CELEX: 52002PC0488(01)
Language: es
Date: 2002-09-11
Title: Propuesta de directiva del Parlamento Europeo y del Consejo relativa a la aproximación de las medidas en materia de seguridad del abastecimiento de productos petrolíferos

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52002PC0488(01)

Propuesta de directiva del Parlamento Europeo y del Consejo relativa a la aproximación de las medidas en materia de seguridad del abastecimiento de productos petrolíferos  /* COM/2002/0488 final - COD 2002/0219 */  

Diario Oficial n° 331 E de 31/12/2002 p. 0249 - 0261

Propuesta de DIRECTIVA DEL PARLAMENTO EUROPEO Y DEL CONSEJO relativa a la aproximación de las medidas en materia de seguridad del abastecimiento de productos petrolíferos(presentada por la Comisión)EXPOSICIÓN DE MOTIVOS1. La realización del mercado interior de la energía1.1. Objetivo: un mercado interior de productos petrolíferosEn la Comunidad el mercado de los productos petrolíferos es más competitivo que el de otros productos energéticos. Por ese motivo, todavía debe hacerse un gran esfuerzo para conseguir un mercado de productos petrolíferos realmente abierto e integrado a escala europea. Para ello, la Comisión Europea debe adoptar las medidas necesarias para que este sector participe de manera efectiva --junto con las demás fuentes de energía y, en particular, con el gas natural-- en un auténtico mercado interior de la energía.Es preciso recordar que en su Comunicación de 4 de octubre de 2000 sobre el abastecimiento de petróleo y en el Libro Verde «Hacia una estrategia europea de seguridad del abastecimiento energético» adoptado en noviembre de 2000 [1], la Comisión señalaba una considerable disparidad en los precios de consumo libres de derechos e impuestos aplicados a los productos petrolíferos en los distintos Estados miembros. Asimismo, apuntaba hacia la falta de competitividad en los sectores posteriores [2] de determinados Estados miembros como uno de los factores principales que explica las diferencias de precios constatadas. Por consiguiente, la Comisión consideraba indispensable favorecer una estructura más abierta y competitiva del sector de distribución de carburantes y señalaba que, para ello, es preciso garantizar el desarrollo de un verdadero mercado interior de productos refinados (a nivel del mercado al por mayor) que ofrezca a cualquier distribuidor un abastecimiento fácil y competitivo, incluso sin limitarse a las empresas de refinado nacionales.[1]  COM (2000) 769[2]  Esto es, los de refinado y distribución de los productos petrolíferos.La mayor apertura del sector de la distribución de los productos petrolíferos --a nuevos operadores, en concreto-- y la existencia de un auténtico mercado interior de productos refinados contribuirán a mantener las condiciones para una competencia sana. Dicha competencia permitirá garantizar el abastecimiento de los distintos consumidores en las condiciones más económicas, si bien el mercado seguirá estando expuesto a los riesgos derivados de la fuerte dependencia exterior de la UE. La Unión Europea sigue avanzando hacia la realización del mercado interior del gas y de la electricidad y está creando en la actualidad el mayor mercado regional integrado y abierto del mundo. Sin embargo, la construcción del mercado interior de la energía es inconcebible sin la integración de todas las fuentes energéticas en su conjunto. En particular, el petróleo y el gas son dos productos que pertenecen a un mismo mercado y que compiten en muchas utilizaciones en las que puede sustituirse el uno por el otro. Asimismo, es preciso tener en cuenta que en buena medida los precios del gas son objeto de indexación en relación con los del petróleo. Ambas fuentes de energía están íntimamente vinculadas, es particular a través de los contratos interrumpibles para el abastecimiento de gas.1.2 Contexto: la dependencia energética exterior de la UE y sus consecuenciasComo se indica en el Libro Verde sobre la seguridad del abastecimiento energético, está previsto que la dependencia petrolera exterior de la UE, que en la actualidad es del 75%, supere el 85% en 2020. La concentración geográfica de la producción petrolífera en la región del Golfo Pérsico, que también aumentará de manera considerable en las próximas décadas [3], no hace sino incrementar el nivel de los riesgos relacionados con el abastecimiento energético de la Unión .[3]  El porcentaje de la producción petrolífera mundial procedente de los países situados en la región del Golfo Pérsico podría pasar del 30% actual al 40% en 2020. El 65% de las reservas mundiales probadas se sitúa en esta región, de la que procede el 30% del petróleo que consume en la actualidad la Comunidad (por su parte, los EE.UU. sólo dependen de los Países del Golfo en un 14%).El mercado del petróleo se caracteriza, además, por su escasísima flexibilidad a corto plazo, por lo que respecta tanto a la oferta [4] como a la demanda [5] . Este carácter estructural del mercado explica su gran volatilidad. Cualquier desequilibrio de la oferta o la demanda, o cualquier previsión en ese sentido, tiene un impacto extremadamente fuerte en los precios, como quedó de manifiesto en la última crisis de 1999-2000, cuando las restricciones marginales de la oferta llegaron incluso a triplicar los precios del crudo.[4]  La única flexibilidad significativa de la oferta se deriva de las capacidades de producción no utilizadas, situadas esencialmente en la región del Golfo Pérsico.[5]  La evolución de la estructura de la demanda (crecimiento continuo del consumo petrolífero en el sector del transporte, reducción del porcentaje imputable a la industria y práctica desaparición del petróleo en la generación de electricidad) y la limitación concomitante de las posibilidades de sustituir el petróleo por otro combustible a corto plazo limitan otro tanto la ya escasa elasticidad de la demanda de petróleo.Cualquier acontecimiento que provocara el cese del abastecimiento o que simplemente anunciara esa posibilidad podría crear trastornos graves en el funcionamiento de la economía y la sociedad europeas. Si bien es verdad que el peso del petróleo en la economía se ha reducido en comparación con la situación de los años setenta [6], cualquier subida de precios sigue constituyendo una sangría considerable para la economía europea. La subida de 10 dólares en el precio del barril hace que la factura petrolífera exterior de la Unión Europea se incremente en cerca de 40 mil millones de euros en un solo año. La subida de los precios del petróleo afecta al poder adquisitivo de los consumidores y entraña un aumento de los costes para las empresas.[6]  La intensidad del uso de petróleo en la economía europea (es decir, la relación entre el volumen del consumo de petróleo y el producto interior bruto) se ha reducido a la mitad desde 1973.Se puede estimar que un aumento de 10 dórales del precio del barril provoca la pérdida de medio punto en términos de crecimiento económico. Sin embargo, dicho impacto no se puede considerar lineal, ya que los cambios de precio bruscos, imprevistos y de gran amplitud pueden causar en la economía un perjuicio mucho más importante de lo que la estimación previa permite suponer. Además, las repercusiones también varían en función de la intensidad del uso de petróleo en la economía, a su vez variable de un Estado miembro a otro.Desde un punto de vista más global, cabe constatar que el lugar preponderante adquirido por los productos energéticos en nuestra sociedad, y en particular por el petróleo, hace que la cuestión de la dependencia energética presente una dimensión de equilibrio social. No debemos olvidar, en concreto, que las dos primeras crisis del petróleo contribuyeron a un importante aumento del desempleo. Por consiguiente, la ruptura de este equilibrio puede generar reivindicaciones sociales y reacciones corporativistas.1.3. Constatación: la armonización de los mecanismos para garantizar la seguridad del abastecimiento es insuficienteLas legislaciones nacionales vigentes en materia de seguridad del abastecimiento de petróleo, que carecen de una armonización y coordinación suficientes a escala comunitaria, pueden provocar --y, de hecho, han provocado-- distorsiones en el mercado interior de productos petrolíferos.Hace ya tiempo que los Estados miembros adoptaron medidas destinadas a atenuar los efectos producidos por posibles dificultades de abastecimiento de petróleo, las cuales cuentan, hasta cierto punto, con un marco de legislación comunitaria. Esta contempla, en efecto, la constitución por parte de los Estados miembros de «reservas de seguridad» que pueden comercializarse en caso de crisis de abastecimiento. La Directiva 68/414/CEE [7], modificada por la Directiva 98/93/CE [8], obliga a los Estados miembros a mantener un nivel mínimo de reservas equivalente, al menos, a 90 días de consumo para 3 categorías de productos petrolíferos [9]. Por otra parte, en virtud de la Directiva 73/238/CEE [10] los Estados miembros deben adoptar todas las disposiciones necesarias con el fin de conferir a las autoridades competentes los poderes que, en caso de dificultades de abastecimiento, les permitan adoptar medidas de crisis adecuadas (esto es, efectuar retiradas de las reservas de seguridad, por una parte, y restringir el consumo, por otra). [7]  DO L 308 de 23.12.1968, p.14.[8]  DO L 358 de 31.12.1998, p.100.[9]  También existe una obligación similar calculada, no obstante, en función de las importaciones efectuadas por cada Estado en el marco del Tratado por el que se crea la Agencia Internacional de la Energía (reservas mínimas equivalentes a 90 días de importaciones).[10]  DO L 228 de 16.8.1973, p. 1.Sin embargo, hay que reconocer que dichos textos ya no resultan adecuados para el contexto actual del mercado interior de la energía. Su creación se remonta a una época en la que el mercado interior de la energía tan sólo empezaba a dar sus primeros pasos. Las disposiciones comunitarias en vigor no garantizan una armonización y una coordinación suficientes de las medidas nacionales a las que sirven de marco, a pesar de ser ambas necesarias para el buen funcionamiento del mercado interior. Es, de hecho, imprescindible que el mercado interior descanse en una normativa en materia de seguridad del abastecimiento suficientemente armonizada y coordinada.En concreto, se plantean dos tipos de problemas:- los derivados de la falta de armonización en la organización de las reservas de seguridad (cf. sección 2)- los que provocan la falta de armonización de las legislaciones nacionales relativas a las medidas de crisis y la ausencia de coordinación de la actuación de los Estados miembros en situación de crisis (cf. sección 3).2. Los sistemas de reservas2.1. Fragmentación del sistema europeo de reservas de seguridadEn la actualidad los Estados miembros gozan de total libertad para organizar sus sistemas de reservas de seguridad, lo cual implica una fragmentación del sistema europeo de reservas de seguridad en quince sistemas nacionales diferentes. Los sistemas existentes son, de hecho, muy variables:- Algunos Estados miembros cuentan con organismos específicamente encargados de la posesión total o parcial de las reservas de seguridad, mientras que otros carecen de ellos. En los Estados miembros que no disponen de un organismo de tales características, el sistema de reservas se encuentra por completo en manos de la industria, con arreglo a una serie de obligaciones impuestas por el Estado. En tales casos, los operadores industriales se hallan en posesión de unas reservas de seguridad que no se diferencian de sus propias existencias operativas [11].[11]  En cualquier sistema que se base total o parcialmente en las reservas que posee la industria se produce, necesariamente, una confusión entre las existencias operativas y las reservas de seguridad, sin que sea posible determinar el nivel de reservas que obrarían en poder de un operador concreto si no existieran obligaciones de mantenimiento de reservas.- La normativa que rige la posibilidad de que los operadores cumplan sus obligaciones de mantenimiento de reservas con existencias almacenadas en otro Estado miembro es asimismo divergente (dicha posibilidad llega a estar completamente prohibida en determinados Estados miembros). En este contexto, los dispositivos nacionales para la gestión de las reservas de seguridad pueden engendrar en determinados casos un efecto de aislamiento de los mercados de productos refinados a escala nacional, colocando en situación de desventaja a aquellos operadores que no poseen empresas de refinado nacionales [12]. De hecho, es preciso tener en cuenta que los distribuidores independientes y los importadores de productos refinados sólo necesitan unas existencias operativas limitadas, mientras que las refinadoras siempre han de disponer de importantes reservas de carácter operativo, independientemente de las obligaciones de mantenimiento de reservas con fines de seguridad.[12]  Por «operadores que poseen empresas de refinado nacionales» se entiende aquellos que cuentan con una refinería en el Estado miembro de que se trate. El hecho de que los dispositivos nacionales para la gestión de las reservas de seguridad pueden engendrar en determinados casos un efecto de aislamiento de los mercados de productos refinados a escala nacional quedó demostrado en una sentencia del Tribunal de Justicia de 25 de octubre de 2001 (asunto C-398/98), en la que se condenaba al sistema griego de reservas de seguridad. Para el Tribunal, las modalidades de organización de las obligaciones de mantenimiento de reservas aplicadas en Grecia limitaban las posibilidades de abastecimiento de las empresas griegas de distribución de productos petrolíferos en refinerías situadas en otro Estado miembro, lo que fue considerado como contrario al principio de libre circulación de mercancías.La presente propuesta de Directiva no tiene por objeto la uniformización total de la organización de los sistemas de reservas de seguridad, sino que persigue su aproximación mediante la definición de una serie de requisitos mínimos. Dichos requisitos deberán respetarse obligatoriamente, habida cuenta de los objetivos de apertura del sector de la distribución de los productos petrolíferos y de creación de un auténtico mercado interior de tales productos.A tal efecto, la propuesta de Directiva contempla dos reformas:- la creación, con carácter obligatorio, de una agencia nacional de mantenimiento de reservas en cada Estado miembro,- la modificación de las disposiciones en materia de mantenimiento de reservas de seguridad en otro Estado miembro.2.2. Creación de una agencia nacional de mantenimiento de reservas en todos los Estados miembrosPara los operadores que no llevan a cabo tareas de refinado, la obligación de mantenimiento de reservas representa una pesada carga que puede llegar a convertirse en una barrera para su incorporación al mercado. En múltiples ocasiones, la única solución económica a la que pueden recurrir pasa por el establecimiento de vínculos con las empresas nacionales de refinado a través del sistema de reservas «delegadas» (mediante el cual las empresas de refinado asumen las obligaciones de mantenimiento de reservas de otros operadores). La creación de un organismo central con fines de almacenamiento estratégico, combinada con la posibilidad de que los operadores que no llevan a cabo tareas de refinado deleguen en dicho organismo el cumplimiento de sus propias obligaciones mediante el pago de una remuneración equitativa, constituirá una herramienta que permitirá mejorar el funcionamiento competitivo de los mercados de productos refinados, al reducir la dependencia de estos operadores en relación con las empresas nacionales de refinado.Por otra parte, es preciso constatar que las reservas de seguridad adolecen de una grave falta de visibilidad, especialmente llamativa si se las compara con la Strategic Petroleum Reserve de los EE.UU. [13] Podría incluso afirmarse que las reservas de seguridad europeas carecen de credibilidad, en la medida en que las reservas excedentarias que no son de carácter operativo, sino que están específicamente destinadas a garantizar la seguridad del abastecimiento son extremadamente difíciles de identificar y no resultan, por lo tanto, cuantificables. Además, el hecho de que en algunos Estados miembros la industria petrolera realice importantes actividades orientadas hacia la satisfacción de una demanda externa puede provocar la existencia de reservas operativas especialmente elevadas en comparación con el consumo interior. En estas circunstancias, el alcance de la obligación de mantener un volumen de petróleo y productos petrolíferos equivalente a 90 días de consumo se hace extremadamente aleatoria. [13]  Los Estados Unidos no imponen a su industria obligaciones de mantenimiento de reservas. En su lugar, crearon la denominada «Strategic Petroleum Reserve» (SPR), independiente de las reservas de la industria, que cuenta en la actualidad con 545 millones de barriles conservados en espacios subterráneos (domos de sal) y cuya venta puede ser decidida por el Presidente del país. El volumen de las reservas almacenadas en el SPR ascenderá a 700 millones de barriles en 2004. Por consiguiente, la propuesta de Directiva prevé que en todos los Estados miembros los organismos específicamente encargados de las reservas habrán de cubrir, como mínimo, una tercera parte de la obligación de mantenimiento de reservas de seguridad. Dichos organismos deberán ser propietarios de las reservas y se abstendrán de utilizar sistemas que les permitan recurrir a las reservas operativas de la industria. De ese modo, su disponibilidad efectiva no dejará lugar a dudas, lo que les permitirá gozar de una credibilidad y una visibilidad óptimas.2.3. Mantenimiento de reservas en otro Estado miembroLa actual legislación comunitaria reconoce a los Estados miembros el derecho de impedir el mantenimiento de reservas de seguridad en otros Estados miembros. Además, con arreglo a la legislación comunitaria vigente, la constitución de reservas en el territorio de un Estado miembro por cuenta de empresas, organizaciones o agencias establecidas en otro Estado miembro debe hacerse en el marco de acuerdos intergubernamentales. En tales circunstancias, la inexistencia de un acuerdo intergubernamental puede constituir una prohibición de hecho que impida a un operador el mantenimiento de reservas fuera del territorio nacional. En la medida en que en toda cadena de abastecimiento de productos petrolíferos suele producirse una concentración importante de existencias en la fase de refinado, las restricciones señaladas pueden tener un efecto discriminatorio de las cadenas transfronterizas de abastecimiento para la distribución, en relación con las cadenas enteramente nacionales.Para garantizar el buen funcionamiento del mercado interior, es necesario que las disposiciones comunitarias establezcan de manera explícita que los Estados miembros deberán velar por que las medidas que adopten en materia de reservas de seguridad no perjudiquen al abastecimiento en refinerías situadas en los demás Estados miembros en comparación con el abastecimiento en las refinerías situadas en su propio territorio. En la práctica, la propuesta de Directiva prevé que los Estados miembros habrán de permitir que los operadores cumplan sus obligaciones de mantenimiento de reservas con existencias almacenadas en los Estados miembros que constituyan su fuente de abastecimiento de productos refinados.Por otra parte, en el nuevo mercado interior de la energía ya no resulta aceptable la condición previa de celebración de acuerdos intergubernamentales para poder mantener en otro Estado miembro reservas que garanticen la seguridad del abastecimiento. Ese mecanismo debe sustituirse por un sistema de supervisión que garantice la identificación, registro y control de las reservas mantenidas en el territorio de un Estado miembro por cuenta de empresas, organizaciones o agencias establecidas en otro Estado miembro. 3. Armonización y coordinación de los dispositivos para la adopción de medidas de crisisLa actual legislación comunitaria no permite garantizar una actuación unida, solidaria y coherente de los Estados miembros de la Unión Europea en caso de crisis de los mercados del petróleo. Sin embargo, la unidad y coherencia de acción son necesarias para mantener el buen funcionamiento del mercado interior en ese tipo de situaciones. En concreto, se plantean dos tipos de problemas:- la existencia en determinados Estados miembros de obstáculos jurídicos que dificultan la liberación de reservas, como consecuencia de la existencia en su legislación nacional de condiciones excesivamente estrictas para regular ese tipo de actuaciones (punto 3.1)- la inexistencia de un mecanismo comunitario de toma de decisiones que permita acordar una actuación unida, coherente y coordinada a nivel europeo (punto 3.2).3.1 Criterios de utilización de las reservas de seguridadEn un principio las reservas de seguridad se concibieron para poder hacer frente de manera temporal a una posible escasez de petróleo, causada por la interrupción del abastecimiento en los países productores. Se trataba, pues, de una herramienta aplicable como último recurso. Además, la utilización de las reservas de seguridad se concebía como complemento de la reducción voluntaria y relativamente drástica del consumo (a través de medidas como los denominados «domingos sin coche»). En algunos Estados miembros la legislación nacional en materia de reservas de seguridad condiciona la utilización de dichas reservas al cumplimiento de unas condiciones particularmente estrictas, que siguen respondiendo a la filosofía original de manejo de las reservas (como herramienta aplicable en último recurso ante una situación de escasez física de petróleo). Sin embargo, habida cuenta de la evolución de los mercados del petróleo [14], la liberación de las reservas de seguridad puede resultar pertinente en otras circunstancias. De hecho, la previsión de un riesgo de interrupción física futura del abastecimiento por parte de los operadores puede provocar (independientemente de que se produzca o no) una subida fulgurante de los precios en los mercados al contado, extremadamente perjudicial para la economía. Este tipo de fenómeno pudo constatarse durante la guerra del Golfo, en el curso de la cual --y a pesar de que nunca se produjo un déficit de producción en relación con el consumo [15]-- los precios de los mercados al contado experimentaron subidas espectaculares como reacción ante la amenaza que se cernía sobre la producción saudí. La liberación de reservas en circunstancias de este tipo ayudaría a compensar las adquisiciones dictadas por el pánico y a restablecer un funcionamiento más fluido del mercado, reduciendo con ello la volatilidad de los precios y sus consecuencias nefastas para la economía.[14]  En particular por lo que respecta al papel fundamental que desempeñan los mercados al contado en la fijación de precios; en estos mercados, los precios del petróleo fluctúan cada hora en función de los análisis y las previsiones de los operadores. [15]  Las pérdidas de producción de Iraq y Kuwait se vieron compensadas mediante el recurso a capacidades previamente no utilizadas, procedentes principalmente de Arabia Saudí.La unidad y la coherencia de la actuación de la Unión Europea serán absolutamente necesarias para mantener el buen funcionamiento del mercado interior en ese tipo de circunstancias. Por consiguiente, es preciso garantizar que en las situaciones en las que, a pesar de no registrarse una escasez física de petróleo, se produzcan importantes subidas de precios debidas a fenómenos de previsión de un riesgo de interrupción física del abastecimiento, todos los Estados miembros puedan proceder a una liberación gradual de sus reservas de seguridad. En la actualidad no es posible hacerlo, habida cuenta de que determinados dispositivos nacionales están concebidos para funcionar exclusivamente en situaciones de escasez física, por lo que supeditan la liberación de reservas a una serie de condiciones restrictivas. Así pues, la legislación comunitaria debe velar por que la concepción de los dispositivos nacionales permita proceder a la liberación de reservas cuando se genere una gran volatilidad como consecuencia de una percepción generalizada de riesgo de interrupción física del abastecimiento. Esto constituye una condición previa para la unidad y la coherencia de la actuación de la Unión Europea que permitirán mantener el buen funcionamiento del mercado interior.La liberación de reservas de petróleo en caso de percepción de riesgo de interrupción del abastecimiento se llevará a la práctica de dos maneras diferentes, en función de que estas se encuentren en manos de un organismo específicamente creado para su almacenamiento o se hallen en posesión de los operadores del refinado y la distribución, en el marco de una obligación de mantenimiento de reservas.- La liberación de las reservas con que cuenta un organismo de almacenamiento se efectúa poniendo tales reservas a disposición de los operadores del refinado y la distribución, a precio de mercado y siguiendo un ritmo determinado (x millones de barriles por día).- La liberación de las reservas que se hallan en posesión de los operadores del refinado y la distribución en el marco de una obligación de mantenimiento de reservas se efectúa mediante la reducción gradual de dicha obligación. En ambos casos, la liberación de las reservas tendrá un efecto similar. Los operadores del refinado y la distribución podrán calmar la sed de «existencias discrecionales» (es decir, a su libre disposición) que provoca la previsión de un riesgo de interrupción física del abastecimiento. Para ello, podrán adquirir las reservas con que cuenta la agencia o conservar sus propias reservas de seguridad «congeladas» hasta entonces por la obligación de mantenimiento de unos depósitos ya «liberados». Con ello se frenarán tanto la tendencia de los operadores a adquirir petróleo en los mercados al contado a cualquier precio, como la especulación sobre el riesgo de interrupción del abastecimiento. Esta liberación preventiva de las reservas no es sino un corolario lógico del funcionamiento anticipatorio del mercado del petróleo.Por supuesto, la liberación de las reservas sólo tiene sentido si no provoca una modificación de la política de producción de los países productores que anule los efectos positivos que se pretenden. Por ello, las reservas de seguridad nunca pueden considerarse como instrumento de confrontación con los países productores. Antes bien, es de desear que su utilización se haga en coordinación con estos. Por consiguiente, la Comunidad Europea tiene que desarrollar, e institucionalizar el diálogo energético entre países productores y consumidores y dotarlo de un contenido concreto. Esta filosofía de utilización de las reservas integra la evolución de los mercados petroleros durante los 30 últimos años. Con ese objeto, la propuesta de Directiva prevé que los Estados miembros deberán dotarse de los poderes que les permitan hacer uso de las reservas de seguridad en dos tipos de situaciones:- cuando se produzca una interrupción física del abastecimiento de petróleo (criterio de intervención que responde a la filosofía original de utilización de las reservas de seguridad);- cuando se registre una percepción generalizada de un riesgo de interrupción del abastecimiento (este criterio de intervención guarda relación con aquellas situaciones en las que la percepción por parte de los operadores de un riesgo de interrupción potencial en el futuro provoca una volatilidad inaceptable de los precios en los mercados al contado).La aproximación de las disposiciones nacionales con arreglo a estos principios ayudará a garantizar en caso de crisis la solidaridad y la unidad de acción necesarias para el buen funcionamiento del mercado interior, evitando que determinados Estados miembros puedan verse en la imposibilidad de participar en una liberación de reservas como consecuencia de unos sistemas legislativos y administrativos inadecuados.En este contexto, en el que la utilización de las reservas tendrá que desempeñar un papel fundamental para garantizar la regularidad del abastecimiento de petróleo a precios razonables, el nivel mínimo actual de reservas de seguridad de 90 días de consumo interior debería elevarse progresivamente a 120 días. Es preciso señalar que, en la actualidad, el nivel medio de reservas de seguridad a escala comunitaria se eleva a cerca de 114 días de consumo interior, oscilando, en función de los países, entre el mínimo comunitario de 90 días de consumo y los 214 días de consumo.A este respecto, habrá que tener en cuenta la situación de los países en vías de adhesión a la Unión Europea. A la vista de la situación actual de las negociaciones de adhesión, cabe señalar que ya se ha acordado con la mayoría de los países candidatos unos períodos transitorios que expirarán en 31 de diciembre de 2009, los cuales les permitirán la creación gradual de reservas equivalentes a 90 días de consumo. Si bien la Comisión espera que los nuevos Estados miembros suscribirán el principio de creación de reservas de seguridad por un volumen equivalente a 120 días de consumo, también reconoce que en los casos en que resulte justificado habrá que permitir una introducción paulatina de las nuevas disposiciones destinadas a incrementar las reservas de petróleo, más allá de los períodos transitorios ya acordados.3.2. Mecanismo comunitario de intervenciónEn la actualidad la Comunidad Europea no cuenta con ningún mecanismo que le permita decidir y coordinar la utilización de las reservas de seguridad que poseen los Estados miembros. La legislación comunitaria vigente --que tan sólo contempla un mero procedimiento de consultas mutuas entre expertos de los Estados miembros, bajo los auspicios de la Comisión-- no garantiza la unidad de acción y la solidaridad de los Estados miembros necesarias para el buen funcionamiento del mercado interior del petróleo. Por otra parte, las medidas adoptadas en cada Estado por separado podrían provocar trastornos en el mercado interior3.2.1. Insuficiencia del marco de la Agencia Internacional de la EnergíaHabida cuenta de la naturaleza mundial del mercado del petróleo, la Unión Europea deberá tratar de actuar en todo momento de manera conjunta con los demás países consumidores principales. La Agencia Internacional de la Energía (AIE), de la que son miembros todos los Estados miembros de la Unión Europea, así como los demás consumidores principales (EE.UU., Japón, Corea, etc.) podría ser la instancia donde establecer esta coordinación ineludible. Sin embargo, la existencia de la AIE no permite eludir de modo alguno la necesidad de un proceso de toma de decisiones comunitario, que resulta indispensable habida cuenta de la especificidad de la Unión Europea y del desarrollo del mercado interior.El actual marco de la AIE adolece de insuficiencias importantes. Al inicio de los años ochenta la propia AIE había llegado a la conclusión de que el mecanismo de crisis previsto en el Tratado fundacional de 1974 no se adaptaba suficientemente al desarrollo del mercado del petróleo. El Consejo de Administración de la agencia estableció otro mecanismo de crisis denominado CERM (Coordinated Emergency Response Measures), que debía facilitar la utilización de las reservas de seguridad. Sin embargo, el hecho de que la aplicación de este mecanismo requiera una decisión unánime del Consejo de Administración, formado por representantes de los 26 Estados participantes, la falta de criterios claros para su activación y las divergencias existentes entre los Estados participantes en materia de filosofía de intervención plantean un riesgo de bloqueo evidente. Además, aunque se llegara a activar este mecanismo, el gran margen de interpretación con que cuentan los Estados participantes para determinar las modalidades de su contribución provocaría una ausencia total de unidad de acción. Habida cuenta de la naturaleza política de toda crisis petrolífera, hay que tener asimismo en cuenta el hecho de que la AIE es un organismo de naturaleza técnica, dotado de una autoridad limitada. La aprobación de una decisión comunitaria es a todas luces un acto cuyo significado político y jurídico es radicalmente distinto al de cualquier decisión de la AIE. Con todo, si se produjera una crisis o una amenaza de crisis que pudiera afectar al crecimiento económico, convendría favorecer una actuación conjunta que implicara al mayor número posible de países consumidores, en marcos como el de la AIE. De esta manera, se incrementarían al máximo las repercusiones positivas de la acción comunitaria.Sin dejar de tener en cuenta la necesidad de coordinar la actuación comunitaria con la de los demás países consumidores principales, el proceso de toma de decisiones de carácter comunitario es imprescindible para garantizar una actuación unida, solidaria y coherente de la Unión Europea en su conjunto que le permita mostrarse como un agente unido y creíble. Tanto la utilización de las reservas de seguridad como las medidas de reducción del consumo exigen la creación de un mecanismo de toma de decisiones comunitario con fines de coordinación. De hecho, en un mercado interior las medidas que afectan al consumo no pueden ser adoptadas por cada Estado miembro de manera independiente.3.2.2. Naturaleza del mecanismo comunitarioLa propuesta de Directiva instaura un verdadero mecanismo de toma de decisiones, gracias al cual la Unión Europea podrá definir las acciones que llevará a efecto en una situación de crisis energética (especialmente por lo que respecta a la utilización de sus reservas). Concretamente, en caso de necesidad imperiosa causada por la evolución del mercado del petróleo, la Comisión Europea estará habilitada para adoptar urgentemente las medidas a que haya lugar, teniendo en cuenta los objetivos generales de los mecanismos de utilización de las reservas de seguridad. La Comisión estará asistida por un Comité integrado por representantes de los Estados miembros y presidido por un representante de la Comisión. La actuación del Comité se regirá por el «procedimiento de reglamentación» establecido en el artículo 5 de la Decisión del Consejo de 28 de junio de 1999 por la que se establecen los procedimientos para el ejercicio de las competencias de ejecución atribuidas a la Comisión. El representante de la Comisión presentará al Comité un proyecto de las medidas a adoptar. El Comité emitirá su dictamen sobre dicho proyecto en un plazo que el presidente podrá fijar en función de la urgencia. Si las medidas previstas no son conformes al dictamen del Comité o en caso de ausencia de dictamen, la Comisión presentará sin demora al Consejo una propuesta relativa a las medidas que vayan a adoptarse. Este mecanismo de reacción coordinada contribuirá al buen funcionamiento del mercado interior y permitirá incrementar la eficacia de las medidas de crisis.3.2.3. Umbral de activación potencial del mecanismoLa Comisión podrá adoptar las medidas oportunas en caso de percepción generalizada de un riesgo de interrupción del abastecimiento o en caso de interrupción real del abastecimiento.La propuesta de Directiva prevé un umbral de activación potencial en caso de interrupción física del abastecimiento. En tales situaciones se podrán adoptar medidas de liberación de reservas o de restricción del consumo.En caso de percepción generalizada de un riesgo de interrupción del abastecimiento, en particular en el contexto de una crisis externa, todo parece indicar que el precio constituirá un factor esencial para definir un umbral de alerta cuya superación desencadenará una actuación comunitaria, habida cuenta del objetivo de proteger el crecimiento económico, el empleo y las categorías sociales y profesionales más vulnerables de las fuertes fluctuaciones de precios.Dicho umbral de alerta se habrá alcanzado cuando el precio del crudo en los mercados al contado alcance un nivel cuyo mantenimiento durante 12 meses provocaría un incremento de la factura del petróleo por un importe superior al 0,5% del producto interior bruto de la Unión Europea correspondiente al año anterior. El elemento de referencia para evaluar la amplitud del incremento es la factura exterior media correspondiente a los 5 últimos años. Así, por ejemplo, en la situación actual (año 2002) sería necesario que el precio del barril de Brent sobrepasara los 30 dólares [16] para alcanzar dicho umbral.[16]  Dicho importe correspondería a unos precios de la cesta OPEP de 28 a 29 dólares por barril.La superación de ese umbral de alerta constituye una condición necesaria, pero no suficiente, para decidir la liberación de reservas en caso de percepción generalizada de un riesgo de interrupción del abastecimiento. Una vez superado, se iniciaría una fase de estudio en la que la Comisión analizaría todos los elementos responsables de la situación de crisis.4. Peritaje técnico para la aplicación de medidasEl establecimiento del mercado interior de la energía es progresivo y muy complejo, especialmente en la medida en que exige la aplicación de normas extremadamente técnicas. En consecuencia, es necesario velar por que todos los participantes apliquen el nuevo marco legislativo de manera eficaz y uniforme en los mercados, en condiciones que garanticen la competitividad de las empresas. Por ese motivo, las distintas fases de la realización del mercado interior del gas y de la electricidad se han visto acompañadas, en concreto, de una serie de mecanismos que permiten reunir a los reguladores nacionales, los Estados miembros, los agentes económicos y la Comisión en sesiones de trabajo técnicas. Dichos encuentros --que tienen por objeto examinar las medidas más oportunas para proceder a la apertura de los mercados del gas y la electricidad-- dan como fruto, de manera periódica, toda una serie de recomendaciones de elevado contenido técnico dirigidas a la Comisión. De igual manera, el nuevo marco comunitario que se establecerá dentro del mercado interior de la energía para armonizar las medidas que garanticen el abastecimiento de petróleo también impondrá la realización de tareas técnicas de gran complejidad. En particular, habrá que proceder al seguimiento de la evolución de los mercados internacionales y evaluar su impacto en la seguridad y la fiabilidad de los abastecimientos. La eficacia de las medidas aplicadas deberá evaluarse de manera continua. En este contexto, deberá efectuarse un control del nivel de reservas de petróleo con que cuentan los Estados miembros. La realización de estas tareas exigirá la existencia de información objetiva, fiable y comparable. Cuando la Comisión Europea adopte y coordine medidas de liberación de reservas de petróleo en respuesta a una crisis energética, será preciso evaluar sus repercusiones para el mercado energético y para el conjunto de la economía. Para ello, es esencial prever, en el marco de los servicios de la Comisión, un sistema europeo de observación del abastecimiento de hidrocarburos que combine el peritaje necesario para cubrir los aspectos extremadamente técnicos de estas tareas. Dicho órgano proporcionará, con el respaldo de la Comisión, el apoyo técnico y científico y el elevado nivel de peritaje que garantizarán la correcta aplicación de la legislación comunitaria en materia de abastecimiento de petróleo.La gestión del sistema europeo de observación estará a cargo de la Comisión, quien invitará a las reuniones a los representantes tanto de los Estados miembros como de los sectores interesados.5. ConclusiónLa presente propuesta de Directiva tiene por objeto fomentar una mayor armonización y coordinación de las medidas adoptadas a nivel nacional en materia de seguridad del abastecimiento de petróleo, con lo que contribuirá a garantizar el buen funcionamiento del mercado interior. Asimismo, proporcionará a la Unión Europea los medios necesarios para actuar de manera unida y creíble cuando se produzcan dificultades en el abastecimiento de petróleo que puedan trastornar el funcionamiento de la economía y la sociedad.Estas disposiciones permitirán garantizar, en caso de crisis, la solidaridad y la unidad de acción comunitarias necesarias para responder de manera eficaz a los riesgos del mercado energético y fomentar en este marco el buen funcionamiento del mercado interior. Además, son precisas para garantizar la apertura del mercado de los productos petrolíferos a los operadores que no llevan a cabo tareas de refinado, evitar que las cadenas transfronterizas de abastecimiento para la distribución se vean discriminadas en relación con las cadenas enteramente nacionales y realizar, con ello, un verdadero mercado interior de productos refinados. Por consiguiente, el artículo 95 del Tratado CE constituye el fundamento oportuno para la propuesta de Directiva.2002/0219 (COD)Propuesta de DIRECTIVA DEL PARLAMENTO EUROPEO Y DEL CONSEJO relativa a la aproximación de las medidas en materia de seguridad del abastecimiento de productos petrolíferos(Texto pertinente a efectos del EEE)EL PARLAMENTO EUROPEO Y EL CONSEJO DE LA UNIÓN EUROPEA,Visto el Tratado constitutivo de la Comunidad Europea, y, en particular, su artículo 95,Vista la propuesta de la Comisión [17],[17]  DO C, p. . .Visto el dictamen del Comité Económico y Social [18],[18]  DO C, p. . .Visto el dictamen del Comité de las Regiones [19],[19]  DO C, p. . .De conformidad con el procedimiento establecido en el artículo 251 del Tratado [20],[20]  DO C , p. . .Considerando lo siguiente:(1) La realización del mercado interior de la energía deberá ir acompañada de la necesaria coordinación de las medidas destinadas a garantizar la seguridad del abastecimiento exterior de petróleo de la Comunidad. El mercado interior descansa, de hecho, en una necesidad de solidaridad entre los Estados miembros, especialmente manifiesta en sectores esenciales para el abastecimiento energético como el que constituyen los hidrocarburos.(2) El petróleo crudo y los productos petrolíferos ocupan un lugar central en el abastecimiento energético de la Comunidad y desempeñan un papel crucial en el funcionamiento de la economía y la sociedad, en particular como consecuencia de su peso en el sector de los transportes. Por otra parte, los precios del petróleo sirven de referencia a la hora de fijar los precios del gas natural.(3) Las legislaciones nacionales vigentes en materia de seguridad del abastecimiento de petróleo, que carecen de una armonización y coordinación suficientes a escala comunitaria, pueden provocar --y, de hecho, han provocado-- distorsiones en el mercado interior de productos petrolíferos. Por consiguiente, es imperativo aumentar la armonización y la coordinación de las medidas adoptadas a nivel nacional en materia de seguridad del abastecimiento de petróleo, al objeto de garantizar el buen funcionamiento del mercado interior.(4) Para garantizar el abastecimiento de los consumidores en las condiciones más económicas, es preciso favorecer una estructura más abierta y competitiva de los mercados de productos petrolíferos. A ese fin, es necesario garantizar el desarrollo de un verdadero mercado interior de productos petrolíferos que ofrezca a cualquier distribuidor un abastecimiento fácil y competitivo, incluso sin limitarse a las empresas de refinado nacionales. (5) Los sistemas de reservas de seguridad de los Estados miembros presentan profundas divergencias. Las disposiciones nacionales pueden engendrar un efecto de aislamiento de los mercados de productos petrolíferos a escala nacional, colocando en situación de desventaja a aquellos operadores que no poseen empresas de refinado nacionales. Por consiguiente, conviene adoptar medidas que permitan aproximar, si quiera parcialmente, los sistemas de reservas y garantizar que la organización de tales reservas no perjudicará al buen funcionamiento del mercado interior. (6) Para los operadores que no llevan a cabo tareas de refinado, la obligación de mantenimiento de reservas representa una pesada carga que puede llegar a convertirse en una barrera para su incorporación al mercado. Por lo tanto, para garantizar la apertura de los mercados de productos petrolíferos, es preciso conceder a dichos operadores la posibilidad de cumplir sus obligaciones por otros medios que no sean el mantenimiento de reservas de seguridad propias o la celebración de acuerdos con las empresas nacionales de refinado. (7) A tal fin, procede armonizar las disposiciones nacionales relativas a la gestión de las reservas mediante la creación de un organismo público, similar a los ya existentes en determinados Estados miembros, encargado de gestionar, como mínimo, una tercera parte de la obligación de mantenimiento de reservas con arreglo a los principios de apertura del mercado nacional.(8) Habida cuenta de que las disposiciones restrictivas que afectan al mantenimiento de reservas de seguridad fuera del territorio nacional pueden tener un efecto discriminatorio de las cadenas transfronterizas de abastecimiento de productos petrolíferos en relación con las cadenas enteramente nacionales, es preciso permitir y regular la constitución de reservas fuera del territorio nacional, al objeto de garantizar el buen funcionamiento del mercado interior.(9) Como se señala en el Libro Verde «Hacia una estrategia europea de seguridad del abastecimiento energético» [21], la dependencia petrolera exterior de la Comunidad y la concentración geográfica de las capacidades de producción son considerables y cabe esperar que sigan aumentando. Esta situación entraña riesgos notables para la seguridad del abastecimiento de petróleo.[21]  COM (2000) 769(10) Habida cuenta de que cualquier dificultad que provoque una reducción significativa del suministro de productos petrolíferos o una subida considerable de precios puede causar graves perturbaciones en la actividad económica de la Comunidad, es fundamental establecer las condiciones que permitan compensar, o al menos atenuar, los efectos perjudiciales de dicha dificultad. Para ello, es necesaria la constitución de un nivel adecuado de reservas de seguridad que puedan utilizarse en tales circunstancias de manera coordinada a escala comunitaria y a escala mundial.(11) Además de contemplar la comercialización de reservas de seguridad constituidas para afrontar una situación de crisis, las medidas para amortiguar las repercusiones de las dificultades surgidas en el abastecimiento de petróleo crudo y de productos petrolíferos también pueden tener por objeto la reducción del consumo. Es necesario prever procedimientos e instrumentos adecuados que garanticen una aplicación rápida, coordinada y solidaria de ambos tipos de medidas. (12) A tal efecto, todos los Estados miembros han de disponer de los poderes necesarios para adoptar sin demora, cuando proceda, las medidas oportunas, incluso en situaciones en las que, a pesar de no registrarse una escasez física de petróleo, se produzcan importantes subidas de precios debidas a fenómenos de previsión de un riesgo de interrupción física del abastecimiento. (13) En caso de que surjan dificultades graves en el abastecimiento de petróleo, es preciso garantizar, para mantener el buen funcionamiento del mercado interior, la unidad y la coherencia de la actuación de la Comunidad, teniendo en cuenta la necesidad de coordinar dicha acción con los demás países consumidores principales.(14) Conviene crear, en el marco de los servicios de la Comisión, un Sistema europeo de observación del abastecimiento de hidrocarburos, al objeto de prestar apoyo a la concepción y la correcta aplicación de la legislación comunitaria en materia de abastecimiento de petróleo, evaluar su aplicación y ayudar en la evaluación de la eficacia de las medidas vigentes, así como de realizar un seguimiento más completo del desarrollo del abastecimiento de petróleo dentro del mercado interior.(15) Procede adoptar las medidas necesarias para que la aplicación de la presente Directiva se haga de conformidad con la Decisión 1999/468/CE del Consejo de 28 de junio de 1999 por la que se establecen los procedimientos para el ejercicio de las competencias de ejecución atribuidas a la Comisión [22].[22]  DO L 184 de 17.7.1999, p.23.(16) Con arreglo a los principios de subsidiariedad y proporcionalidad enunciados en el artículo 5, los objetivos de la medida contemplada --a saber, la creación de un mercado interior de productos petrolíferos plenamente operativo, basado en la libre competencia y en la seguridad del abastecimiento de dichos productos-- no pueden ser alcanzados por los Estados miembros de manera aislada y pueden lograrse mejor a nivel comunitario. La presente Directiva no excede de lo necesario para alcanzar esos objetivos.HAN ADOPTADO LA PRESENTE DIRECTIVA:Artículo 1La presente Directiva tiene por objeto garantizar el buen funcionamiento del mercado interior de los productos petrolíferos. Para ello, contempla la aproximación de las disposiciones de los Estados miembros en materia de reservas de petróleo y de medidas de crisis y la coordinación de la actuación de los Estados miembros en caso de crisis de abastecimiento.Artículo 21. Los Estados miembros adoptarán todas las medidas necesarias con el fin de mantener, de forma permanente y no obstante lo dispuesto en el artículo 6, un nivel de reservas de productos petrolíferos equivalente, por categorías de productos, a al menos 90 días del consumo medio interno diario durante el año natural precedente.2. El nivel mínimo de reservas mencionado en el apartado 1 deberá incrementarse a 120 días lo más rápidamente posible a partir de la entrada en vigor de la presente Directiva y, en cualquier caso, antes del 1 de enero de 2007.3. Los Estados miembros velarán por la disponibilidad y accesibilidad de las reservas mantenidas con arreglo a lo dispuesto en los apartados 1 y 2, al objeto de poder adoptar, sin dilación, las medidas adecuadas para su utilización de conformidad con el artículo 6.4. Los Estados miembros notificarán a la Comisión, en el plazo de un año desde la entrada en vigor de la presente Directiva y, posteriormente, cada seis meses hasta que se alcance el nivel de reservas establecido en el apartado 2, un informe pormenorizado sobre las medidas ya adoptadas y las medidas que se adoptarán al objeto de alcanzar dicho nivel.5. Los Estados miembros constituirán y mantendrán en su propio territorio o en territorio de otro Estado miembro las reservas mencionadas en los apartados 1 y 2.Artículo 31. Los Estados miembros crearán un organismo público de mantenimiento de reservas de petróleo. Adoptarán todas las disposiciones necesarias para que, lo más rápidamente posible a partir de la entrada en vigor de la presente Directiva y, en cualquier caso, antes del 1 de enero de 2007, dicho organismo sea propietario de reservas que representen, por categorías de productos, una tercera parte, como mínimo, de las obligaciones establecidas en los apartados 1 y 2 del artículo 2. 2. Cuando los Estados miembros impongan obligaciones de mantenimiento de reservas a los operadores del mercado, el organismo público de mantenimiento de reservas asumirá las obligaciones de los operadores que no llevan a cabo tareas de refinado que así lo deseen, mediante el pago de una remuneración que no podrá superar el coste de los servicios prestados.3. Dos o más Estados miembros podrán decidir servirse de un organismo o entidad único para el mantenimiento de sus reservas. En este caso serán conjuntamente responsables del respeto de las obligaciones derivadas de la presente Directiva.Artículo 41. Los Estados miembros deberán garantizar la aplicación de condiciones equitativas y no discriminatorias en las disposiciones que adopten en materia de mantenimiento de reservas. 2. Los Estados miembros velarán por que las disposiciones que adopten en materia de mantenimiento de reservas no perjudiquen al abastecimiento en refinerías situadas en los demás Estados miembros, en comparación con el abastecimiento en las refinerías situadas en su propio territorio. Los Estados miembros autorizarán a toda empresa sujeta a una obligación de mantenimiento de reservas que se abastezca de productos refinados en otro u otros Estados miembros a que cumpla dicha obligación con existencias almacenadas en los Estados miembros en cuestión.Artículo 51. En los casos en que, a efectos de la aplicación de la presente Directiva, se constituyan reservas en el territorio de un Estado miembro por cuenta de empresas, organizaciones o agencias establecidas en otro Estado miembro, el Estado miembro en cuyo territorio se almacenen las reservas no podrá oponerse en ninguna circunstancia a que estas sean transferidas a los otros Estados miembros por cuya cuenta se mantienen. 2. Los Estados miembros crearán un sistema de supervisión que permita la identificación, el registro y el control de las reservas mantenidas en su territorio por cuenta de empresas, organizaciones o agencias establecidas en otro Estado miembro.Artículo 61. Los Estados miembros conferirán a sus autoridades competentes los poderes que les permitan utilizar las reservas mantenidas en virtud de la obligación establecida en los apartados 1 y 2 del artículo 2 cuando se produzcan dificultades en el funcionamiento del mercado interior de productos petrolíferos vinculadas a problemas de abastecimiento, en las condiciones y con arreglo a las modalidades contempladas en los artículos 7 y 8.2. En situaciones que no sean las contempladas en los artículos 7 y 8, los Estados miembros se abstendrán de efectuar retiradas de las reservas de seguridad que las reduzcan por debajo del nivel mínimo obligatorio, salvo en caso de problemas de abastecimiento de carácter local, tras haber informado de sus intenciones a la Comisión, o para permitir el respeto de las obligaciones internacionales por ellos contraídas.Artículo 71. En caso de interrupción del abastecimiento de petróleo que pueda causar graves perturbaciones en el funcionamiento de la economía y del mercado interior de los productos petrolíferos, la Comisión podrá adoptar una decisión, de conformidad con el procedimiento establecido en el apartado 2 del artículo 9, por la que obligue a los Estados miembros:a) a la liberación gradual de las reservas de seguridad contempladas en los apartados 1 y 2 del artículo 2,b) a la restricción particular o general del consumo.Las medidas que adoptarán los Estados miembros deberán ser las menos restrictivas para la competencia. La Comisión velará por el cumplimiento de ese principio durante todo el período de aplicación de tales medidas.2. La Comisión podrá adoptar medidas del tipo que se prevé en el apartado 1 cuando se produzca una interrupción del suministro equivalente al 7% del nivel normal de abastecimiento de petróleo crudo a escala mundial.3. La decisión de la Comisión podrá establecer las modalidades concretas y las condiciones de aplicación de las medidas que deberán adoptar los Estados miembros.Artículo 81. En caso de percepción generalizada de un riesgo de interrupción del abastecimiento de petróleo, en particular en el contexto de una crisis externa, que genere una gran volatilidad en los mercados petroleros y pueda causar graves perturbaciones en el funcionamiento de la economía y del mercado interior de los productos petrolíferos, la Comisión podrá adoptar una decisión, de conformidad con el procedimiento establecido en el apartado 2 del artículo 9, por la que obligue a los Estados miembros a una liberación gradual de las reservas de seguridad contempladas en los apartados 1 y 2 del artículo 2, cuya amplitud tenga en cuenta los acuerdos internacionales celebrados por estos y las decisiones adoptadas en el marco de tales acuerdos.   Las medidas que adoptarán los Estados miembros deberán ser las menos restrictivas para la competencia. La Comisión velará por el cumplimiento de ese principio durante todo el período de aplicación de tales medidas.2. La Comisión podrá analizar la necesidad de adoptar medidas del tipo que se prevé en el apartado 1 cuando el precio del crudo en los mercados al contado alcance un nivel cuyo mantenimiento durante 12 meses provoque en el transcurso de los 12 meses posteriores un incremento de la factura petrolera exterior de la Comunidad por un importe superior al 0,5% del producto interior bruto de la Unión Europea correspondiente al año anterior, en comparación con la factura petrolera exterior media registrada en los 5 últimos años.3. En el marco del análisis previsto en el apartado 2, la Comisión tomará en consideración todos los elementos necesarios para evaluar las condiciones de abastecimiento de los Estados miembros, teniendo especialmente en cuenta la naturaleza, duración y magnitud de los elementos responsables de la situación a la que se refiere el apartado 1.4. La decisión de la Comisión podrá prever las modalidades concretas y las condiciones de aplicación de las medidas que deberán adoptar los Estados miembros.Artículo 91. La Comisión estará asistida por un Comité integrado por representantes de los Estados miembros y presidido por un representante de la Comisión.2. Cuando se haga referencia al presente apartado, se aplicarán los artículos 5 y 7 de la Decisión 1999/468/CE, dentro de la observancia de lo dispuesto en el artículo 8 de la misma.   El período previsto en el apartado 6 del artículo 5 de la Decisión 1999/468/CE queda fijado en una semana.3. El Comité aprobará su reglamento interno.Artículo 101. Los Estados miembros adoptarán y aplicarán cuantas disposiciones y mecanismos sean necesarios a fin de garantizar la identificación y supervisión de las reservas.   Asimismo, determinarán el régimen de sanciones aplicables en caso de incumplimiento de las disposiciones nacionales adoptadas en virtud de la presente Directiva y adoptarán cuantas medidas sean necesarias para garantizar su aplicación. Las sanciones previstas deberán ser eficaces, proporcionadas y disuasorias.2. Los Estados miembros deberán disponer de planes de intervención que puedan ser aplicados en caso de interrupción del abastecimiento de petróleo o de percepción generalizada de un riesgo de interrupción de dicho abastecimiento que genere una gran volatilidad en los mercados petroleros.   Igualmente, designarán los órganos que estarán encargados de la aplicación de las medidas que se deban adoptar en aplicación de la presente Directiva.Artículo 111. La Comisión adoptará todas las medidas necesarias para la aplicación de la presente Directiva y establecerá, en particular:a) una definición de las categorías de productos contempladas en los artículos 2 y 3;b) los métodos de cálculo del consumo interior y de las obligaciones de mantenimiento de reservas contempladas en el artículo 2, así como las modalidades de inclusión en dicho cálculo de las producciones nacionales de petróleo de los Estados miembros;c) las modalidades de envío a la Comisión de las estadísticas que permitirán supervisar el cumplimiento por parte de los Estados miembros de las obligaciones que contempla la presente Directiva.2. La Comisión adoptará las medidas a que se refiere el apartado 1 de conformidad con el procedimiento al que alude el apartado 2 del artículo 9.Artículo 121. La Comisión adoptará, a más tardar el 1 de enero de 2004, las medidas necesarias para crear un Sistema europeo de observación del abastecimiento de hidrocarburos, el cual prestará su apoyo a la concepción y la correcta aplicación de la legislación comunitaria en materia de abastecimiento de petróleo, al objeto de realizar el seguimiento de su aplicación y de asistir en la evaluación de la eficacia de las medidas vigentes y de sus repercusiones en el funcionamiento del mercado interior de los productos petrolíferos. La Comisión velará por que se proporcionen los recursos necesarios para efectuar un seguimiento eficaz de los dispositivos contemplados en la presente Directiva.2. La gestión del Sistema europeo de observación del abastecimiento de hidrocarburos estará a cargo de la Comisión, quien invitará a las reuniones a los representantes tanto de los Estados miembros como de los sectores interesados. Proporcionará a la Comisión la asistencia técnica necesaria para la elaboración y evaluación de medidas adoptadas en aplicación de la presente Directiva y contribuirá a la mejora de los conocimientos existentes en cuanto a la evolución del mercado interior y de los mercados petroleros internacionales y a los factores que la determinan.3. El Sistema europeo de observación del abastecimiento de hidrocarburos llevará a cabo, en el ámbito del petróleo, las siguientes tareas técnicas:a) observará el funcionamiento del mercado interior y de los mercados petroleros internacionales;b) participará en la creación de un sistema de supervisión física de las infraestructuras situadas dentro o fuera de la Comunidad que contribuyen a la seguridad del abastecimiento de petróleo;c) supervisará el abastecimiento de petróleo y los procedimientos previstos para garantizar su seguridad en las situaciones de crisis;d) estudiará el establecimiento de medidas de seguridad eficaces en el sector del petróleo;e) verificará el nivel de las reservas de seguridad de petróleo y productos petrolíferos y los procedimientos para su utilización, así como la aplicación de las medidas de restricción del consumo;f) recopilará datos objetivos, fiables y comparables para la realización de sus tareas.Artículo 13Los Estados miembros adoptarán las disposiciones legales, reglamentarias y administrativas necesarias para cumplir la presente Directiva a más tardar el 1 de enero de 2004, si bien por lo que respecta al apartado 2 del artículo 2 y al artículo 3 deberán hacerlo a más tardar el 1 de enero de 2007. Informarán inmediatamente de ello a la Comisión.Cuando los Estados miembros adopten dichas disposiciones, estas harán referencia a la presente Directiva o irán acompañadas de dicha referencia en su publicación oficial. Los Estados miembros establecerán las modalidades de la mencionada referencia.Artículo 14La presente Directiva entrará en vigor el vigésimo día siguiente al de su publicación en el Diario Oficial de las Comunidades Europeas.Artículo 15Los destinatarios de la presente Directiva serán los Estados miembros.Hecho en Bruselas, el [...]Por el Parlamento Europeo Por el ConsejoEl Presidente El Presidente[...]