Source: https://www.cerem.pe/blog/espacio-minimo-laboral
Timestamp: 2019-09-23 05:07:33+00:00

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Realizamos una reflexión de la necesidad de un espacio mínimo en el entorno laboral desde el punto de vista ergonómico, abordando las consecuenciones de no tenerlo.
La calidad del espacio en el que se desarrolla la actividad diaria de las personas es uno de los factores más importantes a tener en cuenta a la hora de valorar su bienestar. Si esta aseveración es llevada al espacio de trabajo, en el cual el trabajador medio está cuarenta horas semanales, obtenemos una idea aproximada del impacto que puede tener en su salud y por tanto en la productividad.
Demasiado a menudo ocurre que no se presta suficiente atención al mantenimiento de unas condiciones aceptables de calidad ambiental, aun cuando, y siguiendo el sentido común, todo trabajador debería desarrollar su actividad en las mejores condiciones físicas y mentales posibles.
Un espacio deficiente que no reúna las características adecuadas por su dimensión, por su forma o por su ambiente afectará de forma negativa a aquellas personas que lo frecuenten. Entre las afecciones más habituales se encuentran las referidas a problemas posturales, recogidas bajo el término médico “trastornos musculoesqueléticos” también conocido bajo sus siglas TME. No obstante, la mente también sufre por las consecuencias de una mala gestión o diseño del espacio laboral, ya que éstas pueden desencadenar estrés, migrañas o falta de concentración.
Para el diseño, análisis y valoración de la calidad de los espacios de trabajo es preciso recurrir al uso de la ergonomía, ciencia del diseño para la interacción entre el hombre, las máquinas y los entornos laborales.
La ergononomía se basa en el estudio de los parámetros geométricos y ambientales dentro de los cuales el cuerpo humano puede operar, implica por tanto la modificación del espacio de trabajo según parámetros antropométricos. Es decir, aquellas medidas que se infieren directamente del cuerpo humano atendiendo tanto a las posiciones estáticas más confortables como a los movimientos más naturales.
La necesidad de la aplicación de los principios de la ergonomía para la mejora de los entornos laborales y la gravedad para el rendimiento que su carencia puedan ocasionar, así como su influencia sobre la salud, han hecho que sea un tema recurrentemente legislado en la mayoría de los países desarrollados.
En España, la principal entidad que vela por el mantenimiento de la calidad de los entornos laborales es el Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo, también conocido por sus siglas INSHT, y dependiente del Ministerio de Empleo y Seguridad Social.
El Real Decreto 486/1997
El intrumento legal desarrollado a tal efecto es el Real Decreto 486 1997, de 14 de abril, por el que se establecen las disposiciones mínimas de seguridad y salud en los lugares de trabajo. Se trata de una normativa de obligado cumplimiento que establece las condiciones mínimas y la responsabilidad de quién ha de garantizarlas.
Aunque el Real Decreto es obligatorio para todos los lugares de trabajo, están contempladas varias excepciones, que pueden ser resumidas en todas aquellas que comporten lugares de trabajo en el exterior de edificios o no permanentes, tales como explotaciones forestales, trabajos marítimos u obras de construcción.
Artículo 4 del Real Decreto
De especial importancia es el Artículo 4 del Real Decreto que hace referencia a las condiciones constructivas, de las cuales extrae y enuncia los dos aspectos que pueden ser considerados más críticos por su relación con la seguridad, tanto la seguridad activa (prevención) como la seguridad pasiva (atención), que aquí se exponen resumidos:
El diseño y la construcción deben prevenir los accidentes.
El diseño y la construcción deben facilitar la atención en el caso de que estos ocurran, ya sean accidentes personales o materiales, como sería el caso de los incendios.
El tercer punto dirije directamente al Anexo 1 del menconado Real Decreto en el que se explican exhaustivamente las consecuencias de los dos puntos anteriores, ahora sí, dando valores numéricos a los parámetros espaciales.
Anexo 1. Condiciones generales de seguridad en los lugares de trabajo
Este apartado que da forma y dimensiones a los imperativos dispuestos en el articulado realiza una exposición exhaustiva de las condiciones que deben cumplir todos los elementos que puedan formar parte de un entorno laboral:
Las escaleras de mano.
En el presente artículo se desarrollarán de forma más extensa las consecuencias en el diseño y construcción de los imperativos espaciales expuestos en el punto 2. Espacios de trabajo y zonas peligrosas, que hace referencia a las dimensiones mínimas que debe tener el espacio en el que el trabajador se desenvuelve.
Espacio mínimo exigido
La ley prevé que “las dimensiones de los locales de trabajo deberán permitir que los trabajadores realicen su trabajo sin riesgos para su seguridad y salud y en condiciones ergonómicas aceptables.” Esto se traduce en que para cada trabajador debe existir una disponibilidad mínima de espacio libre atendiendo a los parámetros de altura libre, superficie libre en planta y volumen de espacio libre:
3 metros de altura libre, reducibles a 2,5 metros en el caso de locales comerciales, servicios, despachos y oficinas.
2 metros cuadrados de superficie libre por trabajador. Esta será la medida crítica que el espacio debe superar y a cuyo cálculo se prestará especial atención más adelante.
10 metros cúbicos no ocupados por trabajador.
Es muy importante tener en cuenta que para el el cumplimiento de estas condiciones debe excluirse de la superficie del local el espacio que esté ocupado por los objetos que éste contenga.
La calculadora de espacio libre disponible
La complejidad de un espacio de trabajo puede ser tan grande y variada como lo son las actividades económicas, por lo que el INSHT ha desarrollado y puesto a disposición de la ciudadanía una aplicación informática en su página web que permite calcular la superficie libre por trabajador.
La aplicación mantiene un aceptable nivel de flexibilidad para con el conocimiento que el usuario tiene del espacio así como de los objetos que en él se encuentran. De esta forma pueden ser introducidos directamente los valores de la superficie de espacios y objetos o bien utilizar la aplicación también para estimarlos empleando mediciones muy básicas.
Aunque el cálculo es en esencia muy sencillo y puede resumirse en sumar todos los espacios del local y restar todos los espacios ocupados por objetos, se realiza aquí una explicación pormenorizada del proceso:
Cálculo de la superficie total disponible. El usuario podrá introducir el valor directamente si lo conoce o bien utilizar la ayuda que la aplicación ofrece. Ésta permite elegir entre una variedad de formas geométricas para las cuales, una vez seleccionada la que más se aproxime a la forma del espacio, solicitará los valores necesarios para calcular su superficie. Por ejemplo, en el caso de un espacio rectancular solicitará longitud y anchura, mientras que para un espacio circular solicitará el radio o el diámetro.
Cálculo de la superficie de los espacios del local que se deben descontar de la superficie total disponible. Se repetirá la misma situación y si el usario conoce la cifra exacta que debe descontar podrá introducirla directamente, o podrá calcular y añadir a la ecuación todos los elementos que considere, estimando su superficie a partir de la forma y dimensiones de estos.
Cálculo de la superficie ocupada por los elementos materiales: máquinas, muebles, etc. que se ubican dentro del espacio. El proceso volverá a ser el mismo, permitiendo introducir valores directos o bien calcular la superficie de cada elemento. Un detalle de cierta importancia es que la superfie de las sillas que son regularmente ocupadas durante la jornada de trabajo no deben descontarse ya que son espacio disponible para el trabajador.
Cálculo de la superficie libre total. Ésta se obtendrá de la sustración al espacio total la de los espacios no disponibles y/u ocupados.
Cálculo del ratio de superficie libre por trabajador. Por último, la aplicación solitará el número de trabajadores presentes en el local, dividiendo la superficie libre total por el número de trabajadores. Si este es mayor a 2 metros cuadrados de superficie mínimo trabajo, dará su aprobación.
Una valoración amplia de esta aplicación muestra la firme intención de facilitar el cumplimiento de la normativa a todos los empresarios que la empleen, pudiendo calcular el espacio libre disponible sin necesidad del uso de planos u otras herramientas habituales entre técnicos de la construcción.
Se han visto a lo largo de este artículo los objetivos, causas, desarrollos y consecuencias del Real Decreto 486/1997 así como una herramienta desarrollada para facilitar su aplicación. Sin embargo es preciso hacer hincapié en el fondo de la cuestión que no es otra que es la búsqueda de la mejora de las condiciones de vida del ser humano en su conjunto. Los beneficios para empresario y trabajador de mantener y superar estas medidas mínimas son muy amplias y van desde los aspectos personales hasta los meramente económicos, ya que espacios más saludables se traducirán en una fuerza de trabajo más productiva.
Enviado el 27/09/2018 a las 17:43:37
Me gustaría saber si tengo una plantilla de 130 trabajadores para despacho y oficinas cuantos metros cuadrados necesito de oficina y cuantos de sala de comedor. Gracias
Antonio Huertas Federer
Enviado el 16/10/2018 a las 16:49:39
Depende, los vas a ordeñar? o van a pastar a su libre albedrío?

References: Real Decreto 
 Real Decreto 
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Artículo 4
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