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Penitenciario Vi
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CUADERNOS DE DERECHO PENITENCIARIO Nº 6.
!" PRESENTACIÓN. Valentín J. Sebastián Chena. Coordinador. I. SUPUESTOS EXCEPCIONALES DE LA LIBERTAD CONDICIONAL: LOS SEPTUAGENARIOS Y LOS ENFERMOS INCURABLES; UNA SOLUCIÓN LEGAL EQUIVOCADA.
(1er. accésit del III Premio Antonio Maura de textos jurídicos)
- Manuel Vega Alocén. Licenciado en Derecho. Funcionario de carrera del Cuerpo
de Ayudantes de Instituciones Penitenciarias.
1. INTRODUCCIÓN. 2. 3. 4. LOS ANTECEDENTES LEGISLATIVOS UNA POLÉMICA DOCTRINAL EL FUNDAMENTO. 4.1. El origen histórico de un error legislativo 4.2. Una crítica al diseño legislativo 4.3. El auténtico fundamento 5. LA REGULACIÓN LEGAL VIGENTE 5.1. Los requisitos legales 5.2. Los septuagenarios: la determinación de la edad
5.3. El carácter de enfermedad muy grave e incurable 5.4. El procedimiento de concesión.
LIBERTAD CONDICIONAL GRAVE E INCURABLE.
- Margarita Aguilera Reija. Abogada. Coordinadora adjunta del Servicio de Orientación Jurídica Penitenciaria. 1. 2. INTRODUCCIÓN. EL ARTÍCULO 92 DEL CÓDIGO PENAL 2.1. Derecho fundamental a obtener una resolución motivada
2.2. El principio de humanidad y el respeto a la dignidad de la persona son criterios de interpretación de la norma
REQUISITOS DE LA LIBERTAD CONDICIONAL. RESOLUCIONES DE LA SECCION 5ª DE LA AUDIENCIA PROVINCIAL DE MADRID
PRESENTACIÓN. Por Valentín J. Sebastián Chena. Coordinador de los Cuadernos de Derecho Penitenciario.
A diferencia de anteriores números, en cuyo interior se abordaban temas diferenciados, en el presente el contenido es homogéneo. Los dos trabajos que se recogen tratan sobre los supuestos excepcionales de libertad condicional.
El primero de los artículos, firmado por don Manuel Vega Alocén, obtuvo el primer accésit en el III Premio Antonio Maura de textos jurídicos, convocado el pasado año por nuestro Colegio. El autor, por su formación (licenciado en Derecho, diplomado en Criminología, ha realizado los cursos de doctorado en Derecho Penal) y por su profesión, es funcionario de carrera del Cuerpo de Ayudantes de Instituciones Penitenciarias, conoce a la perfección el tema que desarrolla en el trabajo que recogemos.
El segundo trabajo, realizado por nuestra compañera Margarita Aguilera Reija, se centra, dentro de los supuestos excepcionales, en la libertad condicional anticipada por enfermedad grave e incurable. Con la intención de que resulte de la máxima utilidad en la práctica profesional, Margarita recoge en el último punto de su artículo extractos de algunas de las resoluciones más importantes que, respecto a esta materia, a dictado la Sección Quinta de la Audiencia Provincial de Madrid.
Este número, al igual que el anterior, no se remite como
etc. es la encargada de resolver los recursos que se plantean contra las resoluciones de los Jueces de Vigilancia Penitenciaria de Madrid.). publicaremos una nueva selección. de manera que pueda descargarse en su ordenador desde la hoja web (www. clasificada por materias. de autos de la Sección Quinta de la Audiencia Provincial. Sebastián Chena.icam. así como el de todos los números anteriores. Salas de Togas. 4 . Coordinador: Valentín J. sino que dada la especialización de la publicación se ha optado por ponerla a disposición de aquellos compañeros que estén interesados en las dependencias colegiales (Biblioteca. En el próximo número. Mª José Millares Lenza. e. intentando darle la mayor difusión posible. se va a introducir su contenido. No obstante disponemos aún de ejemplares impresos de todos los números anteriores. Margarita Aguilera Reija.es) del Ilustre Colegio de Abogados de Madrid. Fernando Bejerano Guerra. Equipo de coordinación: Joaquín Maldonado Canito. como ya hicimos en el número 4 de estos Cuadernos.suplemento a la revista Otrosí. por si alguien prefiere este soporte. Carlos García Castaño. Sección que. dadas las solicitudes que recibimos de compañeros de otros Colegios y de otros profesionales. como es bien conocido.
Pero antes de comentar la regulación legal vigente. como pretende el legislador y algún sector de la doctrina. utiliza una institución reeducadora para lograr una finalidad humanitaria.I SUPUESTOS EXCEPCIONALES DE LA LIBERTAD CONDICIONAL: LOS SEPTUAGENARIOS Y LOS ENFERMOS INCURABLES. accésit del III Premio Antonio Maura de textos jurídicos) Manuel Vega Alocén Licenciado en Derecho. Introducción Este artículo trata de la regulación en el Derecho español de los supuestos excepcionales de la libertad condicional: los septuagenarios y los enfermos incurables. 1. UNA SOLUCIÓN LEGAL EQUIVOCADA (1er. Es decir. sino en motivos claramente políticos. Funcionario de carrera del Cuerpo de Ayudantes de Instituciones Penitenciarias. vamos a demostrar previamente cómo el supuesto origen de la institución no está basado inicialmente en razones humanitarias. pues intenta excluir por razones humanitarias del ámbito penal a los penados mayores de setenta años a través de la libertad condicional. 5 . amparándose sólo en los buenos resultados alcanzados por la libertad condicional. Después demostraremos cómo el legislador de 1932 comete una frivolidad y un grave error de técnica jurídica.
sesenta y seis años después. Los antecedentes legislativos El origen de los supuestos excepcionales de la libertad condicional en nuestro ordenamiento jurídico está en un decreto de 22 de marzo de 1932 (1). la DT. 2.Las posteriores regulaciones legales no sólo no han subsanado este error. establecía que "Los penados que tengan cumplida la edad de setenta años a la publicación de este Decreto. Al comentar brevemente los requisitos legales. 11 del decreto de 22 de marzo de 1932 enumeraba los requisitos necesarios para proponer la concesión de la libertad condicional a los penados septuagenarios: 1. El art. a pesar de la crítica atinada de la doctrina científica y de la jurisprudencia.]". que regulaba la libertad condicional de los condenados mayores de setenta años. pero utilizó una institución jurídica equivocada. Esta tendencia ya se había manifestado de forma incipiente en el decreto de 10 de diciembre de 1931. Que el sentenciado que esté cumpliendo su condena. La intención que movió al legislador de 1932 era loable y digna de alabanza.. veremos cómo en cada uno de ellos surgen sistemáticamente problemas en su aplicación práctica. pues el legislador de 1977 extiende el supuesto excepcional a los penados que sufran una enfermedad muy grave e incurable. En este sentido. cumpla la edad de setenta años. 6 . sino que lo han profundizado aún más. Lo que ya es más difícil de comprender es cómo todavía en 1998. debido a que el instrumento jurídico utilizado no es el adecuado. serán objeto de propuesta inmediata [. el legislador se mantiene en su error con una persistencia incomprensible.. que indultó a los penados mayores de setenta años.
cualquiera que sea el período de tratamiento en que se 7 . 174 del CP. que regula la libertad condicional. habiendo dado pruebas de su intachable conducta y ofreciendo garantías de hacer vida honrada en libertad. de 5 de marzo de 1948 (4) regulará también la libertad condicional de los penados septuagenarios. como es un Decreto. el penado de setenta años ha de cumplir todos los requisitos legales para acceder a la libertad condicional. Este precepto contempla la institución como una excepción del art. Posteriormente. 54 del RSP. Que ofrezcan garantías de hacer vida honrada en libertad. 3. 66 del RSP. el art. Unos años más tarde. que fue el impulsor del decreto. los sentenciados que hubieran cumplido la edad de setenta años. de 14 de noviembre de 1930 (3). que se halle en el tercer período de tratamiento. podía o no vulnerar el principio de jerarquía normativa. 65. Ya entonces se planteó una polémica idéntica a la que años más tarde se reproduciría con el art. de 1981. El Decreto de 22 de marzo de 1932 estaba modificando para los penados mayores de setenta años las condiciones generales para acceder a la libertad condicional que exigían el art. excepto el haber extinguido las tres cuartas partes de su condena. de 1956 establecerá literalmente lo siguiente: "No obstante lo dispuesto en el artículo anterior. se preguntaba si la supresión de los requisitos legales de haber cumplido una parte de la condena y de hallarse en el tercer período de tratamiento por una norma de rango inferior. pues excluía de su cumplimiento las dos siguientes: 1º Que se hallen en el tercer período de tratamiento. JIMENEZ DE ASÚA. Que hayan dado pruebas de intachable conducta. de 1928 (2) y el art. el art.2. o la cumplan durante la extinción de la condena. Así. circunstancia que no se requería en el decreto de 22 de marzo de 1932. 46 del RSP. 2º Que hayan extinguido un tiempo determinado de sus condenas. 60 del RP. Sí se exige. podrán ser propuestos para la concesión del beneficio de libertad condicional. en cambio.
66 del RSP. 98 del CP. o la cumplan durante la extinción de la condena y reúnan los requisitos establecidos. de 1956 un segundo párrafo. los sentenciados que hubieran cumplido la edad de setenta años. establecía taxativamente los requisitos imprescindibles 8 . según el informe médico. podrán ser propuestos para la concesión de la libertad condicional. 98 del CP. de 1981." El legislador modifica de nuevo el criterio del art. se trate de enfermos muy graves. los dos párrafos se incorporarán al art." El legislador vuelve. Más tarde. El Real decreto de 29 de julio de 1977 añadió al art. excepto el haber extinguido las tres cuartas partes de aquélla." Se introduce así por primera vez en nuestro ordenamiento jurídico el supuesto excepcional de la libertad condicional por enfermedad muy grave e incurable. Retorna así a la idea original mantenida en el decreto de 22 de marzo de 1932. de 1981 estaba modificando una norma con rango de ley orgánica. Una polémica doctrinal La doctrina científica advirtió rápidamente la ilegalidad manifiesta que se estaba produciendo. de 1973. exigiendo al penado de setenta años el requisito de que se halle en el tercer período de tratamiento. 60 del RP. de 1948.encuentren y el tiempo que lleven extinguido de sus penas respectivas. una vez más. condición que ya se mantendrá hasta nuestros días. Así. El problema era que una norma reglamentaria: el art. aunque el primero de ellos quedará modificado así: "No obstante lo dispuesto en los artículos anteriores. como es el art. con padecimientos incurables. a cambiar de criterio. 54 del RSP. que decía lo siguiente: "Igual sistema se seguirá cuando. 60 del RP. el art. 3. al no exigir al penado de setenta años el requisito de estar en el tercer período de tratamiento.
. Además.. Así. obliga a la no aplicación del citado precepto. como evidente este error legislativo. 60 del RP. Por su parte. de 1981.2. pues.que debían cumplirse para que un penado pudiera disfrutar de la libertad condicional. al exceptuar de su cumplimiento el requisito de haber extinguido las tres cuartas partes de la condena para los supuestos excepcionales de la libertad condicional: los septuagenarios y los enfermos incurables. modificaba el CP. de 1981 por dos razones: 1... del CC. que afirma la supremacía de la ley.. Razones de justicia material. 1.. ASENCIO CANTISÁN (6) observa que es evidente la ilegalidad del mencionado art. Aún reconociendo. El art. Pero como advierte SÁNCHEZ YLLERA (7).] se prescinde del requisito consistente en que se haya extinguido las tres cuartas partes de la condena". 9. 9 . a pesar de las protestas unánimes de la doctrina de ser una regulación contra legem. se estaba vulnerando el principio de jerarquía normativa. cuando advierte que carecerán de validez las disposiciones que contradigan otra de rango superior. que se recoge en nuestro ordenamiento jurídico en los siguientes artículos: 1. el art 6 de la LOPJ. La respuesta de la doctrina científica es contundente. 3. un sector de la doctrina científica defendía la aplicación del art 60 del RP. como es un reglamento penitenciario. De esta forma. 2. entre los cuales se incluía el haber extinguido las tres cuartas partes de la condena. en la práctica era regularmente aplicada por los Juzgados de Vigilancia Penitenciaria. Pero una norma jerárquicamente inferior. MANZANARES SAMANIEGO (5) afirma que "la ilegalidad de la regulación reglamentaria resulta notoria desde el momento en que [. que ordena a los Jueces y Tribunales no aplicar los reglamentos o cualesquiera otras disposiciones contrarias a la ley. El art.3 de la CE. como son las dificultades para delinquir y la escasa peligrosidad de los beneficiarios. 6 de la LOPJ. Y el art.
de 1995. 92 del CP.2 del Código Penal". de 5 de noviembre de 1990.] requeridos por el art. aunque no se haya cumplido aún el previsto en el art. (9). la Fiscalía General del Estado (8) tomaba también parte en la polémica y en su consulta n1 4. Así lo explica el preámbulo del decreto 10 . concluía diciendo que "el MF. El origen histórico de un error legislativo La idea que subyace en el origen de la institución es excluir del ámbito penal a los ancianos.1. que prohibe las penas inhumanas". soluciona este error de técnica jurídica en el art. En este sentido. en el que la dignidad humana se proclama fundamento del orden político y de la paz social. El fundamento 4. y quizás por el art. el legislador. 60 del Reglamento penitenciario. Una opinión idéntica defendió la Sala de vacaciones del TS. pero no de modo automático o general sino con carácter singular y concurriendo los requisitos [.2. de un lado lleva a rechazar que la misma suponga una violación del principio de jerarquía normativa. lo está sin duda alguna por el art. pues su aplicación favorecía al penado. a su familia ya la sociedad en general. atendiendo a la crítica certera de la doctrina científica.. 10. en un auto de 19 de agosto de 1988. en este momento. donde incorpora los dos supuestos excepcionales de la libertad condicional: los septuagenarios y los enfermos muy graves con padecimientos incurables. En todo caso. en donde declaraba textualmente que "no es ocioso decir. 15 de la misma norma. que la razón de humanidad que parece estar en la base de la norma reglamentaria que consideramos. 4.. puesto que aun no estando respaldada por la Ley Orgánica General Penitenciaria. Razones humanitarias. a semejanza de lo que ocurre con los menores de dieciséis años.1 de la Constitución. amparándose en una supuesta debilidad física y moral. 98. podía seguir informando en sentido positivo las solicitudes de libertad condicional en que los interesados sean enfermos graves e irrecuperables.
.. la idea defendida por el citado preámbulo y por MANZANARES SAMANIEGO es equivocada por las siguientes razones: 1. Añade. el preámbulo que esta tendencia moderna introducida en la legislación de todos los pueblos cultos..] en el Decreto de la República de 10 de Diciembre de 1931. 2.. a los penados mayores de setenta años. el decreto de 10 de diciembre de 1931 por el que se concede el indulto a los penados mayores de setenta años no es más que una ampliación y un añadido al indulto general otorgado por el decreto de 8 de diciembre de 1931.] aclaración y complemento del de indulto general..]". se manifestó ya "[.de 22 de marzo de 1932 (10).. que introduce en nuestro ordenamiento jurídico el supuesto excepcional de la libertad condicional para los penados mayores de setenta años.. 11 . El indulto general establecido por el decreto de 8 de diciembre de 1931 (13) obedece al deseo del Gobierno de la República de "subrayar la importancia histórica de la labor realizada por la Cortes Constituyentes españolas dando cima a la obra de redacción de la Constitución y celebrar. En consecuencia. es sólo una "[.]" (12).. al mismo tiempo [. inserto en la GACETA DE MADRID de 9 del mismo [. quien considera que esta institución tiene su origen en un decreto de 10 de diciembre de 1931.. fecha 8 del corriente mes. entre otros. además. que indultó del resto de sus penas a todos los reclusos mayores de setenta años [.]. Una idea semejante defiende MANZANARES SAMANIEGO (11).. que indultó la pena a todos los penados mayores de setenta años.]". por el que se concede el indulto. con motivo de la elección del Presidente de la República y la aprobación de la Constitución de 1931. la elección del primer Presidente de la República [.. En nuestra modesta opinión.. El tan citado decreto de 10 de diciembre de 1931.
no obedece en ningún caso a razones humanitarias. y en el preámbulo del decreto de 22 de marzo de 1932 explica que para excluir del ámbito penal a los mayores de setenta años va a utilizar la institución de la libertad condicional por los buenos resultados que está consiguiendo. pretende excluir del ámbito penal a los mayores de setenta 12 .Por tanto. debemos reproducir textualmente las palabras del legislador: "Ya se manifestó esta inclinación [la exclusión del ámbito penal a los mayores de setenta años] en el Decreto de la República de 10 de Diciembre de 1931. No queda. y dos días más tarde tiene que elaborar con urgencia un decreto de 10 de diciembre de 1932. ligándolo a la institución de la libertad condicional que tan favorables resultados causa [el subrayado es nuestro][. como así lo defiende el decreto de 22 de marzo de 1932. Es más: el Gobierno en un primer momento se olvida completamente de indultar a los penados mayores de setenta años. ninguna duda de que el indulto de los penados mayores de setenta años. entre otros. por el que se concede también el indulto. pues. Debido a su importancia. Pero la audacia del legislador va todavía más allá. en el indulto de los penados mayores de setenta años no subyace en ningún caso una idea humanitaria. según el legislador y algún sector de la doctrina. sino más bien la idea de realzar la importancia histórica de unos acontecimientos políticos. y con el fin de dar permanente aplicación a ese principio. a los penados mayores de setenta años. de carácter aclaratorio y complementario del indulto general.. pues.]". sino más bien a la intención del Gobierno de la República de conmemorar la importancia de unos hechos históricos determinados: el nombramiento del Presidente del Gobierno y la aprobación de la Constitución de 1931. que indultó del resto de sus penas a todos los reclusos mayores de setenta años. está en el origen de los supuestos excepcionales de la libertad condicional. El legislador. que..
En consecuencia. Ni por un instante se detiene a pensar cuál es el fundamento último de la libertad condicional.años a través de la libertad condicional. Por si esto no fuese suficiente. el legislador pretende por razones humanitarias excluir de la responsabilidad penal a los penados mayores de setenta años y a los enfermos incurables y. basándose sólo en el endeble argumento de los buenos resultados alcanzados por la institución. de individulización científica] de la ejecución de las penas privativas de libertad con la pretensión de lograr la reeducación y reinserción social del penado. una institución diseñada para excluir por razones humanitarias del ámbito penal a los mayores de setenta años. que modifica parcialmente el RSP. pues. utiliza la institución de la libertad condicional. extiende también el supuesto excepcional de la libertad condicional a los penados que sufran una enfermedad muy grave con padecimientos incurables. Pero el propio legislador cae en una evidente contradicción cuando unas líneas más arriba dice que la exclusión de responsabilidad penal de este grupo de penados se inspira en su debilidad física y moral. para conseguirlo. un decreto de 29 de julio de 1977. producto de una frivolidad y de una falta de rigor técnico-jurídico del legislador de 1932. 13 . El legislador. desde luego. por el contrario. Cuando. de 2 de febrero de 1956. que no es más que una fase del tratamiento penitenciario que persigue la reeducación y la reinserción social del penado. la institución de la libertad condicional se inserta en el sistema progresivo [actualmente. No hace falta advertir que el error. A nuestro juicio. intenta lograr una idea humanitaria a través de una institución esencialmente reeducadora. se ha mantenido con persistencia tenaz hasta nuestros días. la libertad condicional no es.
de 12 de septiembre de 1991 argumenta que en estos casos.. Una idea semejante defiende la Fiscalía General del Estado en su consulta n1 4/1990. La doctrina científica también ha criticado con dureza ésta sinrazón. Así. donde afirma que "[.. la STS.. añadimos nosotros.4. de 5 de noviembre (14).] de sentido.] se ha puesto de relieve la distinta fundamentación del instituto de la libertad condicional y de su excepción (tratamiento penitenciario de aquél.. ya no tiene ninguna razón de ser la aplicación del tratamiento rehabilitador a los penados septuagenarios y a los enfermos incurables. la programación de un tratamiento rehabilitador o resocializador.. MANZANARES SAMANIEGO (16) destaca la escasa relación que estos supuestos 14 . se ha observado que a través de la excepción se obtiene la impunidad por vía penitenciaria confiando a esa legislación problemas propios del Derecho penal sustantivo" (15). pietismo de ésta). respondiendo su permanencia en prisión a consideraciones exclusivamente aflictivas y retributivas".. La Fiscalía General del Estado añade más adelante en la misma consulta que "[.2. tampoco tiene ningún sentido la aplicación de la libertad condicional. con carácter definitivo. Si como afirma el TS. Finalmente.] en los casos de enfermedades irrecuperables las penas privativas de libertad ya no pueden cumplir su fin primordial de procurar la reinserción social del penado". Una crítica al diseño legislativo La doctrina científica y la jurisprudencia han criticado la utilización de la institución de la libertad condicional con la intención humanitaria de excluir del ámbito penal a los penados que padecen una enfermedad muy grave e incurable y a los ancianos. carece "[. en ese caso.. Así. que no es más que una institución mediadora para conseguir el fin primordial de las penas privativas de libertad: la reeducación y la reinserción social.
60 del RP. un ejemplo de la vida real pueda ilustrar aún mejor la distinta fundamentación de la libertad condicional y sus supuestos excepcionales. De igual manera.. Recientemente se ha aplicado a un penado. el supuesto excepcional de la libertad condicional por enfermedad incurable.. de 1981.. como tal. Quizá. En conclusión. que pusiera de relieve su naturaleza esencialmente humanitaria y sus diferencias esenciales con la libertad condicional propiamente dicha" (18). En un sentido semejante. miembro de la mesa nacional de HB. defendiendo su reconducción al derecho de gracia. la doctrina científica y la jurisprudencia critican con insistencia la utilización de la institución de la libertad condicional para excluir del ámbito penal a los condenados septuagenarios y a los enfermos muy graves e incurables..guardan con la libertad condicional. Según este autor. en este caso. celebrada en Madrid en 1993. estamos ante una medida de gracia y. 62 . Asimismo. para que el penado pueda disfrutar sus últimos momentos de vida en libertad. el auto del JVP.] la aplicación de otras instituciones como los permisos y el indulto. mientras que los detractores estiman más acorde con la ley [. aclara que "Los partidarios de su aplicación aducen razones humanitarias para llevar a cabo la medida. estos supuestos especiales podrían resolverse a través de los indultos particulares". junto a sus seres queridos.] una nueva regulación positiva del beneficio previsto en el Art. aconseja "[. sino humanitarias.. Nadie en su sano 15 . estimando existir un vacío legal que incumbe llenar al legislador". debe tratarse. de Málaga de 23 de julio de 1991 (19). el criterio de actuación nº 64 de la octava reunión de los Jueces de Vigilancia Penitenciaria. ASENCIO CANTISÁN (17) considera que la solución ideal en estos casos es la concesión del indulto. g). pues con ello se pretende dar cauce a una pretensión humanitaria a través de una institución reeducadora. ya que la excarcelación de estos sentenciados no tiene su base en razones resocializadoras. Sugiere que "Como nuestra Constitución actual prohibe expresamente los indultos generales en el Art. La medida se ha adoptado por evidentes razones humanitarias.
. y que lleguen a fallecer en el interior de los indicados centros".juicio podrá pensar que la finalidad reeducadora que persigue la libertad condicional ha surtido efecto alguno en este supuesto. y no precisamente porque esté reeducado y reinsertado.. 25.] evitar que tales personas pasen sus últimos días en un medio penitenciario y alejados de su familia.]". sea cual sea su condición. 2º Razones humanitarias. para que el interno no muera en un Establecimiento Penitenciario [. En consecuencia. que el art. y nunca por motivos reinsertadores.. de 1978 ordena 16 .]. El auténtico fundamento SÁNCHEZ YLLERA (20) resume la opinión mayoritaria de la doctrina científica. cuando defiende que el fundamento de los supuestos excepcionales de la libertad condicional es doble: 1º Razones de justicia material. Ese penado sale de la prisión para morir en libertad.2 de la CE. la medida se ha adoptado por razones humanitarias.3.. además. En el mismo sentido se pronuncia el auto del JVP..] se inspira en razones humanitarias. Aunque un análisis más detallado de las diversas sentencias revela que detrás de esta razón humanitaria se esconden dos tipos diferentes de argumentación: a) Que el penado no muera privado de libertad. 4. Las sentencias judiciales consideran casi de forma unánime que éste es el fundamento esencial de los supuestos excepcionales de la libertad condicional. de Cádiz n1 1 de 17 de noviembre de 1994 (22) cuando dice que "[. amparándose en el derecho a morir dignamente que tienen todas las personas.. el auto de la Audiencia provincial de Zaragoza de 26 de junio de 1992 (21) considera que la intención del legislador es "[. pues la enfermedad incurable y la ancianidad merman la fuerza física. No hay que olvidar. más concretamente [. Esto implica una reducción de su capacidad criminal y de su peligrosidad social. la agresividad y la resistencia del penado. Así...
que "El condenado a pena de prisión que estuviera cumpliendo la misma gozará de los derechos fundamentales de este Capítulo [...]". E incluido en ese capítulo segundo se encuentra el art. 15, que defiende que "Todos tienen derecho a la vida y a la integridad física y moral, sin que, en ningún caso, puedan ser sometidos a torturas ni a penas o tratos inhumanos o degradantes [...]".
Siguiendo los mandatos del legislador constituyente, el legislador ordinario obliga a la Administración penitenciaria, en el art. 3.4 de la LOGP. de 1979 y en el art. 4.2.b) del RP. de 1996, a velar por la vida, la integridad física y moral y la salud de los internos.
En consecuencia, el preso tiene el derecho fundamental a la vida y a la integridad física y moral y, como contrapartida, la Administración penitenciaria tiene la obligación de velar por el cumplimiento de este derecho.
Por tanto, podría pensarse que obligar a un preso anciano o que padece una enfermedad muy grave e incurable a morir en la prisión sería someterlo a una pena o trato inhumano o degradante, sobrepasando el contenido del fallo condenatorio, el sentido de la pena y la ley penitenciaria.
b) Que la pena de prisión no agrave la enfermedad del penado. En este sentido, la STC. 48/1996, de 25 de marzo (23), pone de manifiesto que "La puesta en libertad condicional de quienes padezcan una enfermedad muy grave y además incurable tiene su fundamento en el riesgo que para su vida y su integridad física, su salud en suma, puede suponer la permanencia en el recinto carcelario".
PRATS CANUT (24), por su parte, considera que estos supuestos excepcionales de la libertad condicional no tienen "[...] otro significado que el estrictamente humanitario de evitar que las penas privativas de libertad multipliquen sus efectos aflictivos perdurando cuando el recluso, bien a causa
de su edad avanzada, bien a causa de un padecimiento muy grave de pronóstico fatal, se encuentra ya en el período terminal de su vida". En idénticos términos se pronuncia el ATS. de 19 de agosto de 1988.
En resumen, en la aplicación de los supuestos excepcionales de la libertad condicional prevalece siempre el derecho fundamental a la vida y a la integridad física y moral del penado anciano o con una enfermedad muy grave e incurable sobre el contenido del fallo condenatorio, el sentido de la pena [la reeducación y reinserción social] y la ley penitenciaria.
Por tanto, razones humanitarias, y no reeducadoras, aconsejan la excarcelación de este grupo de penados. Así lo han entendido, entre otras, las siguientes resoluciones judiciales: el auto del JVP. de Málaga de 23 de julio de 1991; el auto de la Audiencia Provincial de Zaragoza de 26 de junio de 1992; el auto del JVP. de Cádiz nº 1 de 17 de noviembre de 1994 y el auto del JVP. de Madrid nº 3 de 9 de mayo de 1995.
5. La regulación legal vigente
5.1. Los requisitos legales
La regulación legal vigente de los supuestos excepcionales de la libertad condicional: los septuagenarios y los enfermos incurables, se encuentra en el art. 92 del CP. de 1995 y en el art. 196 del RP. de 1996.
Lo más destacable de la regulación legal es que para la aplicación de estos supuestos excepcionales se exige el cumplimiento íntegro de todas las condiciones requeridas a la institución matriz, la libertad condicional, excepto uno: tener cumplidas las tres cuartas partes de la condena o, en su caso, las dos terceras partes.
La enumeración de los requisitos legales en el art. 90 del CP. es una enumeración exhaustiva, numerus clausus. No se puede solicitar, pues, el
cumplimiento de ningún otro requisito diferente de los mencionados en la ley, pero tampoco se puede dejar de cumplir alguno de ellos.
En consecuencia, los requisitos legales para disfrutar de los supuestos excepcionales de la libertad condicional son los siguientes:
1º.- Ha de tratarse de un preso penado. Los supuestos excepcionales de la libertad condicional sólo se aplican a los presos condenados en una sentencia penal firme. Una interpretación gramatical de los diferentes textos legales así lo confirma:
a) El art. 92 del CP. de 1995, que trata de los supuestos excepcionales, se refiere a los "sentenciados". b) El art. 196.1 del RP. de 1996 se refiere igualmente a los "penados".
c) El art. 90.1 del CP. de 1995, cuando ordena que "Se establece la libertad condicional [...] para aquellos sentenciados [...]".
d) Y el art. 192 del RP. de 1996 ordena que sólo "Los penados clasificados en tercer grado que reúnan los demás requisitos establecidos al efecto en el Código Penal cumplirán el resto de condena en situación de libertad condicional [...]".
Una interpretación teleológica de la ley confirma la idea de que sólo a un preso penado, sentenciado o condenado pueden serle aplicados los supuestos excepcionales de la libertad condicional. El preso preventivo no puede acceder a estos supuestos excepcionales porque la libertad condicional es la última fase de la ejecución de una pena privativa de libertad. Difícilmente se podrá aplicar la libertad condicional a un preso preventivo que ni siquiera ha sido todavía juzgado.
Además, hay otra razón: para aplicar las distintas fases o grados del tratamiento penitenciario, y alcanzar en su momento el tercer grado, se requiere previamente que el
Hay. supuestos excepcionales los Esto implica un trato discriminatorio. Esta contradicción pone de manifiesto. el preso preventivo depende del libre arbitrio del Juez de Instrucción. un contrasentido evidente que demuestra cómo el diseño creado por el legislador para solucionar estos supuestos es un grave error.penado sea observado y clasificado. Los supuestos excepcionales de la libertad condicional sólo se aplican a las penas privativas de libertad. el legislador no les da el mismo tratamiento legal. Esto provoca que un preso preventivo septuagenario o que padezca una enfermedad muy grave e incurable no puede disfrutar de los supuestos excepcionales de la libertad condicional. una vez más. en cambio. La enfermedad no distingue si está atacando a un preso preventivo o a un preso penado. y sólo pueden acceder a los presos penados y nunca los preventivos. Sólo los presos penados o condenados en sentencia penal firme pueden acceder a la libertad condicional y a sus supuestos excepcionales. sin embargo.Sólo se aplica a las penas privativas de libertad. Si la excarcelación del septuagenario y del enfermo incurable se fundamenta en razones humanitarias. 2º. éstas se presentarán siempre con independencia de cuál sea la situación procesal y penal del interno. Y la clasificación no se puede efectuar hasta que el sujeto haya sido condenado en una sentencia penal firme. cómo los supuestos excepcionales de la libertad condicional no son el cauce más adecuado para excarcelar por razones humanitarias a los penados ancianos y a los enfermos incurables. cualquiera que sea su duración.. pues. ya que la ley permite que el preso penado pueda morir en libertad y. Pero la ley sí distingue la distinta situación procesal del preso. Esto implica la imposibilidad de aplicar estos 20 . La ancianidad y la grave enfermedad pueden ser idénticas en un preso penado y en un preventivo y.
y no lo exige.. el criterio de actuación n1 63 de los JVP. está justificada en el caso de la libertad condicional. sino que obedece a una duda razonable sobre su conveniencia en los supuestos excepcionales de la libertad condicional. En esta línea de pensamiento. Es un requisito cuya exigencia es inconstante en nuestros antecedentes legislativos.. inhabilitación y aquellas otras privativas o suspensivas de cargos. celebrada en Madrid en 1994. Por su parte. en su informe al proyecto de CP. Así.. el decreto de 22 de marzo de 1932 no lo exigía. 102. advertía de la conveniencia de no exigir la previa clasificación en tercer grado en los supuestos excepcionales de la libertad condicional. Su exigencia. derechos. en cambio. La doctrina científica y la autoridad judicial se han pronunciado también sobre esta materia. el RP. profesionales u oficios.4 del RP. de 1956 cambia el criterio de nuevo. Posteriormente. cuya finalidad es reeducadora. confinamiento. establece que "en los supuestos de aplicación urgente de la libertad condicional por razón de enfermedad grave e incurable. el tercer grado del tratamiento penitenciario se aplica a los internos que por sus circunstancias personales y penitenciarias estén capacitados para llevar a cabo un régimen de vida en semilibertad. condición que ya se mantendrá hasta nuestros días. en el mismo Auto en que se conceda a aquél el beneficio de la libertad 21 .supuestos excepcionales a las penas de destierro. el RSP. amparándose en que en última instancia han de prevalecer siempre las consideraciones humanitarias. pero carece de sentido en los supuestos excepcionales de la libertad condicional. pues. de 1981 lo vuelve a exigir. Este vaivén legislativo no es casual. caución. el CGPJ.Que se encuentre en el tercer grado de tratamiento penitenciario. de 5 de marzo de 1948 sí lo hacía. aprobado en su octava reunión.. sin propuesta previa del Establecimiento. el RSP. de 1994. no hallándose el interno clasificado en tercer grado. Así. cuya pretensión es humanitaria. el Juez de Vigilancia podrá acordar dicha progresión de grado. Como establece el art. extrañamiento. 3º.
cuando se refiere a la revisión de grado en estos supuestos. modifica el nivel de exigencia. El problema que se plantea es un problema de fundamento. MANZANARES SAMANIEGO (26) critica la práctica de algún Juzgado de Vigilancia Penitenciaria de conceder el tercer grado en estos casos sólo con la intención de facilitar la libertad condicional excepcional a los septuagenarios y a los enfermos incurables. de 1995. Concluye este autor diciendo que esta maniobra constituye un claro fraude de ley. El CP. cuando todavía no le corresponde. con la consecuencia inevitable de que el engranaje del ordenamiento jurídico chirría al ponerse en funcionamiento. Intenta lograr un fin humanitario a través de una institución reeducadora. un sector de la doctrina defiende la maniobra fraudulenta de situar al interno anticipadamente.Que haya observado una buena conducta. se podría solicitar también la xclusión del cumplimiento de los demás requisitos.condicional" (25). Los antecedentes legislativos han exigido siempre que el interno hubiese demostrado una "intachable conducta" durante su internamiento en la prisión. El legislador pretende conseguir por motivos humanitarios la excarcelación de los penados septuagenarios y de los enfermos incurables a través de la libertad condicional. 4º. Por eso. en un intento desesperado por alcanzar de cualquier manera la excarcelación por razones humanitarias. atendiendo a la crítica de la doctrina científica. Concluye esta instrucción diciendo que "en tales casos resulta especialmente importante que el seguimiento y las oportunas propuestas de clasificación se efectúen con rapidez y sin sometimiento a plazo alguno. en el tercer grado penitenciario. de 19 de octubre de 1994. En igual sentido se pronuncia la instrucción de la DGIP. Pero utilizando el mismo argumento.. y razón no le falta. y ahora sólo se requiere que el 22 . sino con el exclusivo criterio de la evolución de la enfermedad".
de 1995 supone una mejora notable para la eficacia de la libertad condicional. que no saldrá de prisión hasta que demuestre que va ser bueno. Los antecedentes legislativos habían exigido siempre para disfrutar de los supuestos excepcionales de la libertad condicional. Pero lo que parece adecuado para la libertad condicional. supone una novedad en nuestro ordenamiento jurídico.. Es decir a un hombre que se está muriendo. cuya valoración será siempre difícil. Este requisito. para objetivar al máximo este requisito subjetivo. habrá que entender por "buena conducta" un comportamiento correcto. esto es. ya no parece tan correcto para sus supuestos excepcionales. que el penado ofreciese "garantías de hacer una vida honrada en libertad como ciudadanos pacíficos y laboriosos". sutil y problemática. 5º. 90. a nuestro juicio. de 1944. conectándolo al mismo tiempo con el tratamiento y la reinserción social. para que pase los últimos momentos de su vida en libertad. 23 .c) del CP.1. No tiene ningún sentido exigir al penado anciano y al enfermo incurable un pronóstico favorable de reinserción social. introducido por el art. la inexistencia de sanciones disciplinarias no canceladas en el expediente del interno. La única variación destacable en todo ese tiempo fue la supresión definitiva de la apostilla "como ciudadanos pacíficos y laboriosos" en el art. En todo caso. un desatino. Se trata de un requisito de naturaleza subjetiva. 98 del CP. emitido por los expertos que el Juez de Vigilancia estime convenientes. de 1995. junto a su familia. porque se le excarcela precisamente por razones humanitarias.Que se formule un pronóstico individualizado y favorable de reinserción social. pues supone objetivar ese requisito.interno demuestre una "buena conducta". Exigir en esos momentos tan dramáticos un pronóstico favorable de reinserción social es. La modificación efectuada por el CP.
] hubiesen cumplido setenta años o los cumplan durante la extinción de la condena". En la mayoría de los casos. En aquellos Juzgados 24 . en los Juzgados de Vigilancia Penitenciaria que tienen adscrito un médico forense. y el art. Tribunales y Fiscalías en las materias de su disciplina científica [.. al intentar conseguir una finalidad humanitaria a través de una institución reeducadora.]". 6º.. como advierten GASQUE LÓPEZ y FOMBELLIDA VELASCO (27). como la libertad condicional.2. ha de demostrarse la gravedad e irreversibilidad de la enfermedad.. y en el supuesto de los enfermos. será éste quien emita el informe correspondiente. El legislador ha fijado el límite en los setenta años.Este problema demuestra una vez más el desajuste del sistema diseñado por el legislador. 92 del CP.1 de la LOPJ. no hay ningún problema para acreditar la edad. Los septuagenarios: la determinación de la edad Para aplicar este supuesto excepcional de la libertad condicional.. en el caso de los septuagenarios. ha de acreditarse la edad del interno. 5. pues deben ser criterios científicos y no jurídicos los que se deben considerar". Ahora bien. el art. ya sea mediante el DNI.. 498.Como veremos a continuación. o bien con la partida de nacimiento. En este sentido. exigen que los penados "[. el art. "cuando no se puede acreditar la edad [. Por tanto. 196 del RP. pensando que para entonces la peligrosidad social del penado habrá disminuido considerablemente como consecuencia del deterioro físico de la vejez.. ordena que "los Médicos Forenses desempeñarán funciones de asistencia técnica a los Juzgados.] debe intervenir el Médico Forense.
. 25 . Y. En conclusión. 196. en su defecto. permiten al menos clasificar al explorado dentro de unos máximos y unos mínimos".. o los dos tercios. serán los médicos forenses adscritos a la Audiencia provincial los encargados de elaborar el informe. cuando dispone lo siguiente: "para acreditar la edad del procesado [. y previo su exámen físico.]". según GASQUE LÓPEZ y FOMBELLIDA VELASCO (28). solicitud que es detallada por el art. 375 de la LECRIM... el art. 92. La singularidad de la institución radica en la enfermedad del penado. exige un informe médico. 90 del CP. párrafo 21 del CP. En este sentido. que si bien no nos indican la edad exacta. se acudirá a los de la ciudad en que se encuentre el centro penitenciario.2 del RP. dieran los Médicos Forenses [. 5. el art. en su caso. Por su parte.] se suplirá el documento del artículo anterior por informe que acerca de la edad del procesado. es necesario que el penado reúna todos los requisitos exigidos para la libertad condicional en el art. lo pondrán en conocimiento de la Junta de Tratamiento. excepto el haber extinguido las tres cuartas partes de la condena impuesta. se refiere a la determinación de la edad de un individuo por el médico forense. El carácter de enfermedad muy grave e incurable Para aplicar este supuesto excepcional. mediante la elaboración del oportuno informe médico".. para determinar si el penado tiene setenta años o más "el Médico Forense basará su informe en el estudio de determinados parámetros antropológicos..3. al decir lo siguiente: "cuando los servicios médicos del Centro consideren que concurren las condiciones para la concesión de la libertad condicional por esta causa. que ha de ser muy grave con padecimientos incurables.de Vigilancia que no tengan médico forense.
el JVP. la fase actual de la enfermedad. 336. el médico forense habrá de concluir que el sujeto "sufre una enfermedad progresiva. pues especifica con claridad que el informe médico lo harán los servicios médicos del centro penitenciario respectivo. de 1981.e) del RP. Además. que el penado solicite la unión al expediente de otros informes médicos. El informe ha de fijar. Si el JVP. de 1996 supone una aclaración importante respecto al RP. la duración previsible de la enfermedad. En cambio. 196. que no puede interrumpirse según el estado actual de conocimientos. 2º Efectuar una exploración física completa.2 del RP. admite 26 . auxiliándose de cualesquiera otros tipos de exámenes: análisis. inexorable y discriminada. de 1981. Expresión que obligaba al intérprete a acudir al art. emitidos por facultativos a su cargo. éste seguirá necesariamente para su elaboración las siguientes pautas: 1º Verificar la historia clínica y completarla cuando no lo estuviera. el equipo médico de la prisión debe establecer un diagnóstico donde se especifique lo siguiente: el estado de salud general del interno. realizar un pronóstico que valore la extensión de la enfermedad. párrafo 21. el pronóstico a corto y medio plazo. solicitase al médico forense un informe. siendo la muerte del individuo un hecho inminente o cercano" (29). Para ello. en la regulación anterior [el art. la repercusión funcional y su evolución [si es progresiva o estacional]. 3º Con todos los datos obtenidos. En todo caso. etc.El art. del RP. para determinar con certeza que ese informe facultativo debía proceder del médico de la prisión. habrán de tenerse en cuenta siempre los tratamientos previos y los posibles tratamientos futuros. de 1981] se utilizaba una expresión genérica: informe médico. 60. Que el informe médico requerido sea el del centro penitenciario.4. además. 4º Si se trata de un enfermo terminal. no impide a juicio de PRIETO RODRIGUEZ (30). el grado de autonomía personal y las necesidades de asistencia médica. radiografías.
en donde no cabrá nunca una solución generalizada y. Uno de los problemas que plantea este supuesto es la interpretación adecuada del concepto jurídico indeterminado que utiliza el legislador. de hospitales y de clínicas. 4º El informe del médico forense cuando actúe. y sin que quepa además la posibilidad de una futura mejoría (3). en cambio. 5º Las declaraciones de testigos. y cualquier otro medio de prueba admitido en Derecho. PITA MERCÉ (31) considera que en la práctica. La Fiscalía General del Estado en su consulta n1 4/1990. la verdad habrá que buscarla en el estudio de cada caso en concreto. a instancia del JVP. clínicas y médicos particulares que hubiesen asistido anteriormente al interno. 3º Los informes de hospitales.gustosamente todo tipo de informes: de médicos particulares. el legislador no define esa expresión ni concreta qué tipos de enfermedades tienen el carácter de muy graves e incurables. sino aquellas que han entrado en su último período. Como advierte PRIETO RODRIGUEZ (32). se trata de un problema interpretativo. cuando habla de "enfermos muy graves con padecimientos incurables". la enfermedad se puede acreditar documentalmente en autos por los siguientes medios: 1º El informe escrito del jefe médico de la prisión 2º El informe del director de la prisión. 27 . En todo caso. los artículos de literatura médica sobre el desarrollo de la enfermedad. de 5 de noviembre. aclara que no vale cualquier enfermedad grave. A este respecto. en caso de duda.
sino para quien padece un mal sin remedio conocido según las reglas del arte médico en ese momento. que pueda influir desfavorablemente por la ansiedad inherente a la privación de libertad y al sometimiento a un régimen de vida impuesto y mantenido con estrictas medidas disciplinarias. En este sentido. PITA MERCÉ enumera una serie de enfermedades incurables a las que se ha aplicado en la práctica el supuesto excepcional de la libertad condicional: 28 . esto es. en esta materia se recoge en la sentencia de 25 de marzo de 1996. 120/1990 establece que "el derecho a la integridad física y moral no consiente que se imponga a alguien una asistencia médica en contra de su voluntad.La doctrina defendida por el TC. en ese caso. hemopatías terminales. etc. procesos respiratorios crónicos en sus fases avanzadas. las insuficiencias renales crónicas cuando su situación funcional es tal que la única solución es el trasplante y éste no es posible. aquellos que padecen alguna de las siguientes enfermedades: "tumores malignos avanzados. SIDA. que puede resumirse en los siguientes puntos: 1º Que no se trata de una excarcelación en peligro inminente o inmediato de muerte. 2º Debe existir un riesgo de empeoramiento progresivo en la salud del interno en un medio hostil como el carcelario. enfermedades degenerativas del sistema nervioso de larga evolución como la esclerosis en placas o el Guillen Barré. A modo de ejemplo. la STC. cualesquiera que fueren los motivos de esa negativa". la Administración penitenciaria no puede obligar al interno a someterse a ella. 3º Si hubiera discrepancia entre los médicos sobre el éxito de una posible intervención quirúrgica que sanara la enfermedad del interno. procurando el incremento de la presión emocional [estrés]. En opinión de GASQUE LÓPEZ y FOMBELLIDA VELASCO (34).". hay que entender por enfermos muy graves con padecimientos incurables a los enfermos terminales.
8º Las noeplasias con pronóstico fatal. que sea VIH. lo que representa un 20% de la población estudiada. 29 . 2º La diabetes aguda. 6º La sífilis en su fase terciaria. Es imprescindible destacar que para diagnosticar a un enfermo de SIDA.1º El síndrome de inmuno-deficiencia adquirida o SIDA. sino a que padezca complicaciones producidas por esa deficiencia inmunológica.7% (35). 7º Los ataques cerebrales o hemiplejías. 3º Las enfermedades cardíacas graves. acompañada de graves infecciones por gérmenes oportunistas y en ocasiones asociada a una variante del Sarcoma de Kaposi" (36). 5º Las enfermedades hepáticas graves e irreversibles. 4º La parálisis general progresiva de diversos orígenes. siendo el porcentaje de la encuesta anterior del 22. Las siglas SIDA. Una de las enfermedades más frecuentes que padece el interno de una prisión es la infección por el Virus de Inmunodeficiencia Humana [VIH. que dejan secuelas graves en la funcionalidad y movilidad del interno. y con pronóstico fatal. El número de reclusos infectados por el VIH. El centro de control de enfermedades de Atlanta define el SIDA. no se atiende a que esté infectado por el virus.. Según la última encuesta. los afectados eran 5306 internos. responden a las iniciales del término Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida. 9º Las situaciones de ceguera total con pronóstico irreversible. desde que se puso en funcionamiento en 1993 el registro de VIH.]. en fase ya consolidada. en España ha ido disminuyendo lenta pero progresivamente. esto es. como una "enfermedad caracterizada por un déficit de la inmunidad celular en pacientes de menos de sesenta años de edad y en los cuales no se ha demostrado causas conocidas de inmunodeficiencia primitiva o secundaria. realizada en julio de 1997. en fases muy agudas de diabetes crónica e irreversible.
Esofagitis por Cándidas o Citomegalovirus. serán los servicios médicos de la prisión quienes informen previamente a la junta. porque tanto el septuagenario como el enfermo incurable salen de la prisión para morir y no para trabajar. . con las siguientes salvedades: 1º Se exceptúa la obligación de que el interesado manifieste si dispone de trabajo o medio de vida cuando salga en libertad. . 194 del RP.Linfoma del sistema nervioso central. que es el mismo utilizado para la libertad condicional. 195 del RP.Enterocolitis por Cryptosporidium. inicia la tramitación del expediente. . 5. 196 del RP. tampoco se exige el informe de los servicios sociales sobre la posibilidad de conseguirle un trabajo en el exterior. Esta supresión parece lógica. La junta de tratamiento.En opinión de GASQUE LÓPEZ y FOMBELLIDA VELASCO (37). 30 . el grupo de enfermedades que permiten diagnosticar al paciente como SIDA. . El procedimiento de concesión.Lencoencelopatía progresiva multifocal. con la única salvedad de que en el caso de enfermedad muy grave e incurable.4.Sarcoma de Kaposi [tumor maligno de la piel]. Tuberculosis. aclara que los documentos que han de componer el expediente han de ser los mismos exigidos en el art. La aprobación de los supuestos excepcionales necesita un procedimiento reglamentario. .. son las siguientes: . según establece el art. El art. En el caso de que no tuviera.Meningitis o encefalitis producida por M. . . para la libertad condicional.Infecciones por herpes simple.Neumonía por Preumocistis Carinii.
2º La idea del legislador de 1932 era excluir del ámbito penal a los penados mayores de setenta años. por cualquier medio de prueba admitido en Derecho. 6. resolverá lo que proceda.. 3º El decreto de 29 de julio de 1977 extiende el supuesto excepcional de la libertad condicional a los penados que sufran una enfermedad muy grave con padecimientos incurables. no se basó en razones humanitarias. en ese caso.. sino en motivos claramente políticos. dicta el decreto de 22 de marzo de 1932.Unas conclusiones 1º. en un hospital o en una institución privada. la junta comprobará que contiene todos los certificados e informes. que aplica la libertad condicional a ese grupo de penados. Concluido el expediente. Y en el supuesto de los enfermos muy graves. remitirá el expediente al MF. Posteriormente. quien. Y para ello. el JVP. 3º En el caso de los septuagenarios. si procediese. en su defecto. para que emita un informe. Recibido el informe. a su vez. debido a su debilidad física y moral. Utiliza la institución de la libertad condicional sólo por los buenos resultados que está consiguiendo.2º Si el septuagenario o el enfermo incurable carece de familia o apoyo exterior. que indultó a los penados mayores de setenta años. 31 . se exige la acreditación de la edad del interno mediante la certificación de nacimiento o. El que señalan como el antecedente más remoto de la institución: el decreto de 10 de diciembre de 1931. el expediente ha de contener un informe social en el que conste su admisión por alguna institución o asociación. se exige un informe de los servicios médicos de la prisión dirigido a la junta de tratamiento. ya sea en su domicilio. Esta medida pretende asegurar su atención y protección cuando esté en libertad. hará una propuesta razonada de autorización y lo elevará al JVP.
habrá de determinarse el caracter de enfermedad muy grave con padecimientos incurable. para lograr una finalidad humanitaria. En su defecto. 7º Para la aplicación de estos supuestos excepcionales se exige el cumplimiento de todas las condiciones requeridas para la libertad condicional. los dos tercios. 9º Se exige también que el penado se encuentre en el tercer grado de tratamiento. Y dentro de este último. Esto implica que un preso preventivo septuagenario o con una enfermedad muy grave no puede acceder a este beneficio. se encuentra en el art. se especifican dos motivos todavía más concretos: a) que el penado no muera privado de libertad. que elaborará un informe al JVP. 10º La edad del penado septuagenario se acreditará mediante el DNI. excepto el tener cumplidas las tres cuartas partes de la condena o. o la partida de nacimiento. en su caso. y b) que la pena de prisión no agrave la enfermedad del penado. que sólo admite una solución particular e individualizada. 6º La regulación legal vigente de los supuestos excepcionales de la libertad condicional: los septuagenarios y los enfermos incurables. será examinado por el médico forense. 92 del CP. amparándose en el derecho a morir dignamente que tienen todas las personas. es criticado por la doctrina. En todo caso. 8º Estos supuestos sólo pueden aplicarse a los presos penados. 32 .4º El fundamento de los supuestos excepcionales es doble: razones de justicia material y razones humanitarias. 11º Y en caso de enfermedad. Se trata de un concepto jurídico indeterminado. de 1995 y en el art. además. 5º El error está en que el legislador elige por sus buenos resultados la institución de la libertad condicional. que tiene un fundamento reeducador. 196 del RP. de 1996. Es un requisito que no tiene una base sólida en los antecedentes legales y.
(2) LÓPEZ DE QUIROGA. sino para quien padece un mal sin remedio conocido según las reglas del arte médico en ese momento". ESTANISLAO. Ley orgánica general penitenciaria. 10 edición. Código penal. MARCELO. matiza "Que no se trata de una excarcelación en peligro inminente de muerte. 33 . CP. RSP. p. CE. 1988. Documento nacional de identidad. Pamplona. VIH. Virus de inmunodeficiencia humana. LOGP. p. Códigos Penales Españoles. DA. Sentencia del Tribunal Supremo. Constitución española de 1978. Madrid. TS. JACOBO. STC. Disposición transitoria. STS. CC. Tribunal Constitucional. 1932. Abreviaturas: ATS. Juez de vigilancia penitenciaria. Tribunal Supremo. DT. RP. a los enfermos terminales. RUIZ DE GORDEJUELA LÓPEZ. 243 y 244. LUIS. aunque el TC. Centro directivo [=DGIP. Auto del Tribunal Supremo. Código civil. RODRIGUEZ RAMOS. TC. Dirección General de Instituciones Penitenciarias. DGIP. Síndrome de inmunodeficiencia adquirida. Bibliografía: (1) ARANZADI. LOPJ. Ley orgánica del poder judicial. Akal. Consejo General del Poder Judicial. Decreto de 22 de marzo de 1932. Repertorio Cronológico de Legislación. Recopilación y concordancias. JVP. SIDA. Sentencia del Tribunal Constitucional. (3) MARTINEZ ALCUBILLA BORONAT. Disposición adicional.la doctrina entiende por tal. 748. Ed. LOURDES. Reglamento de servicios de presidios y prisiones. DNI. CD.] CGPJ. Reglamento penitenciario.
Repertorio Cronológico de Legislación. 1991. (5) MANZANARES SAMANIEGO.971. Revista Jurídica La Ley. Repertorio Cronológico de Legislación. Pamplona. (9) ACTUALIDAD PENAL. 79. (11) MANZANARES SAMANIEGO. ESTANISLAO.RSP. cit. (12) ARANZADI. p. (6) ASENCIO CANTISÁN. Madrid. (10) ARANZADI. p. VI Reunión de JVP. JOSE LUIS. La libertad condicional. p. p. Tomo I [1989]. Decreto de 10 de diciembre de 1931 Indulto a los penados mayore de setenta años. JOSE LUIS. Boletín Jurídico-Administrativo. 1989. 1931.. Madrid. (4) ARANZADI. cit. Libertad condicional a los mayores de setenta años. 1932. 611. Anuario de Legislación y Jurisprudencia. p.1004. 1994. 34 . 10 ed. Op. Madrid. Madrid. 612. Madrid. Op.810. RSP. 1931. 243 y 244. Decreto de 22 de marzo de 1932. (13) ARANZADI. 10 edición. Pamplona. p. HERIBERTO. IGNACIO. Semana del 15 al 21 de abril de 1991.78. 1984. Repertorio Cronológico de Legislación. p. Cuestiones prácticas de su aplicación. (7) SÁNCHEZ YLLERA. p. de 14 de noviembre de 1930. (8) ACTUALIDAD PENAL. 1948. de 5 de marzo de 1948. Centro de publicaciones del Ministerio de Justicia. Algunas consideraciones en torno a la libertad condicional. Pamplona.153. p. Individualización científica y libertad condicional.
JOSE LUIS. Madrid. p. Op. 1994.521. HERIBERTO. (25) CRITERIOS DE ACTUACIÓN. 408. 501. p. (14) ACTUALIDAD PENAL. 226. 1004. 1 a 137]. p. p. 10 ed. Vol. (18) VIGILANCIA PENITENCIARIA. I [Arts. p. (22) JURISPRUDENCIA PENITANCIARIA. n1 16. n1 25. (24) PRATS CANUT. JOSE MIGUEL. 1996.603. 1150. p. de 1995. JOSE LUIS. 1996. cit. VIII Reunión de JVP. Gaceta de 9 de diciembre de 1931.310. p. (17) ASENCIO CANTISÁN. CGPJ. IGNACIO. Op. 1996. cit. DGIP. (23) ACTUALIDAD PENAL. Repertorio Cronológico de Legislación. (20)SÁNCHEZ YLLERA. Aranzadi. Semana del 15 al 21 de abril de 1991. Madrid. Op. [Arts. VII Reunión de JVP. Vives Antón. Op. Madrid.Decreto de 8 de diciembre de 1931. Semana del 15 al 21 de abril de 1991. 1996. Coordinador: Tomás S. p. Ed. Valencia. Doctrina y Jurisprudencia. (19) JURISPRUDENCIA PENITENCIARIA 1984-1995.605. Ministerio del Interior. 35 . p. Semana del 17 al 23 de junio de 1996. CP. Comentarios al CP. n1 1632. Tomo I. 396. (21) JURISPRUDENCIA PENITENCIARIA. (16) MANZANARES SAMANIEGO. 401. CGPJ. Comentarios al nuevo Código Penal. cit. 1 a 233]. p. (26) MANZANARES SAMANIEGO. cit. [3 a 5 de noviembre de 1994]. (15) ACTUALIDAD PENAL. Madrid. p. p. 79.
p. (28) GASQUE LÓPEZ. p. p. p. JESÚS. 1991. Actualidad Penal n1 20 [20 de mayo de 1990]. LUIS. Op. JAVIER I. Semana del 15 al 21 de abril de 1991. (29) GASQUE LÓPEZ. (33) ACTUALIDAD PENAL. LUIS. (36) GASQUE LÓPEZ. n1 390. 49. 215. RODRIGO. p. JESÚS. 52. p. (31) PITÁ MERCÉ.cit. 1303. 1997. 36 . Conferencia [ s. (34) GASQUE LÓPEZ. 52 y 53. 60 del RP. p. Trivium. 215 . VI Legislatura. [4 a 6 de octubre de 1990]. p. Tomo I. 52. Op. La libertad condicional en el Derecho Español. 3.609. cit. Consulta n1 4/1990. Boletín Oficial de las Cortes Generales. Bolrtín General de 20 de febrero de 1998. Madrid. LUIS. de 5 de noviembre. p. JESÚS. 53. LUIS. JESÚS. Boletín General de 17 de febrero de 1998. (30) PRIETO RODRIGUEZ. Op. cit. Madrid. Op. cit. (27) GASQUE LÓPEZ. FOMBELLIDA VELASCO.Ed. FOMBELLIDA VELASCO. Op .] p. JAVIER I. (32) PRIETO RODRIGUEZ. cit. LUIS. (35) SENADO.81. 51 y 52. Aspectos médico forenses del art. 1991. V Reunión de JVP. 1990. p.d. p. Revista Española de Madicina Legal n1 66-69. FOMBELLIDA VELASCO. Fiscalía General del Estado. n1 391. FOMBELLIDA VELASCO. Madrid. Libertad condicional por enfermedad incurable. JESÚS. FOMBELLIDA VELASCO. Madrid.
LUIS. 54. Op.(37) GASQUE LÓPEZ. cit. FOMBELLIDA VELASCO. p. 37 . JESÚS.
II LIBERTAD CONDICIONAL ANTICIPADA POR ENFERMEDAD GRAVE E INCURABLE. Coordinadora adjunta del Servicio de Orientación Jurídica Penitenciaria. se hace necesario un estudio previo de la actual cobertura jurídica. En el mismo sentido el artículo 4 del Reglamento Penitenciario donde se enumeran los derechos de las personas presas: "Los internos 38 . Antes de entrar a analizar el artículo 92 del Nuevo Código Penal y los artículos 104. Margarita Aguilera Reija. a fin de determinar cuáles son las obligaciones de la Administración y de los órganos judiciales ante el problema de los enfermos graves e incurables en prisión.1 el derecho a la protección de la salud. Así lo entiende la propia ley Orgánica General Penitenciaria cuando en su artículo 3. encargando a los poderes públicos su organización y tutela.4 y 196 del Reglamento. Si por otro lado observamos como el artículo 25. Por lo que se refiere a las prestaciones de la Administración. resulta obvio concluir que todo interno en un establecimiento penitenciario tendrá el derecho constitucional a la protección de su salud y la administración encargada de su protección no podrá ser otra que la penitenciaria.2 del mismo cuerpo legal reconoce a todo condenado a pena de prisión el goce de los derechos fundamentales. Introducción.4 establece que “la Administración Penitenciaria velará por la vida integridad y salud de los internos”. ya nuestra Constitución reconoce en su artículo 43. 1. Abogada.
según Joaquín Sánchez -Covisa Villa (1).. Criterios que deben ser explícitos y motivados con argumentaciones que evidencien las premisas valorativas de 39 . 2. De este modo la excarcelación se funda en conceptos jurídicos indeterminados lo que afecta. Por su parte el nuevo Reglamento desarrolla el artículo 92 del C. (médicos. podemos sacar como conclusión que la Administración Penitenciaria y los órganos judiciales tiene la obligación legal de la protección de la salud de los reclusos. a los que según informe médico se trate de “enfermos muy grave. a la garantía de su objetiva aplicación y provoca graves conflictos de interpretación y valoración entre todos los que participan en su aplicación. P. Es por ello.4 y 196 Entrando directamente en el análisis del artículo 92 del Código Penal. pero necesaria visión de la actual regulación de la protección de la salud de los internos en establecimientos penitenciarios.tendrán derecho a que la Administración Penitenciaria vele por sus vidas. jueces y fiscales) que condicionan su puesta en practica. que se hace necesario la previa definición de criterios de valoración de los requisitos del artículo 92 del Código Penal. su integridad y su salud. única manera de lograr una cierta objetividad que elimine cualquier atisbo de arbitrariedad. equipos de tratamiento." Tras esta somera. éste regula un supuesto excepcional para acceder a la libertad condicional : establece una excepción al requisito de haber cumplido las tres cuartas partes e incluso las dos terceras de la condena. EL ARTÍCULO 92 DEL CÓDIGO PENAL La inclusión del artículo 92 en el Nuevo Código Penal resuelve la pretendida quiebra del principio de jerarquía normativa del antiguo artículo 60. con padecimientos incurables”. en sus artículos 104.2 del Reglamento de 1981.
El principio de humanidad y el respeto a la dignidad de la persona son criterios de interpretación de la norma Nadie ha puesto en duda el fundamento humanitario de los beneficios que comprende el artículo 92 del Código Penal. no siempre ha sido bien entendido como criterio de interpretación teleológico-objetivo. como uno de los contenidos del derecho fundamental a la tutela judicial efectiva. En consecuencia podemos afirmar que todo condenado que sufra una enfermedad grave e incurable tiene el derecho fundamental a que la resolución en que se conceda o deniegue su excarcelación anticipada sea suficientemente razonada y fundada. a pesar de su reconocimiento como principio de nuestro sistema penal. 2. pudiendo dar lugar al amparo constitucional por violación del artículo 24. presupuesto de la negación de las penas inhumanas (artículo 15 de la CE) por el cual cada hombre y 40 . Derecho fundamental a obtener una resolución motivada El artículo 24. 2. en caso de ausencia absoluta de motivación en la negación o concesión de la libertad condicional.1 de la Constitución. que las resoluciones judiciales no sean arbitrarias o patentemente irrazonadas por efectuar una valoración claramente impropia que impida el acceso al recurso.los mismos. se está reconociendo el principio liberal. No obstante.2. Al declarar la Constitución Española en su artículo 10.1 que la dignidad de la persona y el libre desarrollo de su personalidad constituyen uno de los fundamentos del orden político y de la paz social.1 de la Constitución Española exige. Como dice Karl Larenz (2) es una exigencia no sólo del legislador sino también del intérprete evitar las contradicciones de valoración dentro del orden jurídico.1.
en la extensión genérica de la norma aplicable". tres comunes al instituto de la libertad condicional: * La clasificación del interno en tercer grado de tratamiento * Buena conducta * Pronóstico individualizado y favorable de reinserción social.consiguientemente también el condenado. Los requisitos para acceder a la libertad condicional por aplicación del artículo 92 del nuevo Código Penal son cuatro. considera que "a la hora de conceder la libertad condicional en virtud de cuatro circunstancias. por tratarse de enfermo muy grave con padecimiento incurable. 3. sino siempre como fin o persona. El cuarto requisito es que el interno sea septuagenario o tenga enfermedad grave con padecimientos incurables. no debe ser tratado nunca como medio o cosa. el concepto de enfermo terminal no debe ser interpretado tan restrictivamente que pueda llegar a confundirse con enfermo agónico o cercano a la muerte..ENFERMEDAD GRAVE CON PADECIMIENTOS INCURABLES El Tribunal Constitucional en su Sentencia 325/1994 de 12 de diciembre. Ni la letra ni el espíritu. REQUISITOS DE LA LIBERTAD CONDICIONAL. ni la finalidad. El artículo 92 del Código Penal está pensado esencialmente para los enfermos terminales. lo que implica una limitación fundamental a la calidad y cantidad de la pena. Sin embargo. A. ni la sistemática del artículo 92 del 41 . a una de las cuales se le da prevalencia absoluta respecto de las restantes. emitido por los expertos que el Juez de Vigilancia estime convenientes.
P. En este sentido el auto de la Sala V del Tribunal Supremo de 19 de Agosto de 1988. de 26 de marzo da un paso más cuando afirma que: “ La puesta en libertad condicional de quienes padezcan una enfermedad muy grave y además incurable tiene su fundamento en el riesgo cierto para su vida y su integridad física. en el que se afirma que el citado precepto contempla los supuestos en que los reclusos "bien por causa de su edad avanzada. la menor 42 . pues se trata de una enfermedad que es. Por consiguiente.pero incontestablemente terminal de su vida -. De manera que el Tribunal Supremo interpreta ambas situaciones como similares. La Sentencia del Tribunal Constitucional 48/1996. no exige la existencia de un peligro inminente o inmediato ni tampoco significa que cualquier dolencia irreversible provoque el paso al tercer grado penitenciario.C. bien a causa de un padecimiento grave de pronóstico fatal. su salud en suma pueda suponer la permanencia en el recinto carcelario. pareciendo. en todo caso. por el contrario. sin duda los dos requisitos exigidos. pues su fundamentación es la misma: que la privación de libertad no aumente sus efectos aflictivos en el período más o menos largo . entre ellas. como aquí ocurre. si no se dieren las otras circunstancias antes indicadas además de las previstas en el Código Penal. se encuentra ya en el período terminal de su vida". autorizan esa interpretación. al tiempo muy grave e incurable) y también parece acorde con la finalidad humanitaria de tal forma que permitiría adelantar la excarcelación a algún momento anterior al de la muerte inminente. la postura que adoptó el Magistrado Juez de Vigilancia Penitenciaria parece conforme con el tenor literal del precepto (el sida ya desarrollado con pronóstico de fallecimiento a corto plazo cumple. pues quizá debiera entenderse que no es el propósito de este artículo del Reglamento el que puedan sacarse de la prisión a los enfermos sólo para que mueran fuera de la cárcel. por lo que no hay por qué exigirle esa condición al enfermo muy grave con padecimientos incurables. Es evidente que una persona septuagenaria no se encuentra en peligro inminente de muerte. lo más adecuado al espíritu de esta disposición el que pudieran permanecer en libertad alguna temporada anterior al momento del fallecimiento". de la Sala Segunda del Tribunal Supremo declara: "pero. Por su parte la sentencia de 12 de septiembre de 1991.
la programación de un tratamiento rehabilitador o resocializador. no sólo por el tratamiento Médico.peligrosidad de los así libertos por su misma capacidad disminuida. no pietatis causa sino por criterios enraizados en la justicia como resultado de conjugar los valores constitucionales implicados en esta situación límite. respondiendo su permanencia en prisión a consideraciones exclusivamente aflictivas y retributivas". creando un requisito obstativo.. habrá que atender además a otros referentes: "entre las que destacan no sólo las referentes a las estimaciones del tiempo de supervivencia. un impedimento más. sino por el cambio de ambiente que coadyuva positivamente por la unidad psicosomática del ser humano. la constatación de una enfermedad grave e incurable provocarán ineludiblemente el reconocimiento del 43 . hace decir a la norma interpretada lo que no dice. con carácter definitivo. cualquiera que sea éste. según Joaquín Sánchez-Covisa Villa. En definitiva. en cuanto a una mayor o menor autonomía física y psíquica que acrediten una situación de notoria deficiencia e insoportable inferioridad respecto del resto de los recluso de tal manera que carezca de sentido. Lo dicho pone de manifiesto que la lectura restricitiva del precepto reglamentario hecha por la Audiencia Provincial más allá de su texto introduce un factor de riesgo para la integridad física y aún para la vida del ya enfermo”. que también podría recibir en la cárcel. es un concepto indeterminado en cuanto a su duración que puede ser más o menos largo. mientras que la permanencia en el establecimiento penitenciario ha de incidir negativamente en la misma medida. insoluble con otra guisa. B. las condiciones de su existencia.CLASIFICADO EN TERCER GRADO Como afirma Heriberto Asencio Cantisan (3). Está claro que la excarcelación no puede garantizar la sanidad de un mal incurable según diagnostico pero permite una mejoría relativa y una evolución más lenta. (2) una vez se dé la situación de gravedad e irreversibilidad del padecimiento. El período terminal de la vida..) La Audiencia denegó la liberación anticipada porque “la estancia en prisión” no constituye “un peligro seguro para la vida”. ( . con menos ocasiones de episodios agudos. Más desde una perspectiva estrictamente jurídica.. sino también. donde no existe.
debe prescindir de estos elementos valorativos no sólo por no guardar relación alguna con la finalidad perseguida por el beneficio. familiar social y delictivo del interno y la duración de las penas. La progresión a tercer grado y aprobación de la libertad condicional. ya que la libertad condicional no es sino una continuación de aquella clasificación y régimen. y que finalmente ha sido una vez más desoída en el trámite parlamentario. El problema surge cuando el requisito del tercer grado no concurra con carácter previo. que inspira este precepto. debe proyectarse sobre todos los requisitos comunes de la libertad condicional. Borja Mapelli Caffarena (4) llega a afirmar que el principio de humanidad. Sin embargo la constatación de la existencia de una enfermedad grave con padecimientos incurables.beneficio de la excarcelación anticipada cuando el condenado ya se encuentre clasificado en tercer grado de tratamiento. El Reglamento Penitenciario en su artículo 102. habiéndose ya realizado una análisis de la personalidad del condenado que demuestra que tiene capacidad para cumplir la pena en un régimen próximo a la libertad. llegando casi a desaparecer al ceder estos ante razones de carácter humanitario. vacía de contenido esta previsión legal. El motivo alegado en el Informe era que se puede llegar a una situación terminal sin merecer la referida clasificación y no obstante deberían imponerse en última instancia las consideraciones humanitarias. en el sentido ya indicado. El informe del Consejo General del Poder Judicial al Anteproyecto del Código Penal de 1994 había llamado la atención sobre la conveniencia de no seguir exigiendo en todo caso la previa clasificación en tercer grado. ciertamente. lamentando que el legislador no hubiera atendido esta sugerencia expuesta ya en relación al Proyecto de 1992. El fundamento del adelantamiento de la libertad condicional para los enfermos incurables. Así José María Tamarit Sumalla (5) considera que más allá de las 44 . se puede acordar por el Juez de Vigilancia Penitenciaria sin la necesidad de previo expediente administrativo.2 establece que para determinar la clasificación ponderar la personalidad y el historial individual. sino también porque puede introducir elementos encubiertos de discriminación intolerables.
y su posibilidad de vigilancia y tutela y el informe pronóstico final del Equipo de Tratamiento a que hace referencia el artículo67 de la LOGP . si se acepta la tutela de la Comisión de Asistencia Social. la libertad condicional del penado. el Juez de Vigilancia Penitenciaria podrá acordar dicha progresión de grado sin propuesta previa del establecimiento. medios de vida. podrá el Juez de Vigilancia otorgar por sí. y sin expediente administrativo previo.1 RP .formalidades establecidas reglamentariamente.y elevarlo al Juzgado antes de la fecha de cumplimiento de las tres cuartas partes de la condena.BUENA CONDUCTA 45 ." C. En este mismo sentido Ignacio Sánchez Yllera (6) afirma que “El expediente de libertad condicional que al Juzgado se eleva . conforme al artículo 92 del Código Penal.artículo 63. la VIII Reunión de Jueces de Vigilancia Penitenciaria. no hallándose el interno clasificado en tercer grado. el informe del CAS sobre la oferta de trabajo. La Junta de Régimen y Administración no propone la libertad condicional. Por lo tanto si en el expediente personal que obre en el Juzgado constan todos los datos que el Juez necesita para tomar esta decisión. la propia Ley permite al interno solicitar directamente la libertad condicional en caso que la Administración penitenciaria no hubiera cursado el expediente.si dispone o no de trabajo..tiene por objeto reunir los datos que al Juez le van a servir para tomar con mayor conocimiento la decisión de conocer o no la libertad condicional. en el mismo auto en que se conceda a aquél el beneficio de la libertad condicional. aprobaron el criterio de que en "los supuestos de aplicación urgente de la libertad condicional por razón de enfermedad grave e incurable. sino porque está obligada a realizar el expediente de libertad condicional y recoge en él datos que el Reglamento señale .” Hasta tal punto esto es así que.2-b de la LOGP pueden ser tanto elevadas por la Junta de Tratamiento como las que efectúe directamente el interno cuando la Administración haya informado desfavorablemente sobre la liberación. Las propuestas a las que hace referencia el artículo 76.
. colaboración en distintos tipos de actividades laborales o educativas. se manifiesta en este sentido cuando dice que en estos supuesto "las penas privativas de libertad ya no pueden cumplir su fin primordial de procurar la reinserción social del penado. etc.El nuevo Código Penal sustituye la exigencia de “intachable conducta” por “buena conducta”. Concepto jurídico indeterminado que debe ser interpretado y aplicado a la luz del principio de humanidad inspirador de esta norma.) pues se encuentran impedidos para ellos. dicho requisito ha sido sustituido en el Nuevo Código por un pronóstico individualizado y favorable de reinserción social emitido por los expertos que Juez de Vigilancia estime convenientes.PRONÓSTICO INDIVIDUALIZADO Y FAVORABLE DE REINSERCION SOCIAL. Esto obliga a valorar en cada caso los riesgos que para la seguridad pública puede ocasionar la peligrosidad del enfermo condenado para el caso de una excarcelación anticipada. La Fiscalía General del Estado de 1991. 46 . D. en concreto si va a recibir un adecuada atención médica y si cuenta con apoyo familiar o de otro tipo. El antiguo Código Penal exigía garantías de hacer vida honrada en libertad. Sin embargo la exigencia de la reinserción social debe ser interpretada desde una situación de enfermedad grave e incurable. En segundo lugar que la libertad del enfermo no suponga un riesgo intolerable contra la seguridad ciudadana. En primer lugar que las necesidades sanitarias y asistenciales del recluso queden suficientemente cubiertas en libertad condicional. disfrute de permisos." De este modo el informe de los expertos deberá referirse a dos cuestiones. Buena conducta debe ser entendido de modo flexible toda vez que a las personas con enfermedad grave e incurable no se les puede exigir los criterios generales de valoración (predisposición al trabajo.
(. no cumplió con las condiciones que se establecían en el auto de excarcelación. también.4 del mencionado Reglamento. Por lo tanto. a través de sus resoluciones los requisitos para acceder a la libertad condicional anticipada por enfermedad grave e incurable. negándole ese tercer grado. que revelan un estado de salud muy deteriorado. y que afectan a múltiples facetas.9.G.. Transcribo a continuación. y en tales circunstancias se le revocó la libertad concedida.9.. creando con ello una mayor seguridad jurídica. que prevé la clasificación en tercer grado por razones humanitarias y de dignidad personal de los enfermos muy graves con padecimientos incurables. un resumen de los autos con más interés. * "No obstante. estimando el recurso. con independencia de la evolución más o menos favorable que cada una de ellas pueda tener. No se pone en duda el hecho de su grave enfermedad. queda examinar si procede aplicar el artículo 104.97 JVP Nº2 EXP 51/95 * "La resolución impugnada ha de mantenerse. una dificultad para delinquir y una disminución de la peligrosidad de aquél. a la vista de los informes médicos del recurrente. que el conjunto de todas representan una limitación considerable de la vida del penado y que por los impedimentos que necesariamente comportan en las actividades cotidianas ordinarias del mismo.4.) “Parece claro que sufre diversas enfermedades muy graves e incurables. atendiendo a la dificultad para delinquir y a su escasa peligrosidad. desapareciendo de su entorno. suponen. pero tal gravedad no le impidió marcharse y no cumplir con las condiciones.O." AUTO 829/97 11. una vez excarcelado por progresión de grado al amparo de lo dispuesto en el artículo 90 de la L. encargada de resolver los recursos en materia penitenciaria.P. al mismo tiempo. ha ido definiendo y concretando.97 JVP Nº2 EXP 571/91 47 .. se cumplen los requisitos establecidos en la disposición citada por lo que las razones humanitarias y de dignidad que en ella se exponen se accede a la solicitud del recurrente." AUTO 862/97 16. El interno..LAS RESOLUCIONES DE LA SECCION 5ª DE LA AUDIENCIA PROVINCIAL DE MADRID La Sección 5ª de la Audiencia Provincial de Madrid.
Así lo entiende también la Sala. y a pesar de su pronóstico. Dicho artículo únicamente requiere que se trate de penados enfermos muy graves con padecimientos incurables.4 del R. pero el texto legal no requiere tal estado de salud. trata de suavizar las condiciones de vida de quien ya padece una enfermedad irreversible y se encuentra en estado muy grave.” AUTO 982/97 14. a pesar del informe emitido por el médico forense cuyo pronóstico a diferencia de los anteriores. . con conducta adaptada. desde el año 1986 con un pronóstico a corto plazo fatal. no quiere decir que haya perdido su capacidad total para delinquir. por lo que procede acceder a su solicitud de progresar a tercer grado por motivos de enfermedad. goza de acogimiento familiar. considerando que reúne las exigencias del mencionado artículo. como dice el precepto.96 era muy grave a corto medio plazo.* “Nos encontramos ante un penado afectado de enfermedad grave -VIH+-. todo ello. según se desprende de lo informes médicos. que son los que van tratando y atendiendo la evolución de la enfermedad padecida por el penado.4 del Reglamento Penitenciario.97 JVP Nº2 EXP 1528/94 * “La clasificación en tercer grado del interno fue propuesta por los servicios médicos del centro penitenciario cuyo pronóstico en fecha 26. Estos requisitos concurren en el interno recurrente.P.9. por ello.4 del Reglamento prevea la clasificación en tercer grado sólo en los supuestos en que sea previsible un fallecimiento inminente a fin de que los últimos días o incluso horas las pase el enfermo en un ambiente más cercano. haciendo vida familiar. a la vista de los informes emitidos por los servicios médicos del centro. sin necesidad de llegar a esta situación extrema. La Junta de Tratamiento denegó el tercer grado por considerar que su estado de salud actual no tiene cabida en los términos utilizados por el artículo 104. y en los permisos que ha disfrutado no se ha observado nada anormal. cuya clasificación en tercer grado se hace por razones humanitarias y de dignidad personal. Indudablemente su enfermedad es grave.10. por razones humanitarias y de respeto a 48 . atendiendo a la dificultad para delinquir y a su escasa peligrosidad. equivalente a la inconsciencia y a consecuencia se ha de dar por cumplidos los requisitos del citado precepto. pues no cabe interpretar que el artículo 104. en el caso de autos . sino que. y han apreciado el estado en que se encuentra el mismo. literalmente no se puede considerar cumplidos los requisitos establecidos en el artículo 104.
medio plazo lo que le será susceptible de aplicación del artículo 104 del Reglamento en informe emitido en 23-4-97. serían insuficientes para acordar la progresión a tercer grado pues no se revelan especiales 49 . Son estos datos que. si bien el número de ingresos en prisión es elevado -ocho.. si se prescinde de las enfermedades que padece.97 JVP Nº2 EXP 2066/93 * “La progresión a tercer grado y la aplicación de la libertad condicional se solicitan en base a la misma causa : la existencia de una enfermedad grave con padecimientos incurables. en mayo del próximo año. El informe de la trabajadora social de 8 de mayo de 1997 hace referencia al buen apoyo y a la buena acogida familiar.10.93.12. El informe del director de la prisión recogiendo los datos médicos incluye que el preso padece VIH estadio IV y que su pronóstico es grave a un mes y muy grave a cuatro meses vista contados desde abril. por lo que no se puede presumir que se mantiene su adición a las mismas.) Por otra parte. que desde hace más de dos años no consta que el interno haya tenido ninguna relación con las drogas. además. Aún cuando lo anterior ya es motivo suficiente para la estimación del recurso.la dignidad de la persona. Inicia el cumplimiento el 10. y que ¾ partes de la condena las cumplió en agosto pasado y la definitiva la cumplirá dentro de pocos meses. (. cumple tres cuartas partes en Julio de 1998 y la totalidad de la pena en enero del 2000 (lo que es revelador de la obtención de importantes redenciones.) de suerte que los servicios médicos consideran que se trata de un enfermo de SIDA con muy mal pronóstico a corto. 11 meses y 28 días. En fin. ni recompensas y ha participado en las actividades de la escuela y del taller de mecánica. así como a que el interno es toxicómano pero en la actualidad no muestra síntomas de consumo. a la pertenencia de la madre a una asociación de lucha contra la droga.. los datos relativos a las penas que cumple son los siguientes : penas impuestas :8 años.su conducta en la misma no es mala pues ni tiene sanciones. se considera en su contra el fracaso en su tratamiento de desintoxicación y la ausencia de disfrute de permisos de salida. así como una alegada multireincidencia que no resulta del expediente y que más parece referirse a una plural actividad delictiva. hay que tener en cuenta el informe social favorable del servicio correspondiente del centro penitenciario.” AUTO 1017/97 22. por todo lo cual procede la clasificación solicitada. en el presente caso.
Es decir que su eventual anticipación. Pero lo esencial es que el expediente contiene los suficientes datos como para pronunciarse sobre la progresión a tercer grado y la libertad condicional y que la resolución en un sentido u otro dependerá del concepto mismo de si estamos en presencia de una enfermedad muy grave con padecimientos incurables. Al respecto ha de decirse que existe también un informe médico-forense de 10 de junio de 1997 que concluye afirmando que en opinión del facultativo “el informado no presenta enfermedad que se prevea con un desarrollo fatal a corto medio plazo.y 196 del Reglamento 50 . orientado. Al respecto ha de decirse que esa progresión y esa libertad podrían darse sin más especiales requisitos en el plazo de unos pocos meses (menos de siete). Debe pues analizarse si estamos en presencia de un enfermedad muy grave y con padecimientos incurables.se observará que ese contenido mínimo no se corresponde con el propósito de la norma (artículo 104. No consta que el médico forense hiciera otras exploraciones o análisis complementarios aunque se deduce de su informe que tuvo a la vista los dictámenes de los servicios médicos de la prisión y que se reunió con el interno cuyo aspecto externo describe como consciente. por su limitada extensión temporal. salvo complicaciones”. no supone un beneficio singularísimo o especialmente extraordinario. Pero si se coteja con otras causas de concesión y particularmente con la de edad avanzada -mayores de 70 años . Pues bien la concesión de esas ventajas o beneficios en razón de la presencia de las enfermedades descritas dependerá en buena parte del concepto y contenido que se atribuya a esa circunstancia o causa de concesión.avances en la reinserción ni es conveniente el régimen de semilibertad inherente al mismo sin una cierta preparación a través de los permisos. asintomático y con aparente buen estado general. simplemente con una conducta positiva y un buen uso de algún permiso penitenciario previo. esto es la suficiencia del cumplimiento de este requisito para acordar la progresión al tercer grado y la liberta condicional . El contenido mínimo que debe darse a esa causa de enfermedad muy grave y con padecimientos incurables a la hora de decidir sobre la progresión de grado y la libertad condicional incluiría el derecho a morir y a agonizar o premorir fuera de prisión.
lo que la norma busca es una suerte de efecto sustitutivo de la prisión por la enfermedad pues el efecto acumulativo de ambos sufrimientos -la privación de libertad y la enfermedad grave e incurabletornaría inhumana por cruel. en lo que ahora se resuelve. marginados. refrendada por el artículo 92 del Código Penal). como es sabido. en definitiva sentir la vida como convivencia o interdependencia y no como supervivencia y dependencia absoluta de otros. como en el caso de la madre del interno.Penitenciario. al menos. son el derecho a la vida y a la integridad física (artículo 15 de la Constitución ) pues. En fin. es absurdo orientar la ejecución de la pena a la reinserción y la rehabilitación. el principio de personalidad de la pena. el SIDA no es tanto mortal en si cuanto por facilitar infecciones o enfermedades oportunistas que en principio son de más fácil contagio en lugares de obligada convivencia colectiva y más si el estado sanitario medio de los internos . sino de constatar que una pena en principio no reputada inhumana pueda tornarse tal si se añade pena a la pena.. Igualmente enlaza con la proscripición constitucional de penas inhumanas y no se trata aquí de filosofar sobre la dureza de las penas privativas de libertad. esto es. la ejecución de la pena. la privación de su presencia actual se presenta como prólogo de su definitiva ausencia. un vivir en libertad que es también convivir .muy frecuente los más débiles socialmente. toxicómanos . pero esa afectación es singularmente dura cuando. negativamente. implícitamente en el artículo 25 de la Constitución. También. reconocido. En positivo.es inferior al de las personas libres.el hombre como ser social desde los filósofos griegos . sino también se extiende a vivir en libertad esa última etapa de la vida que puede incluso tener una larga duración. 51 . Pero es que además la concesión de estos beneficios enlaza directamente con bienes y derechos constitucionalmente consagrados lo que permite no dilatarlos hasta las fases terminales de la enfermedad . es decir a la convivencia responsable en libertad (artículo 25 de la Constitución) si esa libertad ha de durar las pocas horas o días que mediaran entre la excarcelación y la muerte. resulta en su integridad siempre de muy difícil cumplimiento en cuanto que también terceros inocentes se ven afectados por la prisión del condenado .
97 y 21.98 JVP Nº2 EXP 217/94 52 . y en los sucesivos emitidos por el médico forense en fechas 17.Por todo ello. que procede del servicio médico del centro penitenciario. existían motivos suficientes para haber concedido la libertad condicional cuando se propuso. aunque ciertamente en lo que parece un impreso-tipo.97 JVP Nº2 EXP 205/91 * “Los informes médicos referentes al interno recurrente que se han ido emitiendo desde Octubre de 1996 ponen de manifiesto un deterioro psicofísico importante y un pronóstico malo a corto plazo.12. grave e irreversible. se cumple los requisitos para acordar la progresión a tercer grado y la concesión de la libertad condicional. lo verdaderamente determinante para acceder a la libertad condicional es el estado de salud del penado.” AUTO 1288/97 16. todos ellos coincidentes en la gravedad de la enfermedad y en el mal pronóstico a corto plazo. siendo este dato determinante para que el Ministerio Fiscal informara el 20.97. Por tanto.97. pues a pesar de que en los informes médicos se mantiene la posibilidad para delinquir por la capacidad ambulatoria del enfermo.12. acreditada la presencia de al menos una enfermedad muy grave y con padecimientos incurables y. lo cierto es que la gravedad de la enfermedad padecida y la probable evolución de la misma eran suficiente para aconsejar entonces tal medida y no dilatarla hasta que la muerte fuera inminente. que la conducta del interno es buena.2.2. Así se indica en el primero que consta en el expediente. 7. y que ha motivado que haya sido ingresado recientemente en un centro hospitalario y después de esto excarcelado. aunque el pronóstico no sea fatal a corto o medio plazo. Pero es que a pesar de tal dato negativo. “ AUTO 156/98 13. permitiendo de aquella forma que tanto el interno como las personas de su entorno más cercano pudieran disfrutar de un periodo de tiempo de convivencia antes de que el deterioro fuera total.12. si bien en contradicción con la propuesta del mismo centro en la que se indica. con una evolución progresiva desfavorable constatada por los mencionados informes. aún constando la mala conducta observada por el mismo que refiere el informe de la Junta de Tratamiento.1.96 en el sentido de no oponerse a la libertad condicional del interno.
En dicho informe se hace también referencia al buen apoyo y acogida familiar ante un eventual permiso o libertad condicional anticipada. su esposa tiene trabajo en Telemarketing donde también trabaja su hija mayor. En cuanto a la familia adquirida. También se hace referencia a la condición de toxicómano del interno si bien expone no consumir en la actualidad. es grave. además de la progresión de grado.* “El interno ha solicitado. El informe de la trabajadora social. Los datos relativos a las penas que cumple son los siguientes : condena total de 55-12-6. Esa petición se incorpora al recurso contra la denegación de progresión. Con los datos anteriores. hepatopatía por virus B y C. siendo petición que se reitera en el recurso de reforma y subsidiario de apelación. tuberculosis pulmonar en 1991. La vinculación familiar es muy positiva con todos los miembros de su familia. y según el informe médico de 21 de noviembre de 1996 (folio 7). otro más reciente que tuvo lugar en el presente ingreso. Se encuentra en tratamiento actual con DDI.93 se evadió del CIS Victoria Kent. la libertad condicional. conocido desde 1989.12. en el presente auto. El pronóstico a seis meses vista. Consta en su contra. a contar desde el 21 de noviembre de 1996 en que se estableció el diagnóstico. La cita del artículo104 del Reglamento Penitenciario en su recurso supone que el recurrente lo que pide es salir de la prisión. La progresión a tercer grado y la aplicación de la libertad condicional se solicitan en base a la misma causa : la existencia de una enfermedad grave con padecimientos incurable. Sus otros dos hijos se encuentran escolarizados. 53 . de 5 de Diciembre de 1996. Debe. En la última analítica destacan 206 CD4 (octubre de 1996 presentando un índice Karnofsky de 90. señala la inexistencia de antecedentes penales y toxicofícilos en los miembros de la familia de origen del interno. (correctamente tratado durante un año). El 21. resolverse sobre dicha pretensión. se llega a la conclusión de que se trata de una infección por VIH estadio C2 con importantes inmunodepresión lo que hace pensar en un pronóstico malo a corto plazo. condenas de evasión en ingreso anterior (año 85 no reincorporación de permiso al Centro Penitenciario de Segovia). El interno sufre las siguientes enfermedades : VIH positivo. en especial con la esposa e hijos. Tiene previsto el cumplimiento de las ¾ partes para el año 2015.
De todos modos y si se coteja con otras causas de 54 . recuperó el interno la clasificación en segundo grado con efectos de 25. Reingresó el 18.12. Al final del proceso aludido. Sin embargo la petición de progresión a tercer grado y de libertad condicional tienen su fundamento en la presencia de una enfermedad grave y con padecimiento incurables. Por lo tanto para atender a la solicitud del apelante habrá de valorarse la presencia de las enfermedades que padece.93.4 del Reglamento Penitenciario a al Junta de Tratamiento.10.. orientado.1. sin especiales requisitos.. Fue regresado a segundo grado en Abril de 1995 y no ha vuelto a disfrutar permisos. no pudiendo ser valorado al tener el interno decretado prisión preventiva en causa ya penada. Consta aprobada baja en redención con efectos de 21.95. buen estado genera.estando en tercer grado (fue progresado en Julio de 1992). los servicios médicos del Centro aportaron informes a los efectos de posible aplicación de lo previsto en el artículo 104.1997 en el que consta : “en el momento actual el informado está consciente. Para ello habrá de determinarse el concepto y contenido que se atribuya a esa circunstancia o causa de concesión. Dados los antecedentes penales del informado . Existe un informe médico forense de 18.en mi opinión el pronóstico a corto-medio plazo es bueno salvo complicaciones” En el presente caso.2.96 Son estos datos de por sí negativos para acordar una progresión a tercer grado no resultando conveniente un régimen de semilibertad (inherente a su concesión) para quien no se ha preparado al mismo a través de los permisos. El contenido mínimo que debe darse a esa causa de “enfermedad muy grave y con padecimientos incurables” incluiría el derecho a morir y a agonizar o premorir fuera de la prisión. tardarían aún mucho en llegar. Por lo tanto habrá de establecerse si estamos en presencia de una enfermedad muy grave con padecimientos incurables. la progresión al tercer grado y la libertad condicional suponen un beneficio singularísimo y extraordinario puesto que esa progresión y libertad. con buen estado de nutrición. Ya en el mes de Mayo de 1996. habiendo cometido hechos delictivos en Mayo del 94 por los que ha sido recientemente condenado. al ser éstas el fundamento único de una eventual admisión de lo solicitado.
Por todo ello. aunque el pronóstico no sea fatal a corto o medio plazo. en congruencia. no sólo el penado sino. La totalidad de las penas a cumplir es de 10 años. aportaron un informe a los efectos de posible aplicación de lo previsto en el artículo 104. los Servicios Médicos del Centro Penitenciario Madrid IV. El interno goza de apoyo familiar en todos los sentidos lo que redundará en un mejor estado sanitario del mismo.4 del Reglamento Penitenciario a la Junta de Tratamiento. refrendada por el 92 del Código Penal. acreditada la presencia al menos de un enfermedad grave y con padecimientos incurables y. es un hecho que la privación de libertad supone que. en el presente caso.) sino que también se extiende a vivir en libertad esa última etapa de la vida que puede incluso tener una larga duración. Por otro lado es de destacar que.concesión y particularmente con la edad avanzada (mayores de 70 años) se observará que ese contenido mínimo no se corresponde con el propósito de la norma (artículo 104 y 196 del Reglamento Penitenciario. Por tanto.” AUTO 68/98 16.1. Por otra parte . 7 meses y 15 días.98 JVP Nº2 EXP 895/92 * “Si bien la resolución administrativa inicial y los autos del Juzgado de Vigilancia Penitenciaria que se impugnan hacen referencia a la denegación de la progresión al tercer grado. El interno tiene 38 años de edad con nueve ingresos en prisión desde 1981. Actualmente. Por otra parte la concesión de estos beneficios enlaza directamente con bienes y derechos constitucionalmente consagrados lo que permite no dilatarlos hasta las fases terminales de el enfermedad. se cumplen los requisitos para acordar la progresión a tercer grado y la concesión de la libertad condicional. la resolución ha de resolver sobre ambas pretensiones.10. terceros inocentes se vean afectado por ella.94. tras haber quebrantado en una ocasión la libertad condicional cumple causa por cuatro delitos de robo con intimidación o robo con fuerza. En prisión ininterrumpida desde el 8. tiene previsto el cumplimiento de las tres cuartas partes con redención de condenas para noviembre 55 . en este caso la familia y sobre todos sus hijos cuya privación de su presencia actual presenta como prólogo de su definitiva ausencia. en mayo de 1996. es lo cierto que la pretensión del interno era doble : progresión a dicho grado y concesión de la libertad condicional.
El interno. tras estar internado en el propio Centro Madrid IV. con pronóstico muy grave a seis meses vista verificado hace más de 14 meses (26. el varón fallecido en 1996 por VIH. La madre trabaja desde hace 16 años en labores por limpieza. Los artículos 104. Asimismo. Con la hermana y la madre mantiene comunicaciones normales. si bien en uno posterior de 8 de abril de 1997 se afirma que la enfermedad no impide al preso capacidad para relacionarse con el mundo exterior fuera de su ambiente familiar y por tanto. La madre está dispuesta a acogerlo en el domicilio y darle el apoyo necesario. Tiene dos hermanos.1997) A la vista de estos informes el Fiscal ha informado favorablemente la libertad condicional (dictamen 13. tuberculosis no bacilifera. Con este informe coinciden el médico forense en su informe de 11 de marzo de 1997. y 196 del Reglamento Penitenciario. Es consumidor de droga desde los 18 años y es politoxicómano. El preso solicita la progresión de grado y la libertad condicional. La vivienda de la madre lo es en propiedad y aparentemente reúne condiciones de habitabilidad.4. sus antecedentes familiares son : padre fallecido en 1982 por suicidio. Es un interno con antecedentes toxicofílicos sin que conste la superación de su problema con las drogas.1996) si bien posteriormente lo hizo desfavorablemente aunque solicitando un seguimiento en la información mediante reconocimientos periódicos por si era preciso cambiar de criterio. aunque limitada. aparentemente. existe capacidad para delinquir.3.11. ha dejado en algún momento de tomar la medicación adecuada a su enfermedad.96). Hepatitis C y hepatopatía crónica. Según el informe médico al interno son susceptibles de aplicación los artículos 104.4 y 196 del Reglamento Penitenciario establecen la 56 .de 1999. si bien desde abril de 1997 sigue el tratamiento y coopera con los servicios médicos del centro para que otros internos lo sigan (informe 25. Carece de experiencia profesional y ha trabajado en períodos cortos con carácter temporal. Actualmente no observa mala conducta y cuenta con apoyo familiar caso de ser excarcelado en libertad condicional .4. ya que está gravemente enfermo. herida por arma blanca en hemitórax izquierdo. candidiasis oral de repetición. Los informes recibidos de la prisión refieren las siguientes enfermedades e incidencias médicas : Infección por VIH estadio B-3. ofreciendo hacer vida honrada en libertad.
Las razones de estas normas pueden en síntesis encontrase en el respeto a la vida y a la integridad física y moral como derechos fundamentales más fácilmente vulnerables en prisión que fuera de ella. muchas veces) a simas de dolor. si bien siempre con prudencia. de dar. pueden en concreto y en ejecución. además de recibir y de integrarse lo más plenamente posible en la sociedad a la que siempre se afirma que el preso no ha dejado de pertenecer.posibilidad de progresión al tercer grado y concesión de la libertad condicional cuando un interno padezca una enfermedad muy grave con sufrimientos incurables. fuera un concepto compatible con tan pobres extremos y no se extendiera a la capacidad de convivencia. tanto el Código Penal derogado como el vigente exigen además de la presencia de la enfermedad unas ciertas garantías de hacer vida honrada en libertad (texto refundido de 1973) que se concretan en un pronóstico individualizado y favorable a dicha vida honrada (Código de 1995). el riesgo de acordar la libertad condicional es asumible y 57 . el preso ha cumplido 38 años . aunque no sean en abstracto reputadas como tales en nuestra cultura. Así pues. el miedo al error siempre posible en ese pronóstico podría tener tales efectos paralizantes que jamás nadie arriesgara el vaticinio salvo en los supuestos de enfermedades en fases tan avanzadas y tan terriblemente incapacitantes en que pudieran afirmarse la imposibilidad física de delinquir.su capacidad criminal aunque persista (cabría preguntarse en quien no) está atenuada. Y ello sería tanto como reducir el beneficio de libertad condicional al derecho a sobrevivir (si acaso) y a agonizar y morir. Pero este requisito debe analizarse. Ciertamente la ley.hecho cronológico que como es sabido debilita por sí sólo la tendencia a delinquir . también con elasticidad. en la prohibición constitucional de penas inhumanas que. si en el presente momento la presencia de enfermedades gravísimas y con sufrimientos incurables es patente. devenir tales si el sufrimiento inherente a la enfermedad supone un añadido o carga adicional al que supone la pena tal que el cumplimiento de ésta lleve al preso ( y a terceros. por condicional que sea ésta. como si la vida en libertad. el pronóstico de vida no es muy largo y el ambiente familiar es de acogida y responsabilización. Pues en un tierra como la nuestra más proclive a buscar culpables que a buscar soluciones.
Pero lo esencial es valorar no tanto el origen o la posible causa de agravación de sus enfermedades sino la trascendencia de éstas en orden a la eventual aplicación de los 58 . sin embargo. Delta y c y candidiasis orofaringea de repetición. no puede atribuirse exclusivamente al interno la responsabilidad de una eventual permanencia en el consumo. la cautela de acordar que quede bajo custodia familiar ofrecida por el interno y por su madre. de estar sometiendo a un preso a una pena que por sus circunstancias es inhumano que cumpla. relativas exclusivamente a la denegación de progresión a tercer grado del preso ahora apelante es lo cierto que éste también solicita la libertad condicional con cita expresa de los artículos 92 del Código Penal y 196 del Reglamento Penitenciario. Cumple condena por delitos violentos contra la propiedad con una extensión de 16 años 10 meses y dos días y. tras iniciar el cumplimiento el 14-2-92. sino es ya lesión. El índice de Kanofsky es de 80 (actividad normal con esfuerzo) y su pronóstico a un mes vista y a seis meses vista era muy grave en marzo de 1997. Su situación clínica es la siguientes : HIV positivo desde 1992. padece trombopenia asociada a VIH.sobre todo es preferible al riesgo. añadirse a la condición general de no delinquir durante la libertad. no ha disfrutado de permisos de salida y se dice que sufre una drogodependencia no superada.98 JVP Nº2 EXP 530/95 * “Pese al tenor de las resoluciones judiciales y la previa administrativa. habrá cumplido las tres cuartas partes en marzo de 1998. pero debe estimarse el recurso. en virtud de las redenciones ganadas. Heaptopatia crónica por virus b. Puede. Pues sólo la función retributiva de la pena puede explicar la presencia en prisión hasta la preagonía y esa retribución sumada a la enfermedad sería cruel. Deba pues resolverse también sobre esta pretensión.1. La drogodependencia no superada es un juicio de valor de la Administración previsiblemente fundado en la observación directa pues no constan sanciones por tenencia o consumo de estupefacientes. El interno tiene 42 años de edad. En todo caso en un régimen de sujeción especial del administrado a la Administración. último análisis conocido arrojaba un total de 54 CD4 (lo normal son ochocientas). y carece de sentido orientar a la reinserción a quien sólo hubiera de salir de prisión para agonizar y morir.” AUTO 71/98 16. Cuenta con apoyo familiar.
pero el Tribunal ha de atenerse no a un juicio hipotético o de posibilidad. 59 . según informes oficiales. con un porcentaje importante de también afectados por el retrovirus y en el que. se torna inhumana en su ejecución. Mandato que se dirige a todos los poderes públicos: Al legislador que no puede establecerlas en la ley. Este argumento es positivo a conceder la libertad condicional por causa de enfermedad grave en cuanto que enlaza directamente con el derecho a la integridad física (a la salud) consagrado como fundamental por el artículo 15 de la Constitución. y que proclama igual norma constitucional. como hipótesis. que la salud del enfermo haya mejorado con alguno de los modernos tratamientos. conforme al cual fue condenado el hoy apelante. El Código Penal derogado. por debilitar de tal suerte la capacidad de defensa del organismo que multiplica el riesgo de infecciones comunes que un organismo sano está en condiciones de rechazar y otro debilitado por VIH o rechaza con mayor dificultad o no es capaz de superar. de gran concentración humana.artículos 104-4 y 196 del vigente Reglamento Penitenciario. sino a los datos que como ciertos obran en el expediente. Y esto puede ocurrir si al sufrimiento inherente a la privación de libertad se suman otros que pueden llevar al ser humano al límite de su capacidad de resistencia cuando no traspasarlo. Se cumplen pues lo requisitos de los artículos 104 y 196 del Reglamento Penitenciario. Como es sabido la enfermedad conocida como SIDA no es tanto mortal en si cuanto. aparecen presentes varias enfermedades muy graves que hoy por hoy no tienen cura. es posible seguir consumiendo drogas al margen cautelas higiénicas elementales. En ese sentido la presencia en un centro carcelario. no es en principio la fórmula más indicada para preservar la salud del enfermo. aún considerada en nuestra estadio cultural como humana en abstracto. Ciertamente cabe. e incluso con el derecho a la vida que es esencialmente el derecho a conservarla durante el tiempo posible. principalmente. En el presente caso la privación de libertad ha sido lo suficientemente prolongada y la conducta y capacidad de redención lo bastante buenas como para que las tres cuartas partes de la condena se cumplan en pocos días. y a la Administración y a los jueces que han de velar porque una pena. De otra parte el repetido artículo 15 de la Constitución prohibe las penas inhumanas. a no perderla cuando aún no es hora.
exigía además unas ciertas garantías de que el preso hiciera vida honrada en libertad. Barcelona. más si persiste y se acentúa la tendencia a desplazar o al menos. (2) Karl Larenz “Metodología de la Ciencia del Derecho” Ed. Pero evidentemente la ley no busca la libertad de los agonizantes. no es vivir en convivencia. En el presente caso. 23 y 24 de noviembre de 1995. sus enfermedades son tan graves como requerir un tratamiento severo hasta donde sea tolerable por el penado. si el preso ha de cumplir en pocos días tres cuartas partes de la pena. Ariel. 60 . requisito que la nueva ley ha endurecido exigiendo un pronóstico individualizado y favorable de hacer vida honrada en libertad. pronóstico del que cabe igualmente pronosticar que su obtención no será fácil si sólo se valoran los riesgos siempre existentes de volver a delinquir . 1966 (3) Heriberto Asencio Cantisán “Criterios y método de aplicación del artículo 60 del Reglamento Penitenciario y la problemática de los enfermos afectados del Sida” Jornadas Sida en las prisiones organizadas por SALHAKETA (4) Borja Mapelli Caffarena “Normas penitenciarias en el Anteproyecto de Código Penal de 1992 (5) José María Tamarit Sumalla “Curso de Derecho Penitenciario” De Cedecs 1996 (6) Ignacio Sánchez Yllera VI Reunión de Jueves de Vigilancia Penitenciaria 1993.” AUTO 222/98 26. pues a ellos les está casi vedado por esencia el hacer vida en libertad. no permite una suficiente capacidad de autodeterminación en muchos casos como para hablar de libertad. a hacer compartir la responsabilidad por hechos de terceros al autor de dicho pronóstico cuya tendencia natural siempre será la de evitar ese juicio de reproche. a los enfermos del Sida” Segunda Conferencia Nacional Sobre Sida y Drogas. quizá con la excepción de los supuestos extremos en que pueda afirmarse que la enfermedad ha traído como consecuencia la incapacidad física para delinquir. Sobrevivir agónicamente no es vivir. éste cuenta con apoyo familiar y tiene más de cuarenta años las posibilidades razonables de que haga vida honrada son elevadas. Debe pues estimarse el recurso y concederse la progresión a tercer grado de tratamiento y la libertad condicional.98 JVP Nº2 EXP 135/95 (1) Joaquín Sánchez-Covisa Villa “Problemas de interpretación y aplicación del artículo 60 del Reglamento Penitenciario y artículo 92 del Nuevo Código Penal .2.
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