Source: https://legislativo.parlamento.gub.uy/temporales/20190508s00072321941.html
Timestamp: 2020-08-03 12:43:11+00:00

Document:
7ª Sesión Ordinaria del 8 de mayo de 2019 - C.SS
N.º 7 - TOMO 594 - 8 DE MAYO DE 2019
QUINTO PERÍODO DE LA XLVIII LEGISLATURA
3)	Pedido de informes
–	El señor senador Camy solicita se curse un pedido de informes con destino al Ministerio de Trabajo y Seguridad Social y, por su intermedio, al Banco de Previsión Social, relacionado con la vigencia y aplicación en algunos aspectos de la Ley n.° 17963, de 19 de mayo de 2005, sobre inclusión y regularización de contribuyentes del referido banco.
•	Oportunamente será tramitado.
–	El señor senador Camy solicita se curse una exposición escrita con destino al Consejo Directivo Central de la Administración Nacional de Educación Pública y al Consejo de Educación Inicial y Primaria, relacionada con la Escuela rural n.° 76, ubicada en Colonia Wilson, departamento de San José.
–	El Senado concede las licencias solicitadas por los señores senadores Lacalle Pou, Tourné y De León.
–	Quedan convocados los señores senadores Saravia, Pardiñas y Aristimuño.
7)	35.º aniversario de Cooperativas Agrarias Federadas
•	El señor senador continuará su exposición sobre el tema en una próxima sesión.
8)	Fondo de Desarrollo del Interior
•	Por moción del señor senador, el Senado resuelve enviar la versión taquigráfica de sus palabras a la Oficina de Planeamiento y Presupuesto, al Tribunal de Cuentas, al Congreso de Intendentes, a todos los Gobiernos departamentales y a las juntas departamentales de todo el país.
9)	Postergación del numeral primero del orden del día
•	Por moción del señor senador Garín, el Senado resuelve que el proyecto de ley remitido por el Poder Ejecutivo sobre inocuidad y transparencia en la comercialización de carnes se destine a la Comisión de Ganadería, Agricultura y Pesca.
11)	XXXI Viaje de Instrucción del velero escuela Capitán Miranda
–	Proyecto de ley por el que se autoriza su salida del país con su plana mayor, tripulación y alumnos aspirantes de la Escuela Naval.
12)	Operación de mantenimiento de la paz de la ONU en la República Árabe Siria
–	Proyecto de ley por el que se autoriza la salida del país de un contingente militar del Ejército nacional.
13)	General del Aire (r.) Washington Roberto Martínez Angelucci. Designación como director de la Secretaría de Inteligencia Estratégica de Estado
14)	Asuntos entrados
15)	Situación de la enfermería en el Uruguay
–	Exposición del señor senador Camy por el término de treinta minutos.
•	Por moción del señor senador Bordaberry, el Senado resuelve enviar la versión taquigráfica de lo expresado en sala a los colegios y asociaciones de enfermería del Uruguay, a los Ministerios de Salud Pública y de Desarrollo Social, a la Presidencia de la República y al Congreso de Intendentes.
«Montevideo, 7 de mayo de 2019
La CÁMARA DE SENADORES se reunirá en sesión ordinaria mañana miércoles 8 de mayo, a las 09:30, a fin de informarse de los asuntos entrados y considerar el siguiente
2.º) por el que se autoriza la salida del país del velero escuela Capitán Miranda, su plana mayor, tripulación y guardiamarinas egresados de la Escuela Naval, compuesta de 83 (ochenta y tres) efectivos, a efectos de realizar el XXXI Viaje de Instrucción entre el 23 de mayo y el 4 de noviembre de 2019;
Carp. n.º 1306/2019 - rep. n.º 842/19
3.º) por el que se autoriza la salida del país de 170 (ciento setenta) efectivos militares con sus equipos individuales y de la unidad, pertenecientes al Ejército nacional, a efectos de participar en la operación de mantenimiento de la paz de la Organización de las Naciones Unidas, en la República Árabe Siria.
Carp. n.º 1305/2019 - rep. n.º 841/19
4.º) Informe de la Comisión de Defensa Nacional relacionado con la solicitud de venia remitida por el Poder Ejecutivo, de conformidad con lo establecido en el artículo 187 de la Constitución de la república y en el artículo 12 de la Ley n.º 19696, de 29 de octubre de 2018, a los efectos de designar en el cargo de director de la Secretaría de Inteligencia Estratégica de Estado al señor general del Aire (r.) Roberto Martínez Angelucci.
Carp. n.º 1277/2019 - rep. n.º 840/19
5.º) Exposición del señor senador Carlos Camy, por el término de treinta minutos, sobre el tema “Situación de la Enfermería en el Uruguay”, en el marco de la celebración del Día Internacional de la Enfermería.
Carp. n.º 1308/2019
ASISTEN: los señores senadores Amorín, Aristimuño, Asiaín, Ayala, Baráibar, Besozzi, Bordaberry, Camy, Cardoso, Carrera, Castillo, Coutinho, Delgado, Gallicchio, Gandini, García (Javier), Garín, Heber, Lazo, Martínez Huelmo, Matiaude, Mieres, Moreira, Otheguy, Passada, Saravia, Tourné, Vassallo y Xavier.
FALTAN: con licencia, los señores senadores Aviaga, De León, Lacalle Pou, Larrañaga y Michelini; y, sin aviso, la señora senadora Alonso.
3) PEDIDO DE INFORMES
(Pedido de informes consignado en la nómina de asuntos entrados remitidos al Cuerpo de Taquígrafos por parte de la Secretaría del Senado).
«El señor senador Carlos Camy solicita, de conformidad con lo establecido en el artículo 118 de la Constitución de la república, se curse un pedido de informes con destino al Ministerio de Trabajo y Seguridad Social y, por su intermedio, al Banco de Previsión Social, relacionado con la vigencia y aplicación en algunos aspectos de la Ley n.° 17963, de 19 de mayo de 2005, sobre inclusión y regularización de contribuyentes del referido banco.
(Exposición escrita consignada en los asuntos entrados).
«El señor senador Carlos Camy, de conformidad con lo establecido en el artículo 181 del Reglamento del Senado, solicita se curse una exposición escrita con destino al Consejo Directivo Central de la Administración Nacional de Educación Pública y al Consejo de Educación Inicial y Primaria, relacionada con la Escuela rural n.° 76, ubicada en Colonia Wilson, departamento de San José.
HA SIDO REPARTIDA. SE VA A VOTAR».
SEÑORA PRESIDENTE.- Corresponde votar el envío de la exposición escrita presentada por el señor senador Camy.
SEÑOR SECRETARIO (José Pedro Montero).- En la sesión ordinaria del 7 de mayo no se registraron inasistencias.
SEÑORA PRESIDENTE.- Dese cuenta de una solicitud de licencia llegada a la Mesa.
De acuerdo a lo establecido en la Ley n.º 17827, de 14 de setiembre de 2004, solicito al Cuerpo que usted preside se sirva concederme el uso de licencia para los días miércoles 8 y jueves 9 del presente, por motivos personales.
Por intermedio de la presente, solicito al Cuerpo se me otorgue licencia del 19 al 24 de mayo, y se convoque a mi suplente correspondiente, de conformidad con la Ley n.º 17827, artículo 1.º, literal D), que establece la causal “ausencia en virtud de obligaciones notorias, cuyo cumplimiento sea de interés público, inherentes a su investidura académica o representación política, dentro o fuera del país”.
Motiva la solicitud mi asistencia a la reunión de la Junta Directiva, en calidad de presidenta, del Foro Parlamentario sobre Armas Pequeñas y Ligeras, que se celebrará en Estocolmo, Suecia, los días 21 y 22 de mayo del corriente. (Adjunto copia de la invitación).
A través de la presente, solicito al Cuerpo me conceda licencia al amparo del artículo 1.º de la Ley n.º 17827, por motivos particulares, los días 13 al 16 de mayo de 2019.
Se comunica que los señores Julio Calzada, Beatriz Ramírez, Felipe Carballo y Cristina Lustemberg han presentado nota de desistimiento informando que por esta vez no aceptan la convocatoria a integrar el Cuerpo, por lo que queda convocado el señor Saúl Aristimuño, a quien ya se ha tomado la promesa de estilo.
7) 35.º ANIVERSARIO DE COOPERATIVAS AGRARIAS FEDERADAS
SEÑOR BARÁIBAR.- El pasado 9 de abril se celebraron los treinta y cinco años de la fundación de Cooperativas Agrarias Federadas, evento al que fuimos invitados y en el que hicieron uso de la palabra tres cooperativistas agrarios vinculados a CAF. Me refiero a los señores Álvaro Ambrois, presidente de Conaprole; Alejandro Solsona, vicepresidente de Copagran, y Mariela Martínez, socia y exdirectiva de El Fogón. Concurrió asimismo a esa reunión el señor Claudio Soumoulou, presidente de la Asociación de Cooperativas Argentinas. Finalizando el acto hizo uso de la palabra la presidenta de CAF, señora Virginia San Martín.
La ceremonia estuvo a cargo del señor Sergio Helbling, directivo de CAF, quien hizo una exposición en la que historió de manera muy sintética el cooperativismo. Como me resultó muy interesante su relato, al final de dicho evento lo consulté acerca de si podía quien habla tener la posibilidad de acceder a más información sobre el tema, y efectivamente, hace unos días me remitió –por intermedio de su secretaria, señora Mónica Segovia– una síntesis de la historia del cooperativismo agrario en el Uruguay, a la que voy a dar lectura.
En 1878 se crearon las sociedades de fomento rural, promovidas por la Compañía de Ferrocarriles. Se ubicaron alrededor de las estaciones de tren, de forma de crear un nuevo canal de comercialización de la producción y de la compra de insumos. Tuvieron un gran desarrollo.
En 1911, la Unión Económica, organismo de la Iglesia católica, promovió los Sindicatos Cristianos Agrícolas y las Cajas Populares, que también tuvieron un gran desarrollo. Varias de las cooperativas actuales iniciaron su actividad como estos sindicatos.
En 1912 se crearon los Sindicatos Agrícolas. Ellos funcionaron en la órbita del sector rural del Banco República, pero tuvieron corta vida.
En 1915 se crea la Comisión Nacional de Fomento Rural, dándosele el control sobre las sociedades de fomento.
En 1931 tuvo lugar el Primer Congreso Nacional de la Cooperación, realizado en Colonia Suiza.
En 1935 nace Conaprole, empresa que tuvo el monopolio del abastecimiento de leche a Montevideo.
En el año 1941 se presenta el proyecto de ley relativo a las cooperativas agropecuarias –Ley n.º 10008–, que fue sancionado en 1946. En ese momento se produce una gran expansión de las cooperativas agrarias. Los sindicatos agrícolas se transforman en cooperativas, fundamentalmente dedicadas a la comercialización de la producción agraria y a la compra de insumos.
En 1953 surgen las Unidades Cooperarias n.º 1 y n.º 2, dedicadas a la producción.
En 1956 se crea la Federación Nacional de Cooperativas Agropecuarias, Fenacoa. Se trata de una cooperativa de segundo grado, cuyos cometidos son la exportación de lanas y cueros, la comercialización de granos, la importación de maquinaria agrícola e insumos, la fabricación de bolsas de arpillera, y la gestión del banco de producción y consumo. Los cometidos superaron la capacidad de gestión. A los pocos años fue intervenida por el Gobierno y cesó sus actividades en 1965.
Esta etapa completa un primer tiempo de experiencia, con características de idealista, voluntarista y poco profesional.
La reacción de la dirigencia cooperativa fue evaluar las razones del fracaso de Fenacoa, con un importante aporte del Centro Cooperativista Uruguayo, y las conclusiones para encarar un nuevo cooperativismo agropecuario fueron las siguientes: aprovechar las experiencias anteriores; profesionalizar la gestión y la eficiencia empresarial; que las cooperativas primarias trabajaran varios rubros según zonas; que las cooperativas de segundo grado estuvieran especializadas por rubros centrales; que la exportación fuera directa, sin intermediarios, y que los productores participaran efectivamente en la dirección de las cooperativas.
No me alcanza el tiempo para completar la exposición, por lo que la dejo en suspenso para finalizarla en una próxima media hora previa, oportunidad en la que indicaré los destinos a los que voy a solicitar sea remitida la versión taquigráfica de mis palabras.
8) FONDO DE DESARROLLO DEL INTERIOR
SEÑOR CARDOSO.- Señora presidenta: desde hace cuatro años venimos planteando en solitario, pero insistentemente, que la fórmula de cálculo del Fondo de Desarrollo del Interior no se hizo con arreglo a lo que dispone la Constitución, lo que significa un retaceo enorme a los dineros que los departamentos del interior deben recibir.
Cuando se discutió el presupuesto quinquenal, en 2015, planteamos por primera vez este tema al equipo económico y a la Comisión de Presupuesto integrada con Hacienda, y así consta en la versión taquigráfica correspondiente. Las explicaciones que recibimos fueron erráticas e insuficientes.
En 2018 formulamos un pedido de informes que fue respondido con evasivas y parcialmente. Por ejemplo, solicitamos información comparativa desde 2005 hasta 2017, año a año, del cálculo efectuado por el Gobierno para el Fondo de Desarrollo del Interior y el que hubiera resultado de hacerlo sobre las recaudaciones efectivamente producidas, pero no fue aportada.
En otro de los puntos –fundamental, a mi juicio– pedíamos que se aportara información acerca de cuál era la proporción o la cantidad recaudada por concepto de tributos nacionales proveniente del interior del país –o sea, IRAE, IVA e IRPF–, pero tampoco se nos respondió. Esto nos induce a concluir que fue superior al 25 % –que es el porcentaje de los tributos nacionales recaudados fuera de Montevideo según el presupuesto 2000-2004–, porque si hubiera sido menor nos hubieran dado la información de inmediato, ya que eso favorecía los cálculos del Gobierno. La falta de respuesta a esta pregunta tiene, a mi juicio, una sola lectura, y es que esa proporción es mayor al 25 %; y si es así, mayor aún es el retaceo que se hace a los departamentos del interior. En efecto, la norma constitucional dice claramente que al Fondo de Desarrollo del Interior corresponde una alícuota de las recaudaciones de impuestos nacionales efectivamente producidas fuera de Montevideo, pero los diferentes presupuestos lo siguieron calculando sobre la base de las recaudaciones del año 1999, ajustadas por IPC, lo que es notoriamente contrario a lo que se dispone en la Constitución de la república.
Los Gobiernos departamentales hicieron un acuerdo con la OPP, pero fue sobre lo que dice el artículo 230 de la norma constitucional, o sea, para definir cómo se aplican los dos tercios del Fondo de Desarrollo del Interior y qué obras se iban a desarrollar.
Respecto al cálculo de la alícuota, ningún acuerdo puede estar por encima de lo que dispone la Constitución, porque vivimos en un Estado de derecho y, por lo tanto, lo político nunca puede estar por encima de la ley.
Calculamos que los Gobiernos departamentales han perdido de recibir en el entorno de los USD 2.000:000.000. ¡Sí, como se escucha: USD 2.000:000.000 fueron retaceados al interior! Entonces, en lugar de haberse ejecutado 1500 obras en 1500 días, seguramente hubieran sido mucho más las obras con las que se hubieran podido beneficiar quienes vivimos más allá de los límites de Montevideo.
Hace cuatro años que venimos advirtiendo de esta situación y recién ahora, con la intensa campaña publicitaria lanzada por la OPP hace pocos días, empezamos a encontrar las primeras reacciones.
Solicito que la versión taquigráfica de mis palabras sea remitida a la Oficina de Planeamiento y Presupuesto, al Tribunal de Cuentas, al Congreso de Intendentes y a los Gobiernos departamentales y juntas departamentales de todo el país.
9) POSTERGACIÓN DEL NUMERAL PRIMERO DEL ORDEN DEL DÍA
Correspondería pasar a considerar el asunto que figura en primer término, pero como no se han presentado propuestas, quedará postergado para una próxima sesión.
SEÑOR SECRETARIO (José Pedro Montero).- «Mocionamos para que se rectifique el trámite del proyecto de ley remitido por el Poder Ejecutivo sobre inocuidad y transparencia en la comercialización de carnes y pase a estudio de la Comisión de Ganadería, Agricultura y Pesca». (Firma el señor senador Garín).
11) XXXI VIAJE DE INSTRUCCIÓN DEL VELERO ESCUELA CAPITÁN MIRANDA
SEÑORA PRESIDENTE.- Se pasa a considerar el asunto que figura en segundo término del orden del día: «Proyecto de ley por el que se autoriza la salida del país del velero escuela Capitán Miranda, su plana mayor, tripulación y guardiamarinas egresados de la Escuela Naval, compuesta de 83 (ochenta y tres) efectivos, a efectos de realizar el XXXI Viaje de Instrucción, entre el 23 de mayo y el 4 de noviembre de 2019. (Carp. n.º 1306/2019 - rep. n.º 842/19)».
SEÑOR MARTÍNEZ HUELMO.- Señora presidenta: la Comisión de Defensa Nacional examinó la carpeta referida a la autorización de salida de nuestro país del velero escuela Capitán Miranda en su trigésimo primer viaje de instrucción, con su plana mayor, tripulación y guardiamarinas egresados de la Escuela Naval, compuesta por ochenta y tres efectivos. Esta misión de instrucción se llevará a cabo entre el 23 de mayo y el 4 de noviembre del presente año.
Resulta muy interesante haber recibido, junto con este proyecto, la derrota 2019 del Capitán Miranda, en la cual confirmamos que se van a visitar muchos puertos: Río de Janeiro, Fortaleza, Saint Georges, Willemstad, Cartagena de Indias, Colón, Cancún, La Habana, Miami, Baltimore, New London, Newport, Boston, Norfolk, Santo Domingo, San Juan, Castries, Natal y Victoria, entrando al puerto de Montevideo el 4 de noviembre de este año. Brasil, Grenada, Curazao, Colombia, Panamá, México, Cuba, Estados Unidos, República Dominicana, Puerto Rico y Santa Lucía serán los países hacia donde habrá de navegar el Capitán Miranda y su tripulación. Para ello, deberá recorrer 15.194 kilómetros en noventa días de navegación, y setenta y cinco serán los días de estadía en los puertos mencionados. Es decir que estarán más de cinco meses navegando por los mares de toda América. Cuando uno mira estos números impresiona, porque desde el punto de vista naval parecería una proeza navegar todo esto en un barco a vela.
También, como es tradicional, en esos setenta y cinco días de visita a los puertos se llevan a cabo muchas actividades de representación, que consolidan nuestras relaciones con las autoridades y ciudadanos de los lugares a los que habrán de arribar en este viaje de instrucción.
Sin duda que, como afirma el mensaje del Poder Ejecutivo, la característica de la nave asegura la formación técnica y profesional de cada uno de los guardiamarinas egresados de la Escuela Naval, permitiendo llevar a la práctica conocimientos teóricos adquiridos en ese centro educativo.
El comandante en jefe de la Armada, almirante Carlos Abilleira, ha cursado invitación al Senado para concurrir a la zarpada de este trigésimo primer viaje de instrucción del velero escuela ROU 20 Capitán Miranda, el próximo jueves 23 de mayo a las 11:30, desde la dársena fluvial del área naval del puerto de Montevideo. Y allí estaremos como miembros de vuestra Comisión de Defensa Nacional para desear éxito a la delegación que habrá de emprender esta importante misión para la fuerza naval del Uruguay y, por ende, para el país.
Señora presidenta: la Comisión de Defensa Nacional me ha encomendado informar la conveniencia de aprobar este proyecto de ley y, por lo tanto, recomendamos a la cámara proceder en ese sentido.
SEÑOR SECRETARIO (José Pedro Montero).- «Artículo único.- Autorízase la salida del país del Velero Escuela “CAPITÁN MIRANDA”, su Plana Mayor, Tripulación y Guardia Marinas egresados de la Escuela Naval, compuesta de 83 (ochenta y tres) efectivos, a efectos de realizar el XXXI Viaje de Instrucción entre el 23 de mayo y el 4 de noviembre de 2019, visitando puertos de los siguientes países: República Federativa del Brasil, Granada, País de Curazao, República de Colombia, República de Panamá, Estados Unidos Mexicanos, República de Cuba, Estados Unidos de América, República Dominicana, Estado Libre Asociado de Puerto Rico y Santa Lucía».
SEÑORA PRESIDENTE.- Se pasa a considerar el asunto que figura en tercer término del orden del día: «Proyecto de ley por el que se autoriza la salida del país de 170 (ciento setenta) efectivos militares con sus equipos individuales y de la unidad, pertenecientes al Ejército nacional, a efectos de participar en la operación de mantenimiento de la paz de la Organización de las Naciones Unidas en la República Árabe Siria. (Carp. n.º 1305/2019 - rep. n.º 841/19».
SEÑOR MARTÍNEZ HUELMO.- Señora presidenta: este es otro asunto que viene aprobado por unanimidad de la Comisión de Defensa Nacional. Como bien se ha dicho, se trata de una autorización –a la luz del numeral 12 del artículo 85 de la Constitución– para que un contingente militar integrado por ciento setenta efectivos del Ejército nacional participe en la misión de las Naciones Unidas a desplegarse en la República Árabe Siria a partir del 1.º de mayo del corriente año.
Esta participación se enmarca en la contribución con contingentes para el mantenimiento de la paz de la Fuerza de las Naciones Unidas de Observación de la Separación (FNUOS), dentro del marco del capítulo VI de la Carta de las Naciones Unidas.
Señora presidenta: en la comisión estuvieron presentes el señor ministro de Defensa Nacional, doctor Bayardi, y el canciller de la república, señor Rodolfo Nin Novoa, explicando los alcances de este proyecto. Estuvieron acompañados por jerarcas militares que describieron los antecedentes de este tema y su proyección.
Este asunto, señora presidenta, se lleva a cabo a la luz de resoluciones de las Naciones Unidas.
Al final de la carpeta se consigna, por parte de la secretaría de la comisión, la resolución 2450 (2018), aprobada por el Consejo de Seguridad en su 8436.ª sesión, celebrada el 21 de diciembre de 2018, relativa precisamente a la Fuerza de las Naciones Unidas de Observación de la Separación.
En su comparecencia, la delegación del Ministerio de Defensa Nacional nos brindó un importante material que quizás los señores senadores deberían tener, sobre todo pensando en que esta no va a ser la única vez que vamos a votar una autorización para que tropas uruguayas se mantengan en Siria, sino que esta es la primera, pero habrá otras prórrogas en el futuro, seguramente en la próxima legislatura.
Por lo tanto, en este sumario técnico que nos acercaron las Fuerzas Armadas y el Ministerio de Defensa Nacional, se expresa bien la información general del Uruguay en materia de misiones de paz, las generalidades, la reseña histórica, la misión, la integración de la Fuerza, operaciones actuales y futuras y las tropas uruguayas a desplegar en esta región del planeta que, como se sabe, es muy complicada desde hace más de cien años porque hay un enfrentamiento, desde que finalizó la Segunda Guerra Mundial, entre los países árabes e Israel. En este caso, la franja a donde van nuestros efectivos militares tiene unos setenta kilómetros de largo por diez de ancho, la conocida meseta en los Altos del Golán, que está bajo dominio de Israel producto de un fuerte enfrentamiento militar en la década de los setenta. Se ha establecido como una zona de paz, de no enfrentamiento, de un alto el fuego acordado por las partes y, obviamente, también está bajo la égida de las Naciones Unidas y de las más importantes potencias militares del planeta, llámense Estados Unidos y Rusia, una de un lado y la otra del otro.
Por lo tanto, es importante señalar la delicadeza de esta misión.
Más allá de los aspectos técnicos, quiero resaltar la importancia política de esta misión desde el punto de vista internacional, porque –como consta en la versión taquigráfica, que es muy profusa sobre este asunto– el propio ministro de Relaciones Exteriores nos contaba que son las partes las que piden la integración del Uruguay con sus efectivos a esta misión. Es Siria que ha requerido que Uruguay esté presente allí, y es también Israel, que requiere que Uruguay envíe a sus efectivos en la misión de paz.
Creo, señora presidenta, que esto nos debe llenar de orgullo a todos los uruguayos, porque es una parte de la política internacional a la que Uruguay siempre debe estar atento; debemos saber claramente –lo conocemos todos– qué papel le toca jugar a nuestro pequeño país en el mundo. Obviamente, es un rol que abona la seguridad internacional –de eso hablamos en el día de ayer–; abona la vigencia de los derechos humanos; abona la protección de los civiles en climas bélicos. De ello pueden dar cuenta muchos senadores aquí presentes que han estado en otras partes del mundo, como sucedió hace poco con el presidente de la comisión y la vicepresidenta, señora Patricia Ayala, que estuvieron en el Congo dando fe, precisamente, de lo que es la presencia de los efectivos militares en esas zonas, de conflicto lamentablemente, pero a las que hay que prestar nuestra colaboración, nuestra contribución y nuestra cooperación para la paz mundial.
Por lo tanto, señora presidenta, desde este punto de vista –que es el punto de vista de la política internacional de Uruguay–, nosotros creemos que esta es una misión importante, que pone al Uruguay en un rol relevante, diría yo, y eso no podemos perderlo de vista. Es así que la comisión, reflexionando con los ministros y por supuesto luego deliberando qué hacer frente a este proyecto de ley, lo aprobó por unanimidad y recomendó a quien habla aconsejar al Cuerpo que se siga el mismo procedimiento.
SEÑORA PRESIDENTE.- Continuando con la lista de oradores, tiene la palabra el señor senador García.
Este debe ser el único tema en el que, a nivel internacional, Uruguay tiene el peso de excelente; no hay otro. El prestigio internacional del Uruguay y su peso político a nivel del concierto de la comunidad internacional se resume hoy en día a su participación en misiones de paz. Tan así es que, por este motivo, integramos hace un tiempo el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Obviamente, no lo integramos por el poder militar ni geopolítico de nuestro país, sino porque, a nivel de las naciones más poderosas del mundo, Uruguay es líder en materia de misiones de paz que están, al mismo tiempo, promocionadas por estos países que son los «pesados» del mundo, por decirlo de alguna manera. Todos sabemos que el primer cargo militar de las Naciones Unidas es ocupado por un uruguayo, el general Loitey. Está ahí por su profesionalidad, pero también porque es uruguayo.
Pienso que el tema que estamos discutiendo en el día de hoy pone en el centro del debate el peso y la prestancia de una de las políticas internacionales más distintivas de los últimos años en el Uruguay.
Estamos hablando de una política internacional que se ha debilitado y que ha dejado de ser una política de Estado, nacional, y realmente, desde el punto de vista de quien habla, el Uruguay se ha visto desprestigiado en el mundo. Ha perdido aquel matiz diferencial de ser un país chico, defensor del derecho internacional, de los derechos humanos, de la no intervención y de la autodeterminación de los pueblos, y ha pasado a tener una política internacional ideologizada, una política internacional –como decía el exsenador Abreu– de sublemas ideológicos, y en este espacio, en el de la participación en misiones de paz, también se ha debilitado.
Quien habla había advertido en este Cuerpo en su momento que Uruguay estaba perdiendo ese protagonismo que lo hizo ser diferente en el mundo, y que se había perdido la proactividad que era necesaria cuando se disminuían algunas misiones de paz, como en el caso de Haití y del Congo, las dos más grandes en las que ha participado nuestro país. Más de cincuenta mil efectivos han participado en esas misiones de mantenimiento de la paz.
Esta autorización –que es de las cosas que involucra a todo el Uruguay, porque es una solicitud hecha por el Poder Ejecutivo que debe refrendar el Parlamento– nos coloca nuevamente en la situación de avanzar en algo en lo que se venía retrocediendo, y en una circunstancia que es diferente, en una misión que es nueva para el Uruguay y en donde vamos pedidos expresamente –un dato no menor– con nombre y apellido. Siria pide que vaya Uruguay; no pide que se cambie un contingente que ha tenido problemas –como ha pasado– y que se lo releve por el de otro país. Siria pide que ese contingente sea relevado y que en su lugar vaya Uruguay; no cualquier país, sino que sean los uruguayos los que vayan allí, lo cual refuerza lo que manifestaba anteriormente.
Esta misión de paz tiene como destino una franja que supe conocer muy de cerca cuando fuimos hace ya varios años con el entonces presidente Sanguinetti y el señor senador Heber –aquí presente– al Sinaí –esta zona está en las proximidades–, a partir de un diferendo que lleva mucho tiempo y que, sin duda, va a tener para mucho más.
Nosotros vamos a acompañar esta participación uruguaya. Como decíamos, veníamos reclamando que Uruguay retomara terreno en la materia y creemos que esto va en consonancia con ello.
Anteayer preguntamos al señor ministro de Defensa Nacional y al señor canciller cómo se había valorado todo lo que significa la cercanía, la actividad en la zona del Estado Islámico, que es un hecho nuevo. Tengamos en cuenta que cuando Uruguay participa en misiones de paz, generalmente lo hace para estabilizar y mantener la paz en ámbitos donde hay fuerzas irregulares, guerrillas vinculadas a conquistas de territorios o de riquezas naturales, como es el caso del Congo. En este caso hay otro factor que se vincula, que es el ideológico de estos fanáticos asesinos del llamado Estado Islámico.
Todo esto es la parte institucional de la que nadie se puede extrañar, pero no debemos olvidar que esto también significa que hay ciento setenta uruguayos que cada seis meses van a ir allá a hacer un peso. ¡Veamos el corazón de la cosa! Nuestras Fuerzas Armadas, nuestros soldados son muy pobres. Fíjense los señores senadores cómo se puede pasar de un estado de ánimo a otro en muy poco tiempo. La semana que viene, en esta sala, seguramente vamos a discutir el tema militar de vuelta, a partir de una solicitud de venia del Poder Ejecutivo para proceder a la destitución de generales, y se hablará mucho. Imagino que con respecto a las Fuerzas Armadas se dirán cosas muy diferentes a las que hoy están expresando los mismos que la semana que viene van a decir otras en contrario. Hoy estamos hablando de que el prestigio que tiene Uruguay en el mundo se debe a los soldados que ganan $ 16.000 y a los oficiales que los dirigen. Y estamos todos muy orgullosos de poder decir: «¡Miren! A un país tan chiquito como el nuestro, Naciones Unidas lo mira con atención y quiere que vayamos a ayudar a que haya paz en el mundo, con soldados extremadamente pobres y oficiales que los comandan». Seguramente, la semana que viene alguno hablará de esta misma realidad, pero con otro tono. Son los mismos soldados, las mismas Fuerzas Armadas.
SEÑOR GARCÍA.- Con mucho gusto, pero cuando termine el razonamiento.
Como dije, esa participación que tienen estos soldados les significa una retribución que acá les llevaría años de años tener y les permite, cuando llegan a su país, agregar un baño, poner la losa a la casita, comprar ropa y championes para los gurises, ¡mejorar su vida!, y lo hacen exponiendo la propia en un lugar muy lejano, en una realidad extremadamente diferente. Pero, bueno, es la forma que tienen de mejorar su pasar y su vida personal y familiar.
También por estas razones vamos a votar este proyecto de ley, porque no debemos quedarnos solo en los aspectos institucionales y desconocer una realidad como esta. Cuando los efectivos vuelven, las barracas de los pueblos del interior quedan vacías porque los soldados pasan con sus ahorritos y compran materiales de construcción. La verdad es que hay una economía vinculada a las misiones de paz que los señores senadores que son del interior del país conocen como nadie. Es el lado humano y el alma de estas cosas que acá votamos por razones institucionales, pero respecto de las cuales no podemos dejar de reconocer el factor cotidiano que tienen.
Señora presidenta: por todas estas razones, vamos a acompañar la autorización de la salida del país de estos efectivos porque, vuelvo a reiterar, es algo que venimos reclamando desde hace mucho tiempo.
Ahora sí le concedo la interrupción a la señora senadora Xavier.
Ya que desde la Mesa la señora presidenta ha permitido que el señor senador preopinante se deslizara por otros temas que no son específicamente los de la misión de paz, quiero dejar en claro algunas cosas que a mí –y creo que a mi bancada también– me resultan inadmisibles. Confundir a quienes cometieron delitos de lesa humanidad, asesinaron, desaparecieron, robaron, robaron niños, con los soldados que hoy pueden ir a desempeñar misiones de paz, no es admisible, porque creo que bastantes cosas han sabido, por lo menos como sociedad, quienes en su momento no quisieron creer que estas atrocidades eran cometidas.
Nosotros siempre vamos a reivindicar la existencia de generaciones y de personas que en aquellos tiempos no tuvieron nada que ver con lo que sucedió porque, entre otras cosas, sabemos que hubo militares demócratas y constitucionalistas en todos los partidos políticos, y en el nuestro ni más ni menos que nuestro fundador histórico.
Por lo tanto, no admito ningún tipo de confusión entre quienes hacen su labor y desempeñan su profesión con la responsabilidad de representar al país en lugares en los que hay que mantener la paz o ayudar a que la paz se mantenga, y quienes cometieron todo tipo de atrocidades, pero, lamentablemente, muchos de ellos están aún impunes.
Quiero expresar con todo énfasis mi rechazo a las palabras que fueron vertidas acá y la necesidad de no confundir los tantos. La próxima semana sí estaremos discutiendo sobre qué significan esas cosas y veremos quién está para reivindicar la verdad histórica, quién está para reivindicar la memoria y quién está para decir que acá no ha pasado nada y que debemos dar vuelta la página. Eso es algo que no puede suceder nunca hasta no saber qué nos ha ocurrido y, en particular, qué ha pasado con todos nuestros desaparecidos.
Por otro lado –si bien esto fue anterior en la referencia, no tiene la entidad de la aseveración previa, que es realmente inentendible que se reivindique a esta altura en este Cuerpo–, quiero dejar claro que, por suerte, Uruguay no solo destaca por las misiones de paz en el mundo; Uruguay destaca por muchas otras cosas. Los principios que hemos reivindicado de no intervención, de autodeterminación, y los principios más caros del derecho internacional y del derecho humanitario siguen muy en alto. Pero Uruguay también destaca por muchas otras políticas públicas, que han venido a dar bienestar a mucha gente.
SEÑORA PRESIDENTE.- Puede continuar el señor senador García.
Con una eficacia pocas veces vista en los últimos tiempos, la señora senadora Xavier ha mezclado, casi imperceptiblemente, aserrín y pan rallado. Yo debería dejar pasar esto, porque creo que la ataca una confusión. Con la señora senadora Xavier nos conocemos hace muchísimos años; casi iguales generacionalmente, fue de las personas con las que estuvimos en la defensa de la libertad. Faltaron hoy algunos de su partido que se enteraron bastantes años después de que había habido violaciones a los derechos humanos, algunos a los que había que pasar a buscar por abajo de la cama.
Entonces, que la señora senadora –con mucho respeto lo digo– intente, por años luz de distancia, dar a entender que yo reivindico eso me parece una atrocidad inadmisible. Lo admito porque le tengo gran estima y porque a veces los nervios hacen confundir los razonamientos. Yo nunca diría, como dijo un senador del Frente Amplio, que un torturador es un valiente cuando reconoce la tortura. Me refiero a un senador compañero de la señora senadora Xavier, que está cerquita de ella en este momento, físicamente cerca, a cinco metros. Para mí un torturador es un cobarde miserable y no un valiente, pero eso seguramente lo charlaremos en otro momento. Me parece que la señora senadora Xavier debería dirigir sus dardos hacia algún compañero de su partido que le reconoce valentía a un cobarde asesino.
Dicho esto, reitero lo que dije: la semana próxima de vuelta vamos a discutir y a pensar sobre estos temas, con otro tipo de razonamientos. Porque, incluso, algunos de los que hoy van a votar han planteado eliminar las Fuerzas Armadas. Esto se ha propuesto desde el propio partido de la señora senadora Xavier. Para mí es «la senadora Xavier» y no «la senadora preopinante»; siempre me rebeló bastante aquello de llamar preopinante al que tiene nombre y apellido. Yo hablo de la señora senadora Xavier. En su partido hay gente que está planteando eliminar las Fuerzas Armadas –veo que hay quienes se han sentido aludidos–; así que hay una confusión enorme, porque querer eliminar las Fuerzas Armadas y plantear que vayan a representarnos en el exterior, en una misión de paz, para la paz del mundo, son dos extremos que no se comunican.
Como decía, señora presidenta, yo voy a votar esto con la tranquilidad de estar siempre en la misma posición: de la defensa de la paz; de la defensa de la dignidad humana; de la defensa de los derechos humanos, ¡se violen donde se violen! –siempre enfrentados a la tanqueta, ¡siempre!; entre la libertad y la tanqueta nunca tuvimos dudas–, y de la defensa de la democracia. Entendemos que, de una vez por todas, se asume que las Fuerzas Armadas, la ciudadanía, los docentes, todos, tengamos la ocupación que tengamos, tenemos una misión dentro de una sociedad democrática y dentro de una república.
SEÑORA MOREIRA.- Pido la palabra para responder una alusión.
SEÑORA PRESIDENTE.- Tiene la palabra la señora senadora Moreira.
SEÑORA MOREIRA.- Señora presidenta: en primer lugar, quiero hacer una consideración de orden general. Debemos repudiar las provocaciones –¡siempre las provocaciones!– para elevar el nivel de nuestra discusión política al terreno de las ideas y de los principios. Estamos discutiendo ideas y principios, y las provocaciones deben ser desterradas, al igual que las alusiones envenenadas y las descalificaciones personales o políticas.
En segundo lugar, quiero respaldar a mi colega y amiga, Mónica Xavier, en todo lo que ha dicho y compartir con ella que no solo somos reconocidos por las misiones de paz, sino también, y muy especialmente, por los logros de los Gobiernos progresistas en estos quince años, como la disminución de la pobreza y la desigualdad y la agenda de derechos. Ayer nos enterábamos –usted misma, señora presidenta, nos lo transmitía– que se quiere instalar una sede de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en Uruguay porque este es un país de avanzada en materia de derechos. Que no nos duela que lo hayan conseguido los Gobiernos del Frente Amplio, porque también son Gobiernos de todos los uruguayos.
Por último, no tengo más remedio que referirme, una y otra vez –para ver si la gota alguna vez horada la piedra–, a que, en lo que me compete, jamás he proclamado como posición personal o política la abolición de las Fuerzas Armadas porque eso requiere una reforma constitucional. Por lo tanto, pido otra vez que no se insulte la inteligencia política de este Cuerpo ni la inteligencia personal, porque todos sabemos que la discusión es sobre el rol de las Fuerzas Armadas, sobre su tamaño, sobre su presupuesto, pero también, como dijo la señora senadora Xavier, sobre su pasado. Y eso lo estaremos develando –es decir, sacándole los velos a la verdad– la semana próxima, cuando tengamos que discutir las venias de los retiros obligatorios de los militares. En ese momento sí vamos a tener una discusión pública sobre la interpretación de nuestro pasado con relación a esto.
SEÑORA PRESIDENTE.- Tiene la palabra el señor senador Baráibar.
SEÑOR BARÁIBAR.- Señora presidenta: desde hace muchos años, incluso antes de ser Gobierno, o sea, de integrar la bancada oficialista, he votado favorablemente nuestra participación en las misiones de paz, fundamentalmente en Haití, en la Minustah. Creo –estoy haciendo memoria– que prácticamente en todos los casos fue votada por unanimidad, si bien un caso dio lugar a un episodio puntual, en el que algún legislador –no voy a obviarlo– integrante de nuestra bancada marcaba una discrepancia con esta posición que mayoritariamente ha mantenido el Frente Amplio en el Parlamento. Y la ha mantenido en su momento con el respaldo de nuestra fuerza política, de nuestros organismos de dirección, y hoy con la propuesta del Gobierno de la república, en nombre del presidente y del ministro de Defensa Nacional.
Esta hubiera sido una buena oportunidad, en una situación de campaña electoral como la que estamos, en que hay confrontaciones naturales y normales, para aprovechar a buscar puntos de encuentro –lo que nunca viene mal, como dijo la señora senadora Moreira–, porque tenemos muchos, pero a veces –lamentablemente– los disimulamos. Hago esta afirmación porque es algo que permanentemente nos reconocen en el exterior. Nosotros mismos, dentro del país, a veces nos negamos a reconocer esa realidad. Y esta hubiera sido una buena oportunidad para marcar la importancia de esas coincidencias, de la coincidencia al aprobar, creo que por unanimidad, estas misiones de paz.
En muchas ocasiones, he sido invitado por las Fuerzas Armadas a visitar la Minustah. Aprovecho para mencionar un hecho puntual que quedó en zona medio turbia porque no fue suficientemente aclarado. Ocurrió en una zona del norte de Haití, pero, habiendo estado en el terreno, puedo decir que se trató de un episodio vinculado a la mala conducta de algún integrante de las Fuerzas Armadas. En ese momento hablé con mucha gente que estuvo presente en el episodio y ellos opinaban –casi unánimemente– que se trató de una jugarreta, de una celada –por así decirlo– que le tendieron a algunos soldados de nuestra Fuerza Armada comerciantes de armas que estaban muy molestos por la presencia del contingente en esa zona –muy cercana de Estados Unidos–, que patrullaba la zona costera impidiendo sus labores de contrabando. Entonces, para generar una situación de crisis o de conflicto, provocaron ese desenlace que fue malinterpretado. Eso quedó comprobado a través de la investigación que realizan los tribunales de análisis de justicia que tienen las Fuerzas Armadas, y particularmente los de defensa.
Cuando comienza el período legislativo se estila, al finalizar el desfile, que los principales cargos del Batallón Florida hagan una fila en el Salón de los Pasos Perdidos para que los legisladores y demás autoridades los saluden. En el comienzo de este período legislativo participé de ese evento junto con la presidenta de la Asamblea General y varios legisladores de todos los partidos. Me presenté por mi cuenta a cada uno que saludaba, preguntándole si había estado en alguna misión de paz. Había veintidós militares, dieciocho me contestaron que habían estado y tres o cuatro de ellos pensaban que lo iban a poder hacer en poco tiempo. Eso demuestra –lo he podido comprobar también en otros lugares– el interés que despierta la participación de destacamentos militares –tanto generales y coroneles como soldados– en las misiones de las Naciones Unidas.
Aquí se le quiso dar un tono casi caricaturesco, aunque no se puede negar que hay un interés económico porque es sabido que los salarios son reducidos e insuficientes y el dinero que cobran en estas misiones es un ingreso importante. Quiero aclarar –no sé si todos lo saben– que ese dinero no se lo pagan a cada soldado en el campamento ni al regresar, sino que se lo entregan a la familia para que sea utilizado en el ámbito familiar.
Además de este aspecto económico, se debe reconocer la experiencia que implica para los militares participar en estas misiones. Digo esto porque la gran mayoría de los soldados que fueron reclutados en el interior del país, que vienen del Uruguay profundo –tuve la oportunidad de viajar con ellos a Haití y al Congo, y dialogar sobre sus vidas e intereses– era la primera vez que subían a un avión y salían del país. Esto significa una importante experiencia de vida. Por supuesto que lo es para cualquier ciudadano y particularmente para ellos. A la vez, a nivel de su carrera profesional es un elemento de capacitación, ya que se realizan actuaciones militares distintas y, en algunos casos, de mayor especialización que las que nosotros podemos tener, pudiendo ser un estímulo para mejorarla.
No tengo la menor duda –lo vengo sosteniendo desde hace veinte años y lo he comprobado en situaciones concretas– de que se trata de una experiencia positiva para el país, para las Fuerzas Armadas y para aquellos que participan en las misiones de paz de las Naciones Unidas.
Creo que este es el estilo y el tono que debemos emplear, pero, lamentablemente, casi con obsesión, el señor senador Javier García –no digo el «senador preopinante» porque no le gusta que se lo mencione de esa manera– enchastra la cancha. En primer lugar, adelanta un debate que tendrá lugar en algunos días. ¡Vaya que lo tendremos!, pero lo quiere introducir hoy, cuando estamos todos de acuerdo y vamos a levantar la mano dentro de un rato. Además, hace una interpretación histórica absolutamente equivocada. Comienza diciendo –palabras más, palabras menos; si tengo que corregir alguna palabra, lo hago– que el único elemento de prestigio que tiene el Uruguay a nivel internacional es su participación en la Minustah. No es así; es exactamente al revés: Uruguay tiene prestigio a nivel internacional por su historia, por su conducta. Debo reconocer –no tengo pudor en hacerlo– que hubo una figura que integró el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, el profesor Carlos María Velázquez –fue mi profesor de Historia en el Colegio Seminario–, que tuvo un enorme prestigio a nivel internacional y que fue un hombre de consulta a ese nivel. Tal vez hubo otros antecedentes –habría que rastrearlos en la historia–, pero a partir de él se comenzó a construir una pirámide en la que se fue mostrando al Uruguay tal cual es, a través de su tradición, sin caricaturizar la realidad interna para reflejarla afuera. Lo que somos es lo que mostramos afuera, y esa es la razón por la cual se ha invitado a nuestro país a participar en las misiones de paz. Además –y también lo digo sin medias palabras–, salvo raras excepciones, Uruguay ha sido absolutamente correcto y profesional, constituyendo así un testimonio y un ejemplo para integrantes de contingentes de otros países que participan en las misiones de paz.
Quiero señalar, señora presidenta, que estos episodios son los que realmente deberíamos utilizar para jerarquizar la unidad de nuestro sistema político y la búsqueda de acuerdos entre todos, más allá de las diferencias legítimas que tendremos que dilucidar en las próximas instancias electorales. Cuando tenemos la oportunidad de poner esto de manifiesto, no debemos buscar pretextos para señalar las diferencias y, si no las tenemos sobre determinado tema, las buscamos sobre temas pasados o futuros. A mi juicio, esa no es una buena conducta. Le digo al señor senador García –reitero que lo llamo por su nombre porque no le gusta que se le diga «senador preopinante»– que, con ese estilo, va a ser realmente difícil construir coincidencias. Él, que es un vocero calificado del Partido Nacional, debería contribuir a esa línea de conducta y no, precisamente, a «tirar leña al fuego» –entre comillas–, como hace una y tantas veces, algunas de ellas reales –todos cometemos errores– y otras fabricadas, como en este caso.
SEÑOR COUTINHO.- Señora presidenta: desde el Partido Colorado nos vamos a referir puntualmente al tema que nos convoca y transmitimos que apoyamos y vamos a votar este proyecto de ley.
Asimismo, solicitamos que la discusión gire en torno al proyecto de ley, que tiene fecha 1.º de mayo –hoy es 8–, cuenta con voluntad política en todo sentido e ingresó el lunes con una gran presentación por parte del general Montaner. A su vez, tuvimos una gran disposición del señor ministro Bayardi, así como del señor ministro Nin Novoa, con respecto a esta iniciativa. Estamos seguros de que este es un aporte más al camino y a la hoja de ruta de años y de muchos Gobiernos en cuanto a la intervención uruguaya en las diferentes misiones en el mundo. Esto es un destaque más. Al Uruguay le están pidiendo una intervención países del primer mundo. Estamos hablando de que el proyecto entró a las 14:00, los invitados se fueron a las 15:00 y lo estábamos votando en la comisión por unanimidad a las 15:30. Y hoy estamos, en ese escenario, dando un paso más.
En definitiva, con respecto al tema queremos transmitir –y siempre vamos a estar en esa línea– que el Partido Colorado va a apoyar este proyecto de ley, que está necesitando una rápida aprobación y ser tratado en el contexto debido porque ya hay acciones que se están ejecutando en ese sentido.
No vamos a ingresar en ningún otro escenario ni en ningún otro contexto, porque hay determinados comentarios que no estamos entendiendo. Entre otras cosas, se está hablando de que la semana que viene va a ingresar algo que no figura en ningún orden del día, que no está previsto en ningún contexto si se va a votar o no se va a votar, ni quiénes están de un lado y quiénes del otro. Con respecto a ese punto, que sí ingresó en comisión, como partido hemos pedido, para brindar nuestro apoyo, determinada hoja de ruta y una participación e información que hoy no tenemos. De manera que si la semana que viene va a entrar ese asunto, esperamos que en estos siete días nos puedan acercar las respuestas correspondientes para que el Partido Colorado pueda dar su voto, porque es algo en lo que no se va a poder avanzar con una mayoría simple.
En suma, estamos de acuerdo con el proyecto de resolución en consideración, y sobre los otros asuntos a los que se derivó, ya adelantamos cuál es nuestra posición.
SEÑORA PRESIDENTE.- Nos visitan alumnos de 4.º y 5.º año de escuelas de Paysandú y San José que se encuentran en la Colonia Escolar Malvín. Sean bienvenidos.
SEÑOR MARTÍNEZ HUELMO.- Quiero que quede constancia de que el informe que he realizado ha sido sobre el contingente en Siria. La carpeta que estamos tratando no tiene vinculación con ninguna otra que esté en consideración en la Comisión de Defensa Nacional. El Parlamento –y esto es de técnica legislativa– delibera sobre cada carpeta individualmente, y me parece que es fundamental que esto quede claro, porque no corresponde entrar en un tema que figura en otra carpeta y que no está vinculado, desde ningún punto de vista, a lo que estamos considerando.
Esto es lo que queríamos decir, y por supuesto que, como miembro informante, solicito que se apruebe este asunto.
SEÑOR SECRETARIO (José Pedro Montero).- «Artículo único.- Autorízase la salida del país de 170 (ciento setenta) efectivos militares con sus equipos individuales y de la Unidad, pertenecientes al Ejército Nacional, para participar en la Operación de Mantenimiento de la Paz de la Organización de las Naciones Unidas, en la República Árabe Siria, a partir de la promulgación de la presente ley, previéndose relevos parciales o totales en el lapso comprendido entre los 9 (nueve) y los 12 (doce) meses».
SEÑORA PRESIDENTE.- Se pasa a considerar el asunto que figura en cuarto término del orden del día: «Informe de la Comisión de Defensa Nacional relacionado con la solicitud de venia remitida por el Poder Ejecutivo, de conformidad con lo establecido en el artículo 187 de la Constitución de la república y en el artículo 12 de la Ley n.º 19696, de 29 de octubre de 2018, a los efectos de designar en el cargo de director de la Secretaría de Inteligencia Estratégica de Estado al señor general del Aire (r.) Washington Roberto Martínez Angelucci.
(Carp. n.º 1277/2019 - rep. n.º 840/19)».
SEÑORA AYALA.- Señora presidenta: la Ley n.º 19696, de 29 de octubre de 2018, tiene por objeto establecer, regular, analizar, procesar y discriminar información relevante para asuntos de seguridad interna y externa del Estado.
A su vez, determina la integración del Sistema Nacional de Inteligencia de Estado. Dentro de esta integración se encuentra la Secretaría de Inteligencia Estratégica de Estado, establecida en el capítulo II de dicha ley.
En el capítulo III se establece la designación, cese, carácter del cargo y funciones que refieren al director del sistema. De acuerdo a esto y de conformidad con lo establecido en el artículo 187 de la Constitución de la república, el Poder Ejecutivo envía a esta cámara la solicitud de venia para designar en el cargo de director de la Secretaría de Inteligencia Estratégica de Estado al general del Aire, retirado, Washington Martínez Angelucci, adjuntando su vasto currículum a dicha solicitud.
Para puntualizar algunos aspectos, dentro de su currículum encontramos que en el año 2016 participa en la elaboración de los proyectos de ley integral de lavado de activos, hoy Ley n.º 19574; del proyecto de ley integral antiterrorista recientemente aprobado por esta cámara, y del proyecto de ley de inteligencia del Estado, hoy Ley n.º 19696. En el 2017 participa en la elaboración del proyecto de ley de lucha contra el narcotráfico y crimen organizado transfronterizo, hoy Ley n.º 19513. Y en el 2018 participa en la elaboración del proyecto de ley de tareas de vigilancia y apoyo a organismos con jurisdicción y competencia en zona fronteriza, hoy Ley n.º 19677. Además, en su currículum figuran muchas participaciones en diferentes reuniones e intercambios internacionales, así como una serie de reconocimientos obtenidos por el general.
También forma parte de su currículum la actividad docente. El general fue invitado y recibido por la Comisión de Defensa Nacional de esta cámara, dejando claro allí su idoneidad para el cargo a ocupar y para cuya designación el Poder Ejecutivo solicita la venia del Senado.
A modo informativo simplemente, quiero decir que ha quedado conformada la comisión parlamentaria bicameral, en el ámbito de la Asamblea General, que tiene el cometido de controlar y supervisar la actuación del Sistema Nacional de Inteligencia de Estado. Esta comisión fue creada por el artículo 25 –incluido en el capítulo II– de la ley mencionada, y va a estar integrada por los señores legisladores Pablo Abdala, Pedro Bordaberry, Felipe Carballo, Charles Carrera, Cecilia Eguiluz, Javier García, Oscar Groba, José Mahía, Rafael Michelini, Gerardo Núñez, Gustavo Penadés, Iván Posada, Luis Puig, Eduardo Rubio y Daisy Tourné.
Es así que la comisión sugiere a este pleno la aprobación de dicha venia.
SEÑOR SECRETARIO (José Pedro Montero).- «ARTÍCULO ÚNICO.- Concédese al Poder Ejecutivo la venia solicitada para designar en el cargo de Director de la Secretaría de Inteligencia Estratégica de Estado, al General del Aire (R) Washington Roberto Martínez Angelucci, de conformidad con lo establecido en el artículo 187 de la Constitución de la República y en el artículo 12 de la Ley Nº 19.696 de 29 de octubre de 2018».
14) ASUNTOS ENTRADOS
SEÑORA PRESIDENTE.- Dese cuenta de varios asuntos entrados fuera de hora.
SEÑOR SECRETARIO (Hebert Paguas).- «La Cámara de Representantes remite aprobado un proyecto de ley por el que se aprueba el Acuerdo marco de cooperación entre los Estados partes del Mercosur y los Estados asociados para la creación de equipos conjuntos de investigación, suscrito en la ciudad de San Juan, República Argentina, el 2 de agosto de 2010.
Asimismo, comunica que ha aprobado un proyecto de ley por el que se aprueba el Acuerdo sobre servicios aéreos entre el Gobierno de la República Oriental del Uruguay y el Gobierno del Estado de Kuwait, suscrito en la ciudad de Montevideo, República Oriental del Uruguay, el 29 de julio de 2010.
Además, comunica que ha aceptado las modificaciones introducidas por este Cuerpo al proyecto de ley por el que se declara el 15 de junio de cada año Día Nacional del Trabajador de la Enseñanza Privada como feriado no laborable para los trabajadores que desempeñan esa actividad.
SEÑORA PRESIDENTE.- Se pasa a considerar el asunto que figura en quinto término del orden del día: «Exposición del señor senador Carlos Camy por el término de treinta minutos sobre el tema “Situación de la Enfermería en el Uruguay”, en el marco de la celebración del Día Internacional de la Enfermería. (Carp. n.º 1308/2019)».
Tiene la palabra el señor senador Camy.
SEÑOR CAMY.- Señora presidenta: en primer término, quiero agradecer al Senado de la república por haber aprobado la solicitud para exponer en la jornada de hoy sobre la situación de la enfermería en el Uruguay, en el marco de la celebración del Día Internacional de la Enfermería, que es el próximo 12 de mayo.
Asimismo, quiero saludar especialmente y agradecer a las decenas de enfermeros y enfermeras de todo el país que se encuentran presentes en la barra de este Cuerpo, de este ámbito de la democracia nacional, particularmente al presidente del Sindicato Único de Enfermería Unida del Uruguay, Daniel Morales, y al enfermero Hugo Dayuto, de Flores, porque a través de ellos y en sucesivas reuniones aquí, en el Palacio Legislativo, y también en el interior del país, en los últimos meses fuimos tomando conocimiento y acercándonos a la enfermería en el país y a la situación por la que atraviesa este sector tan importante que, diría, es la primera línea de fuego en el sistema de atención en la salud.
Quienes somos del interior del país, vivimos allí, estamos en contacto y conocemos la realidad de los pagos más pequeños, advertimos desde siempre la importancia que tiene esta profesión. Allí se ve con claridad cómo se asumen compromisos, tareas y responsabilidades que legalmente no están establecidas para el auxiliar de enfermería. De hecho, diariamente asumen responsabilidades de quienes están en el escalón inmediato superior en la profesión de la enfermería, para lo cual actúan bajo su supervisión telefónica y a veces hasta sin ella. Por tanto, nos parece de justicia reconocer –y así queremos señalarlo– y homenajear en su día la profesión del enfermero, del auxiliar de enfermería en el Uruguay.
No queremos entrar en detalles sobre aspectos concernientes a la situación de necesidad por la que está atravesando la enfermería. Podríamos hablar del reconocimiento de la insalubridad en el trabajo, de la necesidad de crear la tecnicatura o del régimen laboral y salarial de esta profesión. Tenemos en la actualidad una carrera que no tiene la debida valoración profesional, que es riesgosa para la salud y que prácticamente obliga al multiempleo para poder sustentarse dignamente. Pero voy a centrar mi pensamiento en que la elección de una carrera como esta –seguramente inexplicable sin la vocación necesaria para asumirla– no debería dejarse a la suerte de la solidaridad que nos distingue a los uruguayos. Tendríamos que ir asumiendo el cumplimiento de aspectos que se requieren no solo para consolidar el ejercicio de esta carrera o de esta profesión, sino para que no disminuya el número de quienes la ejercen, como está sucediendo y surge claramente de las estadísticas.
Ahora bien, ¿qué es la enfermería? ¿Qué entendemos hoy por enfermería? La enfermería es una ciencia social cuyo objeto es el cuidado integral de la población. Cuidar es, ante todo, un acto de vida por cuanto implica una infinita variedad de actividades dirigidas a mantener y conservar la vida. El acto de cuidar es la esencia de la enfermería y es el cuidado su elemento distintivo entre las disciplinas relacionadas con la salud. Es, en efecto, función específica de la enfermera cuidar a personas, a familias, a comunidades, ayudando a la promoción de la salud, a la prevención, a la recuperación y a la rehabilitación de las enfermedades. Los recursos humanos de enfermería, en el contexto de los recursos humanos en salud, constituyen un importante capital humano porque contribuyen en forma decisiva y fundamental a la producción de transformaciones hacia una atención sanitaria preventiva que responda a las necesidades de las poblaciones.
Investigadores de la Universidad de Pensilvania entrevistaron en Estados Unidos a diez mil profesionales de enfermería y revisaron los datos de más de 230.000 pacientes sometidos a cirugía general, vascular y ortopédica intervenidos en 168 hospitales durante un lapso de dos años. Sus resultados demostraron que cuanto menor es el número de profesionales de enfermería disponibles en un hospital en relación con el número de pacientes operados, mayor es la probabilidad de que estos mueran tras la intervención.
El Consejo Ejecutivo de la Organización Mundial de la Salud ha aprobado la propuesta de declarar el 2020 como Año de la Enfermería, ya que se cumple el bicentenario del nacimiento de Florence Nightingale. Esta ciudadana británica, nacida el 12 de mayo de 1820, escritora también y enfermera de profesión, es considerada precursora de la enfermería profesional y creadora del modelo conceptual de enfermería.
El Consejo Internacional de Enfermería, en la campaña Nursing Now, ha querido expresar, en un comunicado, su satisfacción y su apoyo a esta resolución en la propia Asamblea Mundial de la Salud, que ha nacido con el objetivo de poner en valor los aportes de la enfermería a la sociedad.
Por su parte, el director de Enfermería, Políticas y Programas del Consejo Internacional de Enfermería, Howard Catton, ha querido poner de manifiesto, según recoge este organismo en la citada nota, que esta campaña constituye una gran oportunidad para resaltar el papel de la enfermería en la salud, tanto en el presente como en el pasado, y asimismo para impulsarlo en el ámbito político.
Entonces, ¿cuál es la situación de la enfermería hoy en nuestro país?
Desde la década de los ochenta, la escasez de profesionales de enfermería se ha definido como un problema prioritario a resolver dentro del área de recursos humanos en salud. Hay numerosos estudios que así lo evidencian. Tanto la Organización Mundial de la Salud como datos extraídos del censo que en el Uruguay realizó el Ministerio de Salud Pública en el año 2013 muestran la falta de diez mil profesionales de enfermería.
Al histórico déficit de enfermeras y a su inapropiada distribución geográfica en los servicios –tema no menor–, se agrega en la actualidad la falta de incentivos para ingresar y permanecer en la profesión, lo que es ocasionado por el deterioro de las condiciones laborales. Se agrega a su vez en Uruguay la falta de oferta o de propuesta para una educación inclusiva y continua en la carrera, que es particularmente uno de los temas que más nos preocupan y cuyo cambio pretendemos alentar.
Los cambios sociales y tecnológicos se dan con una velocidad y profundidad muy importantes. Durante los últimos veinte años, reconociendo estas dificultades, se han hecho propuestas integrales dirigidas a disminuir el complejo déficit de personal. Algunas se traducen en propuestas educativas innovadoras y concertadas entre los distintos actores comprometidos con el cuidado de la salud. Una de ellas consiste en la integración de los planes de estudio de enfermería en el bachillerato, ejemplo que hasta hoy no existe en el Uruguay, aunque tenemos conocimiento de que en la Universidad del Trabajo del Uruguay se está analizando incorporarlo, como en el caso de los bachilleratos técnicos que allí se dictan con el concepto de unir estudio y trabajo.
Si bien las soluciones no pueden ser abordadas de manera esquemática ni existen soluciones únicas, ya que las respuestas deben ser construidas teniendo en cuenta el contexto de cada país, las propuestas tienen que existir. La enfermería nacional viene impulsando nuevas estrategias de formación y calificación de recursos humanos en la búsqueda de hacer frente a los retos y cambios experimentados en la sociedad. La enfermería como profesión, en el marco de las ciencias sociales, está obligada a brindar respuestas a las exigencias sociales de la comunidad. Para hacer frente a las cambiantes y críticas circunstancias, este sector se está esforzando en acelerar su propio desarrollo y aumentar su presencia e impacto en el cuidado integral de la salud, asumiendo su condición de actor social.
En América, debido a la naturaleza de su misión y a las características de la composición de la fuerza de trabajo, la enfermería se encuentra en un lugar de privilegio para abordar los problemas que presenta la salud en general. Toda América Latina está abocada hoy al desarrollo de estrategias para enfrentar la escasez de personal en este sector. No es un tema solo de nuestro país. A pesar de las condiciones de pobreza y del esfuerzo del colectivo, el sistema político debe tomar conciencia y entender la importancia de este grupo de trabajadores que, en definitiva, son quienes nos acompañan durante el tránsito más difícil de nuestra vida. En los momentos más difíciles vamos a tener –en nuestro caso, hemos tenido– una enfermera o un enfermero, con todo lo que implica su asistencia desde el punto de vista profesional, pero también desde el apoyo psicológico, del cuidado emocional, de cercanía y de compañía, que muchas veces, para algunas personas, es la única.
Algunos datos a considerar: en América Latina hay más médicos que enfermeros; es una realidad. Según los datos recabados por la Organización Panamericana de la Salud en el año 2005, Uruguay es el país latinoamericano con más médicos por cantidad de habitantes, a razón de treinta y nueve por cada diez mil. Quiere decir que en nuestro país tenemos casi cuatro médicos por cada enfermera, situación que se mantiene al día de hoy desde el año 2005. El Ministerio de Salud Pública, consciente de esta realidad, se ha planteado metas –me consta– con el fin de aumentar la cantidad de enfermeros hasta llegar –es el objetivo– a la relación uno a uno.
Pero ¿qué ha pasado desde el año 2005 hasta hoy en nuestro país? La situación, lejos de resolverse, se viene agravando. En los últimos diez años la relación de médicos por habitante aumentó, ahora es de cuarenta y nueve cada diez mil. Si bien esto es una buena noticia, en los últimos veinte años la relación entre el profesional de la enfermería y la población se mantiene en diez cada diez mil habitantes. No ha crecido.
Llegados a este punto, tenemos que referirnos al tema de la educación. En Uruguay la enfermería data del año 1912, con la creación de la Escuela de Enfermería Doctor Carlos Nery. En el año 1934 la formación de auxiliares de enfermería quedó a cargo de la Escuela de Sanidad Dr. José Scosería dependiente del Ministerio de Salud Pública. Con posterioridad, en el año 1950, se creó la Escuela Universitaria de Enfermería dependiente de la Universidad de la República. La Ley n.º 17678 del año 2003 transfirió la Escuela de Sanidad Dr. José Scosería a la Universidad de la República, con el objetivo de desarrollar la carrera de enfermería asociada a un proceso inclusivo de reconocimiento de los saberes y las posibilidades de continuidad en la profesión. En los hechos, a partir del año 2009, fruto de diferencias dentro de los ámbitos universitarios, comienza un proceso de desmantelamiento de la escuela. Me han dicho que finalmente se vendió el edificio y que en el año 2012 se cerró el curso y, con ello, cien años de historia y de enseñanza pública de la enfermería en el país.
Los resultados: hoy la formación de auxiliares ha quedado prácticamente en manos del sector privado, con programas desactualizados que datan del año 1983 y sin ninguna propuesta de continuidad de los estudios. Debemos destacar que han sido varios los intentos por llevar a nivel terciario los estudios de enfermería, existiendo en el Parlamento antecedentes de varios proyectos tendientes a profesionalizar la carrera al grado de licenciatura, pero sin resultados hasta ahora. Aun así, no todas son pálidas, como dicen los muchachos más jóvenes, pues las personas que han contribuido en el relato y en el diagnóstico de situación de este sector –a quienes hemos acudido por su representación, conocimiento específico y su vinculación notoria al tema–, nos han trasladado propuestas. No ha surgido lo que quiero proponer de la autoría de este intelecto, sino que es el resultado de las reuniones, de solicitar información y de procurar entender, lo que se logra acudiendo a los protagonistas, que son quienes tienen la formación específica en estos temas.
Hoy, la formación en enfermería, con una duración mayor a cuatro años, con grado académico y con posibilidad de estudio de maestría y doctorado, es la que se dicta para la licenciatura y está a cargo de la UdelaR. Por eso, los títulos de técnicos de enfermería, con formación de dos a tres años de estudios no universitarios, unidos a la denominación de bachillerato superior de Enfermería, así como los auxiliares de enfermería formados generalmente con hasta un año de estudio en programas especiales y con competencias exclusivas en los cuidados básicos, es la nueva perspectiva en la que, entendemos, se tiene que focalizar la promoción y el desarrollo de esta profesión. Esta nueva perspectiva plantea romper con el viejo paradigma de que las licenciadas o licenciados deben dirigir los servicios y delegar en los auxiliares de enfermeros la atención personal como hoy se da en Uruguay. Este concepto de cuidados se encuentra perimido, a nuestro juicio es conservador y debe ser revertido de inmediato para evitar que se sigan perdiendo enfermeros. En los hechos, los auxiliares de enfermería hacen tareas de cuidados superiores, pero ello no se les reconoce en la norma ni en ningún otro aspecto. Hablo de curaciones, de aplicación de medicinas, tareas que no corresponden a la definición legal: tenemos una definición en el papel y otra que se pone en práctica todos los días en cada policlínica, en cada hospital, en cada rincón del Uruguay.
Por estas razones, se plantea construir un modelo de educación, señora presidenta, que brinde una formación a nivel profesional y que, conjuntamente, alcance un nivel de bachillerato adjuntando materias complementarias a los cursos. En Uruguay hay antecedentes y experiencias de conjunción normativa que permite al estudiante, por ejemplo, de ingeniería o agronomía, obtener el bachillerato técnico para luego continuar sus estudios terciarios. Creemos que la Universidad del Trabajo del Uruguay está en un nivel de calidad y de descentralización adecuado para la formación de enfermería. Con este pasaje también se intenta recuperar los cursos ya conocidos que se dictaban en la histórica Escuela de Sanidad Dr. José Scosería. Esto implica que el sistema político se comprometa con la problemática y que haga su aporte modificando la Ley n.º 18815 del año 2011 que regula el ejercicio de la enfermería, pasando gradualmente de los dos niveles existentes a los tres propuestos, acompañando la tendencia mundial que rige hoy. Esta lógica estratégica implica un componente fundamental para la creación de un Plan Nacional de Enseñanza de Enfermería en el marco de la Universidad del Trabajo del Uruguay. Entendemos que este plan permitirá la corrección de fallas estructurales históricas del sector salud que, de no ser modificadas, conformarán un obstáculo insalvable para las transformaciones que pretenden implementar la actual y las futuras administraciones de gobierno. El proyecto busca unificar criterios en el pregrado y generar una masa crítica calificada en el sector de la educación formal hacia los estudios terciarios, para generar una formación específica y de calidad en el área salud, particularmente en la disciplina de enfermería.
Por último, es una condición necesaria para dar impulso a estas iniciativas, que todo el sistema político se haga eco de las propuestas realizadas, a efectos de comenzar ya a revertir la delicada situación que atraviesa el país al mantener este modelo, a mi juicio perimido, de atención a los enfermos.
Lamentablemente, debido a un problema técnico en su confección, no podemos exhibir en el día de hoy un video que habíamos anunciado a la Presidencia del Senado, la que había dispuesto los elementos técnicos correspondientes para hacerlo. Dicho video contenía decenas de testimonios sobre cientos de casos que tienen que ver con policlínicas que son el primer y más cercano –a veces el único o final– destino de atención de ciudadanos en el interior del país, donde una auxiliar de enfermería, una enfermera, es todo. Créanme que asume las más variadas tareas que competen a la obligación de asistencia al ciudadano. Cabe preguntarse qué sucedería si mañana existiera algún planteamiento de orden jurídico, porque si uno mira el texto de la ley o de las distintas normas, comprueba que terminan actuando fuera de competencia o de facultades y no hay otra razón para hacerlo que tratar de salvar a ese ciudadano. Tenemos los testimonios, pero, además, conocemos esa situación y sabemos que eso pasa. Hemos ido construyendo en el papel normas que se alejan de la realidad cotidiana en el Uruguay.
Al principio de la exposición señalábamos que en la actualidad esta carrera no tiene la valoración profesional que sí tiene –nos consta– en el primer mundo y que, económicamente, estos trabajadores muchas veces subsisten en base al multiempleo, todo lo cual, tratándose de esta profesión, implica un riesgo notorio para la propia salud. Por eso, aquello que tiene que ver con temas como la insalubridad, el reconocimiento de la tecnicatura para poder dejar de llamarles «auxiliares», el régimen de cuatro por dos u otras modalidades que se han planteado, así como con la dignidad salarial, deben ser tenidos en cuenta en el momento de pensar en una solución.
No he focalizado esta exposición en ese punto porque, en un ámbito político por excelencia y a pocos meses de una elección, con toda legitimidad se podría interpretar como una propuesta de corte panfletario, aunque quienes me conocen saben que no es mi forma de actuar. Esta propuesta es fruto de haber estudiado durante muchos meses con gente que me ayudó a conocer esta profesión y a entender que respecto a estos problemas que vemos diariamente –fundamentalmente y de manera marcada en el interior profundo del país– tenemos pendiente una solución.
En lo que me es personal, puedo decir que el primer sentido de este homenaje, además de honrar y reconocer esta profesión en el Día Internacional de la Enfermería, es pensar hacia adelante, hacia el futuro. Por eso traigo aquí la propuesta de creación del Plan Nacional de Enseñanza de Enfermería en la UTU, así como de profesionalización, mejoramiento y reconocimiento de esta profesión. A su vez, asumimos que hay cosas que se tienen que hacer hoy, como por ejemplo el reconocimiento de técnicos, porque ¿cómo se explica que no es técnico un auxiliar de enfermería que lleva veintiocho años en el comando de los primeros auxilios en el hospital principal de un departamento? Incluso, para cubrirse legalmente y cumplir con la norma –digámoslo con claridad en el Senado de la república, pues no es la excepción, sino lo que pasa la mayoría de las veces– a veces lo único que puede hacer es llamar por teléfono al licenciado para que lo autorice a hacer tal o cual procedimiento, aunque, por supuesto, en muchos casos ya lo ha hecho, entre otras cosas porque lo hace mucho más seguido y mejor que el propio licenciado.
De modo que este es un homenaje a quienes nos cuidan. El país definió hace más de diez años un Sistema Nacional Integrado de Salud y ahora también contamos con un Sistema Nacional Integrado de Cuidados; pues bien, considero que la propia definición y denominación debería dar prioridad a quienes están en la primera línea de fuego en ese rol de cuidar.
Señora presidenta: entendemos que se debe estimular y promover la vocación de cuidar la vida.
SEÑOR GARCÍA.- Señora presidenta: antes que nada, quiero destacar la excelente iniciativa del señor senador Camy al traer este tema a sala; sabemos que le ha dedicado mucho y que, como hombre del interior, conoce de forma cercana las realidades que recién contaba, que son estrictamente así.
Quiero hacer alguna breve acotación, en virtud de mi profesión.
En el mundo de hoy no hay un acto de salud que no tenga un enfermero al lado; es imposible. La medicina cambió radicalmente desde principios del siglo pasado hasta la actualidad, dejando de ser prácticamente un acto personal e individual de un médico, para pasar a ser un acto de un equipo. El acto médico hoy es el acto de un equipo de salud; dejó de ser un acto médico. Es más, el ciento por ciento del tiempo que pasa un paciente internado o en consulta ambulatoria tiene a un enfermero o a una enfermera al lado. Por lo general, el médico está veinte minutos con el paciente en su visita en sala, pero las veinticuatro horas –incluidos los veinte minutos en los que está el médico– hay un enfermero al lado. Esto tiene una particularidad y es que el concepto de enfermero que se maneja en el Uruguay no existe en todo el mundo. Tenemos una realidad que no se comprende en el mundo, porque lo que se conoce como enfermero en el mundo, en nuestro país es el licenciado en Enfermería. A quienes nosotros denominamos «auxiliares de enfermería» –que en Uruguay son alrededor de veinticuatro mil– en el resto del mundo se los considera de manera diferentes; en otros lados no pueden tocar al paciente desde el punto de vista de una maniobra médica y se dedican exclusivamente al confort, la higiene y la alimentación. En cambio, en Uruguay, el auxiliar de enfermería no solo atiende la higiene, el confort y la alimentación, sino que también realiza ordinariamente –es decir, como parte intrínseca de su labor– maniobras que, como dije, en otros lados están absolutamente prohibidas para quien no dispone de un título profesional de nurse en Enfermería o médico. Es más, si no se cumple con esta regla, la persona puede ir presa. Muchas de las personas que hoy nos acompañan y están escuchando saben que es así, pero la realidad les dice que son ellos o nadie; para el paciente, ellos son el ciento por ciento.
Cuando recorremos el país –ya no en la práctica profesional, sino en nuestra actividad política– vemos que el reclamo en los pueblos chicos no es por el médico, sino por el enfermero. No reclaman un médico. Todos los que están acá –en particular quienes son del interior– saben muy bien que se reclaman dos cosas: ambulancia, en primer lugar, y un enfermero, en segundo término. A su vez, muchas veces ambos reclamos están vinculados, porque se agrega una tarea que surge con la medicina prehospitalaria y los sistemas de emergencia médica: que el enfermero sea, además, chofer, porque la ecuación económica en ese tipo de empresas obliga, además de hacer la parte de enfermería, a tener que manejar. Son dos funciones en una. ¡Están regalados! Hoy el tema no es menor. Están absolutamente regalados desde el punto de vista funcional porque muchas veces tienen que realizar prácticas que, como dijo muy bien el senador Camy, no vinculan o no están incluidas en lo que están autorizados a hacer, pero igualmente tienen que hacerlo. Aparte, hay que considerar lo relativo a la integridad física, porque son el primer contacto –a veces el único– del equipo de salud –que en ocasiones solo lo integra el enfermero, especialmente en los lugares más alejados– con el paciente y su familia, teniendo que dar respuestas que no pueden dar porque no es su responsabilidad.
En Uruguay –algo decía recién el senador Camy– hay dieciséis mil médicos, seis mil doscientos licenciados en Enfermería y veinticuatro mil auxiliares de enfermería. En el mundo, en general, se considera que la relación tiene que ser de uno a uno: un licenciado, un médico; pero nosotros tenemos dieciséis mil contra seis mil.
A esto debemos agregar que también se ha modificado radicalmente –para bien– el concepto de salud del siglo pasado. La salud refiere básicamente el estado que existe antes de estar enfermo. En Uruguay todavía estamos un poco atrasados en eso, pero en el mundo entero el ochenta por ciento de los actos médicos se resuelven bien lejos de una sala de hospital o de una policlínica; se resuelven en el barrio o en la cuadra, previniendo. El equipo de salud es absolutamente clave en esto, y en ese equipo el capitán es el enfermero o la enfermera, porque allí, generalmente, no está el médico.
Cuando uno se encuentra con estas realidades, con estos números, con estos conceptos, no puede hablar de atención primaria de salud sin tener claro que el capitán o la capitana del equipo es el enfermero. De no ser así, sería imposible concretar algo que tiene como resultado directo la mejora en la calidad de salud de la población. Más enfermería significa mejor y más calidad en salud; y si consideramos el tema desde el punto de vista de la administración de la salud, más enfermería es menor gasto en salud. Generalmente se agregan recursos para tratar de restablecer algo que ya no tiene posibilidades de arreglarse. Cuando se gasta en los niveles secundario y terciario, el gasto no tiene el resultado que alcanza cuando se invierte en el nivel primario. Por lo tanto, ya sea que se mire desde el punto de vista de la persona –lo más importante de todo–, como desde el punto de vista de la administración de la salud, es altamente beneficioso y francamente positivo poner el ojo en esta realidad.
Históricamente hubo como una pelea o divorcio en el equipo de salud entre el médico y la enfermería –esto es así–, generalmente bañado de una enorme soberbia del equipo médico. Lo digo porque me comprenden las generales de la ley, y no estoy hablando de los demás, sino de mí. Me refiero a la creencia de que existe un papel o una preponderancia diferente en el acto de salud, cuando los médicos saben que si no hay un enfermero o una enfermera al lado no pueden hacer absolutamente nada.
Creo que tenemos que abordar en tiempos razonables esta brecha, este gap que existe entre lo que debe ser y lo que es nuestra realidad. Recién el senador Camy adelantaba algo: el gran debate es el reconocimiento de la profesionalización de quienes hoy cumplen tareas que no son reconocidas como tales. Para que haya una comprensión legal y jurídica y un mayor desarrollo de ese ámbito, hay que sostener esto en algunas decisiones políticas. Es inexorable que de este cuerpo de más de veinte mil auxiliares de enfermería, en un plazo lo más cercano posible –cinco o seis años– haya por lo menos una profesionalización de cinco mil o seis mil. Este reconocimiento implicaría un escalón superior desde el punto de vista profesional. Si no recorremos este camino mediante una planificación o un plan de profesionalización de la tarea del enfermero o la enfermera, obtendremos el resultado inverso al que decíamos: malos y más caros resultados en salud. No importa quién gobierne en el período que viene, este camino es inexorable y es inexorablemente bueno recorrerlo.
Quería verter estos conceptos y hacerlo en este momento en que el senador Camy trae con buen ojo un tema que a todos nos debería convocar hacia una política nacional en la materia.
SEÑORA PASSADA.- Señora presidenta: me parece de gran importancia esta iniciativa y así se lo manifestamos hace un ratito al senador Camy.
Creo que lo primero que tenemos que hacer es saludar a la enfermera y al enfermero por su día, que será el próximo 12 de mayo. Precisamente, con ellos conversamos durante algún tiempo acerca de la profesionalización y la necesidad de mejorar su capacitación. El tema no es nuevo, si bien es cierto que no tuvimos acuerdos cuando se iniciaban las etapas de buscar una salida que de alguna manera pudiera atender la inequidad que hoy está planteada.
Convengamos que se trata de profesionales que están a nuestro lado en los momentos más difíciles. Es una profesión que acompaña desde el punto de vista técnico y también acompaña en las emociones del paciente. Así que, antes que nada, saludo y reconozco esa dedicación. A veces el resultado final no es el esperado, pero el estar acompañado por un enfermero o una enfermera cuando uno está en una situación compleja no es algo menor.
Por otro lado, debo decir que durante todo el mes de mayo el Ministerio de Salud Pública pretende promocionar este tema en distintas jornadas. Por ejemplo, el próximo 13 de mayo, en el Salón de Actos de Torre Ejecutiva se hará el lanzamiento de la campaña «Las enfermeras en acción por la salud para todos y todas, en todas partes». Creo que el concepto «en todas partes», también es muy importante.
Y yo quiero atar este tema a algo que le decía al senador Camy: quienes integramos las Comisiones de Salud Pública y de Educación y Cultura vamos a tener una responsabilidad importante en este tema.
Dentro de muy pocos días, la Universidad del Trabajo del Uruguay va a presentar este bachillerato, que si bien es un proyecto, también está pensado como un «tránsito educativo», como se le llama en la institución. ¿Qué quiere decir esto? Significa que ese bachillerato será de salud y actuará como articulación por las materias que no cursó el enfermero, enfermera o auxiliar de enfermería porque no se incluían en su formación. En definitiva, se va a buscar una salida para lograr la profesionalización y la titulación en esta área. Obviamente, esto también requiere un compromiso político.
Es cierto que un médico, un enfermero o una enfermera deben tener una práctica de seguridad, y para ello se necesitará mayor capacitación y también más presupuesto para atender el servicio que va a mejorar su calificación.
Hemos avanzado en estos períodos con una ley que trata el tema de la enfermería y con un decreto que ajustó algunos aspectos, pero hoy estamos obligados a rever la propuesta que trabajaron juntos el Ministerio de Educación y Cultura, la ANEP –particularmente la UTU, que es la que ofrece la posibilidad que mencionó el señor senador Camy– y también el Inefop. En cuanto a este último, como se sabe, al estar en todo el país permitirá llevar a cabo la capacitación necesaria una vez aprobado el nuevo bachillerato en materia de salud. Insisto en que es importante que participemos y que se cuente con la información que estará disponible en estos días. En lo personal, creo que es sustancial que esto se pueda concretar, ya que se trabajó en ello durante bastante tiempo.
El Ministerio de Salud Pública, junto con la Organización Panamericana de la Salud, están trabajando para dar la capacitación necesaria y alcanzar los niveles que los colegas hoy han mencionado. De todos modos, lo importante es que la voluntad de llevar adelante estas iniciativas ya existe.
Cuando uno tiene la posibilidad de festejar su día, y cuando el festejo corresponde a una profesión que sigue desarrollándose –como la que nos ocupa, que pertenece al área de la salud– es interesante que el Parlamento destine un espacio al reconocimiento, y más cuando se trata de la tarea de, repito, acompañar al paciente y a sus familiares en momentos difíciles.
Saludo una vez más a los enfermeros y enfermeras que celebran su día el 12 de este mes. Algunos estarán trabajando y otros compartiendo de manera fraternal en sus espacios de desarrollo.
SEÑORA PRESIDENTE.- Desde la mesa saludamos a los enfermeros y enfermeras que nos han acompañado en el día de hoy y adherimos a las palabras vertidas en sala.
SEÑOR BORDABERRY.- Quiero felicitar al señor senador Camy por su iniciativa y a los señores senadores que han hecho uso de la palabra.
Nos hemos sentido tan representados que voy a solicitar que la versión taquigráfica de lo expresado en sala con respecto a este tema sea enviada a los colegios y asociaciones de enfermería del Uruguay, a los Ministerios de Salud Pública y de Desarrollo Social, a la Presidencia de la República y al Congreso de Intendentes.
SEÑOR MIERES.- Señora presidenta: en nombre del Partido Independiente, saludamos a los enfermeros y enfermeras.
Nos parece realmente muy importante y valiosa la iniciativa del señor senador Camy, cuyo objetivo es el de resaltar y homenajear a esta profesión tan importante para la vida de todos los ciudadanos, de todos los seres humanos. Se trata de una profesión sacrificada, humana e imprescindible. En situaciones de enorme dificultad, cuando se produce un quebranto de salud, ¿quién no tiene un recuerdo entrañable, valioso y positivo de una figura como el enfermero o la enfermera que acompaña y muchas veces trasciende por lejos su actividad específicamente profesional para convertirse en un apoyo humano, en una suerte de acompañante que va mucho más allá de lo que implica la profesión? ¡Cuán importantes son estos profesionales para todos los ciudadanos! Por eso, no hay duda de que existe una distancia entre la importancia de la profesión y su reconocimiento en términos sociales, laborales y en todo lo que hace a la construcción del rol del profesional de la enfermería.
Por consiguiente, adherimos a los planteos que se han hecho en sala y compartimos la preocupación de ir cerrando la brecha que existe, a fin de brindar dignidad, reconocimiento y el estatus que esta profesión merece por todo el aporte que hacen todos los días, en situaciones que, muchas veces, son difíciles.
SEÑORA PRESIDENTE.- Se va a votar la moción formulada por el señor senador Bordaberry.
(Así se hace, a las 11:26, presidiendo la señora Lucía Topolansky y estando presentes los señores senadores Amorín, Aristimuño, Ayala, Baráibar, Besozzi, Bordaberry, Camy, Carrera, Castillo, Gallicchio, Gandini, García, Garín, Heber, Lazo, Martínez Huelmo, Matiaude, Mieres, Moreira, Otheguy, Passada, Saravia, Tourné, Vassallo y Xavier).

References: artículo 187
 artículo 12
 artículo 118
 artículo 181
 artículo 1
 artículo 1
e contrario
 artículo 230
 artículo 85
 resolución 
 resolución 
 artículo 187
 artículo 12
 artículo 187
 artículo 25
 artículo 187
 artículo 12
 resolución