CELEX: 61997CC0405
Language: es
Date: 1999-01-27
Title: Conclusiones del Abogado General Saggio presentadas el 27 de enero de 1999. # Mövenpick Deutschland GmbH für das Gastgewerbe contra Hauptzollamt Bremen. # Petición de decisión prejudicial: Finanzgericht Bremen - Alemania. # Nomenclatura Combinada - Partida arancelaria 0802 - Trozos de nueces de nogal secos almacenados provisionalmente en depósito aduanero a una temperatura de - 24 ºC. # Asunto C-405/97.

Aviso jurídico importante

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61997C0405

Conclusiones del Abogado General Saggio presentadas el 27 de enero de 1999.  -  Mövenpick Deutschland GmbH für das Gastgewerbe contra Hauptzollamt Bremen.  -  Petición de decisión prejudicial: Finanzgericht Bremen - Alemania.  -  Nomenclatura Combinada - Partida arancelaria 0802 - Trozos de nueces de nogal secos almacenados provisionalmente en depósito aduanero a una temperatura de - 24 ºC.  -  Asunto C-405/97.  

Recopilación de Jurisprudencia 1999 página I-02397

Conclusiones del abogado general

1 En el presente asunto el Finanzgericht Bremen (Alemania) pide al Tribunal de Justicia que se pronuncie sobre la interpretación del Reglamento (CEE) nº 2551/93 de la Comisión, de 10 de agosto de 1993, (1) por el que se modifica el Anexo I del Reglamento (CEE) nº 2658/87 del Consejo, de 23 de julio de 1987, relativo a la Nomenclatura Arancelaria y Estadística y al Arancel Aduanero Común. (2) El Juez a quo pide además al Tribunal de Justicia que se pronuncie sobre la validez del apartado 3 del artículo 522 del Reglamento (CEE) nº 2454/93 de la Comisión, de 2 de julio de 1993, por el que se fijan determinadas disposiciones de aplicación del Reglamento (CEE) nº 2913/92 del Consejo por el que se establece el Código Aduanero Comunitario, (3) así como sobre la eficacia retroactiva de las disposiciones contenidas en el artículo 522 y en el apartado 4 del artículo 526 del Reglamento (CE) nº 3254/94 de la Comisión, de 19 de diciembre de 1994, por el que se modifica el Reglamento (CEE) nº 2454/93, (4) en relación con las declaraciones de aduana efectuadas con anterioridad a su entrada en vigor. El contexto normativo 2 La Nomenclatura Combinada del Arancel Aduanero Común (en lo sucesivo, «AAC») figura en el Anexo I del citado Reglamento nº 2658/87 del Consejo. El artículo 12 de dicho acto atribuye a la Comisión la misión de adoptar anualmente «un reglamento que recoja la versión completa de la Nomenclatura Combinada y de los tipos autónomos y convencionales de los derechos del Arancel Aduanero Común correspondientes, tal como resulte de las medidas adoptadas por el Consejo o por la Comisión». 3 Al tiempo en que se efectuaron las importaciones controvertidas el texto aplicable de la nomenclatura arancelaria era el contenido en el citado Reglamento nº 2658/87 del Consejo y en el Anexo I del Reglamento nº 2551/93 de la Comisión. Tienen importancia para el presente asunto, en particular, las siguientes partidas de la Nomenclatura Combinada (en lo sucesivo, «NC»): a) 0802    Los demás frutos de cáscara, frescos o secos, incluso sin cáscara o mondados: - Nueces de nogal: 0802 32 00   - - sin cáscara b) 0811   Frutos sin cocer o cocidos con agua o vapor, congelados, incluso azucarados o edulcorados de otro modo: 0811 90 99  - - Los demás. La nota 2 del Capítulo 8 («Frutos comestibles; cortezas de agrios y de melones») del Anexo I del Reglamento nº 2551/93 de la Comisión establece que los frutos refrigerados se clasifican en las mismas partidas que los frutos frescos correspondientes. La nota siguiente especifica que los frutos secos pueden estar parcialmente rehidratados o tratados para los fines de mejorar su conservación o estabilidad o mejorar o mantener su aspecto, siempre que conserven el carácter de frutos secos. No obstante, estas notas no dan ninguna definición de lo que debe entenderse por frutos frescos y frutos secos. (5) 4 Debe destacarse asimismo la pertinencia del artículo 109 del Reglamento nº 2913/92 del Consejo, de 12 de octubre de 1992, que establece el Código Aduanero Comunitario (6) (en lo sucesivo, «Código»). Establece que las mercancías de importación en régimen de depósito aduanero podrán, previa autorización de la autoridad aduanera, ser objeto de «manipulaciones usuales», efectuadas manualmente o no, destinadas a garantizar su conservación, a mejorar su presentación o su calidad comercial o a preparar su distribución o su reventa. (7) El apartado 2 del siguiente artículo 112 establece que, cuando la mercancía haya sido sometida a manipulaciones usuales en la acepción del artículo 109, «la especie, el valor en aduana y la cantidad que se deberá tener en cuenta para la determinación del importe de los derechos de importación serán, a petición del declarante, los que se hubieren tenido en cuenta en lo que se refiere a dichas mercancías y en el momento contemplado en el artículo 214, (8) si no hubiere sido sometida a dichas manipulaciones». Pueden establecerse excepciones a dicha disposición con arreglo al procedimiento denominado «del Comité» previsto en el artículo 249 del Código. (9) 5 No obstante, el apartado 3 del artículo 522 del citado Reglamento nº 2454/93 de la Comisión establece que, cuando la manipulación dé lugar a una cuantía de los derechos de importación superior a la correspondiente a las mercancías antes de la manipulación, el interesado deberá renunciar a presentar la solicitud contemplada en el apartado 2 del artículo 112 anteriormente citado. En tal caso, «el depositario de un depósito del tipo D deberá renunciar a cualquier ventaja que pudiere suponerle la aplicación de los elementos de tributación reconocidos o admitidos para las mercancías manipuladas en el momento de su inclusión en el régimen». 6 Posteriormente fue modificado el artículo 522 del Reglamento de la Comisión en virtud del apartado 16 del artículo 1 del citado Reglamento nº 3254/94 de la Comisión, que entró en vigor el 7 de enero de 1995. En su nueva versión ya no consta la disposición restrictiva contenida en el apartado 3 de la versión anterior. Los hechos y las cuestiones prejudiciales 7 La sociedad Mövenpick Deutschland GbmH (en lo sucesivo, «demandante») importó de China una partida de nueces de nogal frescas. Durante su transporte la mercancía estaba refrigerada a una temperatura comprendida entre 0 y 5 oC grados centígrados. Al llegar a Alemania la mercancía fue llevada a un depósito aduanero del tipo D, en el que fue sometida a ultracongelación a una temperatura de -24 oC grados bajo cero, para su mejor conservación durante el período de depósito. Con anterioridad a su despacho a libre práctica las nueces fueron sacadas del depósito e introducidas en otro ambiente a una temperatura superior a 0. 8 El 22 de diciembre de 1994 la demandante presentó una declaración al Zollamt Neustädter Hafen (Oficina de Aduanas; en lo sucesivo, «Zollamt»), para el despacho a libre práctica de dicha partida de mercancías. Para una mayor precisión, la misma consistía en 1.533 cajas de 12,5 kg cada una de pedazos de nueces de nogal frescas, sin piel, no azucaradas. Para su tramitación aduanera, la demandante indicó el Código NC 0802 3200 0000 de la Nomenclatura Arancelaria, que se refiere a las «nueces de nogal, sin cáscara, frescas o secas», haciendo constar que se trataba de una mercancía descongelada, sometida a manipulación usual con el fin de garantizar su conservación, distribución y reventa. El Zollamt, en cambio, clasificó la mercancía como «nueces de nogal congeladas» en la subpartida NC 0811 9099. Por lo tanto, se determinó el derecho aduanero normal al tipo del 18 %, mientras que la clasificación declarada por la demandante hubiera supuesto la aplicación del tipo del 8 %. 9 Mediante escrito de 16 de enero de 1995 la demandante presentó un recurso ante el Hauptzollamt Bremen - Freihafen (Oficina principal de Aduanas; en lo sucesivo, «Hauptzollamt»), mediante el cual solicitó la anulación de la clasificación acordada por el Zollamt y, por lo tanto, la aplicación de la disposición más favorable contenida en el apartado 2 del artículo 112 del Código Aduanero. La demandante hizo constar que, en el momento de la declaración de aduana, los pedazos de nueces secas habían sido descongelados; se los había sometido a un proceso de ultracongelación a su llegada a Hamburgo, exclusivamente para su mejor conservación durante el tiempo del depósito. Por lo tanto, se los debía considerar una mercancía «fresca o seca», sometida a manipulación usual, por lo que era de aplicación el derecho del 8 % previsto en la correspondiente partida del AAC. Además, la demandante sostuvo que en el caso de autos no era aplicable por analogía la solución adoptada en el asunto Riemer, en el cual el Tribunal de Justicia declaró que la expresión «bayas frescas» no comprende las bayas que hayan estado congeladas y posteriormente descongeladas. Ello es así, a su juicio, por cuanto en el caso de autos, los mismos procesos no causaron en las nueces secas modificaciones irreversibles que pudieran alterar la estructura de los tejidos u ocasionar la pérdida de sus propiedades naturales. Además, la demandante sostuvo la invalidez del apartado 3 del artículo 522 del Reglamento nº 2454/93 de la Comisión por infringir las normas de rango superior sostenidas en el artículo 112 del Código, en la medida en que la primera, aunque hubiera sido adoptada para desarrollar las disposiciones del Código, no permitía acogerse al principio de neutralidad de las «manipulaciones usuales» para la aplicación del tipo de los derechos de aduana. 10 El Hauptzollamt desestimó el recurso por infundado. En relación con la primera cuestión señaló que un producto alimenticio anteriormente congelado no puede equipararse a un producto fresco idéntico, aunque se haya despachado de aduana en un estado no congelado. En lo que a la aplicación del principio de «neutralidad» de las manipulaciones usuales se refiere, el Hauptzollamt declaró que no podía aplicarse al caso de autos la prescripción más favorable a la sociedad importadora, contenida en el apartado 2 del artículo 112 del Código: ello porque el apartado 3 del artículo 522 del Reglamento nº 2551/93 de la Comisión se había adoptado correctamente de conformidad con la delegación establecida en la última frase del apartado 2 del artículo 112 del Código. 11 El 3 de abril de 1996 la demandante presentó un recurso contra dicha decisión ante el Finanzgericht Bremen, ante el cual formuló las mismas alegaciones que ya había utilizado ante las Oficinas de Aduana. Mediante resolución de 19 de agosto de 1996 el Finanzgericht acordó recabar un dictamen técnico al objeto de comprobar si las nueces troceadas, importadas por vía marítima y refrigeradas a una temperatura comprendida entre 0 y 5 oC, habían sufrido modificaciones en la estructura del tejido, el sabor o el aspecto exterior en el momento de su comercialización, efectuada tras un tiempo de depósito de duración comprendida entre uno y doce meses, en un ambiente refrigerado a la temperatura de -24 oC. El consultor técnico informó en el sentido de que, desde el punto de vista técnico, el tratamiento descrito anteriormente no podía considerarse un «proceso de ultracongelación»; por cuanto las nueces no contienen agua que pueda congelarse. Por lo tanto, a juicio del consultor técnico, se trata únicamente de un proceso de refrigeración. No obstante, el Hauptzollamt mantuvo su misma posición, alegando que el proceso al que las nueces habían sido sometidas, si bien no era equivalente a una ultracongelación en sentido técnico, no podía dejar de tener efectos habida cuenta de que impidió el proceso de maduración y, por lo tanto, que se agriara el producto. En consecuencia, no podía ignorarse dicho proceso en el momento de su clasificación. Por su parte, la demandante consideró que el parecer del consultor técnico confirmaba sus tesis: como consta en el dictamen técnico, las nueces no han sufrido nunca un proceso de «congelación» en el propio sentido del término, por lo cual, por definición, no podían clasificarse en la partida del AAC relativa a productos ultracongelados. 12 Mediante resolución de 7 de octubre de 1997 el Finanzgericht planteó al Tribunal de Justicia las siguientes cuestiones prejudiciales: «1) ¿Debe interpretarse el Arancel Aduanero Común, en su versión resultante del Anexo I del Reglamento (CEE) nº 2551/93 de la Comisión, de 10 de agosto de 1993 (DO L 241, p. 1), por el que se modifica el Anexo I del Reglamento (CEE) nº 2658/87 del Consejo relativo a la Nomenclatura Arancelaria y Estadística y al Arancel Aduanero Común (Nomenclatura Combinada de 1994), en el sentido de que deben clasificarse en la partida 0802 los trozos de nueces de nogal secos, importados de un país tercero, que son almacenados en estado de congelación en depósito aduanero en la Comunidad que, una vez descongelados, son despachados a libre práctica? 2) En caso de respuesta negativa a la primera cuestión: ¿Era inválido el apartado 3 del artículo 522 del Reglamento (CEE) nº 2454/93 de la Comisión, de 2 de julio de 1993 (DO L 253, p. 1), derogado por la nueva versión del artículo 522 establecida por el Reglamento (CE) nº 3254/94 de la Comisión, de 19 de diciembre de 1994 (DO L 346, p. 1)? 3) En caso de respuesta afirmativa a la segunda cuestión: ¿Es aplicable a las declaraciones de aduana anteriores al 7 de enero de 1995 el artículo 522 de las disposiciones de aplicación del Código Aduanero, en relación con el apartado 4 del artículo 526, en su versión resultante de los puntos 16 y 18 del artículo 1 del Reglamento (CE) nº 3254/94 de la Comisión, de 19 de diciembre de 1994 (DO L 346, p. 1)?» Sobre la primera cuestión prejudicial 13 Con la primera cuestión prejudicial el Finanzgericht Bremen pide al Tribunal de Justicia que dilucide si la disposición del AAC, contenida en el Anexo I del Reglamento nº 2551/93 de la Comisión, debe interpretarse en el sentido de que los productos de que se trata están incluidos en la partida 0802, a pesar de los procesos a los que han sido sometidos con posterioridad a su llegada al territorio de la Comunidad. 14 En las observaciones presentadas por la Comisión y la demandante -que coinciden en la clasificación aduanera de la mercancía en la partida 0802- se pone de relieve que, a la luz de la jurisprudencia del Tribunal de Justicia, el criterio decisivo para la clasificación aduanera de las mercancías, de conformidad con el texto de las partidas y subpartidas de la Nomenclatura Combinada, y de las notas de las Subsecciones o de los Capítulos, debe buscarse en sus características y propiedades objetivas, tal como se presentan a las Administraciones aduaneras de los Estados miembros en el momento de su despacho de aduana. (10) Para la interpretación uniforme del Arancel Aduanero Común el Tribunal de Justicia atribuye asimismo importancia a las Notas Explicativas del Consejo de Cooperación Aduanera, relativas al sistema armonizado. (11) 15 Por consiguiente, la solución al problema de la calificación de las mercaderías controvertidas en el ámbito de la Nomenclatura Combinada debe hallarse en tal sistema. Según las Notas Explicativas, se entiende que un producto está «congelado» cuando se ha enfriado por debajo del punto de congelación (congelé au coeur), mientras que se entiende que un producto está «refrigerado» cuando se ha mantenido a baja temperatura, aunque superior a la de congelación. (12) Como se ha señalado anteriormente, para la clasificación arancelaria se deberían haber tenido en cuenta únicamente las características objetivas del producto en el momento en que se origina la deuda aduanera. En este momento, la mercancía estaba «descongelada» en sentido técnico. En realidad, como señala el consultor técnico ante el órgano jurisdiccional remitente, no había sido sometida a un proceso de congelación stricto sensu, dado el escaso contenido de agua de las nueces de nogal secas, sino, más bien, a un proceso de enfriamiento obligado, a saber, a una temperatura inferior (-24 oC) que la de refrigeración (0 a 5oC). Por lo tanto, como consecuencia del tratamiento, no se produjeron las «alteraciones irreversibles, sobre todo en la estructura de los tejidos» que señaló el Tribunal de Justicia en la sentencia Reimer, (13) como elemento determinante para apreciar si habían sido «congelados» los frutos de que se trataba. 16 Por consiguiente, las características objetivas del producto justifican su clasificación en la partida 0802, como pedazos de «los demás frutos de cáscara frescos o secos, incluso sin cáscara o mondados», y más concretamente, su clasificación en la subpartida 0802 32 00, «nueces de nogal sin cáscara», a las que resulta aplicable un derecho convencional del 8 %. 17 En consecuencia, propongo al Tribunal de Justicia que responda a la primera cuestión prejudicial de la siguiente manera: el Arancel Aduanero Común, en la versión correspondiente al Anexo I del Reglamento nº 2551/93 de la Comisión, de 10 de agosto de 1993, debe interpretarse en el sentido de que las nueces troceadas importadas de un país tercero, sometidas a un proceso de refrigeración en un depósito aduanero del territorio de la Comunidad y, posteriormente, despachadas a libre práctica a una temperatura superior a cero, deben clasificarse en la partida 0802. Sobre la segunda cuestión prejudicial 18 La conclusión a que se ha llegado con respecto a la primera cuestión prejudicial, en virtud de la cual la mercancía de que se trata debe clasificarse en la partida 0802 del Arancel Aduanero Común, hace que carezcan de objeto las dos cuestiones siguientes, que, en realidad, el Juez a quo ha supeditado a una respuesta a la primera en sentido negativo. No obstante, para el caso de que el Tribunal de Justicia llegara a una solución distinta y calificara las mercancías controvertidas de «congeladas» en el sentido de la partida 0811 del Arancel Aduanero, expongo al Tribunal de Justicia las siguientes observaciones. 19 Mediante la segunda cuestión prejudicial el Juez a quo pide al Tribunal de Justicia que se pronuncie sobre la validez del apartado 3 del artículo 522 del Reglamento nº 2454/93 de la Comisión, derogado en virtud del Reglamento nº 3254/94 de la Comisión, pero en vigor al tiempo de los hechos. Más concretamente, el Juez alemán pretende que se dilucide si dicha disposición, adoptada por la Comisión por delegación del Consejo, es conforme a la normativa de rango superior contenida en el Código. 20 Recuerdo que la disposición sobre cuya licitud se discute se refiere al tratamiento aduanero de las mercancías sometidas a las «manipulaciones usuales» indicadas en el artículo 109 del Código. Dicha disposición establece que, cuando la manipulación dé lugar a una cuantía de los derechos de importación superior a la correspondiente a las mercancías antes de la manipulación, el interesado debe renunciar a presentar la solicitud contemplada en el apartado 2 del artículo 112 del Código. (14) En otros términos, en virtud del apartado 3 del artículo 522 del Reglamento de la Comisión, no puede aplicarse al interesado el principio de «neutralidad» de las manipulaciones y, en consecuencia, gozar del mismo trato que habría recibido en el supuesto de que, en el momento de originarse la deuda aduanera, la mercancía no hubiese sufrido las referidas manipulaciones. Es decir, mientras que el Código establece que la mercancía debe ser objeto de la tramitación aduanera correspondiente en el estado en que se encuentre en el momento de su introducción en el territorio de la Comunidad, carecen de importancia para tal fin las manipulaciones que, en su caso, haya sufrido posteriormente. (15) En el caso objeto de examen, en el supuesto de que el tratamiento sufrido por los productos se entienda técnicamente como «congelación», debe, sin lugar a dudas, considerarse «manipulación usual» a efectos del artículo 109 del Código. Este tratamiento supone, por lo tanto, la aplicación de un derecho del 18 %, superior a aquel (8 %) al que habría estado sujeta la mercancía en el supuesto de que no hubiese sufrido las manipulaciones indicadas. Según esta interpretación de la normativa pertinente, el artículo 112 del Código permite la aplicación del derecho correspondiente a la cualidad que poseía la mercancía antes del tratamiento, por lo tanto, el más favorable de los previstos en la partida 0802, mientras que el artículo 522 del Reglamento de la Comisión impone la aplicación del tipo más gravoso de los previstos en la partida 0811. 21 A este respecto procede señalar, en primer lugar, que, como ha puesto de relieve asimismo el Juez a quo, el régimen del Reglamento de la Comisión parece ir en sentido contrario al del artículo 112 del Código. En realidad, si el segundo permite un cierto trato favorable en el caso de que la mercancía importada esté sometida a «manipulaciones usuales», el primero lo excluye. Sin embargo, la última frase del apartado 2 del artículo 112 del Código permite que se establezcan «excepciones» al referido régimen, con observancia del «procedimiento del Comité» a que se refiere el artículo 249 del propio Código. Por lo tanto, dado que el Reglamento de la Comisión, que contiene el artículo 522 cuya validez se discute, se adoptó, sin lugar a dudas, en aplicación del artículo 249 del Código, (16) se trata, en definitiva, de apreciar si dicha disposición, como sostiene la Comisión, contiene una «excepción» al principio de neutralidad, o si, como sostiene la demandante, debe considerarse, más bien, una nueva regulación, de alcance general, contraria al régimen del Código. Es evidente que únicamente en el primer caso podría considerarse válida la prescripción controvertida por ser conforme a la normativa de rango superior. 22 En apoyo de su propia posición, la Comisión se refiere a la ratio del trato favorable que otorga al importador el artículo 112 del Código y, por ende, de la facultad de establecer excepciones, atribuida a la Comisión. En consecuencia, señala la Comisión que las mercancías importadas de países terceros se presentan, en los mercados de esos países, con características que no necesariamente corresponden a las propias de los mercados de los países miembros. Por lo tanto, deben adaptarse las mercancías a las circunstancias del mercado comunitario, mediante tratamientos (manipulaciones) con el fin de garantizar su conservación, mejorar su presentación o su calidad comercial o preparar su distribución o su reventa; dichos tratamientos pueden efectuarse sin que el interesado tenga que renunciar a las ventajas del depósito aduanero. No obstante, añade la Comisión, para evitar que las condiciones económicas y, en particular, las relaciones de competitividad con respecto a los correspondientes productos de origen comunitario sean falseados en perjuicio de éstos, las «manipulaciones usuales» admisibles deben, a su juicio, ser de menor entidad, y, por lo tanto, no modificar considerablemente las características y el destino del producto. Por consiguiente, en opinión de la Comisión, la excepción prevista en el apartado 3 del artículo 522 se explica por el hecho de que, en todos los casos en que las «manipulaciones usuales» tengan como efecto una modificación de la mercancía que dé lugar a la aplicación de un arancel más elevado (como en el caso de la congelación), no debería concederse el trato más favorable; la consecuencia de una solución distinta sería la concesión a las mercancías importadas de un trato más favorable que el deparado a los productos comunitarios correspondientes. 23 Considero correcta la solución propuesta por la demandante. En realidad, no se puede hablar razonablemente de «excepciones» al régimen establecido en el artículo 112 del Código frente a una disposición que, en realidad, reduce sustancialmente su contenido normativo, negando las ventajas previstas en caso de que se hayan efectuado «manipulaciones usuales». En realidad, se está ante una «excepción» a una norma de rango superior sólo cuando ésta siga estando en vigor como regla general, a la cual la primera establezca, precisamente, «excepciones» que, anormalmente, limiten su ámbito de aplicación. En el presente asunto, en cambio, el efecto de la disposición contenida en el Reglamento de la Comisión es aniquilar las ventajas que otorgan las normas del Código, excluyendo que las personas sujetas a las obligaciones aduaneras puedan disfrutar de las ventajas que pretendía ofrecerles el artículo 112 del Código. 24 Si ello es así, debe añadirse que a fortiori el régimen establecido en el artículo 522 del Reglamento de la Comisión no puede justificarse en virtud de la delegación general que prevé el artículo 249 del Código para la adopción de las «disposiciones necesarias para la aplicación del presente Código». (17) Baste recordar al respecto el principio general según el cual, al adoptar medidas de aplicación de unas normas de base del Consejo, la Comisión no puede establecer excepciones a los principios que las mismas establecen. (18) En la materia objeto de examen el Tribunal de Justicia ha puntualizado que, si bien es cierto que el Consejo confirió a la Comisión, cuando actúe en cooperación con los expertos aduaneros de los Estados miembros, una amplia facultad discrecional para precisar el contenido de las partidas arancelarias que pueden tenerse en cuenta al clasificar una mercancía determinada, ello no permite a la Comisión modificar el texto del arancel. (19) Del mismo modo, el Reglamento de aplicación no puede establecer excepciones a las disposiciones favorables para las personas sujetas a la obligación aduanera contenida en el Código. 25 Por todas las consideraciones que preceden, propongo al Tribunal de Justicia que responda de la siguiente manera a la segunda cuestión prejudicial planteada por el Finanzgericht Bremen: el artículo 522 del Reglamento nº 2454/93, por el que se fijan determinadas disposiciones de aplicación del Reglamento (CEE) nº 2913/92 del Consejo, de 12 de octubre de 1992, es inválido en la medida en que en el apartado 3 establece que cuando una «manipulación usual» dé lugar a una cuantía de los derechos de importación superior a la correspondiente a las mercancías antes de la manipulación, el interesado deberá renunciar a presentar la solicitud contemplada en el apartado 2 del artículo 112 del Código Aduanero. Sobre la tercera cuestión prejudicial 26 Mediante la tercera cuestión el Juez a quo pide al Tribunal de Justicia que dilucide si, en caso de respuesta afirmativa a la segunda cuestión -por lo tanto, una vez declarada la invalidez del apartado 3 del artículo 522 del Reglamento nº 2454/93- es posible aplicar a las declaraciones aduaneras controvertidas el régimen contenido en el Reglamento nº 3254/94 de la Comisión. 27 El apartado 16 del artículo 1 de dicho Reglamento, en vigor desde el 7 de enero de 1995, sustituye la versión del artículo 522 del Reglamento nº 2454/93. Según su nueva redacción, dicha disposición ya no contiene las limitaciones para gozar de las ventajas del régimen de las manipulaciones usuales, previstas en el texto anterior. 28 Por consiguiente, el Juez a quo pide al Tribunal de Justicia que dilucide si la nueva versión del artículo 522 puede aplicarse con carácter retroactivo, pudiendo, por lo tanto, regular los trámites aduaneros de las mercancías admitidas al régimen de las «manipulaciones usuales» incluso si se trata de declaraciones aduaneras anteriores a la fecha de entrada en vigor del nuevo Reglamento. 29 Considerando que, a falta de indicaciones claras y textuales en tal sentido, no puede considerarse que un Reglamento tenga efecto retroactivo, estimo que, en el caso de autos, como hace la propia Comisión, basta observar que una vez declarada la invalidez del apartado 3 del artículo 522 de la versión original, sólo puede aplicarse la regla general contenida en el apartado 2 del artículo 112 del Código. La misma está redactada de manera que puede invocarse directamente ante las Administraciones nacionales. Por lo tanto, el principio de neutralidad de las manipulaciones usuales, establecido en la disposición últimamente citada, es de aplicación a las declaraciones aduaneras de que se trata. 30 Por consiguiente, propongo al Tribunal de Justicia que responda a la tercera cuestión prejudicial del siguiente modo: las declaraciones aduaneras anteriores a la entrada en vigor del Reglamento nº 3254/94 de la Comisión se rigen por el apartado 2 del artículo 112 del Reglamento del Consejo nº 2913/92, que establece el Código Aduanero Comunitario. Conclusión A la luz de las observaciones que preceden, propongo al Tribunal de Justicia que responda del siguiente modo a las cuestiones prejudiciales planteadas por el Finanzgericht Bremen: «1) La Nomenclatura Combinada Común, cuyo texto figura en el Anexo I del Reglamento (CEE) nº 2551/93 de la Comisión, de 10 de agosto de 1993, por el que se modifica el Anexo I del Reglamento (CEE) nº 2658/87 del Consejo relativo a la Nomenclatura Arancelaria y Estadística y al Arancel Aduanero Común, debe interpretarse en el sentido de que las nueces de nogal troceadas secas importadas de un país tercero, congeladas en un depósito aduanero y posteriormente descongeladas para ser despachadas a libre práctica, deben clasificarse en la partida 0802 32 00. 2) El artículo 522 del Reglamento (CEE) nº 2454/93 de la Comisión, de 2 de julio de 1993, por el que se fijan determinadas disposiciones de aplicación del Reglamento (CEE) nº 2913/92 del Consejo, es inválido en la medida en que en su apartado 3 establece que cuando una "manipulación usual" dé lugar a una cuantía de los derechos de importación superior a la correspondiente a las mercancías antes de la manipulación, el interesado deberá renunciar a presentar la solicitud contemplada en el apartado 2 del artículo 112 del Código Aduanero. 3) Las declaraciones aduaneras anteriores a la entrada en vigor del Reglamento (CE) nº 3254/94 de la Comisión, de 19 de diciembre de 1994, por el que se modifica el Reglamento (CEE) nº 2454/93, se rigen por el apartado 2 del artículo 112 del Reglamento (CEE) nº 2913/92 del Consejo, de 12 de octubre de 1992, por el que establece el Código Aduanero Comunitario.» (1) - DO L 241, p. 1 (2) - DO L 256, p. 1. (3) - DO L 253, p. 1. (4) - DO L 346, p. 1 (5) - Una definición de la expresión «fruta fresca», relativa, por lo demás, a una fruta distinta (las bayas), se encuentra en la sentencia de 15 de junio de 1976, Riemer (120/75, Rec. p. 1003). En el apartado 3 el Tribunal de Justicia afirma que el término «fresc[a]s» debe interpretarse «en el sentido de que designa las bayas que se presentan en estado natural en el que han sido cosechadas y que no [ha]n sufrido ninguno de los procesos de conservación o de los tratamientos mencionados». Por lo tanto, el Tribunal de Justicia precisó que «las bayas sometidas a congelación sufren, a causa de tal proceso, algunas alteraciones irreversibles, sobre todo en la estructura de los tejidos, de manera que ya no pueden volver a su estado natural, ni siquiera después de la descongelación, parcial o completa». (6) - DO L 302, p. 1. (7) - La misma definición consta en el Anexo 69 del citado Reglamento nº 2454/93 de la Comisión. El posterior Reglamento nº 3254/94, también citado anteriormente, ha especificado mejor lo que debe entenderse por «manipulaciones usuales» en el sentido de los artículos 522 y 518. Atendido que «salvo indicación expresa en sentido contrario, ninguna de las manipulaciones que se relacionan a continuación podrán dar origen a un código NC de ocho cifras diferente», el Reglamento recoge en la lista contenida en el Anexo 3, entre las «operaciones para conservar en buen estado, durante su almacenamiento, las mercancías importadas», «cualquier tratamiento consistente en el descenso de la temperatura, aunque pueda representar un cambio en el código NC de ocho cifras». (8) - Con arreglo a esta disposición: «1. Salvo lo establecido en disposiciones específicas contrarias previstas en el presente código y sin perjuicio de lo dispuesto en el apartado 2, el importe de los derechos de importación o de los derechos de exportación aplicables a una mercancía se determinará sobre la base de los elementos de imposición correspondientes a tal mercancía en el momento en que se origine la deuda aduanera correspondiente. 2. Cuando no sea posible determinar con exactitud el momento en que nace la deuda aduanera, el momento que habrá que tomar en consideración para determinar los elementos de imposición correspondientes a la mercancía de que se trate será aquél en que las autoridades aduaneras comprueben que dicha mercancía se encuentra en una situación que ha originado una deuda aduanera. Sin embargo, cuando los elementos de información de que disponen las autoridades aduaneras les permitan determinar que la deuda aduanera se originó en un momento anterior a aquél en que hayan procedido a dicha comprobación, el importe de los derechos de importación o de los derechos de exportación de la mercancía se determinará sobre la base de los elementos de imposición que le correspondía en el momento más alejado en el tiempo en que la existencia de la deuda aduanera resultante de esta situación puede ser demostrada a partir de la información disponible. 3. Se aplicarán intereses compensatorios en los casos y condiciones establecidos por las disposiciones adoptadas según el procedimiento del Comité, para evitar la obtención abusiva de cualquier beneficio financiero debido al retraso de la fecha de origen de la contabilización de la deuda aduanera.» (9) - Véase la nota 18 infra. (10) - Véanse, por ejemplo, la sentencia de 17 de octubre de 1995, Pardo & Fils y Camicas (asuntos acumulados C-59/94 y C-64/94, Rec. p. I-3159); de 14 de enero de 1993, Bioforce (C-177/91, Rec. p. I-45); de 19 de mayo de 1994, Siemens Nixdorf (C-11/93, Rec. p. I-1945), y de 10 de octubre de 1985, Daiber (200/84, Rec. p. 3363). (11) - Véase, por ejemplo, la sentencia de 9 de agosto de 1994, Stanner (C-393/93, Rec. p. I-4011), en cuyo apartado 15 se lee que «de la jurisprudencia del Tribunal de Justicia también se desprende que las Notas Explicativas de la nomenclatura del Consejo de Cooperación Aduanera así como las fichas de clasificación del Comité de la Nomenclatura del Arancel Aduanero Común constituyen medios importantes para garantizar una aplicación uniforme de este arancel y proporcionan, en cuanto tales, elementos válidos para su interpretación [...] Por lo tanto, a efectos de la interpretación de las mencionadas partidas arancelarias, debe tenerse en cuenta no sólo el tenor literal y el sistema del Arancel Aduanero Común, sino también el contenido en dichas Notas Explicativas». Véanse, asimismo, las sentencias de 9 de agosto de 1994, Neckermann (C-395/93, Rec. p. I-4027), apartado 5, y Daiber, citada en la nota 10 supra, apartado 14. (12) - Debo recordar que el dictamen del consultor técnico designado por el Finanzgericht Bremen especifica que las nueces de nogal secas no pueden «congelarse» a causa de la escasa cantidad de agua que contienen y, además, que la congelación «atécnica» a la que fueron sometidas en el caso de autos no da lugar a modificaciones en los tejidos, sino que, en cambio, permite mantener inalterado el valor de los aceites contenidos en las nueces, estabilizando el gusto y mejorando así su conservación. (13) - Citada en la nota 5 supra, apartado 4. (14) - Para una lectura más cómoda reitero el texto de dicha disposición: cuando la mercancía importada «haya sido sometida a manipulaciones usuales en la acepción del artículo 109, la especie, el valor en aduana y la cantidad que se deberá tener en cuenta para la determinación del importe de los derechos de importación serán, a petición del declarante, los que se hubieren tenido en cuenta en lo que se refiere a dichas mercancías y en el momento contemplado en el artículo 214, si no hubiere sido sometida a dichas manipulaciones. No obstante, se podrán establecer excepciones a la presente disposición con arreglo al procedimiento del Comité». (15) - Debe recordarse que el razonamiento seguido en el texto parte del presupuesto de que la mercancía controvertida debe calificarse de «nuez congelada» en el sentido de la partida 0811 del Arancel Aduanero Común. (16) - Véase la exposición de motivos del Reglamento nº 2454/93 de la Comisión. (17) - En dicho artículo se indica también el procedimiento que debe seguirse (denominado procedimiento del Comité) para la aplicación del Código Aduanero. El representante de la Comisión presenta a un Comité formado por representantes de los Estados miembros y presidido por él mismo un proyecto de las medidas que deban adoptarse al objeto de que el Comité pueda dar su parecer, con la mayoría prevista en el apartado 2 del artículo 148 del Tratado, en un plazo que el Presidente puede establecer en función de la urgencia de la cuestión objeto de examen. La Comisión adopta las medidas previstas en el caso de que sean acordes con el parecer del Comité; en caso contrario, la Comisión deberá presentar, sin dilación, al Consejo, una propuesta sobre las medidas que deban adoptarse, las cuales deberán ser aprobadas por mayoría cualificada. A falta de resolución del Consejo dentro de los tres meses siguientes a la fecha en la que le haya sido presentada la propuesta, la Comisión adoptará las medidas propuestas. (18) - Véanse, en este sentido, las sentencias de 30 de octubre de 1975, Rey Soda (23/75, Rec. p. 1279), y de 13 de noviembre de 1991, Francia/Comisión (C-303/90, Rec. p. I-5315). (19) - Véanse las sentencias de 18 de septiembre de 1990, Vismans Nederland (C-265/89, Rec. p. I-3411), apartado 13, y de 13 de diciembre de 1994, GoldStar Europe (C-401/93, Rec. p. I-5587), apartado 19.