Source: http://recim.org/stud/dd-frat-hi.htm
Timestamp: 2020-07-13 07:53:00+00:00

Document:
dd-frat-hi
SEMINARIO DE ESTUDIOS MUNDIALISTAS
Del 14 al 17 de diciembre de 2009
EL DEBER DE LA FRATERNIDAD
LA DEMOCRACIA MUNDIAL COMO CONDICIÓN DE UN PORVENIR POSIBLE
Por Daniel Durand, Ciudadano del Mundo
Se ha acordado que hable de la democracia como condición de un porvenir posible. Evidentemente, un porvenir posible va acompañado de un desarrollo durable.
La idea de desarrollo es una idea de progreso. Si no se progresa, se retrocede. Es una condición de la propia existencia. En los años 60 y 70 hubo toda una reflexión sobre el tema del desarrollo. Fue el periodo que siguió a la descolonización y coincidió con el decenio sobre el desarrollo establecido por la ONU. Entre los autores de este reto, algunos hablaban de "desarrollo de todos los hombres y de todo hombre".
El concepto de "desarrollo de todo hombre" se encuentra como referencia histórica en la "Declaración Universal de los Derechos del Hombre". Son treinta artículos, no todos con el mismo valor, y que podemos dividirlos de diferentes maneras. Los hemos dividido, de una forma general, en derechos políticos y en derechos económicos y sociales; pero también podemos ver que hay derechos fundamentales: respirar, beber, comer, alojarse. Si estos derechos no son satisfechos, el desarrollo del hombre está comprometido. Es decir, el derecho a la vida y el derecho al completo desarrollo de su persona.
En los derechos económicos fundamentales, hay el derecho al trabajo, o más exactamente, el derecho a vivir de su trabajo. Es una condición de dignidad. Y la dignidad pasa por el reconocimiento de sus capacidades. Toda persona tiene capacidades, el ejercicio de las cuales le debe permitir vivir.
También existen los derechos políticos, y aquí yacen las nociones de solidaridad y de fraternidad que están en el corazón del debate. Volveré sobre ello.
El conjunto de estos derechos es indivisible, es decir, que no podemos elegir unos y hacer abstracción de los otros.
Últimamente, a través de intercambios de correo, se han formulado muchas preguntas sobre el propósito de la ciudadanía mundial; en ellos se afirmaba su relación con el sentimiento de fraternidad con todo el mundo. El concepto de "fraternidad" me hace pensar en dos cosas al mismo tiempo: por una parte, la divisa francesa "Libertad, Igualdad, Fraternidad", por otra parte, el artículo primero de la Declaración Universal de los Derechos del Hombre, que dice que: "todos los seres humanos deben actuar los unos hacia los otros en un espíritu de fraternidad".
Más allá de algunas connotaciones de carácter religioso que podrían no ser aceptadas por todos, la fraternidad es un valor diferente del cosmopolitismo, pues hace referencia a la familia. ¿Qué somos sino una familia? El sentimiento de fraternidad no es bastante fuerte. Es necesario tener la consciencia de nuestra fraternidad, es decir, la consciencia que formamos parte de un tronco común a toda la humanidad, y en función de esto necesitamos trazar caminos de esperanza, caminos de futuro. Si actuamos así, nuestro destino irá acompañado por decisiones tomadas en la fraternidad, es decir, en la democracia. Si nos apartamos de la fraternidad para trazar caminos de futuro, entraremos en esquemas de dictadura, y a corto plazo no habrá fraternidad posible.
La fraternidad implica otro concepto: estando en una misma familia, en la pequeña célula familiar o en una pequeña aldea, los niños construyen sus referencias según el modelo que tienen a su alrededor; estas referencias son las personas adultas que ejercen, más o menos, la autoridad paterna y que les marcan las pautas para que aprendan la distinción entre el bien y el mal. Es en esta construcción donde se desarrolla la fraternidad entre los niños, puesto que la viven en referencia con aquello que hacen los otros. En estas relaciones, hay una cierta justicia que es inherente a la fraternidad. Una justicia, ejercida en un momento dado por personas con responsabilidad, que son capaces de animar o reprender.
Podemos ampliar esta fraternidad a toda la comunidad humana y admitir que esta fraternidad sólo puede existir si tenemos referentes. He hablado de política, de periodismo, de asociaciones, pero igualmente es necesaria la justicia. Los conflictos que puedan existir, si no se pueden resolver a través de un simple diálogo, deben ser sometidos a una autoridad superior. Este principio de justicia está comprendido en el concepto de fraternidad. Y es precisamente aquí donde se ve como la fraternidad traza un esquema general y como sentimos la fraternidad humana en un esquema perfectamente mundialista, a saber, que el conjunto de la comunidad humana tiene necesidad de instancias de regulación. ¿Qué es una instancia de regulación sino un poder de justicia? Si alguien se aparta de los caminos regulados, se encuentra fuera de juego, excluido a causa de ello, y es necesario que haga una retracción pública. Aquí, hay una justicia que es necesaria y que permite avanzar en la fraternidad. Así, la fraternidad avanza junto a la democracia. He aquí otro concepto, un concepto de ejecución, a saber, que para que avance la fraternidad, ésta tiene necesidad de hacer una elección que debe ser compartida.
Tenemos de entre los textos que han sido distribuidos, un documento titulado: "Estudios Mundialistas", que comprende dos comunicados hechos durante el Seminario de Bohicon, en 2006. Os reenvío al segundo comunicado, en el cual, el doctor Azilinon habló de la democracia como modo de gobierno y como modo de vida. A partir del momento en que la fraternidad tiene necesidad de hacer una elección, esta debe ser en democracia.
Todavía queda la palabra "ciudadano". ¿Qué es un ciudadano del mundo? Etimológicamente, es un miembro de la ciudad. La palabra "ciudad" hace referencia a la ciudad griega del mundo antiguo, es decir, un conjunto urbano bien determinado en el cual las decisiones se tomaban en la plaza pública, el "ágora", donde todos los habitantes estaban llamados a reunirse para tomar decisiones en común. Hoy, la ciudad ocupa un espacio muy grande, pero no es necesario oponer aquello que es el centro de la ciudad, en las instancias dirigentes, a aquellos que viven en los barrios periféricos. Es necesario considerar la "ciudad" como un conjunto, y en aquello que nos concierne como ciudadanos del mundo, consideramos el mundo como una ciudad, la ciudad mundial. Para avanzar, esta ciudad debe ser construida de una forma fraternal sobre bases de democracia. De esta forma, el ciudadano es alguien consciente de sus responsabilidades y que toma decisiones por sí mismo, sin necesidad de esperar a que otros las tomen en su lugar. Las decisiones comunes deben ser tomadas en común. Si fuese necesario diseñar una ruta, debemos actuar tomando decisiones en común. Todo el mundo debe estar de acuerdo sobre la creación de esta ruta. ¿Por dónde pasará? Hacer una previsión de aquello que pueda perjudicar a alguien para que reciba una compensación. Pero a nivel individual, todos los días tenemos la oportunidad de hacer gestos como buenos ciudadanos. Por ejemplo, ceder el paso delante de una puerta, un sencillo acto ciudadano que hace la vida más agradable a los demás. La ciudadanía empieza así, por pequeñas cosas que dependen de nuestra propia conciencia. De esta forma, progresamos en diferentes niveles de ciudadanía y al mismo tiempo, trazamos caminos de un porvenir posible.
Estamos muy lejos de la idea de "individuo", el individuo de su graciosa majestad, que no tenía más que un ser feliz en el mundo, tal como lo había organizado su príncipe o su rey. Es un esquema dictatorial en este sentido donde hay alguien que dicta aquello que debe ser la felicidad. Y si alguien no se siente bien dentro, entonces está invitado a sufrir las consecuencias. Hay alguien que nos dice: "a Francia se la ama o se marcha". He aquí una palabra de dictador. Frente a esto, la democracia permite cambiar las cosas para que cada uno permanezca integrado en su comunidad.
Pasamos del individuo que lo acepta todo pero no se mueve ni se atreve a mostrarse como "ciudadano", en cambio, respaldamos a aquel que se mantiene en pie, capaz de relacionarse o comprometerse con las autoridades y que tiene propuestas que es capaz de someter a la comunidad. Evidentemente, es necesario que haya un marco político que se lo permita.
En la Declaración Universal de los Derechos del Hombre, los derechos de la persona están enunciados en 30 artículos. Dos puntos de vista son interesantes.
1. El primer punto de vista concierne a la Carta de las Naciones Unidas. Fue redactado en 1945 y después de un corto preámbulo relativo a la sucesión de dos guerras mundiales en el espacio de una sola generación, explica que el mundo tiene necesidad de un órgano capaz de evitar las guerras para las futuras generaciones. A continuación, la Carta está enteramente consagrada al funcionamiento interno de la Institución. Esta Carta de las Naciones Unidas fue inmediatamente criticada por los primeros ciudadanos del mundo en 1946, y dos años después, en 1948, se redactó la Declaración Universal de los Derechos del Hombre como un texto complementario de la Carta. Ésta ya establecía los reglamentos de funcionamiento de la organización, mientras que la Declaración Universal de los Derechos del Hombre se ocupaba de los derechos de los ciudadanos y proponía un esquema de civilización universal. En 1945 había 48 estados que habían firmado la Carta de las Naciones Unidas. En 1947 había 48 estados que habían votado la Declaración Universal de los Derechos del Hombre. Actualmente, hay 192 estados admitidos en la ONU y hay una veintena de estados que no son miembros. Cuando un estado se adhiere a la ONU debe aceptar a la vez la Carta de las Naciones Unidas y la Declaración Universal de los Derechos del Hombre, que se ha convertido en un documento anexo de la Carta.
2. No hay una ratificación de la Declaración en los estados, esto no era necesario puesto que no era un acuerdo internacional. Una declaración no es una ley. Esto no cambio nada para los estados, salvo que este conjunto de la comunidad humana reunida en las Naciones Unidas, ¡podemos contestar! habla de los derechos humanos, pero sin comprometerse demasiado a respetarlos. En la Declaración Universal de los Derechos del Hombre, se explica en el preámbulo como hacer respetar estos derechos:
La Asamblea General proclama la presente Declaración Universal de los Derechos del Hombre como el ideal común al alcance de todos los pueblos y de todas la naciones, afín que todos los individuos y todas las instituciones de la sociedad, tengan esta Declaración constantemente en el espíritu, se esfuercen en su enseñanza y la educación, de desarrollar el respeto de estos derechos y libertades y de asegurarlos por medidas progresivas de orden nacional e internacional, el reconocimiento y aplicación universales y efectivos. (Extracto del preámbulo)
La cuestión del respeto a los Derechos Humanos es pues un ejercicio esencialmente confiado a la sociedad civil, a cada uno de los ciudadanos del mundo.
La fraternidad entra en estos derechos. En el artículo 1, encontramos la palabra "fraternidad". Este artículo fue redactado para reunir las ideas de "libertad, igualdad y fraternidad", referencia al siglo de las luces y a la divisa de la República francesa.
Artículo 1. Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y en derechos. Están dotados de razón y de consciencia y deben actuar los unos con los otros en un espíritu de fraternidad.
Sin embargo, la comisión que redactó esta declaración era muy amplia, pues comprendía 53 miembros de todos los países. Esta comisión propuso algo que pudiera servir de base para una civilización universal.
El artículo primero de la Declaración Universal de los Derechos del Hombre es el único lugar donde se habla de deberes. En diferentes ocasiones hemos ensayado hacer campañas para compensar la Declaración de los Derechos del Hombre por una Declaración de Deberes o de Responsabilidades. Efectivamente, podemos hacer un ejercicio de encontrar cuales son los deberes y las responsabilidades de todo ciudadano, pero el deber expresado en este primer artículo, por sí mismo no es suficiente. Tenemos un deber de fraternidad, y este debe darse por la democracia. Esta fraternidad debe ser universal y transgeneracional, es decir, que los derechos y libertades que tenemos en nuestro activo deben ser transmitidas. Lo hemos recibido de personas que han vivido antes que nosotros y a su vez, lo transmitiremos a la siguiente generación. Debemos hacer de manera que el porvenir sea posible, para nuestra jubilación o nuestra propia vida, pero al mismo tiempo, de un porvenir posible para las generaciones venideras. La tierra no nos pertenece, sino que pertenece a todas las generaciones. Es, pues, en este espíritu que la fraternidad nos estimula a tener esta visión transgeneracional: "Hemos heredado la tierra, la trabajamos, la moldeamos y debemos hacer de manera que sea un lugar de vida posible para las futuras generaciones". Tendríamos aquí mucho que decir.
La fraternidad debe ser cualitativa; más allá de los derechos fundamentales, hay el derecho a la educación, al trabajo, al completo desarrollo. Y no es necesario detenerse en ello, pues fue escrito hace 60 años después de la Declaración. Hay nuevas facetas de la vida que han aparecido y de esta forma nuevos derechos: derecho a la comunicación o aquellos conceptos que las nuevas tecnologías han introducido. Estos derechos, deben ser definidos, pero siempre debemos actuar en un espíritu de fraternidad.
El concepto de "gobierno mundial”
A continuación de la intervención sobre el histórico hecha el 14 de diciembre (ver el documento "Cronología")
La idea de un gobierno mundial: lo llamamos así y no tenemos miedo de las palabras. Hablamos frecuentemente de "gobierno". Hipocresía, pues aquello que pedimos es que unas instituciones actualmente en funcionamiento organicen nuestra vida en común sobre la tierra, que hagan factible los lazos de fraternidad que deben existir entre los seres humanos, y por esta razón, tenemos necesidad de referentes y de que sean legítimos. Ahora bien, el referente más legítimo es la autoridad que ha sido elegida, que representa al pueblo: artículos 21 y 28 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos.
Artículo 21.3. La voluntad del pueblo es el fundamento de la autoridad de los poderes públicos; esta voluntad debe expresarse a través de unas elecciones honestas que deben celebrarse periódicamente, por sufragio universal, igual y secreto, o bien que siga un procedimiento equivalente que asegure la libertad de voto.
Artículo 28. Toda persona tiene derecho a un orden tal que los derechos y libertades enunciadas en la presente Declaración puedan encontrar un efecto pleno, tanto en el plano social como en el internacional.
¿Qué es un "orden" sino un equilibrio en responsabilidad? Y pues, la autoridad aquí sugerida debe funcionar de manera estable según el artículo 21.3.
Si la declaración considera que tenemos derecho a un orden en el plano internacional (esta palabra debe ser entendida como equivalente de "mundial", es decir, válida para el mundo entero), entonces, tenemos derecho a un orden mundial que tenga como fundamento de su autoridad la voluntad del pueblo mundial. Curiosamente, lo tenemos aquí, en la Declaración Universal de los Derechos del Hombre, es el esquema exacto de aquello que será la etapa histórica después de la ONU. ¿Cómo es que la ONU enuncia un derecho a un orden pero evitando designarlo? Porque los redactores tenían la consciencia que la ONU no tenía el fundamento de la legitimidad del pueblo mundial. Así, al prever este fin, esta organización ya tenía preparada una vía de salida, a saber, que la organización que la suceda será una organización fundada sobre la democracia mundial. Esto está escrito. Fue adoptado como un fundamento de la civilización universal. Sin embargo, los estados actuales son estados de división que están más o menos bajo la influencia de otros estados y de las multinacionales; los estados están sometidos a la presión de los mercados y obligados a firmar contratos con las multinacionales, consecuentemente, obedecen más a la leyes económicas que al interés de la población mundial. Los estados tienen así más tendencia a dividir a las poblaciones, a establecer fronteras, visados u otros mecanismos, a fin de evitar que el mundo se convierta en una ciudad que podría sumergirlos y destruir su poder. Esto no es una instancia superior que pueda curar la vida de seis mil millones o nueve mil millones de habitantes. Es necesario, más bien, unas instancias intermedias y siempre he pensado que los estados deberían tener un papel a jugar, salvo el de la guerra y la diplomacia. Actualmente, estamos bajo un régimen de diplomacia. Cuando hay desacuerdos internacionales, son los diplomáticos que intentan conseguir que las cosas se arreglen, y cuando no se arreglan, entonces, hay que intervenir con la fuerza. El derecho internacional está definido como el derecho de golpe de cañón. La razón del más fuerte. Es evidente que no podemos estar de acuerdo con esto. La razón puede muy bien pertenecer a alguien que sea más humilde y que tenga simplemente más sentido común.
He trazado este esquema de la humanidad que va hacia la democracia mundial. ¿Cuándo? No lo sé, pero actualmente los estados no lo quieren y las multinacionales aún menos.
El advenimiento de esta democracia mundial no se hará sino por la voluntad del pueblo del mundo. Si los estados no la quieren, y esto nos reenvía a la declaración de Gary Davis en la ONU en 1948: "Si faltáis a esta tarea, apartaros, una Asamblea de los Pueblos surgirá de las masas mundiales para edificar este gobierno mundial". Nosotros, el pueblo mundial, debemos trabajar para el establecimiento de la democracia mundial, pues este es el único camino posible para el porvenir, este es el único camino para el desarrollo durable de toda la humanidad, hoy y para las generaciones venideras.
Desde 1945, ha habido diversos intentos para avanzar hacia la democracia mundial. Los mundialistas no se detuvieron con la creación de la ONU, objeto de traición para contentarse.
Además del ensayo de Gary Davis (en 1948), hubo otros:
1.- Los Federalistas Mundiales trataron de reunir una Asamblea Mundial Constituyente en Ginebra, que se inauguró el 26 de diciembre de 1950 y continuó durante la primera quincena de enero de 1951. Con este objetivo, trataron de elegir diputados mundiales de diferentes países. Tres diputados mundiales habían sido elegidos por el Estado americano de Tennessee y otro por el Estado de Nigeria. En los otros países, las tentativas fracasaron. Durante tres semanas, centenares de militantes trataron de definir aquello que podrían ser unas instituciones mundiales, pero después de todo el esfuerzo, se hizo patente una desunión, la causa de los desacuerdos estuvo en las cuestiones de representatividad.
2.- Otras organizaciones continuaron estos trabajos, especialmente por la WCPA (Asociación para un Parlamento y una Constitución Mundiales). Esta asociación tiene su sede en los Estados Unidos, de inspiración federalista, ha trabajado para elaborar una Constitución Mundial. Este trabajo se realizó en 1958, después un "Parlamento Provisional" sin representatividad real mejoró el redactado a lo largo de once sesiones, de las cuales, varias tuvieron lugar en África (Libia, Egipto, Togo).
El corresponsal para África de este movimiento era Dominique Balouki, de Sokode (Togo). En cada sesión se trató de perfeccionar esta constitución, y también de establecer un proceso para que los estados adoptaran esta constitución mundial. Según mi opinión, fue perder el tiempo, pues la idea de transferir parte de la soberanía nacional a una organización supranacional es un ejercicio muy difícil. ¿Podemos imaginar que un candidato a una elección presidencial prometa a los electores que transferirá una parte de la soberanía nacional a una autoridad supranacional? Este trabajo constituye de todas formas un alegato muy interesante, pues del lado de los Ciudadanos del Mundo tenemos las mismas reivindicaciones. Si estimulamos desde nuestra posición, de forma que los estados acepten democráticamente transferir soberanía a una institución superior, ¿por qué no? He aquí la razón por la cual no debemos oponer jamás la acción de los federalistas a la acción de los ciudadanos del mundo, son complementarias y están llamadas a trabajar conjuntamente.
3.- Dicho esto, existen numerosas constituciones mundiales, más de 100. La primera fue elaborada en el siglo XVIII. Diferentes autores se aventuraron a hacer estos ensayos. A fin de cuentas, he aquí unos trabajos que el Congreso de los Pueblos tendrá que hacer: estudiar el conjunto de propuestas para discernir las mejores de cara al futuro.
4.- Otra alternativa consiste en tener en cuenta la ONU, la cual está llamada a transformarse. Si no se transformara, desaparecería. En su forma actual, la ONU nos parece una organización obsoleta, en este sentido, el punto de partida de una reforma de la Carta de las Naciones Unidas está bloqueada, de tal manera, que una reforma a fondo es improbable. En la Carta, estaba previsto que al cabo de diez años, esto es, en 1955, se haría un balance del funcionamiento de la Carta y se harían las modificaciones necesarias. A los diez años tuvo lugar esta revisión, algunas enmiendas fueron integradas en la Carta. En aquel momento, los embajadores en la ONU acordaron que habría una revisión cada diez años. La última tentativa de revisión tuvo lugar por iniciativa de Kofi Annan en 2005. Tentativa vana. La próxima ocasión se presentará en 2015, siempre y cuando el Secretario General que ocupe el cargo en aquella fecha tenga el coraje de aventurarse en este proceso de revisión. Podemos esperar que así lo haga, pues la ONU está casi sin aliento, pero aún así, será necesario que las propuestas pasen las diversas barreras, y especialmente aquellas del Consejo de Seguridad donde la unanimidad es necesaria.
5.- Una segunda cámara
El camino para que la ONU vaya hacia una mayor democracia es muy difícil. Una de las reivindicaciones ciudadanas es la creación de una segunda cámara adjunta en las Naciones Unidas. Es decir, la Asamblea General de las Naciones Unidas continuará representando a los estados, mientras que la segunda cámara representará al pueblo mundial. Este esquema tiene el consentimiento de la mayor parte de las organizaciones mundialistas y a todos los efectos es aceptado por los Ciudadanos del Mundo. Es un esquema posible, pero cerrado. Si la ONU rehúsa las transformaciones necesarias para su supervivencia, un día la ONU zozobrará. ¿Entonces, que nos quedará? Quedarán las reivindicaciones ciudadanas para una segunda cámara al lado de las Naciones Unidas. Aparece pues, como si vaticináramos sobre la caída de las Naciones Unidas. No podría ser de otra forma, cuando las grandes potencias que componen el Consejo de Seguridad no aceptan compartir su poder con la sociedad civil o la población mundial, para que esta última esté representada en el mismo nivel. ¿Es esto una generosidad imaginable para los estados que se encuentran por naturaleza atados en defender sus intereses, su soberanía y todo su poder?
En esta coyuntura, actualmente hay dos campañas:
5-a.- Una campaña dirigida por los Federalistas Mundiales alemanes, el KDUN (Comité para la democratización de la ONU). Es la campaña mundial para una Asamblea Parlamentaria junto a las Naciones Unidas. Esta campaña comenzó hace cuatro años sobre la base de un documento, que fue redactado en un vocabulario internacionalista, se trataba de repasar el nivel de nuestras reivindicaciones de aquellas de la ONU, pero se actúa para establecer un parlamento mundial. Actualmente, esta campaña va viento en popa. Hay casi 250 parlamentarios en el mundo que se han incorporado a esta campaña, además han recibido apoyos de otros parlamentarios, como los del Parlamento de Argentina y también de numerosas organizaciones. ¿Tendrán éxito? ¿Tendrán éxito para que las Naciones Unidas incluyan en su orden del día esta cuestión? Ahora bien, el orden del día lo establece el Consejo de Seguridad. En efecto, crear una cámara parlamentaria adjunta implica una revisión de la Carta. Si las dificultades son demasiado grandes, el proyecto de los Federalistas alemanes retrocederá sobre sus pasos. Una de las etapas hacia este objetivo podría ser la creación de una organización transnacional de parlamentarios, que tendría su sede en el marco de las Naciones Unidas, al mismo nivel que la sociedad civil, y partir de aquí, defender el sentido de la democracia mundial.
5-b.- Otra campaña fue puesta en marcha en septiembre de 2009 en México. En este país tuvo lugar la 61 Conferencia de la División de Información de las ONGS, que ostenta un estatuto en las Naciones Unidas. Con ocasión de esta reunión, un grupo de mundialistas encabezados por Rob Wheeler (delegado en el Congreso de los Pueblos) y Francisco Plancarte, animador de la organización mundialista "Planetafilia", se reunieron para formar la WATUN (Asociación Mundial para la Transformación de las Naciones Unidas). Esta organización tiene la intención de trabajar sobre los mismos temas. Aquí se demuestra una vez más que numerosas personas estiman que las Naciones Unidas tienen necesidad de transformarse en su interior para sobrevivir. No tenemos interés en que la ONU desaparezca súbitamente, porque esto sería un caos de una amplitud casi equivalente a una guerra mundial o una catástrofe. Por esta razón, es necesario tomar iniciativas.
¿Cuántas organizaciones mundialistas hay en el mundo?
Hace unos quince años, hice un recuento de organizaciones mundialistas y contabilicé 278 organizaciones que trabajaban para la democracia mundial. Evidentemente todas no tienen la misma amplitud. Hay organizaciones muy importantes, con varios millones de personas (Oomoto, en Japón, por ejemplo), y otras organizaciones más pequeñas que tienen pocos miembros pero son personas más o menos serias. Es necesario, pues, hacer aquellas cosas que sean factibles y ver la manera de trabajar conjuntamente.
Del lado de los Ciudadanos del Mundo, hemos puesto en funcionamiento unas estructuras. En 1963, todas las organizaciones mundialistas de aquella época (había unas cuarenta) se reunieron en Bruselas para establecer el programa del Congreso de los Pueblos, y el Registro de los Ciudadanos del Mundo fue encargado de organizar las elecciones. De aquellas 43 organizaciones, unas quince han desaparecido, han cambiado de nombre o se han fusionado con otras organizaciones.
A lo largo de su existencia, el Congreso de los Pueblos ha ido creando un cierto número de organizaciones: la AMIP, el Instituto de Estudios Mundialistas, la Solidaridad Mundial contra el Hambre, la ASCOP. El Congreso de los Pueblos está de acuerdo con organizaciones cuya naturaleza es representativa de aquello que podrían ser instituciones mundiales democráticas: Acción de Urgencia Internacional, Cuerpo Mundial de Ayuda.
La experiencia del Congreso de los Pueblos
Cuando el Congreso de los Pueblos se reunió en París, se hizo un balance y tomamos consciencia que las diversas organizaciones deberían trabajar conjuntamente, afín de ayudarse mutuamente y de hacer propuestas. Así es como nació la ASCOP (Asamblea Consultiva del Congreso de los Pueblos). En la actualidad, la ASCOP reúne 80 organizaciones de 24 países y 9 organizaciones transnacionales.
Existen otros colectivos mundialistas. Algunos son antiguos, como el Comité Permanente Mundialista que reunía unas treinta organizaciones mundialistas europeas (sobretodo francesas). Este comité ya no tiene actividad y la mayor parte de sus organizaciones asociadas se han agrupado en la ASCOP.
Otro antiguo colectivo: la CDWG (Coalición para un Gobierno Democrático Mundial) creado en 1986 por Lucile Green, actualmente está dirigido por Hank Stone. Esta Coalición reúne 24 organizaciones, entre las cuales se encuentra el Registro de los Ciudadanos del Mundo. La CDWG está, en la actualidad, muy poco activa y deberá, bien que mal, sobrevivir a su actual animador.
La ASCOP tiene como misión reunir tantas organizaciones como sea posible, afín de reforzar el proceso del Congreso de los Pueblos. En efecto, es necesario considerar que la experiencia de democracia actualmente desarrollada por el Congreso de los Pueblos es única en el mundo. En número, el Congreso de los Pueblos únicamente representa algo más de 100.000 electores en el mundo, esto es muy poco en relación a los 4 mil millones de personas en edad de votar, pero hoy por hoy, es la única experiencia. Existen otras organizaciones que tienen un discurso teórico sobre la democracia mundial, pero no han encontrado la legitimidad tal como la define el artículo 21.3 de la Declaración Universal de los Derechos del Hombre. Estas organizaciones hablan muy bien. Pero nosotros hacemos actividades aunque de manera limitada, nos hemos decidido a iniciar un proceso y actuamos con todos aquellos que están dispuestos a trabajar para alcanzar el final del camino con nosotros. He aquí, porque es interesante seguir la experiencia del Congreso de los Pueblos, de reforzar el número de electores y el número de organizaciones que participan en la Asamblea Consultiva que le es adjunta.
Una experiencia de democracia mundial en curso:
Durante el año 2008, hemos dirigido un debate sobre el tema del 60 aniversario de la Declaración Universal de los Derechos del Hombre, vista desde la óptica de la democracia mundial. Varias docenas de personas se inscribieron en este debate, que dio como resultado un documento de cuarenta páginas, de las cuales se ha hecho un resumen de dos páginas. A partir de esta síntesis, hemos redactado un texto, una "declaración común", que ha sido sometida a la firma de las organizaciones mundialistas y de ciudadanos del mundo, bajo la forma de una petición. Hemos recogido un buen número de firmas, después hemos ido a Brasilia llevando las reivindicaciones contenidas en esta declaración para hacerlas valer en el curso de la sesión del Congreso de los Pueblos. La idea central de esta declaración común es la reivindicación de una representación del pueblo mundial en el seno de las Naciones Unidas. Al menos una voz, a falta de un parlamento. Éramos, igualmente, portadores de otras reivindicaciones relativas a los derechos del hombre: la identidad humana, el estatuto del emigrante, el estatuto del defensor de los derechos humanos, el peligro de la xenofobia. Todas estas quejas fueron escuchadas y fueron seguidas por un debate que desembocó en una resolución del Congreso de los Pueblos, que propuso reunir todas estas cuestiones en una Institución Mundial de los Derechos Humanos. Inmediatamente, se definió el contenido de esta nueva institución que será dotada de un cuerpo jurídico y social a partir de las ONGS, organismos o personas, siempre y cuando persigan las mismas orientaciones sobre la defensa y la promoción de los Derechos Humanos. Con este objetivo hemos considerado la realización, en los mejores plazos posibles, de una Carta de los Derechos Humanos que permita poner las definiciones y las acciones concretas para la defensa de los Derechos Humanos. El texto final debe servir a los defensores de los derechos humanos, a partir de ahora, como un contrapoder.
En este objetivo, hay unos inventarios a realizar y será útil abrir un LIBRO BLANCO DE LOS DERECHOS HUMANOS para consignar todo aquello que el derecho mundial podría aportar a aquello que actualmente prescribe el derecho internacional.
Hay pues un trabajo importante como resultado de esta sesión del Congreso de los Pueblos en Brasilia. Había pedido a Souleymane Drabo que esta cuestión fuese tratada durante el seminario, afín que todos pudieran participar.
Aquí, es necesario precisar cómo actúa una institución mundial "ciudadana". No actúa como una institución dependiente de la ONU. No lo esperamos. La posición de los Ciudadanos del Mundo no es la de esperar que otros hagan el trabajo necesario ni siquiera que lo empiecen. Referente al desarrollo del derecho, esta puesta en marcha es jurídicamente fundada, pues el Congreso de los Pueblos emana de la voluntad del pueblo mundial, según el título 21.3 de la Declaración Universal de los Derechos del Hombre; incluso si la parte del pueblo mundial que es llamado a pronunciarse no sea aún suficientemente significativo. Sobre este fundamento, las definiciones, orientaciones y recomendaciones emitidas por esta Institución Mundial de los Derechos Humanos podrán servir a los abogados en sus alegatos. Este hecho es aceptable por un gran número de tribunales, y especialmente,332 todos los tribunales de la India pueden aceptarlo.
Es de esta forma que podemos hacer progresar el derecho mundial, a saber, que todo aquello que puede contribuir a hacer progresar la causa de los derechos humanos debe ser puesta en común: Esto es el LIBRO BLANCO. Lo vamos a abrir y sugiero que esta apertura sea simbólicamente hecha en la clausura de este seminario.
Ouagadougou, 15 de diciembre de 2009
El debate que siguió a la intervención principal de Daniel Durand fue registrado en un pequeño aparato bastante mal situado, de manera que no todas las palabras pronunciadas son claramente audibles al escuchar el documento sonoro.
¿No hay una contradicción entre el título "Congreso de los Pueblos" y una de las reivindicaciones que conciernen a la unidad mundial?
La cuestión es realmente pertinente. Yo mismo tengo la respuesta a esta pregunta gracias a la Sra. Andrée Gaymard-Rollet, quien impartió una conferencia en La Chaux de Fonds (Suiza), el 29 de enero de 1989. En la reunión celebrada en Bruselas, en 1963, (ver la Cronología del Mundialismo), las explicaciones habían sido redactadas en inglés. El título era "People’s Congress", es decir, Asamblea de Gentes, Asamblea de Ciudadanos, en oposición a aquello que representa la Asamblea General de las Naciones Unidas. Es aquí donde se deslizaron dos errores de traducción y de uso.
La traducción francesa se titulaba "Congrès des Peuples", pero la palabra "peuple" no tiene en francés el mismo sentido que "People" en inglés.
Al título inglés se le quitó el apóstrofe, y poco a poco, la expresión "People’s Congress" llegó a ser "Peoples Congress".
Este asunto es ciertamente lamentable, pues es necesario tener muy claro que el Congreso de los Pueblos tiene como misión preocuparse del interés de las personas y no el de las naciones.
¿Estará disponible, con tiempo suficiente, el calendario de las manifestaciones mundialistas?
Todas las manifestaciones mundialistas están anunciadas desde el momento que son acordadas en la Agenda de la ASCOP. Además, se puede acceder con un solo clic en la página web www.recim.org
¿Cuáles son los otros sistemas de gobierno aparte de la democracia?
Hay unos veinte sistemas diferentes, que van desde la teocracia a la anarquía. Y cada uno de ellos puede desarrollar variantes, tales como democracia activa, democracia participativa, democracia directa, democracia representativa, etc.
Es la democracia la que parece la más aceptable, pero para respetar a la persona, es necesario respetar aquello que la persona es y aquello que ella piensa, pues hay un derecho de expresión.
En el marco de una Asamblea Parlamentaria junto a las Naciones Unidas, ¿no habría un riesgo de cohabitación, una confrontación difícil entre los Estados representados en la Asamblea General y los pueblos representados por los parlamentarios? ¿No habría un interés, de actuar antes en el interior de las Naciones Unidas que hacerlo en el exterior?
La acción en el exterior existe ya al nivel de la CONGO (Conferencia de las ONGS que tienen estatuto en las Naciones Unidas). Ha habido cosas muy interesantes hechas en este nivel, y especialmente en todo el proceso que condujo al Foro del Milenio. A principios del año 2000, tuvieron lugar numerosos encuentros, todos apoyados por la Secretaria de las Naciones Unidas, que concluyeron en mayo de aquel año, en aquello que se llamó el Foro del Milenio. Hubo propuestas, algunas de las cuales fueron adoptadas por la Asamblea General de las Naciones Unidas y que constituyeron "los Objetivos del Milenio". Referente a este asunto, Kofi Annan jugó un papel importante esforzándose en que la voz del pueblo mundial se pudiera oír en el seno de las Naciones Unidas. A pesar de ello, ahora vemos los resultados: 9 años después de los Objetivos del Milenio, que comprendía, entre otras cosas, la reducción de la pobreza a la mitad en 2015, en cambio llegaremos a multiplicarla por 1,5. Así, vemos que esta presión de la sociedad civil no es eficaz. Es necesario hacer las cosas de otra forma.
Que haya una confrontación en el interior de las Naciones Unidas, me parece una cosa buena. Por supuesto, sin que esta confrontación pueda romper el consenso establecido. La propuesta de una Asamblea Parlamentaria, no es ni más ni menos, que la reproducción de un sistema bicameral, el cual, felizmente, existe en numerosos estados: Asamblea Nacional + Senado. Puede haber conflicto entre las dos instituciones, pero los diferentes puntos de vista, también pueden ser complementarios.
¿No hay riesgo de hacer peticiones?
No tengo la solución para todos los estados y no conozco la situación de Burkina Faso sobre este asunto. Creo que otros estados viven situaciones parecidas. Firmar una petición siempre entraña un riesgo, incluso en los países más democráticos. El año pasado, lanzamos una petición para la representación del pueblo mundial en el seno de las Naciones Unidas. Esta petición circuló igualmente en Burkina Faso, donde recogimos muchas firmas, especialmente de CAFES. ¿Acaso CAFES se inquietó a causa de este asunto? ¡No! Era una petición de interés mundial, sería muy sorprendente que un estado democrático pudiera oponerse a esta petición. Podría darse el caso que autoridades poco escrupulosas se interesaran por su contenido o por los firmantes. Pero ¿no es un riesgo normal? Y es aquí donde quiero rendir un homenaje a todos los Ciudadanos del Mundo que se arriesgaron en unas acciones y que han tenido que pagar con su libertad o con su vida: en Marruecos, Camerún, República Democrática del Congo, Costa de Marfil, y también en Burkina Faso.
Es necesario ser consciente que el mundo evoluciona gracias a los riesgos que tomamos.
¿Qué pensáis del Reverendo Moon?
Generalmente, se le clasifica como dirigente de una secta. Al menos, en Francia es así. Esto no es realmente una cuestión mundialista, sino más bien una mirada sobre los Derechos del Hombre. Cada uno es libre de opinar. Cada uno tiene libertad de pensar, de conciencia y de religión. Este derecho implica la libertad de cambiar de religión o de convicción. Si este derecho es real en el interior del movimiento del Reverendo Moon, no hay problema; pero si la adhesión a este movimiento implica cualquier restricción de estos derechos, entonces cualquier reclutamiento debe ser denunciado públicamente como prácticas destructoras de derechos y libertades.
Habéis hablado de un gobierno mundial. ¿Podéis profundizar este tema?
Podemos al menos estar de acuerdo en que la definición de un gobierno mundial no debe estar en consonancia con aquello que actualmente son las Naciones Unidas; éstas son un espacio de concertación y de acción entre las naciones, donde todas ellas se encuentran en un plano de igualdad en lo referente a su soberanía. Esto es una yuxtaposición de naciones que están en competencia cada una respecto a las otras. La competencia es una competición, una carrera de armamentos, una lucha económica; todos estos antagonismos hacen que actualmente la humanidad esté en dificultades. En esta coyuntura, nos encontramos en un estado de no-gobierno. Sin embargo, hay indicios de aquello que podría ser un gobierno mundial en un futuro, a saber, que hay ya un cierto número de organizaciones que han sido creadas sobre unas bases internacionales, pero que son verdaderas organizaciones mundiales. Cuando hablamos de organizaciones mundiales o de instituciones mundiales, precisamente, en este punto, estamos hablando en términos de gobierno. El gobierno debe ser comprendido como una instancia capaz de emitir una directiva, un texto que sea aplicable en todos los lugares de la tierra. Voy a citar tres ejemplos. Actualmente existen tres organizaciones cuyas decisiones reciben la unanimidad de todos los gobiernos nacionales, sin embargo, estas organizaciones mundialistas no son democráticas:
La Unión Postal Universal, (UPU): fue creada en 1874 y ha permitido los intercambios postales a través del mundo según unas normas que han sido establecidas por esta Organización; su sede está ubicada en Berna (Suiza). Por ejemplo, la UPU ha impuesto que en los intercambios internacionales el nombre del país destinatario esté escrito en caracteres latinos. Ningún estado puede imponer semejante decisión de aplicación universal.
El Comité Olímpico Internacional: a pesar de su nombre "internacional" y a pesar del hecho que no es una ONG, este comité tiene una competencia universal (mundial) en aquello que concierne a la fijación de normas deportivas. Las modificaciones de las reglas deportivas por el COI repercuten inmediatamente en todos los planos nacionales sin que haya la menor oposición en este asunto.
La Organización Internacional de la Aviación Civil (OACI): fue creada en noviembre de 1944 y tiene su sede en Montreal (Canadá). Esto es, fue creada antes que la ONU (junio 1945), pero fue incorporada a la ONU por una decisión posterior. La OACI es una organización de carácter mundial que determina las reglas de la navegación aérea, las cuales comprenden el despegue y aterrizaje en los aeropuertos de los territorios nacionales. Los estados han delegado parte de su soberanía nacional a la OACI y no pueden oponerse a las decisiones tomadas por esta organización: aumento de la seguridad, investigaciones después de un accidente, etc.
He aquí tres instituciones de gobierno mundial. Ciertamente existen otras que trataremos de distinguir y censar.
En cambio, ciertas organizaciones llamadas "mundiales" no actúan por consenso. Dicho de otra manera, son organizaciones internacionales. Por ejemplo, la Organización Mundial de la Salud emite reglamentos sanitarios y directivas, pero los estados pueden no cumplirlos sin riesgo de sanción.
Doble desafío de cara al porvenir. Los problemas de seguridad no son tratados por una tal organización, en cambio, la democracia mundial, actualmente en emergencia, no está en condiciones de controlar estas organizaciones.
¿No sería necesario armonizar las diferentes democracias a nivel regional, nacional o a otros niveles? ¿No podría haber normas para una verdadera democracia?
Estoy de acuerdo en establecer normas, pero con matizaciones. A nivel regional podemos tener formas democráticas que pueden ser ligeramente diferentes. Según el tamaño, la configuración o el desarrollo de una región, podemos tener una democracia directa o representativa, mientras que en otras se puede aplicar una democracia representativa y proporcional (participación de miembros de la oposición). Todo ello permite el debate democrático en el interior de sus instituciones.
El fundamento común a todas estas formas de democracia es hacer oír la voz de la persona. Sin embargo, al final, es necesario establecer las cosas en función de las oportunidades y de las costumbres locales. No es necesario barrer todas las costumbres. Hay cosas perfectamente válidas en las costumbres; en cambio, si éstas son contrarias a los derechos del hombre y a la democracia, entonces deben ser abandonadas.
Si mantener una costumbre local anterior a la democracia aporta un vínculo social o una más completa identidad de la región, en estos casos, debe ser respetada.
¿Puede haber una democracia sin un buen gobierno?
Ciertamente, es necesario un ámbito correcto para que la democracia pueda ejercerse. En la democracia primero es el ciudadano y la voluntad de todo ciudadano que se ponga de pie y avance. Es su dimensión horizontal. Para avanzar de una manera coherente, se necesitan instituciones organizadas según los principios de la democracia representativa. Es su dimensión vertical. ¿Serán estos representantes capaces de un buen gobierno para que la democracia pueda perdurar? El buen gobierno para que una democracia exista está condicionado por la coyuntura. Si esta coyuntura cambia con frecuencia, si la constitución cambia cada semana, entonces hay un problema y la democracia está en peligro, especialmente en su estructura. En cambio, en la base, en el nivel de los ciudadanos o de las ONGS, la democracia participativa puede sobrevivir. El riesgo se encuentra en un estado más autoritario. La democracia es un combate que nunca se acaba de ganar, una búsqueda permanente. Siempre es necesario ensayar o inventar nuevas vías para el porvenir. Somos portadores de la fraternidad que hemos construido, es necesario inventar el porvenir en la democracia, pero también reinventar la democracia para que se exprese con los medios que se le presenten. Actualmente, conocemos una democracia que se está desarrollando cada vez más a través del cauce de internet. He aquí, algo que era impensable hace veinte años. Hoy, cada vez más, hay nuevos caminos abiertos a través de esta herramienta que, a la vez, permite conocer opiniones y actuar. Es realmente un instrumento que la democracia debe utilizar. Pero si en diez años internet no fuera posible, puesto que es necesario el petróleo para propulsar los satélites, será necesario utilizar otros medios.

References: artículo 1

Artículo 1

Artículo 21

Artículo 28
 artículo 21
 artículo 21
 resolución