Source: https://doctrina-administrativa.vlex.es/vid/resolucion-29-noviembre-2018-751367941
Timestamp: 2019-02-19 02:43:44+00:00

Document:
Resolución de 29 de noviembre de 2018, de la Dirección General de los Registros y del Notariado, en el recurso interpuesto contra la calificación del registrador de la propiedad de Roa, por la que se suspende la inscripción de una escritura de partición y adjudicación de herencia. - Doctrina Administrativa - VLEX 751367941
NECESIDAD DE CONCURRENCIA DE TODO LEGITIMARIO A LA PARTICION: No habiendo partición hecha por el testador ni contador-partidor designado, y pagándose la legítima mediante un legado de cosa con delimitación de cuota, debe concurrir el legitimario a la partición.
El registrador de la Propiedad, que suscribe, previo examen y calificación del documento presentado por Don J. L. E. R., el día 25/07/2018, bajo el asiento número 554, del Diario 46, y número de entrada 1054, que corresponde al documento otorgado por el Notario de Peñafiel, Don Juan Bautista Gómez Opic, con el número 1139/2002 de su Protocolo, de fecha 23/11/2002, ha resuelto suspender la inscripción en base a los siguientes hechos y fundamentos de Derecho:
Roa, 3 de agosto de 2018.–El registrador (firma ilegible). Fdo: Emilio Sánchez González.
Son hechos relevantes de este expediente los siguientes:
Con carácter previo debe tenerse en cuenta que, conforme al artículo 326, párrafo primero, de la Ley Hipotecaria, el recurso debe recaer exclusivamente sobre las cuestiones que se relacionen directa e inmediatamente con la calificación del registrador, rechazándose cualquier otra pretensión basada en otros motivos o en documentos no presentados en tiempo y forma. Por ello, no puede ahora valorarse si la aportación, con el escrito de recurso, de determinados documentos que no se presentaron en el momento de la calificación impugnada es suficiente para la subsanación de los defectos referidos, pues, con base en dicho precepto legal, es continua doctrina de esta Dirección General (vid., por todas, Resolución de 13 de octubre de 2014, basada en el contenido del artículo y en la doctrina del Tribunal Supremo, en Sentencia de 22 de mayo de 2000), que el objeto del expediente de recurso contra calificaciones de registradores de la Propiedad es exclusivamente determinar si la calificación es o no ajustada a Derecho. Y es igualmente doctrina reiterada (vid., por todas, Resoluciones de 19 de enero y 13 de octubre de 2015), que el recurso no es la vía adecuada para tratar de subsanar los defectos apreciados por el registrador, sin perjuicio de que los interesados puedan volver a presentar los títulos cuya inscripción no se admitió, en unión de los documentos aportados durante la tramitación del recurso, a fin de obtener una nueva calificación (cfr., por todas, las Resoluciones de esta Dirección General de 21 de julio de 2017 y 31 de octubre de 2018).
El primer defecto señalado es que determinadas fincas figuran inscritas a nombre de doña «P. B. P.» siendo que la transmitente por herencia es doña P. B. T., por lo que no puede apreciarse la existencia de tracto sucesivo.
Alega el recurrente y se manifiesta en la escritura de partición, el error en el título que ocasionó la inscripción actual del Registro.
El segundo de los defectos señalados es que no comparecen ni ratifican la partición todos los legitimarios de la causante, sin que baste la escritura de entrega judicial de legado, ya que es necesaria su concurrencia de todos los legitimarios a la formación del inventario, avalúo y cálculo de legítima.
Centrados en el objeto de este expediente, se menciona literalmente en el testamento que hace legado que «con cargo a su legítima estricta y en su exceso, si existiere, a los tercios de libre disposición y de mejora de su herencia, lega a su hijo M., la totalidad de los siguientes bienes, sitos en (...)». En este testamento no hay avalúo de los mismos ni se hace la adjudicación definitiva sino que se marcan unas pautas para adjudicar el legado en pago de la legítima estricta y, en lo que excediere, con cargo a la mejora o al tercio de libre disposición. En definitiva se hace un legado de cosa con delimitación de cuota legitimaria. La determinación del alcance de esta cuota, exige un avalúo de todo el caudal hereditario. En consecuencia, no nos encontramos ante una auténtica partición del testador, por lo que debemos concluir en que las menciones que se hacen en el testamento son las de un legado con unas normas de partición. Así pues, siendo unas «normas de la partición» no se produce ninguno de los efectos dichos antes para la partición del testador, y por consiguiente, las operaciones de partición no son complementarias sino las propias de la partición hecha por los herederos conforme los términos del artículo 1058 del Código Civil. Así pues, sentado que la testadora no hizo la partición por no figurar ésta en el testamento, debemos concluir en que estableció normas particionales para hacerla, y según reiterada doctrina de este Centro Directivo, la intervención de todos los legitimarios en la partición, es inexcusable.
Alega el recurrente la posibilidad de reclamación y ejercicio de sus acciones por parte del legitimario. Pues bien, la necesaria intervención del legitimario, se recoge entre muchas otras, por la Sentencia del Tribunal Supremo de 8 de marzo de 1989, que reconoce las acciones que corresponden a los legitimarios y resuelve sobre: se reduce en determinar si cabe la posibilidad de ejercicio por uno o varios herederos forzosos de la acción de complemento de la legítima antes de haberse practicado la partición del caudal hereditario y por tanto, antes de conocerse a cuánto asciende el importe de la legítima estricta correspondiente a cada heredero, por lo que se puede producir a los efectos de comprobar si existe una infracción del artículo 818 del Código Civil en relación con el artículo 657 del mismo Código y aplicación indebida de los artículos 1075 y 1079 en relación con los artículos 1056 y 818. Según dicha sentencia, el momento de practicar las correspondientes operaciones particionales, incluso tratándose de partición hecha por contadores partidores, en la ejecución de la misma, será «cuando podrá saberse si alguno o algunos de los herederos individualmente considerados, no en la forma indiscriminada y global (…) han percibido menos de lo que le corresponde por legítima estricta». Así pues, no es posible ejercer las acciones de rescisión o de complemento en su caso sino hasta saber el montante del quantum o valor pecuniario que, por legítima estricta, corresponda a cada uno de los herederos forzosos en la herencia de que se trate, para cuyo conocimiento y fijación han de tenerse en cuenta todos los bienes que quedaren a la muerte del testador, con la deducción de las deudas y de las cargas, salvo las impuestas en el testamento, según prescribe el artículo 818 del Código Civil, lo que permite la práctica de las pertinentes operaciones particionales.

References: artículo 326
 Resolución 
 artículo 1058
 artículo 818
 artículo 657
 artículo 818