CELEX: 62006CJ0491
Language: es
Date: 2008-05-08
Title: Sentencia del Tribunal de Justicia (Sala Tercera) de 8 de mayo de 2008.#Danske Svineproducenter contra Justitsministeriet.#Petición de decisión prejudicial: Vestre Landsret - Dinamarca.#Directiva 91/628/CEE - Protección de los animales durante el transporte - Adaptación del Derecho interno - Margen de apreciación - Animales domésticos de la especie porcina - Viajes de más de ocho horas de duración - Altura mínima de cada nivel del vehículo - Densidad de carga.#Asunto C-491/06.

Asunto C‑491/06
      Danske Svineproducenter
      contra
      Justitsministeriet
      (Petición de decisión prejudicial planteada por el Vestre Landsret)
      «Directiva 91/628/CEE — Protección de los animales durante el transporte — Adaptación del Derecho interno — Margen de apreciación — Animales domésticos de la especie porcina — Viajes de más de ocho horas de duración — Altura mínima de cada nivel del vehículo — Densidad de carga»
      Sumario de la sentencia
      1.        Agricultura — Aproximación de las legislaciones — Protección de los animales durante el transporte
      (Art. 249 CE; Directiva 91/628/CEE del Consejo, en su versión modificada por la Directiva 95/29/CE)
      2.        Agricultura — Aproximación de las legislaciones — Protección de los animales durante el transporte
      (Directiva 91/628/CEE del Consejo, en su versión modificada por la Directiva 95/29/CE, anexo, capítulo VI, ap. 47, parte D)
      1.        Una normativa nacional que establece dimensiones relativas a la altura de los compartimentos de los animales para que los
         transportistas puedan referirse a normas más precisas que las que figuran en la Directiva 91/628, sobre la protección de los
         animales durante el transporte, en su versión modificada por la Directiva 95/29, puede estar comprendida en el margen de apreciación
         conferido a los Estados miembros por el artículo 249 CE, siempre y cuando dicha normativa, que respeta el objetivo de protección
         de los animales durante el transporte perseguido por dicha Directiva, en su versión modificada, no impida, vulnerando el principio
         de proporcionalidad, la realización de los objetivos de eliminación de los obstáculos técnicos en el comercio de animales
         vivos y de buen funcionamiento de las organizaciones de mercado también perseguidos por dicha Directiva. Corresponde al órgano
         jurisdiccional remitente comprobar si tal normativa respeta esos principios.
      
      (véanse el apartado 46 y el punto 1 del fallo)
      2.        El capítulo VI, apartado 47, parte D, del anexo de la Directiva 91/628, sobre la protección de los animales durante el transporte,
         en su versión modificada por la Directiva 95/29, debe interpretarse en el sentido de que un Estado miembro está autorizado
         a establecer un régimen nacional con arreglo al cual, en caso de que el tiempo de transporte sea superior a ocho horas, la
         superficie disponible por animal sea de al menos 0,50 m2 para cerdos de 100 kg.
      
      En efecto, del tenor de la citada disposición se desprende que el legislador comunitario ha establecido expresamente normas
         mínimas de densidad de carga para los cerdos de 100 kg de peso aproximado y, en particular, ha permitido a los Estados miembros
         aumentar esas normas dentro del límite del 20 % en función de las condiciones meteorológicas y de la duración del viaje. 
      
      (véanse los apartados 49 y 51 y el punto 2 del fallo)
SENTENCIA DEL TRIBUNAL DE JUSTICIA (Sala Tercera)
      de 8 de mayo de 2008 (*)
      
      «Directiva 91/628/CEE – Protección de los animales durante el transporte – Adaptación del Derecho interno – Margen de apreciación – Animales domésticos de la especie porcina – Viajes de más de ocho horas de duración – Altura mínima de cada nivel del vehículo – Densidad de carga»
      En el asunto C‑491/06,
      que tiene por objeto una petición de decisión prejudicial planteada, con arreglo al artículo 234 CE, por el Vestre Landsret
         (Dinamarca), mediante resolución de 23 de noviembre de 2006, recibida en el Tribunal de Justicia el 28 de noviembre de 2006,
         en el procedimiento entre
      
      Danske Svineproducenter
      y
      Justitsministeriet,
      en el que participa:
      Den Europæiske Dyre- og Kødhandelsunion (UECBV),
      EL TRIBUNAL DE JUSTICIA (Sala Tercera),
      integrado por el Sr. A. Rosas, Presidente de Sala, y los Sres. U. Lõhmus, J. Klučka (Ponente) y A. Ó Caoimh y la Sra. P. Lindh,
         Jueces;
      
      Abogado General: Sr. Y. Bot;
      Secretaria: Sra. C. Strömholm, administradora;
      habiendo considerado los escritos obrantes en autos y celebrada la vista el 28 de noviembre de 2007;
      consideradas las observaciones presentadas:
      –        en nombre de Danske Svineproducenter, por el Sr. H. Sønderby Christensen, advokat;
      –        en nombre de Den Europæiske Dyre- og Kødhandelsunion (UECBV), por el Sr. J.‑L. Mériaux, asistido por el Sr. J. Seeger Perregaard,
         advokat;
      
      –        en nombre del Gobierno danés, por la Sra. B. Weis Fogh, en calidad de agente, asistida por el Sr. P. Biering, advokat;
      –        en nombre del Gobierno belga, por la Sra. A. Hubert, en calidad de agente;
      –        en nombre del Gobierno helénico, por el Sr. I. Chalkias y la Sra. S. Papaioannou, en calidad de agentes;
      –        en nombre de la Comisión de las Comunidades Europeas, por los Sres. F. Erlbacher y H. Støvlbæk, en calidad de agentes;
      vista la decisión adoptada por el Tribunal de Justicia, oído el Abogado General, de que el asunto sea juzgado sin conclusiones;
      dicta la siguiente
      Sentencia
      1        La petición de decisión prejudicial tiene por objeto la interpretación de los capítulos I, parte A, apartado 2, letra b),
         VI, apartado 47, parte D, y VII, apartado 48, punto 3, tercer guión, del anexo de la Directiva 91/628/CEE del Consejo, de
         19 de noviembre de 1991, sobre la protección de los animales durante el transporte y que modifica las Directivas 90/425/CEE
         y 91/496/CEE (DO L 340, p. 17), en su versión modificada por la Directiva 95/29/CE del Consejo, de 29 de junio de 1995 (DO
         L 148, p. 52) (en lo sucesivo, «Directiva 91/628»).
      
      2        Dicha petición se presentó en el marco de un litigio entre la organización profesional Danske Svineproducenter y el Justitsministeriet
         (Ministerio de Justicia), en relación con la adaptación del Derecho interno danés a la Directiva 91/628. 
      
       Marco jurídico
       Normativa comunitaria
       Directiva 91/628 
      3        Los considerandos tercero y cuarto de la Directiva 95/29 tienen el siguiente tenor:
      
      «Considerando que en los Estados miembros existen disposiciones sobre los períodos de transporte, los intervalos de alimentación
         y suministro de agua a los animales, los tiempos de descanso y el espacio disponible; que, en algunos casos, esas disposiciones
         son muy detalladas y son utilizadas por algunos Estados miembros para restringir el comercio intracomunitario de animales
         vivos; que las personas que se dedican al transporte de animales deben disponer de criterios muy precisos que les permitan
         actuar a escala comunitaria sin infringir las diferentes disposiciones nacionales;
      
      Considerando que, para eliminar los obstáculos técnicos en el comercio de animales vivos y permitir el buen funcionamiento
         de las organizaciones de mercado correspondientes, al tiempo que se garantiza un nivel satisfactorio de protección de los
         animales transportados, conviene, en el marco del mercado interior, modificar la Directiva 91/628/CEE con miras a armonizar
         los períodos de transporte, los intervalos de alimentación y suministro de agua a los animales, los tiempos de descanso y
         el espacio disponible para determinados tipos de animales». 
      
      4        Con arreglo a su artículo 1, apartado 1, letra a), la Directiva 91/628 se aplica a los animales domésticos de la especie porcina.
         
      
      5        El artículo 3, apartado 1, letra a bis, de esta Directiva dispone que los Estados miembros velarán por que «el espacio (densidad de carga) del que dispongan los
         animales se ajuste como mínimo a las dimensiones que figuran en el capítulo VI del Anexo para los animales y los medios de
         transporte mencionados en dicho capítulo» y que «los tiempos de transporte y de descanso y los intervalos de alimentación
         y de suministro de agua para determinados tipos de animales, sin perjuicio de las disposiciones del Reglamento (CEE) nº 3820/85
         […], se ajusten a los establecidos en el capítulo VII del Anexo para los animales mencionados en dicho capítulo». 
      
      6        En virtud del artículo 5, parte A, punto 1, letra c), de la Directiva 91/628, los Estados miembros velarán por que todo transportista
         utilice, para el transporte de los animales a que se refiere esta Directiva, medios de transporte adecuados para garantizar
         el cumplimiento de los requisitos comunitarios en materia de bienestar durante el transporte y, en particular, de los requisitos
         establecidos en el anexo de dicha Directiva y los requisitos que se determinen de conformidad con el artículo 13, apartado
         1, de la misma Directiva. 
      
      7        El capítulo I del anexo de la Directiva 91/628 contiene disposiciones aplicables al transporte, en particular, de los animales
         domésticos de la especie porcina. La parte A, apartado 2, letras a) a c), de dicho capítulo dispone: 
      
      «a)      Los animales deberán disponer de espacio suficiente para permanecer de pie en su posición natural y, en su caso, de barreras
         que los protejan contra los movimientos del medio de transporte. Salvo en caso de que condiciones especiales relativas a la
         protección de los animales exijan lo contrario, deberán disponer de espacio para acostarse. 
      
      b)      Los medios de transporte y los contenedores deberán diseñarse y manipularse para proteger a los animales de intemperies y
         grandes variaciones climáticas. La ventilación y la cubicación de aire deberán adaptarse a las condiciones de transporte y
         ser apropiadas para la especie animal transportada. 
      
      Deberá preverse un espacio libre en el interior del compartimiento de los animales [en lo sucesivo, “compartimento”] y de
         cada uno de los niveles del mismo, de volumen suficiente para garantizar una ventilación adecuada por encima de los animales
         cuando éstos se hallen en pie de forma natural, y que no deberá obstaculizar en ningún caso sus movimientos naturales.
      
      c)      Los medios de transporte y los contenedores deberán ser de fácil limpieza y estar construidos de tal modo que los animales
         no puedan abandonarlos ni sufrir heridas o padecimientos innecesarios y esté garantizada la seguridad de los mismos. […] Deberán
         asimismo permitir examinar y proporcionar los cuidados necesarios a los animales y estar dispuestos de modo que no dificulten
         la circulación del aire. […]» 
      
      8        El capítulo VI, apartado 47, parte D, del anexo de la Directiva 91/628 prevé que, para el transporte por ferrocarril y por
         carretera, «todos los cerdos deberán, como mínimo, poder tumbarse simultáneamente y permanecer de pie en su posición natural»
         y que «para que puedan cumplirse estos requisitos mínimos, la densidad de carga de los cerdos de 100 kg de peso aproximado
         en el transporte no debería superar los 235 kg/m²». Además, «la raza, el tamaño y el estado físico de los cerdos pueden requerir
         el aumento de la superficie mínima en el suelo [así] establecida […]; dicha superficie podrá también incrementarse en hasta
         un 20 %, en función de las condiciones meteorológicas y de la duración del viaje».
      
      9        A tenor del capítulo VII, apartado 48, puntos 2 y 3, del anexo de la Directiva 91/628: 
      
      «2.      El tiempo de viaje para animales de las especies contempladas en el [apartado] 1 no superará las ocho horas. 
      3.      El tiempo máximo de viaje contemplado en el [apartado] 2 podrá ampliarse cuando el vehículo de transporte reúna los siguientes
         requisitos adicionales: 
      
      […] 
      –        acceso directo a los animales; 
      –        exista la posibilidad de ventilación adecuada que pueda adaptarse en función de la temperatura (interior y exterior); 
      […]» 
      10      El 5 de enero de 2007, la Directiva 91/628 fue derogada y sustituida por el Reglamento (CE) nº 1/2005 del Consejo, de 22 de
         diciembre de 2004, relativo a la protección de los animales durante el transporte y las operaciones conexas y por el que se
         modifican las Directivas 64/432/CEE y 93/119/CE y el Reglamento (CE) nº 1255/97 (DO 2005, L 3, p. 1). 
      
       Reglamento (CE) nº 411/98
      11      El artículo 1 del Reglamento (CE) nº 411/98 del Consejo, de 16 de febrero de 1998, relativo a normas complementarias sobre
         la protección de los animales, aplicables a los vehículos de carretera utilizados para el transporte de ganado en viajes de
         más de ocho horas de duración (DO L 52, p. 8), dispone: 
      
      «Cuando la duración del viaje a que se refiere el punto 2 del capítulo VII del anexo de la Directiva 91/628/CEE se prolongue
         más de ocho horas, los vehículos de carretera utilizados para el transporte de solípedos domésticos y de animales de las especies
         bovina, ovina, caprina y porcina en el interior de la Comunidad deberán cumplir los requisitos complementarios establecidos
         en el anexo del presente Reglamento.» 
      
      12      El punto 3 del anexo del Reglamento nº 411/98 prevé: 
      
      «Acceso
      Los vehículos utilizados para el transporte deberán estar equipados de forma que en todo momento se tenga acceso directo a
         todos los animales transportados para poder inspeccionarlos y poderles aportar los cuidados necesarios, incluidos el darles
         de comer y beber.»
      
       Normativa nacional
      13      El Decreto nº 201, de 16 de abril de 1993, sobre la protección de los animales durante el transporte adapta el Derecho danés
         a la Directiva 91/628. Dicho Decreto fue posteriormente modificado por el Decreto nº 734, de 13 de julio de 2005 (en lo sucesivo,
         «Decreto nº 734»), en virtud del cual el Justitsministeriet adoptó una nueva normativa en materia de transporte de cerdos.
         Con arreglo a su artículo 2, apartado 1, el Decreto nº 734 entró en vigor el 15 de agosto de 2005, a excepción de las disposiciones
         relativas a la densidad de carga que entraron en vigor el 15 de agosto de 2006, de conformidad con el artículo 2, apartado
         2, del mismo Decreto. 
      
       Disposiciones del Decreto nº 734 relativas a la altura de los compartimentos
      14      El artículo 6 bis del Decreto nº 734 dispone: 
      
      «1.      En el caso del transporte de cerdos que pesen más de 40 kg, la altura interna entre cada nivel, medida desde el punto más
         alto del suelo hasta el punto más bajo del techo (por ejemplo, la parte inferior de una viga transversal o de un puntal),
         deberá cumplir durante el transporte, al menos, los requisitos siguientes: 
      
      
               Porcinos 
            
            
         
               Peso medio en kg 
            
            
               Altura interna cuando se utilice un sistema de ventilación mecánica 
            
            
               Altura interna cuando se utilice otro sistema de ventilación 
            
         
               40
            
            
               74 cm
            
            
               89 cm
            
         
               50
            
            
               77 cm
            
            
               92 cm
            
         
               70
            
            
               84 cm
            
            
               99 cm
            
         
               90
            
            
               90 cm
            
            
               105 cm
            
         
               100
            
            
               92 cm
            
            
               107 cm 
            
         
               110
            
            
               95 cm
            
            
               110 cm
            
         
               130
            
            
               99 cm
            
            
               114 cm
            
         
               150
            
            
               103 cm
            
            
               118 cm
            
         
               170
            
            
               106 cm
            
            
               121 cm
            
         
               190
            
            
               109 cm
            
            
               124 cm
            
         
               210
            
            
               111 cm
            
            
               126 cm
            
         
               230
            
            
               112 cm
            
            
               127 cm
            
         
      […] 
      3.      El sistema de ventilación mecánica deberá proporcionar una ventilación suficiente y distribuida uniformemente con una capacidad
         de ventilación nominal de al menos 61 m3/h por 100 kg de cerdo. Cuando la duración total del transporte de los cerdos que pesen más de 40 kg sea superior a ocho horas,
         se estará a lo dispuesto en el artículo 2, parte A, del anexo 3, siempre que se utilice un sistema de ventilación mecánica.
         
      
      4.      En todo momento deberá haber suficiente espacio dentro del compartimento para los animales y en cada uno de sus niveles para
         garantizar una adecuada ventilación por encima de los cerdos cuando éstos permanezcan de pie en su posición natural y en ningún
         caso deberán limitarse sus movimientos naturales. 
      
      5.      Si la duración total del transporte de los cerdos que pesan 40 kg o más es superior a ocho horas, deberán utilizarse medios
         de transporte –por ejemplo mediante un techo con altura regulable y puentes móviles o una construcción similar– que garanticen
         en cualquier caso que existe una altura interna de inspección de al menos 140 cm en cada nivel, medida desde el punto más
         elevado del suelo hasta el punto más bajo del techo (por ejemplo, la parte inferior de una viga transversal o de un puntal).
         Cuando se fije la altura interna de inspección en 140 cm, deberá quedar todavía como mínimo la altura mencionada en el apartado
         1 en los niveles superiores en el caso de transporte de animales en varios niveles.» 
      
      15      El artículo 3 del Decreto nº 734 contiene las siguientes disposiciones transitorias: 
      
      «1.      En relación con las camionetas, camiones, remolques, semirremolques y otros vehículos que se registren por primera vez a más
         tardar el 15 de agosto de 2005, los transportistas podrán elegir, hasta el 15 de agosto de 2010 y cuando la duración del transporte
         de cerdos que pesen 40 kg o más exceda de ocho horas, la aplicación de las normas siguientes: 
      
      En el caso del transporte de cerdos que pesen más de 40 kg, la altura media entre cada nivel –medida desde el punto más elevado
         del suelo hasta el punto más bajo del techo (por ejemplo, la parte inferior de una viga transversal o de un puntal)– deberá
         cumplir durante el transporte, al menos, los requisitos siguientes: 
      
      
               Porcinos
            
            
         
               Peso medio en kg
            
            
               Altura interna cuando se utilice un sistema de ventilación mecánica
            
            
               Altura interna cuando se utilice otro sistema de ventilación
            
         
               Cerdos que pesan más de 40 kg y hasta 110 kg
            
            
               100 cm
            
            
               107 cm
            
         
               Cerdos que pesan más de 110 kg y hasta 150 kg
            
            
               110 cm
            
            
               118 cm
            
         
               Cerdos que pesan más de 150 kg y hasta 230 kg
            
            
               112 cm
            
            
               127 cm
            
         
               Cerdos que pesan más de 230 kg
            
            
               >112 cm
            
            
               >127 cm
            
         
      2.      El sistema de ventilación mecánica deberá proporcionar una ventilación suficiente y distribuida uniformemente con una capacidad
         de ventilación de al menos 61 m3/h por 100 kg de cerdo. 
      
      3.      En todo momento deberá haber suficiente espacio dentro del compartimento para los animales y en cada uno de sus niveles para
         garantizar una adecuada ventilación por encima de los cerdos cuando éstos estén de pie de manera natural y en ningún caso
         deberán limitarse sus movimientos naturales. 
      
      4.      Antes de la entrada en vigor de las normas de superficie previstas en el artículo 2, apartado 2, deberá haber, en el caso
         de transporte de cerdos a una altura interna de 100 cm, una superficie de al menos 0,42 m2 por 100 kg de cerdo.» 
      
       Disposiciones del Decreto nº 734 relativas a la densidad de carga
      16      El anexo I del Decreto nº 734, que sustituye al anexo II del Decreto nº 201, de 16 de abril de 1993, dispone: 
      
      «D.      Porcinos 
      Transporte por ferrocarril y por carretera, incluidos los vehículos con remolque 
      1.      Transporte de una duración inferior a ocho horas: 
      
      
               Peso vivo (en kg)
            
            
               Espacio por animal (en m2)
               
            
         
               25
            
            
               0,17
            
         
               50
            
            
               0,26
            
         
               75
            
            
               0,33
            
         
               100
            
            
               a) 0,42
            
         
               200
            
            
               0,70
            
         
               250 o más
            
            
               0,80
            
         
      La raza, tamaño y estado físico de los animales pueden hacer que la superficie mínima exigida mencionada antes deba ser mayor.
         También podrá exigirse un aumento máximo de la superficie del 20 % en función de las condiciones meteorológicas y la duración
         del viaje. 
      
      2.      Transporte de una duración superior a ocho horas: 
      
               Peso vivo (en kg)
            
            
               Espacio por animal (en m2)
            
         
               25
            
            
               0,20
            
         
               50
            
            
               0,31
            
         
               75
            
            
               0,39
            
         
               100
            
            
               0,50
            
         
               200
            
            
               0,84
            
         
               250 o más
            
            
               0,96»
            
          Litigio principal y cuestiones prejudiciales
      17      De la resolución de remisión se desprende que Danske Svineproducenter es una organización profesional que defiende los intereses
         de los productores de cerdos daneses. Dicha organización agrupa aproximadamente 1.700 miembros, que representan dos tercios
         de la producción porcina total danesa. 
      
      18      El 14 de mayo de 2005, Danske Svineproducenter presentó un recurso contra el Justitsministeriet ante el Vestre Landsret (Tribunal
         Regional del Oeste), alegando que la normativa por la que se adapta el ordenamiento jurídico danés a la Directiva 91/628,
         en su versión modificada por el Decreto nº 734, no es compatible ni con las disposiciones de dicha Directiva, ni con los artículos
         28 CE a 30 CE y 49 CE, ni con el Reglamento nº 1/2005. En particular, Danske Svineproducenter considera que algunos requisitos
         previstos en el Decreto nº 734, que aún no había sido promulgado en la fecha de interposición de su recurso, son ilegales.
         
      
      19      Habida cuenta de que el Vestre Landsret consideraba que la solución del litigio dependía de la interpretación de determinadas
         disposiciones de la Directiva 91/628, decidió suspender el procedimiento y plantear al Tribunal de Justicia las siguientes
         cuestiones prejudiciales:
      
      «1)      ¿Deben interpretarse las disposiciones del capítulo I, parte A, apartado 2, letra b), y del capítulo VII, apartado 48, punto
         3, tercer guión, del anexo de la Directiva 91/628 […], en el sentido de que un Estado miembro no está autorizado a establecer
         un régimen transitorio nacional según el cual, si el tiempo de transporte de los cerdos que pesan entre 40 y 110 kg excede
         de ocho horas, el espacio entre cada nivel del vehículo –medido desde el punto más elevado del suelo hasta el punto más bajo
         del techo– sea como mínimo de 100 cm en caso de utilización de un sistema de ventilación mecánica? 
      
      2)      ¿Deben interpretarse las disposiciones del capítulo I, parte A, apartado 2, letra b), y del capítulo VII, apartado 48, punto
         3, tercer guión, del anexo de la Directiva 91/628 […] en el sentido de que un Estado miembro no está autorizado a establecer
         un régimen nacional según el cual, cuando la duración total del viaje sea superior a ocho horas en caso de transporte de cerdos
         de 40 kg o más, se haya de utilizar obligatoriamente un medio de transporte –que tenga, por ejemplo, un techo con altura regulable
         y con puentes móviles o una construcción similar– que permita en todo momento tener un punto de inspección en cada nivel de
         una altura mínima de 140 cm, medida desde el punto más elevado del suelo hasta el punto más bajo del techo, mientras que si
         se trata del transporte de animales colocados en diferentes niveles, la altura mínima de cada uno de ellos sea de 92 cm en
         el caso del transporte de cerdos de un peso medio de 100 kg y se utilice un sistema de ventilación mecánica? 
      
      3)      ¿Deben interpretarse las disposiciones del capitulo VI, apartado 47, parte D, del anexo de la Directiva 91/628 […] en el sentido
         de que un Estado miembro no está autorizado a establecer un régimen nacional según el cual, cuando el transporte tenga una
         duración superior a ocho horas, la superficie disponible sea de al menos 0,50 m2 por 100 kg de cerdo?»
      
       Sobre la petición de reapertura de la fase oral del procedimiento
      20      Mediante escrito de 27 de diciembre de 2007, la demandante en el litigio principal solicitó la reapertura de la fase oral
         del procedimiento, alegando que el Tribunal de Justicia recibió del Gobierno danés unas fotografías justo antes de la vista,
         lo que le impidió defender sus intereses frente a esa proposición de prueba que considera no equitativa, extemporánea y tendenciosa.
         Además, invoca que la no comunicación de los anexos adjuntos a sus observaciones escritas a los otros interesados que formularon
         observaciones escritas constituye una vulneración de su derecho de defensa. 
      
      21      En primer lugar, es preciso recordar que, según jurisprudencia reiterada, el Tribunal puede ordenar de oficio, o a propuesta
         del Abogado General, o también a instancia de las partes, la reapertura de la fase oral, conforme al artículo 61 de su Reglamento
         de Procedimiento, si considera que no está suficientemente informado o que el asunto debe dirimirse basándose en una alegación
         que no ha sido debatida entre las partes (véanse el auto de 4 de febrero de 2000, Emesa Sugar, C‑17/98, Rec. p. I‑665, apartado
         18, y las sentencias de 14 de diciembre de 2004, Swedish Match, C‑210/03, Rec. p. I‑11893, apartado 25, y de 28 de junio de
         2007, Albert Reiss, Beteiligungsgesellschaft, C‑466/03, Rec. p. I‑5357, apartado 29). 
      
      22      Por otra parte, el artículo 234 CE establece una cooperación directa entre el Tribunal de Justicia y los órganos jurisdiccionales
         nacionales conforme a un procedimiento no contencioso, ajeno a toda iniciativa de las partes, durante el cual éstas pueden
         presentar observaciones escritas y pueden ser invitadas a presentar sus observaciones orales en la vista (véanse, en este
         sentido, el auto de 14 de julio de 1971, Rheinmühlen Düsseldorf, 6/71, Rec. p. 719, apartado 1, y la sentencia de 14 de septiembre
         de 2006, Slob, C‑496/04, Rec. p. I‑8257, apartado 34). 
      
      23      Además, en el marco de un procedimiento con arreglo al artículo 234 CE, basado en una clara separación de las funciones entre
         los órganos jurisdiccionales nacionales y el Tribunal de Justicia, toda apreciación de los hechos del asunto es competencia
         del juez nacional (véanse, en particular, las sentencias de 9 de junio de 2005, HLH Warenvertrieb y Orthica, C‑211/03, C‑299/03
         y C‑316/03 a C‑318/03, Rec. p. I‑5141, apartado 96, y de 18 de julio de 2007, Lucchini, C‑119/05, Rec. p. I‑6199, apartado
         43). En particular, el Tribunal de Justicia sólo es competente para pronunciarse sobre la interpretación o la validez de una
         norma comunitaria a partir de los hechos que le proporcione el órgano jurisdiccional nacional (véanse, en particular, las
         sentencias de 16 de marzo de 1978, Oehlschläger, 104/77, Rec. p. 791, apartado 4, y de 28 de septiembre de 2006, Gasparini
         y otros, C‑467/04, Rec. p. I‑9199, apartado 41). En este marco, es competencia del órgano jurisdiccional nacional comprobar
         los hechos que originaron el litigio y sacar de ellos las concsecuencias pertinentes para la resolución que debe dictar (véanse
         en este sentido, en particular, las sentencias de 29 de abril de 1982, Pabst & Richarz 17/81, Rec. p. 1331, apartado 12, y
         de 11 de diciembre de 2007, Eind, C‑291/05, Rec. p. I‑0000, apartado 18). 
      
      24      Por lo que se refiere a las fotografías cuya comunicación al Tribunal de Justicia se cuestiona, basta con señalar que, en
         la reunión celebrada entre los jueces y los abogados antes de iniciarse la vista, el Tribunal de Justicia informó a estos
         últimos que tales fotografías no habían sido entregadas a los jueces y que no se admitiría su presentación en la vista. 
      
      25      Por lo que se refiere a la alegación relativa a la falta de comunicación de los documentos adjuntos a las observaciones formuladas
         por la demandante en el litigio principal, procede señalar que dichas observaciones se comunicaron a los demás interesados
         que habían formulado observaciones escritas sin acompañarlas de tales documentos en vista del volumen de éstos. Asimismo,
         consta que éstos tuvieron conocimiento de la existencia de los citados anexos, cuyo inventario detallado constituía la parte
         final de esas observaciones, y que, por lo tanto, disponían de la facultad de consultarlos en la Secretaría del Tribunal de
         Justicia o de solicitar su comunicación. 
      
      26      Habida cuenta de las consideraciones precedentes, procede denegar la solicitud de reapertura de la fase oral del procedimiento
         presentada por la parte demandante en el asunto principal. 
      
       Sobre las cuestiones prejudiciales
       Observaciones preliminares
      27      Procede recordar que a tenor del artículo 249 CE, párrafo tercero, la directiva obligará al Estado miembro destinatario en
         cuanto al resultado que deba conseguirse, dejando, sin embargo, a las autoridades nacionales la elección de la forma y de
         los medios. 
      
      28      Según jurisprudencia reiterada, cada uno de los Estados miembros destinatarios de una directiva tiene la obligación de adoptar
         en su ordenamiento jurídico nacional todas las medidas necesarias para garantizar la plena eficacia de la Directiva, conforme
         al objetivo por ella perseguido (véanse, en particular, las sentencias de 17 de junio de 1999, Comisión/Italia, C‑336/97,
         Rec. p. I‑3771, apartado 19, y de 5 de julio de 2007, Kofoed, C‑321/05, Rec. p. I‑5795, apartado 41). 
      
      29      A este respecto, procede señalar que el Tribunal de Justicia ha declarado ya que el principal objetivo perseguido por la Directiva
         91/628 es la protección de los animales durante su transporte (véase, en este sentido, la sentencia de 17 de enero de 2008,
         Viamex Agrar Handel y ZVK, C‑37/06 y C‑58/06, Rec. p. I‑0000, apartado 29). No es menos cierto, como se desprende del segundo
         considerando de la Directiva 91/628 y del cuarto considerando de la Directiva 95/29, que la Directiva 91/628 fue adoptada
         en el marco de la política comunitaria dirigida a eliminar los obstáculos técnicos en el comercio de animales vivos y a permitir
         el buen funcionamiento de las organizaciones de mercado.
      
      30      Del cuarto considerando de la Directiva 95/29 se desprende asimismo que la Directiva 91/628 tiene por objeto armonizar los
         períodos de transporte, los intervalos de alimentación y suministro de agua a los animales, los tiempos de descanso y el espacio
         disponible para determinados tipos de animales. Sin embargo, es preciso señalar que si bien la Directiva 91/628 contiene algunas
         disposiciones precisas, otras son generales (véase, en este sentido, la sentencia de 11 de mayo de 1999, Monsees, C‑350/97,
         Rec. p. I‑2921, apartado 26). 
      
      31      En tales circunstancias, la adaptación del Derecho interno a la Directiva 91/628 debe realizarse respetando los objetivos
         que ella persigue y el margen de apreciación de que disponen los Estados miembros depende de la precisión de las disposiciones
         de esta Directiva. Además, dicha adaptación debe realizarse respetando el principio de proporcionalidad. A este respecto,
         el Tribunal de Justicia ha declarado, en particular, que este principio de proporcionalidad, que constituye un principio general
         del Derecho comunitario y que la jurisprudencia del Tribunal de Justicia ha confirmado en repetidas ocasiones, y concretamente,
         en el ámbito de la política agrícola común (véanse, en particular, las sentencias de 12 de julio de 2001, Jippes y otros,
         C‑189/01, Rec. p. I‑5689, apartado 81, y de 7 de septiembre de 2006, España/Consejo, C‑310/04, Rec. p. I‑7285, apartado 97),
         debe ser respetado como tal tanto por el legislador comunitario como por los legisladores y órganos jurisdiccionales nacionales
         que aplican el Derecho comunitario (véase, en este sentido, la sentencia Viamex Agrar Andel y ZVK, antes citada, apartado 33).
      
      32      Por consiguiente, es inherente al procedimiento de adaptación al Derecho interno que los Estados miembros deban respetar el
         objetivo principal de protección de los animales durante su transporte sin impedir la realización de los otros objetivos perseguidos
         por la Directiva 91/628. 
      
      33      A la luz de estas observaciones, debe apreciarse si medidas nacionales como las controvertidas en el litigio principal garantizan
         la plena eficacia de las disposiciones de la Directiva 91/628, de conformidad con los principios que ésta persigue y con el
         principio de proporcionalidad. 
      
       Sobre las cuestiones primera y segunda
      34      Mediante sus cuestiones primera y segunda, que deben examinarse conjuntamente, el órgano jurisdiccional remitente pregunta
         si las disposiciones del capítulo I, parte A, apartado 2, letra b), y del capítulo VII, apartado 48, punto 3, tercer guión,
         del anexo de la Directiva 91/628 deben interpretarse en el sentido de que permiten a un Estado miembro establecer: 
      
      –        un régimen transitorio nacional según el cual, cuando el tiempo de transporte de los cerdos que pesan entre 40 y 110 kg exceda
         de ocho horas, el espacio entre cada nivel del vehículo –medido desde el punto más elevado del suelo hasta el punto más bajo
         del techo– debe ser como mínimo de 100 cm en caso de utilización de un sistema de ventilación mecánica; 
      
      –        un régimen nacional según el cual, cuando la duración total del viaje sea superior a ocho horas en caso de transporte de cerdos
         de 40 kg o más, debe utilizarse obligatoriamente un medio de transporte que permita en todo momento tener un punto de inspección
         en cada nivel de una altura mínima de 140 cm, mientras que si se trata del transporte de animales colocados en diferentes
         niveles, la altura mínima de cada uno de ellos debe ser de 92 cm en el caso del transporte de cerdos de un peso medio de 100 kg
         y se utilice un sistema de ventilación mecánica. 
      
      35      Es preciso señalar que las disposiciones de la Directiva 91/628 imponen a los Estados miembros la adopción de reglas mínimas
         que garanticen que los cerdos disponen, durante el transporte por carretera, de un espacio en superficie y en altura así como
         de una ventilación suficientes, exigencias reforzadas en el caso de que la duración del trayecto supere las ocho horas. 
      
      36      En efecto, el artículo 5, parte A, apartado 1, letra b), de la Directiva 91/628 obliga a los Estados miembros a velar por
         que toda persona física o jurídica que proceda al transporte de animales con fines lucrativos utilice, para el transporte
         de los animales a que se refiere esta Directiva, medios de transporte que se ajusten a las normas contempladas en el anexo
         de ésta. El artículo 3, apartado 1, letra a bis, de la Directiva 91/628 prevé que los Estados miembros deben velar, en particular, por que el espacio (densidad de carga)
         del que dispongan los animales se ajuste como mínimo a las dimensiones que figuran en el capítulo VI de dicho anexo. El citado
         capitulo VI, que fija, en su apartado 47, parte D, las densidades de carga para los porcinos, indica que, para el transporte
         por carretera, todos los cerdos deberán, como mínimo, poder tumbarse simultáneamente y permanecer de pie en su posición natural.
         También se precisa allí que, para que puedan cumplirse estos requisitos mínimos, la densidad de carga de los cerdos de 100 kg
         de peso aproximado en el transporte no debería superar los 235 kg/m². Esta disposición prevé asimismo que la raza, el tamaño
         y el estado físico de los cerdos pueden requerir el aumento de la superficie mínima en el suelo exigida; dicha superficie
         podrá también incrementarse en hasta un 20 %, en función de las condiciones meteorológicas y de la duración del viaje. 
      
      37      Además, es necesario precisar que la Directiva 91/628 se limita a prever, en el capítulo I, parte A, apartado 2, letra b),
         de su anexo, que los medios de transporte deben presentar un espacio libre en el interior del compartimiento y de cada uno
         de los niveles de éste de volumen suficiente para garantizar una ventilación adecuada por encima de los animales cuando éstos
         se hallen en pie de forma natural, y que no deberá obstaculizar en ningún caso sus movimientos naturales. En cuanto al capítulo VII,
         apartado 48, punto 3, tercer guión, del mismo anexo sólo permite el transporte de animales cuando la duración del viaje supere
         las ocho horas si el medio de transporte cumple determinados requisitos adicionales, en particular, que haya un acceso directo
         a éstos.
      
      38      Por consiguiente, en la medida en que el propio legislador comunitario no ha fijado, en la Directiva 91/628, la altura precisa
         de los compartimentos, procede reconocer a los Estados miembros un margen de apreciación determinado para adaptar las disposiciones
         nacionales que permitan garantizar la plena eficacia de las disposiciones de dicha Directiva, de conformidad con los objetivos
         perseguidos por ésta y respetando el Derecho comunitario.
      
      39      En cuanto a las disposiciones controvertidas en el litigio principal, de las observaciones presentadas ante el Tribunal de
         Justicia en el marco de las fases escrita y oral del procedimiento, se desprende que el Reino de Dinamarca pretendió convertir,
         en su Derecho interno, las exigencias muy generales previstas en la Directiva a 91/628 en materia de altura de compartimento
         en obligaciones precisas. A tal fin, consideró oportuno basarse en las recomendaciones que figuran en el dictamen sobre el
         bienestar de los animales durante el transporte, emitido el 11 de marzo de 2002 por el comité científico de la salud y del
         bienestar de los animales, que es un comité comunitario, alegando que, en su opinión, ese dictamen tuvo en cuenta datos científicos
         más recientes que los que sirvieron de base a la elaboración de la Directiva 91/628. Por lo tanto, tales recomendaciones constituyen,
         según el Gobierno danés, la mejor base para precisar las normas de esa Directiva y garantizar la protección de los animales.
         
      
      40      Procede considerar que una normativa como la controvertida en el litigio principal, que contiene datos relativos a la altura
         de los compartimentos para que los transportistas puedan referirse a normas más precisas que las que figuran en la Directiva
         91/628, entra, en principio, dentro del margen de apreciación conferido a los Estados miembros por el artículo 249 CE, siempre
         y cuando dicha normativa, en la medida en que pueda cuestionar la realización de los objetivos de eliminación de los obstáculos
         técnicos en el comercio de animales vivos y de buen funcionamiento de las organizaciones de mercado perseguidos por dicha
         Directiva, resulte objetivamente necesaria y proporcionada para garantizar la realización del objetivo principal de protección
         de los animales durante el transporte perseguido por dicha Directiva.
      
      41      A este respecto, de las observaciones del Gobierno danés se desprende que el Reino de Dinamarca otorgó prioridad, a través
         de la normativa controvertida en el litigio principal, a la realización del objetivo de protección de los animales durante
         el transporte, frente a los otros objetivos de la Directiva 91/628. Este Gobierno subraya además que, habida cuenta de que
         el bienestar de los animales es una cuestión prioritaria, ha optado por evitar sufrimientos inútiles a los animales durante
         su transporte, teniendo en cuenta al mismo tiempo, en la medida de lo posible, los intereses económicos en juego, en particular
         los de los transportistas y la capacidad de adaptación de éstos a las nuevas exigencias. 
      
      42      Además, de la información facilitada por el órgano jurisdiccional remitente resulta que uno de los objetivos de esa normativa
         nacional ha sido hacer más difíciles y onerosos los requisitos para cumplir las exigencias en materia de transporte de animales
         y, de ese modo, reducir indirectamente el número de animales transportados durante un largo período de tiempo hacia los mataderos.
         Las disposiciones controvertidas en el asunto principal implican en particular la transformación de los vehículos habitualmente
         utilizados para el transporte de los animales, lo que, según los cálculos del Gobierno danés, representa para los exportadores
         un exceso de costes de 10.000 a 20.000 euros por tren de carretera
      
      43      En tales circunstancias, no debe excluirse la posibilidad de que el exceso de costes que puede representar el respeto de una
         normativa como la controvertida en el litigio principal y las dificultades técnicas que ésta puede causar impidan la realización
         de los objetivos de eliminación de los obstáculos técnicos en el comercio de animales vivos y de buen funcionamiento de las
         organizaciones de mercado, restringiendo así la libre circulación de mercancías tanto en la importación como en la exportación.
         
      
      44      Habida cuenta de que en los autos que obran ante el Tribunal de Justicia no figuran datos relativos al impacto de la normativa
         danesa en el buen funcionamiento del mercado común, en particular en relación con los productores de cerdos de otros Estados
         miembros que transportan animales en territorio danés, corresponde al órgano jurisdiccional remitente comprobar si esa normativa
         causa dificultades técnicas que puedan impedir la realización de los objetivos de eliminación de los obstáculos técnicos en
         el comercio de animales vivos y de buen funcionamiento de las organizaciones de mercado perseguidos por la Directiva 91/628
         y apreciar, a la luz de esos elementos diversos, si, al adoptar dicha normativa, el Reino de Dinamarca excedió el margen de
         apreciación que le confería esa Directiva. En particular, el órgano jurisdiccional deberá asumir que dicha normativa, en la
         medida en que puede cuestionar la realización de esos dos objetivos, resulta objetivamente necesaria y proporcionada para
         garantizar la realización del objetivo principal de protección de los animales durante el transporte perseguido por la citada
         Directiva. 
      
      45      A tal fin, deberá comprobar, en primer lugar, que el exceso de coste y las dificultades generadas por las disposiciones controvertidas
         en el litigio principal no puedan colocar en una situación desventajosa a los productores de cerdos del Estado miembro que
         las ha adoptado. Seguidamente, deberá asegurarse de que tales disposiciones no puedan penalizar a dichos productores cuando
         pretendan exportar sus productos frente a los exportadores de otros Estados miembros, los cuales no sufrirían el exceso de
         coste vinculado a las transformaciones técnicas de los trenes de carretera. Por último, deberá comprobar que tales disposiciones
         no perjudican a los productores de cerdos de otros Estados miembros que deseen transportar animales con destino a Dinamarca,
         o a través de dicho Estado miembro, y que a su vez se verían también en la obligación de adaptar los trenes de carretera para
         ajustarse a la normativa danesa.
      
      46      Habida cuenta de las consideraciones precedentes, procede responder a las cuestiones primera y segunda planteadas que una
         normativa como la controvertida en el litigio principal, que establece dimensiones relativas a la altura de los compartimentos
         para que los transportistas puedan referirse a normas más precisas que las que figuran en la Directiva 91/628, puede estar
         comprendida en el margen de apreciación conferido a los Estados miembros por el artículo 249 CE, siempre y cuando dicha normativa,
         que respeta el objetivo de protección de los animales durante el transporte perseguido por dicha Directiva, no impida, vulnerando
         el principio de proporcionalidad, la realización de los objetivos de eliminación de los obstáculos técnicos en el comercio
         de animales vivos y de buen funcionamiento de las organizaciones de mercado también perseguidos por dicha Directiva. Corresponde
         al órgano jurisdiccional remitente comprobar si tal normativa respeta esos principios.
      
       Sobre la tercera cuestión
      47      Mediante su tercera cuestión, el órgano jurisdiccional remitente pregunta, en esencia, si el capítulo VI, apartado 47, parte D,
         del anexo de la Directiva 91/628 debe interpretarse en el sentido de que un Estado miembro no puede establecer un régimen
         nacional según el cual, cuando el tiempo de transporte sea superior a ocho horas, la superficie disponible sea de al menos
         0,50 m2 por 100 kg de cerdo. 
      
      48      A este respecto, es preciso recordar, por una parte, que, a tenor del artículo 3, apartado 1, letra a bis, de la Directiva 91/628, los Estados miembros velarán por que el espacio (densidad de carga) del que dispongan los animales
         se ajuste como mínimo a las dimensiones que figuran en el capítulo VI del anexo de dicha Directiva para los animales y los
         medios de transporte mencionados en dicho capítulo. Por otra parte, el apartado 47, parte D, de dicho capítulo prevé que,
         para poder cumplir las exigencias mínimas impuestas por esta disposición, es decir, para que los cerdos puedan tumbarse simultáneamente
         y permanecer de pie en su posición natural, la densidad de carga de los cerdos de 100 kg de peso aproximado en el transporte
         no debería superar los 235 kg/m², lo que equivales a 0,42 m² para un cerdo de 100 kg. Además, esta misma disposición enuncia
         que la raza, el tamaño y el estado físico de los cerdos pueden requerir el aumento de la superficie mínima en el suelo exigida,
         pudiendo también incrementarse dicha superficie hasta en un 20 %, en función de las condiciones meteorológicas y de la duración
         del viaje.
      
      49      Por consiguiente, del tenor del capítulo VI, apartado 47, parte D, del anexo de la Directiva 91/628 se desprende que el legislador
         comunitario ha establecido expresamente normas mínimas de densidad de carga para los cerdos de 100 kg de peso aproximado y,
         en particular, ha permitido a los Estados miembros aumentar esas normas dentro del límite del 20 % en función de las condiciones
         meteorológicas y de la duración del viaje. 
      
      50      Pues bien, es preciso señalar que una disposición nacional según la cual se exige que, en caso de que el tiempo del transporte
         sea superior a ocho horas, la superficie disponible por animal sea de al menos de 0,50 m2 para los cerdos de 100 kg es conforme con las normas mínimas y máximas prescritas por las disposiciones de la Directiva 91/628
         recordadas en el apartado 48 de la presente sentencia. En efecto, el aumento del espacio mínimo exigido previsto por tal disposición
         se justifica por la duración del viaje y se sitúa dentro del límite del 20 % autorizado por el legislador comunitario en esas
         disposiciones. 
      
      51      En tales circunstancias, procede responder a la tercera cuestión planteada que el capítulo VI, apartado 47, parte D, del anexo
         de la Directiva 91/628 debe interpretarse en el sentido de que un Estado miembro está autorizado a establecer un régimen nacional
         con arreglo al cual, en caso de que el tiempo de transporte sea superior a ocho horas, la superficie disponible por animal
         sea de al menos 0,50 m2 para cerdos de 100 kg.
      
       Costas
      52      Dado que el procedimiento tiene, para las partes del litigio principal, el carácter de un incidente promovido ante el órgano
         jurisdiccional nacional, corresponde a éste resolver sobre las costas. Los gastos efectuados por quienes, no siendo partes
         del litigio principal, han presentado observaciones ante el Tribunal de Justicia no pueden ser objeto de reembolso. 
      
      En virtud de todo lo expuesto, el Tribunal de Justicia (Sala Tercera) declara:
      1)      Una normativa nacional como la controvertida en el litigio principal, que establece dimensiones relativas a la altura de los
            compartimentos de los animales para que los transportistas puedan referirse a normas más precisas que las que figuran en la
            Directiva 91/628/CEE del Consejo, de 19 de noviembre de 1991, sobre la protección de los animales durante el transporte y
            que modifica las Directivas 90/425/CEE y 91/496/CEE, en su versión modificada por la Directiva 95/29/CE del Consejo, de 29
            de junio de 1995, puede estar comprendida en el margen de apreciación conferido a los Estados miembros por el artículo 249 CE,
            siempre y cuando dicha normativa, que respeta el objetivo de protección de los animales durante el transporte perseguido por
            dicha Directiva, en su versión modificada, no impida, vulnerando el principio de proporcionalidad, la realización de los objetivos
            de eliminación de los obstáculos técnicos en el comercio de animales vivos y de buen funcionamiento de las organizaciones
            de mercado también perseguidos por dicha Directiva. Corresponde al órgano jurisdiccional remitente comprobar si tal normativa
            respeta esos principios.
      2)      El capítulo VI, apartado 47, parte D, del anexo de la Directiva 91/628, en su versión modificada por la Directiva 95/29, debe
            interpretarse en el sentido de que un Estado miembro está autorizado a establecer un régimen nacional con arreglo al cual,
            en caso de que el tiempo de transporte sea superior a ocho horas, la superficie disponible por animal sea de al menos 0,50 m2 para cerdos de 100 kg.
      Firmas
      * Lengua de procedimiento: danés.