a lacuestión del Sahara Occidental, de conformidad con la ONU.En esta región, las relaciones bilaterales no son suficientes. Españadebe también impulsar –y si es necesario, reformar– marcos másamplios de cooperación, en especial la integración regional, como laUnión para el Mediterráneo (UpM), la Política de Vecindad de laUnión y foros como la «Iniciativa 5+5» o el Diálogo Mediterráneo dela OTAN.En Oriente Próximo, resulta indispensable acordar una soluciónjusta y duradera entre Israel y un Estado palestino, que contribuyaa la seguridad regional y global, así como a eliminar el caldo decultivo de la propagación del islamismo radical. España ha sidouno de los actores más activos en el diálogo y la búsqueda de solu-ciones a través de las organizaciones en las que participa, y loseguirá siendo. Trabajaremos también junto a la ONU y la UE paraque Irán cumpla con las normas internacionales y se integre deforma estable y constructiva con los países de su entorno y lacomunidad internacional. — 29 —
26. ESTRATEGIA ESPAÑOLA DE SEGURIDADÁfrica, clave para la seguridad españolaÁfrica es cada vez más una realidad insoslayable para España en elcontexto global y regional, por razones humanitarias, económicas,medioambientales y, también, de seguridad. Un continente cultural-mente diverso, demográficamente dinámico, con los índices dedesarrollo humano más bajos del planeta, y en el que tienen lugar,con especial intensidad, fenómenos tan preocupantes como las migra-ciones descontroladas o el cambio climático. Con el objetivo depromover el desarrollo en África e incrementar de esta manera laseguridad en dicho continente y en su entorno, España ha impulsadoimportantes estrategias bilaterales y multilaterales sociales, económi-cas e institucionales.Para los intereses españoles, tres zonas serán vitales en las próximasdécadas: el Sahel, el Cuerno de África y el Golfo de Guinea. En todasellas debemos trabajar con nuestros aliados internacionales. En lasdos primeras, confluyen hechos problemáticos y graves como tráficosilícitos, conflictos étnicos, terrorismo, Estados fallidos y subdesarro-llo. La amplia extensión del Sahel, un terreno propicio para redesdelictivas y grupos terroristas yihadistas, agrupados bajo la nebulosaorganización de Al Qaeda en el Magreb Islámico, se configura comoun espacio clave. La piratería en el Océano Indico es un claro ejemplode cómo la fragilidad de un Estado, Somalia, puede crear una insegu-ridad que afecta a los intereses españoles. La falta de estabilidadpolítica de los Estados en el Golfo de Guinea puede generar tambiénuna inseguridad marítima y un incipiente bandidaje, ambos muynegativos para el abastecimiento energético y los flujos comerciales.España en AsiaLa gravitación gradual hacia Asia del poder económico y político enel mundo, concentrado durante el siglo XX primero en Europa y des-pués en Estados Unidos, está generando una reordenación geopolítica.Ni Europa ni España pueden quedar desvinculadas de una región quese configura ya como decisiva en el futuro, pero en la que existenvarios focos de tensión como Afganistán, Pakistán o Corea del Norte,y otros como los relacionados con las reivindicaciones territoriales deChina. — 30 —
27. GOBIERNO de EspañaEn sólo unas décadas, China e India han experimentado un crecimien-to acelerado, pasando a tener presencia e intereses globales. Ambas seestán convirtiendo en actores internacionales cada vez más relevantesen zonas en las que hasta hace poco apenas estaban presentes, comoÁfrica o Iberoamérica. Tanto China como India, así como Japón, jue-gan un papel activo en la seguridad de Asia, en la que la ASEAN(Asociación de Naciones del Sureste Asiático) aporta un importantemarco estabilizador.Las relaciones económicas y políticas con los países de la cuenca asiá-tica del Pacífico son hoy mayores que nunca y están llamadas aaumentar. Hay empresas españolas asentadas en los mayores poloscomerciales de la región que ya son líderes en sus respectivos secto-res. Existe, además, una intensa colaboración con los servicios deseguridad en países estratégicos como Pakistán, India o Indonesia, yen materia antiterrorista y de control de la inmigración con los dosprincipales países del Pacífico: Australia y Nueva Zelanda. Esta rela-ción, tanto económica como política, deberá ir en aumento.La ONU, la OTAN y otros foros multilateralesLa ONU es la fuente esencial de legitimidad de las acciones interna-cionales y el foro más relevante de cooperación mundial, fundamentalpara el mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales. Susórganos y agencias deben reformarse para adaptarse a los nuevostiempos, sin perder su esencia. España, como noveno contribuyente ymiembro activo de la Organización, se declara más comprometidaque nunca con un multilateralismo que sigue pareciéndonos en elsiglo XXI el mejor instrumento para encarar el futuro.En el espacio euroatlántico, la OTAN, la mayor alianza interguberna-mental de defensa, resulta central para la seguridad de la región ypara actuaciones concretas fuera de ella, como en Afganistán. Debeseguir trabajando para definir y poner en práctica las respuestas queel mundo de hoy precisa y crear instrumentos que propicien el enten-dimiento, la estabilidad y la paz. La OTAN establece en su ConceptoEstratégico la defensa colectiva, la gestión de crisis y la seguridadcooperativa como sus tareas fundamentales. Su reto es desarrollar — 31 —
28. ESTRATEGIA ESPAÑOLA DE SEGURIDADestos tres cometidos de manera equilibrada, con una visión amplia dela seguridad.Asimismo, España reconoce el valor de la OSCE, única organizaciónpaneuropea y transatlántica cuyo concepto de seguridad comparteesta Estrategia: multidimensional (político-militar, derechos humanos,económica y medioambiental) y cooperativo. Dentro de una OSCEfortalecida, hay que promover medidas de confianza y dar un nuevoimpulso al proceso de desarme y control de armamentos.España participa también activamente en otros foros multilaterales deseguridad, en áreas como el medioambiente o los transportes. El Esta-do continuará apoyando y fomentando la participación de la sociedadcivil española en los mismos.Nuestra presencia en el G20 y en el Consejo de Estabilidad Financieraotorga a España un protagonismo en el impulso fundacional de unnuevo orden económico y financiero que debe servir también paraasentar un contexto global más seguro. Es una muestra de nuestrocompromiso y el reconocimiento internacional por estar en la prime-ra línea del esfuerzo innovador que requieren los tiempos actuales. La Alianza de Civilizaciones La Alianza de Civilizaciones es una iniciativa para el entendimiento y la convivencia entre culturas, que intenta desactivar las causas profundas de algunos conflictos posibles y contribuir, por tanto, a la paz. Sus objetivos son: •	eforzar la comprensión mutua entre las diferentes culturas, reafirmando el res- R peto y reconocimiento recíproco. •	ontrarrestar la influencia de quienes promueven la intolerancia y el enfrenta- C miento. •	mpulsar la idea de que la seguridad no se puede compartimentar y que la coo- I peración global es indispensable para la estabilidad mundial y el desarrollo humano. Copatrocinada por España y Turquía, en 2005 se convirtió en un programa de la ONU a cuyo Grupo de Amigos pertenecen hoy más de un centenar de países y orga- nizaciones. La Alianza de Civilizaciones ha impulsado planes nacionales y regionales que se deben multiplicar y reforzar en los próximos años. — 32 —
29. Capítulo 3. Potenciadores del riesgoEn nuestras sociedades se dan hoy fenómenos globales que propicianla propagación o transformación de las amenazas y riesgos que afron-tamos e incrementan nuestra vulnerabilidad. Dichos fenómenoscondicionan las amenazas y riesgos, pero también, en muchos casos,brindan instrumentos necesarios para responder a éstos. Tal y comose recoge en las líneas estratégicas de acción del siguiente capítulo,para afrontar las amenazas y riesgos que afrontamos es necesarioaprovechar las nuevas oportunidades que estos fenómenos ofrecen.Disfunciones de la globalizaciónLa globalización es uno de los hechos definitorios de nuestro tiempo.Su impacto ha sido y es, en gran medida, positivo. El incremento deflujos internacionales de personas, información, bienes y servicios ha — 33 —
30. ESTRATEGIA ESPAÑOLA DE SEGURIDADfacilitado la difusión del conocimiento y un mayor crecimiento econó-mico en todo el mundo. Cientos de millones de personas estánincorporándose al sistema económico mundial y saliendo de la pobre-za. Muchos que antes no tenían voz, ahora la tienen. Ha nacido unanueva clase media global que puede actuar como un elemento estabi-lizador.Los españoles hemos disfrutado de los beneficios de la globalizacióny seguiremos haciéndolo. La tecnología y las comunicaciones hanmejorado la calidad de nuestras vidas y han puesto el mundo a nues-tro alcance. Nuestras empresas exportan a los cinco continentes. Seha abierto la puerta a mecanismos de gobernanza global que abordanproblemas que nos afectan directamente.La globalización también tiene un lado menos positivo. La interco-nexión económica puede facilitar desequilibrios macroeconómicos ycrisis sistémicas de rápido contagio. Ha incrementado la desigualdadde rentas, lo que puede causar inestabilidad política y social. La incor-poración de cientos de millones de nuevos consumidores puedeproducir escasez de recursos, y una mayor competencia por éstos,generar conflictos. En este contexto, España puede verse afectada porcircunstancias y hechos gestados en lugares muy lejanos.Al mismo tiempo, la capacidad de los Estados para resolver problemasglobales es cada vez más limitada. Por ello, debemos contribuir a crearmecanismos de gobernanza global que nos permitan cooperar con otrosEstados y organizaciones internacionales, así como con nuevos actoresde la sociedad civil y el sector privado, para gestionar mejor los riesgosy oportunidades de la globalización. Porque si peligrosa resulta una glo-balización sin reglas, más lo sería el proteccionismo y una desglobalizaciónincontrolada. Asimismo, para poder gestionar sistemas económicos, ins-titucionales y tecnológicos más interconectados –y, por tanto, máseficientes pero también más complejos y vulnerables– es necesario cons-truir sistemas más flexibles, resistentes y con capacidad de recuperación.Desequilibrios demográficosSegún la ONU, la población mundial alcanzará los 7.600 millones depersonas en 2020, frente a los 6.900 actuales. Este crecimiento demo- — 34 —
31. GOBIERNO de Españagráfico, que se dará sobre todo en países pobres de Oriente Próximo,África y ciertas zonas de Asia, generará tensiones por los recursos,ante el lícito anhelo de estas nuevas masas de población de alcanzarlos niveles de consumo y bienestar de las sociedades desarrolladas.También podrá dar lugar a mayores convulsiones en dichas zonasante desastres naturales.El crecimiento en estas regiones convive ya con el envejecimiento dela población en Europa y en las sociedades desarrolladas –también enChina–, debido a las bajas tasas de natalidad y al incremento de laesperanza de vida. En España, la Proyección de Población a CortoPlazo elaborada por el Instituto Nacional de Estadística (INE) para elperíodo 2009-2019, contempla una desaceleración de la tasa de creci-miento, que se estabilizará a partir de 2010 hasta 2018, alcanzandolos 47 millones de habitantes en 2019. Este desequilibrio entre pobla-ción activa y pasiva plantea, para nuestro país y para gran parte deEuropa, el reto de preservar los modelos de cohesión social y deEstado del bienestar.Es previsible que la población inmigrante suavice este proceso ysupla la prestación de muchos servicios esenciales. En nuestro caso,seguirá incrementándose la presión inmigratoria en las fronteras,dada la frustración y la falta de las salidas de la población mayori-tariamente joven de los países más pobres. Hay que gestionaradecuadamente este fenómeno. Es indispensable para sostener elmodelo social europeo y para generar un alto grado de competiti-vidad. Al mismo tiempo, puede desatar consecuencias que debenafrontarse como el racismo, la xenofobia o los problemas de inte-gración.Al mismo tiempo, en paralelo y por primera vez en la historia, lamayor parte de los seres humanos viven ya en las ciudades: más de lamitad de la población mundial, frente sólo al 10% de hace un siglo.En ciertas zonas de África, Asia y América, están surgiendo megaciu-dades, en las que a menudo se agolpan los refugiados de numerososconflictos, donde se multiplican los problemas de la vida urbana, lacriminalidad se incrementa y tiene lugar la radicalización de muchoscolectivos, sobre todo los más jóvenes. — 35 —
32. ESTRATEGIA ESPAÑOLA DE SEGURIDAD Población total 2010 2020 2,0 1,5 Miles de millones de personas 1,0 0,5 0,0 China India África Subsahariana Norte de África América Latina y Europa Occidental Estados Unidos Caribe Fuente: Departamento de Asuntos Económicos y Sociales, ONU (2008)Pobreza y desigualdadLa miseria y la desigualdad excluyen a muchos seres humanos de losavances y las posibilidades del progreso. En la actualidad, más de1.000 millones de personas viven en condiciones de pobreza extremaen el mundo, lo que además de una injusticia supone un obstáculopara el progreso y la estabilidad y seguridad internacionales. Así ocu-rre en áreas con las que España mantiene una relación de vecindadgeográfica o cultural, como en la vertiente sur del Mediterráneo, Áfri-ca o algunas zonas de Iberoamérica.España no puede soslayar esta realidad. La desigualdad económicaentre las dos orillas del Mediterráneo es notoria. Los países delÁfrica subsahariana se han visto excluidos de un mundo cada vezmás rico, hasta el extremo de que en esta área se encuentran 23 delos 25 países con el Índice de Desarrollo Humano (IDH) más bajo.En África se dan la mayoría de los actuales conflictos, en unas con-diciones extremas que son caldo de cultivo para radicalismos detodo tipo. — 36 —
33. GOBIERNO de EspañaLa pobreza y la desigualdad también existen en las regiones másprósperas, incluida Europa, donde el 17% de la población vive ensituación de riesgo de pobreza y el 20% con mayores ingresos poseecinco veces más que el 20% con ingresos más bajos. Uno de losobjetivos de la Estrategia 2020 de la UE es la reducción de la pobre-za en la Unión, sacando de la miseria y la exclusión a 20 millonesde personas.Cambio climáticoLa variación del clima global durante los últimos años es un procesocierto, cuyo impacto ya se siente, que exige respuestas en el momen-to presente y que plantea, a medio y largo plazo, retos de grantrascendencia para la sociedad mundial. Desatará conflictos por laescasez de recursos, disparará el número de refugiados climáticos yagravará la pobreza en muchas sociedades, incrementando la fragili-dad de algunos Estados y con ello las amenazas a la seguridad global.El cambio climático nos afecta a todos, aunque sus efectos varíansegún las zonas. España afronta riesgos propios del hábitat mediterrá-neo, como inundaciones, sequías, incendios forestales o desertificación.Nuestra proximidad a África, una de las áreas más expuestas a estefenómeno, puede agravar la incidencia de problemas sanitarios pro-cedentes de ese continente.Es un fenómeno de dimensión planetaria que hemos de afrontarcoordinando las actuaciones de los diversos actores implicados.Todos deberemos asumir, de forma solidaria, nuestra parte de res-ponsabilidad. En los últimos años, España ha realizado esfuerzospara mitigar sus efectos, reducir su peligrosidad y limitar su impacto.Con este fin, hemos desarrollado instrumentos legales y de planea-miento, y participado de manera activa en foros multilaterales,especialmente en el seno de la UE y la ONU.Peligros tecnológicosLa tecnología es una creciente fuente de progreso. Internet y los telé-fonos móviles forman ya parte de nuestra vida cotidiana, nos abren al — 37 —
34. ESTRATEGIA ESPAÑOLA DE SEGURIDADmundo y generan riqueza, pero nos hacen también más vulnerables.La tecnología puede potenciar o crear nuevas amenazas y riesgospara la seguridad.Con la tecnología de hoy es imaginable que un grupo terrorista o unpaís enemigo colapsara el tráfico en el ciberespacio, paralizando, porejemplo, el sistema financiero y parte de los servicios públicos. Poreso, la ciberseguridad, relacionada con las infraestructuras vitalespara el funcionamiento de un país, se ha convertido en un ámbitoclave para la seguridad de cualquier Estado.Los avances en biotecnología, nanotecnología, genética o inteligen-cia artificial, abren mundos de posibilidades incalculables quesuponen grandes progresos para la humanidad. Pero también con-llevan riesgos e incluso dilemas éticos aún por identificar.Si durante años la innovación tecnológica militar fue pionera y diolugar a aplicaciones civiles de gran valor, los descubrimientos e inven-tos civiles van hoy por delante en bastantes ocasiones. Es necesariauna relación estratégica entre ambos sectores en beneficio de la segu-ridad en general. Quedarse por detrás de nuestros competidores encapacidad de innovación tendría un serio impacto en nuestra compe-titividad y desarrollo, y, por tanto, en nuestra seguridad.Ideologías radicales y no democráticasLa pérdida de peso relativo de Occidente, con su visión democráticay de supremacía del Estado de Derecho, frente al éxito económico deciertos regímenes autoritarios que no respetan los derechos huma-nos, podría suponer la emergencia de modelos alternativos, atractivospara muchos habitantes de países en desarrollo.En paralelo, existe el riesgo de que ideologías extremistas se impon-gan en sociedades frustradas por la inutilidad de sus Estados, de susélites y de la comunidad internacional para dar respuesta a sus nece-sidades básicas. Pueden dar lugar a conflictos sociales internos y a laproliferación de actuaciones y grupos violentos. Incluso podríanexpandirse en nuestra sociedad. Este radicalismo se ve espoleado porla composición demográfica y la facilidad para propagarlo con las — 38 —
35. GOBIERNO de Españanuevas tecnologías de la información. También por la pervivencia deciertos conflictos y la incapacidad de la comunidad internacional pararesolverlos.La complejidad de la sociedad global acentúa aún más la radicaliza-ción de lealtades y las reacciones identitarias de carácter religioso,nacionalista, étnico o cultural, dentro y fuera de nuestras fronteras.Estas reacciones, que en ocasiones se traducen en la creación de gru-pos u organizaciones políticas, no sólo crecen en algunas otrasregiones del mundo, sino también en ciertas zonas de Europa. — 39 —
36. Capítulo 4. Amenazas, riesgos y respuestasEn el mundo actual coexisten amenazas y riesgos clásicos, otros nue-vos y otros todavía desconocidos. La naturaleza compleja de los retosa los que hoy nos enfrentamos supone una dificultad añadida a lahora de garantizar el grado de seguridad que demanda la sociedad enel siglo XXI. En un futuro que probablemente se parezca menos alpasado de lo que alcanzamos a pensar, acontecimientos inesperadosseguirán definiendo nuestro contexto de seguridad.A los fines de esta Estrategia una amenaza es toda circunstancia oagente que ponga en peligro la seguridad o estabilidad de España. Elriesgo es la contingencia o probabilidad de que una amenaza se mate-rialice produciendo un daño. El conocimiento de los intereses vitalesy estratégicos de España y el análisis de las amenazas y riesgos queles afectan, junto con las capacidades de respuesta existentes, consti-tuyen los cimientos sobre los que se formulan las directrices y líneasestratégicas necesarias para fortalecer nuestra seguridad y bienestar.ÁmbitosDichas amenazas y riesgos tienen lugar en unos ámbitos determina-dos, que es necesario examinar y sobre los que debemos actuar. Hayseis ámbitos o entornos específicos. Junto a los clásicos ámbitos — 41 —
37. ESTRATEGIA ESPAÑOLA DE SEGURIDADterrestre, marítimo y aéreo, donde se han venido manifestando hastaahora la mayoría de las amenazas y riesgos, otros como el espacial, elinformativo y, singularmente, el ciberespacio, cobran hoy una impor-tancia capital.La protección de dichos entornos se orienta a garantizar su libre uso,sin interferencias de circunstancias o agentes que intenten impedir ocondicionar su utilización. Para ello es necesario consolidar e impul-sar nuevas iniciativas y políticas de prevención y respuesta en cadauno de ellos, tanto a escala nacional como internacional.Terrestre: Por habitar en él los ciudadanos y desarrollar ahí casi latotalidad de su actividad, constituye el ámbito general de esta Estra-tegia. En él se presentan la mayor parte de las amenazas y riesgos yse da respuesta a los mismos. Incluye, además del territorio nacional,aquellos espacios terrestres donde estén presentes los intereses espa-ñoles y donde puedan surgir amenazas y riesgos que afectendirectamente a España o a la seguridad y paz internacional.Marítimo: Por la discontinuidad geográfica del territorio nacional yporque el 90% de las importaciones y el 65% de las exportacionesespañolas se realizan a través de nuestros puertos, la protección en elámbito marítimo tiene una relevancia central. A escala nacional yeuropea, hay que abordar la vigilancia y la seguridad marítimamediante la integración eficiente de los medios civiles y militares.España debe impulsar las iniciativas internacionales tendentes agarantizar unas vías de comunicación seguras para el suministro derecursos básicos (transportes, cables submarinos y gasoductos) y amejorar la gobernanza de los espacios marítimos.Aéreo: El espacio aéreo es clave para la seguridad, entre otras razonespor el incesante aumento del tráfico. Es esencial el control adecuadodel espacio aéreo español para garantizar la libre circulación de per-sonas y mercancías dentro del territorio nacional e internacional.Debemos proteger el espacio aéreo nacional contra agresiones o vio-laciones, tanto de otros Estados como de terroristas, que puedenllevarse a cabo por medio de aeronaves y misiles balísticos o de cru-cero, potenciales portadores de armas de destrucción masiva. — 42 —
38. GOBIERNO de EspañaEspacial: El espacio, que soporta muchas infraestructuras, es patri-monio común de la humanidad, no susceptible de apropiación estatal.Sus diferentes usos civiles, comerciales, militares y de seguridad,muchas veces a través de satélites, revisten un gran interés para laseguridad.Ciberespacio: Es el espacio virtual donde se agrupan y relacionanusuarios, líneas de comunicación, páginas web, foros, servicios deInternet y otras redes. Creado por el ser humano, es un entorno sin-gular para la seguridad, sin fronteras geográficas, anónimo, asimétrico,que puede ser utilizado de forma casi clandestina y sin necesidad dedesplazamientos. Es mucho más que la Red, pues incluye tambiéndispositivos como los teléfonos móviles, la televisión terrestre y lascomunicaciones por satélite.Informativo: La libre circulación de la información es imprescindi-ble para la vida diaria de nuestra sociedad. Las interrupciones omanipulaciones en el ámbito informativo, en el flujo de la informa-ción o en el uso ilícito de ésta pueden suponer graves peligros parala seguridad.Conflictos armadosEspaña puede verse afectada por, e involucrada en, conflictos arma-dos relacionados con amenazas nacionales o transnacionales contranuestro territorio, ciudadanos, intereses o valores. La interdepen-dencia global ha disminuido la probabilidad de conflictos armadosclásicos entre Estados. La mayoría de los enfrentamientos violentosson hoy intraestatales. Sus consecuencias en muchos casos desbor-dan las fronteras y están relacionados con los llamados Estadosfallidos, actividades ilícitas de actores tanto estatales como no-estatales,tensiones interétnicas y culturales o competencia por recursos natura-les escasos.Debido a la dimensión global de la seguridad, ante estos conflictosserá necesario aplicar el enfoque integral que requieren los conflictosde hoy en lugares distantes. Este enfoque incluye, entre otros, elemen-tos diplomáticos, militares, policiales, de inteligencia y de cooperaciónal desarrollo. Un propósito fundamental de España seguirá siendo — 43 —
39. ESTRATEGIA ESPAÑOLA DE SEGURIDADproteger a los más vulnerables e impedir el rebrote de conflictos, comoha ocurrido tantas veces en el pasado reciente, por ejemplo en Afga-nistán o en Oriente Medio.En el contexto económico actual, será especialmente importante racio-nalizar los gastos de acuerdo con las amenazas y riesgos que afrontamos.Debe ser un esfuerzo coordinado con nuestros socios y aliados, aprove-chando los instrumentos europeos existente y la puesta en común decapacidades para un mejor uso de los limitados recursos disponibles.En los próximos años, España puede tener que participar en diferen-tes tipos de conflictos armados, en los que el papel de las FuerzasArmadas resulta esencial. Algunos pueden ser conflictos en los queno se impliquen directamente nuestros socios o aliados. Nuestrasituación geográfica, incluidas las dos Ciudades Autónomas ademásde otros territorios, y nuestra historia, hacen que el territorio, ciuda-danos e intereses españoles puedan verse directamente comprometidos,por lo que debemos mantener una capacidad propia de defensa.España puede tener que participar junto a aliados y socios en conflic-tos que afecten directamente a nuestros intereses porque exista unaamenaza directa a la seguridad del territorio, de los ciudadanos o deintereses españoles, además de los europeos y occidentales. La parti-cipación se puede derivar de los vínculos que nos unen y de losintereses y obligaciones de defensa mutua que compartimos connuestros socios y aliados de la UE y de la OTAN, y otros con los quese mantienen unas relaciones bilaterales estratégicas.Asimismo, y de forma no excluyente con lo anterior, también se pue-de derivar nuestra participación de los compromisos de España enorganizaciones internacionales, como la ONU y la OSCE, que puedenllevar a nuestro país a participar, en un contexto multilateral, en ope-raciones de mantenimiento de la paz, de protección de civiles u otras,que, afecten si no necesariamente a nuestros intereses, sí a nuestrosvalores compartidos, y siempre según la Carta de Naciones Unidas.En todo caso, las misiones militares de España en el exterior se desa-rrollarán con el oportuno control parlamentario y conforme con losprincipios de la Carta de las Naciones Unidas, según establece la Ley — 44 —
40. GOBIERNO de EspañaOrgánica 5/2005 de Defensa Nacional, y mediante un uso proporcio-nado de la fuerza o de la amenaza de usarla. Obligaciones internacionales La Carta de las Naciones Unidas estipula, entre otros principios de obligado cumpli- miento, el arreglo de las controversias internacionales por medios pacíficos, la absten- ción de recurrir a la amenaza o al uso de la fuerza, y la ayuda a la Organización en cualquier acción que emprenda. Los Estados miembros se comprometen a aceptar y cumplir las decisiones del Consejo de Seguridad, al que corresponde tomar las medi- das pertinentes para mantener o restablecer la paz y la seguridad internacionales, según los Artículos 41 y 42. El Tratado del Atlántico Norte establece básicamente dos obligaciones para los 28 miem- bros de la Alianza. Según el artículo 4, se consultarán cuando, a juicio de cualquiera de ellos, sea amenazada la integridad territorial, la independencia política o la seguridad de cualquier aliado. Y, según el artículo 5, un ataque armado contra alguno de ellos será considerado como un ataque contra todos, y, en tal caso, cada aliado ayudará a la parte o partes atacadas. Este compromiso de defensa colectiva (solo en el área definida en el Artículo 6) es fundamental para la seguridad y defensa de España y Europa. El Tratado de la Unión Europea (TUE) establece la competencia de la Unión en mate- ria de la Política Común de Seguridad y Defensa (PCSD) y recoge la obligación de los Estados miembros de consultarse sobre cualquier cuestión que revista un interés general en este ámbito. El Tratado de Lisboa ha incorporado la obligación de defen- sa mutua entre los 27 países, recogida en el Artículo 42.7 del TUE. También habrá que desarrollar las modalidades de aplicación de la Cláusula de Solidaridad, recogi- da en el Artículo 222 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea (TFUE), por la cual la Unión y sus Estados miembros actuarán conjuntamente con espíritu de solidaridad si un Estado miembro es objeto de un ataque terrorista o víctima de una catástrofe. Ambas disposiciones incluyen el posible uso de medios militares.Líneas estratégicas de acciónLa construcción de la paz, eje básico de la política de seguridad espa-ñola, se basa en la triple perspectiva de la anticipación y la prevenciónde conflictos, la gestión y resolución de los mismos y la consolidaciónde la paz después del conflicto. Consiste pues en actuar «antes» (paraevitar que surjan los enfrentamientos), «durante» (para resolverlos) y«después» (para recuperar la normalidad y establecer las condicionesque impidan un rebrote del mismo).El enfoque integral debe servir tanto para prevenir guerras como paragestionar las crisis e instaurar una paz duradera. Ante el previsibleaumento de misiones de paz, España debe dotarse de medios milita-res y civiles adecuados. — 45 —
41. ESTRATEGIA ESPAÑOLA DE SEGURIDAD Las Fuerzas Armadas y sus capacidadesAnte la previsible limitación de recursos públicos en los próximos años, debemos prio-rizar la consolidación de unas Fuerzas Armadas resolutivas, interoperables y con unacapacidad expedicionaria de rápido despliegue. Como aliado europeo y atlántico, lasFuerzas Armadas deben continuar con su proceso de transformación para hacer frentecon eficacia al complejo escenario estratégico que afrontamos.En el cumplimiento de las misiones establecidas en la Constitución y en la Ley Orgá-nica de la Defensa Nacional, las Fuerzas Armadas contribuyen militarmente a laprotección del territorio, ciudadanos e intereses nacionales, los de nuestros aliados enel marco de los acuerdos internacionales con ellos suscritos, y a la paz y la seguridadinternacionales, así como a la ayuda humanitaria. Además, estarán en condiciones decolaborar con las Administraciones Públicas para preservar la seguridad y bienestar denuestros ciudadanos en situaciones de emergencia o de excepcional necesidad.Dada la complejidad del entorno estratégico y la amplia gama de cometidos a cumplir,las Fuerzas Armadas deben ser polivalentes, desplegables, flexibles e interoperables.Han de poder actuar en sinergia y coordinadamente a tres niveles: entre los dos Ejér-citos y la Armada, con las Fuerzas Armadas de nuestros aliados y con elementosciviles.Su participación en misiones internacionales que pueden tener lugar en cualquier fasede un conflicto requiere además capacidad expedicionaria: que sean desplegables agran distancia del territorio nacional y que sean sostenibles, es decir, que puedanmantenerse en operaciones por un periodo de tiempo prolongado con el apoyo logís-tico adecuado. Asimismo han de contar con el grado de disponibilidad necesario paradesplegarse en el tiempo debido, ser tecnológicamente avanzadas –como exigen laeficacia y las características de las tareas que se les encomiendan–, y logísticamenteeficientes para garantizar un apoyo flexible y eficaz a las operaciones. La Guardia Civil y la Policía, activos destacados en las misiones internacionalesLa Guardia Civil y la Policía, como Institutos Armados y parte de las Fuerzas y Cuerposde Seguridad del Estado, son activos destacados en las misiones internacionales, don-de ejercen un papel cada vez más importante y valorado por nuestros aliados y laspoblaciones locales donde actúan. Por ello debe seguir impulsándose.Las tareas y la formación policial a la que estos efectivos contribuyen resultan esencialespara el enfoque integral que requieren los nuevos contextos de inseguridad. Lo han sidoen las misiones ya desempeñadas y lo será aún más en las futuras. Ambos cuerpos des-empeñan una labor importante y apreciada en tareas como la investigación criminal, elcontrol de fronteras o la formación de cuerpos similares en Estados en procesos deconstrucción y consolidación. La Guardia Civil destaca entre las pocas gendarmeríaseuropeas que existen, al contar con capacidades especialmente útiles en contextos deinestabilidad. — 46 —
42. GOBIERNO de EspañaLa anticipación y la prevención de los conflictos han de ser siempreel primer objetivo. Invertir en la creación de estabilidad y seguridadantes de que la crisis estalle no sólo es menos costoso, sino máseficaz. Para ello se requieren todos los medios que forman parte deun enfoque integral. En la anti-cipación, son fundamentaleslos servicios diplomáticos y de La base industrial y tecnológica de la defensainteligencia. Para ello, además y seguridadde la acción de nuestro servicioexterior, es esencial la labor del La base industrial y tecnológica asociada a la seguridad y la defensa constituye unCentro Nacional de Inteligencia elemento esencial de nuestra capacidad(CNI) y del Centro de Inteligen- de respuesta a las amenazas y riesgos.cia de las Fuerzas Armadas Las Fuerzas Armadas, las Fuerzas y Cuer-(CIFAS). Hay que seguir forta- pos de Seguridad del Estado y los demás agentes responsables de la seguridad enleciendo la capacidad de los su concepción integral necesitan de unmedios de alerta temprana, proveedor fiable, competitivo y autóno-sobre todo los situados en esce- mo, cuyo funcionamiento y actividad responda a las directrices estratégicas denarios complicados. seguridad y defensa establecidas por el Gobierno de la nación.La disuasión es complementa- La aplicación efectiva de las directricesria de la anticipación y la de seguridad requiere de la adecuadaprevención. Cualquier agresor organización de capacidades industria- les y tecnológicas y de la movilizacióndebe ser consciente de que las de los recursos financieros y materialesconsecuencias de iniciar un necesarios.conflicto sobrepasarían con La concepción integral y transversal decreces los posibles beneficios. una seguridad responsabilidad deLa integración de España en todos implica incluir en su definición estratégica a los responsables institu-organizaciones internacionales, cionales de la política industrial enla disponibilidad de medios general, a los agentes industriales y a–no sólo militares– y la firme y los centros universitarios y de investi- gación científico-tecnológica.decidida voluntad de emplear-los llegado el caso, son factores El funcionamiento de esta base indus- trial y tecnológica asociada a la seguridadque proporcionan una disua- integral no limita sus efectos a la provi-sión adecuada. sión de sistemas, bienes y equipamientos para los responsables de la seguridad. Muchos de los desarrollos e innovacio-Debemos asegurar la capacidad nes tecnológicas que nacen con estade respuesta. España debe dis- finalidad encuentran aplicaciones adicio-poner de la capacidad de nales y duales que extienden sus beneficios a la totalidad de la sociedad.reaccionar, empleando un enfo-que integral mediante la — 47 —
43. ESTRATEGIA ESPAÑOLA DE SEGURIDADcombinación adecuada de medios militares y civiles, ante cualquieragresión contra sus intereses, los de sus aliados en el marco de loscompromisos con ellos suscritos o en apoyo a la construcción de lapaz y la seguridad internacionales. A este fin y en un contexto de recur-sos limitados, España debe dotarse, dentro del marco europeo, demedios militares y civiles debidamente priorizados y adaptados a losdistintos escenarios. Unidad de Respuesta Integrada Exterior (URIE) Una estrategia basada en un enfoque integral de la prevención de conflictos, gestión de crisis y consolidación de la paz precisa la participación de elementos civiles. Lo que jueces, fiscales, policías, especialistas en gestión de catástrofes y protección civil, médicos, bom- beros, ingenieros o expertos en logística, prisiones, y género pueden aportar en estos casos- normalmente en sinergia con efectivos militares- es difícilmente reemplazable. El Objetivo de Capacidades Civiles de la UE determina seis áreas prioritarias para la ges- tión civil de crisis: fortalecimiento del Estado de derecho, policial, administración pública, protección civil, observación y vigilancia, y apoyo a los Representantes Especiales de la UE. La ONU ha puesto en marcha un proceso de reflexión para mejorar la capacidad de los Estados miembros y poder proporcionar así personal civil a sus misiones integradas. Asimismo, algunos países han empezado a crear unidades, en general, interministeria- les y algunas con función de asesoramiento y planeamiento, para impulsar estas capacidades, mediante la formación, el reclutamiento –desarrollando bases de datos, incentivos y normas–, y el despliegue de efectivos y la recopilación de lecciones aprendidas. Hasta ahora, España no ha podido desarrollar su potencial como actor civil por no contar con un organismo adecuado. Para suplir esta carencia se creará una unidad interministerial, que servirá para desplegar, con prontitud y eficacia, funcionarios y no funcionarios formados en su área de especialización. La Unidad explorará las posibi- lidades de incorporar estructuras ya existentes en este ámbito y personal procedente de las Comunidades Autónomas o de colectivos como el personal en reserva y retira- dos de las Fuerzas Armadas, Guardia Civil, Policía, Administración de Justicia, Ministerio de Economía y Hacienda y otros ámbitos. Su contribución se producirá en las misiones en el extranjero donde se pueda requerir personal civil, ya sean multinacionales o nacionales: de prevención, mantenimiento o consolidación de la paz, observación electoral, protección civil, emergencias consula- res o ayuda humanitaria. A través de la participación también de efectivos militares, la Unidad debe servir para potenciar la coordinación civil-militar. Este impulso hará de España un actor internacional más eficaz y más comprometido, al ampliar el tipo de instrumentos disponibles y agilizar las respuestas del Estado a las emergencias internacionales que afecten a la seguridad de los ciudadanos e intereses de España, a la del resto de europeos y a la de las sociedades concernidas. — 48 —
44. GOBIERNO de EspañaTerrorismoEl terrorismo amenaza de manera directa la vida y la seguridad de losciudadanos, pretende socavar nuestras instituciones democráticas ypone en riesgo nuestros intereses estratégicos, infraestructuras, sumi-nistros y servicios críticos. Prevenir, impedir y derrotar el terrorismo,sea de origen nacional o transnacional, es un objetivo prioritarionacional y europeo.El terrorismo de ETA ha sido una lacra para España durante más decuarenta años. La madurez y la fortaleza de la sociedad española, launidad de los partidos políticos democráticos, la eficaz actuación delas Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y de los servicios deinteligencia y la colaboración internacional nos han llevado a unmomento en el que el final de ETA está más cerca que nunca. La úni-ca salida para ETA es el abandono incondicional de la violencia o sufin por medios policiales y judiciales.Las organizaciones terroristas internacionales, sobre todo los movi-mientos yihadistas tipo Al Qaeda, aprovechan ciertas característicasde la nueva sociedad global, como el desarrollo tecnológico o la faci-lidad de movimientos, para reclutar miembros, obtener recursos,ejecutar atentados y secuestros y multiplicar su impacto.La percepción de España como blanco del terrorismo internacionalpuede verse incrementada por circunstancias como: — l aumento de su implicación en misiones internacionales. E — a insistencia de grupos fundamentalistas islámicos en presen- L tar a España como parte del imaginario del Islam con fines proselitistas y de reclutamiento, reivindicando un Al Andalus musulmán desaparecido hace más de cinco siglos. — a proximidad al Magreb, sometido a considerables y contra- L dictorias fuerzas demográficas, políticas, económicas y de extremismo violento. — a existencia de Estados fallidos, muy preocupante en el caso L del área subsahariana por su relativa proximidad geográfica a las costas españolas, que facilita el desarrollo y las actividades de los grupos terroristas. — 49 —
45. ESTRATEGIA ESPAÑOLA DE SEGURIDAD — l posible ‘efecto contagio’ de ideologías radicales en grupos E de población originarios de zonas conflictivas asentados en nuestro país, sobre todo en residentes de segunda generación. — a creciente interconexión de las actividades del crimen orga- L nizado con las acciones y métodos de los grupos terroristas.Líneas estratégicas de acciónEnfrentada desde hace más de 40 años al terrorismo nacional, y másrecientemente también a los ataques del terrorismo internacional–como quedó aseverado en los terribles atentados del 11 de marzo de2004–, España cuenta con una dilatada experiencia frente a ambostipos de terrorismo, con más y mejores medios e inteligencia, con lafirmeza y la tenacidad ciudadana e institucional imprescindibles pararechazar y hacer frente a los objetivos y a las pretensiones de losterroristas, y con una sólida cooperación internacional.Los medios en la lucha antiterrorista han mejorado de forma notable,con medidas como: — onsolidación del principio de ‘disponibilidad inmediata’ de C los datos sobre información e inteligencia antiterrorista. — Entrada en vigor de la cláusula de solidaridad de la UE (art. 222 del Tratado de Funcionamiento), según la cual la Unión y sus Estados miembros actuarán de forma conjunta si un Estado miembro es objeto de un ataque, entre otros, terrorista. — reación del Centro Nacional de Coordinación Antiterrorista C (CNCA), con participación de las Fuerzas y Cuerpos de Seguri- dad del Estado, el CNI e Instituciones Penitenciarias, y en colaboración con los Cuerpos de Policía Autonómicos y con órganos similares de la UE, de sus Estados miembros y de otros aliados estratégicos. — Implicación del sistema judicial, para reforzar la eficacia en la acción punitiva del Estado contra el terrorismo, con una política penal de prevención de atentados, cooperación judicial interna- cional y represión de actividades de financiación del terrorismo. — Desarrollo de un Plan Operativo Antiterrorista conjunto para los Cuerpos de Seguridad del Estado, con la participación de las Policías Autonómicas y Municipales, y en el que se prevé la — 50 —
Exposición carnavales 2012 coches 4

References: artículo 4
 artículo 5
 Artículo 6
 Artículo 42
 Artículo 222
 resolución