CELEX: 52002PC0201
Language: es
Date: 2002-05-08
Title: Propuesta de Recomendación del Consejo relativa a la prevención y la reducción de los riesgos asociados a la drogodependencia

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52002PC0201

Propuesta de Recomendación del Consejo relativa a la prevención y la reducción de los riesgos asociados a la drogodependencia  /* COM/2002/0201 final - CNS 2002/0098 */  

Propuesta de RECOMENDACIÓN DEL CONSEJO relativa a la prevención y la reducción de los riesgos asociados a la drogodependencia(presentada por la Comisión)EXPOSICIÓN DE MOTIVOSEn su Comunicación al Consejo y al Parlamento Europeo sobre la aplicación del Plan de acción sobre drogas (2000-2004) de la UE [1], la Comisión anunció la preparación de una propuesta de recomendación del Consejo sobre la prevención y la reducción de los riesgos asociados a la drogodependencia.[1]  COM(2001) 301 final.La Estrategia europea de lucha contra la droga (2000-2004), aprobada por el Consejo Europeo en diciembre de 1999, tiene tres objetivos principales en materia de salud pública:* reducir de forma significativa en un plazo de cinco años la prevalencia del consumo de drogas así como la iniciación en su consumo, especialmente entre los jóvenes de menos de 18 años;* reducir sustancialmente en un plazo de cinco años la incidencia de los daños para la salud relacionados con las drogas (sida, hepatitis B y C, tuberculosis, etc.) y el número de fallecimientos relacionados con las drogas;* aumentar de forma significativa el número de adictos tratados con éxito.La principal finalidad de la presente recomendación del Consejo, que se basa en el artículo 152 del Tratado, es facilitar el logro del segundo de estos objetivos por los Estados miembros.En los informes anuales del OEDT (Observatorio Europeo de las Drogas y las Toxicomanías) se describen la situación y las tendencias del consumo de drogas y de los daños que causa a la salud [2]. Los mayores niveles de consumo de drogas ilegales se observan entre adultos jóvenes, con índices que llegan a superar el doble de los registrados en el conjunto de la población. El cánnabis es la droga ilegal más extendida, seguido de las anfetaminas y el éxtasis en segunda posición. El consumo de cocaína, en tercer lugar, está aumentando, y la heroína se mantiene en un nivel bajo generalmente estable. La prevalencia del sida y de las hepatitis B y C entre los consumidores de droga por vía intravenosa parece relativamente estable, aunque la prevalencia de infecciones por hepatitis C es elevada [3].[2]  Según los datos facilitados por el OEDT.[3]  Según los datos facilitados por el OEDT.Las medidas de reducción de los riesgos han logrado que disminuyan las cifras de muertes y de graves problemas de salud relacionados con la droga [4]. Estas medidas incluyen el intercambio de jeringuillas y otras medidas relacionadas con el consumo por vía intravenosa, los tratamientos de sustitución [5], los servicios de fácil acceso, la información y el asesoramiento sobre relaciones sexuales seguras y consumo de drogas menos arriesgado y el trabajo ambulatorio [6].[4]  Según los datos facilitados por el OEDT.[5]  OEDT (2000), Reviewing current practice in drug-substitution treatment in the European Union, Serie Insights nº 3, Luxemburgo: Oficina de Publicaciones Oficiales de las Comunidades Europeas.[6]  OEDT (1999), Outreach work among drug users in Europe: concepts, practice and terminology, Serie Insights n° 2, Luxemburgo: Oficina de Publicaciones Oficiales de las Comunidades Europeas.La intensidad de las respuestas encaminadas a la reducción de riesgos difiere considerablemente entre los distintos Estados miembros. Aquellos que disponen de menos medidas de reducción de riesgos pueden sufrir nuevos incrementos de la transmisión de sida, hepatitis B y hepatitis C [7].[7]  OEDT (2001), Estimating coverage of harm reduction measures for injection drug users in the European Union (proyecto de informe final), OEDT, Lisboa.La evaluación es una valiosa herramienta para mejorar la prevención de las toxicomanías y la reducción de los riesgos asociados a la drogodependencia [8]. El plan de acción dedica todo un capítulo a la evaluación, y las políticas comunitaria y nacionales podrían lograr progresos significativos en este aspecto. La presente recomendación del Consejo también pretende apoyar el desarrollo de la evaluación basada en la experiencia para reforzar la eficacia de la prevención de las toxicomanías y de la reducción de los riesgos que entrañan para la salud.[8]  OEDT (2000), Evaluation: a key tool for improving drug prevention, Serie Scientific Monographs n° 5, Luxemburgo: Oficina de Publicaciones Oficiales de las Comunidades Europeas.La presente recomendación del Consejo está en consonancia con la Declaración sobre los principios fundamentales de la reducción de la demanda de estupefacientes adoptada en la sesión extraordinaria de las Naciones Unidas sobre la lucha contra el problema mundial de los estupefacientes que se celebró en junio de 1998, y con la Declaración sobre reducción de los daños adoptada en la Conferencia de Ministros del Grupo Pompidou del Consejo de Europa en octubre de 2000.2002/0098 (CNS)Propuesta de RECOMENDACIÓN DEL CONSEJO relativa a la prevención y la reducción de los riesgos asociados a la drogodependenciaEL CONSEJO DE LA UNIÓN EUROPEA,Visto el Tratado constitutivo de la Comunidad Europea, y, en particular, el párrafo segundo del apartado 4 de su artículo 152,Vista la propuesta de la Comisión [9],[9]  COM(2000) XXX final.Visto el dictamen del Parlamento Europeo [10],[10]  DO C [...], de [...], p. [...]Visto el dictamen del Comité Económico y Social [11],[11]  DO C [...], de [...], p. [...]Visto el dictamen del Comité de las Regiones [12],[12]  DO C [...], de [...], p. [...]Considerando lo siguiente:Conforme a lo dispuesto en la letra p) del apartado 1 del artículo 3 del Tratado, la acción de la Comunidad debe implicar una contribución al logro de un alto nivel de protección de la salud. Asimismo, el párrafo tercero del apartado 1 del artículo 152 del Tratado contempla la acción dirigida a reducir los daños a la salud producidos por las drogas, que incluye la información y la prevención.El Consejo Europeo reunido en Helsinki los días 10 y 11 de diciembre de 1999 aprobó la Estrategia europea en materia de lucha contra la droga (2000-2004), que abarca todas las actividades de la Unión Europea en relación con los estupefacientes y propugna varios objetivos prioritarios; estos objetivos incluyen una reducción sustancial en un plazo de cinco años de la incidencia de los daños para la salud relacionados con las drogas (sida, hepatitis B y C, tuberculosis, etc.) y del número de fallecimientos relacionados con las drogas.El Consejo Europeo reunido en Santa Maria da Feira los días 19 y 20 de junio de 2000 aprobó el plan de acción de la UE en materia de drogas 2000-2004 [13] como un instrumento crucial para trasladar la estrategia europea en materia de lucha contra la droga (2000-2004) en acciones concretas que faciliten una respuesta integrada y pluridisciplinaria al problema de las drogas.[13]  Doc. 9283/00 CORDROGUE 32 del Consejo de la Unión Europea.La Comisión, en su Comunicación al Consejo, al Parlamento Europeo, al Comité Económico y Social y al Comité de las Regiones sobre un plan de acción de la Unión Europea en materia de lucha contra la droga (2000-2004) [14], considera que la mejor estrategia es un enfoque amplio, que cubra todas las áreas de la prevención del abuso de drogas, desde la disuasión del uso inicial hasta la reducción de las consecuencias negativas sociales y para la salud.[14]  COM(99) 239 final.El Parlamento Europeo, en su Resolución sobre la Comunicación de la Comisión al Consejo, al Parlamento Europeo, al Comité Económico y Social y al Comité de las Regiones, sobre un plan de acción de la Unión Europea en materia de lucha contra la droga (2000-2004) [15], se felicita por el objetivo de reducir la mortalidad entre los toxicómanos y pide a la Unión Europea y a los Estados miembros que promuevan y desarrollen políticas de reducción de riesgos, permitiendo a los distintos Estados miembros adoptar medidas y realizar experiencias en este ámbito.[15]  Doc. A5-0063/1999 - Edición definitiva.El Programa de acción comunitario relativo a la prevención de la toxicomanía en el marco de la acción en el ámbito de la salud pública [16] y el Programa de acción comunitario relativo a la prevención del sida y de otras enfermedades transmisibles en el marco de la acción en el ámbito de la salud pública [17] han dado su apoyo a proyectos encaminados a prevenir y reducir los riesgos asociados a la drogodependencia, fomentando la cooperación entre los Estados miembros, apoyando su actuación y promoviendo la coordinación de sus políticas y programas. Ambos programas han contribuido a mejorar la información, la educación y la formación con la finalidad de prevenir la drogodependencia y sus riesgos asociados, particularmente para los jóvenes y los grupos especialmente vulnerables.[16]  Decisión nº 102/97/CE del Parlamento Europeo y del Consejo de 16 de diciembre de 1996 (DO L 19 de 22.1.1997, p. 25).[17]  Decisión nº 647/96/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 29 de marzo de 1996 (DO L 95 de 16.4.1996, p. 16).La Comisión, en su propuesta de decisión del Parlamento Europeo y del Consejo por la que se adopta un programa de acción comunitario en el ámbito de la salud pública (2001-2006) [18], incluye el desarrollo de estrategias y medidas sobre los factores determinantes de la salud relacionados con el modo de vida, uno de los cuales es la drogodependencia.[18]  COM(2000) 285 final.Dado que, según las investigaciones, la morbilidad y la mortalidad asociadas a la drogodependencia afectan a un número considerable de ciudadanos europeos, los riesgos sanitarios asociados con la drogodependencia constituyen un grave problema para la salud pública [19].[19]  OEDT (2000), Informe anual sobre el problema de la drogodependencia en la Unión Europea, Luxemburgo: Oficina de Publicaciones Oficiales de las Comunidades Europeas.Conforme al principio de subsidiariedad, cualquier nueva medida en un ámbito que no sea de la competencia exclusiva de la Comunidad, como la prevención y reducción de los riesgos asociados a la drogodependencia, sólo podrá ser adoptada por la Comunidad si, debido a la dimensión o a los efectos de la acción contemplada, sus objetivos pueden lograrse mejor por la Comunidad que por los Estados miembros. La prevención y la reducción de los riesgos asociados a la drogodependencia no pueden limitarse a una región geográfica o a un Estado miembro, por lo que la acción requiere una coordinación a nivel comunitario.Deberían adoptarse normas sobre la presentación de informes a escala nacional y comunitaria para el seguimiento de las medidas adoptadas por los Estados miembros a este respecto, de los resultados de las mismas y del modo en que los Estados miembros hayan seguido estas recomendaciones.RECOMIENDA:1. Para proporcionar un elevado nivel de protección de la salud, los Estados miembros deben fijar como objetivo de salud pública la prevención de la drogodependencia y la reducción de los riesgos asociados a ésta.2. Para reducir de forma sustancial la incidencia de daños para la salud asociados a las drogas (sida, hepatitis B y C, tuberculosis, etc.) y el número de muertes relacionados con las mismas, los Estados miembros deben poner a disposición, como parte integrante de sus políticas generales de prevención y tratamiento de las toxicomanías, servicios y entidades de diversa índole, con el objetivo particular de reducir los riesgos; para ello, los Estados miembros deben:(1) ofrecer información y asesoramiento a los consumidores de drogas para fomentar la reducción de los riesgos y facilitar su acceso a los servicios oportunos;(2) informar a las comunidades y familias y hacer posible su participación en la prevención y reducción de los riesgos asociados a la drogodependencia;(3) incluir metodologías de trabajo ambulatorio en sus políticas nacionales contra la droga, así como apoyar una formación adecuada para el trabajo ambulatorio y el desarrollo de normas y métodos de trabajo, según la definición de trabajo ambulatorio como una actividad orientada hacia la comunidad y emprendida para tomar contacto con individuos o grupos de poblaciones de riesgo especiales, con los que no toman contacto o a los que no llegan eficazmente los servicios existentes o los canales tradicionales de la educación para la salud;(4) estimular la participación de especialistas y voluntarios en el trabajo ambulatorio, incluidas las situaciones de emergencia relacionadas con las drogas;(5) fomentar el establecimiento de redes y la cooperación entre los organismos que realicen el trabajo ambulatorio, con el fin de garantizar la continuidad de los servicios y facilitar el acceso de los usuarios;(6) proporcionar un tratamiento de sustitución completo, que se apoye en una asistencia psicosocial adecuada, teniendo en cuenta que debe ponerse a disposición, conforme a las necesidades del usuario, una amplia gama de opciones de tratamiento distintas, incluido el tratamiento sin drogas;(7) adoptar medidas para prevenir el desvío de las sustancias de sustitución, garantizando al mismo tiempo un acceso apropiado al tratamiento;(8) promover una vacunación contra la hepatitis B con la cobertura adecuada para los consumidores de drogas por vía intravenosa;(9) proporcionar un acceso adecuado a los preservativos y a la distribución, programas y puntos de intercambio de agujas y jeringuillas;(10) disponer de servicios de emergencia para los casos de sobredosis;(11) llevar a cabo la debida integración entre la asistencia primaria sanitaria y social y los enfoques especializados para la reducción de riegos;(12) apoyar la formación y cualificación del personal responsable de la reducción de riesgos;3. Para llevar a cabo una evaluación capaz de potenciar la eficacia y la eficiencia de la prevención de las toxicomanías y la reducción de los riesgos para la salud relacionados con las drogas, los Estados miembros deben:(1) basarse principalmente en datos científicos sobre la eficacia a la hora de seleccionar la intervención oportuna;(2) diseñar y poner en práctica protocolos de evaluación adecuados para todos los programas de prevención de las toxicomanías y reducción de riesgos, así como incluir la planificación y realización de una evaluación apropiada entre las condiciones que deben cumplir los beneficiarios para obtener financiación pública;(3) promover evaluaciones de las necesidades en la fase inicial de cada programa;(4) establecer y hacer aplicar criterios de calidad de las evaluaciones, tomando en cuenta las directrices del Observatorio Europeo de la Droga y las Toxicomanías (OEDT) para la evaluación de la prevención del consumo de drogas [20] y para la evaluación del trabajo ambulatorio [21], así como el cuestionario de la base de datos EDDRA [22] (Sistema europeo de información sobre la reducción de la demanda de droga);[20]  OEDT (1998), Guidelines for the evaluation of drug prevention: a manual for programme-planners and evaluators, Serie Manuals nº 1, Luxemburgo: Oficina de Publicaciones Oficiales de las Comunidades Europeas.[21]  http://www.emcdda.org/multimedia/project_reports/responses/guidelines_outreach.pdf[22]  http://www.emcdda.org.(5) organizar la recogida de datos normalizada y la difusión de información sobre las actividades ambulatorias, los tratamientos de sustitución, los programas de intercambio de jeringuillas y los servicios de información y asesoramiento encaminados a la reducción de los riesgos asociados a la drogodependencia, y transmitir esta información al OEDT, con arreglo a sus directrices y recomendaciones, en particular a través de los puntos focales nacionales de la red europea Reitox;(6) hacer un uso eficaz de los resultados de las evaluaciones para la redefinición y el desarrollo de las políticas de prevención en el ámbito de las drogas;(7) elaborar programas de formación para la evaluación destinados a niveles y públicos diferentes;(8) integrar métodos innovadores que permitan la participación de todos los agentes y los responsables en la evaluación, con objeto de incrementar la aceptación de ésta;(9) fomentar, en colaboración con la Comisión, el intercambio de resultados de los programas, cualificaciones y experiencias dentro de la UE y con los países candidatos, en particular, apoyando la participación de los proyectos nacionales y europeos en la base EDDRA y en otras bases de datos del OEDT.4. Los Estados miembros informarán a la Comisión sobre la aplicación de la presente Recomendación en el plazo de dos años a partir de su adopción y, posteriormente, cuando la Comisión así lo solicite, con objeto de contribuir al seguimiento de la presente Recomendación a escala comunitaria y actuar adecuadamente en el contexto del plan de acción de la UE en materia de drogas 2000-2004.INVITA A LA COMISIÓN:a cooperar con el Grupo Pompidou del Consejo de Europa, la Organización Mundial de la Salud, el Programa de las Naciones Unidas para la Fiscalización Internacional de Drogas y otras organizaciones internacionales pertinentes que actúen en este ámbito;a elaborar, de conformidad con el plan de acción de la UE en materia de drogas 2000-2004 y contando con la ayuda técnica del OEDT, un informe con vistas a la revisión y actualización de la presente Recomendación, tomando en consideración la información que faciliten los Estados miembros a la propia Comisión y al OEDT y los últimos datos y dictámenes científicos disponibles.Hecho en Bruselas, elPor el ConsejoEl Presidente