Source: https://studylib.es/doc/8969603/millan-r%C3%A1fales--maria-del-carmen.-las-bibliotecas-especia.
Timestamp: 2020-08-06 00:44:40+00:00

Document:
Millan Ráfales, Maria del Carmen. Las bibliotecas especializadas y los centros de documentacion: situacion del sisr¡tema Andaluz
Subido por Milo Rodriguez
Las bibliotecas especializadas y
los centros de documentaci&oacute;n:
situaci&oacute;n en el Sistema Andaluz
de Bibliotecas y Centros de
M&ordf; CARMEN MILL&Aacute;N R&Aacute;FALES
Dpto. de Biblioteca. Centro de Documentaci&oacute;n Musical de Andaluc&iacute;a
Se analiza la situaci&oacute;n actual de las biblioteca especializadas y centros de documentaci&oacute;n dependientes
de la Junta de Andaluc&iacute;a en la estructura de la Ley 16/2003. Adem&aacute;s se propone la completa inserci&oacute;n
de los mismos a semejanza de las bibliotecas p&uacute;blicas en el Sistema Bibliotecario Andaluz.
PALABRAS CLAVE: Andaluc&iacute;a, Bibliotecas especializadas, Centros de documentaci&oacute;n, Redes,
Normativas de bibliotecas.
SPECIAL LIBRARIES AND DOCUMENTATION CENTRES: THE SITUATION IN THE
ANDALUSIAN LIBRARY AND DOCUMENTATION CENTRE SYSTEM
An analysis is made of the present situation in special libraries and documentation centres
supported by the Andalusian Government within the framework of the 16/2003 Act. Moreover,
the proposal is made for a complete insertion of these in the same way as public libraries are in the
Andalusian Public Library System.
KEYWORDS: Andalusia, Special libraries, Documentation centres. Networks. Library regulations.
Las Bibliotecas Especializadas y los Centros de Documentaci&oacute;n ocupan dentro de
la tipolog&iacute;a establecida, uno de los lugares m&aacute;s recientes, ya que en su nacimiento
est&aacute; vinculado al aumento de la informaci&oacute;n que se ha producido, sobre todo, en
la segunda mitad de siglo XX.
El volumen de la documentaci&oacute;n se ha visto tan incrementado en el &uacute;ltimo siglo
que la forma m&aacute;s eﬁcaz de almacenar, tratar y difundir la informaci&oacute;n que los doBolet&iacute;n de la Asociaci&oacute;n Andaluza de Bibliotecarios, n&ordm; 73, Diciembre 2003, pp. 9-39
cumentos contienen es haci&eacute;ndolo a trav&eacute;s de n&uacute;cleos peque&ntilde;os, que limiten sus
fondos que siempre tratan de un tema concreto.
La especializaci&oacute;n es la clave de la eﬁcacia en el &aacute;mbito de la informaci&oacute;n y la
documentaci&oacute;n.
En el primer decenio del siglo XX los norteamericanos dieron el primer paso
para reconocer la existencia de Bibliotecas Especializadas y crearon la Asociaci&oacute;n
de Bibliotecas Especiales (Special Libraries Association), con el ﬁn de favorecer el
estudio y la reﬂexi&oacute;n de este tipo de bibliotecas. M&aacute;s tarde aparecieron asociaciones
similares en el Reino Unido (Aslib) y en Francia (Adbs).
Como vemos, la denominaci&oacute;n anglosajona utiliza el t&eacute;rmino “especiales” para
referirse a lo que en Espa&ntilde;a ya preferimos denominar “especializadas”. En la actualidad
el t&eacute;rmino especiales se reﬁere a bibliotecas que poseen determinadas caracter&iacute;sticas,
sin que &eacute;stas tengan que ver necesariamente con su contenido tem&aacute;tico (bibliotecas
de hospitales, para ciegos, etc.), tambi&eacute;n en ocasiones se llaman especiales las bibliotecas que contienen determinados tipos de documentos (publicaciones peri&oacute;dicas,
grabaciones sonoras, pel&iacute;culas, etc. ), pero en estos casos conviene m&aacute;s utilizar el
t&eacute;rmino correspondiente a cada uno de ellos (hemerotecas, videotecas, etc.).
En deﬁnitiva, son centros de informaci&oacute;n que aglutinan, tratan y difunden informaci&oacute;n relativa a un tema o a un grupo de temas aﬁnes. Normalmente se trata
de organismos vinculados a centros de investigaci&oacute;n, organizaciones industriales o
culturales, laboratorios, asociaciones profesionales, departamentos gubernamentales
y todo tipo de instituciones que desarrollan su trabajo en un &aacute;mbito determinado.
La misi&oacute;n principal de estas bibliotecas es proporcionar informaci&oacute;n a las personas
que enfocan sus actividades hac&iacute;a estos temas, as&iacute; como a las que trabajan en esos
centros, para que puedan desarrollar adecuadamente sus tareas en base a estudios
Para completar m&aacute;s la deﬁnici&oacute;n, podemos se&ntilde;alar algunas caracter&iacute;sticas que
la diferencian de otro tipo de centro de informaci&oacute;n:
• La tipolog&iacute;a y tratamiento de sus documentos.
• Los usuarios, con una formaci&oacute;n elevada y unos requerimientos especializados.
• Los profesionales que las mantienen, con formaci&oacute;n especializada en el &aacute;rea
• Su funcionamiento activo y su continua actualizaci&oacute;n.
• Conexi&oacute;n y relaci&oacute;n con otras bibliotecas, centros e instituciones.
• El alto grado de automatizaci&oacute;n de todos sus servicios, que facilita notablemente
el acceso y la recuperaci&oacute;n de la informaci&oacute;n.
BOLET&Iacute;N
Las bibliotecas especializadas y los centros de documentaci&oacute;n
• Peque&ntilde;o tama&ntilde;o de su colecci&oacute;n, espacio y personal.
Por otro lado, sus funciones principales son:
• Proporcionar informaci&oacute;n de manera r&aacute;pida y eﬁcaz.
• Realizar un tratamiento exhaustivo de los documentos, que permita obtener
una mayor informaci&oacute;n.
• Continua puesta al d&iacute;a de sus fondos y cat&aacute;logos.
• Difusi&oacute;n Selectiva de la Informaci&oacute;n (DSI), realizada “a medida” de las necesidades de los usuarios.
• Facilitar el acceso a bases de datos relacionadas con su tem&aacute;tica y que tenga
inter&eacute;s para ella.
FONDOS: COMPOSICI&Oacute;N Y TRATAMIENTO
Generalmente se admite que en la mayor parte de las Bibliotecas Especializadas
y Centros de Documentaci&oacute;n la colecci&oacute;n tiene tres principales componentes:
1. Informaci&oacute;n publicada: publicaciones peri&oacute;dicas, monograf&iacute;as, normas, patentes, obras de referencia.
2. Informaci&oacute;n generada internamente por la instituci&oacute;n en que se ubica: literatura
gris (papeles de trabajo, correspondencia), informes, estudios, proyectos, etc.
3. Informaci&oacute;n disponible a trav&eacute;s de fuentes externas a la instituci&oacute;n u organizaci&oacute;n: bases de datos y cat&aacute;logos de otras instituciones.
Paralelamente, las colecciones se componen b&aacute;sicamente de los mismos fondos
que las bibliotecas de otra tipolog&iacute;a, que se dan por sabidas y no vamos a enumerar. Esta tipolog&iacute;a contempla simult&aacute;neamente la inclusi&oacute;n de documentos no s&oacute;lo
bibliogr&aacute;ﬁcos, sino en m&uacute;ltiples formatos.
En cuanto al m&eacute;todo utilizado para gestionar estos sistemas de informaci&oacute;n,
hemos de se&ntilde;alar que, mientras en otras unidades informativas el tratamiento hace
referencia a la descripci&oacute;n bibliogr&aacute;ﬁca y a la descripci&oacute;n de su contenido, en las
organizaciones especializadas se presta mayor atenci&oacute;n al tratamiento del contenido
de los fondos ya que proporciona mayor informaci&oacute;n al usuario. Para ello es frecuente
el uso del resumen como instrumento de selecci&oacute;n de la informaci&oacute;n, las palabras
clave utilizadas para las listas de t&eacute;rminos o tesauros especializados.
La tem&aacute;tica, como hemos apuntado, hace referencia a contenidos espec&iacute;ﬁcos sobre
los temas que aborda su organizaci&oacute;n o instituci&oacute;n, sin embargo no puede limitarse
a eso nada m&aacute;s. Para dar m&aacute;s y mejor informaci&oacute;n a sus usuarios tiene que albergar
tambi&eacute;n fondos sobre tem&aacute;ticas paralelas a la propia de la especializaci&oacute;n.
La informaci&oacute;n que re&uacute;nen los centros especializados est&aacute; dirigida, como tambi&eacute;n hemos mencionado, a las personas que trabajan o colaboran con la entidad o
instituci&oacute;n a que se vincula a la biblioteca. La mayor parte de estos profesionales va
a poseer una formaci&oacute;n de alto nivel referente a estudios y a desarrollo profesional,
lo que provoca que sus requerimientos de informaci&oacute;n exijan eﬁcaces respuestas.
Igualmente va dirigida a usuarios muy especializados e interesados en la tem&aacute;tica
que trata la biblioteca.
El usuario de las organizaciones especializadas, va a ser un usuario exigente que
busca soluciones r&aacute;pidas y eﬁcaces, y adem&aacute;s, va a querer informaci&oacute;n continuada
sobre las novedades informativas que se producen en su &aacute;mbito profesional o de
estudio. No obstante cada centro deber&aacute; realizar estudios de los mismos para tener
conocimiento lo m&aacute;s real posible acerca de las necesidades de sus lectores y adecuar
sus servicios a esas necesidades.
Generalmente los Servicios que estas Unidades de Informaci&oacute;n prestan a sus
usuarios son variados: lectura en sala; en ocasiones, pr&eacute;stamo; informaci&oacute;n bibliogr&aacute;ﬁca, etc., y otros m&aacute;s espec&iacute;ﬁcos de las Bibliotecas Especializadas y Centros
de Documentaci&oacute;n: el servicio de informaci&oacute;n y referencia que cumple un papel
fundamental en estas bibliotecas, debido a que las demandas m&aacute;s importantes por
parte de los usuarios son resueltas a trav&eacute;s de este servicio.
La difusi&oacute;n de la informaci&oacute;n que se realiza puede ser previa petici&oacute;n del usuario,
es decir, contestando a preguntas realizadas por &eacute;l, o puede ser la propia biblioteca
la que tome la iniciativa, anticip&aacute;ndose a la petici&oacute;n de los lectores y suministrando
informaci&oacute;n de inter&eacute;s para ellos: DSI, antes citado.
La Difusi&oacute;n Selectiva de la Informaci&oacute;n es un sistema de difusi&oacute;n y gesti&oacute;n documental “hecho a medida”, por el cual se ofrecen a cada usuario las referencias de
documentos correspondientes a sus temas de inter&eacute;s, seleccionados a partir de todos
los documentos, o incluso los propios documentos, correspondientes a sus temas
de inter&eacute;s, recibidos o identiﬁcados durante un determinado periodo. DSI parte de
la realizaci&oacute;n de lo que se denomina perﬁl de inter&eacute;s del usuario, que consistir&aacute; en
la estrategia de b&uacute;squeda con su conjunto de descriptores correspondientes a sus
necesidades informativas y documentales permanentes. El perﬁl de inter&eacute;s deber&aacute;
ser revisado peri&oacute;dicamente por el propio usuario, ya que la eﬁcacia de este tipo de
servicio depende de la pertinencia del propio perﬁl.
Otro servicio com&uacute;n a todos los Centros de Informaci&oacute;n es el de formaci&oacute;n
de usuarios, que tiene como objetivo que &eacute;stos dispongan de mayor autonom&iacute;a
en la b&uacute;squeda de la informaci&oacute;n y que la realicen con la mayor efectividad y menos p&eacute;rdida de tiempo. Algunos de estos programas pueden facilitar el manejo de
instrumentos bibliotecarios (Cat&aacute;logos, bases de datos, OPACs...); seminarios de
formaci&oacute;n en nuevas tecnolog&iacute;as; atenci&oacute;n personalizada al que no sabe el manejo
del ordenador, etc.
El servicio de reproducci&oacute;n y de traducci&oacute;n de documentos es tambi&eacute;n de especial importancia. Debe ofrecer este servicio la posibilidad de reproducir los fondos
propios y los de otros centros, siempre dentro de las leyes al respecto. El servicio de
traducci&oacute;n, aunque menos frecuente, puede facilitar muchas consultas a los usuarios,
son realizadas por el personal de los centros o por profesionales fuera de ellas.
En general, los servicios de las Bibliotecas Especializadas y Centros de Documentaci&oacute;n tienden a compartirse cada vez m&aacute;s: los planes de adquisici&oacute;n cooperativa, la
catalogaci&oacute;n, el tratamiento cooperativo y el pr&eacute;stamo interbibliotecario. Adem&aacute;s el
alto grado de automatizaci&oacute;n permite disponer de las informaciones que almacenan
en distintas unidades, a trav&eacute;s de sus bases de datos accesibles a cada una de ellas.
Por todo lo expuesto, actualmente, podemos y debemos hablar m&aacute;s de Sistemas
y Redes de informaci&oacute;n como instrumentos necesarios para procesar y aplicar la
informaci&oacute;n. Los Sistemas de Informaci&oacute;n, tienen como objetivo satisfacer las necesidades de la informaci&oacute;n de sus usuarios, a trav&eacute;s de la integraci&oacute;n de los ﬂujos
informativos existentes en las organizaciones. De la mano de las Tecnolog&iacute;as de la
Informaci&oacute;n, los Sistemas y las Redes de Informaci&oacute;n compartidas est&aacute;n produciendo
una revoluci&oacute;n en las organizaciones, favoreciendo el acceso r&aacute;pido a la informaci&oacute;n
interna y externa. La aparici&oacute;n tambi&eacute;n de protocolos, est&aacute;ndares y normas aplicadas
a las bibliotecas ha facilitado los servicios de las mismas (como ejemplo el Z39.50
de alcance internacional e imprescindible en cualquier sistema de informaci&oacute;n).
SITUACI&Oacute;N EN ESPA&Ntilde;A
En materia bibliotecaria, previamente a la constituci&oacute;n de las CC.AA. tuvo lugar
un amplio proceso de traspaso de competencias en materia de bibliotecas del estado
a los entes preauton&oacute;micos. El esquema b&aacute;sico de las competencias transferidas se
extiende a los siguientes aspectos: a) Transferencias de las funciones relativas al Centro Nacional de Lectura, en particular de las relativas a informar los expedientes de
creaci&oacute;n de las nuevas bibliotecas o ampliaci&oacute;n de servicios. b) Transferencias de las
funciones relativas al tesoro bibliogr&aacute;ﬁco, de modo que, en aquellos aspectos en que
no se transﬁeran las competencias, existe un acuerdo de estrecha colaboraci&oacute;n.
Tal es el esquema que se puede hallar en las transferencias a Canarias, Asturias,
Extremadura, Castilla-La Mancha, Valencia, Murcia y Castilla-Le&oacute;n.
En las transferencias a otras regiones, adem&aacute;s de las competencias anteriormente
rese&ntilde;adas, se incluye la gesti&oacute;n de determinadas bibliotecas p&uacute;blicas provinciales (o
de otro tipo) existentes en el territorio de la regi&oacute;n. As&iacute; ocurre en Catalu&ntilde;a, Galicia,
Andaluc&iacute;a, Arag&oacute;n y Baleares.
A continuaci&oacute;n de estas transferencias, el Plan IDOC supone una puesta en
orden y se&ntilde;alizaci&oacute;n de directrices en este apartado. Al redactarse este Plan, 19831986, se contempla la realidad de armonizar un Plan Nacional de Informaci&oacute;n y
Documentaci&oacute;n Cient&iacute;ﬁca con la existencia de las CC.AA. En su estructuraci&oacute;n se
tuvieron en cuenta todos los sectores desde los que debe procederse a un an&aacute;lisis
de la informaci&oacute;n y la documentaci&oacute;n, como son: las publicaciones primarias, las
bibliotecas cient&iacute;ﬁcas y p&uacute;blicas, la creaci&oacute;n y distribuci&oacute;n de bases de datos, los
utilizadores de informaci&oacute;n, la formaci&oacute;n de especialistas, la investigaci&oacute;n en informaci&oacute;n y la sensibilizaci&oacute;n al uso de la informaci&oacute;n.
El informe IDOC recomienda un an&aacute;lisis de la situaci&oacute;n en el que se tenga en
cuenta la ordenaci&oacute;n jur&iacute;dico-administrativa en vigor, dado que estas ordenanzas se
convertir&aacute;n en normas legales. Se centra principalmente en: la falta de infraestructuras bibliotecarias, la creaci&oacute;n o potenciaci&oacute;n de una infraestructura comunitaria
que mejore la infraestructura bibliotecaria existente.
Unos a&ntilde;os despu&eacute;s, gracias al esfuerzo realizado por el gobierno espa&ntilde;ol se
aprueba el primer Plan Nacional I + D en 1988. La Ley 13/1986, de Fomento
y Coordinaci&oacute;n General de la Investigaci&oacute;n Cient&iacute;ﬁca y T&eacute;cnica1 estableci&oacute; el
Plan Nacional de Investigaci&oacute;n Cient&iacute;ﬁca y Desarrollo Tecnol&oacute;gico para el fomento
y la coordinaci&oacute;n general de la investigaci&oacute;n cient&iacute;ﬁca y t&eacute;cnica, que corresponde al
Estado, y cre&oacute; la Comisi&oacute;n Interministerial de Ciencia y Tecnolog&iacute;a (CICYT) como
&oacute;rgano de planiﬁcaci&oacute;n, coordinaci&oacute;n y seguimiento del Plan Nacional que ha ido
fortaleciendo notablemente el Sistema Espa&ntilde;ol de Ciencia-Tecnolog&iacute;a, elevando la
capacidad tambi&eacute;n del Sistema Espa&ntilde;ol de Informaci&oacute;n y su apertura hacia Europa,
como comentamos.
Pero inmediatamente se prev&eacute; la necesidad de que esta misma labor se realice
en cada Comunidad Aut&oacute;noma, ya que son las que verdaderamente conocen su
situaci&oacute;n real, sus posibilidades, y, sobre todo, la forma en que desean elaborar sus
propios planes de informaci&oacute;n y documentaci&oacute;n. Todo esto armonizado con todo
el territorio nacional. No en vano la mayor&iacute;a de las CC.AA se hallan en an&aacute;loga
situaci&oacute;n y todas tienen tambi&eacute;n an&aacute;logas aspiraciones: la consecuci&oacute;n de una adecuada infraestructura que posibilite la investigaci&oacute;n cient&iacute;ﬁca y t&eacute;cnica en su parcela
territorial. En los Estatutos de Autonom&iacute;a de todas las Comunidades se recoger&aacute;n
espec&iacute;ﬁcamente las competencias a asumir y los medios a emplear.
El desarrollo bibliotecario espa&ntilde;ol a partir de los planes, de la promulgaci&oacute;n del
Real Decreto 582/1989, de 19 de mayo que crea el Sistema Espa&ntilde;ol de Bibliotecas, y del Plan de Informatizaci&oacute;n de la Red de Bibliotecas P&uacute;blicas del Estado2,
1. BOE 18 de abril
2. BOE 31 de mayo
PROINRED elaborado en 1987, ha sido vertiginoso dando origen a la puesta en
marcha de la automatizaci&oacute;n de las bibliotecas en Espa&ntilde;a y a la creaci&oacute;n de bases
de datos comunes (REBECA en las p&uacute;blicas a trav&eacute;s de Absys, por ejemplo).
Paralela a la normativa elaborada y publicada a lo largo de estos casi 30 a&ntilde;os, para
instaurar una pol&iacute;tica bibliotecaria y elevar a nuestro pa&iacute;s al nivel de otros en la misma
materia, incide plenamente el surgimiento de la denominada Sociedad de la Informaci&oacute;n.
Se utiliza este t&eacute;rmino para caracterizar una situaci&oacute;n en la que las tecnolog&iacute;as de la
informaci&oacute;n se integran en la producci&oacute;n industrial y en la difusi&oacute;n de la informaci&oacute;n en
todos los campos, estableciendo premisas completamente nuevas para la producci&oacute;n,
distribuci&oacute;n y consumo de informaci&oacute;n y para la creaci&oacute;n de conocimiento.
La aparici&oacute;n de una serie de medios t&eacute;cnicos de transmisi&oacute;n e informaci&oacute;n han
ido modiﬁcando el comportamiento individual y colectivo, dando lugar a la aparici&oacute;n
de nuevos h&aacute;bitos culturales: el consumo, la presencia omnipotente de los medios
de comunicaci&oacute;n, las redes telem&aacute;ticas, la especializaci&oacute;n y la movilidad social,
El derecho a la informaci&oacute;n ha sido uno de los derechos constitutivos del n&uacute;cleo
inicial de las declaraciones de derechos. Con frecuencia ha sido el primero de ellos
consignado en la Constituci&oacute;n. En Espa&ntilde;a el derecho a la informaci&oacute;n ﬁgura en el
art&iacute;culo 2 de las constituciones de 1837 y 1845. En la Constituci&oacute;n Espa&ntilde;ola de
19783 el derecho a la informaci&oacute;n consta en el art&iacute;culo 20 y pertenece a la clase de
derechos que son innatos, inalienables e inviolables para toda persona y como tales
se reconocen y protegen. En base a este art&iacute;culo se fue desarrollando la regulaci&oacute;n
normativa apropiada para llevar a cabo el ﬁn constitucional. La reglamentaci&oacute;n espa&ntilde;ola al respecto ha ido demostrando los avances que en materia de informaci&oacute;n
han ido acaeciendo en nuestro pa&iacute;s.
En 1998 se promulg&oacute; la Ley General de Telecomunicaciones4, entre cuyos objetivos destacan: la necesidad de preservar la libre competencia y, con ella, el derecho
de los ciudadanos a los servicios de informaci&oacute;n, la regulaci&oacute;n, tiempo del servicio
p&uacute;blico ofrecido por las empresas a las que se concede la explotaci&oacute;n de las redes
p&uacute;blicas de telecomunicaciones, y al tiempo, del cobro de las tasas correspondientes; ﬁnalmente, la distribuci&oacute;n del control de las telecomunicaciones entre distintos
&oacute;rganos de la Administraci&oacute;n.
En julio de 1999 se realiza la primera deﬁnici&oacute;n de una pol&iacute;tica global de informaci&oacute;n con la creaci&oacute;n de la Comisi&oacute;n Interministerial de la Sociedad de la Informaci&oacute;n,
presidida por el Ministerio de Industria y con la participaci&oacute;n de miembros del resto
de ministerios espa&ntilde;oles, a excepci&oacute;n del Ministerio de Defensa.
3. BOE 29.12.78
4. BOE 25.04.98. Derogada por Ley 32/2003, de 3 de noviembre, General de Telecomunicaciones
El objetivo de esta comisi&oacute;n es elaborar una iniciativa estrat&eacute;gica para incluir
a Espa&ntilde;a en la Sociedad de la Informaci&oacute;n coordin&aacute;ndose con las Comunidades
Aut&oacute;nomas. Ser&aacute; el germen del Plan Info XXI5.
En el 2001 se presentaba un proyecto para impulsar las Tecnolog&iacute;as de la Informaci&oacute;ncuyas pretensiones no eran otras que completar la liberalizaci&oacute;n del sector
y favorecer la competencia, potenciar la Administraci&oacute;n electr&oacute;nica y el acceso de
todos a la Sociedad de la Informaci&oacute;n. Nac&iacute;a as&iacute; el Plan Info XXI, un proyecto de
tres a&ntilde;os de duraci&oacute;n (2001-2003). Este plan tiene su origen en el Proyecto eEurope6, aprobado por la Uni&oacute;n Europea a mediados de 2000 en Lisboa, pero
que Espa&ntilde;a no puso en marcha hasta el a&ntilde;o 2001.
Por no extendernos no citaremos toda la normativa elaborada desde este hecho,
nos remitiremos ya a la &uacute;ltima y de gran alcance, la Ley 34/2002, de 11 de julio
de Servicios de la Sociedad de la Informaci&oacute;n y del comercio Electr&oacute;nico7 de
amplia repercusi&oacute;n en nuestro campo y el programa “Internet para todos”8
(2002) como una de las acciones m&aacute;s ambiciosas para impulsar la Sociedad de la
Informaci&oacute;n en Espa&ntilde;a. Se trata de un programa, encuadrado dentro del Plan Info
XXI, de movilizaci&oacute;n social que incluye medidas para asegurar el acceso de todos
los ciudadanos y empresas a la Sociedad de la Informaci&oacute;n potenciando las redes
de banda ancha y propiciando una formaci&oacute;n b&aacute;sica en nuevas tecnolog&iacute;as.
En consecuencia, el ﬁn &uacute;ltimo, en el contexto de la Sociedad de la Informaci&oacute;n,
consiste en proporcionar acceso a cualquier tipo de informaci&oacute;n, a cualquier usuario,
en cualquier momento y en cualquier lugar. El acceso a Internet nos ha llevado m&aacute;s
que nunca a un fen&oacute;meno de socializaci&oacute;n de la informaci&oacute;n, no s&oacute;lo la que es producto en s&iacute; misma sino la que lleva un valor comercial directo: el usuario selecciona
la informaci&oacute;n primaria a la que tiene acceso directo y gratuito de una manera m&aacute;s
personalizada que nunca, la archiva, la refunde, la adapta, etc. Desde el punto de
vista del emisor de informaci&oacute;n, la autoedici&oacute;n documental a trav&eacute;s de los soportes
digitales ha cambiado el concepto de autor o editor e incluso el de documento.
En materia de informaci&oacute;n la gesti&oacute;n de la misma actualmente es de vital importancia en el trabajo cotidiano, el Web, fruto de la sociedad de la informaci&oacute;n
antes explicada, es un entorno familiar para los profesionales de la documentaci&oacute;n,
requiere la utilizaci&oacute;n de nuevas herramientas que permitan gestionar la informaci&oacute;n
de forma estructurada y organizada, as&iacute; como la puesta al d&iacute;a continua. Por ejemplo
el lenguaje XML (eXtensible Marhup Lenguage=Lenguaje del etiquetado Extensible)
5. Espa&ntilde;a. Plan de Acci&oacute;n Info XXI 2001-2003
6. Iniciativa en favor de una Europa electr&oacute;nica denominada “eEurope” de la Uni&oacute;n Europea, 20002005
7. BOE n&uacute;m. 166, 12.07. 2002
8. Iniciativa promovida por el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio en todas las CC.AA.
y las especiﬁcaciones que derivan de &eacute;l ofrecen una amplia gama de soluciones a
los diversos problemas que ata&ntilde;en a la documentaci&oacute;n, tanto para el desarrollo del
software documental como para las tareas cotidianas.
En todo este entramado pol&iacute;tico, social, cultural y tecnol&oacute;gico, por supuesto, se
incluyen las Bibliotecas Especializadas y Centros de Documentaci&oacute;n que en Espa&ntilde;a
son de reciente creaci&oacute;n. Se estima que la mayor parte de ellas no superan los sesenta o setenta a&ntilde;os de existencia, tambi&eacute;n la mayor parte dependen de organismos
oﬁciales, y s&oacute;lo un peque&ntilde;o porcentaje se vincula a instituciones privadas.
El grupo m&aacute;s importante de centros especializados es el formado por la Red de
Bibliotecas del CSIC. El CSIC cuenta con m&aacute;s de 80 bibliotecas distribuidas en todas
las CC.AA. especializadas en temas muy concretos, adem&aacute;s tenemos que citar los
dependientes de la Administraci&oacute;n, que son tambi&eacute;n numerosos.
En la actualidad muchas empresas o instituciones privadas est&aacute;n fomentando sus
propias bibliotecas, lo que est&aacute; provocando un desarrollo importante del sector de
La mayor&iacute;a de las Bibliotecas Especializadas y Centros de Documentaci&oacute;n espa&ntilde;oles, gracias al avance tecnol&oacute;gico e informativo, est&aacute;n accesibles a trav&eacute;s de Internet
o de sus bases de datos editadas en CD-ROM. De esta forma cualquier investigador
puede acceder a la informaci&oacute;n que necesita a trav&eacute;s de las distintas bases de datos
y en el caso de los dependientes de la Administraci&oacute;n de forma gratuita.
De la misma forma en nuestro pa&iacute;s la acci&oacute;n europea ha sido clave en este terreno. Hay que subrayar el inter&eacute;s surgido de la necesidad de los pol&iacute;ticos europeos de
fomentar la investigaci&oacute;n cient&iacute;ﬁca y el desarrollo tecnol&oacute;gico (I + D) y en concreto
en el campo de las tecnolog&iacute;as de la informaci&oacute;n. Este es el marco de la actuaci&oacute;n
p&uacute;blica en materia de teleinform&aacute;tica documental, podemos citar, entre el programa
que incide directamente en el terreno bibliotecario: EUREKA9 desde 1985. A trav&eacute;s
de EUREKA y de los Programas I + D, se llevan a cabo otros proyectos que inciden
directamente en la materia que tratamos ( COSINE (Cooperation for Open Systems
Interconection Networking in Europe, EUROPANET; IMPACT, dirigido al an&aacute;lisis y
promoci&oacute;n del mercado de la informaci&oacute;n en Europa a trav&eacute;s d la telem&aacute;tica; PULMAN, Public Libraries Movilising Advanced Networks promueve el intercambio de
pol&iacute;ticas y experiencias en tecnolog&iacute;a de la informaci&oacute;n y la comunicaci&oacute;n (TIC) en
bibliotecas, archivos y museos en el &aacute;mbito local y regional europeo, etc.)
9. Programa cooperativo europeo de fomento de la investigaci&oacute;n y el desarrollo tecnol&oacute;gico (I+D), en
el que participan 20 pa&iacute;ses y la propia UE.
Evidentemente la actuaci&oacute;n m&aacute;s importante ha sido el Plan de Acci&oacute;n para
Bibliotecas, de la Comisi&oacute;n de la UE, concretamente la Direcci&oacute;n General XIII, de
Telecomunications, Information Industries and Innovation, con el objetivo de promover en Europa el uso de las nuevas tecnolog&iacute;as, mediante la cooperaci&oacute;n, y la
disponibilidad y accesibilidad de modernos y eﬁcaces servicios bibliotecarios, para
los usuarios a trav&eacute;s de la tecnolog&iacute;a de la informaci&oacute;n, a trav&eacute;s de la telem&aacute;tica.
Por otro lado, el Plan de Acci&oacute;n eEurope 2005, aprobado por el Consejo Europeo en junio de 2002, siguiendo las pautas anteriores, establece como actuaci&oacute;n
prioritaria el desarrollo de un programa de puntos de acceso p&uacute;blico a Internet,
usando preferentemente conexi&oacute;n de banda ancha.
Todos estos esfuerzos traen consigo la interconexi&oacute;n f&iacute;sica de los sistemas automatizados (networking), tendencia general en el campo de la tecnolog&iacute;a de la informaci&oacute;n y las aplicaciones telem&aacute;ticas. De acuerdo con esto, tiene lugar en nuestro
campo la utilizaci&oacute;n de aplicaciones telem&aacute;ticas para Redes telem&aacute;ticas cient&iacute;ﬁcas,
interconexi&oacute;n de sistemas, redes y sistemas cooperativos de biblioteca, etc.
SITUACI&Oacute;N EN ANDALUC&Iacute;A
Desde la creaci&oacute;n de la Comunidad Aut&oacute;noma de Andaluc&iacute;a, Ley Org&aacute;nica
6/1981 de 30 de diciembre, del Estatuto de Autonom&iacute;a para Andaluc&iacute;a10, hemos venido asistiendo al nacimiento y desarrollo de planes en todas las materias,
plasmados posteriormente en las diversas leyes que han ido y van promulg&aacute;ndose,
sirviendo para abrir los cauces necesarios en cada caso y realizar las actuaciones
pertinentes. El terreno cultural no iba a ser menos.
La promulgaci&oacute;n de las leyes de Bibliotecas en cada una de las Comunidades
Aut&oacute;nomas, as&iacute; como los decretos, reglamentos y &oacute;rdenes que las desarrollan se han
dirigido hac&iacute;a un ﬁn com&uacute;n: el acceso a la cultura de una determinada Comunidad,
en deﬁnitiva el acceso a la informaci&oacute;n en general y a la conservaci&oacute;n y difusi&oacute;n de
su patrimonio Bibliogr&aacute;ﬁco.
Como hemos analizado, las leyes estatales establecen un Sistema Espa&ntilde;ol de
Bibliotecas (Real Decreto 582/1989, de 19 de mayo), que act&uacute;a respecto a las
Comunidades Auton&oacute;micas como instrumento esencial de cooperaci&oacute;n bibliotecaria, a la vez que marca las pautas para el desarrollo legal de los distintos sistemas
bibliotecarios auton&oacute;micos.
La primera Comunidad Aut&oacute;noma que promulga una Ley de Bibliotecas es
Catalu&ntilde;a. La Ley 3/1981 ser&aacute; ejemplo a seguir en esta materia por el resto de las
10. BOE 11.01.1982; BOJA 01.02.82
comunidades. Andaluc&iacute;a es la segunda Comunidad Aut&oacute;noma del Estado Espa&ntilde;ol
que cuenta con una Ley de Bibliotecas aprobada por el Parlamento Andaluz el
3 de noviembre de 198311.
El traspaso de competencias, alcanzadas las transferencias en materia de Bibliotecas en Andaluc&iacute;a, por los Reales Decretos 1075/81, de 24 de abril y 30 de
noviembre12, da paso a una gran pol&iacute;tica emprendida por la Consejer&iacute;a de Cultura
para iniciar la realizaci&oacute;n del Atlas Bibliotecario de Andaluc&iacute;a, SIBIA. Este Atlas
responde al acuerdo del Consejo de Gobierno que en 1989 decide la elaboraci&oacute;n
del Atlas de Andaluc&iacute;a. En base al art&iacute;culo 2&ordm; del Estatuto de Autonom&iacute;a de Andaluc&iacute;a que establece:”el territorio de Andaluc&iacute;a comprende el de los municipios de
las actuales provincias de Almer&iacute;a, C&aacute;diz, C&oacute;rdoba, Granada, Huelva, Ja&eacute;n, M&aacute;laga
y Sevilla”, se confeccionan todos los mapas de nuestra Comunidad.
Andaluc&iacute;a dispone as&iacute; de un relato gr&aacute;ﬁco y visual propio, de una imagen m&aacute;s
completa, m&aacute;s detallada y cient&iacute;ﬁca de su entidad geogr&aacute;ﬁca y ambiental, econ&oacute;mica y
social, cultural e hist&oacute;rica; sirviendo a la vez de instrumento para la intervenci&oacute;n sobre
el territorio, para la toma de decisiones, para la construcci&oacute;n de los equipamientos e
infraestructuras necesarias, para la equilibrada distribuci&oacute;n de actividades y usos del
suelo. En deﬁnitiva, para una adecuada gesti&oacute;n de recursos y posibilidades.
Siguiendo esta imagen gr&aacute;ﬁca de Andaluc&iacute;a se construye y gestiona igualmente
el Atlas Bibliotecario Andaluz. Resultado tambi&eacute;n de la deﬁciencia del Sistema Bibliotecario anterior a la promulgaci&oacute;n de la Ley, con unos recursos m&iacute;nimos. En
resumidas cuentas la Ley de Bibliotecas de Andaluc&iacute;a marca unos objetivos a cumplir: fomento y desarrollo de todas las bibliotecas de la Comunidad, la adecuaci&oacute;n
de las mismas con el mundo cultural que las rodea, la mejora de la situaci&oacute;n laboral
y profesional de las que trabajan en ella, desarrollo bibliogr&aacute;ﬁco y documental, as&iacute;
como su conservaci&oacute;n y custodia.
Por otra parte, a trav&eacute;s de esta misma Ley, se crean los &oacute;rganos y centros de
gesti&oacute;n del SIBIA, la Biblioteca de Andaluc&iacute;a, cabecera del Sistema, Consejo Andaluz
de Bibliotecas, etc. mediante la normativa espec&iacute;ﬁca para este ﬁn y necesarios para
llevar a cabo estos objetivos.
La historia de la pol&iacute;tica bibliotecaria andaluza comienza por el desarrollo paulatino
de esta Ley, desembocando en los primeros Planes de Bibliotecas cuya ﬁnalidad era la
aplicaci&oacute;n de la Ley en s&iacute; sobre la marcha, solventando los distintos problemas f&iacute;sicos,
t&eacute;cnicos y profesionales que pudieran surgir como resultado de esta aplicaci&oacute;n.
Los dos Planes referidos abarcan un periodo extenso (desde 1983). El Primer
Plan ten&iacute;a como objetivo cubrir las carencias existentes en todas las bibliotecas de
11. B.O.J.A. n&ordm; 89 de 8.11
12. BOE n&ordm; 138, 11.1981
la Comunidad, la mejora cuantitativa de los servicios (personal, mobiliario, medios,
fondos). Para esto se hace hincapi&eacute; en los Centros Provinciales Coordinadores de
Bibliotecas, como cabeceras de la red provincial de bibliotecas y a trav&eacute;s de ellos se
pasar&iacute;an a gestionar las bibliotecas p&uacute;blicas municipales.
El Segundo Plan reestructura el Sistema Bibliotecario de Andaluc&iacute;a, a la vez que
hace frente a aspectos cualitativos y cuantitativos. Los primeros hacen referencia
a la necesidad de ampliar los servicios bibliotecarios que funcionan en las grandes
ciudades de Andaluc&iacute;a y que se consideran insuﬁcientes y a la cualiﬁcaci&oacute;n o reciclaje profesional. El segundo hace referencia al desarrollo de la red de bibliotecas
en municipios peque&ntilde;os que a&uacute;n no tienen biblioteca.
Por otra parte, la necesidad de reorganizar el Sistema viene acentuada por la
creaci&oacute;n y desarrollo de la Biblioteca de Andaluc&iacute;a13 y la necesidad de incluirla
plenamente en el Sistema, para que pueda desarrollar, de manera adecuada y eﬁcaz,
las competencias que seg&uacute;n la Ley 8 de Bibliotecas, art. 8.1 le correspond&iacute;a.
Acabado el periodo de los dos Planes examinados, se intent&oacute; materializar un
Reglamento ( Decreto 74/1994, de 19 de marzo14) que pon&iacute;a en orden los nuevos
cambios acaecidos desde 1992 a 1994 y que nunca se lleg&oacute; a ejecutar.
Desde 1994 hasta 1998 se fue elaborando otro nuevo para seguir desarrollando
la Ley de Bibliotecas y atender a las modiﬁcaciones producidas en la estructura de
la Consejer&iacute;a de Cultura, principalmente por el Decreto 333/1996, de 9 de julio15,
por el que se modiﬁca el Decreto 259/1994, de 13 de septiembre, de Estructura Org&aacute;nica B&aacute;sica de la Consejer&iacute;a de Cultura, con la creaci&oacute;n de la nueva
Direcci&oacute;n General de Instituciones del Patrimonio Hist&oacute;rico, que provocan un
nuevo desarrollo del dise&ntilde;o legal del Sistema. El objetivo principal de este nuevo
Reglamento, que viene a sustituir a los anteriormente mencionados, es diferenciar
la parte administrativa de la parte t&eacute;cnica en la gesti&oacute;n del Sistema Bibliotecario
de Andaluc&iacute;a, diferenciando las funciones de los Centros y &oacute;rganos bibliotecarios
en cada una de estas materias, que en la regulaci&oacute;n anterior eran asumidas por la
Biblioteca de Andaluc&iacute;a.
Adem&aacute;s, como novedad, se integran los Centros Provinciales Coordinadores de
Bibliotecas, ahora denominados Departamentos de los Servicios Bibliotecarios
Provinciales, en cada una de las Bibliotecas P&uacute;blicas Provinciales de cada provincia. El Organigrama que hasta entonces ven&iacute;a marcando la actuaci&oacute;n del Sistema
Andaluz de Bibliotecas cambi&oacute;, tomando tambi&eacute;n m&aacute;s protagonismo en la reciente
red de bibliotecas de Andaluc&iacute;a.
13. Decreto 94/1987, actualmente derogado
14. BOJA 18.05.1994
Paralelamente el Plan General de Bienes Culturales de Andaluc&iacute;a que cubre el
periodo de 1996 hasta el a&ntilde;o 2000 contemplan los objetivos actuales, actuaciones
y medidas a tomar, en materia de bibliotecas, mientras no era aprobado el nuevo
Reglamento. En este Plan General se reitera el reforzamiento de la Red de Lectura
P&uacute;blica que “constituye en s&iacute; mismo un hecho cultural de primer orden que debe ser
protegido, conservado y difundido”, siendo, como hemos comprobado, un proceso
lleno de avatares que tiene todav&iacute;a en la actualidad mucho camino por delante para
que llegue a ser y se mantenga como lo que la Ley de Bibliotecas reclama. As&iacute;, el
Decreto 230/1999, de 15 de noviembre16, aprueba el esperado Reglamento del
Sistema Bibliotecario de Andalucia. Como innovaciones respecto a la regulaci&oacute;n
anterior destaca una nueva deﬁnici&oacute;n de la Red de Lectura P&uacute;blica del Sistema “con
las obligaciones y beneﬁcios inherentes a la incorporaci&oacute;n a dicha Red”17.
En el plazo de dos a&ntilde;os a partir de la publicaci&oacute;n de esta norma, la Consejer&iacute;a
de Cultura aprob&oacute; un Plan de Territorializaci&oacute;n de Servicios Bibliotecarios, en el
que se precisan las caracter&iacute;sticas t&eacute;cnicas y los &aacute;mbitos geogr&aacute;ﬁcos que han de
corresponder a los Centros t&eacute;cnicos directivos, previstos en el art. 6&ordm; 3 de la Ley
de Bibliotecas de 1983 y a los servicios bibliotecarios a los que se reﬁere el art. 10&ordm;
2 de la misma.
Este Reglamento ha sido crucial para el desarrollo bibliotecario de nuestra Comunidad hasta la aparici&oacute;n de la reci&eacute;n nacida Ley del sistema de Bibliotecas y Centros de
Documentaci&oacute;n de Andaluc&iacute;a18, que ha supuesto el deﬁnitivo impulso que necesitaba
la pol&iacute;tica de informaci&oacute;n en Andaluc&iacute;a por parte de los poderes p&uacute;blicos.
Tenemos que reconocer en primer lugar y antes de su an&aacute;lisis, que esta Ley
ha dado el avance que las Bibliotecas Especializadas y Centros de Documentaci&oacute;n
andaluces ped&iacute;a “a gritos”, ya que por primera vez se reconocen como tales de
manera expl&iacute;cita en una norma de rango superior.
Ya en la denominaci&oacute;n de la misma se encuentra claramente reﬂejada la inserci&oacute;n
de los centros de estas caracter&iacute;sticas en el Sistema Bibliotecario Andaluz. A partir
de ahora y a lo largo del desarrollo de la Ley ir&aacute; perﬁlando sus caracter&iacute;sticas, as&iacute;
como sus derechos y deberes.
Vamos a ir analizando los art&iacute;culos para ir comprobando sus peculiaridades y
novedades en lo que se reﬁere al tema que nos ocupa.
15. BOJA 09.07.1996
16. BOJA n&ordm;.151, 30.12.1999
17. Pre&aacute;mbulo del Reglamento.
18. Ley 6/2003 del Sistema Andaluz de Bibliotecas y centros de Documentaci&oacute;n (BOJA 31.12.2003)
En el T&iacute;tulo I, Cap&iacute;tulo I, Art&iacute;culo 2. &Aacute;mbito de aplicaci&oacute;n, se expone: 1. La
presente Ley ser&aacute; de aplicaci&oacute;n a todas las bibliotecas y centros de documentaci&oacute;n
de titularidad o uso p&uacute;blico de competencia de la Comunidad Aut&oacute;noma, as&iacute; como
a aquellos otros centros y bibliotecas de titularidad privada incorporados al Sistema
Andaluz de Bibliotecas y Centros de Documentaci&oacute;n, sin perjuicio de la aplicaci&oacute;n
general de sus normas relativas a las competencias de las Administraciones p&uacute;blicas
de Andaluc&iacute;a, en materia de bibliotecas y centros de documentaci&oacute;n y las reguladoras
del Dep&oacute;sito Patrimonial Bibliogr&aacute;ﬁco Andaluz.
Art&iacute;culo 3. Bibliotecas y centros de documentaci&oacute;n. Deﬁniciones. Aparece por
primera vez la deﬁnici&oacute;n: b) Centro de documentaci&oacute;n es la instituci&oacute;n que selecciona,
identiﬁca, analiza y difunde principalmente informaci&oacute;n especializada de car&aacute;cter
cient&iacute;ﬁco, t&eacute;cnico o cultural, ya sea propia o procedente de fuentes externas, que
no tenga car&aacute;cter exclusivamente de gesti&oacute;n administrativa, ni constituya patrimonio
documental, con el objetivo de servir a los ﬁnes de la entidad o instituci&oacute;n de la que
depende y difundir y facilitar el acceso a los registros culturales y de informaci&oacute;n
de esa organizaci&oacute;n.
EL T&Iacute;TULO II: Sistema Andaluz de Bibliotecas y Centros de Documentaci&oacute;n,
es de vital importancia para las bibliotecas especializas y centros de documentaci&oacute;n
andaluces, ya que clara y deﬁnitivamente los incluye en el Sistema, cap&iacute;tulo 2,
art&iacute;culo 5: El Sistema Andaluz de Bibliotecas y Centros de Documentaci&oacute;n es el
conjunto de &oacute;rganos, centros y medios que tiene como ﬁn garantizar el mejor aprovechamiento de los registros culturales y de informaci&oacute;n, y de todos sus recursos
bibliotecarios y documentales, mediante la coordinaci&oacute;n y cooperaci&oacute;n entre sus
diversos elementos. Todo esto dentro de una Unidad de Gesti&oacute;n al servicio de los
ciudadanos y, en general, de la comunidad, y estar&aacute; sujeto a las obligaciones de uso
p&uacute;blico establecidas por la presente Ley y sus normas de desarrollo.
Art&iacute;culo 6: En dicha unidad de gesti&oacute;n se incluyen los registros culturales y
de informaci&oacute;n cient&iacute;ﬁca o t&eacute;cnica de los centros de documentaci&oacute;n y bibliotecas
especializadas abiertos al p&uacute;blico, con las obligaciones de uso p&uacute;blico que reglamentariamente se establezcan.
Asimismo estos centros quedan tambi&eacute;n contemplados en el Atlas de los Recursos
del Sistema Andaluz de Bibliotecas y Centros de Documentaci&oacute;n coordinados por la
Consejer&iacute;a competente en materia de bibliotecas y de centros de documentaci&oacute;n, que
elaborar&aacute; el Atlas Centros de Documentaci&oacute;n, de acuerdo con lo que se establezca
reglamentariamente19.
Al igual que la otra Red que contempla la Ley, el art&iacute;culo 9 asienta las bases de
normalizaci&oacute;n bibliogr&aacute;ﬁca y cooperaci&oacute;n interbibliotecaria:
19. Art&iacute;culo 7 de la Ley 6/2003
1. Las bibliotecas y centros que se integran en el Sistema Andaluz de Bibliotecas
y Centros de Documentaci&oacute;n deber&aacute;n:
a) Aportar a la Biblioteca de Andaluc&iacute;a los datos catalogr&aacute;ﬁcos de sus fondos
bibliogr&aacute;ﬁcos y documentales, elaborados de acuerdo con las normas t&eacute;cnicas vigentes, a efectos de su inclusi&oacute;n en cat&aacute;logos colectivos u otras herramientas que
faciliten su difusi&oacute;n.
b) Participar en actividades de cooperaci&oacute;n con las dem&aacute;s bibliotecas y centros
de documentaci&oacute;n de uso p&uacute;blico, especialmente en el pr&eacute;stamo interbibliotecario
y en el servicio de reproducciones de documentos.
Pero es en el Cap&iacute;tulo V de este mismo T&iacute;tulo donde se detalla todo lo posible
(ya que reglamentariamente se ir&aacute; ampliando la Ley) la red que nos ocupa. Del art&iacute;culo 27 al 32, se deﬁne la misma, sus Centros, el Registro de &eacute;stos, competencias
y hasta la cualiﬁcaci&oacute;n de su personal:
• Conjunto organizado de centros de documentaci&oacute;n y bibliotecas especializadas dependientes de la Administraci&oacute;n de la Junta de Andaluc&iacute;a, y de otras
instituciones p&uacute;blicas, as&iacute; como de las instituciones o entidades privadas que
se integren en la Red mediante convenio y de acuerdo con los requisitos y el
procedimiento que se establezca reglamentariamente.
• Tendr&aacute; como objetivos cooperar y coordinar la puesta a disposici&oacute;n de las
propias instituciones, o de los usuarios que &eacute;stas determinen, de los registros
culturales y de informaci&oacute;n cient&iacute;ﬁca o t&eacute;cnica de que dispongan, en los que
se incluyen los trabajos e informes elaborados o encargados por las entidades
de las que dichos centros y bibliotecas dependan.
• La Consejer&iacute;a competente en materia de bibliotecas y de centros de documentaci&oacute;n mantendr&aacute; un Registro actualizado de los centros de documentaci&oacute;n y
bibliotecas especializadas integrados en la Red. Mediante Orden de la Consejer&iacute;a competente en materia de bibliotecas y centros de documentaci&oacute;n se
establecer&aacute;n los requisitos y el procedimiento para la inscripci&oacute;n en el Registro;
se valorar&aacute; en la actividad de fomento de la Consejer&iacute;a mencionada.
De igual forma que en la Red paralela de Bibliotecas P&uacute;blicas se enumeran
los deberes de la Red, as&iacute; como los derechos y deberes de los usuarios. Aparece
tambi&eacute;n por primera vez una importante cooperaci&oacute;n, de la que luego hablaremos:
las bibliotecas universitarias andaluzas. Las bibliotecas universitarias se integrar&aacute;n,
en los t&eacute;rminos que reglamentariamente se establezcan, en la Red de Centros de
Documentaci&oacute;n y Bibliotecas Especializadas20.
20. Art&iacute;culo 30 de la Ley 6/2003
El T&Iacute;TULO III marca las Competencias de las administraciones p&uacute;blicas de
Andaluc&iacute;a en materia de bibliotecas y de centros de documentaci&oacute;n. El Art&iacute;culo 33
2. En relaci&oacute;n con los centros de documentaci&oacute;n y las bibliotecas especializadas:
a) Proporcionar directrices sobre infraestructuras t&eacute;cnicas m&iacute;nimas y sobre el
tratamiento y la difusi&oacute;n de la informaci&oacute;n y de sus fondos.
b) Regular los requisitos y el procedimiento para que un centro de documentaci&oacute;n
o una biblioteca especializada pueda integrarse en la Red de Centros de Documentaci&oacute;n y Bibliotecas Especializadas.
c) Establecer criterios para la elaboraci&oacute;n, tratamiento, difusi&oacute;n y posterior uso
de las estad&iacute;sticas relativas a los servicios de documentaci&oacute;n y bibliotecas especializadas.
d) Fomentar el uso de los servicios de documentaci&oacute;n y de informaci&oacute;n especializada.
e) Establecer los perﬁles profesionales id&oacute;neos del personal t&eacute;cnico de estos
centros, de acuerdo con sus caracter&iacute;sticas, y favorecer su formaci&oacute;n permanente,
sin perjuicio, en su caso, de lo regulado en materia de funci&oacute;n p&uacute;blica.
Analizada brevemente la normativa bibliotecaria andaluza, vamos a revisar
igualmente el proceso de iniciaci&oacute;n y desarrollo de las nuevas tecnolog&iacute;as de la
informaci&oacute;n en Andaluc&iacute;a, ya que ha sido igualmente deﬁnitivo en el desarrollo y
avance de nuestras bibliotecas.
Es cada vez m&aacute;s frecuente encontrar centros informativos que han automatizado
sus servicios. La enorme masa documental existente, las necesidades de los usuarios
(necesitan cada d&iacute;a la informaci&oacute;n m&aacute;s r&aacute;pida), y las enormes ventajas que ofrece la
inform&aacute;tica aplicada a este campo, hacen que &eacute;sta entre de lleno en los par&aacute;metros
de los Profesionales de la Informaci&oacute;n.
En la actualidad los Sistemas Integrados de Gesti&oacute;n Bibliotecaria permiten mediante la integraci&oacute;n de diferentes m&oacute;dulos el tratamiento inform&aacute;tico de todas las
tareas bibliotecarias y documentales. Esta herramienta unida al avance en las tecnolog&iacute;as de la informaci&oacute;n, en la denominada sociedad de la informaci&oacute;n explicada
anteriormente, han hecho y hacen posible el ﬁn &uacute;ltimo y principal de la existencia
de las bibliotecas y centros de documentaci&oacute;n: hacer llegar al usuario la informaci&oacute;n
que solicita en el menor tiempo posible.
Hay que a&ntilde;adir que lo mismo que ocurriera a nivel nacional, el desarrollo normativo en materia de bibliotecas y en materia de cultura en general, viene reforzado en
nuestra comunidad por la aparici&oacute;n de la sociedad de la informaci&oacute;n y la aplicaci&oacute;n
de las nuevas tecnolog&iacute;as, que han tenido un r&aacute;pido desarrollo en los &uacute;ltimos a&ntilde;os.
Prueba de ello es, por ejemplo, entre otros muchos proyectos, la creaci&oacute;n reciente
de GUADALINFO iniciativa de la Junta de Andaluc&iacute;a (Consejer&iacute;a de la Presidencia)
que forma parte del Plan [email protected] de Iniciativas Estrat&eacute;gicas para la Sociedad
de la Informaci&oacute;n y pretende facilitar el uso de las &uacute;ltimas tecnolog&iacute;as de acceso a
internet a todos los ciudadanos de la Comunidad Aut&oacute;noma. Pretende, por tanto,
“aportar estrat&eacute;gicamente la respuesta innovadora a problemas que las soluciones
tradicionales nunca han contribuido a resolver. Se trata de afrontar desde el principio
de la igualdad el proceso de globalizaci&oacute;n de la sociedad”21.
GUADALINFO adem&aacute;s participa de la Estrategia Europea para las Regiones
y de la Identidad Regional y Desarrollo Sostenible. Es un Programa Regional de
Acciones Innovadoras aprobado por la UE (DG Regio) y con ﬁnanciaci&oacute;n de los
Fondos FEDER22, que “pone el &eacute;nfasis en que todos los ciudadanos entren en la era
digital, apoyar las iniciativas de j&oacute;venes y ayudar a nuevas PYMEs y j&oacute;venes titulados
universitarios para la generaci&oacute;n de herramientas y productos de teleformaci&oacute;n”.
Ya en el terreno propiamente bibliotecario, asistimos a la puesta en marcha de
otros planes decisivos como ‘Internet en las Bibliotecas’23. Dicho plan comprende
un conjunto de medidas destinadas a dotar de puntos de acceso a Internet a las
bibliotecas para que puedan ofrecer el servicio a los ciudadanos. As&iacute; se pretende
dotar de conexi&oacute;n y equipamiento inform&aacute;tico y multimedia a la totalidad de las
Bibliotecas P&uacute;blicas Andaluzas, atendiendo especialmente a las zonas desfavorecidas
por su situaci&oacute;n socio-econ&oacute;mica, aislamiento geogr&aacute;ﬁco y a los peque&ntilde;os n&uacute;cleos
de poblaci&oacute;n, mediante el empleo de todos los recursos que las telecomunicaciones
ofertan en la actualidad. Se establecen en un proyecto a tres a&ntilde;os.
Un nuevo proyecto en este mismo terreno que no podemos pasar por alto, ya
que es muy importante para el Sistema Bibliotecario de Andaluc&iacute;a, es la Biblioteca
Virtual de Andaluc&iacute;a. La Biblioteca Virtual de Andaluc&iacute;a (BVA) tiene su origen en
el marco legal deﬁnido por el Decreto 72/2003, de 18 de marzo, de Medidas de
Impulso de la Sociedad del Conocimiento en Andaluc&iacute;a, que la Junta de Andaluc&iacute;a
ha puesto en marcha con el objetivo principal de “poner las nuevas tecnolog&iacute;as
al servicio de todos los ciudadanos y ciudadanas andaluzas. Entre los objetivos
espec&iacute;ﬁcos que establece este Decreto se cuenta el adaptar la prestaci&oacute;n de
servicios p&uacute;blicos b&aacute;sicos (educativos, sanitarios y culturales) a las demandas y
potencialidades de la sociedad del conocimiento. Uno de estos servicios en ma-
21. El Portal de Andaluc&iacute;a” (www.andaluciajunta.es),
22. Reglamento (CE) n&deg; 1783/1999 del Parlamento y del Consejo, de 12 de julio de 1999, relativo al
Fondo Europeo de Desarrollo Regional [Diario Oﬁcial L 213 de 13.08.1999].
23. El 30 de octubre de 2002 el Ministerio de Ciencia y Tecnolog&iacute;a y el Ministerio de Educaci&oacute;n, Cultura y
Deporte celebran un Convenio Marco con el objeto de poner en marcha el programa “Internet en las
Bibliotecas”. Red.es, es la entidad p&uacute;blica empresarial adscrita al Ministerio de Ciencia y Tecnolog&iacute;a
y todas las Comunidades Aut&oacute;nomas participantes que lleva a cabo el proyecto.
teria de cultura es la Biblioteca Virtual de Andaluc&iacute;a, cuya creaci&oacute;n y desarrollo
corresponde a la Consejer&iacute;a de Cultura”24.
La Consejer&iacute;a de Cultura pretende con la BVA, hacer accesible a trav&eacute;s de la
red el conjunto de colecciones de documentos digitalizados como un paso m&aacute;s en
la oferta que las instituciones auton&oacute;micas hacen para posibilitar el “acceso igual
de los ciudadanos andaluces a la Sociedad del Conocimiento (…) se dar&aacute; acceso a una importante selecci&oacute;n del patrimonio bibliogr&aacute;ﬁco (autores y temas
andaluces) para que a trav&eacute;s de Internet cualquier ciudadano pueda leer estos
documentos sin necesidad de desplazarse”. La entidad encargada de la Biblioteca
Virtual de Andaluc&iacute;a ser&aacute; nuevamente y como corresponde, la propia Biblioteca de
Andaluc&iacute;a, con arreglo a lo establecido en el cap&iacute;tulo III, art&iacute;culo 14 del T&iacute;tulo II de
la Ley 16/2003. Se encargar&aacute; adem&aacute;s de establecer los contactos con las distintas
instituciones propietarias de los fondos bibliogr&aacute;ﬁcos, as&iacute; como elaborar&aacute; las l&iacute;neas
generales de los convenios que deban regir las colaboraciones necesarias.
En deﬁnitiva, la aplicaci&oacute;n de la nueva Ley y del Reglamento, de los art&iacute;culos que
quedan en vigor, adem&aacute;s de la materializaci&oacute;n de las nuevas tecnolog&iacute;as mencionadas
a los servicios bibliotecarios, han originado una red automatizada de informaci&oacute;n que
va creciendo d&iacute;a a d&iacute;a y que se ha hecho ya realidad. El art&iacute;culo 14 de la Ley 16/2003
y el cap&iacute;tulo II, Secci&oacute;n cuarta, Art&iacute;culo 11 del Reglamento otorga a la Biblioteca
de Andaluc&iacute;a las competencias necesarias para llevar a cabo la total coordinaci&oacute;n
cumpliendo su funci&oacute;n de cabecera del Sistema asesorando en los aspectos t&eacute;cnicos a
todas las bibliotecas que lo conﬁguran, para el proceso t&eacute;cnico de sus propios fondos
y para poner en marcha sus servicios bibliotecarios primero y posteriormente para
la creaci&oacute;n y desarrollo de la Red. La biblioteca de Andaluc&iacute;a implant&oacute; el Sistema de
Gesti&oacute;n Bibliotecaria ABSYS (va por la versi&oacute;n 6), que funciona desde 1990 en esta
biblioteca y lo que han ido adquiriendo paulatuinamente el resto de las bibliotecas del
Sistema Bibliotecario de la Comunidad, con los &uacute;nicos ﬁnes de, repetimos, conﬁgurar
la red, mejorar el servicio p&uacute;blico a los ciudadanos en Andaluc&iacute;a, uniﬁcar todos los
fondos de las bibliotecas de uso p&uacute;blico radicadas en la Comunidad y disponerlos
a un servicio, siendo obligaci&oacute;n, en la actualidad, de la Consejer&iacute;a de Cultura de la
Junta de Andaluc&iacute;a asegurar la cooperaci&oacute;n entre los &oacute;rganos gestores que integran
el Sistema Bibliotecario de Andaluc&iacute;a, para la catalogaci&oacute;n, clasiﬁcaci&oacute;n de los fondos,
la informaci&oacute;n bibliogr&aacute;ﬁca y el pr&eacute;stamo interbibliotecario.
ABSYS es un Sistema Integrado de Gesti&oacute;n Bibliotecaria, creado y desarrollado
por la empresa Baratz Servicios de Telecomunicaci&oacute;n. Su objetivo es llevar a cabo,
de manera integrada y automatizada, un amplio n&uacute;mero de tareas relacionadas
con el mantenimiento del cat&aacute;logo y del sistema de circulaci&oacute;n. Este programa
permite la creaci&oacute;n de bases de datos documentales y tiene por objeto la aplicaci&oacute;n
24. www.juntadeandalucia.es/cultura/ bibliotecavirtualandalucia
y el desarrollo de la inform&aacute;tica documental en el &aacute;rea de gesti&oacute;n de sistemas de
informaci&oacute;n. Para ello se basa en el desarrollo interno de herramientas software,
la distribuci&oacute;n e implantaci&oacute;n de soluciones para la captura, digitalizaci&oacute;n y distribuci&oacute;n de la informaci&oacute;n. Este mismo programa se fue instalando en todas las
bibliotecas p&uacute;blicas del Estado, as&iacute; como en muchas universidades, y centros de la
Administraci&oacute;n espa&ntilde;ola.
LA BIBLIOTECA DE ANDALUC&Iacute;A tiene su origen en la Ley 8/1983 de 3
de noviembre de Bibliotecas. Su desarrollo se lleva a cabo mediante el Decreto
294/1987 de 9 de diciembre25 indicando su estructura tambi&eacute;n en el malogrado
Reglamento de 1994 antes mencionado, en la secci&oacute;n cuarta del Reglamento: arts.
11/13, ya derogados. Su estructura, naturaleza y funciones han quedado plasmada
deﬁnitivamente en la nueva Ley, t&iacute;tulo II, cap&iacute;tulo III, art. 14.
La Biblioteca auton&oacute;mica, con sede en Granada, depende de la Direcci&oacute;n General
competente (actualmente Direcci&oacute;n General de Instituciones del Patrimonio Hist&oacute;rico) de la Consejer&iacute;a de Cultura, a trav&eacute;s del Servicio de Bibliotecas. Constituye el
&Oacute;rgano t&eacute;cnico de la Red, y ejerce, en coordinaci&oacute;n con el Servicio mencionado,
esta funci&oacute;n entre otras muchas, que nos es preciso mencionar para el tema que
Es en marzo del 2003 cuando entr&oacute; en vigor el nuevo acuerdo de la Licencia
Corporativa de los productos y servicios relativos al programa de automatizaci&oacute;n
bibliotecaria ABSYS. Con la ﬁrma de este contrato, la Consejer&iacute;a de Cultura de la
Junta de Andaluc&iacute;a apuesta por la automatizaci&oacute;n centralizada de la Red de Bibliotecas
P&uacute;blicas de Andaluc&iacute;a con el denominado proyecto ABSYS Multicentro.
Este plan, dirigido a las bibliotecas p&uacute;blicas, permitir&iacute;a conformar un cat&aacute;logo
bibliogr&aacute;ﬁco cooperativo y un ﬁchero de lectores com&uacute;n, base para la prestaci&oacute;n de
un nivel de servicio equitativo en todas las bibliotecas p&uacute;blicas participantes.
Dicho acuerdo establece el 28 de febrero de 2004 como fecha l&iacute;mite para
que todas las bibliotecas p&uacute;blicas que dispongan de conexi&oacute;n ADSL y disfruten
de instalaciones acogidas a acuerdos de licencia corporativa anterior soliciten su
incorporaci&oacute;n al proyecto.
Por otro lado, se contin&uacute;a el proceso de puesta en marcha de ABSYS Multicentro.
La Consejer&iacute;a de Cultura adquiri&oacute; un potente servidor llevando a cabo la denominada ‘Segunda Fusi&oacute;n de Prueba’, que integr&oacute; las bases de datos de 60 bibliotecas
p&uacute;blicas y est&aacute; accesible a trav&eacute;s de Internet.
25. BOJA 19.01.1987
La tercera fusi&oacute;n y &uacute;ltima se ha realizado en marzo de 2004. La &uacute;ltima versi&oacute;n
Absys, absysNET ha sido implantada en la Red Andaluza de Bibliotecas P&uacute;blicas
recientemente con gran &eacute;xito, a pesar de los l&oacute;gicos inconvenientes de la integraci&oacute;n
de cat&aacute;logos, usuarios, prestaciones, etc.. AbsysNET es una aplicaci&oacute;n dise&ntilde;ada
espec&iacute;ﬁcamente para funcionar en un entorno web, “cuyo objetivo fundamental es
facilitar la gesti&oacute;n de grandes redes de bibliotecas o de bibliotecas que, por su
especializaci&oacute;n y elevado nivel de complejidad, necesitan una herramienta al m&aacute;s
alto nivel de prestaciones, que cubra todas sus expectativas, y que se adapte a
todas las posibles innovaciones y crecimientos. Utiliza las nuevas tecnolog&iacute;as de
la informaci&oacute;n (XML, Internet, etc.), obteniendo de ellas sus m&aacute;ximas prestaciones y nuevas interfaces y herramientas relacionadas con Internet, as&iacute; como otras
innovaciones como nuevas funciones de un sistema integrado moderno, utilidades
espec&iacute;ﬁcas para la comunicaci&oacute;n entre centros y la coordinaci&oacute;n de recursos”26.
Despu&eacute;s de este extenso pre&aacute;mbulo hist&oacute;rico, pero por otra parte necesario
para comprender los planteamientos que a continuaci&oacute;n se van a realizar, vamos a
analizar la situaci&oacute;n de las bibliotecas especializadas y Centros de Documentaci&oacute;n
en Andaluc&iacute;a.
Actualmente en Andaluc&iacute;a existen m&aacute;s Bibliotecas Especializadas que Centros
de Documentaci&oacute;n dependientes de la Junta de Andaluc&iacute;a, de instituciones privadas
y p&uacute;blicas con sede en las distintas provincias. La Junta de Andaluc&iacute;a desde sus comienzos fue creando numerosos centros dependientes de las distintas Consejer&iacute;as y
de organismos aut&oacute;nomos vinculados a ellas que abarcan diversas tem&aacute;ticas, seg&uacute;n
su campo de actuaci&oacute;n. As&iacute;, empezando por la Consejer&iacute;a de Cultura, tenemos, entre
otros, el Centro de Documentaci&oacute;n Musical de Andaluc&iacute;a (Granada, especializado en
m&uacute;sica); la biblioteca de UNISPORT (M&aacute;laga, especializado en deportes); la biblioteca
de la Filmoteca de Andaluc&iacute;a (C&oacute;rdoba, especializada en la cinematograf&iacute;a y temas
aﬁnes); biblioteca del Centro Andaluz de Flamenco (Jerez de la Frontera); biblioteca de
la Escuela Andaluza de Salud P&uacute;blica (Granada, especializada en ciencias de la salud);
biblioteca del Patronato de la Alhambra y el Generalife (Granada, especializada en
arte hispanomusulman sobre todo, urbanismo y arqueolog&iacute;a); biblioteca del complejo
de Madinat Al-Zahara (C&oacute;rdoba, de la misma tem&aacute;tica que la anterior); biblioteca
del Centro de Artes Esc&eacute;nicas (Sevilla); biblioteca y Centro de Documentaci&oacute;n del
Instituto Andaluz de Patrimonio Hist&oacute;rico (Sevilla), Biblioteca del Instituto Andaluz
de Administraci&oacute;n P&uacute;blica (Sevilla), etc. por citar las m&aacute;s signiﬁcativas. Hay que
26. www.baratz.es/baratz/absysnet
decir que los distintos Museos Provinciales (de Bellas Artes, Arqueol&oacute;gicos, etc.), as&iacute;
como los Archivos Hist&oacute;ricos de las distintas provincias andaluzas cuentan tambi&eacute;n
con bibliotecas especializadas en la tem&aacute;tica que le corresponde, que con el paso
del tiempo se han convertido en bibliotecas especializadas con un fondo bastante
importante en lo que respecta al contenido y n&uacute;mero.
Adem&aacute;s tenemos que nombrar las distintas bibliotecas de las Consejer&iacute;as de la
Junta de Andaluc&iacute;a que han ido creciendo, igualmente poco a poco, y en la actualidad son de gran inter&eacute;s en la parcela que trabajan, teniendo cada vez m&aacute;s relaci&oacute;n
con centros de informaci&oacute;n que tratan sus mismos temas.
Hemos visto como el Reglamento del Sistema Bibliotecario Andaluz (Decreto
230/1999), contemplaba ya dentro de la denominaci&oacute;n Red de Lectura P&uacute;blica de
Andaluc&iacute;a, la inclusi&oacute;n de este tipo de bibliotecas y como la Ley 16/2003 exige la
implantaci&oacute;n y creaci&oacute;n de una Red espec&iacute;ﬁca.
Estos centros de informaci&oacute;n dependientes de la administraci&oacute;n auton&oacute;mica,
han sufrido un desarrollo desigual en lo que se reﬁere a su incorporaci&oacute;n en el
mapa bibliotecario. As&iacute;, los centros dependientes de la Consejer&iacute;a de Cultura, han
corrido mejor suerte al depender de la misma Direcci&oacute;n General que las bibliotecas
p&uacute;blicas, pudiendo beneﬁciarse de los acuerdos de esta Consejer&iacute;a con la Empresa
que suministra el programa de gesti&oacute;n bibliotecaria, especialmente de los realizados
para la instalaci&oacute;n y mantenimiento de ABSYS. No se puede decir lo mismo de
las dependientes de otras consejer&iacute;as. De todas formas, en ambos casos, ha sido
siempre la acertada decisi&oacute;n de los profesionales, que estaban al frente en cada una
de ellas, de seguir los mismos pasos que las bibliotecas p&uacute;blicas.
Nos estamos reﬁriendo a los inicios, antes comentados, de la automatizaci&oacute;n de las
bibliotecas andaluzas de la administraci&oacute;n auton&oacute;mica y a la aplicaci&oacute;n de la primera
Ley. Los bibliotecarios y documentalistas al frente de las mismas se decantan, en esos
momentos, por instalar el programa Absys cuando tienen que tomar la decisi&oacute;n de
informatizar sus centros, ya que conocen la Ley y toman como referencia la cabecera
del Sistema, la Biblioteca de Andaluc&iacute;a. Es del todo l&oacute;gico, por otra parte, ya que
ser&iacute;a absurdo con la misma dependencia org&aacute;nica (Junta de Andaluc&iacute;a) decidir instalar
cualquier otro sistema. Sin embargo s&iacute; hay que comentar, que en esa primera etapa en
la historia de las bibliotecas especializadas andaluzas la desinformaci&oacute;n en la mayor&iacute;a
de centros era la t&oacute;nica general, y el buen hacer, repetimos, de los bibliotecarios y
documentalistas hizo posible la instalaci&oacute;n del SIGB en muchos de ellos.
Por otra parte, la Ley primera y el Reglamento dejaban poco clara la posici&oacute;n de
las Bibliotecas Especializadas y los Centros de Documentaci&oacute;n dentro de la Red de
Lectura P&uacute;blica de Andaluc&iacute;a, aunque (“a buen entendedor pocas palabras bastan”)
se dejaba entrever en los art&iacute;culos de las dos normas.
Por ejemplo, en la normativa precedente, las competencias y atribuciones
org&aacute;nicas de los diferentes Centros (Art&iacute;culo 6 del Reglamento 230) daba igual la
dependencia de la biblioteca o centro de documentaci&oacute;n de que se tratara, dentro
del organigrama de la Junta de Andaluc&iacute;a, es la Consejer&iacute;a de Cultura a trav&eacute;s de
la Direcci&oacute;n General competente la que elabora los proyectos o anteproyectos, as&iacute;
como las disposiciones generales que tengan que ser dictadas al respecto. Es decir,
que daba lo mismo que fuera una biblioteca especializada o centro de documentaci&oacute;n
de la Consejer&iacute;a de Justicia, o de la de Agricultura o de cualquier instituto o centro
especializado dependiente de cualquier otra consejer&iacute;a, autom&aacute;ticamente, en base al
art&iacute;culos 31, 32 y 33 del Cap&iacute;tulo V de este Reglamento, se inscribir&iacute;an de oﬁcio en
el Registro de Bibliotecas, y ser&iacute;a la Direcci&oacute;n General mencionada la que en este
caso ten&iacute;a que instar e incluir a estos centros en la Red, elaborando la planiﬁcaci&oacute;n a
todos los niveles necesarios para la correcta inserci&oacute;n de los mismos; y la Biblioteca
de Andaluc&iacute;a como cabecera del Sistema, la que ten&iacute;a que coordinar t&eacute;cnicamente
los dem&aacute;s procesos, como lo est&aacute; llevando a cabo con las bibliotecas p&uacute;blicas.
A pesar de todo este planteamiento legal, no fue posible ni siquiera sentar las
bases para que se conﬁgurara una red de bibliotecas especializadas y centros de documentaci&oacute;n en Andaluc&iacute;a. Todos las fuerzas se volcaron en las bibliotecas p&uacute;blicas
de la Comunidad. Por otro lado, es justo alabar el gran esfuerzo realizado por la
Consejer&iacute;a de Cultura en una primera instancia para dotar cuantitativa y cualitativamente a las bibliotecas p&uacute;blicas de la Comunidad, prueba de ello son todos los
planes y proyectos mencionados anteriormente y materializados en el citado Absys
Multicentro. El avance de estas bibliotecas en los &uacute;ltimos a&ntilde;os ha sido espectacular;
era incluso necesario y completamente l&oacute;gico que se realizara en las bibliotecas
p&uacute;blicas, ya que es en ellas donde se lleva a cabo el ﬁn &uacute;ltimo de las bibliotecas en
el contexto de la Sociedad de la Informaci&oacute;n: proporcionar acceso a cualquier
tipo de informaci&oacute;n, a cualquier usuario, en cualquier momento y en cualquier
lugar27. Adem&aacute;s, hist&oacute;ricamente cuentan en su favor con una serie de factores muy
importantes a la hora de garantizar la democr&aacute;tica difusi&oacute;n del conocimiento por
encima de otro tipo de bibliotecas.
Una vez acabadas las fases de fusi&oacute;n de las bibliotecas p&uacute;blicas andaluzas, &iquest;se
podr&iacute;a abordar la creaci&oacute;n de la Red de Bibliotecas Especializadas y Centros de
Documentaci&oacute;n de la Junta de Andaluc&iacute;a, tal y como marca la Ley?. El proyecto
no es nada f&aacute;cil y ser&iacute;a laborioso, ya que, como se ha comentado, la variedad de
contenidos y los medios t&eacute;cnicos, de personal, etc. con que cuentan estos centros
son tambi&eacute;n diversos. Sin embargo contamos con la ventaja de que la mayor&iacute;a tienen
actualmente a su frente profesionales especializados y los servicios tambi&eacute;n, muchos
de ellos automatizados, con lo que la tarea ser&iacute;a, repetimos dif&iacute;cil, pero mas corta
en el tiempo respecto a las bibliotecas p&uacute;blicas.
27. Maniﬁesto de la UNESCO, 1994
Ser&iacute;a m&aacute;s f&aacute;cil tambi&eacute;n porque las bibliotecas especializadas y los centros de
documentaci&oacute;n de la Junta, seg&uacute;n la tem&aacute;tica en la que se especializan, cooperan
de alguna forma para ofrecer algunos servicios como la consulta bibliogr&aacute;ﬁca y el
pr&eacute;stamo interbibliotecario desde hace a&ntilde;os. En nuestra Comunidad los esfuerzos
cooperativos como hemos visto, han sido desde sus inicios intensos y de &oacute;ptimos
resultados surgidos de las iniciativas de la administraci&oacute;n. La situaci&oacute;n en Andaluc&iacute;a
presenta un escenario donde las piezas del sistema bibliotecario son ya una realidad
articulada y con una mentalidad cada vez m&aacute;s cooperativa a todos los niveles.
Las razones para continuar en esta l&iacute;nea de cooperaci&oacute;n entre los centros especializados en Andaluc&iacute;a son obvias:
1) La imposibilidad de mantener una independencia informativa ante el encarecimiento de los documentos y la necesidad de rentabilizar recursos.
2) El aumento de informaci&oacute;n, no s&oacute;lo en cantidad sino en tipos de soporte.
3) La necesidad de invertir en nuevas tecnolog&iacute;as supone una inversi&oacute;n econ&oacute;mica
enorme que obliga a&uacute;n m&aacute;s a compartir documentos y equipamientos.
4) Mejorar la relaci&oacute;n informaci&oacute;n/usuario.
Como observamos los ﬁnes cooperativos mencionados son los objetivos b&aacute;sicos
del Proyecto Absys Multicentro de la Red de Bibliotecas P&uacute;blicas, b&aacute;sicos igualmente
para los centros especializados: carn&eacute; de usuario com&uacute;n, pr&eacute;stamo interbibliotecario, captura de registros, conexi&oacute;n a Z39.50, etc. Y en lo que concierne al Sistema
Absys: instalaci&oacute;n del programa, Absys web opac, asistencia t&eacute;cnica, actualizaci&oacute;n de
versiones, etc., con la ventaja que la &uacute;ltima versi&oacute;n de Absys permite la posibilidad
de incluir bibliotecas muy diversas. Otro tema de estudio ser&iacute;a la fusi&oacute;n de cat&aacute;logos
pertenecientes a estos centros, que, bajo nuestro punto de vista, no ser&iacute;a recomendable ni siquiera posible, pero como hemos dicho, este ser&iacute;a otro tema a tratar.
Ahora lo tenemos m&aacute;s f&aacute;cil la Ley 6/200328, dicta y marca los pasos necesarios
para la creaci&oacute;n de la Red, los requisitos para la dotaci&oacute;n de personal y los derechos
y deberes a cumplir por parte de los integrantes de la misma.
La Ley recoge igualmente un aspecto important&iacute;simo y clave para la cooperaci&oacute;n:
la posibilidad de “insertar”, de alguna manera y con base normativa, las bibliotecas
universitarias andaluzas en Red. Dicha inserci&oacute;n supondr&iacute;a el impulso deﬁnitivo en
materia de cooperaci&oacute;n bibliotecaria en nuestra Comunidad por la importancia que
estas bibliotecas tienen tanto a nivel t&eacute;cnico, para los profesionales, como de difusi&oacute;n
y proyecci&oacute;n en el acceso a la informaci&oacute;n.
28. T&iacute;tulo II, cap&iacute;tulo V, art&iacute;culos 28 al 32
En lo que se reﬁere a las competencias administrativas para llevar a cabo la
implantaci&oacute;n de la Red, la Ley lo deja claro tambi&eacute;n, es la Junta de Andaluc&iacute;a la
que en relaci&oacute;n con los centros de documentaci&oacute;n y las bibliotecas especializadas
b) Regular los requisitos y el procedimiento para que un centro de documentaci&oacute;n o una biblioteca especializada pueda integrarse en la Red de Centros de
Documentaci&oacute;n y Bibliotecas Especializadas.
de las estad&iacute;sticas relativas a los servicios de documentaci&oacute;n y bibliotecas
e) Establecer los perﬁles profesionales id&oacute;neos del personal t&eacute;cnico de estos centros, de acuerdo con sus caracter&iacute;sticas, y favorecer su formaci&oacute;n permanente,
sin perjuicio, en su caso, de lo regulado en materia de funci&oacute;n p&uacute;blica.29
Paralelamente y en el cumplimiento de lo enunciado anteriormente, se elaborar&iacute;a,
a semejanza de la red paralela, un Plan de Servicios Bibliotecarios (&iquest;y documentales
en este caso?) en el que se detallar&iacute;an las etapas y se dotar&iacute;a de contenido a la Red
de Bibliotecas Especializadas y Centros de Documentaci&oacute;n, en base, de nuevo, al
art&iacute;culo 34 de la Ley.
Otro aspecto positivo de la Ley 6/2003 es que contempla por primera vez a
estos centros especializados dentro de la denominaci&oacute;n del Consejo Andaluz de
Bibliotecas y Centros de Documentaci&oacute;n30 en la que se detalla su naturaleza,
composici&oacute;n y funciones.
Podemos aﬁrmar rotundamente, analizado todo este proceso, que la creaci&oacute;n
de la Red de Bibliotecas y Centros de Documentaci&oacute;n no debe convertirse en una
asignatura pendiente por m&aacute;s tiempo para nuestro sistema bibliotecario, ya que
la demanda de informaci&oacute;n por parte de muchos centros, (bibliotecas de Museos,
de Archivos, de consejer&iacute;as, y otros centros m&aacute;s especializados) es cada vez m&aacute;s
frecuente a la hora de adquirir medios para organizar sus bibliotecas, motivada tambi&eacute;n por la demanda de los usuarios, cada d&iacute;a m&aacute;s informados de lo que los centros
especializados de la Administraci&oacute;n pueden y deben ofrecer al ciudadano y de los
29. T&iacute;tulo III, art&iacute;culo 33, punto 2
30. T&iacute;tulo II, cap&iacute;tulo III, art&iacute;culo 12
derechos que tienen al respecto. Adem&aacute;s de ser necesario es “obligatorio” ya que
todo el Sistema Bibliotecario es una unidad de gesti&oacute;n:
1. A los efectos de lo dispuesto en el art&iacute;culo anterior, el conjunto de los registros
y recursos del Sistema Andaluz de Bibliotecas y Centros de Documentaci&oacute;n
constituye una unidad de gesti&oacute;n al servicio de los ciudadanos y, en general,
de la comunidad, y estar&aacute; sujeto a las obligaciones de uso p&uacute;blico establecidas
por la presente Ley y sus normas de desarrollo.
2. En dicha unidad de gesti&oacute;n se incluyen los registros culturales y de informaci&oacute;n
cient&iacute;ﬁca o t&eacute;cnica de los centros de documentaci&oacute;n y bibliotecas especializadas
abiertos al p&uacute;blico, con las obligaciones de uso p&uacute;blico que reglamentariamente
Art&iacute;culo 7. Atlas de Recursos del Sistema Andaluz de Bibliotecas y Centros
de Documentaci&oacute;n:
1. La Consejer&iacute;a competente en materia de bibliotecas y de centros de documentaci&oacute;n elaborar&aacute; el Atlas de Recursos del Sistema Andaluz de Bibliotecas y Centros
de Documentaci&oacute;n, de acuerdo con lo que se establezca reglamentariamente.
2. El Atlas recoger&aacute;, en diferentes mapas sectoriales, todas las instituciones,
servicios, redes y elementos que formen parte del Sistema Andaluz de Bibliotecas
y Centros de Documentaci&oacute;n, evaluar&aacute; los recursos existentes y las necesidades del
Sistema Andaluz de Bibliotecas y Centros de Documentaci&oacute;n a efectos de las mejoras que deban promoverse, y deber&aacute; estar al servicio de todos los componentes de
dicho Sistema y, en general, de la comunidad.
3. El Atlas se actualizar&aacute;, al menos, cada cuatro a&ntilde;os.31
Siguiendo en esta l&iacute;nea podemos efectuar algunas propuestas:
– Respecto a la Biblioteca de Andaluc&iacute;a:
• Especiﬁcar las funciones y obligaciones con esta Red en comparaci&oacute;n con la
Red de Bibliotecas P&uacute;blicas, en relaci&oacute;n con las enumeradas en el art&iacute;culo 14
del t&iacute;tulo II.
• Fijar las normas t&eacute;cnicas para el tratamiento de los fondos y efectuar su seguimiento.
– Respecto a la Consejer&iacute;a de Cultura:
• Dictar normativas “ad hoc” para el inicio y desarrollo de la Red.
31. T&iacute;tulo II, capitulo I, art&iacute;culo 6.
• Llevar a cabo las fases necesarias para su inicio y ﬁjaci&oacute;n de contenidos a
semejanza de la otra Red.
• Asignar cr&eacute;ditos en el Programa Anual de la Consejer&iacute;a para este ﬁn (art. 35.3
• Aclarar el art&iacute;culo 28 del t&iacute;tulo II sobre el registro de Centros de Documentaci&oacute;n
y Bibliotecas Especializadas:
La Consejer&iacute;a competente en materia de bibliotecas y de centros de documentaci&oacute;n mantendr&aacute; un Registro actualizado de los centros de documentaci&oacute;n y bibliotecas
especializadas integrados en la Red. Mediante Orden de la Consejer&iacute;a competente en
materia de bibliotecas y centros de documentaci&oacute;n se establecer&aacute;n los requisitos y el
procedimiento para la inscripci&oacute;n en el Registro, la cual se valorar&aacute; en la actividad
de fomento de la Consejer&iacute;a mencionada.
&iquest;A qu&eacute; se reﬁere la valoraci&oacute;n en la actividad de fomento por parte de la Consejer&iacute;a?, &iquest;qu&eacute; supone para los centros posibles de insertar dentro de Red?, &iquest;habr&aacute;
centros que no puedan participar en dicha red, a&uacute;n siendo org&aacute;nicamente centros
dependientes de la Junta de Andaluc&iacute;a?. Son algunas de las preguntas que podemos
hacernos y que, supongo, se ir&aacute;n aclarando en el momento que se puedan abordar
los primeros puntos de este apartado.
Todo ciudadano tiene derecho a estar informado, de ah&iacute; se deduce la obligaci&oacute;n de
las Administraciones de informar y de proporcionar los caminos y cauces necesarios
para que esa informaci&oacute;n tenga lugar. Este es el momento para poder cumplir estas
necesidades, a ra&iacute;z de la nueva Ley y de los proyectos contemplados en la segunda
modernizaci&oacute;n que la Junta de Andaluc&iacute;a quiere llevar a cabo.
Desde aqu&iacute; hacemos un llamamiento a las autoridades competentes de la Consejer&iacute;a de Cultura de la Junta de Andaluc&iacute;a y a todas las entidades involucradas en este
proceso para que este proyecto no quede en eso, en proyecto, y pueda constituirse
deﬁnitivamente el Sistema Bibliotecario Andaluz al completo.
LEGISLACI&Oacute;N B&Aacute;SICA EN MATERIA DE BIBLIOTECAS EN ESPA&Ntilde;A
- Decreto de 24 de julio de 1947, sobre ordenaci&oacute;n de los Archivos y Bibliotecas
y del Tesoro Hist&oacute;rico-Documental y Bibliogr&aacute;ﬁco. (BOE 17-08-1947)
- Decreto 642/1970 de 26 de febrero por la que se crea el Instituto Bibliogr&aacute;ﬁco
Hisp&aacute;nico (BOE 16-03-1970)
- Orden de 30 de Octubre de 1971, por la que se aprueba el Reglamento del
Instituto Bibliogr&aacute;ﬁco Hisp&aacute;nico cuyo cap&iacute;tulo II regula el Dep&oacute;sito Legal (BOE 18-111971), modiﬁcada por la Orden de 20 de febrero de 1973 (BOE 03-03-1973).
- Orden 13 de junio de 1972 por la que se establece el Reglamento de Pr&eacute;stamo de
Libros en las Bibliotecas P&uacute;blicas de car&aacute;cter general (BOE n&ordm;. 150, 23-06-1972
- Decreto 2984/1972 de 2 de noviembre por la que se establece la obligaci&oacute;n
de consignar en toda clase de libros y folletos el ISBN (BOE 4-11-1972)
- Ley 9/1975 del Libro de 12 de abril (BOE 14-03-1975)
- Ley 7/1985 de 2 de abril de 1985, Reguladora de Bases de R&eacute;gimen Local
(BOE 3-04-1985)
- Ley 16/1985 de 25 de junio de Patrimonio Hist&oacute;rico Espa&ntilde;ol (BOE 29-061985)
- Real Decreto 565/1985 de 24 de abril, por la que se establece la estructura
org&aacute;nica b&aacute;sica del Ministerio de Cultura y sus organismos aut&oacute;nomos (crea el
Centro de Coordinaci&oacute;n Bibliotecaria, dependiente del Ministerio de Cultura) (BOE
30-04-1985)
- Real Decreto 111/1986, de 10 de enero, de desarrollo parcial de la Ley
16/1985, de 25 de junio, del Patrimonio Hist&oacute;rico Espa&ntilde;ol (BOE 28-1-1986).
- Ley 13/1986, de 14 de abril, de Fomento y Coordinaci&oacute;n General de la Investigaci&oacute;n Cient&iacute;ﬁca y T&eacute;cnica BOE 18-04-1986)
- Orden de 25 de marzo de 1987 por la que se regula la Agencia Espa&ntilde;ola del
ISBN (BOE 01-04-1987)
- Real Decreto 582/1989, de 19 de mayo, aprueba el Reglamento de Bibliotecas
P&uacute;blicas del Estado y del Sistema Espa&ntilde;ol de Bibliotecas (BOE 31-05-1989).
- Real Decreto 1680/1991 de 15 de noviembre por el que se desarrolla la disposici&oacute;n adicional 9&ordf; de la Ley 16 / 1985 de 25 de junio de PHE, sobre la garant&iacute;a
del estado para obras de inter&eacute;s cultural (BOE 28-11-1991)
- Real Decreto 1581/1991 de 31 de octubre por el que se aprueba el Estatuto
de la Biblioteca Nacional (BOE 08-11-1991)
- Real Decreto 64/1994, de 21 de enero, por el que se modiﬁca el Real Decreto
111/1986, de 10 de enero, de desarrollo parcial de la Ley 16/1985, de 25 de
junio, del Patrimonio Hist&oacute;rico Espa&ntilde;ol (BOE 02-03-1994).
- Real Decreto de 1/1996 de 12 de abril, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley de Propiedad Intelectual, regularizando, aclarando y armonizando las
disposiciones legales sobre la materia. (BOE 13-04-1996)
- Real Decreto 758/1996 de 10 de mayo de 1996, por el que se aprueba la
reestructuraci&oacute;n de los Departamentos Ministeriales, entre ellos el de Educaci&oacute;n y
Cultura. (BOE n&ordm;. 110, 06-05-1996)
- Real Decreto 839/1996 de 10 de mayo de 1996, por el que se establece la
estructura org&aacute;nica b&aacute;sica de los Ministerios, entre ellos el de Educaci&oacute;n y Cultura.
(BOE n&ordm;. 115, 11-05-1996)
- Real Decreto 1887/1996 de 2 de agosto de 1996, de estructura b&aacute;sica del
Ministerio de Educaci&oacute;n y Cultura. (BOE 06-08-1996)
- Real Decreto 114/2000 de 28 de enero por el que se crea la Comisi&oacute;n Interministerial para actuar contra las actividades vulneradoras de los derechos de
propiedad intelectual e industrial (BOE 8-2-2000)
- Real Decreto 1331/2000, de 7 de julio, por el que se desarrolla la Estructura
Org&aacute;nica B&aacute;sica del Ministerio de Educaci&oacute;n, Cultura y Deporte (BOE, 8/07/2000).
- Ley 34/2002, de 11 de julio, de servicios de la sociedad de la informaci&oacute;n y
de comercio electr&oacute;nico (BOE 12-7-2002).
LEGISLACI&Oacute;N B&Aacute;SICA EN MATERIA DE BIBLIOTECAS EN ANDALUC&Iacute;A.
- Real Decreto 1875/1981 de 24 de abril y 30 de noviembre, transferencias en
materia de bibliotecas del Estado a la Junta. (BOE n&ordm;. 138,10-1981)
- Ley 8/1983 de 3 de noviembre de Bibliotecas de Andaluc&iacute;a. (BOJA 8-11-1983;
BOE 12 –01-1984)
- Real Decreto 864/1984 de 29 de febrero por el que se transﬁere la gesti&oacute;n de las
Bibliotecas P&uacute;blicas del Estado a la Junta de Andaluc&iacute;a. (BOE n&ordm;. 113, 11-05-1984)
- Decreto 325/1984 de 18 de diciembre por el que se establece la normativa
del Dep&oacute;sito Legal en Andaluc&iacute;a. (BOJA 01-02-1985)
- Resoluci&oacute;n de 11 de septiembre de 1985, por la que se regula la concesi&oacute;n de
subvenciones a los Ayuntamientos para la construcci&oacute;n y adaptaci&oacute;n de bibliotecas
(BOJA n&ordm; 91, 21-09- 1985).
- Decreto 95 / 1986 estructura deﬁnitivamente el SIBIA y lo desarrolla. (BOJA
n&ordm;. 57, 14-06-1986)
Decreto 84/1986 de 7 de mayo por el que se crea el Consejo Andaluz de Bibliotecas. (BOJA n&ordm;. 52, 03-1986)
- Orden de 5 de diciembre de 1986, de la Consejer&iacute;a de Cultura, por la que
se establece el procedimiento a seguir para la creaci&oacute;n de Bibliotecas P&uacute;blicas o
Agencias de Lectura concertadas con los Ayuntamientos de Andaluc&iacute;a (BOJA n&ordm;
12, 13-02 -1987).
- Orden de 3 de junio de 1986 (mencionada anteriormente), por la que se aprueba el reglamento de los Centros Provinciales Coordinadores de Bibliotecas (BOJA
n&ordm; 59, 19 -1986), a trav&eacute;s del que se establecen sus ubicaciones, organizaci&oacute;n y
- Orden de 3 de junio de 1986, por la que se aprueba la creaci&oacute;n de Bibliotecas
P&uacute;blicas Municipales y las Agencias de Lectura adem&aacute;s de sus correspondientes
reglamentos (BOJA n&ordm; 59, de 19 de junio de 1986)
- Decreto 294/1987, desarrolla la Biblioteca de Andaluc&iacute;a. (BOJA 19-01-1988).
Derogado por el Decreto 230/1999 de 15 de noviembre de 1999.
- Orden del 9 de mayo de 1989 de la Secretaria General T&eacute;cnica del Ministerio
de Cultura por el que se da publicidad al Convenio de Colaboraci&oacute;n entre dicho
Ministerio y la Junta de Andaluc&iacute;a para la realizaci&oacute;n del cat&aacute;logo colectivo de Patrimonio bibliogr&aacute;ﬁco.
- Decreto 74/1994, de 29 de marzo, por el que se aprueba el Reglamento del
Sistema Bibliotecario de Andaluc&iacute;a. (BOJA 18/-5-1994).
- Resoluci&oacute;n del 27 de mayo de 1994, de la Direcci&oacute;n General de Bienes Culturales por la que se da publicidad a los Convenios entre el Ministerio de Cultura
y la Consejer&iacute;a de Cultura y Medio Ambiente sobre gesti&oacute;n de Archivos, Museos y
Bibliotecas de titularidad estatal.
- Orden de la Consejer&iacute;a de Cultura, de 13 de octubre de 1994, por la que se
regula el procedimiento de concesi&oacute;n de becas para la realizaci&oacute;n del Cat&aacute;logo Colectivo del Patrimonio Bibliogr&aacute;ﬁco de Andaluc&iacute;a. (BOJA n&ordm; 179, 10 –11-1994).
- Decreto 258/1994 de 6 de septiembre por el que se integran en el Sistema
Andaluz de Archivos y en el Sistema Bibliotecario de Andaluc&iacute;a, respectivamente, los
Archivos y Bibliotecas de titularidad estatal gestionados por la Junta de Andaluc&iacute;a.
- Decreto 230/1999 de 15 de noviembre por el que se aprueba el Reglamento
del Sistema Bibliotecario de Andaluc&iacute;a. (BOJA n&ordm; 151, 30-12-99)
- Correcci&oacute;n de errores al decreto 230/1999, de 15 de noviembre por el que
se aprueba el Reglamento del SIBIA. (Art. 72 del cap&iacute;tulo II)
- Decreto 333/1996, de 9 de julio, por el que se modiﬁca el Decreto 259/1994,
de 13 de septiembre, de Estructura Org&aacute;nica B&aacute;sica de la Consejer&iacute;a de Cultura,
con la creaci&oacute;n de la nueva Direcci&oacute;n General de Instituciones del Patrimonio Hist&oacute;rico.
- ORDEN de 16 de noviembre de 1999, por la que se aprueban las bases reguladoras para la concesi&oacute;n de becas para la realizaci&oacute;n del Cat&aacute;logo Colectivo del
Patrimonio Bibliogr&aacute;ﬁco de Andaluc&iacute;a y se convocan las correspondientes a 1999.
(BOJA n&ordm;. 145, 14.-12-1999)
- Andaluc&iacute;a. Consejer&iacute;a de Cultura. Plan General de Bienes Culturales de Andaluc&iacute;a que cubre el periodo de 1996 hasta el a&ntilde;o 2.000
- Orden de 24 de septiembre de 2001 por la que se regula el acceso, servicios
y servicio de pr&eacute;stamo de las bibliotecas de la Red de Lectura P&uacute;blica de Andaluc&iacute;a.
(BOJA n. 129, 8-11-2001)
- Decreto 72/2003, de 18 de marzo, de Medidas de Impulso de la Sociedad del
Conocimiento en Andaluc&iacute;a.
- Decreto 61/2003, de 4 de marzo, por el que se ampl&iacute;a el plazo establecido en
la disposici&oacute;n transitoria &uacute;nica del Decreto 230/1999, de 15 de noviembre, por
el que se aprueba el Reglamento del Sistema Bibliotecario de Andaluc&iacute;a. (BOJA,
26/03/2003).
- Ley 16/2003, de 22 de diciembre, del Sistema Andaluz de Bibliotecas y Centros
de Documentaci&oacute;n. (BOJA 31-12-2003; BOE 16-1-2004).
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Estrategias y experiencias en el desarrollo de servicios y productos de información científica usando tecnologías de información.
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Tendencias bibliotecarias en 4 ultimas décadas CAGNOLI

References: Real Decreto 
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