CELEX: 62005CJ0329
Language: es
Date: 2007-01-25 00:00:00
Title: Sentencia del Tribunal de Justicia (Sala Primera) de 25 de enero de 2007. # Finanzamt Dinslaken contra Gerold Meindl. # Petición de decisión prejudicial: Bundesfinanzhof - Alemania. # Libertad de establecimiento - Artículo 52 del Tratado CE (actualmente artículo 43 CE, tras su modificación) - Trabajador por cuenta propia - Impuesto sobre la renta - Cónyuges que no viven permanentemente separados - Denegación del régimen de tributación conjunta - Residencia separada de los cónyuges - Prestaciones compensatorias por pérdida de salario a favor del cónyuge no residente - Rentas no sujetas al impuesto en el Estado miembro de residencia del cónyuge. # Asunto C-329/05.

Asunto C‑329/05
      Finanzamt Dinslaken
      contra
      Gerold Meindl
      (Petición de decisión prejudicial planteada por el Bundesfinanzhof)
      «Libertad de establecimiento — Artículo 52 del Tratado CE (actualmente artículo 43 CE, tras su modificación) — Trabajador por cuenta propia — Impuesto sobre la renta — Cónyuges que no viven permanentemente separados — Denegación del régimen de tributación conjunta — Residencia separada de los cónyuges — Prestaciones compensatorias por pérdida de salario a favor del cónyuge no residente — Rentas no sujetas al impuesto en el Estado miembro de residencia del cónyuge»
      Conclusiones del Abogado General Sr. P. Léger, presentadas el 13 de julio de 2006 
      Sentencia del Tribunal de Justicia (Sala Primera) de 25 de enero de 2007 
      Sumario de la sentencia
      Libre circulación de personas — Libertad de establecimiento — Legislación tributaria
      [Tratado CE, art. 52 (actualmente art. 43 CE, tras su modificación)]
      El artículo 52 del Tratado CE (actualmente artículo 43 CE, tras su modificación) se opone a que el Estado miembro en el que
         reside un contribuyente le deniegue el régimen de tributación conjunta con su cónyuge, del que no está separado y que reside
         en otro Estado miembro, por el hecho de que este cónyuge haya obtenido en ese otro Estado miembro más del 10 % de los ingresos
         de la unidad familiar y más de una determinada cantidad límite, cuando los ingresos obtenidos por dicho cónyuge en ese otro
         Estado miembro están en él exentos del impuesto sobre la renta.
      
      En efecto, un contribuyente residente cuyo cónyuge reside en el mismo Estado miembro y obtiene en él únicamente rentas que
         no están sujetas al impuesto se encuentra objetivamente en la misma situación que un contribuyente residente cuyo cónyuge
         reside en otro Estado miembro y obtiene en él únicamente rentas no sujetas al impuesto, ya que, en ambos casos, los ingresos
         imponibles de la unidad familiar provienen de la actividad de uno solo de los cónyuges y, en ambos casos, se trata del contribuyente
         residente. El Estado de residencia de tal contribuyente es el único Estado que puede tomar en consideración la situación personal
         y familiar de ese contribuyente, ya que éste no sólo reside en dicho Estado sino que, además, obtiene en él la totalidad de
         las rentas imponibles de la unidad familiar.
      
      (véanse los apartados 26, 29, 31, 32 y el fallo)
SENTENCIA DEL TRIBUNAL DE JUSTICIA (Sala Primera)
      de 25 de enero de 2007(*)
      
      «Libertad de establecimiento – Artículo 52 del Tratado CE (actualmente artículo 43 CE, tras su modificación) – Trabajador por cuenta propia – Impuesto sobre la renta – Cónyuges que no viven permanentemente separados – Denegación del régimen de tributación conjunta – Residencia separada de los cónyuges – Prestaciones compensatorias por pérdida de salario a favor del cónyuge no residente – Rentas no sujetas al impuesto en el Estado miembro de residencia del cónyuge»
      En el asunto C‑329/05,
      que tiene por objeto una petición de decisión prejudicial planteada, con arreglo al artículo 234 CE, por el Bundesfinanzhof
         (Alemania), mediante resolución de 28 de junio de 2005, recibida en el Tribunal de Justicia el 2 de septiembre de 2005, en
         el procedimiento entre
      
      Finanzamt Dinslaken
      y
      Gerold Meindl,
      en el que interviene:
      Christine Meindl-Berger,
      EL TRIBUNAL DE JUSTICIA (Sala Primera),
      integrado por el Sr. P. Jann, Presidente de Sala, y los Sres. K. Lenaerts, E. Juhász, K. Schiemann y M. Ilešič (Ponente),
         Jueces;
      
      Abogado General: Sr. P. Léger;
      Secretario: Sr. B. Fülöp, administrador;
      habiendo considerado los escritos obrantes en autos y celebrada la vista el 17 de mayo de 2006;
      consideradas las observaciones presentadas:
      –       en nombre del Gobierno alemán, por los Sres. M. Lumma y U. Forsthoff, en calidad de agentes,
      –       en nombre de la Comisión de las Comunidades Europeas, por los Sres. R. Lyal y W. Mölls, en calidad de agentes;
      oídas las conclusiones del Abogado General, presentadas en audiencia pública el 13 de julio de 2006;
      dicta la siguiente
      Sentencia
      1       La petición de decisión prejudicial se refiere a la interpretación del artículo 52 del Tratado CE (actualmente artículo 43 CE,
         tras su modificación).
      
      2       Esta petición se presentó en el marco de un litigio entre el Finanzamt Dinslaken (en lo sucesivo, «Finanzamt») y el Sr. Meindl,
         porque el Finanzamt le había denegado a éste el régimen de tributación conjunta con su esposa, la Sra. Meindl‑Berger.
      
       Marco jurídico nacional
      3       El artículo 26, apartado 1, primera frase, de la Ley del impuesto sobre la renta, en su versión vigente en 1997 (Einkommensteuergesetz
         1997, en lo sucesivo, «EStG 1997»), reconoce a los cónyuges que no vivan permanentemente separados el derecho a optar por
         el régimen de tributación conjunta, de conformidad con el artículo 26b de la misma Ley o de seguir tributando individualmente.
         No obstante, sujeta ésta libertad de elección al requisito de que ambos cónyuges sean contribuyentes por el impuesto sobre
         la renta de las personas físicas, es decir, que tengan su domicilio o su residencia habitual en Alemania.
      
      4       No obstante, en virtud del artículo 1a, apartado 1, punto 2, de la EStG 1997, puede concederse el régimen de tributación conjunta,
         en determinadas circunstancias, teniendo en cuenta las rentas del cónyuge que no viva permanentemente separado, residente
         en el extranjero. Aunque no estén sujetas al impuesto sobre la renta alemán, de conformidad con dicha disposición, se utilizan
         tales rentas como elemento de cálculo en virtud del artículo 26b. Más concretamente, se tienen en cuenta para calcular el
         tipo aplicable a los ingresos del cónyuge sujeto pasivo del impuesto sobre la renta alemán a efectos de la aplicación del
         régimen denominado «de fraccionamiento» («splitting»).
      
      5       Para tributar conjuntamente es necesario, por una parte, que el cónyuge, que sea sujeto pasivo por obligación personal, sea
         nacional de un Estado miembro de la Unión Europea o del Espacio Económico Europeo (EEE) y que el otro cónyuge tenga su domicilio
         o su residencia habitual fuera de Alemania, pero en un país de la Unión o del EEE. 
      
      6       Por otra parte, la tributación conjunta sólo es posible cuando las rentas de ambos esposos para el año natural estén sujetas
         al impuesto sobre la renta alemán al menos en un 90 % o cuando las rentas no sujetas a dicho impuesto no superen la cantidad
         de 24.000 DEM.
      
      7       En virtud del artículo 1, apartado 3, segunda frase, de la EStG 1997, la determinación de las rentas de los cónyuges que no
         viven permanentemente separados se realiza en dos fases. En la primera fase debe determinarse la cuantía de la renta global.
         En la segunda fase, dicha renta global es objeto de prorrateo entre las personas sujetas al impuesto sobre la renta alemán
         y las que no están sujetas a tal impuesto. 
      
      8       Al determinar la renta global se tiene en cuenta la totalidad de los rendimientos de los cónyuges sin distinción alguna según
         se hayan obtenido en Alemania o en el extranjero. El artículo 1a, apartado 1, punto 2, en relación con el artículo 1, apartado
         3, segunda frase, de la EStG 1997 no establece ninguna regla especial sobre la manera de determinar los rendimientos, por
         lo que el concepto de rendimientos se deduce de la normativa fiscal alemana en materia de impuestos sobre la renta. Ello es
         admisible igualmente respecto a los rendimientos que no figuran en la certificación emitida por la administración tributaria
         del Estado de residencia o que se mencionan en dicha certificación como rentas no sujetas al impuesto. En efecto, a falta
         de disposiciones legales en sentido contrario, se considera que la referida certificación no tiene efecto vinculante.
      
       El ligio principal y la cuestión prejudicial
      9       El Sr. Meindl, nacional austriaco, reside en Dinslaken (Alemania). Su esposa, la Sra. Meindl‑Berger, es nacional austriaca
         y reside en Innsbruck (Austria). 
      
      10     En 1997 (en lo sucesivo, «año controvertido»), el Sr. Meindl percibió en Alemania unos ingresos procedentes de actividades
         de carácter liberal y artesanal por un total de 138.422 DEM. Durante ese mismo año su esposa dio a luz a una hija. El Estado
         austriaco le abonó entonces una prestación por parto, una asignación especial de maternidad y subsidios familiares. Según
         el Derecho austriaco, durante dicho período la Sra. Meindl‑Berger no percibió ninguna renta sujeta a impuesto. 
      
      11     Con arreglo a los artículos 26 y 26b, de la EStG 1997, los esposos Meindl solicitaron que se les aplicara el régimen relativo
         a la tributación conjunta respecto al año controvertido.
      
      12     El Finanzamt denegó dicha solicitud por considerar que no concurrían los requisitos establecidos en los artículos 1a, apartado
         1, punto 2, y 1, apartado 3, de la EStG 1997. En efecto, según el Finanzamt, por un lado, la parte de las rentas de los cónyuges
         Meindl percibida en Alemania era inferior al límite del 90 % y, por otra, se había alcanzado el límite de 24.000 DEM, ya que
         la Sra. Meindl‑Berger había cobrado del Estado austriaco prestaciones compensatorias por pérdida de salario, a saber, la prestación
         por parto y la asignación especial de maternidad, por importe de 26.994,73 DEM, sin tener en cuenta el subsidio familiar por
         hijo. Sostuvo que, además, en virtud de la EStG 1997, no estaban exentas del impuesto las prestaciones compensatorias por
         pérdida de salario ya que no habían sido abonadas con arreglo a ninguna disposición del Derecho alemán. Consideró que, por
         otra parte, el hecho de que dichas prestaciones no estuvieran sujetas al impuesto en virtud del Derecho austriaco no influía
         en absoluto en el hecho de que se las tomara en consideración al examinar una solicitud de tributación conjunta.
      
      13     En consecuencia, el Finanzamt consideró que el Sr. M. Meindl debía estar sujeto al impuesto aplicable a las personas solteras
         y liquidó la cuota del impuesto sobre su renta en 45.046 DEM.
      
      14     Tras una reclamación infructuosa contra dicha decisión del Finanzamt, el Finanzgericht acogió el recurso del Sr. Meindl. Declaró
         que éste tenía derecho a que se le aplicara el régimen de tributación conjunta, con arreglo a lo dispuesto en los artículos
         1a, apartado 1, punto 2, y 26 de la EstG 1997.
      
      15     Entonces el Finanzamt interpuso un recurso de casación ante el Bundesfinanzhof. A su juicio, no concurren los requisitos establecidos
         para la tributación conjunta. A este respecto, alega que la Sra. Meindl‑Berger cobró del Estado austriaco unas prestaciones
         compensatorias por la pérdida de salario equivalentes a 26.994,73 DEM, cantidad que, por una parte, supera el límite de 24.000 DEM
         y, por otra, determina la reducción de la parte de los rendimientos de los cónyuges Meindl percibidos en Alemania por debajo
         del límite del 90 %. Por lo demás, el Finanzamt considera que debe definirse el concepto de rendimientos y que éstos deben
         determinarse exclusivamente según el Derecho fiscal alemán y no según el Derecho fiscal del Estado de residencia, a saber,
         el Derecho fiscal austriaco. 
      
      16     Alega, en particular, que las sentencias de 14 de febrero de 1995, Schumacker (C‑279/93, Rec. p. I‑225), y de 14 de septiembre
         de 1999, Gschwind (C‑391/97, Rec. p. I‑5451), confirmaron la conformidad del límite del 90 % con el Derecho comunitario. 
      
      17     En efecto, según el Finanzamt, el principio de libre circulación de los trabajadores que postula el artículo 48 del Tratado CE
         (actualmente artículo 39 CE, tras su modificación) no se opone a que, cuando la normativa de un Estado miembro conceda a las
         parejas casadas residentes el derecho a acogerse al régimen denominado «de fraccionamiento» («splitting»), la concesión de
         esta misma ventaja fiscal a las parejas casadas no residentes esté condicionada a que una parte sustancial de su renta global
         esté sujeta al impuesto en ese mismo Estado miembro.
      
      18     El Sr. Meindl solicitó que se desestimara el recurso de casación.
      19     En estas circunstancias, el Bundesfinanzhof decidió suspender el procedimiento y plantear al Tribunal de Justicia la siguiente
         cuestión prejudicial: 
      
      «¿Constituye una vulneración del [artículo 52 del Tratado] que se deniegue a un contribuyente residente el régimen de tributación
         conjunta con su cónyuge, residente en Austria y del que no está separado, por el hecho de que este cónyuge haya obtenido más
         del 10 % de los ingresos de la unidad familiar y más de 24.000 DEM y que tales ingresos están exentos del impuesto con arreglo
         al Derecho austriaco?»
      
       Sobre la cuestión prejudicial
      20     Mediante su cuestión, el órgano jurisdiccional remitente pide, esencialmente, que se dilucide si el artículo 52 del Tratado
         se opone a que el Estado miembro en el que reside un contribuyente le deniegue el régimen de tributación conjunta con su cónyuge,
         del que no está separado y que reside en otro Estado miembro, por el hecho de que este cónyuge haya obtenido en ese otro Estado
         miembro más del 10 % de los ingresos de la unidad familiar y más de 24.000 DEM, cuando los ingresos percibidos por dicho cónyuge
         en ese otro Estado miembro están exentos en él del impuesto sobre la renta.
      
      21     Con carácter preliminar, procede recordar que, si bien la fiscalidad directa es competencia de los Estados miembros, no es
         menos cierto que éstos deben ejercerla respetando el Derecho comunitario y, por consiguiente, abstenerse de toda discriminación
         basada en la nacionalidad (véase, en este sentido, la sentencia de 13 de noviembre de 2003, Schilling y Fleck-Schilling, C‑209/01,
         Rec. p. I‑13389, apartado 22 y la jurisprudencia citada en dicho apartado) y, por otra, que las normas sobre igualdad de trato
         no sólo prohíben las discriminaciones manifiestas basadas en la nacionalidad, sino también cualquier forma de discriminación
         encubierta que, aplicando otros criterios de diferenciación, conduzca de hecho al mismo resultado (sentencia Schumacker, antes
         citada, apartado 26 y jurisprudencia citada en dicho apartado).
      
      22     En virtud de reiterada jurisprudencia, una discriminación sólo puede consistir en la aplicación de normas distintas a situaciones
         comparables o en la aplicación de la misma norma a situaciones diferentes (sentencias Schumacker, apartado 30, y Gschwind,
         apartado 21, antes citadas). 
      
      23     En materia de impuestos directos, la situación de los residentes y de los no residentes en un Estado no son comparables, por
         lo general, ya que los rendimientos obtenidos en el territorio de un Estado por un no residente sólo constituyen, habitualmente,
         una parte de sus ingresos globales, centralizados en el lugar de su residencia, y ya que el lugar en que más fácilmente puede
         apreciarse la capacidad contributiva personal de un no residente, resultante de computar el conjunto de sus ingresos y de
         tener en cuenta su situación personal y familiar, es el lugar en que se sitúa el centro de sus intereses personales y patrimoniales,
         que coincide, por lo general, con su residencia habitual (sentencia de 1 de julio de 2004, Wallentin, C‑169/03, Rec. p. I‑6443,
         apartado 15 y jurisprudencia citada). 
      
      24     No obstante, según la resolución de remisión, el Sr. Meindl es contribuyente residente en el Estado en cuyo territorio obtiene
         la totalidad de los ingresos imponibles de la unidad familiar. 
      
      25     A este respecto, debe señalarse que se le dispensa un trato distinto del que recibe un contribuyente residente cuyo cónyuge,
         que sólo obtiene rentas que no están sujetas al impuesto, reside igualmente en ese Estado miembro. En efecto, tal contribuyente
         puede acogerse al régimen de tributación conjunta.
      
      26     Pues bien, como ha señalado el Abogado General en el punto 36 de sus conclusiones, un contribuyente residente cuyo cónyuge
         reside en el mismo Estado miembro y obtiene en él únicamente rentas que no están sujetas al impuesto se encuentra objetivamente
         en la misma situación que un contribuyente residente cuyo cónyuge reside en otro Estado miembro y obtiene en él únicamente
         rentas no sujetas al impuesto, ya que, en ambos casos, los ingresos imponibles de la unidad familiar provienen de la actividad
         de uno solo de los cónyuges y, en ambos casos, se trata del contribuyente residente.
      
      27     A este respecto, debe precisarse que, durante el año controvertido, la Sra. Meindl‑Berger no obtuvo ingreso imponible alguno
         en el Estado de su residencia, dado que, en virtud de la normativa fiscal de ese Estado, las prestaciones compensatorias del
         salario de que se trata no constituían ingresos imponibles. 
      
      28     Además, debe señalarse que el requisito de residencia del cónyuge es una exigencia que podrán cumplir más fácilmente los nacionales
         del propio Estado que los de otros Estados miembros que se hayan instalado en Alemania para ejercer en dicho país una actividad
         económica, en la medida en que los miembros de las familias de éstos residen, más frecuentemente, fuera de dicho Estado miembro
         (véase, por analogía, la sentencia de 16 de mayo de 2000, Zurstrassen, C‑87/99, Rec. p. I‑3337, apartado 19).
      
      29     En estas circunstancias, no puede estar justificada la decisión del Finanzamt de considerar al Sr. Meindl sujeto pasivo soltero,
         a pesar de estar casado y haber obtenido la totalidad de los ingresos imponibles de la unidad familiar en el Estado de su
         residencia, debido a que su esposa ha conservado su residencia en otro Estado miembro y ha obtenido en éste ingresos no sujetos
         al impuesto que exceden del 10 % de las rentas de la unidad familiar y de 24.000 DEM. En efecto, el Estado de residencia de
         tal contribuyente es el único Estado que puede tomar en consideración la situación personal y familiar de ese contribuyente,
         ya que éste no sólo reside en dicho Estado sino que, además, obtiene en él la totalidad de las rentas imponibles de la unidad
         familiar (véase, por analogía, la sentencia Zurstrassen, antes citada, apartado 23).
      
      30     Dado que, en el presente caso, a efectos del régimen de tributación conjunta, el Sr. Meindl no puede beneficiarse en modo
         alguno de la toma en consideración de su situación personal y familiar, es necesario declarar que se trata de una discriminación
         prohibida por el artículo 52 del Tratado (véase, por analogía, la sentencia Wallentin, antes citada, apartado 17 y la jurisprudencia
         citada), aun cuando, según la liquidación tributaria a que se refiere el asunto principal, los rendimientos de ambos cónyuges
         respecto al año controvertido son inferiores al límite del 90 % y los ingresos que no están sujetos al impuesto sobre la renta
         alemán superan la cantidad de 24.000 DEM. 
      
      31     Debe señalarse, a este respecto, que la situación controvertida en el asunto principal es fundamentalmente distinta de la
         que dio lugar a la sentencia Gschwind, antes citada, ya que en ésta se declaró que la concesión de una ventaja fiscal, como
         la que reclama el Sr. Meindl, a las parejas casadas no residentes, siempre que al menos el 90 % de sus ingresos mundiales
         esté sujeto a tributación en el Estado miembro en el que se trabaja o, en caso de no alcanzar dicho porcentaje, que sus rentas
         de fuente extranjera exentas de gravamen en este Estado miembro no superen un determinado límite, es compatible con el Tratado
         cuando se preserva la posibilidad de tener en cuenta su situación personal y familiar en su Estado de residencia. Pues bien,
         éste no es el caso en el asunto principal.
      
      32     Habida cuenta de todo lo que antecede, procede responder a la cuestión planteada que el artículo 52 del Tratado se opone a
         que el Estado miembro en el que reside un contribuyente le deniegue el régimen de tributación conjunta con su cónyuge, del
         que no está separado y que reside en otro Estado miembro, por el hecho de que este cónyuge ha obtenido en ese otro Estado
         miembro más del 10 % de los ingresos de la unidad familiar y más de 24.000 DEM, cuando los ingresos percibidos por dicho cónyuge
         en ese otro Estado miembro están en él exentos del impuesto sobre la renta.
      
       Costas
      33     Dado que el procedimiento tiene, para las partes del litigio principal, el carácter de un incidente promovido ante el órgano
         jurisdiccional nacional, corresponde a éste resolver sobre las costas. Los gastos efectuados por quienes, no siendo partes
         del litigio principal, han presentado observaciones ante el Tribunal de Justicia no pueden ser objeto de reembolso.
      
      En virtud de todo lo expuesto, el Tribunal de Justicia (Sala Primera) declara:
      El artículo 52 del Tratado CE (actualmente artículo 43 CE, tras su modificación) se opone a que el Estado miembro en el que
            reside un contribuyente le deniegue el régimen de tributación conjunta con su cónyuge, del que no está separado y que reside
            en otro Estado miembro, por el hecho de que este cónyuge haya obtenido en ese otro Estado miembro más del 10 % de los ingresos
            de la unidad familiar y más de 24.000 DEM, cuando los ingresos obtenidos por dicho cónyuge en ese otro Estado miembro están
            en él exentos del impuesto sobre la renta.
      Firmas
      * Lengua de procedimiento: alemán.