CELEX: 
Language: es
Date: 2018-06-06 00:00:00
Title: DECISIÓN DELEGADA (UE) .../… DE LA COMISIÓN que modifica el anexo III de la Decisión n.º 466/2014/UE del Parlamento Europeo y del Consejo por la que se concede al Banco Europeo de Inversiones una garantía de la UE frente a las pérdidas que se deriven de operaciones de financiación en favor de proyectos de inversión fuera de la Unión, en lo que se refiere a Irán

EXPOSICIÓN DE MOTIVOS
            
            
               1.CONTEXTO DEL ACTO DELEGADO
            
            
               La celebración y aplicación del Plan de Acción Integral Conjunto (PAIC) sobre el programa nuclear iraní ha abierto el camino para una renovación de las relaciones entre la UE e Irán. Este compromiso entre la UE e Irán se produce sobre la base de la aplicación plena y continuada del PAIC (que se celebró el 14 de julio de 2015) por parte de Irán y las otras partes (Unión Europea, Francia, Alemania, Reino Unido, Estados Unidos, Rusia y China). El Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) evalúa periódicamente el cumplimiento del PAIC por parte de Irán y ha emitido diez informes (el último, de 22 de febrero de 2018) en los que confirma el cumplimiento por parte de Irán de sus compromisos en materia nuclear.
            
            
               El 14 de noviembre de 2016, el Consejo de Asuntos Exteriores ya se había congratulado por «la posibilidad de ampliar el mandato de préstamo a terceros países del Banco Europeo de Inversiones (BEI) a Irán».
            
            
               La propuesta de la Comisión de 14 de septiembre de 2016 sugería modificaciones a la vigente Decisión relativa al mandato de préstamo exterior (MPE) en una serie de ámbitos. Las modificaciones propuestas incluían la incorporación de Irán a la lista de países elegibles. La Decisión relativa al MPE modificada fue finalmente aprobada por el Parlamento Europeo y el Consejo en marzo de 2018 y entró en vigor en abril de 2018 [Decisión (UE) 2018/412]. La inclusión de Irán en la lista de países potencialmente elegibles faculta a la Comisión a adoptar un acto delegado para que Irán pueda incluirse en el mandato de préstamo exterior del BEI, mediante su incorporación a la lista de países elegibles.
            
            
               A pesar de la decisión de los Estados Unidos de retirarse del PAIC, la UE seguirá promoviendo sus intereses políticos y económicos en Irán, que se basan en la aplicación plena y efectiva del Acuerdo Nuclear. 
            
            
               Tras el respaldo unánime de los Jefes de Estado o de Gobierno de la UE en la reunión de dirigentes de Sofía, celebrada en la tarde del 16 de mayo de 2018, a las propuestas del presidente Juncker y la alta representante y vicepresidenta, Federica Mogherini, la Comisión inició el 18 de mayo de 2018 el proceso de consulta de los expertos designados por cada Estado miembro, allanando el camino para la adopción del presente acto delegado. Sin perjuicio de ulteriores evaluaciones de las decisiones y los prerrequisitos en materia operativa de los órganos de gobierno del BEI y de los progresos realizados por Irán para cumplir los marcos aplicables relativos a la lucha contra el blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo, el acto delegado, una vez en vigor, permitirá que se pueda disponer de la garantía presupuestaria de la UE para la posible financiación de actividades en Irán en el marco del Mandato de Préstamo Exterior, cuando los órganos de gobierno del BEI decidan asumir esas actividades de financiación. Serán aplicables a la aprobación de operaciones y proyectos financieros todas las normas y procedimientos pertinentes. La presente Decisión no constituye compromiso alguno, por parte del BEI, de prestar apoyo a proyectos en Irán, lo cual sigue siendo competencia de los órganos rectores de esa institución financiera.
            
            
               2.Evaluación de la situación económica, social, medioambiental y política en Irán
            
            
               Contexto político
            
            
               Las relaciones entre la UE e Irán se basan en los siguientes principios:
            
            
               ·Garantizar y respaldar la plena aplicación del PAIC con el fin de continuar incrementando la cooperación bilateral y profundizando en ella.
            
            
               ·Desarrollar relaciones de cooperación en áreas de interés mutuo para favorecer el desarrollo económico, el respeto de los derechos humanos, la prosperidad y el bienestar de los pueblos de Irán y de la UE. Entre los ámbitos de cooperación se incluyen la energía, el medio ambiente, la migración, las drogas, la ayuda humanitaria, el transporte, la protección civil, la ciencia, la educación y la cultura.
            
            
               ·Promover la paz, la seguridad y la estabilidad en la región, así como la resolución pacífica de los conflictos regionales mediante el diálogo y el compromiso.
            
            
               La alta representante de la UE y vicepresidenta de la Comisión, Federica Mogherini, realizó una visita a Irán el 16 de abril de 2016, con otros siete comisarios, y emitió una declaración conjunta con el ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Mohammad Javad Zarif, en la que se iniciaba de forma gradual la cooperación entre la Unión Europea e Irán en diversos ámbitos y sectores. Actualmente, la cooperación comprende desde conversaciones sobre economía, comercio e inversiones hasta la cooperación en materia de educación y ciencia, los intercambios de expertos en materia medioambiental y de cambio climático o los debates sobre cuestiones humanitarias y de derechos humanos. Por el momento, la declaración conjunta, refrendada por el Consejo de Asuntos Exteriores el 14 de noviembre de 2016, constituye la base de la agenda de cooperación bilateral.
            
            
               Desde su primera elección en 2013, el presidente Rohaní ha logrado poner en marcha reformas económicas y adoptar nuevas políticas fiscales. Estas reformas se encuentran actualmente sometidas a presiones, en parte debido a la reciente decisión de los Estados Unidos de retirarse del PAIC. De manera más general, el Gobierno iraní ha cumplido plenamente los compromisos en materia nuclear que ha asumido en virtud del PAIC, pero ha manifestado claramente su deseo de que el resto de partes del PAIC mantengan el acuerdo de forma acorde a sus legítimas expectativas económicas. La UE tratará de encontrar maneras de proteger los intereses económicos legítimos y de incrementar los beneficios económicos del pueblo iraní. 
            
            
               La situación en lo que respecta a la democracia y los derechos humanos en Irán sigue constituyendo un motivo de inquietud para la UE, en particular la aplicación de la pena de muerte, los derechos de las minorías religiosas y étnicas y de las mujeres y las niñas. Irán retiene a varias personas con doble nacionalidad iraní y de un país europeo y deniega el acceso consular, ya que no reconoce la doble nacionalidad. La UE e Irán mantienen debates periódicos sobre derechos humanos, en el marco del Diálogo de Alto Nivel que se celebra dos veces al año. La UE también apoya la resolución de la Asamblea General anual de las Naciones Unidas sobre la situación de los derechos humanos en Irán. Irán también participa en el Examen Periódico Universal de la situación de los derechos humanos.
            
            
               En conclusión, a pesar de que el PAIC se encuentran sometido a fuertes presiones, la UE está resuelta a seguir respetando el acuerdo mientras lo haga Irán. El Gobierno moderado del presidente Rohaní y sus políticas económicas merecen ser respaldados, ya que podrían propiciar una coyuntura más estable y previsible en Irán, incluso en el contexto regional. La cooperación entre la Unión Europea e Irán en el ámbito económico representa un interés común. La UE era el primer socio comercial de Irán antes de la imposición de sanciones.
            
            
               Evaluación económica y social
            
            
               Circunstancias y resultados económicos con anterioridad a 2016
            
         
         
            
               Irán es la segunda mayor economía de Oriente Medio, por detrás de Arabia Saudí, y el segundo país más poblado de la región, por detrás de Egipto. En 2017 tenía un producto interior bruto (PIB) estimado de aproximadamente 406 000 millones USD y una población de 80 millones de habitantes. Es un país de renta media alta en la clasificación del Banco Mundial, con una renta nacional bruta (RNB) per cápita de 5 470 USD en 2016 (método Atlas). Irán ocupa el segundo lugar del mundo en reservas de gas natural y el cuarto lugar en reservas comprobadas de crudo, y es miembro de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP). 
            
            
               En torno al año 2000, Irán comenzó a abrir su economía al resto del mundo a través de la liberalización del comercio, la eliminación de restricciones cambiarias y la atracción de inversión extranjera directa (IED). Irán adquirió la condición de observador en la Organización Mundial del Comercio (OMC) y mantiene su intención de convertirse en miembro. El aumento de los ingresos por exportaciones mejoró su posición exterior y dio lugar a una gran acumulación de reservas internacionales y una reducida ratio de deuda externa con respecto al PIB. El crecimiento del PIB aumentó, hasta situarse en un 6 % anual en la primera década del siglo XXI, y la RNB per cápita alcanzó los 7 700 USD en 2011. Según el Banco Mundial, los niveles de pobreza disminuyeron del 15 % al 9 % entre 2009 y 2013, debido en parte a un amplio programa de transferencia de efectivo, pero no existe ningún umbral oficial de pobreza ni se dispone de datos al respecto. Irán ocupa el puesto 69 en el índice de desarrollo humano de la ONU. 
            
            
               La aplicación entre 2006 y 2014 de políticas expansivas, entre las que se incluyen costosos programas sociales y de vivienda, provocó un gran déficit presupuestario, financiado a través del banco central y de préstamos del sector público a los bancos. Estas políticas fueron uno de los factores que originaron distorsiones duraderas en el sector financiero y dieron lugar a una situación caracterizada por una elevada ratio de préstamos dudosos, reducidos niveles de liquidez, tipos de interés elevados y reducidos niveles de crédito a la inversión privada. Con el endurecimiento de las sanciones en 2012, las exportaciones de petróleo se redujeron a la mitad, y la caída de los ingresos públicos procedentes del petróleo agravaron las ya fuertes distorsiones económicas existentes. 
            
            
               Las tasas de inflación oscilaron entre el 10 % y el 25 % durante la mayor parte de los últimos treinta años y alcanzaron un máximo de más del 40 % en 2013, con una fuerte depreciación del rial. Al contraerse el PIB un 6 % en 2012 (-1,7 % en 2013), el PIB real per cápita cayó a 5 400 USD en términos de paridad del poder adquisitivo hasta 2014. El regreso a las políticas económicas más orientadas a la estabilidad con la nueva presidencia a partir de 2014 permitió al banco central rebajar la tasa de inflación y frenar la depreciación de la moneda, pero la tasa de desempleo aumentó del 10,6 % en 2014 al 11,7 % en 2015.
            
            
               Las negociaciones para la celebración de un acuerdo de comercio y cooperación entre la UE e Irán están en suspenso desde agosto de 2005, cuando Irán empezó a intensificar sus actividades nucleares. La Comisión Europea impuso restricciones comerciales en 2007. Estas sanciones se ampliaron en 2010 y se endurecieron en 2012 con amplias restricciones a todas las operaciones financieras y al comercio de productos petrolíferos e inversiones conexas. El Banco Mundial puso fin a los préstamos a Irán en 2005 y actualmente no dispone de ninguna estrategia de asistencia nacional a Irán. La Corporación Financiera Internacional (CFI) cerró las inversiones anteriores en 2005, pero el Fondo Monetario Internacional ha venido realizando las revisiones anuales previstas en el artículo IV.
            
            
               Resultados económicos desde el año 2016
            
            
               Los principales beneficios económicos a corto plazo para Irán del Plan de Acción Integral Conjunto (PAIC) y del levantamiento de las sanciones de la UE desde el 16 de enero de 2016 han sido la reconexión al sistema financiero (en particular al sistema SWIFT), el acceso a la tecnología y a los activos congelados y el aumento del volumen de los intercambios comerciales (exportaciones de petróleo y disminución de los costes de transporte) y de la inversión extranjera. La persistencia de las sanciones en lo que se refiere al dólar estadounidense y la inquietud de los bancos internacionales por las posibles repercusiones negativas en las relaciones con los bancos estadounidenses han impedido la celebración de una serie de acuerdos comerciales en el marco del PAIC, incluso durante el mandato de Obama. 
            
            
               El crecimiento del PIB real se aceleró tras el levantamiento de las sanciones, pero se requerirán grandes reformas para aumentar el ritmo de crecimiento a medio plazo. El excepcional incremento en la producción y exportación de petróleo impulsó el crecimiento del PIB real hasta el 12,5 % en 2016, pero para el período 2017-2018 (el año iraní empieza el 20 de marzo) se espera que el crecimiento se haya moderado hasta el 4,3 %, ya que los incrementos en la producción de petróleo son limitados. En 2017-2018, la recuperación se amplió a los sectores no ligados al petróleo, impulsada por políticas monetarias y fiscales favorables y por la recuperación de la actividad en el sector de la construcción y los servicios. Se espera que el crecimiento del PIB real siga disminuyendo hasta el 4 % en 2018-2019, al estabilizarse la producción de petróleo en consonancia con el límite establecido por la OPEP para Irán. 
            
            
               El déficit presupuestario se mantuvo moderado en el 2,3 % del PIB entre 2016 y 2017, y se espera que se reduzca al 1,4 % en 2018-2019 (suponiendo que no se produzcan variaciones en el precio del petróleo). La política fiscal tiene por objeto lograr el saneamiento gradual y reducir la dependencia del petróleo de los ingresos públicos, desde el nivel actual del 33 % de los gastos corrientes al 20 % en 2022, principalmente mediante el aumento de la recaudación en concepto de IVA. Entre los retos presupuestarios, cabe destacar la ineficacia en la ejecución presupuestaria y en el control del gasto, así como la insuficiencia de las normas y procedimientos presupuestarios, que impide una presupuestación transparente y global y conlleva una mayor probabilidad de que los riesgos presupuestarios no se declaren. 
            
            
               Se espera un aumento de los gastos presupuestarios a medio plazo para hacer frente a la subida de los pagos de intereses ocasionada por los mayores niveles de deuda pública, a la recapitalización de los bancos públicos y a las obligaciones de seguridad social. El riesgo de una mayor acumulación de atrasos sigue siendo elevado. 
            
            
               Es probable que la tasa de desempleo se mantenga cercana al 12 % a medio plazo. El desempleo es mucho más elevado en el caso de los jóvenes y las mujeres, y el ritmo de creación de empleo va a la zaga del rápido aumento del número de incorporaciones al mercado laboral. 
            
            
               La inflación media fue del 9,9 % en 2017-2018, gracias a la moderación de los precios de los alimentos y a la estabilidad de los precios administrados. Se espera que la inflación se acelere hasta un 12 % en 2018-2019, debido a los efectos indirectos de la depreciación del tipo de cambio. El rial iraní está en parte vinculado al dólar estadounidense (tipo oficial) y en parte sujeto a libre negociación en el mercado (legalmente). Desde finales de 2017, la moneda iraní ha perdido más de un tercio de su valor frente al dólar estadounidense y otras monedas extranjeras. La mayoría de los analistas coinciden con el Banco Central de Irán en que la depreciación acelerada no es consecuencia de la debilidad de los principales indicadores económicos (tasa de inflación estable, superávit de la balanza por cuenta corriente, reservas de divisas suficientes). El acceso limitado a las reservas de divisas fuera del país y las importantes salidas de capital (algunas relacionadas con las sanciones anteriores, algunas destinadas a comprar activos en el extranjero por motivos de seguridad) han contribuido a la vulnerabilidad exterior. 
            
            
               Los temores acerca del restablecimiento de las sanciones de los Estados Unidos y la falta de confianza en el sistema bancario del país se han convertido en poderosos factores impulsores de la depreciación de la moneda. En respuesta a la caída libre de la moneda ocurrida en abril de 2018, el Gobierno impuso restricciones a la tenencia de dólares estadounidenses, prohibió todas las operaciones de negociación de monedas fuera de las oficinas de cambio autorizadas y fijó para las negociaciones un nuevo tipo oficial unificado de 42 000 IRR (frente a los 37 000 anteriores). 
            
            
               Avances en las reformas del sector financiero
            
            
               La reforma del sector bancario sigue siendo uno de los retos más acuciantes. El legado que constituyen los pagos atrasados del sector público, la exposición a un sector inmobiliario estancado, la fragmentación y la falta de control de las entidades financieras y la mala gestión del riesgo han provocado escasez de capital y elevados tipos de interés en el sector bancario, lo cual se ha convertido en un obstáculo importante para la inversión privada. 
            
            
               El banco central estima que el coste de la recapitalización necesaria, de la gestión de los préstamos dudosos y de la reestructuración del sector (incluidas las entidades de crédito no bancarias) asciende al 30 % del PIB. El Plan de Reforma del Sector Financiero del banco central ya está sometiendo a su control las actividades financieras de una serie de organizaciones religiosas influyentes, con el supuesto apoyo del Consejo de Seguridad. El proyecto de Ley Bancaria, en tramitación parlamentaria desde finales de 2017, establece planes para bancos en dificultades, actualiza la regulación bancaria, allana el camino para que los bancos iraníes puedan aplicar las normas internacionales de información financiera y de gestión del riesgo y suaviza las condiciones de establecimiento de los bancos extranjeros en Irán. Estas reformas van emparejadas a las reformas propuestas en el proyecto de Ley del Banco Central, que también se encuentra aún en trámite parlamentario y que reforzaría las competencias de supervisión y la independencia del banco central y modificaría su mandato legal para centrarlo en el mantenimiento de bajos niveles de inflación. Ambas leyes incrementarían la transparencia en lo que se refiere a la información presentada por los bancos comerciales y a la supervisión de estos, factor que resulta también necesario para mejorar el sistema de lucha contra el blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo.
            
            
               De forma más general, en estos ámbitos, el Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) ha acordado con Irán un Plan de Acción que se halla todavía en curso de ejecución. A raíz del acuerdo manifestado por Irán para la ejecución del Plan de Acción, el GAFI ha suspendido la exigencia de contramedidas (anteriormente en vigor) hasta junio de 2018. El Parlamento iraní (Majlis) está revisando actualmente algunos elementos clave de la legislación de lucha contra el blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo que exige el Plan de Acción. Los avances en esta materia y en lo relativo a todos los aspectos del Plan de Acción se examinarán en la próxima reunión del GAFI de junio de 2018. Irán también está incluido en la lista de terceros países de alto riesgo en lo que se refiere a la lucha contra el blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo, adoptada por la Comisión Europea el 14 de julio de 2016, que sigue en líneas generales las orientaciones del GAFI
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               Avances en las reformas estructurales 
            
            
               El actual marco de la política económica viene determinado por el documento «Visión 2020», adoptado en 2012. Prevé que la economía de Irán se transforme y pase de estar dominada (y controlada en parte) por el Estado a basarse en mayor medida en el mercado, mediante la mejora del entorno empresarial y de la competitividad, la modernización del sector financiero y la atracción de inversión extranjera directa. 
            
            
               El Parlamento iraní aprobó el sexto plan quinquenal de desarrollo (marzo de 2016 - marzo de 2021), que fija como objetivos económicos un crecimiento económico medio del 8 %, la reducción de la tasa de desempleo al 7 %, el mantenimiento de la tasa de inflación por debajo del 10 %, la reducción del 31,5 % al 22 % de la proporción de los ingresos procedentes del petróleo en el presupuesto público y una reforma de las pensiones. En conjunto, el plan establece una senda de saneamiento y sostenibilidad del presupuesto y confirma la voluntad de reorientar la economía de modo que el sector privado se vea reforzado y se limite la intervención del Estado. 
            
         
         
            
               La privatización de las empresas públicas ha sido una de las principales prioridades políticas desde la introducción, en 2006, de una modificación en la Constitución que permite la venta de la mayor parte de las empresas de titularidad estatal, salvo las de sectores estratégicos como la energía (exploración y producción), la aviación y la navegación. La escasez de capital del sector privado, la política de concesión de participaciones a los trabajadores, las cooperativas y los pobres («participaciones justas») y la influencia de los intereses creados vinculados a los poderes estatales han obstaculizado el programa de privatización emprendido a partir de 2005-2006. 
            
            
               Teniendo en cuenta todos estos factores, la privatización ha tendido a transferir participaciones en organismos estatales a instituciones parapúblicas, incluidos fondos de pensiones, fundaciones religiosas y empresas en manos del Cuerpo de los Guardianes de la Revolución Islámica, una situación que menoscaba las futuras asociaciones con empresas extranjeras, pues las empresas que le pertenecen permanecen de facto en la lista negra.
            
            
               Pese a que la población en edad laboral es numerosa y está adecuadamente cualificada, los indicadores del mercado de trabajo arrojan unos resultados deficientes. La tasa de actividad (40 %) es baja en relación con los niveles internacionales, y el desempleo viene situándose en torno al 11 % en los últimos treinta años. La tasa de actividad femenina es muy baja (17 %), y la tasa de desempleo de las mujeres podría ser superior al 20 %. 
            
            
               Como la proporción de jóvenes en la población está creciendo con rapidez, la elevada tasa de paro juvenil (30 %) constituye un reto de gran calado. Los estrangulamientos estructurales que frenan el desarrollo del sector privado lastran los índices de creación de empleo e impiden la absorción de los solicitantes de empleo que se incorporan al mercado de trabajo. Las estrictas disposiciones en materia de despido, la escasa relación entre la productividad y los salarios y la inadecuación de las cualificaciones obstaculizan el funcionamiento del mercado de trabajo del lado de la oferta. 
            
            
               En general, la economía iraní tiene un gran potencial, y las instituciones económicas están formulando planes de reforma alentadores que, al mismo tiempo, se enfrentan a obstáculos sustanciales relacionados con la opacidad de la política económica. A fin de aprovechar plenamente las oportunidades que ofrece el PAIC, el Gobierno iraní tendría que proceder a la reforma y la reestructuración del sector bancario y financiero, transformando el sector público, incluidas las empresas públicas y semipúblicas, y adaptando el sistema de bienestar social de un modo sostenible desde el punto de vista presupuestario. 
            
            
               El último plan quinquenal de desarrollo no solo establece una senda de sostenibilidad presupuestaria, sino que confirma también la voluntad de reorientar la economía de modo que se refuerce el sector privado y se limite la intervención del Estado. Al mismo tiempo, las fuerzas políticas no gubernamentales parecen gozar en Irán de influencia suficiente para mantener algunos segmentos de la economía lejos del control del Gobierno y están obstaculizando las reformas por él emprendidas y el desarrollo de un genuino sector privado, distorsionando la competencia en la economía. 
            
            
               Reducir la influencia de las entidades semipúblicas (los Guardianes de la Revolución, los organismos financieros de carácter religioso no homologados) en la economía será crucial para aumentar la eficiencia, la transparencia y la participación de los inversores privados. El compromiso del Gobierno con la reforma del rol del Estado y la reducción de la escala y la influencia del sector parapúblico parece genuino, teniendo en cuenta que solo puede lograr sus objetivos clave en términos de estabilidad macroeconómica, crecimiento económico y reducción del desempleo a través del refuerzo del sector privado. 
            
            
               Para la economía de la UE, la apertura y la posible transformación de la economía iraní ofrece oportunidades significativas tanto para la inversión y las exportaciones como para fomentar la estabilidad socioeconómica en la región. Considerando los compromisos asumidos en el PAIC y el importante potencial que encierran las relaciones económicas de la UE con Irán, el BEI podría apoyar la reorientación económica del país hacia el refuerzo del sector privado al que se han comprometido las autoridades iraníes, por ejemplo mejorando el acceso a la financiación de las pequeñas y medianas empresas. Podría facilitar la incorporación de tecnologías modernas y medidas específicas en el ámbito de los servicios y la agricultura que pueden contribuir sobremanera a impulsar la productividad y los ingresos. Dicho apoyo podría contribuir a fomentar el crecimiento económico sostenible y reducir el desempleo juvenil a través de la modernización de las infraestructuras productivas y el desarrollo del sector privado. El BEI podría también considerar la posibilidad de prestar apoyo a las empresas que hacen negocios en el mercado iraní.
            
            
               Aspectos medioambientales
            
            
               Los retos medioambientales de Irán
            
            
               Las políticas nacionales aplicadas por Irán en los últimos años han tenido graves consecuencias medioambientales. Las sanciones han aumentado la demanda de infraestructuras hídricas ampliadas y de un abastecimiento seguro de alimentos y energía. En la actualidad, los retos medioambientales más acuciantes son los siguientes: la escasez de agua, la degradación del suelo (causada por la desertificación y la deforestación), los retos energéticos (las emisiones de CO2 figuran entre las más elevadas del planeta), la contaminación atmosférica, la gestión de los residuos y la creciente pérdida de biodiversidad. 
            
            
               En Irán, el abastecimiento de agua dulce es especialmente problemático, pues el 90 % del país es árido o semiárido, y se calcula que unos dos tercios del agua de lluvia se evapora antes de que pueda alimentar los ríos. La situación se ve agravada por las frecuentes sequías y el cambio climático. La crisis del agua es tal que más de 6 000 municipios se abastecen de agua potable a través de vehículos cisterna.
            
            
               Tras la Revolución de 1979, la República Islámica autorizó la excavación de miles de pozos en todo el país para promover la agricultura. Según los especialistas, esta medida, junto con la popular construcción de embalses por la que optaron los gobiernos anteriores, sería una de las principales razones de la disminución de los recursos hídricos. Durante los últimos treinta años se han construido en Irán seiscientos embalses, en promedio veinte al año. No existe ningún plan específico para poner remedio a la crisis de abastecimiento de agua.
            
            
               El lago Urmia supone un gran desafío con repercusiones transfronterizas. Está situado cerca de la frontera con Turquía y fue declarado humedal de importancia internacional por el Convenio de Ramsar de 1971 y reserva de la biosfera de la Unesco en 1976. Su cuenca hidrográfica es importante para la agricultura de la región. El lago alberga una especie de artemia única, la Artemia urmiana, capaz de tolerar niveles elevados de salinidad. En él viven también muchas especies de reptiles, anfibios y mamíferos, y constituye un importante hábitat estacional para varias especies de aves migratorias. 
            
            
               El lago Urmia, que llegó a ser la sexta mayor masa de agua salada del planeta (su superficie duplicaba la de Luxemburgo) viene disminuyendo desde hace treinta años y en el último decenio ha disminuido casi un 90 %, dejando al descubierto un desierto salino que genera polvo nocivo. El presidente Hasán Rohaní se ha comprometido a destinar 5 000 millones USD para revitalizar el lago Urmia a lo largo de la próxima década. Irán tiene planes para bombear agua desde Armenia y Georgia; en concreto, tres estaciones iraníes de bombeo permitirán captar agua del lago Sevan en Armenia y del río Kura en Georgia.
            
            
               Según el artículo 50 de la Constitución iraní, la República Islámica considera un deber público la preservación del entorno, en el que las generaciones presentes y futuras tienen derecho a una existencia social floreciente, por lo que quedan prohibidas las actividades económicas y de otro tipo que lo contaminen o lo dañen de manera irreparable. También existen algunas leyes medioambientales, pero no hay ningún plan o estrategia nacional global para el medio ambiente. La aplicación de dicha legislación ambiental ha entrañado numerosos problemas. El refuerzo de la capacidad y los recursos necesarios para supervisar la aplicación, la mejora de las consultas interservicios y el aumento de las multas podrían propiciar los avances al respecto. 
            
            
               Cooperación entre la UE e Irán en materia de agua y medio ambiente
            
            
               Irán ha declarado que el medio ambiente es una de las áreas prioritarias para la cooperación con la UE. En abril de 2016, ambas partes aprobaron una declaración conjunta durante la reunión que Federica Mogherini (alta representante de la UE y vicepresidenta de la Comisión) y Karmenu Vella (comisario de Medio Ambiente, Asuntos Marítimos y Pesca) celebraron en Teherán con Masoumeh Ebtekar (vicepresidente de Irán y responsable de la cartera de Medio Ambiente). En diciembre de 2016, el vicepresidente Ebtekar y el comisario Vella firmaron los acuerdos administrativos pertinentes para un marco de cooperación en materia de medio ambiente.
            
            
               Se acordaron tres áreas de trabajo:
            
            
               ·economía circular y gestión de residuos;
            
         
         
            
               ·emisiones industriales y calidad del aire; 
            
            
               ·gestión de los recursos hídricos, incluido el medio marino.
            
            
               Desde el momento de la firma ha proseguido la cooperación a nivel técnico. En noviembre de 2017 se celebraron en Teherán varias reuniones de carácter técnico en las que participaron expertos de la UE e Irán. Los encuentros se organizaron con el Departamento de Medio Ambiente iraní y en estrecha cooperación con los ministerios correspondientes. 
            
            
               A raíz de las reuniones de noviembre de 2017 se redactó un estudio exploratorio con miras a la futura cooperación que servirá de base para elaborar una hoja de ruta al efecto. Es necesario proseguir los debates con los homólogos iraníes.
            
            
               Una propuesta de Instrumento de Colaboración (mecanismo de apoyo a las políticas, MAP) presta apoyo a la aplicación del marco de cooperación en materia de medio ambiente. 
            
            
               En abril de 2017, el Consejo autorizó a la Comisión a negociar un memorando de entendimiento entre la UE e Irán sobre cooperación en materia de cambio climático.
            
            
               El BEI podría considerar también la posibilidad de desempeñar un papel a la hora de abordar los retos medioambientales a que se enfrenta Irán a través de inversiones en ámbitos tales como las energías renovables, la eficiencia energética y la mitigación del cambio climático y la adaptación al mismo, proporcionando la financiación adecuada y el apoyo y los conocimientos técnicos cruciales para afrontar los problemas y lograr los objetivos descritos anteriormente.
            
            
            
               3.
                     CONSULTAS PREVIAS A LA ADOPCIÓN DEL ACTO
            
            
               La Comisión consultó a los expertos de los Estados miembros en una reunión celebrada el 28 de mayo de 2018 y convocada de conformidad con el Acuerdo Interinstitucional de 13 de abril de 2016 sobre la mejora de la legislación, en particular siguiendo el procedimiento en él descrito en relación con la preparación de los actos delegados
                  2
               . El Parlamento Europeo y el Consejo también enviaron expertos a la reunión, según lo previsto en dicho Acuerdo. El BEI también participó.
            
            
               Durante la consulta de los expertos de los Estados miembros, se recordó que el Banco Europeo de Inversiones seguirá aplicando políticas y procesos adecuados a fin de preservar su integridad y la confianza en la institución.
            
            
               4.ASPECTOS JURÍDICOS DEL ACTO DELEGADO
            
            
               La presente Decisión delegada de la Comisión tiene por objeto modificar el anexo III de la Decisión 466/2014/UE añadiendo a Irán a la lista de países elegibles para las operaciones de financiación del BEI con la garantía de la UE.
            
            
               DECISIÓN DELEGADA (UE) .../… DE LA COMISIÓN
            
            
               de 6.6.2018
            
            
               que modifica el anexo III de la Decisión n.º 466/2014/UE del Parlamento Europeo y del Consejo por la que se concede al Banco Europeo de Inversiones una garantía de la UE frente a las pérdidas que se deriven de operaciones de financiación en favor de proyectos de inversión fuera de la Unión, en lo que se refiere a Irán
            
            
               LA COMISIÓN EUROPEA,
            
            
               Visto el Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea,
            
            
               Vista la Decisión n.º 466/2014/UE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 16 de abril de 2014, por la que se concede al Banco Europeo de Inversiones una garantía de la UE frente a las pérdidas que se deriven de operaciones de financiación en favor de proyectos de inversión fuera de la Unión
                  3
               , y en particular su artículo 4, apartado 2,
            
            
               Considerando lo siguiente:
            
         
         
            
               (1)Desde la adopción de la Decisión n.º 466/2014/UE se han observado avances notables en la situación económica, social, medioambiental y política de Irán.
            
            
               (2)En noviembre de 2016, el Consejo se congratuló por la perspectiva de ampliar a Irán el mandato de préstamo exterior del Banco Europeo de Inversiones.
            
            
               (3)Mediante la Decisión (UE) 2018/412 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 14 de marzo de 2018, que modifica la Decisión 466/2014/UE
                  4
               , se añadió a Irán a la lista de regiones y países potencialmente elegibles incluida en el anexo II de esta última Decisión.
            
            
               (4)Para el diseño de la futura política de la Unión en relación con Irán sigue siendo esencial que ese país adopte medidas tangibles encaminadas a respetar las libertades fundamentales universales, el Estado de Derecho y los derechos humanos.
            
            
               (5)El Banco Europeo de Inversiones debe seguir aplicando políticas y procesos adecuados a fin de preservar su integridad y la confianza en la institución.
            
            
               (6)Por ello, la Comisión, tras haber evaluado la situación económica, social, medioambiental y política global de Irán con la participación del Servicio Europeo de Acción Exterior, considera que ese país puede añadirse al anexo III de la Decisión n.º 466/2014/UE, que establece la lista de regiones y países elegibles para la financiación del BEI con la garantía de la UE.
            
            
               (7)Procede, por lo tanto, modificar la Decisión n.º 466/2014/UE en consecuencia.
            
            
               HA ADOPTADO LA PRESENTE DECISIÓN: 
            
            
               Artículo 1
            
            
               En la letra C, punto 2, del anexo III de la Decisión 466/2014/UE, el texto:
            
            
               «Bangladés, Bután, Camboya, China, India, Indonesia, Irak, Laos, Malasia, Maldivas, Mongolia, Myanmar/Birmania, Nepal, Pakistán, Filipinas, Sri Lanka, Tailandia, Vietnam y Yemen»
            
            
               se sustituye por el texto:
            
            
               «Bangladés, Bután, Camboya, China, Filipinas, India, Indonesia, Irak, Irán, Laos, Malasia, Maldivas, Mongolia, Myanmar/Birmania, Nepal, Pakistán, Sri Lanka, Tailandia, Vietnam y Yemen».
            
            
               Artículo 2
            
            
               La presente Decisión entrará en vigor el día de su publicación en el Diario Oficial de la Unión Europea.
            
            
               Hecho en Bruselas, el 6.6.2018
            
            
               
                     Por la Comisión
                        
               
               
                     El Presidente
                     Jean-Claude JUNCKER
               
            
         
         
            
                  
                     (1)
                  
                        Reglamento Delegado (UE) 2016/1675 de la Comisión, de 14 de julio de 2016, por el que se completa la Directiva (UE) 2015/849 del Parlamento Europeo y del Consejo identificando los terceros países de alto riesgo con deficiencias estratégicas.
               
               
                  
                     (2)
                  
                        DO L 123 de 12.5.2016, p. 1.
               
               
                  
                     (3)
                  
                        DO L 135 de 8.5.2014, p. 1. 
               
               
                  
                     (4)
                  
                        DO L 76 de 19.3.2018, p. 30-43.