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Timestamp: 2019-05-27 13:57:28+00:00

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BOE.es - Documento BOE-A-2019-5783
Documento BOE-A-2019-5783
«BOE» núm. 91, de 16 de abril de 2019, páginas 39844 a 39858 (15 págs.)
BOE-A-2019-5783
Este documento ha sido firmado con firma electrónica cualificada por Ángel Valero Fernández Reyes registrador/a de Registro Propiedad de Madrid 22 a día doce de noviembre del año dos mil dieciocho.»
«Primera. Del acto dispositivo objeto de la escritura y de la calificación del registrador (…).
"La contemplatio mortis conforma la donació mortis causa i és un element natural del negoci que el diferencia de la donació entre vius. Aquest element és el que determina les conseqüències jurídiques que l’acte està cridat a produir.
‘En cualquier caso la donación por causa de muerte es una atribución patrimonial a título particular, que se otorga en contemplación a la muerte del donante, y por este motivo la 'contemplatio mortis' tiene que aparecer siempre en este tipo de donaciones, ya que es un elemento estructural de las donaciones por causa de muerte.’"
3. Así las cosas, si nos atenemos al contenido global de las cláusulas o disposiciones contenidas en la escritura de donación realizada por el Sr. Sebastián a favor de su hijo Luis Pablo, podemos observar que este requisito esencial e ineludible no aparece en ninguna de aquéllas, ni siquiera en la Sexta –en la que pretende ampararse la parte recurrente para mantener su tesis–, pues del conjunto de todas ellas –sin que pueda añadirse o entenderse más cosas de las que realmente se dice o se hacen constar en las mismas–, resulta que estamos ante una donación de presente de la nuda propiedad de unas participaciones sociales, que es aceptada por el donatario (cláusula Primera), quien se hace cargo de todos los gastos, honorarios e impuestos (cláusula Tercera), y respecto de la que se han cumplido los requisitos estatutarios "en la presente transmisión" (cláusula Quinta), y, por tanto, es evidente que nos encontramos ante una donación entre vivos y no ante una donación por causa de muerte, pues de la escritura de constante alusión deriva, tanto una liberalidad por parte del padre a favor de su nombrado hijo respecto de la nuda propiedad de las participaciones sociales reseñadas –con reserva del usufructo vitalicio de éstas–, como la absoluta ausencia de la "contemplatio mortis", que no aparece como causa determinante de la donación, ni como elemento demostrativo de que la muerte del donante hubiera de tener alguna incidencia sobre la eficacia jurídica de tal donación, sin perjuicio de que los derechos sociales dimanantes de la condición de nudo propietario quedasen diferidos conforme a lo dispuesto en la cláusula sexta. Antes al contrario, dado que la donación se hizo de presente y fue aceptada por el donatario, sin que conste ningún tipo de condición resolutoria, ni reserva alguna de la facultad otorgada a favor de su hijo Luis Pablo, ni tampoco se incluyó condición alguna de sobrevivencia del mentado donatario.
6. Pero es más, tal cual antes se ha apuntado, en la estipulación Quinta de la escritura de donación, se hace expresa mención de "que se han cumplido los requisitos estatutarios en la presente transmisión" –y también, por tanto, los establecidos en los artículos 29, 33 y 26 de la LSRL, antes transcritos–, lo que evidencia que se está refiriendo a una transmisión inter vivos y llevada a cabo en ese momento. Resulta obvio, que si el donante no hubiera querido donar las participaciones sociales a su hijo en la fecha de la escritura y posponer tal transferencia al momento de su óbito –del donante–, esta cláusula (y sólo hay siete) sería superflua, y no puede afirmarse que lo sea, cuando habla de una transmisión de presente, lo cual viene además corroborado por el contenido de la cláusula Séptima –reproducida asimismo al principio de esta resolución–, en la que el donante, como administrador de la sociedad, hace entrega al Notario de la certificación acreditativa del valor contable, a esa fecha, de las participaciones sociales donadas.
7. Lo que se acaba de exponer, unido a la literalidad del instrumento público, resulta del todo contrario a una donación por causa de muerte, así como a una donación sujeta a condición suspensiva de sobrevivir el donatario al donante, dado que, como antes se ha puntualizado, dicha condición en absoluto consta en la escritura de donación, y ni siquiera puede inferirse de la condición suspensiva incluida en su cláusula Sexta –transcrita al igual que las demás–, toda vez que tal condición no sujeta el hecho de la donación en sí misma, como negocio jurídico, a la fecha de la muerte del donante, sino sólo los efectos de ese negocio, como entienden en supuestos análogos la mayoría de los autores que han tratado esta materia, tales como Casanovas i Mussons; Lucas Esteve; Puig Ferriol, Roca Trías, Abril Campoy i Amat Llari; Giner Gargallo i Claver Fernández; y Del Pozo Carrascosa, Vaquer Aloy i Bosch Capdevila, quienes, en sus respectivos comentarios, confluyen en que: "Si el donant introdueix la referència a la seva mort simplement com a termini d’eficàcia, la donació és entre vius i no per causa de mort".
"En el presente caso, dada la reiteración argumental de la parte recurrente; esta Sala estima preciso resaltar que de la lectura de las siete cláusula de la escritura de donación, Incluida; obviamente, la sexta, referida a la condición suspensiva, interpretadas conjuntamente, cual ha efectuado correctamente la sentencia recurrida, se colige de forma evidente que el ánimo de transmitir, su voluntad de hacerlo y su realización, se efectúan precisamente en el momento de otorgar la escritura, como negocio ‘Inter vivos’, teniendo tal carácter la donación y, por ello, su revocación es nula."
1. Por el presente recurso se pretende la inscripción de una escritura mediante la cual los cónyuges propietarios de determina finca donan la nuda propiedad de la misma a su hija, «reservándose los donantes el usufructo vitalicio sucesivo y simultáneo de dicha finca, el cual se consolidará con el pleno dominio al fallecimiento de los usufructuarios (…)». Además, en la misma escritura se incluyen las siguientes disposiciones: «Tercero.–Los donantes prohíben a la donataria disponer de la finca donada, por actos inter vivos durante la vida de los donantes. Cuarto.–Reversión.–Los otorgantes, de conformidad con lo dispuesto en el artículo 641 del Código Civil, pactan la reversión a favor de los donantes para cualquier caso y circunstancia, que no deberán justificar».
2. Antes de examinar el fondo del recurso, debe resolverse una cuestión de índole procedimental, cual es la relativa a la extemporaneidad del mismo a la que se refiere el registrador en su informe, alegando que ha transcurrido el plazo de un mes desde la notificación al recurrente de la calificación –el día 14 de noviembre de 2018– hasta la fecha en que se presentó el recurso en la sede de esta Dirección General –el día 17 de diciembre de 2018–.
3. En relación con la donación «mortis causa», esta Dirección General en su Resolución de 21 de enero de 1991, puso de relieve que «(…) para que haya donación mortis causa es imprescindible, según reiterada jurisprudencia (Sentencia 19 de junio y 29 de octubre de 1956, 27 de marzo de 1957, 7 de enero de 1975 y otras), que se haga la donación sin intención de perder el donante la libre disposición de la cosa o derecho que se dona. En relación con el poder de disposición este tipo de donación no produciría efectos en vida del donante, la muerte de éste tendría, para tal negocio dispositivo, el valor de presupuesto de eficacia o de "conditio iuris" de significación igual a la que la muerte del testador tiene para el testamento (engendra en beneficio del favorecido una simple esperanza y propiamente el objeto donado no quedaría vinculado). En cambio, hay verdadera y propia donación entre vivos y se produce, en beneficio del favorecido, una situación de pendencia o una situación temporalmente limitada, si la muerte, en la intención del donante, sólo significa condicionamiento del derecho transmitido, o dilación o término del pago. Como ya decía Antonio Gómez para nuestro Derecho histórico, hay donación entre vivos cuando el donante expresa "te doy tal cosa o tal dinero que han de ser pagados después de la muerte", "te doy tal finca reteniendo el usufructo durante mi vida…"». En el mismo sentido se ha pronunciado más recientemente este Centro en Resoluciones de 5 de abril de 2016 y 27 de febrero de 2017, según las cuales, en definitiva, en el ámbito de aplicación del Código Civil, conforme al artículo 620 del mismo, la donación «mortis causa» se rige por las reglas establecidas en el capítulo relativo a la sucesión testamentaria, es revocable, no transmite el dominio en vida del donante, ni restringe sus facultades dispositivas, no siendo inscribible en el Registro de la Propiedad, sino conforme a las normas de la sucesión testamentaria; por el contrario, la donación «inter vivos», «post mortem», es inscribible en el Registro.
4. Indudablemente, la reserva del usufructo a favor de los donantes con prohibición de disponer impuesta al donatario, individualmente considerada, es admisible, por lo que debe analizarse en relación con el alcance que, en el negocio jurídico formalizado, tiene la reversión «a favor de los donantes para cualquier caso y circunstancia, que no deberán justificar». Y respecto de este pacto especial, convenido «ex» artículo 641 del Código Civil, el Tribunal Supremo, en Sentencia de 27 de enero de 2011, ha afirmado lo siguiente: «La donación con cláusula de reversión, que contempla el artículo 641 del Código civil, es una restricción a la donación, que consiste en que producido el evento reversional se da el mecanismo recuperatorio que determina automáticamente la readquisición por parte del donante (a no ser que la reversión sea a favor de un tercero). Pero mientras no se dé dicho evento, el donatario es propietario de lo donado (…)».
5. Siguiendo con la diferenciación conceptual antes apuntada, una donación otorgada con carácter irrevocable –dato este que sería esencial– con efectos «post mortem», no sería una donación «mortis causa» (vid., por todas, la Resolución de esta Dirección General de 5 de abril de 2016), aunque no debe olvidarse que también este Centro Directivo ha aclarado (y el dato es relevante dada la reversión configurada en el presente caso) que el donante no puede reservarse la facultad de disponer «para sí» de alguno de los bienes donados, por lo que en buena lógica tampoco puede reservarse indirectamente el dominio de los bienes donados con la simple decisión de recuperarlos sin más.
6. A la vista de lo expuesto, no cabe sostener que en el caso del presente recurso se haya producido una indiscutible e incuestionable transmisión de la propiedad de lo donado. Como afirma certeramente el registrador en su calificación, esa propiedad teóricamente donada tiene un mero alcance formal y queda por completo desnaturalizada por la reversión a favor de los donantes tal y como ha sido configurada y posibilitada en el título (con las cláusulas que la acompañan y dan la verdadera dimensión del negocio jurídico celebrado). Y es que dicha donación lo que ampara es una revocación «ad nutum» de la donación con una añadida y tajante prohibición de disponer, lo que viene a producir ese efecto que antes se apuntó y que se resume en esta idea: pese a la donación, los donantes siguen teniéndose por propietarios de lo donado (reducido a una mera titularidad formal) mientras vivan. Sin que puedan abordarse en este expediente otras cuestiones que pudieran derivarse de la naturaleza ganancial de lo donado (por ejemplo, cómo se articularía hipotéticamente esa reversión, si fallece uno de los donantes –cfr., respecto de un caso de reversión legal ex artículo 812 del Código Civil de un bien ganancial, la Resolución de este Centro Directivo de 13 de junio de 2016–).

References: artículo 641
 Resolución 
 artículo 620
 artículo 641
 artículo 641
 Resolución 
 artículo 812
 Resolución