CELEX: C2004/217/32
Language: es
Date: 2004-08-28 00:00:00
Title: Asunto C-286/04 P: Recurso de casación interpuesto el 5 de julio de 2004 por Eurocermex SA contra la sentencia dictada el 29 de abril de 2004 por el Tribunal de Primera Instancia de las Comunidades Europeas (Sala Segunda), en el asunto T-399/02, entre Eurocermex S.A. y la Oficina de Armonización del Mercado Interior [marcas, dibujos y modelos (OAMI)]

28.8.2004   
            
            
               ES
            
            
               Diario Oficial de la Unión Europea
            
            
               C 217/17
            
         Recurso de casación interpuesto el 5 de julio de 2004 por Eurocermex SA contra la sentencia dictada el 29 de abril de 2004 por el Tribunal de Primera Instancia de las Comunidades Europeas (Sala Segunda), en el asunto T-399/02, entre Eurocermex S.A. y la Oficina de Armonización del Mercado Interior [marcas, dibujos y modelos (OAMI)]
   (Asunto C-286/04 P)
   (2004/C 217/32)
   En el Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas se ha presentado el 5 de julio de 2004 (fax de 29.06.2004) un recurso de casación formulado por Eurocermex SA, representada por Me A. Bertrand, avocat, contra la sentencia dictada el 29 de abril de 2004 por el Tribunal de Primera Instancia de las Comunidades Europeas (Sala Segunda) en el asunto T-399/02, entre Eurocermex SA y la Oficina de Armonización del Mercado Interior [marcas, dibujos y modelos (OAMI)].
   La parte recurrente solicita al Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas que:
   
               —
            
            
               Reforme la sentencia del Tribunal de Primera Instancia de fecha 29 de abril de 2004.
            
         
               —
            
            
               Anule la resolución impugnada.
            
         Motivos y principales alegaciones
   El Tribunal de Primera Instancia analizó por separado los distintos elementos que forman la marca solicitada y, confirmando la resolución de la Sala de Recurso, consideró que dichos elementos carecían del carácter distintivo necesario para permitir que el consumidor identifique el origen del producto. De este modo, el Tribunal de Primera Instancia pretendió disociar los distintos elementos para examinarlos separadamente y negar así todo carácter distintivo a la marca solicitada. Se trata de un grave error de análisis y de Derecho, por cuanto es evidente que debe examinarse el signo considerado globalmente, tal como ha sido solicitado, y no los diversos elementos del signo por separado.
   En cualquier caso, la marca ha adquirido su carácter distintivo como consecuencia del uso generalizado que de ella se ha hecho como signo de conexión con un producto y/o con una empresa.