CELEX: 32000D0647(01)
Language: es
Date: 2000-05-03 00:00:00
Title: 2000/647/CE: Decisión de la Comisión, de 3 de mayo de 2000, referente a las medidas aplicadas por Francia en favor de TASQ SA [notificada con el número C(2000) 1337] (Texto pertinente a efectos del EEE) (El texto en lengua francesa es el único auténtico)

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32000D0647(01)

2000/647/CE: Decisión de la Comisión, de 3 de mayo de 2000, referente a las medidas aplicadas por Francia en favor de TASQ SA [notificada con el número C(2000) 1337] (Texto pertinente a efectos del EEE) (El texto en lengua francesa es el único auténtico)  

Diario Oficial n° L 272 de 25/10/2000 p. 0029 - 0035

Decisión de la Comisiónde 3 de mayo de 2000referente a las medidas aplicadas por Francia en favor de TASQ SA[notificada con el número C(2000) 1337](El texto en lengua francesa es el único auténtico)(Texto pertinente a efectos del EEE)(2000/647/CE)LA COMISIÓN DE LAS COMUNIDADES EUROPEAS,Visto el Tratado constitutivo de la Comunidad Europea y, en particular, el primer párrafo del apartado 2 de su artículo 88,Visto el Acuerdo sobre el Espacio Económico Europeo y, en particular, la letra a) del apartado 1 de su artículo 62,Tras haber invitado a los interesados a presentar sus observaciones de conformidad con los mencionados artículos(1) y vistas estas observaciones,Considerando lo siguiente:IPROCEDIMIENTO PREVISTO EN EL APARTADO 2 DEL ARTÍCULO 88 DEL TRATADO(1) Por medio de una denuncia de un competidor, la Comisión tuvo conocimiento en abril de 1998 de que la sociedad TASQ había recibido sucesivas inyecciones de capital del Consortium de réalisations (CDR), la estructura de disociación de los activos no productivos del Crédit Lyonnais creada en 1995. El 20 de mayo de 1998 la Comisión envió una carta a las autoridades francesas inquiriendo sobre estas operaciones de capitalización. Aquéllas respondieron a la Comisión por carta de 14 de septiembre de 1998, confirmando las aportaciones de capital a la sociedad TASQ por eI CDR, así como otras aportaciones previas por el Crédit Lyonnais, su anterior accionista. En dicha carta, las autoridades francesas indicaron también que la sociedad TASQ se había vendido con arreglo a acuerdos firmados con condiciones suspensivas el 24 de julio de 1998 y el 8 de agosto de 1998. El 22 de diciembre de 1998, el denunciante envió a la Comisión una carta por la que retiraba la denuncia presentada el 16 de abril de 1998.(2) Mediante carta de 2 de marzo de 1999, la Comisión informó a Francia de su decisión de incoar el procedimiento previsto en el apartado 2 del artículo 88 del Tratado CE con respecto a estas medidas. La Comisión consideraba que las operaciones de aportación de capital a TASQ realizadas en 1988 y 1991 por el Crédit Lyonnais, así como las realizadas por el CDR en 1995 y 1997, podían incluir elementos de ayuda. Por otra parte, la Comisión destacó que las condiciones de privatización de la empresa podían haber dado lugar a una ayuda a la persona que se hizo cargo de la empresa en crisis.(3) La decisión de la Comisión de incoar el procedimiento se publicó en el Diario Oficial de las Comunidades Europeas(2). La Comisión invitó a los interesados a presentar sus observaciones sobre las medidas en cuestión.(4) El 2 de junio de 1999, las autoridades enviaron su respuesta junto con un expediente que contenía datos pedidos por la Comisión en su carta de apertura de procedimiento. Tras la publicación de la Comunicación de la Comisión en el Diario Oficial de las Comunidades Europeas, ésta recibió una carta del CDR de 4 de agosto de 1999 y un expediente de 10 de agosto de 1999 de la sociedad TASQ.IIDESCRIPCIÓN DE TASQ(5) TASQ es una sociedad de servicios y mantenimiento informático de empresas. Independiente de los fabricantes de productos informáticos, garantiza el mantenimiento de diferentes marcas por cuenta de terceros. Esta actividad representa casi un 60 % del volumen de negocios de la empresa. TASQ presta también servicios informáticos, en particular, de integración, desarrollo, instalación y cableado de sistemas.(6) La sociedad TASQ actual es fruto de una fusión efectuada en 1991 de la antigua TASQ (sociedad creada en 1988 mediante una operación de externalización de la actividad de mantenimiento del parque de microordenadores del Crédit Lyonnais) con Metroservice (sociedad creada en 1983 por el grupo Métrologie, comprada posteriormente por el Crédit Lyonnais en 1991 y rebautizada "TASQ International").(7) En 1995, TASQ se transfirió al CDR en el marco del plan de separación de activos del Crédit Lyonnais.(8) A 31 de diciembre de 1997, la plantilla de TASQ ascendía a cerca de 460 personas. Después de la fusión con Metroservice en 1991, el volumen de negocios de TASQ fluctuó entre 200 y 270 millones de francos franceses. Los resultados fueron a menudo negativos, excepto en 1990, 1995 y 1997, como lo refleja el cuadro siguiente (cifras en millones de francos franceses):>SITIO PARA UN CUADRO>(9) El Crédit Lyonnais aportó capital a TASQ en dos etapas: en 1988 se decidió un aumento de capital de 4 millones de francos franceses en noviembre de 1991, en la preparación de la fusión entre TASQ y Metroservice, ambas sociedades procedieron a dos aumentos de capital por un importe de, respectivamente, 30,6 y 26 millones de francos franceses. En diciembre de 1991 TASQ procedió a un aumento de capital de 51 millones de francos franceses en concepto de retribución de la aportación del activo de TASQ Internacional (antes Metroservice).(10) Después de la incorporación de TASQ al CDR, se realizaron dos operaciones. La primera tuvo lugar en 1995: se decidió entonces un primer aumento de capital mediante compensación de deudas de 5 millones de francos franceses. En junio de 1997 se realizó una segunda aportación de capital en efectivo, por importe de 60 millones de francos franceses. El CDR fue el único suscriptor de estos dos aumentos de capital, por un importe que asciende por lo tanto a 65 millones de francos franceses en total.(11) Conviene señalar que ninguna de las operaciones previamente mencionadas se ha notificado a la Comisión.(12) En agosto de 1998, aproximadamente un año después del último aumento de capital de 60 millones, el CDR vendió TASQ por un importe de 16 millones de francos franceses.(13) Al incoar el presente procedimiento, la Comisión consideró que las operaciones de aportación de capital previamente mencionadas podían incluir ayudas estatales, debido, en particular, a la aparente ausencia de perspectivas de una rentabilidad suficiente de las inversiones.(14) Además, cuando inició el presente procedimiento la Comisión afirmó que carecía de elementos que le permitieran concluir que la cesión de TASQ había respetado los principios de apertura, transparencia y no discriminación, definidos por la Comisión en su XXIII Informe sobre la política de competencia(3), y que le permitieran descartar toda presunción de ayuda.IIIRESPUESTA DE LAS AUTORIDADES FRANCESAS(15) En su correo de respuesta, las autoridades francesas consideraron que las aportaciones de capital del Crédit Lyonnais anteriores a 1995 a las sociedades TASQ y Metroservice no constituían ayudas estatales, ya que no utilizaban recursos del Estado, se ajustaban al criterio del inversor privado que opera en una economía de mercado y no habían afectado a los intercambios entre los Estados miembros.(16) Según las autoridades francesas, por estas dos últimas razones no se podría considerar que las dos operaciones realizadas por el CDR después de 1995 tuvieran carácter de ayudas estatales. Con carácter subsidiario, las autoridades francesas alegaron la compatibilidad de la ayuda contenida en la última operación de aportación de capital en aplicación de la excepción prevista en la letra c) del apartado 3 del artículo 87 del Tratado.(17) Respecto la venta de TASQ al sector privado, las autoridades francesas consideraron que la venta había respetado los principios indicados por la Comisión en su XXIII Informe sobre la política de competencia antes citado.(18) Los argumentos de las autoridades francesas se recogen con todo detalle y se examinan en el capítulo V.IVCOMENTARIOS DE LAS PARTES INTERESADAS(19) En una carta de 10 de agosto de 1999, TASQ alegó los mismos argumentos que las autoridades francesas y presentó un expediente informativo detallado. El CDR, por su parte, en una carta del 4 de agosto de 1999, suscribe los argumentos de las autoridades francesas.VEVALUACIÓN DE LAS MEDIDAS CONTEMPLADAS CON ARREGLO AL ARTÍCULO 87i) Financiación de la empresa por el grupo Crédit Lyonnais previamente a su disociación en el CDR(20) Las autoridades francesas impugnaron en primer lugar que los fondos aportados por el Crédit Lyonnais a TASQ tuvieran carácter de recursos del Estado. Según ellas, la utilización por una empresa pública de fondos de origen privado, como los procedentes de la captación de ahorro efectuada por el Crédit Lyonnais, sólo podría considerarse incluida en el ámbito de aplicación del artículo 87 si se puede demostrar que el comportamiento de la empresa que administra estos fondos privados puede imputarse al Estado. Ahora bien, en el caso analizado, se excluía una intervención específica de las autoridades francesas en favor de TASQ habida cuenta del pequeño tamaño de esta empresa y su escasa importancia a nivel social. Además, la participación del Estado en TASQ, lejos de ser directa, se producía a través de una cascada de sociedades. Por lo tanto, las decisiones de aportación de capital a TASQ ni siquiera se mencionaron en el consejo de administración del Crédit Lyonnais sino en el consejo de administración de CLIO, en el cual no existe ningún representante del Estado.(21) La Comisión considera en el caso analizado que los recursos del Crédit Lyonnais son recursos estatales según lo dispuesto en el apartado 1 del artículo 87 del Tratado, ya que se trata de recursos de los que podía disponer el banco controlado por el Estado, su accionista. Estos recursos, al igual que los recursos inscritos en la contabilidad de una empresa pública, no se sustraen a la calificación de recursos estatales. Ello basta para calificar a las inversiones en cuestión de intervenciones oficiales que pueden constituir ayudas según lo dispuesto en el apartado 1 del artículo 87 del Tratado(4).(22) Dicha calificación no presupone que la utilización de los recursos oficiales por el Crédit Lyonnais dé lugar automáticamente a ayudas estatales. La Comisión no tiene normalmente razones para considerar que, siempre que el Crédit Lyonnais concede una financiación, se trate de una ayuda. La mayoría de las intervenciones del banco, antes y después de 1995, y a pesar de las graves dificultades que tuvo, no se consideran ayudas y responden en principio a una lógica comercial de mercado, para la obtención de un margen que contribuya al resultado del banco, aunque posteriormente estas inversiones generaran pérdidas. La Comisión no califica tales intervenciones de ayudas estatales hasta que no puede demostrar, sobre la base de hechos precisos, que la intervención del banco, reubicada en su contexto, no respondía a los criterios de un inversor privado en una economía de mercado.(23) Para apreciar si las medidas de financiación de las que se benefició TASQ incluyen elementos de ayuda, la Comisión se sitúa no ya en la situación presente, cuando ya se conoce el resultado de estas financiaciones, sino en el momento en el que el Crédit Lyonnais concedió estas financiaciones, anteriormente a 1995.(24) Para determinar el carácter de ayuda de una operación de financiación con fondos públicos como ésta, la Comisión aplica el principio del inversor privado en una economía de mercado(5) y concluye que se trata de una ayuda estatal si no se respeta este principio, es decir, si un inversor privado, en condiciones idénticas, no habría concedido tales financiaciones a la empresa, habida cuenta de su riesgo y su rentabilidad prevista.(25) La primera operación de aportación de capital data de 1988 y se estima en 4 millones de francos franceses. Las autoridades francesas explicaron que la participación del Crédit Lyonnais en esta operación se había limitado a 2,6 millones de francos franceses. Para apreciar la lógica de esta operación, es necesario recordar que la sociedad en cuestión acababa de ser creada, con un capital circunscrito a 4 millones de francos franceses y personal limitado. La empresa conoció inmediatamente un gran éxito comercial. En 1989 contaba ya con 150 terceros clientes y su volumen de negocios era de casi 65 millones que deben compararse con los 4 millones del año anterior. El crecimiento del volumen de negocios hacía pues indispensable un aumento de capital, habida cuenta de los activos materiales necesarios. Tal aumento era al mismo tiempo conveniente, habida cuenta del éxito de la empresa y sus perspectivas de rendimiento. Éstas eran también coherentes con las previsiones de crecimiento del mercado formuladas por varios expertos, que estimaban en un 20-25 % al año el crecimiento del mercado francés del mantenimiento para terceros en el período 1987-1992. A este respecto y habida cuenta de la fase de despegue de la empresa, sería erróneo considerar que las pérdidas de 1988 constituían una manifestación de la crisis de la empresa. Por lo tanto, los datos que obran en poder de la Comisión permiten considerar que la inversión elegida por el Crédit Lyonnais coincidía con la que un inversor privado habría hecho en condiciones similares. Por otra parte, las buenas perspectivas se confirmaron dos años después, en 1990, cuando TASQ ya registraba resultados positivos significativos tanto de explotación (7 millones) como a nivel global (más de 5 millones), lo que corresponde a un rendimiento especialmente elevado del capital (alrededor del 67 %) y que casi permitía absorber tres cuartas partes de las pérdidas de los primeros años. Habida cuenta de estos elementos, la Comisión considera que el aumento de capital de 1988 no contiene ayudas estatales.(26) Las aportaciones de capital por un importe de 26 millones de francos franceses para TASQ y de 30,6 millones para Métroservice se efectuaron en noviembre de 1991 con vistas a la fusión entre estas dos sociedades. En un contexto caracterizado por una disminución del crecimiento del mercado pero también por el desarrollo de la microinformática y las tecnologías de la información, la fusión debía permitir a TASQ abrirse más ampliamente al mercado del mantenimiento para terceros con el fin de equilibrar sus actividades, aún demasiado orientadas a los mercados del Crédit Lyonnais, así como alcanzar rápidamente un tamaño crítico que le habría permitido lograr economías de escala significativas. En aquellos momentos se registraba un movimiento creciente de las operaciones de reestructuración y concentración en el mercado en cuestión. En este sentido, TASQ requería una aportación de fondos para apoyar el fuerte crecimiento de la actividad de 1991 y adaptar las estructuras y los medios a la naturaleza y al volumen de las actividades, mientras que Métroservice, que venía de una situación más difícil, debía cubrir las pérdidas previstas para el año inmediatamente anterior a la fusión. Por lo tanto, la toma de control de Métroservice por el Crédit Lyonnais, que era su antiguo acreedor, proporcionaba al banco la ocasión deseada de permitir a TASQ alcanzar fácilmente un tamaño adaptado a la explotación de las economías de escala y las sinergias entre las dos empresas. El comportamiento del Crédit Lyonnais parece, teniendo en cuenta también la evolución favorable del mercado, conforme a la práctica de un inversor diligente. Se ajusta a los movimientos de concentración en el sector basándose en la complementariedad de las dos sociedades y las economías de escala inducidas por la operación de fusión en términos de cobertura geográfica e inversiones técnicas. Habida cuenta de estos elementos, la Comisión considera que la doble operación de aportación de capital puede equipararse a la de un inversor diligente y que por lo tanto no contiene ayudas estatales.(27) Respecto a la aportación de capital de 51 millones de francos franceses realizada en diciembre de 1991 y mencionada en la apertura del procedimiento, las autoridades francesas explicaron que no se trata de una recapitalización sino del efecto mecánico de la fusión entre las dos empresas controladas por el Crédit Lyonnais. En efecto, con ocasión de la fusión la sociedad absorbente (TASQ) emitió nuevos títulos como contrapartida de la anulación de los títulos de la sociedad absorbida para remunerar sus contribuciones de activos netos. La paridad de cambio elegida (15 acciones de TASQ Internacional, antes Métroservice, por 2 acciones de TASQ) se decidió aplicando los distintos métodos de comparación disponibles, lo que equivale a una estimación similar de los valores de las dos empresas. Los activos y pasivos aportados por TASQ fueron objeto de una evaluación detallada conforme a los principios habituales. El conjunto de la operación y sus detalles recibieron la aprobación de la Comisión de Bolsa (COB) y del Comisario responsable de las contribuciones nombrado por el Tribunal de Comercio. Habida cuenta de estos elementos, y tras confirmar que la operación no implicó ninguna ventaja financiera en favor de TASQ, la Comisión considera que esta operación no contiene ayudas estatales.ii) Financiación de la empresa por el CDR(28) El CDR financió TASQ en dos ocasiones: en diciembre de 1995, poco después de la disociación, el CDR aportó 5 millones de francos franceses; en junio de 1997, después de un año especialmente negativo (-76 millones de francos franceses), la empresa recibió 60 millones. En agosto de 1998, el CDR vendió a la empresa por 16 millones de francos franceses.(29) Con el fin de examinar estas dos operaciones conviene en primer lugar observar, tal como ha señalado la Comisión en su Decisión 98/490/CE relativa a las ayudas concedidas al Crédit Lyonnais(6), que "los recursos de CDR son de naturaleza pública, con arreglo a lo dispuesto en el artículo 92 del Tratado"(7), no sólo porque esta entidad es filial al 100 % de una empresa pública, sino también porque se financia mediante un préstamo subordinado garantizado por el Estado y porque es éste quien se hace cargo de sus pérdidas. La Comisión observa que estas operaciones no se acogen a excepción alguna que les exima del cumplimiento de las obligaciones emanadas de los artículos 92 y 93 del Tratado y que, entre otras cosas, las autoridades francesas y CDR no podrían estar eximidas de estas obligaciones en virtud de la Decisión 95/547/CE ni de la presente Decisión. Entre otras cosas, conviene señalar que sólo se considerará que las operaciones de CDR con sus filiales no incluyen ningún elemento de ayuda si se conforman al principio denominado de "inversor privado en economía de mercado" y en caso de que toda inyección de fondos (o condonación de deudas) se ajuste a este principio. En su Comunicación a los Estados miembros(8) relativa a los principios que se han de aplicar para determinar si una intervención pública se ha de considerar ayuda, la Comisión considera que las inyecciones de capital a las empresas públicas contienen elementos de ayudas estatales si, en circunstancias análogas, un inversor privado no habría procedido a la inyección de capital en cuestión, habida cuenta de la remuneración esperada de la aportación de fondos. Mediante carta de 16 de octubre de 1997 remitida al Ministerio de Economía, Hacienda e Industria, el comisario Karel Van Miert recordó que las operaciones de CDR que impliquen una recapitalización de sus activos, una venta a precio negativo o una anulación de deudas podrían ser constitutivas de ayudas y deberían ser notificadas a la Comisión. De modo similar, también han de notificarse a la Comisión las cesiones de los activos de CDR que no cumplan unos procedimientos abiertos y transparentes de licitación. Sólo quedan exentas de esta obligación las operaciones que se sitúen indiscutiblemente por debajo del umbral de minimis de ayuda de 100000 ecus.(30) Por las razones anteriormente mencionadas, las medidas de recapitalización decididas por el CDR en favor de TASQ deben examinarse como tales y no cabe considerar que han sido aprobadas en el marco del plan de salvamento y reestructuración del banco, que solo se refiere a las ayudas concedidas al Crédit Lyonnais en cuanto tal.(31) La Comisión admite la pertinencia del argumento de la consideración de los riesgos bancarios y de las cuentas de orden al evaluar la racionalidad económica de la elección del accionista CDR. La Comisión reconoce también que, considerada aisladamente en el tiempo, la intervención del Estado, por medio del CDR, a partir de la disociación de 1995, pudo en general, y salvo casos particulares, responder a objetivos de gestión sana, de minimización de las pérdidas y de conservación de los intereses patrimoniales del Estado.(32) Para que tal presunción de comportamiento de inversor diligente por parte del CDR se confirme en el caso analizado, es necesario en primer lugar demostrar que el CDR pretendió rentabilizar al máximo el producto de la venta de la empresa y que el procedimiento de venta fue abierto, transparente y no discriminatorio [véase el inciso iii)], de modo que las aportaciones de capital realizadas por el CDR se justificaban plenamente y que sin duda alguna no incluían elementos de ayuda a la persona que se hacía cargo de la empresa en crisis.(33) No obstante, para evaluar estas operaciones con arreglo al artículo 87, la Comisión considera la totalidad de la actividad del Estado respecto a TASQ, inicialmente a través del Crédit Lyonnais y sus filiales y luego del CDR, totalidad que no se considera interrumpida por la disociación de la empresa en el CDR como si nada hubiese ocurrido con anterioridad a 1995. Si la Comisión no adoptase este enfoque, los Estados miembros podrían conceder ayudas y sustraerse fácilmente a las consecuencias del artículo 87 del Tratado y al control de la Comisión previsto por el Tratado, mediante la creación de estructuras de separación de activos en las cuales se disocia a las empresas beneficiarias de las ayudas con sus deudas y obligaciones y alegando la racionalidad del comportamiento económico del gestor de la separación de activos con respecto a la empresa disociada y a sus obligaciones.(34) En el caso analizado, es necesario tener en cuenta ante todo que la primera operación de aportación de capital se realizó exactamente después del paso de la empresa al CDR. Hay que tener en cuenta en primer lugar que no se trata de una aportación de fondos nuevos sino simplemente de la conversión en capital de una deuda de 5 millones de francos franceses. El importe del riesgo del CDR frente a TASQ no cambió. Después de años caracterizados inicialmente por los costes de la reestructuración tras la fusión y a continuación por la débil coyuntura del sector, el año 1995 representó para TASQ un aumento significativo del volumen de negocios y la vuelta a la obtención de beneficios, a pesar de un perjuicio de 9 millones de francos franceses resultante de prácticas de competencia desleal. TASQ aparece pues como una empresa en fase de reactivación con buenas perspectivas de viabilidad y que opera en un mercado cuyo crecimiento se reactiva de nuevo, según se desprende de los análisis financieros realizados en aquel entonces. Los indicadores financieros relativos a TASQ y la situación del mercado permitían al CDR esperar un rendimiento suficiente de su inversión. En este contexto, la Comisión considera que el comportamiento del CDR puede justificarse con arreglo al principio del inversor privado. Además estima que la conversión en capital de la deuda de TASQ con el CDR no constituye la materialización final de una ayuda concedida al término de un proceso duradero de apoyo a la empresa adoptado previamente por el Crédit Lyonnais antes de su disociación en el CDR. Por lo tanto, la Comisión considera que tal operación no contiene ayudas estatales.(35) Cierto es que el ejercicio 1996 se caracterizó por las pérdidas importantes de TASQ, que podrían sembrar dudas sobre el carácter diligente de la decisión de 1995. No obstante, parte de estas pérdidas se debía a elementos imprevisibles, mientras que otra parte era inevitable. Todas las pérdidas se explican por hechos no recurrentes que dieron lugar a la constitución de provisiones excepcionales.(36) En primer lugar, TASQ se había lanzado a la actividad "hacia el público en general", pero esta actividad generó pérdidas significativas en 1996 (- 6 millones de francos franceses) lo que condujo también a decidir constituir, para el ejercicio siguiente, una provisión de 16 millones de francos franceses para cubrir las pérdidas resultantes de la resolución de los contratos correspondientes. Además TASQ hubo de amortizar, mediante una provisión de 10 millones de francos franceses, el fondo de comercio residual vinculado al contrato de mantenimiento con el Crédit Lyonnais: éste en realidad había comunicado a TASQ en 1996 su intención de concluir sus contratos con carácter anual.(37) En segundo lugar, TASQ debió hacer frente a problemas vinculados a los bienes inmuebles cuyo disfrute tenía, con condiciones de penalización. Hubo de efectuar una provisión de casi 60 millones de francos franceses para tener en cuenta el sobrecoste de los alquileres y la infrautilización de los locales de explotación. Si bien ya se experimentaron tales problemas en 1995, su importancia aumentó más tarde y en cualquier caso no dejaba otra alternativa al CDR, habida cuenta de los compromisos que había dado al Crédit Lyonnais a este respecto. En efecto, el CDR había concedido en el momento de la separación de activos una garantía de reembolso en favor del Crédit Lyonnais sobre los compromisos inmobiliarios suscritos por TASQ con dos filiales del banco. Además, en virtud del protocolo de acuerdo(9) entre el Estado francés y el Crédit Lyonnais de 5 de abril de 1995, autorizado por la Decisión 95/547/CE de la Comisión, de 26 de julio de 1995, relativa a las ayudas al Crédit Lyonnais, el CDR se convirtió en avalista, en caso de incumplimiento de TASQ del reembolso de dos contratos de arrendamiento financiero firmados con estas dos sociedades. El valor de este aval se estimó en más de 81 millones de francos franceses.(38) La decisión del CDR de aportar capital a TASQ en 1997 hasta un máximo de 60 millones de francos franceses debe evaluarse a la luz de estos tres factores: los compromisos descritos en el apartado 37, el objetivo asignado al CDR de vender o liquidar cuanto antes sus participaciones y el esfuerzo de reestructuración empezado por TASQ a partir de 1996.(39) La aplicación de un plan radical de reestructuración desembocó en 1997 en una importante reducción del volumen de negocios (- 14 %). Los resultados de esta medida importante y voluntarista se materializaron inmediatamente: TASQ registró en 1997 resultados muy positivos tanto de explotación (+ 14 millones de francos franceses) como a nivel global (+ 30 millones de francos franceses). Hay que tener en cuenta a este respecto que TASQ fue la empresa francesa de su sector que más beneficios obtuvo en 1997. El plan de negocios establecido por la sociedad de bolsa Ferri en colaboración con TASQ preveía un resultado negativo en 1998, alcanzar el equilibrio en 1999 y volver a obtener beneficios en 2000, con un rendimiento después de impuestos de los fondos propios del orden de un 17 %. Las previsiones para los años siguientes reflejaban un rendimiento de los fondos propios del 20 % en el año 2002. Aunque se da por demasiado aleatorio el resultado de 2002, el rendimiento previsto en 2000 parece satisfactorio para un inversor diligente, teniendo en cuenta, en particular, el nivel de los tipos de interés a largo plazo para inversiones sin riesgo (entre 5 y 6 %).(40) A este respecto, las autoridades francesas afirmaron que la opción de la recapitalización y la venta de TASQ elegida por el CDR fue en cualquier caso la menos onerosa. En primer lugar, porque el coste estimado de una liquidación de mutuo acuerdo de TASQ habría sido de un importe superior al coste de la recapitalización menos el producto de la venta de TASQ. En segundo lugar, porque el CDR estaba vinculado al aval de reembolso en favor del Crédit Lyonnais de los compromisos inmobiliarios suscritos por TASQ y descritos en el considerando 37, cuyo coste de resolución se valoraba en más de 81 millones de francos franceses.(41) A este respecto, la Comisión rechaza el primer argumento de las autoridades francesas, ya que considera que los costes de liquidación admisibles con objeto de evaluar la existencia de ayudas en una operación realizada por el Estado accionista se limitan al valor de las acciones que éste posee. La Comisión y el Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas, en precedentes análogos(10), han rechazado ya este argumento consistente en extender la responsabilidad del Estado accionista sobre el pasivo de liquidación más allá de sus aportaciones al capital de la empresa, porque esta extensión de la responsabilidad establecía una amalgama entre las funciones del Estado accionista y del Estado providencia.(42) Por el contrario, en el caso analizado y dado que la Comisión había aceptado la garantía otorgada por el CDR al Crédit Lyonnais en el marco de sus decisiones relativas a las ayudas al Crédit Lyonnais, admite que el CDR pueda haber tenido otras obligaciones frente al Crédit Lyonnais asumidas al lanzar la operación de separación de activos en favor del banco, en la medida en que estas obligaciones corresponden a cargas que la empresa ya tenía antes de la decisión de su disociación en el CDR. Dado que los costes de estas obligaciones (81 millones de francos franceses asumidos por la persona que se hace cargo de la empresa en crisis) son superiores al coste neto de la operación de aportación de capital (60 - 16 = 44 millones de francos franceses), la Comisión considera que el CDR actuó como un inversor privado que operaba en condiciones normales de una economía de mercado, siempre que se demuestre que el procedimiento de privatización siguió los principios enunciados por la Comisión que garantizan una apertura a la competencia efectiva y transparente entre los compradores potenciales, de tal modo que se rentabilicen al máximo los productos de la venta de TASQ [inciso iii)]. En su valoración del carácter diligente de la decisión del CDR, la Comisión tiene también en cuenta que la operación en cuestión se inscribe en un plan de reestructuración importante y susceptible de reubicar a TASQ en una situación normal de mercado y restablecer su viabilidad para cederlo en las mejores condiciones.iii) Posibles ayudas resultantes del procedimiento de privatización de la empresa(43) Según se evoca en la Comunicación de incoación del presente procedimiento, con el fin de determinar si una operación de privatización puede incluir elementos de ayuda, la Comisión aplica los criterios generales que se han definido con el transcurso del tiempo sobre la base del examen de casos concretos, y se han ratificado en su XXIII Informe sobre la política de competencia de 1993(11). También había recordado expresamente estos criterios a las autoridades francesas en una carta del Director General de Competencia de 14 de julio de 1993. Tal como se afirma en dicha carta, la venta de algunas empresas públicas puede implicar elementos de ayuda estatal que deben ser objeto de una notificación previa de conformidad con lo dispuesto en el artículo 88 del Tratado.(44) Los criterios descritos en dicha carta son los siguientes:a) se excluye la existencia de ayuda y no es necesario notificar si se cumplen las condiciones siguientes:- la venta se efectúa mediante licitación sin restricciones, con arreglo a modalidades y condiciones no discriminatorias y transparentes,- se cede la empresa al mejor postor, y- las partes interesadas disponen de un plazo suficiente para preparar su oferta y reciben todas las informaciones necesarias para poder realizar una evaluación concreta;b) en cambio, las siguientes ventas deben notificarse previamente de conformidad con lo dispuesto en el apartado 3 del artículo 88 del Tratado, ya que pueden contener elementos de ayuda estatal:- cualquier cesión realizada mediante licitación restringida o venta directa,- cualquier cesión precedida de un procedimiento de condonación de deudas por parte del Estado, de empresas públicas o de todo organismo público,- cualquier cesión precedida de una conversión de la deuda en capital o de un aumento de capital,- cualquier cesión realizada en condiciones que no serían aceptables para una transacción realizada entre inversores que operasen en una economía de mercado.(45) En el presente caso, las autoridades francesas indicaron que el procedimiento de privatización fue encomendado a un gabinete independiente especializado (Développement et Finances) y realizado mediante licitación entre cerca de sesenta compradores potenciales de TASQ, de los cuales varios eran extranjeros o se hallaban bajo control extranjero. Las autoridades francesas pusieron de manifiesto también que la oferta había sido transparente e incondicional, que los plazos eran razonables y que se había informado a los candidatos completa y continuamente. En particular, los documentos entregados a la Comisión ponen de manifiesto que la venta de TASQ no se supeditó a ninguna condición particular de mantenimiento de puestos de empleo, localización, o continuidad de la actividad.(46) Respecto a la elección de la persona que se hace cargo de la empresa en crisis, las autoridades francesas indicaron que, entre los tres candidatos elegidos, solamente dos presentaron una oferta en firme. Estas ofertas divergían mínimamente, en torno a un 1 %. La oferta más elevada no se seleccionó debido a la debilidad de su financiación, dado que la garantía de financiación presentada no se ajustaba a la ley. La oferta seleccionada finalmente se ajustó para tener en cuenta la evaluación más reciente de los capitales propios de TASQ al 30 de junio de 1998, de acuerdo con el convenio de cesión de TASQ. El precio final corresponde al valor más alto del abanico de evaluaciones de la empresa que el gabinete Mazard et Guerard elaboró en su calidad de experto independiente designado por el CDR. Habida cuenta de todos estos elementos, la Comisión considera que la operación de privatización de TASQ no dio lugar a ayudas estatales, ni en favor de TASQ ni en favor de la persona que se hizo cargo de la empresa en crisis.VICONCLUSIONES(47) En conclusión, la Comisión considera que, en el caso analizado y habida cuenta de los elementos disponibles, las operaciones mencionadas anteriormente no contienen ayudas estatales en favor de TASQ según lo dispuesto en el artículo 87 del Tratado.HA ADOPTADO LA PRESENTE DECISIÓN:Artículo 1Las aportaciones de capital a TASQ por un importe de 4 millones de francos franceses y de 56 millones de francos franceses efectuadas por el Crédit Lyonnais en 1988 y 1991 así como las aportaciones de capital a TASQ por un importe de 5 millones de francos franceses y de 60 millones de francos franceses efectuadas por el CDR en 1995 y 1997 no constituyen ayudas incluidas en el ámbito de aplicación del apartado 1 del artículo 87 del Tratado.Artículo 2El destinatario de la presente Decisión será la República Francesa.Hecho en Bruselas, el 3 de mayo de 2000.Por la ComisiónMario MontiMiembro de la Comisión(1) DO C 194 de 12.7.1999, p. 9.(2) Véase la nota 1.(3) Véase el XXIII Informe sobre la política de competencia, sección 403, p. 276. Los principios citados por la Comisión en dicho Informe se comunicaron previamente a las autoridades francesas por carta del Director General de Competencia de 14 de julio de 1993.(4) Véase, en particular, Tribunal de Primera Instancia, asunto T-358/94: Compagnie nationale Air France contra Comisión de las Comunidades Europeas (Recopilación 1996, p. II-2109).(5) Véase, en particular, la Comunicación de la Comisión a los Estados miembros (DO C 307 de 13.11.1993, p. 3).(6) DO L 221 de 8.8.1998, p. 28.(7) A partir del 1 de mayo de 1999 el artículo 92 del Tratado CE pasó a ser el artículo 87 del Tratado CE según ha quedado modificado por el Tratado de Amsterdam, y el artículo 93 pasó a ser el artículo 88.(8) DO C 307 de 13.11.1993, p. 3.(9) DO L 308 de 21.12.1995, p. 92.(10) Véase, en particular, la Decisión 94/1073/CE de la Comisión (Niveladora), (DO L 386 de 31.12.1994, p. 5), y la sentencia elegida por el Tribunal en los asuntos acumulados C-278/92, C-279/92 y C-280/92: Reino de España contra Comisión de las Comunidades Europeas (Hytasa), de 14.09.1994 (Recopilación 1994, p. I-4103), apartado 22 de los motivos.(11) Véase la nota 4.