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1. REGULACIÓN DE LA ALCOHOLEMIA Y LA CONDUCCIÓN BAJO LA INFLUENCIA DE ESTUPEFACIENTES EN MATERIA DE SEGURIDAD VIAL. - PDF
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Marina Cáceres Ortiz
1 REGULACIÓN DE LA ALCOHOLEMIA Y LA CONDUCCIÓN BAJO LA INFLUENCIA DE ESTUPEFACIENTES EN MATERIA DE SEGURIDAD VIAL REFERENCIAS LEGISLATIVAS Real Decreto Legislativo 339/1990, de 2 de marzo, por el que se aprueba el Texto Articulado de la Ley sobre Tráfico, Circulación de Vehículos a motor y Seguridad Vial, cuya última modificación ha tenido lugar por Ley 17/2005, de 19de julio, por la que se regula el permiso y la licencia de conducción por puntos y se modifica el texto articulado de la ley sobre tráfico, circulación de vehículos a motor y seguridad vial Real Decreto 1428/2003, de 21 de noviembre, por el que se aprueba el Reglamento General de Circulación para la aplicación y desarrollo del texto articulado de la Ley sobre tráfico, circulación de vehículos a motor y seguridad vial, aprobado por el Real Decreto Legislativo 339/1990, de 2 de marzo Ley Orgánica 10/1995, de 23 de noviembre, del Código Penal. 1. REGULACIÓN DE LA ALCOHOLEMIA Y LA CONDUCCIÓN BAJO LA INFLUENCIA DE ESTUPEFACIENTES EN MATERIA DE SEGURIDAD VIAL. 1.1 La alcoholemia: regulación en materia de seguridad vial A. LA EMBRIAGUEZ a. Concepto La embriaguez es el trastorno transitorio de la mente ocasionado por la ingestión desmedida de bebidas alcohólicas. De todas sus facetas la que más nos interesa es la relativa a su consideración jurídica. y dentro de este campo a la influencia que puede ejercer en la responsabilidad del agente productor de un delito. b. Problemática La turbación que produce el alcohol plantea una doble problemática: La de su consideración como vicio, que en principio no entra en el campo del Derecho Penal, o que en caso excepcional puede ser constitutivo de una infracción penal como en el del art. 379 del Código Penal, regulador de los delitos contra la seguridad en el tráfico. 1. El que condujere un vehículo de motor o un ciclomotor a velocidad superior en sesenta kilómetros por hora en vía urbana o en ochenta kilómetros por hora en vía interurbana a la permitida reglamentariamente, será castigado con la pena de prisión de tres a seis meses o con la de multa de seis a doce meses o con la de trabajos en beneficio de la comunidad de treinta y uno a noventa días, y, en cualquier caso, con la de privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores por tiempo superior a uno y hasta cuatro años. 2. Con las mismas penas será castigado el que condujere un vehículo de motor o ciclomotor bajo la influencia de drogas tóxicas, estupefacientes, sustancias psicotrópicas o de bebidas alcohólicas. En todo caso será condenado con dichas penas el que condujere con una tasa de alcohol en aire espirado superior a 0,60 miligramos por litro o con una tasa de alcohol en sangre superior a 1,2 gramos por litro. 1
2 La de valorar la imputabilidad del que embriagado, realiza una infracción penal, por acción u omisión, y determinar su responsabilidad. c. Clases En cuanto a las clases de embriaguez, debemos diferenciarlas en atención a su frecuencia, a su causa y a los efectos que produce. Por su frecuencia: puede ser accidental y habitual, es decir, constituir un hecho episódico y aislado o integrar una costumbre, un hábito vicioso. Por su causa: puede ser fortuita y no fortuita, y esta última se subdivide a la vez en culposa y voluntaria y preordenada al delito Es fortuita cuando se adquiere sin ninguna culpa del sujeto, bien porque éste desconozca la fuerza tóxica de alguna bebida, bien porque, aun cuando la cantidad ingerida sea insignificante, el sujeto se encuentra en un estado de anormalidad en el cual se produce inmediatamente aquel efecto. La no fortuita puede ser: Imprudente: es la que se adquiere por negligencia. Es decir, el sujeto no quiere la embriaguez, pero pudo y debió prever los efectos que la bebida había de causar. Voluntaria: es aquella que fue prevista y querida por el agente. Preordenada al delito: es aquella que no sólo fue prevista y querida, sino que fue causada bien con el ánimo de cometer el delito bajo su influencia, bien con el fin de buscar en la bebida fuerzas para ejecutarlo, bien con el propósito de proporcionarse una causa de exención o de atenuación de responsabilidad. CLASES DE EMBRIAGUEZ Por su frecuencia: Accidental Habitual Por su causa: Fortuita No fortuita d. Efectos o Imprudente o Voluntaria o Preordenada al delito Los tratadistas consignan también un primer periodo denominado de "simple excitación" producida por un pequeño exceso de bebida. Pero realmente este periodo apenas tiene trascendencia en Derecho Penal, por cuanto, caracterizándose solamente por una simple euforia, las facultades anímicas apenas sufren menoscabo. 2
3 Por sus efectos, la embriaguez puede ser: Plena: se caracteriza por que se ha perdido el control sobre nuestros actos. El espíritu ya no es dueño de los movimientos del cuerpo, se produce un verdadero periodo de delirio, transformándose el bebedor en un sujeto terrible. En este periodo la embriaguez es similar a la locura. Semiplena: se caracteriza por que al aumentar las libaciones va desapareciendo el control sobre nuestros propios actos, se debilitan las facultades mentales y se relajan los frenos de la voluntad. Letárgica: a ese periodo de sobreexcitación durante la embriaguez plena sigue un periodo de completo abatimiento. Por virtud de los desordenados esfuerzos el sujeto se agota y cae en un coma profundo que se prolonga en un sueño pesado. En él cesa por completo toda actividad psíquica de movimiento alguno; solamente el delito por omisión puede presentarse como posible. B. EL ALCOHOLISMO Diferente de la embriaguez es el alcoholismo caracterizado por su carácter crónico y no simplemente agudo. Antón Oneca lo define como la presentación de síntomas corporales y psíquicos a consecuencia de abusos alcohólicos continuados, que han producido lesiones corporales. El propio Código Penal exime de la responsabilidad criminal a quien ha actuado bajo un estado de intoxicación plena por el consumo de bebidas alcohólicas, siempre que no haya sido buscado de propósito para cometer el delito. Igualmente no será responsable criminalmente quien haya cometido el hecho bajo un síndrome de abstinencia, que le ha impedido comprender la ilicitud del hecho o actuar conforme a esa comprensión. a. Efectos del alcohol La concentración de alcohol en la sangre puede disminuir paulatinamente en nuestro organismo aproximadamente a un ritmo de 0,2 gramos por hora. Los efectos del alcohol dependen de: Condiciones personales. Constitución física. Sensibilidad al alcohol. Edad. Hábito o costumbre. Proceso de difusión del alcohol en el organismo. Modalidades de ingestión: Cantidad de bebida. 3
4 Modo de consumo de la bebida (en ayunas o durante las comidas). Tiempo o ritmo de ingestión de la bebida (a intervalos o rápidamente). Mayor o menor concentración de alcohol que contenga la bebida. El consumo de bebidas alcohólicas lleva a: Incremento del tiempo de reacción (disminución de la capacidad de reacción). Reducción del campo visual (visión túnel). Falso estado eufórico (excesiva confianza en sí mismo). Apreciación errónea (de la distancia, de la velocidad y del riesgo). Conducción agresiva (aumento del riesgo de que se produzcan accidentes). b. Prevención Las medidas preventivas contra el alcoholismo deben ir orientadas a: Controlar la publicidad del alcohol. Difundir propaganda antialcohólica, en especial, entre los jóvenes. Prohibir la venta de alcohol a menores de 16 años. Mejorar la alimentación. Limitar el número de establecimientos en los que se venden bebidas alcohólicas. Aumentar el importe y la gravedad de las sanciones en el caso de conducir bajo los efectos del alcohol. Gravámenes fiscales en las bebidas alcohólicas. Mejorar e incentivar el tratamiento precoz del alcoholismo. Tratamiento ambulatorio y hospitalario (abstinencia, y reinserción). Mejorar la reinserción social del enfermo desintoxicado y curado mediante programas de reinserción social, legislación laboral favorecedora, etc. C. NORMATIVA DE SEGURIDAD VIAL a. Tasas de alcoholemia No podrá circular por las vías objeto del Texto Articulado de la Ley sobre Tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial el conductor de vehículos o bicicletas con tasas superiores a las que reglamentariamente se establezcan de bebidas alcohólicas, estupefacientes, psicotrópicos, estimulantes u otras sustancias análogas (art. 12 LSV). El art. 20 del Reglamento General de Circulación (RGC) aprobado por el Real Decreto 1428/2003, de 21 de noviembre, por el que se aprueba el Reglamento General de Circulación para la aplicación y desarrollo del texto articulado de la Ley sobre tráfico, circulación de vehículos a motor y seguridad vial, aprobado por el Real Decreto Legislativo 339/1990, de 2 de marzo, establece las siguientes tasas máximas: 4
5 No podrán circular por las vías objeto de la legislación sobre tráfico, circulación de vehículos a motor y seguridad vial los conductores de vehículos ni los conductores de bicicletas con una tasa de alcohol en sangre superior a 0,5 gramos por litro, o de alcohol en aire espirado superior a 0,25 miligramos por litro. Cuando se trate de vehículos destinados al transporte de mercancías con una masa máxima autorizada superior a kilogramos, vehículos destinados al transporte de viajeros de más de nueve plazas, o de servicio público, al transporte escolar y de menores, al de mercancías peligrosas o de servicio de urgencia o transportes especiales, los conductores no podrán hacerlo con una tasa de alcohol en sangre superior a 0,3 gramos por litro, o de alcohol en aire espirado superior a 0,15 miligramos por litro. Los conductores de cualquier vehículo no podrán superar la tasa de alcohol en sangre de 0,3 gramos por litro ni de alcohol en aire espirado de 0,15 miligramos por litro durante los dos años siguientes a la obtención del permiso o licencia que les habilita para conducir. A estos efectos, sólo se computará la antigüedad de la licencia de conducción cuando se trate de la conducción de vehículos para los que sea suficiente dicha licencia. b. Pruebas de alcoholemia (art. 21 RGC) Todos los conductores de vehículos y de bicicletas quedan obligados a someterse a las pruebas que se establezcan para la detección de las posibles intoxicaciones por alcohol. Igualmente quedan obligados los demás usuarios de la vía cuando se hallen implicados en algún accidente de circulación. Los agentes de la autoridad encargados de la vigilancia del tráfico podrán someter a dichas pruebas: a) A cualquier usuario de la vía o conductor de vehículo implicado directamente como posible responsable en un accidente de circulación. b) A quienes conduzcan cualquier vehículo con síntomas evidentes, manifestaciones que denoten o hechos que permitan razonablemente presumir que lo hacen bajo la influencia de bebidas alcohólicas. c) A los conductores que sean denunciados por la comisión de alguna de las infracciones a las normas contenidas en el Reglamento General de Circulación. d) A los que, con ocasión de conducir un vehículo, sean requeridos al efecto por la autoridad o sus agentes dentro de los programas de controles preventivos de alcoholemia ordenados por dicha autoridad. Las pruebas para detectar la posible intoxicación por alcohol (art. 22 RGC) se practicarán por los agentes encargados de la vigilancia de tráfico y consistirán, normalmente, en la verificación del aire espirado mediante etilómetros que, oficialmente autorizados, determinarán de forma cuantitativa el grado de impregnación alcohólica de los interesados. A petición del interesado o por orden de la autoridad judicial, se podrán repetir las pruebas a efectos de contraste, que podrán consistir en análisis de sangre, orina u otros análogos 5
6 Cuando las personas obligadas sufrieran lesiones, dolencias o enfermedades cuya gravedad impida la práctica de las pruebas, el personal facultativo del centro médico al que fuesen evacuados decidirá las que se hayan de realizar. c. Práctica de las pruebas (art. 22 RGC) Si el resultado de la prueba practicada diera un grado de impregnación alcohólica superior a 0,5 gramos de alcohol por litro de sangre o a 0,25 miligramos de alcohol por litro de aire espirado, o al previsto para determinados conductores en el artículo 20 o, aun sin alcanzar estos límites, presentara la persona examinada síntomas evidentes de encontrarse bajo la influencia de bebidas alcohólicas, el agente someterá al interesado, para una mayor garantía y a efecto de contraste, a la práctica de una segunda prueba de detección alcohólica por el aire espirado, mediante un procedimiento similar al que sirvió para efectuar la primera prueba, de lo que habrá de informarle previamente. De la misma forma advertirá a la persona sometida a examen del derecho que tiene a controlar, por si o por cualquiera de sus acompañantes o testigos presentes, que entre la realización de la primera y de la segunda prueba medie un tiempo mínimo de 10 minutos. Igualmente, le informará del derecho que tiene a formular cuantas alegaciones u observaciones tenga por conveniente, por sí o por medio de su acompañante o defensor, si lo tuviese, las cuales se consignarán por diligencia, y a contrastar los resultados obtenidos mediante análisis de sangre, orina u otros análogos, que el personal facultativo del centro médico al que sea trasladado estime más adecuados. En el caso de que el interesado decida la realización de dichos análisis, el agente de la autoridad adoptará las medidas más adecuadas para su traslado al centro sanitario más próximo al lugar de los hechos. Si el personal facultativo del centro apreciara que las pruebas solicitadas por el interesado son las adecuadas, adoptará las medidas tendentes a cumplir lo dispuesto en el artículo 26. El importe de dichos análisis deberá ser previamente depositado por el interesado y con él se atenderá al pago cuando el resultado de la prueba de contraste sea positivo; será a cargo de los órganos periféricos del organismo autónomo Jefatura Central de Tráfico o de las autoridades municipales o autonómicas competentes cuando sea negativo, devolviéndose el depósito en este último caso. d. Diligencias del agente de la autoridad (Art. 24 RGC) Si el resultado de la segunda prueba practicada por el agente, o el de los análisis efectuados a instancia del interesado, fuera positivo, o cuando el que condujese un vehículo de motor presentara síntomas evidentes de hacerlo bajo la influencia de bebidas alcohólicas o apareciera presuntamente implicado en una conducta delictiva, el agente de la autoridad, además de ajustarse, en todo caso, a lo establecido en la Ley de Enjuiciamiento Criminal, deberá: a) Describir con precisión, en el boletín de denuncia o en el atestado de las diligencias que practique, el procedimiento seguido para efectuar la prueba o pruebas de detección alcohólica, haciendo constar los datos necesarios para la identificación del instrumento o instrumentos de detección empleados, cuyas características genéricas también detallará. 6
7 b) Consignar las advertencias hechas al interesado, especialmente la del derecho que le asiste a contrastar los resultados obtenidos en las pruebas de detección alcohólica por el aire espirado mediante análisis adecuados, y acreditar en las diligencias las pruebas o análisis practicados en el centro sanitario al que fue trasladado el interesado. c) Conducir al sometido a examen, o al que se negase a someterse a las pruebas de detección alcohólica, en los supuestos en que los hechos revistan caracteres delictivos, de conformidad con lo dispuesto en la Ley de Enjuiciamiento Criminal, al juzgado correspondiente a los efectos que procedan. e. Inmovilización del vehículo (Art. 25 RGC) En el supuesto de que el resultado de las pruebas y de los análisis, en su caso, fuera positivo, el agente podrá proceder, además, a la inmediata inmovilización del vehículo, mediante su precinto u otro procedimiento efectivo que impida su circulación, a no ser que pueda hacerse cargo de su conducción otra persona debidamente habilitada, y proveerá cuanto fuese necesario en orden a la seguridad de la circulación, la de las personas transportadas en general, especialmente si se trata de niños, ancianos, enfermos o inválidos, la del propio vehículo y la de su carga. También podrá inmovilizarse el vehículo en los casos de negativa a efectuar las pruebas de detección alcohólica Salvo en los casos en que la autoridad judicial hubiera ordenado su depósito o intervención, en los cuales se estará a lo dispuesto por dicha autoridad, la inmovilización del vehículo se dejará sin efecto tan pronto como desaparezca la causa que la motivó o pueda sustituir al conductor otro habilitado para ello que ofrezca garantía suficiente a los agentes de la autoridad y cuya actuación haya sido requerida por el interesado. Los gastos que pudieran ocasionarse por la inmovilización, traslado y depósito del vehículo serán de cuenta del conductor o de quien legalmente deba responder por él. f. Obligaciones del personal sanitario (Art. 26 RGC) El personal sanitario vendrá obligado, en todo caso, a proceder a la obtención de muestras y remitirlas al laboratorio correspondiente, y a dar cuenta, del resultado de las pruebas que se realicen, a la autoridad judicial, a los órganos periféricos del organismo autónomo Jefatura Central de Tráfico y, cuando proceda, a las autoridades municipales competentes. Entre los datos que comunique el personal sanitario a las mencionadas autoridades u órganos figurarán, en su caso, el sistema empleado en la investigación de la alcoholemia, la hora exacta en que se tomó la muestra, el método utilizado para su conservación y el porcentaje de alcohol en sangre que presente el individuo examinado. Las infracciones a las distintas normas de este capítulo, relativas a la conducción habiendo ingerido bebidas alcohólicas o a la obligación de someterse a las pruebas de detección alcohólica, tendrán la consideración de infracciones muy graves. 7
8 g. Infracciones administrativas Son infracciones muy graves, cuando no sean constitutivas de delito, las siguientes conductas: a) La conducción por las vías objeto de la LSV habiendo ingerido bebidas alcohólicas con tasas superiores a las que reglamentariamente se establezcan, y, en todo caso, la conducción bajo los efectos de estupefacientes, psicotrópicos, estimulantes y cualquier otra sustancia de efectos análogos. b) Incumplir la obligación de todos los conductores de vehículos de someterse a las pruebas que se establezcan para detección de posibles intoxicaciones de alcohol, estupefacientes, psicotrópicos, estimulantes y otras sustancias análogas, y la de los demás usuarios de la vía cuando Se hallen implicados en algún accidente de circulación. Conducir con una tasa de alcohol superior a la reglamentariamente establecida: Puntos Sanción Valores mg/l aire espirado, superior a 0,25 hasta 0,50 conductores en general Valores mg/l aire espirado, superior a 0,15 hasta 0,30 mg/l para profesionales y titulares de permisos de conducción con menos de dos años de antigüedad más de Valores mg/l aire espirado, más de 0,50 conductores en general Valores mg/l aire espirado, más de 0,30 para profesionales y titulares de permisos de conducción con menos de dos años de antigüedad Normativa del Código Penal común a los dos supuestos Viene establecida en el Libro II, Título XVII "De los delitos contra la seguridad colectiva", dentro del Capítulo IV "De los delitos contra la seguridad vial", A. Conducción a velocidad excesiva o bajo la influencia de drogas tóxicas, estupefacientes, sustancias psicotrópicas o bebidas alcohólicas (art. 379) 1. El que condujere un vehículo de motor o un ciclomotor a velocidad superior en sesenta kilómetros por hora en vía urbana o en ochenta kilómetros por hora en vía interurbana a la permitida reglamentariamente, será castigado con la pena de prisión de tres a seis meses o con la de multa de seis a doce meses o con la de trabajos en beneficio de la comunidad de treinta y uno a noventa días, y, en cualquier caso, con la de privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores por tiempo superior a uno y hasta cuatro años. 2. Con las mismas penas será castigado el que condujere un vehículo de motor o ciclomotor bajo la influencia de drogas tóxicas, estupefacientes, sustancias psicotrópicas o de bebidas alcohólicas. En todo caso será condenado con dichas penas el que condujere con una tasa de alcohol en aire espirado superior a 0,60 miligramos por litro o con una tasa de alcohol en sangre superior a 1,2 gramos por litro. 8
9 B. Conducción temeraria (art. 380) 1. El que condujere un vehículo a motor o un ciclomotor con temeridad manifiesta y pusiere en concreto peligro la vida o la integridad de las personas será castigado con las penas de prisión de seis meses a dos años y privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores por tiempo superior a uno y hasta seis años. 2. A los efectos del presente precepto se reputará manifiestamente temeraria la conducción en la que concurrieren las circunstancias previstas en el apartado primero y en el inciso segundo del apartado segundo del artículo anterior. C. Conducción temeraria agravada y atenuada (art. 381) 1. Será castigado con las penas de prisión de dos a cinco años, multa de doce a veinticuatro meses y privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores durante un período de seis a diez años el que, con manifiesto desprecio por la vida de los demás, realizare la conducta descrita en el artículo anterior. 2. Cuando no se hubiere puesto en concreto peligro la vida o la integridad de las personas, las penas serán de prisión de uno a dos años, multa de seis a doce meses y privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores por el tiempo previsto en el párrafo anterior. D. Tipo agravado (art. 382) Cuando con los actos sancionados en los artículos 379, 380 y 381 se ocasionare, además del riesgo prevenido, un resultado lesivo constitutivo de delito, cualquiera que sea su gravedad, los Jueces o Tribunales apreciarán tan sólo la infracción más gravemente penada, aplicando la pena en su mitad superior y condenando, en todo caso, al resarcimiento de la responsabilidad civil que se hubiera originado. E. Negativa a someterse a las pruebas de alcoholemia (art. 383) El conductor que, requerido por un agente de la autoridad, se negare a someterse a las pruebas legalmente establecidas para la comprobación de las tasas de alcoholemia y la presencia de las drogas tóxicas, estupefacientes y sustancias psicotrópicas a que se refieren los artículos anteriores, será castigado con la penas de prisión de seis meses a un año y privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores por tiempo superior a uno y hasta cuatro años. F. Conducción habiendo perdido puntos o vigencia del permiso (art. 384) El que condujere un vehículo de motor o ciclomotor en los casos de pérdida de vigencia del permiso o licencia por pérdida total de los puntos asignados legalmente, será castigado con la pena de prisión de tres a seis meses o con la de multa de doce a 9
10 veinticuatro meses o con la de trabajos en beneficio de la comunidad de treinta y uno a noventa días. La misma pena se impondrá al que realizare la conducción tras haber sido privado cautelar o definitivamente del permiso o licencia por decisión judicial y al que condujere un vehículo de motor o ciclomotor sin haber obtenido nunca permiso o licencia de conducción. G. Grave riesgo para la circulación (art. 385) Será castigado con la pena de prisión de seis meses a dos años o a las de multa de doce a veinticuatro meses y trabajos en beneficio de la comunidad de diez a cuarenta días, el que originare un grave riesgo para la circulación de alguna de las siguientes formas: 1. Colocando en la vía obstáculos imprevisibles, derramando sustancias deslizantes o inflamables o mutando, sustrayendo o anulando la señalización o por cualquier otro medio. 2. No restableciendo la seguridad de la vía, cuando haya obligación de hacerlo. H. Instrumento del delito (art. 385 bis) El vehículo a motor o ciclomotor utilizado en los hechos previstos en este Capítulo se considerará instrumento del delito a los efectos de los artículos 127 y 128. I. Rabaja de la pena (art. 385 ter) En los delitos previstos en los artículos 379, 383, 384 y 385, el Juez o Tribunal, razonándolo en sentencia, podrá rebajar en un grado la pena de prisión en atención a la menor entidad del riesgo causado y a las demás circunstancias del hecho. 10

References: Real Decreto 
 Real Decreto 
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 Real Decreto 
 artículo 20
 artículo 26