Source: http://www.senado.gob.mx/64/intervenciones/634/7146
Timestamp: 2019-09-16 16:51:42+00:00

Document:
Medina Mora incumple los requisitos constitucionales para ser Ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
La reforma constitucional judicial vigente desde 1994, señaló en la iniciativa y en el dictamen de este Senado, que el propósito de la misma era transformar el método para designar ministros, a fin de darle mayor papel al Senado, en el procedimiento, y mayor responsabilidad en la designación, y para modificar, ampliando los requisitos para ocupar ese cargo, a fin de llevar a la Suprema Corte a personas idóneas, con amplios conocimientos jurídicos y de honorabilidad a toda prueba, lo que se traduciría en independencia e imparcialidad al momento de ejercer su alta encomienda.
En suma, el objetivo fundamental de esa reforma, que está en vigor, era dotar a la Corte de una mayor legitimidad social, de la fortaleza, autonomía y capacidad de interpretación para el adecuado funcionamiento del régimen democrático, para que el Poder Judicial sea más independiente del Ejecutivo y otros poderes, esos son los objetivos que plantea esa reforma en su debate, en su iniciativa y en su dictamen de este Senado.
La propuesta del Presidente Peña Nieto para que el Senado nombre a Medina Mora incumple esos fines y viola los requisitos; el Presidente de la República viola los requisitos del artículo 95 constitucional con esta propuesta que él hace; viola el artículo 95, fracción IV, porque el propuesto no goza de buena reputación ni de buena fama, como demanda la Constitución. No tiene prestigio.
Más de 40 mil ciudadanos, aquí se ha discutido ya, que no han tomado en cuenta, han puesto en duda, académicos, articulistas y columnistas, periodistas independientes del país, señalan que el Licenciado Medina Mora es un policía que ha participado en actos de represión contra mexicanos: Atenco, Oaxaca, Michoacán, Pasta de Conchos, la detención arbitraria de las indígenas Jacinta, Teresa y Alberta, y la desatención a innumerables recomendaciones de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos.
Participó ilegalmente en contra de la vida de cientos de mexicanos, autorizando el acuerdo con el Gobierno de Estados Unidos; la introducción de armas a México, en los antecedentes de “Rápido y Furioso”; y es responsable, junto con Calderón y García Luna, del peor atentado de nuestra historia a los derechos humanos por las políticas de seguridad, de protección y de justicia erráticas.
Medina Mora incumple el requisito de residencia de 2 años en el país, establecida en la fracción V del artículo 95 constitucional. No vale la apelación que establece el dictamen, no vale la apelación al artículo 47 de la Ley del Servicio Exterior, ni al Estatuto de los Miembros del Servicio Exterior, porque el estatuto jurídico de un Embajador es diferente a los miembros de carrera de ese servicio.
Un Embajador tiene otro estatuto, y es consecuencia, no de un concurso, como es el Servicio de Carrera, sino de una designación constitucional de carácter político, en donde interviene el Ejecutivo y el Senado de la República.
Una norma secundaria que no procede, no puede, además, estar por encima de la Constitución.
La Constitución, en el artículo 95, que es la norma aplicable, y no otra, demanda residencia real, efectiva en el territorio nacional, y no una residencia formal y artificial.
La razón de esa exigencia es para que los Ministros estén plenamente imbuidos a los problemas nacionales y para garantizar su independencia de presiones externas de gobiernos extranjeros, que es precisamente a las que se debe Medina Mora.
Media Mora incumple los fines del párrafo primero, de la fracción VI del artículo 95 constitucional, porque aunque la norma no se define expresamente a los embajadores dentro de la lista de los funcionarios inelegibles a Ministros de la Corte, la teleología del precepto es que los que aspiran a Ministros de la Corte sean independientes, y así lo recordamos en relación con la reforma que les dio vida a estos requisitos, que los Ministros de la Corte sean independientes del poder formal y fáctico.
Medina Mora en este momento, al seguir siendo Embajador, es formalmente un empleado subordinado a Peña Nieto. ¿Con qué independencia va a resolver si su jefe le propone para Ministro de la Suprema Corte?
Medina Mora viola el párrafo segundo del artículo 95, fracción VI, de la Constitución, porque en contra de lo que determina la norma, no ha servido con eficiencia, capacidad y probidad en la impartición de justicia. No se ha distinguido por su honorabilidad, competencia de antecedentes profesionales, en la actividad jurídica.
Medina Mora no es destacado jurista ni académico, y no ha sido competente. El CISEN se desmanteló durante su gestión. La seguridad pública adquirió rasgos autoritarios nunca antes vistos y la procuración de justicia durante su gestión se basó en la parcialidad, en la interposición de 236 acciones de inconstitucionalidad respecto a medidas que iban en contra de los intereses del poder político, en la represión y en la incompetencia.
En el dictamen que se presenta, tenemos la certidumbre de que el Presidente Peña incumple con sus obligaciones constitucionales, está violando la Constitución al proponer a una persona que no satisface los requisitos del artículo 95 constitucional.
¿Por qué incumple Peña Nieto la Constitución? Por sus relaciones e intereses personales con Televisa, nuevamente aparece Televisa para extender el poder de esta empresa como una hidra, que lo pudre todo, en todas las instituciones del Estado penetra, y por sus vínculos con el gobierno de Estados Unidos, en tanto pieza clave de los acuerdos de Peña Nieto con este país, para llevar a cabo las reformas estructurales, reformas al gusto de ese gobierno.
Y porque necesita un Ministro transexenal, adicto, que garantice impunidad e interprete la reforma energética a favor de los intereses de las grandes petroleras y no a favor del pueblo de México. Señalemos más.
La participación de Medina Mora, siendo Abogado de la Nación, en la Iniciativa Mérida y en el ASPAN, Medina Mora fue facilitador de estos acuerdos que se celebraron sin la aprobación de este Senado. Pasando por encima de las facultades de este Senado, el Abogado de la Nación impulsó la Iniciativa Mérida y el ASPAN, violando las facultades de este Senado de la República, las atribuciones que tenemos.
Y eso se ha continuado, de tal manera que ahora son relaciones intersecretariales las que regulan estas relaciones internacionales violando la Constitución, que establece que esas relaciones tienen que ser definidas, aceptadas y aprobadas por la Cámara Alta.
Son acuerdos que someten la seguridad nacional de México a los intereses geoestratégicos de los Estados Unidos. Consideramos que quien negoció el ASPAN, la Iniciativa Mérida, que facilitó la Operación “Rápido y Furioso”, con costo de vidas humanas mexicanas, no debe ser Ministro de la Suprema Corte de Justicia.
Alguien sin sentido nacional, contrario a nuestra soberanía, debe estar descalificado para esta función, no puede estar calificado con estas características para ser uno de los más altos juzgadores de este país.
El Senado, en particular la Comisión de Justicia, también incumple con la Constitución y con los artículos 133 y 190 del Reglamento del Senado, porque no consulta si existimos, audiencias para escuchar a la sociedad, fracción V del artículo 133; no solicitó información y documentos para verificar si Medina Mora cumplía los requisitos para ser Ministro, fracción VIII del artículo 133; y no efectúo una valoración de las propuestas de manera exhaustiva, artículo 190, fracción VI.
Es decir, la Comisión de Justicia no realizó una investigación completa sobre el cumplimiento de los requisitos de los propuestos violando el artículo 17 de la Constitución. Comparecencias en una hora, con preguntas mayoritariamente a modo, no suplen esa deficiencia.
No valoró la información recibida, en particular las famosas 40 mil firmas que recibió y que mandó a la Nube de Internet. El dictamen carece de exhaustividad en el análisis de los requisitos que deben reunir los propuestos y transgrede los artículos 95 y 96 de la Constitución.
En conclusión, Medina Mora incumple los requisitos constitucionales para ser Ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
Medina Mora ha sido operador de la mano dura y de la represión del gobierno.
Se quiere que sea Ministro después de Embajador en Washington, en donde estuvo al lado de las petroleras y del gobierno de los Estados Unidos, y no del pueblo de México.
Va a interpretar ese personaje que sale de la Embajada americana y del análisis de los convenios y el facilitador de las reformas energéticas, va a interpretar la Reforma Energética en la Suprema Corte de Justicia, en contra de los pueblos indígenas, en contra de los ejidatarios y pequeños propietarios, que van a acudir en demanda de amparo, porque la Reforma Energética faculta a las empresas extranjeras a ocupar los territorios de esas comunidades, ¿él va a ser capaz de juzgar a favor de las comunidades, de los ejidatarios, si se le nombra, señor Senadores y Senadoras?
Será instrumento, como en el pasado, de los intereses de los poderes fácticos nacionales y extranjeros.
Por eso nosotros, en el PT, votaremos en contra de ese nombramiento.

References: artículo 95
 artículo 95
 artículo 95
 artículo 47
 artículo 95
 artículo 95
 artículo 95
 artículo 95
 artículo 133
 artículo 133
 artículo 190
 artículo 17