Source: http://www.cidh.oas.org/countryrep/Haiti88sp/introduccion.htm
Timestamp: 2017-10-17 09:37:48+00:00

Document:
Informe de Pais - Haiti 1988 - Introduccion
A. RESOLUCIÓN No. 502 ADOPTADA POR EL CONSEJO PERMANENTE DE LA OEA
1. El 29 de junio de 1988, el Consejo Permanente de la OEA se reunió en Washington, D.C., para considerar el golpe militar y los sucesos posteriores ocurridos en Haití, y adoptó una resolución sobre "La Situación en Haití y (la) Validez de los Principios de la Carta de la OEA". Esta resolución, inter alia, requería que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos investigara la situación de los derechos humanos en Haití y presentara su Informe al respecto a la Asamblea General de la OEA, programada para comenzar el 14 de noviembre de 1988 en El Salvador.
2. El texto de la Resolución lee:
Los acontecimientos que han tenido lugar en Haití a partir del 20 de junio próximo pasado, fecha en la que se instaló por la fuerza en el poder un gobierno presidido por el General Henri Namphy, y en especial las noticias sobre algunas medidas adoptadas por ese régimen que afectarían los derechos humanos consagrados en instrumentos del sistema interamericano de los cuales Haití es parte;
Los principios de la Carta de la Organización de los Estados Americanos y los altos fines que con ellos se persiguen, particularmente aquellos que requieren la organización política de los Estados miembros sobre la base del ejercicio de la democracia representativa y de la vigencia plena de los derechos fundamentales de la persona humana, y
Su resolución CP/RES. 441 (644/86) del 14 de febrero de 1986, que expresa que la Organización de los Estados Americanos, con estricto apego al principio de no intervención está dispuesta a cooperar con la República de Haití en todo aquello
que pueda conducir al afianzamiento de los principios esenciales de democracia representativa consagrados en la Carta de la Organización, así como su resolución CP/RES. 489 (720/87) del 7 de diciembre de 1987, mediante la cual expresa su convencimiento de que es necesario que se reanude en Haití el proceso democrático y que se adopten todas las medidas necesarias para que el pueblo haitiano pueda expresar su voluntad a través de elecciones libres sin presiones ni interferencia de ningún tipo,
1. Reafirmar la plena vigencia de todos los principios de la Carta de la Organización de los Estados Americanos y particularmente, a la luz de los deplorables hechos ocurridos en Haití, los que requieren el ejercicio efectivo de la democracia representativa como imperativo de la solidaridad de los Estados Americanos, los altos fines que persigue la Organización y la plena vigencia de los derechos fundamentales de la persona humana.
2. Reiterar, dentro del principio de no intervención, su solidaridad con el pueblo haitiano e igualmente su esperanza de que éste logrará alcanzar sus legítimas aspiraciones de paz, de libertad y de democracia a través del ejercicio de su derecho a la autodeterminación.
3. Solicitar a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos que examine la situación de los derechos humanos en Haití y presente un informe completo al próximo período ordinario de sesiones de la Asamblea General.
4. Mantenerse a la expectativa del informe que rinda la Comisión Interamericana de Derechos Humanos a la Asamblea General y hacer a ésta las observaciones que estime convenientes sobre el desarrollo progresivo de los derechos humanos en Haití.
3. De conformidad con los términos de este mandato del Consejo Permanente de la OEA, el 30 de junio de 1988 la Comisión solicitó del régimen militar del Teniente General Henri Namphy, el consentimiento para enviar una delegación a Haití para observar in loco la situación de los Derecho Humanos. El 12 de julio de 1988, la Comisión recibió un cable del General Abraham, Ministro de Relaciones Exteriores de Haití, mediante el cual se consentía la realización de la visita. De las conversaciones mantenidas entre el gobierno militar de Haití y la Comisión surgió el acuerdo de que la visita se realizara entre el 29 de agosto y el 2 de septiembre.
4. La Sra. Christina M. Cerna, abogada de la Secretaría de la Comisión a cargo de los asuntos de Haití, viajó a ese país del 1 al 6 de agosto de 1988 para encargarse de los preparativos de la mencionada visita. Durante esta visita preparatoria, se emitió en Haití un comunicado de prensa anunciando la visita de la Comisión, y la Sra. Cerna y el representante de la OEA en Haití participaron en entrevistas hechas por periodistas de la televisión sobre la composición de la delegación y los propósitos de la citada misión.
a. Actividades de la Comisión durante su Observación in loco
5. Durante su visita, la Comisión solicitó tener una reunión con el Presidente del gobierno militar, Teniente General Henri Namphy, solicitud que no tuvo respuesta. La Comisión supo que el Ministro de Relaciones Exteriores había solicitado dicha reunión y que hasta el último día de estancia de la Comisión en Haití no había habido respuesta a ella. La delegación sí se reunió con el Ministro de Relaciones Exteriores, General Hérard Abraham, y el Ministro de Justicia, Brigadier General Fritz Antoine, así como con el General de División Williams Regala, Ministro del Interior y Defensa Nacional, y muchos otros funcionarios. Tanto el Presidente del gobierno militar como los ministros habían ocupado cargos paralelos mientras integraban el Consejo Nacional de Gobierno, entre el 7 de febrero de 1986 y el 7 de febrero de 1988.
6. La Comisión se reunió con la Sra. Mireille Pluviose, Commissaire du Gouvernement (fiscal) de Puerto Príncipe, el Coronel Jean-Claude Paul, a cargo de la sede militar Casernes Dessalines de Puerto Príncipe, el Mayor Isidor Pognon, jefe del Fuerte Dimanche, y el Coronel Weber Jodesty, jefe de la Penitenciaría Nacional. Las reuniones con estas autoridades se efectuaron en los respectivos centros de detención y posteriormente visitó los centros y mantuvo entrevistas privadas con algunos detenidos. La Comisión pidió ver el registro de detenidos en cada lugar y solicitó entrevistar a algunos prisioneros en concreto, por nombre y apellido, y a detenidos en Recherches Criminelles pero el Coronel Baguidy se negó a ello aduciendo no haber recibido instrucciones para hacerlo. El Coronel Paul manifestó que al no haber ningún detenido en Casernes Dassalines no existía registro alguno. Al igual que en su visita anterior, la Comisión inspeccionó las celdas, examinó las condiciones de la prisión e investigó todo cuanto consideró de utilidad en torno a la asistencia médica y legal a disposición de los detenidos.
7. La Comisión se reunió con los representantes de muchos grupos de derechos humanos. Recibió testimonio del Sr. Jean-Jacques Honorat, jefe del Centro Haitiano para la Defensa de las Libertades Públicas (CHADEL); del Sr. Jean-Claude Bejeux, jefe del Centro Ecuménico de Derechos Humanos (CEDH); del Sr. Arnold Antonin, jefe de la Red Nacional para la Defensa de los Derechos Humanos (RENADDWAM); del Sr. Gérard Toussanint, Secretario General de la Liga de Ex Prisioneros Políticos (LAPPH); de la Sra. Raymonde Joseph, viuda del Sr. Lafontant Joseph y Jefa de la Comisión de Mujeres contra la Tortura; del Sr. Renoud Pierre, Jefe de la Liga para la Protección de Niños; y de los Sres. Joseph Maxi y Jean-Claude Nord, Presidente y Secretario General de la Liga Haitiana de los Derechos Humanos respectivamente. En vista del reciente asesinato del Sr. Lafontant Joseph, ex Jefe del Centro de Promoción de los Derechos Humanos, se puso especial atención a este caso y sus efectos en los grupos dedicados a la preservación de los derechos humanos.
8. La Comisión mantuvo entrevistas con varios líderes políticos a fin de recabar sus opiniones sobre la situación y las perspectivas de un retorno al sistema democrático: el reverendo Sylvio Claude, Presidente del Partido Demócrata Cristiano de Haití (PDCH); el Sr. Louis Dejoie II, Presidente del Partido Industrial Agrícola Nacional (PAIN); el Sr. Gérard Gougue, candidato a la presidencia en las elecciones de noviembre de 1987 por el Frente Nacional de Concertación (FNC); el Sr. Hubert De Ronceray, Presidente del Partido Nacional de Movilización para el Desarrollo (MDN); el Sr. Grégoire Eugène, Presidente del Partido Social Cristiano (PSCH); el Sr. Srge Gilles, Presidente del Partido Nacional Progresista Revolucionario (PANAPRA-Socialista) y portavoz del Bloque Unitario Patriótico (BIP) compuesto por PANAPRA, el PNPDH del Dr. Turneb Delpé y el Movimiento del 28 de Noviembre de 1980, liderado por el Sr. Max Paen; y el Sr. Víctor Benoit, Secretario Nacional del Comité Nacional del Congreso de Movimientos Democráticos (KONAKOM). La Comisión también tuvo la oportunidad, fuera de Haití, de recibir las opiniones del ex Presidente, Sr. Leslie Manigat.
9. La Comisión recibió importantes testimonios de miembros de la prensa escrita y hablada. Se reunió con el Sr. Adyjeangardy, Secretario General de la Asociación de Prensa, y el Sr. Dumayric Charlier, del diario Le Matin.
10. La Comisión recibió testimonio del padre Hugo Triest, sacerdote bega, director de Radio Soleil; del Sr. Richard Widmaier, de Radio Metropol, y del Sr. Jacques Sampeur, de Radio Antilles, en cuanto concierne a la situación de la libertad de prensa en Haití. Los miembros de la delegación estuvieron en frecuente relación con los miembros de la prensa encargados de los reportajes sobre la visita a Haití.
11. La Comisión también recabó la opinión de los sectores comercial y laboral entrevistándose con los señores Jean Edouard Baker, Presidente de la Asociación de Industrias de Haití (ADIH); Claude Levy, Director del Banco de Crédito Inmoviliario, y Antoine Izmery, de la Cámara de Comercio. Los representantes del sector comercial suministraron importante información sobre el efecto del golpe militar y el gobierno militar en el ambiente comercial de Haití.
12. La Comisión obtuvo información importante sobre las cuestiones laborales, aportada por los representantes de las tres federaciones laborales de Haití: los señores Germaine Jean François y Jean-Claude Le Brun, de CATH-CLAT; Gabriel Miracle y Jean-Auguste Mesyeux, de la Federación Autónoma de Trabajadores de Haití (CATH); y Joseph Senat, Pierre Charles Joseph y Benet Joseph, de la Federación de Trabajadores Sindicalizados (FOS). En las reuniones celebradas con ellos discutieron casos y problemas concretos relativos a violaciones de los derechos humanos.
13. La Comisión también se reunió con el padre Aristide, sacerdote salesiano e importante voz de la teología de la liberación en la Iglesia Católica; con el sociólogo Gérard Pierre Charles y con representantes de la Comisión de la Sociedad Civil, creada para exigir el cumplimiento de la Constitución de 1987.
14. Los miembros de la delegación viajaron a St. Marc, Pont Sondé y Petite Riviere para recabar información sobre los recientes sucesos ocurridos en Artibonite, así como también viajaron a Thomonde, Papaye e Hinche para recoger testimonio sobre los hechos acaecidos en la región del Plateau Central de Haití, en particular, para investigar los supuestos actos de represión contra organizaciones campesinas y los cometidos contra sacerdotes y monjas. En los departamentos, la Comisión recibió quejas en materia de derechos humanos cuya confidencialidad debe mantenerse hasta que sean consideadas por la Comisión en pleno.
b. Quejas recibidas
15. Mediante un comunicado de prensa, la Comisión anunció en Haití que el miércoles 31 de agosto de 1988, de 9 a 13 y de 15 a 18 horas, recibiría la visita de cualquier persona que deseara suministrarle información. De hecho, mucha de la información recibida ese día y durante la visita de la Comisión, fue suministrada a modo de quejas que serán tratadas por la Comisión de conformidad con sus propios Reglamentos.
16. Las conclusiones de la Comisión como resultado de esta visita se resumen como sigue:
1. El actual gobierno militar de Haití se ha perpetuado en el poder resultado de la violencia instigada por elementos de las Fuerzas Armadas del país que produjeron la masacre de votantes el 29 de noviembre de 1987, la manipulación de las elecciones celebradas el 17 de enero de 1988 y la destitución del Presidente Leslie Manigat, ocurrida el 20 de junio de 1988, cuando éste intentó subordinar a los militares al control civil.
2. Ya sea que los militares hayan "tomado" el poder el 7 de febrero de 1988, como aducen, o que el poder les haya sido concedido, el Consejo Nacional de Gobierno (CNG) no demostró vocación alguna por la democracia durante el período de su ejercicio.
3. Los casi tres años que duró el proceso de democratización conducido por los militares en Haití dieron por resultado la instalación de los militares en el poder.
4. En las conversaciones mantenidas con los ministros durante la visita de la Comisión no se manifestó intención o disposición alguna de los militares de poner a Haití en el camino hacia la democracia. Por el contrario, los militares parecieron tener el concepto de que no hay, necesariamente, incoherencia alguna entre un régimen militar y la democracia, pasando por alto el hecho de que el haber tomado el poder es en sí, un acto antidemocrático, particularmente a la vista del Artículo 3 (d) de la Carta de la OEA y el Artículo 23 de la Convención Americana.
5. Durante el período en consideración se han cometido numerosos asesinatos. La naturaleza política de la violencia se comprueba en el hecho de que ésta puede ser provocada o suspendida por las autoridades militares. El hecho de que los militares no investiguen estos asesinatos cometidos a mano de escuadrones de la muerte, ni castiguen a los responsables, ha constituido una preocupación constante para la Comisión y la ha llevado a concluir que estos escuadrones funcionan gracias a la impunidad que les conceden los militares.
6. Mediante el golpe de estado, el régimen militar ha intentado anular la Constitución de 1987. El uso que los militares han hecho de la fuerza para frustrar la voluntad del pueblo es condenado por países democráticos y por los respectivos instrumentos del derecho internacional.
7. En Haití, todos los derechos fundamentales están en peligro, limitados por el monopolio del ejército mediante el uso de la fuerza. El ejército, que funciona como fuerza policial, no protege la seguridad del país contra amenazas externas sino que reprime a aquellas personas o grupos que intentan cambiar las condiciones deplorables en las que vive la mayoría de los haitianos.
d. Observaciones del Gobierno de Haití sobre la Situación de los Derechos Humanos en Haití
17. La Comisión, a fin de incorporar las opiniones del gobierno militar a su Informe, solicitó el 30 de junio de 1988 que el Gobierno le presentara cualquier dato que considerara adecuado para ser la 74 reunión ordinaria de la Comisión y en la que la Secretaría sometería el Informe Preliminar a la consideración de la Comisión. La Comisión reiteró esta solicitud mediante un télex enviado el 3 de agosto de 1988, copia del cual le presentó personalmente la Sra. Cerna, de la Secretaría de la Comisión, al Brigadier General Hérard Abraham, Ministro de Relaciones Exteriores. El Ministro le manifestó a la Sra. Cerna que el "informe" del Gobierno le sería presentado a la Comisión durante la visita de ésta. Durante la visita de la Comisión, el Sr. David J. Padilla, su Secretario Ejecutivo Adjunto, reiteró este pedido de información. El gobierno militar presentó un informe a la Comisión el 8 de septiembre de 1988.
18. La Comisión dio consideración al informe del Gobierno de Haití, que se recibió durante la celebración del 74 período ordinario de sesiones, del 6 al 16 de septiembre de 1988, cuando fue aprobado el presente informe. El 17 de septiembre de 1988, un grupo de oficiales retirados destituyó al Teniente General Namphy, sustituyéndolo con el Teniente General Prosper Avril, y se formó un nuevo gobierno. Dado que estos hechos acaban de ocurrir, es prematuro hacer un análisis de ellos en estos momentos.
B. CONTENIDO, METODOLOGÍA Y FUENTES UTILIZADAS EN EL PRESENTE INFORME
19. Este informe sobre la situación de los derechos humanos en Haití abarca el período entre el 7 de febrero de 1986, fecha de la partida del Presidente Vitalicio Jean-Claude Duvalier, y la institución del Consejo Nacional de Gobierno (CNG), presidido por el Teniente General Henri Namphy, y el gobierno que el 20 de junio de 1988 asumió el poder por la fuerza, también presidido por el Teniente General Namphy. A juicio de la Comisión, el análisis de este período le permite evaluar la conducta del Gobierno que asumió el poder el 20 de junio de 1988 y la situación que, de conformidad con la Resolución 502 del Consejo Permanente de la OEA, la Comisión debe examinar en concreto, dado que ese Gobierno estaba presidido por el mismo militar y en su gabinete figuraban muchos de los mismos militares del régimen anterior. Tal como se expresa en el párrafo precedente, este Informe recoge el cambio de gobierno ocurrido el 17 de septiembre de 1988 pero no la analiza.
20. En este Informe, la Comisión hace frecuentes referencias a los hechos acaecidos durante los 29 años de dictadura de François (1957-1971) y Jean-Claude (1971-1986) Duvalier. La Comisión opina que sólo conociendo la realidad haitiana durante el período de los Duvalier puede entenderse el presente. El conflicto registrado entre las fuerzas pro Duvalier y contra Duvalier, y el papel desempeñado en él por el Ejército, define el actual contexto político de Haití. Toda gama de derechos humanos –el derecho a la vida, a la libertad y a la integridad personal, el derecho de circulación y residencia, el derecho a la nacionalidad, el derecho a las garantías judiciales, el derecho a la libertad y a la integridad personal, el derecho a la libertad de expresión, el derecho de asociación y los derechos políticos- todos estos derechos individuales están en peligro en este conflicto de fuerzas que, por un lado procuran mantener la estructura duvalierista y, por otro, intentan producir el cambio con base en un repudio al período Duvalier.
21. La Comisión se ha embarcado en este análisis examinando la forma en que los sucesivos regímenes de Haití han observado los derechos reconocidos en la Convención Americana sobre Derechos Humanos, de la cual Haití es un Estado Parte. Como la partida del Presidente Vitalicio Jean-Claude Duvalier creó expectativas en cuanto a una transición hacia la democracia, el capítulo sobre los derechos políticos es el capítulo central de este informe. El anuncio del teniente General Namphy de remplazar la Constitución de 1987 por una "nueva" constitución socava el estado de derecho, aún frágil como era, por no mencionar la estructura total del Estado.
22. La Comisión ha utilizado varias fuentes para la preparación de este informe. La más importante ha sido la información directa obtenida durante las dos investigaciones realizadas in situ en enero de 1987 y agosto de 1988. La Comisión agradece al Gobierno de Haití el haberle permitido llevar a cabo esas misiones de investigación.
23. Las fuentes periodísticas, tanto haitianas como extranjeras, han sido utilizadas por la Comisión como fuentes de información sobre los hechos descritos en este informe. Cuando el Gobierno de Haití ha presentado observaciones sobre casos y situaciones mencionados en este informe, dichas observaciones han sido tratadas con especial consideración.
24. La Comisión dedica un capítulo aparte al marco jurídico de Haití tal cual consta en la Constitución de 1987 que, por la aceptación generalizada de la cual fue objeto en el referendo de marzo de 1987, constituye un punto de referencia para comprender las aspiraciones del pueblo haitiano. La Comisión siente particular preocupación porque el gobierno militar, como resultado del golpe de estado del 20 de junio de 1988, haya abrogado esta Constitución de forma unilateral.
25. La Comisión también ha recibido importante información de parte de las organizaciones locales de derechos humanos que operan en Haití. Además, alarma a la Comisión el reciente asesinato, y mutilación, del Sr. Lafontant Joseph, abogado y activista en materia de derechos humanos.
C. ANTECEDENTES SOBRE EL PERÍODO COMENZADO CON LA CAÍDA DE DUVALIER
A. Colapso del Régimen de Duvalier
26. El 7 de febrero de 1986, el Gobierno del Presidente Vitalicio Jean-Claude Duvalier se derrumbó al buscar éste, y sus estrechos colaboradores, exilio en el extranjero, y una junta cívico-militar autodenominada Consejo Nacional de Gobierno (CNG, que presidía el Teniente General Henri Namphy, ex Jefe de Personal del Ejército durante el gobierno de Jean-Claude Duvalier, asumió el poder. Los seis miembros del Consejo eran Namphy, los coroneles Williams Regala, Prosper Avril y Max Valles y los señores Alix Cineas y Gérard Gourgue. La Junta se convirtió en una junta militar en marzo de 1986 al renunciar el Sr. Gérard Gourgue (20 de marzo) y ser destituidos los señores Avril, Valles y Cineas (21 de marzo) después de las demostraciones de protesta realizadas en su contra.
B. Invitación de la CNG a la Comisión
27. Por nota dirigida al Secretario General de la OEA, con fecha 29 de julio de 1986, la CNG invitó a la Comisión, reunida en su 68a. sesión ordinaria, consideró la invitación y decidió que, dada la importancia de la misión, deberían participar en ella todos sus miembros para recalcar el apoyo de la Comisión al proceso de democratización en curso. Terminada la 68a. sesión, el Gobierno de Haití y la Comisión fijaron los días 20, 21, 22 y 23 de enero de 1987 como fechas para la visita. La Sra. Cerna visitó Haití del 7 al 9 de enero para ocuparse de los preparativos necesarios de esa visita.
Actividades Realizadas por la Comisión Durante su Observación in situ
28. Durante su visita, la Comisión se reunió con el Presidente de la Junta Nacional de Gobierno, Teniente General Henri Namphy, y el Coronel Williams Regala, Ministro del Interior y Defensa Nacional y miembro de la Junta. La Comisión también se reunió con el Ministro de Relaciones Exteriores, Coronel Hérard Abraham; el Ministro de Justicia, Sr. François St. Fleur; el Viceministro de Justicia, Coronel Fritz Antoine; y muchos otros funcionarios. Debido a cambios ocurridos en cuatro ministerios, el 5 de enero de 1987, el Ministro de Relaciones Exteriores y el Ministro de Justicia ocupaban sus nuevos cargos desde hacía dos semanas escasas.
29. La Comisión se entrevistó con el Sr. Jean-Baptiste Dupleix, Presidente, y otros representantes del Consejo Asesor, y con el Sr. Emile Jonassaint, Presidente de la Asamblea Constituyente y otros representantes de ésta. El mandato de la Asamblea Constituyente consistía en aprobar el texto de una Constitución que sería sometida a la aprobación popular por medio de un referendo.
30. La Comisión se reunió con autoridades penales en Fort Dimanche y la Penitenciaría Nacional y en ambas instituciones mantuvo entrevistas privadas con prisioneros. Solicitó ver a algunos prisioneros en concreto, por nombre y apellido, y a otros elegidos al azar.
31. La Comisión se entrevistó con representantes de grupos dedicados a la preservación de los derechos humanos y recibió testimonio de los señores Jean-Jacques Honorat, Robert Duval, Jean-Claude Bajeux, Victor Benoit, Arnold Antonin y de la Sra. Simone Castera. Todas estas organizaciones dedicadas a los derechos humanos sólo han comenzado a funcionar a partir del fin del régimen de Duvalier.
32. La Comisión entrevistó a muchos líderes políticos a fin de recabar sus opiniones acerca del proceso de democratización: el reverendo Sylvio Claude y los señores Louis Dejoie II, Thomas Désulmé, Grégoire Eugene, Serge Gilles, Leslie F. Manigat, Hubert De Ronceray y Rene Theodore.
33. La Comisión recibió testimonio de miembros de la prensa escrita y oral. Se reunió con los señores Willem Romelus, editor del diario Haiti-Libérée, Granck Magliore, editor del diario Le Matin, y Lucin Montas, editor del diario Le Nouvelliste.
34. También recibió testimonio del Sr. Jean Dominique, jefe de Radio Haiti-Inter, primera estación de radio haitiana en transmitir programas tanto en "créole" como en francés, y se entrevistó con el padre Hugo Triest, director de Radio Soleil, y con miembros del personal de la estación de radio de la Iglesia Católica.
35. La Comisión recabó las opiniones de los sectores comercial y laboral y entrevistó a los señores Georges Sicard, Presidente de la Cámara de Comercio de Haití, Jean Edouard Baker, Presidente de la Asociación de Industrias, y Andre Apaid, Fundador de la Asociación de Industrias.
36. La Comisión recibió información sobre cuestiones laborales de parte de los líderes de dos federaciones de trabajadores de Haití: los señores Yves Antoine Richard, Secretario General de la Federación Autónoma de Trabajadores de Haití (CATH), y Goerges Fortuné, Presidente de CATH-CLAT y cofundador del partido político del Sr. Leslie Manigat.
37. La Comisión se reunió con el padre Grandoit, Jefe de Operaciones de MISYON ALFA, el programa de alfabetización organizado y financiado por la Iglesia Católica. También se entrevistó con los señores Evans Paul, Jefe del Comité para la Unidad y la Democracia (KID), que es una federación de comités vecinales, y Jean Paul Duperval y Jose Sinai, miembros de KID.
38. Los miembros de la Comisión viajaron a Gonaives y Cap Haitien. En Cap Gonaives, la Comisión se reunió con Monseñor Emmanuel Constant, Obispo de Gonaives, y el Sr. Paúl Latortue, un economista que trabaja con los arroceros en la región Arbonite. La Comisión también se entrevistó con el Sr. Hilton Benoit, Commissaire du Guvernement, y con otros individuos en relación con la situación de los derechos humanos en Gonaives y, en particular, en lo que concierne a la denominada "guerra del arroz" y los problemas que afectan a la juventud en Anse-Rouge.
39. En Cap Haitien, la Comisión se entrevistó con el padre Ivon Joseph, presidente de la Junta de Directores de MISYON ALFA y Jefe de la Conferencia Haitiana de Religiosos. También se reunió con otras personas cuyos nombres, así como los de otros en Haití, deben permanecer confidenciales debido a que sus testimonios se presentaron en calidad de quejas concretadas en materia de derechos humanos.
40. La Comisión, mediante un comunicado de prensa, anunció que el jueves 22 de enero de 1987, de 13 a 18 horas, recibiría en Haití a toda persona que quisiera suministrarle información. De hecho, mucha de la información recibida ese día y durante la visita de la Comisión se presentó en forma de denuncias que han sido procesadas de conformidad con el Reglamento de la Comisión.
41. El 23 de enero de 1987, el Presidente de la Comisión, Sr. Luis Adolfo Siles Salinas, y los miembros de la Comisión, celebraron una conferencia de prensa en el Hotel Villa Créole. Asistieron a ella diversos miembros de la prensa haitiana e internacional y el Presidente se expresó acerca de las conclusiones preliminares de la Comisión en las siguientes palabras, que fueron distribuidas en inglés, francés y “créole”:
Damas y Caballeros de la Prensa:
Como ustedes saben, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la Organización de los Estados Americanos se encuentra en Haití, en pleno, desde el lunes 19 de enero. Nuestra visita que, por invitación del gobierno de Duvalier, se había programado originalmente para el año pasado, hubo de ser pospuesta de manera indefinida a causa de los sucesos dramáticos y, de hecho, revolucionarios que culminaron el 7 de febrero de 1986. El Gobierno actual, el Consejo Nacional de Gobierno (CNG), reiteró la invitación a la Comisión, por lo cual se está efectuando este intenso programa de actividades de cuatro días.
Durante este plazo hemos tenido la oportunidad de entrevistarnos con individuos de una muestra extremadamente representativa de la sociedad haitiana en la que se incluyen Su Excelencia, el Presidente del Consejo Nacional de Gobierno, Teniente General Henri Namphy, y el Coronel Williams Regala, así como también el Ministro de Relaciones Exteriores, Coronel Hérard Abraham, y el Ministro de Justicia, señor Jacques Saint Fleur. Además, la Comisión se reunió con miembros de la Asamblea Constituyente y del Consejo Asesor.
La Comisión también entrevistó a representantes de aquellas organizaciones dedicadas a la promoción y protección de los derechos humanos, a líderes políticos, a miembros de la prensa y de los sindicatos, a líderes del sector privado y a representantes de instituciones religiosas.
Además de las reuniones celebradas en Puerto Príncipe, la Comisión formó grupos de trabajo destinados a visitar, de forma simultánea, los centros provinciales, Cap Haitien y Gonaïves. Otro grupo visitó los principales centros de detención de Puerto Príncipe en los que, después de importantes conversaciones mantenidas con miembros del Gobierno, pudimos sostener entrevistas totalmente privadas con prisioneros en informarnos acerca de sus condiciones y de las circunstancias de sus detenciones.
Dejemos claro que después de cuatro cortos días en Haití, la Comisión no pretende hacer un juicio definitivo sobre la situación de la observancia de los derechos humanos en el país. La Comisión se reunirá nuevamente en Washington, D.C. durante el próximo mes de marzo y considerará la información, los documentos y los testimonios recogidos durante esta visita in loco y espera regresar a Haití este año para profundizar más en este proceso.
No obstante, nosotros, los miembros de la Comisión, hemos sentido que al término de nuestra visita, nos compete expresar públicamente las impresiones preliminares derivadas de las observaciones que personalmente hemos hecho durante nuestra visita.
En primer lugar, es incuestionable que los hechos ocurridos el 7 de febrero de 1986 constituyen un momento histórico en la historia de Haití. El derrocamiento de la dictadura de Duvalier ocurrió ese día debido a la acción mancomunada del pueblo haitiano. Con un coraje ejemplar, utilizando métodos pacíficos y apoyado por las organizaciones populares del país, el pueblo haitiano pudo, ese día, poner fin a la dinastía vitalicia de los Duvalier. La Comunidad internacional también brindó su apoyo. La Comisión cobra aliento al saber que su Informe sobre la Situación de los Derechos Humanos en Haití, de 1979, y sus posteriores Informes Finales, en los que los pueblos de América tomen conciencia de la situación de los derechos humanos en Haití. Pero, a la vez, desalienta a la Comisión saber que las personas que colaboraron en la lucha por los derechos humanos han sido objeto de represiones por parte del gobierno de Duvalier. La Comisión ha pedido garantías al Consejo Nacional de Gobierno, y las ha obtenido, de que no se aplicará ningún tipo de represalia a aquellas personas que colaboran con la Comisión y que la Comisión tendrá la libertad de reunirse con quien desee, donde lo desee, en privado, sin temor a que aquellos que testifican ante ella sean objeto de represalias.
La Comisión ha notado cambios en cuanto se refiere a la situación de los derechos humanos en Haití al compararla con análisis previos, cambios que deben atribuirse a los sucesos históricos del 7 de febrero. El más llamativo reside en el mejor ejercicio del derecho a la libertad de expresión. La presencia de ustedes aquí, así como la de nosotros, junto con el análisis introspectivo, abierto y franco, de la escena política, económica y social del país hecho por los medios de información, según hemos observado desde nuestra llegada, representa un notable adelanto del pueblo haitiano. El proceso iniciado por el Consejo Nacional de Gobierno, que involucra un cronograma electoral para establecer instituciones democráticas en febrero de 1988, ofrece esperanzas para el futuro tanto para el pueblo haitiano como para la comunidad internacional en general. Finalmente tendrán voz quienes carecían de ella.
Al mismo tiempo, la Comisión ha podido notar la ansiedad fundamental de muchos sectores de la sociedad haitiana respecto de la solidez del proceso en curso y, de la reiterada información recibida, ha podido deducir que existe un peligro real de que el proceso pueda descarrilarse debido a ciertas debilidades y contradicciones fundamentales originadas en la historia de la represión y la dictadura que tan bien conocemos todos.
En concreto, preocupa a la Comisión la medida en que los derechos humanos fundamentales, violados sistemáticamente en el pasado, son atacados al presente y el hecho de que no han sido objeto de desagravio en relación con ese pasado. Nos referimos al derecho que toda persona tiene de sentirse libre del peligro de detención o desaparición arbitrarias, al derecho de debido proceso legal, al derecho de un juicio justo y al derecho de libertad y de no ser objeto de malos tratos durante una detención. También es esencial al espíritu de justicia la "desduvalerización" del nuevo orden. Por la información recogida hemos sabido que siguen violándose derechos humanos fundamentales, especialmente en cuanto se refiere a los derechos mínimos concedidos a los detenidos. Los malos tratos aplicados a los prisioneros y detenidos, que no pueden llamarse "prisioneros" porque se los ha despojado de las garantías de un juicio justo, constituyen una práctica abominable que debe eliminarse rápida y definitivamente.
La Comisión, en el cumplimiento de su mandato, continuará vigilando muy de cerca la situación de los derechos humanos en Haití y espera contar con la sostenida cooperación del Gobierno y de todos los sectores de la población en la realización de su trabajo.
La Comisión desea destacar que ha recibido una colaboración plena tanto del Gobierno como del pueblo haitiano en el desarrollo de su importante tarea, así como también desea agradecer tanto al Gobierno como al pueblo de Haití, y a los órganos de la prensa, la invalorable cooperación brindada durante esta visita.
42. En el transcurso de la 69a. sesión de la Comisión, se incluyó de nuevo la cuestión de Haití. Los miembros de la Comisión concordaron en que el propósito de la misión realizada en Haití en enero de 1987 había sido observar la situación de los derechos humanos en el país y, en consecuencia, contribuir al proceso de democratización. Se decidió posponer la preparación de un informe especial hasta pasadas las elecciones de noviembre de 1987 en vista de que el CNG parecía estar facilitando la transición hacia la democracia, pero, no obstante ello, determinó que se incluiría un capítulo sobre Haití en su Informe Anual.
43. Varios miembros de la Comisión instaron a que se enviara una nota al Gobierno de Haití, señalando las inquietudes de la Comisión acerca de la situación de los derechos humanos en ese país, según la observación hecha durante la visita. En consecuencia, la nueva Presidenta de la Comisión, la profesora Gilda M.C.M. Russomano, envió la siguiente nota al Ministro de Relaciones Exteriores de Haití:
Me dirijo a Vuestra Excelencia, en nombre de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, para agradecer a su Gobierno el haber concedido a la Comisión todas las facilidades y la cooperación necesarias durante la misión realizada en Haití del 20 al 23 de enero de 1987. Dado que la Comisión se encuentra reunida en Washington, en su 69a. sesión ordinaria, deseamos expresar a Vuestra Excelencia las siguientes inquietudes sentidas en este momento.
La Comisión se encuentra en el proceso de evaluar el testimonio y la documentación que recogió durante su visita a la luz de las disposiciones de la Convención Americana sobre Derechos Humanos, de la cual Haití es un Estado Parte. Dentro de este contexto, la Comisión desea expresar su preocupación en el campo de la situación de los derechos humanos, especialmente los relacionados con los detenidos, y sus reflexiones sobre el proceso de democratización.
En cuanto concierne a la situación de los derechos humanos, la Comisión desea llamar la atención del Gobierno de Vuestra Excelencia sobre las obligaciones asumidas en materia de derechos fundamentales, particularmente en cuanto se refiere al derecho a la vida (Artículo 4), el derecho a la integridad personal (Artículo 5), el derecho a la libertad personal (Artículo 7), el derecho a las garantías judiciales (Artículo 8), el derecho a la protección de la honra y de la dignidad (Artículo 11) y el derecho a la protección judicial (Artículo 25).
En concreto, preocupa a la Comisión la medida en que los derechos humanos, violados sistemáticamente en el pasado, son atacados al presente y no han sido objeto de desagravio en relación con ese pasado. Nos referimos al derecho que toda persona tiene de sentirse libre del peligro de detención o desaparición arbitrarias, al derecho de debido proceso legal, al derecho de un juicio justo y al derecho de libertad y de no ser objeto de malos tratos durante una detención. Las quejas recibidas por la Comisión en relación con la "desaparición" de Charlot Jacquelin y Vladimir David han sido lamentablemente desoídas por las autoridades gubernamentales, que no iniciaron una investigación seria acerca del destino de esos dos individuos. La Comisión recomienda al Gobierno de Haití la conducción de una investigación verosímil de cada uno de los dos casos por parte de autoridades responsables instruidas al efecto.
Para que se establezca un clima de justicia, la Comisión considera esencial la separación de poderes de las fuerzas armadas y policiales. La Comisión considera favorablemente las disposiciones contenidas al respecto en la nueva Constitución. Las quejas recibidas por la Comisión en referencia a los miembros de las fuerzas armadas para con la población en general, contienen manifestaciones de falta de respeto a los individuos, de arrogancia hacia ellos y de abuso de autoridad que, en algunos casos, han producido actos espontáneos de violencia, en especial durante la celebración de demostraciones políticas o relativas a los derechos humanos que, de mediar otro trato, hubieran sido pacíficas.
De la información presentada a la Comisión hemos sabido que continúan violándose derechos fundamentales, en especial los derechos mínimos concedidos a las personas detenidas. Los malos tratos de que son objeto los prisioneros y detenidos es una práctica que debe ser rápida y definitivamente eliminada. El testimonio recogido de personas detenidas en Fort Dimanche y en la Penitenciaría Nacional confirma que la detención comienza con una paliza que, a veces, alcanza un grado tal que se requiere de atención médica, atención que no reciben los detenidos; que se los alimenta una vez por día o no se los alimenta en absoluto; que la mayoría de los detenidos pierden mucho peso; que no comparecen ante un juez; y que, salvo en muy contadas ocasiones, no abandonan sus celdas. El caso de Jean Gibson Narcisse, a quien la Comisión entrevistó en Fort Dimanche nos preocupa de manera particular y deseamos recibir un informe completo acerca de la atención médica y legal que se le ha brindado. La Comisión recomienda, además, que el Gobierno lleve un registro central donde figuren los nombres de los detenidos y los sitios donde están recluídos.
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos siente una preocupación especial por el caso del Sr. Nicolas Estiverne, expulsado de Haití el 13 de enero de 1987, acerca de quien la Comisión solicitó del Gobierno de Haití que proporcionase las razones por las que no sse le permite regresar al país.
En cuanto se refiere al proceso de democratización actualmente en curso, la responsabilidad de la Comisión en esta materia emana de la garantía de los derechos políticos contenida en la Convención Americana (Artículo 23).
La Comisión desea destacar su satisfacción en cuanto concierne al proceso de transición hacia un gobierno democrático acorde con el mandato del Consejo Nacional de Gobierno desde que asumió el poder el 7 de febrero de 1986.
La Comisión desea felicitar al pueblo haitiano y, en particular, a la Asamblea Constituyente por haber cumplido el mandato de aprobar el proyecto de Constitución. La Comisión confía en que el referendo programado para el 29 de marzo de 1987 dará a los haitianos la oportunidad de expresar su voluntad política en relación con ese importante documento.
La Comisión seguirá vigilando estrechamente el proceso de democratización de Haití y solicita el consentimiento del Gobierno de Vuestra Excelencia para enviar a Haití a la Sra. Christina Cerna, miembro de la Secretaría de la Comisión, a fin de poner al día a la Comisión durante la celebración de su próxima reunión de junio en Washington.
La Comisión desea señalar que espera seguir recibiendo la colaboración del Gobierno de Haití en cuanto se refiere a la promoción y protección de los derechos humanos y que confía en que, mediante las elecciones del próximo noviembre, se logrará la transición hacia un gobierno democrático.
Aprovecho la oportunidad para expresar a Vuestra Excelencia las seguridades de mi más alta consideración.
Coronel Hérard Abraham
Ministro de Relaciones Exterioes
La Crísis Emergente
44. A pesar de haber tomado, en su 69a. sesión ordinaria, la decisión de no preparar un Informe Especial sobre la situación de los derechos humanos en Haití dado el progreso que se registraba en el proceso de democratización, la Comisión tenía la intención de seguir vigilando de cerca los hechos que fueran ocurriendo. Tanto el Sr. Siles, en la conferencia de prensa celebrada en Haití el 23 de enero de 1987, como la Sra. Russomano, en su carta del 27 de marzo al Ministro de Relaciones Exteriores, señalaban que la Comisión enviaría a un miembro de su Secretaría para ponerla al día al respecto.
45. La Sra. Cerna visitó Haití del 1 al 3 de junio de 1987 con tal propósito. Los dos hechos principales ocurridos en Haití desde la visita de la Comisión eran el referendo celebrado el 29 de marzo de 1987 sobre la Constitución y la disposición contenida en la Constitución para la creación de un Consejo Electoral Provisional (CEP). De conformidad con la nueva Constitución, la responsabilidad de organizar las elecciones correspondía al CEP y no al Consejo Nacional de Gobierno.
46. En el transcurso de su 70a. sesión ordinaria, (22 junio - 1 julio, 1987) la Comisión revisó los hechos ocurridos en los meses precedentes y la deteriorante situación de los derechos humanos. El CNG y el CEP se encontraban enzarzados en un conflicto constitucional relativo al control de las próximas elecciones y, en junio, la federación laboral CATH convocó a una huelga en demanda de la renuncia del CNG. La Comisión decidió, una vez más, expresar su preocupación por estos hechos al Gobierno de Haití. Mediante un cable de fecha 1 de julio de 1987, dirigido al Ministro de Relaciones Exteriores, la Sra. Gilda Russomano. Presidenta de la Comisión, expresó lo siguiente:
TENGO EL HONOR DE DIRIGIRME A VUESTRA EXCELENCIA EN NOMBRE DE LA COMISIÓN INTERAMERICANA DE DERECHOS HUMANOS EN RELACIÓN CON UNA SERIE DE PREOCUPACIONES ACERCA DE LA SITUACIÓN DE LOS DERECHOS HUMANOS Y EL PROCESO DE DEMOCRATIZACIÓN EN HAITÍ DESDE QUE LA COMISIÓN VISITARA EL PAÍS EN ENERO DE 1987.
DADO EL HECHO DE QUE EL GOBIERNO DE HAITÍ HA ASUMIDO CIERTAS OBLIGACIONES INTERNACIONALES EN MATERIA DE DERECHOS HUMANOS AL RATIFICAR LA CONVENCIÓN AMERICANA SOBRE DERECHOS HUMANOS, CONTINÚA PREOCUPANDO A LA COMISIÓN EL RESPETO EN HAITÍ POR LOS SIGUIENTES ARTÍCULOS DE DICHA CONVENCIÓN: EL DERECHO A LA INTEGRIDAD PERSONAL (ARTÍCULO 5), EL DERECHO A LA LIBERTAD PERSONAL (ARTÍCULO 7), EL DERECHO A LAS GARANTÍAS JUDICIALES (ARTÍCULO 8), EL DERECHO A LA PROTECCIÓN DEL HONOR Y DE LA DIGNIDAD (ARTÍCULO 11), EL DERECHO DE REUNIÓN (ARTÍCULO 15), EL DERECHO A LA LIBERTAD DE ASOCIACIÓN (ARTÍCULO 16), Y LOS DERECHOS POLÍTICOS (ARTÍCULO 23).
EN CONCRETO, PREOCUPA A LA COMISIÓN EL ARRESTO Y LOS BRUTALES MALOS TRATOS IMPUESTOS A DOS MIEMBROS DEL COMITÉ OUVRIER HAITIEN Y A LOS SEIS MIEMBROS DE LA CENTRALE AUTONOME DES TRAVAILLEURS HAITIENS (CATH) ASÍ COMO LA DISOLUCIÓN DE ESTAS ORGANIZACIONES LABORALES.
DURANTE LA VISITA REALIZADA EN ENERO, LA COMISIÓN OBSERVÓ CON AGRADO QUE LAS ORGANIZACIONES LABORALES, CUYO FUNCIONAMIENTO HABÍA SIDO PROHIBIDO DURANTE EL RÉGIMEN ANTERIOR, PODÍAN ORGANIZARSE Y OPERAR. LA COMISIÓN ESTÁ PROFUNDAMENTE PREOCUPADA POR LOS RECIENTES INFORMES QUE SEÑALAN QUE EL GOBIERNO DE HAITÍ HA DISUELTO ESTAS DOS ORGANIZACIONES LABORALES, HA ARRESTADO Y MALTRATADO BRUTALMENTE A SUS MIEMBROS Y LES HA NEGADO ASESORAMIENTO JURÍDICO ANTES DE QUE COMPARECIERAN ANTE UN JUEZ, LO QUE NO TUVO LUGAR SINO EN EL OCTAVO DÍA POSTERIOR AL ARRESTO.
EN CUANTO AL PROCESO DE DEMOCRATIZACIÓN APLAUDIDO POR ESTA COMISIÓN EN SU CARTA A VUESTRA EXCELENCIA CON FECHA 27 DE MARZO DE 1987, LA COMISIÓN DESEA RECORDAR AL GOBIERNO DE HAITÍ SU OBLIGACIÓN ACORDE CON EL ARTÍCULO 23 DE LA CONVENCIÓN AMERICANA.
LA RECIENTE INICIATIVA DEL CONSEJO NACIONAL DE GOBIERNO DE PUBLICAR EL 22 DE JUNIO DE 1987, UNA LEY ELECTORAL DISTINTA DE LA PREPARADA POR EL CONSEJO ELECTORAL PROVISIONAL AMENAZA NUEVAMENTE CON DESCARRILAR EL PROCESO DE DEMOCRATIZACIÓN, LA COMISIÓN SOLICITA DEL GOBIERNO DE HAITÍ QUE RECONOZCA LA INDEPENDENCIA DEL CONSEJO ELECTORAL ESPECÍFICAMENTE "ENCARGADO DE FORMULAR Y EJECUTAR LA LEY ELECTORAL" POR CUENTA DE LA CONSTITUCIÓN HAITIANA. EL NO HACERLO PONDRÁ EN PELIGRO EL PROCESO.
LA COMISIÓN INTERAMERICANA DE DERECHOS HUMANOS APROVECHA ESTA OCASIÓN PARA RENOVAR SU ESPERANZA DE QUE EL GOBIERNO DE HAITÍ CONTINUARÁ COLABORANDO EN LA PROMOCIÓN Y PROTECCIÓN DE LOS DERECHOS HUMANOS Y CONFÍA EN QUE LA EVOLUCIÓN DEL PAÍS HACIA UNA FORMA DEMOCRÁTICA DE GOBIERNO SE LOGRE MEDIANTE LAS ELECCIONES JUSTAS Y LIBRES DEL PRÓXIMO NOVIEMBRE.
47. La Comisión, durante su 71a. sesión ordinaria (14 - 24 de septiembre, 1987), decidió expresar su satisfacción al Gobierno de Haití por la resolución de la crisis constitucional, indicando, no obstante, su preocupación por las reiteradas violaciones de los derechos humanos. En una carta dirigida al Ministro de Relaciones Exteriores, la Comisión manifestaba lo que sigue:
Tengo el honor de dirigirme a Vuestra Excelencia en nombre de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, y en ocasión de celebrar ésta su 71a. sesión ordinaria, a fin de expresar las inquietudes de ésta respecto de los recientes sucesos acaecidos en Haití, en cuanto conciernen a la situación de los derechos humanos y al proceso de democratización.
Al igual que en mi comunicación a Vuestra Excelencia, enviada después de la 70a. sesión ordinaria de la Comisión, ésta desea recordar al Gobierno de Haití las obligaciones contraídas en su condición de Estado Parte de la Convención Americana sobre Derechos Humanos, particularmente en cuanto concierne al derecho a la vida (Artículo 4), al derecho a la integridad de la persona (Artículo 5), al derecho a la libertad personal (Artículo 7), al derecho a las garantías judiciales (Artículo 8), al derecho a la libertad de asociación (Artículo 16) y a los derechos políticos (Artículo 23).
La Comisión está particularmente preocupada por los ataques a la Iglesia Católica, en especial por el asalto perpetrado el 23 de agosto por un grupo de entre 40 y 50 hombres no identificados, que portaban armas automáticas, revólveres, machetes y piedras, contra los reverendos Antoine Adrien, William Smarth, Jean-Marie Vincent, Jean-Bertrand Aristide y Joseph Berg.
Estos sacerdotes católicos se contaban entro los más visibles y vocales defensores de los derechos humanos y la Comisión solicita del Gobierno la protección de estos sacerdotes y de los organismos de derechos humanos contra la intimidación y los ataques que impiden su libre funcionamiento.
En los que concierne al proceso de democratización, la Comisión señala que el Gobierno de Haití ha reconocido ahora la independencia y autoridad del Consejo Electoral Provisional establecidas por la constitución en relación con la organización y el desarrollo de las próximas elecciones. Esta es una señal muy positiva y constituye el primer paso para garantizar la celebración de las elecciones.
Dado el clima de violencia generalizado en Haití al presente, no le será fácil al pueblo haitiano participar en elecciones libres y justas. En consecuencia, la Comisión solicita del Consejo Nacional de Gobierno que contenga a sus fuerzas de seguridad y proporcione un clima de orden para que las elecciones se efectúen con la participación plena del pueblo haitiano en este proceso histórico.
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos aprovecha esta ocasión para reiterar al Gobierno de Haití sus esperanzas de contar con su sostenida colaboración en la promoción y protección de los derechos humanos en el hemisferio. La Comisión confía en que el pueblo haitiano podrá celebrar elecciones libres y justas en noviembre que conduzcan a que un gobierno asuma el poder el 7 de febrero de 1988.
48. La Comisión reiteró en su Informe Anual 1986-1987, su preocupación relativa a la posibilidad de que las elecciones no se celebraren dado el clima generalizado de violencia. En la parte pertinente de este Informe a la Asamblea General de la OEA se expresa lo siguiente:
La preocupación que el Presidente de la Comisión expresara durante la última visita in loco a Haití referente al proceso de democratización ha sido confirmada posteriormente por los hechos. En aquella oportunidad, el presidente había dicho que temía que el proceso de democratización se descarrilase debido a fundamentales debilidades y contradicciones que tenían su origen en la historia de la represión y la dictadura. La tarea que enfrenta el pueblo haitiano y el Consejo Electoral Provisional no es otra sino la de volver a encaminar el proceso electoral. Dado el clima generalizado de violencia imperante desde agosto de 1987 no será fácil restablecer un clima de normalidad que permita la realización de elecciones. Por lo tanto, y dado que el poder reside en el Consejo Nacional de Gobierno, la Comisión hace un llamado a éste para que tome todas las medidas necesarias que permitan al Consejo Provisional Electoral organizar y realizar las elecciones a los efectos de que los haitianos puedan elegir un gobierno democrático que asuma el poder el 7 de febrero de 1988.
Descarrilamiento del Proceso de Democratización
49. El 29 de noviembre de 1987, la masacre de votantes ocurrida el día de las elecciones y la decisión del CNG de desmembrar el Consejo Electoral Provisional pusieron fin al proceso de democratización que, ostensiblemente, había comenzado el 7 de febrero de 1986, con la caída de Jean-Claude Duvalier y su salida de Haití.
50. El Consejo Permanente de la OEA programó una reunión de urgencia par el viernes 4 de diciembre de 1987 para considerar los recientes sucesos ocurridos en Haití, pero la reunión se postergó hasta el siguiente lunes 7 en vista de que el Gobierno de Haití ofreció enviar al Coronel Hérard Abraham, Ministro de Relaciones Exteriores, a participar en dicha reunión.
51. Durante los días previos a esa reunión del Consejo Permanente, la OEA y la Comisión recibieron cientos de telegramas solicitando que el sistema interamericano "salvara al pueblo haitiano" e interviniera a fin de facilitar la celebración de nuevas elecciones en Haití bajo los auspicios de la OEA.
52. El Consejo Permanente de la OEA se reunió el 7 de diciembre. El discurso del Coronel Abraham responsabilizó al CEP por no haberse realizado las elecciones. El Consejo Permanente aprobó una resolución en la cual se recalcaba, con base en la Carta, el principio de no intervención y solicitaba al CNG adoptar todas las medidas necesarias para asegurar la celebración de elecciones libres.
53. Habiendo recuperado el control del proceso electoral como consecuencia de la disolución del CEP, el Gobierno militar de Haití designó nuevos miembros en el Consejo Electoral y dictó su propia ley electoral, cuyas disposiciones no protegían la condición secreta del voto y facilitaban el control gubernamental del voto de cada elector.
c. Las Elecciones del 17 de Enero de 1988
54. El 17 de enero de 1988 se celebraron nuevas elecciones en Haití, controladas por el CNG, y en contravención de varias disposiciones de la Constitución. El CNG proclamó "vencedor" de estas elecciones al Sr. Leslie Manigat, a pesar de que estimó que el 90% del electorado se había abstenido.
55. Durante su 72a. sesión ordinaria, la Comisión consideró los recientes sucesos ocurridos en Haití y tomó la decisión de preparar un informe sobre la situación de los derechos humanos en dicho país. En un comunicado de prensa fechado el 25 de marzo de 1988, la Comisión manifestó lo siguiente:
La Comisión ha decidido preparar un informe sobre la situación de los derechos humanos en Haití y confía en que el Gobierno la invitará a llevar a cabo una observación in loco de la situación actual de los derechos humanos en Haití.
Invitación del Gobierno de Leslie Manigat a la Comisión
56. Por nota del 26 de abril de 1988, el Sr. Gérard Latortue, Ministro de Relaciones Exteriores, Cooperación Internacional y Culto del Gobierno de Haití, invitó a la Comisión a visitar dicho país en una fecha de mutua conveniencia que sería fijada en julio de 1988.
57. La Comisión celebró una reunión extraordinaria, su 73a. sesión en Washington, D.C., el 9 de mayo de 1988. Los miembros de la Subcomisión que en ese momento debían viajar a Haití --la Sra. Elsa D. Kelly y los señores Oliver H. Jackman y Patrick L. Robinson-- acordaron que las fechas de la Comisión fueran el 4, 5 y 6 de julio de 1988. Estas fechas se sugirieron al Gobierno de Haití por nota firmada por el Sr. Marco Tulio Bruni Celli, Presidente de la Comisión, con fecha 10 de mayo de 1988.
58. El 7 de junio de 1988, en el Consejo Permanente de la OEA, el Sr. Gérard Latortue confirmó al Secretario Ejecutivo de la Comisión, Sr. Edmundo Vargas Carreño, las fechas para la visita de la Comisión. Además, transmitió el entusiasmo de su Gobierno por la visita de la Comisión y recalcó su política de puertas abiertas.
d. El Golpe de Estado del 20 de junio de 1988
59. La Sra. Cerna debía viajar a Haití el 20 de junio de 1988 para hacer los arreglos necesarios para la visita de la Comisión. En la noche del 19 al 20 de junio, los militares haitianos tomaron el poder y derrocaron al Presidente Manigat. En vista de que el Gobierno que había invitado a realizar la observación in loco ya no estaba en el poder, la Comisión canceló la visita. El Consejo Permanente se reunió el 29 de junio de 1988 para considerar los sucesos acaecidos recientemente en Haití (supra).
e. El Ataque a la Iglesia de San Juan Bosco
60. El 11 de septiembre de 1988, hombres armados irrumpieron en la iglesia de San Juan Bosco y atacaron a los feligreses, matando a trece personas e hiriendo a unas ochenta. La Comisión, que en esos momentos estaba reunida en Washington, emitió el siguiente comunicado de prensa:
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos, durante su reciente visita a Haití, solicitó del gobierno militar que concediera las garantías pertinentes a aquellas personas o grupos que habían suministrado información a la Comisión, y que no tomara represalia alguna contra ellas, de conformidad con el Artículo 59(a) de los Reglamentos de la Comisión. La Comisión recibió del gobierno seguridades de que así se haría.
La Comisión, está horrorizada ante ataque perpetrado el 11 de septiembre de 1988 por hombres armados con revólveres y machetes contra los feligreses de la Iglesia de San Juan Bosco donde el reverendo Jean-Bertrand Aristide celebrara la misa matutina del domingo. El padre Aristide, oponente declarado del régimen militar, informó a la Comisión, durante su visita, que él ya había sufrido tres atentados contra su vida y que recibía constantes amenazas de muerte. La información recibida por la Comisión indica que la policía permaneció inactiva mientras se perpetraban los ataques que arrojaron un saldo de cinco feligreses muertos, setenta heridos y la total destrucción de la iglesia por incendio.
Ante el hecho de que muy cerca de la iglesia hay un destacamento militar, la Comisión sólo puede concluir que este ataque se realizó, cuando menos, con el consentimiento del gobierno y en flagrante violación de las obligaciones contraídas por Haití en materia de derechos humanos y de las más elementales normas de decencia.
Washington, D.C., 12 de septiembre de 1988
61. El 16 de septiembre de 1988, el gobierno militar se quejó del comunicado de la Comisión, en particular, de "los términos del Comunicado con los que la Comisión parece querer responsabilizar a las autoridades haitianas de estos incidentes".
f. Derrocamiento del Teniente General Namphy
62. El 17 de septiembre de 1988, un golpe liderado por oficiales retirados derrocó al Teniente General Namphy y lo remplazó con el Teniente General Prosper Avril. Estos militares de bajo rango adujeron sentirse ultrajados con el ataque a los feligreses cometido en la Iglesia de San Juan Bosco. El 22 de septiembre de 1988, la Comisión recibió la siguiente nota del Gobierno de Haití:
La Misión Permanente del Gobierno de Haití ante la Organización de los Estados Americanos, presenta sus respetos a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y tiene el honor de llamar su atención a lo siguiente:
En vista de la masacre recientemente perpetrada contra la Iglesia de San Juan Bosco, la destrucción de iglesias por incendios, los ataques a los derechos humanos y a las libertades fundamentales, en particular a la libertad de credo, de expresión, de reunión y de asociación;
Con la determinación de salvar a la nación de la anarquía y el caos que amenazan la unidad de la familia haitiana;
Las Fuerzas Armadas de Haití han promovido al Teniente General PROSPER AVRIL al más Alto Cargo del Estado.
En su mensaje a la Nación, el Jefe de Estado dio seguridades de que su Gobierno respetará los derechos humanos y las libertades fundamentales del pueblo haitiano en todo momento y sin excepción alguna.
Consciente de la crisis política que afecta al país, se compromete a continuar el proceso de democratización sin el cual, la búsqueda de paz, justicia y progreso, estaría condenada al fracaso.
La Misión Permanente del Gobierno de Haití aprovecha esta oportunidad para reiterar a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos las seguridades de su más alta consideración.
Washington, D.C., 22 de septiembre de 1988
63. La Comisión confía en que este compromiso se cumplirá en el interés del pueblo haitiano, que durante tanto tiempo ha recurrido a su Ejército para que lo ayudara a reivindicar y salvaguardar sus derechos y que, hasta ahora, ha sido traicionado tantas veces.

References: RESOLUCIÓN 
 resolución 
 Resolución 
 resolución 
 resolución 
 Artículo 3
 Artículo 23
 Resolución 
 ARTÍCULO 23
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 resolución 
 Artículo 59