CELEX: 62010TO0346
Language: es
Date: 2011-09-21 00:00:00
Title: Auto del Tribunal General (Sala Séptima) de 21 de septiembre de 2011. # Borax Europe Ltd contra Agencia Europea de Sustancias y Preparados Químicos (ECHA). # Recurso de anulación - REACH - Identificación del ácido bórico y de los tetraboratos de disodio como sustancias extremadamente preocupantes- Inexistencia de afectación directa - Inadmisibilidad. # Asunto T-346/10.

Asunto T‑346/10
      Borax Europe Ltd
      contra
      Agencia Europea de Sustancias y Preparados Químicos (ECHA)
      «Recurso de anulación — REACH — Identificación del ácido bórico y del tetraborato de disodio anhidro como sustancias extremadamente preocupantes — Falta de afectación directa — Inadmisibilidad»
      Sumario del auto
      Recurso de anulación — Personas físicas o jurídicas — Actos que les afectan directa e individualmente — Actos que les afectan
            directamente — Criterios — Decisión de la Agencia Europea de Sustancias y Preparados Químicos (ECHA) por la que se identifican
            los boratos como sustancias extremadamente preocupantes
      [Art. 263 TFUE, párr. 4; Reglamento (CE) nº 1907/2006 del Parlamento Europeo y del Consejo, arts. 7, aps. 2 y 3, 31, ap.9,
            letra a), 33, 34, letra a), y 59 y anexo XIV]
      La afectación directa del demandante, como requisito de la admisibilidad de un recurso de anulación interpuesto por una persona
         física o jurídica contra una decisión de la que no es destinataria, requiere que la medida impugnada surta efectos directamente
         en la situación jurídica del particular y que no deje ninguna facultad de apreciación a los destinatarios de dicha medida
         encargados de su aplicación, por tener ésta carácter meramente automático y derivarse únicamente de la normativa de la Unión,
         sin aplicación de otras normas intermedias.
      
      A este respecto, cabe considerar que la decisión de la Agencia Europea de Sustancias y Preparados Químicos (ECHA) por la que
         se identifican los boratos como sustancias extremadamente preocupantes, para ser incluidas en el anexo XIV del Reglamento
         nº 1907/2006, relativo al registro, la evaluación, la autorización y la restricción de las sustancias y preparados químicos
         (REACH), y por el que se crea la Agencia Europea de Sustancias y Preparados Químicos, en su versión modificada, no surte efecto
         directamente en la situación jurídica de una parte demandante, importadora de boratos, a la luz de las obligaciones establecidas
         por dicho Reglamento, toda vez que está demostrado, por un lado, que la identificación de los boratos como sustancias extremadamente
         preocupantes, resultante del procedimiento establecido en el artículo 59 del Reglamento nº 1907/2006, no constituye una nueva
         información que pueda afectar a las medidas de gestión de riesgos o sobre peligros, en el sentido del artículo 31, apartado
         9, letra a), de dicho Reglamento, de modo que la parte demandante no está obligada a actualizar la ficha de datos de seguridad,
         y, por otro, que la parte demandante no está afectada por las obligaciones de información derivadas del artículo 7, apartado
         2, del artículo 33 y del artículo 34, letra a), del mismo Reglamento.
      
      Además, el mero hecho de que un acto pueda influir en la situación material de una parte demandante no basta para que pueda
         considerarse que le afecta directamente. Únicamente la existencia de circunstancias específicas puede habilitar a un justiciable,
         que afirma que el acto afecta a su posición en el mercado, a interponer recurso con arreglo al artículo 263 TFUE, párrafo
         cuarto. Una parte demandante que sólo alega que sus clientes serán reticentes a continuar adquiriendo productos que figuran
         en la lista de sustancias candidatas no demuestra la existencia de tales circunstancias específicas.
      
       (véanse los apartados 22, 38 y 44 a 46)
AUTO DEL TRIBUNAL GENERAL (Sala Séptima)
      de 21 de septiembre de 2011 (*)
      
      «Recurso de anulación – REACH – Identificación del ácido bórico y del tetraborato de disodio anhidro como sustancias extremadamente preocupantes – Falta de afectación directa – Inadmisibilidad»
      En el asunto T‑346/10,
      Borax Europe Ltd, con domicilio social en Londres, representada por el Sr. K. Nordlander, abogado, y la Sra. H. Pearson, Solicitor,
      
      parte demandante,
      y
      Agencia Europea de Sustancias y Preparados Químicos (ECHA), representada por la Sra. M. Heikkilä y el Sr. W. Broere, en calidad de agentes, asistidos por el Sr. J. Stuyck y la Sra. A.-M. Vandromme,
         abogados,
      
      parte demandada,
      apoyada por
      Comisión Europea, representada por los Sres. P. Oliver y E. Manhaeve, en calidad de agentes, asistidos por la Sra. K. Sawyer, Barrister,
      
      parte coadyuvante,
      que tiene por objeto un recurso de anulación de la decisión de la ECHA, publicada el 18 de junio de 2010, que identifica el
         ácido bórico (CE nº 233-139-2) y el tetraborato de disodio anhidro (CE nº 215-540-4) como sustancias que reúnen los criterios
         mencionados en el artículo 57 del Reglamento (CE) nº 1907/2006 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 18 de diciembre de
         2006, relativo al registro, la evaluación, la autorización y la restricción de las sustancias y preparados químicos (REACH),
         por el que se crea la Agencia Europea de Sustancias y Preparados Químicos, se modifica la Directiva 1999/45/CE y se derogan
         el Reglamento (CEE) nº 793/93 del Consejo y el Reglamento (CE) nº 1488/94 de la Comisión, así como la Directiva 76/769/CEE
         del Consejo y las Directivas 91/155/CEE, 93/67/CEE, 93/105/CE y 2000/21/CE de la Comisión (DO L 396, p. 1), y que incluye
         estas sustancias en la lista de sustancias que podrían ser incluidas en el anexo XIV de dicho Reglamento, con arreglo a su
         artículo 59,
      
      EL TRIBUNAL (Sala Séptima),
      integrado por el Sr. A. Dittrich (Ponente), Presidente, y la Sra. I. Wiszniewska-Białecka y el Sr. M. Prek, Jueces;
      Secretario: Sr. E. Coulon;
      dicta el siguiente
      Auto
       Antecedentes del litigio
      1        La demandante, Borax Europe Ltd, es una sociedad de Derecho inglés. Su actividad es la importación y la venta, en la Unión
         Europea, de ácido bórico (CE nº 233-139-2) y de tetraborato de disodio anhidro (CE nº 215-540-4) (en lo sucesivo, en su conjunto,
         «boratos») suministrados por una sociedad de Derecho americano.
      
      2        Entre las aplicaciones de los boratos están, en particular, el vidrio y la fibra de vidrio aislante. Los boratos también se
         utilizan para detergentes, productos de limpieza y en los tratamientos para la conservación de la madera.
      
      3        Los boratos fueron incluidos en el anexo I de la Directiva 67/548/CEE del Consejo, de 27 de junio de 1967, relativa a la aproximación
         de las disposiciones legales, reglamentarias y administrativas en materia de clasificación, embalaje y etiquetado de las sustancias
         peligrosas (DO 196, p. 1; EE 13/01, p. 50), por la Directiva 2008/58/CE de la Comisión, de 21 de agosto de 2008, por la que
         se adapta al progreso técnico por trigésima vez la Directiva 67/548/CEE (DO L 246, p. 1), que entró en vigor el 5 de octubre
         de 2008. Con esta inclusión los boratos fueron clasificados como sustancias tóxicas para la reproducción de categoría 2.
      
      4        Con la entrada en vigor, el 20 de enero de 2009, del Reglamento (CE) nº 1272/2008 del Parlamento Europeo y del Consejo, de
         16 de diciembre de 2008, sobre clasificación, etiquetado y envasado de sustancias y mezclas, y por el que se modifican y derogan
         las Directivas 67/548 y 1999/45/CE y se modifica el Reglamento (CE) nº 1907/2006 (DO L 353, p. 1), se derogó el anexo I de
         la Directiva 67/548 y su contenido, en su versión anterior a la modificación realizada por la Directiva 2008/58, fue recogido
         en el anexo VI, parte 3, del Reglamento nº 1272/2008. Por lo tanto, este último anexo no mencionaba los boratos en el momento
         de la entrada en vigor del Reglamento nº 1272/2008.
      
      5        Con la entrada en vigor, el 25 de septiembre de 2009, del Reglamento (CE) nº 790/2009 de la Comisión, de 10 de agosto de 2009,
         que modifica, a efectos de su adaptación al progreso técnico y científico, el Reglamento (CE) nº 1272/2008 (DO L 235, p. 1),
         la clasificación de los boratos como sustancias tóxicas para la reproducción de categoría 2 fue recogida en el anexo VI, parte
         3, del Reglamento nº 1272/2008. Según el artículo 2, apartados 2 y 3, del Reglamento nº 790/2009, esta clasificación se aplicaría
         a partir del 1 de diciembre de 2010, pero podría aplicarse antes de esa fecha.
      
      6        El 8 de marzo de 2010, la República Federal de Alemania y la República de Eslovenia presentaron en la Agencia Europea de Sustancias
         y Preparados Químicos (ECHA) un expediente que habían preparado relativo a la identificación del ácido bórico como una sustancia
         que reúne los requisitos mencionados en el artículo 57, letra c), del Reglamento (CE) nº 1907/2006 del Parlamento Europeo
         y del Consejo, de 18 de diciembre de 2006, relativo al registro, la evaluación, la autorización y la restricción de las sustancias
         y preparados químicos (REACH), por el que se crea la Agencia Europea de Sustancias y Preparados Químicos, se modifica la Directiva
         1999/45/CE y se derogan el Reglamento (CEE) nº 793/93 del Consejo y el Reglamento (CE) nº 1488/94 de la Comisión así como
         la Directiva 76/769/CEE del Consejo y las Directivas 91/155/CEE, 93/67/CEE, 93/105/CE y 2000/21/CE de la Comisión (DO L 396,
         p. 1), posteriormente modificado, entre otros, por el Reglamento nº 1272/2008, refiriéndose a la clasificación del ácido bórico
         como sustancia tóxica para la reproducción de categoría 2 en el anexo VI, parte 3, del Reglamento nº 1272/2008.
      
      7        En la misma fecha, el Reino de Dinamarca presentó en la ECHA un expediente que habían preparado relativo a la identificación
         del tetraborato de disodio anhidro como una sustancia que reúne los requisitos mencionados en el artículo 57, letra c), del
         Reglamento nº 1907/2006, refiriéndose a la clasificación del tetraborato de disodio anhidro como sustancia tóxica para la
         reproducción de categoría 2 en el anexo VI, parte 3, del Reglamento nº 1272/2008.
      
      8        A raíz de lo anterior, la ECHA publicó en su sitio en Internet un anuncio en el que invitaba a las partes interesadas a presentar
         sus observaciones acerca de los expedientes preparados en relación con los boratos. Tras haber recibido las observaciones
         sobre los expedientes en cuestión, en particular, por parte de la Asociación europea de boratos, de la que forma parte la
         demandante, la ECHA remitió estos expedientes a su Comité de Estados miembros. El 9 de junio de 2010, este Comité llegó a
         un acuerdo unánime sobre la identificación de los boratos como sustancias extremadamente preocupantes que reúnen los criterios
         establecidos en el artículo 57, letra c), del Reglamento nº 1907/2006.
      
      9        El 18 de junio de 2010, se publicó en el sitio en Internet de la ECHA la lista de sustancias identificadas para ser incluidas
         en el anexo XIV del Reglamento nº 1907/2006 (en lo sucesivo, «lista de sustancias candidatas»), en la que se incluían los
         boratos.
      
       Procedimiento y pretensiones de las partes
      10      Mediante demanda presentada en la Secretaría del Tribunal el 18 de agosto de 2010, la demandante interpuso un recurso que
         tiene por objeto la anulación de la decisión de la ECHA, publicada el 18 de junio de 2010, que identifica los boratos como
         una sustancia que reúne los criterios establecidos en el artículo 57 del Reglamento nº 1907/2006, e incluye estas sustancias
         en la lista de sustancias candidatas, con arreglo al artículo 59 del citado Reglamento (en lo sucesivo, «decisión impugnada»).
      
      11      Mediante escrito registrado en la Secretaría del Tribunal el 10 de diciembre de 2010, la Comisión Europea solicitó intervenir
         en el presente procedimiento en apoyo de las pretensiones de la ECHA. El Tribunal accedió a esta solicitud, oídas las partes,
         mediante auto del Presidente de la Sala Séptima de 12 de enero de 2011.
      
      12      Mediante escrito separado, presentado en la Secretaría del Tribunal el 14 de diciembre de 2010, la ECHA formuló una excepción
         de inadmisibilidad con arreglo al artículo 114, apartado 1, del Reglamento de Procedimiento del Tribunal. La demandante presentó
         sus observaciones sobre la excepción de inadmisibilidad el 31 de enero de 2011.
      
      13      Por escrito presentado en la Secretaría del Tribunal el 31 de enero de 2011, la demandante solicitó que se diera tratamiento
         confidencial a sus escritos respecto de la parte coadyuvante. Dicha solicitud de tratamiento confidencial no fue objeto de
         oposición alguna.
      
      14      Mediante escrito presentado en la Secretaría del Tribunal el 18 de febrero de 2011, la Comisión renunció a presentar un escrito
         de formalización de la intervención limitado a la cuestión de la admisibilidad del recurso.
      
      15      En su demanda, la demandante solicita al Tribunal que:
      
      –        Declare la admisibilidad del recurso.
      –        Anule la decisión impugnada en la medida en que califica a los boratos como sustancias que reúnen los criterios establecidos
         en el artículo 57, letra c), del Reglamento nº 1907/2006 y ordena su inclusión en la lista de sustancias candidatas.
      
      –        Condene en costas a la ECHA.
      16      En su excepción de inadmisibilidad, la ECHA solicita al Tribunal que:
      
      –        Declare la inadmisibilidad del recurso.
      –        Condene en costas a la demandante.
      17      En sus observaciones sobre la excepción de inadmisibilidad, la demandante solicita al Tribunal que:
      
      –        Desestime la excepción de inadmisibilidad.
      –        Declare la admisibilidad del recurso.
      –        Ordene a la ECHA que aporte una copia de la decisión impugnada.
      –        Anule la decisión impugnada en tanto en cuanto identifica los boratos como sustancias que reúnen los criterios establecidos
         en el artículo 57, letra c), del Reglamento nº 1907/2006 y los incluye en la lista de sustancias candidatas.
      
       Fundamentos de Derecho
      18      En virtud del artículo 114, apartados 1 y 4, del Reglamento de Procedimiento, el Tribunal puede decidir sobre la inadmisión
         sin entrar en el fondo del asunto, si así lo solicita una de las partes. Conforme al apartado 3 del mismo artículo, el resto
         del procedimiento se desarrollará oralmente, salvo decisión en contrario del Tribunal. En el presente asunto, el Tribunal
         considera que está suficientemente informado por los documentos que obran en autos y que no procede abrir la fase oral.
      
      19      En apoyo de sus pretensiones, la ECHA invoca dos causas de inadmisión, basadas en la falta de afectación directa de la demandante
         y en el hecho de que la decisión impugnada, que, según la ECHA, no constituye un acto reglamentario en el sentido del artículo
         263 TFUE, cuarto párrafo, no afecta individualmente a la demandante.
      
       Sobre la causa de inadmisión basada en la falta de afectación directa de la demandante
      20      A tenor del artículo 263 TFUE, cuarto párrafo, toda persona física o jurídica podrá interponer recurso, en las condiciones
         previstas en los párrafos primero y segundo, contra los actos de los que sea destinataria o que la afecten directa e individualmente
         y contra los actos reglamentarios que la afecten directamente y que no incluyan medidas de ejecución.
      
      21      Consta en el caso de autos que la decisión impugnada no iba dirigida a la demandante que, por lo tanto, no es destinataria
         de dicho acto. En esta situación, en virtud del artículo 263 TFUE, cuarto párrafo, la demandante sólo puede interponer un
         recurso de anulación contra dicho acto si el mismo la afecta directamente.
      
      22      En cuanto a la afectación directa, según reiterada jurisprudencia, este requisito requiere, en primer lugar, que la medida
         impugnada surta efectos directamente en la situación jurídica del particular y, en segundo lugar, que no deje ninguna facultad
         de apreciación a los destinatarios de dicha medida encargados de su aplicación, por tener ésta carácter meramente automático
         y derivarse únicamente de la normativa de la Unión, sin aplicación de otras normas intermedias (sentencias del Tribunal de
         Justicia de 5 de mayo de 1998, Dreyfus/Comisión, C‑386/96 P, Rec. p. I‑2309, apartado 43; de 29 de junio de 2004, Front national/Parlamento,
         C‑486/01 P, Rec. p. I‑6289, apartado 34, y de 10 de septiembre de 2009, Comisión/Ente per le Ville vesuviane y Ente per le
         Ville vesuviane/Comisión, C‑445/07 P y C‑455/07 P, Rec. p. I‑7993, apartado 45).
      
      23      En primer lugar, la demandante sostiene que la decisión impugnada la concierne directamente, por cuanto su situación jurídica
         se ve afectada por la obligación, dimanante de esta decisión, de facilitar una ficha de datos de seguridad o de actualizar
         dicha ficha, en virtud del artículo 31 del Reglamento nº 1907/2006. Hay que señalar que, según el artículo 31, número 1, letras a),
         b) y c), del citado Reglamento, los proveedores de una sustancia deben facilitar a su destinatario una ficha de datos de seguridad
         cuando la sustancia reúna los criterios para ser clasificada como peligrosa, de conformidad con la Directiva 67/548, en caso
         de que la sustancia sea persistente, bioacumulativa y tóxica, o muy persistente y muy bioacumulativa, con arreglo a los criterios
         establecidos en el anexo XIII del citado Reglamento, o cuando, por razones distintas de las contempladas anteriormente, la
         sustancia esté incluida en la lista establecida de conformidad con el artículo 59, número 1. El artículo 31, número 9, letra a),
         de este Reglamento dispone a este respecto que los proveedores deberán actualizar sin demora esta ficha de seguridad tan pronto
         como se disponga de nueva información que pueda afectar a las medidas de gestión de riesgos, o de nueva información sobre
         peligros.
      
      24      En primer lugar, por lo que se refiere a la supuesta obligación de facilitar una ficha de datos de seguridad con arreglo al
         artículo 31, número 1, letra c), del Reglamento nº 1907/2006, debe señalarse que los boratos fueron incluidos en la lista
         de sustancias candidatas por cuanto respondían, con arreglo al artículo 57, letra c), del citado Reglamento, a los criterios
         de clasificación como sustancias tóxicas para la reproducción de categoría 2, con arreglo a la Directiva 67/548. Al estar
         este supuesto expresamente previsto en el artículo 31, número 1, letra a), de dicho Reglamento, no resulta aplicable al mismo
         el artículo 31, número 1, letra c), del mismo, que sólo se refiere a los casos en que, por razones distintas de las contempladas
         en el artículo 31, número 1, letras a) y b), una sustancia esté incluida en la lista de sustancias. Por lo tanto, la demandante
         no estaba obligada, en virtud de la decisión impugnada, a facilitar una ficha de datos de seguridad con arreglo al artículo
         31, número 1, letra c), del Reglamento nº 1907/2006.
      
      25      En segundo lugar, por lo que se refiere a la supuesta obligación derivada del artículo 31, número 9, letra a), del Reglamento
         nº 1907/2006 de actualizar la ficha de datos de seguridad, procede examinar si la identificación de los boratos como sustancias
         extremadamente preocupantes resultante del procedimiento establecido en el artículo 59 del Reglamento nº 1907/2006, realizada
         por la decisión impugnada, constituye una nueva información en el sentido del artículo 31, número 9, letra a), del Reglamento
         nº 1907/2006 que puede dar lugar a la obligación prevista en dicha disposición, a saber, la actualización de la ficha de datos
         de seguridad y si, en consecuencia, la decisión impugnada surte efecto directamente en la situación jurídica de la demandante.
      
      26      En lo que atañe a la ficha de datos de seguridad, el artículo 31, número 1, del Reglamento nº 1907/2006 dispone que ésta ha
         de ser elaborada de conformidad con el anexo II de dicho Reglamento. Según dicho anexo, que contiene una guía para la elaboración
         de las fichas de datos de seguridad, estas fichas deben ofrecer un mecanismo para transmitir información adecuada sobre la
         seguridad de las sustancias clasificadas a los usuarios inmediatamente siguientes en la cadena de suministro. El objetivo
         de dicho anexo consiste en garantizar la coherencia y la precisión del contenido de cada uno de los epígrafes obligatorios
         enumerados en el artículo 31, número 6, del Reglamento nº 1907/2006, de manera que las fichas de datos de seguridad así elaboradas
         permitan a los usuarios tomar las medidas necesarias respecto a la protección de la salud humana, de la seguridad en el lugar
         de trabajo y del medio ambiente.
      
      27      La identificación de los boratos como sustancias extremadamente preocupantes, resultante del procedimiento establecido en
         el artículo 59 del Reglamento nº 1907/2006, podría constituir una nueva información relacionada con los epígrafes 2 (identificación
         de los peligros) y 15 (información reglamentaria) del artículo 31, número 6, del citado Reglamento.
      
      28      En cuanto al epígrafe 2 (identificación de los peligros), según el anexo II, apartado 2, del Reglamento nº 1907/2006, se proporcionará
         en el mismo la clasificación de la sustancia derivada de la aplicación de las normas de clasificación de la Directiva 67/548.
         También han de indicarse en el mismo, clara y brevemente, los principales peligros que presenta la sustancia para las personas
         y el medio ambiente.
      
      29      En el caso de autos, la identificación de los boratos como sustancias extremadamente preocupantes, resultante del procedimiento
         establecido en el artículo 59 del Reglamento nº 1907/2006, no incide en la clasificación de dichas sustancias con arreglo
         a la Directiva 67/548. Dicha identificación fue realizada por cuanto los boratos respondían, con arreglo al artículo 57, letra c),
         del Reglamento nº 1907/2006, a los criterios de clasificación como sustancias tóxicas para la reproducción de categoría 2,
         con arreglo a la Directiva 67/548. Pues bien, ya se había establecido que los boratos responden a estos criterios (véanse
         los apartados 3 a 5 anteriores) en el anexo I de la Directiva 67/548, en su versión modificada por la Directiva 2008/58, y,
         como consecuencia de ello, en el anexo VI, parte 3, del Reglamento nº 1272/2008, en su versión modificada por el Reglamento
         nº 790/2009. En virtud del artículo 59, número 3, del Reglamento nº 1907/2006, los Estados miembros afectados se refirieron,
         en los expedientes que presentaron en la ECHA el 8 de marzo de 2010, a la entrada de los boratos en el anexo VI, parte 3,
         del Reglamento nº 1272/2008 (véanse los apartados 6 y 7 anteriores).
      
      30      Es cierto que, cuando se publicó la decisión impugnada, el 18 de junio de 2010, la demandante no estaba sometida obligatoriamente
         a una clasificación de los boratos. En efecto, con la entrada en vigor, el 20 de enero de 2009, del Reglamento nº 1272/2008,
         el anexo I de la Directiva 67/548, que incluía los boratos, fue derogado y la obligación de clasificar los boratos de acuerdo
         con las clasificaciones armonizadas recogidas en el anexo VI, parte 3, del Reglamento nº 1272/2008, modificado por el Reglamento
         nº 790/2009, no se aplicaba dado que el artículo 2, apartado 2, del Reglamento nº 790/2009 establecía como fecha de inicio,
         a estos efectos, el 1 de diciembre de 2010.
      
      31      Sin embargo, cuando se publicó la decisión impugnada, los peligros que habían llevado a la clasificación de los boratos estaban
         suficientemente definidos desde el punto de vista jurídico. Por una parte, era evidente para todas las partes interesadas
         que estos peligros no habían desaparecido por la mera supresión del anexo I de la Directiva 67/548, cuyo contenido iba a ser
         recogido en el anexo VI, parte 3, del Reglamento nº 1272/2008. Por otra parte, con la entrada en vigor del Reglamento nº 790/2009
         el 25 de septiembre de 2009, la clasificación de los boratos como sustancias tóxicas para la reproducción de categoría 2 fue
         recogida en el anexo VI, parte 3, del Reglamento nº 1272/2008. El hecho de que estas clasificaciones no debían aplicarse obligatoriamente
         hasta el 1 de diciembre de 2010 no desvirtúa la apreciación de que los criterios de clasificación se cumplieron desde que
         entró en vigor el Reglamento nº 790/2009. El artículo 2, apartado 2, del Reglamento nº 790/2009 no hace sino posponer al 1
         de diciembre de 2010 las obligaciones jurídicas derivadas de estas clasificaciones en virtud del Reglamento nº 1272/2008,
         en su versión modificada por el Reglamento nº 790/2009. Esta consideración viene corroborada por el hecho de que se desprende
         del artículo 2, apartado 3, del Reglamento nº 790/2009, que las clasificaciones armonizadas recogidas en el anexo VI, parte
         3, del Reglamento nº 1272/2008, en su versión modificada por el Reglamento nº 790/2009, podían aplicarse antes del 1 de diciembre
         de 2010.
      
      32      De ello se infiere que la identificación de los boratos como sustancias extremadamente preocupantes no contenía información
         nueva sobre las propiedades peligrosas de estas sustancias, sino que representaba el resultado del procedimiento de identificación
         establecido en el artículo 59 del Reglamento nº 1907/2006. Por lo tanto, la decisión impugnada no aportó ninguna información
         nueva sobre la identificación de los peligros en el sentido del epígrafe 2 del artículo 31, número 6, del Reglamento nº 1907/2006.
      
      33      En cuanto al epígrafe 15 (información reglamentaria) del artículo 31, número 6, del Reglamento nº 1907/2006, debe señalarse
         que, según el anexo II, apartado 15, de dicho Reglamento, si la sustancia a que se refiere la ficha de datos de seguridad
         es objeto de disposiciones particulares en materia de protección de las personas o del medio ambiente en el ámbito de la Unión,
         por ejemplo, de autorizaciones concedidas con arreglo al título VII de dicho Reglamento o de restricciones impuestas de conformidad
         con el título VIII del mismo Reglamento, dichas disposiciones deberán citarse en la medida de lo posible.
      
      34      A este respecto, procede, en primer lugar, señalar que, si bien es cierto que la identificación de una sustancia como extremadamente
         preocupante, resultante del procedimiento establecido en el artículo 59 del Reglamento nº 1907/2006, puede dar lugar a obligaciones
         de información a los agentes económicos, esto no supone que la sustancia en cuestión quede sujeta a un régimen particular
         en virtud del cual se le apliquen normas particulares. En cambio, dicha identificación no incide en la comercialización ni
         en la utilización de la sustancia.
      
      35      En segundo lugar, por lo que se refiere al procedimiento de autorización establecido en el título VII del Reglamento nº 1907/2006
         y a las restricciones impuestas en virtud del título VIII de este Reglamento, el anexo II, apartado 15, de este Reglamento
         sólo menciona como ejemplos a los que resulta aplicable esta disposición las autorizaciones concedidas y las restricciones.
         Dado que la identificación de una sustancia como extremadamente preocupante, resultante del procedimiento establecido en el
         artículo 59 del Reglamento nº 1907/2006, no se refiere a las restricciones impuestas en virtud del título VIII de dicho Reglamento,
         sino que forma parte del procedimiento de autorización establecido en el título VII del mismo, la mención a las restricciones
         en el anexo II, punto 15, del Reglamento nº 1907/2006 no avala la tesis de que el epígrafe 15 del artículo 31, número 6, de
         dicho Reglamento sea aplicable a dicha identificación.
      
      36      Por lo que respecta a las autorizaciones concedidas, del título VII del Reglamento nº 1907/2006 se desprende que se trata
         de las autorizaciones concedidas con arreglo al artículo 60 del mismo Reglamento, que forman parte de una fase posterior del
         procedimiento de autorización (artículos 60 a 64 de este Reglamento). Pueden solicitarse a la ECHA en virtud del artículo
         62, número 1, de este Reglamento para uno o varios usos de una sustancia cuya comercialización esté prohibida por estar incluida
         en el anexo XIV de dicho Reglamento. Pues bien, hay que señalar que, por lo que se refiere al procedimiento de autorización
         establecido en el título VII del Reglamento nº 1907/2006, el legislador no ha mencionado expresamente en el anexo II, punto
         15, de dicho Reglamento, la identificación de una sustancia como extremadamente preocupante, resultante del procedimiento
         establecido en el artículo 59 del citado Reglamento. Aunque las autorizaciones concedidas en virtud del título VII de este
         Reglamento sólo se mencionan a título de ejemplo, lo cierto es que esta mención es la única que se hace del procedimiento
         de autorización previsto en el título VII del Reglamento nº 1907/2006. Aunque no se excluye que el epígrafe 15 de la ficha
         de datos de seguridad se vea afectado por otras disposiciones particulares en materia de protección de las personas y del
         medio ambiente en el ámbito de la Unión, en lo que se refiere al procedimiento de autorización establecido en el título VII
         del Reglamento nº 1907/2006 esta consideración también parece confirmar que únicamente las autorizaciones están incluidas
         en este epígrafe. Esta conclusión se ve confirmada por el hecho de que el artículo 31, número 9, letra b), de dicho Reglamento
         dispone que la ficha de datos de seguridad debe actualizarse cuando se haya concedido o denegado una autorización.
      
      37      De ello se desprende que, por el hecho de ser identificada como una sustancia extremadamente preocupante como resultado del
         procedimiento establecido en el artículo 59 del Reglamento nº 1907/2006, una sustancia no es objeto de disposiciones particulares
         en materia de protección de las personas y del medio ambiente en el ámbito de la Unión en el sentido del anexo II, apartado
         15, de dicho Reglamento.
      
      38      A la vista de lo que antecede, la identificación de los boratos como sustancias extremadamente preocupantes, resultante del
         procedimiento establecido en el artículo 59 del Reglamento nº 1907/2006, no constituía una nueva información que pudiera afectar
         a las medidas de gestión de riesgos o sobre peligros, en el sentido del artículo 31, número 9, letra a), del Reglamento nº 1907/2006,
         de modo que la demandante no estaba obligada a actualizar la ficha de datos de seguridad. Por consiguiente, la decisión impugnada
         no surte efecto directamente en la situación jurídica de la demandante como consecuencia de la obligación establecida en esta
         disposición.
      
      39      En segundo lugar, por lo que se refiere a la alegación de la demandante según la cual la decisión impugnada la concierne directamente,
         por cuanto su situación jurídica se ve afectada por las obligaciones que resultan del artículo 7, números 2 y 3, y del artículo
         33 del Reglamento nº 1907/2006, ha de observarse que estas disposiciones contienen obligaciones de información para los productores,
         los importadores y los proveedores de artículos, tal y como aparecen definidos en el artículo 3, puntos 4, 11 y 33, del mismo
         Reglamento.
      
      40      Con arreglo al artículo 7, número 2, del citado Reglamento, todo productor o importador de artículos debe notificar a la ECHA
         si una sustancia reúne los criterios del artículo 57 de este Reglamento y ha sido identificada de conformidad con el artículo
         59, número 1, del mismo, en el caso de que la sustancia esté presente en dichos artículos en cantidades anuales totales superiores
         a una tonelada por productor o importador y, además, lo esté en una cantidad superior a una concentración del 0,1 % en peso/peso
         (p/p). En la medida en que el artículo 7, apartado 2, del Reglamento nº 1907/2006 no sea aplicable, el número 3 de mismo artículo
         dispone que el productor o importador debe facilitar instrucciones adecuadas al destinatario del artículo. Según el artículo
         7, número 7, del Reglamento nº 1907/2006, el artículo 7, números 2 y 3, de dicho Reglamento es aplicable a partir del 1 de
         junio de 2011, seis meses después de que una sustancia haya sido identificada de conformidad con el artículo 59, número 1,
         del citado Reglamento.
      
      41      En virtud del artículo 33, número 1, del Reglamento nº 1907/2006, todo proveedor de un artículo que contenga una sustancia
         que reúna los criterios del artículo 57 de dicho Reglamento y haya sido identificada de conformidad con el artículo 59, número
         1, de dicho Reglamento en una concentración superior al 0,1 % en peso/peso (p/p), debe facilitar al destinatario del artículo
         la información suficiente que permita un uso inocuo del artículo, incluido, como mínimo, el nombre de la sustancia. Según
         el artículo 33, número 2, del Reglamento nº 1907/2006, la misma obligación incumbe a dicho proveedor respecto de un consumidor,
         a petición de este último. Deberá facilitarse la información correspondiente, de forma gratuita, en un plazo de cuarenta y
         cinco días contados a partir de la recepción de la solicitud.
      
      42      Consta que la demandante no tiene el estatuto de productor o importador de artículos ni tampoco el de proveedor de un artículo,
         en el sentido del artículo 3, números 4, 11 y 33, del mismo Reglamento nº 1907/2006. Su actividad es la importación y venta
         de boratos. Por lo tanto, sólo se prevé expresamente que las obligaciones establecidas en el artículo 7, números 2 y 3, y
         en el artículo 33 de dicho Reglamento puedan afectar directamente a los clientes de la demandante en la medida en que estos
         últimos sean productores o importadores de artículos o proveedores de un artículo.
      
      43      Sin embargo, refiriéndose a la sentencia del Tribunal de Justicia de 13 de marzo de 2008, Comisión/Infront WM (C‑125/06 P,
         Rec. p. I‑1451, apartado 52), la demandante sostiene que está directamente afectada por la decisión impugnada por cuanto ésta
         afecta a la forma en que sus clientes pueden fabricar y suministrar artículos que contengan boratos, imponiéndoles obligaciones
         de información que pueden serles exigidas ante instancias judiciales nacionales y cuya infracción puede llevar aparejadas
         sanciones penales o administrativas.
      
      44      Ha de señalarse, a este respecto, que si bien es cierto que en el asunto en que se dictó la sentencia Comisión/Infront WM,
         citada en el apartado 43 supra, los derechos controvertidos estuvieron sometidos a algunas limitaciones legales en razón del acto controvertido, no ocurre
         así en el presente litigio por lo que se refiere a los boratos. En efecto, las obligaciones de información que recaen en los
         clientes de la demandante afectados, establecidas en los artículos 7 y 33 del Reglamento nº 1907/2006 y que se desprenden
         de la decisión impugnada, no suponen nuevos límites o restricciones respecto de los boratos. Es cierto que los productores
         o importadores de artículos y los proveedores de un artículo han de facilitar información si se identifica una sustancia como
         extremadamente preocupante, con arreglo al artículo 59 del Reglamento nº 1907/2006, y si se cumplen los requisitos de los
         artículos 7 y 33 del citado Reglamento. Sin embargo, estas obligaciones de información no tienen como efecto una limitación
         o restricción de la comercialización y utilización de las sustancias de que se trate que pudiera afectar a la situación jurídica
         de un proveedor de esta sustancia. Además, la demandante no ha alegado que las posibles obligaciones de información de sus
         clientes derivadas de los artículos 7 y 33 del Reglamento nº 1907/2006 presupongan necesariamente que deba facilitar información
         a dichos clientes con el fin de que éstos puedan cumplir sus obligaciones.
      
      45      De lo anterior se deduce que las obligaciones establecidas en el artículo 7, números 2 y 3, y en el artículo 33 del Reglamento
         nº 1907/2006 no permiten considerar que la decisión impugnada produzca efectos directos en la situación jurídica de la demandante.
      
      46      En tercer lugar, en cuanto a la alegación de la demandante de que la decisión impugnada la afecta directamente al producir
         efectos en su situación material, procede señalar que el mero hecho de que un acto pueda influir en la situación material
         de un demandante no basta para que pueda considerarse que le afecta directamente. Únicamente la existencia de circunstancias
         específicas puede habilitar a un justiciable, que afirma que el acto afecta a su posición en el mercado, a interponer recurso
         con arreglo al artículo 263 TFUE, párrafo cuarto (sentencia del Tribunal de Justicia de 10 de diciembre de 1969, Eridania
         y otros/Comisión, 10/68 y 18/68, Rec. p. 459, apartado 7, y auto del Tribunal General de 18 de febrero de 1998, Comité de
         empresa de la Société française de production y otros/Comisión, T‑189/97, Rec. p. II‑335, apartado 48). En el caso de autos,
         y dado que la demandante sólo ha alegado que sus clientes dejarían de utilizar los boratos, no ha quedado establecida la existencia
         de tales circunstancias específicas.
      
      47      A la vista de lo que antecede, debe concluirse que la decisión impugnada no produce efectos directos en la situación jurídica
         de la demandante y, al no cumplirse el primer criterio de la afectación directa, la demandante no está directamente afectada
         por la decisión impugnada.
      
      48      Por consiguiente, procede estimar la presente causa de inadmisión, y declarar la inadmisibilidad del recurso, sin que sea
         preciso examinar la otra causa de inadmisión alegada por la ECHA.
      
       Sobre la solicitud de diligencias de prueba
      49      La demandante ha solicitado al Tribunal, como diligencia de prueba, que requiera a la ECHA, con arreglo al artículo 66, apartado
         1, del Reglamento de Procedimiento, para que presente una copia de la decisión impugnada.
      
      50      Pues bien, como resulta del conjunto de la argumentación que antecede, el Tribunal puede resolver sobre el recurso de forma
         eficaz sin necesidad de ordenar ninguna diligencia de prueba. Por otra parte, dado que la decisión impugnada fue publicada
         en el sitio en Internet de la ECHA y presentada por la demandante junto con su demanda, esta petición carece de interés.
      
      51      Procede, por tanto, desestimar la solicitud de diligencia de prueba de la demandante al igual que su recurso en su integridad.
      
       Costas
      52      A tenor del artículo 87, apartado 2, del Reglamento de Procedimiento, la parte que pierda el proceso será condenada en costas,
         si así lo hubiera solicitado la otra parte. Por lo demás, el apartado 4 de dicho artículo dispone que las instituciones que
         intervengan como coadyuvantes en el litigio cargarán con sus propias costas.
      
      53      Al haber sido desestimadas las pretensiones de la demandante, procede condenarla a cargar con sus propias costas y con las
         de la ECHA, tal como ésta solicitó. La Comisión cargará con sus propias costas.
      
      En virtud de lo expuesto,
      EL TRIBUNAL GENERAL (Sala Séptima)
      resuelve:
      1)      Declarar la inadmisibilidad del recurso.
      2)      Condenar a Borax Europe Ltd a cargar con sus propias costas y con las costas de la Agencia Europea de Sustancias y Preparados
            Químicos (ECHA).
      3)      La Comisión Europea cargará con sus propias costas.
      Dictado en Luxemburgo, el 21 de septiembre de 2011.
      
               El Secretario 
            
             
            
                     El Presidente
            
         
               E. Coulon 
            
             
            
                     A. Dittrich
            
         * Lengua de procedimiento: inglés.