Source: http://noticias.juridicas.com/base_datos/Anterior/rd1812-1994.t3.html
Timestamp: 2017-07-21 12:16:05+00:00

Document:
Real Decreto 1812/1994, de 2 de septiembre, por el que se aprueba el Reglamento General de Carreteras. TITULO III.�Uso y defensa de las carreteras.
TITULO IIIUso y defensa de las carreteras
CAPITULO PRIMEROProtecci�n del dominio p�blico viario y limitaciones a la propiedad
Zonas de protecci�n 1. A los efectos de la Ley de Carreteras y de este Reglamento se establecen en las carreteras las siguientes zonas: de dominio p�blico, de servidumbre y de afecci�n (art�culo 20).
2. A efectos del r�gimen jur�dico de protecci�n del dominio p�blico viario y para la determinaci�n de las limitaciones de la propiedad de los terrenos colindantes, los ramales de enlace y las v�as de giros de intersecciones tendr�n en todo caso la consideraci�n de carreteras convencionales.
3. La naturaleza de dominio p�blico de los terrenos e instalaciones de los elementos funcionales de la carretera que establece el art�culo 55.3 de este Reglamento, prevalecer� sobre las zonas de servidumbre o afecci�n donde se superpongan.
4. Donde las zonas de dominio p�blico, servidumbre y afecci�n se superpongan, en funci�n de que su medici�n se realice desde la carretera principal o desde los ramales de enlaces y v�as de giro de intersecciones, prevalecer�, en todo caso, la configuraci�n de la zona de dominio p�blico sobre la de servidumbre, y la de �sta sobre la de afecci�n, cualquiera que sea la carretera o elemento determinante.
5. En los cruces e intersecciones de la Red de Carreteras del Estado con carreteras de titularidad de otras Administraciones P�blicas, el ejercicio de las respectivas competencias se coordinar�n entre s�, quedando a salvo las atribuciones del Estado sobre las carreteras de su propia Red.
SECCION1.� Zona de dominio p�blico
Delimitaci�n 1. Son de dominio p�blico los terrenos ocupados por las carreteras estatales y sus elementos funcionales, y una franja de terreno de ocho metros de anchura en autopistas, autov�as y v�as r�pidas, y de tres metros en el resto de las carreteras, a cada lado de la v�a, medidas en horizontal y perpendicularmente al eje de la misma, desde la arista exterior de la explanaci�n. La arista exterior de la explanaci�n es la intersecci�n del talud del desmonte, del terrapl�n o, en su caso, de los muros de sostenimiento colindantes, con el terreno natural. En los casos especiales de puentes, viaductos, t�neles, estructuras u obras similares, se podr� fijar como arista exterior de la explanaci�n la l�nea de proyecci�n ortogonal del borde de las obras sobre el terreno. Ser� en todo caso de dominio p�blico el terreno ocupado por los soportes de la estructura (art�culo 21.1).
2. En t�neles, la determinaci�n de la zona de dominio p�blico podr� extenderse a la superficie de los terrenos necesarios para asegurar la conservaci�n y mantenimiento de la obra, de acuerdo con las caracter�sticas geot�cnicas del terreno, su altura sobre el t�nel y la disposici�n de sus elementos, tales como ventilaci�n, accesos u otros necesarios.
Expropiaci�n 1. Los proyectos de construcci�n o trazado de nuevas carreteras, variantes, duplicaciones de calzada, acondicionamiento, restablecimiento de las condiciones de las v�as y ordenaci�n de accesos habr�n de comprender la expropiaci�n de ios terrenos a integrar en la zona de dominio p�blico, incluyendo en su caso los destinados a �reas de servicio y otros elementos funcionales de la carretera:
2. Excepcionalmente, en los casos de viaductos y puentes, la expropiaci�n y, en consecuencia, la configuraci�n de la zona de dominio p�blico, podr� limitarse a los terrenos ocupados por los cimientos de los soportes de las estructuras y una franja de un metro, como m�nimo a su alrededor. El resto de los terrenos afectados quedar� sujeto a la imposici�n de las servidumbres de paso necesarias para garantizar el adecuado funcionamiento y explotaci�n de la carretera.
Obras e instalaciones 1. S�lo podr�n realizarse obras o instalaciones en la zona de dominio p�blico de la carretera, previa autorizaci�n del Ministerio de Obras P�blicas, Transportes y Medio Ambiente, cuando la prestaci�n de un servicio p�blico de inter�s general as� lo exija. Todo ello sin perjuicio de otras competencias concurrentes y de lo establecido en el art�culo 38 de la Ley de Carreteras y concordantes de este Reglamento (art�culo 21.3).
2. En ning�n caso se autorizar�n obras o instalaciones que puedan afectar a la seguridad de la circulaci�n vial, perjudiquen la estructura de la carretera y sus elementos funcionales, o impidan su adecuada explotaci�n.
3. En la zona de dominio p�blico se permitir�n las obras relacionadas con los accesos de una estaci�n de servicio debidamente autorizada.
4. Se podr� autorizar excepcionalmente la utilizaci�n del subsuelo en la zona de dominio p�blico, para la implantaci�n o construcci�n de infraestructuras imprescindibles para la prestaci�n de servicios p�blicos de inter�s general, con los requisitos y procedimiento establecidos en la secci�n 6.� del presente T�tulo del Reglamento.
5. En el caso previsto en el apartado anterior, las obras o instalaciones se situar�n fuera de la explanaci�n de la carretera, salvo en los casos de cruces, t�neles, puentes y viaductos.
SECCION2.� Zona de servidumbre
Delimitaci�n La zona de servidumbre de las carreteras estatales consistir� en dos franjas de terreno a ambos lados de las mismas, delimitadas interiormente por la zona de dominio p�blico definida en los art�culos 21 de la Ley de Carreteras y 74 de este Reglamento, y exteriormente por dos l�neas paralelas a las aristas exteriores de la explanaci�n a una distancia de 25 metros en autopistas, autov�as y v�as r�pidas, y de ocho metros en el resto de las carreteras, medidas desde las citadas aristas (art�culo 22.1).
Usos permitidos 1. En la zona de servidumbre no podr�n realizarse obras ni se permitir�n m�s usos que aquellos que sean compatibles con la seguridad vial, previa autorizaci�n, en cualquier caso, del Ministerio de Obras P�blicas, Transportes y Medio Ambiente, sin perjuicio de otras competencias concurrentes y de lo establecido en el art�culo 38 de la Ley de Carreteras y 123 de este Reglamento (art�culo 22.2).
2. En todo caso, el Ministerio de Obras P�blicas, Transportes y Medio Ambiente podr� utilizar o autorizar la utilizaci�n de la zona de servidumbre por razones de inter�s general o cuando lo requiera el mejor servicio de la carretera (art�culo 22.3).
3. La zona de servidumbre se podr� utilizar para los siguientes fines:
a) Encauzamiento y canalizaci�n de aguas que discurran por la carretera.
b) Dep�sito temporal de objetos que se encuentren sobre la plataforma de la carretera y constituyan peligro u obst�culo para la circulaci�n.
c) Estacionamiento temporal de veh�culos o remolques que no puedan circular por cualquier causa.
d) Conducciones vinculadas a servicios de inter�s general, si no existe posibilidad de llevarlas m�s lejos de la carretera.
e) Almacenamiento temporal de materiales, maquinaria y herramientas destinadas a las obras de construcci�n, reparaci�n o conservaci�n de la carretera.
f) Otros an�logos que contribuyan al mejor servicio de la carretera, tales como caminos agr�colas o de servicio, y zonas de aparcamiento.
4. El otorgamiento de las autorizaciones para la utilizaci�n por terceros de la zona de servidumbre para los fines expresados, corresponder� a la Direcci�n General de Carreteras.
Requisitos 1. En los supuestos enunciados en los p�rrafos a), b) y c) del apartado 3 del art�culo anterior, la utilizaci�n temporal de los terrenos comprendidos en la zona de servidumbre no requerir� la previa notificaci�n de la Direcci�n General de Carreteras al propietario ni al poseedor de los terrenos afectados.
2. En los casos previstos en los p�rrafos d), e) y f), la Direcci�n General de Carreteras notificar� previamente al propietario del inmueble afectado y al arrendatario u otros poseedores con t�tulo v�lido en Derecho, la resoluci�n de ocupar los terrenos necesarios, con expresi�n de la superficie y del plazo previsto, finalidad a la que se destina y designaci�n del beneficiario, a los efectos de que en un plazo de quince d�as manifieste lo que estime conveniente.
Uso por los titulares 1. El uso y explotaci�n de los terrenos comprendidos dentro de la zona de servidumbre por sus propietarios o titulares de un derecho real o personal que lleve aparejado su disfrute, estar�n limitados por su compatibilidad con las ocupaciones y usos que efect�en la Direcci�n General de Carreteras o las personas autorizadas, sin que esta limitaci�n genere derecho a indemnizaci�n.
2. Los propietarios o titulares de otros derechos reales o personales sobre los terrenos afectados por las servidumbres necesarias para garantizar el funcionamiento y explotaci�n de la carretera podr�n realizar cultivos sin necesidad de autorizaci�n, pero no obras o instalaciones que impidan la efectividad de la servidumbre o que afecten a la seguridad de la circulaci�n vial. Tampoco se podr�n realizar plantaciones, obras o instalaciones que impidan la efectividad de esas servidumbres o incidan en la seguridad de la circulaci�n vial.
Indemnizaci�n 1. Ser�n indemnizables la ocupaci�n de la zona de servidumbre y los da�os y perjuicios que se causen por su utilizaci�n (art�culo 22.4).
2. A tal efecto, ser� de aplicaci�n lo previsto en la Ley de Expropiaci�n Forzosa y su Reglamento.
3. El abono de las indemnizaciones ser� de cuenta del beneficiario de la ocupaci�n.
SECCION3.� Zona de afecci�n
Delimitaci�n La zona de afecci�n de una carretera estatal consistir� en dos franjas de terrenos a ambos lados de la misma, delimitadas interiormente por la zona de servidumbre y exteriormente por dos l�neas paralelas a las aristas exteriores de la explanaci�n a una distancia de 100 metros en autopistas, autov�as y v�as r�pidas, y de 50 metros en el resto de las carreteras, medidas desde las citadas aristas (art�culo 23.1).
Obras e instalaciones 1. Para ajecutar en la zona de afecci�n cualquier tipo de obras o instalaciones fijas o provisionales, cambiar el uso o destino de las mismas y plantar o talar �rboles, se requerir� la previa autorizaci�n del Ministerio de Obras P�blicas, Transportes y Medio Ambiente, sin perjuicio de otras competencias concurrentes y de lo establecido en el art�culo 38 de la Ley de Carreteras y 123 de este Reglamento (art�culo 23.2).
2. En las construcciones e instalaciones ya existentes en la zona de afecci�n podr�n realizarse obras de reparaci�n o mejora, previa la autorizaci�n correspondiente, una vez constatados su finalidad y contenido, siempre que no supongan aumento de volumen de la construcci�n y sin que el incremento de valor que aqu�llas comporten pueda ser tenido en cuenta a efectos expropiatorios, todo ello, asimismo, sin perjuicio de las dem�s competencias concurrentes y de lo dispuesto en el art�culo 39 de la Ley (art�culo 23.3).
3. La denegaci�n de la autorizaci�n deber� fundarse en las previsiones de los planes o proyectos de ampliaci�n o variaci�n de la carretera, en un futuro no superior a diez a�os (art�culo 23.4).
SECCION4.� L�nea l�mite de edificaci�n
Delimitaci�n 1. A ambos lados de las carreteras estatales se establece la l�nea l�mite de edificaci�n, desde la cual hasta la carretera queda prohibido cualquier tipo de obra de construcci�n, reconstrucci�n o ampliaci�n, a excepci�n de las que resulten imprescindibles para la conservaci�n y mantenimiento de las construcciones existentes.
La l�nea l�mite de edificaci�n se sit�a a 50 metros en autopistas, autov�as y v�as r�pidas, y a 25 metros en el resto de las carreteras, de la arista exterior de la calzada m�s pr�xima, medidos horizontalmente a partir de la mencionada arista. Se entiende que la arista exterior de la calzada es el borde exterior de la parte de la carretera destinada a la circulaci�n de veh�culos en general (art�culo 25.1).
2. A los efectos del apartado anterior, los ramales de enlaces y las v�as de giro de intersecciones tendr�n la consideraci�n de carreteras convencionales.
Casos especiales 1. Con car�cter general, en las carreteras estatales que discurran total o parcialmente por zonas urbanas, el Ministerio de Obras P�blicas, Transportes y Medio Ambiente podr� establecer la l�nea l�mite de edificaci�n a una distancia inferior a la fijada en el art�culo anterior, siempre que lo permita el planeamiento urban�stico correspondiente, con arreglo al procedimiento que reglamentariamente se establezca (art�culo 25.2).
2. Asimismo, el Ministerio de Obras P�blicas, Transportes y Medio Ambiente, previo informe de las Comunidades Aut�nomas y Entidades locales afectadas, podr�, por razones geogr�ficas o socioecon�micas, fijar una l�nea l�mite de edificaci�n inferior a la establecida con car�cter general, aplicable a determinadas carreteras estatales en zonas o comarcas perfectamente delimitadas (art�culo 25.3).
3. No obstante lo dispuesto en los apartados anteriores, en las variantes o carreteras de circunvalaci�n que se construyan con el objeto de eliminar las traves�as de las poblaciones, la l�nea l�mite de edificaci�n se situar� a 100 metros, medidos horizontalmente a partir de la arista exterior de la calzada en toda la longitud de la variante (art�culo 25.4).
4. A efectos de lo previsto en los apartados 1 y 2 del presente art�culo, la Direcci�n General de Carreteras determinar� provisionalmente la l�nea l�mite de edificaci�n y someter� el correspondiente estudio de delimitaci�n a informaci�n p�blica, por el plazo de treinta d�as h�biles que se anunciar� en el �Bolet�n Oficial del Estado�, a fin de que cualquier persona f�sica o jur�dica pueda formular las alegaciones que estime pertinentes.
Simult�neamente, dicha Direcci�n General remitir� a las Comunidades Aut�nomas y Entidades locales afectadas, el referido estudio de delimitaci�n, a fin de que, en dicho plazo y un mes m�s, se manifiesten.
En caso de conformidad, o si las Comunidades Aut�nomas o las Entidades locales no contestasen en el plazo mencionado, el expediente se elevar� al Ministro de Obras P�blicas, Transportes y Medio Ambiente para su resoluci�n definitiva.
En el supuesto de disconformidad, se proceder� con arreglo a lo indicado en el p�rrafo segundo del apartado 1 del art�culo 10 de la Ley de Carreteras y 33 de este Reglamento.
Coincidencia de zonas 1. Donde, por ser muy grande la proyecci�n horizontal del talud de las explanaciones, la l�nea l�mite de edificaci�n quede dentro de las zonas de dominio p�blico o de servidumbre, la citada l�nea se har� coincidir con el borde exterior de la zona de servidumbre.
2. Donde las l�neas l�mite de edificaci�n se superpongan, en funci�n de que su medici�n se realice desde la carretera principal o desde los ramales de enlaces y v�as de giro de intersecciones, prevalecer�, en todo caso, la m�s alejada de la carretera, cualquiera que sea la carretera o elemento determinante.
Obras e instalaciones 1. Se podr�n ejecutar obras de conservaci�n y mantenimiento de las construcciones existentes dentro de la l�nea l�mite de edificaci�n, as� como obras de reparaci�n por razones de higiene y ornato de los inmuebles, previa la comunicaci�n de su proyecto a la Direcci�n General de Carreteras; entendi�ndose la conformidad de �sta si no manifestase reparo alguno, fundado en la contravenci�n de lo dispuesto en la Ley de Carreteras y en este Reglamento, en el plazo de un mes.
2. La Direcci�n General de Carreteras podr� autorizar la colocaci�n de instalaciones f�cilmente desmontables, as� como de cerramientos di�fanos, entre el borde exterior de la zona de servidumbre y la l�nea l�mite de edificaci�n, siempre que no resulten mermadas las condiciones de visibilidad y seguridad de la circulaci�n vial.
3. Los dep�sitos subterr�neos, surtidores de aprovisionamiento y marquesinas de una estaci�n de servicio deber�n quedar situados m�s all� de la l�nea l�mite de edificaci�n.
4. Entre el borde exterior de la zona de servidumbre y la l�nea l�mite de edificaci�n no se podr�n ejecutar obras que supongan una edificaci�n por debajo del nivel del terreno, ni realizar instalaciones a�reas o subterr�neas que constituyan parte integrante de industrias o establecimientos, salvo las instalaciones que tengan car�cter provisional o sean f�cilmente desmontables.
5. Las limitaciones anteriormente se�aladas no confieren a los titulares de derechos reales sobre las fincas incluidas en la l�nea l�mite de edificaci�n, ning�n derecho a indemnizaci�n.
SECCION5.� Publicidad
Prohibici�n 1. Fuera de los tramos urbanos de las carreteras estatales queda prohibido realizar publicidad en cualquier lugar visible desde la zona de dominio p�blico de la carretera, sin que esta prohibici�n d� en ning�n caso derecho a indemnizaci�n (art�culo 24.1).
2. La prohibici�n afectar� a todos los elementos de la instalaci�n publicitaria, comprendiendo la fijaci�n de carteles, colocaci�n de soportes y cualquier otra manifestaci�n de la citada actividad publicitaria, salvo las exceptuadas en la Ley de Carreteras y en el presente Reglamento.
Carteles informativos 1. A los efectos de lo dispuesto en el art�culo anterior, no se consideran publicidad los carteles informativos autorizados por el Ministerio de Obras P�blicas, Transportes y Medio Ambiente (art�culo 24.2).
b) Los carteles que indiquen lugares de inter�s cultural, tur�stico, poblaciones, urbanizaciones y centros importantes de atracci�n con acceso directo e inmediato desde la carretera.
d) Los r�tulos de los establecimientos mercantiles o industriales que sean indicativos de su actividad, en las condiciones fijadas en el art�culo siguiente.
e) Los que se refieran a los carburantes disponibles, marca y precios de los mismos en la estaci�n de servicio m�s pr�xima.Letra e) del n�mero 2 del art�culo 89 introducida por el apartado once del art�culo �nico del R.D. 1911/1997, de 19 de diciembre, por el que se modifica el Reglamento General de Carreteras, aprobado por Real Decreto 1812/1994, de 2 de septiembre (�B.O.E.� 10 enero 1998).
3. En los casos a), b), c) y e) del apartado anterior, la forma, colores y dimensiones de los carteles informativos se determinar�n por el Ministerio de Fomento, as� como, en particular, la distancia a que se deban colocar los carteles del p�rrafo e), medida desde el acceso a la estaci�n de servicio.
N�mero 3 del art�culo 89 redactado por el apartado once del art�culo �nico del R.D. 1911/1997, 19 diciembre, por el que se modifica el Reglamento General de Carreteras, aprobado por Real Decreto 1812/1994, 2 septiembre (�B.O.E.� 10 enero 1998).
4. Los carteles informativos podr�n ser colocados por los interesados, previa autorizaci�n de la Direcci�n General de Carreteras, corriendo a cargo de aqu�llos su mantenimiento y conservaci�n. La autorizaci�n podr� ser revocada sin derecho a indemnizaci�n, previa audiencia del interesado, en caso de mala conservaci�n, cese de la actividad objeto de la informaci�n, por razones de seguridad de la circulaci�n, o por perjudicar el servicio p�blico que presta la carretera.
5. En los casos de revocaci�n contemplados en el apartado anterior, la Direcci�n General de Carreteras comunicar� al interesado la resoluci�n motivada, d�ndole un plazo para que retire el cartel objeto de revocaci�n, as� como sus soportes y cimientos. Transcurrido dicho plazo sin que el interesado haya procedido a la retirada, la Direcci�n General de Carreteras la llevar� a cabo, estando el titular obligado al pago de los costes de la operaci�n.
6. Ser� necesaria la colocaci�n de carteles informativos de los carburantes petrol�feros, precio y marca de los mismos, ofrecidos en la instalaci�n de venta al p�blico m�s pr�xima. La ubicaci�n de dichos carteles se efectuar� dentro de las zonas de dominio p�blico o de servidumbre de la carretera, debiendo ser autorizada por la Direcci�n General de Carreteras. Ser� responsabilidad del titular de la autorizaci�n la veracidad de la informaci�n contenida en el cartel, as� como su instalaci�n, conservaci�n y mantenimiento, operaciones que, en todo caso, se har�n sin riesgo alguno para la seguridad vial.
N�mero 6 del art�culo 89 introducido por el apartado once del art�culo �nico del R.D. 1911/1997, 19 diciembre, por el que se modifica el Reglamento General de Carreteras, aprobado por Real Decreto 1812/1994, 2 septiembre (�B.O.E.� 10 enero 1998).
R�tulos y anuncios 1. Los r�tulos de establecimientos mercantiles o industriales tendr�n la consideraci�n de carteles informativos si est�n situados sobre los inmuebles en que aqu�llos tengan su sede o en su inmediata proximidad, y no podr�n incluir comunicaci�n adicional alguna tendente a promover la contrataci�n de bienes o servicios.
2. Los r�tulos y anuncios deber�n ser autorizados por la Direcci�n General de Carreteras. En ning�n caso se autorizar�n:
a) Los r�tulos cuya segunda mayor dimensi�n sea superior al 10 por 100 de su distancia a la arista exterior de la calzada.
b) Los r�tulos que, por sus caracter�sticas o luminosidad, vistos desde cualquier punto de la plataforma de la carretera, puedan producir deslumbramientos, confusi�n o distracci�n a los usuarios de �sta, o sean incompatibles con la seguridad de la circulaci�n vial.
3. No se considerar�n publicidad los r�tulos o dibujos que figuren sobre los veh�culos autom�viles, y se refieran exclusivamente al propietario del mismo o a la carga que transporte. No se podr�n utilizar sustancias reflectantes, colores o composiciones que puedan inducir a confusi�n con se�ales de circulaci�n u obstaculizar el tr�fico rodado.
Excepci�n Excepcionalmente, tendr�n la consideraci�n de informaci�n los avisos de car�cter eventual relativos a pruebas deportivas o acontecimientos similares, reglamentariamente autorizados y que se desarrollen en la propia carretera, sin perjuicio de lo establecido en los art�culos 24.1 de la Ley de Carreteras y 88.1 de este Reglamento.
SECCION6.� R�gimen jur�dico de autorizaciones fuera de los tramos urbanos
Procedimiento 1. El otorgamiento de autorizaciones para realizar obras, instalaciones o actividades en las zonas de protecci�n de las carreteras estatales, fuera de los tramos urbanos, as� como para modificar su uso o destino, se ajustar� al procedimiento descrito a continuaci�n. Se except�an las correspondientes a estaciones de servicio reguladas en el cap�tulo VIII del T�tulo II de este Reglamento.
2. El interesado presentar� en la Direcci�n General de Carreteras, o en cualquiera de los �rganos, oficinas o dependencias que el art�culo 38.4 de la Ley de R�gimen Jur�dico de las Administraciones P�blicas y del Procedimiento Administrativo Com�n habilita para la recepci�n de instancias, solicitud de autorizaci�n dirigida al citado centro directivo, acompa�ada de la documentaci�n que para cada supuesto establece el art�culo 93.
3. El Servicio competente de la Direcci�n General de Carreteras examinar� la documentaci�n presentada y, si �sta fuera incompleta, requerir� al interesado para que subsane, en el plazo de diez d�as, el defecto observado.
4. Comprobada la actuaci�n solicitada sobre el terreno y practicados, cuando fuere necesario, los tr�mites complementarios que se estimen pertinentes el Servicio competente de la Direcci�n General de Carreteras elevar� a este centro directivo el expediente, acompa�ado de la correspondiente propuesta, para su resoluci�n por el Director general de Carreteras. En dicha resoluci�n se establecer�n las condiciones en que la resoluci�n se otorga o, en su caso, los motivos de su denegaci�n.
Documentaci�n a acompa�ar a las solicitudes de autorizaci�n 1. Si la petici�n de autorizaci�n tuviera por objeto la realizaci�n de obras o instalaciones en la zona de dominio p�blico para el establecimiento de un servicio p�blico de inter�s general, se acompa�ar�n un proyecto de las obras e instalaciones a ejecutar y los documentos que acrediten su conformidad con el planeamiento urban�stico o las autorizaciones urban�sticas exigibles. En todo caso, se justificar� el inter�s general de la necesidad de ocupaci�n del dominio p�blico que se solicita.
2. En los casos de solicitud de autorizaci�n de utilizaci�n de las zonas de servidumbre o afecci�n, se acompa�ar� la documentaci�n necesaria para la correcta localizaci�n y definici�n de la actuaci�n que se pretende realizar, salvo en los siguientes supuestos en los que ser� necesaria adem�s la presentaci�n de proyecto suscrito por t�cnico competente y visado por el Colegio profesional correspondiente:
a) Construcci�n de obras de paso o desag�e, muros de sostenimiento y, en general, todas las actuaciones que puedan incidir sobre la seguridad de la circulaci�n vial, sobre alg�n servicio existente, sobre el libre curso de las aguas, tanto superficiales como subterr�neas, o sobre las condiciones medioambientales del entorno. El proyecto estudiar� las condiciones estructurales de la obra y su incidencia sobre los mencionados aspectos.
b) Restaurantes, hoteles y, en general, cualquier instalaci�n permanente colindante con una carretera convencional o una v�a de servicio. El proyecto comprender� el estudio del trazado de los accesos, aparcamientos, se�alizaci�n, firme, drenaje, iluminaci�n, ornamentaci�n y dem�s elementos inherentes a la instalaci�n. Dichos elementos se dise�ar�n de forma que no afecten a la seguridad vial ni a la calidad paisaj�stica del entorno de la carretera, debiendo tener en este sentido las edificaciones unas adecuadas caracter�sticas est�ticas.
c) Urbanizaciones instalaciones industriales, tendidos a�reos, conducciones, redes de abastecimiento y saneamiento, accesos, explanaciones y, en general, cualquier otro elemento de urbanizaci�n. El proyecto recoger� especialmente la ordenaci�n de la zona comprendida entre la l�nea l�mite de edificaci�n y la carretera, en sus distintos aspectos; y contemplar� las molestias o peligros que la instalaci�n, o las materias de ella derivadas, puedan producir a la circulaci�n, as� como los perjuicios a las caracter�sticas medioambientales del entorno de la carretera.
3. Con car�cter previo a la solicitud de autorizaci�n, los interesados podr�n consultar a la Direcci�n General de Carreteras la viabilidad de la construcci�n proyectada, as� como obtener informaci�n y orientaci�n acerca de los requisitos jur�dicos o t�cnicos que las disposiciones vigentes impongan a las actuaciones que se propongan realizar.
La respuesta a la consulta por parte de la Direcci�n General de Carreteras tendr� car�cter vinculante y para su emisi�n no ser� necesaria la presentaci�n del proyecto, bastando una descripci�n y esquema gr�fico suficientemente precisos de la actuaci�n propuesta, del tramo de carretera a la que afecta y de sus accesos y conexiones m�s cercanos, de la situaci�n de las zonas de protecci�n de la carretera, de la acreditaci�n de la personalidad del solicitante y de la de sus derechos de propiedad o de opci�n de compra sobre los terrenos en los que se pretende la actuaci�n, as� como el reconocimiento expreso de que se trata de consulta previa a una eventual solicitud posterior.
N�mero 3 del art�culo 93 introducido por el apartado ocho del art�culo �nico del R.D. 1911/1997, 19 diciembre, por el que se modifica el Reglamento General de Carreteras, aprobado por Real Decreto 1812/1994, 2 septiembre (�B.O.E.� 10 enero 1998).
Condiciones para el otorgamiento de autorizaciones En el otorgamiento de autorizaciones se impondr�n las condiciones que, en cada caso, se consideren oportunas para evitar da�os y perjuicios a la infraestructura de la carretera, a sus elementos funcionales, a la seguridad de la circulaci�n vial, a la adecuada explotaci�n de aquella, o las condiciones medioambientales del entorno.
En particular, se observar�n las siguientes normas:
a) Plantaciones de arbolado. S�lo se podr�n autorizar en zonas de servidumbre y afecci�n, siempre que no perjudiquen a la visibilidad en la carretera, ni a la segur�dad de la circulaci�n vial.
b) Talas de arbolado, Se denegar�, salvo que el arbolado perjudique a la carretera o a sus elementos funcionales, o a la seguridad de la circulaci�n vial.
c) Tendidos a�reos. Se autorizar�n preferentemente detr�s de la l�nea l�mite de edificaci�n. En todo caso, la distancia de los apoyos a la arista exterior de la calzada no ser� inferior a vez y media su altura. Esta misma distancia m�nima se aplicar� tambi�n en los casos de cruces a�reos, en los cuales el g�libo fijado por la Direcci�n General de Carreteras ser� suficiente para evitar accidentes a los veh�culos.
d) Conducciones subterr�neas. No se autorizar�n por la zona de dominio p�blico salvo que, excepcionalmente y con la debida justificaci�n, la prestaci�n de un servicio p�blico de inter�s general as� lo exigiere.En la zona de servidumbre, y donde no haya posibilidad de llevarlas fuera de la misma, se podr�n autorizar las correspondientes a la prestaci�n de un servicio p�blico de inter�s general y las vinculadas a servicios de inter�s general, situ�ndolas en todo caso lo m�s lejos posible de la carretera.
Las de inter�s privado s�lo se autorizar�n por la zona de afecci�n. Excepcionalmente y donde no haya otra soluci�n, se podr�n autorizar en la zona de servidumbre, lo m�s lejos posible de la carretera.
e) Obras subterr�neas. En la zona de servidumbre no se autorizar�n las que puedan perjudicar el ulterior aprovechamiento de la misma para los fines a que est� destinada. En cualquier caso, delante de la l�nea l�mite de edificaci�n no se autorizar�n las que supongan una edificaci�n, tales como garajes, almacenes, piscinas o similares.
f) Cruces subterr�neos. Las obras correspondientes se ejecutar�n de forma que produzcan las menores perturbaciones posibles a la circulaci�n, dejar�n el pavimento de la carretera en sus condiciones anteriores, y tendr�n la debida resistencia.La cota m�nima de resguardo entre la parte superior de la obra de cruce y la rasante de la carretera ser� fijada por el Director general de Carreteras.
Salvo justificaci�n especial, no se autorizar�n cruces a cielo abierto en autopistas, autov�as y v�as r�pidas, ni en carreteras convencionales con intensidad media diaria de circulaci�n superior a 3.000 veh�culos, debi�ndose efectuar el cruce mediante mina, t�nel o perforaci�n mec�nica subterr�nea.
Tambi�n se podr�n utilizar para el cruce las obras de paso o desag�e de la carretera, siempre que se asegure el adecuado mantenimiento de sus condiciones funcionales y estructurales.
g) Cerramientos. En la zona de servidumbre s�lo se podr�n autorizar cerramientos totalmente di�fanos, sobre piquetes sin cimiento de f�brica. Los dem�s tipos s�lo se autorizar�n exteriormente a la l�nea l�mite de edificaci�n.La reconstrucci�n de cerramientos existentes se har� con arreglo a las condiciones que se impondr�an si fueran de nueva construcci�n, salvo las operaciones de mera reparaci�n y conservaci�n.
Donde resulte necesario el retranqueo de cerramientos por exigencias derivadas de la construcci�n de nuevas v�as, duplicaci�n de calzadas, ensanche de la plataforma u otros motivos de inter�s p�blico, se podr�n reponer en las mismas condiciones existentes antes de la formulaci�n del proyecto de obra, en cuanto a su estructura y distancia a la arista exterior de la explanaci�n, garantiz�ndose en todo caso que el cerramiento se sit�a fuera de la zona de dominio p�blico y que no resultan mermadas las condiciones de visibilidad y seguridad de la circulaci�n vial.
h) Instalaciones colindantes con la carretera. Adem�s de cumplir las condiciones que, en cada caso, sean exigibles seg�n las caracter�sticas de la instalaci�n, las edificaciones deber�n quedar siempre detr�s de la l�nea l�mite de edificaci�n. Delante de esta l�nea no se autorizar�n m�s obras que las necesarias para viales, aparcamientos, isletas o zonas ajardinadas. En la zona de servidumbre se podr�n autorizar excepcionalmente zonas pavimentadas para viales o aparcamiento.
i) Instalaciones industriales agr�colas y ganaderas. Adem�s de las condiciones que en cada caso, sean exigibles seg�n las caracter�sticas de la explotaci�n, se impondr�n condiciones espec�ficas para evitar las molestias o peligros que la instalaci�n, o las materias de ella derivadas, puedan producir a la circulaci�n, as� como para evitar perjuicios a las caracter�sticas medioambientales del entorno de la carretera.
j) Movimientos de tierras y explanaciones. Se podr�n autorizar en las zonas de servidumbre y afecci�n, siempre que no sean perjudiciales para la carretera o su explotaci�n, por modificaci�n del curso de las aguas, reducci�n de la visibilidad, o cualquier otro motivo.
1.� Los estribos de la estructura no podr�n ocupar la zona de dominio p�blico, salvo expresa autorizaci�n del Director general de Carreteras. En carreteras con calzadas separadas se podr�n ubicar pilas en la mediana, siempre que la anchura de �sta sea suficiente para que no representen un peligro para la circulaci�n, dot�ndolas, en su caso, de un dispositivo de contenci�n de veh�culos.
2.� El g�libo sobre la calzada, tanto durante la ejecuci�n de la obra como despu�s de ella, ser� fijado por el Director general de Carreteras.
3.� Las caracter�sticas de la estructura tendr�n en cuenta la posibilidad de ampliaci�n o variaci�n de la carretera en los pr�ximos veinte a�os.
1.� La cota m�nima de resguardo entre la parte superior de la obra de paso y la rasante de la carretera ser� fijada por el Director general de Carreteras.
2.� Las caracter�sticas de la estructura tendr�n en cuenta la posibilidad de ampliaci�n o variaci�n de la carretera en un futuro en los pr�ximos veinte a�os.
m) Vertederos. No se autorizar�n en ning�n caso.
Efectos de la autorizaci�n 1. Las autorizaciones se otorgar�n a reserva de las dem�s licencias y autorizaciones necesarias, sin perjuicio de tercero y dejando a salvo los derechos preexistentes sobre los terrenos o bienes. No supondr�n en ning�n caso la cesi�n del dominio p�blico, ni la asunci�n por la Administraci�n General del Estado de responsabilidad alguna respecto del titular de la autorizaci�n o de terceros.
2. Las obras o instalaciones autorizadas se iniciar�n y finalizar�n dentro de los plazos que determine la propia autorizaci�n.
3. Las obras se inspeccionar�n por la Direcci�n General de Carreteras.
4. No se podr�n iniciar las obras sin que la Direcci�n General de Carreteras haya reconocido de conformidad su replanteo. A estos efectos, el interesado avisar� a la citada Direcci�n General, con una antelaci�n m�nima de diez d�as, de la fecha que prevea para dicha operaci�n. El citado centro directivo extender� un acta de conformidad o, en su caso, har� constar los reparos que entienda oportunos, concediendo el plazo necesario para la subsanaci�n. El acta de conformidad del replanteo implicar� el permiso definitivo de iniciaci�n de las obras.
5. Las obras se ejecutar�n seg�n el proyecto presentado, en su caso, y las condiciones impuestas en la autorizaci�n, sin interrumpir ni dificultar la circulaci�n por la carretera.
6. Si la Direcci�n General de Carreteras apreciara desviaciones respecto del proyecto presentado, en su caso, o de las condiciones impuestas en la autorizaci�n, solicitar� de la autoridad competente a que se refiere el art�culo 27 de la Ley de Carreteras la paralizaci�n de las obras hasta que se subsanen aqu�llas, sin perjuicio de instruir el expediente sancionador que proceda.
7. El titular de la autorizaci�n deber� reponer, a su cargo, los elementos de la carretera que resulten da�ados por la ejecuci�n de las obras, restituy�ndolos a las condiciones anteriores de seguridad, funcionalidad y aspecto.
8. La Direcci�n General de Carreteras reconocer� la terminaci�n de las obras. A estos efectos, el interesado avisar� al Servicio competente, con una antelaci�n m�nima de diez d�as, de la fecha que prevea para dicha operaci�n. El citado centro directivo extender� un acta de conformidad o, en su caso, har� constar los reparos que entienda oportunos, concediendo el plazo necesario para la subsanaci�n. El acta de conformidad de las obras implicar� el permiso de su uso.
9. La autorizaci�n producir� efectos mientras permanezca el objeto determinante de su otorgamiento, y ser� transmisible previa notificaci�n a la Direcci�n General de Carreteras del cambio de titularidad.
10. El otorgamiento de una autorizaci�n de aprovechamiento especial de la zona de dominio p�blico comportar� el abono del canon previsto en el art�culo 21.4 de la Ley 25/1988, de 29 de julio, de Carreteras.
N�mero 10 del art�culo 95 redactado por el apartado doce del art�culo �nico del R.D. 1911/1997, 19 diciembre, por el que se modifica el Reglamento General de Carreteras, aprobado por Real Decreto 1812/1994, 2 septiembre (�B.O.E.� 10 enero 1998).
Modificaci�n o suspensi�n de la autorizaci�n 1. La Direcci�n General de Carreteras podr�, en cualquier momento, modificar o suspender temporal o definitivamente la autorizaci�n si resultara incompatible con normas aprobadas con posterioridad, produjera da�os en el dominio p�blico, impidiera su utilizaci�n para actividades de inter�s p�blico o, como consecuencia del planeamiento de las carreteras estatales, as� se requiriera para su ampliaci�n, mejora o desarrollo.
2. El procedimiento para modificar o suspender la autorizaci�n se iniciar� de oficio o a instancia de parte, y ser� instruido por los Servicios competentes de la Direcci�n General de Carreteras. En todo caso, y antes de elevar la propuesta de resoluci�n, se dar� audiencia a los afectados con el fin de que puedan formular cuantas alegaciones convengan a sus derechos. Corresponder� al Director general de Carreteras la resoluci�n del expediente.
SECCION7.� Medios de protecci�n de la legalidad viaria
Suspensi�n provisional de obras e instalaciones 1. Los Delegados del Gobierno y Gobernadores Civiles a instancia o previo informe del Ministerio de Obras P�blicas, Transportes y Medio Ambiente, dispondr�n la paralizaci�n de las obras y la suspensi�n de usos no autorizados o que no se ajusten a las condiciones establecidas en las autorizaciones (art�culo 27.1).
2. El Servicio competente de la Direcci�n General de Carreteras solicitar� de los Delegados del Gobierno o de los Gobernadores Civiles la paralizaci�n de las obras o la suspensi�n de los usos a que se refiere el apartado anterior, tan pronto tenga conocimiento de los hechos. El citado Servicio acompa�ar� un informe sobre las obras o usos objeto de paralizaci�n, y cuantos datos considere relevantes al respecto.
3. Los Delegados del Gobierno o Gobernadores Civiles dispondr�n la paralizaci�n de las obras o la suspensi�n de los usos denunciados tan pronto reciban la informaci�n suficiente al efecto, y como m�ximo en el plazo de quince d�as, a contar desde la recepci�n de la solicitud del Servicio competente de la Direcci�n General de Carreteras. La paralizaci�n que ser� notificada al interesado, tendr� el car�cter de medida provisional y cautelar, como tr�mite previo al expediente regulado en el art�culo siguiente.
Resoluci�n definitiva 1. Las citadas autoridades interesar�n del Ministerio de Obras P�blicas, Transportes y Medio Ambiente que efect�e la adecuada comprobaci�n de las obras paralizadas y los usos suspendidos, debiendo adoptar, en el plazo de dos meses, una de las resoluciones siguientes:
b) Ordenar la instrucci�n de los oportunos expedientes para la eventual legalizaci�n de las obras o instalaciones, o autorizaci�n de los usos que se adapten a las normas aplicables (art�culo 27.2).
2. La adopci�n de los oportunos acuerdos se har� sin perjuicio de las sanciones y de las responsabilidades de todo orden que resulten procedentes (art�culo 27.3).
3. El plazo de dos meses a que se refiere el apartado 1 se contar� desde el d�a de la paralizaci�n efectiva de las obras o de la suspensi�n de los usos.
Ejecuci�n 1. Dictada la resoluci�n a que se refiere el art�culo anterior, el Delegado del Gobierno o Gobernador Civil conceder� el plazo m�ximo de un mes para su cumplimiento por el interesado.
2. En caso de incumplimiento de la obligaci�n de demoler, o cuando se contin�e ejercitando el uso no autorizado, el Delegado del Gobierno o Gobernador Civil ordenar� la ejecuci�n forzosa de la resoluci�n, en sustituci�n del interesado y a su costa.
Obras ruinosas 1. Cuando una construcci�n, o parte de ella, pr�xima a una carretera estatal pudiera ocasionar da�os a �sta o ser motivo de peligro para la circulaci�n, el Servicio competente de la Direcci�n General de Carreteras lo pondr� en conocimiento de la Corporaci�n local correspondiente a los efectos de su declaraci�n de ruina y subsiguiente demolici�n.
2. Si existieran urgencia y peligro inminentes, se dar� traslado de tal circunstancia al Gobernador Civil o Delegado del Gobierno para que adopten las medidas necesarias.
CAPITULO IIAccesos
Concepto Se consideran accesos a una carretera estatal:
a) Las conexiones de �sta con las v�as de servicio de la propia carretera o con otras v�as no estatales.
Limitaci�n de accesos 1. El Ministerio de Obras P�blicas, Transportes y Medio Ambiente puede limitar los accesos a las carreteras estatales y establecer con car�cter obligatorio los lugares en los que tales accesos pueden construirse (art�culo 28.1).
2. Asimismo, queda facultado para reordenar los accesos existentes con objeto de mejorar la explotaci�n de la carretera y la seguridad vial, pudiendo expropiar para ello los terrenos necesarios (art�culo 28.2).
3. Las propiedades colindantes no tendr�n acceso directo a las nuevas carreteras, a las variantes de poblaci�n y de trazado, ni a los nuevos tramos de calzada de inter�s general del Estado, salvo que sean calzadas de servicio (art�culo 28.4).
4. Tampoco tendr�n estas propiedades acceso directo a las autov�as, salvo a trav�s de v�as de servicio. Estas v�as de servicio, elemento funcional de la carretera, s�lo se construir�n para llevar a cabo una reordenaci�n de accesos o por otras razones de inter�s p�blico.
5. En los dem�s casos, las propiedades colindantes no tendr�n acceso directo a la carretera, no previsto por la Direcci�n General de Carreteras, salvo que se realice a trav�s de v�as de servicio, si no se cumple previamente una de las dos condiciones siguientes:
a) Que el acceso sea de inter�s p�blico por encontrarse vinculado a bienes, obras o servicios de car�cter igualmente p�blico.
b) Que est� suficientemente justificada la imposibilidad de otro tipo de acceso.
6. Aun en los supuestos contemplados en el apartado anterior, la Direcci�n General de Carreteras podr� establecer, con car�cter obligatorio, los lugares y condiciones en que tales accesos pueden construirse.
7. En todo proyecto de duplicaci�n de calzada, acondicionamiento del trazado o ensanche de la plataforma de una carretera estatal existente se incluir� el estudio de la reordenaci�n de los accesos que hubiera en el momento de redactar dicho proyecto.
8. El cruce de alg�n carril o calzada de una carretera estatal se har� a distinto nivel para cruzar una autopista, autov�a o v�a r�pida.
En carreteras convencionales con intensidad media diaria (IMD) superior a los 5.000 veh�culos quedan prohibidos los giros a la izquierda, el cruce a nivel de carriles y la construcci�n de glorietas, salvo que �stas a juicio de la Direcci�n General de Carreteras mejoren las condiciones de seguridad de la v�a. En las restantes carreteras convencionales la Direcci�n General de Carreteras podr� establecer estas prohibiciones cuando las condiciones del tr�fico as� lo aconsejen.
Lo dispuesto en este apartado no ser� de aplicaci�n a las actuaciones destinadas a la reordenaci�n o mejora de accesos ya existentes.
N�mero 8 del art�culo 102 redactado el apartado 7 del art�culo �nico del R.D. 597/1999, 16 abril, por el que se modifica el Reglamento General de Carreteras, aprobado por Real Decreto 1812/1994, de 2 de septiembre (�B.O.E.� 29 abril).
Colaboraci�n de terceros 1. Cuando los accesos no previstos se soliciten por los propietarios o usufructuarios de una propiedad colindante, o por otros directamente interesados, el Ministerio de Obras P�blicas, Transportes y Medio Ambiente podr� convenir con �stos la aportaci�n econ�mica procedente en cada caso, siempre que el acceso sea de inter�s p�blico o exista imposibilidad de otro tipo de acceso (art�culo 28.3).
2. El convenio a que se refiere el apartado anterior se formalizar� conforme a lo previsto en el cap�tulo V del T�tulo II de este Reglamento.
Procedimiento de solicitud y otorgamiento de autorizaciones fuera de los tramos urbanos 1. La apertura de conexiones y accesos no previstos en el proyecto de construcci�n de la carretera deber� ser autorizada por la Direcci�n General de Carreteras, y se atendr� a sus normas e instrucciones.
2. El interesado presentar� en la Direcci�n General de Carreteras, o en cualquiera de los �rganos, oficinas o dependencias que el art�culo 38.4 de la Ley de R�gimen Jur�dico de las Administraciones P�blicas y del Procedimiento Administrativo Com�n habilita para la recepci�n de instancias, solicitud de autorizaci�n dirigida al citado centro directivo, haciendo constar necesariamente lo siguiente:
a) La personalidad del interesado, de acuerdo con lo previsto en el art�culo 70 de la Ley de R�gimen Jur�dico de las Administraciones P�blicas y del Procedimiento Administrativo Com�n. Si se tratase de personas jur�dicas deber�n aportar adem�s, los estatutos sociales y la composici�n de sus �rganos de administraci�n.
b) La propiedad, o cualquier otro derecho real o personal que lleve aparejada la posesi�n de los terrenos a los que se pretende acceder, mediante documento p�blico debidamente inscrito en el Registro de la Propiedad, o la autorizaci�n o concesi�n, seg�n los casos, de la entidad estatal, auton�mica o local a quien corresponda la propiedad de los terrenos. Si fuera preciso, se exigir� escritura p�blica de formaci�n de finca registral independiente.
Ser� igualmente v�lido para acreditar la disponibilidad de los terrenos el documento p�blico en cuya virtud el solicitante sea titular de un derecho de opci�n de compra o arrendamiento de aqu�llos, siempre que el plazo para ejercitar la opci�n sea superior a un a�o, sin exceder de dos.
3. Con la solicitud de autorizaci�n se aportar� un proyecto de construcci�n del acceso, suscrito por t�cnico competente y visado por el correspondiente Colegio profesional, que comprender� el estudio del tr�fico, el trazado, la se�alizaci�n, el firme, el drenaje, la iluminaci�n y la ornamentaci�n, y que analizar� las caracter�sticas de la carretera a la que se pretende acceder, tales como trazado en planta, alzado y secci�n, visibilidad disponible, se�alizaci�n, existencia de otros accesos o v�as de servicio, en un �mbito no inferior al comprendido entre 500 metros antes y despu�s del acceso que se solicita.
4. La presentaci�n de las solicitudes de autorizaci�n se har� de acuerdo con el art�culo 38 de la Ley de R�gimen Jur�dico de las Administraciones P�blicas y del Procedimiento Administrativo Com�n, y disposiciones de desarrollo.
5. Recibida la documentaci�n se�alada, en el caso de que se derivara la reordenaci�n de alg�n acceso existente, la Direcci�n General de Carreteras someter� el expediente a informaci�n p�blica; por plazo no inferior a veinte d�as h�biles, que se anunciar� en el �Bolet�n Oficial� de la provincia y en el tabl�n de anuncios del Ayuntamiento en cuyo t�rmino municipal se pretenda abrir los accesos, a fin de que todos los interesados puedan formular cuantas alegaciones y sugerencias estimen pertinentes sobre la citada reordenaci�n de accesos.
6. Las solicitudes de autorizaci�n se informar�n por los Servicios competentes de la Direcci�n General de Carreteras. En el informe se har�n constar cuantas circunstancias se estimen oportunas en relaci�n con:
a) Las caracter�sticas de la carretera: trazado en planta, alzado y secci�n, visibilidad disponible.
b) Los datos disponibles de explotaci�n: intensidad y velocidad de la circulaci�n, accidentes.
d) La procedencia o no del acceso propuesto y, en su caso, las condiciones que, a juicio del Servicio, se deber�an exigir para ello.
e) Las alegaciones y sugerencias presentadas en la informaci�n p�blica.
f) Las previsiones de los planes o proyectos de ampliaci�n o variaci�n de la carretera en los pr�ximos diez a�os.
7. La Direcci�n General de Carreteras, a la vista del expediente y de la informaci�n p�blica practicada, resolver� sobre la solicitud de autorizaci�n formulada, fijando un plazo para la construcci�n del acceso e imponiendo las limitaciones de uso y condicionamientos que estime convenientes o necesarios, incluyendo su extensi�n y compatibilidad a otros usuarios.
8. Otorgada la autorizaci�n, el solicitante dispondr� del plazo a que se refiere el apartado anterior para presentar a la Direcci�n General de Carreteras el acta de conformidad de las obras a que se refiere el apartado 7 del art�culo 105, las cuales se ajustar�n en todo a las condiciones fijadas en la autorizaci�n. Transcurrido este plazo sin que se hubiera presentado la citada acta, la autorizaci�n se considerar� caducada a cualquier efecto.
9. Con car�cter previo a la solicitud de autorizaci�n, los interesados podr�n consultar a la Direcci�n General de Carreteras la viabilidad de la construcci�n proyectada, as� como obtener informaci�n y orientaci�n acerca de los requisitos jur�dicos o t�cnicos que las disposiciones vigentes impongan a las actuaciones que se propongan realizar.
N�mero 9 del art�culo 104 introducido por el apartado ocho del art�culo �nico del R.D. 1911/1997, 19 diciembre, por el que se modifica el Reglamento General de Carreteras, aprobado por Real Decreto 1812/1994, 2 septiembre (�B.O.E.� 10 enero 1998).
10. Por la Direcci�n General de Carreteras se practicar� la liquidaci�n del canon establecido en el art�culo 21.4 de la Ley de Carreteras, de acuerdo con los procedimientos establecidos al efecto en la vigente normativa.
N�mero 10 del art�culo 104 introducido por el apartado nueve del art�culo �nico del R.D. 1911/1997, 19 diciembre, por el que se modifica el Reglamento General de Carreteras, aprobado por Real Decreto 1812/1994, 2 septiembre (�B.O.E.� 10 enero 1998).
Efectos de la autorizaci�n 1. Las autorizaciones se otorgar�n a reserva de las dem�s licencias y autorizaciones necesarias para el uso del acceso, sin perjuicio de tercero y dejando a salvo los derechos preexistentes sobre los terrenos o bienes. No supondr�n en ning�n caso la exclusividad, la cesi�n del dominio p�blico, ni la asunci�n por la Administraci�n General del Estado de responsabilidad alguna respecto del titular de la autorizaci�n o de terceros.
2. No se podr�n iniciar las obras del acceso sin que la Direcci�n General de Carreteras haya reconocido de conformidad su replanteo. A estos efectos, el interesado avisar� a la citada Direcci�n General, con una antelaci�n m�nima de diez d�as, de la fecha que prevea para dicha operaci�n. Se extender� un acta de conformidad o, en su caso, se har�n constar los reparos que entienda oportunos, concediendo el plazo necesario para la subsanaci�n. El acta de conformidad del replanteo implicar� el permiso definitivo de iniciaci�n de las obras.
3. Las obras se ejecutar�n seg�n el proyecto presentado y las condiciones impuestas en la autorizaci�n, sin interrumpir ni dificultar la circulaci�n por la carretera.
4. Las obras del acceso se inspeccionar�n por la Direcci�n General de Carreteras.
5. Si la Direcci�n General de Carreteras apreciara desviaciones respecto del proyecto presentado o de las condiciones impuestas en la autorizaci�n, solicitar� de la autoridad competente la paralizaci�n de las obras hasta que se subsanen aqu�llas, sin perjuicio de instruir el expediente sancionador que proceda.
6. El titular del acceso deber� reponer, a su cargo, los elementos de la carretera que resulten da�ados por la ejecuci�n de las obras, restituy�ndolos a las condiciones anteriores de seguridad, funcionalidad y aspecto.
7. No se podr� abrir a la circulaci�n un acceso sin que la Direcci�n General de Carreteras haya reconocido de conformidad la terminaci�n de las obras. A estos efectos, el interesado comunicar� a la citada Direcci�n General, con una antelaci�n m�nima de diez d�as, la fecha que prevea para dicha operaci�n. El citado centro directivo extender� un acta de conformidad o, en su caso, har� constar los reparos que entienda oportunos, concediendo el plazo necesario para la subsanaci�n. El acta de conformidad de las obras implicar� el permiso de apertura al uso p�blico del acceso.
8. La Direcci�n General de Carreteras podr� imponer, en todo momento, las limitaciones de uso y condicionamientos que estime convenientes o necesarios, incluyendo su extensi�n y compatibilidad a otros usuarios.
9. No se podr�n variar las caracter�sticas o uso de los accesos sin previa autorizaci�n de la Direcci�n General de Carreteras, que podr� obligar al titular de la autorizaci�n a restablecer las caracter�sticas o usos modificados, d�ndole un plazo suficiente, que en ning�n caso ser� superior a un mes, para regularizar la situaci�n, sin perjuicio de las sanciones que correspondan.
Modificaci�n o suspensi�n de la autorizaci�n 1. La Direcci�n General de Carreteras podr�, en cualquier momento, modificar o suspender temporal o definitivamente la autorizaci�n de acceso:
b) Si produjera da�os en el dominio p�blico o impidiera su utilizaci�n para actividades de inter�s p�blico.
d) Por incumplimiento de las cl�usulas de la autorizaci�n o modificaci�n del uso y caracter�sticas del acceso, previo requerimiento al titular para que regularice su situaci�n.
e) Cuando lo exija la reordenaci�n de accesos a que se refieren el apartado 2 de los art�culos 28 de la Ley y 72 y 102 de este Reglamento.
f) Cuando lo exija su adecuaci�n a los planes viarios o de ordenaci�n urbana.
3. Declarada la suspensi�n de la autorizaci�n de un acceso, el Servicio competente de la Direcci�n General de Carreteras proceder� a clausurarlo y a adoptar cuantas medidas sean necesarias para garantizar el cierre.
CAPITULO IIIUso de las carreteras
Limitaciones a la circulaci�n 1. El Ministerio de Obras P�blicas, Transportes y Medio Ambiente, sin perjuicio de lo establecido en otras disposiciones y de las facultades de otros Departamentos ministeriales, podr� imponer, en el �mbito de sus competencias, cuando las condiciones, situaciones, exigencias t�cnicas o seguridad vial de las carreteras estatales lo requieran, limitaciones temporales o permanentes a la circulaci�n en ciertos tramos o partes de las carreteras.
Le compete igualmente fijar las condiciones de las autorizaciones excepcionales que, en su caso, puedan otorgarse por el �rgano competente, y se�alizar las correspondientes ordenaciones resultantes de la circulaci�n (art�culo 29).
2. En autopistas, las cosechadoras y veh�culos especiales an�logos que circulen a velocidades inferiores a 60 kil�metros/hora se desplazar�n sobre plataformas m�viles o sobre cualquier otro veh�culo de motor que se desplace de forma independiente a una velocidad no inferior a la indicada.
N�mero 2 del art�culo 107 redactado por el apartado catorce del art�culo �nico del R.D. 1911/1997, 19 diciembre, por el que se modifica el Reglamento General de Carreteras, aprobado por Real Decreto 1812/1994, 2 septiembre (�B.O.E.� 10 enero 1998).
3. Las v�as r�pidas y las autov�as tendr�n las mismas limitaciones a la circulaci�n que las autopistas, salvo en aquellos tramos en los que no exista itinerario alternativo o v�a de servicio adecuada.
N�mero 3 del art�culo 107 redactado por el apartado catorce del art�culo �nico del R.D. 1911/1997, 19 diciembre, por el que se modifica el Reglamento General de Carreteras, aprobado por Real Decreto 1812/1994, 2 septiembre (�B.O.E.� 10 enero 1998).
4. El Ministerio de Obras P�blicas, Transportes y Medio Ambiente podr� reservar al uso exclusivo de veh�culos autom�viles determinados itinerarios o tramos de autov�a, con el fin de facilitar la comodidad y seguridad de la circulaci�n y garantizar la adecuada prestaci�n del servicio p�blico encomendado.
La reserva del tramo o itinerario correspondiente se acordar� por el Ministro de Obras P�blicas, Transportes y Medio Ambiente, a propuesta del Director general de Carreteras, previo informe del Ministerio de Justicia e Interior, y ser� publicada en el Bolet�n o Boletines de las provincias afectadas.
5. Con la misma finalidad y mediante el procedimiento del apartado anterior, el Ministerio de Obras P�blicas, Transportes y Medio Ambiente podr� reservar al uso exclusivo de veh�culos autom�viles determinados itinerarios o tramos de v�as r�pidas.
6. La Direcci�n General de Carreteras podr� habilitar carriles para su utilizaci�n en sentido contrario al habitual cuando la realizaci�n de trabajos o actividades en la calzada lo requiera.
Autorizaci�n para transportes especiales, pruebas deportivas y otros usos excepcionales de la carretera 1. En estos casos, el solicitante presentar� un estudio detallado, en el que se justificar� que el uso especial de la carretera no producir� da�os a �sta, que la seguridad de la circulaci�n quedar� garantizada y que se tomar�n las medidas necesarias para reducir al m�ximo las afecciones al resto de los usuarios de la carretera.
2. La Administraci�n podr� exigir la constituci�n de una fianza para responder de da�os y perjuicios que se puedan ocasionar por el incumplimiento de las condiciones de la autorizaci�n.
3. La autorizaci�n para transportes especiales, pruebas deportivas y otros usos excepcionales de la carretera, se otorgar� por la autoridad que corresponda, previo informe vinculante en lo relativo a sus competencias, de la Direcci�n General de Carreteras.
4. La obtenci�n de la autorizaci�n para estos usos especiales del dominio p�blico viario estar� sujeta al abono del correspondiente precio p�blico, cuya cuant�a se fijar� por el Ministro de Obras P�blicas, Transportes y Medio Ambiente mediante Orden Ministerial.
Control de usos El Ministerio de Obras P�blicas, Transportes y Medio Ambiente podr� establecer en puntos estrat�gicos de la Red de Carreteras del Estado instalaciones de aforos y estaciones de pesaje para conocimiento y control de las caracter�sticas de la demanda de tr�fico sobre la infraestructura de las carreteras. Las sobrecargas que constituyan infracci�n se sancionar�n por las autoridades competentes en cada caso (art�culo 30).
Para asegurar el mejor uso y explotaci�n de la carretera, la Direcci�n General de Carreteras y la Direcci�n General de Tr�fico del Ministerio del Interior, en coordinaci�n, procurar�n la integraci�n de las citadas instalaciones, as� como la de los restantes equipamientos de la carretera que tengan como finalidad el mejor servicio a los usuarios de la misma y la optimizaci�n de la gesti�n de la red, para lo cual se dispondr�n los medios necesarios, tanto en las fases de proyecto y construcci�n de nuevas carreteras como en la de explotaci�n de las ya existentes.P�rrafo final del art�culo 109 introducido por el apartado quince del art�culo �nico del R.D. 1911/1997, 19 diciembre, por el que se modifica el Reglamento General de Carreteras, aprobado por Real Decreto 1812/1994, 2 septiembre (�B.O.E.� 10 enero 1998).
Tipificaci�n 1. Incurrir�n en responsabilidad administrativa quienes cometan cualquiera de las infracciones tipificadas en los apartados siguientes de este art�culo.
a) Realizar obras, instalaciones o actuaciones no permitidas en las zonas de dominio p�blico, de servidumbre o de afecci�n de la carretera, llevadas a cabo sin las autorizaciones o licencias requeridas, o incumplir alguna de las prescripciones impuestas en las autorizaciones otorgadas, cuando puedan ser objeto de legalizaci�n posterior.
c) Realizar, en la explanaci�n o en la zona de dominio p�blico, plantaciones o cambios de uso no permitidos o sin la pertinente autorizaci�n, o sin atenerse a las condiciones de la autorizaci�n otorgada.
a) Realizar obras, instalaciones o actuaciones no permitidas en las zonas de dominio p�blico, de servidumbre o de afecci�n de la carretera, llevadas a cabo sin las autorizaciones o licencias requeridas, o incumplir algunas de las prescripciones impuestas en las autorizaciones otorgadas, cuando no fuera posible su legalizaci�n posterior.
f) Colocar carteles informativos en las zonas de dominio p�blico, servidumbre y afecci�n sin autorizaci�n del Ministerio de Obras P�blicas, Transportes y Medio Ambiente.
a) Realizar obras, instalaciones o actuaciones no permitidas entre la arista exterior de la explanaci�n y la l�nea l�mite de edificaci�n, llevadas a cabo sin las autorizaciones o licencias requeridas, o incumplir alguna de las prescripciones impuestas en las autorizaciones otorgadas.
b) Sustraer, deteriorar o destruir cualquier elemento de la carretera directamente relacionado con la ordenaci�n, orientaci�n y seguridad de la circulaci�n, o modificar intencionadamente sus caracter�sticas o situaci�n, cuando se impida que el elemento de que se trate siga prestando su funci�n.
c) Destruir, deteriorar, alterar o modificar cualquier obra o instalaci�n de la carretera o de sus elementos funcionales, cuando las actuaciones afecten a la calzada o a los arcenes.
d) Establecer, en la zona de afecci�n, instalaciones de cualquier naturaleza o realizar alguna actividad que resulten peligrosas, inc�modas o insalubres para los usuarios de la carretera, sin adoptar las medidas pertinentes para evitarlo.
g) Establecer cualquier clase de publicidad visible desde la zona de dominio p�blico de la carretera (art�culo 31).
a) En el supuesto de incumplimiento de las condiciones de una concesi�n o autorizaci�n administrativa el titular de �sta.
b) En las infracciones previstas en los apartados 3.f), y 4.g) del art�culo 31 de la Ley de Carreteras y 110 del presente Reglamento, el titular del cartel informativo o instalaci�n publicitaria, el anunciante y subsidiariamente el propietario del terreno.
c) En otros casos, el promotor de la actividad infractora y el empresario o persona que la ejecuta, y el t�cnico director de la misma.
2. Si hubiera m�s de un sujeto responsable, responder�n todos ellos de forma solidaria de la infracci�n y de la sanci�n que en su caso se imponga.
Sanciones 1. Las infracciones a que se refieren el art�culo 31 de la Ley de Carreteras y 110 de este Reglamento ser�n sancionadas atendiendo a los da�os y perjuicios producidos, en su caso, al riesgo creado y a la intencionalidad del causante, con las siguientes multas conforme establece la disposici�n adicional cuarta de dicha Ley:
a) Infracciones leves, multa de 198,33 a 3.786,38 euros.
b) Infracciones graves, multa de 3.786,39 a 9.796,50 euros.
c) Infracciones muy graves, multa de 9.796,51 a 198.333,99 euros (art�culo 33.1).
Cuant�as expresadas en los t�rminos que contiene el Anexo de Res. de 12 de diciembre de 2001, de la Subsecretar�a, por la que se da publicidad a la conversi�n a euros de las cuant�as exigibles por los procedimientos sancionadores tramitados por el Ministerio de Fomento y sus organismos y entidades dependientes (�B.O.E.� 31 diciembre).Vigencia: 1 enero 2002 2. Para la determinaci�n de la cuant�a de las multas dentro de los l�mites determinados en el apartado anterior, se tendr�n tambi�n en cuenta el valor de los da�os ocasionados al dominio p�blico, instalaciones y elementos funcionales de las carreteras, el de las obras y el lugar en que se ejecuten, la superficie ocupada, el riesgo creado a los usuarios de la carretera, el grado de culpabilidad del infractor y la reincidencia.
3. Para la fijaci�n, en cada caso, de las sanciones que correspondan por la infracci�n del apartado 4.g) de los art�culos 31 de la Ley de Carreteras y 110 de este Reglamento, se examinar�, adem�s, la proporci�n entre la m�xima dimensi�n de la instalaci�n publicitaria y su distancia a la arista exterior de la calzada.
4. El procedimiento sancionador se tramitar� conforme a lo establecido en el Reglamento del procedimiento para el ejercicio de la potestad sancionadora, aprobado por el Real Decreto 1398/1993, de 4 de agosto.
Competencias 1. Ser�n competentes para acordar la iniciaci�n y para la instrucci�n de los procedimientos administrativos sancionadores los servicios perif�ricos de la Direcci�n General de Carreteras.
2. La imposici�n de sanciones por infracciones leves corresponder� al Gobernador Civil; la de las graves, al Ministro de Obras P�blicas, Transportes y Medio Ambiente, y la de las muy graves, al Consejo de Ministros (art�culo 34.1).
3. La imposici�n de la sanci�n que corresponda ser� independiente de la obligaci�n de indemnizar los da�os y perjuicios causados, cuyo importe ser� fijado por el Ministerio de Obras P�blicas, Transportes y Medio Ambiente (art�culo 34.2).
Prescripci�n 1. El plazo de prescripci�n de las infracciones a que se refiere el art�culo 31 de la Ley ser� de cuatro a�os para las graves y muy graves, y de un a�o para las leves (art�culo 35).
2. El c�mputo del plazo de prescripci�n de las infracciones se iniciar� en la fecha en que se hubiera cometido la infracci�n o, si se trata de una actividad continuada, en la fecha de su cese. En el caso de que el hecho o actividad constitutivos de infracci�n no puedan conocerse por falta de manifestaci�n de signos externos, el plazo se computar� a partir de cuando �stos se manifiesten.
3. Interrumpir� la prescripci�n la iniciaci�n, con conocimiento del interesado, del procedimiento sancionador reanud�ndose el plazo de prescripci�n si el expediente sancionador estuviera paralizado m�s de un mes por causa no imputable al presunto responsable.
4. Si no hubiese reca�do resoluci�n transcurridos dieciocho meses desde la iniciaci�n del expediente, se iniciar� el c�mputo del plazo de caducidad establecido en el art�culo 43.4 de la Ley 30/1992, de R�gimen Jur�dico de las Administraciones P�blicas y del Procedimiento Administrativo Com�n.
Obligaci�n de restituci�n Sin perjuicio de la sanci�n administrativa que se imponga o, en su caso, de la penal a que se refiere el art�culo 120, la persona o personas responsables de los da�os y perjuicios ocasionados estar�n obligadas a restituir y reponer las cosas a su estado anterior, y a la indemnizaci�n de los da�os irreparables y perjuicios causados a que se refieren los art�culos 34.2 de la Ley de Carreteras y 113.3 de este Reglamento, en el plazo que se determine en la correspondiente resoluci�n, previa audiencia del interesado.
V�a administrativa de apremio 1. El importe de las multas, el correspondiente a la valoraci�n de los da�os y perjuicios, y los gastos de restituci�n y reposici�n podr�n ser exigidos por v�a administrativa de apremio.
2. En el caso de que se acuerde en v�a de recurso la suspensi�n de la ejecuci�n de la multa, del pago de la indemnizaci�n de los da�os y perjuicios o de los gastos de restituci�n o de reposici�n, la autoridad competente para resolver el recurso podr� exigir que se garantice el importe correspondiente, o cualquier otra medida cautelar que se estime necesaria.
Reparaci�n de da�os 1. En el caso de que se considerara urgente la reparaci�n del da�o, el Servicio competente de la Direcci�n General de Carreteras la har� de forma inmediata, pasando seguidamente propuesta de liquidaci�n detallada del gasto al causante. Dicha liquidaci�n ser� fijada definitivamente previa audiencia del interesado.
2. Si no fuera urgente la reparaci�n del da�o se requerir� al interesado para que la efect�e en plazo no superior a tres meses, debiendo dejar la carretera o sus elementos en las mismas condiciones en que se hallaban antes de producirse el da�o. En caso de incumplimiento del plazo se�alado en la comunicaci�n, el Servicio competente de la Direcci�n General de Carreteras podr� proceder a la ejecuci�n subsidiaria de las obras y trabajos necesarios, pasando seguidamente liquidaci�n detallada del gasto al causante, para su abono en el plazo de quince d�as.
3. Si las indemnizaciones por da�os no se hubiesen fijado en la resoluci�n del expediente sancionador, se tramitar�n en expediente aparte, con audiencia del infractor.
Infracciones en el dominio p�blico 1. Quienes realicen en el dominio p�blico actuaciones que, aunque no produzcan da�os materiales, perjudiquen a la circulaci�n o no se puedan autorizar con arreglo al presente Reglamento, vendr�n obligados a restituir las cosas a su primitivo estado en el plazo que al efecto se les conceda, procedi�ndose, en caso de no hacerlo, a la ejecuci�n subsidiaria.
Si las actuaciones citadas constituyesen un obst�culo peligroso para la circulaci�n, el Servicio competente de la Direcci�n General de Carreteras proceder� a suprimir dicho obst�culo por cuenta del causante, de forma inmediata, exigiendo seguidamente al causante el pago de su importe.
2. Si se trata del establecimiento de alg�n acceso realizado sin autorizaci�n o sin ajustarse a sus condiciones, el Servicio competente de la Direcci�n General de Carreteras impedir� su uso de forma inmediata, debiendo el infractor restituir las cosas a su primitivo estado o cumplir las condiciones de la autorizaci�n en el plazo que a tal efecto se se�ale.
Si dichas actuaciones no se hubiesen llevado a cabo en el plazo fijado, el Servicio competente de la Direcci�n General de Carreteras proceder� a la ejecuci�n subsidiaria, requiriendo para ello, si fuera necesario, el auxilio de la fuerza p�blica a trav�s del Delegado del Gobierno o Gobernador Civil, y pasando seguidamente liquidaci�n del gasto al causante.
Multas coercitivas Con independencia de las multas previstas en el apartado 1 de los art�culos 33 de la Ley de Carreteras y 112 de este Reglamento, los �rganos sancionadores, una vez transcurridos los plazos se�alados en el requerimiento correspondiente, podr�n imponer multas coercitivas, conforme a lo establecido en la Ley de R�gimen Jur�dico de las Administraciones P�blicas y del Procedimiento Administrativo Com�n.
La cuant�a de cada una de dichas multas no superar� el 20 por 100 de la multa fijada para la infracci�n cometida (art�culo 33.2).
Delito o falta En los supuestos en que los actos cometidos contra la carretera o sus elementos pudieran ser constitutivos de delito o falta, el Ministerio de Obras P�blicas, Transportes y Medio Ambiente pasar� el tanto de culpa a la autoridad judicial competente, y se abstendr� de proseguir el procedimiento sancionador mientras �sta no se haya pronunciado. La sanci�n de la autoridad judicial excluir� la imposici�n de multa administrativa. De no haberse estimado la existencia de delito o falta, la Administraci�n podr� proseguir el expediente sancionador con base en los hechos que los Tribunales hayan considerado probados (art�culo 32.2).

References: Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto