Source: https://howlingpixel.com/i-es/Gaza
Timestamp: 2019-09-21 13:27:42+00:00

Document:
Los Acuerdos de Oslo de 1993 (oficialmente Declaración de Principios sobre las Disposiciones relacionadas con un Gobierno Autónomo Provisional; en inglés, Declaration of Principles on Interim Self-Government Arrangements)​ fueron una serie de acuerdos firmados entre el Gobierno de Israel y la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), y está diseñado para ofrecer una solución permanente en el conflicto palestino-israelí.
Conocidos como Acuerdos de Oslo I o Oslo I, estos acuerdos se complementaron con los acuerdos de Oslo II, o acuerdo de Taba ( en inglés: Interim Agreement on the West Bank and the Gaza Strip) por el nombre de la ciudad donde se firmaron.​
Con el nombre de Ataque a la flotilla de Gaza se conoce popularmente un violento incidente ocurrido el 31 de mayo de 2010 en aguas internacionales del mar Mediterráneo al abordar la Marina de Israel a una flotilla de seis embarcaciones de la organización pro-palestina Free Gaza, denominada «Flota de la Libertad». Como consecuencia del mismo, nueve activistas resultaron muertos y fueron heridas más de una treintena de personas,​​​ una de las cuales, que estaba en coma desde el ataque israelí, fallecería cuatro años después.​
La «Flota de la Libertad», en la que viajaban 633 personas de 37 países,​​ pretendía llevar, según sus declaraciones, unas 10 000 toneladas de ayuda humanitaria a la Franja de Gaza,​ rompiendo así el bloqueo impuesto por Israel al territorio palestino.​ La Marina de Israel había anunciado previamente que no permitiría la llegada por mar de este convoy al territorio gazatí, razón por la cual había diseñado un plan para detenerlo conocido con el criptónimo de Operación Brisa del Mar.​​
El ataque provocó duras críticas a Israel por parte de distintos gobiernos y organizaciones internacionales, incluyendo la llamada a consultas de varios embajadores.​​ Turquía, país de procedencia de la mayor parte de los activistas de la flotilla, a través de su Ministerio de Relaciones Exteriores calificó de «inaceptable» el asalto al convoy, exhortando a Israel a «afrontar las consecuencias de este comportamiento».​ El primer ministro, Recep Tayyip Erdogan, afirmó que la interceptación militar de la flotilla de ayuda a Gaza vulnera «los principios del derecho internacional y es un inhumano terrorismo de Estado».​ El secretario general de las Naciones Unidas Ban Ki-Moon llamó a Israel a levantar su bloqueo sobre Gaza, afirmando que si lo hubiese hecho previamente el ataque no habría tenido lugar.​
La carga de ayuda humanitaria trasportada por la flotilla permanece desde que fue interceptada por las autoridades israelíes entre el paso fronterizo de Kerem Shalom y el puerto de Asdod, a la espera de que el gobierno de Hamás en Gaza autorice su ingreso en la Franja. La organización islámica declaró que no permitiría la entrada de la ayuda hasta que Israel no liberase a la totalidad de los activistas de la Flotilla y no se garantizase la transferencia de la totalidad de la carga que portaba la flotilla.​ Según el portavoz Fawzi Barhoum, la culpa de la no transferencia de las mercancías es de Israel, por querer imponer sus condiciones: "el problema reside en la ocupación israelí, que impone las condiciones y mecanismos que quiere, y no los que las organizaciones internacionales quieren."​ Finalmente, fuentes de las Naciones Unidas anunciaron dos semanas después del asalto que sería la propia organización la encargada de repartir la totalidad de la carga confiscada que portaba la flotilla.​
El día siguiente al asalto, el presidente egipcio Hosni Mubarak ordenó la "apertura inmediata" del paso de Rafah que conecta Egipto con la Franja de Gaza y que había permanecido cerrado durante la mayor parte del bloqueo israelí de mutuo acuerdo con las autoridades hebreas.​​ Posteriormente, miembros del gobierno egipcio confirmaron que la apertura del paso se mantendría de forma indefinida. El portavoz del ministerio de asuntos exteriores egipcio, Hossam Zaki, declaró: "Egipto es quien ha roto el bloqueo ." "No vamos a permitir que el poder ocupante escape de sus responsabilidades."​
La Autoridad Palestina o Autoridad Nacional Palestina (ANP), cuyo nombre oficial es Autoridad Palestina de Cisjordania y Franja de Gaza, es una organización administrativa autónoma que gobierna transitoriamente desde 1994 en la Franja de Gaza y parte de Cisjordania. En enero de 2013, adoptó oficialmente el nombre de Estado de Palestina.​​
La Autoridad Nacional Palestina fue establecida en 1994, conforme a los acuerdos de Oslo entre la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) y el Gobierno de Israel, como una entidad transitoria durante un periodo de 5 años tras el cual tendrían lugar las negociaciones finales entre las dos partes. Con base en estos acuerdos, la Autoridad Palestina fue designada para controlar tanto la seguridad como la administración civil en las áreas urbanas palestinas (designadas como "Área A"), y solo control civil sobre las áreas rurales palestinas ("Área B"). Los territorios restantes, incluyendo los asentamientos israelíes, la región del valle del Jordán, y las conexiones por carretera entre comunidades palestinas, permanecen bajo control exclusivo israelí ("Área C"). Jerusalén Este (la parte de Jerusalén controlada por Jordania desde 1948 hasta 1967), que es reivindicada como futura capital por la ANP, fue excluida de los acuerdos de Oslo hasta la fase final de las negociaciones, por lo cual los ministerios y órganos de gobierno de la Autoridad Palestina se situaron entre Gaza y la pequeña ciudad de Ramala, próxima a Jerusalén.
El 31 de octubre de 2011, fue elegida miembro número 195 de la UNESCO, que admite a Palestina como miembro de pleno derecho.​ Posteriormente, el 29 de noviembre de 2012, la Asamblea General de la ONU pasó, a través de la Resolución 67/19 a considerar a Palestina como "estado", frente a la anterior consideración de "entidad".​​
El conflicto de la Franja de Gaza de 2008-2009, denominado Operación Plomo Fundido​ (en hebreo, מבצע עופרת יצוקה‎) por las Fuerzas de Defensa Israelíes (FDI), fue una ofensiva militar desde aire, tierra y mar,​ precedida por una campaña de bombardeo aéreo sobre la Franja de Gaza (Territorios Palestinos), que tuvo inicio el 27 de diciembre de 2008 y que finalizó el 18 de enero de 2009.​ Fue dirigida contra objetivos de la infraestructura de la organización Hamás, principalmente puertos, sedes ministeriales, cuarteles de policía, depósitos de armas y los túneles subterráneos que comunicaban la Franja de Gaza con Egipto.​​​​​ El conflicto fue descrito como la "Masacre de Gaza" (en árabe:مجزرة غزة) en varios países y medios musulmanes.​​​
Según el gobierno israelí, el objetivo de la ofensiva era destruir la "infraestructura terrorista" y la capacidad militar de Hamás,​ como respuesta al lanzamiento de cohetes y proyectiles de mortero, contra objetivos civiles israelíes por parte de milicianos palestinos desde la Franja de Gaza, dado que desde que acabó el alto el fuego que precedió al conflicto hasta el inicio de la ofensiva, más de 200 proyectiles impactaron en el sur de Israel.​ El ministro de defensa de Israel Ehud Barak declaró: "Hay un tiempo para la calma y un tiempo para la lucha, y ahora ha llegado el momento de luchar".​ En tanto que el primer ministro de Israel, Ehud Ólmert, advirtió de que "puede llevar tiempo, y todos y cada uno de nosotros debemos ser pacientes para que así podamos completar la misión".​
Este conflicto provocó el mayor número de bajas en los últimos cuarenta años de conflicto árabe-israelí,​​ catorce de ellas israelíes, de las que once eran soldados y tres civiles. Aproximadamente 1 400 palestinos murieron a consecuencia de los bombardeos y los combates urbanos;​​​ centenares de ellos eran civiles, aunque existen importantes divergencias entre las cifras aportadas por distintas organizaciones. Según el Centro Palestino para los Derechos Humanos, de los 1 434 palestinos fallecidos durante el conflicto 960 eran civiles, 288 de ellos menores de dieciocho años,​ mientras que un informe presentado por el ejército israelí reconocía 1 166 palestinos muertos, entre 457 y 295 de ellos víctimas civiles.​ La organización israelí para los derechos humanos B'Tselem cifró en 1 387 el número de palestinos muertos, de los que al menos 774 serían civiles, 320 de ellos por debajo de los dieciocho años.​ La Franja de Gaza resultó seriamente dañada y miles de edificios fueron destruidos, la mayor parte de ellos residenciales.​ Tanto las Fuerzas de Defensa de Israel como Hamás fueron acusados de haber cometido crímenes de guerra durante el conflicto por distintos informes de Naciones Unidas, Amnistía Internacional y Human Rights Watch.​​​​
Inmediatamente después del inicio de la ofensiva, los grupos armados palestinos en la Franja de Gaza respondieron intensificando el lanzamiento de cohetes hacia Israel, y sus líderes hicieron llamamientos a la Tercera Intifada contra Israel y a la reanudación de los atentados suicidas.​ El sur del territorio israelí se vio sometido a una situación de permanente alarma, y los cohetes alcanzaron en repetidas ocasiones las ciudades de Sderot, Ascalón, Asdod y Beerseba, provocando la muerte de un soldado y tres civiles israelíes, así como decenas de heridos de distinta consideración.​​​ Tras el inicio de la invasión terrestre sobre la Franja, nueve soldados israelíes murieron en combate en diferentes acciones,​​ cuatro de ellos como consecuencia del fuego amigo el 5 de enero.​ Otro soldado israelí murió el 27 de enero a consecuencia de las heridas provocadas por una bomba accionada por milicianos palestinos cerca del paso de Kissufim.​
Tras la intensificación de la diplomacia en los días previos, el 17 de enero de 2009 el primer ministro israelí Ehud Ólmert anunció un "cese unilateral de las hostilidades en la Franja de Gaza", con una duración de 10 días.​ En este período, el ejército israelí siguió desplegado en la Franja, y según afirmó un alto mando del mismo, "si Hamás dispara contra las fuerzas israelíes, nos reservamos el derecho de responder".​ Tras la declaración de alto el fuego, varios cohetes cayeron sobre territorio israelí y hubo combates entre milicianos palestinos y militares israelíes en el interior de la Franja de Gaza, que provocaron la muerte de un ciudadano palestino.​
El día siguiente, 18 de enero, fue Hamás junto con otras organizaciones palestinas quien anunció un "alto el fuego inmediato". Éste, con una duración de una semana, tenía como objetivo la retirada del ejército israelí del territorio gazatí, según portavoces del movimiento islamista. Según un portavoz del primer ministro israelí Ehud Ólmert, el ejército israelí no contemplaba un calendario de retirada mientras no cesase el lanzamiento de cohetes sobre su territorio.​ Finalmente y tras varios días de tensa calma, los portavoces de las Fuerzas de Defensa de Israel anunciaron el 21 de enero que el ejército hebreo había completado su retirada de la Franja de Gaza, retornándose al statu quo previo al conflicto y retomando Hamás el poder sobre la totalidad del territorio gazatí.​
El conflicto entre la Franja de Gaza e Israel​ hizo referencia al conflicto bélico iniciado el 8 de julio de 2014, cuando las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) lanzaron la Operación Margen Protector​ sobre territorio gazatí, debido a una escalada de tensión en el conflicto israelí-palestino.​​ Israel afirmó que el único objetivo de la operación era atacar al Movimiento de Resistencia Islámico (Hamás), la organización que gobierna la Franja tras ganar las elecciones en 2006, y terminar con los ataques de cohetes a Israel.​​ El Estado de Palestina y diversas organizaciones por los derechos humanos acusaron a Israel de llevar a cabo un ataque indiscriminado contra todos los palestinos, ya que los ataques causaron la muerte principalmente de civiles.​ Por su parte, Hamás lanzó cohetes contra Israel en respuesta a los misiles disparados por la Fuerza Aérea Israelí hacia la Franja de Gaza. Este conflicto ha sido el de mayor envergadura en la Franja de Gaza en todo el siglo XXI y uno de los mayores que ha experimentado en su historia reciente.
El conflicto siguió una cadena de eventos que se iniciaron con el secuestro y asesinato de tres adolescentes israelíes ocurrido en un asentamiento israelí de Cisjordania en junio de 2014. Otras fuentes, en cambio, fijan el punto de partida de esta escalada en el asesinato de dos adolescentes palestinos en Beitunia durante las protestas del día de la Nakba en mayo de ese mismo año.​​​​ Israel culpó a Hamás de los hechos, ya que las autoridades israelíes creyeron que los dos sospechosos acusados del secuestro eran miembros de esa agrupación.​ Por su parte, la reacción de Hamás fue confusa pues mientras unos negaron la implicación de esta organización en el secuestro,​ otros líderes afirmaron lo contrario.​​ La reacción israelí fue la de realizar registros indiscriminados en la zona donde se había producido el secuestro.​ Estas acciones derivaron en múltiples heridos y en el asesinato de dos niños palestinos a manos del ejército israelí.​ A medida que las tensiones se incrementaban, el asesinato de Mohamed Abú Judeir, un adolescente palestino, complicó aún más la situación, generando disturbios, protestas de israelíes y palestinos y un aumento de los lanzamientos de cohetes entre Israel y Gaza. La policía de Israel declaró que Hamás no fue responsable de la muerte de los tres jóvenes israelíes.​ Sin embargo, según afirmaron algunos medios de comunicación, un alto líder de Hamás, semanas después del estallido del conflicto, en una conferencia en Turquía, habría admitido que el grupo estuvo detrás del secuestro y que el propósito del mismo era provocar una escalada del conflicto que condujera a un levantamiento palestino.​
Desde el inicio de los bombardeos de Israel sobre la Franja de Gaza, murieron numerosos civiles, entre ellos gran cantidad de mujeres y niños.​ La Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCAH) llegó a estimar que hacia el 17 de julio, el 70 % de los fallecidos palestinos eran civiles.​ El gobierno israelí denunció que el fallecimiento de civiles se debía a que Hamás los utilizaba como «escudos humanos» y reiteró que su intención era «desmilitarizar» la Franja.​ Finalmente, el conflicto se saldó con la muerte de 2310 palestinos y unos 11 500 heridos del mismo bando, según datos del ministerio de Salud de Gaza,​ mientras que 66 soldados y cinco civiles israelíes murieron y 1.306 resultaron heridos, según reportes de las FDI.​
Hasta el 11 de julio, 118 cohetes de Hamás habían sido interceptados por la Cúpula de Hierro de Israel.​ Entre el 12 y 13 de julio, Israel anunció que fueron «atacados» 200 objetivos en Gaza. En la mañana del día 13, fueron interceptados varios cohetes provenientes de Gaza en dirección a Tel Aviv.​ Hasta el 23 de julio, unos 2.160 cohetes fueron disparados desde Gaza a ciudades de Israel y este último país llevó a cabo casi 2.000 lanzamientos hacia la Franja.​ Al final del conflicto se calculó que Hamás había disparado 4.594 cohetes y proyectiles de mortero, de los cuales 3.641 cayeron en territorio israelí y 188 en territorio palestino. Un total de 735 cohetes y proyectiles de mortero fueron interceptados por el sistema defensivo israelí.​
El 23 de julio, la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Navanethem Pillay, denunció que los ataques efectuados por las FDI sobre Gaza podrían constituir crímenes de guerra.​​ Por ello, es mismo día, el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, mediante votación favorable y posterior resolución, anunció el inicio de una investigación sobre posibles violaciones de los derechos humanos o crímenes de guerra durante la ofensiva israelí.​
La comunidad internacional también tuvo un peso importante en el conflicto. El secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, viajó a la zona en conflicto con la intención de presionar para lograr un alto el fuego definitivo.​ También el secretario de Estado de los Estados Unidos, John Kerry, viajó a Tel Aviv; según su agenda, se reunió con Ban Ki-moon en Jerusalén,​ con el presidente de la Autoridad Nacional Palestina, Mahmud Abás, en Ramala y con representantes del Gobierno israelí para intentar poner fin a las hostilidades entre las partes.​
Finalmente, el 26 de agosto y tras 50 días de combates, Israel, Hamás y los demás beligerantes aceptaron una tregua indefinida pactada bajo mediación egipcia. El alto el fuego supondría la apertura de todos los pasos fronterizos y la «entrada rápida de ayuda humanitaria y de medios para la reconstrucción», aseguraron los mediadores egipcios, algo que no llegó jamás a producirse.​
Su definición, historia y posibles soluciones son materia de permanente debate y los problemas que incluye varían con el tiempo. Al día de hoy, las principales cuestiones son la soberanía de la Franja de Gaza y Cisjordania, el estatus de la parte oriental de Jerusalén, de los Altos del Golán y de las Granjas de Shebaa, el destino de los asentamientos israelíes y de los refugiados palestinos, el reconocimiento de Israel y Palestina; de su derecho a existir y vivir en paz al abrigo de amenazas y actos de fuerza, así como la relación de Israel con Siria y el Líbano. Actualmente Israel tiene tratados de paz vigentes con Egipto y Jordania que garantizan su convivencia. Así mismo, tiene tratados de alto el fuego firmados con el Líbano, Siria y Arabia Saudí que, si bien no reconocen la existencia de Israel, sí que han supuesto en la práctica un mecanismo eficaz para el cese de las hostilidades. También existe un complejo acuerdo con Palestina, que supone el establecimiento de una especie de protectorado israelí sobre zona palestina y un alto el fuego parcial.
La crisis de Gaza de 2008 se desencadenó el 23 de enero cuando militantes de Hamás en la Franja de Gaza volaron, cerca del puesto fronterizo de Rafah, parte del muro construido en 2003. La Organización de las Naciones Unidas estimó que alrededor de la mitad de los 1,5 millones de habitantes de Gaza entraron en Egipto en busca de comida y suministros. Debido al miedo a que los militantes pudieran adquirir armas egipcias, la policía israelí incrementó su estado de alerta.​ Ambos bandos se adjudicaron la ruptura de la tregua anterior.​​
Egipto había cerrado el puesto de Rafah en junio de 2007, en los días previos a que Hamás tomara el control de Gaza durante su conflicto con Fatah.​​ La voladura del muro se produjo como consecuencia del bloqueo de la franja por parte de Israel, que comenzó en parte ese mismo junio y siguió con reducciones de los suministros de combustible a partir de octubre.​ El bloqueo total comenzó el 17 de enero de 2008, después de un incremento de los cohetes Qassam lanzados desde la franja sobre Israel.​
Aunque Israel pidió a Egipto que sellara de nuevo la frontera por motivos de seguridad, el presidente egipcio Hosni Mubarak ordenó a sus tropas que permitieran cruzarla para aliviar la crisis humanitaria, a la vez que verificaban que no se introducían armas en Gaza. En cinco días los gazatíes gastaron alrededor de 250 millones de dólares sólo en la ciudad de El Arish.​​ El súbito incremento de la demanda de materias primas provocó un gran incremento de los precios locales y cierta escasez de alimentos.​
El 24 de enero el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas condenó a Israel por decimoquinta vez en menos de dos años, denominando "castigo colectivo" al bloqueo.​ Sin embargo, el procedimiento fue boicoteado por Israel y los Estados Unidos. El 27 de enero, el primer ministro israelí, Ehud Ólmert, anunció que permitirían el suministro de alimentos, medicinas y la energía necesaria en la franja. Mientras tanto, Hosni Mubarak presentó un plan para reunirse por separado con representantes de Hamás y Fatah con el objeto de llegar a un nuevo acuerdo sobre el control de la frontera.​
El 3 de febrero el ministro de asuntos exteriores de Gaza, Mahmud az-Zahar, anunció que Hamás y Egipto deseaban cooperar en el control fronterizo sin la supervisión israelí.​ Después de la voladura el paso estuvo cerrado durante once días, excepto para los viajeros que volvían a su casa.​
Palestina​ (Árabe: فلسطين, Filasṭīn, Falasṭīn o Filisṭīn), oficialmente Estado de Palestina (Árabe: دولة فلسطين, Dawlat Filasṭin),​ es un Estado con reconocimiento limitado ubicado en el Próximo Oriente, más concretamente en el Levante mediterráneo, y que limita con Israel, Jordania, Egipto y la ribera sudoriental del mar Mediterráneo. También es considerado un protoestado.​ Fue proclamado en el exilio en Argel el 15 de noviembre de 1988, cuando el Consejo Nacional de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) adoptó la declaración de independencia de Palestina de forma unilateral. En ese tiempo la OLP no ejercía control sobre territorio alguno, y era un gobierno en el exilio.​ Aún hoy, el territorio reclamado para el Estado de Palestina se mantiene bajo ocupación israelí.​​ Reivindica los territorios palestinos​ definidos antes de la guerra de 1967,​ y ha designado a Jerusalén Este como su capital.​​​ En 1994, conforme a los acuerdos de Oslo entre la OLP y el Gobierno de Israel, fue establecida la Autoridad Nacional Palestina como una entidad administrativa transitoria. El 31 de octubre de 2011, fue admitida como miembro número 195 de la UNESCO, como estado miembro de pleno derecho.​
El 29 de noviembre de 2012 la Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó la Resolución 67/19 (proyecto de resolución A/67/L.28) en virtud de la cual concedió a Palestina la condición de «Estado observador no miembro» de la organización,​ reafirmando además el derecho del pueblo palestino a un territorio bajo las fronteras definidas antes de la Guerra de 1967.​ Esta resolución no implica aún la admisión de Palestina como miembro pleno de la organización, pues para ello se necesitaría de la aprobación del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas en el cual Estados Unidos se opone.
El 17 de diciembre de 2014 el Parlamento Europeo apoyó públicamente el reconocimiento del Estado de Palestina,​ tras haberlo hecho los parlamentos de varios países miembros como Reino Unido,​ España,​ Francia,​ Irlanda​ e Italia.​ El reconocimiento del Parlamento Europeo y de los parlamentos nacionales es puramente simbólico, ya que el reconocimiento efectivo lo deben realizar cada uno de los gobiernos de los estados miembros. En la actualidad, el único país de la UE que lo ha reconocido siendo ya miembro de la Unión ha sido Suecia, si bien Polonia, Bulgaria, República Checa, Eslovaquia, Hungría, Rumanía, Malta y Chipre lo reconocen desde la década de los ochenta.​ En mayo de 2015 también fue reconocido oficialmente por la Santa Sede.​​ A comienzos de 2018, un total de 136 estados reconocen a Palestina como un estado soberano.​
La Franja de Gaza (en árabe: قطاع غزة Qiṭāʿ Ġazza o también Qita' Ghazzah; en hebreo רצועת עזה Retzu'at 'Azza), a veces referida simplemente como Gaza, es una estrecha banda de tierra situada en el Oriente Próximo, lindante durante 51 kilómetros con el suroeste de Israel y durante 11 kilómetros con el noreste de la península del Sinaí (Egipto). Es un territorio palestino autogobernado que, junto con Cisjordania, conforma el Estado de Palestina gobernado por la Autoridad Nacional Palestina, pero desde junio de 2007 es gobernada por Hamás, una organización islámica palestina,​ considerada organización terrorista por ocho países, que llegó al poder en elecciones libres en 2006. El territorio de Palestina está definido en los Acuerdos de Oslo y en la resolución 1860​ del Consejo de Seguridad de la ONU,​ por el que era admitida por la Asamblea General de las Naciones Unidas como Estado con el estatus de "estado observador no-miembro" bajo el nombre de Estado de Palestina.​ La Franja de Gaza, junto con Cisjordania, Jerusalén Este y los Altos del Golán, está considerada por la comunidad internacional como "territorio ocupado" por Israel desde 1967.​ Además, desde 2007 está sujeta a un bloqueo militar por parte de Israel y Egipto.​
La Franja de Gaza tiene 41 kilómetros de largo y entre 6 y 12 kilómetros de ancho, con un total de 360 kilómetros cuadrados.​ Con una población de 1.943.398 habitantes en 2017, la Franja de Gaza es la tercera entidad política más densamente poblada del mundo, por detrás solamente de Singapur y Hong Kong.​ Una amplia tierra de nadie de 500 metros impuesta por el ejército israelí hace que una parte de la superficie de la Franja no sea accesible para sus habitantes (un total de 29 kilómetros cuadrados, más del 8% del territorio de la Franja).​ Con una tasa de crecimiento anual del 2,33% en 2017, la Franja de Gaza es la trigésimo primera entidad política con mayor crecimiento demográfico del mundo.​ Con esa tasa de crecimiento y con los numerosos problemas de abastecimiento e infraestructuras derivados del bloqueo israelí y egipcio, un informe de la ONU afirma que, para el año 2020, la Franja de Gaza se tornará "inhabitable".​ Debido a dicho bloqueo, la población de la Franja no tiene la capacidad de entrar o salir de ella cuando lo deseen, como tampoco se puede importar o exportar productos libremente.​ La mayor parte de la población de este enclave es de religión musulmana suní.​
A pesar de la retirada unilateral israelí de la Franja de Gaza en 2005, las Naciones Unidas, las organizaciones internacionales por los derechos humanos, la mayoría de los gobiernos y de los expertos legales del mundo consideran que la Franja de Gaza todavía está ocupada por Israel, que a su vez se ve ayudada en su ocupación por las restricciones impuestas desde Egipto. Israel mantiene el control directo de las fronteras de Gaza y un control indirecto de la vida dentro de la Franja: controla sus espacios aéreo y marítimo, así como seis de los siete pasos fronterizos gazatíes. Además, se reserva el derecho de entrar en la Franja de Gaza cuando lo considere oportuno y su ejército mantiene una tierra de nadie dentro del propio territorio gazatí. La Franja de Gaza depende de Israel en términos de agua corriente, electricidad, telecomunicaciones y otros servicios.​​
Cuando Hamás ganó las elecciones legislativas palestinas de 2006, el partido político derrotado, Fatah, se negó a entrar en coalición Hamás hasta que Arabia Saudí consiguió cerrar entre ellos un breve acuerdo de gobierno. Cuando la presión conjunta de Israel y Estados Unidos consiguió hacer descarrilar este acuerdo, la Autoridad Nacional Palestina constituyó un gobierno sin Hamás en Cisjordania mientras Hamás formaba su propio gobierno en la Franja de Gaza.​ Las sanciones económicas por parte tanto de Israel como de algunos países europeos como Hungría, Polonia, República Checa o Eslovaquia continuaron creciendo. Una breve guerra civil entre ambos grupos palestinos tuvo lugar en la Franja de Gaza cuando Fatah se negó a aceptar la administración de Hamás. Hamás venció en dicho conflicto y expulsó de la Franja a los funcionarios partidarios de Fatah y a los miembros de los cuerpos de seguridad de la Autoridad Nacional Palestina,​​ manteniéndose desde entonces como el único partido a cargo de la administración de este territorio costero.​
Hamás​ (en árabe, حماس 'entusiasmo, fervor' y acrónimo de Harakat al-Muqáwama al-Islamiya, en árabe, حركة المقاومة الإسلامية Movimiento de Resistencia Islámico) es una organización palestina que se declara como yihadista, nacionalista e islamista.​​​​ Su objetivo original, definido en su carta fundacional, fue el establecimiento de un estado islámico en la región histórica de Palestina, que comprendería los actuales Israel, Cisjordania y la Franja de Gaza, con capital en Jerusalén.​ Sin embargo, en 2017 publicó un nuevo documento de principios según el cual reclama "el establecimiento de un Estado de Palestina completamente soberano e independiente, con Jerusalén como capital, en las fronteras del 4 de junio de 1967" y enfatizaba su carácter nacionalista por encima del religioso, aunque sigue sin reconocer a Israel ni abandonar la lucha armada.​ Hamás cuenta con una serie de organizaciones dependientes que desarrollan sus actividades en muy diversos ámbitos, y abarcan desde la asimilación cultural y religiosa a los jóvenes a través de la madrasa, la asistencia social a los palestinos más necesitados (y a las familias de sus propios miembros muertos o presos en cárceles israelíes), la representación en las instituciones políticas palestinas a través de la lista Cambio y Reforma, hasta las Brigadas de Ezzeldin Al-Qassam, brazo armado de Hamás que ha sido acusado de practicar el terrorismo.
Hamás ha sido declarada organización terrorista por los Estados Unidos,​ Israel, Japón,​ Canadá​ y Australia;​ mientras que algunos países árabes, y otros como Rusia​ y Turquía,​ no la consideran como tal. La Unión Europea también la consideró organización terrorista desde 2003, aunque su Tribunal de Justicia apeló esta decisión para retirarlo de dicha lista​. El fallo del tribunal está pendiente del análisis del Consejo de la Unión Europea.​
Aunque Israel ayudó inicialmente a la creación de Hamás, tratando con ello de debilitar a la hasta entonces hegemónica OLP de Yasir Arafat,​ desde su creación formal en 1987 hasta la actualidad, las distintas organizaciones que forman parte de Hamás se han convertido en objetivos prioritarios de las operaciones militares israelíes, que han terminado con la vida de importantes miembros del movimiento, incluyendo a su fundador y líder espiritual, el jeque Ahmed Yasín, y a su sucesor Ábdel Aziz ar-Rantisi,​​ muertos en «ataques selectivos» de las fuerzas militares israelíes.​
La carta fundacional de Hamás exhibe la influencia de teorías conspirativas antisemitas.​
La lista Cambio y Reforma, ligada a Hamás, se presentó a las elecciones generales palestinas de 2006 obteniendo la mayoría absoluta, lo que le otorgó la potestad de formar el gobierno que lideró Ismail Haniye, que generó una serie de sanciones por parte de algunos países occidentales y árabes que consideraban terrorista a Hamás. Tras una serie de enfrentamientos y tensión creciente con su rival Fatah, en 2007 las organizaciones armadas leales a Hamás en la Franja de Gaza terminaron por expulsar del territorio a los partidarios de Fatah y se hicieron con el control total de la Franja. Desde entonces hasta 2017, Hamás asumió el gobierno de la Franja de Gaza, mientras su rival político Fatah mantenía el control de Cisjordania. En septiembre de 2017 se inició un acercamiento entre Hamas y Fatah. El 2 de octubre la Autoridad Nacional Palestina regresó a Gaza y el 12 de octubre se firmó en El Cairo el Pacto de reconciliación palestina entre Hamas y Fatah por el que se acordó la creación de un gobierno palestino de unidad, la convocatoria de elecciones generales y el traspaso del control del paso fronterizo de Rafah entre Gaza y Egipto a la Autoridad Nacional Palestina.​
Distintas organizaciones de derechos humanos, como Human Rights Watch o Amnistía Internacional, han acusado a Hamás de cometer crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad hacia las poblaciones tanto israelíes como palestinas,​ así como también torturas, asesinatos y secuestros contra la población palestina.​​
El Plan de retirada unilateral israelí o Plan de desconexión (en hebreo: תוכנית ההתנתקות; Tojnit Haitnatkut) fue un plan propuesto a principios de 2004 por el entonces primer ministro de Israel Ariel Sharón, adoptado por el Gobierno y aprobado mediante ley del Parlamento israelí (Knéset), que fue llevado a cabo durante la segunda quincena de agosto de 2005. El plan propuso eliminar toda presencia permanente civil israelí de la Franja de Gaza, así como eliminar cuatro asentamientos de la parte norte de Cisjordania, administradas por Israel desde la Guerra de los Seis Días.
Los territorios ocupados por Israel​​ son aquellos territorios que fueron ocupados militarmente por el Estado de Israel luego de la Guerra de los Seis Días de 1967. Estos se encuentran conformados por los territorios palestinos de Cisjordania (incluida Jerusalén Este) y la Franja de Gaza; la mayor parte de los Altos del Golán de Siria; y, hasta 1982, la Península del Sinaí de Egipto. Israel sostiene que Cisjordania es un territorio disputado​ y asegura que, desde su retirada de la Franja de Gaza en 2005, no ocupa más este territorio.
La Corte Internacional de Justicia,​ La Asamblea General de las Naciones Unidas y el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas​ catalogan a Israel como "Potencia Ocupante". El relator especial de las Naciones Unidas Richard Falk llamó a la ocupación israelí como "una afrenta al derecho internacional".​​ De acuerdo con Talia Sasson, una publicación oficial israelí del año 2005, la Corte Suprema de Israel, con diferentes jueces en su conformación, repetidamente ha establecido por más de cuatro décadas que la presencia de Israel en Cisjordania es una violación del derecho internacional.​
El primer uso del término 'territorios ocupados' tuvo lugar en la Resolución N° 242 (S/RES/242) del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas luego de la guerra de los seis días de 1967, la cual hizo un llamado por el establecimiento de una justa y duradera paz en medio oeste que sea alcanzada por "la aplicación de los dos siguientes principios: i) retiro de las fuerzas armadas israelíes de los territorios que ocuparon durante el reciente conflicto ii) terminación de todas las situaciones de beligerancia o alegaciones de su existencia, y respeto y reconocimiento de la soberanía, integridad territorial e independencia política de todos los estados de la zona y su derecho a vivir en paz dentro de fronteras seguras y reconocidas y libres de amenaza o actos de fuerza".​
La anexión de Jerusalén Este por parte de Israel en 1980 y los Altos del Golán en 1981 no ha sido reconocida por ningún país.​ La Resolución N° 478 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas declaró la anexión de Jerusalén como 'nula y carente de valor' y exigió que sea dejada sin efecto. La Resolución N° 497 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas también declaró la anexión de los Altos del Golán como 'nula y carente de valor'. Luego de la retirada de Israel de la Península del Sinaí en 1982, como parte del tratado de paz entre Egipto e Israel, el Sinaí dejó de ser considerado como territorio ocupado. Israel unilateralmente se retiró de Gaza en setiembre de 2005 y declaró ya no estar en ocupación de la franja. Sin embargo, dado que aún retiene el control del espacio aéreo y costero en la zona, continúa siendo considerado una potencia ocupante por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas,​ así como algunos países y organizaciones de derechos humanos.​

References: Resolución 
 Resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 Resolución 
 Resolución 
 Resolución