CELEX: 52014DC0402
Language: es
Date: 2014-06-02 00:00:00
Title: Recomendación de RECOMENDACIÓN DEL CONSEJO relativa al Programa Nacional de Reformas de 2014 de Bélgica y por la que se emite un dictamen del Consejo sobre el Programa de Estabilidad de Bélgica de 2014

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		52014DC0402
		
			Recomendación de RECOMENDACIÓN DEL CONSEJO relativa al Programa Nacional de Reformas de 2014 de Bélgica y por la que se emite un dictamen del Consejo sobre el Programa de Estabilidad de Bélgica de 2014 /* COM/2014/0402 final */
			
				
		
		
			
			   	 
Recomendación de
RECOMENDACIÓN DEL CONSEJO
relativa al Programa Nacional de
Reformas de 2014 de Bélgica
y por la que se emite un dictamen del Consejo sobre el Programa de Estabilidad
de Bélgica de 2014 
EL CONSEJO DE LA UNIÓN EUROPEA,
Visto el Tratado de Funcionamiento de la
Unión Europea, y, en particular, su artículo 121, apartado 2, y su artículo
148, apartado 4,
Visto el Reglamento (CE) nº 1466/97
del Consejo, de 7 de julio de 1997, relativo al reforzamiento de la supervisión
de las situaciones presupuestarias y a la supervisión y coordinación de las
políticas económicas[1],
y, en particular, su artículo 5, apartado 2,
Visto el Reglamento (UE) nº 1176/2011 del
Parlamento Europeo y del Consejo, de 16 de noviembre de 2011, relativo a la
prevención y corrección de los desequilibrios macroeconómicos[2], y, en
particular, su artículo 6, apartado 1,
Vista la Recomendación de la Comisión
Europea[3]
Vistas las Resoluciones del Parlamento
Europeo[4],
Vistas las Conclusiones del Consejo
Europeo,
Visto el dictamen del Comité de Empleo,
Visto el dictamen del Comité Económico y
Financiero,
Visto el dictamen del Comité de
Protección Social,
Visto el dictamen del Comité de Política
Económica,
Considerando lo siguiente:
(1)                   
El 26 de marzo de 2010, el Consejo Europeo
aprobó la propuesta de la Comisión de poner en marcha una nueva estrategia para
el crecimiento y el empleo, Europa 2020, basada en una mayor coordinación de
las políticas económicas, que se centra en los ámbitos fundamentales en los que
es necesario actuar para reforzar el potencial de crecimiento sostenible y
competitividad de Europa.
(2)                   
El 13 de julio de 2010, basándose en las
propuestas de la Comisión, el Consejo adoptó una Recomendación sobre
directrices generales para las políticas económicas de los Estados miembros y
de la Unión (para el período 2010-2014) y, el 21 de octubre de 2010, una
Decisión relativa a las orientaciones para las políticas de empleo de los
Estados miembros, que juntas forman las «directrices integradas». Se ha
invitado a los Estados miembros a tener en cuenta las directrices integradas en
sus políticas económicas y de empleo.
(3)                   
El 29 de junio de 2012, los jefes de Estado o
de Gobierno acordaron un Pacto para el Crecimiento y el Empleo, que establece
un marco coherente de actuación a nivel nacional, de la UE y de la zona del
euro utilizando todos los resortes, instrumentos y políticas posibles.
Decidieron las acciones que debían emprenderse a nivel de los Estados miembros,
expresando en particular su total compromiso para lograr los objetivos de la
Estrategia Europa 2020 y aplicar las recomendaciones específicas para cada
país.
(4)                   
El 9 de julio de 2013, el Consejo aprobó una
Recomendación relativa al Programa Nacional de Reformas de 2013 de Bélgica y
emitió su dictamen sobre el Programa de Estabilidad actualizado de Bélgica para
2012-2016. El 15 de noviembre de 2013, de conformidad con el Reglamento (UE) nº
473/2013[5],
la Comisión emitió su dictamen sobre el proyecto de plan presupuestario de
Bélgica para 2014[6].

(5)                   
El 13 de noviembre de 2013, la Comisión adoptó
el Estudio Prospectivo Anual sobre el Crecimiento[7], marcando
así el inicio del Semestre Europeo de 2014 para la coordinación de las
políticas económicas. En esa misma fecha, la Comisión, sobre la base del
Reglamento (UE) nº 1176/2011, adoptó el Informe sobre el Mecanismo de
Alerta[8],
en el que se señalaba a Bélgica como uno de los Estados miembros que serían
objeto de un examen exhaustivo.
(6)                   
El 20 de diciembre de 2013, el Consejo Europeo
aprobó las prioridades para garantizar la estabilidad financiera y el
saneamiento presupuestario junto con medidas dirigidas a fomentar el
crecimiento. Hizo hincapié en la necesidad de proseguir un saneamiento
presupuestario diferenciado que propicie el crecimiento, restablecer la
normalidad en la concesión de crédito a la economía, promover el crecimiento y
la competitividad, combatir el desempleo y las consecuencias sociales de la
crisis, y modernizar la Administración pública.
(7)                   
El 5 de marzo de 2014, la Comisión publicó los
resultados de su examen exhaustivo relativo a Bélgica[9], realizado
en aplicación del artículo 5 del Reglamento (UE) nº 1176/2011, relativo a la
prevención y corrección de los desequilibrios macroeconómicos. Sobre la base de
este análisis, la Comisión ha llegado a la conclusión de que Bélgica sigue
experimentando desequilibrios macroeconómicos, que requieren supervisión y
medidas estratégicas. En particular, es preciso supervisar la evolución de la
competitividad exterior de las mercancías, dado que un deterioro persistente
amenazaría la estabilidad macroeconómica. 
(8)                   
El 30 de abril de 2014, Bélgica presentó su Programa
Nacional de Reformas de 2014 y su Programa de Estabilidad de 2014. Para tener
en cuenta sus interrelaciones, los dos programas se han evaluado al mismo
tiempo.
(9)                   
El objetivo de la estrategia presupuestaria
señalado en el Programa de Estabilidad de 2014 es conseguir un presupuesto
equilibrado en términos estructurales de aquí a 2016 y alcanzar el objetivo
presupuestario a medio plazo el año posterior a esa fecha. El programa confirma
el objetivo presupuestario a medio plazo fijado anteriormente del 0,75 %
del PIB, que refleja los objetivos del Pacto de Estabilidad y Crecimiento, pero
su consecución se aplaza a 2017, un año después del año establecido como objetivo
en el programa del año pasado. El progreso anual previsto hacia el objetivo
presupuestario a medio plazo se atiene al ajuste exigido por el Pacto de
Estabilidad y Crecimiento. Según el programa, el valor de referencia para el
gasto se alcanza en líneas generales durante el período de aplicación del
programa. La deuda supera los valores de referencia de Tratado del 60 %
del PIB, alcanzando el 101,5 % del PIB en 2013, y debería disminuir
gradualmente hasta rondar el 93 % del PIB en 2017, según el programa. En
general, los objetivos del programa se atienen a los requisitos del Pacto de
Estabilidad y Crecimiento. El escenario macroeconómico en que se basan las
previsiones presupuestarias del programa, elaborado por un organismo
independiente (la Oficina Federal de Planificación), es verosímil. Las
previsiones de crecimiento difieren muy poco de las previsiones de la primavera
de 2014 de la Comisión. La senda fiscal aún no se ha traducido en medidas
concretas. Las previsiones de primavera de la Comisión no evidencian ninguna
mejora estructural en 2014 y, en el supuesto habitual de mantenimiento de la
política económica, apuntan a un deterioro del saldo estructural en 2015. Esto
pone en peligro la consecución de los objetivos y podría implicar una
desviación significativa del ajuste hacia el objetivo a medio plazo en 2014‑15.
Por otra parte, según las previsiones de primavera de la Comisión, Bélgica no
cumplirá la normativa en materia de deuda ni en 2014 ni en 2015. Basándose en
su evaluación del programa y en las previsiones de primavera de la Comisión, de
conformidad con el Reglamento (CE) nº 1466/97 del Consejo, el Consejo estima
que Bélgica ha logrado situar su déficit de las administraciones públicas de
manera sostenible por debajo del 3 % del PIB en 2013, pero corre el peligro
de desviarse considerablemente de los requisitos del componente preventivo a
partir de 2014.
(10)               
Bélgica ha realizado importantes progresos por
lo que se refiere a la introducción de acuerdos de coordinación de carácter más
estructural. Un acuerdo de cooperación sobre coordinación presupuestaria
celebrado a finales de 2013 introduce una regla de equilibrio presupuestario
estructural (definido con arreglo al objetivo presupuestario a medio plazo) a nivel
de las administraciones públicas, como se exige en el Pacto Presupuestario.
Además, formaliza la práctica de coordinación establecida: i) oficializando en
mayor medida el papel del «comité consultivo» intergubernamental en el proceso y
ii) explicitando aún más la función de asesoramiento del Alto Consejo de
Finanzas. Además, el Acuerdo prevé un refuerzo de la función de supervisión del
Alto Consejo mediante la introducción de un mecanismo de corrección explícita
en caso de desviación significativa de los objetivos acordados. Puede que sea
preciso alcanzar acuerdos adicionales para que los objetivos fijados para
después de 2014 sean vinculantes.
(11)               
Aunque Bélgica ha logrado recientemente frenar
el aumento de su ratio de deuda pública, la carga de esta deuda es alta, con un
101,5 % del PIB, y a ella se suman unos pasivos sustanciales y futuras
obligaciones derivadas de los compromisos en materia de pensiones. Para
cubrirlas sin renunciar a un alto nivel de vida, es preciso contener la futura
evolución de los costes presupuestarios; hay que aumentar las tasas de
actividad y empleo; y debe mejorarse la competitividad internacional. En cada
uno de estos ámbitos, Bélgica sigue enfrentándose a importantes desafíos.
Aunque Bélgica ha dado pasos en la dirección correcta que tendrán sus efectos
en los próximos años, tendrá que adoptar medidas más ambiciosas, máxime
teniendo en cuenta que también sus socios comerciales están realizando reformas.
(12)               
El nivel fiscal en Bélgica figura entre los
más altos de la UE y la presión fiscal está marcadamente orientada hacia los
trabajadores, originando una de las mayores brechas fiscales de la UE. Una
serie de características específicas del sistema tributario son perjudiciales
para el medio ambiente, como el tratamiento fiscal de los vehículos de empresa.
Se han adoptado varias medidas específicas para disminuir los costes laborales con
relación a algunos grupos específicos y reducir la brecha entre los salarios
brutos y netos en la parte baja de la escala retributiva. No obstante, no se ha
producido ningún cambio significativo de la presión fiscal hacia bases menos
perjudiciales para el crecimiento. Se ha lanzado una primera tanda de
reflexiones sobre una reforma fiscal integral que permita garantizar la sostenibilidad
de las finanzas públicas, apoyar la competitividad y el crecimiento del empleo,
y preservar el medio ambiente. Esta reforma fiscal integral pasaría
necesariamente por desplazar a otros ámbitos los impuestos que gravan
actualmente a los trabajadores, simplificar el sistema tributario, aumentar la
eficiencia del IVA, ampliar las bases imponibles, reducir los gastos
tributarios, colmar los vacíos legales y eliminar gradualmente las subvenciones
perjudiciales para el medio ambiente.
(13)               
Bélgica se enfrenta a un impacto del
envejecimiento de la población en su economía previsiblemente muy
significativo, con costes relacionados con el envejecimiento que, según las
previsiones, aumentarán en más del 8 % del PIB entre 2010 y 2060, en
particular como consecuencia de las pensiones y la asistencia de larga duración.
La reforma iniciada recientemente de las prestaciones de la Seguridad Social en
favor de las personas mayores está llamada a repercutir positivamente en su nivel
de empleo. Sin embargo, teniendo en cuenta la magnitud del reto, se requieren
mayores esfuerzos adicionales para alcanzar la sostenibilidad presupuestaria. En
particular, deberá tenerse en cuenta la necesidad de adecuar los planes de
seguridad social para la tercera edad. Se precisan medidas para vincular la
edad legal de jubilación a la evolución de la esperanza de vida, reducir la
brecha entre la edad legal de jubilación y la efectiva, y mejorar la relación
coste-eficacia del gasto público en asistencia de larga duración. 
(14)               
Bélgica se enfrenta a un infrautilización
crónica de la mano de obra. Las tasas de actividad y empleo están por debajo de
la media de la UE y se encuentran actualmente estancadas, mientras que el
desempleo de larga duración como porcentaje del desempleo total sigue siendo
elevado. En la mayoría de los casos, la gran brecha fiscal que existe en la
mano de obra, combinada con el sistema de prestaciones sociales, genera importantes
cifras de desempleo y trampas de inactividad para la mayoría de las categorías
de trabajadores. Aunque se han adoptado medidas para reducir las trampas del
desempleo para las personas con salarios muy bajos, la trampa se ha ampliado en
el caso de otras muchas categorías, y las trampas de la inactividad siguen
siendo un problema generalizado. Frente a unos costes laborales que siguen
siendo elevados, las políticas de contratación tienden a minimizar el riesgo y
a penalizar a los que se encuentran fuera del mercado laboral????, como los
jóvenes, los trabajadores poco cualificados y las personas de origen
inmigrante, que, junto con los trabajadores de edad avanzada, registran unas tasas
de participación en el mercado de trabajo muy inferiores a la media de la UE.
La fuerte protección del empleado, en virtud de la cual cambiar de trabajo
supone perder una serie de derechos (como la indemnización por despido, la
jubilación anticipada o los beneficios de antigüedad), desincentiva la
movilidad profesional entre empleos y sectores. Esta inercia hace que las
políticas activas del mercado de trabajo en Bélgica resulten relativamente
ineficientes y lleva a una situación en que el elevado índice de desempleo coexiste
en algunos ámbitos y sectores con la escasez de mano de obra, y, en otros, con una
escasez de personal cualificado, desfavorable al crecimiento. El desempleo
juvenil ha aumentado considerablemente durante el año pasado, con grandes
diferencias entre regiones y grupos. Para abordar el problema estructural de la
inadecuación de las cualificaciones con las necesidades del mercado de trabajo,
habrá que combatir en primer lugar el problema urgente del abandono escolar
temprano y de los jóvenes que abandonan los estudios sin ninguna cualificación.
La sexta reforma estatal brinda la oportunidad de mejorar la eficiencia y
orientación de las políticas de empleo, siempre que se optimice la cooperación
entre el nivel federal y el regional.
(15)               
En Bélgica, la competitividad sigue empeorando,
inclusive por lo que respecta a los factores no relacionados con el coste. En
particular, la capacidad de la industria manufacturera para competir a nivel
internacional está perdiendo fuerza, lo que se refleja en unos márgenes
decrecientes para los productores y en la destrucción de empleo. Bélgica ha
dependido tradicionalmente de la indización salarial para mantener su poder
adquisitivo. Sin embargo, se han corregido tarde y de forma insuficiente los
excesos en el crecimiento salarial. Por otra parte, la norma salarial general???
no siempre permite que la evolución de la productividad sectorial y las
condiciones locales del mercado de trabajo queden convenientemente reflejadas.
Por consiguiente, los salarios han crecido más rápidamente que la
productividad, generando pérdidas de competitividad y de empleo. Previa
consulta de los interlocutores sociales y de acuerdo con la práctica nacional,
Bélgica tendría que reformar su sistema de fijación de salarios para permitir
una mayor dispersión salarial por sectores y unos salarios mejor adaptados a la
evolución de la productividad. Los precios en el sector minorista siguen siendo
más elevados que en los países vecinos, mientras las restricciones impuestas a
los servicios profesionales dificultan el desarrollo de unos modelos de negocio
innovadores y limitan la inversión. Las tarifas de distribución de la
electricidad siguen figurando entre las más elevadas de Europa y su prevista regionalización
se suma a la incertidumbre relativa a la futura evolución de los costes de
distribución que soportan los usuarios finales, dado que la actualmente
congelada tarifa no cubre los costes cada vez mayores que soportan los
distribuidores. Si este país quiere mantener los altos salarios actuales y, al
mismo tiempo, crear nuevos empleos, tendrá que producir y vender en los
mercados mundiales bienes más sofisticados que los que vende actualmente, y con
mayor valor añadido. Bélgica carece de empresas de rápido crecimiento en
sectores innovadores. El apoyo a la innovación se considera complejo y muy
fragmentario. Y cuando se ponen en marcha actividades de alto valor añadido, su
crecimiento se ve a menudo obstaculizado por la falta de recursos humanos
cualificados. 
(16)               
Bélgica no alcanzará previsiblemente su
objetivo de reducción del 15 % para las emisiones de gases de efecto
invernadero en los sectores no cubiertos por el régimen de comercio de derechos
de emisión de la UE de aquí a 2020. Aunque se han puesto en marcha algunas
iniciativas, se diría que carecen de una orientación coherente, y sigue estando
poco claro el impacto combinado de las medidas destinadas a reducir las
emisiones, en particular las correspondientes al sector de los transportes y al
sector inmobiliario. La reducción del IVA que grava la electricidad podría
socavar aún más los esfuerzos desplegados en ese sentido. Las negociaciones
sobre un acuerdo de cooperación y de distribución de la carga entre el Estado
federal y las regiones no se han materializado en un reparto claro del esfuerzo.
La congestión vial representa una pesada carga para la economía belga, en
comparación con la mayoría de los otros países. La gravedad del problema exige
una respuesta política global que tenga en cuenta el potencial de unas tasas
por congestión moduladas en el tiempo, revise el tratamiento fiscal favorable
que recibe el uso privado de los vehículos de empresa y de las tarjetas de carburante,
y aumente la eficiencia del transporte público.
(17)               
En el contexto del Semestre Europeo, la
Comisión ha efectuado un análisis global de la política económica de Bélgica,
ha evaluado el Programa de Estabilidad y el Programa Nacional de Reformas, y ha
tenido en cuenta no solo su pertinencia para la sostenibilidad de la política
socioeconómica y fiscal de Bélgica, sino también su conformidad con las normas
y orientaciones de la UE, dada la necesidad de reforzar la gobernanza económica
general de la Unión incluyendo aportaciones al nivel de la UE en las futuras
decisiones nacionales. Las recomendaciones en el marco del Semestre Europeo se
reflejan en las recomendaciones 1 a 6 que figuran a continuación.
(18)               
A la luz de la presente evaluación, el Consejo
ha examinado el Programa de Estabilidad de Bélgica, y su dictamen[10] se
refleja, en particular, en la recomendación 1 que figura a continuación.
(19)               
A la luz del examen exhaustivo de la Comisión
y de la presente evaluación, el Consejo ha examinado el Programa Nacional de
Reformas y el Programa de Estabilidad de Bélgica. Sus recomendaciones, emitidas
en virtud del artículo 6 del Reglamento nº 1176/2011, se reflejan en las
recomendaciones 2, 4, y 5 que figuran a continuación.
(20)               
En el contexto del Semestre Europeo, la
Comisión también ha efectuado un análisis global de la política económica de la
zona del euro, sobre cuya base el Consejo ha emitido recomendaciones específicas
dirigidas a los Estados miembros cuya moneda es el euro. Bélgica debe asimismo
asegurar la plena aplicación de estas recomendaciones dentro de los plazos
previstos.
RECOMIENDA que Bélgica tome
medidas en el período 2014-2015 a fin de:
1.           Reforzar,
tras la corrección del déficit excesivo, las medidas presupuestarias aplicables
en 2014 a la luz de la brecha emergente del 0,5 % del PIB sobre la base de
las previsiones de la primavera de 2014 de la Comisión, que evidencian un
riesgo de desviación significativa con respecto a los requisitos del Pacto de
Estabilidad y Crecimiento. En 2015, reforzar significativamente la estrategia
presupuestaria para garantizar el ajuste necesario del 0,6 % del PIB en
dirección al objetivo presupuestario a medio plazo, que también garantizaría el
cumplimiento de la normativa en materia de deuda. A partir de ese momento, y hasta
que se alcance el objetivo presupuestario a medio plazo, seguir aplicando el
ajuste estructural anual previsto en dirección a dicho objetivo, en línea con
el requisito de un ajuste estructural anual de al menos un 0,5 % del PIB,
y más en buenas condiciones económicas, o, si es necesario, garantizar que se
cumple la normativa en materia de deuda para imprimir una tendencia a la baja
sostenida al elevado ratio de deuda pública. Garantizar una contribución
equilibrada de todos los niveles de la Administración al cumplimiento de las normas
presupuestarias, incluida la norma de equilibrio presupuestario estructural, mediante
un instrumento vinculante que incluya un desglose explícito de objetivos en una
perspectiva de planificación a medio plazo.
2.           Mejorar el equilibrio y
la equidad de todo el sistema tributario y preparar una reforma fiscal integral
que permita desplazar los impuestos de los trabajadores hacia unas bases más
favorables al crecimiento, simplificando el sistema tributario, colmando las
lagunas, aumentando la eficiencia del IVA, ampliando las bases imponibles,
reduciendo los gastos tributarios y eliminando gradualmente las subvenciones
perjudiciales para el medio ambiente.
3.           Limitar el futuro
crecimiento del gasto público relacionado con el envejecimiento, en particular el
derivado de las pensiones y la asistencia de larga duración, intensificando los
esfuerzos destinados a reducir la brecha existente entre la edad legal de
jubilación y la efectiva, anticipando la reducción de las posibilidades de abandono
prematuro de la vida laboral, promocionando el envejecimiento activo, adaptando
la edad legal de jubilación y los requisitos de duración de la carrera a los
cambios registrados en la esperanza de vida, y mejorando la relación coste‑eficacia
del gasto público en la asistencia de larga duración.
4.           Aumentar la
participación en el mercado de trabajo, reduciendo, en particular, los factores
financieros que desincentivan la actividad laboral, mejorando el acceso al
mercado de trabajo por parte de los grupos desfavorecidos, como los jóvenes y las
personas de origen inmigrante, fomentando la movilidad profesional y abordando
los problemas de la escasez de personal cualificado y del abandono escolar
prematuro. Reforzar en todo el país las asociaciones de las autoridades
públicas, los servicios públicos de empleo y los centros de enseñanza cuyo
objetivo es proporcionar a los jóvenes un apoyo temprano y ad hoc.
5.           Restablecer la
competitividad, prosiguiendo la reforma del sistema de fijación de salarios, mediante,
en particular, la indización salarial, previa consulta de los interlocutores
sociales y de acuerdo con la práctica nacional, para garantizar que la evolución
salarial se ajusta a la evolución de la productividad a nivel sectorial o empresarial,
así como a las circunstancias económicas, y prever unas correcciones
automáticas eficaces en caso necesario; reforzando la competencia en los sectores
minoristas, mediante la supresión de las restricciones excesivas a que están
sujetos los servicios, incluidos los servicios profesionales, y la gestión del
riesgo de un ulterior aumento de los costes de distribución de la energía; y promocionando
la innovación a través de planes de incentivos simplificados y la reducción de
las barreras administrativas; e implementando políticas coordinadas de
enseñanza y formación que aborden la escasez generalizada de personal
cualificado y las disparidades regionales en materia de abandono escolar
prematuro.
6.           Garantizar que se
cumplen los objetivos de 2020 para reducir las emisiones de gases de efecto
invernadero procedentes de las actividades no sujetas al régimen de comercio de
derechos de emisión, en particular por lo que respecta a los sectores
inmobiliario y de los transportes. Garantizar que la contribución del
transporte se ajusta al objetivo de reducir la congestión vial. Llegar a un
acuerdo con respecto a una distribución clara de los esfuerzos y cargas entre las
entidades federales y regionales.
Hecho en Bruselas, el
                                                                                    Por
el Consejo
                                                                                    El
Presidente
[1]               DO L 209 de 2.8.1997, p. 1.
[2]               DO L 306 de 23.11.2011, p. 25.
[3]               COM(2014) 402 final.
[4]               P7_TA(2014)0128 y P7_TA(2014)0129.
[5]               DO L 140 de 27.5.2013, p. 11.
[6]               C(2013) 8000 final.
[7]               COM(2013) 800 final.
[8]               COM(2013) 790 final.
[9]               SWD(2014) 75 final.
[10]             Con arreglo al artículo 5, apartado 2, del Reglamento (CE)
nº 1466/97 del Consejo.