CELEX: 31989R0725
Language: es
Date: 1989-03-20 00:00:00
Title: REGLAMENTO (CEE) Nº 725/89 DEL CONSEJO de 20 de marzo de 1989 por el que se establece un derecho antidumping definitivo sobre las importaciones de brochas y pinceles para pintar, enlucir, barnizar o similares originarios de la República Popular de China y por el que se percibe de forma definitiva el derecho antidumping provisional establecido sobre dichas importaciones #

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31989R0725

REGLAMENTO (CEE) Nº 725/89 DEL CONSEJO de 20 de marzo de 1989 por el que se establece un derecho antidumping definitivo sobre las importaciones de brochas y pinceles para pintar, enlucir, barnizar o similares originarios de la República Popular de China y por el que se percibe de forma definitiva el derecho antidumping provisional establecido sobre dichas importaciones  -   

Diario Oficial n° L 079 de 22/03/1989 p. 0024 - 0029

*****REGLAMENTO  (CEE) No 725/89 DEL CONSEJO  de 20 de marzo de 1989  por el que se establece un derecho antidumping definitivo sobre las importaciones de brochas y pinceles para pintar, enlucir, barnizar o similares originarios de la República Popular de China y por el que se percibe de forma definitiva el derecho antidumping provisional establecido sobre dichas importaciones  EL CONSEJO DE LAS COMUNIDADES EUROPEAS,  Visto el Tratado constitutivo de la Comunidad Económica Europea,  Visto el Reglamento (CEE) no 2423/88 del Consejo, de 11 de julio de 1988, relativo a la defensa contra las importaciones que sean objeto de dumping o de subvenciones por parte de países no miembros de la Comunidad Económica Europea (1) y, en particular, su artículo 12,  Vista la propuesta de la Comisión, presentada previas consultas en el seno del Comité Consultivo creado por el mencionado Reglamento,  Considerando lo siguiente:  A. Procedimiento  (1) A raíz de una denuncia presentada por la Federación europea de la industria de brochas y pinceles (FEIBP) en nombre de los productores comunitarios de brochas y pinceles para pintar, enlucir, barnizar o similares, cuya producción global representa la casi totalidad de la producción comunitaria de los productos en cuestión, la Comisión, tras publicar un anuncio en el Diario Oficial de las Comunidades Europeas (2), abrió un procedimiento antidumping relativo a las importaciones en la Comunidad de brochas y pinceles para pintar, enlucir, barnizar o similares, clasificados en la subpartida ex 96.01 B III del arancel aduanero común (código Nimexe 96.01-49) y, a partir del 1 de enero de 1988, en el código NC 9603 40 10, originarios de la República Popular de China e inició una investigación.  (2) Como consecuencia de esta investigación, que demostró la existencia de dumping y perjuicio, la empresa China National Native Produce & Animal By-Products Import & Export Corporation ofreció el compromiso de limitar las cantidades que exportaría a la Comunidad.  (3) Según los términos del compromiso del exportador chino, la empresa antes mencionada se comprometía a reducir sus exportaciones para suprimir el perjuicio sufrido por la industria comunitaria del sector. El Consejo aceptó dicho compromiso (3).  B. Incumplimiento del compromiso y reapertura del procedimiento  (4) La Comisión, tras recibir y verificar la información según la cual sólo las importaciones chinas de 1987 en la República Federal de Alemania y en el Reino Unido habían superado ampliamente la totalidad de la cantidad anual comunitaria fijada en el marco del compromiso suscrito por la mencionada firma, retiró la aceptación del compromiso antes mencionado de la firma exportadora china, estableció un derecho antidumping provisional mediante el Reglamento (CEE) no 3052/88 (4) y decidió reabrir el procedimiento antidumping relativo a las importaciones de brochas y pinceles para pintar, enlucir, barnizar o similares originarios de la República Popular de China (5).  C. Investigación  (5) Los productos de que se trata son las brochas y pinceles para pintar, enlucir, barnizar o similares (excepto los pinceles del código NC 9603 30), clasificados en el código NC 9603 40 10.  (6) La Comisión informó oficialmente de la reapertura del procedimiento al exportador, a los importadores notoriamente afectados, a las autoridades del país de exportación y a los fabricantes de la Comunidad. Dio a las partes directamente afectadas ocasión de responder a los cuestionarios que se les dirigieron, presentar su punto de vista por escrito y solicitar ser oídas.  (7) Veintidós fabricantes de la Comunidad y cinco importadores enviaron a la Comisión el cuestionario debidamente rellenado y dieron a conocer su opinión por escrito.  (8) La empresa china China National Produce & Animal By-Products no respondió al cuestionario de la Comisión. En consecuencia, para ella y para otras partes que no respondieron o no se manifestaron de otra manera, las conclusiones se establecieron sobre la base de los datos disponibles [letra b) del apartado 7 del artículo 7 del Reglamento  (CEE) no 2423/88], en el presente caso, de las facturas obtenidas de los fabricantes y/o importadores comunitarios y de los datos estadísticos oficiales nacionales y comunitarios.  (9) Se informó además a la empresa exportadora de la intención de la Comisión de proponer al Consejo la prórroga del derecho provisional y no presentó ninguna objeción.  (10) Dos importadores solicitaron dar a conocer su punto de vista oralmente y que se les informara de los principales hechos y consideraciones en los que se basaba la propuesta de recomendar la imposición de medidas definitivas, atendiéndose su solicitud.  (11) La Comisión recogió y verificó todas las informaciones que juzgó necesarias y llevó a cabo una investigación en los locales de nueve fabricantes, a saber:  - Britron Chadwick, Reino Unido;  - Mosley-Stone, Reino Unido;  - Harris, Reino Unido;  - Battys of Leeds, Reino Unido;  - Hall, Reino Unido;  - Schabert, República Federal de Alemania;  - Mako, República Federal de Alemania;  - Wistoba, República Federal de Alemania;  - Sterkel, República Federal de Alemania,  y cinco importadores comunitarios, a saber:  - Delbanco, Reino Unido;  - Rothlaender, República Federal de Alemania;  - Berg, República Federal de Alemania;  - Noelle, República Federal de Alemania;  - Storchwerke, República Federal de Alemania.  La Comisión solicitó y obtuvo observaciones escritas y detalladas de la mayor parte de los fabricantes afectados y sometió la información recibida a las verificaciones que juzgó necesarias.  (12) La Comisión se personó en los locales de dos empresas de Sri Lanka, a saber, Ravi Industries Limited, de Colombo, y Harris (Ceylon) Limited, de Meegoda.  (13) La investigación de la Comisión cubrió el período comprendido entre el 1 de julio y el 31 de agosto de 1988.  D. Dumping  1) Valor normal  (14) Para determinar si las importaciones originarias de la República Popular de China habían sido objeto de dumping, la Comisión tuvo que tener en cuenta el hecho de que este país no tiene economía de mercado y, en consecuencia, tuvo que basar sus cálculos en el valor normal calculado para un país con economía de mercado. A este respecto los denunciantes propusieron el mercado de Sri Lanka.  (15) Dos importadores no estuvieron de acuerdo con la elección de Sri Lanka como mercado de referencia, argumentando que no se trata de un producto similar de acuerdo con lo dispuesto en el apartado 12 del artículo 2 del Reglamento (CEE) no 2423/88, que los costes de producción no son comparables, especialmente por el hecho de que determinadas materias primas se deben importar a Sri Lanka, que el volumen de producción es muy inferior al del mercado chino, que el producto se exporta poco o nada al mercado comunitario, que la competencia es insuficiente y que por ello los precios interiores están sobrestimados, y que un fabricante local es propiedad de un fabricante comunitario; estos dos importadores propusieron Taiwán como país de referencia.  (16) A pesar de ello la Comisión llegó a la conclusión de que Sri Lanka era una elección apropiada y razonable para calcular el valor normal, y por ello no adoptó Taiwán.  En efecto, en lo que se refiere a Taiwán, la comparación propuesta por los dos importadores en cuestión se basa en un tipo de brochas que por sus características físicas (tipo americano generalmente exportado a Estados Unidos y Canadá, de menor grosor y fabricado fundamentalmente a base de pelo sintético) se distingue claramente del producto chino y tiene un coste de producción diferente.  Por otra parte, los principales fabricantes taiwaneses, consultados por los servicios de la Comisión, rechazaron la colaboración.  (17) En lo que respecta a Sri Lanka, la Comisión se aseguró de que no existían diferencias sensibles tanto en el plano de la similitud del producto como en el de los procedimientos de fabricación entre este país y la República Popular de China.  Efectivamente, como en China, las brochas originarias de Sri Lanka se fabrican fundamentalmente a base de pelo de animal y con mangos de madera. Estas brochas se llaman de tipo europeo y corresponden a las normas europeas. El mango de la brocha tiene un grosor análogo o cercano al del producto chino. Resulta de ello un grosor análogo o similar al nivel de la virola, de la cantidad de pelo contenido en el pincel y del peso de pelo por pincel. La longitud visible del pelo es por lo menos equivalente a la del producto chino. El conjunto de estos elementos hace que el producto de Sri Lanka pueda considerarse como producto similar de acuerdo con el apartado 12 del artículo 2 del Reglamento (CEE) no 2423/88. Se alegaba también que China tiene una ventaja comparativa por el hecho de que dispone de las principales materias primas, siendo, en particular, el único productor de cerdas de cerdo, y de que los costes de producción son más baratos en China que en Sri Lanka. La Comisión no ha podido tener en cuenta esta solicitud, ya que, suponiendo que esta ventaja comparativa pueda cuantificarse de manera satisfactoria y que no se vea contrarrestada por desventajas en materia de competencia, no se ve muy bien cómo se reflejaría en el valor normal si las mismas condiciones existieran en el tercer país con economía de mercado, al formarse los precios no solamente en función de los costes sino también de la demanda. Además, aunque fuera posible determinar de manera exacta la existencia de estas ventajas y desventajas, cualquier ajuste de coste calculado sobre esta base en un país con economía de mercado, implicaría que se basaría sobre los costes de un país que no tuviera economía de mercado, lo que trata de excluir precisamente el apartado 5 del artículo 2 del Reglamento (CEE) no 2423/88.  Los dos países fabrican fundamentalmente brochas de tipo plano. La producción se basa sobre todo en la fabricación manual y artesanal. Los procedimientos de fabicación son comparables y no importa mucho si el volumen total producido en China es superior al del producido en Sri Lanka.  Lo mismo se puede decir en relación con el argumento de que el producto se exporta poco o nada de Sri Lanka al mercado comunitario.  En relación con el nivel de precios en Sri Lanka, la Comisión ha comprobado que existe una competencia interior suficiente en este país entre los dos productores medios y cierto número de pequeños productores, que permite garantizar una relación razonable y no excesiva entre dos productores que abastecen a cerca de un 90 % del mercado nacional. La Comisión no ve por qué, en estas condiciones, el hecho de que uno de estos fabricantes sea sucursal de un fabricante comunitario debería ser obstáculo a la elección de Sri Lanka como país de referencia.  (18) En consecuencia, la Comisión ha basado su cálculo del valor normal en los precios de venta medios aplicados efectivamente del 1 de julio de 1987 al 31 de agosto de 1988 en el mercado interior de Sri Lanka.  b) Precio de exportación  (19) Los precios de exportación se calcularon siempre que fue posible sobre la base de los precios realmente pagados por los importadores comunitarios a los exportadores correspondientes por los productos vendidos para la exportación en la Comunidad.  c) Comparación  (20) Al comparar el valor normal con los precios de exportación, la Comisión tuvo en cuenta, cuando las circunstancias lo permitieron y en la medida en que se presentaron pruebas suficientes, las diferencias que afectaban a la comparabilidad de precios. Se efectuaron ajustes para tener en cuenta las diferencias en las características físicas del producto, los derechos de importación y los impuestos indirectos que existen en Sri Lanka, las condiciones de pago y de entrega, los costes de transporte y de seguros y las diferentes formas de acondicionamiento. En el caso concreto de las características físicas, la Comisión ha tenido en cuenta también el hecho de que la fabricación de brochas redondas y de brochas llamadas de radiador y de techo, que constituyen una parte muy pequeña de la totalidad de brochas exportadas por China, es más costosa que la de las brochas planas fabricadas en Sri Lanka. Todas estas comparaciones se efectuaron en la fase ex-fábrica.  d) Márgenes  (21) La comparación del valor normal y de los precios de exportación en el período de referencia muestra que existe dumping en las importaciones procedentes de la República Popular de China y que el margen es igual a la cantidad en la que el valor normal supera a los precios de exportación a la Comunidad.  Se han calculado márgenes de dumping variables en función del tipo de brochas y del Estado miembro importador. Se ha comprobado que el margen medio ponderado de las brochas planas era considerable, y superior a un 90 % en el conjunto de exportaciones a la Comunidad. Este margen medio es todavía superior en las otras formas de brocha.  E. Perjuicio  (22) Durante la investigación se comprobó que aunque alrededor del 92 % de las exportaciones chinas se efectúan a cinco países de la Comunidad, República Federal de Alemania, Irlanda, Reino Unido, Francia e Italia, se concentran sobre todo en los mercados alemán, irlandés e inglés. En consecuencia, la evaluación del perjuicio se ha centrado principalmente, pero no en forma exclusiva, en el conjunto de estos tres Estados miembros.  a) Producto similar  (23) Dos importadores no estuvieron de acuerdo con la comparabilidad de las exportaciones chinas con la producción comunitaria.  La Comisión no puede compartir este punto de vista. Existen distintos tipos de brochas y pinceles para pintar, a saber, los de calidad superior destinados a los profesionales y los de calidad baja y/o media para no profesionales. Las importaciones originarias de China compiten, sobre todo, con este segundo sector, para el que la Comisión ha procedido a la comparación. La Comisión controló, en cierto número de fabricantes e importadores, los diferentes elementos de la composición de las brochas, es decir, la naturaleza y peso del pelo, la cocción, la calidad y preparación del pelo, la calidad y forma del mango y el acabado del producto, teniendo en cuenta también la virola y la cola así como la resistencia global de la brocha. No se han comprobado diferencias determinantes en los productos comparables chino y comunitario para las aplicaciones a las que se destinan estos productos. La Comisión ha llegado a la conclusión de que se trata de productos similares de acuerdo con lo dispuesto en el apartado 12 del artículo 2 del Reglamento (CEE) no 2423/88.  b) Volumen de las exportaciones  (24) Para establecer la evolución del volumen de las exportaciones chinas a la Comunidad, la Comisión tuvo que basarse en los datos estadísticos disponibles y en la información que suministró la industria comunitaria, ya que el exportador no respondió al cuestionario que se le había dirigido y que sólo un pequeño número de importadores cooperaron de forma satisfactoria.  De la información de que se dispone, se desprende que, a pesar de grandes fluctuaciones dentro de los diferentes períodos, ha existido un pronunciado crecimiento de las importaciones procedentes de China. Éstas, ya importantes en 1980 (10 millones de unidades), se han más que triplicado entre 1980 y 1986 (33 millones de unidades) para pasar a 46 millones de unidades en 1987 y a 31 millones sólo en los seis primeros meses de 1988 (lo que equivale a 62 millones de unidades anuales).  Este aumento de volumen no se reflejó enteramente en el valor, debido a que los precios de compra de las brochas chinas se efectúan en dólares US y que, en el período de 1987 a 1988, esta divisa se depreció considerablemente en relación sobre todo con las monedas alemana y británica. La evolución monetaria aumentó todavía más el efecto perjudicial de las importaciones en la industria comunitaria.  (25) La cuota de mercado de las importaciones chinas pasó de aproximadamente un 24 % en 1984 a casi un 38 % en el primer semestre de 1988. Durante el mismo período, el consumo comunitario, situado alrededor de 145 millones de unidades, permaneció prácticamente estable. El aumento de las exportaciones chinas a la Comunidad se vio acentuado además por el hecho de que a su entrada en Estados Unidos se ven gravadas con un derecho antidumping del 125 %, y a su entrada en Canadá con un derecho que supera también el 100 %.  c) Precio  (26) Los precios a los que el producto chino se exportó a la Comunidad fueron inferiores en más de un 70 % por término medio a los precios practicados por la industria comunitaria durante el período contemplado por la investigación, en el caso de los productos de más baja calidad; los niveles exactos de la subcotización variaron en función de los tipos de producto, pero en ningún caso fueron inferiores a un 47 % en un producto determinado. Estas subcotizaciones debían corregirse mediante un factor de un 20 % para tener en cuenta la fabricación ligeramente más rudimentaria del producto chino. Pero, aun teniendo en cuenta este ajuste, los precios del producto chino eran muy inferiores al nivel necesario para cubrir los costes soportados por los fabricantes comunitarios y para asegurar un beneficio razonable. En algunos casos, los precios fueron incluso inferiores al precio de compra de la principal materia prima incorporada, las cerdas de cerdo, que también había sido suministrada por los mismos exportadores de la República Popular de China.  d) Incidencia en la industria comunitaria  (27) Las importaciones masivas a precio de dumping ejercieron un efecto depresivo sobre el nivel general de precios en el mercado comunitario. Entre 1984 y 1988, los precios de venta prácticamente no aumentaron a pesar del hecho de que el coste de producción en la Comunidad aumentó en el mismo período de forma significativa. En efecto, los fabricantes comunitarios se han visto obligados a alinearse a los precios practicados por los exportadores chinos.  La competencia de las importaciones chinas produjo un descenso en la cuota de mercado de los fabricantes comunitarios de un 68 % en 1984 a un 57 % en 1988. Esto produjo un descenso de la producción de los tres Estados miembros principalmente afectados de aproximadamente 22 % entre 1982 y 1988. Esto llevó a una reducción sustancial de las capacidades de fabricación o a su utilización a un menor nivel. Esta evolución y el deterioro de la rentabilidad de los fabricantes comunitarios produjo el cierre de empresas y consecuencias negativas sobre el empleo en este sector.  e) Causalidad  (28) La coincidencia entre la evolución de las importaciones originarias de China, la importante subcotización de los precios comunitarios por los productos chinos y la clara degradación de la situación de la industria comunitaria del sector, demuestran que las mencionadas importaciones chinas provocaron un importante perjuicio al sector económico comunitario.  (29) La Comisión examinó si el perjuicio sufrido por la industria comunitaria del sector podía deberse a otros factores. A este respecto, algunos importadores argumentaron que la desaparición de empresas comunitarias se debía ante todo a su estructura de costes no competitiva. Contrariamente a esta afirmación, la Comisión ha comprobado que cierto número de fabricantes comunitarios habían abandondo la fabricación sólo debido a la oferta de brochas y de pinceles para pintar, chinos, en condiciones de dumping, y que la diferencia de precios era tal que no se podía superar por medidas de racionalización.  (30) Por otra parte, estos importadores señalaron que los productores comunitarios no se habían adaptado al cambio de hábitos de los usuarios de brochas. Efectivamente, los importadores del producto chino habrían creado un nuevo mercado de brochas desechables a bajo precio, especialmente en los supermercados y en los centros de bricolaje, y los fabricantes comunitarios tradicionales no estarían interesados en esta salida de sus productos. Por otra parte, los mismos fabricantes comunitarios habrían comprado importantes cantidades de brochas chinas a importadores dependientes para venderlas con un beneficio que les permitiría así financiar su propia producción.  En relación con el primer punto, la afirmación de la creación de un nuevo mercado no se puede aceptar. Efectivamente, el producto estaba ya presente en el mercado y su venta a menos de la mitad del precio al que se ofrecía habitualmente no constituye la introducción de un nuevo producto. En cualquier caso, los precios de dumping son la causa única de que el consumidor se vea incitado a tirar una brocha tras una utilización limitada antes que soportar un gasto suplementario y el inconveniente de tener que limpiarla. Por otra parte, es comprensible que la industria comunitaria del sector no esté interesada en la venta de productos que, para resultar atractivos, se deberían ofrecer a precios inferiores a sus costes de producción variables.  En lo que respecta a la venta de productos chinos por los fabricantes comunitarios mismos, la Comisión ha comprobado, sobre la base de los datos disponibles, que el volumen de estas ventas durante el período investigado varió sensiblemente según los Estados miembros y las empresas. Sin embargo, con excepción de algunas empresas, poco numerosas, que cesaron en la producción, los fabricantes comunitarios sólo comenzaron a vender las brochas y los pinceles para pintar, chinos, como complemento a la venta de sus propios productos y únicamente para evitar que sus mercados tradicionales fueran ocupados por proveedores que ofrecían solamente productos importados. Según las comprobaciones de la Comisión, los fabricantes comunitarios no tomaron por regla general la iniciativa de importar productos chinos, sino que procedieron a estas importaciones como medida de defensa legítima contra una competencia desleal. Por otra parte, no se comprobó ningún abuso por los servicios de la Comisión durante la investigación, habiendo revendido los fabricantes comunitarios las brochas y los pinceles para pintar, chinos, con un beneficio moderado y a unos precios tan elevados como lo permitía el mercado, pero sin beneficio excesivo y únicamente en la medida necesaria para asegurar la venta de su propia producción.  (31) Finalmente, la Comisión examinó la incidencia de las exportaciones originarias de otros terceros países. Comprobó que estas importaciones retrocedieron paralelamente al aumento de las importaciones chinas y actualmente no cubren más que el 7 % aproximadamente del consumo comunitario. No se pueden considerar, pues, como una causa del perjuicio sufrido por la industria comunitaria.  f) Conclusiones  (32) En estas condiciones, la Comisión ha llegado a la conclusión de que los efectos de las importaciones objeto de dumping de las brochas y pinceles para pintar, enlucir, barnizar o similares originarios de la República Popular de China, considerados aisladamente, han sido los de perjudicar considerablemente a la industria comunitaria afectada. El Consejo confirma esta conclusión.  F. Interés de la Comunidad  (33) Debido a las serias dificultades a las que se enfrenta la industria comunitaria del sector, la falta de medidas para eliminar los efectos perjudiciales del dumping pondría en peligro la supervivencia de estas industrias, con las consecuencias negativas que tendría para el empleo en las regiones afectadas. A este respecto, se debe subrayar que el sector económico comunitario se compone fundamentalmente de pequeñas y medianas empresas implantadas, en gran medida, en regiones con una tasa elevada de desempleo. En consecuencia, interesa a la Comunidad tomar medidas para eliminar el perjuicio provocado a estas industrias comunitarias y que estas medidas tengan forma de un derecho antidumping definitivo. Efectivamente, teniendo en cuenta el incumplimiento del compromiso anterior, la renovación de este compromiso no podría asegurar la suficiente protección a los fabricantes comunitarios.  (34) Dentro de los intercambios comerciales entre China y la Comunidad, debido al reparto internacional del trabajo y a la estructura de los costes salariales relacionados directamente con la fabricación de brochas y pinceles a bajo precio en la Comunidad, dos importadores alegaron que a la Comunidad le interesaba estimular la producción de terceros países que utilizan la mano de obra de un modo intensivo. El Consejo no cuestiona la necesidad de establecer dicha cooperación interna cional, pero considera, no obstante, que dicho objetivo no debe alcanzarse mediante prácticas comerciales desleales a costa de los fabricantes comunitarios.  Dichos importadores alegaron igualmente que la imposición de medidas antidumping podía tener como efecto la exclusión de determinados importadores del mercado comunitario.  El Consejo no cree que dicho argumento esté justificado. Efectivamente, la imposición de un derecho tiene como resultado la igualdad de trato de todos los importadores en la Comunidad y la no discriminación entre los diferentes importadores que venden a distintos tipos de usuarios, cualquiera que sea el canal de distribución empleado. Además, el importe del derecho propuesto no suprime en modo alguno la competitividad de los productos chinos.  (35) Ningún consumidor del producto de que se trate formuló observaciones.  El Consejo, sopesando el interés de la industria comunitaria de brochas y pinceles frente al interés de los consumidores, examinó, no obstante, las consecuencias que para estos últimos tendrían las medidas antidumping, y consideró que un aumento relativo del precio del producto chino no privaría a este último de su ventaja a nivel competitivo en el mercado comunitario, por lo que concluyó que el interés de los consumidores está suficientemente protegido.  G. Tipo del derecho  (36) Teniendo en cuenta la calidad del producto chino, los tipos de productos y la variedad de sus precios, se ha considerado apropiado aplicar un derecho ad valorem que, aun siendo substancialmente inferior al margen de dumping, no supere el margen de subcotización más bajo comprobado.  Consiguientemente, el importe del derecho definitivo se fija en un derecho ad valorem del 69 % que se aplicará sobre el precio neto por brocha y pincel para pintar, enlucir, barnizar o similares, franco frontera de la Comunidad, sin despachar de aduana, pagado por el primer importador en la Comunidad.  Asimismo se estima necesario, por el mismo motivo, percibir definitivamente los importes garantizados por el derecho antidumping provisional en virtud del Reglamento (CEE) no 3052/88, modificado por el Reglamento (CEE) no 3453/88,  HA ADOPTADO EL PRESENTE REGLAMENTO:  Artículo 1  1. Se establece un derecho antidumping definitivo sobre las importaciones de brochas y pinceles para pintar, enlucir, barnizar o similares, originarios de la República Popular de China, correspondientes al código NC 9603 40 10.  2. El importe del derecho será igual a un derecho ad valorem del 69 % que se calculará sobre el precio neto por brocha y cepillo para pintar, enlucir, barnizar o similares, franco fábrica comunitario, sin despacho de aduana, pagado por el primer importador en la Comunidad.  3. Se aplicarán las disposiciones vigentes en materia de derechos de aduana.  Artículo 2  Se percibirán definitivamente los importes garantizados por el derecho antidumping provisional en virtud del Reglamento (CEE) no 3052/88, modificado por el Reglamento (CEE) no 3453/88.  Artículo 3  El presente Reglamento entrará en vigor al día siguiente de su publicación en el Diario Oficial de las Comunidades Europeas.  El presente Reglamento será obligatorio en todos sus elementos y directamente aplicable en cada Estado miembro.  Hecho en Bruselas, el 20 de marzo de 1989.  Por el Consejo  El Presidente  F. FERNANDEZ ORDOÑEZ  (1) DO no L 209 de 2. 8. 1988, p. 1.  (2) DO no C 103 de 30. 4. 1986, p. 2.  (3) DO no L 46 de 14. 2. 1987, p. 45. (Decisión 87/104/CEE del Consejo).  (4) DO no L 272 de 4. 10. 1988, p. 16. Este Reglamento fue modificado por el Reglamento (CEE) no 3453/88 (DO no L 303 de 8. 12. 1988, p. 11) y prorrogado por el Reglamento (CEE) no 177/89 (DO no L 23 de 27. 1. 1989, p. 5).  (5) DO no C 257 de 4. 10. 1988, p. 5.