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Timestamp: 2020-02-21 21:59:05+00:00

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Especial PND - Energía, transición y el PND (Parte 3) - La línea del medio
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Especial PND – Energía, transición y el PND (Parte 3)
“La consolidación de la integración de las fuentes no convencionales de energías renovables a la matriz energética que plantea las Bases del Plan va en la dirección correcta.”
Lo dice muy claro la OCDE en el primer reporte luego del ingreso de Colombia a la misma: “la economía de Colombia contnúa dependiendo de los recursos naturales y cada vez lo hace en mayor medida…Hace dos años, la producción primaria y la minería representaron un 80% de las exportaciones, diez puntos porcentuales más que en 1991”[1]. De ello hay que tomar nota. Lo advierte la Presidenta del Consejo Privado de Competitividad Rosario Córdoba, “la recomendación central de la OCDE es categórica. Colombia debe priorizar la agenda de transformación productiva y asignarle recursos a la altura del reto”[2].
Al considerar la “energía que transforma: hacia un sector energético más innovador, competitivo, limpio y equitativo”, la Red Nacional de Tecnoparques del SENA que trae el Plan incluye a los biocombustibles entre los sectores a apoyar, junto con las energías verdes, con “proyectos de investigación aplicada, desarrollo tecnológico e innovación”. La emergencia que afrontan en este momento, especialmente, Bogotá y Medellín, que obligó a sus alcaldes a extremar medidas para paliar la contaminación de estas urbes, hacen imperativo reducir las emisiones de GEI de su parque automotor[3]. Y para lograrlo, como se dice en el proyecto en su artículo 76, hay que “utilizar eficientemente los recursos, incorporar teconologías vehiculares de cero o bajas emisiones” y, entre estas últimas, está la mezcla de los biocombustibles como parte de la solución. Lástima que nada se dice en el proyecto sobre la necesidad de incrementar el porcentaje de las mezclas, toda vez que a mayor porcentaje de mezclas la reducción de las emisiones de GEI es mayor.
La “consolidación de la integración de las fuentes no convencionales de energías renovables (FNCER) a la matriz energética” que plantea las Bases del Plan va en la dirección correcta[4]. Como se recordará en el año 2014 fue expedida la Ley 1715 mediante la cual “se regula la integración de las energías renovables no convencionales al Sistema Energético Nacional” y, de paso, se promueve el uso racional y eficiente de la energía. Un paso fundamental se está dando con la primera convocatoria de una subasta convergente[5], a la que concurren generadores y comercializadores de energía, en la que se le abre espacio a las los proyectos de generación de FNCER, la cual se cierra el 26 de febrero. Con tal fin, se expidió el decreto 0570 de 2018 para posibilitar los contratos de largo plazo, los cuales, según las Bases del Plan “facilitarán la incorporación de las FNCER al Sistema Interconectado Nacional (SIN)” y permitirá el cierre financiero de los proyectos. Se prevé que “el Ministerio de Minas y Energía ajustará la regulación para facilitar la conexión de proyectos y entrega de energía de las FNCER, al modificar los códigos de redes, los reglamentos de operación del mercado y el reglamento técnico de instalaciones eléctricas”.
Es muy importante, para alcanzar la “consolidación de la integración de las fuentes no convencionales de energías renovables (FNCER) a la matriz energética” el reconocimiento que se busca con el artículo 162 al reconocer los nuevos agentes que nacieron con la Ley 1715, al dar lugar a nuevas actividades y eslabonamientos en la cadena de prestación de este servicio tan esencial. Es de anotar que con su entrada en vigencia se empodera al consumidor, que deja de ser actor pasivo y surge el Prosumidor, agente este que se desdobla como consumidor y al mismo tiempo generador de su propia energía, pudiendo vender al operador de red sus excedentes al igual que los autogeneradores[6]. Para que ello opere es fundamental agilizar el proceso instalación de los sistemas de medición avanzada bidireccionales[7]. Nos parece muy atinada la iniciativa que traen las Bases del Plan de integrar una “Misión para la modernización de los mercados actuales y la promoción de la innovación”, al tiempo que propende para que a través de la UPME se vele por el buen uso de los recursos del Fondo de Energías no Convencionales y Gestión Eficiente de la Energía (FENOGE) creado por la Ley 1715 de 2014. A través de este Fondo “se podrá financiar sistemas individuales de autogeneración con FNCER en ZNI y en el SIN”.
Un aspecto de la mayor importancia es garantizar el cumplimiento de la obligación que tiene el Estado alcanzar la cobertura universal del servicio de energía, como lo previó la Ley 143 de 1994, primordialmente a las zonas rurales y mejorar la calidad de las redes. Por ello es una muy buena noticia que se extienda, en virtud del artículo 17 del proyecto, la vigencia de los fondos con los cuales se puede cumplir dicho cometido (el FAER, el PRONE y el FAZNI) hasta el 31 de diciembre de 2030. Adicionalmente, según el artículo 159 para prestar los servicios públicos domiciliarios de energía eléctrica en zonas no interconectadas (ZNI) se podrán utilizar los recursos provenientes del FAER y FAZNI “para la reposición de los activos necesarios”. Es de anotar que 223.688 hogares de los que carecen del servicio de electricidad están ubicados en zonas interconectables y 207.449 de ellos en zonas no interconectables.
Algo que favorecerá también a las zonas rurales, particularmente a a las ZNI, es lo previsto en el artículo 160: “soluciones energéticas financiadas por el Instituto de Planificación de Soluciones Energéticas (IPSE). Las entidades territoriales o entes prestadores de servicio que soliciten al IPSE la implementación de soluciones energéticas deberán recibirlas para su administración, operación y mantenimiento, garantizando su sostenibilidad”. Con ello se evita que las soluciones que se implementen queden expósitas, sin dolientes y la población permanezca sin el beneficio del fluido eléctrico, por pura negligencia de las autoridades o de los operadores de red.
Siempre se ha dicho que en el Congreso de la República se sabe lo que entra, cuando se radican los proyectos, pero nunca se puede prever lo que sale al términos de los debates. Auguramos que el Congreso sea capaz de hacer bien su trabajo, de analizar, sopesar y mejorar el texto sometido a su consideración, toda vez que se trata, nada menos que de la hoja de ruta en lo que resta de este cuatrienio.¡ Amanecerá y veremos!
Amylkar Acosta, exministro de minas y energía
[1] El espectador. Febrero, 19 de 2019
[2] Portafolio. Febrero, 18 de 2019
[3] Amylkar D. Acosta. La amenaza silenciosa. Agosto, 12 de 2017
[4] Amylkar D. Acosta M. Crisis y oportunidad. Agosto, 26 de 2018/La hora de las energías alternativas. Septiembre, 19 de 2018
[5] Resolución 40721 y 40795 de 2018
[6] Resolución 030 de 2018
[7] Resolución 40072 de 2018
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References: artículo 76
 artículo 162
 artículo 17
 artículo 159
 artículo 160
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