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Timestamp: 2019-06-25 12:52:51+00:00

Document:
Ponencia del Magistrado Dr. DANILO ANTONIO MOJICA MONSALVO
Mediante escrito presentado en fecha 17 de noviembre de 2015 ante la Secretaría de esta Sala de Casación Social del Tribunal Supremo de Justicia, la sociedad mercantil TUBERÍAS RÍGIDAS DE P.V.C., C.A. (TUBRICA), representada judicialmente por el abogado Brian Alfredo Matute Díaz, interpuso recurso de interpretación del artículo 191 de la Ley Orgánica del Trabajo, los Trabajadores y las Trabajadoras.
El 11 de diciembre de 2015, se dio cuenta del asunto y se designó ponente al Magistrado Dr. DANILO A. MOJICA MONSALVO, quien con tal carácter suscribe el presente fallo.
Expone la parte actora que, como patrono, celebró una convención colectiva con la organización sindical correspondiente, en virtud de la cual otorga vacaciones colectivas a sus trabajadores, una vez al año. Agrega que dicha cláusula remite al artículo 191 de la Ley Orgánica del Trabajo, los Trabajadores y las Trabajadoras, el cual es “tan amplio” que pudiera asumirse que “el patrono tiene ciertas facultades en cuanto al límite de días que pueda otorgar por año en cuanto a vacaciones”. Por ello, pretende la interpretación de la aludida norma legal, a fin de aclarar “los días de vacaciones colectivas que puedan otorgarse, así como (…) las limitantes sobre los días adicionales”, de modo que la empresa pueda aplicarla adecuadamente y evitar futuros conflictos.
Con relación a las vacaciones colectivas, afirma que éstas consisten en que sectores de una empresa, o la totalidad de sus trabajadores, toman conjuntamente sus días vacacionales, interrumpiendo parcial o totalmente las actividades, y añade que “la tradición jurídica” asume la libertad patronal de conferir vacaciones colectivas y computarlas al período que corresponda “del derecho anual a vacacionar de todo trabajador”. Sin embargo, según aduce, con la Ley Orgánica del Trabajo, los Trabajadores y las Trabajadoras variaron algunos aspectos del régimen de vacaciones, mientras que otros “siguen sin la precisión requerida”.
Puntualiza la parte solicitante, entre los aspectos “que evocan dudas (…), si el patrono por motivo de vacaciones colectivas, puede otorgar la cantidad de días que considere conveniente y pertinente dado que por ley no se ha establecido con especificidad límite alguno”, otorgando así una cantidad de días que exceda lo que corresponda al trabajador por su derecho de vacación anual, situación que no estaría prohibida, confiriendo en cualquier otro período los días adicionales que restasen en algún caso concreto. Por lo tanto, al no existir algún límite legal, solicita se aclare cuáles son “los días de vacaciones colectivas que pueden otorgarse, así como (…) las limitantes sobre días adicionales, (…) pudiendo de esta manera evitarse conflictos innecesarios”.
A continuación, transcribe la cláusula 55 de la convención colectiva de la empresa, referida a las vacaciones, en la cual se estipula, entre otros asuntos, lo siguiente: “si la entidad de trabajo decidiese otorgar vacaciones colectivas, aquellos trabajadores que no contasen con un año completo de servicio ininterrumpido se les aplicarán lo establecido en el artículo 191 de La Ley Orgánica del Trabajo, los Trabajadores y las Trabajadoras (sic)”, destacando la potestad patronal de otorgar vacaciones colectivas, así como la remisión a la ley sustantiva laboral.
Al respecto, indica que está claro que los días de las vacaciones colectivas se imputarán a los que correspondan al trabajador, y si alguno tiene derecho a días adicionales, “se disfrutaran (sic) mediante convenio entre partes”; asimismo, si el trabajador aún no tiene derecho a las vacaciones anuales, los días de las vacaciones colectivas se entienden como un descanso remunerado, “y los que excedieren, se consideran para sus vacaciones futuras”. Además de lo anterior, agrega:
La duda planteada en todo caso (…), se encuentra en la posibilidad que el patrono por motivo de vacaciones colectivas otorgue la cantidad de días que considere aún (sic) cuando exceda los días *básicos* (sic) que sean aplicables por ley y contrato colectivo (…); es decir los 15 días y otorgar en cambio, los que asuma pertinentes sin limites (sic) de en (sic) la cantidad de días adicionales que añada a las vacaciones colectivas, otorgando en cualquier otro momento los días adicionales restantes si los hubiere.
Asimismo, la imprecisión del legislador sobre las vacaciones colectivas, igualmente arroja dudas respecto a los casos en que le superen días adicionales al período de vacaciones colectivas, quedando pendientes por disfrutar con posterioridad; ya que nada señala la norma sustantiva laboral sobre si deben disfrutarse de forma conjunta todos esos días pendientes y el procedimiento para acordar el momento en que deban ser disfrutadas en caso de desacuerdo.
(…) La duda que planteamos en la presente solicitud es lo bastante razonable si partimos que en (sic) la derogada Ley Orgánica del Trabajo (1997), otorgaba la posibilidad de negociar los días adicionales a los 15 días hábiles de disfrute de vacaciones, allanando el camino para acuerdos en los cuales, los días adicionales podían negociarse entre el patrono y trabajador, para que este último prestará (sic) sus servicios durante aquellos y con el respectivo pago por la prestación del trabajo, de esta forma que (sic) el trabajador recibía el pago de esos días como parte de sus vacaciones y al no disfrutarlos, les percibía como pago de la jornada de trabajo.
Pero esta situación cambió con la promulgación de la Ley Orgánica del Trabajo, los Trabajadores y las Trabajadoras (…) que eliminó la posibilidad de tales acuerdos, ergo, estableciendo la obligatoriedad del cumplimiento del período vacacional por el cual, debe producirse el cese temporal de la faena del trabajador para con ese patrono, materializándose un descanso de esas labores en concreto.
Por otra parte, sin embargo, la exclusión de acuerdos entre partes sobre los días adicionales, brinda incertidumbre sobre los alcances de la voluntad del patrono en lo que respecta a la concesión de vacaciones colectivas y la disposición de esos días adicionales, en apariencia intangibles, por lo que nos preguntamos ¿Puede el patrono decidir sobre los (sic) adicionales del período vacacional, incorporándolos en parte o en su totalidad, dentro del lapso de vacaciones colectivas?
Alega la parte actora que la interrogante planteada adquiere mayor complejidad, si se considera que en el régimen general de las vacaciones, el trabajador puede diferir o adelantar el disfrute de éstas, para que coincidan con las vacaciones escolares, y además, “la acumulación” le permite disfrutar en conjunto hasta dos períodos anuales. Entonces, surge la duda sobre si tal interés legítimo del trabajador constituye un límite a la decisión del patrono respecto del otorgamiento de las vacaciones colectivas.
Además de referir “el caso de que el trabajador quiera que le ‘sobren’ días de esas vacaciones colectivas para, por ejemplo, (sic) coincidir esos días restantes con el período de vacaciones escolares”, expresa la inquietud que pudiera presentarse “en aquellas circunstancias en las cuales, la limitante en torno a la acumulación de períodos hasta el límite máximo de dos períodos anuales, complicaría (sic) posibilidad patronal de implementar vacaciones colectivas por primera vez”. Finalmente, considera que se debe aclarar “si se pueden subsumir dentro del período de vacaciones colectivas, los días a los que se refieren los supuestos previstos en el artículo 198 de la Ley Orgánica del Trabajo, los Trabajadores y las Trabajadoras”.
El numeral 6 del artículo 266 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela consagra, entre las atribuciones de este máximo Tribunal de la República, la de “conocer de los recursos de interpretación sobre el contenido y alcance de los textos legales, en los términos contemplados en la ley”, la cual será ejercida por las diversas Salas de este alto Tribunal, conforme a lo previsto en la Constitución y en la ley.
En desarrollo de la citada norma constitucional, el numeral 5 del artículo 31 de la Ley Orgánica del Tribunal Supremo de Justicia establece, entre las competencias comunes a las Salas del máximo Tribunal, el “conocer las demandas de interpretación acerca del alcance e inteligencia de los textos legales, siempre que dicho conocimiento no signifique una sustitución del mecanismo, medio o recurso que disponga la ley para dirimir la situación de que se trate”.
En consecuencia, al estar referido el presente asunto a la interpretación del artículo 191 de la Ley Orgánica del Trabajo, los Trabajadores y las Trabajadoras, el cual versa sobre las vacaciones colectivas, su conocimiento corresponde a esta Sala de Casación Social, por tratarse de una materia afín con la competencia que tiene atribuida. Así se declara.
En primer término, es necesario examinar si el recurso de interpretación propuesto cumple con los requisitos de admisibilidad exigidos por la jurisprudencia de esta Sala, los cuales deben estar satisfechos.
En efecto, en la sentencia N° 498 del 10 de mayo de 2005 (caso: Petróleos de Venezuela, S.A.), esta Sala precisó que la admisibilidad del recurso in commento requiere:
En el caso sub iudice se encuentran cubiertas las exigencias indicadas, siendo necesario señalar al respecto, que la conexidad con un caso concreto deriva de la posibilidad de que la empresa accionante “decidiese otorgar vacaciones colectivas”, en aplicación de lo estipulado en la cláusula 55 de la Convención Colectiva suscrita entre la Entidad de Trabajo Tuberías Rígidas de P.V.C., C.A. (TUBRICA) y el Sindicato Bolivariano de la Entidad de Trabajo TUBRICA (SIN.BOL.TUB.), referida a las vacaciones (folio 31). En este sentido, importa destacar que la interpretación solicitada no versa sobre la aludida norma convencional, lo que determinaría la inadmisibilidad del recurso (véanse, entre otras, sentencias Nos 221 del 9 de agosto de 2001, 1.057 del 1° de julio de 2009 y 1.840 del 24 de noviembre de 2009, casos: Consejo Legislativo del Estado Barinas; Sindicato Único de Trabajadores de Planta de “Agregados Livianos, C.A.”; y Sindicato de Obreros del Instituto Universitario de Tecnología Andrés Eloy Blanco, respectivamente), sino sobre el contenido y alcance de una norma jurídica contenida en la ley sustantiva del trabajo, concerniente a dicha temática. De lo anterior se desprende la legitimidad de la solicitante y la existencia de una duda razonable sobre la inteligencia de la mencionada disposición legal.
Determinada la admisibilidad del recurso interpuesto, se observa que la norma cuya interpretación fue solicitada, es la contenida en el artículo 191 de la Ley Orgánica del Trabajo, los Trabajadores y las Trabajadoras, la cual es del siguiente tenor:
Con el propósito de interpretar la norma transcrita, observa esta Sala que el artículo 90 de la Carta Magna establece, en su aparte único, que los trabajadores tienen derecho a las vacaciones remuneradas en las mismas condiciones que las jornadas efectivamente laboradas; de este modo, el Texto Fundamental consagra un derecho ya reconocido en la Declaración Universal de Derechos Humanos (ex artículo 24), así como en el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (ex artículo 7, literal d), que refieren el derecho a vacaciones periódicas pagadas.
En desarrollo del referido derecho constitucional, las sucesivas legislaciones laborales han regulado el derecho a las vacaciones del trabajador. En este orden de ideas, la Ley Orgánica del Trabajo, los Trabajadores y las Trabajadoras dedica al referido derecho laboral, el Capítulo IX del Título III (de la justa distribución de la riqueza y las condiciones de trabajo), el cual comprende los artículos 189 al 203.
Concretamente, el artículo 191 del aludido cuerpo normativo, contempla la posibilidad de que el patrono otorgue vacaciones colectivas, a través de la suspensión de sus actividades durante cierto número de días al año. No se trata de una previsión novedosa, por cuanto la citada disposición coincide con el artículo 220 de la hoy derogada Ley Orgánica del Trabajo de 1997.
Sobre esta temática, indica la doctrina que “[l]as empresas parecieran preferir suspender sus actividades en aquellas épocas del año en las que decrece su ritmo de operaciones y conceden esos días como vacación a todo su personal (…). En otros casos, el establecimiento de la vacación colectiva surge de una disposición legal (…)” (María Bernardoni de Govea: Título IV: De las condiciones de Trabajo. En: Comentarios a la Ley Orgánica del Trabajo y su Reglamento, 3ª edición, reimpresión aumentada [Coordinador: Oscar Hernández Álvarez]. Jurídicas Rincón. Barquisimeto, 2004, p. 268). Asimismo, los autores afirman que, “mediante la modalidad de las vacaciones colectivas, se hace compatible el disfrute por los trabajadores de su derecho irrenunciable al asueto vacacional, con las particularidades económicas o técnicas de la empresa (…)” (Fernando Villasmil Briceño: Comentarios a la Ley Orgánica del Trabajo, Volumen I [artículos 1° al 246]. Editorial Roberto Borrero – Mobil-Libros. Maracaibo, 1991, p. 469).
Visto que las vacaciones colectivas implican la suspensión de las actividades de la empresa, podría pensarse que las mismas quedan descartadas cuando éstas no sean susceptibles de interrupción por razones de interés público, razones técnicas o circunstancias eventuales. No obstante, el último aparte del citado artículo 191 de la Ley Orgánica del Trabajo, los Trabajadores y las Trabajadoras, refiere expresamente a las empresas de funcionamiento continuo, contemplando la posibilidad de vacaciones colectivas escalonadas.
Aparte lo anterior, se observa que la actora también solicita se aclare “si se pueden subsumir dentro del período de vacaciones colectivas, los días a los que se refieren los supuestos previstos en el artículo 198 de la Ley Orgánica del Trabajo, los Trabajadores y las Trabajadoras” –disposición que efectivamente puede aplicarse en caso de vacaciones colectivas– y cómo se implementarían por primera vez en una empresa. No obstante, estos dos aspectos dependerán de cada caso concreto, de modo que no pueden ser desarrollados en abstracto, con ocasión de un recurso de interpretación del texto legal. Así se declara.
En mérito de las consideraciones anteriores, el Tribunal Supremo de Justicia, en Sala de Casación Social, administrando justicia en nombre de la República Bolivariana de Venezuela y por autoridad de la ley, declara PROCEDENTE el recurso de interpretación propuesto por la sociedad mercantil Tuberías Rígidas de P.V.C., C.A. (TUBRICA); en consecuencia, queda interpretado el artículo 191 de la Ley Orgánica del Trabajo, los Trabajadores y las Trabajadoras.
Publíquese, regístrese y archívese el expediente. Particípese con copia certificada de esta decisión a la parte actora, antes identificada.
Dada, firmada y sellada en la Sala de Despacho de la Sala de Casación Social del Tribunal Supremo de Justicia, en Caracas, a los dieciséis (16) días del mes de diciembre de dos mil dieciséis (2016). Años: 206º de la Independencia y 157º de la Federación.
Magistrado y Ponente, Magistrado,
Rec.Int. Nº AA60-S-2015-001352

References: artículo 191
 artículo 191
 artículo 191
 artículo 198
 artículo 266
 artículo 31
 artículo 191
 artículo 191
 artículo 90
 artículo 24
 artículo 7
 artículo 191
 artículo 220
 artículo 191
 artículo 198
 artículo 191