Source: https://www.tuexperto.com/2019/09/28/me-paso-al-iphone-11-tras-dos-anos-usando-android-mi-experiencia/
Timestamp: 2019-10-23 19:39:12+00:00

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Publicado por Rubén Chicharro | 28 septiembre 2019 | Análisis de Móviles | 0
Soy usuario de Apple desde hace varios años. En mi trabajo todos los dispositivos que uso son de la compañía de la manzana: ordenador, ratón, portátil e incluso, el nuevo iPad Air. Que, por cierto, publiqué mi análisis hace unas semanas. Tras meses y meses probando diferentes productos, he podido comprobar que los diferentes dispositivos de Apple, y en general su sistema operativo, hacen que sea algo más productivo a la hora de trabajar. Pero hay un producto que no me he atrevido a probar desde hace 2 años, cuando se lanzó el iPhone 8 Plus. Sí, es el iPhone. Los terminales de apple nunca me han llamado tanto la atención como un iPad o un MacBook Pro. Y estoy muy, muy acostumbrado a utilizar Android y todas las opciones que ofrece. Pero con el lanzamiento de los nuevos iPhone 11, iPhone 11 Pro y iPhone 11 Pro Max, tocaba volver a probar la experiencia y ver qué había cambiado y cómo me afectaría utilizar de nuevo un iPhone.
Lo cierto es que he estado muy atento al lanzamiento de estos nuevos iPhone. Si eres un lector habitual de Tuexperto, podrás ver que muchos de los artículos sobre rumores de los iPhone 11, los he publicado yo. Quería conocer al detalle cómo iban a ser estos productos. Y sí, no me sorprendió prácticamente nada del lanzamiento, ya que conocía prácticamente todo sobre estos móviles con iOS. El que más me llamó la atención fue el iPhone 11, el de doble cámara. Y decidí adquirir este dispositivo por unos 810 euros en la web de Apple. El mismo 13 de septiembre, a las 14:00 horas. Quería vivir esa experiencia de reservar el iPhone que tanto comentan mis amigos y compañeros del sector. Finalmente decidí optar por el iPhone 11 de 64 GB y en color verde. Estas son las razones.
Más económico: dl iPhone 11 es el terminal más económico de los nuevos modelos. Hay una diferencia de 300 euros respecto al 11 Pro que para mí es crucial. No sé cuánto voy a durar con este dispositivo, y no quiero gastarme más de 1.000 euros para utilizarlo solo unos meses.
El diseño: compacto, pero no tanto como el 11 Pro. Además bastante ergonómico.
Los colores: desde que lo vi, me enamoré de ese verde menta. Personalmente no soy muy fan de los colores -ni del diseño en general- de los modelos Pro.
El iPhone 11 es suficiente para mí: en cuanto a prestaciones, el iPhone 11 es más que suficiente para mí. Tiene la misma potencia que el 11 Pro, los mismos extras, la misma cámara principal y secundaria, la misma cámara selfie… Solo cambia en la pantalla, batería y acabados.
Por supuesto, el iPhone 11 tiene algunas características más bajas que el modelo Pro. Por ejemplo, la pantalla es de una calidad más baja: LCD vs OLED en el 11 Pro, resolución más pequeña y menos brillo y contraste en el modelo que yo he escogido. También mayor duración de batería en los iPhone 11 Pro, así como una cámara más que nos permite hacer zoom de 2 aumentos sin apenas pérdida de calidad. Viendo las diferencias y por qué opté por este iPhone 11, veamos qué me ha parecido tras varios días usándolo como dispositivo principal.
Un diseño que llama la atención por los colores
El iPhone 11 cambia ligeramente de diseño respecto a la anterior generación. Se mantiene exactamente el mismo frontal, con la misma pantalla y la misma resolución del iPhone XR, pero ahora la trasera tiene algunos cambios. Sí, es de cristal, pero cambia la cámara y la ubicación del logotipo. La cámara es dual, y aunque no lo parezca, el diseño es muy similar al del iPhone 11 Pro, pero es como si le hubiesen sacado esa tercera cámara teleobjetivo. La lente se ubica en la parte izquierda, en un recuadro que sobresale ligeramente del borde, pero que se fusiona con el mismo cristal de la trasera. Es decir, no hay ningún bisel metálico que rompa el recorrido entre el saliente de la cámara y el cristal de la trasera. Es como una especie de hendidura en 3D que además tiene un acabado mate.
En el acabado hay un detalle que me parece muy interesante. Los iPhone 11 Pro cuentan con una trasera en acabado mate, no es el cristal convencional y brillante que vemos en los anteriores modelos. Este acabado también está presente en el iPhone 11, pero en la zona de la cámara. El resto de la trasera es un cristal brillante (el clásico cristal que llevamos viendo desde el iPhone 8). Sin embargo, en los iPhone 11 Pro es al revés.
En la zona de la cámara tenemos el doble sensor, cada sensor sí tiene un bisel metálico, de un color algo más brillante. También vemos el flash de doble tono y un micrófono para la grabación de vídeo y el zoom. El logotipo de la manzana mordida ahora se encuentra en el centro. Personalmente no me acostumbro a ver esa manzana tan abajo. Y eso que hace 2 años que no uso un iPhone.
Los marcos son de aluminio, un aluminio mate que tienen el mismo color de la trasera, aunque algo menos pronunciado. b. En la parte inferior nos encontramos con el altavoz principal y el micrófono para las llamadas, así como el conector lightning. En la zona derecha está el botón de encendido, que también sirve para convocar a Siri y a Apple Pay. Justo debajo está la bandeja para la tarjeta SIM. En el lado derecho se encuentra la botonera de volumen. Así como el botón para silenciar las llamadas y notificaciones.
Face ID del iPhone 11
Pasamos al frontal, y aquí no hay ninguna novedad respecto a la anterior generación. Apple ha querido reutilizar la misma delantera que en el iPhone XR, tanto en tamaño como en resolución. Seguimos con un notch clásico, donde se esconde la nueva cámara selfie de 12 megapixeles y la cámara TrueDepth para el Face ID. El sistema de reconocimiento facial de Apple funciona muy, muy bien. Ahora es algo más rápido que en el iPhone X (lo he podido comparar y se nota la diferencia, pero tampoco es muy grande). Además, permite desbloquear desde un mayor ángulo. De esta forma, si lo tenemos en una superficie plana, ya no tendremos que poner la cara en frente del Face ID, algo que pasaba en las anteriores generaciones y que los usuarios se quejaban. Me ha reconocido el rostro en cualquier situaciones: con más o menos luz, con gafas de sol, gorra, pelo mojado, recién levantado e incluso, con un ojo cerrado. Con gafas también detecta correctamente. Sin embargo, quiero resaltar algo que me ha sucedido, y que si utilizas gafas, puede que también te suceda a la hora de desbloquear con Face ID.
El iPhone utiliza diferentes láser para detectar el contorno de nuestros ojos. Algunas lentes cuentan con un filtro en los cristales que evita reflejos de luz ultravioleta. De esta forma La Luz artificial no refleja en el cristal y nos permite ver mejor. Esto es un problema para el Face ID, porque lo que hace el cristal de las gafas es no dejar pasar la luz e impide que el Face ID funcione correctamente. En mi caso sí desbloquea, pero no a la misma velocidad que sin usar lentes u otras gafas convencionales.
Más allá del notch y del Face ID, la pantalla tiene unos marcos algo más gruesos que los iPhone 11 Pro y 11 Pro Max, ya que el panel LCD necesita tener una iluminación en los laterales. No es algo de lo que preocuparse, ya que están bastante bien aprovechados.
Me atrevo a decir que es uno de los iPhones menos bonitos que he podido ver. Si bien el diseño resulta bastante cómodo en cuanto dimensiones, tacto en los materiales, grosor y peso, el aspecto físico es algo que no llama la atención este año. La trasera colorida le da un toque más interesante, y creo que esta versión es algo más bonita que los Pros. Sin embargo, no me termina de convencer en cuanto aspecto. En el frontal sucede lo mismo. El notch hace que Face ID funcione muy bien, pero estéticamente no es bonito. Por lo tanto, podríamos decir que el iPhone 11 cumple en cuanto a materiales y durabilidad, pero está algo por debajo de sus competidores en términos de diseño.
Los marcos del iPhone 11 son un poco más gruesos que los del iPhone 11 Pro.
Antes de adquirir este iPhone 11 yo venía de un Huawei P30 Pro como terminal principal, y todavía estaba usando el Oppo Reno Z, que analicé recientemente en Tuexperto. Ambos terminales tienen una genial pantalla, unos paneles OLED y AMOLED de muy buena calidad, con una buena nitidez, su densidad de píxeles aceptable y muy buenos colores. El iPhone 11 tiene una pantalla LCD con una resolución de 810 píxeles y una densidad de 326 píxeles por pulgada. Pensaba que no iba a notar cambio, pero sí. Sobre todo en la nitidez de la pantalla y en los negros puros del panel OLED. Después de unos días utilizando únicamente el iPhone me acabé
Sí es cierto que no tiene unos negros puros, ni unos colores saturados como el panel OLED, pero en líneas generales, la calidad de la pantalla del iPhone 11 es muy, muy buena. La densidad de píxeles no es un problema, porque no se notan a simple vista, ni aunque te acerques a la pantalla. Los colores son realmente buenos y el brillo es más que suficiente incluso en condiciones de alta luminosidad. Los ángulos de visión son correctos y la respuesta táctil es muy, muy buena.
Un punto negativo del panel es que los bordes tienen una especie de sombreado que se nota bastante en los contornos blancos. Sobre todo en la zona del notch.
Las dos cámaras del iPhone 11 Pro que todo móvil Android querría tener
De la pantalla, quiero saltar directamente a la cámara, porque sin duda es uno de los mejores apartados de este dispositivo. Doble cámara en el iPhone 11; un sensor principal de 12 megapixeles con una apertura f/1.2. Una segunda cámara ultra gran angular de 12 megapixeles. Por si te lo estabas preguntando: son las mismas que las del iPhone 11 Pro, aunque este modelo superior tiene una lente más, que es teleobjetivo.
Voy a comenzar por la lente principal, la de 12 megapixeles. Sobre el papel apunta a la misma cámara que el iPhone XS, pero lo cierto es que ha cambiado considerablemente. Sobre todo en cuanto a color y detalle respecto al anterior modelo. Los resultados de las fotografías a plena luz del día son excelentes, de un muy buen nivel. El detalle es asombroso en prácticamente cualquier situaciones. Detecta correctamente las sombreas, tiene un muy buen balance de blancos y no sobre expone las áreas más luminosas, como el sol directo. En interiores con buena luz nos encontramos con resultados similares: buen detalle y color, y con un brillo adecuado. No tenemos el sensor teleobjetivo del iPhone 11 Pro, pero podemos hacer un zoom 2x en formato digital. Como es de esperar, pierde bastante detalle.
El modo retrato mejora en el iPhone 11. En el XR solo teníamos una cámara, así que el retrato se hacía a través de software. Apple limitaba el modo retrato a los rostros, ya que no detectaba objetos o animales. Ahora, como tenemos dos cámaras, sí que podemos hacer fotografías a nuestras mascotas o a objetos. Los resultados son similares a los de la cámara principal en cuanto a color, detalle, brillo etc. Aquí principalmente importa el efecto bokeh que produce este modo retrato. En personas es muy bueno. El fondo desenfoca correctamente y en la mayoría de ocasiones hace un buen recorte del rostro, aunque a la cámara le cuesta bastante captar el pelo. Además, tenemos diferentes filtros de luz. En objetos y mascotas los resultados son algo similares, aunque en ocasiones cuesta bastante captar el objeto para que desenfoque correctamente el fondo.
Realmente, la cámara principal del iPhone 11 es una de las mejores cámaras que podemos encontrar para fotografías en escenarios con buena luz, ¿qué pasa cuando La Luz baja?
Como es de esperar, la cámara pierde algo de detalle y comenzamos a ver algo de ruido. Sin embargo, sigue esa buena interpretación de los colores y una exposición correcta en las zonas con luz. Aquí entra en juego el nuevo modo noche. A diferencia de los terminales Android, este modo nocturno no se puede activar como un modo más de cámara, este se activa automáticamente cuando la cámara detecta poca luz. Eso sí, hay un botón en la zona superior que nos permite activar la opción de forma manual. Incluso podemos poner el tiempo de captación, que depende de si la zona es bastante oscura o no.
Lo que hace el modo noche es aumentar el ISO de la cámara de forma automática. De esta forma conseguiremos un mejor resultado y mucha más luz y color que si disparamos a través del modo automático. Si lo comparamos con el modo automático, se aprecia mucho la diferencia. Los resultados son buenos, con un color decente y una muy buena luminosidad. Eso sí, nos falta algo más de color y luz en algunas zonas. Además, el enfoque no es tan preciso como, por ejemplo, el modo noche del Huawei P30 Pro.
Una lente ultra gran angular
Pasamos a la cámara gran angular. En este caso no sustituye al teleobjetivo, ya que en el iPhone XR solo contamos con una cámara. Este sensor gran angular permite tomar fotografías más panorámicas, por lo que capta más información en la imagen. Aquí los resultados en términos de calidad no son tan pronunciados como la cámara principal, pero sí dejan con la boca abierta. Personalmente he probado muchas lentes gran angular, y creo que una de las compañías que hace un muy buen trabajo con estas cámaras es LG, ya que los resultados con el V50 ThinQ son bastante buenos. Sin embargo, el sensor ultra gran angular del iPhone 11 me ha sorprendido. Los colores, el brillo y la calidad en general de la imagen a plena luz del día es muy buena. Pero lo que más destaca es el correcto recorte de la imagen. No vemos distorsión en los cantos, ni un ‘ojo de pez’ demasiado pronunciado cuando hacemos fotografías en posición vertical. Sin duda, una de las mejores lentes que podemos encontrar en un móvil.
En situaciones donde la luz es más baja, sí que empezamos a ver una importante pérdida de calidad e información. Los contornos comienzan a coger bastante ruido y el resultado de la imagen final, en la mayoría de ocasiones, sale algo desenfada. Un aspecto negativo es que no podemos aplicar el modo noche en esta segunda cámara. Por lo tanto, podemos decir que está pensada principalmente para fotografías en condiciones de alta luminosidad (durante el día), aunque he echado en falta el modo noche para esta cámara en alguna ocasión.
Apple también ha querido centrarse mucho en la grabación de vídeo. Resolución 4K y 60 fps para las dos cámaras. Estabilización óptica en la lente principal y digital en la cámara ultra gran angular. ¿Resultados? De nuevo, sorprendentes. Los resultados se pueden ver en estos vídeos de YouTube. El primero está grabado con la cámara principal a máxima resolución. Podemos ver una muy buena estabilización, un color excelente aunque con algo de sobre exposición en las zonas con luz, y un muy buen detalle de los objetos cercanos y más alejados. Realmente es una maravilla grabar con el iPhone. Con la cámara gran angular (segundo vídeo) los resultados son similares. Muy buen color y calidad de imagen. La estabilización también es muy, muy buena. Este modo es perfecto para captar más información en la escena. Eso sí, no podemos pasar entre las cámaras, algo que he echado en falta.
No me olvido del selfie. Siempre he escuchado que Apple tiene una de las mejores cámaras frontales, y como había mejorado en esta versión, estaba deseando probarla. Lo cierto es que sí, los resultados son muy muy buenos, pero solo cuando hay buena luz. En este tipo de escenarios conseguimos un buen detalle, un enfoque correcto y un modo retrato bastante bien conseguido. Cuando la luz baja comenzamos a ver algo más de ruido y perdemos bastante calidad. Tenemos el flash en pantalla, pero es algo que no recomiendo usar, ya que los resultados no son muy buenos.
Un detalle interesante de la cámara frontal es que tiene un ángulo más abierto. De esta forma, cuando vayamos tomar un selfie en grupo y giremos el dispositivo en posición horizontal, el ángulo se abrirá para que quepan todos en la foto. También puede hacerse el cambio con un botón que aparece en el centro. Eso sí, en vídeo no está esta opción.
Por último, el Slo-fie, el nuevo modo de selfie en cámara lenta. Trabaja en 260 fps y si es divertido ver cómo puedes crear un selfie a cámara lenta, pero es esa típica función que apenas vas a usar en tu móvil.
App de cámara y conclusiones
Voy terminando el apartado de la cámara hablando de su app, que supuestamente ha sido rediseñada, aunque las sensaciones son las mismas que con el iPhone 8 Plus que usaba hace dos años. La interfaz es muy similar, aunque ahora hay algunas opciones nuevas, como la ruleta que nos permite cambiar entre las cámaras de forma ‘manual’. También hay una opción para deslizar y acceder a algunos accesos directos, como los filtros, temporizador y más. Personalmente, me gusta esta aplicación. Si bien echo en falta un modo manual, las opciones que nos encontramos en la cámara son más que suficientes y nos permiten jugar con la doble cámara.
¿Qué me ha parecido la cámara del iPhone 11? Sin duda, es una de las mejores que podemos encontrar actualmente en un móvil. La lente principal obtiene muy, muy buenos resultados en condiciones de buena luz y en interiores bien iluminados. EL modo noche, pese a que algún móvil Android le saca algo de ventaja, cumple perfectamente, y la lente gran angular cumple perfectamente. Sin duda, lo que más destaco es la facilidad de hacer fotografías con el iPhone. Es tan sencillo como apuntar y disparar, sin necesidad de controlar ningún otro parámetro. Las fotografías salen bien en la mayoría de ocasiones.
Rendimiento, sonido y autonomía
Apple actualiza su procesador cada nueva generación de iPhone. En este caso, el iPhone 11 cuenta con un Chip A13, acompañado -supuestamente- de 4 GB de Memoria RAM. Es la misma configuración que sus hermanos mayores. Además, tenemos versiones de 64, 128 o 256 GB de almacenamiento. Apple presume de que este A13 Bionic es el más rápido del mercado, superando incluso al procesador que monta el Samsung Galaxy Note 10. No he podido comparar la potencia de los procesadores, pero sí que he jugado mucho a Mario Kart, Fortnite, Apple Arcade… Y también he realizado muchas tareas con el iPhone. El resultado siempre es el mismo: vuela. Durante esta semana de uso no eh notado ningún tipo de LAG ni de corte. Todo se mueve a las mil maravillas. Las aplicaciones las abre al instante, los juegos se cargan muy rápido y las descargas, con una buena conexión Wifi, se realizan en muy poco tiempo. Eso sí, cuando le exigimos mucho, el terminal tiende a sobrecalentarse por la parte del procesador, pero solo ocurre cuando pasamos un largo periodo de tiempo jugando.
En cuanto al sonido, contamos con un doble altavoz estéreo. Uno está ubicado en el notch de la pantalla y otro en el marco inferior. Apple lo llama ‘Audio espacial’. Lo cierto es que se escucha muy, muy bien. Es un buen sonido para jugar a juegos sin auriculares o reproducir música o consumir cualquier tipo de contenido multimedia, como series en Netflix o vídeos de YouTube.
Sobre la batería, realmente se desconocen los mAh de este modelo. Apple asegura que dura 1 hora más que el iPhone XR. En mi caso he notado una duración correcta con un uso medio, pudiendo llegar al final del día con un 20 o 10 por ciento y aplicando algunas limitaciones (control de brillo, cierre de apps en segundo plano…). Con un uso más (bastante) intensivo difícilmente he podido llegarla l final del día. Sobre las 18:00 de la tarde con un 10 por ciento tras estar un tiempo jugando s juegos, navegando por redes sociales o consumir contenido multimedia. El iPhone 11 Pro es compatible con carga rápida de 18W, lo cierto es que no es muy rápida, pero lo increíble (y para mal) es que no cuenta con un cargador de carga rápida ne la caja, sino que viene con uno de 5W. En 30 minutos carga un 20 por ciento, llegando a la carga completa en unas largas 3 horas. Es un punto muy negativo teniendo en cuenta que el precio base es de 810 euros. También contamos con carga inalámbrica.
Software, iOS 13 es el rey
El sistema operativo de este iPhone es iOS 13. Llegó con iOS 13 de serie, pero rápidamente se actualizó a iOS 13.1, que es una versión más estable y con menos bugs. Ya hemos hecho algún que otro artículo explicando las novedades de esta versión y todo lo que llega a los iPhone: modo oscuro, nuevos permisos, Face ID más rápido, nuevo modo de teclado.
En este caso, me gustaría centrarme en lo que me ha supuesto abandonar Android y pasarme a un sistema operativo algo más cerrado y limitado a los dispositivos de Apple. Hay muchos puntos positivos, pero también negativos. Quiero comenzar con lo que más me ha gustado, y es el ecosistema de iOS y todos los productos de Apple. Todo esta realmente bien sincronizado: puedo pasar una foto echa con el iPhone al mac en tan solo 1 clic con AirDrop, o copiar un texto y pegarlo en el iPad. Esto es algo que con Android no se puede hacer a no ser que el fabricante tenga algún tipo de función de software.
Otro aspecto que me ha gustado de iOS es la optimización de las aplicaciones. En Android hay un gran catálogo de dispositivos, mientras que en iOS solo tenemos un limitado catálogo de iPhones, y todos tienen el mismo formato de pantalla. Esto hace que los desarrolladores lo tengan más fácil el optimizar las aplicaciones para el sistema, y se nota principalmente en el diseño de las apps y la buena integración con los servicios de Apple.
Por su parte, Apple también añade algunos servicios propios, como Apple Music, Arcade o Apple TV+, que llegará próximamente. Aquí hay un punto negativo, y es que si quiero utilizar Spotify como servicios de música, puedo hacerlo sin problemas, pero no se integra tan bien como Apple Music.
En cuanto a la interfaz, es bastante bonita y minimalista. Iconos de la misma forma, buen diseño en las aplicaciones, ajustes más que necesarios y un modo oscuro que se puede activar o desactivar desde el centro de control. iOS 13 también cuenta con menú de widgets en el lateral para tener acceso directo a algunas aplicaciones o ver el estado de la batería.
¿Qué aspectos no me han gustado de iOS 13? La inestabilidad de esta versión. Hay muchos errores en el software, cierre repentino de aplicaciones, cortes en algunas funciones, fallos con el sonido… Obviamente actualizarán con mejoras, pero durante mi semana de uso he encontrado estos fallos. También la no compatibilidad con otros dispositivos no Apple. Por ejemplo, si tenemos un ordenador Windows, difícilmente podrás transferir archivos de una forma cómoda.
El iPhone 11 está a la venta a un precio de 810 euros para la versión de 64 GB, 860 euros para la versión 128 GB y 980 euros la variante de 256 GB. Es uno de los iPhones más económicos, pero… ¿merece la pena?
El iPhone 11 me ha sorprendido gratamente. Es un terminal muy equilibrado, con muy, muy buenas prestaciones, pero con algún que otro pero. En términos de diseño puede que no acabe de convencer, sobre todo si vienes de un iPhone X en adelante, ya que el clásico Notch puede ser algo repetitivo. También si vienes de un móvil Android, que sobre todo de uno que es todo pantalla y que no cuenta con una muesca tan pronunciada. Y en cuanto a la pantalla, lo cierto es que podríamos tener algo más de resolución para que esa densidad de píxeles aumente, pero no es algo que vaya a molestar en el día a día, ya que apenas notamos los píxeles y el brillo y los colores son muy, muy buenos. Creo que solo se nota el cambio si llegas de un panel AMOLED con resolución Full HD en adelante, como es mi caso. Otro aspecto que me ha dejado un poco agridulce es el precio. Sí, es el móvil más económico que podemos encontrar en el catálogo de Apple, pero el hecho de que 64 GB esté como una opción de almacenamiento, y encima por unos 810 euros, creo que hace que este dispositivo pueda llamarse ‘caro’. En Android, las versiones mínimas ya comienzan por 128 GB. Y no me olvido de la inclusión del cargador de 5W en la caja.
Pero no todo es malo en este iPhone 11, destaca en muchos aspectos. Uno de ellos, la cámara: es sin duda una de las mejores cámaras que podemos encontrar en el mercado, con un detalle increíble, unos colores muy buenos y unos resultados nocturnos que están muy bien. Me parece todo un acierto que Apple haya añadido una cámara gran angular en vez de un teleobjetivo, ya que puede dar mucho más juego que un zoom 2X. Sin duda, y junto con la grabación de vídeo, uno de los mejores apartados de este iPhone. El rendimiento también es excelente, el Chip A13 hace muy buen trabajo y no vas a notar ningún tipo de corte ni LAG en el dispositivo. Todo se mueve a las mil maravillas. Y no me olvido de iOS, que sin duda es uno de los motivos para comprar este iPhone 11. Si bien no es muy estable, las opciones que incluye, el ecosistema entre dispositivos, y la increíble optimización de aplicaciones, hace que me olvide (por momentos) de Android.
En definitiva, el iPhone 11 es uno de los terminales más equilibrados que podemos encontrar actualmente, y sin duda el iPhone más recomendado. Por 800 euros tenemos las mismas dos cámaras que el iPhone 11 Pro (sin contar el teleobjetivo), prácticamente el miso rendimiento que los modelos Pro, mismo software y una muy buena autonomía. Si no eres muy exigente con la pantalla, o vienes de un panel LCD o un AMOLED con baja resolución, no vas a notar la diferencia en este iPhone 11. Eso sí, iOS es también una de las principales opciones de compra. Si estás buscando un móvil y no te importa usar Android, hay muchas opciones interesantes y más baratas, como el Xiaomi Mi 9T Pro.
¿Merece la pena pagar 300 euros más por un 11 Pro? Si lo que buscas es principalmente pantalla y una mejor versatilidad en la cámara y una mayor duración de la batería, tal vez sea mejor plantearte desembolsar ese extra para tener un terminal más completo.
La pantalla podría haber subido algo de resolución
No hay cargador de carga rápida en la caja
El diseño frontal es el mismo que el de hace 2 años.
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