CELEX: C2004/168/01
Language: es
Date: 2004-06-26 00:00:00
Title: Asunto C-138/04: Recurso interpuesto el 15 de marzo de 2004 contra el Reino de Dinamarca por la Comisión de las Comunidades Europeas

26.6.2004   
            
            
               ES
            
            
               Diario Oficial de la Unión Europea
            
            
               C 168/1
            
         Recurso interpuesto el 15 de marzo de 2004 contra el Reino de Dinamarca por la Comisión de las Comunidades Europeas
   (Asunto C-138/04)
   (2004/C 168/01)
   En el Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas se ha presentado el 15 de marzo de 2004 un recurso contra el Reino de Dinamarca formulado por la Comisión de las Comunidades Europeas, representada por los Sres. R. Lyal y T. Fich, en calidad de agentes.
   La Comisión solicita al Tribunal de Justicia que:
   
               1)
            
            
               Declare que el Reino de Dinamarca ha incumplido las obligaciones que le incumben en virtud del artículo 249 CE y de la Directiva 83/183/CEE (1) al no permitir a las personas que trasladan su residencia normal a Dinamarca con carácter definitivo que se acojan a la exención prevista en el artículo 1, apartado 1, de la Directiva 83/183/CEE por lo que se refiere al «impuesto de matriculación», que en realidad constituye un impuesto sobre el consumo.
            
         
               2)
            
            
               Condene en costas al Reino de Dinamarca.
            
         Motivos y principales alegaciones
   El impuesto de matriculación de los vehículos automóviles se percibe al matricular el vehículo por primera vez en Dinamarca, de modo que son también sujetos pasivos del impuesto las personas que, al trasladar su residencia principal del extranjero a Dinamarca, importan sus vehículos con carácter definitivo con objeto de utilizarlos en Dinamarca.
   
               —
            
            
               La Comisión sostiene que el impuesto de matriculación constituye por ello un «impuesto sobre el consumo» percibido normalmente en la importación definitiva, por los particulares, de los bienes de su propiedad procedentes de otro Estado miembro, supuesto en el que los Estados miembros deben conceder una franquicia con arreglo al artículo 1, apartado 1, de la Directiva.
            
         El impuesto de matriculación es sin ninguna duda un «impuesto sobre el consumo», dado que se aplica a un bien de consumo, se calcula sobre el valor económico de este bien y se percibe una sola vez.
   Es asimismo indudable que se trata de un impuesto «percibido normalmente en la importación definitiva, por un particular, de bienes personales de su propiedad». El hecho de que el impuesto se perciba únicamente al matricular el vehículo no cambia en nada la circunstancia de que la matriculación sea un requisito previo a cualquier uso del vehículo en la red de carreteras danesa. No puede considerarse que la importación de un vehículo por una persona que traslada su residencia tenga otro fin que el de dar al vehículo un uso conforme a su finalidad.
   
               —
            
            
               Por otra parte, a juicio de la Comisión, no puede considerarse que el impuesto de matriculación forme parte de los «derechos e impuestos específicos o periódicos relativos a la utilización de estos bienes en el interior del país» que la Directiva —en su artículo 1, apartado 2— excluye de la exención.
            
         La excepción sólo se aplica a los impuestos relacionados con el uso de los bienes de que se trata propiamente dicho y a los impuestos que deben poder percibirse para garantizar el pago de prestaciones más concretamente relacionadas con el uso de estos bienes personales.
   El enunciado del artículo 1, apartado 2, proporciona tres ejemplos de estos impuestos que deben quedar excluidos de la exención, a saber, «los derechos percibidos al matricular los vehículos automóviles, los impuestos de circulación por carretera y los cánones de televisión». Estos ejemplos coinciden en que no se trata de impuestos sobre el consumo, sino que se aplican al uso continuado de un bien y que garantizan a los poderes públicos la posibilidad de costear los gastos vinculados al uso de los bienes de que se trata.
   Por tanto, en opinión de la Comisión, debe entenderse que la referencia a los impuestos percibidos al matricular vehículos automóviles contempla exclusivamente los impuestos relacionados con la matriculación del vehículo propiamente dicha.
   El examen de las diferentes versiones lingüísticas del artículo 1 de la Directiva confirma este punto de vista. A excepción del texto danés y alemán, que utilizan, tanto el uno como el otro, la misma denominación en los apartados 1 y 2, a saber, «Abgaben» y «afgifter», respectivamente, todas las demás versiones lingüísticas utilizan términos diferentes en los apartados 1 y 2, a saber, «taxes» y «droits» en francés, «taxes» y «fees» en inglés, etc. Es evidente que los términos «droits» y «fees» sólo pueden referirse a impuestos que correspondan al pago de una prestación.
   Queda absolutamente excluida la posibilidad de considerar que el impuesto de matriculación representa el pago de una prestación, dado que se calcula sobre la base del valor del vehículo, a saber, actualmente el 105 % del valor, hasta un máximo de 57 400 DKK (equivalente a 7 735 euros) y el 180 % del valor residual del vehículo en el momento de la matriculación, IVA incluido.
   
      (1)  Directiva 83/183/CEE del Consejo, de 28 de marzo de 1983, relativa a las franquicias fiscales aplicables a las importaciones definitivas de bienes personales de los particulares procedentes de un Estado miembro (DO L 105 de 23 de abril de 1983, p. 64; EE 09/01, p. 161).