Source: http://www.libertadidioma.com/20181117.htm
Timestamp: 2018-11-20 17:32:55+00:00

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AGLI Recortes de Prensa Sábado 17 Noviembre 2018
Jimmy Giménez-Arnau okdiario 17 Noviembre 2018
13-N. Consejo General, kaputt! Adiós a la independencia del Poder Judicial. PODEMOS~PSOE, S.A. + PP, anestesian a los jueces y se cargan de un rejonazo la división de poderes. Sólo queda un partido íntegro y un político limpio, C’s y Rivera, para defender el Estado de Derecho. Los otros tres compran todas las papeletas en la rifa de las togas en busca del Joker que les autorice a manipular a lo loco. Nunca antes los togados, tenidos por intocables, hubieron de encajar una vejación tan tosca. Quienes aún creen en la Justicia desean que fiscales y magistrados se rebelen y pongan en su sitio a estos piratas que van a saquear nuestra democracia tras amordazar a sus señorías.
Mal asunto pactó Casado, ya que en él perdió su tierna credibilidad. A Sánchez se la trajo lacia ofender a la judicatura, pues lo único que le pone es restregarse en el terciopelo del sillón que preside, goce infantil de un ser que nació con carencias y que nunca pensó llegar tan alto como para poder chotearse de sus socios golpistas, que hoy le brindan sardanas, aparte de apoyo. Y qué decir de Iglesias, nuevo rico capaz de hacerle un escrache al Supremo y, luego, jurarle amor total a los jueces, abrazándose a una casta de la que renegaba cuando era un revolucionario en caída libre… Sin enterarse, un triunvirato de trepadores obscenos le ha regalado algunos millones de votos a C’s. En las rifas siempre hay líderes a los que les toca la botella de lejía.
Visto lo que hay políticamente, hemos de confiar en Rivera y la brava Arrimadas. Los otros tres partidos, más sus capos de zinc, habiendo pactado la deshonra de la judicatura, quedan con el culo al aire y reconvertidos en material mutante en vías de extinción. Casado cavó su propia tumba, quizá impelido por un teórico dossier extraído de los desagües, pero al formar parte del trío de la benzina arruinó una carrera prometedora. A Sánchez le importa un rábano que España plagie a Venezuela y se cargue la independencia de los togados, si eso no supone que salga de La Moncloa y, como tenaz tramposo, negocia con quien sea lo que haga falta para continuar flipando en Falcón. E Iglesias, el dictador del guiñol, desguaza la libertad de prensa, urde conjuras con traidores e inventa impuestos que le impone al pelele que maneja a su antojo y que, sin duda, arruinarán la economía.
Cuando Sánchez, el ególatra, se planta ante el espejo para admirarse, cosa que hace a diario, como buen narcisista, no repara en que todo lo que ve a la derecha, aparece a la izquierda, y al revés. La metáfora del espejo conecta con las teorías del agua reflectante y el mito de Narciso. Mientras nos gobierne un idiota, España estará en manos de traidores. Hasta que nuestros jueces no recuperen su independencia y golpeen el mazo con decisión, no volverán a ser considerados los hombres egregios que eran.
José García Domínguez Libertad Digital 17 Noviembre 2018
OKDIARIO 17 Noviembre 2018
Vicente A. C. M Periodista Digital 17 Noviembre 2018
Este año el lugar de reunión elegido ha sido Valladolid, que como todos ustedes saben es una ciudad monumental con un acervo histórico impresionante llegando a ser capital del Imperio español con Carlos I. Una ciudad situada a escasos 200 km de Madrid, famosa por el río que la atraviesa, el Pisuerga y conectada con una línea de AVE que hace el trayecto entre ambas capitales en escasamente una hora y a precios económicos. Estas cumbres suelen mover a cantidad de personas, que son la versión moderna de los séquitos reales. Y uno de los aspectos que más priman es el de la seguridad de los participantes con estrictas normas en cuanto a los medios que se usan en los desplazamientos. Una peculiaridad que, de aplicar en principio solo a las más altas autoridades del Estado, el Rey y su familia, el Presiente del Gobierno y Ministros, se hace a veces extensiva a otras personas de menor rango.
Desde luego que esta forma de contemplar este asunto de la seguridad chirría mucho con la actitud de otros mandatarios de países como Noruega donde el Primer Ministro se desplaza en medios públicos a su despacho, aunque sea acompañado de la inevitable escolta. Lo que asombra es que en este caso donde la distancia es relativamente corta, se siga apostando por la parafernalia de movilizar medios aéreos cuando bastaba con planificar otros medios como el tren AVE o el uso de vehículos oficiales. Pero no, los servicios de seguridad tiran con pólvora de Rey movilizando aviones y medios humanos en un despliegue que considero inapropiado y oneroso. Y eso solo en lo relativo al desplazamiento, a lo que hay que sumar la seguridad del evento en sí y de los mandatarios extranjeros. Aquí no incluyo los gastos protocolarios de comidas o cenas de cortesía y agasajo normales.
Lo evidente es que este evento nos sale por un pico a los españoles, pero entra dentro de lo normal. Lo preocupante es que Pedro Sánchez, por razones puramente partidistas y de oportunidad política, ha emprendido una campaña de imagen de llevar el Consejo de Ministros fuera del Palacio de la Moncloa. El pasado octubre ya celebró el primero en Sevilla, curiosamente coincidente con la precampaña electoral de las elecciones autonómicas en Andalucía. También tiene previsto celebrar otro Consejo en Barcelona el próximo 21 de diciembre fechas claves para intentar a la desesperada la aprobación de los PGE por parte de los golpistas. Hay que recordar que la reunión prevista con Joaquim Torra, en principio solo con Pedro Sánchez, ahora el extremista Torra exige que sea entre Gobiernos al completo (de igual a igual) en una especie de cumbre bilataeral similar a la mantenida con Portugal. Solo faltaría el que aprovechando la situación (o aquello del Pisuerga por Valladolid) se realice una visita discreta al golpista preso Oriol Junqueras en la cárcel de Lledoners para convencerle de no impugnar los PGE con enmiendas a la totalidad y permitir su tramitación por la vía lenta, a cambio del apoyo del PSC a los Presupuestos de la Generalidad.
Me gustaría conocer cuánto nos sale a pagar a los españoles por este periplo del Consejo de Ministros, que normalmente acuden a la Moncloa en coche oficial y sin los inconvenientes de los atascos. Igualmente me gustaría saber el lugar de celebración en Barcelona y si habrá foto de familia como la de la Plaza de España en Sevilla. Lo que nunca llegaremos a saber es el verdadero coste para las arcas públicas de estos caprichosos desplazamientos, a tierra hostil en este caso, donde hace tiempo que el Estado no tiene presencia y no es bien recibido. Supongo que el servicio de seguridad no se confiará de forma exclusiva a los Mossos, solo por prudencia elemental.
Solo quiero añadir una aclaración para la equivocada Carmen Calvo y corregir su error de concepto: El dinero público pertenece a todos los españoles y ustedes, la casta política de los diferentes Gobiernos y Administraciones del Estado solo son meros contratados temporales encargados de su distribución para hacer frente a los gastos de los servicios que el Estado proporciona a los ciudadanos. Son responsables de su correcta administración y deben dar cuentas y justificar su correcto uso para lo previsto.
EDITORIAL El Mundo 17 Noviembre 2018
Raúl Vilas Libertad Digital 17 Noviembre 2018
Tengo a Casado por una persona inteligente por eso me resulta incomprensible que no midiese el efecto tan negativo del cambalache para su partido
Cualquier nación moderna, civilizada y próspera necesita un sistema de partidos que permita representar con cierta eficacia, ninguno es perfecto, las diferentes ideologías que conviven en la sociedad. En los últimos años hemos visto como el modelo de dos grandes partidos (de centroziquierda y de centroderecha) que había funcionado con éxito desde el fin de la II Guerra Mundial se resquebraja en Europa con la irrupción de nuevos partidos, que la prensa ha metido en un cajón de sastre bajo la etiqueta de populismo, en el que todo cabe.
En España arrastramos un problema anterior a esta crisis política derivada en Europa fundamentalmente de la crisis económica y el frustrante desarrollo de una Unión Europea cada vez más alejada de su espíritu fundacional y convertida en un mastodonte burocrático que genera más problemas de los que resuelve. Hay que retrotraerse al año 2008 y al viraje, cristalizado en el Congreso del PP celebrado en Valencia, que Mariano Rajoy dio a su política al regresar de aquel extraño viaje a México tras su segunda derrota electoral contra Rodríguez Zapatero. El PP renunció entonces a lo que había sido, desde su fundación, su razón de ser: representar a la derecha española. ¡Los liberales y los conservadores que se vayan! bramó Rajoy en un acto en Elche los días previos al citado congreso. Y vaya si se fueron. No quedó ni rastro de esas ideas. Diez años ha estado la derecha española huérfana de representación, viendo como el PP renunciaba a toda confrontación con la izquierda, subía los impuestos más de lo que pedía Izquierda Unida y tragaba con la liberticida Ley de Memoria Histórica o participaba del asqueroso enjuague con la ETA.
Pablo Casado había protagonizado en las últimas semanas brillantes intervenciones parlamentarias, en tándem con Albert Rivera, en las que logró acorralar a Mister Falcon. Pudiendo bloquear junto a Ciudadanos la renovación del CGPJ, el PP se ha prestado al indigno cambalache que entrega el control de la Justicia a una izquierda enloquecida y absolutamente desleal, que trabaja decidida para llevarse por delante lo que llaman "el régimen del 78", la concordia entre españoles y a la Nación misma; y por si fuera poco cambia al que iba a ser el ponente de la sentencia del juicio contra los golpistas, que no era del gusto de los separatistas, para colocar a otro de un perfil "más progresista". Un pacto, para más inri, pergeñado por dos personajes siniestros como la cloaquera Dolores Delgado y Rafael Catalá, ambos reprobados como ministros de Justicia y que han puesto en pie de guerra a todos los estamentos judiciales por su nefasta gestión y sus constantes intromisiones.
Incomprensible, porque acabar con la anticonstitucional politización de la justicia –instaurada por Alfonso Guerra, el asesino de Montesquieu, en 1984-- siempre fue una de las banderas de ese PP auténtico, el de José María Aznar, al que tan hábilmente apeló Casado durante la campaña interna y que, en buena medida, fue el factor principal que le aupó a la presidencia del PP. Es cierto que ya Aznar abandonó este propósito con aquel pacto por la Justicia firmado por José María Michavila y Juan Fernando López Aguilar, pero también lo es que el PP lo volvió a incluir en sus posteriores programas electorales. Conviene recordar la frase de Alberto Ruiz Gallardón tras tomar posesión como ministro de Justicia en el año 2012: "Vamos a acabar con el obsceno espectáculo de ver a políticos nombrando a los jueces que pueden juzgar a esos políticos". Pocos meses después se repetía la historia de Michavila y López Aguilar.
Tengo a Pablo Casado por una persona inteligente por eso me resulta incomprensible que no midiese el efecto tan negativo para su partido como beneficioso para sus competidores (Ciudadanos y VOX), que no viese la oportunidad de marcar un antes y un después en la conducta reciente del PP y cortar de raíz uno de sus peores vicios, que no supiese calibrar el alcance de este movimiento con el juicio de los golpistas a punto de celebrarse. Cabe la hipótesis del chantaje o como comentábamos antes del miedo a futuros casos de corrupción, pero no es la única. ¿Qué pintaba Catalá negociando el acuerdo? Parece que Pablo Casado sea presidente del partido sólo los miércoles en las sesiones de control al Gobierno y en los mitines y actos partidarios; y parece también que Teodoro García Egea más que de secretario general ejerce de portavoz cualificado, cuya única misión es dar la cara por Casado en los medios de comunicación. Si no, ¿cómo se explica que no le hayan cortado la cabeza al pésimo candidato andaluz, que apoyó a Soraya, y el mismo día que comienza la campaña electoral filtren a la prensa que temen un desastre y que tienen dudas sobre el futuro de Juanma Moreno? Un partido tan grande como el PP es un monstruo lleno de tentáculos. O lo sometes con mano de hierro y sin contemplaciones o te devora. Todo hace indicar que el partido se está dando un banquete con Casado y García Egea de platos principales.
El 'okupa' Sánchez y su patoso Gobierno patalean y se agarran a Podemos para no ahogarse
La sociedad de la ministra Calviño no figura en la declaración de bienes de la ministra
Periodista Digital 17 Noviembre 2018
«LA obligación de todo Gobierno es mantenerse» ('Gobierno S.A.': Ni España ni los españoles se merecen a Sánchez y toda esta mierda).
La frase pronunciada este 16 de noviembre de 2018 por Isabel Celaá viene a poner voz a los hechos que demuestran que el único objetivo del Ejecutivo de Sánchez es la supervivencia.
De ahí la defensa que la portavoz hizo de la ministra de Economía después de que este viernes ABC publicara que Nadia Calviño usara una sociedad instrumental y dos testaferros para comprar su casa (Gobierno Sánchez S.A: Calviño, otra a la que pillan con una sociedad instrumental para eludir impuestos).
«Está en perfectas condiciones de seguir en la mesa del Consejo de Ministros».
Cierto, parece un patrón de comportamiento pues también se sentó allí Maxim Huerta y se sienta Pedro Duque, cogidos con el mismo artilugio fiscal para ahorrase impuestos, utilizado asimismo por la secretaria de Estado para el Deporte. Pero no, la obligación de un Gobierno no es mantenerse, es gobernar para que los españoles vivan mejor y el país progrese.
Se gobierna para los ciudadanos no para permanecer en el poder. Y si se hace bien, normalmente esos ciudadanos confirman en las urnas que así ha sido. Para Sánchez, claro, este es un hecho irrelevante, toda vez que llegó a La Moncloa sin pasar por las urnas, algo insólito en estos cuarenta años de democracia.
Sin apoyos para sacar adelante los presupuestos de 2019, con una gestión plagada de pasos atrás, globos sonda y brindis al sol, con dos ministros ya dimitidos y otros tantos cuestionados por su relajo en el esfuerzo fiscal que se exige a todos los españoles, y con el propio presidente cazado en mentiras y plagios en su tesis doctoral, Sánchez utiliza el poder (el que le deparan sus 84 diputados) para mantenerse, con medidas y anuncios tácticos y electoralistas.
Este 16 de noviembre comenzaba la campaña andaluza y anunció un plan para el campo de Gibraltar que implica a ocho ministerios y sacó al ministro de Agricultura a anunciar una futura PAC (que hasta mediados de 2019 no se decide) «satisfactoria».
Luis Tomás Zapater Espí gaceta.es 17 Noviembre 2018
Inmigración, un análisis
José Javier Castiella gaceta.es 17 Noviembre 2018
El fenómeno de la migración es complejo. A lo largo de la historia son una constante los flujos migratorios y sus causas muy variadas: descubrimiento, aventura y conquista, guerra y huida, hambre y supervivencia, persecución religiosa, política o penal y búsqueda de mejores condiciones de vida, son las más frecuentes.
Las migraciones son objeto de regulación en los países de origen, permitiendo, limitando o prohibiendo la salida y en los de tránsito y acogida, generalmente distinguiendo los distintos motivos y circunstancias de la migración, para dotar a cada una de un régimen jurídico adecuado a la misma.
Desde una perspectiva ética, en el conjunto de estos colectivos migratorios encontramos casos de necesidad y humanidad y casos de delincuencia o terrorismo. La desproporción numérica entre ellos es enorme, seguramente más de mil migrantes necesitados por cada migrante delincuente, pero si queremos evitar que la migración se utilice por los delincuentes como patente de corso para invadir y dañar al estado de acogida, debe regularse y aplicar el procedimiento de filtrado, que impida o al menos dificulte y limite la migración delictiva. Es algo similar a lo que ocurre con la seguridad en los vuelos aéreos: la seguridad de todos exige someter a todos a una normativa incómoda de control, aunque la probabilidad estadística de que algún viajero lleve explosivos o armas sea mínima. En este caso, el control es más difícil. No se trata de que no lleve armas, sino de que su perfil le haga peligroso, lo cual exige una investigación más larga y complicada, según veremos.
Hay otra variable de la migración, la cuantitativa, que exige también estudio y regulación. La comparación del continente africano y el europeo, como fuente y destino respectivamente de migraciones, nos dará una idea inicial al respecto… No tienen por qué coincidir, y de hecho no suelen coincidir, los flujos de salida de emigrantes con las necesidades de población de los países de acogida, ni tampoco con la simple capacidad material de acogida. La prudencia normativa exige calcular en cada uno de los países de acogida, el número de los inmigrantes que anualmente puede recibir, en función de su situación demográfica y económica y de las circunstancias de los países de origen.
Otra variable muy importante, en el medio y largo plazo, es la relativa a la integración del inmigrante en el país de acogida: lengua, cultura, religión, clima etc. del país de acogida pueden ser diferentes a los del país de origen. Las similitudes de lengua, cultura y religión mayoritaria que se dan, en el caso de España, con la inmigración iberoamericana, harán menos problemática esta integración que la procedente de países en que no se den dichas similitudes. En todo caso, las diferencias, las que se den en cada caso, suponen un reto de integración que afecta a los inmigrantes y al estado de acogida.
Si dicha integración es exitosa normalmente se traduce, generacionalmente hablando, en una progresiva asimilación de los valores característicos del país de acogida, que también se ve influido y enriquecido con las aportaciones de los inmigrantes, incluyendo posibles mestizajes. Si, `por el contrario, es un fracaso, se van produciendo en la geografía del país de acogida núcleos de población enquistados, progresivamente problemáticos. Al tratar de esta cuestión, la filosofía dominante hasta el presente en los países de acogida europeos ha sido la del “multiculturalismo”, que supone el respeto y la convivencia pacífica de los colectivos de diferentes culturas. Pero la realidad social de varios de estos países es muy distinta y menos optimista de lo que podría pensarse, según tendremos ocasión de examinar. La globalización en sus facetas económica, tecnológica y de comunicación ha introducido una variable de aceleración en los procesos migratorios, porque universaliza, incluso idealiza, a través de la televisión, internet etc., las comodidades del primer mundo en el tercero y facilita la materialidad de la migración en cuanto movimiento de personas.
La inmigración tiene facetas positivas: humanitaria, beneficiosa económica y demográficamente en determinadas circunstancias y enriquecedora de la diversidad cultural en convivencia pacífica. Pero tiene también facetas negativas: la inmigración parasitaria (que corresponde normalmente a errores de enfoque del programa de integración por parte del estado de acogida) que, sin aportar trabajo ni riqueza, se aprovecha de las prestaciones sociales de todo tipo del país de acogida, la inmigración enquistada en guetos en el sentido de no integrada, con manifiesto rechazo a la cultura del país de acogida y la inmigración violenta, (con diversos grados de gravedad: desde las agresiones físicas, abusos sexuales y violaciones, hasta los atentados terroristas) fruto minoritario pero obligado de la anterior.
Desde la perspectiva del estado de acogida, la legislación que regule la inmigración debe responder a un triple fundamento: Solidaridad con los inmigrantes; Seguridad física y jurídica de inmigrantes y nacionales e Integración social de los inmigrantes basada en el respeto a los valores constitucionales del país de acogida.
Si nos centramos en la normativa de extranjería vigente en España vemos:
1.- Que la norma básica; la ley orgánica de extranjería 4/2000 de once de enero sobre derechos y libertades de los extranjeros en España y su integración social y el Real Decreto 557/2011 de 20 de abril por el que se aprueba el Reglamento de dicha ley, recogen un elenco amplísimo de derechos del extranjero (hasta 16), pero no regulan las obligaciones de los mismos relativas a su integración social, aceptación de nuestro Ordenamiento Jurídico y respeto al orden y los principios constitucionales. Es muy extensa la normativa sobre derechos y casi inexistente la de exigencias de integración. Se echan en falta normas que impidan la inmigración parasitaria, que va siendo cada vez más frecuente y extendida en determinados grupos extranjeros, por las referencias de quienes haciendo uso abusivo de las normas sobre prestaciones sociales, (desempleo, paternidad, sanidad etc) animan a otros extranjeros, “efecto llamada inmediato”, a venir a España y hacer lo mismo. La ley orgánica 4/2015 de 30 de marzo, de seguridad ciudadana (llamada por sus críticos, “ley mordaza”) adicionó a la ley de extranjería una disposición adicional décima, sobre el régimen especial de Ceuta y Melilla, por la que los extranjeros detectados mientras intentan superar los elementos de contención fronterizos podrán ser rechazados para evitar su entrada ilegal en España.
Esto ha dado lugar a las llamadas “devoluciones en caliente” que han provocado denuncias contra España ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, el cual en 2017 condenó a España por la expulsión en caliente de dos ciudadanos extranjeros a los que no se permitió el ejercicio de su derecho a solicitar asilo. Esta sentencia ha sido recurrida por el España y está pendiente de resolución el recurso.
En este sentido se alega el artículo 4 del protocolo 4 del Convenio para la protección de los derechos humanos (Estrasburgo 16 de septiembre de 1963), por el que quedan prohibidas las expulsiones colectivas de extranjeros.
Ante esta norma surge una pregunta: ¿También debe aplicarse este artículo en los casos de invasión ilegal de frontera por grupos numerosos de extranjeros?
2.- Entre 2007 y 2010 el Plan Estratégico Ciudadanía e Integración ha financiado con 2.000 millones de euros programas de educación, empleo, vivienda, servicios sociales, mujeres y juventud. Dicho programa fue prorrogado, partidas presupuestarias incluidas, de 2011 a 2014. Este riego con dinero de la integración provocó inmigración parasitaria pero no impidió la radicalización que generó el atentado de 2017.
3.- La regulación del derecho de asilo por Ley 12/2009 de 30 de octubre, al ponerse en marcha el procedimiento por la sola manifestación del extranjero y ser muy complejo permite, en las entradas irregulares de colectivos, paralizar la devolución o readmisión pactada con el país de origen inmediato. Las peticiones masivas de asilo hacen imposible el filtrado adecuado de inmigrantes necesitados o no. En el caso de Marruecos, el plazo de 10 días, previsto para la readmisión de los inmigrantes ilegales en el artículo 2 del acuerdo de dicho país con España de 13 de febrero de 1992, es insuficiente para concluir el procedimiento derivado de la solicitud de asilo realizada por el inmigrante, por lo que queda inoperante la readmisión. A los inmigrantes les basta alegar un temor fundado a un daño grave derivado de persecución por motivos de raza, religión, nacionalidad, opiniones políticas o pertenecía a un determinado grupo social, de género u orientación sexual, si se les devuelve a la frontera. Si estas entradas ilegales se producen en colectivos de centenares de personas, a cada uno de ellos le basta solicitar el asilo en los términos indicados, en cambio al país de acogida le corresponde iniciar y seguir hasta su conclusión cientos de procesos personalizados…
Los problemas concretos…
1.- La inmigración ilegal. La discordancia de los flujos de emigración de algunos países y necesidades de inmigración de los países de destino provoca una presión de inmigración que no es aceptada por los estados de tránsito o destino y esta presión es la base de negocio de las mafias del tráfico de personas. Sin perjuicio de que la solución de fondo, según examinaremos después para el caso africano, esté en resolver las causas que generan esa presión emigratoria, el problema inmediato que se produce en la frontera de los países de destino de las masas de migrantes es el de cómo compatibilizar su derecho a una soberanía migratoria en su propio territorio con el respeto debido a las personas y la solidaridad exigible al mundo desarrollado respecto del que pasa necesidad.
Excluyamos, de entrada, las soluciones extremas: ni vía libre a todo el que venga, lo cual puede extender el caos al país de acogida, ni negativa total a la inmigración en todos los campos, lo cual es, además de insolidario poco inteligente en el medio y largo plazo, porque la realidad social de los flujos migratorios terminaría imponiéndose, incluso con violencia. Adentrándonos en el campo intermedio entre estos extremos, debemos distinguir entre los inmigrantes que ya han llegado al país de acogida en el que residen “sin papeles” y los inmigrantes que presionan por entrar desde el exterior de esas fronteras.
En el primer caso lo que procede es tomar la iniciativa el país de acogida de identificar y controlar materialmente a todos los “sin papeles” y realizar, respecto de cada uno, el correspondiente “filtrado” que evite la inmigración delictiva, enquistada o parasitaria. Para ello son necesarias normas, que no existen en la actualidad, que permitan este filtrado, siempre con respeto a los derechos humanos. El resultado final de este proceso debe ser: expulsión de los delincuentes, enquistados o parásitos y regularización de todos los de posible encaje en el sistema productivo y expulsión o reenvío de los demás. En el segundo caso creo que debe actuarse en varios planos:
a).- Tipificar como delito de especial gravedad el del tráfico humano de personas. En el Código Penal el artículo 367-a sanciona al que intentare introducir o introduzca extranjeros al territorio nacional… con propósito de evadir los controles migratorios. Y tras la reforma de LO 1/2015 se modifica el CP añadiendo dos tipos penales ART. 318 bis 1: el que ayude a persona no europea a entrar o transitar por España vulnerando la legislación sobre entrada o tránsito de extranjeros. ART.318 bis 2: el que no habiendo intervenido en lo anterior, con ánimo de lucro, ayude al no comunitario a eludir la legislación sobre estancia y residencia en el país. El problema radica en que las mafias de tráfico ilegal de migrantes actúan en los países de origen y tránsito. Esta legislación habría que proponerla a los países directamente afectados por el tráfico ilegal de migrantes…
b).- Modificar los obstáculos en las fronteras territoriales de modo que haga implanteable a los migrantes su superación: línea de alta tensión perfectamente publicitada y advertida.
c).- En el caso de la frontera de costa marítima no parece posible un obstáculo insalvable que pueda ser advertido de modo que resulte disuasorio al cien por cien de los migrantes. Vigilancia costera y pacto con el país de origen de devolución de pateras antes de que lleguen a aguas españolas, siempre con detención de los responsables del viaje en los términos y conforme a las normas que luego veremos. Aquí hay que echarle imaginación a la normativa necesaria para controlar la inmigración por vía marítima, en pactos con los países norteafricanos y, sobre todo, resolviendo la causa de estas inmigraciones en el modo que trataremos en el apartado siguiente.
2.- Causas y solución de la inmigración africana. Si bien las causas inmediatas de esta inmigración son la extrema pobreza, las guerras y la falta de esperanza en un futuro, al preguntarnos por las causas profundas de estas situaciones en un continente tan rico en recursos como África, debemos los europeos hacer un examen de conciencia no solamente histórico-colonial, sino también actual de explotación y omisión culpable.
Asumiendo las responsabilidades históricas derivadas de la colonización brutal del pasado y la explotación de recursos, incluso humanos a través de la esclavitud, centrándonos en la situación actual, es un reto de justicia y solidaridad global de Europa el poner los medios para que África alcance el nivel de desarrollo que le permita salir de la situación actual. Esta es la verdadera solución al problema actual de la inmigración africana. Se trata de un continente inmenso en territorio, en recursos naturales y en potencial demográfico. Las previsiones de población para el año 2050 son de dos mil cuatrocientos millones de personas de las que dos mil millones tendrán menos de 25 años. Es decir, un continente joven, todo un reto de educación y posibilidades de desarrollo.
Saldar la deuda europea con el continente africano exigiría varias medidas:
a).- Económicamente destinar a dicho desarrollo el 0,7 % del PIB, focalizándolo en la educación, la sanidad y las infraestructuras productivas, haciendo llegar los recursos a su objetivo a través de canales fiables, evitando los corruptos, por desgracia tan extendidos en los gobiernos africanos. En Europa hay mucho voluntariado sano éticamente, que puede canalizar esos recursos e incluso aplicarlos. Seleccionar y promover los canales africanos sanos es otro reto pendiente.
b).- Normativamente dictar las disposiciones que impidan en la práctica que los beneficios de los recursos africanos; flores, oro y piedras preciosas, frutos tropicales, minerales como el coltan, turismo de playas y de reservas de animales, etc. sean de sociedades europeas y no redunden en provecho de los países en que se generan.
Este es un reto normativo que exigiría una actuación coordinada de la Unión Europea y cada uno de los países africanos. Estas normas, respetando los principios de la economía de mercado, deberán introducir limitaciones que permitan a los países en los que se producen los recursos naturales, las materias primas o, en general, la base de negocio, lucrarse proporcionalmente y acceder gradualmente a los conocimientos y formación necesarios para que los propios nacionales estén en condiciones de explotar dichas fuentes de riqueza.
c).- Apoyar con tratos comerciales de favor a los gobiernos y administraciones que luchen eficazmente contra la corrupción. Controlar y perseguir los casos de corrupción detectados tanto en la Unión Europea como en los países africanos creando una instancia judicial especial para ello.
3.- Específica dificultad de integración de la inmigración musulmana. Conviene, con carácter previo, dar algunas nociones sobre el Islam: Sunníes y Chiies, sufíes y salafistas.
La primera tiene su origen en la sucesión de Mahoma al frente del Islam. Muere sin descendencia masculina y en la lucha por el poder hay dos candidatos: el consanguíneo y el amigo. Alí, primo y yerno del profeta y Abu Bakr, amigo y suegro del profeta aunque los tres de edades parecidas. Ganaron los partidarios de Abu Bakr, sunnies, partidarios de la tradición de la Sunna, de la relación directa del creyente con Alá, sin imames intermediarios. Perdieron los Chiies, partidarios del imamato, siendo asesinado Alí y luego sus dos hijos. Ello crea un enfrentamiento que va vistiéndose de diferencias ideológicas y alimentándose de ofensas y asesinatos recíprocos. Hoy casi el 90% de los musulmanes son sunies y el país de referencia es Arabia Saudi. El 10-13% son chiíes y el país de referencia es Iran. Como veremos, el terrorismo islámico es básicamente suni-salafita yihadista, pero puede estar surgiendo el terrorismo chií (noticia del 10 noviembre: aviso de bomba en avión con destino Riad, Arabia Saudi, represalia por la decapitación de un imam chií en Arabia Saudí?).
La segunda tiene más calado ideológico. El sufismo hunde sus raíces en los inicios del Islam como movimiento que prima la espiritualidad y la ascesis. Tiene adeptos tanto chiíes como sunies. Se conocen más de cuarenta ramas del sufismo, algunas también violentas. El salafismo es un movimiento islámico suni que surge en el siglo XIX, como reacción ante una generalizada decadencia del Islam por la colonización y occidentalización progresiva de los países con mayoría musulmana. Surge como un volver a los orígenes del Islam con una interpretación literalista del Coran y la Sunna. En 1928 en su seno se constituye el partido “Hermanos musulmanes” en Egipto. Después de años de persecución sobre todo con Naser en los años cincuenta, resurge con la `primavera árabe y tiene tres ramas: quietista, política y yihadista, que a su vez se subdividen en más de cincuenta subramas. El salafismo yihadista da lugar a las organizaciones terroristas de Al Quaeda, Estado Islámico, Boko Haram, etc
Es una realidad constatable en muchos países europeos que la inmigración musulmana genera una problemática de integración, mejor dicho, de falta de integración, superior a la de otros colectivos inmigrantes. El fenómeno creciente de las “no go-zones” evidencia una tendencia de los colectivos de inmigrantes musulmanes al enquistamiento social y cultural. Esta realidad se produce en todos los países europeos de acogida de inmigración musulmana y genera cifras que generan una alarma social creciente en cada uno de ellos. Hagamos un somero repaso de los países más destacados:
1.- En Suecia, que apuesta por el multiculturalismo, el aumento de la violencia provocada por los inmigrantes musulmanes ha generado una reacción de protesta ciudadana que se ha traducido, en las últimas elecciones de septiembre de 2018 una pérdida de votos (de 113 a 100 escaños sobre 349) del partido socialdemócrata, que ha dominado la escena política los últimos decenios y un crecimiento del partido demócrata, de corte nacionalista (de 49 a 62 escaños) lo que lo convierte en tercera fuerza política (tras el partido moderado con 70 escaños) clave para la formación de gobierno, después del triunfo, el 24 de septiembre, de la moción de censura al presidente socialdemócrata. En el país existen hasta 62 “no-go zones”, en las que rige la sharia y no la ley ni el orden de la policía sueca. Está especialmente presente un movimiento salafista: Centro Dawwa Unido Sueco SUDC y según el Servicio de Seguridad Sueco dependiente del Ministerio del Interior, el número de salafistas yihadistas desde 2010 hasta 2017 se ha multiplicado por más de diez, pasando de 200 a varios miles.
2.- En Francia: Política de asimilación de los inmigrantes (el mayor número y porcentaje de musulmanes sobre población de toda Europa: más de cuatro millones equivalentes a un 7,5% de la población) a un estado centralista y laicista, sobre todo argelinos, agrupados en los “banlieues” y, según medios nacionales hay alrededor de 750 “no-go zones” en el país. Más destacables: el barrio de Saint Denis en Paris, zonas de Roubaix, Marsella, Amiens, Toulouse, Lyon etc. Medidas de integración: en 2003 se estableció el Consejo Francés del Culto Musulmán, nombró ministros musulmanes y adoptó una nueva política de mayor protección respecto de los suburbios o banlieues.
En 2015 se cuentan 90 lugares de culto salafista, cinco veces más que en 2010. Según la Dirección General de la Seguridad Interior, el número de simpatizantes salafista se ha triplicado en cinco años: de 5000 en dos mil diez a 15.000 en dos mil quince. Aunque la tendencia mayoritaria es el salafismo quietista, también existe una minoría yihadista que ha provocado los atentados de 1995 (RER B), 2015 (Charlie Ebdo) y 2016 (atropello de peatones). Toda expresión salafista en Francia está controlada y, en su caso, censurada por las autoridades.
3.- En Alemania: Política de desatención inicial. El salafismo es un movimiento creciente. Según la Oficina Federal para la protección de la Constitución el número de salafistas se duplicó entre 2011 y 2015, pasando de 3.800 a 7.500 y son jóvenes de salafismo político o yihadista. En 2015, Sigmar Gabriel, Vicecanciller alemán afirma: “Necesitamos que Arabia Saudí colabore para solucionar los conflictos regionales y tenemos que dejar claro que el tiempo del silencio ha terminado. Arabia Saudí financia a mezquitas wahabíes por todo el mundo. En Alemania los islamistas más peligrosos vienen de estas comunidades”.
4.- En Inglaterra: Política de multiculturalismo: respetar cultura y religión del inmigrante. Los inmigrantes musulmanes (unos 3,5 millones agrupados en los “suburbs”). Amparados en la ley de arbitraje de 1996, que permite a las partes de un conflicto elegir la manera de resolverlo, el Consejo de la Sharia Islámica tiene tribunales en las principales ciudades: Londres (cuyo alcalde es musulmán), Birminghan, Mánchester, de modo que se aplican las normas de la sharia, incluidas las mutilaciones genitales, matrimonios de menores, abusos sexuales etc. Tampoco se ha librado de atentados terroristas. El Consejo de Mezquitas de Londres prometió boicotear el reciente programa de prevención antiterrorista del Gobierno.
5.- En Bélgica y Holanda: han adoptado muchas medidas para la integración: desde 1986 se crea un grupo de comunicación de corte musulmán. En 1998 se aprobó la ley de integración de Recién llegados. En junio de 2009 se adopta la ley de servicios municipales no discriminatorios. Ese año participan siete musulmanes en el Congreso de los Diputados Neerlandés, otro en el Senado y otro en el Consejo de Ministros. El propio alcalde de Rotterdam es también musulmán… Aunque no ha habido atentados a gran escala, sí se han producido varios asesinatos terroristas, en 2002 y 2004, de personas críticas con el Islam. El enquistamiento social es un hecho de grandes dimensiones en la capital, Bruselas, en la que existe una no-go zone de más de cien mil habitantes: Moleenbek.
6.-En España: hay casi dos millones de musulmanes, (4,12%) de los que más de quinientos mil en Cataluña (6,9%). Existen varias no-go zones en Melilla (la Cañada de Hidum), Ceuta (barriada del Príncipe), Madrid (la Cañada Real Galiana), Santa Coloma de Gramanet, donde se ha producido una agresión sexual de varios menores musulmanes a una chica y su novio en los días pasados, y en Sant Adriá del Besos (Barrio de la Mina). La provocación que supone el vestir occidental de la mujer, constituye para un musulmán, educado en una visión integrista del Islam, una ofensa a su propia persona, sobre todo si es hombre, que justifica la corrección y la sanción por la vía de la falta de respeto o incluso de la violencia sexual.
Medidas de integración: España regularizó con generosidad a inmigrantes ilegales marroquíes, que pasaron de 50.000 a 750.000 en pocos años. No obstante sufrió el atentado de 2004 en Atocha. Ni las autoridades ni los medios de comunicación reaccionaron con dureza. En 2006 se creó el Foro para la integración Social de los Inmigrantes y de 2007 a 2010 se creó el Plan Estratégico Ciudadanía e integración, financiado con 2.000 millones de euros para programas de educación, empleo, vivienda, servicios sociales, mujeres y juventud. Efecto llamada de inmigración parasitaria.
De los 98 templos del salafismo que hay en España 50 se encuentran en Cataluña. Y en Barcelona, en agosto de 2017, a pesar de todas las políticas de integración aludidas, tuvo lugar un nuevo y cruel atentado en las Ramblas.
Todas las políticas de integración no han impedido que algunos jóvenes musulmanes radicales perpetrasen espantosos atentados en países europeos y que miles de ellos se hayan unido a los combatientes del estado islámico o Alqaeda.
Las causas de este fenómeno, que con diferentes variables se produce en Alemania, Francia, Suecia, Inglaterra, Bélgica, Holanda y España, no solamente son achacables a las características de estos colectivos. La falta de integración puede deberse a la marginación social y económica sufrida por los inmigrantes, su bajo nivel educativo y económico, el rechazo sufrido y trasladado a las siguientes generaciones ya nacidas en el país de acogida etc. Pero el hecho de que este enquistamiento no se produzca, al menos con la misma gravedad, con otros colectivos, sea de inmigrantes europeos, en el caso de España mayoritariamente rumanos (675.000 en 2017) o de inmigrantes iberoamericanos, en el caso de España (500.000 de diversos países), indica que existe una dificultad específica de integración en el caso de los inmigrantes musulmanes.
La radicalización de los musulmanes europeos se viene produciendo por cinco VÍAS principalmente: las mezquitas radicales, especialmente las salafistas yihadistas, la cárcel, la estancias de larga duración en países de mayoría musulmana e internet, sin olvidar la influencia familiar.
En la radicalización violenta de los inmigrantes musulmanes inciden los MOTIVOS siguientes según BICHARA KHADER, Universidad de Lovaina:
1. Razones de identidad: el argelino de tercera generación en Francia sigue siendo socialmente considerado argelino y musulmán, antes que francés.
2. Razones socioeconómicas, acentuadas con las crisis de 1973 y 2008.
3. La búsqueda de una misión, con la que pasar en la vida “de cero a héroe”.
4. Razones geopolíticas:
* La guerra del golfo de 1990 y la alianza de EEUU con Arabia Saudí provocó la escisión en el seno del wahabismo saudí y la aparición del salafismo yihadista de Ben Laden. *La invasión yanqui de Iraq aumentó Al Qaeda y E.I. * Las ofensivas israelíes sobre Gaza (2007,2012 y 2014 y ayer ) provocaron resentimiento y odio musulmán en el mundo.
El salafismo yihadista constituye, sin duda alguna, el componente religioso presente en la inmensa mayoría de los casos de radicalización
Es llamativo que este profesor emérito belga (de origen palestino), no mencione entre los motivos que llevan a la radicalización de los terroristas el religioso, siendo así que es una constante de casi todos los atentados terroristas la vinculación de sus autores con la rama salafista yihadista del Islam, que viene predicando la violencia de la guerra santa contra el infiel, genéricamente Occidente y especialmente las democracias con especial fijación por la norteamenicana. El salafismo yihadista constituye, sin duda alguna, el componente religioso presente en la inmensa mayoría de los casos de radicalización. Es cierto que también algunas derivaciones sufíes adoptan también, por la vía de la venganza a atentados sufridos por sus partidarios, posturas de violencia terrorista. En cualquier caso la violencia forma parte de la ortodoxia en la interpretación del Islam que hacen algunos grupos de musulmanes.
Por esto cada una de las razones alegadas por Bichara Khader está llena de excepciones (los terroristas de las torres gemelas eran profesionales bien situados, la radicalización en Holanda se ha producido a pesar de los esfuerzos del Estado Holandés en políticas proactivas de contratación, clases gratuitas de idioma etc). El hecho cierto es que la islamofobia, no tanto como odio sino como miedo al Islam, sigue creciendo en Europa en este siglo XXI.
Debemos tratar este tema desde el respeto constitucional que exige la libertad de conciencia y de religión de cualquier persona, sea o no inmigrante. España, como país de acogida, no debe juzgar las creencias religiosas y políticas de los inmigrantes que recibe. Pero sí tiene, no solamente el derecho, también la obligación, de exigir el respeto a su orden constitucional, por parte de todos los que la habitan, sean nacionales o extranjeros, sea cual sea su creencia política o religiosa. Tiene, no solamente el derecho, también la obligación, de garantizar a todos los ciudadanos que la habitan la seguridad física y jurídica. Tiene el derecho, y también la obligación, de mantener el monopolio del ejercicio de la violencia en orden a mantener el cumplimiento de la ley, propio de un Estado de Derecho, en el que todos los ciudadanos renuncian al ejercicio personal o grupal de la violencia, delegándolo en la autoridad del Estado, a través de la Administración de Justicia y de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado.
La integración de la población musulmana en un país occidental exige una interpretación del Islam que, siendo respetuosa con las creencias de dicha religión, no contradiga los principios de convivencia y los valores básicos de la sociedad occidental. Ello significa que algunas facetas de la Sharia: poligamia, ablación genital, matrimonio de menores, castigos físicos a mujeres, guerra santa al infiel, incluyendo a todos los no creyentes etc. no son admisibles, ni siquiera para los inmigrantes musulmanes.
La religión islámica admite una interpretación compatible con la convivencia propia de una democracia occidental. Si acudimos a las fuentes tradicionales islámicas en ellas comprobamos que son estos los cinco pilares básicos del Islam:
1.- Testimonio de fe en un solo Dios Alhá, y en Mahoma, su profeta.
2.- Oración: personal y diaria cinco veces al día orientándose a la Meca y comunitaria de adoración los viernes.
3.- Limosna: el “zakat” o ayuda a los necesitados.
4.- Ayuno: desde el alba hasta el anochecer durante el mes del Ramadán
5.- Peregrinación a la Meca, si es posible para el creyente.
Además una cultura de comida halal, absteniéndose de alcohol y carne de cerdo, vivir la hospitalidad y la sumisión a un Dios misericordioso. Constituye todo ello un entramado de normas y conductas perfectamente asumibles en una sociedad occidental.
La inmensa mayoría de los musulmanes que viven en occidente afirman y defienden un Islam pacífico, sin la violencia que lo hace incompatible con una convivencia en paz con otras religiones y culturas. Quizás es el momento de superar la islamofobia que han generado los atentados islámicos en países occidentales de acogida en los últimos años y, eso sí, asegurar para las nuevas generaciones una educación en un Islam que apuesta por la paz, compatible con sociedades democráticas. En las mezquitas y madrasas debe educarse a las nuevas generaciones de tal modo que desaparezcan los continuos delitos de abuso sexual o violación, la radicalización progresiva de los jóvenes etc.
Ha fracasado estrepitosamente el multiculturalismo que ha imperado en los últimos decenios en varios países de Europa y es el momento de reconducirlo a un Islam, respetuoso con los pilares enunciados pero que haga una interpretación correctora de los contenidos violentos introducidos en el mismo por el salafismo yihadista, el cual debe quedar prohibido en todos los órdenes en los países occidentales y perseguido y expulsado cualquier imam o musulmán que mantenga esa deriva.
De este modo se cumplirá también el fundamento de seguridad física y jurídica sobre el que se asientan los países de acogida y se evitarán planteamientos de enfrentamiento y expulsiones masivas de inmigrantes musulmanes. Solamente aquellos de los musulmanes residentes en países de acogida occidentales que se adhieran a interpretaciones del Islam en la línea salafista yihadista, esto es, que propugnen la violencia como modo de someter a los no creyentes, deberán ser objeto de expulsión del país de acogida respectivo.
Y… la caravana de Honduras
El triángulo norte de Centro América, compuesto por Guatemala, El Salvador y Honduras tiene la desgracia geográfica de estar en el camino de la droga que se produce en Sudamérica y se consume en Norteamérica.
Pobreza, violencia extrema de maras y pandillas, gobiernos ineptos, inestables y corruptos y mafias de narcotraficantes constituyen el ambiente que obliga a la población de estos países a emigrar. Solamente así se explica que una simple convocatoria por redes sociales fuera capaz de reunir a miles de personas en pocos días (ahora superan ya los 14.000) de modo que se inició como éxodo hondureño el 12 de octubre pasado desde San Pedro Sula con destino a EEUU, atravesando Guatemala y México.
¿Qué actitud se debe adoptar ante este hecho por el país de origen y el elegido por la caravana como país de acogida?
La del país de origen es evidente: evitarla en lo posible. El Presidente de Honduras Juan Orlando Hernández anunció recientemente un plan de asistencia para ofrecer empleo y vivienda a los migrantes de la caravana. Ha conseguido que seis mil migrantes retornen a Honduras, pero la caravana sigue teniendo 14.000 personas, porque muchos otros se van sumando a ella.
La del país de destino: EEUU. Es mucho menos evidente y más compleja. Aunque la actitud inicial, ante una iniciativa invasiva y unilateral de grandes proporciones cuantitativas, no es exigible a ningún país que sea de acogida, sino más bien de rechazo, el modo en que éste se produzca y, sobre todo, la apertura de un diálogo sobre las posibilidades del estado de destino de contribuir a la solución del enorme problema humano que subyace en una migración como la de la caravana que nos ocupa, parece que si no exigibles en términos jurídicos, sí serían éticamente deseables y materialmente posibles y ejecutables para EEUU. De todos modos hay que tener en cuenta, ante iniciativas como la que nos ocupa, la importancia de crear un antecedente y un posible efecto llamada para ulteriores caravanas…
Como en todos los casos de migración por estado de necesidad de los migrantes, las soluciones reales pasan por resolver en origen las causas profundas que las originan. Comprendo que ello nos lleva a una dimensión y complejidad del problema que excede del ámbito de estas reflexiones.
Jesús Laínz Libertad Digital 17 Noviembre 2018
Mateo Requeséns gaceta.es 17 Noviembre 2018
Hassan Sejelmasi elespanol 17 Noviembre 2018
Segundo Sanz okdiario 17 Noviembre 2018
Ignacio Aguado elconfidencial 17 Noviembre 2018
Cuando un país camina sobre el filo de cualquier navaja (llámese Brexit, rescate financiero o desafío secesionista), al ciudadano que paga sus impuestos solo le importan dos cosas: si va a tener dinero suficiente en el bolsillo para seguir llenando la nevera y si los políticos a los que votó van a ser capaces de resolver la situación o, por el contrario, van a empeorarla. Pedro Sánchez pertenece, sin duda, al segundo grupo.
Lo volvimos a ver el pasado jueves, cuando fuimos testigos de cómo sus diputados en la Asamblea de Madrid aplaudían, jaleaban y se felicitaban junto a los de Podemos tras tumbar con sus votos la propuesta de Ciudadanos para impedir cualquier tipo de indulto a los presos golpistas del 'procés'. No se trató de una tímida alegría ni de un breve regocijo, ya deplorables de por sí. Durante un largo minuto, los miembros del PSOE se pusieron en pie y se jactaron de permitir que el Gobierno contemple la posibilidad de indultar a Junqueras y compañía.
Y es que a nadie sorprende que los enviados de Pablo Iglesias en Madrid se alineen con los que alimentan la división entre españoles, pero sí resulta especialmente dramático para nuestro país que el 'sanchismo' haya logrado postrar al que un día fue un partido de Estado a los pies del secesionismo. Pedro Sánchez ha decidido que su proyecto personal para ocupar la Moncloa es más importante que Cataluña y que todos los españoles. En esta deriva, ha despeñado a los suyos del constitucionalismo y, además, ha demostrado ser un mentiroso contumaz.
Alcanzó la Presidencia a la sombra de los pactos con el independentismo, a pesar de haber empeñado su palabra de que jamás se asociaría con quienes intentan romper la convivencia. Ya en el Gobierno, tardó solo 20 días en traicionar su promesa de convocar elecciones. Su penúltima cesión a Puigdemont, Junqueras y los 'Jordis' ha sido ordenar a la Abogacía del Estado que rebaje las acusaciones contra los presos golpistas en el Tribunal Supremo. Cada minuto que Sánchez permanece en la Moncloa es un desafío a la estabilidad del país. Cada vez que su Gobierno retuerce la ley para lanzar un salvavidas a los ideólogos del 'procés' cercena el prestigio de nuestro Estado de Derecho. Cada prebenda al secesionismo resquebraja la paz social y pone en peligro nuestro sistema de bienestar, del que dependen la Sanidad, la Educación, las políticas de empleo o las pensiones de todos los ciudadanos, vivan donde vivan y tengan las ideas que tengan.
Cuesta creer que defensores a ultranza del Estado de las Autonomías como los socialistas Susana Díaz, Guillermo Fernández-Vara, Ximo Puig o el propio Ángel Gabilondo compartan esta deriva y se plieguen, como ocurrió el pasado jueves en el parlamento de Madrid, a la concesión de unos indultos que carecen de la más mínima justificación. Ciudadanos ha liderado el frente constitucional contra el independentismo, sin dudas ni complejos. Nos han insultado, han pintado nuestras sedes y nos han lanzado piedras por ello, pero no han conseguido callarnos. Ni lo harán nunca. Gracias al apoyo mayoritario de los catalanes, nuestra compañera Inés Arrimadas ganó las elecciones al Parlament el 22-D, logrando el hito histórico de ser la primera líder de un partido no nacionalista que lo consigue.
Hace ahora un año, Ciudadanos obligó al PP a aplicar el artículo 155 para restaurar el orden democrático en Cataluña y llamar a los ciudadanos a las urnas. Hoy, exigimos a Pedro Sánchez y al PSOE que hagan lo mismo: paren la locura independentista, rechacen los indultos y convoquen elecciones generales de inmediato. Los españoles tienen derecho a decidir su futuro sin chantajes, sin más hipotecas con aquellos que quieren liquidar la Constitución y la convivencia, pero con la certeza de que, a pesar de Sánchez, somos y seguiremos siendo un gran país.
*Ignacio Aguado es portavoz de Ciudadanos en la Asamblea de Madrid
Eduardo Goligorsky Libertad Digital 17 Noviembre 2018
Pedro José Chacón Delgado elespanol 17 Noviembre 2018
Luis Ventoso ABC 17 Noviembre 2018
Manuel Molares do Val Periodista Digital 17 Noviembre 2018
Malena Contestí okdiario 17 Noviembre 2018
Miquel Giménez. vozpopuli 17 Noviembre 2018
Que el separatismo miente por naturaleza es cosa evidente. Lo último: pasar el típex por la página web de la Generalitat, omitiendo los dos pseudo referéndums y la DUI. Lo pueden consultar ustedes mismos aquí.
Si les da pereza hacerlo, cosa que comprendo perfectamente, se lo resumiré. En el apartado “La Generalitat contemporánea. Siglos XX y XXI” – por no meternos en la mixtificación que hacen de la institución catalana en épocas medievales, que eso sería otro asunto -, los responsables de la página institucional que pagamos entre todos han pasado un prudente y timorato borrador, omitiendo todos los despropósitos cometidos por los sucesivos gobiernos neoconvergentes y de Esquerra en los últimos años. No busquen ustedes la bromita convocada por Artur Mas el nueve de noviembre del 2014, aquella de la doble pregunta que dejó ojipláticos a los propios separatistas, porque no está. Tampoco encontrarán ninguna mención al 1-O convocado por Carles Puigdemont ni su proclamación de la república catalana, pues también brillan por su ausencia. No se mencionan las leyes de transitoriedad, ni los plazos de dieciocho meses, ni nada que no sea una anodina relación de fechas en las que, por arte de magia, unos presidentes se suceden a otros sin mayores aclaraciones.
El colmo es cuando se dice, tras mencionar escuetamente que Puigdemont tomó posesión del cargo el 12 de enero de 2016, “El Gobierno español, en aplicación del artículo 155 de la Constitución española, convocó elecciones anticipadas el 21 de diciembre de 2017”. Así, como si hablasen de un horario de trenes. Ninguna explicación acerca de las razones que llevaron al gobierno a tomar esa decisión, ningún dato, ningún párrafo dedicado a relatar esos hechos de los que, en teoría, se sienten tan orgullosos y denominan “mandato popular”.
Ustedes se preguntarán el por qué de esa omisión, que no puede ser atribuible a ningún error o gazapo, y la explicación es tan sencilla como aterradora. Estas gentes solo saben manipular y les da igual hacerlo con sus propios seguidores, a quienes tienen engañados hasta las cachas prometiéndoles lo que saben positivamente que es imposible, como a muchas personas de buena fe que se acercan a examinar lo que denominamos “el problema catalán”. Han manipulado la política, los medios, las instituciones y, por descontado, la historia. De ahí que estén blanqueando oportunamente los sepulcros de sus propias miserias, de su colosal ridículo, de su chapuza, de su conducta impropia de quienes se reclaman tan y tan demócratas.
La tumba de su despropósito la han erradicado de manera tajante de la historia oficial de la Generalitat, porque ellos creen, y tienen buena parte de razón en hacerlo, que aquello que no se dice, no existe. En su estupidez, ignoran que existen dos poderosas armas para deshacer ese torpe intento de ocultación, a saber, las hemerotecas y la erudición. Sí, porque existe la erudición, señores, como dejó sentado en su día el injustamente ignorado Néstor Luján, y esa nos salva de caer en las burdas y zafias trampas de estos sujetos, que pretenden hacernos ver lo blanco negro y lo negro blanco.
Sin esa erudición todo lo que dicen los bonzos separatistas sería fácilmente creíble, de ahí su afán por controlar los medios, el mundo periodístico e intelectual, porque saben que, si se reflexiona y se analiza lo que han hecho desde hace años, su discurso se derrumba como un castillo de naipes. No es casual que sus cachorros callejeros se vuelvan cada vez más y más osados en sus acciones, ni que Torra le haga la corte a Otegui, porque el engaño se está desmontando a pasos agigantados y entonces solo les quedará el último y desesperado recurso de apelar a la intimidación física.
En cualquier país normal, que un gobierno borrase – censurase, más bien – cosas que ha hecho en su web oficial sería motivo de escándalo. ¿Se imaginan ustedes a Bush hijo suprimiendo la guerra de Irak o a Felipe González eliminando que primero estuvo en contra de la OTAN y luego a favor? Claro que no. Los separatistas son, lo he dicho en numerosas ocasiones, unos simples aprendices, unos becarios, unos parvenues que confunden gobierno con Tuiter e historia con Wikipedia. De ahí que crean que “editando” los hechos está todo solucionado.
Esa indigencia intelectual es sumamente peligrosa, pues de ahí nace el problema actual que no es otro que pensar que, siendo supremacistas aquí y pactando allá, pueden aguantar. Mala táctica que ni siquiera les es útil, más allá de que el gobierno de Pedro Sánchez sea tan malo como el de ellos, embarcado en unos presupuestos que están condenados antes de nacer y a que cada día salga un nuevo ministro que tiene una sociedad patrimonial. Vivimos una auténtica conjura de los necios, peor aún, de los mediocres, de los tontos a las tres que creen buenamente que borrando el hecho desaparece de la historia.
Su intento de blanqueo indica, también, otra cosa: su desesperación por quedar bien, por ser los buenos de la película, porque no se note el daño que han hecho, porque los que hemos sufrido su chulería quedemos como unos simples alucinados. “¿República? ¿Qué República?” parecen decirnos. Eso son ustedes, españolazos, que ya no saben qué hacer para desacreditarnos. Empeño inútil sería tal cosa, porque ese trabajo lo desempeñan magníficamente ellos mismos. A las pruebas me remito. Eso sí, que hábiles son blanqueando sepulcros. El de los Pujol, por ejemplo.
Manuel Cruz elconfidencial 17 Noviembre 2018
Con toda seguridad, ustedes recordarán el personaje de Enric Marco, aquel gran impostor que paseaba su falsa historia como víctima de la barbarie nazi por platós de televisión, colegios, asociaciones de vecinos e incluso parlamentos (tanto nacionales como autonómicos), se supone que con el bienintencionado propósito de que no cayera en el olvido todo aquel horror que vivió Europa el pasado siglo. Él mismo llegó a justificar sus mentiras con este argumento: a veces hay que exagerar, o incluso inventar los hechos, para obtener un buen fin.
Sin embargo, quizá no sean tantos los que recuerden el párrafo con el que finalizaba el texto que aparecía en las octavillas que lanzó un entonces joven Jordi Pujol en el Palau de la Música Catalana de Barcelona el 19 de mayo de 1960 en presencia de Franco, quien había acudido al lugar para sumarse al homenaje por el centenario del nacimiento del poeta Joan Maragall, lanzamiento que hizo que el que luego sería fundador de CDC terminara con sus huesos en la cárcel una temporada. Valdrá la pena recordar las palabras finales que podían leerse en aquellos panfletos: "El general Franco [...] ha escogido como instrumento de gobierno la corrupción. Ha favorecido la corrupción. Sabe que un país podrido es fácil de dominar, que un hombre comprometido con hechos de corrupción económica o administrativa es un hombre prisionero. Por eso el Régimen ha fomentado la inmoralidad de la vida pública y económica. [...] además de UN OPRESOR, [Franco] ES UN CORRUPTOR".
No se trataba, como el tiempo se encargó de demostrar, de un registro ético ocasional o anecdótico. De hecho, perseveró en el mismo un cuarto de siglo después, con ocasión de otro suceso trascendental en su trayectoria política, el escándalo de Banca Catalana. Y así, el 30 de mayo de 1984 proclamaba desde el balcón de la Generalitat ante la multitud congregada en la Plaza de Sant Jaume para desagraviarle: "En adelante, de ética y moral hablaremos nosotros. No ellos". El paralelismo con la figura de quien fuera presidente de la Amicale de Matthausen resulta evidente, y se comprende que la tardía confesión del exhonorable, en julio de 2014, admitiendo que desde el año 1980 dispuso de varias cuentas en el extranjero con dinero sin regularizar haya generado en el nacionalismo ese "cráter radioactivo" al que le gusta referirse a Enric Juliana en sus artículos.
Valdría la pena plantearse hasta qué punto este episodio ha servido para cerrar con siete llaves el sepulcro del discurso nacionalista o simplemente le ha condenado a llevar una existencia política vergonzante, con tantos nacionalistas repudiando de puertas para afuera su condición de tales y abrazando de manera precipitada la causa independentista. Es cierto que la posibilidad de que exista un independentismo no nacionalista es algo que viene siendo proclamado desde hace tiempo (desde el tiempo de Carod Rovira, para ser exactos) por ERC, y la propuesta tuvo un cierto éxito, sobre todo entre sectores que no querían descolgarse demasiado del oficialismo soberanista, pero sin perder por ello una cierta aura de progresismo. En todo caso, es un hecho que la propuesta surgió no tanto con la intención de fagocitar el nacionalismo, como con la de conseguir ensanchar la base del electorado independentista (accediendo a sectores oriundos de la inmigración) y, de esta manera, reforzar una alternativa de izquierda al nacionalismo. Pero, ciertamente, ni en sus peores pesadillas soñaba ERC que la novedosa propuesta de Carod pudiera terminar sirviendo para que una CDC reciclada fingiera haber dejado de ser nacionalista y le disputara, vía radicalidad unilateralista, su propio electorado.
Es probable que en esa huida hacia adelante por parte del nacionalismo o, si se prefiere, en esa urgencia sobrevenida por olvidar sus propios orígenes haya jugado un papel central el escándalo de la presunta herencia de Jordi Pujol, que en gran medida ha hecho saltar por los aires el discurso victimista autocomplaciente en el que de manera tan confortable estuvo instalada durante décadas Convergència. Porque no es asunto menor ni irrelevante que quien había pasado por ser la gran víctima fundacional de los enemigos de Cataluña acabara revelándose como (y confesando ser) su más precisa copia. De pronto, y de manera ciertamente brutal, el relato mítico que situaba en los orígenes (fundamentalmente en el franquismo...) la gran pérdida, el daño pendiente de reparar, la inocencia histórica mancillada, mudó en oscuridad moral y mostró su obscena condición de mentira.
Durante años, Jordi Pujol gustó de aparecer ante los suyos y, por extensión, ante la ciudadanía catalana como el heredero de una actitud política capaz de anudar sin atisbo de contradicción los ideales más acendrados con el pragmatismo más eficaz. Se presentaba como un tipo de fiar o, si se prefiere, como una persona honrada, pero de una manera específica: tanto por responsabilidad como por convicción, por formularlo a la clásica manera de Max Weber. Él mismo lo declaró en cierta ocasión en unos términos que recordaban mucho los utilizados por el filósofo contractualista canadiense David Gauthier en su libro La moral por acuerdo: "Ser honrado es un buen negocio", fueron las palabras textuales del patriarca nacionalista.
Los hechos se encargaron de demostrar que eso, pudiendo ser verdad, era solo una parte de lo que pensaba Jordi Pujol. Lo que no decía (aunque en cierto modo dejaba avisado) era que si la razón fundamental para apostar por la honradez radicaba fundamentalmente en que es un buen negocio, entonces su actitud podía cambiar en el momento en el que dejara de serlo o hubiera otro más rentable. De tal manera que, venía a confesar implícitamente nuestro hombre, tan pronto como descubriera que era mucho mejor negocio abandonar la honradez (y que no le pillaran, claro), se quedaba huérfano de razones de peso para perseverar en la virtud, como efectivamente hoy sabemos que ocurrió bien pronto.
En todo caso, lo que parece fuera de toda duda es que Pujol creó escuela en un cierto tipo de prácticas. No es este un juicio valorativo sino descriptivo: han sido los tribunales de justicia, en el capítulo "hechos probados", los que han acreditado que la gran figura del nacionalismo catalán del siglo XX tuvo numerosos y aventajados discípulos. Como tampoco cabe la menor duda —hemos tenido la ocasión de certificarlo hace pocos meses, con ocasión de la moción de censura a Mariano Rajoy— de que en otros lugares los protagonistas de este tipo de comportamientos no se han ido de rositas políticamente, como sí lleva sucediendo en Cataluña desde hace décadas.
No estoy intentando, quede claro, deslizar la idea de la existencia de un vínculo a este respecto entre el fundador y su proyecto político en cuanto tal, al que estoy convencido de que se sumaron personas sin la menor mancha. Ni insinuando la tesis, que tanto complace a algunos, de que en el origen del 'procés' lo que se encuentra es el intento de ocultar la corrupción de sus dirigentes bajo el manto de las movilizaciones de masas. Estoy tan solo pretendiendo constatar la existencia en la sociedad catalana de una anomalía, que me atrevería a calificar de estructural, generada por la naturaleza profunda del discurso nacionalista, incapaz de pensar desde otro lugar mental que no sea el de la víctima y, por ello mismo, incapaz también de la menor autocrítica.
Es precisamente esta anomalía la que permite entender la escasa, por no decir nula, exigencia de responsabilidad a sus dirigentes (ni por la corrupción ni por sus fracasos políticos) por parte de todo ese sector de la ciudadanía catalana afín al nacionalismo. Pero es también esta misma anomalía la que permite entender la errática huida hacia delante emprendida por dicho sector en busca del restablecimiento de un nuevo orden del daño que dé sentido a una deriva alternativa (hasta el punto que ya ha habido quien ha propuesto trasladar al 1 de octubre la fecha de la Diada, convertida de este modo en la gran celebración nacional de la represión), una vez que el orden originario, el fundacional, construido alrededor de la figura de Jordi Pujol y sus padecimientos se reveló como la más colosal de las imposturas. Bueno, junto con la de Enric Marco, claro.
VI Edición Socios de Honor, 2018
La Asociación Nacional de Mérito Duque de Ahumada de Amigos de la Guardia Civil celebra la VI edición de sus premios anuales. La Junta Directiva ha distinguido como Socios de Honor Círculo Ahumada 2018 con sendas menciones individuales al director de OKDIARIO, Eduardo Inda, y a la periodista María Jamardo, por su labor informativa sobre el Instituto Armado, y con una mención especial a este diario por la publicación del artículo de opinión ‘Los Hombres de Verde’ en el que Jamardo se hace eco de los valores de la institución.
En el apartado de prensa y medios de comunicación también han sido premiados la periodista Ana Rosa Quintana, directora de ‘El programa de AR’, en la categoría televisión; y el periodista y director de ABC, Bieito Rubido, en la categoría de prensa escrita.
El evento ha coincidido con el 30º aniversario de la fundación de la Asociación anfitriona y de la incorporación de la mujer a la Benemérita. Por ello, una delegación abanderada por la responsable de Igualdad de la Dirección de la Guardia Civil ha asistido en representación de todas sus compañeras.
Menciones a título póstumo a los agentes fallecidos este año en acto de servicio -uno de ellos como consecuencia de la gravísima riada el pasado mes de marzo en Guillena (Sevilla) cuando participaba en el rescate de 3 personas- y especiales las concedidas a los dos oficiales agredidos por jóvenes del entorno abertzale en la localidad navarra de Alsasua.
También ha sido condecorado el general Antonio Tocón, Jefe de Gabinete Técnico del Director General, varias unidades de la Guardia Civil, entre ellas: el Colegio de Guardias Jóvenes, la Academia de Oficiales de la Guardia Civil, el Servicio Marítimo y la Unidad Militar de Emergencias (UME).

References: Real Decreto 
 resolución 
 artículo 4
 artículo 2
 artículo 367
 artículo 155
 artículo 155