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Timestamp: 2020-05-27 00:07:55+00:00

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campus.euroinnova.edu.es: Introducción | Cerveza | Análisis de Riesgo y Puntos Críticos de Control
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Tema 04 Seguridad Industrial
manual de cervesa
Mapa Conceptual Costo de Los at y Responsabilidades
[AFO005786] MF0312_2 Elaboración de Mosto [MOD005912] MF0312_2 Elaboración de Mosto [UDI031563] Seguridad en la industria cervecera
La primera etapa del proceso de elaboración de la cerveza, fase de producción del mosto, concluye
con una ebullición prolongada. Este hecho conlleva numerosas consecuencias físico-químicas y
microbiológicas favorables inherentes a la cocción.
En la etapa posterior, la fermentación produce la aparición de alcohol que, en sí mismo, tiene un
efecto inhibidor para los microorganismos. A este beneficioso efecto del alcohol hay que añadir las
propiedades antisépticas naturales del lúpulo, la virtual ausencia de oxígeno, la presencia de
anhídrido carbónico, la naturaleza ácida y la escasez de nutrientes, características que impiden el
desarrollo de microorganismos patógenos.
Las fases de filtración y pasteurización de la cerveza contribuyen también a la estabilización del
producto frente a microorganismos. Las modernas técnicas de fabricación, junto con el uso de
envases alimentarios, sirven para reforzar aún más la seguridad y salubridad de la cerveza.
En la presente Unidad Didáctica conocemos todo lo relacionado con la Seguridad en la industria
Identificar los factores y Situaciones de riesgo más comunes en la industria cervecera y sus
Conocer los aspectos más relevantes de la normativa y planes de seguridad relativos a los
derechos y deberes del trabajador y de la empresa, funciones y responsabilidades de cada uno,
medidas preventivas, señalizaciones, normas específicas para cada puesto, actuación en caso
de accidente y de emergencia.
Enumerar las propiedades y explicar la forma de empleo y uso adecuado de las prendas y
equipos de protección individual EPIs.
1. Factores, situaciones de riesgo y normativa aplicable
Se debe resaltar que la primera etapa del proceso de elaboración de la cerveza, fase de producción del mosto, concluye con una ebullición prolongada. Este hecho conlleva numerosas consecuencias físico-químicas y microbiológicas favorables inherentes a la cocción.
Fase 1. Recepción de materias primas, aditivos y coadyuvantes
Esta primera etapa incluye la recepción de materias primas, aditivos y coadyuvantes tecnológicos.
Las materias primas que entrarán en la composición del producto son: malta de cebada, lúpulo y
adjuntos (malta de otros cereales, granos crudos, azúcares y féculas).
Los aditivos son sustancias que normalmente no se consumen como alimento en sí, ni se usan como
ingrediente característico, independientemente de que tengan o no valor nutritivo; se utilizan con un
propósito tecnológico en la fase de fabricación, transformación, preparación, tratamiento, envase,
transporte o almacenamiento, y permanecen en el producto final.
Los coadyuvantes tecnológicos son materiales que se utilizan durante el proceso de elaboración pero, a diferencia de los aditivos, no forman parte de la composición final del producto (tierras de filtración, clarificantes).
No conformidad con los límites legales máximos de contaminación por productos fitosanitarios y/o metales pesados.
Exigencia a los proveedores del cumplimiento de la legislación vigente. Los proveedores,
cuando proceda, deberán implantar sus propios sistemas APPCC. La aplicación del sistema
APPCC conlleva la homologación de los proveedores.
Calidad concertada con los proveedores. Se solicitará la documentación pertinente sobre los
controles que ellos realicen de los productos suministrados y aquellos otros que resulten
En el caso de que el sistema APPCC no estuviera implantado o estuviera en proceso de
implantación, se les solicitará un certificado sobre la seguridad y salubridad de los productos.
Control de la documentación de suministro del proveedor.
Toma de muestra para la comprobación y análisis del material entregado, en caso de que se
considere necesario. Estos análisis podrán ser efectuados por laboratorios propios, o externos
Cambio de proveedor en situaciones de reiterado incumplimiento.
Fase 2. Agua
El agua empleada en la fabricación de la cerveza es su componente mayoritario. Debe tratarse de
agua potable y disponer de sistemas de control que garanticen su potabilidad.
En caso de suministro público, exigencia a los proveedores del cumplimiento de la legislación
Disponer de un sistema suficiente de captación, almacenamiento y distribución adecuado que
garantice el mantenimiento de la potabilidad del agua.
En caso de que sea necesario, disponer de un sistema de tratamiento para garantizar la
Toma de muestra para la comprobación y análisis, según legislación vigente. Estos análisis
podrán ser efectuados por laboratorios propios, o externos debidamente acreditados
Eliminación de la causa de no potabilidad.
Tratamiento del agua, si se considera preciso.
Interrupción temporal o definitiva del suministro.
Fase 3. Proceso de Fabricación
El proceso comienza con la elaboración del mosto, seguida de una ebullición prolongada y un rápido
enfriamiento. A continuación se siembra con un cultivo de levadura seleccionada. Así se inicia la fase
más característica de la elaboración de cerveza, que es la fermentación. Durante la misma se forman
los componentes típicos resultantes de la actividad de la levadura: el alcohol, el anhídrido carbónico,
aromas, etc. Le sigue una fase de maduración y filtración, y la cerveza queda a punto para ser
Esta fase no comporta riesgo alguno para la salud, salvo una baja probabilidad de
contaminación por residuos de productos de higienización.
Cumplimiento de los procedimientos de higienización.
Control de todos los lotes por medio de análisis del pH o parámetro alternativo en la cerveza
Corrección del proceso de higienización.
Reprocesamiento o rechazo del producto, si se considera necesario.
2.1 Áreas de riesgo, señales y códigos
2.1.1 Riesgo eléctrico.
El potencial de riesgo por descargas eléctricas a través de equipos es muy real.
No obstante, su control no es difícil ni costoso. Se denomina riesgo eléctrico al riesgo originado por
la energía eléctrica. Dentro de este tipo de riesgo se pueden considerar los siguientes casos:
masas puestas accidentalmente en tensión (contacto eléctrico indirecto).
Una descarga eléctrica puede causar importantes daños, incluso la muerte. Puede provocar la
contracción de los músculos del pecho, interfiriendo con la respiración causando la asfixia, puede
producir parálisis del centro nervioso causando fallo respiratorio, también puede causar
interferencias con el ritmo cardiaco y circulación sanguínea, así como parálisis del corazón por
contracción muscular y caídas de altura después de un choque eléctrico, aunque éste no sea fuerte.
El riesgo eléctrico está regulado por el RD 614/2001, de 8 de junio, sobre disposiciones mínimas
para la protección de la salud y seguridad de los trabajadores frente al riesgo eléctrico en los
La instalación eléctrica y los dispositivos de protección deberán tener en cuenta la tensión, los factores externos condicionantes y la competencia de las personas que tengan acceso a partes de la
2.1.2 Riesgo de incendio.
El RD 2267/2004, de 3 de diciembre, por el que se aprueba el Reglamento de seguridad contra
incendios en los establecimientos industriales tiene por objeto establecer y definir los requisitos que deben satisfacer y las condiciones que deben cumplir los establecimientos e instalaciones de uso industrial para su seguridad en caso de incendio, para prevenir su aparición y para dar la respuesta
adecuada, en caso de producirse, limitar su propagación y posibilitar su extinción, con el fin de
anular o reducir los daños o pérdidas que el incendio pueda producir a personas o bienes.
Los lugares de trabajo deberán ajustarse a lo dispuesto en la normativa que resulte de aplicación
sobre condiciones de protección contra incendios. Según las dimensiones y el uso de los edificios, los
equipos, las características físicas y químicas de las sustancias existentes, así como el número
máximo de personas que puedan estar presentes, los lugares de trabajo deberán estar equipados con
dispositivos adecuados para combatir los incendios y, si fuere necesario, con detectores contra
incendios y sistemas de alarma.
manipulación. Dichos dispositivos deberán señalizarse conforme a lo dispuesto en el Real Decreto
485/1997, de 14 de abril, sobre disposiciones mínimas de señalización de seguridad y salud en el
trabajo. Dicha señalización deberá fijarse en los lugares adecuados y ser duradera.
2.2 Condiciones saludables de trabajo
El RD. 486/1997, del 14 de abril, establece las disposiciones mínimas de seguridad y de salud
aplicables a los lugares de trabajo en España. Este RD no es más que una transposición del
contenido de la directiva 89/654/CEE del 30 de noviembre y en él se regulan las condiciones de iluminación y ventilación óptimas.
deben constituir una fuente de incomodidad o molestia para los trabajadores. A tal efecto, deberán evitarse las temperaturas y las humedades extremas, los cambios bruscos de temperatura, las corrientes de aire molestas, los olores desagradables, la irradiación excesiva y, en particular, la radiación solar a través de ventanas, luces o tabiques acristalados.
La temperatura de los locales donde se realicen trabajos sedentarios propios de oficinas o
similares estará comprendida entre 17 y 27 ºC. La temperatura de los locales donde se realicen
trabajos ligeros estará comprendida entre 14 y 25 ºC.
La humedad relativa estará comprendida entre el 30 y el 70 por 100, excepto en los locales
donde existían riesgos por electricidad estática en los que el límite inferior será el 50 por 100.
Los trabajadores no deberán estar expuestos de forma frecuente o continuada a corrientes de
aire cuya velocidad exceda los siguientes límites:
Estos límites no se aplicarán a las corrientes de aire expresamente utilizadas para evitar el estrés en
exposiciones intensas al calor, ni a las corrientes de aire acondicionado, para las que el límite será
de 0,25 m/s en el caso de trabajos sedentarios y 0,35 m/s en los demás casos.
La renovación mínima del aire de los locales de trabajo, será de 30 metros cúbicos de aire limpio por
hora y trabajador, en el caso de trabajos sedentarios en ambientes no calurosos ni contaminados por
humo de tabaco y de 50 metros cúbicos, en los casos restantes, a fin de evitar el ambiente viciado y los olores desagradables.
Siempre que sea posible los lugares de trabajo tendrán una iluminación natural, que deberá complementarse con una iluminación artificial cuando la primera, por si sola, no garantice las condiciones de visibilidad adecuadas.
Los niveles mínimos de iluminación están legalmente determinados en el apartado 3 del anexo IV del RD 486/1997, del 14 de abril.
El RD 286/2006, del 10 de Marzo, sobre la protección de la salud y la seguridad de los trabajadores
contra los riesgos relacionados con la exposición al ruido, deriva de la Ley 31/1995, del 8 de
noviembre, de Prevención de Riesgos Laborales, que determina el cuerpo básico de garantías y
responsabilidades preciso para establecer un adecuado nivel de protección de salud de los
trabajadores frente a los riesgos derivados de las condiciones de trabajo.
En el ámbito de protección de los trabajadores con riesgos relacionados con la exposición al ruido
se ha adoptado la Directiva 2003/10/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 6 de Febrero de
2003, sobre las relativas a la exposición de trabajadores a los riesgos derivados de malos agentes
físicos, ruido.
Se deberá realizar una correcta medición del ruido en el lugar de trabajo, en función de los valores
de nivel diario equivalente y del nivel pico, se establecerán distintas obligaciones. Para una correcta
evaluación del ruido es necesario estudiar el tipo de ruido, la disposición del foco emisor del ruido,
el personal afectado y los medios de protección utilizados.
Un equipo de protección individual es cualquier dispositivo o medio que vaya a llevar o del que
vaya a disponer una persona, con el objetivo de que le proteja contra uno o varios riesgos que puedan amenazar su salud y su seguridad.
El Real Decreto 773/1997, aprobado el 30 de Mayo de 1997, establece las disposiciones mínimas de seguridad y salud para la elección, utilización y mantenimiento de los equipos de protección individual, EPIs, RD extraído de la Directiva 89/656/CEE.
El Real Decreto 1407/1992, Directiva 89/686/CEE, tiene por objeto garantizar la libre circulación de
los equipos de protección individual en todos los países de la Unión Europea. Para garantizar la libre circulación, Los EPI tienen que cumplir los llamados requisitos o exigencias esenciales de seguridad.
A su vez estas exigencias pueden clasificarse en requisitos de alcance general aplicables a todos los
EPI, y exigencias complementarias tanto comunes a varios tipos de EPI, como específicas a los riesgos que hay que prevenir.
Para asegurarnos que los EPIs son conformes con el R.D. 1407/1992 debemos exigir lo siguiente
Folleto informativo del fabricante, información técnica y guía de uso.
Certificación del organismo de control autorizado, por la que, una vez superado el examen CE
de tipo, se declara conformidad con las exigencias esenciales de seguridad generalmente
mediante el cumplimiento de una Norma Armonizada Europea.
Sistema de aseguramiento de calidad, ya sea control de calidad del producto final o del sistema
Deberán ser compatibles con otros equipos en caso de riesgos múltiples y permitirán sin
perjuicio de su eficacia, la realización del trabajo sin molestias innecesarias.
Deberán ser de uso personal.
No entrañar por sí mismo otros peligros ni disminución del rendimiento
Los lugares de trabajo dispondrán de material para primeros auxilios en caso de accidente, que
deberá ser adecuado, en cuanto a su cantidad y características, al número de trabajadores, a los
riesgos a que estén expuestos y a las facilidades de acceso al centro de asistencia médica más
próximo. El material de primeros auxilios deberá adaptarse a las atribuciones profesionales del personal habilitado para su prestación.
La situación o distribución del material en el lugar de trabajo y las facilidades para acceder al mismo
y para, en su caso, desplazarlo al lugar del accidente, deberán garantizar que la prestación de los primeros auxilios pueda realizarse con la rapidez que requiera el tipo de daño previsible.
Sin perjuicio de lo dispuesto en los apartados anteriores, todo lugar de trabajo deberá disponer,
como mínimo, de un botiquín portátil que contenga desinfectantes y antisépticos autorizados, gasas estériles, algodón hidrófilo, venda, esparadrapo, apósitos adhesivos, tijeras, pinzas y guantes desechables.
2.4 Manipulación de productos peligrosos, precauciones
2.4.1 Agentes Químicos
Todo elemento o compuesto químico, por sí solo o mezclado, tal como se presenta en estado natural
o es producido, utilizado o vertido, incluido el vertido como residuo, en una actividad laboral, se
El Real Decreto 374/2001, de 6 de abril (BOE nº 104 de 1de mayo de 2001) sobre la protección de la
salud y seguridad de los trabajadores contra los riesgos relacionados con los agentes químicos
durante el trabajo. Este Real Decreto traspone al ordenamiento jurídico español la Directiva del
Consejo 98/24/CE de 7 de abril y la Directiva 2000/39/CE de la Comisión de 8 de junio.
El Real Decreto 374/2001 regula la exposición de los trabajadores al conjunto de los riesgos que
pueden tener su origen en los agentes químicos presentes en el lugar de trabajo, incluyendo tanto
aquellos factores de riesgo cuyos efectos se manifiestan a largo plazo como los que lo hacen a corto
Dentro de las medidas preventivas de eliminación y reducción de riesgos relacionados con los agentes químicos están: una limpieza adecuada, mantenimiento, formación, información y adiestramiento de los operarios, vigilancia de la salud y equipos de protección individual.
Un punto clave para una actuación preventiva ante las sustancias peligrosas de origen químico radica en tener la información precisa que permita conocer su peligrosidad, así como las precauciones que es necesario adoptar durante su manipulación. Así, dicha información se facilitará
a través del correcto etiquetado en los envases contenedores de sustancias peligrosas y en las fichas informativas de productos.
El personal debe estar informado y formado sobre la naturaleza y peligrosidad de estos productos, y sobre su correspondiente etiquetado.
Hay que seguir distintas directrices en la hora de manipular y almacenar sustancias peligrosas, por
ejemplo, usa guantes resistentes al producto químico y pantallas faciales, además se debe limitar la
cantidad en el lugar de trabajo a las estrictamente necesarias.
Son agentes químicos sensibilizantes las sustancias y preparados que, por inhalación o penetración
cutánea, puedan ocasionar una reacción de hipersensibilidad, de forma que una exposición posterior
a esa sustancia o preparado dé lugar a efectos negativos característicos.
2.4.2 Dióxido de carbono.
La producción de este gas durante la fermentación es importante, la velocidad de evolución está
directamente relacionada con la velocidad de fermentación, que es función de la temperatura, cepa
de levadura y otros factores.
Se hace necesario disponer de medios de control de este gas con el fin de evitar acumulación hasta
niveles peligrosos. El dióxido de carbono actúa principalmente como asfixiante y su toxicidad es
debida a la exclusión del oxigeno en el aire hasta un punto en que lo hace insuficiente como para
permitir la vida.
La concentración normal de CO2 en el aire es de 0,03% en volumen y el límite máximo recomendado
durante una exposición continuada es de 0,5% en volumen.
2.4.3 Dióxido de azufre.
Es un gas o líquido (bajo presión) pesado, muy tóxico e incoloro que puede causar heridas graves en los ojos y daños en la parte superior del tracto respiratorio.
El máximo nivel recomendado de forma continua es de 5 ppm o de 13 mg/m3.
Puede ser peligroso el agua y el vapor de agua, así como los accidentes por escaldado debidas a
fugas, es por esto que deben someterse a un mantenimiento periódico, estar en buen estado y reforzar las uniones.
2.5 Elementos de seguridad y protección en el manejo de máquinas
Las disposiciones mínimas de seguridad y salud para la utilización por los operarios de equipos de
trabajo, se establecen en el RD 1215/1997, del 18 de julio, en el marco de la Ley 31/1995, del 8 de
noviembre, de Prevención de Riesgos laborales. El anexo VI del RD se refiere a equipos de trabajo
en la industria agroalimentaria.
Hay que respetar los dispositivos de seguridad intrínsecos de las maquinas.
Cuando se detecte alguna anomalía en uno de los equipos, se dejará de usar y se notificará a un
mando superior. Las máquinas las reparará y mantendrá personal cualificado y autorizado para ello.
Los equipos de trabajo que se pongan a disposición de los trabajadores serán adecuados al trabajo
que deba realizase y convenientemente adaptados al mismo, de forma que garanticen la seguridad y
la salud de los trabajadores al utilizar dichos equipos de trabajo. Fundamentalmente antes de
adquirir una máquina se debe exigir el marcado CE y el certificado de que cumple con la ITC
Se tendrá en cuenta los principios ergonómicos, especialmente en cuanto al diseño de puestos de
trabajo y la posición de los trabajadores durante la utilización del equipo de trabajo.
Conforme a los artículos 18 y 19 de la ley de Prevención de Riesgos Laborales, se deberá garantizar
que los operarios reciban una formación e información adecuada sobre los riesgos derivados de la
utilización de los equipos de trabajo, así como sobre las medidas de prevención y protección que hayan de adoptarse en aplicación del presente RD. Se deberán informar a los operarios sobre condiciones de utilización de las máquinas, situaciones anormales que puedan aparecer y se le deberá formar acerca del manual de instrucciones de la máquina.
Se deberán adoptar las medidas necesarias para mantener adecuadamente las máquinas, impedir su funcionamiento sin las debidas garantías de seguridad y realizarse las revisiones reglamentarias.
Dicho mantenimiento se realizará teniendo en cuenta las instrucciones del fabricante o en su defecto, las características de estos equipos, sus condiciones de utilización y cualquier otra circunstancia normal o excepcional que pueda influir en su deterioro o desajuste. Además, las operaciones de mantenimiento, reparación o transformación de los equipos de trabajo cuya realización suponga un riesgo especifico para los trabajadores, solo podrán ser encomendadas el personal especialmente capacitado para ello.
Se adoptarán las medidas necesarias para que aquellos equipos de trabajo cuya seguridad dependa
de sus condiciones de instalación se sometan a una comprobación inicial tras su instalación y antes
de la puesta en marca por primera vez, con objeto de asegurar la correcta instalación y buen
funcionamiento de los equipos. Además se adoptarán las medidas necesarias para aquellos equipos
de trabajo sometidos a influencias susceptibles de ocasionar deterioros que puedan generar
situaciones peligrosas estén sujetos a comprobaciones, y en su caso, pruebas de carácter periódico.
Con objeto de asegurar el cumplimiento de las disposiciones de seguridad y salud y de remediar a
tiempo dichos deterioros. Estas comprobaciones serán efectuadas por personal competente.
Todos los equipos deben cumplir los siguientes requisitos: contar con dispositivos de seguridad que,
ante el fallo de algún componente, provoque la parada de los elementos móviles y evite su puesta en
marcha; estar diseñados frente a riesgos eléctricos, quemaduras, incendios y explosiones, y contra el
exceso de ruido; estar equipados con dispositivos de iluminación y señalización, sufrir un correcto
mantenimiento, disponer obligatoriamente de manual de instrucciones.
2.6 Medidas de limpieza y orden del puesto de trabajo
En relación al orden y limpieza, el lugar de trabajo debe ajustarse a las siguientes condiciones.
Los lugares de trabajo, incluidos los locales de servicio, y sus respectivos equipos e
instalaciones, se limpiarán periódicamente y siempre que sea necesario para mantenerlos en
todo momento en condiciones higiénicas adecuadas. A tal fin, las características de los suelos,
techos y paredes serán tales que permitan dicha limpieza y mantenimiento.
Se eliminarán con rapidez los desperdicios, los residuos de sustancias peligrosas y demás
productos residuales que puedan originar accidentes o contaminar el ambiente de trabajo.
Las zonas de paso, salidas y vías de circulación de los lugares de trabajo y, en especial, las
Las operaciones de limpieza no deberán constituir por si mismas una fuente de riesgo para los
trabajadores que las efectúen o para terceros, realizándose a tal fin en los momentos, de la
forma y con los medios más adecuados.
Todo operario es responsable de mantener su área de trabajo limpia y recogida.
Se recomienda la preparación de un plan de limpieza.
Con relación al mantenimiento de los equipos, se elaborará un manual de mantenimiento con ayuda
de los fabricantes en el cual deberá aparecer:
Advertencia de seguridad y funcionamiento del proceso y equipo.
Diario de mantenimiento.
Diagramas de procesos y de la instrumentación.
Diagramas de los equipos.
Hojas de datos e instrucciones de mantenimiento generadas por el fabricante.
El artículo 115 de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales lo define como: «La lesión corporal que
el trabajador sufre con ocasión o consecuencia del trabajo que ejecuta por cuenta ajena».
Para que un accidente de trabajo sea considerado como tal es necesario que se cumplan las
Que el trabajador sea por cuenta ajena o esté dado de alta en la contingencia de accidente de
trabajo como autónomo por cuenta propia.
Se consideran asimismo accidentes laborales en España, a diferencia del resto de los países del
Los accidentes que ocurren al ir o volver del trabajo. Denominados accidentes in itinere. Es
necesario para considerar in itinere un accidente laboral que se haya producido entre el
domicilio habitual del trabajador y el puesto de trabajo. No se considerará accidente laboral, si
se producen interrupciones en el camino para realizar actos ajenos al trabajo o se dirige desde
el trabajo a lugares distintos del domicilio habitual.
Los que desempeñe el trabajador con ocasión o como consecuencia del desempeño de cargos
electivos de carácter sindical o de gobierno de las entidades gestoras, así como los ocurridos al
ir o al volver del lugar en el que se ejerciten las funciones propias de dichos cargos.
Los ocurridos con ocasión o por consecuencia de las tareas que, aún siendo distintas a las de su
categoría profesional, ejecuta el trabajador en cumplimiento de las órdenes del empresario o
espontáneamente en interés del buen funcionamiento de la empresa.
Los acaecidos en actos de salvamento y en otros de naturaleza análoga, cuando unos y otros
tengan conexión con el trabajo.
Las enfermedades que contraiga el trabajador con motivo de la realización de su trabajo,
siempre y cuando se pruebe que la enfermedad tuvo por causa exclusiva la realización del
mismo y no esté catalogada como enfermedad profesional.
Las enfermedades o defectos padecidos con anterioridad por el trabajador que se agraven
como consecuencia de la lesión constitutiva del accidente.
Los infartos de miocardio, trombosis, hemorragias cerebrales o similares cuando se producen a
causa o consecuencia del trabajo.
Los infartos de miocardio, trombosis, hemorragias cerebrales o similares si no son producto del
Los accidentes se clasifican por su gravedad y por si originan o no baja médica del siguiente modo:
Leves: gravedad baja y sin secuelas, son frecuentes.
Graves y mortales: gravedad alta, éstos son poco frecuentes.
En cualquier accidente, tal y como ya hemos avanzado en los apartados anteriores, usted debe
Para ello recuerde la palabra P.A.S., que está formada por las iniciales de tres actuaciones para
empezar a atender al accidentado:
Antes de actuar, asegúrese de que tanto el accidentado como Ud. están fuera de todo
Por ejemplo, ante un ambiente tóxico, no atienda al intoxicado sin antes proteger sus vías
respiratorias (uso de máscaras con filtros adecuados), pues de lo contrario se accidentaría Ud.
Siempre que sea posible avise a los servicios sanitarios (médico, ambulancia
del accidente, y así activará el Sistema de Emergencia. Inmediatamente después comience a
socorrer mientras espera la ayuda.
) de la existencia
Una vez haya protegido y avisado, procederá a actuar sobre el accidentado, reconociendo sus
signos vitales ¡SIEMPRE! por este orden:
Las situaciones de emergencia se pueden clasificar, siguiendo el criterio de menor a mayor
gravedad, en:
Conato de Emergencia: situación que puede ser neutralizada con los medios contra incendios
y emergencias disponibles en el lugar donde se produce, por el personal presente en el lugar
Emergencia Parcial: situación de emergencia que no puede ser neutralizada de inmediato
como un Conato y obliga al personal presente a solicitar la ayuda de un grupo de lucha más
preparado que dispone de mayores medios contra incendios y emergencias.
Emergencia General: situación de emergencia que supera la capacidad de los medios
humanos y materiales contra incendios y emergencias establecidos en el centro de trabajo y
obliga a alterar toda la organización habitual de la empresa, sustituyéndola por otra de
emergencia y teniéndose que solicitar ayuda al exterior.
Evacuación: situación de emergencia que obliga a desalojar total o parcialmente el centro de
trabajo de forma ordenada y controlada.
3.1 Plan de evacuación general
Nuestra legislación hace una aproximación a la protección de la integridad física de las personas
ante situaciones de emergencia desde dos perspectivas o puntos de vista:
Teniendo en cuenta posibles situaciones de emergencia que puedan afectar a los trabajadores
en la realización de sus tareas laborales, cuya responsabilidad queda determinada en el
artículo 20 de la Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de prevención de riesgos laborales (LPRL) .
Teniendo en cuenta la necesidad de garantizar la seguridad de cualquier usuario de un centro
o establecimiento. Responsabilidad determinada por la Ley 2/1985 de 21 de enero, sobre
Protección Civil, y concretada en el RD. 393/2007 , de 23 de marzo, por el que se aprueba la
Norma Básica de Autoprotección de los centros, establecimientos y dependencias dedicados a
actividades que puedan dar origen a situaciones de emergencia.
El Plan de evacuación es un plan de actuación que obliga al personal de un centro de trabajo a
trasladarse de forma ordenada y controlada hacia lugares seguros interiores o exteriores al centro,
según sea evacuación parcial o total respectivamente.
El plan debe dar respuesta cuando el suceso requiera una evacuación y/o confinamiento del
personal, en un lugar seguro del inmueble, para lo cual se estudian los sectores de incendio del edifico, para elaborar zonas seguras ante una evacuación o un confinamiento según proceda en cada caso. Asimismo, debe especificarse el medio o medios (mejor si son redundantes) por el que se comunica la orden de evacuación o confinamiento, el equipo o persona que debe hacerlo y la forma de asegurar que la transmisión ha sido eficaz y total.
Las circunstancias por las que se deba realizar una evacuación o un confinamiento deben estar
definidas para cada situación de emergencia. También, en ambas situaciones, debe estar definido el
medio y la forma de transporte de los grupos críticos.
Deben estar perfectamente ubicados los puntos de reunión a donde deben dirigirse las
personas evacuadas. Se situarán próximos al establecimiento y a salvo de la emergencia, con
capacidad suficiente y con posibilidad de acceso a los equipos exteriores de emergencia.
Deben estar también definidos los recorridos de evacuación seguros para cada situación.
Se dispondrá de los mecanismos necesarios, para poder disponer en todo momento, del control
del personal evacuado.
Una vez dada la orden de evacuación, los ocupantes seguirán las instrucciones del Equipo de Alarma
y Evacuación y una vez en el exterior se dirigirán al punto de reunión definido.
El confinamiento se realiza ante un riesgo en el exterior (amenaza de bomba, fuga de una sustancia
tóxica, ) o en el interior (incendio, fugas de gases, etc.), y, ante la posibilidad de un tiempo de permanencia que puede ser indeterminado. A la hora de planificar la zona de confinamiento hay que tener en cuenta que esta disponga de capacidad suficiente, medios de comunicación con el exterior, que sea confortable, con aseos, agua .
Las circunstancias por las que no se debe realizar una evacuación o un confinamiento en zonas
determinadas al efecto.
Los puntos de reunión de las personas evacuadas.
Los recorridos de evacuación.
Los medios y forma de transporte de los posibles heridos, ancianos, niños y discapacitados.
3.2 Sistemas de detección, actuación ante alarmas
Entendemos por alarma aquel sistema de protección que se activa cuando se detecta una situación
La elaboración de los Planes de Actuación se realiza teniendo en cuenta la gravedad de la
emergencia, las dificultades de controlarla y sus posibles consecuencias y la disponibilidad de
Se pueden establecer los siguientes tipos de emergencia:
Situación que puede ser controlada y solucionada de forma sencilla y rápida por el personal y
medios de protección del local, dependencia o sector.
Situación que para ser dominada requiere la actuación de equipos especiales del sector. No es
previsible que afecte a sectores colindantes.
Situación para cuyo control se precisa de todos los equipos y medios de protección propios y la
ayuda de medios de socorro y salvamento externos. Generalmente comportará evacuaciones totales o parciales.
En cada establecimiento, los momentos de cada uno de estos tipos de emergencia variarán, y es
labor del redactor del Plan el determinar cuando se pasa de un tipo de emergencia a otro.
En función de los riesgos
También se considerarán los posibles riesgos presentes:
Colocación de explosivos.
Accidentes de productos químicos etc
No es necesario hacer una clasificación de los riesgos en función de la gravedad, pero se mantiene el
mismo tipo de riesgos.
La gravedad de las consecuencias provocará el salto a una tipología de emergencia de mayor grado
En función de la ocupación y los medios humanos
La ocupación no debe variar el tipo de emergencia, determinará el momento para ordenar la
evacuación o el confinamiento.
En otras ocasiones, y dependiendo del tipo de usuarios (niños, ancianos, impedidos,
determinar anular alguno de los tipos de emergencia.
), se podrá
Los medios humanos destinados a la resolución de la misma no influirán en la tipología de la
emergencia, pero sí en la forma de resolverla o luchar contra ella. Como se ha dicho, dependiendo
del tipo de usuarios habrá establecimientos que necesiten potenciar el Equipo de Alarma y
3.2.1 Procedimiento de actuación ante emergencias
La alerta es aquella situación declarada con el fin de tomar precauciones específicas debido a la
probable y cercana ocurrencia de un suceso o accidente.
Esta situación exige la movilización del Equipo de Emergencias. El sistema de detección de la emergencia puede ser:
Sistemas predictivos de la Administración para los fenómenos naturales.
Detección automática para incendios, escapes, etc.
Detección humana en el resto de los casos.
La alerta debe transmitirse por métodos técnicos siempre que sea posible, entre los que se encuentran:
La alarma es un aviso o señal por la que se informa a las personas para que sigan instrucciones
específicas ante una situación de emergencia.
La alarma se transmitirá por medios técnicos o por el personal del Equipo de Alarma y Evacuación.
Los avisos a realizar son de dos tipos:
Aviso a los trabajadores y/o usuarios del centro de trabajo.
Aviso a las ayudas exteriores.
El aviso a los trabajadores y/o usuarios se realizará por medios técnicos, desde el Centro de Control
por orden del Jefe de Emergencias. Si no existen medios técnicos, se realizará por el Equipo de
Alarma y Evacuación tras indicación del Jefe de Emergencias.
El Centro de Control también realizara el aviso telefónico a las ayudas exteriores cuando lo ordene
el Jefe de Emergencias.
De lo anterior pude deducirse que el Centro de Control se convierte en el centro de coordinación de atención de emergencias de Protección Civil; por tanto deberá establecerse el funcionamiento del mismo y los protocolos de llamadas que es conveniente utilizar.
Se basará en los preceptos siguientes:
Accionamiento automático de los medios de estas características.
Seguir las instrucciones correspondientes por parte de usuarios y los trabajadores restantes
transmitidas por el Equipo de Alarma y Evacuación.
Movilizar al Equipo de Emergencias para que cada equipo realice su función
3.3 Incendios: sistemas de detección, equipos de extinción
La seguridad contra incendios contempla todo un conjunto de medidas destinadas no solo a evitar el
inicio del mismo, sino a controlar y eliminar su propagación.
Para que el fuego se inicie es necesario que coincidan en tiempo y lugar una serie de factores, a los
que denominamos factores del fuego: combustible, comburente y calor.
Combustible: es toda sustancia capaz de arder. Puede ser sólida, líquida o gaseosa.
Comburente: el comburente normal es el AIRE, que contiene aproximadamente un 21% en
Calor: es necesario que exista un foco que proporcione el calor suficiente para que el fuego se
produzca. Los focos más comunes pueden ser: cigarrillos, chispas, fuegos mal apagados, fallos
eléctricos, trabajos de soldadura, etc.
Para evitar el inicio bastará con eliminar alguno de los factores del fuego.
En lo que se refiere a las clases de fuego podemos distinguir las siguientes variedades:
Clase C: fuegos producidos por combustibles gaseosos o líquidos bajo presión.
Clase D: fuegos producidos por metales químicamente muy activos (sodio, magnesio, etc.).
Las distintas formas de extinguir un incendio, están relacionadas con los distintos factores que
influyen en su generación. Si en un incendio intervienen el combustible, el oxígeno del aire, la
energía de activación y la reacción en cadena, si se eliminan uno o varios de los factores
conseguiríamos apagar o extinguir el fuego. Por tanto, las distintas formas de extinción se resumen
Eliminación del combustible : como claramente se indica, es cuando se retira el combustible
de la combustión, como cuando se cierra la válvula de alimentación del sistema que suministra
gas combustible o un líquido combustible.
Sofocación : cuando se retira el oxígeno de la combustión, como cuando se tapa una sartén con
aceite ardiendo, cuando se cubre con tierra una hoguera, cuando se tapa con una manta una
persona cuyas ropas estén ardiendo.
Inhibición : se elimina la reacción en cadena. Los radicales libres del agente extintor,
reaccionan con los radicales libres de la combustión en una reacción endotérmica, que absorbe
calor, y corta la reacción en cadena. Los extintores de Polvo Polivalente ABC se basan en este
Refrigeración : el agente extintor absorbe calor de la combustión, como en el ejemplo anterior
del extintor de Polvo Polivalente ABC o en el caso del agua.
Un requisito importante que debe tener un agente extintor es que sea abundante en la naturaleza o que sea fácil de fabricar y que tenga un coste que no sea muy elevado.
Entre todos los agentes extintores destacan:
Agua . Suele ser el agente más adecuado para fuegos de Clase A (combustibles sólidos). Es
capaz de extinguir por enfriamiento, por sofocación, por dilución y absorbe las radiaciones
térmicas. A la hora de extinguir un fuego es mucho más eficaz utilizar agua niebla o
vaporizada que agua a chorro . Entre sus inconvenientes está que se congela a menos de 0°
C (con lo cual hay que añadirle aditivos para bajar la temperatura de congelación). Por
supuesto en fuegos sólidos donde haya presencia de electricidad no está recomendado su uso.
Tampoco debe usarse bajo ningún concepto en fuegos de Clase D (sodio, carburo cálcico, etc.)
puesto que reaccionan de forma violenta.
Espuma . Es un agente muy adecuado para fuegos de Clase A y de Clase B. Extingue por
sofocación, evitando además la pirolisis y la evaporación del combustible. Existen cuatro tipos
distintos de espuma: Química, Física, de Baja expansión y de Alta expansión, cada una de ellas
recomendada para distintas situaciones.
Polvos Químicos . Debido a que existen cinco variedades distintas, dependiendo de su función,
es un agente extintor adecuado para fuegos de las Clases A, B, C, D y E. Extinguen por
sofocación e inhibición, absorben las radiaciones térmicas y no son tóxicos. Están presentes en
la mayoría de extintores que se comercializan, pueden combinarse como Polvo ABC, Polvo ABC
y E (Fosfato mono-amónico) y Polvo D (fosfato orgánico).
Anhídrido Carbónico . Adecuado para fuegos de Clase A y B. No debe usarse jamás en fuegos
de Clase D o donde haya presencia de carbón. Actúa por sofocación y enfriamiento. Hay que
advertir que se trata de un agente tóxico, con lo cual no está recomendado usarlo en ambientes
donde haya personas.
Agentes Gaseosos . Son los denominados agentes limpios, porque no dejan rastro después de
su utilización. Se dividen en los agentes inertes (actúan por sofocación disminuyendo la
concentración del oxígeno en el aire por debajo del 12%) y los agentes activos que actúan por
inhibición, interrumpen la reacción en cadena.
Entre los sistemas de extinción que podemos encontrar en un lugar de trabajo se encuentran:
Carro extintor.
Boca de Incendio Equipada. (B.I.E.).
Columna hidrante.
Extinción por espuma.
Extinción por polvo químico.
Extinción gaseosa.
De entre todos estos el más usual es el extintor portátil.
Es un dispositivo autónomo de uso manual que contiene un agente extintor, el más frecuente el
Polvo Polivalente ABC, que es proyectado sobre la base del fuego, por acción de la presión interna.
Se utiliza para extinguir fuegos pequeños. Cuando se comercializa un extintor este ha de ser
verificado por un Organismo de Control Autorizado. Debe someterse cada cinco años a una revisión
anual y cada cinco años a una prueba de presión hidráulica. Si se siguen estas pautas de
mantenimiento tiene una vida útil de 25 años. Su eficacia debe constar en su etiquetado, siendo la
mínima exigible 21A y 113B.
En cuanto a su colocación en los lugares de trabajo deben situarse de tal forma que la distancia
máxima que se debe recorrer para utilizarlo sea de 15 m. y la altura máxima a la que se cuelgue sea
de 1,70 m. El número de extintores que se han de colocar va en función del espacio y de los procesos
utilizados en el lugar de trabajo.
En cuanto a su modo de utilización, la persona que va a usarlo deberá sostenerlo con un brazo, mientras que con el otro quitará el precinto y la horquilla de seguridad. Después se accionará la válvula de salida del gas y se dirigirá la salida del agente extintor hacia la base del fuego, efectuando un movimiento de barrido lateral. En el siguiente cuadro podemos consultar cuál es el extintor idóneo para cada tipo de fuego:
Prevención del incendio, normas generales para evitar el inicio
Utilizar recipientes herméticamente cerrados, tanto para almacenamiento, transporte y
Permisos de trabajo especiales para intervenciones de mantenimiento o reparación de
instalaciones que han contenido o por las que han circulado productos inflamables.
Alejar de las zonas de incendio fuentes de calor (hornos, calderas, estufas,
Evitar que la instalación eléctrica sea origen de focos de calor. Cuando se termine la jornada se
observará que todos los aparatos eléctricos quedan desconectados de la red.
No mezclar sustancias químicas cuya reacción desconozca, pues puede desprenderse calor
suficiente para generar el incendio.
Las empresas contratadas que trabajen en nuestros locales tendrán conocimiento de nuestras
Es el conjunto de medidas destinadas a completar la acción preventiva. Una buena protección viene en función de una buena detección, extinción y alarma.
Una vez iniciado el incendio, el tiempo de actuación es fundamental. No todos los fuegos son iguales, ni todos los agentes extintores son adecuados para todos los fuegos. El mal uso del agente extintor frente a un determinado tipo de fuego puede aumentar el problema en lugar de reducirlo.
Los extintores se ubicarán en función del tipo de fuego. Deben estar perfectamente señalizados y tendrán fácil acceso, no debiendo estar colocado su punto más elevado a más de 1,70 m. del suelo.
No grites, no corras, mantén la calma y actúa con decisión.
Si el incendio es de grandes proporciones no intentes apagarlo tú solo.
Da la alarma y avisa al mayor número posible de compañeros.
Evacúa el edificio siguiendo las señales, ve cerrando las puertas detrás de ti.
No uses jamás los ascensores durante un incendio.
Si el humo no te deja respirar gatea y abandona la zona.
Si el incendio es pequeño y te sientes seguro utiliza un extintor.
Dirige el chorro del extintor hacia el extremo más próximo a ti de la base de las llamas.
Si tus ropas se prenden no corras, arderán más rápidamente, tírate al suelo y rueda para
En caso de incendio es vital que sepas en cada momento lo que debes hacer. Infórmate sobre el
3.4 Escapes de agua, vapor, gases, químicos; actuación.
Las fugas de sustancias peligrosas constituyen uno de los accidentes más frecuente en las
instalaciones, y que suelen generar daños graves tanto a los propios equipos como a las personas
expuestas. A su vez otra repercusión importante previsible es la interrupción del proceso productivo
incluyendo en algunos casos el vaciado de la instalación.
Las fugas suelen generarse principalmente en las conducciones. Dentro de éstas los puntos más
vulnerables son las uniones entre diferentes tramos y las conexiones a los equipos. Las causas de
tales fugas son múltiples pero en su mayoría se deben a fallos de proyecto. Es de resaltar que, en los
equipos, las bombas de impulsión de fluidos son generadoras de muchos accidentes de esta forma.
Las fugas pueden ser de varios tipos en función de las características y estado del fluido en cuestión.
Las fugas en fase líquida son extremadamente peligrosas en el caso de gases licuados, debido a la
gran cantidad de masa que se va a producir en un breve plazo de tiempo.
Las fugas de líquidos corrosivos provocan proyecciones que pueden incidir sobre las personas
situadas en áreas próximas. Las fugas de sustancias inflamables generarán atmósferas peligrosas
capaces de arder dentro del rango de inflamabilidad al encontrar cualquier foco de ignición en el entorno.
Las fugas de sustancias tóxicas volátiles se difundirán en el medio ambiente pudiendo afectara personas no necesariamente próximas a la instalación. Por otra parte las fugas en la fase líquida si no existen medios de control podrán contaminar a través de la red general de desagües al suelo y cauces fluviales.
Todas estas situaciones de graves consecuencias están consideradas como causa de accidente mayor
y en tal sentido la reglamentación comunitaria y en particular la española ha desarrollado disposiciones para prevenirlas.
3.4.1 Diseño de tuberías
Uno de los aspectos iniciales clave es el diseño de la red de tuberías y las condiciones del ámbito físico en el que se encuentran.
Un principio básico consiste en lograr que los puntos de conexión sean los mínimos posibles, en
especial para recintos interiores y tratarse de sustancias inflamables y tóxicas. Por otra parte hay
que considerar la necesidad de dividir las líneas de tuberías en tramos de forma que se faciliten los
trabajos diversos a realizar sobre aquellas.
Es importante aplicar criterios de racionalización en el entramado de tuberías y en la localización de
diferentes elementos de control y de seguridad con la finalidad de facilitar los accesos a puntos en
los que es preciso intervenir periódica u ocasionalmente. En tal sentido es necesario considerar los
medios para acceder a los diferentes puntos de posible intervención (escaleras de servicio, pasarelas
y plataformas en altura).
Es conveniente procurar el agrupamiento de los elementos de control del flujo de fluidos. Las
tuberías flexibles y especialmente las conexiones a las instalaciones fijas, pueden estar sujetas a
torceduras, posiciones forzadas, etc. que limitan su resistencia y constituyen un factor de riesgo
ante fugas. En tal sentido es recomendable sustituirlas por tuberías fijas siempre que sea posible.
Cuando su uso sea indispensable debería disponerse al menos de codos protectores para facilitar la
debida angulación en las conexiones y sistemas de recogida y almacenaje seguros.
3.4.2 Aislamiento por distancia
Es importante lograr un distanciamiento de seguridad entre los puntos de posibles emisiones y las personas. Tal medida es fundamental en industrias muy peligrosas que deberían mantenerse suficientemente alejadas de la población y de ámbitos urbanos.
En los ámbitos laborales en que el aislamiento por distancia no pueda lograrse sería necesario en el caso de fugas muy tóxicas, disponer de recintos de seguridad en los que el personal pueda
refugiarse, al mismo tiempo desde tales lugares poder controlar la instalación.
3.4.3 Aislamiento de la instalación afectada
Al objeto de minimizar la cantidad de sustancia fugada es necesario disponer de dispositivos de aislamiento por tramos. Con ello se puede lograr reducir sustancialmente la fuga, siempre que ésta pueda ser detectada con celeridad y el accionamiento de las correspondiente válvulas pueda efectuarse, preferiblemente por control remoto. En su defecto debe disponerse de medios seguros
de intervención, tales como una clara identificación de la válvula y su posición de cierre teniendo en
cuenta que el empleo de equipos respiratorios autónomos con protección facial puede limitar la
visibilidad. Tal medida requiere especial cuidado en el caso de grandes stocks de materias
3.4.4 Almacenamiento mínimo
El principio de seguridad de limitar las cantidades de sustancias peligrosas almacenadas en los
lugares de trabajo a lo estrictamente necesario, debería ser respetado siempre y especialmente en el
caso particular de que la posible fuga fuese de difícil control. También ello incumbe a los
almacenamientos de productos intermedios.
3.4.5 Control de la presión de los recipientes
De acuerdo con los códigos correspondientes, todo recipiente o instalación a presión deberá ser
capaz de soportar la presión máxima alcanzable en las condiciones de funcionamiento. Su presión de
diseño será como mínimo un 10% superior a la presión máxima. Complementariamente la instalación
dispondrá de los elementos de seguridad correspondientes frente a presiones excesivas.
En determinadas situaciones que es previsible la generación de reacciones químicas incontroladas
tales como polimerizaciones y descomposiciones o cualquier forma de generación de gas, vapor o calor, que puedan provocar sobrepresiones considerables, es posible diseñar la instalación para ser capaz de soportarlas. Tal medida es viable en instalaciones de alto riesgo y cuando sus dimensiones sean reducidas.
3.4.6 Medidas para el control y neutralización de fugas
Una vez la fuga se ha producido es necesario actuar con los medios que permitan eliminar la fuga en
el punto de emisión mediante sistemas de taponamiento u obturación como más adelante se expone.
A pesar de ello, ante fugas de determinado tamaño, tales sistemas resultan insuficientes y es preciso
recurrir a otro tipo de medidas que básicamente son:
Disposición de tanques especiales vacíos para la transferencia del fluido desde la instalación afectada. Dichos tanques deben tener una capacidad equivalente a la del recipiente de mayor
capacidad. Dicha transferencia debería poderse realizar a través de instalación fija y control a
Mediante sistemas de absorción (scrubber) líquido/ gas o vapor por un proceso de flujos a
contracorriente se produce la neutralización ya sea por reacción química o solubilización del escape.
Ello requiere del análisis preciso del tipo de líquido a emplear así como de su caudal necesario para
ser capaz de la neutralización. Este sistema está especialmente indicado para fugas de gases tóxicos.
Las fugas de gases inflamables son mayoritariamente controladas por sistemas de canalización a una
antorcha. Generalmente el sistema de incineración es el más comúnmente empleado para la
eliminación de gases y vapores inflamables y determinados tipos de derrames de líquidos
combustibles. También las fugas de vapores y gases orgánicos podrían ser controladas mediante
sistemas de adsorción sólidolgas o vapor en el que un producto sólido poroso es capaz de retener
hasta su límite de saturación una cantidad de gas o vapor que lo atraviesa.
El funcionamiento efectivo de los separadores de gases, adsorción y absorción, requiere una serie de
elementos de control tales como un detector sensor para su puesta en funcionamiento al alcanzarse
concentraciones peligrosas en las zonas a proteger y un sistema de detección que avise ciertas
anomalías como temperaturas excesivas y concentraciones inadecuadas del líquido absorbente.
El potencial de riesgo por descargas eléctricas a través de equipos es muy real. No obstante, su
control no es difícil ni costoso. Se denomina riesgo eléctrico al riesgo originado por la energía
incendios en los establecimientos industriales tiene por objeto establecer y definir los
requisitos que deben satisfacer y las condiciones que deben cumplir los establecimientos e
instalaciones de uso industrial para su seguridad en caso de incendio, para prevenir su
aparición y para dar la respuesta adecuada, en caso de producirse, limitar su propagación y
posibilitar su extinción, con el fin de anular o reducir los daños o pérdidas que el incendio
contenido de la directiva 89/654/CEE del 30 de noviembre y en él se regulan las condiciones de
iluminación y ventilación óptimas. La exposición a las condiciones ambientales de los lugares
de trabajo no debe suponer un riesgo para la seguridad y la salud de los trabajadores.
El sistema de ventilación empleado y, en particular, la distribución de las entradas de aire
limpio y salidas de aire viciado, deberán asegurar una efectiva renovación del aire del local de
La iluminación de cada zona o parte de un lugar de trabajo deberá adaptarse a las
características de la actividad que se efectúe en ella.
Un equipo de protección individual es cualquier dispositivo o medio que vaya a llevar o del
que vaya a disponer una persona, con el objetivo de que le proteja contra uno o varios riesgos
El Real Decreto 374/2001 regula la exposición de los trabajadores al conjunto de los riesgos
que pueden tener su origen en los agentes químicos presentes en el lugar de trabajo,
incluyendo tanto aquellos factores de riesgo cuyos efectos se manifiestan a largo plazo como
los que lo hacen a corto plazo.
Un accidente de trabajo es el que sucede al trabajador durante su jornada laboral o bien en
el trayecto al trabajo o desde el trabajo a su casa. En este último caso el accidente recibe el
nombre de in itinere.
El Plan de evacuación es un plan de actuación que obliga al personal de un centro de trabajo
a trasladarse de forma ordenada y controlada hacia lugares seguros interiores o exteriores al
centro, según sea evacuación parcial o total respectivamente.
1. ¿Cuál de las siguientes es una medida preventiva de la fase 1 Recepción de
materias primera, aditivos y coadyuvantes ?
Exigencia a los proveedores del cumplimiento de la legislación vigente. Los proveedores, cuando proceda, deberán implantar sus propios sistemas APPCC.
Disponer de un sistema suficiente de captación, almacenamiento y distribución
adecuado que garantice el mantenimiento de la potabilidad del agua.
2. Indica si es verdadero o falso el siguiente enunciado: El riesgo eléctrico está
regulado por el RD 614/2001, de 8 de junio, sobre disposiciones mínimas para la
protección de la salud y seguridad de los trabajadores frente al riesgo eléctrico en los
lugares de trabajo .
3. El dióxido de carbono Es un gas o líquido (bajo presión) pesado, muy tóxico e
incoloro que puede causar heridas graves en los ojos y daños en la parte superior
del tracto respiratorio. El máximo nivel recomendado de forma continua es de:
8 ppm o de 25 mg/m3
10 ppm o de 10 mg/m3
5 ppm o de 13 mg/m3
4. Indica si es verdadero o falso el siguiente enunciado: El confinamiento se
realiza ante un riesgo en el exterior (amenaza de bomba, fuga de una sustancia tóxica, etc.) o en el interior (incendio, fugas de gases, etc.), y, ante la posibilidad de un tiempo de permanencia que puede ser indeterminado .
5. ¿Cómo se denomina a aquella sustancia capaz de arder, pudiendo ser sólida,
líquida o gaseosa?
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References: Real Decreto

 Real Decreto 
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 Real Decreto 
 Real Decreto 
 artículo 115

artículo 20
 resolución 
 Real Decreto