Source: http://www.senado.gob.mx/index.php?ver=sp&mn=2&sm=2&id=69440
Timestamp: 2017-06-23 17:08:52+00:00

Document:
Jueves 2 de Marzo de 2017Gaceta: LXIII/2SPO-92/69440	Jueves 2 de Marzo de 2017Gaceta: LXIII/2SPO-92/69440	Iniciativas Del Sen. Marco Antonio Blásquez Salinas, del Grupo Parlamentario del Partido del Trabajo, con proyecto de decreto de Protección al Empleo.SE TURNÓ A LAS COMISIONES UNIDAS DE TRABAJO Y PREVISIÓN SOCIAL Y DE ESTUDIOS LEGISLATIVOS, PRIMERA.Ver Sinopsis Español:La iniciativa tiene como propósito expedir el Decreto de Protección al Empleo, con el objeto crear las bases para tomar medidas fiscales y de fomento económico que permitan la conservación de las fuentes de empleo en territorio nacional frente a medidas de carácter fiscal adoptadas en los Estados Unidos de América con la finalidad de inhibir nuestras exportaciones a dicho país.
Establece que la Secretaría de Economía instrumentará un plan urgente de desarrollo de proveedores para que las empresas que solicitan los incentivos a que se refiere este decreto cuenten con opciones de proveeduría nacional. El plan tendrá un componente de capacitación y desarrollo de habilidades del capital humano, así como medidas concretas para la recuperación del poder remunerador del salario. Asimismo, dispone que los certificados de propiedad industrial tales como patentes, diseños industriales o modelos de utilidad, así como títulos de derechos de autor sobre programas de cómputo que tengan relación inmediata y directa con la cadena de proveedores nacionales para las empresas que soliciten los incentivos a que se refiere el presente Decreto no pagarán derecho alguno.Synopsis in English:SYNOPSIS: The initiative has the purpose of issuing the decree on the Protection of Employment with the aim of creating the basis for fiscal measures and economic development that allow the conservation of employment sources in the national territory against tax measures adopted in the United States of America With the purpose of inhibiting our exports to that country.
Provides that the Secretariat of Finance and Public Credit will grant incentives to companies constituted under Mexican laws that export their products to the United States of America. Incentives will consist of an income tax deduction scheme to the extent that the causative companies increase the components of the final product produced in national territory.
Through general administrative rules, the Treasury and Public Credit Secretariat will determine: the sectors and industries benefiting from the incentives; The percentage and frequency of increase of the national components in the final product; And the requirements to be met by the applicant companies, which must be up to date in the fulfillment of their tax obligations.
It establishes that the Secretariat of Economy will implement an urgent plan for the development of suppliers so that the companies requesting the incentives referred to in this decree have options for national supply. The plan will have a component of training and development of human capital skills, as well as concrete measures for the recovery of salary remunerative power. It also provides that industrial property certificates such as patents, industrial designs or utility models, as well as copyright titles on computer programs that have an immediate and direct relationship with the chain of national suppliers for companies requesting the incentives to which this decree refers do not pay any rights.
Sen. Marco AntonioBlásquez SalinasEl suscrito MARCO ANTONIO BLÁSQUEZ SALINAS, Senador integrante del Grupo Parlamentario del Partido del Trabajo a la LXIII Legislatura, con fundamento en los artículos 71, fracción II y 72 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos; y los artículos 8 numeral 1, fracción I y 164 numeral 2 del Reglamento del Senado de la República, eleva a la consideración del Pleno de esta Soberanía el PROYECTO DE DECRETO DE PROTECCION AL EMPLEO, al tenor de la siguiente:
En los últimos 25 años México y los Estados Unidos de América habían venido construyendo una relación en ascenso. Sin importar la orientación ideológica o el origen partidista de las administraciones a ambos lados de la frontera se incrementó la cooperación y el entendimiento. Con la entrada en vigor de un paquete de instrumentos bilaterales entre los que destaca el Tratado de Libre Comercio de América del Norte que incluye también al Canadá, se conformaron cadenas productivas integradas con bienes y servicios de ambas naciones. Como es natural, dadas las asimetrías entre ambos países, el mayor mercado del mundo encontró capital humano abajo costo y uno de los principales países emergentes del planeta logró abrir un espacio para detonar productos con valor agregado, de lo cual un ejemplo importante es la industria automotriz mexicana.
Como cualquier otro instrumento de comercio internacional, el tratado ha traído beneficios y afectado a ciertos sectores de la economía nacional. El campo mexicano, a pesar de que en los primeros años disfrutó de medidas que le favorecían para generar competitividad frente a la enorme producción agrícola del país vecino en el norte, ha resultado afectado en razón de los enormes volúmenes dados los cupos de importación para traer a México maíz blanco y amarillo, carne de puerco congelada y otros alimentos como el pavo que han representado un fuerte golpe a los productores nacionales. En el campo de la industria química se registraron prácticas desleales de comercio exterior que aunque al final de un lento y tortuoso procedimiento de arbitraje a través de paneles terminaron por favorecer a México, ocasionaron la desaparición absoluta de industrias de modo que hoy en día en nuestro país no se produce, por ejemplo, sosa cáustica. Por otro lado, la ventaja comparativa consistente en mano de obra barata que debía ser una palanca únicamente en las primeras etapas del tratado, se convirtió en un mal crónico al haber sido establecido por los gobiernos neoliberales como un pilar, es decir, la contención salarial como imán para atraer inversión extranjera. No obstante lo anterior, el tratado de libre comercio permitió multiplicar las exportaciones mexicanas al mayor mercado del mundo. Por primera vez en muchos años la manufactura, si bien de escaso valor agregado, se colocó por encima de las tradicionales exportaciones de hidrocarburos. Es importante destacar que la inversión proveniente de los Estados Unidos de América tuvo especial cuidado en que las plantas fuesen prácticamente de ensamble, al nivel de simples maquiladoras. Casi en todos los campos o sectores prevalece alrededor de un 80% de partes que son elaboradas en suelo norteamericano, enviadas a México para que con el 20% restante se elabore el producto terminado principalmente en la industria automotriz y la electrónica. En todos estos años México no ha logrado mejorar la productividad para que se eleven los salarios delostrabajadores que participan en las actividades al cobijo del Tratado de Libre Comercio, ni se ha implementado una política pública sólida que permita el desarrollo de proveedores en torno a las grandes industrias con vocación exportadora a los Estados Unidos de América.
Sin embargo, con el arribo de un nuevo gobierno en los Estados Unidos de América la relación diplomática y con ello el intercambio comercial dio un viraje. La nueva administración ha expresado su intención de cumplir compromisos electorales y busca restringir al máximo la inversión estadounidense en México con la falsa idea de que con ello se pierden plazas de trabajo en su país olvidando que el objetivo del Tratado de Libre Comercio es crear cadenas de suministro entre los tres países participantes para consolidar un bloque comercial que haga frente a sus similares en Europa y Asia así como eventualmente en América Latina y África. Esta visión simplista de las cosas se podrá quizás imponer pero carece de viabilidad en el mediano y largo plazo. Será difícil romper las cadenas de suministro y producción que se han forjado a lo largo de casi un cuarto de siglo a la sombra del Tratado de Libre Comercio. El factor principal para lograr competitividad es la innovación que se frenará en seco, ya que al pretender separar en compartimentos estancos las ramas de la producción que ya se encuentran debidamente integradas, lo único que se conseguirá es debilitar a la región con procesos de producción anquilosados frente a ciclos económicos mucho más eficientes como los que se registran en Asia y Europa. Aunado a las medidas migratorias de carácter restrictivo que también se vienen aplicando de manera unilateral en los Estados Unidos de América, se darán cuenta pronto que quedarán rezagados en la Sociedad del Conocimiento y, por tanto, tendrán que retornar a esquemas sanos de libre comercio.
Ajuste fronterizo.
En un gesto similar al que se registró en Inglaterra durante la Revolución Industrial cuando los obreros destrozaban con mazos la maquinaria a la que atribuían sus bajos sueldos, se ha presentado desde junio del año pasado en el seno de la Cámara de Representantes una iniciativa que pretende establecer impuestos especiales teniendo como destinatarios en primer término a los exportadores mexicanos y también a mercancías de otros países como China y Alemania. Se trata de una nueva forma de deducir el impuesto sobre la renta corporativo. En realidad la propuesta se ha anunciado desde hace muchos años y consiste en un nuevo régimen de la base gravable en torno al impuesto sobre la renta que pagan las empresas en los Estados Unidos de América.
Funciona de la siguiente manera: se graba por igual los ingresos de las empresas en Estados Unidos pero se permiten deducciones a las que exportan y envían bienes a otros países y se quitan esas deducciones a las empresas que importan productos.
Lo que se ha dado en llamar “impuesto especial a las importaciones” en realidad no es más que parte de una iniciativa de reforma fiscal independiente de la renegociación del Tratado de Libre Comercio anunciada para mayo de este año por ambos países.
El entonces candidato Trump anunció en actos diversos de campaña la pretensión de grabar hasta con el 35% a los productos mexicanos que ingresen a ese país. Expertos consideran que, de llegar a aprobarse, la iniciativa presentada ante el Congreso no sobrepasará del 20%. Bajo lo que se conoce por sus siglas en inglés como BAT“BorderAdjustmentTaxation”, se amenaza a las empresas que fabrican en México y vendan en Estados Unidos, principalmente de la industria automotriz. Con estas medidas de carácter fiscal se pretende en realidad inhibir las importaciones de bienes y servicios que se originen o sean producidas fuera del territorio norteamericano pero con especial dedicatoria para México. El llamado impuesto de ajuste fronterizo no constituye un tributo al comercio exterior o arancel sino que su naturaleza consiste en una obligación de carácter corporativo sobre la base del flujo de efectivo. Al parecer se tomó de los lineamientos en la materia de los autores Roberto Hall y AlvinRabushka, los cuales inspiraron también en nuestro país el IETU o impuesto empresarial a tasa única. Se argumenta en Washington que no se pretende trasladar la carga fiscal al consumidor sino que se trata de grabar la operación como un ingreso del vendedor. En este orden de ideas, se resta al precio de venta su costo de producción o importación aplicando al resultado el 20%. Como se puede observar, en realidad se trata de una barrera comercial. No obstante, existe la posibilidad de que a la par de esta nuevaforma de deducción del impuesto sobre la renta de las empresas se aplique un arancel hasta del 5% sobre bienes terminados sobre la base de contenido regional.
Desde luego la pretensión fiscal que se ha venido mencionando resulta violatoria del Tratado de Libre Comercio, de su espíritu y en particular del artículo 2103 que limita los impuestos y las deducciones a los bienes de los países firmantes. También representa una conculcación de las normas de libre comercio con que se rige la Organización Mundial de Comercio OMC. En realidad, las nuevas medidas fiscales propuestas tanto porTrump como por algunos legisladores republicanos para aquellas empresas de Estados Unidos que buscan generar sus productos en países emergentes como México donde el costo de producción es más barato, no es más que un disparo en el pie pues podrían desbaratar las cadenas de suministro y producción que benefician en mayor medida no sólo a las empresas de su país sino a su economía y en última instancia al nivel de vida del que disfrutan los estadounidenses, pues el impuesto terminarán cubriéndolo los consumidores que en Estados Unidos tendrán que hacer mayores desembolsos para adquirir artículos que se han convertido de primera necesidad como ropa, calzado y dispositivos electrónicos.
Finalmente, cabe mencionar que la motivación que se aduce para el ajuste fronterizo es el déficit que se atribuye a México, lo cual es inexacto pues es aún mayor el que los Estados Unidos de América tienen con China y Alemania, entre otras naciones. En contraste, México representa casi el 16% del volumen de exportaciones de los Estados Unidos siendo el segundo destino a nivel mundial tan sólo detrás de Canadá que cuenta con el 18.45%. Aunque el déficit en la balanza comercial favorece a México por casi sesenta mil millones de dólares según mediciones del Departamento de Comercio de los Estados Unidos de América, se debe tener presente que de acuerdo a diversas investigaciones por cada $100 dólares en el valor final de un bien que Estados Unidos importa de México, 40 son de contenido estadounidense. Protección de los empleos en México.
La Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos contiene decisiones políticas fundamentales que permiten hacer frente a cualquier vicisitud a que se enfrente la Nación. El artículo 25 de la Ley Fundamental establece la rectoría del Estado sobre la economía y el artículo 89, fracción X consagra los principios normativos de nuestra política exterior. La integración jurídica con perspectiva histórica de los preceptos anteriores permite medidas en sede parlamentaria para defender la soberanía nacional, nuestra autodeterminación y mantener las bondades de las cadenas productivas y de suministro que se han establecido con amplios sectores y comunidades de los Estados Unidos de América, comprometidos con la cooperación bilateral, la integración económica y la construcción de un bloque económico en la región de Norteamérica para insertarse en la economía mundial en un contexto de amistad, libre comercio y mejores niveles de vida para los habitantes de México, los Estados Unidos de América y Canadá.
En la época previa a la irrupción de la política exterior unilateral de los Estados Unidos de América, recién inaugurada a partir del 20 de enero del presente año, el reto para nuestro país radicaba en superar la política de contención de salarios y a través del mejoramiento de la educación invertir de manera intensiva en el capital humano para recuperar gradualmente el poder remunerador de los salarios. Ante la nueva realidad de la relación bilateral, aunado al objetivo anterior se deben preservar las fuentes de empleo, para lo cual es importante tomar medidas para otorgar incentivos a las empresas tanto estadounidenses como nacionales que producen bienes y servicios para vender en los Estados Unidos de América. Cabe mencionar que muchas de las industrias o sectores de la economía con vocación netamente exportadora como la automotriz y la electrónica estimulan a otros sectores no exportadores de la economía principalmente a proveedores de bienes y servicios que sin insertarse en su cadena de producción sí dan satisfacción a la demanda ampliada de los trabajadores para mantener a sus familias.
De ahí que ante la alternativa de que, como ya lo han hecho algunos negocios, las empresas cierren y se trasladen a los Estados Unidos de América dejando tras de sí una ola de despidos laborales masivos, se requiere conservar las fuentes de empleo. Para ello, es indispensable mantener la ventaja comparativa consistente en una mano de obra barata, sin renunciar a la educación y la productividad que permite recuperar el poder remunerador del salario, es necesario otorgar incentivos para la permanencia de las empresas estadounidenses así como las nacionales que venden productos en el vecino país. En consecuencia, se propone un esquema fiscal flexible. La autoridad fiscal en México reconocerá las deducciones contra el impuesto sobre la renta en la medida que las empresas incorporen más partes producidas en México. La ampliación del régimen de deducciones se hará hasta un tope equivalente al porcentaje de deducciones que se autorice en los Estados Unidos bajo el esquema de ajuste fronterizo. Si bien es cierto que por una parte el Fisco mexicano verá reducidos sus ingresos al bajar la recaudación del impuesto sobre la renta, también lo es que al mantener las empresas se sostendrá la capacidad de compra de las familias de los obreros que podrán continuar pagando prácticamente al mismo ritmo el impuesto al valor agregado.
La nueva política de deducciones mexicana en torno al impuesto sobre la renta de las empresas asentadas con inversión extranjera en nuestro país ha de ir acompañada de una política pública integral que garantice el desarrollo de proveedores. Bajo esta óptica, en lugar de la parálisis o de desatar una guerra comercial imponiendo aranceles o medidas fiscales similares a productos provenientes de los Estados Unidos de América, se adoptaría una política fiscal de precisión con miras a retener los empleos en primera instancia, las cadenas de producción y suministro en segundo en beneficio de la región y, finalmente, el bloque comercial tripartito para elevar el nivel de vida de los habitantes de México, Canadá y los Estados Unidos de América.
PROYECTO POR EL QUE SE EXPIDE EL DECRETO DE PROTECCIÓN AL EMPLEO.
Artículo Único.- Se expide el Decreto de Protección al Empelo:
Artículo 1º. El presente Decreto tiene por objeto crear las bases para tomar medidas fiscales y de fomento económico que permitan la conservación de las fuentes de empleo en territorio nacional frente a medidas de carácter fiscal adoptadas en los Estados Unidos de América con la finalidad de inhibir nuestras exportaciones a dicho país.
Artículo 2º. La Secretaría de Hacienda y Crédito Público otorgará incentivos a las empresas constituidas conforme a las leyes mexicanas que exporten sus productos a los Estados Unidos de América. Los incentivos consistirán en un régimen de deducciones al impuesto sobre la renta en la medida que las empresas causantes incrementen los componentes del producto final elaborados en territorio nacional.
Artículo 3º. A través de normas administrativas de carácter general, la Secretaría Hacienda y Crédito Público determinará:
Los sectores e industrias beneficiarias de los incentivos, El porcentaje y frecuencia de incremento de los componentes nacionales en el producto final, y Los requisitos que deberán cubrir las empresas solicitantes, mismas que deberán encontrarse al corriente en el cumplimiento de sus obligaciones fiscales. La Secretaría de Economía emitirá opinión en relación con lo dispuesto en la fracción segunda de este precepto.
Artículo 4º. La Secretaría de Economía instrumentará un plan urgente de desarrollo de proveedores para que las empresas que solicitan los incentivos a que se refiere este decreto cuenten con opciones de proveeduría nacional.
El Plan tendrá un componente de capacitación y desarrollo de habilidades del capital humano así como medidas concretas para la recuperación del poder remunerador del salario.
Artículo 5º. Los certificados de propiedad industrial tales como patentes, diseños industriales o modelos de utilidad así como títulos dederechos de autor sobre programas de cómputo que tengan relación inmediata y directa con la cadena de proveedores nacionales para las empresas que soliciten los incentivos a que se refiere el presente Decreto no pagarán derecho alguno.
Ciudad de México, en la sede del Senado de la República a 28 de febrero de 2017.
http://www.senado.gob.mx:80/index.php?ver=sp&mn=2&sm=2&id=69440 INFOMEX

References: artículo 2103
 artículo 25
 artículo 89

Artículo 1

Artículo 2

Artículo 3

Artículo 4

Artículo 5