CELEX: 62003CJ0283
Language: es
Date: 2005-05-26 00:00:00
Title: Sentencia del Tribunal de Justicia (Sala Primera) de 26 de mayo de 2005.#A. H. Kuipers contra Productschap Zuivel.#Petición de decisión prejudicial: College van Beroep voor het bedrijfsleven - Países Bajos.#Organización común de mercados - Leche y productos lácteos - Reglamento (CEE) nº 804/68 - Régimen nacional en virtud del cual las centrales lecheras practican reducciones en el precio que pagan a los ganaderos o abonan primas a éstos en función de la calidad de la leche entregada - Incompatibilidad.#Asunto C-283/03.

Asunto C‑283/03
      A.H. Kuipers
      contra
      Productschap Zuivel
      (Petición de decisión prejudicial planteada por el College van Beroep voor het bedrijfsleven)
      «Organización común de mercados — Leche y productos lácteos — Reglamento (CEE) nº 804/68 — Régimen nacional en virtud del cual las centrales lecheras practican reducciones en el precio que pagan a los ganaderos o
         abonan primas a éstos en función de la calidad de la leche entregada — Incompatibilidad»
      
      Conclusiones de la Abogado General Sra. J. Kokott, presentadas el 16 de diciembre de 2004 
      Sentencia del Tribunal de Justicia (Sala Primera) de 26 de mayo de 2005 
      Sumario de la sentencia
      Agricultura — Organización común de mercados — Funcionamiento — Precio al productor — Formación — Normativa comunitaria —
            Intervención de los Estados miembros — Límites — Leche y productos lácteos — Medidas nacionales por las que se establece un
            mecanismo de reducción del precio de la leche con arreglo a criterios de calidad, que beneficia únicamente a los ganaderos
            que cumplen dichos criterios — Improcedencia
      [Reglamento (CEE) nº 804/68 del Consejo, en su versión modificada por el Reglamento (CE) nº 1538/95]
      En los sectores regulados por una organización común, y máxime cuando esta organización se basa en un régimen común de precios,
         los Estados miembros ya no pueden intervenir, mediante disposiciones nacionales adoptadas unilateralmente, en el mecanismo
         de formación de los precios regulados, en la misma fase de producción, por la organización común. Sin embargo, pueden adoptar
         medidas encaminadas a eliminar una distorsión de la competencia, siempre que tales medidas no influyan de por sí en la formación
         de los precios, sino que traten de salvaguardar el buen funcionamiento de los mecanismos de dicha formación para que los precios
         alcancen unos niveles que beneficien tanto a los productores como a los consumidores.
      
      Interviene, no obstante, en el mecanismo de formación de los precios regulados por el Reglamento nº 804/68, por el que se
         establece la organización común de mercados en el sector de la leche y de los productos lácteos, en su versión modificada
         por el Reglamento nº 1538/95, aquel régimen que, sea cual fuere, por otra parte, su finalidad alegada o comprobada, establece
         un mecanismo en virtud del cual: 
      
      –      por una parte, las centrales lecheras están obligadas a practicar una reducción sobre el precio de la leche que se les entregue
         cuando ésta no cumpla ciertos criterios de calidad y,
      
      –      por otra parte, el importe así retenido durante un período determinado por el conjunto de las centrales lecheras se globaliza,
         antes de ser redistribuido, tras los posibles flujos financieros entre las centrales lecheras, en forma de primas de importe
         idéntico abonadas por cada central lechera, por cada 100 kilogramos de leche que le hayan sido entregados durante el citado
         período, únicamente a los ganaderos que hayan entregado una leche que cumpla los citados criterios de calidad.
      
      (véanse los apartados 42, 43 y 53 y el fallo)
SENTENCIA DEL TRIBUNAL DE JUSTICIA (Sala Primera)
      de 26 de mayo de 2005 (*)
      
      «Organización común de mercados – Leche y productos lácteos – Reglamento (CEE) nº 804/68 – Régimen nacional en virtud del cual las centrales lecheras practican reducciones en el precio que pagan a los ganaderos o
         abonan primas a éstos en función de la calidad de la leche entregada – Incompatibilidad»
      
      En el asunto C‑283/03,
      que tiene por objeto una petición de decisión prejudicial planteada, con arreglo al artículo 234 CE, por el College van Beroep
         voor het bedrijfsleven (Países Bajos), mediante resolución de 27 de junio 2003, registrada en el Tribunal de Justicia el 30
         de junio 2003, en el procedimiento entre
      
      A. H. Kuipers
      y
      Productschap Zuivel,
      EL TRIBUNAL DE JUSTICIA (Sala Primera),
      integrado por el Sr. P. Jann, Presidente de Sala, y los Sres. K. Lenaerts, J.N. Cunha Rodrigues, K. Schiemann (Ponente) y
         M. Ilešič, Jueces;
      
      Abogado General: Sra. J. Kokott;
      Secretaria: Sra. M.‑F. Contet, administradora principal;
      habiendo considerado los escritos obrantes en autos y celebrada la vista el 28 de octubre de 2004;
      consideradas las observaciones presentadas:
      –       en nombre del Sr. Kuipers, por el Sr. A. Noordhuis, abogado;
      –       en nombre de la Productschap Zuivel y del Gobierno neerlandés, por las Sras. H.G. Sevenster y J. van Bakel, en calidad de
         agentes;
      
      –       en nombre de la Comisión de las Comunidades Europeas, por el Sr. T. van Rijn, la Sra. A. Stobiecka‑Kuik y el Sr. H. van Vliet,
         en calidad de agentes, asistidos por el Sr. M. van der Woude, abogado;
      
      oídas las conclusiones del Abogado General, presentadas en audiencia pública el 16 de diciembre de 2004;
      dicta la siguiente
      Sentencia
      1       La petición de decisión prejudicial versa sobre la interpretación del Reglamento (CEE) nº 804/68 del Consejo, de 27 de junio
         de 1968, por el que se establece la organización común de mercados en el sector de la leche y de los productos lácteos (DO
         L 148, p. 13; EE 03/02 p. 146), en su versión modificada por el Reglamento (CE) nº 1538/95 del Consejo, de 29 de junio de
         1995 (DO L 148, p. 17; en lo sucesivo, «Reglamento nº 804/68»), así como de los artículos 92 del Tratado CE (en la actualidad
         artículo 87 CE, tras su modificación) y 93 del Tratado CE (actualmente, artículo 88 CE).
      
      2       Dicha petición se formuló en el marco de un litigio entre el Sr. Kuipers y la Productschap Zuivel (Cámara de productores de
         leche y productos lácteos), relativo a las reducciones practicadas por éste último en julio y en agosto de 1995 en el precio
         abonado al Sr. Kuipers por unas entregas de leche cruda.
      
       Marco jurídico
       Legislación comunitaria
      3       A tenor del artículo 3 del Reglamento nº 804/68:
      «1.      Se fijará cada año, para la Comunidad, un precio indicativo para la leche, antes del 1 de agosto para la campaña lechera que
         empiece el año siguiente. 
      
      [...] 
      2.      El precio indicativo será el precio de la leche que se procurará asegurar para la totalidad de la leche vendida por los productores
         en el curso de la campaña lechera, según las perspectivas del mercado de la Comunidad y de los mercados exteriores.
      
      3.      El precio indicativo se fijará para la leche con un contenido de un 3,7 % en materia grasa, entregada a la industria láctea.
         
      
      4.      El precio indicativo se fijará según el procedimiento previsto en el apartado 2 del artículo 43 del Tratado.» 
      4       El artículo 5 del Reglamento nº 804/68 establece:
      «Cada año se fijarán, al mismo tiempo que el precio indicativo de la leche y según el mismo procedimiento, un precio de intervención
         para la mantequilla y un precio de intervención para la leche desnatada en polvo»
      
      5       El artículo 23 del Reglamento nº 804/68 dispone:
      «Salvo disposiciones contrarias del presente Reglamento, los artículos 92 a 94 del Tratado serán aplicables a la producción
         y al comercio de los productos mencionados en el artículo 1.»
      
      6       El artículo 24 del mencionado Reglamento está redactado en los siguientes términos:
      «1.      Salvo lo dispuesto en el apartado 2 del artículo 92 del Tratado, quedarán prohibidas las ayudas cuyo importe se determine
         en base al precio o a la cantidad de los productos contemplados en el artículo 1.
      
      2.      Quedarán prohibidas, asimismo, las medidas nacionales que permitan una compensación entre los precios de los productos incluidos
         en el artículo 1.»
      
      7       A tenor del artículo 5 del Reglamento (CEE) nº 1411/71 del Consejo, de 29 de junio de 1971, por el que se establecen las normas
         complementarias de la organización común de mercados en el sector de la leche y de los productos lácteos en lo que se refiere
         a los productos de la partida nº 04.01 del arancel aduanero común (DO L 148, p. 4; EE 03/04, p. 203): 
      
      «1.      Sin perjuicio de los requisitos relativos a la protección de la salud pública referentes a la leche apta para la alimentación
         humana, la leche de consumo directo, con excepción de la leche fresca, únicamente se podrá producir en la Comunidad en industrias
         lácteas.
      
      La leche utilizada en la fabricación de dicha leche de consumo deberá haberse sometido a un sistema de pago diferenciado según
         su calidad. Dicho sistema deberá garantizar que la leche usada como materia prima en la fabricación de leche de consumo cumpla
         determinadas condiciones en lo que se refiere a la calidad, incluida la composición.
      
      […]
      3.      El Consejo, a propuesta de la Comisión y de acuerdo con el procedimiento de votación previsto en el apartado 2 del artículo
         43 del Tratado, establecerá las normas generales de aplicación del apartado 1.
      
      4.      Las modalidades de aplicación del apartado 1 se establecerán de acuerdo con el procedimiento previsto en el artículo 30 del
         Reglamento (CEE) nº 804/68.
      
       Normativa neerlandesa sobre el pago de la leche cruda modulado en función de la calidad 
      8       El artículo 2 de la Ley de calidad de los productos agrarios (Landbouwkwaliteitswet, Staatsblad 1971, p. 371), en su versión modificada por la Ley de 23 de diciembre de 1993 (Staatsblad 1993, p. 690), autoriza la aprobación de normas sobre la calidad de los productos agrarios, entre los que se hallan la leche
         y los productos lácteos, normas encaminadas a favorecer la comercialización de éstos. Dichas normas pueden versar en particular
         sobre el «pago modulado en función de la calidad de los productos».
      
      9       El artículo 3, apartado 1 del Reglamento sobre la calidad de los productos agrarios: leche cruda y productos lácteos (Landbouwkwaliteitsbesluit
         rauwe melk en zuivelbereiding, Staatsblad 1994, p. 63), en su versión modificada por el Reglamento de 26 de junio de 1995 (Nederlandse Staatscourant 1995, p. 122, en lo sucesivo, «Reglamento sobre la calidad de los productos agrarios»), establece:
      
      «Para la leche cruda, la leche de consumo tratada térmicamente y los productos a base de leche, el Ministro podrá dictar las
         normas reguladoras: 
      
      a.      […] Por lo que atañe a la leche cruda, del pago modulado en función de la calidad; 
               […]
      c.      La obligación de determinadas explotaciones agrupadas de pagar al COKZ [Centraal Orgaan voor Kwaliteitsaangelegenheden in
         de Zuivel (Organismo central para la calidad de los productos lácteos)] distintas reducciones aplicadas y otras cantidades
         en función de la calidad de la leche cruda así como la obligación del COKZ de abonar a algunas explotaciones dependientes
         del mismo unas primas en función de la calidad de la leche cruda.»
      
      10     Según el artículo 4 del Reglamento sobre la calidad de los productos agrarios, el Ministro podrá decidir, sin embargo, que
         las normas contenidas en el artículo 3, apartado 1 de este mismo Reglamento sean aprobadas por la Dirección de la Productschap,
         organismo regulado por la Ley sobre la organización de las empresas (Wet op de Bedrijfsorganisatie), que agrupa a las empresas
         por ramas de actividad. 
      
      11     El Reglamento sobre la calidad de los productos agrarios: pago de la leche de granja según la calidad (Landbouwkwaliteitsregeling
         uitbetaling van boerderijmelk naar kwaliteit), (Nederlandse Staatscourant 1994, p. 25), fue aprobado por el Staatssecretaris van Landbouw, Natuurbeheer en Visserij (Ministro de Agricultura, Conservación
         de la Naturaleza y Pesca). El artículo 2 del citado Reglamento confiere competencia a la Productschap Zuivel (en lo sucesivo,
         «Productschap») para adoptar, mediante reglamento, las disposiciones relativas al pago modulado en función de la calidad de
         la leche de granja, en particular por lo que atañe a «la práctica de la reducción así como al pago de una prima de calidad».
      
      12     La Dirección de la Productschap aprobó el Reglamento de 1994 sobre la calidad de los productos agrarios: pago en función de
         la calidad (Landbouwkwaliteitsverordening 1994, Uitbetaling van boerderijmelk naar kwaliteit, PBO blad 1994, afl. nº 9, en lo sucesivo, «Reglamento de 1994»). El artículo 2, apartado 1 del citado Reglamento está redactado en
         los siguientes términos:
      
      «La central lechera a quien se haga entrega de la leche deberá abonarla al productor de que se trate en función de su calidad,
         teniendo en cuenta lo dispuesto en este Reglamento o las disposiciones adoptadas de acuerdo a él.» 
      
      13     El artículo 10, apartado 1, del Reglamento de 1994 dispone:
      «La instancia de control de calidad atribuirá a los resultados del control de calidad una valoración de acuerdo con un sistema
         de normas, puntos de reducción y reducciones de precio que deban practicarse, fijado por el Presidente de la Fundación tras
         haber consultado a la Fundación COKZ.»
      
      14     A tenor del artículo 11 del Reglamento de 1994:
      «1.      Durante un período fijo de doce semanas, las centrales lecheras a quienes se haya entregado la leche deberán abonar una prima
         por calidad a los ganaderos que durante ese período no hayan recibido en total más de un punto de reducción y cuya leche no
         contenga ninguna sustancia bacteriostática ajena a la leche […].
      
      2.      La cuantía de la prima por calidad se fijará por cada 100 kilogramos de leche, para cada distrito fijado por el Presidente,
         previa consulta con la Fundación COKZ, de manera que la cantidad total de primas por calidad abonadas por ese período equivalga
         o sea aproximadamente igual a la cantidad total de reducciones practicadas.»
      
      15     Mediante resolución de 14 de febrero de 1995, el Presidente de la Productschap designó el conjunto del territorio de los Países
         Bajos como una región a efectos del artículo 11, apartado 2 del Reglamento de 1994.
      
      16     El artículo 12 del citado Reglamento establece: 
      «Por cada período de presentación de muestras, las centrales lecheras a quienes se haga entrega de la leche deberán aplicar,
         basándose en el total de puntos de reducción atribuidos, una reducción cuya cuantía determinará el Presidente, previa consulta
         con la Fundación COKZ, sobre la cantidad total de leche entregada durante ese período por el productor de que se trate, así
         como las eventuales reducciones por entrega debidas a la presencia de sustancias bacteriostáticas que no sean propias de la
         leche.»
      
      17     El Decreto por el que se regulan la frecuencia y la evaluación de los resultados del examen de calidad (Besluit vaststelling
         frequentie en beoordeling resultaten kwaliteitsonderzoek, en su versión modificada por los Decretos de 19 de julio de 1994
         y 15 de febrero de 1995), aprobado por el Presidente de la Productschap, establece en particular las reducciones que pueden
         imponerse. 
      
      18     En sus observaciones escritas, el Gobierno neerlandés y la Productschap manifestaron a este respecto que los puntos de reducción
         se aplican en función de la medida en la cual la leche entregada se separa de la norma, fijándose la propia reducción en 0,02 NLG
         por kilogramo de leche y por punto. Como excepción a este baremo, se aplicará una reducción de 0,50 NLG por kilogramo de leche
         entregada en la cual se haya detectado la presencia de antibióticos.
      
      19     El citado Gobierno y la Productschap han indicado también que, para permitir al COKZ calcular el importe de la prima de calidad
         por cada 100 kilogramos de leche entregada, las centrales lecheras deberán facilitarle al término de un período de muestreo,
         para cada productor de leche, los datos relativos a las cantidades de leche entregadas, los puntos de reducción y los importes
         de reducción retenidos durante el citado período. Después de haber efectuado dicho cálculo, el COKZ deberá informar a cada
         central lechera del importe total de las primas de calidad que tenga la obligación de abonar. En el supuesto de que el importe
         de las reducciones practicadas por una central lechera resulte superior al importe de las primas que debe abonar, ésta transferirá
         la diferencia al COKZ, mientras que éste se encargará de transferir los importes así recaudados a las centrales lecheras que
         hayan de pagar primas por un importe superior al de las reducciones que hubieran practicado. 
      
       Litigio principal y cuestiones prejudiciales
      20     El Sr. Kuipers se dedica a la cría de ganado lechero y tiene su domicilio en los Países Bajos. A raíz de distintas entregas
         a la central lechera De Kievit, ésta le hizo saber, mediante varias cartas fechadas los días 24 y 28 de julio de 1995, así
         como el 8 y el 15 de agosto de 1995 que, habida cuenta de la presencia de un antibiótico en la leche entregada, había practicado
         una reducción de 0,50 NLG por kilogramo sobre el precio que debía abonarle por tales entregas, con arreglo al artículo 12
         del Reglamento de 1994.
      
      21     Puesto que la reclamación presentada por el Sr. Kuipers contra dicha resolución fue denegada por los órganos competentes del
         COKZ, el Sr. Kuipers presentó un recurso ante el Arrondissementsrechtbank te Groningen. Este órgano jurisdiccional se declaró
         incompetente para conocer del litigio mediante resolución de 20 de abril de 1999.
      
      22     Esta última resolución fue anulada en apelación por el Raad van State, el cual, en una sentencia de 16 de mayo de 2000, anuló
         asimismo las resoluciones adoptadas por los órganos del COKZ y ordenó que la reclamación inicial del Sr. Kuipers fuese trasladada
         a la Productschap, única instancia competente para conocer de ésta. 
      
      23     En la mencionada sentencia, el Raad van State aclaró en particular que «en el [Reglamento 1994] […] el artículo 12 encomienda
         ciertamente a una central lechera la tarea de practicar una reducción sobre la cantidad total de leche de granja entregada
         por un ganadero durante un período determinado […] y el artículo 11 le impone asimismo la obligación de abonar una prima de
         calidad, aún cuando la sistemática de dicho Reglamento pretende que las resoluciones relativas al citado abono y a la referida
         retención se le atribuyan a la [Productschap]. El Reglamento fue aprobado por la Dirección de la [Productschap] y fue esta
         Dirección quien impuso a una central lechera las obligaciones establecidas en el mismo. Del artículo 12 se desprende que corresponde
         al Presidente de la Productschap fijar la reducción que deba practicarse. El Presidente establecerá asimismo el régimen de
         las normas y de las reducciones que han de imponerse. Una central lechera deberá limitarse a prestar su asistencia financiera
         y administrativa como parte contratante en el mercado de los productos lácteos. No tiene competencia de Derecho público para
         determinar la posición jurídica (los derechos y/o las obligaciones) de otros sujetos de Derecho».
      
      24     Mediante resolución de 20 de diciembre de 2000, la Productschap declaró infundada la reclamación del Sr. Kuipers. Éste último
         interpuso entonces un recurso de casación contra dicha resolución ante el College van Beroep voor het bedrijfsleven.
      
      25     Dicho órgano jurisdiccional considera en primer lugar que debían imputarse a la Productschap las retenciones de las reducciones
         practicadas por la central lechera De Kievit sobre los importes que se le adeudaban al Sr. Kuipers. 
      
      26     El referido órgano jurisdiccional estima, en segundo lugar, que la normativa neerlandesa sobre el pago de la leche cruda modulado
         en función de la calidad no contraviene ni el Reglamento (CEE) nº 2377/90 del Consejo, de 26 de junio de 1990, por el que
         se establece un procedimiento comunitario de fijación de los límites máximos de residuos de medicamentos veterinarios en los
         alimentos de origen animal (DO L 224, p. 1), ni la Directiva 92/46/CEE del Consejo, de 16 de junio de 1992, por la que se
         establecen las normas sanitarias aplicables a la producción y comercialización de leche cruda, leche tratada térmicamente
         y productos lácteos (DO L 268, p. 1), como tampoco la Directiva 92/47/CEE del Consejo, de 16 de junio de 1992, relativa a
         las condiciones de concesión de excepciones temporales y limitadas respecto de las normas comunitarias sanitarias específicas
         aplicables a la producción y comercialización de leche cruda y productos lácteos (DO L 268, p. 33). Efectivamente, en opinión
         del College van Beroep, dichas normas comunitarias no excluyen que, sin embargo, la leche cruda que cumpla las normas así
         dictadas se diferencie en función de su calidad a fin de determinar el precio que se le debe abonar al productor.
      
      27     Para terminar, el órgano jurisdiccional remitente considera que la referida normativa nacional tampoco contraviene el Reglamento
         nº 1411/71. En efecto, a juicio del citado órgano, el artículo 5 de éste obliga a los Estados miembros a aplicar un sistema
         de pago diferenciado según la calidad de la leche utilizada en la fabricación de la leche de consumo y ni el tenor literal
         ni el espíritu de esta disposición permiten considerar que la finalidad de ésta, a saber ofrecer unos productos de consumo
         de alta calidad, no pueda perseguirse asimismo mediante unos regímenes nacionales de pago diferenciado en función de la calidad,
         aplicables a la leche destinada a la fabricación de otros productos lácteos.
      
      28     En cambio, el College van Beroep voor het bedrijfsleven alberga algunas dudas en cuanto a la compatibilidad de esta normativa
         nacional con el Reglamento nº 804/68, habida cuenta, por un lado, de la incidencia que ésta puede tener sobre el régimen de
         precios comunes creado por dicho Reglamento y, por otro lado, del hecho de que la citada normativa nacional puede dar lugar
         a una compensación entre los precios de los productos lácteos prohibida por el artículo 24, apartado 2, del citado Reglamento,
         o bien establecer una ayuda determinada en función del precio o de la cantidad de leche entregada, prohibida por el apartado
         1 del referido artículo.
      
      29     De la misma forma, el órgano jurisdiccional remitente se pregunta si las primas creadas por la citada normativa nacional constituyen
         ayudas a efectos del artículo 92 del Tratado y si, por este motivo, se le hubiera debido notificar a la Comisión esta normativa,
         según lo prevé el artículo 93, apartado 3, del citado Tratado. 
      
      30     En estas circunstancias, el College van Beroep voor het Bedrijfsleven decidió suspender el procedimiento y plantear al Tribunal
         de Justicia las cuestiones prejudiciales siguientes:
      
      «1)      ¿Un sistema nacional de reducciones y primas por calidad practicadas sobre el precio de la leche cruda entregada a la central
         lechera, como el controvertido en el presente asunto, es compatible con el Reglamento (CEE) nº 804/68, por el que se establece
         la organización común de mercados en el sector de la leche y de los productos lácteos, especialmente con la prohibición de
         “compensación entre los precios” impuesta en su artículo 24, apartado 2 […]?
      
      2)      ¿Un sistema nacional de primas vinculadas a la calidad de la leche cruda entregada a las centrales lecheras, como el controvertido
         en el presente asunto, es compatible con la prohibición de ayudas impuesta en el artículo 24, apartado 1, del Reglamento (CEE)
         nº 804/68?
      
      3)      En caso de respuesta afirmativa a la segunda cuestión, ¿tal sistema nacional debe ser considerado una ayuda, cuya adopción
         debe ser notificada previamente a la Comisión con arreglo al artículo 93, apartado 3, del Tratado CE […]?»
      
       Sobre el orden en el cual deben examinarse estas cuestiones 
      31     Según se desprende de las cuestiones planteadas por el órgano jurisdiccional remitente, éste solicita que se examine el régimen
         nacional controvertido en el asunto principal a la luz de distintas disposiciones del Derecho comunitario. 
      
      32     Sobre este particular, debe recordarse que, en el supuesto de un litigio relativo a un sector agrícola regulado por una organización
         común de mercado, procede examinar prioritariamente el problema planteado bajo este punto de vista, habida cuenta de la primacía
         otorgada por el apartado 2 del artículo 38 del Tratado CE (actualmente artículo 32 CE, apartado 2, tras su modificación),
         a las disposiciones específicas adoptadas en el marco de la Política Agrícola Común en relación con las disposiciones generales
         del Tratado relativas al establecimiento del mercado común (sentencia de 26 junio de 1979, McCarren, 177/78, Rec. p. 2161,
         apartado 9).
      
      33     Aplicado al presente asunto, este concepto significa que, efectivamente, procede examinar en primer lugar las cuestiones primera
         y segunda, que se refieren al sistema de precios comunes creado por el Reglamento nº 804/68 y al artículo 24, apartados 1
         y 2 de éste, disposiciones todas ellas que forman parte integrante de la organización común de mercados creada por este Reglamento
         (véase por analogía, la sentencia McCarren, antes citada, apartado 10).
      
      34     Esta forma de tratar las cuestiones se impone también por otro motivo. Con arreglo al artículo 42 del Tratado CE (actualmente
         artículo 36 CE), las disposiciones de su título VI, capítulo 1, relativo a las normas sobre la competencia serán aplicables
         a la producción y al comercio de los productos agrícolas sólo en la medida determinada por el Consejo, en el marco de las
         disposiciones adoptadas para la organización de los mercados agrícolas. Sobre este particular, el artículo 23 del Reglamento
         nº 804/68 establece que, salvo disposiciones contrarias del presente Reglamento, los artículos 92 a 94 del Tratado CE (actualmente
         artículo 89 CE) serán aplicables a la producción y al comercio de los productos a que se refiere el mencionado Reglamento.
         Del citado artículo 23 se desprende que aunque los artículos 92 a 94 del Tratado sean plenamente aplicables al sector de la
         leche y de los productos lácteos, esta aplicación sigue, sin embargo, supeditada a las disposiciones que regulan la organización
         común de mercado establecida por el mencionado Reglamento. Con otras palabras, el recurso por parte de un Estado miembro a
         las disposiciones de los artículos 92 a 94 sobre las ayudas no puede tener prioridad sobre lo dispuesto en el Reglamento por
         el que se establece la organización de este sector del mercado (véase, por analogía, la sentencia McCarren, antes citada,
         apartado 11).
      
      35     De ello se desprende que la eventual necesidad de examinar la tercera cuestión, encaminada a apreciar el régimen nacional
         que se cuestiona en el asunto principal desde el ángulo de los artículos 92 a 94 del Tratado, depende de la respuesta que
         se dé a las dos primeras cuestiones del órgano jurisdiccional remitente.
      
       Sobre la primera cuestión
      36     Según se desprende en particular de los fundamentos de Derecho de la resolución de remisión, la primera cuestión tiene por
         objeto que se dilucide, por una parte, si el régimen de precios comunes creado por el Reglamento nº 804/68 se opone a un régimen
         nacional como el que se describe en los apartados 8 a 19 de la presente sentencia (en lo sucesivo, «régimen nacional controvertido
         en el asunto principal») el cual prevé que las centrales lecheras practicarán reducciones sobre el precio que deba abonarse
         por la leche a los ganaderos o les abonarán primas en función de la calidad de la leche cruda que entreguen y, por otra parte,
         si el artículo 24, apartado 2 del mencionado Reglamento debe interpretarse en el sentido de que este régimen nacional permite
         una «compensación entre los precios de los productos contemplados en el artículo 1» del mencionado Reglamento y que se halla
         prohibido por esta disposición.
      
       Sobre la primera parte de la primera cuestión 
      37     Por lo que atañe a la primera parte de la primera cuestión, relativa al alcance del régimen de precios comunes creado por
         el Reglamento nº 804/68, debe recordarse de entrada, según ha señalado la Abogado General en el punto 32 de sus conclusiones,
         que, a tenor de una reiterada jurisprudencia, cuando exista un Reglamento por el que se establezca la organización común de
         mercados en un sector determinado los Estados miembros tienen que abstenerse de adoptar cualquier medida que sea contraria
         o establezca excepciones a dicha organización. Son igualmente incompatibles con una organización común de mercados las normativas
         que se opongan a su correcto funcionamiento, aunque la organización común de mercados no haya regulado de manera exhaustiva
         la materia de que se trate (véase, en particular, la sentencia de 19 de marzo de 1998, Compassion in World Farming, C‑1/96,
         Rec. p. I‑1251, apartado 41 y la jurisprudencia citada). 
      
      38     El Gobierno neerlandés y la Productschap, que alegan que las normas dictadas por el régimen nacional controvertido en el asunto
         principal tienen la única finalidad de estimular a los ganaderos a entregar solamente leche de calidad con el fin de favorecer
         su comercialización, invocan sin embargo una jurisprudencia también reiterada del Tribunal de Justicia según la cual la creación
         de una organización común de los mercados agrícolas con arreglo al artículo 40 del Tratado CE (actualmente artículo 34 CE,
         tras su modificación), no surte el efecto de excluir a los productores agrícolas de toda normativa nacional que persiga unos
         objetivos distintos de los cubiertos por la organización común pero que, al afectar a las condiciones de producción, pueda
         tener repercusiones en el volumen o los costes de la producción nacional y, por ende, en el funcionamiento del mercado común
         en el sector interesado (véanse las sentencias de 1 de abril de 1982, Holdijk y otros, asuntos acumulados 141/81 a 143/81,
         Rec. p. 1299, apartado 12; de 6 de octubre de 1987, Nertsvoederfabriek Nederland, 118/86, Rec. p. 3883, apartado 12 y de 18
         de diciembre de 1997, Annibaldi, C‑309/96, Rec. I‑7493 apartado 20). 
      
      39     En concreto, el referido Gobierno y la Productschap manifiestan que el Tribunal de Justicia ha reconocido, refiriéndose a
         unas medidas nacionales sobre la calidad de los productos que establecen una prohibición de producir quesos de una calidad
         distinta de la prevista en la normativa nacional, que a falta de una norma comunitaria sobre la calidad de los productos a
         base de queso, los Estados miembros conservan la facultad de imponer tales normas a los fabricantes de queso establecidos
         en su territorio (sentencia de 7 de febrero de 1984, Jongeneel Kaas, 237/82, Rec. p. 483, apartados 12 a 14). 
      
      40     Por otra parte, el Gobierno neerlandés y la Productschap recuerdan que el precio orientativo a que se refiere el artículo
         3 del Reglamento nº 804/68 constituye un objetivo político a nivel comunitario y no garantiza a todos los productores de cada
         Estado miembro que vayan a obtener un ingreso correspondiente al citado precio indicativo (sentencia de 9 de septiembre de
         2003, Milk Marque y National Farmers’ Union, C‑137/00, Rec. p. I‑7975, apartado 88).
      
      41     Sin embargo, es forzoso reconocer que los principios jurisprudenciales recordados por el Gobierno neerlandés y la Productschap
         no desvirtúan el hecho de que uno de los objetivos primordiales de la organización común de mercados en el sector de la leche
         y de los productos lácteos creada por el Reglamento nº 804/68 es garantizar a los productores de leche un precio para dicho
         producto orientado hacia el referido precio indicativo y que los mecanismos establecidos por el citado Reglamento y destinados
         a alcanzar dicha finalidad –entre los cuales figuran, en particular un sistema de precios de intervención previsto en el artículo
         5 del mencionado Reglamento para determinados productos derivados, así como las exacciones a la importación y las restituciones
         a la exportación– continúan bajo el exclusivo control de la Comunidad (véase, en este sentido, la sentencia de 6 de noviembre
         de 1979, Toffoli, 10/79, Rec. p. 3301, apartado 11).
      
      42     Los principios jurisprudenciales recordados por el Gobierno neerlandés y la Productschap tampoco pueden desvirtuar la apreciación
         según la cual, en los sectores regulados por una organización común, y máxime cuando esta organización se basa en un régimen
         común de precios, los Estados miembros ya no pueden intervenir, mediante unas disposiciones nacionales adoptadas unilateralmente,
         en el mecanismo de formación de los precios regulados, en la misma fase de producción, por la organización común (sentencias
         Toffoli, antes citada, apartado 12; de 7 de febrero de 1984, Comisión/Italia, 166/82, Rec. p. 459, apartado 5; de 21 junio
         de 1988, Comisión/Grecia, 127/87, Rec. p. 3333, apartado 8, así como Milk Marque y National Farmers’ Union, antes citada,
         apartado 63).
      
      43     Bien es verdad, como sostienen el mencionado Gobierno y la Productschap, que el Tribunal de Justicia ha declarado que no podían
         calificarse de medidas que intervengan en el mecanismo de la formación de los precios regulados por la organización común,
         en el sentido de la jurisprudencia mencionada en el apartado anterior, aquellas medidas nacionales encaminadas a eliminar
         una distorsión de la competencia derivada de un abuso de posición dominante que una cooperativa agrícola ocupa en el mercado
         nacional, reduciendo el poder de ésta en el referido mercado así como su capacidad para incrementar el precio de la leche
         de los productores socios más allá de los niveles que se consideran competitivos. Efectivamente, unas medidas de esta índole
         no influyen de por sí en la formación de los precios, sino que tratan de salvaguardar el buen funcionamiento de los mecanismos
         de dicha formación para que los precios alcancen unos niveles que beneficien tanto a los productores como a los consumidores
         (sentencia Milk Marque y National Farmers’ Union, antes citada, apartados 64, 84 y 86).
      
      44     Sin embargo, en el caso de autos, es obligado considerar que, a diferencia de las medidas controvertidas en el asunto que
         dio lugar a la sentencia Milk Marque y National Farmers’ Union, antes citada, o de las prohibiciones de fabricar quesos que
         no cumplan ciertas normas de calidad, sobre las cuales el Tribunal de Justicia ha dictado la sentencia Jongeneel Kaas, antes
         citada, el régimen nacional controvertido en el asunto principal constituye claramente, cualquiera que sea, por otra parte,
         su finalidad supuesta o comprobada, una intervención en el mecanismo de la formación de los precios regulados por la organización
         común. En efecto, el mencionado régimen obliga a cada central lechera bien a practicar una reducción en el precio que se le
         pagaría normalmente al ganadero cuando la leche entregada no cumpla determinados criterios de calidad, o bien a abonar al
         ganadero, cuando la leche cumpla los citados criterios, una prima, por cada 100 kilogramos de leche entregada, además del
         precio que se le abona normalmente a dicho ganadero y financiada mediante el conjunto de las reducciones practicadas por las
         centrales lecheras neerlandesas en razón de las entregas de leche de menor calidad.
      
      45     Por consiguiente, al funcionar de esta forma, el citado régimen tiene el efecto de determinar por anticipado algunos factores
         que deben intervenir en la fijación definitiva del precio que debe abonar la central lechera a cada ganadero que le entregue
         leche. 
      
      46     Además, como ha declarado ya el Tribunal de Justicia, los mecanismos de la organización común del mercado de la leche y de
         los productos lácteos tienen la finalidad fundamental de alcanzar un nivel de precios en las fases de producción y de comercio
         al por mayor que tenga a la vez en cuenta los intereses del conjunto de la producción comunitaria en el sector afectado y
         los intereses de los consumidores, y que garantice el abastecimiento, sin incitar a una producción excedentaria (véanse las
         sentencias de 10 de marzo de 1991, Irish Creamery Milk Suppliers Association, asuntos acumulados 36/80 y 71/80, Rec. p. 735,
         apartado 20, y Milk Marque y National Farmers’ Union, antes citada, apartado 85).
      
      47     El pago de unas primas como las previstas en el régimen nacional controvertido en el asunto principal a todos los ganaderos
         que hayan entregado una leche de calidad normal en los Países Bajos es especialmente susceptible de poner en peligro dichos
         objetivos confiriendo una ventaja a los citados ganaderos. Por lo demás, conviene recordar a este respecto que el precio indicativo
         contemplado en el artículo 3 del Reglamento nº 804/68 se fija en función de un tipo de leche normalizado, admitido como típico
         para el conjunto de la Comunidad (sentencia de 9 de julio de 1985, Bozzetti, 179/84, Rec. p. 2301, apartado 33). 
      
      48     Además, según lo señala con razón la Comisión, el régimen nacional controvertido en el asunto principal perturba el mecanismo
         de los precios en la medida en que, al tratarse de una leche que no cumple determinados criterios y que, por este motivo,
         puede ser menos apta para un tratamiento posterior y presentar una menor utilidad para las centrales lecheras, establece una
         reducción del precio que, no obstante, no beneficia a éstas, sino a los ganaderos que hayan entregado una leche de calidad
         normal, haciendo recaer así sobre las centrales lecheras los costes suplementarios provocados por la calidad inferior de la
         leche que hayan adquirido.
      
      49     Conviene recordar asimismo que, en principio, el funcionamiento de una organización común de mercados y, en particular, la
         formación de los precios de producción, deben regirse por las disposiciones generales comunitarias tal y como han sido establecidas
         por la normativa general y adaptadas anualmente, de modo que cualquier intervención particular en dicho funcionamiento quede
         estrictamente limitada a los casos expresamente previstos (sentencia de 25 de mayo de 1977, Cucchi, 77/76, Rec. p. 987, apartado 31).
         
      
      50     Sobre este particular, por lo que atañe al hecho de que el artículo 5, apartado 1, del Reglamento nº 1411/71, según el cual
         la leche utilizada en la fabricación de leche de consumo deberá someterse a un sistema de pago diferenciado en función de
         su calidad, conviene señalar que, según se desprende del apartado 3, del mencionado artículo, la aplicación de esta disposición
         estaba supeditada a la elaboración posterior, por parte del Consejo, de normas generales de aplicación del citado apartado
         1. Pues bien, como ha señalado acertadamente la Comisión, el Consejo nunca ha adoptado las citadas normas.
      
      51     Bien es verdad que cabe deducir del artículo 5 del Reglamento nº 1411/71 la intención del legislador comunitario de establecer
         un sistema de precios semejante por lo que atañe a la leche utilizada para la fabricación de leche de consumo que, como se
         desprende del tercer considerando de la exposición de motivos de este mismo Reglamento, reviste una importancia enorme como
         alimento básico de toda la población y está sujeto a unas exigencias especiales por lo que atañe a su calidad.
      
      52     Sin embargo, al no haberse adoptado las medidas de aplicación comunitarias previstas en el artículo 5, apartado 3, del mencionado
         Reglamento, no puede ponerse en vigor el mencionado sistema, el cual, a diferencia del régimen nacional controvertido en el
         asunto principal, no había afectado, por otro lado, más que a la leche destinada a la fabricación de la leche de consumo y
         no a otros productos lácteos.
      
      53     De todo lo anterior se deduce que, como han sostenido acertadamente la Comisión y el Sr. Kuipers, procede responder a la primera
         parte de la primera cuestión que el régimen común de precios en el que se basa la organización común de mercados en el sector
         de la leche y de los productos lácteos creado por el Reglamento nº 804/68 se opone a que los Estados miembros adopten unilateralmente
         disposiciones que influyan en el mecanismo de formación de los precios regulados, en la misma fase de producción, por la organización
         común. Este es el caso de un régimen como el controvertido en el asunto principal, que, sea cual fuere, por otra parte, su
         finalidad alegada o comprobada, establece un mecanismo en virtud del cual: 
      
      –       por una parte, las centrales lecheras están obligadas a practicar una reducción sobre el precio de la leche que se les entregue
         cuando ésta no cumpla ciertos criterios de calidad y,
      
      –       por otra parte, el importe así retenido durante un período determinado por el conjunto de las centrales lecheras se globaliza,
         antes de ser redistribuido, tras los posibles flujos financieros entre las centrales lecheras, en forma de primas de importe
         idéntico abonadas por cada central lechera, por cada 100 kilogramos de leche que le haya sido entregados durante el citado
         período, únicamente a los ganaderos que hayan entregado una leche que cumpla los citados criterios de calidad.
      
       Sobre la segunda parte de la primera cuestión 
      54     Puesto que la respuesta dada a la primera parte de la primera cuestión pone de manifiesto que el sistema de precios creado
         por el Reglamento nº 804/68 se opone al establecimiento de un régimen nacional como el controvertido en el asunto principal,
         no es necesario examinar además la cuestión de si el artículo 24, apartado 2, del mencionado Reglamento se opone también a
         dicho régimen ni, por consiguiente, responder a la segunda parte de dicha cuestión.
      
       Sobre la segunda cuestión
      55     Mediante su segunda cuestión el órgano jurisdiccional remitente pide en esencia que se dilucide si el artículo 24, apartado
         1, del Reglamento nº 804/68, que prohíbe las ayudas cuyo importe se determine en base al precio o a la cantidad de los productos
         contemplados en el artículo 1 del citado Reglamento, se opone a la creación de un régimen nacional como el controvertido en
         el asunto principal, el cual prevé que se abonen primas a ciertos ganaderos. 
      
      56     De la respuesta a la primera parte de la primera cuestión se deduce que el sistema de precios creado por el mencionado Reglamento
         se opone a la creación de un régimen nacional de esta naturaleza. Por lo tanto, tampoco resulta necesario responder a esta
         segunda cuestión.
      
       Sobre la tercera cuestión 
      57     Mediante su tercera cuestión, el órgano jurisdiccional remitente pide en esencia que se dilucide si los artículos 92 y 93,
         apartado 3 del Tratado deben interpretarse en el sentido de que las primas abonadas a los ganaderos en las condiciones previstas
         en el régimen nacional controvertido en el asunto principal constituyen ayudas de Estado, en el sentido de la primera de estas
         disposiciones que, en consecuencia, deben ser notificadas a la Comisión, conforme a la segunda de las mencionadas disposiciones.
      
      58     Habida cuenta de las consideraciones expuestas en los apartados 31 a 35 de la presente sentencia y de la respuesta dada a
         la primera parte de la primera cuestión, basta recordar que el recurso a las disposiciones de los artículos 92 a 94 del Tratado
         no puede modificar las exigencias que derivan, para los Estados miembros, de la observancia de las normas reguladoras de la
         organización común de mercados en el sector de la leche y de los productos lácteos, por lo que no es necesario responder a
         la tercera cuestión. 
      
       Costas
      59     Dado que el procedimiento tiene, para las partes del litigio principal, el carácter de un incidente promovido ante el órgano
         jurisdiccional nacional, corresponde a éste resolver sobre las costas. Los gastos efectuados por quienes, no siendo partes
         del litigio principal, han presentado observaciones ante el Tribunal de Justicia no pueden ser objeto de reembolso.
      
      En virtud de todo lo expuesto, el Tribunal de Justicia (Sala Primera) declara:
      El régimen común de precios en el que se basa la organización común de mercados en el sector de la leche y de los productos
            lácteos creado por el Reglamento (CEE) nº 804/68 del Consejo, de 27 de junio de 1968, por el que se establece la organización
            común de mercados en el sector de la leche y de los productos lácteos, en su versión modificada por el Reglamento (CE) nº 1538/95
            del Consejo, de 29 de junio de 1995, se opone a que los Estados miembros adopten unilateralmente disposiciones que influyan
            en el mecanismo de formación de los precios regulados, en la misma fase de producción, por la organización común. Este es
            el caso de un régimen como el controvertido en el asunto principal, que, sea cual fuere, por otra parte, su finalidad alegada
            o comprobada, establece un mecanismo en virtud del cual: 
      –       por una parte, las centrales lecheras están obligadas a practicar una reducción sobre el precio de la leche que se les entregue
            cuando ésta no cumpla ciertos criterios de calidad y,
      –       por otra parte, el importe así retenido durante un período determinado por el conjunto de las centrales lecheras se globaliza
            antes de ser redistribuido, tras los posibles flujos financieros entre las centrales lecheras, en forma de primas de importe
            idéntico abonadas por cada central lechera, por cada 100 kilogramos de leche que le hayan sido entregados durante el citado
            período, únicamente a los ganaderos que hayan entregado una leche que cumpla los citados criterios de calidad. 
      Firmas
      * Lengua de procedimiento: neerlandés.