CELEX: 62007CJ0209
Language: es
Date: 2008-11-20
Title: Sentencia del Tribunal de Justicia (Sala Tercera) de 20 de noviembre de 2008.#Competition Authority contra Beef Industry Development Society Ltd y Barry Brothers (Carrigmore) Meats Ltd.#Petición de decisión prejudicial: Supreme Court - Irlanda.#Competencia - Artículo 81 CE, apartado 1 - Concepto de "acuerdo que tiene por objeto restringir la competencia" - Acuerdo de reducción de capacidad de producción - Carne de vacuno.#Asunto C-209/07.

Asunto C‑209/07
      Competition Authority
      contra
      Beef Industry Development Society Ltd
      y
      Barry Brothers (Carrigmore) Meats Ltd
      (Petición de decisión prejudicial planteada por la Supreme Court)
      «Competencia — Artículo 81 CE, apartado 1 — Concepto de “acuerdo que tiene por objeto restringir la competencia” — Acuerdo de reducción de capacidad de producción — Carne de vacuno»
      Sumario de la sentencia
      1.        Competencia — Prácticas colusorias — Perjuicio para la competencia — Criterios de apreciación — Objeto contrario a la competencia
            — Comprobación suficiente
      (Art. 81 CE, ap. 1)
      2.        Competencia — Prácticas colusorias — Perjuicio para la competencia — Acuerdo tendente a restringir la competencia — Persecución
            simultánea de objetivos legítimos — Irrelevancia
      (Art. 81 CE, aps. 1 y 3)
      3.        Competencia — Prácticas colusorias — Perjuicio para la competencia — Tipos de acuerdos contemplados en el artículo 81 CE,
            apartado 1, letras a) a e) — Lista no exhaustiva
      [Art. 81 CE, ap. 1, letras a) a e)]
      4.        Competencia — Prácticas colusorias — Acuerdos entre empresas — Acuerdo que establece la reducción de las capacidades de producción
            y la retirada del mercado de varias empresas competidoras — Objeto contrario a la competencia
      (Art. 81 CE, ap. 1)
      1.        Para estar incurso en la prohibición establecida en el artículo 81 CE, apartado 1, un acuerdo debe tener «por objeto o efecto
         impedir, restringir o falsear el juego de la competencia dentro del mercado común». El carácter alternativo de este requisito,
         como indica la conjunción «o», lleva en primer lugar a la necesidad de considerar el objeto mismo del acuerdo, habida cuenta
         del contexto económico en el que se debe aplicar. Para apreciar si un acuerdo está prohibido por el artículo 81 CE, apartado
         1, la toma en consideración de sus efectos concretos es superflua cuando resulta que éste tiene por objeto impedir, restringir
         o falsear el juego de la competencia en el interior del mercado común. Sin embargo, en caso de que el análisis de las cláusulas
         de dicho acuerdo no revele un grado suficiente de nocividad respecto de la competencia, es necesario entonces examinar los
         efectos del acuerdo y, para proceder a su prohibición, exigir que se reúnan los elementos que prueben que el juego de la competencia
         ha resultado, de hecho, bien impedido, bien restringido o falseado de manera sensible. La distinción entre «infracciones por
         objeto» e «infracciones por efecto» reside en el hecho de que determinadas formas de colusión entre empresas pueden considerarse,
         por su propia naturaleza, perjudiciales para el buen funcionamiento del juego normal de la competencia.
      
      (véanse los apartados 15 a 17)
      2.        Para determinar si un acuerdo incurre en la prohibición establecida en el artículo 81 CE, apartado 1, procede examinar el
         contenido de sus disposiciones y la finalidad que pretende alcanzar. A este respecto, aun cuando se demuestre que las partes
         de un acuerdo actuaron sin intención subjetiva alguna de restringir la competencia, sino con el propósito de remediar los
         efectos de una crisis sectorial, tales consideraciones carecen de pertinencia en la aplicación de dicha disposición. En efecto,
         puede considerarse que un acuerdo tiene carácter restrictivo aun cuando no tenga como único objetivo restringir la competencia,
         sino que persiga también otros objetivos legítimos.
      
      No puede acogerse el argumento de que la finalidad de un acuerdo entre empresas competidoras no es menoscabar la competencia
         y el bienestar de los consumidores, sino racionalizar una rama de actividad para hacerla más competitiva, reduciendo los excesos
         de capacidad de producción, pero sin eliminarlos. Sólo en el marco del artículo 81 CE, apartado 3, en su caso, pueden examinarse
         tales consideraciones a efectos de obtener una exención de la prohibición establecida en el apartado 1 de dicho artículo.
         
      
      (véanse los apartados 19 a 21)
      3.        Los tipos de acuerdos contemplados en el artículo 81 CE, apartado 1, letras a) a e), no forman una lista exhaustiva de prácticas
         colusorias prohibidas.
      
      (véase el apartado 23)
      4.        Los acuerdos que pretenden esencialmente permitir que varias empresas competidoras apliquen una política común que tiene por
         objeto modificar de manera sensible la estructura del mercado mediante un mecanismo destinado a fomentar la salida del mercado
         de algunas de ellas y, consiguientemente, a reducir el exceso de capacidad que afecta a su rentabilidad, impidiéndoles realizar
         economías de escala chocan manifiestamente con la concepción inherente a las disposiciones del Tratado relativas a la competencia,
         según la cual los operadores económicos deben determinar de forma independiente la política que vayan a adoptar en el mercado.
         El artículo 81 CE, apartado 1, prohíbe cualquier forma de coordinación que sustituya conscientemente los riesgos de la competencia
         por una cooperación práctica entre los empresarios. Sin estos acuerdos, en el marco de la competencia, el único medio para
         mejorar su rentabilidad que habrían tenido las empresas que los suscribieron habría sido intensificar su rivalidad comercial
         o recurrir a operaciones de concentración. Dichos acuerdos les permiten evitar tal proceso y repartir una parte importante
         de los costes necesarios para incrementar el grado de concentración del mercado.
      
      En cuanto a la ejecución de tales acuerdos, el establecimiento de una contribución abonada a los transformadores que cesan
         su actividad por los que continúan en el mercado constituye un obstáculo al desarrollo natural de las cuotas de mercado de
         algunos de los transformadores que continúan con su actividad, a los que se incita a no exceder su volumen habitual de producción,
         incluso a congelar su producción, y constituye una restricción cuyo objeto tiene carácter anticompetitivo. Éste es también
         el caso de las restricciones impuestas a los transformadores que cesan su actividad en lo relativo a la disposición y utilización
         de sus instalaciones de producción en la medida en que tales restricciones pretenden evitar que estas instalaciones puedan
         volver a ser utilizadas por nuevos operadores que entren en el mercado con el fin de competir con los transformadores que
         continúan con su actividad. El hecho de que dichas restricciones, al igual que la cláusula de no competencia impuesta a los
         que cesan su actividad, estén limitadas en el tiempo no puede cuestionar la afirmación del carácter contrario a la competencia
         de su objeto.
      
      En el sector de la transformación de carne de vacuno, un acuerdo con tales características, celebrado entre las diez principales
         empresas competidoras en un Estado miembro y que establece, en particular, una reducción de la capacidad de transformación
         del orden del 25 %, tiene por objeto impedir, restringir o falsear el juego de la competencia en el sentido del artículo 81 CE,
         apartado 1.
      
      (véanse los apartados 31 y 33 a 40 y el fallo)
SENTENCIA DEL TRIBUNAL DE JUSTICIA (Sala Tercera)
      de 20 de noviembre de 2008 (*)
      
      «Competencia – Artículo 81 CE, apartado 1 – Concepto de “acuerdo que tiene por objeto restringir la competencia” – Acuerdo de reducción de capacidad de producción – Carne de vacuno»
      En el asunto C‑209/07,
      que tiene por objeto una petición de decisión prejudicial planteada, con arreglo al artículo 234 CE, por la Supreme Court
         (Irlanda), mediante resolución de 8 de marzo de 2007, recibida en el Tribunal de Justicia el 20 de abril de 2007, en el procedimiento
         entre
      
      Competition Authority
      y
      Beef Industry Development Society Ltd,
      Barry Brothers (Carrigmore) Meats Ltd,
      EL TRIBUNAL DE JUSTICIA (Sala Tercera),
      integrado por el Sr. A. Rosas, Presidente de Sala, y los Sres. A. Ó Caoimh, J.N. Cunha Rodrigues y U. Lõhmus y la Sra. P.
         Lindh (Ponente), Jueces;
      
      Abogado General: Sra. V. Trstenjak;
      Secretaria: Sra. C. Strömholm, administradora;
      habiendo considerado los escritos obrantes en autos y celebrada la vista el 4 de junio de 2008;
      consideradas las observaciones presentadas:
      –        en nombre de la Competition Authority, por la Sra. V. Balaguer, en calidad de agente, los Sres. D. McDonald y A. Collins,
         SC, y la Sra. Ú. Tighe, BL, designados por el Sr. D. McFadden, Solicitor;
      
      –        en nombre de Beef Industry Development Society Ltd, por los Sres. D. O’Donnell, M. Collins y D. Barniville, SC, y por la Sra.
         I. McGrath, BL;
      
      –        en nombre del Gobierno belga, por la Sra. C. Pochet, en calidad de agente;
      –        en nombre de la Comisión de las Comunidades Europeas por el Sr. X. Lewis y la Sra. J. Samnadda, en calidad de agentes;
      oídas las conclusiones de la Abogado General, presentadas en audiencia pública el 4 de septiembre de 2008;
      dicta la siguiente
      Sentencia
      1        La petición de decisión prejudicial tiene por objeto la interpretación del artículo 81 CE, apartado 1.
      
      2        Esta petición se ha presentado en el marco de un litigio entre, por una parte, la Competition Authority y, por otra parte,
         la Beef Industry Development Society Ltd (en lo sucesivo, «BIDS») y Barry Brothers (Carrigmore) Meats Ltd (en lo sucesivo,
         «Barry Brothers»), relativo a las decisiones de la BIDS que organizan la racionalización del sector de transformación de carne
         de vacuno en Irlanda.
      
       Litigio principal y cuestión prejudicial
      3        De la resolución de remisión se desprende que el litigio del que conoce la Supreme Court se inscribe en el contexto del exceso
         de capacidad que afecta al sector bovino en Irlanda y, más en particular, a la rama de la transformación (sacrificio y deshuesado
         de la carne).
      
      4        Un estudio realizado en 1998 a petición conjunta del Gobierno irlandés y de los representantes del sector bovino concluyó
         que era necesario reducir el número de transformadores de 20 a un número comprendido entre 4 y 6. Este informe recomendaba
         además que las empresas que continuaran en el mercado (en lo sucesivo, «transformadores que continúan con su actividad») indemnizaran
         a las que tuvieran que retirarse (en lo sucesivo, «transformadores que cesan su actividad»).
      
      5        En 1999, un grupo de trabajo constituido por el Ministro de Agricultura y de Alimentación llegó a conclusiones análogas y
         recomendó que los transformadores crearan un fondo de indemnización.
      
      6        De acuerdo con estas conclusiones, los diez principales transformadores crearon la BIDS el 2 de mayo de 2002. Esta última
         preparó un proyecto de plan de racionalización que preveía, en particular, una reducción de la capacidad de transformación
         del orden del 25 %, es decir, el equivalente a un volumen anual aproximado de 420.000 cabezas de bovino.
      
      7        La BIDS pretendía alcanzar este objetivo mediante acuerdos celebrados entre los transformadores que continúan y los que cesan
         su actividad, según lo estipulado en un acuerdo tipo cuyas principales características se resumen en el siguiente apartado.
         
      
      8        Este acuerdo tipo establece que los transformadores que continúan con su actividad indemnicen a los que la cesan y que las
         partes fijen la cuantía de estas indemnizaciones. La BIDS abona estas indemnizaciones a los transformadores que cesan su actividad.
         Los transformadores que continúan con su actividad reembolsan a la BIDS abonando una contribución de dos euros por cabeza
         de ganado hasta el límite de su volumen de transformación habitual y de once euros por cuanto exceda dicho volumen. En contrapartida,
         los transformadores que cesan su actividad se comprometen: 
      
      –        a desguazar o a inutilizar sus equipamientos de transformación o a venderlos únicamente a personas residentes fuera de la
         isla de Irlanda o, en su caso, a los transformadores que continúan con su actividad, con la condición de que éstos los utilicen
         como material de sustitución o para piezas de recambio; 
      
      –        a no utilizar el terreno en que se situaban las instalaciones desmanteladas para la actividad de transformación de carne de
         vacuno durante cinco años, y
      
      –        a no competir durante dos años en el mercado de transformación de carne de vacuno en Irlanda con los transformadores que continúan
         con su actividad.
      
      9        Barry Brothers es una empresa dedicada a la transformación de carne de vacuno. Celebró con BIDS un acuerdo con las características
         descritas en el apartado anterior. 
      
      10      La BIDS notificó a la Competition Authority este acuerdo y el acuerdo tipo (en lo sucesivo, «acuerdos BIDS»).
      
      11      La Competition Authority, tras haber señalado a la BIDS, el 5 y el 26 de junio de 2003, que consideraba que los acuerdos BIDS
         eran contrarios al artículo 81 CE, apartado 1, el 30 de junio de 2003 solicitó a la High Court que instara a la BIDS y a Barry
         Brothers a que se abstuvieran de aplicarlos.
      
      12      Mediante sentencia de 27 de julio de 2006, la High Court desestimó esta demanda. Declaró que el acuerdo suscrito entre la
         BIDS y Barry Brothers no estaba incurso en la prohibición establecida en el artículo 81 CE, apartado 1, y tampoco cumplía
         las condiciones de exención establecidas en el apartado 3 de dicho artículo.
      
      13      La Competition Authority interpuso un recurso contra esta decisión ante la Supreme Court, que decidió suspender el procedimiento
         y plantear al Tribunal de Justicia la siguiente cuestión prejudicial.
      
      «En el supuesto de que el Tribunal de Justicia considere acreditado que:
      a)      existe un exceso de capacidad en el sector de la transformación de carne de vacuno que alcanza aproximadamente el 32 %, calculado
         según el máximo nivel de producción;
      
      b)      el efecto de ese exceso de capacidad tendrá graves consecuencias en la rentabilidad del sector en su conjunto a medio plazo;
      c)      si bien […] los efectos de los excedentes en relación con las necesidades de la demanda no se han manifestado aún en grado
         significativo, consultores independientes han advertido que es improbable que, a corto plazo, el exceso de capacidad sea eliminado
         a través de los mecanismos normales de mercado, pero que con el tiempo tal exceso de capacidad dará lugar a pérdidas considerables
         y, en última instancia, al abandono de la actividad en el sector por algunos operadores e instalaciones;
      
      d)      los transformadores de carne de vacuno que representan aproximadamente el 93 % del mercado del suministro de carne de vacuno
         de dicho sector han acordado tomar medidas para eliminar el exceso de capacidad y están dispuestos a abonar una tasa a fin
         de financiar los pagos a los transformadores que estén dispuestos a cesar la actividad de producción, y los mencionados transformadores,
         que comprenden diez empresas, constituyen una entidad jurídica (Sociedad) con objeto de aplicar un convenio de las siguientes
         características:
      
      –        Los [transformadores que cesan su actividad] […], que sacrifican y transforman 420.000 reses al año, y representan aproximadamente
         el 25 % de la capacidad activa, celebrarán un acuerdo con las empresas que continúen con su actividad en virtud del cual los
         primeros pondrán fin a su actividad en el sector y contraerán los siguientes compromisos.
      
      –        Los transformadores que pongan fin a su actividad suscribirán una cláusula de no competencia durante dos años en relación
         con la transformación de carne de vacuno en toda la isla de Irlanda.
      
      –        Las instalaciones de los transformadores que pongan fin a su actividad serán desmanteladas.
      –        El terreno vinculado a las instalaciones desmanteladas no se utilizará para la actividad de transformación de carne de vacuno
         durante cinco años.
      
      –        Se abonará una indemnización en pagos fraccionados a los transformadores que pongan fin a su actividad, mediante préstamos
         concedidos a la Sociedad por los transformadores que continúen con su actividad. 
      
      –        Todos los transformadores que continúen con su actividad abonarán a la Sociedad una tasa voluntaria de dos euros por cabeza
         del porcentaje de sacrificio tradicional y de once euros por cabeza de ganado sacrificado que exceda de dicho porcentaje.
      
      –        Las tasas se aplicarán a la devolución de los préstamos de los transformadores que continúen con su actividad y dejarán de
         pagarse cuando se hayan devuelto los préstamos.
      
      –        El equipamiento de los transformadores que pongan fin a su actividad utilizado en la transformación primaria de carne de vacuno
         sólo será vendido a los transformadores que continúen con su actividad para servir como equipamiento de reserva o recambio
         de componentes, o bien será vendido fuera de la isla de Irlanda.
      
      –        La libertad de los transformadores que continúen con su actividad en materias de producción, fijación de precios, condiciones
         de venta, importación y exportación, aumento de capacidad y otros aspectos no resultará afectada.
      
      y que hay conformidad en que dicho acuerdo, a efectos de la aplicación del artículo 81 CE, apartado 1, puede tener un efecto
         considerable en el comercio entre los Estados miembros, ¿cabe considerar que el citado acuerdo tiene por objeto, como concepto
         diferente del efecto, impedir, restringir o falsear el juego de la competencia dentro del mercado común y es, en consecuencia,
         incompatible con el artículo 81, apartado 1, del Tratado constitutivo de la Comunidad Europea?»
      
       Sobre la cuestión prejudicial
      14      Mediante su cuestión, el órgano jurisdiccional remitente pregunta, en sustancia, si acuerdos con las características de los
         acuerdos BIDS deben considerarse restrictivos de la competencia y prohibidos por el artículo 81 CE, apartado 1, meramente
         por su objeto o si, por el contrario, para llegar a tal conclusión es necesario demostrar previamente la existencia de los
         efectos contrarios a la competencia de dichos acuerdos. 
      
      15      Procede recordar que, para estar incurso en la prohibición establecida en el artículo 81 CE, apartado 1, un acuerdo debe tener
         «por objeto o efecto impedir, restringir o falsear el juego de la competencia dentro del mercado común». Es jurisprudencia
         reiterada, desde la sentencia de 30 de junio de 1966, LTM (56/65, Rec. pp. 337 y ss., especialmente p. 359), que el carácter
         alternativo de este requisito, como indica la conjunción «o», lleva en primer lugar a la necesidad de considerar el objeto
         mismo del acuerdo, habida cuenta del contexto económico en el que se debe aplicar. Sin embargo, en caso de que el análisis
         de las cláusulas de dicho acuerdo no revele un grado suficiente de nocividad respecto de la competencia, es necesario entonces
         examinar los efectos del acuerdo y, para proceder a su prohibición, exigir que se reúnan los elementos que prueben que el
         juego de la competencia ha resultado, de hecho, bien impedido, bien restringido o falseado de manera sensible.
      
      16      Para apreciar si un acuerdo está prohibido por el artículo 81 CE, apartado 1, la toma en consideración de sus efectos concretos
         es superflua cuando resulta que éste tiene por objeto impedir, restringir o falsear el juego de la competencia en el interior
         del mercado común (sentencias de 13 de julio de 1966, Consten y Grundig/Comisión, 56/64 y 58/64, Rec. pp. 429 y ss., especialmente
         p. 496, y de 21 de septiembre de 2006, Nederlandse Federatieve Vereniging voor de Groothandel op Elektrotechnisch Gebied/Comisión,
         C‑105/04 P, Rec. p. I‑8725, apartado 125). Este examen debe efectuarse a la luz del contenido del acuerdo y del contexto económico
         en que se inscribe (sentencias de 28 de marzo de 1984, Compagnie royale asturienne des mines y Rheinzink/Comisión, 29/83 y
         30/83, Rec. p. 1679, apartado 26, y de 6 de abril de 2006, General Motors/Comisión, C‑551/03 P, Rec. p. I‑3173, apartado 66).
      
      17      La distinción entre «infracciones por objeto» e «infracciones por efecto» reside en el hecho de que determinadas formas de
         colusión entre empresas pueden considerarse, por su propia naturaleza, perjudiciales para el buen funcionamiento del juego
         normal de la competencia. 
      
      18      En sus observaciones escritas presentadas ante el Tribunal de Justicia, tanto la Competition Authority como el Gobierno belga
         y la Comisión de las Comunidades Europeas estiman que los acuerdos BIDS persiguen manifiestamente un objeto contrario a la
         competencia, haciendo superfluo el análisis de sus efectos concretos, y consideran que dichos acuerdos se celebraron sin observar
         la prohibición establecida en el artículo 81 CE, apartado 1.
      
      19      En cambio, la BIDS sostiene que dichos acuerdos no están comprendidos en la categoría de infracciones por objeto sino que,
         por el contrario, deberían analizarse a la luz de sus efectos concretos en el mercado. Alega que los acuerdos BIDS, por una
         parte, no persiguen un objeto contrario a la competencia y, por otra parte, no tendrán consecuencias nefastas para los consumidores
         y, más en general, para la competencia. Precisa que el objeto de estos acuerdos no es menoscabar la competencia y el bienestar
         de los consumidores, sino racionalizar el sector bovino para hacerlo más competitivo, reduciendo los excesos de capacidad
         de producción, pero sin eliminarlos.
      
      20      Este último argumento no puede acogerse. 
      
      21      En efecto, para determinar si un acuerdo incurre en la prohibición establecida en el artículo 81 CE, apartado 1, procede examinar
         el contenido de sus disposiciones y la finalidad objetiva que pretende alcanzar. A este respecto, aun cuando se demuestre
         que las partes de un acuerdo actuaron sin intención subjetiva alguna de restringir la competencia, sino con el propósito de
         remediar los efectos de una crisis sectorial, tales consideraciones carecen de pertinencia en la aplicación de dicha disposición.
         En efecto, puede considerarse que un acuerdo tiene carácter restrictivo aun cuando no tenga como único objetivo restringir
         la competencia, sino que persiga también otros objetivos legítimos (sentencia General Motors/Comisión, antes citada, apartado
         64 y jurisprudencia allí citada). Los elementos invocados por la BIDS sólo pueden tomarse en consideración, en su caso, en
         el marco del artículo 81 CE, apartado 3, a efectos de obtener una exención de la prohibición establecida en el apartado 1
         de dicho artículo.
      
      22      La BIDS añade que el concepto de infracción por objeto debería interpretase de modo restrictivo. Sólo pertenecen a esta categoría
         los acuerdos que tengan por objeto la fijación de precios horizontal, la limitación de la producción o el reparto de los mercados,
         cuyos efectos anticompetitivos son tan evidentes que no requieren análisis económico alguno. Los acuerdos BIDS no son asimilables
         a este tipo de acuerdos ni a otras formas de prácticas colusorias complejas. La BIDS sostiene que un acuerdo que verse sobre
         la reducción del exceso de capacidad sectorial no puede asimilarse a un acuerdo que pretenda «limitar la producción» en el
         sentido del artículo 81 CE, apartado 1, letra b). En efecto, este concepto debería interpretarse en el sentido de que persigue
         una limitación de la producción total del mercado, y no de la producción de determinados operadores que se retiran voluntariamente
         del mercado, sin provocar una disminución de la producción.
      
      23      Sin embargo, tal como la Abogado General ha señalado en el punto 48 de sus conclusiones, los tipos de acuerdos contemplados
         en el artículo 81 CE, apartado 1, letras a) a e), no forman una lista exhaustiva de prácticas colusorias prohibidas.
      
      24      Por tanto, procede examinar si acuerdos con las características descritas por el órgano jurisdiccional remitente tienen por
         objeto restringir la competencia.
      
      25      Según la BIDS, puede excluirse todo impacto contrario a la competencia de un acuerdo si no afecta a la producción total en
         un mercado ni obstaculiza la libertad de los operadores para actuar de modo autónomo. En el asunto principal, carece de pertinencia
         la salida de determinados operadores del mercado, pues los que continúan con su actividad pueden satisfacer la demanda.
      
      26      La BIDS añade que la estructura del mercado no permite que los transformadores influyan en él, pues la demanda, hasta el 90 %,
         es exterior a Irlanda. En el mercado irlandés, el poder de compra de los cuatro grandes distribuidores contrarresta ampliamente
         el poder de los transformadores. También procede tomar en consideración la competencia que podrían ejercer nuevos operadores
         que entraran en el mercado de referencia. 
      
      27      La BIDS señala que los casos en que se ha declarado que una limitación de la oferta está comprendida en las infracciones por
         objeto versaban sobre acuerdos accesorios a acuerdos de fijación de precios horizontal o de producción [Decisiones de la Comisión
         80/1334/CEE, de 17 de diciembre de 1980, relativa a un procedimiento de aplicación del artículo [81] del Tratado de la CEE
         (IV/29.869 ­­– Vidrio colado en Italia) (DO L 383, p. 19), y 94/601/CE, de 13 de julio de 1994, relativa a un procedimiento
         de aplicación del artículo [81] del Tratado CE (IV/C/33.833 – cartoncillo) (DO L 243, p. 1)] a los que no son comparables
         los acuerdos BIDS.
      
      28      Según la BIDS, ni la práctica de la Comisión en decisiones anteriores ni la jurisprudencia permiten concluir que exista una
         restricción por objeto [véanse, en particular, las Decisiones de la Comisión 84/380/CEE, de 4 de julio de 1984, relativa a
         un procedimiento de aplicación del artículo [81] del Tratado CE (IV/30.810 – Fibras sintéticas) (DO L 207, p. 17), y 94/296/CE,
         de 29 de abril de 1994, relativa a un procedimiento de aplicación del artículo [81] del Tratado CE (Asunto IV/34.456 - Stichting
         Baksteen) (DO L 131, p. 15), así como la sentencia del Tribunal de Primera Instancia de 31 de enero de 2001, Weyl Beef Products
         y otros/Comisión, T‑197/97 y T‑198/97, Rec. p. II‑303].
      
      29      Los acuerdos BIDS no pueden compararse con la congelación de capacidad abordada por las conferencias marítimas en la Decisión
         94/980/CE de la Comisión, de 19 de octubre de 1994, relativa a un procedimiento de aplicación del artículo [81] del Tratado CE
         (IV/34.446 – Trans Atlantic Agreement) (DO L 376, p. 1), ya que no era suficiente para eliminar los excesos de capacidad sectorial.
         
      
      30      Finalmente, los acuerdos BIDS no prevén ni congelación o no utilización de capacidades ni intercambio de información ni cuotas
         u otras medidas que tengan por objeto preservar las cuotas de mercado de los transformadores que continúan con su actividad.
      
      31      A este respecto, de los autos y de las informaciones proporcionadas por el órgano jurisdiccional remitente se desprende que
         el objeto de los acuerdos BIDS es modificar de manera sensible la estructura del mercado mediante un mecanismo destinado a
         fomentar la salida del mercado de empresas competidoras. 
      
      32      Los datos proporcionados al Tribunal de Justicia demuestran que los acuerdos BIDS pretenden mejorar la rentabilidad global
         de las empresas que ofrecen más del 90 % de los servicios de transformación de carne de vacuno en el mercado irlandés, al
         permitirles aproximarse, incluso alcanzar, su escala de eficiencia mínima. Para ello, estos acuerdos persiguen dos objetivos
         principales. Se trata, por una parte, de aumentar el grado de concentración del mercado de referencia reduciendo de modo significativo
         el número de empresas que ofrecen servicios de transformación y, por otra parte, de eliminar cerca del 75 % de la capacidad
         excedentaria de producción.
      
      33      Por tanto, los acuerdos BIDS pretenden esencialmente permitir que varias empresas apliquen una política común que tiene por
         objeto favorecer la salida del mercado de algunas de ellas y, consiguientemente, reducir el exceso de capacidad que afecta
         a su rentabilidad, impidiéndoles realizar economías de escala. 
      
      34      Este tipo de acuerdos choca manifiestamente con la concepción inherente a las disposiciones del Tratado CE relativas a la
         competencia, según la cual los operadores económicos deben determinar de forma independiente la política que vayan a adoptar
         en el mercado. En efecto, el artículo 81 CE, apartado 1, prohíbe cualquier forma de coordinación que sustituya conscientemente
         los riesgos de la competencia por una cooperación práctica entre los empresarios. 
      
      35      Sin los acuerdos BIDS, en el marco de la competencia, el único medio para mejorar su rentabilidad que habrían tenido las empresas
         que suscribieron estos acuerdos habría sido intensificar su rivalidad comercial o recurrir a operaciones de concentración.
         Dichos acuerdos les permiten evitar tal proceso y repartir una parte importante de los costes necesarios para incrementar
         el grado de concentración del mercado gracias, en particular, al pago de dos euros por unidad producida por cada uno de los
         transformadores que continúan con su actividad.
      
      36      Además, los medios dispuestos para alcanzar el objetivo de los acuerdos BIDS también conllevan restricciones cuyo objeto tiene
         carácter anticompetitivo. 
      
      37      En primer lugar, la contribución de once euros por cabeza de ganado sacrificada que exceda del volumen de producción habitual
         de cada uno de los transformadores que continúan con su actividad representa, según la BIDS, la contrapartida que deben pagar
         los transformadores que continúan con su actividad por la adquisición de la clientela de los transformadores que cesan su
         actividad. Sin embargo, procede señalar, tal como hizo la Abogado General en el punto 85 de sus conclusiones, que tal medida
         también constituye un obstáculo al desarrollo natural de las cuotas de mercado respecto de algunos de los transformadores
         que continúan con su actividad, a los que, debido al carácter disuasorio de esta contribución, se les incita a no exceder
         su volumen habitual de producción. Por tanto, esta medida puede llevar a determinados operadores a congelar su producción.
      
      38      Por lo que respecta, en segundo lugar, a las restricciones impuestas a los transformadores que cesan su actividad en lo relativo
         a la disposición y utilización de sus instalaciones de producción, los acuerdos BIDS también implican, por su propio objeto,
         restricciones a la competencia, en la medida en que pretenden evitar que estas instalaciones puedan volver a ser utilizadas
         por nuevos operadores que entren en el mercado con el fin de competir con los transformadores que continúan con su actividad.
         Según señaló la Competition Authority en sus observaciones escritas, dado que las inversiones necesarias para construir una
         nueva instalación de transformación son muy superiores a los costes de traspaso de una instalación existente, estas restricciones
         persiguen manifiestamente disuadir cualquier nueva entrada de competidores en todo el territorio de la isla de Irlanda.
      
      39      Finalmente, el hecho de que dichas restricciones, al igual que la cláusula de no competencia impuesta a los que cesan su actividad,
         estén limitadas en el tiempo no puede cuestionar la afirmación del carácter contrario a la competencia de los acuerdos BIDS.
         Tal como la Abogado General señaló en el apartado 86 de sus conclusiones, tales elementos pueden ser pertinentes, a lo sumo,
         a efectos del examen de los cuatro requisitos cuyo cumplimiento exige el artículo 81 CE, apartado 3, para eludir la prohibición
         establecida en el apartado 1 del mismo artículo.
      
      40      A la vista de las anteriores consideraciones, procede responder a la cuestión planteada que un acuerdo con las características
         del acuerdo tipo celebrado entre los diez principales transformadores de carne de vacuno en Irlanda, miembros de la BIDS,
         y que establece, en particular, una reducción de la capacidad de transformación del orden del 25 %, tiene por objeto impedir,
         restringir o falsear el juego de la competencia en el sentido del artículo 81 CE, apartado 1.
      
       Costas
      41      Dado que el procedimiento tiene, para las partes del litigio principal, el carácter de un incidente promovido ante el órgano
         jurisdiccional nacional, corresponde a éste resolver sobre las costas. Los gastos efectuados por quienes, no siendo partes
         del litigio principal, han presentado observaciones ante el Tribunal de Justicia no pueden ser objeto de reembolso.
      
      En virtud de todo lo expuesto, el Tribunal de Justicia (Sala Tercera) declara:
      Un acuerdo con las características del acuerdo tipo celebrado entre los diez principales transformadores de carne de vacuno
            en Irlanda, miembros de la Beef Industry Development Society Ltd, y que establece, en particular, una reducción de la capacidad
            de transformación del orden del 25 %, tiene por objeto impedir, restringir o falsear el juego de la competencia en el sentido
            del artículo 81 CE, apartado 1.
      Firmas
      * Lengua de procedimiento: inglés.