CELEX: 62003CJ0087
Language: es
Date: 2006-03-30 00:00:00
Title: Sentencia del Tribunal de Justicia (Sala Tercera) de 30 de marzo de 2006. # Reino de España contra Consejo de la Unión Europea. # Pesca - Reglamento por el que se reparten las cuotas de capturas entre los Estados miembros - Acta de adhesión de España - Fin del período transitorio - Exigencia de estabilidad relativa - Principio de no discriminación - Nuevas posibilidades de pesca. # Asuntos acumulados C-87/03 y C-100/03.

Asuntos acumulados C‑87/03 y C‑100/03
      Reino de España
      contra
      Consejo de la Unión Europea
      «Pesca — Reglamento por el que se reparten las cuotas de capturas entre los Estados miembros — Acta de adhesión de España — Fin del período transitorio — Exigencia de estabilidad relativa — Principio de no discriminación — Nuevas posibilidades de pesca»
      Sentencia del Tribunal de Justicia (Sala Tercera) de 30 de marzo de 2006 
      Sumario de la sentencia
      1.     Pesca — Conservación de los recursos marinos — Régimen de cuotas de pesca
      (Acta de adhesión de 1985, art. 2)
      2.     Pesca — Conservación de los recursos marinos — Régimen de cuotas de pesca
      [Reglamento (CEE) nº 3760/92 del Consejo, art. 8, ap. 4]
      3.     Derecho comunitario — Principios — Igualdad de trato — Discriminación por razón de la nacionalidad 
      [Acta de adhesión de 1985; Reglamento (CE) nº 2341/2002 del Consejo]
      4.     Adhesión de nuevos Estados miembros a las Comunidades — España — Pesca 
      [Acta de adhesión de 1985, arts. 154 a 166; Reglamento (CE) nº 2341/2002 del Consejo]
      1.     La exigencia de estabilidad relativa del reparto de cuotas de pesca entre los Estados miembros debe entenderse como el mantenimiento
         de un porcentaje fijo para cada Estado miembro en el reparto de las posibilidades de pesca. Así pues, la clave de reparto,
         establecida por el Reglamento nº 170/83 y fijada inicialmente teniendo en cuenta las cantidades medias pescadas por las flotas
         de los diferentes Estados miembros durante el período comprendido entre los años 1973 y 1978, continuaría aplicándose hasta
         que se hubiera adoptado un reglamento modificativo según el procedimiento seguido por el citado Reglamento.
      
      A este respecto, como la adhesión de un nuevo Estado miembro, concretamente la del Reino de España y la República Portuguesa,
         no puede producir, por sí sola, efectos jurídicos, tal adhesión no tiene como efecto obligar al Consejo a modificar el reparto
         existente. Del mismo modo, la finalización del período transitorio, tal como se define en el Acta de adhesión, únicamente
         puede tener los efectos jurídicos previstos en la misma. Ahora bien, el Acta de adhesión no prevé una modificación de la clave
         de reparto, que surtiría efecto en el momento de la expiración del período transitorio, y ni siquiera impone al Consejo la
         obligación de revisar en ese momento la referida clave de reparto. Por consiguiente, el hecho de que la clave de reparto existente
         no haya sido modificada por un acto ulterior del Consejo no resulta contrario al principio de estabilidad relativa.
      
      (véanse los apartados 27 a 30 y 32)
      2.     El reparto de las posibilidades de pesca entre los Estados miembros, tal como está previsto en el artículo 8, apartado 4,
         del Reglamento nº 3760/92, por el que se establece un régimen comunitario de la pesca y de la acuicultura, implica la necesidad
         de evaluar una situación económica compleja, evaluación en relación con la cual el Consejo dispone de una amplia facultad
         de apreciación. Por consiguiente, el control del juez debe limitarse a comprobar si la medida controvertida adolece de error
         manifiesto o de desviación de poder, o si la autoridad de que se trate ha sobrepasado manifiestamente los límites de su facultad
         de apreciación.
      
      (véase el apartado 38)
      3.     El Consejo no actuó de un modo discriminatorio en perjuicio del Reino de España al no haber dado en el Reglamento nº 2341/2002,
         por el que se establecen, para 2003, las posibilidades de pesca aplicables en aguas comunitarias, el mismo trato a dicho Estado
         que a los Estados miembros que participaron en el reparto inicial de las cuotas de pesca, antes de la adhesión de dicho Reino,
         o en repartos ulteriores, en el curso del período transitorio. 
      
      En efecto, es importante distinguir entre el concepto de acceso a las aguas y el concepto de acceso a los recursos marinos.
         Aunque una vez finalizado el período transitorio el Reino de España pueda tener de nuevo acceso a las aguas del Mar del Norte
         y del Mar Báltico, de ello no se deduce que los buques españoles puedan tener acceso a los recursos de esos dos mares en las
         mismas proporciones que los Estados miembros que participaron en el reparto inicial o en repartos ulteriores. De ello resulta
         que el Reino de España no se encontraba en una situación equivalente a la de aquellos Estados miembros cuyos buques habían
         pescado recientemente, en el curso del período de referencia pertinente, en aquellas aguas.
      
      (véanse los apartados 55 a 57)
      4.     El Consejo no infringió en modo alguno el Acta de adhesión del Reino de España y de la República Portuguesa por no haber atribuido
         al Reino de España en el Reglamento nº 2341/2002, por el que se establecen, para 2003, las posibilidades de pesca aplicables
         en aguas comunitarias, determinadas cuotas de pesca en el Mar del Norte.
      
      Los artículos 154 a 166 de la mencionada Acta de adhesión únicamente definen el régimen aplicable en el Mar del Norte en el
         sector de la pesca en lo que atañe al período transitorio. Así pues, dichos artículos no pueden, en principio, servir de fundamento
         para reclamaciones relativas a un período cuyo comienzo se sitúe en una fecha posterior a la finalización del período transitorio.
         Al final de dicho período, por consiguiente, se aplica el acervo comunitario, que incluye la clave de reparto establecida
         por la normativa existente en el momento de la adhesión del Reino de España.
      
      (véanse los apartados 64, 66 y 67)
SENTENCIA DEL TRIBUNAL DE JUSTICIA (Sala Tercera)
      de 30 de marzo de 2006 (*)
      
      «Pesca – Reglamento por el que se reparten las cuotas de capturas entre los Estados miembros – Acta de adhesión de España – Fin del período transitorio – Exigencia de estabilidad relativa – Principio de no discriminación – Nuevas posibilidades de pesca»
      En los asuntos acumulados C‑87/03 y C‑100/03,
      que tienen por objeto sendos recursos de anulación interpuestos, con arreglo al artículo 230 CE, el 27 y el 28 de febrero
         de 2003,
      
      Reino de España, representado por la Sra. N. Díaz Abad, en calidad de agente, que designa domicilio en Luxemburgo,
      
      parte demandante,
      contra
      Consejo de la Unión Europea, representado por los Sres. G. Ramos Ruano y F. Florindo Gijón, en calidad de agentes,
      
      parte demandada,
      apoyado por
      Comisión de las Comunidades Europeas, representada por los Sres. T. van Rijn y F. Jimeno Fernandez y la Sra. S. Pardo Quintillán, en calidad de agentes, que designa
         domicilio en Luxemburgo,
      
      Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte, representado por el Sr. D. Wyatt, QC, y el Sr. K. Manji, en calidad de agente, que designa domicilio en Luxemburgo,
      
      partes coadyuvantes,
      EL TRIBUNAL DE JUSTICIA (Sala Tercera),
      integrado por el Sr. A. Rosas, Presidente de Sala, y los Sres. J. Malenovský, J.‑P. Puissochet, S. von Bahr (Ponente) y U. Lõhmus,
         Jueces;
      
      Abogado General: Sr. P. Léger;
      Secretaria: Sra. M. Ferreira, administradora principal;
      habiendo considerado los escritos obrantes en autos y celebrada la vista el 4 de mayo de 2005;
      vista la decisión adoptada por el Tribunal de Justicia, oído el Abogado General, de que el asunto sea juzgado sin conclusiones;
      dicta la siguiente
      Sentencia
      1       Mediante sus recursos, el Reino de España solicita al Tribunal de Justicia la anulación del Reglamento (CE) nº 2341/2002 del
         Consejo, de 20 de diciembre de 2002, por el que se establecen, para 2003, las posibilidades de pesca y las condiciones correspondientes
         para determinadas poblaciones y grupos de poblaciones de peces, aplicables en aguas comunitarias y, en el caso de los buques
         comunitarios, en las demás aguas donde sea necesario establecer limitaciones de capturas (DO L 356, p. 12), en la medida en
         que dicho Reglamento no asigna a España determinadas cuotas correspondientes a posibilidades de pesca que fueron objeto de
         reparto en el Mar del Norte y en el Mar Báltico con posterioridad a su adhesión a la Comunidad (asunto C‑87/03) y en el Mar
         del Norte con anterioridad a ésta (asunto C‑100/03).
      
       Marco jurídico y procedimiento
       Acta de adhesión del Reino de España y de la República Portuguesa
      2       Los artículos 156 a 166 del Acta relativa a las condiciones de adhesión del Reino de España y de la República Portuguesa y
         a las adaptaciones de los Tratados (DO 1985, L 302, p. 23; en lo sucesivo, «Acta de adhesión») regulan, en particular, el
         acceso de los buques españoles a las aguas comunitarias y a sus recursos. A tenor de lo dispuesto en el citado artículo 166,
         el régimen así definido debía seguir siendo aplicable durante un período que finalizaba el 31 de diciembre de 2002 (en lo
         sucesivo, «período transitorio»).
      
       Reglamentos (CEE) nos  170/83 y 172/83
      3       Mediante el Reglamento (CEE) nº 170/83 del Consejo, de 25 de enero de 1983, por el que se constituye un régimen comunitario
         de conservación y de gestión de los recursos de la pesca (DO L 24, p. 1; EE 04/02, p. 56), el legislador estableció normas
         de reparto del volumen total de capturas entre los Estados miembros. El objetivo del Consejo de la Unión Europea era, entre
         otros, contribuir a la estabilidad relativa de las actividades de pesca. Los considerandos quinto y séptimo del mencionado
         Reglamento determinan el concepto de estabilidad relativa en el sentido de que su razón de ser es preservar las necesidades
         particulares de las regiones cuyas poblaciones locales dependen especialmente de la pesca y de las industrias afines, tomando
         en consideración la situación biológica momentánea de las existencias.
      
      4       El Consejo procedió por primera vez al reparto de los recursos disponibles en las aguas comunitarias (en lo sucesivo, «reparto
         inicial») mediante el Reglamento (CEE) nº 172/83, de 25 de enero de 1983, por el que se fijan, para determinadas poblaciones
         o grupos de poblaciones de peces que se encuentran en la zona de pesca de la comunidad, los totales admisibles de capturas
         para 1982, el volumen de estas capturas disponible para la Comunidad, el reparto de dicho volumen entre los Estados miembros
         y las condiciones en que pueden pescarse los totales admisibles de capturas (DO L 24, p. 30).
      
      5       Del cuarto considerando del Reglamento nº 172/83 se desprende que, a fin de permitir un reparto equitativo de los recursos
         disponibles, el Consejo tuvo en cuenta de un modo muy especial las actividades de pesca tradicionales y las necesidades específicas
         de las regiones que dependen especialmente de la pesca y de las industrias afines, así como la pérdida de potencialidades
         de pesca en las aguas de los países terceros.
      
       Reglamento (CEE) nº 3760/92
      6       El Reglamento (CEE) nº 3760/92 del Consejo, de 20 de diciembre de 1992, por el que se establece un régimen comunitario de
         la pesca y la acuicultura (DO L 389, p. 1), en su versión modificada por el Reglamento (CEE) nº 1181/98 del Consejo, de 4
         de junio de 1998 (DO L 164, p. 1) (en lo sucesivo, «Reglamento nº 3760/92»), derogó el Reglamento nº 170/83. El inciso i)
         del apartado 4 de su artículo 8 dispone que el Consejo fijará para cada pesquería o grupo de pesquerías, en función de cada
         caso, el total admisible de capturas, el total admisible de esfuerzo pesquero o ambos, en su caso, conforme a un régimen plurianual.
      
      7       El artículo 8, apartado 4, inciso ii), del Reglamento nº 3760/92 dispone que el Consejo repartirá las disponibilidades pesqueras
         entre los Estados miembros de modo que se asegure a cada Estado miembro una estabilidad relativa de las actividades de pesca,
         para cada una de las poblaciones de peces de que se trate. Este concepto de estabilidad relativa se describe en los considerandos
         duodécimo a decimocuarto del mismo Reglamento. Según el duodécimo considerando, la conservación y la gestión de los recursos
         deben contribuir al incremento de la estabilidad de las actividades pesqueras y deben evaluarse sobre la base de una asignación
         de referencia que refleje las orientaciones definidas por el Consejo. El decimotercer considerando reproduce en lo sustancial
         los términos de la exposición de motivos del Reglamento nº 170/83 mencionados en el apartado 3 de la presente sentencia.
      
      8       A tenor del artículo 8, apartado 4, inciso iii), del Reglamento nº 3760/92, cuando la Comunidad establezca nuevas oportunidades
         de pesca dentro de una pesquería o grupo de pesquerías que no se hubieran ejercido anteriormente en el marco de la política
         común de pesca, el Consejo decidirá sobre el método de asignación, teniendo en cuenta los intereses de todos los Estados miembros.
      
       Reglamento nº 2341/2002
      9       Basándose específicamente en las disposiciones del artículo 8, apartado 4, del Reglamento nº 3760/92, el Consejo adoptó el
         20 de diciembre de 2002 el Reglamento nº 2341/2002, objeto del presente recurso.
      
       Reglamento nº 2371/2002
      10     El 20 de diciembre de 2002, el Consejo adoptó asimismo el Reglamento (CE) nº 2371/2002, sobre la conservación y la explotación
         sostenible de los recursos pesqueros en virtud de la política pesquera común (DO L 358, p. 59), que deroga el Reglamento nº 3760/92
         con efectos a partir del 1 de enero de 2003. El artículo 17, apartado 1, del Reglamento nº 2371/2002 dispone que los buques
         pesqueros comunitarios gozarán de igualdad de acceso a las aguas y los recursos en todas las aguas comunitarias, las cuales
         se definen en dicho artículo, sin perjuicio de las medidas adoptadas para garantizar la conservación y sostenibilidad de las
         especies.
      
      11     Bajo el epígrafe «Asignación de las posibilidades de pesca», el artículo 20, apartado 1, del citado Reglamento prevé que el
         Consejo decidirá sobre las limitaciones de capturas o del esfuerzo pesquero y sobre la asignación de las posibilidades de
         pesca entre los Estados miembros, así como las condiciones asociadas a dichas limitaciones. Las posibilidades de pesca se
         distribuirán entre los Estados miembros de modo tal que se garantice a cada uno de ellos la estabilidad relativa de las actividades
         pesqueras para cada población o pesquería.
      
      12     El apartado 2 de dicho artículo dispone que, cuando la Comunidad establezca nuevas posibilidades de pesca, el Consejo decidirá
         la asignación de dichas posibilidades teniendo en cuenta los intereses de cada Estado miembro.
      
       Antecedentes de los litigios y procedimiento 
      13     En el curso de la negociación del Reglamento nº 2341/2002, relativo a las posibilidades de pesca para el año 2003, el Reino
         de España, considerando que desde el final del período transitorio tenía derecho a participar en el reparto de las especies
         sujetas a limitaciones de capturas en el Mar del Norte y en el Mar Báltico, presentó una solicitud al Consejo con vistas a
         obtener cuotas de pesca en los dos mares mencionados.
      
      14     El Reino de España sostuvo que los repartos de cuotas efectuados, tanto con anterioridad como con posterioridad a su adhesión
         a la Comunidad, en la zona a la que la flota española no había tenido acceso durante el período transitorio, debían ser revisados
         teniendo en cuenta, por un lado, la imposibilidad puramente legal de participar en dichos repartos en la que se había encontrado,
         y, por otro lado, las capturas de la mencionada flota en el Mar del Norte durante el período que abarca los años 1973 a 1978.
      
      15     El Consejo denegó la solicitud del Reino de España.
      16     En tales circunstancias, el Reino de España decidió interponer los presentes recursos.
      17     Mediante autos de 27 de junio y 28 de agosto de 2003, respectivamente, se admitió la intervención de la Comisión de las Comunidades
         Europeas y del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte en apoyo de las pretensiones del Consejo en los asuntos C‑87/03
         y C‑100/03.
      
      18     Mediante auto de 4 de abril de 2005, se acordó la acumulación de los asuntos C‑87/03 y C‑100/03 a efectos de la fase oral
         y de la sentencia.
      
       Pretensiones de las partes
      19     El Reino de España solicita al Tribunal de Justicia que:
      –       Anule el Reglamento nº 2341/2002 en la medida en que no le asigna determinadas cuotas de pesca en las aguas del Mar del Norte
         y del Mar Báltico.
      
      –       Condene en costas al Consejo.
      20     El Consejo, apoyado por la Comisión y por el Reino Unido, solicita al Tribunal de Justicia que:
      –       Desestime los recursos.
      –       Condene en costas al Reino de España.
       Sobre los recursos
      21     Mediante sus recursos, el Reino de España alega que, al no haberle asignado el Reglamento nº 2341/2002 determinadas cuotas
         de pesca en el Mar del Norte y en el Mar Báltico, la flota española se encuentra en la práctica, pese a haber finalizado el
         período transitorio, en la imposibilidad de pescar la mayoría de las especies sometidas a cuotas en los dos mares mencionados.
         El Gobierno de dicho Estado miembro invoca varios motivos. Dos de los motivos son idénticos en los dos asuntos acumulados
         y se basan, el primero de ellos, en la violación del principio de no discriminación, y, el segundo, en la infracción del Acta
         de adhesión. Por otro lado, el Reino de España invoca un tercer motivo, que en el asunto C‑87/03 se basa en la infracción
         del artículo 20, apartado 2, del Reglamento nº 2371/2002, y, en el asunto C‑100/03, en la violación del principio de estabilidad
         relativa.
      
      22     Aunque la violación del principio de estabilidad relativa tan sólo se invoca, como motivo formalmente diferenciado, en el
         asunto C‑100/03, tal violación se menciona igualmente en ambos asuntos para fundamentar las alegaciones de discriminación
         y de infracción del Acta de adhesión. Por consiguiente, procede examinar primero dicho motivo en relación con los dos asuntos.
      
       Sobre el motivo y las alegaciones que se basan en la violación del principio de estabilidad relativa
       Observaciones de las partes
      23     El Gobierno español alega que el principio de estabilidad relativa tiene alcance general y se aplica, por tanto, a los diferentes
         repartos de cuotas, pero que el reparto inicial, que data de 1983, puede modificarse si concurren factores decisivos. La expiración
         del período transitorio constituye uno de tales factores.
      
      24     De lo anterior resulta, según dicho Gobierno, que el Reino de España se encuentra desde aquel momento plenamente integrado
         en la política común de la pesca y, por consiguiente, que el reparto inicial efectuado con anterioridad a su adhesión a la
         Comunidad debe modificarse de tal modo que dicho Estado pueda beneficiarse del mismo. Así pues, los buques españoles deben
         obtener cuotas que tengan en cuenta los dos criterios utilizados con ocasión del reparto inicial, que han sido recordados
         en el apartado 5 de la presente sentencia, a saber, las actividades de pesca tradicionales y las necesidades específicas de
         las regiones que dependen especialmente de la pesca y de las industrias afines.
      
      25     El mencionado Gobierno subraya que los buques españoles pescaron en el Mar del Norte entre los años 1973 y 1976. Sostiene
         también que, de conformidad con el principio de estabilidad relativa, en el reparto de cuotas correspondiente al año 2003
         únicamente debían tenerse en cuenta las regiones cuyas poblaciones locales dependían especialmente, en esas fechas, de la
         pesca y de las industrias afines, pero no aquellas regiones que sólo habían presentado tales características en algún momento
         del pasado.
      
      26     El Consejo, la Comisión y el Reino Unido sostienen que el reparto de cuotas efectuado por el Reglamento nº 2341/2002 se atuvo
         plenamente al objetivo de la explotación racional de los recursos y a las normas de reparto establecidas según el principio
         de estabilidad relativa.
      
       Apreciación del Tribunal de Justicia
      27     Este Tribunal de Justicia ya ha declarado en la sentencia de 16 de junio de 1987, Romkes (46/86, Rec. p. 2671), apartado 17,
         y ha confirmado en una serie de sentencias dictadas en 1992, que la exigencia de estabilidad relativa debe entenderse como
         el mantenimiento de un porcentaje fijo para cada Estado miembro en el reparto de las posibilidades de pesca. El Tribunal de
         Justicia añadió que el reparto inicial, efectuado teniendo en cuenta las cantidades medias pescadas por las flotas de los
         diferentes Estados miembros durante el período comprendido entre los años 1973 y 1978, continuaría aplicándose hasta que se
         hubiera adoptado un reglamento modificativo según el procedimiento seguido por el Reglamento nº 170/83 (véanse, en particular,
         las sentencias Romkes, antes citada, apartado 6; de 13 de octubre de 1992, España/Consejo, C‑70/90, Rec. p. I‑5159, apartado
         15, España/Consejo, C‑71/90, Rec. p. I‑5175, apartado 15, y España/Consejo, C‑73/90, Rec. p. I‑5191, apartado 28).
      
      28     El Tribunal de Justicia también se ha pronunciado sobre las consecuencias de la adhesión de un nuevo Estado miembro a la Comunidad,
         concretamente la del Reino de España. El Tribunal de Justicia declaró que un hecho de ese tipo no puede producir, por sí solo,
         efectos jurídicos, dado que las condiciones de adhesión se regulan en el Acta correspondiente (véase la sentencia España/Consejo,
         C‑70/90, antes citada, apartado 16). En lo que atañe a dicho Estado miembro, el Tribunal de Justicia declaró que, conforme
         a lo dispuesto en el artículo 2 del Acta de adhesión, procede aplicar el acervo comunitario, es decir, las disposiciones de
         los Tratados originarios y los actos adoptados por las instituciones de las Comunidades con anterioridad a la referida adhesión,
         y, en particular, el principio de estabilidad relativa, tal como se aplicaba en 1983 (véanse las sentencias de 13 de octubre
         de 1992, Portugal y España/Consejo, C‑63/90 y C‑67/90, Rec. p. I‑5073, apartados 31, 32 y 34, y España/Consejo, C‑70/90, antes
         citada, apartados 19 y 29).
      
      29     De lo anterior se deduce que la adhesión del Reino de España no tuvo como efecto obligar al Consejo a modificar el reparto
         existente. Antes al contrario, la clave de reparto fijada con anterioridad a la mencionada adhesión forma parte del acervo
         comunitario y resulta aplicable a dicho Estado miembro cuando el Consejo no haya introducido ninguna modificación.
      
      30     En lo que atañe a la finalización del período transitorio, tal como se define en el Acta de adhesión, únicamente puede tener
         los efectos jurídicos previstos en la misma. Ahora bien, el Acta de adhesión no prevé una modificación de la clave de reparto,
         que surtiría efecto en el momento de la expiración del período transitorio, y ni siquiera impone al Consejo la obligación
         de revisar en ese momento la referida clave de reparto. Al no contener el Acta de adhesión disposiciones específicas y al
         no haber introducido el Consejo modificación alguna en el momento de la expiración del período transitorio, continúa aplicándose
         la clave de reparto existente, fijada de conformidad con el principio de estabilidad relativa.
      
      31     Por otro lado, para justificar la modificación de la clave de reparto, no cabe invocar el hecho de que los buques españoles
         pescaran en el Mar del Norte entre los años 1973 y 1976. En efecto, esa actividad pesquera cesó en 1977, como consecuencia
         de la decisión que adoptaron los Estados ribereños del Mar del Norte de ampliar a 200 millas marinas sus zonas de pesca exclusiva,
         en el marco de la evolución del Derecho internacional del mar. Posteriormente la mencionada situación se mantuvo en el acuerdo
         bilateral celebrado en 1980 entre el Reino de España y la Comunidad Europea, siendo recogida más tarde en el Acta de adhesión.
      
      32     Por consiguiente, en lo que atañe a la clave de reparto de las posibilidades de pesca fijada con anterioridad a la adhesión
         del Reino de España a la Comunidad, el hecho de que la misma no haya sido modificada por un acto ulterior del Consejo, en
         particular, por el Reglamento nº 2341/2002, no resulta contrario al principio de estabilidad relativa.
      
      33     De lo anterior se deduce que procede desestimar el motivo basado en la violación del principio de estabilidad relativa, motivo
         que se ha invocado en el asunto C‑100/03.
      
      34     En línea con las consideraciones expuestas en el apartado 22 de la presente sentencia, procede examinar asimismo las alegaciones
         formuladas en el marco del asunto C‑87/03 según las cuales el hecho de no haber revisado la clave de reparto para asignar
         cuotas en el Mar del Norte y en el Mar Báltico que se aplicó por primera vez tras la adhesión del Reino de España supuso vulnerar
         el referido principio de estabilidad relativa.
      
      35     En lo que atañe a estas últimas asignaciones, procede declarar que el principio de estabilidad relativa, que figura en el
         Reglamento nº 3760/92, sigue siendo pertinente.
      
      36     El Consejo, apoyado por la Comisión, alega que definió un período de referencia reciente y representativo, que abarcaba varios
         años, y que examinó las cantidades capturadas por los pescadores de los Estados miembros con el fin de tener en cuenta las
         necesidades de las poblaciones que dependen especialmente de la pesca. Dado que hacía muchos años que los buques españoles
         no faenaban en las aguas de que se trata, en el primer reparto no se asignó al Reino de España ninguna cuota, ni tampoco en
         el reparto correspondiente al año 2003, de conformidad con el principio de estabilidad relativa.
      
      37     El Gobierno español sostiene, por su parte, que debería haberse modificado el referido principio para tener en cuenta los
         intereses de ese Estado miembro. Dicho Gobierno alega, en lo esencial, que, en lugar de distribuir las cuotas manteniendo
         invariables los porcentajes establecidos con ocasión de los repartos efectuados en el curso del período transitorio, es decir,
         en una época en la que el Reino de España no tenía posibilidad de beneficiarse de ellos, el Consejo debería haber tenido en
         cuenta las actividades pesqueras de los buques españoles entre los años 1973 y 1976, así como las necesidades de las poblaciones
         españolas que viven actualmente de la pesca.
      
      38     A este respecto, debe recordarse que el reparto de las posibilidades de pesca entre los Estados miembros, tal como está prevista
         en el artículo 8, apartado 4, del Reglamento nº 3760/92, implica la necesidad de evaluar una situación económica compleja,
         evaluación en relación con la cual el Consejo dispone de una amplia facultad de apreciación. Por consiguiente, el control
         del juez debe limitarse a comprobar si la medida controvertida adolece de error manifiesto o de desviación de poder, o si
         la autoridad de que se trate ha sobrepasado manifiestamente los límites de su facultad de apreciación (sentencias de 12 de
         julio de 2001, Jippes y otros,  C‑189/01, Rec. p. I‑5689, apartado 80, y de 9 de septiembre de 2004, España/Comisión,  C‑304/01,
         Rec. p. I‑7655, apartado 23).
      
      39     En un contexto que se caracteriza, como han indicado el Consejo y la Comisión, por una pronunciada disminución de las especies,
         es preciso considerar, en primer lugar, que el Consejo no vulneró el principio de estabilidad relativa al fijar, con ocasión
         del primer reparto de cuotas de determinadas especies en el Mar del Norte y en Mar Báltico, un período de referencia reciente
         que abarcaba varios años. En efecto, tal como resulta del apartado 42 de la sentencia de 25 de octubre de 2001, Italia/Consejo
         (C‑120/99, Rec. p. I‑7997), el legislador comunitario dispone de una amplia flexibilidad en esta materia.
      
      40     En segundo lugar, el Consejo tampoco violó el principio de estabilidad relativa al excluir del referido reparto al Reino de
         España, habida cuenta de que durante el período transitorio no hubo buques españoles faenando en los dos mares mencionados.
      
      41     Por último, procede llegar a la misma conclusión en lo que atañe al mantenimiento de dicha exclusión en el marco del reparto
         de las posibilidades de pesca correspondiente al año 2003, habida cuenta del reparto anterior y de la circunstancia, recordada
         en el apartado 31 de la presente sentencia, de que durante más de veinte años los buques españoles no habían pescado en los
         dos mares mencionados las especies de que se trata.
      
      42     De lo anterior se deduce que procede desestimar las alegaciones formuladas en el asunto C‑87/03 en relación con la violación
         del principio de estabilidad relativa.
      
       Sobre el motivo basado en la violación del principio de no discriminación
       Observaciones de las partes
      43     El Gobierno español alega que, a partir de la expiración del período transitorio, los buques españoles debían beneficiarse
         no sólo de la igualdad de acceso a las aguas comunitarias, que no se les niega, sino también de la igualdad de acceso a los
         recursos de tales aguas, lo que implica la asignación de cuotas de pesca en el Mar del Norte y en el Mar Báltico. Al no atribuir
         tales cuotas al Reino de España, el Reglamento nº 2341/2002 no observa las condiciones de igualdad de trato y crea una discriminación
         en perjuicio de los pescadores españoles.
      
      44     No existe razón objetiva alguna que justifique esta discriminación. El Gobierno español añade que debe respetarse la regla
         general de la plena aplicabilidad de todo el acervo comunitario a los nuevos Estados miembros a partir del mismo momento de
         su adhesión. Las excepciones contenidas en un Acta de adhesión a esta plena aplicabilidad tienen carácter temporal y deben
         interpretarse de manera restrictiva.
      
      45     Aunque con anterioridad al 31 de diciembre de 2002 el Reino de España no podía invocar las actividades de pesca que los buques
         españoles habían desarrollado en aguas del Mar del Norte durante el período de referencia de los años 1973 a 1978, habida
         cuenta de que resultaba aplicable el régimen excepcional previsto en el Acta de adhesión, no sucede lo mismo con posterioridad
         a dicha fecha. El Gobierno español añade que, a partir de ese momento, las mencionadas actividades deberían tenerse en cuenta
         para modificar el reparto de las posibilidades de pesca vigente hasta la adhesión del Reino de España a la Comunidad y durante
         el período transitorio. De este modo, deberían atribuirse al Reino de España cuotas de pesca en proporción con lo que los
         buques españoles pescaban antes de la entrada en vigor del régimen comunitario de conservación de los recursos.
      
      46     El Gobierno español añade que, de no haber sido por el período transitorio previsto en el artículo 166 del Acta de adhesión,
         el Reino de España habría participado en los repartos de nuevas cuotas que tuvieron lugar a partir de 1986, en consideración
         a tres factores: en primer lugar, las capturas realizadas por los pescadores españoles en el Mar del Norte durante los años
         1973 a 1976, es decir, el período tomado en consideración para la primera formulación del principio de estabilidad relativa;
         en segundo lugar, las capturas de las mismas especies en zonas conexas, y, en tercer lugar, las necesidades de los pescadores
         españoles en capturas accesorias.
      
      47     Según el Consejo, la Comisión y el Reino Unido, el Reglamento nº 2341/2002 no crea ninguna discriminación en perjuicio del
         Reino de España. En efecto, éste recibe el mismo trato que los Estados miembros que no se beneficiaron del reparto inicial
         de cuotas efectuado con anterioridad a su adhesión a la Comunidad y que representan alrededor de la mitad de los referidos
         Estados. Aquellas dos instituciones y el Reino Unido subrayan que el Gobierno español no lleva a cabo la necesaria distinción
         entre el concepto de acceso a las aguas comunitarias y el de acceso a sus recursos.
      
       Apreciación del Tribunal de Justicia
      48     La observancia del principio de no discriminación exige que las situaciones comparables no sean tratadas de manera diferente
         y que las situaciones diferentes no sean tratadas de igual manera, a no ser que dicho trato esté objetivamente justificado
         (véase, en particular, la sentencia de 17 de octubre de 1995, Fishermen’s Organisations y otros, C‑44/94, Rec. p. I‑3115,
         apartado 46).
      
      49     Así pues, se suscita la cuestión de determinar si la situación del Reino de España es comparable a la de aquellos Estados
         miembros a los que el Reglamento nº 2341/2002 no atribuyó cuotas de pesca en el Mar del Norte y en el Mar Báltico.
      
      50     El Tribunal de Justicia ya ha tenido ocasión de examinar la cuestión de una posible discriminación en perjuicio de Estados
         miembros que no habían obtenido determinadas cuotas de pesca con posterioridad a su adhesión a la Comunidad.
      
      51     En el apartado 41 de la sentencia Portugal y España/Consejo, antes citada, se hace constar que la República Portuguesa alegó
         que la flota de su país había desarrollado actividades pesqueras en aguas groenlandesas entre 1973 y 1977, es decir, durante
         parte del período de referencia inicial, haciendo hincapié en que las cantidades pescadas por su flota eran comparables a
         las capturadas por la flota alemana y netamente superiores a las capturadas por la flota del Reino Unido.
      
      52     Sin embargo, el Tribunal de Justicia consideró que la situación de la República Portuguesa no era comparable a la de los demás
         Estados miembros beneficiarios de los repartos. Declaró que, dado que el Acta de adhesión no ha modificado la situación existente
         en materia de reparto de los recursos externos, sigue siendo aplicable el acervo comunitario, y que, por consiguiente, los
         nuevos Estados miembros no pueden invocar circunstancias anteriores a la adhesión, entre ellas, en particular, sus actividades
         pesqueras durante el período de referencia, para excluir la aplicación de las disposiciones controvertidas. A partir de su
         adhesión, se encuentran en la misma situación que los Estados miembros excluidos de los repartos en virtud del principio de
         estabilidad relativa de las actividades pesqueras, situación que se plasma concretamente, por lo que respecta a los Acuerdos
         celebrados antes de la adhesión, en el reparto efectuado en 1983 (sentencia Portugal y España, antes citada, apartados 43
         y 44).
      
      53     Cabe aplicar el anterior razonamiento a los presentes asuntos. Del mismo se deduce que el Reino de España no se encuentra
         en una situación comparable a la de aquellos Estados miembros cuyos buques se beneficiaron de cuotas con ocasión del reparto
         inicial y, por consiguiente, que el Gobierno español no puede invocar las actividades pesqueras de los buques españoles en
         el Mar del Norte entre los años 1973 y 1976, durante el período de referencia inicial. Su situación sí es comparable, en cambio,
         a la de aquellos Estados miembros cuyos buques no obtuvieron tales cuotas, con independencia de que dichos Estados miembros
         hubieran desarrollado o no una actividad pesquera en aguas del Mar del Norte o del Mar Báltico, o de ambos, durante el período
         de referencia inicial.
      
      54     Es preciso añadir que la finalización del período transitorio no modifica en nada la referida situación.
      55     En efecto, el Consejo, la Comisión y el Reino Unido han alegado acertadamente que es importante distinguir entre el concepto
         de acceso a las aguas y el concepto de acceso a los recursos. Aunque una vez finalizado el período transitorio el Reino de
         España pueda tener de nuevo acceso a las aguas del Mar del Norte y del Mar Báltico, de ello no se deduce que los buques españoles
         puedan tener acceso a los recursos de esos dos mares en las mismas proporciones que los Estados miembros que participaron
         en el reparto inicial o en repartos ulteriores.
      
      56     Tal como se hace constar en el apartado 41 de la presente sentencia, el Consejo pudo considerar fundadamente que, dado que
         los buques españoles no habían pescado en aguas del Mar del Norte y del Mar Báltico durante más de veinte años, la falta de
         atribución de cuotas no vulneraba el principio de estabilidad relativa de las actividades pesqueras de las poblaciones de
         que se trata. De ello resulta que el Consejo pudo asimismo considerar fundadamente que el Reino de España no se encontraba
         en una situación equivalente a la de aquellos Estados miembros cuyos buques habían pescado recientemente, en el curso del
         período de referencia pertinente, en aquellas aguas.
      
      57     Por consiguiente, el Consejo no actuó de un modo discriminatorio en perjuicio del Reino de España al no haber dado en el Reglamento
         nº 2341/2002 el mismo trato a dicho Estado que a los Estados miembros que participaron en el reparto inicial de las cuotas
         de pesca, antes de la adhesión de dicho Reino, o en repartos ulteriores, en el curso del período transitorio.
      
      58     Habida cuenta de las anteriores consideraciones, procede desestimar el motivo basado en la violación del principio de no discriminación.
       Sobre el motivo basado en la infracción del Acta de adhesión
       Observaciones de las partes
      59     El Gobierno español considera que, al no atribuir al Reino de España, con posterioridad a la adhesión de dicho Estado miembro
         a la Comunidad, una parte de las cuotas de pesca que fueron objeto de reparto en relación con la zona de las aguas comunitarias
         del Mar del Norte y del Mar Báltico, el Reglamento nº 2341/2002 prorroga el período transitorio más allá de lo previsto en
         el Acta de adhesión, infringiendo, por tanto, sus disposiciones.
      
      60     Según dicho Gobierno, debe aplicarse un razonamiento similar en lo que atañe al hecho de que en el mencionado Reglamento no
         se revisara la clave de reparto fijada para el Mar del Norte con anterioridad a la adhesión del Reino de España a la Comunidad.
      
      61     El Gobierno español estima que prorrogar las excepciones previstas en el Acta de adhesión más allá del período transitorio
         fijado en la misma equivale a pasar por alto su carácter excepcional, temporal y limitado, así como su finalidad, a saber,
         la integración gradual de un nuevo Estado miembro en la Comunidad.
      
      62     El Consejo, la Comisión y el Reino Unido sostienen, por su parte, que las disposiciones del Acta de adhesión dejaron de ser
         aplicables una vez finalizado el período transitorio y que, por lo tanto, ya no pueden constituir un criterio para determinar
         la legalidad de las medidas adoptadas por el Consejo.
      
      63     Por lo demás, añaden, el Acta de adhesión no exige ni tampoco prevé la revisión del sistema de reparto de cuotas.
       Apreciación del Tribunal de Justicia
      64     Procede recordar que los artículos 154 a 166 del Acta de adhesión únicamente definen el régimen aplicable en el sector de
         la pesca en lo que atañe al período transitorio. Así pues, dichos artículos no pueden, en principio, servir de fundamento
         para reclamaciones relativas a un período cuyo comienzo se sitúe en una fecha posterior a la finalización del período transitorio.
      
      65     Además, del Acta de adhesión no resulta en modo alguno que el Consejo tuviera obligación de modificar en el futuro la clave
         de reparto de las posibilidades de pesca adoptada antes de la adhesión del Reino de España o, después de ésta, en el curso
         del período transitorio.
      
      66     Aunque el régimen aplicable durante el período transitorio sea temporal por definición, ello no quiere decir que todas las
         restricciones que prevé cesen automáticamente al finalizar dicho período, cuando tales restricciones resulten asimismo del
         acervo comunitario aplicable al Estado miembro. Pues bien, tal como se hace constar en el apartado 29 de la presente sentencia,
         el acervo comunitario incluye la clave de reparto establecida por la normativa existente en el momento de la adhesión del
         Reino de España. En principio, dicha clave de reparto sigue en vigor mientras no sea modificada por un acto del Consejo. En
         cuanto a los repartos de cuotas efectuados en el curso del período transitorio, no se rigen por el Acta de adhesión sino por
         los Reglamentos que establecen las cuotas en cuestión y por el principio de la estabilidad relativa.
      
      67     Así pues, el Consejo no infringió en modo alguno el Acta de adhesión por no haber atribuido al Reino de España en el Reglamento
         nº 2341/2002 determinadas cuotas de pesca en el Mar del Norte.
      
      68     Por consiguiente, debe desestimarse el motivo basado en la infracción del Acta de adhesión.
       Sobre el motivo basado en la infracción del artículo 20, apartado 2, del Reglamento nº 2371/2002
       Observaciones de las partes
      69     El Gobierno español alega que, a partir de la expiración del período transitorio, las nuevas posibilidades de pesca en el
         Mar del Norte y en el Mar Báltico que se repartieran en el transcurso de los años 1992 a 1998 debían asignarse, con arreglo
         al artículo 20, apartado 2, del Reglamento nº 2371/2002, teniendo en cuenta los intereses de cada uno de los Estados miembros
         y, por consiguiente, también los del Reino de España.
      
      70     Ese mismo Gobierno subraya una vez más, en el marco del presente motivo, que, de no haber existido período transitorio, dicho
         Estado miembro habría participado en los repartos de nuevas cuotas efectuados a partir de 1986.
      
      71     El Consejo, la Comisión y el Reino Unido sostienen que las posibilidades de pesca que fueron objeto de asignación de cuotas
         entre los Estados miembros con posterioridad a la adhesión del Reino de España, entre los años 1992 y 1998, no son nuevas
         en el sentido del artículo 20, apartado 2, del Reglamento nº 2371/2002, ni tampoco a efectos del artículo 8, apartado 4, inciso iii),
         del Reglamento nº 3760/92, y que, por consiguiente, el motivo invocado por el Gobierno español carece de fundamento.
      
       Apreciación del Tribunal de Justicia
      72     Es preciso señalar que, tal como alega el Consejo, el Reglamento nº 2341/2002 no se basa en el Reglamento nº 2371/2002, sino
         en el Reglamento nº 3760/92. En consecuencia, no resulta pertinente la alegación de infracción del artículo 20, apartado 2,
         del Reglamento nº 2371/2002.
      
      73     Cabe observar, sin embargo, que el citado artículo 20, apartado 2, reproduce en lo sustancial lo dispuesto en el artículo
         8, apartado 4, inciso iii), del Reglamento nº 3760/92.
      
      74     En el caso de autos, por consiguiente, procede examinar el motivo invocado por el Reino de España como si hiciera referencia
         a esta última disposición.
      
      75     El Gobierno español menciona determinadas especies que alega fueron objeto de un primer reparto en el curso del período transitorio,
         pero no cita ningún reglamento concreto para fundamentar sus afirmaciones.
      
      76     En cambio, el Consejo y el Reino Unido sí citan, sin ser contradichos, dos de los Reglamentos a los que les parece que puede
         referirse el Reino de España, a saber, el Reglamento (CE) nº 783/98 del Consejo, de 7 de abril de 1998, que modifica el Reglamento
         (CE) nº 45/98 por el que se fijan los totales admisibles de capturas de determinadas poblaciones y grupos de poblaciones de
         peces para 1998 y determinadas condiciones en que pueden pescarse (DO L 113, p. 8), y el Reglamento (CE) nº 1570/1999 del
         Consejo, de 12 de julio de 1999, relativo a la distribución de las posibilidades de pesca de determinadas poblaciones de peces
         y que modifica el Reglamento (CE) nº 48/1999, por el que se establecen, para 1999, los totales admisibles de capturas de determinadas
         poblaciones y grupos de poblaciones de peces y determinadas condiciones en que pueden pescarse (DO L 187, p. 5).
      
      77     Procede señalar que las cuotas de pesca distribuidas por el Reglamento nº 2341/2002 para el año 2003 y que se refieren a las
         especies a las que se aplican los dos Reglamentos mencionados en el apartado anterior no constituyen cuotas establecidas por
         primera vez por el Consejo, sino, por el contrario, cuotas que fueron objeto de un reparto en el curso del período transitorio.
      
      78     Por consiguiente, las cuotas en cuestión no constituyen nuevas posibilidades de pesca en el sentido del artículo 8, apartado
         4, inciso iii), del Reglamento nº 3760/92, sino que se refieren a las posibilidades de pesca ya existentes, reguladas en el
         artículo 8, apartado 4, inciso ii), del mismo Reglamento y sujetas al principio de estabilidad relativa.
      
      79     Habida cuenta de las consideraciones anteriores, procede desestimar el motivo del Reino de España basado en la infracción
         del artículo 20, apartado 2, del Reglamento nº 2371/2002.
      
      80     Al no haberse acogido ninguno de los motivos invocados por dicho Estado miembro, los presentes recursos deben ser desestimados.
       Costas
      81     A tenor del artículo 69, apartado 2, del Reglamento de Procedimiento, la parte que pierda el proceso será condenada en costas,
         si así lo hubiera solicitado la otra parte. Al haber solicitado el Consejo que se condene en costas al Reino de España y al
         haber sido desestimados los motivos formulados por este último, procede condenarlo en costas. Con arreglo al artículo 4, párrafo
         primero, del mismo artículo, el Reino Unido y la Comisión cargarán con sus propias costas.
      
      En virtud de todo lo expuesto, el Tribunal de Justicia (Sala Tercera) decide:
      1)      Desestimar los recursos.
      2)      Condenar en costas al Reino de España.
      3)      El Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte y la Comisión de las Comunidades Europeas cargarán con sus propias costas.
      Firmas
      * Lengua de procedimiento: español.