Source: https://tierracharra.blogspot.com.es/2010/07/
Timestamp: 2017-08-19 22:33:54+00:00

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Tierra charra: julio 2010
FERIAS Y FIESTAS EN VILLAVIEJA DE YELTES
En la mañana, función religiosa .en honor de la patrona de la villa, la Santísima Virgen de los Caballeros. Al mediodía, CONCIERTOS MUSICALES en la Plaza de Isabel la Católica.
A las 5,30 de la tarde, con permiso superior y si el tiempo no lo impide, se celebrará una Gran Novillada en la que serán lidiados, banderilleados y muertos a estoque
4 ESCOGIDOS NOVILLOS TOROS 4
de la acreditada ganadería de Don Julio Luján de Frías, de Villavieja de Yeltes, con divisa blanca y negra por los valientes novilleros
Magnifico novillero Bilbaíno, triunfador en las plazas del Norte
De Madrid, bien conocido en la localidad donde se viene entrenando
Comienzo de la feria de ganados de todas clases, advirtiendo a los ganaderos que los animales que concurran han de hacerlo provistos de la correspondiente guía de origen y sanidad.
A las 5,30 de la tarde, emocionante PARTIDO DE PELOTA en el que han de disputarse importante premio los equipos de Valdecarros y Fuente de San Esteban
Por la tarde, a la misma hora que el día anterior, otro Gran Partido de Pelota contendiendo el equipo que triunfe el día 29 con otro de la región para disputarse idéntico premio.
MUSICA Una importante banda amenizará los festejos.
BAILES En los salones de recreo y en la Plaza mayor se celebrarán animados bailes.
VERBENAS Tendrán lugar durante todas las noches de los días anunciados.
GIGANTES Y CABEZUDOS recorrerán las calles de la villa acompañados por los dulzaineros
Comenzamos hoy la publicación de un pequeño trabajo de investigación llevado a cabo por el médico villaviejense don Dionisio García Alonso en 1897 y que resultó premiado simultáneamente por las Academías de Medicina de Barcelona y Madrid.
ESTUDIO HISTÓRICO-CLÍNICO DE LA DOBLE EPIDEMIA DE SARAMPIÓN Y COQUELUCHE OCURRIDA EN VILLAVIEJA (SALAMANCA) EN EL AÑO DE 1895-96 por Don Dionisio García Alonso, Médico-cirujano titular de Villavieja, Socio del Colegio de Médicos de Salamanca, Redactor de La Regeneración Médica, Académico correspondiente de la Real de Medicina y Cirugía de Barcelona.
OBRA LAUREADA CON EL PEEMIO CALVO MARTIN POR LA REAL ACADEMIA DE MEDICINA DE MADRID Y CON EL PREMIO SALVA POR LA REAL ACADEMIA DE MEDICINA Y CIRUGÍA DE BARCELONA
PRÓLOGO DEL DR. D. JOSÉ LÓPEZ ALONSO, Catedrático de Clínica médica en la Universidad de Salamanca, Médico del Hospital de la Santísima Trinidad, etc;
SALAMANCA, IMPRENTA DE CALATRAVA, a cargo de L. Rodríguez, 1897
Villavieja es un pueblo, antigua villa, perteneciente al partido judicial de Vitigudino, provincia de Salamanca, de cuya capital dista unos 66 kilómetros por vía recta y 78 por vía férrea, poseyendo estación de cuarta clase en el ramal de Boadilla á Barca de Alba, sección de los ferrocarriles de Salamanca á la frontera de Portugal, de cuya nación dista 55 kilómetros por vía. férrea y un poco menos por vía recta.
Encuéntrase, aproximadamente, á unos 700 metros sobre el nivel del mar y á los 40", 57', 39" de latitud N., y unos 2º de longitud O. del meridiano de Madrid (No considerando indispensable para el objeto de esta Memoria una exactitud matemática en estos datos, no me he detenido en la resolución de éstos, no muy difíciles, problemas geográficos. Las cifras que consigno las he sacado tomando como término comparativo la situación de Salamanca, que se halla á 814 metros sobre el nivel del mar, y teniendo en cuenta el suave declive que, con ligeras ondulaciones, presenta el terreno desde dicha capital. En cuanto á latitud, consigno la misma, por hallarse probablemente en el mismo paralelo, y la longitud O. del meridiano de Madrid, que para Salamanca es de 1º, 58', 48', la aumento para este pueblo, atendiendo á su situación al O. de aquélla. y la distancia que le separa.).
Su término municipal forma casi un cuadrado, cuyo lado del S. linda con el de dos alquerías, pobladas de monte de encina y roble; el del O. con el de un pueblo descuajado de monte por esta parte; y los lados E. y N. están formados por el río Yeltes, afluente del Duero, que le separa de los términos de otros dos pueblos, cuajados de abundante monte de añosas y corpulentas encinas.
El Yeltes, cuya menor distancia del pueblo al N. es al menos de dos kilómetros, es un río de escaso caudal de agua; tanto, que es muy raro haya un verano en que los doce molinos harineros que en él radican dentro del término no queden inservibles por falta de agua en un espacio de dos ó tres meses, suspendiéndose por este tiempo la corriente y formando el agua verdaderos charcos.
Todo el término está dedicado á la producción de cereales, excepto una décima parte al N., destinada á pastos, y algunas pequeñas porciones de terreno en los sitios bajos destinadas también á pastos ó producción de legumbres y hortalizas.
El arbolado es escaso en todo el término; desprovisto de él por completo en casi toda su extensión, sólo conserva como restos de lo mucho que debió de existir en otro tiempo unos pocos centenares de robustas encinas intercaladas con alguno que otro roble en su parte E., N. y NE. y algunas pequeñas alamedas.
Como la parte S. y SO. del término forma la línea divisoria de las cuencas del Yeltes y Camaces, puede comprenderse fácilmente que el terreno en dicho punto tiene que hallarse á una gran elevación, que descendiendo por vertientes no muy acentuadas y formando valles surcados por arroyos de escaso caudal, vuelve á ascender y descender hasta que, en declive más ó menos pronunciado, viene á morir el término en el río.
En uno de esos valles ú hondonadas, el de más extensión y declive más suave de todo el término, en el punto central del cuadrado que éste representa, rodeado de cerros de mediana altura, excepto por su parte N., por la que el valle se prolonga descendiendo suavemente para de pronto precipitarse en el lecho pedregoso y áspero del río, pasado el cual, y en término de Pedro-Alvaro, se levantan cerros de nuevo á bastante altura, se encuentra el pueblo, orientado de S. á N. y formando un cuadrilátero, á cuyo lado mayor del E. se hubiese añadido en su parte central un cuadrado, formado por el barrio del Mocril, orientado de E. á O. y separado del resto del pueblo por la divisoria natural del arroyo de las Tenerías. Debe tener próximamente un kilómetro de extensión de S. á N. y otro tanto de E. á O., incluyendo en esta medida el antedicho barrio del Mocril.
Efecto de la situación apuntada, compréndese claramente que por cualquiera de los caminos que dan acceso al pueblo, la vista no pueda descubrir sus edificios hasta que ya se están casi tocando; y sólo por el N. y desde los cerros de allende el río, á unos tres kilómetros de distancia, se alcancen á ver en perspectiva las casas y edificios de la parte SO., que es la más alta.
En el transcurso del siglo XVI el rey Felipe II le concedió privilegios de villa a nuestro pueblo cambiando el nombre de Villar de la vieja por Villavieja. Desde entonces el nombre de nuestra villa fue simplemente Villavieja. En 1916, se cambia nuevamente su nombre, añadiéndole "de Yeltes", tal y como podemos ver en la siguiente relación publicada en el periódico "El Salmantino" de fecha 4 de Octubre de 1916:
RELACIÓN de los 35 Ayuntamientos de la provincia de Salamanca comprendidos en la propuesta de la Real Sociedad Geográfica, cuyos nombres se modifican con sujeción a lo prevenido en el Real decreto fecha 27 de Junio del presente año.
La Alameda, partido de Ciudad Rodrigo, se llamara, La Alameda de Gardón.
Aldeavieja, partido de Alba de Tormes, se llamará, Aldeavieja de Tormes.
Almenara, partido de Ledesma, se llamará, Almenara de Tormes.
Arabayona de Múgica o de Hornillo, partido de Peñaranda de Bracamonte, se llamará Arabayona.
Cabezavellosa, partido de Salamanca, se llamará Cabezavellosa de la Calzada.
Cereceda, partido de Sequeros, se llamará Cereceda de la Sierra.
Colmenar, partido de Béjar, se llamará Colmenar de Montemayor.
Florida de Liébana o Muelas, partido de Salamanca, se llamará Florida de Liébana.
Frades, partido de Sequeros, se llamará Frades de la Sierra.
Linares, partido de Sequeros, se llamará Linares de Riofrío.
Martin del Río, partido de Ciudad Rodrigo, se llamará Martín de Yeltes.
Matilla de los Caños, partido de Salamanca, se llamará Matilla de los Caños del Río.
Monforte, partido de Sequeros, se llamará Monforte de la Sierra.
Montemayor, partido de Béjar, se llamará Montemayor del Rio.
Navalmoral, partido de Béjar, se llamará Navalmoral de Béjar.
Olmedo, partido de Vitigudino, se llamará Olmedo de Camaces.
Pajares, partido de Salamanca, se llamará Pajares de la Laguna.
Paradinas, partido de Peñaranda de Bracamonte, se llamará Paradinas de San Juan.
El Pedroso, partido de Peñaranda de Bracamonte, se llamará El Pedroso de la Armuña.
El Pino, partido de Salamanca, se llamará El Pino deTormes.
La Rinconada, partido de Sequeros, se llamará La Rinconada de la Sierra.
San Pelayo, partido de Ledesma, se llamará San Pelayo de Guareña.
Santa Marta, partido de Salamanca, se llamará Santa Marta de Tormes.
Santa Olalla, partido de Ciudad Rodrigo, se llamará Santa Olalla de Yeltes.
Siete Iglesias, partido de Alba de Tormes, se llamará Siete Iglesias de Tormes.
Tarazona, partido de Peñaranda de Bracamonte, se llamará Tarazona de Guareña.
Tejeda, partido de Sequeros, se llamará Tejeda y Segoyuela.
Tremedal, partido de Ledesma se llamará Tremedal de Tormes.
Valdefuentes, partido dé Béjar, se llamará Valdefuentes de Sangusín.
Vallejera, partido de Béjar, se llamará Vallejera de Riofrío.
Villagonzalo, partido de Alba de Tormes, se llamará Villagonzalo de Tormes.
Villar de Ciervos, partido de Vitigudino, se llamará Villar de Samaniego.
Villaverde, partido de- Salamanca, se llamará Villaverde de Guareña.
Villavieja, partido de Vitigudino, se llamará Villavieja de Yeltes.
Yecla, partido de Vitigudino, se llamará Yecla de Yeltes.
Con el nombre de uvas de perro se suele conocer en nuestra comarca a una planta de la familia de las Cucurbitáceas cuyo nombre científico es Bryonia dioica. En otros lugares se suele conocer con el nombre de nueza o nabo del diablo. Veamos lo que se nos dice en Wikipedia acerca de ella.
Principios activos: contiene principios amargos: cucurbitacina D (triterpenoide). Saponósidos. Trazas de aceite esencial. Taninos. Fitosteroles. Flavonoides. Alcaloides: brionicina. Otras fuentes: Almidón, brirresina, fitosterina, brionina, azúcar invertido, sustancia amorfa, no determinada quimicamente, con propiedades purgantes.
La raíz fresca y su jugo, en uso tópico, producen un potente efecto rubefaciente, pudiendo provocar vesicación e incluso ulceraciones cutáneas y necrosis. Toda la planta es tóxica. Su ingestión (6-8 frutos) causa irritación gastrointestinal, con vómitos, diarreas coleriformes, hemorragias intestinales; nefritis. En dosis altas puede producir la muerte por colapso cardio-respiratorio.
Esta última fotografía pertenece a la colección Wikimedia Commons.
Esta planta (Chrysanthemum segetum) es una hierba de ciclo anual de la familia Asteráceas o Compuestas de aproximadamente 50 cm de alto y tallos erectos. No tiene roseta central y las hojas son ligeramente carnosas, de un verde azulado y con margen dentado. Del tallo central se ramifican los tallos florales, cada uno de los cuales acaba en un capítulo con la forma de la típica margarita (flores periféricas con un pétalo muy desarrollado, las centrales son pequeñas), pero con todas las flores amarillas, tanto en el interior como en el exterior del mismo. Germina en la primavera temprana y florece al final de la primavera o principio del verano.
Está considerada por los agricultores como una mala hierba, hasta el punto de que se utilizan diversos productos químicos para erradicarla (Bayer recomienda hasta seis herbicidas distintos para ello).
Las fotografías que véis son de nuestro jardín. A nosotros nos parece una flor muy bonita con su llanativo color amarillo oro. Y no vino a nuestro jardín como invasora. Lo hizo como invitada. Cogimos algunas plantas en un trigal hace un par de años y eso que véis es el resultado.
Las fotografías se tomaron el 1 de junio de 2010.
Es la silueta de un toro que se coloca el 25 de Julio, día de Santiago Apóstol, sobre la espadaña del Ayuntamiento de Salamanca, mostrando los días de las corridas de toros.
Veamos como aparece reseñada en una publicación salmantina de 1917 ("La Basílica Teresiana")
Se llama Maríseca en Salamanca a una bandera que en la parte superior del asta remata con una figura de toro, en el que se leen estas cuatro cifras: 11 12, 13 y 21, que son las fechas de las tradicionales corridas de toros de las renombradas ferias de Septiembre. Esta bandera, que es el anuncio oficial de nuestras corridas de toros, se coloca el día de Santiago a las doce de la mañana mientras toca la banda de música en la Plaza Mayor, suena la campana del reloj del Consistorio y se disparan estrepitosas bombas reales...Es una fiesta de gran sabor salmantino, que tiene por marco la espléndida y fanfarrona Plaza Mayor... y la animación bulliciosa de un concurso nutridísimo, pues todo Salamanca presencia la colocación de la Maríseca.
Imamen de Wikisalamanca.
Etiquetas: Mariseca, Salamanca
La arañuela o cabellos de Venus, (Nigella damascena), también llamada amor en la niebla (del inglés: love in the mist) y demonio en los arbustos (del inglés: devil in the bush) es una planta anual de jardín, que pertenece a la familia de los ranúnculos (Ranunculaceae). Sus flores pueden ser de color blanco, rosado, azul y violeta claro.
Es nativa del sur de Europa, por ejemplo son muy conocidas en Andalucía, España (pero también se pueden encontrar, aunque de manera escasa en países al norte de Europa), norte de África y suroeste de Asia. También crece silvestre en sitios anegados.
La primera de las fotografías fue tomada en nuestro jardín el 27 de mayo de 2007. Las otras dos el día 1 de junio de este año.
La perpetua común (Helichrysum stoechas), también habitualmente conocida como jabatera, siempreviva -nombre que comparte con otras especies- o manzanilla bastarda es una pequeña planta herbácea, aunque a veces de base leñosa, con los tallos erguidos creando una forma arbolada, que ronda los 40 cm de altura. Hojas vellosas, estrechas, lineares, con el borde enrollado, de color grisáceo, tomentosas, y al ser frotadas despiden un fuerte olor a la vez que pierden los pelillos. y flores amarillas en capítulos globosos, de aspecto pajizo, reunidos en grupos en el extremo de los tallos. Crece en arenales y terrenos secos, áridos y pedregosos. Las flores en infusión se usaban antiguamente por sus posibles propiedades febrífugas y expectorantes.
La fotografía se tomó a últimos del mes de junio del presente año en el camino viejo de Bogajo.
Una conocidísima planta en nuestra tierra. Centaurea aristata. En Villavieja la denominamos baleo.
Pertenece a la familia de las Asteráceas o Compuestas. Presenta un tallo muy ramificado, sobre todo en su parte más alta. Las flores se reunen en capítulos de color rosado-violáceo. Se suele encontrar en terrenos incultos, abundando sobre todo en los bordes de los caminos. En nuestra zona se usaba para fabricar escobas para barrer.
Las imágenes que ilustran esta entrada fueron tomadas a primeros de Julio del presente año en el camino de los Vallejos, término municipal de Villavieja de Yeltes.
Así es como denominamos en Villavieja a una especie botánica de la familia de las gramíneas o poáceas, que científicamente se conoce con el nombre de Agrostis truncatula. Es una hierba perenne, cespitosa (tiene pequeños tallos subterráneos o rizomas que forma habitualmente matas densas) con flores diminutas de color rojizo. Se utilizaba para fabricar escobas para barrer.
Las fotografías fueron tomadas a primeros del mes de Julio del presente año en el camino de la Cotorra, en el término municipal villaviejense. Para realizar la escoba utilicé una pequeña navajita que llevo habitualmente en la mochila, por lo que el acabado final no es muy bueno, que digamos.
O sea 450.000 pesetas. Eso es lo que costó en 1885 -si le damos crédito a lo que nos indica la Prensa de entonces- la compra de dos partes de la dehesa de Hernandinos, cercana al pueblo de Villavieja. Lo que no se nos dice en la noticia es en cuántas partes se dividía la mencionada finca. El texto que sigue se publicó en "El Progreso: periódico político bisemanal". Era su segundo año de vida y el número 101. La fecha, 8 de Abril de 1885.
El Notario de Vitigudino D. Epifanio Cerezo Ramos, ha otorgado la escritura de venta de dos partes de la dehesa de Hernandinos, vendida por D. Carlos Aparicio y Hurtado de Mendoza, vecino de Fuenlabrada, a favor de D. Andrés García Hernández, de Villavieja. Ha valido dicha propiedad, 90.000 duros.
Moneda de plata de 5 pesetas (duro) de 1883, correspondiente al reinado de Alfonso XII.
Andrés García Hernández nació el 25 de Noviembre de 1812 y era uno de los dos hijos de Francisco Celestino García-Redero Merchán y origen, por tanto, de una de las dos ramas del linaje denominado comunmente los "Celestinos" (la otra rama tuvo su origen en su hermano Agustín García Hernández, nacido en 1805).
Etiquetas: Hernandinos
Ocurrió en Hernandinos el 15 de Septiembre de 1909. Lo publicó el periódico "El Castellano" con sede en Salamanca capital el día 21 del mismo mes.
En la dehesa de Hernandinos, rayana a Villavieja y jurisdicción de Olmedo, descargó una fuerte tormenta el 15 por la tarde y varias chispas, una de les cuales produjo la muerte instantánea a la vecina del primero de esos pueblos Angela Boada, la cual se hallaba en un chozo como mujer que era del guarda que lo habitaba Juan Sahagún Manchado.
Las ropas que cubrían la mitad superior del cuerpo y gran parte del mismo quedaron completamente carbonizadas.
Etiquetas: Hernandinos, Tormentas, Villavieja
Con motivo de un manifiesto en favor de la continuación de la enseñanza del Catecismo en la escuela Pública en 1913, publicado por el periódico nacional "La Correspondencia de España"
La legislación vigente establece como primera enseñanza obligatoria en las escuelas primarias oficiales la Doctrina cristiana y las nociones de Historia Sagrada, y como tal disposición no ha ofrecido ninguna dificultad en la práctica, y el establecer diferencias y excepciones en el carácter de las diversas enseñanzas que constituyen el programa legal de la instrucoión primaria, no sólo alteraría, perturbándole grandemente, el régimen interior de las escuelas públicas, sino que rompería la unidad de fines que informan actualmente al trabajo educativo del Magisterio oficial, anulando á la vez la eficacia del sistema actual en la educación de los futuros ciudadanos, es de la mayor conveniencia, así en el orden pedagógico como en el social y en el de los más caros intereses de la Patria, que !a enseñanza de la religión continúe siendo obligatoria para todos los alumnos de las escuelas primarias oficiales.
podemos saber el nombre de algunos de los maestros y maestras de Villavieja en aquella época -es bastante probable también que no todos los que eran, firmasen dicho manifiesto-. En fín, la lista de firmantes que llenaba cuatro páginas enteras de dicho díario incluía a:
Cándido Antúnez, de Ciudad Rodrigo
Leopoldo García, de Villavieja
Angela Hernández, de Villavieja
Inés E. Galache, de Villavieja
Margarita Pérez, de Villavieja
Silvestre Pastor Fernández, de Sobradillo
Etiquetas: Maestros, Villavieja
Etiquetas: Gema, Vitigudino
Transcribimos a contnuación otro trozo del libro que el padre César Morán escribió acerca de "Los Baños de Retortillo" en la que nos da cuenta de un "ara votiva" encontrada en el Balneario de Retortillo, lo que parece probar su antiguedad. En ella, ya se hace referencia al nombre del río Yeltes (aquis eletesibus)
Los que tuvieran su morada cerca de esos manantiales se bañarían por placer en sus calientes aguas, y así comenzaron a conocerse casi todas las fuentes salutíferas desde la más remota antigüedad. Ya Homero habla de la humeante fuente del Escamandro y los clásicos griegos y latinos están llenos de alusiones a las «Aquae Thermae», aguas termales.
Las localidades que hay en España con el nombre de Caldas proceden de «aquae calidae-—aguas calientes—. Los museos están llenos de lápidas-exvotos, consagrados por los enfermos curados, a las aguas medicinales o a las divinidades que daban a las aguas la virtud curativa.
Las aguas de Retortillo fueron reconocidas en la antigüedad y se utilizaban en tiempo de los romanos como lo demuestra una lápida a que ya hemos aludido. Y no es fácil dar con ellas por brotar en el mismo lecho del río y confundirse desde el primer momento con otras aguas que hacen allí remanso
A pesar de todo, los antiguos encontraron el manantial y lo utilizaban para remedio de sus enfermedades; hicieron algunas obras de cantería alrededor para separar las aguas medicinales de las del río, y cuando alguno se curaba, hacía su ofrenda a los dioses de conformidad con su riqueza y de acuerdo también con su generosidad o su avaricia. En este manantial se encontraron muchas monedas y algunas aras votivas. …
Cuando los antiguos recobraban la salud, como es un beneficio tan grande, lo atribuían desde luego a la Divinidad, pero a las divinidades que entonces conocían, a las Ninfas, a Hércules, Esculapio, Apolo, Artemisa, Thermia, o divinizaban las mismas aguas medicinales, lo que no tiene nada de particular, desconociendo al verdadero Dios, como les pasaba a nuestros predecesores de hace veinte siglos.
En estos Baños de Retortíllo la divinidad eran las mismas aguas y a ellas está dedicada la única inscripción que se conserva, un ara votiva que mide 0,80 metros de alta por 0,22 de ancha, y que dice así:
cuya lectura completa es así: Eaccus Albini f(ilius)aquis eletésibus votum l(ibens) a(nimo) s(otvit).
Y en castellano significa: Eaco, hijo de Albino, cumplió gustoso el voto de erigir un altar a las aguas eletesas = eltesas = yeltesas = de Yeltes.
EACCUS es el nombre del que puso o mandó poner la lápida por haber sin duda curado sus reumas bañándose en estas aguas. Es también nombre de la luna, adorada bajo esta denominación por los celtíberos; y figura en la mitología clásica un semidiós llamado EACCUS, hijo de Júpiter y de la ninfa Egina, que se hizo célebre por la justicia con que gobernó, llegando a ser el favorito de los dioses y nombrado por ellos árbitro de sus cuestiones. Después de su muerte fue nombrado juez de los infiernos, custodia sus llaves y es el encargado de juzgar a los europeos, según Platón.
Los hombres primitivos tomaban los nombres de sus amos, de sus dioses, de sus héroes, como hoy tomamos los nombres de los Santos.
Albini filius = hijo de albino, es equivalente a uno de los apellidos de hoy, Pérez, Rodríguez, Fernández,.
Aquis eletésibus = a las aguas de Yeltes, es a la divinidad a quien se consagra el ara en acción de gracias, en cumplimiento de un votum = voto. Eletésibus es el nombre de las aguas medicinales, palabra que había perdido ya la n puesto que debía decir elentensi-bus, como después perdió esa misma letra sponsa al pasar al castellano esposa. Ese epíteto de las aguas, después de una serie de transformaciones, de refuerzos y de pérdida de elementos, dio por resultado la palabra Yeltes. El motivo de divinizar estas aguas es el manantial térmico, pero como nace confundido con las aguas del río divinizaron al Yeltes, ¡Pobre riachuelo elevado a la categoría de divinidad! Seguramente nunca se le ha ocurrido a él usurpar esos honores ni pavonearse cuando viese a los hombres postrados a sus orillas pidiéndole la salud, ofreciéndole sacrificios, dedicándole sagradas ofrendas. En invierno todavía puede caminar un poco orgulloso; pero en verano, que es cuando se manifiesta la virtud de sus aguas, apenas se llama Pedro.
La fecha de esta inscripción, a juzgar por la puntuación arbitraria, delata el siglo II después de Jesucristo, el tiempo de Adriano o de los Antoninos en que abundan las lápidas de este estilo.
La inscripción que nos ocupa puede considerarse como la fe de bautismo de estas aguas, y demuestra su antigüedad y su eficacia; eficacia que algunas veces es rápida y fulminante. Estas curaciones, milagrosas para aquellos paganos, hirieron tan vivamente su imaginación, que llegaron a tributar a las aguas honores divinos. Otras inscripciones aparecieron juntamente con ésta, pero no se conservan; quizá no se leían. Tampoco sé el paradero de las monedas que, como exvotos, se encontraron en el manantial.
Etiquetas: Balneario de Retortillo, Retortillo
El 19 de julio de 1905, la Gazeta de Madrid -era el equivalente a nuestro Boletín Oficial del Estado actual- publicaba una Real Orden por la que se declaraban de "utilidad pública" las aguas minero medicinales del recien construido Balneario de Retortillo
En el expediente a instancia de D. Esteban Bernal y otros en solicitud de que se declare de utilidad pública el establecimiento en que han de utilizarse las aguas minero-medicinales de Retortillo, partido judicial de Ciudad Rodrigo, en esa provincia:
Resultando que, previa la presentación de los documentos que exige el art. 6º del reglamento de baños, se declaró concluso el expediente por Real orden de 24 de Abril último, encomendándose al Médico Director D. Julián Adamo y García informase á los efectos del artículo 7.°
Resultando que del dictamen por dicho funcionario emitido aparece que las mencionadas aguas son sulfurado-sódicas sulfhídricas e hipertermales, con notorias aplicaciones terapéuticas, que emergen en cantidad de 212 litros por minuto, pudiendo utilizarse principalmente en baños, duchas, pulverizaciones o inhalaciones de sus gases; que el establecimiento es de reciente construcción y tiene todas las dependencias indispensables para que pueda dedicarse al servicio público, y que la temporada oficial más conveniente para el uso de las aguas es la de 15 de Junio a 15 de Septiembre. Vistos los artículos 5º al 8º inclusive del reglamento de baños:
Considerando que las aguas a que se refiero este expediente son, en efecto, minero-medicinales de la clase sulfurado-sódicas sulfhídricas e hipertermales, y que el establecimiento construido reúne las condiciones necesarias para el alojamiento de los enfermos y la conveniente aplicación del remedio hidromineral;
S. M. el Rey (Q. D. G.), de acuerdo con lo informado por la Inspección general y la Comisión permanente del Real Consejo de Sanidad, se ha servido disponer se declare de utilidad pública el establecimiento construido para utilizar las aguas sulfurado sódicas sulfhídricas e hipertermales de la propiedad de D. Esteban Bernal y otros, en Retortillo, partido judicial de Ciudad Rodrigo, en esa provincia, fijándose la temporada oficial para el uso de las mismas en el período de 15 de Junio a 15 de Septiembre, y autorizando la apertura del mencionado establecimiento.
De Real Orden lo digo a V. S. para su conocimiento, el de los interesados y demás efectos. Dios guardo a V. S. muchos años. Madrid 14 de Julio de 1905.
Sr. Gobernador civil de la provincia de Salamanca.
Imagen del "chorro" de agua que sale del manantial en el fondo del río.
(Fotografía de la colección de Antonio Moro de la Puente.)
Así pues, desde esa fecha, los Baños de Retortillo están reconocidos y autorizados para funcionar. Unos cuantos años más tarde el padre César Morán escribió una pequeña obra titulada precisamente "Los Baños de Retortillo" en la que entre otras cosas relata algunas características de las aguas de dicho centro que...
... están reconocidas como sulfurado-sódicas sulfídricas hipertermales, con una temperatura constante de 48'5 grados. Nacen en el mismo lecho del río Yeltes; son aguas artesianas, únicas en el mundo que reúnen esta cualidad a la salubridad y al calor. Se recogen con un tubo y se conducen a una altura de varios metros, hasta el piso bajo del Balneario donde se utilizan en pilas, duchas, inhalaciones, etc. El manantial es abundante y no hace falta economizar el agua; da 212 litros por minuto. Huelen las aguas a ácido sulfhídrico pero muy ligeramente, se beben sin repugnancia y son cristalinas y transparentes.
Su análisis químico es como sigue. En un litro de agua se desarrollan gases en esta proporción:
Acido sulfídrico, 3'8 cc (cms. cúbicos)
Ácido carbónico, 5 cc
Ázoe [Nitrógeno] 14 cc
Contienen otras sustancias fijas en las proporciones siguientes:
Cloruro sódico 0,09428 gramos.
Sulfato sódico 0,18622 gramos
Id. magnésico 0,02660 gramos
Id. alumina 0,04210 gramos
Sílice.0,07021 gramos
Carbonato sódico y magnésico. 0,08700 gramos
Hipofosfito. 0,00450 gramos
y vestigios de litina [óxido de litio] y estronciana [óxido de estroncio]
Indudablemente estas aguas atraviesan en su viaje subterráneo por capas o depósitos donde abundan estos elementos químicos y por eso vienen cargadas de ellos. Las reacciones químicas o la termalidad de los terrenos por donde atraviesa el manantíal, hacen que salga a una elevada temperatura,....
Lo que aparece encerrado entre conchetes [...] son puntualizaciones mías, para acomodar el escrito al lenguaje químico actual.
Traemos hoy a este blog un pequeño artículo titulado "Crónicas villaviejenses" y que fue publicado el 8 de marzo de 1914 por el bisemanario ilustrado "El Charro" editado en Salamanca. Lo firma Germán Herrero.
Invitado a hacer un viaje, a este para mí querido pueblo, levántome a las cinco de la mañana y vóime a la estación, acomodándome lo mejor posible en un tercera, para hacer el trayecto que separa a Villavieja de Salamanca. Como es domingo, algunos estudiantes van a pasar el día a su pueblo, por lo que se entabla entre los viajeros una entretenida conversación.
Un joven estudiante cuenta la odisea de sus estudios con cierto aire de superioridad que le hace simpático a sus oyentes.
Estos le escuchan embobados y admirados, de su osadía.
Un señor gordo se lamenta .en un rincón de la falta de caloríferos
Una señora chilla contra un viajero que pretende ir asomado a la ventanilla, a trueque de hacerla coger un resfriado. Entra el revisor, lo que hace que se interrumpan todas las conversaciones.
Llegamos a la estación de Fuente.
El viaje que empezó de noche se hace poético con la salida del sol
¿Quién no goza contemplando un hermoso amanecer?
Embebido en hondas reflexiones siento que para el tren y una voz dice: ¡Villavieja... un minuto! Tomo el camino del pueblo. Es una carretera rodeada de chopos que se tuerce con una especie de coqueteo, como si quisiese ser el camino intrincado difícil de una mansión celestial.
Al llegar a una cuestecita, diviso en la hondonada que termina la carretera, como un bando de blancas palomas posadas en tierra, para recibir las caricias del sol.
Son las casas de Villavieja.
Más allá se ve un monte, tan espeso, que parecen sus árboles un gran bando de milanos que espera ojo avizor el vuelo de alguna paloma para caer sobre ella.
A lo lejos, recortado del bello arrebol, se ven unas siluetas, que evocan las montañas de los nacimientos de Nochebuena.
El sol, como encendido volcán, envía su brillante lava a la tierra, como si quisiera vestirla de esplendoroso manto de luz, para prepararla al día de fiesta.
Las ramas de tos árboles, son movidas por un viento acariciador.
El aire penetra en los pulmones, ensanchándolos con una fuerza vivificadora.
Ensimismado en hondos pensamientos, con la vista fija en el espacio, evocaba Ios cuentos de hadas que de niño mi abuela me contaba y ya creía ver aparecer los genios alados conduciendo en dorado carro al hada de-la dicha, coronada de flores; cuando el alegre repiqueteo, de las campanas de la iglesia llamando a los fieles llegó hasta mi como un misterioso llamamiento.
El bando de palomas pareció animarse.
Ya se distinguían las jóvenes ataviadas con sus mejores galas, dirigirse al templo.
En lo más elevado de la torre una cigüeña extendía sus enormes alas como para lanzarse al espacio.
Otra más perezosa, muellemente, echada, sobre el gigantesco nido, miraba con curiosidad a unos chicos que con largas varas pretendían,-desde el campanario, inútilmente espantarla.
… Y las campanas volvieron a sonar por segunda vez, avisando a los fieles que el domingo, el glorioso domingo, había llegado.
Y jóvenes y viejos salían de sus casas reuniéndose para santificar el día señalado por las tres divinidades.
Por el Padre, que empezó en domingo la creación.
Por el Hijo, que resucitó en domingo, después de sacarnos del abismo del pecado.
Y por el Espíritu Santo, que se apareció en domingo a los apóstoles en figura de paloma.
Y apretando el paso llego hasta unirme con ellos para dar gracias al Señor de tanta belleza.
Germán Herrero.
Esta es la imagen de la sala de lectura de la nueva Biblioteca Publica Municipal que sustituyó a la que se creó por Orden publicada en el Boletín Oficial del estado número 125 de 26 de mayo de 1966 y que reproducimos a continuación:
ORDEN de 9 de mayo de 1966 por la que se crea la Biblioteca Pública Municipal de Villavieja de Yeltes (Salamanca).
Ilmo. Sr.: Visto el expediente incoado en virtud de petición formulada por el Ayuntamiento de Villavieja de Yeltes (Salamanca), solicitando la creación de una Biblioteca Pública Municipal en dicha localidad;
Visto asimismo el concierto formalizado por el referido Ayuntamiento y el Centro Provincial Coordinador de Bibliotecas de Salamanca, en el que se establecen las obligaciones que ambos contraen en cuanto se refiere al sostenimiento y funcionamiento de dicha Biblioteca, teniendo en cuenta los informes favorables emitidos por el Director del mencionado Centro Provincial Coordinador de Bibliotecas y del Jefe de la Oficina Técnica del Servicio Nacional de Lectura, y de conformidad con lo establecido en el apartado c) del artículo 13 del Decreto de 4 de julio de 1952,
Primero,—Crear la Biblioteca Pública Municipal de Villavieja de Yeltes (Salamanca).
Segundo.—Aprobar el concierto suscrito entre el Ayuntamiento de Villavieja de Yeltes y el Centro Provincial Coordinador de Bibliotecas de Salamanca.
Tercero.—Aprobar los reglamentos de régimen interno de la Biblioteca y préstamo de libros.
Lo digo a V. I. para su conocimiento y demás efectos. Dios guarde a V. I. muchos años. Madrid, 9 de mayo de 1966.
Ilmo. Sr. Director general de Archivos y Bibliotecas.
Transcribo a continuación una pequeña noticia acerca de los destrozos causados por una serie de tormentas en nuestra comarca a mediados del mes de julio de 1905. Fue publicada por el periódico "El Lábaro, Diario independiente" el miércoles, 26 de julio de 1905.
En Villavieja, el 16 se apedreó parte del sembrado de trigo, calculando las pérdidas en 1.000 fanegas. En Fuenlabrada, Pinto [sic] y Boada, el 21 se quemó en cada sitio una parva a efecto de una chispa eléctríca.
En ese mismo día se inundaron en Cerralbo algunas casas, teniendo que salvarse las personas por las ventanas y tejados; se arrasaron por completo algunos huertos y fueron arrastradas por un arroyo hasta entrar en el río 14 ó 15 vacas.
También en ese pueblo e! 22 murió por él rayo un hombre, se quemó una casa en Bermellar y una encina en Hernandinos y se desgajó y quitó la corteza en Fuenlabrada a un roble.
Etiquetas: Boada, Cerralbo, Fuenlabrada, Tormentas
Cientos de personas han asistido esta mañana al comienzo de los actos conmemorativos del Bicentenario del Sitio de Ciudad Rodrigo de 1810 ocurrido en el transcurso de la Guerra de la Independencia. Tal día como hoy, hace 200 años, el general gobernador de la Plaza D. Andrés Pérez de Herrasti hizo entrega de la ciudad al mariscal Ney, al mando del VI Cuerpo de Ejército francés. La ciudad estaba totalmente arruinada tras más de 70 días de sitio que concluyó con un balance, por parte de las tropas españolas, de 441 muertos, 994 heridos y 2.500 prisioneros que fueron trasladados a Francia. Por su parte, las tropas francesas sufrieron cerca de dos centenares de muertos y más de mil heridos.
En los actos ha participado una compañía del Regimiento de Ingenieros y Zapadores con sede en Salamanca dirigidos por el General de la División Noroeste Jefe de la Fuerza Logística Operativa.
A las once de la mañana el general Juan Enrique Aparicio pasó revista a las tropas formadas en la Plaza de Herrasti. Acto seguido se procedió al izado de banderas. A los sones de los respectivos himnos nacionales, cuatro soldados vestidos de época, izaron las enseñas nacionales de Francia, Portugal, Reino Unido y España, que fueron los países protagonistas de la contienda que desde 1808 hasta 1814 enfrentó a los aliados (España, Portugal e Inglaterra) y al ejército francés de Napoleón.
Seguidamente, la Coral del Bicentenario, interpretó el Himno de Ciudad Rodrigo. A continuación, las autoridades presentes se acercaron a las inmediaciones del monumento a Don Julián Sánchez el Charro, donde en un muro situado frente al lugar donde se abrió la brecha se procedió a descubrir una placa conmemorativo en recuerdo de los defensores de la plaza.
Tras una alocución por parte del alcalde de Ciudad Rodrigo se procedió al homenaje a los caídos, depositándose dos coronas de laurel en el Monumento a los defensores de Ciudad Rodrigo situado en el centro de la plaza, al tiempo que los soldados entonaban "La muerte no es el final del camino". Tras producirse una salva de disparos de fusil, las autoridades se trasladaron a la vecina Plaza de San Salvador don presidieron el posterior desfile de la Compañia de Zapadores del Ejército que había participado en este homenaje.
En el año 1836, se erigió frente a la torre de la Catedral, en lo que hoy es la plaza de Herrasti, un monumento en recuerdo del general gobernador Don Andrés Pérez de Herrasti y Cuerpos defensores de Ciudad Rodrigo en el asedio de 1810. Se trata de cuatro columnas que sostienen un friso en el que en cada uno de sus lados se encuentra una inscripción, tal y como se puede observar en las fotografías siguientes.
Se cumple hoy, 10 de julio de 2010, el bicentenario de la entrada de las tropas francesas en la ciudad tras un terrible asedio que produjo en los defensores un gran número de bajas. Según la relación escrita por Herrasti, la plaza contaba con unos efectivos de 5.510 hombres, de los cuales murieron 461 y resultaron heridos 994. El resto fue llevado a Francia, quedando como prisioneros de guerra en la región de Borgoña y en Amberes (Bélgica). El viaje fue realizado a pie, tardando más de dos meses en llegar.
Bandera de los Batallones de Voluntarios de Ciudad Rodrigo, en los que se integraron un buen número de villaviejenses.
Séptima parte del relato del asedio que sufrió Ciudad Rodrigo en 1810 por las tropas francesas escrito por el general gobernador D. Andrés Pérez de Herrasti, a quien podemos ver en la imagen inferior. El informe continúa nombrando a los jefes y oficiales de los distintos cuerpos, regimientos y batallones que defendieron la plaza de Ciudad Rodrigo. Dada su gran extensión, hemos decidido omitirlo por ahora. Terminamos, por tanto hoy, este relato, precisamente la víspera del día 10 de julio, jornada en la que se conmemoran los 200 años de la entrada de los franceses en Ciudad Rodrigo.
En la noche del 30 de junio, el racionero don Sebastián Gallardo, cura antes de la Catedral, e individuo de la Junta Superior, había propuesto al Gobernador ir personalmente disfrazado a informar al general en jefe Lord Wellington de la situación apurada en que se hallaba la plaza, respecto a que el conocimiento que tenia del terreno le facilitaba el paso por las líneas enemigas, que podría penetrar en la obscuridad sin ser percibido, y aunque el Gobernador le hizo presentes las dificultades de la empresa y riesgos a que se exponía, insistiendo en allanarlos, y en jugar al éxito de ella la suerte de su persona (que por ciertos antecedentes tenía muy aventurada si los enemigos le cogían dentro de la plaza), efectuó su salida llevando todas las instrucciones convenientes para el desempeño de la comisión de que se encargaba; pero no volvimos a tener noticias suyas, hasta que en la mañana del 6 de julio encontraron nuestras descubiertas, puesta sobre un palo clavado en tierra a la inmediación del puente, y llevaron al Gobernador la carta siguiente del dicho, escrita a su sobrino don Agapito Gallardo, capellán del tercer batallón de voluntarios de Ciudad-Rodrigo, que a la letra decía:
Copia. "Campamento de Pedro Pulgar y julio 4 de 1810: querido Agapito, con el pretexto de lo que dije al señor Gobernador, salí para Guinaldo sin decirte cosa alguna; desatiné, y me metí en un campamento francés, y me condujeron por último al de Ivanrrey; allí me hicieron consejo de guerra, y me sentenciaron a ser decapitado, y yo ya estaba resuelto a la suerte que me había cabido; pero el señor príncipe Massena ha tenido la bondad de libertarme la vida, y me ha manifestado los deseos que tiene de no hacer daño a la ciudad; pero que si ella resiste mas, el furor suyo y de los soldados, se encenderá, y que dando el asalto, se pasarán todos sin distinción a cuchillo. Las fuerzas de los franceses son formidables; el socorro del inglés es imposible, como lo saben todos, y aun los han ahuyentado de Gallegos. Luego que recibas ésta te presentarás al señor Gobernador y Junta, y le dirás que el peligro es evidente. El señor general en jefe es el más benigno hasta cierto punto, pero dicen que es inexorable cuando pierde la paciencia. Que hagan reflexión, y que no arriesguen a una desgracia infalible a esa mi amada ciudad. Tú formarás este encargo como debes. Ya ves mi situación, para que pidas por la salud de este tu tío. Sebastián Gallardo."
No obstante esta carta, cuya identidad se examinó por los que conocían la letra del expresado don Sebastián Gallardo, y del mismo sobrino, y todos la confirmaron por suya; el Gobernador y los demás jefes persuadían siempre a la guarnición y al pueblo mantener la confianza; pero desde el mismo día 6 del mes de julio, conocimos todos ya claramente que había poco que esperar, en vista de que después de doce días de tan incesante y horroroso fuego, que debía hacer conocer a nuestros aliados el apuro en que se hallaba la plaza, nada se indicaba de movimientos a su favor, y los enemigos se manifestaban cada vez con más seguridad.
Con todo, firmes siempre en la resolución de completar gloriosamente la defensa, hasta el último extremo a que pudiera llevarse, continuamos nuestros esfuerzos en ella sin decaer de ánimo, y siguiendo constantemente el contrarresto de los fuegos enemigos con el mayor tesón durante estos días, en que por grados se iba allanando la brecha, a pesar del incesante conato y continuo trabajo que poníamos en repararla; y por último, cuando ya no nos quedaba otro recurso, formamos defensas sobre ella con estacadas y parapetos interiores para contener cualquier asalto que intentaren pero nos las destruyeron también por tres veces, y no fue posible al fin rehacerlas, así por el continuo y horroroso fuego que sin cesar noche y día dirigían sobre todos aquellos puntos para impedirlo, como por no quedar ya terreno en que poderlas establecer siendo toda la falsa braga y muralla alta, desde la puerta del Conde hasta Sancti-Spiritus, un cúmulo de ruinas que no permitían siquiera limpiarse, y obstruían en términos, que no pudimos retirar un mortero cónico que teníamos hundido, y dos cañones de veinte y cuatro que habíamos colocado para defensa de la brecha, y desmontado ya, habían rodeado sobre ella.
A pesar de esto y de la poca gente que se podía nombrar ya para los trabajos por la diminución que había tenido la guarnición con las bajas de muertos, heridos y enfermos, se continuaba el retrincheramiento de la falsa braga, que era el único recurso que nos quedaba con las dos líneas a derecha e izquierda de la brecha, dándoles sus comunicaciones, a la primera hacia la puerta de la Colada, y a la segunda por la poterna de la del Conde, respecto a que ya no podía hacerse por la del Rey, por estar frente de los ataques, enfilada de todos los fuegos, y obstruida por las ruinas del recinto alto que caían sobre ella.
Finalmente, el día ocho concluyeron los enemigos cuatro baterías, las tres para cañones, dos a sesenta toesas de las murallas, y la otra al costado del convento de san Francisco que enfilaba todas nuestras obras, y otra para polladas inmediata al labio del foso de la contraescarpa, con las que desde luego empezaron a batir tan horriblemente toda aquella parte de los recintos alto y bajo que arruinaron los parapetos de ambos; nos quitaron todos los fuegos de ellos; cegaron cuasi enteramente la poterna de comunicación a la falsa braga; ensancharon la brecha hasta cerca de veinte toesas; y pusieron todo aquel frente de la fortificación y edificios contiguos a la ciudad en términos, que no había donde situarse, ni se podía transitar, y fue necesario la mañana del 9 replegar sobre derecha e izquierda las compañías de granaderos y demás tropas que guardaban la brecha, por no ser ya posible sostenerse en aquel punto en fuerza del diluvio de balazos de artillería y fusilería, polladas, metralla, bombas y granadas de obús y de mano que caían sobre él, y lo enfilaban por todas partes, sin haber un solo paraje donde colocar un hombre, que no fuese en el momento pasado por las armas y habiendo ya perdido en las cuatro horas primeras desde que amaneció, cerca de 200 soldados, cabos y sargentos, y siete oficiales entre muertos y heridos, mucha parte de ellos en los trabajos de las obras dichas.
En esta situación, y habiendo en la madrugada de la del 10 volado los enemigos una mina en la contraescarpa del foso exterior de la falsa braga, para facilitar el paso a ella, no quedándonos ya defensas, ni arbitrio, ni medio para establecerlas, ni teniendo esperanza remota de socorro de parte de nuestros aliados (que por el contrario, tuvimos noticia por un lancero de don Julián disfrazado de pastor que pudo introducirse en la plaza el día antes, de que se habían retirado de la posición inmediata que ocupaban desde Gallegos, y tomado situación defensiva entre Almeida y el fuerte de la Concepción ), considerando que las amenazas hechas contra nuestra obstinación en la intimación última, podrían efectivamente tener cabida sobre el vecindario, si se daba lugar a la discreción militar consiguiente al asalto; que este no podíamos resistirlo de forma alguna en el estado en que nos hallábamos y con fuerzas tan desiguales; y que últimamente, todo el fruto que podíamos sacar de esperarlo sería morir matando, o dilatar por pocas horas una rendición que ya era indispensable; habiéndose desechado también el intento de que se trató de probar a abrirnos paso por las líneas enemigas a toda costa, para salvar la guarnición, lo que repugnaba el vecindario, como era regular, por el riesgo a que quedaba expuesto, y no era fácil tampoco realizarlo siendo tan desproporcionadamente inferiores en número, y no teniendo caballería, se determinó (muy a nuestro pesar, y no sin repugnancias) en la junta general de todas las autoridades militares, eclesiásticas y civiles que se celebró a las diez de la mañana, que luego que los enemigos indicasen ir a ejecutarlo, se llamase a capitular, y redimiésemos al pueblo del sacrificio que le amenazaba, cumpliendo con los deberes racionales, después de haber llenado (en cuanto había estado a nuestro alcance) tan completa y gloriosamente los militares.
Así se ejecutó a las seis de la tarde, a cuya hora acababan los enemigos de tantear la brecha, habían subido tres de ellos hasta el recinto alto, y daban parte los observadores y vigías de que todos sus campos estaban en movimiento hacia la plaza, y las columnas de ataque se hallaban ya en las trincheras esperando la señal para emprenderlo.
Entonces el Gobernador mandó poner bandera blanca sobre la brecha, y envió un Oficial parlamentario al campo francés con el oficio que se copia en el número 6º en consecuencia del cual vino inmediatamente el General Simón a la puerta del Conde, y dijo al Gobernador, que el Mariscal Ney le esperaba en persona al pie de la brecha para tratar sobre la capitulación ; y habiendo el Gobernador pasado allá en compañía del mismo General, y de su estado mayor, encontró al referido Mariscal que con todo el suyo, y demás Generales de su ejército, estaban aguardándole, y le recibieron con demostraciones de la mayor consideración; y después de muchos elogios de la defensa sostenida, añadió el Mariscal Ney, que no teníamos que tratar acerca de la capitulación, pues todo cuanto en la mas honorífica podía exigirse, lo acordaba desde luego, y era acreedor a obtenerlo el valor manifestado por tan bizarra guarnición, así como el tino racional e inteligente que habíamos tenido para pedirla en el momento preciso en que podía todavía tener lugar la ley de la guerra, después de haber hecho cuanto cabía en el arte para llenar el deber militar de tan gloriosa resistencia; que serian respetadas las personas y propiedades de los habitantes de la ciudad; los Jefes y Oficiales de la guarnición conservarían sus espadas, equipajes y caballos ; la tropa sus mochilas y efectos ; y todos serian bien tratados y conducidos prisioneros a Francia y por último, que se tendrían cuantas consideraciones y respetos eran debidos al valor, y singular constancia que habíamos acreditado durante un sitio tan largo y vigoroso, que nunca creyeron los mismos sitiadores pudiera dilatarse a tan prolongada resistencia; todo lo que, a presencia de todos sus Generales prometió en voz alta al Gobernador el Mariscal Ney, dándole mano y palabra de honor de su cumplimiento ; y en consecuencia se procedió al efecto, y pasaron las tropas francesas a ocupar las puertas de la ciudad, los Jefes de Artillería e Ingenieros a entregarse de lo correspondiente a sus respectivos ramos, la guarnición se retiró a sus cuarteles hasta la mañana del siguiente que salió a alojarse al arrabal de san Francisco, desde donde emprendió la marcha a Bayona en tres divisiones, la primera a las doce del mismo día, la segunda en la mañana del 12, y la tercera, en que marchó el Gobernador y el estado mayor en la del 13.
Todos los Jefes, Generales y Oficiales de tropa Francesas, según iban entrando en la plaza, quedaban sorprendidos de ver las espantosas ruinas a que estaba reducida la ciudad y sus recintos, y de resultas daban cada vez mas elogios a la defensa sostenida ; y debe decirse en honor de la verdad, y del aprecio militar que hicieron de ella, que a pesar de que la capitulación referida no se extendió por escrito con las formalidades de costumbre, y quedó solo bajo la garantía de la mano y palabra de honor que dio solemnemente de ella al Gobernador el Mariscal Ney, a presencia de todos sus Generales, y del Estado mayor y Jefes de la plaza, como va dicho, en ninguna se han esmerado con mas puntualidad en su cumplimiento, pues exceptuando aquellos rigores que cometieron con los individuos de la Junta superior de Armamento y defensa a quienes al día siguiente condujeron a la cárcel bajo el pretexto de seguridad pública, y detuvieron en ella hasta su salida para Francia, y los que usan por su ordenanza en las marchas con los soldados prisioneros que conducen, cuando se quedan atrás, o dan indicio de fuga, que son inmediatamente pasados por las armas, no puede decirse en lo demás que faltaron a cuanto ofrecieron en aquellos días primeros ; y en la misma noche de la rendición, procuraron se guardase el mayor orden en el pueblo, mataron e hirieron a sablazos a varios soldados suyos que se avisó estaban robando en algunas casas, acudieron a dar resguardo, y pusieron salvaguardias en las que se les pidió, dieron una guardia de honor al Gobernador, se encargaron de la custodia de su caballo, nombraron un Oficial de estado mayor para que estuviese a su lado, a auxiliarle en cuanto fuese necesario ; y por último, tuvieron el mayor esmero en mantener la tranquilidad y seguridad pública; y aunque hubo, como es ordinario, y sucede siempre en semejantes casos algunos excesos, no fueron autorizados ni disimulados de ningún modo por los Jefes, y se castigaron siempre que se acudió a reclamar sobre ellos.
En la marcha llegaron a sacar más de 200 bagajes para solo la tercera división, que constaba de 1200 hombres, a fin de que fuesen montados todos los cansados ó endebles, y no se expusiesen al rigor de la ley; y a este tenor debe decirse con respecto a lo que sabemos han ejecutado en las demás plazas, que con ninguna han guardado las consideraciones, ni tenido con su guarnición los miramientos que con la de Ciudad-Rodrigo, pues se verificó hasta el indulto de dos soldados incursos en la ley de ser pagados por las armas, por conato de fuga intentada en uno de los tránsitos de la marcha a intercesión del Gobernador.
No pudo el Gobernador dar parte alguno a la Corte, acerca de lo ocurrido en la plaza,, desde el día 8 de junio en que se cerró enteramente la comunicación, hasta el día 30 de julio que llegó a Hernani, y tuvo proporción de escribir el sucinto oficio que se expresa en el número 7º, en el que reducidamente comunicó al señor Secretario de la Guerra los últimos sucesos del sitio y rendición; y aunque después desde Macón, a donde se le destinó de prisionero, dirigió otro algo más extendido, según se copia en el número 8.°, no se comprendieron tampoco en él circunstanciadamente varios detalles, acciones y particularidades que no deben quedar obscurecidas en honor de los individuos que las ejecutaron, y de una defensa tan gloriosa y memorable. Una de estas, muy digna de notarse, es la de los activos y constantes servicios que hicieron durante todo el sitio dos ciegos mendigos que había en la plaza, los que con el particular tino que suelen tener los de esta clase, y guiado uno de ellos por un perrito que le servía de lazarillo, desde luego que los enemigos rompieron el fuego de sus baterías contra la plaza, acudía a llevar municiones a las nuestras de la muralla, y cuando estas no eran necesarias, se empleaban en llevar agua para que bebiese la tropa que las servía, y para rellenar las tinas de combate, con tanta actividad, celo y desprecio del peligro, que en todo el tiempo que duró el sitio no cesaron en estos ejercicios veía nunca descansar, ni se les notó remisión en acudir a los parajes que se les indicaban, por más que percibían al oído el granizo de balas que por ellos cruzaban y siempre alegres, risueños, preguntando si faltaba alguna cosa por donde pasaban, y repitiendo de continuo las voces de ánimo, muchachos, viva nuestro Rey Fernando VIl, y viva Ciudad-Rodrigo.
A estos infelices, y verdaderamente dignos españoles, que vivían de la caridad pública, les mantuvo durante dicho tiempo, la que es connatural en los soldados, especialmente con quien les sirve en algo, y el Gobernador les mandó dar ración de pan, ofreciéndoles procurársela del Gobierno para todo el resto de su vida, si la plaza quedaba triunfante, luego que hubiese proporción de recomendar el singular y distinguido mérito que contrajeron; pero la suerte no quiso que pudiera verificarse, y en honra suya no deben a lo menos quedar en olvido sus distinguidos y particulares servicios. Varias mujeres del pueblo se señalaron también en los que hicieron, con especialidad los primeros días del sitio, llevando municiones a las baterías de la muralla, por el frente de los ataques, con una bizarría y desprecio del peligro, que es muy singular en su sexo: entre ellas hubo algunas que fueron heridas en este servicio, y la llamada Lorenza N. lo continuó a pesar de estarlo, hasta que volvió a ser herida, y no pudo ya resistir mas en pie.
En general se puede decir, que desde luego que comenzaron a fulminar las baterías enemigas, se vio en todas las gentes de la ciudad una resolución constante á sufrir los riesgos, y a sostener la defensa, y no se oyeron voces de desaliento que perjudicasen la ejecución, padeciendo los vecinos, con resignación y sin lamento, las espantosas destrucciones de sus casas y propiedades, en que además del trastorno, quedaban perdidos y envueltos en la miseria ; habiendo muchos que después de haber sufrido en las correrías incursiones, saqueos, y ocupación de los enemigos de las Gañanías y pueblos de la comarca, la pérdida de todos sus ganados, granos y efectos, padeció dentro de la plaza la ruina total de su casa propia, y muebles que fueron abrasados por los incendios ; y a pesar de esto, con ánimo firme, solo deseaba el triunfo de las armas, desestimando todo lo demás, y haciendo de ello conforme sacrificio a la causa pública.
Los individuos de la junta superior de Armamento, y defensa, que desde un principio no perdonaron fatiga, ni omitieron diligencia para disponer y procurar todo lo necesario a la defensa de la plaza por cuantos medios estuvieron a su alcance, dieron el primer ejemplo de lealtad a nuestro legítimo Soberano, de patriotismo y firmeza de ánimo, y por ellos, y por los incesantes trabajos que tuvieron en el desempeño de sus encargos, y suerte que después han sufrido algunos, trasportados a Francia, y maltratados desde luego en sus personas, son acreedores a un lugar muy distinguido en la gloria de la defensa.
Por el mismo término los jefes, oficiales y tropa de la guarnición, manifestaron durante todo el tiempo del cerco y sitio, un deseo vehemente, y un celo ardientísimo por hacer gloriosa la defensa de Ciudad-Rodrigo, sin sentir las fatigas que eran necesarias para conseguirlo, ni oírse entre los soldados la menor queja de ellas, siendo así que durante los treinta y siete días últimos, estuvimos constantemente día y noche sobre las murallas, siempre prevenidos y prontos para resistir con firmeza los ataques que pudieran darnos los enemigos, hechos argos de todas sus operaciones y movimientos, y sin cesar en los trabajos de defensa, en el reparo de la brecha, y fortificaciones, y en cuanto era conducente para llevar a efecto la resolución que teníamos formada de completarla hasta el grado más heroico.
Reorganizando papeles, me encontré hace unos días, con unos folios que contenían el Pregón de Fiestas del año 1990 cuyo autor fue Luis González Carreño y que, a diferencia de los anteriores -y posteriores- a él, se pregonó en la Plaza de Toros. Aquí lo tenéis. He procurado respetar la forma en que estaba escrito -como si fuese un poema-, si bien he omitido la numeración de los 28 bloques en que estaba dividido.
AGOSTO 1.990
Naci hace 47 años
si he hecho algún mérito más,
para que me hayáis concedido
el honor que para mi supone
ser vuestro pregonero.
Quiero que mi pregón
sea un canto a Villavieja;
y para darle forma
que os leeré.
Pero antes permitidme
que escarbe en el pasado
y eche una mirada al presente.
Vais a dejarme contemplar
una serie de viejas fotos
rescatadas de un olvidado
cajón y relataros
lo que voy viendo en ellas
y quizas algo más;
pues ya sabéis aquello de:
"Un recuerdo trae otros."
Miro la primera fotografía
Calle abajo, con andares
graciosos, va una moza.
El barreño cargado de ropa
y los brazos en jarras.
se adentra en una calle,
se para ante una casa
y grita: " ¡Catalina!
Una voz desde dentro
"Huy, hija, hace ya un buen rato
que se fue."
al Caño Viejo.
La dueña de la voz,
con abundantes canas,
ventana y le lanza
a la moza:
"Vaya suerte.
Os ha salido el sol"
A la vez piensa
en unas manos ateridas de frío
que apenas pueden sujetar
un trozo de jabón,
con el que frotan una sábana
apoyada en una lancha
de piedra de granito,
que entra a medias
en el agua de la poza.
La mujer sacude la cabeza,
apartando el recuerdo.
Luego, mira en dirección contraria
y ve pasar un caninero.
"Mira hijo, ahi atrás dejas una."
se acerca a la cagada de perro,
la mete en el caldero
con ayuda de un palo
y sigue su paseo matinal,
mientras responde:
"Muchas gracias, señora, por el regalo"
que arde en una cocina,
los mocos de obleas
que una mujer inclinada
ante el fuego va cortando,
con los hierros trabados
que esté lista una oblea mas.
iluminan la cara de la mujer.
Un rostro impasible,
lleno de sudor y fuerza,
con gesto indescifrable de maga
oficiando un extraño rito.
La cara se transforma.
La mujer retira los hierros.
Los abre y coloca
la nueva oblea en un montón.
Coge, con un cazo,
líquido del contenido
en un barreño de barro
en el circulo de hierro.
Luego cierra el artefacto
y lo arrima a las brasas.
Con un pañuelo arrugado
Los niños, sin mover un dedo,
no pierden ni un solo detalle
de la tarea de la maga.
Aqui tengo otras dos fotos
en un mismo paisaje:
"El grifo al lado de la iglesia'
un largo rosario de cántaras
que llega hasta la plaza,
Zumbido de moscas.
Me parece escuchar a la cigüeña,
macha el ajo.
sentada en un poyo de piedra,
El agua cae del grifo
Parece que nunca va a llenarse
el cántaro de barro.
Desde lejos una mujer
¡Niña! ¿Me toca ya?
La muchacha contesta:
"Hay cinco cántaras
delante de las suyas;
y ya ve que poca cae"
Medio dormidas, las dueñas
de esas cinco cántaras,
esperan sentadas en la acera,
y se abanican
con unos trozos de cartón.
Suena "La Candonga"
En la otra foto,
hay una cruz de piedra
caída en el suelo.
Bajo ella yace un hombre
con gesto dolorido.
tratan de ayudarle a salir
de debajo de la pesada piedra,
mientra un grupo de personas
intentan llamar la atención,
con pañuelos, de la vaquilla,
que duda entre seguirlos,
o volver sobre el caído.
Me parece estar oyendo
los gritos de la gente ...
de las ruedas de los carros,
camino de la plaza,
para cerrarla y convertirla
en transitorio coso taurino.
Y la dulzaina sonando
esa mañana para hacer
bailar los cabezudos.
anunciando el encierro.
Veo el paso brioso
de dos mujeres,
que con el alma llena de fiesta,
llevan un espantajo
y mostrando a la concurrencia
con que lo han engalanado,
hacen un comentario chistoso,
sobre una de ellas
y su anterior propietario
Y asi podríamos seguir
con muchas fotos.
Pero no quiero aburriros mas rato.
Hoy, Villavieja,
para mi y para muchos de sus hijos,
es un lugar donde pasar
unos dias de reposo o de fiesta.
Un lugar donde uno
vuelve a encontrarse
con personas que quieren
y que han significado en nuestra vida,
mucho más de lo que podáis pensar.
voy a leeros el poema
para que pasemos
a contemplar los festejos,
Sol y Piedra
El calor de la lumbre,
la ceniza y la hierba.
Quiquiriquí del gallo
y pintura en el ala de
una gallina callejera,
Ruido de carro
Zumbido de calor
Tu silencio en invierno,
cuando llego arropado
y me paseo por tus calles solitarias.
Y el ruido del verano,
cuando vuelven tus hijos
y regresan al olor
Cocorocó de la gallina
Ese, cocorocó ya solo existe alli
Pues la gallina ni es callejera,
ni precisa el color que tina el ala
y la distinga de otras gallinas
de otra dueña.
de tus antiguas calles,
que ahora duras y prietas,
retumban en invierno
al paso presuroso
del pie que las inquieta.
Recuerdo el carretillo
al pasar por la acera,
y el olor a tomillo en "Corpus Cristi»
y las velas que no podían faltar
en la novena de la "Perla"
y el jueves merendero con su hornazo
y los dulces de Pascua ........
y personas buenas
que llenan mi cabeza
y ya no están aquí.
Sexta entrega del relato del sitio sufrido en 1810 por Ciudad Rodrigo durante la Gueera de Independencia, según escritos realizados por el General Don Andrés Pérez de Herrasti, gobernador de dicha plaza.
Punto de las murallas de Ciudad Rodrigo donde la artilleria francesa logró abrir brecha (se nota perfectamente la parte reconstruida de menor altura)
La plaza les respondió a muy poco con toda la artillería que teníamos por aquel frente y que aunque no llegaba a ser un tercio del número de sus piezas, no quedó inferior en el de los tiros; y como ya se tenía hecha prevención de pilas de sacos a tierra, se cubrieron inmediatamente algunos cañones que estaban a barbeta para que pudiesen ser servidos con menos riesgo.
Todo el pueblo se puso al instante en movimiento, acudiendo los vecinos, según estaban de antemano nombrados y distribuidos, unos al servicio de las bombas para apagar incendios, otros a conducir heridos a los hospitales, otros a llevar municiones a las baterías, y en este servicio último se señalaron particularmente las mujeres y aun los niños desde ocho años para arriba; que estimulados por el ejemplo de los padres, y por el espíritu patriótico de que estaban la guarnición y habitantes de la ciudad poseídos, y se inflamó mas a la vista de los peligros, dieron todos muestras del más ardiente celo por la causa-pública, y de que corría por sus venas la noble y valiente sangre castellana.
El espectáculo de este día fue verdaderamente digno de inmortal gloria para los defensores de Ciudad-Rodrigo, y no podrían menos los que le observaron de la parte exterior, de aplaudir los esfuerzos que desde luego conocerían se ejecutaban para acudir a tantas atenciones como llamaban a un tiempo nuestro cuidado en aquellas críticas circunstancias ; pues los continuados incendios que desde el principio del fuego comenzaron a causar los mixtos de que venían cargadas las bombas y granadas, y era preciso ocurrir a apagar inmediatamente para que no comunicasen; las repetidas desgracias que por todas partes ocurrían con tan incesante diluvio de tiros de todas clases, que era de de la primera obligación socorrer; el servicio de las baterías que era forzoso sostuviesen un fuego vivísimo para contrarrestar el de los enemigos, como constantemente se ejecutó, el reparo de las ruinas que de continuo sucedían ; y últimamente, el cuidado de que en aquella indispensable confusión y general trastorno no se dejase de atender a las faenas necesarias para la subsistencia y alimento, así de la guarnición como del vecindario, formaban un conjunto, que solo podía desempeñarse, estando animados todos de un espíritu firme y determinado, pues no había oficina ni punto seguro en la plaza donde pudiesen ejecutarse a resguardo los amasos y cochuras del pan, las matanzas y distribuciones de la carne, ni ninguna otra operación perteneciente a estos ramos.
Pero el ejemplo de los Jefes, que con cierta especie de satisfacción y serenidad acudían a todo, manifestando lisonjearse de que hubiese llegado el momento de merecer y acreditar su patriotismo y adhesión a la causa pública, animó a los que pudieran tener menos valor, y reunió a todos para que obrasen con energía en cuanto era conducente a la defensa de la plaza.
Esta siguió con tesón el contrarresto de los fuegos de los enemigos durante todo el día, sin recibir en las murallas daño considerable, porque todos los mas tiros hasta el día siguiente los dirigieron sobre la ciudad, para consternar y aterrar a sus habitantes ; y por la noche, con el mismo intento, multiplicaron los de bombas y granadas reales, con que nos causaban repetidos incendios y destrozos; mas al día siguiente 26 empezaron a batir en brecha el torreón llamado del Rey, y nos causaron mucha ruina en él, y el día 27 acabaron de derribarlo.
En todo el intermedio de ambos, de sus noches, y la mañana del 28, continuaron nuestros fuegos siempre activos, causándoles varios daños, y les volamos en sus baterías cinco repuestos de municiones, cuya explosión fue muy considerable, particularmente en uno de ellos, que se la destruyó enteramente; pero no por eso cesaron en su fuego contra la brecha, aunque interpolando los tiros a ésta, con otros que alternaban siempre a la ciudad, y por todos sus recintos.
Desde que amaneció dicho dia 28 redoblaron los enemigos con mayor tesón los tiros sobre la brecha, que aunque no lograron poner enteramente accesible, adelantaron bastante su formación, y animados con esto, a las dos y media de la tarde suspendieron el fuego, y enviaron un parlamentario a la plaza con el oficio de intimación que se expresa en el número 4º; a que contexto el Gobernador con el que se copia en el número 5º; y de resultas, enfurecido el Mariscal Ney de ver rebatidas en la contestación sus proposiciones, despreciado el terrorismo con que quería amedrentarnos, y cogida una palabra que no estaba en ánimo de cumplir, sin guardar los términos que el oficial parlamentario había ofrecido, mandó romper de nuevo el fuego de todas sus baterías, que prodigiosamente no nos causó por su sorpresa una multitud de desgracias; pues como en el intermedio de la suspensión de él por el parlamento, habíamos acudido con toda diligencia a reparar la brecha, limpiar de escombros las baterías, conducir municiones a ellas, componer las troneras que estaban destruidas, y todas las gentes del pueblo habían ido a aquella parte de la muralla a ver el estado de ésta, y de las trincheras enemigas, fue rarísimo que tantos tiros a un tiempo, disparados sobre aquel punto lleno de gentes, no hiciese un estrago proporcionado en la multitud descubierta y descuidada.
Al punto les respondimos con toda nuestra artillería, y volvió a seguir el empeño con mayor encarnizamiento que antes; pero los enemigos, creyendo sin duda por lo que el Gobernador decía en su contestación de que la plaza no estaba en estado de capitular, ni tenía brecha formada que obligase a hacerlo, que la situación de sus baterías no estaba bien proporcionada para allanarla debidamente, y desengañados de que nuestro ánimo era sostenernos hasta que llegase el último extremo, y no tuviésemos ya arbitrio alguno, ni medios de resistencia para prolongar la defensa; trataron desde luego de adelantarlas a mas proximidad, para lo que, desde la misma noche, emprendieron los trabajos por la zapa volante, hasta que las situaron a sesenta toesas de las murallas.
Los fuegos nuestros sobre ellos, y sobre cuantos puntos ocupaban ó iban adelantando por toda la circunferencia, se redobló y sostuvo cada vez con mayor actividad, así .de noche como de día, durante todos los que subsiguieron; mas no obstante él, continuaron sus ramales y paralela sufriendo un sacrificio horroroso de .gente; pero sin desistir del empeño hasta que le hubieron realizado: y añadiendo además dos ramales nuevos que dirigieron hacia el glacis de enfrente de la Poterna del Rey, y remataron sobre la misma contraescarpa del foso de la falsa braga, donde empezaron a formar varias minas para volar todo aquel terreno, y dar mejor proporción al pie de la brecha. Cuyos trabajos subterráneos les contuvimos en parte con una especie de zanja que se abrió en el foso de la falsa braga, inmediata a la contraescarpa, a fin de que no pudiesen pasar de ella, conociendo los ingenieros por la profundidad que se observaba en su ramales, que el proyecto era volar una parte de la falsa braga para allanar el paso a la brecha del recinto alto, lo que no pudieron verificar.
Además no hubo especie de proyectiles que no les opusimos a estos trabajos tan inmediatos y temerarios pues las polladas, las morteradas de piedras, las granadas de mano, los fuegos arrojadizos, y cuanto cabe en el arte de la guerra, se usó con oportunidad para contenerles en tan arrojadas obras ó hacerles muy costosa su ejecución.
Entretanto, todas las noches seguíamos trabajando nuestras defensas interiores empezadas, y ellos hacían algunos amagos de ataques por diferentes puntos, y varias otras veces intentaron ganarnos el arrabal de san Francisco; pero fueron siempre rechazados en esta empresa; hasta que el día 2 de julio, estando ya la brecha muy adelantada, y viendo claramente que sus verdaderos ataques habían de ser por aquella parte, y necesitando reforzarla para contenerles en cualquier acontecimiento, tuvimos que retirar la tropa que guarnecía dicho arrabal, y dejando solo en él una partida de 50 hombres con dos oficiales para observación, empleamos los 550 restantes en aumentar la guarnición de la falsa braga sobre los dos costados de la brecha; comenzando al mismo tiempo un retrincheramiento por derecha e izquierda de ella.
No obstante nuestro abandono, no ocuparon el arrabal sino a bastante costa en la noche siguiente del 3, y como ya; evacuado de nuestra tropa jugaban entonces con libertad los fuegos de la plaza sobre él, y manteníamos la partida dicha en el convento de santo Domingo, perdieron bastante gente para sostenerlo, y a su entrada; siendo una de las primeras cosas que ejecutaron cuando la hicieron, pegar fuego al edificio del Hospicio, sin saberse por qué, ni con qué objeto, nosotros colocamos en esta misma noche dos cañones en dos troneras que se abrieron en el parapeto hacia el frente del cuartel de Amayuelas, para enfilarles algunas de sus obras.
En la noche del 4 formaron varios apostaderos y hoyos a los costados y frente del arrabal del puente, y amanecieron situados en ellos, sin duda para impedir nuestra salida de la plaza a forrajear y a tomar agua del rio, y estrecharnos también por aquella parte ; pero luego que se reconocieron a la mañana del 5, dispuso el Gobernador que se ejecutase inmediatamente una salida para desalojarlos y destruirles dichos apostaderos; y habiendo encargado esta operación a los capitanes del tercer batallón de Voluntarios de Ciudad-Rodrigo don Miguel Guzmán y don José Robledo, con 85 cazadores de las guerrillas, una partida de Urbanos y los 30 lanceros de la caballería de don Julián que habían quedado en la plaza al mando del subteniente don José Serrano, la desempeñaron completamente, pues saliendo por derecha e izquierda del arrabal a la desfilada sobre dichos puntos, y tomándolos por la espalda, los acometieron con tal intrepidez que les mataron veinte y tantos hombres, hirieron a varios, cogieron a nueve prisioneros, y solo muy pocos lograron escapar, haciendo además retirar a mucha distancia a todos los que se hallaban en los puestos de aquel frente, y a los refuerzos que les enviaban de los campamentos inmediatos, tanto con el vivo fuego a metralla que les dirigió nuestra artillería de la plaza, como con el de la fusilería de dichas tropas que se avanzaron sobre ellos hasta las huertas llamadas de Pedro Tello, y permanecieron firmes allí hasta las once de la mañana, cubriendo el trabajo de cegar y allanar todos los expresados hoyos y apostaderos, que quedaron enteramente destruidos.
En seguida pasaron las mismas tropas a la otra parte de la plaza, y dirigiéndose por el barranco de las Canteras, sobre un trabajo como para batería que estaban haciendo los enemigos a la derecha del convento de santo Domingo, los sorprendieron y atacaron con tanta impetuosidad, que sin dar tiempo a los trabajadores para tomar las armas que tenían inmediatas, les mataron más de 30 hombres, les cogieron los fusiles y útiles con que trabajaban, les destruyeron mucha parte del trabajo, y firmes después en aquel punto, contuvieron y rechazaron por dos veces a una columna de 200 granaderos de la guarnición del arrabal, que se formó al instante y vino sobre ellos; hasta que acudiendo más tropas enemigas, y no quedándoles ya objeto para empeñarse, se retiraron en buen orden a la plaza, trayéndose conmigo treinta y tantos fusiles, y cerca de cíen picos, palas y azadones que presentaron en el parque de artillería; por cuyas dos bizarras y bien desempeñadas acciones, les ofreció el Gobernador a todos los oficiales y tropas que las ejecutaron, que los recomendaría especialmente a la superioridad, y se les concedería desde luego un escudo de distinción en memoria de ellas, así como a los defensores del convento de santa Cruz.
Cada día que pasaba, desde que comenzaron los enemigos a batir la plaza, al mismo tiempo que iba acrecentando la gloria de nuestra defensa, y nos enardecía en el empeño de continuarla, debilitaba las esperanzas que teníamos formadas en el socorro de los ingleses, no viendo señal ni apariencia alguna de que hiciesen movimiento para dárnoslo y aunque el mismo deseo nos figuraba muchas veces que los reconocimientos que solían hacer los franceses por aquella parte, con gruesas columnas de su caballería apoyadas de cuerpos de infantería, eran tal vez indicio de él, se nos desvanecía muy luego esta ilusión viéndoles volver a sus campamentos con toda tranquilidad.

References: resolución 
 Real decreto 
 artículo 7
 artículo 13
 resolución 
 resolución 
 resolución