Source: http://fernandezdiaz.blogspot.com/2007/12/
Timestamp: 2017-06-24 22:26:54+00:00

Document:
Intervenciones Parlamentarias de Jorge Fernández: diciembre 2007
Pleno del Congreso de los Diputados, 18 de diciembre de 2007
MOCIÓN DEL GRUPO PARLAMENTARIO POPULAR EN EL CONGRESO, SOBRE LAS MEDIDASQUE HA ADOPTADO Y PIENSA ADOPTAR EL GOBIERNO PARA FORTALECER LOS VALORES Y SÍMBOLOS QUE UNEN A LOS ESPAÑOLES.El señor VICEPRESIDENTE (Martínez Sieso):Pasamos al punto siguiente del orden del día: Mocióndel Grupo Parlamentario Popular sobre medidas que haadoptado y piensa adoptar el Gobierno para fortalecerlos valores y símbolos que unen a los españoles.Para su defensa tiene la palabra el señor Fernández.El señor FERNÁNDEZ DÍAZ: Gracias, señor presidente.Señorías, el miércoles de la semana pasada tuve ocasiónde defender en nombre de mi grupo parlamentariola última interpelación de mi grupo de este periodo desesiones y de esta legislatura. Esta moción trae causa deaquella interpelación y fundamentalmente pretendeponer en valor la Constitución española de 1978, laConstitución que ha hecho posible para España elperiodo de progreso y estabilidad democrática más fructíferode nuestra historia y que ha de continuar siendo elfundamento de la convivencia de los españoles en elfuturo. Esta, señorías, es la fórmula concreta que reza enel primer punto de la moción que sometemos a su consideración.Merece una explicación, aunque sucinta, el porqué deuna moción de estas características. Cuando acabamosde conmemorar el 29 aniversario de la aprobación denuestra Constitución puede parecer una obviedad instaral Congreso de los Diputados a reafirmar la convicciónde que esa Constitución ha de continuar siendo el fundamentode la convivencia de los españoles para elfuturo, dado que —como he dicho anteriormente— hasignificado y ha hecho posible para España el periodomás largo de progreso y estabilidad. La explicación eslo que ha sucedido en esta legislatura. Se empezó porcuestionar el fundamento mismo de la Constitución enla medida en que se puso en cuestión a la nación española,que según el artículo segundo de la Constituciónespañola es el fundamento de la misma. Si la naciónespañola es un concepto discutido y discutible es evidenteque la Constitución, que encuentra en ella sufundamento, es discutida y discutible. Si añadimos a elloque se han puesto en cuestión y se han roto consensos ypactos de Estado —explícitos e implícitos— que hicieronposible en su día el pacto constitucional y después eldesarrollo de la Constitución en los aspectos que afectana la arquitectura institucional que esa Constitucióndefinía para el Estado, es evidente que no es ocioso niobvio en absoluto que en este momento, en que se acabaya esta VIII legislatura, queramos efectuar esa reafirmacióncon la solemnidad propia de una votación en elPleno de esta Cámara.Señorías, como todos ustedes saben, la historia delconstitucionalismo español a lo largo del siglo XIX y debuena parte del siglo XX no ha sido precisamente exitosa.Con la excepción de la Constitución de 1812 y laConstitución de la Restauración canovista de 1874, elresto de constituciones del siglo XIX y el siglo XX hastallegar a 1978 ha sido fundamentalmente la historia deun fracaso. Ello porque la Constitución expresaba larelación de poder de cada momento. El grupo que detentabael poder imponía a la otra parte de España su constitución.Aquello dio lugar, como saben ustedes, alfamoso trágala; una parte de España le imponía el trágalaa la otra parte de España. Lógicamente, cuando la correlaciónde fuerzas, por unas u otras circunstancias —enmuchos casos con ocasión de asonadas militares—variaba, la otra parte imponía su constitución. Así hemosestado, como digo, hasta la Constitución de la Restauracióncanovista de 1874. Después, es evidente que laConstitución de la II República llevó precisamente elgermen de la guerra civil, en la medida en que fue unaConstitución de una parte de España contra la otra parte.Eso —en mi opinión no es el momento ahora de desarrollarlo,ni es mi voluntad— lo hemos visto con ocasiónde los recientes debates sobre la Ley de Memoria Histórica.Vimos efectivamente que esa Constitución, pordesgracia, ya llevaba el germen de lo que después fueuna discordia, un conflicto civil, que finalmente degenerónada más y nada menos que en guerra civil. Despuésdel franquismo, los constituyentes españoles teníanmuy clara la historia de España; tenían muy claro queno podíamos seguir así y, en un ejercicio de patriotismoy de responsabilidad, se propusieron y consiguieronhacer una Constitución de todos y para todos, una Constituciónde consenso, una Constitución de concordia, unaConstitución con la que pudieran gobernar unos y otros;y así ha sido. Desde 1978 ha gobernado en España laUnión de Centro Democrático, ha gobernado en Españael Partido Socialista con mayoría absoluta y en minoríay ha gobernado el Partido Popular con mayoría absolutay en minoría; es decir, ha gobernado prácticamente todoel espectro político de esta Cámara de una u otra manera,sin necesidad de cambiar la Constitución, lo cual en símismo ya quiere decir mucho a favor de esa Constitucióny mucho a favor de los constituyentes. Ese consenso sematerializó especialmente en la Constitución a la horade decidir y a la hora de resolver consensuadamentecuestiones polémicas que nos habían dividido en lossiglos XIX y XX, como, por ejemplo, la forma de Estado—monarquía o república—, en la que se pactó la monarquíaparlamentaria; la forma de Estado —Estado unitariocentralista o Estado descentralizado— en la que se pactóel título VIII, o la cuestión religiosa, sobre la que se llegóa la definición del Estado aconfesional en el artículo 16,complementado con el artículo relativo a la libertad deenseñanza y al derecho a la educación del artículo 27.Se llegaron a grandes consensos y en ese clima de consensose desarrolló la Constitución, de manera muyespecial en lo que hacía referencia a su organizaciónterritorial, el título VIII. Ahí están todos los pactos quelos dos grandes partidos nacionales, cuando menos —primero, UCD y PSOE y, después, PSOE y PP— hanhecho para desarrollar los estatutos de autonomía que,desarrollaron la Constitución en el ámbito territorial. Asíha funcionado el Estado de las autonomías hasta estalegislatura, en la que, rompiendo lo que ha sido unatradición de pacto y de consenso en las grandes cuestionesnacionales de los dos grandes partidos nacionales,el Gobierno del señor Zapatero, unilateralmente, promovióy elaboró un nuevo estatuto de autonomía, elEstatuto de Cataluña, marginando al principal partido dela oposición, rompiendo el consenso del título VIII de laConstitución y rompiendo lo que había sido una tradiciónde pacto de Estado para su desarrollo desde 1978 hastalos pactos autonómicos de 1992.Por ello, señorías, nosotros con esta moción queremosvolver a hacer una llamada al consenso, al sentido deEstado del conjunto de la Cámara y especialmente delGrupo Socialista para que esta forma de gobernar no sereproduzca en el futuro y esta moción que cierra la legislaturasea como el frontispicio de lo que debe ser lapróxima: la vuelta al consenso, la vuelta al sentido deEstado, la vuelta al sentido de la responsabilidad.Muchas gracias. (Aplausos.)
entrada de Jorge Fernández Díaz @ 7:48 p. m. 0 comentarios
Pleno del Congreso de los Diputados, 12 diciembre 2007
INTERPELACIÓN URGENTE DEL GRUPO PARLAMENTARIO POPULAR EN EL CONGRESO, SOBRE LAS MEDIDAS QUE HA ADOPTADO Y PIENSA ADOPTAR ELGOBIERNO PARA FORTALECER LOS VALORES Y SÍMBOLOS QUE UNEN A LOS ESPAÑOLES.El señor PRESIDENTE: Punto VII del orden del día:Interpelaciones urgentes. En primer lugar, interpelacióndel Grupo Parlamentario Popular en el Congreso sobrelas medidas que ha adoptado y piensa adoptar elGobierno para fortalecer los valores y símbolos que unena los españoles. La interpelación la formulará el señorFernández Díaz. (La señora vicepresidenta, CalvoPoyato, ocupa la Presidencia.)El señor FERNÁNDEZ DÍAZ: Gracias, señor presidente.Señora ministra, señorías, es esta previsiblemente laúltima interpelación de mi grupo parlamentario en estalegislatura. Es un honor y al mismo tiempo una granoportunidad para hacer balance de España, de las políticasque ha desarrollado y piensa desarrollar el Gobiernopara fortalecer los valores y símbolos que unen a losespañoles y, en definitiva, un balance de legislatura, unbalance de cómo está la nación española, de cómo estabacuando ustedes llegaron al Gobierno y de cómo seencuentra en estos momentos. En una interpelación esevidente que no hay tiempo para hacer un balance globaly exhaustivo de todas las facetas de la vida nacional—económica, social, cultural, etcétera—. Por eso mereferiré, como ya he señalado, a elementos estructuralesy que conforman el ser y la identidad de la nación española.Valores, símbolos y realidades que vertebran, quecohesionan, que en definitiva unen a los españoles y a lanación.Empiezo por decir, señora ministra, señorías, quenuestra idea de España es la idea que se ve reflejada enla Constitución. Es la idea de la nación española pluralque se define y organiza jurídica y políticamente en laConstitución. Es la España constitucional, de la Constituciónde la reconciliación y de la concordia de 1978.Nuestra España y nuestra idea de España no es la de laII República, ese régimen que acabó en una guerra civily que ha estado tan presente por desgracia en esta legislaturay al que se ha referido tan reiteradamente comopresunta referencia cronológica y política previa anuestra Constitución el señor presidente del Gobierno.Ni nuestra España es la España de la Ley de MemoriaHistórica que quiere romper con lo mejor de nuestroreciente pasado, con nuestra transición política a lademocracia, volviendo a reabrir heridas y divisiones quecreíamos ya superadas o cicatrizadas por la generosidady la altura de miras de tantos y tantos españoles de todoel espectro político. Una ley, la de Memoria Histórica,ya aprobada por las Cortes, que pretende dividir a losespañoles en buenos y malos según las decisiones quetomaron en la guerra civil sus abuelos. Señorías, ustedeshan puesto en cuestión en esta legislatura algunos de losvalores superiores consagrados en nuestra Constitucióne incluso lo ha puesto en cuestión y hoy se ha recordado,no por mí sino por el portavoz del Grupo ParlamentarioVasco (EAJ-PNV), el mismo fundamento de la Constituciónespañola, que es la nación española, cuando elpresidente del Gobierno, en sede parlamentaria, dijoaquello que, insisto, hoy ha recordado el portavoz delGrupo Parlamentario Vasco, que la nación —porsupuesto era la española, ¿verdad?— era un conceptodiscutido y discutible. (Un señor diputado: ¡Qué barbaridad!)Si es discutido y discutible el fundamento dela Constitución, evidentemente la Constitución pasa aestar tan discutida y tan cuestionada como lo ha estadopor desgracia en esta legislatura. Eran los tiempos, comodigo, señorías, en los que se discutía la nación española,pero paralelamente brotaban naciones y realidadesnacionales por doquier. Repito que nuestra idea denación es la definida en la Constitución: comunidadpolítica e integrada por ciudadanos libres e iguales antela ley e iguales en derechos y en obligaciones. (Un señordiputado: ¡Muy bien!) Hoy mismo, desde una tribunade prensa, un académico nos recuerda el origen etimológicodel término nación: del latín nascere, nacer, y suorigen político reciente, fruto de la Revolución Francesa,pues anteriormente se refería exclusivamente, comosabemos, a personas unidas por orígenes y tradicionescomunes, incluida o no la lengua. Los nacionalistasperiféricos afirman que sus comunidades son nacionesporque las conforman pueblos con una voluntad de ser,con identidad cultural propia, en ocasiones con lenguaespecífica propia y una historia propia, pero podemosseñalar que no es menos cierto por lo menos que todosesos requisitos concurren desde hace siglos en la naciónespañola, y eso no es discutido ni discutible desde unaóptica seria y rigurosa salvo para el presidente delGobierno.Quiero referirme ahora, señorías, a los valores, símbolosy realidades que unen a los españoles en nuestraopinión. El valor fundamental de la libertad que hoyencarna —hoy— de manera ejemplar la alcaldesa deLizarza sustituyendo el nombre de un terrorista en laplaza de su localidad por el de libertad: plaza de laLibertad. Libertad para elegir el bien como ha hecho laalcaldesa de Lizarza. Eso es libertad. Libertad ejercidapara el bien. Y no puedo dejar de señalar cómo las víctimasdel terrorismo, que siempre han sido un referentemoral para la inmensa mayoría de los españoles comoconsecuencia de las torpes maniobras del Gobierno y desu nefasta política antiterrorista, se han convertido —ylo hemos visto, lamentablemente por desgracia, hacemuy poco— artificialmente en elementos de división, deenfrentamiento o de confrontación incluso entre laspropias víctimas alentándose determinadas iniciativasdesde la propia Presidencia del Gobierno. El valor de lalibertad que se plasma en todos los ámbitos de la vidade los ciudadanos y de las comunidades. Libertad de lospadres para elegir el colegio para sus hijos conforme asus convicciones. Libertad para que sean educados en sulengua materna en cualquier parte del territorio nacional,cuando además esa lengua materna resulta que es lalengua española oficial del Estado. A este respecto,quiero anticipárselo señora ministra, el Estatuto de Cataluñaha estatuido, de alguna manera ha constitucionalizado,una política de normalización lingüística que eracoyuntural y que ahora se convierte en estructural porqueevidentemente un estatuto no se puede modificar comouna ley ordinaria. Libertad de conciencia para oponerseal adoctrinamiento de las conciencias que persigue elGobierno con su asignatura de educación para la ciudadaníasocialista. Hay otros valores superiores consagradosen nuestra Constitución que, en nuestra opinión,no han sido —sino todo lo contrario— reforzados conlas políticas del Gobierno en esta legislatura. El valorsuperior de la justicia que consagra nuestra Constitución,que ha de ser ciega para ser objetiva y ha de estar siempresometida a la ley, con independencia de la voluntadpolítica del Gobierno de turno. Si al Gobierno no le gustala ley tiene la capacidad de cambiarla. Lo que no puedehacer es poner en suspenso el cumplimiento de la ley,poner en suspenso o en interinidad el Estado de derechoy el principio de seguridad jurídica en función de unadeterminada política. Lo hemos visto, por desgracia, enel llamado proceso de paz, proceso de negociación políticacon los terroristas en esta legislatura. El valor superiorde la paz también está consagrado como valorsuperior en nuestra Constitución, y es evidente que uneal conjunto de los ciudadanos. Pero hablamos de la pazde los valientes, no la paz que desean los terroristasalcanzar con sus procesos de negociación. Y esos sonvalores consagrados en la Constitución que unen a losespañoles, pero que —y he citado la libertad, he citadola justicia, he citado la paz— en esta legislatura, pordesgracia, no solo no han unido sino que han enfrentadoa los españoles como consecuencia de las políticasimpulsadas por el Gobierno del señor RodríguezZapatero.Otro valor superior consagrado en la Constitución yque debe servir para unir mejor, desde la pluralidad y ladiversidad, a los ciudadanos y a los territorios es la solidaridadinterterritorial, consagrada en el artículo 2 de laConstitución. ¿Es solidario, desde el punto de vistaterritorial, que se prefiera que el agua sobrante vaya almar antes de que vaya a alimentar a otras comunidadesque la necesitan? ¿Qué concepto de la solidaridad personaly territorial es ese? ¿Qué concepto de la solidaridadinterterritorial en la política del Gobierno socialista esla que nos lleva a que las inversiones del Estado territorializadasse predeterminan desde los estatutos de autonomíaen función del interés particular —legítimo peroparticular— y no desde el interés general que estaCámara y el Gobierno de la nación son los encargadosde defender y promover? Señorías, ya estamos viendocuáles son los frutos de la España plural del señorRodríguez Zapatero; uno de sus grandes ejes políticosen esta legislatura. Estamos en estos momentos conreferendos de autodeterminación o de independencia,anunciados por el vicepresidente del Gobierno de laGeneralitat de Catalunya al líder del partido principalcoaligado en Cataluña y en España, en sede gubernamentalo en sede parlamentaria del Gobierno socialistadel señor Rodríguez Zapatero. Referéndum de autodeterminaciónpara el año 2014 en Cataluña; referéndumde autodeterminación para el año 2009 en el País Vasco.¿Esos son los frutos de la España plural que iban a servirpara cohesionar, vertebrar y unir mejor a los españoles?Por sus frutos los conoceréis, señoría. Estamos al finalde la legislatura y esos son los lamentables frutos queesas malhadadas políticas han obtenido.Hablamos de símbolos, de realidades, de instituciones.La Corona, símbolo, según la Constitución, de la unidady permanencia de España, ha sido objeto en esta legislaturade unos ataques sin precedentes, por ejemplo, conquema masiva y organizada de retratos de Sus Majestades.Pero ¿nos ha de sorprender esto cuando el presidentedel Gobierno reiteradamente ha aludido a la IIRepública como un régimen político de referencia, delque se sentía especialmente orgulloso y que era el precedentepolítico de la Constitución de 1978; cuando tienecomo socios preferenciales del Gobierno a un partidoque es republicano y que es independentista? La contradicciónin terminis que significa velar por los interesesgenerales de España con un partido que niega España sepuede mantener durante un corto periodo de tiempo, perono se puede mantener de una manera sostenida y largaen el tiempo, y los frutos los estamos viendo.Sigo, señorías. Los símbolos son importantes, evidentemente,no por su contenido material, sino por su representacióninstitucional, por su repercusión afectiva, porlos sentimientos y las realidades que representan. En estalegislatura hemos visto enfrentarse a selecciones nacionalesde comunidades autónomas contra la selecciónespañola en diversas disciplinas deportivas y en competicionesoficiales internacionales. Hemos visto cómo elEstatuto de Cataluña, aprobado por el Parlamento deCataluña con los votos del Partido Socialista y con lapromoción absolutamente decidida y decisiva del presidentedel Gobierno, reconoció las selecciones nacionalescatalanas. Eso tiene mucho que ver con los símbolos,con las instituciones y con las realidades que cohesionany que vertebran, que unen a los españoles entre sí. Portanto, vemos que junto a la pasividad en ocasiones existecomplicidad, no sé si dolosa o culpable, pero en definitivacomplicidad. Le voy a dar un dato, señora ministra,que no sé si conocerá, pero que le hará darse cuenta dehasta qué punto determinadas cosas no se pueden aceptaren un país serio y sensato. Por ejemplo, el Ministerio deDefensa está patrocinando en estos momentos, hoy, unaobra de teatro que se llama Los persas, donde se escenificaun claro ultraje a la bandera española y, por cierto,se critica de manera directa la presencia de las tropasespañolas en Afganistán, con el patrocinio del Ministeriode Defensa. Está en los medios. (Rumores.) Señorías,estas cosas están pasando, y, como le digo, esto tiene quever con los valores, tiene que ver con los sentimientos,tiene que ver con las instituciones y tiene que ver conlas realidades que unen y vertebran a España, a los españolesy a sus territorios.Durante esta legislatura el señor Rodríguez Zapateroha promovido con gran eficacia una política —que si nolo perseguía lo ha conseguido— de división y de enfrentamientoentre territorios y entre ciudadanos: ruptura delPacto antiterrorista, elaboración de un nuevo Estatuto deCataluña sin consenso, como hasta ahora había sucedido,de los dos grandes partidos nacionales; ha llegado ablindar ríos, a desgajar archivos o a establecer derechosdistintos según el lugar de nacimiento o residencia.Señorías, señora ministra, los conceptos entran por losafectos. No se puede querer lo que no se conoce, y si nose enseña en nuestras escuelas a los jóvenes una historiacomún y compartida de España y de su geografía en suglobalidad, no se puede querer a España. Cuando seamputa la historia de España, como vemos ahora con losprogramas de estudios, para decir que España de algunamanera nace con la modernidad del siglo XIX y se consideraprehistoria de España la Hispania romana, laEspaña visigótica, la Reconquista, el Islam, la Españade los Austrias, es evidente que estamos dando a lasnuevas y futuras generaciones de España una visión deEspaña que no tiene nada que ver con nuestra identidadhistórica y con nuestra realidad nacional.Termino ya, señora ministra. Al acabar la SegundaGuerra Mundial, De Gaulle y Adenauer dijeron que suspaíses respectivos no podían seguir enfrentándose militarmentecomo lo llevaban haciendo desde la primeraguerra franco-prusiana en 1870. Llegaron a la conclusiónde que una de las causas era que a los niños franceses seles enseñaba a odiar a los alemanes y a los alemanes aodiar a los franceses. Estamos hablando de dos paísesque son importantes en Europa y en el mundo, que sehan enfrentado durante siglos militarmente en guerrasque han llegado a ser mundiales. Gracias a Dios enEspaña no estamos en esas circunstancias, pero sí quedebemos aceptar e imitar su ejemplo. Procuremosenseñar una historia común y compartida en todo elterritorio nacional. Una cosa es gestionar el sistemaeducativo y otra cosa es utilizarlo para adoctrinar ideológicay políticamente y educar a algunos niños en elodio a España.La señora VICEPRESIDENTA (Calvo Poyato):Señor Fernández Díaz, le pido que vaya concluyendo.El señor FERNÁNDEZ DÍAZ: Eso no tiene nadaque ver con lo que el Gobierno de la nación debeimpulsar, proteger y favorecer, ni con los valores superiores,símbolos, representaciones e instituciones que laConstitución garantiza y ampara para ese fin.Muchas gracias. (Aplausos.—Varios señores diputados:¡Muy bien!)La señora VICEPRESIDENTA (Calvo Poyato):Muchas gracias, señor Fernández.Señora ministra, tiene la palabra.La señora MINISTRA DE ADMINISTRACIONESPÚBLICAS (Salgado Méndez): Muchas gracias, señorapresidenta.Señoría, le he escuchado con atención, pero debodecirle que, como viene siendo habitual en ustedes, traeaquí un relato, un cuento podríamos decir, cargado deruido y de exageraciones tremendistas. Ustedes, laderecha, suelen recurrir a visiones apocalípticas. En laelaboración de la Constitución, y especialmente en elTítulo VIII, hacían y decían las mismas cosas que dicenahora. Ya desde entonces anunciaban desastres que, porcierto, afortunadamente no se han cumplido. Debodecirle que no aprenden nada de la historia y, lo que espeor, con frecuencia intentan reescribirla. Pero ademásahora, en sus prisas por alcanzar el poder, creo que hacenalgo más: anteponen sus intereses partidistas a los interesesdel país y de los ciudadanos. En nuestra opinión,crean falsas polémicas, avivan enfrentamientos entreterritorios y personas, porque, señorías, los conflictosmenores y las anécdotas con los símbolos, que siemprehan existido, ustedes los elevan a la categoría de problemanacional. Se convierten en verdaderos agitadoresdel frentismo y utilizan como arma arrojadiza aquelloque debe servirnos a todos como garantía de convivencia.En su estrategia no hay ningún espacio, institución oacontecimiento que escape a su utilización partidaria, asu deterioro, a su crispación y a su grosera manipulación.Quiero decirle que actualmente no hay un problema conlos valores y los símbolos constitucionales que no sediera ya antes. Son ustedes quienes intentan amplificaresos problemas con alarmas infundadas introduciendoirresponsablemente en la confrontación política lo quesiempre ha estado fuera de ella y debería seguir estándolo.He de decirle que tanto el contenido de la interpelacióncomo su intervención me han servido para ver suspropias incoherencias, incoherencias, por supuesto,como cuando hablan de consenso institucional apropiándosede conceptos que no forman parte de su prácticapolítica. Todos sabemos que la Constitución de 1978constituye el mejor instrumento con que nos hemosdotado los españoles para asegurar nuestra convivenciaen común; al igual que sabemos que nuestra Constituciónfue fruto del consenso de todas las fuerzas políticas y nosolo de las dos principales, entre las que le recuerdo,señoría, no se encontraba Alianza Popular, cuya refundacióndio lugar al actual Partido Popular. Porque, ¿dequé consenso hablan? ¿Del artículo 2 de la Constitución,que no votaron, o del Título VIII, al que se opusieron?(El señor Campos Arteseros: ¡Muy bien!) ¿Recuerdansus profecías sobre el Título VIII de la Constitución, quesegún ustedes nos llevaría a la destrucción pura y simpledel Estado? ¿De qué erosión del pacto constitucionalde 1978 hablan? ¿Su amnesia constitucional les ha llevadotambién a olvidar su oposición a los primerosestatutos vasco y catalán? En todo caso, también ahorason ustedes los que se colocan fuera del consenso constitucional.Son ustedes los que no tienen en cuenta, porestrategia partidista, los principios de lealtad, de respetoy de integración. Son ustedes los que utilizan —tratande utilizar— los acuerdos y el diálogo a convenienciapropia. Son ustedes los que faltan al respeto a los órganosconstitucionales planteando recusaciones sobre basesfalsas, como recientemente les ha dicho el TribunalConstitucional. Sin duda, el sistema autonómico fue unode los principales aciertos de nuestra Constitución. Hoyen día los españoles han interiorizado plenamente supertenencia a su respectiva comunidad autónoma y vende manera positiva que se avance en el desarrollo delEstado de las autonomías, como se ha hecho a lo largode esta legislatura que está a punto de concluir. Lasreformas estatutarias aprobadas por las Cortes Generales,tanto las de antes como las de ahora, han buscadosiempre adecuar el modelo a las nuevas realidades y unamejora en la articulación territorial y en la actualizaciónde competencias, siempre en beneficio de los ciudadanos.Y en cuanto a los nuevos estatutos de autonomíaaprobados en esta legislatura —siete—, quiero señalarley recordarle que todos ellos, con excepción del de Cataluña,han sido aprobados con el voto favorable del PartidoPopular. Y al hilo de esto me va a permitir que lehaga algunas consideraciones sobre sus falsas afirmacionesen el petitum de la interpelación. Le recuerdo queel primer Estatuto de nueva generación aprobado fue elde la Comunidad Valenciana. ¿Acaso S.S. incluye alPartido Popular entre los nacionalismos radicales quedice han apoyado al Gobierno en estas reformasestatutarias? ¿Son los nuevos estatutos de Valencia, deAndalucía, de las Islas Baleares, de Aragón y de Castillay León también una manifestación de los discursos particularistasque fracturan la solidaridad de igualdad entreespañoles a los que S.S. hace referencia al presentar lainterpelación? Y respecto del Estatuto catalán, en lugarde participar de manera constructiva en el proceso deaprobación de esta reforma estatutaria, ustedes se embarcaronen una campaña de boicot contra lo catalán de laque todavía no se han bajado. En primer lugar, se hartaronde decir que la reforma del Estatuto de Cataluñaera una modificación de la Constitución. El TribunalConstitucional puso las cosas en su sitio no admitiendoun recurso de amparo diciéndoles que no era una reformade la Constitución. (Varios señores diputados pronuncianpalabras que no se perciben.—Rumores.)La señora VICEPRESIDENTA (Calvo Poyato):Señorías.La señora MINISTRA DE ADMINISTRACIONESPÚBLICAS (Salgado Méndez): En segundo lugar, y sinningún respeto a la soberanía nacional que reside en estaCámara, hicieron gala de una suerte de atropello institucionalplanteando un referéndum ilegal que corrigieronposteriormente con mesas petitorias. Por tanto, ¿cómopueden seguir argumentando en su interpelación iniciativasplebiscitarias con tanto desprecio y menoscabo delprocedimiento establecido constitucionalmente? Esincomprensible su nivel de incoherencia, echando encara al Gobierno que haya formaciones políticas quedefiendan unos referendos, desde luego inconstitucionales,al tiempo que ustedes son capaces de defender unainiciativa llevada a cabo por su partido para impedir laaprobación del nuevo Estatuto de Autonomía de Cataluña;iniciativa que contradice abiertamente el procedimientode aprobación de las reformas estatutarias y, portanto, también puede ser tachada de inconstitucional.En tercer lugar, dónde está la coherencia de su modelode Estado cuando impugnan un estatuto, el catalán, yapoyan otros, como el de Andalucía, que contiene másde cuarenta principios idénticos a los impugnados porustedes en el Estatuto catalán. En ese tótum revolútumde su interpelación llegan incluso a falsear la realidadafirmando que el presidente hizo un reconocimiento enel Congreso de una suerte —y leo textualmente lo queustedes dicen— de derecho de autodeterminación. Elpresidente del Gobierno, en el debate celebrado el 1 defebrero de 2005 en esta Cámara, sobre la propuesta dereforma del Estatuto de la Comunidad de Euskadi,afirmó con rotundidad —y cito literalmente— que larelación del País Vasco con el resto de España la decidirántodos los vascos, no la mitad, y todos los españoles.Esto es lo que dijo, añadiendo que apostaba —y sigoleyendo textualmente— por un nuevo proyecto paraEuskadi y para el conjunto de España; un proyecto queha de tener el respaldo de todos y la mirada puesta en elfuturo, que ha de establecer la prioridad en aquellos queno pueden vivir como seres libres, en el afán de compartirlas aspiraciones nacionales dentro de un granproyecto de convivencia, de un gran proyecto que representauna España orgullosa de su pluralidad. Por cierto,quiero recordarle que la primera vez que se anunció laintención de convocar un referéndum en el País Vascofue gobernando ustedes, el PP, en marzo del año 2000.A este respecto en todo momento la posición delGobierno ha sido muy clara, el respeto a otras visionesexpresadas por otras formaciones políticas o instituciones,siempre que se expresen por cauces democráticos.El límite está en lo que marca nuestra Constitución.Igualmente, aprovecho para matizarle la alusióninexacta que hace en su interpelación sobre las declaracionesdel presidente del Gobierno en relación con elconcepto nación. El presidente del Gobierno en ningúnmomento llegó a calificar la nación española como unconcepto discutido y discutible, sino que, ante afirmacionesde su portavoz en el Senado que rezumabanfundamentalismo, le contestó —y vuelvo a citar textualmente—que quizá no haya un concepto tan discutidoen la teoría política, en la ciencia política y en la cienciaconstitucional como el concepto de nación. ¿A que noes lo mismo que ustedes han dicho? En cuanto a la interpelaciónque me hace S.S. sobre los símbolos, en lamisma línea y con las mismas intenciones que otrasmuchas iniciativas anteriores, tengo que repetirles lomismo: no hay ningún problema de símbolos en España,más allá de la utilización abusiva que ustedes vienenhaciendo con fines partidarios. La actuación delGobierno de España en este tema, al igual que los anteriores,es el de absoluto respeto por la legalidad y unaconfianza plena en el funcionamiento del Estado dederecho, apoyando la persecución de delitos y velandopor el cumplimiento de la Ley de banderas. Lo que sí hacambiado es la actitud irresponsable mantenida por supartido, instrumentalizando unos símbolos que debenservir para unir, haciéndolos elementos arrojadizos en laconfrontación partidista. La diferencia respecto a situacionespasadas es que cuando ustedes gobernabandurante ocho años no hicieron nada, no plantearon ningunareforma legislativa ante situaciones similares a lasactuales, mientras que la diferencia es que la oposiciónentonces no utilizaba ni la Constitución, ni la Corona, nilos símbolos nacionales, ni la guerra de las banderas, nila lucha antiterrorista en el enfrentamiento partidario.Tampoco hay ningún problema lingüístico, ni se tieneconstancia de persecución a los ciudadanos que deseanque sus hijos estudien en castellano. El sistema de cooficialidadlingüística reconocido en nuestra Constitución,el castellano como lengua oficial del Estado y las demáslenguas oficiales reconocidas por las comunidades autónomasen sus estatutos, está garantizado por la legislaciónvigente. (El señor Fernández Díaz: No es así.) Demanera que el conocimiento de cualquier lengua cooficialno puede generar discriminación, como se refleja,por ejemplo, en el Estatuto catalán, que dice taxativamenteen el artículo 32 que todas las personas tienenderecho a no ser discriminadas por razones lingüísticas,y previamente el artículo 6 reitera el derecho constitucionalde utilización del castellano y el 33 reconoce alos ciudadanos el derecho de opción lingüística en susrelaciones con la Administración.Termino, señoría, diciéndole que pertenezco a unGobierno que se siente orgulloso de lo que hemos hechoen esta legislatura, de haber afrontado retos importantesque afectaban al Estado de las autonomías y a los ciudadanosy que hemos solventado satisfactoriamente en subeneficio; de una política territorial basada en el respeto,el diálogo y la cooperación entre las instituciones, enlugar de la confrontación de épocas anteriores. Esta hasido la legislatura con más y mayores reformas de caladoen beneficio de los ciudadanos, de la solidaridad y de lacohesión; esas cosas, por cierto, de las que su partido noquiere que se hable. ¿Sabe cuál es la diferencia? Quemientras que el Gobierno se preocupa por las personas,se dedica a ofrecer buenos resultados y a tener una soluciónpara cada problema, ustedes me temo que se hanconvertido en un problema que no tiene solución.(Aplausos.)La señora VICEPRESIDENTA (Calvo Poyato):Muchas gracias, señora ministra.Señor Fernández, su turno de réplica.El señor FERNÁNDEZ DÍAZ: Gracias, señora presidenta.Señora ministra, le voy a decir una cosa con todorespeto, por supuesto. Se nota que usted no era laministra de Administraciones Públicas cuando se tramitóel Estatuto de Cataluña. Usted me puede dar leccionesde muchas cosas, pero le aseguro que del Estatuto deCataluña y de Cataluña no le acepto ninguna. Se lo digocon toda humildad pero con toda sinceridad. Por tanto,no me tiene usted que explicar a mí cuál fue la tramitacióndel Estatuto de Cataluña. Usted entonces eraministra de Sanidad y se nota.Ha traído un discurso escrito evidentemente, dondeha empezado a hablar de que yo he traído aquí un cuentoapocalíptico para acabar descalificándonos, como eshabitual. Le voy a contestar muy sintéticamente. Primero,lo del boicot a los productos catalanes es demasiadoserio como para que usted lo diga aquí. No se loacepto bajo ningún concepto. (Rumores.) Decir que elPartido Popular ha promovido el boicot a los productoscatalanes solo se puede decir desde la manifiesta malafe. ¿Está claro? Y no se lo acepto. (Varios señores diputados:¡Muy bien!— Rumores.)Hablar de tótum revolútum cuando usted comparareferendos de autodeterminación anunciados por el señorCarod-Rovira…, oiga, si yo me tomo en serio que elseñor Carod-Rovira es el conseller de la Vicepresidenciade la Generalitat de Catalunya, no sé si usted se lo tomaen serio o no, que plantea un referéndum para el 11 deseptiembre del año 2014 y que está trabajando en esadirección, por cierto, desde el Gobierno de la Generalitatde Catalunya, presidida por un socialista. Yo me tomoen serio al lehendakari Ibarretxe cuando dice que quiereplantear un referéndum de soberanía. Que usted compareeso con una recogida de firmas para apoyar políticamenteuna proposición no de ley como hizo el GrupoParlamentario Popular, si habla en serio es que usted noes digna de estar en el banco azul, y si habla en bromano es el momento. ¿Está claro? (Varios señores diputados:¡Muy bien!) Porque nosotros esas cosas nos lastomamos en serio y usted me habla de tótum revolútum.Hablemos en serio, señora ministra, que estamoshablando de cosas serias.Tercero, que me hable a mí de reescribir la historiacuando ustedes han hecho la Ley de Memoria Histórica…,¡por favor!, cuando han creado ustedes el CentroDocumental de la Memoria Histórica y pretenden establecerpor ley la memoria histórica, identificando que laley lo que tiene que decir es que los españoles aceptenque la historia de la guerra civil, de la posguerra y de lapreguerra civil es la del señor Zapatero, pero por favor,¿dónde estamos? Que ya somos mayorcitos, y ese debateya lo hemos tenido, pero no nos hable a nosotros dereescribir la historia cuando han aprobado ustedes unaLey de Memoria Histórica. Por otra parte, le digo,señoría, en relación con las banderas, que hay una diferenciaentre cuando gobernábamos nosotros y ahora.Entre otras cosas, y no es menor, tenemos ya una interpretaciónauténtica y válida de la ley hecha por el TribunalSupremo, y supongo que siendo el TribunalSupremo quien se ha pronunciado muy exhaustiva ycasuísticamente en torno a cómo debe interpretarse yaplicarse la Ley de banderas, estamos en un Estado dederecho y, por tanto, el Gobierno se toma en serio lo queha dicho el Tribunal Supremo y actúa en consecuenciacon los requerimientos correspondientes. En todo caso,acépteme, señora ministra, que por lo menos los alcaldesdel Partido Socialista, que es el partido del Gobierno,han de cumplir y hacer cumplir la ley de manera ejemplar,aunque solo sea —que no sea obligatorio— paraexigir a los demás lo que de entrada empiezan a exigirsea sí mismos, que es una cosa que prometen o jurancuando toman posesión de sus cargos, que es cumplir yhacer cumplir la ley, también, señora ministra, la Ley debanderas.En relación con la lengua, tampoco en eso, con todorespeto —qué quiere usted que le diga—, le acepto lecciones.Le vuelvo a reiterar lo que le dije antes. Se notaque usted no era la ministra de AdministracionesPúblicas cuando se tramitó el Estatuto de Cataluña Lapolítica de normalización lingüística en Cataluña, que laconozco perfectamente como otros diputados queestamos en esta Cámara, es una política que fundamentalmentelo que persiguió en un primer momento —hablode la política de normalización lingüística que mejorconozco, que es la catalana— fue intentar, utilizando untérmino que en la discusión política empleamos habitualmenteaunque no me guste a mí, una cierta discriminaciónpositiva en favor del catalán que estaba en objetivainferioridad de condiciones respecto al castellanodespués del franquismo, eso era evidente. Tenía, portanto, desde nuestra perspectiva, esa finalidad y, por sunaturaleza, un periodo de transitoriedad. Un Gobiernodistinto podía cambiar de política. Lo que han hechoustedes ahora es llevar esa política de normalizaciónlingüística al Estatuto de Cataluña y ya no se puedecambiar porque, claro, un Estatuto no se hace cada día,y menos un Estatuto del 151 como el de Cataluña. Porcierto, fíjense ustedes cómo han legislado que frente alo que se dice de reforma del Estatuto, han hecho unEstatuto nuevo, han derogado el anterior y como el TribunalConstitucional derogue alguna norma del Estatuto,va a haber un vacío jurídico competencial para la Generalitatde Catalunya. Eso es en lo que estamos. Lo ciertoes que al final se está sancionando a comercios en Cataluñapor rotular en la lengua española oficial del Estado.Lo cierto es que hay padres que no pueden decidir enqué lengua quieren que se enseñe a sus hijos, teniendoen cuenta muy claramente que esa lengua en ese casoconcreto es el castellano, que es su lengua materna y quees lengua oficial del Estado también en Cataluña, comoen Galicia, como en el País Vasco, como en Baleares,como en Valencia. Por supuesto que la política de normalizaciónlingüística y la política educativa han depermitir que al salir de sus estudios lógicamente han dedominar las dos lenguas, la propia o específica de sucomunidad y la común, general y oficial en todo elEstado, que es el castellano.Por último, me ha dicho usted que he hecho una alusióninexacta a esa famosa aseveración que se imputa alpresidente del Gobierno en relación con que la naciónes un concepto discutido y discutible. No estaba usteden el Congreso esta tarde cuando el señor Erkoreka abrióel turno de sesión de control, porque empezó por decirleeso. Y yo creo que el presidente del Gobierno, si la alusiónhubiera sido inexacta, se la hubiera corregido, y nose la corregido. Me parece que usted en este caso ha sidomás papista que el Papa, es decir, ha sido más zapateristaque el señor Zapatero.Muchas gracias. (Un señor diputado: ¡Muy bien!—Aplausos.)La señora VICEPRESIDENTA (Calvo Poyato):Gracias, señoría. Señora ministra, su turno de dúplica.La señora MINISTRA DE ADMINISTRACIONESPÚBLICAS (Salgado Méndez): Muchas gracias, señorapresidenta.Usted ha dado una respuesta breve y la mía tambiénlo va a ser. Simplemente quiero decirle que continúanacudiendo al catastrofismo, exagerando la anécdota yconstruyendo realidades que no existen, porque verdaderamentelo que les importa es recuperar el poder comosea. Quisiera decirle que España desde luego no serompe, lo han dicho ustedes muchas veces, y por elcontrario los españoles piensan que somos un paísmucho mejor, con más bienestar, con más derechos ycon más democracia. De la misma manera que no hadesaparecido la familia, sino que se ha beneficiado de lafortaleza de políticas de apoyo. ¿De verdad quierendefender la Constitución española y sus símbolos? Puessi es así empiecen por ser respetuosos. Ustedes mismosno respetan las instituciones cuando se instrumentalizala justicia constitucional por intereses partidista, cayendoen el abuso de derecho o fraude procesal como les hadicho el Tribunal Constitucional, ni cuando por esosmismos intereses bloquean la renovación de órganosconstitucionales como el Consejo General del PoderJudicial o el Tribunal Constitucional. Tampoco se respetanlos valores constitucionales con ese relativismomoral que ustedes practican cuando hablan de la unidadde España pero se dedican a dividir a los españoles;cuando lo que es bueno para ustedes en el Estatutovalenciano es malo para el catalán; o cuando con lareforma del Estatuto de Canarias se opusieron en elParlamento insular por considerarlo inconstitucionalconvirtiéndose muy poco después en su máximo valedorpara poder así formar Gobierno en esa comunidad —esasno son precisamente muestras de coherencia-; o cuandogobernando minimizaron el fenómeno de las banderasy vienen intentando llevar por la vía penal lo que ladoctrina legal viene diciendo que ha de ser por la víacontencioso-administrativa. Señoría, le insisto en que elGobierno no puede dar órdenes a los alcaldes. Señoría,de verdad, si quieren garantizar la igualdad y la solidaridadentre los españoles interioricen de verdad lo queuna diputada de su grupo dijo en una de las muchasiniciativas sobre los símbolos —cito literalmente—:Cuando se renuncia a cumplir la ley lo que se estáhaciendo es atacar directamente los derechos de losespañoles. Aplíquenselo ustedes donde gobiernan conleyes como igualdad, la LOE, la dependencia o lasayudas para el alquiler a los jóvenes que se quieranemancipar.Termino, señoría, con un llamamiento a la cordura. Side verdad creen en la soberanía nacional, en los valoresconstitucionales y en sus instituciones, rectifiquen sucomportamiento, sean más respetuosos, no utilicen, porejemplo, los órganos de cooperación entre Estado ycomunidades autónomas con actitudes estrambóticas,como han hecho en las dos conferencias sectorialescelebradas hoy, abandonen los intereses espurios que lesmueven, tomen una dosis de sensatez y tengan fe enEspaña, esa sinfonía incompleta, que diría Ramiro deMaeztu, y que entre todos tenemos que perfeccionar.Muchas gracias. (Aplausos.—Un señor diputado:¡Muy bien!)
entrada de Jorge Fernández Díaz @ 10:22 a. m. 0 comentarios
PREGUNTA DEL DIPUTADO DON JORGE FERNÁNDEZ DÍAZ, DEL GRUPO PARLAMENTARIO POPULAR EN EL CONGRESO, QUE FORMULA A LA SEÑORA MINISTRA DE FOMENTO: ¿CREE LA MINISTRA DE FOMENTO QUE EL DESASTRE DE SU GESTIÓN PUEDE ESTAR INCENTIVANDO EL INDEPENDENTISMO EN CATALUÑA?El señor PRESIDENTE: Pregunta a la señoraministra de Fomento de don Jorge Fernández Díaz.El señor FERNÁNDEZ DÍAZ: Gracias, señor presidente.¿Considera la ministra de Fomento que el desastre desu gestión puede estar incentivando o fomentando elindependentismo en Cataluña?El señor PRESIDENTE: Señora ministra.La señora MINISTRA DE FOMENTO (ÁlvarezArza): No, señoría, en absoluto. Ni mi gestión es undesastre ni estoy fomentando el independentismo enCataluña. Muchas gracias. (Aplausos.)El señor PRESIDENTE: Señor Fernández.El señor FERNÁNDEZ DÍAZ: Señora ministra, queusted tiene una alta valoración de su capacidad comogestora pública es evidente, tan evidente como que lainmensa mayoría de los ciudadanos de Cataluña nocomparten su opinión. Lo cierto es que, como usted sabe,la insatisfacción social acaba por tener siempre reflejoen la política y esta a su vez induce a ciertos comportamientosciudadanos. En Cataluña está creciendo elindependentismo y el equivalente al CIS catalán acabade decir que desde marzo pasado ha subido cinco puntosporcentuales, y se vincula directamente esta subida delindependentismo con la desafección hacia España frutodel malestar generalizado que se está produciendo en elconjunto de la ciudadanía catalana con ocasión del caosprolongado y continuado en la gestión de los serviciospúblicos que dependen de S.S. en Cataluña, concretamentemotivados por las obras de la llegada del AVE aBarcelona, el servicio de Cercanías de Renfe, pero tambiénel aeropuerto de Barcelona, autopistas de peaje,etcétera.Usted puede pensar eso. Yo le diré, señoría, que lológico es que, ante una mala gestión, los ciudadanoscambien de voto, pero hay algunos, sobre todo los nacionalistas,que consideran que lo oportuno es cambiar depaís. Nosotros no actuamos así y, como vio usted, nofuimos a esa gran manifestación que hace unos días secelebró en Barcelona, mezcla, como decía el diario LaVanguardia, de un cierto nacionalismo desacomplejadoy de una indignación sin precedentes como consecuenciade la nefasta gestión de SS. al frente del Ministerio deFomento. Las cosas son así. A nosotros no nos gustannada, ni como ciudadanos, ni como usuarios, ni comocatalanes y españoles que nos sentimos plenamente. Poreso, insisto, no fuimos a la manifestación, pero ustedestá haciendo mucho por la desafección hacia España ylos independentistas catalanes están muy contentos; lodicen sus máximos dirigentes, lo dicen los diputados, lodice la opinión pública catalana en general. De nosotros,del PP, en la pasada legislatura decían que con nuestrasactitudes fomentábamos el crecimiento de la desafecciónde Cataluña hacia España. Es evidente, señora ministrade Fomento, señora Álvarez, que no la conocían a usted.(Varios señores diputados: ¡Muy bien!)El señor PRESIDENTE: Señora ministra.La señora MINISTRA DE FOMENTO (ÁlvarezArza): Gracias, señor presidente.Señoría, yo trabajo para dotar a Cataluña de unasimportantes infraestructuras de transporte, como son elAVE o las Cercanías, y también he trabajado para arreglarcuanto antes un serio problema que se nos ha presentadoen la construcción del AVE y que ha creadomolestias e inconvenientes. Ese es mi trabajo, señoría,pero si me interesara saber cómo se estimula el independentismoen Cataluña, esté seguro de que acudiría a supartido (Un señor diputado: ¡Muy bien!), porquecuando ustedes llegaron al Gobierno Esquerra Republicanatenía un diputado y cuando los ciudadanos losdesalojaron del Gobierno con sus votos, lo dejaron enocho diputados y con un grupo parlamentario. Yo no sé,señoría, en qué teoría política se basa usted para concluirque a más inversiones, más independentismo, pero conesta teoría comprendo que no hayan invertido en Cataluña,lo hacían con buena intención. (El señor CamposArteseros: ¡Muy bien!), con la intención de defenderla unidad de España. (Rumores.) Sin embargo, yo,señoría, no creo en esa política. Creo que para la unidadde España son una pieza básica las infraestructuras detransporte y, por tanto, la inversión. Por eso, en los PresupuestosGenerales de Estado hemos destinado encuatro años hasta 600 millones más que ustedes en ochoaños y hemos ejecutado en Cataluña un 57 por cientomás de inversiones, diez puntos más, señoría, que lamedia nacional. Además, hemos resuelto todos los problemasque han ido surgiendo y los que hemos heredadode su nula gestión. Esté tranquila SS. que, como decíaManuel Azaña, nadie se alzó nunca al grito: O pantanoso muerte. Le aseguro que un problema en una obra noes un estímulo al independentismo. Sí lo puede ser,señoría, la irresponsabilidad de los dirigentes políticosque, como ustedes, confunden a los ciudadanos defendiendouna cosa y la contraria para sacar ganancia a ríorevuelto. El problema de las Cercanías, señorías, ya lohemos arreglado, lo hemos resuelto, pero el problemade su irresponsabilidad y de su demagogia estoy segurade que lo resolverán los ciudadanos en marzo. (El señorCampos Arteseros: ¡Muy bien!—Aplausos.)
entrada de Jorge Fernández Díaz @ 10:18 a. m. 0 comentarios

References: artículo 16
 artículo 27
 artículo 2
 artículo 2
 artículo 32
 artículo 6