Source: http://ut21.org/noticias_mas-c.php?id=701
Timestamp: 2017-08-24 05:31:09+00:00

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La noticia hace referencia ocho meses más tarde a una resolución de noviembre de 2016 con equívocos impropios de una lectura mínimamente atenta. Permanentemente atribuye al Órgano Administrativo de Recursos Ambientales (OARC) argumentos y razones de la empresa recurrente que en ningún caso este Órgano hace suyos, sino que rebate y resuelve en sentido contrario.
La primera falsedad grave se encuentra en el tercer párrafo. El Órgano Administrativo de Recursos Contractuales (OARC) estimó parcialmente el recurso de una empresa y anuló la adjudicación en noviembre de 2016, ciertamente. Pero no por entender que se había adjudicado de “forma discriminatoria y aleatoria” entrecomillado como si fuera literal para hacerlo creíble. Sencillamente, esta es la alegación de la recurrente. La resolución del OARC no avala en ningún caso ese punto de vista.
El cuarto párrafo incluye dos falsedades más en el mismo sentido y con la misma gravedad. Primero, pone en boca del OARC lo que son las alegaciones de la recurrente, pero en un sentido diametralmente contrario a la resolución del OARC, que confirma efectivamente su correcta exclusión del concurso. Este es un detalle muy importante que El Correo ignora. En segundo lugar, en lo referente a la puntuación de los medios materiales, vuelve a confundir los argumentos de la recurrente con los del propio OARC. Este Órgano no cuestiona en ningún momento la puntuación y desestima expresamente ese motivo del recurso, en contra de lo que afirma la noticia.
El quinto párrafo vuelve a cometer similares errores por dos veces: confunde los motivos de la recurrente entrecomillándolos como si fuera la argumentación del propio OARC. Presenta como afirmaciones del Órgano administrativo lo que en realidad es el resumen del recurso de la recurrente, tanto en cuanto a la puntuación por los medios humanos como en cuanto al cumplimiento de los convenios colectivos. Hechos que el OARC no hace suyos en ningún momento. Dos serios despropósitos más de esta noticia.
El séptimo y último párrafo tampoco se corresponde con la realidad. Vuelve a entrecomillar dos frases que no están en otra resolución del OARC y afirma aseveraciones inexistentes.
Quizás una lectura poco atenta de la resolución ha llevado a la periodista a estas graves confusiones pero no resulta admisible que un periodismo mínimamente serio ofrezca estos gazapos tan flagrantes.
Lo noticia contiene, además, otros errores menores. En contra de lo afirmado en el primer párrafo, esta no es la “primera gran adjudicación de la central de compras”. Desde octubre de 2014 está en marcha el contrato del “Servicio de recogida y transporte de la fracción orgánica de los residuos domésticos” que abarca a nueve municipios y desde junio de 2016 también funciona el contrato del “Servicio de recogida de residuos voluminosos y transporte a centro de tratamiento” en seis municipios. Como grandes adjudicaciones en cuanto a presupuesto se pueden considerar también la correspondiente a los suministros para la implantación del servicio de recogida de la fracción orgánica en 2014, así como los tres planes de información desplegados los años 2014, 2015 y 2016. Por consiguiente, además de otras adjudicaciones de menor repercusión económica, esta del servicio de recogida de residuos domésticos no es la primera gran adjudicación comarcal.
El primer párrafo ni siquiera recoge adecuadamente el nombre de esta entidad: Udaltalde 21 Nerbioi-Ibaizabal, reflejado con una grafía en español que no se corresponde con el nombre legalmente registrado de esta sociedad pública comarcal.
El segundo párrafo contiene otros dos errores: ignora que los importes no incluyen el IVA, un 10% que incrementa significativamente las cantidades, y afirma en contra de la verdad que esta licitación incorpora los minipuntos limpios, que ya estaban incluidos en la licitación anterior.
El tercer párrafo incluye una falta de rigor al afirmar que la vigencia del concurso anterior era de diez años. Realmente el plazo del contrato preveía una duración de ocho años, que podrían ser prorrogados, y también podrían no serlo.
En definitiva, esta información de El Correo es contraria a la verdad en doce ocasiones. Confunde gravemente cuestiones clave e ignora detalles relevantes. Presenta lo que son las alegaciones de una parte como si fuera la resolución de un Órgano Administrativo. El rigor, la precisión y el matiz son sustituidos por el sensacionalismo y la descalificación grosera de la labor de una entidad pública. Es francamente lamentable esta falta de profesionalidad. Por dignidad, El Correo debería reconocer su error y rectificar esta noticia.

References: resolución 
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e contrario
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