Source: http://www.coitiab.es/reglamentos/riesg_laboral/reglamentos/RD_39_97.htm
Timestamp: 2013-05-19 19:14:49+00:00

Document:
REAL DECRETO 39/97, de 17 de enero, por el que se aprueba el REGLAMENTO
REAL DECRETO 39/97, de 17 de enero,
por el que se aprueba el REGLAMENTO DE LOS SERVICIOS DE PREVENCI�N.
Integraci�n de la actividad preventiva.
Art�culo 2. Acci�n de la empresa en materia de prevenci�n de riesgos.
II. EVALUACI�N DE LOS RIESGOS Y PLANIFICACI�N DE LA ACTIVIDAD PREVENTIVA
Art�culo 4. Contenido general de la evaluaci�n.
Art�culo 5. Procedimiento.
Art�culo 6. Revisi�n.
Art�culo 7. Documentaci�n.
SECCI�N 2.
Necesidad de la planificaci�n.
Art�culo 9. Contenido.
III. ORGANIZACI�N DE RECURSOS PARA LAS ACTIVIDADES PREVENTIVAS
Art�culo 10. Modalidades.
Art�culo 11. Asunci�n personal por el empresario de la actividad preventiva.
Art�culo 12. Designaci�n de trabajadores.
Art�culo 13. Capacidad y medios de los trabajadores designados.
Art�culo 14. Servicio de prevenci�n propio.
Art�culo 15. Organizaci�n y medios de los servicios de prevenci�n propios.
Art�culo 16. Servicios de prevenci�n ajenos.
Art�culo 17. Requisitos de las entidades especializadas para poder actuar como servicios de prevenci�n.
Art�culo 18. Recursos materiales y humanos de las entidades especializadas que act�en como servicios de prevenci�n.
Art�culo 19. Funciones de las entidades especializadas que act�en como servicios de prevenci�n.
Art�culo 20. Concierto de la actividad preventiva.
Art�culo 21. Servicios de prevenci�n mancomunados.
Art�culo 22. Actuaci�n de las Mutuas de Accidentes de Trabajo y Enfermedades Profesionales de la Seguridad Social como servicios de prevenci�n.
Art�culo 22 bis. Presencia de los recursos preventivos. Añadido por Real Decreto 780/1998, de 30 de abril
IV. ACREDITACI�N DE ENTIDADES ESPECIALIZADAS COMO SERVICIOS DE PREVENCI�N
AJENOS A LAS EMPRESAS
Solicitud de acreditaci�n.
Art�culo 24. Autoridad competente.
Art�culo 25. Aprobaci�n provisional.
Art�culo 26. Acreditaci�n.
Art�culo 27. Mantenimiento de las condiciones de acreditaci�n.
Art�culo 28. Registro.
V. AUDITORIAS
Art�culo 29. �mbito de aplicaci�n.
Art�culo 30. Concepto y objetivos.
Art�culo 31. Documentaci�n.
Art�culo 31 bis. Auditor�a del sistema de prevenci�n con actividades preventivas desarrolladas con recursos propios y ajenos. Añadido por Real Decreto 780/1998, de 30 de abril
Art�culo 32. Requisitos.
Art�culo 33. Autorizaci�n.
Art�culo 33 bis. Auditor�as voluntarias. Añadido por Real Decreto 780/1998, de 30 de abril CAP�TULO
VI. FUNCIONES Y NIVELES DE CUALIFICACI�N
Clasificaci�n de las funciones.
Art�culo 35. Funciones de nivel b�sico.
Art�culo 36. Funciones de nivel intermedio.
Art�culo 37. Funciones de nivel superior.
VII. COLABORACI�N DE LOS SERVICIOS DE PREVENCI�N CON EL SISTEMA NACIONAL DE
Colaboraci�n con el Sistema Nacional de Salud.
Art�culo 39. Informaci�n sanitaria.
La Ley 31/1995, de 8
de noviembre, ha venido a dar un nuevo enfoque, ya anunciado en su pre�mbulo, a
la prevenci�n de los riesgos laborales, que en la nueva concepci�n legal no se
limita a un conjunto de deberes de obligado cumplimiento empresarial o a la
subsanaci�n de situaciones de riesgo ya manifestadas, sino que se integra en el
conjunto de actividades y decisiones de la empresa, de las que forma parte desde
el comienzo mismo del proyecto empresarial.
La nueva �ptica de la prevenci�n se articula
as� en torno a la planificaci�n de la misma a partir de la evaluaci�n inicial
de los riesgos inherentes al trabajo, y la consiguiente adopci�n de las medidas
adecuadas a la naturaleza de los riesgos detectados.
La necesidad de que tales fases o aspectos
reciban un tratamiento espec�fico por la v�a normativa adecuada aparece
prevista en el art�culo 6 de la Ley de Prevenci�n de Riesgos Laborales, a
tenor de cuyo apartado 1, p�rrafos d) y e), el Gobierno proceder� a la
regulaci�n, a trav�s de la correspondiente norma reglamentaria, de los
procedimientos de evaluaci�n de los riesgos para la salud de los trabajadores y
de las modalidades de organizaci�n, funcionamiento y control de los servicios
de prevenci�n, as� como de las capacidades y aptitudes que han de reunir
dichos servicios y los trabajadores designados para desarrollar la actividad
preventiva, exigencia esta �ltima ya contenida en la Directiva 89/391/CEE.
Al cumplimiento del mandato legal responde el
presente Real Decreto, en el que son objeto de tratamiento aquellos aspectos que
hacen posible la prevenci�n de los riesgos laborales, desde su nueva
perspectiva, como actividad integrada en el conjunto de actuaciones de la
empresa y en todos los niveles jer�rquicos de la misma, a partir de una
planificaci�n que incluya la t�cnica, la organizaci�n y las condiciones de
trabajo, presidido todo ello por los mismos principios de eficacia,
coordinaci�n y participaci�n que informan la Ley.
Se aborda, por ello, en primer t�rmino la
evaluaci�n de los riesgos, como punto de partida que puede conducir a la
planificaci�n de la actividad preventiva que sea necesaria, a trav�s de alguna
de las modalidades de organizaci�n que, siguiendo al art�culo 31 de la Ley, se
regulan en la presente disposici�n, en funci�n del tama�o de la empresa y de
los riesgos o de la peligrosidad de las actividades desarrolladas en la misma.
La idoneidad de la actividad preventiva que,
como resultado de la evaluaci�n, haya de adoptar el empresario, queda
garantizada a trav�s del doble mecanismo que en la presente disposici�n se
regula: de una parte, la acreditaci�n por la autoridad laboral de los servicios
de prevenci�n externos, como forma de garantizar la adecuaci�n de sus medios a
las actividades que vayan a desarrollar y, de otra, la auditor�a o evaluaci�n
externa del sistema de prevenci�n, cuando esta actividad es asumida por el
empresario con sus propios medios.
En relaci�n con las capacidades o aptitudes
necesarias para el desarrollo de la actividad preventiva, la presente
disposici�n parte de la necesaria adecuaci�n entre la formaci�n requerida y
las funciones a desarrollar, estableciendo la formaci�n m�nima necesaria para
el desempe�o de las funciones propias de la actividad preventiva, que se
agrupan en tres niveles: b�sico, intermedio y superior, en el �ltimo de los
cuales se incluyen las especialidades y disciplinas preventivas de medicina del
trabajo, seguridad en el trabajo, higiene industrial y ergonom�a y
psicosociolog�a aplicada. La inexistencia actual de titulaciones acad�micas o
profesionales correspondientes a los niveles formativos mencionados, salvo en lo
relativo a la especialidad de medicina del trabajo, aparece prevista en el
presente Real Decreto, que contempla la posibilidad transitoria de acreditaci�n
alternativa de la formaci�n exigida, hasta tanto se determinen las titulaciones
correspondientes por las autoridades competentes en materia educativa.
En su virtud, a propuesta del Ministro de
Trabajo y Asuntos Sociales, o�da la Comisi�n Nacional de Seguridad y Salud en
el Trabajo, consultadas las organizaciones sindicales y asociaciones
empresariales m�s representativas, previa aprobaci�n del Ministro de
Administraciones P�blicas, de acuerdo con el Consejo de Estado y previa
deliberaci�n del Consejo de Ministros en su reuni�n del d�a 17 de enero de
Art�culo 1. Integraci�n de la actividad preventiva.
La prevenci�n de riesgos laborales, como actuaci�n a desarrollar en el seno de la empresa, deber� integrarse en el conjunto de sus actividades y decisiones, tanto en los procesos t�cnicos, en la organizaci�n del trabajo y en las condiciones en que �ste se preste, como en la l�nea jer�rquica de la empresa, incluidos todos los niveles de la misma.
La integraci�n de la prevenci�n en todos los niveles jer�rquicos de la empresa implica la atribuci�n a todos ellos y la asunci�n por �stos de la obligaci�n de incluir la prevenci�n de riesgos en cualquier actividad que realicen u ordenen y en todas las decisiones que adopten.
Los trabajadores tendr�n derecho a participar, en los t�rminos previstos en el cap�tulo V de la Ley de Prevenci�n de Riesgos Laborales, en el dise�o, la adopci�n y el cumplimiento de las medidas preventivas.
Dicha participaci�n incluye la consulta acerca de la evaluaci�n de los riesgos y de la consiguiente planificaci�n y organizaci�n de la actividad preventiva, en su caso, as� como el acceso a la documentaci�n correspondiente, en los t�rminos se�alados en los art�culos 33 y 36 de la Ley de Prevenci�n de Riesgos Laborales.
Art�culo 1. Integraci�n de la actividad preventiva en la empresa.
La prevenci�n de riesgos laborales, como actuaci�n a desarrollar en el seno de la empresa, deber� integrarse en su sistema general de gesti�n, comprendiendo tanto al conjunto de las actividades como a todos sus niveles jer�rquicos, a trav�s de la implantaci�n y aplicaci�n de un plan de prevenci�n de riesgos laborales cuya estructura y contenido se determinan en el art�culo siguiente.
La integraci�n de la prevenci�n en el conjunto de las actividades de la empresa implica que debe proyectarse en los procesos t�cnicos, en la organizaci�n del trabajo y en las condiciones en que �ste se preste.
Su integraci�n en todos los niveles jer�rquicos de la empresa implica la atribuci�n a todos ellos, y la asunci�n por �stos, de la obligaci�n de incluir la prevenci�n de riesgos en cualquier actividad que realicen u ordenen y en todas las decisiones que adopten.
Los trabajadores y sus representantes deber�n contribuir a la integraci�n de la prevenci�n de riesgos laborales en la empresa y colaborar en la adopci�n y el cumplimiento de las medidas preventivas a trav�s de la participaci�n que se reconoce a los mismos en el cap�tulo V de la Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de Prevenci�n de Riesgos Laborales.
La participaci�n a que se refiere el p�rrafo anterior incluye la consulta acerca de la implantaci�n y aplicaci�n del Plan de prevenci�n de riesgos laborales de la empresa, la evaluaci�n de los riesgos y la consiguiente planificaci�n y organizaci�n preventiva en su caso, as� como el acceso a la documentaci�n correspondiente, en los t�rminos se�alados en los art�culos 33 y 36 de la Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de Prevenci�n de Riesgos Laborales.
La actividad preventiva de la empresa se desarrollar� a trav�s de alguna de las modalidades previstas en el cap�tulo III de este real decreto.
El establecimiento de una acci�n de prevenci�n de riesgos integrada en la empresa supone la implantaci�n de un plan de prevenci�n de riesgos que incluya la estructura organizativa, la definici�n de funciones, las pr�cticas, los procedimientos, los procesos y los recursos necesarios para llevar a cabo dicha acci�n.
La puesta en pr�ctica de toda acci�n preventiva requiere, en primer t�rmino, el conocimiento de las condiciones de cada uno de los puestos de trabajo, para identificar y evitar los riesgos y evaluar los que no puedan evitarse.
A partir de los resultados de la evaluaci�n de los riesgos, el empresario planificar� la actividad preventiva cuya necesidad ponga aqu�lla, en su caso, de manifiesto.
La actividad preventiva del empresario se desarrollar� a trav�s de alguna de las modalidades previstas en el cap�tulo III de este Real Decreto.
Art�culo 2. Plan de prevenci�n de riesgos laborales.
El Plan de prevenci�n de riesgos laborales es la herramienta a trav�s de la cual se integra la actividad preventiva de la empresa en su sistema general de gesti�n y se establece su pol�tica de prevenci�n de riesgos laborales.El Plan de prevenci�n de riesgos laborales debe ser aprobado por la direcci�n de la empresa, asumido por toda su estructura organizativa, en particular por todos sus niveles jer�rquicos, y conocido por todos sus trabajadores.
El Plan de prevenci�n de riesgos laborales habr� de reflejarse en un documento que se conservar� a disposici�n de la autoridad laboral, de las autoridades sanitarias y de los representantes de los trabajadores, e incluir�, con la amplitud adecuada a la dimensi�n y caracter�sticas de la empresa, los siguientes elementos:
La identificaci�n de la empresa, de su actividad productiva, el n�mero y caracter�sticas de los centros de trabajo y el n�mero de trabajadores y sus caracter�sticas con relevancia en la prevenci�n de riesgos laborales.
La estructura organizativa de la empresa, identificando las funciones y responsabilidades que asume cada uno de sus niveles jer�rquicos y los respectivos cauces de comunicaci�n entre ellos, en relaci�n con la prevenci�n de riesgos laborales.
La organizaci�n de la producci�n en cuanto a la identificaci�n de los distintos procesos t�cnicos y las pr�cticas y los procedimientos organizativos existentes en la empresa, en relaci�n con la prevenci�n de riesgos laborales.
La organizaci�n de la prevenci�n en la empresa, indicando la modalidad preventiva elegida y los �rganos de representaci�n existentes.
La pol�tica, los objetivos y metas que en materia preventiva pretende alcanzar la empresa, as� como los recursos humanos, t�cnicos, materiales y econ�micos de los que va a disponer al efecto.
Los instrumentos esenciales para la gesti�n y aplicaci�n del Plan de prevenci�n de riesgos laborales son la evaluaci�n de riesgos y la planificaci�n de la actividad preventiva, que el empresario deber� realizar en la forma que se determina en el art�culo 16 de la Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de Prevenci�n de Riesgos Laborales, y en los art�culos siguientes de la presente disposici�n.
SECCI�N 1. EVALUACI�N DE LOS RIESGOS
Art�culo 3. Definici�n.
La evaluaci�n de los riesgos laborales es el proceso dirigido a estimar
la magnitud de aquellos riesgos que no hayan podido evitarse, obteniendo la
informaci�n necesaria para que el empresario est� en condiciones de tomar
una decisi�n apropiada sobre la necesidad de adoptar medidas preventivas y,
en tal caso, sobre el tipo de medidas que deben adoptarse.
Cuando de la evaluaci�n realizada resulte necesaria la adopci�n de
medidas preventivas, deber�n ponerse claramente de manifiesto las
Eliminar o reducir el riesgo, mediante medidas de prevenci�n en el
origen, organizativas, de protecci�n colectiva, de protecci�n
individual, o de formaci�n e informaci�n a los trabajadores.
Controlar peri�dicamente las condiciones, la organizaci�n y los
m�todos de trabajo y el estado de salud de los trabajadores.
De acuerdo con lo previsto en el art�culo 33 de la Ley de Prevenci�n de
Riesgos Laborales, el empresario deber� consultar a los representantes de
los trabajadores, o a los propios trabajadores en ausencia de
representantes, acerca del procedimiento de evaluaci�n a utilizar en la
La evaluaci�n inicial de los riesgos que no hayan podido evitarse deber�
extenderse a cada uno de los puestos de trabajo de la empresa en que
concurran dichos riesgos.
Para ello, se tendr�n en cuenta:
Las condiciones de trabajo existentes o previstas, tal como quedan
definidas en el apartado 7 del art�culo 4 de la Ley de Prevenci�n de
La posibilidad de que el trabajador que lo ocupe o vaya a ocuparlo sea
especialmente sensible, por sus caracter�sticas personales o estado
biol�gico conocido, a alguna de dichas condiciones.
A partir de dicha evaluaci�n inicial, deber�n volver a evaluarse los
puestos de trabajo que puedan verse afectados por:
La elecci�n de equipos de trabajo, sustancias o preparados qu�micos,
la introducci�n de nuevas tecnolog�as o la modificaci�n en el
La incorporaci�n de un trabajador cuyas caracter�sticas personales o
estado biol�gico conocido lo hagan especialmente sensible a las
La evaluaci�n de los riesgos se realizar� mediante la intervenci�n de
personal competente, de acuerdo con lo dispuesto en el cap�tulo VI de esta
A partir de la informaci�n obtenida sobre la organizaci�n,
caracter�sticas y complejidad del trabajo, sobre las materias primas y los
equipos de trabajo existentes en la empresa y sobre el estado de salud de
los trabajadores, se proceder� a la determinaci�n de los elementos
peligrosos y a la identificaci�n de los trabajadores expuestos a los
mismos, valorando a continuaci�n el riesgo existente en funci�n de
criterios objetivos de valoraci�n, seg�n los conocimientos t�cnicos
existentes, o consensuados con los trabajadores, de manera que se pueda
llegar a una conclusi�n sobre la necesidad de evitar o de controlar y
A los efectos previstos en el p�rrafo anterior se tendr� en cuenta
la informaci�n recibida de los trabajadores sobre los aspectos se�alados.
El procedimiento de evaluaci�n utilizado deber� proporcionar confianza
sobre su resultado. En caso de duda deber�n adoptarse las medidas
preventivas m�s favorables, desde el punto de vista de la prevenci�n.
La evaluaci�n incluir� la realizaci�n de las mediciones, an�lisis
o ensayos que se consideren necesarios, salvo que se trate de operaciones,
actividades o procesos en los que la directa apreciaci�n profesional
acreditada permita llegar a una conclusi�n sin necesidad de recurrir a
aqu�llos, siempre que se cumpla lo dispuesto en el p�rrafo anterior.
En cualquier caso, si existiera normativa espec�fica de aplicaci�n,
el procedimiento de evaluaci�n deber� ajustarse a las condiciones
Cuando la evaluaci�n exija la realizaci�n de mediciones, an�lisis o
ensayos y la normativa no indique o concrete los m�todos que deben
emplearse, o cuando los criterios de evaluaci�n contemplados en dicha
normativa deban ser interpretados o precisados a la luz de otros criterios
de car�cter t�cnico, se podr�n utilizar, si existen, los m�todos o
criterios recogidos en:
Gu�as del Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo,
del Instituto Nacional de Silicosis y protocolos y gu�as del Ministerio
de Sanidad y Consumo, as� como de Instituciones competentes de las
En ausencia de los anteriores, gu�as de otras entidades de reconocido
prestigio en la materia u otros m�todos o criterios profesionales
descritos documentalmente que cumplan lo establecido en el primer
p�rrafo del apartado 2 de este art�culo y proporcionen un nivel de
La evaluaci�n inicial a que se refiere el art�culo 4 deber� revisarse
cuando as� lo establezca una disposici�n espec�fica.
En todo caso, se deber� revisar la evaluaci�n correspondiente a
aquellos puestos de trabajo afectados cuando se hayan detectado da�os a la
salud de los trabajadores o se haya apreciado a trav�s de los controles
peri�dicos, incluidos los relativos a la vigilancia de la salud, que las
actividades de prevenci�n pueden ser inadecuadas o insuficientes. Para ello
se tendr�n en cuenta los resultados de:
La investigaci�n sobre las causas de los da�os para la salud que se
Las actividades para la reducci�n de los riesgos a que se hace
referencia en el apartado 1.a) del art�culo 3.
Las actividades para el control de los riesgos a que se hace
referencia en el apartado 1.b) del art�culo 3.
El an�lisis de la situaci�n epidemiol�gica seg�n los datos
aportados por el sistema de informaci�n sanitaria u otras fuentes
Sin perjuicio de lo se�alado en el apartado anterior, deber� revisarse
igualmente la evaluaci�n inicial con la periodicidad que se acuerde entre
la empresa y los representantes de los trabajadores, teniendo en cuenta, en
particular, el deterioro por el transcurso del tiempo de los elementos que
integran el proceso productivo.
En la documentaci�n a que hace referencia el p�rrafo a) del apartado 1 del art�culo 23 de la Ley de Prevenci�n de Riesgos Laborales deber�n reflejarse, para cada puesto de trabajo cuya evaluaci�n ponga de manifiesto la necesidad de tomar alguna medida preventiva, los siguientes datos:
Modificado por Real Decreto 604/2006, de 19 de mayo En la documentaci�n a que hacen referencia los p�rrafos b) y c) del art�culo 23.1 de la Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de Prevenci�n de Riesgos Laborales, deber�n reflejarse, para cada puesto de trabajo cuya evaluaci�n ponga de manifiesto la necesidad de tomar alguna medida preventiva, los siguientes datos:
La identificaci�n del puesto de trabajo.
El riesgo o riesgos existentes y la relaci�n de trabajadores afectados.
El resultado de la evaluaci�n y las medidas preventivas procedentes,
teniendo en cuenta lo establecido en el art�culo 3.
La referencia de los criterios y procedimientos de evaluaci�n y de los
m�todos de medici�n, an�lisis o ensayo utilizados, en los casos en que
sea de aplicaci�n lo dispuesto en el apartado 3 del art�culo 5.
SECCI�N 2. PLANIFICACI�N DE LA ACTIVIDAD PREVENTIVA
Art�culo 8. Necesidad de la planificaci�n.
Cuando el resultado de la evaluaci�n pusiera de
manifiesto situaciones de riesgo, el empresario planificar� la actividad
preventiva que proceda con objeto de eliminar o controlar y reducir dichos
riesgos, conforme a un orden de prioridades en funci�n de su magnitud y n�mero
de trabajadores expuestos a los mismos.
En la planificaci�n de esta actividad
preventiva se tendr� en cuenta la existencia, en su caso, de disposiciones
legales relativas a riesgos espec�ficos, as� como los principios de acci�n
preventiva se�alados en el art�culo 15 de la Ley de Prevenci�n de Riesgos
La planificaci�n de la actividad preventiva incluir�, en todo caso, los
medios humanos y materiales necesarios, as� como la asignaci�n de los
recursos econ�micos precisos para la consecuci�n de los objetivos
Igualmente habr�n de ser objeto de integraci�n en la planificaci�n de
la actividad preventiva las medidas de emergencia y la vigilancia de la
salud previstas en los art�culos 20 y 22 de la Ley de Prevenci�n de
Riesgos Laborales, as� como la informaci�n y la formaci�n de los
trabajadores en materia preventiva y la coordinaci�n de todos estos
La actividad preventiva deber� planificarse para un per�odo determinado,
estableciendo las fases y prioridades de su desarrollo en funci�n de la
magnitud de los riesgos y del n�mero de trabajadores expuestos a los
mismos, as� como su seguimiento y control peri�dico. En el caso de que el
per�odo en que se desarrolle la actividad preventiva sea superior a un
a�o, deber� establecerse un programa anual de actividades.
La organizaci�n de los recursos necesarios para el desarrollo de las
actividades preventivas se realizar� por el empresario con arreglo a alguna
de las modalidades siguientes:
Constituyendo un servicio de prevenci�n propio.
Recurriendo a un servicio de prevenci�n ajeno.
En los t�rminos previstos en el cap�tulo IV de la Ley 31/1995, de 8 de
noviembre, de Prevenci�n de Riesgos Laborales, se entender� por servicio
de prevenci�n propio el conjunto de medios humanos y materiales de la
empresa necesarios para la realizaci�n de las actividades de prevenci�n, y
por servicio de prevenci�n ajeno el prestado por una entidad especializada
que concierte con la empresa la realizaci�n de actividades de prevenci�n,
el asesoramiento y apoyo que precise en funci�n de los tipos de riesgos o
ambas actuaciones conjuntamente.
Los servicios de prevenci�n tendr�n car�cter interdisciplinario,
entendiendo como tal la conjunci�n coordinada de dos o m�s disciplinas
t�cnicas o cient�ficas en materia de prevenci�n de riesgos laborales.
Art�culo 11. Asunci�n personal por el empresario de la actividad
El empresario podr� desarrollar personalmente la actividad de
prevenci�n, con excepci�n de las actividades relativas a la vigilancia de
la salud de los trabajadores, cuando concurran las siguientes
Que las actividades desarrolladas en la empresa no est�n incluidas en
Que desarrolle de forma habitual su actividad profesional en el centro
Que tenga la capacidad correspondiente a las funciones preventivas que
va a desarrollar, de acuerdo con lo establecido en el cap�tulo VI.
La vigilancia de la salud de los trabajadores, as� como aquellas otras
actividades preventivas no asumidas personalmente por el empresario,
deber�n cubrirse mediante el recurso a alguna de las restantes modalidades
de organizaci�n preventiva previstas en este cap�tulo.
El empresario designar� a uno o varios trabajadores para ocuparse de la
actividad preventiva en la empresa.
Las actividades preventivas para cuya
realizaci�n no resulte suficiente la designaci�n de uno o varios
trabajadores deber�n ser desarrolladas a trav�s de uno o m�s servicios de
prevenci�n propios o ajenos.
No obstante lo dispuesto en el apartado anterior, no ser� obligatoria la
designaci�n de trabajadores cuando el empresario:
Haya asumido personalmente la actividad preventiva de acuerdo con lo
se�alado en el art�culo 11.
Haya recurrido a un servicio de prevenci�n propio.
Haya recurrido a un servicio de prevenci�n ajeno.
Para el desarrollo de la actividad preventiva, los trabajadores designados
deber�n tener la capacidad correspondiente a las funciones a desempe�ar,
de acuerdo con lo establecido en el cap�tulo VI.
El n�mero de trabajadores designados, as� como los medios que el
empresario ponga a su disposici�n y el tiempo de que dispongan para el
desempe�o de su actividad, deber�n ser los necesarios para desarrollar
El empresario deber� constituir un servicio de
prevenci�n propio cuando concurra alguno de los siguientes supuestos:
Que se trate de empresas que cuenten con m�s de 500 trabajadores.
Que, trat�ndose de empresas de entre 250 y 500 trabajadores, desarrollen
alguna de las actividades incluidas en el anexo I.
Que, trat�ndose de empresas no incluidas en los apartados anteriores,
as� lo decida la autoridad laboral, previo informe de la Inspecci�n de
Trabajo y Seguridad Social y, en su caso, de los �rganos t�cnicos en
materia preventiva de las Comunidades Aut�nomas, en funci�n de la
peligrosidad de la actividad desarrollada o de la frecuencia o gravedad de
la siniestralidad en la empresa, salvo que se opte por el concierto con una
entidad especializada ajena a la empresa de conformidad con lo dispuesto en
el art�culo 16 de esta disposici�n.
existentes, la resoluci�n de la autoridad laboral fijar� un plazo, no superior
a un a�o, para que, en el caso de que se optase por un servicio de prevenci�n
propio, la empresa lo constituya en dicho plazo. Hasta la fecha se�alada en la
resoluci�n, las actividades preventivas en la empresa deber�n ser concertadas
con una entidad especializada ajena a la empresa, salvo de aquellas que vayan
siendo asumidas progresivamente por la empresa mediante la designaci�n de
trabajadores, hasta su plena integraci�n en el servicio de prevenci�n que se
Art�culo 15. Organizaci�n y medios de los servicios de prevenci�n
El servicio de prevenci�n propio constituir� una unidad organizativa
espec�fica y sus integrantes dedicar�n de forma exclusiva su actividad en
la empresa a la finalidad del mismo.
Los servicios de prevenci�n propios deber�n contar con las instalaciones
y los medios humanos y materiales necesarios para la realizaci�n de las
actividades preventivas que vayan a desarrollar en la empresa.
El servicio de prevenci�n habr� de
contar, como m�nimo, con dos de las especialidades o disciplinas
preventivas previstas en el art�culo 34 de la presente disposici�n,
desarrolladas por expertos con la capacitaci�n requerida para las funciones
a desempe�ar, seg�n lo establecido en el cap�tulo VI. Dichos expertos
actuar�n de forma coordinada, en particular en relaci�n con las funciones
relativas al dise�o preventivo de los puestos de trabajo, la
identificaci�n y evaluaci�n de los riesgos, los planes de prevenci�n y
los planes de formaci�n de los trabajadores. Asimismo habr� de contar con
el personal necesario que tenga la capacitaci�n requerida para desarrollar
las funciones de los niveles b�sico e intermedio previstas en el citado
Sin perjuicio de la necesaria coordinaci�n
indicada en el p�rrafo anterior, la actividad sanitaria, que en su caso
exista, contar� para el desarrollo de su funci�n dentro del servicio de
prevenci�n con la estructura y medios adecuados a su naturaleza espec�fica
y la confidencialidad de los datos m�dicos personales, debiendo cumplir los
requisitos establecidos en la normativa sanitaria de aplicaci�n. Dicha
actividad sanitaria incluir� las funciones espec�ficas recogidas en el
apartado 3 del art�culo 37 de la presente disposici�n, las actividades
atribuidas por la Ley General de Sanidad, as� como aquellas otras que en
materia de prevenci�n de riesgos laborales le correspondan en funci�n de
su especializaci�n.
Las actividades de los integrantes del
servicio de prevenci�n se coordinar�n con arreglo a protocolos u otros
medios existentes que establezcan los objetivos, los procedimientos y las
Cuando el �mbito de actuaci�n del servicio de prevenci�n se extienda a
m�s de un centro de trabajo, deber� tenerse en cuenta la situaci�n de los
diversos centros en relaci�n con la ubicaci�n del servicio, a fin de
asegurar la adecuaci�n de los medios de dicho servicio a los riesgos
Las actividades preventivas que no sean asumidas a trav�s del servicio de
prevenci�n propio deber�n ser concertadas con uno o m�s servicios de
prevenci�n ajenos.
La empresa deber� elaborar anualmente y mantener a disposici�n de las
autoridades laborales y sanitarias competentes la memoria y programaci�n
anual del servicio de prevenci�n a que se refiere el p�rrafo d) del
apartado 2 del art�culo 39 de la Ley de Prevenci�n de Riesgos Laborales.
El empresario deber� recurrir a uno o varios servicios de prevenci�n ajenos, que colaborar�n entre s� cuando sea necesario, cuando concurra alguna de las siguientes circunstancias: Que la designaci�n de uno o varios trabajadores sea insuficiente para la realizaci�n de la actividad de prevenci�n y no concurran las circunstancias que determinan la obligaci�n de constituir un servicio de prevenci�n propio.
Que en el supuesto a que se refiere el p�rrafo c) del art�culo 14 no se haya optado por la constituci�n de un servicio de prevenci�n propio.
Que se haya producido una asunci�n parcial de la actividad preventiva en los t�rminos previstos en el apartado 2 del art�culo 11 y en el apartado 4 del art�culo 15 de la presente disposici�n.
De conformidad con lo dispuesto en el apartado 1 del art�culo 33 de la Ley de Prevenci�n de Riesgos Laborales, los representantes de los trabajadores deber�n ser consultados por el empresario con car�cter previo a la adopci�n de la decisi�n de concertar la actividad preventiva con uno o varios servicios de prevenci�n ajenos. Modificado por Real Decreto 604/2006, de 19 de mayo De conformidad con lo dispuesto en el art�culo 33.1 de la Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de Prevenci�n de Riesgos Laborales, los representantes de los trabajadores deber�n ser consultados por el empresario con car�cter previo a la adopci�n de la decisi�n de concertar la actividad preventiva con uno o varios servicios de prevenci�n ajenos. Por otra parte, de conformidad con lo dispuesto en el art�culo 39.1.a) de la indicada Ley, los criterios a tener en cuenta para la selecci�n de la entidad con la que se vaya a concertar dicho servicio, as� como las caracter�sticas t�cnicas del concierto, se debatir�n, y en su caso se acordar�n, en el seno del Comit� de Seguridad y Salud de la empresa.
Podr�n actuar como servicios de prevenci�n las
entidades especializadas que re�nan los siguientes requisitos:
Disponer de la organizaci�n, instalaciones, personal y equipo necesarios
para el desempe�o de su actividad.
Constituir una garant�a que cubra su eventual responsabilidad.
No mantener con las empresas concertadas vinculaciones comerciales,
financieras o de cualquier otro tipo, distintas a las propias de su
actuaci�n como servicio de prevenci�n, que puedan afectar a su
independencia e influir en el resultado de sus actividades, sin perjuicio de
lo dispuesto en el art�culo 22.
Obtener la aprobaci�n de la Administraci�n sanitaria, en cuanto a los
aspectos de car�cter sanitario.
Ser objeto de acreditaci�n por la Administraci�n laboral.
Art�culo 18. Recursos materiales y humanos de las entidades especializadas
que act�en como servicios de prevenci�n.
Las entidades especializadas que act�en como servicios de prevenci�n
deber�n contar con las instalaciones y los recursos materiales y humanos
que les permitan desarrollar adecuadamente la actividad preventiva que
hubieren concertado, teniendo en cuenta el tipo, extensi�n y frecuencia de
los servicios preventivos que han de prestar y la ubicaci�n de los centros
de trabajo en los que dicha prestaci�n ha de desarrollarse.
En todo caso, dichas entidades deber�n disponer, como m�nimo, de los
Personal que cuente con la cualificaci�n necesaria para el desempe�o
de las funciones de nivel superior, de acuerdo con lo establecido en el
cap�tulo VI, en n�mero no inferior a un experto por cada una de las
especialidades o disciplinas preventivas de Medicina del Trabajo,
Seguridad en el Trabajo, Higiene Industrial, y Ergonom�a y
Psicosociolog�a aplicada. Asimismo deber�n contar con el personal
necesario que tenga la capacitaci�n requerida para desarrollar las
funciones de los niveles b�sico e intermedio previstas en el cap�tulo
VI, en funci�n de las caracter�sticas de las empresas cubiertas por el
Los expertos en las especialidades mencionadas actuar�n de forma
coordinada, en particular en relaci�n con las funciones relativas al
dise�o preventivo de los puestos de trabajo, la identificaci�n y
evaluaci�n de los riesgos, los planes de prevenci�n y los planes de
formaci�n de los trabajadores.
Las instalaciones e instrumentaci�n necesarias para realizar las
pruebas, reconocimientos, mediciones, an�lisis y evaluaciones
habituales en la pr�ctica de las especialidades citadas, as� como para
el desarrollo de las actividades formativas y divulgativas b�sicas.
Sin perjuicio de la necesaria coordinaci�n indicada en el apartado 2 de
este art�culo, la actividad sanitaria contar� para el desarrollo de su
funci�n dentro del servicio de prevenci�n con la estructura y medios
adecuados a su naturaleza espec�fica y la confidencialidad de los datos
m�dicos personales.
La autoridad laboral, previo informe, en su caso, de la sanitaria en
cuanto a los aspectos de car�cter sanitario, podr� eximir del cumplimiento
de alguna de las condiciones se�aladas a los servicios de prevenci�n en el
apartado 2.a), a solicitud de los mismos, en funci�n del tipo de empresas
al que extiende su �mbito y de los riesgos existentes en las mismas,
siempre que quede suficientemente garantizada su actuaci�n interdisciplinar
en relaci�n con dichas empresas.
Las entidades especializadas que act�en como servicios de prevenci�n deber�n asumir directamente el desarrollo de las funciones se�aladas en el apartado 3 del art�culo 31 de la Ley de Prevenci�n de Riesgos Laborales que hubieran concertado, teniendo presente la integraci�n de la prevenci�n en el conjunto de actividades de la empresa y en todos los niveles jer�rquicos de la misma, sin perjuicio de que puedan subcontratar los servicios de otros profesionales o entidades cuando sea necesario para la realizaci�n de actividades que requieran conocimientos especiales o instalaciones de gran complejidad.
Las entidades especializadas que act�en como servicios de prevenci�n deber�n estar en condiciones de proporcionar a la empresa el asesoramiento y apoyo que precise en relaci�n con las actividades concertadas, correspondiendo la responsabilidad de su ejecuci�n a la propia empresa. Lo anterior se entiende sin perjuicio de la responsabilidad directa que les corresponda a las entidades especializadas en el desarrollo y ejecuci�n de actividades como la evaluaci�n de riesgos, la vigilancia de la salud u otras concertadas.
Dichas entidades especializadas deber�n asumir directamente el desarrollo de las funciones se�aladas en el art�culo 31.3 de la Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de Prevenci�n de Riesgos Laborales que hubieran concertado y contribuir a la efectividad de la integraci�n de las actividades de prevenci�n a ellas encomendadas en el conjunto de actividades de la empresa y en todos los niveles jer�rquicos de la misma, sin perjuicio de que puedan subcontratar los servicios de otros profesionales o entidades cuando sea necesario para la realizaci�n de actividades que requieran conocimientos especiales o instalaciones de gran complejidad.
Cuando el empresario opte por desarrollar la actividad preventiva a trav�s de uno o varios servicios de prevenci�n ajenos a la empresa, deber� concertar por escrito la prestaci�n, debi�ndose consignar, como m�nimo, los siguientes aspectos: Identificaci�n de la entidad especializada que act�a como servicio de prevenci�n ajeno a la empresa.
Identificaci�n de la empresa destinataria de la actividad, as� como de los centros de trabajo de la misma a los que dicha actividad se contrae.
Aspectos de la actividad preventiva a desarrollar en la empresa, especificando las actuaciones concretas, as� como los medios para llevarlas a cabo.
Aspectos de la actividad preventiva a desarrollar en la empresa, especificando actuaciones concretas y los medios para llevarlas a cabo. Entre dichas actuaciones, el concierto incluir� obligatoriamente la valoraci�n de la efectividad de la integraci�n de la prevenci�n de riesgos laborales en el sistema general de gesti�n de la empresa a trav�s de la implantaci�n y aplicaci�n del Plan de prevenci�n de riesgos laborales en relaci�n con las actividades preventivas concertadas.
Duraci�n del concierto.
Condiciones econ�micas del concierto.
Las entidades especializadas que act�en como servicios de prevenci�n deber�n mantener a disposici�n de las autoridades laborales y sanitarias competentes una memoria anual en la que incluir�n de forma separada las empresas o centros de trabajo a los que se ha prestado servicios durante dicho per�odo, indicando en cada caso la naturaleza de �stos.
Igualmente, deber�n facilitar a las empresas para las que act�en como servicios de prevenci�n la memoria y la programaci�n anual a las que se refiere el apartado 2.d) del art�culo 39 de la Ley de Prevenci�n de Riesgos Laborales, a fin de que pueda ser conocida por el Comit� de Seguridad y Salud en los t�rminos previstos en el art�culo citado.
Podr�n constituirse servicios de prevenci�n mancomunados entre aquellas empresas que desarrollen simult�neamente actividades en un mismo centro de trabajo, edificio o centro comercial, siempre que quede garantizada la operatividad y eficacia del servicio en los t�rminos previstos en el apartado 3 del art�culo 15 de esta disposici�n.
En el acuerdo de constituci�n del servicio mancomunado, que se deber� adoptar previa consulta a los representantes legales de los trabajadores de cada una de las empresas afectadas en los t�rminos establecidos en el art�culo 33 de la Ley de Prevenci�n de Riesgos Laborales, deber�n constar expresamente las condiciones m�nimas en que tal servicio de prevenci�n debe desarrollarse. Modificado por Real Decreto 604/2006, de 19 de mayo
En el acuerdo de constituci�n del servicio mancomunado, que se deber� adoptar previa consulta a los representantes legales de los trabajadores de cada una de las empresas afectadas en los t�rminos establecidos en el art�culo 33 de la Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de Prevenci�n de Riesgos Laborales, deber�n constar expresamente las condiciones m�nimas en que tal servicio de prevenci�n debe desarrollarse. Por otra parte, de conformidad con lo dispuesto en el art�culo 39.1.a) de la indicada Ley, las condiciones en que dicho servicio de prevenci�n debe desarrollarse deber�n debatirse, y en su caso ser acordadas, en el seno de cada uno de los Comit�s de Seguridad y Salud de las empresas afectadas.
Dichos servicios, tengan o no personalidad jur�dica diferenciada, tendr�n la consideraci�n de servicios propios de las empresas que los constituyan y habr�n de contar con los medios exigidos para aqu�llos, cuyos restantes requisitos les ser�n, asimismo, de aplicaci�n.
La actividad preventiva de los servicios mancomunados se limitar� a las empresas participantes.
El servicio de prevenci�n mancomunado deber� tener a disposici�n de la autoridad laboral la informaci�n relativa a las empresas que lo constituyen y al grado de participaci�n de las mismas.
Art�culo 22. Actuaci�n de las Mutuas de Accidentes de Trabajo y
Enfermedades Profesionales de la Seguridad Social como servicios de prevenci�n.
La actuaci�n de las Mutuas de Accidentes de Trabajo y Enfermedades Profesionales de la Seguridad Social como servicios de prevenci�n se desarrollar� en las mismas condiciones que las aplicables a los servicios de prevenci�n ajenos, teniendo en cuenta las prescripciones contenidas al respecto en la normativa espec�fica aplicable a dichas entidades.
Art�culo 22 bis. Presencia de los recursos preventivos.
Añadido por Real Decreto 604/2006, de 19 de mayo De conformidad con el art�culo 32 bis de la Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de Prevenci�n de Riesgos Laborales, la presencia en el centro de trabajo de los recursos preventivos, cualquiera que sea la modalidad de organizaci�n de dichos recursos, ser� necesaria en los siguientes casos: Cuando los riesgos puedan verse agravados o modificados, en el desarrollo del proceso o la actividad, por la concurrencia de operaciones diversas que se desarrollan sucesiva o simult�neamente y que hagan preciso el control de la correcta aplicaci�n de los m�todos de trabajo.
Cuando se realicen las siguientes actividades o procesos peligrosos o con riesgos especiales: Trabajos con riesgos especialmente graves de ca�da desde altura, por las particulares caracter�sticas de la actividad desarrollada, los procedimientos aplicados, o el entorno del puesto de trabajo.
Actividades en las que se utilicen m�quinas que carezcan de declaraci�n CE de conformidad por ser su fecha de comercializaci�n anterior a la exigencia de tal declaraci�n con car�cter obligatorio, que sean del mismo tipo que aquellas para las que la normativa sobre comercializaci�n de m�quinas requiere la intervenci�n de un organismo notificado en el procedimiento de certificaci�n, cuando la protecci�n del trabajador no est� suficientemente garantizada no obstante haberse adoptado las medidas reglamentarias de aplicaci�n.
Trabajos en espacios confinados. A estos efectos, se entiende por espacio confinado el recinto con aberturas limitadas de entrada y salida y ventilaci�n natural desfavorable, en el que pueden acumularse contaminantes t�xicos o inflamables o puede haber una atm�sfera deficiente en ox�geno, y que no est� concebido para su ocupaci�n continuada por los trabajadores.
Trabajos con riesgo de ahogamiento por inmersi�n, salvo lo dispuesto en el apartado 8.a) de este art�culo, referido a los trabajos en inmersi�n con equipo subacu�tico.
Cuando la necesidad de dicha presencia sea requerida por la Inspecci�n de Trabajo y Seguridad Social, si las circunstancias del caso as� lo exigieran debido a las condiciones de trabajo detectadas.
En el caso al que se refiere el p�rrafo a) del apartado anterior, la evaluaci�n de riesgos laborales, ya sea la inicial o las sucesivas, identificar� aquellos riesgos que puedan verse agravados o modificados por la concurrencia de operaciones sucesivas o simult�neas.En los casos a que se refiere el p�rrafo b) del apartado anterior, la evaluaci�n de riesgos laborales identificar� los trabajos o tareas integrantes del puesto de trabajo ligados a las actividades o los procesos peligrosos o con riesgos especiales.En ambos casos, la forma de llevar a cabo la presencia de los recursos preventivos quedar� determinada en la planificaci�n de la actividad preventiva a que se refieren los art�culos 8 y 9 de este real decreto.En el caso se�alado en el p�rrafo c) del apartado anterior, sin perjuicio del cumplimiento del requerimiento efectuado por la Inspecci�n de Trabajo y Seguridad Social, el empresario proceder� de manera inmediata a la revisi�n de la evaluaci�n de riesgos laborales cuando �sta no contemple las situaciones de riesgo detectadas, as� como a la modificaci�n de la planificaci�n de la actividad preventiva cuando �sta no incluyera la necesidad de la presencia de los recursos preventivos.
La presencia se llevar� a cabo por cualesquiera de las personas previstas en los apartados 2 y 4 del art�culo 32 bis de la Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de Prevenci�n de Riesgos Laborales, debiendo el empresario facilitar a sus trabajadores los datos necesarios para permitir la identificaci�n de tales personas.
La ubicaci�n en el centro de trabajo de las personas a las que se asigne la presencia deber� permitirles el cumplimiento de sus funciones propias, debiendo tratarse de un emplazamiento seguro que no suponga un factor adicional de riesgo, ni para tales personas ni para los trabajadores de la empresa, debiendo permanecer en el centro de trabajo durante el tiempo en que se mantenga la situaci�n que determine su presencia.
La presencia es una medida preventiva complementaria que tiene como finalidad vigilar el cumplimiento de las actividades preventivas en relaci�n con los riesgos derivados de la situaci�n que determine su necesidad para conseguir un adecuado control de dichos riesgos.
Dicha vigilancia incluir� la comprobaci�n de la eficacia de las actividades preventivas previstas en la planificaci�n, as� como de la adecuaci�n de tales actividades a los riesgos que pretenden prevenirse o a la aparici�n de riesgos no previstos y derivados de la situaci�n que determina la necesidad de la presencia de los recursos preventivos.
Cuando, como resultado de la vigilancia, se observe un deficiente cumplimiento de las actividades preventivas, las personas a las que se asigne la presencia: Har�n las indicaciones necesarias para el correcto e inmediato cumplimiento de las actividades preventivas.
Deber�n poner tales circunstancias en conocimiento del empresario para que �ste adopte las medidas necesarias para corregir las deficiencias observadas si �stas no hubieran sido a�n subsanadas.
Cuando, como resultado de la vigilancia, se observe ausencia, insuficiencia o falta de adecuaci�n de las medidas preventivas, las personas a las que se asigne la presencia deber�n poner tales circunstancias en conocimiento del empresario, que proceder� de manera inmediata a la adopci�n de las medidas necesarias para corregir las deficiencias y a la modificaci�n de la planificaci�n de la actividad preventiva y, en su caso, de la evaluaci�n de riesgos laborales.
La presencia de recursos preventivos en el centro de trabajo podr� tambi�n ser utilizada por el empresario en casos distintos de los previstos en el art�culo 32 bis de la Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de Prevenci�n de Riesgos Laborales, siempre que sea compatible con el cumplimiento de sus funciones.
Lo dispuesto en el presente art�culo se entiende sin perjuicio de las medidas previstas en disposiciones preventivas espec�ficas referidas a determinadas actividades, procesos, operaciones, trabajos, equipos o productos en los que se aplicar�n dichas disposiciones en sus propios t�rminos, como es el caso, entre otros, de las siguientes actividades o trabajos: Trabajos en inmersi�n con equipo subacu�tico.
Trabajos que impliquen la exposici�n a radiaciones ionizantes.
Trabajos con riesgo de explosi�n por la presencia de atm�sferas explosivas.
Actividades donde se manipulan, transportan y utilizan explosivos, incluidos art�culos pirot�cnicos y otros objetos o instrumentos que contengan explosivos.
Trabajos con riesgos el�ctricos.
Cuando existan empresas concurrentes en el centro de trabajo que realicen las operaciones concurrentes a las que se refiere el apartado 1.a) de este art�culo, o actividades o procesos peligrosos o con riesgos especiales, a los que se refiere el apartado 1.b), la obligaci�n de designar recursos preventivos para su presencia en el centro de trabajo recaer� sobre la empresa o empresas que realicen dichas operaciones o actividades, en cuyo caso y cuando sean varios dichos recursos preventivos deber�n colaborar entre s� y con el resto de los recursos preventivos y persona o personas encargadas de la coordinaci�n de las actividades preventivas del empresario titular o principal del centro de trabajo.
La aplicaci�n de lo previsto en este art�culo no exime al empresario del cumplimiento de las restantes obligaciones que integran su deber de protecci�n de los trabajadores, conforme a lo dispuesto en el art�culo 14 de la Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de Prevenci�n de Riesgos Laborales.
ACREDITACI�N DE ENTIDADES ESPECIALIZADAS COMO SERVICIOS DE PREVENCI�N AJENOS A
Art�culo 23. Solicitud de acreditaci�n.
Las entidades especializadas que pretendan ser
acreditadas como servicios de prevenci�n deber�n formular solicitud ante la
autoridad laboral competente del lugar en donde radiquen sus instalaciones
principales, acompa�ando a su petici�n un proyecto en el que se hagan constar
Aspectos de la actividad preventiva que pretende efectuar, especificando
los tipos de actividad que tienen capacidad de desarrollar.
�mbito territorial y de actividad profesional en los que pretende actuar,
as� como previsi�n del n�mero de empresas y volumen de trabajadores en
los que tiene capacidad para extender su actividad preventiva.
Previsiones de dotaci�n de personal para el desempe�o de la actividad
preventiva, con indicaci�n de su cualificaci�n profesional y dedicaci�n,
as� como de las instalaciones y medios instrumentales y de su respectiva
Compromiso de suscribir una p�liza de seguro que cubra su
responsabilidad, por una cuant�a m�nima de 200 millones de pesetas,
anualmente actualizada en funci�n de la evoluci�n del �ndice de precios
al consumo, sin que dicha cuant�a constituya el l�mite de la
Actividades especializadas que, en su caso, tiene previsto contratar con
Ser� autoridad laboral competente para conocer de las solicitudes de
acreditaci�n formuladas por las entidades especializadas que pretendan
actuar como servicios de prevenci�n el �rgano competente de la Comunidad
Aut�noma que haya recibido el correspondiente traspaso de servicios o, en
su defecto, la Direcci�n Provincial de Trabajo y Asuntos Sociales de la
provincia donde radiquen sus instalaciones principales.
La acreditaci�n otorgada tendr� validez para todo el �mbito del Estado,
de acuerdo con los criterios de coordinaci�n establecidos por la Comisi�n
Recibidos la solicitud y el proyecto se�alados en el art�culo 23, la
autoridad laboral remitir� copia a la autoridad sanitaria competente del
lugar en el que radiquen las instalaciones principales de la entidad
especializada, a los fines previstos en el apartado 5 del art�culo 31 de la
Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de Prevenci�n de Riesgos Laborales. Dicha
autoridad sanitaria comunicar� a la autoridad laboral su decisi�n acerca
de la aprobaci�n del proyecto en cuanto a los requisitos de car�cter
Al mismo tiempo, solicitar� informe de los �rganos t�cnicos en materia
preventiva de las Comunidades Aut�nomas o, en su caso, del Instituto
Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo, as� como aquellos otros que
considere necesarios acerca de los aspectos no contemplados en el apartado
La autoridad laboral, a la vista de la decisi�n de la autoridad sanitaria
y de los informes emitidos, dictar� resoluci�n en el plazo de tres meses,
contados desde la entrada de la solicitud en el registro del �rgano
administrativo competente, autorizando provisionalmente o denegando la
solicitud formulada. Transcurrido dicho plazo sin que haya reca�do
resoluci�n expresa, la solicitud podr� entenderse desestimada.
La resoluci�n prevista en el apartado anterior que autorice
provisionalmente tendr� car�cter definitivo cuando la entidad
especializada, al tiempo de formular la solicitud, acredite la efectiva
realizaci�n del proyecto, en los t�rminos se�alados en el art�culo
5. Contra la resoluci�n expresa o presunta
de la autoridad laboral podr� interponerse recurso ordinario en el plazo de
un mes ante el �rgano superior jer�rquico correspondiente.
La eficacia de la resoluci�n estimatoria de la autoridad laboral quedar�
subordinada a la efectiva realizaci�n del proyecto por parte de la entidad
A tal fin, dicha entidad deber� comunicar la
realizaci�n del proyecto a la autoridad laboral en el plazo de tres meses,
contados a partir de la fecha de notificaci�n de la resoluci�n
estimatoria, con indicaci�n de los siguientes datos y documentos:
N�mero de identificaci�n fiscal y c�digo de cuenta de cotizaci�n a
Contratos del personal, con indicaci�n de su duraci�n,
cualificaci�n profesional y dedicaci�n.
Situaci�n de sus instalaciones, as� como de los medios
P�liza de seguro contratada.
Contratos o acuerdos establecidos, en su caso, con otras entidades
para la realizaci�n de determinados tipos de actividades
Transcurrido el plazo de tres meses sin que la entidad haya comunicado a
la autoridad laboral la realizaci�n del proyecto, la autorizaci�n
provisional se entender� caducada.
Recibida la comunicaci�n relativa a la realizaci�n del proyecto, la
autoridad laboral remitir� copia a la autoridad sanitaria competente, a la
Inspecci�n de Trabajo y Seguridad Social, a los �rganos t�cnicos en
materia preventiva de las Comunidades Aut�nomas y a aquellos otros que
hubieren emitido informe, a efectos de comprobaci�n de la concurrencia de
los requisitos previstos en el proyecto.
Cuando las entidades solicitantes cuenten con
instalaciones o medios ubicados en m�s de una provincia o Comunidad
Aut�noma, la autoridad laboral competente para resolver recabar� los
informes referidos en el p�rrafo anterior a trav�s de las respectivas
autoridades competentes de dichas provincias o Comunidades Aut�nomas.
y de los informes emitidos, dictar� resoluci�n ratificando o rectificando
la autorizaci�n provisional en el plazo de tres meses, contados desde la
comunicaci�n relativa a la realizaci�n del proyecto. Dicho plazo se
ampliar� a seis meses en el supuesto previsto en el p�rrafo segundo del
Transcurridos dichos plazos sin que haya
reca�do resoluci�n expresa, se entender� ratificada la autorizaci�n
Contra la resoluci�n expresa o presunta de la
autoridad laboral cabr� la interposici�n del recurso previsto en el
apartado 5 del art�culo anterior.
Las entidades especializadas podr�n desarrollar su actividad como
servicio de prevenci�n una vez obtenida la acreditaci�n mediante la
ratificaci�n de la autorizaci�n provisional.
Las entidades especializadas deber�n mantener las condiciones en que se
bas� su acreditaci�n como servicios de prevenci�n. Cualquier
modificaci�n de las mismas ser� comunicada a la autoridad laboral que la
concedi�.
Las autoridades laboral y sanitaria podr�n verificar, en el �mbito de
sus competencias, el cumplimiento de las condiciones exigibles para el
desarrollo de las actividades del servicio, comunicando a la autoridad
laboral que concedi� la acreditaci�n las deficiencias detectadas con
motivo de tales verificaciones.
Si como resultado de las comprobaciones efectuadas, bien directamente o a
trav�s de las comunicaciones se�aladas en el apartado anterior, la
autoridad laboral que concedi� la acreditaci�n comprobara el
incumplimiento de requisitos que determinaron aqu�lla, podr� extinguir la
acreditaci�n otorgada.
En los �rganos competentes de las Comunidades Aut�nomas, que hayan
recibido los correspondientes traspasos de servicios, o, en su defecto, de
la Administraci�n General del Estado, se crear� un registro en el que
ser�n inscritas las entidades especializadas que hayan sido autorizadas
como servicios de prevenci�n, as� como las personas o entidades
especializadas a las que se haya concedido autorizaci�n para efectuar
auditorias o evaluaciones de los sistemas de prevenci�n de conformidad con
lo establecido en el cap�tulo V de esta disposici�n.
Los �rganos a los que se refiere el p�rrafo
anterior, enviar�n a la Direcci�n General de Trabajo y Migraciones del
Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, en el plazo de ocho d�as
h�biles, copia de todo asiento practicado en sus respectivos registros.
Los registros de las Administraciones
competentes en la materia estar�n intercomunicados para poder disponer de
toda la informaci�n que contienen.
De efectuarse tratamiento automatizado de datos de salud o de otro tipo de
datos personales, deber� hacerse conforme a la Ley Org�nica 5/1992, de 29
Las auditorias o evaluaciones externas ser�n obligatorias en los t�rminos establecidos en el presente cap�tulo cuando, como consecuencia de la evaluaci�n de los riesgos, las empresas tengan que desarrollar actividades preventivas para evitar o disminuir los riesgos derivados del trabajo.
Las empresas que no hubieran concertado el servicio de prevenci�n con una entidad especializada deber�n someter su sistema de prevenci�n al control de una auditor�a o evaluaci�n externa.
Dicha auditor�a deber� ser repetida cada cinco a�os, o cuando as� lo requiera la autoridad laboral, previo informe de la Inspecci�n de Trabajo y Seguridad Social y, en su caso, de los �rganos t�cnicos en materia preventiva de las Comunidades Aut�nomas, a la vista de los datos de siniestralidad o de otras circunstancias que pongan de manifiesto la necesidad de revisar los resultados de la �ltima auditor�a. Modificado por Real Decreto 604/2006, de 19 de mayo
Asimismo, las empresas que desarrollen las actividades preventivas con recursos propios y ajenos deber�n someter su sistema de prevenci�n al control de una auditor�a o evaluaci�n externa en los t�rminos previstos en el art�culo 31 bis de este real decreto.
A los efectos previstos en el apartado anterior, las empresas de hasta seis trabajadores cuyas actividades no est�n incluidas en el anexo I, en las que el empresario hubiera asumido personalmente las funciones de prevenci�n o hubiera designado a uno o m�s trabajadores para llevarlas a cabo y en las que la eficacia del sistema preventivo resulte evidente sin necesidad de recurrir a una auditor�a por el limitado n�mero de trabajadores y la escasa complejidad de las actividades preventivas, se considerar� que han cumplido la obligaci�n de la auditor�a cuando cumplimenten y remitan a la autoridad laboral una notificaci�n sobre la concurrencia de las condiciones que no hacen necesario recurrir a la misma seg�n modelo establecido en el anexo II, y la autoridad laboral no haya aplicado lo previsto en el apartado 4 de este art�culo.
La autoridad laboral registrar� y ordenar� seg�n las actividades de las empresas sus notificaciones y facilitar� una informaci�n globalizada sobre las empresas afectadas a los �rganos de participaci�n institucional en materia de seguridad y salud.
Teniendo en cuenta la notificaci�n prevista en el apartado anterior, la documentaci�n establecida en el art�culo 7 y la situaci�n individualizada de la empresa, a la vista de los datos de siniestralidad de la empresa o del sector, de informaciones o de otras circunstancias que pongan de manifiesto la peligrosidad de las actividades desarrolladas o la inadecuaci�n del sistema de prevenci�n, la autoridad laboral, previo informe de la Inspecci�n de Trabajo y Seguridad Social y, en su caso, de los �rganos t�cnicos en materia preventiva de las Comunidades Aut�nomas, podr� requerir la realizaci�n de una auditor�a a las empresas referidas en el citado apartado, de conformidad con lo dispuesto en el apartado 2.
La auditor�a, como instrumento de gesti�n que ha de incluir una evaluaci�n sistem�tica, documentada y objetiva de la eficacia del sistema de prevenci�n, deber� ser realizada de acuerdo con las normas t�cnicas establecidas o que puedan establecerse y teniendo en cuenta la informaci�n recibida de los trabajadores, y tendr� como objetivos: Comprobar c�mo se ha realizado la evaluaci�n inicial y peri�dica de los riesgos, analizar sus resultados y verificarlos, en caso de duda.
Comprobar que el tipo y planificaci�n de las actividades preventivas se ajusta a lo dispuesto en la normativa general, as� como a la normativa sobre riesgos espec�ficos que sea de aplicaci�n, teniendo en cuenta los resultados de la evaluaci�n.
Analizar la adecuaci�n entre los procedimientos y medios requeridos para realizar las actividades preventivas mencionadas en el p�rrafo anterior y los recursos de que dispone el empresario, propios o concertados, teniendo en cuenta, adem�s, el modo en que est�n organizados o coordinados, en su caso.
Art�culo 30. Concepto, contenido, metodolog�a y plazo.
La auditor�a es un instrumento de gesti�n que persigue reflejar la imagen fiel del sistema de prevenci�n de riesgos laborales de la empresa, valorando su eficacia y detectando las deficiencias que puedan dar lugar a incumplimientos de la normativa vigente para permitir la adopci�n de decisiones dirigidas a su perfeccionamiento y mejora.
Para el cumplimiento de lo se�alado en el apartado anterior, la auditor�a llevar� a cabo un an�lisis sistem�tico, documentado y objetivo del sistema de prevenci�n, que incluir� los siguientes elementos: Comprobar c�mo se ha realizado la evaluaci�n inicial y peri�dica de los riesgos, analizar sus resultados y verificarlos en caso de duda.
Analizar la adecuaci�n entre los procedimientos y medios requeridos para realizar las actividades preventivas necesarias y los recursos de que dispone el empresario, propios o concertados, teniendo en cuenta, adem�s, el modo en que est�n organizados o coordinados, en su caso.
En funci�n de todo lo anterior, valorar la integraci�n de la prevenci�n en el sistema general de gesti�n de la empresa, tanto en el conjunto de sus actividades como en todos los niveles jer�rquicos de �sta, mediante la implantaci�n y aplicaci�n del Plan de prevenci�n de riesgos laborales, y valorar la eficacia del sistema de prevenci�n para prevenir, identificar, evaluar, corregir y controlar los riesgos laborales en todas las fases de actividad de la empresa.
A estos efectos se ponderar� el grado de integraci�n de la prevenci�n en la direcci�n de la empresa, en los cambios de equipos, productos y organizaci�n de la empresa, en el mantenimiento de instalaciones o equipos y en la supervisi�n de actividades potencialmente peligrosas, entre otros aspectos.
La auditor�a deber� ser realizada de acuerdo con las normas t�cnicas establecidas o que puedan establecerse y teniendo en cuenta la informaci�n recibida de los trabajadores. Cualquiera que sea el procedimiento utilizado, la metodolog�a o procedimiento m�nimo de referencia deber� incluir, al menos: Un an�lisis de la documentaci�n relativa al plan de prevenci�n de riesgos laborales, a la evaluaci�n de riesgos, a la planificaci�n de la actividad preventiva y cuanta otra informaci�n sobre la organizaci�n y actividades de la empresa sea necesaria para el ejercicio de la actividad auditora.
Un an�lisis de campo dirigido a verificar que la documentaci�n referida en el p�rrafo anterior refleja con exactitud y precisi�n la realidad preventiva de la empresa. Dicho an�lisis, que podr� realizarse aplicando t�cnicas de muestreo cuando sea necesario, incluir� la visita a los puestos de trabajo.
Una evaluaci�n de la adecuaci�n del sistema de prevenci�n de la empresa a la normativa de prevenci�n de riesgos laborales.
Unas conclusiones sobre la eficacia del sistema de prevenci�n de riesgos laborales de la empresa.
La primera auditor�a del sistema de prevenci�n de la empresa deber� llevarse a cabo dentro de los doce meses siguientes al momento en que se disponga de la planificaci�n de la actividad preventiva.
La auditor�a deber� ser repetida cada cuatro a�os, excepto cuando se realicen actividades incluidas en el Anexo I de este real decreto, en que el plazo ser� de dos a�os. En todo caso, deber� repetirse cuando as� lo requiera la autoridad laboral, previo informe de la Inspecci�n de Trabajo y Seguridad Social y, en su caso, de los �rganos t�cnicos en materia preventiva de las comunidades aut�nomas, a la vista de los datos de siniestralidad o de otras circunstancias que pongan de manifiesto la necesidad de revisar los resultados de la �ltima auditor�a.
De conformidad con lo previsto en el art�culo 18.2 de la Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de Prevenci�n de Riesgos Laborales, el empresario deber� consultar a los trabajadores y permitir su participaci�n en la realizaci�n de la auditor�a seg�n lo dispuesto en el cap�tulo V de la citada Ley. En particular, el auditor deber� recabar informaci�n de los representantes de los trabajadores sobre los diferentes elementos que, seg�n el apartado 3, constituyen el contenido de la auditor�a.�
Los resultados de la auditor�a deber�n quedar reflejados en un informe que la empresa auditada deber� mantener a disposici�n de la autoridad laboral competente y de los representantes de los trabajadores.
Art�culo 31. Informe de auditor�a.
El informe de auditor�a deber� reflejar los siguientes aspectos: Identificaci�n de la persona o entidad auditora y del equipo auditor.
Identificaci�n de la empresa auditada.
Objeto y alcance de la auditor�a.
Fecha de emisi�n del informe de auditor�a.
Documentaci�n que ha servido de base a la auditor�a, incluida la informaci�n recibida de los representantes de los trabajadores, que se incorporar� al informe.
Descripci�n sintetizada de la metodolog�a empleada para realizar la auditor�a y, en su caso, identificaci�n de las normas t�cnicas utilizadas.
Descripci�n de los distintos elementos auditados y resultado de la auditor�a en relaci�n con cada uno de ellos.
Conclusiones sobre la eficacia del sistema de prevenci�n y sobre el cumplimiento por el empresario de las obligaciones establecidas en la normativa de prevenci�n de riesgos laborales.
El contenido del informe de auditor�a deber� reflejar fielmente la realidad verificada en la empresa, estando prohibida toda alteraci�n o falseamiento del mismo.
La empresa adoptar� las medidas necesarias para subsanar aquellas deficiencias que los resultados de la auditor�a hayan puesto de manifiesto y que supongan incumplimientos de la normativa sobre prevenci�n de riesgos laborales.
Art�culo 31 bis. Auditor�a del sistema de prevenci�n con actividades preventivas desarrolladas con recursos propios y ajenos.
Añadido por Real Decreto 604/2006, de 19 de mayo La auditor�a del sistema de prevenci�n de las empresas que desarrollen las actividades preventivas con recursos propios y ajenos tendr� como objeto las actividades preventivas desarrolladas por el empresario con recursos propios y su integraci�n en el sistema general de gesti�n de la empresa, teniendo en cuenta la incidencia en dicho sistema de su forma mixta de organizaci�n, as� como el modo en que est�n coordinados los recursos propios y ajenos en el marco del plan de prevenci�n de riesgos laborales.
El contenido, la metodolog�a y el informe de la auditor�a habr�n de adaptarse al objeto que se establece en el apartado anterior.
La auditor�a deber� ser realizada por personas f�sicas o jur�dicas que posean, adem�s, un conocimiento suficiente de las materias y aspectos t�cnicos objeto de la misma y cuenten con los medios adecuados para ello.
Las personas f�sicas o jur�dicas que realicen la auditor�a del sistema de prevenci�n de una empresa no podr�n mantener con la misma vinculaciones comerciales, financieras o de cualquier otro tipo, distintas a las propias de su actuaci�n como auditoras, que puedan afectar a su independencia o influir en el resultado de sus actividades.
Del mismo modo, tales personas no podr�n realizar para la misma o distinta empresa actividades en calidad de entidad especializada para actuar como servicio de prevenci�n, ni mantener con estas �ltimas vinculaciones comerciales, financieras o de cualquier otro tipo distintas de las que concierte la propia auditora como empresa para desarrollar las actividades de prevenci�n en el seno de la misma. Modificado por Real Decreto 604/2006, de 19 de mayo
Del mismo modo, tales personas no podr�n realizar para la misma o distinta empresa actividades de coordinaci�n de actividades preventivas, ni actividades en calidad de entidad especializada para actuar como servicio de prevenci�n, ni mantener con estas �ltimas vinculaciones comerciales, financieras o de cualquier otro tipo, con excepci�n de las siguientes: El concierto de la persona o entidad auditora con uno o m�s servicios de prevenci�n ajenos para la realizaci�n de actividades preventivas en su propia empresa.
El contrato para realizar la auditor�a del sistema de prevenci�n de un empresario dedicado a la actividad de servicio de prevenci�n ajeno.
Cuando la complejidad de las verificaciones a realizar lo haga necesario, las personas o entidades encargadas de llevar a cabo la auditor�a podr�n recurrir a otros profesionales que cuenten con los conocimientos, medios e instalaciones necesarios para la realizaci�n de aqu�llas.
Las personas o entidades especializadas que pretendan desarrollar la actividad de auditor�a del sistema de prevenci�n habr�n de contar con la autorizaci�n de la autoridad laboral competente del lugar donde radiquen sus instalaciones principales, previa solicitud ante la misma, en la que se har�n constar las previsiones se�aladas en el p�rrafo c) del art�culo 23.
La autoridad laboral, previos los informes que estime oportunos, dictar� resoluci�n autorizando o denegando la solicitud formulada en el plazo de tres meses, contados desde la entrada de la solicitud en el Registro del �rgano administrativo competente. Transcurrido dicho plazo sin que haya reca�do resoluci�n expresa, la solicitud podr� entenderse desestimada.
La resoluci�n estimatoria de la autoridad laboral tendr� car�cter provisional, quedando subordinada su eficacia a la autorizaci�n definitiva, previa acreditaci�n del cumplimiento de las previsiones se�aladas en el apartado 1.
Ser�n de aplicaci�n a la autorizaci�n el procedimiento establecido para la acreditaci�n en el art�culo 26 de la presente disposici�n y el previsto en el art�culo 27 en relaci�n con el mantenimiento de las condiciones de autorizaci�n y la extinci�n, en su caso, de las autorizaciones otorgadas.
Art�culo 33 bis. Auditor�as voluntarias.
Añadido por Real Decreto 604/2006, de 19 de mayo Sin perjuicio del cumplimiento de lo dispuesto en este cap�tulo, las empresas podr�n someter con car�cter voluntario su sistema de prevenci�n al control de una auditor�a o evaluaci�n externa para permitir la adopci�n de decisiones dirigidas a su perfeccionamiento y mejora.
Las auditor�as voluntarias podr�n realizarse en aquellos casos en que la auditor�a externa no sea legalmente exigible o, cuando si�ndolo, se realicen con una mayor frecuencia o con un alcance m�s amplio a los establecidos en este cap�tulo.
Las auditor�as voluntarias del sistema de prevenci�n realizadas por las empresas que se ajusten a lo establecido en los art�culos 30, apartados 2, 3 y 5, 31, 31 bis, 32 y 33 de este real decreto ser�n tenidas en cuenta en los programas a que se refiere el art�culo 5.3 de la Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de Prevenci�n de Riesgos Laborales.
Art�culo 34. Clasificaci�n de las funciones.
A efectos de determinaci�n de las capacidades y
aptitudes necesarias para la evaluaci�n de los riesgos y el desarrollo de la
actividad preventiva, las funciones a realizar se clasifican en los siguientes
Funciones de nivel b�sico.
Funciones de nivel superior, correspondientes a las especialidades y
disciplinas preventivas de medicina del trabajo, seguridad en el trabajo,
higiene industrial, y ergonom�a y psicosociolog�a aplicada.
Las funciones que se recogen en los art�culos
siguientes ser�n las que orienten los distintos proyectos y programas
formativos desarrollados para cada nivel.
Estos proyectos y programas deber�n ajustarse a los criterios generales y a los contenidos formativos m�nimos que se establecen para cada nivel en los anexos III a VI.
Integran el nivel b�sico de la actividad preventiva las funciones siguientes: Promover los comportamientos seguros y la correcta utilizaci�n de los equipos de trabajo y protecci�n, y fomentar el inter�s y cooperaci�n de los trabajadores en la acci�n preventiva. Modificado por Real Decreto 604/2006, de 19 de mayo
Promover los comportamientos seguros y la correcta utilizaci�n de los equipos de trabajo y protecci�n, y fomentar el inter�s y cooperaci�n de los trabajadores en una acci�n preventiva integrada.
Promover, en particular, las actuaciones preventivas b�sicas, tales como el orden, la limpieza, la se�alizaci�n y el mantenimiento general, y efectuar su seguimiento y control.
Realizar evaluaciones elementales de riesgos y, en su caso, establecer medidas preventivas del mismo car�cter compatibles con su grado de formaci�n.
Colaborar en la evaluaci�n y el control de los riesgos generales y espec�ficos de la empresa, efectuando visitas al efecto, atenci�n a quejas y sugerencias, registro de datos, y cuantas funciones an�logas sean necesarias.
Cooperar con los servicios de prevenci�n, en su caso.
Para desempe�ar las funciones referidas en el apartado anterior, ser� preciso: Poseer una formaci�n m�nima con el contenido especificado en el programa a que se refiere el anexo IV y cuyo desarrollo tendr� una duraci�n no inferior a 50 horas, en el caso de empresas que desarrollen alguna de las actividades incluidas en el anexo I, o de 30 horas en los dem�s casos, y una distribuci�n horaria adecuada a cada proyecto formativo, respetando la establecida en los apartados 1 y 2, respectivamente, del anexo IV citado, o
Poseer una formaci�n profesional o acad�mica que capacite para llevar a cabo responsabilidades profesionales equivalentes o similares a las que precisan las actividades se�aladas en el apartado anterior, o
Acreditar una experiencia no inferior a dos a�os en una empresa, instituci�n o Administraci�n p�blica que lleve consigo el desempe�o de niveles profesionales de responsabilidad equivalentes o similares a los que precisan las actividades se�aladas en el apartado anterior.
La formaci�n m�nima prevista en el p�rrafo a) del apartado anterior se acreditar� mediante certificaci�n de formaci�n espec�fica en materia de prevenci�n de riesgos laborales, emitida por un servicio de prevenci�n o por una entidad p�blica o privada con capacidad para desarrollar actividades formativas espec�ficas en esta materia.
Las funciones correspondientes al nivel intermedio son las siguientes: Promover, con car�cter general, la prevenci�n en la empresa.
Promover, con car�cter general, la prevenci�n en la empresa y su integraci�n en la misma.
Realizar evaluaciones de riesgos, salvo las espec�ficamente reservadas al nivel superior.
Proponer medidas para el control y reducci�n de los riesgos o plantear la necesidad de recurrir al nivel superior, a la vista de los resultados de la evaluaci�n.
Realizar actividades de informaci�n y formaci�n b�sica de trabajadores.
Vigilar el cumplimiento del programa de control y reducci�n de riesgos y efectuar personalmente las actividades de control de las condiciones de trabajo que tenga asignadas.
Participar en la planificaci�n de la actividad preventiva y dirigir las actuaciones a desarrollar en casos de emergencia y primeros auxilios.
Colaborar con los servicios de prevenci�n, en su caso.
Cualquier otra funci�n asignada como auxiliar, complementaria o de colaboraci�n del nivel superior.
Las funciones se�aladas en el apartado 1 del art�culo anterior, con
excepci�n de la indicada en el p�rrafo h).
La realizaci�n de aquellas evaluaciones de riesgos cuyo desarrollo
El establecimiento de una estrategia de medici�n para asegurar
que los resultados obtenidos caracterizan efectivamente la
situaci�n que se valora, o
Una interpretaci�n o aplicaci�n no mec�nica de los criterios de
La formaci�n e informaci�n de car�cter general, a todos los
niveles, y en las materias propias de su �rea de especializaci�n.
La planificaci�n de la acci�n preventiva a desarrollar en las
situaciones en las que el control o reducci�n de los riesgos supone la
realizaci�n de actividades diferentes, que implican la intervenci�n de
La vigilancia y control de la salud de los trabajadores en los
t�rminos se�alados en el apartado 3 de este art�culo.
Para desempe�ar las funciones relacionadas en el apartado anterior ser�
preciso contar con una titulaci�n universitaria y poseer una formaci�n
m�nima con el contenido especificado en el programa a que se refiere el
anexo VI y cuyo desarrollo tendr� una duraci�n no inferior a 600 horas y
una distribuci�n horaria adecuada a cada proyecto formativo, respetando la
establecida en el anexo citado.
Las funciones de vigilancia y control de la salud de los trabajadores
se�aladas en el p�rrafo e) del apartado 1 ser�n desempe�adas por
personal sanitario con competencia t�cnica, formaci�n y capacidad
acreditada con arreglo a la normativa vigente y a lo establecido en los
p�rrafos siguientes:
Los servicios de prevenci�n que desarrollen funciones de vigilancia y
control de la salud de los trabajadores deber�n contar con un m�dico
especialista en Medicina del Trabajo o diplomado en Medicina de Empresa
y un ATS/DUE de empresa, sin perjuicio de la participaci�n de otros
profesionales sanitarios con competencia t�cnica, formaci�n y
En materia de vigilancia de la salud, la actividad sanitaria deber�
abarcar, en las condiciones fijadas por el art�culo 22 de la Ley
31/1995, de Prevenci�n de Riesgos Laborales:
Una evaluaci�n de la salud de los trabajadores inicial despu�s
de la incorporaci�n al trabajo o despu�s de la asignaci�n de
tareas espec�ficas con nuevos riesgos para la salud.
Una evaluaci�n de la salud de los trabajadores que reanuden el
trabajo tras una ausencia prolongada por motivos de salud, con la
finalidad de descubrir sus eventuales or�genes profesionales y
recomendar una acci�n apropiada para proteger a los trabajadores.
Una vigilancia de la salud a intervalos peri�dicos.
La vigilancia de la salud estar� sometida a protocolos espec�ficos u
otros medios existentes con respecto a los factores de riesgo a los que
est� expuesto el trabajador. El Ministerio de Sanidad y Consumo y las
Comunidades Aut�nomas, o�das las sociedades cient�ficas competentes,
y de acuerdo con lo establecido en la Ley General de Sanidad en materia
de participaci�n de los agentes sociales, establecer�n la periodicidad
y contenidos espec�ficos de cada caso.
Los ex�menes de salud incluir�n, en todo caso, una historia
cl�nico-laboral, en la que adem�s de los datos de anamnesia,
exploraci�n cl�nica y control biol�gico y estudios complementarios en
funci�n de los riesgos inherentes al trabajo, se har� constar una
descripci�n detallada del puesto de trabajo, el tiempo de permanencia
en el mismo, los riesgos detectados en el an�lisis de las condiciones
de trabajo, y las medidas de prevenci�n adoptadas.
Deber� constar igualmente, en caso de disponerse de ello, una
descripci�n de los anteriores puestos de trabajo, riesgos presentes en
los mismos, y tiempo de permanencia para cada uno de ellos.
El personal sanitario del servicio de prevenci�n deber� conocer las
enfermedades que se produzcan entre los trabajadores y las ausencias del
trabajo por motivos de salud, a los solos efectos de poder identificar
cualquier relaci�n entre la causa de enfermedad o de ausencia y los
riesgos para la salud que puedan presentarse en los lugares de trabajo.
En los supuestos en que la naturaleza de los riesgos inherentes al
trabajo lo haga necesario, el derecho de los trabajadores a la
vigilancia peri�dica de su estado de salud deber� ser prolongado m�s
all� de la finalizaci�n de la relaci�n laboral a trav�s del Sistema
El personal sanitario del servicio deber� analizar los resultados de
la vigilancia de la salud de los trabajadores y de la evaluaci�n de los
riesgos, con criterios epidemiol�gicos y colaborar� con el resto de
los componentes del servicio, a fin de investigar y analizar las
posibles relaciones entre la exposici�n a los riesgos profesionales y
los perjuicios para la salud y proponer medidas encaminadas a mejorar
El personal sanitario del servicio de prevenci�n estudiar� y
valorar�, especialmente, los riesgos que puedan afectar a las
trabajadoras en situaci�n de embarazo o parto reciente, a los menores y
a los trabajadores especialmente sensibles a determinados riesgos, y
propondr� las medidas preventivas adecuadas.
El personal sanitario del servicio de prevenci�n que, en su caso,
exista en el centro de trabajo deber� proporcionar los primeros
auxilios y la atenci�n de urgencia a los trabajadores v�ctimas de
accidentes o alteraciones en el lugar de trabajo.
Art�culo 38. Colaboraci�n con el Sistema Nacional de Salud.
De acuerdo con lo establecido en el art�culo 10 de la Ley 31/1995, de
Prevenci�n de Riesgos Laborales, y art�culo 21 de la Ley 14/1986, General
de Sanidad, el servicio de prevenci�n colaborar� con los servicios de
atenci�n primaria de salud y de asistencia sanitaria especializada para el
diagn�stico, tratamiento y rehabilitaci�n de enfermedades relacionadas con
el trabajo, y con las Administraciones sanitarias competentes en la
actividad de salud laboral que se planifique, siendo las unidades
responsables de salud p�blica del �rea de Salud, que define la Ley General
de Sanidad, las competentes para la coordinaci�n entre los servicios de
prevenci�n que act�en en esa -rea y el sistema sanitario. Esta
coordinaci�n ser� desarrollada por las Comunidades Aut�nomas en el
�mbito de sus competencias.
El servicio de prevenci�n colaborar� en las campa�as sanitarias y
epidemiol�gicas organizadas por las Administraciones p�blicas competentes
El servicio de prevenci�n colaborar� con las autoridades sanitarias para
proveer el Sistema de Informaci�n Sanitaria en Salud Laboral. El conjunto
m�nimo de datos de dicho sistema de informaci�n ser� establecido por el
Ministerio de Sanidad y Consumo, previo acuerdo con los �rganos competentes
de las Comunidades Aut�nomas, en el seno del Consejo Interterritorial del
Sistema Nacional de Salud. Las Comunidades Aut�nomas en el �mbito de sus
respectivas competencias, podr�n desarrollar el citado sistema de
El personal sanitario del servicio de prevenci�n realizar� la vigilancia
epidemiol�gica, efectuando las acciones necesarias para el mantenimiento
del Sistema de Informaci�n Sanitaria en Salud Laboral en su �mbito de
DISPOSICI�N ADICIONAL PRIMERA. Car�cter b�sico.
El presente Reglamento constituye legislaci�n laboral, dictada al amparo del art�culo 149.1.7 de la Constituci�n.
Respecto del personal civil con relaci�n de car�cter administrativo o estatutario al servicio de las Administraciones p�blicas, el presente Reglamento ser� de aplicaci�n en los siguientes t�rminos: Los art�culos que a continuaci�n se relacionan constituyen normas b�sicas en el sentido previsto en el art�culo 149.1.18 de la Constituci�n: 1, apartados 1 y 2, excepto la referencia al cap�tulo V de la Ley de Prevenci�n de Riesgos Laborales; 2, apartados 1, 2, 3 y 4, excepto la referencia al cap�tulo III; 3; 4, apartados 1, 2 y 3, excepto la referencia al cap�tulo VI; 5; 6; 7; 8; 9; 10; 12, apartados 1 y 2, excepto el p�rrafo a); 13, apartados 1, excepto la referencia al cap�tulo VI, y 2; 15, apartados 1, 2, p�rrafo primero, 3 y 4; 16, apartado 2; 20, apartado 1.
Los art�culos que a continuaci�n se relacionan constituyen normas b�sicas en el sentido previsto en el art�culo 149.1.18.� de la Constituci�n: 1, excepto las referencias al cap�tulo V y al art�culo 36, en cuanto al Comit� de Seguridad y Salud, de la Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de Prevenci�n de Riesgos Laborales, y al cap�tulo III de este real decreto; 2; 3; 4, apartados 1, 2 y 3, excepto la referencia al cap�tulo VI; 5; 6; 7; 8; 9; 10; 12, apartados 1 y 2, excepto el p�rrafo a); 13, apartados 1, excepto la referencia al cap�tulo VI, y 2; 15, apartados 1, 2 y p�rrafo primero, 3 y 4; 16, apartado 2, excepto el segundo p�rrafo; 20, art�culo 22 bis, disposici�n adicional d�cima, disposici�n adicional und�cima, disposici�n adicional duod�cima.
En el �mbito de las Comunidades Aut�nomas y las entidades locales, las funciones que el Reglamento atribuye a las autoridades laborales y a la Inspecci�n de Trabajo y Seguridad Social podr�n ser atribuidas a �rganos diferentes.
DISPOSICI�N ADICIONAL SEGUNDA. Integraci�n en los servicios de
De conformidad con lo dispuesto en el p�rrafo
d) de la disposici�n derogatoria �nica de la Ley de Prevenci�n de Riesgos
Laborales, el personal perteneciente a los servicios m�dicos de empresa en la
fecha de entrada en vigor de dicha Ley se integrar� en los servicios de
prevenci�n de las correspondientes empresas, cuando �stos se constituyan, sin
perjuicio de que contin�en efectuando aquellas funciones que tuvieran
atribuidas, distintas de las propias del servicio de prevenci�n.
DISPOSICI�N ADICIONAL TERCERA. Mantenimiento de la actividad preventiva.
La aplicaci�n del presente Real Decreto no afectar� a la continuaci�n
de la actividad sanitaria que se ha venido desarrollando en las empresas al
amparo de las normas reguladoras de los servicios m�dicos de empresa que se
derogan y de sus disposiciones de aplicaci�n y desarrollo, aunque dichas
empresas no constituyan servicios de prevenci�n.
Tampoco afectar� la aplicaci�n del presente Real Decreto al
mantenimiento de la actividad preventiva desarrollada por los servicios de
seguridad e higiene en el trabajo existentes en las empresas en la fecha de
publicaci�n de la Ley de Prevenci�n de Riesgos Laborales, a�n cuando no
concurran las circunstancias previstas en el art�culo 14 del mismo.
DISPOSICI�N ADICIONAL CUARTA. Aplicaci�n a las Administraciones
1. En el �mbito de las Administraciones
p�blicas, la organizaci�n de los recursos necesarios para el desarrollo de las
actividades preventivas y la definici�n de las funciones y niveles de
cualificaci�n del personal que las lleve a cabo se realizar� en los t�rminos
que se regulen en la normativa espec�fica que al efecto se dicte, de
conformidad con lo dispuesto en el art�culo 31, apartado 1, y en la
disposici�n adicional tercera de la Ley de Prevenci�n de Riesgos Laborales, y
en la disposici�n adicional primera de este Reglamento, previa consulta con las
organizaciones sindicales m�s representativas, en los t�rminos se�alados en
la Ley 7/1990, de 19 de julio, sobre negociaci�n colectiva y participaci�n en
la determinaci�n de las condiciones de trabajo de los empleados p�blicos.
En defecto de la citada normativa espec�fica,
resultar� de aplicaci�n lo dispuesto en este Reglamento.
2. No ser�n de aplicaci�n a las
Administraciones p�blicas las obligaciones en materia de auditorias contenidas
en el cap�tulo V de este Reglamento.
La normativa espec�fica prevista en el apartado
anterior deber� establecer los adecuados instrumentos de control al efecto.
3. Las referencias a la negociaci�n colectiva y a los acuerdos a que se refiere el art�culo 83, apartado 3, del Estatuto de los Trabajadores contenidas en el presente Reglamento se entender�n referidas, en el caso de las relaciones de car�cter administrativo o estatutario del personal al servicio de las Administraciones p�blicas, a los acuerdos y pactos que se concluyan en los t�rminos se�alados en la Ley 7/1990, de 19 de julio, sobre negociaci�n colectiva y participaci�n en la determinaci�n de las condiciones de trabajo de los empleados p�blicos.
Modificado por Real Decreto 780/1998, de 30 de abril DISPOSICI�N ADICIONAL QUINTA. Convalidaci�n de funciones y certificaci�n de formaci�n equivalente.
Quienes en la fecha de publicaci�n de la Ley de Prevenci�n de Riesgos laborales vinieran realizando las funciones se�aladas en los art�culos 36 y 37 de esta norma y no cuenten con la formaci�n m�nima prevista en dichos preceptos podr�n continuar desempe�ando tales funciones en la empresa o entidad en que la viniesen desarrollando, siempre que re�nan los requisitos siguientes: Contar con una experiencia no inferior a tres a�os a partir de 1985, en la realizaci�n de las funciones se�aladas en el art�culo 36 de esta norma, en una empresa, instituci�n o en las Administraciones p�blicas. En el caso de las funciones contempladas en el art�culo 37 la experiencia requerida ser� de un a�o cuando posean titulaci�n universitaria o de cinco a�os en caso de carecer de ella.
Acreditar una formaci�n espec�fica en materia preventiva no inferior a cien horas, comput�ndose tanto la formaci�n recibida como la impartida, cursada en alg�n organismo p�blico o privado de reconocido prestigio.
Lo dispuesto en el p�rrafo anterior no ser� de aplicaci�n al personal sanitario, que continuar� rigi�ndose por su normativa espec�fica.
Durante el a�o 1998 los profesionales que, en aplicaci�n del apartado anterior, vinieran desempe�ando las funciones se�aladas en los art�culos 36 o 37 de esta norma en la fecha de publicaci�n de la Ley de Prevenci�n de Riesgos Laborales, podr�n ser acreditados por la autoridad laboral competente del lugar donde resida el solicitante, expidi�ndoles la correspondiente certificaci�n de formaci�n equivalente que les facultar� para el desempe�o de las funciones correspondientes a dicha formaci�n, tras la oportuna verificaci�n del cumplimiento de los requisitos que se establecen en el presente apartado.
Asimismo, durante el a�o 1998 podr�n optar a esta acreditaci�n aquellos profesionales que, en virtud de los conocimientos adquiridos y de su experiencia profesional anterior a la fecha de publicaci�n de la Ley de Prevenci�n de Riesgos Laborales, debidamente acreditados, cuenten con la cualificaci�n necesaria para el desempe�o de las funciones de nivel intermedio o de nivel superior en alguna de las especialidades de seguridad en el trabajo, higiene industrial y ergonom�a y psicosociolog�a aplicada.
En ambos casos, para poder optar a la acreditaci�n que se solicita ser� necesario, como m�nimo y sin perjuicio de lo dispuesto en el apartado 3, cumplir los siguientes requisitos: Una experiencia no inferior a tres a�os a partir de 1985 en la realizaci�n de las funciones de nivel intermedio o del nivel superior descritas en los art�culos 36y 37, respectivamente, del Real Decreto 39/1997, de 17 de enero, para la acreditaci�n del correspondiente nivel.
Acreditar una formaci�n espec�fica en materia preventiva no inferior a cien horas, comput�ndose tanto la formaci�n recibida como la impartida, cursada en alg�n organismo p�blico o privado de reconocido prestigio, y
Contar con una titulaci�n universitaria de primer o segundo ciclo para el caso de que se solicite la acreditaci�n para el nivel superior.
Para expedir la certificaci�n se�alada en el apartado anterior, la autoridad laboral competente comprobar� si se re�nen los requisitos exigidos para la acreditaci�n que se solicita: Por medio de la valoraci�n de la documentaci�n acreditativa de la titulaci�n, que en su caso se posea, y de la correspondiente a los programas formativos de aquellos Cursos recibidos que, dentro de los l�mites se�alados en el apartado anterior, deber�n incluir los contenidos sustanciales de los anexos V o VI de este Real Decreto, seg�n el caso. Esta documentaci�n ser� presentada por el solicitante, haciendo constar que �ste los ha superado con suficiencia en entidades formativas con una solvencia y prestigio reconocidos en su �mbito.
Mediante la valoraci�n y verificaci�n de la experiencia, que deber� ser acorde con las funciones propias de cada nivel y, adem�s, con la especialidad a acreditar en el caso del nivel superior, con inclusi�n de los cursos impartidos en su caso, acreditada por entidades o empresas donde haya prestado sus servicios; y
A trav�s de la verificaci�n de que se poseen los conocimientos necesarios en los aspectos no suficientemente demostrados en aplicaci�n de lo dispuesto en los p�rrafos a) y b) anteriores, que completan lo exigido en los anexos V o VI de este Real Decreto, mediante la superaci�n de las pruebas te�rico-pr�cticas necesarias para determinar las capacidades y aptitudes exigidas para el desarrollo de las funciones recogidas en los art�culos 36 � 37. DISPOSICI�N ADICIONAL SEXTA. Reconocimientos m�dicos previos al embarque
En el sector mar�timo-pesquero seguir� en
vigor lo establecido, en materia de formaci�n, informaci�n, educaci�n y
pr�ctica de los reconocimientos m�dicos previos al embarque, en el Real
Decreto 1414/1981, de 3 de julio, por el que se reestructura el Instituto Social
DISPOSICI�N ADICIONAL S�PTIMA. Negociaci�n colectiva.
En la negociaci�n colectiva o mediante los
acuerdos a que se refiere el art�culo 83, apartado 3, del Estatuto de los
Trabajadores, podr�n establecerse criterios para la determinaci�n de los
medios personales y materiales de los servicios de prevenci�n propios, del
n�mero de trabajadores designados, en su caso, por el empresario para llevar a
cabo actividades de prevenci�n y del tiempo y los medios de que dispongan para
el desempe�o de su actividad, en funci�n del tama�o de la empresa, de los
riesgos a que est�n expuestos los trabajadores y de su distribuci�n en la
misma, as� como en materia de planificaci�n de la actividad preventiva y para
la formaci�n en materia preventiva de los trabajadores y de los delegados de
DISPOSICI�N ADICIONAL OCTAVA. Criterios de acreditaci�n y autorizaci�n.
La Comisi�n Nacional de Seguridad y Salud en el
Trabajo conocer� los criterios adoptados por las Administraciones laboral y
sanitaria en relaci�n con la acreditaci�n de las entidades especializadas para
poder actuar como servicios de prevenci�n y con la autorizaci�n de las
personas f�sicas o jur�dicas que quieran desarrollar la actividad de
auditor�a, con el fin de poder informar y formular propuestas dirigidas a una
adecuada coordinaci�n entre las Administraciones.
DISPOSICI�N ADICIONAL NOVENA. Disposiciones supletorias en materia de
En materia de procedimientos administrativos, en todo lo no previsto expresamente en la presente disposici�n, se estar� a lo establecido en la Ley 30/1992, de 26 de noviembre, de R�gimen Jur�dico de las Administraciones P�blicas y del Procedimiento Administrativo Com�n, y en el Real Decreto 1778/1994, de 5 de agosto, por el que se adecuan a dicha Ley las normas reguladoras de los procedimientos de otorgamiento, modificaci�n y extinci�n de autorizaciones.
DISPOSICIÓN ADICIONAL DÉCIMA. Presencia de recursos preventivos en las obras de construcci�n.
En el �mbito de aplicaci�n del Real Decreto 1627/1997, de 24 de octubre, por el que se establecen las disposiciones m�nimas de seguridad y salud en las obras de construcci�n, la presencia en el centro de trabajo de los recursos preventivos de cada contratista prevista en la disposici�n adicional decimocuarta de la Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de Prevenci�n de Riesgos Laborales se aplicar� en los t�rminos establecidos en la disposici�n adicional �nica del citado Real Decreto 1627/1997
DISPOSICIÓN ADICIONAL UNDÉCIMA. Actividades peligrosas a efectos de coordinaci�n de actividades empresariales.
A efectos de lo previsto en el art�culo 13.1.a) del Real Decreto 171/2004, de 30 de enero, por el que se desarrolla el art�culo 24 de la Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de Prevenci�n de Riesgos Laborales, en materia de coordinaci�n de actividades empresariales, se consideran actividades o procesos peligrosos o con riesgos especiales los incluidos en el Anexo I del presente real decreto.
A efectos de lo previsto en los apartados 7 y 8.a), del art�culo 13 del texto refundido de la Ley de Infracciones y Sanciones en el Orden Social, aprobado por el Real Decreto Legislativo 5/2000, de 4 de agosto, se consideran actividades peligrosas o con riesgos especiales las incluidas en el Anexo I de este real decreto, siempre que su realizaci�n concurra con alguna de las siguientes situaciones: Una especial dificultad para controlar las interacciones de las diferentes actividades desarrolladas en el centro de trabajo que puedan generar riesgos calificados como graves o muy graves.
Una especial dificultad para evitar que se desarrollen en el centro de trabajo, sucesiva o simult�neamente, actividades incompatibles entre s� desde la perspectiva de la seguridad y la salud de los trabajadores.
Una especial complejidad para la coordinaci�n de las actividades preventivas como consecuencia del n�mero de empresas y trabajadores concurrentes, del tipo de actividades desarrolladas y de las caracter�sticas del centro de trabajo.
A efectos de lo previsto en el art�culo 13.8.b) de la Ley de Infracciones y Sanciones en el Orden Social, se consideran actividades peligrosas o con riesgos especiales las incluidas en el art�culo 22 bis.1.b) de este real decreto.
DISPOSICI�N TRANSITORIA PRIMERA. Constituci�n de servicio de prevenci�n
Sin perjuicio del mantenimiento de aquellas
actividades preventivas que se estuvieran realizando en la empresa en la fecha
de entrada en vigor de esta disposici�n, los servicios de prevenci�n propios
que deban constituir las empresas de m�s de 250 trabajadores y hasta 1.000
trabajadores, de conformidad con lo dispuesto en los p�rrafos a) y b) del
art�culo 14, deber�n estar en funcionamiento a m�s tardar el 1 de enero de
1999, con excepci�n de las empresas que realizan alguna de las actividades
incluidas en el anexo I que lo har�n el 1 de enero de 1998.
Hasta la fecha se�alada en el p�rrafo
anterior, las actividades preventivas en las empresas citadas deber�n ser
concertadas con una entidad especializada ajena a la empresa, salvo aquellas que
vayan siendo asumidas progresivamente por la empresa mediante la designaci�n de
DISPOSICI�N TRANSITORIA SEGUNDA. Acreditaci�n de Mutuas de Accidentes de
Trabajo y Enfermedades Profesionales de la Seguridad Social.
A las Mutuas de Accidentes de Trabajo y
Enfermedades Profesionales que al amparo de la autorizaci�n contenida en la
disposici�n transitoria segunda de la Ley de Prevenci�n de Riesgos Laborales
desarrollen las funciones correspondientes a los servicios de prevenci�n en
relaci�n con sus empresas asociadas, les ser� de aplicaci�n lo establecido en
los art�culos 23 a 27 de esta norma en materia de acreditaci�n y requisitos.
DISPOSICI�N TRANSITORIA TERCERA. Acreditaci�n de la formaci�n.
En tanto no se determinen por las autoridades
competentes en materia educativa las titulaciones acad�micas y profesionales
correspondientes a la formaci�n m�nima se�alada en los art�culos 36 y 37 de
esta norma, esta formaci�n podr� ser acreditada sin efectos acad�micos a
trav�s de la correspondiente certificaci�n expedida por una entidad p�blica o
privada que tenga capacidad para desarrollar actividades formativas en esta
materia y cuente con autorizaci�n de la autoridad laboral competente.
La certificaci�n acreditativa de la formaci�n
se expedir� previa comprobaci�n de que se ha cursado un programa con el
contenido establecido en los anexos V o VI de la presente disposici�n y se ha
superado una prueba de evaluaci�n sobre dicho programa, o de que se cuenta con
una formaci�n equivalente que haya sido legalmente exigida para el ejercicio de
una actividad profesional.
DISPOSICI�N TRANSITORIA CUARTA. Aplicaci�n transitoria de los criterios
de gesti�n de la prevenci�n de riesgos laborales en hospitales y centros
sanitarios p�blicos.
En tanto se desarrolla lo previsto en la
disposici�n adicional cuarta, Aplicaci�n a las Administraciones p�blicas, la
prevenci�n de riesgos laborales en los hospitales y centros sanitarios
p�blicos seguir� gestion�ndose con arreglo a los criterios y procedimientos
hasta ahora vigentes, de modo que queden garantizadas las funciones de
vigilancia y control de la salud de los trabajadores y las dem�s actividades de
prevenci�n a que se refiere el presente Reglamento. A estos efectos, se
coordinar�n las actividades de medicina preventiva con las dem�s funciones
relacionadas con la prevenci�n en orden a conseguir una actuaci�n integrada e
DISPOSICI�N DEROGATORIA �NICA. Alcance de la
o inferior rango se opongan a lo dispuesto en el presente Real Decreto y
espec�ficamente el Decreto 1036/1959, de 10 de junio, sobre Servicios M�dicos
de Empresa, y la Orden de 21 de noviembre de 1959 por la que se aprueba el
El presente Real Decreto no afecta a la vigencia
de las disposiciones especiales sobre prevenci�n de riesgos profesionales en
las explotaciones mineras, contenidas en el cap�tulo IV del Real Decreto
3255/1983, de 21 de diciembre, por el que se aprueba el Estatuto Minero, y en
sus normas de desarrollo, as� como las del Real Decreto 2857/1978, de 25 de
agosto, por el que se aprueba el Reglamento General para el R�gimen de la
Miner�a, y el Real Decreto 863/1985, de 2 de abril, por el que se aprueba el
Reglamento General de Normas B�sicas de Seguridad Minera, y sus disposiciones
DISPOSICI�N FINAL PRIMERA. Habilitaci�n reglamentaria.
Sociales, previo informe de la Comisi�n Nacional de Seguridad y Salud en el
Trabajo, para dictar cuantas disposiciones sean necesarias para la aplicaci�n
de lo establecido en el presente Real Decreto.
DISPOSICI�N FINAL SEGUNDA. Entrada en vigor. Modificado por Real Decreto 780/1998, de 30 de abril El presente Real Decreto entrar� en vigor a
los dos meses de su publicaci�n en el Bolet�n Oficial del Estado, a excepci�n
del apartado 2 del art�culo 35, que lo har� a los doce meses, y de los
apartados 2 de los art�culos 36 y 37, que lo har�n el 31 de diciembre de 1998.
El Ministro de Trabajo y Asuntos
Trabajos con exposici�n a radiaciones ionizantes en zonas controladas
seg�n Real Decreto 53/1992, de 24 de enero, sobre protecci�n sanitaria
Trabajos con exposici�n a agentes t�xicos y muy t�xicos, y en
particular a agentes cancer�genos, mutag�nicos o t�xicos para la
reproducci�n, de primera y segunda categor�a, seg�n Real Decreto
363/1995, de 10 de enero, que aprueba el Reglamento sobre notificaci�n de
peligrosas, as� como Real Decreto 1078/1993, de 2 de julio, sobre
clasificaci�n, envasado y etiquetado de preparados peligrosos y las normas
de desarrollo y adaptaci�n al progreso de ambos.
Actividades en que intervienen productos qu�micos de alto riesgo y son
objeto de la aplicaci�n del Real Decreto 886/1988, de 15 de julio, y sus
modificaciones, sobre prevenci�n de accidentes mayores en determinadas
Trabajos con exposici�n a agentes biol�gicos de los grupos 3 y 4, seg�n
la Directiva 90/679/CEE y sus modificaciones, sobre protecci�n de los
trabajadores contra los riesgos relacionados a agentes biol�gicos durante
Actividades de fabricaci�n, manipulaci�n y utilizaci�n de explosivos,
incluidos los art�culos pirot�cnicos y otros objetos o instrumentos que
Trabajos propios de miner�a a cielo abierto y de interior, y sondeos en
Actividades en obras de construcci�n, excavaci�n, movimientos de tierras
y t�neles, con riesgo de ca�da de altura o sepultamiento.
Producci�n de gases comprimidos, licuados o disueltos o utilizaci�n
Trabajos con riesgos el�ctricos en alta tensi�n.
Notificaci�n sobre concurrencia de condiciones
que no hacen necesario recurrir a la auditor�a del Sistema de Prevenci�n de la
declara que cumple las condiciones establecidas en el art�culo 29 del
Reglamento de Servicios de Prevenci�n y en consecuencia aporta junto a la
presente declaraci�n los datos que se especifican a continuaci�n, para su
registro y consideraci�n por la Autoridad laboral competente.
creaci�n Ya existente
Provincia: C�digo postal:
Clase de centro de trabajo (taller,
oficina, almac�n):
Realizada la evaluaci�n de riesgos con
Datos relativos a la prevenci�n de riesgos
Criterios generales para el establecimiento de
proyectos y programas formativos, para el desempe�o de las funciones del nivel
b�sico, medio y superior
Las disciplinas preventivas que servir�n de
soporte t�cnico ser�n al menos las relacionadas con la Medicina del Trabajo,
la Seguridad en el Trabajo, la Higiene Industrial y la Ergonom�a y
Psicosociolog�a aplicada.
El marco normativo en materia de prevenci�n de
riesgos laborales abarcar� toda la legislaci�n general; internacional,
comunitaria y espa�ola, as� como la normativa derivada espec�fica para la
aplicaci�n de las t�cnicas preventivas, y su concreci�n y desarrollo en los
Los objetivos formativos consistir�n en
adquirir los conocimientos t�cnicos necesarios para el desarrollo de las
funciones de cada nivel.
La formaci�n ha de ser integradora de las
distintas disciplinas preventivas que doten a los programas de las
caracter�sticas multidisciplinar e interdisciplinar.
Los proyectos formativos se dise�ar�n con los
criterios y la singularidad de cada promotor, y deber�n establecer los
objetivos generales y espec�ficos, los contenidos, la articulaci�n de las
materias, la metodolog�a concreta, las modalidades de evaluaci�n, las
recomendaciones temporales y los soportes y recursos t�cnicos.
Los programas formativos, a propuesta de cada
promotor, y de acuerdo con los proyectos y dise�o curriculares, establecer�n
una concreci�n temporalizada de objetivos y contenidos, su desarrollo
metodol�gico, las actividades did�cticas y los criterios y par�metros de
evaluaci�n de los objetivos formulados en cada programa.
Contenido m�nimo del programa de formaci�n para el desempe�o de las
funciones de nivel b�sico
El trabajo y la salud: los riesgos profesionales. Factores de
Da�os derivados del trabajo. Los accidentes de trabajo y las
enfermedades profesionales. Otras patolog�as derivadas del trabajo.
Marco normativo b�sico en materia de prevenci�n de riesgos
laborales. Derechos y deberes b�sicos en esta materia.
II. Riesgos generales y su prevenci�n.
La carga de trabajo, la fatiga y la insastifacci�n laboral.
Sistemas elementales de control de riesgos. Protecci�n colectiva
Riesgos espec�ficos y su prevenci�n en el sector correspondiente a
Elementos b�sicos de gesti�n de la prevenci�n de riesgos.
Organismos p�blicos relacionados con la seguridad y salud en el
Contenido m�nimo del programa de formaci�n, para el desempe�o de las
La carga de trabajo, la fatiga y la insatisfacci�n laboral.
Contenido m�nimo del programa de formaci�n,
para el desempe�o de las funciones de nivel intermedio.
Da�os derivados del trabajo. Accidentes y enfermedades debidos al
trabajo: conceptos, dimensi�n del problema. Otras patolog�as derivadas
Condiciones de trabajo, factores de riesgo y t�cnicas preventivas.
Marco normativo en materia de prevenci�n de riesgos laborales.
Metodolog�a de la prevenci�n I: T�cnicas generales de an�lisis,
evaluaci�n y control de los riesgos.
T�cnicas de identificaci�n, an�lisis y evaluaci�n de los riesgos
Manipulaci�n, almacenamiento y transporte.
Inspecciones de seguridad y la investigaci�n de accidentes.
Medidas preventivas de eliminaci�n y reducci�n de riesgos.
Ambiente t�rmico.
Otros agentes f�sicos.
Agentes biol�gicos.
Identificaci�n, an�lisis y evaluaci�n general: metodolog�a de
actuaci�n. La encuesta higi�nica.
Carga de trabajo y fatiga: ergonom�a.
Factores psicosociales y organizativos: an�lisis y evaluaci�n
Condiciones ambientales: iluminaci�n. Calidad de aire interior.
Concepci�n y dise�o de los puestos de trabajo.
Metodolog�a de la prevenci�n II: T�cnicas espec�ficas de seguimiento y
Se�alizaci�n e informaci�n. Envasado y etiquetado de productos
Protecci�n individual.
Evaluaci�n y controles de salud de los trabajadores.
Nociones b�sicas de estad�stica: �ndices de siniestralidad.
Formaci�n: an�lisis de necesidades formativas. T�cnicas de
formaci�n de adultos.
T�cnicas de comunicaci�n, motivaci�n y negociaci�n. Campa�as
Recursos externos en materia de prevenci�n de riesgos laborales.
Organizaci�n de la prevenci�n dentro de la empresa:
Prevenci�n integrada.
Principios b�sicos de gesti�n de la prevenci�n:
Asignaci�n de responsabilidades.
Plan de prevenci�n.
Actuaci�n en caso de emergencia:
para el desempe�o de las funciones de nivel superior.
El programa formativo de nivel superior
constar� de tres partes:
Obligatoria y com�n, con un m�nimo de 350 horas lectivas.
Especializaci�n optativa, a elegir entre las siguientes opciones:
Cada una de ellas tendr� una duraci�n m�nima de 100 horas.
Realizaci�n de un trabajo final o de actividades preventivas en un centro
de trabajo acorde con la especializaci�n por la que se haya optado, con una
duraci�n m�nima equivalente a 150 horas.
Fundamentos de las t�cnicas de mejora de las condiciones de trabajo.
Bases estad�sticas aplicadas a la prevenci�n.
T�cnicas de prevenci�n de riesgos laborales.
Concepto y definici�n de seguridad: t�cnicas de seguridad.
Investigaci�n de accidentes como t�cnica preventiva.
An�lisis y evaluaci�n general del riesgo de accidente.
Norma y se�alizaci�n en seguridad.
Protecci�n colectiva e individual.
An�lisis estad�stico de accidentes.
An�lisis, evaluaci�n y control de riesgos espec�ficos:
m�quinas; equipos, instalaciones y herramientas; lugares y
espacios de trabajo; manipulaci�n, almacenamiento y transporte;
electricidad; incendios; productos qu�micos.
Inspecciones de seguridad e investigaci�n de accidentes.
Agentes qu�micos. Toxicolog�a laboral.
Agentes qu�micos. Evaluaci�n de la exposici�n.
Agentes qu�micos. Control de la exposici�n: principios
generales; acciones sobre el foco contaminante; acciones sobre
el medio de propagaci�n. Ventilaci�n; acciones sobre el
individuo: equipos de protecci�n individual: clasificaci�n.
Normativa legal espec�fica.
Agentes f�sicos: caracter�sticas, efectos, evaluaci�n y
control: ruido, vibraciones, ambiente t�rmico, radiaciones no
ionizantes, radiaciones ionizantes.
Agentes biol�gicos. Efectos, evaluaci�n y control.
Conceptos b�sicos, objetivos y funciones.
Patolog�as de origen laboral.
Promoci�n de la salud en la empresa.
Epidemiolog�a laboral e investigaci�n epidemiol�gica.
Planificaci�n e informaci�n sanitaria.
Ergonom�a y psicosociolog�a aplicada:
Ergonom�a: conceptos y objetivos.
Condiciones ambientales en ergonom�a.
Concepci�n y dise�o del puesto de trabajo.
Carga f�sica de trabajo.
Caracter�sticas de la empresa, del puesto e individuales.
Estr�s y otros problemas psicosociales.
Consecuencias de los factores psicosociales nocivos y su
Intervenci�n psicosocial.
Otras actuaciones en materia de prevenci�n de riesgos laborales.
An�lisis de necesidades formativas.
T�cnicas educativas.
T�cnicas de comunicaci�n, informaci�n y negociaci�n:
La comunicaci�n en prevenci�n, canales y tipos.
Informaci�n. Condiciones de eficacia.
T�cnicas de negociaci�n.
Aspectos generales sobre administraci�n y gesti�n empresarial.
Planificaci�n de la prevenci�n.
Econom�a de la prevenci�n.
Aplicaci�n a sectores especiales: construcci�n, industrias
extractivas, transporte, pesca y agricultura.
T�cnicas afines.
Seguridad del producto y sistemas de gesti�n de la calidad.
Gesti�n medioambiental.
Seguridad industrial y prevenci�n de riesgos patrimoniales.
�mbito jur�dico de la prevenci�n.
Sistema espa�ol de la seguridad social.
Legislaci�n b�sica de relaciones laborales.
Normativa sobre prevenci�n de riesgos laborales.
Organizaci�n de la prevenci�n en Espa�a.
�rea de Seguridad en el Trabajo: Deber� acreditarse una formaci�n
m�nima de 100 horas prioritariamente como profundizaci�n en los temas
contenidos en el apartado 2.1� de la parte com�n.
�rea de Higiene Industrial: Deber� acreditarse una formaci�n
m�nima de 100 horas, prioritariamente como profundizaci�n en los temas
contenidos en el apartado 2.2� de la parte com�n.
�rea de Ergonom�a y Psicosociolog�a aplicada: Deber� acreditarse
una formaci�n m�nima de 100 horas, prioritariamente como
profundizaci�n en los temas contenidos en el apartado 2.4� de la parte

References: REAL DECRETO 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 real decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto

 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto

 Real Decreto 
 Real Decreto