CELEX: 62016TJ0760
Language: es
Date: 2018-05-17 00:00:00
Title: Sentencia del Tribunal General (Sala Novena) de 17 de mayo de 2018.#Basil BV contra Oficina de Propiedad Intelectual de la Unión Europea.#Dibujo o modelo comunitario — Procedimiento de nulidad — Dibujo o modelo comunitario registrado que representa cestas para bicicletas — Motivo de nulidad — Inadmisibilidad de la solicitud de nulidad — Artículos 52, apartado 3, y 86, apartado 5, del Reglamento (CE) n.º 6/2002 — Divulgación del dibujo o modelo anterior — Carácter singular — Diferente impresión general — Artículos 6 y 25, apartado 1, letra b), del Reglamento n.º 6/2002.#Asunto T-760/16.

SENTENCIA DEL TRIBUNAL GENERAL (Sala Novena)
      de 17 de mayo de 2018 (
            *1
         )
      «Dibujo o modelo comunitario — Procedimiento de nulidad — Dibujo o modelo comunitario registrado que representa cestas para bicicletas — Motivo de nulidad — Inadmisibilidad de la solicitud de nulidad — Artículos 52, apartado 3, y 86, apartado 5, del Reglamento (CE) n.o 6/2002 — Divulgación del dibujo o modelo anterior — Carácter singular — Diferente impresión general — Artículos 6 y 25, apartado 1, letra b), del Reglamento n.o 6/2002»
      En el asunto T‑760/16,
      
         Basil BV, con domicilio social en Silvolde (Países Bajos), representada por los Sres. N. Weber y J. von der Thüsen, abogados,
      parte recurrente,
      contra
      
         Oficina de Propiedad Intelectual de la Unión Europea (EUIPO), representada por el Sr. S. Hanne y la Sra. D. Walicka, en calidad de agentes,
      parte recurrida,
      y en el que la otra parte en el procedimiento ante la Sala de Recurso de la EUIPO, que actúa como parte coadyuvante ante el Tribunal General, es:
      
         Artex SpA, con domicilio social en San Zeno di Cassola (Italia), representada por la Sra. J. Vogtmeier, abogada,
      que tiene por objeto un recurso interpuesto contra la resolución de la Tercera Sala de Recurso de la EUIPO de 7 de julio de 2016 (asunto R 535/2015‑3), relativa a un procedimiento de nulidad entre Artex y Basil,
      EL TRIBUNAL GENERAL (Sala Novena),
      integrado por el Sr. S. Gervasoni (Ponente), Presidente, y la Sra. K. Kowalik-Bańczyk y el Sr. C. Mac Eochaidh, Jueces;
      Secretario: Sr. J. Plingers, administrador;
      habiendo considerado el recurso, presentado en la Secretaría del Tribunal General el 4 de noviembre de 2016;
      habiendo considerado los escritos de contestación de la EUIPO, presentados en la Secretaría del Tribunal General el 12 de enero de 2017;
      habiendo considerado los escritos de contestación de la coadyuvante, presentados en la Secretaría del Tribunal General el 16 de enero de 2017;
      celebrada la vista el 7 de diciembre de 2017;
      dicta la siguiente
      
         Sentencia
      
      
         Antecedentes del litigio
      
      
               1
            
            
               El 13 de febrero de 2004, la recurrente, Basil BV, presentó una solicitud de registro de un dibujo o modelo comunitario en la Oficina de Propiedad Intelectual de la Unión Europea (EUIPO), en virtud de lo dispuesto en el Reglamento (CE) n.o 6/2002 del Consejo, de 12 de diciembre de 2001, sobre los dibujos y modelos comunitarios (DO 2002, L 3, p. 1).
            
         
               2
            
            
               El dibujo o modelo cuyo registro se solicitó (en lo sucesivo, «dibujo o modelo controvertido») es el que se reproduce a continuación:
               
         
               3
            
            
               El dibujo o modelo controvertido se registró con el número 142245‑0001. Su registro se publicó en el Boletín
                  de dibujos o modelos comunitarios n.o 47/2004, de 15 de junio de 2004. Dicho registro fue renovado hasta el 13 de febrero de 2019.
            
         
               4
            
            
               El dibujo o modelo controvertido tiene la finalidad de aplicarse a «cestas para bicicletas», comprendidas en la clase 03‑01 en el sentido del Arreglo de Locarno que establece una Clasificación Internacional para los Dibujos y Modelos Industriales, de 8 de octubre de 1968, en su versión modificada.
            
         
               5
            
            
               El 17 de junio de 2013, la coadyuvante, Artex SpA, presentó ante la EUIPO una solicitud de nulidad del dibujo o modelo controvertido con arreglo al artículo 52 del Reglamento n.o 6/2002. El motivo invocado en apoyo de la solicitud de nulidad era el previsto en el artículo 25, apartado 1, letra b), del Reglamento n.o 6/2002.
            
         
               6
            
            
               En su solicitud de nulidad, la coadyuvante alega, en particular, que el dibujo o modelo impugnado no tenía carácter singular en el sentido del artículo 6 del Reglamento n.o 6/2002 y, en apoyo de sus declaraciones, se basó en varios documentos que supuestamente acreditaban la divulgación al público de un dibujo o modelo anterior (en lo sucesivo, «dibujo o modelo anterior»), en concreto:
               
                        –
                     
                     
                        uno de los catálogos en el que figura la imagen de una cesta para bicicletas; esa imagen va acompañada de un número de artículo 34.54.50, de una indicación del tamaño del producto de que se trata y de su descripción, a saber, «cesta posterior Speedy en forma de malla», que aparece en cuatro lenguas; esta imagen y las indicaciones que la acompañan se reproducen a continuación:
                        
                           
                     
                  
                        –
                     
                     
                        varias facturas de los años 2000 a 2002 y que se refieren a la venta a empresas de cestas en las que figura el nombre Speddy;
                     
                  
                        –
                     
                     
                        un catálogo del año 2001 y tres catálogos del año 2002 elaborados por diferentes empresas italianas que contienen la imagen de una cesta para bicicletas, que se reproduce a continuación:
                        
                           
                     
                  
                        –
                     
                     
                        una factura y un albarán de entrega datados el 20 de julio de 2000 de una empresa tailandesa que se le habían remitido;
                     
                  
                        –
                     
                     
                        una reproducción del puesto de una empresa en el que se exponía una cesta para bicicletas y una factura correspondiente a una exposición en Colonia (Alemania) en 2002.
                     
                  
         
               7
            
            
               Mediante resolución de 13 de enero de 2015, después de haber reconocido la admisibilidad de la solicitud de nulidad, la División de Anulación declaró nulo el dibujo o modelo controvertido porque no tenía carácter singular.
            
         
               8
            
            
               El 11 de marzo de 2015, la recurrente interpuso un recurso contra la resolución de la División de Anulación.
            
         
               9
            
            
               Mediante resolución de 7 de julio de 2016 (en lo sucesivo, «resolución impugnada»), la Tercera Sala de Recurso de la EUIPO desestimó el recurso. En esencia, consideró, en primer lugar, que la solicitud de nulidad presentada en el caso de autos por la coadyuvante era admisible, contrariamente a lo que sostenía la recurrente; en segundo lugar, que el dibujo o modelo anterior había sido divulgado antes de la fecha de presentación de la solicitud de registro del dibujo o modelo controvertido, a saber, el 13 de febrero de 2004, y, en tercer lugar, que la División de Anulación había declarado acertadamente que el dibujo o modelo controvertido era nulo, ya que carecía de carácter singular.
            
         
         Procedimiento y pretensiones de las partes
      
      
               10
            
            
               Mediante diligencia de ordenación del procedimiento, el Tribunal formuló determinadas preguntas a las partes, a las que estas respondieron en los plazos señalados.
            
         
               11
            
            
               La recurrente solicita al Tribunal que:
               
                        –
                     
                     
                        Anule la resolución impugnada.
                     
                  
                        –
                     
                     
                        Condene a la EUIPO y, en su caso, a las posibles coadyuvantes al pago de las costas del procedimiento.
                     
                  
         
               12
            
            
               La EUIPO y la coadyuvante solicitan al Tribunal que:
               
                        –
                     
                     
                        Desestime el recurso.
                     
                  
                        –
                     
                     
                        Condene en costas a la recurrente.
                     
                  
         
         Fundamentos de Derecho
      
      
               13
            
            
               En apoyo de su recurso, la recurrente invoca tres motivos. En primer lugar, la infracción del artículo 52, apartado 3, del Reglamento n.o 6/2002, relativo a la inadmisibilidad, en determinadas condiciones, de las solicitudes de nulidad; en segundo lugar, la infracción del artículo 7 del Reglamento n.o 6/2002, relativo a la divulgación de los dibujos o modelos, y, en tercer lugar, la infracción del artículo 6 del Reglamento n.o 6/2002, relativo al carácter singular de los dibujos o modelos.
            
         
         
            Sobre el primer motivo, basado en la infracción del artículo 52, apartado 3, del Reglamento n.o 6/2002
         
      
      
               14
            
            
               La recurrente sostiene, en esencia, que la EUIPO debería haber declarado la inadmisibilidad de la solicitud de nulidad presentada por la coadyuvante en virtud del artículo 52, apartado 3, del Reglamento n.o 6/2002 o, en su defecto, del artículo 86, apartado 5, del mismo Reglamento.
            
         
               15
            
            
               A este respecto, la recurrente se apoya en la existencia de una resolución de la Sala de Recurso, anterior a la resolución impugnada, por la que esta desestimó una solicitud de nulidad presentada contra el dibujo o modelo controvertido. La recurrente señala que ese procedimiento de nulidad precedente fue promovido por la empresa autora del recurso junto con la coadyuvante.
            
         
               16
            
            
               La EUIPO y la coadyuvante rebaten estas alegaciones.
            
         
               17
            
            
               A este respecto, es preciso recordar, en primer lugar, que el artículo 52, apartado 3, del Reglamento n.o 6/2002 dispone que una solicitud de declaración de nulidad presentada ante la EUIPO no será admisible cuando un tribunal de dibujos y modelos comunitarios haya resuelto en sentencia firme entre las mismas partes una solicitud relativa a la misma materia y con idéntica causa.
            
         
               18
            
            
               Sin embargo, las disposiciones del artículo 52, apartado 3, del Reglamento n.o 6/2002 no son aplicables en el caso de autos.
            
         
               19
            
            
               En efecto, en primer lugar, el artículo 80 del Reglamento n.o 6/2002, titulado «Tribunales de dibujos y modelos comunitarios», establece, en su apartado 1, que los Estados miembros designarán en sus territorios respectivos un número tan limitado como sea posible de tribunales nacionales y de primera y segunda instancia (tribunales de dibujos y modelos comunitarios), que desempeñarán las funciones que les atribuya ese Reglamento. Así pues, de las disposiciones de dicho artículo resulta que un tribunal de dibujos y modelos comunitarios es necesariamente un órgano jurisdiccional nacional de un Estado miembro.
            
         
               20
            
            
               Por consiguiente, el artículo 52, apartado 3, del Reglamento n.o 6/2002 no se aplica cuando la EUIPO ya haya resuelto, sino únicamente cuando lo ha hecho un órgano jurisdiccional de un Estado miembro.
            
         
               21
            
            
               En segundo lugar, la recurrente no demuestra que la parte que presentó en este asunto la solicitud de nulidad del dibujo o modelo controvertido es la misma parte que presentó la solicitud de nulidad contra el dibujo o modelo controvertido en el asunto precedente.
            
         
               22
            
            
               En efecto, la circunstancia de que exista una fuerte vinculación entre los dos asuntos de que se trata y una estrecha colaboración entre las dos partes que presentaron, en cada uno de los dos asuntos, la solicitud de nulidad, puesta de manifiesto, en particular, por la identidad de sus representantes y de sus alegaciones, no permite concluir que existe identidad de partes.
            
         
               23
            
            
               A este respecto, la coadyuvante indicó, sin que ello fuera cuestionado en la vista, que la empresa que presentó la solicitud de nulidad precedente era solo su cliente, lo que no basta para hacer de ella y de esa empresa una sola y misma parte.
            
         
               24
            
            
               Por otra parte, la circunstancia mencionada en el anterior apartado 22 no permite concluir que las solicitudes de nulidad en cuestión tuvieran carácter abusivo.
            
         
               25
            
            
               Por último, en lo tocante a la alegación de que la Sala de Recurso vulneró el derecho de la recurrente a ser suficientemente oída en lo que se refiere al comportamiento supuestamente abusivo de la coadyuvante, la recurrente no aporta ningún dato que permita concluir que la Sala de Recurso no le permitió presentar sus observaciones al respecto.
            
         
               26
            
            
               Además, si bien la recurrente alega, invocando el artículo 47 de la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea y el artículo 6, apartado 1, del Convenio para la Protección de los Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales, firmado en Roma el 4 de noviembre de 1950, la violación del derecho a un juicio justo, procede precisar que el Tribunal excluyó la aplicación de ese derecho a las Salas de Recurso de la EUIPO, ya que el procedimiento ante las Salas de Recurso no es de carácter jurisdiccional, sino administrativo [sentencias de 20 de abril de 2005, Krüger/OAMI — Calpis (CALPICO), T‑273/02, EU:T:2005:134, apartado 62, y de 12 de diciembre de 2014, Comptoir d’Épicure/OAMI — A-Rosa Akademie (da rosa), T‑405/13, no publicada, EU:T:2014:1072, apartado 71; véase asimismo, en este sentido, la sentencia de 12 de diciembre de 2002, Procter & Gamble/OAMI (Forma de un jabón), T‑63/01, EU:T:2002:317, apartado 23].
            
         
               27
            
            
               En segundo lugar, las disposiciones del artículo 86, apartado 5, del Reglamento n.o 6/2002, conforme a las cuales no podrá interponerse demanda de reconvención por nulidad de un dibujo o modelo comunitario registrado si la EUIPO hubiere ya dirimido mediante resolución firme una demanda con el mismo objeto y la misma causa, no regulan los procedimientos ante la EUIPO y, en particular, sus Salas de Recurso, sino los procedimientos ante los tribunales de dibujos o modelos comunitarios, en relación con los cuales ya se ha precisado en el anterior apartado 19 que constituyen órganos jurisdiccionales nacionales.
            
         
               28
            
            
               Si bien es cierto que las disposiciones del artículo 52, apartado 3, del Reglamento n.o 6/2002 y las del artículo 86, apartado 5, del Reglamento n.o 6/2002 tienen por objeto prevenir eventuales conflictos, en materia de nulidad de un dibujo o modelo, entre las resoluciones de la EUIPO y las de los tribunales de dibujos o modelos comunitarios, de esas mismas disposiciones no puede deducirse que el Reglamento n.o 6/2002 instaure una forma equivalente de prevención de conflictos entre resoluciones de la EUIPO.
            
         
               29
            
            
               En tercer lugar, se excluye una aplicación por analogía del artículo 52, apartado 3, del Reglamento n.o 6/2002 a los supuestos en que la EUIPO ya se haya pronunciado sobre una solicitud de nulidad.
            
         
               30
            
            
               En efecto, no se ha demostrado que esta disposición contenga una laguna incompatible con un principio general del Derecho que pudiera colmarse mediante la aplicación por analogía (véase, en este sentido, la sentencia de 12 de diciembre de 1985, Krohn, 165/84, EU:C:1985:507, apartados 13 y 14).
            
         
               31
            
            
               Es cierto que el Reglamento (CE) n.o 207/2009 del Consejo, de 26 de febrero de 2009, sobre la marca de la Unión Europea (DO 2009, L 78, p. 1), en su versión modificada [sustituido por el Reglamento (UE) 2017/1001 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 14 de junio de 2017, sobre la marca de la Unión Europea (DO 2017, L 154, p. 1)], y más en particular el artículo 56, apartado 3, de dicho Reglamento (actualmente artículo 63 del Reglamento 2017/1001), al que se refiere la recurrente en su escrito de demanda (haciendo referencia, por un error de transcripción, cuya existencia confirmó en la vista, al artículo 60, apartado 3, del Reglamento n.o 6/2002) dispone, en su versión modificada por el Reglamento (UE) 2424/2015 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 16 de diciembre de 2015 (DO 2015, L 341, p. 21), que la de solicitud de nulidad no será admisible cuando la EUIPO o un tribunal de marcas de la Unión haya resuelto entre las mismas partes, en cuanto al fondo de una solicitud con el mismo objeto y la misma causa, y esa resolución haya adquirido fuerza de cosa juzgada.
            
         
               32
            
            
               Sin embargo, si, en materia de marcas de la Unión Europea, al legislador le pareció necesaria la adopción de una disposición expresa para que la autoridad de la que están revestidas las resoluciones anteriores de la EUIPO pudiera llevar a que una solicitud de nulidad pueda desestimarse sin ser examinada en cuanto al fondo, también sería necesaria una disposición expresa en este sentido en materia de dibujos o modelos. Por lo tanto, no es posible compensar la inexistencia de esa disposición aplicando por analogía el artículo 52, apartado 3, del Reglamento n.o 6/2002 a las resoluciones de la EUIPO.
            
         
               33
            
            
               Además, sería necesaria una disposición textual expresa a efectos de la aplicación por analogía a las resoluciones de la EUIPO de disposiciones destinadas a aplicarse a resoluciones judiciales «que hayan adquirido fuerza de cosa juzgada» máxime si se tiene en cuenta que, según reiterada jurisprudencia, los procedimientos ante la EUIPO tienen carácter administrativo, y no judicial [sentencia de 15 de julio de 2015, TVR Automotive/OAMI — TVR Italia (TVR ITALIA), T‑398/13, EU:T:2015:503, apartado 38; véase asimismo, en este sentido la sentencia de 12 de diciembre de 2002, Forma de un jabón, T‑63/01, EU:T:2002:317, apartados 22 y 23].
            
         
               34
            
            
               Procede añadir que, en materia de dibujo o modelos comunitarios, el examen en cuanto al fondo de la solicitud de registro se limita, con arreglo al artículo 47, apartado 1, del Reglamento n.o 6/2002, al control de la conformidad de esa solicitud con la definición del dibujo o modelo que resulta del artículo 3, letra a), de dicho Reglamento, y al respeto del orden público. Por lo demás, se aplican requisitos de forma, expuestos en el artículo 45 del Reglamento n.o 6/2002. Al contrario, los artículos 7 y 8 del Reglamento n.o 207/2009 (actualmente artículos 7 y 8 del Reglamento 2017/1001) instauran previamente al registro de una marca un control sustancial de su validez, basado, en relación con el artículo 8 del Reglamento n.o 207/2009, en la existencia de un procedimiento de oposición. Así, habida cuenta del grado de control de la validez de los dibujos o modelos con carácter previo a su registro, el procedimiento de nulidad, que permite garantizar dicho control con posterioridad a ese registro, ocupa necesariamente en el sistema del Reglamento n.o 6/2002 una posición distinta a la que ocupa en el sistema del Reglamento n.o 207/2009 en el que ese grado de control es diferente. Esta precisión hace que resulte todavía más delicada la aplicación por analogía del artículo 52, apartado 3, del Reglamento n.o 6/2002 a las resoluciones de la EUIPO que se inspiraría en las resoluciones del artículo 56, apartado 3, del Reglamento n.o 207/2009.
            
         
               35
            
            
               Habida cuenta de las consideraciones anteriores, debe desestimarse el presente motivo.
            
         
         
            Sobre el segundo motivo, basado en la infracción del artículo 7 del Reglamento n.o 6/2002
         
      
      
               36
            
            
               Mediante su segundo motivo, la recurrente reprocha a la Sala de Recurso haber infringido lo dispuesto en el artículo 7 del Reglamento n.o 6/2002, al reconocer que el dibujo o modelo anterior había sido divulgado. Este motivo comprende varias imputaciones, la primera de ellas, basada en la comunicación extemporánea a la EUIPO de la traducción de los elementos de prueba aportados por la coadyuvante para demostrar que el dibujo o modelo anterior se había hecho público; la segunda, basada en el carácter no probatorio de los elementos de prueba en los que se apoyó la Sala de Recurso para concluir que el dibujo o modelo anterior había sido divulgando antes del dibujo o modelo controvertido, y, la tercera, basada en que la Sala de Recurso incurrió en error al determinar los círculos especializados pertinentes.
            
         
         Sobre la comunicación extemporánea de la traducción de los elementos de prueba presentados por la coadyuvante ante la EUIPO
      
      
               37
            
            
               La recurrente, que sostenía en su demanda que los elementos de prueba aportados por la coadyuvante para acreditar la divulgación del dibujo o modelo anterior no habían sido traducidos a la lengua del procedimiento de nulidad hasta después del vencimiento del plazo previsto en el artículo 29, apartado 5, del Reglamento (CE) n.o 2245/2002 de la Comisión, de 21 de octubre de 2002, de ejecución del Reglamento n.o 6/2002 (DO 2002, L 341, p. 28), desistió, como resulta del acta de la vista, de esa imputación, sobre la cual ya no cabe pronunciarse.
            
         
         Sobre el carácter no probatorio de los elementos en los que se apoyó la Sala de Recurso para concluir que el dibujo o modelo anterior se había hecho público
      
      
               38
            
            
               La recurrente alega, en esencia, que los elementos de prueba en los que se apoyó la Sala de Recurso no permitían concluir que el dibujo o modelo anterior hubiera sido divulgado antes de la presentación de la solicitud de registro del dibujo o modelo controvertido, el 13 de febrero de 2004. En este sentido, la recurrente sostiene que el catálogo de la coadyuvante, las facturas, la reproducción del puesto de la empresa y otros catálogos presentados por la coadyuvante no demostraban que hubiera certeza en cuanto a la divulgación anterior.
            
         
               39
            
            
               La EUIPO y la coadyuvante solicitan que se desestime esta imputación.
            
         
               40
            
            
               Según el artículo 7 del Reglamento n.o 6/2002, se considerará que existe divulgación, a los efectos de lo dispuesto en los artículos 5 y 6, cuando el dibujo o modelo haya sido hecho público con posterioridad a su inscripción en el Registro o de algún otro modo, o si se ha expuesto, comercializado o divulgado de cualquier otro modo, antes de la fecha de la presentación de la solicitud de registro, salvo en el caso de que estos hechos no hayan podido ser razonablemente conocidos en el tráfico comercial normal por los círculos especializados del sector de que se trate, que operen en la Unión Europea. No obstante, siempre según el artículo 7 del Reglamento n.o 6/2002, no se considerará que el dibujo o modelo ha sido hecho público por el simple hecho de haber sido divulgado a un tercero en condiciones tácitas o expresas de confidencialidad.
            
         
               41
            
            
               El Reglamento n.o 2245/2002 no contiene ninguna precisión en cuanto a las pruebas que el solicitante de la nulidad debe aportar en materia de divulgación del dibujo o modelo anterior. Más en concreto, el artículo 28, apartado 1, letra b), inciso v), del Reglamento n.o 2245/2002 se limita a prever que, cuando la solicitud de declaración de nulidad se base, en particular, en la falta de carácter singular del dibujo o modelo comunitario para el que se solicita la protección deberá incluir la indicación y reproducción de los dibujos y modelos del solicitante de nulidad que pudieren constituir un obstáculo a la singularidad del dibujo o modelo comunitario para el que se solicita la protección y los justificantes de la divulgación precedente del dibujo o modelo anterior. Por otra parte, ni el Reglamento n.o 6/2002 ni el Reglamento n.o 2245/2002 especifican una forma obligatoria para los elementos de prueba que el solicitante de la nulidad debe aportar para justificar la divulgación de su dibujo o modelo antes de la fecha de presentación de la solicitud de registro del dibujo o modelo para el que se solicita la protección. Así pues, el artículo 28, apartado 1, letra b), incisos v) y vi), del Reglamento n.o 2245/2002 se limita a exigir que la solicitud de nulidad incluya los «justificantes de la existencia [del dibujo o modelo anterior]» y «los hechos, pruebas y alegaciones justificativos de la solicitud». Asimismo, el artículo 65, apartado 1, del Reglamento n.o 6/2002 tan solo prevé una lista no exhaustiva de diligencias de ordenación en los procedimientos ante la EUIPO. De lo anterior resulta que el solicitante de la nulidad puede elegir libremente la prueba que considere útil presentar a la EUIPO para apoyar su solicitud de nulidad [sentencia de 14 de julio de 2016, Thun 1794/EUIPO — Adekor (Símbolos gráficos decorativos), T‑420/15, no publicada, EU:T:2016:410, apartado 26].
            
         
               42
            
            
               Por otra parte, la divulgación de un dibujo o modelo anterior no puede demostrarse mediante probabilidades o presunciones, sino que debe basarse en elementos concretos y objetivos que acrediten una utilización efectiva y suficiente del dibujo o modelo anterior en el mercado. Asimismo, las pruebas aportadas por el solicitante de nulidad deben ser apreciadas relacionándolas entre sí. En efecto, si bien algunos de esos documentos pueden ser insuficientes por sí solos para demostrar la divulgación de un dibujo o modelo anterior, no es menos cierto que, cuando se asocian o leen conjuntamente con otros documentos o datos, pueden contribuir a probar la divulgación. Por último, para apreciar el valor probatorio de un documento es necesario comprobar la verosimilitud de la información que contiene. Es necesario tener en cuenta, en especial, el origen del documento, las circunstancias de su elaboración y de su destinatario y preguntarse si, por su contenido, parece razonable y fidedigno (sentencia de 14 de julio de 2016, Símbolos gráficos decorativos, T‑420/15, no publicada, EU:T:2016:410, apartado 27).
            
         
               43
            
            
               En el caso de autos, la Sala de Recurso señaló que la coadyuvante había comunicado un catálogo, del que se había presentado un original. En dicho catálogo figuraba la imagen de una cesta para bicicletas que llevaba el nombre Speedy. Esa imagen iba acompañada del número de artículo 34.54.50. La coadyuvante también presentó más de cien facturas dirigidas a distintas empresas radicadas, en particular, en Italia. Esas facturas estaban datadas los años 2000 a 2002 y correspondían a la venta de más de 25000 cestas en las que aparecían tanto el número de artículo 34.54.50 como el nombre Speedy.
            
         
               44
            
            
               La Sala de Recurso indicó que una cesta análoga a la mencionada en el anterior apartado 43 figuraba también en cuatro catálogos de otras empresas de los años 2001 y 2002 y aparecía en la reproducción del puesto de una empresa para una exposición en Colonia en 2002.
            
         
               45
            
            
               Apoyándose en tales elementos, considerados en su conjunto, la Sala de Recurso concluyó acertadamente que el dibujo o modelo anterior de que se trata en el caso de autos se había hecho público.
            
         
               46
            
            
               Las alegaciones formuladas por la recurrente no pueden desvirtuar esta conclusión.
            
         
               47
            
            
               En efecto, la recurrente se limita a formular dudas o reservas, en particular, en cuanto a la fecha y a la difusión del catálogo mencionado en el anterior apartado 43, así como sobre la propia existencia de los catálogos a los que se ha hecho referencia en el anterior apartado 44, sobre la relación entre el número de artículo que figura en el catálogo mencionado en el anterior apartado 43 o también sobre el hecho de que los catálogos en cuestión se hubieran hecho públicos o que los productos que se reproducen en ellos hubieran sido fabricados.
            
         
               48
            
            
               Tales dudas son insuficientes para desvirtuar el conjunto de indicios concordantes aportado por la coadyuvante y que la Sala de Recurso tomó en consideración para concluir que había existido divulgación.
            
         
               49
            
            
               Además, proceder recordar, en lo que atañe a la alegación de la recurrente basada en la falta de citación de testigos, que el solicitante de la nulidad puede elegir libremente la prueba que considere útil aportar a la EUIPO para apoyar su solicitud de nulidad (véase el apartado 41 anterior).
            
         
               50
            
            
               Asimismo, procede recordar, en lo que se refiere a las alegaciones basadas en el carácter insuficientemente probatorio de uno u otro de los elementos considerados por la Sala de Recuso, que, en el examen de la divulgación de un dibujo o modelo, es preciso realizar una apreciación global teniendo en cuenta todos los factores pertinentes en cada caso (véase el apartado 42 anterior).
            
         
               51
            
            
               Cabe señalar también que no se ha demostrado en absoluto la alegación de la recurrente de que en el sector de que se trata es habitual utilizar números de artículo idénticos para el producto del modelo precedente y el del modelo siguiente.
            
         
               52
            
            
               Además, la EUIPO indica de manera convincente que, si bien es cierto que dicha alegación no puede excluirse en el caso de una denominación de artículo, no resulta realista cuando se trata del número de artículo, toda vez que el uso de un mismo número de artículo para modelos sucesivos haría imposible cualquier distinción entre tales productos en el seguimiento de las ventas, la contabilidad o en cuestiones de garantía.
            
         
               53
            
            
               Por otra parte, por lo que se refiere a las alegaciones de la recurrente acerca de una posible manipulación de los documentos presentados por la coadyuvante, dichas alegaciones no han sido demostradas.
            
         
               54
            
            
               Por último, en cuanto a la invocación, por la recurrente, de una resolución anterior de una de las Salas de Recurso de la EUIPO, en la medida en que esa imputación no guarda relación con el primer motivo que ha sido desestimado en el anterior apartado 35, sino con la práctica decisoria de las Salas de Recurso de la EUIPO, una reiterada jurisprudencia ha establecido que las resoluciones que adopten las Salas de Recurso, en virtud del Reglamento n.o 207/2009 sobre el registro de un signo como marca de la Unión Europea, dimanan de una competencia reglada y no de una facultad discrecional. Por lo tanto, la legalidad de esas resoluciones debe apreciarse únicamente sobre la base de dicho Reglamento, y no sobre la base de una práctica decisoria anterior a las mismas. El Tribunal de Justicia ha declarado que, en virtud de los principios de igualdad de trato y de buena administración, cuando la EUIPO instruye una solicitud de registro de una marca de la Unión Europea, debe tomar en consideración las resoluciones ya adoptadas sobre solicitudes similares y reflexionar con especial atención sobre si procede o no resolver en el mismo sentido. No obstante, también ha declarado que los principios de igualdad de trato y de buena administración deben conciliarse con el respeto de la legalidad. Por consiguiente, quien solicita el registro de un signo como marca no puede invocar en su beneficio una posible ilegalidad cometida en favor de otro para obtener una resolución idéntica. Por lo demás, por razones de seguridad jurídica y, precisamente, de buena administración, el examen de toda solicitud de registro debe ser estricto y completo, para evitar que se registren marcas de manera indebida. Este examen debe tener lugar en cada caso concreto. En efecto, el registro de un signo como marca depende de criterios específicos, aplicables en las circunstancias fácticas del caso concreto, destinados a comprobar si el signo en cuestión incurre en alguno de los motivos de denegación [véase la sentencia de 16 de febrero de 2017, Antrax It/EUIPO — Vasco Group (Termosifones para radiadores), T‑828/14 y T‑829/14, EU:T:2017:87, apartado 93 y jurisprudencia citada].
            
         
               55
            
            
               Pues bien, la jurisprudencia recordada en el anterior apartado 54, relativa al sistema de la marca de la Unión Europea, es aplicable por analogía a los casos de instrucción de solicitudes de declaración de nulidad de dibujos o modelos (sentencia de 16 de febrero de 2017, Termosifones para radiadores, T‑828/14 y T‑829/14, EU:T:2017:87, apartado 93).
            
         
               56
            
            
               En el caso de autos, como se desprende de los anteriores apartados 43 a 45, la Sala de Recurso concluyó acertadamente que el dibujo o modelo anterior se había hecho público. Por lo tanto, la recurrente no puede invocar válidamente, para desvirtuar esa conclusión, una resolución anterior de la EUIPO.
            
         
               57
            
            
               En cualquier caso, varios elementos distinguen el presente asunto del asunto invocado por la recurrente. En este sentido, la coadyuvante presentó un número mucho mayor de facturas que la solicitante de la nulidad en ese asunto. Además, tales facturas se remitían a la denominación del dibujo o modelo anterior y a un número de artículo, que figuraban en el catálogo original en el que se presentaba ese dibujo o modelo. Por último, también se presentaron catálogos procedentes de otras empresas.
            
         
               58
            
            
               Así pues, la Sala de Recurso concluyó acertadamente, en el apartado 29 de la resolución impugnada, que esos elementos permitían distinguir suficientemente los dos asuntos de tal manera que estaba justificado llegar a conclusiones diferentes en cada uno de ellos.
            
         
               59
            
            
               De lo que precede se desprende que la presente imputación debe ser desestimada.
            
         
         Sobre el error en la determinación de los círculos especializados pertinentes
      
      
               60
            
            
               La recurrente alega, en esencia, que la Sala de Recurso incurrió en error al determinar los círculos especializados pertinentes.
            
         
               61
            
            
               En el marco de una primera alegación, la recurrente sostiene que la Sala de Recurso consideró equivocadamente que los comerciantes formaban parte de los círculos especializados.
            
         
               62
            
            
               Asimismo, la recurrente expone una segunda alegación, basada en que la Sala de Recurso no se pronunció suficientemente sobre si una parte importante de los círculos especializados había tenido la posibilidad de conocer el dibujo o modelo controvertido, vulnerando así su derecho a ser oída.
            
         
               63
            
            
               La EUIPO y la coadyuvante solicitan que se desestime la imputación en su totalidad.
            
         
               64
            
            
               En cuanto a la primera alegación de la recurrente, el Tribunal de Justicia ha declarado que el artículo 11, apartado 2, del Reglamento n.o 6/2002, que prevé que se considerará que un dibujo o modelo ha sido hecho público dentro de la Comunidad si se ha publicado, expuesto, comercializado o divulgado de algún otro modo de manera tal que, en el tráfico comercial normal, dichos hechos podrían haber sido razonablemente conocidos por los círculos especializados del sector de que se trate, que operen en la Unión, debe interpretarse en el sentido de que se puede considerar que en el tráfico comercial normal un dibujo o modelo no registrado podía ser razonablemente conocido por los círculos especializados del sector interesado que operan en la Unión Europea si se han difundido representaciones de ese dibujo o modelo entre los comerciantes que operan en ese sector (sentencia de 13 de febrero de 2014, H. Gautzsch Großhandel, C‑479/12, EU:C:2014:75, apartado 30). Dicha interpretación es válida, por analogía, en el caso del artículo 7, apartado 1, del Reglamento n.o 6/2002 cuyo tenor es similar al del artículo 11, apartado 2, de dicho Reglamento y que trata de determinar los elementos pertinentes para reconocer o no la existencia de una divulgación que permita a un dibujo o modelo no registrado ser protegido.
            
         
               65
            
            
               Por lo tanto, procede desestimar la primera alegación.
            
         
               66
            
            
               En cuanto a la segunda alegación, es preciso recordar que se considerará que un dibujo o un modelo ha sido divulgado cuando la parte que alega la divulgación haya probado los hechos constitutivos de esta divulgación. Para destruir esta presunción, en cambio, corresponde a la parte que impugna la divulgación demostrar de modo suficiente en Derecho que las circunstancias del caso concreto podían impedir de manera razonable que estos hechos llegaran a conocimiento de los círculos especializados del sector de que se trate en el tráfico comercial normal [sentencia de 21 de mayo de 2015, Senz Technologies/OAMI — Impliva (Paraguas), T‑22/13 y T‑23/13, EU:T:2015:310, apartado 26].
            
         
               67
            
            
               En el caso de autos, como se ha mencionado en el anterior apartado 45, la coadyuvante ha probado de modo suficiente en Derecho la divulgación del dibujo o modelo anterior. Sin embargo, la recurrente no aporta la prueba de que las circunstancias del caso concreto impedían que los hechos constitutivos de la divulgación llegaran a conocimiento de los círculos especializados del sector en el tráfico comercial normal. Habida cuenta de que incumbe a la recurrente demostrarlo y que esta no ha acreditado que lo hubiera hecho ante la Sala de Recurso, no puede alegar válidamente que esta última no se pronunció sobre ese punto ni que vulneró su derecho a ser suficientemente oída.
            
         
               68
            
            
               A mayor abundamiento, la alegación basada en la violación del derecho a ser oída no va acompañada de precisiones suficientes para apreciar su fundamento. Por lo tanto, esa alegación debe desestimarse en cualquier caso.
            
         
               69
            
            
               Además, aunque la recurrente alega, invocando el artículo 47 de la Carta de los Derechos Fundamentales y el artículo 6, apartado 1, del Convenio para la Protección de los Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales, una violación del derecho a un juicio justo, procede desestimar dicha alegación conforme a las consideraciones desarrolladas en el anterior apartado 26.
            
         
               70
            
            
               Por consiguiente, debe desestimarse la segunda alegación, así como la tercera imputación en su conjunto.
            
         
               71
            
            
               Habida cuenta de las consideraciones precedentes, procede concluir que la Sala de Recurso declaró acertadamente la existencia de una divulgación al público del dibujo o modelo anterior a la fecha de presentación de la solicitud de registro del dibujo o modelo controvertido, a saber, el 13 de febrero de 2004.
            
         
               72
            
            
               Por consiguiente, el presente motivo debe desestimarse en su totalidad.
            
         
         
            Sobre el tercer motivo, basado en la infracción del artículo 6 del Reglamento n.o 6/2002
         
      
      
               73
            
            
               La recurrente alega que la Sala de Recurso infringió el artículo 6 del Reglamento n.o 6/2002 al considerar que el dibujo o modelo controvertido carecía de carácter singular.
            
         
               74
            
            
               En este sentido, la recurrente sostiene que los elementos que difieren entre los dos dibujos o modelos en conflicto, a saber, dos rayas horizontales en el fondo de la cesta y un rectángulo en la parte de atrás, son percibidos por el usuario informado y dominan la impresión general producida en este por el dibujo o modelo controvertido.
            
         
               75
            
            
               La EUIPO y la coadyuvante solicitan que se desestime el presente motivo.
            
         
               76
            
            
               Del tenor literal del artículo 6, apartado 1, letra b), del Reglamento n.o 6/2002 resulta que el carácter singular debe apreciarse, si se trata de un dibujo o modelo comunitario registrado, a la luz de la impresión general que produzca en los usuarios informados. La impresión general producida en estos ha de ser diferente de la producida por cualquier otro dibujo o modelo hecho público antes del día en que se haya presentado la solicitud de registro o, si se hubiere reivindicado prioridad, antes de la fecha de prioridad. El artículo 6, apartado 2, del Reglamento n.o 6/2002 especifica que, al determinar si un dibujo o modelo posee o no carácter singular, se tendrá en cuenta el grado de libertad del autor al desarrollarlo [sentencia de 29 de octubre de 2015, Roca Sanitario/OAMI — Villeroy & Boch (Grifo monomando), T‑334/14, no publicada, EU:T:2015:817, apartado 15].
            
         
               77
            
            
               Según la jurisprudencia, el carácter singular de un dibujo o modelo resulta de una impresión general, desde el punto de vista del usuario informado, de diferencia o de inexistencia de efecto de «déjà vu» con respecto a cualquier elemento anterior del acervo de dibujos o modelos, sin tener en cuenta las diferencias que, pese a no ser detalles insignificantes, no destaquen lo suficiente para afectar a esa impresión general, pero tomando en consideración las diferencias lo bastante marcadas como para crear impresiones de conjunto dispares (sentencia de 29 de octubre de 2015, Grifo monomando, T‑334/14, no publicada, EU:T:2015:817, apartado 16).
            
         
               78
            
            
               Al determinar el carácter singular de un dibujo o modelo con respecto a cualquier elemento anterior del acervo de dibujos o modelos, es preciso tener en cuenta la naturaleza del producto al que se aplica o se incorpora el dibujo o modelo, y en particular el sector industrial al que pertenece (véase el considerando 14 del Reglamento n.o 6/2002), el grado de libertad del autor al desarrollar el dibujo o modelo, una eventual saturación de la técnica, que puede hacer que el usuario informado sea más sensible a las diferencias entre los dibujos o modelos comparados, así como el modo en que se utiliza el producto de que se trate, especialmente en función de las manipulaciones que normalmente sufre en ese momento (sentencia de 29 de octubre de 2015, Grifo monomando, T‑334/14, no publicada EU:T:2015:817, apartado 17).
            
         
               79
            
            
               Por último, al apreciar el carácter singular de un dibujo o modelo, debe también tomarse en consideración el punto de vista del usuario informado. Según reiterada jurisprudencia, el usuario informado está dotado de una vigilancia especial y posee determinados conocimientos técnicos anteriores, es decir, de los atributos de los dibujos o modelos relativos al producto de que se trata que se hayan hecho públicos en la fecha de la presentación de la solicitud de registro del dibujo o modelo impugnado o, en su caso, en la fecha de la prioridad reivindicada (véase la sentencia de 29 de octubre de 2015, Grifo monomando, T‑334/14, no publicada, EU:T:2015:817, apartado 18 y jurisprudencia citada).
            
         
               80
            
            
               En el caso de autos, el usuario informado ha sido definido acertadamente por la Sala de Recurso, sin que además la recurrente haya cuestionado esa definición, como una persona habituada a las cestas para bicicletas que, sin ser un diseñador o un experto técnico, conoce los diferentes dibujos o modelos existentes en el sector de que se trata y dispone de un cierto grado de conocimiento en cuanto a los elementos que esos dibujos o modelos incluyen normalmente (apartado 32 de la resolución impugnada).
            
         
               81
            
            
               Además, la Sala de Recurso consideró también acertadamente, sin que la recurrente lo haya discutido, que la libertad del creador en la elaboración de cestas para bicicletas estaba limitada por exigencias técnicas, ya que las cestas para bicicletas deben fijarse a ellas y deben poder contener objetos sin que estos caigan cuando la bicicleta esté en movimiento, pero que el creador podía elegir entre una gran variedad de colores, de materiales (por ejemplo, de plástico, metal, mimbre o tela) y de formas (redonda, ovalada o cuadrada) de la cesta (apartado 33 de la resolución impugnada).
            
         
               82
            
            
               La Sala de Recurso señaló seguidamente, sin incurrir en error, que las cestas controvertidas coincidían al menos en varias características (apartado 35 de la resolución impugnada), a saber:
               
                        –
                     
                     
                        el material de las dos cestas era una reja metálica con eslabones entrelazados formando una malla;
                     
                  
                        –
                     
                     
                        las dos cestas para bicicletas eran rectangulares;
                     
                  
                        –
                     
                     
                        los bordes superiores de las dos partes laterales estaban inclinados hacia adelante;
                     
                  
                        –
                     
                     
                        el lado delantero tenía una altura dos veces inferior a la del lado trasero;
                     
                  
                        –
                     
                     
                        el borde que rodeaba toda la cesta pasaba por la parte más elevada del lado pequeño más bajo.
                     
                  
         
               83
            
            
               Asimismo, la Sala de Recurso declaró acertadamente que los dibujos o modelos en conflicto diferían por el hecho de que el dibujo o modelo controvertido contenía dos elementos, a saber, las dos rayas horizontales en el fondo y un rectángulo en el lado pequeño de atrás, que el dibujo o modelo anterior no presentaba (apartado 36 de la resolución impugnada).
            
         
               84
            
            
               La Sala de Recurso estimó que las dos rayas horizontales en el fondo del dibujo o modelo controvertido eran percibidas por el usuario informado como un refuerzo de la cesta. Asimismo, consideró que el rectángulo en el lado pequeño de atrás del dibujo o modelo controvertido se percibía como una placa nominativa, que dichos elementos no dominaban la imagen general de la cesta para bicicletas y que, por lo tanto, el usuario vería en los dibujos o modelos en conflicto la misma forma, el mismo material y las mismas cualidades estéticas. La Sala de Recurso concluyó que los dibujos o modelos en conflicto producían la misma impresión general y que sus diferencias limitadas no permitían constatar el carácter singular del dibujo o modelo controvertido (apartado 37 de la resolución impugnada).
            
         
               85
            
            
               Habida cuenta de las consideraciones que figuran en los apartados anteriores, que deben aprobarse, procede declarar que la Sala de Recurso concluyó, acertadamente, sobre la base de los elementos que tomó en consideración, que los dibujos o modelos en conflicto producían la misma impresión general en el usuario informado y que el dibujo o modelo carecía de carácter singular.
            
         
               86
            
            
               La recurrente no formula, en su demanda, ninguna alegación que permita desvirtuar la conclusión expuesta en el anterior apartado 85.
            
         
               87
            
            
               Por lo tanto, procede desestimar el presente motivo.
            
         
               88
            
            
               Ha de añadirse, en relación con las alegaciones formuladas en el procedimiento ante la EUIPO, a las que la recurrente se remite, en particular a los apartados 61, 66 y 82 de su demanda, que, aunque el cuerpo de la demanda pueda confirmarse y completarse, en aspectos específicos, mediante remisiones a determinados pasajes de documentos adjuntos, los anexos tienen una función meramente probatoria e instrumental. Por lo tanto, los anexos no pueden servir para desarrollar un motivo expuesto de forma sucinta en la demanda mediante la formulación de imputaciones o alegaciones que no figuren en esta (sentencia de 30 de enero de 2007, France Télécom/Comisión, T‑340/03, EU:T:2007:22, apartado 167). Por lo tanto, debe declararse la inadmisibilidad de las referidas alegaciones.
            
         
               89
            
            
               De todo lo anterior resulta que debe desestimarse el recurso.
            
         
         Costas
      
      
               90
            
            
               A tenor del artículo 134, apartado 1, del Reglamento de Procedimiento del Tribunal General, la parte que pierda el proceso será condenada en costas, si así lo hubiera solicitado la otra parte. Por haber sido desestimadas las pretensiones de la recurrente, procede condenarla en costas como han solicitado la EUIPO y la coadyuvante.
            
          
            
               En virtud de todo lo expuesto,
               EL TRIBUNAL GENERAL (Sala Novena)
               decide:
            
          
            
               
                        
                           1)
                        
                     
                     
                        
                           Desestimar el recurso.
                        
                     
                  
          
            
               
                        
                           2)
                        
                     
                     
                        
                           Condenar en costas a Basil BV.
                        
                     
                  
          
               
                  
                     
                        
                           Gervasoni
                        
                        
                           Kowalik-Bańczyk
                        
                        
                           Mac Eochaidh
                        
                     
                     Pronunciada en audiencia pública en Luxemburgo, a 17 de mayo de 2018.
                     Firmas
                  
               
            (
            *1
         )	Lengua de procedimiento: alemán.