Source: https://www.scribd.com/document/232158631/Balance-de-Energia
Timestamp: 2019-07-23 01:37:12+00:00

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Actividades Futuras Biotech 24-2
INFORMACIÓN PARA PRESENTAR SOLICITUDES DE APOYO AL MECANISMO DE LA FAO PARA LOS PROGRAMAS FORESTALES NACIONALES
Energia Calculo
Análisis del Balance de Energía derivada de Biomasa en Argentina
- WISDOM Argentina -
Balance Cercano a 0
FAO Departamento Forestal Dendroenergía
FAO Dendroenergía
Análisis espacial de la producción y consumo de biocombustibles aplicando la metodología de “Mapeo de Oferta y Demanda Integrada de Dendrocombustibles” (Woodfuel Integrated Supply / Demand Overview Mapping).
Financiado por el Proyecto TCP/ARG/3103.
Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) Departamento Forestal Servicios y Productos Forestales – Dendroenergía
Actividad coordinada y supervisada por: Miguel Trossero (Oficial Principal Forestal, Dendroenergía, FAO Roma)
Análisis realizado por Rudi Drigo, Consultor Internacional (WISDOM), con la colaboración de Alicia Anschau y Stella Carballo (INTA, Clima y Agua) y Noelia Flores Marco (INTA, Instituto de Ingeniería Rural)
Edición del Informe Técnico Final: Eduardo Beaumont Roveda (Consultor FAO)
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Prefacio ..............................................................................................................................................................
Agradecimientos Resumen Ejecutivo
1. INTRODUCCIÓN. .................................................................................................
1.1. Antecedentes. ................................................................................................................................
1.2. Porqué WISDOM?
1.3. Objetivos del Proyecto WISDOM
1.4. Marco Institucional del
1.4.1. INTA.
1.4.2. Secretaría de Energía.
1.4.3. Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos.
1.4.4. INDEC.
1.4.5. Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable.
1.5. Actividades de Asistencia Técnica de FAO
1.5.1. Seminario “Matriz de oferta y demanda de bioenergía”.
1.5.2. Taller de Transferencia de Información y Aplicaciones.
1.5.3. Seminario-Taller Regional en San Luis.
2. BIOENERGÍA Y
2.1. Posibilidades de la biomasa como fuente de energía y
2.2. Bioenergía y Desarrollo Rural
2.3. Dendroenergía y Desarrollo
2.4. Desarrollo de la Bioenergía en la Argentina
2.4.1. Conclusiones de la acción Bioenergía: Desafíos para la Argentina.
2.4.2. Escenarios Prospectivos.
3. METODOLOGÍA. ................................................................................................
3.1. Características principales de los sistemas de energía biomásica
3.2. Metodología de Mapeo de Oferta y Demanda Integrada de Dendrocombustibles
3.3. Características principales de WISDOM
3.3.1. Pasos analíticos.
3.3.2. Fecha de referencia.
4. MÓDULOS Y RESULTADOS DE WISDOM
4.1. Selección de la base
4.1.1. Base cartográfica administrativa de análisis.
4.2. Módulo Oferta
4.2.1. Oferta Directa de biomasa sustentable accesible y potencialmente disponible para usos energéticos.
4.2.2. Accesibilidad.
4.2.3. Recursos disponibles y accesibles para usos energéticos.
4.2.4. Fuentes de Oferta Indirecta de Biomasa.
4.2.5. Síntesis de la Oferta Potencial.
4.3. Módulo Demanda
4.3.1. Sector Residencial
4.3.2. Sector Comercial.
4.3.3. Sector Industrial.
4.4. Módulo
4.4.1. Balance local entre Oferta y Demanda.
4.4.2. Balance “Comercial”.
4.5. Análisis de cuencas de aprovisionamiento de biomasa. (Biocuencas)
5. ANÁLISIS DE
5.1. Análisis del consumo actual de
5.1.1. Sector Residencial.
5.1.2. Sector Comercial.
5.1.3. Sector Industrial.
5.1.4. Consumo Total.
5.2. Análisis de las fuentes de producción de dendrocombustibles
5.2.1. Bosques Nativos e Implantados.
5.2.2. Otras Fuentes Directas y Fuentes Indirectas.
5.2.3. Oferta Total.
5.2.4. Análisis Espacial.
5.3. Importación y exportación
5.4. La oferta potencial de dendrocombustibles
5.5. Contribución potencial de la Dendroenergía
5.6. Promoción de un sistema de información nacional en
5.6.1. Escenarios Prospectivos.
6. CONCLUSIONES Y SEGUIMIENTO DEL
6.1. Principales Conclusiones
6.1.1. Logros y resultados.
6.1.2. Aplicación de la información generada en la formulación de políticas.
6.2.1. Principales Sugerencias.
6.2.2. Acciones de seguimiento recomendadas.
8.1. ANEXO 1: Definiciones, unidades de medida y factores de conversión
8.2. ANEXO 2: Clasificación de los recursos biomásicos
8.3. ANEXO 3: Nombres y descripción de los mapas principales
8.4. ANEXO 4: Coberturas del suelo, estimación primaria de Densidad e Incremento Medio
8.5. ANEXO 5: Clases de Cobertura del Suelo y estimación de la Productividad Anual
Sustentable disponible para uso energético
8.6.1. Secretaría de Energía y Minería.
8.6.2. Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable.
8.6.3. Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos.
8.6.4. Nivel Provincial.
8.7. ANEXO 7. Uso de Biomasa para la Generación de Energía Eléctrica en la Provincia de Tucumán
Tabla 1. Datos de Contacto de los Participantes del Proyecto.
Tabla 2: Mapas y capas temáticas compiladas para crear el mapa de Cobertura del suelo y usos de la tierra para el análisis WISDOM.
Tabla 3: Valores de Incremento Medio Anual (IMA) para los principales grupos de especies y provincias, derivadas del Inventario de Plantaciones Forestales 2001. [m /ha·año]
Tabla 4: Recursos biomásicos indirectos, potencialmente disponibles para usos energéticos, provenientes de las principales foresto y agro industrias. [toneladas anuales en base seca] Tabla 5: Resumen provincial de las principales categorías del Módulo Oferta, en su variante Media [Miles de toneladas en base seca]. Tabla 6. Consumo Residencial Urbano y Rural, por Provincia. Tabla 7: Consumo de combustibles biomásicos por provincia [toneladas en base seca por año]. Tabla 8: Resumen provincial del análisis del balance oferta/demanda [Miles de toneladas en base seca por año]. Tabla 9. Consumo relevado de dendrocombustibles. Tabla 10. Residuos por actividad y para cada provincia. Tabla 11. La Biomasa en la Matriz Energética Argentina. Tabla 12. Selección de los términos más relevantes de la Terminología Unificada para Bioenergía (FAO. 2004a) Tabla 13. Principales factores de conversión aplicados y referencias. Tabla 14: Clasificación de las fuentes de biocombustibles por sus características (adaptado de TUB, FAO 2004a) Tabla 15. Principales Mapas Elaborados. Tabla 16. Coberturas del suelo, estimación primaria de Densidad e Incremento Medio Anual. Tabla 17. Clases de Cobertura del Suelo y estimación de la Productividad Anual Sustentable disponible para uso energético.
Figura 1: Fuentes de Abastecimiento y Tipos de Biocombustibles.
Figura 2: WISDOM Argentina. Principales pasos analíticos y capas temáticas.
Figura 3. Mapa nacional de usos y coberturas del suelo.
Figura 4: Vista del mapa de Usos y Coberturas de Suelo de un área específica.
Figura 5: Módulo Oferta. Diagrama de las principales etapas analíticas de WISDOM Argentina.
Figura 6. Flujograma de la actividad olivícola.
Figura 7. Flujograma de la actividad algodonera.
Figura 8. Oferta de Residuos de la Foresto y Agroindustria en todo el país.
Figura 9. Flujograma de la actividad arrocera.
Figura 10. Flujograma de la actividad azucarera.
Figura 11: Mapa del MODIS VCF Tree Cover Percent (Porcentaje de Cobertura Arbórea)
Figura 12: Ejemplo de los mapas de entrada y los mapas resultantes de existencias e incremento medio anual. 35
Figura 13: Ejemplo del mapa de accesibilidad física y legal (a) y del mapa de incremento medio anual accesible (b).
Figura 14: Mapeo de la biomasa leñosa proveniente de árboles frutales, viñedos y plantaciones agrícolas. 38
Figura 15: Ejemplo de mapas de productividad biomásica accesible y potencialmente disponible para usos energéticos.
Figura 16: Productividad biomásica total, accesible y potencialmente disponible para usos energéticos (mapa de la izquierda) y fracción comercial de la misma productividad (derecha).
Figura 17: Módulo Demanda. Diagrama de las principales fases analíticas de WISDOM Argentina.
Figura 18: Consumo de combustibles leñosos en el sector residencial en el año 2001 (izquierda), basado en el Censo de Hogares y Vivienda INDEC y proyección al 2007 (derecha).
Figura 19: Distribución espacial del total del consumo de combustibles biomásicos en los sectores residencial, comercial e industrial.
Figura 20: Ejemplo de balance oferta/demanda a nivel píxel (izquierda) y en un contexto local con un radio de 10 km (derecha). Ambos referidos a la variante de productividad media.
Figura 21: Síntesis nacional del balance oferta/demanda (variante productividad media).
Figura 22: Ejemplo a nivel píxel del balance oferta/demanda primario (izquierda) y el balance “comercial” (derecha), ambos referidos a la variante de productividad media.
Figura 23: Síntesis a nivel departamento de los resultados de la variante de productividad media.
Figura 24: Balance comercial para la ciudad de Córdoba (variante de productividad media), red de vías de comunicación (izquierda); y el correspondiente mapa de accesibilidad.
Figura 25: Ejemplo de bio-cuenca para la ciudad de Córdoba.
Figura 26. Distribución de la Biomasa Accesible en la Provincia de Tucumán.
Figura 27. Posibles cuencas de aprovisionamiento para una central de cogeneración.
Una de las motivaciones mas importantes para la puesta en marcha de este proyecto fue la necesidad de brindar informaciones confiables sobre el uso de biomasa para uso energético, que resultara útil para la elaboración de estrategias energéticas de largo plazo, proceso en el cual están involucradas la Secretaria de Energía y la SAGPyA, organismos que solicitaron esta asistencia técnica a la FAO.
En efecto, la información vinculada con el consumo (demanda), la producción actual (oferta) y la producción potencial, era de tal debilidad que para considerar la incorporación de la energía derivada de biomasa en dichas estrategias energéticas era prioritario mejorar considerablemente los conocimientos existentes.
Considerando que la energía proveniente de la biomasa ya tiene una contribución importante en el balance energético nacional y siendo la Argentina un gran productor agropecuario, el potencial dendroenergético total es muy significativo, tal como lo muestra la información derivada del proyecto. Por ello, resulta primordial que el país considere la dendroenergía en su estrategia energética, y para ello era necesario conocer claramente ese potencial.
FAO hace varios años que viene promoviendo acciones para el desarrollo de “sistemas bioenergéticos sostenibles”. A tal efecto, ha puesto a disposición de sus países miembros un programa de asistencia técnica para reforzar las capacidades nacionales en la planificación y formulación de estrategias bioenergéticas, debidamente integradas con las políticas energéticas, ambientales, agrícolas y forestales. Dicho programa incluye, entre otras cosas, la transferencia de su metodología denominada WISDOM (Metodología de Mapeo de Oferta y Demanda Integrada de Dendrocombustibles). Esta metodología permite
identificar, cuantificar y localizar la producción y el consumo de biocombustibles 1 recursos de biomasa aun no utilizados, dentro de un área geográfica específica.
y otros eventuales
La asistencia brindada por FAO a la Argentina se llevó a cabo por medio del proyecto de cooperación técnica TCP/ARG/3103 cuyas actividades se ejecutaron a través de un grupo interinstitucional formado por profesionales provenientes, entre otros, de las Secretarias de Energía (SE), Agricultura (SAGPyA), Ambiente y Desarrollo Sustentable (SAyDS), INTA, INDEC y otros, con la coordinación del Grupo Clima y Agua de INTA.
Este informe técnico tiene por objetivo resumir los resultados más importantes alcanzados en este proceso. No hay duda de que el presente proyecto constituyó un pilar importante para la sistematización y geo- referenciación de las informaciones disponibles sobre la situación actual del consumo y producción de la biomasa en el país y su potencial hacia el futuro.
Los datos obtenidos señalaron la importancia que tiene la dendroenergia (ya sea como leña, carbón vegetal o residuos agroindustriales) para la producción de energía (térmica y eléctrica) en el sector residencial, comercial e industrial del país. Además mostraron que esta contribución es significativamente mas elevada de lo que evidencian las estadísticas energéticas, agropecuarias y forestales actualmente en uso. En
efecto, de acuerdo a los datos del Balance Energético Nacional
(BEN) 2 la contribución de la biomasa a la
Oferta Interna de Energía Primaria para el año 2005, es de algo más del 3 % (2.255 ktep de un total de
72.000 ktep anuales) mientras que los cálculos del proyecto hacen presumir que esta contribución es cercana al doble de dicha cantidad.
A su vez, el potencial disponible para uso energético calculado con WISDOM es de 34.000 ktep lo cual representa aproximadamente la mitad de la Oferta Interna de Energía Primaria del país. Una cantidad enorme que demuestra que el país cuenta con un potencial importante por desarrollar.
1 No debe confundirse un biocombustible, que es cualquier combustible de origen biológico no fosilizado, con los biocarburantes, que son un subgrupo de los biocombustibles, caracterizados por la posibilidad de aplicación a los actuales motores de combustión interna. Para mayor detalle consultar [FAO. 2004a.] TUB – Terminología Unificada sobre la Bioenergía.
2 Balance Energético Nacional de la Secretaria de Energía
Otro logro del proyecto fue el notable mejoramiento que se logró en las capacidades de los organismos ligados al sector, para hacer frente a los desafíos del planeamiento y la promoción de la bioenergía.
Ahora solo queda esperar que, con dichas capacidades y conocimientos mejorados, se establezca un programa bioenergético bien integrado dentro de las políticas energéticas, agropecuarias y forestales de tal manera que la energía proveniente de la biomasa pueda contribuir a la autonomía energética del país, a la diversificación agropecuaria y forestal, y a la reducción de emisiones de GEIs.
Desde luego, éste es solo un inicio, ya que los conocimientos e informaciones puestos a disposición por el proyecto deberán ser complementados con otros estudios que contemplen en mayor detalle los múltiples aspectos de los sistemas bioenergéticos específicos, a nivel nacional y provincial. Ahora solo queda esperar que el proceso iniciado continúe y tenga un seguimiento adecuado. Este informe brinda una serie de sugerencias que esperamos sean bien recibidas por las contrapartes, con quienes hemos tenido la oportunidad de colaborar y compartir conocimientos.
Seguramente las decisiones finales estarán sujetas a diversas consideraciones adicionales, ajenas a este informe. De todas maneras, consideramos que las contribuciones realizadas por el proyecto ya permiten imaginar una mejor y más eficiente política energética, en la cual se dé un mayor impulso a la generación de energía a partir de biomasa.
Por ultimo deseamos informar al lector que este documento es el primero de la serie en español y que ofrece varias novedades, entre las cuales destaca el análisis espacial de la oferta de biomasa disponible para usos energéticos, derivadas de diversas agroindustrias, viñedos, olivares, cítricos y otras plantaciones agrícolas. Esperamos que sean de vuestra utilidad
Miguel Angel Trossero Oficial Forestal Superior - Dendroenergía Servicio de Productos Forestales Dirección de Productos e Industrias Forestales Departamento Forestal FAO - Roma
Dado el carácter multidisciplinario de la bioenergía, el desarrollo de la base de datos geo-espacializados WISDOM Argentina no hubiera sido posible sin la contribución de un gran número de personas, provenientes de diferentes Instituciones, Agencias y ONGs.
Si bien la lista de colaboradores del proyecto es larga, no es posible dejar sin mencionar la contribución fundamental que brindó la Unidad de Transferencia de Tecnología del Instituto de Clima y Agua del INTA-
Castelar, conducido por Stella Carballo e integrada por Noelia
Flores Marco 3 y Alicia Anschau y la
colaboración de Jorge Hilbert, Coordinador del Programa Nacional de Bioenergía del INTA.
También la Secretaría de Energía (S.E.) del Ministerio de Infraestructura y Planificación Federal, participó a través, entre otros, de Juan Legisa, Guillermo Genta y Juan Ignacio Paracca, del Grupo de Planeamiento Energético del Consejo Asesor de Estrategia Energética.
La Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos (SAGPyA) del Ministerio de Economía y Producción, también brindó una colaboración que resultó fundamental para la materialización de este proyecto a través del Programa Nacional de Biocombustibles de la Dirección de Agricultura de la Dirección Nacional de Producción Agropecuaria y Forestal, a través de Flory Begenisic y Miguel Almada. Asimismo, la Dirección de Forestación, a cargo de Gustavo Cortés, suministró la información de base correspondiente a los Bosques Implantados.
También es necesario hacer llegar el reconocimiento a Jorge Luis Menéndez, Norma Esper y Celina Montenegro, que brindaron la información correspondiente a los Bosques Nativos, desde la Dirección de Bosques de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable (SAyDS)
Por ultimo un sincero agradecimiento al personal de las Oficinas de FAO, a nivel Nacional y de la Sede de Roma, por la asistencia técnica brindada para la realización del proyecto, a través de José Benítes, Francisco Yofre, Miguel Trossero, Rudi Drigo (consultor internacional WISDOM) y Eduardo Beaumont Roveda.
En el apartado 1.4 Marco Institucional del Proyecto., se describen con mayor detalle los diferentes organismos e instituciones que participaron del programa, como así también sus integrantes y directivos.
FAO desea expresar su especial aprecio por la disposición y colaboración recibida de todas las Agencias participantes en este proyecto, y desea expresar su gratitud hacia todos los miembros del equipo WISDOM Argentina, que mostró un ejemplo de esfuerzo y colaboración interinstitucional que no ha sido fácil encontrar en proyectos similares.
3 Perteneciente al Instituto de Ingeniería Rural del INTA.
El Gobierno de la República Argentina implementó, conjuntamente con FAO, dos acciones puntuales en el marco del Proyecto TCP/ARG/3103, con el objetivo estratégico de mejorar los conocimientos de la situación actual de la bioenergía, estimar su potencial y analizar las perspectivas para su desarrollo.
El primer tramo: “Bioenergía: Desafíos para la Argentina”, permitió gestar un grupo de trabajo interinstitucional en la temática de la energía de biomasa y los biocombustibles, y comprobar que existe un gran potencial de recursos y residuos biomásicos disponibles en el país y aprovechables para uso energético. Sin embargo, no existía suficiente información disponible como para formular políticas de fondo que permitieran incorporar a todos los recursos bioenergéticos, detectándose la necesidad de profundizar el diagnóstico de la situación existente de esos recursos y el potencial para su futuro desarrollo.
En función de ello, se lanzó un segundo tramo: “Realización de WISDOM Argentina” con el objetivo principal de revisar las informaciones y datos estadísticos existentes y realizar una cuantificación inicial del potencial disponible de biomasa para uso energético. Para ello se utilizo la metodología “WISDOM” (Mapeo de Oferta y Demanda Integrada de Dendrocombustibles) desarrollado por FAO. Esta metodología, permite identificar, cuantificar y localizar la producción y el consumo de biocombustibles —y otros eventuales recursos dendroenergéticos— dentro de un área geográfica específica y estimar su potencial. Para ello utiliza primordialmente una plataforma SIG para la representación y visualización —a través de mapas— de los datos e informaciones disponibles en una base de datos geo-referenciados.
Para la ejecución de este tramo se consolidó el grupo de trabajo inicial, con el liderazgo de la Unidad del Instituto de Clima y Agua —del INTA Castelar— y la participación de estamentos representativos del Consejo Asesor de Estrategia Energética de la Secretaría de Energía (SE), la Dirección Nacional de Producción Agropecuaria y Forestal de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos (SAGPyA), la Dirección de Bosques de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable (SADS) y el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).
La aplicación de la metodología de análisis WISDOM —utilizada para representar la oferta de biomasa combustible y delinear las áreas de consumo (demanda) de biocombustibles a nivel local— implicó, entre otras cosas, la definición de la unidad administrativa/espacial mínima de análisis. Esto condujo a la selección del Departamento como nivel de análisis de la base cartográfica administrativa, analizándose una estructura de 531 departamentos en 24 provincias. Para el análisis ráster, por su parte, considerando la escala y la resolución espacial de los datos de cobertura y usos del suelo y otros factores, se decidió adoptar un tamaño de celda de 250 m de lado (6,25 ha de superficie).
Con esta base cartográfica se construyó una base de datos geo-referenciada, en la que pueden ser visualizados los mapas de la producción y el consumo de dendroenergía y otras formas de bioenergía, como así también sus potencialidades, cubriendo todo el país tanto a nivel de Departamento como a nivel de unidad espacial (píxel), y tomando como base de referencia temporal la información actualizada al año
El análisis de las fuentes de oferta directa de biomasa consideradas se vincula a las clases de cobertura y uso del suelo (bosques nativos, plantaciones forestales, otros usos) y a las reservas de biomasa, su productividad y subproductos. El procedimiento de asignación, referencia y conversión fue realizado en
hojas de cálculo de MS
Excel ® , que permiten mostrar los valores de las reservas e incrementos medios
anuales, y la productividad potencialmente disponible para usos energéticos provenientes de:
plantaciones forestales, derivadas del “Inventario de Plantaciones Forestales” del año 2001. Ver páginas 27-28.
bosques nativos, elaborada en base a los resultados del “Primer Inventario Nacional de Bosques
Nativos”, realizado durante el período 1998-2005 por la Dirección de Bosques de la SAyDS. página 28.
fuentes indirectas, que incluyen residuos de industrias forestales y/o agroindustriales tales como:
biomasa disponible de subproductos de aserraderos; de la industria algodonera; de los molinos arroceros; de la industria manicera, arrocera, yerbatera, de la industria de la caña de azúcar (bagazo); y subproductos del procesamiento del prensado de aceitunas. Ver páginas 38-39.
de otras fuentes como son los residuos de los bosques y/o plantaciones tales como: residuos derivados del aprovechamiento forestal (y actividades silvícolas) y de la cosecha de algunos cultivos anuales tales como residuos provenientes de plantaciones de olivo, caña de azúcar; arroz; viñedos; plantaciones de cítricos; y otros frutales de huerto. Ver páginas 36-37.
Las estimaciones en estos casos fueron realizadas por expertos de los sectores específicos siguiendo los diagramas de flujo que se muestran en el texto. (Ver páginas 29 a 32) Sin embargo, la mayor parte de estos residuos —provenientes del sector agrícola— no pueden aprovecharse en usos energéticos, ya que en el país se practica el sistema de siembra directa, en el cual los residuos se mantienen sobre el suelo para conservar su fertilidad y estructura.
Con estos valores se realizaron mapas de productividad biomásica accesible y potencialmente disponible para usos energéticos, de productividad biomásica total, accesible y potencialmente disponible para usos energéticos y de la fracción comercial de la misma productividad, considerando aquellas áreas que garanticen como mínimo 0,48 t/ha/año (12 t /ha a lo largo de una rotación de 25 años).
Con relación al módulo de demanda, se estimó el consumo de leña o carbón a nivel residencial (por hogar y por departamento) sobre la base del Censo del INDEC del año 2001, en el cual se informa sobre el número de hogares que utilizan leña o carbón para cocinar. La estimación del consumo para calefacción o provisión de agua caliente se infirió en base a la situación del combustible utilizado para cocinar, asumiendo que en aquellos hogares en los cuales la leña o el carbón son utilizados con este fin, también lo utilizan con fines de calefacción, ya que no contarían con servicios de gas o electricidad para hacerlo. La estimación del consumo fue asociada a la base espacial de centros poblados, a fines de lograr la mayor distribución espacial posible de la demanda, y consecuentemente contabilizar y cartografiar el balance local entre oferta y demanda.
En el sector comercial, fue estimado el consumo de leña y carbón para los restaurantes y parrillas, y para los hornos de las panaderías. Ante la ausencia de información sobre el consumo de leña y carbón de las parrillas, los valores se estimaron sobre la base del consumo de carne y los requerimientos aproximados de combustible por kg de carne asada. El consumo total estimado fue distribuido para cada Departamento en proporción al número de hogares urbanos informados en el Censo 2001. La biomasa utilizada por las panaderías (esencialmente leña) fue estimada considerando el total de pan consumido en el país, la cantidad de madera necesaria para hornear 1 kg de pan y la red de distribución de gas, para identificar las probables panaderías consumidoras de leña.
En el sector industrial fueron analizados dos rubros consumidores de leña: ladrilleras y secaderos de yerba mate y té. En la industria del ladrillo —por falta de información— el cálculo se realizó con parámetros estándares. El consumo para el secado de la yerba mate y de las hojas de té se estimó de acuerdo a información del Instituto Nacional de la Yerba Mate. Otros sectores del consumo que aparecían menos relevantes no fueron incluidos.
En resumen, el consumo relevado de biomasa con fines energéticos se estimó en 7,9 millones de t (2.380 ktep/año), de los cuales 2,1 millones de t provienen del sector residencial, 3,9 millones de t se deben al sector comercial y 1,9 millones de t se utilizan en el sector industrial. El ejercicio reveló la magnitud del consumo de combustibles leñosos en varios sectores y la importancia del rol que juegan en el balance energético del país. La provincia donde se detectó mayor consumo fue la de Buenos Aires, seguida de Misiones, Santa Fe, Córdoba, Chaco, Corrientes y Santiago del Estero. (Ver Tabla 7 en la página 51)
Dado que los sectores relevados no son habitualmente considerados en el BEN, que se concentra en los combustibles utilizados para la autoproducción de electricidad y que representan unas 2.255 ktep/año, se presume que el consumo total real de biomasa para energía en el país se acerca a las 5.000 ktep/año.
Por otra parte, los cálculos realizados en el modulo de oferta muestran que la productividad leñosa anual sustentable del país —según la variante de productividad media— es de 193 millones de t, de las cuales 143 millones de t (42.900 ktep/año) son físicamente accesibles y están potencialmente disponibles para usos energéticos. A estos recursos se le suman 2,7 millones de t de biomasa leñosa proveniente de los subproductos de los aserraderos y de las plantaciones frutales, y cerca de 2,3 millones de t de otros subproductos biomásicos derivados de las agroindustrias, dando un total de recursos potencialmente disponibles que asciende a 148 millones de t, de los cuales 124 millones de t (37.200 ktep/año) proceden de fuentes potencialmente comerciales. (Ver Tabla 5, página 44)
El modulo integración, finalmente, muestra el balance entre la oferta potencial y el consumo actual estimado, tanto a nivel local —cuantificando el balance oferta/demanda en un determinado radio— como a nivel comercial, considerando solamente la oferta potencial proveniente de fuentes biomásicas susceptibles de ser aprovechadas comercialmente para la producción de energía y los niveles actuales de consumo.
WISDOM Argentina Informe Técnico Final FAO Dendroenergía
Los datos obtenidos por el proyecto señalaron la importancia que tiene la dendroenergía (ya sea como leña, carbón vegetal o residuos agroindustriales) para la producción de energía (térmica y eléctrica) en los sectores residencial, comercial e industrial del país. Además mostraron que esta contribución es significativamente mas elevada de lo que evidencian las estadísticas energéticas, agropecuarias y forestales actualmente en uso. En efecto, de acuerdo a los datos del Balance Energético Nacional (BEN) la contribución de la biomasa a la Oferta Interna de Energía Primaria para el año 2005, es de algo más del 3 % (2.255 ktep de un total de 72.000 ktep anuales) mientras que los cálculos del proyecto hacen presumir que esta contribución es cercana al doble de dicha cantidad.
El cálculo del balance oferta/demanda resulta útil para contabilizar el saldo disponible para energía, en
particular la relación entre el consumo y la oferta potencial dentro de una superficie con un radio de 10 km
alrededor de cada celda.
El balance comercial, por su parte, permite determinar una zona de oferta
sustentable más realista en función de abastecer a los mercados demandantes de combustibles leñosos, ya sea en las áreas urbanas, al planificar futuras plantas de producción de energía, o para analizar posibilidades de exportación. Sobre la base del balance comercial, también es posible delimitar áreas de oferta sustentable potencial para abastecer a las principales ciudades y sus áreas de influencia — denominadas bio-cuencas— considerando el consumo de las áreas suburbanas y las áreas rurales circundantes, así como los recursos disponibles.
Entre los resultados obtenidos, destaca el hecho de que, al menos a nivel nacional, existe un consistente superávit potencial de biomasa energética, tanto para explotaciones locales como comerciales. A nivel subnacional y local, sin embargo, existe una significativa variabilidad y algunas áreas deficitarias, la mayor parte de las cuales están localizadas en las provincias del noroeste, en el norte de la provincia de Buenos Aires y al sur de la provincia de Santa Fe, especialmente si se considera el balance comercial en lugar del balance primario. (Ver Figura 21, página 53)
Los datos recopilados en el Módulo Oferta, en su variante media, evidencian que la Biomasa Comercial accesible y potencialmente disponible alcanza las 37.200 ktep, valor que representa mas de la mitad de la Oferta Interna de Energía Primaria del país. Aún restando de esta oferta potencial el consumo total, que se presume en unas 2.400 ktep, el balance comercial calculado con WISDOM es aún de casi 34.000 ktep, lo cual representa aproximadamente la mitad de la Oferta Interna de Energía Primaria del país. Este gran excedente indica que existe un enorme potencial de biomasa disponible para uso energético en el país y muestra que la Argentina cuenta con un importante potencial a desarrollar.
Como actividad destacada de intercambio y discusión de los actores, entre el 19 y 20 de junio de 2008 se realizó un Seminario-Taller, organizado por la S.E., el INTA, la SAGPyA y FAO, y auspiciado por la SAyDS, denominado “Matriz de oferta y demanda de Bioenergía. Situación actual y desarrollo potencial en Argentina”. El objetivo principal de dicha reunión fue presentar y comentar con los actores involucrados y participantes invitados los resultados logrados por las actividades de este tramo del proyecto.
Por otra parte, el estudio constituyó un importante punto de partida hacia una sistematización y geo- referenciación de la información disponible sobre la situación actual y potencial de la biomasa en el país, lo cual permitirá establecer y/o consolidar políticas de estímulo para la generación de bioenergía, a partir de materias primas agrícolas, forestales o agroindustriales. Es importante destacar también que a partir de la motivación del proyecto, el INTA reforzó los recursos monetarios y humanos que venía dedicando a esta actividad, estando la misma contemplada específicamente en el Programa Nacional de Bioenergía, lo cual asegura la continuidad en el tiempo de este tipo de actividades.
A partir de los mapas generados y la base de datos desarrollada, será posible avanzar sobre estrategias bioenergéticas más precisas e identificar la viabilidad de proyectos de utilización energética de biomasa en lugares específicos del territorio nacional. Los pasos a dar, que se estiman necesarios para continuar avanzando en el conocimiento de la disponibilidad de recursos y residuos de biomasa y las posibilidades de su utilización energética, son los siguientes:
Debería mantenerse vigente la aptitud colaborativa del equipo de trabajo forjado, y continuar procesando y analizando la información recopilada. En particular, resulta de vital importancia verificar las conjeturas realizadas, y revisar consecuentemente las estimaciones de consumo obtenidas a partir de ellas.
4 Balance Energético Nacional de la Secretaria de Energía
Deberían verificarse los supuestos adoptados inicialmente y mantener actualizados los datos de referencia que se han empleado para las estimaciones y proyecciones (ej. datos de consumo/actividad de los sectores económicos.)
Debería establecerse un “sistema de información nacional en bioenergía”, que de continuidad al proyecto y facilite la actualización del sistema con nuevos parámetros y datos más confiables que se vayan obteniendo en el futuro.
Debería convertirse al “WISDOM Argentina” en una herramienta usual de planificación estratégica, que permita una gestión integrada de los recursos bioenergéticos y posibilite impulsar acciones concretas hacia la optimización del uso de los recursos disponibles y el consecuente desarrollo del sector de la bioenergía.
Deberían identificarse y comenzar a llenarse los vacíos críticos de información detectados durante la revisión de la información disponible. (V.g. otras industrias procesadoras de frutas).
Deberían desarrollarse WISDOM provinciales, de manera de ir sumando cada día nuevos y más detallados datos, que permitan una mayor aproximación y certeza en el planeamiento estratégico y operacional del sector bioenergético.
• Debería avanzarse en la formulación de estrategias bioenergéticas más precisas e identificar la viabilidad de proyectos que den impulso a la generación de energía a partir de biomasa en áreas prioritarias de intervención y lugares específicos sobre el territorio nacional.
Asimismo, entre las principales recomendaciones que se formularon se encuentra la de exhortar a los actores y organismos —públicos y privados— vinculados al sector rural, la aplicación rutinaria de la herramienta WISDOM en la formulación y desarrollo de estrategias sustentables en aquellos aspectos energéticos vinculados a lo forestal, agrícola y agroindustrial, ya que esto permitirá, por una parte valorizar lo ya hecho al constatar su utilidad, y por otra justificar la asignación de nuevos y mayores recursos para su mejora y ampliación de cobertura.
Finalmente, y dado que los recursos disponibles para la formulación del WISDOM Argentina fueron muy limitados, lo que no permitió disponer del tiempo necesario para terminar de entender, madurar y asimilar la nutrida información y los múltiples datos obtenidos, se estima que resultaría conveniente disponer de recursos adicionales de cooperación para:
1. Dedicarlos al mejoramiento del diagnóstico sectorial realizado y a la interpretación cabal de la información elaborada.
2. Realizar WISDOM a nivel provincial que permitan a las provincias realizar sus propias estrategias bioenergéticas, en línea con la estrategia nacional.
3. Revisar y generar datos para retroalimentar el “sistema de información nacional en bioenergía”.
Por último, debe señalarse que el proyecto no solo generó informaciones —como se describe mas arriba— sino que también mejoró notablemente la capacidad de los organismos ligados al sector para hacer frente a los desafíos del planeamiento y la promoción de la bioenergía. Es de esperar que, con esas capacidades y conocimientos mejorados, se establezca un programa bioenergético bien integrado dentro de las políticas energéticas, agropecuarias y forestales, de manera de contribuir a la autonomía energética del país, la diversificación agropecuaria y forestal y la reducción de emisiones de GEIs.
Bioenergía, Bioenergético/a
DBL sa
Densidad de la biomasa leñosa secada al aire (12% de humedad)
DBL bs
Densidad de la biomasa leñosa en base seca (0% humedad)
Factor de expansión de la biomasa
Factor de expansión del volumen
Factor de Fracción Dendroenergética (fracción del total de biomasa sobre el suelo
compuesto por ramas, puntales y corteza) (Woodfuel Fraction Factor: WFF) Función que recalcula los valores de los píxeles considerando el promedio de los valores
de los píxeles circundantes Gases con efecto invernadero
Global Land Cover (database) para el año 2000
kilogramos, secado al aire, a 12% de humedad, aproximadamente.
kg bs
kilogramos en base seca, a 0% de humedad.
Miles de toneladas equivalentes de petróleo
Long-range Energy Alternatives Planning
Silvicultura de corta rotación (Short Rotation Forestry)
toneladas, secada al aire, a 12% de humedad, aproximadamente.
toneladas, base seca, a 0% de humedad.
Universidad de La Punta (Provincia de San Luis, Argentina)
Factor de expansión del volumen.
Volumen de fuste sin corteza
World Conservation Monitoring Centre (PNUMA)
Woodfuel Integrated Supply/Demand Overview Mapping (metodología) (Mapeo de Oferta y Demanda Integrada de Dendrocombustibles)
El Gobierno de la República Argentina implementó, conjuntamente con FAO, dos acciones puntuales en el
marco del Proyecto de Cooperación Técnica TCP/ARG/3103
Bioenergía: Desafíos para la Argentina.
• Realización de WISDOM Argentina.
El objetivo estratégico conjunto de estas actividades fue el de mejorar los conocimientos de la situación actual y analizar las perspectivas y el potencia l para el desarrollo de la bioenergía en el país.
Durante el desarrollo del primer tramo “Bioenergía: Desafíos para la Argentina”, se extrajeron una serie de elementos significativos, que permitieron a su vez obtener conclusiones y formular recomendaciones:
Se gestó un grupo de trabajo interinstitucional en la temática de la bioenergía y los biocombustibles, hecho que no registraba antecedentes en el país.
Se manifestó en las diferentes instituciones participantes un importante apoyo político hacia la temática del proyecto.
Se comprobó que existía un gran potencial de recursos y residuos biomásicos disponibles en el país y aprovechables para uso energético, incluyendo, además de los conocidos biocombustibles (biodiesel y bioetanol), leña, residuos forestales y de la foresto – industria, residuos agropecuarios, residuos agrícolas y los derivados de la agroindustria.
Se puso de manifiesto que no existía aún suficiente información disponible como para formular políticas BIOENERGÉTICAS de fondo que incorporen a todos los recursos bioenergéticos, en particular la leña, los residuos forestales y de la foresto-industria y los residuos agropecuarios.
Entre las tareas pendientes que se detectaron, se destacó la necesidad de profundización del diagnóstico de los recursos de biomasa.
Por su parte, el informe técnico final del proyecto recomendó, entre otras consideraciones:
trabajo interinstitucional en la temática de la bioenergía y los
biocombustibles. Profundizar los diagnósticos de los recursos de biomasa disponibles y evaluar su potencial.
• Programar y realizar tareas que complementaran los desarrollos llevados a cabo en ese componente, de manera de cubrir, adecuada y gradualmente, sucesivas etapas que conduzcan al desarrollo de todas y cada una de las opciones potenciales de aprovechamiento energético de los recursos y residuos de biomasa existentes en el país.
En función de ello, se formuló el segundo tramo “Realización de WISDOM Argentina” con el objetivo principal de continuar el impulso y la promoción de la utilización energética de biomasa en la República Argentina, por medio de la cuantificación de las disponibilidades de biomasa para uso energético en áreas prioritarias y la institucionalización de la utilización de la metodología WISDOM como herramienta de desarrollo de sistemas bioenergéticos sostenibles en el país.
La metodología WISDOM (Mapeo de Oferta y Demanda Integrada de Dendrocombustibles - Woodfuels Integrated Supply / Demand Overview Mapping) fue desarrollada por FAO, en cooperación con el Instituto de Ecología de la Universidad Nacional de México (UNAM), como método para visualizar espacialmente las áreas prioritarias o “puntos calientes” para los combustibles leñosos.
5 El Proyecto de Cooperación Técnica TCP/ARG/3103 financió un total de diez acciones puntuales en la Argentina.
A nivel nacional, el enfoque WISDOM ha sido implementado en México (FAO, 2005), Eslovenia (FAO, 2006a), Senegal (FAO, 2004), Italia (Drigo et al. 2007) y Mozambique (Drigo, 2008). A nivel subregional,
WISDOM ha sido implementada a lo largo de la costa oriental de los países de África central cubiertos bajo
el Programa Africover
(FAO, 2006b) y en otros países del Sudeste Asiático 7 (FAO, 2007).
Recientemente, también fueron terminados dos estudios subnacionales: para Castilla y León, en España (FAO, 2008) y para la Emilia Romagna, en Italia (RENEWED, 2008).
WISDOM está basado en la tecnología de los Sistemas de Información Geográfica (SIG), que ofrecen nuevas posibilidades de combinar o integrar información estadística y espacial sobre la producción (oferta) y el consumo (demanda) de combustibles leñosos (leña, carbón vegetal y otros dendrocombustibles). Esta técnica es accesible y fácil de usar, permitiendo presentar los resultados del análisis espacial de manera comprensible no solo a especialistas, sino también a funcionarios o ciudadanos comunes. Los análisis realizados en diversas escalas permiten mostrar situaciones locales de cualquier parte de un país o región.
WISDOM se adapta a la información disponible, generalmente dispersa, sea ésta directa (consumo de leña y sus tendencias, productividad sostenible, etc.) o indirecta (otras variables relacionadas a la oferta y demanda de energía y/o combustibles), proponiendo su integración, de manera de evitar la necesidad de realizar una nueva y costosa recopilación de datos.
La metodología es un instrumento de planificación estratégica, para la programación y el desarrollo de la dendroenergía. Facilita el análisis espacial de la oferta y la demanda de combustibles leñosos, mostrando las situaciones locales o de todo un país o una región. La identificación de “puntos calientes” puede ayudar a las autoridades a fijar prioridades de acción y la necesidad de realizar estudios adicionales, que ayuden a eliminar lagunas específicas de información, encontrar maneras de resolver los principales problemas y realizar intervenciones.
WISDOM es un instrumento modular, abierto, adaptable a información heterogénea recogida por múltiples sectores interesados en la dendroenergía: direcciones de bosques, industria energética, agricultura, asuntos sociales, etc. Mediante aplicaciones reiteradas de WISDOM a lo largo de los años, se podrá dar al análisis de la dendroenergía una congruencia cada vez mayor.
En resumen, los principales beneficios del uso de WISDOM son los siguientes:
Permite una visión global de los dendrocombustibles en todo el país o la región, ayudando a determinar áreas prioritarias para intervenciones de manejo o restauración de recursos, o bien para promover nuevas iniciativas dendroenergéticas.
Aporta información esencial para complementar la formulación de planes de manejo sostenible de bosques u otras tierras arboladas dentro o fuera de los bosques.
Puede utilizarse para promover el desarrollo de la dendroenergía, como energía localmente disponible y ecológica, y que puede contribuir a generar empleo y mejorar condiciones de vida.
Ayuda a deslindar el rol de los sectores energético, forestal, agrícola y otros, en la provisión y suministro de dendrocombustibles, favoreciendo una más clara asignación de responsabilidades y contribuyendo a promover sinergias.
Permite identificar carencias críticas de datos, de manera de formular acciones para subsanarlo.
Integra información fragmentada y favorece la colaboración interinstitucional, contribuyendo al desarrollo de los sectores involucrados.
El desarrollo de la metodología WISDOM fue motivado por una serie de características propias de la bioenergía y circunstancias del mercado energético y rural que se fueron acentuando en los últimos años. Entre ellas pueden mencionarse:
El consumo de bioenergía ha crecido fuertemente en el pasado reciente.
La competencia por las materias primas entre alimentos y energía ha generado tensiones, situación que se incrementará en el futuro.
6 Burundi, DR Congo, Egypt, Eritrea, Kenya, Rwanda, Somalia, Sudan, Tanzania and Uganda. 7 Cambodia, Malaysia, Laos, Thailand, Vietnam and the Yunnan Province of China.
WISDOM Argentina Informe Técnico Final
Los sistemas bioenergéticos presentan algunos aspectos clave, tales como:
multi-sectorialidad (deben participar el sector forestal, de energía, de agricultura, de desarrollo
rural, etc.) interdisciplinaridad (requieren conocimientos de silvicultura y gestión forestal, agronomía, física,
química, ingeniería, geografía, gestión ambiental, economía, etc.) son casi siempre sitio-específicos, es decir que en cada caso hay características diferentes que
los hacen singulares, requiriendo soluciones especiales. existe una enorme heterogeneidad de las fuentes de biomasa posibles (bosques, residuos de apeo, residuos de forestoindustrias, plantaciones de rápido crecimiento, residuos agropecuarios, residuos de fruticultura, recuperación de residuos de madera, etc.)
Las respuestas dadas a la problemática bioenergética desde los sectores de la energía, de la agricultura y forestal son diferentes, requiriendo una mayor coordinación y sinergia.
Es necesario contar con herramientas para concertar las políticas energéticas y agropecuarias, imaginando proyectos sostenibles que apunten al largo plazo. (V.g. biorefinerías)
Es necesario coadyuvar a evitar los ciclos de “riqueza y pobreza” en el sector rural, mediante actividades que aporten continuidad.
Como una contribución a enfrentar esta problemática, FAO conjuntamente con el Instituto de Ecología de la Universidad Nacional de México, desarrolló esta metodología que resume una visión sistémica, permite nuevos enfoques, promueve la interacción entre los actores y dispone de una interfase que resulta amigable al no técnico y al decisor político, facilitando la integración de la producción de biocombustibles en la planificación de las actividades agrícolas y forestales, y vinculando a la vez a estos sectores con los de la energía, industria y ambiente.
Box 1. El Síndrome de Cenicienta 8 .
A pesar de su indudable rol, la dendroenergía todavía sufre de una extensa carencia de reconocimiento en el contexto de la planificación a nivel nacional. Esta invisibilidad política, que la convierte en una suerte de Cenicienta entre los otros combustibles y fuentes de energía, ha impedido la puesta en práctica de acciones más eficaces destinadas a garantizar un uso sostenible y sostenido de los dendrocombustibles. Varios factores contribuyen a este problema:
El complejo carácter intersectorial de la dendroenergía, que afecta a los sectores de la energía, silvicultura, agricultura y desarrollo rural, se traduce en una fragmentación de las capacidades institucionales, dejando al tema de la dendroenergía como el negocio de nadie.
Los datos sobre la oferta y demanda de dendrocombustibles son en gran parte inadecuados y conciernen a diferentes agencias, lo que impide el desarrollo de visiones holísticas y la definición clara de prioridades.
Los generalmente escasos datos existentes sobre fuentes de provisión de dendrocombustibles, por ejemplo, originan percepciones tendenciosas:
sobre el rol de los bosques en la oferta de dendrocombustibles, comparado con el del sector
agrícola, y, a la vez, sobre el rol de la demanda energética, como una de las fuerzas impulsoras de la deforestación y los procesos de degradación.
Los Departamentos Forestales de la mayoría de los países en desarrollo, reconocen que los dendrocombustibles son importantes productos del bosque, a menudo los más importantes; sin embargo, en niveles políticos más altos, generalmente no se menciona a la dendroenergía entre las prioridades del sector forestal.
Para mejorar el reconocimiento de la dendroenergía y hacerla más comprensible a los decisores políticos, es necesario contar con herramientas de planificación que contribuyan a armonizar e integrar los datos sobre el consumo y la demanda de dendrocombustibles.
Estas herramientas deben generar percepciones claras y holísticas con respecto a los patrones de uso de los dendrocombustibles y su evolución, y de los im pactos asociados, guiando a los decisores políticos y Gobiernos sobre cómo y donde fijar prioridades.
8 Tomado y traducido del documento: [FAO 2003] “Woodfuels Integrated Supply/Demand Overview Mapping – WISDOM”.
Objetivos del Proyecto WISDOM Argentina.
Como se mencionara anteriormente, el principal objetivo de la realización del proyecto “WISDOM Argentina” fue el de dar continuidad al impulso y la promoción del uso energético de biomasa en la República Argentina, iniciado con el proyecto “Bioenergía: Desafíos para la Argentina”.
Para ello se planteó encarar la cuantificación de las disponibilidades de biomasa para uso energético en áreas prioritarias, como así también la institucionalización de la utilización de la metodología WISDOM como herramienta de desarrollo de sistemas bioenergéticos sostenibles en el país, mejorando la capacidad del país para producir mapas temáticos que describan y cuantifiquen la producción y el consumo nacional de bioenergía y sus potencialidades.
A ese efecto, se procedió a la construcción de bases de datos geo-referenciados, en las que la producción y el consumo de dendroenergía y otras formas de bioenergía y sus potencialidades pueden ser visualizados como mapas, cubriendo todo el país tanto a nivel de unidad administrativa (departamento) como a nivel de unidad espacial (píxel), y tomando como base de referencia temporal la información actualizada al año 2005 9 .
Estas bases de datos y mapas derivados servirán para:
La incorporación de la biomasa en la elaboración y formulación de estrategias energéticas a corto, mediano y largo plazo;
El análisis de impactos técnicos, económicos, ecológicos, ambientales y sociales; y
Contribuir al manejo sustentable de los recursos naturales para la producción de materias primas para la producción de bioenergía.
A tal efecto, el proyecto impulsó la implementación de un estudio WISDOM para Argentina, como apoyo a la gestión sustentable de sus recursos biomásicos y al desarrollo de la planificación bioenergética, y proporcionó el entrenamiento necesario —al equipo WISDOM nacional— para el manejo de la metodología y el mantenimiento y actualización de la base de geodatos.
Todos estos resultados posibilitarán, entre otras cosas:
Consolidar conocimientos y difundir tecnologías que contribuyan a la producción sustentable de biocombustibles y bioenergía, respetando la competitividad de los mismos y en armonía con las políticas públicas.
Caracterizar y cuantificar el potencial de los diferentes residuos y subproductos originados por el sector agropecuario y agroindustrial para su aprovechamiento energético.
Elaborar información y estudios que sean de aplicación para la construcción de escenarios bioenergéticos a corto, mediano y largo plazo.
Marco Institucional del Proyecto.
FAO, a través de la acción “Bioenergía: Desafíos para la Argentina”, impulsó la creación de un grupo de trabajo interinstitucional e interdisciplinario en la temática de Bioenergía y Biocombustibles, en el cual intervinieran organismos públicos, grupos de investigación y de desarrollo tecnológico, y se integraran también proyectos bioenergéticos de diferentes provincias.
En el seminario: “Las Perspectivas para el desarrollo de la Bioenergía en el País” (13/9/2006), participaron, además de FAO Roma y la Oficina Local de FAO, funcionarios de los siguientes organismos: Secretaria de Industria, Comercio y de la Pequeña y Mediana Empresa, Secretaría de Energía, Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos, Cámara de Diputados, Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable, Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio y Culto, Instituto Nacional de Tecnología Industrial, Facultad de Agronomía de la UBA, Facultad de Ingeniería de la UBA, Secretaría de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, INTA y Fundación ARGENINTA.
9 En muchos casos esta fecha de referencia es el año 2007. 10 Ver principales conclusiones de esta acción en el punto 2.4.1.
Al iniciarse el proyecto WISDOM Argentina, y a fin de desarrollar las acciones para la mejora de la información disponible sobre el consumo actual de biocombustibles y la evaluación del potencial de los recursos y residuos biomásicos para su uso sostenible con fines energéticos, se consolidó un grupo de trabajo específico, liderado por el INTA (Unidad del Instituto de Clima y Agua, del INTA Castelar) e integrado por estamentos representativos de la Secretaría de Energía del Ministerio de Infraestructura y Planificación Federal (S.E. - Consejo Asesor de Estrategia Energética) y la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos del Ministerio de Economía y Producción (SAGPyA - Dirección Nacional de Producción Agropecuaria y Forestal).
Asimismo, como valiosos proveedores de información de base se incorporaron también la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable (SAyDS - Dirección de Bosques) y el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) del Ministerio de Economía y Producción.
El Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), actúa por medio de sus programas y proyectos, que se desarrollan en diferentes unidades específicas. En este caso la actividad estuvo contemplada en uno de los proyectos de la actual cartera del Programa Nacional de Bioenergía, con profesionales del Instituto de Clima y Agua y del Instituto de Ingeniería Rural del INTA Castelar.
En ese marco, el INTA participó a través de la Unidad de Transferencia de Tecnología, del Instituto de Clima y Agua del INTA Castelar, conducida por Stella Carballo, e integrada por Noelia Flores Marco 11 y Alicia Anschau, y contó con la colaboración del Coordinador del Programa de Bioenergía Nacional, Ing. Agr. Msc. Jorge Hilbert.
La Secretaría de Energía (S.E.) del Ministerio de Infraestructura y Planificación Federal, participó a través del Grupo de Planeamiento Energético 12 del Consejo Asesor de Estrategia Energética, cuyo Coordinador es el Ing. Juan Legisa, cuyo Subcoordinador es el Lic. en Economía Guillermo Genta y está integrado, entre otros profesionales, por el Licenciado en Geografía y Especialista en Teledetección y SIG Juan Ignacio Paracca.
Asimismo, colaboraron en diferentes instancias del proyecto funcionarios de otras áreas, tales como las Direcciones Nacionales de Prospectiva y de Promoción y la Coordinación de Energías Renovables de esta última, e incluyendo —entre otros— a Alicia Baragatti, Mónica Servant, Pablo Carulla, Verónica Seifer, Fernando Pino y Ramiro Mata.
La Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos (SAGPyA) del Ministerio de Economía y Producción, participó a través del Programa Nacional de Biocombustibles de la Dirección de Agricultura de la Dirección Nacional de Producción Agropecuaria y Forestal, grupo coordinado por Miguel Almada y Flory Bergenisic e integrado por Pablo Gramicci y Juan Carlos Ferrero.
Asimismo, la Dirección de Forestación, a través de Liliana Corinaldesi, Liliana La Rosa y Marcelo Yorio, suministró la información de base correspondiente a los Bosques Implantados.
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) es el organismo público, de carácter técnico, que unifica la orientación y ejerce la dirección superior de todas las actividades estadísticas oficiales que se realizan en el territorio de la República Argentina. El INDEC también tiene la responsabilidad de coordinar el Sistema Estadístico Nacional (SEN), integrado por los servicios estadísticos de los organismos nacionales, provinciales y municipales. Participó del proyecto a través de María Teresa Carré, Ana María Papa y Pablo Gallo Mendoza.
11 Perteneciente al Instituto de Ingeniería Rural del INTA.
12 Creado por Resolución de la S.E. 1284/2006.
La Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable (SAyDS) de la Jefatura de Gabinete de Ministros, participó a través de la Dirección de Bosques, de la Dirección Nacional de Ordenamiento Ambiental y Conservación de la Biodiversidad, a cargo del Ing. Jorge Luis Menéndez, cuyo Programa Nacional de Estadística Forestal, coordinado por la Lic. Norma Esper, y su Unidad de Manejo del Sistema de Evaluación Forestal, coordinado por la Ing. Agr. Celina Montenegro, gestionan la información correspondiente a los Bosques Nativos.
1.5. Actividades de Asistencia Técnica de FAO.
Las actividades de asistencia técnica de FAO, realizadas para la creación WISDOM Argentina, fueron coordinadas y supervisadas por el Dr. Ing. Miguel Trossero, Oficial del Programa energía derivada de la madera del Departamento Forestal de la Sede de Roma y los Sres. José Benites y Francisco Yofre de la Oficina Local de FAO, y se desarrollaron durante aproximadamente 13 meses, durante los cuales un Consultor Internacional, Rudi Drigo, visitó el país en tres oportunidades, sumando un total de 8 semanas de misión.
Durante la primera misión, de dos semanas de duración (7 al 18 de mayo de 2007), las actividades se enfocaron a (i) presentar el alcance y la estructura de la metodología WISDOM, y definir su posible estructura en el contexto argentino, (ii) proveer asistencia en la definición/identificación de las capas temáticas necesarias para el desarrollo de los módulos oferta y demanda y su desarrollo inicial y, (iii) proveer asistencia en el establecimiento de las sinergias inter-institucionales necesarias.
En la segunda misión, de tres semanas de duración (26 de octubre al 17 de noviembre de 2007), las actividades incluyeron: (i) análisis de la información espacial y estadística disponible, (ii) identificación, obtención, revisión e integración de capas adicionales, (iii) definición de los pasos analíticos del procedimiento y entrenamiento al equipo de INTA dedicado al análisis WISDOM, y (iv) primera definición de los valores de stock y productividad sustentable de biomasa.
En la tercera misión (2 al 21 de junio de 2008) las actividades incluyeron: (i) revisión e integración de la información colectada por INTA y provista por las otras instituciones participantes, (ii) concreción de los módulos Oferta, Demanda e Integración a niveles de unidad administrativa y espacial, y ejemplificación de análisis de cuencas de aprovisionamiento de biomasa, (iii) presentación y discusión de WISDOM Argentina en un seminario en Buenos Aires, de dos días de duración, entre el 19 y 20 de junio de 2008, y (iv) documentación del procedimiento analítico.
La contraparte técnica directa para el análisis fue la unidad de Transferencia de Tecnología, del Instituto de Clima y Agua, del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) de Castelar.
Entre el 19 y 20 de junio de 2008 se realizó un Seminario-Taller, organizado por la S.E., el INTA, la SAGPyA y FAO, y auspiciado por la SAyDS, denominado “Matriz de oferta y demanda de Bioenergía. Situación actual y desarrollo potencial en Argentina”.
El Seminario-Taller se llevó a cabo en el salón auditorio de la delegación INTA, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, y contó con la participación de representantes de prácticamente todos los organismos involucrados de nivel nacional, como así también de los organismos equivalentes de nivel provincial de muchas de las provincias argentinas, invitados especialmente.
Los objetivos del Seminario-Taller fueron:
a) Informar y compartir con los distintos actores convocados, los principales resultados de los estudios realizados sobre el estado actual de la utilización de la bioenergía en el país y la estimación del potencial en términos de biomasa forestal, agrícola, agroindustrial y pecuaria
b) Establecer propuestas para la implementación de mecanismos de relevamiento —a nivel de las provincias— de datos e información existente, así como la obtención de nuevos datos a nivel provincial.
c) Implementar una metodología de trabajo común, que sirva a la planificación estratégica de la bioenergía tanto para el sector público como privado en todas las provincias Argentinas.
d) Identificar actividades de seguimiento y asistencia técnica para mejorar el WISDOM nacional y realizar WISDOM a escala provincial.
En la sesión matutina de la primer jornada del Seminario-Taller se realizó el acto de apertura, en el cuál presentaron la actividad un representante de FAO, un representante del Secretario de Energía, el Secretario de Agricultura Ganadería Pesca y Alimentos y el presidente del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria.
A continuación, el Ing. Miguel A Trossero, Oficial de la Dirección de Productos Forestales del Departamento Forestal de FAO - Roma, disertó sobre “La contribución de FAO al desarrollo de una estrategia bioenergética”. Seguidamente, el Ing. Agr. Jorge A Hilbert, Director del Instituto de Ingeniería Rural y Coordinador del Proyecto Biocombustibles del INTA, se refirió al “Compromiso institucional del INTA con la bioenergía a nivel nacional, avances más significativos”.
Posteriormente, el Consultor Internacional Rudi Drigo, especialista en planificación y desarrollo de políticas dendroenergéticas de FAO y la Unión Europea, con sede en Roma, realizó la presentación de los mapas bioenergéticos obtenidos mediante la aplicación de la metodología WISDOM, reflejando el consumo actual de biomasa en Argentina y su potencial; en tanto que la Lic. Stella Carballo, Coordinadora de la oficina de Servicios especiales y Transferencia de Tecnología del Instituto de Clima y Agua del INTA, expuso los aspectos metodológicos y los principales resultados y conclusiones del proyecto.
En la sesión vespertina, se hizo referencia a los aportes que puede hacer el conocimiento de la localización de los recursos biomásicos a la “Planificación de Estrategias Energéticas” para la Argentina en el mediano y largo plazo. El Lic. Juan Ignacio Paracca, del Consejo Asesor de Estrategia Energética de la Secretaria de Energía, expuso sobre “Bases para el planeamiento estratégico del aprovechamiento de recursos bioenergéticos”; en tanto que el Geógrafo Pablo Carulla, de la Dirección Nacional de Promoción de la Secretaría de Energía, y el Ing. Alejandro Gallino, Consultor en Energía, presentaron un “Estudio de prefactibilidad para la utilización de residuos de la industria arrocera y la forestoindustria, en la generación de energía eléctrica, en la provincia de Entre Ríos”.
Luego de un breve debate y comentarios sobre lo expuesto, se desarrolló un bloque sobre “La importancia del uso de WISDOM a nivel provincial”, con el objetivo de informar a los representantes provinciales los detalles del WISDOM como sistema de asistencia a la toma de decisiones para el desarrollo estratégico de la bioenergía en el país y en las provincias. A ese efecto, se presentó la Base de Datos del “Módulo de Demanda” de WISDOM sobre el consumo de bioenergía en el sector residencial, comercial e industrial a nivel nacional y provincial y se trató la identificación de problemas y soluciones posibles. Asimismo, se presentó la Base de Datos del “Modulo de Oferta” de WISDOM sobre las diferentes fuentes de aprovisionamiento de bioenergía para el sector residencial, comercial e industrial a nivel nacional y provincial y se trató la identificación de problemas y soluciones posibles. Finalmente, se describieron algunos problemas encontrados en la aplicación de WISDOM a nivel nacional.
En la sesión matutina de la segunda jornada, dedicada a identificar las actividades de seguimiento y asistencia técnica para mejorar el WISDOM a nivel nacional y realizar nuevos WISDOM a nivel provincial, se realizaron algunas presentaciones de experiencias provinciales y locales en la generación de bioenergía. En particular, el Ing. Juan Pablo Badía, en representación del PERMER, se refirió a la “Localización y estudio de factibilidad de la instalación de un proyecto de generación con biomasa en las provincias de Corrientes y Misiones”.
Mas tarde, se inició un análisis y discusión en grupos de trabajo regionales de la oferta y consumo de bioenergía por sectores (residencial, comercial e industrial), para lo cual se establecieron ciertas pautas para el trabajo en grupo:
1. Identificar interés y actividades para la realización de WISDOM provinciales.
2. Detectar qué datos se encuentran disponibles a nivel provincial, para reforzar las bases de datos utilizadas en la elaboración de los mapas bioenergéticos del país a partir de WISDOM.
3. Determinar los canales de transferencia e intercambio de datos para la realización de ejercicios WISDOM provinciales.
4. Formulación de conclusiones y compromisos asumidos por los diferentes representantes sectoriales de los Grupos de Trabajo.
Finalmente, en la sesión vespertina se procedió a la presentación y discusión de conclusiones y recomendaciones de los Grupos de Trabajo, incluyendo la formulación de planes y metodologías de trabajo y la enunciación de conclusiones. Al acto de clausura y cierre asistió el Secretario de Energía de la Nación.
Palabras del Secretario de Energía en el cierre del Seminario-Taller.
En el cierre del Seminario, el Secretario de Energía puso de relieve los desafíos que enfrentan el mundo, la región y el país a partir del hecho de que las reservas energéticas —renovables y no renovables— no están distribuidas de manera homogénea, que generalmente la demanda es mayor y anterior a la oferta, y que — a diferencia de lo ocurrido en crisis anteriores— se ha sumado un problema ambiental relevante, como lo es el cambio climático.
En ese sentido, sostuvo que las energías renovables (geotérmica, eólica, solar, biomasa), aún siendo complementarias de la demanda global, se perfilan como opciones realistas para desarrollar la oferta de energía, ya que debido al aumento de los precios de los hidrocarburos, muchas de ellas ya pueden competir con las energías convencionales.
Expresó también que garantizar el acceso a fuentes de energía accesibles y confiables es un elemento fundamental de la agenda de desarrollo y será uno de los grandes temas que tendrán que encarar las próximas generaciones de cara al futuro. Es necesario comenzar a desarrollar fuentes alternativas de energía que sean sustentables en el largo plazo. Entre ellas mencionó los biocombustibles líquidos —en una sana armonía con los alimentos— y el estudio y explotación de los recursos biomásicos.
Resaltó asimismo que el desafío es aún mayor, ya que lo anterior debe realizarse en un ámbito creciente del “derecho a la energía”, fundamentalmente en el abastecimiento a zonas rurales, en que los habitantes sufren las mayores necesidades. Al efecto, mencionó la experiencia del programa PERMER, que está mostrando que es posible abastecer con energías renovables a los pobladores rurales dispersos con éxito.
Ante este escenario, el Gobierno Nacional ha tomado decisiones a través de la Secretaría de Energía, poniendo en ejecución programas de eficiencia y sustentabilidad energética, para lograr un ahorro del 7% del consumo de energía eléctrica para el 2016, y dando señales tendientes a la utilización de energías renovables que incluyen, entre otras, acciones para:
Incentivar el empleo de fuentes renovables a fin de diversificar la matriz energética.
Cuantificar los recursos y localizar su demanda y oferta.
Detectar áreas de atención prioritaria tanto por su potencial para el aprovechamiento bioenergético,
como por su déficit de acuerdo a la demanda existente del recurso. Ampliar la participación en los proyectos de las provincias.
Promocionar proyectos energéticos que aprovechan los recursos biomásicos.
Remarcó además que se han sancionado en el país leyes fundamentales que aportan los marcos jurídicos para acelerar la incorporación de estas energías a la matriz energética. (Ver Anexo 8.6 ANEXO 6. Marco regulatorio argentino respecto al aprovechamiento de recursos bioenergéticos.)
Dentro del programa PERMER se realizaron estudios a fin de evaluar los recursos de biomasa y la potencial localización y estudio de factibilidad para la instalación de un proyecto de generación en la provincia Misiones y uno en la provincia de Corrientes, que conjugan objetivos ambientales, que hacen a la sustentabilidad de una actividad productiva y que a su vez permiten abastecer con electricidad a un significativo número de personas que viven en el medio rural sin otras alternativas de abastecimiento.
Asimismo, destacó la realización de un estudio de prefactibilidad para la utilización de residuos provenientes de la industria arrocera y de la forestoindustria, que permitiría mejorar las condiciones de prestación de servicios, fundamentalmente generación de energía eléctrica, en la provincia de Entre Ríos. Los detalles de ambos proyectos fueron presentados en el Seminario Taller.
Por otro lado, a fin de contar con herramientas para la toma de decisiones que aseguren el abastecimiento de recursos energéticos para el desarrollo económico y el bienestar de la sociedad, la Secretaria de Energía está efectuando estudios para el diseño y elaboración de un sistema de Planeamiento Estratégico de Energía a mediano y largo plazo.
Tanto para la ejecución de la normativa vigente como para la planificación estratégica de la energía, se detectó que los conocimientos referentes al potencial de los recursos biomásicos en Argentina no habían sido suficientemente desarrollados como para permitir su óptimo aprovechamiento energético, por lo cual desde la S.E. se apoyó la conformación de un grupo de estudio con representantes de otros organismos (SAGPyA, INTA, SAyDS), en conjunto con la asistencia de FAO, para la aplicación en la Argentina de la metodología WISDOM.
La cuantificación y localización de los recursos bioenergéticos facilitará la formulación de políticas públicas que favorezcan su mejor empleo —actual y futuro— ya que permitirá la detección de áreas prioritarias de atención en materia de bioenergía, focalizando el potencial con que cuentan algunas regiones del país en la materia, pero también sobre aquellas en donde estos recursos son insuficientes para atender su demanda, requiriendo el avance sobre propuestas para su manejo eficiente y/o reemplazo.
De acuerdo a los primeros resultados de los estudios realizados bajo este marco de cooperación interinstitucional, se detectó una importante fuente potencial y sustentable de energía. En efecto, el aprovechamiento bioenergético puede contribuir a una mejor gestión de las formaciones vegetales y de los residuos provenientes de actividades agropecuarias, agroindustriales, entre otras. Apoyando de este modo a la diversificación de la matriz energética nacional, la que actualmente se apoya fuertemente en combustibles de origen fósil.
De este modo se pretende que la Secretaría de Energía, como entidad de aplicación del marco normativo vigente en materia de energías renovables, cuente con una herramienta que permita el mejor arbitraje de los proyectos presentados referidos a esta materia, en vistas a ejercer del modo más eficiente sus potestades de fiscalización y de planificación de corto, mediano y largo plazo para el mejor aprovechamiento estratégico y sostenible de los recursos energéticos con que cuenta el territorio nacional.
Los días 29 y 30 de Septiembre de 2008 se realizó en la Secretaría de Energía el “Taller de Transferencia de información y aplicaciones de WISDOM en Argentina”, con el objetivo de devolver a las Instituciones participantes los resultados alcanzados durante la ejecución del proyecto.
El 30 y 31 de Octubre de 2008, en la Universidad de la Punta, Provincia de San Luis, se llevó a cabo un Seminario-Taller Regional denominado: “Situación actual y desarrollo potencial de la matriz de oferta y demanda de bioenergía”. El encuentro fue organizado en conjunto por la Oficina Local de FAO, el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y la Universidad de La Punta (ULP).
El objetivo principal del evento fue el de informar a los participantes de organismos públicos y privados acerca de los resultados derivados de la aplicación de la metodología WISDOM para el análisis de la situación actual y potencial del uso de la bioenergía en la región. A partir de dicha información, se propuso formular el desarrollo estratégico de la bioenergía e identificar actividades de seguimiento y asistencia técnica para mejorar la aplicación regional de WISDOM e implementarla a escala provincial. Participaron del taller representantes de Catamarca, San Juan, Mendoza y San Luis. A partir de esta reunión se iniciaron actividades tendientes a realizar análisis a escala provincial, con datos y participación de las mismas.
En la primera jornada, luego de la apertura, a cargo del Ing. Alejandro Munizaga —representante de la ULP— el Ing. Agr. MSc. Jorge Antonio Hilbert, Coordinador del Programa Nacional de Bioenergía y Director del Instituto de Ingeniería Rural del INTA, expuso sobre el “Programa Nacional de Bioenergía del INTA, avances y proyecciones”.
Seguidamente, Alicia Anschau y Noelia Flores Marco 13 , de la oficina de Servicios especiales y Transferencia de Tecnología del Instituto de Clima y Agua del INTA presentaron la aplicación de la metodología WISDOM a nivel Nacional.
Posteriormente, Noelia Flores Marco expuso una aplicación regional: “Valorización de las cadenas productivas regionales a partir de la utilización de sus residuos en la generación de energía eléctrica en las provincias de La Rioja, Catamarca y Tucumán”; en tanto que Alicia Anschau expuso otra aplicación regional:
“Aprovechamiento de subproductos de las actividades forestales y citrícolas en la generación de energía eléctrica en la provincia de Corrientes”. Estos trabajos fueron realizados en el marco del Programa Nacional de Bioenergía de INTA para ajustar la metodología con datos provinciales, relevados por INTA a traves de sus centros regionales.
En la sesión de la tarde, el Ing. Eduardo Beaumont Roveda expuso sobre “Aprovechamiento de Energía de Biomasa en pequeña escala (20 – 500 kW). Puesta al día de tecnologías y posibilidades”; y se realizó un panel de debate con representantes provinciales denominado "La biomasa y su realidad en la matriz energética".
13 Perteneciente al Instituto de Ingeniería Rural del INTA.
Finalmente, en la segunda jornada se realizó una presentación denominada “El ArcGIS y sus aplicaciones prácticas. Servicios de la ULP”, para introducir a los participantes en la temática SIG, y seguidamente se expuso sobre “La experiencia del relevamiento de biomasa en Argentina”. La idea de estas presentaciones fue ofrecer a los representantes provinciales la posibilidad de replicar el WISDOM en la ULP para el nivel regional. Por último, en la sesión vespertina se realizaron mesas de discusión acerca de las posibilidades de aplicación y relevamiento de datos a nivel regional.
Está prevista la realización de una jornada de seguimiento en la ULP —posiblemente en el mes de mayo de 2009— a fin de avanzar en la implementación del WISDOM de nivel regional.
Almada, Miguel
malmad@mecon.gov.ar
INTA-Clima y Agua
aly.anschau@gmail.com
Baragatti, Alicia
abarag@mecon.gov.ar
Benites, José
Carballo, Stella
scarballo@cnia.inta.gov.ar
Carré, Maria Teresa
mcarr@indec.mecon.gov.ar
Carulla, Pablo
pcarul@minplan.gov.ar
SAGPyA-Dir. Nacional de Forestación
lcorin@sagyp.mecon.gov.ar
Drigo, Rudi
rudi.drigo@tin.it
Esper, Norma
nesper@ambiente.gov.ar
Flores Marco, Noelia
INTA-Instituto de Ingeniería Rural
nflores@cnia.inta.gov.ar
Genta, Guillermo
ggenta@minplan.gov.ar
Hilbert, Jorge
jlegis@minplan.gov.ar
Menendez, Jorge
Paracca, J. Ignacio
jparac@minplan.gov.ar
Servant, Monica
mserva@mecon.gov.ar
Trossero, Miguel A
Miguel.Trossero@fao.org
Yofre, Francisco
Francisco.Yofre@fao.org.ar
2. Bioenergía y Desarrollo.
2.1. Posibilidades de la biomasa como fuente de energía y desarrollo.
La situación imperante de crisis internacional, precios elevados de la energía, seguridad energética precaria y diversos problemas generados por el cambio climático, ha facilitado el impulso de políticas energéticas y ambientales favorables al desarrollo de las energías renovables, entre ellas la Bioenergía (BE), como pocas veces se ha visto en el pasado.
Esta circunstancia ha permitido a FAO consolidar una serie de desarrollos que permiten poner en evidencia las distintas oportunidades, ventajas y beneficios que ofrece la bioenergía y que se considera necesario que los decisores políticos conozcan acabadamente. Estas oportunidades, ventajas y beneficios, van mucho más allá de la seguridad energética, del combate al cambio climático (CC) y del hecho que la bioenergía pueda constituir una fuente descentralizada de energía. Las ventajas más importantes tienen que ver con el desarrollo de la comunidad, de su territorio y de sus recursos naturales.
En efecto, la biomasa para uso energético no es solo una fuente energética disponible localmente y que si se maneja adecuadamente es renovable, sino que además es económica, ambiental y socialmente sostenible. Constituye un recurso energético que se puede generar y multiplicar, de acuerdo a lo necesario, mediante plantaciones, y con el cual se pueden producir combustibles —sólidos, líquidos, y gaseosos— que permiten generar energía térmica, mecánica y eléctrica, para uso en la industria, los servicios y la economía del mismo territorio, y cuyos excedentes pueden exportarse a comunidades vecinas, generando un sistema sinérgico de gran valor agregado para la comunidad involucrada.
De esta manera se puede reemplazar el consumo de combustibles derivados del petróleo, cada vez mas conflictivo y oneroso, generando un ahorro considerable, reduciendo la dependencia externa y contribuyendo a la mitigación del CC.
El uso de la bioenergía es una realidad en casi todos los países y regiones del mundo. Si bien aún hay muchas dificultades por resolver, sus múltiples beneficios son indiscutibles. Uno de esos beneficios es que la bioenergía es una oportunidad para promover el desarrollo rural. Por lo tanto, la FAO ha realizado una firme apuesta a favor del desarrollo de la bioenergía en sus países miembros.
Dendrocombustibles Directos
Dendrocombustibles Indirectos
Dendrocombust. Recuperados
Produccion, Oferta
la Agro-industria
DENDROCOMBUSTIBLES
Gaseosos: gas de pirólisis
Liquidos: licor negro, etanol.
Usos, ejemplos de biocombustibles
Sólidos: leña, rollizos, chips,
aserrín, carbón vegetal
Liquidos: etanol, biodiesel
Sólidos: paja, tallos,
cáscaras, bagazo
paja, tallos,
Liquidos: efluentes cloacales,
bioaceite de pirólisis
Solidos: residuos sólidos
Gaseosos: biogas, gas de
Adaptado de: TUB, Terminología Unificada sobre Bioenergía, [FAO. 2004a].
2.2. Bioenergía y Desarrollo Rural.
Existen claros nexos o interrelaciones entre bioenergía y sociedad, economía y territorio. Más específicamente, entre áreas rurales y urbanas, con sus servicios, sus actividades y sus producciones — sean estas forestales, agropecuarias, industriales o empresariales. Estos nexos, lamentablemente, han sido poco estudiados hasta la fecha, aunque marcan que la bioenergía —si es manejada y utilizada correctamente— puede jugar un rol importante para promover un desarrollo más armónico e integrado entre las sociedades de los centros urbanos y de las áreas rurales.
En las áreas rurales, la bioenergía puede convertirse en un mecanismo y complemento ideal para la utilización de los numerosos subproductos —residuos o desechos— que generan las actividades humanas existentes, ya sean forestales, agropecuarias o industriales. Incluso, en muchos casos pueden evitarse fuertes impactos ambientales, ya que la sociedad no sabe como eliminar estos subproductos sin causar graves daños al entorno, al territorio y a sí misma.
En este contexto, la utilización de biomasa como fuente energética se convierte automáticamente en un canal privilegiado, no solo para la utilización de las múltiples y considerables cantidades de residuos existentes, sino también para promover nuevas plantaciones, ya sean energéticas o de uso múltiple, con los consiguientes beneficios para el desarrollo ulterior del territorio, a través de nuevas empresas e industrias, que generen mas empleos y mayores ingresos, temas de gran interés en este período de crisis que está enfrentando la humanidad.
Vale la pena señalar dos dimensiones principales que están ligadas a la opción bioenergética: a nivel macro, se produce una redistribución de la renta hacia los sectores rurales; en tanto que a nivel micro, se impulsa la generación de empleos y la mejora de los ingresos en ese sector.
Medir los beneficios que puede acarrear, por ejemplo, el “simple” desplazamiento de petróleo importado 14 por fuentes energéticas disponibles localmente, como la bioenergía, es bastante complejo. Sin embargo,
puede comprenderse fácilmente que esto significa que, por una parte, se ahorran divisas
una redistribución de ingresos 16
(efecto macroeconómico). Esta redistribución de ingresos, a su vez,
posibilita movilizar inversiones para la realización de iniciativas en territorio nacional, destinadas a generar
la energía suplantada. Si estas inversiones son canalizadas hacia proyectos de bioenergía, esto significa direccionarlas hacia las áreas rurales, generando nuevos emprendimientos, empleos e ingresos para las mismas (efecto microeconómico).
En función de lo anterior, puede concluirse que la bioenergía es un mecanismo apto para promover el desarrollo rural, movilizar inversiones y generar empleos e ingresos. Sin embargo, también debe tenerse en cuenta que la bioenergía no siempre es sostenible, ya que, si no se planifica debidamente, existe riesgo de deforestación, perdida de biodiversidad, erosión de suelos , excesivo uso del agua, conflictos en el uso del suelo y la tenencia de la tierra, escasez de alimentos o subas repentinas de los precios. Por lo tanto es necesario prestar especial atención al tipo de combustible biomásico a promover y a los aspectos de dónde y cómo es producido.
2.3. Dendroenergía y Desarrollo Rural.
Como ya se ha dicho, la bioenergía ofrece una multitud de oportunidades, ventajas y beneficios. En este sentido es necesario examinar el papel que juega la bioenergía —y en particular la dendroenergía— como mecanismo para promover el desarrollo rural.
Si se analizan diferentes estadísticas de empleo estimado en diversos países, empleos generados por las diferentes opciones energéticas, en particular las diversas energías renovables y las diferentes opciones bioenergéticas, como así también las inversiones necesarias para la generación de empleos se observan importantes indicadores:
• En la India, entre 3 y 4 millones de empleos se deben al comercio de dendrocombustibles. En Pakistán se suman otros 600.000 empleos. En Filipinas, 700.000 empleos se deben a la producción y comercio de energía de biomasa.
14 O la liberación de petróleo autóctono para su exportación.
15 O se generan divisas, en el caso inverso.
16 Entre el país y el exterior o entre una región del país y el resto.
En la Unión Europea se ha estimado que mas del 90% de los empleos generados por la utilización de fuentes renovables de energía (450.000 en 2005; 642.700 en 2010; y 838.800 en 2020), corresponden a la bioenergía.
Analizando las diferentes opciones bioenergéticas 17 , siempre en la Unión Europea, se estima que de esos nuevos empleos generados en el año 2005 por la bioenergía, 140.800 fueron debidos a la utilización de residuos agrícolas (el 31%) y 133.300 fueron debidos a la utilización de residuos forestales (casi el 30%). Para el 2010 y 2020 estos valores están pronosticados en 139.400 y 147.000, respectivamente, para residuos forestales; y 220.600 y 289.000, respectivamente, para residuos agrícolas.
En relación a las inversiones necesarias para la generación de empleos, se ha estimado que en el sector de la Bioenergía, el valor oscila entre 12.000 y 100.000 US$/empleo, según que la solución técnica adoptada sea: bioelectricidad, biocalor, bioetanol o biodiesel, en tanto que en otros sectores es, por ejemplo, de 800.000 US$/empleo en la industria petroquímica y de 1.000.000 US$/empleo en la generación de energía hidroeléctrica.
• Un estudio realizado por el Programa Dendroenergético de FAO, llevado a cabo en Nicaragua, mostró que los precios de 1 MW eléctrico generado con leña, no solo era competitivo con la generación mediante bunker de petróleo, sino que, además, 1 MW eléctrico generado con bunker requiere el empleo de 15 personas, mientras que cuando se utiliza leña (residuos de eucaliptos) se requieren 45 personas. Sencillamente, tres veces más empleos, y estos empleos son generados principalmente en el área rural.
En particular, la dendroenergía puede contribuir fuertemente al desarrollo del sector forestal, ya que mediante apropiadas inversiones e innovación tecnológica, pueden obtenerse grandes producciones y altas productividades, representando más empleos y más ingresos, sin perder de vista que también puede significar mayor competencia por las materias primas: madera vs. combustibles, aunque esta ecuación casi siempre se equilibra por la natural complementación entre productos y residuos.
La lista de ventajas socioeconómicas adicionales para la comunidad es larga. Vale la pena mencionar dos más de ellas: a) las derivadas de las inversiones para la realización de la planta de generación energética mediante biomasa, y b) las derivadas de la producción, preparación y comercialización de los biocombustibles necesarios para dicha planta, implicando ambas una variedad de nuevas actividades y empresas estrechamente vinculadas al territorio.
Puede concluirse que la dendroenergía puede constituirse en un mecanismo importante para promover el desarrollo rural y forestal, aunque el conocimiento sobre su dimensión socioeconómica es aún insuficiente. El rol de FAO es contribuir a mejorar esta situación, posibilitando la utilización de la biomasa forestal como un combustible viable y sostenible.
La principal propuesta de FAO para promover la dendroenergía como fuente local de energía para el desarrollo rural, consiste en promover Sistemas Dendroenergéticos Sostenibles, mediante herramientas de trabajo como el WISDOM, que permite analizar y visualizar la oferta y demanda de biocombustibles en forma de mapas y tablas, a fin de visualizar situaciones bioenergéticas, identificar áreas prioritarias, analizar impactos y establecer estrategias y programas.
2.4. Desarrollo de la Bioenergía en la Argentina.
Desde el punto de vista agronómico y forestal, Argentina posee condiciones ecológicas adecuadas para el desarrollo de los insumos básicos necesarios para la producción de energía a partir de la biomasa. Asimismo, tiene un gran potencial y ventajas comparativas para la producción de biocombustibles, ya que es uno de los principales productores mundiales de cereales y oleaginosas. Posee grandes extensiones de tierras aptas para el desarrollo de cultivos tradicionales (soja, girasol, maíz y sorgo) y no tradicionales (ricino, cártamo, colza, etc.), principales insumos para la elaboración de biocombustibles. Al mismo tiempo, es uno de los líderes en la exportación de aceites vegetales.
17 Biocombustibles anaeróbicos, Combustión de Biocombustibles, Gasificación de Biocombustibles, Biocombustibles líquidos, Cultivos energéticos, Residuos forestales y Residuos agrícolas.
Existen también los instrumentos legales para sostener el desarrollo de la bioenergía: el régimen de promoción de la Ley 26.093 para la producción y uso sustentable de biocombustibles y la Ley 26.190 que promueve el uso de fuentes renovables de energía para la producción de energía eléctrica. 18
De acuerdo a lo que expresan los propios actores sectoriales, desde el punto de vista económico y social el desarrollo de la bioenergía y los biocombustibles promoverá la creación de nuevas actividades e industrias hoy inexistentes en el país, tendrá un “efecto riqueza” generado por las inversiones realizadas en el sector, posibilitará la diversificación de riesgo del productor debido a la existencia de un nuevo destino para su producción, permitirá una significativa generación de puestos de trabajo, tanto en la producción de los dendro y biocombustibles como en su conversión y utilización, impulsará el desarrollo de áreas marginales a partir de la implementación de cultivos energéticos y su industrialización in situ, y promoverá una mejora ambiental por reducción de emisiones contaminantes y con efecto invernadero.
Algunos de los beneficios más notables a obtener con el desarrollo, producción y consumo de bioenergía y biocombustibles son:
Diversificar la matriz energética, incluyendo nuevos actores del sector agrícola y forestal;
Reducir la generación de emisiones con efecto invernadero y mejorar la salud pública por aire más limpio.
la producción agrícola, hoy excesivamente limitada por los
“commodities”.
Introducción de zonas actualmente marginales para la producción agrícola y forestal, con el desarrollo concomitante de las economías regionales, hoy altamente deterioradas.
Crear empleo en zonas rurales, con la consiguiente estabilización de la población en zonas que actualmente son “expulsoras” de mano de obra.
Posibilitar la generación de acreencias en el mercado de bonos de reducción de emisiones de carbono.
La energización rural mediante biomasa requiere el mejoramiento del flujo de información entre los actores involucrados en la misma (los sectores energético, forestal y agrícola) y los gobiernos locales; la capacitación, para generar aptitudes técnicas y de gerenciamiento; la identificación de proyectos demostrativos y la realización de estudios de factibilidad; y la cooperación interinstitucional e interdisciplinaria.
Por su parte, entre las principales barreras de la bioenergía —que son comunes a la mayoría de las energías renovables— pueden mencionarse las barreras técnicas, económicas y financieras, institucionales y sociales. Entre las barreras técnicas, las principales son la insuficiente información sobre recursos, la localización de recursos donde no hay demanda, la localización de recursos donde no hay infraestructura, y el insuficiente desarrollo de capacidades para el diseño, operación construcción y mantenimiento de proyectos de pequeña escala.
Entre las barreras económicas y financieras se mencionan generalmente los altos costos de inversión en equipamiento, la dificultad de tramitación y altos costos de transacción, aún para los proyectos de pequeña escala, y la dificultad en la competitividad de los proyectos por el impacto de determinados subsidios.
Entre las barreras institucionales, por su parte, se mencionan la necesidad de compatibilizar la política energética con la política ambiental, la necesidad de incentivos públicos, la falta de consideración de las externalidades, y la tendencia a privilegiar la extensión de la red por sobre el aprovechamiento de las energías locales.
Finalmente, algunos de los desafíos a superar incluyen la promoción de la investigación y desarrollo con el fin de disminuir costos de producción y poder aprovechar más eficientemente la biomasa producida; impulsar el uso de la biotecnología para el desarrollo de variedades de materias primas con fines energéticos; desarrollar acciones que tiendan a identificar y establecer líneas de financiamiento, a través de la coordinación con los organismos multilaterales de crédito, el mercado de capitales y el sistema financiero; y lograr un equilibrio sustentable de proyectos grandes, medianos y pequeños.
18 Ver mayor detalle en el Anexo 8.6. ANEXO 6. Marco regulatorio argentino respecto al aprovechamiento de recursos bioenergéticos.
La Argentina es, sin duda, un país que cuenta con cantidades abundantes de biomasa apta para uso energético. Sin embargo, la utilización de dicho potencial está lejos de ser fácil y simple. Como se ha mencionado, hay diversas tareas aún por hacer y existen diversas barreras y limitaciones de tipo institucional, técnico, económico, ambiental y de logística que es necesario enfrentar.
En la República Argentina, el suministro energético en condiciones óptimas de seguridad, calidad y precio es un objetivo irrenunciable en la definición de una política energética. En este contexto, la tarea de previsión de las necesidades energéticas futuras debe hacerse de manera tal que la misma resulte sustentable.
Actualmente, se está llevando a cabo un proceso de planificación estratégica que permite la compatibilización de la iniciativa privada con la pública de manera de procurar un escenario energético sustentable y un crecimiento económico estable y sostenido. El proceso de planeamiento involucra todas las formas de energía, entendiendo que la diversificación de las fuentes, la investigación, el desarrollo de nuevas tecnologías y fuentes de energía y el manejo estratégico de los recursos constituyen elementos claves en la evolución del sector energético nacional.
El desarrollo de la bioenergía en la Argentina está basado en la dotación de recursos biomásicos y la experiencia en el manejo de los mismos, avanzando hacia un proceso de planificación bioenergética que permita generar condiciones para la sustentabilidad energética. En ese marco, la modelización se constituye en una herramienta fundamental para el planeamiento, de acuerdo a su capacidad de parametrizar, optimizar y/o simular el funcionamiento del sector.
El Sistema de Planificación de Alternativas Energéticas de Largo Plazo (LEAP 19 ) es la herramienta adoptada actualmente para modelar recursos energéticos y ambientales. Sus escenarios se basan en balances integrales sobre la forma en que se consume, convierte y produce energía en una región o economía determinada, según una gama de hipótesis alternativas de población, desarrollo económico, tecnología, y otras características. Dada su flexible estructura de datos, LEAP permite realizar análisis tan ricos en especificación tecnológica y detalles de consumo final como lo decida el usuario, por lo tanto este modelo de simulación se enmarca en lo que conceptualmente se denominan modelos analíticos del tipo “bottom-up”.
A su vez, el LEAP al ser un modelo de simulación del tipo “What If”, permite mayor flexibilidad a este nivel y además pone de manera más explícita las funciones principales del Estado, dado que con este tipo de abordaje metodológico se podrán identificar las acciones a implementar para poder alcanzar los objetivos definidos por la política energética, como por ejemplo: precios relativos, subsidios (si fuera el caso), promoción de algunas fuentes, entre otras.
Adicionalmente, se puede realizar la prospectiva de las emisiones de gases con efecto invernadero (GEIs), provenientes de la demanda final de energía. El análisis ambiental se encuentra básicamente enfocado al impacto que podría provocar cada uno de los escenarios analizados en lo que se refiere a emisiones de estos gases. Para ello LEAP cuenta con bases de datos ambientales que contienen los factores de emisión específica relevados en la Segunda Comunicación sobre Cambio Climático, recientemente realizada en la República Argentina.
Considerando los distintos requerimientos para cubrir las necesidades de cada tipo de demanda, se determinará la evolución de la oferta que permita su abastecimiento de acuerdo a un conjunto de condiciones que se fundamenten en umbrales tecnológicos, económicos y de dotación de recursos.
En este sentido, el cálculo del rendimiento de recursos biomásicos u otras formas de energías renovables podrá ser modelado especificando tanto los requerimientos anuales de energía como la disponibilidad anual en términos de unidad de área requerida para la satisfacción de determinada demanda y restricciones implicadas en para su aprovechamiento, mediante la construcción de distintos escenarios de políticas de sustentabilidad energética.
Al momento se cuenta en el país con algunas proyecciones de la demanda desarrolladas para el Grupo de Planeamiento Energético del Consejo Asesor de Estrategia Energética por la Fundación Bariloche. En ellas, para poder identificar los impactos de diferentes políticas públicas, se desarrollaron dos escenarios energéticos: un Escenario Tendencial y otro Estructural para el periodo 2004 - 2025.
19 Long-range Alternatives Planning System. Stockholm Environment Institute. www.sei-us.org
El escenario tendencial consiste en una descripción de cómo evolucionará el sistema energético en el futuro en ausencia de nuevas y explicitas políticas de cambios estructurales, salvo las ya previstas. El escenario estructural incorpora los efectos esperados de políticas de promoción de la sustentabilidad y eficiencia en la asignación y uso de los recursos energéticos del país.
A futuro, los datos obtenidos mediante la metodología de análisis espacial WISDOM permitirán desarrollar escenarios que den lugar a una modelización viable de la planificación energética en línea con el uso sustentable del recurso biomásico.
3.1. Características principales de los sistemas de energía biomásica.
La experiencia adquirida ha demostrado que la principal barrera a superar para desarrollar políticas de aprovechamiento energético de los recursos biomásicos, es la complejidad de los sistemas dendro y agro energéticos. Esto resulta de una variedad de factores que se suman para dificultar la posibilidad de tener una visión clara y compartida del sector. (Arnold et al. 2003).
Los usos tradicionales y modernos de la energía biomásica no representan un sector bien definido y delimitado, y no disponen de una estructura institucional bien definida que sea responsable de su planeamiento y control. Su gestión se ubica en la intersección de muchos sectores, disciplinas y competencias institucionales, en las que cada una de ellas tiene bajo su cartera responsabilidades y herramientas de planificación, pero ninguna tiene responsabilidad directa en relación al desarrollo y monitoreo de sistemas bioenergéticos sustentables (FAO, 2008).
Un desafío crítico en la planificación de la dendro y agro energía es superar la fragmentación de las competencias y responsabilidades que los caracteriza, y lograr un adecuado nivel de integración y colaboración entre todos los sectores involucrados.
El sector energético muchas veces utiliza herramientas de planificación que incluyen elementos de bioenergía, tal como el modelo Long-range Energy Alternatives Planning (LEAP), (FAO, 1998a; SEI, 2000), pero éstos son analizados generalmente desde la perspectiva del consumo, dejando de lado muchos de los aspectos relacionados con las fuentes de obtención de la biomasa y la sustentabilidad de su producción, los cuales resultan mas familiares a los sectores forestal y agropecuario. De todos modos, estos últimos sectores están más orientados a los productos primarios o “nobles”, prestándole muy poca atención a la biomasa utilizada para energía —la cual presenta un alto porcentaje de informalidad— y a sus subproductos, tales como residuos de cultivos y procesos agro y forestoindustriales.
De hecho, las herramientas de gestión forestal tratan el tema de la producción sustentable, pero se concentran en las concesiones de tala y en la producción industrial del monte, pero no en la producción de combustibles leñosos, a pesar de la enorme importancia de la dendroenergía entre los productos forestales. Por otra parte, la gestión forestal está limitada a formaciones forestales, mientras que una fracción significativa de la biomasa actualmente consumida y potencialmente disponible es producida fuera de las áreas de bosque o monte, ya sea nativo o implantado, (por ejemplo, áreas de desmonte, cambios de uso del suelo, áreas agroforestales, tierras de labranza, etc.), o se nutre de residuos agro y forestoindustriales.
Los estudios locales sobre la productividad y uso detallado de los combustibles leñosos, proporcionan a menudo información adecuada y pueden apoyar eficazmente el desarrollo de programas de biomasa para energía (Zakia et al., 1992; FAO, 1997a; FAO, 1998b; FAO, 2000; FAO, 2001; FAO 2002), pero resultan muy onerosos, tanto por los recursos económicos como por el tiempo que insumen para su ejecución. Estos costos hacen que su cobertura geográfica y temporal sea limitada, no pudiendo proporcionar la descripción nacional que es necesaria para la formulación de políticas nacionales en los aspectos referentes a la estimación del potencial de energías renovables, silvicultura, planeamiento de la agricultura y de la energía, inventarios de gases con efecto invernadero, etc.
Algunos estudios locales y nacionales confirmaron la heterogeneidad de las situaciones dendro y agro energéticas y ayudaron a evidenciar algunas características fundamentales de los sistemas bioenergéticos, comunes a la mayoría de los países, que pueden ser resumidas de la siguiente manera:
Multisectorialidad: Los sistemas bioenergéticos se sitúan en forma transversal a los sectores forestal, energético, agrícola, industrial y de desarrollo rural, por lo que la planificación de políticas solo puede consolidarse cuando estas diferentes temáticas están integradas.
Interdisciplinariedad: El espectro de ciencias y técnicas que están involucradas en el análisis de los sistemas bioenergéticos incluye gestión forestal y silvicultura, agronomía, física, química, ingeniería, ciencias ambientales, geografía, etc.
Especificidad geográfica: Los patrones de producción y consumo de biomasa y sus impactos sociales, económicos y ambientales asociados, son sitio-específicos. Las generalizaciones amplias sobre la situación de la biomasa y los impactos en las distintas regiones, o aún dentro del mismo país, han dado lugar a menudo a conclusiones engañosas, a planeamientos pobres y a implementación de políticas ineficaces.
Heterogeneidad en las fuentes de oferta de biomasa: En lo referente a la biomasa leñosa, las forestaciones o sistemas de silvicultura de corta rotación (Short Rotation Forestry o SRF) no son la única fuente de combustibles biomásicos: otros terrenos naturales o antropizados, tales como arbustales, tierras de labranza, huertas y plantaciones agrícolas, esquemas de agrosilvicultura, arbolado urbano, cortinas forestales, etc., pueden contribuir también substancialmente en términos de biomasa leñosa, ya sea que sea utilizada o esté potencialmente disponible para la producción energética. Respecto a los agrocombustibles, las fuentes son cultivos energéticos; residuos de cosecha, residuos de las agroindustrias, etc.
Heterogeneidad en los sectores de demanda de biomasa: Los usuarios de biocombustibles (en su mayoría leñosos) son rurales y, en menor medida, urbanos residenciales, pero también hay niveles visibles de consumo en los sectores comerciales, públicos e industriales, que necesitan de una evaluación y contabilidad cuidadosas.
Adaptabilidad de los usuarios: Los patrones de oferta y consumo se influencian mutuamente y tienden a adaptarse a las variaciones en las fuentes y disponibilidad de los distintos recursos. Esto significa que las valoraciones cuantitativas que tienen son muy inciertas y deben ser verificadas (Leach and Mearns, 1988; Arnold et al., 2003).
3.2. Metodología de Mapeo de Oferta y Demanda Integrada de Dendrocombustibles.
(Woodfuels Integrated Supply / Demand Overview Mapping -WISDOM)
Los sistemas dendroenergéticos, entendidos como una secuencia de acciones y elementos que comprometen la producción, distribución y consumo de combustibles leñosos, son complejos y sitio- específicos. Pueden o no implicar aspectos comerciales; de la misma manera, y hasta cierto punto, los combustibles leñosos pueden ser transportados lejos de sus sitios de producción o pueden ser recolectados y consumidos localmente. Las estructuras de su consumo pueden cambiar rápidamente a favor de combustibles tales como gas y kerosene, o de combustibles tales como residuos agrícolas o estiércol de ganado, en respuesta a condiciones del mercado o a niveles diversos de accesibilidad a los recursos de leñosos.
Para hacer frente a las diversas dimensiones de los sistemas dendroenergéticos, el Programa de Dendroenergía de la FAO desarrolló e implementó la metodología “Woodfuel Integrated Supply/Demand Overview Mapping” (WISDOM), “Mapeo de Oferta y Demanda Integrada de Dendrocombustibles”, en español, que es una herramienta espacial de planeamiento para destacar y determinar las áreas de prioridad o los “puntos calientes” de los dendrocombustibles (Drigo et al, 2002; FAO, 2003; Masera et al, 2006). En su primera formulación, WISDOM surgió como resultado de la colaboración entre el Programa de Dendroenergía de FAO y el Instituto de Ecología de la Universidad Nacional de México.
La metodología WISDOM originalmente estaba enfocada solamente a la evaluación de la biomasa leñosa, aunque recientemente esta visión se ha ampliado para comprender también otros tipos de biomasa no leñosa, tales como las de origen agrícola y agro industrial. De hecho, la metodología permite la incorporación de otras capas de información geo-referenciada relativas a la oferta y al consumo de otras fuentes de biomasa. Un ejemplo de este WISDOM “extendido” fue recientemente incorporado a la metodología propuesta para la definición de distritos bioenergéticos, que se está desarrollando en el marco del proyecto en curso “Intelligent Energy – Europe” (RENEWED), en cuyo contexto ya se ha testeado la metodología en la región italiana de Emilia Romagna (RENEWED, 2008). En esta aplicación de WISDOM para Argentina, han sido considerados tanto la biomasa no leñosa de origen agrícola, como los residuos de poda y cosecha y los subproductos de las agroindustrias.
La metodología WISDOM no es un “paquete” de software, sino que permite un alto grado de flexibilidad y adaptabilidad a la heterogeneidad y fragmentación de los datos y la información disponible, referente a la producción y consumo de bioenergía. El enfoque WISDOM tiene la ventaja de considerar el contexto completo de la oferta y la demanda, lo cual brinda un apoyo consistente para el objetivo de definir zonas de oferta sustentable o sitios específicos de alto consumo, tales como las potenciales plantaciones con fines energéticos o las principales ciudades y centros poblados.
El análisis WISDOM a nivel nacional no remplaza a los estudios detallados de nivel local que se realizan para una planificación operativa, sino que se orienta mas bien a la formulación de estrategias políticas, mediante la integración y análisis de la información y los indicadores existentes relativos a la oferta y la demanda de bioenergía. Más que datos absolutos y cuantitativos, WISDOM tiene por objetivo proveer valuaciones cualitativas, tales como zonas de riesgo o áreas críticas, resaltando con el nivel de detalle mas alto posible las áreas que requieren atención y, si es necesario, sobre las que se requiere una recolección
de datos más exhaustiva. En otras palabras, WISDOM debe servir como herramienta de planeamiento estratégico para identificar sitios que requieren una acción prioritaria.
WISDOM está basado en:
a) el uso de bases de datos geo-referenciados sobre aspectos socio-demográficos y recursos naturales, integrados en un sistema de información geográfica;
b) una unidad mínima de análisis a nivel sub-nacional (administrativo) y a nivel espacial (pixel);
c) un marco de trabajo modular, abierto y adaptable, que integra información relativa a la bioenergía desde múltiples fuentes; y
d) una cobertura detallada de los patrones de distribución de las zonas de oferta y consumo de biomasa (leñosa y no leñosa).
3.3. Características principales de WISDOM Argentina.
Línea de base para el análisis WISDOM: La aplicación de la metodología de análisis WISDOM para representar el balance de la oferta y demanda de biomasa combustible a nivel local implica cinco pasos principales (FAO, 2003b).
1. Definición de la unidad administrativa/espacial mínima de análisis.
2. Desarrollo del módulo demanda.
3. Desarrollo del módulo oferta.
4. Desarrollo del módulo integración.
5. Selección de las áreas prioritarias o puntos calientes de biomasa bajo diferentes escenarios.
Análisis adicionales en las áreas de oferta: Para delinear las áreas que puedan proveer sustentablemente de recursos biomásicos a las zonas de consumo identificadas, es necesario una serie de pasos adicionales que se pueden resumir en:
6. Mapeo de la oferta potencialmente “comercial” de biomasa disponible para el mercado.
7. Definición de las áreas de oferta sustentable (biocuencas), basadas en la producción potencialmente “comercial” de biomasa y en parámetros físicos de accesibilidad.
WISDOM Argentina.
una descripción de los módulos y de las principales capas temáticas de
Las capas y los pasos analíticos de cada módulo se describen en la siguiente sección “Módulos y resultados de WISDOM”.
Considerando la disponibilidad de estadísticas y la situación extremadamente dinámica de los usos de la tierra en Argentina, especialmente en lo concerniente a la expansión de la frontera agrícola (principalmente por cultivos de soja), en detrimento de áreas de bosque y monte nativo, se acordó como referencia para el análisis tomar como base los datos del año 2005.
Sin embargo, durante el proceso de adquisición de datos y con trabajos de actualización sobre la cobertura y uso del suelo, llevados a cabo por el equipo de INTA, se pudo incorporar información más reciente y como consecuencia, aunque las fechas de referencia de los datos no sean homogéneas, se puede considerar el año 2007 como fecha de referencia del estudio.
1. Selección de la base espacial Departamento Pueblos Raster (250 m pixel)
2. Módulo DEMANDA
Consumo de leña y carbón por área y categoría de usuario… Población urbana y rural Otros usos (comercial e industrial) Uso de residuos biomásicos (de industrias y cultivos) Distribución de las industrias … …
4. Módulo INTEGRACIÓN
Balance consumo/producción por departamento Balance por pixel y áreas de influencia Oferta accesible potencial Áreas deficitarias Áreas con superávit … …
- … - … - … - … -
3. Módulo OFERTA
Mapas y estadísticas sobre usos de la
tierra y coberturas del suelo Fuentes de biomasa disponibles para
Bosques nativos e implantados Cultivos energéticos y residuos de
cosecha Residuos de la foresto industria
Residuos de la agro industria
Residuos de actividades pecuarias
Accesibilidad (distancias ponderadas, áreas protegidas)
5. Áreas Prioritarias
Ráster (250 m/pixel)
6. Oferta potencial Comercial
Fuentes comercialmente productivas Excedente comercial potencial
7. Delimitación de áreas de oferta
Accesibilidad a los sitios seleccionados Análisis del balance comercial Mapeo de la zona de oferta
4. Módulos y resultados de WISDOM.
4.1. Selección de la base espacial.
Se seleccionó como nivel de análisis de la base cartográfica administrativa al Departamento con el objeto de lograr el más alto nivel de detalle subnacional y asegurar la correspondencia con los datos de los censos de INDEC y otras fuentes estadísticas. De esta forma, la estructura administrativa utilizada, presenta 531 departamentos y 24 provincias.
Base ráster. Considerando la escala y la resolución espacial de los datos de cobertura y usos del suelo y otros factores, se decidió adoptar un tamaño de celda de 250 m de lado (6,25 ha de superficie) para el análisis ráster.
Cobertura del suelo / Uso de la tierra
La cobertura del suelo y uso de la tierra representan una capa cartográfica fundamental para el análisis WISDOM, ya que sobre sus clases se construirá el módulo de oferta. Por lo tanto, la carencia de un mapa de la cobertura del suelo (o uso de la tierra) único que cubriera la totalidad del territorio argentino representó una considerable limitación en el proceso analítico.
Este problema se ha superado realizando una combinación de mapas existentes, en los que se presentaban categorías específicas de la cobertura del suelo, actualizando varias capas para representar mejor situaciones actuales o recientes. La superposición de las capas así compiladas se realizó respetando una jerarquía específica para dar prioridad a las capas actualizadas, que son de importancia al momento de la valoración las reservas y de la productividad de biomasa, tal como se muestra en la Tabla 2. Todos los mapas originales fueron convertidos en primer lugar al formato ráster con un tamaño de pixel de 250 m y combinados posteriormente para formar un solo mapa ráster (LC_250_4.grd).
En la parte inferior de la compilación o superposición (la prioridad más baja), se colocó el mapa de usos de suelo para Sudamérica del proyecto Global Land Cover Map del año 2000 (GLC2000) de 1 km de resolución por pixel, producido por el Joint Research Center of the European Commission (Eva et al, 2003). El objetivo de esta capa es el de proveer la mejor información disponible sobre áreas que no están cubiertas por las otras capas incorporadas.
Las capas 9 y 8 fueron incluidas con el objeto de proveer una representación de los cuerpos de agua y de las áreas regularmente inundadas.
La capa 7 se basó en información facilitada por la Dirección de Bosques de la SAyDS, la cual suministró la cartografía correspondiente al nivel 1 (tierras forestales y otras tierras forestales) del Inventario Nacional de Bosques Nativos. Tan pronto como los niveles 2 y 3 de este trabajo —aún en revisión por la SAyDS— esté disponible, podrá realizarse un mapa más detallado de cobertura del suelo y se podrán producir capas más ajustadas de reservas y productividad de biomasa.
La capa 6 representa una actualización de los límites de las áreas de montes nativos, en función de la expansión de la frontera agrícola ocurrida entre los años 2002 y 2007.
La capa 5 representa las áreas con plantaciones forestales al año 2001/02, por grupo de especies. Esta información fue provista por la Dirección de Forestación de la SAGPyA.
La capa 4 refleja las nuevas plantaciones forestales, establecidas posteriormente a la cartografía suministrada por la SAGPyA, que han podido ser identificadas mediante información satelital reciente. Esta actualización fue realizada por el equipo de Clima y Agua de INTA, mediante interpretación visual de imágenes de alta resolución (Landsat TM o similares) de los años 2007/2008
Las capas 3 y 2 identifican las áreas con cultivos de caña de azúcar y olivo respectivamente. Al igual que la capa 4, estas coberturas son el fruto de interpretación visual de imágenes de alta resolución de los años 2007/08 y fueron generadas por el grupo de Clima y Agua de INTA.
La capa 1 representa el límite de las áreas urbanas, y al igual que las capas anteriores, fueron digitalizadas en el Instituto de Clima y Agua de INTA.
Jerarquía en la
Contenido de la capa (y fuente)
Fusión de todas las capas detalladas a continuación:
Lc250_4
103 códigos de clase
Polígonos urbanos (INTA 2008)
Urban_900
Plantaciones de olivo (INTA 2008)
Olivo500
Cana501
(INTA 2008)
Forestaciones posteriores al 2001/2 (INTA 2008)
act_plant
Forestaciones relevadas al 2001/2 (SAGPyA)
Deforestación sobre monte nativo entre 2002/07 (INTA 2008)
desmonte200
Bosque Nativo al 2002 (SAyDS, con modificaciones 20 )
Clase ‘Agua’ del GLC2000 (para localizar los cuerpos de agua principales)
water_glc
Áreas inundadas (INTA 2005)
agua_2063
Usos del suelo, de GLC2000 (EC-JRC 2003; Eva et al, 2003))
lc_spot_1000
Códigos LC
Todos los esfuerzos de actualización mencionados en los párrafos anteriores fueron ejecutados por el grupo de intérpretes de la unidad de Servicios Especiales y Transferencia de Tecnología del Instituto de Clima y Agua del INTA.
Otros sitios poblados. En adición a las áreas urbanas interpretadas por INTA y mencionadas anteriormente, los pequeños asentamientos rurales fueron representados mediante puntos en el archivo Parajes.shp.
Red Vial. Los datos para la elaboración del mapa de las vías de comunicación se basaron en información proveniente del SIG 250 del Instituto Geográfico Militar (IGM). Por un lado se utilizaron los datos de la red vial (red_vial_utm.shp) que reflejan las rutas nacionales y provinciales, los caminos secundarios y las sendas, y por otro, los datos de la red ferroviaria (ferroc_utm20.shp). Esta información fue compilada en un archivo único (fer_ru.shp) en el cual se excluyeron los tramos de vías de ferrocarril actualmente abandonados o inactivos.
20 Considerando documentación provista por la SAyDS, el mapa original fue revisado y la clase Distrito Ñandubay fue reclasificada cambiando su valor de “otras tierras forestales” a “tierra forestal – espinal”.
Figura 3. Mapa nacional de usos y coberturas del suelo. (Lc_250_4.grd) (Para referencias ver la Figura 4)
(lc_250_4.grd), en el que se combinan datos de plantaciones forestales, monte nativo, sus actualizaciones,
plantaciones de caña de azúcar y olivo, zonas urbanas, y datos del GLC2000 para las áreas restantes.
Datos GLC2000
Nuevas capas INTA
El diagrama de la Figura 5 provee una descripción simplificada de las principales capas temáticas y las etapas de procesamiento del Módulo Oferta. En las siguientes secciones se describen con más detalle, brindando también los nombres de los mapas intermedios y finales y las funciones de análisis SIG utilizadas.
Mapa de Plantaciones forestales,
Monte nativo y otros usos del
suelo (5, 7, 10 en la tabla 1)
Mapas administrativos:
Mapas de Reservas y
Mapa de actualizaciones y
nuevas capas generadas por
INTA (1, 2, 3, 4, 6, 9 en Tabla 1)
- total y disponible
- Inventarios (plantaciones y
monte nativo)
(asentamientos
- Información de la foresto
Limitaciones de uso según la
categoría de protección (UICN)
Mapa de Pendientes,
basado en DEM 90m y
remuestreado a 250m
Física (%)
Distribución de la foresto industria por categoría y por ubicación espacial o por departamento
Estimación y mapeo de biomasa derivada de la forestoindustria disponibles para energía
Estimación y mapeo de biomasa derivada de la agroindustria disponibles para energía
Subproductos de los
principales cultivos y
estimados en cada cadena
Mapa de Oferta DIRECTA de biomasa accesible potencialmente disponible
para energía por Departamento y por píxel
Mapa de Oferta TOTAL de biomasa (leñosa y no leñosa, de fuentes directas e indirectas) potencialmente disponible para energía por Departamento y por píxel
Las fuentes de oferta directa de biomasa se refieren a las clases de cobertura y uso del suelo (por ejemplo, bosques nativos, plantaciones forestales y otros usos) y a las reservas de biomasa, su productividad y subproductos (ver la clasificación de las fuentes de biomasa en el ANEXO 2: Clasificación de los recursos biomásicos).
Estimación de la productividad sustentable disponible para usos energéticos.
Una vez que fueron definidas todas las clases del mapa de usos del suelo (Lc_250_4.grd), fueron asignados los valores de reservas y productividad mínimo, medio y máximo a cada clase, utilizando referencias bibliográficas disponibles e inferencias. El procedimiento de asignación, referencia y conversión fue realizado en una hoja de cálculo de MS Excel, de la cual puede verse un resumen en los Anexos 4 y 5, que muestran los valores de las reservas e incrementos medios anuales, y la productividad potencialmente disponible para usos energéticos, respectivamente.
En el contexto del análisis realizado, el incremento “disponible” representa la fracción del Incremento Medio Anual (IMA) que puede ser considerada como potencialmente disponible con propósitos de generación de energía. Esto fue hecho mediante la deducción del incremento medio anual sustentable de la fracción de biomasa correspondiente a los usos industriales de las plantaciones y a los volúmenes extraídos de los montes nativos para todas las aplicaciones identificadas durante el estudio.
Los principales procesos de estimación, y las fuentes de datos utilizadas, fueron los siguientes:
Volumen de Biomasa.
Funciones de expansión de volumen a biomasa e información sobre densidad de la madera
La conversión de los datos de volumen de los inventarios forestales para contabilizar la biomasa sobre el suelo implicó el uso de los siguientes factores de conversión:
Factor de expansión del volumen (FEV) • Densidad de la biomasa leñosa (base seca; secada al aire) (DBL bs; DBL sa) • Factor de expansión de la biomasa (FEB)
Se tomó como principal referencia para los factores antedichos el trabajo de la Dra. Sandra Brown, los cuales pueden consultarse en el informe 134 publicado por FAO (FAO, 1997b). Las ecuaciones empleadas para la definición del factor de expansión de la biomasa para bosques latifoliados fueron aplicadas solo para las formaciones boscosas densas, ya que fueron originalmente desarrolladas sobre medidas tomadas en este tipo de formaciones y no pueden ser consideradas como válidas para formaciones abiertas o poco densas, ni para árboles fuera del bosque (Brown, comunicación personal). En las formaciones de menor densidad, en las que la relación entre el volumen del fuste y el volumen total de la biomasa leñosa puede ser considerada como estable, se aplicó un valor fijo de FEB igual a 3 (Brown, Comunicación personal con R. Drigo, Brown and Lugo, 1984). En la Tabla 13 del Anexo se pueden ver las referencias específicas sobre factores de expansión de volumen y biomasa.
Estimación de la componente leñosa del total de biomasa disponible para la producción de energía o carbón vegetal
La biomasa utilizable para propósitos energéticos que se consideró en el análisis se refiere a la biomasa “dendroenergética”, la cual representa una fracción del total de biomasa sobre el suelo estimada mediante las ecuaciones y factores de expansión mencionados en el punto anterior. Por lo tanto, el total de biomasa sobre el suelo fue reducido mediante un Factor de Fracción Dendroenergética (FFD) (Woodfuel Fraction Factor - WFF), que indica la porción del total de biomasa sobre el suelo compuesta por las ramas, el fuste y la corteza, pero excluyendo las hojas y las ramitas. El FFD fue determinado a partir de referencias que miden la biomasa de varios componentes arbóreos. Finalmente se adoptaron dos factores, uno para formaciones densas (0.88) y otro para formaciones abiertas (0.83), y, sobre esta base, se relacionaron las clases del mapa de usos y coberturas del suelo. En la Tabla 13, que se consigna en Anexo, se indican las referencias específicas.
Por otra parte, además de tener muy poco rendimiento energético, las hojas y pequeñas ramas son esenciales en el sotobosque para la conservaci ón de los nutrientes y la estructura del suelo.
La estimación de los volúmenes de plantaciones forestales se basó en la información obtenida a través del Inventario de Plantaciones Forestales del año 2001. En la Tabla 3 se indican los valores de referencia utilizados como incrementos anuales mínimo, medio y máximo. Los valores de los rangos mínimos y máximos fueron estimados mediante los valores de dispersión de los valores IMA para los grupos de especie y las provincias presentadas en el Informe del Inventario Forestal de la Dirección de Forestación de la SAGPyA.
En el caso de las plantaciones forestales las cantidades disponibles (en las zonas de cultivo) se limitan a las ramas y despuntes y a los raleos (los rangos estimados se detallan en el Anexo 5).
Tabla 3: Valores de Incremento Medio Anual (IMA) para los principales grupos de especies y provincias, derivadas del Inventario de Plantaciones Forestales 2001. [m 3 /ha·año]
IMA del volumen del fuste con DAP ≥10cm [m 3 /ha/año]
INV 2001 (Pino)

References: resolución 
 Resolución 
 resolución 
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