CELEX: 62004CC0508
Language: es
Date: 2007-01-11
Title: Conclusiones del Abogado General Kokott presentadas el 11 de enero de 2007. # Incumplimiento de Estado - Directiva 92/43/CEE - Conservación de los hábitats naturales y de la fauna y flora silvestres - Medidas de adaptación. # Asunto C-508/04.

CONCLUSIONES DE LA ABOGADO GENERAL
      SRA. JULIANE KOKOTT
      presentadas el 11 de enero de 2007 1(1)
      
      Asunto C‑508/04
      Comisión de las Comunidades Europeas
      contra
      República de Austria
      «Conservación de los hábitats naturales y de la fauna y flora silvestres – Adaptación del Derecho nacional a la Directiva 92/43/CEE»I.      Introducción
      1.        En el presente recurso por incumplimiento, la Comisión censura la adaptación del Derecho nacional a las disposiciones de la
         Directiva 92/43/CEE del Consejo, de 21 de mayo de 1992, relativa a la conservación de los hábitats naturales y de la fauna
         y flora silvestres (2) (en lo sucesivo, «Directiva» o «Directiva sobre los hábitats») en distintos Bundesländer austriacos.
      
      2.        El procedimiento se inició mediante un escrito de requerimiento de 13 de abril de 2000 en el que se instaba a la demandada
         a adoptar una postura, al que siguió un dictamen motivado el 15 de octubre de 2003. Finalmente, el 8 de diciembre de 2004
         la Comisión interpuso la presente demanda.
      
      3.        Después de que el ordenamiento jurídico austriaco fuera modificado varias veces en el curso del procedimiento, la Comisión
         solicita actualmente al Tribunal de Justicia que:
      
      1)      Declare que la República de Austria ha incumplido la obligación de adaptar el Derecho nacional completa y correctamente a
         la Directiva 92/43/CEE del Consejo, de 21 de mayo de 1992, relativa a la conservación de los hábitats naturales y de la fauna
         y flora silvestres, al no haber adaptado el ordenamiento jurídico austriaco, de manera completa y correcta, a lo dispuesto
         en los artículos 1, 6, apartados 1 y 2, 12, 13, 16, apartado 1, y 22, letra b), de dicha Directiva.
      
      2)      Condene en costas a la República de Austria.
      4.        La República de Austria solicita al Tribunal de Justicia que:
      1)      Desestime el recurso por infundado, al menos en la medida en que, entre tanto, se han llevado a cabo adaptaciones del Derecho
         austriaco.
      
      2)      Condene en costas a la Comisión.
      II.    Apreciación
      5.        Este recurso debe apreciarse teniendo en cuenta la normativa vigente en el momento en que expiró el plazo que la Comisión
         había señalado en su dictamen motivado. Puesto que la Representación Permanente de Austria recibió el dictamen motivado el
         17 de octubre de 2003, la fecha determinante es el 17 de diciembre de 2003.
      
      6.        Austria no niega la imputación de la Comisión de no haber adaptado total o completamente el Derecho austriaco a los artículos
         12 y 13 de la Directiva, sino que alega su intención de modificar su ordenamiento jurídico. Lo mismo cabe decir en relación
         con el motivo de recurso basado en no haber adaptado correctamente el Derecho interno al artículo 16, apartado 1, en los Bundesländer
         Estiria (3) y Tirol. Puesto que la modificación del ordenamiento jurídico no se había producido en el momento de expirar el plazo señalado
         en el dictamen motivado, hay que considerar que reconoce el incumplimiento.
      
      7.        A este respecto, es preciso recordar que de los considerandos cuarto y undécimo de la Directiva resulta que los hábitats y
         las especies amenazadas forman parte del patrimonio natural de la Comunidad Europea y que las amenazas que pesan sobre ellos
         tienen a menudo un carácter transfronterizo, de forma que la adopción de medidas de conservación constituye una responsabilidad
         común de todos los Estados miembros. Por consiguiente, la exactitud de la adaptación tiene una particular importancia en un
         caso como el de autos, en el que la gestión del patrimonio común está confiada, para sus respectivos territorios, a los Estados
         miembros. (4)
      
      A.      Sobre el artículo 1 de la Directiva
      8.        La Comisión censura a Austria que Salzburgo no haya adaptado su normativa interna a los siguientes conceptos legales definidos
         en el artículo 1 de la Directiva: «estado de conservación de un hábitat» [letra e)], «especies de interés comunitario» [letra g)],
         «estado de conservación de una especie» [letra i)] y «zona especial de conservación» [letra l)]. El Tribunal de Justicia ya
         ha declarado que la normativa interna debe adaptarse a las definiciones del artículo 1 de la Directiva. (5)
      
      9.        Austria contesta que estas definiciones se tienen suficientemente en cuenta a través del concepto de intervención en combinación
         con los objetivos de conservación.
      
      1.      Sobre el artículo 1, letras e) e i) de la Directiva
      10.      Estas dos disposiciones definen el estado de conservación de los hábitats naturales y de las especies y las condiciones en
         las que dicho estado de conservación se considera favorable. Establecen lo siguiente:
      
      «e)      “estado de conservación de un hábitat”: el conjunto de las influencias que actúan sobre el hábitat natural de que se trate
         y sobre las especies típicas asentadas en el mismo y que pueden afectar a largo plazo a su distribución natural, su estructura
         y funciones, así como a la supervivencia de sus especies típicas en el territorio a que se refiere el artículo 2.
      
      El “estado de conservación” de un hábitat natural se considerará “favorable” cuando:
      –        su área de distribución natural y las superficies comprendidas dentro de dicha área sean estables o se amplíen, y
      –        la estructura y las funciones específicas necesarias para su mantenimiento a largo plazo existan y puedan seguir existiendo
         en un futuro previsible, y
      
      –        el estado de conservación de sus especies típicas sea favorable con arreglo a la letra i).
      […]
      i)      “estado de conservación de una especie”: el conjunto de influencias que actúen sobre la especie y puedan afectar a largo plazo
         a la distribución e importancia de sus poblaciones en el territorio a que se refiere el artículo 2.
      
      El “estado de conservación” se considerará “favorable” cuando:
      –        los datos sobre la dinámica de las poblaciones de la especie en cuestión indiquen que la misma sigue y puede seguir constituyendo
         a largo plazo un elemento vital de los hábitats naturales a los que pertenezca, y
      
      –        el área de distribución natural de la especie no se esté reduciendo ni amenace con reducirse en un futuro previsible, y
      –        exista y probablemente siga existiendo un hábitat de extensión suficiente para mantener sus poblaciones a largo plazo.»
      11.      Austria afirma que los artículos 5, números 8 y 9, y 22 a, apartados 3 y 4, de la Naturschutzgesetz des Landes Salzburg (Ley
         de protección de la naturaleza del Land de Salzburgo) contienen todos los elementos de estas definiciones.
      
      12.      Estas disposiciones definen los conceptos de intervención y de objetivos de conservación (artículo 5, números 8 y 9), el contenido
         de los reglamentos de zonas protegidas y los requisitos para conceder excepciones a las prohibiciones allí establecidas, especialmente
         el análisis de tolerancia (artículo 22a, apartados 3 y 4). Aunque se emplea el concepto de estado de conservación favorable,
         no se define dicho concepto.
      
      13.      Por consiguiente, la normativa interna no se ha adaptado a las definiciones del artículo 1, letras e) e i), sino que da por
         supuesta su existencia. Sin embargo, esta técnica legislativa no garantiza que la aplicación de las normas pertinentes tengan
         efectivamente en cuenta todos los elementos de estas definiciones. Tales elementos son determinantes del alcance de la protección
         de los hábitats y las especies.
      
      14.      Así, por ejemplo, al evaluar las repercusiones sobre un hábitat, hay que tener en cuenta no sólo su aspecto general, sino
         también las especies típicas que se asienten en él, como se señala en el artículo 1, letra e). Por tanto, los proyectos que,
         aunque no disminuyan ni pongan en peligro la superficie de un tipo de hábitat, sean perjudiciales para determinadas especies
         típicas de esa zona, sí tienen relevancia para el estado de conservación del tipo de hábitat.
      
      15.      Por lo tanto, no puede considerarse que los artículos 5, números 8 y 9, y 22 a, apartados 3 y 4, de la Naturschutzgesetz des
         Landes Salzburg adapten suficientemente la normativa interna al artículo 1, letras e) e i), de la Directiva.
      
      2.      Sobre el artículo 1, letra g), de la Directiva
      16.      El artículo 1, letra g), de la Directiva establece lo siguiente:
      «g)      “especies de interés comunitario”: las que, en el territorio a que se refiere el artículo 2:
      i)      estén en peligro, salvo aquéllas cuya área de distribución natural se extienda de forma marginal en dicho territorio y no
         estén ni amenazadas ni sean vulnerables en el área del paleártico occidental; o bien
      
      ii)      sean vulnerables, es decir que su paso a la categoría de las especies en peligro se considera probable en un futuro próximo
         en caso de persistir los factores que ocasionen la amenaza; o bien
      
      iii)      sean raras, es decir que sus poblaciones son de pequeño tamaño y que, sin estar actualmente en peligro ni ser vulnerables,
         podrían estarlo o serlo. Dichas especies se localizan en áreas geográficas limitadas o se encuentran dispersas en una superficie
         más amplia; o bien
      
      iv)      sean endémicas y requieran especial atención debido a la singularidad de su hábitat y/o a posibles repercusiones que su explotación
         pueda tener para su conservación.
      
      Estas especies figuran o podrán figurar en el Anexo II y/o IV o V.»
      17.      Es necesario adaptar la normativa interna a este concepto porque éste se aplica en el marco del objetivo del artículo 2, apartado
         2, de la Directiva. Conforme a esta disposición, las medidas que se adopten en virtud de la Directiva han de tener como finalidad
         el mantenimiento o el restablecimiento, en un estado de conservación favorable, de los hábitats naturales y de las especies
         silvestres de la fauna y de la flora de interés comunitario. Por su parte, el objetivo a que se refiere esta disposición tiene
         relevancia a la hora de determinar el alcance de las obligaciones de vigilancia que impone el artículo 11 de la Directiva,
         obligaciones que deben ser recogidas de manera exhaustiva, clara y determinada por el Derecho nacional. (6)
      
      18.      Austria alega que los artículos 3a, 22a, 22b, 29 y 30 de la Naturschutzgesetz des Landes Salzburg adapta de manera suficiente
         el Derecho nacional a dicha definición.
      
      19.      Sin embargo, las citadas disposiciones únicamente se refieren a la ponderación de intereses y las medidas de compensación
         (artículo 3a), a las zonas europeas protegidas (artículos 22a y 22b) y a la protección de la flora (artículos 29 y 30). En
         ellas ni siquiera se menciona el concepto de especies de interés europeo. Por tanto, no cabe afirmar que dichas disposiciones
         hayan adaptado el Derecho interno a lo dispuesto en el artículo 1, letra g), de la Directiva.
      
      3.      Sobre el artículo 1, letra l), de la Directiva
      20.      El artículo 1, letra l), de la Directiva establece lo siguiente:
      «l)      “zona especial de conservación”: un lugar de importancia comunitaria designado por los Estados miembros mediante un acto reglamentario,
         administrativo y/o contractual, en el cual se apliquen las medidas de conservación necesarias para el mantenimiento o el restablecimiento,
         en un estado de conservación favorable, de los hábitats naturales y/o de las poblaciones de las especies para las cuales se
         haya designado el lugar».
      
      21.      En opinión de Austria, esta definición está suficientemente recogida en el artículo 5, número 9, y en el artículo 22a de la
         Naturschutzgesetz des Landes Salzburg. Estas disposiciones se refieren a los objetivos de protección de las zonas europeas
         de conservación (artículo 5, número 9) y al régimen de protección que debe adoptarse para esas zonas (artículo 22a). Para
         completar las alegaciones de Austria también debe tenerse en cuenta la definición de zona europea de conservación que contiene
         el artículo 5, número 10.
      
      22.      El concepto de «zona especial de conservación» no aparece en la Naturschutzgesetz des Landes Salzburg. En su lugar ésta emplea
         el concepto de «zona europea de conservación». A diferencia de lo que ocurre con la definición legal contenida en el artículo
         1, letra l), de la Directiva, el artículo 5, número 10 no se refiere a aquellos lugares designados por los Estados miembros
         mediante un acto reglamentario, administrativo y/o contractual, sino a los territorios que hayan sido incluidos por la Comisión,
         conforme al artículo 4, apartado 2, de la Directiva, en la lista de lugares de importancia comunitaria y los territorios que
         el Land de Salzburgo haya propuesto, con arreglo al artículo 4, apartado 1, de la misma Directiva, para su inclusión en dicha
         lista. Sin embargo, ello no impide afirmar que se haya llevado a cabo una adaptación exacta a la definición, puesto que lo
         único que produce es una mayor protección, deseable incluso desde el punto de vista temporal, de las «zonas europeas de conservación».
      
      23.      Aunque, aparte de ello, el artículo 5, número 10, únicamente contenga una mención de los territorios incluidos y no mencione
         las medidas que deben aplicarse en ellos, como exige el artículo 1, letra l), de la Directiva, esta disposición debe interpretarse
         poniéndola en relación con el artículo 5, número 9, en el que se mencionan como objetivos de protección de las zonas europeas
         de conservación «el mantenimiento o la recuperación de un estado de conservación favorable», en particular, de los hábitats
         naturales mencionados en el anexo I de la Directiva y de las especies de la flora y la fauna incluidos en el anexo II. El
         artículo 22a, apartado 2, de la Naturschutzgesetz de Salzburgo establece que las medidas que deben adoptarse para alcanzar
         dichos objetivos revestirán la forma de Reglamentos del Gobierno del Land.
      
      24.      Por consiguiente, un análisis conjunto de lo dispuesto en el artículo 5, números 9 y 10 y del artículo 22a de la Naturschutzgesetz
         de Salzburgo muestra que el concepto «de zona europea de conservación» contiene todos los elementos de la definición de «zona
         especial de conservación» del artículo 1, letra l), de la Directiva. Por tanto, Salzburgo ha adaptado correctamente su normativa
         interna a la definición contenida en el artículo 1, letra l), de la Directiva.
      
      B.      Sobre el artículo 6 de la Directiva
      1.      Sobre el artículo 6, apartado 1, de la Directiva
      25.      El artículo 6, apartado 1, de la Directiva obliga a los Estados miembros a adoptar las medidas de conservación necesarias
         para las zonas especiales de conservación y dispone lo siguiente:
      
      «Con respecto a las zonas especiales de conservación, los Estados miembros fijarán las medidas de conservación necesarias
         que implicarán, en su caso, adecuados planes de gestión, específicos a los lugares o integrados en otros planes de desarrollo,
         y las apropiadas medidas reglamentarias, administrativas o contractuales, que respondan a las exigencias ecológicas de los
         tipos de hábitats naturales del Anexo I y de las especies del Anexo II presentes en los lugares.»
      
      a)      Baja Austria
      26.      La Comisión alega que, conforme al artículo 6, apartado 1, de la Directiva, deben adaptarse las medidas de conservación en
         cualquier caso, y no sólo «en su caso». En Baja Austria no se ha hecho así. El artículo 9, apartado 5, de la Niederösterreichisches
         Naturschutzgesetz (Ley de protección de la naturaleza de Baja Austria) establece que, «en su caso, se adoptarán, para las
         zonas europeas de protección, las medidas reglamentarias o contractuales adecuadas de cuidado, desarrollo y conservación.»
      
      27.      A este respecto Austria alega que el artículo 6, apartado 1, de la Directiva sólo habla de las «medidas de conservación necesarias»
         y el artículo 9, apartado 5, de la Niederösterreichisches Naturschutzgesetz se interpreta en el sentido de que, siempre que
         sean necesarias medidas de conservación, se entiende que concurre el supuesto a que se refiere la locución «en su caso» y,
         por consiguiente, se adoptarían las medidas de conservación.
      
      28.      Tanto el artículo 6, apartado 1, de la Directiva, como el artículo 9, apartado 5, de la Niederösterreichisches Naturschutzgesetz
         emplean el concepto «en su caso». Sin embargo, en la disposición de Baja Austria, este concepto se refiere, en general, a
         las medidas de conservación, mientras que en la Directiva tiene por objeto los distintos instrumentos de conservación.
      
      29.      Por tanto, el artículo 6, apartado 1, de la Directiva obliga a adoptar medidas de conservación siempre que sean necesarias.
         Sólo existe un margen de discrecionalidad en la elección de las medidas que deban adoptarse. En cambio, conforme al tenor
         literal del artículo 9, apartado 5, de la Niederösterreichisches Naturschutzgesetz, las medidas de conservación no son obligatorias,
         sino que deben adoptarse sólo «en su caso». Pero no se aclara cuándo hay que considerar cumplido el presupuesto que obliga
         a adoptar medidas de conservación.
      
      30.      Por consiguiente, no cabe considerar que el artículo 9, apartado 5, de la Niederösterreichisches Naturschutzgesetz constituya
         una adaptación suficiente a la obligación de adoptar en cualquier caso las medidas de conservación necesarias. 
      
      31.      La objeción de Austria, conforme a la cual la disposición nacional se interpreta de manera que las medidas de conservación
         se adoptan siempre que resulten necesarias, no enerva esta conclusión. La interpretación de normas nacionales conforme con
         la Directiva no puede tener por sí sola la claridad y la precisión necesarias para cumplir la exigencia de seguridad jurídica. (7) Las simples prácticas administrativas, por naturaleza modificables a discreción de la Administración y desprovistas de una
         publicidad adecuada, no pueden ser consideradas como constitutivas de un cumplimiento válido de las obligaciones del Tratado. (8) Así cabe decirlo tanto más cuanto que, como sucede con la Directiva sobre los hábitats, se impone una adaptación especialmente
         exacta. (9)
      
      b)      Alta Austria
      32.      La Comisión entiende que el artículo 15, apartado 2, primera frase de la Oberösterreichisches Natur- und Landschaftsschutzgesetz
         (Ley de Alta Austria de protección de la naturaleza y el paisaje) no constituye una adaptación adecuada al artículo 6 apartado
         1, de la Directiva. La disposición de dicho Land establece lo siguiente:
      
      «Para las zonas de protección del paisaje (artículo 11), partes del paisaje protegidas (artículo 12), zonas europeas protegidas
         (artículo 24) o zonas naturales protegidas (artículo 25), el Gobierno del Land podrá adoptar planes de protección del paisaje
         en los que se designen las medidas que sean necesarias conforme al apartado 1 en interés general y no dificulten de manera
         considerable el aprovechamiento económico autorizado de las parcelas afectadas.»
      
      33.      La Comisión alega que la adopción de planes de protección del paisaje, es decir, la adopción de medidas de conservación, queda
         al arbitrio de la administración. Sin embargo, conforme al artículo 6, apartado 1, de la Directiva, la adopción de medidas
         reglamentarias, administrativas o contractuales es obligatoria, a diferencia de lo que ocurre con la elaboración de planes
         de gestión.
      
      34.      A este respecto, Austria alega que los Estados miembros están facultados para elegir libremente la naturaleza de las medidas
         que deban adoptar, puesto que la expresión «en su caso», contenida en el artículo 6, apartado 1, de la Directiva, no sólo
         se refiere a la elaboración de planes de gestión, sino también a las «apropiadas medidas reglamentarias, administrativas o
         contractuales».
      
      35.      Es cierto que, como alega Austria, la Directiva deja a los Estados miembros cierto margen de discrecionalidad en la elección
         de la forma de la medida. Sin embargo, los términos en que está formulado el artículo 15, apartado 2, de la Oberösterreichisches
         Natur- und Landschaftsschutzgesetz no impiden que la discrecionalidad del Gobierno del Land también incluya la opción entre
         adoptar o no adoptar medidas de conservación. Como ya se ha señalado, los Estados miembros no están facultados para decidir
         esto por sí mismos. (10) Aunque sólo sea por ese motivo, la disposición nacional impugnada no adapta el Derecho interno correctamente al artículo
         6, apartado 1, de la Directiva.
      
      36.      La Comisión censura, además, que las medidas proyectadas no deban dificultar de manera considerable el aprovechamiento económico
         de las parcelas afectadas. Esta excepción no está prevista en el artículo 6, apartado 1, de la Directiva. A este respecto
         Austria alega que el aprovechamiento económico sólo se «autoriza» si es compatible con las disposiciones de protección aplicables
         a la zona protegida.
      
      37.      Por una parte, la citada disposición nacional no precisa lo que debe entenderse por aprovechamiento económico «autorizado».
         Aunque la interpretación que propugna Austria parece posible, también cabe imaginar que explotaciones económicas realizadas
         legalmente obstaculicen las medidas de conservación necesarias. Por tanto, este régimen es, al menos, equívoco y no adapta
         el Derecho interno al artículo 6, apartado 1, de la Directiva con la debida precisión.
      
      38.      Además, los términos en que está redactada dicha disposición suscitan la cuestión de en qué medida pueden tenerse en cuenta
         criterios económicos en el marco de la adopción de medidas de conservación con arreglo al artículo 6, apartado 1, de la Directiva.
      
      39.      Hasta ahora el Tribunal de Justicia únicamente se ha pronunciado respecto a la posibilidad de tener en cuenta intereses ajenos
         a la protección del medio ambiente a la hora de elegir las zonas de protección con arreglo al artículo 4 de la Directiva de
         aves (11) y al artículo 4, apartado 1, de la Directiva sobre los hábitats. Al realizar esta elección y al delimitar las zonas de protección
         especial, no deben tomarse en consideración otros intereses que se mencionen en otro lugar de las Directivas. (12) Así se generaliza en parte, afirmando que intereses ajenos a la protección del medio ambiente no deben ser tenidos en cuenta,
         en principio, en aquellos aspectos en los que la Directiva no lo prevea expresamente, por ejemplo, en el marco del artículo
         6, apartado 1, de la Directiva. (13)
      
      40.      El Abogado General Fenelly parece partir de la idea de que los Estados miembros, al fijar las medidas de conservación necesarias
         con arreglo al artículo 6, apartado 1, de la Directiva, deben encontrar el equilibrio entre los intereses ecológicos y «las
         exigencias económicas, sociales y culturales, así como las particularidades regionales y locales» en el sentido del artículo
         2, apartado 3, de la Directiva. (14)
      
      41.      A favor de esta tesis cabe alegar, en particular, la necesidad de tener en cuenta, al fijar las medidas reconservación, el
         principio de proporcionalidad, que, conforme a la jurisprudencia reiterada del Tribunal de Justicia, forma parte de los principios
         generales del Derecho comunitario. (15) Por ese motivo, deben aplicarse, en el marco del artículo 6, apartado 1, de la Directiva, así como en el caso del apartado
         2, (16) los correspondientes criterios del apartado 4 del mismo artículo. De esta forma, al fijar las medidas de conservación necesarias,
         también podrían tenerse en cuenta las exigencias económicas y las demás exigencias a que se refiere el artículo 2, apartado
         3, de la Directiva, es decir, las exigencias sociales y culturales, así como las particularidades regionales y locales.
      
      42.      Sin embargo, de ello no se deduce que el aprovechamiento económico legal deba prevalecer automáticamente sobre los objetivos
         de protección, como se podría deducir del artículo 15, apartado 2, primera frase, de la Oberösterreichisches Natur- und Landschaftsschutzgesetz.
         Al contrario, es preciso llevar a cabo siempre un examen de las alternativas y ponderar en cada caso y siempre que sea necesario
         la posibilidad de adoptar otras medidas para garantizar la coherencia de Natura 2000. Consiguientemente, la disposición nacional
         tampoco adapta suficientemente el Derecho interno al artículo 6, apartado 1, de la Directiva.
      
      2.      Sobre el artículo 6, apartado 2, de la Directiva
      43.      El artículo 6, apartado 2, de la Directiva establece lo siguiente:
      «Los Estados miembros adoptarán las medidas apropiadas para evitar, en las zonas especiales de conservación, el deterioro
         de los hábitats naturales y de los hábitats de especies, así como las alteraciones que repercutan en las especies que hayan
         motivado la designación de las zonas, en la medida en que dichas alteraciones puedan tener un efecto apreciable en lo que
         respecta a los objetivos de la presente Directiva.»
      
      44.      La Comisión alega que de ningún artículo de la Tiroler Naturschutzgesetz (Ley del Tirol de protección de la naturaleza) cabe
         deducir una adaptación del Derecho interno a esta disposición de la Directiva. Indica que el artículo 14, apartado 1, de la
         Tiroler Naturschutzgesetz, insertado en la ley mediante la LGBl. 50/2004, constituye una declaración general del objetivo
         de la ley, cuyo contenido es comparable al de los considerandos de la Directiva.
      
      45.      Austria alega que, aunque la Tiroler Naturschutzgesetz no contenga ninguna disposición que establezca claramente una prohibición
         de deterioro, el artículo 14, apartado 1 de la Tiroler Naturschutzgesetz, aplicable a las zonas Natura 2000, persigue el mismo
         objetivo que la prohibición de deterioro de los hábitats.
      
      46.      A este respeto debe señalarse, en primer lugar, que el citado artículo 14, al igual que, por ejemplo, el artículo 22a de la
         Tiroler Naturschutzgesetz, sólo fue introducido mediante la modificación operada a través de la LGBl. 50/2004, es decir, después
         de que hubiera expirado el plazo que se señaló en el dictamen motivado. Por tanto, estas disposiciones carecen de pertinencia
         a la hora de dirimir el presente procedimiento de infracción. Evidentemente las alegaciones de la Comisión a este respecto
         se hacen en aras de la exhaustividad en la fundamentación, como se deduce, en particular, de la mención que se hace en el
         escrito de demanda a la fecha de entrada en vigor de la nueva versión del artículo 14 de la Tiroler Naturschutzgesetz. Por
         consiguiente, hay que considerar admisible su pretensión en el sentido de que mediante ella se solicita que se declare la
         insuficiencia de la adaptación del Derecho interno al artículo 6, apartado 2, de la Directiva en los artículos de la Tiroler
         Naturschutzgesetz, en la versión modificada en último lugar mediante la ley LGBl. 89/2002.
      
      47.      Respecto a la normativa vigente con anterioridad a la inserción del artículo 14 de la Tiroler Naturschutzgesetz, Austria no
         niega que la adaptación al artículo 6, apartado 2, de la Directiva fuera deficiente, de manera que procede estimar este motivo
         de recurso.
      
      48.      Por lo demás debe señalarse que la Tiroler Naturschutzgesetz, en su nueva versión, resultante de la modificación operada mediante
         la LGBl. 50/2004, tampoco adapta plenamente el Derecho nacional al artículo 6, apartado 2, de la Directiva. A propósito de
         este artículo el Tribunal de Justicia ha declarado que obliga a las autoridades competentes a evitar el deterioro de los hábitats
         naturales y de los hábitats de especies, puesto que, de no ser así, el Derecho nacional implicaría un elemento de inseguridad
         jurídica en cuanto a las obligaciones que deben cumplir dichas autoridades. (17) Lo mismo cabe decir respecto a la prohibición de alteraciones de las especies que impone el artículo 6, apartado 2.
      
      49.      Dicha prohibición no la reflejan el artículo 14 ni los artículos 22 a 24 de la Tiroler Naturschutzgesetz. El artículo 14,
         apartado 1, de la Tiroler Naturschutzgesetz únicamente indica el objetivo general de «garantizar el mantenimiento o, en caso
         de que fuera necesario, el restablecimiento de un estado de conservación favorable de los hábitats naturales de las especies
         en sus áreas de distribución natural». Además de no contener la prohibición de alteraciones que repercutan en las especies,
         el artículo 6, apartado 2, de la Directiva exige que se evite el deterioro de los hábitats de cada especie. Esta prohibición
         de alteraciones referida a las especies tampoco queda reflejada en el artículo 23 de la Tiroler Naturschutzgesetz, puesto
         que no se aplica a las especies de que habitan zonas especiales de conservación, es decir, a las especies enumeradas en el
         anexo II y especies características de cada tipo de zona, sino a las especies que deben ser protegidas con arreglo al artículo
         12, esto es, a las enumeradas en la letra a) del anexo IV de la Directiva.
      
      C.      Sobre el artículo 16 de la Directiva
      50.      El artículo 16, apartado 1, de la Directiva contiene las excepciones a la protección de las especies. Esta disposición establece
         lo siguiente:
      
      «Siempre que no exista ninguna otra solución satisfactoria y que ello no suponga perjudicar el mantenimiento, en un estado
         de conservación favorable, de las poblaciones de la especie de que se trate en su área de distribución natural, los Estados
         miembros podrán establecer excepciones a lo dispuesto en los artículos 12, 13 y 14 y en las letras a) y b) del artículo 15:
      
      a)      con el fin de proteger la fauna y flora silvestres y de conservar los hábitats naturales;
      b)      para evitar daños graves en especial a los cultivos, al ganado, a los bosques, a las pesquerías y a las aguas, así como a
         otras formas de propiedad;
      
      c)      en beneficio de la salud y seguridad públicas o por razones imperativas de interés público de primer orden, incluidas las
         de carácter socioeconómico y consecuencias beneficiosas de importancia primordial para el medio ambiente;
      
      d)      para favorecer la investigación y educación, la repoblación, la reintroducción de dichas especies y para las operaciones de
         reproducción necesarias a dichos fines, incluida la propagación artificial de plantas;
      
      e)      para permitir, en condiciones de riguroso control, con criterio selectivo y de forma limitada, la toma o posesión de un número
         limitado y especificado por las autoridades nacionales competentes de determinados especímenes de las especies que se enumeran
         en el Anexo IV.
      
      […]»
      1.      Baja Austria
      51.      Respecto a los artículos 20, apartado 4, y 21 de la Niederösterreichisches Naturschutzgesetz, la Comisión censura, además
         de que no haga ninguna referencia al requisito de «mantenimiento en un estado de conservación favorable», el hecho de que
         no contenga una enumeración exhaustiva de los requisitos para establecer excepciones a lo dispuesto en los artículos 12 a
         15 de la Directiva.
      
      52.      Austria alega que garantiza la protección exigida por la Directiva porque las autoridades nacionales deben obrar de manera
         conforme a la Directiva y tienen en cuenta además los criterios contenidos en la normativa sobre caza a fin de aplicar el
         ordenamiento jurídico de manera uniforme. Ello tiene como consecuencia que, en la práctica, las autorizaciones para establecer
         excepciones se concedan de manera muy restrictiva. Así lo garantiza igualmente la jurisprudencia de las más altas instancias.
      
      53.      Como ya se ha señalado, las meras prácticas administrativas no pueden ser consideradas como constitutivas de un cumplimiento
         válido de las obligaciones del Tratado. (18) Como ha declarado el Tribunal de Justicia tanto respecto al artículo 16 de la Directiva (19) como respecto al artículo 9 de la Directiva de aves, de contenido similar, (20) los criterios según los cuales los Estados miembros pueden introducir excepciones a las prohibiciones establecidas en la
         Directiva deben recogerse en disposiciones nacionales precisas. Al respecto, procede señalar que el artículo 16 de la Directiva
         debe interpretarse en sentido estricto, puesto que establece con precisión las circunstancias en las que los Estados miembros
         pueden establecer excepciones a los artículos 12 a 15, letras a) y b), de la Directiva. (21)
      
      54.      La Niederösterreichisches Naturschutzgesetz establece en su artículo 20, apartado 4, que pueden autorizarse excepciones «si
         no existe el riesgo de que se ponga en peligro de manera relevante las poblaciones protegidas». Sin embargo, el artículo 16
         de la Directiva exige que la excepción «no suponga perjudicar el mantenimiento, en un estado de conservación favorable» de
         las poblaciones de la especie de que se trata. Los términos en que está redactado el artículo 20, apartado 4, hacen temer
         que el perjuicio que debe prohibirse termine por autorizarse por considerarlo no «relevante», aunque la población afectada
         no se encuentre en un estado de conservación favorable. Sin embargo, en caso de que el estado de conservación no sea favorable,
         tales perjuicios son incompatibles con el artículo 16.
      
      55.      Aunque puedan existir circunstancias excepcionales que justifiquen, por razones más poderosas de interés general, autorizar
         una excepción a las prohibiciones impuestas por la normativa de protección de las especies a pesar de que el estado de conservación
         no sea favorable, (22) el requisito de que el peligro para la población no sea relevante no presupone la existencia de dichas circunstancias.
      
      56.      Además, el artículo 20, apartado 4, de la citada ley se limita, respecto a los motivos justificados para autorizar una excepción,
         a mencionar un ejemplo, cuando permite las excepciones «especialmente con fines científicos o didácticos». Por tanto, no establece
         una enumeración exhaustiva de los motivos que justifican la excepción.
      
      57.      Austria invoca, además, el artículo 16, apartado 1, letra e), de la Directiva. Como sucede en el caso del artículo 9, apartado
         1, letra c), de la Directiva de aves, los Estados miembros pueden autorizar excepciones para permitir, en condiciones de riguroso
         control, con criterio selectivo y de forma limitada, la toma o posesión de un número limitado y especificado por las autoridades
         nacionales competentes de determinados especímenes de las especies que se enumeran en el anexo IV. Austria señala acertadamente
         que, conforme a esta disposición, no se necesita ningún motivo para establecer excepciones.
      
      58.      Sin embargo, únicamente pueden invocarse estas excepciones permitidas por el artículo 16 de la Directiva, si no existe ninguna
         otra solución satisfactoria y siempre y cuando no suponga perjudicar el mantenimiento, en un estado de conservación favorable,
         de las poblaciones de la especie de que se trate en su área de distribución natural. El artículo 20, apartado 4 de la Niederösterreichisches
         Naturschutzgesetz no menciona estos requisitos.
      
      59.      Además, el artículo 20, apartado 4, de la Niederösterreichisches Naturschutzgesetz debe exigir el cumplimiento de los requisitos
         especiales del artículo 16, apartado 1, letra e), de la Directiva, es decir, controles rigurosos, criterios selectivos y forma
         limitada en la toma y posesión de los especímenes. En especial, la «forma limitada» debe especificarse precisando niveles
         cuantitativos máximos. (23) El artículo 20, apartado 4, tampoco se atiene a estas exigencias.
      
      60.      Austria no puede enervar las imputaciones relativas al artículo 20, apartado 4, de la Niederösterreichisches Naturschutzgesetz
         invocando las disposiciones de su normativa en materia de caza. Aunque existan normas sobre los métodos y medios de caza,
         éstas sólo se aplican en el ámbito e la caza y, en esa medida, la Comisión tampoco las censura. Sin embargo, la aplicación
         del artículo 20, apartado 4, no permite infringir los artículos 12 a 16 de la Directiva fuera del ámbito de la caza.
      
      61.      El artículo 21 de la Niederösterreichisches Naturschutzgesetz, que asimismo ha sido impugnado, excluye los aprovechamientos
         industriales, agrícolas y forestales de las prohibiciones establecidas por la normativa de protección de las especies. Sin
         embargo se establece expresamente que estas cláusulas de excepción no se aplican a los daños causados intencionadamente a
         la flora y fauna protegida.
      
      62.      El artículo 16 de la Directiva no prevé excepciones a las prohibiciones de los artículos precedentes por razones de aprovechamiento
         industrial, agrícola o forestal. Sin embargo, las excepciones del artículo 21 de la Niederösterreichisches Naturschutzgesetz
         no se aplican, debido a las excepciones a la excepción, a los perjuicios causados intencionadamente a la fauna y flora protegida.
         Pero las prohibiciones de los artículos 12, apartado 1, letras a) a c) y 13 a 15 de la Directiva requieren expresa o tácticamente
         intencionalidad. (24) Por ese motivo, las excepciones del artículo 21, limitadas a las actuaciones no intencionales, no pueden infringir esas disposiciones
         de la Directiva. Consiguientemente, no es preciso examinar la compatibilidad con el artículo 16 de los requisitos impuestos
         a las excepciones. (25)
      
      63.      Otra cosa sucede con el artículo 12, apartado 1, letra d), de la Directiva. La prohibición que impone de deteriorar o destruir
         los lugares de reproducción o las zonas de descanso no requiere intencionalidad. (26) Por consiguiente, las excepciones contempladas en el artículo 21 de la Niederösterreichisches Naturschutzgesetz a las prohibiciones
         impuestas por la normativa de protección de las especies requieren una justificación que concuerde con el artículo 16 de la
         Directiva. El artículo 21 no cumple estos requisitos, puesto que no menciona la inexistencia de ninguna otra solución satisfactoria,
         el hecho de que ello no suponga perjudicar el mantenimiento, en un estado de conservación favorable, de las poblaciones de
         la especie de que se trata, ni las excepciones específicas a que se refiere el artículo 16, apartado 1, letras a) a e).
      
      64.      Por último, respecto al artículo 21 de la Niederösterreichisches Naturschutzgesetz, Austria también invoca disposiciones de
         la normativa sobre caza que, en su opinión, deben ser observadas. Aunque las autoridades nacionales también tuvieran en cuenta
         los criterios fijados en la normativa sobre caza, ello no crea una normativa comparable, en el nivel de protección y en seguridad
         jurídica, con una norma que contuviera una enumeración exhaustiva de los motivos de excepción permitidos. El artículo 95 de
         la JagdG invocado por Austria no contiene tal listado de motivos de justificación, sino que se limita a prohibir determinados
         métodos de caza de determinadas especies. Por consiguiente, hay que considerar fundado el motivo de recurso basado en una
         insuficiente adaptación del Derecho de Baja Austria a lo dispuesto en el artículo 16, apartado 1, de la Directiva.
      
      2.      Salzburgo
      65.      Respecto al artículo 34 de la Salzburger Naturschutzgesetz (Ley de Salzburgo de protección de la naturaleza) y al artículo
         104, apartado 4, de la Salzburger Jagdgesetz (Ley de Salzburgo en materia de caza), la Comisión censura que las excepciones
         no exigen el mantenimiento en un estado de conservación favorable, de las poblaciones de que se trate, sino únicamente que
         no empeore la magnitud de las respectivas poblaciones de las especies de la fauna y flora o de las especies de animales salvajes.
         La Comisión considera que esta redacción contradice la obligación impuesta por el artículo 2, apartado 2, de la Directiva,
         de restablecer un estado de conservación favorable.
      
      66.      A ello opone Austria que el concepto de «mantenimiento» del artículo 16, apartado 1, de la Directiva sólo significa preservación,
         pero no restablecimiento del estado de conservación favorable. Afirma que carece de sentido y es ilógico que, al conceder
         una excepción, se exija cumplir una obligación de restablecimiento de un estado de conservación favorable:
      
      67.      La expresión «mantenimiento» parece indicar ciertamente que se refiere a la preservación de cierto estado. Por tanto, el estado
         que debe preservarse sería el estado de conservación favorable en el sentido del artículo 1, letra i), de la Directiva. De
         ello se deduce que, en la medida en que aún no se haya alcanzado un estado de conservación más favorable en ese sentido, no
         pueden, en principio y siempre que no concurran circunstancias excepcionales, autorizarse excepciones al amparo del artículo
         16, apartado 1, de la Directiva.
      
      68.      La disposición nacional no cumple de manera satisfactoria este requisito puesto que, para permitir las excepciones, sólo exige
         que «no empeore la situación de las especies afectadas de la fauna y la flora», sin supeditar la excepción a la consecución
         del fin último de mantener las poblaciones en un estado de conservación favorable.
      
      69.      Por lo demás, la Comisión censura que el artículo 34 de la Salzburger Naturschutzgesetz permita conceder excepciones para
         la elaboración de bebidas (apartado 1, número 2) y para la construcción de instalaciones (apartado 1, número 9). Austria no
         contradice estas imputaciones y anuncia su intención de modificar la normativa.
      
      70.      Por tanto, procede estimar este motivo.
      D.      Artículo 22 de la Directiva
      71.      El artículo 22 de la Directiva dispone:
      «En la aplicación de las disposiciones de la presente Directiva, los Estados miembros:
      a)      […]
      b)      garantizarán que la introducción intencionada en la naturaleza de una especie que no sea autóctona de su territorio se regule
         de modo que no perjudique a la fauna y flora silvestres autóctonas ni a sus hábitats naturales en su zona de distribución
         natural y, si lo consideraren necesario, prohibirán dicha introducción. Se comunicará al comité, para su información, el resultado
         de los estudios de evaluación realizados;
      
      c)      […]»
      72.      La Comisión alega que el artículo 17, apartado 5, de la Niederösterreichisches Naturschutzgesetz permite una excepción a la
         prohibición, en principio, de introducir o de cultivar plantas o animales no autóctonas siempre y cuando no se «perturbe permanentemente»
         las propiedades naturales (genéticas) de las especies autóctonas de la fauna o la flora o la belleza y la singularidad del
         paisaje. De esta forma introduce un criterio adicional que no exige la Directiva.
      
      73.      Comparto este criterio. A diferencia de lo que sucede con la Directiva, la disposición nacional no contiene una prohibición
         absoluta de causar cualquier tipo de perjuicio, sino que se limita a prohibir los perjuicios permanentes de los hábitats naturales
         o de las especies de la fauna y flora silvestres autóctonas a través de la introducción intencionada de especies no autóctonas.
         Esto no constituye una adaptación correcta a lo dispuesto en la Directiva.
      
      III. Costas
      74.      A tenor del artículo 69, apartado 2, del Reglamento de Procedimiento, la parte que pierda el proceso será condenada en costas,
         si así lo hubiera solicitado la otra parte. En la medida en que el recurso aún está pendiente, la mayor parte de las pretensiones
         de la Comisión deben ser estimadas, de forma que procede condenar en costas a Austria. Lo mismo cabe afirmar, conforme al
         artículo 69, apartado 5, del Reglamento de Procedimiento, respecto a los motivos de recurso de los que ha desistido la Comisión.
         Austria ha dado lugar al recurso, puesto que la normativa se adaptó tardíamente a las exigencias del Derecho comunitario.
         Por consiguiente, procede condenar a la República de Austria al pago de la totalidad de las costas procesales.
      
      IV.    Conclusión
      75.      En consecuencia, propongo al Tribunal de Justicia resolver lo siguiente:
      1)      Declarar que la República de Austria ha incumplido las obligaciones que le incumben en virtud de los artículos 10 CE y 249 CE
         y 23 de la Directiva 92/43/CEE del Consejo, de 21 de mayo de 1992, relativa a la conservación de lo hábitats naturales y de
         la fauna y flora silvestres, al no haber adaptado correctamente el Derecho nacional a las siguientes disposiciones:
      
      –        artículo 1, letras e), g) e i) en relación con Salzburgo;
      –        artículo 6, apartado 1, en relación con Baja Austria y Alta Austria;
      –        artículo 6, apartado 2, en relación con Tirol;
      –        artículo 12 en relación con Estiria y Tirol;
      –        artículo 13, en relación con Carintia, Estiria y Tirol;
      –        artículo 16, apartado 1, en relación con Baja Austria, Salzburgo, Estiria y Tirol, y
      –        artículo 22, letra b), apartado 1, en relación con Baja Austria.
      2)      Desestimar la demanda en todo lo demás.
      3)      Condenar en costas a la República de Austria.
      1 –	Lengua original: alemán.
      
      2  –	DO L 206, p. 7, en la versión de la Directiva 97/62/CE, de 27 de octubre de 1997, DO L 305, p. 42.
      
      3 –	Que la Comisión mantenga este motivo de recurso a pesar de que, entre tanto, se haya modificado la ley impugnada en relación
         con la muerte de determinados animales se debe a que las medidas permitidas con arreglo a dicha norma para evitar los daños
         ocasionados a los animales salvajes, que no estén destinados al sacrificio de estos animales, pueden aplicarse a determinadas
         especies protegidas con arreglo al artículo 12 de la Directiva, por ejemplo en forma de alternación intencionada, sin que
         concurre un motivo de justificación de los contemplados en el artículo 16.
      
      4 –	Sentencias de 10 de enero de 2006, Comisión/Alemania [Conformidad] (C‑98/03, Rec. p. I‑53), apartado 59, y de 20 de octubre
         de 2005, Comisión/Reino Unido [Conformidad] (C‑6/04, Rec. p. I‑9017), apartado 25.
      
      5 –	Sentencias de 13 de febrero de 2003, Comisión/Luxemburgo [Conformidad] (C‑75/01, Rec. p. I‑1585), apartados 22 y ss., y
         de 24 de junio de 2003, Comisión/Portugal [Conformidad] (C‑72/02, Rec. p. I‑6597), apartado 17.
      
      6 –	Sentencia Comisión/Reino Unido, citada en la nota 4 supra, apartado 65.
      
      7 –	Sentencia de 10 de mayo de 2001, Comisión/Países Bajos (C‑144/99, Rec. p. I‑3541), apartado 21, y de 19 de septiembre de
         1996, Comisión/Grecia (C‑236/95, Rec. p. I‑4459), apartados 12 y ss., así como, en materia de medio ambiente, las conclusiones
         presentadas por la Abogado General Stix-Hackl el 14 de enero de 2003 en el asunto Comisión/Francia (sentencia de 26 de junio
         de 2003, C‑233/00, Rec. p. I‑6625), punto 73.
      
      8 –	Sentencias de 13 de marzo de 1997, Comisión/Francia (C‑197/96, Rec. p. I‑1489), apartado 14; de 9 de marzo de 2000, Comisión/Italia
         (C‑358/98, Rec. p. I‑1255), apartado 17; de 7 de marzo de 2002, Comisión/Italia (C‑145/99, Rec. p. I‑2235), apartado 30, y
         de 10 de marzo de 2005 Comisión/Reino Unido (C‑33/03, Rec. p. I‑1865), apartado 25.
      
      9 –	Véase el punto 7 supra.
      
      10 –	Véase el punto 29 supra.
      
      11 –	Directiva 79/409/CEE del Consejo, de 2 de abril de 1979, relativa a la conservación de las aves silvestres (DO L 103, p.1;
         EE 15/02, p. 125).
      
      12 –	Respecto a la Directiva de aves, véanse las sentencias de 2 de agosto de 1993, Comisión/España [Marismas de Santoña] (C‑355/90,
         Rec. p. I‑4221), apartados 17 y ss, y 26, y de 11 de julio de 1996, Royal Society for the Protection of Birds [Lappel Bank],
         (C‑44/95, Rec. p. I‑3805), apartados 25 y ss. y, respecto a la Directiva sobre los hábitats, la sentencia de 7 de noviembre
         de 2000, First Corporate Shipping (C‑371/98, Rec. p. I‑9235), apartado 25.
      
      13 –	Así lo afirma, por ejemplo Ennöckl, en Natura 2000, Die Vogelschutz- und Fauna-Flora-Habitatrichtlinie und ihre Umsetzung im österreichischen Naturschutzrecht, Wien 2002, p. 66; en contra de este criterio véase por ejemplo las afirmaciones de la Comisión en: Natura 2000 – Gebietsmanagement,
         Die Vorgaben des Artikels 6 der Habitat-Richtlinie 92/43/EWG, 2000, pp. 20 y 21.
      
      14 –	Conclusiones presentadas el 16 de septiembre de 1999 en el asunto Comisión/Francia [Conformidad] (sentencia de 6 de abril
         de 2000, C‑256/98, Rec. p. I‑2487), punto 22.
      
      15 –	Véanse, por ejemplo, las sentencias de 2 de abril de 1998, Norbrook Laboratories (C‑127/95, Rec. p. I‑1531), apartado 89;
         de 12 de marzo de 2002, Omega Air y otros  (C‑27/00 y C‑122/00, Rec. p. I‑2569), apartado. 62, y de 6 de diciembre de 2005,
         ABNA y otros (C‑453/03, C‑11/04, C‑12/04 y C‑194/04, Rec. p. I‑10423), apartado 68.
      
      16 –	Véanse a este respecto las conclusiones que presenté el 29 de enero de 2004 en el asunto Waddenvereniging y Vogelsbeschermingvereniging
         (sentencia de 7 de septiembre de 2004, C‑127/02, Rec. p. I‑7405), punto 27.
      
      17 –	Sentencia Comisión/Reino Unido [Conformidad], citado en la nota 3 supra, apartado 37.
      
      18 –	Véase el punto 31 supra.
      19 –	Sentencia Comisión/Alemania [Conformidad], citada en la nota 4 supra, apartados 57 y ss.).
      
      20 –	Sentencia de 15 de marzo de 1990, Comisión/Países Bajos [Conformidad] (339/87, Rec. p. I‑851), apartado 28.
      
      21 –	Sentencia Comisión/Reino Unido [Conformidad], citada en la nota 4 supra, apartado 111; véase asimismo la sentencia Comisión/Alemania [Conformidad], citada en la nota 4 supra, apartado 61.
      
      22 –	Véanse las conclusiones que presenté el 30 de noviembre de 2006 en el asunto Comisión/Finlandia [Caza del lobo]  (C‑342/05,
         Rec. p. I‑0000), puntos 50 y ss.
      
      23 –	Así se lo declaró respecto al artículo 9, apartado 1, letra c), de la Directiva de aves, de contenido similar, la sentencia
         de 8 de junio de 2006, WWF Italia y otros  (C‑60/05, Rec. p. I‑0000), apartado 36.
      
      24 –	Respecto al concepto de carácter deliberado en este contexto, véase la sentencia de 18 de mayo de 2006, Comisión/España
         [Caza mediante lazos con freno] (C‑221/04, Rec. p. I‑4515), apartado 71.
      
      25 –	En relación con las normas paralelas de la Directiva de aves, véanse las conclusiones que presento hoy en el asunto Comisión/Austria
         (C‑507/04, Rec. p. I‑0000), punto 130.
      
      26 –	Sentencias Comisión/Reino Unido [Conformidad], citada en la nota 4 supra,  apartado 79, y Comisión/Alemania [Conformidad], citada en la nota 4 supra, apartado 55.