CELEX: C2006/212/15
Language: es
Date: 2006-09-02 00:00:00
Title: Asunto C-238/06 P: Recurso de casación interpuesto el 29 de mayo de 2006 por Develey Holding GmbH & Co. KG contra la sentencia del Tribunal de Primera Instancia (Sala Segunda) dictada el 15 de marzo de 2006 en el asunto T-129/04, Develey Holding GmbH & Co. Beteiligungs KG/Oficina de Armonización del Mercado Interior (marcas, dibujos y modelos) (OAMI)

2.9.2006   
            
            
               ES
            
            
               Diario Oficial de la Unión Europea
            
            
               C 212/9
            
         Recurso de casación interpuesto el 29 de mayo de 2006 por Develey Holding GmbH & Co. KG contra la sentencia del Tribunal de Primera Instancia (Sala Segunda) dictada el 15 de marzo de 2006 en el asunto T-129/04, Develey Holding GmbH & Co. Beteiligungs KG/Oficina de Armonización del Mercado Interior (marcas, dibujos y modelos) (OAMI)
   (Asunto C-238/06 P)
   (2006/C 212/15)
   Lengua de procedimiento: alemán
   Partes
   
      Recurrente: Develey Holding GmbH & Co. Beteiligungs KG (representante: H. Kunz-Hallstein, representante)
   
      Otra parte en el procedimiento: Oficina de Armonización del Mercado Interior (marcas, dibujos y modelos)
   Pretensiones de la parte recurrente
   
               —
            
            
               Que se anule la sentencia del Tribunal de Primera Instancia de 15 de marzo de 2006 en el asunto T-129/04 (1).
            
         
               —
            
            
               Que se anule la resolución de la Segunda Sala de Recurso de la demandada de 20 de enero de 2004 (asunto R367/2003-2) o,
            
         
               —
            
            
               con carácter subsidiario, que se devuelva el asunto al Tribunal de Primera Instancia.
            
         
               —
            
            
               Que se condene a la Oficina de Armonización del Mercado Interior (marcas, dibujos y modelos) en costas en ambas instancias.
            
         Motivos y principales alegaciones
   La recurrente en casación fundamenta su recurso contra la citada sentencia del Tribunal de Primera Instancia como sigue:
   
               1)
            
            
               Con arreglo a la teoría normativa, actualmente reconocida en general, también respecto al procedimiento ante el Tribunal de Justicia, el principio básico de la carga de la prueba establece que la persona que invoca una norma debe demostrar que concurren las circunstancias de hecho necesarias para su aplicación, máxime cuando se invocan excepciones, que, conforme a la jurisprudencia del Tribunal de Justicia, siempre deben interpretarse en sentido estricto. Dado que la Oficina de Armonización invocó una excepción para denegar el registro solicitado, estaba obligada a probar que se daba el supuesto de hecho que permite la aplicación de la excepción.
            
         
               2)
            
            
               En el presente asunto, no sólo existe un registro nacional anterior, sino también un registro nacional anterior de un Estado miembro de la UE y signatario del Convenio de París para la protección de la propiedad industrial, en el sentido del artículo 6 quinquies, letra A, de ese Convenio, cuyo registro sólo puede denegarse con arreglo a la excepción prevista en el artículo 6 quinquies, letra B, de dicho Convenio. El privilegio previsto en el artículo 6 quinquies, letra A, apartado 1, del Convenio de París impide que la demandada declare que la marca no puede quedar protegida por lo menos en el territorio de un Estado miembro en el que la marca de la Unión idéntica disfrute de protección. Pero la demandada basó su resolución en la falta de carácter distintivo en la Comunidad y, en consecuencia, también en el territorio de la República Federal de Alemania. De este modo, en suma, la demandada declara la invalidez de un registro de un Estado signatario del Convenio de París. En este caso, no basta con que la Oficina de Armonización se refiera de modo general a la independencia del ordenamiento jurídico «nacional», es decir, del ordenamiento jurídico propio, porque el titular de una marca de la Unión puede exigir algo más que el trato que se dispensa a los nacionales de un Estado miembro. Por el contrario, el examen debe realizarse a la luz del artículo 6 quinquies, letra A, del Convenio de París.
            
         
               3)
            
            
               El Tribunal de Primera Instancia indicó, en relación con la prueba de la falta de carácter distintivo, que la Oficina había cumplido sus obligaciones a este respecto al remitirse, acertadamente, a la experiencia práctica generalmente adquirida. No obstante, la alegación de la experiencia práctica generalmente adquirida no puede servir de argumento subsidiario cuando no se han probado los hechos. Por otro lado, el Tribunal de Primera Instancia actuó de modo contrario a Derecho al examinar la cuestión de la falta de carácter distintivo exclusivamente con arreglo al artículo 7, apartado 1, letra b), de Reglamento no 40/94 y no tomar en consideración en absoluto el artículo 6 quinquies, letra B, del Convenio de París.
            
         
               4)
            
            
               El Tribunal de Primera Instancia no examinó el carácter distintivo sobre la base de los productos concretos para los que se solicita el registro ni determinó correctamente la impresión de conjunto de las marcas. Tampoco realizó ninguna distinción entre los distintos productos. El Tribunal de Primera Instancia no se percató de que la utilización de una forma como indicación del origen de un producto también satisface las necesidades de los consumidores: precisamente la forma del envase les ofrece la única posibilidad de selección previa en los supermercados en los que en una estantería se encuentra un gran número de botellas expuestas en fila de contenido similar.
            
         
      (1)  DO C 108, p. 20.