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LA RESPONSABILIDAD DEL CONGRESO MEXICANO FRENTE A LA REGULACIÓN DE LOS JUEGOS DE AZAR - PDF
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María Victoria Ayala Toro
1 LA RESPONSABILIDAD DEL CONGRESO MEXICANO FRENTE A LA REGULACIÓN DE LOS JUEGOS DE AZAR CECILIA MORA-DONATTO. 1 SUMARIO: 1. Introducción. 2. Antecedentes. 3. El Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos de 2004 y la controversia constitucional. 4. Los razonamientos de la ministra ponente y las votaciones de los jueces constitucionales. 5. Por qué una ley debe reglamentar los juegos de azar en México? 6. Reflexiones finales. 1. Introducción El presente artículo propone después de hacer un breve recorrido histórico sobre la legislación que ha regulado al juego en México y de abordar los problemas que generó el reglamento publicado por el presidente Vicente Fox, en 2004, mismo que fue controvertido ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación, y de ponderar la debilidad de dicha interpretación que ha permitido la expansión de las casas de juegos y sorteos con apuestas la renovación de la Ley Federal de Juegos y Sorteos, o bien la promulgación de una nueva ley que permita que dichas formas de esparcimiento estén sujetas a nuevas reglas y mejores controles que establezca una ley que haya sido previamente discutida y aprobada por el Congreso mexicano. Como se podrá advertir, la actual regulación del juego en México está integrada por una Ley Federal del 1947 que, resta decirlo, ha quedado obsoleta; un reglamento controvertido en 2004 declarado inconstitucional en algunas de sus partes y que a la luz de la interpretación constitucional evidencian la necesidad de una norma que regule plena y exhaustivamente una materia tan delicada como lo es el juego de azar con apuesta y los sorteos. Por lo anterior, este trabajo pone especial interés en no permitir que el juego siga creciendo al cobijo de unas normas interpretadas con una amplia discrecionalidad por parte del Poder Judicial y de disposiciones que es evidente han sido superadas por el paso del tiempo. El juego, reiteramos, debe contar con un marco jurídico con rango de 1 Investigadora Titular definitiva en el Instituto de Investigaciones Jurídicas de la Universidad Nacional Autónoma de México. Doctora en Derecho por la Universidad Autónoma de Madrid.
2 ley, claro y preciso que permita ejercerlo con un sentido de responsabilidad compartida entre el gobierno, los permisionarios y la sociedad civil. 2. Antecedentes El siglo XX en México puede ser catalogado como el de la regulación errática de los juegos y sorteos; el primer decreto que autorizaba los juegos de azar como negocio de atracción turística fue suscrito en 1907 por el general Porfirio Díaz; al amparo de dicho instrumento jurídico se crearon y funcionaron el Casino de La Selva, en Cuernavaca, Morelos, el Foreign Club en los límites de la ciudad de México; Agua Caliente en Tijuana, el Riviera del Pacífico en Ensenada, y el Rosarito Beach, cerca de Tijuana (los tres en Baja California). En 1930, el presidente Pascual Ortiz Rubio facultó a la Secretaría de Gobernación como la responsable de autorizar o cancelar las concesiones relativas al juego. Ocho años después, el 17 de junio de 1938, se expidió el Reglamento de Juegos para el Distrito Federal y Territorios Federales. En ese mismo año y tan sólo siete días después (el 24 de junio) el presidente Lázaro Cárdenas modificó el decreto porfirista, para prohibir los juegos con apuestas; de esta manera se canceló la concesión relacionada con la operación y administración de casas de apuestas que existían en algunos estados de la República. El argumento más fuerte que existió en ese momento fue el que los casinos son un elemento nocivo para la sociedad. Cuatro años después, el 11 de septiembre de 1942, el entonces presidente de Manuel Ávila Camacho expidió la Ley Federal de Emergencias sobre Juegos y Apuestas, suprimiendo el juego de azar, apuesta o de mera habilidad. Completa esta brevísima historia legislativa la Ley Federal de Juegos y Sorteos que rige actualmente y que fue publicada por el presidente Miguel Alemán Valdés el 31 de diciembre de Conviene señalar que la exposición de motivos de la reforma constitucional a la fracción X del artículo 73, publicada en el Diario Oficial de la Federación dos días antes de la promulgación de dicha Ley, esto es, el 29 de diciembre de 1947, afirmó que la prohibición de los juegos de azar y juegos con apuesta contenida en el artículo 1 de la Ley tenía por objeto: - 2 -
3 velar por que las energías y los recursos económicos de la colectividad se encaucen hacia fines de producción útil, evitando su despilfarro en actividades que tradicionalmente se han considerado nocivas para el individuo y para la sociedad, tales como los juegos de azar, las apuestas y los sorteos o rifas en donde muchas veces con el aliciente de una ganancia fácil se explota al público y se corrompe a la juventud. La experiencia obtenida durante la vigencia de la Ley Federal de Emergencia sobre Juegos y Apuestas demuestra que se obtienen los mejores resultados en la represión del juego y en la reglamentación y vigilancia de los que deban considerarse permitidos, si la materia es de competencia federal. A pesar de los cambios en uno y otro sentido, lo cierto es que los juegos de azar y las apuestas no han dejado de existir en México, bien de manera permitida, tolerada o clandestina. También es cierto que los juegos recreativos o de azar y todo su entorno constituyen una actividad económica de innegable importancia en el conjunto de la llamada industria del entretenimiento. Una regulación acorde con los tiempos y técnicamente precisa sobre los juegos y sorteos en México se ha convertido en un debate pospuesto desde por lo menos 1996, cuando al amparo de una propuesta empresarial se le veía como una opción de negocios, apoyo e impulso al turismo. 2 A partir de ese año no han dejado de presentarse al Congreso de la Unión diversas iniciativas de reforma a la citada Ley Federal vigente desde Justamente por ser un tema que ha permanecido vigente en la sociedad mexicana desde principios de siglo pasado. 3. El Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos de 2004 y la controversia constitucional Al no existir mayoría parlamentaria para aprobar alguna de las diversas iniciativas presentadas ante el Congreso de la Unión para renovar la vetusta ley sobre juegos. El Ejecutivo Federal optó por la vía más fácil, aunque no exenta de obstáculos, y el 16 de septiembre de 2004 publicó en el Diario Oficial de la Federación el Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos. Se trataba de un Reglamento que, a juicio de la Cámara de Diputados, era de dudosa constitucionalidad, por medio del cual se regularon 2 Cfr. Rueda, Érika, Casinos en México? Análisis sobre su apertura, Juegos de Azar. Una visión multidisciplinaria (coord. Mora-Donatto, Cecilia), México, 2010, UNAM-Universidad Carlos III de Madrid, p Sobre el particular vid. Tépach M., Reyes, Análisis de las iniciativas en materia de juegos con apuestas presentadas al Congreso de la Unión, Juegos de Azar. Una visión multidisciplinaria, cit., pp. 99 a
4 diversos juegos con apuestas y se crearon organismos no previstos por la Ley Federal de Juegos y Sorteos. Como resulta evidente, la presentación de una controversia constitucional era obligada. Ese mismo año, el 17 de septiembre, la LIX Legislatura de la Cámara de Diputados del Congreso Federal demandó la invalidez constitucional de dicho Reglamento con el argumento de que éste tenía como objetivo regular los juegos con apuestas, los cuales están prohibidos por la Ley Federal de Juegos y Sorteos, aprobada por el Congreso de la Unión publicada el 31 de diciembre de 1947 y, por tanto, el Ejecutivo Federal, al expedir dicho Reglamento, estaba invadiendo la facultad, prevista en el artículo 73 fracción X de la Constitución mexicana, que tiene el Congreso Federal para legislar en la citada materia. Los argumentos centrales de la controversia fueron los tres siguientes: a) Exceso a los límites de la facultad reglamentaria y división de poderes con motivo de la emisión del Reglamento impugnado. A juicio de la Cámara de Diputados, el Reglamento impugnado transgrede el principio de división de poderes y excede los límites de la facultad reglamentaria, principios que respectivamente se encuentran contenidos en los artículos 49 y 89, fracción I, de la Constitución mexicana, porque con la emisión del mismo, el Ejecutivo federal va más allá de sus atribuciones dado que la facultad de legislar en materia de juegos y sorteos corresponde al Congreso de la Unión en términos del artículo 73, fracción X de la Norma Fundamental; es el Congreso quien en su caso debe desarrollar el procedimiento legislativo a que se refieren los artículos 71 y 72 constitucionales, además, el Ejecutivo, a juicio de la citada Cámara, materialmente realizó un acto legislativo con el que pretende regular juegos y sorteos con apuestas expresamente prohibidos por la ley que reglamenta y conforme a la cual están prohibidos los juegos de azar y los juegos con apuestas y otorga facultades a la Secretaría de Gobernación que exceden los límites de la Ley a reglamentar; todo lo cual ocurrió al momento que se previeron modalidades de juegos no autorizados, destacando el juego con apuesta remota. 4 4 Asimismo, con el objeto de probar que los juegos y sorteos son materia de legislación del Congreso Federal, la actora se refirió a varias iniciativas de ley en dicha materia. Con estos argumentos, aunque no - 4 -
5 Los juegos del reglamento que son motivo de impugnación son los siguientes: Juegos con cruce de apuestas en: hipódromos, galgódromos y frontones (artículos 20, fracción I, y 48 a 58); Centros de apuestas remotas (artículos 20, fracción I y 76 a 90); Salas de sorteos de números (artículo 20, fracción I); Cruce de apuestas en ferias regionales (artículos 20, fracciones II y III, y 59 a 75) en las siguientes modalidades: carreras de caballos en escenarios temporales, peleas de gallos, naipes, dados, ruleta y sorteos de símbolos y números, incluso máquinas tragamonedas (artículo 9); En general: todos los sorteos celebrados por personas físicas y morales constituidas conforme a las leyes de los Estados Unidos Mexicanos (artículos 20, fracción IV, y 91 a 137), especialmente en la modalidad de sorteos instantáneos, respecto de los cuales, además de los planteamientos de invasión de esferas y exceso en la facultad reglamentaria se hicieron valer argumentos adicionales por contravención a las normas de propiedad industrial. b) La institución del Consejo Consultivo de Juegos y Sorteos constituye una creación indebida de autoridades a través del Reglamento controvertido. Con relación a este argumento, la Cámara de Diputados sostiene que se viola el artículo 89, fracción I constitucional, porque en el Reglamento impugnado materialmente se legisló al momento que se creó una autoridad como lo es el Consejo Consultivo, el cual no se prevé por la Ley, vulnerando con ello los principios jurídicos de reserva de ley y de subordinación jerárquica. Con este argumento, implícitamente la actora pretende evidenciar la inconstitucionalidad de los artículos 14, 15, fracciones III, IV, V y VI, 16, apartado A, fracciones I, II y III, y apartado B, fracciones I y II del Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos. se diga expresamente, la actora pretende evidenciar la inconstitucionalidad de los artículos 1, 2, 3, fracciones I, IX, XXVI, 4, 5, 7, 8, 9, fracción I, 10, fracciones III y IV, 11, 12, 13, 14, 15, fracciones III, IV, V y VI, 16, apartado A, fracciones I, II y III, y apartado B, fracciones I y II, 17, fracciones V, VII y IX, 20 fracciones II y III, 22, fracciones XIII y XIV, 24, fracciones III y IV, 28, 29, 32, fracciones II, III y VII, 33, fracciones I y II, 35, 43, 44, fracción V, 45, 46, 47, 48, 49, 50 a 53, 57, fracción I, 58, 59, 60, 61, 62, 63, 64, 65, 66, 67, 68 69, 70, 71, 72, 73, 76, 77, 78, 79, 80, 81, 82, 83, 84, 85, 86, 87, fracciones I, II, IV y VI, 88, 89, 90, 91, fracción III, 102, 112, 117, 142, fracciones XX, XXXIII, 150, 151 y artículo transitorio quinto del Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos
6 c) Inconstitucionalidad de los sorteos instantáneos por contravenir normas en materia de propiedad industrial. A juicio de la Cámara de Diputados, los artículos 2, 3, fracción XXVI, 91, fracción III y 112, del Reglamento combatido son inconstitucionales porque en ellos se prevé que la Secretaría de Gobernación con la opinión del Consejo Consultivo para Juegos y Sorteos puede autorizar sorteos instantáneos, lo cual es ilegal dado que este tipo de sorteos están registrados en el Instituto Mexicano de Propiedad Intelectual bajo el dominio de la Lotería Nacional para la Asistencia Pública; por lo tanto, no pueden ser materia del Reglamento impugnado. Del simple enunciado de los argumentos centrales de la litis es fácil inferir que la resolución de la Corte no sería pacífica. El tema de los juegos de azar con apuestas ha sido un tópico al que el Congreso mexicano le ha rehuido para legislarlo. La escueta Ley Federal de Juegos y Sorteos de 1947 no sería para la ministra ponente ni para el Pleno de la Suprema Corte, el escenario óptimo para asumir una decisión; lo cual era evidente, a nuestro juicio, pues en algunos casos el Reglamento sobrepasaba los límites de la facultad reglamentaria del Ejecutivo federal. Lo anterior se vio reflejado a lo largo de los casi dos años de trabajo que desplegó la ministra ponente, su primer proyecto de sentencia fue presentado el 25 de abril de 2005, mismo que tuvo que retirarse con la finalidad de atender diversas observaciones que formularon el resto de los ministros. En suma, la resolución se antojaba complicada. 4. Los razonamientos de la ministra ponente y las votaciones de los jueces constitucionales Después de su análisis, la ministra ponente llegó a las siguientes conclusiones: 1. La Ley prevé una prohibición general de los juegos de azar y los juegos con apuestas. 2. De acuerdo con el artículo 2, fracción I, de la Ley Federal de Juegos y Sorteos, sólo se permiten los siguientes juegos: a. Ajedrez, damas y otros semejantes; b. Dominó, dados, boliche, bolos y billar, el de pelota en todas su formas y denominaciones; y - 6 -
7 c. Carreras de personas, de vehículos y de animales, y en general toda clase de deportes, así como los sorteos en todas sus formas. 3. Los juegos de azar no señalados en al artículo 2, fracción I, de la Ley Federal de Juegos y Sorteos, se consideran prohibidos en todo el territorio nacional. 4. Cuando se indica en el artículo 3 de la ley que: para la autorización, control, vigilancia e inspección de los juegos cuando en ellos medien apuestas evidentemente se refiere a los juegos permitidos, que son señalados en el artículo 2, fracción I, de Ley Federal de Juegos y Sorteos. 5. Corresponde al Ejecutivo federal, por conducto de la Secretaría de Gobernación, la reglamentación, autorización, control y vigilancia de los juegos permitidos (que son los mencionados en el artículo 2, fracción I) cuando en ellos medien apuestas de cualquier clase; y corresponde también a la citada Secretaría, la reglamentación, autorización, control y vigilancia de los sorteos, con excepción del de la Lotería Nacional, que se regirá por su propia ley. 6. No podrá establecerse ni funcionar ninguna casa, lugar abierto o cerrado, en que se practiquen juegos con apuestas ni sorteos, de ninguna clase, sino sólo en el caso de que cuenten con permiso de la Secretaría de Gobernación, la que según lo dispone expresamente el artículo 4 de la Ley Federal de juegos y Sorteos fijará los requisitos y condiciones que en cada caso concreto deberán cumplirse. 7. La Secretaría de Gobernación ejercerá vigilancia y control de tales juegos con apuestas y sorteos, así como el cumplimiento de la Ley, por medio de los inspectores que designe y con el mismo fin integrará los organismos o comisiones que estime convenientes y estará facultada para autorizar en ferias regionales el cruce de apuestas en los espectáculos determinados en el Reglamento de la Ley. Antes de conocer las votaciones que recayeron a las modalidades de juegos previstas en el Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos impugnadas por la Cámara de Diputados, 5 es preciso señalar que durante la tramitación del asunto un hecho condicionaría las votaciones del caso; esto es, al momento de votar la resolución final, el ministro Mariano Azuela Güitrón estuvo ausente por gozar de licencia. La anterior situación no es baladí, porque las votaciones en este controvertido e importante asunto se tuvieron que hacer sobre la base de diez ministros y conviene recordar que para que una norma pueda ser declarada inconstitucional con efectos generales se requiere de cuando menos ocho de los once ministros que integran el Pleno de la Corte y como tendremos ocasión de ver en algunas de las votaciones del Reglamento impugnado, 5 Es importante señalar que la instrucción del asunto tuvo que recaer en el ministro José Ramón Cossío, a quien correspondió decretar su admisión, no obstante que el turno le correspondía a la ministra Olga Sánchez Cordero, quien en ese momento se encontraba con licencia por autorización del Pleno
8 aunque hubo votaciones mayoritarias, el hecho de no haber alcanzado los ocho votos impidió tal declaratoria. 6 En primer lugar y tratándose de juegos con cruce de apuestas en: hipódromos, galgódromos y frontones regulados en los artículos 20, fracción I, y 48 a 58 del Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos se consideran constitucionales, toda vez que la Ley, en su artículo 2, hace referencia a los mismos aunque bajo términos diferentes como carreras de animales y juego de pelota en todas sus formas y denominaciones; y en general toda clase de deportes entre los que obviamente pueden incluirse los arriba mencionados. Al tiempo que se declara la constitucionalidad de la fracción I del artículo 20, también se está haciendo frente a un tema que era de vital importancia para las casas de juego o, dicho de otra manera, para los centros de apuestas remotas y salas de sorteos de números regulados no sólo en dicho precepto, sino completado incluso por los artículos del 76 al 90 y en el 124 fracción IV del Reglamento. Los artículos antes mencionados que conciben a dichos centros y salas como sociedades mercantiles, constituidas conforme a las leyes mexicanas, fueron declarados constitucionales. 7 El tema más espinoso, o delicado, de la resolución fue, tal vez, el de cruce de apuestas en ferias regionales regulados en los artículos 20, fracciones II y III, y 59 a 75 bajo las siguientes modalidades de: carreras de caballos en escenarios temporales, peleas de gallos, naipes, dados, ruleta y sorteos de símbolos y números, incluso máquinas tragamonedas (artículo 9); el problema radicaba aquí en cómo permitir que en dichos juegos y sorteos no permitidos por la Ley, además se cruzaran apuestas. 6 De conformidad con lo dispuesto en los artículos 105, fracción I, último párrafo, constitucional, y 42, párrafo segundo, de la Ley Reglamentaria de las Fracciones I y II del Artículo 105 Constitucional. 7 A juicio de la mayoría de los ministros, dichos centros son establecimientos autorizados para captar y celebrar cruce de apuestas sobre eventos, competencias deportivas y demás juegos permitidos por la Ley, ya que en éstos se realizan las mismas actividades pero de manera sofisticada pues se realizan mediante instrumentos tecnológicos que permiten el cruce de apuestas sobre eventos, competencias deportivas y demás juegos permitidos que se efectúan en lugares distintos a donde se cruza la apuesta. Lo importante de las apuestas no es que éstas se hagan a través de medios tecnológicos, sino que las mismas se realizan sobre juegos expresamente permitidos por la Ley. En el caso de los artículos 20 fracción I y 76 a 90 del Reglamento la votación fue de ocho votos por la constitucionalidad. En contra, los ministros Góngora Pimentel y Silva Meza. En el caso de la fracción IV del artículo 124 la decisión fue unánime
9 La sentencia encuentra la viabilidad de las mismas en el artículo 11 de la Ley que a la letra señala: La Secretaría de Gobernación queda facultada para autorizar, en las ferias regionales, el cruce de apuestas en los espectáculos que determine el Reglamento de esta Ley. La Corte abre la vía de las apuestas dando una nueva acepción al término espectáculo. A juicio de la Corte, el artículo antes citado contiene una cláusula habilitante que permite a dicha Secretaría autorizar el cruce de apuestas en los espectáculos que determina el Reglamento en su artículo 63. Entiende que, el Poder Legislativo ha conferido en el artículo 11 de la Ley Federal de Juegos y Sorteos a la Secretaría de Gobernación, facultades normativas especiales, para que dicha dependencia, tratándose de ferias regionales, pueda autorizar el cruce de apuestas únicamente en los espectáculos que determine el Reglamento. Tales espectáculos, de conformidad con el artículo 63 de dicho ordenamiento, son: a) carreras de caballos en escenarios temporales; b) peleas de gallos; c) juegos de naipes y dados; d) ruleta, y e) sorteos de símbolos y números en las modalidades que autoriza el presente Reglamento. 8 Por tanto, a nuestro juicio, en virtud de esas facultades normativas especiales, la Corte analiza si los juegos regulados por el artículo 63 pueden ser considerados espectáculos; de ser así, la consecuencia inmediata sería aplicar la habilitación del artículo 11 y admitir que dicho contenido del Reglamento, ipso facto, se convierta en ley. En suma, es evidente que se está permitiendo que el presidente materialmente legisle. Asumida la anterior interpretación que es clave para resolver la constitucionalidad de los juegos citados, la ministra ponente pone a consideración del Pleno de la Corte la validez de los juegos regulados en el multicitado artículo 63 del Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos. Empieza, desde luego, con las carreras de caballos en escenarios temporales que alcanza una votación unánime, de diez votos, de los ministros en el sentido de que son espectáculos y, por tanto, puede considerarse constitucional la fracción I del artículo 63. Tratándose de las peleas de gallos la votación fue a favor de la constitucionalidad de la fracción II del artículo 63, sólo con el voto en contra del ministro Aguirre Anguiano. 8 Estos últimos podrán realizarse exclusivamente en las instalaciones en que se celebren las peleas de gallos, antes, durante y después de éstas, mientras que dicha instalación se encuentre abierta al público
10 Con relación a los juegos de naipes y dados regulados en la fracción III del artículo 63, la votación fue diferenciada. En el primer caso, aun cuando se alcanzó una votación mayoritaria de seis ministros (Aguirre Anguiano, Cossío Díaz, Franco González Salas, Gudiño Pelayo, Valls Hernández y Ortiz Mayagoitia), 9 se declaró inconstitucional la fracción III del artículo 63 en cuanto al juego de naipes. Dado el resultado de la votación, se desestimó la controversia. No sucedió lo mismo con el juego de dados que alcanzó una votación unánime; en realidad el juego de dados no exigía ninguna interpretación pues el artículo 2 de la Ley Federal de Juegos y Sorteos lo regula como juego permitido. Con relación a la ruleta, la votación fue de seis ministros a favor de declarar la inconstitucionalidad de la fracción IV del artículo 63 (Aguirre Anguiano, Cossío Díaz, Franco González Salas, Gudiño Pelayo, Valls Hernández y Ortiz Mayagoitia); 10 pero de igual manera se desestimó en ese caso la controversia. Para finalizar con la revisión del artículo 63, el Pleno de la Corte abordó el tema de los sorteos de símbolos y números en las modalidades autorizadas no sólo por la fracción IV del artículo 63 sino también por la fracción V del artículo 91, la fracción II del artículo 124, mismos que fueron declarados constitucionales por mayoría de nueve votos. 11 La Cámara de Diputados también impugna en general todos los sorteos celebrados por personas físicas y morales constituidas conforme a las leyes mexicanas (artículos 20, fracción IV, y 91 a 137), especialmente en la modalidad de sorteos instantáneos, respecto de los cuales, además de los planteamientos de invasión de esferas y exceso en la facultad reglamentaria, se hicieron valer argumentos adicionales por contravención a las normas de propiedad industrial. En tal sentido la Corte consideró en la sentencia, que si todos los sorteos están permitidos por el artículo 2, fracción II de la Ley Federal de Juegos y Sorteos y que la propia Ley faculta a la Secretaría de Gobernación para expedir los permisos o autorizaciones correspondientes, es claro que los sorteos o las rifas de símbolos y números previstos en el Reglamento impugnado son constitucionales, pues su inclusión 9 En contra, los ministros Luna Ramos, Góngora Pimentel, Sánchez Cordero y Silva Meza. 10 En contra, los mismos ministros que declararon la inconstitucionalidad de los naipes. 11 El ministro Aguirre Anguiano votó en contra
11 en dicha norma subsidiaria no es excesiva al ejercicio de la facultad reglamentaria ni a los principios de reserva de ley o división de poderes. Con relación a los llamados sorteos instantáneos, la sentencia determinó que no le asistía la razón a la Cámara de Diputados al reclamar la invalidez de los sorteos instantáneos por contravenir normas de propiedad industrial y la exclusividad de la Lotería Instantánea por parte de la Lotería Nacional para la Asistencia Pública, toda vez que dicha materia admite la posibilidad de que ciertas marcas o nombres comerciales de determinados productos, artículos o servicios queden protegidos con derechos de exclusividad y, si bien es verdad que la Lotería Nacional para la Asistencia Pública tiene bajo su dominio varios registros con el nombre Lotería Instantánea, así como el diseño correspondiente, esto no provoca la inconstitucionalidad de los artículos 3, fracción XXVI, 91, fracción III y 112 del Reglamento impugnado ni amerita una declaratoria de invalidez. De tal manera que si la Ley Federal de Juegos y Sorteos admite la posibilidad de que existan sorteos, sin restricción alguna, entonces es claro que los sorteos instantáneos al ser una especie del género de ellos, se encuentran permitidos por la propia Ley. Consecuentemente, los artículos 3, fracción XXVI, 91, fracción III, y 112 del Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos, no son violatorios de los artículos 16 y 89, fracción I, de la Constitución mexicana. No obstante lo anterior, hay una parte de la fracción XXVI del artículo 3 del Reglamento que alude a los términos raspadito o lotería instantánea que a la Corte le parece violatoria de la facultad reglamentaria y aunque no dice el porqué, en cambio sí procede a desestimar la controversia por no haberse alcanzado la votación mínima de 8 a que se refiere el segundo párrafo del artículo 42 de la ley reglamentaria para declarar la inconstitucionalidad de dicha porción normativa con efectos generales. En su sentencia, la Corte aborda dos temas adicionales, con relación al Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos, que son el artículo 7 con relación al asunto del Consejo Consultivo, y el 8 relacionado con las participaciones que, de los productos
12 obtenidos por el permisionario, deban corresponder al gobierno federal, regulados en el artículo 5 de dicha Ley. En el primer caso se impugna dicho precepto por considerar que es inconstitucional por crear una autoridad como el Consejo Consultivo para Juegos y Sorteos a través de una disposición reglamentaria. Al respecto, en la sentencia se considera que si bien se trata de un consejo no previsto en la Ley, también es verdad que el artículo 7º de la Ley Federal de Juegos y Sorteos autorizó expresamente la creación 12 en reglamentos los organismos y comisiones que se estimen convenientes para que se puedan ejercer las funciones de vigilancia y control de juegos con apuestas y que funcionaran de acuerdo con las disposiciones reglamentarias que al efecto se expida, así como con las que dicte la Secretaría de Gobernación. Como puede verse, en la nota al pie, dicho precepto no habla de creación sino de integración, que evidentemente no es lo mismo. No obstante esta diferencia, la Corte consideró que dicho Consejo no es un órgano de control y vigilancia de los juegos de apuesta y sorteos y, por tanto, no es inconstitucional pues se trata de una entidad gestada por el Ejecutivo federal con fundamento en un acto legislativo como lo es el artículo 7º, segundo párrafo, de la Ley Federal de Juegos y Sorteos, y con el cual de manera alguna se vulneran los principios de reserva de la ley y de subordinación. 13 Finalmente, el Pleno de la Corte, aplicando la suplencia de la deficiencia de los conceptos de invalidez analiza la inconstitucionalidad del artículo 8 del Reglamento controvertido; dicho artículo señala: Las participaciones a que se refiere el artículo 5 de la Ley serán determinadas por la Secretaría al momento de la expedición de los permisos, de conformidad con las disposiciones aplicables. A su vez, este último artículo establece que los permisos que conceda la Secretaría de Gobernación, 12 Dicho artículo a la letra señala: La Secretaría de Gobernación ejercerá la vigilancia y control de los juegos con apuestas y sorteos, así como el cumplimiento de esta Ley, por medio de los inspectores que designe. Con el mismo fin podrá integrar los organismos o comisiones que estime convenientes, y los que funcionarán de acuerdo con las atribuciones que les señalen las disposiciones reglamentarias de esta Ley, así como las que dicte la citada Secretaría. 13 Máxime si se toma en cuenta que es criterio de la Suprema Corte de Justicia de la Nación que, dentro de la facultad reglamentaria otorgada al presidente de la República por el artículo 89, fracción I, de la Constitución Federal, está la de crear autoridades u organismos que ejerzan las facultades otorgadas por la Ley o el Reglamento a efecto de hacer posible su cumplimiento
13 independientemente de los impuestos que al efecto determinen las leyes fiscales correspondientes, señalarán la participación que, de los productos obtenidos por el permisionario, deban corresponder al gobierno federal. 14 Este precepto se impugna considerando que en la exposición de motivos de la Ley Federal de Juegos y Sorteos quedó asentado el propósito de que el juego permitido de manera excepcional, produjera rendimientos sustanciales destinados a beneficiar establecimientos de prevención y asistencia social. No obstante los anteriores argumentos en este aspecto la controversia se desestimó al no alcanzarse por el Pleno la votación idónea para efectos de la declaratoria de inconstitucionalidad de la norma con efectos generales. 5. Por qué una ley debe reglamentar los juegos de azar en México? La interrogante con la que iniciamos este apartado podría ser contestada de una manera simple señalando que una ley debe reglamentar el juego porque así lo establece la Constitución mexicana; este argumento debería de ser suficiente para dejar claro el tema. No obstante lo anterior, nos parece adecuado empezar por fijar nuestra posición sobre la reforma constitucional al artículo 73 fracción X de la Constitución que en 1947 posibilitó al Congreso mexicano para legislar en toda la República sobre juegos con apuesta y sorteos. Como ya lo hemos mencionado a partir de esta reforma se publicó la Ley Federal de Juegos y Sorteos; fue en dicha ley en donde se estableció la prohibición de los mismos, por tanto, la única conclusión posible a la que se puede arribar es que la intención del Constituyente permanente era, por un lado, prohibir los juegos con apuesta y sorteos y, por otro, regular, por la vía legislativa, es decir, a través de una ley, los juegos permitidos, esto es, los regulados en el artículo 2 como: el juego de ajedrez, el de damas y otros semejantes; el de dominó, de dados, de boliche, de bolos y de billar; el de pelota en todas sus formas y denominaciones; las carreras de personas, de vehículos 14 Esta participación será destinada al mejoramiento de los establecimientos de Prevención Social y de Asistencia, dependientes de las Secretarías de Gobernación y de Salubridad y Asistencia, que se expresen en los permisos que se otorguen
14 y de animales, y en general toda clase de deportes. De lo contrario, para hacer efectiva la prohibición de todos los juegos en general, ésta debió haberse establecido en la Norma Fundamental. En este orden de ideas es, a nuestro juicio, donde radica la controversia entre el Ejecutivo y el Legislativo y el delicado papel que jugó la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Es evidente que el Congreso de la Unión ha declinado en su obligación de legislar en la materia y de actualizar una regulación que es del siglo pasado; por su parte, el presidente de la República se excedió en su facultad reglamentaria porque en varios aspectos legisló sobre la materia, como quedó claro después de que la Corte declarara inconstitucional algunos aspectos del Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos y el Pleno del Alto Tribunal se viera forzado a reconocer como legales juegos que no están recogidos en el artículo 2 de dicha Ley. En evidente que una ley como la federal de Juegos y Sorteos publicada en 1947 se encuentra fuertemente cuestionada por la realidad del México del siglo XXI. El sistema político evolucionó durante esos 65 años. Nuestro país pasó del sistema de un sólo hombre y de un partido único instalado en el Congreso General que aprobaba todas y cada una de las propuestas normativas del Ejecutivo, a la pluralidad parlamentaria con todo lo que ello ha implicado en nuestro proceso de apertura democrática. La propia tramitación de la Ley que nos ocupa es un testimonio ejemplar de lo que estamos afirmando. La iniciativa de la Ley de Juegos y Sorteo fue aprobada inmediatamente y sin discusión alguna por la Cámara de Senadores, como cámara de origen y lo mismo ocurrió en la Cámara de Diputados, la que actuó como revisora, publicándose posterior e inmediatamente bajo el nombre con el que hoy se le conoce. Bien podríamos afirmar que la única modificación que se le hizo a la iniciativa fue la del título, ninguna otra. Por el contrario, la pluralidad parlamentaria actual y la dificultad para llegar a acuerdos entre las diversos grupos parlamentarios ha impedido el consenso en torno a una norma legal actual y moderna que regule los juegos y sorteos; han sido diversas las iniciativas de reforma a la Ley Federal de Juegos y Sorteos presentadas que no han alcanzado el consenso suficiente para convertirla en una ley reguladora de los juegos y sorteos acorde con la sociedad mexicana actual
15 Desde nuestro punto de vista, la sentencia no puede entenderse sin el posicionamiento de la ministra ponente sustentado en los siguientes argumentos, a saber: 1) Todos los juegos de azar y juegos con apuestas están prohibidos en el territorio nacional, con excepción de los mencionados en el artículo 2, fracción I de la propia Ley; de tal suerte que todo juego diferente de los permitidos por la Ley, se considerará excesivo a la ley superior que se reglamenta. No obstante la claridad de la anterior premisa, la ponente considera que la valoración de este aspecto debe ser realizada en forma racional, teniendo presente: a) las circunstancias actuales en materia de juegos y sorteos; b) la fecha de promulgación de la ley; c) que muchas situaciones no fueron previstas en su momento por el legislador. Por tanto, y aquí radica la importancia de este argumento, a juicio de la ponente es factible jurídicamente una actualización a la realidad mediante interpretación progresiva, conservando las ideas del legislador en lo sustancial y reconociendo el entorno actual, y agregamos, nosotros, aunque dicha actualización convierta al presidente de la República en un legislador material en asuntos de juegos y sorteos, a la Corte en el legitimador del exceso de la facultad reglamentaria contenida en el artículo 89 constitucional y al Congreso de la Unión en un simple espectador en la materia. El anterior argumento de la ministra ponente, más que una razón para resolver la controversia parece una confesión de parte, lo que nos está diciendo para motivar su resolución, inferimos, es que en virtud de que la Ley Federal de Juegos y Sorteos es muy vieja (1947) no se corresponde con la actual realidad del juego en México; por tanto, si el Poder Legislativo no ha actuado en más de cincuenta años, es posible una actualización de esa norma legal por la vía reglamentaria; esto es, la factibilidad jurídica de la actualización justifica que el Ejecutivo materialmente legisle en el Reglamento y suplante una facultad clarísima que, a nuestro juicio, concierne única y exclusivamente al Congreso; se concibe al legislador más como un ideólogo que como un órgano constituido. En suma, no sólo porque así lo establece la Constitución mexicana (artículo 73 fracción X), sino porque la materia de juegos y sorteos exige de normas actuales que regulen aspectos como: claridad en las atribuciones de la autoridad federal y local, precisión en las competencias de la autoridad reguladora, certificación de materiales empleados para
16 los juegos y sorteos, verificación del cumplimiento a la normatividad por parte de los permisionarios, impacto social del juego, tratamiento a jugadores compulsivos, entre otros, es por lo que este tema exige de una amplia discusión en sede parlamentaria que se concrete en una ley eficaz reguladora de la materia. 6. Reflexiones finales El recorrido legislativo y el análisis de la controversia constitucional 97/2004 ha servido para reforzar nuestra posición en el sentido de que lo más conveniente para México es una reforma integral a la actual Ley Federal de Juegos y Sorteos o la expedición de una nueva ley en la materia; obligación que no puede seguir eludiendo el Congreso mexicano según lo mandatado por el artículo 73 constitucional en su fracción X. La industria del juego no puede ni debe seguir creciendo y desarrollándose al amparo de un reglamento cuya constitucionalidad pende de hilos tan delgados. Es obvio que la Suprema Corte no debía, ni podía, evitar el emitir una resolución sobre la citada controversia, pero como es fácil constatar, a lo largo de la sentencia, no en pocas ocasiones ha tenido que tejer con demasiado cuidado argumentos poco convincentes y carentes de contundencia para sostener la constitucionalidad del Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos actualmente en vigor. El tema sobre la regulación de los juegos y sorteos, nos queda muy claro, es un asunto que no debe resolverse en los tribunales, sino en sede parlamentaria. Es necesaria la intervención del legislador de cara a una modernización de las normas reguladoras de la materia que contemplen por ejemplo la definición de las políticas de juego, la planificación de la actividad (sus límites) de manera que el juego no se extienda más allá de lo razonable, la definición del nivel impositivo que se aplicará, el establecimiento de nuevos y mejores procedimientos de control, gestión de los juegos, es decir, una ley que controle y verifique la labor de los concesionarios, pero que al mismo tiempo evite, a toda costa, el juego clandestino. En este contexto corresponderá al reglamento el detalle de las grandes definiciones que trace la ley y deberá, naturalmente, apegarse a los límites de la misma. Sólo si las normas son claras, concisas, precisas y respetuosas de la jerarquía normativa, podrá exigirse a la industria del juego el cumplimiento de las mismas, porque con ello se privilegiará el respeto al Estado de derecho
ÍNDICE CONTENIDO DE LA VERSIÓN TAQUIGRÁFICA DE LA SESIÓN PÚBLICA ORDINARIA DEL PLENO DE LA SUPREMA CORTE DE JUSTICIA DE LA NACIÓN, CELEBRADA EL LUNES 22 DE ENERO DE DOS MIL SIETE. SECRETARÍA GENERAL DE
CONTROVERSIA CONSTITUCIONAL 97/2004. ACTOR: CÁMARA DE DIPUTADOS DEL CONGRESO DE LA UNIÓN. PONENTE: MINISTRA OLGA SÁNCHEZ CORDERO DE GARCÍA VILLEGAS.
. ACTOR: CÁMARA DE DIPUTADOS DEL CONGRESO DE LA UNIÓN. PONENTE: MINISTRA OLGA SÁNCHEZ CORDERO DE GARCÍA VILLEGAS. SECRETARIOS: BEATRIZ J. JAIMES RAMOS, HERIBERTO PÉREZ REYES Y EMMANUEL G. ROSALES GUERRERO.
INICIATIVA QUE EXPIDE LA LEY FEDERAL DE JUEGOS CON APUESTAS Y SORTEOS, A CARGO DEL DIPUTADO ARMANDO GARCÍA MÉNDEZ, DEL GRUPO PARLAMENTARIO DE ALTERNATIVA, Y SUSCRITA POR INTEGRANTES DE LA SUBCOMISIÓN DE
Alfredo G. Lazcano Sámano
PROPUESTA DE REFORMAS Y ADICIONES AL ARTÍCULO 9o. DE LA LEY FEDERAL DE JUEGOS Y SORTEOS, Y A LOS ARTÍCULOS 3o., 5o., 10, 14, 15, 16, 17 y 18 DE SU REGLAMENTO Alfredo G. Lazcano Sámano I. Introducción En
Gaceta Parlamentaria, Cámara de Diputados, número 2653 VIII, jueves 11 de diciembre de 2008. INICIATIVA QUE EXPIDE LA LEY FEDERAL DE JUEGOS CON APUESTAS Y SORTEOS, A CARGO DEL DIPUTADO ARMANDO GARCÍA MÉNDEZ,

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 artículo 89
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 ARTÍCULO 9