CELEX: 32000D0735
Language: es
Date: 1999-04-21 00:00:00
Title: 2000/735/CE: Decisión de la Comisión, de 21 de abril de 1999, sobre el tratamiento dado por las autoridades fiscales neerlandesas al acuerdo technolease entre Philips y Rabobank [notificada con el número C(1999) 1122] (Texto pertinente a efectos del EEE) (El texto en lengua neerlandesa es el único auténtico)

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2000/735/CE: Decisión de la Comisión, de 21 de abril de 1999, sobre el tratamiento dado por las autoridades fiscales neerlandesas al acuerdo technolease entre Philips y Rabobank [notificada con el número C(1999) 1122] (Texto pertinente a efectos del EEE) (El texto en lengua neerlandesa es el único auténtico)  

Diario Oficial n° L 297 de 24/11/2000 p. 0013 - 0021

Decisión de la Comisiónde 21 de abril de 1999sobre el tratamiento dado por las autoridades fiscales neerlandesas al acuerdo technolease entre Philips y Rabobank[notificada con el número C(1999) 1122](El texto en lengua neerlandesa es el único auténtico)(Texto pertinente a efectos del EEE)(2000/735/CE)LA COMISIÓN DE LAS COMUNIDADES EUROPEAS,Visto el Tratado constitutivo de la Comunidad Europea y, en particular, el primer párrafo del apartado 2 de su artículo 93,Después de haber emplazado a los interesados para que presentaran sus observaciones, de conformidad con el citado artículo,Considerando lo siguiente:I. PROCEDIMIENTO(1) Por medio de artículos de prensa de enero y febrero de 1997, en los que se informaba de que las autoridades fiscales neerlandesas habían aceptado un acuerdo technolease que iba a acarrear un perjuicio considerable, aunque no cuantificado, para la Hacienda neerlandesa, la Comisión tuvo conocimiento de que los Países Bajos posiblemente habían concedido ayudas a Philips o Rabobank, o a ambas empresas, en el marco de un acuerdo technolease.(2) Por carta de 24 de abril de 1997, la Comisión comunicó al Gobierno neerlandés su decisión de incoar el procedimiento establecido en el apartado 2 del artículo 93 del Tratado CE contra una ayuda posiblemente otorgada en forma de beneficio fiscal en el marco de un acuerdo relativo a la venta y posterior arrendamiento financiero de conocimientos técnicos (know-how) al propio vendedor, suscrito entre Philips y Rabobank, llamado en adelante "acuerdo technolease".(3) La Comisión no ha recibido observaciones de otros Estados miembros ni de terceros interesados.II. DESCRIPCIÓN(4) En 1992, Philips vendió conocimientos técnicos por un valor contable de 2200 millones de florines neerlandeses a su filial Electrologica. Philips obtuvo, a cambio, las participaciones de Electrologica y le concedió un préstamo a un tipo de interés anual del 7 %. Electrologica, a su vez, cedió los conocimientos técnicos en leasing a Philips y recibió por ello un canon de su matriz.(5) El 30 de noviembre de 1993, Philips y Rabobank acordaron que, el 3 de enero de 1994, la primera vendería a la segunda sus participaciones en Electrologica. El valor de mercado de los conocimientos técnicos ascendía entonces a 2800 millones de florines neerlandeses. Rabobank pagó a Philips 640 millones de florines neerlandeses en efectivo por las participaciones de Electrologica. Philips conservó sus créditos de 2200 millones de florines neerlandeses frente a Electrologica, que en ese momento pasó a ser filial de Rabobank. Además, Philips y Rabobank acordaron que Philips tendría derecho a la mitad de los futuros ingresos en concepto de sublicencias a terceros para la explotación de los conocimientos técnicos, en tanto que Rabobank obtendría la otra mitad.(6) El acuerdo de venta y posterior arrendamiento financiero entre Philips y Electrologica establecía un pago anual en concepto de intereses de 154 millones de florines neerlandeses por parte de Electrologica a Philips, y el pago de un canon anual de 140 millones de florines neerlandeses por parte de Philips a Electrologica. Además, una vez transcurridos diez años desde su adquisición de las participaciones de Electrologica, Rabobank dispondrá de un plazo de 24 meses para volver a venderlas a Philips por 50 millones de florines neerlandeses.(7) Tras la cesión a Rabobank de las participaciones de Philips en Electrologica, ésta ya no forma parte, a efectos fiscales, de Philips. Esto significa que los beneficios imponibles de Electrologica ya no se consolidan con los de Philips. Tras la cesión, Electrologica pertenece, a efectos fiscales, a Rabobank, de modo que sus beneficios imponibles se consolidan, desde esa fecha, con los de Rabobank.(8) Visto en su conjunto, el acuerdo technolease implica el traslado de los beneficios imponibles del sujeto pasivo Philips al sujeto pasivo Rabobank, puesto que el derecho exclusivo de amortización de los conocimientos técnicos se desplaza de Philips a Rabobank. A cambio, Philips recibe de Rabobank un pago inmediato de 640 millones de florines neerlandeses en efectivo, y los créditos en el seno del grupo Philips se convierten en préstamo a Rabobank, lo que representa una mejora sustancial en las cifras del balance de Philips.(9) Tanto Philips como Rabobank son empresas privadas. Philips cotiza en la bolsa de Amsterdam y Rabobank es una sociedad cooperativa. El Estado neerlandés no es accionista de Philips ni socio de la cooperativa Rabobank. Por ello, el acuerdo technolease constituye una transacción comercial entre empresas privadas.(10) La Comisión ha decidido incoar el procedimiento establecido en el apartado 2 del artículo 93 del Tratado CE en lo relativo al acuerdo technolease debido a las siguientes incertidumbres:- para evaluar si se ha sustraído dinero a la Hacienda neerlandesa, era necesario disponer de datos sobre los plazos y porcentajes de amortización y sobre la base para la amortización de los conocimientos técnicos,- no existía tal base para el incremento del valor de los conocimientos técnicos de 2200 millones a 2800 millones de florines neerlandeses,- no estaba claro si los beneficios imponibles de Philips en los ejercicios en cuestión eran suficientes para que la propia Philips pudiera aprovechar plenamente la amortización de los conocimientos técnicos,- hacía falta más información sobre la normativa fiscal en lo relativo a la venta y posterior arrendamiento financiero de activos inmateriales para poder evaluar si las autoridades fiscales neerlandesas han hecho uso de algún poder discrecional en beneficio de Philips o Rabobank.III. OBSERVACIONES DE LOS INTERESADOS(11) La Comunicación de la Comisión por la que se brindaba a los demás Estados miembros y otros interesados la posibilidad de presentar sus observaciones se publicó el 8 de noviembre de 1997 en el Diario Oficial de las Comunidades Europeas(1). No se recibieron observaciones de los demás Estados miembros ni de otros interesados.IV. COMENTARIOS DE LOS PAÍSES BAJOS(12) El Gobierno neerlandés formuló sus comentarios por carta de 28 de octubre de 1997. En opinión del Gobierno neerlandés, el tratamiento fiscal del acuerdo technolease entre Philips y Rabobank no contiene ningún elemento de ayuda estatal por parte de las autoridades fiscales neerlandesas, dado que éstas simplemente aplicaron la normativa fiscal general y no hicieron uso de poder discrecional alguno. Por lo demás, el Gobierno neerlandés abordó específicamente las preguntas que le había planteado la Comisión. Con motivo de un encuentro entre funcionarios del Ministerio de Hacienda neerlandés y representantes de la Comisión Europea, celebrado en La Haya el 19 de febrero de 1998, los representantes de la Comisión tuvieron la oportunidad de consultar documentos confidenciales. Como aún faltaban algunos datos, la Comisión solicitó información adicional mediante carta de 24 de abril de 1998. El Gobierno neerlandés respondió por carta de 29 de abril de 1998, en la que facilitaba todos los datos necesarios.(13) En sus observaciones, el Gobierno neerlandés exponía lo siguiente:- el Derecho civil y fiscal de los Países Bajos no contiene disposiciones particulares sobre la valoración de las transacciones de venta y posterior arrendamiento financiero. Con todo, la jurisprudencia del Tribunal Superior (Hoge Raad)(2) de los Países Bajos no deja lugar a dudas en cuanto a que tales transacciones son jurídicamente admisibles con arreglo al Derecho neerlandés actual,- como no existían disposiciones particulares sobre la valoración de transacciones de venta y posterior arrendamiento de activos inmateriales, el acuerdo technolease entre Philips y Rabobank se ha de evaluar a la luz del principio del buen uso comercial ("goed-koopmansgebruik"), según se establece en la legislación fiscal neerlandesa. Conforme a dicho principio, el propietario (económico) de bienes de capital fijo puede deducir todos los años una parte del precio de adquisición para determinar sus ingresos imponibles. Por ello, la pregunta clave en el caso de la venta y posterior arrendamiento financiero de activos inmateriales es saber quién es el propietario (económico) real, el arrendador o el arrendatario. La evaluación de la propiedad (económica) de los conocimientos técnicos se realizó con arreglo al Derecho civil y fiscal y en consonancia con la jurisprudencia,- en 1987, las autoridades fiscales neerlandesas ya habían autorizado otro caso de venta y arrendamiento financiero de activos inmateriales (derechos de marca), basándose meramente en la interpretación de la normativa fiscal existente,- el valor contable de los conocimientos técnicos antes del traspaso de Electrologica se basaba en el precio de coste (kostprijs-minus), excluyendo algunos elementos de coste en razón del principio de prudencia que se deriva del principio del buen uso comercial. La legislación neerlandesa(3) establece que los activos se han de valorar conforme a su valor de mercado en el momento en que la filial se separa de la entidad fiscal de la que formaba parte, de modo que a la hora de determinar la base imponible puedan tenerse en cuenta las reservas tácitas. El valor de mercado de los conocimientos técnicos de Electrologica en el momento de su cesión a Philips se estableció sobre la base de las directrices de la OCDE sobre precios de transferencia(4),- los pagos de cánones e intereses entre Philips y Rabobank durante los diez años de vigencia del acuerdo se realizarán en su integridad. Sin embargo, en 1994 y 1995 los pagos de los cánones que Philips adeudaba a Rabobank se compensaron con los pagos en efectivo de Rabobank a Philips,- la circular que contenía disposiciones para la valoración por parte de las autoridades fiscales neerlandesas de la venta y posterior arrendamiento financiero de activos inmateriales, publicada el 22 de agosto de 1994, simplemente contenía una interpretación de la normativa fiscal vigente, pero no una modificación de tal normativa. Además, se afirma que la aplicación a posteriori de tal circular al acuerdo technolease entre Philips y Rabobank no ha tenido incidencia en el resultado.(14) Estos argumentos se expusieron en la correspondencia remitida, así como en la reunión con representantes de la Comisión. El Gobierno neerlandés ha proporcionado, además, los datos siguientes:- información detallada sobre las normas de amortización aplicables a Philips y Rabobank,- cifras sobre los beneficios imponibles de Philips y Rabobank en 1990, 1991, 1992 y 1993,- los contratos en que se basa el acuerdo technolease entre Philips, Rabobank y Electrologica.V. EVALUACIÓNV.1. Evaluación técnica de la transacción(15) En su valoración, la Comisión tiene en cuenta que la venta y posterior arrendamiento financiero de activos se utiliza a menudo como instrumento de financiación tanto en los Estados miembros de la Comunidad como fuera de la Comunidad. Una de las consecuencias de la venta y posterior arrendamiento financiero de activos es que el arrendador, que adquiere la propiedad (económica) de los activos, tiene el derecho exclusivo de amortizarlos con fines fiscales. Un estudio de la legislación fiscal en los Estados miembros lleva a la conclusión de que esto es así en casi todos los Estados miembros.(16) La Comisión comparte la afirmación del Gobierno neerlandés de que la explotación de activos inmateriales no difiere, en principio, de la explotación de otros activos. Con todo, dadas las particularidades de los activos inmateriales, es posible que se les apliquen condiciones especiales(5). En este sentido, la publicación por parte de las autoridades fiscales de la circular con disposiciones relativas a la venta y posterior arrendamiento financiero de activos inmateriales no entra en conflicto con la aplicación de la normativa fiscal general.(17) A raíz de la cesión a Rabobank de las participaciones de Philips en Electrologica, ésta deja de formar parte de Philips a efectos fiscales. Ello significa que los beneficios imponibles de Electrologica ya no se consolidan con los de Philips. Tras la cesión, Electrologica pertenece, a efectos fiscales, a Rabobank, de modo que sus beneficios imponibles se consolidarán, en adelante, con los de Rabobank. Además, el acuerdo technolease tendrá las siguientes consecuencias. En primer lugar, el derecho exclusivo de amortizar los conocimientos técnicos (como partida fiscal de deducción) se desplaza de Philips a Rabobank. A raíz de ello, el acuerdo technolease reduce los beneficios imponibles de Rabobank y aumenta los de Philips, de modo que Rabobank pagará menos y Philips más impuestos de los que habrían pagado en ausencia de dicho acuerdo. En segundo lugar, Philips obtendrá gracias al acuerdo technolease un beneficio contable sobre los conocimientos técnicos de 600 millones de florines neerlandeses, que no habría obtenido de no vender Electrologica a Rabobank.(18) Las autoridades fiscales neerlandesas han facilitado todos los datos, de modo que la Comisión ha podido determinar con toda seguridad que ni Philips ni Rabobank tenían pérdidas compensables en el momento de concluir el acuerdo technolease. Sobre la base de las cifras relativas a los beneficios imponibles de Philips y Rabobank en 1990, 1991, 1992 y 1993, la Comisión ha llegado a Ia conclusión de que ambas empresas estaban en condiciones de beneficiarse plenamente de la amortización de los conocimientos técnicos. Además, las perspectivas de beneficios eran buenas, tanto en el caso de Philips como en el de Rabobank. Por tanto, cualquier modificación en los beneficios imponibles a consecuencia del acuerdo technolease equivaldrá a una modificación en los ingresos fiscales totales del Estado.(19) Más concretamente se producen los trasvases siguientes en los beneficios imponibles de Philips y Rabobank y, con ello, en los ingresos fiscales del Estado (véase también el cuadro a continuación):- sin la venta de Electrologica a Rabobank, Philips, vista como entidad fiscal, habría podido amortizar los conocimientos técnicos de forma lineal en cuatro años sobre la base de un valor contable de 2200 millones de florines neerlandeses. Debido a la venta de Electrologica, los beneficios imponibles de Philips aumentan en 550 millones de florines neerlandeses anuales durante cuatro años, cantidad a la que se aplica un gravamen del 35 %,- tras la venta de Electrologica a Rabobank, la amortización fiscal se basará en un valor contable de 2800 millones de florines neerlandeses. Durante los seis primeros años, los conocimientos técnicos se amortizarán sobre la base del valor contable restante y, posteriormente, se amortizarán durante cuatro años de forma lineal. La amortización de los conocimientos técnicos reducirá los beneficios imponibles de Rabobank en 700 millones de florines neerlandeses el primer año (25 % de 2800), en 525 millones de florines neerlandeses el segundo año (25 % de 2100), etc., hasta llegar a 125 millones en el décimo año, con un tipo de gravamen del 35 %(6),- los pagos de cánones e intereses entre Philips y Rabobank tendrán lugar durante los diez años de vigencia del contrato. Mientras los pagos de cánones de Philips a Rabobank se compensen con pagos en efectivo de Rabobank a Philips, no se producirá una transferencia efectiva de dinero (sistema de compensación sin pagos en efectivo),- Philips y Rabobank han acordado que el préstamo de 2200 millones de florines neerlandeses de la primera a la segunda podrá liquidarse a la expiración del contrato. Conforme a una jurisprudencia reiterada de los Países Bajos, la conversión de deuda es neutral a efectos fiscales(7),- todos los ingresos procedentes de la cesión a terceros de sublicencias relativas a los conocimientos técnicos de Electrologica durante la vigencia del contrato serán repartidos a partes iguales entre Philips y Rabobank y gravados con un tipo del 35 %. De los datos recibidos se deduce que estos ingresos se prevén para la segunda mitad de la vigencia del contrato (a partir de 1999).(20) La primera columna del cuadro 1 permite apreciar el aumento de los beneficios imponibles de la entidad fiscal Rabobank debido a los pagos de intereses de Philips a Electrologica. En las columnas segunda y tercera se observa la disminución de los beneficios imponibles de la entidad fiscal Rabobank como consecuencia de los pagos de intereses a Philips y de la amortización de los conocimientos técnicos de Electrologica. La cuarta columna permite apreciar la disminución de los beneficios imponibles de Philips a raíz de los pagos del canon. En las tres columnas siguientes se observa el aumento de los beneficios imponibles de Philips como consecuencia, respectivamente, de los pagos de intereses recibidos de Electrologica, de la pérdida de las amortizaciones de los conocimientos técnicos y, por último, del beneficio contable que obtiene sobre los conocimientos técnicos mediante la venta de Electrologica a Rabobank. La última columna del cuadro 1 refleja el total de los trasvases de beneficios imponibles. La última fila del cuadro 1 permite apreciar el valor en efectivo de los trasvases de beneficios imponibles en 1994. En el cuadro 2 pueden observarse las consecuencias de los trasvases de beneficios imponibles para los ingresos fiscales, partiendo de un tipo de gravamen del 35 %.(21) Según se desprende del cuadro 2, a raíz del acuerdo technolease, los ingresos fiscales totales aumentan a corto plazo, pero disminuyen a largo plazo. El trasvase en el tiempo de los ingresos fiscales puede atribuirse a dos factores. En primer lugar, Philips realiza las reservas tácitas imputadas a los conocimientos técnicos tras la cesión en 1994 de Electrologica a Rabobank, y éstas se gravan en ese mismo ejercicio. En segundo lugar, se ralentizan en cierta medida las amortizaciones de los conocimientos técnicos como consecuencia de las distintas normas de amortización aplicables a Philips y Rabobank.No se tienen en cuenta los posibles ingresos fiscales derivados de los ingresos de las sublicencias. No tiene relevancia, desde la óptica de los ingresos fiscales totales, si es Philips quien obtiene los ingresos (en caso de no haber vendido los conocimientos técnicos a Rabobank) o si éstos se reparten entre Philips y Rabobank (según han convenido ambas empresas en el acuerdo technolease).Cuadro 1Trasvases de beneficios imponibles como consecuencia del acuerdo technolease (1994 = año 1)>SITIO PARA UN CUADRO>Cuadro 2Modificaciones en los ingresos fiscales (tipo de gravamen del 35 %) como consecuencia del acuerdo technolease (1994 = año 1)>SITIO PARA UN CUADRO>(22) El acuerdo technolease puede considerarse positivo para la Hacienda neerlandesa, puesto que los ingresos fiscales se obtienen antes de lo que habría ocurrido en caso contrario. El valor en efectivo en 1994 de esta ventaja para la Hacienda neerlandesa asciende a 68 millones de florines neerlandeses, con un tipo de descuento de 1,06(8). La ventaja fiscal de Rabobank la pagará en su integridad Philips, quien pagará más impuestos a consecuencia del acuerdo technolease. La ventaja fiscal de Rabobank puede considerarse parte del importe que Philips paga en concepto de los servicios financieros de Rabobank.(23) Las previsiones hechas en su momento por funcionarios neerlandeses, que se mencionaban en los citados artículos de prensa y que sugerían que el acuerdo technolease costaría dinero a la Hacienda de los Países Bajos, no tomaban en consideración las consecuencias fiscales del acuerdo technolease para Philips.V.2. Aplicación del apartado 1 del artículo 92 del Tratado CE al tratamiento fiscal del acuerdo technolease(24) El acuerdo technolease se ha de evaluar sobre la base del apartado 1 del artículo 92 del Tratado CE. Para que pueda hablarse de un elemento de ayuda estatal, el acuerdo technolease tiene que otorgar una ventaja con cargo al erario público neerlandés. Además, para que se considere ayuda estatal, tal ventaja ha de ser específica o selectiva, en el sentido de que beneficie a determinadas empresas o producciones. Por último, se ha de comprobar una repercusión negativa sobre la competencia y los intercambios comerciales entre los Estados miembros.a) Incidencia sobre los intercambios comerciales(25) Tal y como se señaló con motivo de la incoación del procedimiento, tanto Philips como Rabobank operan fuera de los Países Bajos en el mercado comunitario. Si estas empresas reciben ayudas, se beneficia la posición competitiva de sus bienes y servicios. Además, será más difícil para sus competidores de otros Estados miembros competir con ellas en los Países Bajos. Por tanto, las posibles ayudas a Philips o Rabobank podrían afectar negativamente a los intercambios comerciales entre los Estados miembros.b) Posible carácter selectivo derivado del uso de una facultad discrecional(26) El tratamiento de los sujetos económicos sobre una base discrecional puede significar que la aplicación individualizada de una norma fiscal general confiera a una medida la calidad de específica(9). En cuanto a la duda sobre si las autoridades fiscales neerlandesas han hecho uso de una facultad discrecional para beneficiar a Philips o a Rabobank o si simplemente han aplicado la normativa fiscal general, la Comisión ha considerado lo que se expone a continuación.(27) La presunción de que las autoridades fiscales neerlandesas han hecho uso en cierta medida de su facultad discrecional para beneficiar a Philips o Rabobank se ve corroborada por el hecho de que el Gobierno neerlandés haya intervenido en este asunto. Ahora bien, la intervención parece haber respondido a la presión ejercida por Philips para poner fin a un largo conflicto en el seno de la administración fiscal. Dicho conflicto se refería a la interpretación de la normativa fiscal e impidió que pudiera darse una respuesta definitiva a las consecuencias fiscales de la transacción llevada a cabo.(28) Al no contener ni el Derecho civil ni la normativa fiscal de los Países Bajos disposiciones específicas en lo relativo a la evaluación por parte de la administración tributaria de los acuerdos de venta y posterior arrendamiento financiero, la evaluación tuvo que basarse en el principio del buen uso comercial, sentado en la legislación fiscal neerlandesa. Si dicho principio se aplica al acuerdo technolease entre Philips y Rabobank, entonces la pregunta clave es determinar si Rabobank ha obtenido efectivamente, mediante la mera asunción de las participaciones de Electrologica, la propiedad (económica) de los conocimientos técnicos y si, en tal caso, estaba justificada la amortización de los conocimientos técnicos por parte de esta empresa(10). Para poder ser considerado el propietario económico, es necesario asumir algún riesgo en relación con el activo. Rabobank es el titular del derecho residual de los conocimientos técnicos al término de la vigencia del contrato y de la mitad de los ingresos procedentes de las sublicencias. Sobre la base de los datos que obran en su poder, la Comisión llega a la conclusión de que esto es suficiente, con arreglo a la legislación y jurisprudencia neerlandesas, para determinar un riesgo y, por tanto, la propiedad económica.(29) Las condiciones establecidas por las autoridades fiscales neerlandesas en la circular publicada en agosto de 1994 en lo relativo a la venta y posterior arrendamiento financiero de activos inmateriales también se refieren, esencialmente, a la propiedad económica. La circular contiene directrices para la interpretación de la legislación neerlandesa y no modifica tal legislación. Como no se publicó hasta después de concluido el acuerdo technolease, ya sólo puede examinarse si dicho acuerdo cumple, a posteriori las condiciones de la circular. El resultado de tal examen no resta fuerza a la conclusión de que se aplicó la normativa fiscal general.(30) Conforme a la circular, la evaluación de una venta y posterior arrendamiento financiero de activos inmateriales se ha de ajustar a cinco criterios:1) el propietario original no puede reservarse el derecho de uso exclusivo del activo y, en este contexto, también es importante saber quién tendrá al término del contrato de arrendamiento financiero el derecho de disposición efectivo sobre los activos inmateriales;2) la duración del contrato de arrendamiento financiero ha de ser inferior a la vida útil del activo inmaterial;3) la amortización debe guardar proporción con el canon y tener en cuenta un valor residual apropiado;4) el precio de cesión ha de apoyarse en una base objetiva y la administración tributaria tiene que estar en condiciones de verificar esta circunstancia;5) el canon y otras ventajas para el arrendador han de ser suficientes para que éste pueda compensar la amortización y los intereses.(31) Por lo demás, con arreglo a la circular no es necesario cumplir plenamente los criterios 1, 2 y 5 si tal incumplimiento parcial se ve compensado por un cumplimiento adicional de los demás criterios. Vistos en su conjunto, se han de cumplir los cinco criterios.(32) La aplicación de estos criterios al acuerdo technolease entre Philips y Rabobank da lugar al resultado siguiente:1) En principio, el arrendamiento financiero por parte de la propia Philips tiene carácter exclusivo. Sin embargo, el acuerdo contempla explícitamente la posibilidad de que Philips explote los conocimientos técnicos mediante la concesión de sublicencias a terceros. El acuerdo prevé que, en caso de conceder Philips tales sublicencias a terceros, habrá de ceder a Rabobank el 50 % de los ingresos percibidos. Philips y Rabobank tienen un interés recíproco en la concesión de sublicencias. Philips procedió, en su momento, a una gran reorganización, volvió a concentrarse en sus actividades principales y llegó a cerrar líneas de producción enteras. Por esta razón, Philips está interesada en conceder sublicencias a terceros. De la información recibida se deduce, además, que la concesión de sublicencias sobre conocimientos técnicos es algo perfectamente habitual en el caso de Philips.Además, la circular establece, en particular, que es importante averiguar quién tendrá al término del contrato de arrendamiento financiero el derecho de disposición efectivo sobre los activos inmateriales para poder determinar si el acuerdo tiene el carácter de "exclusivo". Es manifiesto que Rabobank dispone de tal derecho de disposición; como se ha señalado anteriormente, Rabobank, tiene simplemente el derecho, pero no la obligación, de volver a vender las participaciones en Electrologica a Philips una vez que haya concluido el contrato de arrendamiento financiero. Por lo demás, a partir del 1 de enero de 2004 podrá poner fin al acuerdo de arrendamiento financiero entre Philips y Electrologica;2) la duración del arrendamiento es de diez años. La Comisión no tiene razones para suponer que la vida útil prevista de los conocimientos técnicos sea inferior a la duración del arrendamiento;3) la amortización en diez años por parte de Rabobank puede considerarse normal a la luz de la función financiera que los conocimientos técnicos desempeñan para Rabobank;4) el precio de cesión de los conocimientos técnicos se basa en las directrices de la OCDE sobre precios de transferencia. Además, las autoridades fiscales neerlandesas verificaron y autorizaron, en su momento, el precio de cesión de los conocimientos técnicos basándose en el método kostprijs-minus entonces vigente en los Países Bajos. La Comisión considera que las directrices de la OCDE constituyen una base válida para la valoración de conocimientos técnicos;5) partiendo de un cálculo neto comercial, puede estimarse que Rabobank ha concluido un acuerdo que se justifica desde un punto de vista comercial. A ello hay que añadir que tanto Philips como Rabobank cuentan con la posibilidad de realizar ingresos extraordinarios por medio de la concesión de sublicencias y de un posible incremento de valor al término del contrato de arrendamiento financiero.(33) La Comisión concluye que, a posteriori, puede considerarse que el acuerdo technolease entre Philips y Rabobank cumple plenamente los criterios establecidos por las autoridades fiscales neerlandesas en su circular relativa a la venta y posterior arrendamiento financiero de activos inmateriales.(34) Junto a los criterios que se refieren fundamentalmente a la propiedad (económica), la circular exige que la venta y el posterior arrendamiento financiero de activos inmateriales responda a una razón económica, para impedir el abuso de estas operaciones con fines de elusión del pago de impuestos.(35) La razón económica del acuerdo technolease estriba, en el caso de Philips, en una mejora inmediata de su situación de tesorería y de su balance, mientras que el interés de Rabobank radica en la conversión de su dinero a corto plazo en dinero a largo plazo. Lo que parece haber determinado el acuerdo technolease entre Philips y Rabobank es la urgente y efectiva necesidad de disponibilidad en caja de Philips. Como sufría una falta de liquidez, Philips coma el riesgo de perder la categoría AA en su condición de deudor. El consorcio financiero que respaldaba a Philips ya no estaba dispuesto a poner más fondos a su disposición. La liquidación de las reservas tácitas era, por tanto, el último recurso de salvamento para Philips.(36) El hecho de que las autoridades fiscales neerlandesas ya autorizaran en 1987 una operación de venta y posterior arrendamiento financiero de activos inmateriales, apoyándose meramente en la interpretación de la normativa fiscal general, es otro argumento que viene a corroborar la conclusión de que, en el caso del acuerdo technolease, las autoridades fiscales neerlandesas no han hecho más que aplicar la normativa fiscal general.(37) Otra manera de determinar si se ha aplicado la legislación tributaria general consiste en examinar si la posibilidad de una venta y posterior arrendamiento financiero de activos inmateriales también estaba abierta, en su momento, a otras empresas. El Gobierno neerlandés presentó una lista con los nombres de empresas que, siguiendo el ejemplo de Philips, recurrieron a la venta y posterior arrendamiento financiero de activos inmateriales para mejorar su situación de tesorería. Estos casos datan tanto de antes como de después del acuerdo entre Philips y Rabobank. Además, de diversos artículos de prensa se deduce que otras empresas, comparables a Philips, también opinaban que la venta y posterior arrendamiento financiero de activos inmateriales era una posibilidad a su alcance.(38) Por otra parte, la mencionada razón económica alegada no puede ponerse en entredicho en razón de una posible ventaja fiscal derivada de la operación de venta y posterior arrendamiento financiero, puesto que, según se explica en el punto V.1, no cabe esperar que el Estado sufra una pérdida de ingresos fiscales. Por el contrario, la operación redundaría en una ventaja fiscal por un valor descontado de 68 millones de florines neerlandeses en 1994.c) Utilización de recursos estatales(39) Como se señala en el punto 38, el tratamiento fiscal del acuerdo technolease no entrañará pérdidas para la Hacienda pública.VI. CONCLUSIONES(40) A la luz de las consideraciones expuestas, la Comisión concluye que, al no haber otorgado las autoridades neerlandesas ni a Philips ni a Rabobank una ventaja fiscal con cargo a la Hacienda neerlandesa derivada de la aplicación discrecional de la normativa fiscal, ninguna de las partes implicadas en el acuerdo technolease entre Philips y Rabobank se beneficia de un elemento de ayuda estatal a efectos del apartado 1 del artículo 92 del Tratado CE.HA ADOPTADO LA PRESENTE DECISIÓN:Artículo 1El tratamiento del acuerdo technolease entre Philips y Rabobank por parte de las autoridades fiscales neerlandesas no es constitutivo de ayuda a efectos del apartado 1 del artículo 92 del Tratado CE.Artículo 2El destinatario de la presente Decisión será el Reino de los Países Bajos.Hecho en Bruselas, el 21 de abril de 1999.Por la ComisiónKarel Van MiertMiembro de la Comisión(1) DO C 338 de 8.11.1997.(2) Véase el asunto Keereweer-Sogelease, BNB 1995/116, en el que el Tribunal Superior sentenció que la venta y posterior arrendamiento financiero de prensas de imprimir era legal conforme a la legislación neerlandesa.(3) Condiciones estándar (n° 16) con las que se complementa el artículo 15 de la Ley del impuesto de sociedades (Wet Vennootschapbelasting).(4) Informe de la OCDE: "Transfer Pricing Guidelines for Multinational Enterprises and Tax Administrations".(5) Reglamento (CEE) n° 556/88 de la Comisión, de 30 de noviembre de 1988, relativo a la aplicación del apartado 3 del artículo 85 del Tratado CE a determinadas categorías de acuerdos de licencia de "know-how", (DO L 61 de 4.3.1989, p. 2).(6) El Gobierno neerlandés justifica las distintas normas de amortización aplicadas a Philips y Rabobank por el hecho de que, en el caso de Philips, los conocimientos técnicos desempeñaban un papel muy distinto que en el de Rabobank, donde tenía una función meramente financiera.(7) PNB 1969/202, y BNB 1978/140 en lo relativo al acreedor, y BNB 1993/237 en lo relativo al deudor.(8) Con un tipo de descuento más bajo, la ventaja para la Hacienda neerlandesa habría sido menor.(9) Comunicación de la Comisión relativa a la aplicación de las normas sobre ayudas estatales a las medidas relacionadas con la fiscalidad directa de las empresas (DO C 384 de 10.12.1998, p. 3).(10) El mero hecho de que los conocimientos técnicos constituyan un activo inmaterial no impide su cesión.