CELEX: 62008CJ0076
Language: es
Date: 2009-09-10 00:00:00
Title: Sentencia del Tribunal de Justicia (Sala Segunda) de 10 de septiembre de 2009. # Comisión de las Comunidades Europeas contra República de Malta. # Incumplimiento de Estado - Admisibilidad - Conservación de las aves silvestres - Directiva 79/409/CEE - Caza en primavera - Prohibición - Excepción al régimen de protección - Requisito relativo a la inexistencia de "otra solución satisfactoria" - Confianza legítima. # Asunto C-76/08.

Asunto C‑76/08
      Comisión de las Comunidades Europeas
      contra
      República de Malta
      «Incumplimiento de Estado — Admisibilidad — Conservación de las aves silvestres — Directiva 79/409/CEE — Caza en primavera — Prohibición — Excepción al régimen de protección — Requisito relativo a la inexistencia de “otra solución satisfactoria” — Confianza legítima»
      Sumario de la sentencia
      1.        Recurso por incumplimiento — Derecho de la Comisión a recurrir en vía jurisdiccional — Ejercicio discrecional
      (Art. 226 CE; Directiva 79/409/CEE del Consejo, art. 9)
      2.        Medio ambiente — Conservación de las aves silvestres — Directiva 79/409/CEE — Fechas de apertura y de cierre de la caza —
            Excepciones
      (Directiva 79/409/CEE del Consejo, undécimo considerando y arts. 7 y 9)
      1.        El artículo 9, apartado 3, de la Directiva 79/409, relativa a la conservación de las aves silvestres, en su versión modificada,
         para los años 2004 a 2006, por el Reglamento nº 807/2003, y, para el año 2007, por la Directiva 2006/105, no tiene como efecto
         y, por otra parte, no habría podido tener legalmente por objeto supeditar la posibilidad de que la Comisión interponga un
         recurso por incumplimiento a la presentación, por el Estado miembro de que se trata, del informe anual que se prevé en dicha
         disposición. Por el contrario, el apartado 4 del mismo artículo obliga a la Comisión a velar constantemente por que las consecuencias
         de la aplicación por los Estados miembros de las excepciones permitidas por el artículo 9, apartado 1, de la Directiva no
         resulten incompatibles con ésta, sobre la base de las informaciones que obren en poder de la Comisión y, en particular, de
         los informes anuales a que se refiere el citado artículo 9, apartado 3.
      
      Además, supeditar la incoación de un procedimiento de declaración de incumplimiento por la Comisión a la previa transmisión
         de un informe del Estado miembro de que se trata sería, en cualquier caso, contrario a la función de guardiana del Tratado
         que ejerce la Comisión, en virtud de la cual es ella la única competente para decidir si procede incoar el citado procedimiento
         y los motivos por los que debe incoarse.
      
      (véanse los apartados 22 y 23)
      2.        Entre los requisitos que deben cumplirse para que los Estados miembros puedan aplicar el citado régimen especial figura, en
         el artículo 9, apartado 1, de la Directiva 79/49, relativa a la conservación de las aves silvestres, en su versión modificada,
         para los años 2004 a 2006, por el Reglamento nº 807/2003, y, para el año 2007, por la Directiva 2006/105, que no haya otra
         solución satisfactoria. Este requisito no puede considerarse cumplido si el período de caza abierto con carácter excepcional
         coincide innecesariamente con los períodos en los que la Directiva pretende establecer una protección particular. Tal necesidad
         no existe, en particular, si la medida que autoriza la caza con carácter excepcional está destinada únicamente a prorrogar
         los períodos de caza de determinadas especies de aves en territorios ya frecuentados por éstas durante los períodos de caza
         fijados con arreglo al artículo 7 de la Directiva. Falta tal necesidad cuando las especies de que se trata se hallan presentes
         efectivamente en otoño en los territorios en los que puede practicarse la caza en primavera, si bien en cantidades sensiblemente
         menores que en primavera, siempre que tales cantidades no sean insignificantes.
      
      No obstante, la simple afirmación de que dichas especies se hallan efectivamente presentes en otoño en los territorios en
         los que se puede practicar la caza en primavera no basta para que se considere que existe «otra solución satisfactoria» en
         el sentido del artículo 9, apartado 1, de la Directiva. Efectivamente, cuando el legislador comunitario utilizó la expresión
         «otra solución satisfactoria», no pretendió excluir el uso de la excepción prevista en el artículo 9, apartado 1, letra c),
         de la Directiva desde el momento en que existe la posibilidad de cazar durante los períodos de apertura autorizados en virtud
         del artículo 7 de la Directiva, sino que pretendió autorizar que se hiciese una excepción a lo dispuesto en dicha norma únicamente
         en la medida necesaria, dado que las posibilidades de cazar durante tales períodos, en el caso de autos en otoño, son tan
         limitadas que se rompe el equilibrio que pretendió establecer la Directiva entre la protección de las especies y determinadas
         actividades de recreo.
      
      No obstante, del artículo 9 de la Directiva, que hace referencia al control estricto de la citada excepción y al carácter
         selectivo de las capturas, y del principio general de proporcionalidad, se desprende que la excepción que pretenda aplicar
         un Estado miembro debe ser proporcionada a las necesidades que la justifican. De ello se deduce que la comprobación de que
         no hay otra solución satisfactoria, en caso de insuficiencia de las posibilidades de cazar en otoño, lejos de abrir ilimitadamente
         la posibilidad de autorizar la caza en primavera, sólo permite tal apertura en la estricta medida en que sea necesaria y cuando
         no se pongan en peligro los demás objetivos perseguidos por la Directiva, en particular, si existe la garantía de que se mantendrá
         la población de las especies afectadas en un nivel satisfactorio. De no cumplirse este requisito, en ningún caso las capturas
         de aves pueden considerarse prudentes ni, por lo tanto, como una explotación admisible, en el sentido del undécimo considerando
         de la exposición de motivos de la Directiva.
      
      (véanse los apartados 49 a 51 y 54 a 59)
SENTENCIA DEL TRIBUNAL DE JUSTICIA (Sala Segunda)
      de 10 de septiembre de 2009 (*)
      
      «Incumplimiento de Estado – Admisibilidad – Conservación de las aves silvestres – Directiva 79/409/CEE – Caza en primavera – Prohibición – Excepción al régimen de protección – Requisito relativo a la inexistencia de “otra solución satisfactoria” – Confianza legítima»
      En el asunto C‑76/08,
      que tiene por objeto un recurso por incumplimiento interpuesto, con arreglo al artículo 226 CE, el 21 de febrero de 2008,
      Comisión de las Comunidades Europeas, representada por las Sras. D. Recchia y D. Lawunmi y por el Sr. P. Oliver, en calidad de agentes, que designa domicilio en
         Luxemburgo,
      
      parte demandante,
      contra
      República de Malta, representada por el Sr. S. Camilleri y la Sra. D. Mangion, en calidad de agentes, asistidos por el Sr. J. Bouckaert, advocaat,
      
      parte demandada,
      EL TRIBUNAL DE JUSTICIA (Sala Segunda),
      integrado por el Sr. C.W.A. Timmermans, Presidente de Sala, y los Sres. J.-C. Bonichot (Ponente), P. Kūris y L. Bay Larsen
         y la Sra. C. Toader, Jueces;
      
      Abogado General: Sr. M. Poiares Maduro;
      Secretaria: Sra. L. Hewlett, administradora principal;
      habiendo considerado los escritos obrantes en autos y celebrada la vista el 7 de mayo de 2009;
      vista la decisión adoptada por el Tribunal de Justicia, oído el Abogado General, de que el asunto sea juzgado sin conclusiones;
      dicta la siguiente
      Sentencia
      1        Mediante su recurso, la Comisión de las Comunidades Europeas solicita al Tribunal de Justicia que declare que la República
         de Malta ha incumplido las obligaciones que le incumben en virtud de la Directiva 79/409/CEE del Consejo, de 2 de abril de
         1979, relativa a la conservación de las aves silvestres (DO L 103, p. 1; EE 15/02, p. 125), en su versión modificada, para
         los años 2004 a 2006, por el Reglamento (CE) nº 807/2003 del Consejo, de 14 de abril de 2003 (DO L 122, p. 36), y, para el
         año 2007, por la Directiva 2006/105/CE del Consejo, de 20 de noviembre de 2006 (DO L 363, p. 368) (en lo sucesivo, en ambos
         casos, «Directiva»), al haber autorizado la apertura de la caza de la codorniz (Coturnix coturnix) y de la tórtola (Stretopelia turtur) durante el período migratorio de primavera desde el año 2004 sin observar los requisitos establecidos en el artículo 9, apartado
         1, de la Directiva.
      
       Marco normativo
      2        Conforme a su artículo 1, la Directiva tiene como objetivo garantizar la protección, la administración y la regulación de
         todas las especies de aves que vivan normalmente en estado salvaje en el territorio europeo de los Estados miembros en los
         que se aplica el Tratado CE y regular su explotación.
      
      3        El undécimo considerando de la exposición de motivos de la Directiva aclara que debido a su nivel de población, a su distribución
         geográfica y a su tasa de reproducción en el conjunto de la Comunidad, determinadas especies suelen ser objeto de caza, lo
         que constituye una explotación admisible, siempre que se establezcan y respeten determinados límites; dicha caza debe ser
         compatible con el mantenimiento de la población de estas especies en un nivel satisfactorio.
      
      4        El artículo 2 de la Directiva establece que los Estados miembros tomarán todas las medidas necesarias para mantener o adaptar
         las poblaciones de todas las especies de aves contempladas en el artículo 1 en un nivel que corresponda en particular a las
         exigencias ecológicas, científicas y culturales, habida cuenta de las exigencias económicas y recreativas.
      
      5        El artículo 5 de la Directiva obliga asimismo a los Estados miembros a establecer un régimen general de protección que incluya,
         en particular, la prohibición de matar, capturar o perturbar a las aves contempladas en el artículo 1 de ésta y de destruir
         sus nidos. No obstante, dicha obligación se aplica sin perjuicio de los artículos 7 y 9 de la Directiva.
      
      6        El artículo 7 de la Directiva dispone:
      
      «1.      Debido a su nivel de población, a su distribución geográfica y a su índice de reproductividad en el conjunto de la Comunidad,
         las especies enumeradas en el Anexo II podrán ser objeto de caza en el marco de la legislación nacional. Los Estados miembros
         velarán por que la caza de estas especies no comprometa los esfuerzos de conservación realizados en su área de distribución.
      
      2.      Las especies enumeradas en la Parte 1 del Anexo II podrán cazarse dentro de la zona geográfica marítima y terrestre de aplicación
         de la presente Directiva.
      
      3.      Las especies enumeradas en la Parte 2 del Anexo II podrán cazarse solamente en los Estados miembros respecto a los que se
         las menciona.
      
      4.      Los Estados miembros se asegurarán de que la práctica de caza, incluyendo en su caso, la cetrería, tal como se desprende de
         la aplicación de las disposiciones nacionales en vigor, respete los principios de una utilización razonable y de una regulación
         equilibrada desde el punto de vista ecológico de las especies de aves afectadas, y que esta práctica sea compatible, en lo
         que se refiere a la población de las especies, en particular a las especies migratorias, con las disposiciones que se desprenden
         del artículo 2. Velarán, en particular, por que las especies a las que se aplica la legislación de caza no sean cazadas durante
         la época de anidar ni durante los distintos estados de reproducción y de crianza. Cuando se trate de especies migratorias,
         velarán en particular, por que las especies a las que se aplica la legislación de caza no sean cazadas durante su período
         de reproducción ni durante su trayecto de regreso hacia su lugar de nidificación. Los Estados miembros transmitirán a la Comisión
         todas las informaciones oportunas relativas a la aplicación práctica de su legislación de caza.»
      
      7        No obstante, el artículo 9 de la Directiva autoriza determinadas excepciones en las condiciones siguientes:
      
      «1.      Los Estados miembros podrán introducir excepciones a los artículos 5, 6, 7 y 8 si no hubiere otra solución satisfactoria,
         por los motivos siguientes:
      
      […]
      c)      para permitir, en condiciones estrictamente controladas y de un modo selectivo, la captura, la retención o cualquier otra
         explotación prudente de determinadas aves en pequeñas cantidades.
      
      2.      Las excepciones deberán hacer mención de:
      –        las especies que serán objeto de las excepciones,
      –        los medios, instalaciones o métodos de captura o muerte autorizados,
      –        las condiciones de peligro y las circunstancias de tiempo y de lugar en las que podrán hacerse dichas excepciones.
      –        la autoridad facultada para declarar que se reúnen las condiciones requeridas y para decidir qué medios, instalaciones o métodos
         podrán aplicarse, dentro de qué límites y por parte de qué personas,
      
      –        los controles que se ejercerán.
      3.      Los Estados miembros remitirán cada año un informe a la Comisión sobre la aplicación del presente artículo.
      4.      Habida cuenta de las informaciones de que disponga y, en particular, de aquellas que le sean comunicadas en virtud del apartado
         3, la Comisión velará constantemente por que las consecuencias de estas excepciones no sean incompatibles con la presente
         Directiva. En este sentido, tomará las iniciativas oportunas.
      
      8        En el anexo II, parte 2, de la Directiva, que enumera las especies que podrán cazarse en algunos Estados miembros se mencionan
         la codorniz (Coturnix coturnix) y la tórtola (Streptopelia turtur), entre las especies que se pueden cazar en Malta.
      
       Procedimiento administrativo previo
      9        Al considerar que la República de Malta no había cumplido las obligaciones que le incumben en virtud de la Directiva, al haber
         autorizado la caza de la codorniz y de la tórtola durante su período migratorio de primavera del año 2004, la Comisión decidió
         incoar el procedimiento previsto en el artículo 226 CE. Mediante un escrito de 4 de julio de 2006, la Comisión requirió a
         la República de Malta para que presentara sus observaciones a este respecto y, mediante un escrito de requerimiento complementario
         de 23 de marzo de 2007, amplió el objeto del litigio a los años posteriores, en los cuales se había autorizado, según ella,
         la caza en las mismas condiciones.
      
      10      Mediante sendos escritos de 23 de marzo y 23 de abril de 2007, las autoridades maltesas señalaron que se habían cumplido los
         requisitos para la aplicación de la excepción prevista en el artículo 9, apartado, 1, letra c), de la Directiva. Alegaban,
         en particular, que no existía otra «solución satisfactoria», en el sentido de esta disposición, a la apertura de la caza de
         las especies de que se trata durante el período de primavera dado que durante la temporada de caza otoñal en el territorio
         de la República de Malta tan sólo podía cazarse un número muy reducido de especímenes de las citadas especies.
      
      11      Las autoridades maltesas estimaban también que la Comisión no podía ampliar válidamente el objeto del incumplimiento a la
         autorización de apertura de la caza durante el período de primavera de los años 2005 a 2007 sin haber tenido conocimiento
         de los informes anuales sobre la aplicación del artículo 9 de la Directiva que tales autoridades debían remitirle. El 28 de
         junio de 2007, dichas autoridades enviaron a la Comisión información adicional acerca de la migración de las aves en la región
         mediterránea y en Malta en particular.
      
      12      Al no convencerle dicha respuesta, la Comisión emitió un dictamen motivado, el 23 de octubre de 2007, en el que recogía las
         imputaciones formuladas en sus dos escritos de requerimiento e instaba al citado Estado miembro a adoptar las medidas necesarias
         para atenerse al mismo en un plazo de dos meses a partir de su recepción.
      
      13      Mediante escrito de 31 de diciembre de 2007, las autoridades maltesas respondieron al dictamen motivado indicando que se reafirmaban
         en su posición.
      
      14      En tales circunstancias, la Comisión interpuso el presente recurso.
      
       Procedimiento ante el Tribunal de Justicia
      15      Mediante escrito presentado en la Secretaría del Tribunal de Justicia el 21 de febrero de 2008, la Comisión solicitó al Presidente
         del Tribunal de Justicia, con arreglo al artículo 243 CE, que ordenase a la República de Malta no abrir la caza de la codorniz
         y de la tórtola durante la primavera del año 2008.
      
      16      Mediante auto de 24 de abril de 2008, Comisión/Malta (C‑76/08 R), el Presidente del Tribunal de Justicia ordenó a la República
         de Malta que no autorizase, con arreglo al artículo 9 de la Directiva 79/409, la caza de las dos especies de que se trata
         durante la migración de primavera del año 2008.
      
       Sobre el recurso
       Admisibilidad
       Alegación de las partes
      17      La República de Malta afirma que debe declararse la inadmisibilidad del recurso de la Comisión en su totalidad, dado que lo
         que en realidad solicita la Comisión al Tribunal de Justicia es que declare, en términos generales, que la apertura de la
         caza en primavera desde 2004 contraviene el artículo 9 de la Directiva. Dicho Estado miembro pone de manifiesto que la pretensión
         de la Comisión, que equivale a imponer una prohibición definitiva de la caza en primavera de las dos especies de aves de que
         se trata en su territorio, priva al artículo 9 de la Directiva de su efecto útil. La República de Malta alega, a este respecto,
         que la cuestión de si se han respetado los requisitos de aplicación del citado artículo depende de una apreciación pormenorizada
         en cada caso y que la Comisión debe basarse en particular, para un año determinado, en el informe anual sobre la aplicación
         del citado artículo 9, que debe remitirle el Estado miembro de que se trata con arreglo al apartado 3 del referido artículo.
      
      18      La República de Malta estima que, en cualquier caso, debe declararse la inadmisibilidad del recurso de la Comisión en la medida
         en que tiene por objeto que se declare un incumplimiento del Derecho comunitario debido a la apertura de la caza en primavera
         durante el año 2007, puesto que dicho Estado aún no ha remitido a la citada institución el informe correspondiente al referido
         año. Con mayor razón, lo mismo es válido en lo que respecta a los años siguientes.
      
      19      En cambio, la Comisión estima que debe declararse la admisibilidad de su recurso. Dicha institución aclara que el recurso
         se refiere expresamente a la apertura de la temporada de caza en primavera durante los años 2004 a 2007 pero que, en cambio,
         no afecta al año 2008 ya que, a raíz de haberse dictado el auto Comisión/Malta, antes citado, la República de Malta no autorizó
         la caza en primavera de las dos especies de aves de que se trata durante el referido año.
      
      20      La Comisión reconoce que no puede responderse a la cuestión de si se ha respetado el artículo 9 de la Directiva hasta que
         dicho artículo haya sido aplicado por el Estado miembro en cuestión. Por el contrario, estima que la admisibilidad de su recurso
         no está supeditada al previo examen de los informes anuales que le deben remitir los Estados miembros en virtud del citado
         artículo 9, apartado 3. Dicha institución afirma que, en su condición de guardiana del Tratado, es la única competente para
         decidir si procede incoar un procedimiento por incumplimiento.
      
       Apreciación del Tribunal de Justicia
      21      Por lo que atañe a la primera excepción de inadmisibilidad propuesta por la República de Malta, basada en la imposibilidad
         de que la Comisión solicite al Tribunal de Justicia que declare un incumplimiento general y permanente del artículo 9 de la
         Directiva por cuanto ello sería contrario al efecto útil de dicho artículo, debe observarse que tanto del dictamen motivado
         como de la fundamentación del escrito de interposición del recurso y del escrito de réplica de la Comisión se deduce que ésta
         solicita al Tribunal de Justicia no que prohíba en términos generales a la República de Malta autorizar la práctica de la
         caza en primavera de la codorniz y de la tórtola y, por lo tanto, que prohíba definitivamente la aplicación de la excepción
         prevista en el artículo 9 de la Directiva, sino que declare que el citado Estado miembro ha incumplido las obligaciones que
         le incumben en virtud de la Directiva al haber autorizado dicha práctica cada año y en las mismas condiciones durante los
         años 2004 a 2007.
      
      22      En lo que se refiere a la segunda excepción de inadmisibilidad invocada por la República de Malta, basada en que la Comisión
         no puede solicitar al Tribunal de Justicia que declare un incumplimiento en virtud de la apertura de la caza en primavera
         para los años 2007 y siguientes sin tener conocimiento de los informes anuales sobre tales años, basta señalar que el artículo
         9, apartado 3, de la Directiva no tiene como efecto y, por otra parte, no habría podido tener legalmente por objeto supeditar
         la posibilidad de que la Comisión interponga un recurso por incumplimiento, a la presentación, por el Estado miembro de que
         se trata, del informe anual que se prevé en dicha disposición. Por el contrario, el artículo 9, apartado 4, de la Directiva
         obliga a la Comisión a velar constantemente por que las consecuencias de la aplicación por los Estados miembros de las excepciones
         permitidas por el artículo 9, apartado 1, de la Directiva no resulten incompatibles con ésta, sobre la base de las informaciones
         que obren en poder de la Comisión y, en particular, de los informes anuales a que se refiere el referido artículo 9, apartado 3.
      
      23      Además, supeditar la incoación de un procedimiento de declaración de incumplimiento por la Comisión a la previa transmisión
         de un informe del Estado miembro de que se trata, sería, en cualquier caso, contrario a la función de guardiana del Tratado
         que ejerce la Comisión, en virtud de la cual es ella la única competente para decidir si procede incoar el citado procedimiento
         y los motivos por los que debe incoarse (véase, en particular, en este sentido, la sentencia de 10 de abril de 2003, Comisión/Alemania,
         C‑20/01 y C‑28/01, Rec. p. I‑3609, apartado 30).
      
      24      Procede, pues, desestimar las dos excepciones de inadmisibilidad propuestas por la República de Malta.
      
       Sobre el fondo
       Alegación de las partes
      25      La Comisión señala que tanto la codorniz como la tórtola son especies incluidas en el anexo II de la Directiva y que, por
         lo tanto, los Estados miembros deben respetar, por lo que atañe a las mismas, las exigencias establecidas en el artículo 7,
         apartado 4, de esta última. Dicha institución precisa que ello implica, en particular, que la práctica de la caza sea compatible
         con el artículo 2 de la Directiva y que no tenga lugar durante un período en que tendría consecuencias negativas sobre el
         mantenimiento de la población de aves afectadas y, en particular, durante el período de regreso de éstas hacia su lugar de
         nidificación.
      
      26      La Comisión estima que la apertura de la caza en primavera de la codorniz y de la tórtola en Malta no cumple los citados requisitos.
         Por una parte, la caza de las dos especies citadas durante su trayecto de retorno hacia su lugar de nidificación está prohibida
         en virtud del artículo 7, apartado 4, de la Directiva y, por otra parte, no se cumplen los requisitos establecidos en el artículo
         9 de la citada Directiva para hacer una excepción a la citada prohibición.
      
      27      La Comisión añade que incumbe al Estado miembro que pretenda aplicar el artículo 9, apartado 1, de la Directiva acreditar
         que se cumplen los requisitos de aplicación de la citada disposición (véase, en este sentido, la sentencia de 12 de julio
         de 2007, Comisión/Austria, C‑507/04, Rec. p. I‑5939, apartado 198).
      
      28      Después de haber recordado que el artículo 9, apartado 1, de la Directiva no permite hacer una excepción a la prohibición
         contenida en el artículo 7 de ésta de cazar las especies migratorias durante su trayecto de retorno hacia su lugar de nidificación
         «si no hubiese otra solución satisfactoria», la Comisión señala que es esto lo que ocurre en el presente caso.
      
      29      La Comisión recuerda que, según la jurisprudencia del Tribunal de Justicia, un período de caza abierto con carácter excepcional
         no puede coincidir, innecesariamente, con los períodos en los que la Directiva pretende establecer una protección particular
         y que tal necesidad no existe cuando dicha medida está destinada únicamente a prorrogar los períodos de caza de determinadas
         especies de aves en los territorios ya frecuentados por éstas durante el período de caza autorizado (véase, en este sentido,
         la sentencia de 15 de diciembre de 2005, Comisión/Finlandia, C‑344/03, Rec. p. I‑11033, apartado 33).
      
      30      Además, cuando las aves cazadas están presentes, aunque en menor cantidad, en un período del año durante el cual la caza está
         autorizada por la Directiva, no se cumple el requisito relativo a la inexistencia de otra solución satisfactoria (véanse,
         en este sentido, las sentencias, antes citadas, Comisión/Finlandia, apartados 35, 38 y 42, y Comisión/Austria, apartados 203
         y 204).
      
      31      Según la Comisión, los informes anuales remitidos por la República de Malta para los años 2004 y 2005 ponen de manifiesto
         que tanto la tórtola como la codorniz se hallaban efectivamente presentes en Malta durante la temporada de caza de otoño de
         las citadas aves. Sobre la base de tales informaciones, la Comisión estima que lo mismo ocurrió los años 2006 y 2007.
      
      32      La Comisión señala que es indiferente que en otoño las aves solamente sobrevuelen una parte del territorio maltés, los Western
         Cliffs, puesto que esta parte del territorio es accesible a los cazadores. La Comisión añade que, en el caso de autos, las
         regiones sobrevoladas se hallan cerca de las frecuentadas en primavera, que la caza puede practicarse cuando las aves están
         en vuelo migratorio y que en otoño las posibilidades de cazar podrían verse mejoradas por medidas de gestión de los hábitats.
      
      33      Por otra parte, la Comisión afirma que el estado de conservación de la tórtola y de la codorniz no es satisfactorio y que
         la apertura de la caza en primavera agravaría su situación.
      
      34      Dicha institución alega también que la República de Malta no ha demostrado que se hayan cumplido claramente los demás requisitos
         de aplicación del artículo 9, apartado 1, de la Directiva, mencionados en el citado artículo 9, apartado 1, letras a) a c),
         y, en particular, el hecho de que las referidas especies hayan sido cazadas «en pequeñas cantidades». Por lo que atañe a este
         último requisito, la Comisión afirma que el número de aves cazadas debe ponerse en relación con la mortalidad anual total.
      
      35      La Comisión rechaza la alegación formulada por la República de Malta en su escrito de contestación, basada en que dicha institución
         defraudó la confianza legítima que había hecho nacer en las negociaciones de adhesión del citado Estado miembro en lo que
         se refiere a la posibilidad de éste último de autorizar la caza de la codorniz y de la tórtola durante el período de primavera,
         con arreglo al artículo 9 de la Directiva. La propia Comisión afirma que no asumió ningún compromiso en tal sentido frente
         a dicho Estado miembro.
      
      36      La República de Malta alega que la Directiva no tiene como finalidad la protección integral de las especies y la prohibición
         total de cualquier utilización o explotación, sino que persigue un objetivo de conservación de las poblaciones de aves a un
         nivel satisfactorio. Dicho Estado miembro se refiere, en particular, a los artículos 2, 7 y 9, apartado 1, letra c), de la
         Directiva, al Convenio relativo a la conservación de la vida silvestre y del medio natural en Europa firmado en Berna el 19
         de septiembre de 1979 y ratificado en nombre de la Comunidad por la Decisión 82/72/CEE del Consejo, de 3 de diciembre de 1981
         (DO 1982, L 38, p. 1; EE 15/03, p. 84), así como al Convenio sobre conservación de las especies migratorias de la fauna silvestre,
         firmado en Bonn el 23 de junio de 1979 y ratificado en nombre de la Comunidad por la Decisión 82/461/CEE del Consejo, de 24
         de junio de 1982 (DO L 210, p. 10; EE 15/03, p. 215).
      
      37      La República de Malta estima que la apertura de la caza en primavera de la codorniz y de la tórtola en su territorio cumple
         los requisitos establecidos en el artículo 9, apartado 1, de la Directiva.
      
      38      Dicho Estado miembro recuerda que, en su sentencia de 16 de octubre de 2003, Ligue pour la protection des oiseaux y otros
         (C‑182/02, Rec. p. I‑12105), apartado 9, el Tribunal de Justicia declaró que el artículo 9, apartado 1, de la Directiva autoriza
         la práctica de la caza durante períodos en los que está prohibida en principio. Dicho Estado aclara que no existe, en el presente
         caso «otra solución satisfactoria» en el sentido de la citada disposición. En primer lugar, no puede considerarse, por definición,
         que el período de primavera prolongue la temporada de otoño. En segundo lugar, la inexistencia de otra solución satisfactoria
         no equivale a la inexistencia de cualquier solución sustitutoria, sino a la inexistencia de una solución aceptable y suficientemente
         apropiada a la vista del objetivo que se persigue, que en el presente caso es permitir la captura y una explotación adecuada
         de las aves en pequeñas cantidades, manteniendo una tradición bien establecida.
      
      39      El citado Estado miembro afirma que la apertura, en otoño, de la caza de las dos especies de que se trata no constituye una
         solución satisfactoria, habida cuenta del número de aves de paso en dicha época del año, y de las propias condiciones en que
         sobrevuelan las islas en cuestión, que sólo permiten capturar un número muy reducido de esas aves. Dicho Estado se refiere,
         en este sentido, a lo que declaró el Tribunal de Justicia en su sentencia Comisión/Finlandia, antes citada (apartados 35 y 41).
      
      40      La República de Malta añade que dicha situación difiere por tanto de la que se describió en la sentencia Comisión/Austria,
         antes citada, en la cual se cuestionaban unas condiciones climáticas y alega, que, habida cuenta de su situación geográfica
         concreta, de su dimensión, de su fuerte densidad de población y de las características físicas de sus campiñas, las especies
         de aves migratorias que pueden ser cazadas en su territorio no se reproducen en principio en este último. Dicho Estado miembro
         indica que su territorio se halla situado por lo menos a 300 kilómetros del trayecto de las aves que emigran atravesando el
         Mediterráneo y que los flujos migratorios de las codornices y de las tórtolas oscilan según la época del año. De esta forma,
         por lo general estas dos especies no emigran sobrevolando Malta en otoño y, en el supuesto de que lo hicieran, no sobrevolarían
         más que una parte del territorio, durante un corto período comprendido entre el final del mes de agosto y el mes de septiembre,
         a veces sin recalar en la isla. Por el contrario, durante el período de primavera, la migración de estas dos especies de aves
         es mucho más numerosa y se reparte entre el conjunto de las islas de Malta.
      
      41      La República de Malta añade que, más del 80 % de los cazadores malteses sólo cazan en su propio territorio y que una prohibición
         total de la caza en primavera de las especies de aves en cuestión equivale en la práctica a prohibirles totalmente la caza
         de ambas especies.
      
      42      El citado Estado miembro afirma que el hecho de prever además, muchos otros refugios naturales, como sugiere la Comisión,
         no cambiaría la situación e indica que los refugios ya creados cubren el 4,5 % de las zonas terrestres de las islas, es decir,
         1.434,2 hectáreas.
      
      43      La República de Malta considera asimismo que el estado de conservación de las codornices y de las tórtolas no se sitúa a un
         nivel desfavorable. Dicho Estado alega que la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) clasificó tales
         especies en 2007 en la categoría denominada de «preocupación menor». La República de Malta considera que la apertura de la
         caza en primavera en su territorio no puede tener influencia alguna sobre el estado de conservación, dado que se cazan tan
         sólo pequeñas cantidades, cosa que la Comisión no ha negado en su escrito de réplica. Dicho Estado miembro añade que no existe
         ninguna prueba científica que demuestre que, en Europa, las actuales prácticas de caza tengan una influencia nefasta sobre
         la población avícola y que procede imputar el posible declive de esta última a otras causas, como es el incremento de las
         superficies agrícolas.
      
      44      La República de Malta aclara que el cumplimiento de los requisitos establecidos en el artículo 9 de la Directiva debe apreciarse
         con respecto a cada Estado miembro.
      
      45      Dicho Estado miembro afirma que la Comisión ha defraudado la confianza legítima que había hecho surgir durante las negociaciones
         de adhesión por lo que atañe a la posibilidad de que el propio Estado miembro autorice la caza de la codorniz y de la tórtola
         durante el período de primavera, en virtud del citado artículo 9.
      
       Apreciación del Tribunal de Justicia
      46      En virtud del artículo 7, apartado 1, de la Directiva, las especies enumeradas en el anexo II de ésta podrán ser objeto de
         caza en el marco de la legislación nacional. Sin embargo, dicho artículo 7, prevé en particular, en su apartado 4, que, cuando
         se trata de especies migratorias, los Estados miembros se asegurarán en particular de que las citadas especies no sean cazadas
         durante su trayecto de regreso hacia su lugar de nidificación.
      
      47      En el caso de autos, el artículo 7, apartados 1 y 4, de la Directiva es aplicable tanto a la codorniz como a la tórtola y,
         por consiguiente, ninguna de las especies puede cazarse durante su trayecto de regreso hacia su lugar de nidificación.
      
      48      Sin embargo, respetando los requisitos previstos en el artículo 9, apartado 1, de la Directiva, los Estados miembros pueden
         establecer excepciones a las obligaciones que les incumben en virtud del artículo 7 de ésta. Se trata de un régimen excepcional
         que, por lo tanto, debe ser objeto de una interpretación restrictiva y para cuya aplicación los Estados miembros deben probar
         que concurren los requisitos necesarios (véase, en este sentido, la sentencia de 8 de junio de 2006, WWF Italia y otros, C‑60/05,
         Rec. p. I‑5083, apartado 34).
      
      49      Entre los requisitos que deben cumplirse para que los Estados miembros puedan aplicar al citado régimen especial figura, en
         el artículo 9, apartado 1, de la Directiva, que no haya otra solución satisfactoria.
      
      50      Sobre este particular, el Tribunal de Justicia ha declarado en repetidas ocasiones que este requisito no puede considerarse
         cumplido si el período de caza abierto con carácter excepcional coincide innecesariamente con los períodos en los que la Directiva
         pretende establecer una protección particular. Tal necesidad no existe, en particular, si la medida que autoriza la caza con
         carácter excepcional está destinada únicamente a prorrogar los períodos de caza de determinadas especies de aves en territorios
         ya frecuentados por éstas durante los períodos de caza fijados con arreglo al artículo 7 de la Directiva (véanse las sentencias
         Ligue pour la protection des oiseaux y otros, antes citada, apartado 16, y de 9 de junio de 2005, Comisión/España, C‑135/04,
         Rec. p. I‑5261, apartado 19).
      
      51      Según la jurisprudencia, falta tal necesidad cuando las especies de que se trata se hallan presentes efectivamente en otoño
         en los territorios en los que puede practicarse la caza en primavera, si bien en cantidades sensiblemente menores que en primavera,
         siempre que tales cantidades no sean insignificantes (véase, en este sentido, la sentencia Comisión/Finlandia, antes citada,
         apartados 35 y 43).
      
      52      En el presente caso, consta en autos y se deduce en particular de los informes anuales remitidos por la República de Malta
         a la Comisión, con arreglo al artículo 9, apartado 3 de la Directiva, que tanto la tórtola como la codorniz se hallan presentes
         en algunas zonas del territorio del citado Estado miembro durante el período de caza de otoño.
      
      53      Por otra parte, aun cuando, como señala el citado Estado miembro, las zonas frecuentadas por las dos especies de que se trata
         durante el período de caza otoñal son menos extensas que las frecuentadas por tales especies durante la migración de primavera,
         se hallan poco alejadas de éstas y, sobre todo, no consta en autos que las zonas frecuentadas por las citadas especies durante
         el período de caza de otoño no sean fácilmente accesibles a los cazadores durante dicho período.
      
      54      Por consiguiente, las dos especies de que se trata se hallan efectivamente presentes en otoño en los territorios en los que
         se puede practicar la caza en primavera.
      
      55      Sin embargo, esta simple afirmación no basta para que se considere que existe «otra solución satisfactoria» en el sentido
         del artículo 9, apartado 1, de la Directiva.
      
      56      Efectivamente, cuando el legislador comunitario utilizó la expresión «otra solución satisfactoria», no pretendió excluir el
         uso de la excepción prevista en el artículo 9, apartado 1, letra c), de la Directiva desde el momento en que existe la posibilidad
         de cazar durante los períodos de apertura autorizados en virtud del artículo 7 de la Directiva, sino que pretendió autorizar
         que se hiciese una excepción a lo dispuesto en dicha norma únicamente en la medida necesaria, dado que las posibilidades de
         cazar durante tales períodos, en el caso de autos en otoño, son tan limitadas, que se rompe el equilibrio que pretendió establecer
         la Directiva entre la protección de las especies y determinadas actividades de recreo.
      
      57      No obstante, del artículo 9 de la Directiva, que hace referencia al control estricto de la citada excepción y al carácter
         selectivo de las capturas, y del principio general de proporcionalidad se desprende que la excepción que pretenda aplicar
         un Estado miembro debe ser proporcionada a las necesidades que la justifican.
      
      58      De ello se deduce que la comprobación de que no hay otra solución satisfactoria, es decir, como en el presente caso, de la
         insuficiencia de las posibilidades de cazar en otoño, lejos de abrir ilimitadamente la posibilidad de autorizar la caza en
         primavera, sólo permite tal apertura en la estricta medida en que sea necesaria y cuando no se pongan en peligro los demás
         objetivos perseguidos por la Directiva.
      
      59      De esta forma, el Tribunal de Justicia ha declarado que las excepciones establecidas en virtud del artículo 9 de la Directiva
         sólo pueden concederse si existe la garantía de que se mantendrá la población de las especies afectadas en un nivel satisfactorio.
         De no cumplirse este requisito, en ningún caso las capturas de aves pueden considerarse prudentes ni, por lo tanto, como una
         explotación admisible, en el sentido del undécimo considerando de la exposición de motivos de la Directiva (sentencia WWF
         Italia y otros, antes citada, apartado 32).
      
      60      En el presente caso, de los autos remitidos al Tribunal de Justicia y, en particular, de los informes anuales enviados por
         la República de Malta a la Comisión así como de los debates que han tenido lugar en la vista se deduce que durante los años
         en cuestión los cazadores sólo podían capturar durante la temporada de otoño una cantidad mínima de aves.
      
      61      Por otra parte, la Comisión no discute que, a lo largo del citado período, las dos especies de aves tan sólo frecuentaban
         una parte poco extensa del territorio del citado Estado miembro de que se trata y que su migración tenía lugar principalmente
         a finales del mes de agosto y en el mes de septiembre.
      
      62      Por último, no consta en autos que la población de estas dos especies de aves cazadas no alcance un nivel satisfactorio. De
         la lista roja de especies amenazadas elaborada por UICN se desprende que las referidas especies figuran en la denominada categoría
         de «preocupación menor».
      
      63      Habida cuenta de estas circunstancias tan especiales, no puede considerarse que la caza de la codorniz y de la tórtola durante
         el período de caza en otoño suponga, en Malta, otra solución satisfactoria, de manera que, en principio, debe considerarse
         cumplido el requisito relativo a la inexistencia de una solución semejante establecida en el artículo 9, apartado 1, de la
         Directiva.
      
      64      Sin embargo, cabe preguntarse si las condiciones en las que la República de Malta ha autorizado la caza de ambas especies
         en primavera cumplen la exigencia de proporcionalidad a la que se ha hecho referencia en el apartado 58 supra y los demás requisitos establecidos en el artículo 9, apartado 1, de la Directiva.
      
      65      La prolongación de la temporada de caza de estas dos especies migratorias mediante la autorización para cazar durante cerca
         de dos meses en el período de primavera, durante el cual las dos especies cazadas regresan hacia su lugar de nidificación,
         y que se tradujo en una mortalidad tres veces superior, con cerca de 15.000 aves cazadas en lo que se refiere a las codornices,
         y ocho veces superior, con cerca de 32.000 aves cazadas por lo que atañe a la tórtola, a la que resulta de la práctica de
         la caza durante la temporada de otoño, no constituye una solución adecuada y estrictamente proporcionada al objetivo de conservación
         de las especies que persigue la Directiva.
      
      66      En tales circunstancias, aun cuando las dos especies de que se trata sólo están presentes en otoño en una cantidad mínima
         y durante un período muy limitado, y dado que en otoño no es imposible cualquier práctica de la caza, la República de Malta
         ha incumplido los requisitos de la exención prevista en el artículo 9, apartado 1, de la Directiva, interpretados a la luz
         del principio de proporcionalidad y, por lo tanto, ha incumplido las obligaciones que le incumben en virtud de la citada Directiva
         al haber autorizado la apertura de la caza en primavera de la codorniz y de la tórtola durante varias semanas cada año, entre
         2004 y 2007.
      
      67      Por último, la República de Malta invoca el principio de protección de la confianza legítima, al habérsele asegurado, con
         ocasión de las negociaciones previas a su adhesión a la Unión Europea, que podría seguir autorizando la caza de la tórtola
         y de la codorniz en las condiciones que regían antes de la adhesión. Sin embargo, además de que esta circunstancia no se deduce
         de los autos, carece, en cualquier caso, de relación alguna con la apreciación del cumplimiento del requisito de que haya
         otra solución satisfactoria en el sentido del artículo 9, apartado 1, de la Directiva y no puede, por lo tanto, afectar a
         la afirmación, que figura en el apartado anterior de la presente sentencia, de que se incumplió dicha norma.
      
      68      Habida cuenta de las consideraciones precedentes, procede declarar que la República de Malta ha incumplido las obligaciones
         que le incumben en virtud de la Directiva al haber autorizado la apertura de la caza de la codorniz (Coturnix coturnix) y de la tórtola (Streptopelia turtur) durante el período de primavera de los años 2004 a 2007 sin cumplir los requisitos establecidos en el artículo 9, apartado
         1, de la citada Directiva.
      
       Costas
      69      A tenor del artículo 69, apartado 2, del Reglamento de Procedimiento del Tribunal de Justicia, la parte que pierda el proceso
         será condenada en costas, si así lo hubiera solicitado la otra parte. Puesto que la Comisión ha pedido que se condene a la
         República de Malta y al haber sido desestimados los motivos formulados por ésta, procede condenarla en costas.
      
      En virtud de todo lo expuesto, el Tribunal de Justicia (Sala Segunda) decide:
      1)      Declarar que la República de Malta ha incumplido las obligaciones que le incumben en virtud de la Directiva 79/409/CEE del
            Consejo, de 2 de abril de 1979, relativa a la conservación de las aves silvestres, en su versión modificada para los años
            2004 a 2006, por el Reglamento (CE) nº 807/2003 del Consejo, de 14 de abril de 2003, y, para el año 2007, por la Directiva
            2006/105/CE del Consejo, de 2 de noviembre de 2006, al haber autorizado la caza de la codorniz (Coturnix coturnix) y de la tórtola (Streptopelia turtur) durante la temporada migratoria de primavera de los años 2004 a 2007 sin cumplir los requisitos establecidos en el artículo
            9, apartado 1, de la citada Directiva.
      2)      Condenar en costas a la República de Malta.
      Firmas
      * Lengua de procedimiento: inglés.