CELEX: 62008CJ0462
Language: es
Date: 2010-01-21 00:00:00
Title: Sentencia del Tribunal de Justicia (Sala Segunda) de 21 de enero de 2010. # Ümit Bekleyen contra Land Berlin. # Petición de decisión prejudicial: Oberverwaltungsgericht Berlin-Brandenburg - Alemania. # Acuerdo de Asociación CEE-Turquía - Artículo 7, párrafo segundo, de la Decisión nº 1/80 del Consejo de Asociación - Derecho del hijo de un trabajador turco a aceptar cualquier oferta de empleo en el Estado miembro de acogida en el que ha adquirido una formación profesional - Formación profesional iniciada con posterioridad al momento en que los padres abandonaron definitivamente ese Estado miembro. # Asunto C-462/08.

Asunto C‑462/08
      Ümit Bekleyen
      contra
      Land Berlin
      (Petición de decisión prejudicial planteada por el Oberverwaltungsgericht Berlin-Brandenburg)
      «Acuerdo de Asociación CEE-Turquía — Artículo 7, párrafo segundo, de la Decisión nº 1/80 del Consejo de Asociación — Derecho del hijo de un trabajador turco a aceptar cualquier oferta de empleo en el Estado miembro de acogida en el que ha
         adquirido una formación profesional — Formación profesional iniciada con posterioridad al momento en que los padres abandonaron definitivamente ese Estado miembro»
      
      Sumario de la sentencia
      Acuerdos internacionales — Acuerdo de Asociación CEE-Turquía — Consejo de Asociación constituido en virtud del Acuerdo de
            Asociación CEE-Turquía — Decisión nº 1/80 — Acceso al empleo de los hijos de trabajadores turcos — Miembros de la familia
            de un trabajador turco que haya formado parte del mercado legal de trabajo de un Estado miembro
      (Decisión nº 1/80 del Consejo de Asociación CEE-Turquía, art. 7, párr. 2)
      El artículo 7, párrafo segundo, de la Decisión nº 1/80 del Consejo de Asociación CEE-Turquía debe interpretarse en el sentido
         de que, cuando un trabajador turco ha ocupado legalmente un puesto de trabajo en el Estado miembro de acogida durante más
         de tres años, un hijo de dicho trabajador puede invocar en ese Estado miembro, tras haber completado en él su formación profesional,
         el derecho a acceder libremente al mercado de trabajo y el correlativo derecho de residencia, incluso en el supuesto de que,
         después de haber vuelto con sus padres a su Estado de origen, el hijo haya regresado solo a dicho Estado miembro para comenzar
         en él su formación.
      
      En efecto, dicha disposición, que no pretende crear unas condiciones favorables para la reagrupación familiar en el Estado
         miembro de acogida, sino favorecer el acceso al mercado de trabajo de los hijos de los trabajadores turcos, no supedita los
         derechos conferidos por ella a los hijos de los trabajadores turcos al requisito de que uno de los progenitores siga ostentando
         la condición de trabajador o resida aún en el Estado miembro de acogida en el momento en que su hijo inicia allí su formación
         profesional. Desde el momento en que concurren los requisitos establecidos en el artículo 7, párrafo segundo, de la Decisión
         nº 1/80, a saber, que el hijo del trabajador en cuestión haya adquirido una formación profesional en el Estado miembro de
         que se trate y que uno de sus progenitores haya ocupado legalmente un puesto de trabajo en ese Estado durante al menos tres
         años, esta disposición confiere al hijo de un trabajador turco un derecho propio a acceder al mercado de trabajo en el Estado
         miembro de acogida y, correlativamente, un derecho a residir en dicho Estado.
      
      Ciertamente, el derecho de libre acceso al mercado de trabajo del hijo de un trabajador turco tiene como fundamento el trabajo
         ejercido en el pasado por su progenitor en el Estado miembro de acogida. No obstante, el requisito de que uno de los progenitores
         haya trabajado en dicho Estado durante al menos tres años no puede interpretarse en el sentido de que exija que dicho progenitor
         ostente todavía la condición de trabajador en el momento en que su hijo inicia su formación profesional. El único objeto de
         este requisito consiste en acreditar, paralelamente a la formación profesional del hijo, que este último ha alcanzado un grado
         de integración en el Estado miembro de acogida suficiente para poder beneficiarse del trato particular que dicha disposición
         establece.
      
      Tal interpretación no tiene como consecuencia que el hijo de un trabajador turco se encuentre en una situación más favorable
         que la prevista para el hijo de un nacional de un Estado miembro.
      
      (véanse los apartados 18, 27 a 31, 44 y 45 y el fallo)
SENTENCIA DEL TRIBUNAL DE JUSTICIA (Sala Segunda)
      de 21 de enero de 2010 (*)
      
      «Acuerdo de Asociación CEE-Turquía – Artículo 7, párrafo segundo, de la Decisión nº 1/80 del Consejo de Asociación – Derecho del hijo de un trabajador turco a aceptar cualquier oferta de empleo en el Estado miembro de acogida en el que ha
         adquirido una formación profesional – Formación profesional iniciada con posterioridad al momento en que los padres abandonaron definitivamente ese Estado miembro»
      
      En el asunto C‑462/08,
      que tiene por objeto una petición de decisión prejudicial planteada, con arreglo al artículo 234 CE, por el Oberverwaltungsgericht
         Berlin-Brandenburg (Alemania), mediante resolución de 6 de octubre de 2008, recibida en el Tribunal de Justicia el 27 de octubre
         de 2008, en el procedimiento entre
      
       Ümit Bekleyen
      y
       Land Berlin,
      EL TRIBUNAL DE JUSTICIA (Sala Segunda),
      integrado por el Sr. J.N. Cunha Rodrigues (Ponente), Presidente de Sala, y la Sra. P. Lindh y los Sres. A. Rosas, U. Lõhmus
         y A. Arabadjiev, Jueces;
      
      Abogado General: Sr. P. Mengozzi;
      Secretario: Sr. R. Grass;
      habiendo considerado los escritos obrantes en autos;
      consideradas las observaciones presentadas:
      –        en nombre de la Sra. Bekleyen, por el Sr. C. Rosenkranz, Rechtsanwalt;
      –        en nombre del Gobierno danés, por los Sres. J. Bering Liisberg y R. Holdgaard, en calidad de agentes;
      –        en nombre del Gobierno neerlandés, por la Sra. C.M. Wissels, en calidad de agente;
      –        en nombre de la Comisión de las Comunidades Europeas por los Sres. V. Kreuschitz y G. Rozet, en calidad de agentes;
      oídas las conclusiones del Abogado General, presentadas en audiencia pública el 29 de octubre de 2009;
      dicta la siguiente
      Sentencia
      1        La petición de decisión prejudicial tiene por objeto la interpretación del artículo 7, párrafo segundo, de la Decisión nº 1/80
         del Consejo de Asociación, de 19 de septiembre de 1980, relativa al desarrollo de la Asociación (en lo sucesivo, «Decisión
         nº 1/80»). El Consejo de Asociación fue establecido por el Acuerdo por el que se crea una Asociación entre la Comunidad Económica
         Europea y Turquía, firmado el 12 de septiembre de 1963 en Ankara por la República de Turquía, por una parte, y por los Estados
         miembros de la CEE y la Comunidad, por otra parte. Dicho Acuerdo fue concluido, aprobado y confirmado en nombre de la Comunidad
         mediante la Decisión 64/732/CEE del Consejo, de 23 de diciembre de 1963 (DO 1964, 217, p. 3685; EE 11/01, p. 18).
      
      2        Esta petición de decisión prejudicial se ha presentado en el marco de un litigio entre la Sra. Bekleyen, de nacionalidad turca,
         y el Land Berlin en relación con la decisión de éste de denegar a la Sra. Bekleyen la concesión de un permiso de residencia
         en Alemania.
      
       Marco jurídico
       La Asociación CEE-Turquía
      3        El artículo 59 del Protocolo Adicional, firmado en Bruselas el 23 de noviembre de 1970 y concluido, aprobado y confirmado
         en nombre de la Comunidad por el Reglamento (CEE) nº 2760/72 del Consejo, de 19 de diciembre de 1972 (DO L 293, p. 1; EE 11/01,
         p. 213), está redactado así:
      
      «En los ámbitos cubiertos por el presente Protocolo, Turquía no podrá beneficiarse de un trato más favorable que el que los
         Estados miembros se conceden entre sí en virtud del Tratado constitutivo de la Comunidad.»
      
      4        El artículo 6, apartado 1, de la Decisión nº 1/80 es del siguiente tenor:
      
      «1.      Sin perjuicio de lo dispuesto en el artículo 7 en relación con el libre acceso al empleo de los miembros de su familia, un
         trabajador turco que forme parte del mercado legal de trabajo de un Estado miembro:
      
      –        tendrá derecho, en dicho Estado miembro, después de un año de empleo legal, a la renovación de su permiso de trabajo con el
         mismo empresario si dispone de un empleo;
      
      –        tendrá derecho, en dicho Estado miembro, después de tres años de empleo legal y sin perjuicio de la preferencia que debe concederse
         a los trabajadores de los Estados miembros de la Comunidad, a aceptar otra oferta, realizada en condiciones normales y registrada
         en los servicios de empleo de dicho Estado miembro, para desempeñar la misma profesión en otra empresa de su elección;
      
      –        podrá acceder libremente en dicho Estado miembro, después de cuatro años de empleo legal, a cualquier actividad laboral por
         cuenta ajena de su elección.»
      
      5        El artículo 7 de la Decisión nº 1/80 está redactado así:
      
      «Los miembros de la familia de un trabajador turco que forme parte del mercado legal de trabajo de un Estado miembro que hayan
         sido autorizados a reunirse con él:
      
      –        tendrán derecho, sin perjuicio de la preferencia que debe concederse a los trabajadores de los Estados miembros de la Comunidad,
         a aceptar cualquier oferta de empleo, siempre que lleven residiendo legalmente en el Estado miembro al menos tres años;
      
      –        podrán acceder libremente a cualquier actividad laboral por cuenta ajena de su elección, siempre que lleven residiendo legalmente
         en el Estado miembro al menos cinco años.
      
      Los hijos de los trabajadores turcos que hayan adquirido una formación profesional en el país de acogida, independientemente
         de la duración de su residencia en dicho Estado miembro, podrán aceptar en él cualquier oferta de empleo, siempre que uno
         de sus progenitores haya ocupado legalmente un puesto de trabajo en el Estado miembro de que se trate durante al menos tres años.»
      
       La Directiva 2004/38/CE
      6        La Directiva 2004/38/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 29 de abril de 2004, relativa al derecho de los ciudadanos
         de la Unión y de los miembros de sus familias a circular y residir libremente en el territorio de los Estados miembros, por
         la que se modifica el Reglamento (CEE) nº 1612/68 y se derogan las Directivas 64/221/CEE, 68/360/CEE, 72/194/CEE, 73/148/CEE,
         75/34/CEE, 75/35/CEE, 90/364/CEE, 90/365/CEE y 93/96/CEE (DO L 158, p. 77, con corrección de errores en DO 2004, L 229, p. 35,
         y DO 2007, L 204, p. 28), dispone lo siguiente en su artículo 7:
      
      «1.      Todo ciudadano de la Unión tiene derecho de residencia en el territorio de otro Estado miembro por un período superior a tres
         meses si:
      
      […]
      c)      –       está matriculado en un centro público o privado, reconocido o financiado por el Estado miembro de acogida con arreglo a su
         legislación o a su práctica administrativa, con la finalidad principal de cursar estudios, inclusive de formación profesional, y
      
               –       cuenta con un seguro de enfermedad que cubre todos los riesgos en el Estado miembro de acogida y garantiza a la autoridad
         nacional competente, mediante una declaración o por cualquier otro medio equivalente de su elección, que posee recursos suficientes
         para sí y los miembros de su familia para no convertirse en una carga para la asistencia social del Estado miembro de acogida
         durante su período de residencia […]».
      
       El litigio principal y la cuestión prejudicial
      7        La Sra. Bekleyen, nacida en Berlín en 1975, vivió hasta los 14 años en territorio alemán con su familia. Sus padres, nacionales
         turcos, eran trabajadores por cuenta ajena en la República Federal de Alemania desde 1971. En 1989, la Sra. Bekleyen volvió
         con toda su familia a Turquía, donde terminó su escolaridad y cursó estudios de paisajista.
      
      8        En enero de 1999, la Sra. Bekleyen regresó, sin su familia, a la República Federal de Alemania con la autorización del Land
         Berlin, para proseguir allí sus estudios. En marzo de ese mismo año recibió un título de residencia que fue prorrogado varias
         veces, la última en forma de permiso de residencia válido hasta el 31 de diciembre de 2005. En el verano de 2005 terminó sus
         estudios en la Universidad Técnica de Berlín, obteniendo el título de ingeniero paisajista.
      
      9        El 19 de diciembre de 2005, la Sra. Bekleyen solicitó la concesión de un permiso de residencia en base a los estudios superiores
         concluidos por ella en la República Federal de Alemania, invocando el artículo 7, párrafo segundo, de la Decisión nº 1/80.
         Mediante decisión de 21 de septiembre de 2006, el Land Berlin desestimó dicha solicitud, por considerar que no se daban los
         requisitos para obtener el derecho de residencia en virtud del Acuerdo por el que se crea una asociación entre la Comunidad
         Económica Europea y Turquía. El Land Berlin sostuvo que el artículo 7, párrafo segundo, de la Decisión nº 1/80 exige que exista
         una conexión temporal entre la residencia de los padres y la del hijo, circunstancia que no concurría en el presente caso.
         A su juicio, la redacción y los objetivos de esta disposición implican que, para que el hijo obtenga el derecho de acceso
         al mercado de trabajo y el de residencia, uno al menos de sus progenitores debe residir todavía en el Estado miembro de acogida
         en el momento en que el hijo inicia su formación profesional.
      
      10      En mayo de 2007, la Sra. Bekleyen obtuvo un permiso de residencia, válido hasta el 13 de mayo de 2009, en virtud del artículo
         6, apartado 1, primer guión, de la Decisión nº 1/80, habida cuenta de que trabajaba para una sociedad alemana.
      
      11      Mediante un recurso por omisión interpuesto en julio de 2006, posteriormente transformado en un recurso contra la decisión
         de 21 de septiembre de 2006, la Sra. Bekleyen solicitó que se reconociese su derecho de residencia en virtud del artículo
         7, párrafo segundo, de la Decisión nº 1/80.
      
      12      El Verwaltungsgericht Berlin desestimó este recurso mediante sentencia de 9 de agosto de 2007. Dicho tribunal indicó en su
         sentencia que el recurso era ciertamente admisible, ya que la Sra. Bekleyen tenía interés en ejercitar la acción, a pesar
         del derecho de residencia que se le había otorgado en virtud del artículo 6, apartado 1, de la Decisión nº 1/80, dado que,
         si se le reconocía el derecho a acogerse al artículo 7, párrafo segundo, de la Decisión nº 1/80, podría acceder libremente
         al mercado laboral en Alemania. No obstante, declaró infundado el recurso, por estimar que la Sra. Bekleyen había perdido
         el derecho a acogerse al régimen privilegiado del artículo 7, párrafo segundo, de la Decisión nº 1/80 como consecuencia de
         su prolongada residencia en Turquía.
      
      13      La Sra. Bekleyen interpuso entonces recurso de apelación ante el órgano jurisdiccional remitente.
      
      14      Considerando que, en estas circunstancias, la solución del litigio requería una interpretación de la Decisión nº 1/80, el
         Oberverwaltungsgericht Berlin-Brandenburg decidió suspender el procedimiento y plantear al Tribunal de Justicia la siguiente
         cuestión prejudicial:
      
      «¿Debe interpretarse el artículo 7, párrafo segundo, de la Decisión nº 1/80 [...], en el sentido de que es posible invocar
         el derecho de acceso al mercado de trabajo y el correlativo derecho de residencia en el Estado miembro de acogida una vez
         finalizada la formación profesional cuando el hijo nacido en el país de acogida, tras haber vuelto con su familia al país
         de origen común, regresa solo, siendo mayor de edad, al Estado miembro de acogida para iniciar una formación profesional en
         un momento en el que han transcurrido diez años desde que sus padres, nacionales turcos que habían trabajado como empleados
         por cuenta ajena en el Estado miembro en cuestión, abandonaron permanentemente dicho Estado?»
      
       Sobre la cuestión prejudicial
      15      En la cuestión planteada por el órgano jurisdiccional remitente se pregunta en esencia si, cuando un trabajador turco ha ocupado
         legalmente un puesto de trabajo en el Estado miembro de acogida durante más de tres años, un hijo de dicho trabajador puede
         invocar en ese Estado miembro, tras haber completado en él su formación profesional, el derecho a acceder libremente al mercado
         de trabajo y el correlativo derecho de residencia, incluso en el supuesto de que, después de haber vuelto con sus padres a
         su Estado de origen, el hijo haya regresado solo a dicho Estado miembro para comenzar en él tal formación.
      
      16      Según reiterada jurisprudencia, el artículo 7, párrafo segundo, de la Decisión nº 1/80 tiene efecto directo en los Estados
         miembros, de forma que los nacionales turcos que cumplen los requisitos establecidos en él pueden invocar directamente los
         derechos que el mismo les confiere (sentencias de 5 de octubre de 1994, Eroglu, C‑355/93, Rec. p. I‑5113, apartado 17, y de
         16 de febrero de 2006, Torun, C‑502/04, Rec. p. I‑1563, apartado 19).
      
      17      Los derechos que el artículo 7, párrafo segundo, de la Decisión nº 1/80 confiere al hijo de un trabajador turco en materia
         de empleo en el Estado miembro de acogida implican necesariamente el reconocimiento de un derecho de residencia correlativo
         del interesado, so pena de privar de eficacia al derecho de éste a acceder al mercado de trabajo y a ejercer efectivamente
         una actividad laboral por cuenta ajena (sentencias antes citadas Eroglu, apartados 20 y 23, y Torun, apartado 20).
      
      18      El Tribunal de Justicia ha declarado igualmente que, como se deduce de su propio tenor literal, el párrafo segundo de dicho
         artículo 7 reconoce el derecho del hijo de un trabajador turco a aceptar cualquier oferta de empleo en el Estado miembro de
         acogida supeditándolo a dos requisitos, en concreto, que el hijo de dicho trabajador haya adquirido una formación profesional
         en el Estado miembro de que se trate y que uno de sus progenitores haya ocupado legalmente un puesto de trabajo en ese Estado
         durante al menos tres años (sentencia de 19 de noviembre de 1998, Akman, C‑210/97, Rec. p. I‑7519, apartado 25).
      
      19      Además, según la jurisprudencia de Tribunal de Justicia, desde el momento en que el progenitor ha ocupado legalmente en el
         pasado un puesto de trabajo en el Estado miembro de acogida durante al menos tres años, no se exige que continúe ostentando
         la condición de trabajador o residiendo en dicho Estado en el momento en que su hijo concluya sus estudios y adquiera el derecho
         a acceder al mercado de trabajo de Estado miembro de acogida y, en consecuencia, a obtener al efecto un permiso de residencia
         en el mismo (véase en este sentido la sentencia Akman, antes citada, apartado 51, y la de 16 de marzo de 2000, Ergat, C‑329/97,
         Rec. p. I‑1487, apartado 44).
      
      20      En el presente asunto, ha quedado acreditado que la Sra. Bekleyen ha adquirido una formación profesional en Alemania y que
         sus padres ocuparon legalmente en un puesto de trabajo en dicho país durante más de tres años.
      
      21      Los Gobiernos danés y neerlandés alegan, no obstante, que el artículo 7, párrafo segundo, de la Decisión nº 1/80 supedita
         el derecho del hijo de un trabajador turco a acceder al mercado de trabajo al requisito de que exista una simultaneidad entre
         el trabajo o al menos la residencia de uno de los progenitores en el Estado miembro de acogida y el inicio de la formación
         profesional del hijo. En su opinión, al no existir esta conexión temporal en el asunto principal, la Sra. Bekleyen no puede
         invocar los derechos que confiere el artículo 7, párrafo segundo, de la Decisión nº 1/80.
      
      22      No es posible aceptar esta tesis.
      
      23      Con carácter preliminar, procede señalar que el artículo 7, párrafo segundo, de la Decisión nº 1/80 no menciona expresamente
         tal requisito y que, como el Tribunal de Justicia ha declarado ya, dicha disposición no debe ser objeto de una interpretación
         restrictiva (sentencia Akman, antes citada, apartado 39).
      
      24      La Decisión nº 1/80 pretende favorecer la integración gradual en el Estado miembro de acogida de los nacionales turcos que
         cumplan los requisitos establecidos en alguna de las disposiciones de esta Decisión y disfruten de los derechos que ésta les
         confiere (sentencia de 18 de diciembre de 2008, Altun, C‑337/07. Rec. p. I‑0000, apartado 29).
      
      25      Según reiterada jurisprudencia, comparado con el párrafo primero del artículo 7 de la Decisión nº 1/80, el párrafo segundo
         de dicho artículo constituye una disposición más favorable, que, de entre los miembros de la familia de los trabajadores turcos,
         ha querido ofrecer un trato especial a los hijos, destinado a facilitar la entrada de éstos en el mercado de trabajo una vez
         que hayan adquirido una formación profesional, a fin de realizar progresivamente la libre circulación de los trabajadores,
         conforme al objetivo de dicha Decisión (sentencias antes citadas Akman, apartado 38, y Torun, apartado 23).
      
      26      A diferencia del párrafo primero del artículo 7 de la Decisión nº 1/80, que impone al miembro de la familia de un trabajador
         turco la obligación de residir con éste, de manera ininterrumpida, durante determinado período (sentencia Altun, antes citada,
         apartado 30), el párrafo segundo de dicho artículo no establece ningún requisito de convivencia efectiva con el trabajador
         en el seno de una unidad familiar.
      
      27      Ello se debe a que el artículo 7, párrafo segundo, de la Decisión nº 1/80 no pretende crear unas condiciones favorables para
         la reagrupación familiar en el Estado miembro de acogida (sentencia Akman, antes citada, apartado 43), sino favorecer el acceso
         al mercado de trabajo de los hijos de los trabajadores turcos.
      
      28      Esta constatación constituye un argumento en favor de una interpretación del artículo 7, párrafo segundo, de la Decisión nº 1/80
         según la cual dicha disposición no supedita los derechos conferidos por ella a los hijos de los trabajadores turcos al requisito
         de que uno de los progenitores siga ostentando la condición de trabajador o resida aún en el Estado miembro de acogida en
         el momento en que su hijo inicia allí su formación profesional.
      
      29      Desde el momento en que concurren los requisitos establecidos en el artículo 7, párrafo segundo, de la Decisión nº 1/80, dicha
         disposición confiere al hijo de un trabajador turco un derecho propio a acceder al mercado de trabajo en el Estado miembro
         de acogida y, correlativamente, un derecho a residir en dicho Estado.
      
      30      Ciertamente, el derecho de libre acceso al mercado de trabajo del hijo de un trabajador turco tiene como fundamento el trabajo
         ejercido en el pasado por su progenitor en el Estado miembro de acogida.
      
      31      No obstante, como el Abogado General ha puesto de relieve en el punto 63 de sus conclusiones, la función específica del párrafo
         segundo de dicho artículo 7 en lo relativo a la integración de los hijos de los trabajadores turcos en el mercado de trabajo
         del Estado miembro de acogida tiene como consecuencia que el requisito de que uno de los progenitores haya trabajado en dicho
         Estado durante al menos tres años no puede interpretarse en el sentido de que exija que dicho progenitor ostente todavía la
         condición de trabajador en el momento en que su hijo inicia su formación profesional. El único objeto de este requisito consiste
         en acreditar, paralelamente a la formación profesional del hijo, que este último ha alcanzado un grado de integración en el
         Estado miembro de acogida suficiente para poder beneficiarse del trato particular que dicha disposición establece.
      
      32      Exigir que el progenitor haya conservado su condición de trabajador o que exista una conexión temporal entre la residencia
         de los padres en el Estado miembro de acogida y la residencia del hijo en el momento de iniciar su formación profesional serían
         requisitos difícilmente conciliables con el objetivo del párrafo segundo del artículo 7 de la Decisión nº 1/80, disposición
         que, como se ha indicado en el apartado 27 de la presente sentencia, no pretende crear unas condiciones favorables para la
         reagrupación familiar en dicho Estado miembro.
      
      33      El órgano jurisdiccional remitente se pregunta además si tal interpretación del artículo 7, párrafo segundo, de la Decisión
         nº 1/80 no equivaldría a conceder a los hijos de los trabajadores turcos de un trato más favorable que el trato que el Derecho
         de la Unión otorga a los hijos de los nacionales de los Estados miembros, en violación de lo dispuesto en el artículo 59 del
         Protocolo Adicional firmado el 23 de noviembre de 1970.
      
      34      Se deduce de la resolución de remisión que en el litigio principal únicamente se plantea la cuestión de si el derecho de residencia
         en Alemania cuya concesión solicita la Sra. Bekleyen, tras haber finalizado en dicho país su formación profesional y haber
         accedido allí al mercado de trabajo, debe basarse en el artículo 7, párrafo segundo, de la Decisión nº 1/80, como ella pretende,
         o en el artículo 6, apartado 1, primer guión, de dicha Decisión, como se desprende del permiso de residencia que le fue otorgado
         hasta el 13 de mayo de 2009. Sin embargo, la duda del órgano jurisdiccional nacional parece deberse a que éste considera que
         el Derecho comunitario no reconoce al hijo de un nacional de un Estado miembro un derecho de residencia autónomo en el caso
         de que sus padres hayan abandonado el Estado miembro de acogida y él regrese solo a dicho Estado para iniciar en él una formación
         profesional.
      
      35      A este respecto, procede recordar que la Decisión nº 1/80 no invade la competencia de los Estados miembros para regular tanto
         la entrada en su territorio de los ciudadanos turcos como los requisitos de su primer empleo (sentencias de 16 de diciembre
         de 1992, Kus, C‑237/91, Rec. p. I‑6781, apartado 25, y Altun, antes citada, apartado 48).
      
      36      Del mismo modo, los Estados miembros siguen siendo competentes para regular tanto la entrada en su territorio de un miembro
         de la familia de un trabajador turco como los requisitos para la obtención de su derecho de residencia durante el período
         inicial de tres años que precede al período en el que tendrá derecho a aceptar cualquier oferta de empleo  (sentencia Ergat,
         antes citada, apartado 42).
      
      37      Por otra parte, a diferencia de los trabajadores de los Estados miembros, los nacionales turcos no disfrutan de la libre circulación
         dentro de la Unión Europea, sino que únicamente pueden invocar ciertos derechos en el territorio de su Estado miembro de acogida
         (sentencia de 18 de julio de 2007, Derin, C‑325/05, Rec. p. I‑6495, apartado 66).
      
      38      Más concretamente, por lo que respecta a los requisitos de acceso al mercado el trabajo en el Estado miembro de acogida, es
         preciso subrayar que, mientras que la Sra. Bekleyen debe respetar los requisitos establecidos en el artículo 7, párrafo segundo,
         de la Decisión nº 1/80, el hijo de un trabajador nacional de un Estado miembro obtiene directamente este derecho del artículo
         39 CE, apartado 1, destinado a garantizar la libre circulación de trabajadores en el interior de la Unión.
      
      39      Además, en lo relativo a los requisitos de entrada y de residencia en el Estado miembro de acogida, consta que el regreso
         a Alemania de la Sra. Bekleyen para proseguir allí sus estudios y el título de residencia que le fue expedido al efecto se
         basaron en decisiones de las autoridades nacionales adoptadas en virtud, no de la Decisión nº 1/80, sino del Derecho nacional
         exclusivamente.
      
      40      En cambio, en una situación análoga a la de la Sra. Bekleyen, el regreso al Estado miembro de acogida y la residencia en el
         mismo del hijo de un nacional de otro Estado miembro que haya ejercido efectivamente en el pasado una actividad laboral por
         cuenta ajena en el primer Estado estarían comprendidos en el ámbito de aplicación del Derecho de la Unión.
      
      41      En este último supuesto, el hijo del trabajador nacional de otro Estado miembro tendría derecho a instalarse en el Estado
         miembro de acogida para proseguir allí sus estudios en virtud de lo dispuesto en el artículo 18 CE, apartado 1, que confiere
         a todos los ciudadanos de la Unión el derecho a circular y residir libremente en el territorio de los Estados miembros.
      
      42      El ejercicio de este derecho de residencia únicamente estaría sometido a los requisitos que establece el artículo 7, apartado
         1, letra c), de la Directiva 2004/38, con arreglo a los cuales el ciudadano de la Unión debe disponer, en particular, de un
         seguro de enfermedad que cubra todos los riesgos en el Estado miembro de acogida y de recursos suficientes para no convertirse
         en una carga para la asistencia social de dicho Estado.
      
      43      Por lo demás, la jurisprudencia del Tribunal de Justicia relativa a las circunstancias en las que pueden restringirse los
         derechos derivados del artículo 7 de la Decisión nº 1/80 menciona, además de la excepción basada en razones de orden público,
         de seguridad y de salud públicas, que es aplicable del mismo modo a los nacionales turcos y a los nacionales de los Estados
         miembros, una segunda causa de pérdida de los referidos derechos que afecta únicamente a los emigrantes turcos, a saber, el
         hecho de que éstos abandonen el Estado miembro de acogida durante un período significativo y sin motivos legítimos (sentencia
         Derin, antes citada, apartado 67).
      
      44      Por lo tanto, no cabe sostener que la interpretación del artículo 7, párrafo segundo, de la Decisión nº 1/80 expuesta en los
         apartados 23 a 32 de la presente sentencia daría lugar a que el hijo de un trabajador turco se encontrase en una situación
         más favorable que la prevista para el hijo de un nacional de un Estado miembro.
      
      45      Habida cuenta de las consideraciones expuestas, procede responde a la cuestión planteada que el artículo 7, párrafo segundo,
         de la Decisión nº 1/80 debe interpretarse en el sentido de que, cuando un trabajador turco ha ocupado legalmente un puesto
         de trabajo en el Estado miembro de acogida durante más de tres años, un hijo de dicho trabajador puede invocar en ese Estado
         miembro, tras haber completado en él su formación profesional, el derecho a acceder libremente al mercado de trabajo y el
         correlativo derecho de residencia, incluso en el supuesto de que, después de haber vuelto con sus padres a su Estado de origen,
         el hijo haya regresado solo a dicho Estado miembro para comenzar en él tal formación.
      
       Costas
      46      Dado que el procedimiento tiene, para las partes del litigio principal, el carácter de un incidente promovido ante el órgano
         jurisdiccional nacional, corresponde a éste resolver sobre las costas. Los gastos efectuados por quienes, no siendo partes
         del litigio principal, han presentado observaciones ante el Tribunal de Justicia no pueden ser objeto de reembolso.
      
      En virtud de todo lo expuesto, el Tribunal de Justicia (Sala Segunda) declara:
      El artículo 7, párrafo segundo, de la Decisión nº 1/80, de 19 de septiembre de 1980, relativa al desarrollo de la Asociación,
            adoptada por el Consejo de Asociación establecido por el Acuerdo por el que se crea una Asociación entre la Comunidad Económica
            Europea y Turquía, debe interpretarse en el sentido de que, cuando un trabajador turco ha ocupado legalmente un puesto de
            trabajo en el Estado miembro de acogida durante más de tres años, un hijo de dicho trabajador puede invocar en ese Estado
            miembro, tras haber completado en él su formación profesional, el derecho a acceder libremente al mercado de trabajo y el
            correlativo derecho de residencia, incluso en el supuesto de que, después de haber vuelto con sus padres a su Estado de origen,
            el hijo haya regresado solo a dicho Estado miembro para comenzar en él la mencionada formación.
      Firmas
      * Lengua de procedimiento: alemán.