CELEX: 62008CJ0375
Language: es
Date: 2010-06-24
Title: Sentencia del Tribunal de Justicia (Sala Segunda) de 24 de junio de 2010. # Luigi Pontini y otros # Petición de decisión prejudicial: Tribunale di Treviso - Italia. # Agricultura - Organización común de mercados - Carne de vacuno - Reglamento (CE) nº 1254/1999 - Ayudas financieras comunitarias relativas a las primas especiales por bovinos machos y a los pagos por extensificación - Requisitos para su concesión - Cálculo de la carga ganadera por explotación - Concepto de "superficie forrajera disponible" - Reglamentos (CEE) nº 3887/92 y (CE) nº 2419/2001 - Sistema integrado de gestión y control de determinados regímenes de ayudas comunitarios - Normativa nacional que supedita la concesión de las ayudas financieras comunitarias a la presentación de un título jurídico válido que justifique la utilización de las superficies forrajeras explotadas. # Asunto C-375/08.

Asunto C‑375/08
      Proceso penal
      contra
      Luigi Pontini y otros
      (Petición de decisión prejudicial planteada por el Tribunale di Treviso)
      «Agricultura — Organización común de mercados — Carne de vacuno — Reglamento (CE) nº 1254/1999 — Ayudas financieras comunitarias relativas a las primas especiales por bovinos machos y a los pagos por extensificación — Requisitos para su concesión — Cálculo de la carga ganadera por explotación — Concepto de “superficie forrajera disponible” — Reglamentos (CEE) nº 3887/92 y (CE) nº 2419/2001 — Sistema integrado de gestión y control de determinados regímenes de ayudas comunitarios — Normativa nacional que supedita la concesión de las ayudas financieras comunitarias a la presentación de un título jurídico
         válido que justifique la utilización de las superficies forrajeras explotadas»
      
      Sumario de la sentencia
      Agricultura — Organización común de mercados — Carne de vacuno — Prima especial por bovinos machos — Pagos por extensificación
      [Reglamento (CE) nº 1254/1999 del Consejo]
      La normativa comunitaria, y en particular el Reglamento nº 1254/1999, por el que se establece la organización común de mercados
         en el sector de la carne de vacuno, no supedita la admisibilidad de las solicitudes de primas especiales por bovinos machos
         y de pagos por extensificación a la presentación de un título jurídico válido que justifique el derecho del solicitante de
         las ayudas a utilizar las superficies forrajeras objeto de dicha solicitud. Sin embargo, la normativa comunitaria no se opone
         a que los Estados miembros impongan en su normativa nacional una obligación de presentar tal título, siempre que se respeten
         los objetivos perseguidos por la normativa comunitaria y los principios generales del Derecho comunitario, en particular el
         principio de proporcionalidad.
      
      (véanse el apartado 90 y el fallo)
SENTENCIA DEL TRIBUNAL DE JUSTICIA (Sala Segunda)
      de 24 de junio de 2010 (*)
      
      «Agricultura – Organización común de mercados – Carne de vacuno – Reglamento (CE) nº 1254/1999 – Ayudas financieras comunitarias relativas a las primas especiales por bovinos machos y a los pagos por extensificación – Requisitos para su concesión – Cálculo de la carga ganadera por explotación – Concepto de “superficie forrajera disponible” – Reglamentos (CEE) nº 3887/92 y (CE) nº 2419/2001 – Sistema integrado de gestión y control de determinados regímenes de ayudas comunitarios – Normativa nacional que supedita la concesión de las ayudas financieras comunitarias a la presentación de un título jurídico
         válido que justifique la utilización de las superficies forrajeras explotadas»
      
      En el asunto C‑375/08,
      que tiene por objeto una petición de decisión prejudicial planteada, con arreglo al artículo 234 CE, por el Tribunale di Treviso
         (Italia), mediante resolución de 6 de mayo de 2008, recibida en el Tribunal de Justicia el 18 de agosto de 2008, en el proceso
         penal seguido contra
      
      Luigi Pontini y otros,
      EL TRIBUNAL DE JUSTICIA (Sala Segunda),
      integrado por el Sr. J.N. Cunha Rodrigues, Presidente de Sala, y la Sra. P. Lindh y los Sres. A. Rosas, A. Ó Caoimh (Ponente)
         y A. Arabadjiev, Jueces;
      
      Abogado General: Sr. N. Jääskinen;
      Secretaria: Sra. L. Hewlett, administradora principal;
      habiendo considerado los escritos obrantes en autos y celebrada la vista el 14 de enero de 2010;
      consideradas las observaciones presentadas:
      –        en nombre de Emanuele Rech, Giovanni Forato y Laura Forato, por los Sres. B. Nascimbene y F. Rossi dal Pozzo, avvocati;
      –        en nombre de Adele Adami y otros, por la Sra. W. Viscardini, avvocato;
      –        en nombre de Ivo Colomberotto, por los Sres. A. Mascotto y O. Bigolin, avvocati;
      –        en nombre de Agrirocca di Rech Emanuele y Asolat di Rech Emanuele & C., por el Sr. G. Donà, avvocato;
      –        en nombre de la Agenzia Veneta per i Pagamenti in Agricoltura – AVEPA, por los Sres. A. dal Ferro y A. Cevese, avvocati;
      –        en nombre del Gobierno italiano, por la Sra. I. Bruni, en calidad de agente, asistida por el Sr. P. Gentili, avvocato dello
         Stato;
      
      –        en nombre del Gobierno helénico, por las Sras. A. Vasilopoulou y E. Leftheriotou, en calidad de agentes;
      –        en nombre de la Comisión Europea, por los Sres. P. Rossi y N. Rasmussen, en calidad de agentes;
      vista la decisión adoptada por el Tribunal de Justicia, oído el Abogado General, de que el asunto sea juzgado sin conclusiones;
      dicta la siguiente
      Sentencia
      1        La petición de decisión prejudicial tiene por objeto la interpretación de la normativa comunitaria relativa a las solicitudes
         de ayudas por ganado y, en particular, del Reglamento (CE) nº 1254/1999 del Consejo, de 17 de mayo de 1999, por el que se
         establece la organización común de mercados en el sector de la carne de vacuno (DO L 160, p. 21, y correcciones de errores,
         DO 2000, L 87, p. 34, y DO 2000, L 263, p. 34).
      
      2        Dicha petición se presentó en el marco de un proceso penal seguido contra los Sres. Pontini, Rech, Forato, Bonora y Colomberotto,
         así como las Sras. Forato y Adami. A éstos se les imputan diversas infracciones penales, cometidas en perjuicio de la Comunidad
         Europea, relacionadas con la percepción, considerada indebida por la parte acusadora, de ayudas financieras comunitarias relativas
         a las primas especiales por bovinos machos y a los pagos por extensificación en los años 2000 a 2004.
      
       Marco jurídico
       Normativa comunitaria
       Reglamento (CEE) nº 3508/92
      3        El artículo 1, apartado 1, del Reglamento (CEE) nº 3508/92 del Consejo, de 27 de noviembre de 1992, por el que se establece
         un sistema integrado de gestión y control de determinados regímenes de ayuda comunitarios (DO L 355, p. 1), establece que
         cada Estado miembro creará un sistema integrado de gestión y control (en lo sucesivo, «SIGC»), que se aplicará a diversos
         regímenes de ayudas comunitarios en los sectores de la producción vegetal y de la producción animal.
      
      4        El artículo 2 de dicho Reglamento, en su versión modificada por el Reglamento (CE) nº 1593/2000 del Consejo, de 17 de julio
         de 2000 (DO L 182, p. 4), dispone que el SIGC estará compuesto por una base de datos informática, un sistema de identificación
         de las parcelas agrícolas, un sistema de identificación y registro de los animales, las solicitudes de ayudas y un sistema
         integrado de control.
      
      5        El artículo 6 del Reglamento nº 3508/92, en su versión modificada por el Reglamento nº 1593/2000, es del siguiente tenor:
      
      «1.      Para poder acogerse a uno o a varios regímenes comunitarios sujetos a las disposiciones del presente Reglamento, cada titular
         de explotación presentará, por cada año, una solicitud de ayuda “superficies” que indique:
      
      –        las parcelas agrícolas, incluidas las superficies forrajeras, las parcelas retiradas de la producción y las que se hayan dejado
         en barbecho,
      
      –        en su caso, cualquier otra información necesaria, bien prevista en los reglamentos relativos a los regímenes comunitarios,
         bien prevista por el Estado miembro de que se trate.
      
      […]
      6.      Los agricultores indicarán la superficie y la ubicación de cada una de las parcelas agrícolas declaradas, datos que permitirán
         identificar la parcela dentro del sistema de identificación de parcelas agrícolas.
      
      […]»
       Reglamento (CEE) nº 3887/92
      6        Los considerandos séptimo y noveno del Reglamento (CEE) nº 3887/92 de la Comisión, de 23 de diciembre de 1992, por el que
         se establecen las normas de aplicación del sistema integrado de gestión y control relativo a determinados regímenes de ayudas
         comunitarias (DO L 391, p. 36), modificado por el Reglamento (CE) nº 1678/98 de la Comisión, de 29 de julio de 1998 (DO L 212,
         p. 23) (en lo sucesivo, «Reglamento nº 3887/92») exponen lo siguiente:
      
      «[…] el cumplimiento de las disposiciones en materia de ayudas comunitarias debe ser controlado eficazmente; […]
      […]
      […] sobre la base de la experiencia adquirida y habida cuenta del principio de proporcionalidad y de los problemas específicos
         que plantean los casos de fuerza mayor y las circunstancias naturales, procede establecer disposiciones tendentes a prevenir
         y sancionar eficazmente las irregularidades y los fraudes […].»
      
      7        El artículo 2, apartado 1, letra b), del Reglamento nº 3887/92 establece que, cuando las superficies forrajeras se utilicen
         en común, las autoridades competentes procederán a su repartición entre los productores interesados proporcionalmente a la
         utilización o al derecho de utilización de estas superficies.
      
      8        El artículo 4, apartado 1, del Reglamento nº 3887/92 es del siguiente tenor:
      
      «Sin perjuicio de los requisitos establecidos en los Reglamentos sectoriales, las solicitudes de ayuda “superficies” incluirán
         toda la información necesaria y, en particular:
      
      –        la identificación del agricultor;
      –        los datos que permitan identificar todas las parcelas agrícolas de la explotación, su superficie, localización y utilización,
         así como el régimen de ayuda de que se trate, especificándose, en su caso, si se trata de una parcela de riego;
      
      –        una declaración del productor en la que conste que tiene conocimiento de las condiciones de concesión de las ayudas en cuestión.
      Por “utilización” se entiende el tipo de cultivo o de cubierta vegetal, o la ausencia de cultivo.
      […]»
       Reglamento (CE, Euratom) nº 2988/95
      9        El artículo 4, apartado 3, del Reglamento (CE, Euratom) nº 2988/95 del Consejo, de 18 de diciembre de 1995, relativo a la
         protección de los intereses financieros de las Comunidades Europeas (DO L 312, p. 1), dispone:
      
      «Los actos para los cuales se haya establecido que su finalidad es obtener una ventaja contraria a los objetivos del Derecho
         comunitario aplicable al caso, creando artificialmente las condiciones requeridas para la obtención de esta ventaja, tendrán
         por consecuencia, según el caso, la no obtención de la ventaja o su retirada.»
      
      10      El artículo 8 de este Reglamento es del siguiente tenor:
      
      «1.      De conformidad con las disposiciones legales, reglamentarias y administrativas nacionales, los Estados miembros adoptarán
         las medidas necesarias para garantizar la regularidad y la veracidad de las operaciones en las que se comprometan los intereses
         financieros de las Comunidades.
      
      2.      Las medidas de control se adaptarán a las peculiaridades de cada uno de los sectores y serán proporcionales a los objetivos
         perseguidos. [...]
      
      […]»
       Reglamento nº 1254/1999
      11      El decimotercer considerando del Reglamento nº 1254/1999 enuncia que, «teniendo en cuenta la tendencia a la intensificación
         de la producción de carne de vacuno, las primas relativas a la cría deben limitarse con respecto a la capacidad forrajera
         de cada explotación en relación con el número y las especies de animales que éstas tengan; que, a fin de evitar unos sistemas
         de producción demasiado intensivos, la concesión de tales primas debe supeditarse al cumplimiento de una carga ganadera máxima
         en la explotación».
      
      12      En relación con la necesidad de establecer un marco flexible de pagos adicionales comunitarios, el decimoquinto considerando
         del mismo Reglamento establece que «es fundamental que los Estados miembros estén obligados a utilizar su poder discrecional
         exclusivamente sobre la base de criterios objetivos, prestando plena consideración al concepto de trato equitativo y evitando
         las distorsiones del mercado y de la competencia».
      
      13      El concepto de «explotación» se define en el artículo 3, letra b), del Reglamento nº 1254/1999 como «el conjunto de las unidades
         de producción administradas por el productor y situadas en el territorio de un solo Estado miembro».
      
      14      Conforme al artículo 4, apartado 1, del mismo Reglamento, el productor que mantenga bovinos machos en su explotación podrá,
         previa solicitud, acogerse a una prima especial.
      
      15      El artículo 12 de dicho Reglamento, titulado «Carga ganadera», es del siguiente tenor:
      
      «1.      El número total de animales que podrán acogerse a la prima especial y a la prima por vaca nodriza se limitará mediante la
         aplicación de una carga ganadera por explotación de 2 unidades de ganado mayor (UGM) por hectárea y año civil. Dicha carga
         se expresará en número de UGM por unidad de superficie forrajera de la explotación dedicada a la alimentación de los animales
         mantenidos en ella. No obstante, los productores quedarán exentos de la aplicación de la carga ganadera cuando el número de
         animales que mantengan en su explotación y que deba tomarse en consideración para la determinación de dicha carga no rebase
         las 15 UGM.
      
      2.      Para la determinación de la carga ganadera de la explotación se tendrán en cuenta:
      a)      los bovinos machos, las vacas nodrizas y las novillas, los ovinos o caprinos por los que se hayan presentado solicitudes de
         prima, así como las vacas lecheras necesarias para producir el total de la cantidad de leche de referencia asignada al productor;
         el número de animales se convertirá en UGM con la ayuda del cuadro de conversión que figura en el anexo III;
      
      b)      la superficie forrajera, es decir, la superficie de la explotación disponible durante todo el año civil para la cría de bovinos,
         ovinos o caprinos; no se contabilizarán en esta superficie:
      
      –        las construcciones, los bosques, las albercas ni los caminos;
      –        las superficies que se empleen para otros cultivos beneficiarios de un régimen de ayuda comunitario o que se utilicen para
         cultivos permanentes u hortícolas, a excepción de los pastos permanentes por los que se concedan pagos por superficie en virtud
         del artículo 17 del presente Reglamento y del artículo 19 del Reglamento (CE) nº 1255/1999 [del Consejo, de 17 de mayo de
         1999, por el que se establece la organización común de mercados en el sector de la leche y de los productos lácteos (DO L 160,
         p. 48)];
      
      –        las superficies a las que se aplique el régimen de apoyo fijado para los productores de determinados cultivos herbáceos, utilizadas
         para el régimen de ayuda a los forrajes desecados u objeto de un programa nacional o comunitario de retirada de tierras.
      
      La superficie forrajera incluirá las superficies utilizadas en común y las que estén dedicadas a un cultivo mixto.
      3.      La Comisión adoptará las normas de desarrollo del presente artículo de conformidad con el procedimiento establecido en el
         artículo 43. Concretamente, dichas disposiciones consistirán en:
      
      –      las relativas a las superficies utilizadas en común y a las superficies dedicadas a un cultivo mixto,
      –      las que permitan evitar la aplicación incorrecta de la carga ganadera.»
      16      El artículo 12, apartado 1, del Reglamento nº 1254/1999 fue modificado por el Reglamento (CE) nº 1512/2001 del Consejo, de
         23 de julio de 2001 (DO L 201, p. 1), mediante la adición, tras la primera frase de esta disposición, de la siguiente frase:
      
      «La carga ganadera será de 1,9 UGM por hectárea el 1 de enero de 2002 y de 1,8 UGM por hectárea el 1 de enero de 2003.»
      17      El artículo 13 del Reglamento nº 1254/1999, titulado «Pago por extensificación», establece en su apartado 1:
      
      «Los productores que reciban la prima especial, la prima por vaca nodriza, o ambas, podrán acceder a un pago por extensificación.»
      18      El artículo 45 del Reglamento nº 1254/1999 dispone que el Reglamento (CE) nº 1258/1999 del Consejo, de 17 de mayo de 1999,
         sobre la financiación de la política agrícola común (DO L 160, p. 103), y las disposiciones adoptadas para desarrollar este
         último Reglamento se aplicarán a los productos contemplados en el artículo 1 del Reglamento nº 1254/1999.
      
       Reglamento nº 1258/1999
      19      Conforme a al artículo 1 del Reglamento nº 1258/1999, El Fondo Europeo de Orientación y de Garantía Agrícola (FEOGA) comprende
         una sección «Garantía», que financia en particular las intervenciones destinadas a la regularización de los mercados agrícolas.
      
      20      El artículo 8, apartado 1, de este Reglamento dispone:
      
      «Los Estados miembros adoptarán, de conformidad con las disposiciones legales, reglamentarias y administrativas nacionales,
         las medidas necesarias para:
      
      a)      asegurarse de la realidad y de la regularidad de las operaciones financiadas por el [FEOGA],
      b)      prevenir y tratar las irregularidades,
      c)      recuperar las sumas perdidas como consecuencia de irregularidades o de negligencias.
      Los Estados miembros informarán a la Comisión acerca de las medidas adoptadas con tal fin, y en particular del estado de los
         procedimientos administrativos y judiciales.»
      
       Reglamento (CE) nº 1259/1999
      21      El Reglamento (CE) nº 1259/1999 del Consejo, de 17 de mayo de 1999, por el que se establecen las disposiciones comunes aplicables
         a los regímenes de ayuda directa en el marco de la política agrícola común (DO L 160, p. 113), se aplica, conforme a su artículo
         1, a los pagos concedidos directamente a los agricultores con arreglo a los regímenes de ayuda de la política agrícola común
         (en lo sucesivo, «PAC») y financiados total o parcialmente por la sección de Garantía del FEOGA, excepto los contemplados
         en el Reglamento (CE) nº 1257/1999 del Consejo, de 17 de mayo de 1999, sobre la ayuda al desarrollo rural a cargo del Fondo
         Europeo de Orientación y de Garantía Agrícola (FEOGA) y por el que se modifican y derogan determinados Reglamentos (DO L 160,
         p. 80).
      
      22      A tenor del artículo 7 del Reglamento nº 1259/1999, sin perjuicio de cualquier posible disposición específica aplicable a
         regímenes concretos de ayuda, no se efectuará pago alguno en favor de aquellos beneficiarios de los que se demuestre que hayan
         creado artificialmente las condiciones necesarias para obtener dichos pagos con el fin de obtener ventajas no conformes a
         los objetivos del régimen de ayudas en cuestión.
      
       Reglamento (CE) nº 2419/2001
      23      El artículo 4 del Reglamento (CE) nº 2419/2001 de la Comisión, de 11 de diciembre de 2001, por el que se establecen disposiciones
         de aplicación del sistema integrado de gestión y control de determinados regímenes de ayudas comunitarios introducido por
         el Reglamento (CEE) nº 3508/92 del Consejo (DO L 327, p. 11, y corrección de errores DO 2002, L 7, p. 48 y L 119, p. 4), titulado
         «Identificación y dimensiones mínimas de las parcelas», establece en su apartado 1:
      
      «El nivel de aplicación del sistema de identificación a que se refiere el artículo 4 del Reglamento (CEE) nº 3508/92 será
         la parcela agrícola. Los Estados miembros podrán disponer que se emplee una unidad distinta, como, por ejemplo, la parcela
         catastral o el islote de cultivo. En tal caso, velarán por que las parcelas agrícolas estén identificadas con toda fiabilidad,
         y exigirán, en particular, que las solicitudes de ayuda por superficie vayan acompañadas de los datos o documentos especificados
         por las autoridades competentes con el fin de localizar y medir cada parcela agrícola.»
      
      24      El artículo 5, apartado 1, del Reglamento nº 2419/2001 dispone:
      
      «A efectos del presente Reglamento:
      […]
      b)      cuando las superficies forrajeras sean objeto de un aprovechamiento común, las autoridades competentes procederán a su asignación
         teórica entre los productores interesados de forma proporcional a su utilización o derecho de utilización de estas superficies;
      
      c)      todas las superficies forrajeras deberán estar disponibles para la cría de animales durante un período mínimo de siete meses
         a partir de una fecha que deberá determinar el Estado miembro y estar comprendida entre el 1 de enero y el 31 de marzo.»
      
      25      El artículo 10 del Reglamento nº 2419/2001, titulado «Requisitos aplicables a las solicitudes de ayuda por ganado», es del
         siguiente tenor:
      
      «1.      Las solicitudes de ayuda por ganado incluirán toda la información necesaria para determinar la existencia del derecho a la
         ayuda reclamada y, en particular:
      
      a)      la identidad del productor;
      b)      una referencia a la solicitud de ayuda por superficie, si ésta ha sido ya presentada;
      c)      el número de animales de cada especie respecto de los que se solicita ayuda y, en el caso de los bovinos, el código de identificación
         de los animales;
      
      d)      cuando así proceda, el compromiso del productor a mantener en su explotación durante el período de retención los animales
         contemplados en la letra c), así como a disponer de información sobre el lugar o los lugares donde se efectuará dicha retención,
         con indicación del período o períodos en cuestión;
      
      e)      cuando así proceda, el límite individual o el nivel máximo individual para los animales de que se trate;
      […]
      g)      una declaración del productor en la que afirme tener conocimiento de las condiciones para la concesión de las ayudas en cuestión.
      Cuando, durante el período de retención, se traslade a los animales a otro lugar, el agricultor deberá comunicar ese extremo
         por escrito y con antelación a la autoridad competente.
      
      2.      Los Estados miembros garantizarán a todos los poseedores de animales el derecho a obtener de la autoridad competente, sin
         limitaciones, a intervalos razonables y sin demoras excesivas, información sobre los datos que sobre él y sus animales consten
         en la base de datos informatizada. Al presentar sus solicitudes de ayuda, los productores declararán que esos datos son correctos
         y están completos o bien rectificar los datos incorrectos y añadir los faltantes.
      
      [...]»
      26      Conforme al artículo 15 del Reglamento nº 2419/2001, los controles administrativos y sobre el terreno se efectuarán de una
         forma que garantice la comprobación eficaz del cumplimiento de las condiciones de concesión de las ayudas.
      
      27      El artículo 22 de este Reglamento, titulado «Determinación de las superficies», dispone:
      
      «1.      La determinación de la superficie de las parcelas agrícolas se efectuará por cualquier técnica de medición apropiada definida
         por la autoridad competente que garantice una precisión al menos equivalente a la exigida para las mediciones oficiales con
         arreglo a las disposiciones nacionales. [...]
      
      2.      Podrá tenerse en cuenta la superficie total de una parcela agrícola a condición de que se utilice en su totalidad según las
         normas consuetudinarias del Estado miembro o la región de que se trate. En los demás casos, se tendrá en cuenta la superficie
         realmente utilizada.
      
      [...]
      3.      Se empleará todo medio adecuado para comprobar la subvencionabilidad de las parcelas agrícolas. Con ese mismo fin, se solicitarán
         pruebas adicionales cuando resulte necesario.»
      
      28      El artículo 53, apartado 1, del Reglamento nº 2419/2001 derogó el Reglamento nº 3887/92, si bien especificó que éste continuaría
         aplicándose a las solicitudes de ayuda relativas a las campañas de comercialización o los períodos de primas que comenzasen
         antes del 1 de enero de 2002.
      
      29      Conforme al artículo 54, apartado 2, del Reglamento nº 2419/2001, éste es aplicable a las solicitudes de ayuda relativas a
         las campañas de comercialización o los períodos de prima que comiencen a partir del 1 de enero de 2002.
      
       Reglamento (CE) nº 1782/2003
      30      El artículo 153, apartado 1, del Reglamento (CE) nº 1782/2003 del Consejo, de 29 de septiembre de 2003, por el que se establecen
         disposiciones comunes aplicables a los regímenes de ayuda directa en el marco de la política agrícola común y se instauran
         determinados regímenes de ayuda a los agricultores y por el que se modifican los Reglamentos (CEE) nº 2019/93, (CE) nº 1452/2001,
         (CE) nº 1453/2001, (CE) nº 1454/2001, (CE) nº 1868/94, (CE) nº 1251/1999, (CE) nº 1254/1999, (CE) nº 1673/2000, (CEE) nº 2358/71
         y (CE) nº 2529/2001 (DO L 270, p. 1, y corrección de errores DO 2004, L 94, p. 70), derogó el Reglamento nº 3508/92, si bien
         especificó que éste seguiría aplicándose a las solicitudes de pagos directos respecto a los años naturales anteriores a 2005.
      
      31      El Reglamento nº 1782/2003 derogó igualmente, con efectos a partir del 1 de enero de 2005, determinadas disposiciones del
         Reglamento nº 1254/1999.
      
       Normativa nacional
      32      El Decreto del Presidente de la República nº 503, de 1 de diciembre de 1999, relativo al establecimiento de la Carta del agricultor
         y del pescador, y del registro de las explotaciones agrícolas (GURI nº 305, de 30 de diciembre de 1999; en lo sucesivo, «Decreto
         nº 503/1999»), regula los datos contenidos en el registro de las explotaciones agrícolas y en el expediente de la explotación
         o del productor.
      
      33      Conforme al artículo 3, apartado 1, letra f), de este Decreto, la información contenida en dicho registro debe incluir en
         concreto, para cada explotación, la superficie, el título de ocupación y las referencias catastrales, si existen, de los inmuebles,
         incluidos los datos aerofotogramétricos, cartográficos y de teledetección que posea la Administración.
      
      34      Según la resolución de remisión, la normativa nacional pertinente, es decir, el Decreto nº 503/1999 y los Decretos del Ministro
         de Política Agraria y Forestal de 4 de abril de 2000, 10 de agosto de 2001 y 17 de abril de 2003, dispone, en lo que atañe
         a las obligaciones relativas al expediente del productor, que, cuando el título para la utilización de las superficies de
         la explotación no sea un título de propiedad, el solicitante de las ayudas deberá adjuntar a su solicitud los documentos justificativos
         de esta utilización.
      
      35      La Agenzia Veneta per i Pagamenti in Agricultura – AVEPA (en lo sucesivo, «AVEPA»), organismo pagador para la región del Véneto,
         pone de manifiesto la aplicación del Decreto nº 503/1999 mediante una serie de circulares adoptadas por la Agenzia per le
         Erogazioni in Agricultura, entre las que se encuentra la circular nº 35 de 24 de abril de 2001, que establece lo siguiente:
      
      «B)      Requisitos específicos de las solicitudes [en relación con la PAC; en lo sucesivo, “solicitudes PAC”] relativas a los cultivos
         herbáceos:
      
      Con objeto de mejorar la gestión en lo que atañe a la fase de presentación de la solicitud PAC respecto a los cultivos herbáceos,
         se insta al productor interesado a aportar una copia de las certificaciones catastrales actualizadas relativas a todos los
         terrenos indicados en la solicitud.
      
      Cuando el productor que presente la solicitud sea una persona distinta del propietario designado en las certificaciones catastrales
         mencionadas en el párrafo primero, deberá justificar la existencia del título de explotación de los terrenos (por ejemplo,
         en el caso de un arrendamiento, de un comodato, de un usufructo, de una enfiteusis, etc.) de que se trate, presentando una
         copia auténtica del título válidamente registrado conforme a la normativa vigente.
      
      […] En el supuesto de que el productor que presente la solicitud no pueda aportar la documentación relativa a dichos títulos
         de explotación y/o en el caso de un contrato verbal, dicho productor estará obligado a [certificar él mismo] la existencia
         de la relación contractual sobre la que se basa la referida solicitud y a comprometerse a respetar las obligaciones derivadas
         de la Ley nº 448 de 23 de diciembre de 1998; [esta certificación personal] deberá acreditar que el productor es el explotador
         legítimo de los terrenos y deberá contener los datos registrales del propietario, la fecha de comienzo y término del contrato,
         mencionando bajo su propia responsabilidad el título de explotación y los motivos por los que es preciso recurrir a [dicha
         certificación].»
      
       Antecedentes del litigio y cuestión prejudicial
      36      A raíz de unas investigaciones iniciadas en 2004 a instancias de la Procura della Repubblica di Treviso, el Sr. Ponte y otros
         se hallan imputados ante el Tribunale di Treviso (Tribunal de Treviso), con arreglo a las disposiciones pertinentes del Código
         Penal italiano, por asociación para delinquir, así como por estafa agravada y continuada en perjuicio de la Comunidad Europea.
         La acusación les imputa haber percibido indebidamente, en los años 2000 a 2004, ayudas financieras comunitarias correspondientes
         a las primas especiales por bovinos machos y pagos por extensificación previstos, respectivamente, en el artículo 4, apartado
         1, y en artículo 13 del Reglamento nº 1254/1999.
      
      37      De la resolución de remisión se desprende que la acusación considera que los imputados recurrieron a artificios o actos fraudulentos
         para inducir a error a las autoridades nacionales competentes con objeto de obtener un beneficio indebido para sí mismos o
         para terceros. Las imputaciones se basan en la tesis de que se percibieron indebidamente primas especiales por bovinos machos
         y pagos por extensificación mediante el procedimiento de adjuntar a las solicitudes de ayudas unos contratos de comodato relativos
         a las superficies forrajeras afectadas a las explotaciones de los solicitantes de las ayudas, redactados sin que lo supieran
         los propietarios de los terrenos en cuestión.
      
      38      Según el órgano jurisdiccional remitente, la normativa nacional aplicable dispone que el solicitante de la ayuda debe adjuntar
         a su solicitud los documentos que demuestren el título justificativo de la explotación de las superficies que constituyen
         la capacidad forrajera de su explotación agrícola. Cuando el solicitante de la ayuda no es propietario de los terrenos a los
         que se refiere su solicitud, debe adjuntar a la solicitud los documentos que justifiquen su utilización. Según este órgano
         jurisdiccional, la normativa nacional aplicable debe interpretarse en el sentido de que el solicitante de la ayuda debe presentar
         un título válido que justifique la explotación de dichos terrenos y que, contrariamente a lo que sostienen los imputados,
         no basta con que utilice efectivamente superficies forrajeras, con independencia de las modalidades según las cuales las posea
         o explote.
      
      39      Ante el órgano jurisdiccional remitente, los acusados alegaron que, en determinados Estados miembros, la concesión de ayudas
         financieras comunitarias como las examinadas en el asunto principal sólo está supeditada al requisito de la disponibilidad
         y utilización efectivas de superficies forrajeras apropiadas, sin tener en cuenta el título jurídico que justifique el disfrute
         de los terrenos afectados.
      
      40      El órgano jurisdiccional remitente se pregunta si, en relación con los requisitos para la concesión de ayudas financieras
         comunitarias como las controvertidas en el asunto principal, el Reglamento nº 1254/1999 ha establecido requisitos estrictos,
         que no permiten excepciones por parte de los Estados miembros, o bien ha creado un marco general de referencia, dejando al
         cuidado de las autoridades nacionales competentes la necesaria aplicación y la regulación de los detalles.
      
      41      Por considerar que la interpretación del Reglamento nº 1254/1999, en particular en lo que atañe al concepto de superficie
         forrajera disponible que figura en el artículo 12 de éste, reviste una gran importancia para la resolución del litigio de
         que conoce, el Tribunale di Treviso decidió suspender el procedimiento y plantear al Tribunal de Justicia la siguiente cuestión
         prejudicial:
      
      «[¿]Cuáles son los requisitos necesarios para la concesión de las primas por bovinos machos y de los pagos por extensificación[?]
         En particular, [¿]es suficiente el requisito de utilización de superficies forrajeras, con independencia de la existencia
         de un título jurídico válido que la legitime[?]»
      
      42      Considerando que la cuestión requiere una respuesta urgente del Tribunal de Justicia, teniendo en cuenta que el procedimiento
         penal contra los acusados se halla pendiente desde el año 2004 y que, entretanto, la autoridad nacional competente ha suspendido
         la concesión de todas las ayudas comunitarias en beneficio de éstos, el órgano jurisdiccional remitente solicitó al Tribunal
         de Justicia que la presente remisión prejudicial se tramitase mediante el procedimiento de urgencia, conforme al artículo
         104 ter del Reglamento de Procedimiento del Tribunal de Justicia.
      
      43      La Sala Tercera del Tribunal de Justicia desestimó esta petición mediante decisión de 21 de agosto de 2008, debido a que la
         petición de decisión prejudicial no afecta a un ámbito al que se aplique el procedimiento de urgencia previsto en los artículos
         23 bis del Estatuto del Tribunal de Justicia y 104 ter del Reglamento de Procedimiento, y a que, en cualquier caso, no presenta la urgencia necesaria para la aplicación de dicho
         procedimiento.
      
      44      El órgano jurisdiccional remitente solicitó al Tribunal de Justicia, con carácter subsidiario y por las mismas razones, que
         la presente remisión prejudicial se tramitara mediante el procedimiento acelerado, conforme al artículo 104 bis, párrafo primero, del Reglamento de Procedimiento del Tribunal de Justicia.
      
      45      El Presidente del Tribunal de Justicia denegó esta solicitud mediante auto de 29 de septiembre de 2008, por cuanto no concurrían
         los requisitos previstos en el citado artículo 104 bis, párrafo primero.
      
       Sobre la cuestión prejudicial
      46      Mediante su cuestión, el órgano jurisdiccional remitente pregunta, en esencia, si las disposiciones pertinentes de la normativa
         comunitaria relativa a las solicitudes de ayudas por ganado, y en concreto el Reglamento nº 1254/1999, exigen que a una solicitud
         de primas especiales por bovinos machos o de pagos por extensificación se adjunte un título jurídico válido que justifique
         el derecho del solicitante de la ayuda a utilizar las superficies forrajeras objeto de la solicitud.
      
      47      Con carácter preliminar, es preciso señalar que los antecedentes del litigio principal son muy discutidos, tal como pusieron
         de manifiesto los debates durante la vista ante el Tribunal de Justicia. Estas discusiones se refieren en particular a la
         cuestión de si los acusados, o algunos de ellos, falsificaron contratos de comodato y los presentaron con la finalidad de
         obtener primas comunitarias y si la mayoría de los terrenos a que se refieren las solicitudes de ayudas controvertidas en
         el asunto principal pueden ser calificadas de superficies forrajeras disponibles en el sentido del Reglamento nº 1254/1999.
      
      48      No obstante, en virtud del artículo 234 CE, basado en una clara separación de funciones entre los órganos jurisdiccionales
         nacionales y el Tribunal de Justicia, éste únicamente está habilitado para pronunciarse sobre la interpretación o la validez
         de una norma comunitaria a partir de los hechos que le proporcione el órgano jurisdiccional nacional (véase en particular,
         en este sentido, la sentencia de 19 de febrero de 2009, Schwarz, C‑321/07, Rec. p. I‑1113, apartado 49).
      
      49      Por tanto, corresponde al órgano jurisdiccional nacional establecer los hechos que originaron el litigio y deducir las consecuencias
         de éstos para la decisión que debe dictar (véase, en particular, la sentencia de 16 de septiembre de 1999, WWF y otros, C‑435/97,
         Rec. p. I‑5613, apartado 32).
      
      50      También discuten los acusados la pertinencia de los Decretos presentados por el órgano jurisdiccional remitente como la normativa
         nacional aplicable, citados en el apartado 34 de la presente sentencia, y de las circulares a las que se refiere la AVEPA,
         mencionadas en el apartado 35 de esta misma sentencia, que, en su opinión, no eran aplicables en la época de los hechos o
         sólo tenían un valor administrativo y no jurídico.
      
      51      Sin embargo, en el marco de una remisión prejudicial, incumbe al juez nacional definir el contexto fáctico y el régimen normativo
         del litigio principal (véase el auto de 28 de junio de 2000, Laguillaumie, C‑116/00, Rec. p. I‑4979, apartado 23). No corresponde
         al Tribunal de Justicia identificar las disposiciones del Derecho nacional pertinentes a los efectos de dicho litigio, pronunciarse
         sobre la interpretación de estas disposiciones ni apreciar si es correcta la interpretación que de ellas hace el órgano jurisdiccional
         remitente (véase, en este sentido, la sentencia de 23 de abril de 2009, Angelidaki y otros, C‑378/07 a C‑380/07, Rec. p. I‑3071,
         apartado 48).
      
      52      El litigio principal versa en particular sobre la interpretación de la normativa comunitaria relativa a las solicitudes de
         ayudas por ganado, los requisitos establecidos por dicha normativa para la concesión de las primas especiales por bovinos
         machos y de los pagos por extensificación, que se prevén en los artículos 4 y 13 del Reglamento nº 1254/1999, y la manera
         en que las autoridades nacionales competentes de que se trata aplican la normativa comunitaria.
      
      53      Los acusados alegan que interpretar la normativa comunitaria pertinente de tal manera que sólo pueda practicarse la cría en
         superficies forrajeras que pertenezcan al productor o respecto de las cuales éste pueda acreditar un título preciso de disfrute
         sería contrario al espíritu de esta normativa, que se refiere únicamente a las superficies que el productor utiliza o de las
         que tiene el disfrute, independientemente de toda cuestión relativa al título en virtud del cual se ejercen esa utilización
         o ese disfrute. Según los acusados, la intención del legislador comunitario de subordinar los pagos a la mera utilización,
         o a la disponibilidad, de las superficies forrajeras se desprende, en particular, de los artículos 3, 12 y 17 del Reglamento
         nº 1254/1999, del artículo 1, apartado 4, del Reglamento nº 3508/92 y de los artículos 5, 6 y 22 del Reglamento nº 2419/2001.
      
      54      A su entender, la normativa comunitaria relativa a las modalidades de concesión de las primas especiales por bovinos machos
         y de los pagos por extensificación no contienen ninguna referencia al título de ocupación de las superficies forrajeras. Consideran
         que sólo cuenta la utilización efectiva de los terrenos afectados al pasto. En su opinión, el Reglamento nº 1254/1999 establece
         una serie de requisitos estrictos destinados a garantizar que el ganadero críe en su explotación un número de bovinos suficiente
         para poder beneficiarse de la prima. El elemento esencial es la existencia de las cabezas de ganado declaradas.
      
      55      Por el contrario, la AVEPA, así como los Gobiernos italiano y helénico, estiman que una normativa nacional que exige al solicitante
         de ayuda presentar un título jurídico válido que acredite que dispone de la superficie a que se refiere su solicitud de prima
         especial por bovinos machos y de pago por extensificación no es contraria a la normativa comunitaria en la materia. Entienden
         que corresponde a los Estados miembros, en el marco del SIGC, adoptar las medidas de vigilancia y las modalidades de control
         para procurar eficazmente el cumplimiento de las disposiciones en materia de ayudas comunitarias y establecer disposiciones
         tendentes a prevenir y sancionar eficazmente las irregularidades y los fraudes.
      
      56      La AVEPA y el Gobierno italiano sostienen en particular que imponer la presentación de un título jurídico válido permite el
         control de la concordancia de los datos proporcionados en las solicitudes de ayudas, contribuye a evitar una doble contabilización
         de la capacidad forrajera de la superficie de que se trate e impide que los ganaderos puedan aprovecharse abusivamente de
         los terrenos de terceros con la finalidad manifiesta de soslayar la normativa en materia de ayudas.
      
      57      Como acertadamente señala la Comisión, es preciso examinar si la normativa comunitaria, en particular el Reglamento nº 1254/1999,
         establece, como requisito necesario para acceder a las primas especiales por bovinos machos y a los pagos por extensificación,
         una obligación relativa a la presentación de un título jurídico válido respecto a la utilización de las superficies forrajeras
         objeto de la solicitud de ayudas y, en caso negativo, si la normativa comunitaria se opone a que los Estados miembros establezcan
         tal obligación en su normativa nacional.
      
      58      Según reiterada jurisprudencia, para la interpretación de una disposición de Derecho comunitario procede tener en cuenta no
         sólo el tenor de ésta, sino también su contexto y los objetivos que pretende alcanzar la normativa de que forma parte (sentencias
         de 1 de marzo de 2007, Schouten, C‑34/05, Rec. p. I‑1687, apartado 25, y de 24 de mayo de 2007, Maatschap Schonewille-Prins,
         C‑45/05, Rec. p. I‑3997, apartado 30).
      
      59      Por lo que respecta, en primer lugar, al tenor de las disposiciones comunitarias de que se trata, el artículo 3, letra b),
         del Reglamento nº 1254/1999 define la explotación como el conjunto de las unidades de producción administradas por el productor
         y situadas en el territorio de un solo Estado miembro.
      
      60      El artículo 12, apartado 1, de este Reglamento establece que el número total de animales que pueden acogerse a la prima especial
         prevista en el artículo 4, apartado 1, de éste está limitado mediante la aplicación de una carga ganadera por explotación
         que a lo largo de los años de que se trata en el asunto principal ha variado entre 2 y 1,8 UGM por hectárea y año civil de
         referencia.
      
      61      Según se desprende del artículo 12, apartado 2, letras a) y b), de dicho Reglamento, esta carga ganadera corresponde a una
         fracción cuyo numerador es el número de animales para los que se han presentado solicitudes de primas y cuyo denominador es
         la superficie forrajera de la explotación disponible durante todo el año civil para la cría de bovinos, ovinos o caprinos.
         Por consiguiente, cuanto mayor sea la superficie forrajera dedicada a la cría de bovinos durante el año, mayor es el número
         de animales para los que se puede solicitar la prima especial.
      
      62      Ni la definición de explotación que figura en el artículo 3, letra b), del Reglamento nº 1254/1999 ni la referencia a «la
         superficie de la explotación disponible» que figura en el artículo 12, apartado 2, letra b), de este Reglamento permiten deducir
         que, al presentar su solicitud de ayudas, un productor deba, en virtud de dicho Reglamento y para poder beneficiarse de las
         primas de que se trata, adjuntar un documento jurídico válido que, o bien demuestre que él mismo es propietario de la superficie
         tomada en consideración, o bien justifique su derecho a utilizar dicha superficie en virtud de otro título.
      
      63      Tal como aduce la Comisión, estas disposiciones no excluyen que la mera utilización efectiva de una superficie forrajera durante
         todo el año civil de referencia pueda constituir la disponibilidad de esta superficie en el sentido del Reglamento nº 1254/1999.
      
      64      Tanto del artículo 12, apartado 2, párrafo primero, del Reglamento nº 1254/1999 como del artículo 2, apartado 1, letra b),
         del Reglamento nº 3887/92 se desprende que las superficies forrajeras objeto de una solicitud de ayudas pueden ser utilizadas
         en común. Conforme al artículo 5, apartado 1, letra b), del Reglamento nº 2419/2001, que se aplica a las solicitudes de ayudas
         relativas a las campañas de comercialización o los períodos de prima que comiencen a partir del 1 de enero de 2002, cuando
         las superficies forrajeras sean objeto de un aprovechamiento común, las autoridades competentes procederán a su asignación
         teórica entre los productores interesados de forma proporcional a su utilización o derecho de utilización de estas superficies.
      
      65      Por su parte, el artículo 22 del Reglamento nº 2419/2001, titulado «Determinación de las superficies», establece que la determinación
         de la superficie de las parcelas agrícolas se efectuará por cualquier técnica de medición apropiada y que, si no se tiene
         en cuenta la superficie total de una parcela agrícola debido a que ésta no se utiliza en su totalidad, se tendrá en cuenta
         la superficie realmente utilizada.
      
      66      De las disposiciones que acaban de mencionarse se desprende que la concesión de las primas de que se trata se determina en
         función, por un lado, de las superficies forrajeras efectivamente utilizadas y, por otro, del número de animales mantenidos
         en tales superficies durante el año civil en cuestión, y no en función de la presentación de un título jurídico válido que
         justifique la utilización de dichas superficies.
      
      67      A continuación, por lo que respecta a los objetivos perseguidos por el Reglamento nº 1254/1999, de sus considerandos cuarto
         y decimotercero se desprende que uno de ellos es limitar la tendencia a la intensificación de la producción de carne de vacuno,
         al poseer los productores un número creciente sin limitación de bovinos en su explotación sin que la superficie aumente y,
         por consiguiente, baste para la alimentación de dichos animales (sentencia Schouten, antes citada, apartado 28).
      
      68      Por tanto, la carga ganadera establecida en el artículo 12 de dicho Reglamento tiene como finalidad conceder una prima únicamente
         por aquellos animales mantenidos en una explotación cuya superficie contribuya suficientemente a alimentarlos. Tal como alega
         acertadamente la Comisión, el cálculo de la carga ganadera sobre la base de la superficie forrajera disponible tiene por objeto
         la capacidad forrajera efectiva de la explotación y el control de la utilización efectiva de esta capacidad, y no la capacidad
         forrajera formal o legalmente disponible, pero no efectivamente utilizada, de esta superficie.
      
      69      Tal como sostienen los acusados, la consecución de este objetivo del Reglamento nº 1254/1999 no exige, como requisito previo
         para la concesión de las primas de que se trata, la presentación de un título jurídico válido que justifique la utilización
         de las superficies forrajeras objeto de la solicitud de ayudas, pues, a este respecto, es suficiente la prueba de la utilización
         efectiva de dichas superficies.
      
      70      De lo anterior se desprende que el artículo 12 del Reglamento nº 1254/1999 no supedita la admisibilidad de una solicitud de
         ayudas a la presentación de un título jurídico válido que justifique el derecho del solicitante a utilizar las superficies
         forrajeras objeto de tal solicitud. Las disposiciones pertinentes del Reglamento nº 1254/1999, el contexto en el que se encuadran
         y los objetivos que dicho Reglamento persigue indican que lo que constituye un requisito para poder optar a la concesión de
         las primas de que se trata es la utilización efectiva de la superficie forrajera.
      
      71      No obstante, aun cuando la normativa comunitaria no establezca tal requisito, es preciso examinar, tal como se desprende del
         apartado 57 de la presente sentencia, si esta normativa se opone a que los Estados miembros impongan en su normativa nacional
         una obligación de presentar un título jurídico válido que justifique el derecho del solicitante de la ayuda a utilizar las
         superficies forrajeras objeto de su solicitud.
      
      72      A este respecto, es preciso examinar la naturaleza y los objetivos del SIGC establecido por la normativa comunitaria relativa
         a los regímenes de ayudas comunitarias y determinar cuál es el margen de apreciación conferido a los Estados miembros en cuanto
         al control del cumplimiento de los requisitos previstos para la concesión de las ayudas en el marco del SIGC.
      
      73      Conforme a los artículos 1 y 2 del Reglamento nº 3508/92, incumbe a cada Estado miembro crear un SIGC, incluyendo una base
         de datos informática, un sistema de identificación de las parcelas agrícolas, un sistema de identificación y registro de los
         animales, las solicitudes de ayudas y un sistema integrado de control.
      
      74      Conforme a los considerandos séptimo y noveno del Reglamento nº 3887/92, el SIGC tiene por objetivo controlar eficazmente
         el cumplimiento de las disposiciones en materia de ayudas comunitarias y establecer disposiciones tendentes a prevenir y sancionar
         eficazmente las irregularidades y los fraudes (véanse, en este sentido, las sentencias de 17 de julio de 1997, Nacional Farmers’
         Union y otros, C‑354/95, Rec. p. I‑4559, apartado 51; de 16 de mayo de 2002, Schilling y Nehring, C‑63/00, Rec. p. I‑4483,
         apartado 25, y de 1 de julio de 2004, Germen, C‑295/02, Rec. p. I‑6369, apartado 41).
      
      75      Se desprende claramente de la normativa comunitaria relativa al SIGC, a la protección de los intereses financieros de las
         Comunidades y a la financiación de la PAC, que a los Estados miembros les corresponde la tarea de adoptar las medidas idóneas
         para garantizar la correcta ejecución del SIGC y están obligados, en particular, a tomar las medidas necesarias para cerciorarse
         de que las operaciones financiadas por las Comunidades en general, y por el FEOGA en particular, se ejecutan realmente y de
         manera correcta, así como para prevenir y hacer frente a las irregularidades.
      
      76      Se desprende asimismo de un examen de las disposiciones pertinentes de la normativa comunitaria relativa a los regímenes de
         ayudas comunitarias y al SIGC que los Estados miembros disponen de un margen de apreciación en la aplicación de dichos regímenes
         y en la elección de las medidas nacionales que estiman necesarias para prevenir y sancionar eficazmente las irregularidades
         y los fraudes.
      
      77      Así, el artículo 6, apartado 1, del Reglamento nº 3508/92 establece que, poder acogerse a los regímenes de ayudas comunitarios
         sujetos a las disposiciones de dicho Reglamento, cada titular de explotación debe presentar, por cada año, una solicitud de
         ayuda «superficies» que indique las parcelas agrícolas, incluidas las superficies forrajeras, y, en su caso, «cualquier otra
         información necesaria, bien prevista en los reglamentos relativos a [dichos] regímenes [de ayudas] comunitarios, bien prevista
         por el Estado miembro de que se trate».
      
      78      Igualmente, el artículo 4, apartado 1, del Reglamento nº 3887/92 dispone que las solicitudes de ayuda «superficies» incluirán
         toda la información necesaria y, en particular, los datos que permitan identificar todas las parcelas agrícolas de la explotación,
         su superficie, localización y utilización.
      
      79      El margen de apreciación del que gozan los Estados miembros en lo que atañe al control de las solicitudes de ayudas resulta
         igualmente del Reglamento nº 2419/2001. Del cuadragésimo octavo considerando de dicho Reglamento se desprende que los Estados
         miembros deben adoptar todas las medidas adicionales necesarias para garantizar la adecuada aplicación de éste. A tenor de
         su artículo 4, los Estados miembros velarán por que las parcelas agrícolas estén identificadas con toda fiabilidad, y exigirán,
         en particular, que las solicitudes de ayuda por superficie vayan acompañadas de los datos o documentos especificados por las
         autoridades competentes con el fin de localizar y medir cada parcela. Conforme al artículo 22, apartado 3, del mismo Reglamento,
         se empleará todo medio adecuado para comprobar la subvencionabilidad de las parcelas agrícolas y, con ese mismo fin, pueden
         solicitarse pruebas adicionales cuando resulte necesario.
      
      80      Por otra parte, el artículo 7 del Reglamento nº 1259/1999 dispone que no se efectuará pago alguno con arreglo a los regímenes
         de ayudas contemplados en este Reglamento, en favor de aquellos beneficiarios de los que se demuestre que hayan creado artificialmente
         las condiciones necesarias para obtener dichos pagos con el fin de obtener ventajas no conformes a los objetivos del régimen
         de ayudas en cuestión.
      
      81      Además, las medidas citadas en el apartado 75 de la presente sentencia, que los Estados miembros deben adoptar para asegurarse
         de la realidad y de la regularidad de las operaciones financiadas por la Comunidades, como se desprende del artículo 8, apartado
         1, del Reglamento nº 2988/95 y del artículo 8, apartado 1, del Reglamento nº 1258/1999, deben adoptarse conforme a las disposiciones
         legislativas, reglamentarias y administrativas nacionales.
      
      82      Del mencionado conjunto de disposiciones de la normativa comunitaria relativa a los regímenes de ayudas y a las normas de
         desarrollo del SIGC se desprende claramente que los Estados miembros disponen de un margen de apreciación en lo que atañe
         a los documentos acreditativos y a las pruebas que procede exigir a un solicitante de ayudas respecto a las superficies forrajeras
         objeto de su solicitud. Habida cuenta de este margen de apreciación, los Estados miembros pueden introducir precisiones en
         cuanto a las pruebas que han de proporcionarse en apoyo de una solicitud de ayudas remitiéndose, en particular, a las prácticas
         habituales en su territorio en el ámbito de la agricultura relativas al disfrute y a la utilización de las superficies forrajeras,
         así como a los títulos que han de presentarse respecto a esta utilización.
      
      83      No obstante, debe recordare que este margen de apreciación está sujeto a determinados límites.
      
      84      Así, tal como resulta del decimoquinto considerando del Reglamento nº 1254/1999, los Estados miembros están obligados a utilizar
         su poder discrecional exclusivamente sobre la base de criterios objetivos, prestando plena consideración al concepto de trato
         equitativo y evitando las distorsiones del mercado y de la competencia. Si bien la exigencia de presentar un título jurídico
         válido constituye, en principio, un criterio objetivo, corresponde al órgano jurisdiccional remitente comprobar si dicha exigencia
         se impone a todos los solicitantes de la ayuda en cuestión que se hallen en situaciones comparables.
      
      85      Asimismo, del artículo 8, apartados 1 y 2, del Reglamento nº 2988/95 se desprende que las medidas de control adoptadas por
         los Estados miembros para garantizar la regularidad y la veracidad de las operaciones en las que se comprometan los intereses
         financieros de las Comunidades, como las operaciones financiadas por el FEOGA, deben adaptarse a las peculiaridades de cada
         uno de los sectores y ser proporcionales a los objetivos perseguidos.
      
      86      En consecuencia, el ejercicio por parte de los Estados miembros de su amplio margen de apreciación respecto a las pruebas
         que han de proporcionarse en apoyo de una solicitud de ayudas, en particular en cuanto a la posibilidad de obligar a un solicitante
         de ayudas a presentar un título jurídico válido que justifique su derecho a utilizar las superficies forrajeras objeto de
         su solicitud, debe respetar los objetivos perseguidos por la normativa comunitaria de que se trata y los principios generales
         del Derecho comunitario, en particular el principio de proporcionalidad.
      
      87      Tal como ha declarado el Tribunal de Justicia, este principio, que exige que los medios que aplica una disposición sean adecuados
         para conseguir el objetivo perseguido y no vallan más allá de lo necesario para alcanzarlo, debe ser respetado tanto por el
         legislador comunitario como por los legisladores y órganos jurisdiccionales nacionales que aplican el Derecho comunitario
         (véase, en este sentido, la sentencia de 17 de enero de 2008, Viamex Agrar Handel y ZVK, C‑37/06 y C‑58/06, Rec. p. I‑69,
         apartado 33). Por consiguiente, este principio debe ser respetado por las autoridades nacionales competentes en el marco de
         la aplicación de las disposiciones del Reglamento nº 1254/1999 y de las relativas al SIGC.
      
      88      Según se desprende del apartado 75 de la presente sentencia, la normativa comunitaria relativa al SIGC, a la protección de
         los intereses financieros de las Comunidades y a la financiación de la PAC, exige la adopción de medidas nacionales idóneas
         para garantizar la correcta ejecución del SIGC, así como la realidad y la regularidad de los regímenes de ayudas financiados
         por la Comunidad. Una normativa como la aplicable en el litigio principal, que, conforme a lo expuesto en el apartado 56 de
         la presente sentencia, se dirige principalmente a impedir que los ganaderos puedan aprovecharse abusivamente de los terrenos
         de terceros con la finalidad de soslayar la normativa comunitaria relativa a dichos regímenes, tiene la finalidad de respetar
         estos objetivos. El requisito derivado de tal normativa en cuanto a la presentación de un título jurídico válido parece respetar
         las exigencias del principio de proporcionalidad.
      
      89      No obstante, corresponde al órgano jurisdiccional remitente comprobar si se ha respetado dicho principio en las circunstancias
         del asunto principal.
      
      90      A la luz de cuanto precede, debe responderse a la cuestión planteada que la normativa comunitaria, y en particular el Reglamento
         nº 1254/1999, no supedita la admisibilidad de las solicitudes de primas especiales por bovinos machos y de pagos por extensificación
         a la presentación de un título jurídico válido que justifique el derecho del solicitante de las ayudas a utilizar las superficies
         forrajeras objeto de dicha solicitud. Sin embargo, la normativa comunitaria no se opone a que los Estados miembros impongan
         en su normativa nacional una obligación de presentar tal título, siempre que se respeten los objetivos perseguidos por la
         normativa comunitaria y los principios generales del Derecho comunitario, en particular el principio de proporcionalidad.
      
       Costas
      91      Dado que el procedimiento tiene, para las partes del litigio principal, el carácter de un incidente promovido ante el órgano
         jurisdiccional nacional, corresponde a éste resolver sobre las costas. Los gastos efectuados por quienes, no siendo partes
         del litigio principal, han presentado observaciones ante el Tribunal de Justicia no pueden ser objeto de reembolso.
      
      En virtud de todo lo expuesto, el Tribunal de Justicia (Sala Segunda) declara:
      La normativa comunitaria, y en particular el Reglamento (CE) nº 1254/1999 del Consejo, de 17 de mayo de 1999, por el que se
            establece la organización común de mercados en el sector de la carne de vacuno, no supedita la admisibilidad de las solicitudes
            de primas especiales por bovinos machos y de pagos por extensificación a la presentación de un título jurídico válido que
            justifique el derecho del solicitante de las ayudas a utilizar las superficies forrajeras objeto de dicha solicitud. Sin embargo,
            la normativa comunitaria no se opone a que los Estados miembros impongan en su normativa nacional una obligación de presentar
            tal título, siempre que se respeten los objetivos perseguidos por la normativa comunitaria y los principios generales del
            Derecho comunitario, en particular el principio de proporcionalidad.
      Firmas
      * Lengua de procedimiento: italiano.