CELEX: 62001CJ0162
Language: es
Date: 2004-04-29
Title: Sentencia del Tribunal de Justicia (Sala Sexta) de 29 de abril de 2004. # Edouard Bouma y Bernard M. J. B. Beusmans contra Consejo de la Unión Europea y Comisión de las Comunidades Europeas. # Recurso de indemnización - Responsabilidad extracontractual - Leche - Tasa suplementaria - Cantidad de referencia - Productores que han suscrito un compromiso de no comercialización - Productores SLOM 1983 - No reanudación de la producción al finalizar el compromiso. # Asuntos acumulados C-162/01 P y C-163/01 P.

Asuntos acumulados C‑162/01 P y C‑163/01 P
      Edouard Bouma y Bernard M.J.B. Beusmans
      contra
      Consejo de la Unión Europea
      y
      Comisión de las Comunidades Europeas
      «Recurso de indemnización – Responsabilidad extracontractual – Leche – Tasa suplementaria – Cantidad de referencia – Productores que han suscrito un compromiso de no comercialización – Productores SLOM 1983 – No reanudación de la producción al finalizar el compromiso»
      Sumario de la sentencia
      1.        Agricultura – Organización común de mercados – Leche y productos lácteos – Tasa suplementaria sobre la leche – Atribución
            de cantidades de referencia exentas de la tasa – Productores que han suspendido sus entregas con arreglo al régimen de primas
            por no comercialización o por reconversión – Concesión de una cantidad de referencia específica – Limitación del círculo de
            beneficiarios mediante la fijación  a posteriori de una fecha límite en relación con la expiración del período de no comercialización o de reconversión – Procedencia – Elección
            de una fecha que excluye a los productores cuyo compromiso expiró durante el año de referencia, pero con anterioridad a dicha
            fecha – Principio de protección de la confianza legitima – Violación
      [Reglamentos (CEE) del Consejo nos 1078/77 y 857/84, arts. 2 y 3  bis, ap. 1]
      2.        Agricultura – Organización común de mercados – Leche y productos lácteos – Tasa suplementaria sobre la leche – Atribución
            de cantidades de referencia exentas de la tasa – Productores que han suspendido sus entregas con arreglo al régimen de primas
            por no comercialización o por reconversión – Indemnización – Requisitos
      [Reglamentos (CEE) del Consejo nos 1078/77, 857/84 y 2187/93]
      3.        Responsabilidad extracontractual – Requisitos – Comportamiento ilegal de las instituciones – Productores de leche privados
            de cantidades de referencia en el marco del régimen de la tasa suplementaria tras haber suspendido sus entregas con arreglo
            al régimen de primas por no comercialización – Necesidad de acreditar la intención de reanudar la producción de leche al término
            del compromiso de no comercialización
      [Art. 288 CE, párr 2, Reglamentos (CEE) del Consejo nos 1078/77 y 857/84]
      1.        En el marco de la atribución de las cantidades de referencia exentas de tasa suplementaria sobre la leche, el legislador comunitario
         podía establecer válidamente una fecha límite en relación con la expiración del período de no comercialización, encaminada
         a excluir del beneficio del artículo 3 bis del Reglamento nº 857/84, en su versión modificada por el Reglamento nº 764/89, a aquellos productores que no hubiesen suministrado
         leche durante la totalidad o una parte del año de referencia correspondiente por razones ajenas a un compromiso de no comercialización.
      
      La imposibilidad de fijar una fecha límite de estas características que excluyera del beneficio del artículo 3 bis del Reglamento nº 857/84 a los productores que no hubiesen suministrado leche durante la totalidad o una parte del año de
         referencia en cumplimiento de un compromiso suscrito en virtud del Reglamento nº 1078/77 se limitaba a los productores que
         pudieran alegar confianza legítima en una reanudación de su producción.
      
      (véanse los apartados 50 y 51)
      2.        Habida cuenta de que el Reglamento nº 1639/91, que modifica el Reglamento nº 857/84, no establece los requisitos necesarios
         para que un productor que haya suscrito un compromiso de no comercialización o de reconversión pueda reclamar una indemnización
         y de que la indemnización con arreglo al Reglamento nº 2187/93 sigue siendo autónoma, en la medida en que el régimen establecido
         por éste constituye una alternativa a la solución judicial de la controversia y abre una vía suplementaria para obtener reparación,
         los requisitos exigidos para que los productores puedan reclamar una indemnización en su calidad de productores que han suscrito
         un compromiso de no comercialización o de reconversión tan sólo pueden derivar de la interpretación que ha dado el Tribunal
         de Justicia a las normas aplicables en esta materia.
      
      (véase el apartado 72)
      3.        La responsabilidad de la Comunidad por los perjuicios causados a algunos productores de leche por la aplicación del Reglamento
         nº 857/84, modificado por el Reglamento nº 764/89, está supeditada al requisito de que los productores hayan manifestado claramente
         su intención de reanudar la producción de leche al expirar su compromiso de no comercialización.
      
      De ello se desprende que los productores afectados deben manifestar su intención, al expirar el compromiso suscrito en virtud
         del Reglamento nº 1078/77, de reanudar la producción de leche bien volviendo a producir, bien, por lo menos, adoptando determinadas
         medidas para ello, como la realización de inversiones o de reparaciones o el mantenimiento de los equipos necesarios para
         la referida producción.
      
      (véanse los apartados 89 y 90)

      
      
      
      
      
      
      
      
      
      
      
      
      
      
      
            
            SENTENCIA DEL TRIBUNAL DE JUSTICIA (Sala Sexta)de 29 de abril de 2004(1)
         
         
               «Recurso de indemnización  –  Responsabilidad extracontractual  –  Leche  –  Tasa suplementaria  –  Cantidad de referencia  –  Productores que han suscrito un compromiso de no comercialización  –  Productores SLOM 1983  –  No reanudación de la producción al finalizar el compromiso»
               
             En los asuntos acumulados C‑162/01 P y C‑163/01 P,
            
            
            Edouard Bouma, con domicilio en Rutten (Países Bajos),Bernard M.J.B. Beusmans, con domicilio en Noorbeek (Países Bajos),representados por el Sr. E.H. Pijnacker Hordijk, advocaat,
            
            
            partes recurrentes,
            
             que tienen por objeto dos recursos de casación interpuestos contra las sentencias del Tribunal de Primera Instancia de las
            Comunidades Europeas (Sala Cuarta) de 31 de enero de 2001, Bouma/Consejo y Comisión (T‑533/93, Rec. p. II‑203), y Beusmans/Consejo
            y Comisión (T‑73/94, Rec. p. II‑223), y por los que se solicita que se anulen las citadas sentencias,
            
             y en el que las otras partes en el procedimiento son:
            Consejo de la Unión Europea, representado por la Sra. A.‑M. Colaert, en calidad de agente,yComisión de las Comunidades Europeas, representada por el Sr. T. Van Rijn, en calidad de agente, que designa domicilio en Luxemburgo,
            partes demandadas en primera instancia,
            
            EL TRIBUNAL DE JUSTICIA (Sala Sexta),,
            
             integrado por el Sr. V. Skouris, en funciones de Presidente de la Sala Sexta, y los Sres. J.N. Cunha Rodrigues, J.-P. Puissochet
            y R. Schintgen y la Sra. N. Colneric (Ponente), Jueces;
            
             Abogado General: Sra. C. Stix-Hackl;Secretaria: Sra. M.-F. Contet, administradora principal;
            
            
            
            
            oídas las conclusiones del Abogado General, presentadas en audiencia pública el 18 de septiembre de 2003;
         dicta la siguiente
         
         
         Sentencia
         1
            
          Mediante escritos separados, presentados en la Secretaría del Tribunal de Justicia el 13 de abril de 2001, el Sr. Bouma y
         el Sr. Beusmans interpusieron dos recursos de casación, con arreglo al artículo 49 del Estatuto CE del Tribunal de Justicia,
         contra las sentencias del Tribunal de Primera Instancia de 31 de enero de 2001, Bouma/Consejo y Comisión (T‑533/93, Rec. p. II‑203;
         en lo sucesivo, «sentencia Bouma»), y Beusmans/Consejo y Comisión (T‑73/94, Rec. p. II‑223; en lo sucesivo, «sentencia Beusmans»),
         respectivamente (en lo sucesivo, conjuntamente, «sentencias recurridas»), mediante las cuales éste había desestimado sus recursos
         por responsabilidad extracontractual de la Comunidad, interpuestos conforme a los artículos 178 y 215, párrafo segundo, del
         Tratado CE (actualmente artículos 235 CE y 288 CE, párrafo segundo). 
         
         
            
               Marco normativo
            
         
         2
            
          El Reglamento (CEE) nº 1078/77 del Consejo, de 17 de mayo de 1977, por el que se establece un régimen de primas por no comercialización
         de leche y de productos lácteos y por reconversión de ganado vacuno lechero (DO L 131, p. 1; EE 03/12, p. 143), preveía el
         pago de una prima por no comercialización o de una prima por reconversión a aquellos productores que se comprometieran a no
         comercializar leche ni productos lácteos durante un período de no comercialización de cinco años o a no comercializar leche
         ni productos lácteos y a reconvertir su ganado lechero en ganado para la producción de carne durante un período de reconversión
         de cuatro años.
         
         
         
         3
            
          El Reglamento (CEE) nº 856/84 del Consejo, de 31 de marzo de 1984, por el que se modifica el Reglamento (CEE) nº 804/68 por
         el que se establece la organización común de mercados en el sector de la leche y de los productos lácteos (DO L 90, p. 10;
         EE 03/30, p. 61), y el Reglamento (CEE) nº 857/84 del Consejo, de 31 de marzo de 1984, sobre normas generales para la aplicación
         de la tasa contemplada en el artículo 5 quater del Reglamento (CEE) nº 804/68 en el sector de la leche y de los productos lácteos (DO L 90, p. 13; EE 03/30, p. 64), establecieron,
         a partir del 1 de abril de 1984, una tasa suplementaria percibida sobre las cantidades de leche entregadas que sobrepasaran
         una cantidad de referencia por determinar, para cada comprador, dentro del límite de una cantidad global garantizada a cada
         Estado miembro. La cantidad de referencia exenta de la tasa suplementaria equivalía a la cantidad de leche o de equivalente
         de leche, bien suministrada por un productor, bien comprada por una industria láctea, según la fórmula elegida por el Estado
         miembro, durante el año de referencia, que, por lo que atañe a los Países Bajos, era el año 1983.
         
         
         
         4
            
          Las modalidades de aplicación de dicha tasa suplementaria fueron fijadas por el Reglamento (CEE) nº 1371/84 de la Comisión,
         de 16 de mayo de 1984, por el que se establecen las modalidades de aplicación de la tasa suplementaria contemplada en el artículo
         5 quater del Reglamento (CEE) nº 804/68 (DO L 132, p. 11; EE 03/30, p. 208).
         
         
         
         5
            
          Quedaban excluidos de la atribución de una cantidad de referencia aquellos productores que no hubieran entregado leche durante
         el año de referencia elegido por el Estado miembro de que se tratara, en cumplimiento de un compromiso suscrito en virtud
         del Reglamento nº 1078/77.
         
         
         
         6
            
          En sus sentencias de 28 de abril de 1988, Mulder (120/86, Rec. p. 2321; en lo sucesivo, «sentencia Mulder I»), y von Deetzen
         (170/86, Rec. p. 2355; en lo sucesivo, «sentencia von Deetzen»), el Tribunal de Justicia declaró inválido el Reglamento nº 857/84,
         en la redacción que le había dado el Reglamento nº 1371/84, en la medida en que no preveía la atribución de una cantidad de
         referencia a aquellos productores que no hubieran entregado leche durante el año de referencia elegido por el Estado miembro
         en cuestión, en cumplimiento de un compromiso suscrito en virtud del Reglamento nº 1078/77.
         
         
         
         7
            
          Con posterioridad a las sentencias Mulder I y von Deetzen, el Consejo aprobó, el 20 de marzo de 1989, el Reglamento (CEE)
         nº 764/89, por el que se modifica el Reglamento nº 857/84 (DO L 84, p. 2), que entró en vigor el 29 de marzo de 1989, con
         el fin de permitir la concesión, a la categoría de los productores contemplados en dichas sentencias, de una cantidad de referencia
         específica que representaba el 60 % de su producción en el transcurso de los doce meses anteriores a su compromiso de no comercialización
         o de reconversión, suscrito en virtud del Reglamento nº 1078/77. A los productores afectados por esta normativa se les denomina
         comúnmente «productores SLOM».
         
         
         
         8
            
          El artículo 3 bis, apartado 1, letra b), del Reglamento nº 857/84, en su versión modificada por el Reglamento nº 764/89, supeditaba la atribución
         de una cantidad de referencia, en particular, al requisito de que el productor «demuestre […] que está capacitado para producir
         en su explotación hasta alcanzar la cantidad de referencia solicitada».
         
         
         
         9
            
          En el mismo artículo, apartado 1, primer guión, se aludía al productor «cuyo período de no comercialización o de reconversión,
         en ejecución del compromiso contraído con arreglo al Reglamento (CEE) nº 1078/77, expire después del 31 de diciembre de 1983,
         o después del 30 de septiembre de 1983, en los Estados miembros cuya recogida de leche correspondiente a los meses comprendidos
         entre abril y septiembre es al menos el doble de la correspondiente a los meses comprendidos entre octubre y marzo del año
         siguiente».
         
         
         
         10
            
          El artículo 3 bis, apartado 3, del Reglamento nº 857/84, en su versión modificada por el Reglamento nº 764/89, dispone:
         «Si, en un plazo de dos años a partir del 29 de marzo de 1989, el productor pudiere demostrar a satisfacción de la autoridad
         competente que ha reanudado efectivamente las ventas directas y/o las entregas, y que dichas ventas directas y/o dichas entregas
         han alcanzado durante los últimos doce meses un nivel igual o superior al 80 % de la cantidad de referencia provisional, la
         cantidad de referencia específica se le asignará definitivamente. En caso contrario, la cantidad de referencia provisional
         volverá íntegramente a la reserva comunitaria […]»
         
         
         
         11
            
          En su sentencia de 11 de diciembre de 1990, Spagl (C‑189/89, Rec. p. I‑4539; en lo sucesivo, «sentencia Spagl»), el Tribunal
         de Justicia declaró inválido el artículo 3 bis, apartado 1, primer guión, del Reglamento nº 857/84, en su versión modificada por el Reglamento nº 764/89, en la medida en
         que excluía de la atribución de una cantidad de referencia específica en virtud de esta disposición a aquellos productores
         cuyos períodos de no comercialización o de reconversión, en cumplimiento de un compromiso suscrito en virtud del Reglamento
         nº 1078/77, hubieran expirado antes del 31 diciembre de 1983 o, en su caso, antes del 30 de septiembre de 1983. A estos productores,
         cuyo período de no comercialización hubiera expirado antes de las fechas declaradas inválidas, se les denomina comúnmente
         «productores SLOM 1983» si su compromiso de no comercialización suscrito en virtud del Reglamento nº 1078/77 expiró en 1983.
         
         
         
         12
            
          A raíz de la sentencia Spagl, el Consejo aprobó, el 13 de junio de 1991, el Reglamento (CEE) nº 1639/91, por el que se modifica
         el Reglamento nº 857/84 (DO L 150, p. 35). Este Reglamento añadió, en particular, un párrafo al artículo 3 bis, apartado 1, del Reglamento nº 857/84, en su versión modificada por el Reglamento nº 764/89, que permite la concesión de una
         cantidad de referencia específica a aquellos productores cuyos compromisos de no comercialización o de reconversión hubieran
         expirado en 1983.
         
         
         
         13
            
          En una sentencia interlocutoria de 19 de mayo de 1992, Mulder y otros/Consejo y Comisión (asuntos acumulados C‑104/89 y C‑37/90,
         Rec. p. I‑3061; en lo sucesivo, «sentencia Mulder II»), el Tribunal de Justicia declaró responsable a la Comunidad del perjuicio
         sufrido por determinados productores de leche que habían asumido compromisos con arreglo al Reglamento nº 1078/77 y a los
         que con posterioridad se les había impedido comercializar leche en aplicación del Reglamento nº 857/84. Por lo que atañe a
         los importes que debían pagarse, el Tribunal de Justicia instó a las partes a fijarlos de común acuerdo.
         
         
         
         14
            
          A raíz de esta sentencia, el Consejo y la Comisión publicaron en el Diario Oficial de las Comunidades Europeas de 5 de agosto de 1992 la Comunicación 92/C 198/04 (DO C 198, p. 4). Después de haber recordado las implicaciones de la sentencia
         Mulder II, manifestaron su intención de adoptar las modalidades prácticas de indemnización de los productores interesados,
         con el fin de dar pleno efecto a dicha sentencia.
         
         
         
         15
            
          Con posterioridad, el Consejo adoptó el Reglamento (CEE) nº 2187/93, de 22 de julio de 1993, por el que se fija la oferta
         de indemnización a determinados productores de leche o de productos lácteos a los que se impidió temporalmente ejercer su
         actividad (DO L 196, p. 6).
         
         
         
         16
            
          En los asuntos contemplados en la sentencia Mulder II, el Tribunal de Justicia se pronunció sobre el importe de las indemnizaciones
         solicitadas por los demandantes en su sentencia de 27 de enero de 2000, Mulder y otros/Consejo y Comisión (asuntos acumulados
         C‑104/89 y C‑37/90, Rec. p. I‑203; en lo sucesivo, «sentencia Mulder III»).
         
         Hechos que dieron lugar al litigioA.	Asunto C‑162/01 P
         
         17
            
          Los hechos que originaron el recurso de casación interpuesto por el Sr. Bouma figuran expuestos de la siguiente forma en los
         apartados 14 a 17 de la sentencia Bouma:
         «14.   El demandante es productor de leche en los Países Bajos. Su padre suscribió, en el marco del Reglamento nº 1078/77, un compromiso
         de no comercialización que finalizó el 20 de abril de 1983. Antes de dicha fecha, cedió su explotación al demandante, el cual
         asumió el compromiso de no comercialización.
          15.     El demandante no reanudó la producción de leche al finalizar su compromiso.
          16.     Tras la adopción del Reglamento nº 1639/91, el demandante solicitó que se le concediera una cantidad de referencia provisional,
         cantidad que le fue atribuida mediante decisión de 28 de octubre de 1991.
          17.     El 22 de marzo de 1993, el Algemene Inspectiedienst (Servicio de Inspección General) practicó un control con objeto de comprobar
         la forma en que el demandante había reanudado la producción lechera. Como consecuencia del informe de dicho Servicio, la autoridad
         neerlandesa competente retiró, mediante decisión de 4 de mayo de 1993, la cantidad de referencia provisional atribuida al
         demandante.»
         
         B.	Asunto C‑163/01 P
         
         18
            
          Los hechos que dieron lugar al recurso de casación interpuesto por el Sr. Beusmans figuran expuestos de la siguiente forma
         en los apartados 14 a 16 de la sentencia Beusmans:
         «14.   El demandante es un productor de leche de los Países Bajos que suscribió, en el marco del Reglamento nº 1078/77, un compromiso
         de no comercialización que finalizó el 23 de diciembre de 1983. Una vez finalizado su compromiso, siguió criando bovinos de
         engorde, actividad que había iniciado durante la vigencia del compromiso.
          15.     Tras la adopción del Reglamento nº 1639/91, el demandante solicitó que se le concediera una cantidad de referencia provisional,
         cantidad que le fue atribuida mediante decisión de 25 de noviembre de 1991.
          16.     El Algemene Inspectiedienst (Servicio de Inspección General) efectuó un control para comprobar la forma en que el demandante
         había reanudado la producción de leche. Como consecuencia del informe de dicho Servicio, la autoridad neerlandesa competente
         retiró, mediante decisión de 19 de abril de 1993, la cantidad de referencia provisional atribuida al demandante.»
         
         Procedimiento sustanciado ante el Tribunal de Primera Instancia y sentencias recurridas
         
         19
            
          Mediante escritos presentados en la Secretaría del Tribunal de Primera Instancia los días 30 de septiembre de 1993 y 14 de
         febrero de 1994, respectivamente, los Sres. Bouma y Beusmans interpusieron sendos recursos por responsabilidad extracontractual
         de la Comunidad contra el Consejo y la Comisión, con arreglo a los artículos 178 y 215, párrafo segundo, del Tratado.
         
         
         
         20
            
          Ambos procedimientos fueron suspendidos mediante autos de 31 de agosto de 1994, hasta que se dictara la sentencia del Tribunal
         de Justicia que pusiera fin al procedimiento en los asuntos acumulados C‑104/89 y C‑37/90, Mulder y otros/Consejo y Comisión,
         antes citados. Dichos procedimientos se reanudaron mediante autos del Presidente de la Sala Cuarta ampliada del Tribunal de
         Primera Instancia de 11 de marzo de 1999.
         
         
         
         21
            
          Los Sres. Bouma y Beusmans solicitaban respectivamente, con carácter principal, que se condenara a la Comunidad a pagar al
         Sr. Bouma la cantidad de 376.511 NLG y al Sr. Beusmans la suma de 379.729 NLG, como reparación de los perjuicios que habían
         sufrido desde el 1 de abril de 1984 hasta el día en que habían reanudado la producción de leche, más los intereses de demora
         a razón del 8 % anual a partir del 19 de mayo de 1992.
         
         
         
         22
            
          Con carácter subsidiario, los recurrentes solicitaron que se condenara a la Comunidad a abonar una cantidad que el Tribunal
         de Primera Instancia considerara adecuada, aunque sin ser inferior a 149.032 NLG en el caso del Sr. Bouma, y a 110.502 NLG,
         por lo que atañe al Sr. Beusmans, lo cual corresponde a las cantidades adeudadas con arreglo al Reglamento nº 2187/93, más
         los intereses de demora a razón del 8 % anual a partir del 19 de mayo de 1992.
         
         
         
         23
            
          En las sentencias recurridas, el Tribunal de Primera Instancia desestimó los recursos y condenó en costas a los Sres. Bouma
         y Beusmans.
         
         
         
         24
            
          En el apartado 39 de la sentencia Bouma (apartado 38 de la sentencia Beusmans), el Tribunal de Primera Instancia recordó las
         condiciones generales para que la Comunidad incurra en responsabilidad. A continuación, explicó, en los apartados 40 a 42
         de la sentencia Bouma (apartados 39 a 41 de la sentencia Beusmans), que esta responsabilidad se genera frente a los productores
         SLOM por haberse violado el principio de la confianza legítima.
         
         
         
         25
            
          El Tribunal de Primera Instancia señaló en el apartado 43 de la sentencia Bouma (apartado 42 de la sentencia Beusmans), invocando
         el apartado 13 de la sentencia Spagl: 
         «Además, de la sentencia Spagl, antes citada, resulta que la Comunidad no podía, so pena de violar el principio de la confianza
         legítima, excluir automáticamente de la concesión de las cuotas a todos los productores cuyos compromisos de no comercialización
         o de reconversión habían finalizado en 1983, en particular los que, al igual que el Sr. Spagl, no habían podido reanudar la
         producción de leche por razones relacionadas con su compromiso. Así, el Tribunal de Justicia declaró, en el apartado 13 de
         dicha sentencia:
          “[…] El legislador comunitario podía válidamente establecer una fecha límite en relación con la expiración del período de
         no comercialización o de reconversión de los interesados dirigida a excluir del beneficio [de las disposiciones relativas
         a la concesión de una cantidad de referencia específica] a aquellos productores que no hicieron entregas de leche durante
         la totalidad o durante una parte del año de referencia correspondiente por razones distintas de un compromiso de no comercialización
         o de reconversión. Por el contrario, el principio de la confianza legítima, tal como fue interpretado por la jurisprudencia
         anteriormente citada, se opone a la fijación de una fecha límite en condiciones tales que tenga por efecto la exclusión asimismo
         del beneficio [de tales disposiciones] de los productores cuya falta de entregas de leche durante la totalidad o una parte
         del año de referencia sea consecuencia de la ejecución de un compromiso contraído con arreglo al Reglamento nº 1078/77.”»
         
         
         
         26
            
          En los apartados 44 y 45 de la sentencia Bouma (apartados 43 y 44 de la sentencia Beusmans), el Tribunal de Primera Instancia
         dedujo de la sentencia Spagl que:
         «44.   A diferencia de lo que alega el demandante, la citada sentencia sólo puede interpretarse a la luz de los hechos que dieron
         lugar al litigio ante el juez nacional. El Sr. Spagl era un agricultor que, al finalizar su compromiso el 31 de marzo de 1983,
         no estaba en condiciones de reanudar inmediatamente la producción de leche porque no disponía del capital necesario para la
         reconstitución de un rebaño lechero. En su lugar, compró terneras que él mismo crió para reanudar dicha producción con doce
         vacas en mayo o junio de 1984 (véanse las conclusiones presentadas por el Abogado General Jacobs para la sentencia Spagl,
         antes citada, Rec. p. I‑4554, punto 2). Además, del informe para la vista resulta que, mientras la producción de leche estuvo
         interrumpida, el demandante había realizado trabajos de mantenimiento de los edificios y de las máquinas utilizadas para dicha
         producción (Rec. p. I‑4541, punto I 2).
          45.     Así pues, es razonable deducir de dicha sentencia que los productores cuyo compromiso finalizó en 1983 sólo pueden basar de
         manera eficaz su recurso de indemnización en la violación del principio de la confianza legítima si demuestran que las razones
         por las que no reanudaron la producción de leche durante el año de referencia guardan relación con el hecho de haber interrumpido
         dicha producción durante cierto tiempo y con la imposibilidad de reanudarla inmediatamente por motivos de organización de
         la producción.»
         
         
         
         27
            
          En el apartado 46 de la sentencia Bouma (apartado 45 de la sentencia Beusmans), el Tribunal de Primera Instancia se refirió
         a la sentencia Mulder II y señaló:
         «Además, de la sentencia Mulder II, más en concreto de su apartado 23, resulta que la responsabilidad de la Comunidad está
         supeditada al requisito de que los productores hayan manifestado claramente su intención de reanudar la producción de leche
         al término de su compromiso de no comercialización. En efecto, para que la ilegalidad que llevó a la declaración de invalidez
         de los reglamentos que dieron lugar a la situación de los productores SLOM pueda originar una indemnización en beneficio de
         tales productores, éstos deben haberse visto en la imposibilidad de reanudar la producción de leche. Ello implica que los
         productores cuyo compromiso finalizó antes de la entrada en vigor del Reglamento nº 857/84 hayan reanudado dicha producción
         o, al menos, hayan tomado medidas al efecto, tales como la realización de inversiones o de reparaciones o el mantenimiento
         de los equipos necesarios para la producción (véanse, a este respecto, las conclusiones presentadas por el Abogado General
         Van Gerven para la sentencia Mulder II, Rec. p. I‑3094, punto 30).»
         
         
         
         28
            
          Por lo que atañe a la situación de los recurrentes, el Tribunal de Primera Instancia comenzó por hacer la siguiente afirmación,
         en el apartado 48 de la sentencia Bouma (apartado 47 de la sentencia Beusmans):
         «Habida cuenta de que el demandante no reanudó la producción de leche entre la fecha en que finalizó su compromiso de no comercialización,
         [el 20 de abril de 1983, en lo que atañe al Sr. Bouma, y el 23 de diciembre de 1983, por lo que respecta al Sr. Beumans],
         y la fecha de entrada en vigor del régimen de cuotas, el 1 de abril de 1984, ha de probar, para que su recurso de indemnización
         pueda ser fundado, que tenía intención de reanudar dicha producción al término de su compromiso de no comercialización y que
         se vio en la imposibilidad de hacerlo a causa de la entrada en vigor del Reglamento nº 857/84.»
         
         
         
         29
            
          Con posterioridad, el Tribunal de Primera Instancia examinó, en las sentencias recurridas, los medios de prueba presentados
         por los Sres. Bouma y Beusmans y los reputó insuficientes.
         
         Pretensiones de las partes
         
         30
            
          Los Sres. Bouma y Beusmans solicitan al Tribunal de Justicia que:
         
         
         
          
         –
            Anule la sentencia dictada por el Tribunal de Primera Instancia el 31 de enero de 2001 en los asuntos T‑533/93 y T‑73/94,
               respectivamente.
            
         
         
         
         
          
         –
            Devuelva los asuntos al Tribunal de Primera Instancia.
         
         
         
         
          
         –
            Condene al Consejo y a la Comisión al pago de las costas de los procedimientos sustanciados ante el Tribunal de Primera Instancia
               y ante el Tribunal de Justicia.
            
         
         
         
         
         
         31
            
          El Consejo solicita al Tribunal de Justicia, en ambos procedimientos, que:
         
         
         
          
         –
            Declare la inadmisibilidad parcial del recurso de casación y, en cualquier caso, lo desestime por ser totalmente infundado.
         
         
         
         
          
         –
            Condene en costas al recurrente.
         
         
         
         
         
         32
            
          En los dos asuntos, la Comisión solicita al Tribunal de Justicia que:
         
         
         
          
         –
            Desestime el recurso de casación por infundado.
         
         
         
         
          
         –
            Condene al recurrente al pago de las costas del procedimiento.
         
         
         
         Motivos de anulación de las sentencias recurridas
         
         33
            
          Los Sres. Bouma y Beusmans exponen cinco motivos de anulación de las sentencias recurridas.
         
         
         
         34
            
          Mediante sus tres primeros motivos, invocan la violación de los principios de igualdad, de confianza legítima, de seguridad
         jurídica y de motivación, en la medida en que el Tribunal de Primera Instancia:
         
         
         
          
         –
            apreció erróneamente los derechos de los productores SLOM 1983 a obtener una indemnización, a la luz de la sentencia Spagl;
         
         
         
         
          
         –
            valoró los derechos de los recurrentes a obtener una indemnización fundándose en el hecho de que éstos no habían reanudado
               la producción lechera entre el 31 de diciembre de 1983 y el 1 de abril de 1984;
            
         
         
         
         
          
         –
            estimó erróneamente los derechos de los productores SLOM 1983 a obtener una indemnización, habida cuenta de la sentencia Mulder II.
         
         
         
         
         
         35
            
          Mediante su cuarto motivo, los Sres. Bouma y Beusmans sostienen que el Tribunal de Primera Instancia repartió erróneamente
         la carga de la prueba o, cuando menos, les impuso una carga de la prueba jurídicamente inadmisible.
         
         
         
         36
            
          Finalmente, mediante su quinto motivo, los recurrentes censuran al Tribunal de Primera Instancia haber descrito y apreciado
         los hechos pertinentes de una forma tan errónea y parcial que las sentencias recurridas deben considerarse contrarias a los
         principios de motivación y de objetividad.
         
         Sobre los recursos de casación
         
         37
            
          Oídas las partes y el Abogado General, se acumularon ambos asuntos por razón de conexión a efectos de la fase oral y de la
         sentencia, mediante auto del Presidente de la Sala Sexta de 20 de junio de 2003, conforme al artículo 43 del Reglamento de
         Procedimiento.
         
         Sobre el primer motivo Alegaciones de los recurrentes
         
         
         38
            
          Los Sres. Bouma y Beusmans manifiestan su disconformidad con la interpretación de la sentencia Spagl que se dio en los apartados
         43 a 45 de la sentencia Bouma y 42 a 44 de la sentencia Beusmans, así como con las consecuencias que, por lo que atañe a sus
         derechos, extrae el Tribunal de Primera Instancia de esta interpretación.
         
         
         
         39
            
          Los recurrentes sostienen que los apartados 39 a 42 de la sentencia Bouma y 38 a 41 de la sentencia Beusmans no tienen un
         alcance autónomo por cuanto, de un lado, las referidas sentencias no contemplan la posición especial de los productores SLOM
         1983 y, de otro lado, la sentencia Spagl aborda específicamente la posición concreta de los citados productores con respecto
         a los mismos principios generales.
         
         
         
         40
            
          Afirman que la interpretación que dio el Tribunal de Primera Instancia a la sentencia Spagl implica que no todos los productores
         SLOM 1983 pueden aspirar a una indemnización, sino tan sólo aquellos que demuestren que no pudieron reanudar la producción
         lechera por razones concretas. Los Sres. Bouma y Beusmans consideran incomprensible e inexacta esta interpretación de las
         anteriores sentencias del Tribunal de Justicia. Dicha interpretación supone una violación grave de los principios de confianza
         legítima y de igualdad de trato frente a los productores SLOM que se hallasen en su situación y que no hubiesen reanudado
         la producción de leche en el transcurso del año civil de 1983 o con anterioridad al 1 de abril de 1984.
         
         
         
         41
            
          En el marco de su primer motivo, los Sres. Bouma y Beusmans formulan siete imputaciones, examinadas en los apartados 48 a
         79 y 97 a 102 de la presente sentencia.
         
         
         
         42
            
          Por último, los recurrentes niegan que el no haber reanudado enteramente la producción lechera antes del 1 de abril de 1984
         menoscabe sus derechos a obtener una indemnización y sostienen que, por estas razones, no pueden confirmarse las sentencias
         recurridas.
         
          Apreciación del Tribunal de Justicia
         
         
         
          
         –
            Observación preliminar
         
         
         
         
         43
            
          Con carácter preliminar, debe observarse que el Tribunal de Primera Instancia recordó con razón, en el apartado 39 de la sentencia
         Bouma (apartado 38 de la sentencia Beusmans), que la responsabilidad extracontractual de la Comunidad sólo puede generarse
         en principio si concurren tres requisitos, a saber, la ilegalidad del comportamiento imputado a la Comunidad, la realidad
         del daño y la existencia de una relación de causalidad entre el comportamiento ilegal y el perjuicio invocado. No puede dejar
         de aplicarse esta norma en el caso de los productores que hayan suscrito un compromiso de no comercialización con arreglo
         al Reglamento nº 1078/77 y que, por esta razón, no hayan podido solicitar la atribución de una cantidad de referencia.
         
         
         
         44
            
          Por lo tanto, el Tribunal de Primera Instancia se refirió acertadamente a los requisitos enumerados en el apartado 39 de la
         sentencia Bouma (apartado 38 de la sentencia Beusmans), al objeto de examinar la responsabilidad extracontractual de la Comunidad
         por el trato dispensado a los productores SLOM 1983.
         
         
         
         45
            
          Por lo que atañe, en particular, al requisito de la ilegalidad del comportamiento imputado a la Comunidad, de la sentencia
         Mulder II (apartados 15 y 16) se desprende que el legislador comunitario ha rebasado, con carácter manifiesto y grave, los
         límites impuestos al ejercicio de su facultad discrecional, impidiendo a los grupos de productores de leche que hubiesen suscrito
         un compromiso en virtud del Reglamento nº 1078/77 suministrar leche en cumplimiento del Reglamento nº 857/84. Dado que éstos
         podían confiar fundadamente en que se les permitiría reanudar la comercialización de leche una vez expirado su compromiso
         de no comercialización, el legislador ha violado, de una forma suficientemente caracterizada, el principio de confianza legítima,
         destinado a proteger a los particulares.
         
         
         
         46
            
          En las sentencias Mulder I y von Deetzen, el Tribunal de Justicia invalidó la versión inicial del Reglamento nº 857/84, en
         lo que se refería a los productores SLOM cuyo compromiso de no comercialización hubiera expirado con posterioridad al 1 de
         abril de 1984, basándose también en que se había defraudado su confianza legítima en poder reanudar la producción una vez
         expirado su compromiso, suscrito con arreglo al Reglamento nº 1078/77.
         
         
         
         47
            
          En consecuencia, procede observar que el Tribunal de Primera Instancia se refirió justificadamente a esta jurisprudencia,
         en los apartados 40 a 42 de la sentencia Bouma (apartados 39 a 41 de la sentencia Beusmans), al objeto de examinar la responsabilidad
         de la Comunidad por el trato dispensado a los productores SLOM 1983.
         
         
         
          
         –
            Sobre la primera imputación
         
         
         
         
         
         48
            
          Mediante su primera imputación, los Sres. Bouma y Beusmans censuran al Tribunal de Primera Instancia haber efectuado una interpretación
         errónea de la sentencia Spagl, en los apartados 43 de la sentencia Bouma y 42 de la sentencia Beusmans. Los recurrentes opinan
         que el Tribunal de Justicia estimó, en el apartado 13 de la sentencia Spagl, que el establecimiento de una fecha límite es
         ilícito cuando la citada fecha se elige de tal forma que los productores no han suministrado leche «durante la totalidad o
         una parte del año de referencia» debido a un compromiso de no comercialización. En el citado apartado se alude a todos los
         productores SLOM 1983 ya que, en efecto, ninguno de estos productores pudo suministrar leche durante todo el año civil o una
         parte del mismo.
         
         
         
         49
            
          Según los recurrentes, nada indica que el Tribunal de Justicia haya pretendido limitar la anulación del Reglamento nº 857/84,
         como estima el Tribunal de Primera Instancia, a los casos en que los referidos productores SLOM no hubieran podido reanudar
         la producción durante el año de referencia de 1983 al término de su compromiso de no comercialización, que hubiera expirado
         entretanto.
         
         
         
         50
            
          Sobre este particular, debe recordarse que el Tribunal de Justicia declaró, en el apartado 13, primera frase, de la sentencia
         Spagl, antes citada, que el legislador comunitario podía establecer válidamente una fecha límite en relación con la expiración
         del período de no comercialización, encaminada a excluir del beneficio del artículo 3 bis del Reglamento nº 857/84, en su versión modificada por el Reglamento nº 764/89, a aquellos productores que no hubiesen suministrado
         leche durante la totalidad o una parte del año de referencia correspondiente, a saber, el año 1983, por razones ajenas a un
         compromiso de no comercialización.
         
         
         
         51
            
          La oposición del Tribunal de Justicia a que se fijara una fecha límite de estas características que excluyera del beneficio
         del artículo 3 bis del Reglamento nº 857/84, en su versión modificada por el Reglamento nº 764/89, a los productores que no hubiesen suministrado
         leche durante la totalidad o una parte del año de referencia en cumplimiento de un compromiso suscrito en virtud del Reglamento
         nº 1078/77 se limitaba a los productores que pudieran alegar confianza legítima en una reanudación de su producción.
         
         
         
         52
            
          Por lo tanto, en la medida en que los productores que habían contraído un compromiso en virtud del Reglamento nº 1078/77 y
         que, en consecuencia, estaban automáticamente excluidos de la concesión de cuotas podían válidamente alegar su confianza legítima
         en una reanudación de la producción al expirar su compromiso de no comercialización, la sentencia Mulder I invalidó la versión
         inicial del Reglamento nº 857/84 en beneficio de los productores SLOM y la sentencia Spagl invalidó el citado Reglamento,
         en su versión resultante del Reglamento nº 764/89, en beneficio de los productores SLOM 1983, cuyos compromisos de no comercialización
         o de reconversión habían finalizado en el año 1983.
         
         
         
         53
            
          Por consiguiente, el apartado 43 de la sentencia Bouma (apartado 42 de la sentencia Beusmans) no contiene error alguno en
         esta materia.
         
         
         
         54
            
          En consecuencia, no puede mantenerse la primera imputación.
         
         
         
          
         –
            Sobre las imputaciones segunda y séptima
         
         
         
         
         
         55
            
          Deben examinarse conjuntamente la segunda imputación, que se divide en dos partes, y la séptima imputación, que se halla estrechamente
         vinculada a la primera parte de la segunda imputación.
         
         
         
         56
            
          Mediante la primera parte de la segunda imputación, los Sres. Bouma y Beusmans alegan que la interpretación del Tribunal de
         Primera Instancia se corresponde con el motivo de oposición formulado por las instituciones en el asunto Spagl, que fue desestimado
         por el Tribunal de Justicia. Según este último motivo, la posibilidad jurídica de producir leche excluye una defraudación
         de la confianza legítima. Mediante su séptima imputación, los Sres. Bouma y Beusmans afirman que esta misma interpretación
         es contraria a la sentencia de 9 de diciembre de 1997, Quiller y Heusmann/Consejo y Comisión (asuntos acumulados T‑195/94
         y T‑202/94, Rec. p. II‑2247; en lo sucesivo, sentencia «Quiller»). En el apartado 97 de la citada sentencia, se desestimó
         el motivo de oposición basado en que el demandante Quiller habría podido recibir una cantidad de referencia original si hubiera
         reanudado los suministros en 1983, una vez finalizado el compromiso de no comercialización, por los mismos motivos de fondo
         que habían sido expuestos anteriormente, en particular, por el Abogado General Jacobs en sus conclusiones en el asunto que
         dio lugar a la sentencia Spagl.
         
         
         
         57
            
          No obstante, debe observarse que, en contra de lo que alegan los Sres. Bouma y Beusmans, el Tribunal de Primera Instancia
         no ha interpretado la sentencia Spagl en el sentido de que la mera posibilidad jurídica de que un productor produzca leche
         le impide alegar una defraudación de su confianza legítima.
         
         
         
         58
            
          Por lo que atañe a la imputación basada en que la interpretación dada por las sentencias Bouma y Beusmans a la sentencia Spagl
         ignora la sentencia Quiller, los Sres. Bouma y Beusmans no aclaran la forma en que dicha alegación puede demostrar que el
         Tribunal de Primera Instancia ha incurrido en un error de interpretación de la citada sentencia Spagl. En efecto, dicha imputación
         se fundamenta en una sentencia que no tiene por objeto la interpretación de la sentencia Spagl y que no goza de autoridad
         de cosa juzgada, por lo que atañe a los presentes asuntos (véase, a este respecto, la sentencia de 8 de enero de 2002, Francia/Monsanto
         y Comisión, C‑248/99 P, Rec. p. I‑1, apartado 37).
         
         
         
         59
            
          En consecuencia, procede desestimar la primera parte de la segunda imputación por infundada y la séptima imputación por inoperante.
         
         
         
         60
            
          Mediante la segunda parte de su segunda imputación, los Sres. Bouma y Beusmans se oponen a la interpretación del Tribunal
         de Primera Instancia, por la que, en su opinión, se reconoce un efecto retroactivo a la fecha límite establecida en el artículo
         3 bis del Reglamento nº 857/84, en su versión modificada por el Reglamento nº 764/89. En sus conclusiones presentadas en los asuntos
         sobre los que recayeron las sentencias Mulder I y Spagl, los Abogados Generales se declararon contrarios a una retroactividad
         de esta índole. Nada indica que el Tribunal de Justicia haya pretendido separarse de su apreciación en la citada sentencia
         Spagl. De esta forma, debe rechazarse por improcedente la interpretación dada a esta sentencia por el Tribunal de Primera
         Instancia.
         
         
         
         61
            
          Con carácter preliminar, debe destacarse que el Abogado General Jacobs, en sus conclusiones presentadas en el asunto sobre
         el que recayó la sentencia Spagl, manifestó la opinión de que se había impuesto retroactivamente la fecha límite establecida
         en el artículo 3 bis del Reglamento nº 857/84, en su versión modificada por el Reglamento nº 764/89, de tal modo que los productores cuyo compromiso
         hubiera finalizado antes de la citada fecha no habían sido advertidos de la necesidad de reanudar la producción lo más rápida
         y completamente posible y no podían prever que, de no proceder de esta forma, se verían excluidos definitivamente del mercado.
         
         
         
         62
            
          En el apartado 45 de la sentencia Bouma (apartado 44 de la sentencia Beusmans), el Tribunal de Primera Instancia se limitó
         a deducir de la sentencia Spagl que los productores cuyo compromiso hubiera finalizado en 1983 debían acreditar que no habían
         reanudado la producción de leche durante el año de referencia por razones relacionadas con el hecho de haber interrumpido
         tal producción durante un determinado período y con la imposibilidad de reanudarla inmediatamente por motivos de organización
         de la citada producción.
         
         
         
         63
            
          Esta interpretación de la sentencia Spagl no adolece de error alguno.
         
         
         
         64
            
          En consecuencia, la segunda parte de la segunda imputación carece de fundamento.
         
         
         
         65
            
          De las consideraciones precedentes se desprende que deben desestimarse las imputaciones segunda y séptima.
         
         
         
          
         –
            Sobre la tercera imputación
         
         
         
         
         
         66
            
          Los Sres. Bouma y Beusmans censuran al Tribunal de Primera Instancia haber fundamentado básicamente su interpretación en los
         hechos que dieron lugar al litigio principal en el asunto sobre el que recayó la sentencia Spagl, antes citada. En opinión
         de los recurrentes, nada indica que los citados hechos, que el Tribunal de Primera Instancia consideró esenciales, hayan tenido
         una incidencia especial en la apreciación del Tribunal de Justicia. Además, los recurrentes estiman que los referidos «hechos»
         eran mucho menos unívocos de lo que el Tribunal de Primera Instancia pretendía hacer creer. En particular, no se acreditó
         que el Sr. Spagl se hubiera enfrentado a una imposibilidad «objetiva» de producir entre el 31 de marzo de 1983 y el 1 de abril
         de 1984.
         
         
         
         67
            
          Debe recordarse, a este respecto, que, en el marco de una remisión prejudicial, la necesidad de llegar a una interpretación
         del Derecho comunitario eficaz para el juez nacional exige que éste defina el contexto fáctico y el régimen normativo en el
         que se inscriben las cuestiones que plantea o que, al menos, explique los supuestos de hecho en los que se basan tales cuestiones
         (sentencias de 26 de enero de 1993, Telemarsicabruzzo y otros, asuntos acumulados C‑320/90 a C‑322/90, Rec. p. I‑393, apartado
         6, y de 23 de enero de 2003, Sterbenz y Haug, asuntos acumulados C‑421/00, C‑426/00 y C‑16/01, Rec. p. I‑1065, apartado 20).
         Las informaciones proporcionadas en las resoluciones de remisión permiten así al Tribunal de Justicia dar respuestas útiles
         (véase, en particular, el auto de 28 de junio de 2000, Laguillaumie, C‑116/00, Rec. p. I‑4979, apartado 14).
         
         
         
         68
            
          Por consiguiente, en un asunto prejudicial como el que dio lugar a la sentencia Spagl, antes citada, el Tribunal de Justicia
         dio sus respuestas a la luz de los hechos que le había presentado el órgano jurisdiccional remitente. Más en concreto, nada
         indica que, en la sentencia Spagl, el Tribunal de Justicia no se haya pronunciado sobre la validez del artículo 3 bis del Reglamento nº 857/84, introducido por el Reglamento nº 764/89, a la vista de los hechos que caracterizaban la situación
         en la que se encontraba el Sr. Spagl al finalizar su compromiso de no comercialización.
         
         
         
         69
            
          El Tribunal de Primera Instancia estaba facultado, en el apartado 44 de la sentencia Bouma (apartado 43 de la sentencia Beusmans),
         para reconstruir los hechos a partir de las indicaciones que figuran en las conclusiones y en el informe para la vista redactados
         en el asunto Spagl. En este punto, no se le puede imputar error alguno.
         
         
         
         70
            
          De ello se desprende que la tercera imputación no está fundada.
         
         
         
          
         –
            Sobre la cuarta imputación
         
         
         
         
         
         71
            
          Los Sres. Bouma y Beusmans censuran en esencia al Tribunal de Primera Instancia haber seguido un planteamiento que va directamente
         en contra de la interpretación dada por los partidarios y los detractores de la sentencia Spagl. A la vista de esta sentencia,
         tanto el Consejo como la Comisión reconocieron los derechos de los productores SLOM 1983 a obtener una cuota lechera y una
         indemnización en las mismas condiciones que los productores SLOM 1984, como los demandantes en los asuntos que dieron lugar
         a la sentencia Mulder II. Ni en el Reglamento nº 1639/91 ni en el Reglamento nº 2187/93 figuran los requisitos suplementarios
         a que se refiere el Tribunal de Primera Instancia en las sentencias recurridas.
         
         
         
         72
            
          Sobre este particular, debe observarse que los requisitos exigidos para que los Sres. Bouma y Beusmans puedan reclamar una
         indemnización en su calidad de productores SLOM 1983 tan sólo pueden derivar de la interpretación que ha dado el Tribunal
         de Justicia a las normas aplicables en esta materia. En efecto, el Reglamento nº 1639/91 modificó el artículo 3 bis del Reglamento
         nº 857/84, en su versión modificada por el Reglamento nº 764/89, relativo a la concesión de una cantidad de referencia específica,
         pero no estableció los requisitos necesarios para que un productor SLOM 1983 pudiera reclamar una indemnización. La indemnización
         con arreglo al Reglamento nº 2187/93 sigue siendo autónoma, en la medida en que el régimen establecido por éste constituye
         una alternativa a la solución judicial de la controversia y abre una vía suplementaria para obtener reparación (sentencia
         de 9 de octubre de 2001, Flemmer y otros, asuntos acumulados C‑80/99 a C‑82/99, Rec. p. I‑7211, apartado 47).
         
         
         
         73
            
          Por consiguiente, procede desestimar la cuarta imputación por inoperante en la medida en que los referidos reglamentos no
         establecen los requisitos para obtener una indemnización.
         
         
         
          
         –
            Sobre la quinta imputación
         
         
         
         
         
         74
            
          Los Sres. Bouma y Beusmans estiman que el Tribunal de Primera Instancia ignoró, en las sentencias recurridas, que el asunto
         Spagl tenía la naturaleza de un procedimiento piloto en el cual se abordaban en su totalidad los derechos y las obligaciones
         de los productores SLOM 1983. Los recurrentes afirman que, al pretender, más de diez años después, limitar el alcance de la
         sentencia Spagl dando un giro especulativo a la significación de los hechos, el Tribunal de Primera Instancia ha hecho caso
         omiso de la misión jurisdiccional del Tribunal de Justicia y ha violado el principio de seguridad jurídica.
         
         
         
         75
            
          A este respecto, ha de recordarse que el Tribunal de Primera Instancia no ha incurrido en ningún error al interpretar la sentencia
         Spagl a la luz de los hechos mencionados en el informe para la vista y en las conclusiones del Abogado General. La circunstancia
         de que un asunto revista, en opinión de los recurrentes, el carácter de un asunto piloto no puede dispensar al Tribunal de
         Primera Instancia de pronunciarse sobre este asunto y de interpretar una sentencia ya dictada según las reglas generales de
         interpretación.
         
         
         
         76
            
          De esta forma, resulta indiferente que un asunto tenga o no el carácter de asunto piloto.
         
         
         
         77
            
          Por consiguiente, procede desestimar la quinta imputación.
         
         
         
          
         –
            Sobre la sexta imputación
         
         
         
         
         
         78
            
          Los Sres. Bouma y Beusmans alegan que el Tribunal de Primera Instancia establece un requisito suplementario al exigir a los
         productores SLOM 1983 que acrediten que adoptaron unas medidas concretas para reanudar la producción lechera al finalizar
         su compromiso de no comercialización. Esta exigencia no se enmarca en las directrices trazadas por el Tribunal de Justicia
         en la sentencia Mulder II. En el asunto que dio lugar a la citada sentencia, relativa a los productores SLOM 1984, el Tribunal
         de Justicia no estableció requisito alguno sobre esta cuestión. Por lo tanto, no era competencia del Tribunal de Primera Instancia
         imponer estos requisitos exclusivamente a los productores SLOM 1983.
         
         
         
         79
            
          A este respecto, procede observar que esta imputación coincide parcialmente con el cuarto motivo. Por consiguiente, se examinarán
         conjuntamente.
         
         Sobre el tercer motivo Alegaciones de los recurrentes
         
         
         80
            
          Mediante su tercer motivo, que debe examinarse en último lugar, los Sres. Bouma y Beusmans afirman que el apartado 46 de la
         sentencia Bouma (apartado 45 de la sentencia Beusmans) pone de manifiesto una concepción jurídica errónea.
         
         
         
         81
            
          Señalan que en este apartado, indebidamente motivado, el Tribunal de Primera Instancia pretendió deducir de la sentencia Mulder II,
         así como de las conclusiones presentadas por el Abogado General Van Gerven en dicho asunto, un fundamento suplementario para
         su argumento basado en la obligación de reanudar la producción o, por lo menos, de adoptar medidas para ello.
         
         
         
         82
            
          Según los recurrentes, en el apartado 23 de la sentencia Mulder II sólo se recoge la manifestación suficientemente clara de
         la intención de los cuatro productores SLOM afectados de reanudar efectivamente la producción lechera. Nada indica que el
         Tribunal de Justicia haya pretendido enumerar exhaustivamente las formas de manifestar esta intención.
         
         
         
         83
            
          Por lo que atañe a los pasajes de las conclusiones del Abogado General Van Gerven a que se refiere el Tribunal de Primera
         Instancia, los Sres. Bouma y Beusmans observan que, según el Abogado General, lo que es decisivo para que se repute que un
         productor SLOM ha sufrido un perjuicio a raíz de la negativa a atribuirle una cantidad especial de referencia es saber si
         el citado productor ya había cesado definitivamente de producir en el momento en que expiró su compromiso de no comercialización.
         
         
         
         84
            
          Los recurrentes afirman que tales conclusiones no pueden apoyar la idea de que si no se ha reanudado la producción lechera
         antes del 1 de abril de 1984, se crea la presunción legal de que, salvo prueba en contrario, el productor ha cesado definitivamente
         de producir leche. Por lo demás, esta idea es completamente incompatible con las sentencias Mulder I y Spagl. El Tribunal
         de Justicia rechazó la alegación de que, por lo general, los productores SLOM indicaban que deseaban cesar definitivamente
         de producir leche al suscribir un compromiso de no comercialización, de forma que no podían invocar el principio de protección
         de la confianza legítima.
         
         
         
         85
            
          Los Sres. Bouma y Beusmans recuerdan que, en la sentencia Spagl, el Tribunal de Justicia desestimó el motivo de oposición
         según el cual el hecho de que los productores SLOM 1983 no hubieran reanudado la producción lechera antes del 1 de abril de
         1984 debía impedirles invocar el principio de confianza legítima.
         
         
         
         86
            
          Los recurrentes estiman que de las conclusiones del Abogado General cabe deducir únicamente que no puede privarse a las instituciones
         del derecho a acreditar, en situaciones especiales, que el productor SLOM había cesado definitivamente de producir leche al
         terminar su compromiso de no comercialización y que, por esta razón, no había sufrido daño alguno. Sin embargo, los Sres.
         Bouma y Beusmans ponen de manifiesto que, en este punto, la carga de la prueba debe recaer sobre las instituciones.
         
          Apreciación del Tribunal de Justicia
         
         
         87
            
          El tercer motivo se refiere a la relación de causalidad entre la denegación ilegal de una cantidad de referencia y el supuesto
         perjuicio en forma de lucro cesante sobre las entregas de leche. Del apartado 23 de la sentencia Mulder II se desprende que
         debe considerarse que el daño es el resultado de la aplicación de la normativa comunitaria de 1984. Pues bien, no puede ser
         éste el caso cuando el lucro cesante es consecuencia del abandono, libremente decidido, de la producción en el momento de
         expirar el compromiso de no comercialización. El daño debe ser consecuencia del Reglamento nº 857/84, el cual no permite conceder
         una cantidad de referencia a los productores SLOM.
         
         
         
         88
            
          El Tribunal de Justicia dedujo de las acciones ejercitadas por los productores en el asunto Mulder II, a las que se alude
         en la primera frase del apartado 23 de la sentencia Mulder II, que tales productores habían manifestado adecuadamente su intención
         de reanudar la actividad de producción de leche. El Tribunal de Justicia llegó a la conclusión de que no podía considerarse
         que la pérdida de ingresos procedentes de las entregas de leche fuera consecuencia de un abandono de la producción lechera
         libremente decidido por los recurrentes.
         
         
         
         89
            
          A diferencia de lo alegado por los Sres. Bouma y Beusmans, el Tribunal de Primera Instancia podía llegar a la conclusión general,
         en el apartado 46 de la sentencia Bouma (apartado 45 de la sentencia Beusmans), de que la responsabilidad de la Comunidad
         está supeditada al requisito de que los productores hayan manifestado claramente su intención de reanudar la producción de
         leche al expirar su compromiso de no comercialización.
         
         
         
         90
            
          De ello se desprende que el Tribunal de Primera Instancia podía exigir, en el apartado 46 de la sentencia Bouma (apartado
         45 de la sentencia Beusmans), que un productor SLOM 1983 hubiera manifestado su intención, al expirar el compromiso suscrito
         en virtud del Reglamento nº 1078/77, de reanudar la producción de leche bien volviendo a producir, bien, por lo menos, a semejanza
         de los productores SLOM I, adoptando determinadas medidas para ello, como la realización de inversiones o de reparaciones
         o el mantenimiento de los equipos necesarios para la referida producción.
         
         
         
         91
            
          Por lo tanto, procede desestimar el tercer motivo por infundado.
         
         Sobre los motivos segundo y cuarto
         
         92
            
          Mediante estos dos motivos, los Sres. Bouma y Beusmans manifiestan su disconformidad con la fundamentación proporcionada por
         el Tribunal de Primera Instancia en los apartados 48 de la sentencia Bouma y 47 de la sentencia Beusmans, respectivamente.
         
         
         
         93
            
          Según el segundo motivo de los Sres. Bouma y Beusmans, el presente caso versa sobre el hecho de que no se produjera leche
         al término del año de referencia. Un productor que reanudara la producción de leche entre el 31 de diciembre de 1983 y el
         1 de abril de 1984 no podía ya constituir una cantidad de referencia normal. El Tribunal de Justicia ya declaró expresamente,
         en los apartados 15 a 19 de la sentencia Mulder I, que la mera existencia de una posibilidad teórica de que a un productor
         de esta índole se le atribuyera una cantidad de referencia limitada en virtud de uno de los requisitos facultativos del Reglamento
         nº 857/84 no era óbice para que la normativa comunitaria tuviera carácter ilícito.
         
         
         
         94
            
          Los Sres. Bouma y Beusmans señalan que el Tribunal de Justicia desestimó este argumento, que las instituciones han invocado
         en varias ocasiones, en los asuntos que dieron lugar a las sentencias Spagl, antes citada, Mulder II y Quiller.
         
         
         
         95
            
          Sobre este particular, procede observar que el tenor del apartado 48 de la sentencia Bouma (apartado 47 de la sentencia Beusmans)
         pone de manifiesto que el Tribunal de Primera Instancia tuvo en cuenta el período comprendido entre la fecha en que expiró
         su compromiso de no comercialización, los días 20 de abril de 1983 y 23 de diciembre de 1983, respectivamente, y la fecha
         en que entró en vigor el régimen de cuotas, el 1 de abril de 1984. De esta forma, no se limitó al período comprendido entre
         el 31 de diciembre de 1983 y el 1 de abril de 1984. Es evidente que el Tribunal de Primera Instancia partió del argumento
         basado en una reanudación de la producción durante el período comprendido entre la fecha en que expiró el compromiso de no
         comercialización y el 31 de marzo de 1984, sin limitarse al período comprendido entre el 31 de diciembre de 1983 y el 1 de
         abril de 1984, para comprobar si los Sres. Bouma y Beusmans habían manifestado su voluntad de reanudar la producción de leche.
         Para el Tribunal de Primera Instancia, no se trataba en modo alguno de examinar si los recurrentes podían constituir aún una
         cantidad de referencia, reanudando la producción de leche entre el 31 de diciembre de 1983 y el 1 de abril de 1984.
         
         
         
         96
            
          De ello se deduce que procede desestimar el segundo motivo por carecer de fundamento.
         
         
         
         97
            
          Mediante su cuarto motivo, que coincide con la sexta imputación formulada en el marco del primer motivo, los Sres. Bouma y
         Beusmans censuran al Tribunal de Primera Instancia haberles impuesto, en los apartados 48 de la sentencia Bouma y 47 de la
         sentencia Beusmans, respectivamente, la carga de la prueba de que tenían la intención de reanudar la producción al expirar
         su compromiso de no comercialización y de que se vieron en la imposibilidad de hacerlo a causa de la entrada en vigor del
         Reglamento nº 857/84.
         
         
         
         98
            
          Consideran que esta inversión de la carga de la prueba no se justifica por el mero hecho de que los recurrentes aún no hubieran
         reanudado la producción de leche el 1 de abril de 1984. En la sentencia Quiller, el Tribunal de Primera Instancia reconoció
         que una inversión semejante de la carga de la prueba implica que se afronten retroactivamente los efectos de la entrada en
         vigor del Reglamento nº 857/84. En efecto, con anterioridad a la entrada en vigor del citado Reglamento, un productor SLOM
         que se hallara en su situación no podía presumir que el hecho de no reanudar su producción antes de la referida fecha podría
         tener como consecuencia comprometer definitiva y completamente su derecho a una cantidad de referencia específica o a una
         indemnización.
         
         
         
         99
            
          Por añadidura, los Sres. Bouma y Beusmans estiman que la descripción de los límites impuestos por las sentencias recurridas
         a la carga de la prueba que les incumbe es contradictoria y, por este motivo, inaceptable. Los recurrentes comparan los apartados
         46 a 48 de la sentencia Bouma y 45 a 47 de la sentencia Beusmans, respectivamente, y alegan que tan sólo se les puede exigir
         que acrediten que aún no habían interrumpido definitivamente su actividad en el momento en que expiró su compromiso de no
         comercialización y que estaban en condiciones de reanudar la producción de leche.
         
         
         
         100
            
          Sobre este particular, debe observarse que, según lo señalado por la Abogado General en el punto 125 de sus conclusiones,
         el reparto de la carga de la prueba efectuado por el Tribunal de Primera Instancia en las sentencias recurridas se ajusta
         a una reiterada jurisprudencia según la cual incumbe al demandante demostrar que concurren los distintos requisitos para que
         se genere la responsabilidad extracontractual de la Comunidad. Dado que dicha responsabilidad sólo puede existir cuando un
         productor demuestra su intención de reanudar la comercialización de leche, bien reanudando la producción una vez expirado
         su compromiso de no comercialización, bien indicando de otro modo esta voluntad, corresponde a quien solicita una indemnización
         acreditar la realidad de su intención.
         
         
         
         101
            
          Por lo que atañe a la imputación según la cual los Sres. Bouma y Beusmans no podían presumir las consecuencias que podía tener
         el que no se reanudara la producción antes del 1 de abril de 1984, debe destacarse que los recurrentes debían esperar, como
         cualquier operador que deseara comenzar a producir leche, que quedarían sujetos a las normas reguladoras de la política de
         mercados que se dictaran entre tanto. De esta forma, no podían confiar fundadamente en que podrían reanudar la producción
         en las mismas condiciones que regían anteriormente (véase, en este sentido, la sentencia Mulder I, apartado 23).
         
         
         
         102
            
          En consecuencia, deben desestimarse por infundados el presente motivo y la sexta imputación formulada en el marco del primer
         motivo.
         
         Sobre el quinto motivo Alegaciones de los recurrentes
         
         
         103
            
          Los Sres. Bouma y Beusmans señalan que el quinto motivo incluye un determinado número de imputaciones formuladas contra la
         motivación de la apreciación de los hechos, que, en su opinión, es hasta tal punto incomprensible y errónea que vulnera el
         principio de motivación.
         
         
         
         104
            
          El Tribunal de Primera Instancia ignoró completamente, sin razón alguna, los términos de una declaración de los Sres. Bouma
         y Beusmans, prestada bajo juramento ante notario. La apreciación del Tribunal de Primera Instancia acerca de la prueba presentada
         por los Sres. Bouma y Beusmans para demostrar su intención de reanudar la producción de leche es tan sumamente errónea que
         no puede mantenerse.
         
         
         
         105
            
          Los Sres. Bouma y Beusmans afirman que han demostrado de forma satisfactoria que no habían interrumpido definitivamente sus
         actividades en 1983 y que se hallaban en condiciones de reanudar la producción de leche. Cada uno de ellos formula dos imputaciones
         en apoyo de su motivo.
         
         
         
         106
            
          Mediante su primera imputación, el Sr. Bouma critica el apartado 14 de la sentencia recurrida, que supuestamente resume los
         «hechos pertinentes» pero que, en su opinión, refleja inexactamente y de una forma parcial los hechos realmente importantes.
         El Sr. Bouma considera acreditado que, en el otoño de 1983, volvió a sembrar hierba en sus tierras de cultivo, con el fin
         de reanudar la producción de leche. En este punto, se remite a la declaración prestada bajo juramento que aportó ante el Tribunal
         de Primera Instancia.
         
         
         
         107
            
          El Sr. Bouma estima que, habida cuenta de la índole de esta declaración y de la puntualización suplementaria hecha por su
         abogado, del apartado 49 de la sentencia recurrida no cabe sino deducir que el Tribunal de Primera Instancia ignoró completamente
         la prueba que él había presentado.
         
         
         
         108
            
          Por lo que atañe al Sr. Beusmans, se adhiere a las mismas críticas formuladas por el Sr. Bouma contra el apartado 14 de la
         sentencia recurrida.
         
         
         
         109
            
          El Sr. Beusmans considera acreditado que, al finalizar su compromiso de no comercialización, había pasado a criar ganado vacuno
         de leche y de carne, es decir, vacas que servían para la producción tanto de leche como de carne. El recurrente precisa que
         tenía suficientes vacas como para reanudar enteramente la producción de leche. Está acreditado asimismo que, en el verano
         de 1983, dedicó sus vacas a la cría y lactancia de terneros. Al proceder de esta forma, actuó racionalmente en el plano económico;
         en aquel momento, si no hubiera destinado sus vacas a la producción de carne, ello hubiera supuesto una pura destrucción de
         capital. A este respecto, el Sr. Beusmans recuerda la declaración prestada bajo juramento que aportó ante el Tribunal de Primera
         Instancia. En la citada declaración, explicaba, en particular, que las vacas únicamente pueden ser destinadas a la producción
         de leche cuando han parido de nuevo y se desteta inmediatamente al ternero.
         
         
         
         110
            
          Mediante su segunda imputación, los Sres. Bouma y Beusmans consideran incomprensible e inexacta la afirmación efectuada por
         el Tribunal de Primera Instancia en los apartados 49 de la sentencia Bouma y 48 de la sentencia Beusmans, respectivamente,
         según la cual los recurrentes no habían solicitado formalmente una cantidad de referencia en 1984. En su opinión, esta afirmación
         da una idea y una apreciación inexactas de los hechos.
         
          Apreciación del Tribunal de Justicia
         
         
         111
            
          Mediante sus imputaciones, los Sres. Bouma y Beusmans manifiestan en realidad su disconformidad con la apreciación de los
         hechos realizada por el Tribunal de Primera Instancia. El quinto motivo versa únicamente sobre la presentación de los hechos
         en los apartados 14 y siguientes de las sentencias recurridas y sobre la apreciación de los hechos y de las declaraciones
         prestadas bajo juramento a la que procedió el Tribunal de Primera Instancia en los apartados 48 de la sentencia Bouma y 47
         de la sentencia Beusmans, respectivamente.
         
         
         
         112
            
          Pues bien, de los artículos 225 CE y 58, párrafo primero, del Estatuto del Tribunal de Justicia se desprende que la apreciación
         de los hechos no constituye una cuestión de Derecho sujeta, como tal, al control del Tribunal de Justicia en el marco de un
         recurso de casación, salvo en el supuesto de desnaturalización de los datos que le hayan sido sometidos (véase, en particular,
         el auto de 21 de febrero de 2002, Front national y Martínez/Parlamento, asuntos acumulados C‑486/01 P−R y C‑488/01 P-R, Rec.
         p. I‑1843, apartados 83 a 85).
         
         
         
         113
            
          Por lo tanto, el Tribunal de Justicia no es competente para pronunciarse sobre los hechos ni, en principio, para examinar
         las pruebas que el Tribunal de Primera Instancia haya admitido en apoyo de éstos. En efecto, siempre que dichas pruebas se
         hayan obtenido de modo regular y se hayan observado los principios generales del Derecho y las normas procesales en materia
         de carga y valoración de la prueba, corresponde únicamente al Tribunal de Primera Instancia apreciar la importancia que ha
         de atribuirse a los datos que le han sido sometidos (véase, en particular, el auto de 17 de septiembre de 1996, San Marco/Comisión,
         C‑19/95 P, Rec. p. I‑4435, apartado 40).
         
         
         
         114
            
          Por consiguiente, esta apreciación no constituye una cuestión de Derecho sujeta, como tal, al control del Tribunal de Justicia,
         sin perjuicio del supuesto de la desnaturalización de dichos datos (sentencia de 5 de junio de 2003, O'Hannrachain/Parlamento,
         C‑121/01 P, Rec. p. I‑5539, apartado 35).
         
         
         
         115
            
          Los Sres. Bouma y Beusmans no han expuesto dato alguno que permita llegar a la conclusión de que el Tribunal de Primera Instancia
         ha desnaturalizado los hechos; por lo tanto, debe declararse la inadmisibilidad del quinto motivo.
         
         
         
         116
            
          Del conjunto de las consideraciones precedentes se deduce que procede desestimar los recursos de casación.
         
         
         Costas
         117
            
          El artículo 122, párrafo primero, del Reglamento de Procedimiento prevé que el Tribunal de Justicia decidirá sobre las costas,
         cuando el recurso de casación sea infundado. A tenor del artículo 69, apartado 2, del citado Reglamento, aplicable al procedimiento
         de casación en virtud del artículo 118 de éste, la parte que pierda el proceso será condenada en costas, si así lo hubiera
         solicitado la otra parte.
         
         
         
         118
            
          Dado que han sido desestimados los recursos de casación, que el Consejo y la Comisión han solicitado que se condene en costas
         a los recurrentes y que han sido desestimados los motivos formulados por estos últimos, procede condenar en costas a los Sres.
         Bouma y Beusmans.
         
         
         En virtud de todo lo expuesto,
         
         
         
            
            EL TRIBUNAL DE JUSTICIA (Sala Sexta)
         
         
          decide:
         
            
            
            
               1)
                  Desestimar los recursos de casación.
               
            
            
            
            
               2)
                  Condenar en costas a los Sres. Bouma y Beusmans.
               
            
            
                  Skouris
               
               
                  Cunha Rodrigues
               
               
                  Puissochet
               
            
                  Schintgen
               
               
                  
               
               
                  Colneric
               
            
                  
               
               
                  
               
               
                  
               
            
                  
               
               
                  
               
               
                  
               
            
                  
               
               
                  
               
               
                  
               
            
            
            
            
            
            
            
            
         
         
          Pronunciada en audiencia pública en Luxemburgo, a 29 de abril de 2004.
         
         
         
         
                  El Secretario
               
               
                  El Presidente 
               
            
         
         
         
                  R. Grass
               
               
                  V. Skouris
               
            
      
      
          1 –
            
            Lengua de procedimiento: neerlandés.