Source: http://www.gobiernodecanarias.org/boc/2000/145/003.html
Timestamp: 2018-01-18 03:31:14+00:00

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BOC - 2000/145. Viernes 3 de Noviembre de 2000 - 1478
BOC Nº 145. Viernes 3 de Noviembre de 2000 - 1478
1478 - DECRETO 198/2000, de 16 de octubre, por el que se aprueba el Plan Rector de Uso y Gestión del Parque Natural de Majona.
Habría que esperar al año 1987, fecha en la que fue aprobada la Ley Territorial 12/1987, de 19 de junio, de Declaración de Espacios Naturales de Canarias, para que este sector de la isla fuera declarado parque natural, con el número 1 entre los parques naturales de la isla. No obstante, con la aprobación por las Cortes Generales de la legislación básica en la materia, la Ley 4/1989, de 27 de marzo, de Conservación de los Espacios Naturales y de la Flora y Fauna Silvestres, se genera un nuevo estatus legal que obliga a las Comunidades Autónomas a reclasificar algunas de sus categorías de protección y establecer otras nuevas. Por ello, y tras cinco años, se aprobó la nueva ley autonómica de espacios naturales, la ya mencionada Ley 12/1994, de 19 de diciembre, de Espacios Naturales de Canarias, que, entre otras figuras de protección define a los parques naturales como "... aquellos Espacios Naturales amplios, no transformados sensiblemente por la explotación u ocupación humana y cuyas bellezas naturales, fauna, flora y gea en su conjunto se consideran muestras singulares del patrimonio natural de Canarias. Su declaración tiene por objeto la preservación de los recursos naturales que alberga para el disfrute público, la educación y la investigación científica de forma compatible con su conservación, no teniendo cabida los usos residenciales u otros ajenos a su finalidad."
El artículo 32 de la Ley 12/1994 establece que los planes rectores de uso y gestión son los instrumentos básicos de planeamiento de los parques naturales y define un contenido mínimo para dichos documentos.
Además de la obligación legal de su redacción, este documento se justifica para el Parque Natural de Majona en la necesidad de establecer una ordenación de los valores y usos del territorio con el fin de alcanzar la conservación del área sin merma de sus posibilidades para el disfrute público, teniendo en cuenta tanto la secular implantación de actividades tradicionales, en especial del pastoreo, como la existencia de valores naturales singulares y sobresalientes, y la potencialidad de diferentes áreas del espacio protegido para su futura restauración.
De este modo, el Plan Rector de Uso y Gestión se constituye como el instrumento básico del planeamiento del parque natural y el marco jurídico-administrativo a través del cual se deberán regular las actividades y actuaciones que se realicen en el ámbito del parque, todo ello mediante la definición de la zonificación establecida en el apartado 2 del presente plan, en la normativa recogida en el apartado 3, así como en las directrices de actuación desarrolladas en el apartado 6.
El Plan Rector de Uso y Gestión del Parque Natural de Majona tiene los siguientes efectos:
- Regula de forma vinculante el aprovechamiento de los recursos naturales contenidos en el ámbito del parque objeto del presente Plan Rector y establece los criterios orientativos que señalen los objetivos a alcanzar en el resto de las materias reguladas.
- El incumplimiento de sus determinaciones se considera infracción a la Ley 12/1994, de 19 de diciembre, de Espacios Naturales de Canarias. El régimen de sanciones será el previsto en el artículo 39 de la Ley 4/1989, de 27 de marzo, de conservación de los Espacios Naturales y de la Flora y Fauna Silvestres, y en el artículo 46 de la Ley 12/1994, de 19 de diciembre, de Espacios Naturales de Canarias, y cualquier otra disposición que sea aplicable.
1.8.1. Conservar y restaurar los recursos naturales y paisajísticos del área protegida.
a) Recuperación de los ecosistemas propios del parque en la mayor superficie posible de su área potencial.
b) Conservación de las especies y hábitats autóctonos del parque, haciendo especial hincapié en las formas endémicas y amenazadas.
c) Conservación de los suelos y del paisaje natural.
d) Promover la investigación y seguimiento de los diferentes recursos naturales del parque y su estado de conservación.
1.8.2. Fomentar acciones que posibiliten el uso público del parque natural.
a) Implementar los medios de todo tipo, necesarios para desarrollar programas de interpretación, educación ambiental y uso público, en general.
b) Integrar a la población del entorno insular con los valores y objetivos del Parque Natural de Majona.
c) Garantizar la conservación de los valores culturales del parque.
1.8.3. Ordenar las actividades humanas presentes en el parque, de acuerdo con los fundamentos de protección.
a) Establecer medidas para que la ganadería, como actividad tradicional se mantenga en el Parque Natural de Majona dentro de los límites de la capacidad de carga del territorio y de acuerdo con los fundamentos de protección.
b) Procurar la actividad cinegética de forma compatible con los fundamentos de protección del parque.
d) Garantizar el desarrollo de los aprovechamientos forestales, de manera que permitan el mantenimiento de la cubierta vegetal de especies autóctonas del parque.
Con objeto de armonizar los usos en el espacio con los fines de protección y conservación que se persiguen, se establece una zonificación de éste mediante la que se delimitan los sectores de diferentes destino y utilización dentro del área protegida, en razón de:
- El mayor o menor nivel de protección que los recursos o procesos ecológicos existentes requieren.
- Su capacidad para soportar usos.
- La necesidad de ubicar servicios en ellas.
Esta zonificación, de acuerdo con lo establecido en el artículo 31 de la Ley 12/1994, queda como sigue:
Constituida por aquella superficie con alta calidad biológica o elementos frágiles o representativos en los que su conservación admita un reducido uso público, utilizando medios pedestres y sin que en ella sean admisibles infraestructuras tecnológicas modernas; a efectos del presente plan incluye también aquellos lugares con mayor potencialidad para la regeneración de sus características naturales originales, estando prohibida la edificación, la acampada y los aprovechamientos y usos del suelo que supongan una degradación del medio o perjudiquen la evolución natural de los sistemas biológicos.
Sus límites se detallan en el anexo cartográfico de zonificación, y comprende un sector del oeste del parque que comenzaría por encima de las zonas de cultivo de Enchereda y continuando por la pista existente desde Enchereda hasta las cercanías del Roque Caraballo, en Palo Atravesado; estando situado el otro sector, en la zona conocida como La Carbonera.
Constituida por aquellas superficies que permitan la compatibilidad de su conservación con actividades educativo-ambientales y recreativas. En estos lugares no se permitirá la construcción de nuevas pistas ni carreteras, la edificación, ni la roturación de terrenos agrícolas, pero sí el mantenimiento de las actividades tradicionales y, en ciertos casos, la implantación de infraestructura ligera al servicio del uso recreativo y educativo del espacio natural, así como el mantenimiento de las infraestructuras ya existentes.
Sus límites se detallan en el anexo cartográfico de zonificación, y comprenden toda la superficie del parque, situada al norte y este de la misma línea que comienza en Las Casetas, junto a la carretera TF-711, para continuar por el sendero que desde Las Casetas lleva hasta Enchereda, la pista existente desde Enchereda hasta las cercanías del Roque Caraballo, en Palo Atravesado, y el fondo de la vaguada conocida como Cañada del Cura, con la excepción de tres enclaves delimitados como zona de uso general.
Constituida por aquella superficie que, por su menor calidad relativa dentro del espacio natural protegido, o por permitir una afluencia mayor de visitantes, pueda servir para el emplazamiento de instalaciones, actividades y servicios que redunden en beneficio de las comunidades locales integradas o próximas al espacio natural.
Sus límites se detallan en el anexo cartográfico de zonificación, y comprenden el entorno de las edificaciones existentes en Enchereda, Taguluche y Juel, al objeto de desarrollar iniciativas de turismo rural compatibles con la conservación del medio ambiente y la naturaleza, y en todo caso ligadas a la conservación de los bancales del valle de Taguluche y del entorno de Enchereda; así como dos pequeños sectores, uno en la zona conocida como Las Casetas (a la altura del kilómetro 8 de la carretera TF-711), y otro en El Palmar (junto a la pista de Puntas Coloradas y Juel), con vistas a la instalación de dos centros de visitantes o casetas informativas.
Los usos que se desarrollen en el Parque Natural de Majona tendrán la condición de permitidos, prohibidos y autorizables, atendiendo a la definición que para cada uno de ellos establecen los artículos 25, 26, 27 y 28 de la Ley territorial 12/1994.
Los usos permitidos se entenderán sin perjuicio de lo dispuesto en la legislación de impacto ecológico y de las prohibiciones o autorizaciones que establezcan otras normas sectoriales. Tendrán la consideración de usos permitidos las actuaciones que se promuevan por el órgano de gestión y administración del parque en aplicación del presente Plan.
Los usos previstos como autorizables en este Plan están sujetos a previa autorización otorgada por el órgano de gestión y administración del parque, sin perjuicio de la obtención de las licencias, permisos y otras autorizaciones que sean exigibles por otras disposiciones normativas. Las solicitudes de autorización se presentarán por escrito acompañadas de la documentación oportuna, siendo el procedimiento y el régimen jurídico aplicable el recogido en la normativa específica correspondiente o, en su defecto, el previsto en la Ley 30/1992, de 26 de noviembre, de Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas y del Procedimiento Administrativo Común.
Los usos no previstos como autorizables en este Plan, pero sometidos a la autorización de otros órganos distintos al encargado de la gestión y administración del parque, requerirán de éste informe preceptivo de compatibilidad previsto en el artículo 25.3 de la Ley 12/1994 de Espacios Naturales de Canarias, que será vinculante cuando se pronuncie desfavorablemente o establezca el cumplimiento de determinadas medidas correctoras.
En lo que se refiere a la zona de dominio público marítimo-terrestre se debe tener en cuenta que cualquier actuación requiere el preceptivo título administrativo, al amparo de lo previsto en la Ley 22/1988, de 28 de julio, de Costas, y en el Reglamento para su desarrollo y ejecución.
3.1.1. Usos y actividades prohibidos.
a) Cualquier actividad o proyecto que resulte contrario a la finalidad de protección o que represente una actuación incompatible a los objetivos de conservación de los recursos naturales del espacio protegido.
b) La ejecución de proyectos sujetos a Evaluación de Impacto Ecológico según la normativa vigente, antes de que se haya producido la correspondiente Declaración de Impacto.
c) La ejecución de proyectos sin el informe o autorización, en su caso, del órgano de gestión y administración del parque.
d) La alteración de las condiciones paisajísticas o medioambientales, incluyendo la instalación de monumentos y símbolos, salvo que estén motivadas por razones de gestión o conservación, o hayan sido convenientemente autorizadas.
e) La instalación de rótulos, carteles, vallas o cualquier otra forma de publicidad estática, excepto la señalización contemplada en la actuación básica y en el Programa de actuación de Uso Público e Información, y la vinculada a la ejecución de proyectos autorizados.
f) El desarrollo de aprovechamientos productivos que por su naturaleza, intensidad o modalidad conlleven la degradación de las características del medio.
g) La realización de actuaciones que comporten degradación del patrimonio histórico y cultural del parque.
h) La realización de todo tipo de maniobras militares y ejercicios de mando, salvo los supuestos contemplados en la Ley Orgánica 4/1981, de 1 de junio, sobre Estados de Alarma, Excepción y Sitio (B.O.E. nº 134, de 5.6.81), y la Ley Orgánica 6/1980, de 1 de julio, de Criterios Básicos de la Defensa Nacional y la Organización Militar (B.O.E. nº 165, de 10.7.80).
i) Los tendidos aéreos de cualquier tipo, a excepción de los existentes a la entrada en vigor del presente Plan.
j) Las extracciones de tierra y áridos y las canteras de cualquier tipo.
k) La circulación de vehículos de motor y bicicletas fuera de pistas y carreteras, y expresamente por senderos o campo a través.
l) Las caravanas de vehículos organizadas con fines de lucro, conforme lo previsto en el artículo 4 del Decreto 124/1995, de 11 de mayo, por el que se establece el Régimen General de Uso de Pistas en los Espacios Naturales de Canarias.
m) Todo tipo de actuación que se realice en el ámbito del parque contraviniendo las disposiciones del presente Plan Rector y de los programas de actuación que lo desarrollen.
n) Todos aquellos usos o actividades definidos como prohibidos en el artículo 27 de la Ley Territorial 12/1994, de 19 de diciembre, de Espacios Naturales de Canarias, así como los constitutivos de infracción conforme al artículo 38 de la Ley estatal 4/1989, de 27 de marzo, de conservación de los Espacios Naturales y de la Flora y Fauna Silvestres.
o) Las nuevas edificaciones destinadas a residencia o habitación.
p) La construcción y apertura de pistas y carreteras.
q) Las roturaciones de nuevos terrenos agrícolas.
r) El aprovechamiento ganadero por encima del nivel actual especificado en la actuación básica 7.2.b), hasta tanto se realice la actuación básica 7.2.c), en cuyo caso se aplicarán sus disposiciones.
s) Las nuevas explotaciones pecuarias.
3.1.2. Usos y actividades autorizables.
a) La ejecución de la infraestructura de uso público prevista en este Plan o en el Programa de Uso Público e Información, cuando se promueva por personas distintas del órgano de gestión y administración.
b) Las repoblaciones siempre que se adapten al Programa de Actuación de Conservación y Restauración o en su defecto, a las directrices para la elaboración que se recogen en este Plan.
c) Los aprovechamientos hidráulicos, que en todo caso tendrán que adaptarse a lo dispuesto en el Plan Hidrológico Insular.
d) Los aprovechamientos forestales, excepto los casos incluidos en el apartado 3.1.1.f), que estarán prohibidos.
e) La instalación de cercados o vallados.
f) Las actividades deportivas de competición organizada.
g) Las actividades con fines científicos que conlleven instalaciones.
h) Las actividades comerciales que quieran utilizar el territorio o la imagen del parque.
3.1.3. Usos y actividades permitidos.
a) Todas aquellas actividades que no sean prohibidas o autorizables según lo dispuesto en el presente Plan Rector y en los Programas de Actuación que lo desarrollan, en los términos que éstos establezcan o según las directrices dadas por la Dirección del parque.
b) Todos aquellos usos o actividades definidos como permitidos en el artículo 26 de la Ley Territorial 12/1994, de 19 de diciembre, de Espacios Naturales de Canarias.
c) Las prácticas agrarias tradicionales siempre que no conlleven nuevas roturaciones.
d) Las actuaciones ligadas al Plan Rector y a los programas de actuación que lleve a cabo el órgano de gestión y administración del parque.
e) El acondicionamiento de las carreteras existentes.
Según el artículo 25.4 de la Ley 12/1994, "... los instrumentos del planeamiento de los Espacios Naturales Protegidos deberán concretar el régimen de usos de acuerdo con la zonificación que establezcan ..."; en su virtud, se especifican a continuación los usos permitidos, prohibidos y autorizables en cada una de las zonas definidas en el punto 2 del presente documento normativo.
3.2.1.1. Usos y actividades prohibidos.
a) La ejecución de nuevas infraestructuras.
b) Los cambios de uso del suelo que perjudiquen la evolución natural de los sistemas ecológicos.
c) La edificación, en cualquiera de sus formas.
d) La acampada.
e) Los aprovechamientos forestales que supongan una degradación manifiesta del medio, especialmente, la corta a hecho.
3.2.1.2. Usos y actividades autorizables.
El pastoreo, y siempre que:
- Concurran circunstancias excepcionales, como sequía prolongada, que hagan necesario este uso para la supervivencia del ganado.
- Se circunscriba a las áreas de vegetación herbácea, manteniéndose en todo caso fuera de las zonas de bosque.
3.2.1.3. Usos y actividades permitidos.
a) El libre tránsito por los senderos.
b) Los que por su naturaleza resulten acorde con la finalidad de protección de esta zona.
c) Todos aquellos no incluidos entre los prohibidos y autorizables, que no resulten contrarios al régimen previsto para esta zona.
3.2.2.1. Usos y actividades prohibidos.
Los establecidos en el régimen general de usos.
3.2.2.2. Usos y actividades autorizables.
a) La implantación de nuevas infraestructuras ligeras, como miradores, senderos, áreas recreativas, etc., que en todo caso tendrán que:
- ser compatibles con la conservación de los valores naturales y paisajísticos que motivaron la declaración del parque natural, y
- estar de acuerdo con lo dispuesto en el presente Plan Rector para los Programas de Actuación que lo desarrollen.
b) Las modificaciones o reformas de las infraestructuras.
c) El acondicionamiento del firme de las pistas existentes cuando se promueva por personas distintas del órgano de gestión y administración del parque y siempre que den acceso a Zonas de Uso General.
3.2.2.3. Usos y actividades permitidos.
a) El pastoreo, sin perjuicio de lo dispuesto en el punto 3.1.1.r) (Régimen General de Usos y Actividades Prohibidos).
b) Las actividades de transformación alimentaria ligadas a la producción agropecuaria, como la elaboración de vino, queso o miel.
c) Las acciones necesarias para la correcta gestión del parque, según lo dispuesto en el presente Plan Rector y en los futuros Programas de Actuación que lo desarrollen, en los términos que éstos establezcan o según las directrices dadas por la dirección del parque.
d) La acampada, sin perjuicio de las determinaciones que establezca la correspondiente Orden de Acampadas en los Espacios Naturales Protegidos, Montes Públicos y Montes Particulares, a excepción de las zonas de playa y otras zonas de dominio público marítimo-terrestre donde rige la prohibición prevista en el artículo 33.5 de la Ley 22/1988, de 28 de julio, de Costas.
3.2.3. Zona de uso general.
3.2.3.1. Usos y actividades prohibidas.
Todas aquellas que sean incompatibles con las causas que motivaron su declaración como zonas de uso general previstas en el apartado de zonificación.
3.2.3.2. Usos y actividades autorizables.
a) Las que han justificado su declaración como zonas de uso general, y que se detallan en el apartado de zonificación, cuando se promuevan por personas distintas del órgano de gestión y administración.
b) Las nuevas actividades que pretendan ofrecer servicios al parque y que constituyendo una actuación compatible con este tipo de zona no contravengan ninguna disposición del Plan Rector de Uso y Gestión.
c) El mantenimiento de infraestructuras.
3.2.3.3. Usos y actividades permitidas.
b) Los servicios, instalaciones y actividades que promueva el órgano de administración y gestión y que sean compatibles con su declaración como zona de uso general.
En todo caso, los usos y actividades deben estar a lo dispuesto en el Título II de la Ley 22/1988, de 28 de julio, de Costas, y en la Disposición Transitoria Cuarta de dicha Ley.
4.1. En aplicación al artículo 40.1 de la Ley Territorial 12/1994, de 19 de diciembre, de Espacios Naturales de Canarias, para la gestión y administración del parque natural se ha de contar con un Director Conservador a cargo de la oficina que se cree para desarrollar dichas funciones; éste será nombrado por Orden de la Consejería competente en materia de conservación de la naturaleza, a propuesta del Cabildo Insular de La Gomera, previa audiencia del Patronato Insular de los Espacios Naturales Protegidos.
4.2. Con carácter general, serán funciones del Director del parque, el manejo de los recursos, la tutela y la aplicación de la normativa de usos. Asimismo, es el responsable de toda la organización y coordinación en lo relativo al uso público. Como mínimo ha de:
b) Asumir la dirección y coordinación del personal que esté adscrito al parque, así como tener previstas las dotaciones de servicios referidas a medios materiales y humanos que la gestión del parque precise.
c) Elaborar el Programa Anual de Trabajo de acuerdo con las disposiciones del presente Plan y previo informe vinculante del Patronato Insular de los Espacios Naturales Protegidos.
h) Cuantas acciones estime oportunas en beneficio del parque.
i) Llevar a cabo las actuaciones básicas y cumplir las directrices de gestión que se recogen en el presente Plan, así como las determinaciones de los Programas de Actuación que lo desarrollen.
j) Informar y orientar a los visitantes y residentes acerca de los fundamentos de protección del Parque y los objetivos del Plan, acerca de la actividad de gestión que desarrolla y acerca de los requisitos jurídicos y técnicos que la normativa imponga a los proyectos, actuaciones o solicitudes que se propongan realizar.
4.3. Para el correcto desempeño de estas funciones se destinará personal técnico, de vigilancia y de administración, así como recursos financieros suficientes.
4.4. La protección, vigilancia y control de las actividades que se realicen en el parque se harán a través de los agentes de medio ambiente destinados al mismo, que harán cumplir las disposiciones del Plan.
En relación con las infraestructuras viarias, y a los efectos de aplicación del presente Plan, se considerará como carretera a toda la superficie ocupada por la zona de dominio público de la misma, de conformidad con lo dispuesto en la Ley 9/1991, de 8 de mayo, de Carreteras de Canarias.
Las actuaciones se centrarán en mejorar el estado y facilitar la evolución de los ecosistemas y hacer todo lo posible para su conservación y recuperación. Las directrices para la conservación y restauración del Parque, así como para las líneas de investigación que con carácter general han de orientar las decisiones de gestión, son:
a) Priorizar las actuaciones enfocadas a la prevención y extinción de incendios.
b) Mantener la limpieza del Parque y eliminar todo tipo de materiales abandonados.
c) Promover la ordenación de la actividad cinegética en la totalidad del Parque.
d) Promover la cooperación de entidades públicas y privadas en la conservación de los recursos del Parque.
Promover la cooperación de entidades públicas y privadas para lograr el mejor conocimiento de los recursos del parque.
a) Adoptar las medidas de seguridad adecuadas para la protección de los visitantes y del personal mediante un plan de seguridad, con indicación de los posibles riesgos y potenciales peligros, y directrices de actuación respecto a eventuales emergencias y catástrofes.
b) Hacer un seguimiento periódico de las visitas, incluyendo su composición, nacionalidad y perfil medio, al objeto de poder analizar el nivel de uso y aceptación de los futuros servicios del parque, a medida que se vayan poniendo en marcha.
c) Desarrollar y mantener un sistema de limpieza del parque y de sus instalaciones de uso público.
d) Promover la cooperación de las distintas entidades públicas y privadas para la coordinación de iniciativas de uso público.
a) Conservar las áreas forestales de monteverde y lograr la reocupación por el mismo de la mayor parte posible de su dominio potencial.
b) Conservar las principales áreas rupícolas.
c) Priorizar las actuaciones y medidas de rescate genético sobre las especies amenazadas del Parque.
d) Eliminar ordenadamente los pinares de aquellas zonas en que el sotobosque de los mismos esté constituido por monteverde.
e) Realizar un plan de seguimiento ambiental permanente para el parque.
f) Contemplar la posibilidad de conservar los suelos y el paisaje del parque, mediante la futura implantación de una infraestructura de turismo rural en las zonas de uso general de Taguluche y Enchereda, ligada en todo caso al mantenimiento de los bancales y la actividad agrícola en el entorno de estas dos zonas.
a) Poner en marcha programas experimentales que permitan valorar objetivamente la afección del ganado sobre los ecosistemas, especialmente en aquellos lugares en que ésta sea más intensa.
b) Promover la elaboración de un estudio y catálogo de especies de la fauna, tanto vertebrada como invertebrada.
c) Promover la elaboración de estudios y catálogos acerca de la flora y vegetación del parque.
d) Promover la realización de la carta arqueológica del parque.
a) Elaborar y desarrollar un plan de información e interpretación que contemple la posibilidad de establecer un servicio de guías, itinerarios, lugares de interpretación, temas interpretativos, diseño de materiales interpretativos y señalización, integrados en la infraestructura del parque.
b) Promover y apoyar la formación de la población local en materia de prestaciones de servicios turístico-recreativos, orientados a la oferta específica del parque.
c) Prestar especial atención a la población escolar del entorno del parque, garantizando su presencia en programas de educación ambiental a fin de que conozca y preserve la naturaleza y descubra las potencialidades de desarrollo que ésta encierra.
d) Integrar los valores arqueológicos y etnográficos en los programas de uso público del Parque.
7. ACTUACIONES BÁSICAS.
Poner en marcha acciones experimentales que permitan sustituir los pinares por vegetación autóctona, siempre de forma progresiva y sin poner en peligro la conservación del suelo.
a) Promover el estudio de la superficie abancalada y de la actividad agrícola en relación con el suelo y las pendientes, para establecer en qué lugares será prioritario su mantenimiento.
b) Establecer la capacidad de carga del ecosistema respecto a la actividad ganadera, cuyo nivel está objetivado en el censo de 1996 (Documento informativo: Enchereda, 208 cabezas de ganado; Juel, 48 cabezas de ganado; Jaragán, 48 cabezas de ganado; Cuevas Blancas, 235 cabezas de ganado).
c) Una vez establecida tanto la capacidad de carga como la afección a los ecosistemas, por causa de la actividad ganadera, y de acuerdo con la viabilidad de la misma dentro del parque, redactar un programa de pastoreo que incluya, como mínimo, ordenación de pastos, épocas y lugares de pastoreo y medidas de protección del medio natural.
a) Adecuar dos centros de información con los objetivos de facilitar las visitas, llegando al máximo número de residentes y visitantes, para ofrecer una visión variada del parque que comprenda la riqueza biológica, geológica, cultural y recreativa. En caso de ubicarse estos centros en el interior de la superficie protegida, se hará en las Zonas de Uso General de Las Casetas (San Sebastián) y de El Palmar (Hermigua).
b) Establecer y mantener una red de senderos que permitan acceder a los principales valores del parque, y que debería incluir, como mínimo, los senderos La Guerode-Cuevas Blancas-Barranco de Majona, Las Casetas-Altos de Uteza-Enchereda y Enchereda-Alto de Enchereda-Palo Atravesado, coordinando en la medida de lo posible las actuaciones de uso público del Parque Nacional de Garajonay y del Parque Natural de Majona.
c) Acondicionar el firme de las pistas existentes en el parque (Las Casetas-Enchereda-Raso de Juel, El Palmar-Raso de Juel y ramal de acceso a Taguluche), para permitir el cumplimiento de los objetivos de gestión establecidos por el Plan Rector.
d) Señalizar todos los servicios del Parque para dar información, orientación, seguridad e imagen.
8.1.2. La revisión del Plan Rector de Uso y Gestión se deberá acometer de forma obligatoria, como mínimo a partir del quinto año de su aplicación y como máximo a partir del décimo, ya que éste es el período que se fija para alcanzar los objetivos previstos. Tanto la consecución de los objetivos como la probada imposibilidad de alcanzarlos por circunstancias sociales, económicas o ecológicas no previstas, constituirá un criterio decisivo para evaluar la conveniencia u oportunidad de revisar el presente Plan.
8.1.3. La revisión del Plan deberá extenderse a la totalidad del mismo, no pudiendo realizarse modificaciones parciales.
8.1.4. Respecto a los Programas de Actuación, éstos nunca tendrán una vigencia superior a la del Plan Rector de Uso y Gestión en el que se recojan sus directrices, teniendo en cuenta que éstas pueden ser revisadas. En cualquier caso, los Programas de Actuación, elaborados y aprobados por el Cabildo, podrán ser revisados, si así se estima necesario, antes de cumplir los objetivos que establecían, por razones de cambio de las condiciones previstas en su redacción, pérdida de eficacia o no conveniencia de aplicación al perjudicar intereses generales de conservación.
Ver anexos - página 16931

References: artículo 32
 artículo 39
 artículo 46
 artículo 31
 artículo 25
e contrario
 artículo 4
 artículo 27
 artículo 38
 artículo 26
 artículo 25
 artículo 33
 artículo 40