Source: http://carlostardiocordon.blogspot.com.es/2014/
Timestamp: 2017-08-19 22:23:45+00:00

Document:
Enfermeros, por Carlos Tardío: 2014
Por qué se empeñan en decirnos que Grado no es igual a Diplomado? ¡Algún sentido -objetivo- tienen que tener!, porque, de lo contrario, ¡a santo de qué la insistencia!
En España gozamos de una situación especial, ya que la "educación", de acuerdo con nuestra Constitución (ex art. 27) y Normas de desarrollo, está organizada de tal manera que existen estructuras universitarias y no universitarias.
Y como el asunto va de universidad, que tiene su propia y específica organización, ordenación y gestión, lógico será que nos adentremos en esta especial legislación universitaria.
Allí (como ahora) también estaban separados los estudios, en universitarios y no universitarios. En desarrollo de aquella LGE, Íñigo Cavero firmó un R.Decreto por el que los estudios conducentes a la obtención de la titulación en Enfermería se integraran (mejor expresado, volvieran formalmente) en la Universidad, creando específicamente un Centro Académico, la Escuela de Enfermería (RD 2128/1977).
En Octubre de ese mismo año, el propio Ministro firmó una Orden regulando el Plan de estudio (P.E.) para todas las Escuelas, que podemos ver en el BOE de 26 de noviembre de ese mismo año.
Pero, ¿qué contenido debería tener esa Orden Ministerial que aprobaba el P.E.?
El Ministerio no se lo pensó dos veces; copió el contenido de la Directiva 77/453/CEE. Es decir, el mismo que ha sido incorporado en la Directiva 2005/36/UE. Pues bien, el programa previsto en aquella Directiva 77/453/CEE fue incorporado a nuestro ordenamiento Jurídico por R.Decreto de 23 de febrero de 1.990.
Pero, otro pero, ¿por qué se violó en octubre de ese mismo año 1.990 tanto la Directiva como el R.Decreto?
Y es que la historia se repite. A día de hoy, y a pesar de haber sido incorporado el programa previsto en la Directiva 2005/36/UE -el cual es el mismo que el anterior- por otro R.Decreto en noviembre de 2.008, el Ministerio "se adelantó" a la publicación de esta Norma, aprobando la fatídica Orden CIN en Julio de 2.008, de verificación.
Previo a esta situación, en el año 2.007 se produce un cambio en los nombres de la titulaciones universitarias, se suprimen las Diplomaturas y las Licenciaturas y se introduce el término "Grado", como primer ciclo o nivel de estudios universitarios, que continúan con Master y Doctorado.
Otro tercer pero, ¿todos los Grados acreditan programación con igual carga?
No. El Gobierno del momento no tiene otra ocurrencia que establecer cuatro tipos de Grado (de 180, 240, 300 y 360 créditos), con lo cual el debate está asegurado.
Sin entrar en el fondo del por qué se hacen esas cosas, lo cierto es que a todos los títulos de los llamado primer ciclo se les permite acceder al Doctorado pasando por la "nueva" titulación de Máster.
Ahora bien, no todos los "nuevos" títulos de Grado pueden acceder al Doctorado, porque la Norma ha previsto que sólo podrán acceder a la titulación aquellos Grados con carga lectiva mínima de 300 créditos. Es decir, que el Grado en Enfermeria, al que se le ha atribuido una carga lectiva de 240 créditos tiene que hacer, necesariamente, un Master de, al menos 60 créditos.
No obstante, también se puede acceder a la programación para la obtención de la titulación de doctor con la titulación de Grado y una Especialidad de, al menos, dos años.
En medio de esta "tormenta" normativa, está el contenido de otro R. Decreto, regulando los estudios de Grado y Máster.
Esta Norma es de Octubre de 2.007, y en ella se previó que los títulos que se expidieran respondiendo a DIRECTIVAS EUROPEAS no se verían afectados por la regulación general contenido en el citado R.Decreto.
Los estudios de enfermería tienen regulación sectorial, específica, especial, como se prefiera, pero diferente a las demas.
Esto es así de sencillo, y veremos porqué.
Dijo aquel R.Decreto de Octubre de 2.007:
Cuando se trate de títulos que habiliten para el ejercicio de actividades profesionales reguladas en España, el Gobierno establecerá las condiciones a las que deberán adecuarse los correspondientes planes de estudios, que además deberán ajustarse, en su caso, a la NORMATIVA EUROPEA APLICABLE. Estos planes de estudios deberán, en todo caso, diseñarse de forma que permitan obtener las competencias necesarias para ejercer esa profesión. A tales efectos la Universidad justificará la adecuación del plan de estudios a dichas condiciones.
Sí; el Gobierno no tuvo más remedio que escribir esta disposición en la Norma, pero a sabiendas de que iba a violarla. Es más, fue tan "consecuente" que volvió a escribir este mismo contenido en el Acuerudo de Consejo de Ministros de 2 de febrero de 2.008. El problema vino a la hora de dictar esa -otra vez fatídica- Orden CIN, de 3 de julio de 2.008.
Esta Orden Ministerial se estructuró de la siguiente manera:
Apartado 3. Objetivos.– Competencias que los estudiantes deben adquirir: 1) Ser capaz, en el ámbito de la enfermería, de prestar una atención sanitaria técnica y profesional adecuada a las necesidades de salud de las personas que atienden, de acuerdo con el ESTADO DE DESARROLLO DE LOS CONOCIMIENTOS CIENTÍFICOS DE CADA MOMENTO y con los niveles de calidad y seguridad que se establecen en las normas legales y deontológicas. 2) Planificar y prestar cuidados de enfermería dirigidos a las personas, familias o grupos, orientados a los resultados en salud evaluando su impacto, a través de GUÍAS de práctica clínica y asistencial, que describen los procesos por los cuales se DIAGNOSTICA, trata o cuida un problema de salud".
Apartado 5. Planificación de las enseñanzas.– Los títulos a que se refiere el presente Acuerdo son enseñanza universitarias oficiales de Grado, y sus planes de estudios tendrán una duración de 240 créditos europeos a los que se refiere el artículo 5 del mencionado Real Decreto 1393/2007, de 29 de octubre.
Ahora (Directiva 55/2013/UE) resulta que modifican aquella Directiva 2005/36/UE (dicen) para introducir:
«7. Los títulos de formación de enfermero responsable de cuidados generales acreditarán que el profesional en cuestión se encuentra, como mínimo, en condiciones de aplicar las siguientes competencias, independientemente de que la formación se haya adquirido en una universidad, un centro de enseñanza superior de nivel reconocido como equivalente, una escuela profesional o mediante programas de formación profesional en enfermería:
Con el B.O.E. y las Directivas, los únicos títulos que acreditan la programación recibida son aquellos que se expidieron entre 1.980/1992.
En España, la regulación académica es particular, sobre todo para los estudios de enfermería, con regulación que, si bien puede encontrar “hueco” en las Directivas Europeas, de éstas sólo pueden ser asumidos los contenidos de los programas formativos, en la medida en que el documento que se expida en España, con independencia de estar incluido los estudios en la universidad, tienen que acreditar que se ha impartido los contenidos programados en las Directivas, que, por cierto, son los mismos de aquel año 1.977.
Luego, tenemos que llegar a una conclusión: con el B.O.E. y las Directivas Europeas, el único documento que cumple el contenido de las Directivas Europeas (incorporadas a nuestro ordenamiento jurídicos, insisto) son los títulos de Diplomado expedidos desde el año 1.980 a 1.992.
Bueno, pues aún así y con todo, cansados de ver cómo se violan los contenidos de las Directivas Europeas, a pesar de haberse publicado en el B.O.E., lo cierto es que todavía hay quien se atreve a decir que Diplomado no es igual a Grado, cuando el único documento que acredita el cumplimiento de la Directiva es la Diplomatura de aquellas fechas.
Recuerden que para el acceso al programa formativo de doctorado, la norma nos dice -entre otras cuestiones- que se debe estar en posesión de un título universitario oficial español, o de otro país integrante del Espacio Europeo de Educación Superior, que habilite para el acceso a Máster de acuerdo con lo establecido en el artículo 16 del Real Decreto 1393/2007, de 29 de octubre y haber superado un mínimo de 300 créditos ECTS en el conjunto de estudios universitarios oficiales, de los que, al menos 60, habrán de ser de nivel de Máster.
Luego, ¿qué habilita para el acceso a los estudios de Master?
Volvemos a recordarlo, según la Norma española: haber superado un mínimo de 300 créditos ECTS. Por tanto, la actual titulación de Grado, a la que se le han asignado 240 créditos, tampoco tiene acceso al Máster, porque no cumple el requisito de los mínimos 300 créditos ECTS.
Entendiendo que aquellos iniciales títulos de Diplomado en Enfermería cumplían fielmente las 4.600 horas mínimas, sería el único documento que cumple las exigencias que estableció el Gobierno para el acceso al Master y posterior Doctorado.
¿Acaso se atrevería alguien a mantener tesis contraria?
Claro. Posiblemente nos dijeran: 4.600 horas divididas entre 25 (valor del actual ECTS) resultan 184 créditos ECTS.
Pues bien, ahora multipliquen el número de créditos actuales, 240, por 25 horas/créditos: 6.000 horas.
¿Recibe el alumnado 6.000 horas de enseñanzas teórico/clínicas?
Ah, no. El alumnos recibe “créditos”. Y tiene ese valor porque se les computa el tiempo de estudios. Bien, pues el día tiene 24 horas, no 25/30 horas.
¿Ha cambiado el programa formativo en Europa? No. El programa formativo en Europa, salvo pequeñas matizaciones (a peor) no ha cambiado.
Pero, en todos los casos, la Ley de Ordenación de las Profesiones Sanitarias (LOPS) ya lo había previsto, como resulta lógico y natural.
Artículo 13.- De la formación universitaria.
1. La Comisión de Recursos Humanos del Sistema Nacional de Salud informará, con carácter preceptivo, los proyectos de reales decretos por los que, conforme a lo previsto en el artículo 34 de la Ley orgánica 6/2001/ de 21 de noviembre, de Universidades, se establezcan los títulos oficiales y las directrices generales de sus correspondientes planes de estudios, cuando tales títulos correspondan a profesiones sanitarias.
Artículo 14.- Conciertos entre las universidades y los servicios de salud, instituciones y centros sanitarios.
Publicado por Carlos Tardío Cordón en 12:01
Escueto repaso histórico (De la Revista del Colegio de Valencia).
1) Pragmática de 9 de abril de 1500, de los Reyes Católicos.- Reglamenta la Profesión de Barbero-Cirujano y Sangrador.
2) Siglo XVII.- Se crea la Facultad de Practicante en el Hospital Antón Martín, de Madrid.
3) Real Orden de 29 de junio de 1846, crea el título de Ministrante.
4) Ley de Instrucción Pública, de 9 de diciembre de 1857, por la que se crea el Título de Practicante.
5) Real Decreto de 16 de noviembre de 1.888, promulga el Reglamento de la Profesión de Practicante.
Real Decreto, aprobando el Reglamento para las carreras de Practicantes y Matronas, de 16 de noviembre de 1.888 (publicado el 18).
A propuesta del Ministerio de Fomento, de acuerdo con el dictamen del Consejo de Instrucción pública, en nombre de mi Augusto Hijo el Rey Don Alfonso XIII, y como Reina Regente del Reino,
Vengo en aprobar al adjunto reglamento para las carreras de Practicante y Matronas.
Dado en Palacio á 16 de noviembre de 1888.= MARÍA CRISTINA.= El Ministro de Fomento, José Canalejas y Méndez.
REGLAMENTO PARA LAS CARRERAS DE PRACTICANTES Y MATRONAS.
Artículo 1º. La profesión auxiliar de la Medicina, creada con el título de Practicantes, en virtud de lo establecido en el art. 40 de la ley de Instrucción pública de 9 de Septiembre de 1857, habilita para el ejercicio de las pequeñas operaciones comprendidas bajo el nombre de Cirugía menor.
Art. 2º. Estas operaciones habrán de ejecutarse por disposición de un Licenciado ó Doctor de la Facultad de Medicina.
Art. 3º. Los Practicantes podrán servir además de Ayudantes en las grandes oraciones que ejecuten aquellos Profesores, en las curas de los operados y en el uso y aplicación de los remedios que dispongan para los enfermos que dejen á su cuidado en el tiempo intermedio de sus visitas.
Art. 4º. En ningún caso podrán desempeñar las funciones propias de los Doctores ó Licenciados de la Facultad de Medicina.
Art. 5º. Los que hayan de prepararse para esta carrera deberán aprender previamente, nociones de Anatomía exterior del cuerpo humano y las regiones en que se divide, y las reglas para disponer vendajes y apósitos, y para practicar todas las operaciones que corresponden á la Cirugía menor, excepto las del arte de dentistas.
Art. 6º. Además de estas nociones, aprendidas teóricamente, deberán adquirir la práctica necesaria, asistiendo dos años escolares a algún Hospital público, cuyo número de camas no sea menor de 60, sirviendo en él de Ayudantes de aparato o de aparatístas, lo que se acreditará con certificado del Médico de la enfermería o enfermerías donde hubiesen prestado dicho servicio. En este certificado, que deberá llevar el Vº Bº del Director del establecimiento, se expresará el tiempo que haya durado dicho servicio y el modo como lo hubiere desempeñado el candidato.
Art. 7º. Para probar la suficiencia de los interesados en estos conocimientos prácticos, se constituirá á principios de cada año económico en las Facultades de Medicina sostenidas por el Estado, un Tribunal nombrado por los Rectores respectivos a propuesta de los Decanos, que se compondrá de un Catedrático numerario, Presidente, un Doctor ó Licenciado Cirujano de Hospital, y un Auxiliar ó Ayudante de la Facultad, que será Secretario.
Art. 8º. El examen será oral o práctico, versando sobre las asignaturas de primera enseñanza elemental, y después, sobre todas las materias indicadas en el artículo 5º
Art. 9º. Los que aspiren á esta reválida, la solicitarán del rector de la universidad donde se pretendan sufrir el examen; previo este requisito, concederá el rector la admisión a examen, pasando el expediente al Decano de la Facultad para que convoque á los Jueces que compongan el tribunal.
Art. 10. Las actas de aprobación, firmadas por todos los Jueces y por el interesado, pasarán con el expediente al Rector para que conste en un registro especial y se eleven a la Dirección General de Instrucción Pública, donde se expedirá por el Director el título de Practicante, con expresión de las facultades que éste le confiera.
Art. 11. Los derechos que habrán de satisfacerse por el examen y el título serán los mismos que en la actualidad se hallan señalados. Los de examen los entregarán los interesados en la Secretaría de las Facultades para su distribución entre los Jueces.
Art. 12. Las Matronas, autorizadas solamente para la asistencia a partos naturales, deberán adquirir de igual manera los conocimientos siguientes:
1º Nociones de Obstetricia, especialmente de la parte anatómica y fisiológica.
2º Fenómenos del parto y sobreparto naturales, y señales que los distinguen de los prenaturales y laboriosos.
3º Preceptos y reglas para asistir á las parturientas y paridas y á los niños recién nacidos en todos los casos que no se aparten del estado normal y fisiológico.
4º Primeros y urgentes auxilios que debe prestar el arte á las criaturas cuando nacen asfíticas o apopléticas.
Y 5º Modo y forma de administrar el bautismo de necesidad a los párvulos, cuando peligra su vida. Tendrán que comprobar además que han asistido en alguna maternidad como auxiliares en los partos, por tiempo de dos años, con certificado del Profesor ó Profesores del establecimiento á cuyas órdenes hayan estado y con el Vº Bº del Director del mismo.
Art. 13. Para el examen de reválida se observarán las mismas reglas establecidas para el de los Practicantes, nombrándose otro tribunal especial con las mismas formalidades.
Art. 14. Quedan derogadas todas las disposiciones que se opongan al presente reglamento.
6) Decreto de 4 de diciembre de 1953 (BOE 29 de diciembre), unificando las tres profesiones sanitarias de entonces (Practicante, Matrona y Enfermera) bajo el título de ATS.
7) Decreto 2319/1960, de 17 de noviembre, por el que se establece la competencia profesional de los A.T.S., no obstante disponer que “Los practicantes y los ATS tendrán las mismas funciones a todos los efectos profesionales, sin pérdida de ninguno de los que específicamente se fijaron en el artículo 7 del Estatuto de Profesiones Auxiliares Sanitarias” (“El título de Practicante habilita para realizar, con la indicación o vigilancia médica ... el ejercicio de las operaciones comprendidas con el nombre de Cirugía Menor”)
8) Orden Ministerial de 26 de abril de 1.973. Estatuto del Personal Auxiliar Sanitario titulado y Auxiliar de clínica.
Artículo.- 53. Las obligaciones generales del personal Auxiliar Sanitario titulado y de las Auxiliares de Enfermería en relación con sus actividades profesionales respectivas se refieren fundamentalmente a los aspectos siguientes:
2. Pruebas diagnósticas y medidas terapéuticas en que ayuden al Médico o[1] que efectúen bajo su dirección.
REAL DECRETO 2128/1977, DE 23 DE JULIO, sobre integración en la Universidad de las Escuelas de Ayudantes Técnicos Sanitarios como Escuelas Universitarias de Enfermería.
Aparece la Profesión Sanitaria, titulada, regulada y colegiada de Enfermero, según pudo saberse a partir de la Ley de Ordenación de las Profesiones Sanitarias (ex arts. 2º y 7º).
Al expresar el término “titulada” lo hacemos teniendo en cuenta dos cosas: a) Que la titulación ya es académica –universitaria-, oficial y con validez en todo el territorio nacional; b) que esta situación “encaja” perfectamente con el concepto de “Profesiones Tituladas” a que se refiere el artículo 36 de la Constitución.
Real Decreto 1466/1990, de 26 de octubre, por el que se establece el título universitario oficial de Diplomado en Enfermería y las directrices generales propias de los planes de estudios conducentes a su obtención.
Posteriormente le sucedieron una serie de modificaciones, pero sin llegar a cumplir nunca lo dispuesto en la Directiva 77/453/CEE, trasladada a nuestro ordenamiento jurídico por Real Decreto 305/1990.
Artículo 2.- PROFESIONES SANITARIAS TITULADAS.
1. De conformidad con el artículo 36 de la Constitución Española[2], y a los efectos de esta ley, son profesiones sanitarias, tituladas y reguladas, aquellas cuya formación pregraduada o especializada se dirige específica y fundamentalmente a dotar a los interesados de los conocimientos, habilidades y actitudes propias de la atención de salud, y que están organizadas en colegios profesionales oficialmente reconocidos por los poderes públicos, de acuerdo con lo previsto en la normativa específicamente aplicable.
Esta ley regula los aspectos básicos de las profesiones sanitarias tituladas en lo que se refiere a su ejercicio por cuenta propia o ajena, a la estructura general de la formación de los profesionales, al desarrollo profesional de éstos y a su participación en la planificación y ordenación de las profesiones sanitarias. Asimismo, establece los registros de profesionales que permitan hacer efectivo los derechos de los ciudadanos respecto a las prestaciones sanitarias y la adecuada planificación de los recursos humanos del sistema de salud.
7. El ejercicio de las profesiones sanitarias se llevará a cabo con PLENA autonomía técnica y científica, sin más limitaciones que las establecidas en esta ley y por los demás principios y valores contenidos en el ordenamiento jurídico y deontológico, …
ESTAS SITUACIONES SON BÁSICAS A LA HORA DE DISCUTIR SOBRE EL EJERCICIO DE LA PROFESIÓN, QUE ES LO PRETENDIO. Y, POR OTRA PARTE, RESULTA DE VITAL PARA EL PROGRESO ACADÉMICO, EN LA MEDIDA EN QUE LA ESTRUCTURA SE HACE POR CICLOS, DE PRIMERO, SEGUNDO Y TERCERO.
PROFESIÓN Y TITULADA “VAN DE LA MANO”, PERO JURÍDICAMENTE SON CUESTIONES DIFERENTES: LA LEY UNIVERSITARIA REGULA LOS ESTUDIOS UNIVERSITARIOS; Y LA LEY COLEGIAL Y DE ORDENACIÓN DE LAS PROFESIONES REGULAN LAS COMPETENCIAS.
ASÍ HA SIDO Y ASÍ DEBE SEGUIR SIENDO, EN LA MEDIDA EN QUE LA CONSTTIUCIÓN HA PREVISTO ESTAS SITUACIONES EN LA FORMA QUE LO HACE SU ARTÍCULO 36.
De aquel Barbero-Cirujano Sangrador, de hace 500 años, estamos aquí, con una profesión sanitaria, titulada, regulada y colegiada que comienza en el año 1.977, Profesión a la que no se le puede aplicar aquellas “reglas”, en la medida en que ha adquirido “mayoría de edad”, y a la que se le niega la aplicación de la ley vigente.
En España, como decimos, la regulación de la Profesión no se corresponde con la de otros Estados. Mezclar intencionadamente regulación administrativa conducente a la obtención de una titulación es cuestión de "intereses" que no tienen porqué coincidir con los de la Profesión. Distinto será que la Profesión exija unas determinadas condiciones y requisitos para ser ejercido como dispone la Ley: "con plena autonomía técnica y científica".
[1] Letra “o”: en cualquiera de los casos, la letra “o” es disyuntiva, no copulativa. RAE: Denota diferencia, separación o alternativa entre dos o más personas, cosas o ideas. Generalmente ante cada uno de dos o más términos contrapuesto.
[2] La ley regulará las peculiaridades propias del régimen jurídico de los Colegios Profesionales y el ejercicio de las profesiones tituladas.
Publicado por Carlos Tardío Cordón en 10:22
La realidad publicada BOE sobre la prescripción.
El artículo 1, letra c) de este Real Decreto 1718/2010, al referirse a la Disposición Adicional duodécima de la Ley (de 2.009), lo hace implícitamente al PÁRRAFO TERCERO del artículo 77.1. Es decir, que el Gobierno tiene pendiente de regular la indicación, uso y autorización de dispensación de determinados medicamentos sujetos a prescripción médica, por los enfermeros, ...
La orden de dispensación a la que se refiere el artículo 1 apartado c) de este real decreto, con carácter general, se atendrá a los criterios básicos establecidos en este anexo para la receta médica y se adecuará a las características que se describen en el correspondiente modelo.

References: artículo 5
 Real Decreto 
 artículo 16
 Real Decreto 

Artículo 13
 artículo 34

Artículo 14
 Real Decreto 

Artículo 1
 artículo 5
 artículo 7

REAL DECRETO 
 artículo 36

Real Decreto 
 Real Decreto 

Artículo 2
 artículo 36
 ARTÍCULO 36
 artículo 1
 Real Decreto 
 artículo 77
 artículo 1