Source: http://docplayer.es/1690143-Corte-suprema-de-justicia.html
Timestamp: 2017-11-20 16:27:21+00:00

Document:
Beatriz Salinas Farías
1 República de Colombia Corte Suprema de Justicia Boletín Informativo 29 de Mayo de 2014 El presente boletín contiene un resumen emitido por la Relatoría de la Sala de Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia de las providencias relevantes recientemente proferidas por la Sala Providencia. N AP Rad. (43343) M.P. Dr. MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ MUÑOZ IMPERA CONSTATAR SI EVENTUALMENTE SE INCURRIÓ EN FALTA DISCIPLINARIA CUANDO SE ACUDE EN CASACIÓN SIN HABER PREVIAMENTE INTERPUESTO RECURSO DE APELACIÓN Y ELLO CONLLEVA A LA PRESCRIPCIÓN DE LA ACCIÓN PENAL (DEBER DEL JUEZ DE RECHAZAR MANIOBRAS DILATORIAS) HMG, conductor de un vehículo de servicio público atropelló a un menor de edad. Por estos hechos fue investigado y encontrado responsable. El fallo de primera instancia fue impugnado únicamente por el apoderado de la aseguradora. Posteirormente, el defensor recurrió en casación. La Sala se pronuncia, entre otros, frente a la actuación de este sujeto procesal. CASACIÓN - Interés para recurrir: Apelación, compulsa de copias cuando se acudió en casación sin haber previamente apelado el fallo, prescripción de la acción penal «Considera la Colegiatura que si el defensor impugnó el fallo de segundo grado sin haber previamente interpuesto recurso de apelación contra la sentencia del ad quem, trámite con ocasión del cual se configuró el fenómeno extintivo de la acción penal para conseguir la prescripción, impera constatar si eventualmente incurrió en una falta disciplinaria y por ello, se ordena compulsar copias de los fallos de instancia, así como de esta providencia, para que se proceda de conformidad. La Sala considera oportuno precisar, que en casos como el de la especie, en el cual el defensor sin interés para recurrir en casación - en cuanto no había impugnado el fallo de primer grado - consigue con la interposición del recurso extraordinario el cumplimiento del tiempo de prescripción de la acción penal y la consiguiente 1 cesación del procedimiento adelantado contra su asistido, se impone dar aplicación a preceptos de la normativa adjetiva, con innegables efectos sustanciales en punto de proteger los derechos de otros sujetos procesales, conjurar el abuso del derecho y garantizar una recta y cumplida administración de justicia». SUJETO PROCESAL - Actos de temeridad y mala fe: Interponer recursos que carecen de fundamento legal y que dilatan el proceso / JUEZ - Deberes: Rechazar maniobras dilatorias o manifiestamente inconducentes «El artículo 145 de la Ley 600 de 2000 dispone: Son deberes de los sujetos procesales : 1) Proceder con lealtad y buena fe en todos sus actos y 2) Obrar sin temeridad en sus pretensiones o defensa o en el ejercicio de sus derechos procesales (subrayas fuera de texto); a su vez, el artículo 146 del mismo ordenamiento precisa: Se considera que ha existido temeridad o mala fe, en los siguientes casos : 1) Cuando sea manifiesta la carencia de fundamento legal en la denuncia, recurso, incidente o cualquier otra petición formulada dentro de la actuación, 3) Cuando se utilice cualquier actuación procesal para fines claramente ilegales, dolosos o fraudulentos (subrayas fuera de texto). A su vez, el artículo 142 de la normatividad en cita establece que Son deberes de los servidores judiciales : 2) Evitar la lentitud procesal, sancionando y rechazando de plano las maniobras dilatorias o manifiestamente inconducentes, así como todos aquellos actos contrarios a los deberes de lealtad, probidad, veracidad, honradez y buena fe (subrayas fuera de texto). A partir de la preceptiva de las normas referidas puede colegirse sin dificultad, que cuando los funcionarios judiciales adviertan la indebida interposición de recursos o la presentación de solicitudes inconducentes, con el ostensible propósito de dilatar el trámite con objetivos contrarios al derecho, entre ellos, como ocurre en este caso, para conseguir el vencimiento del término prescriptivo de la acción penal, tienen el imperativo de rechazar de plano tales procederes mediante decisiones no susceptibles de recursos.
2 En tal sentido, el artículo 169 del estatuto procesal penal señala que son autos de sustanciación aquellos en los cuales se dispone un trámite de los establecidos en la ley para dar curso a la actuación, o evitan el entorpecimiento de la misma (subrayas fuera de texto). En suma, dentro de la función propedéutica que corresponde a la Corte, se hace un llamado a los funcionarios judiciales para que con ponderación y sin arbitrariedad, utilizando desde luego las herramientas dispuestas por el legislador, entre otras, las normas citadas, rechacen de plano aquellos recursos o solicitudes cuya temeridad resulte palmaria y evidentemente proclive a abusar del derecho, a fin de evitar la dilación de los procesos con fines contrarios al orden justo proclamado por la Carta Política». Se abstiene Providencia. N AP Rad. (43537) M.P. Dr. JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO LEY DE JUSTICIA Y PAZ: EL MAGISTRADO DE CONTROL DE GARANTÍAS COMPETENTE PARA DECIDIR ACERCA DE LA VOCACIÓN REPARADORA DE UN BIEN ES EL DEL DISTRITO JUDICIAL DEL LUGAR DONDE SE ADELANTA LA ACTUACIÓN PRINCIPAL La Fiscalía Delegada ante la Unidad Nacional de Justicia y Paz de Medellín, requirió ante el Tribunal Superior del Distrito Judicial de esa ciudad la realización de audiencia para que se declarara la ausencia de vocación reparadora de un inmueble, dentro de la actuación que se sigue contra el postulado JMAR. El Magistrado de Control de Garantías a quien correspondió el asunto, se declaró incompetente para avocar su conocimiento, bajo el entendido de que el escrito de la Fiscalía contrae la naturaleza de un incidente procesal de carácter accesorio y por ende, es competencia de la Sala de Conocimiento de Justicia y Paz del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bogotá en donde se surte la actuación contra JMAR. En consecuencia, remitió las diligencias a la Corte para lo de su competencia. LEY DE JUSTICIA Y PAZ - Magistrado de control de garantías: Competente para decidir acerca de la vocación reparadora de los bienes ofrecidos «Al recaer el asunto planteado a la judicatura sobre bienes encaminados a la reparación de las víctimas dentro del contexto de justicia transicional, debe dársele un tratamiento de incidente procesal vinculado al curso de la actuación principal, por lo que, en esa medida, no es independiente del proceso del cual surge, aún si resuelve asuntos de gran influencia en la controversia planteada (CSJ AP, 13 Jul 2011, Rad ), y bajo la perspectiva del principio general, conforme al cual lo accesorio sigue la suerte de lo principal (CSJ AP, ). En ese orden, el análisis de vocación reparadora ha de ser conocido por el Magistrado con Función de Control de Garantías de la sede geográfica en donde a la fecha se encuentra el proceso, al tratarse de un aspecto conexo a la verificación del cumplimiento de los compromisos de Justicia y Paz asumidos por el postulado, específicamente, en punto de los bienes ofrecidos para la indemnización pecuniaria a las víctimas». Declara la competencia Providencia. N AP Rad. (43510) M.P. Dr. FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO LEY DE JUSTICIA Y PAZ: LA DECISIÓN QUE DECIDE ACERCA DE LA SOLICITUD DE DEVOLUCIÓN DEL ESCRITO DE ACUSACIÓN ES INTERLOCUTORIA «Decide la Sala sobre el recurso de queja interpuesto por el Fiscal de la Unidad Nacional de Fiscalías para Justicia y Paz, contra la decisión emitida en audiencia pública del 25 de marzo de 2014, por el Tribunal Superior, sala de conocimiento de Justicia y Paz, mediante la cual denegó la concesión del recurso de apelación» contra la decisión que negó devolver el escrito de acusación presentado por la Fiscalía, para ser ajustado a los parámetros del derecreto reglamentario 3011 de LEY DE JUSTICIA Y PAZ - Escrito de formulación de cargos: Solicitud de devolución, se decide mediante auto interlocutorio «Pudiera en principio, considerarse que ordenar al Fiscal que adicione o corrija el escrito de acusación, como lo hace el Tribunal Superior, corresponde a una decisión de sustanciación que tan sólo busca impulsar el proceso. Ese carácter parece evidenciarse aún más si se tiene en cuenta que, tanto el Fiscal como el Tribunal están de acuerdo o coinciden en la necesidad de ajustar la acusación a las reordenaciones impartidas por la Ley 1592 y su decreto reglamentario Nótese que todo se reduce a que el Fiscal considera que le debe ser 2
3 devuelto el escrito de acusación y el Tribunal es del parecer que las modificaciones pueden introducirse sin que sea menester devolverle al Fiscal la acusación. Sin embargo, la discusión sobre el punto y su decisión si resultan trascendentes a la estructura del proceso, en la medida en que todo se traduciría en determinar si la materia que dice relación con la orden de ajustar la acusación o de que amplíe la información en ella contenida, a cerca de patrones de macro criminalidad, enfoque territorial etc, implica una intromisión de la Sala de conocimiento en la acusación, o si la confección de la acusación en cuanto a estos temas se refiere es exclusivo de la Fiscalía. De igual forma, al asunto conlleva a interrogarnos si una vez presentado el escrito de formulación de cargos, no puede ser retirado por la Fiscalía. Asuntos de tal naturaleza constituyen temas esenciales o de fondo, en cuyo caso menester es admitir que la decisión que resuelve sobre el punto tiene carácter de interlocutoria y que, dadas las circunstancias advertidas, es pasible de apelación». Conceder Providencia. N SP Rad. (43490) M.P. Dr. JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ S.P.A. LA FISCALÍA NO ESTÁ OBLIGADA A REALIZAR EL INTERROGATORIO AL INDICIADO EN LA ETAPA DE INVESTIGACIÓN Durante la audiencia de formulación de acusación, la defensa presentó recurso de apelación contra el auto que, entre otros, negó la nulidad solicitada por vulneración al derecho de defensa fundamentado en que la imputada presentó múltiples solicitudes para ser escuchada en interrogatorio por la fiscalía, y nunca obtuvo respuesta. SISTEMA PENAL ACUSATORIO - Interrogatorio al indiciado: No es obligatorio «El Capítulo Único del Título II está destinado a enumerar los medios cognoscitivos que pueden tenerse en cuenta en la indagación (artículos 275 a 285); dentro de los cuales se encuentra el interrogatorio al indiciado, contenido en el artículo 282, sin advertir que su realización sea obligatoria. De acuerdo con el texto de dicha norma podría decirse que es completamente diferente a la indagatoria o versión libre del pasado, por las siguientes razones: ya no es un medio de vinculación procesal, no la dirige necesariamente el fiscal, su realización no es presupuesto del debido proceso, por tanto su realización es optativa, tanto para el fiscal como para el indiciado o imputado, y los resultados de la misma no son obligatoriamente derroteros a seguir dentro del esquema procesal; es, ante todo, un acto de parte, orientado a intentar obtener información relevante para definir la teoría del caso de la Fiscalía. De ahí que su no realización no comporta irregularidad alguna sin que exista, como lo pretende el defensor impugnante, un derecho a que la contraparte escuche al indiciado o indagado de cara al avance y destino de la investigación. No existe ninguna norma, dentro de la legislación patria ni de ningún tratado internacional que proteja derechos humanos, que obligue al fiscal a escuchar al indiciado o imputado, básicamente porque dentro de un esquema de adversarios no se puede forzar a una parte a realizar ninguna actividad investigativa en particular; sino que, por el contrario, cada una evalúa sus opciones de cara al éxito de su teoría del caso y así programa metodológicamente sus labores. En conclusión, la omisión de escuchar en interrogatorio al indiciado, no constituye vulneración de derechos o irregularidad alguna; sin que se desconozca, que de acuerdo con los postulados del enfrentamiento, sea deseable o aconsejable que la Fiscalía se entreviste con la contraparte y oiga sus descargos, pero en ningún caso, tal diligencia adquiere el carácter de obligatoria para ninguno de ellos». Confirmar Providencia. N AP Rad. (43474) M.P. Dr. LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO CONSIDERACIONES ACERCA DE LA VIGILANCIA ELECTRÓNICA Y LA ACUMULACIÓN DE PENAS La Corte se pronuncia sobre el recurso de apelación contra las providencias del Juzgado de Ejecución de Penas que negaron la acumulación jurídica de penas y la sustitución de la prisión intramural por el sistema de vigilancia electrónica. VIGILANCIA ELECTRÓNICA - Modalidades: Como mecanismo de vigilancia de la prisión domiciliaria y como mecanismo sustitutivo de la pena 3
4 «Relación con la impugnación interpuesta, es bien sabido que la Ley 1142 de 2007 se refiere a los sistemas de vigilancia electrónica con dos alcances diferentes: Como mecanismo de control para verificar y vigilar el cumplimiento de la pena de quienes se encuentran bajo la medida sustitutiva de prisión domiciliaria, esto es, como herramienta que ayuda al INPEC a verificar el cumplimiento de otro subrogado (prisión domiciliaria), previsto en el artículo 31 de la mencionad ley 1142 de Como subrogado independiente previsto en el artículo 50 de la misma ley, acorde con el cual los sistemas de vigilancia electrónica son medidas independientes sustitutivas de la prisión, cuyo otorgamiento corresponde a los jueces de ejecución de penas y medidas de seguridad en los eventos en que se verifiquen los requisitos previstos en el artículo 38 A del Código Penal, modificado por las Leyes 1142 de 2007 y 1453 de 2011». VIGILANCIA ELECTRÓNICA - Modalidades: Autoridad competente para decidir su concesión y parámetros, depende de la modalidad «Dichas modalidades de procedencia del sistema de vigilancia electrónica determinan cuál es la autoridad encargada de adoptar la decisión en torno a su concesión, al igual que las condiciones para su implementación. Así, en aquellos eventos en que la vigilancia electrónica tenga como finalidad verificar del cumplimiento de la pena de prisión domiciliaria, la autoridad competente para disponerla es el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (INPEC), tal y como quedó evidenciado con la transcripción del artículo 31 de la Ley 1142, modificado por el artículo 1 de la Ley 1453 de De otro lado, cuando se invoque como mecanismo independiente en orden a sustituir la prisión, el artículo 50 de la Ley 1142 de 2007, estableció que es el Juez de ejecución de penas y medidas de seguridad quien tiene la facultad de ordenar la utilización de sistemas de vigilancia electrónica durante la ejecución de la pena, criterio ratificado en las posteriores reformas a dicha normatividad. Lo anterior en cuanto la ejecución de la pena es eminentemente judicial y, por consiguiente, las decisiones que deban adoptarse sobre la libertad de los condenados en dicha etapa, al igual que las modificaciones acerca de las condiciones de cumplimiento de la pena, o reducción del tiempo de privación efectiva de la libertad, deben ser adoptadas exclusiva y excluyentemente por el Juez de Ejecución 4 de Penas y Medidas de Seguridad, o por el Juez que lo reemplace, pues lo contrario implicaría radicar en las autoridades carcelarias una función que es eminentemente judicial y tornaría prácticamente inoficiosa la intervención de los jueces. En tales condiciones, correspondía al Juez Catorce de Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad de Bogotá decidir respecto a la sustitución de la prisión intramural por el sistema de vigilancia electrónica, tal y como lo manifestó el recurrente». VIGILANCIA ELECTRÓNICA - Medida sustitutiva de la prisión intramural: Derogada por la Ley 1709 de 2014 «Correspondería a la Sala pronunciarse en torno al asunto, si no fuera porque en el lapso transcurrido entre la decisión adoptada por el Juez a quo (20 de diciembre de 2013) y la llegada del expediente a esta corporación (25 de marzo de 2014), la figura jurídica invocada por el peticionario fue derogada expresamente por el legislador a través del artículo 107 de la Ley 1709 de 2014 (20 de enero de 2014)». ACUMULACIÓN JURÍDICA DE PENAS - Distintos fallos condenatorios: Procedencia, siempre y cuando no agrave la situación del condenado, análisis del caso concreto «El juzgador de primer grado negó la pretensión del sentenciado en atención a que una de las penas, específicamente la de ciento ocho (108) meses de prisión por el delito de concierto para delinquir agravado contenida en la sentencia del 27 de julio de 2011, se encuentra en suspenso como consecuencia de habérsele conferido el sustituto de la libertad condicional a TM. Dicha determinación la fundamentó en el pronunciamiento de la Sala del 24 de abril de 1997, radicado número , en el cual, al momento de precisar los requisitos para la aplicación de la acumulación jurídica de penas, se expresó que la misma procede cuando:...su ejecución no se haya cumplido en su totalidad, o no hayan sido suspendidas parcial o totalmente por virtud del otorgamiento de los subrogados penales... No habría objeto de acumulación cuando el procesado ha purgado la totalidad de la pena que le fue impuesta en cualquiera de los procesos. Y carecería de sentido frente a una pena cuya ejecución fue suspendida, pues tal proceder resultaría gravoso para los intereses del procesado al entrañar de hecho la revocatoria de un beneficio legalmente concedido
5 Sin embargo, ese criterio fue morigerado por la Sala, atendiendo a la racionalidad intrínseca de los preceptos que gobiernan el fenómeno de la acumulación jurídica de penas desde el punto de vista jurídico, por lo cual expresó: La Corte fija ahora su posición. Siendo el fenómeno de la acumulación jurídica de penas un derecho que entronizó el legislador en pro del justiciable rematado en procesos diferentes, la cabal y sana hermenéutica de la normativa procesal que lo contiene, artículo 470 del Código de Procedimiento Penal, no puede desarrollarse de modo restrictivo, como parecía ser el entendimiento dado al instituto en la sentencia del 24 de abril de Lo plausible viene a ser, reconociéndose que se trata de un derecho que genera beneficio al condenado y que en tal medida adquiere un matiz de derecho sustancial, que se derribe cualquier talanquera que signifique esguince a la operatividad de la figura, cuando concurren todas las estructuras que permiten su viabilidad" Por tal motivo, ese criterio de gravedad para los intereses del condenado en caso de que se pretenda acumular la pena cuya ejecución fue suspendida con otra que se empezó a ejecutar, no puede ser absoluto. Debe mirarse, en cada caso concreto, si la acumulación jurídica de penas que se persigue resulta o no provechosa al reo, sopesándose si la aplicación del fenómeno acumulativo reporta una irracional o desproporcionada negación del beneficio concedido por ministerio de la ley, frente a las condiciones materiales que llevaron al juzgamiento separado de delitos que, en principio, lo merecían unificado. La anterior aclaración se hace necesaria porque es posible la aparición de casos en los cuales una acumulación jurídica de penas resulta perniciosa. Piénsese en la concurrencia de varias penas privativas de la libertad por delitos que, aunque conexos, se fallaron por separado, las cuales no se empezaron a redimir por otorgarse el sustituto de la suspensión condicional de su ejecución, habida cuenta de fijarse para cada una de ellas una penalidad poco inferior a 36 meses de prisión. En tal hipótesis, de consolidarse la acumulación, el condenado perdería de modo irremediable el goce de la libertad, ya que como consecuencia de tal operación la pena podría sobrepasar ese hito y, por tanto, implicaría la revocatoria del señalado instituto. (CSJ SP, Auto 28 Jun. 2004, Rad ) Corresponde entonces en cada evento específico, establecer si la eventual acumulación jurídica de penas se constituye en un beneficio o en una situación menos favorable a aquella que existía con anterioridad a su reconocimiento, en cuanto la simple situación de suspenso de una de las penas por virtud de un sustituto penal, como la libertad condicional, no es motivo suficiente para no acumular en cualquier tiempo las sanciones impuestas al condenado, con ocasión de procesos juzgados de manera independiente. De esa forma, puede aseverarse que en principio le asistiría razón al Juez de primer grado en torno a que la acumulación jurídica de penas podría tornarse en perjudicial a los intereses del peticionario, en cuanto daría lugar a la pérdida de la libertad condicional que le fuera otorgada con ocasión de la sentencia emitida en su contra por el delito de concierto para delinquir agravado. Sin embargo, tal y como lo plantea el sentenciado, lo cierto es que no obstante la prerrogativa alcanzada con ocasión de dicho trámite, continua privado de su libertad en establecimiento carcelario en razón de la sanción impuesta en este proceso por el delito de tráfico de influencias de servidor público, es decir, la libertad condicional otorgada nunca se materializó, lo cual permite concluir que ningún beneficio perdería por la acumulación jurídica de penas. Por el contrario, en la práctica, de no abrirse paso a tal figura, se produciría un claro fenómeno de acumulación aritmética de penas, en razón a que el condenado en diferentes fallos se vería impelido a redimir de modo sucesivo las sanciones aplicadas». ACUMULACIÓN JURÍDICA DE PENAS - Pena de multa «En cuanto a las penas de multa fijadas en las dos sentencias, cabe señalar que no procede su acumulación, por cuanto acorde con lo preceptuado en el artículo 39, numeral 4, de la Ley 599 de 2000, en caso de concurso de conductas punibles o acumulación de penas, las correspondientes a cada una de las infracciones se sumarán, sin que el total pueda exceder del máximo fijado en el mencionado artículo para cada clase de multa. En tales condiciones, como en la sentencia del 27 de julio de 2011 en relación con esta clase de sanción se impuso al condenado el pago del equivalente a salarios mínimos legales mensuales vigentes en calidad de autor responsable del delito de concierto para delinquir agravado en la modalidad de promover grupos armados al margen de la ley, mientras que aquella fijada en el fallo del 25 de septiembre de 2013 lo fue por el equivalente a 125 salarios mínimos legales mensuales vigentes, se tiene que el total de la pena de multa queda 5
6 establecido en salarios mínimos legales mensuales vigentes». Confirma,revoca y acumula Providencia. N AP Rad. (43332) M.P. Dr. GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ Le correspondía a la Sala pronunciarse acerca de las solicitudes probatorias, «de no ser porque se advierte una irregularidad sustancial que impide continuar con el presente trámite de extradición» EXTRADICIÓN - Perú: Formalización de la solicitud, trámite obligatorio previo a que la Corte analice la petición EXTRADICIÓN - Perú: Formalización de la solicitud, trámite obligatorio previo a que la Corte analice la petición «Advierte la sala, revisado el expediente allegado a la Corporación, la existencia de una irregularidad sustancial que imposibilita continuar con la actuación adelantada en esta sede, en tanto, aún no se ha cubierto el trámite administrativo previo, necesario para que la Corte pueda adelantar el procedimiento que conduzca a la emisión del respectivo concepto. Ello, por cuanto, a pesar de las constancias existentes en la carpeta, demostrativas de que aún el gobierno del Perú no ha formalizado su solicitud de extradición, el Ministerio de Justicia y el Derecho decidió enviar el asunto a la Corporación, al parecer inadvirtiendo tan cara omisión. Conforme lo que habitualmente ocurre en este tipo de eventos, el Ministerio de la Justicia y el Derecho, a más de pasar por alto lo aclarado por su homólogo de Relaciones Exteriores, entendió que la Nota, firmada el 5 de febrero de 2013 y proveniente de la embajada del Perú, correspondía a la formalización de la solicitud de extradición, con lo cual ignoró, conforme a su contenido expreso, antes transcrito, que lo consignado textualmente en la misma apenas correspondía a la reiteración de la orden de detención con fines de extradición. El apartado fáctico relacionado y la precisa normativa citada, indican sin ambages que al presente el estado requirente no ha cubierto una exigencia básica para habilitar el trámite de extradición, precisamente la que 6 refiere a la expresa manifestación diplomática de la pretensión de que así suceda, incumpliendo con el requisito contemplado en el tratado que gobierna la materia. De la misma manera, el gobierno colombiano, aquí representado por el Ministerio de la Justicia y el Derecho, no podía dar curso de la actuación a la Sala Penal de la Corte, evidente que no se ha cubierto uno de los presupuestos que así lo facultan». EXTRADICIÓN - Se abstiene de seguir con el trámite «Por simple sustracción de materia, dado que hasta el presente no registra la carpeta, una vez verificado todo su contenido, solicitud formal de extradición por parte del Estado peruano, la Corte debe abstenerse de continuar diligenciando el concepto requerido y, desde luego, dejar sin efecto el trámite hasta ahora adelantado en esta sede, devolviendo la actuación al Ministerio de la justicia y el Derecho, para lo de su cargo». Decreta nulidad Providencia. N AP Rad. (43594) M.P. Dr. MARIA DEL ROSARIO GONZÁLEZ DE MUÑOZ El apoderado de DFTM objeta la competencia de la Sala de conjueces del Tribunal Superior para conocer de la recusación interpuesta. SISTEMA PENAL ACUSATORIO - Definición de competencia: Competencia de la Corte Suprema en Sala Plena, cuando se impugna la competencia de una sala de conjueces «El memorialista impugna la competencia de la sala de conjueces para pronunciarse con relación a la recusación por él formulada respecto de los magistrados que conforman la Sala Penal del Tribunal Superior de Florencia, pues en su criterio, las diligencias debían ser remitidas a la Sala de Casación Penal para que en esta sede se resuelva si aquellos están o no impedidos para adelantar la segunda instancia en el presente asunto. Dicho de manera más simple, el libelista considera que la facultad para declarar fundada o no la recusación, corresponde a esta sala especializada de la Corte, y no a la de conjueces. Al tenor de lo normado en el artículo 32-4 de la Ley 906 de 2004, bajo cuya égida se rige este trámite, la
7 potestad otorgada a la Sala de Casación Penal para adelantar los incidentes de definición de competencia, se circunscribe a aquellos eventos en los que «se trate de aforados constitucionales y legales, o de tribunales, o de juzgados de diferentes distritos», pero en el sub judice no se configura ninguna de tales hipótesis. Por lo tanto, este cuerpo colegiado no puede resolver la impugnación de competencia que postula el censor, no sólo porque escapa a sus funciones legalmente asignadas, sino además, porque al ser uno de los extremos involucrados, necesariamente debe apartarse de la resolución de la controversia, en estricto respeto de los principios de imparcialidad y transparencia que rigen la Administración de Justicia. Ante tal panorama, la Ley 906 de 2004 no ofrece ninguna solución, por lo que resulta imperativo acudir a lo dispuesto en el artículo 17-3 de la Ley 270 de 1996, según el cual, corresponde a la Sala Plena de la Corte Suprema de Justicia «resolver los conflictos de competencia en la Jurisdicción Ordinaria, que no correspondan a alguna de sus Salas o a otra autoridad judicial». En perfecta armonía, el canon del reglamento interno de esta Corporación, estatuye como una de las funciones de la Sala Plena «resolver los conflictos de competencia que se presenten en la jurisdicción ordinaria, que no correspondan a otra sala o a otra autoridad judicial» Abstenerse Providencia. N AP Rad. (38690) M.P. Dr. EYDER PATIÑO CABRERA JZB, miembro de la fuerza pública perdió su arma de dotación razón por la cual fue investigado y encontrado responsable por delito de peculado culposo. Acude en sede de casación arguyendo violación al debido proceso porque fue condenado por el delito de peculado culposo el 21 de noviembre de 2011,pese a que según el actor ese delito desapareció del ordenamiento penal militar en la ley 1407 de 2010 que entró a regir en el mes de agosto del mismo año. PECULADO CULPOSO - Juzgado por la justicia penal militar: No fue derogado «El reproche propuesto tampoco satisface el principio lógico de corrección material, habida cuenta que, 7 contrario a lo argumentado por el jurista, no es cierto que, por la entrada en vigencia de la Ley 1407 de 2010 el referido reato hubiere dejado de existir y que, por ende, los juzgadores hayan errado al condenar a ZB por la comisión de dicha infracción. En efecto, es verdad que el nuevo Código Penal Militar no contempló en su catálogo de delitos típicamente militares el peculado culposo que sí había sido consagrado expresamente en el artículo 182 de la Ley 522 de 1999, sin embargo, de un lado, el artículo 628 de la Ley 1407 de 2010, bajo la interpretación modulada adoptada por la Corte Constitucional en la sentencia CC-C-444/2011, previó que esta ley regiría para los delitos cometidos con posterioridad al 24 de agosto de 2010 conforme al régimen de implementación, caso que no es el que nos ocupa pues los sucesos investigados datan del 5 de febrero de 2004, y de otro, este injusto sigue estando sancionado en el Código Penal común vigente -Ley 599 de Así las cosas, tanto por el hecho que el injusto fue ejecutado antes de que entrara en vigencia la Ley 1407 de 2010 como porque el anterior y el nuevo Código Penal Militar, atendiendo la libertad configurativa del legislador, efectuaron un reenvío a la legislación penal ordinaria, en lo concerniente a los tipos penales no considerados expresamente, que podrían ser infringidos por los miembros de la fuerza pública al ejecutar misiones relacionadas con actos y operaciones vinculados con el servicio, es claro que el delito de peculado culposo sigue siendo una de aquellas conductas por las cuales es viable investigar y juzgar a los miembros de la fuerza pública (artículo 400 de la Ley 599 de 2000)». CÓDIGO PENAL MILITAR - Ley 522 de 1999: Principio de integración / CÓDIGO PENAL MILITAR - Ley 1407 de 2010: Principio de integración «El artículo 6º de la Ley 522 de 1999 al regular lo concerniente al principio de legalidad establece que «[n]adie podrá ser imputado, investigado, juzgado o condenado por un hecho que no esté expresamente previsto como punible por la ley penal militar u ordinaria vigente al tiempo en que se cometió, ni sometido a una pena o medida de seguridad que no se encuentren establecidas en ella. Tampoco podrá ejecutarse pena o medida de seguridad en condiciones diferentes a las establecidas en la ley.». En el mismo sentido, los cánones 20 de ambos Estatutos señalan que los delitos cometidos por los miembros de la Fuerza Pública son los descritos en el Código Castrense, los previstos en el Código Penal

References: artículo 145
 artículo 146
 artículo 142
 artículo 169
 artículo 282
 artículo 31
 artículo 50
 artículo 38
 artículo 31
 artículo 1
 artículo 50
 artículo 107
 artículo 470
 artículo 39
 artículo 32
 resolución 
 artículo 17
 artículo 182
 artículo 628
 artículo 6