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GUÍA DE CRITERIOS DE ACTUACIÓN JUDICIAL FRENTE A LA VIOLENCIA DE GÉNERO - PDF
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Carla Medina Farías
1 GUÍA DE CRITERIOS DE ACTUACIÓN JUDICIAL FRENTE A LA VIOLENCIA DE GÉNERO
3 Esta guía ha sido aprobada por el Grupo de Expertos/as en Violencia Doméstica y de Género del CGPJ, integrado por Pilar Alhambra Pérez, Carles Cruz Moratones, Joaquín Delgado Martín, Vicente Magro Servet, María Jesús Millán de las Heras, Inmaculada Montalbán Huertas, María Tardón Olmos, María Isabel Tena Franco y Francisca Verdejo Torralba, presidido por Montserrat Comas d Argemir, en su reunión del 19 de septiembre de 2.008, a partir de la propuesta elaborada por un Grupo de Trabajo, formado por:. Virginia Bombín Palomar, titular del JVM nº 1 de Murcia. Cristina Cueto Moreno, titular del JVM nº 1 de Granada. José María Gómez Villora, titular del JVM nº 1 de Valencia. Francisca Verdejo Torralba, titular del JVM nº 2 de Barcelona. Paloma Marín López, Magistrada, Jefa de la Sección del Observatorio contra la Violencia Doméstica y de Género del CGPJ, que también lo ha coordinado. Mi más sincero agradecimiento a los/as cuatro Magistrados/as titulares de los Juzgados de Violencia sobre la Mujer que, junto con la Letrada del Observatorio, han realizado, de forma desinteresada y con gran calidad, este trabajo jurídico, la Guía de Criterios de Actuación Judicial frente a la Violencia de Género, la cual ha sido debatida y aprobada en su redacción final por los/as Magistrados/as del Grupo de Expertos, a los que también agradezco su permanente labor de colaboración técnico-jurídica al servicio del CGPJ en materia de violencia doméstica y de género. Después de tres años de aplicación de la L.O. 1/2004, de 28 de diciembre, de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género, espero que esta Guía teórico-práctica pueda ser de utilidad para todos los Jueces y Magistrados/as de los Juzgados de Violencia sobre la Mujer (exclusivos y compatibles), Juzgados de lo Penal y Secciones Especializadas de las Audiencias Provinciales; así como a todos aquellos Juristas y otros Operadores que centran su trabajo en torno a estos órganos judiciales especializados. A todos ellos mi reconocimiento por la labor que están desempeñando para una mejor y más eficaz respuesta de la Administración de Justicia frente a la Violencia de Género y para la protección de las víctimas de este tipo de violencia. Montserrat Comas d Argemir Magistrada Vocal del CGPJ y Presidenta del Observatorio contra la Violencia Doméstica y de Género - 3 -
5 I. INTRODUCCIÓN. PLANTEAMIENTO DE LA GUÍA... 9 II. III. IV. ACTUACIONES DEL CGPJ Y DE OTRAS INSTITUCIONES FRENTE A LA VIOLENCIA DE GÉNERO EN EL ÁMBITO DE LAS RELACIONES DE AFECTIVIDAD II.1. ACTUACIONES DEL CGPJ II.2. ACTUACIONES DE LA FISCALÍA GENERAL DEL ESTADO II.3. ALGUNAS ACTUACIONES DEL GOBIERNO DE LA NACIÓN OBJETO DE LA LEY ORGÁNICA 1/2004, DE MEDIDAS DE PROTECCIÓN INTEGRAL CONTRA LA VIOLENCIA DE GÉNERO III.1. LA DIFERENCIA ENTRE LOS CONCEPTOS DE VIOLENCIA DOMÉSTICA Y DE GÉNERO III.2. REDUCCIÓN DE SU ÁMBITO DE APLICACIÓN A LA VIOLENCIA DE GÉNERO EN EL ÁMBITO DE LA PAREJA O EX PAREJA LOS DERECHOS DE LAS VÍCTIMAS DE VIOLENCIA DE GÉNERO RELACIONADOS CON EL DERECHO DE ACCESO A LA ADMINISTRACIÓN DE JUSTICIA IV.1. TRATO ADECUADO A LAS VÍCTIMAS IV.1.1. Prestaciones debidas a las víctimas en el sistema de justicia penal IV.1.2. Información personal de derechos y de forma comprensible IV.1.3. Inmediación en las declaraciones de imputado y víctima IV.2. REPARACIÓN Y RECUPERACIÓN INTEGRAL V. LA COORDINACIÓN CON OTRAS INSTITUCIONES V.1. LOS PLANES DE COLABORACIÓN V.2. PRINCIPALES PROTOCOLOS DE ÁMBITO ESTATAL V.2.1. Principales Protocolos de coordinación de ámbito estatal V.2.2. Protocolo para la Valoración Policial del nivel de riesgo de violencia contra la mujer VI. TUTELA PENAL VI.1. LA INEXISTENCIA DE ELEMENTO SUBJETIVO EN LOS SUBTIPOS PENALES AGRAVADOS DE VIOLENCIA DE GÉNERO Y EL ARTÍCULO 1 DE LA LEY INTEGRAL VI.2. ALGUNAS REFLEXIONES EN MATERIA DE SUSPENSIÓN DE PENAS VI.2.1. Sobre la suspensión VI.2.2. El tratamiento rehabilitador en los supuestos de suspensión de penas privativas de libertad VI.3. ALGUNAS REFLEXIONES EN MATERIA DE EJECUCIÓN VI.3.1. El cumplimiento de la pena de trabajos en beneficio de la comunidad VI.3.2. El cumplimiento de la pena de localización permanente VI.4. EL DELITO DE QUEBRANTAMIENTO DE PENA O MEDIDA CAUTELAR Y LA INTANGIBILIDAD DE LAS SENTENCIAS FIRMES VI.4.1. El delito de quebrantamiento de pena o medida cautelar VI.4.2. La intangibilidad de las sentencias firmes y su eficacia erga omnes. Su extensión a los Centros Penitenciarios VI.5. LA VIOLENCIA ECONÓMICA SIN ACTO ADICIONAL DE VIOLENCIA DE GÉNERO
6 VII. TUTELA JUDICIAL VII.1. BIENES JURÍDICOS AFECTADOS VII.2. MEDIDAS QUE PUEDEN ACORDARSE PARA LA PROTECCIÓN DE LA VÍCTIMA VII.2.1. Características y presupuestos VII.2.2. Pronunciamiento preceptivo VII.2.3. Catálogo de Medidas...61 VII.2.4. Competencia para su adopción VII.2.5. Procedimiento para su adopción VII.2.6. Plazo de duración VII.2.7. Pruebas admisibles VII.2.8. Medidas cautelares de los artículos 13 y 544 bis de la Lecrim VII.2.9. La orden de protección...67 VII Medidas del artículo 64 y siguientes de la LO 1/ VII Medidas del artículo 158 del Código Civil VII La prisión provisional VII.3. LA PROTECCIÓN DE LAS VÍCTIMAS EN DEPENDENCIAS JUDICIALES VII.4. EL ARTÍCULO 416 DE LA LECRIM VII.5. LA VALORACIÓN DE LA PRUEBA VII.5.1. La motivación y la razonabilidad de la argumentación VII.5.2. Rigor en la ponderación y en la motivación. También a la hora de aludir a denuncias falsas sin datos objetivos VII.5.3. La credibilidad de la víctima VII.5.4 Las retractaciones VII.5.5. Efectos de la renuncia a las acciones penales y civiles, a la orden de protección o a otras medidas cautelares penales VII.6. LA VALORACIÓN DEL RIESGO EN SEDE POLICIAL Y JUDICIAL VII.6.1. La valoración policial del riesgo. La VPR y la VPER VII.6.2. La valoración judicial del riesgo VII.7. LOS PROCEDIMIENTOS CIVILES EN LOS JVM VII.7.1. Competencias civiles de los Juzgados de Violencia sobre la Mujer VII.7.2. Posibilidad de rechazar por parte del JVM la inhibición acordada por el Juzgado de Familia o de Primera Instancia VII.7.3. La competencia de los Juzgados de Violencia sobre la Mujer y los Juzgados de Familia: la ejecución de resoluciones judiciales VII.7.4. La competencia para conocer de la liquidación de la sociedad de gananciales VII.7.5. La coherencia entre los diferentes pronunciamientos de los JVM VII.8. FORMACIÓN ESPECIALIZADA VIII. LAS UNIDADES DE VALORACIÓN FORENSE INTEGRAL (UVFI) IX. ACTUACIÓN PROCESAL. RECOMENDACIONES IX.1. CONVENIENCIA DE TRANSFORMAR LAS DILIGENCIAS URGENTES EN DILIGENCIAS PREVIAS EN CASOS DE HABITUALIDAD. NECESIDAD DE AGOTAR LA INVESTIGACIÓN IX.2. LA CONVENIENCIA DE INTERESAR LA EMISIÓN DE LOS INFORMES QUE SEAN NECESARIOS, EVITANDO LOS QUE SUPONGAN UNA REITERACIÓN INNECESARIA IX.3. LA CONVENIENCIA DE CRIBAR LA RAZONABILIDAD DE LA DENUNCIA CRUZADA, COMO FILTRO ANTES DE IMPUTAR SORPRESIVAMENTE A QUIEN HA COMPARECIDO COMO VÍCTIMA IX.4. LA EXIGENCIA DE HACER EFECTIVOS TANTO LOS DERECHOS Y GARANTÍAS DE LOS IMPUTADOS COMO DE LAS VÍCTIMAS IX.5. DERIVACIONES A LOS SERVICIOS ASISTENCIALES EN LOS SUPUESTOS DE SOBRESEIMIENTO PROVISIONAL Y DE ABSOLUCIÓN POR APLICACIÓN DEL DERECHO A LA PRESUNCIÓN DE INOCENCIA O DEL PRINCIPIO IN DUBIO PRO REO
7 X. OTROS ASPECTOS A TENER EN CUENTA EN LA ACTIVIDAD JURISDICCIONAL X.1. EL LLAMADO SÍNDROME DE ALIENACIÓN PARENTAL (SAP) X.2. NECESIDAD DE ADECUAR LA AGENDA AL NÚMERO DE SEÑALAMIENTOS, AL OBJETO DE EVITAR DEMORAS ANUNCIADAS X.3. PUNTOS DE ENCUENTRO Y RÉGIMEN DE VISITAS XI. INCIDENCIA DE LA LEY DE IGUALDAD EN LAS ACTUACIONES JUDICIALES FRENTE A LA VIOLENCIA DE GÉNERO XI.1. LA IGUALDAD COMO PRINCIPIO INFORMADOR DEL ORDENAMIENTO JURÍDICO XI.2. INTERPRETACIÓN DE LAS NORMAS DESDE LA PERSPECTIVA DE GÉNERO XI.3. USO DE UN LENGUAJE NO SEXISTA XII. ANEXO I. PRINCIPALES INSTRUMENTOS INTERNACIONALES, EN LOS ÁMBITOS DE NACIONES UNIDAS Y EUROPEO, SOBRE IGUALDAD Y VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES XIII. ANEXO II. RELACIÓN DE LEYES AUTONÓMICAS PROMULGADAS HASTA LA FECHA EN MATERIA DE IGUALDAD Y DE VIOLENCIA DE GÉNERO
9 I.- INTRODUCCIÓN. Planteamiento de la guía Con fecha de 21 de marzo de 2.001, el Pleno del CGPJ adoptó un Acuerdo sobre la problemática jurídica derivada de la violencia doméstica, con el objetivo de fijar la posición del Consejo General del Poder Judicial en esta materia. Como recogía el correspondiente Acuerdo, dicha actuación se incardinaba en el compromiso de los Poderes Públicos de desarrollar actuaciones positivas para promover las condiciones en las que la libertad e igualdad de los individuos y de los grupos en los que se integran sean reales y efectivas y para remover los obstáculos que impidan o dificulten su plenitud. Partía para ello de la doble evidencia de que, en primer lugar, durante siglos la violencia se ha ejercido en el seno de la familia sin que ello provocara ningún tipo de reacción estatal, y, en segundo, del cambio iniciado por un imparable proceso de mentalización general acerca de la importancia de defender los derechos fundamentales de todas las personas. Matizaba, además, que esta violencia afectaba principalmente a las mujeres, aunque no en exclusiva, pues con frecuencia también son víctimas de estos delitos los hijos menores. Reclamaba, asimismo, la necesidad de atajar algunos males heredados durante generaciones (como la escasa consideración social de la mujer frente al varón, el deficiente reconocimiento de su valía profesional o la retribución tradicionalmente discriminatoria padecida por la mujer trabajadora) así como superar el - 9 -
10 trasnochado modelo de diferentes roles asignados durante décadas al marido y a la mujer, y adoptar un completo elenco de medidas favorecedoras de la adecuada integración en la sociedad de víctimas y agresores. Desde entonces, han proliferado diferentes reformas legislativas que han nacido con la vocación de conseguir la intervención no sólo penal- más adecuada frente a este fenómeno criminal. En este contexto, merecen una especial consideración las reformas legales que han visibilizado la especificidad de la violencia contra las mujeres. Ya la Ley 27/2003, reguladora de la Orden de Protección para las victimas de la violencia doméstica, en su Exposición de Motivos, justificaba las reformas que introducía en la exigencia de una respuesta global y coordinada por parte de los poderes públicos frente a lo que consideraba cual era un grave problema de nuestra sociedad, la violencia ejercida en el entorno familiar y, en particular, la violencia de género. En el mismo año, se promulgaba la Ley 30/2003, de 13 de octubre, sobre medidas para incorporar la valoración del impacto de género en las disposiciones normativas que elabore el Gobierno, integrándose en el conjunto de políticas dirigidas a evitar las consecuencias negativas no intencionales que favorecieran situaciones discriminatorias y a mejorar la calidad y eficacia de las políticas comunitarias. Serán, sin embargo, las Leyes Orgánicas 1/2004, de 28 de diciembre, de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género, y 3/2007, para la Igualdad Efectiva de Mujeres y Hombres, las que dejen definitivamente instaurado el moderno derecho no androcéntrico, que contempla tanto a mujeres como a varones como sujetos de Derecho y titulares de derechos, imponiendo un nuevo enfoque, una nueva manera de interpretar y aplicar las normas, que, prescindiendo de prejuicios y estereotipos, tutela la plena efectividad de los derechos humanos de todas y todos. La primera de ellas reclama el compromiso de toda la sociedad en la erradicación de la violencia contra las mujeres y, por lo que hace referencia a la tutela judicial, entre otros extremos, crea órganos especializados los Juzgados de Violencia sobre la Mujer- con competencias penales y civiles, que terminan con la anterior dispersión
11 entre juzgados y jurisdicciones, superando los problemas de coordinación antes existentes. La segunda Ley Orgánica da un paso decisivo en la realización de la igualdad efectiva que aspira a garantizar el artículo 9.2 de la Constitución, sitúa en el contenido esencial del derecho a la igualdad conceptos como el de acción positiva o el de discriminación indirecta y consagra la igualdad de trato y oportunidades como principio informador del ordenamiento jurídico, que habrá de integrarse y observarse en la interpretación y aplicación de las normas jurídicas. En este contexto, la guía que se presenta resulta continuadora de la labor iniciada por el anterior Consejo, desde el Acuerdo del Pleno mencionado, y de la que ha seguido manteniendo, de forma permanente, el actual Consejo, si bien centrada exclusivamente en la violencia de género regulada por la Ley Integral. Mantiene similar pretensión de señalar, con carácter orientativo, algunas pautas de actuación también de reflexiónpara mejorar los resultados hasta ahora obtenidos en la lucha contra este fenómeno delictivo si fueran observadas en la actividad diaria de nuestros Juzgados y tribunales, adaptada y actualizada a la vigente legislación en la materia o, lo que es lo mismo, ofrecer una información orientativa que pueda resultar de utilidad para la consecución del objetivo en el que todos estamos empeñados, que no es otro que el de la erradicación de esta grave lacra social. Lo que sigue a continuación, por ello, pretende servir de orientación a los órganos jurisdiccionales en el ejercicio de su quehacer diario. Ofrece en algunos casos criterios de actuación que eliminen de las actuaciones en sede judicial estereotipos aprendidos en el proceso de socialización y que aproximen a los y las intérpretes del ordenamiento al fenómeno de la violencia de género. En otros, ofrece soluciones interpretativas o expone lo que han sido reflexiones doctrinales o evolución de la doctrina de las Audiencias Provinciales sobre algunos de los aspectos que han suscitado más debate en la aplicación de la Ley Integral a lo largo de los tres años transcurridos desde que entraron en vigor sus Títulos IV y V, en algún caso zanjados con la Sentencia del Tribunal Constitucional 59/2008, de 14 de mayo. Respecto de estos extremos, se ha seguido en la exposición la sistemática de la propia Ley Integral
12 En ningún caso esta guía tiene la pretensión de agotar el tratamiento de los temas que se abordan. Con seguridad, seguirán siendo enriquecidos con la reflexión doctrinal y con la aplicación diaria de la Ley, que deberá efectuarse en el sentido que favorezca la mayor efectividad de los derechos afectados y la mayor tutela de los valores e intereses en juego. II. ACTUACIONES DEL CGPJ Y DE OTRAS INSTITUCIONES FRENTE A LA VIOLENCIA DE GÉNERO EN EL ÁMBITO DE LAS RELACIONES DE AFECTIVIDAD La labor de los Poderes Públicos, desarrollada para visibilizar y erradicar la violencia de género, no se ha agotado, obviamente, en la tarea legislativa. Por lo que guarda relación con la Administración de Justicia, cabe destacar, de entre las abordadas en el ámbito estatal, las siguientes actuaciones: II.1. Actuaciones del CGPJ Entre las desarrolladas por el actual Consejo General del Poder Judicial, que inició su andadura en noviembre de 2.001, destaca muy especialmente el acuerdo unánime del Pleno para crear el Observatorio contra la Violencia Doméstica, como instrumento de análisis y actuación coordinada con otras instituciones frente a esta lacra social, constituido por Convenio de 26 de septiembre de y que, en la reunión posterior al I Congreso del Observatorio, acordó cambiar su denominación por la de Observatorio contra la Violencia Doméstica y de Género. Integrado inicialmente, además de por el propio Consejo, por el Ministerio de Justicia y por el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, posteriormente se han incorporado al mismo la Fiscalía General del Estado, las Comunidades Autónomas con competencias transferidas en materia de Justicia así como, más recientemente, el Consejo General de la Abogacía Española. Además, el actual Consejo continuó la tarea de efectuar estudios y análisis en la materia, desde la perspectiva de la respuesta de la Administración de Justicia frente a este fenómeno criminal. Así, un primer estudio, encargado por el anterior Pleno del Consejo General del Poder Judicial al Laboratorio de Sociología Jurídica de la Universidad de
13 Zaragoza, coordinado por el profesor D. Manuel Calvo, El tratamiento de la Violencia Doméstica en la Administración de Justicia, editado por el CENDOJ en 2.003, centrado en el estudio de casi resoluciones (en concreto, 4.648), dictadas por nuestros Juzgados y Tribunales en 1.999, en su mayoría, Juzgados de Instrucción o mixtos, pero, también, Juzgados de lo Penal y órganos colegiados, fue seguido de otro posterior, El tratamiento de la Violencia Familiar de Género en la Administración de Justicia. Este segundo estudio fue realizado bajo la misma coordinación, por encargo del Observatorio contra la Violencia Doméstica y de Género, que estudió más de resoluciones, dictadas fundamentalmente por Juzgados así como por órganos colegiados entre y Uno y otro analizaban la respuesta judicial a la violencia doméstica en los períodos de referencia, justificando sobradamente la necesidad de abordar las reformas legislativas que se han ido produciendo. Más recientemente, el Grupo de Expertos/as en Violencia Doméstica y de Género del CGPJ ha elaborado un estudio de las resoluciones dictadas por los Tribunales del Jurado de España, en casos de homicidios y/o asesinatos entre miembros de la pareja o ex pareja, entre y 2.005, arrojando luz sobre una buena parte de las circunstancias concurrentes en la realización de tan execrables hechos criminales. Ha ido seguido de otro, relativo a las sentencias dictadas en por los mismos Tribunales y sobre los mismos delitos y ámbito. Este Grupo, además, elaboró la Guía Práctica de la Ley Orgánica 1/2004, de 28 de diciembre, de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género, difundida entre la carrera judicial días antes de la constitución de los primeros Juzgados de Violencia sobre la Mujer, estudiando y comentando los preceptos que, en materia penal sustantiva, procesal y de organización judicial, introducía la nueva Ley. Además, se han venido incluyendo anualmente, en los Planes de Formación Continua y Descentralizada de la carrera judicial, cursos de formación, con la finalidad no sólo de garantizar la formación técnica de jueces y juezas sino de aproximar a unos y otras a la realidad de esta violencia, a sus causas, manifestaciones, finalidad, manifestaciones, significado y consecuencias, condición de posibilidad de la tutela judicial efectiva. Todos estos estudios, al igual que las principales conclusiones de cursos de formación y seminarios que, en la materia, se han venido realizando de forma sostenida, dirigidos a la carrera judicial, también a la fiscal,
14 pueden ser consultados en la pestaña del Observatorio de la página web del Poder Judicial (www.poderjudicial.es), o, directamente, en la página web Además, y relacionado con lo anterior, el Consejo ha desarrollado una labor específica para contribuir a afianzar los nuevos Juzgados de Violencia sobre la Mujer, a través de diversos Acuerdos del Pleno y de la Comisión Permanente, tendentes a mejorar su funcionamiento, así como para dar a conocer la información resultante de la estadística judicial en esta materia. En este ámbito, cabe destacar igualmente la creación de la Comunidad Virtual de Violencia sobre la Mujer, cuya participación está restringida a los miembros de la carrera judicial con destino en un JVM, y que permite la comunicación entre sus titulares. II.2. Actuaciones de la Fiscalía General del Estado La Fiscalía General del Estado, por su parte, ha elaborado, tras la promulgación de la Ley Integral, la Circular 4/2005, de 18 de julio, relativa a los criterios de aplicación de la referida Ley, así como dos Instrucciones, del mismo año: la 2/2005, de 2 de marzo, que establece los criterios para orientar a la Fiscalía en la emisión de las certificaciones que, excepcionalmente y hasta la celebración de la comparecencia prevista legalmente para la adopción de la Orden de Protección, prevé la Ley para acceder a los nuevos derechos laborales y económicos, y la 7/2005, de 23 de junio, que fija el modelo funcional del Ministerio Fiscal y los criterios de organización de las nuevas Secciones contra la Violencia de las Fiscalías. Cabe citar, igualmente, la Consultas 2/2006, sobre la prisión preventiva acordada en supuestos de malos tratos del artículo 153 del Código Penal y el límite de su duración. II.3. Algunas actuaciones del Gobierno de la Nación Por su parte, el Gobierno ha venido adoptando sucesivas decisiones, plasmadas, principalmente, en los Acuerdos de los Consejos de Ministros de 15 de diciembre de y de 2 de marzo y 22 de junio de 2.007, que han aglutinado el grueso de decisiones políticas estatales
15 para combatir la violencia de género. La Delegación Especial del Gobierno contra la Violencia sobre la Mujer 1 ha elaborado a finales de un Balance de Resultados de la Aplicación de la Ley Integral. Mención especial merece, en este ámbito, el Primer Informe Anual, aprobado el 28 de junio de por el Pleno del Observatorio Estatal de Violencia sobre la Mujer, organismo creado por la Ley Integral, dependiente del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales 2, referido a la evolución de la violencia de género y a la efectividad de las medidas acordadas para la protección de las víctimas, incluyendo propuestas de actuación, de conformidad con las previsiones del artículo 30 de la Ley Integral. Más recientemente, se ha presentado al Consejo de Ministros de 13 de junio de el Informe del Primer Año de Ejecución del Plan Nacional de Sensibilización y Prevención de la Violencia de Género. Días después, la Ministra de Igualdad ha presentado al Consejo de Ministros de 11 de julio siguiente el Informe de Evaluación de la Ley Orgánica 1/2004, de 28 de diciembre, a los tres años de su vigencia plena, en cumplimiento de su Disposición Adicional Undécima. Todo ello para abordar la respuesta del Estado Social y Democrático de Derecho a la violencia contra las mujeres en el ámbito de las relaciones de afectividad, que, al margen del todavía muy escaso porcentaje de casos que afloran en los Juzgados y Tribunales algo más de denuncias en 2.007, primer año en que nuestros boletines estadísticos han comenzado a medir este dato-, alcanza los alarmantes porcentajes que, indiciariamente, se desprenden de las tres Macroencuestas encargadas en 1.999, y 2.006, a Sigma Dos por el Instituto de la Mujer, a saber: 1 Ha sido suprimida por RD 468/08, de 14 de abril (BOE del 16), que ha creado, dentro de la estructura del nuevo Ministerio de Igualdad, la Delegación del Gobierno para la Violencia de Género, que asume las competencias de la anterior. 2 En la actualidad, como se ha señalado, la nueva Delegación del Gobierno para la Violencia de Género, cuya presidencia se extiende igualmente al Observatorio Estatal de Violencia sobre la Mujer, depende del Ministerio de Igualdad
16 Maltrato técnico 3 A Maltrato declarado en el último año 4 B ,4 % 4,2 % ,1 % 4,0 % ,6 % 3,6 % III. OBJETO DE LA LEY ORGÁNICA 1/2004, DE MEDIDAS DE PROTECCIÓN INTEGRAL CONTRA LA VIOLENCIA DE GÉNERO III. 1. La diferencia entre los conceptos de violencia doméstica y de género La violencia doméstica o intrafamiliar es la que se produce entre miembros del núcleo familiar y/o de convivencia, pudiendo ser sujetos activos y pasivos tanto hombres como mujeres. Su referente jurídico se encuentra en el artículo del Código Penal, exceptuadas las personas ofendidas a las que se refiere el apartado 1 del artículo 153 del mismo cuerpo legal. La violencia de género, por su parte, es la violencia o las diferentes violencias inferidas por hombres contra mujeres por el mero hecho de ser mujeres y constituye manifestación de relaciones de poder históricamente desiguales. Es una de las manifestaciones paradigmáticas de la discriminación ancestral de las mujeres y supone una clara vulneración 3 Las mujeres encuadradas en el maltrato técnico o de tipo A son las que, en la valoración de los datos ofrecidos por las encuestas, han sido consideradas maltratadas por el tenor de las contestaciones a determinadas preguntas sobre su relación de pareja o ex pareja, pese a no reconocerse ellas mismas objeto de violencia. Los porcentajes van referidos a población mayor de 18 años. El elevado porcentaje resultante puede dar una idea, sin gran esfuerzo, sobre el elevadísimo número de mujeres carentes de habilidades en cuanto a la autopercepción del riesgo que sufren en su relación de pareja. 4 El porcentaje de mujeres señalado, respecto de la población mayor de 18 años, ha reconocido expresamente ser objeto de malos tratos en este ámbito
17 de sus derechos humanos. La más relevante, cuantitativamente, tiene lugar en el ámbito de convivencia o relación familiar, muy especialmente en el ámbito de la pareja o ex pareja. Ésta tiene en común con la violencia doméstica, exclusivamente, el ámbito o el lugar en que se desarrollan sus manifestaciones más numerosas. No guarda relación con situaciones de vulnerabilidad vinculadas con un déficit de capacidad jurídica o con circunstancias de debilidad biológica (que explica la violencia contra menores o contra ascendientes). Se corresponde exclusivamente con una vulnerabilidad social construida respecto de un colectivo ciertamente numeroso (algo más del 50% de la población), las mujeres, que se encuentran, normalmente, en plenitud de facultades físicas y psíquicas. El sujeto activo siempre será varón y el pasivo mujer. El género, en este contexto, es una categoría de análisis que permite entender que la diferente construcción sociocultural de identidades, subjetividades, pautas de comportamiento o de relación para hombres y mujeres, los diferentes roles atribuidos a unas u otros, no guardan relación con los atributos biológicos sexuados diferenciados de los cuerpos humanos sino con las consecuencias socioculturales anudadas a aquéllos, con el resultado de relaciones jerarquizadas, en las que las mujeres están subordinadas, real y simbólicamente, a los varones. Por ello, el género como categoría de análisis, que permite conocer y analizar el origen de la discriminación entre hombres y mujeres, no tiene relación ni con el género gramatical ni con el género humano, como se ha pretendido vincular desde algunos sectores. En este sentido, en absoluto resulta coincidente con el concepto de sexo. Esta distinción aparece expresamente recogida en la reciente Sentencia del Tribunal Constitucional 59/2008, de 14 de mayo, cuando concluye, en el apartado C) del FJ 9, rechazando tanto la alegación de presunta discriminación por razón de sexo reprochada a la actual redacción del articulo 153 del CP como la propia cuestión de inconstitucionalidad que pasaba a resolver: C) Como el término género que titula la Ley y que se utiliza en su articulado pretende comunicar, no se trata una discriminación por razón de sexo. No es el sexo en sí de los sujetos activo y pasivo lo que el legislador toma en consideración con efectos agravatorios, sino -una vez más importa resaltarlo- el carácter especialmente lesivo de ciertos hechos a partir del ámbito relacional en el que se
18 producen y del significado objetivo que adquieren como manifestación de una grave y arraigada desigualdad. La sanción no se impone por razón del sexo del sujeto activo ni de la víctima ni por razones vinculadas a su propia biología. Se trata de la sanción mayor de hechos más graves, que el legislador considera razonablemente que lo son por constituir una manifestación específicamente lesiva de violencia y de desigualdad. Por ello no resultan equivalentes y no deben ser utilizados indistintamente los conceptos de violencia doméstica y de violencia de género. III.2. Reducción de su ámbito de aplicación a la violencia de género en el ámbito de la pareja o ex pareja La violencia de género regulada por la Ley Integral se reduce a la que se produce en el ámbito de la relación de pareja o ex pareja y, en su caso, sobre los hijos e hijas menores. No regula, por ello, ni siquiera otra violencia de género intrafamiliar, contra ascendientes y descendientes femeninos por parte de otros familiares masculinos. Tampoco la que se produce en otros ámbitos, como en la vida social (agresiones y abusos sexuales, ablación de genitales, trata de mujeres, prostitución de mujeres ) o en el ámbito laboral. La concreta opción del legislador, centrando su atención en la específica violencia que ejercitan los hombres contra las mujeres en el ámbito de la relación de pareja o ex pareja, no puede difuminar, sin embargo, la existencia de otras violencias contra las mujeres. No obstante, la promulgación de la LO 1/2004 y las diferentes medidas que incorpora, entre otras, con la creación de nuevos órganos jurisdiccionales para afrontar una parte importante de esta lacra social, aconseja dirigir esta guía a los nuevos órganos especializados a los que se refiere esta norma, así como a los restantes órganos jurisdiccionales llamados igualmente a intervenir en esta materia (Juzgados de Guardia, Juzgados de lo Penal o Secciones Penales Especializadas de las Audiencias Provinciales). Ello no resta validez a su extensión, en lo que pueda resultar aplicable, al tratamiento en sede judicial de las restantes manifestaciones de violencia de género
19 IV. LOS DERECHOS DE LAS VÍCTIMAS DE VIOLENCIA DE GÉNERO RELACIONADOS CON EL DERECHO DE ACCESO A LA ADMINISTRACIÓN DE JUSTICIA La garantía de los derechos encomendada constitucionalmente a jueces y juezas tiene una específica proyección en los reconocidos legalmente a las víctimas de la violencia de género vinculados con su derecho de acceso a la Administración de Justicia. Tales derechos imponen a jueces y juezas específicas obligaciones de hacer. IV.1. Trato adecuado a las víctimas IV.1.1. Prestaciones debidas a las víctimas en el sistema de justicia penal. La Decisión Marco del Consejo de la Unión Europea, de 15 de marzo de 2001, establece que los Estados miembros reservarán a las víctimas un papel efectivo y adecuado en su sistema judicial penal. Este principio inspira la LO 1/2004, que articula medidas tendentes a evitar la llamada victimización secundaria, en la misma línea seguida luego por la Instrucción de la Fiscalía General del Estado 8/2005, de 26 de julio, y por la LO 3/2007, de 22 de marzo, para la igualdad efectiva de mujeres y hombres. Es, por consiguiente, esencial que los Juzgados con competencias en Violencia sobre la Mujer presten durante la fase de instrucción especial atención a la protección de los derechos de las víctimas. En particular, la Decisión Marco consagra un Estatuto Jurídico de las Víctimas en el proceso penal que obliga a los poderes públicos a las siguientes prestaciones: - Reservar a las víctimas un papel efectivo y adecuado en el sistema de justicia penal, tratándolas durante las actuaciones con el debido respeto a su dignidad personal y con pleno reconocimiento de sus derechos e intereses legítimos. - Velar por que se brinde a las víctimas especialmente vulnerables un trato específico que responda de la mejor manera posible a su situación
20 - Tomar las disposiciones oportunas para que las autoridades sólo interroguen a las víctimas en la medida necesaria en el proceso penal. - Garantizar un nivel adecuado de protección a las víctimas en el plano de la seguridad, intimidad e imagen. - Evitar el contacto entre víctima y denunciado en las dependencias judiciales, destinando en éstas espacios reservados a las víctimas. - Tutelar a las víctimas, cuando sea necesaria su protección, sobre todo a las más vulnerables, de las consecuencias de prestar declaración en audiencia pública, permitiendo que las mismas puedan, por resolución judicial, testificar en condiciones que permitan alcanzar este objetivo, por cualquier medio compatible con los principios fundamentales de su ordenamiento. El Tribunal Supremo, en relación a este último extremo, ha refrendado la posibilidad de que la víctima declare en el juicio oral sin confrontación con el acusado, en Sentencias como la STS 704/07, de 26 de julio. Esta posibilidad puede articularse, igualmente, en la celebración de la comparecencia del artículo 544 ter de la Lecrim. En cuanto a la declaración de los menores, víctimas directas y/o indirectas de la violencia de género, debe tenerse en cuenta la doctrina sentada, entre otras, por la STS, Sala 2ª, 332/2006, de 14 de marzo, así como la reciente reforma operada en la Lecrim, en los artículos 433, 448 y 731, por la Ley Orgánica 8/2006, de 4 de diciembre, que tiende a evitar la llamada victimización secundaria, introduciendo medidas que eviten la confrontación visual con el inculpado, así como la posibilidad de su declaración mediante videoconferencia o cualquier otro medio acorde, tal y como también prevé el artículo 229 de la LOPJ. IV.1.2. Información personal de derechos y de forma comprensible El artículo 4.2 de la Decisión Marco del Consejo de la Unión Europea, de 15 de marzo de 2001, dispone que los Estados miembros garantizarán que la víctima que lo solicite sea informada: a) del curso de su denuncia; b) de los elementos pertinentes que le permitan seguir el desarrollo del proceso penal relativo al inculpado por los
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References: ARTÍCULO 1
 artículo 64
 artículo 158
 ARTÍCULO 416
IN DUBIO
 artículo 9
 artículo 153
 artículo 30
 artículo 153
 resolución 
 artículo 544
 artículo 229
 artículo 4