CELEX: C2007/117/21
Language: es
Date: 2007-05-26 00:00:00
Title: Asunto C-137/07 P: Recurso de casación interpuesto el 8 de marzo de 2007 por Österreichische Volksbanken AG contra la sentencia dictada el 14 de diciembre de 2006 por la Sala Segunda del Tribunal de Primera Instancia de las Comunidades Europeas en los asuntos acumulados T-259/02 a T-264/02 y T-271/02, Raiffeisen Zentralbank Österreich AG y otros/Comisión de las Comunidades Europeas, referido al asunto T-271/02

26.5.2007   
            
            
               ES
            
            
               Diario Oficial de la Unión Europea
            
            
               C 117/13
            
         Recurso de casación interpuesto el 8 de marzo de 2007 por Österreichische Volksbanken AG contra la sentencia dictada el 14 de diciembre de 2006 por la Sala Segunda del Tribunal de Primera Instancia de las Comunidades Europeas en los asuntos acumulados T-259/02 a T-264/02 y T-271/02, Raiffeisen Zentralbank Österreich AG y otros/Comisión de las Comunidades Europeas, referido al asunto T-271/02
   (Asunto C-137/07 P)
   (2007/C 117/21)
   Lengua de procedimiento: alemán
   Partes
   
      Recurrente: Österreichische Volksbanken AG (representantes: A. Ablasser-Neuhuber, R. Bierwagen y F. Neumayr, Rechtsanwälte)
   
      Otra parte en el procedimiento: Comisión de las Comunidades Europeas
   Pretensiones de la parte recurrente
   
               1)
            
            
               Que se anulen los puntos 2 y 4 del fallo de la sentencia del Tribunal de Primera Instancia de 14 de diciembre de 2006, dictada en los asuntos acumulados T-259/02 a T-264/02 y T-271/02 (1), y
               
                           a)
                        
                        
                           que se anule, conforme a las pretensiones primera y tercera formuladas por la demandante, la Decisión 2004/138/CE de la Comisión, de 11 de junio de 2002, relativa al asunto COMP/36.571/D-1, que fue objeto del litigio, en la medida en que se dirige a la recurrente y, con carácter subsidiario, que se reduzca, conforme a la tercera pretensión de la demandante, la multa que se le impuso, o
                        
                     
                           b)
                        
                        
                           
                              con carácter subsidiario de segundo grado, para el caso de que el estado del litigio no permita resolverlo definitivamente, que se devuelva el asunto al Tribunal de Primera Instancia para que resuelva de nuevo.
                        
                     
         
               2)
            
            
               Que se condene en costas a la Comisión o, en caso de devolución de los autos al Tribunal de Primera Instancia, se reserve la decisión sobre las costas para dejarla a la apreciación de éste.
            
         Motivos y principales alegaciones
   La recurrente motiva su recurso de casación contra la citada sentencia del Tribunal de Primera Instancia como sigue.
   
                
            
            
               El Tribunal de Primera Instancia incurrió en un error de Derecho al interpretar el criterio de aptitud de los acuerdos o prácticas de las empresas para obstaculizar el comercio entre Estados miembros y lo aplicó erróneamente al presente caso. En su resolución, relativizó equivocadamente el significado del criterio de los efectos de compartimentación del mercado: no está claro por qué razón el Tribunal de Primera Instancia no quiso atribuir al menos a dicho criterio un considerable valor indicativo respecto a la existencia de un obstáculo al comercio intracomunitario. Además, se reprocha que el Tribunal de Primera Instancia realizó un examen global del efecto transfronterizo de las mesas redondas, en vez de examinar individualizadamente los posibles efectos que tenía cada mesa redonda de la red Lombard sobre el tráfico comercial entre los Estados miembros. La interpretación extensiva del artículo 81 CE, apartado 1, según la cual una práctica colusoria que se extienda a todo el territorio de un Estado miembro resulta adecuada, por su propia naturaleza, para compartimentar el mercado y obstaculizar el tráfico comercial intracomunitario o que, en cualquier caso, existe una fuerte presunción en ese sentido, es incompatible con la ratio legis de dicha disposición de Derecho comunitario.
            
         
                
            
            
               El Tribunal de Primera Instancia incurrió en error de Derecho al no aplicar con respecto a la atribución de las cuotas de mercado de los bancos descentralizados a la sociedad de cabecera los requisitos elaborados por la Comisión y la jurisprudencia acerca de la atribución del volumen de negocios. Con ello, ha ignorado que tanto por lo que respecta a la atribución del volumen de negocios como a la de las cuotas de mercado, en el presente caso, se trata de la misma cuestión de fondo, a saber, de la determinación de la multa admisible. La recurrente no ve razón alguna para que cuestiones análogas como son la de la atribución del volumen de negocios y la de la cuota de mercado deban apreciarse con arreglo a criterios diferentes. Aun en caso de considerar que la atribución de las cuotas de mercado de los bancos descentralizados a la sociedad de cabecera pudiera realizarse con arreglo a un criterio distinto del relativo a la atribución del volumen de negocios, el criterio concreto elegido por el Tribunal de Primera Instancia es erróneo e improcedente.
            
         
                
            
            
               El Tribunal de Primera Instancia desestimó indebidamente las alegaciones de la recurrente en lo que se refiere a la no aceptación de circunstancias atenuantes. En particular, en su valoración jurídica no tomó suficientemente en consideración que a la recurrente le correspondía una función subordinada en el marco del cártel en su conjunto y que no había sido necesario aplicarle medidas coercitivas para llevar a cabo la investigación, puesto que cooperó voluntariamente con la Comisión. La recurrente tiene una cuota de mercado muy pequeña, los demás bancos no la invitaron a sumarse al «círculo limitado »y había participado en un número de reuniones claramente inferior. Parte de estos argumentos expuestos por la recurrente a favor de la aceptación de circunstancias atenuantes ni siquiera fue abordada. Ni la Comisión ni el Tribunal de Primera Instancia han cumplido la obligación de analizar las circunstancias alegadas y apreciarlas sin incurrir en error de Derecho.
            
         
      (1)  DO C 331, p. 29.