Source: http://ahaztuak1936-1977.blogspot.com.es/2009/12/
Timestamp: 2017-04-28 00:23:23+00:00

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AHAZTUAK 1936-1977 / OLVIDAD@S 1936-1977: 12/2009
Las JJ.GG. de Bizkaia han eludido en la sesión celebrada hoy en Gernika dar su respaldo al derecho a recordar y realizar homenajes a las victimas del franquismo, tras rechazar la propuesta presentada en este sentido por Aralar y tambien las argumentaciones que en nombre de la asociación de victimas del franquismo Ahaztuak 1936-1977 ha planteado Begoñe Agirre, representante de la Izquierda Abertzale.Un intenso debate se ha abierto tras la prsentación por parte del grupo juntero de Aralar de una Proposición No de Norma referida a las victimas del franquismo y más en concreto a los hechos acontecidos en el cementerio de Zarautz el pasado 27 de Septiembre, cuando la Ertzantza atendiendo a ordenes de la Audiencia Nacional prohibió la celebración del homenaje anual que a Jon Paredes “Txiki”y a los fusilados por el regimen franquista viene celebrando nuestra asociación y sus familiares desde hace varios años.La propuesta de Aralar era de identico contenido a la aprobada en JJ.GG. de Gipuzkoa en su Resolución 69/2009 del 4 de Noviembre pasado, siendo en aquel caso votada favorablemente por todos los grupos politicos a excepción del PP, algo que no se ha repetido en JJ.GG. de Bizkaia donde el PSE ha coincidido con el PP tanto en el voto como en la apreciación de “Txiki” como “terrorista”, subrayando que “ellos no van a apoyar que se permita homenaje alguno a ningún terrorista”. El PNV ha optado por abstenerse por su desacuerdo con la critica que en la misma se realizaba al Departamento de Interior y al Consejero Rodolfo Ares y con instar a este a pedir publicamente perdón a la familia de “Txiki” por lo ocurrido en el cementerio de Zarautz. Los representantes jeltzales han justificado esta postura al entender que Ares y la Consejeria de Interior no podian hacer otra cosa algo que han dicho entender perfectamente “por haber estado antes en su misma situación”, lo que ha hecho que la propuesta de Aralar haya sido desestimada al contar solo con los votos favorables de los representantes de este grupo, de EA, de EB y de la Izquierda Abertzale.En este debate tambien ha sido leida una propuesta que desde Ahaztuak 1936-1977 se ha hecho llegar a traves de la juntera de la Izquierda Abertzale, grupo que se habia puesto en contacto con nuestra asociación para recabarnos nuestra opinión ante la propuesta de Aralar toda vez que la misma tenia relación directa con la prohibición de nuestros actos por parte de la Audiencia Nacionalel pasado 27 de Septiembre. En la misma emplazabamos a las JJ.GG de Bizkaia a expresar su solidaridad con los familiares y amigos de Jon Paredes Manot "Txiki" por no haberseles permitido celebrar el pasado 27 de Septiembre de este año, el homenaje anual en el nuevo aniversario de su fusilamiento y tambien a los familiares de todos los fusilados en el cementerio de Santa Isabel de Gasteiz, o en el cementerio de Derio; o en o­ndarreta o en Hernani, o en la Vuelta del Castillo de Iruñea porque era la memoria de todos y cada uno de ellos, no sólo la de Txiki, la que ese dia 27 de Septiembre iba a ser homenajeada en los actos que nos fueron prohibidos desde la Audiencia Nacional. Asimismo pediamos una reprobación de dichas prohibiciones y que no vuelvan a repetirse en ningún caso, solicitando a la Audiencia Nacional, a las diferentes instancias del Estado y a todas las instituciones de la CAV una reflexión sobre ese lamentable hecho para que en lo sucesivo los homenajes a Txiki, al igual que los homenajes a cualquiera de las víctimas de la dictadura franquista o a cualquiera de los luchadores contra aquel régimen puedan seguir celebrandose con normalidad tal y como habia podido hacerse hasta ahora.Ninguna de nuestras reflexiones ni peticiones ha sido atendida, optando los grupos politicos con mayor peso o bien por oponerse a que todas las victimas del franquismo y todos los luchadores contra aquel régimen sin excepción tengan reconocido su derecho a la memoria o bien por una posición abstencionista o pasiva cuyo resultado práctico es el mismo, y que a nuestro modo de ver es otra contribución al asentamiento y, más grave aún, al avance del modelo de impunidad para el régimen franquista y sus crímenes que desde hace más de treinta se viene permitiendo en el estado español, un modelo que por permitido y alentado comienza a tragarse como hemos visto en esta ocasión tambien el derecho a la memoria de las victimas de aquel régimen dictatorial. (Servicio de prensa de Ahaztuak 1936-1977/ Kaos en la Red / 30 - 12- 09)
Bilbao. 28 de Diciembre. 2009-12-28Entendiendo como poco habitual y ajeno a cualquier orden reglamentario el procedimiento seguido para hacerles llegar este escrito diremos en nuestro descargo que ha sido merced a la comunicación que con nosotros han mantenido los portadores y presentadores del mismo por lo que nos hemos enterado de la presentación en JJ.GG. de Bizkaia de una Proposición No de Norma referida a las victimas del franquismo y más en concreto a los hechos acontecidos en el cementerio de Zarautz el pasado 27 de Septiembre y que guardan relación directa con nuestra asociación y con nuestra actividad.Es por ello que de una forma tan apremiante como inhabitual utilizamos la disposición de los portadores de este escrito y esperamos que tambien la comprensión del resto de grupos politicos y de sus miembros para presentar este escrito ante la Mesa de las JJ.GG. de Bizkaia y pedirles si tienen a bien su lectura, discusión y aprobación.Sin otro particular y quedandoles agradecidos de antemano les aludamos y les deseamos unas Felices Fiestas y un próspero Año Nuevo.AHAZTUAK 1936-1977 A LA MESA DE LAS JJ.GG. DE BIZKAIAEl pasado día 27 de Septiembre, fecha en que se cumplía un nuevo aniversario de los últimos fusilamientos realizados por el régimen franquista la Audencia Nacional prohibía los diferentes actos que desde nuestra asociación se iban a realizar ese día en memoria de los luchadores antifascistas Jon Paredes “Txiki”, Angel Otaegi, Humberto Baena, Ramón García Sanz y Jose Luis Sánchez Bravo asesinados aquel otro 27 de Septiembre de 1975 y del resto de personas fusiladas por el régimen fascista del general Franco.La razón de dicha prohibición era según el auto hecho público por la AN para proceder a la misma que en nuestras convocatorias se iba a homenajear a estas cinco personas, catalogadas en dicho auto como terroristas. Con ese razonamiento las fuerzas de seguridad prohibieron entre otros el homenaje que desde hace varios años Ahaztuak 1936-1977 conjuntamente con familiares y amigos de Jon Paredes Txiki veniamos celebrando en su memoria y en memoria de todos los fusilados por el régimen franquista ante su tumba en el cementerio de Zarautz, obligandonos a los alli presentes a quitar los claveles rojos, la ikurriña la bandera republicana colocados sobre su tumba y tambien a abandonar el cementerio.Ante dicha prohibición desde nuestra asociación emplazamos a los estamentos judiciales, políticos e institucionales a una reflexión sobre lo que consideramos un grave hecho toda vez que no es sino un claro ejemplo del asentamiento y, más grave aún, del avance del modelo de impunidad para el régimen franquista y sus crímenes que desde hace más de treinta se viene permitiendo en el estado español, un modelo que por permitido y alentado comienza a tragarse como hemos visto en esta ocasión tambien el derecho a la memoria de las victimas de aquel régimen dictatorial. Tambien pedimos públicamente una clara explicación y rectificación por parte de aquellos estamentos a quien les correspondiera hacerlas, algo que al dia de hoy seguimos esperando.Tras lo ocurrido tanto nuestra asociación como los familiares y amigos de Txiki fuimos objeto de abundantes muestras de solidaridad y apoyo por parte de diferentes grupos políticos y algunos ámbitos institucionales como el Ayuntamiento de Zarautz a traves de su moción aprobada el pasado día 1 de Octubre, o las JJ.GG. de Gipuzkoa en su Resolución 69/2009 del 4 de Noviembre pasado, algo que agradecemos profundamente. Asimismo han sido numerosas las muestras de cariño de los vecinos de Zarautz y de la ciudadanía vasca en general y tambien de personas y colectivos de otros puntos del estado español.Es por ello, porque consideramos injusta y preocupante esa prohibición, ese ataque -aún no sabemos hasta que punto fruto de la equivocación o de la determinación- a la memoria de los luchadores antifascistas asesinados aquel 27 de Septiembre de 1975 y por extensión al derecho a la memoria de todas las victimas del régimen franquista y porque sea cual sea la motivación última de dicha prohibición consideramos absolutamente necesario defender la memoria democrática y antifascista y por tanto defender la memoria de todas y cada una de las victimas del franquismo y de todos y cada uno de los luchadores contra aquel régimen fascista.Por ello proponemos a las JJ.GG. de Bizkaia la aprobación de la siguiente Resolución:1. Las Juntas Generales de Bizkaia expresan su solidaridad con los familiares y amigos de Jon Paredes Manot "Txiki" por no haberseles permitido celebrar el pasado 27 de Septiembre de este año, el homenaje anual en el nuevo aniversario de su fusilamiento. Del mismo modo expresamos nuestra solidaridad hacia los familiares de Estepan Urkiaga “Lauaxeta”, de José Placer y de todos los fusilados en el cementerio de Santa Isabel de Gasteiz; de Jose Luis Arenillas, Doroteo Kaltzada, Demetrio Lekunberri, Santiago Pinaga y de todos los fusilados en el cementerio de Derio; de todos los fusilados en Ondarreta o en Hernani, de todos los fusilados en la Vuelta del Castillo de Iruñea... porque era la memoria de todos y cada uno de ellos, no sólo la de Txiki, la que ese dia 27 de Septiembre iba a ser homenajeada en los actos que nos fueron prohibidos desde la Audiencia Nacional. Reprobamos por tanto cada una de dichas prohibiciones y pedimos que no vuelvan a repetirse en ningún caso.2. Señalar que la prohibición de nuestros actos no fue una decisión del Consejero de Interior Rodolfo Ares, sino de la Sala Nº 6 de la Audiencia Nacional, limitándose el Departamento de Interior de la CAV a cumplir con el mandato de la Audiencia Nacional al igual que en tantas ocasiones han hecho sus predecesores. En consecuencia creemos que centrar como se ha venido haciendo –más allá de la acertada critica a las formas utilizadas- la responsabilidad de lo ocurrido en este Consejero o en su Departamento es, en este caso, faltar a la verdad. Por ello creemos más oportuno desde las Juntas Generales de Bizkaia solicitar a la Audiencia Nacional, a las diferentes instancias del Estado y a todas las instituciones de la CAV una reflexión sobre ese lamentable hecho para que en lo sucesivo los homenajes a Txiki, al igual que los homenajes a cualquiera de las víctimas de la dictadura franquista o a cualquiera de los luchadores contra aquel régimen puedan seguir celebrandose con normalidad tal y como habia podido hacerse hasta ahora.3. Las Juntas Generales de Bizkaia reconocen el trabajo de la asociación de victimas del golpe de estado, de la represión y del régimen franquista Ahaztuak 1936-1977 en el ámbito de reclamar verdad, justicia y reparación para todas las victimas del franquismo.Bilbao. 28 de Diciembre. 2009AHAZTUAK 1936-1977
Bizkaiko Batzar Nagusiek memoria historikoari buruz atzo egin zuten eztabaidagatik minduta agertu da Ahaztuak. Irailaren 27an frankismoak hildako Jon Paredes Txiki-ren alde Zarautzen egitekoa zen omenaldia Ertzaintzak Auzitegi Nazionalaren eskariz galarazi izana salatzeko proposamena aurkeztua zuen Aralarrek. Gipuzkoako Batzar Nagusiek onartutako idazkia bera zen Aralarrek proposatutakoa. Baina Gipuzkoan PPren ez beste guztien babesarekin onartuagatik, Bizkaian PSE-EEk ere aurka bozkatu du eta EAJk abstentzioa. Herrizaingo Saila ez dutela kritikatuko argudiatu dute jeltzaleek. Ezker abertzaleak beste proposamen bat egin du, Ahaztuak-ek eskatuta. Han, Auzitegi Nazionalari eskatu diote halakorik ez dadila berriro gertatu. Hori ere atzera bota dute.(Berria. 09 / 12 / 30) Publicado por
Zerbait egiteko gogoz geunden eta, zaldi galtzailea aukeratu bagenuen ere, denborak erakutsi digu baliagarria izan zela. Harro gaude; nik berriro errepikatuko nuke». Euzko Bazterra Iruñeko elkarte euskaltzaleaz Juan Mari Feliuk duen oroitzapena da. Real Sociedad de Amigos del Pais (RSAP) erakundeak sortu zuen Euzko Bazterra, 1966an. Ordurako, EAJko Napar Buru Batzarreko eta haren gazte erakundeko -EGI Euzko Gaztediko - militante zen Feliu. 1960ko hamarkadan Iruñean abertzaletasuna ereiten aritu zirenetakoa da Feliu, eta lehen pertsonan konta ditzake garai haiek. Kontatu ere kontatu ditu, eta baita Jose Luis Diaz Monrealek bildu ere; Feliurenak, eta beste askorenak. Ahaztuak 1936-1977 elkarteak eman du argitara Diaz Monrealek idatzi duen liburua, 1960ko hamarkadako Nafarroako EGIren «historia ahaztua». Ahaztuak-ek argitalpen sail bati ekin dio titulu horrekin. Izarren Hautsa sail berrian, memoria historikoa berreskuratzeko lanak argitaratuko dituzte. Bi urte eskaseko bizia izan zuen Euzko Bazterrak, baina sasoi haiek ondo gogoan ditu Feliuk: «Oso garai erromantikoa balitz bezala oroitzen dut. Gure belaunaldiak 20 urte inguru zituen, eta gauzak ikusteko gogoa. Ezinegon handia zegoen: hippyak, Vietnamgo gerra, Parisko Maiatza...». Iruñean ez zegoela «ezer», handik eta hemendik hasi zirela elkartzen mendigoizaleak, dantzariak, euskal munduari buruz zer edo zer egin nahi zutenak. Jende asko, oso langilea, «indar eta ilusio handiarekin» hasi zela oroitzen du Feliuk: «Dena ukitzen genuen: kultura, euskara, gizarte gaiak, kirola...». Kanpora ere zabaldu zen taldea; harremanetan jarri ziren Donostiako, Durangoko, Sakanako, Ipar Euskal Herriko... jendeekin: «Zabalduz joan ginen, baina ordurako jada jarraitzen gintuzten, eta atxilotzen ere bai». Izan ere, Feliuk dioen bezala esateko, «batzuk euskal kulturaren inguruan lanean ari ziren, baina beste batzuek gauez lan egiten zuten». EGIk taldeak antolatu eta zabaldu zituen Euzko Bazterraren abaroan. Ikurrinak zintzilikatzen, propaganda zabaltzen eta pintaketak egiten hasi ziren. Sonatua izan zen Irurtzunen, Axitarten, zintzilikatu zuten ikurrina, baita Iruñeko San Migel elizan jarri zutena ere, Polizia Armatuaren festaren bezperan. Juan Ajuriagerra EAJko buruzagi historikoari entzuna zion Feliuk garaia zela «gazteria mugitzen hasteko». EAJren «gazteria mugitzen hasteko» intentzioa ez zen bortxarik gabeko ekintza horietara mugatu. Diaz Monrealek dioenez, «ETAren jardueraren ondorioz, EAJren oinarrietan, gazteen artean batez ere, sortu zen mugimendu bat zuzendaritza kritikatzen zuena, Francoren diktadurari aurre egiteko moduagatik». EAJko gehiengoa bortxa erabiltzearen aurka baldin bazegoen ere, EAJk, «ofizialki, ETAren komandoen estiloko taldeak sortzea erabaki zuen», Diaz Monrealen esanetan. 1968ko urtarrilean, Joseba Emaldi El Indio zeritzon batek ikastaroa eman zien Donibane Lohizunen (Lapurdi) bildutako EGIko zenbait laguni. Artajo eta Asurmendi 1968ko udaberrian, Urbasan (Nafarroa) lehergailu bat zartatu zen, errepidea txikitu zuena, eta handik pasatzekoa zen Espainiako txirrindulari itzulia bertan behera gelditu zen. Ekintza hark oihartzun zabala izan zuen nazioartean, eta hauspo horrek harroturik, 1969 hasieran lehergailu gehiago jartzea erabaki zuten. Apirilaren 6an, Aberri Egunean, horretan ari ziren Jokin Artajo eta Alberto Asurmendi. Baina prestatzen ari ziren lehergailua zartatu egin zitzaien, Ostitz eta Ziaurritz arteko errepidean, Ultzaman (Nafarroa). Biak hil ziren. «Artajo eta Asurmendiren heriotzaren ostean, EAJk itxi egin zituen planteamendu horiek», Diaz Monrealen hitzetan: «Hor dago garai baten amaiera». Feliu Carabanchelgo espetxean (Madril) zegoen Artajo eta Asurmendi hil zirenean. 1968an sartu, eta 1969an irten zen espetxetik. Ordurako, Euzko Bazterra deseginda zegoen -RSAP berak desegin zuen taldea-: «Dena oso sakabanatua zegoen, Artajo eta haien taldeko guztiak atxilotuta, Arrotxapeko taldeak ihes egin zuen beste aldera, EGIko talde handi bat EGI-Batasuna egitasmoaren barruan zegoen, ETArekin nolabaiteko koordinazioa bilatzen...». Sakabanatu egin ziren EGIn ibilitakoak eta, 1970 alderako, bestelakoa da aro politikoa: langile mugimendua antolatzen hasi zen, ikastolak sortzen... Euzko Bazterran eta EGIn ibilitako askok «eragina izan zuen talde horietan; jende gutxi izan zen horien guztien haziak jarri zituena», Diaz Monrealen arabera. Euzko Bazterra eskola izan zen jende askorentzat, Feliuk dioenez, eta garai hartako idealismoa nabarmendu du. Baita Diaz Monrealek ere: «Donibane Lohizunen izan zirenak salbu, gehienek ez zuten prestakuntzarik. Bazuten, ordea, ilusioa mundu hobea egiteko, diktadura desegiteko... Oso erromantikoak ziren». Hodei berdeak. Izenburu hori eman zion Jon Alonso idazleak garai eta pasadizo haietan oinarritu zuen liburuari. Alonsoren lanari aipamena egin zion Jon Benito idazleak: «Garai ilun eta grisa izan zen, hori ezin da ukatu. Hodei berdeak itxaropenaren sinbolo dira. Gero hobetuko zen, gero aldatuko zen ilusio baten sinbolo. Ez dakit asmatu dugun». DATUAK Titulua: La historia olvidada; EGI en Nafarroa en la decada de los años sesenta (Ahantzitako historia; EGI, Nafarroan, 1960ko hamarkadan). Egilea: Jose Luis Diaz Monreal. Orrialdeak: 300Argitaratzailea: Ahaztuak 1936-1977 (Berria. 09 / 12 / 26)
La Junta de Andalucía, tras acometer la exhumación en Alfacar (Granada), prepara ahora el terreno para exhumar en 2010 tres fosas comunes más de la represión desatada tras el golpe franquista en 1936. Una se ubica en Gerena (Sevilla), donde se cree que fueron asesinadas 17 mujeres, tras ser trasladadas desde la localidad vecina de Guillena en un camión, en octubre de 1936.La consejera de Justicia, Begoña Álvarez (PSOE), prevé actuar también en la conocida como fosa de El Marrufo, considerada una de las más numerosas de la provincia de Cádiz, y en la localización del cadáver de Martín Márquez Navarro, alcalde republicano de Cuevas del Almanzora, quien se cree que está enterrado en el cementerio de Almería.El comisario andaluz de Memoria Histórica, Juan Gallo, mantuvo ayer una reunión con los miembros de la asociación 19 mujeres de Guillena y el alcalde de Gerena, Jacinto Pereira (PSOE), en la que se abordaron los problemas que plantea una exhumación en un cementerio en el que hay nichos encima. La intención del comisario es tener firmado un convenio en febrero con las familias afectadas, la asociación, el ayuntamiento y, la Diputación de Sevilla, si quiere participar, y poder así completar los trabajos antes del verano de 2010. Detención indiscriminadaTras el golpe de 1936 fueron detenidas 19 mujeres de Guillena al estar supuestamente sus maridos o familiares vinculados a partidos y sindicatos de izquierda. Después de pasar varios meses en la cárcel, las mujeres fueron sacadas el día del Pilar, 12 de octubre, y llevadas a misa. Luego, las metieron en un camión y las trasladaron al entorno del cementerio de Gerena.La intervención de un médico permitió la fuga de dos mujeres del grupo de 19. El resto fueron asesinadas y enterradas allí, según las investigaciones de la asociación 19 mujeres entregadas a la Junta de Andalucía. "¿Habéis visto la película 13 rosas? Esto es aún peor, porque estas mujeres no sabían siquiera por qué las mataban, por qué se las llevaban", afirmó Gallo a Público."Pensamos que mi abuela tenía 23 ó 25 años cuando murió. Mi padre era muy pequeño para acordarse. En el parte de defunción no viene delito alguno. La mataron por ser la mujer de un líder sindical. Y en el fondo, una mujer avanzada para su tiempo. Trabajaba de jornal en el campo, mientras sacaba adelante a sus dos hijos", afirma Manuel Domínguez Postigo, nieto de Manuela Méndez Jiménez, supuestamente enterrada en la fosa común. El protocolo de GranadaLa fosa de El Marrufo ilustra la represión en la provincia de Cádiz. Según un artículo de Carlos Perales, de la Diputación de Cádiz, la zona se convirtió en un improvisado centro de detención de los supervivientes al combate de La Sauceda, en donde se reunieron quienes huían de las tropas franquistas.Martín Márquez Navarro, alcalde de Cuevas de Almanzora, fue juzgado en un consejo sumarísimo en junio de 1939. Su nieta Manuela y su hijo Agustín quieren exhumar sus restos. "Sólo hace falta sacarlo", dice Manuela.El protocolo de actuación será similar al utilizado en Alfacar, que la Junta pretende utilizar como guía de todas las exhumaciones. Consta de cuatro fases: un estudio previo, la excavación, la llamada fase antropológica en la que se identificarán, si es posible, los cadáveres hallados y, por último, la elaboración de un informe en el que se detallen las conclusiones técnicas de la exhumación.(Público. 15 / 12 / 09)
Tina Merino Tena necesitaba dos testigos. Aportó tres. "Soy católica, apostólica y romana. Si me preguntan la verdad, la diré", dijo una ex monja a Tina cuando ésta le pregunto si iría a declarar que su tía Petra Tena, había sido fusilada el 23 de marzo de 1939 en Villanueva de la Serena (Extremadura) junto a su hermana Tomasa, cuya muerte sí está documentada. Otra testigo, antes de ir al juzgado, dijo: "Ay Tina, me está dando diarrea porque pienso que van a ganar y me van a matar". Quiénes, Tina no le preguntó. Respetó el miedo de esa mujer de setenta y tantos cuyo pánico no ha sido aplacado ni por el tiempo ni por la democracia. Al final, aconsejada por sus hijos, la mujer se armó de valor y testificó. En el juzgado, las mujeres afirmaron: "Se oyó decir que habían matado a Petra y a una hermana [Tomasa] y luego se comentaba que las habían enterrado" en la fosa común de Villanueva de la Serena, donde se cree que hay unos 200 cuerpos.No fue suficiente. El 3 de septiembre llegó la resolución judicial, "un mazazo" para Tina. La juez denegaba la petición por tres motivos: lo testigos se basaban en rumores, no hay testimonios de la ejecución y hay dudas sobre el parentesco de Petra con Tina a pesar de que ésta hizo constar en la documentación presentada que su partida de nacimiento está en el juzgado de Villanueva de la Serena, de donde, igual que su tía, es oriunda. Aún hoy, Tina no da crédito: "Lo único que quiero es registrarla en el Registro Civil y, si es posible, darle cristiana sepultura*".La historia de Tina no es singular, de hecho, se repite por toda España. Es por ese motivo que las asociaciones en defensa de la memoria histórica están luchando para que se modifique la Ley de Registro Civil, y se faciliten los trámites a quienes deseen registrar el asesinato de sus familiares durante la represión franquista. La norma actual, explica el abogado Antonio Martín, "está pensada para una sociedad normalizada", no para una donde había fusilamientos y juicios sumarísimos. De ahí que, según los defensores de la recuperación de la memoria histórica, la Ley de Registro Civil actual no pueda usarse en casos de hace 70 años donde la gente moría asesinada por un pelotón. "¡Piden testigos [del fusilamiento]! ¿Quién en el año 39 se iba a las cuatro de la mañana a averiguar quiénes habían sido las víctimas?", se lamenta Martín, que ahora tiene 80 años y se dedica a ayudar a gente como Tina, "que fue muy ingenua y lo hizo toda ella sola", hasta que llegó la resolución y decidió buscar la ayuda de un abogado, Martín, que ha recurrido la sentencia. Rezo por los muertos Tina, que es profesora de historia en un instituto, llegó a Catalunya con 10 años acompañada de sus padres y su abuela. Bajo tierra extremeña quedaban tres hijos (Petra, Tomasa y Antonio) y un yerno. La abuela de Tina jamás superó tanta muerte, y cada mañana, ante los dos retratos de sus hijos y su yerno, las mismas palabras: "¡Qué pena de hijos que me han matado!". Y así hasta que perdió la memoria y dejó de ser ella. "He crecido con estas historias, con estos dos cuadros. ¿Entiendes que todo esto me emocione?", dice Tina, nerviosa, siempre tocando los retratos que, hoy para la sesión de fotos, están encima de la mesa junto a las decenas de papeles del caso que ha ido acumulando entre clase y clase. Tina dice que está dispuesta a todo, incluso a llegar a "Europa", por eso no entiende cuando la gente le dice: "Tina, es mejor preocuparse de los vivos y no de los muertos". Para ella, registrar el asesinato de su tía, recuperar la memoria, es cerrar una herida con la que vivió toda su infancia y cada mañana, en el salón de su casa, se hacía más presente cuando se escuchaba: "¡Qué pena de hijos que me han matado!".(Público. 15 / 12 / 09)
Ayer sábado tuvieron lugar en Errenteria los dos actos de homenaje que pusieron final a las Jornadas desarrolladas en la localidad durante toda esta semana bajo el lema "Recuperar la Memoria Histórica para construir el futuro".En el primero, celebrado al mediodia en la Alameda, tomaron parte alrededor de dos centenares de personas entre las que se encontraba un nutrido grupo de familiares de vecinos de la localidad represaliados por el régimen franquista. El acto estuvo presidido por dos sillas vacias cubiertas por la ikurriña y la bandera republicana sobre las que se habia depositado un ramo de claveles rojos, en memoria y honor de todos los combatientes antifascistas ya fallecidos y de todos los represaliados por ese régimen. Tras las sillas un cartel con los nombres de todas esas personas y un pebetero con una llama que ardió durante todo el acto.El evento comenzó con los sones de la txalaparta a la que siguiría un aurresku de honor realizado por cuatro jovenes dantzaris de la localidad. Tras ellos tomaría la palabra un representante de Ahaztuak 1936-1977, asociación que ha colaborado en la preparación y realización de estas Jornadas. El miembro de Ahaztuak subrayaría "la importancia de la memoria histórica democrática y antifascista para la construcción de un sistema politico y de una sociedad verdaderamente democrática" remarcando que "una democracía capaz de asumir la total impunidad para los crimenes y los criminales de un regimen fascista como fue el encabezado por el general Franco, forzosamente esta viciada, forzosamente es incompleta e inacabada" por lo que "debemos luchar para conseguir esa plenitud de los derechos democráticos de personas y Pueblos truncada en 1936 y que aún hoy dia espera ser realizada, al igual que la verdad, la justicia y la reparación para las victimas del régimen franquista".Tras sus palabras el coro de la localidad interpretaria varios temas, entre ellos los conocidos "Txoria txori" y "Euskalduna naiz eta", para acabar con el "Eusko Gudariak" y "La Internacional" cantadas por todos los presentes. Posteriormente tendría lugar una comida popular que congregó a mas de ciento cincuenta comensales.Ya por la tarde otro acto en el que participaron más de trescientas personas y que contó con una gran carga de emotividad pondría fin a estas Jornadas de las que solo cabe hacer una muy positiva valoración, tanto por lo que a preparación como a participación se refiere.(Agencias. Fotos: Pelukas / Jokin Revilla) Publicado por
Hace un par de años, Jesús Aranburu ofreció un testimonio de tres horas en Zintzilik Irratia, la radio local de la comarca de Oarsoaldea. Era un relato más sobre la Guerra y el franquismo, una historia similar a la que tantos otros podían contar, pero no fue una entrevista más. No se perdió entre las ondas. No desapareció. Y no lo hizo porque, al otro lado, varios vecinos de Errenteria decidieron tomar el testigo de sus palabras. Tomaron su narración como punto de partida. "¿Por qué no hacer algo?", pensaron. ¿Por qué no luchar para que testimonios como éste no queden en el olvido? Para que la historia de aquellos que han sido olvidados no siga perdida. Oculta. Desconocida. Olvidada.Y se juntaron. Localizaron y hablaron con varios supervivientes de aquella generación, recopilaron el material que les fue posible encontrar y se volcaron en la organización de lo que siempre fue y ha sido su objetivo principal: un homenaje a las víctimas, "sin distinción de colores", y un reconocimiento del sufrimiento que padecieron. En otras palabras, no olvidarse de aquellos que fueron olvidados. Las reuniones se sucedieron, las ganas se contagiaron y las propuestas se multiplicaron. "Poco a poco, aquella idea inicial se fue convirtiendo en una bola gigante", asegura uno de esos vecinos implicados.Lo hace desde la Casa Xenpelar de la citada localidad, precisamente ante la muestra que evidencia que todo su esfuerzo ha merecido la pena. En concreto, ante la exposición que, desde el pasado lunes hasta hoy, ha recogido en paneles, documentos y fotografías la historia de la Guerra Civil en el municipio. Documentos e imágenes aportadas por los propios organizadores pero, también, por los propios visitantes. "Mucha gente ha venido con una foto, o con un papel, y lo ha cedido a la muestra", afirman los responsables, que agradecen esa colaboración desinteresada. "Incluso nos han ayudado a identificar a personas desconocidas que aparecían en otras fotografías", añaden.La clausura de la exposición en el día de hoy no es casual. Al contrario, coincide con el acto más importante de cuantos se han organizado: el reconocimiento por el que tanto han trabajado. Un homenaje "a las personas y organizaciones que lucharon contra el alzamiento franquista" y que será, además, doble. Primero de manera pública, en la Alameda de Errenteria (a las 12.00 horas); y más tarde de forma más íntima, en el Auditorium Niessen (19.00 horas), en este caso con la proyección incluida de algunas grabaciones con testimonios de los protagonistas. Entre ambas celebraciones se ha organizado, asimismo, una comida popular para todos los homenajeados y sus familias.Se completará así una semana que, bajo el título Recuperar la memoria histórica. Para construir el futuro, ha tratado de "hacer justicia" con aquella generación y de contribuir a que se sepan sus historias. Una semana en la que no han faltado conferencias y proyecciones de vídeo y que pondrá hoy punto y final con su acto más emotivo.En él, aquellas palabras que pronunció Jesús Aranburu cobrarán más sentido que nunca. Sus recuerdos de la Guerra (contaba con catore años cuando se produjo el levantamiento militar) y sus miserias como prisionero no serán ya un punto de partida, sino una pieza más de ella. Porque, de la mano de ese grupo que entonces cogió su testigo, muchas otras personas darán a conocer sus historias. Sus pasados. Compartirán aquello que quizás antes no compartieron y hablarán de lo que quizás nunca, o casi nunca, hablaron.Los documentosCartas y billetes de trenY entonces, probablemente, saldrán a relucir todos esos documentos que han estado expuestos en la Casa Xenpelar. Saldrán los 26 fusilados de Errenteria y los 51 muertos en campo de batalla, los combates de San Marcos, la Compañía Orereta, los batallones de trabajadores, las cartas personales de algunos presos, sus billetes de tren, sus fichas de acceso o salida de un campo de prisioneros, la presencia de mujeres del pueblo en la cárcel de Saturraran... Saldrá todo aquello que debe salir, precisamente, para que no siga en el olvido. La historia se recuerda en boca de sus protagonistas. La de Errenteria es, desde hoy, más real que la de ayer.(Noticias de Gipuzkoa. 12 / 12 / 09)
Reflexionar o hablar hoy día sobre Francisco Franco y sobre el régimen que éste encabezó durante cuarenta años habría de suponer inevitablemente echar la vista sobre lo que de ambos -dictador y dictadura- queda en el actual sistema político vigente en el Estado español, máxime cuando hace pocas fechas acabamos de pasar un nuevo 20-N, aniversario de la muerte física del «caudillo», y un 6-D, aniversario de una Constitución que, al menos en teoría, hubiese debido suponer también su muerte política y la progresiva deconstrucción de la herencia de ese régimen.Si además queremos hacer esta reflexión desde la honestidad y la coherencia para con esa Memoria Histórica Democrática y Antifascista que queremos recuperar y construir, y para con esas víctimas del franquismo cuyos derechos proclamamos y reclamamos, estaremos obligados a referirnos a la votación realizada el pasado día 19 en el Congreso español, en la que se decidió por aplastante mayoría excluir a un sector de dichas víctimas de su derecho a la verdad, a la reparación y a la justicia. Esta decisión fue adoptada al ser rechazada por 318 votos contra 23 una propuesta que instaba al Gobierno español a reconocer a los familiares de militantes de organizaciones político/militares -EGI Batasuna, MIL, ETA y FRAP-, que fueron muertos o torturados por el régimen franquista, los mismos derechos que al resto de las víctimas de ese régimen, incluido el derecho a la reparación económica.Somos conscientes de que, al igual que en años anteriores en torno a este 20-N, ha habido concentraciones, manifestaciones o misas de sectores nostálgicos de aquel régimen fascista, pero somos aún más conscientes de que hoy la pervivencia de elementos de aquel régimen encuentra su mayor y más eficiente aliado en determinadas decisiones y leyes tomadas y promulgadas aquí y ahora, en pleno régimen declarado democrático, que en la parafernalia azul. Algo queda de aquel régimen en esa parafernalia, pero a nuestro juicio queda más aún en esa decisión adoptada el pasado día 19 de noviembre.Esta afirmación es a todo punto real y objetiva, ya que tanto la decisión como los efectos prácticos que de ella se desprenden pasan a integrarse en las consideraciones y normativa de la Ley de Memoria Histórica, convirtiéndose en el vehículo a través del cual es la propia democracia actual -el orden jurídico vigente- el que re-asume para un sector no pequeño de víctimas del franquismo unas consideraciones delictivas y penales -«terrorismo»- y unas resoluciones condenatorias dictadas por aquel régimen, asumiendo también la impunidad y el olvido para con esas víctimas y sus familiares, así como la tarea de hacer efectivas dichas consideraciones -impunidad y olvido- en la actualidad. La gravedad de todo ello no se le ha de escapar a nadie, porque supone comenzar a legislar, a crear normas y leyes, contra un sector de las víctimas del régimen franquista privándolas a través de ellas de su derecho a la verdad, a la justicia y a la reparación, y en gran medida a través de ello, de su re-criminalización, de su derecho a la memoria.Ciertamente no nos extraña la actitud de muchos de los que apoyan la exclusión de estas víctimas del franquismo, puesto que tampoco reconocían su lucha en el momento en que la llevaban a cabo al no reconocer el carácter fascista de aquel régimen de «innegable placidez», ya que participaban en uno u otro grado de él... Lo sorprendente y preocupante es la cantidad de cómplices que han encontrado en la actualidad y la determinación que en conjunto ponen para mantener, asentar y ampliar con decisiones como ésta el modelo español de impunidad, el mismo modelo que hasta hoy sigue impidiendo también que otras víctimas del franquismo accedan a la verdad, la justicia y la reparación, como son las víctimas del llamado «tardofranquismo» o los maquis...Con decisiones como ésta los mismos poderes que argumentan razones de todo tipo para no anular jurídicamente ni una sola condena del franquismo o que son capaces de paralizar iniciativas judiciales como la del juez Baltasar Garzón se muestran capaces de asumir la pervivencia de determinados elementos del régimen franquista al asumir la pervivencia y prolongación de sus consideraciones y sus condenas e incluyéndolas en su Ley de Memoria Histórica. Esto supone apuntalar, remozar y asumir lo que aún pervive del régimen franquista porque, recordemos, un régimen pervive mientras perviven sus consideraciones y sus leyes, y en este caso que nos ocupa también mientras pervive el olvido y el no reconocimiento para sus víctimas.Al paso que vamos, los únicos antifranquistas «asumibles» o «recordables» serán los que no lucharon contra Franco o los que se arrepintieron a la primera de cambio de haberlo hecho, como es el caso de muchos de los que con votaciones y decisiones como ésta son -han sido y son- la cabeza y la mano del modelo español de impunidad, un modelo que en algunos aspectos comienza a tragarse ya algunos valores y derechos -el derecho a la memoria, a la verdad, a la reparación y a la justicia para todas las víctimas del franquismo entre ellos- que a nuestro entender habrían de ser esenciales para un sistema que se dice democrático.(Gara. 10 / 12 / 09)
José Alonso Muñoz.En una carta a sus compañeros de prisión:"VAMOS, yo les enseñaré, al igual que quienes me han precedido, cómo mueren los vascos". Antes de partir hacia el lugar de fusilamiento, el 8 de enero de 1938, Ángel Madariaga González abrazó a sus compañeros de celda y dirigió estas palabras a sus guardianes. El mensaje era claro. Firmeza ante el trágico final ya sabido y convicción hacia el motivo que le había provocado ese final, hacia sus ideales. "Sólo lamento el haberme entregado confiando en su palabra de que se nos respetarían las vidas", había respondido semanas antes -en alusión al Pacto de Santoña no respetado-, en sus alegaciones frente al Consejo de Guerra que le sentenció en Bilbao. Arrepentimiento ninguno. Más bien, lo contrario. "Un abrazo para todos, ahora que muero por nuestra causa. ¡Gora Euzkadi Azkatuta!", escribió en su última carta, Antesala de la muerte.Desde entonces han pasado ya 71 años pero, sin embargo, el significado de sus palabras no ha cambiado. Si cabe, cobra incluso más fuerza porque ayuda a comprender, desde la distancia, lo que pasaba por la cabeza de quienes afrontaban en plena Guerra Civil su paseo hasta el paredón de turno. De quienes, en este caso por haber luchado con el bando republicano-nacionalista o por haber sido vinculado a él, ya conocían que su destino era acabar en pocos días con unas cuantas balas franquistas encima y un tiro de gracia, por si acaso.Además, su voz no llega sola, sino acompañada de otras 22. Porque, en total, son 23 las historias recuperadas por la publicación Cómo mueren los vascos, un testimonio único y revelador que, en boca de sus protagonistas, relata la manera en la que aquellos vascos -o combatientes en Euskadi- contaron y sufrieron sus horas finales. No en vano, son sus últimas cartas las que hablan por ellos. Aquellas que enviaron a sus familiares o amigos a modo de despedida y que, a pesar del tiempo, siguen transmitiendo su mensaje. Ahora, en forma de este libro, editado por la Dirección de Derechos Humanos del anterior Gobierno Vasco a propuesta de Aranzadi.Rescatadas de su ostracismo en un armario del Archivo General Militar de Ávila, las misivas forman parte del documento Recopilación de testimonios póstumos de ejecutados por los invasores franquistas, redactado por el propio Gobierno de Euskadi en marzo de 1938 e incluido integramente en la nueva publicación. La distribuciónEn cinco capítulosLa serenidad y la dignidad es unánime y constante en todas las cartas. Y éstas no responden a un único perfil, sino a varios diferentes. Los cinco capítulos del libro recuperan las cartas acompañadas, a modo de epílogo con la última poesía que Esteban Urkiaga (Lauaxeta) compuso días antes de morir.La carta de Ángel Madariaga se incluye en el quinto capítulo, el de los nacionalistas, pero antes de llegar a él hay otros cuatro también reveladores. El primero, el de los miembros de organizaciones de izquierdas. José Alonso Muñoz, Natalio López Nistal, Lázaro Cebrián Blanco y José Luis Arenillas Ojinaga son, en él, la expresión inicial del compromiso con los ideales que les han condenado.No sólo vascosAdhesión a la causaÉl, afiliado al Partido Socialista y comisario político de las milicias de esa misma formación, es vasco, como Cebrián y Arenillas, pero a su lado hay otros que no lo son y que igualmente se expresan en términos parecidos. "Viva Euskadi Askatuta", afirma, en ese sentido, López Nistal, cántabro arrestado en Santander pero al que su convivencia con presos vascos en Santoña le supuso cierta adhesión a su causa. Los otros dos hombres que completan el capítulo, Cebrián de la UGT, y Arenillas del Partido Troskista y médico del Ejército Vasco, dejan escritos también sentidos testimonios. La publicación muestra ya en el segundo capítulo las cartas de Justo Ajuria Álava, secretario del Ayuntamiento de Sondika (Vizcaya) y que, a pesar de limitarse a realizar los trabajos burocráticos que le exigía su cargo, fue fusilado por un delito de auxilio a la rebelión. Además de un escrito enviado al tribunal que lo condenó como ampliación y explicación de su conducta completamente apolítica, y previendo su inminente ejecución, remitió sendas cartas a un tío y a su mujer. En la primera, perdona a quienes le han sentenciado y en la segunda, se despide de su pareja y describe cómo vivían. "Voy a terminar a las diez y media de la noche estas líneas que no sé si serán las últimas pues, por la forma de llevar a los que fusilan en Derio, no dan tiempo ni para cambiarse, pues les sacan a patadas sin consideración a momentos tan trascendentales y quiero tener todo listo para que este último aliento, esta última impresión, llegue fresca y sincera".Espontaneidad mortal"¡Viva la Libertad!"En cuanto a los no creyentes convertidos al catolicismo, el sestaotarra Pedro González, antiguo afiliado y miliciano de la CNT, reconoce morir "como cristiano" y "arrepentido" de su vida pasada. Además, destaca el episodio protagonizado por el donostiarra Daniel Losada el 24 de noviembre de 1937.Un centenar de prisioneros formó en el patio de la cárcel del Dueso para el acto obligatorio de saludo a la bandera al grito de "¡Viva España! ¡Franco! ¡Franco! ¡Franco! ¡Arriba España!". Después de hacerlo, y de manera espontánea, Losada se adelantó a su fila y levantó el puño mientras gritaba "¡Viva la República!, ¡Viva la Libertad!, ¡Viva el Nacionalismo Vasco!". Aquella misma tarde fue condenado a muerte. En el último capítulo, las cartas de Madariaga se entremezclan con las de otros nueve nacionalistas, todas ellas con un llamamiento general de ensalzamiento de la causa vasca y con distintos mensajes y recados a amigos y familiares. "Ni una venganza quiero para mi muerte. Valor y patriotismo. Patriotismo. Patriotismo. Ésa es la única venganza que solicito", pide el alavés José María Azcarraga.(Noticias de Navarra. 9 / 12 / 09)
La exposición sobre la recuperación de la memoria histórica, que se ha organizado en el marco de la semana de actos que se está celebrando en Errenteria con este objetivo, se inauguró ayer en la Casa Xenpelar.Esta muestra ha sido posible gracias a que muchos errenteriarras han cedido fotografías, objetos, o documentos de los años de la guerra y de la posguerra que sirven de testimonio de la dureza de ese período histórico.Un grupo de vecinos de la villa, con el objetivo de recuperar esta memoria histórica, ha sacado adelante esta semana, que tras arrancar ayer con la inauguración de la muestra contó también con la celebración de una conferencia de miembros del organismo Ahaztuak 1936-1977 que se celebró en Xenpelar Etxea con el tema de ‘Hacer Memoria- Hacer Justicia’.Mañana se celebrará una segunda conferencia de Iosu Txueka, profesor de la UPV bajo el tema de ‘La represión franquista. Entre el sufrimiento y la solidaridad’. Tendrá lugar a partir de las 19.30 horas en la Casa Xenpelar.HomenajeLa Semana de recuperación de la Memoria Histórica finalizará este sábado, día 12, y lo hará con un acto público en la Alameda en reconocimiento a todas las personas y organizaciones que lucharon contra el alzamiento franquista, seguida de una comida popular con todas las personas homejeadas y ya por la tarde, a partir de las 19 horas en el Auditorium Niessen se llevará a cabo un acto de homenaje a todas las personas que vivieron estos hechos y los padecieron en directo.(Agencias / Diario Vasco. 8 / 12 / 09)
El lunes pasado, 7 de Diciembre de 2009 tuvo lugar la conferencia de AHAZTUAK 1936-1977 con el tema de Hacer memoria. Hacer justicia. La charla fue presentada por Tony que le dio la palabra a Martxelo de Ahaztuak y fue quien expuso los trabajos que están llevando a cabo como Ahaztuak y con lo que se están encontrando, no solamente en las fosas, sino con todo el aparato heredado del franquismo actualizado. Después pudimos escuchar algunos testimonios que sirvieron para darle cuerpo al encuentro.(Zintzilik Irratia. 9 / 12 / 09)
Era una mañana de febrero, en plena Guerra Civil, cuando los carcareses vieron llegar varios camiones cargados con unos 1.300 tristes y hambrientos prisioneros del franquismo. Aquella estampa sorpresiva conmovió a decenas de familias de Cárcar, que se ofrecieron a acoger a los gudaris en sus casas mientras permanecieran en la localidad durante su estancia en aquel campo de concentración abierto. Se fueron a los veinte días en una jornada de nieve. Su paso por Cárcar, sin un objetivo de trabajo claro, marcó a aquellos que compartieron sus penas y que trataron de alegrarles su dura situación.Son pocos los documentos que recogen este capítulo de la Guerra Civil y el tiempo apremia para poder recopilar los testimonios de los que vivieron esos días de los años 30. Por ello, el colectivo Republicanos de Cárcar, en su afán por restaurar la memoria histórica, hace un llamamiento para que aquellos que recuerden el campo de gudaris de la localidad navarra alcen la voz.Nino Ruiz Chocarro, presidente de la asociación, cuenta que a raíz de una charla impartida por Fernando Mendiola sobre los esclavos del franquismo, los vecinos de más edad sacaron a la luz el recuerdo de los Batallones 19 y 20 de gudaris en Cárcar. "Nos dimos cuenta de que apenas había información de aquel episodio y comenzamos a movernos.A través de nuestra página web (www.republicanosdecarcar.org) animamos a todo el que sepa algo a que nos transmita su testimonio", apuntaba el carcarés.Batallones 19 y 20 "Tenemos conocimiento de la existencia de un campo de prisioneros de Franco en nuestro pueblo, los llamados y conocidos por todos como gudaris. Los que llegaron a Cárcar, sabemos que eran los Batallones 19 y 20, y sabemos que entre otras labores, transportaban desde el río a sus espaldas enormes troncos para hacer frente a las inclemencias del duro invierno que pasaron", apunta Ruiz. "Algo que sabemos con seguridad y que nos lleva de un modo más sentimental a ellos, es que las relaciones con los vecinos del pueblo eran cordiales, incluso alguna acabó en matrimonio", añade el presidente de Republicanos de Cárcar. Desde el colectivo se han ido recogiendo testimonios locales que cuentan cómo a pesar de su miseria, en alguna ocasión eran los gudaris los que daban alimento a varias familias del pueblo. "Lo más triste de la historia que hasta ahora conocemos es que se los llevaron a Zaragoza y que el Batallón 20 fue fusilado en el frente de guerra, pero ¿y los demás?", pregunta Nino Ruiz. Se tiene conocimiento de que aquellos prisioneros procedían de lugares como Vizcaya, Asturias o Cantabria, pero salvo aquellos que mantuvieron el contacto con las familias de Cárcar, se les perdió la pista.Por ello, desde Republicanos de Cárcar se esperan noticias de aquellos gudaris que compartieron los dolores de la guerra con los vecinos riberos, "porque son parte de nuestra historia". A través de su página web se pueden iniciar los contactos para recuperar esta parte de la memoria carcaresa.(Noticias de Navarra. 7 / 12 / 09)
Eran unos niños cuando sufrieron la crueldad de la Guerra Civil en sus propias familias y cuando un día aparecieron los camiones cargados de gudaris en las calles de su pueblo. Sin embargo, no olvidan imágenes de aquella época que, en cierta manera, les ha marcado su vida. Los carcareses Gregorio Urbiola Navarro, Gonzalo Ruiz González y Enrique Pérez López todavía recuerdan con cariño la amistad que unió a aquellos prisioneros de Franco con las familias que les abrieron sus casas y su corazón, para hacer más llevadera su estancia en Cárcar. "Ninguno de los de derechas les abrieron la puerta, sólo lo hicimos los que fuimos perjudicados por el Movimiento", apuntan.Otros gudaris no corrieron tanta suerte y durmieron en la Cabrería, en las casas vacías o en el cine. Aunque las fechas les bailan y no recuerdan a ciencia cierta en qué año ocurrió aquello, los tres ancianos de Cárcar están seguros de que llegaron unos 1.300 prisioneros a un municipio de entonces 1.800 habitantes. Para Cárcar es hoy un capítulo algo olvidado y del que apenas hay constancia escrita.La relación personal"Los que estuvieron en mi casa nos quisieron como a hermanos"Pese a que la estancia de estos prisioneros en Cárcar fue de apenas veinte días, los lazos de amistad con los vecinos perduraron de por vida. "Los que menos teníamos fuimos los que ayudamos a los gudaris", cuenta Gregorio Urbiola, que entonces tenía ocho años. "Mi padre acogió a cinco en su casa; eran dos hermanos de Bilbao, Israel y Pedro Pascual, y otros tres de Otxandiano. Ésos últimos sé que murieron en la guerra". Pese a su corta edad, Gregorio se emociona todavía cuando se acuerda de ellos: "¡Cómo lloraban cuando se fueron a los veinte días! Desde entonces mantuvimos con ellos una relación de hermanos y cada vez que íbamos a verlos a Bilbao nos trataban como a reyes", explica.La mayoría de aquellas familias que acogieron a los gudaris tenían entonces muy reciente la muerte de seres queridos. En Cárcar, fusilaron a 63 hombres "sólo por ser republicanos". Gregorio Urbiola tiene marcados a fuego en su memoria el día que se llevaron a su abuelo de 58 años y cuando a su madre le cortaron el pelo estando embarazada de su hermano pequeño. "Todo esto se lo he contado a mis hijos; me parece importante que sepan qué pasó en mi casa, sin ningún afán de venganza", apunta el carcarés de 81 años.Los carcareses ayudaron a los gudaris a sobrellevar el mes de invierno que pasaron en la localidad navarra, pero esa ayuda fue recíproca: "Lo que les sobraba de su rancho nos los comíamos nosotros, aunque decíamos a los soldados que era para dárselo a los marranchos", cuenta con una sonrisa Gregorio Urbiola.La historia de amor"Mi hermana se casó con uno de los prisioneros"Durante la estancia de los prisioneros en Cárcar surgió una historia de amor entre un gudari y una carcaresa. Tras la Guerra Civil, Benjamín Argüelles, de Avilés (Asturias), se reencontró con Faustina Pérez López y se casaron. Ambos han fallecido, pero Enrique Pérez, de 84 años y hermano de Faustina, cuenta su historia: "Era uno de los que paraba en mi puerta y así conoció a mi hermana. Se cartearon y luego él volvió después de la guerra a Cárcar para ser zapatero y casarse con ella".Pero son pocos los recuerdos dulces de aquellos tiempos: "El Batallón 19 aún lo vivió más o menos bien, pero los del 20 pasaron la cueva. Nosotros teníamos la ansiedad de ayudarles porque los sentíamos de los nuestros. Se veía que necesitaban cariño y nosotros se lo dimos", apunta Enrique Pérez.La confianza con ellos llegó a tal punto que la familia de Enrique pudo organizar los encuentros de varios prisioneros vascos con sus mujeres, hasta que los soldados franquistas prohibieron la entrada de los gudaris a las casas de Cárcar.Su destino"Luego los utilizaron como primera línea de fuego"Las condiciones higiénico sanitario que trajeron a Cárcar los gudaris dejaban mucho que desear, ya que tenían pulgas, piojos y demás parásitos. "Vinieron harapientos y con las caras descompuestas. El pueblo se llenó entero de piojos. Llegaban de la batalla del Cinturón de Hierro de Bilbao para hacer trabajos forzados en los batallones. Al irse de aquí fueron hacia Arnedo andando y la mayoría murieron en el Ebro, porque los utilizaban como primera línea de fuego", explica Gonzalo Ruiz, del 81 años, al que fusilaron a su padre en el 36 por ser concejal en Cárcar.Durante su estancia en Cárcar en régimen de prisioneros, ninguno trató de escapar. "Los traían a pueblos pequeños para que los mandos los pudieran controlar mejor, y ellos estaban resignados a su situación", cuenta Gonzalo. "Aquí en concreto no hicieron ningún trabajo; parece que estuvieron en Cárcar para coger fuerzas y servir como escudo humano en el frente".(Noticias de Navarra. 7 / 12 / 09)
Ayer sábado y en la sála que dentro del recinto de la Feria del Libro y del Disco asco de Durango tiene destinado para ello, tuvo lugar la presentación del libro "La historia olvidada. EGI en Nafarroa en la década de los 60" que Ahaztuak 1936-1977 ha publicado dentro de su colección Izarren Hautsa. En la presentación estuvieron presentes Jos Luis Diaz Monreal, autor del libro, Arantza Irazabal, viuda de Alberto Asurmendi, uno de los miembros de EGI Batasuna muertos en acción contra el régimen franquista, y Juan Mari Feliu, miembro que fué de Eusko Basterra y de EGI. Publicado por
EL próximo 26 de diciembre se cumplen dos años de la entrada en vigor de la Ley de Memoria Histórica. Un texto que nació con un amplio consenso pero que en la actualidad padece lagunas crónicas. Entre polémicas por la exhumación o no de ciertas fosas comunes y jueces que toman la delantera a la iniciativa que se le debiera suponer al Gobierno español, el debate sobre la citada ley ha regresado al Congreso. La culpa, el desencanto del PNV con la ejecución de ciertos mandatos de la norma. Y como telón de fondo, la negativa de PSOE y PP a indemnizar a los miembros de grupos armados asesinados en la dictadura, entre ellos los de ETA.En un primer momento, el texto no hacía distinciones entre las víctimas que decidieron coger las armas para combatir a Franco y los que optaron por medios menos beligerantes, según recuerda el portavoz del Grupo Vasco en materia de Memoria Histórica, Aitor Esteban, que denuncia al Ejecutivo de Zapatero por "traicionar" la Ley al realizar una interpretación "timorata" de la misma a base de decreto. "Cómo pueden decir que un integrante de ETA asesinado en el franquismo no se podría haber integrado en la democracia. No se puede juzgar con gafas del presente la situación de 1970", asevera.El no del Partido Socialista a indemnizar a los familiares de quienes hayan pertenecido a grupos armados ha puesto de relieve el agravio comparativo que padecen los integrantes de este colectivo, que en un primer momento se podían acoger al artículo 10 de la Ley de Memoria Histórica, es decir, "aquellas personas desaparecidas en defensa de la democracia entre el 1 de enero de 1968 y el 6 de octubre de 1977", fecha en la que se dictó la Ley de Amnistía. 84 personas En Euskadi, según datos de la asociación Ahaztuak, al menos 84 personas entran dentro de esta horquilla de tiempo -miembros de organizaciones armadas que perdieron la vida, manifestantes muertos por disparos de las fuerzas franquistas y ciudadanos de a pie que simplemente pasaron por el lugar equivocado-. Aquí se hace evidente otra de las carencias de la Ley de Memoria Histórica: la falta de información que han padecido las víctimas para solicitar indemnizaciones. "No se han dirigido desde ninguna administración para decirles que pueden reclamar ciertas ayudas. Es triste que nadie les haya mandado una simple carta", critica Martxelo Álvarez, portavoz de Ahaztuak, tras denunciar que sólo nueve de las 84 familias que podían encajar su caso dentro del artículo 10 han podido entregar la documentación necesaria dentro del plazo de un año marcado por el Gobierno español. "Algunos dirán que en un año da tiempo de entregar todo, pero es que no se han enterado. Si algo tienen estas víctimas es una enorme desconfianza con las Administraciones, porque llevan más de tres décadas sin ayuda", añade. "Cuando nos dimos cuenta de que el plazo se acababa nos pusimos manos a la obra, pero ya era demasiado tarde", apostilla. Unos pocos pudieron cumplimentar todos los papeles a tiempo, pero la mayoría tendrá que esperar.Es el caso de la iruindarra Arantza Irazabal, que se enteró horas antes de la fecha tope. Viuda de Alberto Asurmendi, su marido murió el 6 de abril de 1969 junto a Jokin Artajo al estallarles un explosivo dentro del coche en el que viajaban por el valle de Ultzama. Miembros de EGI-Batasuna -uno de los diferentes grupos armados que convivieron en la recta final del franquismo-, el objetivo de Alberto, de 23 años, y Jokin, no era provocar heridos, sino el corte de una etapa de la Vuelta ciclista a España. La bomba que habían preparado les reventó. También a Arantza. Tras duros interrogatorios, llamadas anónimas y mucho dolor, la compañera de Alberto estaba decidida a coger el testigo de su marido. "Quería luchar contra el régimen. Estaba tan encendida que quería hacer algo, pero al final no pudo ser", rememora esta mujer, que todavía lamenta la falta de repercusión que han tenido con el paso de los años los casos como los de estos dos militantes de EGI-Batasuna: "Por supuesto que hay víctimas de primera y de segunda. Cuando veo otros homenajes prefiero no darle muchas vueltas porque me enciendo. Es duro que se acuerden de unas personas mucho y de otras nada".Al haber sido su marido miembro de un grupo armado, Arantza admite que tampoco tenía mucha confianza en ser admitida por el Gobierno de Zapatero, para quien tiene palabras críticas. "La violencia de ahora no es comparable con la de entonces. Antes había una dictadura y no todo era ETA. Nosotros éramos un grupo de chavales que quería luchar de alguna forma contra el régimen", asegura. Una postura que también defiende el portavoz del PNV en materia de Memoria Histórica, que ya no se considera "vinculado" con esta Ley. Esteban cree que el Gabinete Zapatero está confundiendo el terrorismo que se registra en 2009 con el de la dictadura, algo que en la citada norma se decidió no recoger al prevalecer la Ley de Amnistía: "Es un punto de inflexión y concede el beneficio de la duda que se le concedió a personas como Mario Onaindia, Teo Uriarte o Jon Juaristi, el mismo que se le quería conceder en esta Ley a Txiki, Otaegi o Puig Antich, porque no sabemos cuál hubiera sido su trayectoria a partir de la Ley de Amnistía".Ediles del PSE y "Txiki" Precisamente, Diego Paredes Manotas, hermano de Txiki, -una de las últimas víctimas del régimen franquista, fusilado el 27 de septiembre de 1975 junto a Otaegi y tres miembros del FRAP-, tiene asumido que las indemnizaciones y el reconocimiento del Gobierno español tampoco esta vez van a llegar. El impedimento, la pertenencia de su hermano a ETA. "Dejan fuera a la gente que pertenecía a un grupo armado por no reconocer que en aquellos momentos estaban bastante legitimados por el pueblo. Aquí, en Zarautz, hay concejales del PSE que eran compañeros de Txiki. La gente luego cambió y mi hermano también podría haberlo hecho, pero les duele mucho que perteneciera a ETA y no pueden decir que le han pagado a uno de sus integrantes". Duda de que las Administraciones le tomen en consideración pese a haber presentado los papeles a tiempo. El recuerdo del último homenaje a su hermano que fue prohibido por la Audiencia Nacional, y que hizo a la Policía vasca intervenir en el cementerio, todavía está fresco en la cabeza de Diego: "La Guardia Civil siempre ha respetado su tumba, pero el otro día la Ertzaintza se pasó. Mi ama no paraba de llorar y a sus 80 años no entiende que a su hijo no le hayan reconocido por defender unos ideales. Los que ahora critican fueron a mi casa a llorar y a las manifestaciones. Veías que el pueblo le quería y ahora también. Que le llamen terrorista sin saber qué hubiera hecho ahora duele. Equivocados o no, han luchado por ideales y que no les traten por igual…", denuncia. Diego, que al igual que otros muchos no quiere dinero, sino que se reconozcan las cosas después de 34 años de silencio, se lamenta de que "estas cosas se hagan de cara a la galería, por un puñado de votos". Algo que también sostiene el portavoz de Ahaztuak, que denuncia al Gobierno español por estar permitiendo que la "consideración de terroristas para toda esta gente" permanezca en la actualidad con la Ley de Memoria Histórica."Si vamos a lo estricto, víctimas del franquismo también son los que pertenecían a grupos armados, porque practicaban una forma de lucha contra un régimen dictatorial", remarca Álvarez, que denuncia una falta de voluntad política por reconocer todas las realidades del franquismo. En esta línea, Aitor Esteban destaca que la Ley como tal tiene "mucho recorrido", aunque el PSOE no está por la labor de desarrollarla en su máxima expresión, lamenta el diputado del PNV. Otros que piensan de la misma manera son los familiares de Roberto Pérez Jauregi, joven de Eibar que el 8 de diciembre de 1970 murió a los 21 años tras ser tiroteado por las fuerzas franquistas en una manifestación. Su hermano Jorge y su padre Casimiro han presentado toda la documentación para pedir la indemnización -un máximo de 135.000 euros- que establece la ley.Voluntad política Roberto, según recuerda su hermano Jorge, que por aquel entonces tenía 15 años, cayó herido de muerte el 4 de diciembre de hace 39 años, en plena protesta por el proceso de Burgos. Eibar estaba tomada por la Guardia Civil y los secretas llegaron por una de las calles de la ciudad armera "disparando a todo lo que se movía". La manifestación se rompió y unos se echaron al monte y otros se escondieron donde pudieron. "Cuando llegué a casa me enteré de que a mi hermano le habían disparado. Fue de muy cerca, no fue una bala perdida como nos dijeron las autoridades". Con el hígado destrozado y sin capacidad de reacción, Roberto falleció cuatro días después en Donostia. Jorge niega que su hermano fuera miembro de una organización armada. "Era militante del PCE (i) y trabajaba como electricista en el taller de mi padre".A priori, el caso de Roberto cumple todos los requisitos para acogerse a la Ley de Memoria Histórica tras las modificaciones del PSOE. Jorge todavía lamenta que el Ayuntamiento de Eibar no haya reconocido a su hermano como víctima del terrorismo. "Fue terrorismo de Estado", destaca, tras quejarse del doble rasero que desde algunos sectores se aplica a los afectados por la violencia armada: "Los que tienen el reconocimiento son las víctimas de ETA, los demás, poco más. Un país que se denomina democrático tiene que reconocer y no hacer borrón y cuenta nueva cuando le interesa. El Gobierno español, que tiene la llave y el poder para cambiar esto, no está por la labor. En este momento, el terrorismo es exclusivamente ETA".La clave para solucionar todo este embrollo la tienen PSOE y Partido Popular, que sumaron sus votos para frenar una moción del Grupo Vasco encaminada a reconocer a los miembros de grupos armados asesinados en la dictadura. En la carpeta de asuntos por resolver también figuran la retirada efectiva de todos los símbolos franquistas, la confección del mapa de localización de restos humanos de víctimas de la Guerra Civil o la aclaración por parte de la Administración de qué exhumaciones se han hecho y cuáles quedan por hacer. Son las lagunas de la Ley de Memoria Histórica.("Deia" y "Noticias de Gipuzkoa". 6 / 12 / 09)
Bajo el lema ‘Recuperar la memoria histórica. Para construir el futuro’ un grupo de errenteriarras quieren «recuperar la memoria histórica de la guerra y postguerra de 1936 en nuestro pueblo». Es por ello que han organizado una serie de actos de reconocimiento para «con aquellos hombres y mujeres derrotados por el franquismo».El programa, que fue presentado en Xenpelar Etxea, comenzará el próximo lunes, día 7 de diciembre, con la inauguración de una exposición que se va a celebrar en el segundo piso de dicho edificio.Para enriquecer esta exposición los organizadores solicitan a todas las personas que quieran contribuircon documentos, testimonios y objetos, que se pasen por la propia Casa Xenpelar hoy, sábado, en horario de 17.00 a 19.00 horas.En la presentación comentaron que «el mejor homenaje al gran esfuerzo que realizaron estos luchadores en contra del franquismo no puede quedar en el olvido por lo que invitamos a participar en todos los actos programados».Además de la exposición, el lunes se ofrecerá una conferencia de Ahaztuak 1936-1977 con el tema ‘Hacer memoria. Hacer justicia’, que se celebrará en la Casa Xenpelar a partir de las 19.00 horas.El miércoles 9 se ha organizado una conferencia de Iosu Txueka, profesor de la UPV, con el tema de ‘La represión franquista. Entre el sufrimiento y la solidaridad’. Será también en la Casa Xenpelar, a partir de las 19.30 horas.El jueves día 10 en la Casa Xenpelar, pero en este caso a las 19.00 horas, habrá una conferencia del historiador Iñaki Egaña titulada ‘El franquismo en Orereta-Errenteria’.El día 11 tendrá lugar la proyección de la película ‘Desafectos’, con el tema ‘Los esclavos de Franco’, que centrará la posterior conferencia. Será en la Sala Reina, a las 18.00 horas.El sábado 12 finalizarán los eventos con un acto público en la Alameda en reconocimiento a las personas y organizaciones que lucharon contra el alzamiento franquista.Ese mismo día tendrá lugar una comida popular con asistencia de todas las personas homenajeadas. A las 19.00 horas de ese mismo día, en el Auditorum Niessen habrá un acto de homenaje a todas las personas que vivieron en directo estos hechos.(Diario Vasco. 5 / 12 / 09)
Errenteriako talde batek, Ongarri-Orereta izeneko taldean bildurik, hainbat ekitaldi antolatu ditu 1936ko gerran eta gerraondoan herrian gertatutakoen memoria historikoa berreskuratzeko, eta orduko gizonei eta emakumeei esker ona adierazteko. Ekitaldi horiek abenduaren 7tik 12ra bitarte izango dira. Hasteko, aste osoan zehar erakusketa bat egongo da Magdalena kaleko Xenpelar Etxean, baina hi-tzaldiak eta beste hainbat ekitaldi ere egingo dituzte, ostegun arratsaldeko aurkezpenean jakinarazi zutenez.Programa Honela, astelehenean, Ahaztuak 1936-1977 elkartearen hi-tzaldia izango da Xenpelar Etxean, 19.00etan Memoria. Justizia, izenburupean.Asteazkenean, Xenpelarren, baina 19.30ean, Iosu Txueka, EHUko irakaslea, errepresio frankistari eta elkartasun mugimenduari buruz mintzatuko da. Ostegunean, Iñaki Egaña historialariaren txanda izango da. Bere solasaldiak frankismoak Errenterian izan zuen eragina azalduko du, Xenpelar Etxean 19.00etan.Bestalde, ostiralean Desafectos filmaren emanaldia antolatu du Memoriaren Bideak elkarteak Reyna aretoan, 19.00etan. Dokumental horrek Francoren esklaboen gaia jorratuko du.Amaitzeko, larunbaterako antolatu dira ekitaldi garrantzitsuenak. Izan ere, Niessen auditoriumean 19.00etatik aurrera, gertakari haiek bizi izan zituzten pertsona guztiei omenaldia egingo zaie. Aurretik herri bazkaria izango da eta goizean Gamon Zumardian Francoren aurka altxatu ziren elkarteekin eta pertsonekin ekitaldi publikoa egingo dute.(Noticias de Gipuzkoa. 09 / 12 / 5)
Oroitzapenerako kantak izeneko bildumako hirugarren diskoa kaleratu du Ahaztuak elkarteak. 1936ko gerran eta frankismoan sortutako kantuak biltzen ditu lanak, hamasei guztira. Garai haietako bizipenak kontatzen dituzte abestiek, eta protesta kantuak dira haietako asko. Kantari eta talde ezagunek hartu dute parte diskoan; besteak beste, Amaia Zubiriak, Pettik, Kemen Lertxundik eta Bide Ertzean-ek. Durangoko Azokan jarriko dute salgai.(Berria. 09/ 12 / 4)
Zuek izan zinetelako gu gaude gaur, eta gaudelako, gure atzetik datozenak egongo dira». Esker ona izan zen nagusi atzo Bilboko Udalak Euskararen Nazioarteko Egunaren harira antolatutako ekitaldian. Esker ona, eta mirespena, 1936ko gerra osteko Bilboko lehenengo andereñoei omenaldia antolatu baitzien Udalak, «inoiz hain gutxik euskararen alde hainbeste egin dutelako».1957. urtean jarri zuten abian Bilboko aurreneko ikastola, San Nikolas elizako lokaletan. Frankismoaren garaiko unerik latzenak izan arren, euskararen alde lanean ibili ziren hainbat emakume. Iñaki Azkuna Bilboko alkateak andereñoek egindako ahaleginaren garrantzia azpimarratu zuen: «Zuekin zorretan gaude». Omenaldian Ana Castro Udaleko Euskara Saileko zinegotzia, Andres Urrutia Euskaltzaindiko presidentea eta Miren Dobaran Bizkaiko Foru Aldundiko euskararen sustapenerako zuzendaria izan ziren, besteak beste. Baina, inolako zalantzarik gabe, 1936ko gerra osteko andereño eta laguntzaileak izan ziren atzoko omenaldiko protagonista nagusiak. Hamaika izen itzalpean, hamaika istorioren lekuko, baina ezaugarri bat: euskararekiko konpromiso garaitezina. Josune Arkotxak hasierako uneak gogoratu zituen: «Oso gogorra izan zen, beldurrez ibiltzen ginen, baina oso aberasgarria ere bazen, ikastola haurren bigarren etxea bihurtu zelako». San Nikolas ikastola 1958. urtean itxi zuen Pablo Gurpide gotzainak, eta 1960tik 1966ra, andereño, ikasle edo laguntzaileen etxeetan eman behar izan zituzten eskolak. Bitartean, ikasleen kopurua ere handituz joan zen. «Hilabete bat egoten ginen etxe bakoitzean, poliziak atezain moduan izaten genituelako ate azpian», gogoratu zuen Begoña Insunza andereño ohiak. Ilusioak eta lan egiteko gogoak bidean aurkitutako oztopoak gainditu zituen. 1966. urtean Resurrecion Maria Azkue ikastola zabaldu zuten Bilbon, Euskaltzaindiaren babesarekin eta Bizkaiko Probintziako Diputazioren laguntzarekin. Ikastola lege barruan izan arren, bidean oraindik harriak topatzen jarraitu zuten andereñoek. Karmele Goñi, Begoña Ezpeleta, Argi Iraragorri eta Miren Lourdes Gomeza de Artabek garai hartako pasadizo ugari gogoratu zituzten: polizien miaketak izan zituztenean, Espainiako bandera jartzera behartu zituztenean... «Euskaragatik jarri genuen, baina joan orduko, berehala kendu genuen!», Goñiren esanetan. Inspektoreen beldurrez ematen zituzten eskolak ikastolan; agertzen zirenean, liburu ofizialak ateratzen zituzten. Karmele Goñiren arabera, «inspektoreak batzuetan harrituta gelditzen ziren: nondik atera dira hainbeste haur?». Ezin zuten ulertu euskarak sortzen zuen lotura eta konpromisoa. Andereñoek, garai haietan laguntzaile lanetan ibili zirenak ere gogora ekarri nahi izan zituzten: ikastola antolatzen, garbitzen, gidari lanak egiten. Eta, nola ez, garai hartako gurasoen kemena azpimarratu zuten aho batez. «Beren haurrak gure esku utzi zuten gurasoek, horiek bai dutela meritua, itzela!». 1960ko hamarkadan erein zuten hazia andereñoek, eta, Azkunaren hitzetan, «ereindakoak fruitu ona eman du». Fruitua umatzeko bidean, ordea, oraindik zenbait pauso eman behar direla uste dute hainbat andereñok. Etorkizunari, hala ere, baikortasunez heldu nahi dio Goñik: «Egoera txarragoetan egon gara, eta aurrera egin dugu, oraingoan ere aurrera egiteko gai izango gara!».(Berria. 09 / 12 / 4)

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 artículo 10
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