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Timestamp: 2020-05-26 06:42:04+00:00

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DECRETO 237/2015, de 22 de diciembre, por el que se establece el currículo de Educación Infantil y se implanta en la Comunidad Autónoma del País Vasco. - Departamento de Educación, Política Lingüística y Cultura - Euskadi.eus
Nº orden: 142
Artículo 3 Finalidad de la Educación Infantil.
Artículo 4 Perfil de salida del alumnado de la Educación Infantil.
CAPÍTULO II COMPETENCIAS BÁSICAS
Artículo 5 Competencia y competencias básicas.
Artículo 6 Competencias básicas transversales.
Artículo 7 Competencias básicas disciplinares y ámbitos de experiencia.
Artículo 8 Principios metodológicos coherentes con el enfoque de la educación por competencias.
Artículo 9 Bilingüismo y Plurilingüismo.
Artículo 10 Tratamiento integrado e integral de las lenguas.
CAPÍTULO III ORGANIZACIÓN DEL CURRÍCULO
Artículo 11 Currículo.
Artículo 12 Ámbitos de la Educación Infantil.
Artículo 13 Horario.
CAPÍTULO IV AUTONOMÍA Y PROYECTOS INSTITUCIONALES DE LOS CENTROS EDUCATIVOS
Artículo 14 Características generales.
Artículo 15 Proyecto Educativo de Centro.
Artículo 16 Proyecto Curricular de Centro.
Artículo 17 Proyecto Lingüístico de Centro.
Artículo 18 Programaciones didácticas.
Artículo 19 Colaboración, implicación y formación de las familias.
Artículo 20 Formación y evaluación del profesorado.
CAPÍTULO V TUTORÍA, ORIENTACIÓN Y ATENCIÓN A LA DIVERSIDAD
Artículo 21 Tutoría y Orientación.
Artículo 22 Informe de orientación escolar individual.
Artículo 23 Medidas de respuesta a la diversidad.
Artículo 24 Alumnado de incorporación tardía al sistema educativo.
CAPÍTULO VI EVALUACIÓN Y PROMOCIÓN DEL ALUMNADO
Artículo 25 Evaluación del aprendizaje del alumnado.
Artículo 26 Supervisión del proceso de evaluación.
Artículo 27 Documentos oficiales de la evaluación.
DISPOSICIÓN ADICIONAL PRIMERA . Calendario de implantación.
DISPOSICIÓN ADICIONAL SEGUNDA . Enseñanzas de religión.
DISPOSICIÓN ADICIONAL TERCERA . Plan de mejora del sistema educativo.
DISPOSICIÓN DEROGATORIA . Derogación normativa.
ANEXO AL DECRETO 237/2015, DE 22 DE DICIEMBRE. CURRÍCULO DE EDUCACIÓN INFANTIL ÍNDICE INTRODUCCIÓN
De acuerdo con lo establecido en la Carta Europea de las Lenguas Regionales o Minoritarias (1992), teniendo en cuenta que las condiciones del entorno y la interacción social favorecen el uso del castellano, y que las evaluaciones realizadas por el Instituto Vasco de Evaluación e Investigación educativa Irakas-Sistema Ebaluatu eta Ikertzeko Erakundea han demostrado que la utilización del euskera en el proceso de enseñanza-aprendizaje resulta fundamental para adquirir una competencia comunicativa oral y escrita práctica y eficaz, este sistema plurilingüe tendrá como eje el euskera, es decir, asegurará un tratamiento preferente del euskara, respetando el principio de libertad de elección lingüística reconocido en la Ley 10/1982, de 24 de noviembre, básica de normalización del uso del Euskera, y garantizando la posibilidad real, en igualdad de condiciones, de poseer un conocimiento práctico suficiente en ambas lenguas oficiales al finalizar los estudios de enseñanza obligatoria. Se trata de superar el desequilibrio actual entre las dos lenguas oficiales hoy en día desfavorable para el euskera y promover la igualdad social de ambas lenguas y la igualdad de oportunidades para el alumnado. Por ello, asimismo, se asegurará el uso habitual y normalizado del euskera, en los diversos ámbitos y situaciones de actuación de la comunidad educativa.
El presente Decreto tiene por objeto establecer el currículo propio correspondiente a la Educación Infantil y regular su implantación, evaluación y desarrollo.
El presente Decreto será de aplicación en todos los centros docentes que impartan los dos ciclos de la Educación Infantil, uno de ellos o una parte del primer ciclo en la Comunidad Autónoma del País Vasco.
Para alcanzar la finalidad de la Educación Infantil se debe:
Promover, en colaboración con las familias, el desarrollo integral del niño y de la niña, atendiendo a su bienestar psicofísico, socialización y educación desde la perspectiva del respeto a sus derechos, y el desarrollo de todas sus potencialidades.
Promover una educación preventiva y superadora de las desigualdades procurando, de forma especial, la atención a los más desfavorecidos social o personalmente y la búsqueda de la equidad.
Favorecer e impulsar desde el inicio de la acción educativa las condiciones adecuadas para garantizar un bilingüismo equilibrado en los dos idiomas oficiales de la Comunidad Autónoma del País Vasco.
Prestar un servicio a las familias, en toda su diversidad, mediante la atención, cuidado y educación a los niños y niñas menores de tres años para favorecer la conciliación entre la vida familiar y laboral de padres y madres.
Los objetivos de etapa, contenidos y criterios de evaluación correspondientes a los ámbitos de experiencia contribuirán al logro del perfil de salida del alumnado al finalizar la Educación Infantil.
A través de los criterios de evaluación e indicadores de logro, que figuran en el anexo de este Decreto, se establece el grado de consecución de los objetivos de etapa y por lo tanto del nivel de las competencias básicas que conforman el perfil de salida del alumnado de Educación Infantil.
Competencia es la capacidad para aplicar de forma integrada los contenidos propios de cada enseñanza y etapa educativa, con el fin de lograr la realización adecuada de actividades y la resolución eficaz de problemas complejos.
Las competencias básicas pueden ser transversales o disciplinares.
Al finalizar la Educación Infantil todo el alumnado debe alcanzar el nivel de logro de las competencias que le permita incorporarse a la Educación Primaria.
Para que la adquisición de las competencias básicas sea efectiva, los centros diseñarán actividades de aprendizaje integradas que permitan al alumnado avanzar hacia los resultados de aprendizaje de más de una competencia al mismo tiempo.
Son competencias básicas transversales aquellas que se precisan para resolver problemas de forma eficaz en todos los ámbitos y situaciones de la vida tanto en las situaciones relacionadas con los ámbitos de experiencia como en las situaciones de la vida diaria.
Las competencias básicas disciplinares son aquellas que se precisan para resolver de forma eficaz problemas relacionados con ámbitos y situaciones de la vida que requieren la movilización de recursos específicos relacionados con alguno de los ámbitos de experiencia. Las competencias disciplinares se adquieren a través de las situaciones de integración propias de alguno de los ámbitos de experiencia, aun cuando tienen también capacidad de transferencia y son multifuncionales puesto que se pueden aplicar para la resolución de situaciones-problema relacionadas con otros ámbitos.
En la Educación Infantil el planteamiento educativo está ligado a las vivencias de los niños y niñas y en consecuencia, las propuestas educativas se estructuran en ámbitos de experiencia.
Mediante los ámbitos de experiencia «Construcción de la propia identidad y conocimiento del medio físico y social» y «Construcción de la propia identidad y comunicación y representación», el niño y la niña desarrollarán las siguientes competencias básicas disciplinares:
Para garantizar la aplicación del principio de inclusividad y equidad, el departamento competente en materia educativa impulsará el desarrollo de metodologías de enseñanza y aprendizaje que mejor garanticen el desarrollo de todas las competencias y el éxito escolar de todo el alumnado.
Dentro de la variedad de opciones metodológicas del enfoque de la pedagogía por competencias, se pueden resaltar como aspectos diferenciales los siguientes:
La acción competente consiste en la resolución de situaciones-problema movilizando los recursos disponibles de forma integrada.
El objetivo no es transmitir informaciones y conocimientos, sino provocar el desarrollo de competencias básicas.
Los contenidos de tipo declarativo, procedimental y actitudinal son recursos, pero recursos necesarios e imprescindibles, para la resolución de situaciones problema.
Para desarrollar las competencias básicas se requiere proponer actividades auténticas focalizadas en situaciones reales, vinculando el conocimiento a los problemas importantes de la vida cotidiana.
Para posibilitar el desarrollo de las competencias básicas se requiere la implicación activa del estudiante en procesos de búsqueda, estudio, experimentación, reflexión, aplicación, autoevaluación y comunicación del conocimiento.
La función del educador o educadora en el desarrollo de las competencias se realizará a través del acompañamiento y la tutorización del proceso de enseñanza aprendizaje de los niños y niñas, lo que implica diseñar, planificar, organizar, estimular, acompañar, evaluar y reconducir estos procesos.
Para que la adquisición de las competencias básicas sea efectiva, los centros educativos diseñarán situaciones de aprendizaje integradas que permitan al alumnado el desarrollo simultáneo de varias competencias.
El desarrollo de las competencias básicas está condicionado por las formas de comprensión de la realidad de los niños y niñas de estas edades. En el primer ciclo de la Educación Infantil el propio cuerpo es el punto de partida de la exploración del mundo y de la experiencia. En el segundo ciclo de la Educación Infantil, el eje del proceso de desarrollo y aprendizaje es la actividad a través del juego y la experimentación.
El departamento competente en materia educativa promoverá la consolidación del bilingüismo en el marco de una educación plurilingüe, que contribuirá a la mejora y desarrollo de los modelo lingüísticos vigentes, a fin de que todo el alumnado adquiera las competencias lingüísticas previstas en el perfil de salida de la Educación Infantil. Para ello asegurará al euskera el tratamiento preferente necesario para compensar la desigualdad de uso social entre las dos lenguas oficiales.
Siendo uno de los objetivos del sistema educativo contribuir de la manera más eficaz posible a una situación de equilibrio e igualdad efectiva y real en el uso de las dos lenguas oficiales y teniendo en cuenta la situación de desequilibrio y de inferioridad en el uso social del euskera con respecto al castellano, el departamento competente en materia educativa impulsará y asegurará el uso del euskera como vehículo de expresión normal en todas las actividades de la comunidad educativa.
El niño o niña debe desarrollar la capacidad de escuchar, exponer y dialogar, iniciándose en el respeto por las normas y convenciones socialmente establecidas para enriquecer el intercambio comunicativo mediante las relaciones constructivas con las otras personas y el entorno, al tiempo que desarrolla sentimientos, emociones y vivencias, para conseguir un conocimiento más ajustado de sí mismo y de sí misma.
Para avanzar hacia el objetivo de conseguir, desde el bilingüismo, alumnos y alumnas plurilingües, los centros podrán iniciar al alumnado en el aprendizaje y utilización de una lengua extranjera, de acuerdo con los principios establecidos en el artículo 10 de este Decreto.
El departamento competente en materia educativa promoverá el planteamiento integrado e integral de las lenguas.
Para el logro de la competencia comunicativa en las dos lenguas oficiales y, en su caso, en una lengua extranjera, mediante el tratamiento integrado e integral de lenguas, se seguirán los siguientes principios:
La enseñanza de las lenguas debe basarse en el enfoque comunicativo, es decir, requerirá seleccionar familias de situaciones significativas para cada lengua en los diversos ámbitos personales, sociales y académicos y debe convertir las aulas en espacios privilegiados de comunicación que favorezcan la participación eficaz de los alumnos y alumnas en prácticas comunicativas diversas.
La enseñanza de las lenguas debe basarse en el desarrollo de actitudes positivas hacia las mismas y sus hablantes, teniendo en consideración la importancia de las lenguas en el desarrollo emocional de los individuos y en su proceso de socialización.
A los efectos de lo dispuesto en este Decreto, se entiende por currículo la regulación de los elementos que determinan los procesos de enseñanza y aprendizaje para las enseñanzas de la Educación Infantil.
El currículo de la Educación Infantil para la Comunidad Autónoma del País Vasco es el que se incluye en el anexo del presente Decreto.
El currículo está integrado por los siguientes elementos: competencias básicas, ámbitos de experiencia que incluyen las áreas propias del desarrollo infantil, objetivos de etapa para cada uno de los ámbitos, criterios de evaluación e indicadores de logro y orientaciones metodológicas.
Las escuelas infantiles, en el periodo de los cero hasta los tres años, deberán prestar un servicio amplio a las familias con el fin de facilitar la conciliación de la vida familiar y la vida laboral. No obstante y con carácter general los niños y niñas no podrán permanecer en el centro más de ocho horas cada día.
El horario que corresponde a cada curso del segundo ciclo de la Educación Infantil será al menos de 875 horas anuales. Las actividades del alumnado se desarrollarán de lunes a viernes, en jornada de mañana y tarde, estableciéndose un mínimo de 25 horas semanales en cada uno de los cursos.
En toda la etapa el horario escolar se organizará desde un enfoque globalizador e incluirá actividades que permitan alternar diferentes tipos y ritmos de actividad y descanso de los niños y niñas.
La incorporación por primera vez al centro de los niños y niñas será progresiva e incluirá un periodo de adaptación. La finalidad de este periodo es la de favorecer la continuidad entre el ámbito familiar y el escolar y posibilitar una progresiva adaptación de los niños y niñas a la escuela.
Teniendo en cuenta lo previsto en el Título V de la Ley 1/1993 de 19 de febrero, de la Escuela Pública Vasca y el Capítulo 2 del Título V de la Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación, la autonomía de los centros educativos incluye la capacidad de tomar decisiones por sí mismos, tanto en el ámbito pedagógico y curricular como en el de la planificación, organización y gestión económica y de personal, de acuerdo con las necesidades y demandas de su contexto. Dicha autonomía es posible en la medida que se tenga la capacidad de disponer de los recursos necesarios, y de organizarlos y distribuirlos del modo más adecuado para el logro de sus fines de acuerdo con las necesidades del alumnado y demandas de su entorno.
La autonomía de los centros educativos queda reflejada en la elaboración de los proyectos institucionales que tienen como referencia para su desarrollo el Proyecto Educativo de Centro. Entre los Proyectos Institucionales hay algunos de carácter más curricular, tales como el Proyecto Curricular de Centro y las Programaciones didácticas; otros de carácter más organizativo, tales como el Reglamento de Organización y Funcionamiento o Reglamento de Régimen Interior que regulan la normas y las formas de participación de la comunidad educativa a través de los órganos de gobierno y funcionamiento y el Proyecto de Gestión Económica y de Gestión de Personal; y otros de carácter mixto, tales como el Proyecto Lingüístico de Centro, el Proyecto de Dirección, y el Plan y la Memoria Anual del Centro.
La autonomía para la elaboración de proyectos institucionales precisa para su puesta en práctica, del acompañamiento de la autonomía para proponer los recursos humanos necesarios y organizarlos del modo más adecuado, así como de la autonomía para disponer y gestionar los recursos económicos, materiales y funcionales necesarios.
La autonomía ha de conjugarse con el hecho de que el centro educativo funciona y se integra dentro de un sistema educativo. La existencia de un marco legislativo capaz de combinar objetivos y normas comunes con la necesaria autonomía pedagógica y de gestión de los centros docentes obliga, por otra parte, a establecer mecanismos de evaluación y de rendición de cuentas. La importancia de los desafíos que afronta el sistema educativo demanda como contrapartida una información pública y transparente acerca del uso que se hace de los medios y los recursos puestos a disposición de los centros, así como una valoración de los resultados que con ellos se alcanzan.
Teniendo en cuenta lo previsto en el artículo 46 de la Ley 1/1993 de 19 de febrero, de la Escuela Pública Vasca y en el artículo 121 de la Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación, el Proyecto Educativo de Centro incluirá la propuesta integral que recoge la opción educativa elaborada desde la autonomía del centro y las grandes pautas orientadoras, que sirven de referencia para dirigir coherentemente el proceso de intervención de la comunidad educativa en dicho centro.
El Proyecto Educativo de Centro incluirá los principios de identidad del centro con las características y valores que los definen; las finalidades educativas que persigue en coherencia con sus principios; las competencias básicas que ha de lograr el alumnado de acuerdo con sus características; los criterios básicos y las grandes líneas estratégicas y las prioridades de actuación, que se desarrollarán en el ámbito lingüístico, curricular y organizativo, todo ello de acuerdo con el contexto del centro.
Los proyectos educativos y curriculares de los centros de enseñanza, según lo previsto en la Ley 3/2005, de 18 de febrero, de Atención y Protección a la Infancia y la Adolescencia, deben contemplar los siguientes aspectos:
La educación en valores acordes con los principios, derechos y libertades fundamentales recogidos en el ordenamiento jurídico vigente, en particular el respeto a la diversidad y la no discriminación por razón de nacimiento, edad, raza, sexo, estado civil, orientación sexual, aptitud física o psíquica, estado de salud, lengua, cultura, religión, creencia, ideología o cualquier otra condición o circunstancia personal, económica o social.
Una educación basada en valores que fomenten la tolerancia, el civismo y la cultura de la paz.
La realidad social y cultural de la Comunidad Autónoma del País Vasco en su pluralidad, garantizando en particular el aprendizaje de los idiomas oficiales de la misma.
El conocimiento del entorno cultural más próximo y la apertura a otros ámbitos culturales.
El respeto al medio ambiente natural y equilibrado sobre las bases de un desarrollo sostenible.
La atención prioritaria al alumnado con necesidades educativas especiales con objeto de garantizar la mejor formación personal, escolar y profesional, propiciando la individualización de la atención desde el inicio de la escolaridad.
El Proyecto Educativo de Centro se desarrolla y concreta en el Proyecto Curricular de Centro y las Programaciones, en el Reglamento de Organización y Funcionamiento o Reglamento de Régimen Interior y en el Proyecto Lingüístico de Centro, el Plan de Atención a la diversidad, el Plan de Acción Tutorial, el Plan de Convivencia, el Plan de Coeducación y Violencia de Género y el Plan de Formación del Centro.
Corresponde al Consejo escolar u Órgano Máximo de Representación en los centros públicos, o al titular de los centros privados concertados la aprobación del Proyecto Educativo del Centro, que en todo caso deberá hacerse público.
Teniendo en cuenta lo previsto en el artículo 47 de la Ley 1/1993 de 19 de febrero, de la Escuela Pública Vasca, el Proyecto Curricular de Centro incluirá la concreción para el centro de los principios y grandes líneas de actuación curricular definidos en el Proyecto Educativo de Centro, de acuerdo con lo establecido en este Decreto.
El Proyecto Curricular de Centro deberá adecuar el currículo incluido en el anexo II de este Decreto al contexto socioeconómico, cultural y lingüístico del centro, a las características y necesidades del alumnado, a las opciones lingüísticas y a los recursos de cada centro, tomando como referencia el Proyecto Educativo de Centro, concretándolo para cada ciclo de la Educación Infantil, de tal forma que las enseñanzas que se impartan tengan en cuenta el currículo oficial establecido en este Decreto.
El Proyecto Curricular de Centro contendrá, al menos, las siguientes determinaciones:
Las competencias, objetivos y contenidos de enseñanza adecuados a las necesidades de los alumnos y alumnas en todos los aspectos docentes.
La concreción de los criterios de evaluación e indicadores de logro por ciclo, los niveles mínimos de adquisición de competencias al finalizar la etapa, así como decisiones sobre el proceso de evaluación y promoción.
Los aspectos curriculares de su propio Proyecto Lingüístico de Centro.
La determinación de los criterios pedagógicos y didácticos y las opciones metodológicas y sobre materiales curriculares que aseguren la continuidad y coherencia entre los dos ciclos.
Criterios para la atención integral del alumnado con necesidad específica de apoyo educativo, tanto el alumnado de necesidades educativas especiales, como el de altas capacidades intelectuales, el de incorporación tardía al sistema educativo y el que presenta dificultades de aprendizaje por condiciones personales o de historia escolar, y el alumnado en situación de desigualdad social.
Decisiones en materia de refuerzo.
La programación de la acción tutorial.
En los centros que impartan los dos ciclos, el Proyecto Curricular de Centro contemplará las especificidades de cada uno de ellos y mantendrá la coherencia en toda la etapa.
Los centros elaborarán el Proyecto Curricular de Centro que estará a disposición del departamento competente en materia de educación, para que previo informe de la Inspección de Educación, decida sobre su conformidad con las disposiciones normativas aplicables y haga, en su caso, las observaciones pertinentes sobre su viabilidad.
En los Centros públicos y privados concertados el Proyecto Curricular de Centro deberá ser elaborado por el Claustro de Profesores. Su aprobación corresponde al propio Claustro, oídos el Consejo Escolar de los centros privados concertados y el Órgano Máximo de Representación en el caso de centros públicos. El Proyecto Curricular de Centro se concretará, dentro del plan anual, en el programa de actividades docentes y en el programa de actividades de formación, extraescolares y complementarias. La evaluación del Plan Anual deberá quedar reflejada en la memoria Anual.
En los centros privados no sostenidos con fondos públicos la elaboración y aprobación de los proyectos curriculares será realizada según su distribución interna de competencias.
Tanto los objetivos mínimos que deben ser superados en cada ciclo como los criterios de evaluación aprobados en el Proyecto Curricular de Centro deberán hacerse públicos al inicio del curso.
A los efectos del presente Decreto se entiende por Proyecto Lingüístico de Centro la planificación de todos aquellos aspectos relacionados con la enseñanza y el uso de las lenguas que cada centro educativo elabora para llevarlo a cabo en su propio ámbito. El Proyecto Lingüístico de Centro, desarrollará los criterios recogidos en el Proyecto Educativo de Centro para la enseñanza y utilización de las lenguas en el proceso de enseñanza-aprendizaje, y determinará el tratamiento de las lenguas en el Proyecto Curricular de Centro. Las decisiones recogidas en él tendrán influencia directa también en otros documentos del centro: Reglamento de Organización y Funcionamiento o Reglamento de Régimen Interior, Planificación Anual, principios que regulen las relaciones internas y externas, etc., a través de los cuales se canaliza la materialización de los principios acordados en el Proyecto Lingüístico de Centro.
Cada centro adaptará los indicadores de logro de las lenguas que integran su Proyecto Lingüístico de Centro tomando como referencia lo establecido en el perfil de salida del alumnado. Estos indicadores podrán ser diferentes para cada lengua en cada una de las destrezas lingüísticas, según el modelo lingüístico y las características sociolingüísticas del alumnado y de su entorno educativo. Asimismo establecerá los aspectos metodológicos, formativos y organizativos sobre el tratamiento integrado de las lenguas, respetando lo previsto en el artículo 10 de este Decreto.
El Proyecto Lingüístico de Centro debe incluir el diagnóstico de la trayectoria del centro en experiencias plurilingües, los objetivos a medio y largo plazo, orientados hacia la mejora de la competencia lingüística del alumnado del centro, la planificación del desarrollo del proyecto, las acciones formativas previstas para el profesorado, la continuidad del proyecto entre los ciclos de la etapa, los criterios de evaluación y los resultados esperados.
El Proyecto Lingüístico de Centro deberá reflejar en su caso, el número de horas de impartición de la lengua extranjera, asegurando la consecución de la competencia lingüística en euskera, castellano y en la primera lengua extranjera, para lo que el órgano competente modificará las relaciones de puestos de trabajo de los centros públicos de manera que se garantice el cumplimiento de los requisitos específicos de competencia en lenguas extranjeras que se establezcan.
Corresponde al Órgano Máximo de Representación en los centros públicos, o al Consejo escolar de los centros privados concertados, la aprobación del Proyecto Lingüístico de Centro.
La programación didáctica es el instrumento específico de planificación, desarrollo y evaluación de cada una de las áreas y materias; en ella, de acuerdo con el Proyecto Curricular de Centro, se concretarán los distintos elementos del currículo adaptándolo a las características específicas del alumnado.
Anualmente, al inicio del curso escolar cada centro establecerá los criterios para la elaboración y evaluación de las programaciones didácticas.
Las programaciones didácticas de curso o, en su caso, ciclo, deberán contener al menos los siguientes elementos:
Competencias básicas transversales y disciplinares a desarrollar a lo largo del curso o ciclo y situaciones de integración.
Criterios de evaluación e indicadores de logro.
Resultados de la evaluación del curso en cada uno de los ámbitos.
Los padres y madres o tutores y tutoras legales tienen derecho al seguimiento y a la participación en la educación escolar de los niños, niñas. Los centros, a partir del Proyecto Educativo de Centro, promoverán compromisos educativos entre las familias o tutores y tutoras legales y el propio centro en los que se consignen las actividades que las familias, el profesorado y el alumnado se compromenten a desarrollar para lograr las finalidades y las competencias básicas previstas para esta etapa educativa.
Los compromisos se deben referir, al menos, a la aceptación de los principios educativos del centro, al respeto a las convicciones ideológicas y morales de la familia en el marco de los principios y valores educativos establecidos en las leyes, al seguimiento de la evolución del alumnado, a la adopción de medidas correctoras en materia de convivencia y a la comunicación entre el centro y la familia. Los compromisos educativos serán elaborados por el equipo directivo del centro y aprobados evaluados por el Consejo Escolar o por el Órgano Máximo de Representación. También se podrán incluir compromisos específicos adicionales que serán revisados periódicamente en los términos y plazos que acuerde el centro.
Asimismo, los centros y las familias, de manera individual, podrán revisar y llegar a acuerdos sobre la modificación de los compromisos establecidos inicialmente y encaminados a la mejora del proceso educativo o de convivencia del alumno o de la alumna, o a solucionar problemas detectados de forma individual.
Para favorecer la participación efectiva de las familias y la colaboración educativa entre el centro y las familias, los centros y las asociaciones de padres y madres podrán organizar acciones formativas destinadas a los padres, madres y tutores y tutoras legales, incorporando en todas ellas la perspectiva inclusiva y coeducadora.
La formación del profesorado tiene como objetivo alcanzar el perfil competencial necesario que facilite el acompañamiento del niño y niña en el desarrollo de todas las competencias.
El planteamiento de las acciones formativas promovidas por el departamento competente en materia educativa se caracterizará por:
Centrarse en la acción educativa y promover la innovación mediante el análisis y reflexión sobre la práctica docente.
Formar profesionales para el desarrollo de la educación inclusiva para el fomento de la coeducación y de la diversidad afectivo-sexual y para la atención adecuada a los colectivos con necesidades especiales y específicas de apoyo educativo.
Formar profesionales con responsabilidad social, críticos pero proactivos y creativos ante los cambios.
Promover la excelencia mediante el impulso de proyectos para la innovación educativa.
Promover la actualización idiomática en la lengua vasca y la formación en la lengua extranjera.
Promover la formación en los procesos de enseñanza y aprendizaje utilizando diferentes recursos digitales.
Los profesores y profesoras del sistema educativo vasco deben disponer de un perfil competencial que les permita asumir en condiciones óptimas las responsabilidades propias de sus funciones y tareas:
Enseñar los procedimientos y actitudes para que el alumnado aprenda a pensar y a aprender, aprenda a comunicar, aprender a vivir con los demás, aprenda a ser y aprenda a hacer y emprender.
Hacer propuestas de situaciones de aprendizaje en el aula, aplicarlas y evaluarlas, basándose en los contenidos de enseñanza, las características del alumnado y las competencias básicas transversales y disciplinares.
Investigar, innovar, desarrollar y evaluar los procesos de enseñanza-aprendizaje, a partir de la reflexión sobre su práctica y la de los equipos docentes y redes de formación en las que se integre.
Motivar el deseo de aprender en el alumno o en la alumna y de orientarle la construcción de su proyecto de vida, en colaboración con las familias.
Ajustar y adaptar las propuestas didácticas a las necesidades de cada alumno y alumna.
Cooperar con otros profesores y profesoras y agentes educativos y participar en la gestión y mejora continua del centro educativo.
Desarrollar sus actividades en las lenguas oficiales de nuestra comunidad y, en su caso, en alguna lengua extranjera.
Utilizar e integrar en el currículo las Tecnologías de la Información y Comunicación.
Desarrollar una visión ética sobre su profesión y su compromiso social como agente innovador.
Planificar su propia formación continua en base a la reflexión sobre su propia práctica.
La evaluación de las competencias del profesorado será realizada por el departamento competente en materia educativa, con la participación del profesorado, para contribuir a la mejora de su desarrollo profesional.
La formación debe apoyar la puesta en marcha de la innovación en los centros.
Además de la formación en centro, los centros podrán participar en redes de centros que comparten el conocimiento. Esta forma de aprendizaje está relacionada con la cooperación, la interacción entre iguales, el trabajo en equipo y el compromiso compartido para lograr la mejora de la práctica educativa.
El entorno comunitario de la formación facilitará la relación entre la enseñanza formal y no formal, favoreciendo el progreso hacia la comunidad educadora, que implica a todos los agentes educativos y comunitarios para mejorar el nivel de las competencias básicas de todo el alumnado.
El proceso de formación debe contemplar una valoración de su incidencia a través del impacto que dicha formación tiene, bien sea en el aula o en distintos ámbitos de la vida ordinaria del centro (ámbito curricular, organizativo, metodológico, evaluación, clima escolar, colaboración con familias y entidades sociales y comunitarias). Todos los proyectos de formación deben incluir la repercusión del impacto de la formación a través de diferentes indicadores que sistematicen y objetiven dicha repercusión.
Corresponde al departamento competente en materia de educación coordinar la planificación del conjunto de la demanda formativa y la oferta de formación de los servicios de apoyo tanto de la propia Administración como de otros agentes educativos que colaboran en la formación del profesorado, en especial de los planes de formación sobre coeducación dirigidos a los profesionales de la educación y a las familias.
Los asesores y asesoras de los Berritzegunes contribuirán al desarrollo de las líneas prioritarias de innovación educativa promovidas por el departamento competente en la materia, teniendo como referencia las necesidades de la comunidad educativa de cada centro. Fomentarán la innovación educativa asesorando a los centros sobre nuevas metodologías de enseñanza-aprendizaje, colaborando en la formación del profesorado y favoreciendo el intercambio y la implementación de experiencias pedagógicas de éxito escolar en los centros. Además participarán activamente en la elaboración y desarrollo de los planes de mejora de los centros y de los planes individuales de refuerzo del alumnado.
El acompañamiento al alumno o a la alumna en su proceso de aprendizaje y desarrollo vital corresponde a todo el equipo docente y de manera singular al tutor o la tutora, responsable final de la orientación de los alumnos y alumnas de su grupo, la coordinación del profesorado que imparte clase en el mismo y el establecimiento de una comunicación fluida con las familias y tutores o tutoras legales.
El Plan de Acción Tutorial, que forma parte del Proyecto Curricular de Centro, organiza la intervención del tutor o la tutora en los diferentes ámbitos de seguimiento individual y grupal del alumnado, la relación con las familias, la coordinación con el profesorado y con otros agentes externos.
El desarrollo de este Plan le corresponde al tutor o tutora, en coordinación con el equipo docente y otros agentes que incidan en el mismo grupo.
El Plan de Acción Tutorial de un centro tendrá al menos los siguientes apartados:
Las competencias, objetivos y contenidos de la tutoría adecuados a las necesidades del alumnado.
Las acciones que corresponden al tutor o tutora en los diferentes ámbitos: alumnado, equipo docente, familias y otros.
La planificación de dichas acciones a lo largo del curso escolar.
Los criterios de evaluación del propio plan.
El Plan de Acción Tutorial debe prestar especial atención al desarrollo de las competencias básicas transversales.
El departamento competente en materia educativa facilitará orientaciones a los centros para la elaboración y desarrollo del Plan de Acción Tutorial en la Educación Infantil.
El tutor o tutora emitirá un informe de orientación escolar individual, con el fin de informar a las familias. Este informe se realizará al final de la Educación Infantil, así como cuando lo exijan circunstancias extraordinarias, como la no promoción de ciclo o curso, en el caso del alumnado con necesidades educativas especiales.
El informe de orientación escolar individual que se realice al finalizar la Educación Infantil indicará al menos el grado de adquisición de las competencias básicas, incidiendo en las que condicionen más el progreso educativo de cada alumna o alumno, así como aquellos aspectos que se consideren relevantes para garantizar una atención individualizada.
Con el fin de facilitar la transición desde la Educación Infantil a la Educación Primaria, se prestará una especial atención a la coordinación entre ambas etapas para salvar las diferencias pedagógicas y organizativas y los desajustes que se puedan producir en el progreso académico del alumnado.
La intervención educativa debe reconocer y respetar la diversidad del alumnado y asegurar, una atención personalizada orientada al desarrollo máximo de las competencias básicas de todo el alumnado.
Las medidas de atención a la diversidad deben dar respuesta a las necesidades educativas del alumnado en un entorno normalizado e inclusivo, teniendo en cuenta sus intereses, motivaciones y capacidades para el aprendizaje y deberán suponer, en todos los casos, una vía que les permita alcanzar el nivel de competencia establecido en el perfil de salida del alumnado de la Educación Infantil.
Los centros educativos establecerán mecanismos para la detección temprana del alumnado con necesidades de apoyo educativo específicas de apoyo educativo o motivadas por diferentes ritmos de desarrollo, ya que este alumnado requiere una respuesta educativa personalizada por presentar:
Necesidades educativas especiales derivadas de una discapacidad o de trastornos graves de conducta.
Entre las medidas de respuesta a la diversidad podrán establecerse: la disposición de profesorado de las especialidades correspondientes y de profesionales cualificados, la actuación conjunta de dos docentes en el aula, la tutoría personalizada, cambios metodológicos para enriquecer y diversificar las interacciones en el aula, los desdoblamientos de grupo para trabajar competencias comunicativas, los planes de trabajo personalizado, el enriquecimiento curricular, las adaptaciones significativas o de ampliación del currículo, el retraso del inicio de la escolarización obligatoria o la flexibilización del periodo de escolarización.
En la respuesta al alumnado con necesidades educativas especiales, escolarizado en la Educación Infantil, podrán establecerse adaptaciones que se aparten significativamente de los contenidos y criterios de evaluación del currículo. Todas las adaptaciones se realizarán buscando el máximo desarrollo posible de las competencias básicas y quedarán recogidas en el plan de trabajo personalizado del alumno o alumna. La evaluación y la promoción tomarán como referente los criterios de evaluación fijados en las mismas.
La escolarización del alumnado con altas capacidades intelectuales podrá flexibilizarse, para adaptarse a su ritmo de aprendizaje, de forma que pueda reducirse la duración de la etapa siempre que se prevea que dicha reducción es lo más adecuado para el desarrollo de su equilibrio personal y su socialización. Las propuestas de intervención con este alumnado se recogerán en un plan de trabajo personalizado que, regido por los principios de normalización e inclusión, asegure la atención integral del alumno o alumna.
Los centros escolarizarán al alumnado que se incorpora tardíamente al sistema educativo atendiendo a su edad así como a su desarrollo personal, conocimientos y otras circunstancias, del modo que sea más positivo para la consecución del nivel de logro de las competencias básicas establecido para el final de la Educación Infantil.
Cuando presenten graves carencias en las lenguas de escolarización del centro, recibirán una atención específica mediante el desarrollo de programas específicos de aprendizaje de las lenguas. Esta atención será, en todo caso, simultánea a su escolarización en los grupos ordinarios.
La evaluación del aprendizaje del alumnado es un componente curricular inseparable de los restantes componentes.
En la Educación Infantil, los criterios de evaluación de los ámbitos de experiencia establecidos en el currículo para cada ciclo y concretados en el Proyecto Curricular de Centro y en las programaciones didácticas, serán el referente fundamental de evaluación. Los criterios de evaluación del alumnado con necesidades educativas especiales serán los que se establezcan con respecto a las competencias básicas de los ámbitos de experiencia en el correspondiente plan de actuación.
En el proceso de evaluación continua, cuando el progreso de una alumna o alumno no sea el adecuado, se establecerán medidas de refuerzo educativo. Estas medidas se adoptarán tan pronto como se detecten las dificultades y estarán dirigidas a garantizar la adquisición de los aprendizajes imprescindibles para continuar el proceso educativo.
En la Educación Infantil la evaluación de las competencias del alumnado será global, continua y formativa y tendrá en cuenta el progreso del alumno o de la alumna en el conjunto de los ámbitos del currículo en relación a las competencias básicas.
Los centros informarán a los padres y madres o tutores y tutoras legales del alumnado de los objetivos mínimos establecidos para cada ciclo y de los criterios de evaluación. Esta información será proporcionada al inicio de cada curso escolar según el procedimiento que establezca el centro.
El tutor o la tutora, después de cada una de las sesiones de evaluación previstas en cada curso, que serán un mínimo de tres, o cuando las circunstancias lo aconsejen, elaborará un informe con el resultado del proceso de aprendizaje del alumno o alumna que será entregado a los padres, madres o tutores legales. Dicho informe recogerá la valoración del logro de las competencias educativas, la información sobre el rendimiento escolar, la integración socioeducativa y, en su caso, las medidas generales de apoyo y refuerzo previstas.
Los padres y madres o tutores y tutoras legales del alumnado podrán solicitar aclaraciones, acerca de los resultados de la evaluación continua y de la evaluación final de la etapa.
Los docentes evaluarán, además de los aprendizajes de los alumnos y alumnas, el proceso de enseñanza y su propia práctica en relación con el logro de las competencias básicas previstas en el currículo. Al menos al final de cada trimestre el equipo docente de cada ciclo recogerá los resultados de la evaluación y propondrá las modificaciones o tomará las decisiones oportunas para reconducir el proceso.
Corresponde a la Inspección de Educación supervisar el desarrollo del proceso de evaluación tanto del alumnado como de la enseñanza. La evaluación del desempeño de la práctica docente en los centros públicos, según lo establecido en la Ley 7/2007, de 12 de abril, del Estatuto Básico del Empleado Público, servirá para asesorar en la adopción de las medidas que contribuyan a mejorar los resultados.
Los inspectores e inspectoras en sus visitas a los centros, una vez conocidos los resultados de las evaluaciones individualizadas, se reunirán con el equipo directivo para analizar y valorar los resultados del centro.
Las administraciones educativas garantizarán que los padres y madres o tutores y tutoras legales de los alumnos y las alumnas puedan manifestar su voluntad de que éstos reciban o no reciban enseñanzas de religión.
Formas de comprensión de la realidad y situaciones de aprendizaje
1. ÁMBITO DE LA CONSTRUCCIÓN DE LA PROPIA IDENTIDAD Y DEL CONOCIMIENTO DEL MEDIO FÍSICO Y SOCIAL
2. ÁMBITO DE LA CONSTRUCCIÓN DE LA PROPIA IDENTIDAD Y DE LA COMUNICACIÓN Y REPRESENTACIÓN
3. LA METODOLOGÍA DESDE EL ENFOQUE DE LA EDUCACIÓN POR COMPETENCIAS
Competencias básicas específicas.
2. ÁMBITOS DE EXPERIENCIA
3. FORMAS DE COMPRENSIÓN DE LA REALIDAD Y SITUACIONES DE APRENDIZAJE
Familias de situaciones relacionadas con el ámbito del Conocimiento de la propia identidad y del medio físico y social: descanso-relajación, sueño, higiene, alimentación, juego simbólico, juego heurístico, actividades al aire libre, actividades de tradición cultural,...
Familias de situaciones relacionadas con el ámbito de la Comunicación y representación: cuentos, álbumes, poesía, retahílas, juegos de ritmo, teatro, representación gráfica,...
Familias de situaciones comunes a todos los ámbitos de experiencia: rituales de entrada y salida, asamblea, rincones, talleres, ordenador, pizarra digital, pequeños proyectos,...
2. OBJETIVOS DE ETAPA
Iniciarse en el uso de instrumentos tecnológicos y valorar su capacidad comunicativa, para utilizarlos progresivamente como fuente de información, aprendizaje y placer.
0. Contenidos comunes.
Identificación, obtención y recuperación de información.
Comprensión (comparar, clasificar, secuenciar y analizar), memorización y expresión (describir, definir, exponer...) de la información.
Valoración y expresión de la información (argumentar, justificar...).
Creación y expresión de las ideas.
Planificación y análisis de tareas y proyectos.
Ejecución de lo planificado y, en su caso, ajuste.
Valoración de lo planificado y realizado y desarrollo de propuestas de mejora.
Comunicación del resultado alcanzado.
Autorregulación de la dimensión corporal y de las emociones.
1. Contenidos del primer ciclo.
Utilización de los sentidos en la exploración del cuerpo y de la realidad exterior y progresiva identificación de las sensaciones y percepciones que se obtienen.
Exploración, progresivo reconocimiento e identificación de algunas de las características y posibilidades del propio cuerpo, tanto global como segmentariamente y de las de las demás personas.
Construcción progresiva y aceptación de su imagen corporal y de la propia identidad.
Manifestación, identificación e inicio de la regulación de sentimientos, emociones, necesidades básicas e intereses propios y ajenos. Aceptación y progresiva búsqueda de ayuda.
Adopción de estrategias que garanticen su propia seguridad afectiva (búsqueda de la mirada de la persona adulta de referencia, demanda de contacto afectivo...).
Iniciación al control y adaptación del tono y la postura a las características del objeto, del otro, de la acción, de la situación y del espacio.
Progresiva confianza en las propias posibilidades motrices. Iniciativa en la acción y curiosidad por aprender nuevas habilidades.
Iniciación en la coordinación y control de las habilidades manipulativas de carácter fino.
Desarrollo de la capacidad de excluir y aceptar estímulos (momentos de descanso y momentos de actividad).
Adaptación progresiva de los ritmos biológicos propios a secuencias socializadas de la vida cotidiana.
Confianza en las propias posibilidades para resolver con ayuda tareas y superar dificultades cotidianas (en algunos casos con ayuda). Iniciación en la detección y evitación de algunas situaciones de riesgo.
Interés por colaborar en la realización de las tareas de la vida cotidiana (higiene, vestirse y desvestirse, recoger juguetes, escuchar relatos...) y de juego.
Identificación y diferenciación de los primeros grupos sociales de pertenencia (familia y escuela).
Búsqueda y establecimiento de vínculos afectivos tanto con personas adultas como con niños y niñas del entorno escolar. Iniciación en actitudes de empatía.
Observación de las características y funciones de su entorno social próximo.
Iniciación en la adquisición de pautas elementales de interacción social (esperar turno, compartir a la persona adulta, los espacios, materiales...) incorporando algunas normas de convivencia.
Participación e iniciativa en juegos y asunción progresiva de pequeñas responsabilidades en la vida cotidiana.
Iniciación en actividades de juego simbólico para acercarse a la comprensión de su entorno social próximo.
Interés por las manifestaciones culturales diversas de su entorno social próximo.
Observación y exploración de espacios y manipulación de los objetos presentes en ellos mediante los sentidos y las acciones (dejar caer, golpear, recoger, arrastrar, vaciar, abrir...).
Utilización del juego en la exploración del entorno físico. Construcción de significados y conocimientos a través de la acción sobre el entorno.
Interés por observar elementos (agua, arena...) y fenómenos naturales (lluvia, viento...). Iniciación en la identificación de algunas de sus características.
2. Contenidos del segundo ciclo.
Exploración y reconocimiento del propio cuerpo. Identificación de sus características y cualidades así como de las diferencias y semejanzas con el de las demás personas.
Elaboración y representación de un esquema corporal cada vez más ajustado.
Identificación, expresión, regulación y control de las necesidades básicas del cuerpo. Confianza en las capacidades propias para su satisfacción.
Valoración y aceptación progresiva de las características propias, así como de sus posibilidades y limitaciones.
Identificación, práctica cada vez más autónoma y valoración de hábitos saludables: higiene, alimentación y descanso. Utilización adecuada de los espacios y objetos ligados a dicha práctica.
Aceptación y valoración de las normas de comportamiento establecidas para la regulación de actividades cotidianas: comidas, descanso, higiene y desplazamientos.
Ajuste postural a las características del objeto, del otro, de la acción y de la situación.
Exploración del entorno a través del juego: juegos motores, sensoriales, simbólicos y de reglas. Valoración del juego como medio de disfrute y relación con los demás.
Representación de situaciones reales o imaginarias y personajes a través del juego simbólico.
Comprensión y aceptación de las reglas de juego. Valoración de su necesidad y participación en su regulación.
Iniciativa y progresiva autonomía en la realización de actividades propias de la vida cotidiana.
Planificación secuenciada de la acción en la realización de tareas; desarrollo de hábitos y actitudes de organización, constancia, atención, iniciativa y esfuerzo.
Valoración del propio trabajo y reconocimiento de los errores como vía para mejorar acciones.
Petición y aceptación de ayuda en situaciones que la requieran. Valoración de la actitud de ayuda de otras personas.
Coordinación y control de las habilidades manipulativas y utilización eficaz de utensilios de uso habitual.
Confianza en las propias posibilidades de acción, participación y esfuerzo personal en los juegos.
Interés por descubrir soluciones diversas para una misma tarea y valoración de las diferentes propuestas de sus compañeros-as.
Desarrollo inicial de hábitos y actitudes de organización, constancia, atención, iniciativa y esfuerzo.
Aceptación de la identidad y de las características de las demás personas, respetando las diferencias y evitando actitudes discriminatorias.
Actitud positiva para establecer relaciones de afecto y empatía, colaborando en la realización de tareas en grupo.
Identificación y aceptación de los primeros grupos sociales de pertenencia. Distintos modelos de familia, relaciones de parentesco,...
Valoración de la importancia de las relaciones afectivas que se establecen en los grupos sociales de pertenencia.
Observación y exploración de algunas de las necesidades, ocupaciones y servicios propios de la comunidad.
Adopción progresiva y activa de normas básicas de convivencia. Iniciación en la resolución de conflictos mediante el diálogo.
Establecimiento de relaciones equilibradas entre niños y niñas. Identificación y rechazo de algunos estereotipos y prejuicios sexistas.
Valoración y participación en actividades socioculturales propias y del entorno; reconocimiento de algunas de sus señas de identidad.
Observación, exploración e identificación del medio natural, objetos y materias presentes en el mismo, sus funciones y usos cotidianos.
Identificación de algunos comportamientos, funciones, características y cambios en los seres vivos. Aproximación al ciclo vital del nacimiento a la muerte. Formulación de conjeturas sobre los seres vivos.
Observación de los fenómenos del medio natural (alternancia del día y la noche, lluvia...) y toma de conciencia de la influencia que ejercen en la vida humana.
Curiosidad, interés y respeto por la naturaleza y los seres vivos. Toma de conciencia de la responsabilidad de las personas en su cuidado y actitud crítica ante actuaciones negativas sobre el entorno.
Iniciación en el uso de instrumentos tecnológicos como facilitadores del aprendizaje y de la comunicación.
Toma progresiva de conciencia de la necesidad de un uso ajustado y significativo de las tecnologías para el aprendizaje y el conocimiento.
4. CRITERIOS E INDICADORES DE EVALUACIÓN
Mostrar un conocimiento progresivamente ajustado de su esquema corporal tomando conciencia de las propias sensaciones y percepciones.
Es progresivamente capaz de reconocer, nombrar y ubicar las distintas partes de su cuerpo y las de las demás personas.
Identifica y describe diferencias y semejanzas entre las personas en base a algunas características y cualidades del cuerpo.
Representa la figura humana siendo reconocibles algunas de sus características físicas.
Identifica los sentidos y las sensaciones asociadas a cada uno de ellos.
Establece relaciones entre los sentidos y su finalidad.
Dar muestras de mejora en sus destrezas motoras y habilidades manipulativas manifestando confianza en sus posibilidades.
Controla progresivamente el propio cuerpo tanto en movimiento (desplazamientos, marcha, carrera, saltos....), como en reposo (equilibrio, control postural...).
Avanza progresivamente en la adquisición de nuevas destrezas.
Resolver, con progresiva autonomía, problemas sencillos relacionados con la vida cotidiana.
Utiliza espacios, materiales y herramientas, incluidas las tecnológicas, con adecuada coordinación y control en la realización de actividades de la vida cotidiana.
Planifica, con ayuda de la persona adulta, secuencias de actividades sencillas para dar respuesta a pequeños problemas que se le presentan.
Muestra iniciativa para emprender nuevas acciones y disfruta con sus progresos.
Utiliza progresivamente estrategias adecuadas para canalizar situaciones de frustración.
Participar en juegos, regulando progresivamente la expresión de sentimientos y emociones.
Participa y colabora activamente en distintos tipos de juegos y propuestas de grupo.
Acepta y respeta las normas que rigen algunos juegos sencillos.
Se muestra sensible hacia los estados de ánimo, intereses y preferencias de los demás.
Evita progresivamente actitudes de sumisión y dominio.
Mostrar curiosidad por el descubrimiento del entorno por medio de la observación, manipulación y exploración de sus elementos.
Identifica y discrimina algunas propiedades y atributos de objetos físicos presentes en el entorno.
Establece relaciones entre las cualidades de los objetos (forma, color, tamaño, peso...) y su comportamiento físico (caer, rodar, flotar, deslizar...).
Realiza hipótesis sobre el comportamiento de ciertos elementos o materiales (flotará, se hundirá...) y las verifica.
Orientarse y ubicarse en los espacios en los que habitualmente se desenvuelve, usando de forma apropiada las nociones espaciales básicas.
Utiliza las nociones espaciales para ubicarse a sí mismo y a los objetos.
Realiza, con cierta autonomía, recorridos y actividades en los espacios habituales.
Identificar y anticipar la sucesión temporal de actividades cotidianas y de acontecimientos sociales relevantes usando de forma pertinente las nociones temporales básicas.
Utiliza las nociones temporales básicas para organizar su actividad y referirse a la sucesión de acontecimientos.
Mostrar interés por las herramientas tecnológicas y digitales, y utilizarlas, con ayuda de la persona adulta, para desarrollar su comprensión y conocimiento del entorno físico y social.
Utiliza, con ayuda de la persona adulta, herramientas tecnológicas y digitales con fines lúdicos y para la comprensión de la realidad que le rodea.
Mostrar curiosidad por conocer el medio social participando de forma activa en los grupos sociales de referencia.
Identifica las características de los grupos sociales de pertenencia.
Participa en interacciones sociales respetando algunas de las normas de cortesía (saludar, mirar al que habla, esperar turno...).
Reconoce la necesidad de establecer algunas normas de convivencia.
Participa en actividades de tradición cultural diversa e identifica algunas de las características que las definen.
Identifica algunas de las manifestaciones culturales propias del entorno.
Adoptar una actitud abierta hacia la comunicación, tanto en las lenguas oficiales como en diversas lenguas presentes en el entorno para descubrir y respetar otras realidades y culturas.
Iniciarse en el uso de una lengua extranjera con intención comunicativa para participar en situaciones habituales del aula.
Iniciarse en los usos sociales del lenguaje escrito para explorar su funcionamiento y valorarlo como instrumento de comunicación, información y disfrute.
Participar de manera lúdica, creativa y experimental en producciones artísticas (audiovisuales, tecnológicas, teatrales, musicales, corporales...) mediante el empleo de técnicas diversas para desarrollar sus posibilidades comunicativas e iniciarse en la comprensión del hecho cultural.
1. Primer ciclo.
Desarrollo progresivo de la comprensión y expresión de la lengua oral para comunicar necesidades y emociones, evocar experiencias y como medio para regular la propia conducta.
Descubrimiento y experimentación de la voz.
Interés e iniciativa por la expresión oral y el desarrollo de las producciones lingüísticas propias.
Iniciación en el uso de las normas básicas que rigen el intercambio comunicativo (mirar a quien habla, escuchar con atención...).
Interés e iniciativa por la manipulación de textos escritos en diferentes soportes (cuentos, revistas, libros, carteles, álbumes...).
Atención e interés por la escucha y evocación de textos diversos: cuentos, poesías, canciones, rimas,...
Exploración, descubrimiento y utilización de las posibilidades comunicativas del propio cuerpo como recurso expresivo: movimiento, llanto, sonrisa, grito, tono, expresividad, gesto.
Desarrollo de las primeras nociones espaciales, rítmicas y temporales a través del movimiento.
Interés por participar en actividades de dramatización, imitación, danza y otros juegos de expresión corporal.
Establecer correspondencias entre elementos y colecciones e iniciación en la cuantificación no numérica (muchos, pocos, algunos...).
Orientación en los espacios habituales y verbalización de algunas nociones espaciales para explicar la ubicación de sí mismo y/o de los objetos.
Toma de conciencia de la sucesión temporal de las actividades cotidianas y anticipación de acciones y rutinas.
Exploración sensorial y utilización de diversos materiales e instrumentos. Descubrimiento de algunas características de los mismos.
Iniciación en la discriminación auditiva de algunos sonidos y contrastes: ruido-silencio, largo-corto, fuerte-suave...
Comprensión de las intenciones comunicativas de las personas adultas y de otros niños y niñas en situaciones de la vida cotidiana y progresivo ajuste a las mismas.
Producción, evocación y relato de mensajes orales referidos a informaciones, necesidades, emociones y deseos en los contextos cotidianos.
Utilización progresivamente adecuada del léxico y de las estructuras sintácticas, de la entonación, del gesto y de la pronunciación en la producción de oral.
Participación, escucha activa y utilización de estrategias adecuadas (apelaciones, alternancia en las intervenciones, contacto visual...) para iniciar y mantener conversaciones y diálogos.
Reconocimiento y valoración de la lengua oral como instrumento de comunicación y como ayuda para regular la propia conducta y la de las demás personas.
Participación creativa en juegos lingüísticos orales para divertirse y para aprender.
Participación en interacciones orales en lengua extranjera, en rutinas y situaciones habituales de comunicación.
Manipulación e interpretación de imágenes que acompañan a textos escritos, estableciendo relaciones de significado entre éstas y el texto.
Iniciación en la exploración de las reglas que rigen el sistema de escritura.
Percepción de diferencias y semejanzas entre diversas palabras escritas.
Uso gradualmente autónomo, de diferentes soportes de la lengua escrita como libros, revistas, periódicos, ordenadores, carteles, etiquetas....
Iniciación en el uso de la biblioteca y valoración de la misma como recurso de información, aprendizaje, entretenimiento y disfrute.
Escucha, comprensión y recitado de sencillos textos literarios, tanto tradicionales como contemporáneos, como fuente de placer y de aprendizaje.
Escucha, comprensión global, memorización y recitado de algunos fragmentos de canciones, cuentos, poesías o rimas en lengua extranjera.
Establecimiento de las nociones espaciales básicas, rítmicas y temporales a través del movimiento.
Ajuste corporal y motor ante otras personas, espacios, tiempos y objetos de diferentes características con finalidad expresiva o comunicativa.
Participación en actividades de dramatización, imitación, danza y otros juegos de expresión corporal.
Interés y respeto ante las expresiones, representaciones y dramatizaciones de los demás.
Identificación y discriminación de algunos atributos de objetos y materias: color, forma, función... Percepción de semejanzas y diferencias entre los objetos.
Clasificación de elementos. Relaciones de pertenencia y no pertenencia.
Ordenación gradual de elementos. Uso contextualizado de los primeros números ordinales.
Cuantificación no numérica de colecciones (muchos, pocos...).
Comparación cuantitativa entre colecciones de objetos.
Relaciones de igualdad y de desigualdad (igual que, más que, menos que....).
Estimación ajustada de la cantidad de elementos integrantes de una colección. Uso de números cardinales. Utilización oral de la serie numérica para contar.
Observación y toma de conciencia del valor funcional de los números y de su utilidad en la vida cotidiana.
Resolución de problemas que impliquen la aplicación de operaciones sencillas (quitar, añadir, repartir...).
Identificación de situaciones en que se hace necesario medir.
Uso de algunas unidades convencionales y no convencionales e instrumentos de medida.
Estimación de la duración de algunas tareas y ciclos en relación con las unidades de tiempo (día, semana, estaciones, años...), y ubicación de actividades de la vida cotidiana en el tiempo (día, noche, mañana, tarde, semana, festivo...).
Situación de sí mismo y de los objetos en el espacio. Posiciones relativas.
Nociones topológicas básicas (abierto, cerrado, dentro, fuera, cerca, lejos,...) y realización de desplazamientos orientados.
Participación en la elaboración de proyectos colectivos e interés por las diferentes producciones artísticas presentes en el entorno.
Iniciación en la utilización de las destrezas y técnicas artísticas básicas.
Experimentación con materiales y realización de producciones plásticas con materiales y técnicas diversas.
Expresión y comunicación de hechos, sentimientos, emociones, vivencias o fantasías a través de cualquier expresión artística.
Producción de sonidos y ritmos sencillos para interpretar melodías o acompañar otras producciones: textos, imágenes...
Discriminación auditiva de sonidos del entorno y de algunos de sus rasgos distintivos y contrastes básicos (ruido-silencio, largo-corto, fuerte-suave).
Audición de algunas obras musicales de diferentes géneros y estilos.
Iniciación en la interpretación y producción de mensajes transmitidos por medios audiovisuales.
Reconocer, expresar y regular progresivamente por medio de diferentes lenguajes sensaciones, emociones, necesidades y deseos.
Identifica y progresa en la diferenciación de los propios sentimientos y emociones.
Pide ayuda para satisfacer necesidades y deseos.
Se vale de distintas estrategias comunicativas (verbales, corporales, musicales...) para expresar sus necesidades, emociones, vivencias, sensaciones o deseos.
Progresa en la producción de respuestas cada vez más ajustadas y amplias en la expresión de necesidades, sensaciones o deseos.
Establece progresivamente relaciones entre los estados de ánimo, sus motivos y consecuencias.
Utilizar la lengua oral en las interacciones con sus iguales y con las personas adultas tomando en cuenta las intenciones comunicativas mostrando una actitud de escucha atenta y respetuosa.
Utiliza el lenguaje oral para comunicarse en diferentes situaciones y con diferentes interlocutores usando algunas de las convenciones sociales (escuchar, mirar al interlocutor, guardar el turno de palabra,...).
Escucha de forma activa y comprende distintos tipos de textos orales (mensajes, relatos, producciones literarias, descripciones, explicaciones, informaciones...).
Relata de forma cada vez más ordenada en el tiempo hechos y vivencias de la vida cotidiana.
Participar en situaciones comunicativas a través de conversaciones o sistema de turnos y juegos de interacción social.
Es capaz de mantener la atención durante periodos cada vez más prolongados en situaciones comunicativas.
Comprende las intenciones comunicativas de la persona adulta y/o sus iguales en situaciones de juego.
Participa en situaciones de uso de la lengua extranjera.
Mostrar interés y participar en las situaciones de lectura y escritura, iniciándose en el uso de textos escritos, en la comprensión de sus finalidades y en el conocimiento de algunas de las características del sistema de escritura.
Muestra interés y participa en las propuestas de lectura y escritura que surgen en el aula.
Diferencia las formas escritas de otras formas de expresión gráfica (símbolos, imágenes, números).
Utilizar diferentes estrategias matemáticas ligadas a la comprensión del mundo que le rodea.
Realiza mediciones de espacios y objetos a partir de instrumentos no convencionales (palmos, pies...) y convencionales.
Realiza clasificaciones y seriaciones con elementos presentes en el entorno y verbaliza el criterio utilizado.
Utiliza cuantificadores referidos a materias continuas (mucho, poco, bastante...).
Utiliza la serie numérica para cuantificar elementos.
Utiliza la estimación como recurso cuantificador.
Utiliza de manera funcional la grafía correspondiente a la serie numérica.
Utiliza funcionalmente los números cardinales y ordinales en juegos y situaciones de la vida cotidiana.
Utiliza el calendario como instrumento de representación y medición temporal.
Expresarse y comunicarse utilizando medios, materiales y técnicas propias de los diferentes lenguajes artísticos, tecnológicos y audiovisuales, mostrando interés por explorar sus posibilidades, por disfrutar con sus producciones y por compartir con los demás las experiencias estéticas y comunicativas.
Experimenta y explora las posibilidades expresivas de los diferentes materiales, instrumentos y técnicas propias de los lenguajes musicales, tecnológicos, audiovisuales, plásticos y corporales.
Participa en actividades musicales, de expresión corporal y/ o plástica tanto de forma individual como colectiva.
Muestra atención e interés ante manifestaciones culturales diversas y hacia las producciones de las demás personas.
La acción, reflejo del sentir y del pensamiento, posibilita la resolución de situaciones cotidianas a través del juego y la experimentación, movilizando los recursos disponibles de forma integrada.
El desarrollo de las competencias básicas requiere proponer actividades auténticas, ligadas a situaciones reales, vinculando el conocimiento a los problemas importantes de la vida cotidiana.
Para estimular el desarrollo de las competencias básicas se requiere la implicación activa del niño y la niña en procesos de búsqueda, experimentación, reflexión, aplicación y comunicación del conocimiento.
Aprender no es sólo saber hacer. Aprender es también saber qué has hecho y sobre todo saber cómo lo has hecho para llegar a saber escoger qué hacer. Aprender tiene que ver con elegir aquello decisivo y por eso para aprender hay que decidir, elegir, dirigirse, errar, solucionar, concluir... por eso nunca se aprende completamente sólo.
La función del educador y educadora para el desarrollo de competencias puede concebirse como facilitador o mediador, guía o acompañante, para diseñar contextos o situaciones de aprendizaje, que posibiliten el desarrollo personal y social, la resolución de problemas y el conocimiento y transformación del mundo que le rodea.
1. ORIENTACIONES METODOLÓGICAS Y PARA LA EVALUACIÓN
Vínculos afectivos estables, que le permitan sentirse aceptado/a, crecer y desarrollarse en sociedad.
Un entorno que estimule su desarrollo.
Valores que le permitan sentirse parte de su cultura.
Una escucha activa basada en la observación y participación en el aula sin caer en la intrusión.
Propuestas que generen respuestas abiertas, propicien una actividad creadora y estimulen el pensamiento en todas sus dimensiones.
Contextos que ofrezcan entornos y situaciones de aprendizaje diversos y que permitan la libre elección.
Deroga: DECRETO 12/2009, de 20 de enero, por el que se establece el currículo de la Educación Infantil y se implantan estas enseñanzas en la Comunidad Autónoma del País Vasco.

References: Artículo 3

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Artículo 7

Artículo 8

Artículo 9

Artículo 10

Artículo 11

Artículo 12

Artículo 13

Artículo 14

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Artículo 16

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Artículo 18

Artículo 19

Artículo 20

Artículo 21

Artículo 22

Artículo 23

Artículo 24

Artículo 25

Artículo 26

Artículo 27
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 artículo 10
 artículo 46
 artículo 121
 artículo 47
 artículo 10
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