CELEX: 52013DC0284
Language: es
Date: 2013-05-07 00:00:00
Title: Recomendación de RECOMENDACIÓN DEL CONSEJO encaminada a poner fin a la situación de déficit público excesivo en Chipre

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		52013DC0284
		
			Recomendación de RECOMENDACIÓN DEL CONSEJO encaminada a poner fin a la situación de déficit público excesivo en Chipre /* COM/2013/0284 final - 2013/ () */
			
				
		
		
			
			   	Recomendación de
RECOMENDACIÓN DEL CONSEJO
encaminada a poner fin a la situación de
déficit público excesivo en Chipre 
EL CONSEJO DE LA UNIÓN EUROPEA,
Visto el Tratado de Funcionamiento de la
Unión Europea y, en particular, su artículo 126, apartado 7,
Vista la Recomendación de la Comisión
Europea,
Considerando lo siguiente:
(1)       Con arreglo al artículo
126 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea (TFUE), los Estados
miembros deben evitar déficits públicos excesivos.
(2)       El Pacto de Estabilidad
y Crecimiento tiene por objetivo lograr unas finanzas públicas saneadas como
medio de reforzar las condiciones para la estabilidad de precios y para un
crecimiento fuerte, sostenible y generador de empleo.
(3)       El 13 de julio de 2010,
el Consejo, en aplicación del artículo 126, apartado 6, del TFUE, decidió que
en Chipre existía un déficit excesivo[1],
y emitió una Recomendación dirigida a corregir el déficit excesivo en 2012 a
más tardar, de conformidad con el artículo 126, apartado 7, del TFUE y el
artículo 3, apartado 4, del Reglamento (CE) nº 1467/97 del Consejo, de 7
de julio de 1997, relativo a la aceleración y clarificación del procedimiento
de déficit excesivo. 
(4)       El 27 de enero de 2011,
en una Comunicación dirigida al Consejo, la Comisión concluyó que Chipre había
tomado medidas eficaces para atenerse a la Recomendación del Consejo de 13 de
julio de 2010 y reducir su déficit público por debajo del valor de referencia
del 3 % del PIB, sin que considerara necesario adoptar medidas adicionales
en el marco del procedimiento de déficit excesivo.
(5)       El 11 de enero de 2012,
en una segunda Comunicación dirigida al Consejo, la Comisión confirmó que
Chipre había tomado medidas eficaces para atenerse a la Recomendación del
Consejo de 13 de julio de 2010 y reducir su déficit público por debajo del
valor de referencia del 3 % PIB, sin que considerara necesario adoptar
medidas adicionales en el marco del citado procedimiento de déficit excesivo.
(6)       De conformidad con el
artículo 3, apartado 5, del Reglamento (CE) nº 1467/97, el Consejo, partiendo
de una recomendación de la Comisión, puede decidir adoptar una recomendación
revisada con arreglo al artículo 126, apartado 7, del TFUE, si se han tomado
medidas eficaces y han aparecido factores económicos adversos e inesperados con
importantes efectos desfavorables sobre la hacienda pública tras la adopción de
la recomendación inicial. La aparición de factores económicos adversos e
inesperados con importantes efectos desfavorables sobre la hacienda pública ha
de evaluarse teniendo en cuenta las previsiones económicas en que se base la
recomendación del Consejo.
(7)       De conformidad con el
artículo 126, apartado 7, del TFUE y el artículo 3 del Reglamento (CE) nº
1467/97 del Consejo, este debe dirigir recomendaciones al Estado miembro de que
se trate para que ponga fin a la situación de déficit excesivo en un plazo
determinado. La recomendación debe establecer un plazo máximo de seis meses
para que el Estado miembro tome medidas eficaces encaminadas a corregir el
déficit excesivo. Por otra parte, en una recomendación relativa a la corrección
del déficit excesivo, el Consejo debe exigir el logro de objetivos
presupuestarios anuales que, teniendo en cuenta las previsiones en que se base
la recomendación, sean compatibles con una mejora anual mínima del saldo
presupuestario estructural (saldo ajustado en función del ciclo excluidas las
medidas puntuales y otras medidas de carácter temporal) equivalente como mínimo
al 0,5 % del PIB, como valor de referencia.
(8)       Sobre la base de una
evaluación minuciosa de la naturaleza, el origen y la gravedad de la evolución
macroeconómica en Chipre, la Comisión concluyó, en mayo de 2012, que ese país
estaba experimentando desequilibrios muy graves, en particular en lo que se
refiere a la balanza de pagos, la hacienda pública y el sector financiero,
desequilibrios que debían abordarse con carácter de urgencia. Se observaba que
la situación en el sector bancario chipriota amenazaba la sostenibilidad de la
situación del país. En cuanto al sector exterior, la balanza por cuenta
corriente registraba déficits considerables y persistentes, vinculados a una
erosión gradual de la competitividad de precios y costes, y se consideraba
preocupante la posición de inversión internacional. Se observaba también que la
situación del sector bancario chipriota amenazaba la sostenibilidad de la
situación del país. En el ámbito interno suscitaban preocupación el sector
privado, altamente endeudado, así como el nivel de deuda pendiente de las
sociedades no financieras y el elevadísimo nivel de endeudamiento de los
hogares. Además, las finanzas públicas se habían deteriorado hasta registrar
déficits anuales crecientes, a pesar de que la economía estaba superando la
recesión, y los últimos esfuerzos invertidos para corregir el déficit excesivo
se consideraban posiblemente insuficientes. La deuda pública se había ido
elevando gradualmente hasta superar el umbral establecido en el Tratado y se
preveía que aumentase considerablemente. 
(9)       El 10 de julio de 2012,
el Consejo dirigió una serie de recomendaciones específicas a Chipre, basadas,
en particular, en la evaluación de su programa nacional de reforma y de su
programa de estabilidad para el período 2012-2015. La primera recomendación
exige la aplicación rigurosa de la estrategia presupuestaria en 2013 y los años
posteriores. Requiere además que se acelere la introducción gradual de un marco
presupuestario plurianual viable con una base legal vinculante y un mecanismo
corrector. Ese marco debería reforzarse asimismo mediante la aplicación de una
planificación presupuestaria basada en programas y resultados. Habida cuenta de
las deficiencias de la administración tributaria y de la recaudación de
impuestos, han de adoptarse medidas destinadas a mejorar el cumplimiento de las
obligaciones tributarias y luchar contra la evasión fiscal.
(10)     Vistas las cada vez más
graves circunstancias económicas y financieras, el 25 de junio de 2012 las
autoridades chipriotas solicitaron oficialmente una ayuda financiera, en forma
de préstamo, de la Facilidad Europea de Estabilización Financiera / del
Mecanismo Europeo de Estabilidad, así como del Fondo Monetario Internacional
(FMI), con el propósito de favorecer el retorno de la economía a una senda de
crecimiento sostenible, garantizar el buen funcionamiento del sistema bancario
y preservar la estabilidad financiera en la Unión Europea y en la zona del
euro. El 27 de junio de 2012, el Eurogrupo emplazó a la Comisión a que, en
coordinación con el BCE, las autoridades chipriotas y el FMI, acordara un programa
de ajuste macroeconómico, que incluyera las necesidades financieras, y adoptara
las medidas oportunas para salvaguardar la estabilidad financiera en el entorno
existente, plagado de dificultades y con riesgo de sufrir los efectos
indirectos de las turbulencias del mercado de deuda soberana. Los días 16 y 25
de marzo de 2013, el Eurogrupo alcanzó un acuerdo político con Chipre en
relación con una ayuda financiera y los elementos clave de un programa. El 12
de abril de 2013, el Eurogrupo consideró que se habían establecido los
elementos necesarios del programa de ajuste macroeconómico para iniciar los
procedimientos nacionales pertinentes a efectos de la aprobación oficial del
instrumento de ayuda financiera del Mecanismo Europeo de Estabilidad. El 25 de
abril de 2013, el Consejo adoptó una Decisión, en virtud del artículo 136
del TFUE, con los principales elementos del programa de ajuste macroeconómico
que Chipre debía aplicar. El 26 de abril de 2013, las autoridades chipriotas y
la Comisión, en nombre del Mecanismo Europeo de Estabilidad, firmaron un
Memorándum de Acuerdo coherente con la citada Decisión.
(11)     En 2009 llegó a su fin el
periodo de más de diez años de sólida e ininterrumpida expansión económica que
había registrado Chipre. La actividad económica disminuyó un 1,75 % y la
débil demanda interna y el marco exterior adverso lastraron considerablemente
el crecimiento. La actividad económica se recuperó en 2010, con un crecimiento
del PIB real del 1,1 % y un crecimiento del 1,5 % en el primer semestre
de 2011. Según las previsiones de la primavera de 2010 de los servicios de la
Comisión, sobre las que se basó la Recomendación del Consejo en virtud del
artículo 126, apartado 7, del TFUE, de 13 de julio de 2010, se
esperaba que la economía chipriota creciera un 1,3 % en 2011. A pesar de
la excelente temporada turística registrada ese año, la recuperación se vio
obstaculizada por el grave accidente ocurrido en julio de 2011, que destruyó la
planta de producción de electricidad de Vasilico, que suponía la mitad de la
capacidad total de producción. Por otro lado, la corrección de los gravísimos
desequilibrios de los sectores privado y público de la economía chipriota
provocó un endurecimiento de las condiciones presupuestarias y financieras, que
agravaron los efectos negativos sobre la actividad económica, generaron un alto
grado de incertidumbre económica y exacerbaron el deterioro de las condiciones
del mercado de trabajo. La debilidad persistente del entorno internacional
impidió que la demanda externa compensara el impacto sobre la demanda interna.
Por todo ello, en 2011 el crecimiento económico anual se cifró en el
0,5 %, cerca de un punto porcentual por debajo de las previsiones de la
Comisión en el momento de la formulación de la Recomendación del Consejo. El
horizonte temporal a efectos de las previsiones de la Comisión sobre las que se
basaba la Recomendación del Consejo no incluía 2012. Sin embargo, partiendo de
la hipótesis de una reducción gradual de la brecha de producción negativa, para
2012 se esperaba un crecimiento superior al de 2011. Según las últimas
previsiones de los servicios de la Comisión, el PIB real disminuiría en 2012 un
2,4 %. 
(12)     El déficit de las
administraciones públicas alcanzó el 6,3 % del PIB en 2011, frente al
5,3 % en 2010. El deterioro del saldo presupuestario se produjo a pesar de
las medidas de saneamiento de las finanzas públicas incluidas en la Ley de
presupuestos de 2011 y tres baterías de medidas de reducción adicional del
déficit aprobadas durante ese año, que fueron insuficientes para contener el
deterioro de las finanzas públicas. La serie de factores económicos ya
mencionados, especialmente la corrección de los gravísimos desequilibrios de
los sectores privado y público de la economía chipriota, constituyen el marco
de la evolución de las finanzas públicas, incluidos efectos significativos
relacionados con la composición del crecimiento y mayores costes de
financiación de la deuda al hilo de la pérdida de acceso a la financiación en
el mercado a más largo plazo.
(13)     Según las previsiones más
recientes de los servicios de la Comisión, el déficit de las administraciones
públicas se situaría en el 6,3 % del PIB en 2012. Esta cifra de déficit es
significativamente peor que la de las anteriores previsiones de los servicios
de la Comisión, y se debe, en particular, a la disminución significativa de los
ingresos procedentes de los impuestos directos e indirectos (IVA, impuesto de
sociedades y cotizaciones sociales, sobre todo) y al incremento de los gastos a
causa del aumento del desempleo y las jubilaciones anticipadas, cuyo número ha
rebasado las cifras esperadas. En comparación con las previsiones del invierno
de 2013 de los servicios de la Comisión, el déficit de 2012 se ha ajustado al
alza en torno a un 0,5 % del PIB, a consecuencia de los gastos
excepcionales relacionados con los costes de seguro necesarios para cubrir la
explosión de la planta generadora de electricidad de Vasilico en julio de 2011,
que se pagarán en un período de cuatro años pero se contabilizaron plenamente
en 2012, así como del registro de una transferencia de capital a efectos del
pago del interés capitalizado sobre el compromiso de recapitalización en favor
del Banco Popular de Chipre.
(14)     Según las previsiones
económicas más recientes de los servicios de la Comisión, el déficit
estructural fue del 5,7 % y del 6,6 % del PIB en 2010 y 2011,
respectivamente. Se espera que alcance el 6,6 % del PIB en 2012. Las
previsiones de los servicios de la Comisión sobre las que se basó la Recomendación
del Consejo emitida en julio de 2010 señalaban un crecimiento potencial cercano
al 1 % a lo largo del período de ajuste. Según las últimas previsiones
económicas de los servicios de la Comisión, el crecimiento potencial medio
durante los años 2011-2012 se considera ahora negativo (alrededor del
-0,5 %), y no se espera que cambie de signo en el periodo 2013-2016.
Teniendo en cuenta la revisión a la baja de la producción potencial desde la
Recomendación del Consejo, el esfuerzo presupuestario medio en el período
2011-2012 se situaría en torno al 0,5 %. Sin embargo, la variación
estimada del saldo estructural se vio también gravemente afectada por la
disminución imprevista de los ingresos —debido a las menores importaciones y a
la cifra final de la demanda interna, por debajo de las previsiones— así como
por la profundización del deterioro del mercado laboral. Todo ello provocó una
reducción importante de los ingresos, especialmente de los procedentes de
impuestos indirectos. Teniendo en cuenta todos estos efectos, se calcula que el
esfuerzo presupuestario ajustado se aproxima en promedio al 2,4 % del PIB,
muy por encima del esfuerzo presupuestario anual medio exigido en el período
2011-2012, no inferior al 1,5 % del PIB, según la Recomendación del Consejo.
Así pues, cabe considerar que Chipre ha tomado medidas eficaces conforme a la
Recomendación del Consejo.
(15)     La Ley de presupuestos
para 2012, adoptada el 16 de diciembre de 2011, incorporaba una estrategia de
saneamiento basada en el gasto, consistente principalmente en: i) la imposición
de contribuciones al régimen de pensiones de los empleados públicos y la
congelación de la totalidad de los salarios del sector público durante dos años
ii) la inclusión de los nuevos empleados del sector público en el régimen general
de pensiones cubierto por el fondo de la seguridad social, menos generoso que
el régimen de pensiones del sector público; iii) una mejor orientación de las
transferencias sociales; iv) la aplicación de recortes en determinadas
categorías del gasto público; v) una subida del tipo del IVA del 15 % al
17 %; vi) una contribución temporal sobre los ingresos brutos de los
trabajadores y pensionistas del sector privado, y vii) un aumento del tipo
impositivo sobre el reparto de dividendos. Las previsiones presupuestarias ya
mencionadas incluyen también diversas medidas de saneamiento adoptadas por las
autoridades chipriotas para el resto de 2012 tras la aprobación, en noviembre
de 2012, de un acuerdo provisional con los socios del programa sobre las
políticas fiscales, en particular una reducción de la escala de las cantidades
percibidas por los empleados y los pensionistas del sector público y con él
relacionados. En suma, en 2011 y 2012 Chipre adoptó medidas de saneamiento con
un efecto directo estimado de reducción del déficit de más del 5,5 % del
PIB. Esta evaluación desde la base de las medidas de saneamiento presupuestario
adoptadas en los años 2011 y 2012 confirma la conclusión de que Chipre ha
tomado medidas efectivas. 
(16)     La deuda pública bruta
ascendió hasta el 71,1 % del PIB en 2011, frente al 67,6 % del PIB
contemplado en las previsiones de la primavera de 2010 de los servicios de la
Comisión sobre las que se basó la Recomendación del Consejo, de 13 de julio de
2010, en virtud del artículo 126, apartado 7, del TFUE. La evolución
de la deuda se vio impulsada principalmente por los resultados en materia de
déficit, peores de lo previsto, el crecimiento, menor de lo esperado, y las
dificultades de acceso de Chipre a los mercados internacionales para cubrir sus
necesidades de financiación, que provocaron el aumento de los costes de la
deuda. Estos factores, junto con la participación del Gobierno en la
recapitalización de un banco comercial en junio de 2012, provocaron el aumento
de la deuda de las administraciones públicas, que se situó en torno al
85,8 % del PIB en 2012. Es inevitable que la deuda pública siga aumentando
en los próximos años, a causa de la debilidad del crecimiento y las
sustanciales necesidades de financiación del presupuesto. En 2013-2014, la
deuda pública aumentará adicionalmente tras la recepción de la ayuda
financiera. Se prevé que el ratio deuda/PIB alcance un máximo cercano al
128 % del PIB en 2015 para disminuir posteriormente al hilo de superávit
primarios sostenibles y del retorno a tasas positivas de crecimiento del PIB
real.
(17)     Teniendo en cuenta todos
estos factores y, en particular, el deterioro sustancial de la situación
presupuestaria como resultado de la crisis económica, más grave de lo previsto,
así como de la situación global de la economía, más débil de lo previsto cuando
se formuló la Recomendación del Consejo en virtud del artículo 126,
apartado 7, del TFUE, está justificado establecer un nuevo plazo para la
corrección del déficit excesivo en Chipre. Conceder otros cuatro años para la
corrección del déficit excesivo resulta necesario habida cuenta de la distancia
prevista respecto del valor de referencia del 3 % del PIB a finales de
2012 y de la coyuntura macroeconómica adversa.
(18)     Según las últimas
previsiones económicas de los servicios de la Comisión para el crecimiento del
PIB nominal, el saldo presupuestario primario de las administraciones públicas
alcanzaría un déficit del 2,4 % del PIB en 2013, un déficit del 4,3 %
del PIB en 2014, un déficit del 2,1 % del PIB en 2015 y un superávit del
1,2 % del PIB en 2016, mientras que el déficit global de las
administraciones públicas alcanzaría el 6,5 % del PIB en 2013, el
8,4 % del PIB en 2014, el 6,3 % del PIB en 2015 y el 2,9 % del
PIB en 2016. A efectos de seguimiento y a la vista de lo limitado del control
de las autoridades chipriotas sobre los pagos de intereses, en el programa de
ajuste macroeconómico que habrá de aplicar Chipre se establecen objetivos para
el saldo presupuestario primario.
(19)     En aras de una corrección
sostenible del déficit excesivo, la senda adecuada de ajuste será establecida y
evaluada sobre la base de una valoración general que tomará como referencia el
saldo estructural y fijará como parámetro una mejora anual del saldo
presupuestario estructural no inferior al 0,5 % del PIB. Una serie de
medidas de saneamiento de alrededor del 4,75 % del PIB en 2013
especificadas con detalle deberían traducirse en una mejora del saldo
presupuestario estructural cercana al 1,3 % del PIB en 2013. En cuanto a 2014,
las medidas de saneamiento adoptadas ascienden aproximadamente al 1,75 %
del PIB y se calcula que mejorarán el saldo estructural en un 0,3 % del
PIB, mientras que la mejora del saldo estructural se estima en el 0,7 %
del PIB para 2015 y en el 1,8 % del PIB para 2016. 
(20)     Para el periodo
2013-2016, el ajuste incluye medidas destinadas a reducir el crecimiento del
gasto —principalmente las prestaciones sociales y la masa salarial del sector
público— e incrementar los ingresos, en particular mediante el aumento de los
tipos del IVA, los impuestos especiales, el tipo impositivo sobre los ingresos
por intereses y la tributación del patrimonio y de las sociedades. El
saneamiento presupuestario ha de mantenerse a medio plazo mediante la
contención del crecimiento del gasto, la mejora de la estructura impositiva y
la aplicación de medidas presupuestarias de carácter estructural.
(21)     Habida cuenta de las
importantes medidas adicionales de saneamiento previstas para 2013 y de la
coyuntura macroeconómica adversa, sobre la que pesa un elevado grado de
incertidumbre, en particular debido a la imposición temporal de controles de
capitales, la pérdida de confianza y la inestabilidad del sector financiero, no
se ha considerado apropiado establecer una obligación ex ante de nuevas
medidas de saneamiento presupuestario para 2014 (además de las medidas
adoptadas en diciembre de 2012, con efecto a partir del 1 de enero de 2014). No
obstante, en el programa de ajuste económico y financiero se establece la
obligación de que las autoridades chipriotas estén preparadas para preservar
los objetivos del programa tomando medidas adicionales en caso de insuficiencia
de los ingresos o aumento del gasto social, teniendo también en cuenta los
efectos macroeconómicos negativos. 
(22)     En
2014, se estima que el saldo estructural mejorará en un 0,3 % del PIB
sobre la base de las medidas de saneamiento presupuestario acordadas, que han
permanecido inalteradas en comparación con las incluidas en el proyecto de
Memorándum de Acuerdo de noviembre de 2012. Por tanto, basándose en las últimas
previsiones de los servicios de la Comisión, el esfuerzo estructural estimado
en 2014 queda ligeramente por debajo del parámetro establecido para la mejora
anual mínima del saldo estructural, que no debe ser inferior al 0,5 % del
PIB. No obstante, esta mejora debe ser considerada aceptable en la presente
situación excepcional, caracterizada por una coyuntura macroeconómica
extremadamente incierta, con variaciones importantes de la producción potencial
estimada y real, en cuyo marco las estimaciones del saldo estructural resultan
más inciertas y son más variables a lo largo del tiempo que en una coyuntura
macroeconómica más estable. En las previsiones del invierno de 2013 de los
servicios de la Comisión se tuvieron en cuenta las medidas de saneamiento para
2014 y se indicaba una mejora del saldo estructural próxima al 1,4 % del PIB de
2013 a 2014. A pesar de que no se han registrado cambios en la batería de
medidas de saneamiento, la menor mejora del saldo estructural estimada en la
actualidad para 2014 puede explicarse por: i) el deterioro de la base
tributaria de las medidas recaudatorias de 2013, de modo que se prevé que
algunas de ellas tengan menor incidencia en 2014; ii) la revisión a la baja del
efecto de algunas de las medidas de saneamiento ya adoptadas para 2014, debido
a la peor coyuntura macroeconómica durante el período del programa; iii) una
previsión de reducción, en 2014, de la recaudación de algunas medidas
impositivas, cuyos ingresos (por ejemplo, la recaudación de los impuestos sobre
la renta y el IVA) dependen de la actividad económica de 2013, y iv) el hecho
de que la elasticidad estándar utilizada para determinar la división entre el
componente cíclico y el saldo estructural puede provocar que se subestime el
verdadero esfuerzo presupuestario subyacente. Un análisis desde la base e
individualizado de las medidas de saneamiento discrecionales es un elemento
importante de la evaluación de la orientación de la política fiscal. Puede,
sobre todo en una coyuntura macroeconómica muy incierta, ofrecer una visión
útil y complementaria del verdadero esfuerzo presupuestario subyacente. Las
medidas de saneamiento presupuestario representan, en promedio, más del
3 % del PIB durante los años 2013-2014. Aunque significativa, la mejora
media correspondiente del saldo estructural será tan solo del 0,75 % del
PIB, aproximadamente. 
(23)     Los avances registrados
en la aplicación de los compromisos de Chipre en relación con el procedimiento
de déficit excesivo se supervisarán periódicamente. En caso de resultados
insuficientes por lo que respecta a los ingresos o de mayores necesidades de
gasto social, Chipre debe estar dispuesta a tomar medidas adicionales para
preservar la consecución de los objetivos presupuestarios. 
(24)     Chipre cumple las
condiciones para la ampliación del plazo de corrección del déficit público
excesivo según lo establecido en el artículo 3, apartado 5, del Reglamento (CE)
n° 1467/97 relativo a la aceleración y clarificación del procedimiento de
déficit excesivo.
HA ADOPTADO LA PRESENTE
RECOMENDACIÓN:
(1)                   
Chipre debe poner fin a la actual situación de
déficit presupuestario excesivo de aquí a 2016.
(2)                   
Para situar el déficit público por debajo del
valor de referencia del 3 % del PIB de aquí a 2016, Chipre debe lograr los
siguientes objetivos de déficit global de las administraciones públicas:
6,5 % del PIB en 2013, 8,4 % del PIB en 2014, 6,3 % del PIB en
2015 y 2,9 % en 2016.
(3)                   
A tal fin, Chipre debe aplicar rigurosamente
la Ley de presupuestos de 2013 y las medidas adicionales de saneamiento
acordadas, que deben ascender por lo menos a 351 millones EUR en 2013. Debe
aplicar plenamente las medidas presupuestarias para 2014 que se adoptaron en
diciembre de 2012, por un importe no inferior a 270 millones EUR en 2014. Debe
supervisar el efecto presupuestario de las medidas de saneamiento adoptadas
mensualmente y estar preparada para preservar los objetivos presupuestarios
mediante la adopción de medidas adicionales en caso de mayor gasto social o de
resultados insuficientes por lo que respecta a los ingresos, teniendo en cuenta
la coyuntura macroeconómica.
(4)                   
Chipre debe mantener el saneamiento
presupuestario a medio plazo, convergiendo hacia su objetivo a medio plazo de
un presupuesto equilibrado en términos estructurales, mediante la contención
del crecimiento del gasto, la mejora de la estructura tributaria y la
aplicación de medidas presupuestarias de carácter estructural. 
(5)                   
El Consejo establece el plazo de tres meses
para que las autoridades chipriotas adopten medidas eficaces y, de conformidad
con el artículo 3, apartado 4 bis, del Reglamento (CE) nº 1467/97 del
Consejo, transmita un informe detallado sobre la estrategia de saneamiento
prevista para alcanzar los objetivos.
Más allá del informe previsto en la recomendación
nº 5 y también en paralelo al programa de ajuste financiero, Chipre debe
informar trimestralmente sobre los avances realizados en la aplicación de estas
recomendaciones, así como en un capítulo independiente del programa de
estabilidad, hasta la total corrección del déficit excesivo.
El destinatario de la presente
Recomendación será la República de Chipre.
Hecho en Bruselas, el
                                                                       Por
el Consejo
                                                                       El
Presidente
[1]               DO L 186 de 20.7.2012, p. 30.