CELEX: E1998P0006
Language: es
Date: 1998-09-02 00:00:00
Title: Recurso interpuesto el 2 de septiembre de 1998 por el Gobierno de Noruega contra el Órgano de Vigilancia de la AELC (Asunto E-6/98)

Aviso jurídico importante

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E1998P0006

Recurso interpuesto el 2 de septiembre de 1998 por el Gobierno de Noruega contra el Órgano de Vigilancia de la AELC (Asunto E-6/98)  

Diario Oficial n° C 331 de 29/10/1998 p. 0025 - 0027

Recurso interpuesto el 2 de septiembre de 1998 por el Gobierno de Noruega contra el Órgano de Vigilancia de la AELC (Asunto E-6/98) (98/C 331/12)En el Tribunal de la AELC se ha presentado el 2 de septiembre de 1998 un recurso contra el Órgano de Vigilancia de la AELC formulado por el Gobierno de Noruega, representado por el Sr. Ingvald Falch, Abogado de la Oficina del Fiscal General (Asuntos civiles) y el Sr. Jan-Bugge Mahrt, Director General Adjunto del Real Ministerio de Asuntos Exteriores, apartado de correos 8012 Dep., N-0030 Oslo, en calidad de agente y coagente, respectivamente.La parte demandante solicita al Tribunal de la AELC que:- anule la Decisión, de 2 de julio de 1998, del Órgano de Vigilancia de la AELC relativa al régimen de cotizaciones a la seguridad social en Noruega;- condene en costas al Órgano de Vigilancia de la AELC.Hechos- En virtud de la Ley sobre el régimen de seguro nacional, de 28 de febrero de 1997 (Folketrygdloven), todas las personas que trabajan en Noruega están sujetas a un régimen de seguro obligatorio en virtud del cual los trabajadores y los empresarios han de pagar cotizaciones a la seguridad social, que se calculan sobre la base de los salarios brutos. El régimen abarca prestaciones tales como las pensiones, los gastos de rehabilitación, los cuidados médicos, las compensaciones salariales y el subsidio de desempleo. Las cotizaciones al régimen se recaudan en forma de impuesto sobre la renta.- En 1975 se estableció un sistema de tipos impositivos empresariales diferenciados por regiones. A efectos del sistema, el país se dividió en cinco zonas fiscales:zona 1: municipios centrales de Noruega meridional 14,1 %,zona 2: zonas rurales de Noruega meridional: 10,6 %,zona 3: zona costera de Noruega central: 6,4 %,zona 4: Noruega septentrional (excepto la zona 5): 5,1 %,zona 5: Spitzbergen/Finnmark/parte septentrional de Troms: 0 %.- El tipo contributivo depende del municipio en que reside el trabajador y no de la ubicación de la empresa. Así, a un empresario puede corresponderle un tipo contributivo inferior al de la zona en que está ubicado.- El sistema se aplica automáticamente sobre la base de criterios objetivos y no tiene limitación temporal. Además, se aplica sin distinción alguna a todos los sectores de actividad económica, a las empresas de todos los tamaños y a los sectores público y privado, con excepción del Gobierno nacional, que ha de pagar el tipo máximo independientemente del lugar de residencia del trabajador. Se aplica asimismo a los trabajadores extranjeros que residen en Noruega, siempre y cuando estén cubiertos por el régimen noruego de seguridad social. Los empresarios extranjeros también deben cotizar si para ellos trabajan personas cubiertas por el régimen noruego de seguridad social.- En cartas de 16 de junio y 30 de agosto de 1995, el Órgano de Vigilancia de la AELC solicitó al Gobierno noruego información detallada sobre el régimen de cotizaciones a la seguridad social vigente en Noruega y, en particular, sobre el sistema de cotizaciones empresariales a la seguridad social diferenciadas por regiones, con el fin de examinar si dicho régimen constituía una ayuda estatal con arreglo al apartado 1 del artículo 61 del Acuerdo EEE y, de ser así, si podía mantenerse en virtud del apartado 3 del susodicho artículo.- El Gobierno noruego respondió mediante carta de 19 de septiembre de 1995.- Entre la primavera de 1996 y la de 1997, el Órgano de Vigilancia de la AELC y las autoridades noruegas mantuvieron varias reuniones extraoficiales a fin de analizar las características del régimen noruego de cotizaciones a la seguridad social.- En carta de 14 de mayo de 1997, el Órgano de Vigilancia de la AELC llegaba a la conclusión de que el régimen de cotizaciones a la seguridad social diferenciadas por regiones vigente en Noruega constituía una ayuda estatal con arreglo al apartado 1 del artículo 61 que no podía mantenerse en virtud del apartado 3 de dicho artículo. En esa misma carta, el Órgano de Vigilancia de la AELC proponía una serie de medidas adecuadas para que el sistema fuera compatible con el Acuerdo EEE en virtud del apartado 3 de su artículo 61, y pedía al Gobierno noruego que manifestara su acuerdo o desacuerdo con las medidas propuestas en un plazo de dos meses.- En carta de 11 de julio de 1997, el Gobierno noruego respondió que no estaba de acuerdo con la postura del Órgano de Vigilancia de la AELC, señalando, entre otras cosas, que las cotizaciones diferenciadas a la seguridad social formaban parte del sistema impositivo general y, por ende, quedaban excluidas del ámbito de aplicación del apartado 1 del artículo 61 del Acuerdo EEE.- Ante la respuesta del Gobierno noruego, el 19 de noviembre de 1997 el Órgano de Vigilancia de la AELC decidió incoar el procedimiento formal de investigación. Se informó al Gobierno noruego de tal decisión y se le pidió que formulara sus observaciones. También se informó a la Comisión de las Comunidades Europeas.- El Gobierno noruego presentó sus observaciones en carta de 23 enero de 1998.- La Comisión de las Comunidades Europeas presentó sus observaciones mediante carta de 5 de marzo de 1998.- El Gobierno noruego presentó sus comentarios sobre las observaciones de la Comisión de las Comunidades Europeas en carta de 25 de marzo de 1998.- El 2 de julio de 1998, el Órgano de Vigilancia de la AELC adoptó la Decisión n° 165/98/COL, en la que señalaba que el sistema de tipos impositivos empresariales diferenciados por regiones era incompatible con el Acuerdo EEE.Motivos y principales alegaciones invocados- La parte demandante alega que, a diferencia del Tratado CE, el Acuerdo EEE no contiene disposición alguna en materia de armonización de los regímenes fiscales de las Partes contratantes. Al no existir normas comunes, cada Estado puede establecer y aplicar un régimen fiscal acorde con sus propias opciones políticas. Un régimen de cotizaciones a la seguridad social puede estar incluido en el ámbito de aplicación del apartado 1 del artículo 61 del Acuerdo EEE, pero no de manera automática, y, en cualquier caso, no es aplicable al sistema noruego.- El Órgano de Vigilancia de la AELC ha aplicado erróneamente los criterios de «medidas generales» en virtud del apartado 1 del artículo 61 del Acuerdo EEE al régimen noruego de cotizaciones a la seguridad social. Según jurisprudencia reiterada del tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas en materia de ayudas estatales, uno de los elementos fundamentales y cruciales de la noción de ayuda es la existencia de cualquier tipo de beneficios o ventajas tangibles y gratuitos para alguien. Generalmente, no se considera que la imposición fiscal constituya un beneficio para los particulares; por el contrario, la mayor parte de ellos la considera una carga.- Por otra parte, los regímenes fiscales comportan a menudo distinciones y tratamientos diferenciados que pueden variar según los sectores, las regiones u otros factores. Estos elementos selectivos, que existen en todos los Estados modernos, no son sólo normales, sino necesarios e inherentes a cualquier sistema fiscal, ya que gracias a ellos el Estado en cuestión puede perseguir los objetivos políticos que se ha fijado. Las opciones políticas de un Estado no entran dentro del ámbito de aplicación del apartado 1 del artículo 61 del Acuerdo EEE.- El apartado 1 del artículo 61 del Acuerdo EEE no prohíbe los regímenes fiscales selectivos, si bien impone determinados límites respecto de los criterios en que puede basarse un determinado tipo de imposición fiscal selectiva. De la jurisprudencia reiterada del Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas se desprende un método de evaluación por el que se examinan el objetivo y la estructura general del sistema impositivo a fin de determinar si éste tiene una justificación objetiva.- El apartado 1 del artículo 61 del Acuerdo EEE prohíbe las ayudas estatales que falseen la competencia «favoreciendo a determinadas empresas o producciones», lo cual podría interpretarse como favorecer a determinadas empresas o producciones de zonas específicas. Ahora bien, el Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas nunca ha establecido que una medida fiscal quede automáticamente prohibida en virtud del apartado 1 del artículo 61 del Acuerdo EEE por el hecho de que sea únicamente aplicable a una zona geográfica determinada. Por consiguiente, el Órgano de Vigilancia de la AELC yerra al afirmar que se cumple el criterio de selectividad.- La Comisión de las Comunidades Europeas también ha interpretado que, según las normas que regulan las ayudas estatales, una medida no entra automáticamente dentro del ámbito de aplicación de las mismas sólo porque favorezca a determinadas empresas o sectores en detrimento de otros. Es preciso evaluar cada caso concreto en función de las características y el plan general del sistema.- Así pues, el hecho de que el régimen noruego entrañe efectos distintos en empresas distintas no significa automáticamente que sea incompatible con las normas que regulan las ayudas estatales. Uno de los principales objetivos del régimen noruego de cotizaciones a la seguridad social es igualar los niveles de vida independientemente del lugar de residencia a través de medidas tales como el fomento del empleo y la instalación en zonas periféricas. El establecimiento de tipos impositivos más bajos para los empresarios contribuye a alcanzar ese objetivo. El mantenimiento de determinadas pautas de asentamiento y la equiparación de las rentas y de las perspectivas de empleo en todo el país deben considerarse objetivos legítimos y justificables, pese al hecho de que los efectos del régimen difieran de una empresa a otra.- Ha de tenerse muy presente que las Partes contratantes del Acuerdo EEE conservan sus competencias en los ámbitos de la fiscalidad y de la política de empleo. Sin lugar a dudas, el régimen constituye un medio adecuado para alcanzar estos objetivos políticos. Además, no existen medios alternativos menos restrictivos del comercio que puedan emplearse con iguales efectos.- El Órgano de Vigilancia de la AELC ha interpretado erróneamente que se cumple el criterio según el cual quedan prohibidas las ayudas «en la medida en que afecten a los intercambios comerciales entre las Partes contratantes», ya que en muchos casos el comercio entre las Partes contratantes no se verá afectado y, aun cuando sí se vea afectado en otros casos, los efectos en los intercambios comerciales dentro del EEE no alcanzarán los umbrales mínimos. Además, el que algunas empresas obtengan beneficios superiores a los umbrales, mientras que otras no lleguen a alcanzar esos umbrales, no invalida automáticamente todo el régimen.- En lo que respecta al falseamiento de la competencia, el Órgano de Vigilancia de la AELC supone erróneamente que todas las empresas que disfrutan de una carga impositiva inferior en algunas regiones de Noruega están de hecho expuestas a la competencia. Un buen ejemplo de ello son amplios segmentos del sector público y empresas que actúan al amparo de monopolios legales.- El Órgano de Vigilancia de la AELC se ha extralimitado al basarse en el artículo 62 del Acuerdo EEE y en el artículo 1 del Protocolo n° 3 del Acuerdo de vigilancia y jurisdicción para afirmar que el Gobierno noruego estaba obligado a notificar una ayuda que, de hecho, no está incluida en el ámbito de aplicación del apartado 1 del artículo 61 del Acuerdo EEE. Las consecuencias de tal decisión revisten gran importancia porque, entre otras cosas, imponen a Noruega la obligación de notificar las ayudas regionales, incluidas las ayudas al transporte, que, de manera indiscutible, sí son compatibles con el Acuerdo EEE.- Por otra parte, el Órgano de Vigilancia de la AELC tampoco justifica adecuadamente su decisión, tal y como establece el artículo 16 del Acuerdo de vigilancia y jurisdicción. No explica por qué las características del sistema no son lo suficientemente generales, ni tampoco por qué las ayudas a las empresas protegidas de la competencia internacional son incompatibles con el Acuerdo EEE. Por consiguiente, se ha infringido un requisito esencial de procedimiento con arreglo al artículo 36 del Acuerdo de vigilancia y