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Resolución aprobada por el Consejo de Derechos Humanos. 28/19 Derechos del niño: hacia una mejor inversión en los derechos del niño - PDF
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Alejandro del Río Herrera
1 Naciones Unidas Asamblea General Distr. general 7 de abril de 2015 Español Original: inglés A/HRC/RES/28/19 Consejo de Derechos Humanos 28º período de sesiones Tema 3 de la agenda Promoción y protección de todos los derechos humanos, civiles, políticos, económicos, sociales y culturales, incluido el derecho al desarrollo Resolución aprobada por el Consejo de Derechos Humanos 28/19 Derechos del niño: hacia una mejor inversión en los derechos del niño El Consejo de Derechos Humanos, Poniendo de relieve que la Convención sobre los Derechos del Niño constituye el estándar en la promoción y protección de los derechos del niño, teniendo presente la importancia de los Protocolos Facultativos de la Convención, y pidiendo su ratificación universal y su aplicación efectiva, así como las de los demás instrumentos de derechos humanos pertinentes, Recordando todas las resoluciones anteriores sobre los derechos del niño de la Comisión de Derechos Humanos, el Consejo de Derechos Humanos y la Asamblea General, las más recientes de las cuales son la resolución 25/6 del Consejo, de 27 de marzo de 2014, y la resolución 69/157 de la Asamblea, de 18 de diciembre de 2014, Reafirmando que los principios generales de la Convención sobre los Derechos del Niño, como la no discriminación, el interés superior del niño, la supervivencia y el desarrollo, y la participación, establecen el marco para todas las actuaciones relativas a los niños, Acogiendo con beneplácito la labor realizada por el Comité de los Derechos del Niño y por otros órganos creados en virtud de tratados de las Naciones Unidas, y haciendo notar sus observaciones generales, en particular su observación general Nº 5, sobre medidas generales de aplicación de la Convención sobre los Derechos del Niño, Haciendo notar las observaciones generales del Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales Nº 3, sobre la índole de las obligaciones de los Estados partes, y Nº 9, sobre la aplicación interna del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, GE (S)
2 Acogiendo con beneplácito la atención que han prestado a los derechos del niño la Relatora Especial sobre la venta de niños, la prostitución infantil y la utilización de niños en la pornografía, la Representante Especial del Secretario General sobre la Violencia contra los Niños y la Representante Especial del Secretario General para la Cuestión de los Niños y los Conflictos Armados, y tomando nota con aprecio de sus informes recientes 1, Recordando los compromisos adquiridos por los Estados en la Cumbre Mundial en favor de la Infancia de 1990 y en el 27º período extraordinario de sesiones de la Asamblea General en 2002 de seguir y aplicar el Plan de Acción 2, la Declaración del Milenio de las Naciones Unidas 3, los Principios Rectores sobre la Extrema Pobreza y los Derechos Humanos 4, la Convención de las Naciones Unidas contra la Corrupción, el Consenso de Monterrey de la Conferencia Internacional sobre la Financiación para el Desarrollo 5, la Declaración de Doha sobre la financiación para el desarrollo 6, la Declaración y el Programa de Acción de Viena, los Principios y Directrices de las Naciones Unidas sobre el Acceso a la Asistencia Jurídica en los Sistemas de Justicia Penal 7, los Principios Rectores sobre las Empresas y los Derechos Humanos y los Derechos del Niño y Principios Empresariales, y reconociendo su relevancia, en su caso, para otros interesados pertinentes, como las empresas, Reafirmando que todos los derechos humanos son universales e indivisibles, están relacionados entre sí, son interdependientes y se refuerzan mutuamente, y han de tratarse de manera justa y equitativa, en condiciones de igualdad y asignándoles la misma importancia, y reconociendo la necesidad de garantizar a todos los niños el disfrute pleno y efectivo de sus derechos humanos, incluido el derecho al desarrollo, Poniendo de relieve que los Estados tienen la responsabilidad primordial de respetar, proteger y hacer efectivos todos los derechos humanos, incluidos los derechos del niño, y que esa responsabilidad incumbe a todos los poderes del Estado, Reafirmando que el niño, para que su personalidad se desarrolle de forma plena y armoniosa, debe crecer en un entorno familiar, que el interés superior del niño debe ser el principio rector de los responsables de su crianza y de su protección, y que se debe promover la capacidad de las familias y las personas que se ocupan del niño de proporcionar a este cuidados y un entorno seguro, Reconociendo que los deberes y la responsabilidad de respetar los derechos del niño se extienden en la práctica más allá de los servicios e instituciones del Estado y controlados por el Estado e incumben a los actores privados y a las empresas, Afirmando que invertir en los niños es fundamental para lograr un desarrollo humano incluyente, equitativo y sostenible para las generaciones presentes y futuras, y que ello beneficia a la sociedad y a la economía en general, Reconociendo que invertir en educación y servicios de salud de calidad adaptados a los niños es un elemento esencial del cumplimiento de los deberes y obligaciones del Estado de respetar, promover y proteger los derechos del niño, Reconociendo que los niños representan más del 30% de la población mundial e incluso más del 50% de la población de algunos países, y expresando profunda 1 A/HRC/28/56, A/HRC/28/55 y A/HRC/28/54. 2 Resolución S-27/2 de la Asamblea General, anexo. 3 Resolución 55/2 de la Asamblea General. 4 Véase la resolución 67/164 de la Asamblea General. 5 A/CONF.198/11, cap. I. 6 A/CONF.212/L.1/Rev.1. 7 Resolución 67/187 de la Asamblea General, anexo. 2 GE
3 preocupación por que, si bien los Estados han desarrollado y mejorado los marcos jurídicos que regulan las cuestiones relativas a la infancia, la falta de inversión pública suficiente, eficiente, incluyente y equitativa sigue siendo uno de los principales obstáculos para hacer efectivos los derechos del niño, Profundamente preocupado porque millones de niños carecen de uno o más servicios esenciales para su supervivencia y desarrollo, Considerando que las políticas económicas no son neutrales en sus consecuencias para los derechos de los niños, Reconociendo que una inversión integral en los derechos del niño conlleva más que movilizar, presupuestar y gastar recursos públicos, Consciente de que la efectividad de los derechos del niño puede verse afectada por una serie de factores, como la crisis económica o financiera, los flujos financieros ilícitos, las emergencias, el terrorismo, los conflictos armados, la protección jurídica inadecuada, las consecuencias adversas del cambio climático, los desastres naturales, la inseguridad alimentaria e hídrica, la pobreza o las desigualdades mundiales, Reconociendo que la deuda a largo plazo puede repercutir en la capacidad de los Estados de movilizar recursos para proteger y hacer efectivos los derechos del niño, y destacando en este sentido la importancia de una gestión eficaz de la deuda como elemento para asegurar su sostenibilidad a largo plazo, Profundamente preocupado porque la extrema pobreza y la exclusión social persisten en todos los países del mundo, con independencia de la situación económica, social y cultural de estos, que el alcance y las manifestaciones de estos problemas son particularmente graves en los países en desarrollo, y que los niños están entre quienes se encuentran en las situaciones de mayor vulnerabilidad, y observando que las niñas son particularmente vulnerables como consecuencia de las múltiples formas de discriminación, Reconociendo que la existencia de procedimientos fiscales y de gobernanza transparentes, incluyentes, participativos y responsables es esencial para combatir la corrupción y asegurar la eficiencia en la movilización, la asignación y el gasto de recursos para proteger y hacer efectivos los derechos del niño, Reafirmando que una inversión equitativa, continuada y de base amplia en los niños a fin de proteger y hacer efectivos sus derechos sienta las bases de una sociedad justa, una economía fuerte y un mundo sin pobreza, Reconociendo que la mejora de la cooperación internacional para apoyar iniciativas nacionales en la esfera de los derechos humanos es esencial para lograr plenamente los propósitos de las Naciones Unidas, entre ellos, la promoción y protección efectivas de todos los derechos humanos, incluidos los derechos del niño, 1. Toma nota con aprecio del informe del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos titulado "Avance hacia una mejor inversión en los derechos del niño" 8 ; 2. Exhorta a todos los Estados a velar por que los niños disfruten de todos los derechos humanos que les corresponden con arreglo a la Convención sobre los Derechos del Niño, sin discriminación de ningún tipo, y en este sentido pone de relieve el vínculo fundamental que existe entre leyes, políticas y presupuestos, y la responsabilidad que tienen los Estados de velar por que las leyes y políticas nacionales pertinentes se traduzcan en 8 A/HRC/28/33. GE
4 unos presupuestos y un gasto transparentes, participativos y responsables para promover, proteger y hacer efectivos los derechos del niño; 3. Exhorta también a los Estados a que adopten todas las medidas legislativas, administrativas, judiciales y de otro tipo que sean oportunas para hacer efectivos los derechos reconocidos en la Convención sobre los Derechos del Niño y, en lo referente a los derechos económicos, sociales y culturales, a que adopten todas las medidas posibles según los recursos de que dispongan y, en caso necesario, en el marco de la cooperación internacional; 4. Afirma que invertir en la infancia conlleva grandes beneficios económicos y sociales, y que todas las iniciativas conexas para que se asignen recursos a los niños y se empleen en ellos deben servir como instrumento para hacer efectivos los derechos del niño; 5. Destaca que la responsabilidad principal de crear y mantener un entorno favorable para asegurar el bienestar de los niños, en el que se promuevan, protejan, respeten y hagan efectivos los derechos de todos y cada uno de los niños, recae en cada Estado, y que a tal fin es necesaria una inversión eficaz y equitativa, reconociendo que para ello se necesitan más recursos, tanto nacionales como internacionales; 6. Reafirma las responsabilidades, los derechos y los deberes de los progenitorres, tutores legales u otras personas legalmente responsables del niño de proporcionarle, en consonancia con la evolución de las facultades de este, pautas y orientación para que ejerza sus derechos; I. Políticas nacionales y derechos del niño 7. Recuerda que la actuación del Estado a la hora de promover, proteger y hacer plenamente efectivos los derechos humanos y las libertades fundamentales de todos, incluidos los derechos del niño, a nivel nacional, es más efectiva cuando está plenamente integrada en leyes y políticas nacionales basadas en una perspectiva de derechos humanos y acordes con las obligaciones que incumben al Estado en virtud del derecho internacional de los derechos humanos; 8. Reafirma que los Estados tienen derecho a elegir el marco que mejor se ajuste a sus necesidades y circunstancias particulares a nivel nacional, y pone de relieve que las políticas nacionales, incluidas las políticas fiscales y presupuestarias, han de aplicarse de manera que se respeten, protejan y hagan efectivos los derechos humanos, y que la estabilidad y el crecimiento económico sostenible e incluyente deben considerarse medios para lograr el desarrollo humano; 9. Pone de relieve la importancia que tiene para la protección y la efectividad de todos los derechos humanos, incluidos los derechos del niño, la adopción de enfoques participativos y transparentes al planificar, formular y evaluar las políticas públicas pertinentes, y reconoce la importante y constructiva función que pueden desempeñar los parlamentos, las instituciones nacionales de derechos humanos, el poder judicial y la sociedad civil a la hora de hacer efectivos los derechos del niño; 10. Alienta a los Estados a que desarrollen e intensifiquen la recopilación, el análisis y la difusión de datos para elaborar estadísticas nacionales y a que, en la medida de lo posible, utilicen datos desglosados por edad, sexo, origen étnico, ubicación, idioma, renta familiar, discapacidad y otros factores relevantes que puedan dar lugar a disparidades, así como otros indicadores estadísticos recopilados a nivel subnacional, nacional, subregional, regional e internacional, para elaborar y evaluar políticas y programas sociales, a fin de que los recursos económicos y sociales disponibles se empleen de forma eficiente y eficaz para 4 GE
5 hacer plenamente efectivos los derechos del niño, incluidos las niñas y los grupos de niños marginados o desfavorecidos; II. Movilización de recursos para promover, proteger y hacer efectivos los derechos del niño 11. Solicita a todos los Estados que adopten todas las medidas posibles para promover, proteger y hacer efectivos los derechos del niño sin discriminación de ningún tipo, prestando especial atención a los niños en situaciones de vulnerabilidad; 12. Alienta a los Estados a que pongan en marcha, entre otras, las siguientes iniciativas a fin de movilizar recursos para hacer efectivos los derechos del niño: a) Adoptar medidas concretas para movilizar recursos nacionales y, en su caso, internacionales, como la recaudación de impuestos y otros ingresos, la aplicación de procedimientos administrativos transparentes y eficientes, la promoción de una productividad y un crecimiento sostenibles e incluyentes y, cuando proceda, la invitación al sector privado para que participe de forma que promueva la efectividad de los derechos del niño; b) Asegurar el empleo efectivo y eficiente de los recursos y, en la mayor medida posible, dar prioridad a gastos sociales que beneficien a los niños, incluso durante crisis económicas y financieras de corta y larga duración; c) Esforzarse continuamente por mantener la inversión en la infancia, tanto a nivel nacional como subnacional, a medio y largo plazo, como forma de lograr una repercusión duradera en el crecimiento, el desarrollo sostenible y la cohesión social del futuro, al tiempo que se salvaguardan los derechos del niño; d) Adoptar medidas en pro de prácticas crediticias sostenibles y responsables y de una gestión eficaz de la deuda, a fin de contribuir a la sostenibilidad de la deuda a largo plazo; e) Combatir las prácticas corruptas o ilícitas a todos los niveles, incluida la evasión fiscal y los flujos financieros ilícitos, que repercuten directamente en los recursos disponibles para hacer efectivos los derechos del niño y, a tal fin, considerar, si procede, la creación de alianzas globales; III. Transparencia en la asignación y el empleo de recursos 13. Exhorta a los Estados a que sus procesos de elaboración de presupuestos sean abiertos, transparentes, accesibles y participativos; 14. Alienta a los Estados a adoptar medidas para: a) Hacer pública, de manera exhaustiva y oportuna, la información fiscal y presupuestaria relacionada con la infancia, incluidas las prioridades por las que se guía la asignación de recursos correspondiente, al objeto de alentar a la rendición de cuentas y al escrutinio público con los niños, mediante información que ellos comprendan, y con otras partes interesadas; b) Permitir que se identifiquen aquellas partidas presupuestarias que tengan una repercusión directa o indirecta en los niños, y sistematizar los indicadores y datos pertinentes, como los indicadores centrados en los niños y los mecanismos de seguimiento de las repercusiones sobre los derechos de los niños; GE
6 IV. Rendición de cuentas 15. Exhorta a los Estados a que, en el contexto de sus políticas nacionales en relación con la protección, promoción y efectividad de los derechos del niño, refuercen los sistemas públicos de gestión financiera, velen por que se rindan cuentas por el uso de los recursos públicos y pongan en práctica medios de reparación efectivos para prevenir y afrontar la mala gestión de fondos públicos y de otros recursos, así como las repercusiones negativas de las decisiones y prácticas en materia de inversión que impiden que los niños accedan a servicios esenciales para hacer efectivos sus derechos; 16. Alienta a los Estados a que adopten medidas para: a) Asegurar la supervisión financiera interna, por ejemplo mediante auditorías internas, y la supervisión externa llevada a cabo por los parlamentos y por instituciones supremas de fiscalización independientes, y reconocer la función que las instituciones independientes de derechos humanos establecidas conforme a los Principios de París, los defensores del niño y el público en general, incluidos los niños, pueden desempeñar para exigir al gobierno que rinda cuentas de su inversión en la infancia; b) Evaluar las repercusiones que tienen las políticas fiscales, la asignación presupuestaria y el gasto en la efectividad de los derechos del niño, incluidos los niños más desfavorecidos y marginados, y el modo de lograr que las inversiones en cualquier sector sirvan al interés superior del niño; 17. Exhorta a los Estados a alentar al sector privado a que desempeñe un papel más activo, eficaz y responsable en la lucha contra la pobreza y la protección y efectividad de los derechos del niño en todas las esferas en que participa y a que, como agente económico y proveedor de servicios, fomente la responsabilidad social empresarial, teniendo presente que las sociedades han de atenerse a la legislación nacional, y promueva una mayor concienciación empresarial de la relación existente entre el desarrollo social y el crecimiento económico para hacer efectivos los derechos humanos, incluidos los de los niños; 18. Alienta a los Estados a que recopilen datos estadísticos e información pertinente y exacta sobre la inversión en la infancia, también, cuando sea posible, sobre los avances logrados y los obstáculos encontrados, y a que consideren incluir estadísticas y datos comparables en los informes periódicos que presenten a los mecanismos pertinentes de las Naciones Unidas, de conformidad con sus mandatos, también en la información que faciliten al Consejo de Derechos Humanos en el contexto del examen periódico universal; 19. Pone de relieve la importancia del papel de la sociedad civil para promover la rendición de cuentas en relación con las inversiones para hacer efectivos los derechos del niño en todos los niveles, entre otras cosas, a través de mecanismos de participación comunitaria adaptados a los niños; V. Participación de los niños en los procesos presupuestarios y tributarios 20. Reconoce que un niño que es capaz de formarse un juicio propio debe tener derecho a expresar su opinión libremente, sin discriminación de ninguna clase, en todos los asuntos que le afecten, y que dicha opinión ha de valorarse debidamente en función de la edad y madurez del niño; 21. Exhorta a los Estados a que, según corresponda, consideren promover, facilitar y financiar la participación significativa y la consulta activa de los niños en todas las cuestiones que les afecten, incluidas la formulación y la aplicación de políticas públicas 6 GE
7 y la prestación de servicios, en particular cuando su finalidad sea alcanzar los objetivos y metas nacionales relativos a la infancia y la adolescencia, y reconoce la importancia que tienen los defensores del menor independientes, las instituciones educativas, los medios de comunicación y las organizaciones comunitarias, como las organizaciones de niños, y los parlamentos para asegurar la participación significativa de los niños en esos procesos públicos, teniendo en cuenta el interés superior del niño; VI. Asignación y utilización de recursos para promover, proteger y hacer efectivos los derechos del niño 22. Pone de relieve la obligación que incumbe a todos los Estados de asignar y utilizar recursos públicos suficientes y equitativos para promover, proteger y hacer efectivos todos los derechos humanos, e insiste en que los presupuestos y el gasto públicos son requisitos previos para que se establezcan servicios, mecanismos e infraestructuras apropiados que permitan hacer efectivos los derechos del niño en todo momento, también a la hora de prevenir situaciones de emergencia y otras situaciones humanitarias, y de responder a ellas, y alienta a los Estados a que: a) Velen por que el presupuesto nacional se conciba como un instrumento para garantizar los objetivos sociales y económicos y proteger y hacer efectivos los derechos del niño, teniendo presentes la Convención sobre los Derechos del Niño y los principios de no discriminación, el interés superior del niño, su supervivencia y desarrollo, y la participación, universalidad, transparencia y responsabilidad en todas las medidas y procedimientos gubernamentales conexos; b) Den prioridad a la infancia en las asignaciones y el gasto presupuestarios para rentabilizar al máximo los limitados recursos disponibles; c) Adopten medidas para mejorar la coordinación y cooperación interministeriales por lo que respecta a la inversión en los derechos del niño a todos los niveles, velen por que, según corresponda, las autoridades subnacionales dispongan de los recursos financieros, humanos y de otro tipo necesarios para desempeñar eficazmente sus funciones, e introduzcan salvaguardias para que la descentralización o la transferencia de competencias no dé lugar a una discriminación en el goce de los derechos de los niños en las diferentes regiones; 23. Exhorta a los Estados, con independencia de su nivel de desarrollo y sus limitaciones en materia de recursos, a que aseguren, al menos, los niveles esenciales mínimos de disfrute de todos los derechos económicos, sociales y culturales, haciendo todo lo posible por utilizar los recursos de que disponen para ofrecer con carácter prioritario esos niveles mínimos; 24. Pone de relieve que, aun cuando los recursos disponibles sean palpablemente insuficientes, los Estados siguen teniendo la obligación de adoptar medidas específicas para lograr con la mayor rapidez y eficacia posibles la plena efectividad de los derechos del niño, también en el marco de la cooperación internacional; VII. Sistemas integrales de protección de la infancia 25. Exhorta a todos los Estados a que adopten todas las medidas necesarias para establecer sistemas integrales de protección de la infancia, también mediante leyes, políticas, normativas y asignaciones presupuestarias apropiadas, a fin de asegurar el acceso de todos los sectores sociales a los servicios, incluidos, aunque no exclusivamente, los de salud y nutrición, educación, bienestar social, seguridad y justicia, al objeto de hacer frente GE
8 a las múltiples necesidades y vulnerabilidades subyacentes de todos los niños sin discriminación; 26. Recuerda a los Estados su obligación de inscribir los nacimientos sin discriminación de ninguna clase, y los exhorta a que lo hagan independientemente de la situación legal de los padres, y a que aseguren la gratuidad de la inscripción, incluida la gratuidad o el bajo costo de la inscripción tardía limitada a los casos en que, de no ser así, no se haría inscripción alguna, mediante procedimientos de inscripción universales, accesibles, sencillos, rápidos y efectivos, sin discriminación alguna, como medio para crear un registro oficial de la existencia de una persona y reconocer su personalidad jurídica, y para dar acceso a los servicios y al disfrute de todos los derechos que corresponden a los niños; 27. Exhorta a todos los Estados a que adopten todas las medidas necesarias para promover, proteger y hacer efectivos los derechos del niño a la vida, la supervivencia y el desarrollo, y al goce del más alto nivel posible de salud física y mental, sin discriminación alguna, también mediante la elaboración y la aplicación de leyes, estrategias y políticas, con unos presupuestos y una asignación de recursos apropiados, y con una inversión adecuada en sistemas de salud y servicios públicos de salud resistentes y que respondan a las necesidades, dotados de personal adecuadamente preparado, capacitado y motivado, y cuya disponibilidad, accesibilidad, asequibilidad, aceptabilidad y calidad estén aseguradas; 28. Exhorta también a los Estados a que avancen hacia la instauración de la cobertura universal de la salud y aseguren el acceso de todas las personas, incluidos los niños, sin discriminación alguna, a un conjunto de servicios de salud, determinado a nivel nacional, de carácter incentivador, preventivo, curativo y rehabilitador, incluidos servicios de atención de la salud sexual y reproductiva, y a que identifiquen los factores subyacentes determinantes de la salud de los niños y los factores de riesgo de las enfermedades transmisibles y no transmisibles; 29. Exhorta además a todos los Estados a que adopten todas las medidas necesarias, incluidas asignaciones presupuestarias suficientes, para asegurar una educación de calidad, incluyente, igualitaria y no discriminatoria y promover oportunidades educativas para todos los niños, e insta a los Estados a que presten especial atención en ese sentido a los niños con discapacidad y a los niños en situaciones vulnerables, como los niños indígenas, los miembros de minorías, los refugiados, los migrantes, los indocumentados y apátridas, los casados, las niñas y adolescentes embarazadas, las madres adolescentes, los niños que viven en la pobreza y cualquier otro niño marginado o desfavorecido, así como los niños en conflictos armados o en situaciones de emergencia; 30. Exhorta a los Estados a que instauren la enseñanza primaria gratuita y obligatoria para todos los niños, velando por que todos ellos tengan acceso a una educación de calidad incluyente desde una edad temprana; así como la disponibilidad general de una enseñanza secundaria al alcance de todos, en particular introduciendo de manera gradual la enseñanza gratuita; y asegurando el acceso, en condiciones de igualdad, a la educación y la atención en la primera infancia, así como el acceso, con igualdad de oportunidades y sin discriminación, a la enseñanza posterior a la secundaria y la enseñanza terciaria, y a que incluyan educación sobre la sexualidad humana, integral y basada en evidencias, en consonancia con las capacidades en evolución de los niños; 31. Exhorta también a los Estados a que reconozcan a todos los niños el derecho a la prestación de la seguridad social, incluido el seguro social, y a que adopten las medidas necesarias para lograr la plena efectividad de este derecho de conformidad con su legislación nacional, teniendo en cuenta también los recursos y las circunstancias del niño y de las personas responsables de su mantenimiento, así como cualquier otra consideración pertinente para una solicitud de prestaciones hecha por el niño o en su nombre, y alienta a 8 GE
9 los Estados a que, dentro de sus sistemas de protección social, establezcan o mantengan y apliquen niveles básicos de protección social, que incluyan garantías básicas de la seguridad social definidas a nivel nacional y contribuyan a asegurar un nivel esencial mínimo de protección, así como a la efectividad de los derechos económicos, sociales y culturales de los niños, y a la prevención o reducción de la pobreza, la vulnerabilidad y la exclusión social; 32. Insta a los Estados a que, con arreglo a las condiciones nacionales y a los medios de que dispongan, adopten medidas apropiadas para ayudar a los padres y a otras personas responsables del niño a hacer efectivo el derecho de todos los niños a un nivel de vida adecuado para su desarrollo físico, mental, espiritual, moral y social y, en caso necesario, a que ofrezcan asistencia material y programas de apoyo, en particular en lo que se refiere a la nutrición, el vestido y la vivienda; 33. Pide a todos los Estados que promuevan programas innovadores que ofrezcan incentivos a las familias de ingresos bajos con niños en edad escolar, a fin de aumentar la matrícula y la asistencia a la escuela de los niños y las niñas, y asegurar que no se vean obligados a trabajar de una manera que interfiera con su educación o represente un riesgo para su salud o bienestar, y que no se asuma su guarda por motivos de pobreza; 34. Alienta a los Estados a que elaboren o perfeccionen programas para el niño en la primera infancia al objeto de prestar asistencia a las familias que se encuentren en circunstancias especialmente difíciles, como las familias encabezadas por progenitores sin pareja o por niños, las que viven en las situaciones más vulnerables y desfavorecidas y las que viven en la extrema pobreza o tienen a su cuidado a niños con discapacidad; 35. Alienta también a los Estados a que tengan en cuenta las Directrices sobre las Modalidades Alternativas de Cuidado de los Niños, aprueben leyes y las hagan cumplir, y mejoren la aplicación de las políticas y los programas, las asignaciones presupuestarias y los recursos humanos destinados a proteger a los niños, en particular a los niños que viven en familias desfavorecidas o marginadas, para velar por que sus propias familias y comunidades los cuiden de manera efectiva, y protejan a los niños que crecen sin sus padres o sin el cuidado de otras personas; para que cuando sea necesario un cuidado alternativo, la decisión se tome teniendo en cuenta el interés superior del niño y previa consulta con él, en función de su edad, y con sus tutores legales; 36. Exhorta a los Estados a que traduzcan en medidas concretas sus obligaciones y compromisos en relación con el trabajo infantil, incluido en lo que se refiere a la erradicación efectiva del trabajo infantil que pueda resultar peligroso, interferir en la educación del niño o ser perjudicial para su salud o su desarrollo físico, mental, espiritual, moral o social; erradiquen de inmediato las peores formas de trabajo infantil; promuevan la educación como estrategia fundamental a ese respecto, y examinen y preparen, cuando sea necesario en colaboración con la comunidad internacional, políticas económicas que hagan frente a los factores que contribuyen a esas formas de trabajo infantil, como la pobreza y la exclusión social, la movilidad laboral, la discriminación y la falta de protección social adecuada y de oportunidades educativas; 37. Insta a todos los Estados que aún no hayan ratificado los Convenios de la Organización Internacional del Trabajo sobre la Edad Mínima de Admisión al Empleo (Nº 138) y sobre la Prohibición de las Peores Formas de Trabajo Infantil y la Acción Inmediata para su Eliminación (Nº 182) a que consideren la posibilidad de hacerlo con carácter prioritario, y alienta a los Estados a que consideren la posibilidad de ratificar el Convenio sobre el Trabajo Decente para las Trabajadoras y los Trabajadores Domésticos (Nº 189); 38. Condena enérgicamente todos los actos de violencia contra los niños, y exhorta a los Estados a que adopten medidas legislativas y de otro tipo apropiadas y GE
10 eficaces, incluida la asignación de recursos suficientes, para prevenir, prohibir y erradicar todas las formas de violencia contra los niños en todos los entornos; 39. Exhorta a todas las partes en conflictos armados a que respeten plenamente las disposiciones pertinentes del derecho internacional aplicable relativas a los derechos y la protección de los niños en los conflictos armados, también en lo que se refiere al reclutamiento y la utilización de niños por las partes en un conflicto armado; 40. Exhorta a los Estados a que adopten con urgencia todas las medidas adecuadas, también mediante la asignación de recursos suficientes, para prevenir y proteger a los niños, sin discriminación de ninguna clase, contra la tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes, y a que erradiquen las prácticas nocivas que atentan contra la dignidad e integridad del niño y son perjudiciales para la salud de los niños y las niñas, en particular evitando y condenando explícitamente esas prácticas, así como acabando con la violencia que da lugar a que los niños se autolesionen y suiciden; 41. Insta a los Estados a que velen por que todos los niños que son víctima de la violencia, situaciones de conflicto armado o prácticas nocivas tengan acceso a programas apropiados, con financiación suficiente, que tengan en cuenta las cuestiones de género y sean seguros y confidenciales, así como a servicios de apoyo médico, social y psicológico para proteger, tratar, orientar y reintegrar a los niños víctima de la violencia, además de a espacios seguros adaptados a los niños, incluidas escuelas; y les insta a que adopten medidas de protección al objeto de proporcionar la asistencia necesaria al niño y a quienes cuidan de él, y a que dispongan otras formas de prevención, además de la identificación, la notificación, la remisión a una institución, la investigación, el tratamiento y el seguimiento de los casos de malos tratos al niño, así como la intervención judicial; 42. Exhorta a los Estados a que proporcionen vías de recurso efectivas para reparar las violaciones de los derechos del niño, y los alienta a que presten especial atención a ofrecer procedimientos, información y asesoramiento adaptados a los niños, así como un personal con la capacitación adecuada y, en su caso, alternativas a la privación de libertad y mecanismos alternativos para solucionar controversias y obtener reparaciones, al alcance de los niños y sus representantes; y exhorta además a los Estados a que proporcionen una reparación judicial, con la asistencia jurídica y de otro tipo que sea necesaria, y a que destinen fondos suficientes para alcanzar estos objetivos, así como a que proporcionen una reparación apropiada y, cuando sea necesario, adopten medidas para promover la recuperación física y psicológica, la rehabilitación y la reintegración, también en el caso de niños reclutados en el pasado por grupos armados o por las fuerzas armadas o de niños víctimas de la violencia; VIII. Cooperación internacional 43. Alienta a todos los Estados a que refuercen su compromiso, su cooperación y su asistencia mutua con el objetivo de aplicar la Convención sobre los Derechos del Niño y hacer plenamente efectivos los derechos del niño, entre otras cosas, con el intercambio de buenas prácticas, la investigación, las políticas, la vigilancia y el fomento de la capacidad; 44. Exhorta a los Estados a que, también mediante programas de cooperación bilateral, regional y mundial y asociaciones de colaboración técnica, sigan reforzando las actividades de creación de capacidad, en particular en los países en desarrollo, para la promoción y la protección de los derechos del niño; 45. Alienta a los Estados a que cumplan los compromisos contraídos y lleguen a las metas acordadas internacionalmente, incluidas las metas de la asistencia internacional 10 GE
11 para el desarrollo fijadas por las Naciones Unidas, en particular por lo que se refiere a hacer efectivos los derechos del niño; 46. Pone de relieve el papel que desempeña la cooperación internacional para apoyar las iniciativas nacionales y subnacionales y mejorar las capacidades, incluido a nivel comunitario, al objeto de hacer efectivos los derechos del niño mediante, entre otras cosas, la intensificación de la cooperación con los mecanismos de derechos humanos, los organismos, programas y fondos pertinentes de las Naciones Unidas, también mediante la prestación de asistencia técnica y financiera, a petición de los Estados interesados y de conformidad con las prioridades fijadas por estos; 47. Alienta a todos los Estados a que velen por que los derechos del niño sean respetados y protegidos en los programas que se lleven a cabo mediante la cooperación bilateral y multilateral para el desarrollo; 48. Invita a las instituciones financieras internacionales y a otras organizaciones internacionales gubernamentales y no gubernamentales a que colaboren con los gobiernos receptores, a petición de estos y con arreglo a sus prioridades, para mejorar su capacidad de elaborar presupuestos nacionales que tengan en cuenta los derechos del niño y velar por que se coordine eficazmente la cooperación; IX. Seguimiento 49. Alienta a los Estados a que tengan debidamente en cuenta los derechos del niño en los debates sobre la financiación para el desarrollo y la agenda para el desarrollo después de 2015, y velen por que el marco para dicha agenda sea abierto, transparente, participativo, incluyente y tenga en cuenta las necesidades de los niños; 50. Solicita a todos los órganos, organismos, mecanismos, planes y programas de las Naciones Unidas que apoyen a los Estados en sus iniciativas de desarrollo y en lo referente a la efectividad de los derechos del niño, así como que incorporen sistemáticamente información sobre la manera en que asignan y gastan los recursos en pro de los derechos del niño en el marco de la labor que llevan a cabo con arreglo a sus respectivos mandatos; 51. Invita al Alto Comisionado a que prepare un informe de seguimiento sobre la inversión en los derechos del niño, basándose en las buenas prácticas y las enseñanzas extraídas, en estrecha colaboración con los interesados pertinentes, incluidos los Estados, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, otros órganos, organismos, fondos y programas competentes de las Naciones Unidas, los titulares de mandatos de procedimientos especiales pertinentes, las organizaciones y los órganos de derechos humanos regionales, la sociedad civil, las instituciones nacionales de derechos humanos y los propios niños, y a que presente el informe al Consejo de Derechos Humanos en su 31 er período de sesiones; 52. Decide seguir examinando la cuestión de los derechos del niño de conformidad con su programa de trabajo y con las resoluciones 7/29, de 28 de marzo de 2008 y 19/37, de 23 de marzo de 2012, y, aprovechando la labor llevada a cabo por la Representante Especial del Secretario General sobre la Violencia contra los Niños, la Relatora Especial sobre la venta de niños, la prostitución infantil y la utilización de niños en la pornografía, y el Comité de los Derechos del Niño, que su próxima reunión de un día completo de duración se centre en la cuestión de la tecnología de la información y las comunicaciones y la explotación sexual infantil, solicita a la Oficina del Alto Comisionado que prepare un informe sobre la cuestión, en estrecha colaboración con la Representante Especial del Secretario General sobre la Violencia contra los Niños y la Relatora Especial GE
12 sobre la venta de niños, la prostitución infantil y la utilización de niños en la pornografía, así como con otros interesados pertinentes, entre ellos los Estados, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, otros órganos y organismos interesados de las Naciones Unidas, los titulares de mandatos de los procedimientos especiales pertinentes, las organizaciones y órganos de derechos humanos regionales, la sociedad civil, las instituciones nacionales de derechos humanos y los propios niños, y lo presente al Consejo en su 31 er período de sesiones, para que sirva de base al debate anual, de un día de duración, sobre los derechos del niño, y solicita al Alto Comisionado que distribuya un informe resumido sobre la próxima reunión de un día de duración acerca de los derechos del niño. [Aprobada sin votación.] 57ª sesión 27 de marzo de GE
Derechos del niño: avance hacia una mejor inversión en los derechos del niño
Naciones Unidas Asamblea General Distr. limitada 24 de marzo de 2015 Español Original: inglés A/HRC/28/L.28 Consejo de Derechos Humanos 28º período de sesiones Tema 3 de la agenda Promoción y protección

References: Resolución 
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