Source: http://enlazandoalternativas.org/spip5136.html?article1023
Timestamp: 2018-07-21 11:19:01+00:00

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Por : Alberto Acosta, [1]
Incluso se llegó al chantaje burdo : “El solo hecho de estar en la incertidumbre de renovaciones cortas (de la ATPDEA) hace que nuestros clientes busquen otros proveedores en el mundo. Peor aún si es que el Ecuador pierde por completo las preferencias, nuestra exportación se reducirá a cero”, se llegó a afirmar sin empacho alguno por parte de algún representante de los gremios de la producción.[5]
Una afirmación de ese tipo, orientada a generar angustia en la sociedad, carece de todo asidero. Téngase presente simplemente que el monto del “beneficio” de la ATPDEA -es decir los aranceles “ahorrados” por este concepto- durante los cuatro años del gobierno del presidente Correa, del 2007 al 2010, no llegó a 105 (ciento cinco) millones de dólares ; una cantidad muy pequeña en relación a las exportaciones hacia los EEUU, las que, en el mismo período, superaron los 25,2 mil millones de dólares, mientras que las exportaciones globales bordearon los 64 mil millones de dólares. Para ponerlo en porcentajes, el beneficio de dichas preferencias representó apenas el 0,41% de las exportaciones a los EEUU y el 0,16% de las exportaciones totales. Además, luego de que expirarán las preferencias arancelarias en febrero de 2011, las exportaciones a los Estados Unidos –en contra de esos anuncios pesimistas- crecieron, no disminuyeron. Estas preferencias fueron reestablecidas con efecto retroactivo, en octubre del mismo año.
El mundo del trabajo en el Buen Vivir forma parte fundamental de la economía solidaria, entendida también como la economía del trabajo. El trabajo es la base de la economía. Por lo tanto se plantea el reconocimiento en igualdad de condiciones de todas las formas de trabajo, productivo y reproductivo. El texto constitucional representa un avance histórico al señalar que “el trabajo es un derecho y un deber social, y un derecho económico, fuente de realización personal y base de la economía….” (art. 33) ; y que “el Estado garantizará el derecho al trabajo. Se reconocen todas las modalidades de trabajo, en relación de dependencia o autónomas, con inclusión de las labores de autosustento y cuidado humano ; y como actores sociales productivos a todas las trabajadoras y trabajadores” (art. 325).
Además, de ninguna manera se puede creer que todo el sistema económico debe estar inmerso en la lógica dominante de mercado, pues hay otras muchas relaciones que se inspiran en otros principios de indudable importancia ; por ejemplo, la solidaridad para el funcionamiento de la seguridad social o las prestaciones sociales, pero también en otros ámbitos como el de la alimentación, la salud o la vivienda. Similar reflexión se podría hacer para la provisión de educación pública, defensa, transporte público, servicios de banca pública y otras funciones que generan bienes públicos que no se producen y regulan a través de la oferta y la demanda. No todos los actores de la economía, por lo demás, actúan movidos por el lucro.
Por lo tanto, siguiendo el pensamiento del gran pensador norteamericano Karl Polanyi (1992)-quien dijo que“el mercado es un buen sirviente, pero un pésimo amo”-, al mercado hay que organizarlo y controlarlo, pero no asumirlo como mecanismo de dominación. Los mercados habrán de ser civilizados ; esto implicará regulaciones e intervenciones estatales, tanto una creciente participación de la sociedad. Una ley para normar la competencia y erradicar toda forma de abuso oligopólico o monopólico, como manda la Constitución, es lo mínimo que se puede esperar. Pero establecer normas que atiendan preferentemente a los inversionistas extranjeros, como pretenden los TLC, es algo intolerable en una economía solidaria.
Para enfrentar la gravedad de los problemas existentes en la economía hay que desarmar las visiones simplificadoras y compartamentalizadas. No hay ni puede haber recetas, es decir un listado indiscutible de acciones a seguir ; está fresco en la memoria el fracaso estrepitoso de un mundo al que se quiso organizar alrededor del mercado, a partir del recetario inspirado en el Consenso de Washington. Similar reflexión es válida si recordamos los fracasos de aquellas opciones estadocéntricas a ultranza.
Igualmente esta Constitución considera las diversas formas de hacer economía : estatal, pública, privada, mixta, comunitaria, asociativa, cooperativa… desde donde se debe repensar toda la organización de la economía a partir de la sustentabilidad y la solidaridad.
La redistribución de la riqueza (de la tierra y del agua, por ejemplo) y la distribución del ingreso, con criterios de equidad, así como la democratización en el acceso a los recursos económicos, como son los créditos, están en la base de esta economía solidaria. Las finanzas deben cumplir un papel de apoyo al aparato productivo y no ser más simples instrumentos de acumulación y concentración de la riqueza en pocas manos ; realidad que alienta la especulación financiera.
Haciendo caso omiso a las afirmaciones tremendistas de que sin TLC nos quedamos aislados, propias del “terrorismo económico”[10], preguntémonos ¿de qué se trata un Acuerdo Comercial Multipartes ? Aclarar esta pregunta resulta vital.
Recuérdese que el Ecuador goza ya, desde hace muchos años del sistema general de preferencias arancelarias[17] con la UE, lo que facilita el ingreso de sus productos a dicho mercado ; mientras que la UE espera con este acuerdo asegurarse un importante acceso a nuestra economía. En síntesis, la UE tiene mucho más por ganar, mientras que Ecuador pondría en riesgo su futuro.
Es importante, en definitiva, poner en marcha los principios, los derechos, las garantías y las institucionalidades previstas en la Constitución. Eso implica apropiarse democráticamente del contenido de la Constitución de Montecristi. Los futuros acuerdos políticos, indispensables para enraizar esta Constitución, tienen como condición innegociable sustentarse en el sentido de país, aportar al Buen Vivir[20] y no sacrificar los intereses nacionales en beneficio particular de personas, gremios y corporaciones ; los privilegios de unos pocos son insostenibles.
Para empezar la reflexión hay que posicionar un artículo central del Constitución en este tema, el artículo 424 :
Desde esa perspectiva uno de los temas que debería estar considerado en cualquier negociación con la UE o los EEUU no puede marginar la cuestión de la migración. A más del importante contingente humano ecuatoriano en dichas regiones, recuérdese que en la Constitución de Montecristi se incorporaron principios fundamentales como son :
Sin tratar de agotar lo previsto allí, tengamos presente disposición fundamental cuando se trate de negociar temas vinculados a la propiedad intelectual o de la salud, por ejemplo. Allí, en el artículo 421 se establece que :
En la Constitución se prohíbe la vigencia de arbitrajes internacionales. En el artículo 422 se establece que :
Volviendo al mencionado ya artículo 416, se establece que :
“Las relaciones del Ecuador con la comunidad internacional responderán a los intereses del pueblo ecuatoriano, al que le rendirán cuenta sus responsables y ejecutores, y en consecuencia :
En el Ecuador, artículo 281 de la Constitución :
Téngase presente, por igual, que la Constitución, en su artículo 284, numeral 6, dispone : “promover la preservación y recuperación de la agrobiodiversidad y de los saberes ancestrales vinculados a ella ; así como el uso, la conservación e intercambio libre de semillas.”
La cuestión de la propiedad intelectual es otro asunto complejo. Con la introducción de un sistema de patentes dentro de la lógica de los TLC se podría contradecir el artículo 322 que :
No se puede tampoco minimizar las amenazas de este tipo de acuerdos para la soberanía económica del país en su conjunto ; tema ampliamente tratado en el capítulo cuarto de la Constitución[23]. Así, por ejemplo, los TLC, se conoce hasta la saciedad, establecen límites para que los Estados puedan utilizar las compras públicas a plenitud como una herramienta básica de la política económica, fundamental para el fomento de la producción nacional y la creación de empleo.
Si se suscribe un TLC con la UE, se correría el riesgo de afectar el artículo 288 de la carta magna ecuatoriana :
El Ecuador debe multiplicar sus esfuerzos para insertarse activa e inteligentemente en el mundo. La tarea es establecer vínculos con la mayor cantidad de economías relevantes a más de las economías vecinas, por ejemplo con China e India ; así como, con economías con similares niveles de desarrollo, en las que la complementariedad lleve a beneficios mutuos. También, hay que comerciar con los mismos EEUU[28] y la UE[29], pero no bajo la lógica de igualdad de condiciones como plantean los TLC (las diferencia en los niveles tecnológicos y de competitividad con Ecuador son muy grandes) ; aquí caben acuerdos donde primen los aspectos de cooperación norte-sur y diálogo político, no al revés, sirviendo de “tontos-útiles” en donde los productos y servicios de los países desarrollados son los grandes ganadores Hay que buscar una sostenida diversificación de las exportaciones, no depender de pocos mercados y menos aún de uno solo. El comercio debe orientarse y regularse desde la lógica social y ambiental, no exclusivamente desde la lógica de acumulación del capital.
En este punto quizás convendría recuperar la recomendación de John Maynard Keynes (1933) :
Con la crítica al TLC no se cierra la puerta a aquella inversión extranjera que puede contribuir al desarrollo nacional. Pero tampoco se acepta que toda la inversión nacional se ajusta a las necesidades de dicho desarrollo, pues, no podemos ocultar, que parte importante de la pobreza y el atraso nacionales se debe a una sistema de acumulación de capital rentístico, oligopólico e incluso oligárquico, que aún se mantiene luego de cuatro años de gobierno del presidente Correa. Ya lo dijo en el año 2006 el ahora presidente Correa :
Ya con la dolarización perdimos una herramienta fundamental de política económica, los TLC nos llevarían a perder otras herramientas fundamentales, como son, entre otras, la política arancelaria y la política de compras públicas. Con esta miopía económica, no se alcanzarán los objetivos de la política económica establecidos en el art. 284 de la Constitución :
“2. Incentivar la producción nacional, la productividad y competitividad sistémicas, la acumulación del conocimiento científico y tecnológico, la inserción estratégica en la economía mundial y las actividades productivas complementarias en la integración regional ; 6. Impulsar el pleno empleo y valorar todas las formas de trabajo, con respeto a los derechos laborales ; 7. Mantener la estabilidad económica, entendida como el máximo nivel de producción y empleo sostenibles en el tiempo ; 8. Propiciar el intercambio justo y complementario de bienes y servicios en mercados transparentes y eficientes.”
Concluyamos recordando nuevamente lo que manifestaba Rafael Correa en el año 2006 :
Un texto preliminar de esta artículo fue publicado en : REBELIÓN, www.rebelión.org/noticia.ph.... Feb/2011 FOBOMADE, www.fobomade.org.bo/art-1124. Abril/2011
[1] Este texto se tomó del artículo de Rafael Correa : El sofisma del libre comercio, que sirvió de prólogo del libro de Alberto Acosta, Fander Falconí, Hugo Jácome y René Ramírez ; El rostro oculto del TLC, Abya-Yala, Quito, 2006.
[3] A principios del 2010, como una muestra más de la ausencia de una estrategia de largo plazo inclusive en el campo de la producción, se empezó a desmantelar las salvaguardias por desequilibrios de balanza de pagos aprobadas para enfrentar la crisis que empezó a fines de año 2008 ; estas medidas proteccionistas dieron algunos resultados positivos al alentar la actividad de algunos segmentos productivos, como el textil y del cuero.
[5] Ver declaraciones de Javier Díaz, presidente de la Asociación de Industriales Textiles en Buró de Análisis Informativo, 11 de enero del 2011, http://www.burodeanalisis.com/2011/... Hay otros analistas, como Walter Spurrier, que afirman que la “probabilidad es que cuando se las renueve (a las ATPDEA, NdA) será por una última ocasión, en el contexto de una restructuración de la política comercial de los EE.UU. hoy en desorden, y que incluiría la ratificación del TLC con Colombia. Las opciones van reduciéndose para que el Ecuador retenga su acceso preferencial al mercado de los EE.UU.” (Ver Análisis Semanal del 3.3.2011)
[11] Parece que ese mensaje caló en la ministra coordinadora de la Producción, Nathalie Cely. Cuando a ella se le preguntó si ¿entra en las negociaciones el tema migratorio ?, ella respondió : “No se le puede pedir a los países de la Unión Europea que irrespeten sus Constituciones, así como nosotros no irrespetaremos la nuestra. No podemos ser otra cosa que recíprocos. No podemos sentar a los europeos a tratar temas migratorios, no son de competencia. Eso es utópico.” En la misma entrevista, la ministra dijo, preocupada por la pérdida de las ATPDEA, que “la situación se complica con casos como el de la (sentencia a la, NdA) petrolera Chevron que es una empresa muy importante con muchas redes de lobby entre congresistas americanos”. Diario Expreso, Guayaquil, 23 de febrero del 2011, http://www.diario-expreso.com/edici...
[15] Correa, Rafael ; Ecuador : de Banana Republic a la No República, Debate, Bogotá, 2009.
[17] Un SGP es un instrumento de política comercial no recíproco utilizado por los países desarrollados en su comercio con los países subdesarrollados. Su objetivo real, más a allá del discurso de que con los SGP se quiere apoyar a los países empobrecidos, es asegurarse mercados y el suministro de materias primas o productos elaborados con abundante mano de obra barata. Entre otros, los siguientes países otorgan programas SGP : Australia, Canadá, EEUU, Japón, Rusia y la misma UE.
[24] Véase otro artículo, el 335, que establece disposiciones para alentar el comercio justo y el intercambio económico alejadas de las lógicas perversas del mercado a ultranza : “El Estado regulará, controlará e intervendrá, cuando sea necesario, en los intercambios y transacciones económicas ; y sancionará la explotación, usura, acaparamiento, simulación, intermediación especulativa de los bienes y servicios, así como toda forma de perjuicio a los derechos económicos y a los bienes públicos y colectivos. El Estado definirá una política de precios orientada a proteger la producción nacional, establecerá los mecanismos de sanción para evitar cualquier práctica de monopolio y oligopolio privados, o de abuso de posición de dominio en el mercado y otras prácticas de competencia desleal.”
[25] Artículo 12 : “El derecho humano al agua es fundamental e irrenunciable. El agua constituye patrimonio nacional estratégico de uso público, inalienable, imprescriptible, inembargable y esencial para la vida.” Artículo 314 : “El Estado será responsable de la provisión de los servicios públicos de agua potable y de riego, saneamiento, energía eléctrica, telecomunicaciones, vialidad, infraestructuras portuarias y aeroportuarias, y los demás que determine la ley.”
[30] Esto se ha tratado ampliamente en la literatura especializada, por ejemplo Coraggio (2004). En la Constitución se establece con claridad en su artículo. 283, que “El sistema económico es social y solidario ; reconoce al ser humano como sujeto y fin ; propende a una relación dinámica y equilibrada entre sociedad, Estado y mercado, en armonía con la naturaleza ; y tiene por objetivo garantizar la producción y reproducción de las condiciones materiales e inmateriales que posibiliten el buen vivir. El sistema económico se integrará por las formas de organización.”
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(2010 c). Derechos de la Naturaleza – El futuro es ahora. Quito : Abya Yala.
(2010 d). El Buen Vivir – Una vía para el desarrollo, Quito : Abya Yala.
(2010 e). Plurinacionalidad – Democracia en la diversidad. Quito : Abya Yala
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[1] Profesor-investigador de FLACSO-Ecuador. Ex presidente de la Asamblea Constituyente y ex ministro de Energía y Minas

References: artículo 424
 artículo 421
 artículo 422
 artículo 416
 artículo 281
 artículo 284
 artículo 322
 artículo 288
 Artículo 12
 Artículo 314