CELEX: 62014CN0035
Language: es
Date: 2014-01-23 00:00:00
Title: Asunto C-35/14 P: Recurso de casación interpuesto el 23 de enero de 2014 por Enercon GmbH contra la sentencia del Tribunal General (Sala Cuarta) dictada el 12 de noviembre de 2013 en el asunto T-245/12, Gamesa Eólica, S.L./Oficina de Armonización del Mercado Interior (Marcas, Dibujos y Modelos) (OAMI)

7.4.2014   
            
            
               ES
            
            
               Diario Oficial de la Unión Europea
            
            
               C 102/18
            
         Recurso de casación interpuesto el 23 de enero de 2014 por Enercon GmbH contra la sentencia del Tribunal General (Sala Cuarta) dictada el 12 de noviembre de 2013 en el asunto T-245/12, Gamesa Eólica, S.L./Oficina de Armonización del Mercado Interior (Marcas, Dibujos y Modelos) (OAMI)
   (Asunto C-35/14 P)
   2014/C 102/24
   Lengua de procedimiento: inglés
   
      Partes
   
   
      Recurrente: Enercon GmbH (representantes: J. Eberhardt y R. Böhm, Rechtsanwälte)
   
      Otras partes en el procedimiento: Oficina de Armonización del Mercado Interior (Marcas, Dibujos y Modelos) y Gamesa Eólica, S.L.
   
      Pretensiones de la parte recurrente
   
   
               —
            
            
               Que se anule la sentencia dictada por el Tribunal General el 12 de noviembre de 2013 en el asunto T-245/12.
            
         
               —
            
            
               Que se condene en costas a la OAMI.
            
         
      Motivos y principales alegaciones
   
   La recurrente en casación solicita la anulación de la sentencia recurrida basándose en los siguientes motivos:
   
               1.
            
            
               Al no haber contestado al recurso en el procedimiento ante el Tribunal General, éste no le hizo partícipe del procedimiento y no le remitió una copia de la sentencia. Por lo tanto, según la recurrente en casación, el Tribunal General infringió el Reglamento de Procedimiento y vulneró su derecho de propiedad al negarle la tutela judicial efectiva.
            
         
               2.
            
            
               El Tribunal General erró al presuponer que la marca impugnada es una «marca de color per se» y no debería haber usado tal calificación como única base para afirmar la distintividad de la marca.