Source: https://www.europarl.europa.eu/doceo/document/TA-8-2017-0339_ES.html
Timestamp: 2020-08-03 22:48:43+00:00

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Textos aprobados - Inclusión de las emisiones y absorciones de gases de efecto invernadero resultantes del uso de la tierra, el cambio de uso de la tierra y la silvicultura en el marco de actuación en materia de clima y energía hasta 2030 ***I - Miércoles 13 de septiembre de 2017
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Inclusión de las emisiones y absorciones de gases de efecto invernadero resultantes del uso de la tierra, el cambio de uso de la tierra y la silvicultura en el marco de actuación en materia de clima y energía hasta 2030 ***I
Enmiendas aprobadas por el Parlamento Europeo, el 13 de septiembre de 2017, sobre la propuesta de Reglamento del Parlamento Europeo y del Consejo sobre la inclusión de las emisiones y absorciones de gases de efecto invernadero resultantes del uso de la tierra, el cambio de uso de la tierra y la silvicultura en el marco de actuación en materia de clima y energía hasta 2030, y por el que se modifica el Reglamento (UE) n.º 525/2013 del Parlamento Europeo y el Consejo, relativo a un mecanismo para el seguimiento y la notificación de las emisiones de gases de efecto invernadero y de otra información relevante para el cambio climático (COM(2016)0479 – C8-0330/2016 – 2016/0230(COD))(1)
(–1) Es necesario tener en cuenta el Protocolo n.º 1 sobre el cometido de los Parlamentos nacionales en la Unión Europea, anejo al Tratado de la Unión Europea, al Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea y al Tratado constitutivo de la Comunidad Europea de la Energía Atómica.
Considerando –1 bis (nuevo)
(–1 bis) Es necesario tener en cuenta el Protocolo n.º 2 sobre la aplicación de los principios de subsidiariedad y proporcionalidad, anejo al Tratado de la Unión Europea y al Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea .
(3) El 10 de junio de 2016 la Comisión presentó una propuesta para que la UE ratificara el Acuerdo de París. Esta propuesta legislativa forma parte de la ejecución del compromiso de la Unión de reducir las emisiones en el conjunto de la economía, tal y como se recoge en el compromiso de reducción prevista determinada a nivel nacional de la Unión y sus Estados miembros presentado a la Secretaría de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) el 6 de marzo de 201510.
(3) El 5 de octubre de 2016, el Consejo ratificó el Acuerdo de París en nombre de la Unión, tras la aprobación concedida por el Parlamento Europeo el 4 de octubre de 2016. El Acuerdo de París entró en vigor el viernes 4 de noviembre de 2016. El presente Reglamento forma parte, en este sentido, de la ejecución del compromiso de la Unión de reducir las emisiones en el conjunto de la economía, tal como se establece en el compromiso de reducción prevista determinada a nivel nacional de la Unión y sus Estados miembros presentado a la Secretaría de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) el 6 de marzo de 201510. La Unión debe seguir dando ejemplo y aumentar sus esfuerzos en materia de clima a niveles acordes con el objetivo del Acuerdo de París.
(4) El Acuerdo de París establece, entre otras cuestiones, una meta a largo plazo en consonancia con el objetivo de mantener el aumento de la temperatura mundial muy por debajo de los 2 ºC en relación con los niveles preindustriales y de proseguir los esfuerzos para que permanezca en 1,5 °C por encima de esos niveles. Para lograr este objetivo, las Partes deben preparar, comunicar y mantener sucesivas contribuciones determinadas a nivel nacional. El Acuerdo de París reemplaza el enfoque adoptado en virtud del Protocolo de Kioto de 1997, que se extinguirá a partir de 2020. El Acuerdo de París también insta a lograr un equilibrio entre las emisiones antropogénicas por las fuentes y la absorción por los sumideros de gases de efecto invernadero en la segunda mitad de este siglo, e invita a las Partes a que adopten medidas para preservar y mejorar, según proceda, los sumideros y depósitos de gases de efecto invernadero, incluidos los bosques.
(4) El Acuerdo de París establece, entre otras cuestiones, una meta a largo plazo en consonancia con el objetivo de mantener el aumento de la temperatura mundial muy por debajo de los 2 °C en relación con los niveles preindustriales y de proseguir los esfuerzos para que permanezca en 1,5 °C por encima de esos niveles, por lo que es preciso iniciar, a escala mundial, un período de niveles negativos de emisiones, en el que los bosques, los terrenos agrícolas y los humedales, incluidas las turberas, desempeñen una función crucial. El Acuerdo de París tiene igualmente como objetivo reforzar la respuesta global ante la amenaza del cambio climático, en el contexto del desarrollo sostenible y de los esfuerzos por erradicar la pobreza, entre otras cosas, aumentando la capacidad de adaptación a los efectos adversos del cambio climático y promoviendo la resiliencia al clima y un desarrollo con bajas emisiones de gases de efecto invernadero, de un modo que no comprometa la producción de alimentos. En el Acuerdo de París, las Partes reconocen la prioridad fundamental de salvaguardar la seguridad alimentaria y acabar con el hambre, y la particular vulnerabilidad de los sistemas de producción de alimentos a los efectos adversos del cambio climático. Para lograr el objetivo del Acuerdo de París, es necesario que las Partes redoblen sus esfuerzos por mitigar el cambio climático y limitar el calentamiento global. Las Partes deben preparar, comunicar y mantener sucesivas contribuciones determinadas a nivel nacional. El Acuerdo de París reemplaza el enfoque adoptado en virtud del Protocolo de Kioto de 1997, que se extinguirá a partir de 2020. El Acuerdo de París también insta a lograr un equilibrio entre las emisiones antropogénicas por las fuentes y la absorción por los sumideros de gases de efecto invernadero en la segunda mitad de este siglo, e invita a las Partes a que adopten medidas para preservar y mejorar, según proceda, los sumideros y depósitos de gases de efecto invernadero, incluidos los bosques. En el Acuerdo de París, las Partes reconocen asimismo que la acción de adaptación debe seguir un enfoque completamente transparente, que tenga en cuenta los ecosistemas, y estar basado en la mejor ciencia disponible y guiarse por ella.
(4 bis) Es fundamental que los bosques se gestionen de manera sostenible, de conformidad con el principio de gestión forestal sostenible desarrollado en el marco del proceso Forest Europe. Dicho proceso define la gestión sostenible de los bosques como la administración y el uso de los bosques y tierras forestales de forma e intensidad tales que mantengan su biodiversidad, productividad, capacidad de regeneración, vitalidad y potencial para atender, ahora y en el futuro, las funciones ecológicas, económicas y sociales relevantes a escala local, nacional y global, y de manera que no causen daño a otros ecosistemas. Dicha gestión requiere igualmente que se reconozca el papel de la forestación en este contexto.
(4 ter) A fin de lograr las emisiones negativas necesarias para cumplir las metas del Acuerdo de París, el sistema de contabilidad en relación con el uso de la tierra, el cambio de uso de la tierra y la silvicultura (UTCUTS) ha de ser robusto. Como las absorciones a través de UTCUTS son reversibles, deben tratarse como un pilar independiente en el marco de actuación en materia de clima de la Unión.
(5) El Consejo Europeo de los días 23 y 24 de octubre de 2014 también reconoció los diferentes objetivos del sector agrícola y del uso de la tierra, con su menor potencial de mitigación, así como la necesidad de garantizar la coherencia entre los objetivos de seguridad alimentaria y de cambio climático de la Unión. El Consejo Europeo invitó a la Comisión a evaluar los mejores medios de fomentar la intensificación sostenible de la producción alimentaria, optimizando al mismo tiempo la contribución del sector a la mitigación y la captura de los gases de efecto invernadero (incluido mediante la forestación), y a establecer políticas acerca de cómo incluir el uso de la tierra, el cambio de uso de la tierra y la silvicultura (UTCUTS, o bien LULUCF, por sus siglas en inglés) en el marco de actuación hasta 2030 para la mitigación de los gases de efecto invernadero, tan pronto como las condiciones técnicas lo permitan y en todo caso antes de 2020.
(5) El Consejo Europeo de los días 23 y 24 de octubre de 2014 también reconoció los diferentes objetivos del sector agrícola y del uso de la tierra, con su menor potencial de mitigación, así como la necesidad de garantizar la coherencia entre los objetivos de seguridad alimentaria y de cambio climático de la Unión. Además, la aplicación de soluciones tecnológicas en los sectores agrícola y forestal contribuye a reforzar la producción y reducir el impacto medioambiental. El Consejo Europeo invitó a la Comisión a evaluar los mejores medios de fomentar la intensificación sostenible de la producción alimentaria, optimizando al mismo tiempo la contribución del sector a la mitigación y la captura de los gases de efecto invernadero (incluido mediante la forestación), y a establecer políticas acerca de cómo incluir el uso de la tierra, el cambio de uso de la tierra y la silvicultura (UTCUTS, o bien LULUCF, por sus siglas en inglés) en el marco de actuación hasta 2030 para la mitigación de los gases de efecto invernadero, tan pronto como las condiciones técnicas lo permitan y en todo caso antes de 2020.
(6) El sector UTCUTS puede contribuir a la mitigación del cambio climático de diversas maneras, por ejemplo reduciendo las emisiones, o manteniendo y mejorando los sumideros y las reservas de carbono. Para que las medidas específicamente encaminadas a incrementar la captura de carbono sean eficaces, es esencial la estabilidad y la adaptabilidad a largo plazo de los almacenes de carbono.
(6) El sector UTCUTS tiene un elevado grado de exposición y es muy vulnerable a los cambios climáticos. Al mismo tiempo, el sector abriga un enorme potencial para ofrecer beneficios climáticos a largo plazo y contribuir de forma significativa a la consecución de los objetivos climáticos a largo plazo, tanto de la Unión como a nivel internacional. El sector UTCUTS contribuye a la mitigación del cambio climático de diversas maneras, por ejemplo reduciendo las emisiones, o manteniendo y mejorando los sumideros y las reservas de carbono. El sector proporciona igualmente materiales biológicos que, hasta cierto punto, pueden sustituir a los materiales fósiles o intensivos en carbono por biomasa renovable y baja en carbono procedente de bosques. Por lo que respecta a dicha sustitución, debe tenerse en cuenta el ciclo de vida completo de esos materiales, desde la producción de la materia prima a las etapas de transformación y fabricación. La bioeconomía, incluida la sustitución de materiales como en la construcción, e incluida la bioenergía, desempeña un papel importante en la transición a una economía sin combustibles fósiles. Para que las medidas encaminadas en particular a incrementar la captura de carbono sean eficaces y se ajusten al Acuerdo de París, son esenciales la gestión sostenible de los recursos y los bosques y la estabilidad y adaptabilidad a largo plazo de los almacenes de carbono. Dado que el sector UTCUTS se caracteriza por largos períodos de tiempo, se necesitan estrategias a largo plazo que faciliten las inversiones sostenibles a largo plazo.
(6 bis) La Unión debe asumir el liderazgo mundial en la promoción y exportación de la investigación y la inversión en prácticas, técnicas e ideas sostenibles, avanzadas e innovadoras en el sector UTCUTS, así como en la difusión de tecnologías ecológicas, con objeto de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero al tiempo que se protege la producción de alimentos, dando así ejemplo a sus socios internacionales, incluidos los países en desarrollo. En este contexto es necesario reforzar la cooperación y la asociación efectivas con los agentes del sector privado, y especialmente las pequeñas y medianas empresas.
(6 ter) Conceder prioridad a la financiación destinada a la investigación sobre el cambio climático reforzaría el papel desempeñado por el sector UTCUTS en materia de mitigación del cambio climático y adaptación al mismo. En particular, el refuerzo del programa de investigación e innovación de la Unión previsto para el período 2021-2028 en el sector UTCUTS contribuiría, entre otras cosas, a profundizar y difundir el conocimiento por parte de los científicos y las comunidades locales sobre el comportamiento del sector, así como a la aceleración de las innovaciones sostenibles, el fomento de la transición a la era digital, la modernización de la formación y la educación, el refuerzo de la resiliencia del sector, y la vigilancia de la biodiversidad y de la actividad humana.
(6 quater) Debe reforzarse la investigación de la función de la madera muerta, en concreto los residuos gruesos de madera superficiales y la madera muerta enterrada, tanto en bosques gestionados como no gestionados, con el fin de mejorar la exactitud en la contabilidad forestal de carbono y en el cálculo del equilibrio de carbón neto ecosistémico. Las pruebas disponibles son limitadas, pero indican que la madera muerta puede constituir una gran reserva de carbón, y dejar madera muerta in situ podría, entre otras cosas, desempeñar un papel significativo en materia de biodiversidad y considerarse un agente importante en la estrategia para la mitigación de las emisiones de gases de efecto invernadero. Si se tiene en cuenta que la gestión forestal puede favorecer el aprovechamiento de madera muerta, por ejemplo para fines energéticos, esa indicación resulta significativa y cualquier decisión relativa a la mitigación y la adaptación correctas debe adoptarse con conocimiento de causa y estar científicamente fundada. Se deben asignar recursos específicos a dicha investigación a lo largo del período 2017-2020.
(6 quinquies) La Unión ha asumido compromisos con respecto a los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas que solo podrán alcanzarse mediante una gestión adecuada de los bosques y con el compromiso de detener e invertir la deforestación e impulsar la reforestación.
(6 sexies) Debe garantizarse un enfoque holístico de la deforestación tropical que tenga en cuenta todos los factores de la deforestación, así como el objetivo, incluido en una declaración de la Comisión en las negociaciones en el marco de la CMNUCC, de detener la pérdida mundial de cobertura forestal para 2030, a más tardar, y de reducir la deforestación tropical bruta en al menos un 50 % para 2020 en comparación con los niveles actuales.
(6 septies) La silvicultura y los bosques deben gestionarse de forma responsable, contribuir de forma efectiva al desarrollo económico de los países y ofrecer oportunidades económicas viables a los agricultores, siempre que no se produzca una deforestación de ecosistemas sensibles ni se desarrollen plantaciones en turberas, que las plantaciones se gestionen empleando técnicas agroecológicas modernas para minimizar los efectos medioambientales y sociales adversos, y que se respeten los derechos de la tierra, los derechos de las comunidades indígenas, y los derechos humanos y de los trabajadores.
Considerando 6 octies (nuevo)
(6 octies) Las prácticas de gestión avanzada y sostenible pueden contribuir considerablemente a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en el sector UTCUTS. El desarrollo de las prácticas innovadoras y la utilización por parte de los propietarios agrícolas de métodos de gestión avanzados, como la agricultura y la silvicultura de precisión y la digitalización del sector agrícola deben promoverse. El control por información geográfica y la observación terrestre, así como el intercambio de mejores prácticas son posibles formas de ayudar a los Estados miembros a alcanzar sus objetivos, por lo que conviene fomentarlos.
Considerando 6 nonies (nuevo)
(6 nonies) La agroecología facilita el paso de sistemas alimentarios lineares a sistemas circulares, los cuales imitan los ciclos naturales y pueden reducir la huella de carbono y ecológica de los alimentos y la agricultura. Es importante promover la agroecología al igual que la agrosilvicultura dada su contribución a la mitigación del cambio climático.
(7) La Decisión n.º 529/2013/UE del Parlamento Europeo y del Consejo11 estableció, como primer paso, normas contables aplicables a las emisiones y absorciones de gases de efecto invernadero procedentes del sector UTCUTS, con lo que contribuyó al desarrollo de políticas orientadas a la inclusión de este sector en el compromiso de reducción de las emisiones de la Unión. El presente Reglamento debe desarrollar las normas contables existentes, y actualizarlas y mejorarlas para el período 2021-2030. Además, debe fijar la obligación de los Estados miembros de implementar dichas normas contables y la obligación de garantizar que el conjunto del sector del UTCUTS no genere emisiones netas. No procede establecer obligaciones contables o de información para las entidades privadas.
(7) La Decisión n.º 529/2013/UE del Parlamento Europeo y del Consejo11 estableció, como primer paso, normas contables aplicables a las emisiones y absorciones de gases de efecto invernadero procedentes del sector UTCUTS, con lo que contribuyó al desarrollo de políticas orientadas a la inclusión de este sector en el compromiso de reducción de las emisiones de la Unión. El presente Reglamento debe desarrollar las normas contables existentes, y actualizarlas y mejorarlas para el período 2021-2030. Además, debe en cualquier caso fijar la obligación de los Estados miembros de implementar dichas normas contables y la obligación de garantizar que el conjunto del sector del UTCUTS no genere emisiones netas. No procede establecer obligaciones contables o de información para las entidades privadas incluidos los agricultores y los silvicultores y es necesario que los Estados miembros eviten esas obligaciones al aplicar el presente Reglamento.
11 Decisión n.º 529/2013/UE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 21 de mayo de 2013, sobre normas contables aplicables a las emisiones y absorciones de gases de efecto invernadero resultantes de actividades relativas al uso de la tierra, el cambio de uso de la tierra y la silvicultura y sobre la información relativa a las acciones relacionadas con dichas actividades (DO L 165 de 18.6.2013, p. 80).
(7 bis) La agricultura y el uso de la tierra son sectores que tienen un impacto directo y considerable en la biodiversidad y los servicios ecosistémicos de la Unión. Por este motivo, un objetivo importante de las políticas que afectan a esos sectores es garantizar la coherencia con los objetivos de la estrategia de la Unión en materia de biodiversidad. Además, existen otras políticas de la Unión que pueden incentivar prácticas que van más allá de los requisitos legales mínimos y de las buenas prácticas habituales y contribuyen a una adaptación al cambio climático y una mitigación del mismo efectivas, y el mantenimiento de la reserva de carbono como prestación de bienes públicos. Se deben adoptar medidas para aplicar y apoyar las actividades agrícolas relacionadas con enfoques de mitigación y adaptación para la gestión integral y sostenible de bosques y terrenos agrícolas. Pese al reconocido potencial limitado de reducción de sus emisiones distintas del CO2, la agricultura debe colaborar con una contribución adecuada a la mitigación del cambio climático. Esto se puede conseguir, entre otras cosas, mediante la mejora de los cultivos con el fin de aumentar el contenido de carbono orgánico del suelo. Los Estados miembros y la Comisión deben garantizar la coherencia entre la PAC y el presente Reglamento.
(7 ter) Los humedales son los ecosistemas más eficientes en almacenar CO2. Por lo tanto, la degradación de los humedales en la Unión no representa solo un problema para la biodiversidad, sino también un grave problema climático. Por el contrario, la protección y la recuperación de los humedales podría reforzar los esfuerzos de conservación y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en el sector UTCUTS. También ha de tomarse en cuenta el perfeccionamiento de las Directrices del IPCC de 2006 previsto para 2019.
(8) A fin de que las cuentas de las emisiones y las absorciones sean precisas, de acuerdo con las Directrices del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) de 2006 para los inventarios nacionales de gases de efecto invernadero («Directrices del IPCC»), deben emplearse los valores notificados anualmente en virtud del Reglamento (UE) n.º 525/2013 para las categorías de uso de la tierra y la conversión entre categorías de uso de la tierra, racionalizando así los enfoques adoptados en el marco de la CMNUCC y el Protocolo de Kioto. La tierra que cambia a otra categoría de uso de la tierra debe considerarse en transición hacia dicha categoría durante el período de 20 años predeterminado en las Directrices del IPCC.
(8) A fin de que las cuentas de las emisiones y las absorciones sean precisas, de acuerdo con las Directrices del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) de 2006 para los inventarios nacionales de gases de efecto invernadero («Directrices del IPCC»), deben emplearse los valores notificados anualmente en virtud del Reglamento (UE) n.º 525/2013 para las categorías de uso de la tierra y la conversión entre categorías de uso de la tierra, racionalizando así los enfoques adoptados en el marco de la CMNUCC y el Protocolo de Kioto. La tierra que cambia a otra categoría de uso de la tierra debe considerarse en transición hacia dicha categoría durante el período de 20 años predeterminado en las Directrices del IPCC. Dada la posición de liderazgo de la Unión en la lucha contra el cambio climático, los Estados miembros deben contemplar una excepción para este período predeterminado únicamente con respecto a los suelos forestados y solo en circunstancias muy limitadas justificadas en virtud de las Directrices del IPCC. La posibilidad de aplicar excepciones tiene en cuenta las diferentes circunstancias naturales y ecológicas de cada Estado miembro, y por consiguiente las diferentes características de sus tierras forestales.
(9) Las emisiones y absorciones resultantes de la gestión forestal dependen de una serie de circunstancias naturales, de la estructura de clases por edad, y de las prácticas de gestión pasadas y presentes. El uso de un año de referencia no permite reflejar estos factores ni los efectos cíclicos resultantes en las emisiones y absorciones o su variación interanual. En su lugar, las normas contables pertinentes deben prever el uso de unos niveles de referencia para que se excluyan los efectos de las particularidades naturales y de cada país. En ausencia de una revisión internacional amparada por la CMNUCC y el Protocolo de Kioto, debe establecerse un procedimiento de revisión a fin de garantizar la transparencia y mejorar la calidad de la contabilidad en esta categoría.
(9) Las emisiones y absorciones resultantes de la gestión forestal dependen de una serie de circunstancias naturales, de la estructura de clases por edad, y de las prácticas de gestión pasadas y presentes que difieren sustancialmente entre los distintos Estados miembros. El uso de un año de referencia no permite reflejar estos factores ni los efectos cíclicos resultantes en las emisiones y absorciones o su variación interanual. En su lugar, las normas contables pertinentes deben prever el uso de unos niveles de referencia para que se aborden los efectos de las particularidades naturales y de cada país, por ejemplo, la imposibilidad de gestionar los bosques en la República de Croacia a causa de la ocupación de su territorio, su guerra por la independencia y las circunstancias de la guerra y la posguerra. Las normas contables pertinentes deben prever también la coherencia y los requisitos en materia de gestión sostenible de los bosques de Forest Europe (Conferencia Ministerial para la Protección de los Bosques en Europa). En ausencia de una revisión internacional amparada por la CMNUCC y el Protocolo de Kioto, debe establecerse un procedimiento transparente para que los Estados miembros mejoren las posibilidades de auditoría y la calidad de la contabilidad en esta categoría.
(9 bis) Las emisiones procedentes de la madera aprovechada en el sector UTCUTS tienen el potencial de reemplazar las emisiones en los sectores RCDE y de reparto del esfuerzo, y el presente Reglamento puede destacarlo y tenerlo en cuenta.
(10) Cuando, de conformidad con la Decisión de la Comisión (C(2016)3301), la Comisión opta por contar con la ayuda de un equipo de revisión constituido por expertos para el examen de los planes contables forestales nacionales, ha de tomar como punto de partida las buenas prácticas y la experiencia de las revisiones de los expertos en el marco de la CMNUCC (incluido en lo relativo a la participación de los expertos nacionales y las recomendaciones), y seleccionar a un número suficiente de expertos de los Estados miembros.
(10) De conformidad con la Decisión de la Comisión (C(2016)3301), debe solicitarse la creación de un equipo de revisión constituido por expertos para el examen de los planes contables forestales nacionales. El equipo de revisión debe tomar como punto de partida las buenas prácticas y la experiencia de las revisiones de los expertos en el marco de la CMNUCC (incluido en lo relativo a la participación de los expertos nacionales y las recomendaciones), y debe seleccionarse a un número suficiente de expertos de los Estados miembros. El equipo de revisión debe consultar al Comité forestal permanente creado por la Decisión 89/367/CEE del Consejo, así como a los interesados y a la sociedad civil, sobre la revisión de los planes nacionales de contabilidad forestal.
(12) El creciente uso sostenible de productos de madera aprovechada puede limitar de forma sustancial las emisiones y favorecer las absorciones de gases de efecto invernadero de la atmósfera. Debido a la necesidad de crear incentivos para que se incremente el uso de productos de madera aprovechada con ciclos de vida prolongados, las normas contables han de garantizar que los Estados miembros recojan con exactitud en su contabilidad el momento en que tengan lugar los cambios en el depósito de productos de madera aprovechada. La Comisión ha de ofrecer pautas sobre las cuestiones metodológicas relativas a la contabilidad de los productos de madera aprovechada.
(12) El creciente uso sostenible de productos de madera aprovechada puede limitar de forma sustancial las emisiones mediante el efecto de sustitución (considerando la energía y la intensidad de CO2 de otros sectores, por ejemplo, la producción de cemento apenas supone el 8 % de las emisiones mundiales de CO2), y favorecer las absorciones de gases de efecto invernadero de la atmósfera. Las normas contables han de garantizar que los Estados miembros recojan con exactitud en su contabilidad el momento en que tengan lugar los cambios en el depósito de productos de madera aprovechada, con el fin de reconocer e incentivar un mayor uso de productos de madera aprovechada con ciclos de vida prolongados frente al uso para fines energéticos. A fin de promover e integrar mejor el efecto de sustitución positivo, la Comisión debe incluir mediante un acto delegado más productos en el cálculo de los productos de madera aprovechada. La Comisión ha de ofrecer pautas sobre las cuestiones metodológicas relativas a la contabilidad de los productos de madera aprovechada.
(13) Las perturbaciones naturales, como los incendios, las infestaciones por insectos y enfermedades, los fenómenos meteorológicos extremos o las alteraciones geológicas que escapan al control de un Estado miembro y no están sometidas a una influencia sustancial por parte del mismo pueden dar lugar en el sector del uso de la tierra, del cambio de uso de la tierra y de la silvicultura a emisiones de gases de efecto invernadero de carácter temporal o pueden invertir la tendencia de anteriores absorciones. Ahora bien, dado que esas inversiones de tendencia pueden ser también el resultado de decisiones de gestión (como, por ejemplo, la de recolectar árboles o, por el contrario, la de plantarlos), el presente Reglamento debe garantizar que las inversiones que registren las absorciones por causa de la actividad humana se reflejen siempre con exactitud en la contabilidad sobre dicho sector. Es más, el presente Reglamento debe ofrecer a los Estados miembros una posibilidad limitada de excluir de sus cuentas del UTCUTS las emisiones originadas por perturbaciones que escapan de su control. No debe admitirse, sin embargo, que la forma en que los Estados miembros hagan uso de esa posibilidad desemboque en una infracontabilización indebida.
(13) Las perturbaciones naturales, como los incendios, las infestaciones por insectos y enfermedades, los fenómenos meteorológicos extremos o las alteraciones geológicas que escapan al control de un Estado miembro y no están sometidas a una influencia sustancial por parte del mismo pueden dar lugar en el sector del uso de la tierra, del cambio de uso de la tierra y de la silvicultura a emisiones de gases de efecto invernadero de carácter temporal o pueden invertir la tendencia de anteriores absorciones. Ahora bien, dado que esas inversiones de tendencia pueden ser también el resultado de decisiones de gestión (como, por ejemplo, la de recolectar árboles o, por el contrario, la de plantarlos), el presente Reglamento debe garantizar que las inversiones que registren las absorciones por causa de la actividad humana se reflejen siempre con exactitud en la contabilidad sobre dicho sector. Debe alentarse a los Estados miembros a que inviertan en medidas preventivas, como las prácticas de gestión sostenible, con el fin de reducir los riesgos asociados a las perturbaciones naturales, evitando así el impacto negativo sobre los sumideros de carbono forestales. Es más, el presente Reglamento debe ofrecer a los Estados miembros una posibilidad limitada de excluir de sus cuentas del UTCUTS las emisiones originadas por perturbaciones que escapan de su control. No debe admitirse, sin embargo, que la forma en que los Estados miembros hagan uso de esa posibilidad desemboque en una infracontabilización indebida.
(14) En función de los intereses nacionales, los Estados miembros han de poder determinar cuáles son las políticas nacionales adecuadas para cumplir con sus compromisos en el sector del UTCUTS, incluida la posibilidad de compensar las emisiones de una categoría de tierra con las absorciones de otra categoría de tierra. También han de poder acumular las absorciones netas a lo largo del período 2021-2030, y el comercio entre Estados miembros debe continuar siendo una opción adicional para contribuir al cumplimiento. Siguiendo la práctica del segundo período de compromiso del Protocolo de Kioto, además debe existir la posibilidad de que un Estado miembro use su cumplimiento superior a lo esperado en virtud del Reglamento [] sobre las reducciones anuales vinculantes de las emisiones de gases de efecto invernadero por parte de los Estados miembros de 2021 a 2030 para una Unión de la Energía resiliente y con objeto de cumplir los compromisos contraídos en el marco del Acuerdo de París, y por el que se modifica el Reglamento (UE) n.º 525/2013 del Parlamento Europeo y del Consejo, relativo a un mecanismo para el seguimiento y la notificación de las emisiones de gases de efecto invernadero y de otra información relevante para el cambio climático, a fin de garantizar el cumplimiento de los compromisos recogidos en el presente Reglamento.
(14) En función de los intereses nacionales, los Estados miembros han de poder determinar cuáles son las políticas nacionales adecuadas para cumplir con sus compromisos en el sector del UTCUTS, incluida la posibilidad de compensar las emisiones de una categoría de tierra con las absorciones de otra categoría de tierra. También han de poder acumular las absorciones netas a lo largo del período 2021-2030, y el comercio entre Estados miembros debe continuar siendo una opción adicional para contribuir al cumplimiento. Siguiendo la práctica del segundo período de compromiso del Protocolo de Kioto, además debe existir la posibilidad de que un Estado miembro use su cumplimiento superior a lo esperado en virtud del Reglamento [] sobre las reducciones anuales vinculantes de las emisiones de gases de efecto invernadero por parte de los Estados miembros de 2021 a 2030 para una Unión de la Energía resiliente y con objeto de cumplir los compromisos contraídos en el marco del Acuerdo de París, y por el que se modifica el Reglamento (UE) n.º 525/2013 del Parlamento Europeo y del Consejo, relativo a un mecanismo para el seguimiento y la notificación de las emisiones de gases de efecto invernadero y de otra información relevante para el cambio climático, a fin de garantizar el cumplimiento de los compromisos recogidos en el presente Reglamento sin comprometer el nivel general de ambición de los objetivos de reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero de la Unión. Los Estados miembros deben poder igualmente utilizar hasta 289 millones de toneladas del total de las absorciones netas derivadas de las categorías contables combinadas de tierras deforestadas, tierras forestadas, tierras de cultivo gestionadas, pastos gestionados y humedales gestionados, cuando proceda y sobre la base del acto delegado que se adopte de conformidad con el artículo 7, apartado 2, del Reglamento (UE) [2017/... ] sobre las reducciones anuales vinculantes de las emisiones de gases de efecto invernadero por parte de los Estados miembros de 2021 a 2030, tierras forestales gestionadas para garantizar el cumplimiento de sus compromisos en virtud del Reglamento (UE) [2017/... ].
(15) Con el objetivo de garantizar la eficacia, transparencia y rentabilidad de la notificación y verificación de las emisiones y absorciones de gases de efecto invernadero, y de toda otra información necesaria para evaluar el cumplimiento por parte de los Estados miembros de sus compromisos, mediante el presente Reglamento deben incluirse los requisitos de notificación en el Reglamento (UE) n.º 525/2013, y las comprobaciones de cumplimiento que figuran en el presente Reglamento deben tener en cuenta dichos informes. Procede, por tanto, modificar el Reglamento (UE) n.º 525/2013 en consecuencia. Se podrán seguir racionalizando estas disposiciones para tomar en consideración todo cambio pertinente relativo a la gobernanza integrada de la Unión de la Energía. Para ello, el programa de trabajo de la Comisión prevé una propuesta para finales de 2016.
(15) Con el objetivo de garantizar la eficacia, transparencia y rentabilidad de la notificación y verificación de las emisiones y absorciones de gases de efecto invernadero, y de toda otra información necesaria para evaluar el cumplimiento por parte de los Estados miembros de sus compromisos, mediante el presente Reglamento deben incluirse los requisitos de notificación en el Reglamento (UE) n.º 525/2013, y las comprobaciones de cumplimiento que figuran en el presente Reglamento deben tener en cuenta dichos informes. Procede, por tanto, modificar el Reglamento (UE) n.º 525/2013 en consecuencia. Se podrán seguir racionalizando estas disposiciones para tomar en consideración todo cambio pertinente relativo a la propuesta de Reglamento sobre la gobernanza de la Unión de la Energía que la Comisión presentó el 30 de noviembre de 2016.
(15 bis) En virtud de la CMNUCC se obliga a la Unión y a sus Estados miembros a elaborar, actualizar periódicamente, publicar y facilitar a la Conferencia de las Partes inventarios nacionales de las emisiones antropógenas por las fuentes y de la absorción por los sumideros de todos los gases de efecto invernadero, utilizando metodologías comparables acordadas por la Conferencia de las Partes. Los inventarios de gases de efecto invernadero son fundamentales para el seguimiento de la implementación de la dimensión de la descarbonización y para evaluar el cumplimiento de la legislación en materia de clima. Las obligaciones de los Estados miembros para el establecimiento y la gestión de los inventarios nacionales están recogidas en la propuesta de la Comisión de Reglamento relativo a la gobernanza de la Unión de la Energía.
(17) Para facilitar la mejora de la recolección de datos y de la metodología, el uso de la tierra tiene que inventariarse y notificarse utilizando el seguimiento geográfico de cada superficie de tierra, correspondiente a los sistemas de recolección de datos nacionales y de la UE. Se aprovecharán al máximo los programas y estudios de la Unión y los Estados miembros, como el estudio marco LUCAS sobre uso y cobertura del suelo o el Programa Europeo de Observación de la Tierra (Copernicus) para la recolección de datos. La gestión de los datos, incluida su puesta en común para su reutilización y difusión, debe ser conforme a la Directiva 2007/2/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 14 de marzo de 2007, por la que se establece una infraestructura de información espacial en la Comunidad Europea (Inspire).
(17) Para facilitar la mejora de la recolección de datos y de la metodología, el uso de la tierra tiene que inventariarse y notificarse expresamente utilizando el seguimiento geográfico de cada superficie de tierra, correspondiente a los sistemas de recolección de datos nacionales y de la UE. Se aprovecharán al máximo los programas y estudios de la Unión y los Estados miembros, como el estudio marco LUCAS sobre uso y cobertura del suelo, el Programa Europeo de Observación de la Tierra (Copernicus), en particular su Sentinel-2, para la recolección de datos, y los sistemas europeos de navegación por satélite Galileo y EGNOS, que pueden utilizarse para un mejor estudio del uso de la tierra. La gestión de los datos, incluida su puesta en común para su reutilización y difusión, debe ser conforme a la Directiva 2007/2/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 14 de marzo de 2007, por la que se establece una infraestructura de información espacial en la Comunidad Europea (Inspire).
(18) A fin de ofrecer una contabilidad adecuada de las transacciones que figuran en el presente Reglamento, incluido el uso de la flexibilidad y el seguimiento del cumplimiento, debe delegarse en la Comisión el poder de adoptar actos de conformidad con el artículo 290 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea, en lo que respecta a la adaptación técnica de las definiciones, los valores, las listas de almacenes de carbono y gases de efecto invernadero, la actualización de los niveles de referencia, la contabilidad de las transacciones y la revisión de los requisitos de metodología e información. Esas medidas deben tener en cuenta las disposiciones del Reglamento (UE) n.º 389/2013 de la Comisión, por el que se establece el Registro de la Unión. Las disposiciones necesarias han de figurar en un único instrumento jurídico que combine las disposiciones contables de conformidad con la Directiva 2003/87/CE, con el Reglamento (UE) n.º 525/2013, con el Reglamento [] sobre las reducciones anuales vinculantes de las emisiones de gases de efecto invernadero por parte de los Estados miembros de 2021 a 2030 para una Unión de la Energía resiliente y con el presente Reglamento. Reviste especial importancia que la Comisión realice las consultas apropiadas durante sus trabajos preparatorios, también a nivel de expertos, de conformidad con los principios establecidos en el Acuerdo interinstitucional «Legislar mejor» de 13 de abril de 2016. En particular, a fin de garantizar una participación en pie de igualdad en la preparación de los actos delegados, el Parlamento Europeo y el Consejo reciben toda la documentación al mismo tiempo que los expertos de los Estados miembros, y sus expertos tienen acceso sistemáticamente a las reuniones de los grupos de expertos de la Comisión encargados de la preparación de actos delegados.
(18) A fin de ofrecer una contabilidad adecuada de las transacciones que figuran en el presente Reglamento, incluido el uso de la flexibilidad y el seguimiento del cumplimiento, debe delegarse en la Comisión el poder de adoptar actos de conformidad con el artículo 290 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea, en lo que respecta a la adaptación técnica de las definiciones, los valores, las listas de almacenes de carbono y gases de efecto invernadero, la contabilidad de las transacciones, la revisión de los métodos sobre la base de las Directrices del IPCC más recientes, incluido el Suplemento de 2013 de las Directrices del IPCC para los inventarios nacionales de gases de efecto invernadero, y los requisitos de información y orientación de la CMNUCC. Esas medidas deben tener en cuenta las disposiciones del Reglamento (UE) n.º 389/2013 de la Comisión, por el que se establece el Registro de la Unión. Las disposiciones necesarias han de figurar en un único instrumento jurídico que combine las disposiciones contables de conformidad con la Directiva 2003/87/CE, con el Reglamento (UE) n.º 525/2013, con el Reglamento (UE) n.º.../... sobre las reducciones anuales vinculantes de las emisiones de gases de efecto invernadero por parte de los Estados miembros de 2021 a 2030 para una Unión de la Energía resiliente y con el presente Reglamento. Reviste especial importancia que la Comisión realice las consultas apropiadas durante sus trabajos preparatorios, también a nivel de expertos, de conformidad con los principios establecidos en el Acuerdo interinstitucional «Legislar mejor» de 13 de abril de 2016. En particular, a fin de garantizar una participación en pie de igualdad en la preparación de los actos delegados, el Parlamento Europeo y el Consejo reciben toda la documentación al mismo tiempo que los expertos de los Estados miembros, y sus expertos tienen acceso sistemáticamente a las reuniones de los grupos de expertos de la Comisión encargados de la preparación de actos delegados.
(19) El presente Reglamento debe revisarse en 2024 y cada cinco años de ahí en adelante, a fin de evaluar su funcionamiento global. Esta revisión también podrá contar con información sobre los resultados de la evaluación global del Acuerdo de París.
(19) En un plazo de seis meses a partir del diálogo facilitador de 2018 en el marco de la CMNUCC, la Comisión debe publicar una comunicación con la evaluación de la coherencia de los actos legislativos de la Unión en materia de clima y energía con respecto a los objetivos del Acuerdo de París. El presente Reglamento debe revisarse en 2024 y cada cinco años de ahí en adelante, a fin de evaluar su funcionamiento global. Esta revisión también podrá contar con información sobre los resultados de la evaluación global del Acuerdo de París.
El presente Reglamento no establece obligaciones contables o de notificación para particulares, incluidos agricultores y silvicultores.
Este Reglamento contribuye al logro por parte de la Unión de los objetivos del Acuerdo de París.
e bis) a partir de 2026, humedales gestionados: tierras cuyo uso notificado es el de humedales que se mantienen como humedales, y asentamientos, otras tierras convertidas en humedales, o humedales convertidos en asentamientos y otras tierras.
2. Un Estado miembro podrá optar por incluir los humedales gestionados, definidos como tierras cuyo uso notificado es el de humedales que se mantienen como humedales, y asentamientos y otras tierras convertidos en humedales, y humedales convertidos en asentamientos y otras tierras, en el ámbito de aplicación de su compromiso en virtud del artículo 4. Cuando el Estado miembro opte por hacer esto, deberá contabilizar las emisiones y absorciones de los humedales gestionados de acuerdo con el presente Reglamento.
2. Durante el período comprendido entre 2021 y 2025, un Estado miembro podrá optar por incluir los humedales gestionados en virtud del artículo 4. Cuando el Estado miembro opte por hacer esto, deberá contabilizar las emisiones y absorciones de los humedales gestionados de acuerdo con el presente Reglamento.
Artículo 3 – apartado 3 – letra f bis (nueva)
f bis) «nivel de referencia forestal», estimación de la media anual de emisiones o absorciones netas derivadas de las tierras forestales gestionadas en el territorio del Estado miembro en los períodos comprendidos entre 2021 y 2025, y entre 2026 y 2030.
Para el período posterior a 2030, los Estados miembros procurarán aumentar sus absorciones de manera que superen sus emisiones. La Comisión propondrá un marco para los objetivos posteriores a 2030 que incluya este aumento de absorciones, en consonancia con los objetivos de la Unión a largo plazo y los compromisos climáticos adquiridos en el marco del Acuerdo de París.
1. Todo Estado miembro elaborará y mantendrá cuentas que reflejen con exactitud las emisiones y las absorciones resultantes de las categorías contables de tierras recogidas en el artículo 2. Los Estados miembros garantizarán la exactitud, exhaustividad, coherencia, comparabilidad y transparencia de sus cuentas y de otros datos facilitados en virtud del presente Reglamento. Los Estados miembros señalarán las emisiones con un signo positivo (+) y las absorciones con un signo negativo (-).
1. Todo Estado miembro elaborará y mantendrá cuentas que reflejen con exactitud las emisiones y las absorciones resultantes de las categorías contables de tierras recogidas en el artículo 2 con arreglo a las directrices de notificación adoptadas por los organismos de la CMNUCC y del Acuerdo de París para el período 2021-2030. Los Estados miembros garantizarán la exactitud, exhaustividad, coherencia, comparabilidad y transparencia de sus cuentas y de otros datos facilitados en virtud del presente Reglamento. Los Estados miembros señalarán las emisiones con un signo positivo (+) y las absorciones con un signo negativo (-).
4. Los Estados miembros incluirán en sus cuentas, para cada categoría contable de tierra, todo cambio acontecido en las reservas de carbono de los almacenes de carbono enumerados en el anexo I, sección B. Los Estados miembros podrán optar por no incluir en sus cuentas los cambios acontecidos en las reservas de carbono de los almacenes de carbono cuando el almacén de carbono no sea una fuente, salvo en el caso de la biomasa aérea y otros productos de madera aprovechada de tierras forestales gestionadas.
4. Los Estados miembros incluirán en sus cuentas, para cada categoría contable de tierra, todo cambio acontecido en las reservas de carbono de los almacenes de carbono enumerados en el anexo I, sección B. Los Estados miembros podrán optar por no incluir en sus cuentas los cambios acontecidos en las reservas de carbono de los almacenes de carbono cuando el almacén de carbono no sea una fuente, salvo en el caso de la biomasa aérea, la madera muerta (madera muerta superficial y enterrada) de tierras forestales gestionadas y otros productos de madera aprovechada de tierras forestales gestionadas.
2. A pesar del requisito de aplicar el valor predeterminado establecido en el artículo 5, apartado 3, los Estados miembros podrán cambiar los cultivos, pastos, humedales, asentamientos y otras tierras de la categoría de tales tierras convertidas en tierras forestales a la categoría de tierras forestales que siguen siendo tierras forestales treinta años después de la fecha de conversión.
2. A pesar del requisito de aplicar el valor predeterminado establecido en el artículo 5, apartado 3, los Estados miembros podrán cambiar los cultivos, pastos, humedales, asentamientos y otras tierras de la categoría de tales tierras convertidas en tierras forestales a la categoría de tierras forestales que siguen siendo tierras forestales treinta años después de la fecha de conversión, si ello está debidamente justificado de conformidad con las Directrices del IPCC.
3 bis. Las acciones de forestación que tengan lugar en el período 2017-2030 en los humedales, incluidas las turberas, la red Natura 2000 y los hábitats listados en el anexo I de la Directiva 92/43/CEE, en particular las formaciones herbosas naturales y seminaturales y las turberas altas («bogs») y turberas bajas («mires» y «fens»), y otros humedales, incluidas las turberas, a los que se apliquen las normas contables bruto-neto no deberán aparecer en la contabilidad nacional de los Estados miembros. Dichas áreas solo se tendrán en cuenta, si procede, para las absorciones o las emisiones de la categoría de tierras forestales después de su transición a tierras forestales gestionadas de acuerdo con el artículo 5, apartado 3.
3. Cuando un Estado miembro decida incluir los humedales gestionados en el ámbito de aplicación de su compromiso en virtud del artículo 2, deberá notificar su decisión a la Comisión no más tarde del 31 de diciembre de 2020 para el período 2021-2025 y del 31 de diciembre de 2025 para el período 2026-2030.
3. Cuando un Estado miembro decida incluir los humedales gestionados en el ámbito de aplicación de su compromiso en virtud del artículo 2 durante el período 2021-2025 deberá notificar su decisión a la Comisión no más tarde del 31 de diciembre de 2020.
4. Los Estados miembros que hayan decidido incluir los humedales gestionados en el ámbito de aplicación de sus compromisos en virtud del artículo 2, contabilizarán las emisiones y las absorciones resultantes de los humedales gestionados, que se calcularán como emisiones y absorciones en los períodos comprendidos entre 2021 y 2025 y/o entre 2026 y 2030, menos el valor obtenido al multiplicar por cinco la media anual de las emisiones y absorciones resultantes de los humedales gestionados en los Estados miembros durante el período de referencia 2005-2007.
4. Los Estados miembros contabilizarán las emisiones y las absorciones resultantes de los humedales gestionados, que se calcularán como emisiones y absorciones en los períodos comprendidos entre 2026 y 2030, menos el valor obtenido al multiplicar por cinco la media anual de las emisiones y absorciones resultantes de los humedales gestionados en los Estados miembros durante el período de referencia 2005-2007.
Los Estados miembros que hayan decidido incluir los humedales gestionados en el ámbito de aplicación de sus compromisos en virtud del artículo 2 durante el período 2021-2025 contabilizarán las emisiones y las absorciones resultantes de los humedales gestionados, que se calcularán como emisiones y absorciones en el período comprendido entre 2021 y 2025 menos el valor obtenido al multiplicar por cinco la media anual de las emisiones y absorciones resultantes de los humedales gestionados en los Estados miembros durante el período de referencia 2005-2007.
4 bis. Durante el período comprendido entre 2021 y 2025, los Estados miembros que no hayan optado por incluir los humedales gestionados en el ámbito de aplicación de sus compromisos en virtud del artículo 2, deberán de todos modos informar a la Comisión de las emisiones y las absorciones de los humedales gestionados.
1. Los Estados miembros contabilizarán las emisiones y las absorciones resultantes de las tierras forestales gestionadas, que se calcularán como emisiones y absorciones en los períodos comprendidos entre 2021 y 2025 y entre 2026 y 2030, menos el valor obtenido al multiplicar por cinco su nivel de referencia forestal. El nivel de referencia forestal es una estimación de la media anual de emisiones o absorciones netas derivadas de las tierras forestales gestionadas en el territorio del Estado miembro en los períodos comprendidos entre 2021 y 2025, y entre 2026 y 2030.
1. Los Estados miembros contabilizarán las emisiones y las absorciones resultantes de las tierras forestales gestionadas, que se calcularán como emisiones y absorciones en los períodos comprendidos entre 2021 y 2025 y entre 2026 y 2030, menos el valor obtenido al multiplicar por cinco su nivel de referencia forestal.
2. Cuando el resultado del cálculo referido en el apartado 1 sea negativo con respecto a su nivel de referencia forestal, el Estado miembro tendrá que incluir en sus cuentas de las tierras forestales gestionadas un total de absorciones netas que no sobrepase el equivalente al 3,5 % de sus emisiones en el año o período de referencia establecido en el anexo III, multiplicado por cinco.
2. Cuando el resultado del cálculo referido en el apartado 1 sea negativo con respecto a su nivel de referencia forestal, el Estado miembro tendrá que incluir en sus cuentas de las tierras forestales gestionadas un total de absorciones netas que no sobrepase el equivalente al 3,5 % de sus emisiones en el año o período de referencia establecido en el anexo III, multiplicado por cinco. Los Estados miembros podrán añadir a ese 3,5 % la cantidad de absorciones netas para la contabilidad de tierras forestales gestionadas de los paneles de madera, madera aserrada y madera muerta en las condiciones establecidas en los párrafos segundo, tercero y cuarto del presente apartado.
Las absorciones netas de los paneles de madera, mencionados en el artículo 9, letra b), y de la madera aserrada, mencionada en el artículo 9, letra c), podrán contabilizarse de manera independiente y adicional respecto al número de absorciones netas para la contabilidad de tierras forestales gestionadas, hasta alcanzar el nivel del 3 % de las emisiones del Estado miembro en el año o período de referencia establecido en el anexo III multiplicado por cinco.
Las absorciones netas de la categoría de almacén de carbono de madera muerta podrán contabilizarse de manera independiente y adicional respecto al número de absorciones netas para la contabilidad de tierras forestales gestionadas, hasta alcanzar el nivel del 3 % de las emisiones del Estado miembro en el año o período de referencia establecido en el anexo III multiplicado por cinco.
Artículo 8 – apartado 2 – párrafo 1 quater (nuevo)
La suma de las absorciones netas de un 3,5 % del párrafo primero, más las absorciones netas de las cuentas de tierras forestales gestionadas procedentes de paneles de madera, madera aserrada y madera muerta no debe exceder en total el 7 % de las emisiones del Estado miembro en su año o período de referencia indicado en el anexo III, multiplicado por cinco.
Artículo 8 – apartado 3 – párrafo 2
El plan nacional de contabilidad forestal contendrá todos los elementos enumerados en el anexo IV, sección B, e incluirá la propuesta de un nuevo nivel de referencia forestal basado en la continuación de las prácticas y la intensidad de gestión forestal actuales, indicadas entre 1990 y 2009, por tipo forestal y por clase de edad en los bosques nacionales, expresado en millones de toneladas equivalentes de CO2 al año.
El plan nacional de contabilidad forestal contendrá todos los elementos enumerados en el anexo IV, sección B, e incluirá un nuevo nivel de referencia forestal basado en la continuación de las prácticas de gestión forestal actuales, de acuerdo con los mejores datos disponibles indicadas entre 2000 y 2012, por tipo forestal y por clase de edad en los bosques nacionales, expresado en millones de toneladas equivalentes de CO2 al año.
Un aumento del aprovechamiento por parte de un Estado miembro, sobre la base de las prácticas de gestión forestal sostenible y de las políticas nacionales adoptadas hasta la fecha de la presentación del nivel de referencia forestal, deberá respetar las siguientes condiciones:
a) que las tierras forestales gestionadas sigan siendo un sumidero de gases de efecto invernadero; y
b) que se definan en una estrategia a largo plazo de bajo nivel de emisiones las formas de mantener y ampliar los sumideros y los depósitos de gases de efecto invernadero para 2050, con el fin de cumplir el objetivo definido en el artículo 4, apartado 1, del Acuerdo de París de alcanzar un equilibrio entre las emisiones antropogénicas por las fuentes y las absorciones por los sumideros de gases de efecto invernadero en la segunda mitad de este siglo.
La Comisión puede conceder una excepción para el período de referencia 2000-2012 a un Estado miembro si este presenta una solicitud motivada que demuestre que una excepción como esta es absolutamente necesaria por motivos de disponibilidad de datos, como el calendario de inventarios forestales.
Artículo 8 – apartado 3 – párrafo 2 bis (nuevo)
No obstante lo dispuesto en el párrafo segundo, podrá calcularse el nivel de referencia forestal para Croacia con el fin de tener en cuenta la ocupación de parte del territorio en el período de 1991 a 1998 y las consecuencias de la guerra en los años siguientes para las prácticas de gestión forestal en su territorio, excluyendo al mismo tiempo la repercusión de las políticas sobre el desarrollo de sumideros forestales.
Artículo 8 – apartado 3 – párrafo 3
El plan nacional de contabilidad forestal se publicará y estará sujeto a consulta pública.
El plan nacional de contabilidad forestal se hará público, también mediante su publicación a través de internet, y estará sujeto a consulta pública.
4. Los Estados miembros demostrarán la coherencia entre los métodos y los datos utilizados para establecer el nivel de referencia forestal en el plan nacional de contabilidad forestal y los empleados para la elaboración de informes de las tierras forestales gestionadas. A fin de garantizar la coherencia, cuando sea necesario, los Estados miembros enviarán a la Comisión una corrección técnica de su nivel de referencia al final de los períodos comprendidos entre 2021 y 2025 y entre 2026 y 2030 a más tardar.
4. Los Estados miembros demostrarán la coherencia entre los métodos y los datos utilizados para establecer el nivel de referencia forestal en el plan nacional de contabilidad forestal y los empleados para la elaboración de informes de las tierras forestales gestionadas. Los datos utilizados serán las cuentas verificadas más recientes relativas al uso de la tierra y al estado del bosque. A fin de garantizar la coherencia, cuando sea necesario, los Estados miembros enviarán a la Comisión una corrección técnica de su nivel de referencia a más tardar al final de los períodos comprendidos entre 2021 y 2025 y entre 2026 y 2030, que tendrá asimismo por objeto informar de las modificaciones positivas que resulten de la política de gestión forestal sostenible vigente en el momento en que se estableció dicho nivel.
5. La Comisión examinará los planes nacionales de contabilidad forestal y las correcciones técnicas, y evaluará hasta qué punto los niveles de referencia forestal nuevos o corregidos propuestos se han establecido de conformidad con los principios y requisitos establecidos en los apartados 3 y 4, así como en el artículo 5, apartado 1. En la medida en que esto sea necesario para garantizar el cumplimiento de los principios y requisitos establecidos en los apartados 3 y 4, y en el artículo 5, apartado 1, la Comisión podrá recalcular los niveles de referencia forestal nuevos o corregidos propuestos.
5. Un equipo de expertos creado de conformidad con la Decisión de la Comisión (C(2016)3301), incluidos representantes de la Comisión y de los Estados miembros examinará, previa consulta con el Comité forestal permanente y el Grupo de diálogo civil de la silvicultura y la producción de corcho, los planes nacionales de contabilidad forestal y las correcciones técnicas, y evaluará hasta qué punto los niveles de referencia forestal nuevos o corregidos establecidos por los Estados miembros han sido definidos de conformidad con los principios y requisitos establecidos en los apartados 3 y 4 del presente artículo, así como en el artículo 5, apartado 1. La Comisión solo podrá recalcular los niveles de referencia forestal nuevos o corregidos cuando no se hayan cumplido los principios y requisitos establecidos en los apartados 3 y 4 del presente artículo, así como en el artículo 5, apartado 1. La Comisión elaborará un informe de síntesis y lo pondrá a la disposición del público.
Artículo 8 – apartado 5 – párrafo 1 bis (nuevo)
Los Estados miembros facilitarán a la Comisión todos los datos y la información solicitados para llevar a cabo el examen y la evaluación a los que hace referencia el párrafo primero.
6. La Comisión adoptará actos delegados de conformidad con el artículo 14 para modificar el anexo II a la luz del examen realizado según los establecido en el apartado 5 a fin de actualizar los niveles de referencia forestales de los Estados miembros a partir de los planes nacionales de contabilidad forestal o de las correcciones técnicas presentadas, así como de todo nuevo cálculo realizado en el marco del examen. Hasta la entrada en vigor del acto delegado, los niveles de referencia forestales de los Estados miembros indicados en el anexo II continuarán siendo aplicables para el período 2021-2025 y/o 2026-2030.
6. La Comisión adoptará actos delegados de conformidad con el artículo 14 para modificar el anexo II a la luz del examen y de la evaluación realizados por el equipo de expertos según los establecido en el apartado 5 del presente artículo a fin de actualizar los niveles de referencia forestales de los Estados miembros a partir de los planes nacionales de contabilidad forestal o de las correcciones técnicas presentadas, así como de todo nuevo cálculo realizado en el marco del examen.
Hasta la entrada en vigor de los actos delegados, los niveles de referencia forestales de los Estados miembros indicados en el anexo II continuarán siendo aplicables para el período 2021-2025 y/o 2026-2030.
La Comisión adoptará actos delegados con arreglo al artículo 14 con el fin de modificar el presente Reglamento actualizando las categorías de los productos de madera aprovechada añadiendo productos adicionales que tengan un efecto de captura de carbono, sobre la base de las Directrices del IPCC y garantizando la integridad medioambiental, y actualizando los valores de semivida por defecto contemplados en el anexo V con el fin de adaptarlos al progreso tecnológico.
1. Al final de los períodos comprendidos entre 2021 y 2025, y entre 2026 y 2030, los Estados miembros podrán excluir de sus cuentas relativas a las tierras forestadas y tierras forestales gestionadas aquellas emisiones de gases de efecto invernadero resultantes de perturbaciones naturales que excedan la media de las emisiones causadas por perturbaciones naturales en el período 2001-2020, sin incluir los valores estadísticos atípicos («nivel de fondo») calculados en virtud del presente artículo y del anexo VI.
1. Al final de los períodos comprendidos entre 2021 y 2025, y entre 2026 y 2030, los Estados miembros podrán excluir de sus cuentas relativas a las tierras forestales gestionadas aquellas emisiones de gases de efecto invernadero resultantes de perturbaciones naturales que excedan la media de las emisiones causadas por perturbaciones naturales en el período 2001-2020, sin incluir los valores estadísticos atípicos («nivel de fondo») calculados en virtud del presente artículo y del anexo VI.
5 bis. El informe a que se hace referencia en el artículo 15 contendrá una evaluación de las repercusiones del mecanismo de flexibilidad establecido en virtud del presente artículo.
La Comisión informará en 2027 y en 2032 sobre el saldo acumulado de emisiones y absorciones procedentes de tierras forestales gestionadas en la Unión con respecto al promedio de emisiones y absorciones en el período comprendido entre 1990 y 2009. Si el saldo acumulado es negativo, la Comisión elaborará una propuesta para compensar y eliminar el importe correspondiente de las asignaciones de emisiones de los Estados miembros con arreglo al Reglamento (UE) .../... del Parlamento Europeo y del Consejo1 bis.
1 bis Reglamento (UE) .../... del Parlamento Europeo y del Consejo, de ... sobre las reducciones anuales vinculantes de las emisiones de gases de efecto invernadero por parte de los Estados miembros de 2021 a 2030 para una Unión de la Energía resiliente y con objeto de cumplir los compromisos contraídos en el marco del Acuerdo de París, y por el que se modifica el Reglamento (UE) n.º 525/2013 del Parlamento Europeo y del Consejo, relativo a un mecanismo para el seguimiento y la notificación de las emisiones de gases de efecto invernadero y de otra información relevante para el cambio climático (DO L ... de ..., p. ...).
2. Se otorgará a la Comisión el poder para adoptar los actos delegados mencionados en los artículos 3, 5, 8, 10 y 13 por un período de tiempo indefinido a partir del [fecha de entrada en vigor].
2. Se otorgará a la Comisión el poder para adoptar los actos delegados mencionados en los artículos 3, 5, 8, 9, 10 y 13 por un período de tiempo indefinido a partir del [fecha de entrada en vigor].
Artículo 15 – párrafo -1 (nuevo)
En un plazo de seis meses a partir del diálogo facilitador de 2018 en el marco de la CMNUCC, la Comisión publicará una comunicación con la evaluación de la coherencia de los actos legislativos de la Unión en materia de clima y energía respecto a los objetivos del Acuerdo de París.
Como tarde el 28 de febrero de 2024 y cada cinco años a partir de entonces, la Comisión informará al Parlamento Europeo y al Consejo sobre el funcionamiento del presente Reglamento, su contribución al objetivo global de reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero de la UE para 2030 y su contribución a los objetivos del Acuerdo de París, y podrá formular propuestas según proceda.
Como tarde el 28 de febrero de 2024 y cada cinco años a partir de entonces, la Comisión informará al Parlamento Europeo y al Consejo sobre el funcionamiento del presente Reglamento, su contribución al objetivo global de reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero de la UE para 2030 y su contribución a los objetivos del Acuerdo de París. El informe irá acompañado, si procede, de propuestas legislativas.
(1) De conformidad con el artículo 59, apartado 4, párrafo cuarto, del Reglamento interno, el asunto se devuelve a la comisión competente para negociaciones interinstitucionales (A8-0262/2017).

References: artículo 7
 artículo 290
 artículo 290
 artículo 4
 artículo 4

Artículo 3
 artículo 2
 artículo 2
 artículo 5
 artículo 5
 artículo 5
 artículo 2
 artículo 2
 artículo 2
 artículo 2
 artículo 2
 artículo 9
 artículo 9

Artículo 8

Artículo 8
 artículo 4

Artículo 8

Artículo 8
 artículo 5
 artículo 5
 artículo 5
 artículo 5

Artículo 8
 artículo 14
 artículo 14
 artículo 14
 artículo 15

Artículo 15
 artículo 59