Source: http://www.solesdebuenosaires.org.ar/Leyes/Res-801-11-cardiovasculares.html
Timestamp: 2018-02-26 03:01:08+00:00

Document:
Resolución 801/11-MS - Crea Programa Nacional de Prevención de las Enfermedades Cardiovasculares
Resolución Nº 801/11
-MS - Crea Programa Nacional de Prevención de las Enfermedades Cardiovasculares
B.O. 16/06/11
Que la Ley Nº 25.501 establece la prioridad sanitaria del control y prevención de las enfer­medades cardiovasculares en todo el territorio nacional.
Que las enfermedades cardiovasculares constituyen la principal causa de muerte en nues­tro país, explicando más del TREINTA POR CIENTO (30%) de las muertes, muchas en edades productivas.
Que las enfermedades cardiovasculares representan una importante carga para la sa­lud pública, causando una pérdida significativa de años de vida saludables y represen­tando un elevado costo tanto para el sistema de salud como para la sociedad en su conjunto.
Que los determinantes de las enfermedades cardiovasculares a nivel poblacional, como una alimentación no saludable, la inactividad física, el tabaquismo y la obesidad aún per­sisten elevados.
Que preexiste una necesidad de fortalecer la Promoción de la salud para reducir la pre­valencia de los factores de riesgo, y de reorientar y mejorar la calidad de atención de los servicios de salud hacia la prevención cardiovascular.
Que es necesario incrementar el acceso y la calidad de los servicios de prevención, tra­tamiento y rehabilitación de problemas cardiovasculares en todos los niveles de aten­ción, desde la atención primaria hasta el nivel hospitalario, fortaleciendo la integración de servicios, sistemas de referencia y contrarreferencia y la adopción normativas de atención.
Que la DIRECCION DE PROMOCION DE LA SALUD Y CONTROL DE ENFERMEDADES NO TRANSMISIBLES tiene a su cargo entre otras las acciones de promoción de la salud, prevención y control de las enfermedades no transmisibles, incluyendo en éstas las Enfer­medades Cardiovasculares y sus factores de riesgo, proponiendo por lo tanto la creación del "PROGRAMA NACIONAL DE PREVENCION DE LAS ENFERMEDADES CARDIOVAS­CULARES".
Que la "Comisión Nacional de Prevención y Control de las Enfermedades No Transmisi­bles" brindó apoyo y conformidad a los contenidos de la propuesta.
Que la SECRETARIA DE PROMOCION Y PROGRAMAS SANITARIOS y la SUBSECRE­TARIA DE PREVENCION Y CONTROL DE RIESGO avalan la creación del Programa.
Que la presente medida se dicta en ejercicio de la competencia atribuida por la Ley de Ministerios -T.O. 1992, modificada por su similar Ley 26.338.
Art. 2º — El "PROGRAMA NACIONAL DE PREVENCION DE LAS ENFERMEDADES CARDIO­VASCULARES" creado por el artículo 1º funcionará en el ámbito de la DIRECCION DE PROMOCION DE LA SALUD Y CONTROL DE ENFERMEDADES NO TRANSMISIBLES, dependiente de la SE­CRETARIA DE PROMOCION Y PROGRAMAS SANITARIOS y tendrá los lineamientos y actividades establecidos en el artículo 4º de la Ley Nº 25.501.
Art. 3º — Constitúyese la "Comisión Nacional de Prevención de las Enfermedades Cardio­vasculares", que tendrá como objetivo contribuir en la planificación, seguimiento y evaluación del programa. Dicha comisión será presidida por el Director de Promoción de la Salud y Control de Enfermedades no Transmisibles.
Art. 4º — Convócase a integrar la "Comisión Nacional de Prevención de las Enfermedades Car­diovasculares" a representantes de la DIRECCION DE CALIDAD EN SERVICIOS DE SALUD de este Ministerio, del INSTITUTO NACIONAL DE SERVICIOS SOCIALES PARA JUBILADOS Y PENSIONA­DOS, de la SUPERINTENDENCIA DE SERVICIOS DE SALUD, de las distintas Universidades, enti­dades científicas, académicas, organismos no gubernamentales y aquellas instituciones, programas ministeriales y actores vinculados con la problemática cardiovascular que se considere necesario, con carácter ad honorem, y sin perjuicio de sus funciones específicas.
Art. 8º — Regístrese, comuníquese, publíquese, dése a la Dirección Nacional del Registro Ofi­cial a sus efectos y archívese.
En Argentina, las enfermedades no transmisibles (ENT) explican más del 60% de las muertes, y nuestro país ha comenzado hace tiempo el proceso de transición epidemiológica. Dentro de las ENT, las enfermedades cardiovasculares (EC) explican una gran proporción de la mortalidad. Las EC se asocian además con elevada morbilidad, y los costos directos para el sistema de salud e indirec­tos para la sociedad son elevados. Las enfermedades cardiovasculares (EC) explican el 32% de las muertes por todas las causas y el 16% de los años de vida perdidos.
La manera más costoefectiva de reducir la morbimortalidad a nivel poblacional es actuar sobre ellos a través de estrategias abarcativas de promoción de la salud y prevención: legislación, regula­ción de la oferta y demanda de bienes y servicios, comunicación, educación, además del cuidado de la salud. Aún más, en un escenario de escasos recursos, las acciones de promoción y prevención estarían aun más justificadas.
Las acciones comunitarias deben ser complementadas con intervenciones individuales de pre­vención. Es necesario abarcar diferentes niveles de acción (comunitario, provincial y nacional) y en diferentes sistemas (salud, educación, desarrollo urbano, producción, recreación y deportes, etc.).
La relevancia de los factores de riesgo de las enfermedades cardiovasculares se evidencia a través de la reciente aprobación por parte de la Organización Mundial de la Salud de la Estrategia para Alimentación Saludable y Vida Activa y de la aprobación por la Asamblea Mundial de la Salud de la Estrategia Mundial para las Enfermedades No Transmisibles. Ambos documentos revisan las evidencias sobre las asociación entre factores de riesgo y enfermedades cardiovasculares y se pro­pone una estrategia general para la implementación de políticas a nivel nacional.
Estas estrategias resaltan la oportunidad y desafío que nos enfrentamos, dado que contamos con evidencia científica sobre la asociación de los principales FR y la EC, evidencia de efectividad de intervenciones individuales y poblacionales en diferentes niveles y una mayor percepción de la opinión pública, industria alimentaria y líderes de opinión sobre la relevancia del problema. Los ob­jetivos que propone son:
• Incrementar la percepción y la toma de conciencia del rol del régimen alimentario y de la acti­vidad física en la salud y el potencial positivo de las intervenciones de prevención
• Impulsar el desarrollo, fortalecimiento e implementación de políticas y planes de acción enca­minados a mejorar la alimentación y aumentar la actividad física que sean sostenibles, integrales y hagan participar activamente a todos los sectores
La evolución de los determinantes y condiciones de la aparición de las EC pronostican un au­mento de la incidencia y prevalencia de estas enfermedades: envejecimiento poblacional, alimenta­ción no saludable, sedentarismo, consumo de tabaco. Este aumento de la incidencia y prevalencia, además de condicionar mayor mortalidad y carga de enfermedad, genera una creciente necesidad de uso de recursos del sistema de salud para la atención de estas enfermedades. Los recursos necesarios además suelen requerir de una mediana a alta complejidad asistencial (unidades de cui­dados críticos, etc.). En el último informe de egresos hospitalarios del sistema público se produjeron 134.241 internaciones por EC (7.5% del total).
Además de los cuidados agudos, las EC requieren seguimiento prolongado, generando la pro­blemática en la asistencia de enfermedades crónicas: uso de recursos, calidad de vida, falta de ad­herencia a tratamientos, etc. En el año 2004 el 12.9% de la facturación de la industria farmacéutica local se atribuyó a fármacos para el aparato cardiovascular.
Los factores de riesgo de las EC también se asocian con una elevada carga de enfermedad y utilización de recursos. La hipertensión arterial a nivel global causa un 13% del total de las muertes, y constituye para algunas regiones como la nuestra el principal factor de riesgo de mortalidad. La presión arterial elevada explica el 62% de la enfermedad cerebrovascular y el 49% de la enfermedad coronaria. La presión arterial, aun dentro de niveles considerados nor­males, presenta una relación continua con los eventos cardiovasculares. La hipertensión arterial constituye el segundo diagnóstico más frecuente en las recetas de REMEDIAR y uno de los motivos de consulta más frecuentes en todos los subsistemas de salud. Los fármacos antihiper­tensivos son uno de los grupos terapéuticos más vendidos. Las dificultades de accesibilidad al sistema de salud, subdiagnóstico de presión arterial elevada, y aun en las personas identifica­das la dificultad en el control de la presión arterial hacen más importante la implementación de intervenciones poblacionales para su prevención y control.
Otro factor de riesgo importante como el sobrepeso y la obesidad, relacionados con la ali­mentación no saludable y el sedentarismo, es muy prevalerte en nuestro país (sobrepeso 35.4%, obesidad 18%). La obesidad no sólo se asocia con mayor riesgo de EC, sino que se asocia a otras enfermedades crónicas y mayor uso de recursos del sistema de salud y fuera de él (por ejemplo ausentismo laboral).
La experiencia acumulada en Finlandia y otros lugares indica que las intervenciones poblacio­nales pueden ser eficaces, y que pueden producirse modificaciones apreciables de los indicadores sanitarios.
Los cuidados adecuados en todos los niveles de atención sanitaria también son fundamenta­les en la mejoría de resultados en salud cardiovascular. Desde la prevención en el primer nivel de atención reorientando los servicios de salud hasta el cuidado especializado deben reunir estándares mínimos de calidad de atención, garantizar un mínimo de prestaciones básicas apoyadas en la mejor evidencia disponible y trabajar forma articulada en redes de atención.
-Programa Nacional de Conjunto de Acciones para la Reducción Multifactorial de Enfermeda­des no Transmisibles (CARMEN).
-Creación de la Comisión Permanente Asesora sobre Diabetes, Resolución Ministerial Nº 45/94.
-Resolución Ministerial Nº 301/99. Aprueba PRONADIA y sus anexos.
-Resolución Nº 236 22-04-03 Aprueba el Programa Nacional de Prevención y Control del Ta­baquismo.
-Primera experiencia piloto CARMEN/CINDI en nuestro país, en la Intendencia de Hurlingham, Resolución 1035/98 MSAS.
-Aprobación por Resolución Ministerial 1007/99 del Plan Trienal de actividades 1999-2001 del Programa Piloto del Proyecto CARMEN/CINDI en Hurlingham.
En noviembre de 2001 el Congreso Nacional sanciona la Ley 25.501 de control y prevención de las enfermedades cardiovasculares, la cual establece "la prioridad sanitaria del control y prevención de las enfermedades cardiovasculares en todo el territorio nacional" y determina la necesidad de de­sarrollar por parte del Ministerio de Salud un "Programa Nacional de Prevención de las Enfermeda­des Cardiovasculares orientado a reducir la morbimortalidad de causa coronaria y cerebrovascular en la población general".
De acuerdo al texto de la Ley, el Programa Nacional debe contemplar los siguientes lineamien­tos y actividades:
a) Información y educación a la población sobre los factores de riesgo vinculados a la enfer­medad coronaria y cerebrovascular tales como stress, tipo y calidad de alimentación, hipertensión arterial, obesidad, diabetes, dislipemias, sedentarismo, tabaquismo, alcoholismo y las formas de prevención de las mismas;
b) Programas de educación sobre la temática en escuelas y universidades, dirigidos a educa­dores, padres y alumnos;
c) Capacitación de agentes de salud comunitarios en actividades de promoción de salud y pre­vención de riesgos cardiovasculares;
e) Actividades de detección precoz y tratamiento oportuno de la hipertensión arterial y las dis­lipemias;
f) Desarrollo de un sistema de información epidemiológica y estadística de la enfermedad car­diovascular y sus riesgos a nivel nacional;
En 2005 se realizo el relevamiento de dos importantes encuestas nacionales: la Encuesta Na­cional de Factores de Riesgo y la Encuesta Nacional de Nutrición y Salud que aportan información para la vigilancia de los factores de riesgo para las enfermedades cardiovasculares y para otras Enfermedades no transmisibles.
Para continuar con el fortalecimiento de la prevención y control de enfermedades cardiovas­culares, la ley 25.501 fue reglamentada a través del decreto 223/2010, creándose en el artículo 3 el Programa Nacional de Prevención de las Enfermedades Cardiovasculares:
"ARTICULO 3º.- Facúltase al MINISTERIO DE SALUD como autoridad de aplicación de la pre­sente ley a dictar las disposiciones complementarias que considere necesarias para garantizar el pleno funcionamiento del Programa Nacional de Prevención de las Enfermedades Cardiovasculares. Este funcionará en el ámbito de la SECRETARIA DE PROMOCION Y PROGRAMAS SANITARIOS del MINISTERIO DE SALUD.
ARTICULO 4º.- El Programa Nacional de Prevención de las Enfermedades Cardiovasculares coordinará sus acciones con aquellos programas existentes que al momento del dictado del pre­sente decreto estén relacionados con los lineamientos y actividades previstas por el artículo que se reglamenta con el objeto de asegurar su eficiencia y eficacia. La autoridad de aplicación establecerá los mecanismos de articulación con dichos programas.
ARTICULO 5º.-Serán convocadas por la autoridad competente, a participar según sus competen­cias, entidades científicas, académicas, organismos no gubernamentales y aquellas que se considere necesario para integrar una Comisión Asesora del Programa. Del mismo modo dicho programa será presentado en el CONSEJO FEDERAL DE SALUD (CO.FE.SA.) invitando a los Ministerios de Salud Pro­vinciales a participar en el desarrollo del Programa y a integrar programas provinciales similares de existir.
ARTICULO 6º.- La autoridad de aplicación propondrá las medidas necesarias para garantizar la generación de los datos estadísticos integrando los mismos a los sistemas vigentes y a las en­cuestas ya realizadas y las previstas de factores de riesgo y/o de hábitos saludables en el ámbito del MINISTERIO DE SALUD."
En el Boletín Oficial del 14/01/10, y a través de la resolución ministerial 1083/09 se crea en el artículo 3ero. la Comisión Nacional de Prevención y Control de las Enfermedades No Transmisibles, invitándose a participar a diversos actores del estado y del tercer sector, en el marco de la Estrategia Nacional para la Prevención y Control de Enfermedades No Transmisibles y el Plan Nacional Argen­tina Saludable, bajo el marco de la Subsecretaría de Prevención y Control de Riesgo y la Dirección de Promoción y Protección de la Salud.
PRINCIPIOS ORIENTADORES DEL PROGRAMA DE PREVENCION Y CONTROL DE ENFERME­DADES CARDIOVASCULARES.
3) Alianzas estratégicas: articulación con otros programas y áreas del Ministerio de Salud, organiza­ciones no gubernamentales, sociedades científicas y de profesionales, y otros organismos del estado.
5) Promoción y regulación a través de incentivos, acuerdos con el sector privado y legislación. Acciones sobre la oferta de bienes y servicios, y desarrollo de ámbitos saludables urbanos, labora­les, educativos, recreativos y otros comunitarios.
4. Fortalecer la capacidad de los servicios de salud para la prevención y el control de los facto­res de riesgo y enfermedades cardiovasculares
El Programa Nacional de Prevención de las Enfermedades Cardiovasculares del Ministerio de Salud de la Nación ofrece un enfoque integral de la problemática, abarcando los aspectos princi­pales que determinan el alto peso de la morbimortalidad cardiovascular en Argentina, en particular:
• Elevada oferta de productos alimenticios elaborados con alto contenido de sal, grasas satura­das y trans y azúcares libres.
• Desigualdades en la calidad de atención y accesibilidad a cuidados de la salud de las enfer­medades cardiovasculares
6. Servicios de salud: epidemiología/vigilancia de servicios de salud, calidad de atención, forta­lecimiento de redes de atención
Sobre la base de la mejor evidencia disponible sobre su efectividad y los determinantes de una alimentación no saludable, sedentarismo y manejo de los FR en el primer nivel de atención se defi­nieron los diferentes componentes del programa.
Para garantizar la sustentabilidad será necesaria una estrategia de coordinación con las áreas dedicadas a nutrición y alimentos dentro del Ministerio de Salud, como maternidad e infancia, con­trol de alimentos (INAL) y la Comisión Nacional de Alimentos. A su vez deberá consolidarse una articulación institucional efectiva con otros actores del estado en esta área: Instituto Nacional de Tecnología Industrial, Ministerio de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos, Ministerio de Econo­mía, Ministerio de Desarrollo Social, Secretaría de Deportes.
A nivel de las intervenciones locales, se requiere articular con las Provincias en el marco del Consejo Federal de Salud y con los municipios a través de la Red Argentina de Municipios y Comu­nidades Saludables.
• Modificar el marco regulatorio (Código Alimentario Argentino) para la incorporación de aspec­tos relacionados con alimentación saludable: límites máximos de sodio, grasas trans, denominacio­nes de alimentos.
• Regular la publicidad de alimentos: contenidos de la publicidad, denominaciones, adverten­cias.
• Elaboración de Proyecto de Ley de regulación de publicidad de industria alimentaria: conteni­do de mensajes, destinatarios, advertencias
• Número de alimentos procesados con rótulos indicando componentes de interés: sodio, gra­sas trans, etc.
La promoción de la alimentación saludable y vida activa tendrá componentes nacionales y locales. A nivel local las intervenciones se realizarán a nivel municipal. Para que más municipios se incluyan en intervenciones de este tipo este componente de promoción de alimentación saludable y vida activa debe ser difundido dentro de la red, para que la demanda de capacitaciones y apoyo continúe. Este componente debe continuar inserto en la Unidad Coordinadora de la Red de Muni­cipios Saludables.
• Diseñar e implementar experiencias piloto de kioscos saludables en establecimientos educativos Indicadores de evaluación
• Elaborar acuerdos con responsables de planificación urbana y transporte a nivel nacional y/o local Indicadores de evaluación
• Obtener información sobre instituciones que realicen actividades de promoción para consoli­dar una red y sistematizar las intervenciones
• Talleres de capacitación sobre intervenciones individuales (escuelas/trabajo/grupos) y comu­nitarias (industria y comercio local, comunicación) de promoción de alimentación saludable.
• Talleres de capacitación sobre intervenciones individuales (programas individualizados) y comu­nitarias (campañas comunicacionales, accesibilidad, red comunitaria) de promoción de actividad física
• Diseñar la estrategia comunicacional e implementarla a través de televisión, gráfica y capaci­tar a comunicadores sociales en ENT y FR
Contamos con información sobre la variabilidad inadecuada que existe en el cuidado de la salud en el área de los factores de riesgo. Por ejemplo, existe gran variabilidad en el diagnóstico de hiper­tensión arterial en las consultas en los centros de atención primaria de la salud (CAPS) de acuerdo a la provincia (de 19% en Capital Federal a 5% en Jujuy), gran variabilidad en el uso de antihipertensi­vos. A través de éstos y otros datos podríamos concluir que existe variabilidad inapropiada tanto en el diagnóstico y estratificación de riesgo de pacientes como en su manejo terapéutico. La evaluación adecuada y la subsiguiente estratificación de riesgo de pacientes de acuerdo a su riesgo de eventos vasculares constituye una estrategia útil para la adecuada identificación de individuos vulnerables, y a su vez constituye una herramienta para asignar los recursos en una forma costoefectiva.
Además, en el sistema de obras sociales y privado, existen también oportunidades para me­joras, y la difusión, diseminación e implementación de guías de práctica clínica y capacitación de profesionales de la salud puede generar cambios favorables en este sector.
En este contexto proponemos sistematizar la evaluación y manejo de pacientes que consultan al primer nivel de atención basándonos en guía de práctica clínica de la Organización Mundial de la Salud para Prevención de las Enfermedades Cardiovasculares, que propone diferentes niveles de complejidad de atención en un contexto de recursos limitados, y que fue adaptada a la Argentina si­guiendo una metodología estandarizada. Además propondremos capacitaciones para profesionales de la salud en el manejo de FR en el primer nivel de atención y diversas estrategias de implementa­ción de esta guía de práctica clínica.
Priorizar acciones de prevención se sustenta en que estas intervenciones resultan en una mayor ganancia de años de vida saludables que las intervenciones sobre las enfermedades, como lo ex­presa un reciente análisis en el Reino Unido, donde se estimó que las acciones sobre la hipertensión arterial, tabaco y colesterol explicaron mayor impacto poblacional que la prevención secundaria o el tratamiento de enfermedades cardiovasculares.
• Mejorar la evaluación y manejo de pacientes de acuerdo a su riesgo cardiovascular en el pri­mer nivel de atención
La misma fue formulada a partir de la elaborada por la OMS contemplando las siguientes si­tuaciones
-Talleres sobre implementación del "paquete de intervenciones" y de las guías clínicas de acuerdo a cada rol dentro del sistema (médicos, enfermeros, administrativos, etc.). -Propuesta para cambios curriculares en Universidades de medicina y otros profesionales de la salud
• Medidas de desempeño de diagnóstico y tratamiento de acuerdo a estándares de calidad 4) Vigilancia y control de factores de riesgo (FR) de enfermedades cardiovasculares (EC) Introducción En el año 2005 se realizó la primera Encuesta Nacional de Factores de Riesgo, realizándose en 2009 la Segunda Encuesta. De esta manera, para evaluar la tendencia de los factores de riesgo de la enfermedad cardiovascular así como también el impacto de las políticas públicas es necesario repetir esta encuesta en forma periódica. Estas herramientas constituyen la estrategia de vigilancia recomendada por la OMS y OPS para vigilancia de FR.
Por otra parte es necesario contar con información de otras fuentes que nos permitan no sólo cono­cer indicadores relacionados a prevalencia de factores de riesgo, sino también de sus determinantes (in­dicadores económicos, conductuales, de comunicación masiva), su impacto en la población (vigilancia de enfermedades) y el desempeño de las políticas como así también del servicio de salud.
Las estrategias de vigilancia que deben ser fortalecidas y articuladas dentro de un mismo sis­ tema de vigilancia de FR y EC son:
• Encuestas telefónicas de módulos de la Encuesta Nacional de Factores de Riesgo, de perio­dicidad anual
• Indicadores de desempeño en la atención primaria de la implementación de Guía de Preven­ción de las Enfermedades Cardiovasculares y Diabetes
• Submuestra de la Encuesta Nacional de Factores de Riesgo con muestras objetivas (antropo­métricas y de laboratorio) Fuentes de datos secundarios
5) Servicios de salud: epidemiología/vigilancia de servicios de salud, calidad de atención, forta­lecimiento de redes de atención
La atención primaria en Argentina no ha priorizado hasta el momento a la prevención de las enfermedades cardiovasculares. En este contexto, en el marco del plan Nacer, se han incluido a la hipertensión y diabetes como enfermedades marcadoras. Este enfoque fue orientado al del riesgo cardiovascular global con la utilización de la Guía de Prevención de las enfermedades cardiovascu­lares de la OMS adaptada a Argentina.
En relación con la atención hospitalaria, no existen datos confiables sobre morbilidad y pro­cesos de atención útiles para la gestión. Tampoco se han desarrollado guías de práctica clínica ni indicadores de calidad de atención, como tampoco una propuesta de trabajo en redes para facilitar el acceso a prestaciones básicas, como por ejemplo reperfusión del infarto agudo de miocardio.
En relación con el fortalecimiento y reorientación de la atención primaria hacia el rastreo y ma­nejo de factores de riesgo y al modelo de atención de condiciones crónicas, el programa articulará con la programa REMEDIAR + REDES, el Programa Médicos Comunitarios, el Plan Nacer, como así también con las redes de atención primaria provinciales.
En relación con el desarrollo de guías de práctica clínica, su implementación y el fortalecimiento de redes de atención, el programa articulará dentro del Ministerio de Salud de la Nación con la Di­rección Nacional de Regulación Sanitaria y Calidad en Servicios de Salud, y con las direcciones de hospitales provinciales, como así también con las sociedades científicas.
• Contar con un sistema de vigilancia de servicios de salud en la atención primaria y en la hos­pitalaria sobre el proceso de atención de las enfermedades cardiovasculares
• Desarrollar e implementar registros de enfermedades cardiovasculares orientados a indicado-res de calidad de atención
• Implementar sistemas de referencia y contrarreferencia para atención y seguimiento de pa­cientes con EC
• Disponibilidad de Guías de Práctica Clínica y documentación de actividades de difusión, di­seminación e implementación
Los aspectos de comunicación a la comunidad se encuentran orientados en las áreas de pro­moción de la salud cardiovascular a través del Plan Nacional Argentina Saludable. Sin embargo, no se ha desarrollado en el marco del Ministerio mensajes y/o una estrategia comunicacional orientada a las enfermedades cardiovasculares.
• Lograr a través de la articulación intersectorial consenso para el diseño, evaluación y monito­reo de las acciones
En la actualidad existe una gran variabilidad en la oferta de capacitaciones en diferentes ámbi­tos, tanto para la obtención de la especialidad como las profesiones asociadas.
El Programa deberá articular con áreas específicas del Ministerio de Salud de la Nación, Socie­dades Científicas, Universidades, para generar un espacio de trabajo intersectorial.
• Mejorar la calidad y ajuste a las necesidades del sistema sanitario de los especialistas y pro­fesiones relacionadas.
• Establecer estándares mínimos de capacitación y habilidades para obtener y ejercer la especialidad
Con la finalidad de establecer prioridades de investigación en el área cardiovascular, y promover la traslación de los resultados de la investigación a las políticas públicas, y con la articulación con el Comisión Nacional Salud Investiga, el Ministerio de Ciencia y Tecnología, Universidades, socie­dades científicas e investigadores, se impulsará una consulta amplia para discutir sobre prioridades en investigación, se propondrá orientar recursos hacia las áreas prioritarias, y se fomentarán herra­mientas de difusión de resultados de las investigaciones con orientación a sus implicancias para las políticas públicas.

References: Resolución 
 artículo 1
 artículo 4
 Resolución 
 Resolución 
 Resolución 
 artículo 3
 resolución 
 artículo 3