CELEX: 62001CJ0411
Language: es
Date: 2003-10-02
Title: Sentencia del Tribunal de Justicia (Sala Primera) de 2 de octubre de 2003. # GEFCO SA contra Receveur principal des douanes. # Petición de decisión prejudicial: Tribunal d'instance de Metz - Francia. # Código aduanero comunitario y Reglamento de aplicación - Régimen de perfeccionamiento pasivo - Exención de los derechos de importación aplicados a los productos compensadores - Importe deducible en caso de indicación errónea de la partida arancelaria en la declaración de exportación temporal de mercancías - Incumplimiento que no ha tenido consecuencias reales en el correcto funcionamiento del régimen de perfeccionamiento pasivo. # Asunto C-411/01.

Avis juridique important

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62001J0411

Sentencia del Tribunal de Justicia (Sala Primera) de 2 de octubre de 2003.  -  GEFCO SA contra Receveur principal des douanes.  -  Petición de decisión prejudicial: Tribunal d'instance de Metz - Francia.  -  Código aduanero comunitario y Reglamento de aplicación - Régimen de perfeccionamiento pasivo - Exención de los derechos de importación aplicados a los productos compensadores - Importe deducible en caso de indicación errónea de la partida arancelaria en la declaración de exportación temporal de mercancías - Incumplimiento que no ha tenido consecuencias reales en el correcto funcionamiento del régimen de perfeccionamiento pasivo.  -  Asunto C-411/01.  

Recopilación de Jurisprudencia 2003 página 00000

ÍndicePartesMotivación de la sentenciaDecisión sobre las costasParte dispositiva
Palabras clave

Libre circulación de mercancías - Intercambios con países terceros - Régimen de perfeccionamiento pasivo - Exención total o parcial de los derechos de importación aplicados a los productos compensadores - Incumplimiento de los requisitos y obligaciones de dicho régimen - Prueba de la inexistencia de consecuencias reales - Alcance[Reglamento (CEE) nº 2913/92 del Consejo; arts. 145 a 151] 

Índice

 $$Los artículos 145 a 151 del Reglamento nº 2913/92, por el que se aprueba el Código aduanero comunitario, deben interpretarse en el sentido de que no se oponen a que un operador económico que ha declarado mercancías en una partida arancelaria errónea, con ocasión de su exportación temporal fuera del territorio comunitario en régimen de perfeccionamiento pasivo, aporte, incluso a falta de una modificación formal de la declaración de exportación temporal, la prueba de que la declaración errónea no ha tenido consecuencias reales sobre el funcionamiento correcto de dicho régimen en el sentido del artículo 150, apartado 2, de dicho Reglamento. Una prueba de esa índole debe permitir que se acredite, sin ambigüedades, que los productos compensadores son resultado del aprovechamiento de las mercancías de exportación temporal. Corresponde al órgano jurisdiccional remitente determinar, teniendo en cuenta todas las circunstancias del procedimiento principal, si el operador económico ha aportado o no dicha prueba. En caso afirmativo, el importe de los derechos de importación que serían aplicables a las mercancías de exportación temporal en función de su partida arancelaria correcta puede deducirse con ocasión del despacho a libre práctica de los productos compensadores.( véanse el apartado 55 y los puntos 1 a 4 del fallo ) 

Partes

En el asunto C-411/01,que tiene por objeto una petición dirigida al Tribunal de Justicia, con arreglo al artículo 234 CE, por el tribunal d'instance de Metz (Francia), destinada a obtener, en el litigio pendiente ante dicho órgano jurisdiccional entreGEFCO SAyReceveur principal des douanes,una decisión prejudicial sobre la interpretación de los artículos 145 a 151 del Reglamento (CEE) nº 2913/92 del Consejo, de 12 de octubre de 1992, por el que se aprueba el Código aduanero comunitario (DO L 302, p. 1),EL TRIBUNAL DE JUSTICIA (Sala Primera),integrado por el Sr. M. Wathelet, Presidente de Sala, y los Sres. P. Jann y A. Rosas (Ponente), Jueces;Abogado General: Sr. A. Tizzano;Secretario: Sr. H. von Holstein, secretario adjunto;consideradas las observaciones escritas presentadas:- en nombre de GEFCO SA, por el Sr. F. Goguel, avocat;- en nombre del Gobierno francés, por el Sr. G. de Bergues y la Sra. A. Colomb, en calidad de agentes;- en nombre del Gobierno portugués, por los Sres. L. Fernandes, J. Serra de Andrade y Â. Seiça Neves, en calidad de agentes;- en nombre de la Comisión de las Comunidades Europeas, por el Sr. R. Tricot, en calidad de agente;habiendo considerado el informe para la vista;oídas las observaciones orales de GEFCO SA, representada por el Sr. F. Goguel; del Gobierno francés, representado por la Sra. A. Colomb, y de la Comisión, representada por los Sres. B. Stromsky y X. Lewis, en calidad de agentes, expuestas en la vista de 27 de noviembre de 2002;oídas las conclusiones del Abogado General, presentadas en audiencia pública el 26 de marzo de 2003;dicta la siguienteSentencia 

Motivación de la sentencia

1 Mediante resolución de 8 de octubre de 2001, recibida en el Tribunal de Justicia el 17 de octubre siguiente, el tribunal d'instance de Metz planteó, con arreglo al artículo 234 CE, una cuestión prejudicial sobre la interpretación de los artículos 145 a 151 del Reglamento (CEE) nº 2913/92 del Consejo, de 12 de octubre de 1992, por el que se aprueba el Código aduanero comunitario (DO L 302, p. 1; en lo sucesivo, «Código aduanero»).2 Dicha cuestión se suscitó en el marco de un litigio entre GEFCO SA (en lo sucesivo, «GEFCO»), empresa que ejerce de comisionista de aduanas, y la administración de aduanas en relación con una deuda aduanera derivada de una operación de perfeccionamiento pasivo triangular.Marco jurídico3 El artículo 65 del Código aduanero dispone:«El declarante estará autorizado, previa petición suya, a rectificar uno o varios de los datos mencionados en la declaración tras la admisión de ésta por parte de las autoridades aduaneras. La rectificación no podrá incluir en la declaración mercancías distintas de las inicialmente declaradas.Sin embargo, no podrá autorizarse ninguna rectificación cuando la solicitud haya sido formulada después de que las autoridades aduaneras:[...]c) [...] hayan ordenado el levante de las mercancías.»4 A tenor del artículo 78 del Código aduanero, que figura bajo el título «Control a posteriori de las declaraciones»:«1. Tras la concesión del levante de las mercancías, las autoridades aduaneras podrán, por propia iniciativa o a petición del declarante, proceder a la revisión de la declaración.[...]3. Cuando de la revisión de la declaración o de los controles a posteriori resulte que las disposiciones que regulan el régimen aduanero de que se trate han sido aplicadas sobre la base de elementos inexactos o incompletos, las autoridades aduaneras, dentro del respeto de las disposiciones que pudieran estar establecidas, adoptarán las medidas necesarias para regularizar la situación, teniendo en cuenta los nuevos datos de que dispongan.»5 El artículo 87 del Código aduanero establece:«1. Las condiciones de utilización del régimen de que se trata se establecerán en la autorización.2. El titular de la autorización estará obligado a informar a las autoridades aduaneras de cualquier elemento que surja tras la concesión de esta autorización que pueda influir en su mantenimiento o su contenido.»6 El régimen de perfeccionamiento pasivo está regulado en los artículos 145 a 160 del Código aduanero.7 El artículo 145, apartado 1, de dicho Código establece que el régimen de perfeccionamiento pasivo permite exportar temporalmente mercancías comunitarias fuera del territorio aduanero de la Comunidad para someterlas a operaciones de perfeccionamiento y despachar a libre práctica, con exención total o parcial de los derechos de importación, los productos que resulten de dichas operaciones.8 A tenor del artículo 148, apartado 1, letra b), del mismo Código, la autorización de perfeccionamiento pasivo sólo se concederá cuando se considere posible determinar que los productos compensadores son resultado del aprovechamiento de las mercancías de exportación temporal.9 Con arreglo al artículo 150, apartado 2, del Código aduanero, la exención total o parcial de los derechos de importación establecida en el artículo 151, apartado 1, de dicho Código no se concederá cuando no se cumpla una de las condiciones o de las obligaciones inherentes al régimen de perfeccionamiento pasivo, a no ser que se tenga constancia de que los incumplimientos no han tenido consecuencias reales sobre el funcionamiento correcto del régimen.10 El artículo 151, apartado 1, del Código aduanero establece que la exención total o parcial de los derechos de importación prevista en el artículo 145 de dicho Código consiste en deducir del importe de los derechos de importación correspondientes a los productos compensadores despachados a libre práctica, el importe de los derechos de importación que en la misma fecha serían aplicables a las mercancías de exportación temporal si se importaran en el territorio aduanero de la Comunidad procedentes del país en el que han sido objeto de la operación o de la última operación de perfeccionamiento.11 El artículo 151, apartado 2, del Código aduanero precisa que la cuantía que debe deducirse en virtud del apartado 1 de dicho artículo ha de calcularse en función de la cantidad y de la naturaleza de las mercancías de que se trate en la fecha de admisión de la declaración de su inclusión en el régimen de perfeccionamiento pasivo y con arreglo a los demás elementos de imposición que les sean aplicables en la fecha de admisión de la declaración de despacho a libre práctica de los productos compensadores.12 El artículo 220 del Código aduanero, relativo a la contracción y a la comunicación al deudor del importe de los derechos que resulten de una deuda aduanera, establece lo siguiente:«1. Cuando el importe de derechos que resulten de una deuda aduanera [...] se haya efectuado a un nivel inferior al importe legalmente adeudado, la contracción del importe de derechos que se hayan de recaudar o que queden por recaudar deberá tener lugar en un plazo de dos días a partir de la fecha en que las autoridades aduaneras se hayan percatado de esta situación y estén en condiciones de calcular el importe legalmente adeudado y de determinar el deudor (contracción a posteriori).[...]2. [...] no se procederá a la contracción a posteriori cuando:[...]b) el importe legalmente adeudado de derechos no se haya contraído como consecuencia de un error de las propias autoridades aduaneras que razonablemente no pudiera ser conocido por el deudor, siempre que éste, por su parte, haya actuado de buena fe y haya observado todas las disposiciones establecidas por la normativa vigente en relación con la declaración en aduana.»13 Cuando ocurrieron los hechos sobre los que versa el procedimiento principal, las disposiciones de aplicación del régimen de perfeccionamiento pasivo establecido por el Código aduanero estaban contenidas en los artículo 748 a 787 del Reglamento (CEE) nº 2454/93 de la Comisión, de 2 de julio de 1993, por el que se fijan determinadas disposiciones de aplicación del Reglamento nº 2913/92 (DO L 253, p. 1; en lo sucesivo, «Reglamento de aplicación»).14 La Nomenclatura Combinada (en lo sucesivo, «NC»), que figura en el anexo I del Reglamento (CEE) nº 2658/87 del Consejo, de 23 de julio de 1987, relativo a la Nomenclatura Arancelaria y Estadística y al Arancel Aduanero Común (DO L 256, p. 1), en su versión modificada por el Reglamento (CE) nº 1734/96 de la Comisión, de 9 de septiembre de 1996 (DO L 238, p. 1), es una nomenclatura de mercancías destinada a satisfacer, al mismo tiempo, las exigencias del Arancel Aduanero Común y las de las estadísticas del comercio exterior de la Comunidad. Dicha nomenclatura prevé partidas de ocho cifras, correspondientes a la categoría arancelaria de cada mercancía.El litigio principal y la cuestión prejudicial15 En 1995, la sociedad Hewlett Packard Italiana SpA obtuvo de las autoridades italianas una autorización de perfeccionamiento pasivo para la exportación temporal de tarjetas electrónicas de Italia a China y a Japón, con objeto de instalarlas en impresoras y de volver a importar éstas como productos compensadores en el territorio aduanero de la Comunidad, concretamente en Francia.16 La autorización de exportación temporal de tarjetas electrónicas indicaba como partida arancelaria la misma que Hewlett Packard Italiana SpA había declarado, a saber, la subpartida 8473 30 90 de la NC. En el boletín de información denominado «Boletín INF 2», expedido a petición de dicha empresa, constaba como partida arancelaria de referencia de dichos componentes la partida 8473 de la NC, es decir, una partida que sólo contenía las cuatro primeras cifras de la subpartida declarada.17 Se desprende de los autos que tanto la autorización de exportación temporal como el boletín INF 2 llevaban adjunta una descripción detallada del diseño técnico de las tarjetas electrónicas.18 Las tarjetas electrónicas fueron exportadas de Italia a China y a Japón. Las impresoras en las que se habían instalado dichas tarjetas fueron importadas en la Comunidad por GEFCO. Ésta operaba por cuenta de su cliente, la sociedad Hewlett Packard France, la cual actuaba a su vez por cuenta de la sociedad Hewlett Packard Europe. Con ocasión de la importación, GEFCO declaró dichas tarjetas bajo la subpartida arancelaria 8473 30 10 de la NC y no bajo la subpartida 8473 30 90 de la NC, que era la que había declarado al realizar la exportación temporal.19 La administración aduanera francesa señaló esta discrepancia entre las partidas arancelarias mediante acta de 3 de diciembre de 1998 y se inició una investigación. Según dicha investigación, Hewlett Packard Europe había ordenado que se declararan las mercancías reimportadas bajo la referencia arancelaria 8473 30 10 de la NC, pero las mismas mercancías siguieron declarándose erróneamente para la exportación temporal bajo la referencia 8473 30 90 de la NC, al menos hasta noviembre de 1996.20 Desde el 1 de enero de 1996, las mercancías comprendidas en la subpartida arancelaria 8473 30 90 de la NC estaban gravadas con un derecho de aduana del 1,6 % y las comprendidas en la subpartida arancelaria 8473 30 10 de la NC con un derecho de aduana del 3,3 %.21 Mediante acta de 21 de junio de 1999, las autoridades italianas confirmaron que la clasificación aduanera correcta de las tarjetas electrónicas era la subpartida arancelaria 8473 30 10 de la NC y que la indicación que figuraba en la documentación relativa a la exportación temporal de dichas tarjetas era errónea.22 Según la administración aduanera francesa, GEFCO modificó la referencia arancelaria sin haber obtenido el acuerdo de las autoridades aduaneras italianas. Dicha sociedad no solicitó dictamen alguno para acreditar que la subpartida arancelaria declarada en el momento de la exportación era errónea. Como consecuencia de ello, dicha administración notificó a GEFCO, el 26 de septiembre de 2000, un acta de infracción reclamando el pago de una deuda aduanera correspondiente a la diferencia entre los derechos de aduana aplicables a las tarjetas electrónicas según el código arancelario declarado en Francia y los derechos de aduana que resultan de aplicar el código arancelario declarado en Italia.23 GEFCO alegó que la indicación contenida en las declaraciones y las autorizaciones de exportación era consecuencia de un error material, debido a que el declarante italiano no fue advertido hasta noviembre de 1996 de que la subpartida arancelaria que se debía indicar desde el 1 de enero de 1996 ya no era la 8473 30 90 de la NC, sino la subpartida 8473 30 10 de la misma nomenclatura.24 Dado que estos argumentos no convencieron a la administración aduanera francesa, el receveur principal des douanes (Administrador principal de aduanas) expidió, mediante escrito de 19 de octubre de 2000, una providencia de apremio contra GEFCO exigiendo el pago de 8.795.672 FRF en concepto de derechos de aduana y de impuesto sobre el valor añadido eludidos.25 El 8 de noviembre de 2000, GEFCO impugnó dicha providencia de apremio y sometió el litigio al tribunal d'instance de Metz. Según ella, los derechos adeudados debían haberse calculado sobre la base de la subpartida arancelaria declarada a la aduana francesa con ocasión de la reimportación de las mercancías, puesto que era la subpartida realmente correcta. A su juicio, los artículos 150, apartado 2, y 151, apartado 2, del Código aduanero no se refieren a la naturaleza declarada en el momento de la exportación, sino que el espíritu de dichas disposiciones contempla más bien la verdadera naturaleza de las mercancías.26 El órgano jurisdiccional remitente señala que ni el Código aduanero, ni los artículos 748 a 796 del Reglamento de aplicación, precisan si el concepto de «naturaleza de las mercancías» remite a la referencia arancelaria exacta del producto o a la indicada en la declaración de exportación. Estima que este dato es necesario para determinar si, en el procedimiento principal, GEFCO podía modificar unilateralmente la referencia arancelaria.27 En estas circunstancias, el tribunal d'instance de Metz decidió suspender el procedimiento y plantear al Tribunal de Justicia la siguiente cuestión prejudicial:«En el marco de un régimen de perfeccionamiento pasivo triangular, la interpretación de los artículos 145 a 151 del Código aduanero comunitario [Reglamento (CEE) nº 2913/92], ¿prohíbe a un operador deducir, con ocasión del despacho a libre práctica de productos compensadores, el importe de los derechos de importación que serían aplicables a las mercancías de exportación temporal en función de su partida arancelaria correcta, en el supuesto de que la partida arancelaria declarada con ocasión de la exportación de dichas mercancías fuese diferente a causa de un error?»Sobre la cuestión prejudicialObservaciones presentadas ante el Tribunal de Justicia28 Con carácter preliminar, GEFCO alega que la cuestión prejudicial se refiere claramente a una discrepancia entre las partidas arancelarias resultante de un error administrativo y que no se ha puesto en tela de juicio su buena fe. Afirma que, en el procedimiento principal, se adjuntaron copias de las declaraciones de exportación temporal a las declaraciones de importación, de manera que la discrepancia entre la partida arancelaria declarada en la exportación y la declarada en la importación debía desprenderse de un examen pormenorizado de las declaraciones de importación.29 Según GEFCO, parece que las autoridades aduaneras francesas consideran que el artículo 151, apartado 2, párrafo primero, del Código aduanero se refiere a la naturaleza declarada en el momento de la inclusión de las mercancías en el régimen de perfeccionamiento pasivo. Sin embargo, estima que no hay nada en dicho párrafo que justifique tal interpretación. En su opinión, es más probable que dicha disposición obligue a tomar en consideración la naturaleza real de la mercancía que la naturaleza declarada, la cual posteriormente puede resultar errónea.30 Por otra parte, GEFCO invoca el artículo 150, apartado 2, del Código aduanero, según el cual, la exención total o parcial de los derechos de importación no se concederá cuando no se cumpla una de las condiciones o de las obligaciones inherentes al régimen de perfeccionamiento pasivo, a no ser que se tenga constancia de que los incumplimientos no han tenido consecuencias reales sobre el funcionamiento correcto del régimen. A este respecto, GEFCO recuerda que el requisito esencial para un funcionamiento correcto consiste en la posibilidad de que se acredite que los productos compensadores son resultado del aprovechamiento de las mercancías en régimen de exportación temporal. Afirma que nada permite sostener que el error material cometido en relación con la partida arancelaria en el momento de la declaración de exportación temporal de las mercancías de que se trata en el procedimiento principal haya tenido la menor incidencia en el buen funcionamiento del régimen aduanero aplicable.31 GEFCO considera que la sanción que se aplicaría de seguirse el planteamiento propuesto por la administración de aduanas francesa sería desproporcionada en relación con la gravedad de una infracción como la controvertida en el procedimiento principal. A este respecto, recuerda la jurisprudencia del Tribunal de Justicia que se deriva de las sentencias de 11 de noviembre de 1981, Casati (203/80, Rec. p. 2595); de 31 de enero de 1984, Luisi y Carbone (asuntos acumulados 286/82 y 26/83, Rec. p. 377), y de 21 de septiembre de 1989, Comisión/Grecia (68/88, Rec. p. 2965).32 GEFCO concluye que una interpretación correcta del Código aduanero no le prohíbe deducir de los derechos de importación correspondientes a los productos compensadores el importe de los derechos de importación que serían aplicables a las mercancías de exportación temporal, en función de su partida arancelaria correcta.33 El Gobierno francés considera que la partida arancelaria indicada en la autorización de exportación es la única que puede servir para determinar la imposición aplicable en virtud del régimen de perfeccionamiento pasivo. Dicho Gobierno reconoce que se puede efectuar un cambio de partida arancelaria en dos supuestos, pero considera que ninguno de ellos se plantea en el procedimiento principal. En efecto, afirma que GEFCO no informó a las autoridades aduaneras, con arreglo al artículo 87, apartado 2, del Código aduanero, de que debía modificarse la partida arancelaria de las mercancías de exportación temporal. Además, tampoco rectificó las indicaciones de la declaración de exportación temporal, con arreglo al artículo 65, párrafo primero, del mismo código.34 El Gobierno francés sostiene que la autorización concedida por la administración de aduanas es la que fija las condiciones en que puede utilizarse el régimen de perfeccionamiento pasivo. Por consiguiente, el operador económico, en el momento de reimportar las mercancías, únicamente puede deducir los derechos correspondientes a la partida arancelaria indicada en dicha autorización.35 El Gobierno francés concluye que, en circunstancias como las que contempla la cuestión prejudicial, los artículos 141 a 151 del Código aduanero no permiten que un importador que no ha informado a las autoridades aduaneras de cualquier elemento sobrevenido después de la concesión de la autorización de perfeccionamiento pasivo, ni ha rectificado los datos mencionados en la declaración de exportación temporal después de su aceptación por las autoridades aduaneras, y que, por consiguiente, no ha podido obtener autorización alguna que mencione una rectificación de la partida arancelaria, deduzca la cuantía de los derechos de importación que serían aplicables a las mercancías de exportación temporal en función de su partida arancelaria correcta.36 El Gobierno portugués considera que puesto que, en la declaración, las mercancías de exportación temporal fueron clasificadas en la subpartida arancelaria 8473 30 90 de la NC y que dicha clasificación fue confirmada por el agente de aduanas en el momento de la exportación, GEFCO, en principio, no puede modificar unilateralmente dicha clasificación sin haber presentado una solicitud a tal efecto y sin haber sido autorizada para ello.37 Dicho Gobierno plantea la cuestión de si, en las circunstancias del procedimiento principal, se trataba de un error de las autoridades aduaneras. Si así fuera, sería necesario examinar, con arreglo al artículo 220, apartado 2, letra b), del Código aduanero, si el deudor no podía haberse percatado razonablemente del error y si actuó de buena fe y observó todas las disposiciones establecidas por la normativa vigente en relación con la declaración en aduana.38 Según el Gobierno portugués, es importante tener una visión de conjunto y tener en cuenta el principio de proporcionalidad. Afirma que las declaraciones en aduana erróneas fueron regularmente aceptadas por las autoridades italianas durante un determinado período de tiempo y no consta en autos dato alguno que acredite que GEFCO no actuó de buena fe.39 Dicho Gobierno concluye que las autoridades aduaneras competentes deben permitir que se considere que las mercancías de exportación temporal han sido clasificadas en la partida arancelaria correcta cuando se cumplan determinados requisitos, a saber, la buena fe y la falta de negligencia manifiesta o de maniobras imputables al operador económico, así como el respeto de todas las disposiciones de la normativa vigente en relación con la declaración en aduana. Además, considera que la naturaleza de las mercancías no debía plantear dudas. Estima, asimismo, que debe tomarse en consideración el error cometido por la empresa y por las autoridades competentes y apreciar a la luz de los criterios aplicables si dicho error podía ser detectado. A su juicio, corresponde al órgano jurisdiccional remitente comprobar si se cumplen dichos requisitos.40 La Comisión recuerda que el recurso al régimen de perfeccionamiento pasivo está supeditado a la concesión de una autorización por las autoridades aduaneras. Considera que corresponde al órgano jurisdiccional remitente comprobar si, en el procedimiento principal, la autorización en la que se ampara el operador económico excluye de su ámbito de aplicación las mercancías de exportación temporal, habida cuenta de su verdadera categoría arancelaria.41 Según la Comisión, existe una presunción según la cual una declaración errónea de la naturaleza de las mercancías de que se trata constituye un incumplimiento que tiene consecuencias reales sobre el funcionamiento correcto del régimen de perfeccionamiento pasivo en el sentido del artículo 150, apartado 2, del Código aduanero. Sin embargo, afirma que no se trata de una presunción iuris et de iure. Estima que corresponde al operador económico probar que la declaración errónea de la naturaleza de las mercancías no ha tenido tales consecuencias.42 La Comisión concluye que, a falta de un incumplimiento que haya tenido consecuencias reales sobre el funcionamiento correcto del régimen aduanero de que se trata, si un control aduanero fija de manera cierta la partida arancelaria de las mercancías de exportación temporal y si esta exportación ya ha sido autorizada por las autoridades aduaneras, el operador económico está autorizado a deducir el importe de los derechos de importación que serían aplicables a las mercancías de exportación temporal en función de su partida arancelaria correcta, en el supuesto de que la partida arancelaria declarada con ocasión de su exportación fuese diferente a causa de un error.Respuesta del Tribunal de Justicia43 El órgano jurisdiccional remitente pregunta, en esencia, si los artículos 145 a 151 del Código aduanero deben interpretarse en el sentido de que se oponen a que un operador económico que ha declarado mercancías en una partida arancelaria errónea, con ocasión de la exportación temporal fuera del territorio comunitario en régimen de perfeccionamiento pasivo, pueda deducir, en el momento del despacho a libre práctica de los productos compensadores, el importe de los derechos de importación que serían aplicables a las mercancías de exportación temporal en función de su partida arancelaria correcta.44 Para responder a esta cuestión, es preciso examinar con carácter preliminar si, como pretende el Gobierno portugués, el artículo 220, apartado 2, letra b), del Código aduanero puede aplicarse en el procedimiento principal.45 Procede recordar que dicha disposición establece que no se procederá a la contracción a posteriori del importe de los derechos que se hayan de recaudar o que queden por recaudar cuando el importe legalmente adeudado de derechos no se haya determinado correctamente como consecuencia de un error de las propias autoridades competentes que razonablemente no pudiera ser conocido por el deudor.46 Ahora bien, como acertadamente señala el Abogado General en los puntos 53 y 54 de sus conclusiones, el error en la indicación de la categoría arancelaria de las mercancías de exportación temporal de que se trata en el procedimiento principal no se debió ni a las autoridades aduaneras francesas ni a las italianas, sino, en primer lugar, al declarante italiano, Hewlett Packard Italiana SpA, que utilizó una partida arancelaria equivocada en su propia declaración de exportación temporal. Además, se desprende de los autos que GEFCO podía haberse percatado fácilmente del error.47 Por consiguiente, es preciso señalar que en el procedimiento principal no se cumplen los requisitos de aplicación del artículo 220, apartado 2, letra b), del Código aduanero.48 Por tanto, procede examinar las circunstancias del procedimiento principal únicamente a la luz de las disposiciones que regulan el régimen de perfeccionamiento pasivo, en particular el artículo 150, apartado 2, del Código aduanero. Según este apartado, la exención total o parcial de los derechos de importación no se concederá cuando no se cumpla una de las condiciones o de las obligaciones inherentes al régimen de perfeccionamiento pasivo, a no ser que se tenga constancia de que los incumplimientos no han tenido consecuencias reales sobre el funcionamiento correcto del régimen.49 Es preciso recordar que, en el procedimiento principal, la partida arancelaria utilizada en la declaración de exportación temporal y recogida en la autorización de exportación era errónea. Se desprende de los autos que dichos documentos no fueron rectificados formalmente. Ninguno de los interesados que han presentado observaciones niega que, en tales circunstancias, no se cumplen todos los requisitos y todas las obligaciones inherentes al régimen de perfeccionamiento pasivo.50 Dichos interesados no comparten la misma opinión respecto de la cuestión de si, al no haberse modificado formalmente los documentos aduaneros pertinentes, el operador económico puede aportar la prueba de que la declaración errónea no ha tenido consecuencias reales sobre el funcionamiento correcto del régimen de perfeccionamiento pasivo en el sentido del artículo 150, apartado 2, del Código aduanero.51 Es preciso reconocer, a este respeto, que prohibir en todas las circunstancias que el operador económico aporte una prueba de esa índole privaría de efecto útil al artículo 150, apartado 2, del Código aduanero. Hay que recordar que uno de los objetivos del régimen de perfeccionamiento pasivo consiste en evitar la tributación aduanera de las mercancías exportadas fuera de la Comunidad con vistas al perfeccionamiento pasivo (véase, en este sentido, la sentencia de 17 de julio de 1997, Wacker Werke, C-142/96, Rec. p. I-4649, apartado 21). Ahora bien, como señala acertadamente el Abogado General en el punto 66 de sus conclusiones, una interpretación que no permitiera aportar la prueba en cuestión amenazaría con comprometer la consecución de dicho objetivo, dado que se impondría a los operadores económicos derechos superiores no justificados.52 Puesto que es admisible una prueba de ese tipo, procede precisar que incumbe al deudor de la deuda aduanera aportarla. A éste le corresponde probar ante las autoridades nacionales competentes que la declaración errónea de exportación temporal no ha tenido consecuencias reales sobre el funcionamiento correcto del régimen aduanero de que se trata. Una prueba de esa índole debe permitir, en particular, que se acredite, sin ambigüedades, que los productos compensadores resultan del aprovechamiento de las mercancías de exportación temporal.53 Como alega con razón la Comisión, por lo general una declaración errónea tiene consecuencias reales sobre el funcionamiento correcto del régimen de perfeccionamiento pasivo. Sin embargo, no sucede necesariamente así cuando las propias autoridades aduaneras han comprobado que el contenido de los documentos aduaneros pertinentes no es correcto y que se puede efectuar fácilmente una clasificación correcta aportando la prueba de la verdadera naturaleza de las mercancías de exportación temporal.54 Es preciso recordar que, en las circunstancias del procedimiento principal, las autoridades aduaneras italianas confirmaron que la partida arancelaria correcta de las mercancías de exportación temporal era la que GEFCO había declarado. Además, la autorización de exportación temporal contenía un determinado número de datos que acreditaban la verdadera naturaleza de las mercancías.55 A la luz de las anteriores consideraciones, procede responder a la cuestión planteada, lo siguiente:- los artículos 145 a 151 del Código aduanero comunitario deben interpretarse en el sentido de que no se oponen a que un operador económico que ha declarado mercancías en una partida arancelaria errónea, con ocasión de su exportación temporal fuera del territorio comunitario en régimen de perfeccionamiento pasivo, aporte, incluso a falta de una modificación formal de la declaración de exportación temporal, la prueba de que la declaración errónea no ha tenido consecuencias reales sobre el funcionamiento correcto de dicho régimen en el sentido del artículo 150, apartado 2, del Código aduanero;- una prueba de esa índole debe permitir que se acredite, sin ambigüedades, que los productos compensadores son resultado del aprovechamiento de las mercancías de exportación temporal;- corresponde al órgano jurisdiccional remitente determinar, teniendo en cuenta todas las circunstancias del procedimiento principal, si el operador económico ha aportado o no dicha prueba;- en caso afirmativo, el importe de los derechos de importación que serían aplicables a las mercancías de exportación temporal en función de su partida arancelaria correcta puede deducirse con ocasión del despacho a libre práctica de los productos compensadores. 

Decisión sobre las costas

Costas56 Los gastos efectuados por los Gobiernos francés y portugués, así como por la Comisión, que han presentado observaciones ante este Tribunal de Justicia, no pueden ser objeto de reembolso. Dado que el procedimiento tiene, para las partes del litigio principal, el carácter de un incidente promovido ante el órgano jurisdiccional nacional, corresponde a éste resolver sobre las costas. 

Parte dispositiva

En virtud de todo lo expuesto,EL TRIBUNAL DE JUSTICIA (Sala Primera),pronunciándose sobre la cuestión planteada por el tribunal d'instance de Metz mediante resolución de 8 de octubre de 2001, declara:1) Los artículos 145 a 151 del Reglamento (CEE) nº 2913/92 del Consejo, de 12 de octubre de 1992, por el que se aprueba el Código aduanero comunitario, deben interpretarse en el sentido de que no se oponen a que un operador económico que ha declarado mercancías en una partida arancelaria errónea, con ocasión de su exportación temporal fuera del territorio comunitario en régimen de perfeccionamiento pasivo, aporte, incluso a falta de una modificación formal de la declaración de exportación temporal, la prueba de que la declaración errónea no ha tenido consecuencias reales sobre el funcionamiento correcto de dicho régimen en el sentido del artículo 150, apartado 2, de dicho Reglamento.2) Una prueba de esa índole debe permitir que se acredite, sin ambigüedades, que los productos compensadores son resultado del aprovechamiento de las mercancías de exportación temporal.3) Corresponde al órgano jurisdiccional remitente determinar, teniendo en cuenta todas las circunstancias del procedimiento principal, si el operador económico ha aportado o no dicha prueba.4) En caso afirmativo, el importe de los derechos de importación que serían aplicables a las mercancías de exportación temporal en función de su partida arancelaria correcta puede deducirse con ocasión del despacho a libre práctica de los productos compensadores.