Source: http://enocasionesveoreos.blogspot.com/2017/05/cuando-se-extingue-la-personalidad.html
Timestamp: 2017-10-18 03:46:13+00:00

Document:
En ocasiones veo reos (el blog de Derecho Penal de Juan Antonio Frago Amada): ¿Cuándo se extingue la personalidad jurídica? O de cuando un juez penal innova derecho concursal
Oneca 31 de mayo de 2017, 18:16
El análisis de la sentencia del Juzgado de lo Penal de Oviedo que efectúa el autor del blog incurre en el error -este sí de bulto- de confundir la extinción de la personalidad jurídica con la extinción de la responsabilidad penal. Leyendo íntegramente el fundamento jurídico sexto de la sentencia se constata que en él no se dice lo que parece deducir el autor del blog. En ningún momento la sentencia está sosteniendo que la apertura de la fase de liquidación de la sociedad o su disolución extingan su personalidad jurídica. Es más, no solo no lo dice así sino que la sentencia afirma la condición de responsable civil de la entidad en liquidación y por eso le condena en el fallo como responsable civil subsidiario al pago de las cuotas defraudadas. Lo que dice la sentencia es que la “disolución” de la sociedad que se decretó en el Auto de 17 de diciembre de 2013 determinó la extinción de la responsabilidad penal porque así resulta, a contrario sensu, del artículo 130.2 CP, que al regular las causas de extinción de la responsabilidad penal establece que “no extingue la responsabilidad penal la disolución encubierta o meramente aparente de la persona jurídica”, disposición esta que como indican los comentarios doctrinales de los que se hace eco la sentencia -el primero de ellos proveniente de un reputado Magistrado de la sala 2ª del Tribunal Supremo- solo cabe interpretar en el sentido de que cuando la disolución no es “aparente” o “encubierta” sino real sí se extingue dicha responsabilidad penal, con independencia de que pervivan otra suerte de responsabilidades, así la civil expresamente afirmada en la sentencia. Comentarios doctrinales aquéllos a los que acude la sentencia porque, como también se advierte, no existían por entonces pronunciamientos de los Tribunales Penales interpretando el citado precepto. De manera que la sentencia del Juzgado de lo Penal no está asimilando la disolución de la sociedad o su liquidación a la extinción de su personalidad jurídica, como parece titular el post. Lo que hace es aplicar una causa de extinción de la responsabilidad penal que procede ex artículo 130.2 CP. Nada más.
Oneca 31 de mayo de 2017, 23:53
Buenas tardes, hace ya unas horas remití un comentario a esta entrada en el que discrepo del análisis que efectúa el autor del blog de la sentencia del Juzgado de lo Penal a que se hace mención. Se me indicó que el comentario estaba sujeto a moderación. No obstante, visto el tiempo transcurrido sin que se haya publicado, entendiendo que no infringía ninguna norma de moderación, reproduzco el contenido esencial de dicho comentario, por si hubiera existido algún error en su remisión. Ni que decir tiene que mi discrepancia en derecho no obsta al respeto hacia el autor del blog. Un saludo.
El autor del blog se equivoca en su análisis de la sentencia del Juzgado de lo Penal de Oviedo, pues confunde la extinción de la responsabilidad penal con la extinción de la personalidad jurídica. Leyendo íntegramente el fundamento jurídico sexto de la sentencia se constata que en él no se dice lo que parece deducir el autor del blog. En ningún momento la sentencia está sosteniendo que la apertura de la fase de liquidación de la sociedad o su disolución extingan su personalidad jurídica. No solo no lo dice así, sino que la sentencia afirma la condición de responsable civil de la entidad en liquidación y por eso le condena en el fallo como responsable civil subsidiario al pago de las cuotas defraudadas. Lo que dice la sentencia del Juzgado de lo Penal es que la “disolución” de la sociedad que se decretó en el Auto del Juzgado de lo Mercantil de 17 de diciembre de 2013 determinó la extinción de la responsabilidad penal porque así resulta, a contrario sensu, del artículo 130.2 párrafo 2º CP, que al regular las causas de extinción de la responsabilidad penal establece que “no extingue la responsabilidad penal la disolución encubierta o meramente aparente de la persona jurídica”, disposición esta que como indican los comentarios doctrinales de los que se hace eco la sentencia -el primero de ellos proveniente de un reputado Magistrado de la sala 2ª del Tribunal Supremo- solo cabe interpretar en el sentido de que cuando la disolución no es “aparente” o “encubierta” sino real sí se extingue dicha responsabilidad penal, con independencia de que pervivan otra suerte de responsabilidades, así la civil expresamente afirmada en la sentencia. De manera que la sentencia del Juzgado de lo Penal no está asimilando la disolución de la sociedad o su liquidación a la extinción de su personalidad jurídica, como parece titular el post. Lo que hace es aplicar una causa de extinción de la responsabilidad penal que procede ex artículo 130.2 CP. Nada más.
Oneca 1 de junio de 2017, 11:35
Remito por tercera vez mi comentario a la entrada del blog en el que critico respetuosamente el análisis que usted efectúa a la sentencia del Juzgado de lo Penal de Oviedo, entendiendo que no infringe ninguna norma de moderación. Cualquier opinión se desacredita cuando se niega a los demás la posibilidad de rebatirla. Debo indicarle además que soy el autor de la sentencia a la que usted hace mención, con lo cual, ante lo grueso de algunas de sus palabras creo que tengo –como mínimo- el derecho a la réplica.
El comentario que he tratado de publicar –y que vuelvo a pedir que se publique- es el siguiente:
El autor del blog se equivoca en su análisis de la sentencia del Juzgado de lo Penal de Oviedo, pues confunde la extinción de la responsabilidad penal con la extinción de la personalidad jurídica. Leyendo íntegramente el fundamento jurídico sexto de la sentencia se constata que en él no se dice lo que parece deducir comentarista. En ningún momento la sentencia está sosteniendo que la apertura de la fase de liquidación de la sociedad o su disolución extinga su personalidad jurídica. No solo no lo dice así, sino que la sentencia afirma la condición de responsable civil de la entidad en liquidación y por eso le condena en el fallo como responsable civil subsidiario al pago de las cuotas defraudadas. Lo que dice la sentencia del Juzgado de lo Penal es que la “disolución” de la sociedad que se decretó en el Auto del Juzgado de lo Mercantil de 17 de diciembre de 2013 determinó la extinción de la responsabilidad penal porque así resulta, a contrario sensu, del artículo 130.2 párrafo 2º CP, que al regular las causas de extinción de la responsabilidad penal establece que “no extingue la responsabilidad penal la disolución encubierta o meramente aparente de la persona jurídica”, disposición esta que como indican los comentarios doctrinales de los que se hace eco la sentencia -el primero de ellos proveniente de un reputado Magistrado de la sala 2ª del Tribunal Supremo- solo cabe interpretar en el sentido de que cuando la disolución no es “aparente” o “encubierta” sino real sí se extingue dicha responsabilidad penal, con independencia de que pervivan otra suerte de responsabilidades, así la civil expresamente afirmada en la sentencia. De manera que la sentencia del Juzgado de lo Penal no está asimilando la disolución de la sociedad o su liquidación a la extinción de su personalidad jurídica, como parece titular el post. Lo que hace es aplicar una causa de extinción de la responsabilidad penal que procede ex artículo 130.2 CP. Nada más.
Unknown 1 de junio de 2017, 13:53
Como me gustan sus publicaciones Sr. Amada. Muchas Gracias.
Isidro Cantero 6 de junio de 2017, 14:12
Completamente de acuerdo con tu posicionamiento jurídico al respecto. Sólo añadiría un comentario: la Ley de Sociedades de Capital, en sus artículos 360 y ss, y 371 y ss. habla con bastante claridad al respecto.

References: artículo 130
 artículo 130
 artículo 130
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