CELEX: 52002PC0192
Language: es
Date: 2002-04-16
Title: Propuesta modificada de directiva del Parlamento Europeo y del Consejo relativa al rendimiento energético de los edificios (presentada por la Comisión con arreglo al apartado 2 del artículo 250 del Tratado CE)

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52002PC0192

Propuesta modificada de directiva del Parlamento Europeo y del Consejo relativa al rendimiento energético de los edificios (presentada por la Comisión con arreglo al apartado 2 del artículo 250 del Tratado CE)  /* COM/2002/0192 final - COD 2001/0098 */  

Diario Oficial n° 203 E de 27/08/2002 p. 0069 - 0081

Propuesta modificada de DIRECTIVA DEL PARLAMENTO EUROPEO Y DEL CONSEJO relativa al rendimiento energético de los edificios (presentada por la Comisión con arreglo al apartado 2 del artículo 250 del Tratado CE)EXPOSICIÓN DE MOTIVOSA. Principios1. En mayo de 2001, la Comisión presentó una propuesta de Directiva del Parlamento Europeo y del Consejo relativa al rendimiento energético de los edificios (COM (2001) 226 final - 2001/0098 (COD) para su aprobación mediante el procedimiento de codecisión establecido en el artículo 251 del Tratado constitutivo de la Comunidad Europea.2. El 6 de febrero de 2002, el Parlamento Europeo aprobó una serie de enmiendas en su primera lectura. La Comisión expresó entonces su postura sobre cada enmienda, indicando cuáles podía aceptar totalmente, en principio o con cambios en su redacción, cuales podía aceptar en parte y cuáles no podía aceptar.3. A la luz de todo ello, la Comisión ha elaborado la presente propuesta modificada.4. La Comisión ha introducido tres tipos de modificaciones por los motivos siguientes.En primer lugar, ha aceptado en su integridad varias disposiciones nuevas de la primera lectura del Parlamento Europeo. Estas enmiendas sirven para mejorar las definiciones técnicas y financieras o introducen un mayor equilibrio y claridad, además de detallar e ilustrar aspectos de la propuesta.En segundo lugar, la Comisión ha aceptado algunas enmiendas en principio, aunque con algunos pequeños cambios en la redacción, por ejemplo para mejorar su coherencia con otras partes de la propuesta o para definir con mayor claridad determinadas condiciones, límites o excepciones.En tercer lugar, la Comisión ha aceptado partes específicas de enmiendas de la primera lectura cuando ha considerado que eran coherentes con el objeto de la propuesta y que aportaban un importante valor añadido, lo que no era el caso de la enmienda en su integridad.B. Observaciones sobre las enmiendas aceptadasConsiderandosConsiderando 11Esta enmienda al considerando 11 define mejor el concepto de «rentabilidad», que reviste gran importancia en la propuesta de la Comisión.Considerando 12Esta enmienda al considerando 12 es importante porque estimula a los Estados miembros a crear sistemas de incentivos y subvenciones públicas al efecto de promover la aplicación de la certificación energética y de medidas relacionadas de información, así como su seguimiento. Fomenta la igualdad de acceso a los beneficios de la propuesta.Considerando 13Se trata de un nuevo considerando que señala claramente el hecho de que el enfriamiento pasivo puede contribuir considerablemente a la reducción tanto de la carga como del uso de energía, especialmente de electricidad.Considerando 15Es un nuevo considerando que fomenta la inclusión futura en EN832 de los sistemas de aire acondicionado. La enmienda propuesta se ha vuelto a redactar para incluir la iluminación y el aire acondicionado en EN 832 y prEN 13790 para mejorar la coherencia y el equilibrio de la propuesta.Considerando 16Se trata de un nuevo considerando. Se ha reforzado mediante una nueva redacción encaminada a fomentar el recurso a sistemas de incentivos y subvenciones fiscales para promover el rendimiento energético de los edificios.Considerando 17Se trata de otro nuevo considerando dirigido a fomentar la facturación individual basada en el consumo real. Este principio se fija en la Directiva SAVE 93/76/CEE. Se ha modificado algo la enmienda del Parlamento Europeo para reflejar la necesidad de rentabilidad incluso en la medida de energía, pues se ha demostrado antes en algunos Estados miembros que el ahorro energético y de recursos ha sido menor que el coste de la medida de energía.Considerando 18Esta enmienda incluye la adaptación de no sólo la metodología de cálculo al progreso técnico y a la normalización, sino también de las normas mínimas fundadas en esta metodología. Se ha modificado la enmienda propuesta para reflejar la necesidad igualmente importante de revisar periódicamente las normas mínimas, indicando más claramente que los niveles reales los fijan los Estados miembros mediante la metodología integrada de cálculo propuesta.ArtículosArtículo 1Apartado 1Un pequeño cambio de redacción de la enmienda incorpora al primer artículo, consolidándolos, el objetivo y las consideraciones climáticas y de costes. Elimina parte de la necesidad de un considerando al respecto, aunque no incluye requisitos esenciales tales como la accesibilidad y el uso previsto.Artículo 2Apartado 1)Se ha modificado esta enmienda relativa a la definición de un edificio para incluir la palabra «estructura», en lugar de «edificio» para definir un edificio.Apartado 2)La definición del rendimiento energético se ha consolidado de conformidad con los principios propuestos en la enmienda 11 del Parlamento Europeo. La definición incluye ahora un punto de referencia (comparación relativa) y la comprobación del rendimiento real (valorización). Además, da ejemplos y ajusta más la definición a la metodología de cálculo resumida en el anexo.Artículo 4Esta enmienda facilita una distinción más clara entre los edificios existentes y los nuevos y propone unas condiciones más precisas para las exclusiones de los requisitos de modernización. Éstos se han traducido en cambios en el artículo 4. El margen para una revisión aún más amplia de estos artículos se deduce tácitamente de la enmienda 15 del Parlamento Europeo, aunque no se ha hecho explícito. Se ha modificado el artículo 4 de modo que recoge la enmienda 19 del Parlamento Europeo, que propone definiciones más exactas de las exclusiones. Conviene contemplar las exclusiones en el artículo 4 y los procedimientos de certificación en el artículo 6.Artículo 5Apartado 2La inclusión y la referencia clara a la renovación tanto de la estructura del edificio como de los sistemas consumidores de energía se ha introducido en el artículo 5 según lo propuesto en la enmienda 18 del Parlamento Europeo. Se ha añadido una referencia adicional y más clara a la viabilidad económica según la misma propuesta. Mientras que se ha eliminado el período de ocho años de reembolso de acuerdo con la propuesta del Parlamento Europeo, se ha mantenido el umbral del 25% para definir una reforma importante.Artículo 6Apartado 1El principio de permitir el uso de apartamentos representativos para certificar el rendimiento energético de edificios enteros, propuesto en la enmienda 19, se ha introducido en el artículo 6. También se hacen referencias a excepciones en el artículo 4 según lo propuesto en la enmienda 19, aunque se han excluido completamente las instalaciones industriales por motivos técnicos y de definición. El plazo de cuatro meses por año sustituye al de tres meses para definir los edificios residenciales no utilizados como residencias habituales. No se ha aceptado el plazo de 5 años adicionales propuestos para el cumplimiento de los requisitos, pero la propuesta del Parlamento Europeo abre la puerta a un posible período más largo de validez de los certificados o a la posibilidad de un plazo suplementario para el cumplimiento de este artículo por los Estados miembros por razón de una escasez demostrada de expertos cualificados o acreditados.Apartado 2Según propone la enmienda 20 del Parlamento Europeo, se han introducido en el artículo 6 las normas jurídicas actualizadas vigentes e índices de referencia. Los indicadores del CO2 siguen siendo una opción voluntaria según se contempla en el artículo 3. La influencia indirecta (y potencialmente directa) del Comité en los certificados se ha recogido en el artículo 6 para avanzar hacia una selección de las mejores prácticas de certificación y una posible mayor armonización.Artículo 9Se trata des un nuevo artículo. Propone una evaluación por el Comité del umbral de 1000 m2 después de transcurridos 5 años. Además, la evaluación consideraría incentivos a medidas de menor alcance no cubiertas por el umbral según la definición de «reformas importantes». Los requisitos de notificación de la Directiva SAVE podrían facilitar el trabajo del Comité en esta evaluación.Artículo 10Se trata de un nuevo artículo, que recoge la enmienda 24 del Parlamento Europeo para poner en marcha una campaña de información, algo que ya estaba siendo estudiado por la Comisión.Artículo 13Apartado 1, párrafo 1La enmienda 25 propone cambiar la fecha de transposición de la Directiva por parte de los Estados miembros de una fecha fija a 36 meses después de la entrada en vigor de la Directiva.AnexoApartado ASubapartado 1 - g.La calidad climática interior es importante y se ha añadido al anexo sobre la metodología de cálculo según lo propuesto por la enmienda 26.Subapartado 1 - h.La enmienda 28 propone incluir en el anexo las características energéticas y térmicas certificadas por EN45011. Cuando se certifican los productos según las normas de la UE, sus características se reconocen plenamente y deberían tenerse en cuenta en la metodología integrada. Como EN45011 se recoge en la «Directiva sobre los productos de construcción» (89/106/CEE) como una de varias posibilidades de cumplimiento, se ha incluido en su lugar una referencia a la Directiva (un ajuste técnico realizado tras una consulta a los servicios competentes).Subapartado 3 - g.Los equipamientos deportivos son edificios que consumen cantidades importantes de energía y pueden distinguirse fácilmente como elemento en el anexo. La «Clasificación de la tipología de la construcción» de Eurostat (CC de 15 de octubre de 1997) lo permite sin problemas.2001/0098 (COD)Propuesta de DIRECTIVA DEL PARLAMENTO EUROPEO Y DEL CONSEJO relativa al rendimiento energético de los edificios(Texto pertinente a efectos del EEE)EL PARLAMENTO EUROPEO Y EL CONSEJO DE LA UNIÓN EUROPEA,Visto el Tratado constitutivo de la Comunidad Europea, y en particular su artículo 175,Vista la propuesta de la Comisión [1],[1]Visto el dictamen del Comité Económico y Social [2],[2]Visto el dictamen del Comité de las Regiones [3],[3]De conformidad con el procedimiento establecido en el artículo 251 del Tratado [4],[4]Considerando lo siguiente:1) El artículo 6 del Tratado ordena que las exigencias de la protección del medio ambiente se integren en la definición y en la realización de las políticas y acciones de la Comunidad.2) Entre los recursos naturales, a cuya utilización prudente y racional hace referencia el artículo 174 del Tratado, se encuentran los productos del petróleo, el gas natural y los combustibles sólidos, que son fuentes esenciales de energía pero también las principales fuentes de emisión de dióxido de carbono.3) El fomento del rendimiento energético constituye una parte importante del conjunto de políticas y medidas necesarias para llevar a la práctica el Protocolo de Kioto, y debe estar presente en todas las medidas que se adopten con el fin de dar cumplimiento a nuevos compromisos.4) El control de la demanda de energía es un instrumento importante que permitiría a la Comunidad ejercer una influencia en el mercado mundial de la energía y, por ende, en la seguridad de abastecimiento a medio y largo plazo.5) En sus Conclusiones 8835/2000 de 30 de mayo de 2000 y 14000/2000 de 5 de diciembre de 2000, el Consejo dio su apoyo al Plan de acción para mejorar el rendimiento energético y pidió que se tomaran medidas específicas para el sector de los edificios.6) El sector de la vivienda y terciario,  que cubre la mayor parte del parque de viviendas de la Comunidad, absorbe más de un 40% del consumo final de energía en la Comunidad y se encuentra en fase de expansión, tendencia que hará aumentar el consumo de energía y, por lo tanto, las emisiones de dióxido de carbono.7) La Directiva 93/76/CEE del Consejo, de 13 de septiembre de 1993, relativa a la limitación de las emisiones de dióxido de carbono mediante la mejora de la eficacia energética (SAVE) [5], que ordena a los Estados miembros instaurar y aplicar programas de rendimiento energético en el sector de los edificios, e informar sobre su aplicación, comienza ahora a arrojar importantes efectos positivos. Sin embargo, se necesita un instrumento jurídico complementario que instaure acciones más concretas con el fin de aprovechar el gran potencial de ahorro de energía aún sin realizar y reducir las diferencias que existen entre Estados miembros en este sector.[5]  DO L 237 de 22.09.1993, p. 28.8) La Directiva 89/106/CEE [6] del Consejo, de 21 de septiembre de 1988, relativa a la aproximación de las disposiciones legales, reglamentarias y administrativas de los Estados Miembros sobre los productos de construcción exige que las obras de construcción y las instalaciones de calefacción, refrigeración y ventilación sean diseñadas y realizadas de tal forma que se reduzca la cantidad de energía necesaria para su utilización, habida cuenta de las condiciones climáticas del lugar y los ocupantes.[6]  DO L 40 de 11.02.1989, p. 12.9) El rendimiento energético de los edificios debería ser calculado con una metodología que comprenda no sólo el aislamiento térmico sino también otros factores que desempeñan un papel cada vez más importante, tales como las instalaciones de calentamiento y aire acondicionado, la utilización de fuentes de energía renovables y el diseño del edificio. La aplicación de un enfoque común en este proceso, a través de un personal cualificado, permitiría distribuir de forma más equitativa los esfuerzos realizados por los Estados miembros en el terreno del ahorro energético en el sector de los edificios y aumentaría la transparencia respecto al rendimiento energético en el mercado inmobiliario de la Comunidad en beneficio de propietarios y usuarios.10) Los edificios tienen una gran incidencia en el consumo de energía a largo plazo, por lo que todos los nuevos edificios deberían cumplir unas normas mínimas de rendimiento energético adaptadas a las condiciones climáticas locales. Como en general no se aprovecha el potencial que ofrece la utilización de fuentes de energía alternativas, es conveniente realizar un estudio de viabilidad de tales sistemas en los nuevos edificios de unas ciertas dimensiones.11) Debe considerarse que la reforma de los edificios existentes de unas ciertas dimensiones es una buena oportunidad de tomar medidas eficaces en el coste para aumentar su rendimiento energético. Las inversiones necesarias deben ser económicamente viables, es decir, deben ofrecer una tasa de rentabilidad en un plazo razonable.12) La certificación energética de los edificios en el momento de su construcción, venta o alquiler, ofrecería una información objetiva del rendimiento energético de los mismos y contribuiría a aumentar la transparencia del mercado inmobiliario y a fomentar la inversión en ahorro energético. El proceso de certificación podrá estar acompañado de programas públicos de estímulo con el fin de garantizar un acceso equitativo a la mejora del rendimiento energético, especialmente en el caso de edificios de uso residencial construidos o administrados en el marco de la política de bienestar social. Debería también facilitar la utilización de incentivos. Los edificios administrativos y los frecuentados habitualmente por el público deberían servir de ejemplo a la hora de atender a factores medioambientales y energéticos y, en consecuencia, deberían ser objeto de certificación de forma regular. Debe promoverse la difusión entre el público de esta información sobre el rendimiento energético merced a la exhibición de forma destacada de los citados certificados. Es conveniente asimismo mostrar las temperaturas interiores oficialmente recomendadas, junto con la temperatura realmente registrada, con el fin de prevenir contra la mala utilización de los sistemas de calefacción, aire acondicionado y ventilación. Ello debe contribuir a evitar el gasto innecesario de energía manteniendo unas condiciones climáticas interiores adecuadas (confort térmico), en función de las temperaturas exteriores.13) Durante los últimos años se observa una creciente penetración de aparatos de aire acondicionado en los países meridionales de Europa. Este hecho provoca graves problemas de carga máxima en dichos países, con el consiguiente aumento del coste de la energía eléctrica y la sobrecarga del balance energético de los países. Las estrategias que contribuyan a mejorar el rendimiento térmico de los edificios durante el período estival deben tener carácter prioritario. En concreto, deben desarrollarse en mayor medida las técnicas de enfriamiento pasivo y principalmente aquéllas que contribuyen a mejorar la calidad climática interior y el microclima reinante alrededor de los edificios.14) Las operaciones de mantenimiento regular de las calderas y sistemas centrales de aire acondicionado a través de personal cualificado contribuirían a ajustarlos correctamente a las especificaciones del producto, garantizando de ese modo un perfecto rendimiento desde el punto de vista medioambiental, energético y de seguridad. Sería conveniente asimismo realizar una evaluación independiente de toda la instalación de calefacción cuando se considere la posibilidad, basada en consideraciones de rentabilidad económica, de llevar a cabo su sustitución.15) Los sistemas de aire acondicionado e iluminación no están incluidos en la normas de eficacia energética EN 832 o prEN 13790, y la Comisión debería ampliar EN 832 y prEN 13790 de modo que incluyan el aire acondicionado y la iluminación.16) Los Estados disponen de varios instrumentos para estimular el fomento del rendimiento energético: por ejemplo, deducciones fiscales, la concesión de créditos en condiciones favorables y la introducción del rendimiento energético como un factor relevante en las políticas de adquisiciones y contrataciones de las Administraciones públicas.17) La facturación a los ocupantes de los edificios de los gastos de calefacción, climatización y agua caliente sanitaria, calculados en proporción al consumo real, contribuye al ahorro de energía en el sector de la vivienda. Es conveniente que los usuarios de dichos edificios puedan regular su propio consumo de calefacción y agua caliente sanitaria en la medida que las disposiciones para hacerlo tengan una buena relación entre el coste y la eficacia. El Consejo ha adoptado recomendaciones y resoluciones por lo que respecta. A este respecto, habrá de tenerse en cuenta el artículo 3 de la Directiva 93/76/CEE del Consejo, así como las Recomendaciones del Consejo 76/493/CEE [7] y 77/712/CEE [8] y las Resoluciones del Consejo de 9 de junio de 1980 [9] y de 15 de enero de 1985 [10] sobre la facturación de dichos gastos.[7]  DO L 140 de 28.5.1976, p. 12.[8]  DO L 295 de 18.11.1977, p. 1.[9]  DO C 149 de 18.6.1980, p. 3.[10]  DO C 20 de 22.1.1985, p. 1.18) Es necesario atender a la posibilidad de adaptar rápidamente los métodos de cálculo y de revisar periódicamente las normas mínimas en el ámbito del rendimiento energético de los edificios para que reflejen el progreso técnico y la [futura] evolución del proceso de normalización.19) De acuerdo con los principios de subsidiariedad y proporcionalidad que figuran en el artículo 5 del Tratado, los principios generales que rijan las normas en materia de rendimiento energético y sus objetivos deben ser establecidos a nivel comunitario, pero la aplicación concreta debe correr a cargo de los Estados miembros, permitiendo que cada uno elija el régimen que corresponde mejor a su situación particular. La presente Directiva se limita al mínimo necesario para lograr sus objetivos, sin trascender de lo estrictamente imprescindible a tal efecto.20) Las medidas necesarias para la aplicación de la presente Directiva deben adoptarse de conformidad con la Decisión del Consejo 1999/468/CE de 28 de junio de 1999 por la que se establecen los procedimientos para el ejercicio de las competencias de ejecución atribuidas a la Comisión [11]l[11]  DO L 184 de 17.07.1999, p. 23.HAN ADOPTADO LA PRESENTE DIRECTIVA:Artículo 1El objetivo de la presente Directiva es fomentar el rendimiento energético de los edificios de la Comunidad, teniendo en cuenta las condiciones climáticas exteriores y los requisitos climáticos interiores, las particularidades locales y la relación coste-eficacia.La presente Directiva establece requisitos en relación con:a) el marco general en el que se inscribe la metodología común de cálculo del rendimiento energético integrado de los edificios,b) la aplicación de normas mínimas sobre rendimiento energético de los nuevos edificios,c) la aplicación de normas mínimas sobre rendimiento energético de grandes edificios existentes que sean objeto de reformas importantes,d) la certificación energética de edificios y, tratándose de edificios públicos, la exhibición de forma destacada de dicha certificación y de otra información pertinente, ye) la inspección regular de calderas y sistemas centrales de aire acondicionado y, además, la evaluación completa de la instalación de calefacción cuyas calderas tengan una antigüedad superior a 15 años.Artículo 2A efectos de la presente Directiva deberán aplicarse las siguientes definiciones:1) edificio: construcción techada con paredes en la que se emplea energía para acondicionar el clima interior; un «edificio» puede referirse a un edificio en su totalidad o a partes de la  estructura que hayan sido diseñadas o modificadas para ser utilizadas por separado;2) rendimiento energético de un edificio: el rendimiento energético total de un edificio reflejado en la cantidad relativa de energía estimada y consumida realmente en las diferentes necesidades asociadas al uso del edificio, incluidas, entre otras cosas, la calefacción, el calentamiento del agua, la refrigeración, la ventilación y la iluminación. Dicha magnitud debe quedar reflejada en uno o más indicadores cuantitativos calculados teniendo en cuenta factores que influyen en la demanda de energía, tales como el aislamiento, la estanqueidad, las características técnicas y de la instalación, el diseño y la posición, en relación con aspectos climáticos, la exposición solar y la influencia de estructuras vecinas, la generación de energía propia y renovable y otros factores, incluidas las condiciones climáticas interiores;3) normas mínimas de rendimiento energético de un edificio: exigencias mínimas respecto al rendimiento energético de los edificios;) certificado del rendimiento energético de un edificio: certificado oficialmente reconocido en el que se hace constar el resultado del cálculo del rendimiento energético de un edificio con arreglo a la metodología que figura en el anexo;5) edificios públicos: edificios ocupados por la administración pública o frecuentados habitualmente por el público, tales como escuelas, hospitales, edificios de transporte público, centros deportivos cubiertos, piscinas cubiertas y edificios comerciales de más de 1000 m2;6) producción combinada de calor y electricidad (CHP): conversión simultánea de combustibles primarios en energía mecánica o eléctrica y calor;7) sistema de aire acondicionado: instalación destinada a refrigerar y acondicionar el aire ambiente;8) caldera: combinación de caldera y quemador diseñada para transmitir al agua el calor liberado de la combustión;9) potencia nominal efectiva (expresada en kW): la potencia calorífica máxima señalada y garantizada por el fabricante para ser obtenida en régimen de funcionamiento continuo, respetando el rendimiento útil expresado por el fabricante;10) rendimiento útil (expresado en %): relación entre el calor transmitido a la caldera de agua y el poder calorífico neto, a presión constante de combustible, multiplicado por el consumo, expresado en cantidad de combustible utilizado por unidad de tiempo;11) bomba de calor: instalación que extrae calor del entorno contiguo y lo transfiere al medio acondicionado.Artículo 31. Los Estados miembros  aplicarán una metodología de cálculo del rendimiento energético de los edificios basándose en el marco  expuesto en la letra A del anexo.El rendimiento energético de un edificio se expresará de una forma simple y transparente y podrá ir acompañado de un indicador de emisiones de CO2.2. Las partes 1 y 2 de dicho marco se adaptarán a los avances técnicos  con arreglo al procedimiento indicado en el en el artículo 12.Dichas adaptacines tenrán en cuanta las normas y reglas nacionales que puedan servir para el fomento de las mejores práctica en la Comunidad.Artículo 41. Los Estados miembros tomarán las medidas necesarias para garantizar que los nuevos edificios destinados a un uso regular cumplan las normas mínimas de rendimiento energético, calculadas con arreglo al marco general  expuesto en en la letra A del anexo.Cuando establezcan requisitos, los Estados miembros podrán distinguir entre edificios nuevos y edificios existentes, así como entre diferentes categorías de edificios. Estos requisitos deberán tener en cuenta las condiciones climáticas generales de los espacios interiores para evitar posibles efectos negativosy las mejores prácticasEstos requisitos de rendimiento energético serán revisados periódicamente con intervalos que no serán superiores a 5 años y, en caso necesario, actualizados con el fin de adaptarlos a los avances técnicos del sector de la construcción.2. Los Estados miembros podrán decidir no establecer o aplicar los requisitos a que se hace referencia en el apartado 1 a las siguientes categorías:a) edificios y monumentos protegidos oficialmente por ser parte de un entorno designado o en razón de su particular valor arquitectónico o histórico, cuando el cumplimiento de esas normas pudiese alterar de manera inaceptable su carácter o apariencia;b) edificios utilizados como lugares de culto y para actividades religiosas;c) edificios provisionales con un plazo previsto de utilización igual o inferior a dos años, instalaciones industriales, talleres y edificios agrícolas no residenciales de baja demanda energética y edificios agrícolas no residenciales que estén siendo utilizados por un sector cubierto por un acuerdo nacional sectorial sobre rendimiento energético;d) edificios de viviendas que estén destinados a utilizarse durante menos de cuatro meses al año;e) edificios independientes con una superficie útil total inferior a 50 m2.Artículo 51. Tratándose de edificios nuevos con una superficie total de más de 1000 m2, los Estados miembros velarán por que, antes de concederse un permiso de construcción, se lleve a cabo una evaluación de la viabilidad técnica, medioambiental y económica que supondría la instalación de sistemas descentralizados de producción de energía basados en energías renovables, CHP, redes urbanas o, bajo ciertas condiciones, bombas de calor. El resultado de tal evaluación se pondrá a disposición de todas las partes interesadas para su consulta.2. Los Estados miembros tomarán las medidas necesarias para garantizar que, cuando se efectúen reformas importantes en edificios con una superficie útil total superior a 1000 m2, se actualice su rendimiento energético para que cumplan los requisitos mínimos siempre que ello sea técnica, funcional y económicamente viable y la inversión necesaria sea económicamente viable.Los Estados miembros deducirán esos requisitos mínimos de rendimiento energético de los requisitos de rendimiento energético establecidos para los edificios con arreglo al artículo 3.Los requisitos podrán establecerse, bien para la totalidad del edificio reformado, o bien para los sistemas o componentes consumidores de energía cuando sean parte de una renovación que deba llevarse a cabo en un período de tiempo limitado, con el objetivo mencionado anteriormente de mejorar el rendimiento energético global del edificio.3.  Los apartados 1 y 2 se aplicarán en todos los casos en los que el coste total de la reforma sea superior al 25% del valor asegurado del edificio.Artículo 61. Los Estados miembros garantizarán que, cuando los edificios sean construidos, vendidos o alquilados, se ponga a disposición del eventual comprador o inquilino un certificado de rendimiento energético de una antigüedad no superior a 5 años.Para las viviendas o para las unidades destinadas a un uso independiente en un edificio, la certificación podrá basarse:(a) en una certificación común de todo el edificio, en el caso de aquellos edificios que dispongan de un sistema de calefacción común;(b) en la evaluación de otra vivienda representativa del mismo edificio.Los Estados miembros podrán eximir de la aplicación del primer párrafo las categorías contempladas en el apartado 2 del artículo 4.2. El certificado de rendimiento energético de edificios deberá  incluir datos en forma de índices de referencia tales como las normas jurídicas vigentes y referencias , con el fin de que los consumidores puedan comparar y evaluar el rendimiento energético del edificio.El certificado deberá ir acompañado de recomendaciones para la mejora del rendimiento energético.Las informaciones y recomendaciones se podrán modificar con arreglo al procedimiento indicado en el apartado 2 de del artículo 12.3. Los Estados miembros exigirán que en los edificios públicos se exhiba, en un lugar destacado y claramente visible por el público, un certificado de rendimiento energético con una antigüedad no superior a 5 años.Del mismo modo, en los edificios públicos deberá mostrarse claramente la siguiente información:(a) la gama de temperaturas interiores y, si procediera, otros factores climáticos pertinentes, tales como la humedad relativa, recomendada por las autoridades para ese tipo específico de edificio.(b) la temperatura ambiente interior y demás factores climáticos pertinentes, mostrados a través de un dispositivo fiable, o de una combinación de dispositivos.Artículo 7Los Estados miembros tomarán las medidas necesarias para la realización de inspecciones regulares:(a) de las calderas con una potencia efectiva de más de 10 kW cuyos requisitos se presentan en la letra B del anexo(b) los sistemas centrales de aire acondicionado con una potencia efectiva de más de 12 kW cuyos requisitos están indicados en la letra C del anexo.Estos requisitos deberán  modificarse de acuerdo con el procedimiento indicado en el apartado 2 del artículo 12.Artículo 8Los Estados miembros asegurarán que la certificación de los edificios, la formulación de las recomendaciones adjuntas y la inspección de las calderas y los sistemas y aire acondicionado -realizadas por organismos públicos o entidades privadas autorizadas- las lleven a cabo de manera independiente expertos  cualificados y/o acreditados..Artículo 9La Comisión, asistida por el Comité contemplado en el apartado 1 del artículo 12, evaluará la Directiva a la luz de la experiencia adquirida durante su aplicación, no más tarde de cinco años después de su entrada en vigor y, si procede, propondrá al Parlamento Europeo y al Consejo las enmiendas adecuadas.Como parte de esta evaluación, la Comisión considerará:(a) medidas encaminadas a que los requisitos establecidos en el artículo 5 se apliquen también a los edificios existentes con una superficie total inferior a 1000 m2 que sean objeto de reformas;(b) incentivos generales para inversiones en eficacia energética de edificios que no sean objeto de reformas importantes, con el fin de reconciliar los intereses encontrados de los propietarios y los inquilinos.Artículo 10Los Estados miembros tomarán las medidas necesarias para informar a los usuarios de edificios sobre los distintos métodos y prácticas que contribuyan a la mejora del rendimiento energético.La Comisión Europea asiste a los Estados miembros en la realización de dichas campañas de información que podrán ser objeto de programas comunitarios.Artículo 11Toda modificación necesaria para llevar a cabo la adaptación del anexo al progreso técnico se efectuará de acuerdo con el procedimiento expuesto en el apartado 2 del artículo 12.Artículo 121. La Comisión estará asistida por el Comité establecido por el artículo 10 de la Directiva 92/75/CEE del Consejo [12],  compuesto por representantes de los Estados miembros y presidido por el representante de la Comisión.[12]  DO L 297 de 13.10.1992, p. 16.2. En toda referencia al presente apartado, se aplicará el artículo 5 de la Decisión 1999/468/CE, considerando lo dispuesto en los artículos 7 y 8 de la misma.El período previsto en el apartado 6 del artículo 5 de la Decisión 1999/468/CE será de tres meses.3. El Comité adoptará su reglamento interno.Artículo 131. Los Estados miembros adoptarán las disposiciones legales, reglamentarias y administrativas necesarias para dar cumplimiento a lo dispuesto en la presente Directiva antes del [fecha por decidir] .Cuando los Estados miembros adopten dichas disposiciones, éstas harán referencia a la presente Directiva o irán acompañadas de dicha referencia en su publicación oficial. Los Estados miembros establecerán las modalidades de la mencionada referencia.2. Los Estados miembros comunicarán a la Comisión todas las disposiciones legales, reglamentarias y administrativas que adopten en el ámbito regulado por la presente Directiva.Artículo 14La presente Directiva entrará en vigor el vigésimo día siguiente al de su publicación en el Diario Oficial de las Comunidades Europeas.Artículo 15Los destinatarios de la presente Directiva serán los Estados miembros.Hecho en Bruselas,Por el Parlamento Europeo Por el ConsejoEl Presidente El PresidenteANEXOA. Marco en el que deberá inscribirse el cálculo del rendimiento energético de los edificios (Artículo 3)1. La metodología de cálculo del rendimiento energético de los edificios deberá integrar los siguientes aspectos:a. aislamiento térmico (del exterior del edificio y de las instalaciones)b. instalación de calefacción y de calentamiento de aguac. instalación de aire acondicionadod. sistema de ventilacióne. instalación de iluminaciónf. posición y orientación de casas y apartamentosg. la calidad climática interiorh. elementos, productos o componentes cuyas características térmicas o energéticas estén certificadas de conformidad con la metodología adoptada en el marco de la «Directiva sobre los productos de construcción» (89/106/CEE) o con las normas nacionales cuando aún no existan normas europeas.2. En el cálculo se tendrá en cuenta la incidencia positiva de los siguientes aspectos:a. sistemas solares u otros sistemas de calentamiento o producción de electricidad basados en fuentes de energía renovablesb. producción de electricidad mediante CHP y/o redes urbanas de calefacción3. A efectos de este cálculo los edificios deben clasificarse al menos en las siguientes categorías:a. casas unifamiliares de distintos tiposb. edificios de apartamentosc. oficinasd. edificios destinados a la enseñanzae. hospitalesf. hoteles y restaurantesg. equipamientos deportivosh. edificios comerciales destinados a la venta al por mayor o al por menori. otros tipos de edificios consumidores de energíaB. Requisitos para la inspección de calderas (letra a) del artículo 7)La inspección de las calderas deberá incluir el consumo energético y los límites de dióxido de carbono.Las calderas con una potencia efectiva de más de 100 kW se inspeccionarán al menos cada dos años.Para calefacciones con calderas de una potencia efectiva de más de 10 kW y con más de 15 años, los Estados Miembros tomarán las medidas necesarias para establecer una única inspección de toda la calefacción. Sobre la base de esta inspección, que deberá incluir una valoración sobre la eficacia de la caldera en cargas total y parcial comparada con las necesidades de calefacción del edificio, las autoridades competentes deberán aconsejar a los usuarios sobre la sustitución de la caldera o sobre soluciones alternativas.C. Requisitos para la inspección de sistemas centrales de aire acondicionado (letra b) del artículo 7)La inspección de sistemas centrales de aire acondicionado deberá incluir el consumo energético y los límites de dióxido de carbono.Sobre la base de esta inspección, que deberá incluir una valoración de la eficacia del aire acondicionado a cargas total y parcial y el dimensionamiento comparado con las necesidades de refrigeración del edificio, las autoridades competentes deberán asesorar a los usuarios sobre posibles mejoras o sustituciones del sistema de aire acondicionado o sobre soluciones alternativas.