CELEX: 62002TJ0020
Language: es
Date: 2004-03-31
Title: Sentencia del Tribunal de Primera Instancia (Sala Cuarta) de 31 de marzo de 2004. # Interquell GmbH contra Oficina de Armonización del Mercado Interior (marcas, dibujos y modelos) (OAMI). # Marca comunitaria - Solicitud de marca comunitaria figurativa y denominativa HAPPY DOG - Marca nacional denominativa anterior HAPPIDOG - Riesgo de confusión - Artículo 8, apartado 1, letra b), del Reglamento (CE) nº 40/94. # Asunto T-20/02.

Asunto T‑20/02
      Interquell GmbH
      contra
      Oficina de Armonización del Mercado Interior (marcas, dibujos y modelos) (OAMI)
      «Marca comunitaria – Solicitud de marca comunitaria figurativa y denominativa HAPPY DOG – Marca nacional denominativa anterior HAPPIDOG – Riesgo de confusión – Artículo 8, apartado 1, letra b), del Reglamento (CE) nº 40/94»
      Sentencia del Tribunal de Primera Instancia (Sala Cuarta) de 31 de marzo de 2004  
      Sumario de la sentencia
      1.     Marca comunitaria – Definición y adquisición de la marca comunitaria – Motivos de denegación relativos – Oposición del titular
            de una marca anterior idéntica o similar registrada para productos o servicios idénticos o similares – Riesgo de confusión
            con la marca anterior – Marca denominativa y figurativa «HAPPY DOG» y marca denominativa «HAPPIDOG»
      [Reglamento (CE) nº 40/94 del Consejo, art. 8, ap. 1, letra b)]
      2.     Marca comunitaria – Efectos de la marca comunitaria – Limitaciones – Artículo 12 del Reglamento (CE) nº 40/94 – Objeto – Inaplicabilidad
            en el marco del procedimiento de registro
      [Reglamento (CE) nº 40/94 del Consejo, art. 12]
      1.     Para el consumidor medio del Reino Unido existe un riesgo de confusión entre el signo denominativo y figurativo «HAPPY DOG»,
         cuyo registro como marca comunitaria se solicita para los «alimentos para perros» incluidos en la clase 31 del Arreglo de
         Niza, y la marca denominativa «HAPPIDOG», registrada anteriormente en el Reino Unido para los mismos productos.
      
      En efecto, los signos controvertidos coinciden en su contenido conceptual, en el sentido de que sugieren al público interesado
         que el consumo de los productos mencionados por parte de los perros hará que éstos se sientan felices. Habida cuenta de la
         identidad de dichos productos y de la similitud conceptual de los signos en cuestión, así como de la evidente identidad fonética,
         las posibles diferencias gráficas entre los signos no pueden descartar que exista riesgo de confusión en su percepción por
         dicho público.
      
      Por otra parte, la existencia de riesgo de confusión no queda desvirtuada por un eventual carácter descriptivo del sintagma
         «happy dog» aplicado a los alimentos para perros, que tendría por consecuencia que la propia marca anterior tuviera escaso
         carácter distintivo. En efecto, debido a la interdependencia de los factores relevantes para apreciar el riesgo de confusión,
         basta con que se dé una identidad de los productos que designan junto con una gran similitud de los signos controvertidos
         para concluir que existe tal riesgo.
      
      (véanse los apartados 42 y 44 a 46)
      2.     El artículo 12 del Reglamento nº 40/94, sobre la marca comunitaria, relativo a las limitaciones de los efectos de la marca,
         no es aplicable en el marco del procedimiento de registro de una marca. En efecto, esta disposición se refiere a las limitaciones
         del derecho conferido por una marca comunitaria a su titular, en el tráfico económico. De este modo, un presunto falsificador
         puede, como motivo alegado en su defensa, invocar esta disposición para, en su caso, eludir su responsabilidad por los ataques
         que puedan sufrir los derechos del titular de una marca comunitaria compuesta, en particular, por términos que designan la
         calidad u otras características del producto correspondiente. Por lo tanto, no puede tomarse en consideración el artículo
         12 del Reglamento nº 40/94 en el marco del procedimiento de registro de una marca, puesto que no confiere a los terceros el
         uso de tales términos como marca, sino que se limita a afirmar que éstos pueden utilizarlos de manera descriptiva, es decir,
         como indicaciones relativas a la calidad o a otras características del producto, siempre que este uso se realice conforme
         a las prácticas leales en materia industrial o comercial.
      
      (véanse los apartados 55 y 56)

      
      
      
      
      
      
      
      
      
      
      
      
      
      
      
            
            SENTENCIA DEL TRIBUNAL DE PRIMERA INSTANCIA (Sala Cuarta)de 31 de marzo de 2004(1)
         
         
               «Marca comunitaria  –  Solicitud de marca comunitaria figurativa y denominativa HAPPY DOG  –  Marca nacional denominativa anterior HAPPIDOG  –  Riesgo de confusión  –  Artículo 8, apartado 1, letra b), del Reglamento (CE) n° 40/94»
               
             En el asunto T-20/02,
            
            
            Interquell GmbH, con domicilio social en Wehringen (Alemania), representada por el Sr. G.J. Hodapp, abogado,
            
            
            parte demandante,
            
            contra
            Oficina de Armonización del Mercado Interior (marcas, dibujos y modelos) (OAMI),  representada por los Sres. G. Schneider y U. Pfleghar, en calidad de agentes,
            
            parte demandada, apoyada porProvimi Ltd,  con domicilio social en Staffordshire (Reino Unido), representada por el Sr. M. Kinkeldey, abogado,
            
            parte coadyuvante, parte coadyuvante,parte coadyuvante,siendo la otra parte en el procedimiento ante la Sala de Recurso de la OAMI, que actúa como parte coadyuvante ante el Tribunal
            de Primera Instancia,SCA Nutrition Ltd, con domicilio social en Staffordshire, representada por el Sr. M. Kinkeldey, abogado,
            
             que tiene por objeto un recurso de anulación interpuesto contra la resolución de la Sala Segunda de Recurso de la OAMI, de
            27 de noviembre de 2001 (asunto R 264/2000-2), relativa a un procedimiento de oposición entre Interquell GmbH y SCA Nutrition
            Ltd,
            
            
            EL TRIBUNAL DE PRIMERA INSTANCIADE LAS COMUNIDADES EUROPEAS (Sala Cuarta),
            
            
             integrado por el Sr. H. Legal, Presidente, y la Sra. V. Tiili y el Sr. M. Vilaras, Jueces; 
            
             Secretario: Sr. I. Natsinas, administrador; 
            
            
            
         dicta la siguiente
         
         
         Sentencia
            
               Antecedentes del litigio
            
         
         1
            
          En virtud del Reglamento (CE) nº 40/94 del Consejo, de 20 de diciembre de 1993, sobre la marca comunitaria (DO 1994, L 11,
         p. 1), en su versión modificada, la demandante presentó el 4 de julio de 1996 una solicitud de marca comunitaria en la Oficina
         de Armonización del Mercado Interior (marcas, dibujos y modelos) (OAMI).
         
         
         
         2
            
          La marca cuyo registro se solicitó es un signo mixto, denominativo y figurativo, que se reproduce a continuación: 
         
         
         
         
         
         3
            
          Los productos y servicios para los que se solicitó el registro de la marca están incluidos en la clase 31 del Arreglo de Niza
         relativo a la Clasificación Internacional de Productos y Servicios para el Registro de Marcas, de 15 de junio de 1957, en
         su versión revisada y modificada, y corresponden a la descripción siguiente: «alimentos para perros».
         
         
         
         4
            
          La solicitud de marca comunitaria se publicó en el Boletín de marcas comunitaria s nº 29/98, de 20 de abril de 1998.
         
         
         
         5
            
          El 20 de julio de 1998, SCA Nutrition Ltd formuló oposición con arreglo al artículo 42, apartado 1, del Reglamento nº 40/94.
         El motivo invocado en apoyo de la oposición era, en particular, el riesgo de confusión, a que se refiere el artículo 8, apartado
         1, letra b), del Reglamento nº 40/94, entre la marca solicitada y las dos marcas anteriores siguientes:
         
         
         
          
         –
            la marca denominativa que se reproduce a continuación, registrada en el Reino Unido con el nº 1 573 085
         
         
         
         
         HAPPIDOG
         
         
         
          
         –
            la marca figurativa y denominativa que se reproduce a continuación, registrada en el Reino Unido con el nº B 1 128 306 
         
         
         
         
         
         
         6
            
          Los productos para los cuales están registradas las marcas anteriores están incluidos en la clase 31 del Arreglo de Niza y
         corresponden asimismo a alimentos para perros.
         
         
         
         7
            
          En su resolución de 9 de febrero de 2000, la División de Oposición de la OAMI estimó la oposición y, por consiguiente, denegó
         el registro de la marca solicitada, debido a su similitud con la marca denominativa anterior nº 1 573 085 y a la identidad
         de los productos que las dos marcas designan, que pueden inducir a confusión al público en el Reino Unido, donde la marca
         anterior goza de protección.
         
         
         
         8
            
          El 13 de marzo de 2000, la demandante interpuso un recurso ante la OAMI, con arreglo al artículo 59 del Reglamento nº 40/94,
         contra la resolución de la División de Oposición.
         
         
         
         9
            
          Dicho recurso fue desestimado mediante resolución de 27 de noviembre de 2001 (en lo sucesivo, «resolución impugnada») de la
         Sala Segunda de Recurso, que fue notificada a la demandante el 30 de noviembre de 2001.
         
         
         
         10
            
          La Sala de Recurso estimó que la resolución de la División de Oposición estaba bien fundada. En esencia, la Sala de Recurso
         consideró que existía el riesgo de inducir a confusión al público interesado en el Reino Unido, debido a la identidad de los
         productos designados por el signo presentado y la marca denominativa anterior nº 1 573 085 y a que los dos signos controvertidos
         presentaban similitudes conceptuales y gráficas muy importantes. 
         
         Procedimiento y pretensiones de las partes
         
         11
            
          Mediante escrito presentado en la Secretaría del Tribunal de Primera Instancia el 30 de enero de 2002, la demandante interpuso
         el presente recurso.
         
         
         
         12
            
          En un escrito de 21 de junio de 2002, la OAMI indicó que la marca denominativa anterior nº 1 573 085 había sido dada de baja
         en el registro de marcas británico, por haber expirado, y solicitó la suspensión del procedimiento hasta que la oficina competente
         se pronunciase sobre la solicitud de reinscripción formulada por SCA Nutrition. A raíz de la oposición formulada por la demandante,
         se denegó la solicitud de suspensión del procedimiento.
         
         
         
         13
            
          Mediante escrito presentado en la Secretaría el 19 de agosto de 2002, la sociedad Provimi Ltd, cesionaria de la marca denominativa
         anterior HAPPIDOG desde el 8 de julio de 2002, solicitó intervenir en apoyo de las pretensiones de la OAMI. Mediante auto
         del Presidente de la Sala Cuarta de 16 de octubre de 2002, se estimó la demanda de intervención de Provimi, a la que se admitió,
         con arreglo al artículo 116, apartado 6, del Reglamento de Procedimiento del Tribunal de Primera Instancia, a presentar observaciones
         durante la vista.
         
         
         
         14
            
          SCA Nutrition y la OAMI presentaron sus escritos de contestación en la Secretaría del Tribunal de Primera Instancia los días
         28 y 29 de agosto de 2002. En su escrito, SCA Nutrition puntualizó que el 10 de junio de 2002 se había renovado el registro
         nacional de la marca denominativa anterior nº 1 573 085, antes de que se cediese la mencionada marca a Provimi el 8 de julio
         del mismo año.
         
         
         
         15
            
          Mediante escrito de fecha 4 de diciembre de 2003, SCA Nutrition y Provimi informaron al Tribunal de Primera Instancia de que
         no estarían presentes en la vista fijada para el 17 de diciembre de 2003.
         
         
         
         16
            
          La demandante solicita al Tribunal de Primera Instancia que:
         
         
         
          
         –
            Anule la resolución impugnada.
         
         
         
         
          
         –
            Condene en costas a la OAMI.
         
         
         
         
         
         17
            
          La OAMI solicita al Tribunal de Primera Instancia que:
         
         
         
          
         –
            Desestime el recurso.
         
         
         
         
          
         –
            Condene en costas a la demandante.
         
         
         
         
         
         18
            
          SCA Nutrition solicita al Tribunal de Primera Instancia que:
         
         
         
          
         –
            Desestime el recurso.
         
         
         
         
          
         –
            Condene en costas a la demandante.
         
         
         
         Fundamentos de Derecho
         
         19
            
          La demandante invoca fundamentalmente dos motivos en apoyo de su recurso, basados en la infracción, en primer lugar, del artículo
         8, apartado 1, letra b), del Reglamento nº 40/94 y, en segundo lugar, del artículo 12 del mencionado Reglamento.
         
         
         
         20
            
          Además, procede señalar que, en la medida en que en ella se realiza una remisión general a las alegaciones contenidas en los
         escritos presentados en el marco del procedimiento administrativo, la demanda no cumple los requisitos establecidos en el
         artículo 44, apartado 1, letra c), del Reglamento de Procedimiento, por lo que no puede ser tenida en cuenta (sentencia del
         Tribunal de Primera Instancia de 7 de noviembre de 1997, Cipeke/Comisión, T‑84/96, Rec. p. II‑2081, apartado 33).
         
         Sobre la infracción del artículo 8, apartado 1, letra b), del Reglamento nº 40/94 Alegaciones de las partes
         
         
         21
            
          En primer lugar, la demandante alega que, aplicada a alimentos para perros, la expresión «happy dog» tiene carácter descriptivo,
         por cuanto hace referencia a la calidad y a la finalidad de los alimentos mencionados. En efecto, esta combinación expresa
         de modo comprensible para el público, en particular en el Reino Unido, que la composición del alimento es tan sana y sabrosa
         que, tras haberlo consumido, el perro disfruta de buena salud y está, por lo tanto, feliz.
         
         
         
         22
            
          Añade que este análisis, que no fue realizado por la Sala de Recurso, es necesario para determinar el alcance de la protección
         de la marca denominativa anterior y comprobar si la marca solicitada está incluida o no en el ámbito de dicha protección.
         
         
         
         23
            
          Según la demandante, el carácter descriptivo de la expresión «happy dog» explica que SCA Nutrition no haya podido obtener
         el registro de su marca denominativa en el Reino Unido hasta modificar uno de los términos referidos y unirlos para crear
         una expresión gramaticalmente incorrecta. Pues bien, la protección de tal marca se limita exclusivamente a los casos de riesgo
         de confusión con signos idénticos. De admitir una solución contraria se estaría impidiendo a los operadores económicos utilizar
         en sus signos, junto a otros elementos que les confieren carácter distintivo, términos gramaticalmente correctos pero descriptivos,
         y ello debido a la similitud fonética con una marca formada, como ocurre en el caso de autos, por la variante gramaticalmente
         incorrecta de dichos términos.
         
         
         
         24
            
          Por lo que se refiere a la comparación de los signos controvertidos, la demandante afirma que estos últimos no son similares
         desde el punto de vista gráfico. A este respecto, prosigue, la Sala de Recurso no examinó los elementos figurativos de la
         marca solicitada, que son los únicos que permiten el registro de esta marca. Además, la Sala infringió también el artículo
         8, apartado 1, letra b), del Reglamento nº 40/94 al considerar que, desde el punto de vista tipográfico, los signos controvertidos
         presentaban una considerable similitud, cuando resulta evidente que la presentación tipográfica de la marca solicitada es
         resultado de un proceso creativo.
         
         
         
         25
            
          Asimismo, la demandante sostiene que, dado el carácter muy limitado del alcance de la protección de la marca denominativa
         anterior, no puede afirmarse que exista riesgo de confusión entre los signos controvertidos basándose en una similitud fonética
         entre estos últimos.
         
         
         
         26
            
          La OAMI señala que el razonamiento de la demandante consiste en eliminar de cada marca controvertida el elemento constitutivo
         «happy dog», con lo cual subsiste, en el caso de la marca solicitada, un único elemento figurativo y, en el caso de la marca
         anterior, el propio hecho de la yuxtaposición de los términos «happy» y «dog», así como el empleo de la letra «i» en lugar
         de la «y» en el primero de los citados términos. A juicio de la OAMI, este razonamiento lleva a la demandante a afirmar, de
         forma equivocada, que la comparación de los elementos constitutivos «restantes» hace que los signos controvertidos resulten
         ser demasiado diferentes como para poder llegar a la conclusión de que existe riesgo de confusión.
         
         
         
         27
            
          La demandada rechaza esta argumentación, en la medida en que ésta no toma en consideración la impresión de conjunto producida
         por cada una de las marcas y se basa en la premisa falsa según la cual el elemento constitutivo «happy dog» tiene carácter
         descriptivo con respecto a los productos de que se trata.
         
         
         
         28
            
          Pues bien, añade, por una parte, una apreciación global de los signos controvertidos permite concluir que éstos son idénticos
         tanto desde el punto de vista conceptual como auditivo, ya que las diferencias de tipo gráfico no son suficientes para excluir
         el riesgo de confusión, habida cuenta de la identidad de los productos en cuestión.
         
         
         
         29
            
          Por otra parte, un sintagma sólo puede calificarse de descriptivo si el público interesado puede entenderlo de forma espontánea
         como una indicación del tipo del producto, de contenido y su finalidad, algo que no sucede en el caso del sintagma «happy
         dog», el cual, aplicado a los alimentos para perros, constituye a lo sumo una marca sugerente. En efecto, hablar de un perro
         «feliz» o «contento» no tiene relación inmediata alguna con los productos de que se trata.
         
         
         
         30
            
          Tras recordar que la función del Tribunal de Primera Instancia es llevar a cabo un control de la legalidad de las resoluciones
         de la Salas de Recurso, a las cuales sólo puede reprochárseles un error claro en la apreciación jurídica de los hechos constatados,
         SCA Nutrition afirma que la Sala Segunda de Recurso estimó acertadamente que, en el caso de autos, existía riesgo de confusión.
         
         
         
         31
            
          SCA Nutrition sostiene que, al afirmar que la protección de la marca HAPPIDOG se limita sólo a los casos de riesgo de confusión
         con signos idénticos, la demandante interpreta de forma errónea el artículo 8, apartado 1, letra b), del Reglamento nº 40/94,
         el cual no efectúa una distinción entre las marcas denominativas, al tratar de modo particular las marcas constituidas con
         palabras conocidas. Además, el sintagma «happy dog» no puede considerarse descriptivo a la luz de la sentencia del Tribunal
         de Justicia de 20 de septiembre de 2001, Procter & Gamble/OAMI (C‑383/99 P, Rec. p. I‑6251). Esta alegación de la demandante
         sobre el carácter descriptivo de la expresión «happy dog» se contradice, por lo demás, con su propia solicitud de registro
         de marca comunitaria. 
         
         
         
         32
            
          Asimismo, SCA Nutrition afirma que, aun suponiendo que el ámbito de protección de la marca denominativa anterior fuera muy
         limitado, existe efectivamente, en el caso de autos un riesgo de confusión entre los signos controvertidos. A su juicio, estos
         últimos son idénticos desde el punto de vista auditivo y sumamente similares desde el punto de vista gráfico. A este respecto,
         el elemento figurativo de la marca solicitada, que corresponde a un grafismo publicitario corriente, no tiene, según SCA Nutrition,
         significado autónomo, por lo que los consumidores lo percibirán como una variación de la marca anterior. Además, la similitud
         conceptual origina necesariamente, dada la identidad de los productos de que se trata, un riesgo de confusión entre los signos
         controvertidos.
         
          Apreciación del Tribunal de Primera Instancia
         
         
         33
            
          Con arreglo al artículo 8, apartado 1, letra b), del Reglamento nº 40/94, mediando oposición del titular de una marca anterior,
         se denegará el registro de la marca «cuando, por ser idéntica o similar a la marca anterior y por ser idénticos o similares
         los productos o servicios que ambas marcas designan, exista riesgo de confusión por parte del público en el territorio en
         que esté protegida la marca anterior; el riesgo de confusión incluye el riesgo de asociación con la marca anterior». Por otra
         parte, de conformidad con el artículo 8, apartado 2, letra a), inciso ii), del Reglamento nº 40/94, se entenderá por marcas
         anteriores las marcas registradas en un Estado miembro, cuya fecha de presentación de la solicitud sea anterior a la de la
         solicitud de la marca comunitaria.
         
         
         
         34
            
          En primer lugar, debe señalarse que la formulación general de dicha disposición contradice la alegación de la demandante,
         al limitar la protección de determinadas marcas denominativas, como la marca anterior HAPPIDOG, sólo a los casos de riesgo
         de confusión con marcas idénticas. Del artículo 8, apartado 1, letra b), del Reglamento nº 40/94, se desprende que se protegen
         todas las marcas válidamente registradas no sólo en caso de identidad, sino también de similitud entre la marca anterior y
         el signo reivindicado y entre los productos o servicios designados.
         
         
         
         35
            
          En segundo lugar, es preciso señalar que el riesgo de confusión por parte del público, al que se supedita la aplicación de
         este artículo, y que se define como el riesgo de que el público pueda creer que los correspondientes productos o servicios
         proceden de la misma empresa o, en su caso, de empresas vinculadas económicamente [sentencias del Tribunal de Justicia de
         29 de septiembre de 1998, Canon, C‑39/97, Rec. p. I‑5507, apartado 29, y de 22 de junio de 1999, Lloyd Schuhfabrik Meyer,
         C‑342/97, Rec. p. I‑3819, apartado 17; sentencia del Tribunal de Primera Instancia de 23 de octubre de 2002, Oberhauser/OAMI
         - Petit Liberto (Fifties), T‑104/01, Rec. p. II‑4359, apartado 25], debe apreciarse globalmente, teniendo en cuenta todos
         los factores del supuesto concreto que sean pertinentes (sentencias Canon, antes citada, apartado 16; Lloyd Schuhfabrik Meyer,
         antes citada, apartado 18, y Fifties, antes citada, apartado 26).
         
         
         
         36
            
          La apreciación global mencionada implica una cierta interdependencia entre los factores tomados en consideración y, en particular,
         la similitud de las marcas y la existente entre los productos o los servicios designados. Así, un bajo grado de similitud
         entre los productos o servicios designados puede quedar compensado por un elevado grado de similitud entre las marcas, y a
         la inversa (sentencias Canon, antes citada, apartado 17; Lloyd Schuhfabrik Meyer, antes citada, apartado 19, y Fifties, antes
         citada, apartado 27). 
         
         
         
         37
            
          Además, la percepción de las marcas que tiene el consumidor de los productos o los servicios en cuestión tiene una importancia
         determinante en la apreciación global del riesgo de confusión. En el caso de autos, dada la naturaleza de los productos de
         que se trata (alimentos para perros), que son artículos de consumo corriente, y dado que la marca denominativa anterior está
         registrada y protegida en el Reino Unido, el público interesado que debe tomarse como referencia para llevar a cabo el análisis
         del riesgo de confusión está formado por el consumidor medio de dicho Estado miembro. Pues bien, el consumidor medio, que
         se supone que es un consumidor normalmente informado y razonablemente atento y perspicaz, percibe normalmente una marca como
         un todo, cuyos diferentes detalles no se detiene a examinar (sentencias del Tribunal de Justicia de 11 de noviembre de 1997,
         SABEL, C‑251/95, Rec. p. I‑6191, apartado 23; Lloyd Schuhfabrik Meyer, antes citada, apartado 25, y sentencia Fifties, antes
         citada, apartado 28). Por otra parte, debe tenerse en cuenta que el consumidor medio rara vez tiene la posibilidad de comparar
         directamente las marcas y debe confiar en la imagen imperfecta de éstas que conserva en la memoria (sentencia Lloyd Schuhfabrik
         Meyer, antes citada, apartado 26).
         
         
         
         38
            
          A la luz de las consideraciones anteriores, debe llevarse a cabo la comparación, por un lado, de los productos correspondientes
         y, por otro, de los signos controvertidos.
         
         
         
         39
            
          Es pacífico entre las partes que los productos a los que se refieren los signos controvertidos son idénticos.
         
         
         
         40
            
          En cuanto a la comparación de los signos, de la jurisprudencia se desprende que por lo que se refiere a la similitud gráfica,
         fonética o conceptual de las marcas en conflicto, la apreciación global del riesgo de confusión debe basarse en la impresión
         de conjunto producida por éstas, teniendo en cuenta, en particular, sus elementos distintivos y dominantes (sentencias SABEL,
         antes citada, apartado 23, y Lloyd Schuhfabrik Meyer, antes citada, apartado 25).
         
         
         
         41
            
          Sobre el particular, debe señalarse que, en la resolución impugnada, la Sala de Recurso consideró que no era necesario un
         examen detallado para llegar a la conclusión de que los compradores de alimentos para perros iban a confundir los dos signos
         controvertidos, puesto que las similitudes conceptuales y gráficas eran muy importantes. Además, añadió que las diferencias
         entre los dos signos, cuando aparecen pegados en las latas de alimentos para perros, aunque éstas estén colocadas unas al
         lado de otras, apenas resultan visibles (apartado 17 de la resolución impugnada).
         
         
         
         42
            
          En efecto, es preciso señalar que los signos controvertidos coinciden en su contenido conceptual, en el sentido de que sugieren
         al público interesado que el consumo de los productos mencionados por parte de los perros hará que éstos se sientan felices.
         
         
         
         43
            
          En cuanto a la comparación gráfica, debe observarse que el elemento denominativo «happy dog» ocupa un lugar destacado en el
         signo reivindicado. Pues bien, la comparación entre el elemento denominativo dominante de este signo y la marca denominativa
         anterior pone de manifiesto la existencia de cierta similitud gráfica. (sentencia Fifties, antes citada, apartado 37). En
         efecto, la diferencia provocada por la yuxtaposición de los términos «happy» y «dog» y la sustitución de la letra «y» por
         la letra «i» no tiene entidad suficiente para descartar toda similitud, entendiéndose siempre que el consumidor medio rara
         vez puede proceder a una comparación directa de las distintas marcas y debe confiar en la imagen imperfecta de éstas que conserva.
         Sin embargo, al realizar la apreciación gráfica de conjunto de los signos controvertidos, la presencia de elementos figurativos
         en la marca solicitada, aunque sean de escasa importancia, como son el marco que lo rodea y la tipografía particular del sintagma
         «happy dog», no permite afirmar que exista una similitud gráfica muy importante.
         
         
         
         44
            
          Aun suponiendo que pudiera llegarse a la conclusión de que los signos controvertidos no presentan similitud gráfica, la Sala
         de Recurso estimó acertadamente que en el presente caso existe riesgo de confusión. Habida cuenta de la identidad de los productos
         correspondientes y de la similitud conceptual de los signos en cuestión, a las que debe añadirse, con respecto al público
         interesado, una evidente identidad fonética entre estos mismos signos, las posibles diferencias gráficas entre los signos
         no pueden descartar que exista riesgo de confusión en dicho público (véase, en este sentido, la sentencia Fifties, antes citada,
         apartado 46).
         
         
         
         45
            
          La existencia de riesgo de confusión entre los signos controvertidos así constatada no queda desvirtuada por la argumentación
         de la demandante sobre el carácter descriptivo del sintagma «happy dog». En la medida en que la demandante haya querido referirse
         a la correlación establecida por la jurisprudencia entre el mayor o menor carácter distintivo de la marca anterior y el alcance
         de la protección de ésta (sentencias SABEL, antes citada, apartado 24; Canon, antes citada, apartado 18, y Lloyd Schuhfabrik
         Meyer, antes citada, apartado 20) para alegar que, en el caso de autos, no existe riesgo de confusión, debido al escaso carácter
         distintivo de la marca denominativa anterior, procede considerar que dicha alegación resulta inoperante.
         
         
         
         46
            
          En efecto, aun suponiendo que el sintagma «happy dog» pudiera tener carácter descriptivo al aplicarlo a los alimentos para
         perros, por un lado, y que, en consecuencia, se considerara que la marca denominativa anterior tiene escaso carácter distintivo,
         por otro, debe señalarse que, debido a la interdependencia de los factores relevantes para apreciar el riesgo de confusión,
         basta con que se dé una identidad de los productos que designan junto con una gran similitud de los signos controvertidos,
         como ocurre en el caso de autos, para concluir que existe tal riesgo (véase, en este sentido, la sentencia del Tribunal de
         Primera Instancia de 15 de enero de 2003, Mystery Drinks/OAMI – Karlsberg Brauerei (MISTERY), T‑99/01, Rec. p. II‑43, apartado 36).
         
         
         
         47
            
          De las consideraciones precedentes se deduce que debe desestimarse, por infundado, el primer motivo invocado por la demandante.
         
         
         Sobre la no aplicación del artículo 12 del Reglamento nº 40/94 Alegaciones de las partes
         
         
         48
            
          La demandante indica que del artículo 12 del Reglamento nº 40/94 se desprende que los derechos del titular de la marca comunitaria
         están limitados cuando un tercero utiliza, para designar sus productos, indicaciones relativas, en particular, a la especie,
         la calidad o el valor de dichos productos. Con arreglo a esta disposición, la protección conferida a la marca denominativa
         anterior no permite que se prohíba la utilización, como en el caso de autos, de términos descriptivos como «happy dog».
         
         
         
         49
            
          La demandante sostiene que ha formulado esta alegación en el marco del procedimiento sustanciado ante la OAMI, pero que ésta
         no la examinó «ni tampoco tomó en consideración el artículo 12 del Reglamento nº 40/94». De este modo, la OAMI infringió el
         citado Reglamento, al no cumplir las disposiciones aplicables.
         
         
         
         50
            
          La OAMI alega que el artículo 12 del Reglamento nº 40/94 no resulta aplicable en el ámbito de un procedimiento de registro,
         como indicó el Tribunal de Justicia, además, en el marco de una aplicación de los motivos de denegación absolutos (sentencia
         del Tribunal de Justicia de 4 de mayo de 1999, Windsurfing Chiemsee, asuntos acumulados C‑108/97 y C‑109/97, Rec. p. I‑2779)
         y en virtud de ciertas consideraciones que tienen asimismo validez en el marco de un procedimiento de oposición basado en
         el artículo 8, apartado 1, letra b), del Reglamento nº 40/94.
         
         
         
         51
            
          SCA Nutrition sostiene asimismo que el artículo 12 del Reglamento nº 40/94 no es aplicable en un procedimiento de registro
         de una marca comunitaria y que la demandante no puede invocar esta disposición, puesto que tiene manifiestamente la intención
         de utilizar el signo presentado como indicación del origen comercial, es decir, como una marca, lo que no se corresponde con
         el concepto de uso leal, tal como se define en el artículo 12 del Reglamento nº 40/94. 
         
          Apreciación del Tribunal de Primera Instancia
         
         
         52
            
          La demandante sostiene que, con arreglo al artículo 12 del Reglamento nº 40/94, la protección conferida a la marca denominativa
         anterior no puede implicar la prohibición de que un competidor utilice, para sus productos, términos descriptivos como «happy
         dog».
         
         
         
         53
            
          No obstante, es preciso señalar que del examen del conjunto de escritos presentados por la demandante en el marco del procedimiento
         administrativo resulta que ésta no mencionó nunca de forma expresa el artículo 12 del Reglamento nº 40/94 ni expuso a fortiori una argumentación basada en esta disposición específica del Reglamento mencionado.
         
         
         
         54
            
          En estas circunstancias, la alegación de la demandante según la cual la Sala de Recurso no se pronunció sobre la aplicación
         al caso de autos del artículo 12 del Reglamento nº 40/94 se basa en una premisa errónea y debe desestimarse.
         
         
         
         55
            
          Además, incluso suponiendo que la Sala de Recurso entendiera la alegación contenida en la exposición de motivos del recurso
         contra la resolución de la División de Oposición, según la cual los competidores deben poder usar libremente la expresión
         descriptiva «happy dog», como una referencia implícita pero necesaria al artículo 12 del Reglamento nº 40/94, procede señalar
         que este artículo no es aplicable en el marco del procedimiento de registro de una marca comunitaria.
         
         
         
         56
            
          En efecto, el artículo 12 del Reglamento nº 40/94 se refiere a las limitaciones del derecho conferido por una marca comunitaria
         a su titular, en el tráfico económico. De este modo, un presunto falsificador puede, como motivo alegado en su defensa, invocar
         esta disposición para, en su caso, eludir su responsabilidad por los ataques que puedan sufrir los derechos del titular de
         una marca comunitaria compuesta, en particular, por términos que designan la calidad u otras características del producto
         correspondiente. Por lo tanto, no puede tomarse en consideración el artículo 12 del Reglamento nº 40/94 en el marco del procedimiento
         de registro de una marca, puesto que no confiere a los terceros el uso de tales términos como marca, como pretende la demandante,
         sino que se limita a afirmar que éstos pueden utilizarlos de manera descriptiva, es decir, como indicaciones relativas a la
         calidad o a otras características del producto, siempre que este uso se realice conforme a las prácticas leales en materia
         industrial o comercial [véanse, por analogía, la sentencia Windsurfing Chiemsee, antes citada, apartado 28, y la sentencia
         del Tribunal de Primera Instancia de 15 de octubre de 2003, Nordmilch/OAMI (OLDENBURGER), T‑295/01, Rec. p II‑0000, apartados
         55 a 57].
         
         
         
         57
            
          De lo antedicho se desprende que debe desestimarse el segundo motivo invocado por la demandante.
         
         
         
         58
            
          De todas las consideraciones precedentes se deduce que procede desestimar el recurso.
         
         
         Costas
         59
            
          A tenor del artículo 87, apartado 2, del Reglamento de Procedimiento, la parte que pierda el proceso será condenada en costas,
         si así lo hubiera solicitado la otra parte. Por haber sido desestimados los motivos formulados por la parte demandante, procede
         condenarla al pago de las costas de la OAMI y de SCA Nutrition, según lo solicitado por éstas. En cambio, al no haber formulado
         Provimi pretensión alguna sobre las costas, cargará con sus propias costas.
         
         
         En virtud de todo lo expuesto,
         
         
         
            
            EL TRIBUNAL DE PRIMERA INSTANCIA (Sala Cuarta)
         
         
          decide:
         
            
            
            
               1)
                  Desestimar el recurso.
               
            
            
            
            
               2)
                  La demandante cargará con sus propias costas así como con las costas de la Oficina de Armonización del Mercado Interior (marcas,
                     dibujos y modelos) y de SCA Nutrition Ltd.
                  
               
            
            
            
            
               3)
                  Provimi Ltd cargará con sus propias costas.
               
            
            
                  Legal
               
               
                  Tiili
               
               
                  Vilaras
               
            
                  
               
               
                  
               
               
                  
               
            
                  
               
               
                  
               
               
                  
               
            
                  
               
               
                  
               
               
                  
               
            
                  
               
               
                  
               
               
                  
               
            
            
            
            
            
            
            
            
         
         
          Pronunciada en audiencia pública en Luxemburgo, a 31 de marzo de 2004.
         
         
         
         
                  El Secretario
               
               
                  El Presidente
               
            
         
         
         
                  H. Jung
               
               
                  H. Legal
               
            
      
      
          1 –
            
            Lengua de procedimiento: alemán.