CELEX: 62003CC0240
Language: es
Date: 2005-03-03
Title: Conclusiones del Abogado General Kokott presentadas el 3 de marzo de 2005. # Comunità montana della Valnerina contra Comisión de las Comunidades Europeas. # Recurso de casación - FEOGA - Supresión de una ayuda económica - Artículo 24 del Reglamento (CEE) nº 4253/88 - Principio de proporcionalidad - Motivación - Derecho de defensa - Adhesión a la casación - Nombramiento de dos responsables para la ejecución de un proyecto - Solicitud de devolución de la totalidad de la ayuda dirigida sólo a uno de ellos - Facultad discrecional de la Comisión - Límites objetivos del litigio ante el Tribunal de Primera Instancia. # Asunto C-240/03 P.

CONCLUSIONES DE LA ABOGADO GENERALSRA. JULIANE KOKOTTpresentadas el 3 de marzo de 2005(1)
         Asunto C-240/03 P Comunità montana della ValnerinacontraComisión de las Comunidades EuropeasOtra parte en el procedimiento:República Italiana
            «Recurso de casación  –  FEOGA  –  Fomento de un proyecto piloto y de demostración de programas forestal-agrícola-alimentarios  –  Supresión de una ayuda económica»
            
      
         
      
            I.
            Introducción 1.        El presente recurso de casación versa sobre el reembolso de ayudas comunitarias para un proyecto piloto y de demostración
      de programas forestal-agrícola-alimentarios. 
         			(2)
         		 La Comisión concedió una ayuda por importe del 50 % de los costes hasta un importe total de 908.558 ECU a un proyecto común
      del municipio italiano de Valnerina y a la asociación francesa «Route des Senteurs». El 70 % del importe total lo abonó la
      Comisión en concepto de anticipo. Tras comprobar la existencia de irregularidades en un examen de los gastos notificados,
      la Comisión exigió a Valnerina la devolución de todos los anticipos ya abonados.
      
      
       2.        Valnerina interpuso un recurso de anulación contra esta Decisión ante el Tribunal de Primera Instancia. El Tribunal de Primera
      Instancia revocó la Decisión de la Comisión en la medida en que obligaba a Valnerina a devolver las ayudas que se habían transferido
      a Route des Senteurs. El recurso de casación interpuesto por Valnerina está dirigido contra la parte restante de la Decisión
      de la Comisión que la obliga al reembolso de las ayudas que ella retuvo. La adhesión a la casación de la Comisión impugna
      la sentencia del Tribunal de Primera Instancia en la medida en que revoca la Decisión de la Comisión.
      
      
      
            II.
            Marco jurídico 3.        El artículo 24 del Reglamento (CEE) nº 4253/88, 
         			(3)
         		 en la versión del Reglamento (CEE) nº 2082/93, 
         			(4)
         		 establece, en lo relativo a la reducción, suspensión y supresión de una ayuda comunitaria existente, cuanto sigue:
      «1.      Si la realización de una acción o de una medida no pareciere justificar ni una parte ni la totalidad de la ayuda financiera
      que se le hubiere asignado, la Comisión procederá a un estudio apropiado del caso en el marco de la cooperación, solicitando,
      en particular, al Estado miembro o a las autoridades designadas por éste para la ejecución de la acción, que presenten en
      un plazo determinado sus observaciones.
       2.        Tras este estudio, la Comisión podrá reducir o suspender la ayuda para la acción o la medida en cuestión si el estudio confirmara
      la existencia de una irregularidad o de una modificación importante que afecte a las condiciones de ejecución de la acción
      o de la medida, y para la que no se hubiera pedido la aprobación de la Comisión.
       3.        Toda cantidad que dé lugar a una devolución de lo cobrado indebidamente deberá ser reembolsada a la Comisión. Las cantidades
      que no sean devueltas se incrementarán con intereses de demora de conformidad con lo dispuesto en el Reglamento financiero
      y según las modalidades que establezca la Comisión de acuerdo con los procedimientos a los que se refiere el título VIII.»
      
      
      
            III.
            Hechos y procedimientoA.
            Hechos y procedimiento principal 4.        El Tribunal de Primera Instancia expone los hechos y el procedimiento principal del siguiente modo: 
         			(5)
         		
      
       5.        En junio de 1993, Valnerina solicitó a la Comisión una ayuda comunitaria para un proyecto piloto y de demostración de los
      programas forestal‑agrícola‑alimentarios en zonas montañosas secundarias (proyecto nº 93.IT.06.016; en lo sucesivo, «proyecto»).
      
      
       6.        De dicho proyecto se desprende que su objetivo general era la realización y la demostración experimental de dos programas
      forestal–agrícola–alimentarios, uno por Valnerina en Valnerina (Italia) y el otro por la asociación Route des Senteurs en
      el Drôme Provençale (Francia), con el fin de iniciar y desarrollar actividades alternativas, como el turismo rural, de forma
      paralela a las actividades agrícolas habituales. En particular, el proyecto preveía la creación de dos centros de promoción
      y coordinación turísticas, el desarrollo del cultivo de productos alimentarios locales típicos, como las trufas, la espelta
      o las plantas aromáticas, una mejor integración de los diferentes productores activos en las regiones consideradas, así como
      la valorización y la rehabilitación medioambiental de estas regiones.
      
      
       7.        Mediante la Decisión C(93) 3182, de 10 de noviembre de 1993, dirigida a Valnerina y a la Route des Senteurs, la Comisión concedió
      al proyecto una subvención del FEOGA, sección «Orientación» (en lo sucesivo, «Decisión de concesión»).
      
      
       8.        En virtud del artículo 1, párrafo segundo, de la Decisión de concesión, Valnerina y la Route des Senteurs eran las responsables
      del proyecto. Según el artículo 2 de la Decisión de concesión, el período de realización del proyecto se fijó en treinta meses,
      a saber, del 1 de octubre de 1993 al 31 de marzo de 1996.
      
      
       9.        Con arreglo al artículo 3, párrafo primero, de la Decisión de concesión, el coste total subvencionable del proyecto ascendía
      a 1.817.117 ECU y la contribución financiera máxima de la Comunidad se fijaba en 908.558 ECU.
      
      
       10.      El anexo I de la Decisión de concesión contenía una descripción del proyecto. En el punto 5 de este anexo se designaba a Valnerina
      como «beneficiario» 
         			(6)
         		 de la ayuda económica y a la Route des Senteurs como la «otra responsable del proyecto». En el punto 8 de este mismo anexo
      figuraba un plan de financiación del proyecto con un reparto de los costes atribuidos a sus diferentes acciones. Las acciones
      del proyecto y sus correspondientes costes se detallaban en cuatro partes, de tal modo que Valnerina y la Route des Senteurs
      debían llevar a cabo respectivamente las acciones previstas en dos de las cuatro partes.
      
      
       11.      El anexo II de la Decisión de concesión fijaba las condiciones financieras relativas a la concesión de la ayuda. En particular,
      precisaba que si el beneficiario de la ayuda económica tenía intención de modificar sustancialmente las operaciones descritas
      en el anexo I, debía informar previamente a la Comisión y obtener su acuerdo (punto 1). Según el punto 2 de este anexo, el
      beneficio de la concesión de la ayuda estaba subordinado a la realización de todas las operaciones indicadas en el anexo I
      de la Decisión de concesión. Además, el anexo II preveía que la ayuda económica se transfiriera directamente a Valnerina en
      su calidad de beneficiario de la ayuda que debía encargarse de pagar a la Route des Senteurs (punto 4); que la Comisión estaba
      autorizada, con el fin de cotejar la información económica sobre los distintos gastos, a solicitar el examen de todo justificante
      original o su copia compulsada y a llevar a cabo dicho examen directamente in situ  o a solicitar el envío de los documentos en cuestión (punto 5); que el beneficiario debía conservar a disposición de la Comisión,
      durante cinco años a partir del último pago realizado por ésta, todos los originales de los comprobantes de los gastos (punto 6);
      que la Comisión podía, en todo momento, solicitar al beneficiario el envío de informes sobre el estado de evolución de los
      trabajos y/o sobre los resultados técnicos obtenidos (punto 7), y que el beneficiario debía tener a disposición los resultados
      obtenidos gracias a la realización del proyecto, sin que ello dé lugar a pagos complementarios (punto 8). Por último, en el
      punto 10 del anexo II se precisaba, en esencia, que si no se respetaba cualquiera de los requisitos mencionados en este anexo
      o si se llevaban a cabo acciones no previstas en el anexo I, la Comisión podía suspender, reducir o anular la ayuda y exigir
      la devolución de lo que ya hubiera sido pagado, caso en el que el beneficiario tenía la posibilidad de enviar previamente
      sus observaciones en el plazo fijado por la Comisión.
      
      
       12.      El 2 de diciembre de 1993, la Comisión transfirió a Valnerina un primer anticipo correspondiente a alrededor del 40 % de la
      contribución comunitaria prevista y Valnerina, a su vez, pagó a la Route des Senteurs las cantidades correspondientes a los
      costes de las acciones del proyecto que ésta debía realizar.
      
      
       13.      El 27 de diciembre de 1994, Valnerina envió a la Comisión un primer informe sobre el estado de evolución del proyecto y sobre
      los gastos ya realizados para cada una de las acciones previstas. Al mismo tiempo, solicitó el pago de un segundo anticipo
      declarando, en particular, que poseía comprobantes de pago relativos a los gastos efectuados, por un lado, y que las acciones
      ya realizadas eran conformes a las descritas en el anexo I de la Decisión de concesión, por otro.
      
      
       14.      El 18 de agosto de 1995, la Comisión transfirió a Valnerina un segundo anticipo de alrededor del 30 % de la contribución comunitaria
      y Valnerina, por su parte, pagó a la Route des Senteurs las cantidades correspondientes a los costes de las acciones del proyecto
      que ésta debía realizar.
      
      
       15.      En junio de 1997, Valnerina remitió a la Comisión el informe final sobre la ejecución del proyecto. Al mismo tiempo, solicitó
      el pago del resto de la contribución comunitaria y adjuntó de nuevo una declaración equivalente, en esencia, a la mencionada
      en el apartado 13 supra. 
      
      
       16.      El 12 de agosto de 1997, la Comisión informó a Valnerina de que había iniciado una operación general de inspección técnica
      y contable de todos los proyectos financiados en virtud del artículo 8 del Reglamento nº 4256/88, incluido el proyecto objeto
      del presente litigio, e instó a Valnerina a elaborar, con arreglo al punto 5 del anexo II de la Decisión de concesión, una
      lista de todos los justificantes relativos a los gastos subvencionables que habían sido realizados en el marco de la ejecución
      del proyecto, así como una copia compulsada de cada uno de estos justificantes.
      
      
       17.      El 25 de agosto de 1997, Valnerina remitió a la Comisión varios documentos, así como un resumen del informe final sobre la
      ejecución del proyecto.
      
      
       18.      Mediante escrito de 6 de marzo de 1998, la Comisión informó a Valnerina de su intención de proceder a un control in situ de la realización del proyecto.
      
      
       19.      Dicho control tuvo lugar en las oficinas de Valnerina del 23 al 25 de marzo de 1998 y en las oficinas de la Route des Senteurs
      del 4 al 6 de mayo de 1998. 
      
      
       20.      El 6 de abril de 1998, Valnerina envió a la Comisión determinados documentos solicitados por ésta durante el control in situ. 
      
      
       21.      El 5 de noviembre de 1998, Valnerina y la Route des Senteurs solicitaron a la Comisión que procediera a la aprobación final
      del proyecto y que pagara el resto de la contribución comunitaria.
      
      
       22.      Mediante escrito de 22 de marzo de 1999, la Comisión informó a Valnerina de que, con arreglo al artículo 24 del Reglamento
      nº 4253/88, en su versión modificada, había procedido a un examen de la ayuda económica relativa al proyecto y que, al revelar
      este examen la existencia de elementos susceptibles de constituir irregularidades, había decidido iniciar el procedimiento
      previsto en el artículo antes mencionado del Reglamento nº 4253/88, en su versión modificada, y en el punto 10 del anexo II
      de la Decisión de concesión (en lo sucesivo, «escrito de iniciación del procedimiento»). En dicho escrito, del que la Comisión
      remitió una copia a la Route des Senteurs, la Comisión precisó todos estos datos, señalando específicamente las acciones que
      correspondían, por una parte, a Valnerina y, por otra parte, a la Route des Senteurs.
      
      
       23.      El 17 de mayo de 1999, Valnerina presentó sus observaciones en respuesta a las sospechas de la Comisión y le remitió otra
      serie de documentos.
      
      
       24.      Mediante Decisión de 14 de agosto de 2000, dirigida a la República Italiana y a Valnerina y notificada a esta última el 21
      de agosto de 2000, la Comisión suprimió, en virtud del artículo 24, apartado 2, del Reglamento nº 4253/88, en su versión modificada,
      la ayuda económica concedida al proyecto y solicitó a Valnerina la devolución de la totalidad de la ayuda ya pagada (en lo
      sucesivo, «Decisión impugnada»).
      
      
       25.      En el noveno considerando de la Decisión impugnada, la Comisión enumeró once irregularidades en el sentido del artículo 24,
      apartado 2, del Reglamento nº 4253/88, en su versión modificada, de los cuales cinco se referían a acciones llevadas a cabo
      por la Route des Senteurs y seis a acciones realizadas por Valnerina.
      
      
       26.      Mediante escritos de 14 de septiembre y 2 de octubre de 2000, Valnerina solicitó a la Route des Senteurs la devolución de
      las cantidades que le había entregado para realizar el proyecto y de las cuales era responsable. Al mismo tiempo, instó a
      la Route des Senteurs a transmitirle los datos susceptibles de demostrar el carácter erróneo e ilegal de la Decisión impugnada
      con el fin de elaborar una línea común de defensa. 
      
      
       27.      El 20 de octubre de 2000, la Route des Senteurs respondió, en esencia, que, en su opinión, la Decisión impugnada era injustificada.
      
      
      B.
            Procedimiento ante el Tribunal de Primera Instancia 28.      En el procedimiento ante el Tribunal de Primera Instancia, Valnerina solicitó la anulación de la Decisión impugnada. Mediante
      el primer motivo de la demanda Valnerina censuró que la Comisión le exigiera la devolución de la totalidad de la ayuda desembolsada,
      en lugar de limitar su reclamación a la parte retenida por Valnerina. Los otros motivos versaban sobre las diversas irregularidades
      detectadas por la Comisión, la proporcionalidad de la reclamación de devolución y el ejercicio por la Comisión de su facultad
      discrecional.
      
      
       29.      Italia apoyó las tesis de Valnerina en el procedimiento ante el Tribunal de Primera Instancia.
      
      
      C.
            La sentencia del Tribunal de Primera Instancia 30.      El Tribunal de Primera Instancia anuló la Decisión impugnada en la medida en que la Comisión no limitó su solicitud de devolución
      de la ayuda a las cantidades correspondientes a la parte del proyecto que, en virtud de la Decisión de concesión, debía ser
      realizada por la propia demandante.
      
      
       31.      A este respecto declaró que la Comisión puede determinar, en principio, un responsable principal que, en caso de producirse
      irregularidades, responda del reembolso del importe total. No obstante, debe tenerse en cuenta que una eventual obligación
      de devolver una ayuda puede llevar consigo consecuencias graves para las partes afectadas. Por tanto, el principio de seguridad
      jurídica exige que el Derecho aplicable a la ejecución del contrato sea suficientemente claro y preciso para que las partes
      afectadas puedan conocer sin ambigüedad sus derechos y obligaciones y actuar en consecuencia, a saber, en este contexto, convenir,
      antes de la concesión de la ayuda, los instrumentos adecuados de Derecho privado que permitan a cada una de ellas proteger
      sus intereses financieros frente a la otra parte. Sin embargo, en el presente asunto, los términos de la Decisión de concesión
      no eran lo suficientemente claros y precisos para que Valnerina hubiera debido contar con que ella sería la única responsable
      de la devolución de las ayudas. En consecuencia, la devolución del importe total por Valnerina vulnera el principio de proporcionalidad.
      
      
      
       32.      El Tribunal de Primera Instancia desestimó el recurso en todo lo demás y condenó a cada parte a soportar sus propias costas.
      La Comisión objetó con razón los justificantes de gastos presentados por Valnerina y, en consecuencia, puede exigir a Valnerina
      la devolución de la parte de las ayudas que ésta retuvo.
      
      
      
            IV.
            Pretensiones 33.      Valnerina solicita al Tribunal de Justicia que:
      
       
      –
         Anule la sentencia recaída en primera instancia, en la medida en que confirma la Decisión nº 2388 de la Comisión de las Comunidades
            Europeas, de 14 de agosto de 2000, y que resuelva definitivamente el litigio declarando la nulidad de la Decisión impugnada
            en su integridad.
         
      
      
       
      –
         Condene en costas a la parte recurrida.
      
      
      
      
       34.      La Comisión solicita al Tribunal de Justicia que: 
      
       
      –
         Desestime el recurso de casación.
      
      
       
      –
         Anule la sentencia del Tribunal de Primera Instancia de 13 de marzo de 2003 en el asunto T‑340/00, por cuanto anula la Decisión
            C(2000) 2388 de la Comisión, de 14 de agosto de 2000, en la medida en que «la Comisión no limitó su solicitud de devolución
            de la ayuda a las cantidades correspondientes a la parte del proyecto que, en virtud de la Decisión de concesión debía ser
            realizada por la propia demandante», y que se estimen en su integridad sus pretensiones formuladas en primera instancia.
         
      
      
       
      –
         Condene en constas a la parte recurrente.
      
      
      
      
       35.      Italia no ha definido su postura en el procedimiento de casación.
      
      
      
            V.
            Apreciación jurídica 36.      Valnerina apoya su recurso de casación en cinco motivos.
      
      
       37.      Mediante el primer motivo, Valnerina censura que el Tribunal de Primera Instancia ha ignorado que la Decisión de concesión
      no tenía por objeto un proyecto conjunto, sino dos proyectos que deben tratarse completamente por separado. 
      
      
       38.      En conexión con el anterior, Valnerina reprocha en su segundo motivo que cada uno de los proyectos parciales debió ser objeto
      de una apreciación separada. En consecuencia, el Tribunal de Primera Instancia debió anular la Decisión impugnada tras la
      limitación de la devolución a las ayudas retenidas por Valnerina, dado que la Comisión no ha probado si las irregularidades
      imputadas a Valnerina justifican la devolución en su integridad de las ayudas por ella recibida.
      
      
       39.      El tercer motivo versa sobre la comprobación de las diversas irregularidades que la Comisión imputa a Valnerina. 
      
      
       40.      El cuarto motivo va dirigido contra los supuestos vicios procesales en las averiguaciones de la Comisión y contra una violación
      de los derechos de defensa por el Tribunal de Primera Instancia que, a juicio de Valnerina, se deduce de lo anterior.
      
      
       41.      Por último, en su quinto motivo, Valnerina censura que la Comisión reclame la devolución de la totalidad de la ayuda en lugar
      de limitar el reembolso a los importes afectados por las irregularidades detectadas.
      
      
       42.      La Comisión limita su adhesión a la casación a un motivo. En éste defiende la tesis de que Valnerina es la única financieramente
      responsable del proyecto. En consecuencia, el Tribunal de Justicia cometió un error de Derecho al anular la Decisión de devolución
      en la medida en que la ayuda cuya devolución se reclama se transfirió a la Route des Senteurs.
      
      
      A.
            Sobre la división de la totalidad del proyecto en dos proyectos parciales 43.      Tanto los motivos primero y segundo de Valnerina como la adhesión a la casación de la Comisión suscita la cuestión de si el
      Tribunal de Primera Instancia apreció correctamente la Decisión de concesión al anular la Decisión impugnada en la medida
      en que ésta obligaba a Valnerina a devolver las ayudas que se habían transferido a la Route des Senteurs. Ciertamente, esta
      apreciación contiene elementos fácticos, pero en esencia se trata de determinar el contenido normativo de la Decisión de concesión.
      En consecuencia, el Tribunal de Justicia puede examinar las comprobaciones del Tribunal de Primera Instancia. 
         			(7)
         		
      
       44.      A continuación, se examinará en primer lugar la adhesión a la casación de la Comisión, dado que suscita la cuestión básica
      de si corresponde a Valnerina la responsabilidad financiera única por la devolución de las ayudas o de si debe diferenciarse
      entre Valnerina y la Route des Senteurs. Las posibilidades y límites a la diferenciación que se dan en el presente asunto
      se analizarán a continuación en conexión con los dos primeros motivos formulados por Valnerina.
      
      
      1.
         Sobre la adhesión a la casación: Valnerina como única financieramente responsable
       45.      A juicio de la Comisión, el Tribunal de Primera Instancia ha ignorado que la Comisión sólo puede reclamar la devolución de
      ayudas al beneficiario de la Decisión de concesión –Valnerina–. Ha interpretado erróneamente la Decisión de concesión en la
      medida en que ésta establece los derechos y obligaciones del beneficiario. Si bien el Tribunal de Primera Instancia ha realizado
      sus declaraciones en el marco de un examen de la proporcionalidad de la Decisión de devolución, de hecho ha apreciado la Decisión
      de concesión conforme al principio de seguridad jurídica. Dado que no existía ningún margen discrecional sobre si dirigirse
      contra Valnerina o contra la Route des Senteurs, se impide también la aplicación del principio de proporcionalidad.
      
      
       46.      De ser cierta la tesis de la Comisión según la cual jurídicamente sólo es posible reclamar la devolución a Valnerina en cuanto
      beneficiario formal y expreso, de hecho podría excluirse toda limitación de la devolución. La tesis del Tribunal de Primera
      Instancia daría lugar, pues, a que la Comisión ya no podría exigir el reembolso de una parte de sus ayudas. 
      
      
       47.      Ahora bien, no se entiende por qué habría de impedirse a la Comisión exigir a Route des Senteurs la devolución de parte de
      la ayuda. El Tribunal de Primera Instancia subraya acertadamente que, en caso de concesión de una ayuda para un proyecto cuya
      realización incumbe a varias partes, el artículo 24 del Reglamento nº 4253/88 no precisa a qué parte debe exigir la Comisión
      la devolución de la ayuda en caso de irregularidades cometidas en la ejecución del proyecto por una o varias partes. 
         			(8)
         		 El artículo 24, apartado 3, primera frase, del Reglamento nº 4253/88 dice únicamente que toda cantidad que dé lugar a una
      devolución de lo cobrado indebidamente deberá ser reembolsada a la Comisión. En esta disposición se reconoce el principio
      general de devolución de ingresos indebidos. Ciertamente, el concepto de «reembolso» implica que el obligado ha recibido algo
      anteriormente. Ahora bien, ello no excluye que deban reembolsarse los importes que hayan sido redistribuidos por un coordinador
      de proyecto. La posibilidad, por la que se decanta la Comisión, de reclamar exclusivamente a un solo participante en el proyecto,
      podría además, invitar al abuso: se podrían presentar beneficiarios aparentes para que otras partes puedan conservar el beneficio
      de los recursos comunitarios.
      
      
       48.      En consecuencia, sólo podrá afirmarse la supuesta responsabilidad financiera única de Valnerina por el proyecto en su conjunto
      si se desprende con claridad de la Decisión de concesión. La Comisión alega que de una lectura conjunta de las diversas disposiciones
      se infiere que el beneficiario –Valnerina– ha de ser el único financieramente responsable ante la Comisión. Sin embargo, el
      Tribunal de Primera Instancia expone de forma convincente en los apartados 58 a 64 que la Decisión de concesión en conjunto
      no es suficientemente clara. Antes bien, contiene declaraciones contradictorias que en su conjunto no conducen, en el presente
      asunto, a imponer únicamente a Valnerina la responsabilidad financiera.
      
      
       49.      Las disposiciones del anexo II convierten al beneficiario en interlocutor de la Comisión, 
         			(9)
         		 pero, a la vista de la clara división de la Decisión entre los dos responsables del proyecto y a falta de una regulación
      de la responsabilidad financiera, no fundamentan ninguna responsabilidad financiera única frente a la Comisión. Si no incumbiera
      a la Route des Senteurs ninguna responsabilidad financiera, no quedaría claro en qué consiste su responsabilidad, establecida
      en la Decisión de concesión, por su parte del proyecto. 
      
      
       50.      La tesis de la Comisión en el sentido de que su Decisión sólo puede examinarse con arreglo al principio de proporcionalidad
      en la medida en que dispone de una facultad discrecional es errónea y, además, carece de pertinencia en el presente litigio.
      El principio de proporcionalidad debe observarse no sólo en el ejercicio de la facultad discrecional por la Comisión, sino
      también en la interpretación del Derecho comunitario. Justamente esto es lo que ha hecho el Tribunal de Primera Instancia
      en el presente asunto. 
      
      
       51.      En consecuencia, procede desestimar la adhesión a la casación.
      
      
      2.
         Sobre los dos primeros motivos: la división del proyecto en su conjunto en dos proyectos parciales y la apreciación conjunta
            de las irregularidades
         
       52.      Al igual que la adhesión a la casación, estos dos motivos versan sobre la cuestión de en qué medida pueden tratarse conjuntamente
      los dos proyectos parciales. Mediante el primer motivo, Valnerina alega que, efectivamente, existen dos proyectos que deben
      tratarse concretamente por separado. En el segundo motivo, Valnerina defiende la tesis de que, cuanto menos, la Decisión de
      reembolso debió estar apoyada en una apreciación de las irregularidades en función de los responsables. Procede examinar conjuntamente
      ambos motivos, pues Valnerina niega aquí su responsabilidad por las partes del proyecto que debía ejecutar la Route des Senteurs.
      
      
       53.      Mediante el primer motivo de casación, Valnerina alega que el Tribunal de Primera Instancia no trató adecuadamente el motivo
      de la demanda relativo a la vulneración de los principios de no discriminación y de proporcionalidad. El Tribunal de Primera
      Instancia se limitó a los aspectos financieros sin examinar en el asunto si la ayuda comunitaria se concedió efectivamente
      a dos proyectos distintos. Así pues, Valnerina aduce que la Decisión de concesión consistía implícitamente en dos Decisiones
      que jurídicamente deben ser tratadas por separado.
      
      
       54.      Cabría defender la tesis, con la Comisión, de que el primer motivo es inadmisible porque Valnerina no resulta agraviada. En
      efecto, el Tribunal de Primera Instancia anuló la Decisión de la Comisión por otras razones, en la medida en que Valnerina
      debía reembolsar la parte de la Route des Senteurs.
      
      
       55.      Sin embargo, el segundo motivo de casación pone de manifiesto que las consideraciones del Tribunal de Primera Instancia sí
      dan lugar a un perjuicio. A tal respecto, Valnerina opone que, con la declaración de que no cabe imponer a Valnerina el reembolso
      de los recursos transferidos a la Route des Senteurs, el Tribunal de Primera Instancia no ha anulado la Decisión en su totalidad.
      En efecto, con la separación de la responsabilidad de la Route des Senteurs, debió examinarse de nuevo la responsabilidad
      de Valnerina, en particular en relación con la proporcionalidad de la sanción por las irregularidades detectadas.
      
      
       56.      Ahora bien, el Tribunal de Primera Instancia ha declarado expresamente que la Comisión puede exigir, en principio, la devolución
      de la totalidad de la ayuda. 
         			(10)
         		 Así pues, el Tribunal de Primera Instancia tomó como base un proyecto objeto de apreciación unitaria y limitó únicamente
      al aspecto de las consecuencias jurídicas el importe que debe abonar Valnerina.
      
      
       57.      En consecuencia, este segundo motivo de casación se comprende si se toma como referencia la premisa del primer motivo según
      el cual la ayuda fue concedida efectivamente a dos proyectos por completo separados que deben apreciarse de forma separada.
      De ser cierta esta premisa, el Tribunal de Primera Instancia no habría podido, en efecto, limitarse a restringir la obligación
      de reembolso de Valnerina. Antes bien, el Tribunal de Primera Instancia debió considerar y examinar la reclamación de reembolso,
      en relación con el importe parcial correspondiente a la parte italiana en el proyecto, como una decisión autónoma. Tal decisión
      habría sido lícita únicamente si la Comisión, en el ejercicio de su facultad discrecional para exigir la devolución, hubiera
      tenido en cuenta si las irregularidades detectadas en el proyecto parcial de Valnerina justificaban por sí solas la devolución
      de las ayudas concedidas a esta parte.
      
      
       58.      En consecuencia, ha de examinarse si la Decisión impugnada tiene efectivamente por objeto un proyecto unitario o bien si ambos
      proyectos parciales en Italia y Francia han de tratarse de forma separada.
      
      
       59.      Ha de reconocerse a Valnerina que la Decisión impugnada tiene por objeto dos proyectos parciales cuya realización se atribuye
      expresamente a dos responsables distintos. Ahora bien, la Decisión de concesión une estos dos proyectos parciales en un proyecto
      conjunto. De este modo, se pretende, por un lado, fomentar la cooperación entre regiones de distintos Estados miembros y,
      por otro, concentrar la tramitación de determinados procesos administrativos en un responsable de proyecto (Valnerina).
      
      
       60.      La cooperación entre las partes italiana y francesa se ajusta a la finalidad general de política de estructuras, establecida
      en el artículo 158 CE (artículo 130 A del Tratado CE en el momento de la adopción de la Decisión de concesión), de reforzar
      la cohesión económica y social a fin de promover un desarrollo armonioso del conjunto de la Comunidad. Según las propias alegaciones
      de Valnerina, la cooperación incluso constituía para la Comisión un requisito para la concesión de una ayuda. La nueva versión
      del artículo 11, apartado 1, del Reglamento nº 4253/88 introducida por el Reglamento nº 2082/93, no aplicable todavía a la
      Decisión de concesión, establece expresamente que las acciones que revistan un interés transfronterizo tienen también un interés
      especial para la Comunidad. Con arreglo al octavo considerando del Reglamento nº 2082/93, los vínculos transfronterizos son
      necesarios para justificar la adopción de medidas comunitarias a la luz del principio de subsidiariedad. En consecuencia,
      posiblemente dos proyectos separados no habrían sido subvencionables. 
      
      
       61.      La simplificación administrativa mediante el nombramiento de un interlocutor −Valnerina− se justifica porque facilita la gestión
      de las ayudas. A tal respecto, no habría nada que oponer si la Comisión trasladase a este interlocutor la plena responsabilidad
      financiera, siempre que ello se expusiera de forma tan clara que el interlocutor pudiera decidir de forma consciente sobre
      si desea asumir tal responsabilidad y, en su caso, cómo se asegura. Tal sistema estaría justificado −como señala el Tribunal
      de Primera Instancia− en interés de la eficacia de la acción comunitaria, tanto desde el punto de vista del principio de buena
      administración como del imperativo de una correcta gestión financiera del presupuesto comunitario. 
         			(11)
         		
      
       62.      En consecuencia, el Tribunal de Primera Instancia pudo considerar, sin incurrir en un error de Derecho, que la Decisión de
      concesión no versaba sobre dos proyectos separados sino sobre uno solo. La Comisión tampoco estaba obligada, a la hora de
      pronunciarse sobre el reembolso de las ayudas, a apreciar ambos proyectos por separado, sino que pudo apoyar su Decisión en
      un examen conjunto de las irregularidades. Ahora bien, ello no excluye que en el presente asunto, en el que se han reunido
      dos proyectos parciales claramente separados, se tenga en consideración la responsabilidad de cada una de las partes por las
      irregularidades y el éxito de los proyectos parciales en el marco de la proporcionalidad del reembolso. 
      
      
       63.      Así pues, procede desestimar los motivos de casación primero y segundo.
      
      
      B.
            Sobre los demás motivos 64.      Los motivos restantes se refieren a la comprobación de las irregularidades en relación con la parte del proyecto de la que
      responde Valnerina, su participación en la averiguación de las irregularidades y la proporcionalidad del reembolso de todas
      las subvenciones que quedaron en poder de Valnerina.
      
      
      1.
         Sobre el tercer motivo: las diferentes irregularidades 
       65.      Mediante el tercer motivo, Valnerina opone que, al apreciar las objeciones formuladas en primera instancia a la determinación
      de las diferentes irregularidades por la Comisión, el Tribunal de Primera Instancia ha aplicado erróneamente el artículo 24
      del Reglamento nº 4253/88 y la Decisión de concesión, ha incumplido su obligación de motivación y ha argumentado de forma
      ilógica.
      
      
      a)
         Sobre la primera irregularidad: producción de una película por la empresa «Romana Video»
       66.      El sexto guión del noveno considerando de la Decisión impugnada está redactado en los siguientes términos:
      «[Valnerina] imputó y declaró pagado a la sociedad «Romana Video» un importe de 98.255.000 ITL (50.672 ECU) por la realización
      de un vídeo en el marco del proyecto. En el momento del control (25 y 26 de marzo de 1998) aún quedaban por pagar 49.000.000
      [de] ITL. [Valnerina] declaró que este importe no iba a pagarse pues constituía el precio de venta de los derechos sobre el
      vídeo a la sociedad realizadora. [Valnerina] presentó un gasto que excedía en 49.000.000 [de] ITL el gasto efectivamente realizado.»
      
      
       67.      El Tribunal de Primera Instancia declaró a tal respecto que ni el Reglamento nº 4253/88 ni la Decisión de concesión prohíben
      explícitamente al beneficiario obtener un beneficio de los resultados logrados gracias a la ayuda. 
         			(12)
         		 Sin embargo, debido a la simultaneidad de las transacciones y a la compensación realizada entre la demandante y la sociedad
      Romana Video durante la propia ejecución del proyecto, la Comisión podía estimar válidamente que, más que haber obtenido un
      beneficio de los resultados logrados gracias a esta ayuda, en realidad la demandante sólo invirtió el importe resultante de
      esta compensación en la realización de esta acción del proyecto. En ello apreció el Tribunal de Primera Instancia la existencia
      de una irregularidad. 
         			(13)
         		
      
       68.      Sin embargo, Valnerina sostiene la tesis de que estaba facultada para liquidar todos los gastos mencionados y, en una posterior
      operación, vender los derechos sobre esta película. 
      
      
       69.      La Comisión opone a lo anterior que todo receptor de una subvención comunitaria debe justificar los gastos susceptibles de
      reembolso. Tal cosa no ha hecho Valnerina en relación con la producción de la película. 
      
      
       70.      Tal como ha declarado también el Tribunal de Primera Instancia, Valnerina sostiene acertadamente la tesis de que ninguna disposición
      prohíbe obtener un beneficio de los resultados logrados gracias a la ayuda. Ahora bien, Valnerina tampoco cuestiona que, de
      conformidad con el artículo 3, apartado 2, de la Decisión de concesión, la concesión de la ayuda es jurídicamente posible
      sólo si se han realizado gastos subvencionables. Como obtención de un beneficio que no reduce los costes sólo puede reconocerse
      una genuina explotación económica en condiciones de mercado y no un mero negocio aparente cuya única finalidad consista en
      hinchar los costes. 
      
      
       71.      La cuestión de si, en el presente asunto, se da una genuina explotación económica o un mero negocio aparente es una comprobación
      de hecho. Tal comprobación puede revisarla el Tribunal de Justicia en el marco del recurso de casación únicamente en el sentido
      de si los elementos de prueba presentados han sido falseados. 
         			(14)
         		 Ahora bien, Valnerina no alega un falseamiento de los elementos de prueba. 
      
      
       72.      Además, el Tribunal de Justicia puede examinar si el Tribunal de Primera Instancia ha incumplido su obligación de motivación.
      La alegación de Valnerina parece apuntar en el sentido de que la motivación del Tribunal de Primera Instancia es contradictoria
      en la medida en que el Tribunal de Primera Instancia reconoce la posibilidad de obtener un beneficio de los resultados logrados
      gracias a la ayuda, pero, a pesar de ello, reconoce a la Comisión la posibilidad de deducir de los gastos la venta de los
      derechos sobre la película. Sin embargo, el Tribunal de Primera Instancia ha expuesto por qué no estima que exista una explotación
      económica, a saber, porque la Comisión pudo inferir de la simultaneidad de las transacciones que los gastos habían disminuido
      de forma correspondiente. 
         			(15)
         		 Esta afirmación es plausible. En efecto, de la posibilidad de una explotación económica lícita no se infiere todavía que
      la operación controvertida también constituía efectivamente una explotación económica.
      
      
      b)
         Sobre la segunda irregularidad: gastos de personal
       73.      El séptimo guión del noveno considerando de la Decisión impugnada está redactado en los siguientes términos: 
      «[Valnerina] imputó al proyecto un importe de 202.540.668 ITL (104.455 ECU) correspondiente al gasto relativo al trabajo de
      cinco personas dedicadas a la parte del proyecto «información turística». [Valnerina] no presentó documentos justificantes
      de este gasto (contratos de trabajo, descripción detallada de las actividades realizadas).»
      
      
       74.      Además, el noveno guión del noveno considerando de la decisión impugnada establece lo siguiente:
      «[Valnerina] declaró un importe de 152.340.512 ITL (78.566 ECU) en concepto de gastos de personal vinculados a «otras actividades
      distintas de la información turística». [Valnerina] no presentó documentos que puedan demostrar la realidad de las prestaciones
      y de [su] relación directa con el proyecto.»
      
      
       75.      El Tribunal de Primera Instancia ha declarado al respecto que la Comisión no ha cometido un error al considerar que la demandante
      no le suministró justificantes que permitieran demostrar que los gastos de personal imputados al proyecto estaban directamente
      relacionados con la ejecución de éste y eran apropiados. 
         			(16)
         		
      
       76.      Valnerina sostiene que ha presentado justificantes suficientes en forma de cuadros con los nombres de las personas consideradas,
      una estimación del tiempo dedicado por estas personas al proyecto, sus salarios y los gastos que resultaban de ellos para
      la ejecución del proyecto. De igual modo, la autorización de los gastos mencionados se desprende ya del hecho de que el proyecto
      ha sido realizado.
      
      
       77.      Sin embargo, en este punto ha de remitirse una vez más al principio fundamental de la subvención comunitaria, según el cual
      la Comunidad sólo puede subvencionar los gastos efectivamente realizados. Además, el Tribunal de Primera Instancia remite
      acertadamente al anexo II, número 3, de la Decisión, según el cual «[los gastos de personal] deben estar directamente relacionados
      con la ejecución de la acción y ser apropiados». 
         			(17)
         		 Así pues, la prueba de que un proyecto ha sido realizado no basta para justificar una subvención específica. Antes bien,
      el beneficiario de la subvención debe justificar los gastos de personal concretos que satisfagan los requisitos de la subvención.
      
      
       78.      El hecho de si los justificantes de los gastos de personal presentados por Valnerina satisfacen estas exigencias es una conclusión
      de hecho que el Tribunal de Justicia no puede examinar. 
         			(18)
         		
      
       79.      El Tribunal de Primera Instancia no ha fundamentado suficientemente en los apartados 91 a 93 por qué llegó a la conclusión
      de que los gastos de personal no están suficientemente justificados. En los citados apartados señaló que las pruebas presentadas
      por Valnerina no demostraban que los gastos de personal se realizaron en relación con el proyecto y tampoco permitían un examen
      de su carácter apropiado.
      
      
      c)
         Sobre la tercera irregularidad: gastos generales
       80.      El décimo guión del noveno considerando de la Decisión impugnada establece lo siguiente:
      «[Valnerina] imputó al proyecto un importe de 31.500.000 ITL (26.302 ECU) en concepto de gastos generales (alquiler de dos
      oficinas, calefacción, electricidad, agua y limpieza). Esta imputación no ha podido ser justificada mediante documento alguno.»
      
      
       81.      El Tribunal de Primera Instancia precisó a tal respecto que la irregularidad detectada por la Comisión relativa a los gastos
      generales sólo afecta a una parte de los gastos que Valnerina había imputado al proyecto bajo esta rúbrica. Únicamente afectaba,
      en efecto, a los gastos relativos a la utilización, para el proyecto, de locales que la demandante ya había ocupado antes
      de la concesión de la ayuda. 
         			(19)
         		 Declaró que la Comisión podía considerar válidamente que estos gastos se debían soportar con independencia de la realización
      del proyecto. En consecuencia, su cómputo constituye una irregularidad. 
         			(20)
         		
      
       82.      Valnerina limita su reproche al hecho de que, en este punto, el Tribunal del Primera Instancia contesta con una suposición
      de la Comisión y que, en cambio, debió exigir la acreditación de que no se realizaron efectivamente estos gastos. Ahora bien,
      esta imputación versa de nuevo sobre la comprobación y apreciación de hechos que no pueden ser examinados en el marco del
      procedimiento de casación. 
         			(21)
         		
      
      d)
         Sobre la cuarta irregularidad: contrato de consultoría celebrado con Mauro Brozzi
       83.      En el octavo guión del noveno considerando de la Decisión impugnada, la Comisión afirmó:
      «[Valnerina] imputó al proyecto un importe de 85.000.000 de ITL (43.837 ECU) en concepto de gastos de consultoría de Mauro
      Brozzi Associati S.A.S. Este gasto no se confirmó mediante documento justificante alguno que permitiera determinar la realidad
      y la naturaleza exacta de los servicios prestados.»
      
      
       84.      El Tribunal de Primera Instancia señaló a ese respecto que, pese a la solicitud expresa formulada por la Comisión, Valnerina
      no adjuntó los justificantes solicitados. En consecuencia, la afirmación de la Comisión prosperó con razón. 
         			(22)
         		
      
       85.      Sin embargo, Valnerina sostiene que de ello no puede inferirse una irregularidad grave.
      
      
       86.      Ahora bien, al afirmar lo anterior, Valnerina ignora que –como ya se ha señalado–, de conformidad con el anexo II, número
      3 de la Decisión de concesión, los gastos son únicamente subvencionables si están directamente relacionados con la ejecución
      de la acción y son apropiados. 
         			(23)
         		 En consecuencia, el cómputo de gastos con respecto a los cuales no se presenta justificación alguna constituye una irregularidad.
      
      
      e)
         Sobre la quinta irregularidad: el sistema de riego
       87.      En el undécimo guión del noveno considerando de la Decisión impugnada, la Comisión señaló lo siguiente:
      «[E]n el marco de la acción “cultivo de espelta y trufas”, la [Decisión de concesión] previó la realización de inversiones
      dirigidas a la mejora de los sistemas de riego para el cultivo de la trufa por importe de 41.258 ECU. Estas inversiones no
      se llevaron a cabo y no se ha aportado explicación alguna al respecto a la Comisión.»
      
      
       88.      El Tribunal de Primera Instancia declaró al respecto que Valnerina no aportó ninguna justificación sobre los gastos correspondientes,
      de suerte que no podían ser computados.
      
      
       89.      Valnerina afirma que, en este contexto, el Tribunal de Primera Instancia no tomó en consideración un estudio presentado por
      Valnerina. El Tribunal de Primera Instancia tampoco debió formular objeción alguna al hecho de que Valnerina, años después
      de la realización por terceros de un riego de seguridad experimental en veranos de sequía, ya no pudiera justificar los gastos.
      
      
       90.      Por cuanto atañe al dictamen presentado ante el Tribunal de Primera Instancia, éste hace referencia únicamente a que los términos
      «sistemas de riego de reserva» utilizados en el marco del proyecto específico debían interpretarse en el sentido indicado
      por Valnerina y que, por otra parte, los gastos previstos eran adecuados, a la vista de los precios aplicados normalmente
      en las intervenciones en el marco del FEOGA. Ahora bien, éste elemento no reviste aquí un carácter esencial. En efecto, el
      Tribunal de Primera Instancia dejó abierta la cuestión de qué acciones debían realizarse con arreglo a la Decisión de concesión.
      
      
      
       91.      El Tribunal de Primera Instancia apoyó su decisión únicamente en que no se acreditaron las acciones supuestamente realizadas.
      Como ya se ha expuesto, sólo los gastos justificados son subvencionables. 
         			(24)
         		 Por cuanto respecta a las dificultades de prueba, ha de remitirse al anexo II, número 6, de la Decisión de concesión, según
      el cual el beneficiario de las ayudas debe conservar todos los justificantes y ponerlos a disposición de la Comisión. Si Valnerina
      no disponía de los justificantes necesarios, tampoco habría podido computar estos gastos.
      
      
      f)
         Conclusión provisional sobre el tercer motivo
       92.      En consecuencia, procede desestimar el tercer motivo.
      
      
      2.
         Sobre el cuarto motivo: violación de los derechos de defensa
       93.      Mediante este motivo, Valnerina sostiene que el Tribunal de Primera Instancia ha violado los derechos de defensa, dado que
      este Tribunal no opuso reparos a unos supuestos vicios procesales producidos durante una inspección de la Comisión. En particular,
      no se levantó acta de esta inspección ni se elaboró una lista de los documentos fotocopiados. 
      
      
       94.      No procede admitir este motivo, porque Valnerina no señala en qué puntos impugna la sentencia del Tribunal de Primera Instancia,
      sino que únicamente repite argumentos que ya adujo en primera instancia. El Tribunal de Primera Instancia desestimó el correspondiente
      motivo de la demanda porque Valnerina tuvo suficientes oportunidades, con independencia de la inspección, para definir su
      postura sobre las imputaciones de la Comisión. El recurso de casación no aborda estas afirmaciones.
      
      
      3.
         Sobre el quinto motivo: proporcionalidad de la reclamación de devolución
       95.      Mediante el quinto motivo, Valnerina censura que el Tribunal de Primera Instancia negó la exigencia, contenida en el artículo
      24, apartado 2, del Reglamento nº 4253/88, de ajustar el grado de las sanciones en función de la irregularidad cometida. Las
      irregularidades imputadas a Valnerina son de naturaleza únicamente formal. Apenas han sido acreditadas. No puede imputarse
      a Valnerina la entrega de información errónea o la ocultación de la misma, sino únicamente una justificación insuficiente.
      En consecuencia, a juicio de Valnerina, la anulación de la Decisión de concesión y la reclamación de devolución de todas las
      ayudas son desproporcionadas. Estas mismas tesis las alega Valnerina en relación con el tercer motivo.
      
      
       96.      El Tribunal de Primera Instancia señaló a tal respecto que esta puesta en práctica de la política de subvenciones justifica
      fijar requisitos formales estrictos en relación con el cómputo de gastos y que las irregularidades detectadas sobre esta base
      justifican la devolución de las ayudas entregadas a Valnerina. 
         			(25)
         		
      
       97.      El Tribunal de Primera Instancia, en estas declaraciones, se basa en consideraciones jurídicas acertadas. El artículo 24,
      apartado 2, del Reglamento nº 4253/88 prevé expresamente que la Comisión podrá reducir o suspender la ayuda a una medida si
      se confirma la existencia de una irregularidad o de una modificación importante que afecte a las condiciones de ejecución
      de la medida y para la que no se hubiera pedido la aprobación de la Comisión. En consecuencia, la Comisión no está obligada
      a reclamar la devolución de la ayuda económica en su totalidad, sino que dispone de una facultad discrecional para decidir
      si reclama la devolución de tales recursos y, en su caso, qué porcentaje de los mismos. La Comisión deberá ejercer esta facultad
      discrecional, teniendo en cuenta el principio de proporcionalidad, de forma que las ayudas reclamadas sean proporcionadas
      a las irregularidades. Ahora bien la Comisión no tiene que limitarse a reclamar únicamente la devolución de las ayudas que
      no estén justificadas por las irregularidades. Antes bien, los objetivos de una administración eficaz de las ayudas comunitarias
      y de disuadir de comportamientos fraudulentos justifican, en particular, la devolución de ayudas que sólo están afectadas
      parcialmente por irregularidades. 
         			(26)
         		
      
       98.      La cuestión de si, en el presente asunto −un supuesto de irregularidades que afectaban al 30 % de los costes previstos−, la
      Comisión estaba autorizada para reclamar la devolución de todas las ayudas correspondientes a Valnerina afecta a la clase
      y alcance de tales irregularidades. Se está en presencia, pues, una vez más de una cuestión de comprobación y apreciación
      de hechos que no pueden ser examinados en el procedimiento de casación. 
         			(27)
         		
      
       99.      En consecuencia, procede desestimar también el quinto motivo de casación.
      
      
      
            VI.
            Costas 100.    A tenor del artículo 122 en relación con los artículos 118 y 69, apartado 3, del Reglamento de Procedimiento, el Tribunal
      de Justicia podrá decidir que se repartan las costas entre las partes cuando se estimen parcialmente las pretensiones de una
      y otra parte. En el presente asunto, se ha desestimado el recurso de casación de ambas partes. La cuantía de ambos recursos
      de casación es aproximadamente la misma. En consecuencia, las partes deberán soportar sus propias costas. 
      
      
      
            VII.
            Conclusión 101.    En consecuencia, propongo al Tribunal de Justicia que acuerde lo siguiente:
       1.       Desestimar el recurso de casación y la adhesión a la casación.
       2.       Cada una de las partes soportará sus propias costas. 
      
      
       1 –
         
         Lengua original: alemán.
      
      2 –
         
         La Comisión incluso presenta todavía el proyecto como caso de estudio en el Leader Seminar «Challenges and methodology of
            transnational Cooperation»: http://europa.eu.int/comm/archives/leader2/rural-en/coop/truffe.htm, página visitada el 23 de
            febrero de 2005.
            
         
      
      3 –
         
         Reglamento del Consejo, de 19 de diciembre de 1988, por el que se aprueban disposiciones de aplicación del Reglamento (CEE)
            nº 2052/88, en lo relativo, por una parte, a la coordinación de las intervenciones de los Fondos estructurales y, por otra,
            de éstas con las del Banco Europeo de Inversiones y con las de los demás instrumentos financieros existentes (DO L 374, p.
             1).
            
         
      
      4 –
         
         Reglamento del Consejo, de 20 de julio de 1993 (DO L 193, p. 20).
            
         
      
      5 –
         
         Apartados 7 y ss.
            
         
      
      6 –
         
         Así se desprende de un añadido entre corchetes en el artículo 5 de la Decisión de concesión.
            
         
      
      7 –
         
         Véase la sentencia de 16 de junio de 1994, SFEI y otros/Comisión (C-39/93 P, Rec. p. I-2681) apartados 25 y 26.
            
         
      
      8 –
         
         Sentencia del Tribunal de Primera Instancia, apartado 52.
            
         
      
      9 –
         
         Sentencia del Tribunal de Primera Instancia, apartados 58 y ss.
            
         
      
      10 –
         
         Sentencia del Tribunal de Primera Instancia, apartado 53.
            
         
      
      11 –
         
         Sentencia del Tribunal de Primera Instancia, 53.
            
         
      
      12 –
         
         Con todo, ha de observarse que, con arreglo al nº 8 del anexo II de la Decisión de concesión, la Comisión podría exigir a
            Valnerina que le entregara sin costes adicionales la película, en cuanto resultado del proyecto. Si la cesión de los derechos
            sobre la película se opusiera a tal cesión de los resultados, pondría en cuestión, en conjunto, la obtención de unos resultados
            subvencionables y, con ello, el reconocimiento de los gastos realizados. Ahora bien, en última instancia no resulta necesario
            pronunciarse sobre esta cuestión, pues las afirmaciones de la Comisión y del Tribunal de Primera Instancia son independientes
            de lo anterior.
            
         
      
      13 –
         
         Apartados 79 y 81 de la sentencia.
            
         
      
      14 –
         
         Sentencia de 15 de junio de 2000, Dorsch Consult (C-237/98 P, Rec. p. I-4549), apartados 35 y siguiente.
            
         
      
      15 –
         
         Apartado 79 de la sentencia.
            
         
      
      16 –
         
         Apartado 95 de la sentencia.
            
         
      
      17 –
         
         Apartado 89 de la sentencia.
            
         
      
      18 –
         
         Véase el punto 71 supra.
         
      
      19 –
         
         Apartado 105 de la sentencia.
            
         
      
      20 –
         
         Apartado 106 de la sentencia.
            
         
      
      21 –
         
         Véase el punto 71 supra.
         
      
      22 –
         
         Apartados 116 y s. de la sentencia.
            
         
      
      23 –
         
         Véase el punto 77 supra.
            
         
      
      24 –
         
         Véase el punto 71 supra.
            
         
      
      25 –
         
         Apartados 142 y ss. de la sentencia.
            
         
      
      26 –
         
         Sentencia de 24 de enero de 2002, Conserve Italia/Comisión (C-500/99 P, Rec. p. I-867), apartado 89. Véanse también las conclusiones
            presentadas en este mismo asunto por el Abogado General Alber el 12 de julio de 2001 (Rec. 2002, p. I-869), puntos 94 y ss.
            
         
      
      27 –
         
         Véase el punto 71 supra.