CELEX: 62007FO0005
Language: es
Date: 2008-06-26 00:00:00
Title: Auto del Tribunal de la Función Pública (Sala Segunda) de 26 de junio de 2008. # Bart Nijs contra Tribunal de Cuentas de las Comunidades Europeas. # Función pública - Funcionarios - Plazo para presentar la reclamación - Inadmisibilidad manifiesta. # Asunto F-5/07.

AUTO DEL TRIBUNAL DE LA FUNCIÓN PÚBLICA (Sala Segunda)
      de 26 de junio de 2008 
      Asunto F‑5/07
      Bart Nijs
      contra
      Tribunal de Cuentas de las Comunidades Europeas
      «Función pública — Funcionarios — Artículo 44, apartado 1, letra c), del Reglamento de Procedimiento del Tribunal de Primera Instancia — Exposición sumaria de los motivos en la demanda — Plazo para presentar la reclamación — Hecho nuevo — Inadmisibilidad manifiesta»
      Objeto:      Recurso interpuesto con arreglo a los artículos 236 CE y 152 EA, mediante el que el Sr. Nijs solicita la anulación de la decisión
         de la autoridad facultada para proceder a los nombramientos por la que nombró al superior del demandante para su puesto actual,
         la anulación del resultado del concurso CC/LA/1/99 en la medida en que afecta al demandante y de las decisiones conexas y/o
         subsiguientes, la anulación de la decisión de la mesa electoral del Tribunal de Cuentas, de 17 de mayo de 2006, de desestimar
         la impugnación del escrutinio de los días 2, 3 y 4 de mayo de 2006 por parte del demandante, la anulación del resultado de
         las elecciones del Comité de Personal del Tribunal de Cuentas de los días 2, 3 y 4 de mayo de 2006, la anulación de todas
         las decisiones conexas o subsiguientes, la anulación de las decisiones de no ascender al demandante y de promover al Sr. G.
         en 2006, así como la indemnización los daños materiales y morales sufridos por el demandante.
      
      Resultado: Se desestima el recurso por ser, en parte, manifiestamente inadmisible, y, en parte, manifiestamente infundado. Se condena
         al demandante a soportar la totalidad de las costas.
      
      Sumario
      1.      Procedimiento — Admisibilidad de los recursos — Apreciación a la luz de las normas en vigor en el momento de presentar la
            demanda
      (Reglamento de Procedimiento del Tribunal de la Función Pública, art. 76)
      2.      Procedimiento — Escrito de interposición del recurso — Requisitos de forma
      [Estatuto del Tribunal de Justicia, art. 19, párr. 3, y anexo I, art. 7, aps. 1 y 3; Reglamento de Procedimiento del Tribunal
            de Primera Instancia, art. 44, ap. 1, letra c)]
      3.      Funcionarios — Recursos — Acto lesivo — Concepto — Decisiones adoptadas antes de la entrada en funciones del demandante —
            Falta de constatación de la influencia negativa sobre los intereses del demandante — Exclusión 
      (Estatuto de los Funcionarios, arts. 90, ap. 2, y 91, ap. 1)
      4.      Funcionarios — Recursos — Contencioso en materia de elecciones al Comité de personal
      (Estatuto de los Funcionarios, arts. 90 y 91)
      5.      Funcionarios — Promoción — Examen comparativo de los méritos
      (Estatuto de los Funcionarios, art. 45)
      1.      Si bien la norma establecida en el artículo 76 del Reglamento de Procedimiento del Tribunal de la Función Pública, según la
         cual dicho Tribunal puede desestimar mediante auto un recurso que manifiestamente no tiene posibilidad alguna de prosperar,
         es una norma de procedimiento que, como tal, se aplica desde su fecha de entrada en vigor a todos los litigios pendientes
         ante el Tribunal de la Función Pública, no es así en el caso de las normas que permiten al Tribunal de la Función Pública
         considerar, con arreglo a dicho artículo, que un recurso es manifiestamente inadmisible, las cuales sólo pueden ser las aplicables
         en el momento de interposición del recurso.
      
      (véase el apartado 22)
      Referencia:
      Tribunal de la Función Pública: 11 de diciembre de 2007, Martín Bermejo/Comisión (F‑60/07, aún no publicado en la Recopilación),
         apartado 25
      
      2.      En virtud del artículo 44, apartado 1, letra c), del Reglamento de Procedimiento del Tribunal de Primera Instancia, la demanda
         que inicia el procedimiento debe indicar, en particular, el objeto del litigio, y contener una exposición sumaria de los motivos
         invocados. Tales elementos deben ser suficientemente claros y precisos para permitir a la parte demandada preparar su defensa
         y al Tribunal de la Función Pública pronunciarse sobre el recurso, sin disponer, en su caso, de otras informaciones. A fin
         de garantizar la seguridad jurídica y una buena administración de la justicia, es necesario, para que pueda acordarse la admisión
         de un recurso, que los elementos esenciales de hecho y de Derecho en los que se basa dicho recurso se deduzcan, al menos de
         forma sumaria, pero coherente y comprensible, del texto de la propia demanda.
      
      Más aún si se considera que, según el artículo 7, apartado 3, del anexo I del Estatuto del Tribual de Justicia, la fase escrita
         del procedimiento ante el Tribunal de la Función Pública sólo incluye, en principio, un único intercambio de escritos, a menos
         que dicho Tribunal decida lo contrario. Además, con arreglo al artículo 19, párrafo tercero, de dicho Estatuto, aplicable
         al procedimiento ante el Tribunal de la Función Pública en virtud del artículo 7, apartado 1, del anexo I de dicho Estatuto,
         el funcionario debe estar representado por un abogado. El papel fundamental de este último, en cuanto auxiliar de justicia,
         es precisamente el de fundamentar las conclusiones de la demanda en una argumentación jurídica suficientemente comprensible
         y coherente, habida cuenta, precisamente, del hecho de que la fase escrita del procedimiento ante el Tribunal de la Función
         Pública sólo contempla, en principio, un único intercambio de escritos.
      
      No satisface las exigencias de claridad y precisión requeridas una demanda en la que los hechos se exponen de manera confusa
         y desordenada, sin que el lector pueda ponerlos en relación de manera adecuada con una conclusión de la demanda o con uno
         de los motivos que se invocan en apoyo de la misma.
      
      Asimismo, es manifiestamente inadmisible el recurso de un funcionario que no identifica de manera precisa la decisiones impugnadas
         y no satisface, por tanto, los requisitos establecidos en el artículo 44, apartado 1, letra c), del Reglamento de Procedimiento
         del Tribunal de Primera Instancia.
      
      (véanse los apartados 25 a 28, 40, 45 y 50)
      Referencia:
      Tribunal de Primera Instancia: 24 de marzo de 1993, Benzler/Comisión (T‑72/92, Rec. p. II‑347), apartados 16, 18 y 19; 28
         de abril de 1993, De Hoe/Comisión (T‑85/92, Rec. p. II‑523), apartado 20; 21 de mayo de 1999, Asia Motor France y otros/Comisión
         (T‑154/98, Rec. p. II‑1703), apartado 42; 15 de junio de 1999, Ismeri Europa/Tribunal de Cuentas (T‑277/97, Rec. p. II‑1825),
         apartado 29
      
      3.      Constituyen actos lesivos, en el sentido del artículo 90, apartado 2, y del artículo 91, apartado 1, del Estatuto, las medidas
         que producen efectos jurídicos obligatorios que pueden afectar a los intereses del demandante, modificando de forma caracterizada
         la situación jurídica de éste y que fijan definitivamente la postura de la institución.
      
      Tal no es el caso del nombramiento de otro funcionario en la misma institución cuando éste tuvo lugar antes de la entrada
         en funciones del demandante, ni de la decisión relativa a la composición de los comités de apelación para un período de evaluación,
         ni tampoco de la decisión de promover a un tercer funcionario, si la demandante no puede demostrar que la decisión de no promoverle
         resultaba de dicho nombramiento o que, al menos, podía perjudicar de alguna manera sus perspectivas profesionales.
      
      (véanse los apartados 35, 36, 44 y 47)
      Referencia:
      Tribunal de Primera Instancia: 25 de octubre de 2005, Fardoom y Reinard/Comisión (T‑43/04, RecFP p. I‑A‑329 y II‑1465), apartado
         26; 3 de octubre de 2006, Nijs/Tribunal de Cuentas (T‑171/05, RecFP pp. I‑A‑2‑195 y II‑A‑2‑999), apartados 86 y 96
      
      Tribunal de la Función Pública: 21 de abril de 2008, Boudova y otros/Comisión (F‑78/07, aún no publicado en la Recopilación),
         apartado 31; 5 de junio de 2008, Timmer/Tribunal de Cuentas (F‑123/06, aún no publicado en la Recopilación), apartado 42
      
      4.      No corresponde a la autoridad facultada para proceder a los nombramientos establecer la composición del Comité de personal.
         En consecuencia, a pesar de que todo elector tiene un interés en que se elijan los representantes de su organización en unas
         condiciones y en virtud de un sistema electoral que respete las disposiciones estatutarias reguladoras del procedimiento electoral
         correspondiente debe desestimarse el recurso interpuesto contra una supuesta decisión de la referida autoridad por la que
         se establece dicha composición por inadmisibilidad manifiesta a falta de objeto.
      
      (véase el apartado 43)
      Referencia:
      Tribunal de la Función Pública: 25 de octubre de 2007, Milella y Campanella/Comisión (F‑71/05, no publicada en la Recopilación),
         apartado 47 y la jurisprudencia citada
      
      5.      Para evaluar los méritos que deben tenerse en cuenta en el marco de una decisión de promoción en virtud del artículo 45 del
         Estatuto, la autoridad facultada para proceder a los nombramientos dispone de una amplia facultad de apreciación y el control
         del juez comunitario debe limitarse a la cuestión de si, habida cuenta de las vías y medios que hayan podido conducir a la
         Administración a su apreciación, ésta se ha mantenido dentro de límites no criticables y no ha hecho uso de sus facultades
         de forma manifiestamente errónea. Por consiguiente, el juez no puede sustituir la apreciación de la autoridad facultada para
         proceder a los nombramientos acerca de las aptitudes y méritos de los candidatos por la suya propia.
      
      Sin embargo, la facultad discrecional así conferida a la Administración se ve limitada por la necesidad de proceder al examen
         comparativo de las candidaturas con diligencia e imparcialidad, en interés del servicio y conforme al principio de igualdad
         de trato. En la práctica, dicho examen debe realizarse sobre una base de igualdad y a partir de fuentes de información y de
         datos comparables.
      
      A tal efecto, la autoridad facultada para proceder a los nombramientos dispone de la facultad estatutaria de efectuar tal
         examen comparativo establecido en el artículo 45 del Estatuto siguiendo el procedimiento o el método que considere más adecuado
      
      (véanse los apartados 52 a 54)
      Referencia:
      Tribunal de Justicia: 1 de julio de 1976, De Wind/Comisión (62/75, Rec. p. 1167), apartado 17; 21 de abril de 1983, Ragusa/Comisión
         (282/81, Rec. p. 1245), apartados 9 y 13
      
      Tribunal de Primera Instancia: 30 de noviembre de 1993, Tsirimokos/Parlamento (T‑76/92, Rec. p. II‑1281), apartado 21; 13
         de julio de 1995, Rasmussen/Comisión (T‑557/93, RecFP pp. I‑A‑195 y II‑603), apartado 20; 21 de septiembre de 1999, Oliveira/Parlamento
         (T‑157/98, RecFP pp. I‑A‑163 y II‑851), apartado 35; 3 de octubre de 2000, Cubero Vermurie/Comisión (T‑187/98, RecFP pp. I‑A‑195
         y II‑885), apartado 59; 19 de marzo de 2003, Tsarnavas/Comisión (T‑188/01 a T‑190/01, RecFP pp. I‑A‑95 y II‑495), apartado
         97; 18 de septiembre de 2003, Callebaut/Comisión (T‑241/02, RecFP pp. I‑A‑215 y II‑1061), apartado 22; 10 de junio de 2004,
         Liakoura/Consejo (T‑330/03, RecFP pp. I‑A‑191 y II‑859), apartado 45; 28 de septiembre de 2004, Tenreiro/Comisión (T‑216/03,
         RecFP pp. I‑A‑245 y II‑1087), apartado 50