CELEX: E2006J0003
Language: es
Date: 2007-05-30
Title: Sentencia del Tribunal, de 30 de mayo de 2007 , en el asunto E-3/06 — Ladbrokes Ltd. y el Gobierno de Noruega, Ministerio de Cultura y Asuntos Eclesiásticos; el Gobierno de Noruega, Ministerio de Agricultura y Alimentación (Derecho de establecimiento — Libre prestación de servicios — Restricciones nacionales a los juegos de azar y las apuestas — Objetivos legítimos — Adecuación/coherencia — Necesidad — Prestación y comercialización de servicios de juego desde el extranjero)

13.12.2007   
            
            
               ES
            
            
               Diario Oficial de la Unión Europea
            
            
               C 301/17
            
         
      SENTENCIA DEL TRIBUNAL
   
   de 30 de mayo de 2007
   en el asunto E-3/06
   Ladbrokes Ltd. y el Gobierno de Noruega, Ministerio de Cultura y Asuntos Eclesiásticos; el Gobierno de Noruega, Ministerio de Agricultura y Alimentación
   
      (Derecho de establecimiento — Libre prestación de servicios — Restricciones nacionales a los juegos de azar y las apuestas — Objetivos legítimos — Adecuación/coherencia — Necesidad — Prestación y comercialización de servicios de juego desde el extranjero)
   
   (2007/C 301/09)
   En el asunto E-3/06 entre Ladbrokes Ltd. y el Gobierno de Noruega, representado por el Ministerio de Cultura y Asuntos Eclesiásticos y por el Ministerio de Agricultura y Alimentación — Solicitud del Oslo tingrett (Tribunal del distrito de Oslo) al Tribunal relativa a la interpretación de las normas sobre derecho de establecimiento y de libre prestación de servicios en el EEE — El Tribunal, integrado por Carl Baudenbacher, Presidente y ponente, y por Henrik Bull y Thorgeir Örlygsson, jueces, dictó sentencia el 30 de mayo de 2007, cuyo fallo es el siguiente:
   
               1-3)
            
            
               
                  Para no caer en la prohibición de los artículos 31 y 36 EEE, la legislación nacional que establece (1) que ciertas formas de juego solamente pueden ser ofrecidas por una empresa de juego de propiedad estatal que encauza sus beneficios hacia fines culturales y deportivos, (2) que sólo puede concederse una licencia para ofrecer apuestas en carreras de caballos a las organizaciones o empresas sin ánimo de lucro cuyo objetivo consista en apoyar la cría de caballos, o (3) que las licencias para ofrecer ciertos tipos de juegos de azar solamente pueden concederse a organizaciones sin ánimo de lucro o a empresas cuyos objetivos sean humanitarios o socialmente beneficiosos, deben perseguir fines lícitos tales como luchar contra la ludopatía y mantener el orden público. Los fines lícitos deben perseguirse de manera adecuada y coherente, y la legislación no debe exceder de lo estrictamente necesario para alcanzar este objetivo.
               
            
         
               4)
            
            
               
                  Conforme a la legislación del EEE, la financiación de fines humanitarios y socialmente beneficiosos no tiene porque constituir la justificación real de una legislación como la que nos ocupa, sino ser solamente una consecuencia beneficiosa que sea incidental, en el sentido de accesoria. Por otra parte, la prevención del beneficio privado como objetivo en sí mismo puede, en principio, justificar tal legislación. Sin embargo, en tal caso la política nacional en este terreno debe reflejar las preocupaciones morales que subyacen a este objetivo.
               
            
         
               5)
            
            
               
                  De conformidad con el artículo 36 EEE, si el tribunal nacional concluye que los sistemas de derechos exclusivos establecidos conforme a la ley del juego y a la ley Totalisator constituyen restricciones lícitas, las autoridades nacionales tienen derecho a prohibir la prestación y comercialización de juegos de azar desde el extranjero, independientemente de si éstos son legales o no en su Estado de origen. Lo mismo se aplica si el tribunal nacional concluye que la exclusión de operadores comerciales conforme a la ley de Loterías constituye una restricción lícita a la libre circulación de servicios.
               
               Si el tribunal nacional llega a la conclusión de que las prohibiciones impuestas de resultas de las tres leyes a los operadores comerciales que organizan cualquier forma de juego de azar no están justificadas, hay que responder que la licencia aún puede ser necesaria teniendo en cuenta las posibles diferencias del nivel de protección en todo el EEE. Sin embargo, las medidas nacionales no deben ser excesivas en relación con los objetivos perseguidos. Tienen que ser no discriminatorias y deben tener en cuenta los requisitos que el prestador de servicios ya ha cumplido para desarrollar sus actividades en el Estado donde tiene su domicilio.