CELEX: 52000DC0214
Language: es
Date: 2000-04-11 00:00:00
Title: Recomendación de la Comisión Orientaciones generales de política económica 2000 de los Estados miembros y de la Comunidad elaboradas de conformidad con el artículo 99(2) del Tratado constitutivo la Comunidad Europea

Avis juridique important

|

52000DC0214

Recomendación de la Comisión Orientaciones generales de política económica 2000 de los Estados miembros y de la Comunidad elaboradas de conformidad con el artículo 99(2) del Tratado constitutivo la Comunidad Europea  /* COM/2000/0214 final */  

RECOMENDACIÓN DE LA COMISIÓN Orientaciones Generales de Política Económica 2000 de los Estados miembros y de la Comunidad elaboradas de conformidad con el artículo 99(2) del Tratado  constitutivo la Comunidad EuropeaÍNDICEI. Orientaciones generales de política económica1. Introducción2. Principales prioridades y requisitos políticos2.1  El estado de la economía de la UE ante el comienzo del nuevo milenio2.2  Principales desafíos2.3  Un avance estratégico: reforzar el potencial de crecimiento de la economía  de la UE3. Recomendaciones de política económica3.1  Asegurar políticas macroeconómicas de crecimiento y estabilidad3.2  Mantener unas finanzas públicas saneadas3.3  Mejorar la calidad y sostenibilidad de las finanzas públicas3.4  Promover un comportamiento salarial apropiado3.5  Hacia una sociedad basada en el conocimiento3.6  Dotarse de mercados de productos (bienes y servicios) más eficientes3.7  Promover los mercados de capitales mediante su integración y profundización3.8  Robustecer los mercados laborales3.9  Potenciar un desarrollo sostenibleII. Orientaciones de política económica específicas por países1. Bélgica2. Dinamarca3. Alemania4. Grecia5. España6. Francia7. Irlanda8. Italia9. Luxemburgo10. Países Bajos11 Austria12. Portugal13. Finlandia14. Suecia15. Reino UnidoI. Orientaciones generales de política económica1. IntroducciónEl Tratado exige a los Estados miembros aplicar sus políticas económicas para contribuir a la realización de los objetivos de la Unión y en el contexto de las Orientaciones Generales de Política Económica (OGPE) (artículo 98). Pide asimismo a los Estados miembros que consideren sus políticas económicas asunto de interés común y las coordinen en el Consejo (artículo 99). Para ello, y desde el comienzo de la segunda fase de la Unión Económica y Monetaria [1], el Consejo, sobre la base de una Recomendación de la Comisión, ha adoptado cada año las OGPE. Centrales en el proceso de coordinación de las políticas económicas, constituyen el marco de la definición de los objetivos y orientaciones políticos globales de los Estados miembros y la Unión. Las OGPE adquieren un relieve cada vez mayor a la luz del informe del Consejo sobre "Coordinación de la política económica" aprobado por el Consejo Europeo de Helsinki y del Consejo Europeo especial de Lisboa sobre "Empleo, reforma económica y cohesión social", que acordó la celebración de una reunión anual en primavera consagrada a los asuntos económicos y sociales.[1]  En previsión del comienzo de la segunda fase de la Unión Económica y Monetaria el 1 de enero de 1994, las primeras OGPE se adoptaron en diciembre de 1993. Desde entonces, las OGPE se adoptan en el verano de cada año.Sobre la base de la estrategia vigente, y ampliándola, las presentes OGPE se centran en las conclusiones de la cumbre de Lisboa y les dan contenido operativo. En particular, las OGPE 2000 hacen hincapié en las implicaciones a medio y largo plazo de las políticas estructurales y en las reformas destinadas a promover el potencial de crecimiento económico, el empleo y la cohesión social, así como en la transición hacia una economía basada en el conocimiento. Los procesos de Cardiff y Luxemburgo abordarán más detalladamente sus problemáticas respectivas. Por otra parte, el cambio de énfasis de las OGPE refleja también la insistencia de las conclusiones de Lisboa en pro de la simplificación y modernización de todos los instrumentos existentes. Para aumentar la coordinación, otras formaciones del Consejo deberán contribuir a la preparación de las OGPE en el Consejo Ecofin.El contexto de las OGPE 2000 son la situación y las perspectivas económicas que reflejan las Previsiones Económicas de primavera 2000 publicadas por los servicios de la Comisión. Por otra parte, la Comisión ha estado atenta a la necesidad de desarrollar sinergias entre los diversos procesos de coordinación, en especial las Orientaciones sobre el Empleo y la supervisión de la reforma estructural. Por último, en la formulación de su Recomendación de las OGPE 2000, la Comisión ha utilizado los resultados y conclusiones de su informe de ejecución sobre las OGPE 1999. El informe concluye que la aplicación general de las OGPE 1999 es alentadora. La gestión macroeconómica general ha sido correcta. En la reforma de los mercados laborales hay contrastes: muchos Estados miembros aplicaron políticas activas del mercado laboral, pero solo unos pocos han hecho frente a los sistemas de protección social y a las rigideces de la legislación de protección del empleo. En cuanto a las reformas económicas, los progresos más notorios se registran en la aplicación de la legislación del mercado interior y en la liberalización de los mercados de las telecomunicaciones y de la electricidad. Hay mejoras, aunque insuficientes, en la disciplina de las ayudas estatales y en el desarrollo de mercados de capital riesgo. En otros puntos se ha avanzado escasamente, por ejemplo en la aplicación de la normativa sobre contratos públicos y en la promoción de la I+D y la innovación.2. Principales prioridades y requisitos políticos2.1  El estado de la economía de la UE ante el comienzo del nuevo milenioLa herencia de los años 90 - Durante la pasada década, la Unión Europea ha hecho avanzar de forma notoria la integración económica y creado un marco sólido para la conducción de la política económica. El mercado interior está en gran medida ultimado y se han liberalizado y expuesto a las fuerzas de la competencia sectores que estaban regulados en exceso. Se ha asentado una política monetaria orientada a la estabilidad, respaldada por políticas presupuestarias sanas y comportamientos salariales correctos. Se ha introducido con éxito el euro. Se ha establecido un marco global para la coordinación de las políticas económicas y de empleo.A pesar de estas notables realizaciones, los resultados económicos de la Unión Europea en los años 90 fueron decepcionantes, comparados con los de décadas anteriores o con los de Estados Unidos.&gt;REFERENCIA A UN GRÁFICO&gt;El crecimiento económico fue relativamente débil, no hubo aumentos netos de empleo y la tasa de desempleo sigue siendo más alta que a comienzos de la década. Los niveles de vida en la UE están en promedio alrededor de un 35 por ciento por debajo de los de Estados Unidos, a pesar de que la producción por hora trabajada se acerca a la de EE.UU. tras cuatro décadas de reducción de la distancia. La gran diferencia de renta per cápita puede atribuirse en parte a tasas de participación y empleo bajas y estancadas. Además, la inversión real en la UE apenas se incrementó en los años 90 (produciéndose una nueva caída del coeficiente inversión/PIB) mientras en los Estados Unidos casi se duplicaba.Esta paradoja (mejora notable del marco y resultados económicos poco alentadores) muestra la gravedad de los desequilibrios macroeconómicos y de las rigideces estructurales que prevalecían a comienzos de la pasada década. Refleja también, en parte, el inicio tardío de las reformas económicas en muchos Estados miembros y el lapso necesario para que una correcta política económica comience a dar sus frutos. En este contexto, cabe observar que varios Estados miembros sí tuvieron resultados económicos notables en la década pasada. Aunque en su mayoría &gt;REFERENCIA A UN GRÁFICO&gt;también se vieron afectados por la recesión de principios de los 90, experimentaron luego fuertes recuperaciones que redujeron significativamente el desempleo, en algunos casos a niveles desconocidos desde comienzos de los años 70. Aunque se dan factores específicos en cada caso, estos países tienen en común un ajuste macroeconómico rápido acompañado de una amplia reforma estructural, ajuste y reforma que se refuerzan mutuamente y que se ejecutaron de forma decidida.Al borde de un círculo virtuoso - Desde comienzos del verano de 1999, fecha en que se adoptaron las últimas OGPE, la Unión registra una reactivación económica cada vez más robusta y generalizada. Bajo el impacto combinado de políticas macroeconómicas favorables, un tipo de cambio del euro competitivo y una actividad económica mundial boyante, esta mejoría podría acelerarse en este año y en el próximo. Dado el considerable margen que subsiste en los mercados de bienes y de trabajo en la mayor parte de los Estados miembros, y con perspectivas de un fuerte repunte de la inversión, es posible registrar un sólido crecimiento sin tropezar con limitaciones de capacidad y sin tensiones inflacionistas si, como se espera, la evolución salarial sigue siendo apropiada. Sin embargo, en los países con reactivaciones más maduras se observan cuellos de botella y riesgos de recalentamiento. Además, la fuerte depreciación del euro, unida a la subida de los precios del petróleo, aumenta el riesgo de importar inflación.La creación de empleo se ha mantenido a buen ritmo, pues el crecimiento es ahora más rico en empleo y la tasa de desempleo se reduce paulatinamente. Impulsado por las buenas perspectivas de crecimiento, por el auge de los sectores de servicios más intensivos en mano de obra y los esfuerzos que se hacen por aumentar la oferta de mano de obra, cabe esperar que el crecimiento del empleo continúe a fuerte ritmo y se reduzca aún más el desempleo.&gt;REFERENCIA A UN GRÁFICO&gt;Estas brillantes perspectivas económicas reflejan en parte la influencia de factores cíclicos favorables. Pero, y esto es más importante, es resultado de una acertada gestión macroeconómica, apoyada cada vez más en un correcto entorno de política estructural. Si se aplican con decisión las recomendaciones de las OGPE 2000, la economía de la UE podrá entrar en un círculo virtuoso de crecimiento vigoroso de la producción, elevada confianza y fuerte creación de empleo. En estas condiciones, una tasa de crecimiento económico anual de alrededor del 3% en el conjunto de la UE sería un pronóstico realista para los próximos años.2.2  Principales desafíosSobre estos sólidos cimientos, los dirigentes europeos tienen por delante nuevos desafíos y oportunidades en los próximos años. Los principales son la vuelta al pleno empleo, la transición a una economía del conocimiento, el impacto del rápido envejecimiento de la población y la mejora de la cohesión social. Todos los Estados miembros se enfrentan a estos retos, pero hay marcadas diferencias en el grado de exposición de los países y en su grado de preparación.Restaurar el pleno empleo - Aunque se desliza paulatinamente a la baja hasta situarse en torno al 9 por ciento, el desempleo sigue siendo inaceptablemente elevado, y con un importante desequilibrio entre ambos sexos en la mayor parte de los Estados miembros. Además, las tasas de empleo y participación son bajas, en especial entre las mujeres y los trabajadores de más edad, en un gran número de países. El nivel actual de desempleo origina grandes costes económicos y sociales. La vuelta al pleno empleo sigue siendo, por tanto, el objetivo clave de la política económica y social, e implica, en particular, la creación de puestos de trabajo en la rama de servicios, el aumento de la tasa de empleo femenino y una mayor participación de los trabajadores de más edad. Como señala el Consejo Europeo Especial de Lisboa, el objetivo global es aumentar la tasa de empleo de una media actual del 61 por ciento a lo más cerca posible del 70 por ciento hacia el 2010, aumentando el número de mujeres empleadas de una media actual del 51 por ciento a más del 60 por ciento en el 2010 en el conjunto de la UE. La realización de estos objetivos a medio y largo plazo no solo ayudaría a situar la economía de la UE en una senda de crecimiento más elevado y sostenible sino que aliviaría considerablemente las finanzas públicas y los sistemas de seguridad social de los Estados miembros y ayudaría a combatir con eficacia la exclusión social.&gt;REFERENCIA A UN GRÁFICO&gt;Promover la transición a una economía del conocimiento - La innovación y la acumulación de conocimiento se convierten cada vez más en los principales motores de la competitividad, la productividad, el crecimiento económico, el empleo y el nivel de vida. Pero la Unión va por detrás de los Estados Unidos tanto en capacidad de innovación, y aquí la brecha aumenta desde mediados de los años 90, como en producción y difusión de tecnologías de la información y de la comunicación (TIC). Además, hay una grave penuria de especialistas, sobre todo en ciencias y en ingenierías, escasa formación de los trabajadores en las citadas tecnologías y falta de cualificaciones propias de la sociedad de la información. Para afrontar este reto será preciso adaptar las estructuras económicas, reasignar los recursos entre sectores, empresas y empleos, y mejorar la adecuación entre las cualificaciones y los puestos de trabajo.Prepararse para el envejecimiento de la población - La UE experimentará un aumento sustancial de la proporción de población mayor e inactiva a partir del 2010 y una disminución de la población activa. Aparte de sus efectos potencialmente importantes en el nivel de ahorro agregado, una mayor tasa de dependencia repercutirá con fuerza en la contribución &gt;REFERENCIA A UN GRÁFICO&gt;del factor trabajo al crecimiento económico y en la sostenibilidad de las finanzas públicas. Este aumento de la dependencia acarreará un menor crecimiento económico a menos que se compense mediante ganancias sostenidas de productividad. En cuanto al impacto presupuestario del envejecimiento de la población, el mantenimiento de las políticas actuales provocaría grandes aumentos del gasto público en pensiones y asistencia sanitaria. Para hacer frente a este problema, los Estados miembros habrán de desarrollar estrategias integrales: medidas que aseguren la sostenibilidad de las finanzas públicas, reforma de los sistemas de pensiones y sanitario, estímulo a la participación de la población activa, y en especial de los trabajadores de más edad. Ante estos retos, el Consejo Europeo de Lisboa pedía una mayor cooperación entre Estados miembros, sobre todo en cuanto a la evolución de la protección social en una perspectiva de largo plazo.Mejorar la cohesión social - Aunque los ciudadanos de la Unión disfrutan en promedio de altos niveles de vida y de protección social, abunda la exclusión social. El desempleo sigue siendo su causa principal. La exclusión se debe sobre todo a la elevada proporción de desempleo de larga duración y a la gran concentración del desempleo en regiones o localidades determinadas y en grupos sociales o categorías de trabajadores. Aunque la integración social va más allá del mercado laboral, la mejor salvaguardia contra la exclusión social es un empleo. Por tanto, la creación de mejores condiciones para el aumento del empleo y la disminución del paro sería la mejor contribución de las políticas económicas a la integración social.2.3  Un avance estratégico: reforzar el potencial de crecimiento de la economía  de la UERestablecer el pleno empleo, crear una economía del conocimiento, prepararse para el envejecimiento de la población y salvaguardar la cohesión social son retos entrelazados que exigen una estrategia de política económica coherente e integral a medio y largo plazo. Esta estrategia debería centrarse en aumentar la capacidad de la economía de la UE para generar elevadas tasas de crecimiento no inflacionista durante prolongados períodos. Aunque cabe esperar avances importantes en los principales desafíos en el contexto de la mejora cíclica actual, es difícil que este ritmo pueda mantenerse en el tiempo sin una subida sustancial del potencial productivo de la economía de la Unión. La respuesta de la UE deberá ser:-  mantener políticas macroeconómicas de crecimiento y estabilidad;-  promover el desarrollo de la actividad económica basada en el conocimiento;-  avanzar decididamente hacia reformas profundas e integrales de los mercados de bienes, de capital y de trabajo; y-  modernizar la protección social.&gt;REFERENCIA A UN GRÁFICO&gt;Estas cuatro respuestas son de gran importancia. Están entrelazadas, se refuerzan mutuamente y deben aplicarse simultáneamente para superar los retos que tiene planteados la UE. Una buena situación macroeconómica es el mejor marco para cosechar con rapidez todos los beneficios de las reformas económicas y del paso a una economía del conocimiento. Y, a su vez, la eficiencia de los mercados y la modernización de los sistemas de seguridad social potenciarán las políticas macroeconómicas. En suma, para que la política sea eficaz debe ser integral, porque de esta forma se genera confianza entre los consumidores y los inversores y los beneficios son más rápidos. La expresa vinculación entre las reformas y el logro de los objetivos clave de la Unión, en especial los objetivos de pleno empleo y cohesión social, aumentará el apoyo ciudadano a la estrategia y al consiguiente proceso de cambio.El armazón de esta estrategia se esboza más adelante, en las recomendaciones específicas de la sección 3. Es una estrategia que deberían aplicar con decisión y de manera coordinada todos los responsables políticos para lograr una combinación de políticas equilibrada e integral donde se refuercen mutuamente las condiciones de creación de empleo, la capacidad de innovación, la acumulación de conocimiento y una mayor integración social:(i) asegurar políticas macroeconómicas de crecimiento y estabilidad;(ii) mantener unas finanzas públicas saneadas;(iii) mejorar la calidad y sostenibilidad de las finanzas públicas;(iv) promover comportamientos salariales apropiados;(v) fomentar una economía basada en el conocimiento;(vi) dotarse de mercados eficientes de productos (bienes y servicios);(vii) promover los mercados de capitales mediante su integración y profundización;(viii) revitalizar los mercados laborales; y(ix) potenciar el desarrollo sostenible.Los Estados miembros se enfrentan, en general, a idénticos desafíos y necesidades. Por tanto, las recomendaciones generales de la sección 3 son válidas para todos. Al mismo tiempo, hay grandes diferencias tanto de resultados y perspectivas económicas como de estructuras e instituciones. Así, dentro de la estrategia general, las prioridades de política económica son ligeramente distintas en cada Estado miembro. De este aspecto se ocupa la parte II, que contiene las orientaciones económicas específicas por países. En este contexto cabe observar que los Estados miembros revisan actualmente sus planes nacionales de acción en materia de empleo para tener en cuenta las Orientaciones sobre el Empleo 2000. En esta materia, las orientaciones específicas por países son, por tanto, complementarias de las Orientaciones sobre el Empleo 2000 y refuerzan la aplicación de los planes nacionales de acción revisados.3. Recomendaciones de política económica3.1  Asegurar políticas macroeconómicas de crecimiento y estabilidadLa política macroeconómica es fundamental para el crecimiento y el empleo y el mantenimiento de la estabilidad de los precios. A corto plazo debe contribuir a la reactivación y asegurar la plena realización del potencial de crecimiento. A medio plazo debe contribuir al establecimiento de un marco que sitúe a la economía en una senda de crecimiento y empleo sostenible, elevada y no inflacionaria, a través, entre otras cosas, de niveles adecuados de ahorro e inversión. En la zona del euro, una política correcta comprende:i. una política monetaria que mantenga la estabilidad de los precios, de conformidad con el Tratado;ii. esfuerzos perseverantes para lograr lo más rápidamente posible y mantener a medio plazo saldos públicos próximos al equilibrio o con superávit (véase sección 3.2); yiii. una comportamiento responsable de los interlocutores sociales que apoye evoluciones salariales coherentes con la estabilidad de los precios y la creación de empleo (véase sección 3.4).&gt;REFERENCIA A UN GRÁFICO&gt;Los Estados miembros ajenos a la zona del euro, que conservan su responsabilidad nacional sobre las políticas monetaria y cambiaría, también deberían mantener políticas macroeconómicas de estabilidad como base para el crecimiento sostenible y la creación de empleo. En particular:iv. seguir aplicando con rigor sus programas de convergencia;v. aplicar políticas monetarias y fiscales que mantengan o estimulen la estabilidad de los precios y la sostenibilidad de las finanzas públicas, lo que además contribuirá a prepararlos para el euro; yvi. mantener políticas monetarias y fiscales correctas que respeten los compromisos de tipo de cambio (en los dos Estados miembros que participan en el MTC2, Dinamarca y Grecia), o alcanzar el objetivo de inflación, y por tanto crear condiciones de estabilidad del tipo de cambio (en los dos Estados miembros con objetivos directos de inflación, Suecia y Reino Unido).&gt;REFERENCIA A UN GRÁFICO&gt;3.2  Mantener unas finanzas públicas saneadasLas posiciones presupuestarias ajustadas al Pacto de Estabilidad y Crecimiento crearán el margen necesario para el pleno funcionamiento de los estabilizadores automáticos sin peligro de superar el límite máximo de déficit presupuestario del 3 por ciento del PIB. Además contribuirán a mantener los tipos de interés bajos, al aumento de la inversión, a una mayor reducción de la ratio deuda/PIB y, al aumentar la credibilidad del marco presupuestario de la UEM, a robustecer la confianza de los inversores. Ante un crecimiento de la producción que se espera supere la tasa potencial, será preciso evitar una  política fiscal pro-cíclica. Las previsiones de los saldos públicos no auguran una mejora de las posiciones subyacentes en la zona euro ni en el conjunto de la UE, por lo que se necesitan nuevos esfuerzos de consolidación en las cuentas públicas. Y dado que la situación económica y presupuestaria de cada Estado miembro es distinta, será preciso adaptar el alcance, el ritmo y la velocidad de los ajustes a las circunstancias nacionales. Pero, en general, los Estados miembros deberán:i. aprovechar el crecimiento económico, superior a las expectativas, para llegar en  el 2000 a posiciones en las cuentas públicas claramente por debajo de los objetivos fijados en los programas actualizados de estabilidad y convergencia, en línea con la recomendación del año pasado en el sentido de adelantar el ajuste presupuestario desde el año 2000, a lo que ayudarán las condiciones favorables de la mayor parte de los Estados miembros, al haberse registrado en 1999 unos resultados superiores a los previstos;ii. alcanzar unos saldos públicos próximos al equilibrio o con superávit antes de lo previsto en los programas actualizados de estabilidad y convergencia, para obtener a más tardar en el 2001 un margen suficiente ante fluctuaciones cíclicas adversas; yiii.  donde proceda, llevar la consolidación de las cuentas públicas más allá de los requisitos mínimos del Pacto de Estabilidad y Crecimiento y de esta forma generar un margen de maniobra adicional para la estabilización cíclica, protegerse de una evolución presupuestaria imprevista, acelerar el descenso de la deuda y prepararse para los desafíos presupuestarios del envejecimiento de la población.&gt;REFERENCIA A UN GRÁFICO&gt;3.3  Mejorar la calidad y sostenibilidad de las finanzas públicasLas favorables perspectivas económicas actuales brindan la oportunidad de introducir reformas integrales en materia de reestructuración del gasto y reducción de la presión fiscal, aumentando al mismo tiempo la consolidación en las cuentas públicas. La composición y la calidad de la consolidación de las cuentas públicas influyen en el aumento del empleo y el buen funcionamiento de la UEM. Es preciso reestructurar el gasto público para apoyar la inversión en capital tangible e intangible y aumentar el potencial de crecimiento de la economía; las reformas fiscales encaminadas a la reducción de la presión fiscal y a la eliminación de distorsiones fiscales son esenciales para aumentar el potencial de crecimiento y empleo. Además, los sistemas tributarios deben afrontar los retos de la integración económica y el cambio técnico. Los sistemas de protección social deben sustentar la transformación económica y adaptarse de forma que se incentive la incorporación al trabajo, se supriman los desincentivos y se proporcionen servicios de calidad y eficaces. Al mismo tiempo, la modernización de la protección social garantizará que laaparición de la "nueva economía" no agrave problemas sociales como el desempleo, la exclusión y la pobreza. Es necesario asegurar a medio y largo plazo la sostenibilidad de las finanzas públicas y tener en cuenta la demografía y otros factores estructurales. Los Estados miembros deberán:i. mejorar sus cuentas públicas mediante la restricción del gasto más que mediante mayores ingresos fiscales;ii. introducir o mejorar los mecanismos e instituciones de control del gasto de forma que puedan reducirse los impuestos sin comprometer el logro o el mantenimiento de cuentas públicas saneadas; en este contexto, establecer normas rigurosas a medio plazo para el crecimiento anual del gasto primario, de modo que el crecimiento del gasto real se mantenga muy por debajo del crecimiento real a medio plazo de la producción;iii. reestructurar el gasto público a favor de la inversión en capital físico y humano, I+D, innovación y tecnologías de la información y a favor del gasto en políticas activas del mercado laboral de conformidad con las Orientaciones sobre el Empleo;&gt;REFERENCIA A UN GRÁFICO&gt;iv. revisar los regímenes de prestaciones sociales para favorecer el empleo, revisar los sistemas de pensiones y el sanitario para aumentar la eficiencia y tener en cuenta el envejecimiento de la población;v. reducir la presión fiscal global, especialmente sobre los bajos salarios, sin merma de la consolidación de las cuentas públicas;vi. mejorar la eficiencia y transparencia de los sistemas fiscales, ensanchando la base impositiva, reduciendo los tipos y estableciendo procedimientos de recaudación adecuados;vii. reformar el sistema del IVA para simplificar y modernizar la normativa en vigor, aplicar de manera más uniforme las disposiciones y reforzar la cooperación administrativa; culminar los debates en curso sobre la fiscalidad del comercio electrónico, indispensable para el buen funcionamiento del mercado interior; yviii. mejorar la coordinación fiscal para evitar una competencia fiscal perniciosa; alcanzar un acuerdo sobre el paquete fiscal según las conclusiones del Consejo Europeo celebrado en Helsinki en diciembre de 1999.Al igual que los Estados miembros, la Comunidad deberá aplicar una rigurosa disciplina presupuestaria en todas las categorías de las perspectivas financieras, respetando el acuerdo interinstitucional sobre disciplina presupuestaria y mejorando el procedimiento presupuestario; deberá aprovecharse una asignación flexible de los recursos comunitarios para aumentar el impacto económico del presupuesto de la UE.3.4  Promover un comportamiento salarial apropiadoLa evolución de los costes salariales en los Estados miembros deberá reflejar las diferentes situaciones económicas y laborales. Los Gobiernos pueden crear un marco que facilite las negociaciones de los interlocutores sociales. Para que los comportamientos salariales contribuyan a un política económica favorable al empleo, los interlocutores sociales deben mantener una actitud responsable y celebrar acuerdos salariales acordes con los principios generales establecidos en las Orientaciones Generales de Política Económica. En particular:&gt;REFERENCIA A UN GRÁFICO&gt;i.  insistir en aumentos salariales nominales compatibles con la estabilidad de los precios. En la zona del euro, esto significa insistir en aumentos salariales agregados compatibles con incrementos de precios dentro del objetivo de estabilidad del BCE; aunque pueda haber diferencias entre Estados miembros, es esencial que las evoluciones salariales nacionales se ajusten a la situación económica de cada país;ii. procurar que el aumento de los salarios reales esté relacionado con la productividad del trabajo, teniendo también en cuenta la necesidad de reforzar y mantener la rentabilidad de las inversiones creadoras de capacidad y de empleo. Así, en los países donde el crecimiento global de la productividad del trabajo esté disminuyendo, el margen de aumento de los salarios reales será menor. En concreto, la reducción de la jornada laboral no debe producir un aumento de los costes laborales unitarios reales. Para que la mejora de la rentabilidad se convierta en un aumento de la inversión, será esencial forjar un entorno favorable desde el punto de vista de la demanda, el mercado laboral, los impuestos y el marco regulador;iii. garantizar que los sistemas de negociación colectiva tengan en cuenta las diferencias de productividad (en función de la formación, la cualificación o la zona geográfica) en la fijación de los niveles salariales; yiv. aplicar una política que reduzca las diferencias salariales en función del sexo fruto de una discriminación de facto.3.5  Hacia una sociedad basada en el conocimientoLa Unión Europea necesita mejorar su capacidad innovadora como elemento esencial de su estrategia de crecimiento y empleo. Pero el impacto de la innovación y de la difusión tecnológica será escaso si no son parte de un proceso más amplio de reforma de los mercados de productos, de capitales y de trabajo. La competencia y el buen funcionamiento de los mercados financieros son condiciones esenciales para el aumento de la innovación y una mejor difusión de la tecnología. Los Estados miembros deberán:i. ofrecer incentivos que mejoren la participación del sector privado en la financiación de la I+D, en especial mediante políticas fiscales y de perfeccionamiento de los mercados de capital riesgo;ii. aumentar el nivel de competencia en los mercados de productos y de capitales con objeto de reforzar los incentivos a las empresas innovadoras y promover la difusión de la tecnología y la información;iii. asegurar un apoyo público adecuado a la financiación de la investigación básica, a la creación de centros de prestigio e incentivar la mejora de los vínculos entre institutos de investigación y empresas;iv. crear accesos a Internet baratos y rápidos;v. tomar medidas para reducir la fragmentación y compartimentación de los esfuerzos en I+D e intensificar la cooperación en la UE con el fin de crear un espacio europeo de investigación e innovación; mejorar la red de centros de investigación para el 2001 y adoptar medidas de supresión de obstáculos a la movilidad de los investigadores para el 2002; establecer, a propuesta de la Comisión, un sistema de patentes UE para finales del 2001; y&gt;REFERENCIA A UN GRÁFICO&gt;vi. aumentar los esfuerzos en educación y formación, tanto privados como públicos, para mejorar la capacidad de adaptación de la población activa y evitar el desempleo y la exclusión social por falta de cualificaciones; promover la formación continua en las tecnologías de la sociedad de la información; reducir a la mitad, hacia el 2010, el número de jóvenes de 18-24 años sin estudios secundarios; aumentar el número de investigadores e ingenieros; ofrecer Internet y recursos multimedia a todas las escuelas para finales del 2001 y cualificar profesores para finales del 2002; utilizar más la tecnología de la información en los centros de enseñanza.3.6  Dotarse de mercados de productos (bienes y servicios) más eficientesLa eficiencia de los mercados de productos es esencial para que los países de la UE aprovechen de lleno las oportunidades que brindan la introducción del euro, la globalización y las nuevas tecnologías, y además tiene un importante papel ante los retos del empleo. En este terreno se han logrado ya progresos significativos, consecuencia, sobre todo, de las reformas estructurales aplicadas en los Estados miembros y del impulso del proceso de Cardiff. En los servicios el avance ha sido más lento. Para finales del 2000 se necesita una estrategia de supresión de obstáculos al comercio en las ramas de servicios. Los Estados miembros deberán:i. aplicar con eficacia toda la legislación del mercado interior, especialmente en materia de contratos públicos y de normas técnicas;ii. asegurar la independencia de las autoridades con poder sobre la regulación de la competencia; darles facultades para aplicar los artículos 81 (cárteles) y 82 (abuso de posición dominante) del Tratado UE;iii. reducir las ayudas estatales, en especial las ayudas ad hoc, y reorientarlas hacia objetivos horizontales; mejorar la supervisión de las ayudas estatales y la evaluación de su eficacia;iv. ultimar la liberalización del mercado de telecomunicaciones para finales del 2001 y, en especial, introducir mayor competencia en las redes locales de acceso antes de finales del 2000;v. acelerar la liberalización de la energía (electricidad y gas), los servicios postales y el transporte; como mínimo, aplicar plenamente las directivas comunitarias que abren los mercados de los servicios públicos; asegurar que el abaratamiento de los servicios y la mejora de la calidad se trasladen sin demora a los consumidores y a la industria merced a una buena regulación, y respetar las obligaciones de servicio público;vi. reforzar la competencia en las ramas de servicios, especialmente financieros, distribución y servicios a las empresas, y tomar medidas para que el comercio electrónico desarrolle todo su potencial;vii. reducir las cargas administrativas de las empresas, especialmente de las PYME, y establecer una estrategia coordinada de simplificación del entorno regulador antes del 2001;viii. desarrollar medidas de mejora de la eficiencia de la administración pública promoviendo el uso de nuevas técnicas de gestión y comunicación (comercio electrónico, Internet, contratación pública en línea) y una colaboración transparente entre los sectores público y privado; yix. vigilar la aplicación práctica de las numerosas reformas reguladoras para obtener resultados concretos en términos de eficiencia económica.3.7  Promover los mercados de capitales mediante su integración y profundizaciónLos mercados financieros eficientes e integrados mejoran la asignación de capital y reducen su coste. Facilitan el proceso de reforma estructural y desempeñan un papel esencial de apoyo a una cultura emprendedora. Los sistemas financieros saneados contribuyen también a la estabilidad macroeconómica. Desde la introducción del euro se observan progresos alentadores en la integración de los mercados financieros, entre los que destaca actualmente la aplicación de los planes de acción sobre servicios financieros y sobre capital riesgo. Se trata de una preferencia política clave; el Consejo Europeo especial de Lisboa ha pedido la íntegra aplicación de estos planes de acción antes del 2005 y del 2003, respectivamente. Será preciso:i. ampliar al máximo el acceso al capital a escala comunitaria, incluidas las PYME, mediante un "pasaporte único para los emisores";ii. facilitar la participación de todos los inversores en un mercado integrado eliminando barreras a las inversiones en fondos de pensiones, asegurando una protección adecuada a los inversores, aclarando la distinción entre inversores expertos y pequeños inversores, revisando la normativa sectorial y mejorando el marco de las actividades de los inversores institucionales;iii. promover una mayor integración de los mercados de deuda pública mejorando la consulta y transparencia de las técnicas de emisión y los instrumentos de deuda, y mejorar el funcionamiento de los mercados transfronterizos de repos (venta y recompra);iv. mejorar la eficiencia e integración de los sistemas de compensación y liquidación de valores, con objeto de facilitar y promover actividades transfronterizas saneadas;v. aumentar la comparabilidad de los estados financieros de las empresas que requieren acceso a un mercado financiero integrado y permitir a la UE responder con rapidez a los progresos en curso en materia de contabilidad internacional;vi. acelerar las actuaciones fiscales para promover el desarrollo de nuevas empresas y la inversión en capital riesgo, cambios en la legislación sobre quiebras para dar a los empresarios una segunda oportunidad, y promoción de sistemas de accionariado del personal de las empresas;vii. asegurar una mayor cooperación entre reguladores y supervisores de los mercados financieros de la UE; yviii. avanzar con rapidez en las viejas propuestas sobre las ofertas de adquisición y sobre la reestructuración y liquidación de las entidades de crédito y las compañías de seguros.La Unión deberá contribuir a la estabilidad financiera y monetaria internacional abriendo un diálogo eficaz con sus principales socios comerciales. Deberá también contribuir al logro de una arquitectura del sistema financiero y monetario internacional acorde con la globalización de los mercados financieros.&gt;REFERENCIA A UN GRÁFICO&gt;3.8  Robustecer los mercados laboralesLos resultados del mercado laboral mejoran, pero con grandes diferencias entre Estados miembros, debido, en parte, al avance desigual en las reformas estructurales y en las medidas activas de mejora de la empleabilidad. Los más adelantados cosechan los frutos en forma de más empleo y menos desempleo estructural. Subsisten, sin embargo, problemas considerables: el desempleo sigue en niveles inaceptables, se concentra en determinados grupos y regiones y hay una elevada proporción de parados de larga duración. La baja tasa de empleo, particularmente entre las mujeres y los trabajadores de más edad, reducen el potencial del crecimiento de la UE. Además, la evolución demográfica de la UE estancará el crecimiento de la población activa. Para abordar estos problemas y aprovechar de lleno los beneficios de la economía del conocimiento, la cuádruple estrategia general establecida en las Orientaciones sobre el Empleo deberá aplicarse de forma rápida y transparente. La inversión en las personas refuerza decisivamente el modelo social europeo. Los Estados miembros deberán:i. promover la transición de medidas pasivas a medidas activas y aplicar una estrategia preventiva integral contra el paro prolongado y el paro juvenil, conforme a las Orientaciones sobre el Empleo; en especial, aumentar la empleabilidad mediante reducciones de impuestos, especialmente sobre los bajos salarios; facilitar la capacitación, la educación y la formación continua, y buscar la reincorporación de los parados a través de programas activos específicos; implicar a los interlocutores sociales en la mejora de la educación, la capacitación y la formación continua;ii. reformar los sistemas fiscales y de prestaciones para incentivar y recompensar la participación en la vida laboral activa; evaluar los criterios específicos de acceso y permanencia en el régimen de prestaciones sociales; evitar la transferencia de los parados a sistemas costosos y pasivos;iii. aumentar la movilidad laboral, por ejemplo mejorando la movilidad de los derechos de pensión para apoyar la movilidad laboral entre ramas productivas y regiones;&gt;REFERENCIA A UN GRÁFICO&gt;iv. modernizar la organización del trabajo en cooperación con los interlocutores sociales: horarios flexibles y anualizados, facilidades para el trabajo a tiempo parcial, revisión de la excesiva protección legal de los puestos de trabajo y de las elevadas indemnizaciones por despido; acompañar cualquier reducción de la jornada laboral global, por ley o por convenio, con esfuerzos destinados a impedir el aumento de los costes laborales unitarios y tener en cuenta las futuras necesidades de mano de obra; yv. esforzarse más en la política de igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres, mejorando, por ejemplo, los incentivos fiscales y en prestaciones y promoviendo políticas que reconcilien el trabajo y la vida familiar.3.9  Potenciar un desarrollo sostenibleLa promoción de tecnologías, productos y comportamientos respetuosos con el medio ambiente puede contribuir a un desarrollo más sostenible. Una política ambiental sana, que intente aprovechar la mayor eficiencia inherente a los instrumentos de mercado, sería además beneficiosa para la eficiencia de las estructuras económicas, contribuyendo así al crecimiento y al empleo. Los Estados miembros deberán:i. introducir o reforzar las políticas de mercado (impuestos, derechos del uso, los sistemas de seguro/responsabilidad, compraventa de licencias) que pongan precio a los recursos escasos; contribuir al logro de los objetivos de la UE bajo el Protocolo de Kioto; y contribuir a romper la vinculación entre presión ambiental y crecimiento económico; yii. revisar las políticas, nuevas o antiguas, que tienen un impacto negativo en el medio ambiente, por ejemplo subvenciones y exenciones fiscales sectoriales perjudiciales.II. Orientaciones de política económica específicas por países1. BélgicaTras la ralentización de 1999, en 2000 se espera una aceleración de la actividad económica apoyada en la demanda interna (especialmente el consumo privado y la inversión), y en la contribución positiva de las exportaciones netas. Se espera que prosiga la creación del empleo en 2000 y se consolide aún más en 2001, a medida que vaya surtiendo efecto la reducción de la fiscalidad del trabajo.Política presupuestariaBélgica ha seguido avanzando en 1999 hacia el ajuste presupuestario, ya que el déficit presupuestario de las administraciones públicas cayó al 0,9 por ciento del PIB, por debajo del objetivo del programa de estabilidad, y la deuda al 114,4 por ciento del PIB. Según el programa de estabilidad actualizado 2000-2003, Bélgica proseguirá su esfuerzo de consolidación presupuestaria basada en elevados superávit primarios, aspirando al equilibrio presupuestario en 2002 y a un coeficiente de deuda próximo al 100 por ciento del PIB en 2003. Así, la política presupuestaria deberá procurar:i. mejorar en 2000 el objetivo de déficit del 1 por ciento del PIB que figura en el presupuesto y en el programa de estabilidad actualizado, habida cuenta de los mejores resultados presupuestarios de 1999 y de las perspectivas de crecimiento del PIB en 2000, superiores a las previstas en el presupuesto;ii. contener la tasa de crecimiento anual real del gasto primario dentro del límite del 1,5 por ciento establecido en el programa de estabilidad actualizado, permitiendo así la reducción de la presión fiscal, especialmente sobre el trabajo, sin perjuicio de la realización de un objetivo de déficit más bajo;iii. mantener el superávit primario en niveles ligeramente superiores al 6 por ciento del PIB para asegurar la continuidad de la reducción del déficit de las administraciones públicas y permitir una rápida rebaja del coeficiente de deuda pública; yiv. aplicar los ingresos por privatizaciones u otras ventas de activos estatales a la reducción de la deuda.Mercados de productosBélgica está muy bien integrada en la economía europea. La apertura de la economía belga crea competencia, especialmente en los mercados de bienes. Sin embargo, subsisten problemas en puntos del sector servicios. Se se han hecho progresos significativos en la transposición de la legislación del mercado interior, pero debería acelerarse su aplicación. El Gobierno belga se ha comprometido a reducir la carga administrativa de las empresas en un 25 por ciento antes del término de la legislatura. A pesar de esfuerzos recientes, el ratio gasto en I+D/PIB está por debajo de la media de la UE, al igual que la penetración de las TIC. Por tanto, Bélgica debería adoptar las siguientes prioridades:i.  abordar el problema de la escasa competencia en los servicios, que encarece los precios y reduce la productividad en sectores como la energía, las telecomunicaciones, el transporte por ferrocarril y los servicios a las empresas;ii.  acelerar la liberalización de la electricidad y el gas y reforzar los poderes de las autoridades reguladoras de la energía y las telecomunicaciones;iii.  ejecutar sin demora y supervisar de cerca las medidas previstas para reducir la carga administrativa de las empresas; yiv.  aumentar la transparencia de las relaciones entre los sectores público y privado, y sobre todo de las asociaciones entre ambos sectores, con objeto de evitar distorsiones de la competencia.Mercados de capitalesSe han hecho reformas para mejorar la eficiencia del mercado en un entorno cada vez más competitivo. El capital riesgo está dominado en gran parte por el sector público y se caracteriza por el alto porcentaje de inversiones de lanzamiento y en tecnologías de punta. Aunque esta concentración es en general positiva, la ausencia de capital riesgo privado, y sobre todo de créditos puente, puede limitar a largo plazo el crecimiento del mercado de capital riesgo. Así, Bélgica deberá dar prioridad a los siguientes aspectos:i. esforzarse más por fomentar el capital riesgo privado mediante la mejora del entorno fiscal; estudiar, en especial, la reducción de los tipos del impuesto de sociedades y permitir la deducción de las pérdidas de capital.Mercados laboralesLos mercados laborales belgas han funcionado relativamente bien en términos de crecimiento del empleo. Partiendo de una baja tasa de empleo, especialmente entre las mujeres y los trabajadores de más edad, la oferta de mano de obra ha registrado un incremento constante. El aumento del empleo, por tanto, no ha producido una fuerte reducción del desempleo. La tasa de desempleo sigue siendo de las más altas entre los Estados miembros de menor población, y las diferencias regionales son grandes. El reparto de responsabilidades entre el Gobierno federal, las regiones y las comunidades lingüísticas exige una importante coordinación. Así, Bélgica deberá dar prioridad a los siguientes aspectos:i. reforzar las medidas de promoción de la movilidad laboral en las regiones y entre regiones y procurar que los interlocutores sociales permitan que las negociaciones salariales reflejen mejor las situaciones locales del mercado laboral y/o la situación financiera de las empresas, dadas las fuertes diferencias regionales en materia de desempleo. Además, los interlocutores sociales y los poderes públicos deberían, dentro de sus competencias respectivas, prestar más atención a la mejora de las cualificaciones y de la formación de la población activa; yii. reforzar las políticas activas del mercado laboral creando incentivos para la participación en estas medidas y la aceptación de las nuevas ofertas de empleo; las políticas activas deberán combinarse con la revisión de los efectos potencialmente dañinos de los sistemas tributarios y de prestaciones sociales, incluida la duración de estas prestaciones, en relación con el empleo de los trabajadores de mayor edad y las mujeres.2. DinamarcaEl crecimiento económico debería reactivarse en 2000, puesto que la demanda interna, y en especial el consumo privado, deberán recuperar su fortaleza en paralelo con las mejores perspectivas de los mercados de exportación. El desempleo, que con el 4,5 por ciento a finales de 1999 alcanzó su nivel más bajo desde los años 70, podría aumentar ligeramente.Política presupuestariaLas finanzas públicas mejoraron notablemente en 1999, con un superávit del 3 por ciento de PIB, medio punto porcentual por encima de la previsión de la ley de presupuestos. En 2000 se prevé que el superávit ascienda al 2,2 por ciento del PIB y que, según el programa de convergencia actualizado, aumente gradualmente hasta el 3 por ciento en 2005. Las administraciones locales han superado sistemáticamente las previsiones de gasto. Así, la política presupuestaria deberá procurar:i. cumplir el objetivo del Gobierno de reducir el crecimiento real del consumo del sector público al 1,2 por ciento en el presupuesto de 2000; para ello, mantener la vigilancia sobre las administraciones locales; prever disposiciones institucionales más rigurosas, respetando la autonomía de las administraciones locales, si se diera el riesgo de no alcanzar el citado objetivo; yii. mantener la disminución de las proporciones de impuestos y de gasto, en línea con el programa de convergencia actualizado, dada la saneada situación de las finanzas públicas, aumentando así los incentivos económicos y contribuyendo a mejorar las perspectivas a medio plazo de crecimiento y empleo.Mercados de productosDinamarca es uno de los países más avanzados en la reforma de los mercados de productos, en especial de las industrias de red. Sin embargo, hay margen de mejora en los niveles de precios y la productividad de la economía danesa si se resuelve el problema de la falta de competencia en sectores como alimentación, materiales de construcción, y distribución minorista. La I+D comercial está por debajo de los demás países nórdicos. Así, Dinamarca deberá dar prioridad a los siguientes aspectos:i. perseverar en el refuerzo de la política de competencia y asegurar su correcta aplicación; facultar al Consejo de la Competencia para aplicar los artículos 81 y 82 del Tratado;ii. perseverar en el esfuerzo de mejora de la eficiencia del sector público, por ejemplo utilizando más sistemáticamente la licitación pública, ya que el tamaño del sector público danés sigue siendo uno de los más grandes de la Unión; yiii. aumentar la transferencia de tecnologías de los institutos de investigación a las empresas e incentivar el espíritu emprendedor en los sectores de tecnología de punta.Mercados de capitalesSe han hecho importantes reformas que aumentan la eficiencia del mercado y desarrollan el capital riesgo. Sin embargo, el mercado de acciones sigue siendo relativamente pequeño, especialmente si se compara con el mercado de obligaciones. En 1988 se creó un mercado para las empresas de fuerte crecimiento, pero son relativamente pocas las empresas que cotizan. A pesar de las reformas, el mercado de capital riesgo también sigue siendo reducido. Así, Dinamarca deberá dar prioridad a los siguientes aspectos:i. aumentar las fuentes de financiación para inversiones en capital riesgo reduciendo más las limitaciones cuantitativas a la inversión de los fondos de pensiones; yii. prestar especial atención a los ejemplos de buenas prácticas presentados en la Comunicación sobre capital riesgo de octubre de 1999 en materia de tributación de las inversiones en capital riesgo y de leyes de quiebras, y promoción de sistemas innovadores de propiedad de los empleados, por ejemplo las opciones sobre acciones.Mercados laboralesLa situación del mercado laboral ha mejorado sustancialmente en los últimos años, debido en parte a las reformas estructurales integralesrealizadas desde mediados de los 90. Sin embargo, dado el alto nivel de empleo y la reducida tasa de desempleo, a largo plazo podría resultar muy difícil asegurar una oferta adecuada de mano de obra. La evolución demográfica de los próximos años será desfavorable, al igual que la anunciada introducción de la sexta semana de vacaciones. A pesar de los recientes cambios de la legislación fiscal, los impuestos sobre el trabajo siguen siendo altos y los regímenes de prestaciones son amplios y generosos. Así, Dinamarca deberá dar prioridad a los siguientes aspectos:i. proseguir las reformas para reducir la presión fiscal global sobre el trabajo, en particular el tipo marginal aplicable a las rentas más bajas, y aumentar los incentivos para la aceptación y conservación del empleo; vigilar estrechamente la reforma de los regímenes de jubilación anticipada y de licencias ante la necesidad de aumentar la oferta de mano de obra.3. AlemaniaLa actividad económica se aceleró con claridad en la segunda mitad de 1999 y la aportación externa volvió a ser positiva por primera vez desde mediados de 1998. En un contexto exterior que se prevé firme, y con una demanda interna apoyada por la disminución del desempleo prevista, este año cabe esperar un crecimiento del PIB netamente superior al de 1999.Política presupuestariaLa consolidación de las finanzas públicas prosiguió en 1999, bajando el déficit de las administraciones públicas al 1,1 por ciento del PIB (el objetivo del programa de estabilidad inicial era el 2 por ciento). Según el programa de estabilidad actualizado de 1 de febrero de 2000, se prevé que el déficit disminuya al 1 por ciento en 2000. Esta disminución del coeficiente de déficit - modesta a pesar del ambicioso paquete de ahorro a nivel federal - se debe, entre otras cosas, al deterioro de las finanzas regionales y de la seguridad social. En 2001, se prevé que las reformas fiscales (impuestos sobre la renta e impuesto de sociedades) elevarán el déficit de las administraciones públicas al 1,5 por ciento del PIB. Así, la política presupuestaria deberá procurar:i. obtener un déficit por debajo del nivel previsto (1 por ciento del PIB) en caso de que el crecimiento económico en 2000 supere las previsiones del presupuesto;ii. aplicar las reformas de los impuestos sobre la renta y de sociedades en 2001 con la mayor precaución, para así minimizar el riesgo de deterioro duradero del déficit estructural;iii. elaborar reformas estructurales del régimen de seguridad social (en especial pensiones y salud), que son claves para la sostenibilidad financiera a medio plazo; yiv. asegurar el descenso del coeficiente de deuda mediante el pleno respeto de los objetivos de déficit y aprovechando las oportunidades de privatización en todos los niveles estatales.Mercados de productosAlemania está bien integrada en los mercados europeos de productos. Sin embargo, a pesar de recientes casos bien conocidos, la internacionalización de las empresas alemanas es inferior a lo que cabría esperar en un país de su tamaño, aunque podría aumentar con la reciente reforma fiscal. Los niveles de precios siguen también por encima de la media de la UE. Sin embargo, distintas reformas han mejorado últimamente el funcionamiento de los mercados alemanes de productos, en particular en materia de política de competencia y de la liberalización de las industrias de red. Así, Alemania deberá dar prioridad a los siguientes aspectos:i. abrir más la contratación pública;ii. seguir reduciendo las ayudas estatales, incluidas las ayudas específicas y sectoriales;iii. introducir reglas de fomento de la competencia para las tarifas de transmisión de electricidad para aprovechar de lleno las ventajas de la liberalización del sector; yiv. seguir aligerando las restricciones y cargas administrativas de las PYME, en especial en materia de servicios a las empresas y empresas artesanas.Mercados de capitalesEl mercado financiero alemán ha tenido un desarrollo dinámico en los últimos cinco años, especialmente en 1999. Particularmente acertado ha sido el desarrollo del Neuer Markt, mercado de valores para empresas de crecimiento rápido de tecnología punta. Gracias a un fuerte apoyo del sector público fuerte, y a recientes avances de mercado, el mercado alemán de capital riesgo crece con firmeza, y además se invierten cantidades sustanciales en las primeras fases. Así, Alemania deberá dar prioridad a los siguientes aspectos:i. tener en cuenta los ejemplos de buenas prácticas que figuran en la Comunicación sobre capital riesgo de octubre de 1999 en materia de impuestos, leyes de quiebras (reformadas recientemente, pero aún muy rigurosas) y apoyo a los sistemas de opciones sobre acciones.Mercados laboralesLa situación del mercado laboral mejoró algo en 1999, pero exclusivamente en la parte occidental del país. La "Alianza por el Empleo" ha creado un marco de moderación salarial en la negociación colectiva, con oportunidades cada vez mayores de empleo a tiempo parcial para las personas de más edad. Se ha aplicado ya una reforma fiscal de gran envergadura, desplazando impuestos del trabajo a las ecotasas, y están previstas nuevas reformas. Se reducirán los aumentos de las pensiones, lo que permitirá mantener estables las aportaciones. Así, Alemania debería dar prioridad a los siguientes aspectos:i.  revisar críticamente su política en la parte oriental del país, donde los problemas del mercado laboral, 10 años después de la unificación, siguen siendo muy graves. Esta evaluación debería versar, en especial, sobre la eficiencia de las transferencias y sobre la forma en que los interlocutores sociales podrían fomentar el empleo mediante una mayor flexibilidad del mercado laboral y estructuras salariales adecuadas;ii. seguir esforzándose por reducir paulatinamente la presión fiscal sobre el trabajo reduciendo los impuestos y las contribuciones a la seguridad social. En especial, deberán reducirse más los costes de la mano de obra en la parte inferior de la escala salarial, respetando al mismo tiempo la necesidad de consolidación presupuestaria; yiii. reducir desincentivos en los regímenes fiscales y de prestaciones, que desalientan la participación en el mercado laboral de todos los grupos, sobre todo los trabajadores de más edad; reexaminar, en particular, las políticas que facilitan la jubilación anticipada y estudiar las opciones más apropiadas para evitar la retirada prematura de los trabajadores del mercado laboral y promover el empleo de los trabajadores de más edad.4. GreciaLa recuperación de la actividad económica, iniciada en 1994, continúa a un fuerte ritmo; en 1999, el crecimiento del PIB real en Grecia superó la media de la UE por cuarto año consecutivo, a pesar de una ligera desaceleración por factores exteriores. Se espera que la consolidación de la fase de crecimiento afecte positivamente al mercado laboral; la tasa de desempleo empezó a caer en 1999 y se espera que siga bajando en los próximos años.Política presupuestariaGrecia siguió avanzado en 1999 en la mejora de su situación presupuestaria, pues el déficit de las administraciones públicas descendió al 1,6 por ciento del PIB, por debajo del objetivo del programa de convergencia, y la deuda al 104,4 por ciento del PIB. Esta reducción acelerada se debió a que los ingresos presupuestarios fueron muy superiores a lo previsto, compensando con creces el exceso de gasto. El programa de convergencia actualizado prevé una nueva reducción del déficit en 2000 y 2001. La consolidación presupuestaria se apoya en un elevado superávit primario, generada en parte por el régimen de seguridad social reformado en los años 90; y se preparan nuevas reformas del sector, principalmente a causa del envejecimiento de la población. Así, la política presupuestaria deberá procurar:i. considerar como límite superior el objetivo presupuestario de déficit de las administraciones públicas en 2000, (el 1,2 por ciento del PIB); si los ingresos son superiores a lo previsto, el déficit deberá ser más bajo; la política presupuestaria de 2001 deberá ser más rigurosa si surgieran presiones inflacionarias;ii. asegurar el control del gasto mediante normas claras y obligatorias para reducir la proporción actual de gasto primario corriente;iii. proseguir la reforma de la seguridad social para asegurar su viabilidad a largo plazo; además, mejorar la gestión de los fondos de seguridad social y mantener la racionalización y el control del gasto; yiv. efectuar las privatizaciones programadas para 2000 y años sucesivos con objeto de acelerar la reducción del coeficiente de deuda.Mercados de productosDebido en parte a su situación geográfica, la economía griega está menos integrada que la de otros Estados miembros en los mercados europeos de productos. Los niveles de precios son altos para el nivel de vida griego y la productividad laboral está por debajo de la media de la UE, aunque está mejorando. A pesar de los notables avances en la privatización de empresas públicas y de las medidas adoptadas para fomentar la iniciativa y la innovación, el proceso de reforma de estos mercados es bastante lento. Así, Grecia deberá dar prioridad a los siguientes aspectos:i. mejorar la transposición y aplicación de la legislación del mercado interior;ii. acelerar el proceso de liberalización en los sectores de las telecomunicaciones, la electricidad y el gas;iii. adoptar medidas concretas para promover la creación de empresas; yiv. adoptar nuevas medidas para aumentar la difusión de la I+D y las TIC y fomentar la participación del sector privado en la financiación de la I+D.Mercados de capitalesMerced a la liberalización en curso, el mercado de capitales griego está cada vez más abierto a la competencia. El mercado de valores se ha beneficiado de las reformas introducidas en las condiciones de gobierno y cotización de las empresas y de la desmaterialización de los valores. Las inversiones de capital riesgo siguen siendo las más bajas de la UE, a pesar de los incentivos del programa de desgravación fiscal y ayuda financiera. Las fuentes de financiación para las nuevas empresas de crecimiento rápido son, por tanto, limitadas. Así, Grecia deberá dar prioridad a los siguientes aspectos:i. acelerar la aplicación de las acciones presentadas en el Plan de Acción del capital riesgo de 1998, y prestar especial atención a los ejemplos de buenas prácticas que figuran en la Comunicación de octubre de 1999.Mercados laboralesEl mercado de trabajo no se ha beneficiado lo que cabía esperar de la prolongada reactivación económica. A pesar del aumento del empleo, el desempleo se ha incrementado en últimos años, debido al aumento de la población activa. El desempleo está bajando, pero subsisten graves problemas estructurales: baja tasa de empleo, empleo a tiempo parcial y femenino escaso, mucho paro de larga duración. Se han adoptado medidas de reforma estructural del mercado laboral y un planteamiento preventivo del paro juvenil y de larga duración, aunque con las limitaciones que implica la falta de servicios de empleo modernos y eficientes. Se ha reducido la presión fiscal sobre el trabajo. Sin embargo, los resultados de las reformas que facilitan el trabajo a tiempo parcial y la flexibilidad horaria son escasos debido a problemas prácticos de aplicación. Del mismo modo, la posibilidad de sustraerse a los convenios salariales centralizados no ha producido en la práctica una mayor descentralización de la negociación colectiva. Así, Grecia debería dar prioridad a los siguientes aspectos:i. adoptar medidas decididas, coherentes y cuantificables para impedir que el paro juvenil y adulto se convierta en paro de larga duración; en especial, esforzarse por culminar la reforma de los servicios de empleo y aplicar políticas preventivas de acuerdo con las Orientaciones de Empleo 1 y 2; insistir en los esfuerzos de reforma de los sistemas de formación y educación en línea con las necesidades del sistema productivo;ii. asegurar la plena y efectiva aplicación de las reformas del mercado laboral acordadas en 1998, en especial en materia de trabajo a tiempo parcial y de un horario flexible; yiii. revisar los sistemas de formación de salarios con los interlocutores sociales, con objeto de adaptar el comportamiento salarial a los diferenciales de productividad a nivel geográfico, sectorial y de empresa, procurando, en particular, hacer realidad la posibilidad de sustraerse a los convenios sectoriales mediante los pactos territoriales de empleo.5. EspañaEn 1999 el crecimiento del PIB se mantuvo a fuerte ritmo, lo mismo que la creación de empleo. Las perspectivas para el año 2000 siguen siendo favorables, basadas en un desarrollo más moderado de la demanda interna y en la recuperación de las exportaciones. Sin embargo, la evolución de los precios ha sido peor de lo previsto desde la segunda mitad de 1999, aunque es probable que se desaceleren en el 2000 siempre que los acuerdos salariales mantengan su moderación.Política fiscalEn 1999 progresó con claridad la consolidación de las cuentas públicas: el déficit de las administraciones públicas se redujo al 1,1 por ciento del PIB, medio punto porcentual por debajo del objetivo del programa de estabilidad original. Según el programa de estabilidad actualizado, se prevén nuevas reducciones de los déficit en los años 2000 y 2001 y superávit en los años 2002 y 2003, logrados principalmente a través de la restricción del gastos corriente primario, lo que permitiría además reducir la presión fiscal. Ante el problema del envejecimiento de la población, se ha creado un fondo de reserva de la seguridad social. Así, la política fiscal debería procurar:i. alcanzar, y en lo posible mejorar, los objetivos fijados sobre los saldos públicos en el programa de estabilidad actualizado, dado que los resultados de 1999 mejoraron las previsiones; prepararse desde este mismo año para un mayor rigor fiscal ante un posible riesgo de recalentamiento;ii. aplicar la anunciada reforma de la ley presupuestaria del Estado en el año 2000, con objeto de mejorar el control del gasto corriente primario, clave de la estrategia de consolidación fiscal; con la reforma, los gastos efectivos no presupuestados deberían limitarse básicamente a situaciones imprevisibles;iii. aumentar gradualmente el fondo de reserva de las pensiones creado en la ley de presupuestos del 2000 para hacer frente al problema que plantea a largo plazo el envejecimiento de la población; adoptar nuevas medidas en la ronda de negociaciones para la reforma del régimen de pensiones entre el Gobierno y los interlocutores sociales, que se celebrará en el año 2000 en el marco del Pacto Toledo de 1995; yiv. mantener y respetar plenamente el actual pacto de estabilidad entre las Comunidades y el Estado, puesto que los gobiernos territoriales tienen un papel cada vez mayor en muchos ámbitos del gasto.Mercados de productosEspaña está moderadamente bien integrada en los mercados europeos de productos. Se han adoptado diversas medidas de mejora de la competencia en los mercados de productos: mejor transposición de la legislación del mercado interior, progresos en la liberalización de las telecomunicaciones, refuerzo de la ley de competencia y creación de la ventanilla única para las PYME. El nuevo plan de ciencia y tecnología apunta a un importante aumento del gasto en I+D en proporción del PIB. Así, España deberá dar prioridad a los siguientes aspectos:i. proseguir la reforma de 1999 de la ley de competencia; en esta reforma, prestar especial atención a reforzar las facultades de investigación de la autoridad independiente con poder sobre materias de competencia;ii. seguir reduciendo las ayudas sectoriales (ferrocarriles, carbón, construcción naval);iii. tomar medidas para reforzar el marco de competencia en sectores como la electricidad, el gas y la distribución minorista y para acercar el precio del agua a su coste real; yiv. mantener las medidas de reducción de las cargas administrativas, especialmente para las PYME, dada la importancia de estas para el empleo, y ampliar la cobertura geográfica de las ventanillas únicas para las empresas.Mercados de capitalesEl mercado de capitales se desarrolla con rapidez a consecuencia de las reformas destinadas a apoyar el acceso de las empresas y facilitar la inversión en valores no cotizados, y a consecuencia del proceso de privatización y de la generalización de la tenencia de acciones. Sin embargo, el mercado de capital riesgo sigue siendo pequeño. Así, España deberá dar prioridad a los siguientes aspectos:i. insistir en el desarrollo de los mercados de capital de riesgo, y en particular aumentar las inversiones en las primeras etapas; tener en cuenta los ejemplos de buenas prácticas de la Comunicación sobre capital riesgo de octubre de 1999 en materia de leyes de quiebra, promoción de sistemas innovadores de propiedad de los empleados, y promoción de mercados de valores para pequeñas y medianas empresas.Mercados laboralesEl mercado laboral ha mejorado notablemente en los últimos años, con una caída notable del desempleo y un fuerte crecimiento del empleo, especialmente el trabajo a tiempo parcial. Se ha pasado de políticas pasivas a políticas activas del mercado laboral, reforzándose el planteamientopreventivo del paro juvenil y de larga duración. La presión fiscal sobre el trabajo se ha reducido, particularmente en la parte baja de la escala salarial. Sin embargo, el desempleo es aún el más alto de la UE y subsisten graves problemas estructurales: dualidad del mercado laboral entre contratos permanentes y temporales, baja tasa de participación y de empleo de las mujeres, grandes disparidades regionales. Hay también algún riesgo de que aparezcan presiones salariales. Así, España deberá dar prioridad a los siguientes aspectos:i. revisar con los interlocutores sociales el sistema de formación de los salarios y la aplicación a nivel regional y local del régimen de prestaciones sociales, y mejorar el funcionamiento del mercado de la vivienda para promover la movilidad laboral y hacer frente a las disparidades regionales en materia de desempleo;ii. esforzarse por mejorar la eficacia de las políticas activas del mercado laboral para reducir el aumento del paro de larga duración, y al mismo tiempo revisar los regímenes fiscales y de prestaciones para mejorar los incentivos a la contratación, a la incorporación al trabajo y a la participación en programas activos del mercado laboral; revisar la calidad y eficacia de la formación técnica en las escuelas; yiii. revisar con los interlocutores sociales la rigurosa legislación de protección de los trabajadores con contrato permanente y reducir las barreras al despido con objeto de reducir la proporción de contratos temporales y aumentar la flexibilidad del mercado laboral.6. FranciaLa actividad económica se fortaleció a mediados de 1999 y la expansión parece actualmente asentada: el crecimiento debería seguir a buen ritmo en 2000, con fuerte generación de empleo. A pesar de este crecimiento potencial, se prevé que las presiones inflacionistas sean menores merced al aumento de la competencia y a la moderación salarial.Política presupuestariaFrancia hizo progresos notorios en la mejora de su situación presupuestaria en 1999, pues el déficit de las administraciones públicas cayó al 1,8 por ciento del PIB, medio punto porcentual por debajo del objetivo del programa de estabilidad. Según el programa de estabilidad actualizado, habrá nuevas reducciones del déficit en 2000 y siguientes como resultado de un riguroso control del gasto, que además permitiría reducir la presión fiscal. A medio plazo, las finanzas públicas francesas, especialmente el régimen de pensiones y el seguro de enfermedad, se enfrentarán a una carga cada vez mayor debido al envejecimiento de la población. Así, la política presupuestaria deberá procurar:i. reducir el déficit en 2000 a un nivel claramente inferior al previsto en el programa de estabilidad actualizado, dado el buen resultado de déficit en 1999 y dadas las excelentes perspectivas de crecimiento;ii. adoptar con rapidez medidas correctoras en caso de superación significativa de los objetivos sectoriales de gasto establecidos en el programa de estabilidad actualizado; aplicar estas medidas dentro del mismo año o, a más tardar, en el siguiente;iii. dar prioridad a una reducción más rápida del déficit y no a nuevos recortes fiscales en 2000 y 2001, en caso de mayores márgenes presupuestarios, para evitar un estímulo presupuestario a una actividad económica ya vigorosa; yiv. orientar la reforma del régimen de pensiones, que en principio comenzaría en 2000, hacia la viabilidad a largo plazo de la hacienda pública, teniendo en cuenta consideraciones de equidad, incluyendo la equidad entre generaciones.Mercados de productosFrancia está relativamente bien integrada en los mercados europeos de productos. En el último período, el ritmo de las reformas estructurales se ha acelerado, mejorando el entorno competitivo y reduciendo el papeleo de las empresas. La favorable situación macroeconómica actual brinda a Francia una oportunidad para nuevas reformas. Así, Francia deberá dar prioridad a los siguientes aspectos:i. mejorar la transposición de las directivas del mercado interior, que es deficiente y se ha deteriorado últimamente; resolver los problemas de aplicación de las normas del mercado interior; y seguir esforzándose por introducir mayor transparencia en los contratos públicos;ii. vigilar estrictamente y reducir el nivel relativamente elevado de ayudas ad hoc;iii. ampliar la liberalización ya iniciada de las industrias de red, en particular en el sector de la energía; yiv. seguir esforzándose por simplificar los trámites de las empresas y fomentar la innovación.Mercados de capitalesEl mercado de capitales francés es maduro y eficiente. El mercado de valores se desarrolló con dinamismo en los años 90 merced a la modernización de la tecnología, la creación de un mercado para empresas de rápido crecimiento , las privatizaciones y las medidas fiscales de apoyo a las inversiones en acciones. Se han tomado diversas medidas de fomento del capital riesgo. Sin embargo, el mercado de capital riesgo, a pesar de su crecimiento reciente, sigue subdesarrollado. Así, Francia deberá dar prioridad a los siguientes aspectos:i. facilitar más la inversión de los inversores institucionales en los mercados de valores y en capital riesgo; yii. prestar especial atención a las actuaciones presentadas en la Comunicación sobre capital riesgo de octubre de 1999 como ejemplos de buenas prácticas en materia fiscal, de reforma de las leyes de quiebras y de promoción del desarrollo de sistemas de propiedad de los trabajadores.Mercados laboralesLa situación del mercado laboral ha mejorado en Francia, aunque la tasa de desempleo de 1999 (11 por ciento) sigue siendo una de las más altas  de la Unión. La caída del paro juvenil ha sido aún más pronunciada gracias al efecto gradual de nuevas e importantes medidas. El crecimiento de los salarios nominales mantiene su moderación a pesar de los recientes incrementos   de la demanda de mano de obra. La próxima ronda salarial será crucial, pues incorporará además los efectos de la introducción gradual de la semana laboral de 35 horas. La fiscalidad efectiva sobre el trabajo y la tasa neta de reemplazo están por encima de la media de la UE, y la normativa es aún relativamente gravosa. Así, Francia deberá dar prioridad a los siguientes aspectos:i. aplicar y evaluar medidas destinadas a reducir la presión fiscal sobre el trabajo, en particular sobre los trabajadores no cualificados y con bajos salarios;ii. revisar los regímenes de prestaciones y la legislación de protección del empleo para aumentar los incentivos a trabajar y a participar en medidas activas y para fomentar la contratación; yiii. vigilar estrechamente la introducción de la semana laboral de 35 horas a fin de evitar efectos nocivos a medio plazo sobre los costes salariales, la oferta de mano de obra y la organización del trabajo.7. IrlandaEl PIB volvió a crecer de forma excepcional en 1999, y para 2000 se espera un crecimiento fuerte, aunque menor, impulsado por el crecimiento de la demanda final. Parte de la aceleración actual de la inflación se puede atribuir a factores puntuales y la inflación subyacente parece contenida, pero hay signos de recalentamiento, especialmente en el mercado laboral. Los problemas de oferta pueden, por tanto, afectar a corto plazo tanto a la inflación como al crecimiento.Política presupuestariaEn 1999, las finanzas públicas registraron de nuevo un importante superávit, el 2 por ciento del PIB. Según el programa de estabilidad, los superávit se mantendrían en los próximos años. Actualmente hay síntomas de presión inflacionaria y de aparición de problemas de oferta, tanto física, por ejemplo de infraestructuras, como de empleo. Así, la política presupuestaria deberá procurar:i. prepararse, ya en 2000, para asegurar la estabilidad económica dada la magnitud del recalentamiento de la economía; adaptar el presupuesto de 2001 a este objetivo;ii. reducir el crecimiento del consumo público real del 4,3 por ciento estimado en 1999 al 2,7 por ciento en 2002, de acuerdo con el programa de estabilidad actualizado; yiii. asegurar la prioridad de los objetivos del plan de desarrollo nacional, ante la necesidad de cubrir las necesidades de infraestructura de una economía en rápido crecimiento, salvaguardando los objetivos de estabilidad de la política fiscal.Mercados de productosLa economía de Irlanda está muy bien integrada con el resto de la UE, con precios relativamente bajos a pesar de la rápida subida de los precios de la vivienda y de algunos servicios, y con elevada productividad. Se han aplicado en los últimos años varias reformas del mercado de productos. Se ha avanzado en el desarrollo de la competencia en las telecomunicaciones, se abren progresivamente a la competencia los mercados de la electricidad y el gas, y el Estado ha comenzado a asociarse con el sector privado para mejorar la eficiencia de los servicios públicos. El gasto público en investigación es bastante bajo, pero los recursos presupuestarios asignados a la I+D van a aumentar sustancialmente. Así, Irlanda debería dar prioridad a los siguientes aspectos:i. facultar a la autoridad de competencia para aplicar los artículos 81 y 82 del Tratado CE; reforzar la política de competencia con motivo de la reforma de la ley de competencia de este año y no limitarla a cuestiones de procedimiento; yii. acentuar las medidas de liberalización del transporte; en especial, introducir competencia en los autobuses urbanos y en los ferrocarriles, por ejemplo mediante franquicias.Mercados de capitalesLos mercados de capitales se desenvuelven correctamente y la capitalización del mercado de valores en porcentaje del PIB se ha duplicado en los últimos cinco años. Sin embargo, el número de empresas cotizadas sigue siendo pequeño. Se han tomado varias medidas para fomentar el capital riesgo y la inversión privada está tomando el relevo de la financiación pública. Las inversiones, que tradicionalmente se centraban en la última fase (de expansión), van cada vez más a la fase fundacional. Sin embargo, el nivel global de inversiones sigue bajo. Así, Irlanda deberá dar prioridad a los siguientes aspectos:i. esforzarse más por desarrollar el capital riesgo fundacional y de lanzamiento.Mercados laboralesLas fuertes tasas de crecimiento del empleo y un nivel de desempleo que se acerca a sus tasas históricas más bajas son las principales características actuales del mercado laboral. El empleo registra una tasa similar a la de la zona del euro, la participación femenina aumenta y las últimas tendencias muestran una disminución importante del paro de larga duración. Aunque la demografía seguirá aumentando el volumen de mano de obra, la situación general hace temer que un mercado laboral más rígido pueda limitar el crecimiento económico. Así, Irlanda deberá dar prioridad a los siguientes aspectos:i.  vigilar la evolución de los salarios para asegurar su coherencia con la moderación salarial necesaria para mantener el crecimiento del empleo; yii. adoptar una estrategia integral con el fin de aumentar la participación de las mujeres en el mercado laboral: supresión de desincentivos fiscales y sociales y adopción de medidas que permitan conciliar el trabajo y la vida familiar; en especial, establecer sistemas flexibles de excedencia y esforzarse por aumentar los niveles de asistencia a los niños y las personas dependientes.8. ItaliaDesde la segunda mitad del pasado año, el crecimiento económico experimenta una fuerte aceleración y las perspectivas para 2000-2001 son buenas. El crecimiento está alimentado por la demanda interna y la mejora de las exportaciones netas . A pesar de la mayor flexibilidad del mercado laboral, el desempleo ha comenzado a subir de nuevo.Política presupuestariaEn 1999 Italia redujo el déficit de las administraciones públicas al 1,9 por ciento del PIB, resultado ligeramente mejor que el objetivo inicial (2,0 por ciento). Sin embargo, el superávit primario fue inferior al previsto (4,9 por ciento del PIB en vez de 5,5 por ciento) y la deuda siguió en niveles altos, el 114,9 por ciento del PIB. El programa de estabilidad actualizado prevé la reducción del déficit al 0,1 por ciento en 2003 mediante un riguroso control del gasto, que además permitirá reducir la presión fiscal. A medio plazo, las finanzas públicas italianas, especialmente el régimen de pensiones, se enfrentarán a una carga cada vez mayor debido al envejecimiento de la población. Así, la política presupuestaria deberá procurar:i. obtener mejores resultados presupuestarios que los previstos para 2000 y 2001 y acelerar así la reducción del elevado coeficiente deuda/PIB, ya que la mejoría cíclica es probablemente más intensa que la prevista en el programa de estabilidad actualizado;ii. obtener al menos el superávit primario del 5,0 por ciento del PIB en 2000 y 2001 previsto en el programa de estabilidad actualizado, a través de un control riguroso del gasto primario corriente;iii. contener a medio plazo el previsible aumento del gasto de pensiones en proporción del PIB; para ello, inciar cuanto antes la revisión del régimen de pensiones y continuar la reforma del régimen, promoviendo también el desarrollo de los fondos de pensiones; yiv. llevar a cabo el programa de privatizaciones previsto, respetando o, si posible, acelerando los plazos, en especial en los sectores de la energía y el transporte; utilizar los ingresos de las privatizaciones para seguir reduciendo la deuda pública.Mercados de productosItalia está relativamente menos integrada en los mercados europeos de productos que otros grandes Estados miembros. La participación internacional de las empresas italianas está por debajo de lo que cabría esperar de un país de su tamaño. Sin embargo, los niveles de precios en Italia están claramente por debajo de la media de la UE y la productividad es similar a la de Francia y Alemania. Se han introducido reformas que contribuyen a mejorar el funcionamiento del mercado de productos, en especial en materia de privatización y liberalización de servicios públicos y de reducción de la carga administrativa de las PYME. Así, Italia deberá dar prioridad a los siguientes aspectos:i. avanzar más en la transposición de la legislación del mercado interior, puesto que sus índices de no transposición en materias sociales son superiores a los de otros Estados miembros y hay indicios de problemas en materia de contratación pública;ii. perseverar en la reducción del nivel general de las ayudas estatales no agrícolas y mejorar su estructura, ya que las ayudas estatales no agrícolas en porcentaje del PIB están entre las más altas de la UE y la proporción de ayudas regionales ha aumentado a expensas de otros objetivos horizontales;iii. esforzarse por simplificar la normativa que afecta a las empresas y establecer el sistema de ventanilla única; yiv. reforzar las iniciativas de promoción de la I+D y de la innovación, ya que el ratio gasto en I+D/PIB es muy bajo.Mercados de capitalesSe observan progresos sustanciales en el desarrollo de mercados financieros más profundos y más integrados y en materia de capital riesgo. Los mercados de acciones crecen con rapidez, impulsados además por las grandes privatizaciones en curso. El capital riesgo y la tenencia de acciones también se han extendido rápidamente en los últimos años, y la creación del Nuovo Mercato se sumará a estos avances. Sin embargo, el mercado de capital riesgo sigue subdesarrollado. Así, Italia deberá dar prioridad a los siguientes aspectos:i. seguir fomentando el desarrollo del capital riesgo, en especial mejorando el marco fiscal, facilitando la inversión de inversores institucionales en los mercados de valores y en capital riesgo, y reformando las leyes de quiebras.Mercados laboralesA pesar de las ligeras mejoras recientes, la situación del mercado laboral sigue siendo difícil: baja tasa de empleo, elevado desempleo estructural y grandes diferencias regionales. Mercados laborales segmentados, contratos laborales atípicos, una extensa economía sumergida, la desigual distribución del desempleopor grupos y regiones, son datos que apuntan a problemas estructurales. Muchas estructuras subyacentes son desfavorables para el empleo: la elevada presión fiscal sobre el trabajo, el laxismo de los regímenes de prestaciones sociales, la rigidez de la legislación que proteje el empleo y el complejo sistema de negociación salarial. Aunque se han hecho notorios esfuerzos por reducir las cargas fiscales del trabajo, modernizar a la administración e introducir nuevas estructuras de reforma, ninguna de estas medidas ha dado todavía todos sus frutos. Hay una evidente necesidad de completar estos esfuerzos con medidas estructurales integrales. Así, Italia deberá dar prioridad a los siguientes aspectos:i. reequilibrar la protección que ofrecen los regímenes de prestaciones y la legislación de protección del empleo y reforzar las medidas activas del mercado laboral; combinar la mejora del régimen de subsidio de paro con un aumento de la flexibilidad de la legislación laboral y de un endurecimiento de la normativa para el acceso a la pensión y otras prestaciones sociales, asegurando al mismo tiempo la disponibilidad de la mano de obra e incentivando la participación en programas activos del mercado laboral;ii. promover la flexibilidad del mercado laboral y, en particular, esforzarse por promover la flexibilidad salarial a tenor de las diferencias de productividad entre regiones; yiii. seguir reduciendo la fiscalidad del trabajo y vigilar estrechamente su comportamiento, especialmente el efecto de los impuestos temporales y de las aportaciones a la seguridad social concebidos para los grupos y regiones desfavorecidos.9. LuxemburgoEl crecimiento del PIB real fue particularmente rápido en 1999 a pesar del contexto exterior desfavorable y las previsiones siguen siendo favorables. El desempleo sigue muy bajo y se registran algunas presiones inflacionarias.Política presupuestariaGracias a su acelerado crecimiento económico y a la consiguiente bonanza de los ingresos fiscales, Luxemburgo registra repetidamente cómodos superávit desde hace años. Así, la política presupuestaria debería procurar:i. vigilar rigurosamente el gasto público corriente para facilitar el logro de los objetivos presupuestarios, dejando margen para la reducción de la presión fiscal, según el programa de estabilidad actualizado; yii. combinar la aplicación de políticas de finanzas públicas saneadas con reformas, en particular, en materia de seguridad social, necesarias para mantener la viabilidad a largo plazo del sistema y prepararse para el envejecimiento de la población.Mercados de productosAunque la economía está muy bien integrada en el mercado europeo de productos y sus resultados son excelentes, las políticas estructurales destinadas a mejorar el funcionamiento de los mercados de productos están menos avanzadas. Sin embargo, se registran progresos. La abolición de los regímenes de regulación de precios y de ayudas regionales prevista en breve plazo esparticularmente positiva. Así, Luxemburgo deberá dar prioridad a los siguientes aspectos:i. acelerar la transposición de la legislación del mercado interior, en particular en materia de transportes, vehículos de motor, controles fitosanitarios y asuntos sociales;ii. adoptar una nueva ley de competencia que permita una política de competencia más activa, facultando a las autoridades para aplicar los artículos 81 y 82 del Tratado; yiii. crear condiciones que permitan acercarse a los últimos avances de la sociedad de la información, dada la tardía penetración de las TIC en un país con tan alto nivel de vida.Mercados laboralesEl comportamiento del mercado laboral es correcto, con la tasa de desempleo más baja y el más alto nivel de empleo de la UE, basado en gran medida en la ocupación de trabajadores transfronterizos. La tasa de empleo nacional no es excepcional, pues la participación de las mujeres y de los trabajadores de más edad es baja. Aunque no hay problemas importantes de funcionamiento de los mercados laborales, algunas estructuras subyacentes en materia fiscal y social no favorecen el empleo. Así, Luxemburgo deberá dar prioridad a los siguientes aspectos:i. revisar los regímenes fiscales y sociales con objeto de suprimir desincentivos a la participación en el empleo, y seguir esforzándose por aumentar la tasa de empleo nacional, en especial de las mujeres y los trabajadores de más edad.10. Países BajosLa actividad económica se desaceleró ligeramente en 1999 en comparación con los altos índices de crecimiento de 1998; el empleo siguió aumentando a buen ritmo y el desempleo registrado cayó a niveles desconocidos desde comienzos de los 70. Es probable que el crecimiento se acelere en 2000 por la mejora de la situación económica exterior. El fuerte crecimiento y un mercado laboral cada vez más estrecho hacen temer por la evolución de los precios y, aún más, de los salarios, que aumentan de forma notoriamente más rápida que en los países vecinos.Política presupuestariaEl fuerte crecimiento económico incrementó los ingresos en 1999 hasta el punto de que el déficit, que a principios de año se esperaba mayor, se convirtió finalmente en un superávit del 0,5 por ciento del PIB. Desde mediados de los 90, la estrategia presupuestaria ha sido reducir el peso del gasto público, limitando su crecimiento para reducir la presión fiscal y el déficit. Está prevista una importante reforma fiscal en 2001 que reducirá los impuestos de las personas físicas y aumentará los impuestos indirectos. Así, la política presupuestaria deberá procurar:i. aumentar en 2000 el superávit de 1999, dadas las buenas perspectivas de crecimiento; prepararse para un mayor rigor de la política presupuestaria, ya en 2000, si las presiones inflacionistas se intensifican por encima de la aceleración provocada por la subida de los precios de importación y, en particular, si se mantiene la tendencia actual de los aumentos salariales; yii. vigilar estrictamente el gasto público en 2001 de forma que el deterioro de la situación presupuestaria resultante de la pérdida de ingresos debida a la reforma fiscal sea limitado y temporal.Mercados de productosLos Países Bajos están muy bien integrados en la economía europea y sus mercados de productos funcionan relativamente bien. Las reformas estructurales han sido eficaces, aunque subsisten algunos problemas relacionados con la transposición y aplicación de la legislación del mercado interior (en materia de transportes y contratación pública). Debe reforzarse la política de competencia y la liberalización de los sectores de la energía y el transporte. La participación del sector privado en la financiación de la I+D es relativamente baja y la transferencia de tecnologías entre los institutos de investigación públicos y privados insuficiente. Así, los Países Bajos deberán dar prioridad a los siguientes aspectos:i. avanzar en la aplicación de las directivas sobre contratos públicos, ya que la proporción que representan los anuncios de licitación publicados en el Diario Oficial sobre la contratación pública total es de las más bajas de la Unión;ii. acentuar la reforma de la regulación y el proceso de privatización introduciendo competencia en las industrias de red; en especial, acelerar la transposición de las directivas del mercado interior en materia de transportes; adoptar un reglamento sobre el acceso a la red de cable para evitar posiciones dominantes de las empresas de cable en telefonía y servicios de Internet; yiii. adoptar nuevas medidas para aumentar la participación del sector privado en la I+D y fomentar la transferencia de tecnologías entre la investigación pública y privada.Mercados de capitalesLos mercados de valores y de capital riesgo son maduros y competitivos. El mercado de capital riesgo ha tenido un fuerte crecimiento en los últimos años debido, en parte, al favorable entorno fiscal. Sin embargo, las inversiones de lanzamiento siguen siendo relativamente escasas. Así, los Países Bajos deberán dar prioridad a los siguientes aspectos:i. centrar sus esfuerzos en el fomento de las inversiones de lanzamiento; prestar atención a los ejemplos de buenas prácticas de la Comunicación sobre capital riesgo de octubre de 1999 en materia de promoción de sistemas innovadores de propiedad de los empleados, incluidas las opciones sobre acciones.Mercados laboralesEl comportamiento del mercado laboral está en los últimos años entre los mejores de la UE, en gran parte debido a una estrategia de reformas estructurales integrales. Las reformas fiscales y sociales han reducido la presión fiscal sobre el trabajo y mejorado los incentivos al empleo. Se han tomado medidas para aumentar la oferta de mano de obra en grupos específicos, como las personas de más edad y los discapacitados. Sin embargo, subsisten desequilibrios estructurales significativos, ya que gran parte de la población en edad de trabajar está acogida a prestaciones de desempleo y de incapacidad laboral. Así, los Países Bajos deberán dar prioridad a los siguientes aspectos:i. insistir en la mejora del régimen fiscal y de prestaciones sociales con objeto de eliminar desincentivos a la participación en el empleo, en especial de las mujeres y los trabajadores de más edad; hacer decididos esfuerzos por reducir el gran número de personas que permanecen fuera del mercado laboral apoyados por regímenes de prestaciones pasivas.11 AustriaAustria vive una aceleración del crecimiento económico debida a la recuperación equilibrada de todos los componentes de la demanda y en especial a un fuerte consumo privado. Es probable que el empleo continúe al alza y que, dada la elasticidad de la oferta de mano de obra, pueda traducirse en una disminución del desempleo.Política presupuestariaAustria avanzó en la consolidación de su hacienda pública en 1999, puesto que el déficit bajó al 2,0 por ciento de PIB, objetivo del programa de estabilidad. En el contexto de una fuerte reducción fiscal en el marco de la reforma del impuesto sobre la renta, el programa de estabilidad actualizado apunta a un déficit de las administraciones públicas del 1,7 por ciento del PIB en 2000 y a mayores reducciones con posterioridad. Sin embargo, se pretende lograrlo con importantes medidas puntuales. Para obtener a medio y largo plazo una mejora duradera de las cuentas estatales, el programa de estabilidad actualizado prevé medidas estructurales significativas, sobre todo en materia de pensiones y salud. Así, la política presupuestaria deberá procurar:i. obtener al menos el objetivo de un déficit presupuestario de las administraciones públicas del 1,7 por ciento del PIB en 2000, lo que ayudaría a establecer una clara tendencia a la baja en el coeficiente de deuda; lograr ahorros sustanciales en el gasto y ejercer un riguroso control del gasto en la ejecución presupuestaria con el fin de compensar el coste de la reforma del impuesto sobre la renta y de las ayudas familiares;ii. sustituir las medidas puntuales de 2000 por medidas de carácter permanente con objeto de dar viabilidad a las finanzas públicas; yiii. aplicar la anunciada reforma de las pensiones para subir la edad media de jubilación a partir de 2001 y dar mayor solidez al régimen de pensiones, que actualmente se financia básicamente con las retenciones de las rentas del trabajo.Mercados de productosAunque Austria se integra con rapidez en el sistema comercial europeo, su participación en la inversión extranjera directa y en operaciones transfronterizas de fusiones y adquisiciones es escasa. Austria es bastante prudente en la reforma del mercado de productos. Sin embargo, ha avanzado en la transposición de la legislación del mercado interior, en el refuerzo de la política de competencia y en la liberalización de las telecomunicaciones. Existen además iniciativas de simplificación administrativa para la creación de empresas y el país se ha fijado el ambicioso objetivo de aumentar el gasto en I+D al 2,5 por ciento del PIB para 2005 (partiendo del 1,6 por ciento en 1998). Así, Austria deberá dar prioridad a los siguientes aspectos:i. avanzar más en la transposición de las directivas comunitarias sobre contratación pública, en particular recuperando el retraso a nivel provincial;ii. acelerar el proceso de reforma de la regulación en los sectores de la energía y los transportes para asegurar una competencia eficaz en estos mercados; yiii. adoptar nuevas medidas para aumentar la participación del sector privado en I+D y fomentar la transferencia de tecnologías entre institutos de investigación públicos y privados.Mercados de capitalesEl Gobierno ha emprendido reformas para estimular los mercados de valores y de capital riesgo. Sin embargo, el mercado de valores sigue siendo pequeño, y la inversión de capital riesgo es también baja y se centra en las fases de maduración de las empresas. Así, Austria deberá dar prioridad a los siguientes aspectos:i. modernizar el marco de supervisión, mejorar la gestión de las empresas, eliminar los obstáculos que impiden a los inversores institucionales invertir en acciones y desarrollar incentivos fiscales para las inversiones en acciones y en capital riesgo; yii. aplicar las medidas del Plan de Acción sobre capital riesgo de 1998, especialmente en materia de fiscalidad de las nuevas empresas y de inversiones de capital riesgo, leyes de insolvencia y de quiebra y promoción de opciones sobre acciones.Mercados laboralesLos mercados laborales austríacos funcionan relativamente bien. El desempleo es bajo y las tasas de empleo altas. Sin embargo, la tasa de empleo de los trabajadores de más edad está por debajo de la media de la UE, debido en parte a los desincentivos del régimen de jubilación anticipada. Otra característica del mercado laboral austríaco es el buen entendimiento de los interlocutores sociales, que podría servir de modelo a otros muchos países. Así, Austria deberá dar prioridad a los siguientes aspectos:i. aplicar con rapidez las anunciadas reformas para aumentar la edad de la jubilación anticipada y endurecer el acceso a las prestaciones sociales, habida cuenta de la rigidez relativa del mercado laboral; acompañar la reforma de las pensiones con medidas en favor de los trabajadores de más edad para evitar que aumente el desempleo dentro de este grupo; yii. seguir reduciendo la elevada presión fiscal sobre el trabajo, atendiendo en especial a los grupos con problemas.12. PortugalFrenadas la demanda interna y externa en 1999, las exportaciones comenzaron a recuperarse en la segunda mitad del año, apuntando a una aceleración de la actividad económica en 2000. Se espera que la creación de empleo se mantenga firme en 2000, aunque algo más lenta debido a una composición más equilibrada del crecimiento. Crece el desequilibrio de la cuenta corriente y el endeudamiento del sector privado aumenta con rapidez.Política presupuestariaEn 1999 el déficit de las administraciones públicas bajó al 2,0 por ciento del PIB, objetivo del programa de estabilidad. Según el programa de estabilidad actualizado, el coeficiente de déficit descendería al 1,5 por ciento en 2000 y años sucesivos. La reducción del déficit en 2000 sería producto de una fuerte subida de los ingresos fiscales, fruto de una mejor gestión de la recaudación, que compensaría sobradamente la subida del gasto total prevista. Para sostener el proceso de consolidación presupuestaria a medio plazo, el programa de estabilidad actualizado prevé diversos planes de reforma, en particular una nueva ley orgánica de presupuestos, una nueva ley de pensiones de la seguridad social y medidas relativas al seguro de enfermedad. Así, la política presupuestaria deberá procurar:i. llegar al menos al objetivo de déficit del 1,5 por ciento del PIB en 2000, lo que implica un control riguroso del gasto primario corriente, que ha subido notablemente en los últimos años; en este contexto, no utilizar las partidas de gasto congeladas en el presupuesto de 2000 si así fuera necesario para lograr el objetivo de déficit, creando un margen para absorber un eventual recorte de la recaudación tributaria;ii. asegurar que la política presupuestaria contribuya a una política económica más equilibrada que corrija los principales desequilibrios de la economía portuguesa; para ello, fijarse para 2001 un objetivo de déficit más ambicioso que el 1,1 por ciento previsto en el programa de estabilidad y adelantar el esfuerzo de consolidación general del programa actualizado; yiii. aprobar antes de finales de 2000 la nueva ley orgánica de presupuestos, elaborando los presupuestos sobre una base plurianual para determinar mejor los efectos a medio plazo de las decisiones políticas; aplicar urgentemente una serie de reformas con impacto presupuestario, entre ellas las medidas anunciadas en materia de atención sanitaria y la nueva ley de pensiones de la seguridad social, con objeto de consolidar la situación financiera de la seguridad social y afrontar mejor el problema del envejecimiento.Mercados de productosLa economía portuguesa está moderadamente bien integrada en los mercados europeos de productos. La participación internacional de las empresas portuguesas es relativamente escasa. Se ha avanzado en la transposición de la legislación del mercado interior y en la liberalización de las telecomunicaciones y de la energía. Sin embargo, los niveles de productividad y de I+D están entre los más bajos de la UE. Así, Portugal deberá dar prioridad a los siguientes aspectos:i. esforzarse por mejorar la transposición de la legislación del mercado interior, especialmente en materia de transportes, ya que, a pesar de los progresos registrados, la transposición sigue teniendo importantes lagunas;ii. reducir las ayudas estatales, que han aumentado sustancialmente, y tomar medidas para adaptar la legislación de competencia a la legislación de la Unión Europea y reforzar la independencia de la autoridad de la competencia;iii.  vigilar estrictamente la eficacia de las medidas adoptadas para simplificar los procedimientos administrativos y reducir aún más sus costes, dada la importancia de las PYME en términos de empleo; yiv. esforzarse por promover la difusión de la I+D y de las TIC, en particular creando incentivos que aumenten la participación del sector privado en la I+D.Mercados de capitalesEl amplio proceso de privatizaciones, la introducción del euro y el pleno uso de la informática han aumentado la madurez, profundidad y eficiencia del mercado de valores. También se ha avanzado en la aplicación de las directivas comunitarias sobre servicios financieros. A pesar de la mejora del marco jurídico del capital riesgo, la inversión sigue siendo reducida y depende en gran medida del apoyo del sector público. Así, Portugal deberá dar prioridad a los siguientes aspectos:i. esforzarse más en el desarrollo del capital riesgo, prestando especial atención a la una revisión del marco fiscal con objeto de reducir el coste relativo del capital riesgo respecto de otros instrumentos financieros.Mercados laboralesLos mercados laborales funcionan mejor que en muchos Estados miembros. El equivalente a tiempo completo de la tasa de empleo está entre los más altos de la UE. Uno de los problemas más graves para que la economía portuguesa se ponga a la altura del resto de Europa es el bajo nivel de estudios de la mano de obra. Aunque el nivel de formación de los trabajadores más jóvenes ha mejorado sustancialmente comparado con anteriores generaciones, es aún muy inferior al de otros Estados miembros. La legislación de protección del empleo es relativamente estricta en Portugal, de manera que los contratos fijos están adquiriendo mayor importancia. Así, Portugal deberá dar prioridad a los siguientes aspectos:i. mejorar la educación y la formación para aumentar empleabilidad y adaptabilidad de la mano de obra, junto con un régimen de prestaciones adecuado que garantice buenos incentivos a la participación en medidas activas del mercado laboral y a la aceptación de las ofertas de trabajo; yii. perseverar en la aplicación de una legislación destinada a mejorar el comportamiento del mercado laboral, suavizando la normativa sobre el despido y el destino laboral e introduciendo más flexibilidad en la jornada laboral, con objeto de aumentar la flexibilidad del mercado de trabajo.13. FinlandiaEl rápido crecimiento económico de los últimos años está impulsado por las boyantes exportaciones de productos de alta tecnología; la demanda interna se ha recuperado de la recesión anterior y crece el empleo, aunque el desempleo, sobre todo el estructural, sigue siendo alto. El fuerte crecimiento, junto con un firme control del gasto presupuestario, han producido una excelente consolidación presupuestaria. Ante la perspectiva de que el crecimiento siga con fuerza, el recalentamiento es ahora un riesgo significativo.Política presupuestariaEl superávit de las administraciones públicas subió al 2,3 por ciento del PIB en 1999 (frente al 1,3 por ciento en 1998). Según el programa de estabilidad actualizado, el superávit deberá situarse por encima del 4 por ciento del PIB en el período 2000-2003, siendo la principal contribución el superávit del Gobierno central. El perfil del superávit dependerá del calendario de las reducciones de impuestos y cargas laborales que el Gobierno aspira a recortar en el 1,5 por ciento del PIB para 2003. Estos superávit se justifican por la necesidad de prepararse para un envejecimiento rápido de la población. Así, la política presupuestaria deberá procurar:i. mantener el riguroso planteamiento fiscal del presupuesto de 2000 ante los riesgos cada vez mayores de recalentamiento, y prepararse para nuevos recortes desde el mismo año 2000 si estos riesgos se concretan;ii. seguir aumentando el superávit a través de una reducción del gasto público en proporción del PIB; para ello, respetar firmemente las directrices de gasto del Gobierno central para los años 2001-2004 anunciadas en marzo de 2000; yiii. seguir reduciendo la elevada carga fiscal sobre el trabajo, como en 1999 y 2000, dentro de una reestructuración del régimen tributario destinada a apoyar la creación de empleo.Mercados de productosLa integración de la economía finlandesa en los mercados europeos de productos ha mejorado desde su ingreso en la UE. Se han dado pasos significativos y rápidos en la transposición de la legislación del mercado interior y en la liberalización de las telecomunicaciones y la electricidad. El ya importante esfuerzo de I+D ha seguido aumentado desde mediados de los 90. Sin embargo, hay margen de mejora en materia de precios y de productividad si se resuelve el problema de la insuficiente competencia en determinados sectores. Así, Finlandia deberá dar prioridad a los siguientes aspectos:i. adoptar nuevas medidas para consolidar la competencia en una serie de sectores, especialmente el comercio minorista y la banca; estudiar una reforma de la legislación de competencia de modo que la autoridad de la competencia tenga facultades para aplicar los artículos 81 y 82 del Tratado CE; yii. abrir más los mercados de la contratación y los servicios públicos, lo que bajará los costes y aumentará la calidad.Mercados de capitalesEl mercado de valores ha crecido con fuerza en los últimos años, tanto en capitalización como en número de empresas cotizadas. El mercado de capital riesgo es activo y la reciente creación de un mercado para las empresas de rápido crecimiento  favorecerá aún más su desarrollo. Sin embargo, serán precisos esfuerzos adicionales en apoyo del desarrollo del capital riesgo. Así, Finlandia deberá dar prioridad a los siguientes aspectos:i. prestar especial atención a los ejemplos de buenas prácticas de la Comunicación sobre capital riesgo de octubre de 1999 en materia de leyes de quiebras y de promoción de sistemas innovadores de propiedad de los empleados, incluidas las opciones sobre acciones; yii. seguir fomentando la inversión de los inversores institucionales en los mercados de valores.Mercados laboralesLa situación del mercado laboral mejoró notablemente en 1999. Sin embargo, la tasa de desempleo sigue aún por encima de la media de la UE, y, lo que es más importante, el desempleo es casi en su totalidad estructural. Otros problemas principales son la alta dependencia de las prestaciones sociales entre la población activa, la elevada fiscalidad del trabajo y la corta escala salarial. Se han hecho esfuerzos significativos por reducir la presión fiscal sobre el trabajo y mejorar la calidad e intensidad de las medidas activas del mercado laboral. Estos esfuerzos deben ser equilibrados mediante reformas del régimen de prestaciones de modo que este sirva de apoyo activo a los programas de activación y transforme las estructuras subyacentes para hacerlas más favorables al empleo. Así, Finlandia deberá dar prioridad a los siguientes aspectos:i. revisar el régimen general de prestaciones sociales en aras de una mayor oferta de puestos de trabajo, aumentando la eficacia en la búsqueda de empleos y asegurando suficientes incentivos para la incorporación al trabajo y la permanencia en el mismo; yii. perseverar en las recientes orientaciones políticas en el sentido de reducir la presión fiscal sobre el trabajo, y en particular reducir los tipos efectivos marginales sobre los salarios más bajos.14. SueciaSe prevé que la economía sueca seguirá creciendo con fuerza y por encima de la tendencia en 2000, impulsada por el fuerte crecimiento tanto de la demanda interna como de las exportaciones. La bonanza de la demanda, unida a la baja presión inflacionaria, debería propiciar a lo largo del año un mayor crecimiento del empleo y un descenso del desempleo. Sin embargo, podrían aparecer rigideces de oferta que presionarían al alza los precios, en particular en el mercado de trabajo.Política presupuestariaEn 1999 el superávit de las administraciones públicas se mantuvo en el 1,9 por ciento de PIB, como en 1998. Según el programa de convergencia actualizado, deberían alcanzarse superávit de al menos un 2 por ciento del PIB en 2000 y años sucesivos como resultado de un riguroso control del gasto, que permitiría además reducir el coeficiente ingresos/PIB. Así, la política presupuestaria deberá procurar:i. aplicar una política presupuestaria más rigurosa en vista de las excelentes perspectivas de crecimiento, en apoyo de la política monetaria para el logro de la estabilidad de los precios, dado el riesgo cada vez mayor de nuevos problemas de oferta;ii. mantener el estricto control del gasto durante el presente año y el próximo, ya que de ello dependen en gran medida las perspectivas presupuestarias, reduciendo de este modo, de manera estable, el coeficiente gasto público/PIB; yiii. reducir más la presión fiscal, elevada a pesar de las reducciones fiscales de 2000.Mercados de productosSuecia está cada vez más integrada en los mercados comunitarios y la transposición de la legislación del mercado interior es sobresaliente. Las ayudas estatales son bajas; el gasto en I+D es el más alto de todos los Estados miembros y se ha hecho un gran esfuerzo para desregular las industrias de red. Sin embargo, hay margen de mejora en materia de precios y de productividad si se resuelve el problema de la competencia insuficiente en determinados sectores. Así, Suecia deberá dar prioridad a los siguientes aspectos:i. seguir esforzándose por eliminar regulaciones que impiden o limitan la competencia en el comercio minorista, la construcción y los productos farmacéuticos, aunque teniendo en cuenta la dificultad intrínseca de llegar a la plena competencia en un país con numerosas regiones poco pobladas; como actualmente prevé el Gobierno, facultar a la autoridad de competencia para aplicar los artículos 81 y 82 del Tratado CE;ii. adoptar iniciativas de mejora de la competencia en los ferrocarriles y los transportes aéreos y en autobús; yiii. aplicar con firmeza las iniciativas adoptadas para aumentar la eficiencia de la contratación pública y de los servicios públicos.Mercados de capitalesEl mercado de capitales sueco se caracteriza por su acelerada globalización, el cambio tecnológico y el aumento de las inversiones de capital riesgo. Hay un activo mercado de capital riesgo. De un puñado de inversores estatales se ha pasado a un número considerable de inversores privados. Sin embargo, las empresas en creación y las empresas ajenas a los "sectores de crecimiento" aún tienen dificultades de acceso al capital. Así, Suecia deberá dar prioridad a los siguientes aspectos:i. realizar mayores esfuerzos para facilitar el acceso al capital riesgo, en particular a la pequeñas empresas ajenas al sector de la alta tecnología; prestar atención a los ejemplos de buenas prácticas de la Comunicación sobre capital riesgo de octubre de 1999 en materia fiscal y de promoción de sistemas innovadores de propiedad de los empleados, incluidas las opciones sobre acciones.Mercados laboralesLa situación del mercado laboral empezó a mejorar con más claridad en 1999 y el nivel de empleo, en especial el femenino, es de los más altos de la Unión. A pesar de las medidas ya adoptadas, la fiscalidad del trabajo siguen siendo muy elevada y los regímenes de prestaciones generosos. El Gobierno sueco basa acertadamente su política del mercado laboral en la mejora del capital humano. La modernización  actual de las medidas activas del mercado laboral deberán mejorar su eficacia, y será importante seguir centrando bien los programas en los parados de larga duración, reales y potenciales, y en las demandas del mercado laboral. Así, Suecia deberá dar prioridad a los siguientes aspectos:i. adoptar nuevas medidas de reducción de la elevada presión fiscal sobre las rentas del trabajo, en especial sobre los salarios netos más bajos; yii. adaptar los regímenes de prestaciones y ayudas para aclarar las condiciones de acceso, limitar la duración de las prestaciones mediante políticas de activación, reforzar la administración y asegurar incentivos eficientes para la incorporación al empleo.15. Reino UnidoEl crecimiento en el Reino Unido superó en 1999 las expectativas y para 2000 se prevé que sea aún mayor, por encima de la tendencia, sin que se espere un rebrote de la inflación. Se prevé que el mercado laboral mantenga su vigor, pues aunque los salarios dan signos de aceleración, las medidas del Gobierno destinadas a promover las oportunidades de empleo y mejorar el atractivo del trabajo deberían limitar los riesgos de que el crecimiento derive en mayores presiones sobre el mercado laboral.Política presupuestariaLas finanzas públicas registraron un superávit del 1,2 por ciento del PIB en 1999. Las autoridades prevén ahora un superávit del 1,3 por ciento del PIB en el ejercicio presupuestario 1999-00, frente al 0,3 previsto en el programa de convergencia actualizado. El presupuesto anunciado en marzo aumentó algunas partidas de gasto; está también previsto aumentar más de lo anunciado con anterioridad la parte de la inversión estatal en el PIB, actualmente pequeña. Sin embargo, se prevé mantener un superávit cómodo en 2000-01. Así, la política presupuestaria deberá procurar:i. mantener la posición subyacente de las finanzas públicas sin cambios, teniendo en cuenta la evolución cíclica de la economía; asegurar que cualquier nueva iniciativa de gasto o de recaudación sea coherente con este objetivo; yii. mantener la política de elevar sustancialmente el coeficiente de inversión pública fija respecto del PIB en un contexto de firme control del gasto público total.Mercados de productosLa economía del Reino Unido está extraordinariamente abierta a la competencia internacional. La liberalización de los mercados de bienes y servicios está en muchos aspectos más avanzada que en los demás Estados miembros. Sin embargo, subsisten problemas, especialmente en el transporte. A pesar de las importantes reformas para mejorar el funcionamiento de estos mercados, el Reino Unido tiene el grave problema de su baja productividad, debida en parte a la disminución del gasto en I+D y a la menor intensidad de la innovación. La elevada tasa de cierres de empresas y las deficiencias de la formación son otros tantos motivos de preocupación. Así, el Reino Unido deberá dar prioridad a los siguientes aspectos:i. vigilar y, si fuera preciso, reforzar la eficacia de las medidas adoptadas o anunciadas para hacer frente a la caída de la I+D, la baja intensidad de la innovación, las deficiencias de la formación y el alto porcentaje de fracaso de las PYME; yii. desarrollar una estrategia coherente para el transporte que resuelva los problemas de la congestión vial, la inadecuada inversión en los ferrocarriles y la mala calidad del servicio del transporte público.Mercados de capitalesEl mercado de capitales británico es maduro y competitivo, y está en curso una serie de iniciativas para potenciar los mercados de capital riesgo. Sin embargo, la inversión de capital riesgo para la creación de empresas sigue siendo escasa comparada con la inversión en operaciones de adquisición de empresas por los ejecutivos. Además, aunque la normativa prudencial cuantitativa permite a los fondos de pensiones invertir en capital riesgo, su inversión en este terreno sigue siendo baja. Así, el Reino Unido deberá dar prioridad a los siguientes aspectos:i. analizar las razones que, a pesar de la ausencia de restricciones prudenciales cuantitativas, impiden a los fondos de pensiones invertir en capital riesgo, y adoptar medidas para fomentar estas inversiones.Mercados laboralesEl comportamiento del mercado laboral ha estado en los últimos años entre los mejores de la UE. Las últimas reformas han intensificado y ampliado el planteamiento "de la asistencia al trabajo". Las reformas de la fiscalidad y de las prestaciones han rebajado los tipos marginales de los trabajadores de menores rentas, al tiempo que otorgan prestaciones a las familias y a las personas discapacitadas que trabajan. Se ha adoptado una estrategia para mejorar la atención a los niños. Se han adoptado medidas para las localidades y regiones con mayor tasa de desempleo. Sin embargo, en el contexto de un buen comportamiento global, sobresale el  problema de la concentración geográfica del desempleo, sobre todo el de larga duración. Así, el Reino Unido debería dar alta prioridad a los siguientes aspectos:i.  esforzarse por resolver el problema de la concentración del desempleo en regiones y localidades deprimidas, procurando reducir la proporción de familias en las que nadie trabaja; y reforzar la estrategia preventiva contra el paro de larga duración, con el objeto de reincorporar en un plazo de 12 meses a los adultos en paro, de conformidad con las Orientaciones sobre el Empleo.