CELEX: 62001CJ0341
Language: es
Date: 2004-04-29
Title: Sentencia del Tribunal de Justicia (Sala Quinta) de 29 de abril de 2004. # Plato Plastik Robert Frank GmbH contra Caropack Handelsgesellschaft mbH. # Petición de decisión prejudicial: Landesgericht Korneuburg - Austria. # Directiva 94/62/CE - Envases y residuos de envases - Bolsas de plástico con asas - Normativa nacional en materia de recogida y recuperación de envases usados y de residuos de envases - Recogida y recuperación de envases usados y de residuos de envases - Obligación de recurrir a una empresa autorizada o de organizar un sistema de recogida - Admisibilidad. # Asunto C-341/01.

Asunto C‑341/01
      Plato Plastik Robert Frank GmbH
      contra
      Caropack Handelsgesellschaft mbH
      [Petición de decisión prejudicial planteada por el Landesgericht Korneuburg (Austria)]
      «Directiva 94/62/CE – Envases y residuos de envases – Bolsas de plástico con asas – Normativa nacional en materia de recogida y recuperación de envases usados y de residuos de envases – Recogida y recuperación de envases usados y de residuos de envases – Obligación de recurrir a una empresa autorizada o de organizar un sistema de recogida – Admisibilidad»
      Sumario de la sentencia
      1.        Medio ambiente – Envases y residuos de envases – Directiva 94/62/CE – Envases – Concepto – Bolsas de plástico con asas – Inclusión
      (Directiva 94/62/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, art. 3, número 1)
      2.        Medio ambiente – Envases y residuos de envases – Directiva 94/62/CE – Productor – Concepto
      (Directiva 94/62/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, art. 3, número 1)
      1.        El artículo 3, número 1, de la Directiva 94/62, relativa a los envases y a los residuos de envases, debe interpretarse en
         el sentido de que las bolsas de plástico con asas entregadas a los clientes en un comercio gratuitamente o a título oneroso
         son envases en el sentido de la citada Directiva. En efecto, estas bolsas, que se destinan a contener las mercancías adquiridas
         por éste y concebidas para facilita el transporte de varias unidades de venta con objeto de evitar su manipulación física
         y los daños inherentes a su transporte, cumplen los dos requisitos exigidos por el artículo 3, número 1, de la Directiva.
         Su exclusión del concepto de «envase» contravendría, por una parte, la interpretación amplia de este concepto de envase y,
         por otra, podría menoscabar la consecución de los objetivos de la Directiva, que tiene por objeto prevenir y reducir el impacto
         de los envases y de los residuos de envases en el medio ambiente de los Estados miembros y de países terceros y asegurar de
         esta forma un nivel elevado de protección del medio ambiente.
      
      (véanse los apartados 52, 53, 55 a 57 y 59 y el punto 1 del fallo)
      2.        En el contexto del artículo 3, número 1, párrafo primero, de la Directiva 94/62, relativa a los envases y a los residuos de
         envases, el concepto de «fabricante» se refiere al fabricante de las mercancías, y no al fabricante de los productos de envasado.
      
      (véanse el apartado 74 y el punto 2 del fallo)

      
      
      
      
      
      
      
      
      
      
      
      
      
      
      
            
            SENTENCIA DEL TRIBUNAL DE JUSTICIA (Sala Quinta)de 29 de abril de 2004(1)
         
         
               «Directiva 94/62/CE  –  Envases y residuos de envases  –  Bolsas de plástico con asas  –  Normativa nacional en materia de recogida y recuperación de envases usados y de residuos de envases  –  Recogida y recuperación de envases usados y de residuos de envases  –  Obligación de recurrir a una empresa autorizada o de organizar un sistema de recogida  –  Admisibilidad»
               
             En el asunto C‑341/01,
             que tiene por objeto una petición dirigida al Tribunal de Justicia, con arreglo al artículo 234 CE, por el Landesgericht Korneuburg
            (Austria), destinada a obtener, en el litigio pendiente ante dicho órgano jurisdiccional entre
            
            
            
            Plato Plastik Robert Frank GmbH
            
            y
            
            Caropack Handelsgesellschaft mbH,
            
             una decisión prejudicial sobre la interpretación del artículo 3, número 1, de la Directiva 94/62/CE del Parlamento Europeo
            y del Consejo, de 20 de diciembre de 1994, relativa a los envases y residuos de envases (DO L 365, p. 10), y de otras disposiciones
            comunitarias,
            
            EL TRIBUNAL DE JUSTICIA (Sala Quinta),,
            
             integrado por el Sr. C.W.A. Timmermans, en funciones de Presidente de la Sala Quinta, y los Sres. A. Rosas (Ponente) y S.
            von Bahr, Jueces;
            
             Abogado General: Sr. P. Léger;Secretaria: Sra. M. Múgica Arzamendi, administradora principal;
            
            
            consideradas las observaciones escritas presentadas:
               
               –
                en nombre de Plato Plastik Robert Frank GmbH, por el Sr. Deuretsbacher, Rechtsanwalt;
               
               –
                en nombre de Caropack Handelsgesellschaft mbH, por el Sr. K. Berger, Rechtsanwalt;
               
               –
                en nombre del Gobierno austriaco, por la Sra. C. Pesendorfer, en calidad de agente;
               
               –
                en nombre del Gobierno francés, por el Sr. G. de Bergues, en calidad de agente;
               
               –
                en nombre del Gobierno finlandés, por la Sra. T. Pynnä, en calidad de agente;
               
               –
                en nombre del Gobierno sueco, por la Sra. B. Hernqvist, en calidad de agente;
               
               –
                en nombre de la Comisión de las Comunidades Europeas, por el Sr. G. zur Hausen, en calidad de agente;
               
               
            
            
            
            
            oídas las observaciones orales de Plato Plastik Robert Frank GmbH, representada por el Sr. Deuretsbacher y el Sr. P. Angst,
               Richter im Ruhestand de Caropack Handelsgesellschaft mbH, representada por el Sr. K. Berger; del Gobierno austriaco, representado
               por el Sr. T. Kramler, en calidad de agente, y de la Comisión, representada por Sr. G. zur Hausen, expuestas en la vista de
               22 de mayo de 2003;
            
            
            habiendo considerado las observaciones del Abogado General, presentadas en la vista de 11 de septiembre de 2003;
         dicta la siguiente
         
         
         Sentencia
         1
            
          Mediante resolución de 4 de septiembre de 2001, recibida en el Tribunal de Justicia el 11 de septiembre siguiente, el Landesgericht
         Korneuburg planteó, con arreglo al artículo 234 CE, siete cuestiones prejudiciales sobre la interpretación del artículo 3,
         número 1, de la Directiva 94/62/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 20 de diciembre de 1994, relativa a los envases
         y residuos de envases (DO L 365, p. 10), y de otras disposiciones comunitarias.
         
         
         
         2
            
          Dichas cuestiones se suscitaron en el marco de un litigio entre Plato Plastik Robert Frank GmbH (en lo sucesivo, «Plato Plastik»),
         fabricante y distribuidor de bolsas de plástico, y Caropack Handelsgesellschaft mbH (en lo sucesivo «Caropack»), que las comercializa,
         sobre la negativa de ésta a emitir un certificado que acredite que participa en un sistema de recogida y recuperación de residuos
         de envases.
         
         
            
               Marco jurídico
            Normativa comunitaria
         
         3
            
          A tenor del artículo 1, apartado 1, de la Directiva 94/62, ésta tiene por objeto armonizar las medidas nacionales sobre gestión
         de envases y residuos de envases. Su finalidad es, por una parte, prevenir o reducir su impacto sobre el medio ambiente de
         los Estados miembros así como de países terceros, y asegurar, de esta forma, un alto nivel de protección del medio ambiente
         y, por otra parte, garantizar el funcionamiento del mercado interior y evitar los obstáculos comerciales, así como falseamientos
         y restricciones de la competencia dentro de la Comunidad.
         
         
         
         4
            
          Según su artículo 2, apartado 1, la Directiva 94/62 se aplica a todos los envases puestos en el mercado en la Comunidad y
         a todos los residuos de envases, independientemente de que se usen o produzcan en la industria, comercio, oficinas, establecimientos
         comerciales, servicios, hogares, o en cualquier otro sitio, sean cuales fueren los materiales utilizados.
         
         
         
         5
            
          El artículo 3, número 1, párrafo primero, de la Directiva 94/62, define el concepto de «envase» como:
         «[…] todo producto fabricado con cualquier material de cualquier naturaleza que se utilice para contener, proteger, manipular,
         distribuir y presentar mercancías, desde materias primas hasta artículos acabados, y desde el fabricante hasta el usuario
         o el consumidor. Se considerarán también envases todos los artículos “desechables” utilizados con este mismo fin».
         
         
         
         6
            
          En el mismo artículo, número 1, párrafo segundo, se precisa que «los envases incluyen únicamente:
         
         a) 
            “el envase de venta o envase primario”: todo envase diseñado para constituir en el punto de venta una unidad de venta destinada
               al consumidor o usuario final;
            
         
         
         b) 
            “envase colectivo o envase secundario”: todo envase diseñado para constituir en el punto de venta una agrupación de un número
               determinado de unidades de venta, tanto si va a ser vendido como tal al usuario o consumidor final, como si se utiliza únicamente
               como medio para reaprovisionar los anaqueles en el punto de venta; puede separarse del producto sin afectar a las características
               del mismo;
            
         
         
         c) 
            “envase de transporte o envase terciario”: todo envase diseñado para facilitar la manipulación y el transporte de varias unidades
               de venta o de varios envases colectivos con objeto de evitar su manipulación física y los daños inherentes al transporte […]».
            
         
         
         
         
         7
            
          El artículo 7, apartado 1, de la Directiva 94/62, se refiere a la creación de sistemas de devolución, recogida y recuperación
         de envases y de residuos de envases. Está redactado en los siguientes términos:
         «Los Estados miembros adoptarán las medidas necesarias para que se establezcan sistemas de:
         
         a)
            devolución o recogida de envases usados o de residuos de envases procedentes del consumidor, […] con el fin de dirigirlos
               hacia las alternativas de gestión más adecuadas;
            
         
         
         b) 
            reutilización o valorización, incluido el reciclado, de los envases o residuos de envases recogidos,
         
          que permitan cumplir los objetivos establecidos en la presente Directiva.
         […]»
         
         Normativa nacional
         
         8
            
          En Austria, la Directiva 94/62 fue incorporada al Derecho interno mediante el Verpackungsverordnung, Reglamento del Ministerio
         Federal del Medio Ambiente, Juventud y Familia, relativo a la prevención de la formación de residuos de envases y de determinados
         residuos de mercancías y a la recuperación de éstos, así como a la creación de un sistema de recogida y recuperación (BGBl.
         1996/648; en lo sucesivo, «Verpackungsverordnung»).
         
         
         
         9
            
          Según el artículo 1 del Verpackungsverordnung, ésta se aplica, entre otros, a cualquier operador que fabrique o comercialice
         en el territorio nacional austriaco envases o produtos con los que se fabriquen envases, así como a quien adquiera o importe
         envases, mercancías o bienes envasados para usarlos o consumirlos.
         
         
         
         10
            
          El artículo 2 del Verpackungsverordnung define el concepto de «envase» en estos términos:
         «1.     A efectos de este Reglamento se considerarán envases los materiales de envase […]. Se entenderá por materiales de envase los
         productos destinados a cubrir o contener mercancías o bienes para su circulación, almacenamiento, transporte, envío o venta […]
          2.       Se entenderá por envases de transporte los envases, como […] los sacos […] así como las partes de envases de transporte que
         sirven para evitar el deterioro de las mercancías o los bienes cuando son transferidos del fabricante al distribuidor o, a
         través de éste, al consumidor final, o que se empleen para garantizar la seguridad del transporte.
          3.       Se entenderá por envases de venta los envases, como […] las bolsas […] las bolsas de asas […] o envoltorios similares, así
         como las partes de envases de venta, que empleen los consumidores finales [...] hasta el consumo o el uso de las mercancías
         o los bienes, especialmente los que contengan la información sobre el producto o las instrucciones para su uso exigidas por
         ley […]
          4.       Se entenderá por envases colectivos los envases […] que […] envuelvan uno o varios envases de venta o agrupen mercancías o
         bienes, siempre y cuando no sean necesarios para su entrega al consumidor final, por ejemplo, por motivos higiénicos o por
         motivos técnicos de producción o por motivos de conservación o de protección contra el deterioro o la suciedad.
          5.       Se entenderá por envases de entrega los envases destinados al transporte y a la venta, como las bolsas de asas, […] las bolsas,
         […] o envoltorios similares, que se fabrican de manera uniforme desde el punto de vista técnico y se llenan normalmente en
         los puntos de venta al público.
         […]»
         
         
         
         11
            
          El artículo 3 del Verpackungsverordnung regula las obligaciones de los fabricantes, importadores, envasadores y distribuidores
         de envases de transporte y venta en el marco del reciclado.
         
         
         
         12
            
          El artículo 4, apartado 1, del Verpackungsverordnung establece que los distribuidores de envases de transporte o de venta,
         denominados minoristas, están sometidos o bien a la obligación de participar en un sistema de recogida o de recuperación o
         bien a la obligación de adoptar otras medidas de devolución y de recuperación de envases, que se describen en el artículo
         3, apartado 6, del mismo Reglamento, cuando el importador, el envasador o el distribuidor de la fase anterior de la cadena
         de comercialización no aporten la prueba y no acrediten por escrito que participan en un sistema de recogida y de recuperación
         de los envases entregados en cada fase de comercialización.
         
         
         
         13
            
          El artículo 11 del Verpackungsverordnung, relativo al establecimiento de sistemas de recogida y recuperación, establece en
         el apartado 1, lo siguiente:
         «Un sistema de recogida y recuperación de envases de transporte o de venta realizará la recogida y la recuperación de los
         materiales de los envases respecto a los cuales se hayan celebrado contratos con las personas obligadas con arreglo a los
         artículos 3, 4 y 13, apartado 3. En el marco del ámbito de actuación que les asigne la decisión de autorización, los sistemas
         de recogida y recuperación celebrarán contratos con cada una de las personas obligadas a que se refiere el artículo 3, si
         éstas lo desean o está objetivamente justificado.»
         
         Procedimiento principal
         
         14
            
          Plato Plastik fabrica y distribuye bolsas de plástico con asas y bolsas de plástico para anudar. Las suministra directamente
         a minoristas o a comerciantes.
         
         
         
         15
            
          Caropack comercializa las bolsas de asas suministradas por Plato Plastik. Una parte de ellas se ofrecen a la venta en supermercados
         de alimentación, colgándolas cerca de las cajas y entregándolas a los clientes a petición de éstos contra el pago de una cantidad
         adicional. Entre estas bolsas se encuentran las que llevan el logotipo «Der Grüne Punkt», que indica que el fabricante participa
         en el sistema de recogida y recuperación de residuos de envases. Otra parte de estas bolsas se utiliza en los comercios de
         ropa. Los empleados de estos comercios introducen las mercancías adquiridas en la bolsa, sin que los clientes deban abonar
         una cantidad adicional por ellas. 
         
         
         
         16
            
          Caropack también comercializa bolsas para anudar suministradas por Plato Plastik. Estas bolsas se ponen gratuitamente a disposición
         de los clientes en los puestos de frutas y verduras de los supermercados. Los clientes las utilizan para introducir en ellas
         sus compras y pesarlas.
         
         
         
         17
            
          En virtud del Verpackungsverordnung, Plato Plastik está considerado fabricante de envases, debido a su condición de fabricante
         de bolsas de plástico, y obligado a aceptar gratuitamente los residuos de envases que le sean devueltos o a participar en
         un sistema de recogida y recuperación.
         
         
         
         18
            
          En Austria el sistema de recogida y recuperación de envases de transporte o de venta previsto por el Verpackungsverordnung
         lo gestiona únicamente Altstoffrecycling Austria Aktiengesellschaft (en lo sucesivo, «ARA»). De los autos se desprende que
         las empresas que participan en el sistema de recogida y recuperación establecido por esta sociedad (en lo sucesivo, «sistema
         ARA») están obligadas a pagar una tasa.
         
         
         
         19
            
          En lugar de participar en el sistema ARA, Plato Plastik transmitió a Caropack, mediante contrato privado, su obligación de
         recoger las bolsas de plástico. Considera que mediante dicho contrato, ésta se obligó a entregarle en cada caso un certificado
         escrito que acreditara su participación en el sistema de recogida y recuperación de las mercancías que se le suministraran.
         
         
         
         20
            
          Tras haber sido objeto de un procedimiento sancionador incoado por las autoridades administrativas austriacas por no haberse
         adherido al sistema ARA, Plato Plastik solicitó a Caropack un certificado que acreditara su adhesión a dicho sistema para
         las bolsas de plástico que le habían sido suministradas. Caropack se negó a emitir dicho certificado por entender que las
         bolsas de plástico con asas no son envases en el sentido del Verpackungsverordnung y de la Directiva 94/62 y que, por consiguiente,
         no tenía ninguna obligación de recogerlas. También puso en entredicho la compatibilidad del sistema ARA con el Derecho comunitario.
         
         
         
         21
            
          En el recurso interpuesto ante el Landesgericht Korneuburg, Plato Plastik solicita, basándose en el contrato citado, que se
         condene a Caropack a entregarle el certificado de que se trata.
         
         Cuestiones prejudiciales
         
         22
            
          El Landesgericht Korneuburg considera que Caropack no está obligada a emitir el certificado solicitado por Plato Plastik si
         las bolsas de plástico a que se refiere el procedimiento principal no son envases en el sentido de la Directiva 94/62 o Plato
         Plastik no puede ser considerado fabricante de envases. En cualquier caso entiende que no existe obligación de participar
         en el sistema ARA ni de pagar la correspondiente tasa puesto que las disposiciones del Verpackungsverordnung son contrarias
         al Derecho comunitario.
         
         
         
         23
            
          En estas circunstancias, el Landesgericht Kornenburg resolvió suspender el procedimiento y plantear al Tribunal de Justicia
         las siguientes cuestiones prejudiciales:
         
         
                  «1)
                        a)
                     
               
                  ¿Las bolsas de plástico con asas son envases en el sentido de la Directiva 94/62 […], especialmente en el sentido de su artículo
                           3, número 1,
                        
                     
            
         
               
                  
                        
                     
               
                  
                     
            
         
         
               
                  
                        
                     
               
                  
                     
            
         
         
               
                  b) 
                        –
                     
               
                  Primera cuestión subsidiaria, para el caso de que alguna de las cuestiones anteriores reciba una respuesta afirmativa con
                           arreglo a la versión alemana:
                        
                     
            
         
         
               
                  
                        
                     
               
                  
                     
            
         
         
               
                  
                        
                     
               
                  
                     
            
         
         
               
                  
                        
                     
               
                  
                     
            
         
         
         2)
            ¿Es conforme con el Derecho comunitario que el gestor de un sistema de recogida y reciclaje de envases utilizado en Austria
               exija una retribución (“licencia”) también por envases no incluidos en el ámbito de aplicación de la Directiva 94/62 únicamente
               porque van identificados con un distintivo (“Der Grüne Punkt”) del que es titular?
            
         
         
         
                  3)
                        a)
                     
               
                  ¿Debe considerarse “fabricante” en el sentido del artículo 3, número 1, de la Directiva 94/62 únicamente a la persona que
                           pone en conexión o permite que se ponga en conexión la mercancía con el producto que es considerado como envase, pero no a
                           la empresa que fabrica el producto destinado a servir como envase, y en tal caso debe ser éste considerado como material de
                           envase?
                        
                     
            
         
         
                  
                        
                     
               
                  
                     
            
         
         
                  
                        
                     
               
                  
                     
            
         
         4)
            ¿Es incompatible con el principio de que “quien contamina paga”, mencionado en la exposición de motivos de la Directiva 94/62,
               que una disposición legal, como el artículo 3, apartado 1, primera frase, del Verpackungsverordnung […] establezca que los
               fabricantes, especialmente los fabricantes de materiales de envase (véase el artículo 3, apartado 1, en relación con el artículo
               1, apartado 1, del Verpackungsverordnung), los importadores, los envasadores y los distribuidores están obligados a recoger
               gratuitamente los envases de venta y transporte después de haber sido usados, teniendo en cuenta que esta incompatibilidad
               podría consistir en que el grupo de personas al que se impone dicha obligación se describe de forma muy restrictiva y no incluye
               también a los consumidores?, y/o, ¿es incompatible tal disposición con el artículo 1, apartado 1, de la Directiva, en la medida
               en que en éste se menciona como objetivo evitar los obstáculos al comercio, siendo así que la obligación del fabricante de
               recoger los materiales de envase constituye el mayor obstáculo imaginable al comercio?
            
         
         
         5)
            ¿Es incompatible un sistema de recogida y recuperación como el gestionado en Austria por la sociedad Altstoffrecycling Austria
               con arreglo al artículo 11 del Verpackungsverordnung con el principio de proporcionalidad si dicho sistema resulta desmesurado
               en relación con las exigencias de una protección eficaz del medio ambiente?
            
         
         
         6)
            ¿Es contrario a los principios establecidos en los artículos 30 CE y siguientes, especialmente en el artículo 37 CE, que en
               un Estado miembro, como ha sucedido en Austria en virtud del artículo 11 del Verpackungsverordnung, se cree, conforme al artículo
               7 de la Directiva, un sistema de recogida y recuperación de envases con una posición de monopolio (en Austria, la sociedad
               Altstoffrecycling Austria), restringiendo así la competencia y las libertades fundamentales de una forma desproporcionada
               y excesiva, sin que esta medida pueda contribuir eficazmente a la mejora del nivel de protección del medio ambiente, cuando,
               además, dicho sistema, que funciona en paralelo al sistema municipal, al mezclar todo lo que está identificado con el distintivo
               “Der Grüne Punkt”, no es compatible con el objetivo de separación de los residuos en el origen, “fundamental” según la exposición
               de motivos de la Directiva, y, además, priva al consumidor del derecho, concedido y garantizado conforme a la Sexta Directiva
               IVA, de 17 de mayo de 1977, a la aplicación, según los casos, de la mitad del tipo del IVA o de un tipo reducido por la eliminación
               de sus residuos domésticos?
            
         
         
         7)
            ¿Puede el Verpackungsverordnung adaptar el Derecho interno a la obligación de creación de sistemas de recogida y recuperación
               impuesta en el artículo 7, apartado 1, de la Directiva de modo que un monopolio o un oligopolio pueda disponer por sí solo
               de la totalidad de los residuos de envases para reciclarlos de nuevo como materia prima y, de esta manera, orientar y subvencionar
               a voluntad la valorización de desechos a través de ayudas individuales a favor de empresas, sectores de actividad (por ejemplo,
               la industria cementera) o municipios (por ejemplo, el municipio de Viena) y crear así distorsiones de la competencia o, por
               el contrario, tal sistema es incompatible con el Derecho comunitario, especialmente con los artículos 30 CE y siguientes,
               especialmente con el artículo 37 CE?»
            
         
         
         AdmisibilidadObservaciones formuladas ante el Tribunal de Justicia
         
         24
            
          El Gobierno austriaco duda de la admisibilidad de las cuestiones segunda, quinta, sexta y séptima y de la cuestión subsidiaria
         a la tercera. Opina que la segunda cuestión tiene carácter hipotético. Afirma que las cuestiones segunda y quinta y la cuestión
         subsidiaria a la tercera se refrieren a la compatibilidad de una norma nacional con el Derecho comunitario. Añade, por último,
         que la resolución de remisión no precisa el marco fáctico jurídico en el que se inscriben las cuestiones segunda, quinta,
         sexta y séptima.
         
         
         
         25
            
          La Comisión expresa sus dudas sobre la admisibilidad de la remisión prejudicial en conjunto y, más concretamente, de las cuestiones
         segunda y cuarta a séptima y la cuestión subsidiaria a la tercera cuestión. Señala que las partes del procedimiento principal
         parecen estar de acuerdo en la existencia del derecho invocado y desean utilizar el procedimiento prejudicial para obtener
         una resolución del Tribunal de Justicia sobre la compatibilidad de las disposiciones nacionales de adaptación a la Directiva
         94/62, por una parte y sobre el funcionamiento del sistema ARA, por otra parte. Sin embargo, el Tribunal de Justicia no puede
         pronunciarse sobre un litigio ficticio (véase, en especial, la sentencia de 11 de marzo de 1980, Foglia, 104/79, Rec. p. 745,
         apartado 11). Además, el auto de remisión no proporciona suficientes indicaciones sobre el marco fáctico y jurídico en el
         que se inscriben las cuestiones planteadas.
         
         Respuesta del Tribunal de Justicia
         
         26
            
          Procede recordar que, según jurisprudencia reiterada, corresponde exclusivamente al órgano jurisdiccional nacional, que conoce
         del litigio y que debe asumir la responsabilidad de la decisión jurisdiccional que debe adoptarse, apreciar, a la luz de las
         particularidades del asunto, tanto la necesidad de una decisión prejudicial para poder dictar sentencia, como la pertinencia
         de las cuestiones que plantea al Tribunal de Justicia. Por consiguiente, cuando las cuestiones planteadas se refieran a la
         interpretación del Derecho comunitario, el Tribunal de Justicia está, en principio, obligado a pronunciarse (véanse, en particular,
         las sentencias de 15 de diciembre de 1995, Bosman, C‑415/93, Rec. p. I‑4921, apartado 59; de 13 de marzo de 2001, PreussenElektra,
         C‑379/98, Rec. p. I‑2099, apartado 38; de 10 de diciembre de 2002, Der Weduwe, C‑153/00, Rec. p. I‑11319, apartado 31, y de
         21 de enero de 2003, Bacardi-Martini y Cellier des Dauphins, C‑318/00, Rec. p. I‑905, apartado 40).
         
         
         
         27
            
          Sin embargo, el Tribunal de Justicia también ha indicado que, en supuestos excepcionales, le corresponde examinar las circunstancias
         en las que el juez nacional se dirige a él (véase, en este sentido, la sentencia PreussenElektra, antes citada, apartado 39).
         En efecto, el espíritu de colaboración que debe presidir el funcionamiento de la remisión prejudicial supone que, por su parte,
         el órgano jurisdiccional nacional tenga en cuenta la función encomendada al Tribunal de Justicia, que es la de contribuir
         a la administración de justicia en los Estados miembros y no la de formular dictámenes consultivos sobre cuestiones generales
         o hipotéticas (véanse las sentencias, antes citadas, Bosman, apartado 60, Der Weduwe, apartado 32, y Bacardi-Martini y Cellier
         des Dauphins, apartado 41).
         
         
         
         28
            
          Así, el Tribunal de Justicia ha estimado que no puede pronunciarse sobre una cuestión prejudicial planteada por un órgano
         jurisdiccional nacional cuando resulta evidente que la interpretación o la apreciación de la validez de una norma comunitaria,
         solicitada por el órgano jurisdiccional nacional, no tienen relación alguna con la realidad o con el objeto del litigio principal,
         cuando el problema es de naturaleza hipotética o cuando el Tribunal de Justicia no dispone de los elementos de hecho o de
         Derecho necesarios para responder de manera útil a las cuestiones planteadas (véanse las sentencias Bosman, antes citada,
         apartado 61; de 9 de marzo de 2000, EKW y Wein & Co., C‑437/97, Rec. p. I‑1157, apartado 52, y de 13 de julio de 2000, Idéal
         tourisme, C‑36/99, Rec. p. I‑6049, apartado 20).
         
         
         
         29
            
          Para que el Tribunal de Justicia pueda cumplir su misión con arreglo al Tratado CE, es indispensable que los órganos jurisdiccionales
         nacionales expliquen las razones por las que consideran necesaria una respuesta a sus cuestiones para resolver el litigio,
         cuando dichas razones no se desprendan inequívocamente de los autos (véase la sentencia de 16 de diciembre de 1981, Foglia,
         244/80, Rec. p. 3045, apartado 17). Por tanto, el Tribunal de Justicia ha insistido en varias ocasiones en la importancia
         de que el órgano jurisdiccional nacional indique las razones precisas que le llevan a cuestionarse sobre la interpretación
         del Derecho comunitario y a considerar necesario plantear cuestiones prejudiciales al Tribunal de Justicia. (véanse, en particular,
         los autos de 25 de junio de 1996, Italia Testa, C‑101/96, Rec. p. I‑3081, apartado 6; de 30 de abril de 1998, Testa y Modesti,
         asuntos acumulados C‑128/97 y C‑137/97, Rec. p. I‑2181, apartado 15, y de 28 de junio de 2000, Laguillaumie, C‑116/00, Rec.
         p. I‑4979, apartado 16).
         
         
         
         30
            
          En el presente asunto, se ha sometido al órgano jurisdiccional nacional un litigio destinado a que se declare, a instancia
         de Plato Plastik, que Caropak debe emitir un certificado que acredite su adhesión al sistema ARA respecto a las bolsas de
         plástico que le han sido suministradas. Pues bien, de los elementos fácticos y normativos indicados en la resolución de remisión
         no se deduce de manera manifiesta que se trate, en realidad, de un litigio ficticio (véase, en este sentido, la sentencia
         de 21 de septiembre de 1988, Van Eycke, 267/86, Rec. p. 4769). El hecho de que las partes del procedimiento principal estén
         de acuerdo en la interpretación de las disposiciones comunitarias aplicables no priva de realidad al litigio (en este sentido,
         véase la sentencia de 9 de febrero de 1995, Leclerc-Siplec, C‑412/93, Rec. p. I‑179).
         
         
         
         31
            
          Por consiguiente, no puede acogerse la alegación de que se trata de un litigio ficticio.
         
         
         
         32
            
          En estas circunstancias procede comprobar si las cuestiones planteadas por el órgano jurisdiccional remitente son pertinentes
         para resolver el litigio principal y si el Tribunal de Justicia dispone de los elementos de hecho y de Derecho necesarios
         para responder manera útil a estas cuestiones.
         
         
         
         33
            
          Mediante las cuestiones primera y tercera y mediante las cuestiones subsidiarias a la primera cuestión, el órgano jurisdiccional
         remitente solicita que se interpreten los conceptos de «envase» y de «fabricante» que figuran en el artículo 3, número 1,
         de la Directiva 94/62, con el fin de apreciar si las bolsas de plástico con asas a que se refiere el procedimiento principal
         deben ser consideradas envases y si Plato Plastik debe ser considerado fabricante de envases.
         
         
         
         34
            
          Es indudable que estas cuestiones responden a una necesidad objetiva inherente a la solución del procedimiento principal.
         Por otra parte, el Tribunal de Justicia dispone de suficientes elementos para poder proporcionar una respuesta útil al órgano
         jurisdiccional nacional.
         
         
         
         35
            
          Mediante la segunda cuestión, el órgano jurisdiccional nacional desea saber si el gestor de un sistema de recogida y recuperación
         de envases está autorizado para exigir una retribución por las bolsas de plástico que no sean envases en el sentido de la
         Directiva 94/62, pero llevan una indicación de la que es titular el gestor, en el presente asunto, el distintivo «Der Grüne
         Punkt». Mediante la cuestión subsidiaria a la tercera cuestión el órgano jurisdiccional nacional desea que se dilucide si
         la Comisión o los Estados miembros están facultados para obligar a los fabricantes de envases a participar en un sistema de
         recogida y recuperación. La cuarta cuestión versa en particular sobre el papel del consumidor en el sistema de recogida y
         recuperación de envases y de residuos de envases.
         
         
         
         36
            
          Como señala acertadamente la Comisión en los puntos 33 y 46 de sus observaciones, es preciso reconocer que estas cuestiones
         no son, manifiestamente, objeto del procedimiento principal.
         
         
         
         37
            
          Mediante las cuestiones quinta a séptima, el órgano jurisdiccional remitente desea averiguar si el sistema ARA es compatible
         con el Derecho comunitario, habida cuenta de las normas de competencia, de las libertades fundamentales y del principio de
         proporcionalidad.
         
         
         
         38
            
          No es evidente que estas cuestiones tengan incidencia en la solución del procedimiento principal. Comprobar la existencia
         de tal incidencia y, en su caso, examinar dichas cuestiones resulta complicado debido a que la resolución de remisión contiene
         pocos datos sobre los antecedentes de hecho. En efecto, como señala acertadamente el Abogado General en el punto 33 de sus
         conclusiones, el Tribunal de Justicia no tiene ninguna información acerca del funcionamiento o de las prácticas de ARA, ni
         de su posición en el mercado nacional o de su comportamiento frente a los diferentes agentes económicos. Además, el órgano
         jurisdiccional nacional no aclara la relación que existe entre cada una de las disposiciones de Derecho comunitario cuya interpretación
         solicita y los elementos de hecho. A falta de estas indicaciones no es posible discernir el problema concreto de interpretación
         que podría plantearse en relación con cada una de estas disposiciones.
         
         
         
         39
            
          Así, debido a la referencia demasiado imprecisa al marco fáctico y jurídico a que se refieren las cuestiones quinta a séptima,
         las indicaciones contenidas en la resolución de remisión no permiten al Tribunal de Justicia delimitar el problema concreto
         de interpretación del Derecho comunitario y proporcionar una interpretación útil al respecto.
         
         
         
         40
            
          De las consideraciones precedentes se desprende que sólo procede responder a la primera cuestión y a las cuestiones subsidiarias
         que se refieren a ella, así como a la tercera cuestión.
         
         I . Primera cuestión
         
         41
            
          Mediante la primera cuestión el órgano jurisdiccional nacional pregunta esencialmente si las bolsas de plástico con asas que
         se ponen a disposición de los clientes en los comercios al por menor para que éstos lleven en ellas las mercancías adquiridas
         son envases en el sentido de la Directiva 94/62 y si tiene relevancia el hecho de que sea el propio cliente el que adquiera
         la bolsa o que el minorista se la entregue y la llene sin que aquél lo solicite y sin cobrarle una cantidad adicional.
         
         
         
         42
            
          Con carácter preliminar procede señalar que esta cuestión sólo se refiere a las bolsas con asas, y no a las bolsas para anudar,
         que también son objeto del procedimiento principal.
         
         Observaciones formuladas ante el Tribunal de Justicia
         
         43
            
          Según Plato Plastik y Caropack, las bolsas de plástico con asas no son envases a efectos de la Directiva 94/62. En virtud
         del artículo 3, número 1, de esta Directiva, para que fuera así habría que utilizar la bolsa para envasar una mercancía, cosa
         que no sucede en el presente asunto, puesto que la mercancía se entrega al consumidor con independencia de la bolsa. Además,
         según algunas versiones lingüísticas de esta disposición, las mercancías destinadas a ser contenidas en el envase deben estar
         determinadas, es decir, identificadas previamente. Pues bien, las bolsas de plástico llenas de mercancías y entregadas al
         cliente no sirven para contener y proteger mercancías determinadas.
         
         
         
         44
            
          Caropack afirma que las funciones del envase están enumeradas en el artículo 3, número 1, párrafo primero, de la Directiva
         94/62 de manera cumulativa. Las bolsas de asas no sirven para presentar una mercancía determinada en el sentido de esta disposición.
         En efecto, estas bolsas son mercancías que se ofrecen a los clientes como cualquier otro producto.
         
         
         
         45
            
          Los Gobiernos austriaco, francés, finlandés y sueco y la Comisión están de acuerdo en que las bolsas de plástico con asas
         son envases en el sentido de la Directiva 94/62. Esta interpretación viene corroborada por el tenor del artículo 3, número
         1, de esta Directiva, y por el contexto y la finalidad de la normativa de que forma parte. Sostienen que la intención del
         legislador comunitario es crear un concepto de envase amplio. Además era preciso no menoscabar el principio de reciclado.
         Finalmente, el memorando del comité a que se refiere el artículo 21 de esta Directiva, enumera expresamente las bolsas de
         caja entre los envases.
         
         
         
         46
            
          Estos Gobiernos y la Comisión afirman que no procede atribuir trascendencia alguna al extremo de si el cliente compra la bolsa
         de plástico con asas o si la recibe del comerciante sin tener que pagar por ella, como tampoco a la cuestión de si es el cliente
         o el comerciante quien la llena con las mercancías.
         
         Respuesta del Tribunal de Justicia.
         
         47
            
          Procede recordar que, conforme al artículo 3, número 1, de la Directiva 94/62, por envase se entiende cualquier producto que
         cumpla dos requisitos.
         
         
         
         48
            
          Por una parte, conforme a la primera frase de la citada disposición, debe tratarse de un producto que se utilice para contener,
         proteger, manipular, distribuir y presentar mercancías desde el fabricante hasta el usuario o el consumidor. En la segunda
         frase de esta misma disposición se precisa que también se consideran envases todos los artículos «desechables» utilizados
         con este mismo fin.
         
         
         
         49
            
          Como señala acertadamente el Abogado General en el punto 41 de sus conclusiones, la enumeración de las posibles funciones
         del envase, contenida en el artículo 3, número 1, primera frase de la Directiva, no es cumulativa. Esta interpretación viene
         corroborada por el objetivo de la Directiva 94/62, como se desprende de los apartados 54 a 58 de esta sentencia.
         
         
         
         50
            
          Por otra parte, el producto debe formar parte de alguna de las tres clases de envases enumeradas y definidas en el artículo
         3, número 1, párrafo segundo, letras a) a c) de la Directiva 94/62, esto es, el envase de venta, el envase colectivo y el
         envase de transporte. En la letra c) de esta disposición se define el envase de transporte como todo envase diseñado para
         facilitar la manipulación y el transporte de varias unidades de venta con objeto de evitar su manipulación física y los daños
         inherentes al transporte.
         
         
         
         51
            
          En cambio, el artículo 3, número 1, de la Directiva 94/62 no prevé que haya de atribuirse relevancia a circunstancias como
         que sea el propio cliente el que adquiera el producto que pueda servir de envase o que el comerciante se lo entregue y lo
         llene sin que el cliente lo haya solicitado y sin gastos adicionales.
         
         
         
         52
            
          En el presente asunto, las bolsas de plástico con asas entregadas a un cliente en una tienda se destinan a contener las mercancías
         adquiridas por éste, a proteger dichas mercancías y a facilitar su transporte desde el comercio hasta el lugar de consumo.
         Están concebidas para facilitar, en particular, el transporte de varias unidades de venta con objeto de evitar su manipulación
         física y los daños inherentes a su transporte. Tras su utilización estas bolsas normalmente se desechan, vacías o conteniendo
         residuos.
         
         
         
         53
            
          Hay que reconocer que las bolsas de plástico con asas que se entregan a los clientes en un comercio cumplen los dos requisitos
         exigidos por el artículo 3, número 1, de la Directiva 94/62. Por consiguiente, están, en principio, incluidas en la definición
         del concepto de «envase» contenido en el artículo 3, número 1, de dichas Directiva.
         
         
         
         54
            
          Esa interpretación viene corroborada por los elementos sistemáticos y teleológicos de esta disposición.
         
         
         
         55
            
          A este respecto es preciso recordar que la Directiva tiene por objeto prevenir y reducir el impacto de los envases y de los
         residuos de envases en el medio ambiente de los Estados miembros y de países terceros y asegurar de esta forma un nivel elevado
         de protección del medio ambiente. Para ello obliga, en particular, a los Estados miembros a instaurar un sistema de recogida
         y recuperación de envases y de residuos de envases.
         
         
         
         56
            
          Conforme al quinto considerando y al artículo 2 de la Directiva 94/62, ésta se aplica de manera amplia a todos los envases
         comercializados en la Comunidad.
         
         
         
         57
            
          Pues bien, excluir las bolsas de plástico con asas del concepto de «envase» contravendría la interpretación amplia de este
         concepto de envase. Además, tal limitación podría menoscabar la consecución de los objetivos de la Directiva 94/62. Es innegable
         que, como señala acertadamente el Abogado General en el punto 68 de sus conclusiones, el amplio uso de bolsas de plástico
         en la vida cotidiana origina un problema medioambiental debido al elevado número de bolsas en circulación y a su larga vida.
         
         
         
         58
            
          El hecho de que sea el propio cliente quien compre la bolsa con asas o el vendedor quien se la entregue y la llene, sin que
         aquél se la haya pedido, y la cuestión de si dicha bolsa se le entrega o no contra el pago de determinada cantidad no tiene
         ninguna incidencia en esta apreciación. En efecto, para garantizar el cumplimiento de las obligaciones que se desprenden de
         la Directiva 94/62, es necesario que los fabricantes y usuarios de bolsas con asas puedan saber si este producto es un envase
         en el sentido de esta Directiva incluso cuando está vacía, sin que tengan que conocer la manera en que le será entregada al
         cliente y los eventuales gastos adicionales. Por otra parte, debe destacarse que, si hubiera que tener en cuenta estas circunstancias,
         los operadores económicos podrían intentar fácilmente eludir las obligaciones que se desprenden de dicha Directiva, en particular
         fijando un precio nominal sobre las citadas bolsas.
         
         
         
         59
            
          Habida cuenta de las consideraciones precedentes procede responder a la primera cuestión que el artículo 3, número 1, de la
         Directiva 94/62 debe interpretarse en el sentido de que las bolsas de plástico con asas entregadas a los clientes en un comercio
         gratuitamente o a título oneroso son envases en el sentido de la citada Directiva.
         
         Cuestiones subsidiarias a la primera cuestión
         
         60
            
          Mediante la primera cuestión subsidiaria a la primera cuestión el órgano jurisdiccional nacional desea que se dilucide si
         la repuesta a la primera cuestión varía según que la interpretación se refiera a una u otra versión lingüística del artículo
         3, número 1, de la Directiva 94/62.
         
         
         
         61
            
          Con carácter preliminar procede señalar que las versiones francesa, italiana y finesa de esta disposición vinculan el concepto
         de «envase» al de determinadas mercancías («marchandises données», «determinate merci» y «tiettyjen tavaroiden»), mientras
         que las demás versiones lingüísticas sólo se refieren a mercancías.
         
         Observaciones formuladas ante el Tribunal de Justicia
         
         62
            
          Plato Plastik y Caropack afirman que, entre las distintas versiones lingüísticas del artículo 3, número 1, párrafo primero,
         de la Directiva 94/62, debe darse prioridad a las versiones francesa e italiana, que permiten salvaguardar el efecto útil
         de la disposiciones controvertidas. Por consiguiente, las mercancías destinadas a ser introducidas en el envase deben ser
         identificadas de antemano.
         
         
         
         63
            
          Las demás partes que han presentado observaciones están de acuerdo en considerar que el adjetivo «determinadas» que figura
         en algunas versiones lingüísticas no tiene ningún significado particular y no aporta, en realidad, ninguna calificación adicional
         al concepto de «mercancías».
         
         Respuesta del Tribunal de Justicia
         
         64
            
          Según jurisprudencia reiterada, las distintas versiones lingüísticas de una norma comunitaria deben ser objeto de una interpretación
         uniforme, por lo cual, en caso de discrepancia entre las citadas versiones, dicha disposición debe ser interpretada en función
         de la sistemática general y de la finalidad de la normativa de la que forma parte (véanse las sentencias de 27 de octubre
         de 1977, Bouchereau, 30/77, Rec. p. 1999, apartado 14; de 7 de diciembre de 1995, Rockfon, C‑449/93, Rec. p. I‑4291, apartado
         28; de 17 de diciembre de 1998, Codan, C‑236/97, Rec. p. I‑8679, apartado 28, y de 11 de diciembre de 2003, Hässle, C‑127/00,
         Rec. p. I‑0000, apartado 70).
         
         
         
         65
            
          Como se deduce del apartado 54 de la presente sentencia, la interpretación según la cual las bolsas de plástico con asas están
         incluidas en la definición del concepto de «envase» contenido en el artículo 3, número 1, de la Directiva 94/62 viene corroborada
         por los elementos sistemáticos y teleológicos de esta disposición. Pues bien, resulta que el adjetivo «determinadas» que figura
         en tres versiones lingüísticas de dicha disposición no aporta realmente una calificación adicional al concepto de «mercancías».
         
         
         
         66
            
          En estas circunstancias, el hecho de que algunas versiones lingüísticas parezcan vincular el concepto de «envase» al de mercancías
         determinadas no implica que la respuesta a la primera cuestión deba ser distinta de la proporcionada en el apartado 59 de
         la presente sentencia.
         
         
         
         67
            
          Habida cuenta de las respuestas a la primera cuestión y a la cuestión subsidiaria a ella, no procede responder a la segunda
         cuestión subsidiaria, que únicamente se plantea para el supuesto de que no se consideraran envases a efectos del artículo
         3, número 1, de la Directiva 94/62 las bolsas de plástico con asas entregadas al cliente en un comercio.
         
         Tercera cuestión
         
         68
            
          Mediante la tercera cuestión el órgano jurisdiccional nacional solicita fundamentalmente que se aclare el contenido del concepto
         de «fabricante» contenido en el artículo 3, número 1, párrafo primero, de la Directiva 94/62.
         
         Observaciones formuladas ante el Tribunal de Justicia 
         
         69
            
          Plato Plastik opina que es preciso determinar si debe ser considerada suministradora de material de envase en el sentido de
         la Directiva 94/62 en lo que respecta a bolsas para anudar que, a diferencia de las bolsas de plástico con asas, deban ser
         consideradas envases.
         
         
         
         70
            
          Caropack afirma que debe ser considerado fabricante en el sentido del articulo 3, número 1, párrafo primero, de la Directiva
         94/62 quien ponga en conexión o permita poner en conexión la mercancía con el producto que le sirve de envase, y no el empresario
         que fabrica el producto destinado a servir de envase.
         
         
         
         71
            
          El Gobierno francés y la Comisión afirman que, en el contexto del artículo 3, número 1, de la Directiva 94/62, el concepto
         de «fabricante» se refiere al fabricante de las mercancías que deben ser envasadas. Según el Gobierno austriaco, este concepto
         no sólo se refiere a quien pone en conexión los envases y las mercancías que deban ser envasadas, sino también al fabricante
         del material que se utiliza a continuación como envase.
         
         Respuesta del Tribunal de Justicia
         
         72
            
          El concepto de «fabricante» que figura en el artículo 3, número 1, párrafo primero, de la Directiva 94/62 se utiliza en este
         contexto para describir una de las funciones del envase, la de permitir el transporte de las mercancías desde su productor,
         esto es, el fabricante de las mercancías, hasta el consumidor o usuario de las mismas.
         
         
         
         73
            
          Del tenor de esta disposición se desprende de manera indubitada que el concepto de «fabricante» se refiere al de las mercancías
         que deben ser envasadas, y no al del envase o del material de envase.
         
         
         
         74
            
          Habida cuenta de las consideraciones precedentes procede señalar que, en el contexto del artículo 3, número 1, párrafo primero,
         de la Directiva 94/62, el concepto de «fabricante» se refiere al fabricante de las mercancías, y no al fabricante de los productos
         de envasado.
         
         
         Costas
         75
            
          Los gastos efectuados por los Gobiernos austriaco, francés, finlandés y sueco y por la Comisión, que han presentado observaciones
         ante este Tribunal de Justicia, no pueden ser objeto de reembolso. Dado que el procedimiento tiene, para las partes del litigio
         principal, el carácter de un incidente promovido ante el órgano jurisdiccional nacional, corresponde a éste resolver sobre
         las costas.
         
         
         En virtud de todo lo expuesto,
         
         
         
            
            EL TRIBUNAL DE JUSTICIA (Sala Quinta),
         
         
          pronunciándose sobre las cuestiones planteadas por el Landesgericht Korneuburg mediante resolución de 4 de septiembre de 2001,
         declara:
         
            
            
            
               1)
                  El artículo 3, número 1, de la Directiva 94/62/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 20 de diciembre de 1994, relativa
                     a los envases y residuos de envases, debe interpretarse en el sentido de que las bolsas de plástico con asas entregadas a
                     los clientes en un comercio gratuitamente o a título oneroso son envases en el sentido de la citada Directiva.
                  
               
            
            
            
            
               2)
                  En el contexto del artículo 3, número 1, párrafo primero, de la Directiva 94/62, el concepto de «fabricante» se refiere al
                     fabricante de las mercancías, y no al fabricante de los productos de envasado.
                  
               
            
            
                  Timmermans
               
               
                  Rosas
               
               
                  von Bahr
               
            
                  
               
               
                  
               
               
                  
               
            
                  
               
               
                  
               
               
                  
               
            
                  
               
               
                  
               
               
                  
               
            
                  
               
               
                  
               
               
                  
               
            
            
            
            
            
            
            
            
         
         
          Pronunciada en audiencia pública en Luxemburgo, a 29 de abril de 2004.
         
         
         
         
                  El Secretario
               
               
                  El Presidente
               
            
         
         
         
                  R. Grass
               
               
                  V. Skouris
               
            
      
      
          1 –
            
            Lengua de procedimiento: alemán.