Source: http://partidoverdeguanajuato.org/trabajo-verde/tareas-editoriales/2018/informe-final-de-capacitaciones-2018/
Timestamp: 2019-06-16 21:22:39+00:00

Document:
Informe Final de Capacitaciones 2018 – Partido Verde Guanajuato
La evaluación, análisis y mejoramiento de los programas de capacitación y formación políticas es una tarea que abona al fortalecimiento de la cultura política democrática. Para el Partido Verde Ecologista de México, los procesos de mejora continua tienen una gran relevancia para la formación de militantes, simpatizantes y ciudadanos que promueven los valores y principios democráticos en los diferentes espacios de la vida pública. De esta forma, el presente Informe Final de Capacitaciones permite, además del análisis para la toma de decisiones, la consulta y reforzamiento de los conocimientos transmitidos en cada una de las actividades de capacitación en el presente ejercicio.
Democracia: definiciones básicas 7
Democracia y derechos humanos 10
Democracia y paz 12
Participación y Sostenimiento de la Paz 16
RESUMEN DE CAPACITACIONES 2018 19
3.1 Talleres regionales sobre participación política, paz y democracia 20
3.3.1 Primer taller regional 20
3.3.2 Segundo taller regional 21
3.2 Foro “El fortalecimiento de la democracia desde la
perspectiva de los derechos humanos” 21
EVALUACIÓN DE LAS ACTIVIDADES DE CAPACITACIÓN 23
4.1 Evaluación del primer taller regional 24
4.2 Evaluación del segundo taller regional 25
4.3 Evaluación del foro estatal 27
4.4 Cumplimiento de Indicadores del Programa Anual de Trabajo 2018 29
4.4.1 Talleres regionales 29
4.4.2 Foro estatal 31
El artículo 3 de la Ley General de los Partidos Políticos establece que estas entidades de interés público tienen por objeto promover la participación del pueblo en la vida democrática, contribuir a la integración de los órganos de representación política y, como organizaciones de ciudadanos, hacer posible el acceso de éstos al ejercicio del poder público.
Un componente importante de las actividades de los partidos políticos consiste en llevar a cabo espacios de educación y capacitación política, lo que implica la realización de todo tipo de evento o acción que promueva la participación política, los valores cívicos y el respeto a los derechos humanos entre la ciudadanía.
En este sentido, y en el marco del Programa Anual de Trabajo 2018 del Comité Ejecutivo del Partido Verde Ecologista de México en Guanajuato, se llevaron a cabo diversas actividades formativas encaminadas al fortalecimiento de la democracia, con un enfoque de sostenimiento de paz y respeto de los derechos humanos.
De manera concreta, se realizaron dos talleres regionales, durante el mes de marzo, y un foro estatal, en agosto, con el objetivo de fortalecer las capacidades de quienes militan en el partido y la ciudadanía en general, en los procesos de fortalecimiento de la democracia y la cultura de paz.
El presente documento consta de cuatro apartados: en la primer sección, se hace un recorrido teórico-conceptual sobre los fundamentos básicos de democracia y paz, así como las interacciones entre ambas; en la segunda sección se indican los contenidos abordados durante las actividades de capacitación, así como los objetivos de cada una de ellas y la descripción de los grupos de participantes; en la tercer sección se presentan los resultados de las evaluaciones realizadas en cada
una de las actividades de formación; y finalmente, la última sección presenta las principales conclusiones y recomendaciones para continuar fortaleciendo los procesos democráticos y la cultura de paz en y desde el Partido.
Suele pensarse que las sociedades democráticas son aquellas en las que el derecho al voto está garantizado y que la democracia es, sobre todo, la existencia del sufragio libre y popular. Sin embargo, como lo veremos más adelante, la democracia va mucho más allá de la garantía de los derechos político electorales de las personas y, las fallas en los procesos democráticos tienen efectos negativos no sólo en las instituciones políticas, sino que pueden tener un impacto profundo en el desarrollo y el sostenimiento de la paz social.
Durante los primeros días de noviembre del año en curso, la revista internacional Newsweek publicó un artículo titulado Guanajuato: tierra sin ley, al que dio inicio con la siguiente pregunta: “¿Cómo se puede pasar de ser una entidad pacífica, con niveles importantes de crecimiento económico, con grandes vías de comunicación, a ser el estado más violento de uno de los países más violentos entre las naciones sin guerra?”. (Newsweek, 2018)
La Revista identifica cuatro factores clave que pueden explicar esta problemática:
Un profundo proceso de deterioro institucional en el que, a pesar de 27 años de continuidad partidista en los que se ha mantenido un modelo de desarrollo relativamente similar, sus beneficios no se han visto reflejados de manera uniforme en los 46 municipios del estado.
Un profundo deterioro de la democracia, en la que se han generado prácticas caciquiles y clientelares que han inhibido la participación política ciudadana, la construcción de una sociedad civil organizada potente y participativa y de parlamentos plurales y auténticamente deliberativos.
Un relevante desequilibrio del Poder Judicial, el cual se encuentra cooptado por la preponderancia de los gobernadores, quienes han impuesto como jueces o magistrados a personalidades que no necesariamente han mostrado independencia ni capacidad de fungir como un poder independiente que equilibre el juego democrático en la entidad.
Ahora bien, más allá del análisis que una revista presenta sobre algunas de las posibles causas del desproporcional incremento de la violencia en el estado, a nivel mundial existe un amplio desarrollo teórico que vincula el fortalecimiento de la democracia con el desarrollo, la paz, la gobernabilidad y los derechos humanos. Las aproximaciones de la comunidad internacional a los vínculos entre democracia, paz, desarrollo y derechos humanos formaron parte importante de la agenda política global al término de la Segunda Guerra Mundial; y, desde entonces, han permitido ampliar el conocimiento, así como los compromisos estatales en la materia.
A continuación, se presentan las principales aportaciones teóricas y los tratados internacionales que se han generado al respecto.
2.1 Democracia: definiciones básicas
Literalmente, democracia es una palabra compuesta por dos términos griegos: demos, o pueblo, y kratos, poder, lo que se traduce como el poder del pueblo sobre el pueblo. Sin embargo, el problema de definir la democracia es mucho más complejo que la mera explicación etimológica de su significado. En palabras de Robert A. Dahl, “¿Hemos contestado ya a la pregunta sobre ‘qué es la democracia’? ¡Como si esta pregunta tuviera una respuesta tan sencilla!”. (1963)
La democracia griega, tal como fue practicada en Atenas durante el siglo IV a. C., ha constituido la máxima encarnación del significado literal del término. Cuando el demos estaba reunido, la democracia se expresaba fundamentalmente a través de decisiones aprobadas por aclamación, pero es importante aclarar que esta dimensión constituía solo el elemento espectacular del sistema; su elemento más efectivo consistía en el mecanismo en virtud del cual todos mandaban en cada uno, y cada uno en todos; el ejercicio del poder era efectivo y ampliamente compartido gracias a una rápida rotación en los cargos públicos, la mayoría de los cuales, por otra parte, se proveían mediante sorteo. En ambos aspectos —la autonomía colectiva y el gobierno por rotación individual—, la democracia griega fue una democracia directa basada en la participación real de los ciudadanos en su gobierno. (Sartori, 1974)
Así pues, definir la democracia va más allá de los alcances del presente documento. Valga decir que las distintas definiciones normativas y descriptivas de lo que se considere democracia, refractan en el prisma de las prácticas históricamente condicionadas. (McKeon, 1951)
Las dificultades históricas para definir la democracia no deben, sin embargo, limitar el entendimiento generalizado que se ha desarrollado sobre dicho tipo de régimen
político o aspiración organizacional. Podemos destacar, por ejemplo, que cualquier democracia moderna es enteramente diferente a la griega de hace dos mil 500 años: no se basa en la participación, sino en la representación; no supone el ejercicio directo del poder, sino la delegación del poder; no es, en resumen, un sistema de autogobierno, sino un sistema de limitación y control del gobierno. (Sartori, 1974)
El término democracia designa el sistema político entre cuyas características se cuenta su disposición a satisfacer entera o casi enteramente a todos sus ciudadanos; y, por tanto, un gobierno democrático se caracteriza fundamentalmente por su continua aptitud para responder a las preferencias de sus ciudadanos, sin establecer diferencias políticas entre ellos. (Dahl, 1971)
La mejor manera de entender la democracia, es considerarla caracterizada por un conjunto de reglas (primarias o fundamentales) que establecen quién está autorizado para tomar las decisiones colectivas y bajo qué procedimientos. Por lo que respecta a la modalidad de la decisión, la regla fundamental de la democracia es la regla de la mayoría; o sea, la regla con base en la cual se consideran decisiones colectivas y, por tanto, obligatorias para todo el grupo, las decisiones aprobadas al menos por la mayoría de quienes deben de tomar la decisión. (Bobbio, 1986)
Dentro de la enorme y a menudo impenetrable maleza de ideas que existen sobre la democracia, es posible identificar algunos criterios que deben ser satisfechos por el proceso de gobierno de una asociación para cumplir la exigencia de que sus miembros tengan el mismo derecho a participar en las decisiones políticas (Dahl, 1963):
Participación efectiva. Antes de que se adopte una política por la asociación, todos los miembros deben tener oportunidades iguales y efectivas para hacer
que sus puntos de vista sobre cómo debe de ser la política sean conocidos por los otros miembros.
Igualdad de voto. Cuando llegue el momento en el que sea adoptada finalmente la decisión sobre la política, todo miembro debe tener una igual y efectiva oportunidad de votar, y todos los votos deben contarse como iguales.
Comprensión ilustrada. Dentro de límites razonables en lo relativo al tiempo, todo miembro debe tener oportunidades iguales y efectivas para instruirse sobre las políticas alternativas relevantes y sus consecuencias posibles.
Control de la agenda. Los miembros deben tener la oportunidad exclusiva de decidir cómo y, si así lo eligen, qué asuntos deben ser incorporados a la agenda. De esta forma, el proceso democrático exigido por los tres criterios precedentes no se cierra nunca. Las políticas de la asociación están siempre abiertas a cambios introducidos por sus miembros, si éstos así lo deciden.
Inclusión de los adultos. Todos o, al menos, la mayoría de los adultos que son residentes permanentes, deben tener los plenos derechos de ciudadanía que están implícitos en los cuatro criterios anteriores.
En comparación con cualquier alternativa factible, la democracia posee al menos diez ventajas frente a otros tipos de regímenes políticos (Dahl, 1963):
Ayuda a evitar el gobierno de autócratas crueles y depravados;
Garantiza a sus ciudadanos derechos esenciales;
Asegura a sus ciudadanos un mayor ámbito de libertad general;
Ayuda a las personas a proteger sus propios intereses fundamentales;
Proporciona una oportunidad máxima para que las personas ejerciten la libertad de autodeterminarse;
Proporciona una oportunidad máxima para ejercitar la responsabilidad moral;
Promueve el desarrollo humano;
Fomenta un grado relativamente alto de igualdad política;
Facilita la construcción de la paz; y
En conclusión, la construcción de una sociedad democrática va más allá del acceso al sufragio universal y la participación de las y los ciudadanos en los procesos de tomas de decisiones, sino que implica garantizar el pleno goce de los derechos político-electorales reconociendo la igualdad sustantiva entre todas las personas y facilitando las condiciones necesarias para su empoderamiento político (es decir, en la participación en los asuntos públicos), de tal forma que la democracia a la par de ser un conjunto de procedimientos para garantizar dicha igualdad y empoderamiento, es, a la vez, un vehículo para construir una sociedad más pacífica, en la que las personas puedan estar en condiciones de desarrollarse más plenamente.
2.2 Democracia y derechos humanos
Los principios de libertad y respeto por los derechos humanos, así como la posibilidad de celebrar elecciones periódicas y genuinas mediante el sufragio universal son elementos esenciales de la democracia y, de manera dialógica, la democracia proporciona a su vez el medio natural para la protección y la realización efectiva de los derechos humanos (CINU, s/f).
A nivel global, el nexo entre democracia y derechos humanos quedó formalizado normativa e instrumentalmente en la Declaración Universal de los Derechos Humanos (1948), que en su artículo 21 establece que:
Toda persona tiene el derecho de acceso, en condiciones de igualdad, a las funciones públicas de su país; y
La voluntad del pueblo es la base de la autoridad del poder público; esta voluntad se expresará mediante elecciones auténticas que habrán de celebrarse periódicamente, por sufragio universal e igual, y por voto secreto u otro procedimiento equivalente que garantice la libertad del voto.
Medio siglo después de haberse firmado dicha Declaración, la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas (1999) reconoció formalmente la democracia como un derecho en sí mismo que las personas tienen; en este sentido, se reconoce que una sociedad democrática facilita las condiciones necesarias para el goce de otros derechos adicionales a los derechos político electorales, mientras que a su vez, para que las personas puedan gozar de sus derechos políticos (como el derecho a opinar sobre las decisiones que afectan sus vidas y a participar en la vida pública), es necesario que estén en condiciones de disfrutar de otros derechos, como la libertad de expresión, reunión y asociación, ser partícipes y beneficiarios del desarrollo económico y tener acceso a los servicios básicos. (ONU-DH, 2005)
La democracia, el desarrollo y el respeto de los derechos humanos y las libertades fundamentales son conceptos interdependientes que se refuerzan mutuamente. (Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, 2012) La democracia se basa en la idea de que todos los ciudadanos tienen el mismo derecho a opinar sobre las decisiones que afectan sus vidas.
Asimismo, buscar el empoderamiento de las personas por medio de la promoción de sus derechos puede ser de gran utilidad para garantizar, a su vez, otros derechos (por ejemplo, el acceso a la justicia y el debido proceso, el acceso a servicios de
salud y a una educación de calidad) y de esta manera cumplir y hacer cumplir de una manera más incluyente y efectiva las responsabilidades y obligaciones de los gobiernos.
Este tipo de procesos de empoderamiento de las personas se transforma, necesariamente, en la creación y el fortalecimiento de una ciudadanía crítica y que exigirá al gobierno el pleno respeto de sus derechos.
Cuando los gobiernos garantizan el pleno ejercicio de los derechos de todas las personas y se fortalecen los sistemas de transparencia y rendición de cuentas, se promueve la paz y la estabilidad, lo que a su vez facilita el desarrollo. No puede haber paz sin desarrollo, ni desarrollo sin paz. (Asamblea General de las Naciones Unidas, 2013)
La consideración de los derechos humanos en el ejercicio de gobierno sirve para fortalecer las condiciones democráticas, promover que las personas alcancen su máximo potencial y contribuir al desarrollo de la sociedad. Pero también sirve como una herramienta para que los gobiernos identifiquen las áreas de oportunidad y fortalezcan sus capacidades. Y a su vez, una buena gobernanza es indispensable para la construcción de sociedades pacíficas, prósperas y democráticas. (Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, 2012)
2.3 Democracia y Paz
Paz, desarrollo y democracia forman un triángulo interactivo. Los tres se requieren mutuamente. (Mayor, 1997) Pero, ¿qué es la paz y a qué nos referimos cuando hablamos de sociedades pacíficas? Durante gran parte de nuestra historia como humanidad, la paz se entendió solamente como la ausencia de guerra. En 2016, la
Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó la Declaración de las Naciones Unidas sobre el Derecho a la Paz, en donde se reconoce que la paz no es sólo la
ausencia de conflictos, sino un proceso positivo, dinámico y participativo que implica la promoción del diálogo y la solución de conflictos en un espíritu de entendimiento y cooperación mutua, en el que se garantice el desarrollo socioeconómico. (Asamblea General de las Naciones Unidas, 2016a) En dicho instrumento internacional se declara, entre otras cosas, que:
Toda persona tiene derecho a disfrutar de la paz de tal manera que se promuevan y protejan todos los derechos humanos y se alcance plenamente el desarrollo; y
Los Estados deben respetar, aplicar y promover la igualdad y la no discriminación, la justicia y el estado de derecho; y garantizar la liberación del temor y la miseria, como medio para consolidar la paz dentro de las sociedades y entre estas.
Asimismo, la paz se entiende como un conjunto de valores, actitudes, tradiciones, comportamientos y estilos de vida basados en:
El respeto y el fomento del derecho de todas las personas a la libertad de expresión, opinión e información; y
La adhesión a los principios de libertad, justicia, democracia, tolerancia, solidaridad, cooperación, pluralismo, diversidad cultural, diálogo y entendimiento a todos los niveles de la sociedad y entre las naciones. (Asamblea General de las Naciones Unidas, 1999)
También en 2016, la Asamblea General y el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas expresaron su compromiso con la consolidación y el sostenimiento de la paz mediante dos Resoluciones en las cuales se reconoce que el sostenimiento de la paz debe entenderse en sentido amplio como un objetivo y un proceso para construir una visión común de una sociedad, asegurando que se tengan en cuenta las necesidades de todos los sectores de la población. (Asamblea General de las Naciones Unidas, 2016b; Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, 2016)
Estas resoluciones reconocen la importancia de desplegar esfuerzos para sostener la paz, no solo tras el estallido de los conflictos, sino también desde mucho antes, mediante la adopción de medidas para prevenir los conflictos y hacer frente a sus causas profundas.
Esta visión del sostenimiento de la paz tiene profundas implicaciones estructurales, normativas, administrativas y presupuestarias. En ella, como sostiene Rosenthal, se enfatiza que:
Al examinar las actividades de paz y seguridad, se debe hacer especial hincapié en la prevención de los conflictos;
El sostenimiento de la paz requiere un enfoque plenamente integrado a nivel estratégico y de formulación de políticas, así como a nivel operacional;
Evitar la caída o la recaída en el conflicto es considerablemente menos costoso, en términos humanos y financieros, que responder a situaciones de crisis;
A la inversa, la actual falta de prioridad y recursos para los esfuerzos para el sostenimiento de la paz está condenando al mundo y sus pueblos a trágicos y violentos ciclos de recaída;
Mientras que las actividades de fomento de la capacidad, construcción de un Estado, construcción institucional y desarrollo requieren considerables conocimientos técnicos especializados, en primer lugar,debe entenderse que la consolidación de la paz es un proceso inherentemente político;
El carácter multidimensional del sostenimiento de la paz es inevitable y plantea problemas importantes para alcanzar la coherencia;
Los conflictos y la paz afectan a cada persona en una sociedad. Lograr la reconciliación y la paz sostenible requiere una participación amplia e inclusiva, de la que formen parte los interesados estatales y de la sociedad civil en todo el espectro, incluido el nivel comunitario;y
Para abordar las causas profundas de los conflictos se necesitan compromisos a largo plazo y el acceso también a largo plazo a recursos financieros ordinarios, previsibles y suficientes(2015).
2.4 Participación y Sostenimiento de la paz
El enfoque de sostenimiento de la paz debe entenderse en sentido amplio como un objetivo y un proceso para construir una visión común de una sociedad, asegurando que se tengan en cuenta las necesidades de todos los sectores de la población. (Asamblea General de las Naciones Unidas, 2018)
La paz no es algo que pueda imponerse desde fuera. Todas las personas deben poder participar en el proceso de adopción de las decisiones que afectan a sus vidas (ONU, 2015a), incluyendo los procesos de paz. Por lo tanto, la paz debe consolidarse verdadera y gradualmente mediante un proceso en el que asegure el compromiso y la participación de todos los actores sociales afectados e involucrados, que son quienes están en mejores condiciones para comprender la dinámica local que condiciona el logro de los objetivos de consolidación de la paz. (Rosenthal, 2015)
Existen distintas estrategias que se pueden implementar para garantizar la participación plural e incluyente en los procesos de construcción de paz: mesas de negociación (en donde todos los sectores deben estar representados), mesas de trabajo y reflexión (para identificar las distintas perspectivas, testimonios, vivencias y propuestas), foros (para presentar y analizar problemáticas y propuestas de acuerdo), entrevistas, grupos de discusión, establecimiento de comisiones de la verdad y la justicia, etc.
Además, es importante asegurar que la participación de los distintos sectores involucrados sea garantizada a lo largo de las diversas etapas de la construcción de acuerdos de paz o del sostenimiento de la paz: desde la elaboración de medidas preventivas y la identificación de riesgos y violaciones, hasta el diseño, aprobación, seguimiento y evaluación de los acuerdos de paz.
La paz debe surgir en el seno de la sociedad de manera orgánica, haciendo frente a las múltiples preocupaciones y aspiraciones de los distintos sectores y buscando un denominador común, a fin de que todos los sectores se sientan incluidos en las estrategias, políticas y mecanismos que ofrecen el camino a seguir; por ello, para asegurar una participación plena se requiere que la libertad para expresar las propias opiniones, en privado y en público, esté garantizada. (Rosenthal, 2015)
Así como la construcción y el sostenimiento de la paz requieren la participación de todos los sectores involucrados, también es importante que se fortalezcan los procesos democráticos de las sociedades, de tal manera que se garantice el respeto de los derechos humanos, se cuente con instituciones sólidas y confiables y se trabaje para garantizar un desarrollo equitativo y sostenible:
Respeto a los derechos humanos: ya el desarrollo pleno de una cultura de paz está integralmente vinculado al ejercicio del derecho a la libre determinación de todos los pueblos (Asamblea General de las Naciones Unidas, 2016b);
Instituciones sólidas y confiables: entre las primeras víctimas de los conflictos se encuentra la confianza en las instituciones que probablemente resulten esenciales para la recuperación a más largo plazo. Se debe dar prioridad a la búsqueda de formas de restablecer su credibilidad (Rosenthal, 2015), por
ejemplo, estableciendo reglamentaciones más eficientes y transparentes, y presupuestos gubernamentales integrales y realistas (ONU, 2015b), así como facilitando servicios básicos a las familias y las comunidades de manera equitativa. (ONU, 2015a)
Garantizar el desarrollo equitativo y sostenible: la obtención de progresos en el ámbito del desarrollo es fundamental para prevenir el surgimiento y el resurgimiento de conflictos. Las investigaciones han demostrado de manera convincente que la incapacidad de lograr el desarrollo económico acarrea el riesgo de caer en el conflicto en primer lugar. (Collier, et al; 2003) El desarrollo económico puede ser una estrategia clave para las operaciones de mantenimiento de la paz. (Collier, 2009) Superar los problemas sociales y económicos, ofrecer medios de vida a las poblaciones y sentar las bases para un crecimiento económico de base amplia e inclusivo son parte integrante la construcción de sociedades pacíficas.
Sin instituciones sólidas, una sociedad carece de los canales para gestionar pacíficamente las tensiones que surgen naturalmente y que pueden con facilidad volverse violentas, o causar una recaída en situaciones de violencia. (Rosenthal, et al; 2015)
Paz y democracia son interdependientes y tienen un efecto clave en el desarrollo de las sociedades, por lo que es fundamental que se adopte un enfoque amplio para sostener la paz, en particular previniendo los conflictos y abordando sus causas profundas, fortaleciendo el estado de derecho y promoviendo el crecimiento económico sostenido y sostenible; erradicar la pobreza; fomentar desarrollo social y el desarrollo sostenible; la reconciliación nacional y la unidad, por medios como el diálogo inclusivo y la mediación; el acceso a la justicia y la justicia de transición; la rendición de cuentas; la buena gobernanza; la democracia; las instituciones que
rindan cuentas; la igualdad de género y el respeto; y la protección de los derechos humanos y las libertades fundamentales. (Asamblea General de las Naciones Unidas, 2016b)
RESUMEN DE CAPACITACIONES 2018
Como parte del Programa Anual de Trabajo (PAT) 2018 del Comité Ejecutivo Estatal del Partido Verde Ecologista de México en el Estado de Guanajuato, se llevaron a cabo dos proyectos de formación política:
Dos talleres regionales en materia de participación política, paz y democracia; y
Foro estatal en materia de fortalecimiento de la democracia desde la perspectiva de los derechos humanos.
Ambas actividades de capacitación tuvieron lugar en el municipio de León, Guanajuato, y contaron con la participación de personas provenientes de diversos municipios del Estado.
A continuación, se hace una revisión con mayor detenimiento sobre cada una de las actividades y sus objetivos, así como los temas que se abordaron y la evaluación que hicieron las y los participantes de las mismas.
Talleres regionales sobre participación política, paz y democracia
3.3.1 Primer taller regional
El primer taller regional tuvo lugar el 3 de marzo, con el objetivo de fomentar la participación política de la ciudadanía, así como reflexionar sobre la relevancia de incidir de manera informada y organizada en los asuntos de interés público. En esta actividad participaron hombres y mujeres, militantes, simpatizantes y ciudadanía en general de diferentes regiones de Guanajuato.
En el primer taller, las y los asistentes revisaron contenidos teóricos y prácticos relacionados con la participación de actores estratégicos en la vida pública como lo son los medios de comunicación y la estrecha relación que tienen con el fortalecimiento de la cultura democrática.
Los temas que se abordaron durante el primer taller regional fueron: Los medios masivos de comunicación y su influencia social y política; los nuevos canales de comunicación que tienen especial auge en nuestra sociedad; y La importancia de los medios de comunicación en el contexto de los procesos electorales.
Participaron un total de 22 personas, de las cuales el 50% fueron mujeres y 50% hombres, con una edad promedio de los asistentes de 42 años (41.9 años las mujeres, 42.2 los hombres).
3.1.2 Segundo taller regional
El segundo taller regional se llevó a cabo el 10 de marzo, con el objetivo de generar un espacio de interacción y de aprendizaje para poder desarrollar mejores herramientas de la comunicación y así fortalecer la cultura democrática de nuestro entorno, por medio del abordaje de temas como perspectiva de género, comunicación, medios masivos de comunicación, redes sociales, percepción, comunicación política, comunicación gubernamental, comunicación estratégica, entre otros.
A lo largo de la actividad de capacitación, se hizo especial énfasis en la importancia de la democratización de los medios para cumplir con su responsabilidad social de informar con veracidad a la ciudadanía de todo lo que acontece en los diferentes
ámbitos de la sociedad, de manera que todas las personas tengan los elementos necesarios para tomar decisiones.
Participaron un total de 12 personas, de las cuales el 58.3% fueron mujeres y 41.7% hombres, con una edad promedio de los asistentes de 40.4 años (46.4 años las mujeres, y 32 años en promedio los hombres).
3.2 Foro “El fortalecimiento de la democracia desde la perspectiva de los derechos humanos”
En el Foro participaron hombres y mujeres, militantes y simpatizantes del Partido, así como ciudadanía en general, los días 27, 28 y 29 de agosto de 2018, con el objetivo de fomentar la participación de la ciudadanía en el fortalecimiento de la
democracia y sumar esfuerzos para consolidar una cultura de respeto a los derechos humanos.
Asimismo, el Foro planteó dos objetivos específicos adicionales:
Fomentar la realización de actividades de encuentro ciudadano para el intercambio de información y construcción colaborativa de propuestas que impacten positivamente en la vida comunitaria; y
Reflexionar sobre la importancia de fortalecer las instituciones locales responsables de garantizar la democratización de los procesos gubernamentales, mediante la participación informada y propositiva de la ciudadanía en los asuntos de interés público, buscando desarrollar capacidades y aptitudes en todas las personas para construir representaciones eficaces en la vida social y política de la región.
Durante las jornadas de capacitación, los asistentes abordaron de manera teórica y práctica los siguientes temas:
Política, medio ambiente y democracia
Redes sociales, participación y perspectiva de género
Construyendo la paz y la igualdad de derechos
El derecho a la paz y a la sana convivencia
Sociedad y gobierno: una alianza para la democracia
La seguridad: una responsabilidad social
Derechos humanos, participación y democracia.
Participaron 37 personas en el Foro, de las cuales el 68% fueron mujeres y 32% hombres, con una edad promedio de 39.3 años (39.4 las mujeres, 39.2 los hombres).
EVALUACIÓN DE LAS ACTIVIDADES DE CAPACITACIÓN
Al término de cada una de las actividades de capacitación (reuniones regionales y foro), las y los participantes respondieron un formato de evaluación de las actividades, asignando un valor entre 1 y 4 a cada una de las categorías a evaluar, donde 1 representa la calificación más baja posible y 4 la más alta, de tal manera que cada número atendía a una definición categórica, de la siguiente manera.
Valor Definición categórica
Los cuestionarios de evaluación constaron de 9 preguntas con las siguientes categorías a evaluar:
La pertinencia de los contenidos;
La claridad en el manejo de los temas por parte de las y los expositores;
La metodología utilizada;
La calidad del material didáctico;
El desarrollo de los contenidos;
El nivel del cumplimiento del objetivo de la capacitación;
La participación personal;
La participación grupal; y
La organización logística de las actividades.
En el caso de los talleres regionales, se añadió una categoría adicional para hacer una evaluación general de la capacitación. A continuación, se presentan los resultados de las evaluaciones de cada una de las actividades.
4.1 Evaluación del 1er Taller Regional
La información que a continuación se presenta fue sistematizada a partir del análisis de los 22 formatos de evaluación que se entregaron al término del 1er taller regional.
En términos generales, se consideró que la capacitación fue más que buena, con una evaluación global de 3.39 (Ver Gráfica 1). Podemos identificar que la calificación más alta corresponde a la evaluación de la organización logística, mientras que la más baja corresponde a la autoevaluación de la participación personal.
Gráfica 1. Evaluación del 1er Taller por categoría de análisis.
Las categorías con las puntuaciones más altas fueron: la organización logística (3.64), la participación grupal (3.50) y la pertinencia de los contenidos y el cumplimiento del objetivo de la capacitación, ambas con una evaluación de 3.35.
En contraparte, adicionalmente a la participación personal, las categorías con las puntuaciones más bajas fueron: el material didáctico (3.00) y la claridad en el
manejo de los temas, la metodología empleada y el desarrollo de los contenidos, estas tres categorías con el mismo puntaje (3.32).
4.2 Evaluación del 2do Taller Regional
A continuación, se presentan los resultados del análisis de los 12 formatos de evaluación que se entregaron al término del 2do taller regional.
En términos generales, la capacitación fue muy bien evaluada, con un puntaje promedio de 3.83, incluso mejor que la anterior.
Gráfica 2. Evaluación del 2do Taller por categoría de análisis.
Tanto la pertinencia de los contenidos, como la participación del grupo y la organización logística fueron evaluadas como excelentes (todas con una puntuación de 4.00).
Las puntuaciones más bajas fueron asignadas a la participación persona (3.67) y al material didáctico (3.83), aunque en realidad ambas calificaciones representan una muy positiva evaluación de dichas categorías.
4.3 Evaluación del Foro Estatal
La información que a continuación se presenta fue sistematizada a partir del análisis de los 37 formatos de evaluación que se entregaron al término del Foro estatal.
En términos generales, el foro fue evaluado entre bueno y excelente, con una calificación promedio de 3.52[1].
Gráfica 3. Evaluación del Foro Estatal por categoría de análisis.
Las puntuaciones más altas correspondieron a la claridad en el manejo de los temas, así como a la organización logística (ambas categorías con una puntuación
de 3.65), seguidas por desarrollo de los contenidos y el nivel de cumplimiento de objetivo del foro (ambas categorías con una puntuación de 3.54).
Por el otro lado, la participación personal obtuvo el puntaje más bajo (3.32), seguido por la metodología empleada y la participación del grupo, ambas con un puntaje de 3.49.
Adicionalmente a la evaluación del Foro, considerando las categorías antes indicadas, se hizo una evaluación específica para cada uno de los talleres impartidos, atendiendo a los mismos criterios evaluativos, donde las y los participantes calificaron la calidad global de cada tema asignándole un puntaje entre 1 y 4 a cada taller, donde 1 representa la calificación más baja posible y 4 la más alta. A continuación, podemos identificar los puntajes promedio asignados a cada uno de los talleres.
Gráfica 4. Evaluación General por Taller impartido en Foro Estatal
Podemos observar que el taller mejor evaluado fue el de “Construyendo la paz y la igualdad de derechos”, con un puntaje promedio de 3.62, seguido del taller “El derecho a la paz y a la sana convivencia”, con un puntaje promedio de 3.57.
En contraparte, el taller con la evaluación más baja fue “La seguridad: una responsabilidad social”, con un puntaje promedio de 3.16 y “Derechos humanos: participación y democracia” (3.24), aunque los puntajes obtenidos indican que ambos talleres se consideraron más que buenos.
4.4 Cumplimiento de Indicadores del Programa Anual de Trabajo 2018
El PAT 2018 cuenta con una serie de indicadores que permiten dar cuenta, de manera cuantitativa, de cumplimiento de las metas establecidas. A continuación, se presenta el nivel de cumplimiento de las metas establecida en las actividades de capacitación.
4.4.1 Talleres regionales
La meta establecida en el PAT fue capacitar a un total de 25 personas por taller.
El indicador “Porcentaje de asistencia a los talleres” permite medir el porcentaje de personas que asistieron a los talleres en relación al total de personas que fueron convocadas, de tal forma que el avance en el cumplimiento se obtiene mediante la siguiente fórmula:
PAT= (TPAT/TPCT)*100
VARIABLE DESCRIPCIÓN VALOR
PAT Porcentaje de asistencia a los talleres 100%
TPAT Total de personas que asistieron a los talleres –
TPCT Total de personas convocadas a los talleres –
Se llevaron a cabo dos talleres regionales. En el primer taller se capacitó a 28 personas y en el segundo a 29 personas, lo que da un total de 57 personas participantes, de tal forma que el Porcentaje de Asistencia a los Talleres fue del 114%[2], superándose así además la meta establecida de capacitar a 25 personas por taller.
Además, para cuantificar el nivel de aprovechamiento de las capacitaciones se desarrolló un segundo indicador en el PAT, denominado “Porcentaje de aprovechamiento en los talleres”, donde el avance en el cumplimiento se mide por medio de la siguiente fórmula:
PA = (TRC/TP)*100
PA Porcentaje de aprovechamiento 100%
TPAT Total de respuestas correctas –
TP Total de preguntas –
La evaluación final de cada uno de los talleres arroja un puntaje de aprovechamiento de 3.39 en el primer taller, y 3.83 en el segundo, ambos valores en una escala del 1 al 4, donde 1 es el puntaje más bajo y 4 el más alto[3]. Haciendo uso de la fórmula antes descrita, se obtiene que el nivel de aprovechamiento en el primer taller fue de 84.75% y en el segundo de 95.75%[4]. El puntaje promedio de ambos talleres es de 3.61, por lo que el aprovechamiento global de los talleres regionales es de 90.25%[5].
4.4.2 Foro estatal para el fortalecimiento de la democracia desde la perspectiva de los derechos humanos
La meta establecida en el PAT fue capacitar a un total de 100 personas en el Foro.
El indicador “Porcentaje de asistencia al foro” permite medir el porcentaje de personas que asistieron al Foro en relación al total de personas que fueron convocadas, de tal forma que el avance en el cumplimiento se obtiene mediante la siguiente fórmula:
PAF= (TPAF/TPCF)*100
PAF Porcentaje de asistencia al Foro 100%
TPAT Total de personas que asistieron al Foro –
TPCT Total de personas convocadas al Foro –
Al Foro asistieron 88 personas el primer día, 71 el segundo día y 59 el tercero, lo que da un promedio de asistencia diaria de 72 personas. Utilizando la fórmula del indicador arriba descrita, se identifica que el Porcentaje de Asistencia al Foro fue de 72.0%[6].
Al igual que en el caso de los talleres regionales, se desarrolló un segundo indicador en el PAT, denominado “Porcentaje de aprovechamiento”, medido a través de la fórmula siguiente:
PA= (TRC/TP)*100
Las y los participantes respondieron un cuestionario en el que se calificó el nivel de aprovechamiento en función de la identificación y mención de los derechos humanos abordados en el marco del Foro estatal. El puntaje promedio obtenido fue de 5 puntos en una escala de 1 al 5, donde uno representa el puntaje más bajo y 5 el más alto, por lo que el porcentaje de aprovechamiento del Foro fue de 100% de conformidad con la fórmula elaborada para el indicador.
Las evaluaciones reflejan un balance muy positivo en términos generales, lo que da cuenta de una buena organización y la pertinencia de los temas abordados. De manera más específica, destaca que la organización logística fue la variable mejor evaluada a lo largo de las tres actividades de capacitación, lo que de alguna manera puede interpretarse con un compromiso organizacional con la formación política bien asumido al interior del partido. Por el otro lado, llama la atención que de manera sistemática, la participación personal fue la variable con las calificaciones más bajas; sin embargo, no hay evidencia suficiente para concluir si ello se debe al método didáctico utilizado, a la duración o al formato en el que se llevaron a cabo.
Es importante destacar la trascendencia de los temas abordados durante las actividades de capacitación realizadas en 2018 en virtud de que los partidos políticos juegan un papel fundamental en el fortalecimiento de la democracia, en el sostenimiento de la paz y en la defensa y promoción de los derechos humanos. Los partidos políticos hacen viables las decisiones mayoritarias e impiden excluir de los derechos a las minorías, permiten el consenso, pero también el disenso y, por tanto, la tolerancia y el libre debate de las ideas, programas políticos y leyes. Además:
Son plataformas que por naturaleza deben facilitar la asociación y la participación ciudadana, plural y diversa;
Pueden tener una incidencia directa en el diseño de leyes o sus reformas para fortalecer la democracia y y promver una cultura de paz, así como en la abrogación de aquellas disposiciones que atenten contra los derechos humanos;
Tienen además la capacidad de monitorear que los compromisos políticos que los gobiernos asuman en materia de derechos humanos, fortalecimiento
de la democracia y cultura de paz, se vean reflejados en compromisos programáticos y financieros;
Sirven como mecanismos de contrapeso y vigilancia para monitorear el adecuado ejercicio de gobierno, así como para denunciar cuando éste no está cumpliendo con sus obligaciones;
Constituyen focos de discusión y debate y coadyuvan a la creación de una opinión pública mejor informada; y
Pueden impulsar, como oposición o como gobierno, una agenda pública que incorpore como ejes prioritarios los derechos humanos, la paz y la democracia.
Como se mencionó en el Marco Conceptual de este documento, el fortalecimiento de la democracia y el sostenimiento de la paz requieren a su vez de instituciones sólidas y confiables. Por un lado, tenemos que los partidos políticos son la gran plataforma por medio de la cual las personas pueden participar de la vida política de su sociedad y, de esta manera, expresar las formas que consideran que pueden contribuir a la construcción de una sociedad mejor. Por el otro lado, los partidos políticos son las instituciones con los menores índices de confianza por parte de la ciudadanía mexicana: de acuerdo con la más reciente Encuesta Nacional de Calidad e Impacto Gubernamental realizada por el INEGI (2018), sólo el 17.8% de las personas mayores de 18 años confía en los partidos políticos.
Esta situación representa un reto doble: por un lado, los partidos políticos deben seguir fortaleciendo sus capacidades para que, por medio de su trabajo, se fortalezcan los procesos democráticos, mientras que por el otro es necesario llevar a cabo medidas para recuperar la confianza de la ciudadanía y que ello permita, a la par, ampliar los esfuerzos para construir y sostener la paz.
El abordaje de estos temas en la agenda de capacitación anual del Partido es, sin duda, un importante avance en la incorporación de los principios de cultura democrática, sostenimiento de paz y defensa de los derechos humanos al interior del partido, lo que a su vez podrá permitir que se desarrolle una agenda política que establezca dichos principios como una prioridad en la agenda gubernamental.
Incorporar los principios de sostenimiento de paz, respeto de los derechos humanos y fortalecimiento de la democracia en los planes anuales de capacitación es un importante avance del Partido en la construcción de una agenda política en la materia.
Para que el interés y el compromiso en estos temas incidan de manera directa en la construcción de una sociedad más democrática, pacífica y garante de los derechos humanos, se recomienda:
Seguir incluyendo contenidos relacionados al fortalecimiento de la democracia, el sostenimiento de la paz y la defensa de los derechos humanos en los planes anuales de trabajo;
Incluir contenidos específicos en los planes anuales sobre programación, presupuestación y legislación con enfoque de derechos humanos;
Incluir contenidos específicos en los planes anuales sobre comunicación con perspectiva de paz;
Fomentar la incorporación de los principios de cultura democrática, sostenimiento de la paz y respeto de los derechos humanos en el diseño, supervisión y/o evaluación de los programas de gobierno y/o agendas legislativas en los municipios y en el Estado; e
Incorporar dichos principios como ejes transversales en la agenda anual de trabajo del Partido.
Asamblea General de las Naciones Unidas (2018) Consolidación de la Paz y Sostenimiento de la Paz. Informe del Secretario General, Resolución 72/707.
Asamblea General de las Naciones Unidas (2016a) Declaración sobre el Derecho a la Paz. Resolución 71/189.
Asamblea General de las Naciones Unidas (2016b) Examen de la estructura de las Naciones Unidas para la Consolidación de la Paz. Resolución 70/262.
Asamblea General de las Naciones Unidas (2013) Una vida digna para todos: acelerar el logro de los Objetivos de Desarrollo del Milenio y promover la agenda de las Naciones Unidas para el desarrollo después de 2015. Informe del Secretario General. A/68/202.
Asamblea General de las Naciones Unidas (1999) Declaración y Programa de Acción sobre una Cultura de Paz. Resolución 53/243.
Asamblea General de las Naciones Unidas (1948) Declaración Universal de los Derechos Humanos. Resolución 217 A (III).
Bobbio, N. (1986) El Futuro de la Democracia. Fondo de Cultura Económica; Traducción de José F. Fernández Santillán.
CINU (s/f) Democracia y Derechos Humanos. Disponible en http://www.cinu.mx/minisitio/dia_democracia/LA%20DEMOCRACIA%20Y%20LOS%20DERECHOS%20HUMANOS.pdf
Collier, P. (2009) The Political Economy of Fragile States and Implications for European Development Policy.
Collier, P., et al (2003) Breaking the Conflict Trap: Civil War and Development Policy. Washington D.C., Banco Mundial; Nueva York, Oxford University Press.
Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas (1999) Promoción del Derecho a la Democracia. Resolución 1999/57.
Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas (2012) Derechos Humanos, Democracia y Estado de Derecho. Resolución 19/36.
Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (2016) Resolución 2282.
Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (1999) Promoción del Derecho a la Democracia. Resolución 1999/57
Dahl, R.A. (1971) Poliarquía: Participación y Oposición. Ed. Tecnos.
Dahl, R.A. (1963) Prefacio a la Teoría Democrática. Univ. of Chicago Press.
INEGI (2018) Encuesta Nacional de Calidad e Impacto Gubernamental 2017. Tabulados Básicos.
Mayor, F. (1997) El Derecho Humano a la Paz. Declaración del Director General, UNESCO. SHS-97/WS/6
McKeon, R. (1951) Democracy in a World of Tensions. UNESCO, Paris.
Newsweek (2018) Guanajuato: Tierra sin Ley. Publicado el 01 de noviembre; disponible en https://newsweekespanol.com/2018/11/guanajuato-tierra-sin-ley/
ONU (2015a) Paz, Justicia e Instituciones Sólidas: ¿Por qué es importante? Documentos. Objetivos de Desarrollo Sostenible.
ONU (2015b) Objetivo 16: Promover sociedades justas, pacíficas e inclusivas. Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030.
ONU-DH (2005) Derechos Humanos: Manual para Parlamentarios.
Rosenthal, G. et al (2015) El Reto de Sostener la Paz. Informe del Grupo Consultivo de Expertos sobre el Examen de la Estructura para la Consolidación de la Paz. A/69/968–S/2015/490.
Sartori, G. (1974) ¿Qué es la Democracia? Taurus.
[1] No hubo pregunta expresa en los cuestionarios en donde las y los participantes hicieran una evaluación general del foro. El resultado presentado corresponde al promedio de los puntajes obtenidos en cada una de las 9 categorías de evaluación.
[2] Resultado obtenido a partir de la fórmula del indicador, con los valores: PAT=(57/50)*100.
[3] Nota: Los puntajes se obtuvieron a partir de los cuestionarios de evaluación respondidos por los participantes. Es importante aclarar que no todas las personas que asistieron a los talleres entregaron el formato de evaluación respondido: En el primer taller, se entregaron 22 cuestionarios respondidos, y en el segundo taller, 12.
[4] Resultado obtenido a partir de la fórmula del indicador, con los valores: PA=(3.39/4)*100 para el primer taller y PA=(3.83/4)*100 para el segundo taller.
[5] Resultado obtenido a partir de la fórmula del indicador, con los valores: PA=(3.61/4)*100.
[6] Resultado obtenido a partir de la fórmula del indicador, con los valores: PA=(72/100)*100.
Congreso de la Unión llama a COFEPRIS a investigar contaminación que genera la empresa Química Central en Guanajuato
Cuestiona Vanessa Sánchez permanencia de encargados de seguridad

References: artículo 3
 artículo 21
 Resolución 
 Resolución 
 Resolución 
 Resolución 
 Resolución 
 Resolución 
 Resolución 
 Resolución 
 Resolución