CELEX: 52012DC0309
Language: es
Date: 2012-05-30 00:00:00
Title: Recomendación de RECOMENDACIÓN DEL CONSEJO relativa al programa nacional de reforma de 2012 del Reino Unido y por la que se emite un dictamen del Consejo sobre el programa de convergencia del Reino Unido para 2012-2017

|
			
		
		
		52012DC0309
		
			Recomendación de RECOMENDACIÓN DEL CONSEJO relativa al programa nacional de reforma de 2012 del Reino Unido y por la que se emite un dictamen del Consejo sobre el programa de convergencia del Reino Unido para 2012-2017 /* COM/2012/0309 final  */
			
				
		
		
			
			   	Recomendación de
RECOMENDACIÓN DEL CONSEJO
relativa al programa nacional de reforma
de 2012 del Reino Unido 
y por la que se emite un dictamen del Consejo sobre el programa de convergencia
del Reino Unido 
para 2012-2017
EL CONSEJO DE LA UNIÓN EUROPEA,
Visto el Tratado de Funcionamiento de la
Unión Europea, y en particular su artículo 121, apartado 2, y su artículo 148,
apartado 4,
Visto el Reglamento (CE) nº 1466/97 del
Consejo, de 7 de julio de 1997, relativo al reforzamiento de la supervisión de
las situaciones presupuestarias y a la supervisión y coordinación de las
políticas económicas[1],
y, en particular, su artículo 5, apartado 2,
Visto el Reglamento (CE) nº 1176/2011 del
Parlamento Europeo y del Consejo, de 16 de noviembre de 2011, relativo a la prevención
y corrección de los desequilibrios macroeconómicos[2],
y, en particular, su artículo 6, apartado 1,
Vista la recomendación de la Comisión
Europea[3],
Vistas las resoluciones del Parlamento
Europeo[4],
Vistas las conclusiones del Consejo
Europeo,
Visto el dictamen del Comité de Empleo,
Previa consulta al Comité Económico y
Financiero,
Considerando lo siguiente:
(1)       El 26 de marzo de 2010,
el Consejo Europeo aprobó la propuesta de la Comisión Europea de iniciar una
nueva estrategia para el empleo y el crecimiento —Estrategia Europa 2020—, que
se basa en una mayor coordinación de las políticas económicas y se centrará en
los ámbitos fundamentales en que se requiere actuar para fomentar el potencial
de crecimiento sostenible y competitividad de la economía europea.
(2)       El 13 de julio de 2010,
el Consejo aprobó una recomendación sobre directrices generales para las
políticas económicas de los Estados miembros y de la Unión (para el período
2010-2014) y, el 21 de octubre de 2010, una decisión relativa a las orientaciones
para las políticas de empleo de los Estados miembros[5],
que juntas forman las «orientaciones integradas». Se ha invitado a los Estados
miembros a tener en cuenta las orientaciones integradas en sus políticas
económicas y de empleo.
(3)       El 12 de julio de 2011,
el Consejo aprobó una recomendación relativa al programa nacional de reforma
del Reino Unido para 2011 y emitió su dictamen sobre el programa de
convergencia actualizado del Reino Unido para 2011-2014.
(4)       El 23 de noviembre de
2011, la Comisión adoptó el segundo Estudio Prospectivo Anual sobre el
Crecimiento, iniciando así el segundo Semestre Europeo de coordinación
integrada ex ante de las políticas económicas, en el marco de la
Estrategia Europa 2020. El 14 de febrero de 2012, la Comisión adoptó, sobre la
base del Reglamento (UE) nº 1176/2011, el informe sobre el mecanismo de
alerta[6],
en el que se señalaba al Reino Unido como uno de los Estados miembros que sería
objeto de un examen exhaustivo.
(5)       El 2 de marzo de 2012,
el Consejo Europeo aprobó las prioridades para garantizar la estabilidad
financiera y el saneamiento presupuestario junto con medidas dirigidas a
fomentar el crecimiento. El Consejo Europeo hizo hincapié en la necesidad de
proseguir un saneamiento presupuestario diferenciado y favorable al
crecimiento, restablecer la normalidad en la concesión de crédito, promover el
crecimiento y la competitividad, combatir el desempleo y las consecuencias
sociales de la crisis, y modernizar la administración pública.
(6)       El 30 de abril de 2012,
el Reino Unido presentó su programa de convergencia para el periodo 2011-2012 a
2016-2017 y su programa nacional de reforma de 2012. Con objeto de tener en
cuenta sus interrelaciones, ambos programas se han evaluado al mismo tiempo. La
Comisión ha evaluado también, en un examen exhaustivo efectuado de conformidad
con el artículo 5 del Reglamento (UE) nº 1176/2011, si el Reino Unido presenta
desequilibrios macroeconómicos. En ese examen, la Comisión ha llegado a la
conclusión[7]
de que el Reino Unido presenta un desequilibrio interno, si bien no
excesivo.
(7)       Partiendo de la
evaluación del programa de convergencia de 2012 realizada de conformidad con el
Reglamento (CE) nº 1466/97 del Consejo, el Consejo considera que el escenario
macroeconómico en el que se basan las previsiones presupuestarias del programa
de estabilidad es verosímil. El objetivo de la estrategia presupuestaria que
figura en el programa es llevar a cabo el saneamiento presupuestario necesario
para lograr los objetivos presupuestarios del Gobierno respecto a la deuda neta
y la balanza corriente ajustada en función del ciclo. El programa de
convergencia no contempla un objetivo a medio plazo (OMP) tal como prevé el
Pacto de estabilidad y crecimiento. Según las proyecciones del programa, se espera
que el plazo para corregir el excesivo déficit fijado por el Consejo en sus
recomendaciones de 2 de diciembre de 2010 se vea superado en un año. El déficit
público en 2014-2015, plazo fijado por el Consejo, se estima en un 4,4 %
del PIB, lo que supone, basándose sobre el déficit estructural (recalculado)[8],
un ajuste presupuestario medio del 1,25 % del PIB entre 2010-2011 y
2014-2015 que es inferior al ajuste del 1¾ % fijado en la recomendación
del Consejo en el marco del procedimiento de déficit excesivo. Si bien el
Gobierno no se ha desviado de su estrategia de saneamiento presupuestario que
inicialmente, sobre la base de proyecciones macroeconómicas anteriores, parecía
suficiente para alcanzar los objetivos fijados por el PDE, los resultados
presupuestarios y las perspectivas se han visto afectados por el deterioro de
las perspectivas de crecimiento económico. Las medidas relativas a los ingresos
se han concentrado particularmente en la trayectoria de ajuste del saneamiento
presupuestario. Casi el 40 % del saneamiento presupuestario total anual
previsto para el periodo 2010-2011 a 2014-2015 se ha alcanzado a finales de
2011-2012, así como el 30 % de los recortes del gasto y dos tercios de los
incrementos fiscales netos. Las posibles contribuciones a los ingresos debido
una mayor eficiencia del sistema fiscal, originadas por la revisión de la
estructura de tipos del IVA, siguen estando relativamente poco explotadas. De
conformidad con el programa de convergencia, se espera que el déficit de las
administraciones públicas sea 8,3 % del PIB en 2011-2012, 5,9 % en
2012-2013, 6,0 % del PIB en 2013-2014, 4,4 % del PIB en 2014-2015,
2,9 % del PIB en 2015-2016 y 1,2 % del PIB en 2016-2017. Estas
estimaciones son ligeramente inferiores a las de los servicios de la Comisión,
que en sus previsiones de primavera de 2012 esperaban un déficit del 6,1 %
del PIB en 2012-2013 (que sería del 7,9 % sin una próxima transferencia
extraordinaria de fondos de pensiones) y del 6,5 % del PIB en 2013-2014. Las
diferencias se explican por unas previsiones del crecimiento a medio plazo
inferiores y por las modificaciones introducidas por Eurostat a los datos del
Reino Unido. Se hicieron algunos ajustes a los planes fiscales del Gobierno en
la declaración de otoño de 2011 para dar prioridad al gasto que favorezca el
crecimiento, pero se espera que la inversión del sector público todavía
descienda drásticamente en 2014-2015. La deuda de las administraciones
públicas, prevista en un 94,7 % en 2013-2014, se espera que alcance su
máximo nivel en 2014-2015.
(8)       La fase inmediatamente
anterior a la crisis contempló un recalentamiento del mercado de la vivienda,
con el coeficiente entre el precio de la vivienda y los ingresos alcanzando
alturas históricas en el contexto de una penuria creciente de viviendas, lo que
condujo a una acumulación de elevados niveles de deuda hipotecaria. Según el
examen exhaustivo realizado por la Comisión, el elevado endeudamiento de los
hogares constituye un desequilibrio interno de la economía del Reino Unido.
Debido a la elevada proporción de hipotecas a tipo de interés variable, las
finanzas de las familias son vulnerables a los incrementos del tipo de interés,
con un posible efecto desestabilizador en cadena sobre el conjunto de la
economía a través del sector financiero. Un descenso continuo e importante del
endeudamiento de las economías domésticas solo se podría producir si el precio
de la vivienda se reduce en relación con la renta disponible; sin embargo, con
una caída rápida de los precios nominales de la vivienda se correría el riesgo
de empujar a muchos hogares a una situación de patrimonio negativo. La
construcción de viviendas sigue en niveles mínimos históricos, debido a un
sistema de urbanismo restrictivo y a una debilidad cíclica, y en un sentido más
amplio, la actividad del sector inmobiliario todavía sigue siendo floja. En
noviembre de 2011, el gobierno publicó su estrategia para la vivienda en
Inglaterra, con el objetivo de estimular la construcción de viviendas, pero no
se ha despejado la incertidumbre sobre el efecto neto del nuevo sistema sobre
la evolución del sector de la vivienda. Tampoco menciona esta estrategia de la
vivienda la cuestión de la tributación de los bienes inmuebles, en la que el
Reino Unido combina una fiscalidad recurrente regresiva (impuesto local) con
una fiscalidad sobre las transacciones progresiva (stamp duty land tax –
SDLT, impuesto sobre transmisiones patrimoniales), que pueden desempeñar un
papel en la evolución cíclica de los ingresos presupuestarios y la estabilidad
financiera. En el presupuesto de 2012 se efectuaron algunos ajustes del SDLT,
pero en este terreno solo se han producido cambios mínimos.
(9)       El Reino Unido se
enfrenta a retos cada vez mayores de desempleo y de participación en el mercado
laboral. El desempleo en el Reino Unido se sitúa actualmente en el 8,4 %.
El desempleo juvenil es mucho más elevado, el 22,2 %, y más del 38 %
de los desempleados del Reino Unido tiene menos de 25 años. El 17,7 % de
los jóvenes (de 18 a 24 años) no tiene trabajo, ni estudia o se forma. El
empleo en el sector privado ha crecido modestamente, pero no lo suficiente para
compensar las reducciones de empleo en el sector público y el crecimiento de la
mano de obra. El Reino Unido tiene exceso de oferta de
trabajadores poco cualificados, de los que cada vez hay menos demanda, y
escasez de trabajadores con competencias profesionales y técnicas de alta
calidad que son especialmente necesarias en los sectores de producción y
exportación de bienes, en los que los resultados del Reino Unido son
relativamente mediocres. La política de educación y formación profesional se
centra en las competencias básicas y las cualificaciones de nivel 2, mientras
que la economía demanda cada vez más niveles más altos de cualificación. El
Reino Unido sigue teniendo un número relativamente elevado de adultos con
conocimientos lingüísticos y numéricos muy bajos y que no se encuentran en
buena situación para beneficiarse de la formación profesional. El abandono
prematuro de la escuela se ha incrementado en un 3,3 pp. desde 2005 y se sitúa
por encima de la media de la UE en un 14,9 %; proseguir la ayuda a las
familias con escasos ingresos es fundamental para prevenir el abandono escolar
prematuro.
(10)     El Gobierno dispone de un
programa de reforma de la asistencia social para ayudar a más gente a acceder a
un puesto de trabajo ayudando al mismo tiempo a los más vulnerables. El Crédito
Universal, que pretende simplificar el sistema de prestaciones, todavía no se
aplica, pero hay un riesgo considerable de que los efectos positivos de las
nuevas políticas de empleo y de renta se vean más que anulados por unos
importes cada vez más reducidos para las prestaciones, con lo que se corre el
peligro de que se incremente la pobreza, en particular la de las familias con
niños. Estimaciones independientes prevén que en 2020-2021 la pobreza infantil
alcance su nivel más elevado desde 2001-2002, de forma que el Gobierno no
logrará los objetivos de reducción de la pobreza infantil establecidos en la
Ley de pobreza infantil. Un acceso insuficiente a la asistencia infantil,
especialmente para las personas con ingresos bajos, aún sigue planteando
importantes problemas y el Gobierno todavía no ha definido planes adecuados
para hacer frente a este reto. Los recortes en la ayuda a la asistencia
infantil pueden agravar el problema.
(11)     Las condiciones de
financiación siguen siendo rigurosas, en particular para las PYME. La
financiación neta al sector empresarial fue negativa en 2011, mientras que los
datos de las encuestas muestran que un importante número de PYME tienen
dificultades para acceder al crédito. Además, el acceso a préstamos
extrabancarios sigue estando en gran medida reservado a las grandes empresas, y
la competencia en el sector bancario es limitada. El grupo de trabajo Breedon
sobre mercados de deuda alternativos estimó que, a pesar de los pasos dados por
las autoridades para mejorar la situación, en los próximos cinco años seguirá
habiendo un importante déficit de financiación, especialmente para las PYME. 
(12)     El Reino Unido tiene el
reto de mejorar su infraestructura de energía y transporte, que va ligado a
sentar las bases del crecimiento y la competitividad a largo plazo y a hacer
frente a las causas de la falta de competitividad exterior del Reino Unido en
el sector industrial. El Reino Unido necesita importantes inversiones para
mejorar su capacidad de generación de electricidad, dada su necesidad de
sustituir una gran parte de la actual capacidad generadora, que deberá cerrar
en la próxima década, y cumplir los objetivos ligados a las obligaciones
relativas a las energías renovables y a la reducción de las emisiones de
carbono. El sector del transporte del Reino Unido se enfrenta a deficiencias en
la capacidad y calidad de sus redes, lo que podría ir en detrimento del objetivo
del Gobierno de reequilibrar la economía del Reino Unido hacia la inversión y
las exportaciones. Como parte de la estrategia de saneamiento presupuestario
del Gobierno, la inversión neta del sector público se reducirá drásticamente en
2014-2015, lo que puede agravar las presiones existentes sobre la
infraestructura de transporte a menos que se puedan garantizar fuentes
alternativas de financiación. 
(13)     En el contexto del
Semestre Europeo, la Comisión ha efectuado un análisis global de la política económica
del Reino Unido, ha evaluado el programa de convergencia y el programa nacional
de reforma y ha presentado un examen exhaustivo. La Comisión ha tenido en
cuenta no solo su pertinencia para la sostenibilidad de la política
presupuestaria y la política socioeconómica del Reino Unido, sino también su
conformidad con las normas y orientaciones de la UE, dada la necesidad de
reforzar la gobernanza económica global de la Unión Europea incluyendo
aportaciones a nivel de la UE en las futuras decisiones nacionales. Sus
recomendaciones en el marco del Semestre Europeo se reflejan en las
recomendaciones 1 a 6 que figuran a continuación. 
(14)     A la luz de la presente
evaluación, el Consejo ha examinado el programa de convergencia del Reino
Unido, y su dictamen[9]
se refleja, en particular, en la recomendación 1 que figura a continuación.
(15)     A la luz de los
resultados del examen exhaustivo realizado por la Comisión de conformidad con
el artículo 5 del Reglamento (UE) nº 1176/2011 y de la presente evaluación, el Consejo
ha examinado el programa nacional de reforma del Reino Unido para 2012 y su
programa de convergencia para 2012-2017. Su recomendación, formulada en virtud
del artículo 6 del Reglamento (CE) nº 1176/2011, se refleja, en particular, en
las recomendaciones 2, 3 y 6 que figuran a continuación.
RECOMIENDA que el Reino Unido tome
medidas en el periodo 2012-2013 a fin de:
1.           Aplicar plenamente la
estrategia presupuestaria para el ejercicio financiero 2012-2013 y reforzar la
estrategia presupuestaria para el ejercicio financiero 2013-2014 y siguientes,
apoyada por medidas suficientemente definidas, a fin de garantizar una
corrección oportuna del excesivo déficit de forma sostenible y alcanzar el
esfuerzo del ajuste estructural formulado en las recomendaciones del Consejo en
el marco del procedimiento de déficit excesivo y situar los altos niveles de
deuda pública en una senda descendente sostenida. Dar prioridad a un gasto que
favorezca el crecimiento para evitar el riesgo de que un nuevo debilitamiento
de las perspectivas de crecimiento a medio plazo, tenga consecuencias negativas
sobre la sostenibilidad a largo plazo de las finanzas públicas. 
2.           Hacer frente al efecto
desestabilizador de unos precios de la vivienda elevados y volátiles y al
elevado endeudamiento de las economías domésticas aplicando un amplio programa
de reforma del sector de la vivienda para incrementar la oferta y paliar los
problemas de asequibilidad y la necesidad de subvencionar la vivienda con
fondos públicos. Proseguir con nuevas reformas de los mercados hipotecario y de
alquiler, la reglamentación financiera y la tributación de los bienes inmuebles
para evitar una volatilidad y unas distorsiones excesivas en el mercado de la
vivienda.
3.           Seguir mejorando la
empleabilidad juvenil, en particular la de los jóvenes que no tienen trabajo,
ni estudian o se forman, incluso mediante la utilización del Contrato Juvenil.
Garantizar que más jóvenes sigan los programas de aprendizaje, que estos
programas se centren suficientemente en cualificaciones avanzadas y de alto
nivel y que participen en ellos más empresas pequeñas y medianas. Tomar medidas
para reducir la elevada proporción de jóvenes que abandona la escuela con muy
escasas competencias básicas.
4.           Intensificar las medidas
para facilitar la integración en el mercado laboral de personas de hogares
cuyos miembros están todos desempleados. Garantizar que las reformas previstas
de la asistencia social no se traducen en una mayor pobreza infantil. Aplicar
plenamente medidas para facilitar el acceso a los servicios de asistencia
infantil.
5.           Seguir mejorando la
disponibilidad de financiación bancaria y no bancaria para el sector privado y,
en particular, para las PYME. Prestar apoyo a la competencia en el sector
bancario, en particular mediante medidas para reducir los obstáculos a la
entrada, reforzar la transparencia y facilitar el cambio de banco tal como
recomienda la Independent Commission on Banking (Comisión independiente
de la banca), y estudiar las formas de mejorar el acceso al capital riesgo y el
capital inversión y a otras formas de préstamos no bancarios.
6.           Aplicar una estrategia a
largo plazo para mejorar la capacidad y la calidad de la infraestructura de la
red del Reino Unido, incluidas medidas para hacer frente a la presión en las redes
de transporte y energía fomentando unos procesos de planificación y de toma de
decisiones más eficientes y robustos, así como aprovechando los acuerdos de
financiación públicos-privados apropiados.
Hecho en Bruselas, el
                                                                       Por
el Consejo
                                                                       El
Presidente
[1]               DO L 209
de 2.8.1997, p. 1.
[2]               DO L 306
de 23.11.2011, p. 25.
[3]               COM(2012)
309 final.
[4]               P7_TA(2012)0048
y P7_TA(2012)0047
[5]               Decisión
2012/238/UE del Consejo de 26 de abril de 2012
[6]               COM(2012)
68 final.
[7]               SWD(2012)
161 final.
[8]               Balance
anual neto ajustado en función del ciclo, tras deducir las medidas
excepcionales y otras medidas de carácter temporal, recalculado por los
servicios de la Comisión sobre la base de la información que figura en el
programa, aplicando una metodología consensuada.
[9]               De
conformidad con el artículo 9, apartado 2, del Reglamento (CE) nº 1466/97 del
Consejo.