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Timestamp: 2018-01-20 18:51:52+00:00

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Tema 11 - Modificación y extinción de las obligaciones; la novación. [15204] | Derecho Civil II - Obligaciones y Contratos (ESADE) | Unybook
Tema 11 - Modificación y extinción de las obligaciones; la novación. (2015)
Tema 11 - Modificación y extinción de las obligaciones; la novación.
Sergio Gomollón Derecho Civil II 2014-2015 Lección XI. Modificación y extinción de la obligación.43 Modificación de las obligaciones: la novación y la denominada novación modificativa. Extinción de las obligaciones por novación.
Dice LACRUZ que la relación obligacional nace con el propósito de morir, en cuanto sea cumplida. Mas ello no impide que las relaciones obligacionales puedan ser modificadas a lo largo de su existencia, con independencia de que la duración de éstas sea más amplia o menos.
Vimos en la teoría general del contrato (Supra Parte I) que los contratos modificativos pueden modificar relaciones jurídicas previas, bastando el consentimiento de ambos contratantes; y es que las relaciones contractuales u obligacionales en general, pueden ser objeto de modificaciones.
Las modificaciones obligacionales pueden consistir en: a) La modificación de los sujetos, a que dedicaremos los dos epígrafes siguientes, desde el punto de vista del acreedor en primer lugar, y del deudor a continuación.
b) La modificación del objeto o de sus circunstancias.
c) La modificación de la causa Se modifica todo ello sin cambiar en ningún momento el vínculo obligacional, pues en tal caso estaríamos ante una nueva relación obligacional, que podría haber extinguido la anterior (véase infra novación y art. 1.205 CC).
Tal es el caso de las modificaciones de las obligaciones, pero cuando se extingue una obligación sustituyéndose una antigua por una nueva, estamos ante una novación, que, amén del art. 1.156, es causa de extinción de las obligaciones. La novación puede ser subjetiva (aliquid novi), objetiva (inter easdem personas) o mixta (ambas). No existe pues, en nuestro Código, la llamada novación modificativa, pero sí que se prevé (v. art. 1.203) la modificación de las obligaciones.
Puede haber tres supuestos de novación (art. 1.203 CC): a) Cambiando el objeto o condiciones principales b) Subrogándose en un crédito existente c) Sustituyendo al deudor por uno nuevo.
43 Tema elaborado por Sergio GOMOLLÓN a partir del manual de LACRUZ (edición 2011).
— 101 — Sergio Gomollón Derecho Civil II 2014-2015 A. Modificación de las obligaciones por la novación modificativa. Si se modifica el objeto de una obligación (art. 1.203.1 CC) pueden suceder tres cosas: 1. Que surja una obligación nueva, extinguiéndose la prior obligatio y naciendo una nueva inter easdem personas, en cuyo caso hablaremos de una novación objetiva. Si cambia totalmente la prestación, produce novación aunque la voluntad de las partes estuviese dirigida a la mera modificación.
2. Que se acumule o adhiera una nueva prestación subsistiendo la prior obligatio. Para determinar si existe o no novación, habrá que atender, no solo la naturaleza de la cláusula modificada, sino también la voluntad de las partes y la significación económica de la modificación.
3. Que subsista la prior obligatio pero que la prestación en que consiste su objeto sea alterada. Según la jurisprudencia y la doctrina aquí también se produce una novación modificativa.
En cuanto a la modificación de la causa, la mayoría de autores la consideran una novación, pero opina LACRUZ que no puede tratarse de una simple modificación.
B. Extinción de las obligaciones por la novación extintiva. Un requisito general de la novación es el que establece el art. 1.204, a tenor del cual “Para que una obligación quede extinguida por otra que la sustituya, es preciso que así se declare terminantemente, o que la antigua y la nueva sean de todo punto incompatibles”. Dicho esto, la calificación como novación o modificación de una alteración de una relación obligatoria es relevante, pues hará que decaigan o no las relacciones accesorias.
A tal efecto, dispone el art. 1.207 que “Cuando la obligación principal se extinga por efecto de la novación sólo podrán subsistir las obligaciones accesorias en cuanto aprovechen a terceros que no hubiesen prestado su consentimiento”.
Dice la doctrina que los terceros a los que se refiere el artículo 1.207 son los acreedores o legitimarios del acreedor, sugiriendo que el art. 1.207 pretenda distinguir la garantía prestada por un tercero y la constituida por el propio deudor.
Es además fundamental el artículo 1.208 CC, que dispone que “La novación es nula si lo fuere también la obligación primitiva, salvo que la causa de nulidad sólo pueda ser invocada por el deudor, o que la ratificación convalide los actos nulos en su origen”. Si la prior obligatio es nula no puede ser extinguida.
El artículo habla de nulidad, pero se refiere también a la anulabilidad, pues sus últimas palabras, sobre la rectificación, sólo caben en supuestos de anulabilidad. Por lo tanto, la nova obligatio conserva los caracteres y defectos de la prior obligatio.
Transmisión del crédito: supuestos.
Partimos nuestro análisis de éste epígrafe del artículo 1.112, que dispone que “Todos los derechos adquiridos en virtud de una obligación son transmisibles con sujeción a las leyes, si no se hubiese — 102 — Sergio Gomollón Derecho Civil II 2014-2015 pactado lo contrario”. Las obligaciones, pues, cuyo origen ya estudiamos en la lección VII (supra), así como los derechos no son estáticos, en la medida en que no siempre pertenecen al mismo sujeto; por el contrario, en virtud del art. 1.112, éstas son transmisibles. En el presente apartado estudiaremos la cesión de créditos y en el que lo sigue (infra) el cambio de deudor, desde la perspectiva pasiva de la relación obligacional.
Existe una regla general de que la facultas exigendi de una relación obligacional (que pertenece al lado activo) puede ser transmitida a otro, salvo que se haya pactado otra cosa; manteniendo, eso sí, la relación obligatoria que existía antes, por lo que comprenderá, además de la prestación principal, las accesorias y el rango y antigüedad de la relación así como las objeciones oponibles, etc.
No obstante, el artículo citado no nos proporciona una lista de causas de transmisión de un crédito, por lo que tan solo se prevé que desaparezca el acreedor originario y en su lugar se coloque otro nuevo. Las causas de transmisión del crédito se encuentran en los artículos 1.209 y siguientes del Código Civil. A modo de resumen, basta decir con que son dos: la ley y el pacto.
a) Transmisión de créditos ex lege. Inequívocamente, el art. 1.209 CC limita a los casos expresamente previstos por la ley los casos en los que se produzca una subrogación, sin admitir presunción alguna fuera de tales casos. El mecanismo puede ser un acto del nuevo acreedor (1.210-1.211 y 1.897) o un puro efecto legal (art. 1.145 y otros), por no hablar de los casos mortis causa.
b) Transmisión de créditos por pacto, que deberá hacerse con claridad (art. 1.209), mediante un pacto o convenio inequívoco. Se encuentra regulado en los arts. 1.526 a 1.536 CC, dentro del título dedicado a la compraventa, ubicación criticada por la doctrina pero en cuya discusión no entraremos.
Por otro lado, los motivos por los que no puede haber transmisión de crédito, a sensu contrario, son que la ley lo prohíba (como el art. 1.459 o 151 CC) o que haya pacto en contra.
A. Transmisión voluntaria: el contrato de cesión: concepto, caracteres y requisitos. La cesión de crédito es un contrato en virtud del cual se transmite un crédito de un acreedor a otro con un negocio de compraventa, permuta, aportación social, cesión fiduciaria en función de garantía, atribución gratuita o con cualquier otro negocio atípico. Se requiere capacidad para disponer y legitimación. El deudor no es parte del contrato de cesión, y no puede evitarla; ahora bien, no surte efecto frente a terceros hasta que su fecha deba tenerse por cierta de conformidad con los arts. 1.218 y 1.227. No se requiere forma especial, más allá de la del negocio a través del cual se transmita el crédito. Si se refiere a un bien inmueble, la fecha será desde que se inscribe en el Registro de la Propiedad (art. 1.526). El deudor que ignorara que se ha transmitido el crédito, y que — 103 — Sergio Gomollón Derecho Civil II 2014-2015 proceda a hacer el pago de buena fe al que creía ser el acreedor, quedará liberado (art. 1.527 CC). No se habla de notificación, sino de conocimiento, por lo que bastará con que no lo sepa para que sea aplicable el artículo.
B. Ámbito del contrato de cesión. El artículo 1.528 delimita el ámbito de la cesión del crédito, pues la cesión de éste comprende además la de sus derechos accesorios (fianza, hipoteca prenda o privilegio).
C. Efectos del contrato de cesión. La jurisprudencia dijo en la STS de 11/1/1983 que “la subrogación de un tercero en los derechos del acreedor, operada como consecuencia de la cesión del crédito, lejos de extinguir el contenido de la obligación primaria lo conserva en su integridad”, por lo que se transmite el mismo crédito.
1) Por lo que el primer efecto a destacar es la transmisión del crédito subsistiendo el vínculo obligatorio, en la misma cuantía, aunque se haya cedido por un precio inferior, o se haya transmitido a título gratuito.
2) En cuanto al deudor, éste puede oponer las mismas excepciones al nuevo acreedor que al anterior (prescripción, anulabilidad, simulación) siempre que no sean previas al conocimiento de la cesión y que no sean personalísimas.
D. Responsabilidad del cedente. Veamos distintos casos: a) Si la cesión era gratuita, el cedente no responde de la existencia y validez del contrato (638 CC) ni de la solvencia del deudor ante el cesionario.
b) Si la cesión era onerosa habrá que ver si el cedente lo era de buena o mala fe: a) El vendedor de buena fe responderá de la existencia y legitimidad del crédito al tiempo de la venta, a no ser que se haya vendido como dudoso; pero no de la solvencia del deudor, a menos de haberse estipulado expresamente, o de que la insolvencia fuese anterior y pública, y responderá únicamente del precio recibido y de los gastos expresados en el art. 1.518.1 (art. 1.529)44 b) El vendedor de mala fe responderá siempre del pago de todos los gastos y de los daños y perjuicios (mismo art.).
En consecuencia, en las transmisiones onerosas de la veritas nominis (validez y existencia del crédito) responderá el deudor de buena y mala fe; mas de la bonitas nominis (solvencia del deudor) tan solo responderá el cedente de buena fe si se hubiese pactado (a); y (b) cuando la insolvencia del deudor fuera conocida anterior y públicamente.
44 Será nulo todo pacto de exención de responsabilidad por dolo (art, 1,475ss).
— 104 — Sergio Gomollón Derecho Civil II 2014-2015 Los plazos de la duración de la responsabilidad del cedente de buena fe que se haga responsable de la solvencia del deudor los concreta el art. 1.530, que serán los siguientes: a) El que hayan establecido las partes.
b) Un año, si no hay pacto, contado desde la cesión del crédito vencido c) Si no está vencido, un año desde el vencimiento.
d) Si fuera una renta perpetua, la responsabilidad durará 10 años desde la cesión.
Transmisión pasiva y cambio de deudor.
Habiendo definido previa y brevemente la novación como una modificación de una relación obligacional, pasaremos a ver la novación que constituye en un cambio de deudor o transmisión pasiva de una deuda; regulada por los artículos 1.205 y 1.206 del Código Civil.
La novación subjetiva por cambio de deudor se da cuando se extingue una obligación naciendo otra del idem debitum entre el mismo acreedor y otro deudor. Es preciso apreciar la diferencia de una transmisión activa y pasiva; pues en este caso se constituye una nueva relación obligacional, extinguiendo la antigua (art. 1.156 CC), mientras que en la anterior persiste el vínculo. Si además de los sujetos se varía el objeto la novación es mixta.
De entrada, el artículo 1.205 CC no plantea dificultades interpretativas, pues sencillamente requiere el consentimiento del acreedor para que un tercero se constituya como nuevo deudor, sin ser neceario incluso que lo conozca el debitor antiguo. El nuevo deudor actúa sin la intervención del anterior, pudiendo ser simple o liberatoria.
a) En caso de que el acreedor acepte a un nuevo deudor, sin liberar al anterior, se habrá modificado la relación obligacional, y habrá una novación acumulativa, sin haber novación en sentido estricto, pues ahora habrá un nuevo deudor solidario que se habrá colocado junto al anterior, sin haber quedado éste liberado.
b) Si por el contrario acepta liberar al antiguo deudor, se extingue la obligación de éste y nace una nueva para el nuevo debitor, produciéndose, en este caso la novación.
El Código se basó en las instituciones romanas de la expromisión y de la delegación, por lo que es lógico y lícito que nuestro ordenamiento admita el contrato de asunción de deuda, amén del art. 1.255 también. Así lo ha admitido la doctrina y la jurisprudencia. Se trata de un contrato por el que el deudor, contratando con un tercero, hace a éste asumir la deuda para la futura extinción de la anterior; sin afectar al acreedor, aunque beneficiándole indirectamente al aumentar su probabilidad de cobro. Nótese que se obliga el tercero frente al deudor, no frente al acreedor, pues aún no conoce el acreedor esta situación. Se diferencia de la novación acumulativa en que aquí el acreedor solo puede dirigirse contra su deudor, no contra el nuevo.
— 105 — Sergio Gomollón Derecho Civil II 2014-2015 Respecto a la insolvencia del nuevo deudor, dispone el art. 1.206 que “La insolvencia del nuevo deudor, que hubiese sido aceptado por el acreedor, no hará revivir la acción de éste contra el deudor primitivo, salvo que dicha insolvencia hubiese sido anterior y pública o conocida del deudor al delegar su deuda”. La nova obligatio por lo tanto ha quedado extinguida una vez prestado el consentimiento del acreedor, sin responsabilidad alguna de la bonitas nomini; la insolvencia del nuevo deudor no afectará al anterior, a no ser que: a) Que la insolvencia fuese anterior o pública b) Que la conociese el deudor primitivo, o bien, su mala fe demostrada, en tanto que conocía la insolvencia del nuevo presumiéndose por cuanto ser anterior y pública.
Causas de extinción: la compensación, la confusión, la condonación.
Nos centraremos ahora en estudiar las demás causas de extinción de las obligaciones que no son las normales ni ya vistas, pues, de las que enumera el artículo 1.156 CC (“Las obligaciones se extinguen: Por el pago o cumplimiento. Por la pérdida de la cosa debida. Por la condonación de la deuda. Por la confusión de los derechos de acreedor y deudor. Por la compensación. Por la novación”), ya hemos estudiado las dos primeras, por lo que nos centraremos ahora en la compensación, confusión, condonación y novación.
A. La compensación. El Digesto ya recogía la compensación (“Compensatio est debiti et crediti inter se contributio”) como causa de extinción de las obligaciones. Se trata de una figura relativamente sencilla, y de gran utilidad, pues si dos sujetos son acreedores y deudores el uno del otro mutuamente, resulta lógico que por ejemplo, si ambos se deben una misma cantidad pecuniaria, se compensen sus deudas de modo que se extingan sus respectivas obligaciones. CASTÁN define la compensación como el modo de extinguir, en la cantidad concurrente, las obligaciones de aquellas personas que por derecho propio sean recíprocamente acreedoras y deudoras la una de la otra. Por su parte el Código establece que “tendrá lugar la compensación cuando dos personas, por derecho propio, sean recíprocamente acreedoras y deudoras la una de la otra.” (art. 1.195 CC). El fundamento de la compensación es, por un lado, su sencillez y utilidad que ya hemos visto y, por otro, dice la doctrina que también tiene una función de garantía, pues evita que el deudor más presto en pagar corra el riesgo de no cobrar lo que se le debía después de haber satisfecho él su deuda. DÍEZ-PICAZO habla de un carácter injusto y desleal del comportamiento de quien reclama un crédito siendo al mismo tiempo deudor del demandado, pues es contrario a la buena fe pedir aquello mismo que luego habrá de ser restituido. La compensación no es una forma de pago, es una sustitución al pago. La compensación puede ser legal, voluntaria o convencional, facultativa y judicial.
— 106 — Sergio Gomollón Derecho Civil II 2014-2015 a. Requisitos de la compensación. De los requisitos de la compensación podemos distinguir los que son objetivos (de la deuda) de los subjetivos (de los acreedores que son también deudores). El artículo 1.196 los enumera, y ha afirmado en reiteradas ocasiones la Jurisprudencia que se deben cumplir todos y cada uno de ellos para ser extinguidas las deudas. Procedamos a enumerarlos: 1. Requisitos objetivos. El art. 1.196 establece los que siguen: 1) Homogeneidad de las deudas, esto significa, como indica el propio Código, que ambas sean pecuniarias o sean fungibles de la misma especie y calidad, si se hubiera ésta designado. Puede añadirse el art. 1.199 para los supuestos no dinerarios, según el cual las deudas pagaderas en diferentes lugares pueden compensarse mediante indemnización de los gastos de transporte o cambio al lugar del pago.
2) Reciprocidad de las deudas: indica LACRUZ que debe haber dos créditos cruzados, pero no que las deudas provengan de la misma causa o relación jurídica, ni que provengan del mismo contrato bilateral.
3) Exigibilidad, con la que podemos agrupar los aptdos. 3 y 4 del art. 1.196, pues no cabe la compensación si una deuda es ilíquida o no está vencida.
2. Requisitos subjetivos: el artículo 1.196 indica que ambas partes sean acreedores y deudores principales la una de la otra. Además, el art. anterior nos exigía que las deudas lo fueran por derecho propio, que no debe ser confundido con la principalidad, pues el ser deudor y acreedor por derecho propio implica que los protagonistas de la compensación son titulares de los créditos y deudas a compensar, que no actúan por representación ni compensan deudas ajenas; por lo que no es posible pagar una deuda compensándola con un crédito propio.
b. Exclusión de la compensación. En los siguientes casos no es opsible la compensación: 1. Cuando sobre alguna de las deudas haya retención o contienda promovida por terceras personas y notificada oportunamente al deudor (1.196) 2. Cuando alguna de las deudas proviniere del depósito o de las obligaciones del depositario o comodatario (art. 1.200.1) 3. Cuando alguna de las deudas se deba a alimentos por título gratuito.
c. Efectos de la compensación. La polémica del art. 1.202. La consecuencia lógica y clara de la compensación es la extinción de la deuda, y así lo dice el art. 1.202 CC. No obstante, sobre este artículo ha debatido de forma intensa la doctrina, y no ha estado exento de polémica, cuyo origen está en el Derecho romano, en el que no se admitía la compensación salvo para supuestos muy concretos, y fue JUSTINIANO quien unificó su régimen, permitiendo compensar cualquier crédito. La doctrina mayoritaria opina que la compensación tiene efecto automático e ipso iure, como indica el tenor literal del Código, suponiendo esto que no se requerirá que tengan plena capacidad, y además tiene efectos retroactivos. No obstante, autores disidentes con esta teoría han afirmado que para existir la compensación debe darse a instancia de parte, siendo la voluntad de las partes la que la haga eficaz, considerándose como un — 107 — Sergio Gomollón Derecho Civil II 2014-2015 pago sin desplazamiento que produce efectos in actu. La compensación es renunciable, como cualquier derecho o facultad (art. 6.2 CC); en cualquier caso la jurisprudencia considera que no puede ser apreciada de oficio por el juzgador. En la práctica, la compensación tiene lugar de forma extrajudicial mediante una declaración de voluntad del interesado, o en vía judicial, oponiendo la voluntad de compensar en los escritos y alegaciones pudiendo el demandado formular a tal efecto reconvención. Finalmente, puede apuntarse que en caso de existir múltiples deudas, se pueden aplicar analógicamente las reglas de la imputación de pagos (ver supra Lección IX).
d. Otras clases de compensación. Existe la compensación voluntaria, no regulada en el Código, cuando se produce por voluntad de las partes (convencional) o de una sola (facultativa). La primera es mucho más habitual, y puede darse sin los requisitos ex lege del 1.196. La segunda se admite por la doctrina y la jurisprudencia cuando por ejemplo su obligación no ha vencido todavía renunciando a exigir la de la otra parte. En cuanto a la compensación judicial, esta sucede cuando se estima en sentencia judicial o en ejecución de sentencia; a falta de los requisitos del 1.196 o cuando no se alcance acuerdo entre las partes. La jurisprudencia la admite.
B. La confusión de derechos de acreedor y deudor. Otra de las causas de extinción de las obligaciones prevista ex art. 1.156 es la confusión de los derechos de acreedor y deudor, y desarrolla este precepto el 1.192, que dispone que “Quedará extinguida la obligación desde que se reúnan en una misma persona los conceptos de acreedor y de deudor[…]”. LACRUZ nos aclara con un ejemplo la naturaleza de la confusión, pues dado que toda obligación requiere un acreedor y un deudor (supra Lección VII), al reunirse en una persona la condición de acreedora y deudora del mismo derecho y obligación éstos quedan naturalmente extinguidos.
45 Queda pues más que aclarado el fundamento de la norma, no se puede ser acreedor y deudor al mismo tiempo. LACRUZ apunta a excepciones a este principio, cuando o bien a efectos de tercero, cuyo derecho impide la confusión en su perjuicio, o bien porque ficticiamente y a fin de salvaguardar la identidad de su patrimonio, el heredero que sucede en una deuda se constituye en tercero. Son muchos los actos o negocios jurídicos que pueden dar lugar a la confusión, inter vivos y mortis causa, ya sea por una cesión de crédito, o asunción o delegación de la deuda; o bien por sucesión mortis causa a título universal o particular. Procedamos pues a analizar los requisitos que impone el Código.
a. Requisitos: se requieren dos cosas; (1) que recaiga en una misma persona, por derecho propio, la entera titularidad activa y pasiva d euna relación obligatoria, no como intermediaria o representante de otra persona. En caso de obligaciones parciarias, si no 45 Supongamos que A hereda el patrimonio de B. A tenía una deuda con B, lo que era un crédito para éste, de modo que al heredarlo A se convierte en acreedor y deudor, por lo que se extingue la obligación.
— 108 — Sergio Gomollón Derecho Civil II 2014-2015 se recibe entera la titularidad activa o pasiva, tan sólo se extingue parcialmente la obligación. Además (2) se requiere que la reunión en la misma persona de la calidad de ser acreedora y deudora se refiera a la misma obligación, obviamente. No se extingue la obligación por confusión si se trata de diferentes deudas, aunque haya identidad de sujetos.
b. Efectos. El artículo 1.192 es bastante claro, el efecto es la extinción de la deuda. Es una verdadera causa extintiva, no se trata de una paralización del ejercicio de una acción. En caso de que el acto o negocio por el que se produjo la confusión (ej. testamento inválido) fuera nulo, dice la S. de 16/5/1978 que la relación renace, porque la confusión es provisional y pro tempore. No obstante, discute la doctrina sobre ello no habiendo opinión unánime.
Excepción. Se exceptúa la extinción de la obligación si la confusión tiene lugar en virtud de una herencia aceptada a beneficio de inventario (1.192 párrafo 2).
d. Otros casos. Tendremos en cuenta que (1) la extinción de una obligación principal también extingue las accesorias, pero no al revés; (2) en las obligaciones mancomunadas o parciarias se hará proporcionalmente (1.194); (3) en las obligaciones solidarias el art.
1.143 dispone que “la confusión hecha por cualquiera de los acreedores solidarios o con cualquiera de los deudores de la misma clase extingue la obligación”.
C. La condonación. La condonación es el acto del acreedor por el que renuncia total o parcialmente a un crédito, según CASTÁN, “la liberación de la deuda, otorgada gratuitamente por el acreedor en favor del deudor”. En principio, los derechos son renunciables (art. 6.2 CC), salvo que la renuncia contraríe el orden público o perjudique a terceros. La condonación la regula CC en los arts. 1.187 a 1.191 y se refiere a ella en otros preceptos como remisión, perdón o quita (si es parcial) de las deudas). La condonación puede producirse inter vivos o mortis causa (legado de liberación arts. 870-872 CC), e inter vivos como renuncia unilateral, por acuerdo bilateral o adoptando la forma de donación (1.187-2 CC). La doctrina discute sobre si es un acto unilateral o bilateral, y sobre si es una donación o una renuncia; yendo ligada la concepción de la condonación como donación a su carácter bilateral y la unilateralidad a la concepción de ésta como renuncia. Con carácter general es gratuita (como afirma POTHIER), aunque en algunos negocios puede ser onerosa, si el condonante no tiene animus donandi, por lo que algún autor (TILOCCA) ha sugerido su neutralidad. El art. 1.187 prevé que se aplica el mismo régimen que a la donación (más en infra Lección XVI).
a. Requisitos. Hay subjetivos y objetivos; siendo aquéllos que el condonante tenga capacidad de obrar adecuada al crédito renunciado (v. gr. mayoría de edad para renunciar a un crédito hipotecario) y disposición. Sólo puede condonar una deuda el acreedor de la misma, nadie más. El condonatario no tiene ninguna obligación más allá de las prohibiciones que a éste se le aplican por las donaciones a algunas personas. El acto es, pues, unilateral. Requisitos objetivos son que se respeten los límites del art. 6.2 — 109 — Sergio Gomollón Derecho Civil II 2014-2015 CC; no son pues condonables derechos irrenunciables como los alimentos (art. 151 CC).
Formalmente no hay forma requerida alguna, la condonación puede ser expresa o tácita (1.187 CC); pero si es expresa se requerirá el ajuste a la forma de la donación (v. art.
632 y 633 CC). No es requisito la aceptación del condonatario o deudor. La condonación de la garantía hipotecaria debe hacerse de forma expresa y en escritura pública (art. 82 LH y 179 Rh).
b. Efectos. El efecto primordial es la extinción de la deuda (1.156 CC) total o parcialmente. En el caso de las obligaciones solidarias, atenderemos a los arts. 1.143 y 1.146. La extinción de una obligación principal extingue sus accesorias, incluidas desde luego las garantías personales y reales, pero no al revés (1.190). Sobre la prenda, ver art.
c. Presunciones.
1. Art. 1.188 “La entrega del documento privado justificativo de un crédito, hecha voluntariamente por el acreedor al deudor, implica la renuncia de la acción que el primero tenía contra el segundo.” Solo opera en documentos privados, no públicos, y la jurisprudencia aclara que debe ser un documento justificativo del crédito, no una simple carta, factura o presupuesto. La entrega debía ser voluntaria, y se presume que así fue según las reglas del 1.189, salvo prueba en contrario. — 110 — ...
Derecho Civil II - Obligaciones y Contratos - Tema 10 - La Protección del Crédito: Arras y Cláusula penal. (2015) Resumen

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