CELEX: 62004CJ0471
Language: es
Date: 2006-02-23
Title: Sentencia del Tribunal de Justicia (Sala Primera) de 23 de febrero de 2006.#Finanzamt Offenbach am Main-Land contra Keller Holding GmbH.#Petición de decisión prejudicial: Bundesfinanzhof - Alemania.#Libertad de establecimiento - Impuesto sobre sociedades - Derecho de una sociedad matriz a deducir gastos relacionados con sus participaciones - No deducibilidad de los gastos de financiación que tienen una relación económica con dividendos exentos de impuesto - Dividendos distribuidos por una filial indirecta establecida en un Estado miembro distinto del Estado del domicilio social de la sociedad matriz.#Asunto C-471/04.

Asunto C‑471/04
      Finanzamt Offenbach am Main-Land
      contra
      Keller Holding GmbH
      (Petición de decisión prejudicial planteada por el Bundesfinanzhof)
      «Libertad de establecimiento — Impuesto sobre sociedades — Derecho de una sociedad matriz a deducir gastos relacionados con sus participaciones — No deducibilidad de los gastos de financiación que tienen una relación económica con dividendos exentos de impuesto — Dividendos distribuidos por una filial indirecta establecida en un Estado miembro distinto del Estado del domicilio social
         de la sociedad matriz»
      
      Sentencia del Tribunal de Justicia (Sala Primera) de 23 de febrero de 2006 
      Sumario de la sentencia
      Libre circulación de personas — Libertad de establecimiento — Legislación tributaria 
      [Tratado CE, art. 52 (actualmente art. 43 CE, tras su modificación); Acuerdo EEE, art. 31]
      Los artículos 52 del Tratado (actualmente artículo 43 CE, tras su modificación) y 31 del Acuerdo sobre el Espacio Económico
         Europeo deben interpretarse en el sentido de que se oponen a una normativa de un Estado miembro que excluye la deducibilidad
         fiscal de los gastos de financiación realizados por una sociedad matriz sometida íntegramente al impuesto en dicho Estado
         para la adquisición de participaciones en una filial, cuando tales gastos tengan relación con dividendos que estén exentos
         del impuesto por proceder de una filial indirecta establecida en otro Estado miembro o en un Estado Parte en dicho Acuerdo,
         mientras que la deducibilidad de tales gastos sí se reconoce cuando éstos tengan relación con los dividendos que abona una
         filial indirecta establecida en el mismo Estado miembro que la sociedad matriz y que, en realidad, se benefician también de
         una exención del impuesto.
      
      (Véanse el apartado 50 y el fallo)
SENTENCIA DEL TRIBUNAL DE JUSTICIA (Sala Primera)
      de 23 de febrero de 2006 (*)
      
      «Libertad de establecimiento – Impuesto sobre sociedades – Derecho de una sociedad matriz a deducir gastos relacionados con sus participaciones – No deducibilidad de los gastos de financiación que tienen una relación económica con dividendos exentos de impuesto – Dividendos distribuidos por una filial indirecta establecida en un Estado miembro distinto del Estado del domicilio social
         de la sociedad matriz»
      
      En el asunto C‑471/04,
      que tiene por objeto una petición de decisión prejudicial planteada, con arreglo al artículo 234 CE, por el Bundesfinanzhof
         (Alemania), mediante resolución de 14 de julio de 2004, recibida en el Tribunal de Justicia el 5 de noviembre de 2004, en
         el procedimiento entre
      
      Finanzamt Offenbach am Main-Land
      y
      Keller Holding GmbH,
      EL TRIBUNAL DE JUSTICIA (Sala Primera),
      integrado por el Sr. P. Jann, Presidente de Sala, y la Sra. N. Colneric, los Sres. K. Lenaerts (Ponente), E. Juhász y E. Levits,
         Jueces;
      
      Abogado General: Sr. M. Poiares Maduro;
      Secretario: Sr. B. Fülöp, administrador;
      habiendo considerado los escritos obrantes en autos y celebrada la vista el 1 de diciembre de 2005;
      consideradas las observaciones escritas presentadas:
      –       en nombre de Finanzamt Offenbach am Main-Land, por el Sr. V. Hageböck, en calidad de agente; 
      –       en nombre de Keller Holding GmbH, por la Sra. K. Friedrich y el Sr. H. Rehm, asesores fiscales, y por la Sra. J. Nagler, Rechtsanwalt;
      –       en nombre del Gobierno alemán, por la Sra. N. Wunderlich y el Sr. U. Forsthoff, en calidad de agentes;
      –       en nombre del Gobierno del Reino Unido, por la Sra. C. Jackson, en calidad de agente, asistida por las Sras. S. Moore y J.
         Stratford, Barristers; 
      
      –       en nombre de la Comisión de las Comunidades Europeas, por los Sres. R. Lyal y K. Gross, en calidad de agentes;
      vista la decisión adoptada por el Tribunal de Justicia, oído el Abogado General, de que el asunto sea juzgado sin conclusiones;
      dicta la siguiente
      Sentencia
      1       La petición de decisión prejudicial versa sobre la interpretación de los artículos 52 del Tratado CE (actualmente artículo
         43 CE, tras su modificación), 58 y 73 B del Tratado CE (actualmente artículos 48 CE y 56 CE).
      
      2       Dicha petición se presentó en el marco de un litigio entre el Finanzamt Offenbach am Main-Land y Keller Holding GmbH (en lo
         sucesivo, «Keller Holding»), sociedad sometida íntegramente al impuesto en Alemania, relativo al carácter fiscalmente no deducible
         de gastos de financiación que tienen una relación económica con los dividendos que le abona una filial indirecta establecida
         en Austria. 
      
       Marco jurídico
       Acuerdo sobre el Espacio Económico Europeo
      3       El artículo 6 del Acuerdo sobre el Espacio Económico Europeo, de 2 de mayo de 1992 (DO 1994, L 1, p. 3; en lo sucesivo, «Acuerdo
         EEE»), establece lo siguiente:
      
      «Sin perjuicio de la evolución futura de la jurisprudencia, las disposiciones del presente Acuerdo, en la medida en que sean
         idénticas en sustancia a las normas correspondientes del Tratado constitutivo de la Comunidad Económica Europea y del Tratado
         constitutivo de la Comunidad Europea del Carbón y del Acero y de los actos adoptados en aplicación de estos dos Tratados,
         se interpretarán, en su ejecución y aplicación, de conformidad con las resoluciones pertinentes del Tribunal de Justicia de
         las Comunidades Europeas dictadas con anterioridad a la fecha de la firma del presente Acuerdo».
      
      4       El artículo 31, apartado 1, del Acuerdo EEE tiene la siguiente redacción:
      «En el marco de las disposiciones del presente Acuerdo quedarán prohibidas las restricciones de la libertad de establecimiento
         de los nacionales de un Estado miembro de las CE o de un Estado de la AELC [Asociación Europea de Libre Comercio] en el territorio
         de otro de esos Estados. Esta disposición se extenderá igualmente a la apertura de agencias, sucursales o filiales por los
         nacionales de un Estado miembro de las CE o de un Estado de la AELC establecidos en el territorio de cualquiera de estos Estados.
      
      La libertad de establecimiento comprenderá el acceso a las actividades por cuenta propia y su ejercicio, así como la constitución
         y gestión de empresas, y especialmente de sociedades tal como se definen en el párrafo segundo del artículo 34, en las condiciones
         fijadas por la legislación del país de establecimiento para sus propios nacionales, sin perjuicio de las disposiciones del
         Capítulo 4».
      
      5       El artículo 34 del Acuerdo EEE dispone lo siguiente:
      «Las sociedades constituidas de conformidad con la legislación de un Estado miembro de las CE o de un Estado de la AELC y
         cuya sede social, administración central o centro de actividad principal se encuentre en el territorio de las Partes Contratantes
         quedarán equiparadas, a efectos de aplicación de las disposiciones del presente Capítulo, a las personas físicas nacionales
         de los Estados miembros de las CE o de los Estados de la AELC.
      
      Por “sociedades” se entiende las sociedades de Derecho Civil o Mercantil, incluidas las sociedades cooperativas, y las demás
         personas jurídicas de Derecho Público o Privado, con excepción de las que no persigan un fin lucrativo».
      
       Normativa comunitaria
      6       A tenor del artículo 4, apartados 1 y 2, de la Directiva 90/435/CEE del Consejo, de 23 de julio de 1990, relativa al régimen
         fiscal común aplicable a las sociedades matrices y filiales de Estados miembros diferentes (DO L 225, p. 6):
      
      «1.      Cuando una sociedad matriz reciba, en calidad de socio de su sociedad filial, beneficios distribuidos por motivos distintos
         de la liquidación de la misma, el Estado de la sociedad matriz:
      
      –       o bien se abstendrá de gravar dichos beneficios;
      –       o bien los gravará, autorizando al mismo tiempo a dicha sociedad a deducir de la cuantía de su impuesto la fracción del impuesto
         de la filial correspondiente a dichos beneficios […].
      
      2.      No obstante, todo Estado miembro conservará la facultad de prever que los gastos que se refieren a la participación y las
         minusvalías derivadas de la distribución de los beneficios de la sociedad filial no sean deducibles del beneficio imponible
         de la sociedad matriz. […].»
      
       Convenio entre la República Federal de Alemania y la República de Austria para evitar la doble imposición 
      7       El artículo 15 del Convenio celebrado el 4 de octubre de 1954 entre la República Federal de Alemania y la República de Austria
         para evitar la doble imposición en materia de impuestos sobre la renta y sobre el patrimonio y en materia de impuesto sobre
         actividades económicas y de impuesto sobre bienes inmuebles (en lo sucesivo, «Convenio fiscal»), dispone que «[…] el Estado
         de residencia exonerará los ingresos derivados de la distribución de dividendos que una sociedad residente en dicho Estado
         obtenga de otra sociedad establecida en el otro Estado y cuyo capital pertenezca directamente a la primera al menos en un 10 %».
      
       Normativa nacional 
      8       El artículo 8 b, apartado 1, de la Ley de 1991 del impuesto sobre sociedades (Körperschaftsteuergesetz 1991; en lo sucesivo,
         «KStG»), cuyo epígrafe es «Participación en el capital de sociedades extranjeras», dispone que los dividendos que una sociedad
         sometida íntegramente al impuesto obtenga de una sociedad de capitales sometida íntegramente no se tendrán en cuenta para
         calcular la base imponible del impuesto siempre que la parte del capital propio procedente de rentas extranjeras exentas «se
         presuma utilizada con dicho fin».
      
      9       Esta disposición permite, en particular, que una sociedad sometida íntegramente al impuesto en Alemania redistribuya en el
         seno del grupo al que pertenece dividendos obtenidos de sociedades establecidas en Austria, los cuales, a su vez, están exentos
         del impuesto en Alemania en virtud del artículo 15 del Convenio fiscal, sin que los dividendos así redistribuidos se incluyan
         en la base imponible del impuesto de la sociedad que los ha obtenido. 
      
      10     En la hipótesis de una situación puramente nacional, los dividendos que una sociedad sometida íntegramente al impuesto en
         Alemania distribuya a otra sociedad íntegramente sometida se incluirán en la base imponible del impuesto sobre sociedades
         correspondiente a esta última sociedad. No obstante, a fin de evitar la doble imposición de los beneficios distribuidos, el
         artículo 36, apartado 2, punto 3, de la Ley del impuesto sobre la renta de 1990 (Einkommensteuergesetz 1990; en lo sucesivo,
         «EStG») prevé que el impuesto que paga una sociedad sometida íntegramente y que distribuya dividendos se imputará al impuesto
         adeudado por el accionista que obtenga los dividendos. Por consiguiente, aun cuando tales dividendos estén incluidos en la
         base imponible de las sociedades sometidas íntegramente al impuesto en Alemania, estas últimas, por efecto del método de la
         imputación del impuesto ya pagado, estarán exentas del impuesto sobre los dividendos obtenidos. 
      
      11     El artículo 3 c de la EStG dispone que, en la medida en que los gastos de que se trate tengan una relación económica directa
         con beneficios no imponibles, no podrán deducirse como gastos a efectos de determinar la base imponible del impuesto. 
      
      12     En virtud de la mencionada disposición, en relación con el artículo 8 b, apartado 1, de la KStG, la prohibición de deducir
         los gastos de financiación relativos a una participación en una sociedad no se aplica si no existen dividendos distribuidos
         en régimen de exención de impuestos. En cambio, cuando se distribuyan dividendos bajo dicho régimen, los gastos de financiación
         de la participación no serán deducibles en el porcentaje que corresponda a tales dividendos.
      
       Litigio principal y cuestión prejudicial 
      13     En el transcurso de los años 1993 a 1995, Keller Holding, con domicilio social y dirección en territorio alemán, tenía, como
         socio único, las participaciones sociales de otra sociedad establecida en Alemania, Keller Grundbau GmbH (en lo sucesivo,
         «Keller Grundbau»). Esta última sociedad poseía, a su vez, las participaciones sociales de una sociedad establecida en Austria,
         Keller Grundbau GmbH Wien (en lo sucesivo, «Keller Wien»).
      
      14     En relación con los años 1994 y 1995, Keller Wien distribuyó dividendos que, en virtud de lo dispuesto en el Convenio fiscal,
         fueron percibidos en régimen de exención de impuestos por Keller Grundbau, la cual los transfirió a Keller Holding. De conformidad
         con el artículo 8 b, apartado 1, de la KStG, los dividendos de este modo redistribuidos no se tuvieron en cuenta para determinar
         la base imponible del impuesto sobre sociedades del que Keller Holding era sujeto pasivo.
      
      15     Esta última sociedad dedujo, en concepto de gastos, la totalidad de los intereses sobre el capital tomado a préstamo para
         financiar la adquisición de sus participaciones en Keller Grundbau, así como los correspondientes gastos de gestión. El Finanzamt
         Offenbach-Stadt, del que en aquella época dependía Keller Holding en materia de impuesto sobre sociedades, no admitió, de
         conformidad con lo dispuesto en el artículo 8 b, apartado 1, de la KStG en relación con el artículo 3 c de la EStG, la deducción
         de los mencionados gastos en el porcentaje en que correspondían a dividendos exentos de impuesto, concretamente a los dividendos
         procedentes de Keller Wien.
      
      16     Keller Holding interpuso un recurso ante el Hessische Finanzgericht, que lo estimó en lo que atañe a las liquidaciones correspondientes
         a los períodos impositivos de 1994 y 1995. En efecto, el Hessische Finanzgericht consideró que la normativa nacional controvertida
         era contraria a los artículos 52, 58 y 73 B del Tratado. 
      
      17     Posteriormente, el Finanzamt Offenbach am Main-Land fue la delegación de Hacienda competente en lo que atañe a la tributación
         de Keller Holding. El Finanzamt interpuso entonces ante el Bundesfinanzhof un recurso de casación contra la sentencia del
         Hessische Finanzgericht que estimaba las pretensiones de dicha sociedad. 
      
      18     El Bundesfinanzhof constata que, dado que los dividendos que a una sociedad matriz sometida íntegramente al impuesto en Alemania
         le abona una filial indirecta suya establecida en Austria están excluidos de la base imponible del impuesto al que dicha sociedad
         matriz está sujeta, en aplicación de los artículos 8 b, apartado 1, de la KStG y 3 c de la EStG, los gastos vinculados a las
         participaciones de esta última no son deducibles en proporción a los dividendos exentos del impuesto. En cambio, los dividendos
         que una sociedad sometida íntegramente al impuesto en Alemania obtiene de una filial indirecta establecida en el territorio
         alemán están incluidos en la base imponible del impuesto devengado por la sociedad beneficiaria y los gastos relacionados
         con las participaciones de ésta tienen la consideración de gastos deducibles, aun cuando, debido a que el impuesto pagado
         por la sociedad distribuidora de los dividendos se imputa al impuesto devengado por el accionista que los percibe, las sociedades
         sometidas íntegramente al impuesto en Alemania están, en realidad, exentas del impuesto sobre los dividendos abonados por
         otras sociedades establecidas en Alemania. 
      
      19     En estas circunstancias, el Bundesfinanzhof decidió suspender el procedimiento y plantear al Tribunal de Justicia la siguiente
         cuestión prejudicial
      
      «¿Se opone el artículo 52, en relación con los artículos 58 y 73 B del Tratado [...], a que los gastos de financiación de
         una sociedad, que tengan relación económica directa con beneficios exentos en el territorio nacional procedentes de la participación
         en una sociedad de capital domiciliada en otro Estado miembro, sólo puedan deducirse, en concepto de gastos de explotación,
         en la medida en que no se hayan repartido beneficios libres de impuestos correspondientes a tal participación?»
      
       Sobre la cuestión prejudicial 
      20     Mediante su cuestión, el órgano jurisdiccional remitente pide en lo sustancial que se dilucide si las disposiciones del Tratado
         (CE) en materia de libertad de establecimiento y de libre circulación de capitales se oponen a una normativa de un Estado
         miembro que excluye que una sociedad matriz sometida íntegramente al impuesto en dicho Estado pueda beneficiarse de deducciones
         fiscales por gastos de financiación relacionados con dividendos que están exentos del impuesto debido a que proceden de una
         filial indirecta establecida en otro Estado miembro. 
      
       Observaciones preliminares 
      21     De la resolución de remisión se desprende que la deducibilidad, en relación con los ejercicios de 1994 y 1995, de los gastos
         de financiación vinculados a la participación de Keller Holding en el capital de Keller Grundbau fue denegada en la medida
         en que tales gastos corresponden a dividendos que una filial indirecta establecida en Austria abonó a una filial alemana y
         que ésta última redistribuyó a la sociedad matriz. 
      
      22     Es preciso rechazar de entrada la argumentación del Finanzamt Offenbach am Main-Land y de los Gobiernos alemán y del Reino
         Unido, según la cual el litigio principal versa sobre una situación puramente interna a un Estado miembro, de manera que no
         procede interpretar las disposiciones del Tratado en materia de libertad de establecimiento o libre circulación de capitales.
      
      23     En efecto, si bien es cierto que el litigio principal versa sobre una sociedad matriz cuyo domicilio social radica en Alemania
         y que se opone a la decisión de la Administración tributaria alemana que le niega el derecho a deducir los gastos realizados
         para adquirir participaciones en una filial suya establecida asimismo en Alemania, no es menos verdad que dicha decisión se
         basa en la normativa nacional, que excluye la deducibilidad de dichos gastos debido a la relación económica directa que se
         supone existe entre tales gastos y los dividendos abonados por una filial indirecta establecida en Austria y que, como tales,
         están exentos del impuesto sobre sociedades en Alemania, por aplicación del artículo 15 del Convenio fiscal. 
      
      24     Dado que la normativa controvertida en el litigio principal se aplica a situaciones que tienen relación con los intercambios
         comerciales intracomunitarios, el problema planteado en dicho litigio puede estar incluido en el ámbito de aplicación de las
         disposiciones del Tratado en materia de libertades fundamentales (véanse, en este sentido, las sentencias de 15 de diciembre
         de 1982, Oosthoek's Uitgeversmaatschappij, 286/81, Rec. p. 4575, apartado 9, y de 15 de mayo de 2003, Salzmann, C‑300/01,
         Rec. p. I‑4899, apartado 32). 
      
      25     Por otro lado, es preciso recordar que la República de Austria no se adhirió a la Unión Europea hasta el 1 de enero de 1995.
         De ello se deduce que, en la medida en que el litigio principal versa sobre hechos que tuvieron lugar en 1994, el Tratado
         no se aplicaba a dicho Estado. 
      
      26     No obstante, incumbe al Tribunal de Justicia proporcionar al órgano jurisdiccional nacional todos los elementos de interpretación
         pertenecientes al ámbito del Derecho comunitario que puedan permitirle resolver el asunto que le ha sido sometido, aun cuando
         el órgano jurisdiccional nacional no haya hecho referencia a ellos al formular sus cuestiones (véanse, en particular, las
         sentencias de 4 de marzo de 1999, Consorzio per la tutela del formaggio Gorgonzola, C‑87/97, Rec. p. I‑1301, apartado 16,
         y de 7 de septiembre de 2004, Trojani, C‑456/02, Rec. p. I‑7573, apartado 38). 
      
      27     Por lo tanto, tal como señalan Keller Holding y la Comisión de las Comunidades Europeas, es preciso tener en cuenta, en la
         medida en que la petición de decisión prejudicial se refiere a hechos que datan de 2004, las disposiciones del Acuerdo EEE
         en materia de libertad de establecimiento y de libre circulación de capitales, las cuales resultaban aplicables a las relaciones
         entre la República Federal de Alemania y la República de Austria a partir del 1 de enero de 1994 y hasta la adhesión de esta
         última a la Unión Europea. 
      
       Sobre la interpretación de las disposiciones en materia de libertad de establecimiento 
      28     Con carácter preliminar, procede recordar que, según reiterada jurisprudencia, si bien la fiscalidad directa es competencia
         de los Estados miembros, éstos deben, sin embargo, ejercer dicha competencia respetando el Derecho comunitario (sentencias
         de 29 de abril de 1999, Royal Bank of Scotland, C‑311/97, Rec. p. I‑2651, apartado 19, y de 7 de septiembre de 2004, Manninen,
         C‑319/02, Rec. p. I‑7477, apartado 19). 
      
      29     La libertad de establecimiento, que el artículo 52 del Tratado reconoce a los nacionales comunitarios y que implica para ellos
         el acceso a las actividades no asalariadas y su ejercicio, así como la constitución y gestión de empresas, en las mismas condiciones
         fijadas por la legislación del Estado miembro de establecimiento para sus propios nacionales, comprende, conforme al artículo
         58 del Tratado, para las sociedades constituidas con arreglo a la legislación de un Estado miembro y cuyo domicilio social,
         administración central o centro de actividad principal se encuentre dentro de la Comunidad, el derecho a ejercer su actividad
         en el Estado miembro de que se trate por medio de una filial, sucursal o agencia (sentencia de 21 de septiembre de 1999, Saint-Gobain
         ZN, C‑307/97, Rec. p. I‑6161, apartado 35).
      
      30     Por otro lado, si bien las disposiciones relativas a la libertad de establecimiento, según su tenor literal, se proponen asegurar
         el disfrute del trato nacional en el Estado miembro de acogida, se oponen, asimismo, a que el Estado de origen obstaculice
         el establecimiento en otro Estado miembro de uno de sus nacionales o de una sociedad constituida de conformidad con su legislación
         (sentencia de 16 de julio de 1998, ICI, C‑264//96, Rec. p. I‑4695, apartado 21).
      
      31     Con arreglo a la normativa controvertida en el litigio principal, los dividendos que abona una filial indirecta y que redistribuye
         a la sociedad matriz una filial de ésta última están incluidos en la base imponible del impuesto devengado por dicha sociedad
         matriz cuando todas las sociedades afectadas están sometidas íntegramente al impuesto en Alemania. No obstante, a través del
         método de la imputación del impuesto ya pagado, los referidos dividendos están, en realidad, exentos del impuesto.
      
      32     En cambio, los dividendos que abona en las mismas condiciones una filial indirecta establecida en Austria están directamente
         exentos del impuesto en virtud del artículo 15 del Convenio fiscal y, por consiguiente, no están incluidos en la base imponible
         del impuesto devengado por la sociedad matriz sometida íntegramente al impuesto en Alemania. 
      
      33     Dado que, con arreglo al artículo 3 c de la EStG, los gastos que tienen una relación económica directa con beneficios no imponibles
         no pueden deducirse en concepto de costes, los gastos de financiación soportados por una sociedad matriz sometida íntegramente
         al impuesto en Alemania y que posee indirectamente una participación en una filial establecida en Austria no son deducibles
         en la medida en que están relacionados con dividendos abonados por dicha filial y redistribuidos a la sociedad matriz en régimen
         de exención de impuestos. En cambio, en el supuesto de que todas las sociedades afectadas estén sometidas al impuesto en Alemania,
         tales gastos son deducibles en su totalidad. En efecto, en tal supuesto los dividendos distribuidos están incluidos en la
         base imponible del impuesto al que está sometida la sociedad accionista, aun cuando, en realidad, éstos estén asimismo exentos
         del impuesto. 
      
      34     De lo anterior se deduce que la situación fiscal de una sociedad que tenga una filial indirecta en Austria, como es el caso
         de la demandada en el litigio principal, es menos favorable de lo que habría sido si dicha filial indirecta estuviera establecida
         en Alemania. Es cierto que, en ambos supuestos, es posible transferir los dividendos en el seno del grupo sin que resulten
         gravados, recurriendo, según los casos, al expediente de la exención de los dividendos abonados por las sociedades establecidas
         en Austria por aplicación del Convenio fiscal o, en el supuesto de que la filial indirecta esté establecida en Alemania, al
         método de la imputación del impuesto pagado por la sociedad que distribuyó los dividendos al impuesto devengado por la sociedad
         que los ha percibido. No obstante, únicamente en el supuesto de que la filial indirecta esté establecida en el territorio
         nacional serán deducibles en su totalidad los gastos de financiación que tengan una relación económica con los dividendos
         abonados por esta última. 
      
      35     Esta diferencia de trato podría disuadir a una sociedad matriz de ejercer sus actividades a través de filiales o de filiales
         indirectas establecidas en otros Estados miembros (véase, en este sentido, la sentencia de 18 de septiembre de 2003, Bosal,
         C‑168/01, Rec. p. I‑9409, apartado 27).
      
      36     No obstante, los Gobiernos alemán y del Reino Unido alegan, por un lado, que semejante diferencia de trato no constituye una
         restricción de la libertad de establecimiento, puesto que la situación de una sociedad matriz establecida en un Estado miembro
         que tiene una filial indirecta cuyo domicilio social radica en el mismo Estado no es comparable a la situación de una sociedad
         matriz cuya filial indirecta está establecida en otro Estado miembro. Subrayan que, mientras los dividendos que abona una
         filial indirecta nacional están incluidos en la base imponible de la sociedad matriz, los que abona una filial indirecta austriaca
         están exentos del impuesto. La limitación de la deducibilidad de los gastos de financiación es el corolario del carácter no
         imponible de los dividendos procedentes del extranjero. El hecho de que Keller Holding no se beneficie del método de la imputación
         fiscal resulta de la circunstancia de que Keller Wien está establecida en Austria y, por ende, sometida al impuesto sobre
         sociedades austriaco. De este modo, esta última, a diferencia de una filial indirecta establecida en Alemania, pagó el impuesto
         sobre sociedades a las autoridades austriacas y no a las autoridades alemanas. 
      
      37     A este respecto, procede señalar que, en lo que atañe a la tributación de los dividendos obtenidos, las sociedades matrices
         sometidas íntegramente al impuesto en Alemania se encuentran en una situación comparable, tanto si obtienen dividendos de
         una filial indirecta establecida en dicho Estado miembro como si los obtienen de una filial indirecta que tenga su domicilio
         social en Austria. En ambos casos, en efecto, los dividendos obtenidos por la sociedad matriz están, en realidad, exentos
         de impuesto. Por lo tanto, una limitación de la deducibilidad de los gastos de financiación de una sociedad matriz –como corolario
         de la no tributación de los dividendos– que afecte únicamente a los dividendos procedentes del extranjero no refleja una diferencia
         de situación de las sociedades matrices según que la filial indirecta de éstas tenga su domicilio social en Alemania o en
         otro Estado miembro.
      
      38     El hecho de que las filiales indirectas establecidas en Austria no estén sometidas al impuesto sobre sociedades en Alemania
         carece de pertinencia a este respecto. En efecto, la diferencia de trato fiscal controvertida en el litigio principal se refiere
         a las sociedades matrices según que dispongan o no de filiales indirectas en Alemania, aun cuando todas esas sociedades matrices
         estén establecidas en dicho Estado miembro. Pues bien, en lo que atañe a la situación fiscal de estas últimas en relación
         con los dividendos abonados por sus filiales indirectas, es preciso señalar que tales dividendos no dan lugar a una percepción
         de impuesto a cargo de las sociedades matrices, con independencia de que tales dividendos procedan de filiales indirectas
         que tributen en Alemania o que lo hagan en Austria.
      
      39     Por otra parte, remitiéndose a las sentencias de 28 de enero de 1992, Bachmann (C‑204/90, Rec. p. I‑249) y Comisión/Bélgica
         (C‑300/90, Rec. p. I‑305), los Gobiernos alemán y del Reino Unido sostienen que la normativa tributaria controvertida en el
         litigio principal se justifica objetivamente por la necesidad de mantener la coherencia del sistema fiscal nacional. En el
         marco de un mismo tributo, añaden, existe una relación directa entre la concesión de una ventaja fiscal, a saber, la deducibilidad
         de los gastos de financiación vinculados a la adquisición por una sociedad de una participación en otra sociedad, y la compensación
         de dicha ventaja mediante un gravamen fiscal, en este caso la imposición de los dividendos distribuidos. Inversamente, la
         desventaja fiscal que sufre una sociedad matriz como la demandante en el litigio principal, a saber, la no deducibilidad de
         dichos gastos, resulta compensada por la correspondiente ventaja, en este caso la percepción de dividendos exentos del impuesto.
      
      40     A este respecto, debe recordarse que, en los apartados 28 y 21, respectivamente, de las sentencias Bachmann y Comisión/Bélgica,
         antes citadas, el Tribunal de Justicia admitió que la necesidad de preservar la coherencia del régimen tributario podía justificar
         una restricción del ejercicio de las libertades fundamentales garantizadas por el Tratado. No obstante, para que una alegación
         basada en dicha justificación pueda prosperar, es preciso que se demuestre la existencia de una relación directa entre la
         ventaja fiscal de que se trate y la compensación de dicha ventaja mediante un gravamen fiscal determinado (véanse, en este
         sentido, las sentencias de 14 de noviembre de 1995, Svensson y Gustavsson, C-484/93, Rec. p. I‑3955, apartado 18; ICI, antes
         citada, apartado 29, y Manninen, antes citada, apartado 4).
      
      41     Pues bien, del examen de la normativa nacional controvertida se desprende que las sociedades sometidas íntegramente al impuesto
         en Alemania y que tienen el control sobre una filial o una filial indirecta establecida en ese mismo Estado miembro se benefician
         simultáneamente de la deducibilidad fiscal de los gastos de financiación relativos a sus participaciones y de la exención
         fiscal de los dividendos por aplicación del método de la imputación del impuesto. En cambio, aunque los dividendos que las
         sociedades matrices sometidas íntegramente al impuesto en Alemania obtienen de una filial o filial indirecta establecida en
         Austria también están exentos de impuestos, queda excluida en todo caso la deducción fiscal de los gastos relacionados con
         sus participaciones. 
      
      42     Por tanto, no cabe admitir, en aras de la necesidad de salvaguardar la coherencia fiscal, el argumento según el cual, en lo
         que atañe a una sociedad matriz alemana que ha obtenido dividendos distribuidos por una filial indirecta establecida en Austria,
         la no deducibilidad de sus gastos de financiación compensa la ventaja fiscal que constituye la exención de los referidos dividendos,
         puesto que, en el caso de una sociedad matriz que obtiene dividendos de una filial indirecta establecida en Alemania, la ventaja
         fiscal que constituye la deducibilidad de los gastos de financiación relacionados con sus participaciones en el capital de
         sus filiales no tiene en la práctica correspondencia alguna con un gravamen fiscal que recaiga sobre los dividendos distribuidos
         en beneficio de dicha sociedad matriz. En efecto, tal como alega el propio Gobierno alemán, en este último supuesto, a fin
         de evitar la doble imposición económica de los beneficios distribuidos, la sujeción al impuesto sobre sociedades de los dividendos
         distribuidos resulta compensada por la imputación del impuesto pagado por la sociedad que los distribuye. 
      
      43     Para acreditar la existencia de la necesidad de salvaguardar la coherencia del sistema fiscal, el Gobierno alemán tampoco
         puede basarse en el hecho de que los beneficios obtenidos por la filial indirecta extranjera –contrariamente a los de la filial
         indirecta establecida en Alemania– no están sujetos a imposición en este Estado miembro. En efecto, la normativa controvertida
         en el litigio principal no establece relación alguna entre la deducibilidad de los gastos de financiación relacionados con
         las participaciones de la sociedad matriz y los beneficios imponibles a cargo de la filial indirecta. Por otro lado, los beneficios
         obtenidos por dicha filial indirecta y que le han permitido distribuir dividendos están sometidos al impuesto sobre sociedades
         en Austria, del mismo modo en que están gravados en Alemania los beneficios de una filial indirecta cuyo domicilio social
         radique en este Estado miembro, resultando indiferente a este respecto el lugar de establecimiento de la sociedad matriz.
         
      
      44     Por esas misma razones, la normativa nacional controvertida en el litigio principal no puede justificarse en virtud del principio
         de territorialidad, tal como lo ha reconocido el Tribunal de Justicia en el apartado 22 de la sentencia de 15 de mayo de 1997,
         Futura Participations y Singer (C‑250/95, Rec. p. I‑2471). En efecto, no cabe considerar aquella normativa como un desarrollo
         del referido principio, ya que excluye la deducibilidad de los gastos de financiación realizados por una sociedad matriz sometida
         íntegramente al impuesto en Alemania y que obtiene dividendos procedentes de una filial indirecta establecida en Austria debido
         a que tales dividendos están exentos de impuesto en Alemania, mientras que los dividendos que abona a la misma sociedad matriz
         una filial indirecta sometida íntegramente al impuesto en Alemania y con domicilio social en este Estado miembro se benefician
         también en la práctica de tal exención en virtud del método de la imputación del impuesto pagado por la sociedad distribuidora.
      
      45     Para justificar la normativa nacional controvertida en el litigio principal, el Gobierno alemán tampoco puede invocar que
         ésta sea una mera aplicación de la potestad impositiva recogida en el artículo 4, apartado 2, de la Directiva 90/435, que
         reconoce a todo Estado miembro la facultad de prever, cuando una sociedad matriz reciba beneficios distribuidos por una filial
         establecida en otro Estado miembro –beneficios que el primer Estado miembro o bien se abstendrá de gravar o bien los gravará,
         autorizando al mismo tiempo a la sociedad matriz a deducir de la cuota de su impuesto la fracción del impuesto de la filial
         correspondiente a dichos beneficios–, que los gastos que se refieren a dicha participación no sean deducibles del beneficio
         imponible de la sociedad matriz. En efecto, con independencia de si esta Directiva se aplica en el caso de autos, la referida
         facultad tan sólo puede ejercitarse con observancia de las disposiciones fundamentales del Tratado, en este caso el artículo
         52 del mismo.
      
      46     Al no haberse demostrado que la normativa nacional controvertida en el litigio principal se justifique por razones imperiosas
         de interés general, procede declarar que el artículo 52 del Tratado se opone a tal normativa. 
      
      47     En la medida en que la normativa en cuestión se aplica a hechos que tuvieron lugar en 1994, hay que remitirse a las disposiciones
         en materia de libertad de establecimiento tal como se contienen en el Acuerdo EEE.
      
      48     Como precisa su artículo 6, las disposiciones del Acuerdo EEE, en la medida en que sean sustancialmente idénticas a las normas
         correspondientes del Tratado y de los actos adoptados en aplicación del mismo, se interpretarán, en su ejecución y aplicación,
         de conformidad con las resoluciones pertinentes del Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas dictadas con anterioridad
         a la firma del referido Acuerdo. Por otra parte, tanto el Tribunal de Justicia como el Tribunal de la AELC han reconocido
         la necesidad de velar por que las disposiciones del Acuerdo EEE que sean fundamentalmente idénticas a las del Tratado se interpreten
         de manera uniforme (sentencias del Tribunal de Justicia de 23 de septiembre de 2003, Ospelt y Schlössle Weissenberg, C‑452/01,
         Rec. p. I‑9743, apartado 29, y de 1 de abril de 2004, Bellio F.lli, C‑286/02, Rec. p. I-3465, apartado 34; véase igualmente
         la sentencia del Tribunal de la AELC de 12 de diciembre de 2003, EFTA Surveillance Authority/Iceland, E-1/03, EFTA Court Report,
         p. 143, apartado 27).
      
      49     Pues bien, cabe observar que las normas que prohíben las restricciones a la libertad de establecimiento, contenidas en el
         artículo 31 del Acuerdo EEE, son idénticas a las que impone el artículo 52 del Tratado.
      
      50     En estas circunstancias, procede responder a la cuestión planteada que los artículos 52 del Tratado y 31 del Acuerdo EEE deben
         interpretarse en el sentido de que se oponen a una normativa de un Estado miembro que excluye la deducibilidad fiscal de los
         gastos de financiación realizados por una sociedad matriz sometida íntegramente al impuesto en dicho Estado para la adquisición
         de participaciones en una filial, cuando tales gastos tengan relación con dividendos que estén exentos del impuesto por proceder
         de una filial indirecta establecida en otro Estado miembro o en un Estado Parte en dicho Acuerdo, mientras que la deducibilidad
         de tales gastos sí se reconoce cuando éstos tengan relación con los dividendos que abona un filial indirecta establecida en
         el mismo Estado miembro que la sociedad matriz y que, en realidad, se benefician también de una exención del impuesto. 
      
       Sobre la interpretación de las disposiciones en materia de libre circulación de capitales
      51     Dado que las disposiciones del Tratado y del Acuerdo EEE en materia de libertad de establecimiento se oponen a una normativa
         nacional como la controvertida en el litigio principal, no resulta necesario examinar si las disposiciones del Tratado en
         materia de libre circulación de capitales se oponen asimismo a dicha normativa. 
      
       Costas
      52     Dado que el procedimiento tiene, para las partes del litigio principal, el carácter de un incidente promovido ante el órgano
         jurisdiccional nacional, corresponde a éste resolver sobre las costas. Los gastos efectuados por quienes, no siendo partes
         del litigio principal, han presentado observaciones ante el Tribunal de Justicia no pueden ser objeto de reembolso.
      
      En virtud de todo lo expuesto, el Tribunal de Justicia (Sala Primera) declara:
      Los artículos 52 del Tratado CE (actualmente artículo 43 CE, tras su modificación) y 31 del Acuerdo sobre el Espacio Económico
            Europeo, de 2 de mayo de 1992, deben interpretarse en el sentido de que se oponen a una normativa de un Estado miembro que
            excluye la deducibilidad fiscal de los gastos de financiación realizados por una sociedad matriz sometida íntegramente al
            impuesto en dicho Estado para la adquisición de participaciones en una filial, cuando tales gastos tengan relación con dividendos
            que estén exentos del impuesto por proceder de una filial indirecta establecida en otro Estado miembro o en un Estado Parte
            en dicho Acuerdo, mientras que la deducibilidad de tales gastos sí se reconoce cuando éstos tengan relación con los dividendos
            que abona una filial indirecta establecida en el mismo Estado miembro que la sociedad matriz y que, en realidad, se benefician
            también de una exención del impuesto.
      Firmas
      * Lengua de procedimiento: alemán.