CELEX: 62007CJ0059
Language: es
Date: 2007-11-15
Title: Sentencia del Tribunal de Justicia (Sala Quinta) de 15 de noviembre de 2007. # Comisión de las Comunidades Europeas contra Reino de España. # Incumplimiento de Estado - Directiva 2003/109/CE - Estatuto de los nacionales de terceros países residentes de larga duración - No adaptación del Derecho interno dentro del plazo señalado. # Asunto C-59/07.

SENTENCIA DEL TRIBUNAL DE JUSTICIA (Sala Quinta)
      de 15 de noviembre de 2007 (*)
      
      «Incumplimiento de Estado – Directiva 2003/109/CE – Estatuto de los nacionales de terceros países residentes de larga duración – No adaptación del Derecho interno dentro del plazo señalado»
      En el asunto C‑59/07,
      que tiene por objeto un recurso por incumplimiento interpuesto, con arreglo al artículo 226 CE, el 7 de febrero de 2007,
      Comisión de las Comunidades Europeas, representada por las Sras. M. Condou-Durande y A. Alcover San Pedro, en calidad de agentes, que designa domicilio en Luxemburgo,
      
      parte demandante,
      contra
      Reino de España, representado por el Sr. F. Díez Moreno, en calidad de agente, que designa domicilio en Luxemburgo,
      
      parte demandada,
      EL TRIBUNAL DE JUSTICIA (Sala Quinta),
      integrado por el Sr. A. Borg Barthet, en funciones de Presidente de la Sala Quinta, y los Sres. M. Ilešič (Ponente) y E. Levits,
         Jueces;
      
      Abogado General: Sra. J. Kokott;
      Secretario: Sr. R. Grass;
      habiendo considerado los escritos obrantes en autos;
      vista la decisión adoptada por el Tribunal de Justicia, oída la Abogado General, de que el asunto sea juzgado sin conclusiones;
      dicta la siguiente
      Sentencia
      1        Mediante su recurso, la Comisión de las Comunidades Europeas solicita al Tribunal de Justicia que declare que el Reino de
         España ha incumplido las obligaciones que le incumben en virtud de la Directiva 2003/109/CE del Consejo, de 25 de noviembre
         de 2003, relativa al estatuto de los nacionales de terceros países residentes de larga duración (DO 2004, L 16, p. 44), al
         no haber adoptado las disposiciones legales, reglamentarias y administrativas necesarias para ajustarse a lo dispuesto en
         dicha Directiva o, en cualquier caso, al no haber informado sobre ellas a la Comisión.
      
      2        Como se desprende de su artículo 1, la Directiva 2003/109 establece, por una parte, las condiciones de concesión y retirada
         del estatuto de residente de larga duración otorgado por un Estado miembro a los nacionales de terceros países que residen
         legalmente en su territorio, así como los derechos correspondientes, y, por otra parte, las condiciones de residencia en Estados
         miembros distintos del que haya concedido el estatuto de larga duración de los nacionales de terceros países que gocen de
         dicho estatuto.
      
      3        Conforme al artículo 26, párrafo primero, de la Directiva 2003/109, los Estados miembros debían poner en vigor las disposiciones
         legales, reglamentarias y administrativas necesarias para dar cumplimiento a lo establecido en dicha Directiva a más tardar
         el 23 de enero de 2006 e informar de ello inmediatamente a la Comisión. En el párrafo segundo de dicho artículo se precisa
         que, cuando los Estados miembros adopten dichas disposiciones, éstas deben hacer referencia a la Directiva 2003/109 o ir acompañadas
         de dicha referencia en su publicación oficial.
      
       Procedimiento administrativo previo
      4        Al no haber recibido información alguna acerca de las disposiciones adoptadas para la adaptación del Derecho español a la
         Directiva 2003/109, la Comisión entabló el procedimiento por incumplimiento previsto en el artículo 226 CE. Tras requerir
         al Reino de España para que presentara observaciones, la Comisión dirigió a este Estado miembro, el 4 de julio de 2006, un
         dictamen motivado en el que le instaba a adoptar las medidas necesarias para atenerse a su contenido dentro de un plazo de
         dos meses a partir de su notificación.
      
      5        Mediante escrito de 11 de septiembre de 2006, el Reino de España respondió que se estaban preparando las medidas necesarias
         para incorporar la Directiva 2003/109 al ordenamiento interno y que se preveía su aprobación durante el ejercicio de 2006.
      
      6        Al no haber recibido desde esta fecha ninguna información que le permitiera comprobar que se habían adoptado las medidas necesarias
         para la adaptación del Derecho nacional a la Directiva 2003/109, la Comisión decidió interponer el presente recurso.
      
       Sobre el recurso
      7        La Comisión alega que del artículo 249 CE, párrafo tercero, se desprende que las directivas obligan al Estado miembro destinatario
         en cuanto al resultado que debe conseguirse y, por lo tanto, que los Estados miembros han de adoptar las medidas necesarias
         para adaptar el ordenamiento jurídico interno a las directivas dentro de los plazos que en ellas se señalan y comunicarlas
         inmediatamente a la Comisión. En el presente caso, pese a que, conforme al artículo 26, párrafo primero, de la Directiva 2003/109,
         debían poner en vigor las medidas de adaptación a más tardar el 23 de enero de 2006, las autoridades españolas aún no han
         adoptado estas medidas o, en cualquier caso, no las han comunicado a la Comisión.
      
      8        El Reino de España indica que las autoridades españolas competentes continúan preparando las medidas necesarias para cumplir
         estrictamente lo dispuesto en la Directiva 2003/109. Precisa que la adopción de estas medidas requiere la modificación de
         la Ley Orgánica 4/2000, de 11 de enero, sobre derechos y libertades de los extranjeros en España y su integración social (BOE
         nº 10, de 12 de enero de 2000, p. 1139), lo que no puede hacerse sino por mayoría absoluta del Parlamento español. Indica
         que no fue posible aprobar tales medidas durante el ejercicio de 2006.
      
      9        Sin embargo, el Reino de España subraya que en el ordenamiento jurídico español está regulada ya la figura de la residencia
         permanente de los nacionales de terceros países.
      
      10      Por una parte, el artículo 32 de la Ley Orgánica 4/2000 establece que el estatuto de residencia permanente, que se obtiene
         cuando se haya gozado de una autorización de residencia temporal continuada por un período de cinco años, autoriza a residir
         en España indefinidamente y a trabajar en igualdad de condiciones que los españoles. Por otra parte, el artículo 57, apartado
         5, de la misma Ley prevé que los residentes permanentes solamente podrán ser expulsados cuando hayan participado en actividades
         contrarias a la seguridad exterior del Estado o que puedan perjudicar las relaciones del Reino de España con otros países
         o cuando estén implicados en actividades contrarias al orden público previstas como muy graves en la Ley Orgánica 1/1992,
         de 21 de febrero, sobre Protección de la Seguridad Ciudadana (BOE nº 46, de 22 de febrero de 1992, p. 6209).
      
      11      Por consiguiente, el Reino de España solicita que se desestime el presente recurso.
      
      12      A este respecto, debe declararse que en absoluto puede considerarse que la legislación española vigente adapte el Derecho
         interno, ni tan siquiera parcialmente, a la Directiva 2003/109.
      
      13      En primer lugar, sólo puede estimarse que la existencia de un estatuto de residente permanente supone la adaptación del Derecho
         español a la Directiva 2003/109 si los requisitos de adquisición de este estatuto y los derechos que conlleva son los mismos
         que los previstos en dicha Directiva.
      
      14      Debe señalarse que las explicaciones proporcionadas por el Reino de España son demasiado sucintas como para que el Tribunal
         de Justicia compruebe que así sucede en el presente caso.
      
      15      En particular, el Reino de España no ha dado explicación alguna acerca del modo en que se calcula el período de cinco años
         que permite acceder al estatuto de residente permanente. Tampoco ha indicado si se exige el cumplimiento de otros requisitos
         aparte de la residencia continuada durante cinco años. Por último, no se ha facilitado ninguna precisión sobre las modalidades
         procesales para la obtención del estatuto de residente permanente. Por lo tanto, el Tribunal de Justicia no puede verificar
         si los nacionales de terceros países residentes en España que reúnan los requisitos exigidos por la Directiva 2003/109 pueden
         adquirir el estatuto de residente permanente ni comprobar cuáles son los procedimientos previstos para esta adquisición.
      
      16      De igual modo, si bien el Reino de España indica que el residente permanente tiene derecho a trabajar en igualdad de condiciones
         que los españoles, no afirma que disfrute de todos los derechos y ventajas que reconoce el artículo 11 de la Directiva 2003/109.
      
      17      Por lo tanto, no se ha aportado la prueba de que el Reino de España haya cumplido la obligación de introducir en su Derecho
         nacional el estatuto de residente de larga duración previsto en la Directiva 2003/109.
      
      18      En segundo lugar, las disposiciones legales que invoca este Estado miembro, citadas en el apartado 10 de la presente sentencia,
         no regulan, en contra de lo dispuesto en el capítulo III de la Directiva 2003/109, los requisitos de la residencia en España
         de los nacionales de terceros países a los que otro Estado miembro haya concedido el estatuto de residente de larga duración.
      
      19      Por último, es jurisprudencia reiterada que, cuando una directiva prevea expresamente que las disposiciones de adaptación
         del Derecho interno a la citada directiva hagan referencia a esta última o vayan acompañadas de dicha referencia en su publicación
         oficial, es necesario adoptar un acto positivo de adaptación del Derecho interno (sentencias de 27 de noviembre de 1997, Comisión/Alemania, C‑137/96, Rec. p. I‑6749, apartado 8, y de 18 de diciembre de 1997, Comisión/España, C‑360/95, Rec. p. I‑7337, apartado 13, y Comisión/España, C‑361/95, Rec. p. I‑7351, apartado 15).
      
      20      En el presente caso, el artículo 26, párrafo segundo, de la Directiva 2003/109 establece que las medidas de adaptación del
         Derecho interno deben hacer referencia a esta Directiva o ir acompañadas de dicha referencia en su publicación oficial. Ahora
         bien, el Reino de España no ha alegado que las disposiciones legales que invoca cumplan este requisito.
      
      21      Por otro lado, pese a que solicita la desestimación del presente recurso, dicho Estado miembro reconoce expresamente la necesidad
         de adoptar medidas de Derecho nacional, de entre las que destaca la modificación de la Ley Orgánica 4/2000, para ajustarse
         estrictamente a lo dispuesto en la Directiva 2003/109.
      
      22      Las alegaciones formuladas por el Reino de España en relación con las dificultades que ocasiona el hecho de que dicha Ley
         tenga carácter de ley orgánica son inoperantes. En efecto, según reiterada jurisprudencia, un Estado miembro no puede alegar
         disposiciones, prácticas ni circunstancias de su ordenamiento jurídico interno para justificar el incumplimiento de las obligaciones
         y plazos establecidos en una directiva (véase, en particular, la sentencia de 13 de julio de 2006, Comisión/Portugal, C‑61/05, Rec. p. I‑6779, apartado 31).
      
      23      Por lo tanto, debe considerarse que el recurso interpuesto por la Comisión está fundado.
      
      24      En consecuencia, procede declarar que el Reino de España ha incumplido las obligaciones que le incumben en virtud de la Directiva
         2003/109, al no haber adoptado las disposiciones legales, reglamentarias y administrativas necesarias para ajustarse a lo
         dispuesto en dicha Directiva.
      
       Costas
      25      A tenor del artículo 69, apartado 2, del Reglamento de Procedimiento, la parte que pierda el proceso será condenada en costas,
         si así lo hubiera solicitado la otra parte. Por haber solicitado la Comisión que se condene en costas al Reino de España y
         haberse desestimado los motivos formulados por éste, procede condenarlo en costas.
      
      En virtud de todo lo expuesto, el Tribunal de Justicia (Sala Quinta) decide:
      1)      Declarar que el Reino de España ha incumplido las obligaciones que le incumben en virtud de la Directiva 2003/109/CE del Consejo,
            de 25 de noviembre de 2003, relativa al estatuto de los nacionales de terceros países residentes de larga duración, al no
            haber adoptado las disposiciones legales, reglamentarias y administrativas necesarias para ajustarse a lo dispuesto en dicha
            Directiva.
      2)      Condenar en costas al Reino de España.
      Firmas 
      * Lengua de procedimiento: español.