Source: http://tribunalsupremo.organojudicial.gob.bo/Autos%20Supremos/civil/civil-I/2013/as201321241.html
Timestamp: 2019-03-22 04:18:21+00:00

Document:
as201321241
Auto Supremo: 241/2013
Partes: José Martínez Miranda c/ La Sala Civil Comercial y Familiar Segunda del
Tribunal Departamental de Justicia de Chuquisaca.
Expediente: CH-31-13-COM
VISTOS: El recurso de compulsa de fs 10 a 11 vlta del cuadernillo de compulsa, interpuesto por José Martínez Miranda, contra el Auto de fecha 10 de abril de 2013, que niega la concesión del recurso de casación interpuesto contra el Auto de Vista Nro. SCI162/2013, pronunciado por la Sala Civil, Comercial y Familiar Segunda del Tribunal Departamental de Chuquisaca respectivamente dentro del proceso Ordinario de Usucapión extraordinaria seguido por José Martínez Miranda contra Máxima Martínez Miranda y otros, los antecedentes del testimonio, el expediente original remitido y:
De la revisión de los datos que cursan en fotocopias legalizadas se llega a establecer que dentro del caso ut supra, la Sala Civil, Comercial y Familiar Segunda del Tribunal Departamental de Chuquisaca, pronunció Auto de Vista Nro. SCI-162/2013, cursante de fs. 6 a 8 del cuadernillo de compulsa, en conocimiento del recurso de reposición bajo alternativa de apelación del decreto de fecha 28 de enero de 2013, con relación al domicilio real del demandado en la que la Juez A quo niega dar curso a la citación con la demanda y otros actuados en el domicilio mencionado, contra esta providencia el demandante José Martínez Miranda interpone reposición con alternativa de apelación, alegando que existe certificación de la División de Registro de la Fuerza de Lucha contra el Crimen, dependiente del Comando Departamental de la Policía de Chuquisaca, que certificaría que José Antonio Guerra Martínez, no tiene registrado el cambio de domicilio por lo que debió ser notificado en ese domicilio, existiendo además una primera certificación que acreditaría no tener registrado un cambio de domicilio del demandado debido a la quema de registros, al respecto las codemandadas al contestar la demanda indicaron que tenía como domicilio del demandado del País de España, ordenando la notificación el Juez de la causa, mediante exhorto suplicatorio en el País de España, por Auto de fecha 20 de enero 2012, la misma que se encuentra ejecutoriada a la fecha por no haber sido impugnada en su oportunidad, en conocimiento del recurso de apelación, la Sala Civil, Comercial y Familiar Primera pronunció Auto de Vista Nro. SCI-162/2013, de fecha primero de abril de 2013, en el que anula parcialmente al Auto de fecha 4 de enero 2013, en lo referente a la concesión de recurso de apelación, manteniendo incólume el resto del referido Auto, bajo el argumento de que las providencias de mera sustanciación como es la providencia de fs 586 vlta., del expediente y de fs. 43 vlta., que testimonio de no admiten recurso de apelación siendo viable solo el recurso de reposición conforme a lo previsto por el art., 226 del Código de Procedimiento Civil.
Contra esta determinación, el demandante José Martínez Miranda de forma desordenada en el cuadernillo de compulsa interpone recurso de casación cursante de fs. 2 a 4 bajo los argumentos siguientes: que se le quita valor legal al certificado de fs. 41 en el que se establece que no se tiene registrado el cambio de domicilio del demandado José Antonio Guerra Martínez y aún existiendo la quema de registros en el 2007 esta certificación es de fecha posterior es decir del 2012, cuando se abrieron nuevos registros debiendo constar la declaración expresa de cambio de domilicio conforme lo establecen los arts. 48 y 49 del Código Civil abrogado, vigentes para el presente caso por mandato de los arts. 1567 y 1568 del Código Civil actual, al tramitar el proceso principal de nulidad de escrituras de donde viene la presente causa, violándose las disposiciones señaladas en vez de aplicarse. Asegura también que habiendo sido notificado con el Auto de 20 de enero de 2012 y a no impugnar en su oportunidad este no queda ejecutoriado porque, Resoluciones o Autos interlocutorios dictados durante la sustanciación de un proceso solo tienen efecto preclusivo pero no cosa juzgada, asimismo argumenta que la mala interpretación del art. 226 del Código de Procedimiento Civil le ocasiona perjuicios irreparables solicitando que se conceda el recurso de casación por estar comprendido en lo previsto por el art 255 núm., 3) del Código de Procedimiento Civil vigente
En conocimiento del mencionado recurso la Sala Civil Y Comercial y Familiar Segunda del Tribunal Departamental de Justicia de Chuquisaca pronuncia Auto de fecha 10 de abril de 2013, por el que se rechaza el recurso planteado al no estar comprendido en lo señalado por el art. 262 núm., 3) del Código de Procedimiento Civil, al no estar previsto en los casos señalados por el art. 255 núm., 3) del Código de Procedimiento Civil.
Contra esta Resolución de Vista, el demandante interpone recurso de compulsa cursante de fs.10 a 11 del cuadernillo por indebida negación del recurso de casación previsto en el art. 283 núm., 3) del Código de Procedimiento Civil recurso que se analiza.
En este marco normativo, la competencia del Tribunal Supremo al momento de resolver la compulsa ha de circunscribirse a precisar si la negativa de concesión del recurso es legítima o no, tomando en cuenta para ello la regulación que prevé el Procedimiento Civil en función a la naturaleza de los procesos, las Resoluciones pronunciadas en ellos y otros presupuestos procesales que hacen al régimen de los recursos. En otras palabras, corresponde determinar si el Tribunal compulsado adecuó su determinación en el marco de lo previsto por el art. 262 del Código Adjetivo de la materia, es decir, 1) Cuando se hubiere interpuesto el recurso después de vencido el término. 2) Cuando pudiendo haber apelado no se hubiera hecho uso de ese recurso ordinario y 3) cuando el recurso no se encuentre previsto en los casos señalados por el art. 255 del referido cuerpo procesal, este último complementado por el art. 26 de la Ley Nro. 1760 de 28 de febrero de 1997.
Que, de la revisión de las compulsa, cursante de fs. 10 1 11 vlta., del cuadernillo de compulsa se tiene que en el caso de Autos la Sala Civil. Comercial y Familiar Segunda del Tribunal Departamental de Justicia de Chuquisaca, pronuncia Auto de Vista Nro. SCI-162/2013, de fecha primero de abril de 2013, en conocimiento del recurso de reposición bajo alternativa de apelación del decreto de fecha 28 de febrero, por el que anula parcialmente el Auto de 4 de enero de 2013, en lo referente a la concesión de Alzada, manteniendo incólume el resto del Auto referido bajo el fundamento que el referido decreto solo era susceptible de impugnación mediante el recurso de reposición, más no del recurso de apelación por expresa disposición del art. 226 del Código de Procedimiento Civil, en conocimiento de dicha determinación el demandante José Martínez Miranda, interpone recurso de casación que aún sin especificar si es en la forma o en el fondo por los fundamentos expuestos se trata de un recurso de casación en la forma, el mismo que es rechazado mediante Auto de fecha 10 de abril de 2013, al no estar previsto el recurso planteado en ninguno de los casos establecidos por el art. 255 del Código de Procedimiento Civil y en aplicación a los dispuesto por el art. 262 num., 3) del Código de Procedimiento Civil.
En el caso que se analiza lo que el recurrente pretende es que la impugnación de un decreto de mero de tramite, derive hasta la instancia de casación, sin considerar que una providencia de mero trámite es susceptible de impugnación vía recurso de reposición previsto en el art. 215 del Código de Procedimiento Civil el cual procede contra providencias y Autos interlocutorios con el fin de que el Juez o Tribunal que los hubiera dictado, advertido de su error, pudiere modificarlos o dejarlos sin efecto, sin embargo un decreto de mera sustanciación no admite impugnación mediante recurso de apelación conforme a lo previsto por el art 226 del Código de Procedimiento Civil , peor aún de casación, como erradamente pretende el recurrente.
Que, el recurso de casación, está abierto para ser interpuesto contra las Resoluciones judiciales, tales como Sentencias y Autos definitivos, taxativamente señaladas en el artículo 255 del Código de Procedimiento Civil y modificado parcialmente por la Ley Nº 1760 de 28 de febrero de 1997, en sus arts., 26 y 31. Asimismo, las causas para negar la concesión del recurso extraordinario de casación en cualquiera de sus formas (forma y fondo) igualmente son taxativas y están claramente expresadas en el art. 262 del Código de Procedimiento Civil, complementado por la Ley de Abreviación Procesal Civil y de Asistencia Familiar, de fecha 28 de febrero de 1997 cuyo artículo 26 incorpora una tercera causa a las dos señaladas originalmente en dicho precepto. La tercera causa indica que será negado el recurso cuando no esté la Resolución impugnada inmersa en los casos expresados en el art., 255 de la norma señalada. La Resolución compulsada precisamente se funda en la tercera causal negatoria, por lo que el Tribunal de compulsa debe establecer si efectivamente la Resolución de vista recurrida se encuentra o no en cualquiera de los casos de procedencia de la norma procesal citada.
De obrados se infiere que no ha existido negativa indebida del recurso de casación, por cuanto cabe precisar que el recurso de compulsa ha sido interpuesto contra el Auto de fecha 10 de abril de 2013, que denegó la concesión del recurso de casación y que tiene como antecedente la providencia de 28 de enero de 2013, que solo era susceptible de impugnación mediante vía recurso de reposición, sin estar abierta la posibilidad de impugnar mediante el recurso de apelación razón por la cual el Tribunal de Alzada, anula parcialmente el Auto de concesión del recurso de apelación manteniendo incólume el resto del referido Auto, de ahí que la negativa del Ad quem resulta correcta, por cuanto la Resolución impugnada no se encuentra comprendida en los casos señalados por el art., 255 del Código de Procedimiento Civil, menos aún respecto al núm., 3) del mencionado artículo como equivocadamente manifiesta el compulsante porque no se trata de un Auto interlocutorio que pusiera termino al litigio toda vez que se versa sobre la notificación al demandante mediante exhorto suplicatorio por tener como domicilio el País de España tornándose inviable la concesión de la impugnación extraordinaria en virtud a la previsión contenida en el artículo 262 numeral 3) del precitado Adjetivo Civil.
En consecuencia, por los argumentos expuestos se concluye que la decisión del Tribunal de Alzada al denegar la concesión del recurso de casación formulado por el recurrente, ha sido la correcta, correspondiendo por ello resolver la compulsa en la forma prevista por el artículo 287 del Código de Procedimiento Civil, con las condenaciones referidas en el parágrafo I del art., 296 del referido Código.
POR TANTO: La Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia, en ejercicio de la atribución conferida por el art., 42 parágrafo I núm., 4) de la Nueva Ley del Órgano Judicial, declara ILEGAL, el recurso de compulsa interpuesto por José Martínez Miranda.
En aplicación del art., 296 del Código de Procedimiento Civil, se impone costas y multa al compulsante que se gradúa en el equivalente a tres días de haber del Juez ante quien se tramita la causa, conforme así lo dispone el Reglamento de Multas Procesales del Órgano Judicial, cuyo pago mandará hacer efectivo el Tribunal de Alzada.

References: Resolución 
 artículo 255
 artículo 26
 Resolución 
 Resolución 
 Resolución 
 Resolución 
 artículo 262
 artículo 287