Source: https://www.slideshare.net/FedericoPais1/castro-lucio-retenciones-del-conflicto-a-una-estrategia-d-desarrollo
Timestamp: 2017-07-20 21:42:21+00:00

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Castro, lucio retenciones, del conflicto a una estrategia d desarro…
Documento de Trabajo Nº 14 LAS RETENCIONES SOBRE LA MESA Del conflicto a una estrategia de desarrolloPOLÍTICA FISCAL E INSERCIÓN INTERNACIONAL Lucio Castro y Luciana Díaz Frers ÁREA DE DESARROLLO ECONÓMICO Agosto 2008 Versión final, revisada y comentada Av. Callao 25, 1°B • C1022AAA Buenos Aires, Argentina Tel: (54 11) 4384-9009 • Fax: (54 11) 4371-1221 • infocippec@cippec.org • www.cippec.org 2.
Índice de contenidos Resumen ejecutivo ................................................................................................................... 4 Agradecimientos ...................................................................................................................... 4 1. Introducción .................................................................................................................... 5 2. ¿Qué son las retenciones?.............................................................................................. 6 3. Las retenciones en la Argentina ................................................................................... 6 La larga historia de las retenciones (del siglo XIX a la crisis de la convertibilidad)... 6 Las retenciones en la postconvertibilidad (de 2002 al presente) ................................... 9 La creciente importancia de las retenciones en el erario fiscal .................................... 14 Estimaciones sobre los efectos socioeconómicos de las restricciones a las exportaciones en la Argentina.......................................................................................... 15 Cómo llegamos a este difícil presente ............................................................................. 16 4. Crisis alimenticia y retenciones en el mundo........................................................... 18 ¿Precios altos de los alimentos por más de una década? ............................................. 20 Reteniendo los alimentos: una visión global.................................................................. 22 5. Los argumentos en contra y a favor .......................................................................... 23 Nocivas para el crecimiento: efectos estáticos y dinámicos ......................................... 24 Hay impuestos menos distorsivos y más equitativos................................................... 24 Las cuotas de exportación y las medidas administrativas son peores que las retenciones .......................................................................................................................... 25 La “enfermedad holandesa” y la “maldición de los recursos naturales” .................. 26 Ser un “país grande”.......................................................................................................... 28 Controlar un aumento de precios .................................................................................... 29 Las retenciones son un instrumento distributivo .......................................................... 30 El argumento fiscalista ...................................................................................................... 31 6. La economía política de las retenciones .................................................................... 32 El proceso de formación de políticas............................................................................... 32 Las retenciones y el Congreso .......................................................................................... 34 La cuestión federal ............................................................................................................. 34 7. Conclusiones ................................................................................................................. 37 8. Bibliografía citada ........................................................................................................ 40Anexos Anexo 1: Ilustración grafica de los efectos económicos de las retenciones.................... 43 Anexo 2a: Políticas implementadas por países en desarrollo en respuesta a la inflación de alimentos, 2007-2008......................................................................................................... 45 2 3.
Anexo 2b: Retenciones y otras medidas de política a la inflación de alimentos (en detalle) ..................................................................................................................................... 47 Anexo 3: La Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario (ONCCA)............ 49Índice de gráficos y tablas Gráfico 1: Evolución de las retenciones como porcentaje del gasto público y el tipo decambio real. 1864-1936 / 1964-2004 ................................................................................................... 7 Gráfico 2: Equivalente recaudación por derechos de exportación como porcentaje delgasto total (tipos de cambio diferenciales) y tipo de cambio real, 1933-1955 .............................. 7 Gráfico 3: Aranceles de exportación a los principales productos alimenticios, preciosinternos mayoristas agrícolas, precios internacionales de granos y oleaginosas y tendenciadel gasto público real (Enero 2002=100) ......................................................................................... 10 Gráfico 4: Ejercicio de simulación de precios de la soja según Resolución 125/2008 yResolución 64/2008............................................................................................................................ 11 Gráfico 5: Alícuotas de las retenciones por capítulo del nomenclador arancelariocomún del MERCOSUR. Promedios simples y ponderados por exportaciones (enporcentajes) ......................................................................................................................................... 12 Gráfico 6: Participación de los derechos de exportación en la recaudación total, lasexportaciones totales y el PBI (en porcentajes) .............................................................................. 15 Gráfico 7: Índice real agregado de precios de alimentos ................................................... 18 Gráfico 8: Índices de precios FAO de los principales productos alimenticios (2001=100).............................................................................................................................................................. 19 Gráfico 9: Inflación anualizada en el mundo, 2008 ............................................................. 20 Gráfico 10: Proyecciones de precios reales de los principales productos alimenticios,2007-2017 ............................................................................................................................................. 20 Gráfico 11: Políticas implementadas para enfrentar la inflación de los precios de losalimentos en países en desarrollo (en porcentajes) ....................................................................... 23 Tabla 1: Distribución del subsidio al consumo derivado de la aplicación de derechos deexportación.......................................................................................................................................... 30 Gráfico 12: Curvas de concentración de los beneficios de los derechos de exportación31 Gráfico 13: La caída de la coparticipación como porcentaje de la recaudación.............. 35Información sobre los autores e institucional..............................................................................51 3 4.
Resumen ejecutivo Las retenciones se han situado en el centro del debate y del conflicto que enfrenta a laArgentina desde marzo de 2008. Esta disputa adquirió ribetes dicotómicos alrededor del eje“retenciones sí, retenciones no”. Este documento propone un recorrido más amplio. Buceaen la larga historia argentina en materia de derechos de exportación, examina en detalle laexperiencia de la postconvertibilidad a la luz de las experiencias internacionales y analiza losargumentos esgrimidos a favor y en contra de este tributo. Las principales conclusiones son las siguientes: (a) las retenciones no son un buenimpuesto y deben ser reemplazadas gradualmente por tributos menos distorsivos y másequitativos; (b) debe discutirse una estrategia de desarrollo que apunte en forma coherente aincentivar a la producción agropecuaria y, al mismo tiempo, a proteger a los más pobres; (c)la Argentina es el único de los grandes exportadores mundiales de alimentos que aplicaretenciones a casi todos los productos agropecuarios, con alícuotas tan elevadas y porperiodos tan prologados de tiempo; (d) la experiencia histórica argentina sugiere que lasretenciones han sido eventualmente desmanteladas ante escenarios de inflación elevada yapreciación cambiaria creciente como el periodo abierto desde fines de 2005 hasta laactualidad ; (e) más que medidas compensatorias con alto costo fiscal es preciso incrementarla productividad rural; y (f) el conflicto entre el Gobierno nacional y sector agropecuariodisparado en marzo de 2008 es explicado en gran parte por las falencias del sistema políticoargentino para procesar políticas públicas en forma institucionalizada y consensuada.Agradecimientos Agradecemos los valiosos comentarios de Miguel Braun, Nicolás Ducoté, Axel Rivas,Antonio Cicioni, Gabriel Filc, Daniela Dborkin, Germán Feldman, Julio Nogués, RamiroCosta, Ramiro Castiñeira y Alberto Musalem, a quienes eximimos de cualquier error uomisión. Las opiniones vertidas son de exclusiva responsabilidad de los autores y norepresentan necesariamente las posiciones de los comentaristas ni del Consejo deAdministración de CIPPEC. 4 5.
1. Introducción Las retenciones o derechos de exportación son un impuesto a los bienes y serviciosexportados que recauda la Aduana. Casi desde sus primeros pasos como país, la Argentinaha tenido una larga historia con este tributo, si bien su importancia relativa se encuentra hoyen niveles similares a los máximos históricos alcanzados durante el siglo XX. Este impuestose ha situado en el centro del debate y del conflicto que enfrenta al país desde marzo de2008. Alrededor de esta disputa aparecen cuestiones vitales para el desarrollo de laArgentina como la coparticipación de los ingresos tributarios a las provincias, la estrategiapara aprovechar la presente bonanza internacional de los precios de los alimentos, laspolíticas para atenuar los impactos negativos de las subas de precios alimenticios sobre lossectores de menores ingresos, la existencia o no de un modelo de desarrollo de país y lasmodalidades del proceso de formación de las políticas públicas en el país, entre los temasmás centrales. Nuestra proposición fundamental es que no es posible entender las retenciones yproponer medidas de política que permitan salir de la compleja situación actual sin lacomprensión de dos cuestiones centrales. Por un lado, la experiencia histórica argentina einternacional con este instrumento de política comercial externa. Y, por otro lado, larelación de la política de retenciones con el conjunto de políticas económicas vigentes enel país, sobre todo las vinculadas con la política fiscal, monetaria, cambiaria y social, y deotras regulaciones y políticas que afectan al sector agropecuario. De esta proposición eje se desprende, a su vez, una premisa central: lo importante hoyno es estar a favor o en contra de las retenciones sino comprender la necesidad de unapolítica integral que apunte a múltiples objetivos en forma consistente con las políticasmacroeconómicas y sociales, sobre todo de lucha contra la inflación y la pobreza. Unsegundo corolario es que el proceso político a través del cual se deciden e implementan laspolíticas públicas es crucial. La virulencia del conflicto entre el Gobierno nacional y el agroevidencia falencias del sistema político argentino para debatir, decidir e implementardecisiones de política pública en forma institucional, consensuada y que tomen en cuentalos intereses de las partes involucradas. Por ello, la decisión de enviar el proyecto de leysobre las retenciones al Congreso Nacional, más allá de ciertas formalidades cuestionables,fue un importante avance. Desde esta perspectiva de análisis, este trabajo propone un recorrido más amplio alcomúnmente visitado en este agitado debate. Plantea, primero, bucear en la historia de lasretenciones en la Argentina previa a 2002, con el objeto de encontrar algunas claves paraentender el complejo presente que enfrentamos hoy. Este examen histórico es el puntapiépara incursionar de lleno en nuestro pasado más cercano y en las aguas agitadas delpresente, al analizar la evolución y características de las retenciones y otras políticas derestricción a las exportaciones impulsadas en el período de la postconvertibilidad. Luego, seanaliza la experiencia argentina reciente a la luz de la experiencia internacional. Una veztransitado, si bien en forma breve, este sinuoso camino, se examinan los argumentosesgrimidos habitualmente en favor y en contra de la aplicación de los derechos deexportación. El trabajo finaliza con la presentación de las principales conclusiones. 5 6.
2. ¿Qué son las retenciones? Las retenciones o derechos de exportación son impuestos a las exportaciones querecauda la Aduana cuando se liquidan los ingresos por los bienes y servicios exportados.Existen otras formas de gravar a las exportaciones con efectos económicos similares. Una deellas, utilizada históricamente en la Argentina, es el sistema de tipos de cambio múltiples,mediante el cual se les paga a los exportadores menos por sus divisas que lo que se les cobraa los importadores. Una forma análoga de gravar exportaciones selectivamente es la degravar las ganancias diferenciales de monopolios de exportación (el petróleo es un típicoejemplo). En teoría, la aplicación de retenciones tiene varios efectos económicos. Por un lado,reduce el precio percibido por los exportadores. Ello disminuye la rentabilidad empresaria,lo cual desincentiva -en el margen- la producción, la inversión y las exportaciones del biengravado, en especial cuando las alícuotas aplicadas son elevadas. Por otro lado, lasretenciones trasladan parte de las ganancias de las empresas exportadoras a las arcas delEstado. Además, contribuyen a reducir el precio doméstico del bien gravado, de forma talque benefician a los consumidores locales. 1. Si se da el caso que los bienes sobre los cualesrecaen las retenciones representan una porción significativa de la canasta de consumo (comopodrían ser los alimentos), la reducción del precio podría contribuir a mejorar la distribucióndel ingreso hacia los sectores de menores recursos. Pero ninguna historia es tan simple como parece a primera vista. En las siguientessecciones, se analiza la historia de las retenciones en la Argentina, su utilización actual tantoen nuestro país como en el mundo, los argumentos en favor y en contra, así como suvinculación con otros debates de gran relevancia, como por ejemplo, las discusiones sobre elfederalismo fiscal argentino.3. Las retenciones en la Argentina Es difícil entender el presente sin tener una idea clara de la trayectoria histórica quenos llevó a la situación actual. En esta sección repasamos la historia de las retenciones yotras medidas de restricción a las exportaciones, antes de sumergirnos en el análisis de suevolución y características en el presente inmediato: la Argentina postconvertibilidad. La larga historia de las retenciones (del siglo XIX a la crisis de la convertibilidad) La Argentina cuenta con una prolongada experiencia en la imposición de retenciones.El Gráfico 1 brinda una perspectiva histórica de esta larga experiencia y compara suevolución -como porcentaje del gasto público- con una variable macroeconómica que haestado estrechamente unida con sus repetidas fases de implantación y eliminación: el tipo decambio real. Durante el siglo XIX, los derechos de exportación y los aranceles a la importaciónfueron las principales fuentes de recursos tributarios del fisco nacional (Alemann, 1981).Pero a medida que la estructura tributaria se diversificó, los impuestos al comercio exteriorperdieron importancia relativa.1 El Anexo 1 presenta una representación gráfica de los efectos económicos de las retenciones. 6 7.
Entrado el siglo XX, en 1918 los derechos de exportación representaban 16,5% de larecaudación federal de impuestos. Llegaron a un pico de casi 20% de la recaudación en 1920,para desaparecer completamente en 1933.Gráfico 1: Evolución de las retenciones como porcentaje del gasto público y el tipo de cambio real. 1864-1936 / 1964-2004 6,50 35% Tipo de cambio real Recaudación por derechos de exportación como porcentaje del 30% 5,50 Recaudación por derechos de exportación 25% como porcentaje del gasto total 4,50 20% Tipo de cambio real gasto total (%) 3,50 15% 10% 2,50 5% 1,50 0% 0,50 -5% 1864 1867 1870 1873 1876 1879 1882 1885 1888 1891 1894 1897 1900 1903 1906 1909 1912 1915 1918 1921 1924 1927 1930 1933 1936 1964 1967 1970 1973 1976 1979 1982 1985 1988 1991 1994 1997 2000 2003Fuente: Elaboración de CIPPEC sobre la base de Ferreres (2005). A partir de ese momento, las retenciones fueron reemplazadas por tipos de cambiomúltiples con valores menores para las exportaciones del sector agropecuario que para lasindustriales (Nogués et ál., 2007). El Gráfico 2 ilustra la relación entre este instrumento depolítica equivalente a las retenciones y el tipo de cambio real para el periodo 1933-1955.Gráfico 2: Recaudación tipos de cambio diferenciales como porcentaje del gasto total (1933-1955) 90,0% 7 Equivalente Recaudación por derechos de exportación como 80,0% Equivalente Recaudación por derechos de 6 exportación como porcentaje del gasto total 70,0% Tipo de cambio real 5 60,0% porcentaje del gasto total Tipo de cambio real 50,0% 4 40,0% 3 30,0% 2 20,0% 1 10,0% 0,0% 0 33 34 35 36 37 38 39 40 41 42 43 44 45 46 47 48 49 50 51 52 53 54 55 19 19 19 19 19 19 19 19 19 19 19 19 19 19 19 19 19 19 19 19 19 19 19Fuente: Elaboración de CIPPEC sobre la base de Ferreres (2006). 7 8.
Durante el primer gobierno de Juan Domingo Perón, se creó el Instituto Argentino dePromoción del Intercambio (IAPI) con el objeto que el Estado pudiera captar los beneficiosde los elevados precios internacionales de la Segunda Guerra Mundial y mantener losprecios domésticos de los alimentos en niveles reducidos. Con ello se pretendió ademásfinanciar el desarrollo industrial, en especial el vinculado con la industria liviana de bienesde consumo masivo. Con el fin de la experiencia peronista en 1955, y luego de una fuerte devaluación, sevolvieron a implementar retenciones a las exportaciones agropecuarias, al tiempo que seinstauró un complejo sistema de tipos de cambio múltiples y se establecieron precios legales(aforos) para determinar la proporción de divisas que los exportadores debían vender en elmercado oficial de cambios. Sin embargo, hacia 1958 las retenciones habían prácticamentedesaparecido, a medida que la inflación había erosionando los efectos de la devaluacióninicial. En 1959 se repitió la historia. Tras la abolición del sistema de tipos de cambiomúltiples, una nueva devaluación llevó a la reimplantación de retenciones a lasexportaciones agrícolo-ganaderas. Pero, como consecuencia de la creciente inflación y de laconsiguiente apreciación del tipo de cambio real, las retenciones fueron nuevamenteeliminadas en 1962. Así se dieron dos ciclos consecutivos de apenas tres años en los que lasalícuotas de retenciones alcanzaron un pico tras la devaluación, para caer a medida que lainflación apreciaba la moneda doméstica en términos reales, tal como se observa en elGráfico 1. En abril de 1962, ni bien se liberó el tipo de cambio, fue una de las pocas ocasiones enla historia argentina en la que no se impusieron retenciones y se pasó a un tipo de cambioajustable periódicamente. En 1967, se volvió al tipo de cambio fijo tras una devaluación de40%. Nuevamente se fijaron impuestos y retenciones a las exportaciones tradicionales deentre 20 y 25%, que fueron reduciéndose a medida que la inflación apreciaba el tipo decambio real. Sin embargo, las alícuotas de las retenciones se mantuvieron en niveleselevados hasta 1970 con el objeto de contener la inflación y frenar las expectativasdevaluacionistas. En la década del ochenta, se acentuó el uso coyuntural de las retenciones. En octubrede 1984, se devaluó la moneda nacional 6%, al tiempo que se incrementaron en seis puntoslos derechos de exportación y se redujeron los reembolsos de los productos exportados. Enjunio de 1985, se produjo una nueva devaluación de 18%, y se volvieron a aumentar lasretenciones y a reducir los reintegros a la exportación. Hacia mediados de 1987, y en paralelonuevamente con una escalada inflacionaria, las retenciones volvieron a ser eliminadas. Perose las remplazó con un impuesto de 2% sobre las ventas de algunos productosagropecuarios. Durante la década del noventa las retenciones a las exportaciones agropecuariasfueron eliminadas gradualmente. Por ello, esta década aparece casi como una excepción a laregla histórica, hecho posiblemente vinculado al atraso cambiario imperante en gran partede este período, así como a la adopción de políticas más aperturistas con respecto alcomercio exterior. Tras la devaluación de enero de 2002, y como se analiza luego, se impusieronnuevamente retenciones a las exportaciones. El objetivo era captar las rentas extraordinariasgeneradas por la devaluación y, con ello, cubrir necesidades de recaudación fiscal suscitadas 8 9.
tras la emergencia económica. Además se buscaba impedir aumentos en los precios internos,especialmente de productos sensibles de la canasta de consumo. En síntesis, a lo largo de todo el siglo XX y en los albores del siglo XXI las retencioneshan sido utilizadas en la Argentina tras importantes devaluaciones cambiarias, producidas asu vez por las sucesivas crisis fiscales y de la balanza de pagos. También fueron factoresdecisivos a la hora de imponer retenciones o instrumentos similares con los tipos de cambiodiferenciales los precios internacionales de los productos exportables y la rentabilidadrelativa de los sectores, en particular del sector agropecuario. Este tributo fue utilizadofundamentalmente con fines recaudatorios, distributivos y para moderar el aumento deprecios internos generado por las devaluaciones de la moneda nacional. Este buceo en la larga historia de la Argentina con la aplicación de derechos deexportación posee una gran relevancia para entender el presente, en un contexto de inflaciónelevada y creciente, que incide cada vez más sobre los costos empresarios, y que por lotanto, abre amplios interrogantes acerca de la sustentabilidad de estas medidas de políticaeconómica en el mediano plazo. Las retenciones en la postconvertibilidad (de 2002 al presente) Surgidas de la aguda crisis fiscal y social que azotó a la Argentina a fines de 2001 ydurante 2002, las retenciones y otras medidas de restricción a las exportaciones han sido unode los pilares del actual modelo económico. Poco después de la devaluación del peso enenero de 2002, y en el contexto de una compleja situación fiscal, el Ministerio de Economía yProducción de la Nación (MEyP) estableció un derecho de exportación o retención de 10%sobre una amplia lista de bienes agropecuarios y energéticos, y de 5% sobre el resto de losproductos exportados por la Argentina2. Sucesivas reformas llevaron la estructura dederechos de exportación a un sistema de siete tasas: 5, 10, 15, 20, 25, 27,5 y 45%. Las seisprimeras tasas eran aplicadas fundamentalmente sobre las exportaciones de la cadenaagroindustrial y la última alícuota, sobre combustibles como el gas natural y el petróleo. El Gráfico 3 presenta en forma simplificada los cambios introducidos en las tasas delas retenciones a los principales productos alimenticios, junto con la evolución de los índicesde precios domésticos e internacionales de esos productos, y la tendencia del gasto públicototal en términos reales desde 2002 hasta la actualidad. Se observa, primero, que tras ladevaluación se impusieron retenciones. Los precios domésticos aumentaron fuertementedurante los primeros nueve meses de 2002, para luego recorrer un camino casi paralelo al delos precios internacionales. A partir de finales de 2006, los precios internacionales volvierona escalar vigorosamente, presionando los precios domésticos en una economía que seacercaba a los límites de utilización de su capacidad instalada. Sumado a ello, a fines de 2007se celebraron las elecciones presidenciales, factor que contribuyó a una significativaaceleración del gasto público en términos reales (cuya tendencia puede verse en la líneanegra con cruces del Gráfico 3). La necesidad de financiar un gasto público creciente, junto aprecios internacionales en suba y un nivel de inflación en aceleración allanaron el caminohacia la decisión de elevar fuertemente las retenciones a las exportaciones agropecuarias.2 Resolución MEyP 11/2002. 9 10.
Gráfico 3: Aranceles de exportación a los principales productos alimenticios, precios internos mayoristasagrícolas, precios internacionales de granos y oleaginosas y tendencia del gasto público real (Enero2002=100) 5000 350 Índice Reuters-CRB -- Granos y Oleaginosas, Base Enero 02=100 4500 Retenciones Promedio (Complejo Sojero, Maíz, Trigo) 300 4000 Tendencia Gasto Público, Base Enero 02=100; 250 IPIM Agrícolas, Base Enero 02=100; 3500 Base Enero 02=100 3000 200 2500 150 2000 1500 100 Retenciones Promedio (Complejo Sojero, Maíz, Trigo) 1000 Índice de Precios Internos Mayoristas (IPIM) Agricolas 50 Tendencia Gasto Público (Pesos Constantes 2002) 500 Índice Reuters-CRB -- Granos y Oleaginosas 0 0 Ab 5 Ab 6 ab 7 08 ab 2 2 2 en 2 ab 3 3 3 3 ab 4 4 4 En 4 5 5 En 5 6 6 En 6 7 7 En 7 0 0 0 -0 r-0 r-0 l-0 0 l-0 0 r-0 r-0 l-0 l-0 r-0 l-0 r-0 l-0 t-0 t-0 t-0 t-0 t-0 t-0 e- e- e- e- e- e- e ju ju ju ju ju ju oc oc oc oc oc oc en enFuente: Elaboración de CIPPEC sobre la base de diversas fuentes. A saber: para los aranceles de exportación a losproductos derivados de la soja (poroto de soja, aceite y pellets), CIARA (http://www.ciaracec.com.ar), y para elresto de los productos (maíz y trigo), Resolución MEyP 125/2008 para el período de marzo de 2008 a laactualidad; Resoluciones MEyP 368/2007 y 369/2007 para el período de noviembre de 2007 a febrero de 2008;Resolución MEyP 10/2007 para el período de enero de 2007 a octubre de 2007; Resolución MEyP 35/2002 para elperíodo de abril de 2002 a diciembre de 2006; Resolución MEyP 11/2002 para el período del 5 de marzo al 6 deabril de 2002; y Resolución MEyP 967/1999 para el período de 2001 a febrero de 2002. Para la serie de gastopúblico real, Secretaría de Hacienda e INDEC. Para el IPIM agrícola, INDEC. El 12 de marzo de 2008, el Ministerio de Economía introdujo un nuevo régimen dearanceles móviles a las exportaciones que, por un lado, volvía a elevar significativamente lasalícuotas promedio aplicadas a los productos agroindustriales y, por otro lado, introducíaun sistema de ajuste automático de las retenciones ante variaciones en los preciosinternacionales3, que imponía de hecho un techo máximo a los precios de los productores. El Gráfico 4 simula los efectos del régimen de retenciones móviles para distintosprecios internacionales por tonelada de soja. En primer lugar, se observa que a partir decierto nivel de precios –representado en el gráfico por la línea punteada vertical sobre losU$S 600 por tonelada- el precio interno percibido por el productor permanecíaprácticamente constante4, lo que le quitaba sentido a la existencia de un mercado de futuros5.En segundo lugar, también es posible apreciar que a partir de ese nivel de precios, el Fisco seapropiaba de más de 95% del aumento marginal en el precio internacional de la soja, es3 Resolución MEyP 125/2008. El texto completo se encuentra disponible en www.infoleg.gov.ar .4 En términos técnicos, a partir de un precio de U$S 600 por tonelada, la alícuota marginal se eleva y reduce casitotalmente los aumentos marginales en el precio percibido por el productor del producto gravado (en este caso,la soja).5 El mercado de futuros es un mercado de contratos de venta para una fecha futura, en este caso de productosagrícolas, en el cual los precios y cantidades son prefijados entre el oferente y el demandante. 10 11.
decir, el productor sólo recibía cinco centavos por cada dólar de incremento en el precio dela oleaginosa. Como consecuencia del paro y movilización rural desatado el 13 de marzo de 2008,que surgió como reacción al fuerte aumento en las alícuotas que implicaba esa reforma, elMinisterio de Economía anunció el 29 de mayo una modificación al régimen de retenciones6.La nueva medida, si bien mantenía el sistema de aranceles móviles frente a fluctuaciones enlos precios internacionales reducía marginalmente, el techo máximo impuesto a los preciospercibidos por los productores. El Gráfico 4 también ilustra –en la línea “Precio neto -Resolución MEyP 64/2008”- este cambio marginal en el techo máximo de los precios para elcaso de la soja.Gráfico 4: Ejercicio de simulación de precios de la soja según Resolución 125/2008 y Resolución 64/2008 800 700 Precio Neto - Res. MEyP 125/08 - 12/Marzo/2008 Precio Neto - Res. MEyP 64/2008 - 30/Mayo/2008 600 Precio "lleno" Precio Neto de Retenciones 500 400 300 200 100 0 1 101 201 301 401 501 601 701 Precio en Dólares por Tonelada Nota: El precio “lleno” representa el precio percibido por el productor en ausencia de las retenciones (precio FOB menos flete). La distancia entre la curva de retenciones y el eje horizontal representa lo percibido por el exportador y la distancia entre la curva de retenciones y la línea de 45 grados representa la retención aplicada por el Estado. Fuente: Elaboración de CIPPEC sobre la base de Infoleg (2008) y fuentes periodísticas. Las modificaciones de mayo último también introducían un sistema de retencionesdiferenciadas, es decir, menores para los pequeños y medianos productores agropecuarios,los más perjudicados por el aumento de las retenciones dada su reducida escala. Sinembargo, las dificultades prácticas para definir qué es un pequeño y mediano productor demanera uniforme, dada la alta heterogeneidad del sector agropecuario argentino, hanllevado a algunos analistas a calificar estas medidas como de “dudosa aplicabilidad “7. El Gráfico 5 examina la estructura de las retenciones que ha resultado de los sucesivosaumentos en las tasas promedio para distintos grupos de productos. Se aprecia que lasretenciones tienen una estructura escalonada que penaliza con promedios más elevados a los6 Resolución MEyP 64/2008. El texto completo está disponible en www.infoleg.gov.ar7 Entre ellos, Arceo y González (2008). 11 12.
productos primarios y energéticos que a las manufacturas de origen agropecuario (MOA) ya las manufacturas de origen industrial (MOI).Gráfico 5: Alícuotas de las retenciones por capítulo del nomenclador arancelario común delMERCOSUR. Promedios simples y ponderados por exportaciones (en porcentajes) Productos alimenticios y animales vivos Bebidas y tabacos Materiales crudos no comestibles, excepto los combustibles Combustibles y lubricantes minerales y productos conexos Aceites, grasas y ceras de origen animal y vegetal RET Promedio RET Ponderado Productos químicos y productos conexos, n.e.p. Artículos manufacturados diversos Maquinaria y equipo de transporte Artículos manufacturados, clasificados principalmente según el material Mercancías y operaciones no clasificadas en otro rubro de la cuci 0,0 5,0 10,0 15,0 20,0 25,0 30,0 35,0 40,0 45,0Nota: el promedio ponderado fue calculado utilizando las exportaciones por producto.Fuente: Elaboración de CIPPEC sobre la base de SAGPYA (2008) y CIRA (2008). Además del sistema de retenciones, a partir de 2002 la Argentina impuso preciosoficiales, medidas de control administrativo (MAD) y restricciones cuantitativas o cuotas a laexportación (CEX) a un gran número de productos alimenticios. El sistema de preciosoficiales fijado por la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos (SAGPyA) fuecreado en forma paralela a la implementación de las retenciones a partir de 2002. El sistemaabarca un numeroso grupo de productos agrícolas, tales como el trigo, maíz, sorgo, malta,arroz, girasol, aceite de soja y sus derivados, entre otros. El objetivo es evitar las maniobrasde subfacturación de los volúmenes exportados en el cobro de las retenciones. Por su parte,las CEX y las MAD han estado mayormente enfocadas en dos cadenas agroalimentariassensibles por su peso en la canasta básica de alimentos y, por lo tanto, por su incidencia en lapobreza e indigencia: la ganadería y el trigo8. En el caso de la ganadería, ante un fuerte y súbito aumento en los precios internos, elGobierno nacional resolvió el 8 de marzo de 2006 la suspensión de las exportaciones por 180días, con la excepción de las ventas externas que se realizaban dentro de la cuota Hilton9. Talcomo con las retenciones, el objetivo buscado era frenar la suba de precios domésticos y8 Por ejemplo, los productos derivados del trigo tienen un peso de 16,3% en la Canasta Básica Alimentaria y7,5% en la Canasta Básica Total. Ver Nogués et ál. (2007).9 La cuota Hilton ha sido llamada la “piedra preciosa de las exportaciones de carne” (Nogués et ál. 2007). Es unacantidad fija de importaciones de carne vacuna que admite la Unión Europea (UE) de países extracomunitarios.La Argentina tiene asignada alrededor de 48% de la cuota, lo que supone unas 28.000 toneladas anuales. Dado elelevado precio promedio de las ventas cárnicas dentro de la cuota –de alrededor de U$S 7.211 la tonelada en2004- y la altísima protección arancelaria extra-cuota de la UE, la cuota Hilton representa una significativa rentapara los productores autorizados para exportar intra-cuota, del orden de los U$S 74 millones anuales (Nogués etál. 2006). 12 13.
moderar, de esa manera, sus efectos negativos sobre la pobreza y la indigencia. Ante laresistencia de los productores de la cadena de la carne, la prohibición de exportación fuereemplazada en mayo de 2006 por una cuota equivalente al 40% del volumen registrado en2005. Además, se estipuló que todas las operaciones debían consignarse en un Registro deOperaciones de Exportaciones de carne (conocido comúnmente como el “ROE rojo”), quefuncionaría en el ámbito de la Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario(ONCCA)10. Además del requisito del ROE rojo, la carne se encuentra sometida a uncomplejo sistema de encajes, que sólo posibilita la exportación del remanente del stocknecesario para satisfacer el consumo interno, que es determinado por la ONCCA11. Vale destacar que estas medidas de restricción de las exportaciones no fueron tanefectivas como se esperaba para reducir los precios de la carne, que aún se encuentran porencima de los niveles previos a 200512. La razón primordial es que las carnes paraexportación sólo representan menos de un tercio de lo producido y los cortes consumidosinternamente son distintos a los exportados. Diversos estudios señalan que el problemaestructural de la ganadería es la insuficiente respuesta de la oferta productiva para darabasto al fuerte aumento que desde 2003 registra la demanda doméstica, fruto de la bajarentabilidad relativa de la actividad ganadera frente a los cereales y oleaginosas, que seretrotrae a la década del noventa y se vincula con el cierre de los mercados externos (Arceo yGonzález, 2008). Esto sugiere que las políticas de restricción de las exportaciones si bien enel corto plazo pueden contribuir a reducir los precios domésticos, en el mediano y largoplazo son contraproducentes, como consecuencia de la caída de la oferta doméstica y elresultante incremento de los precios, especialmente si las alícuotas son muy elevadas o laspolíticas complementarias, como las CEX y MAD, son excesivamente restrictivas. El trigo es otro de los productos agrícolas afectados por la aplicación de medidasintervencionistas, tales como las CEX y MAD. De forma similar a lo ocurrido con laganadería, en mayo de 2006, se dispuso, también ante una fuerte suba de los preciosdomésticos, el cierre temporal de sus exportaciones. De igual forma, en enero de 2006 se creóel Registro de Operaciones de Exportación de granos (o “ROE verde”), que estipula elregistro de todas las operaciones de granos ante la ONCCA. El trigo, además, quedósometido a un sistema de encajes o cuotas de exportación similar al de la carne,administrado también por esta oficina. En enero de 2007 se establecieron, a modo decompensación, subsidios al consumo interno otorgados a los industriales y operadores quecomercializan los derivados del trigo, el maíz, el girasol y la soja. Este aumento en el gastopúblico fue financiado con un nuevo aumento en las alícuotas de las retenciones a la soja. Enmarzo de 2007 se dispuso el otorgamiento de compensaciones a los productores quevendieran trigo a los molinos, reconociéndoles el 85% de la diferencia entre el precio demercado y el precio de referencia oficial13. La ONCCA merece un comentario aparte en esta crónica de la historia reciente de laspolíticas hacia el sector agrícola, en especial en lo relativo a la asignación de subsidios ycompensaciones. La importancia de este organismo de regulación y control del comercio10 Nogués et ál. (2007) sugieren que esta medida ha causado importantes demoras en la operatoria exportadora,llegando a funcionar ocasionalmente como una suerte de licencia no automática de exportación. El Anexo 2provee una descripción en detalle de la historia y funcionamiento de la ONCCA.11 Para una explicación pormenorizada de este mecanismo, consultar el Anexo 3.12 De hecho, de acuerdo a Nogués et ál. (2007), los precios de la carne vacuna en cortes comparables seencuentran por encima de los precios en países productores similares a la Argentina como el caso de Uruguay.13 Nogués et ál. (2007) 13 14.
agropecuario14 puede ilustrarse mencionando que la ONCCA otorgó entre el 1 de marzo de2007 y el 31 de marzo de 2008 poco más de $1.500 millones en concepto de subsidios ycompensaciones a la cadena agroalimentaria15. Para dimensionar los valores otorgados porla ONCCA hasta julio de 2008, estos subsidios serían equivalentes a 45% del gasto fijado enel Presupuesto Nacional para 2008 en planes sociales de transferencias monetarias (PlanJefas y Jefes de Hogar Desocupados, el Seguro de Empleo y el Plan Familias por la InclusiónSocial)16. Más allá de los subsidios, es importante señalar también que la ONCCA tiene en laactualidad amplios poderes discrecionales sobre las exportaciones agropecuarias, enparticular para disponer unilateralmente medidas de prohibición o restricción de las ventasexternas. Si bien la carne y el trigo son los productos más perjudicados por las CEX y MAD,otros productos agropecuarios también han sido afectados. Todos los exportadores degranos deben registrarse en el ROE verde, sometiéndose a similares demoras a lasexperimentadas por los exportadores de carne y trigo. La creciente importancia de las retenciones en el erario fiscal La combinación de los sucesivos aumentos en las tasas promedio de las retencionescon una política de tipo de cambio real depreciado y precios internacionales elevados, haresultado en una participación cada vez más significativa de las retenciones en larecaudación total, que se situó alrededor de 10% entre 2002 y 2007. Sin embargo, los últimoscambios en el régimen de retenciones han llevado esa participación a casi 14% en losprimeros tres meses de 2008. Este aumento en el peso de las retenciones se verifica tambiéncomo porcentaje de las exportaciones totales, que llegaron a representar un máximo de10,3% en 2007 y 2,5% del Producto Interno Bruto (PIB). El Gráfico 6 ilustra la creciente importancia de las retenciones para el Fisco, lo cual hallevado a algunos analistas a alertar acerca de una creciente “dependencia fiscal” y lanecesidad de diversificar las fuentes de recaudación17.14 Para un análisis detallado de las crecientes atribuciones de la ONCCA, ver Anexo 3.15 Estos valores surgen de información pública provista en la página web de la ONCCA en www.oncca.gov.ar .16 Cálculos de CIPPEC sobre la base del Presupuesto Nacional 2008. Como porcentaje de la recaudación porretenciones recaudadas en 2007, los subsidios representan poco más de 7%.17 Lavarello y Selva (2008). 14 15.
Gráfico 6: Participación de los derechos de exportación en la recaudación total, las exportaciones totales yel PBI (en porcentajes) 16.0 Participacion en la Recaudacion Total 14.0 13.5 Participacion en las Exportaciones Totales 12.5 Participacion en el Producto Bruto Interno 12.0 11.1 10.3 10.2 10.110.3 9.7 Participacion en el total 10.0 9.7 9.5 9.2 9.1 8.9 8.0 6.0 5.7 4.0 2.5 2.3 2.5 2.3 2.2 2.0 1.6 0.1 0.2 0.0 0.0 2001 2002 2003 2004 2005 2006 2007 2008* Años *Las cifras para 2008 corresponden sólo a los primeros tres meses del año. Fuente: Dirección Nacional de Investigaciones y Análisis Fiscal, Ministerio de Economía y Producción de la Nación. Estimaciones sobre los efectos socioeconómicos de las restricciones a las exportaciones en la Argentina A pesar de la controversia y conflicto desatado por el aumento en las alícuotas de losderechos de exportación en la Argentina, resulta llamativa la escasez de estudios queexaminen en forma rigurosa sus efectos económicos y sociales. Un repaso somero de dosestudios recientes18 sorprende por los resultados encontrados, muchas veces contrapuestos. En cuanto a los impactos sobre los precios domésticos, un extenso estudio de Noguéset ál. (2007) sugiere que la remoción de las retenciones causaría una suba de entre 9,6 y 14%en los precios de la Canasta Básica de Alimentos (CBA). Los efectos sobre las exportacionesagrícolas, según el mismo estudio, serían positivos, con un aumento de entre 1.300 y 2.900millones de dólares, como consecuencia de los precios más elevados recibidos por losproductores agropecuarios. Más controvertidos son los impactos sobre el PBI. Según el estudio de Nogués et ál.(2007), la eliminación de las retenciones y de otras restricciones a las exportacionesestimularía un aumento del PBI de entre 2,8 y 6%, como consecuencia de la suba en laproducción y de las exportaciones agropecuarias, así como por sus importanteseslabonamientos con los sectores industriales y de servicios del país. En contraste, DíazBonilla et ál. (2008) encuentran que eliminar estos instrumentos de política resultaríapernicioso para el crecimiento económico, causando una caída de entre 1,7 y 0,9% del PBI.18 Nogués et ál. (2007) y Díaz Bonilla et ál. (2008) 15 16.
Este resultado es explicado fundamentalmente por la suba en la producción de lasoleaginosas y los cereales, en detrimento de los segmentos más trabajo-intensivos de lacadena agroindustrial, y la suba en los precios de estos productos para los sectoresprocesadores. Es conveniente destacar que esta estimación es a su vez explicada por laestructura escalonada que poseen actualmente las retenciones, que penalizan con mayoresalícuotas a los sectores primarios, como el oleaginoso y los cereales, que a los sectoresagroindustriales. A pesar de estos resultados, ambos estudios coinciden en que la eliminación de lasretenciones y de las cuotas de exportación aumentaría la pobreza en el corto plazo en laArgentina. Sin embargo, difieren en el valor que este aumento asumiría. Para Nogués et ál.(2007), la cantidad de personas bajo la línea de pobreza aumentaría al menos 6,5% en el añoposterior a la eliminación, mientras que para Díaz Bonilla et ál. (2008) se elevaría hasta unmáximo de 16,8%. Cabe destacar que Nogués et ál. (2007) estiman que en el mediano plazo –concretamente en un período de tres años- el paulatino aumento de los ingresos laborales,consecuencia del aumento de la producción y de la demanda laboral en el sectoragroindustrial provocado por la eliminación de las retenciones, más que compensaría elincremento en los precios alimenticios. De esta forma, la pobreza regresaría a los nivelesprevios e, inclusive, experimentaría una leve disminución. En igual sentido, respecto de la influencia sobre la indigencia de la eliminación de lasrestricciones a las exportaciones, ambos autores prevén incrementos en el corto plazo, cuyosvalores varían entre 11% (Díaz Bonilla et ál., 2008) y 23,3% (Nogués et ál., 2007).Nuevamente, los resultados de Nogués et ál. (2007) apuntan a una reducción significativa enel mediano plazo de los indicadores de indigencia. En cuanto a los efectos fiscales de eliminar las retenciones, sólo contamos con losresultados de Nogués et ál. (2007). De acuerdo con estos autores, la pérdida fiscalconsolidada (de la Nación más las provincias) sería de 3%, lo que equivale a alrededor de$2.000 millones de 2006. En cuanto a los impactos en la distribución federal de los recursosfiscales, la Nación perdería casi $5.000 millones, frente a una ganancia en recaudacióntributaria para las provincias de alrededor de $3.000 millones. Cómo llegamos a este difícil presente Nacidas de la urgencia fiscal y social de la crisis de 2002, las retenciones parecen haberllegado para quedarse en la Argentina, al menos por un tiempo. Si bien es deseable sugradual sustitución por tributos más eficientes y equitativos, es de esperar que no seaposible su eliminación en forma inmediata ante un escenario de precios altos internacionalespara los principales productos de exportación argentinos como el presente. El breve repaso de la historia de las retenciones en la Argentina sugiere que elrendimiento de las retenciones como recurso fiscal disminuye a medida que aumentan laspresiones inflacionarias y se aprecia la moneda nacional. De hecho, si bien prácticamente entodos los períodos posteriores a grandes devaluaciones se han instaurado retenciones a lasexportaciones, estos instrumentos han sido eventualmente eliminados frente al alza del nivelagregado de precios. El contexto actual muestra algunas particularidades. Tras la reciente disparada de losprecios internacionales de los productos alimenticios, y de la mano de la aceleración en elaumento del gasto público, la importancia de las retenciones como porcentaje de la 16 17.
recaudación total se ha sostenido, e inclusive incrementado en lo que va de 2008, a pesar dela apreciación cambiaria (vía inflación). El breve repaso de los escasos estudios de estimación del impacto de las retenciones yde las otras medidas de restricción a las exportaciones en la Argentina sugiere que sueliminación podría causar, al menos en el corto plazo, aumentos relativamente significativosen el costo de la Canasta Básica Alimentaria (CBA) y, por ende, de la indigencia y la pobrezaen el país, si bien en el mediano plazo los impactos sociales podrían ser neutros e, inclusive,benéficos. Los dos estudios sugieren que habría un fuerte efecto positivo sobre lasexportaciones. Con respecto al PBI y al empleo, los estudios no brindan una indicacióncertera de los posibles efectos de remover estas medidas. Finalmente, el análisis de losprobables efectos sobre la recaudación tributaria apunta a una pérdida relativamentemoderada en cuanto al resultado fiscal consolidado. Sin embargo, advierte sobresignificativas diferencias entre los resultados para la Nación, que serían negativos, y para lasprovincias, que se serían positivos. Adicionalmente, el uso cada vez más extensivo de instrumentos sumamentedistorsivos como las CEX y las MAD enciende una luz amarilla. Estos instrumentos creanrentas para los productores beneficiados por las cuotas y licencias de exportación, quegeneralmente son los de mayor tamaño y, por ello, cuentan con mayor capacidad de lobby.Asimismo, permiten comportamientos discrecionales por parte de quienes los administran yno generan recaudación tributaria alguna. Más que medidas de restricción a la producción,los casos de la ganadería y el trigo sugieren la necesidad de políticas públicas que colaborencon el aumento de la productividad. Si esto ocurriera, la oferta de estos productoscontribuiría a reducir los precios domésticos en un contexto de demanda interna encrecimiento y un consumo externo en alza. Adicionalmente, la ineficacia de las retenciones y de medidas similares para contenerla inflación y mitigar los impactos sociales negativos de la inflación de alimentos, adviertesobre la necesidad de implementar medidas de política consistentes en el campo fiscal,cambiario y monetario. Con o sin retenciones, sin una verdadera desaceleración del ritmo deaumento del gasto público, políticas monetarias menos expansivas, estadísticasinflacionarias confiables y un tipo de cambio real más cercano al de equilibrio, no hayposible solución para el problema inflacionario en la Argentina. Otra luz de alarma se enciende al examinar el monto de los crecientes subsidios queotorga la ONCCA y las importantes atribuciones que posee ese organismo para dictaminaren forma discrecional prohibiciones y restricciones cuantitativas a las exportacionesagropecuarias. Estos mecanismos introducen un elevado elemento de incertidumbre en lasventas externas del sector agropecuario: aumentan el riesgo para los productores, alimentancomportamientos de búsqueda de renta por parte de los productores e incrementan losmárgenes para la discrecionalidad de los funcionarios públicos. Finalmente, nuestra revisión de las características y evolución de las retenciones, CEXy MAD en la postconvertibilidad sugiere que los sucesivos cambios en la política agrícolahan sido, más bien, reacciones esporádicas frente a subas imprevistas en los precios deproductos sensibles como la carne, los lácteos y el trigo, que parte de un programa integral yde largo plazo que permita proteger la capacidad de compra de los más pobres y, a laeconomía argentina, beneficiarse de estos favorables términos de intercambio. 17 18.
4. Crisis alimenticia y retenciones en el mundo Luego de casi cuatro décadas de caída constante, en los últimos siete años el mundo haexperimentado una acelerada alza de los precios de los principales productos alimenticios.Mientras entre 1947 y 200l los precios de los alimentos cayeron en términos reales 2,7% poraño, desde 2001 han aumentado a una tasa anual promedio de 7,3% de acuerdo al ÍndiceAgregado de Precios de Alimentos de CRB-Reuters (Gráfico 7). Este cambio de tendenciaplantea la pregunta de si estamos presenciando un cambio de largo plazo en la evolución delos precios de los alimentos en los mercados internacionales.Gráfico 7: Índice real agregado de precios de alimentos 120 100 80 60 40 20 0Nota: deflactado por el IPC de los Estados Unidos (Enero 1947=100).Fuente: Elaboración de CIPPEC sobre la base de CRB-Reuters (2008). Desde 2005, los precios de productos alimenticios clave como el trigo, el maíz y la sojaprácticamente se han duplicado. Sólo en 2007, el índice combinado de alimentos de la Foodand Agricultural Organization (FAO) aumentó 27%. Diciembre contra diciembre, elaumento de precios fue de casi 40%. En lo que va de 2008, los precios internacionales de losalimentos han crecido casi 30% (Gráfico 8). 18 19.
Gráfico 8: Índices de precios FAO de los principales productos alimenticios (2001=100) 400,0 Indice de Alimentos Agregados 350,0 Carne Lacteos 300,0 Cereales Aceites y grasas 250,0 200,0 150,0 100,0 50,0 2000 2001 2002 2003 2004 2005 2006 Abril 2007 Mayo 2007 Junio 2007 Julio 2007 Agosto 2007 Septiembre 2007 Octubre 2007 Noviembre 2007 Diciembre 2007 Enero 2008 Febrero 2008 Marzo 2008 Abril 2008 Fuente: OCDE- FAO (2008). Este salto formidable en la inflación de alimentos o "agflación" es un verdaderofenómeno global, motorizado por factores -que se detallan en la próxima sección-, como laexplosión en la demanda asiática de alimentos, las fuertes restricciones en la oferta, losdesastres climáticos en algunos importantes países productores como Australia, losprogramas de promoción de los biocombustibles en los Estados Unidos y la Unión Europea,la depreciación del dólar estadounidense y el reciente salto en los precios del petróleo19. Los efectos de la agflación sobre el nivel agregado de precios, la pobreza y laindigencia se han sentido en forma particularmente aguda en los países en desarrollo. Deacuerdo con la FAO, existen al menos 37 países en situaciones de emergencia alimenticiacomo consecuencia del aumento en los precios internacionales (FAO, 2008). Es claro, por unlado, que los impactos negativos de la suba de precios han sido mayores en los países queson importadores netos de alimentos que en aquellos que son exportadores netos, como es elcaso de la mayoría de los países de América Latina, incluida la Argentina (FMI, 2008). Porotro lado, los impactos sobre el nivel agregado de precios (inflación global) han sidoproporcionalmente mayores en países en desarrollo que se encuentran cercanos al plenoempleo e implementan políticas monetarias y fiscales expansivas, como son los casos de laArgentina, Venezuela y Rusia, entre otros, tal como lo sugiere el Gráfico 9.19 FAO (2008), IFPRI (2008), y Banco Mundial (2008). 19 20.
Gráfico 9: Inflación anualizada en el mundo, 2008Nota: Mundo, precios al consumidor, último período disponible. Argentina: IPC nacional promedio, enero-marzo 2008, excluyendo la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y el Gran Buenos Aires.Fuente: WEO/FMI (2008) e INDEC (2008). ¿Precios altos de los alimentos por más de una década? El último informe conjunto entre la Organización para la Cooperación y el DesarrolloEconómicos (OCDE) y la FAO, “Agriculture Outlook 2008-2017”, plantea la existencia de un“nuevo piso” para los precios internacionales de los alimentos en los últimos cinco años. Elinforme puntualiza que los precios de los principales alimentos básicos se mantendríanentre 35% y 65% por encima de los valores alcanzados en la década del noventa en términosnominales y entre 15 y 35% en términos reales al menos hasta el 2017.Gráfico 10: Proyecciones de precios reales de los principales productos alimenticios, 2007-2017 260 240 220 200 180 160 140 120 100 2002‐06 2007est 2008 2009 2010 2011 2012 2013 2014 2015 2016 2017 Trigo Granos Oleaginosas Derivados oleaginosos Aceites vegetales Carne vacuna (Argentina) Carne aviar Manteca Quesos Leche en polvoFuente: OCDE-FAO (2008). 20 21.
Si bien todo pronóstico de precios es por definición impreciso, distintas proyeccionesrecientes como las de Food and Agricultural Policy Institute (FAPRI) (2008), Banco Mundial(2008), Fondo Monetario Internacional (2008) e International Food Policy Research Institute(IFPRI) (2008) coinciden con el reporte de la OCDE-FAO (2008) en este horizonte de preciosalimentarios elevados. Si bien todos ellos utilizan diferentes metodologías y augurandistintos niveles finales, coinciden en que este escenario está motorizado por un conjunto decausas estructurales que continuarán ejerciendo su influencia por al menos un decenio. Acontinuación, se listan por orden de importancia decreciente las causas estructuralesidentificadas: 1. El aumento continuo de la demanda de alimentos por parte de los países asiáticos de alto crecimiento, como China y la India: en la mayor parte de los commodities agrícolas más importantes, China ya representa entre 20% y 30% del consumo mundial. La India, si bien con una participación menor, es uno de los países donde la demanda alimenticia crece a tasas mayores en todo el mundo. FAO (2008) estima que la participación de estas dos economías “ballena” en el consumo mundial de alimentos aumentará aún más de la mano del incremento en los ingresos per cápita y la consiguiente mutación de la dieta de estos países hacia un mayor consumo de proteínas (UNCTAD, 2006 y FAO, 2008). 2. La desviación de una proporción significativa de la producción mundial de granos hacia los programas de bioenergía de los Estados Unidos y la Unión Europea: de acuerdo con FAO (2008), casi un tercio de la producción de maíz de los Estados Unidos se destinará este año a la producción de etanol. De hecho, de acuerdo con FMI (2008), el aumento de la demanda de granos ligada a los biocombustibles en los países de la OCDE habría sido responsable de al menos un tercio del aumento en los precios internacionales de los alimentos en 2007. 3. La desaceleración del ritmo de crecimiento de la productividad agropecuaria mundial: en las últimas décadas, la tasa de crecimiento de la Productividad Total de los Factores (PTF)20 del sector agrícola en todo el mundo se ha desacelerado fuertemente, al caer de una tasa de aumento promedio anual de 2% en 1970-1990 a una tasa de sólo 1,1% en 1990-2007. Inclusive, de acuerdo con estimaciones de la misma FAO (2008), la PTF agrícola sólo crecerá a una tasa de 0,8% en los próximos siete años. La razón fundamental de esta desaceleración de la PTF rural se encuentra en el progresivo desvanecimiento de las ganancias de la llamada “revolución verde” de la década del setenta, que aumentó los rindes de los granos mediante la adopción masiva de técnicas modernas de riego y fertilización, y la mecanización de la producción agrícola en los países en desarrollo21.Asimismo, se pueden mencionar algunos factores coyunturales que, en el corto plazo,también han impulsado fuertemente la inflación de los precios de los alimentos a escalamundial. Entre ellos, aunque vinculados a tendencias de más largo plazo como el cambioclimático, se cuentan los desastres naturales, tales como las grandes sequías que hanafectado a importantes países productores de alimentos como Australia. Otro factorexplicativo de corto plazo es la suba en el precio del petróleo, que impulsa al alza los costosde producción agropecuarios. Un último factor coyuntural está dado por la aguzada20 La PTF mide el efecto de las mejoras tecnológicas y de eficiencia sobre la producción. Es considerado elprincipal motor detrás de la tasa de crecimiento de largo plazo de un sector o de un país.21 FAO (2008). 21 22.
depreciación del dólar y el fin de la burbuja inmobiliaria en los Estados Unidos, queincentivaron un fuerte redireccionamiento de los flujos financieros desde activostradicionales hacia commodities agropecuarias (FMI, 2008 y Banco Mundial, 2008). Cabe destacar que esta proyección de largo plazo de precios agropecuarios elevados ysostenidos contiene la previsión de posibles correcciones coyunturales a la baja. Es decir, quees de esperar una elevada volatilidad de precios en el corto plazo, aun en el marco de unatendencia ascendente en el mediano y largo plazo22. Reteniendo los alimentos: una visión global De acuerdo con las notificaciones realizadas ante la Organización Mundial delComercio (OMC) en el período 1995-2002, 39 países impusieron impuestos a la exportaciónsobre productos primarios (Piermartini, 2004). Sin embargo, para este mismo periodo sólodos países -Malawi y Zimbabue- de 15 de los principales exportadores netos de productosagrícolas a nivel mundial imponían derechos de exportación significativos. De los países dela OCDE, sólo tres utilizaban estas medidas de restricción (Jansen, Robinson y Tarp, 2002). En los últimos dos años, en paralelo con el alza de los precios agrícolas internacionales,la cantidad de países que aplican medidas de restricción a la exportación y controles deprecios a los productos agroalimenticios ha crecido notablemente23. De acuerdo con laOCDE-FAO (2008), 25% de las economías afectadas a nivel mundial por la inflación dealimentos o “agflación” han adoptado medidas de restricción a las exportaciones dealimentos. En América Latina y el Caribe, la proporción de países que ha recurrido a estosinstrumentos ha sido relativamente menor, alrededor de 20%. Globalmente, las medidasmás difundidas han sido los controles de precios o subsidios al consumo de productosalimenticios, que han sido implementados por alrededor de 60% de los países. Casi la mitad,en cambio, ha decidido reducir los aranceles a la importación de alimentos como forma decompensar la violenta suba en los precios internacionales (Gráfico 11).22 Este documento fue editado en agosto de 2008. Pero cabe mencionar que la crisis financiera internacionaldesatada en septiembre de 2008 claramente ya está teniendo un impacto negativo sobre la demanda mundial ypor lo tanto sobre los precios de los productos primarios. La corrección a la baja para algunos productos ha sidosignificativa, con caídas de casi 50% con respecto a los picos observados en el mes de julio. Dada la elevadavolatilidad del presente escenario y la ausencia de nuevas proyecciones que tengan en cuenta los impactos de lacrisis financiera internacional, no es posible al momento precisar los alcances y la profundidad de la correcciónen los precios internacionales en curso.23 Para un análisis de las políticas públicas aplicadas en los países en desarrollo en respuesta a la inflaciónmundial de los precios de los alimentos en 2007 y lo que va de 2008, consultar Anexo 2a y 2b. 22 23.
Gráfico 11: Políticas implementadas para enfrentar la inflación de los precios de los alimentos en paísesen desarrollo (en porcentajes) 60 50 40 30 20 10 0 Reduccion de aranceles sobre los Aumento de la oferta de granos Restricciones a la Exportacion Controles de precios / subsidios Ninguna granos utilizando stocks al consumo Reduccion de aranceles sobre los granos Aumento de la oferta de granos utilizando stocks Restricciones a la Exportacion Controles de precios / subsidios al consumo NingunaFuente: OCDE-FAO (2008). En la mayoría de los países en desarrollo las medidas restrictivas se han concentradoen un solo producto o en un número reducido de bienes agropecuarios, que tienen a su vezun peso determinante en la canasta de consumo de los sectores más pobres de la población.Éste es el caso del arroz en Asia, y del maíz y el trigo en los ex países comunistas y enalgunos países latinoamericanos. La motivación detrás de estas políticas de restricción de lasexportaciones de determinados productos ha sido fundamentalmente redistributiva y suutilización extendida se explica como reacción al fenómeno reciente de la agflación. EnAmérica Latina, además de la Argentina y Bolivia, únicamente Brasil prohibió brevementelas exportaciones de carnes y granos. De esta manera, sólo ante la emergencia desatada por la virtual duplicación de losprecios de los principales productos alimenticios desde 2007, varios de los principales paísesexportadores netos de alimentos en el mundo, como China y Rusia entre otros, hanimplementado políticas de restricción a las exportaciones agropecuarias, y en la mayor partede los casos por períodos reducidos de tiempo. En este contexto global, y dentro del grupo de los grandes países exportadores netosde alimentos, el caso de la Argentina se distingue por la mayor cantidad de productosagropecuarios afectados, y por la amplitud, la variedad y el uso prolongado de las medidasrestrictivas adoptadas. Entre ellas, se cuentan la aplicación de aranceles y cuotas a laexportación hasta medidas administrativas de regulación estatal del comercio exterioragropecuario.5. Los argumentos en contra y a favor Como todo instrumento de política económica, la implementación de retenciones tiene“pros” y “contras”. Las retenciones no son el instrumento favorito de tributación debido asus potenciales efectos negativos sobre la producción, la inversión, y en particular, sobre lasexportaciones. Otros defienden a las retenciones como un valioso recurso fiscal, uninstrumento en contra de las posibles consecuencias nocivas de la especialización primaria, 23 24.
entre otros motivos. A continuación se examinan los argumentos utilizados habitualmente afavor y en contra de la utilización de este tipo de impuestos a la exportación y de otrosinstrumentos de política similares, como las cuotas de exportación y las medidasadministrativas del comercio exterior. Nocivas para el crecimiento: efectos estáticos y dinámicos En términos estáticos y de equilibrio parcial, el efecto de imponer retenciones implicauna caída en la producción de los bienes exportables gravados. Es decir, visto desde el puntode vista estrictamente sectorial, este impuesto, al igual que otros, introduce una distorsiónque reduce su rentabilidad en el margen y, por lo tanto, su inversión y su producción24. Enparticular, se considera nocivo su efecto sobre las exportaciones, las cuales son esenciales ala hora de otorgar dinamismo y propiciar un escenario de desarrollo sustentable para paísesmedianos y pequeños. Al reducir la rentabilidad de los productores, las retenciones, CEX y MAD disminuyentambién los incentivos para la adopción de nuevas tecnologías y para la innovacióntecnológica. Como enseñan los modelos endógenos de crecimiento (Romer, 1980; Feenstra,2005 y Bhagwati et ál., 2001), la innovación tecnológica, entendida como la capacidad decrear nuevos bienes y servicios e incorporar nuevas tecnologías, es uno de los determinantesfundamentales del crecimiento económico en el largo plazo. Por ello, medidas que gravanparticularmente a los sectores más innovadores de la economía pueden llegar a afectar enforma negativa el crecimiento económico. De hecho, de acuerdo con Guerson (2007) ySánchez (2008), la agroindustria ha sido una de las principales responsables de la generaciónde “nuevos” productos de exportación en la Argentina postconvertibilidad, con lo cual esesperable que las retenciones y medidas complementarias puedan afectar en forma negativala tasa de crecimiento económico, al menos en el mediano plazo. Distintos estudios documentan la influencia negativa que las retenciones y cuotas deexportación han tenido históricamente sobre la Productividad Total de los Factores (PTF)agroindustrial en la Argentina. Herreou Aragón (2006) estima que una disminución en 10%en el precio relativo del sector agropecuario causada por estas políticas habría reducido laPTF 7,9% en el país entre 1940 y 1984. Fulguiniti y Perrin (1990), por su parte, sobre unamuestra de 18 países en desarrollo para 1961-1985, que incluye a la Argentina, concluyenque cuanto más gravado se encuentra el sector agropecuario, menor es la tasa de crecimientode su PTF, que para el período estudiado habría disminuido a una tasa del 4,8% anual. Hay impuestos menos distorsivos y más equitativos Además de perjudicar la producción y la inversión en los sectores gravados, lasretenciones son consideradas más distorsivas y menos equitativas que otros impuestos.Especialmente, si se las compara con el Impuesto Inmobiliario, que es un impuestoprovincial, o los impuestos a los Bienes Personales y a las Ganancias, que son impuestosnacionales pero coparticipables. Estos impuestos son más equitativos en el plano horizontalque las retenciones, que actualmente gravan algunos sectores exportadores de productosagroalimenticios e hidrocarburos, pero no hacen lo propio sobre otros sectores, como porejemplo el turismo, igualmente beneficiados por la devaluación. Además, debe tenersepresente que los Impuestos Inmobiliarios, a los Bienes Personales y a las Ganancias tambiénpueden diseñarse con el fin de que tengan un fuerte impacto distributivo vertical. 24 En el Anexo 1 puede encontrarse una representación gráfica de este análisis. 24 Recommended

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