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JOSÉ MANUEL SABUCEDO, MAR DURÁN Y MÓNICA ALZATE Departamento de Psicología Social, Básica y Metodología Universidad de Santiago de Compostela
Trauma psicosocial y estrategias de afrontamiento colectivo
Ese autor también apunta un hecho de interés como es que el término terrorismo fue utilizado por primera vez para aludir a la violencia política utilizada por el Estado francés durante la revolución de 1790. según Apter (1997). Por ello. McCauley (2007). en sus diferentes modalidades. afirma que la violencia. Creo que no es preciso advertir al lector que en esa selección no hay ningún tipo de intencionalidad. y el terrorismo en concreto. Una bomba deja más de 25 muertos en una procesión de la fiesta sagrada chií en Karachi (Pakistán) El régimen Iraní reconoce más de una docena de muertos en las protestas 13 muertos en un ataque con misiles de EEUU en una zonal tribal paquistaní Las FARC asesinan al gobernador de Caquetá secuestrado horas antes Un pasajero relacionado con Alqaeda intentó hacer estallar un artefacto con 278 pasajeros a bordo Ésas son sólo algunas de las noticias relacionadas con la violencia política que aparecieron en los medios de comunicación en los últimos días del mes de diciembre de 2009 cuando nos disponíamos a escribir las primeras líneas de este trabajo. los motines e incluso las insurrecciones o las guerras civiles” (p. 12). Simplemente son las primeras noticias sobre violencia política con las que nos encontramos. La violencia “ha sido el instrumento para levantar o derribar imperios.
1. La presencia constante de noticias relacionadas con la violencia política en los medios de comunicación de masas puede producir la impresión de que estamos viviendo una época especialmente convulsa en ese aspecto. expandir o defender un idioma o una cultura. Hay otro aspecto relacionado con la violencia política que es conveniente aclarar en este momento. mucho antes de esa época ocurrieron acontecimientos que. surgirían nuevos actores violentos y los victimarios y las víctimas serían diferentes. ha servido y sirve a objetivos muy diferentes. De esta manera. Braud (2006). 2005.XVIII. Porque lo cierto es que una simple mirada a cuál ha sido el devenir de la humanidad nos muestra que la violencia política. p. si la búsqueda fuese más sistemática y/o ampliásemos el horizonte temporal.” (Sabucedo y Alzate. Sin embargo. John Keegan (1995) nos lo recuerda de manera clara al afirmar que la historia de los pueblos es en gran medida una historia de guerras. etc. pues.245) La violencia. y que los estadistas que se mencionan en esa historia son hombres de violencia. Pero esa es una simple distorsión provocada por análisis presentistas y por el hecho de que nuestro sistema cognitivo tiene en la información más accesible (por ejemplo en la suministrada por los medios de comunicación) una vía prioritaria para realizar juicios. es objeto de un “juicio de principio por lo general reprobador. Uno de los casos más citados por los historiadores es el de la secta judía de los Zelotes quienes en el siglo I recurrieron a ese tipo de actos criminales para lograr una Judea independiente del Imperio Romano. una relación ambigua respecto a ella. no hay ambigüedad alguna cuando a
. avanza en esa idea pero subrayando las consecuencias positivas que en ocasiones se asocian al uso de la violencia. incide en la misma idea afirmando que la violencia y la amenaza de su uso son tan antiguas como la propia historia. algunos no dudarían en calificar de terrorismo. la mayoría de las entidades políticas modernas no se constituyeron por agregación voluntaria. crear o destruir Estados. Así. imponer o resistir sistemas político-económicos. sean fenómenos exclusivos de estos tiempos. es una realidad omnipresente. desde la perspectiva actual.Documento base. debido a todos los males que provoca. Todo esto nos sitúa ante el hecho incuestionable de que la violencia política tiene muchos rostros y eso es lo que lleva a mantener. INTRODUCCIÓN Atentado suicida en el corazón diplomático de Kabul. A la luz de esos datos no puede afirmarse que la violencia política. Quizá la expresión de Apter sea demasiado sutil para referirse a algo tan evidente como es el intento de cada una de las partes enfrentadas de construir una interpretación de la realidad que convenga a sus intereses. un gran número de avances democráticos o de conquistas sociales se han conseguido gracias a la violencia de masas. 5 personas muertas y 37 heridas Una decena de palestinos heridos en enfrentamientos entre jóvenes palestinos y soldados israelíes Matanza en la fiesta de Ashura. Pero si bien el término terrorismo procede del S. En su libro Historia de la Guerra.
Pero esa insistencia en psicopatologizar la violencia política no parece contar con un respaldo empírico sólido. c) las dinámicas intragrupales. Ello no quiere decir que la violencia política pueda ser explicada únicamente desde nuestro ámbito académico. no es un fenómeno azaroso ni está motivada por fuerzas personales desconocidas. Pero aún va más allá al señalar que “Itzhak Shamir y Menachen Begin pasaron de practicar el terrorismo anti-arabe y anti-británico a ser líderes del Estado de Israel” (p. Una variante de esa explicación individualista de la violencia consiste en calificar a los terroristas de psicópatas o de personalidades antisociales. McDermont y Zimbardo (2007) también niegan que los terroristas puedan ser calificados como locos o irracionales por muy crueles que puedan resultar sus actos. y que ésa es una manifestación clara de los síndromes anteriores. mientras que la coordinación y el compromiso entre los cuatro grupos de atacantes es radicalmente inconsistente con la personalidad psicópata” (p. Por esa razón defiende que más que hablar de factores individuales es más adecuado hacerlo de dinámicas grupales que generan creencias compartidas e ideologías que justifican la violencia. La violencia política. 15). el análisis y comprensión de la dinámica de la violencia política exige tener en cuenta entre otros aspectos los siguientes: a) el contexto en el que tiene lugar y cómo es percibido por los diferentes grupos. Por tanto. DISPOSICIONALISMO Y CONTEXTO La investigación sobre los procesos de atribución ha puesto de manifiesto la existencia de varios sesgos a la hora de explicar las razones del comportamiento de los otros. b) las imágenes y representaciones intergrupales. refleja una absoluta insensibilidad hacia su sufrimiento. Pero la cuestión no es esa. Además los psicópatas son impulsivos e irreflexivos. Pero siendo eso cierto. Ante problemas tan complejos como el que aquí nos ocupa es necesario recurrir a la colaboración entre diferentes disciplinas. De esta manera. hay otros aspectos que los diferencian. existe una “lógica” de la violencia. McCauley (2007) declara que treinta años de investigación en esa línea lleva a la conclusión de que tal relación no existe. Lo que se discute es si el motivo que lleva al terrorista a actuar de esa manera es la existencia de ese rasgo personal. McCauley (2007) se muestra crítico con esa comparación entre terrorista y psicópata. 2. especialmente. En este caso se argumenta que asesinar de forma tan vil a otro es manifestación de una falta de empatía hacia la víctima. Así. Como es sabido este sesgo consiste en sobreestimar los factores disposicionales frente a la situacionales cuando juzgamos los motivos que conducen a los demás a actuar de un modo u otro. Crenshaw (2000) afirma que a pesar de que hay una cierta presión política para etiquetar a los terroristas como personas con trastornos psicopatológicos. Uno de los mayores expertos en terrorismo. Una lógica que está asociada a la instrumentalidad de la misma al servicio de los intereses del grupo. en el comportamiento terrorista están presentes otras características que son incompatibles con las etiquetas psicopatológicas que en ocasiones se les asignan. A los lectores y lectoras de éstas páginas les proponemos la entretenida y clarificadora tarea de identificar a otros personajes políticos que hayan sufrido una transformación similar en el tratamiento público recibido. Antes al contrario. Hasta donde sé nadie ha sugerido que la ceguera moral del psicópata pueda adoptar la forma de auto-sacrificio. no resulta extraño oír explicaciones de carácter psicopatológico para intentar comprender los actos criminales. especialmente cuando no existe una historia previa de enfrentamiento personal con ellos. por tanto. Este autor afirma: “Los responsables del 11-S estaban deseando dar su vida en el ataque. o si éste es simplemente un epifenómeno que distrae la atención de la causa fundamental.la violencia del endogrupo se la califica de defensiva o de legítima. Ambas situaciones son parte de una misma retórica que justifica o condena la violencia en función de quién la ejerza y/o a quién beneficie. no existen factores de personalidad o psicopatologías asociadas específicamente a los terroristas. Ésos son solamente dos de los muchos ejemplos que podrían citarse de personas que de ser consideradas terroristas llegaron a convertirse en respetados líderes políticos. y tampoco hay ambigüedad alguna cuando a la violencia del exogrupo se la etiqueta de terrorista. Después de analizar los estudios que intentaban relacionar el terrorismo con algún tipo de trastorno psicológico. Uno de los más importantes es el denominado error fundamental de atribución. 14). Cuando se trata de la violencia política el “error fundamental de atribución” parece cobrar todavía una mayor presencia en muchos de los discursos que intentan explicar esos episodios. Porque si bien es cierto que ambos tienen en común la falta de empatía hacia las víctimas. Es evidente que los crímenes cometidos contra otros. Como puede observarse ésos son aspectos que definen y caracterizan la labor de la Psicología y. también lo es el hecho de que nuestro ámbito de conocimiento cuenta con un entramado teórico amplio y riguroso que le permite explicar muchos de los procesos implicados en los fenómenos de la violencia política. de la Psicología Social. d) los procesos de legitimación de la violencia.
. las responsables del comportamiento. Este error supone creer que son fundamentalmente las características y rasgos personales. y no las variables de la situación.
no cuenta con respaldo científico. se asume que el Mal está presente en la sociedad. pero que son las personas con determinados rasgos de personalidad o con ciertas psicopatologías las que lo causan. (p. Blanco (2005) evocando los trabajos de Lewin. y Fernández. y más en concreto el terrorismo. Por tanto. Esa formulación desarrollada en el ámbito de los movimientos sociales intentaba mostrar que la injusticia no era un elemento básico de la acción colectiva. Los conocidos trabajos de Milgram sobre obediencia a la autoridad o el experimento de la cárcel de Zimbardo son suficientemente ilustrativos del poder de la situación para explicar el comportamiento. porque afecta a nuestra necesidad de predicción y control de nuestro entorno. sino que necesita construirse cognitiva y afectivamente de esa manera. les lleva a concluir que esas condiciones no desempeñan un papel relevante. mucho menos. si se asume que en el mundo existen personas buenas y malas. por definición. Ésta parece una estrategia destinada a proteger de críticas al estatus-quo y a cuestionar los discursos de cambio social. el discurso cambia de manera significativa: de hablar de características personales pasamos a analizar las condiciones en las que viven las personas. por extensión. Para ello. Desde el momento en que podemos realizar predicciones nuestro entorno se convierte también en más controlable y ordenado. descartan la tesis de la relevancia de las condiciones de vida sin dar ninguna alternativa a cambio. Al no valer las atribuciones personales. ni necesariamente. entre otros. 1984. problemas psicológicos”. etc. aludían a que hay grupos que viven en situaciones injustas y no se movilizan y otros. como puede ser el caso de Bin Laden o Ayman al-Zawahiri. Vigotsky y Martín-Baró. todo está claro. incorporar una dimensión crítica a las condiciones de vida de los sujetos y. De esta manera todo está ordenado. En segundo lugar el cuestionamiento del disposicionalismo puede resultar desconcertante porque es necesario buscar nuevas causas para explicar la violencia política. dado que algunos casos parecen no encajar con el que se presume debiera ser el perfil de los actores violentos. El abandono de la tesis disposicionales permite. de esta manera. el tipo de relaciones que establecen con otros grupos. De esta manera Blanco se suma a la posición de otros destacados psicólogos que en diferentes momentos alertaron de la simplicidad que supone abordar temas como el conflicto político y la violencia desde enfoques psicologicistas (Tajfel. al sistema político. sino cómo ellos la perciben. Lo que sorprende es esa adhesión a las explicaciones disposicionales del comportamiento humano cuando la Psicología Social viene demostrando de manera reiterada la relevancia del contexto. Durán. mientras que las segundas podrán actuar contra ellos. en cambio sí lo hacen. 2006) señalamos que lo relevante desde la perspectiva de la acción política no es la situación objetiva en la que se encuentran. En la cultura occidental hemos sido socializados en la creencia disposicionalista. El hecho de que algunas de ellas pertenezcan a familias ricas. la definición de una situación como injusta no es algo que venga dado de manera objetiva. no queda más remedio que centrarse en la situación en la que se encuentran las personas que recurren a esa forma extrema de acción política. Pero algunos autores parecen especialmente reacios a considerar las condiciones de vida de las personas como posible factor explicativo de la violencia política. Esto es. En otro momento (Sabucedo. afirma que “hay razones suficientes para afirmar que en el fondo de los problemas sociales… no existen ni sólo ni primordialmente. son fundamentalmente las características personales las que determinan los comportamientos. casi sin darnos cuenta. 1977). razones y. son estables y ello es lo que permite realizar predicciones sobre el comportamiento de los otros. Y esto nos sitúa ante un escenario en principio desconcertante. el cumplimiento de sus expectativas personales y grupales. Esto es. Ese razonamiento crítico con la relevancia de la situación tiene poca consistencia.161). Por esta razón. En este sentido. 1998). Esas características. el reconocimiento social que reciben. todo tiene una explicación sencilla. las primeras asumirán los valores socialmente deseables como el respeto a la vida. En primer lugar.. más que evaluar la situación de privación absoluta en la que viven los grupos. En un momento posterior de este tema vol-
. Como argumento recurren al perfil socio-demográfico de las personas que participan en ese tipo de acciones. tengan estudios superiores y se hayan educado en Occidente. Los que apoyan esas posiciones podían argumentarlas mejor si recurriesen a la teoría de la movilización de recursos (McCarthy y Zald. la tesis de que la violencia política. De esta manera. etc. 1996. que se encuentran en situaciones objetivamente mucho mejores. es la consecuencia de determinadas características personales. Sabucedo. se analiza los sentimientos de privación relativa fraternal.De acuerdo con lo anterior. Así por ejemplo. Pero esa Arcadia cognitiva se ve convulsionada ante la posibilidad de que la violencia política no sea responsabilidad de psicópatas. se introduce en el análisis de las causas de la violencia un factor sumamente relevante como es el contexto socio-político que acompaña e influye de manera decisiva en las posibilidades de desarrollo de los individuos y grupos. Así. el no uso de la violencia. y ante la hipótesis de que cualquier persona pueda llegar a cometer ese tipo de actos. ni siempre. básicamente por dos razones. Kelman.
2010). y está en la línea de una ciencia social comprometida con el logro de un orden social
. porque ahora lo que nos interesa destacar es que la teoría de la movilización de recursos fracasa al no considerar la dimensión constructiva de los factores que animan la movilización social. Y ello. Pero esa forma de actuar en muchos casos no resuelve. Pero a pesar de todo tiene una cierta solidez. Como se ha puesto de manifiesto en reiteradas ocasiones la identidad es un factor motivacional clave para la acción política (Simon y Klandermans. a partir de elementos que no tienen nada que ver con aspectos materiales: color de piel. 2008). se relegan las variables intraindividuales y se pone el énfasis en las condiciones en las que se encuentran las personas y en cómo las perciben. 1996). esta manera de entender la violencia abre un espacio a la esperanza. En segundo lugar. Pero lo cierto es que las personas son capaces de actuar también por un sentimiento de obligación moral (Tanner. para el segundo la paz “no tiene nada que ver con el mantenimiento del estatus-quo. 3. aprobada por la Conferencia General de la UNESCO en 1997. cultura. Para el primero de ellos. según nuestra opinión. En primer lugar. 19). 2001). se está negando también la posibilidad de ponerle fin a través del diálogo y el acuerdo. En un momento posterior volveremos a referirnos a la importancia de la identidad. la única vía que queda para acabar con la violencia es el uso de la fuerza hasta acabar con el adversario. a la recuperación de la dignidad. no sólo en sus manifestaciones y consecuencias más directas. La cuestión es muy clara: si no se admite que existe un problema. 2007). es de lo que carece la crítica al contexto basada en los perfiles socio-demográficos de algunas personas implicadas en acciones violentas. esa perspectiva contiene una carga crítica importante sobre el estatus quo y la asimetría de poder en las relaciones intergrupales. procedencia geográfica. y sí con el desenmascaramiento de los mecanismos de dominación. señala que “las desigualdades. o la docilidad y resignación de quienes sufren las consecuencias de ello. Al margen de la necesidad de considerar cómo se vivencian las diferentes situaciones sociales. no hay nada de que hablar.veremos sobre esa cuestión. Pero además de ese tipo de moral. Ésa es. se solidarizan y apoyan a grupos muy diferentes al suyo. En este planteamiento destacan. DE LA VIOLENCIA DIRECTA A LA ESTRUCTURAL La incorporación del contexto para comprender la dinámica de violencia política permite analizar la bondad de ciertas estructuras y prácticas sociales para el bienestar de las personas y las comunidades. tan lleno de injusticias y desigualdades. básicamente. 2005). Existen muchos testimonios que nos muestran cómo las humillaciones y derrotas de hoy alimentan el odio que sustenta la violencia y la proyecta hacia el futuro. sea cuál sea la naturaleza de éste. Durán y Alzate. sino que algunas de ellas constituyen una forma de violencia. Este planteamiento supone un giro radical en el estudio de la violencia política. sino que aplaza y agrava el conflicto. de carácter más interno. Siempre que se reconoce que existe un ámbito de conflicto. sino también en el contexto más global en el que tiene lugar. existe otra derivada de la identificación con el grupo (Morales. dos aspectos (Sabucedo y Alzate. precisamente. si se niega que la violencia tenga su origen en un conflicto. más allá de cuál sea su situación personal. Por el contrario. A esta “solución” se ha recurrido con frecuencia a lo largo de la historia. Y ese sentimiento de identificación con un grupo puede construirse. y de hecho así lo hace. Pese a las dificultades que existen para llegar a acuerdos sobre temas significativos para las partes enfrentadas. religión. con la rebelión de aquellos a los que se les ha usurpado el derecho a tomar decisiones. Medin e Iliev. Es verdad que esto va contra un tipo de racionalidad de carácter instrumentalizada que a veces la ciencia parece querer presentar como la única posible (Sabucedo. por muy subjetivo o simbólico que éste sea. social y estructural … (Fisas. y con los procesos de cambio y transformación. a nivel personal. especialmente cuando hay una asimetría de poder o en los recursos de los grupos enfrentados. los que aluden a las condiciones privilegiadas de algunos actores violentos olvidan otro factor importante: no es necesario sufrir directamente las consecuencias de una situación adversa para implicarse activamente en su transformación. hay la posibilidad de abordarlo y resolverlo. incluso asumiendo costos personales. Todos los días observamos ejemplos de personas que. p. Lo que se afirma no es sólo que existen condiciones sociales generadoras de violencia. etc. existe un movimiento tanto en el mundo académico como político que intenta analizar la violencia política. también hay que aludir a una violencia estructural o cultural (Galtung. El artículo 2 de la Declaración del Derecho del Ser Humano a la Paz. la exclusión y la pobreza son susceptibles de comportar la violación de la paz internacional y de la paz interna…”. Como se deduce de lo anterior. Por lo tanto. 2001. sino que también la han asumido organismos internacionales como la UNESCO. la razón de ser de los nuevos enfoques sobre la paz que defienden autores como Galtung o Fisas. así como se habla de una violencia directa. Esa consideración de la violencia y la paz no se defiende únicamente desde el ámbito académico.
ser capaces de influir en los sucesos importantes de la vida. el objetivo de este enfoque es mostrar que “la violencia política no es una maldición divina ni forma parte de la dotación genética de ciertos grupos. sino que es la consecuencia perversa de determinadas condiciones y prácticas intergrupales y sociales” (Sabucedo y Alzate. que en muchas ocasiones es la que nutre a la anterior. La película “La guerra de Charlie Wilson”. presiona a una comisión del Congreso de los Estados Unidos para que le conceda cientos de millones de dólares al ejército afgano en su lucha contra la invasión del ejército soviético. y por razones muy diversas entre las que no cabe descartar las económicas y estratégicas.). las necesidades básicas formuladas en su momento por Maslow. Y ante esa realidad no se puede ser insensible obviando esas circunstancias y reduciendo un problema socio-político a una cuestión meramente intrapersonasl.más justo y solidario. Desde el momento en que se asume que la violencia no es inevitable es preciso analizar qué circunstancias la facilitan o dificultan. p. CONDICIONES GRUPALES ADVERSAS Y CONFLICTO POLÍTICO En su análisis de los factores que conducen al genocidio.209). De nuevo. necesidades como sentirse seguros y productivos. Lamentablemente. Sobran comentarios. 248). El congreso rechaza esa petición. las revueltas políticas y los cambios sociales y culturales a gran escala. Porque lo importante es cómo las personas definen e interpretan esas condiciones. aparecen variables asociadas a la violencia política que no son estrictamente de carácter material-económico. En definitiva. Esa violencia. y comprender la realidad y el lugar que ocupa uno en el mundo” (Staub. Gracias a esa ayuda el ejército afgano finalmente logra derrotar al ejército soviético. Charlie Wilson. tal y como pretendía el disposicionalismo. estos autores introducen una reflexión importante. Por tanto Staub está muy interesado en dejar claro que además de las condiciones materiales existen otros elementos potencialmente responsables de las acciones violentas. en muchas ocasiones se ponen más recursos económicos al servicio del enfrentamiento que al de la paz. señalan que junto a la violencia directa está la violencia estructural. por ejemplo. le recuerda que si no se sigue ayudando al pueblo de Afganistán pronto habrá nuevos problemas. El congresista Wilson decide entonces pedirle a la comisión del Congreso un millón de dólares para construir escuelas en Afganistán. De lo anterior se deduce que una estrategia para prevenir o hacer frente a las situaciones de violencia es tratar de eliminar esas condiciones que las facilitan. Staub (1989. La identificación y denuncia de injusticias en las relaciones intergrupales no supone de ninguna manera justificar los actos de violencia política. p. 198. que había colaborado con él durante toda la operación. Pero eso no es necesario. la explotación infantil. 2005. Pero además de ello. El congresista Wilson se muestra feliz por ese desenlace pero el agente de la CIA Gust Avrakotos. se negaban ahora a dedicar un millón de dólares para educación. congresista de los Estados Unidos. Quienes no habían tenido especiales problemas en destinar cientos de millones de dólares para material militar. es de contribuir a poner las condiciones que impidan que la violencia sea vista como un recurso de acción política legítimo. Teniendo en cuenta lo anterior. 2003). autodeterminación y respeto social. 4. seguridad. De lo que se trata. Wagner y Long (2004) mantienen una posición similar a la de Staub e identifican cuatro elementos que pueden facilitar la aparición de episodios de violencia política: condiciones de vida difíciles. La lista de las condiciones potencialmente generadoras de violencia política podría extenderse sin dificultad recordando. la destrucción de los recursos naturales vitales y la negación de las identidades culturales y étnicas” ( p. Con una posición similar a la mantenida desde los estudios de la psicología de la paz y a la defendida por instituciones como la UNESCO. tener una identidad positiva y relaciones positivas con los demás. Pero esto no debe interpretarse en el sentido de que todas las condiciones adversas conducen al conflicto y todavía menos que ese conflicto sea de naturaleza violenta. 2007. mientras que
. ejercida por estructuras sociales impersonales sobre una parte de la población. ilustra perfectamente esa situación. De hecho y como señalamos en otro momento: “… hay grupos que se encuentran en condiciones objetivamente muy adversas y que se inhiben políticamente o recurren a formas de protesta pacíficas. resulta evidente que las condiciones adversas están en la base de los conflictos intergrupales. “es la pobreza en muchas zonas del mundo. Esta es la razón que explica porqué ante problemas similares pueden existir respuestas diferentes. habla de “las condiciones de vida difíciles” e incluye los problemas económicos. precisamente. la supresión de la libertad de expresión. ya que el objetivo de estas líneas es simplemente mostrar que en la sociedad existen razones objetivas suficientes para que determinados grupos estén descontentos con su situación. basada en hechos reales. Esas condiciones de vida difíciles no solamente afectan a cuestiones materiales. la desorganización. sino que también “frustran las necesidades psicológicas universales de grupos enteros de personas.
p. En la literatura sobre los movimientos sociales se habla de los marcos de acción colectiva para referirse a aquellas creencias que justifican la participación de la personas en diferentes formas de acción política. no suele existir una única versión sobre todos y cada uno de esos elementos. se encargan de mantener y difundir todo ese conjunto de creencias sobre el grupo y sobre los otros (Jenkins. En definitiva. En la definición anterior se señala claramente que el conflicto requiere que los grupos perciban que existe incompatibilidad en el logro de metas y que necesitan realizar determinadas acciones para el logro de sus fines. Los diferentes subgrupos elaboran discursos que en muchos casos son antagónicos sobre cuestiones centrales. El razonamiento en el que se fundamentan es bien sencillo: si en unos casos las injusticias o los agravios activan el conflicto y en otros no. se hace referencia a otro aspecto fundamental: la existencia de cauces aceptados por las partes enfrentadas para dirimir de manera pacífica y negociada sus diferencias. por tanto. Se exacerba en ausencia de procesos sociales (normas o instituciones). validamente reconocidos para manejar las diferencias” (p. no pueden ser considerados como causa del conflicto. cuando analizamos la violencia política es preciso señalar que existen una serie de representaciones sobre la causa del conflicto y los grupos que intervienen que conducen a la legitimación de la misma. Antes al contrario forma parte consustancial del mismo y explica la hostilidad hacia los exogrupos y la dificultad de llegar a acuerdos. El error de tal planteamiento consiste en asumir que la injusticia es una entidad objetiva que se impone a las personas y que todas ellas la interpretan de manera idéntica. del tipo que sean. superando los límites de la simple diferencia de opinión. disputa o competición. Sanmartín. De modo similar. McClosky y Zaller. Pero siendo cierto lo anterior. Pero además de esto. entre otros. La realidad no tiene un significado unívoco. de manera deliberada. las condiciones objetivas adversas son fuente potencial de conflicto pero no existe una relación directa y lineal entre esas condiciones y el conflicto político. etc. ser y sentirse parte de un colectivo implica. el no reconocimiento de los otros o la desconfianza no es algo ajeno a la dinámica de enfrentamiento. etc. de acuerdo con la teoría de la autocategorización (Abrams y How. a través de acciones opuestas y neutralizadoras y busca generar cambios sociales. sino que también desempeñan otra función fundamental que es la de suministrar las racionalizaciones necesarias para justificar los comportamientos grupales. con antagonismos. 1990. sus causas. Para que ello se produzca tiene que existir la conciencia de que las metas y expectativas del grupo chocan con los intereses de otros grupos.
. 143). a la situación en la que se encuentra el grupo. escuela y medios de comunicación. el problema es que el desarrollo de ciertos conflictos lleva a las partes enfrentadas a generar un conjunto de creencias descalificadoras del adversario y de las instancias que podrían mediar. entre otros aspectos. Ese es el tipo de datos en el que se basan algunos autores para concluir que la injusticia o los agravios.otros reaccionan violentamente ante contextos mucho más favorables” (Sabucedo y Durán. 2005). sino que admite diversas interpretaciones. 2007. Los diferentes agentes de socialización. Medin. las posibles estrategias de afrontamiento. En los grupos sociales amplios. Alzate (2008) define el conflicto como “un proceso interactivo entre dos o más grupos o individuos. Ello hará que esas relaciones sean de cooperación o de enfrentamiento. Pero esto no impide que en determinados momentos alguno de ellos sea capaz de sintonizar mejor con las necesidades y expectativas de la ciudadanía y se convierta en hegemónico. la responsabilidad de los exogrupos. familia. Esas creencias comunes no sólo satisfacen una necesidad humana básica como es la de dar sentido a la realidad en la que viven las personas. Esas creencias. 1999). sus deseos y aspiraciones (Bar-Tal. lo que determina su orientación particular. Tiene una duración definible y permanece en el tiempo. Para que se alcance esa fase es preciso construir una serie de creencias sobre la situación del endogrupo. De hecho. el análisis de la violencia política exige tener en cuenta el contexto en el que se plantean las relaciones intergrupales y cómo lo vivencian los miembros de los diferentes grupos. conforman el ethos del grupo. Es un instrumento utilizado para controlar al otro. Pero eso todavía no explica la violencia intergrupal. 1990. 2000. 1984). Esas interpretaciones se estructuran en torno a un grupo de creencias referidas. la imagen del adversario. En este caso. las características de los mismos. que son identificados por las partes como incompatibles bajo un mismo contexto social competitivo y escaso. 1996. 46-47). por tanto. determina la intensidad y características de su manifestación. Cuando esas vías funcionan el conflicto se solventará de manera dialogada y tendrá un carácter constructivo. materiales o simbólicos. Puede transmitirse por vía cultural a nuevos integrantes y este aprendizaje social junto con el poder de las partes. entonces no pueden ser las responsables de los mismos. la eficacia atribuida a cada una de ellas. reales o percibidos. En definitiva. Turner. que sean positivos para los contendientes. compartir un modo característico de situarse en el mundo.
Es evidente que cuanto más vinculado se sienta uno con el grupo. Por esa razón se alude a su carácter fraternal. Así. por tanto. también a mayor intensidad de la identificación mayor será la tendencia a actuar en beneficio del endogrupo. Sabucedo y Costa. Por tanto. 1966. ante una misma condición. La privación relativa alude a la discrepancia que existe entre la situación en la que se encuentran las personas y a la que ellos creen tener derecho. Las creencias legitimadoras de la violencia sirven para que los miembros del endogrupo más castigados por ese clima de enfrentamiento asuman los costos del conflicto (Bar-Tal. El concepto de privación relativa fraternal representa de manera bastante adecuada esa situación. Veamos cada una de ellas. sino que son el resultado de experiencias sociales compartidas a lo largo de un tiempo. y dado que en principio el uso de la violencia no es algo aceptable. En diferentes trabajos (Noel. religión. Esto es. sino también a asumir mayores costes y sacrificios por el bien del colectivo. En primer lugar. Esto es. Por tanto. ya que ésta última depende del resultado de la comparación que el sujeto hace en relación con los otros miembros del endogrupo y de los exogrupos. Así en la “Declaración de guerra
. Klandermans. Esas creencias no surgen de modo automático. de Weerd. deslegitimación y despersonalización del adversario y eficacia de la violencia. según Taylor (2002) precede y determina la identidad personal. Wann y Branscombe. Victimización y atribución de responsabilidades Cualquier forma de acción política de protesta surge siempre de sentimientos de injusticia y descontento (Runciman. los grupos que defienden el enfrentamiento van a intentar crear identidades lo más inclusivas posibles. Tajfel (1984) definió la identidad social como “aquella parte del autoconcepto del individuo que se deriva del conocimiento de su pertenencia a un grupo (o grupos) social junto con el significado emocional y valorativo asociado a dicha pertenencia” (p. las creencias y actitudes siempre preceden a la conducta. 5. las personas deben asumir que la situación adversa en la que se encuentran no está motivada por una característica exclusiva de ellos. un grupo puede considerarla “natural” y resignarse. 1998). más dispuesto se está no sólo a participar en su nombre. La creación de un sentimiento de identidad. Estamos hablando. la observación rigurosa de las dinámicas de enfrentamiento intergrupal da muchas pistas sobre la posible evolución de ese conflicto y ello puede permitir. pues. La idea es muy simple: primero se llega a la conclusión de que la violencia está legitimada y después se recurre a ella. La legitimación de ese tipo de acciones cumple dos objetivos fundamentales. activar políticas preventivas que impidan las manifestaciones más extremas del mismo. cuando los conflictos se mantienen en el tiempo se generan situaciones personales y sociales muy duras. Con ello se está señalando el carácter “construido” de esa percepción. sino de enfatizar que ella sólo adquiere sentido cuando la persona la define e interpreta de una manera determinada. la vinculación de una situación de injusticia con la pertenencia a un determinado grupo posibilita la creación de una identidad no sólo politizada sino también movilizada (Sabucedo. no se trata de negar la existencia de una realidad externa al individuo. se trata de lograr el apoyo de los miembros del endogrupo y de los exogrupo. Perreault y Bourhis. Pero la privación relativa no conducirá a la acción política al menos que sea entendida en términos de grupo o colectivo. mientras que otro puede considerarla injusta y tratar de cambiarla. Y es precisamente sobre esa interpretación sobre la que tratan de incidir los diferentes grupos y agentes de influencia social. En ese mismo sentido. en un elemento decisivo para la acción política. Durán y Alzate. Esa identidad social. 1999) se demuestra que el mayor nivel de identificación favorece de hecho una mayor discriminación exogrupal y un mayor favoritismo endogrupal. Como señalamos en un momento anterior de este trabajo. 2010). De esta manera. etc. nación. en algunos casos. del tránsito de una identidad personal a una identidad social.5. El éxito de esa acción va a depender en gran medida del número de personas que puedan asumir esos planteamientos reivindicativos. es necesario estar muy atento a las valoraciones que van haciendo los grupos sobre sí mismos y sobre los otros. Por esta razón. presentando esa acción como una consecuencia indeseada pero inevitable (Sabucedo y Durán. Por ello apelan a categorías tan generales como las de clase social. sino que la causa proviene de pertenecer a un determinado grupo. 1999). de un “nosotros” se constituye. CREENCIAS LEGITIMADORAS DE LA VIOLENCIA POLÍTICA La tesis que planteamos en estas páginas es que la violencia política es el resultado de un conflicto intergrupal sobre el que los actores han desarrollado una serie de percepciones y creencias que les llevan a considerar que la violencia es la única alternativa posible.292). Un ejemplo de esas identidades inclusivas lo encontramos en los textos de diferentes grupos terroristas. 1995. Algunas de las creencias centrales que legitiman la violencia se articulan en torno a los siguientes aspectos: victimización y atribución de responsabilidades. En segundo lugar. 2007).1. Cualquier estrategia destinada a prevenir conflictos violentos debe tener muy en cuenta esa circunstancia.
vino a mi mente que debíamos castigar al opresor y que deberíamos destruir torres en América para que ellos probasen algo de lo que nosotros probábamos y para disuadirlos de matar a nuestras mujeres y niños…” Éste es un ejemplo de lo que Staub (1989) denomina ideologías de respuesta. Como se observa ese texto identifica claramente la causa de los males del islam. En la declaración del Frente islámico del Mundo del 23 de febrero de 1998 se dice: “Hay dos partidos en todo el mundo: el partido de Alá y el partido de Satanás. Una vez situados ante una realidad injusta y generadora de sufrimiento para el endodrupo e identificados los responsables de esa situación. El análisis de los comunicados de ese grupo terrorista muestra claramente cómo pretenden ampliar su identidad hasta hacerla coincidir con una categoría general como es la de vasco (Sabucedo. tales como asesinos o ladrones
. Todas las falsas demandas y propaganda acerca de los “derechos humanos” fueron desenmascaradas por las masacres que ocurrieron contra los musulmanes en cada parte del mundo”. Mediante la proscripción. p. 2004. en las que se justifica las acciones criminales señalando que es el “otro” el que ha iniciado esa dinámica. La primera estrategia que utilizan los victimarios para justificar sus acciones es hacer recaer toda la responsabilidad de las mismas en las características de los que sufren la agresión. b) Proscripción. Como apuntamos anteriormente. De esta forma se intenta que los millones de personas en el mundo que se identifican con esa categoría religiosa-cultural se movilicen a favor de la causa yihadista (Sabucedo y Durán. no cabe sino actuar. sino porque van asociados a discursos muy negativos sobre los rasgos del adversario. Bin Laden en noviembre de 2004 afirma que nunca pensó en atacar las torres gemelas. Esa misma construcción retórica la encontramos en el caso de ETA. etc. Deslegitimación y despersonalización del adversario La victimización.182). distintos ideólogos del movimiento yihadista señalan que la agresión de los Estados Unidos de América y de Occidente es contra la nación islámica. Estos aspectos que están presentes en muchos conflictos. Si existe un “nosotros” victimizado es porque existe un “otros” victimario. Para ello. ya no disfrutarían de los derechos de los miembros de nuestra especie. Es evidente que. Por lo tanto. sesgos en los procesos atribucionales. el uso de la violencia contra ellos no causa ningún problema de conciencia especial. Taylor y Louis (2004) señalan la importancia que tiene en la identidad del grupo terrorista la definición del otro. Rodríguez y Fernández. Según esos autores. La dinámica de victimización va necesariamente acompañada de un proceso de atribución de responsabilidades. especialmente cuando implica la eliminación física del adversario. Y de la misma manera que los grupos que se encuentran en una situación ventajosa apelan a la creencia en un mundo justo para responsabilizar a los desfavorecidos de la situación en la que se encuentran. esas creencias deslegitimadoras se pueden clasificar en cinco categorías: a) Deshumanización. pero que mientras “… miraba a las torres demolidas en Líbano. En el mensaje del 23 de agosto de 1996 Bin Laden afirma: “La gente del islam se despertó y dio cuenta de que era el principal objetivo de la agresión de la alianza sionista-cruzados.2. 2007). cobran una especial relevancia en los de naturaleza violenta. Así una vez que se les despoja de su condición humana. si a los miembros de un grupo los consideramos como animales. La estrategia consiste en categorizarlos de tal modo que se genere una actitud extrema de rechazo hacia ellos que haga comprensible los ataques que reciben. Una vez que se crean esas identidades inclusivas victimizadas. 5. Obviamente. En este discurso sobre los “otros” no sólo se apunta a su responsabilidad por el conflicto. los grupos que las fomentan se pueden presentar ante ese gran número de personas como los únicos defensores de su causa. el cual incluye a toda comunidad. grupo. los que están en una peor posición recurrirán a la creencia en un mundo injusto (Taylor y Louis. Esto implica calificar a los adversarios como infrahumanos. apelan a esa ideología. sea cuál sea la naturaleza de los mismos. se identifica al agente o grupo culpable de tales hechos. la identificación de un responsable de todos sus males simplifica la necesidad de explicar las razones de la desigualdad social. la maximización de semejanzas intragrupales y de diferencias intergrupales.contra los americanos que ocupan la tierra de los lugares santos” y en la “Yihad contra judios y cristianos”. todos los grupos enfrentados. raza e individuo que no esté bajo el estandarte de Alá… Los americanos… son gente rastrera que cometen actos a los que no se rebajaría ni el más voraz de los animales”. no sólo porque se presentan en sus formas más extremas. no tiene sentido que les apliquemos las mismas consideraciones morales que a un ser humano. En su análisis de la identidad social y el terrorismo. la atribución de responsabilidades y la violencia defensiva van acompañadas de una categorización excluyente en la que se manifiestan fenómenos como la discriminación exogrupal. los adversarios son categorizados como violadores de normas sociales. Según Bar-Tal (2000). 2002). sino que también se generan creencias negativas sobre ellos. la violencia necesita ser justificada.
. 1997). sino por su adscripción partidista. En este caso la deslegitimación se produce al asignarles a los adversarios etiquetas que en un momento y lugar concreto tienen connotaciones extremadamente negativas para la mayoría del endogrupo e) Grupos de comparación. optó por la despersonalización. Al no poder utilizar la deslegitimación de la víctima. El Frente Polisario había amenazado a los organizadores de la prueba en caso de que ésta pasase por lo que consideraban sus tierras. etc. Como puede observarse. se abandonarán ya que el grupo las percibirá poco útiles para el logro de sus objetivos. Si esas formulas. Esas creencias que se generan sobre el adversario nos advierten de la ineficacia que pueden tener las apelaciones morales para tratar de poner fin a los episodios de violencia política. Miguel Angel Blanco era un joven concejal del PP en Ermua. por los motivos que sea. La crónica del periodista continúa de la siguiente manera: “El Polisario aceptó a pesar de que el hecho de que el rally pasara por su tierra era una provocación. una pequeña localidad vasca. han acabado en fracaso. Esto es algo a tener muy en cuenta cuando se intenta explicar esta forma de acción política Si la violencia política surge como resultado de un conflicto intergrupal. Eso ocurre cuando en la víctima concurren una serie de circunstancias personales que hacen harto difícil su descalificación. Bandura (2004). La eficacia de la violencia Según las tesis más clásicas de la psicología del aprendizaje. no dar detalles de su vida y referirse a él no por su nombre. tales como agresivos o violentos d) Uso de rótulos políticos. De esta manera se trata de evitar que la población pueda sentirse identificada psicológica y afectivamente con ella. utilización de diferentes formas de presión no violenta. Es en esos momentos en los que el recurso a la violencia puede aparecer como una opción. De la Corte y Blanco (2003). Así optó por no mostrar fotos de la víctima. Al final el frente Polisario no atacó a los participantes en el rally y el periodista encabeza su crónica con dos frases elocuentes: “James Baker entendió que los independentistas carecían de fuerza cuando vio que no atacaban el París-Dakar” y “El día en que el Polisario se equivocó”. las conductas que se mantienen son aquéllas que resultan instrumentales. con lo que se reduce de forma significativa el impacto emocional de ese acto criminal. que muestra lo que acabamos de comentar. 5. cabe pensar que en la mayoría de los casos ha habido todo un proceso reivindicativo antes de llegar a ese punto de enfrentamiento extremo: expresión del descontento. En ese texto el periodista muestra de forma clara la “lógica” que muchas veces preside las relaciones intergrupales: las únicas razones que se atienden son aquellas que están respaldadas en la fuerza o en la amenaza de su uso. Se trata de un comentario periodístico sobre el Frente Polisario y el rally París-Dakar. expresó claramente esa idea señalando que los terroristas no necesitan modificar sus estándares morales. intento de que la otra parte acceda a reconsiderar el estatus de la relación intergrupal. Ese perfil hizo muy difícil que ETA y sus grupos de apoyo utilizasen la técnica de la deslegitimación. el proceso de deslegitimación se muestra ineficaz. Esto es lo que ocurrió en el asesinato de Miguel Blanco a manos de ETA en Julio de 1997. especialmente cuando se encontraron con una fuerte movilización social en contra de ese acto. sino redefinir la moralidad de los crímenes que cometen. Pero eso es. Aquí a los enemigos se les atribuye rasgos de personalidad que son evaluados de forma extremadamente negativa por la sociedad. Y cometió su mayor error en veinticinco años: su gesto fue interpretado como debilidad y en la ONU ya no se habla de un referéndum de autodeterminación. la finalidad de la deslegitimación del adversario es hacer recaer sobre él toda la responsabilidad de la violencia y justificar la hostilidad del endogrupo. Era una persona con muy poca significación política. simplemente. Cuando no se muestran imágenes de la víctima y no se dan referencias personales sobre ella. una persona no existe o. queda reducida a un simple estímulo político. precisamente. muestran la estrategia que siguió ETA en este caso. En un análisis del diario Egin. lo que se destruye con las estrategias de deslegitimación. especialmente cuando existe una creencia social muy extendida sobre la eficacia de esas acciones. Sabucedo. Siguiendo esta lógica habría que concluir que si la violencia aparece y se mantiene en el escenario político es porque se percibe como un modo eficaz de lograr las metas del grupo. Pero en ocasiones.c) Caracterización de rasgos. Hay un ejemplo al que hemos aludido en otras ocasiones (Sabucedo y Rodríguez. sino de integración en Marruecos con una cierta autonomía”. de origen social modesto y muy integrado en la vida social de su pueblo. El periodista afirmaba que el Frente Polisario estaba preparado para reanudar la guerra pero Argelia les convenció de que no debían hacerlo. Esos discursos se basan en un supuesto falso: que las partes enfrentadas reconocen en el otro a una persona con derechos.3. Esta estrategia consiste en equiparar al adversario con grupos al que la memoria colectiva de esa comunidad representa como la esencia del mal.
Para esa labor hay que implicar no sólo a los líderes políticos. fracaso de otras vías. la violencia seguirá presente en nuestras sociedades. sino con cálculos de costes y beneficios. “los espectadores internos. Los conflictos extremos generan mucho dolor y sufrimiento. Estas frases ilustran perfectamente cómo se crea la confianza en la dimensión instrumental de la violencia política. La alusión a los beneficios que reporta la violencia es necesaria también para mantener la cohesión del grupo. De hecho. Antes al contrario. La única manera de sobrellevar esas circunstancias es con la esperanza de que ese sacrificio repercuta en ventajas para el grupo. que no tienen ninguna posibilidad de lograr ningún avance por ese camino y que hay alguna alternativa más viable. por acción u omisión. con cuestiones de psicopatología. es decir los miembros de un grupo que empieza a hacer daño a otro. Por una parte está la referencia a acciones violentas pasadas que se saldaron de forma muy positiva para el endogrupo (la derrota de Rusia). juega un papel clave en los mismos. por otra de la negociación y de paz. Si no se incide sobre esos aspectos. Pero ello no será debido a una maldición divina ni a una pulsión incontrolable de la especie humana. Pero al señalarlos nos está indicando también el papel importante
. “En cuanto a los resultados. como cuando junto al muyahidin sangramos Rusia durante diez años hasta que fue arruinada y obligada a retirarse derrotada… El viento de la fe está soplando y el viento del cambio está soplando para eliminar el mal de la península de Mohammad”. Como consecuencia. y por otra la manifestación de que ese mismo tipo de acciones. y como hemos visto en las referencias a Al Qaeda y a ETA. ahora realizadas contra los estados Unidos de América. De otro modo. deslegitimación del adversario y percepción de eficacia. Moreno y Sabucedo. El análisis de la violencia política deja de lado en muchas ocasiones el papel de la ciudadanía. será la existencia de condiciones sociales concretas y la manera en la que las personas las perciben e interpretan las responsables de las mismas. 2004). la relación costes-beneficios haría inviable la continuación del enfrentamiento. no tienen la motivación suficiente para oponerse a su grupo. La dinámica de enfrentamiento se mantiene en la medida en que los principales actores del mismo se sienten apoyados y reforzados por su grupo. parte de su discurso se dirige a construir identidades inclusivas en la que ellos aparecen como los máximos representantes de las aspiraciones del grupo. por tanto. sino también a la ciudadanía y a los medios de comunicación. Una prueba de ello lo constituye parte del texto de Bin Laden a propósito de los atentados del 11-S. y teniendo en cuenta lo comentado en estas páginas. debido en parte a que comparten los problemas vitales con los genocidas y a que también están inmersos en una cultura que les ha enseñado a devaluar al otro grupo. para que ello pueda ocurrir es necesario que las partes enfrentadas estén maduras. nosotros tenemos experiencia usando la guerra de guerrillas y la guerra de agotamiento para luchar contra potencias tiránicas. No estamos. Esto significa que la actitud y el comportamiento de las comunidades a la que dicen representar esos grupos no es una cuestión baladí. ante algo inevitable. La alternativa por la violencia no tendría nada que ver. Es preciso sustituir la cultura de la violencia que está muy consolidada en la mente de la ciudadanía. Esta afirmación de Mitchell incide en la idea de que los grupos recurren para solventar sus problemas a la estrategia que consideran que puede se más eficaz. La referencia a la eficacia de la violencia forma parte de los discursos de todos los grupos implicados en ese tipo de acciones (De la Corte. Sin embargo. 207). Staub está en lo cierto cuando habla de la pasividad de los espectadores internos. Sólo en ese caso los grupos se replantearán las ventajas de continuar con la violencia. Eso significa que asuman que los costes del conflicto van a ser cada vez mayores. Todo dependerá de nuestra capacidad como ciudadanos y ciudadanas de construir sociedades más justas e igualitarias y de diseñar sistemas de resolución de conflictos que se perciban más eficaces y menos costosos que las vías violentas. ésta es la que sufre en mayor medida las consecuencias de esos conflictos y es también la que. El optar por ella y no por otras depende de diversos factores. han excedido todas las expectativas… Además. Pero ésa no es una tarea sencilla. especialmente cuando éste empieza a intensificar la hostilidad y violencia y existe el riesgo de sufrir la exclusión social e incluso daño físico” (p. Staub (2007) lo plantea de forma rotunda. pues. alguno de los cuales hemos comentado en estas páginas: victimización. CONCLUSIONES La violencia política es una de las estrategias posibles a la que pueden recurrir los grupos para solucionar sus conflictos. les deparará un futuro mejor. han sido gracias a Alá positivos y enormes. suelen permanecer en una actitud pasiva.eso es así se está lanzando un mensaje claro respecto a qué procedimientos son útiles y cuáles no para solventar los conflictos. Esa conclusión viene avalada también por el trabajo de Mitchell (1997) en el que este autor se pregunta por las condiciones que facilitan los procesos de negociación en un conflicto violento. Según su análisis.
195-228. Bar-Tal. A. Universidad de Santiago de Compostela. Blanco. 153-187). se preguntaría por quién es el agresor. (2008). deja bien claro las diferentes maneras en las que se puede enmarcar un conflicto y las consecuencias que de ello se deriva. homenajearía a “nuestras víctimas” y despreciaría a las del adversario. R. International Journal of Conflict management. En W.. M. Un análisis del Mal y sus consecuencias (pp. J. y A. Hewstone (Eds.A. sus principales actores. Madrid: Editorial Trotta.). Dimensiones psicosociales del terrorismo.121150) Washington. Madrid: Alianza Editorial. muestran de manera clara que la influencia de los medios de comunicación no se limita únicamente a la importancia que la ciudadanía le concede a ciertos temas políticos. desindividuación e ideología: El drama de la libertad. no puede haber la mínima duda acerca del importante papel que estos medios desempeñan en la dinámica de la violencia.1. Obediencia. Kempf (2003) analiza de forma sistemática esa cuestión y plantea diferencias significativas entre ambos discursos. Por tanto. Nueva York: New York University Press. REFERENCIAS Abrams. Vol. Esos datos son relevantes no sólo porque ponen de manifiesto ese hecho. evitaría la identificación con cualquiera de las fuerzas combatientes. De la Corte.que juegan en este proceso. una de las vías de actuación es incidir sobre ese sector de la población para que demande el fin de las hostilidades. Psicología y derechos humanos. sociales. The psychology of terrorism: An agenda for the 21st century. el discurso que apuesta por la paz se preguntaría por la causa del conflicto y cómo puede transformarse. Barcelona: Icaria-Antrazyt. destacaría el sacrificio de los “nuestros” y acusaría a los otros.C. y llamaría la atención sobre los costes de una victoria y la destrucción de los valores. Marsella. M. UK: Wiley. psychosocial roots. D. (2006). y Sabucedo. sino también por luchar contra los discursos que intentan naturalizarla (López y Sabucedo.). 1972).M. El planteamiento de Kempf y el de otros autores que se sitúan dentro del periodismo de paz. Shared beliefs in a society:social psychological analysis. etc. b) los definen de una manera determinada. y f) sugieren distintos modos de actuación. o al menos respetaría a las víctimas de ambos lados. Moreno. Tesis doctoral no publicada. humanizaría a “nuestros militares” y deshumanizaría a los adversarios. D. M. (2000). 351-365. un área de investigación relativamente nueva y prometedora de la Psicología. F. D. 1986) y las de framing (Iyengar y Kinder. sino también a cómo los perciben e interpretan. Chichester. P. Así el discurso bélico. Bandura. self-categorization and social influence. humanizaría. M. Y ello pasa no sólo por cuestionar las creencias legitimadoras de la violencia. c) dan una interpretación causal de los mismos. consequences and interventions (pp. Thousands Oaks. de la Corte.
.M. L. (2005). 1987). deconstruiría las interpretaciones mitológicas grupales y buscaría valores comunes.: American Psychological Association. En F. Procesos psicosociales en la construcción del conflicto político. los actores violentos sólo escucharán aquellas voces que provengan de personas y grupos ideológicamente próximos y a los que ellos quieren representar. Apter. Gross. En A. la de los indicadores culturales (Gerbner. D. Sabucedo (Eds. A. Blanco. Por esta razón. (1997). Braud. The legitimization of violence. Madrid 11-M. 9.). Blanco y J. Social identification. A. 405420. sino también porque a partir de ellos se puede y debe apelar a su responsabilidad para lograr que se posicionen a favor de una transformación constructiva de los conflictos. (Eds. Sabucedo. Societal beliefs in times of intractable conflict: The israeli case. (2004). (1998). del Aguila y J. Crenshaw. Alzate. (1990). European Review of Social Psychology. Las teorías del establecimiento de la agenda (McCombs y Shaw. Violencias políticas. Esto resulta evidente si tenemos en cuenta como apuntaba Entmann (1993) que los medios realizan una labor de enmarcamiento del siguiente tipo: a) seleccionan unos aspectos de la realidad y obvian otros. D. contaría las “atrocidades” cometidas por los suyos y el sufrimiento de la otra parte. Moghaddam.J. The role of selective moral disengagement in terrorism and counterterrorism. Morgan y Signorielli. Efectivamente. 21 (2). exploraría las oportunidades para una transformación positiva del conflicto. Esa es la razón por la que especialmente en los últimos años existe un interés especial en poner en evidencia la orientación belicista o pacífica de los medios y cómo ello incide en la dinámica del conflicto. Stroebe y M.M. Political Psychology. Pero no se puede hablar de las actitudes de la ciudadanía ante el conflicto sin señalar la importante responsabilidad de los medios de comunicación. Understanding terrorism. a través de generar y difundir una u otra interpretación sobre los orígenes del conflicto. 2007). económicos y culturales. Bar-Tal. Frente a ello. CA: Sage. y How. (2000). e) realizan un juicio moral. hablaría de un conflicto insoluble y reforzaría la búsqueda de los valores endogrupales a través de la creación de los mitos necesarios. En L. (2004).
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Por ese motivo. las acciones destinadas a recuperar la confianza y la empatía entre las partes cobran una gran importancia. y se fija también en aquellas dimensiones estructurales que imposibilitan el acceso de las personas y grupos a unas condiciones de vida dignas (Galtung. pues el propio Kelman señala que las frustraciones de las personas deben tener respuesta en un ámbito grupal y social. social y económico. 2004). están orientados hacia estrategias cooperativas donde todas las partes tienen una cierta predisposición a llegar a una solución a través de negociadores o mediadores a los que se les presume la capacidad de solucionar los diferentes problemas para los que han sido requeridos. LA RESOLUCIÓN INTERACTIVA DEL CONFLICTO Los métodos de resolución de conflictos que presentan las principales corrientes teóricas. estereotipos. pero parte de la solución debe considerar al individuo como unidad de análisis. la violencia política afecta no sólo a la integridad física de las personas.. Kelman. tanto física como psicológica. Obviamente no se trata de estar de acuerdo o de compartir el discurso de los que realizan actos tan crueles como esos. Por esa razón. Esto es. Esto lo señalaron de manera muy clara Wagner y Long (2004) a raíz de los ataques terroristas del 11-S. 2007). subyace una misma idea: el conflicto genera sesgos perceptivos. en el marco político esto no siempre sucede así. es preciso contar con una serie de estrategias que permitan buscar salidas negociadas y constructivas a los conflictos políticos. nos obliga a hacer una mera referencia a algunos de los recursos que existen para lograr una solución satisfactoria de los conflictos. Por ello. Esto es de ser capaz de adoptar la perspectiva de la otra parte. Los conflictos políticos no pueden reducirse a un nivel meramente individual. más allá de los cambios políticos e institucionales. Los principios básicos de la teoría pueden sintetizarse en los siguientes puntos: 1. podríamos decir las representaciones sociales o el sentido común. es uno de los puntos en los que autores como Burton. Esto no supone un reduccionismo psicologicista. sino también a su bienestar psicológico. Ello permite entender el
. 1985). socialmente dominante en un momento determinado. etc. Los conflictos internacionales deben atender a cuáles son las creencias básicas. 2. 1974. es necesario reconstruir psicológicamente el escenario de relaciones entre grupos enfrentados. Lo ideal es que éstas se adopten antes de que el conflicto haya derivado hacia sus formas más violentas y perversas.Ficha 1. la paz deja de entenderse simplemente como la ausencia de violencia. y tratar de entender sus puntos de vista. Para ello es necesario crear un escenario de confianza que permita transformar las actitudes negativas que se tienen del exogrupo. que contribuyen al mantenimiento del conflicto y a la dificultad de la solución del mismo. Pero sea antes de que se recurra al uso de la violencia o después de que ésta se haya iniciado es preciso intentar buscar una salida al conflicto que satisfaga parte de las aspiraciones de los grupos enfrentados y evite el sufrimiento de la sociedad civil. En todos esos autores. Y por ello el establecimiento de espacios para el diálogo alejados de las pautas marcadas por la rigidez normativa y protocolaria. Sin embargo. El espacio limitado del que disponemos para tratar esta cuestión.
Como señalamos en el documento base. Ello no siempre es posible porque para ello hace falta que previamente las partes reconozcan que la violencia no resulta un instrumento eficaz para el logro de sus fines (Sabucedo y Durán. Así. Doob o Kelman han centrado sus estudios para transformar las relaciones internacionales hostiles en escenarios de estabilidad. pero sí de tratar de entender por qué piensan y reaccionan de esa manera. Una de las propuestas de más éxito para intentar generar ese clima de confianza es la elaborada por Kelman (1998). se trata de elaborar nuevas imágenes sobre el adversario que se integren en el sistema de creencias de las comunidades enfrentadas (Kelman. Aquí es donde radica la importancia y donde se encuentra el objetivo fundamental de la resolución de conflictos desde esta perspectiva. Esto está muy relacionado con aquel principio del desarrollo cognitivo-evolutivo denominado “perspectiva-taking”. y si lo que se pretende es lograr una estabilidad duradera.
b) estas personas participan a título individual. que están contribuyendo al efecto al sesgo de perseverancia (Sherman. generador de recursos. 3. sino que constantemente se modifica en función de la actuación de cada una de las partes enfrentadas. El papel del mediador ha sido estudiado desde muchas perspectivas y se han propuesto diferentes tipologías.Mediación: Según Moore (1986). y superar las resistencias para el cambio” (Kelman. 1989). y no sabemos si la intención de Kelman era ésta. por su parte. agente de la realidad y chivo expiatorio. facilitador del proceso de resolución del conflicto. quien afirma que el mediador debe jugar un papel de catalizador. c) también participan expertos en negociación para facilitar los análisis del grupo. En segundo lugar. MEDIACIÓN Y NEGOCIACIÓN . miedos y expectativas de la otra parte. agente de la realidad que ayude a construir y aplicar un acuerdo razonable para las partes implicadas. Su modelo. se pretende que las ideas que han sido generadas en ese ámbito en el que se reconoce la “verdad” del otro. No existe una visión fatalista del conflicto. traductor. f) se les pide que aborden el tema de modo analítico. 1992). Se trata. como puede observarse. explorador de problemas. Por eso afirma que en lugar de utilizar el dolor para negociar. d) los talleres tienen lugar fundamentalmente en ámbitos académicos y los participantes deben mantener un cierto grado de confidencialidad sobre los mismos. Las estrategias basadas en la amenaza no resultan eficaces. Carnevale (1986). la mediación como método de resolución alternativa de conflictos implica la intervención en el proceso de una tercera parte imparcial y neutral. Moore (1986). destaca las siguientes: facilitador de nuevos canales de comunicación. El objetivo de esos talleres es doble. creador de recursos. Y en la medida en que el conflicto permanezca en el tiempo más cuestiones y conductas tanto del endogrupo como del exogrupo hay que tratar de explicar. cuyo papel consiste en asistir a las partes durante todo el proceso hasta encontrar una solución válida para las partes implicadas en el conflicto. A partir de esos presupuestos. con ello se pone a la ciudadanía en el centro del debate. 4. legitimador. entrenador de otros negociadores. chivo expiatorio de decisiones impopulares pero que las partes estén dispuestas a adoptar y líder. quienes distinguen tres principales papeles del mediador: comunicador. El hecho de que los participantes en esos talleres sean líderes sociales. que posibilita el mantenimiento de los viejos esquemas sobre el adversario. e) se evita la polémica entre los participantes sobre los responsables del conflicto. carente de poder de decisión. “la mediación es esencialmente negociación que incluye a un tercero conocedor de los procesos efectivos de negociación y que puede ayudar a quienes estén involucrados en un conflicto a coordinar sus actividades”. se le otorga a la ciudadanía el papel protagonista que debiera corresponderle. se convierte en un buen aliado para la transmisión de ese nuevo punto de vista del conflicto al resto de la sociedad. compensación (aumentar el atractivo de ciertas alternativas). “permite descubrir las posibilidades para el cambio. etc. De este modo. Judd y Park.
. inacción (no mediación). En lugar de ello defiende otra basada en las ganancias mutuas. puede ser más útil eliminar el miedo. Pero además de esto. de suprimir todos aquellos aspectos: como la profecía autocumplida. con el plus de credibilidad y prestigio que ello conlleva. identificar las condiciones para el cambio. se trata de que cada uno de los grupos entienda mejor la posición del otro y que sugieran ideas para superar el enfrentamiento. educador. no como representantes de sus grupos. presión (reducir la gama de alternativas posibles). Otras tipologías a destacar son las propuestas por Stulberg (en Bercovitch y Rubin. En lugar de reducir al conflicto a un mero enfrentamiento entre élites políticas.“logos” de una comunidad determinada y el margen de aceptación versus rechazo a ciertas propuestas o creencias. esas situaciones están abiertas al cambio.11). tratando de entender los intereses. 1998. sean planteadas por esas personas en el ámbito de cada una de sus comunidades. Kelman elabora una metodología de intervención que sigue los siguientes parametros: a) realiza talleres intensivos con un número limitado de personas influyentes de los grupos enfrentados. portador de malas noticias. por lo que las percepciones y sentimientos negativos intergrupales se van incrementando con la duración del conflicto. dependiendo del método que el mediador utilice para resolver un conflicto. se van difundiendo nuevas percepciones y representaciones sobre el conflicto que pueden ayudar a transformar una lógica del odio en una lógica de cooperación. 5. Según este autor. Por una parte. resalta cuatro estrategias fundamentales que debería seguir un mediador: integración (buscar puntos de acuerdo). entre las que destacan las llevadas a cabo por Touval y Zartman (1985).. Al contrario. p. El conflicto no es una situación estática. Es por ello. proponente y manipulador.
Todo negociador debe tener formación sobre las distintas técnicas a utilizar y sobre la cuestión a tratar. organizaciones. en el que deben detallar fundamentalmente los motivos que han dado pie al conflicto como los problemas de relación entre las partes. de manera que ayude a alcanzar un acuerdo. la negociación permite a las partes en conflicto mantener el control sobre el proceso y el acuerdo que de él pueda resultar. diplomáticos. se pueden incrementar con el apoyo de un modelo organizado para preparar. los intereses incompatibles. organizaciones internacionales. 9) Templar emociones. etc. Si el conflicto se encontrase en su fase final.) para llegar a una resolución positiva.En la práctica el mediador no se ciñe exclusivamente a uno de estos roles sino que los combina o los modifica en el transcurso de la negociación. 5) Agrupar y ordenar los problemas.
. Según señala Nordquist (1995). lo que recomienda este autor es la “mediación de confianza” donde se intentaría restablecer la serenidad y la cordialidad entre las partes y restaurar la confianza en el proceso de resolución del conflicto. 4) Saber identificar los problemas. al igual que los mediadores. Siguiendo a Moore (1986) “la negociación está compuesta por una serie de actividades complejas o “movimientos” que la gente fomenta para resolver sus diferencias y solucionar el conflicto. las partes implicadas en la disputa pueden también pedir un cambio de mediador. y 10) Dejar constancia de que las partes son responsables del proceso y de las decisiones que se adoptan. necesitan un “mapa del conflicto” implícito en la discrepancia. En situaciones de conflicto. 1994): 1) Modificar o establecer nuevos canales de comunicación. cuánta información posee el negociador acerca del conflicto. 3) Identificar y promover recursos alternativos. Según Fisas (2005). dependiendo de las necesidades y/o circunstancias que pueda ir encontrando en la evolución del proceso. Debe mostrar un carácter reservado. sus necesidades y preferencias. Obviamente. la mediación tiene un papel secundario. representantes eclesiásticos. . y que implica la discusión entre las partes en disputa con el objeto de alcanzar un acuerdo en el conflicto que les enfrenta. el mediador será más necesario o más útil en la fase en la que los protagonistas del conflicto enfatizan sus diferencias que en la que todavía existe una vía de posible acuerdo y colaboración. en las bases del conflicto. optando por un cambio en la estrategia de mediación para intentar resolver el conflicto. meditar cada cuestión que se le plantea y no decir más de lo estrictamente necesario antes de decidir los pasos a seguir en la negociación. las diferencias de valores y los obstáculos en la utilización de procedimientos orientados a resolver el problema. Independientemente del rol que el mediador adopte en cada fase.Negociación: La negociación es la forma fundamental de resolución de conflictos. Al igual que el mediador puede recurrir a diversas prácticas. Además. Como en este tipo de estrategia no existe la intervención de terceros. su capacidad de percepción y su habilidad. Pero si por el contrario. los estilos. generalmente voluntaria. fundaciones. 60). de forma que se consiga el objetivo final de llegar a un acuerdo entre las partes. las barreras estructurales. Pero como señala Glasl (1982) los conflictos no son estáticos sino que van evolucionando. con lo que a veces. su determinación. 8) Crear confianza. de manera que se puedan realizar concesiones sin ser esto interpretado como signo de debilidad por el o los contrarios. Pruitt y Kim.Los resultados de los actos alternativos son evaluados de acuerdo con su relación con los siguientes factores: los movimientos de las restantes partes. etc. en conflictos complejos o de intensidad elevada. nos encontrásemos en una fase más avanzada. hay una serie de actividades básicas que el mediador debe seguir (Rubin. ya que en estos casos. Cabe señalar aquí que. Así. según este autor. las destrezas de cualquier negociador. y de forma global. las discrepancias en la interpretación de los hechos. 6) Establecer metas que permitan transformar la relación conflictiva en una cooperación que lleve a alcanzar objetivos aceptables por las distintas partes. negociar supone aplicar un conjunto de técnicas que parten del sentido común y del desarrollo de habilidades para acercar a las partes implicadas y reflejar sus necesidades e inquietudes. si el conflicto se encuentra en una fase inicial sería adecuada una “mediación de consulta”. siendo sólo el mediador una ayuda en el proceso. y teniendo en cuenta la fase en la que se encuentre el conflicto. diferentes terceros pueden intervenir en diferentes fases del conflicto. sería necesario profundizar más intensamente. 7) Desviar la responsabilidad de los compromisos y las concesiones hacia sí mismo. al mediador se le exigirá un papel más o menos activo. por experimentado que sea. cuya función principal sería la de limar asperezas y evitar la escalada del conflicto. 2) Gestionar el grado de apertura del lugar de la reunión (público o privado). las normas de conducta. sería más recomendable utilizar una “mediación de poder” en la que se utilizarían todos los recursos necesarios (políticos. existen numerosos terceros que podrían actuar como mediadores como por ejemplo líderes políticos. haciendo hincapié en los asuntos centrales. militares. administrar y revisar las negociaciones. sus atributos personales y los recursos disponibles” (p. Los negociadores.
centrada en los intereses subyacentes de las partes y en la asunción de que la búsqueda de. Este esfuerzo tuvo un gran éxito. etc. destacan varios tipos de negociación: la negociación posicional o competitiva. en la que cada parte trata de obtener para sí el mayor beneficio posible. b) Rivalidad: las partes entran en competencia para obtener sus objetivos. La perspectiva de la que partieron en este trabajo estuvo orientada a formular un modelo que se pudiera utilizar en cualquier tipo de negociación y con cualquier tipo de contrapartes.) y la que se centra en el contenido (conflicto o cooperación) de la negociación. Esta clasificación básica es ampliada por Pruitt (1991). Cuando este proceso no se inicia en este momento Alternativa Legitimidad concreto puede que se pierdan muchas oportunidades de resolución. Fue a finales de la década de los 70 cuando la negociación comenzó a verse como una disciplina integrada y con metodologías comunes en relación con la participación de terceros en la resolución de conflictos violentos. Este proyecto fue liderado por miembros del proyecto de negociación de Harvard. al menos. qué estrategias a utilizar. El modelo de negociación desarrollado en la universidad de Harvard considera siete elementos que están presentes en cualquier negociación: Cuando la negociación se focaliza en las variables centrales. La frustración de una o más partes por su incapacidad para alcanzar sus objetivos o la existencia de presiones externas que instan a las partes a alcanzar un acuerdo dentro de un período Legitimidad de tiempo determinado. d) Inacción: es el menor esfuerzo posible por negociar. e) Abandono: supone el fin de la negociación y obliga a las partes a llegar a un acuerdo por otras vías alternativas. En 1978. c) Solución de problemas: estrategia de colaboración en la que los oponentes trabajan juntos para alcanzar una solución que satisfaga los intereses y las necesidades de ambas partes. Pero. esta estrategia deriva en la ruptura de la negociación. es decir. FIGURA 1 ésta suele requerir como condición previa la entraVARIABLES DE LA METODOLOGÍA NEGOCIACIÓN DE HARVARD da del conflicto en un estado de madurez que facilite la apertura al proceso de resolución de la Comunicación confrontación. Hoy no existe una universidad que ofrezca algún curso sobre negociación o manejo de conflictos que no haya sido influida de algún modo por la llamada «metodología de Harvard». aunque se pierda la oportunidad para llegar a un acuerdo. creación de opciones y aplicación de criterios de legitimidad. empleando para ello si es necesario la coerción y la presión que obliguen a la otra parte a realizar la mayor parte de concesiones posibles. Otro tipo de tipología que se ha dado desde las Naciones Unidas es la que diferencia dos categorías principales: la centrada en la forma (cuántos individuos. la negociación basada en el interés. independientemente de todas estas diferentes y posibles formas y estrategias de negociación. la Universidad de Boston inició un proyecto de investigación en el que intentaba formular una teoría general de la negociación. cuántos temas. un interés en común permitirá llegar a un acuerdo.
.Entre las diversas formas que adopta este proceso. Normalmente. es cuando se logra que los negociadores sean capaces de ir superando las posibles barreras que les puedan ir surgiendo durante el proceso de resolución de conflictos y lleguen a una solución positiva para las distintas partes. pues la evitación de la disputa es más importante que vencer. Cabe señalar aquí que este estado de madurez al que se ha hecho referencia puede darse como resultado de varias circunstancias y no todas ellas como resultado de una buena voluntad entre las Opciones distintas partes. son algunas de estas circunstancias que llevan a las partes a resolver un conflicto a través de un proceso de negociación. en la clarificación de intereses. coordinados por Roger Fisher. Con estado de madurez nos referiRelación mos a la percepción de las partes de que los costes de una confrontación continuada son más perjudiIntereses ciales que los de un posible acuerdo. quien realiza una descripción de cinco posibles estrategias de negociación: a) Flexibilidad: renuncia de una de las partes a todo o casi todo de lo que pretende conseguir.
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Trauma psicosocial y estrategias de intervención colectiva
El término trauma psicosocial ha sido acuñado para describir los efectos de tipo psicológico y social que la violencia colectiva puede llegar a generar en una comunidad. 50). orden y estabilidad al mundo que nos rodea queda hecho añicos como consecuencia del terror (p. para quien la violencia socio-política no es una experiencia privada. angustia. 1995). y que sean
. y la evitación de acontecimientos (perdida de interés por las cosas en general). lleguen a un grado de asimilación que les permita el ajuste emocional. es indispensable que las personas no nieguen lo ocurrido. La violencia afecta todo un tejido social. a la hiper excitación del sistema nervioso central. 1999) Los problemas psicológicos van desde desórdenes afectivos. Sin embargo. et al. los seres humanos recurrimos a dos tipos distintos de estrategias. la confianza en los demás. Dejan fuera aspectos tan importantes como los planteados por Janoff-Bulman (1992): el sistema de creencias acerca del mundo y de nosotros mismos. que se manifiesta en recuerdos abrumadores.Ficha 2. En el plano individual. bien sea por la desesperanza de sentirse incapaz de transformar la realidad o por hacer de la violencia la mejor estrategia para afrontar la violencia. En general. (Echeburúa. para esto. así como sentimientos de desconfianza. los atentados terroristas. no sólo a personas aisladas. 2009). la sensación de control. por la intensidad. Este contexto social escala y perpetua el uso de la violencia. el prefijo psico se refiere al aspecto subjetivo de la persona y. la palabra social pone en relación a esa persona con el contexto grupal que le da sentido de identidad. 2005) Por tanto. bien sea. hasta diferentes formas de ansiedad y el ampliamente estudiado síndrome de estrés postraumático. por las características de las personas y por el apoyo o rechazo que se recibe del contexto social. 2005). existe una amplia variabilidad de respuesta que está determinada por el tipo de violencia sufrida. Corral y Amor. En términos más colectivos. En el terreno individual se busca que las personas que afrontan una situación de violencia. A su vez.. Según el DSM IV. nos aportan evidencia empírica sobre el cambio en las creencias acerca del mundo en personas que son víctimas directas de la violencia. actitudes etnocéntricas y estereotipos negativos sobre los demás (Alzate. Laritzgoitia. Esta definición de trauma que hace el DSM IV se refiere a individuos más que a colectivos. el secuestro. la evitación o el afrontamiento. no es ésta la posición desde la que partimos en esta guía. múltiples estudios demuestran que las personas expuestas a violencia colectiva extrema presentan alteraciones emocionales y funcionales (Mollica. (Castaño. todas esas cosas que nos permiten dar coherencia. estos elementos también incidirán sobre la forma en que se canalizará el daño sufrido. Por un lado. Resulta ser entonces una reacción ante situaciones extremadamente dolorosas que desbordan el equilibrio emocional. para superar el trauma y los diversos problemas psicológicos derivados del mismo. las masacres. de ahí la importancia de que el proceso de recuperación también tome un carácter colectivo. en este trabajo asumiremos una visión psicosocial del trauma. Sus resultados muestran una percepción menos benevolente del mundo. tales como la tortura. Asumiremos entonces la posición de Summerfield (1998). Durán y Sabucedo. (American Psychiatric Association. pesadillas etc.. 2009. y el sentimiento de invulnerabilidad. Y ha sido definido por el DSM IV (Diagnostic and statistical manual of mental disorders) como una experiencia humana extrema que se percibe como una amenaza grave para la integridad física o psicológica de la persona o de terceros y ante la cual el individuo responde con temor. No todas las situaciones violentas generan el mismo impacto sobre las personas. se extiende a sus personas cercanas y a quienes son testigos de su dolor. por otro. Las explicaciones desde una perspectiva netamente individual resultan insuficientes para describir el trauma psicosocial (Blanco. la desaparición. el reconocimiento del valor propio. El impacto de la violencia trasciende a las víctimas directas. etcétera. desesperanza u horror. que conduce a la continua re-experimentación del evento violento. 1998) El trauma suele ser presentado como una reacción ante situaciones de violencia. la población que vive dentro de un conflicto violento sufre daños en su cohesión social puesto que se desarrolla una polarización de la sociedad. entre otros. eviten la auto-culpabilización. ni es igual para todas ellas. Ambos tipos de estrategias pueden desarrollarse en el terreno individual y/o en el terreno colectivo. este síndrome es un desorden de ansiedad complejo.
deben posibilitar la consecución de tres objetivos básicos: a) el restablecimiento del control a través de la auto organización de las comunidades y de su empoderamiento. En el intento por intervenir sobre el trauma psicosocial se han desarrollado un conjunto de estrategias colectivas que facilitan la elaboración y la superación de acontecimientos de violencia socio-política. que la población general. pues eso disminuye la percepción de riesgo y daño. 2009). porque según Connerton. e intentaremos sintetizarla en tres aspectos fundamentales. 2004). et al. porque en cuanto más intentamos. El olvido permite la impunidad. dicha disposición requiere de un duro trabajo de intervención psicosocial a través del cual las personas vuelvan a desarrollar confianza en los demás. Perciben un ambiente de mayor hostilidad. si olvidarlos nos hace sentir que se disipa el dolor? La respuesta a esta pregunta es compleja. antiguo campo de concentración nazi. Una estrategia semejante sería aplicable en el terreno colectivo. y que está fuertemente influenciada por el contexto
. y que tras la rendición de cuentas se reincorporen a la vida de la comunidad. la recuperación de la comunidad no será estrictamente psicológica. Y en este sentido. además. las personas y grupos crean sus propias formas de canalizar el sufrimiento causado por la violencia. 2002). (1989) las imágenes del pasado suelen legitimar el actual orden social. que reparen los daños ocasionados. En síntesis.capaces de continuar con su vida integrando. es decir. Pero. y a sentirse capaces de transformar su mundo social. porque “Olvidar es repetir”. pues las víctimas pensarán que se obvia su sufrimiento. más se arraigan los recuerdos. sus lazos sociales. alegría. Halbwachs (2004) y Barlett (1995) reconocen que ésta es por definición un producto social. el perdón y la reconciliación. sino que requerirá además. ¿cuál es el sentido de recordar episodios de devastación. Y por ende. Tal y como lo venimos comentando. En algunos conflictos sociopolíticos de larga duración es posible que una parte de la población se habitúe o no llegue a percibir la violencia como una situación anómala. Para que la resiliencia logre prosperar es indispensable que exista un clima de apoyo social. En primer lugar. A continuación presentaremos brevemente algunas estrategias colectivas para la recuperación del trauma psicosocial: la reconstrucción de la memoria histórica. tranquilidad para hablar con libertad. Sin embargo dicha estrategia sólo será adecuada para una parte de la población. no pensar en un hecho. Consiste en recurrir a la reconstrucción de los hechos violentos. que surge de las memorias individuales. c) que los perpetradores reconozcan su responsabilidad por los daños causados. confianza en las instituciones y buen ambiente general (Laritzgoitia. habrá una mayor ansia de sacar a la luz las historias del pasado. de forma consciente. Esta habituación o desconocimiento de la violencia.. fracturará más las relaciones sociales. O por lo menos eso es lo que se evidenció en el trabajo de Pennebaker y Basanick (1998) quienes concluyen que la represión política que no permite hablar de un acontecimiento tendrá la consecuencia involuntaria de consolidar las memorias colectivas asociadas con el suceso reprimido. incluso quizá ésta sea una estrategia de afrontamiento. Para que dichas estrategias resulten eficaces. y que resignifique su historia. que la comunidad restablezca su seguridad. miedo y tristeza. Los autores clásicos de la memoria colectiva. del restablecimiento de derechos y de la impartición de justicia para las víctimas. RECONSTRUCCIÓN DE LA MEMORIA HISTÓRICA Esta es una estrategia empleada por la comunidad tras sufrir acontecimientos violentos o traumáticos. tal y como aparece en la leyenda de la actual entrada al museo de Auschwitz. el dolor a su historia personal. Y en tercer lugar. b) el reconocimiento del sufrimiento de las víctimas y la recuperación de su dignidad. y genera una expectativa más favorable sobre el futuro. En última instancia. pues es probable que aquellas personas que han sido víctimas directas no logren afrontar la violencia sin pasar antes por un proceso de reconocimiento de la verdad y reparación de los daños sufridos. la terapia debe permitir que la persona vuelva a sentir que tiene el control de su vida (Herman. Esto todavía es más grave si las personas que no reconocen la situación de violencia forman parte de un grupo socialmente dominante y que aterroriza a la otra parte de la población. de una forma normalizada. sienten menor solidaridad. que se recupere. Aún cuando existen diferencias interindividuales y culturales. Si bien las respuestas más optimistas permiten una mejor capacidad de afrontamiento. En un interesante estudio realizado en el País Vasco se observó que las victimas primarias tienen una interpretación más negativa del clima social. A esta capacidad se la denominada resiliencia (Cyrulnick. por una parte de la sociedad. Pues en su discurso se percibiría el interés por mantener un estatusquo que les favorece. En segundo lugar. está ampliamente demostrado que aquellos que la afrontan de forma más optimista y positiva tienen una mayor capacidad para superarla y salir fortalecidos.
et al. el ofensor y el ofendido. y la justificación de actitudes y necesidades actuales. de forma pública y democrática. Congo. así que éste es sólo parte de un proceso más amplio para restablecer el equilibrio social. En palabras de Hanna Arendt (1996) “los hechos se sustentan por su propia obstinación”… “poseen una fuerza en sí mismos: no importa lo que inventen quienes ejercen el poder. En un proceso de perdón se espera que las personas que hablen sean representativas de los colectivos. etc. es un proceso intergrupal. La gran mayoría de los 1500 participantes de Angola. existen múltiples agentes: líderes. son incapaces de descubrir o inventar un sustituto viable (de los hechos)” (p. solicitar perdón es concebido como un proceso que implica la expresión de sentimientos o emociones (culpa. ha permitido que las comunidades reorganicen sus recuerdos sobre lo ocurrido e identifiquen a los responsables del daño que sufrieron (Hernández.. Estas elaboraciones del pasado contienen no sólo las propias vivencias. Los resultados de Mullet y Neto (2009) evidencian además. En ese contexto social. movimientos sociales. Sobre la reconciliación trataremos en las siguientes líneas. López. Y debe tener una amplia difusión internacional. En los casos de violencia política o de eventos traumáticos. PERDÓN INTERGRUPAL La investigación empírica sobre el perdón entre grupos es un campo reciente dentro del quehacer científico. Inicialmente fue concebido como un proceso que solamente incluía a las personas directamente involucradas en la ofensa. En las últimas décadas se han realizado importantes avances en este campo. Uno de los rituales por los que se pasa para la recuperación de la memoria es el perdón. Algunas de las funciones de estos rituales y conmemoraciones son el incremento de la cohesión grupal.
. Basabe. los participantes entienden el perdón como: un proceso que debe ser abordado desde la comunidad. la memoria permite que las personas justifiquen su sacrificio. 272). Como parte del mantenimiento de la memoria colectiva está el establecimiento de conmemoraciones y rituales que constituyen la base afectiva y cognitiva del recuerdo social (Bartlett. muchachos que quedaron lisiados por la guerra encontraron consuelo en la creencia de que habían hecho un sacrificio y que así les fuera reconocido por la sociedad. estuvieron de acuerdo en que la búsqueda del perdón. Summerfield y Toser (1991) describen cómo en Nicaragua. Pues si bien a través del perdón se acepta la reincorporación del otro a la comunidad. para ello las personas se basan en sus propios recuerdos y se nutren de las conversaciones mantenidas con otras personas. Carrillo. Mozambique y Camboya. No requiere de la acción concreta de los gobernantes. y Peláez. sobre este concepto trataremos a continuación. Todos y cada uno de ellos tienen su propia elaboración de la situación que intentarán convertirla en el discurso dominante. puesto que no es un acuerdo de élites. esto es. Torres. comunidades. (Páez. Así mismo. 1995). medios de comunicación. el fomento de la identificación social y defensa de la propia identidad. El objetivo principal del perdón es promover la reconciliación entre dos grupos. Las investigadoras Hernández. Además de recuperar los hechos. La legitimación social para los que han sufrido es un tema clave. y arrepentimiento) y debe mostrar la sinceridad de las palabras aunque no todos los participantes mostraron que el perdón estuviese estrictamente orientado a la persecución judicial o la reparación. socializando su discurso sobre la forma en que interpretan la realidad. gobernantes. Esto se refleja en el trabajo presentado por Mullet y Neto (2009) en el que se recopila el punto de vista de personas africanas y asiáticas sobre el significado del perdón en comunidades que han pasado por guerras civiles. es usual que los rituales y conmemoraciones sean reprimidos y que por tanto se cree una espiral de silencio que legitime el modelo de sociedad vigente. remordimiento. en la que se presentaban como salvadores ante la guerrilla y no como los perpetradores de acciones criminales. que en general. Existe un acuerdo generalizado en que el perdón debe hacerse dentro de un lugar simbólico. Guinea-Bissau. 2008). y González. 1998). East Timor. Un ejemplo de esto se observó de forma clara en el conflicto armado de Guatemala. sino también la interpretación y comprensión que ha hecho el contexto social. es sólo a través de la reconciliación que se establece o restablece una relación positiva y cooperativa. (2008) recogen los testimonios de indígenas que narran el intento de los militares por establecer una nueva versión del pasado. El proceso de recuperación de la memoria colectiva en Guatemala.social puesto que surge de un pasado compartido. sino intergrupal. La memoria colectiva consiste en la transmisión trasgeneracional de acontecimientos. puesto que se ha reconocido que el perdón no es un proceso meramente interpersonal. aunque reconocen que éstos pueden facilitar el inicio del proceso.
es un proceso que motiva la iniciación del proceso de paz y forma parte integral del mismo. En síntesis. la imagen negativa del otro y la imposición autoritaria. Ante una forma violenta de entender el mundo. de reconocimiento de sus derechos y de la legitimidad de sus reivindicaciones. 1999). Ello posibilitaría el desarrollo de un clima de confianza y de actitudes positivas hacia la resolución pacífica de las diferencias. la transformación constructiva de un conflicto implica una tendencia hacia las estrategias no violentas de resolución. la reconciliación se convierte en una alternativa que exige el desarrollo de tres elementos fundamentales: una actitud negociadora. es también necesario hacer referencia a estrategias de carácter preventivo. presentan correlaciones significativas e inversas (Alzate. la reconciliación es un proceso que puede empezar incluso antes de que se firmen los acuerdos de paz. En la lógica de la reconciliación. como un proceso que debe permitir el reconocimiento mutuo y la aceptación. Por esta razón. Definimos la reconciliación en los términos de Bar-Tal y Bennink (2004). de confianza. La transformación de una imagen negativa del adversario. humanidad. permitiendo el desarrollo de un programa específico de acción (United Nations. moralidad y dignidad. la acción de la comunidad no combatiente demandando a los adversarios vías de diálogo y negociación. Según Kelman (2008). También será indispensable contener algunos factores que se han ido desarrollando en la escalada del conflicto. la reconciliación consistirá en remover las barreras emocionales que bloquean el camino para finalizar el conflicto intergrupal (Nadler y Shnabel. Por ello. 2008). b) admitir la necesidad de hacer concesiones. confianza mutua. En términos generales. se trata del establecimiento de una cultura de paz. sobre sí misma y sobre el adversario. 2008). actitudes positivas. consiste en devolverle su individualidad. el reconocimiento de la legitimidad de la otra parte y la creación de confianza entre los grupos enfrentados. Algunos de los elementos que constituyen dichas barreras y/o que potencian la reconciliación son recogidos en el trabajo de Maoz (2004) en dos amplias categorías: a) La primera categoría está centrada en la representación que ha desarrollado cada una de las partes. constituye una fuerza que obliga a la sustitución de las políticas impositivas. la Cultura de paz consiste en una “serie de valores. el camino más adecuado para llegar a un proceso de reconciliación consiste en un profundo cambio en las creencias sobre los adversarios y sobre la implicación del propio grupo en el conflicto. y alude a un ideal de futuro para afrontar los inevitables conflictos humanos. En un trabajo con población civil colombiana los tres primeros factores presentan correlaciones significativas y positivas con la reconciliación. de humanización del otro. Dentro de la lógica de la reconciliación. así como sensibilidad y consideración por las necesidades de la otra parte y por sus intereses. Por tanto. es un ideal preferible a la derrota del adversario. perdón intergrupal y reconciliación son importantes.RECONCILIACIÓN El concepto reconciliación en el contexto de los conflictos integrupales es también un concepto de utilización relativamente reciente. los grupos y las naciones” (United Nations. DESARROLLO DE CULTURAS DE PAZ La cultura de paz fue un concepto introducido por la UNESCO en 1995. así como la minimización del etnocentrismo y de la imposición autoritaria. actitudes y comportamientos que rechazan la violencia y previenen los conflictos tratando de atacar sus causas para solucionar los problemas mediante el diálogo y la negociación entre las personas. esos tres procedimientos que hemos comentado para la recuperación psicosocial: memoria histórica. tal y como son la actitud etnocéntrica. y con la finalidad de hacer una valoración más integral de las formas para intervenir sobre la violencia sociopolítica. dedicaremos las últimas líneas de esta guía para explicar un proceso que desde hace ya varias décadas se viene gestando como una estrategia para prevenir la violencia. no es sólo una consecuencia de la resolución exitosa de un conflicto. invertir intereses y metas para desarrollar relaciones pacíficas. Su importancia radica en la necesidad de que una comunidad dividida por el curso de un conflicto recupere su capacidad para convivir de forma pacífica. c) que la negociación es una alternativa mejor que la situación existente. y los tres últimos. Sin embargo. d) que la búsqueda de un propósito común. el restablecimiento del equilibrio social. Y el primer paso para ello es estar dispuesto a iniciar un proceso de negociación. Sin duda. Ese planteamiento fue apoyado por la Asamblea General de las Naciones Unidas. la actitud negociadora asume los siguientes supuestos: a) la expectativa de que se alcanzarán soluciones satisfactorias para todas las partes. son actuaciones que tienen lugar una vez que el conflicto violento ha estallado. una actitud negociadora. 1999). Según las Naciones Unidas. b) La segunda categoría está centrada en los elementos que posibilitan la consecución de acuerdos para la solución del conflicto.
Madrid 11-M. miedo o insatisfacción. Journal of Social Issues.). Collective Emotions in Conflict Situations: Societal Implications. (P. M. los individuos experimentarán más armonía y compasión y las comunidades tendrán normas e instituciones que promuevan la resolución de los conflictos de forma no violenta y habrá un soporte social para ordenar el entorno de tal forma que se permita a la gente satisfacer sus necesidades básicas.L. Arendt. Cambridge: University of Cambridge Press. respeto de los derechos humanos de todos los individuos. (Trabajo original publicado en 1968). 63. Bar-Tal.) Zaragoza: Prensas Universitarias de Zaragoza. Bar-Siman-Tov (Ed.Esta definición ha sido avalada por científicos sociales que la conciben como una estrategia para crear una nueva cultura. El programa de Naciones Unidas sobre de culturas de paz enfatiza en ocho aspectos: educación para la resolución pacífica de los conflictos. equidad de género. E. Halperin y de Rivera (2007) definen dicho clima. (pp. Esto no significa que no haya enfado. Castaño. (1989). desarrollo sostenible (De Rivera. La memoria colectiva.) Barcelona: ediciones península. promoción de la tolerancia y la solidaridad entre los diferentes grupos. (2008). The Nature of reconciliation as an outcome and as a process. En A. Bar-Tal. (2004). 2007). How societies remember. sensibilidad por sus necesidades. Colombia: Corporación AVRE. Kurrien y Olsen. Kurrien. P. Herman. En Y.E. De Corral. P. (1996). La cultura de la paz surge dentro de un clima social positivo. la identidad de los grupos o de las naciones. favorece “la construcción de la paz y acompaña los cambios institucionales que promuevan el bienestar. D. Así que será sobre estos ocho aspectos sobre los que debemos construir las bases de las relaciones sociales pacíficas. Echeburúa. que incorpora valores. American Psychiatric Association (1995). Universitas Psychologica. E. The emotional climate of nations and their Culture of peace. Psicopatología y tratamiento. Universidad de Santiago de Compostela. P. Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales. y que según Boulding (1992). USA: Oxford University Press. Sancho-Arroyo. Población civil y transformación constructiva de un conflicto armado interno: aplicación al caso colombiano.107).. R. Tesis doctoral no publicada. Violencia política y trabajo psicosocial (pp. 441-460 Bartlett. 8. R. Journal of Social Issues. y Bennink. (2005).). 2.
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References: artículo 2
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