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Timestamp: 2018-02-25 15:29:40+00:00

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Convención de Viena - Licencia Internacional México
Convención de Viena	admin_lim	2016-11-30T23:16:36+00:00
LA CONVENCIÓN DE VIENA SOBRE LA CIRCULACIÓN VIAL
EL ACUERDO EUROPEO QUE LA COMPLEMENTA
La presente publicación, que contiene las versiones consolidadas de la Convención de Viena sobre la circulación vial y el Acuerdo Europeo que la complementa, se ha preparado con fines de información y referencia.
No se trata de un documento jurídico y no se pretende que sustituya a los textos oficiales de la Convención y del Acuerdo o a sus enmiendas. De la presente publicación solo se facilitan las signaturas de los textos oficiales.
Los orígenes de la legislación vial internacional se remontan a la Convención internacional sobre la circulación de vehículos a motor, concluida en París el 11 de octubre de 1909. En esa Convención ya se abordaban, en lo esencial, los problemas relacionados con la fabricación de automóviles, la admisión al tráfico internacional y la señalización.
La expansión de la circulación de automóviles condujo a la conclusión en París, el 24 de abril de 1926, de dos nuevas convenciones mediante las que se pretendía enmendar y ampliar la Convención de 1909: la Convención internacional relativa a la circulación de vehículos automotores y la Convención internacional relativa a la circulación por carretera. Como base para la elaboración de esas convenciones se utilizaron varios textos, especialmente el proyecto preparado por el Comité especial de estudio de la circulación por carretera de la Liga de las Naciones, un proyecto preparado por el Gobierno de Francia y un proyecto preparado por el Gobierno de Suecia en el que se contemplaba principalmente la normalización de algunas señales de advertencia de peligro.
En la Convención de 1926 no se abordaba de forma exhaustiva la cuestión de la señalización. Para cubrir esa laguna, el 30 de marzo de 1931 se concluyó en Ginebra la Convención sobre la unificación del sistema de señales en las carreteras.
En diciembre de 1943, los Estados de las Américas, reunidos en Washington bajo los auspicios de la Unión Panamericana, concluyeron una Convención Interamericana sobre la reglamentación del tráfico automotor. En esa Convención regional no se abordó la cuestión de la señalización.
En 1948, observando que las Convenciones de 1926 y 1931 habían quedado obsoletas, el Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas, en su resolución 147 B (VII), de 28 de agosto, pidió que se convocara en Ginebra una Conferencia de las Naciones Unidas sobre Transporte por Carretera y Transporte por Vehículos Automotores. Esa Conferencia basó sus trabajos en un proyecto de convención preparado por el Comité de Transportes Continentales de la Comisión Económica para Europa de las Naciones Unidas y en la Convención Interamericana de 1943 sobre la reglamentación del tráfico automotor. Los trabajos de la Conferencia dieron como resultado la conclusión en 1949 de una Convención sobre la Circulación por Carretera y un Protocolo relativo a las señales de carreteras.
El primero de esos instrumentos derogó y sustituyó, en lo relativo a las relaciones entre los Estados contratantes, los Convenios de 1926 y la Convención Interamericana de 1943. Ambos instrumentos contaban con un procedimiento que permitía enmendarlos sin necesidad de convocar una conferencia, a condición de que dos tercios de los Estados Contratantes estuviesen de acuerdo. El procedimiento se puso en marcha tanto para la Convención como para el Protocolo, pero sólo dio fruto en el caso de este último, que se enmendó con efectos a partir del 22 de octubre de 1964.
En 1964, el Consejo Económico y Social observó que el procedimiento para la revisión sin necesidad de convocar una conferencia no había tenido éxito hasta entonces en lo que se refería a la Convención de 1949, aunque se precisaba una mayor uniformidad de las normas nacionales que regían la circulación vial y el equipamiento de los automóviles, y que también era necesario modificar el protocolo de 1949 de una forma más radical que lo que había sido posible mediante ese procedimiento.
En su resolución 1034 (XXXVII), el Consejo decidió que, como preparación para la celebración de una conferencia, debían emprenderse estudios técnicos detallados con miras a la preparación de un proyecto revisado de la Convención sobre la Circulación por Carretera y sobre la normalización de las especificaciones técnicas de los vehículos, así como de un proyecto de instrumento relativo a los signos y señales de carreteras y a las marcas sobre el pavimento. Se estipuló que las comisiones económicas regionales, en particular, debían tomar parte en esa labor.
El año siguiente, tras tomar nota de los proyectos de textos preparados por el Secretario General (E/3998 y Add.1, y E/3999 y Add.1), el Consejo Económico y Social decidió que era necesario convocar una conferencia para preparar una nueva convención sobre la circulación vial que sustituyera a la Convención de 1949, así como otra convención o un protocolo facultativo sobre señalización (resolución 1082 (XXXIX)).
En julio de 1966, el Consejo Económico y Social adoptó las disposiciones finales para la preparación de la conferencia en su resolución 1129 (XLI), algunos de cuyos detalles serían modificados el año siguiente (resolución 1203 (XLII)). Más concretamente, decidió que se preparasen dos proyectos de convención como base para los trabajos de la Conferencia (E/CONF.56/1 y Add.1 y Corr.1 y E/CONF.56/3 y Add.1 y Corr.1) y que esos textos se distribuyeran a los gobiernos y a las organizaciones internacionales competentes para que pudieran remitir las sugerencias o propuestas de enmienda que considerasen oportunas.
La labor preparatoria, en particular la redacción de los textos, correspondió al predecesor del actual Grupo de Trabajo sobre la seguridad vial (WP.1) de la Comisión Económica para Europa de las Naciones Unidas (CEPE).
La Conferencia, que reunió a países del todo el mundo, se celebró del 7 de octubre al 8 de noviembre de 1968 en Viena y concluyó con la ceremonia de apertura a la firma de los dos textos acordados: la Convención sobre la circulación vial (E/CONF.56/16/Rev.1) y la Convención sobre la señalización vial (E/CONF.56/17/Rev.1). Treinta y seis países firmaron la Convención sobre la circulación vial ese día. La Convención entró en vigor el 21 de mayo de 1977 y en la actualidad cuenta con 67 Partes Contratantes.
Al entrar en vigor, la Convención de 1968, de conformidad con lo dispuesto en su artículo 48, derogó y sustituyó, en lo que se refiere a las relaciones entre las Partes Contratantes, las anteriores convenciones sobre la circulación vial, en particular la Convención de Ginebra sobre la Circulación por Carretera de 1949.
Tras la apertura a la firma de la Convención de Viena sobre la circulación vial, el Comité de Transportes Interiores (CTI) de la Comisión Económica para Europa, considerando que era necesario alcanzar una mayor uniformidad en las normas que regían el tráfico por carretera en Europa y conseguir un mayor nivel de seguridad y protección del medio ambiente, pidió al Grupo de Trabajo sobre la seguridad vial de la CEPE que preparase un proyecto de acuerdo que complementara la Convención de Viena. El 1º de mayo de 1971, el Comité de Transportes Interiores aprobó el texto definitivo del Acuerdo (véase el documento E/ECE/813E/ECE/TRANS/567), que quedó abierto a la firma ese mismo día. El Acuerdo entró en vigor el 7 de junio de 1979 y para el 1º de febrero de 2007 contaba con 32 Partes Contratantes.
Es evidente que resulta necesario adaptar periódicamente esos textos a fin de dar cabida a los avances tecnológicos y dar respuesta a las crecientes demandas de la sociedad en las esferas de la seguridad vial y la protección del medio ambiente. Por esa razón, el WP.1 de la CEPE, único Grupo de Trabajo permanente del sistema de las Naciones Unidas que se ocupa de la seguridad vial, ha propuesto varias actualizaciones de la Convención sobre la circulación vial y el Acuerdo Europeo que la complementa que han dado lugar a importantes enmiendas Ese fue el caso de dos conjuntos de enmiendas de la Convención (véanse los documentos ECE/TRANS/89* y TRANS/WP.1/2003/1/Rev.4) y del Acuerdo (véanse los documentos ECE/TRANS/91** y TRANS/WP.1/2003/2/Rev.4), que entraron en vigor respectivamente en 1993 y el 28 de marzo de 2006. Entre esas dos fechas, el anexo del Acuerdo Europeo fue objeto de una segunda enmienda, que entró en vigor el 27 de enero de 2001 (véanse los documentos ECE/RCTE/CONF.6/FINAL y Corr.1)***.
Las dos Convenciones de Viena, sobre la circulación vial y sobre la señalización vial, de ámbito mundial, y los Acuerdos Europeos que las complementan, son importantes instrumentos jurídicos que favorecen no sólo la facilitación del comercio y el transporte mediante la armonización de las normas, sino también el desarrollo de políticas de seguridad vial encaminadas a la reducción del número de accidentes de tráfico y de las víctimas de esos accidentes. Cuantos más países se adhieran a esas Convenciones más se fortalecerá la seguridad vial.
* Un texto de la Convención en el que se incorporaban esas enmiendas se publicó anteriormente, en inglés únicamente, con la signatura E/CONF.56/16/Rev.1/Amend.1. ** Un texto del Acuerdo que incorporaba esas enmiendas se había publicado anteriormente, en inglés únicamente, con la doble signatura E/ECE/813/Amend.1-E/ECE/TRANS/567/Amend.1. *** Ese texto se ha publicado también, en inglés, francés y ruso, con la doble signatura E/ECE/813/Amend.2E/ECE/TRANS/567/Amend.2.
CONVENCIÓN SOBRE LA CIRCULACIÓN VIAL
HECHA EN VIENA EL 8 DE NOVIEMBRE DE 1968
(Versión consolidada∗)
∗ ∗∗ ∗ Incluye las enmiendas de la Convención que entraron en vigor el 3 de septiembre de 1993 (señaladas con una línea sencilla en el margen) y las que entraron en vigor el 28 de marzo de 2006 (señaladas con una línea doble en el margen).
Deseosas de facilitar la circulación internacional por vías públicas terrestres y de aumentar la seguridad en dichas vías, mediante la adopción de reglas uniformes de circulación,
a) por “legislación nacional” se entiende el conjunto de leyes y reglamentos nacionales o locales en vigor en el territorio de una Parte Contratante.
b) se considera que un vehículo está en “circulación internacional” por el territorio de un Estado, cuando:
i) pertenece a una persona física o jurídica que tiene su residencia normal fuera de este Estado;
ii) no está matriculado en este Estado, y
iii) ha sido importado en él temporalmente.
quedando, sin embargo, libre toda Parte Contratante para negarse a considerar como si estuviera en “circulación internacional” todo vehículo que hubiera permanecido en su territorio durante más de un año sin interrupción importante, cuya duración puede ser fijada por esa Parte Contratante.
Se considera que un conjunto de vehículos está en “circulación internacional”, cuando uno por lo menos de los vehículos del conjunto se ajusta a esta definición.
c) Por “poblado” se entiende un espacio que comprende inmuebles edificados y cuyos accesos y salidas están especialmente señalizados como tales o que está definido de cualquier otro modo en la legislación nacional1.
d) Por “vía” se entiende la superficie completa de todo camino o calle abierto a la circulación pública.
e) Por “calzada” se entiende la parte de la vía normalmente utilizada para la circulación de vehículos; una vía puede comprender varias calzadas separadas claramente entre sí, especialmente por una franja divisoria o una diferencia de nivel.
f) En las calzadas en que haya uno o varios carriles o pistas laterales reservados a la circulación de ciertos vehículos, la expresión “borde de la calzada” significa, para los demás usuarios de la vía, la orilla del resto de la calzada.
g) Por “carril” se entiende una cualquiera de las bandas longitudinales en las que puede estar subdividida la calzada, materializadas o no por marcas viales longitudinales, pero que tengan una anchura suficiente para permitir la circulación de una fila de automóviles que no sean motocicletas.
g) bis. Por “carril para ciclistas” se entiende una parte de la calzada reservada a los ciclistas. Un carril para ciclistas deberá estar separado del resto de la calzada por marcas longitudinales en el pavimento.
g) ter. Por “pista para ciclistas” se entiende una vía independiente o una parte independiente de una vía reservada a los ciclistas y señalizada como tal. Una pista para ciclistas deberá estar separada de otras vías o de otras partes de la misma vía mediante elementos estructurales.
h) Por “encrucijada” se entiende todo cruce a nivel, empalme o bifurcación de vías, incluidas las plazas formadas por tales cruces, empalmes o bifurcaciones.
i) Por “paso a nivel” se entiende todo cruce a nivel entre una vía y una línea de ferrocarril o de tranvía con plataforma independiente.
j) Por “autopista” se entiende una vía que ha sido especialmente concebida y construida para la circulación de automóviles, a la que no tienen acceso las fincas colindantes y que:
i) Salvo en determinados lugares o con carácter temporal, tiene calzadas distintas para la circulación en cada uno de los dos sentidos, separadas entre sí por una franja divisoria no destinada a la circulación o, en casos excepcionales, por otros medios;
ii) No cruza a nivel ninguna vía ni línea de ferrocarril o de tranvía, ni senda y
k) Se considera que un vehículo está:
i) “Parado”, cuando está inmovilizado durante el tiempo necesario para tomar o dejar personas, o cargar o descargar cosas;
ii) “Estacionado”, cuando está inmovilizado por una razón distinta de la necesidad de evitar un conflicto con otro usuario de la vía o una colisión con un obstáculo, o la de obedecer los preceptos de los reglamentos de circulación, y su inmovilización no se limita al tiempo necesario para tomar o dejar personas, o cargar o descargar cosas.
Sin embargo, las Partes Contratantes podrán considerar como “parado” todo vehículo inmovilizado en las condiciones definidas en el inciso ii) del presente apartado, si la duración de su inmovilización no excede de un período fijado por la legislación nacional, y considerar como “estacionado” todo vehículo inmovilizado en las condiciones definidas en el inciso i) del presente apartado, si la duración de su inmovilización excede de un período fijado por la legislación nacional;
l) Por “ciclo” se entiende todo vehículo de dos ruedas por lo menos, accionado exclusivamente por el esfuerzo muscular de las personas que lo ocupan, en particular mediante pedales o manivelas.
m) Por “ciclomotor” se entiende todo vehículo de dos o tres ruedas provisto de un motor térmico de propulsión cuya cilindrada no exceda de 50 cm3 y cuya velocidad máxima por construcción no exceda de 50 km (30 millas) por hora, pudiendo no obstante toda Parte Contratante, en su legislación nacional, no considerar como ciclomotores los vehículos que no tengan las características de los ciclos en cuanto a sus posibilidades de empleo, especialmente la característica de poder ser movidos por pedales, o cuya velocidad máxima por construcción, o cuya masa o cuyas características de motor excedan de ciertos límites. Nada en la presente definición podrá interpretarse en el sentido de que impida a las Partes Contratantes asimilar totalmente los ciclomotores a los ciclos para la aplicación de los preceptos de su legislación nacional sobre la circulación vial.
n) Por “motocicleta” se entiende todo vehículo de dos ruedas, con o sin sidecar, provisto de un motor de propulsión. Las Partes Contratantes podrán en su legislación nacional asimilar a las motocicletas los vehículos de tres ruedas cuya tara no exceda de 400 kg. El término “motocicleta” no incluye los ciclomotores; no obstante, las Partes Contratantes podrán, a condición de que hagan una declaración en ese sentido, de conformidad con lo dispuesto en el párrafo 2 del artículo 54 de la presente Convención, asimilar los ciclomotores a las motocicletas a los efectos de la presente Convención2.
o) Por “vehículo de motor” se entiende todo vehículo provisto de un motor de propulsión y que circule por una vía por su propios medios, excepto los ciclomotores en el territorio de las Partes Contratantes que no los hayan asimilado a las motocicletas y los vehículos que se desplacen sobre rieles.
p) Por “automóvil” se entiende todo vehículo de motor que sirva normalmente para el transporte vial de personas o de cosas o para la tracción vial de vehículos utilizados para el transporte de personas o de cosas. Este término comprende los trolebuses, es decir, los vehículos conectados a una línea eléctrica y que no circulan sobre rieles. No comprende vehículos, como los tractores agrícolas, cuya utilización para el transporte vial de personas o de cosas o para la tracción vial de vehículos utilizados para el transporte de personas o de cosas sea sólo ocasional.
q) Por “remolque” se entiende todo vehículo construido para ser arrastrado por un vehículo de motor; este término comprende los semirremolques.
r) Por “semirremolque” se entiende todo remolque construido para ser acoplado a un automóvil de tal manera que repose parcialmente sobre éste y que una parte sustancial de su masa y de su carga estén soportados por dicho automóvil.
s) Por “remolque ligero” se entiende todo remolque cuya masa máxima autorizada no exceda de 750 kg.
t) Por “conjunto de vehículos” se entiende un grupo de vehículos acoplados que participan en la circulación vial como una unidad.
u) Por “vehículo articulado” se entiende el conjunto de vehículos constituido por un automóvil y un semirremolque acoplado al mismo.
v) Por “conductor” se entiende toda persona que conduzca un vehículo, automóvil o de otro tipo (comprendidos los ciclos), o que por una vía guíe cabezas de ganado, solas o en rebaño, o animales de tiro, carga o silla.
w) Por “masa máxima autorizada” se entiende la masa máxima del vehículo cargado, declarado admisible por la autoridad competente del Estado donde el vehículo esté matriculado.
x) Por “tara” se entiende la masa del vehículo sin personal de servicio, pasajeros ni carga, pero con la totalidad de su carburante y utensilios normales de a bordo.
y) Por “masa en carga” se entiende la masa efectiva del vehículo y de su carga, incluida la masa del personal de servicio y de los pasajeros.
z) Las expresiones “lado de la circulación” y “correspondiente al lado de la circulación” significan la derecha cuando, según la legislación nacional, el conductor de un vehículo debe cruzarse con otro vehículo dejando a éste a su izquierda; en caso contrario, significa la izquierda.
aa) La obligación para el conductor de un vehículo de “ceder el paso” a otros vehículos significa que ese conductor no debe continuar su marcha o su maniobra ni reemprenderlas, si con ello puede obligar a los conductores de otros vehículos a modificar bruscamente la dirección o la velocidad de los mismos.
1 La definición se completa en el anexo del Acuerdo Europeo (véase el apartado c) del párrafo 3).
2 La definición se completa en el anexo del Acuerdo Europeo (véase el apartado n), del párrafo 3).
3 En el anexo del Acuerdo Europeo se introducen otras definiciones (véase el párrafo 3).
Anexos de la Convención
Los anexos de la presente Convención, a saber:
el anexo 1: Excepciones a la obligación de admitir en circulación internacional a los automóviles y a los remolques;
el anexo 2: Número de matrícula de los automóviles y de los remolques en circulación internacional;
el anexo 3: Signo distintivo de los automóviles y de los remolques en circulación internacional;
el anexo 4: Marcas de identificación de los automóviles y de los remolques en circulación internacional;
el anexo 5: Condiciones técnicas relativas a los automóviles y a los remolques;
el anexo 6: Permiso nacional para conducir;
el anexo 7: Permiso internacional para conducir;
forman parte integrante de la presente Convención.
1. a) Las Partes Contratantes adoptarán las medidas adecuadas para que las reglas de circulación en vigor en su territorio se ajusten, en cuanto al fondo, a las disposiciones del capítulo II de la presente Convención. A condición de que dichas normas no sean en ningún punto incompatibles con dichas disposiciones:
i) estas reglas podrán no recoger aquellas disposiciones que se apliquen a situaciones que no se presenten en el territorio de la Parte Contratante de que se trate;
ii) estas reglas podrán contener disposiciones no previstas en dicho capítulo II.
b) Las disposiciones del presente párrafo no obligan a las Partes Contratantes a prever sanciones penales para toda infracción de las disposiciones del capítulo II recogidas en sus reglas de circulación.
2. a) Las Partes Contratantes adoptarán igualmente las medidas adecuadas para que las reglas en vigor en su territorio sobre las condiciones técnicas que deben reunir los automóviles y los remolques se ajusten a lo prescrito en el anexo 5 de la presente Convención; a condición de no ser en ningún punto incompatibles con los principios de seguridad que informan dichas disposiciones, estas reglas podrán contener disposiciones no previstas en dicho anexo. Adoptarán también las medidas adecuadas para que los automóviles y remolques matriculados en su territorio se ajusten a las disposiciones del anexo 5 de la presente Convención, cuando entren en circulación internacional.
b) Las disposiciones del presente párrafo no imponen ninguna obligación a las Partes Contratantes en lo que se refiere a las reglas en vigor en su territorio respecto a las condiciones técnicas que deben reunir los vehículos de motor que no se consideran automóviles a los efectos de la presente Convención.
3. A reserva de las excepciones previstas en el anexo 1 de la presente Convención, las Partes Contratantes estarán obligadas a admitir en su territorio en circulación internacional a los automóviles y los remolques que reúnan las condiciones definidas en el capítulo III de la presente Convención y cuyos conductores reúnan los requisitos exigidos en el capítulo IV; estarán también obligadas a reconocer los certificados de matrícula expedidos de conformidad con las disposiciones del capítulo III como prueba, mientras no se demuestre lo contrario, de que los vehículos reúnen las condiciones definidas en dicho capítulo III.
4. Las medidas que hayan adoptado, o adopten en lo sucesivo, las Partes Contratantes, ya sea unilateralmente, ya en virtud de acuerdos bilaterales o multilaterales, para admitir en su territorio en circulación internacional los automóviles y los remolques que no reúnan todas las condiciones establecidas en el capítulo III de la presente Convención, y para reconocer, fuera de los casos previstos en el capítulo IV, la validez en su territorio de los permisos para conducir expedidos por otra Parte Contratante, se considerarán conformes con el objeto de la presente Convención4.
5. Las Partes Contratantes estarán obligadas a admitir en su territorio en circulación internacional a los ciclos y a los ciclomotores que reúnan las condiciones técnicas definidas en el capítulo V de la presente Convención y cuyo conductor tenga su residencia normal en el territorio de otra de las Partes Contratantes. Ninguna Parte Contratante podrá exigir que los conductores de ciclos o ciclomotores en circulación internacional sean titulares de un permiso para conducir; no obstante, las Partes Contratantes que de conformidad con el párrafo 2 del artículo 54 de la presente Convención hayan formulado una declaración asimilando los ciclomotores a las motocicletas, podrán exigir permiso para conducir a los conductores de ciclomotores en circulación internacional.
5 bis. Las Partes Contratantes adoptarán las medidas necesarias para que se imparta enseñanza sobre seguridad vial de manera continua y sistemática, en particular en las escuelas de todos los niveles.
5 ter. Cuando la enseñanza del manejo de vehículos se imparta en centros de conducción de carácter profesional, se establecerán en la legislación nacional los requisitos mínimos relativos a la formación reglada y la cualificación del personal encargado de impartir esa enseñanza.
6. Las Partes Contratantes se comprometen a comunicar a cualquier otra Parte Contratante que lo solicite la información necesaria para determinar la identidad de la persona a cuyo nombre esté registrado en su territorio un vehículo de motor, o un remolque enganchado a un vehículo de ese tipo, si en la solicitud se establece que el vehículo se ha visto envuelto en un accidente o que el conductor del vehículo ha cometido infracciones graves de las normas de circulación que puedan acarrear la imposición de sanciones importantes o la prohibición de conducir en el territorio de la Parte Contratante que presenta la solicitud.
7. Las medidas que hayan adoptado, o adopten en lo sucesivo, las Partes Contratantes, ya sea unilateralmente, ya en virtud de acuerdos bilaterales o multilaterales, para facilitar la circulación vial internacional mediante la simplificación de las formalidades aduaneras, de policía y sanidad y demás formalidades análogas, así como las medidas adoptadas para armonizar las atribuciones y el horario de trabajo de las oficinas y puestos de aduanas en un mismo punto fronterizo, se considerarán conformes con el objeto de la presente Convención.
8. Las disposiciones de los párrafos 3, 5 y 7 del presente artículo no limitarán el derecho de las Partes Contratantes a subordinar la admisión en su territorio, en circulación internacional, de los automóviles, los remolques, los ciclomotores y los ciclos, así como sus conductores y ocupantes, a su reglamentación sobre transportes comerciales de viajeros y de mercancías, a su reglamentación en materia de seguros de responsabilidad civil de los conductores y a su reglamentación aduanera y, en general, a sus reglamentaciones sobre materias diferentes de la circulación vial.
Las Partes Contratantes en la presente Convención, que no fueren Partes Contratantes en la Convención sobre la señalización vial abierta a la firma en Viena el mismo día que la presente Convención, se comprometen:
a) A que todas las señales viales, semáforos (señales luminosas de circulación) y marcas sobre el pavimento (marcas viales) colocadas en su territorio constituyan un sistema coherente y esté diseñadas y colocadas de forma que sean fácilmente reconocibles;
b) A que se limite el número de los tipos de señales y a que no se coloquen señales más que en los lugares en que se juzgue útil su presencia;
c) A que las señales de advertencia de peligro estén colocadas a suficiente distancia de los obstáculos por ellas indicados, a fin de que la advertencia a los conductores sea eficaz;
d) A que se prohíba:
i) Que figure en una señal, en su soporte o en cualquier otra instalación que sirva para regular la circulación cualquier cosa no relacionada con el objeto de la señal o instalación; no obstante, cuando las Partes Contratantes o sus subdivisiones autoricen a una asociación sin fines lucrativos a colocar señales de información, podrán permitir que el emblema de dicha asociación figure en la señal o en su soporte, a condición de que no se dificulte la comprensión de dicha señal;
ii) Que se coloquen placas, carteles, marcas o instalaciones que puedan confundirse con las señales o con otras instalaciones destinadas a regular la circulación, reducir la visibilidad o la eficacia de las mismas, deslumbrar a los usuarios de la vía o distraer su atención de modo peligroso para la seguridad de la circulación;
iii) Que se coloquen en las aceras o arcenes dispositivos o equipos que puedan obstruir innecesariamente la circulación de peatones, especialmente de las personas mayores o con discapacidad.
4 Véase también el párrafo 4 del anexo del Acuerdo Europeo.
REGLAS APLICABLES A LA CIRCULACIÓN VIAL
Preeminencia de la señalización
1. Los usuarios de la vía deberán, aun en el caso de que las prescripciones de que se trate parezcan en contradicción con otras reglas de la circulación, obedecer las prescripciones indicadas por las señales viales, los semáforos o las marcas viales.
2. Las prescripciones indicadas por semáforos prevalecen sobre las indicadas por señales viales que reglamenten la prioridad.
Órdenes dadas por los agentes encargados de regular la circulación
1. Los agentes encargados de regular la circulación serán fácilmente reconocibles y visibles a distancia, tanto de noche como de día.
2. Los usuarios de la vía estarán obligados a obedecer inmediatamente cualquier orden de los agentes encargados de regular la circulación.
3. Se recomienda5 que las legislaciones nacionales establezcan que se consideren especialmente como órdenes de los agentes que regulan la circulación:
a) El brazo levantado verticalmente; este ademán significa “atención, alto” para todos los usuarios de la vía, salvo para los conductores que no puedan detenerse en condiciones de seguridad suficientes; además, si ese ademán se efectúa en una encrucijada, no obligará a detenerse a los conductores que hayan entrado ya en ella;
b) El brazo o los brazos extendidos horizontalmente; este ademán significa “alto” para todos los usuarios de la vía que vengan, cualquiera que sea el sentido de su marcha, de direcciones que corten la indicada por el brazo o los brazos extendidos; después de haber hecho este ademán el agente encargado de regular la circulación podrá bajar el brazo o los brazos; para los conductores que se encuentran frente al agente o detrás de él, este ademán significa igualmente “alto”;
c) El balanceo de una luz roja; este ademán significa “alto” para los usuarios de la vía hacia los cuales esté dirigida la luz.
4. Las órdenes dadas por los agentes que regulan la circulación prevalecen sobre las indicadas por las señales viales, los semáforos o las marcas viales, así como sobre las reglas de circulación.
1. Los usuarios de la vía deberán abstenerse de todo acto que pueda constituir un peligro o un obstáculo para la circulación, poner en peligro a personas o causar daños a propiedades públicas o privadas.
2. Se recomienda que las legislaciones nacionales establezcan que los usuarios de la vía deberán abstenerse de entorpecer la circulación o hacerla peligrosa arrojando, depositando o abandonando en la vía objetos o materias, o creando cualquier otro obstáculo en la misma. Los usuarios de la vía que no hayan podido evitar la creación de un obstáculo o peligro deberán adoptar las medidas necesarias para hacerlo desaparecer lo antes posible y, si no pudieran hacerlo desaparecer inmediatamente, señalarlo a los otros usuarios6.
3. Los conductores deberán actuar con especial cuidado en relación con los usuarios de la vía más vulnerables, como los peatones y los ciclistas y, en particular, los niños, las personas mayores y las personas con discapacidad.
4. Los conductores deberán procurar que sus vehículos no molesten a los usuarios de la vía ni a los ocupantes de las fincas colindantes, por ejemplo, haciendo ruido o generando polvo o humo, cuando puedan evitarlo.
5. El uso del cinturón de seguridad es obligatorio para los conductores y pasajeros de los automóviles que ocupen asientos dotados de esos cinturones, salvo en los casos en que en la legislación nacional se establezcan excepciones.
1. Todo vehículo en movimiento o todo conjunto de vehículos en movimiento deberá tener un conductor.
2. Se recomienda que las legislaciones nacionales establezcan que los animales de carga, tiro o silla y, salvo eventualmente en las zonas especialmente señalizadas en sus lugares de entrada, las cabezas de ganado solas o en rebaño deberán tener un conductor8.
3. Todo conductor deberá poseer las cualidades físicas y psíquicas necesarias y hallarse en estado físico y mental de conducir.
4. Todo conductor de un vehículo de motor deberá poseer los conocimientos y la habilidad necesarios para la conducción del vehículo; esta disposición no se opone, sin embargo, al aprendizaje de la conducción con arreglo a la legislación nacional.
5. Todo conductor deberá en todo momento tener el dominio de su vehículo o poder guiar sus animales9.
10 Véase la nota de pie de página.
6. El conductor de un vehículo deberá en todo momento reducir al mínimo cualquier actividad que no sea la conducción. En la legislación nacional deberían establecerse normas sobre el uso de teléfonos por los conductores de vehículos. En cualquier caso, en la legislación se prohibirá que el conductor de un automóvil o de un ciclomotor utilice, mientras éste se encuentre en movimiento, un teléfono que tenga que sujetar con la mano.
Se recomienda que las legislaciones nacionales establezcan que, salvo que se disponga otra cosa a fin de facilitar los desplazamientos, los rebaños deberán ser divididos en grupos de longitud moderada y separados unos de otros por espacios suficientes para no entorpecer la circulación11.
Lugar en la calzada 12
1. El lado de la circulación deberá ser el mismo en todas las vías de un Estado, a excepción, llegado el caso, de las vías que sirvan exclusiva o principalmente para el tránsito entre otros dos Estados.
2. Los animales que circulen por la calzada deberán, en lo posible, ser mantenidos cerca del borde de la calzada correspondiente al lado de la circulación.
3. Sin perjuicio de las disposiciones en contrario del párrafo 1 del artículo 7, del párrafo 6 del artículo 11 y de las demás disposiciones en contrario de la presente Convención, todo conductor deberá mantener su vehículo, en la medida en que se lo permitan las circunstancias, cerca del borde de la calzada correspondiente al lado de la circulación. Sin embargo, las Partes Contratantes o sus subdivisiones podrán establecer normas más precisas en lo que respecta al lugar en la calzada de los vehículos destinados al transporte de mercancías.
4. Cuando una vía comprenda dos o tres calzadas, ningún conductor deberá invadir la calzada situada en el lado opuesto al de la circulación.
5. a) En las calzadas de circulación en dos sentidos y que tengan cuatro carriles por lo menos, ningún conductor deberá invadir los carriles situados enteramente en la mitad de la calzada opuesta al lado de la circulación.
b) En las calzadas de circulación en dos sentidos y que tengan tres carriles, ningún conductor deberá invadir el carril situado al borde de la calzada opuesto al correspondiente al lado de la circulación.
6. Sin perjuicio de lo dispuesto en el artículo 11, y cuando haya un carril adicional señalizado, los conductores de los vehículos que circulen a velocidad reducida habrán de utilizar ese carril.
Adelantamiento y circulación en filas
1. a) El adelantamiento deberá hacerse por el lado opuesto al correspondiente al de la circulación.
b) Sin embargo, el adelantamiento deberá efectuarse por el lado correspondiente al de la circulación en el caso de que el conductor a quien se quiere adelantar, después de haber indicado su propósito de dirigirse al lado opuesto al de la circulación, haya llevado su vehículo o sus animales hacia ese lado de la calzada, con el objeto de girar hacia ese lado para tomar otra vía o entrar en una propiedad colindante o detenerse en ese lado.
c) en la legislación nacional se podrá autorizar a los ciclistas y a los conductores de ciclomotores a adelantar a los vehículos detenidos o que circulen a velocidad reducida, que no sean ciclos o ciclomotores, por el lado correspondiente a la dirección del tráfico, siempre que haya espacio suficiente.
2. Sin perjuicio de la observancia de las disposiciones del párrafo 1 del artículo 7 y del artículo 14 de la presente Convención, todo conductor deberá, antes de efectuar un adelantamiento, cerciorarse de que:
a) Ningún conductor que le siga haya empezado una maniobra para adelantarle;
b) El que le preceda en el mismo carril no haya indicado el propósito de adelantar a un tercero;
c) Puede efectuarlo sin poner en peligro o entorpecer la circulación que venga en sentido contrario asegurándose, en particular, de que el carril que vaya a tomar esté libre en una extensión suficiente y de que la velocidad relativa de los dos vehículos le permita completar la maniobra en un tiempo suficientemente corto; y
d) Excepto si toma un carril por el que esté prohibida la circulación que viene en sentido contrario, pueda, sin inconveniente para el usuario o los usuarios de la vía que acabe de adelantar, volver al lugar prescrito en el párrafo 3 del artículo 10 de la presente Convención.
3. De conformidad con lo dispuesto en el párrafo 2 del presente artículo, estará, en particular, prohibido en las calzadas de circulación en dos sentidos el adelantamiento en las curvas y en las cercanías de un cambio de rasante de visibilidad insuficiente, a no ser que haya en estos lugares carriles señalizados por medio de marcas viales longitudinales y que el adelantamiento se efectúe sin salir de los carriles cuyas señales prohíben que los utilice la circulación en sentido contrario.
4. Todo conductor que efectúe un adelantamiento deberá apartarse del usuario o de los usuarios a quienes adelante en forma tal que deje libre una distancia lateral suficiente.
5. a) En las calzadas que tengan por lo menos dos carriles reservados a la circulación en el sentido de su marcha, el conductor que se vea obligado a efectuar una nueva maniobra de adelantamiento inmediatamente o poco después de haber vuelto al lugar prescrito en el párrafo 3 del artículo 10 de la presente Convención, podrá, para efectuar este adelantamiento, permanecer en el carril que haya utilizado para el primer adelantamiento, a condición de cerciorarse de que puede hacerlo sin molestia indebida para los conductores de vehículos más rápidos que circulen detrás del suyo.
b) Sin embargo, las Partes Contratantes o sus subdivisiones podrán disponer que los preceptos del presente párrafo no sean aplicables a los conductores de ciclos, ciclomotores, motocicletas y vehículos que no se consideren automóviles a los efectos de la presente Convención, así como a los conductores de automóviles cuya masa máxima autorizada sea superior a 3.500 kg o cuya velocidad máxima por construcción no pueda exceder de 40 km (25 millas) por hora14.
6. Cuando las disposiciones del apartado a) del párrafo 5 del presente artículo sean aplicables y la densidad de la circulación sea tal que los vehículos no solamente ocupen toda la anchura de la calzada reservada al sentido de su marcha, sino que sólo puedan circular a una velocidad que dependa de la del vehículo que les preceda en la fila que sigan:
a) Sin perjuicio de las disposiciones del párrafo 9 del presente artículo, el hecho de que los vehículos de una fila circulen más de prisa que los vehículos de otra fila no será considerado como un adelantamiento a los efectos del presente artículo.
b) Un conductor que no se encuentre en el carril más próximo al borde de la calzada correspondiente al lado de la circulación no deberá cambiar de carril más que para prepararse a girar a la derecha o a la izquierda o a estacionar. Se exceptúan los cambios de carril que deben realizar los conductores en cumplimiento de la legislación nacional resultante de la aplicación de las disposiciones del apartado b) del párrafo 5 del presente artículo15.
7. En los casos de circulación en fila descritos en los párrafos 5 y 6 del presente artículo, cuando los carriles estén delimitados sobre la calzada por marcas longitudinales, los conductores no deberán circular sobre esas marcas.
8. Sin perjuicio de las disposiciones del párrafo 2 del presente artículo, y de otras restricciones que las Partes Contratantes o sus subdivisiones establecieren en materia de adelantamientos en encrucijadas y pasos a nivel, ningún conductor de vehículo deberá adelantar a un vehículo que no sea un ciclo de dos ruedas, un ciclomotor de dos ruedas o una motocicleta de dos ruedas sin sidecar:
a) Inmediatamente antes y durante el paso de una encrucijada que no sea una plaza de circulación giratoria, salvo
i) en el caso previsto en el apartado b) del párrafo 1 del presente artículo;
ii) en el caso de que la vía en que tenga lugar el adelantamiento goce de prioridad en la encrucijada;
iii) en el caso de que la circulación esté regulada en la encrucijada por un agente de la circulación o por semáforos;
b) Inmediatamente antes y durante el cruce de los pasos a nivel que no tengan barreras ni semibarreras, las Partes Contratantes o sus subdivisiones podrán, sin embargo, permitir este adelantamiento en los pasos a nivel en que la circulación esté regulada por semáforos que tengan una señal positiva que permita el paso de vehículos16.
9. Un vehículo no deberá adelantar a otro que se aproxime a un paso de peatones delimitado por marcas sobre la calzada o señalizado como tal o que esté parado en la vertical de este paso, salvo que lo haga a una velocidad suficientemente reducida para poder detenerse en el acto si se encontrara en el paso un peatón. Nada de lo dispuesto en el presente párrafo podrá interpretarse en el sentido de que impida a las Partes Contratantes o sus subdivisiones prohibir el adelantamiento a partir de una distancia determinada antes del paso de peatones, o imponer condiciones más estrictas al conductor de un vehículo que se proponga adelantar a otro vehículo parado inmediatamente antes de dicho paso.
10. Todo conductor que se aperciba de que otro que le sigue tiene el propósito de adelantarle deberá, salvo en el caso previsto en el apartado b) del párrafo 1 del artículo 16 de la presente Convención, arrimarse al borde de la calzada correspondiente al lado de la circulación, sin acelerar su marcha. Cuando la anchura insuficiente de la calzada, su perfil o su estado no permitan, teniendo en cuenta la densidad de la circulación en sentido contrario, adelantar con facilidad y sin peligro a un vehículo lento, de grandes dimensiones u obligado a respetar un límite de velocidad, el conductor de este último vehículo deberá aminorar su marcha y, si fuera necesario, apartarse cuanto antes para dejar paso a los vehículos que le sigan.
11.17 a) Las Partes Contratantes o sus subdivisiones podrán, en las calzadas de un solo sentido y en las de dos sentidos de circulación, cuando al menos dos carriles en los poblados y tres fuera de ellos estén reservados a la circulación en el mismo sentido y señalizados mediante marcas longitudinales:
i) permitir que los vehículos que circulan por un carril adelanten por el lado correspondiente al de la circulación a los que circulen por otro carril;
ii) disponer que no se apliquen las disposiciones del párrafo 3 del artículo 10 de la presente Convención;
a condición de que se impongan restricciones adecuadas a la posibilidad de cambiar de carril;
b) En el caso previsto en el apartado a) del presente párrafo, y sin perjuicio de lo dispuesto en el párrafo 9 del presente artículo, esta maniobra no se considerará un adelantamiento a los efectos de la presente Convención.
1. Para cruzar, todo conductor deberá dejar libre una distancia lateral suficiente y, si fuera preciso, ceñirse hacia el borde de la calzada correspondiente al lado de la circulación; si, al proceder así, su avance se encontrara entorpecido por un obstáculo o por la presencia de otros usuarios de la vía, deberá aminorar la marcha y, si fuera preciso, detenerse para dejar paso al usuario o usuarios que vengan en sentido contrario.
2. En las vías de montaña y vías de gran pendiente que tengan características análogas, en las que sea imposible o difícil cruzar a otro vehículo, el conductor del vehículo descendente deberá apartarse para dejar paso a los vehículos ascendentes, excepto cuando la disposición a lo largo de la calzada de los refugios para permitir que los vehículos se aparten sea tal que, teniendo en cuenta la velocidad y posición de los vehículos, el vehículo ascendente disponga de un refugio delante de él y que uno de los vehículos se vería precisado a marchar hacia atrás si el ascendente no se apartara colocándose en este refugio. En el caso de que uno de los dos vehículos que vayan a cruzarse deba marchar hacia atrás para permitir el cruce, será el conductor del vehículo que desciende el que deberá hacer esta maniobra, a menos que la misma resulte evidentemente más fácil para el conductor del vehículo que sube. Las Partes Contratantes o sus subdivisiones podrán, sin embargo, para ciertos vehículos o ciertas vías o tramos de vía, prescribir reglas especiales diferentes de las del presente párrafo18.
Velocidad y distancia entre vehículos
1. Todo conductor de vehículo deberá tener en toda circunstancia el dominio de su vehículo, de manera que pueda acomodarse a las exigencias de la prudencia y estar en todo momento en condiciones de efectuar todas las maniobras necesarias. Al regular la velocidad de su vehículo, deberá tener constantemente en cuenta las circunstancias, en especial la disposición del terreno, el estado de la vía, el estado y carga de su vehículo, las condiciones atmosféricas y la densidad de la circulación, de tal forma que pueda detener su vehículo dentro de los límites de su campo de visibilidad hacia adelante, así como ante cualquier obstáculo previsible. Deberá disminuir la velocidad y, si fuera preciso, detenerse tantas veces como las circunstancias lo impongan, especialmente cuando la visibilidad no sea buena19.
2. Se establecerán en la legislación nacional límites de la velocidad máxima para todas las vías. También se establecerán en la legislación nacional límites especiales de la velocidad aplicables a determinadas categorías de vehículos que representen un peligro especial debido, en particular, a su masa o su carga. Se podrán establecer disposiciones similares para determinadas categorías de conductores, en particular los conductores noveles.
3. Las disposiciones que se contemplan en la primera frase del párrafo 2 podrán no aplicarse a los conductores de los vehículos con prioridad de paso a los que se hace referencia en el párrafo 2 del artículo 34 o de los vehículos asimilados a ellos en la legislación nacional.
4. Ningún conductor debe entorpecer la marcha normal de los demás vehículos circulando, sin causa justificada, a una velocidad anormalmente reducida.
5. El conductor de un vehículo que circule detrás de otro deberá dejar libre entre uno y otro una distancia de seguridad suficiente para poder evitar una colisión en caso de disminución brusca de la velocidad o detención súbita del vehículo que le precede.
[Suprimido el antiguo párrafo 5.]
6.20 A fin de facilitar el adelantamiento, fuera de los poblados los conductores de vehículos o de conjuntos de vehículos de más de 3.500 kg de masa máxima autorizada, o de más de 10 m de longitud total, deberán, salvo cuando adelanten o se dispongan a adelantar, mantenerse a una distancia adecuada de los vehículos de motor que les precedan, de manera que los vehículos que les adelanten puedan intercalarse sin peligro en el espacio que quede libre delante del vehículo adelantado. Sin embargo, esta disposición no será aplicable ni cuando la circulación sea muy densa ni cuando esté prohibido el adelantamiento. Además:
a) Las autoridades competentes podrán establecer que esta disposición no se aplique a ciertos convoyes de vehículos o en las vías en que haya dos carriles para el sentido de circulación de que se trate;
b) Las Partes Contratantes o sus subdivisiones podrán fijar cifras diferentes de las mencionadas en el presente párrafo con respecto a las características de los vehículos afectados por la disposición del presente párrafo.
Normas generales para las maniobras
1. Todo conductor que quiera ejecutar una maniobra, tal como salir de una fila de vehículos estacionados o entrar en ella, desplazarse a la derecha o a la izquierda en la calzada, girar a la izquierda o a la derecha para tomar otra vía o para entrar en una propiedad colindante, no comenzará a ejecutar esta maniobra hasta después de haberse cerciorado de que puede hacerlo sin peligro para los demás usuarios de la vía que le sigan, le precedan o vayan a cruzarse con él, teniendo en cuenta su posición, su dirección y su velocidad21.
2. Todo conductor que desee dar media vuelta o marchar hacia atrás, no comenzará a ejecutar esta maniobra hasta después de haberse cerciorado de que puede hacerlo sin poner en peligro a los usuarios de la vía o constituir un obstáculo para ellos.
3. Antes de girar o de efectuar una maniobra que implique un desplazamiento lateral, el conductor deberá indicar su propósito en forma clara y con la debida antelación por medio del indicador o los indicadores de dirección de su vehículo o, en su defecto, si fuera posible, haciendo una señal apropiada con el brazo. La señal del indicador o de los indicadores de dirección deberá seguir haciéndose durante todo el tiempo que dure la maniobra y deberá cesar en cuanto la misma termine.
Normas especiales relativas a los vehículos de los servicios regulares de transportes colectivos
Se recomienda22 que las legislaciones nacionales establezcan que en los poblados, con el fin de facilitar la circulación de los vehículos de los servicios regulares de transportes colectivos, los conductores de los demás vehículos, a reserva de lo dispuesto en el párrafo 1 del artículo 17 de la presente Convención, reduzcan su velocidad y, si fuera preciso, se detengan para que aquellos vehículos de transporte colectivo puedan efectuar la maniobra necesaria para proseguir su marcha a la salida de las paradas señalizadas como tales. Las disposiciones que en este sentido adopten las Partes Contratantes o sus subdivisiones no modifican en absoluto la obligación que tienen los conductores de vehículos de transportes colectivos de adoptar las precauciones necesarias para evitar todo riesgo de accidente, después de haber anunciado por medio de sus indicadores de dirección su propósito de reanudar la marcha.
1. Antes de girar a la derecha o a la izquierda para entrar en otra vía o en una propiedad colindante, todo conductor, sin perjuicio de lo dispuesto en el párrafo 1 del artículo 7 y en el artículo 14 de la presente Convención, deberá:
a) Si quiere salir de la vía por el lado correspondiente al de la circulación, arrimarse todo lo posible al borde de la calzada correspondiente y ejecutar su maniobra en el menor espacio posible;
b) Si quiere salir de la vía por el otro lado, y sin perjuicio de cualquier otra disposición que las Partes Contratantes o sus subdivisiones pudieran dictar para los ciclos y los ciclomotores que les permitan cambiar de dirección, por ejemplo, cruzando la intersección en dos fases separadas, ceñirse al eje de la calzada, si se trata de una calzada de circulación en dos sentidos, o al borde de la calzada opuesto al correspondiente al lado de la circulación, si se trata de una calzada de un solo sentido y, si quiere entrar en otra vía de circulación en dos sentidos, efectuar su maniobra entrando en la calzada de esa otra vía por el lado correspondiente al de la circulación.
Disminución de la marcha
1. Ningún conductor de vehículo deberá frenar bruscamente, a menos que razones de seguridad le obliguen a ello.
2. Todo conductor que quiera disminuir considerablemente la velocidad de su vehículo deberá antes cerciorarse de que puede hacerlo sin riesgo ni molestia indebida para otros conductores, a no ser que esta disminución de velocidad sea motivada por un peligro inminente. Además, a menos que se haya cerciorado de que no le sigue ningún vehículo o que el vehículo que le sigue se encuentra muy alejado, deberá indicar su propósito en forma clara y con la debida antelación, haciendo con el brazo una señal apropiada; sin embargo, esta disposición no se aplicará si la indicación de disminución de la velocidad se hace encendiendo las luces de frenado de su vehículo definidas en el párrafo 31 del anexo 5 de la presente Convención.
Encrucijadas y obligación de ceder el paso
1. Todo conductor que llegue a una encrucijada deberá proceder con toda la prudencia que exijan las circunstancias. El conductor de un vehículo deberá, en especial, conducir a una velocidad tal que tenga la posibilidad de detenerse para dejar pasar a los vehículos que tengan la prioridad de paso.
2. Todo conductor que salga de un sendero o de un camino de tierra para entrar en una vía que no sea un sendero ni un camino de tierra, estará obligado a ceder el paso a los vehículos que circulen por dicha vía. A los fines del presente artículo, en las legislaciones nacionales podrán definirse los términos “sendero” y “camino de tierra”.
3. Todo conductor que salga de una propiedad colindante para entrar en una vía estará obligado a ceder el paso a los vehículos que circulen por dicha vía23.
4. Sin perjuicio de lo dispuesto en el párrafo 7 del presente artículo:
a) En los países donde se circule por la derecha, en las encrucijadas que no sean las previstas en el párrafo 2 del presente artículo y en los párrafos 2 y 4 del artículo 25 de la presente Convención, todo conductor estará obligado a ceder el paso a los vehículos que vengan por su derecha;
b) Las Partes Contratantes o sus subdivisiones en cuyo territorio se circule por la izquierda podrán reglamentar la prioridad de paso en las encrucijadas como estimen conveniente24.
5. Aun en el caso de que los semáforos se lo permitan, ningún conductor deberá entrar en una encrucijada si la circulación estuviera obstruida de tal manera que posiblemente quedaría inmovilizado en dicha encrucijada, entorpeciendo o impidiendo de este modo la circulación transversal.
6. Todo conductor que haya penetrado en una encrucijada, en la que la circulación esté regulada por semáforos, podrá salir de ella sin esperar a que se permita la circulación en la dirección que se propone tomar, siempre que al hacerlo no entorpezca la circulación de los demás usuarios que avancen en el sentido en que se permite la circulación.
7. [Se suprimen algunas palabras] Los conductores de vehículos que no se desplacen sobre rieles tendrán la obligación de ceder el paso a los vehículos que se desplacen sobre ellos.
ARTÍCULO 19 - Pasos a nivel
Todo usuario de la vía deberá extremar la prudencia en las proximidades de los pasos a nivel y al cruzarlos. En especial:
a) Todo conductor de vehículo deberá circular a velocidad moderada;
b) Sin perjuicio de la obligación de obedecer las indicaciones de detención de un semáforo o una señal acústica, ningún usuario de la vía deberá penetrar en un paso a nivel cuyas barreras o semibarreras estén atravesadas en la vía o cuyas barreras estén en movimiento para colocarse atravesadas o cuyas semibarreras estén levantándose;
c) Si un paso a nivel no estuviera provisto de barreras, semibarreras ni semáforos, ningún usuario de la vía deberá penetrar en él sin antes haberse cerciorado de que no se acerca ningún vehículo que circule sobre rieles;
d) Un conductor no deberá penetrar en un paso a nivel sin antes haberse cerciorado de que no se verá obligado a detenerse en él;
e) Ningún usuario de la vía deberá demorar indebidamente el cruce de un paso a nivel; en caso de inmovilización forzosa de un vehículo, su conductor deberá esforzarse por colocarlo fuera de la línea férrea y, si no lo consiguiere, deberá adoptar inmediatamente todas las medidas a su alcance para que los maquinistas de los vehículos que circulen sobre rieles sean advertidos de la existencia del peligro con la suficiente antelación.
ARTÍCULO 20 - Reglas aplicables a los peatones
1. Las Partes Contratantes o sus subdivisiones podrán establecer que las disposiciones del presente artículo sólo sean aplicables a aquellos casos en que la circulación de peatones por la calzada sea peligrosa para la circulación de vehículos o la entorpezca26.
2. Si en el borde de la calzada hay aceras o arcenes transitables por peatones, éstos deberán utilizarlos. Sin embargo, tomando las precauciones necesarias:
a) Los peatones que empujen o que lleven objetos voluminosos podrán utilizar la calzada, si su circulación por la acera o el arcén pudiera constituir un estorbo considerable para los demás peatones;
b) Los grupos de peatones conducidos por un monitor o que formen un cortejo podrán circular por la calzada.
27 Véase la nota de pie de página.
3. Si no es posible utilizar las aceras o arcenes, o si éstos no existen, los peatones podrán circular por la calzada; cuando exista una pista para ciclistas y cuando la densidad de la circulación lo permita, podrán circular por esa pista, pero sin entorpecer el paso de los ciclistas y de los ciclomotoristas.
4. Cuando circulen peatones por la calzada con arreglo a los párrafos 2 y 3 del presente artículo, deberán hacerlo lo más cerca posible del borde de la calzada28.
5. Se recomienda que las legislaciones nacionales establezcan lo siguiente: los peatones que circulen por la calzada deberán transitar por el lado opuesto al correspondiente al de la circulación, si pueden hacerlo con seguridad; sin embargo, las personas que vayan empujando un ciclo, un ciclomotor o una motocicleta deberán transitar en todos los casos por el lado de la calzada correspondiente al de la circulación y lo mismo deberán hacer los grupos de peatones conducidos por un monitor o que formen un cortejo. Salvo en el caso de que formen un cortejo, los peatones que circulen por la calzada de noche o con mala visibilidad, o de día si la densidad de la circulación de los vehículos lo exige, deberán en la medida de lo posible ir en una sola fila, uno tras de otro29.
6. a) Los peatones no deberán penetrar en una calzada para atravesarla sin tomar las debidas precauciones y deberán utilizar los pasos de peatones cuando exista alguno en las inmediaciones.
b) Para atravesar por un paso de peatones señalizado como tal o delimitado por marcas sobre la calzada,
i) si el paso estuviera dotado de semáforos de peatones, éstos deberán obedecer las indicaciones de las luces;
ii) si el paso no estuviera dotado de esa señalización, pero la circulación de los vehículos estuviera regulada por semáforos o por un agente de la circulación, los peatones no deberán penetrar en la calzada mientras el semáforo o el ademán del agente de la circulación indiquen que los vehículos pueden pasar por la calzada;
iii) en los restantes pasos de peatones, los peatones no deberán penetrar en la calzada sin tener en cuenta la distancia y la velocidad de los vehículos que se aproximen.
c) Para atravesar fuera de un paso de peatones señalizado como tal o delimitado por marcas sobre la calzada, los peatones no deberán penetrar en la calzada sin antes haberse cerciorado de que pueden hacerlo sin entorpecer la circulación de los vehículos30.
d) Una vez iniciada la travesía de una calzada, los peatones no deberán alargar su recorrido, demorarse o detenerse en ella sin necesidad.
7. No obstante, las Partes Contratantes o sus subdivisiones podrán dictar disposiciones más estrictas respecto de los peatones que atraviesan la calzada.
ARTÍCULO 21 - Comportamiento de los conductores respecto de los peatones
1. Todo conductor evitará cualquier comportamiento que pueda poner en peligro a los peatones.
2. Sin perjuicio de las disposiciones del párrafo l del artículo 7, del párrafo 9 del artículo 11 y del párrafo 1 del artículo 13 de la presente Convención, cuando exista en la calzada un paso de peatones señalizado como tal o delimitado por marcas sobre la calzada:
a) Si la circulación de los vehículos está regulada en ese paso por un semáforo o por un agente de la circulación, los conductores deberán detenerse, cuando les esté prohibido pasar, antes de penetrar en el paso o de cruzar las marcas viales transversales que lo delimiten y, cuando les esté permitido pasar, no deberán obstruir ni estorbar el tránsito de los peatones que hayan empezado a cruzar; si los conductores giran para penetrar en otra vía en cuya entrada se encuentre un paso de peatones, sólo podrán hacerlo a marcha lenta y dejando pasar, deteniéndose con ese fin en caso necesario, a los peatones que hayan empezado o empiecen a cruzar el paso;
b) Si la circulación de los vehículos no estuviera regulada en ese paso por un semáforo ni por un agente de la circulación, los conductores deberán acercarse al paso moderando la marcha lo suficiente para no poner en peligro a los peatones que han entrado o que entren en él; en caso necesario, deberán detenerse para dejarlos pasar.
3. Nada de lo dispuesto en el presente artículo podrá interpretarse en el sentido de que impida a las Partes Contratantes o a sus subdivisiones31:
Imponer al conductor de un vehículo la obligación de detenerse cada vez que un peatón esté cruzando o vaya a cruzar por un paso de peatones señalizado como tal o delimitado por marcas sobre la calzada en las condiciones previstas en el artículo 20 de la presente Convención; o
Disponer que el conductor deberá abstenerse de impedir o estorbar el tránsito de los peatones que estén atravesando la calzada en una encrucijada, o antes de ella, aunque no haya en ese lugar ningún paso de peatones señalizado como tal o delimitado por marcas sobre la calzada.
4. Los conductores que tengan el propósito de adelantar, por el lado correspondiente al de la circulación, a un vehículo de transporte público en una parada señalizada como tal, deberán reducir la velocidad de sus vehículos y detenerse si fuere preciso para permitir que los viajeros puedan subir o bajar de dicho vehículo.
32 Véase la nota de pie de página.
ARTÍCULO 22 - Refugios en la calzada
Sin perjuicio de lo dispuesto en el artículo 10 de la presente Convención, todo conductor podrá dejar a su derecha o a su izquierda los refugios, mojones y demás dispositivos instalados en la calzada por la que circule, con excepción de los casos siguientes:
a) Cuando una señal imponga el paso por uno de los lados del refugio, del mojón o del dispositivo;
b) Cuando el refugio, el mojón o el dispositivo esté instalado en medio de una calzada con circulación en dos sentidos, en cuyo caso el conductor deberá dejar el refugio, el mojón o el dispositivo del lado contrario al correspondiente al de la circulación.
ARTÍCULO 23 - Parada y estacionamiento
1. Fuera de los poblados, los vehículos y animales parados o estacionados deberán estar situados, en la medida de lo posible, fuera de la calzada. Tanto dentro como fuera de los poblados no deberán estar situados en las pistas o carriles para ciclistas, carriles para autobuses, pistas para jinetes, senderos, aceras o andenes especialmente preparados para el tránsito de peatones, salvo cuando lo permita la legislación nacional aplicable.
2. a) Los animales y vehículos parados o estacionados en la calzada deberán estar situados lo más cerca posible del borde de la misma. Un conductor no deberá parar su vehículo ni estacionarlo en una calzada más que en el lado correspondiente al de la circulación; no obstante, estará autorizado a pararlo o estacionarlo en el otro lado cuando, debido a la presencia de rieles, no sea posible hacerlo en el lado correspondiente al de la circulación. Además, las Partes Contratantes o sus subdivisiones podrán:
i) No prohibir la parada y el estacionamiento en cualquier lado bajo ciertas condiciones, especialmente si hubiera señales viales que prohibieran la parada en el lado de la circulación;
ii) En las calzadas de sentido único, autorizar la parada y el estacionamiento en el lado contrario, simultáneamente o no con la parada y el estacionamiento en el lado de la circulación;
iii) Autorizar la parada y el estacionamiento en el centro de la calzada en lugares especialmente indicados.
b) Salvo disposiciones contrarias previstas por la legislación nacional, ningún vehículo podrá pararse ni estacionarse en doble fila en la calzada, exceptuados los ciclos de dos ruedas, los ciclomotores de dos ruedas y las motocicletas de dos ruedas sin sidecar. Los vehículos parados o estacionados deberán situarse paralelamente al borde de la calzada, a menos que la disposición del terreno permita otra colocación33.
3. a) Están prohibidos toda parada y todo estacionamiento de vehículos en la calzada34:
i) En los pasos de peatones, en los pasos para ciclistas y en los pasos a nivel;
ii) En los rieles de tranvías o de ferrocarril, que pasen por la vía, o tan cerca de estos rieles que pudieran entorpecer la circulación de los tranvías o de los trenes, así como, a reserva de la posibilidad para las Partes Contratantes o sus subdivisiones de prever disposiciones contrarias, en las aceras y en las pistas para ciclistas.
35 Véase la nota de pie de página.
b) Toda parada y todo estacionamiento de un vehículo están prohibidos en todo lugar en que puedan constituir un peligro, especialmente:
i) Bajo los pasos superiores y en los túneles, salvo, eventualmente, en lugares especialmente indicados;
ii) En la calzada, en la proximidad de los cambios de rasante y en las curvas cuando no haya visibilidad suficiente para que los demás vehículos puedan adelantar sin peligro, teniendo en cuenta la velocidad de los vehículos en el tramo de vía de que se trate;
iii) En la calzada a la altura de una marca longitudinal, cuando no se aplique el inciso ii) del apartado b) del presente párrafo, pero la anchura de la calzada entre la marca y el vehículo sea inferior a 3 m y esa marca indique la prohibición de rebasarla para los vehículos que lleguen a ella por el mismo lado;
iv) En cualquier lugar donde el vehículo pueda ocultar de la vista de los usuarios de la vía algún elemento de la señalización vial o semáforo;
v) En un carril adicional señalizado para vehículos que circulen a velocidad reducida.
c) Está prohibido todo estacionamiento de vehículos en la calzada:
i) En las inmediaciones de los pasos a nivel, de las encrucijadas y de las paradas de autobús, de trolebús o de vehículos sobre rieles, a las distancias que determine la legislación nacional36;
ii) Delante de las entradas para vehículos de las propiedades;
iii) En todo lugar donde el vehículo estacionado impida el acceso a otro vehículo regularmente estacionado o la salida de tal vehículo;
iv) En la calzada central de las vías de tres calzadas y, fuera de los poblados, en las calzadas de las vías que una señalización adecuada indique que tienen el carácter de vías con prioridad;
4. Un conductor no deberá abandonar su vehículo o sus animales sin haber adoptado todas las precauciones necesarias para evitar cualquier accidente, ni, en el caso de un automóvil, para impedir su uso sin autorización.
5.37 Se recomienda que las legislaciones nacionales establezcan que todo vehículo de motor, exceptuados los ciclomotores de dos ruedas y las motocicletas de dos ruedas sin sidecar, así como todo remolque, enganchado o no, que se encuentre inmovilizado en la calzada fuera de un poblado, deberá estar señalado a distancia al menos por medio de un dispositivo apropiado colocado en el lugar más indicado para advertir con suficiente antelación a los demás conductores que se aproximen:
a) Cuando el vehículo esté inmovilizado de noche en la calzada en condiciones tales que los conductores que se aproximen no puedan darse cuenta del obstáculo que éste constituye;
b) Cuando, en otros casos, el conductor se haya visto obligado a inmovilizar su vehículo en un lugar en que esté prohibida la parada.
6. Nada en el presente artículo podrá interpretarse en el sentido de que impida a las Partes Contratantes o sus subdivisiones introducir otras disposiciones relativas al estacionamiento y la parada o establecer disposiciones específicas para el estacionamiento y la parada de ciclos y ciclomotores.
38 Véase la nota de pie de página.
ARTÍCULO 24 - Apertura de las portezuelas
Está prohibido abrir la portezuela de un vehículo, dejarla abierta o apearse del vehículo, sin antes haberse cerciorado de que ello no constituye un peligro para otros usuarios de la vía.
ARTÍCULO 25 - Autopistas y vías de carácter similar
1.39 En las autopistas y, si la legislación nacional así lo dispone, en las vías especiales de entrada y salida de las mismas:
a) Está prohibida la circulación de peatones, animales, ciclos, ciclomotores no asimilados a las motocicletas y de todos los vehículos, salvo los automóviles y sus remolques, así como de los automóviles o sus remolques que, por construcción, no puedan alcanzar en llano una velocidad fijada por la legislación nacional;
b) Está prohibido a los conductores:
i) Parar sus vehículos o estacionarlos fuera de los lugares de estacionamiento señalizados; en caso de inmovilización forzosa de un vehículo, su conductor deberá esforzarse por colocarlo fuera de la calzada y también fuera del arcén; si no lo consiguiera, deberá señalar inmediatamente a distancia la presencia del vehículo para advertir con suficiente antelación a los otros conductores que se acerquen;
ii) Dar media vuelta, marchar hacia atrás o penetrar en la franja divisoria central o en los pasos transversales entre las dos calzadas.
40 Véase la nota de pie de página.
2. Los conductores que se incorporen a una autopista deberán ceder el paso a los vehículos que circulen por ella. Si existe carril de aceleración, deberán utilizarlo.
3. Los conductores que abandonen la autopista deberán, con suficiente antelación, circular por el carril situado al mismo lado que la salida de la autopista y penetrar lo antes posible en el carril de deceleración, si existe.
41 Véase la nota de pie de página.
4. A los efectos de la aplicación de los párrafos 1, 2 y 3 del presente artículo, se asimilan a las autopistas las demás vías reservadas a la circulación de automóviles señalizadas como tales y a las que no tengan acceso las fincas colindantes42.
ARTÍCULO 25 bis - Normas especiales para los túneles señalizados mediante señales viales especiales
En los túneles señalizados por señales viales especiales se aplicarán las siguientes normas:
1. Todos los conductores tendrán prohibido:
a) Circular marcha atrás,
b) Efectuar un cambio del sentido de la circulación,
2. Incluso cuando el túnel esté iluminado, todos los conductores deberán encender las luces de carretera o de cruce.
3. Los conductores podrán detener o estacionar sus vehículos únicamente en caso de emergencia o peligro. Cuando lo hagan deberán, en la medida de lo posible, utilizar los lugares especialmente señalizados para ello.
4. En caso de una parada prolongada, el conductor deberá parar el motor.
ARTÍCULO 26 - Reglas especiales aplicables a los cortejos y a los inválidos
1. Está prohibido a los usuarios de la vía cortar las columnas militares, los grupos de escolares que circulen en fila bajo la dirección de un monitor y los demás cortejos.
2. Los inválidos que se desplacen en sillas de ruedas movidas por ellos mismos o que circulen a velocidad de paso humano podrán utilizar las aceras y los arcenes transitables.
ARTÍCULO 27 - Reglas especiales aplicables a los ciclistas, a los ciclomotoristas y a los motociclistas
1. No obstante lo dispuesto en el párrafo 3 del artículo 10 de la presente Convención, las Partes Contratantes o sus subdivisiones podrán no prohibir que los ciclistas circulen de dos o más en fondo.
2. Está prohibido a los ciclistas circular sin sujetar el manillar por lo menos con una mano, ir remolcados de otro vehículo o transportar, arrastrar o empujar objetos que estorben la conducción o sean peligrosos para los demás usuarios de la vía. Las mismas disposiciones se aplicarán a los ciclomotoristas y a los motociclistas, pero además éstos deberán sujetar el manillar con las dos manos, salvo eventualmente para dar la indicación de maniobra descrita en el párrafo 3 del artículo 14 de la presente Convención43.
3. Está prohibido a los ciclistas y a los ciclomotoristas transportar pasajeros en su vehículo, pero las Partes Contratantes o sus subdivisiones podrán no exigir el cumplimiento de esta disposición, y en particular autorizar el transporte de pasajeros en el asiento o los asientos suplementarios instalados a tal efecto en el vehículo. Sólo estará permitido a los motociclistas transportar pasajeros en el sidecar, si lo hubiere, y en el asiento suplementario eventualmente montado detrás del conductor.
4. Cuando exista una pista o un carril para ciclistas, las Partes Contratantes o sus subdivisiones podrán prohibir a los ciclistas que circulen por el resto de la calzada. En el mismo caso, podrán autorizar a los ciclomotoristas a que circulen por el carril o pista para ciclistas y, si lo juzgan conveniente, prohibirles circular por el resto de la calzada. En la legislación nacional se especificarán las circunstancias en que los demás usuarios de la vía puedan utilizar o cruzar los carriles o pistas para ciclistas, manteniendo en todo momento la seguridad de estos últimos44
ARTÍCULO 28 - Señales acústicas y ópticas
1. Sólo se podrá hacer uso de las señales acústicas:
a) Para hacer las advertencias necesarias a fin de evitar un accidente;
b) Fuera de los poblados, cuando proceda advertir a un conductor que se tiene el propósito de adelantarlo.
La emisión de sonidos por los aparatos acústicos avisadores no debe durar más de lo necesario.
2. Entre el anochecer y el amanecer, los conductores de automóviles podrán emplear las señales ópticas definidas en el párrafo 3 del artículo 32 de la presente Convención, en lugar de las señales acústicas. También podrán utilizarlas de día con el fin indicado en el apartado b) del párrafo 1 del presente artículo, si así lo aconsejan las circunstancias.
3. Las Partes Contratantes o sus subdivisiones podrán autorizar también en los poblados el empleo de señales ópticas con el fin indicado en el apartado b) del párrafo 1 del presente artículo.
ARTÍCULO 29 - Vehículos sobre rieles
1. Cuando una línea férrea pase por una calzada, todo usuario de la vía deberá, al acercarse un tranvía u otro vehículo que circule sobre rieles, apartarse de ella lo antes posible para dejar paso a este vehículo.
2. Las Partes Contratantes o sus subdivisiones podrán adoptar para la circulación vial de los vehículos que se desplazan sobre rieles, así como para el cruce o adelantamiento de estos vehículos, reglas especiales distintas de las previstas en el presente capítulo. No obstante, las Partes Contratantes o sus subdivisiones no podrán adoptar disposiciones incompatibles con las del párrafo 7 del artículo 18 de la presente Convención47.

References: resolución 
 resolución 
 resolución 
 artículo 48
 artículo 54
 artículo 54
in fine
 artículo 7
 artículo 11
 artículo 11
 artículo 7
 artículo 14
 artículo 10
 artículo 10
 artículo15
 artículo 16
 artículo 10
 artículo 34
 artículo 17
 artículo 7
 artículo 14
 artículo 25

ARTÍCULO 19

ARTÍCULO 20

ARTÍCULO 21
 artículo 7
 artículo 11
 artículo 13
 artículo 20

ARTÍCULO 22
 artículo 10

ARTÍCULO 23

ARTÍCULO 24

ARTÍCULO 25

ARTÍCULO 25

ARTÍCULO 26

ARTÍCULO 27
 artículo 10
 artículo 14

ARTÍCULO 28
 artículo 32

ARTÍCULO 29
 artículo 18