CELEX: 62004CC0353
Language: es
Date: 2006-02-23
Title: Conclusiones del Abogado General Léger presentadas el 23 de febrero de 2006. # Nowaco Germany GmbH contra Hauptzollamt Hamburg-Jonas. # Petición de decisión prejudicial: Bundesfinanzhof - Alemania. # Reglamentos (CEE) nos 1538/91 y 3665/87 - Código aduanero comunitario - Restituciones a la exportación - Requisitos para su concesión - Calidad sana, cabal y comercial - Régimen aduanero - Declaración de exportación - Control físico - Muestra - Número tolerado de unidades defectuosas - Calidad uniforme - Derechos y obligaciones del exportador y de la autoridad aduanera - Carne de aves de corral. # Asunto C-353/04.

CONCLUSIONES DEL ABOGADO GENERAL
      SR. PHILIPPE LÉGER
      presentadas el 23 de febrero de 2006 1(1)
      
      Asunto C‑353/04
      Nowaco Germany
      contra
      Hauptzollamt Hamburg-Jonas
      [Petición de decisión prejudicial planteada por el Bundesfinanzhof (Alemania)]
      «Restituciones a la exportación – Reglamento (CEE) nº 3665/87 – Requisitos para su concesión – Calidad cabal y comercial – Carne de aves de corral – Aplicación de las normas de comercialización de la carne de aves de corral en la Comunidad – Reglamento (CEE) nº 2913/92 – Márgenes de tolerancia relativos al número de productos defectuosos – Normas relativas al tamaño de las muestras que deben extraerse para comprobar el cumplimiento de estos márgenes de tolerancia
         – Violación – Consecuencias»
      1.        El presente procedimiento prejudicial tiene su origen en un litigio relativo a las restituciones a la exportación correspondientes
         al envío de dos partidas de pollos congelados. Las exportaciones controvertidas dieron lugar a la extracción de una muestra
         de ensayo y de una muestra de reserva por las autoridades aduaneras del Estado miembro afectado, cuyo examen reveló la presencia
         de huesos rotos y desprendidos de las canales.
      
      2.        El Bundesfinanzhof (Alemania) plantea al Tribunal de Justicia la cuestión de si las normas que rigen la comercialización de
         este tipo de producto en el seno de la Comunidad son aplicables al objeto de determinar si los pollos objeto de controversia
         eran de calidad cabal y comercial y si de este modo podrían dar derecho a restituciones a la exportación.
      
      3.        En caso de respuesta afirmativa a esta primera cuestión, dicho órgano jurisdiccional pretende asimismo saber qué consecuencias
         procede sacar del hecho de que las dos muestras extraídas o solamente una de ellas hayan puesto de manifiesto la presencia
         de productos defectuosos cuando el número de estas muestras no permite comprobar si se rebasan los márgenes de tolerancia
         aplicables en el marco de la comercialización de este producto en la Comunidad.
      
      I.      Marco jurídico
      A.      Disposiciones relativas a la concesión de restituciones a la exportación
      4.        Las restituciones a la exportación tienen por objetivo compensar las diferencias entre los precios del producto controvertido
         en el mercado mundial y los precios más elevados de este producto en la Comunidad. Se financian a través del presupuesto comunitario,
         en particular por el Fondo Europeo de Orientación y Garantía Agrícola (FEOGA).
      
      5.        En la época de los hechos del litigio principal, el régimen de las restituciones a la exportación se encontraba definido en
         el Reglamento (CEE) nº 3665/87 de la Comisión. (2) Dicho Reglamento contiene, en el capítulo 1, titulado «Derecho a la restitución», del título II, relativo a las «Exportaciones
         a terceros países», las disposiciones en que se basa el derecho a la restitución. El artículo 13 de este Reglamento, que forma
         parte de dicho capítulo 1, dispone:
      
      «No se concederá ninguna restitución cuando los productos no sean de calidad sana, cabal y comercial y, si dichos productos
         se destinaren a la alimentación humana, cuando su utilización para tal fin esté excluida o considerablemente disminuida debido
         a sus características o a su estado.»
      
      6.        Con posterioridad a los hechos del litigio principal, el Reglamento nº 3665/87 fue derogado y sustituido por el Reglamento
         (CE) nº 800/1999 de la Comisión. (3) El artículo 21, apartado 1, de este último Reglamento es del siguiente tenor:
      
      «No se concederá ninguna restitución cuando los productos no sean de calidad sana, cabal y comercial el día de aceptación
         de la declaración de exportación.
      
      Los productos satisfarán las condiciones del párrafo primero cuando puedan ser comercializados en el territorio de la Comunidad
         en condiciones normales y bajo la designación que conste en la solicitud de concesión de la restitución y cuando, si dichos
         productos se destinan a la alimentación humana, su utilización para tal fin no esté excluida o considerablemente mermada debido
         a sus características o a su estado.
      
      La conformidad de los productos con los requisitos indicados en el párrafo primero deberá ser examinada de acuerdo con las
         normas o usos vigentes dentro de la Comunidad.
      
      […]»
      7.        En su sentencia de 26 de mayo de 2005, SEPA,(4) el Tribunal de Justicia declaró que dicho artículo 21, en la medida en que prevé que los productos satisfacen el requisito
         de ser de una calidad sana, cabal y comercial «cuando puedan ser comercializados en el territorio de la Comunidad en condiciones
         normales», no constituye una modificación de la situación jurídica creada por el artículo 13 del Reglamento nº 3665/87, sino
         una confirmación de la misma. (5)
      
      B.      Normas aplicables a la comercialización de la carne de aves de corral en la Comunidad
      8.        El Reglamento (CEE) nº 1906/90 del Consejo (6) fija las reglas generales aplicables a la comercialización de la carne de aves de corral en la Comunidad. La expresión «carne
         de aves de corral», a efectos de este Reglamento, debe entenderse en el sentido de carne de aves de corral apta para el consumo
         humano. (7)
      
      9.        Dicho Reglamento prevé, en particular, que esta carne se incluirá en la categoría «A» o en la categoría «B» según la conformación
         y el aspecto de las canales o de las partes de las canales.
      
      10.      El referido Reglamento dispone igualmente, en su artículo 1, apartado 3, primer guión, que sus disposiciones no se aplicarán
         a la carne de aves de corral destinada a la exportación fuera de la Comunidad.
      
      11.      Las modalidades de aplicación del Reglamento nº 1906/90 son definidas por el Reglamento (CEE) nº 1538/91 de la Comisión. (8)
      
      12.      Según el artículo 6 de este Reglamento, para ser clasificados en la categoría A o B, las canales y los cortes de aves de corral
         deberán cumplir varios requisitos mínimos de calidad. Así, deben estar intactos, teniendo en cuenta la presentación; hallarse
         limpios, sin materias extrañas visibles, suciedad ni sangre; carecer de olores extraños; no presentar manchas de sangre visibles,
         salvo las que sean pequeñas y discretas, ni haber sufrido contusiones importantes. Asimismo, no deben tener huesos rotos que
         sobresalgan. (9)
      
      13.      No obstante, cuando la carne de aves de corral se vende en lotes, es decir, en un conjunto de la misma especie, del mismo
         tipo y que proceda del mismo matadero o sala de despiece,(10) los requisitos enunciados en el artículo 6 constituyen el objeto de márgenes de tolerancia. Éstos se enuncian en el artículo
         7 del Reglamento nº 1538/91, que dispone:
      
      «1.      Las decisiones derivadas del incumplimiento de los artículos 1 y 6 únicamente se adoptarán respecto de la totalidad del lote
         que se haya controlado de conformidad con lo dispuesto en el presente artículo.
      
      2.      suprimido.
      3.      De cada lote se extraerá al azar una muestra compuesta del siguiente número de productos individuales definidos en el artículo
         1, a fin de proceder a su inspección en mataderos, salas de despiece, almacenes de mayoristas o minoristas o, en el caso de
         las importaciones procedentes de terceros países, en el momento del despacho de aduana:
      
      […]»
      14.      La tabla recogida en el apartado 3 de dicho artículo indica cuál debe ser el tamaño de la muestra en función del tamaño del
         lote. Así, para un lote de entre 100 a 500 unidades, el número de unidades que debe extraerse es de 30. Este número será de
         50 para un lote de 501 a 3.200 unidades y de 80 cuando el lote comprenda más de 3.200 unidades.
      
      15.      Esta tabla prevé igualmente el número tolerable de unidades defectuosas en función del tamaño de la muestra. Para un lote
         de entre 100 a 500 unidades, sobre las 30 unidades extraídas, el número tolerable de unidades defectuosas es de 5 en total,
         incluidas 2 unidades que no se ajusten a las exigencias establecidas en el artículo 6, apartado 1, del Reglamento nº 1538/91.
         Para un lote de entre 501 a 3.200 unidades, sobre las 50 unidades extraídas, el número tolerable de unidades defectuosas es
         de 7 en total, incluidas 3 unidades que no se ajusten a las prescripciones del citado artículo. Para un lote de más de 3.200 unidades,
         sobre las 80 unidades extraídas, el número tolerable de unidades defectuosas es de 10 en total, incluidas 4 unidades que no
         se ajusten a las prescripciones del referido artículo 6.
      
      16.      Según el artículo 7, apartado 5, del citado Reglamento, estos márgenes de tolerancia se duplicarán cuando el lote de carne
         sea de la categoría B.
      
      17.      El artículo 7, apartado 6, de dicho Reglamento dispone que cuando el organismo de control considere que un lote no se ajusta
         a las citadas disposiciones, prohibirá su comercialización, o importación si procede de un tercer país, hasta el momento en
         que se presente la prueba del cumplimiento de los requisitos establecidos en los artículos 1 y 6.
      
      C.      Las normas en materia de control
      18.      El órgano jurisdiccional remitente hace referencia al Reglamento (CEE) nº 2913/92 del Consejo,(11) que regula el conjunto de los intercambios entre los Estados miembros de la Comunidad, por una parte, y los terceros países,
         por otra. El Código aduanero se aplica, pues, a las exportaciones de la Comunidad a un tercer país.
      
      19.      En sus artículos 70 y 71 establece una ficción jurídica en virtud de la cual los resultados del examen de una parte de las
         mercancías se consideran válidos para el conjunto de éstas. Dichos artículos son del siguiente tenor:
      
      «Artículo 70
      1.      Cuando el examen sólo se refiera a una parte de las mercancías objeto de una misma declaración, los resultados del examen
         se extenderán a todas las mercancías de esta declaración.
      
      Sin embargo, el declarante podrá solicitar un examen adicional de las mercancías cuando considere que los resultados del examen
         parcial no son válidos para el resto de las mercancías declaradas.
      
      2.      Para la aplicación del apartado 1, cuando un impreso de declaración incluya varias partidas de orden, cada una de ellas se
         considerará como una declaración separada.
      
      Artículo 71
      1.      Los resultados de la comprobación de la declaración servirán de base para la aplicación de las disposiciones que regulen el
         régimen aduanero en el que se incluyan las mercancías.
      
      2.      Cuando no se proceda a la comprobación de la declaración, la aplicación de las disposiciones contempladas en el apartado 1
         se efectuará sobre la base de los datos de la declaración.»
      
      20.      El Derecho comunitario contiene igualmente disposiciones particulares relativas al control, en el momento de su exportación,
         de productos agrícolas que se beneficien de una restitución a la exportación. Estas disposiciones están recogidas, en cuanto
         atañe a su marco general, en el Reglamento (CEE) nº 386/90 del Consejo. (12) Este Reglamento dispone que los Estados miembros realizarán un control físico de las mercancías, con ocasión del cumplimiento
         de las formalidades aduaneras de exportación y antes de la concesión de la autorización para exportar mercancías, basado en
         los documentos presentados en apoyo de la declaración de exportación. (13) Este control físico deberá efectuarse mediante sondeo y de manera frecuente e inopinada. (14)
      
      21.      Las modalidades de aplicación de este control físico de productos que pueden dar lugar a restituciones a la exportación están
         reguladas en el Reglamento (CE) nº 2221/95 de la Comisión. (15)
      
      22.      El artículo 5 de dicho Reglamento dispone:
      
      «1.      Se entenderá por control físico a efectos de la letra a) del artículo 2 del Reglamento (CEE) nº 386/90 la comprobación de
         la concordancia entre las declaraciones de exportación, incluidos los documentos que se presenten como justificantes de aquélla,
         y la mercancía respecto a la cantidad, naturaleza y características de ésta.
      
      En caso de que se produzca la situación descrita en el Anexo, deberán aplicarse los métodos que en él se describen.
      La oficina de aduana de exportación velará por la observancia del artículo 13 del Reglamento (CEE) nº 3665/87.
      […]»
      II.    Hechos del litigio principal
      23.      En diciembre de 1997 y febrero de 1998, Nowaco Germany (en lo sucesivo, «Nowaco») entregó sendas declaraciones de exportación
         relativas a envíos de pollo congelado, compuestos por 2.647 y 2.750 cajas. En relación con cada uno de estos envíos, la autoridad
         alemana de control competente examinó una muestra de ensayo y una muestra de reserva. El examen de las dos muestras correspondientes
         al envío de diciembre de 1997 puso de manifiesto que había huesos rotos y que tales huesos se hallaban desprendidos de las
         canales. En cuanto atañe al envío de febrero de 1998, sólo la primera muestra presentaba fracturas abiertas en el ala izquierda,
         mientras que el examen de la muestra de reserva no dio lugar a la formulación de objeción alguna.
      
      24.      El Hauptzollamt estimó que no se debía restitución a la exportación alguna por ninguno de los dos envíos.
      
      25.      El Finanzgericht, tras examinar la reclamación interpuesta contra esta decisión por Nowaco, declaró que la demandante tenía
         derecho a la mitad de las restituciones a la expectación por el envío de febrero de 1998 y desestimó la reclamación en todo
         lo demás.
      
      26.      Este órgano jurisdiccional estimó asimismo que las mercancías no podían ser consideradas de calidad sana, cabal y comercial
         en la medida en que no satisfacían las normas fijadas por el Reglamento nº 1538/91, relativas a la comercialización de aves
         de corral en la Comunidad. Sin embargo, decidió que Nowaco tenía derecho a recibir la mitad de las restituciones a la exportación
         por el envío de febrero de 1988 porque, de conformidad con la ficción establecida en el artículo 70 del Código aduanero, debía
         considerarse que este envío estaba compuesto por un 50 % de productos de calidad sana, cabal y comercial.
      
      27.      Nowaco y el Hauptzollamt interpusieron un recurso de casación contra esta sentencia. Nowaco sostiene que tiene derecho a la
         totalidad de las restituciones a la exportación tanto por el envío de pollos congelados de diciembre de 1997 como por el de
         febrero de 1998. El Hauptzollamt afirma, por cuanto a él respecta, que los derechos sólo se adeudan en relación con el envío
         de febrero de 1998 y en un 48,1 %, en función del peso de la primera muestra, que presentaba huesos rotos sobresalientes,
         frente al de la segunda muestra, sobre la que no se formularon objeciones.
      
      III. Cuestiones prejudiciales
      28.      El Bundesfinanzhof decidió suspender el procedimiento y plantear al Tribunal de Justicia las cuestiones siguientes:
      
      «1)      ¿Puede aplicarse el Reglamento (CEE) nº 1538/91 de la Comisión, de 5 de junio de 1991, que establece las disposiciones de
         aplicación del Reglamento (CEE) nº 1906/90 por el que se establecen normas de comercialización aplicables a las aves de corral,
         al objeto de comprobar la calidad cabal y comercial de una mercancía por la cual se solicita una restitución a la exportación?
      
      2)      En caso de respuesta afirmativa a la primera cuestión:
      a)      ¿Es aplicable el artículo 70 del Reglamento (CEE) nº 2913/92 del Consejo, de 12 de octubre de 1992, por el que se aprueba
         el Código aduanero comunitario, cuando se trata de comprobar si una mercancía para la que se solicita una restitución a la
         exportación es de una calidad cabal y comercial?
      
      b)      ¿Se aplica la ficción de calidad contenida en el artículo 70, apartado 1, párrafo primero, del Reglamento (CEE) nº 2913/92
         si se ha examinado únicamente una muestra aleatoria de la mercancía, pero las disposiciones de Derecho comunitario pertinentes
         toleran los defectos de la mercancía en una determinada medida y, en consecuencia, exigen y prescriben expresamente el examen
         de un determinado número mínimo de muestras al objeto de comprobar el cumplimiento de estos márgenes de tolerancia?
      
      3)      En caso de respuesta afirmativa a las letras a) y b) de la segunda cuestión:
      ¿Qué efecto produce la ficción de la calidad antes mencionada si se han extraído varias muestras del envío destinado a la
         exportación declarado de forma unitaria y en el examen de una parte de las muestras se ha comprobado la existencia de una
         calidad cabal y comercial, mientras que la otra parte no reviste, en cambio, tal calidad cabal y comercial?»
      
      IV.    Análisis
      A.      Sobre la primera cuestión prejudicial
      29.      Mediante la primera cuestión prejudicial, el Bundesfinanzhof pregunta, en esencia, si el artículo 13 del Reglamento nº 3665/87
         debe interpretarse en el sentido de que la carne de aves de corral, para ser reconocida como de calidad cabal y comercial
         en el sentido de esta disposición y dar derecho a restituciones a la exportación, debe satisfacer las normas de calidad y
         los márgenes de tolerancia previstos en los artículos 6 y 7 del Reglamento nº 1538/91.
      
      30.      El Bundesfinanzhof señala en su resolución de remisión que plantea esta cuestión porque, por una parte, el Reglamento nº 1538/91
         determina las modalidades de aplicación del Reglamento nº 1906/90 y este último prevé expresamente que no es aplicable a las
         exportaciones de carne de aves de corral fuera de la Comunidad. Por otra parte, en su versión aplicable en el presente asunto,
         el Reglamento nº 1538/91 sólo prevé márgenes de tolerancia para el cumplimiento de los requisitos enunciados en su artículo
         6 en relación con los «envases inmediatos», y no con respecto a los pollos congelados no envasados.
      
      31.      A la vista de la postura adoptada por el Tribunal de Justicia en la sentencia SEPA, antes citada, soy de la opinión de que
         la primera cuestión planteada por el órgano jurisdiccional remitente debe responderse de forma afirmativa.
      
      32.      En efecto, en dicha sentencia, el Tribunal de Justicia estimó que el artículo 13 del Reglamento nº 3665/87 debía interpretarse
         en el sentido de que, para ser considerado de «calidad sana, cabal y comercial» y dar así derecho a restituciones a la exportación,
         un producto exportado desde la Comunidad a un tercer país debe poder ser comercializado en el territorio de la Comunidad en
         condiciones normales. (16) En la citada sentencia, declaró que no cabe considerar que la carne bovina cuya comercialización para el consumo humano en
         la Comunidad es objeto de un cierto número de restricciones, en particular en la medida en que sólo puede ser vendida en el
         mercado local, es de calidad cabal y comercial en el sentido del citado artículo 13. (17)
      
      33.      Puede deducirse, pues, de la sentencia SEPA, antes citada, que, para tener la consideración de calidad cabal y comercial en
         el sentido del artículo 13 del Reglamento nº 3665/87, un producto debe cumplir las normas de calidad a las que se sujeta su
         comercialización para el consumo humano en la Comunidad.
      
      34.      En la medida en que la comercialización de la carne de aves de corral en la Comunidad para el consumo humano se encontraba
         sujeta, en la época de los hechos del litigio principal, a los requisitos de calidad previstos en el Reglamento nº 1538/91,
         estos requisitos son, pues, pertinentes al objeto de determinar si la exportación de un lote de carne de aves de corral a
         un país tercero da derecho a percibir restituciones.
      
      35.      A la vista de la interpretación sustentada en la sentencia SEPA, antes citada, el artículo 1, apartado 3, del Reglamento nº 1906/90,
         con arreglo al cual este Reglamento no es aplicable a las exportaciones del tipo de carne de que se trata fuera de la Comunidad,
         no debe ser entendido, en mi opinión, en el sentido de que se oponga a este análisis. Dicha disposición debe ser interpretada
         en el sentido de que las exportaciones de carne de aves de corral fuera de la Comunidad no están sujetas al conjunto de normas
         generales relativas a la comercialización de este producto en la Comunidad, previstas en el Reglamento nº 1906/90, que versan
         sobre la clasificación de dicho producto en dos categorías y sobre requisitos particulares relativos al etiquetado.
      
      36.      El alcance de la citada disposición, que sólo se centra en el Reglamento nº 1906/90, no debe ser extendido a los requisitos
         de calidad previstos en el Reglamento nº 1538/91. Estos últimos son, pues, pertinentes al objeto de apreciar si la carne de
         aves de corral por la que se solicitan las restituciones a la exportación es de una calidad cabal y comercial en el sentido
         del artículo 13 del Reglamento nº 3665/87.
      
      37.      A tenor del artículo 6 del Reglamento nº 1538/91, para poder ser clasificados en las categorías A y B, y, por tanto, ser comercializados
         para el consumo humano en la Comunidad, las canales y los cortes de aves de corral deben cumplir varios requisitos de calidad
         y, en particular, no tener huesos rotos que sobresalgan. No obstante, la presencia de tales fracturas no constituye un vicio
         redhibitorio, que impediría con carácter absoluto la comercialización de la canal y del corte de que se trate en la Comunidad.
      
      38.      En efecto, el legislador comunitario previó en el artículo 7 del citado Reglamento que, en un lote de carne de aves de corral,
         la presencia de productos con huesos rotos que sobresalgan no se oponía a la comercialización de este lote si el número de
         productos defectuosos no superaba un determinado límite, fijado en función de la importancia de dicho lote y de la categoría
         de que se tratase. Así, para un lote de entre 100 y 500 unidades, el número tolerable de unidades que presenten huesos rotos
         sobresalientes no debe exceder, sobre una muestra de 30 unidades, de 2 unidades por un lote de la categoría A y de 4 unidades
         por un lote de la categoría B. Para un lote de entre 501 y 3.200 unidades, el número tolerable de unidades que presenten tales
         fracturas no debe, sobre una muestra de 50 unidades, exceder de 3 unidades por un lote de la categoría A y de 6 unidades por
         un lote de la categoría B. Para un lote de más de 3.200 unidades, el número tolerable de unidades que no se ajusten a las
         exigencias del artículo 6, apartado 1, del Reglamento nº 1538/91 no debe rebasar, sobre una muestra de 80 unidades, las 4 unidades
         por un lote de la categoría A y las 8 unidades por un lote de la categoría B.
      
      39.      Además, el artículo 7, apartado 1, del Reglamento nº 1538/91 establece que las decisiones derivadas del incumplimiento de
         los requisitos de calidad establecidos en el artículo 6 del mismo Reglamento únicamente se adoptarán respecto de la totalidad
         del lote que se haya controlado de conformidad con lo dispuesto en el citado artículo 7. La comercialización de un lote de
         carne de aves de corral en la Comunidad sólo puede ser prohibida, pues, cuando se haya practicado la extracción de una muestra
         que comprenda un número de unidades que se ajuste a las exigencias del artículo 7 y se haya comprobado que el número de productos
         defectuosos en dicha muestra rebasa los márgenes de tolerancia previstos en dicho artículo.
      
      40.      De ello se deduce que, en la Comunidad, un lote de carne de aves de corral que contenga productos con huesos rotos que sobresalgan
         y cuyo número no rebase el margen de tolerancia previsto por el nº 1538/91 en relación con la muestra fijada por dicho Reglamento,
         puede ser comercializado sin restricciones.
      
      41.      A la vista de la postura adoptada por el Tribunal de Justicia en la sentencia SEPA, antes citada, ha de considerarse que tales
         lotes, que pueden ser así comercializados en condiciones normales en la Comunidad, son de calidad cabal y comercial en el
         sentido del artículo 13 del Reglamento nº 3665/87 y dan derecho a restituciones a la exportación. Dicho con otras palabras,
         al objeto de apreciar si ha de considerarse que un lote de carne de aves de corral es de calidad cabal y comercial en el sentido
         de esta disposición, las autoridades del Estado miembro de exportación deben remitirse a los requisitos de calidad establecidos
         en el artículo 6 del Reglamento nº 1538/91 y a los márgenes de tolerancia previstos en el artículo 7 del mismo Reglamento.
      
      42.      En las normas relativas a la concesión de restituciones a la exportación no se advierte ningún motivo para desechar estos
         márgenes de tolerancia y sujetar la concesión de esta ayuda comunitaria a requisitos más estrictos que los previstos para
         la comercialización de los productos controvertidos en el conjunto de la Comunidad.
      
      43.      Por otro lado, en la medida en que, como señala la Comisión en sus observaciones escritas, el importe de las restituciones
         a la exportación era idéntico para la carne de aves de corral comprendida en la categoría A y para la perteneciente a la categoría
         B, ha de hacerse abstracción, en mi opinión, de esta distinción en el marco de la concesión de dichas restituciones. Basta,
         pues, a mi juicio, con que los márgenes de tolerancia previstos para los productos de la categoría B no se rebasen para que
         la exportación de un lote de carne de aves de corral dé derecho a las referidas restituciones. En efecto, tales productos,
         que cumplen estos requisitos mínimos, pueden circular por el territorio de la Comunidad en condiciones normales.
      
      44.      El órgano jurisdiccional remitente se cuestiona además la aplicación de los márgenes de tolerancia previstos en el artículo
         7 del Reglamento nº 1538/91 porque estos últimos se establecen por lo que respecta a los envases inmediatos y porque, en el
         presente asunto, no se trata de carne envasada, es decir, destinada al consumidor final.
      
      45.      Si procediera acoger la interpretación del órgano jurisdiccional de remisión, según la cual los márgenes de tolerancia fijados
         en el Reglamento nº 1538/91 se refieren a los envases inmediatos, comparto igualmente el análisis de este órgano jurisdiccional,
         el cual considera que dichos márgenes de tolerancia también deben ser aplicados por analogía a los productos no envasados.
      
      46.      En efecto, de la definición contenida en el artículo 2, número 4, del Reglamento nº 1906/90 se desprende que la carne envasada
         es la presentada de conformidad con las disposiciones del artículo 1, apartado 3, letra b), de la Directiva 79/112/CEE del
         Consejo. (18) Según esta disposición, un producto alimenticio envasado es definido como la unidad de venta destinada a ser presentada sin
         ulterior transformación al consumidor final y a las colectividades. En consecuencia, si se prevén tales márgenes de tolerancia
         cuando el producto está destinado a los compradores que más merecen ser protegidos, parece lógico que sean igualmente aplicables
         cuando este mismo producto debe venderse a intermediarios.
      
      47.      A la vista del conjunto de estos elementos, propongo responder a la primera cuestión prejudicial que el artículo 13 del Reglamento
         nº 3665/87 debe interpretarse en el sentido de que, para ser reconocida como de calidad cabal y comercial conforme a esta
         disposición y dar derecho a la percepción de restituciones a la exportación, la carne de aves de corral debe cumplir las normas
         de calidad y los márgenes de tolerancia previstos en los artículos 6 y 7 del Reglamento nº 1538/91.
      
      B.      Sobre la segunda cuestión prejudicial, letra a)
      48.      Mediante su segunda cuestión prejudicial, letra a), el Bundesfinanzhof pregunta si la ficción de la calidad prevista en el
         artículo 70, apartado 1, párrafo primero, del Código aduanero ha de aplicarse cuando se trata de determinar si una mercancía
         para la que se solicita una restitución a la exportación debe ser considerada de calidad cabal y comercial.
      
      49.      Como ya se ha señalado, esta disposición prevé que los resultados del examen de solamente una parte de las mercancías objeto
         de una misma declaración se considerarán aplicables a todas las mercancías mencionadas en dicha declaración.
      
      50.      En mi opinión, esta cuestión debe responderse también de forma afirmativa. En efecto, de conformidad con su artículo 1, el
         Código aduanero es aplicable a los intercambios entre la Comunidad y países terceros y, como corrobora el octavo considerando
         del Reglamento nº 2221/95, que prevé las modalidades prácticas de control físico de los productos agrícolas que se beneficien
         de las restituciones a la exportación, dicho Código comprende en particular las exportaciones de estos productos que dan derecho
         a tales restituciones.
      
      51.      La circunstancia que, según el órgano jurisdiccional remitente, le llevó a plantear esta cuestión prejudicial, según la cual
         el exportador no está obligado a facilitar datos relativos a la calidad cabal y comercial de los productos controvertidos
         en la declaración de exportación que sirve de base al control físico de dichos productos, no debe conducir a una respuesta
         negativa.
      
      52.      Como ha declarado recientemente el Tribunal de Justicia en su sentencia de 1 de diciembre 2005, Fleisch-Winter,(19) la calidad sana, cabal y comercial del producto exportado es un requisito para la concesión de restituciones a la exportación
         y cuando un exportador declara un producto en el marco del procedimiento de restitución a la exportación, sobreentiende que
         dicho producto reúne tal requisito. (20)
      
      53.      El control físico de los productos exportados no tiene, pues, únicamente por objeto comprobar que se ajustan a la designación
         que figura en la declaración de exportación. Está dirigido igualmente a comprobar que estos productos son de una calidad sana,
         cabal y comercial, como confirma expresamente el Reglamento nº 2221/95, que dispone, en su artículo 5, apartado 1, párrafo
         tercero, que la oficina de aduana de exportación velará por la observancia del artículo 13 del Reglamento nº 3665/87.
      
      54.      La ficción establecida en el artículo 70 del Código aduanero ha de aplicarse, pues, cuando se trata de apreciar si la mercancía
         controvertida es de calidad cabal y comercial. Este análisis no responde a la doble finalidad de la normativa comunitaria
         en materia aduanera, que está dirigida, por un lado, a garantizar que la concesión de ayudas a la exportación quede reservada
         a los productos que cumplan las exigencias de calidad previstas por la normativa comunitaria y, por otro lado, a garantizar
         procedimientos rápidos y eficaces. Este último objetivo quedaría en entredicho si, al objeto de apreciar si las mercancías
         controvertidas son de calidad cabal y comercial, la oficina de aduana del Estado miembro de exportación debiera proceder al
         examen de la totalidad del lote objeto de una sola declaración.
      
      55.      Así pues, propongo que se responda a la segunda cuestión prejudicial, letra a), que la ficción de calidad contenida en el
         artículo 70, apartado 1, párrafo primero, del Código aduanero debe aplicarse cuando se trata de comprobar si una mercancía
         para la que se solicita una restitución a la exportación es de una calidad cabal y comercial en el sentido del artículo 13
         del Reglamento nº 3665/87.
      
      C.      Sobre la segunda cuestión prejudicial, letra b)
      56.      Mediante la segunda cuestión prejudicial, letra b), el Bundesfinanzhof pregunta en esencia si la ficción de calidad contenida
         en el artículo 70, apartado 1, párrafo primero, del Reglamento nº 2913/92 se aplica cuando las disposiciones comunitarias
         en vigor prevén un margen de tolerancia relativo al número de productos defectuosos y el número de muestras extraídas con
         ocasión de un control físico de los productos que deben ser exportados es inferior al número mínimo de unidades previsto por
         estas disposiciones para comprobar el cumplimiento de este margen de tolerancia.
      
      57.      El Bundesfinanzhof señala que plantea esta cuestión porque, en ninguno de los dos envíos objeto de controversia, la administración
         aduanera extrajo un número suficiente de muestras al objeto de comprobar si se rebasó el margen de tolerancia previsto en
         el artículo 7 del Reglamento nº 1538/91, en lo que atañe al número de productos con huesos rotos que sobresalgan.
      
      58.      En mi opinión, en tal caso, no puede aplicarse la ficción establecida en el artículo 70, apartado 1, párrafo primero, del
         Código aduanero.
      
      59.      En efecto, ya he señalado que, al objeto de apreciar si la carne de aves de corral para la que se solicita una restitución
         a la exportación debe ser considerada de calidad cabal y comercial en el sentido del artículo 13 del Reglamento nº 3665/87,
         las autoridades de un Estado miembro de exportación deben remitirse al mismo tiempo a los requisitos de calidad establecidos
         en el artículo 6 del Reglamento nº 1538/91 y a los márgenes de tolerancia previstos en el artículo 7 del mismo Reglamento.
         Dichos márgenes son definidos en relación con el tamaño del lote y de la muestra.
      
      60.      He deducido de ello, en el marco del análisis de la respuesta que ha de darse a la primera cuestión prejudicial, que, para
         que la carne de aves de corral pueda ser considerada de calidad cabal y comercial y dar derecho a restituciones a la exportación,
         el número tolerable de canales o de cortes que presenten huesos rotos sobresalientes no puede exceder, en un lote de entre
         100 a 500 unidades, de 4 unidades en una muestra de 30 unidades; en un lote de entre 501 a 3.200 unidades, de 6 unidades en
         una muestra de 50 unidades y, en un lote de más de 3.200 unidades, de 8 unidades en una muestra de 80 unidades.
      
      61.      La comprobación del cumplimiento de estos márgenes de tolerancia implica, en consecuencia, que con ocasión de un control físico
         de los productos que deben ser exportados, las autoridades aduaneras del Estado de exportación extraigan un número de muestras
         que sea conforme a las exigencias del artículo 7 del Reglamento nº 1538/91. La aplicación de la ficción de calidad establecida
         en el artículo 70, apartado 1, párrafo primero, del Código aduanero al objeto de comprobar si la carne de aves de corral que
         debe ser exportada a un tercer país es de calidad cabal y comercial supone, por tanto, que la muestra extraída con ocasión
         del control físico es conforme a las exigencias del artículo 7 del Reglamento nº 1538/91, es decir, que comprende 30, 50 u
         80 unidades en función de que el lote controlado esté constituido por entre 100 a 500 unidades, 501 a 3.200 unidades o por
         más de 3.200 unidades, respectivamente.
      
      62.      Propongo, pues, que se responda a la segunda cuestión prejudicial, letra b), que la ficción de calidad contenida en el artículo
         70, apartado 1, párrafo primero, del Reglamento nº 2913/92 no se aplica cuando las disposiciones comunitarias aplicables prevén
         un margen de tolerancia relativo al número de productos defectuosos y el número de muestras extraídas con ocasión del control
         físico de los productos que deben ser exportados es inferior al número mínimo de unidades previsto por estas disposiciones
         para comprobar el cumplimiento de este margen de tolerancia.
      
      D.      Sobre la tercera cuestión prejudicial
      63.      El Bundesfinanzhof pregunta, recordemos, para el caso de que se dé igualmente una respuesta afirmativa a la segunda cuestión,
         letras a) y b), qué efecto produce la ficción de calidad antes mencionada si se han extraído varias muestras del envío destinado
         a la exportación declarado de forma unitaria y en el examen de una parte de las muestras se ha comprobado la existencia de
         una calidad cabal y comercial, mientras que la otra parte no reviste, en cambio, tal calidad cabal y comercial.
      
      64.      Si bien es cierto que el órgano jurisdiccional remitente sólo ha planteado esta cuestión en caso de respuesta afirmativa a
         las letras a) y b) de la segunda cuestión prejudicial, parece necesaria para resolver el propio litigio principal si, como
         he propuesto anteriormente, el Tribunal de Justicia decide dar una respuesta negativa a la letra b) de la segunda cuestión.
         En consecuencia, invito al Tribunal de Justicia a responder a esta tercera cuestión prejudicial.
      
      65.      A la vista de las circunstancias del litigio principal, propongo igualmente al Tribunal de Justicia no limitar el examen de
         dicha cuestión al supuesto en el que el control físico de las muestras extraídas haya deparado resultados contradictorios,
         como fue el caso del envío de febrero de 1998. Propongo que se entienda esta última cuestión como dirigida a saber qué consecuencias
         deben sacar las autoridades aduaneras del Estado de exportación si el número de unidades extraídas con ocasión de un control
         físico de los productos que deben ser exportados es inferior al número de unidades fijado por la legislación comunitaria aplicable
         para comprobar el cumplimiento del margen de tolerancia previsto por esta legislación y el examen de estas unidades ha puesto
         de manifiesto que no eran conformes a la citada legislación, en su totalidad o solamente en parte.
      
      66.      En el presente asunto, el Finanzgericht decidió, a la vista de los resultados del examen de las pruebas extraídas de los envíos
         de pollo congelado de diciembre de 1997 y de febrero de 1998, que no correspondía ninguna restitución en virtud del envío
         de diciembre de 1997 porque las dos muestras extraídas habían revelado la presencia de huesos rotos sobresalientes, y que
         se adeudaba la mitad de los derechos correspondientes al envío de febrero de 1998 porque sólo una de las dos muestras presentaba
         productos defectuosos.
      
      67.      Ante el Bundesfinanzhof, el Hauptzollamt solicitó la ratificación de esta decisión por lo que respecta al envío de diciembre
         de 1997 y que, en relación con el envío de febrero de 1998, las restituciones a la exportación se concedieran en un 48,1 %,
         es decir, sobre la base de la relación entre el peso de la muestra sin defectos y el de la otra muestra con huesos rotos sobresalientes.
      
      68.      Al igual que el órgano jurisdiccional remitente, soy de la opinión de que no pueden acogerse estas soluciones, tanto en lo
         relativo al envío de diciembre 1997 como al de febrero de 1988, sobre la sola base de los resultados del examen de las muestras
         extraídas.
      
      69.      En efecto, dado que las muestras extraídas no constan de un número de unidades conforme a las exigencias del artículo 7 del
         Reglamento nº 1538/91, ya he señalado que la ficción de calidad establecida en el artículo 70, apartado 1, párrafo primero,
         del Código aduanero no puede aplicarse. Los resultados del examen de las pruebas extraídas en el presente asunto no pueden
         ser extendidos, pues, al conjunto de los productos mencionados en la declaración correspondiente a cada uno de estos envíos.
      
      70.      Al objeto de determinar las consecuencias que han de extraerse, en el presente asunto, de los resultados del examen de estas
         muestras, procede, en mi opinión, partir del artículo 13 del Reglamento nº 3665/87, según el cual no se concederá ninguna
         restitución cuando los productos no sean de calidad sana, cabal y comercial.
      
      71.      Habida cuenta de esta exigencia, el mero hecho de que las muestras, en el presente asunto, han sido extraídas en vulneración
         de las disposiciones del artículo 7 del Reglamento nº 1538/91 no basta, en mi opinión, para conceder al exportador un derecho
         al pago de las restituciones controvertidas. La circunstancia de que el examen de estas muestras haya revelado la presencia
         de productos defectuosos constituye un elemento que genera una duda sobre la conformidad de los productos exportados con las
         exigencias del artículo 13 del Reglamento nº 3665/87.
      
      72.      En la medida en que no existe una norma común que regule este caso y que, de conformidad con el artículo 10 CE, incumbe a
         los Estados miembros asegurar en su territorio el cumplimiento de las normativas comunitarias, especialmente en el marco de
         la política agrícola común,(21) corresponde a las autoridades nacionales, entre las que se encuentran las autoridades judiciales, examinar conforme a sus
         normas de Derecho interno si, en el envío de que se trate, el número de productos defectuosos no excede los márgenes de tolerancia
         previstos por el Derecho aplicable. Las autoridades aduaneras de un Estado de exportación deberían, pues, poder estar facultadas
         para probar, mediante elementos distintos de las muestras extraídas en vulneración de las disposiciones de la normativa comunitaria
         aplicable, que se han rebasado los márgenes de tolerancia previstos por ésta.
      
      73.      No obstante, si no puede aportarse esta prueba, en mi opinión el exportador no debería verse privado, en última instancia,
         de las restituciones a la exportación sobre la base de muestras que no permiten comprobar que los márgenes de tolerancia previstos
         por la normativa comunitaria aplicable han sido rebasados. Así pues, la solución adoptada en la sentencia Derudder (22) no debería, a mi juicio, ser extrapolada a un caso como éste.
      
      74.      En dicha sentencia, el Tribunal de Justicia analizó la situación en la que un declarante en aduana impugnaba la providencia
         de apremio dictada contra él por las autoridades aduaneras de un Estado miembro con ocasión de la importación de arroz en
         la Comunidad debido a que, en particular, las muestras de la mercancía extraídas por estas autoridades no eran representativas. (23) Se trataba de saber si la normativa comunitaria debe ser interpretada en el sentido de que el declarante en aduana o su representante,
         aunque haya asistido a la extracción de una muestra de las mercancías importadas por las autoridades aduaneras sin formular
         objeciones respecto a la representatividad de la muestra, puede impugnar dicha representatividad cuando estas autoridades
         le insten al pago de derechos suplementarios de importación a raíz de los análisis de dicha muestra.
      
      75.      El Tribunal de Justicia consideró que un declarante en aduana o su representante tiene derecho, en tal caso, a impugnar la
         representatividad de la muestra. No obstante, el Tribunal de Justicia limitó el ejercicio de este derecho. En efecto, previó
         que sólo puede ejercerse en la medida en que no se haya otorgado el levante de las mercancías controvertidas o, si éste ya
         ha sido concedido, siempre que no hayan sido alteradas en modo alguno, extremo cuya prueba incumbe al declarante. (24)
      
      76.      De ello se sigue que si no se cumple alguno de estos requisitos, el declarante debe soportar las consecuencias del hecho de
         que el análisis de la muestra extraída haya demostrado que la mercancía contenida en ésta no se correspondía con la mencionada
         en la declaración.
      
      77.      Esta solución no me parece extrapolable si la normativa comunitaria aplicable prevé expresamente márgenes de tolerancia relativos
         al número de productos defectuosos y determina con precisión cuál debe ser el tamaño de la muestra que ha de retirarse con
         ocasión del control físico de la mercancía controvertida para comprobar que no se han rebasado estos márgenes de tolerancia.
         En tal caso, me parece justificado partir de la premisa de que incumbe a las autoridades aduaneras afectadas conocer el Derecho
         comunitario aplicable y garantizar su aplicación. Este análisis puede encontrar su confirmación en el artículo 5, apartado
         1, párrafo tercero, del Reglamento nº 2221/95, el cual prevé, como ya se ha señalado, que la oficina de aduana del Estado
         miembro de exportación velará por la observancia del artículo 13 del Reglamento nº 3665/87.
      
      78.      La comprobación de la observancia de estos márgenes de tolerancia exige, en consecuencia, que las autoridades aduaneras extraigan
         una muestra conforme a las disposiciones de la normativa comunitaria aplicable en cuanto respecta a la comercialización de
         la carne de aves de corral, es decir, de 30, 50 u 80 unidades en función del número de unidades contenidas en el lote exportado.
         Admitir que estas autoridades puedan contentarse con extraer un número de unidades inferior al número fijado tendría por consecuencia
         una disminución significativa de la eficacia del control físico de la mercancía exportada, dado que la probabilidad de encontrar
         productos defectuosos aumenta con el número de unidades extraídas. Tal control físico, limitado al examen de un número de
         unidades inferior al número fijado, podría entrañar así la concesión de restituciones por lotes que no cumplen las exigencias
         de calidad requeridas.
      
      79.      De igual modo, admitir en el presente asunto que los envíos de diciembre de 1997 y de febrero de 1998 no son de calidad cabal
         y comercial sobre la única base de las muestras extraídas en violación de las disposiciones del artículo 7 del Reglamento
         nº 1538/91 tendría por consecuencia permitir a las autoridades nacionales el incumplimiento de esta normativa y privar a los
         operadores económicos de derechos que el legislador comunitario quiso conferirles.
      
      80.      Este análisis, en mi opinión, no es contrario a la solución recientemente adoptada en la sentencia Fleisch-Winter, antes citada.
         En dicha sentencia, el litigio principal versaba sobre restituciones reclamadas con ocasión de la exportación a un tercer
         país de lotes de carne de vacuno a propósito de los cuales una investigación llevada a cabo por el servicio de aduanas del
         Estado de exportación reveló la existencia de indicios de que tal carne podía tener su origen en el Reino Unido y de hallarse
         sujeta, pues, a una prohibición de exportación fuera de este Estado miembro, adoptada en el marco de la lucha contra la encefalopatía
         espongiforme bovina.
      
      81.      Se trataba de saber si el artículo 13 del Reglamento nº 3665/87 debe interpretarse en el sentido de que exige, a los fines
         de la concesión de restituciones, que el exportador demuestre que el producto exportado no procede de un Estado miembro desde
         el que se hayan prohibido las exportaciones, en el caso de que la administración nacional tenga indicios de que el producto
         se halla sujeto a una prohibición de exportación. El Tribunal de Justicia declaró que, en el caso en que esta administración
         nacional tenga tales indicios, incumbe al exportador demostrar que el producto controvertido procede de un Estado miembro
         desde el que no se hayan prohibido las exportaciones. (25)
      
      82.      Así pues, es al exportador a quien incumbe, en caso de duda sobre el origen de la mercancía, demostrar que ésta procede de
         un Estado miembro desde el que no se hayan prohibido las exportaciones a otro Estado. No obstante, ha de señalarse que, para
         llegar a esta conclusión, el Tribunal de Justicia declaró que la procedencia del producto controvertido puede ser considerada
         una característica jurídica que el control físico que incumbe realizar a las autoridades aduaneras, en virtud del Reglamento
         nº 386/90 y del artículo 5 del Reglamento nº 2221/95, no permite apreciar. (26)
      
      83.      Esta distinción establecida por el Tribunal de Justicia entre el origen del producto y sus demás características que el control
         físico de éste permite apreciar induce a pensar que la solución adoptada en lo relativo al origen no es extrapolable a estas
         últimas. De ello deduzco que la solución adoptada en la sentencia Fleisch-Winter, antes citada, no es extrapolable cuando
         la duda versa sobre el cumplimiento de las exigencias de calidad establecidas en el artículo 6 del Reglamento nº 1538/91,
         en particular de la relativa a que las canales y los cortes de aves de corral no deben tener huesos rotos que sobresalgan.
      
      84.      A la vista de cuanto precede, propongo al Tribunal de Justicia que responda a la tercera cuestión prejudicial del modo siguiente:
         si el examen de las muestras extraídas con ocasión de un control físico de productos objeto de una declaración única ha demostrado
         la presencia de productos no conformes a la normativa comunitaria aplicable, pero el número de unidades extraídas es inferior
         al número de unidades fijado para comprobar el cumplimiento de los márgenes de tolerancia previstos por esta normativa, incumbe
         a las autoridades nacionales examinar de conformidad con sus normas de Derecho interno si, en el envío de que se trate, el
         número de productos defectuosos no rebasa estos márgenes de tolerancia. No obstante, si no se aporta la prueba del rebasamiento
         de dichos márgenes de tolerancia, el exportador no debe verse privado de restituciones a la exportación.
      
      V.      Conclusión
      85.      A la vista estas consideraciones, propongo al Tribunal de Justicia que responda a las cuestiones prejudiciales planteadas
         por el Bundesfinanzhof del modo siguiente:
      
      «1)      El artículo 13 del Reglamento (CEE) nº 3665/87 de la Comisión, de 27 de noviembre de 1987, por el que se establecen las modalidades
         comunes de aplicación del régimen de restituciones a la exportación para los productos agrícolas, debe interpretarse en el
         sentido de que, para ser reconocida como de calidad cabal y comercial conforme a esta disposición y dar derecho a la percepción
         de restituciones a la exportación, la carne de aves de corral debe cumplir las normas de calidad y los márgenes de tolerancia
         previstos en los artículos 6 y 7 del Reglamento (CEE) nº 1538/91 de la Comisión, de 5 de junio de 1991, que establece las
         disposiciones de aplicación del Reglamento (CEE) nº 1906/90 por el que se establecen normas de comercialización aplicables
         a las aves de corral, en su versión modificada, en último lugar, por el Reglamento (CE) nº 1000/96 de la Comisión, de 4 junio
         de 1996.
      
      2)      La ficción de calidad contenida en el artículo 70, apartado 1, párrafo primero, del Reglamento (CEE) nº 2913/92 del Consejo,
         de 12 de octubre de 1992, por el que se aprueba el Código aduanero comunitario, debe aplicarse cuando se trata de comprobar
         si una mercancía para la que se solicita una restitución a la exportación es de una calidad cabal y comercial en el sentido
         del artículo 13 del Reglamento nº 3665/87.
      
      3)      Esta ficción no se aplica cuando las disposiciones comunitarias aplicables prevén un margen de tolerancia relativo al número
         de productos defectuosos y el número de muestras extraídas con ocasión del control físico de los productos que deben ser exportados
         es inferior al número mínimo de unidades previsto por estas disposiciones para comprobar el cumplimiento de este margen de
         tolerancia.
      
      4)      Si el examen de las muestras extraídas con ocasión de un control físico de productos objeto de una declaración única ha demostrado
         la presencia de productos no conformes a la normativa comunitaria aplicable, pero el número de unidades extraídas es inferior
         al número de unidades fijado para comprobar el cumplimiento de los márgenes de tolerancia previstos por esta normativa, incumbe
         a las autoridades nacionales examinar de conformidad con sus normas de Derecho interno si, en el envío de que se trate, el
         número de productos defectuosos no rebasa estos márgenes de tolerancia. No obstante, si no se aporta la prueba del rebasamiento
         de dichos márgenes de tolerancia, el exportador no debe verse privado de restituciones a la exportación.»
      
      1 –	Lengua original: francés.
      
      2 –	Reglamento de 27 de noviembre de 1987, por el que se establecen las modalidades comunes de aplicación del régimen de restituciones
         a la exportación para los productos agrícolas (DO L 351, p. 1).
      
      3 –	Reglamento de 15 de abril de 1999, por el que se establecen disposiciones comunes de aplicación del régimen de restituciones
         por exportación de productos agrícolas (DO L 102, p. 11).
      
      4 –	C‑409/03, Rec. p. I‑4321.
      
      5 –	Ibidem, apartado 27.
      
      6 –	Reglamento de 26 de junio de 1990, por el que se establecen normas de comercialización aplicables a las aves de corral
         (DO L 173, p. 1).
      
      7 –	Artículo 2, número 1, del Reglamento nº 1906/90. Las medidas de control sanitario destinadas a garantizar que la carne
         fresca de aves de corral sea apta para el consumo humano fueron armonizadas por la Directiva 71/118/CEE del Consejo, de 15
         de febrero de 1971, relativa a problemas sanitarios en materia de intercambios de carnes frescas de aves de corral (DO L 55,
         p. 23; EE 03/04 p. 131).
      
      8 –	Reglamento de 5 de junio de 1991, que establece las disposiciones de aplicación del Reglamento nº 1906/90 (DO L 143, p. 11),
         en su versión modificada en último lugar por el Reglamento (CE) nº 1000/96 de la Comisión, de 4 de junio de 1996 (DO L 134,
         p. 9; en lo sucesivo, «Reglamento nº 1538/91»).
      
      9 –	Artículo 6, apartado 1, quinto guión, del Reglamento nº 1538/91.
      
      10 –	El concepto de «lote» se define en el artículo 1 bis del Reglamento nº 1538/91.
      
      11 –	Reglamento de 12 de octubre de 1992, por el que se aprueba el Código aduanero comunitario (DO L 302, p. 1; en lo sucesivo,
         «Código aduanero»).
      
      12 –	Reglamento de 12 de febrero de 1990, relativo al control de las exportaciones de productos agrícolas que se beneficien
         de una restitución o de otros importes (DO L 42, p. 6).
      
      13 –	Artículo 2, letra a), del Reglamento nº 386/90.
      
      14 –	Artículo 3, apartado 1, letra a), del Reglamento nº 386/90.
      
      15 –	Reglamento de 20 de septiembre de 1995 por el que se establecen disposiciones de aplicación del Reglamento nº 386/90 en
         lo que se refiere al control físico de las exportaciones de productos agrícolas que se beneficien de una restitución (DO L 224,
         p. 13), en su versión modificada, en último lugar, por el Reglamento (CE) nº 1167/97 de la Comisión, de 26 de junio de 1997
         (DO L 169, p. 12; en lo sucesivo, «Reglamento nº 2221/95»).
      
      16 –	Sentencia SEPA, antes citada, apartados 22 a 32.
      
      17 –	Ibidem, apartado 32.
      
      18 –	Directiva de 18 de diciembre de 1978, relativa a la aproximación de las legislaciones de los Estados miembros en materia
         de etiquetado, presentación y publicidad de los productos alimenticios destinados al consumidor final (DO 1979, L 33, p. 1;
         EE 13/09 p. 162), en su versión modificada por la Directiva 89/395/CEE del Consejo, de 14 de junio de 1989 (DO L 186, p. 17).
      
      19 –	Asunto C‑309/04, Rec. p. I‑0000.
      
      20 –	Apartados 28 y 32.
      
      21 –	Sentencia de 21 de septiembre de 1983, Deutsche Milchkontor y otros (205/82 a 215/82, Rec. p. 2633), apartado 17.
      
      22 –	Sentencia de 4 de marzo de 2004 (C‑290/01, Rec. p. I‑2041).
      
      23 –	El litigio tenía su origen en la importación en la Comunidad de un lote de arroz declarado como «arroz partido». La oficina
         de aduanas procedió a la extracción de varias muestras de esta mercancía, cuyo análisis reveló que no contenía un mínimo del
         90 % de arroz partido, de suerte que procedía aplicar un derecho de importación más elevado.
      
      24 –	Sentencia Derudder, antes citada, apartado 47.
      
      25 –	Sentencia Fleisch-Winter, antes citada, apartado 37.
      
      26 –	Ibidem, apartado 34.