CELEX: 51995PC0434(01)
Language: es
Date: 1995-11-10
Title: Propuesta de Reglamento (CE) del Consejo por el que se establece la organización común de mercados en el sector de las frutas y hortalizas

Avis juridique important

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51995PC0434(01)

Propuesta de Reglamento (CE) del Consejo por el que se establece la organización común de mercados en el sector de las frutas y hortalizas  /* COM/95/0434 FINAL - CNS 95/0247 */  

Diario Oficial n° C 052 de 21/02/1996 p. 0001

Propuesta de Reglamento (CE) del Consejo por el que se establece la  organización común de mercados en el sector de las frutas y hortalizas(96/C 52/01)COM(95) 434  final - 95/0247 (CNS)(Presentada por la Comisión el 10 de noviembre de 1995)EL  CONSEJO DE LA UNIÓN EUROPEA, Visto el Tratado constitutivo de la Comunidad Europea y, en particular, sus artículos 42 y 43, Vista la propuesta de la Comisión, Visto el dictamen del Parlamento Europeo, Visto el dictamen del Comité Económico y Social, Considerando que, en la actualidad, la conjunción de diversos factores de cambio en el sector de  las frutas y hortalizas crea una situación nueva a la que deben adaptarse los productores; que, por  consiguiente, resulta justificada una reorientación de las normas de base de la organización común  de mercados para este sector; que, debido a las numerosas modificaciones del Reglamento (CEE) n°  1035/72 del Consejo, de 18 de mayo de 1972, por el que se establece la organización común de  mercadores en el sector de las frutas y hortalizas (1), cuya última modificación la constituye el  Reglamento (CE) n° 1363/95 de la Comisión (2), conviene, por motivos de claridad, sustituir dicho  Reglamento por un nuevo Reglamento; Considerando que resulta oportuno insertar en el nuevo Reglamento las disposiciones esenciales del  Reglamento (CEE) n° 3285/83 del Consejo, de 14 de noviembre de 1983, por el que se establecen las  normas generales relativas a la aplicación extensiva de determinadas normas adoptadas por las  organizaciones de productores de frutas y hortalizas (3), cuya última modificación la constituye el  Reglamento (CEE) n° 220/92 (4); del Reglamento (CEE) n° 1319/85 del Consejo, de 23 de mayo de 1985,  relativo al reforzamiento de los medios de control de la aplicación de la regulación comunitaria en  el sector de las frutas y hortalizas (5), cuya última modificación la constituye el Reglamento  (CEE) n° 404/93 (6); del Reglamento (CEE) n° 2240/88 del Consejo, de 19 de julio de 1988, por el  que se establecen, en relación con los melocotones, limones y naranjas, las normas de aplicación  del artículo 16 ter del Reglamento (CEE) n° 1035/72 por el que se establece la organización común  de mercados en el sector de las frutas y hortalizas (7), cuya última modificación la constituye el  Reglamento (CE) n° 1327/95 (8); del Reglamento (CEE) n° 1121/89 del Consejo, de 27 de abril de  1989, relativo al establecimiento del umbral de intervención de las manzanas y coliflores (9), cuya  última modificación la constituye el Reglamento (CE) n° 1327/95; y del Reglamento (CEE) n° 1198/90  del Consejo, de 7 de mayo de 1990, por el que se establece un registro citrícola comunitario (10);  que conviene, por lo tanto, derogar dichos Reglamentos; Considerando que la clasificación de los productos de acuerdo con normas comunes y obligatorias  aplicadas a las frutas y hortalizas comercializadas en la Comunidad o exportadas a terceros países  constituye, por una parte, un marco de referencia que contribuye a la lealtad de los intercambios y  a la transparencia de los mercados y, por otra, elimina de éstos los productos cuya calidad no sea  satisfactoria; que el cumplimiento de dichas normas contribuye de este modo a mejorar la  rentabilidad de la propia producción; Considerando que, en aras de la simplificación, parece oportuno adoptar, como normas aplicables a  la organización común de mercados, las normas establecidas para los productos a que se refiere  dicha organización en el marco de la Comisión Económica para Europa de las Naciones Unidas; que es  necesario determinar las condiciones en las cuales las normas internacionales pueden adaptarse a  las necesidades específicas de la Comunidad; Considerando que la normalización sólo puede surtir pleno efecto si se aplica en todas las fases de  la comercialización y desde la región de producción; que, no obstante, pueden establecerse  excepciones tanto para determinadas operaciones que, o bien son muy marginales y concretas, o bien  se sitúan al comienzo del circuito de comercialización, como para productos destinados a la  transformación; que debe, asimismo, tenerse en cuenta la eventualidad de una escasez; que, debido a  las exigencias de los consumidores en relación con las características de las frutas y hortalizas,  se requiere que en el etiquetado de los productos conste el origen de los mismos hasta el comercio  al por menor; Considerando que la producción y comercialización de las frutas y hortalizas debe reflejar las  preocupaciones medioambientales, tanto en lo que se refiere a los sistemas de cultivo como a la  gestión de los materiales usados y a la eliminación de los productos retirados de la producción,  especialmente en lo que respecta a la protección de la calidad de las aguas, el mantenimiento de la  biodiversidad y la conservación del paisaje; Considerando que las organizaciones de productores constituyen los elementos de base de la  organización común de mercados, de la que garantizan, a su nivel, el funcionamiento  descentralizado; que, frente a una demanda cada vez más concentrada, el reagrupamiento de la oferta  en estas organizaciones constituye más que nunca una necesidad económica para reforzar la posición  de los productores en el mercado; que este reagrupamiento debe tener un carácter voluntario y útil  gracias a la amplitud y eficacia de los servicios que puede prestar una organización de productores  a sus miembros; Considerando que una organización de productores que contribuya a la consecución de los objetivos  de la organización común de mercados sólo puede ser reconocida por un Estado miembro si cumple  determinadas condiciones que sus estatutos imponen a ella misma y a sus miembros; que las  agrupaciones de productores que deseen adquirir el estatuto de organizaciones de productores con  arreglo al presente Reglamento deben poder disfrutar de un período transitorio, durante el cual  podrá concederse una ayuda financiera nacional y comunitaria siempre que dichas agrupaciones  contraigan y cumplan determinados compromisos; Considerando que resulta oportuno prever un período transitorio en beneficio de las organizaciones  de productores que ya hayan sido reconocidas al amparo del Reglamento (CEE) n° 1035/72, pero que de  entrada no pueden cumplir las exigencias del presente Reglamento para obtener su reconocimiento;  que tales organizaciones deben ser capaces de efectuar las modificaciones necesarias a tal fin; Considerando que, con el fin de responsabilizar a las organizaciones de productores, en particular  en lo que se refiere a sus decisiones financieras, y de orientar hacia perspectivas de futuro el  destino de los recursos públicos que se les concedan, conviene establecer las condiciones en las  que dichos recursos podrán ser utilizados; que la cofinanciación de fondos operativos establecidos  por las organizaciones de productores parece una solución apropiada; Considerando que la existencia y el correcto funcionamiento de los fondos operativos exigen que las  organizaciones de productores se hagan cargo de toda la producción de frutas y hortalizas de sus  miembros; Considerando que, para reforzar aún más la acción de las organizaciones de productores o de sus  asociaciones y garantizar al mercado la estabilidad deseable, conviene permitir a los Estados  miembros que, en determinadas condiciones, hagan extensivas al conjunto de los productores no  miembros de una región las normas, en particular en materia de producción, de comercialización y de  protección del medio ambiente, adoptadas para sus miembros por la organización o asociación de la  región considerada; que, previa justificación, determinados gastos derivados de la extensión de las  normas pueden correr a cargo de los productores interesados, toda vez que se benefician de sus  efectos; Considerando que las organizaciones interprofesionales, constituidas por iniciativa de operadores  individuales o que ya estén reagrupados y que representen una parte significativa de las diferentes  categorías profesionales del sector de las frutas y hortalizas, pueden contribuir a una mayor  comprensión de las realidades del mercado y facilitar la evolución de los comportamientos  económicos con el fin de mejorar tanto el conocimiento y la organización de la producción como la  presentación y la comercialización de los productos; que, dado que la actuación de estas  organizaciones interprofesionales puede contribuir, en general, a la consecución de los objetivos  del artículo 39 del Tratado y, en particular, a los de la presente organización de mercado, es  conveniente que, tras haber establecido los tipos de acciones pertinentes, se conceda un  reconocimiento especial a las organizaciones que aporten la prueba de poseer una representatividad  cierta y realicen acciones positivas con respecto a los objetivos anteriormente citados; que,  habida cuenta de la similitud de los objetivos perseguidos, las disposiciones previstas en lo que  respecta a la extensión de las normas adoptadas por las organizaciones o asociaciones de  productores y a la distribución de los gastos derivados de dicha extensión deben aplicarse asimismo  a escala interprofesional; Considerando que, con el fin de estabilizar las cotizaciones, es deseable que las organizaciones de  productores puedan intervenir en el mercado, en particular decidiendo no poner a la venta  determinadas cantidades de productos en determinados períodos; que estas operaciones de retirada no  pueden considerarse como un mercado de sustitución; que, por consiguiente, su financiación  comunitaria debe asegurarse para un determinado porcentaje de la producción y limitarse a una  indemnización comunitaria reducida, sin perjuicio de que se utilicen con este fin fondos  operativos; que, en aras de la simplificación, parece justificado aplicar una indemnización  comunitaria única y lineal para cada producto; que, para lograr una disminución comparable en  amplitud para el conjunto de los productos, es necesario establecer algunas diferenciaciones; Considerando que las medidas de intervención sólo pueden surtir pleno efecto si los productos  retirados del mercado no vuelven a introducirse en los circuitos comerciales habituales para este  tipo de productos; que conviene determinar los distintos destinos o utilizaciones que cumplan esta  condición, para evitar, en la medida de lo posible, la destrucción de los productos retirados; Considerando que la nueva gestión aplicable a las retiradas permite a su vez derogar las  disposiciones vigentes relativas a las consecuencias de la superación de los umbrales; que, no  obstante, conviene conservar este principio durante un período transitorio, y facultar a la  Comisión para aplicar dicho principio en caso necesario; Considerando que el Reglamento (CE) n° 3290/94 del Consejo (11) establece las adaptaciones y  medidas transitorias necesarias en el sector agrícola para la aplicación de los acuerdos celebrados  en el marco de las negociaciones comerciales multilaterales de la Ronda Uruguay, principalmente el  nuevo régimen de intercambios comerciales con terceros países en el sector de las frutas y  hortalizas; que las disposiciones del Reglamento (CEE) n° 1035/72, modificadas por el Anexo XIII  del Reglamento (CE) n° 3290/94, se insertan en el presente Reglamento; que, no obstante, los  productos importados en la Comunidad y destinados a la industria de transformación no se venden en  depósito; que, por consiguiente, la comprobación del precio de entrada puede llevarse a cabo  valiéndose de otros elementos que no sean el valor a tanto alzado; que conviene completar las  disposiciones que se aplican al respecto; Considerando que las normas de la organización de mercados deben ser observadas por todos los  operadores a los que se apliquen, ya que, de lo contrario, el funcionamiento de las mismas  resultaría falseado, con las consecuencias que ello acarrearía en lo que respecta a la utilización  de los recursos públicos o al nivel de competencia entre operadores; que, por consiguiente,  conviene establecer un cuerpo de inspectores comunitarios exclusivamente para este sector; que,  tanto por motivos presupuestarios como de eficacia, dicho cuerpo de inspectores debe estar  compuesto por funcionarios de la Comisión y agentes nacionales; Considerando que uno de los requisitos indispensables para gestionar correctamente la organización  común de mercados es conocer el mercado con precisión; que, por tanto, es oportuno prever las  medidas necesarias para ello; Considerando que la concesión de determinadas ayudas podría comprometer el funcionamiento del  mercado interior; que, por tanto, es conveniente que las disposiciones del Tratado que permiten  evaluar las ayudas concedidas por los Estados miembros y prohibir aquéllas incompatibles con el  mercado común sean aplicables en el presente sector; Considerando que la organización común de mercados en el sector de las frutas y hortalizas debe  tener en cuenta, paralelamente y de manera adecuada, los objetivos establecidos en los artículos 39  y 110 del Tratado; Considerando que, para facilitar la aplicación de las disposiciones previstas, conviene establecer  un procedimiento que permita una cooperación estrecha entre los Estados miembros y la Comisión en  el seno de un Comité de gestión, HA ADOPTADO EL PRESENTE REGLAMENTO: Artículo 11. El presente Reglamento establece una organización común de  mercados en el sector de las frutas y hortalizas. 2. La organización común regulará los productos siguientes: >SITIO PARA UN CUADRO>3. Las campañas de comercialización de los productos indicados en el  apartado 2 se determinarán con arreglo al procedimiento establecido en el artículo 45. TÍTULO I CLASIFICACIÓN DE LOS PRODUCTOS Artículo 21. Los productos que vayan a ser  entregados en estado fresco al consumidor podrán clasificarse con arreglo a un sistema de normas. 2. Para el funcionamiento de la organización común de mercados de los productos que figuran en el  Anexo I, se adoptarán con arreglo al procedimiento establecido en el artículo 45, las normas  CEE/ONU sobre frutas y hortalizas frescas recomendadas por el Grupo de trabajo de normalización de  los productos perecederos y de mejora de la calidad de la Comisión Económica para Europa existentes  en la fecha de entrada en vigor del presente Reglamento. Hasta que se adopten esas normas, seguirán  aplicándose las normas establecidas de conformidad con el artículo 2 del Reglamento (CEE) n°  1035/72. 3. Las excepciones a las normas adoptadas en aplicación del apartado 2 que sean necesarias para  responder a necesidades concretas de la organización común de mercados se establecerán con arreglo  al procedimiento establecido en el artículo 45. Artículo 31. Los productos en relación con los cuales se hayan adoptado normas sólo podrán  exponerse para la venta, ponerse en venta, venderse, entregarse o comercializarse de cualquier otra  forma en la Comunidad si se ajustan a dichas normas. No obstante, los Estados miembros podrán eximir de la obligación de conformidad con las normas o  con algunas de sus disposiciones: a) los productos expuestos para la venta, puestos en venta, vendidos, entregados o comercializados  de cualquier otra forma por el productor en los lugares de venta al por mayor, particularmente los  mercados de producción, situados en la región de producción; b) los productos que se expidan desde esos lugares de venta al por mayor a centros de  acondicionamiento y envasado o de almacenamiento situados en la misma región de producción. En caso de aplicación del segundo párrafo, el Estado miembro interesado informará de ello a la  Comisión y le comunicará las medidas que haya adoptado a tal fin. 2. Dentro de la propia región de producción, no estarán sujetos a la obligación de conformidad con  las normas: a) los productos vendidos o entregados por el productor a centros de acondicionamiento y envasado o  de almacenamiento o que se expidan desde la explotación del productor a estos centros; b) los productos que se expidan desde centros de almacenamiento a centros de acondicionamiento y  envasado. 3. No estarán sujetos a la obligación de conformidad con las normas los productos siguientes: a) los que se expidan a las fábricas de transformación, sin perjuicio del posible establecimiento,  con arreglo al procedimiento establecido en el artículo 45, de unos criterios mínimos de calidad  para los productos destinados a la transformación industrial. En el caso de estos productos, deberá aportarse la prueba de que los mismos se ajustan a las  condiciones previstas, especialmente en lo que se refiere a su destino; b) los productos que en su propia explotación ceda el productor al consumidor para sus necesidades  personales o los que el comercio al por menor venda en una región dada para satisfacer un consumo  tradicional. 4. Las disposiciones de aplicación del presente artículo se adoptarán con arreglo al procedimiento  establecido en el artículo 45. Artículo 4En caso de que los productos que se ajusten a las normas no pueden satisfacer las  necesidades del consumo, se adoptarán medidas de excepción a la aplicación de dichas normas durante  un período limitado, con arreglo al procedimiento establecido en el artículo 45. Artículo 51. Las menciones previstas en las normas referentes al marcado deberán indicarse en  uno de los lados del envase con caracteres legibles y visibles mediante impresión directa indeleble  o por medio de una etiqueta incorporada al paquete. 2. En el caso de las mercancías expedidas a granel que se carguen directamente en un medio de  transporte, las menciones a que se refiere el apartado 1 deberán figurar en un documento que  acompañe a la mercancía o en una ficha situada visiblemente en el interior del medio de  transporte. Artículo 6En la fase de venta al por menor, cuando los productos se presenten envasados, o en  los envases previos a que se refiere la Directiva 79/112/CEE del Consejo (12), las menciones  previstas en materia de marcado deberán indicarse de forma visible y legible. Los productos podrán presentarse sin envase siempre que el detallista ponga sobre la mercancía a la  venta un cartel que contenga con caracteres bien visibles y legibles las indicaciones previstas por  las normas relativas: - a la variedad, - al origen del producto, y- a la categoría de calidad. Artículo 7Para comprobar si los productos en relación con los cuales se hayan adaoptado normas  se ajustan a las disposiciones de los artículos 3 a 6, los organismos designados por cada Estado  miembro efectuarán, con arreglo a las disposiciones del Título VI, un control de conformidad por  sondeo en todas las fases de comercialización y durante el transporte. Dicho control se realizará preferentemente antes de la salida de las regiones de producción, en el  momento del acondicionamiento o de la carga de la mercancía. Cado Estado miembro comunicará a los demás Estados miembros y a la Comisión los organismos  responsables del control por él designados. Artículo 81. Los productos en relación con los cuales se hayan adoptado normas sólo podrán ser  importados de terceros países si se ajustan a dichas normas o a otras normas por lo menos  equivalentes. 2. Los productos que se importen en la Comunidad quedarán sujetos a las disposiciones de los  artículos 3 a 7 una vez que hayan sido cumplidas las formalidades de importación de conformidad con  las disposiciones comunitarias vigentes en la materia. Artículo 91. Los productos en relación con los cuales se hayan adoptado normas sólo podrán  exportarse a terceros países si se ajusan a dichas normas. No obstante, habida cuenta de las exigencias de los mercados de destino, podrán concederse  excepciones con arreglo al procedimiento establecido en el artículo 45. 2. Los productos destinados a la exportación a terceros países estarán sujetos a un control de  calidad antes de salir del territorio aduanero de la Comunidad. Artículo 10Las medidas destinadas a garantizar la aplicación uniforme de las disposiciones del  presente Título se adoptarán con arreglo al procedimiento establecido en el artículo 45. En el caso de los productos destinados a ser importados en la Comunidad, dichas medidas podrán  incluir la autorización de los servicios de control oficiales del tercer país exportador. TÍTULO II ORGANIZACIONES DE PRODUCTORES Artículo 111. A los efectos del presente Reglamento,  se entenderá por «organización de productores» toda persona jurídica: a) que se constituya a iniciativa propia de los productores de las frutas y hortalizas contempladas  en el apartado 2 del artículo 1 y que tenga por objeto, en particular: 1) asegurar la programación de la producción y su adaptación a la demanda, especialmente en lo que  respecta a la cantidad y a la calidad, 2) fomentar la concentración de la oferta mediante la comercialización de los productos de los  miembros a que se refiere el apartado 2 del artículo 1, 3) reducir los costes de producción y regularizar los precios, y4) fomentar prácticas de cultivo y  técnicas de producción y de gestión de los residuos respetuosas con el medio ambiente, en especial  para proteger la calidad de las aguas, del suelo y del paisaje y para favorecer la biodiversidad; b) cuyos estatutos obliguen, en particular, a los productores miembros a: 1) aplicar las reglas adoptadas por la organización de productores en materia de conocimiento de la  producción, de producción, de comercialización y de protección del medio ambiente, 2) estar afiliados, con respecto a una explotación dada, a una sola organización de productores, 3) vender la totalidad de su producción a través de la organización de productores. No obstante, si  la organización de productores lo autoriza y en las condiciones que ella determine, los productores  miembros podrán: - efectuar en su propia explotación ventas directas al consumidor para sus necesidades personales,  siempre que tales ventas no sobrepasen el 10 % de su producción, y, además, - comercializar, directamente o por medio de otra organización de productores designada por su  propia organización, los productos que representen un volumen marginal con relación al volumen  comercializable de ésta, y- comercializar a través de otra organización de productores designada  por su propia organización los productos que, debido a sus características, no correspondan, en  principio, a las actividades comerciales de esta última organización, 4) facilitar los datos que solicite para fines estadísticos la organización de productores con  respecto, principalmente, a las superficies, las cosechas, los rendimientos y las ventas directas,  y5) abonar las cotizaciones previstas por los estatutos para la constitución y aprovisionamiento  del fondo operativo contemplado en el artículo 15; c) cuyos estatutos prevean: 1) las modalidades de determinación, adopción y modificación de las reglas contempladas en el punto  1 de la letra b), 2) las cotizaciones necesarias para la financiación de la organización de productores, 3) reglas que garanticen a los productores miembros el control democrático de su organización y de  las decisiones de ésta, 4) sanciones por incumplimiento de las obligaciones estatutarias, particularmente el impago de las  cotizaciones, y de las reglas establecidas por la organización de productores, y5) reglas  relativas a la admisión de nuevos miembros, especialmente la fijación de un período mínimo de  adhesión; yd) que haya sido reconocida por el Estado miembro correspondiente en las condiciones  que se establecen en el apartado 2. 2. Los Estados miembros reconocerán como organizaciones de productores a los efectos del presente  Reglamento las agrupaciones de productores que así lo soliciten, siempre que: a) cumplan los requisitos establecidos en el apartado 1 y aporten, entre otros documentos de apoyo,  la prueba de que reúnen un número mínimo de productores y un volumen mínimo de producción  comercializable, que se determinará con arreglo al procedimiento establecido en el artículo 45; b) ofrezcan suficientes garantías respecto de la ejecución, duración y eficacia de su acción; c) pongan efectivamente a disposición de sus miembros asistencia técnica para la aplicación de  prácticas de cultivo respetuosas con el medio ambiente y los medios técnicos para el  almacenamiento, el acondicionamiento y la comercialización de los productos, y garanticen una  gestión comercial y contable adecuada a las tareas que se asignen. Artículo 121. Los Estados miembros: a) decidirán sobre la concesión del reconocimiento dentro de los tres meses siguientes a la  presentación de la solicitud, acompañada de los documentos de apoyo pertinentes; b) decidirán, si fuere necesario, sobre la retirada del reconocimiento como resultado de los  controles que deben efectuar a intervalos seguidos para comprobar el respeto por las organizaciones  de productores de las condiciones de su reconocimiento y adoptarán las sanciones aplicables a  dichas organizaciones en caso de retirada de su reconocimiento; c) comunicarán a la Comisión, en un plazo de dos meses, toda decisión de concesión, denegación o  retirada del reconocimiento. 2. Las condiciones en las que los Estados miembros deben informar a la Comisión sobre las  actividades de las organizaciones de productores se determinarán con arreglo al procedimiento  establecido en el artículo 45. La Comisión comprobará el cumplimiento de lo dispuesto en el artículo 11 mediante controles  efectuados de conformidad con el Título VI y, según el resultado de los mismos, podrá pedir a los  Estados miembros que retiren el reconocimiento. Artículo 131. Las organizaciones de productores que a 30 de junio de 1995 hayan sido reconocidas  en virtud de los artículos 13 y 13 bis del Reglamento (CEE) n° 1035/72 y que no puedan obtener, sin  un período transitorio, el reconocimiento de conformidad con el artículo 11 del presente Reglamento  podrán acogerse a las disposiciones del Título IV durante los dos años siguientes a la entrada en  vigor del mismo, siempre que dichas organizaciones sigan cumpliendo los requisitos de los citados  artículos del Reglamento (CEE) n° 1035/72. 2. El período de dos años a que se refiere el apartado 1 se ampliará a cuatro siempre que la  organización interesada: a) presente un plan de acción para ser reconocida de conformidad con lo dispuesto en el apartado 2  del artículo 11, en una fecha anterior a la expiración del período contemplado en el apartado 1, al  Estado miembro que haya de aceptar o rechazar dicho plan; b) demuestre, al presentar dicho plan, haber constituido el fondo operativo contemplado en el  artículo 15; yc) se comprometa a llevar a buen término el plan de acción antes de la expiración  del período de cuatro años con sujeción, en caso contrario, a la sanción que determine el Estado  miembro. 3. La organización de productores que, cualquiera que fuere el motivo y momento, deje de cumplir  las condiciones establecidas en el apartado 2 perderá su estatuto de organización en las  condiciones establecidas en la letra b) del apartado 1 del artículo 12. No obstante, el primer párrafo se aplicará sin perjuicio de los derechos individuales que la  organización de productores haya podido adquirir de conformidad con las disposiciones del  Reglamento (CEE) n° 1035/72. Artículo 141. Las agrupaciones de productores nuevas o que no hayan sido reconocidas en el marco  del Reglamento (CEE) n° 1035/72 podrán beneficiarse de un período transitorio máximo de cuatro años  para ajustarse a las condiciones establecidas en el artículo 11. A tal fin, presentarán al Estado miembro un plan de reconocimiento por etapas cuya aceptación  determinará el inicio del período de cuatro años contemplado en el primer párrafo y equivaldrá a un  prerreconocimiento. 2. Durante los cuatro años siguientes a la fecha del prerreconocimiento, los Estados miembros  podrán conceder a las agrupaciones de productores contemplados en el apartado 1 las ayudas  siguientes: a) ayudas para fomentar su constitución y facilitar su funcionamiento administrativo; b) directamente o a través de instituciones de crédito, ayudas en forma de préstamos con  características especiales destinados a cubrir una parte de las inversiones necesarias para el  reconocimiento y que figuren como tales en el plan contemplado en el segundo párrafo del apartado  1. 3. La Comunidad abonará las ayudas a que se refiere el apartado 2 de conformidad con el apartado 2  del artículo 51. 4. Antes de conceder el prerreconocimiento, los Estados miembros informarán a la Comisión de sus  intenciones y de las consecuencias financieras de las mismas. 5. La presentación al Estado miembro de un plan de reconocimiento por parte de una agrupación de  productores implicará, por parte de esta última, el compromiso de someterse a los controles  nacionales y comunitarios efectuados con arreglo al Título VI, en lo que respecta, en particular, a  la correcta gestión de los fondos públicos. 6. Los Estados miembros adoptarán las sanciones aplicables a las agrupaciones de productores que no  cumplan sus compromisos. Artículo 151. En las condiciones establecidas en el presente artículo, se concederá una ayuda  económica a las organizaciones de productores que constituyan un fondo operativo con las  cotizaciones efectivas de los productores miembros, fijadas en función de las cantidades de frutas  y hortalizas efectivamente comercializadas en el mercado. Dicha ayuda pasará a engrosar el importe  del fondo operativo. 2. El fondo operativo a que se refiere al apartado 1 se destinará: a) a financiar las retiradas del mercado, por una parte, y la transformación de cítricos, por otra,  en las condiciones establecidas en el apartado 3; b) a financiar un programa operativo presentado a las autoridades nacionales competentes y aprobado  por ellas en aplicación del apartado 6. No obstante, dicho fondo podrá destinarse, total o parcialmente, a la financiación del plan de  acción presentado por las organizaciones de productores contempladas en el artículo 13. 3. La utilización del fondo operativo para financiar retiradas del mercado y la transformación de  cítricos sólo será posible si las autoridades nacionales competentes han aprobado un programa  operativo. La financiación podrá revestir una de las formas siguientes: a) el pago de una compensación de retirada para los productos que no figuran en el Anexo II; b) la concesión de un complemento de la indemnización comunitaria de retirada; c) la concesión de un complemento del precio mínimo de producción para los cítricos entregados a la  industria de transformación con arreglo a los Reglamentos (CEE) n° 1035/77 (13) y (CE) n° 3119/93  del Consejo (14). Los Estados miembros podrán fijar la cuantía máxima de la compensación o de los complementos así  decididos, dentro del límite de los precios máximos de retirada aplicables a la campaña 1995/96 de  conformidad con el apartado 3 bis del artículo 16, los artículos 16 bis y 16 ter y el primer guión  de la letra a) del apartado 1 del artículo 18 del Reglamento (CEE) n° 1035/72. La parte del fondo operativo que podrá dedicarse a la financiación de retiradas no podrá ser  superior al 40 % para el primer año, al 35 % para el segundo, al 30 % para el tercero, al 20 % para  el cuarto y al 10 % a partir del quinto año, desde la fecha de aprobación, por parte de las  autoridades nacionales competentes, del primer programa operativo presentado por la organización de  productores en cuestión y aprobado por aquéllas. 4. El programa operativo a que se refiere la letra b) del apartado 2 deberá: a) tener como objetivos la mejora de la calidad de los productos, el aumento de su valor comercial,  la promoción de los mismos ante los consumidores o la creación de líneas de productos biológicos; b) incluir medidas destinadas a desarrollar la utilización por parte de los miembros de técnicas  respetuosas con el medio ambiente, tanto en lo que respecta a las prácticas de cultivo como a la  gestión de los materiales usados; c) incluir en sus previsiones financieras los medios técnicos y humanos necesarios para garantizar  el control del cumplimiento de las normas y disposiciones fitosanitarias y de los contenidos  máximos autorizados de residuos. Se entenderá por técnicas respetuosas con el medio ambiente aquéllas que permitan alcanzar los  objetivos fijados en las letras a), b) y c) del artículo 1 del Reglamento (CEE) n° 2078/92 del  Consejo (15). 5. La ayuda financiera contemplada en el apartado 1 será igual al importe de las cotizaciones a que  se refiere ese mismo apartado efectivamente abonadas y se limitará al 50 % del importe de los  gastos reales efectuados en aplicación del apartado 2. Este porcentaje se elevará al 60 %, si los  programas operativos o parte de los mismos han sido presentados: a) por varias organizaciones de productores que ejerzan su actividad en distintos Estados miembros,  para acciones transnacionales, excepto las mencionadas en la letra a) del apartado 2; ob) por una  o varias organizaciones de productores, para acciones que se deban llevar a cabo en los eslabones  de la cadena interprofesional. 6. La ayuda contemplada en el apartado 5 será financiada a razón del 20 % por los Estados miembros  y a razón del 80 % por la Comunidad. No obsante, esta ayuda será financiada a razón del 10 % por los Estados miembros y a razón del 90 %  por la Comunidad cuando se trate de organizaciones de productores que ejerzan su actividad en  regiones del objetivo n° 1, de conformidad con el Reglamento (CEE) n° 2052/88 del Consejo (16). Artículo 161. El programa operativo a que se refiere la letra b) del apartado 2 del artículo 15  se presentará a las autoridades nacionales competentes, las cuales deberán aprobarlo, rechazarlo o  solicitar su modificación con arreglo a lo dispuesto en el presente Reglamento. Los Estados miembros establecerán unas directrices nacionales para la elaboración de los pliegos de  condiciones referentes a las medidas a que se refiere la letra b) del apartado 4 del artículo 15.  Presentarán el proyecto de dichas directrices a la Comisión, quien, a su vez, podrá solicitar su  modificación en el plazo de tres meses en caso de que compruebe que dicho proyecto no es suficiente  para alcanzar los objetivos fijados en el artículo 130 R del Tratado y en el programa comunitario  de política y actuación en materia de medio ambiente y desarrollo sostenible. 2. A más tardar el 31 de enero de cada año, las organizaciones de productores comunicarán al Estado  miembro el importe del fondo operativo. El Estado miembro notificará a la organización de  productores el importe de la ayuda financiera, dentro de los límites fijados en el apartado 5 del  artículo 15. 3. La asociación de organizaciones de productores reconocida por un Estado miembro podrá sustituir  a sus miembros en la gestión de su fondo operativo a que se refiere el apartado 1 del artículo 15 y  para la elaboración, aplicación y presentación de los programas operativos contemplados en la letra  b) del apartado 2 del artículo 15. En tal caso, la asociación disfrutará de la ayuda financiera y  efectuará la comunicación a que se refiere el apartado 2 del presente artículo. 4. Los programas operativos y su financiación privada y pública serán plurianuales, con una  duración mínima y máxima de tres y cinco años, respectivamente. 5. La presentación a un Estado miembro de un programa operativo por parte de una organización de  productores o, en caso de aplicación del apartado 3, de una asociación de organizacions de  productores implicará, por parte de dicha organización o asociación, el compromiso de someterse a  los controles nacionales y comunitarios efectuados con arreglo al Título VI en lo que respecta, en  particular, a la correcta gestión de los fondos públicos. Artículo 17En caso de que los instrumentos generales de la organización común de mercados  resulten ser insuficientes o inadaptados para los productos mencionados en el artículo 1 que  revistan una gran importancia económica o ecológica, local o regional, y que sean objeto de una  compopetencia internacional fuerte, podrán adoptarse, de conformidad con el procedimiento  establecido en el artículo 45, medidas específicas para la mejora de la competitividad de esos  productos y para la promoción de los mismos. Dichas medidas podrán consistir, en particular, en las acciones contempladas en la letra c) del  apartado 1 del artículo 19. Artículo 181. En el caso de que una organización de productores o una asociación de  organizaciones de productores que haya adoptado las mismas reglas, que ejerza sus actividades en  una determinada circunscripción económica, sea considerada con relación a un producto dado  representativa de la producción y de los productores de dicha circunscripción, el Estado miembro de  que se trate podrá, a petición de dicha organización o asociación, disponer que sean obligatorias  para los productores establecidos en esa misma circunscripción, que no sean miembros de una de las  organizaciones mencionadas: a) las reglas contempladas en el punto 1 de la letra b) del apartado 1 del artículo 11; así comob)  las reglas adoptadas por la organización o asociación en materia de retirada, siempre que dichas reglas: - sean aplicables por lo menos desde un año antes, - figuren en la lista limitativa establecida en el Anexo III y- resulten obligatorias durante un  período máximo de tres campañas de comercialización. 2. A los efectos del presente artículo, se entenderá por «circunscripción económica» toda zona  geográfica constituida por regiones de producción limítrofes o contiguas en las que las condiciones  de producción y de comercialización sean homogéneas. 3. La organización de productores o la asociación de organizaciones de productores se considerará  representativa a los efectos del apartado 1 cuando esté compuesta por lo menos por dos tercios de  los productores de la circunscripción económica en la que ejerza sus actividades y represente al  menos dos tercios de la producción de esta circunscripción. 4. Las reglas que resulten obligatorias para el conjunto de los productores de una determinada  circunscripción económica: a) no deberán perjudicar a los demás productores del mismo Estado miembro ni del resto de la  Comunidad; b) no serán aplicables, salvo que se refieran específicamente a ellos, a los productos que se  entreguen a la transformación en el marco de un contrato firmado antes del inicio de la campaña de  comercialización, con excepción de las reglas en materia de conocimiento de la producción  contempladas en la letra a) del apartado 1; yc) no podrán ser contrarias a la normativa  comunitaria vigente. 5. Los Estados miembros comunicarán sin demora a la Comisión las reglas que hayan dispuesto que  sean obligatorias para el conjunto de productores de una circunscripción económica determinada. La Comisión decidirá que el Estado miembro deje sin efecto la extensión de las reglas por él  decidida cuando: a) compruebe que, debido a esa extensión, se excluye la competencia en una parte sustancial del  mercado interior, se menoscaba la libertad del comercio o se ponen en peligro los objetivos del  artículo 39 del Tratado; b) compruebe que el apartado 1 del artículo 85 del Tratado es aplicable al acuerdo o a la decisión  o práctica cuya extensión se haya decidido. La decisión de la Comisión con respecto a dicho  acuerdo, decisión o práctica sólo se aplicará a partir de la fecha de esa comprobación; c) como resultado de los controles efectuados a posteriori en virtud del Título VI, compruebe el  incumplimiento de las disposiciones del presente artículo. 6. En los casos de aplicación del apartado 1, el Estado miembro podrá decidir, previa  justificación, que los productores no miembros abonen a la organización o, en su caso, a la  asociación la parte de las cotizaciones pagadas por los productores miembros que se destine a  cubrir: a) los gastos administrativos resultantes de la aplicación del régimen contemplado en el apartado  1; yb) los gastos derivados de las actividades de investigación, de estudio de mercados y de  promoción de ventas realizadas por la organización o asociación y que beneficien al conjunto de  productores de la circunscripción. 7. Los Estados miembros comunicarán a la Comisión la lista de las circunscripciones económicas a  que se refiere el apartado 2. Dentro del mes siguiente a esta comunicación, la Comisión aprobará la  lista o, previa consulta al Estado miembro interesado, decidirá las modificaciones que deba éste  introducir en ella. TÍTULO III ORGANIZACIONES Y ACUERDOS INTERPROFESIONALES Artículo 191. A los efectos del  presente Reglamento, se entenderá por «organizaciones interprofesionales reconocidas», en lo  sucesivo denominadas «organizaciones interprofesionales», toda persona jurídica que: a) reúna a representantes de las actividades económicas vinculadas a la producción, la  transformación y el comercio de los productos contemplados en el apartado 2 del artículo 1; b) haya sido constituida a iniciativa de la totalidad o de una parte de las organizaciones o  asociaciones que la compongan; c) lleve a cabo, en una o más regiones de la Comunidad, varias de las acciones siguientes, teniendo  en cuenta, en su caso, los intereses de los consumidores: - mejora del conocimiento y de la transparencia de la producción y del mercado, - contribución a una comercialización mejor coordinada de las frutas y hortalizas, en particular  mediante trabajos de investigación o estudios de mercado, - elaboración de contratos tipo, compatibles con la normativa comunitaria, - revalorización de las frutas y hortalizas, - información e investigación necesarias para orientar la producción hacia productos más adaptados  a las necesidades del mercado y a los gustos y aspiraciones de los consumidores, especialmente en  materia de calidad de los productos y protección del medio ambiente, - búsqueda de métodos que permitan limitar el uso de los productos fitosanitarios y otros factores  de producción y que garanticen la calidad de los productos y la protección de los suelos y las  aguas,- desarrollo de métodos y de instrumentos para mejorar la calidad de los productos, - valorización y protección de la agricultura biológica y las denominaciones de origen, las  etiquetas de calidad y las denominaciones geográficas, y- definición, con respecto a las reglas de  producción y comercialización enumeradas en el Anexo III, de reglas más estrictas que las  disposiciones de las normativas comunitaria o nacionales; d) haya sido reconocida en las condiciones establecidas en el apartado 2. 2. Los Estados miembros reconocerán como organizaciones interprofesionales las organizaciones  establecidas en su territorio que así lo soliciten, siempre que las mismas: a) ejerzan sus actividades en una o varias regiones de dicho territorio; b) representen en la región o regiones consideradas una parte significativa de la producción, de la  transformación y, en su caso, del comercio de las frutas y hortalizas y de los productos  transformados a base de frutas y hortalizas y, en caso de comprender varias regiones, demuestren  poseer, para cada una de las ramas que las componen, una representatividad mínima en cada una de  las regiones consideradas; c) realicen varias de las acciones mencionadas en la letra c) del apartado 1; d) no ejerzan por sí mismas actividades de producción, de transformación o de comercialización de  frutas y hortalizas o de productos transformados a base de frutas y hortalizas. 3. Antes de proceder al reconocimiento, los Estados miembros notificarán a la Comisión las  organizaciones interprofesionales que hayan presentado una solicitud de reconocimiento, junto con  toda la información pertinente relativa a la representatividad de estas organizaciones y a las  diferentes actividades que lleven a cabo, así como cualquier otro elemento de apreciación que  resulte necesario. La Comisión podrá oponerse al reconocimiento dentro de los dos meses siguientes a dicha  notificación. 4. Los Estados miembros: a) decidirán sobre la concesión del reconocimiento dentro de los tres meses siguientes a la  presentación de la solicitud, acompañada de los documentos de apoyo pertinentes; b) decidirán, si fuere necesario, sobre la retirada del reconocimiento como resultado de los  controles que deben efectuar a intervalos seguidos para comprobar el respeto por las organizaciones  interprofesionales de las condiciones de su reconocimiento y adoptarán las sanciones aplicables a  dichas organizaciones en caso de retirada de su reconocimiento; c) comunicarán a la Comisión, en un plazo de dos meses, toda decisión de concesión, denegación o  retirada del reconocimiento. 5. Las condiciones en las que los Estados miembros deben informar a la Comisión sobre las  actividades de las organizaciones interprofesionales se determinarán con arreglo al procedimiento  establecido en el artículo 45. La Comisión comprobará el cumplimiento de lo dispuesto en el apartado 2 mediante controles  efectuados de conformidad con el Título VI y, según el resultado de los mismos, podrá pedir a los  Estados miembros que retiren el reconocimiento. 6. El reconocimiento equivaldrá a autorización para proseguir las acciones contempladas en la letra  c) del apartado 1 en las condiciones establecidas en el presente Reglamento. Artículo 201. En caso de que una organización interprofesional que ejerza sus actividades en una  o más regiones determinadas se considere representativa de la producción, de la transformación y,  en su caso, del comercio de un producto dado, el Estado miembro interesado, previa solicitud de  dicha organización, podrá disponer que sean obligatorias, para un período de tiempo limitado y para  los operadores, individuales o no, que operen en dicha región o regiones, y que no sean miembros de  dicha organización, determinadas decisiones o acuerdos adoptados en el marco de dicha  organización. 2. Las organizaciones interprofesionales se considerarán representativas con arreglo al apartado 1  si representan, por lo menos, dos tercios de la producción, de la transformación e incluso del  comercio de las frutas y hortalizas de la región o regiones consideradas. En el caso de que la  solicitud de extensión de las reglas se refiera a varias regiones, la organización interprofesional  deberá demostrar que posee, para cada una de las ramas comprendidas, una representatividad mínima  en cada una de esas regiones. 3. Las reglas de las que podrá solicitarse una extensión: a) sólo podrán referirse a uno de los aspectos siguientes: - el conocimiento de la producción y del mercado, - una regulación de la producción más estricta que la de las disposiciones establecidas, en su  caso, por las normativas comunitaria y nacionales, - la comercialización, - la protección del medio ambiente, - la promoción y valorización de la producción, - la protección de la agricultura biológica y las denominaciones de origen, etiquetas de calidad y  denominaciones geográficas. Las reglas a que se refieren los guiones segundo, tercero y cuarto sólo deben ser las que figuran  en el Anexo III; b) deberán ser aplicables por lo menos desde un año antes; c) sólo podrán resultar obligatorias durante un período máximo de tres años; d) no deberán perjudicar a los demás operadores del mismo Estado miembro ni del resto de la  Comunidad. Artículo 211. Los Estados miembros comunicarán sin demora a la Comisión las reglas que hayan  dispuesto que sean obligatorias para el conjunto de operadores de una o varias regiones. La Comisión decidirá que el Estado miembro debe dejar sin efecto la extensión de las reglas por él  decidida en los casos a que se refiere el segundo párrafo del apartado 5 del artículo 18. 2. Cuando, en aplicación del presente artículo, las reglas resulten obligatorias para los  operadores no miembros de una organización interprofesional, el Estado miembro podrá decidir,  previa justificación, que los operadores no miembros, individuales o no, abonen a la organización  la totalidad o una parte de las cotizaciones pagadas por los miembros. TÍTULO IV RÉGIMEN DE LAS INTERVENCIONES Artículo 221. Las organizaciones de productores o  sus asociaciones podrán no poner a la venta, en las cantidades y durante los períodos que  consideren oportunos, los productos que determinen de entre los indicados en el apartado 2 del  artículo 1, aportados por sus miembros. 2. El destino de los productos que se retiren del mercado en aplicación del apartado 1 deberá ser  fijado por las organizaciones de productores o sus asociaciones de forma que no se obstaculice la  salida normal de la producción y se respete el medio ambiente, y, en particular, la calidad de las  aguas y el paisaje. 3. En caso de aplicación del apartado 1 y para cada uno de los productos contenidos en el Anexo II  que respondan a las normas, las organizaciones de productores o sus asociaciones pagarán a los  productores miembros la indemnización comunitaria de retirada que se fije de conformidad con el  artículo 25, dentro del límite del 10 % de la producción comercializada. El límite del 10 % fijado en el párrafo primero se aplicará a la producción comercializada de los  miembros de la organización de productores de que se trate o de otra organización en caso de  aplicarse el segundo y tercer guión del punto 3 de la letra b) del apartado 1 del artículo 11,  excluidas las retiradas que se lleven a cabo en virtud del artículo 23. 4. El límite del 10 % fijado en el apartado 3 se aplicará a partir de la quinta campaña de  comercialización siguiente a la fecha de entrada en vigor del presente Reglamento. Las retiradas  que se efectúen durante el período transitorio de las cuatro campañas anteriores no podrán  sobrepasar los siguientes porcentajes de la producción comercializada determinada con arreglo al  procedimiento establecido en el artículo 45: un 50 % en la primera campaña, un 40 % en la segunda,  un 30 % en la tercera y un 20 % en la cuarta. Sin embargo, para cada uno de los cítricos, esos porcentajes serán de un 30 % en la primera  campaña, un 25 % en la segunda, un 20 % en la tercera y un 15 % en la cuarta. Las disposiciones del segundo párrafo del apartado 3 serán aplicables al presente apartado. Artículo 23Para los productos contemplados en el Anexo II, las organizaciones de productores  permitirán que las disposiciones del artículo 22 beneficien a los productores que no sean miembros  de ninguna de las estructuras colectivas previstas en el presente Reglamento, a petición de éstos. Sin embargo, la indemnización comunitaria de retirada se reducirá en un 10 %. Además, el importe  abonado tendrá en cuenta, previa presentación de justificantes, los gastos globales de retirada a  cargo de los miembros. La citada indemnización no podrá concederse para un porcentaje superior al  10 % de la producción comercializada del productor. Artículo 24Las organizaciones de productores o sus asociaciones notificarán a las autoridades  nacionales, y éstas comunicarán, a su vez, a la Comisión, todos los elementos relativos a la  aplicación de los artículos 22 y 23 y, en particular, las medidas adoptadas para garantizar el  respeto del medio ambiente durante las operaciones de retirada. Los elementos que deban notificarse se determinarán, en su caso, con arreglo al procedimiento  establecido en el artículo 45. Los Estados miembros establecerán unas directrices nacionales para la elaboración de los pliegos de  condiciones referentes a los métodos de retirada respetuosos con el medio ambiente. Presentarán el  proyecto de dichas directrices a la Comisión, quien, a su vez, podrá solicitar su modificación en  el plazo de tres meses en caso de que compruebe que dicho proyecto no es suficiente para alcanzar  los objetivos fijados en el artículo 130 R del Tratado y en el programa comunitario de política y  actuación en materia de medio ambiente y desarrollo sostenible. Artículo 251. Para la primera campaña de comercialización siguiente a la entrada en vigor del  presente Reglamento, la indemnización comunitaria de retirada será igual, para cada uno de los  productos contemplados en el Anexo II, excepto los cítricos, a la media de los precios de retirada  mensuales más bajos aplicables durante la campaña 1995/96, con arreglo al apartado 3 bis del  apartado 16, a los artículos 16 bis y 16 ter y al primer guión de la letra a) del apartado 1 del  artículo 18 del Reglamento (CEE) n° 1035/72. A partir de la quinta campaña de comercialización siguiente a la entrada en vigor del presente  Reglamento, la indemnización comunitaria de retirada correspondiente a cada uno de dichos productos  será igual al 85 % de la indemnización fijada en aplicación del primer párrafo. La diferencia entre la indemnización a que se refiere el primer párrafo y la indemnización  contemplada en el segundo párrafo se absorberá en tramos iguales entre la segunda y la quinta  campañas de comercialización siguientes a la entrada en vigor del presente Reglamento. 2. En el caso de los cítricos, la indemnización comunitaria de retirada aplicable a la primera  campaña de comercialización siguiente a la entrada en vigor del presente Reglamento será igual,  para cada uno de los productos, excepto las satsumas, al precio de retirada más bajo aplicable  durante la campaña 1995/96, con arreglo a los artículos 16 bis, 16 ter y al primer guión de la  letra a) del apartado 1 del artículo 18 del Reglamento (CEE) n° 1035/72, y para las satsumas al  precio de retirada más elevado. A partir de la quinta campaña de comercialización siguiente a la entrada en vigor del presente  Reglamento, la indemnización comunitaria de retirada será igual, para cada uno de los productos, al  precio de retirada más bajo de las clementinas fijado de conformidad con el primer párrafo. La diferencia entre la indemnización a que se refiere el primer párrafo y la contemplada en el  segundo párrafo se absorberá en tramos iguales entre la segunda y la quinta campañas de  comercialización siguientes a la entrada en vigor del presente Reglamento. 3. El importe de la indemnización comunitaria de retirada será único y válido para toda la  Comunidad. 4. Los importes contemplados en el presente artículo se fijarán, en caso necesario, al inicio de  las campañas contempladas en los apartados 1 y 2 con arreglo al procedimiento establecido en el  artículo 45. Artículo 261. Cuando el mercado de un producto contenido en el Anexo II acuse o pueda acusar  desequilibrios generalizados y estructurales que den lugar o puedan dar lugar a un volumen  demasiado importante de las retiradas a que se refiere el artículo 22, antes del inicio de la  campaña de comercialización de ese producto se fijará, con arreglo al procedimiento establecido en  el artículo 45, un umbral de intervención de cuya superación, evaluada dependiendo del producto en  función de las retiradas efectuadas durante una campaña o un período equivalente o del promedio de  las intervenciones realizadas durante varias campañas, serán financieramente responsables los  productores. La superación del umbral de intervención dará lugar a una disminución de la indemnización  comunitaria de retirada durante la campaña siguiente. Dicha disminución no se tendrá en cuenta en  las campañas ulteriores. 2. Con arreglo al procedimiento establecido en el artículo 45, se determinarán: a) las consecuencias de la superación de los umbrales para cada uno de los productos de que se  trate; b) siempre que fuere necesario, la indemnización comunitaria de retirada reducida y las  disposiciones de aplicación del presente artículo. 3. El presente artículo se aplicará a las cuatro campañas de comercialización siguientes a la  entrada en vigor del presente Reglamento. Artículo 271. Los Estados miembros comunicarán a la Comisión, todos los días de mercado durante  cada una de las campañas de comercialización de que se trate, las cotizaciones que registren, en  sus mercados representativos de la producción, determinados productos definidos por sus  características comerciales tales como variedad o tipo, categoría de calidad, calibrado y  envasado. 2. La lista de los mercados y productos contemplados en el apartado 1 se establecerá con arreglo al  procedimiento establecido en el artículo 45. A los efectos del apartado 1 se considerarán representativos, con relación a un producto  determinado, los mercados de los Estados miembros en los que una parte importante de la producción  nacional se comercialice a lo largo de toda la campaña o durante alguno de los períodos en los que  ésta esté subdividida. Artículo 281. Los Estados miembros abonarán la indemnización comunitaria de retirada fijada en  el artículo 25 a aquellas organizaciones de productores, o a sus asociaciones, que hayan efectuado  retiradas en las condiciones establecidas en los artículos 22 y 23 y que deban hacer efectiva dicha  indemnización a sus miembros o a productores no miembros. Los pagos y los anticipos se efectuarán en las condiciones que se determinen con arreglo al  procedimiento establecido en el artículo 45. 2. La indemnización comunitaria de retirada se abonará sin perjuicio de las consecuencias  financieras que resulten de la superación de los umbrales de intervención. De esta indemnización se deducirán, además, los ingresos netos que obtengan las organizaciones de  productores o sus asociaciones con los productos retirados del mercado. 3. En el caso de los productos que las organizaciones de productores o sus asociaciones no puedan  orientar hacia alguno de los destinos contemplados en el apartado 1 del artículo 29, la concesión  de la indemnización comunitaria de retirada sólo se concederá si los productos se utilizan de  acuerdo con las directrices que establezcan los Estados miembros en virtud de los apartados 2, 3 y  4 del artículo 29. Artículo 291. Los productos retirados del mercado en aplicación de las disposiciones del  apartado 3 del artículo 22 que hayan quedado sin vender serán colocados en la forma siguiente: a) en el caso de todos los productos: - distribución gratuita a obras de beneficencia o a instituciones caritativas, reconocidas a tal  fin por los Estados miembros, para sus actividades en favor de las personas a las que las  legislaciones nacionales reconozcan el derecho a recibir asistencia pública debido principalmente a  la insuficiencia de los recursos necesarios para su subsistencia, - entrega gratuita a instituciones penitenciarias, colonias de vacaciones, hospitales y asilos para  ancianos que hayan sido designados por los Estados miembros, los cuales adoptarán las medidas  necesarias para que las cantidades distribuidas en tal concepto se añadan a las adquiridas  normalmente por estos establecimientos, - distribución gratuita fuera de la Comunidad destinada a las poblaciones necesitadas de terceros  países y efectuada a través de organizaciones caritativas que hayan sido reconocidas a tal fin por  los Estados miembros, y, subsidiariamente, - utilización para fines no alimentarios, y- uso para la alimentación animal en estado fresco o  tras su transformación por la industria de los alimentos para el ganado; b) en el caso de las frutas, distribución gratuita a los niños en las escuelas, fuera de las  comidas servidas en las cantinas escolares; c) en el caso de las manzanas, peras, melocotones, nectarinas y griñones, transformación en alcohol  de más de 80° obtenido por destilación directa del producto; d) en el caso de todos los productos, cesión de algunas de sus categorías a las industrias de la  transformación, siempre que con ello no se distorsione la competencia entre éstas dentro de la  Comunidad o con respecto a los productos importados. Las disposiciones de aplicación de la presente  letra se adoptarán con arreglo al procedimiento establecido en el artículo 45.2. La organización de las operaciones de distribución gratuita previstas en el primer, segundo y  tercer guión de la letra a) y en la letra b) del apartado 1 corresponderá a los Estados miembros. No obstante, en el caso de la entrega gratuita de frutas a los niños en las escuelas, la Comisión  podrá, en el marco de las actividades de investigación y promoción, tomar la iniciativa y asumir la  responsabilidad en la ejecución de acciones piloto locales. 3. Los Estados miembros organizarán los contactos entre las organizaciones de productores y las  asociaciones caritativas u organismos que puedan utilizar los productos retirados del mercado en su  territorio en alguna de las formas de distribución gratuita previstas en las letras a) y b) del  apartado 1. 4. La cesión de productos a las industrias de alimentos para el ganado se efectuará mediante  licitación por el organismo designado por el Estado miembro interesado. La transformación en alcohol contemplada en la letra c) del apartado 1 será realizada por las  industrias de destilación, por cuenta propia o por cuenta del organismo designado por el Estado  miembro interesado. En el primer caso, la cesión de los productos a estas industrias será efectuada  por dicho organismo mediante licitación. En el segundo caso, el organismo confiará las operaciones  de destilación a dichas industrias mediante licitación. 5. En las condiciones que se determinen con arreglo al procedimiento establecido en el artículo 13  del Reglamento (CEE) n° 729/70 del Consejo (17), la Comunidad se hará cargo, por una parte, de los  gastos de transporte relacionados con las operaciones de distribución gratuita previstas en la  letra a) del apartado 1 y, por otra, de los gastos de selección y embalaje de los productos  relacionados con la distribución gratuita de manzanas y cítricos cuando dicha distribución se  efectúe de forma escalonada en el marco de contratos celebrados entre las organizaciones de  productores y las asociaciones caritativas u organismos contemplados en el apartado 3. 6. Las disposiciones de aplicación del presente artículo y, en especial, los criterios que deban  regir las licitaciones se adoptarán con arreglo al procedimiento establecido en el artículo 45. TÍTULO V RÉGIMEN DE LOS INTERCAMBIOS CON LOS TERCEROS PAÍSES Artículo 301. Toda importación  en la Comunidad o exportación fuera de ella de los productos contemplados en el apartado 2 del  artículo 1 podrá quedar sujeta a la presentación de un certificado de importación o de  exportación. El certificado será expedido por los Estados miembros a toda persona interesada que así lo  solicite, cualquiera que sea el lugar de su establecimiento en la Comunidad, sin perjuicio de las  disposiciones que se adopten para la aplicación de los artículos 35 y 36. Los certificados de importación y de exportación serán válidos en toda la Comunidad. Su expedición  podrá supeditarse a la constitución de una garantía para asegurar el compromiso de importar o de  exportar durante el período de validez del certificado. Salvo en caso de fuerza mayor, la garantía  se ejecutará en su totalidad, o en parte si la operación no se realiza en ese plazo o si sólo se  realiza en parte. 2. El período de validez de los certificados y las demás disposiciones de aplicación del presente  artículo se adoptarán con arreglo al procedimiento establecido en el artículo 45. Artículo 311. Salvo disposición en contrario del presente Reglamento, los tipos de los derechos  del arancel aduanero común se aplicarán a los productos contemplados en el apartado 2 del artículo  1. 2. En la medida en que la aplicación de los derechos del arancel aduanero común dependa del precio  de entrada del lote importado, la veracidad de este precio se comprobará utilizando un valor de  importación a tanto alzado que calculará la Comisión por cada origen y producto basándose en la  media ponderada de las cotizaciones de esos productos en los mercados de importación  representativos de los Estados miembros o, en su caso, en otros mercados. No obstante, podrán  adoptarse disposiciones específicas, con arreglo al procedimiento establecido en el artículo 45,  para comprobar el precio de entrada de los productos importados que se destinen fundamentalmente a  la transformación. 3. Si el precio de entrada declarado del lote es superior al valor global de importación, aumentado  en un margen que se fijará de conformidad con el apartado 5 y que no podrá sobrepasar el valor  global en más de un 10 %, se requerirá la constitución de una garantía igual a los derechos de  importación determinada sobre la base del de importación a tanto alzado. 4. Cuando el precio de entrada del lote no se declare en el momento del paso por la aduana, la  aplicación de los derechos del arancel aduanero común dependerá del valor de importación a tanto  alzado o de la aplicación de las disposiciones pertinentes de la normativa aduanera en las  condiciones que se determinen de conformidad con el apartado 5. 5. Las disposiciones de aplicación del presente artículo se adoptarán con arreglo al procedimiento  establecido en el artículo 45. Artículo 321. Con el fin de evitar o reprimir los efectos perjudiciales que puedan tener en el  mercado comunitario las importaciones de determinados productos mencionados en el apartado 2 del  artículo 1, la importación de uno o varios de ellos al tipo del derecho previsto en el arancel  aduanero común estará supeditada al pago de un derecho de importación adicional si se reúnen las  condiciones derivadas del artículo 5 del Acuerdo sobre la Agricultura, celebrado, de conformidad  con el artículo 228 del Tratado, en el marco de las negociaciones comerciales multilaterales de la  Ronda Uruguay, excepto cuando las importaciones no puedan perturbar el mercado comunitario o cuando  los efectos sean desproporcionados en relación con el objetivo perseguido. 2. Los precios de activación por debajo de los cuales pueda imponerse un derecho de importación  adicional serán los comunicados por la Comunidad a la Organización Mundial del Comercio. Los volúmenes de activación que deban superarse para la imposición de un derecho de importación  adicional se fijarán, en particular, basándose en las importaciones en la Comunidad durante los  tres años anteriores a aquél en el que se produzcan o puedan producirse los efectos perjudiciales a  que se refiere el apartado 1. 3. Los precios de importación, que se tendrán en cuenta para la imposición de un derecho de  importación adicional, se fijarán basándose en los precios cif de importación de la expedición de  que se trate. Los precios cif de importación se comprobarán basándose en los precios representativos, en el  mercado mundial o en el mercado de importación comunitario, del producto considerado. 4. Las disposiciones de aplicación del presente artículo se adoptarán con arreglo al procedimiento  establecido en el artículo 45. Estas disposiciones se referirán, en particular: a) a los productos a los que, de conformidad con el artículo 5 del Acuerdo sobre la Agricultura,  sean aplicables derechos de importación adicionales; b) a los demás criterios que sean necesarios para garantizar la aplicación del apartado 1 de  conformidad con el artículo 5 del mencionado Acuerdo. Artículo 331. Los contingentes arancelarios de los productos a que se refiere el apartado 2 del  artículo 1 que se deriven de los acuerdos celebrados en el marco de las negociaciones comerciales  multilaterales de la Ronda Uruguay se abrirán y gestionarán de conformidad con las disposiciones  adoptadas con arreglo al procedimiento establecido en el artículo 45. 2. La gestión de los contingentes podrá realizarse aplicando uno de los métodos siguientes o una  combinación de éstos: a) método basado en el orden cronológico de presentación de las solicitudes (según el principio «el  primero que llega es el primero en ser servido»); b) método de reparto proporcional a las cantidades pedidas en el momento de la presentación de las  solicitudes (método de «examen simultáneo»); c) método basado en la consideración de las corrientes comerciales tradicionales (método  «tradicionales/recién llegados»). Asimismo, podrán establecerse otros métodos adecuados. Dichos métodos deberán evitar toda discriminación entre los operadores interesados. 3. El método de gestión tendrá en cuenta, cuando proceda, las necesidades de abastecimiento del  mercado comunitario y la necesidad de salvaguardar su equilibrio, pudiendo inspirarse también en  los métodos aplicados en el pasado a los mismos contingentes que los contemplados en el apartado 1,  sin perjuicio de los derechos que se deriven de los acuerdos celebrados en el marco de las  negociaciones comerciales de la Ronda Uruguay. 4. Las disposiciones a que se refiere el apartado 1 preverán la apertura de contingentes por  períodos de un año y, si fuera necesario, en una forma escalonada adecuada, determinarán el método  de gestión aplicable e incluirán, en su caso: a) normas que garanticen la naturaleza, procedencia y origen de los productos; b) normas relativas al reconocimiento del documento que permita comprobar las garantías a que se  refiere la letra a); yc) las condiciones de expedición de los certificados de importación, así  como el período de validez de éstos. Artículo 341. En la medida necesaria para permitir una exportación económicamente importante de  los productos indicados en el apartado 2 del artículo 1 basándose en los precios de esos productos  en el comercio internacional, y dentro de los límites que resulten de los acuerdos celebrados con  arreglo al artículo 228 del Tratado, la diferencia entre dichos precios y los precios comunitarios  podrá compensarse mediante una restitución a la exportación. 2. En lo que respecta a la asignación de las cantidades que puedan exportarse con una restitución,  se adoptará el método: a) más adaptado a la naturaleza del producto y a la situación del mercado considerado, que permita  la utilización más eficaz posible de los recursos disponibles y que tenga en cuenta la eficacia y  la estructura de las exportaciones de la Comunidad, sin que dé lugar, sin embargo, a ningún tipo de  discriminación entre pequeños y grandes operadores; b) menos oneroso para los operadores, desde el punto de vista administrativo, habida cuenta de las  exigencias de gestión; c) que evite toda discriminación entre los operadores interesados. 3. Se aplicará la misma restitución en toda la Comunidad. Cuando la situación del comercio internacional o las exigencias específicas de determinados  mercados lo requieran, la restitución se podrá diferenciar, para un producto determinado, según el  destino del mismo. Las restituciones se fijarán con arreglo al procedimiento establecido en el artículo 45. Dicha  fijación se realizará periódicamente. En caso necesario, las restituciones fijadas periódicamente podrán ser modificadas en el intervalo  por la Comisión, a petición de un Estado miembro o por propia iniciativa. 4. Las restituciones se fijarán tomando en consideración los elementos siguientes: a) la situación o las perspectivas de evolución: - de los precios de las frutas y hortalizas en el mercado comunitario y de las disponibilidades, - de los precios practicados en el comercio internacional; b) los gastos de comercialización y los gastos de transporte mínimos desde los mercados  comunitarios hasta los puertos u otros puntos de exportación de la Comunidad, así como los gastos  de envío hasta los países de destino; c) el aspecto económico de las exportaciones previstas; d) los límites resultantes de los acuerdos celebrados de conformidad con el artículo 228 del  Tratado. 5. Los precios en el mercado de la Comunidad a que se refiere el apartado 1 se determinarán  teniendo en cuenta los que resulten más favorables para la exportación. Los precios en el comercio internacional a que se refiere en el apartado 1 se establecerán teniendo  en cuenta: a) las cotizaciones registradas en los mercados de los terceros países; b) los precios más favorables a la importación desde terceros países practicados en los terceros  países de destino; c) los precios de producción registrados en los terceros países exportadores; d) los precios de oferta en la frontera de la Comunidad. 6. La restitución sólo se concederá previa solicitud y previa presentación del certificado de  exportación correspondiente. 7. El importe de la restitución, aplicable en el momento de la exportación de los productos  indicados en el apartado 2 del artículo 1, será el importe válido el día de la solicitud del  certificado y, tratándose de una restitución diferenciada, el que se aplique ese mismo día: a) al destino indicado en el certificado; ob) al destino real, si éste fuere distinto del indicado  en el certificado. En este caso, el importe aplicable no podrá exceder del importe aplicable al  destino indicado en el certificado. Con objeto de evitar el uso abusivo de la flexibilidad prevista en el presente apartado, se podrán  adoptar las medidas adecuadas. 8. Con arreglo al procedimiento establecido en el artículo 45, podrán establecerse excepciones a  las disposiciones de los apartados 6 y 7 para los productos indicados en el apartado 2 del artículo  1 que se beneficien de restituciones en el marco de medidas de ayuda alimentaria. 9. La restitución se pagará cuando se aporte la prueba de que los productos: - han sido exportados fuera de la Comunidad, - son de origen comunitario, y, - tratándose de una restitución diferenciada, han llegado al destino indicado en el certificado o a  otro destino para el que se haya fijado una restitución, sin perjuicio de lo dispuesto en la letra  b) del apartado 7. No obstante, podrán establecerse excepciones a esta regla con arreglo al  procedimiento establecido en el artículo 45, en las condiciones que se determinen y que ofrezcan  garantías equivalentes. 10. El respeto de los límites en cuanto al volumen resultante de los acuerdos celebrados de  conformidad con el artículo 228 del Tratado se garantizará mediante certificados de exportación  expedidos para los períodos de referencia previstos en los mismos, aplicables a los productos de  que se trate. Con respecto a las obligaciones que se deriven de los acuerdos celebrados en el marco  de las negociaciones comerciales multilaterales de la Ronda Uruguay, la validez de los certificados  de exportación no resultará afectada por el final de un período de referencia. 11. Las disposiciones de aplicación del presente artículo, incluidas las disposiciones sobre la  redistribución de las cantidades exportables no asignadas o no utilizadas, se adoptarán con arreglo  al procedimiento establecido en el artículo 45. Artículo 351. Salvo disposición en contrario del presente Reglamento o adoptada en virtud de  alguna de las disposiciones de éste, en el momento de la importación de los productos indicados en  el apartado 2 del artículo 1 procedentes de terceros países quedarán prohibidas: - la percepción de toda exacción de efecto equivalente a un derecho de aduana, - la aplicación de cualquier restricción cuantitativa o medida de efecto equivalente. 2. Las normas generales para la interpretación de la nomenclatura combinada y las particulares para  su aplicación se aplicarán para la clasificación de los productos que son objeto del presente  Reglamento; la nomenclatura arancelaria que resulte de la aplicación del presente Reglamento se  incluirá en el arancel aduanero común. Artículo 361. Si en la Comunidad, debido a las importaciones o a las exportaciones de uno o  varios de los productos contemplados en el apartado 2 del artículo 1, sufriere o pudiere sufrir  perturbaciones graves que pudieren poner en peligro los objetivos del artículo 39 del Tratado,  podrán aplicarse medidas adecuadas en los intercambios comerciales con terceros países. Estas medidas sólo podrán aplicarse hasta que, según el caso, la perturbación o amenaza de  perturbación haya desaparecido o hasta que las cantidades retiradas o compradas hayan registrado  una disminución apreciable. El Consejo, a propuesta de la Comisión y con arreglo al procedimiento de votación previsto en el  apartado 2 del artículo 43 del Tratado, adoptará las disposiciones generales para la aplicación del  presente apartado y definirá los casos y los límites en los que los Estados miembros podrán tomar  medidas cautelares. 2. Si se presentare la situación contemplada en el apartado 1, la Comisión, a instancia de un  Estado miembro o por iniciativa propia, decidirá las medidas necesarias, que serán comunicadas a  los Estados miembros y serán de inmediata aplicación. Cuando la Comisión reciba una solicitud de un  Estado miembro, decidirá dentro de los tres días hábiles siguientes a la recepción de la  solicitud. 3. Cualquier Estado miembro podrá someter al Consejo la medida adoptada por la Comisión dentro de  los tres días hábiles siguientes al día de su comunicación. El Consejo se reunirá sin demora.  Podrá, por mayoría cualificada, modificar o cancelar dicha medida. 4. Las disposiciones del presente artículo se aplicarán respetando las obligaciones derivadas de  los acuerdos internacionales celebrados de conformidad con el apartado 2 del artículo 228 del  Tratado. TÍTULO VI CONTROLES NACIONALES Y COMUNITARIOS Artículo 371. Los Estados miembros adoptarán  las medidas necesarias para asegurar el respeto de la normativa comunitaria relativa a los mercados  de las frutas y hortalizas y, particularmente, en los ámbitos contemplados en el Anexo IV. 2. Los controles se realizarán sistemáticamente o por sondeo. En el caso de un control por sondeo,  los Estados miembros se asegurarán, por la naturaleza y frecuencia de esos controles y basándose en  un análisis de los riesgos, de que estos controles se adapten a la medida controlada y al conjunto  de su territorio y correspondan a la importancia del volumen de los productos del sector de las  frutas y hortalizas que se comercialicen o se posean con miras a la comercialización. La utilización de los fondos públicos deberá ser objeto de controles sistemáticos, sin perjuicio de  la aplicación de tales controles en otros ámbitos. 3. Los Estados miembros velarán por que las autoridades competentes dispongan de agentes cuyo  número, cualificación y experiencia sean adecuados para una ejecución eficaz de los controles,  especialmente en los ámbitos contemplados en el Anexo IV. Artículo 381. Sin perjuicio de los controles efectuados por las autoridades nacionales en virtud  del artículo 37, la Comisión realizará o mandará realizar, en colaboración con las autoridades  competentes del Estado miembro interesado, controles sobre el terreno para comprobar la uniforme  aplicación de la normativa comunitaria relativa a los mercados de las frutas y hortalizas y,  particularmente, en los ámbitos contemplados en el Anexo IV. 2. La Comisión informará previamente y por escrito al Estado miembro acerca del objeto, finalidad y  lugar de los controles previstos, de la fecha en que vayan a iniciarse y de la identidad y cargo de  los inspectores. Artículo 391. Se crea un cuerpo especial de inspectores de los mercados de frutas y hortalizas  que estará constituido, por una parte, por inspectores de la Comisión que posean los conocimientos  técnicos, la cualificación y la experiencia adecuados para el ejercicio de sus funciones y, por  otra, por los agentes de los Estados miembros a que se refiere el apartado 3 del artículo 37. 2. Bajo la dirección de la Comisión, el cuerpo especial de inspectores realizará las funciones  siguientes: a) colaborar en los controles previstos y dirigidos por las autoridades competentes de los Estados  miembros; b) efectuar, a iniciativa de la Comisión, controles en los que podrán participar los agentes del  Estado miembro interesado; c) evaluar los dispositivos nacionales de control establecidos, los procedimientos aplicados y los  resultados obtenidos; d) recabar información sobre todas las medidas legislativas y de otro tipo adoptadas por las  autoridades competentes para mejorar el respeto de la aplicación de la normativa comunitaria  relativa a los mercados de frutas y hortalizas; e) desarrollar la colaboración y el intercambio de información entre las autoridades de los  diferentes Estados miembros para contribuir a la aplicación uniforme de la normativa relativa a los  mercados de frutas y hortalizas y facilitar la circulación de los productos de este sector. 3. Con respecto a los controles previstos en la letra b) del apartado 2, la Comisión informará de  los mismos con la debida antelación, antes del comienzo de las operaciones, a las autoridades  competentes del Estado miembro en cuyo territorio vayan a realizarse las operaciones. 4. La Comisión determinará los lugares en que deban efectuarse los controles, así como las  modalidades prácticas de los mismos. Artículo 401. En el cumplimiento de sus funciones y sin perjuicio de las limitaciones impuestas  por los Estados miembros a sus propios agentes en la realización de los controles, el cuerpo de  inspectores de la Comisión disfrutará de los derechos y facultades siguientes:a) acceder a todos los locales, almacenes, terrenos, instalaciones y medios de transporte que  puedan ser objeto de las operaciones de control; b) requerir todo tipo de explicación a cualquiera de los operadores afectados; c) acceder a todos los datos o documentos de carácter jurídico, contables o de otra índole que sean  útiles para el control y requerir copias o extractos de los mismos. En el curso de los controles, los inspectores de la Comisión adoptarán una actitud compatible con  las reglas y usos profesionales del Estado miembro de que se trate y deberán guardar el secreto  profesional. 2. La Comisión establecerá contactos con las autoridades competentes de los Estados miembros para  elaborar programas de control comunes. Los Estados miembros colaborarán con la Comisión para  facilitarle el cumplimiento de esta tarea. 3. La Comisión comunicará lo antes posible a la autoridad competente del Estado miembro interesado  los resultados de los controles efectuados por los inspectores. En esta comunicación se expondrán  las dificultades encontradas y las infracciones comprobadas de las disposiciones vigentes. 4. El Estado miembro interesado comunicará lo antes posible a la Comisión las medidas que haya  adoptado para poner fin a las dificultades o infracciones de que se trate. Artículo 41Las comprobaciones comunicadas a los Estados miembros en virtud del apartado 3 del  artículo 40 podrán equipararse a las contempladas en el artículo 5 del Reglamento (CEE) n° 729/70  del Consejo. TÍTULO VII DISPOSICIONES GENERALES Artículo 42Salvo disposición en contrario del presente  Reglamento, las disposiciones de los artículos 92, 93 y 94 del Tratado serán aplicables a la  producción y el comercio de los productos contemplados en el apartado 2 del artículo 1. Artículo 431. Los Estados miembros y la Comisión se comunicarán recíprocamente la información  necesaria para la aplicación del presente Reglamento. La información a que deberá referirse la  comunicación se establecerá con arreglo al procedimiento establecido en el artículo 45. Con arreglo  al mismo procedimiento se adoptarán las disposiciones referentes a la comunicación y difusión de  dicha información. 2. Sin perjuicio de lo dispuesto en los artículos 11 y 19, la información sobre las superficies  cultivadas y sobre las cantidades cosechadas, comercializadas o no puestas a la venta en virtud del  artículo 22 que deban recabar de sus miembros las organizaciones de productores, así como las  condiciones en que una o varias organizaciones de productores designadas por el Estado miembro  interesado deban recabar esa misma información de los productores individuales que no sean miembros  de ninguna de las estructuras colectivas contempladas en el presente Reglamento, se establecerán  con arreglo al procedimiento establecido en el artículo 45. 3. Los Estados miembros garantizarán el tratamiento estadístico de la información contemplada en el  apartado 2. Adoptarán cuantas medidas de control sean útiles para comprobar su exactitud.  Informarán a la Comisión acerca de dichas medidas. Artículo 44Se crea un Comité de gestión de las frutas y hortalizas frescas, en lo sucesivo  denominado «Comité», compuesto por representantes de los Estados miembros y presidido por un  representante de la Comisión. Artículo 451. En los casos en que se hace referencia al procedimiento establecido en el presente  artículo, el Comité será convocado por su presidente, a iniciativa de éste o a instancia del  representante de un Estado miembro. 2. El representante de la Comisión someterá al Comité un proyecto de las medidas que deban  adoptarse. El Comité emitirá su dictamen sobre dicho proyecto en un plazo que el presidente podrá  fijar en función de la urgencia del asunto. El dictamen se emitirá según la mayoría prevista en el  apartado 2 del artículo 148 del Tratado para la adopción de aquellas decisiones que el Consejo deba  tomar a propuesta de la Comisión. En el momento de la votación en el seno del Comité, los votos de  los representantes de los Estados miembros se ponderarán en la forma prevista en el citado  artículo. El presidente no tomará parte en la votación. La Comisión adoptará medidas que serán de inmediata aplicación. No obstante, si tales medidas no se  ajustan al dictamen emitido por el Comité, la Comisión comunicará inmediatamente dichas medidas al  Consejo. En este caso, la Comisión podrá aplazar la aplicación de las medidas que haya decidido  durante un período no superior a un mes a partir de la fecha de dicha comunicación. El Consejo, por mayoría cualificada, podrá tomar una decisión diferente dentro del plazo previsto  en el párrafo precedente. Artículo 46El Comité podrá examinar cualquier otra cuestión que plantee su presidente, a  iniciativa de éste o a solicitud del representante de un Estado miembro. Artículo 47Las disposiciones de aplicación del presente Reglamento y, en particular, las de los  Títulos II, III y VI se adoptarán con arreglo al procedimiento establecido en el artículo 45. Artículo 48El presente Reglamento deberá aplicarse de modo que se tengan en cuenta, paralela y  adecuadamente, los objetivos previstos en los artículos 39 y 110 del Tratado. Artículo 49Los Estados miembros adoptarán cuantas medidas sean adecuadas para sancionar las  infracciones a las disposiciones del presente Reglamento y prevenir y reprimir los fraudes. Artículo 50Las disposiciones legales, reglamentarias y administrativas adoptadas por los Estados  miembros en aplicación o para la aplicación del presente Reglamento se comunicarán a la Comisión, a  más tardar, un mes a partir de su adopción. Asimismo ocurrirá con las modificaciones de dichas  disposiciones. Artículo 511. Los gastos derivados del pago de la indemnización comunitaria de retirada y de la  financiación comunitaria del fondo operativo, de las medidas específicas contempladas en el  artículo 17 y de los controles a que se refieren los artículos 38 y 39 se considerarán  intervenciones destinadas a la regulación de los mercados agrícolas a que se refiere la letra b)  del apartado 2 del artículo 1 del Reglamento (CEE) n° 729/70. 2. Las ayudas concedidas por los Estados miembros de conformidad con el artículo 14 constituirán  una acción común a los efectos del apartado 1 del artículo 2 del Reglamento (CEE) n° 4256/88 del  Consejo (18). Serán sufragadas con las previsiones de gastos anuales a las que se refiere el  apartado 1 del artículo 31 del Reglamento (CEE) n° 2328/91 del Consejo (19). El apartado 3 del artículo 1 del Reglamento (CEE) n° 2328/91 se aplicará a las ayudas contempladas  en el presente Reglamento. 3. El pago de la contribución comunitaria se efectuará de acuerdo con lo dispuesto en el artículo  21 del Reglamento (CEE) n° 4253/88 del Consejo (20). No obstante, además de las condiciones  establecidas en el apartado 4 de dicho artículo, el pago del saldo o el reembolso estarán  supeditados a la presentación a la Comisión, antes del 1 de julio del año siguiente, de: a) una declaración de los gastos efectuados por los Estados miembros durante el año natural; yb)  un informe sobre la aplicación de las medidas en curso en ese año natural, elaborado de conformidad  con el apartado 4 del artículo 25 del Reglamento (CEE) n° 4253/88. 4. La Comisión adoptará las disposiciones de aplicación de los apartados 2 y 3 del presente  artículo previa consulta al Comité contemplado en el artículo 29 del Reglamento (CEE) n° 4253/88. 5. Las disposiciones del Título VI se aplicarán sin perjuicio de la aplicación del Reglamento (CEE)  n° 4045/89 del Consejo (21). Artículo 52A más tardar el 31 de diciembre del año 2000, la Comisión presentará al Consejo un  informe sobre el funcionamiento del presente Reglamento, acompañado, en caso necesario, de las  propuestas pertinentes. Artículo 53Quedan derogados los Reglamentos (CEE) nos 1035/72, 3285/83, 1319/85, 2240/88,  1121/89 y 1198/90. Las referencias a dichos Reglamentos se considerarán hechas al presente Reglamento y se entenderán  con arreglo a las tablas de correspondencia que figuran en el Anexo V. Artículo 54El presente Reglamento entrará en vigor el 1 de enero de 1996. El presente Reglamento será obligatorio en todos sus elementos y directamente aplicable en cada  Estado miembro. (1) DO n° L 118 de 20. 5. 1972, p. 1. (2) DO n° L 132 de 16. 6. 1995, p. 8. (3) DO n° L 325 de 22. 11. 1983, p. 8. (4) DO n° L 24 de 1. 2. 1992, p. 7. (5) DO n° L 137 de 27. 5. 1985, p. 39. (6) DO n° L 47 de 25. 2. 1993, p. 1. (7) DO n° L 198 de 26. 7. 1988, p. 9. (8) DO n° L 128 de 13. 6. 1995, p. 8. (9) DO n° L 118 de 29. 4. 1989, p. 21. (10) DO n° L 119 de 11. 5. 1990, p. 59. (11) DO n° L 349 de 31. 12. 1994, p. 105. (12) DO n° L 33 de 8. 2. 1979, p. 1. (13) DO n° L 125 de 19. 5. 1977, p. 3. (14) DO n° L 279 de 12. 11. 1993, p. 17. (15) DO n° L 215 de 30. 7. 1992, p. 85. (16) DO n° L 185 de 15. 7. 1988, p. 9. (17) DO n° L 94 de 28. 4. 1970, p. 13. (18) DO n° L 374 de 31. 12. 1988, p. 25. (19) DO n° L 218 de 6. 8. 1991, p. 1. (20) DO n° L 374 de 31. 12. 1988, p. 1. (21) DO n° L 388 de 30. 12. 1989, p. 18.  ANEXO I >SITIO PARA UN CUADRO> ANEXO II Lista de los productos que pueden acogerse a la indemnización comunitaria de  retirada dispuesta en el apartado 3 del artículo 22  ColifloresTomatesBerenjenasAlbaricoquesMelocotonesNectarinas (incluidos los  griñones)LimonesPeras (salvo las de perada)Uvas de mesaManzanas (salvo las de  sidra)SatsumasMandarinasClementinasNaranjas ANEXO III Lista exhaustiva de las reglas aplicadas por las organizaciones de productores  que pueden hacerse extensivas a los productores no asociados en virtud del apartado 1 del artículo  18 1. Reglas de conocimiento de la produccióna) declaración de las intenciones de cultivo, por  productos y, en su caso, por variedadesb) comunicación de los cultivosc) declaración de las  superficies totales cultivadas, desglosadas por productos y, si fuese posible, por variedadesd)  declaración de las toneladas previsibles y de las fechas probables de recolección por productos y,  si fuese posible, por variedadese) declaración periódica de las cantidades cosechadas o de las  existencias disponibles por variedadesf) información sobre la capacidad de almacenamiento2.  Reglas de produccióna) respeto de la elección de las semillas que vayan a utilizarse dependiendo  de que el producto se destine al mercado en fresco o a la transformación industrialb) cumplimiento  de las disposiciones en materia de aclareo de los huertos3. Reglas de comercializacióna) respeto  de las fechas previstas para el inicio de la cosecha y del escalonamiento de la comercializaciónb)  respeto de los criterios mínimos de calidad y calibradoc) respeto de las normas sobre  acondicionamiento, modo de presentación, enbalaje y marcado en la primera fase de la  comercializaciónd) indicación sobre el origen del producto4. Reglas de proteccióna) utilización  de abono y estiércolb) utilización de productos fitosanitarios y otros métodos de protección de  los cultivosc) contenido máximo de las frutas y hortalizas en residuos de productos fitosanitarios  o abonosd) eliminación de subproductos y sustancias usadase) destrucción de los productos  retirados del mercado5. Reglas en materia de retiradasReglas adoptadas en aplicación del artículo  20 en las condiciones contempladas en el artículo 22 ANEXO IV >SITIO PARA UN CUADRO> ANEXO V Tablas de correspondencia