CELEX: 52011SC0821
Language: es
Date: 2011-06-07 00:00:00
Title: Recommendation for a COUNCIL RECOMMENDATION on the National Reform Programme 2011 of Hungaryand delivering a Council opinionon the updated Convergence Programme of Hungary, 2011-2015

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		52011SC0821
		
			Recommendation for a COUNCIL RECOMMENDATION on the National Reform Programme 2011 of Hungaryand delivering a Council opinionon the updated Convergence Programme of Hungary, 2011-2015
			
				
		
		
			
			   	Recomendación de
RECOMENDACIÓN DEL CONSEJO
relativa al programa nacional de reforma
de 2011 de Hungría
y por la que se emite un dictamen del Consejo
sobre el programa de convergencia actualizado de Hungría (2011-2015)
EL CONSEJO DE LA UNIÓN EUROPEA,
Visto el Tratado de Funcionamiento de la
Unión Europea, y, en particular, su artículo 121, apartado 2, y su artículo
148, apartado 4,
Visto el Reglamento (CE) nº 1466/97 del
Consejo, de 7 de julio de 1997, relativo al reforzamiento de la supervisión de
las situaciones presupuestarias y a la supervisión y coordinación de las
políticas económicas[1],
y, en particular, su artículo 9, apartado 3,
Vista la recomendación de la Comisión
Europea[2],
Vistas las conclusiones del Consejo
Europeo,
Visto el dictamen del Comité de Empleo,
Previa consulta al Comité Económico y
Financiero,
Considerando lo siguiente:
(1)              
El 26 de marzo de 2010, el Consejo Europeo
aprobó la propuesta de la Comisión Europea de iniciar una nueva estrategia para
el empleo y el crecimiento –Estrategia Europa 2020-, que se basa en una mayor
coordinación de las políticas económicas y se centrará en los ámbitos
fundamentales en que se requiere actuar para fomentar el potencial de
crecimiento sostenible y competitividad de la economía europea.
(2)              
El 13 de julio de 2010, el Consejo aprobó una
recomendación sobre directrices generales para las políticas económicas de los Estados
miembros y de la Unión (para el período 2010-2014) y, el 21 de octubre de 2010,
una decisión relativa a las orientaciones para las políticas de empleo de los
Estados miembros[3],
que juntas forman las «orientaciones integradas». Se ha invitado a los Estados
miembros a tener en cuenta las orientaciones integradas en sus políticas
económicas y de empleo.
(3)              
El 12 de enero de 2011, la Comisión adoptó el
primer Estudio Prospectivo Anual sobre el Crecimiento, iniciando así un nuevo
ciclo de gobernanza económica en la UE y el primer Semestre Europeo de
coordinación integrada ex ante de las políticas económicas, en el marco
de la Estrategia Europa 2020. 
(4)              
El 25 de marzo de 2011, el Consejo Europeo
aprobó las prioridades para el saneamiento fiscal y la reforma estructural
(conforme a las conclusiones del Consejo de 15 de febrero y 7 de marzo de 2011
y en la línea del Estudio Prospectivo Anual sobre el crecimiento). El Consejo
Europeo subrayó la necesidad de conceder prioridad al restablecimiento de unos
presupuestos sólidos y de la sostenibilidad de las finanzas públicas,
reduciendo el desempleo mediante reformas del mercado de trabajo y realizando
nuevos esfuerzos para fomentar el crecimiento. Pidió a los Estados miembros
plasmar estas prioridades en medidas concretas que habrían de incluir en sus
programas de estabilidad o de convergencia y en sus programas nacionales de
reforma.
(5)              
El 15 de abril de 2011, Hungría presentó la
actualización de 2011 de su programa de convergencia, relativa al período
2011-2015, y su programa nacional de reforma de 2011. Con el fin de tener en
cuenta las interrelaciones entre ambos, los dos programas se han evaluado al
mismo tiempo. 
(6)              
Hungría fue gravemente afectada por la crisis
de otoño de 2008, que provocó que el país perdiera acceso a la financiación del
mercado. Para superar estas dificultades, Hungría aplicó un programa de ajuste
centrado en el saneamiento fiscal y en la supervisión del sector financiero y
recibió ayuda financiera de la UE y del FMI. En este contexto, el país recuperó
acceso al mercado en la primavera de 2009 y su economía salió de la recesión:
tras una contracción del 6,7 % en 2009, el PIB creció un 1,2 % en 2010,
apoyado por el aumento de las exportaciones. Al mismo tiempo, el desempleo
siguió aumentando hasta situarse por encima del 11 %, frente al nivel
anterior a la crisis, inferior al 8 %. En el segundo semestre de 2010, el
Gobierno anunció recortes tributarios significativos aplicables a lo largo del
período 2010-2013. Paralelamente, y a fin de limitar el deterioro
presupuestario, el Gobierno introdujo tasas extraordinarias y decidió eliminar
el pilar relativo a las pensiones privadas obligatorias. Si bien esta actuación
permitió limitar la desviación en 2010 al 0,4 % del PIB por encima del
objetivo de déficit del 3,8 % del PIB e incluso producirá un superávit en
2011, la situación subyacente se deterioró considerablemente. Ante esta
perspectiva, y con el fin de reforzar el potencial de crecimiento económico, el
Gobierno anunció un programa de reformas estructurales en marzo de 2011 y
adoptó medidas de saneamiento adicionales. 
(7)              
Sobre la base de la evaluación del programa de
convergencia actualizado de conformidad con el Reglamento (CE) nº 1466/97 del
Consejo, el Consejo considera que, según las previsiones de primavera de 2011
de la Comisión, el escenario macroeconómico en el que se basan las proyecciones
presupuestarias es un tanto optimista, en particular en lo que respecta a la
evolución de la demanda interna. En la actualización se prevé corregir el
déficit excesivo de aquí a 2011, plazo establecido por el Consejo, cuando
deberá alcanzarse un superávit del 2 % del PIB gracias al volumen
significativo de ingresos excepcionales procedentes de los activos por
pensiones. El presupuesto arrojaría un déficit del 2,5 % del PIB en 2012
que se reduciría gradualmente a partir de entonces hasta situarse en el
1,5 % del PIB en 2015, principalmente mediante el control del gasto. La
actualización confirma el objetivo a medio plazo del país para la situación
presupuestaria en términos estructurales, un déficit del 1,5 % del PIB. Se
espera que la estrategia de saneamiento reduzca el déficit presupuestario de
manera estructural y que la deuda inicie una senda descendente hasta situarse
en el 64 % del PIB en 2015. No obstante, este saneamiento parece
concentrarse al final del período, ya que la mejora estructural comienza
únicamente a partir de 2012, mientras que el deterioro estructural acumulado de
más del 3 % del PIB en 2010 y 2011 no es conforme con la recomendación del
Consejo de julio de 2009 en la que se pedía a Hungría que realizara un ajuste
estructural de al menos el 0,5 % del PIB. Las previsiones de primavera muestran
un déficit del 3,3 % del PIB en 2012, lo que implica algunos riesgos de
aplicación; así pues, no se excluye la posibilidad de volver a rebasar el
límite en ese año a menos de adoptar medidas adicionales. Además, la
trayectoria del déficit prevista no contempla los ajustes estructurales
necesarios que garanticen la consecución del objetivo a medio plazo antes del
fin del período del programa; en particular, no se han previsto nuevas medidas
de ajuste estructural más allá de 2013. Por último, la supresión del pilar
relativo a las pensiones privadas obligatorias y los fuertes incentivos
previstos para la transición al sistema público de pensiones genera ingresos
adicionales a corto y medio plazo, pero también aumenta el pasivo a largo plazo
de modo que puede deteriorar la sostenibilidad de la hacienda pública a largo
plazo.
(8)              
El saneamiento fiscal sigue siendo un desafío
importante. Sin una aplicación estricta de las medidas anunciadas y la adopción
de medidas adicionales de naturaleza estructural no puede garantizarse la
corrección del déficit excesivo sobre una base sostenible ni progresos
adecuados para la consecución del objetivo a medio plazo. Por otra parte, el
saneamiento fiscal contribuirá a situar la deuda en una senda de reducción
satisfactoria y a mejorar la sostenibilidad a largo plazo, que parece presentar
un nivel de riesgo medio. El pleno aprovechamiento de los ingresos imprevistos
podría contribuir a acelerar el saneamiento fiscal. En este contexto, los
informes semestrales de aplicación del procedimiento de déficit excesivo serán
un valioso instrumento para seguir de cerca los progresos alcanzados.
(9)              
La Constitución adoptada recientemente
establece un freno al endeudamiento en el 50 % del PIB y concede al
Consejo Fiscal el derecho de veto sobre el presupuesto anual, lo que puede
considerarse un primer paso para la mejora del marco presupuestario. No
obstante, algunos detalles importantes solo se especificarán en las
consiguientes leyes «cardinales» (por ejemplo, cuáles serán las normas
numéricas temporales hasta que el ratio de la deuda descienda al 50 %, la
interpretación precisa de la cláusula de salvaguardia, etc.). La imposición de
un límite de la deuda nominal, si se utiliza como instrumento polivalente,
podría conducir, ceteris paribus, a una política fiscal procíclica.
Además, el mandato del órgano fiscal revisado es relativamente limitado
(preparación de un dictamen sobre el proyecto de presupuesto, con derecho de
veto) y no abarca el ciclo presupuestario completo (por ejemplo, a través de
evaluaciones en tiempo real de nuevas políticas con importantes implicaciones
presupuestarias). Por último, aún están pendientes de clarificación otros
aspectos de gobernanza fiscal, tales como la orientación a medio plazo de la
política fiscal y la cuestión de la transparencia.
(10)          
La tasa de empleo se sitúa entre las más bajas
de la UE (60,4 %). La tasa de empleo femenino también es baja
(55,0 %), al tiempo que la diferencia entre la tasa de empleo de mujeres
con o sin hijos de edades comprendidas entre los 0 y los 6 años es la segunda
más elevada de la UE (33,6 puntos porcentuales, frente a la media de la UE, que
se sitúa en 12,1 puntos porcentuales). Hungría presenta grandes deficiencias en
los servicios de atención diurna tanto en términos de capacidad como de calidad,
deficiencias que se agudizan fuera de las grandes ciudades y en las regiones
con tasas de desempleo muy elevadas. El aumento de la oferta de guarderías
sería una medida que contribuiría considerablemente a facilitar la
participación de ambos progenitores en el mercado laboral. 
(11)          
La presión fiscal sobre el trabajo ha sido
relativamente elevada en Hungría. El nuevo sistema del impuesto sobre la renta
de las personas físicas aborda parcialmente sus efectos negativos en el empleo,
pero, de hecho, la presión fiscal sobre los trabajadores con bajos salarios y
sin hijos ha aumentado, sobre todo cuando se tiene en cuenta la eliminación
paulatina de los créditos fiscales al empleo.
(12)          
Los servicios públicos de empleo carecen de
capacidad administrativa suficiente y las inyecciones de fondos realizadas
hasta la fecha no han logrado mejorar la eficiencia de los servicios en la
inserción laboral de trabajadores desempleados. La financiación de los
programas de empleo no está suficientemente vinculada a los resultados. La
duración de las prestaciones de desempleo se ha reducido recientemente a los
niveles más bajos de la UE. Es necesario evaluar los efectos de esta medida en
el mercado laboral a fin de determinar su eficacia para aumentar la tasa de
empleo.
(13)          
La pobreza y los factores relacionados con
esta, tales como el desempleo o los bajos niveles de educación, siguen
afectando desproporcionadamente a algunos grupos desfavorecidos,
particularmente la comunidad gitana. Los trabajadores menos cualificados tienen
una tasa de empleo particularmente baja (36,8 % frente a la media europea,
situada en el 53,4 %), especialmente entre los hombres. Según algunas
estimaciones, el 70 % de la población gitana vive por debajo del umbral de
pobreza. Una gran mayoría vive en regiones deprimidas, con poco acceso a las
oportunidades del mercado laboral y a los servicios públicos.
(14)          
Las PYME se enfrentan a dificultades
producidas por la complejidad del marco reglamentario y la pesada carga
administrativa, así como por una responsabilidad y transparencia limitadas de
la administración pública. El acceso de las PYME a la financiación inicial ha
sido más limitado que la media de la UE. El programa nacional de reforma
contempla una serie de medidas destinadas a reducir la carga administrativa. El
papel de los instrumentos de financiación no bancarios es menos importante que
en el caso de otros países europeos. La eficacia de programas anteriores
dirigidos a apoyar el sector no ha sido evaluada sistemáticamente.
(15)          
La Comisión ha evaluado el programa de
convergencia y el programa nacional de reforma de Hungría y ha tenido asimismo
en cuenta la intención del Gobierno de seguir de cerca el Pacto por el Euro
Plus[4].
La Comisión ha tenido en cuenta no solo su pertinencia para la sostenibilidad
de la política socioeconómica y la política presupuestaria de Hungría, sino
también su cumplimiento de las normas y orientaciones de la UE, dada la
necesidad de reforzar la gobernanza económica global de la Unión Europea
incluyendo aportaciones a nivel de la UE en las futuras decisiones nacionales.
La Comisión considera que la estrategia de ajuste presupuestario principalmente
basada en los gastos está concentrada al final del período. Así pues, el plazo
de 2011 establecido por el Consejo para situar el déficit por debajo del
3 % del umbral del PIB solo se ha cumplido gracias a los ingresos
excepcionales procedentes de los activos de las pensiones. La mejora
estructural no comenzará hasta 2012 y, teniendo en cuenta los riesgos de
aplicación, no puede excluirse que pueda volver a rebasarse el umbral en ese
año a menos de adoptar medidas adicionales. Por otra parte, el programa de
convergencia no garantiza a largo plazo que se siga avanzando en la consecución
del objetivo a medio plazo. La adopción de medidas adicionales destinadas a
aumentar la participación en el mercado laboral y la mejora de los servicios de
empleo contribuirían a aumentar las posibilidades de acceso al trabajo.
Asimismo, la reducción de la carga administrativa mejoraría el entorno
empresarial y propiciaría el crecimiento de las PYME. 
(16)          
A la luz de la presente evaluación, y teniendo
en cuenta la recomendación formulada por el Consejo el 7 de julio de 2009 en
virtud del artículo 126, apartado 7, del Tratado de Funcionamiento de la Unión
Europea, el Consejo ha examinado la actualización de 2011 del programa de
convergencia de Hungría, y su dictamen[5]
se refleja particularmente en sus recomendaciones (1) y (2) recogidas a
continuación. Teniendo en cuenta las conclusiones del Consejo Europeo de 25 de
marzo de 2011, el Consejo ha examinado el programa nacional de reforma de
Hungría.
RECOMIENDA que Hungría adopte
medidas en el período 2011-2012 a fin de:
(1)                   
Intensificar el saneamiento fiscal para
reducir el deterioro estructural en 2011, implícito en el superávit presupuestario
previsto del 2 % del PIB, y evitar que el saldo presupuestario rebase de
nuevo el umbral del 3 % del PIB en 2012. Adoptar medidas fiscales
adicionales de carácter permanente a más tardar en el presupuesto de 2012 para
garantizar el logro de los objetivos presupuestarios del programa de
convergencia para 2012 y 2013. Avanzar hacia la consecución del objetivo a
medio plazo mediante al menos el 0,5 % del PIB anualmente hasta el final
del período del programa y utilizar los posibles ingresos imprevistos para
acelerar el saneamiento fiscal. 
(2)                   
Adoptar y aplicar los reglamentos que
especifiquen los aspectos operativos del nuevo marco constitucional de
gobernanza presupuestaria, en particular las normas numéricas que serán
aplicadas a nivel central y local hasta que el ratio de la deuda se sitúe por
debajo del 50 % del PIB. Ampliar el mandato del Consejo Fiscal a fin de
abarcar el ciclo presupuestario completo, en particular a través de
evaluaciones en tiempo real de nuevas políticas con implicaciones presupuestarias
importantes, y reforzar el marco presupuestario con objeto de cubrir la
planificación presupuestaria plurianual y mejorar la transparencia de las
finanzas públicas. 
(3)                   
Promover la participación en el mercado
laboral, a través de la reducción, sin incidencia presupuestaria, de los
efectos de la reforma fiscal en los trabajadores con salarios bajos. Reforzar
las medidas destinadas a promover la participación de las mujeres en el mercado
laboral ampliando la oferta de servicios de guardería y preescolar. 
(4)                   
Adoptar medidas para mejorar la capacidad de
los servicios públicos de empleo y otros proveedores, a fin de mejorar la
calidad y eficacia de la formación, la asistencia en la búsqueda de empleo y la
prestación de servicios individualizados. Vincular la financiación de los
programas a los resultados obtenidos. En consulta con las partes interesadas,
introducir programas específicamente adaptados a los trabajadores menos
cualificados y otros grupos sociales particularmente desfavorecidos. 
(5)                   
Mejorar el entorno empresarial, mediante la
aplicación de todas las medidas previstas para la reforma reglamentaria y la
reducción de las cargas administrativas en el programa nacional de reforma;
evaluar la eficacia de las políticas actuales de apoyo a las PYME y ajustar los
programas públicos con el fin de mejorar el acceso a la financiación no
bancaria. 
Hecho en Bruselas, 
                                                                       Por el Consejo
                                                                       El
Presidente
[1]               DO L 209 de 2.8.1997, p.1.
[2]               DO C , , p. .
[3]               Que
se mantienen para 2011 conforme a la Decisión 2011/308/UE del Consejo, de 19 de
mayo de 2011.
[4]               SEC(2011) 725.
[5]               Previsto
en el artículo 9, apartado 3, del Reglamento (CE) nº 1466/97 del Consejo.