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Timestamp: 2019-10-15 04:37:06+00:00

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﻿ SENTENCIA SL21923-2017/52825 DE DICIEMBRE 6 DE 2017
SENTENCIA SL21923-2017 DE 06 DE DICIEMBRE DE 2017
CONTENIDO:IMPORTANTE PRECISIÓN SOBRE LA CARGA DE LA PRUEBA EN EL CONTRATO REALIDAD. LA SALA LABORAL DE DESCONGESTIÓN HIZO UNA IMPORTANTE PRECISIÓN SOBRE LA CARGA PROBATORIA DE QUIENES PRETENDEN DEMOSTRAR UN VÍNCULO LABORAL MEDIANTE LA FIGURA DEL CONTRATO REALIDAD, DESVIRTUANDO LA FICTICIA LEGAL CREADA A TRAVÉS DE UN CONTRATO DE PRESTACIÓN DE SERVICIOS. PRECISÓ LA ALTA CORPORACIÓN QUE UNA VEZ PROBADA LA PRESTACIÓN PERSONAL DEL SERVICIO SE DEBE APLICAR LA PRESUNCIÓN LEGAL ESTABLECIDA EN FAVOR DEL TRABAJADOR CON TODAS SUS CONSECUENCIAS, SIENDO LA MÁS IMPORTANTE RELEVAR AL JUZGADOR DE INDAGAR SOBRE LA SUBORDINACIÓN LABORAL, HECHO QUE DEBE DARSE POR ACREDITADO SI NO ES DESVIRTUADO POR EL DEMANDADO. EN OTRAS PALABRAS, SI SE ENCUENTRA PROBADA LA PRESTACIÓN PERSONAL, POR LEY SE PRESUME QUE EXISTE SUBORDINACIÓN Y, POR ENDE, EL DEMANDADO ES QUIEN DISPONE DE LOS MEDIOS LEGALES PARA DEMOSTRAR QUE NO EXISTIÓ UN VERDADERO VÍNCULO LABORAL.
TEMAS ESPECÍFICOS:CONTRATO DE TRABAJO, CONTRATO DE TRABAJO ESCRITO, EMPLEADOR, TRABAJADOR, DEBERES DEL JUEZ, JUEZ
Sentencia SL21923-2017/52825 de diciembre 6 de 2017
SL21923-2017
Rad.: 52825
Presentado el recurso en debida forma por el recurrente, pasa la Sala a determinar si logra a partir de la prueba calificada que acusa como mal apreciada y la dejada de apreciar, demostrar que el Tribunal erró ostensiblemente al confirmar la sentencia de primer grado que negó las pretensiones del demandante, por considerar que no se demostró la existencia del único contrato de trabajo afirmado dentro de los extremos citados, debido a que dichos contratos no fueron sucesivos ni continuos, porque se presentó solución de continuidad o intervalos entre unos y otros de hasta tres meses.
Para arribar a su conclusión, la Colegiatura expresamente dejó consignado en la sentencia acusada que valoró los contratos aportados a folios 88 a 236, y la constancia expedida por la entidad accionada obrante a folios 11 a 13, en efecto lo que dedujo el ad quem de los documentos se refleja en la gráfica siguiente:
Contrato # Fecha Inicio Fecha Terminación Interrupción
03285 03-10-1996 30-03-1997
0894 01-04-1997 31-05-1997
0399 03-06-1997 02-11-1997
3045 12-11-1997 30-03-1998 10 días
1925 01-04-1998 30-06-1998
3837 01-07-1998 30-11-1998
7852 18-12-1998 30-03-1999 17 días
0507 31-03-1999 30-09-1999
4015 01-10-1999 30-01-2000
1357 01-02-2000 31-05-2000
3205 02-06-2000 30-09-2000 1 día
6919 13-12-2000 31-01-2001 2 meses 13 días
1698 09-02-2001 31-05-2001 8 días
2632 01-06-2001 30-09-2001
4340 08-10-2001 31-10-2001 7 días
5893 06-11-2001 12-12-2001 5 días
7380 13-12-2001 28-02-2002
0500 01-03-2002 15-04-2003
VA 7296 16-04-2003 30-06-2003
Se observa que la mayoría de las interrupciones son minúsculas, de las que no se puede colegir la falta de continuidad de la relación, no sucede lo mismo con los intervalos de tiempo que se presentan entre los contratos 3837 y el 7852, entre los que se presenta una interrupción de 17 días, y el que se presenta entre el contrato 3205 y el 6919, donde la solución de continuidad es mayúscula, de 2 meses y 13 días.
A pesar de lo anterior el censor indica que esa valoración es errada, dislate que surge de una errada apreciación de esos documentos en forma aislada de los otros que acusa como dejados de apreciar por el juzgador de segundo grado, que de haberlos apreciado en conjunto habría concluido que las interrupciones eran aparentes y como corolario habría dado por acreditada la relación contractual sin solución de continuidad, apreciación que desde ya anuncia la Corporación como acertada.
El Tribunal al proferir su decisión estaba obligado a analizar todas las pruebas que obraban en el plenario, lo que evidentemente no hizo, porque de haberlo hecho, hubiera deducido de ellas lo que el censor puso en evidencia que no es más que lo que emana de su contenido.
La interrupción de 17 días que se presenta entre los contratos 3837 y el 7852, además de no ser considerable, no existió, lo que las partes pactaron en el segundo en forma bilateral, y así se desprende del mismo es que su ejecución se iniciaba el 1º de diciembre de 1998 (fl. 216), y no el 18 de ese mismo mes y año, como aparece en la constancia expedida por la entidad demandada (fls. 11 a 13), lo que se corrobora con la póliza de cumplimiento 0210293680 (fls. 214), en la que se dice expresamente que con ella se garantiza el contrato 7852, con vigencia que inicia el 1º de diciembre de 1998, además, en el Oficio 04101-0CE- 248 del 30 de marzo de 2001, suscrito por funcionaria del Departamento de Recursos Humanos del ISS (fl. 106), se expresa con claridad lo siguiente: “(...) le informo que el señor Jorge Emilio Osorio Tabares está vinculado mediante contrato de prestación de servicios personales desde junio 19 de 1997 hasta el 31 de mayo de 2001”.
Lo expresado en las certificaciones expedidas por el empleador, la Corte ha adoctrinado que su contenido debe reputarse como cierto. Recientemente lo reitera en la Sentencia CSJ SL6621-2017, dice la Corporación:
En esta línea de pensamiento, es oportuno resaltar que esta Corporación, respecto a los hechos expresados en los certificados laborales, ha sostenido que deben reputarse como ciertos, a menos que el empleador demandado acredite contundentemente que lo registrado en esas constancias no se aviene a la verdad. Por ejemplo, en Sentencia SL14426-2014, en la que se reiteró el criterio expuesto en los fallos SL 8360, 8 mar. 1996, SL 36748, 23 sept. 2009, SL 34393, 24 ago. 2010 y SL 38666, 30 abr. 2013, señaló:
Sobre el valor probatorio de los certificados laborales, esta Sala de Casación en Sentencia CSJ SL, 8 mar. 1996, rad. 8360, reiterada en CSJ SL, 23 sept. 2009, rad. 36748, CSJ SL, 24 ago. 2010, rad. 34393, CSJ SL, 30 abr. 2013, rad. 38666, señaló:
La interrupción de 2 meses y 13 días, que se presenta entre el contrato 3205 y el 6919, donde la solución de continuidad es prolongada, se da desde el 30 de septiembre del 2000 hasta el 13 de diciembre de esa misma anualidad, el censor arguye que, si se hubiera apreciado el memorando que el 24 de noviembre del 2000, dirigió el demandante al doctor Oscar Pardo solicitándole el disfrute del día 28 de diciembre hogaño, como compensatorio por haber sufragado en las elecciones del 29 de octubre (fl. 28), habría concluido que el actor se encontraba vinculado en ese interregno, conclusión que salta a la vista, para tener derecho al compensatorio era lógico que el 29 de octubre, día de las elecciones estaba laborando, al igual que el 24 de noviembre cuando hace la solicitud, y de la existencia del vínculo en la fecha de su disfrute no queda duda, porque para el 28 de diciembre del 2000, se encontraba en ejecución el contrato 6919, que se inició el 13 de diciembre de ese año, lo que lleva a concluir que el Tribunal incurrió en el yerro fáctico que le endilga la censura, al dar por demostrado, sin estarlo que existió solución de continuidad en la relación contractual entre el 30 de septiembre del 2000 y el 13 de diciembre del mismo año.
Por las razones expuestas el cargo prospera.
Pasa la Sala a resolver el recurso de apelación interpuesto por la demandante contra la sentencia proferida por el Juzgado Sexto Laboral de Descongestión del Circuito de Bogotá el 30 de abril de 2009.
A. De la relación laboral.
Pretende el demandante que se declare que entre él y el ISS existió un contrato de Trabajo que inició el 11 de noviembre de 1994 y terminó el 26 de junio de 2003, al respecto debe advertirse que la Corte no tiene competencia para pronunciarse sino respecto de las pretensiones a partir del 20 de noviembre de 1996, ya que antes de esa data la demandante era funcionaria de la seguridad social, así se dejó aclarado recientemente dentro de un proceso donde el ISS también fungía como demandada, dijo la Corporación en la Sentencia SL1148-2016, lo siguiente:
Ahora bien, se encuentra a folio 11 del expediente una certificación expedida por la jefa de recursos humanos del ISS Seccional Cundinamarca y Distrito Capital, donde hace constar que entre Jorge Emilio Osorio Tabares y el Instituto se celebraron varios contratos de prestación de servicios, el primero, el 0399, que tuvo como fecha de inicio el 3 de junio de 1997, y el último el VA7296 que tuvo como fecha de terminación el 30 de junio del 2003, de donde se desprende, en lo que interesa a la relación de carácter laboral como trabajador oficial del ISS, que el primer contrato fue el 03285 que se inició 3 de octubre de 1996, pero, como antes del 20 de noviembre de 1996 era funcionario de la seguridad social, conforme quedó expuesto, se tomará como extremo inicial del nexo contractual laboral, la mencionada fecha (nov. 20/96).
El contrato VA7296, marcaría el extremo final del contrato de trabajo, si llegare a declararse, pues su fecha de finalización es el 30 de junio de 2003, pero tendría que tomarse como fin de la vinculación con el ISS la fecha del 26 de junio, porque a partir de ella entró a regir el Decreto 1750 del 26 de junio de 2003, que en su artículo 1º escindió del Instituto de los Seguros Sociales todos los centros de atención ambulatoria, y para esa fecha probado esta, que el demandante prestaba sus servicios en el CAA Girardot, motivo por el cual se incorporó a la ESE respectiva creada por el artículo 2º ibídem.
La incorporación descrita en precedencia del actor a la ESE a partir del 26 de junio de 2003 se realizó por mandato de la ley en condición de empleado público, sin solución de continuidad, garantizándole su estabilidad laboral y los derechos adquiridos, como se prevé en los artículos 16, 17 y 18 del Decreto 1750 de 2003.
En el marco de jurisdicción de la justicia del trabajo, se encuentra acreditado dentro del proceso, que el demandante prestó sus servicios en forma ininterrumpida a la demandada desde el 20 de noviembre de 1996 hasta el 26 de junio de 2003, por lo que estando acreditada la prestación personal del servicio se presume la existencia del contrato de trabajo entre quien lo presta y quien lo recibe, correspondiéndole al último destruir la presunción, según lo preceptuado en el artículo 20 del Decreto 2127 de 1945.
Probada la prestación personal del servicio del actor a la demandada, el a quo debió aplicar la presunción legal establecida a favor del trabajador con todas sus consecuencias, la más importante es que releva al juzgador de indagar sobre la subordinación laboral, hecho que debe darse por acreditado si no es desvirtuado por la accionada.
Sobre el particular, esta Sala de la Corte, en Sentencia CSJ SL, 13 abr. 2010, Rad. 34223, que aplica al caso, en lo pertinente precisó:
El ISS no aportó prueba de la cual se colija que cumplió con la carga de derruir la presunción referida, antes por el contrario la documental allegada por la actora lo que acredita es que se desempeñó todo el tiempo como odontólogo general cumpliendo órdenes impartidas por sus superiores, a quienes solicitaba permiso para ausentarse de sus labores, las que desarrollaba de acuerdo a las directrices impartidas por la entidad, sometido a un horario de trabajo y a una agenda diaria de atención a pacientes, lo que indica que el accionante prestó sus servicios al ISS bajo la condición de un trabajador dependiente y subordinado, lo que se reafirma con la prueba testimonial recaudada.
No podía el operador judicial de primer grado, considerar desvirtuada la presunción de existencia del contrato de trabajo del simple contenido literal de los mismos, en primer lugar porque ellos son el medio a través del cual se instrumentaliza el encubrimiento de la realidad, lo que obliga a su análisis en contexto con los demás medios de prueba, pero además, para el caso en concreto, lo que sugiere el texto de los contratos aportados, no es la independencia del contratista sino su subordinación.
Los contratos lo que indican es que el demandante prestó sus servicios para realizar una función que desarrolla el objeto social de su empleador, su razón de ser, en los centros de atención ambulatoria, es decir en sus instalaciones, con los instrumentos de trabajo del empleador, realizando las actividades que él le encomendaba, sometiéndose a sus reglamentos, respondiendo por el buen uso y mantenimiento de los bienes y elementos que se le entregaban.
Acreditada la relación laboral entre las partes, y definidos como están los extremos temporales, se declarará la existencia de la relación laboral indefinida, y con extremos temporales entre el 20 de noviembre de 1996 hasta el 26 de junio de 2003, ya que el 26 dejó de ostentar la calidad de trabajador oficial, al entrar en vigencia el Decreto 1750 de 2003.
En casos similares la Corte ha dicho que se debe tomar el último vínculo laboral para proferir las condenas, así en la Sentencia CSJ SL691-2013, dijo:
La anterior conclusión para la Sala es equivocada, por cuanto al estar fundada la demanda inicial en un solo nexo contractual laboral, será con base en la última relación demostrada que se deberá examinar cada una de las súplicas demandadas y si es del caso estimar las condenas. Máxime cuando hay seguridad de la prestación de servicios en un período que, a pesar de no concordar exactamente con todo el lapso indicado por la parte actora, puede servir de referente para despachar cada uno de los pedimentos, ya que es deber del juzgador desentrañar los hechos que posibiliten la protección de los derechos sociales y su materialización. Por consiguiente, de cara a lo que quedó acreditado en esta litis, debe entenderse que es el segundo vínculo laboral sobre el cual se está solicitando el pago de acreencias laborales.
De acuerdo a lo anterior se examinarán las condenas con base en la última relación laboral demostrada, teniendo en cuenta que en el contrato VA7296 se pactaron honorarios mensuales por valor de $1.048.870,00.
B. De la prescripción.
Deberá declararse como lo propuso la demandada la excepción de prescripción, por lo que debe tenerse en cuenta que conforme al artículo 151 del Código Procesal del Trabajo y de Seguridad Social, “las acciones que emanen de las leyes sociales prescribirán en tres años, que se contarán desde que la respectiva obligación se haya hecho exigible”, lo que significa que el computo del plazo prescriptivo inicia desde el momento en que el interesado tenía la posibilidad de hacer valer su derecho, el artículo 6º ibídem prevé la interrupción de la prescripción, por una sola vez, mediante el simple reclamo sobre el derecho pretendido a la administración, requerimiento que suspende el término prescriptivo hasta tanto se decida, término que se reanuda y empieza a computarse a partir del momento en que esta se emita y notifique.
En el presente caso la reclamación se presentó por primera vez al ISS 13 de septiembre de 2004, y la respuesta se produjo el 23 de septiembre de la misma anualidad, aún sin tener en cuenta la notificación de la misma, el demandante tenía hasta el mismo día y mes del 2007 para presentar la demanda, lo que hizo el 1º de diciembre de 2004, es decir en oportunidad, por lo que se declarará la prescripción de las obligaciones exigibles con anterioridad al 13 de septiembre de 2001.
C. De los derechos convencionales.
La demandante pretende el pago de todos los beneficios convencionales establecidos para los trabajadores oficiales del ISS, en el plenario se encuentra oficio 88328 calendado 14 de abril de 2008, suscrito por el Coordinador Grupo Archivo Sindical del Ministerio de la Protección Social, con destino al despacho de origen, remitiendo copias de la convención colectiva de trabajo celebrada entre el ISS y “Sintraseguridadsocial”, para los años 2001 - 2004, “con su respectivo sello de depósito” (fls. 376 a 456), para la vigencia del 1º de noviembre de 2001 al 31 de octubre de 2004, es decir, estaba vigente para el momento de la expedición del Decreto 1750 de 2003, por el cual se escindió el ISS y se crearon las empresas sociales del Estado.
El demandante es beneficiario de la Convención Colectiva 2001 - 2004, celebrada entre el ISS y Sintraseguridad Social, dado que en los artículos 1º y 3º se reconoce al sindicato como mayoritario y señala como beneficiarios de la misma a los trabajadores oficiales vinculados a la planta de personal del Instituto y los que por futuras modificaciones asuman tal categoría que sean afiliados al sindicato o que sin serlo no renuncien expresamente a sus beneficios.
Prima de servicios. El artículo 50 de la convención estableció el derecho a los trabajadores oficiales a devengar dos primas de servicios al año, cada una equivalente a quince (15) días de salario, pagaderas los primeros quince (15) días de los meses de junio y diciembre, para cuya liquidación se tendrán en cuenta los siguientes factores:
El salario básico mensual que devengue el trabajador en el cargo que desempeñe en 30 de mayo y 30 de noviembre.
El promedio de lo percibido en los seis (6) meses inmediatamente anteriores a junio y diciembre por concepto de trabajo en dominicales y festivo, trabajo suplementario o en horas extras, reemplazos siempre y cuando haya percibido el salario asignado al titular del cargo que reemplaza, auxilio de transporte y prima de vacaciones.
PAR. 2º—Tendrán derecho a la prima de servicios los Trabajadores oficiales que hayan laborado durante todo el semestre o a una suma proporcional al tiempo trabajado, siempre y cuando sea éste, por lo menos, la mitad del semestre y no hubieren sido despedido por justa causa.
Se condenará al pago en forma proporcional de la prima de servicio correspondiente al período que va del 13 de septiembre de 2001 al 31 de diciembre del mismo año, al pago de las dos primas de servicios correspondiente al año 2002, y al pago proporcional de la prima de servicios correspondiente al período que va desde el 1º de enero de 2003 al 26 de junio del 2003, liquidadas en la forma prevista en el artículo 50 de la Convención Colectiva de Trabajo vigente del 1º de enero de 2001 al 31 de octubre de 2004.
En cuanto a las condenas que se pretenden por concepto de cesantías, intereses sobre las cesantías, vacaciones, indemnización moratoria por falta de pago de salarios y prestaciones debidas a la terminación del contrato de trabajo e indemnización por despido injusto, no habrá lugar a ellas, porque las mismas se derivan de la terminación del vínculo laboral, lo cual no sucedió en el presente caso, debido a la incorporación a las ESEs como empleados públicos del personal que prestaba sus servicios de salud en los centros de atención ambulatoria del ISS.
Está demostrado en el proceso con las certificaciones expedidas por la demandada, el contrato VA7296, y así lo acepta en el hecho 2) de la demanda, que la demandante continúo prestando sus servicios sin solución de continuidad en el CAA de Girardot después del 26 de junio de 2003, el artículo 17 del Decreto 1750 de 26 de junio de 2003, previó la continuidad de la relación laboral de los servidores públicos que se encontraban laborando en el ISS y fueron incorporados a las ESEs, quienes por regla general pasaron de ser trabajadores oficiales a empleados públicos a partir de esa data. El actor ostentó esa doble condición, en los periodos establecidos, en virtud de un solo vínculo laboral, el cual no finalizó el 26 de junio del 2003, si no, que se extendió más allá de esa fecha.
Como quiera que el tránsito de las dependencias escindidas del ISS a las nuevas ESEs se dio sin solución de continuidad de las relaciones laborales, computándose los tiempos de servicios en las dos entidades para todos los efectos legales, se concluye que la incorporación se dio sin ruptura del vínculo de trabajo, por lo que no habiendo finalizado éste para el demandante el 26 de junio de 2003, mal puede pretenderse que se fulminen condenas por derechos que surgen de la terminación del contrato de trabajo.
Por último, también se pretendió que se ordene al ISS la devolución de los aportes a pensión y salud, que fueron asumidos en su totalidad por la actora, pero como está acreditada la relación de subordinación con el ISS, este debió contribuir al pago de los aportes en la cuota parte que le corresponde de conformidad con lo señalado en el artículo 20 y 2004 de la Ley 100 de 1993, razón por la cual se condenará a la demandada a devolver a la demandante el valor correspondiente a la cuota parte que estaba obligado a pagar en su condición de empleador.
En la Sentencia CSJ SL10414-2016, señaló la Corte:
7. Consignación y devolución de aportes pensionales. Según lo admitió la demandada a folio 165, al actor se le impuso como obligación la asunción total de los aportes a seguridad social incluyendo los que por disposición legal tenía que asumir el empleador, lo cual hace imperioso que éste reconozca los valores que indebidamente dejó de aportar, cifra que aunque no se puede liquidar por desconocer con exactitud, si resulta liquidable.
En la Sentencia CSJ SL16269-2014, dijo:
A su vez, el valor de los citados pagos, confrontado con las normas incluidas dentro de la proposición jurídica, vale decir, los artículos 20 y 204 de la Ley 100 de 1993, permitían deducir sin mayor esfuerzo cuál era el monto del total de la cotización que le correspondía al empleador y que asumió indebidamente la trabajadora, de manera que el Tribunal incurrió en un error de hecho manifiesto al concluir que “…frente a la solicitud de reintegro por aportes patronales al sistema de seguridad social, la Sala considera, contrario a lo manifestado por el apoderado de la parte demandante, que no obra dentro del expediente prueba alguna que señale fehacientemente los gastos por tal rubro…”
Las costas en las instancias a cargo de la demandada.
En mérito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, Sala de Casación Laboral, administrando justicia en nombre de la República de Colombia y por autoridad de la Ley, CASA la sentencia proferida por la Sala de Descongestión Laboral del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bogotá D.C., el treinta (30) de junio de dos mil once (2011), dentro del proceso ordinario laboral seguido por Jorge Emilio Osorio Tabares contra el Instituto de Seguros Sociales en Liquidación.
1. REVOCAR la sentencia apelada, en su lugar, DECLARAR la existencia de un contrato de trabajo entre las partes desde el 20 de noviembre de1996 hasta el 26 de junio de 2003 y probada la excepción de prescripción de todo lo exigible con anterioridad al 13 de septiembre de 2001, conforme a lo dicho en la parte motiva, y declarar no prósperas las demás excepciones formuladas por la accionada.
2. CONDENAR, al Instituto de Seguros Sociales ISS, a pagar a Jorge Emilio Osorio Tabares de condiciones civiles conocidas en el proceso:
a) La prima de servicios correspondiente al período que va del 13 de septiembre de 2001 al 31 de diciembre del mismo año, al pago de las dos primas de servicios correspondiente al año 2002, y al pago proporcional de la prima de servicios correspondiente al período que va desde el 1º de enero de 2003 al 26 de junio del 2003, liquidadas en la forma prevista en el artículo 50 de la Convención Colectiva de Trabajo vigente del 1º de enero de 2001 al 31 de octubre de 2004.
b) Las sumas correspondientes a la devolución de los aportes a la seguridad social que canceló el trabajador y que correspondía asumir al ISS, conforme a la parte considerativa.
3. ABSOLVER, al Instituto de Seguros Sociales ISS, de las demás pretensiones de la demanda.

References: artículo 1
 artículo 2
 artículo 20
 artículo 151
 artículo 6
 artículo 50
 artículo 50
 artículo 17
 artículo 20
 artículo 50