CELEX: 62019CC0815
Language: es
Date: 2020-12-09 00:00:00
Title: Conclusiones del Abogado General Sr. J. Richard de la Tour, presentadas el 9 de diciembre de 2020.###

CONCLUSIONES DEL ABOGADO GENERAL
   SR. JEAN RICHARD DE LA TOUR
   presentadas el 9 de diciembre de 2020 (
         1
      )
   
      Asunto C‑815/19
   
   Natumi GmbH
   contra
   Land Nordrhein-Westfalen,
   
   con intervención de:
   Vertreter des Bundesinteresses beim Bundesverwaltungsgericht
   
      [Petición de decisión prejudicial planteada por el Bundesverwaltungsgericht (Tribunal Supremo de lo Contencioso-Administrativo, Alemania)]
   
   «Procedimiento prejudicial — Reglamento (CE) n.o 834/2007 — Reglamento (CE) n.o 889/2008 — Producción ecológica y etiquetado de los productos ecológicos — Utilización de ciertos ingredientes no ecológicos de origen agrario en la transformación de alimentos — Alga litotamno (Lithothamnium calcareum) — Mención de “calcio”»
   
      I. Introducción
   
   
            1.
         
         
            La petición de decisión prejudicial trata de la interpretación del Reglamento (CE) n.o 834/2007 del Consejo, de 28 de junio de 2007, sobre producción y etiquetado de los productos ecológicos y por el que se deroga el Reglamento (CEE) n.o 2092/91, (
                  2
               ) y del Reglamento (CE) n.o 889/2008 de la Comisión, de 5 de septiembre de 2008, por el que se establecen disposiciones de aplicación del Reglamento (CE) n.o 834/2007 del Consejo sobre producción y etiquetado de los productos ecológicos, con respecto a la producción ecológica, su etiquetado y su control. (
                  3
               )
         
      
            2.
         
         
            Esta petición se ha formulado en el contexto de un litigio entre Natumi GmbH y el Land Nordrhein-Westfalen (estado federado de Renania del Norte-Westfalia, Alemania), representado por el Landesamt für Natur, Umwelt und Verbraucherschutz Nordrhein-Westfalen (Autoridad de Protección de la Naturaleza, el Medio Ambiente y los Consumidores de Renania del Norte-Westfalia, Alemania), relativo al uso controvertido de un producto no ecológico, concretamente, el alga litotamno (Lithothamnium calcareum), en la transformación de un alimento y al uso de menciones que hacen referencia a la producción ecológica y a la presencia de calcio en el etiquetado del alimento así transformado.
         
      
            3.
         
         
            Este asunto brinda al Tribunal de Justicia la ocasión de abordar la cuestión de la posibilidad de usar o no, en alimentos ecológicos transformados, una sustancia que, aunque esté incluida en la lista limitativa de ingredientes agrícolas no ecológicos autorizados al respecto, se utiliza como fuente de un mineral o de un micronutriente no autorizado por la legislación de la Unión o por la legislación de un Estado miembro compatible con la de la Unión. Esta es de hecho, en lo esencial, la cuestión que se plantea al Tribunal de Justicia.
         
      
            4.
         
         
            En las presentes conclusiones, propondré al Tribunal de Justicia que responda de forma negativa a esta cuestión.
         
      
      II. Derecho de la Unión
   
   
      
         A.
       
         Reglamento n.o 834/2007
      
   
   
            5.
         
         
            El Reglamento n.o 834/2007 expone lo siguiente en sus considerandos 3, 5, 20, 22 y 25:
            
                     «(3)
                  
                  
                     El marco jurídico [de la Unión] que regula el sector de la producción ecológica debe tener por objetivo asegurar la competencia leal y un funcionamiento apropiado del mercado interior de productos ecológicos, así como mantener y justificar la confianza del consumidor en los productos etiquetados como ecológicos […]
                  
               […]
            
                     (5)
                  
                  
                     Es preciso, por tanto, definir más explícitamente los objetivos, los principios y las normas aplicables a la producción ecológica para contribuir a la transparencia y la confianza de los consumidores, así como fijar una definición armonizada del concepto de producción ecológica.
                  
               […]
            
                     (20)
                  
                  
                     Los alimentos procesados solo deben etiquetarse como ecológicos cuando todos o la mayor parte de los ingredientes de origen agrario son ecológicos. Sin embargo, deben establecerse normas de etiquetado especiales para alimentos procesados que contengan ingredientes agrarios que no puedan obtenerse ecológicamente, como sucede con los productos de la caza y la pesca […]
                  
               […]
            
                     (22)
                  
                  
                     Dada la importancia de mantener la confianza del consumidor en los productos ecológicos, las excepciones a los requisitos aplicables a la producción ecológica deben limitarse estrictamente a los casos en que se considere justificada la aplicación de normas excepcionales.
                  
               […]
            
                     (25)
                  
                  
                     […] se considera conveniente limitar la utilización del logotipo [de producción ecológica de la Unión Europea] a los productos que únicamente, o casi únicamente, contengan ingredientes ecológicos, para no confundir a los consumidores sobre la naturaleza ecológica de todo el producto. Por ello, no deberá autorizarse su utilización en el etiquetado de productos obtenidos durante la fase de conversión o de alimentos procesados en los que menos del 95 % de sus ingredientes de origen agrario sean ecológicos.»
                  
               
      
            6.
         
         
            El artículo 1 de dicho Reglamento, titulado «Objeto y ámbito de aplicación», dispone:
            «1.   El presente Reglamento proporciona la base para el desarrollo sostenible de métodos ecológicos de producción, garantizando al mismo tiempo el funcionamiento eficaz del mercado interior, asegurando la competencia leal, la protección de los intereses de los consumidores y la confianza de estos.
            El Reglamento establece objetivos y principios comunes para respaldar las normas que establece referentes a:
            
                     a)
                  
                  
                     todas las etapas de producción, preparación y distribución de los productos ecológicos y sus controles;
                  
               
                     b)
                  
                  
                     el uso de indicaciones en el etiquetado y la publicidad que hagan referencia a la producción ecológica.
                  
               2.   El presente Reglamento se aplicará a los siguientes productos que, procedentes de la agricultura, incluida la acuicultura, se comercialicen o vayan a comercializarse como ecológicos:
            
                     a)
                  
                  
                     productos agrarios vivos o no transformados;
                  
               
                     b)
                  
                  
                     productos agrarios transformados destinados a ser utilizados para la alimentación humana;
                  
               
                     c)
                  
                  
                     piensos;
                  
               […]
            4.   El presente Reglamento se aplicará sin perjuicio de otras disposiciones [de la Unión] o nacionales conformes a la legislación [de la Unión] relativa a los productos especificados en el presente artículo, tales como las disposiciones que rigen la producción, la preparación, la comercialización, el etiquetado y el control, incluida la legislación en materia de productos alimenticios y nutrición animal.»
         
      
            7.
         
         
            El artículo 6 del Reglamento n.o 834/2007, titulado «Principios específicos aplicables a la transformación de alimentos ecológicos», establece:
            «La producción de alimentos ecológicos transformados se basará en los siguientes principios específicos:
            
                     a)
                  
                  
                     la producción de alimentos ecológicos a partir de ingredientes agrarios ecológicos, salvo cuando en el mercado no se disponga de ingredientes en su variante ecológica;
                  
               
                     b)
                  
                  
                     la restricción al mínimo de aditivos alimentarios, de ingredientes no ecológicos que tengan funciones fundamentalmente técnicas y sensoriales, así como de oligoelementos y coadyuvantes tecnológicos, de manera que se utilicen en la menor medida posible y únicamente en caso de necesidad tecnológica esencial o con fines nutricionales concretos;
                  
               
                     c)
                  
                  
                     la exclusión de las sustancias y los métodos de transformación que puedan inducir a error sobre la verdadera naturaleza del producto;
                  
               
                     d)
                  
                  
                     la transformación de los piensos con cuidado, preferiblemente utilizando métodos biológicos, mecánicos y físicos.»
                  
               
      
            8.
         
         
            El artículo 13 de dicho Reglamento, titulado «Normas de producción de algas», dispone:
            «1.   La recolección de algas silvestres o partes de ellas que crecen naturalmente en el mar se considerará un método de producción ecológico siempre que:
            
                     a)
                  
                  
                     las zonas de cría tengan una alta calidad ecológica […] y no sean inadecuadas desde el punto de vista sanitario. A la espera de que se adopten normas más detalladas para su aplicación, no se recolectarán algas silvestres comestibles en zonas que no reúnan los criterios de las zonas de clase A o clase B definidos en el anexo II del Reglamento (CE) n.o 854/2004 […] [ (
                           4
                        )]
                     
                  
               […]».
         
      
            9.
         
         
            El artículo 14, apartado 1, letra d), inciso iv), del Reglamento n.o 834/2007 establece:
            «La producción ganadera ecológica estará sujeta a las siguientes normas:
            […]
            
                     d)
                  
                  
                     en lo relativo a los piensos:
                     […]
                     
                              iv)
                           
                           
                              las materias primas vegetales de origen no ecológico, las materias primas de origen animal y mineral, los aditivos para piensos, así como determinados productos que se emplean en nutrición animal o como coadyuvantes tecnológicos, solo se emplearán para piensos si han sido autorizados para su uso en la producción ecológica de conformidad con el artículo 16.»
                           
                        
               
      
            10.
         
         
            El artículo 19 de dicho Reglamento, titulado «Normas generales de producción de alimentos transformados», establece, en su apartado 2:
            «La composición de alimentos ecológicos transformados estará sujeta a las siguientes condiciones:
            
                     a)
                  
                  
                     el producto se obtendrá principalmente a partir de ingredientes de origen agrario. A la hora de determinar si un producto se obtiene principalmente a partir de ingredientes de origen agrícola, no se tendrán en cuenta el agua y la sal de mesa que se hayan añadido;
                  
               
                     b)
                  
                  
                     únicamente se podrán utilizar aditivos, coadyuvantes tecnológicos, agentes aromatizantes, agua, sal, preparados de microorganismos y enzimas, minerales, oligoelementos, vitaminas, aminoácidos y otros micronutrientes en los alimentos para usos nutricionales específicos si han sido autorizados para su uso en la producción ecológica de conformidad con el artículo 21;
                  
               
                     c)
                  
                  
                     solo se utilizarán ingredientes agrícolas no ecológicos si han sido autorizados para su uso en la producción ecológica de conformidad con el artículo 21 o han sido autorizados provisionalmente por un Estado miembro;
                  
               […]».
         
      
            11.
         
         
            El artículo 21 del citado Reglamento, titulado «Criterios correspondientes a determinados productos y sustancias en la transformación», está redactado en los siguientes términos:
            «1.   La autorización de productos y sustancias para su uso en la producción ecológica y su inclusión en la lista restringida a que se refiere el artículo 19, apartado 2, letras b) y c), estará supeditada a los objetivos y principios establecidos en el título II y a los siguientes criterios, que se evaluarán en su conjunto:
            
                     i)
                  
                  
                     no se dispone de alternativas autorizadas de acuerdo con el presente capítulo,
                  
               
                     ii)
                  
                  
                     sin recurrir a ellos, es imposible producir o conservar los alimentos o cumplir determinadas exigencias dietéticas establecidas a partir de la legislación comunitaria [de la Unión].
                  
               […]
            2.   La Comisión [Europea] decidirá, de conformidad con el procedimiento indicado en el artículo 37, apartado 2, sobre la autorización de los productos y sustancias y su inclusión en la lista restringida a que se refiere el apartado 1 del presente artículo, y fijará las condiciones y límites específicos para su uso y, si fuera necesario, para la retirada de productos.
            […]»
         
      
            12.
         
         
            El artículo 23 del Reglamento n.o 834/2007, titulado «Uso de términos referidos a la producción ecológica», dispone:
            «1.   A efectos del presente Reglamento, se considerará que un producto incluye términos que se refieran al método de producción ecológico cuando, en el etiquetado, publicidad o documentos comerciales, el producto, sus ingredientes o las materias primas para alimentación animal se describan en términos que sugieran al comprador que el producto, sus ingredientes o las materias primas para alimentación animal se han obtenido conforme a las normas establecidas en el presente Reglamento. En particular, los términos enunciados en el anexo, sus derivados o abreviaturas, tales como «bio» y «eco», utilizados aisladamente o combinados, podrán emplearse en toda la [Unión Europea] y en cualquier lengua de la [Unión] para el etiquetado y la publicidad de un producto cuando este cumpla los requisitos establecidos en el presente Reglamento o en virtud del presente Reglamento.
            En el etiquetado y la publicidad de todo producto agrario vivo o no transformado, solo podrán utilizar[se] términos que hagan referencia al método de producción ecológico cuando además todos los ingredientes del producto se hayan producido de conformidad con los requisitos del presente Reglamento.
            2.   Los términos a que se refiere el apartado 1 no podrán emplearse en ningún punto de la [Unión] ni en ninguna lengua de la [Unión] para el etiquetado, la publicidad y los documentos comerciales de los productos que no cumplan los requisitos establecidos en el presente Reglamento, a menos que no se apliquen a productos agrarios en alimentos o piensos o que claramente no tengan ninguna relación con la producción ecológica.
            Además, no se utilizará ningún término, incluidos los términos utilizados en las marcas registradas, ni prácticas usadas en el etiquetado ni en la publicidad que puedan inducir a error al consumidor o al usuario sugiriendo que un producto o sus ingredientes cumplen los requisitos establecidos en el presente Reglamento.
            […]
            4.   En lo relativo a los alimentos transformados, los términos a que se refiere el apartado 1 se podrán emplear:
            
                     a)
                  
                  
                     en la denominación de venta, siempre que:
                     
                              i)
                           
                           
                              los alimentos transformados cumplan lo dispuesto en el artículo 19;
                           
                        
                              ii)
                           
                           
                              al menos el 95 %, expresado en peso, de los ingredientes de origen agrarios sean ecológicos;
                           
                        
               
                     b)
                  
                  
                     únicamente en la lista de ingredientes, siempre que los alimentos cumplan lo dispuesto en el artículo 19, apartado 1, y apartado 2, letras a), b) y d);
                  
               […]».
         
      
      
         B.
       
         Reglamento n.o 889/2008
      
   
   
            13.
         
         
            Los considerandos 20 y 21 del Reglamento n.o 889/2008 exponen:
            
                     «(20)
                  
                  
                     Para poder producir algunos alimentos y piensos ecológicos transformados son necesarios determinados productos y sustancias no ecológicos. La armonización de las normas de transformación del vino a nivel [de la Unión] exigirá más tiempo. Por tanto, los productos mencionados deben quedar excluidos de la transformación del vino hasta que, en un procedimiento ulterior, se establezcan normas específicas para este.
                  
               
                     (21)
                  
                  
                     Con el fin de transformar alimentos ecológicos, el Reglamento (CEE) n.o 2092/91 [ (
                           5
                        )] permitía utilizar determinados ingredientes de origen no agrario, determinados coadyuvantes para la transformación de alimentos y determinados ingredientes no ecológicos de origen agrario. Para garantizar la continuidad de la agricultura ecológica, los productos y sustancias en cuestión deben seguir permitiéndose, de conformidad con las disposiciones establecidas en el artículo 21, apartado 2, del Reglamento […] n.o 834/2007. Además, en aras de la claridad, procede detallar en los anexos del presente Reglamento los productos y sustancias que están permitidos de conformidad con el Reglamento […] n.o 2092/91. En el futuro se pueden añadir en estas listas otros productos y sustancias al amparo de una base jurídica distinta, a saber, el artículo 21, apartado 2, del Reglamento […] n.o 834/2007. Por tanto, procede señalar en la lista la condición específica de cada categoría de productos y sustancias mediante un símbolo.»
                  
               
      
            14.
         
         
            El título II, capítulo 1 bis, del Reglamento n.o 889/2008, relativo a la «Producción de algas», establece, en su artículo 6 bis, titulado «Ámbito de aplicación»:
            «El presente capítulo establece normas de producción específicas aplicables a las algas marinas.
            A efectos del presente capítulo, las “algas marinas” incluyen las algas marinas pluricelulares, el fitoplancton y las microalgas.»
         
      
            15.
         
         
            El artículo 22, letra d), de dicho Reglamento dispone:
            «A efectos del artículo 14, apartado 1, letra d), inciso iv), del Reglamento […] n.o 834/2007, solo podrán utilizarse las siguientes sustancias en la transformación de piensos ecológicos y la alimentación de los animales de cría ecológica:
            […]
            
                     d)
                  
                  
                     materias primas de origen mineral contempladas en el anexo V, sección 1».
                  
               
      
            16.
         
         
            El artículo 27, párrafo primero, letra f), del Reglamento n.o 889/2008 está redactado en los siguientes términos:
            «A los fines del artículo 19, apartado 2, letra b), del Reglamento […] n.o 834/2007, solo podrán utilizarse las siguientes sustancias en la transformación de los alimentos ecológicos, a excepción de los productos del sector del vino, a los que se aplicarán las disposiciones del capítulo 3 bis:
            […]
            
                     f)
                  
                  
                     minerales (incluidos los oligoelementos), vitaminas, aminoácidos y micronutrientes, siempre que:
                     
                              i)
                           
                           
                              su uso en alimentos de consumo corriente venga exigido legalmente de forma directa, es decir, que aparezca de forma directa en disposiciones del Derecho de la Unión o disposiciones de Derecho nacional compatibles con el Derecho de la Unión, con la consecuencia de que los alimentos no puedan introducirse de ninguna manera en el mercado como alimentos de consumo corriente si no se añade el mineral, vitamina, aminoácido o micronutriente; o
                           
                        
                              ii)
                           
                           
                              por lo que respecta a los productos alimenticios comercializados con la pretensión de poseer características particulares o efectos en relación con la salud o nutricionales, o en relación con las necesidades de grupos específicos de consumidores:
                              
                                       –
                                    
                                    
                                       en los productos a que se refiere el artículo 1, apartado 1, letras a) y b), del Reglamento (UE) n.o 609/2013 del Parlamento Europeo y del Consejo, [ (
                                             6
                                          )] su uso esté autorizado por dicho Reglamento y por los actos adoptados en virtud del artículo 11, apartado 1, de dicho Reglamento para los productos de que se trate,
                                    
                                 
                                       –
                                    
                                    
                                       en los productos regulados por la Directiva 2006/125/CE de la Comisión, [ (
                                             7
                                          )] su uso esté autorizado por la citada Directiva, o
                                    
                                 
                                       –
                                    
                                    
                                       en los productos regulados por la Directiva 2006/141/CE de la Comisión, [ (
                                             8
                                          )] su uso esté autorizado por la citada Directiva.»
                                    
                                 
                        
               
      
            17.
         
         
            El artículo 28 del Reglamento n.o 889/2008 dispone:
            «A los fines del artículo 19, apartado 2, letra c), del Reglamento […] n.o 834/2007, los ingredientes agrarios no ecológicos recogidos en el anexo IX del presente Reglamento podrán utilizarse en la transformación de alimentos ecológicos.»
         
      
            18.
         
         
            El anexo V del Reglamento n.o 889/2008 se refiere a las «materias primas para la alimentación animal contempladas en el artículo 22, letra d), el artículo 24, apartado 2, y el artículo 25 quaterdecies, apartado 1». Su parte 1 contiene la lista de las «materias primas para la alimentación animal de origen mineral», en la que figuran, en particular, las conchas marinas calizas, el maerl, el lithotamnium, l gluconato de calcio y el carbonato de calcio.
         
      
            19.
         
         
            El anexo VIII, sección A, de dicho Reglamento, en relación con el cual debe interpretarse el artículo 27, precisa que el carbonato de calcio (E 170) no debe utilizarse como colorante o para el enriquecimiento en calcio de los productos.
         
      
            20.
         
         
            El anexo IX del citado Reglamento, titulado «Ingredientes de origen agrario que no han sido producidos ecológicamente a que se refiere el artículo 28», contiene una parte 1, que trata de los «productos vegetales sin transformar y productos derivados de ellos mediante transformación». En su punto 1.3 figuran las «algas, incluidas las marinas, autorizadas en la preparación de productos alimenticios no ecológicos».
         
      
      
         C.
       
         Reglamento (CE) n.o 1925/2006
      
   
   
            21.
         
         
            El artículo 3 del Reglamento (CE) n.o 1925/2006 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 20 de diciembre de 2006, sobre la adición de vitaminas, minerales y otras sustancias determinadas a los alimentos, (
                  9
               ) titulado «Requisitos para la adición de vitaminas y minerales», dispone, en su apartado 1:
            «Únicamente podrán añadirse a los alimentos las vitaminas y/o los minerales que figuran en las listas del anexo I, en las formas que se enumeran en las listas del anexo II, supeditado a las normas establecidas en el presente Reglamento.»
         
      
            22.
         
         
            El anexo I del Reglamento n.o 1925/2006, titulado «Vitaminas y minerales que pueden añadirse a los alimentos», menciona, en su punto 2, relativo a los «minerales», en particular, el calcio.
         
      
            23.
         
         
            El anexo II de dicho Reglamento, titulado «fórmulas vitamínicas y sustancias minerales que pueden añadirse a los alimentos», menciona en su punto 2, relativo a las «sustancias minerales», en especial, el carbonato de calcio, el cloruro cálcico, el citrato malato de calcio, las sales cálcicas de ácido cítrico, el gluconato cálcico, el glicerofosfato de calcio, el lactato de calcio, las sales cálcicas de ácido ortofosfórico, el hidróxido cálcico, el malato de calcio, el óxido de calcio, el sulfato de calcio y los oligosacáridos fosforilados de calcio.
         
      
      
         D.
       
         Reglamento (UE) n.o 1169/2011
      
   
   
            24.
         
         
            El artículo 2, apartado 2, letra f), del Reglamento (UE) n.o 1169/2011 (
                  10
               ) define el término «ingrediente» como «cualquier sustancia o producto, incluidos los aromas, los aditivos alimentarios y las enzimas alimentarias y cualquier componente de un ingrediente compuesto que se utilice en la fabricación o la elaboración de un alimento y siga estando presente en el producto acabado, aunque sea en una forma modificada; los residuos no se considerarán ingredientes».
         
      
            25.
         
         
            El artículo 2, apartado 2, letra s), de dicho Reglamento define el concepto de «nutriente» como «proteína, hidratos de carbono, grasa, fibra, sodio, vitaminas y minerales enumerados en el punto 1 de la parte A del anexo XIII del presente Reglamento, y las sustancias que pertenecen o son componentes de una de dichas categorías».
         
      
      III. Hechos del litigio principal y cuestiones prejudiciales
   
   
            26.
         
         
            La recurrente en el litigio principal, Natumi, es un fabricante de bebidas de soja y de arroz, que comercializa en forma envasada. Incorpora en sus bebidas lithothamnium, un alga coralina de color rojo, en forma de un polvo obtenido a partir de sedimentos de esta alga muerta limpiados, molidos y secados. Esta alga contiene principalmente carbonato de calcio y carbonato de magnesio.
         
      
            27.
         
         
            Natumi comercializa, en particular, una bebida denominada «Soja-Drink-Calcium», etiquetada como producto biológico con las menciones «calcio», «con algas marinas ricas en calcio» y «con calcio de calidad, procedente del alga marina Lithothamnium».
         
      
            28.
         
         
            Mediante escrito de 16 de febrero de 2005, el recurrido en el litigio principal, el estado federado de Renania del Norte-Westfalia, advirtió a Natumi de que, en los productos biológicos, no estaba admitido el uso de carbonato cálcico como mineral añadido, aclarando que tampoco lo estaba cuando el enriquecimiento con calcio de esos productos se llevaba a cabo mediante la adición de algas.
         
      
            29.
         
         
            El recurrido en el litigio principal inició un procedimiento sancionador pecuniario contra Natumi, concluido el cual esta última presentó, el 14 de julio de 2005, una demanda declarativa ante el Verwaltungsgericht Düsseldorf (Tribunal de lo Contencioso-Administrativo de Düsseldorf, Alemania).
         
      
            30.
         
         
            Tras la desestimación de su demanda por parte de dicho órgano jurisdiccional, Natumi interpuso recurso de apelación ante el Oberverwaltungsgericht für das Land Nordrhein-Westfalen (Tribunal Superior de lo Contencioso-Administrativo del estado federado de Renania del Norte-Westfalia, Alemania). A instancia de ambas partes, se ordenó la suspensión del procedimiento hasta que se aprobaran nuevos Reglamentos de la Unión.
         
      
            31.
         
         
            Mediante sentencia de 19 de mayo de 2016, dicho órgano jurisdiccional desestimó el recurso de apelación de Natumi, al considerar que la adición del alga litotamno en un alimento ecológico no estaba autorizada por las normas de la Unión que habían entrado en vigor desde entonces. Según dicho órgano jurisdiccional, el anexo IX, punto 1.3, del Reglamento n.o 889/2008 solo se refiere a las algas alimenticias. Considera que, aun cuando esas disposiciones no contienen ninguna referencia expresa al carácter comestible de las algas, esta interpretación se ve corroborada por el hecho de que las demás sustancias mencionadas en el anexo IX, puntos 1.1 y 1.2, del citado Reglamento deben ser comestibles, al igual que las algas a que se refiere el artículo 13, apartado 1, letra a), del Reglamento n.o 834/2007. Señala que, sin embargo, el alga litotamno no es comestible debido a sus característicos depósitos calcáreos en las paredes celulares. Considera que, en cualquier caso, los restos calcificados del alga litotamno muerta no son ingredientes de origen agrario, sino minerales cuya adición en los productos biológicos no está autorizada, en principio.
         
      
            32.
         
         
            Natumi interpuso un recurso de casación ante el Bundesverwaltungsgericht (Tribunal Supremo de lo Contencioso-Administrativo, Alemania) contra la sentencia dictada en apelación.
         
      
            33.
         
         
            El Bundesverwaltungsgericht (Tribunal Supremo de lo Contencioso-Administrativo) estima, en primer lugar, que la resolución del litigio principal depende de la cuestión de si el artículo 28 del Reglamento n.o 889/2008, en relación con el anexo IX, punto 1.3, del mismo Reglamento, permite el uso del alga litotamno viva, muerta, o en ambos casos, como ingrediente en la preparación de productos alimenticios ecológicos.
         
      
            34.
         
         
            Según el tribunal remitente, al no contener ese punto 1.3 ninguna restricción en relación con el carácter comestible de las algas, basta que el alga se utilice como ingrediente. Estima que el dictamen de la Comisión de 30 de marzo de 2015, aportado por Natumi, debe entenderse en ese sentido.
         
      
            35.
         
         
            En cambio, ese órgano jurisdiccional expresa sus dudas en cuanto a que las algas reúnan los requisitos mencionados en el artículo 21, apartado 1, inciso ii), del Reglamento n.o 834/2007, puesto que no se ve claramente que sea imposible producir o conservar los alimentos o cumplir determinadas exigencias dietéticas establecidas por el Derecho de la Unión sin añadir esas algas.
         
      
            36.
         
         
            Sin embargo, dicho órgano jurisdiccional estima que un alga, incluso muerta, sigue siendo un ingrediente de origen agrario, con independencia de su contenido en calcio, y que la clasificación del litotamno como materia prima de origen mineral realizada por el anexo V del Reglamento n.o 889/2008, relativo a la alimentación animal, no se puede trasladar a la producción de alimentos.
         
      
            37.
         
         
            El tribunal remitente considera, en consecuencia, que el uso del alga litotamno y, más concretamente, del polvo obtenido a partir de restos de esa alga muerta recogidos, secados y molidos, como ingredientes en la fabricación de alimentos ecológicos, está autorizado en virtud del artículo 19, apartado 2, letra c), del Reglamento n.o 834/2007, en relación con el artículo 28 y el anexo IX, punto 1.3, del Reglamento n.o 889/2008.
         
      
            38.
         
         
            En segundo lugar, el tribunal remitente se pregunta si el etiquetado de un producto que contiene tal ingrediente puede incluir una referencia al calcio, que es un mineral.
         
      
            39.
         
         
            El tribunal remitente recuerda que, en virtud del artículo 23, apartado 1, párrafo primero, segunda frase, del Reglamento n.o 834/2007, los términos «bio» y «eco» solo se pueden emplear cuando el producto cumpla los requisitos establecidos en dicho Reglamento o en virtud de este. Pues bien, el artículo 19 del Reglamento n.o 834/2007 supedita el uso de aditivos, como minerales y oligoelementos [artículo 19, apartado 2, letra b), de dicho Reglamento], y de ingredientes agrícolas no ecológicos [artículo 19, apartado 2, letra c), del citado Reglamento] a que hayan sido autorizados de conformidad con el artículo 21 del mismo Reglamento. La decisión de autorizarlos o no autorizarlos corresponde a la Comisión.
         
      
            40.
         
         
            El Reglamento n.o 889/2008, que establece las normas de aplicación del Reglamento n.o 834/2007, establece, en su artículo 27, párrafo primero, letra f), que, en principio, solo pueden utilizarse los minerales en condiciones restrictivas y, en particular, que el uso de estos en alimentos de consumo corriente venga exigido legalmente de forma directa. Con arreglo al artículo 28 del Reglamento n.o 889/2008, los ingredientes agrarios no ecológicos podrán utilizarse si están recogidos en el anexo IX de dicho Reglamento.
         
      
            41.
         
         
            El tribunal remitente estima que, si bien, en principio, a la luz del artículo 19, apartado 2, letra b), del Reglamento n.o 834/2007, en relación con el artículo 27, párrafo primero, letra f), del Reglamento n.o 889/2008, que limita la utilización de los minerales a requisitos estrictos, puede considerarse que cualquier referencia a un mineral, como el calcio, induce a error, no ocurre así cuando ese calcio procede de un ingrediente que tiene, en sí mismo, un elevado contenido en calcio, siempre que el uso de este último esté autorizado.
         
      
            42.
         
         
            En estas circunstancias, el Bundesverwaltungsgericht (Tribunal Supremo de lo Contencioso-Administrativo) resolvió suspender el procedimiento y plantear al Tribunal de Justicia las siguientes cuestiones prejudiciales:
            
                     «1)
                  
                  
                     ¿Debe interpretarse el artículo 28, en relación con el punto 1.3 del anexo IX [del Reglamento n.o 889/2008] en el sentido de que, en la transformación de productos alimenticios ecológicos, puede utilizarse como ingrediente el alga Lithothamnium calcareum?
                  
               
                     2)
                  
                  
                     En caso de respuesta afirmativa a la primera cuestión:
                     ¿Está permitido también el uso de algas muertas?
                  
               
                     3)
                  
                  
                     En caso de respuesta afirmativa también a la segunda cuestión:
                     ¿Pueden utilizarse las menciones “con calcio”, “con algas marinas ricas en calcio” o “con calcio de calidad procedente del alga marina Lithothamnium” en relación con un producto que contiene como ingrediente el alga (muerta) Lithothamnium calcareum y que está etiquetado como producto biológico?»
                  
               
      
            43.
         
         
            Natumi, el estado federado de Renania del Norte-Westfalia, los Gobiernos griego e italiano y la Comisión presentaron observaciones escritas. Esas mismas partes, a excepción del Gobierno italiano, respondieron, en el plazo conferido al efecto, a las preguntas que les dirigió el Tribunal de Justicia para ser contestadas por escrito.
         
      
      IV. Análisis
   
   
            44.
         
         
            Según el tribunal remitente, no cabe duda de que el litotamno es un alga y de que la cuestión de si un alimento ecológico al que se haya añadido ese elemento debe conservar la etiqueta «bio» ha de examinarse desde el punto de vista de la adición de un ingrediente agrícola no ecológico. Sin embargo, al igual que la Comisión, estimo que esta cuestión ha de abordarse desde la perspectiva de la adición de minerales en un alimento ecológico.
         
      
            45.
         
         
            Por consiguiente, examinaré la normativa aplicable dependiendo de si el producto añadido se califica de «mineral» o de «ingrediente agrario no ecológico». Posteriormente, analizaré la naturaleza mineral o vegetal del litotamno a efectos de dicha normativa.
         
      
            46.
         
         
            Con carácter preliminar, considero evidente que, a la vista de la composición prácticamente idéntica del litotamno vivo o muerto, las cuestiones prejudiciales primera y segunda planteadas al Tribunal de Justicia deben tratarse conjuntamente y que, dado que van a recibir una respuesta negativa, no será necesario responder a la tercera.
         
      
      
         A.
       
         Sobre la legislación aplicable a la adición de productos o sustancias no ecológicos a productos alimenticios ecológicos transformados
      
   
   
            47.
         
         
            Ha de recordarse que el etiquetado bio de los productos alimenticios se rige por el Reglamento n.o 834/2007 y el Reglamento n.o 889/2008, por el que se establecen las normas de aplicación del primero.
         
      
            48.
         
         
            El Reglamento n.o 834/2007 sienta un cierto número de principios aplicables a todos los productos para los que se solicita la indicación de «biológico»:
            
                     –
                  
                  
                     asegurar la competencia leal, la protección de los intereses de los consumidores y la confianza de estos (considerando 3 y artículo 1, apartado 1, párrafo primero, del Reglamento n.o 834/2007);
                  
               
                     –
                  
                  
                     restringir al mínimo los aditivos alimentarios, los ingredientes no ecológicos que tengan funciones fundamentalmente técnicas y sensoriales, así como los oligoelementos y coadyuvantes tecnológicos, de manera que se utilicen en la menor medida posible y únicamente en caso de necesidad tecnológica esencial o con fines nutricionales concretos [artículo 6, párrafo primero, letra b), del Reglamento n.o 834/2007];
                  
               
                     –
                  
                  
                     autorizar la adición, por una parte, en particular, de aditivos, minerales y otros micronutrientes para usos nutricionales específicos, y, por otra parte, de ingredientes agrarios no ecológicos, en los alimentos ecológicos transformados y su inclusión en la lista restringida de productos y sustancias si no se dispone de alternativas ecológicas autorizadas y si, sin recurrir a ellos, es imposible producir o conservar los alimentos [considerando 22, artículo 19, apartado 2, letras b) y c), y artículo 21, apartado 1, párrafo primero, incisos i) y ii), del Reglamento n.o 834/2007], y
                  
               
                     –
                  
                  
                     permitir el uso de términos referidos a la producción ecológica únicamente si todos los ingredientes del producto se han producido de conformidad con los requisitos del Reglamento n.o 834/2007, en particular, en cuanto a los alimentos transformados, el uso se supedita a que la transformación sea conforme al artículo 19 y a que, al menos el 95 % expresado en peso de los ingredientes de origen agrario sean ecológicos [considerandos 20 y 25, y artículo 23, apartado 1, y apartado 4, letra a), de dicho Reglamento].
                  
               
      
            49.
         
         
            El Reglamento n.o 889/2008 precisa la forma en que ha de realizarse la inclusión en las listas a que se refiere el artículo 19, apartado 2, letras b) y c), del Reglamento n.o 834/2007.
         
      
      1. Incorporación de aditivos, de minerales y de otros micronutrientes mencionados en el artículo 19, apartado 2, letra b), del Reglamento n.o 834/2007
   
   
            50.
         
         
            En primer lugar, especialmente en el caso de los aditivos, minerales y otros micronutrientes enunciados en el artículo 19, apartado 2, letra b), del Reglamento n.o 834/2007, el artículo 27, párrafo primero, letra f), inciso i), del Reglamento n.o 889/2008 establece que su uso en alimentos de consumo corriente debe exigirse legalmente de forma directa, es decir, que aparezca de forma directa en disposiciones del Derecho de la Unión o disposiciones de Derecho nacional compatibles con el Derecho de la Unión. En consecuencia, los alimentos no pueden introducirse de ninguna manera en el mercado como alimentos de consumo corriente si no se les añade el mineral, vitamina, aminoácido o micronutriente.
         
      
            51.
         
         
            El artículo 27, párrafo primero, letra f), inciso ii), de dicho Reglamento contempla también el supuesto de los productos alimenticios comercializados con la pretensión de poseer características particulares o efectos en relación con la salud o nutricionales, o en relación con las necesidades de grupos específicos de consumidores, en los que solo se puede añadir el mineral, vitamina, aminoácido o micronutriente si así lo autorizan varios textos de Derecho derivado.
         
      
            52.
         
         
            Como se desprende del considerando 2 del Reglamento de Ejecución 2018/1584, la redacción del artículo 27 fue modificada para tener en cuenta la sentencia del Tribunal de Justicia de 5 de noviembre de 2014, Herbaria Kräuterparadies. (
                  11
               ) Dicha sentencia proscribe toda posibilidad de conservar la etiqueta de «ecológico» tras la adición de minerales o de otros micronutrientes, si esa adición no viene impuesta por la legislación nacional o de la Unión, recordándose que no se considera como una norma impuesta por el legislador nacional o de la Unión el hecho de que para poder hacer uso de una declaración de propiedades saludables o nutricional sea necesario añadir, por ejemplo, minerales.
         
      
            53.
         
         
            Para llegar a esa conclusión, el Tribunal de Justicia se basó en la interpretación teleológica y sistemática del artículo 21 del Reglamento n.o 834/2007, así como en el artículo 27, párrafo primero, letra f), del Reglamento n.o 889/2008, que confirma que las sustancias como los minerales y vitaminas solo pueden utilizarse para la transformación de los alimentos ecológicos a condición de que una norma de Derecho de la Unión o de Derecho nacional compatible con este imponga directamente su empleo para poder comercializar esos productos. (
                  12
               )
         
      
            54.
         
         
            El Tribunal de Justicia recordó que el artículo 21 del Reglamento n.o 834/2007 solo habilita a la Comisión para autorizar sustancias e incluirlas en la lista restringida contemplada en este artículo según estrictos requisitos, en concreto, cuando esas sustancias no son sustituibles por otras alternativas autorizadas de conformidad con el capítulo 4 del título III de este Reglamento y si su empleo es inevitable. (
                  13
               )
         
      
            55.
         
         
            Además, en la sentencia de 5 de noviembre de 2014, Herbaria Kräuterparadies, (
                  14
               ) el Tribunal de Justicia estableció el principio de que el Derecho de la Unión no garantiza que un agente económico pueda comercializar sus productos con todas las denominaciones que él considere ventajosas para promocionarlos. (
                  15
               )
         
      
            56.
         
         
            Así pues, llegados a este punto, puedo concluir que, si el Tribunal de Justicia interpretó de forma restrictiva el artículo 27, párrafo primero, letra f), del Reglamento n.o 889/2008, lo hizo a la luz del artículo 21 del Reglamento n.o 834/2007.
         
      
      2. Adición de ingredientes agrarios no ecológicos mencionados en el artículo 19, apartado 2, letra c), del Reglamento n.o 834/2007
   
   
            57.
         
         
            En segundo lugar, si se añaden ingredientes agrarios no ecológicos, el artículo 28 del Reglamento n.o 889/2008 precisa que, «a los fines del artículo 19, apartado 2, letra c), del Reglamento […] n.o 834/2007, los ingredientes agrarios no ecológicos recogidos en el anexo IX del [Reglamento n.o 889/2008] podrán utilizarse en la transformación de alimentos ecológicos».
         
      
            58.
         
         
            El anexo IX, punto 1.3, de dicho Reglamento es del siguiente tenor: «Varios: Algas, incluidas las marinas, autorizadas en la preparación de productos alimenticios no ecológicos».
         
      
            59.
         
         
            No obstante, debido a la interpretación restrictiva de la legislación aplicable en materia biológica, y, especialmente, del artículo 21 del Reglamento n.o 834/2007, que sirvió al Tribunal de Justicia de fundamento, en su sentencia de 5 de noviembre de 2014, Herbaria Kräuterparadies, (
                  16
               ) para realizar una interpretación restrictiva de las adiciones de minerales en los alimentos ecológicos, cabe preguntarse sobre la forma en que ese artículo 21 se relaciona con la inclusión en la lista limitativa del anexo IX del Reglamento n.o 889/2008.
         
      
            60.
         
         
            En efecto, el artículo 21, apartado 1, párrafo primero, del Reglamento n.o 834/2007 establece que «la autorización de productos y sustancias para su uso en la producción ecológica y su inclusión en la lista restringida a que se refiere el artículo 19, apartado 2, letras b) y c), estará supeditada a los objetivos y principios establecidos en el título II y a los siguientes criterios, que se evaluarán en su conjunto:
            
                     i)
                  
                  
                     no se dispone de alternativas autorizadas de acuerdo con el presente capítulo,
                  
               
                     ii)
                  
                  
                     sin recurrir a ellos, es imposible producir o conservar los alimentos o cumplir determinadas exigencias dietéticas establecidas a partir de la legislación [de la Unión]».
                  
               
      
            61.
         
         
            ¿Debe deducirse del tenor del artículo 21 del Reglamento n.o 834/2007 que la mera inclusión en la lista del anexo IX del Reglamento n.o 889/2008 equivale a autorizar el uso del ingrediente en todos los supuestos y en todos los alimentos o, por el contrario, que la apreciación de si concurren los criterios establecidos en este artículo 21 debe realizarse para cada alimento, según la finalidad del uso del ingrediente incluido en la lista limitativa?
         
      
            62.
         
         
            En otros términos, la apreciación de si concurren los criterios del artículo 21 del Reglamento n.o 834/2007, esto es, la inexistencia de otras alternativas ecológicas autorizadas y la imposibilidad de producir o conservar los alimentos o de cumplir las exigencias dietéticas sin añadidos, ¿debe efectuarse en el momento de incluir el ingrediente en la lista restrictiva o en el momento de la elaboración de cada alimento?
         
      
            63.
         
         
            La necesidad de previsibilidad de la norma aplicable para las industrias agroalimentarias podría llevarnos a considerar que la inclusión en la lista restrictiva basta para concluir que se cumplen los criterios del artículo 21 del Reglamento n.o 834/2007.
         
      
            64.
         
         
            Sin embargo, la filosofía de la denominación de «ecológico» está clara: los añadidos de elementos no ecológicos deben reducirse estrictamente a lo mínimo.
         
      
            65.
         
         
            Esta orientación se expone en los considerandos 3, 5, 20, 22 y 25 del Reglamento n.o 834/2007. El principio así presentado se plasma en el artículo 6 de dicho Reglamento, que, recuérdese, indica, en particular, que la producción de alimentos ecológicos transformados se basará en varios principios, entre ellos, el que se detalla en la letra b), de restricción al mínimo de aditivos alimentarios, de ingredientes no ecológicos que tengan funciones fundamentalmente técnicas y sensoriales, así como de oligoelementos y coadyuvantes tecnológicos, de manera que se utilicen en la menor medida posible y únicamente en caso de necesidad tecnológica esencial o con fines nutricionales concretos.
         
      
            66.
         
         
            En el punto 42 de las conclusiones que presentó en el asunto Herbaria Kräuterparadies, (
                  17
               ) la Abogada General Sharpston afirmaba que «el lenguaje empleado en esas disposiciones (
                  18
               ) deja claro que deben interpretarse restrictivamente, como confirma el [considerando 22] de la exposición de motivos del Reglamento n.o 834/2007, el cual establece que, para mantener la confianza del consumidor, las excepciones a los requisitos aplicables a la producción ecológica deben limitarse estrictamente a los casos en que se considere justificada la aplicación de normas excepcionales».
         
      
            67.
         
         
            Pues bien, los datos en que se basa la Abogada General Sharpston resultan también aplicables en caso de adición de ingredientes agrícolas no ecológicos, lo que permite considerar que un ingrediente incluido en la lista limitativa que figura en el anexo IX del Reglamento n.o 889/2008 solo puede utilizarse en determinado alimento si cumple, para ese alimento concreto, los requisitos del artículo 21 del Reglamento n.o 834/2007, esto es, que no tenga un equivalente ecológico y que sea imprescindible para la conservación de los alimentos.
         
      
            68.
         
         
            Ciertamente, este análisis tendría por objeto, sobre todo, regular el uso de las algas mencionadas, sin distinciones, en el anexo IX del Reglamento n.o 889/2008, pero también permitiría evitar que se eludieran unas normas estrictas sobre adición de productos o de sustancias ecológicas a través de la utilización de algas con propiedades tecnológicas significativas.
         
      
      
         B.
       
         Sobre la calificación del litotamno
      
   
   
            69.
         
         
            La clasificación, en el presente asunto, del producto de que se trata, el litotamno, también conocido con el nombre de Phymatolithon calcareum, (
                  19
               ) puede parecer incierta en el Derecho de la Unión.
         
      
            70.
         
         
            Esta clasificación como «mineral» o «ingrediente no ecológico de origen agrario» es fundamental a la hora de establecer, como he precisado anteriormente, el régimen aplicable en caso de adición a un alimento ecológico, en particular, con la posibilidad de utilizar o no la denominación de «ecológico».
         
      
            71.
         
         
            En efecto, si debiera calificarse dicha alga de «mineral», en el sentido del artículo 19, apartado 2, letra b), del Reglamento n.o 834/2007, la aplicación del artículo 27, párrafo primero, letra f), del Reglamento n.o 889/2008 vetaría cualquier posibilidad de conservar la etiqueta de «ecológico» después de la adición del litotamno, puesto que no existe ninguna disposición del Derecho de la Unión o del Derecho nacional que obligue a enriquecer en calcio una bebida vegetal.
         
      
            72.
         
         
            Por el contrario, si hubiera de considerarse que el litotamno es un alga, en el sentido del anexo IX del Reglamento n.o 889/2008, en ese caso, su adición podría efectuarse sin incumplir la calificación ecológica de alimento transformado, resultante de la aplicación del artículo 19, apartado 2, letra c), del Reglamento n.o 834/2007 en relación con el artículo 28 del Reglamento n.o 889/2008, siempre que se cumplieran los criterios del artículo 21 del Reglamento n.o 834/2007.
         
      
      1. Intento de calificación únicamente en relación con los Reglamentos n.os 834/2007 y 889/2008
   
   
            73.
         
         
            Si nos atenemos al Reglamento n.o 889/2008, el litotamno solo se menciona en el anexo V de dicho Reglamento, titulado «Materias primas para la alimentación animal contempladas en el artículo 22, letra d), el artículo 24, apartado 2, y el artículo 25 quaterdecies, apartado 1», (
                  20
               ) como un mineral, al igual que el maerl o las conchas marinas calizas, (
                  21
               ) debiendo aclararse que, en la versión inicial de este anexo, dichas sustancias estaban reagrupadas en la categoría «calcio».
         
      
            74.
         
         
            En cambio, como se ha mencionado anteriormente en el punto 58 de las presentes conclusiones, el anexo IX, punto 1.3, del citado Reglamento se limita a citar las algas autorizadas en la preparación de productos alimenticios no ecológicos, incluidas las marinas.
         
      
            75.
         
         
            En consecuencia, cabe sostener dos interpretaciones en relación con la naturaleza del litotamno:
            
                     –
                  
                  
                     Puesto que el legislador de la Unión considera que el litotamno es un mineral, no era necesario excluir dicha alga del anexo IX, punto 1.3, del Reglamento n.o 889/2008, sobre los ingredientes no ecológicos de origen agrario. En el mismo sentido, puede añadirse, por una parte, que el anexo IX, puntos 1.1 y 1.2, de dicho Reglamento aclara que estos puntos se refieren a productos comestibles y, por otra parte, que el artículo 13, apartado 1, letra a), del Reglamento n.o 834/2007 se refiere específicamente a las algas comestibles. Por consiguiente, el litotamno debería considerarse un mineral.
                  
               
                     –
                  
                  
                     En sentido inverso, dado que el legislador de la Unión conocía las particularidades del litotamno, el hecho de que todas las algas, incluidas las marinas, sin distinción, se autoricen a efectos de reconocerlas como ecológicas, con la única condición de haber sido autorizadas en la preparación de alimentos no ecológicos, no permite excluir el alga litotamno, la cual, por lo tanto, debería considerarse un ingrediente no ecológico de origen agrario.
                  
               
      
            76.
         
         
            En consecuencia, está claro que los argumentos a favor de una u otra naturaleza del litotamno, fundados únicamente en la redacción de los Reglamentos n.os 834/2007 y 889/2208, son demasiado pobres para llegar a una conclusión satisfactoria en uno u otro sentido.
         
      
      2. Intento de calificación en relación con otras disposiciones del Derecho de la Unión
   
   
            77.
         
         
            Cuando los demás textos del Derecho de la Unión citan el litotamno, lo califican meramente de «ingrediente», (
                  22
               ) de «alga» (planta) (
                  23
               ) o de «mineral». (
                  24
               )
         
      
            78.
         
         
            Sin embargo, es necesario señalar que el ámbito en que el litotamno se califica de «mineral» es el de los alimentos (de los alimentos para animales, bien es cierto), mientras que, en el ámbito de los cosméticos, recibe simplemente la calificación de «ingrediente» y, en el ámbito del medio ambiente, la de «alga» y, por ende, la de planta. Esta diferencia en las calificaciones podría explicarse por los distintos objetivos que persiguen las normas de que se trata.
         
      
            79.
         
         
            Así, en la Directiva 92/43, es preciso vincular el litotamno a una especie animal o vegetal, mientras que, en materia de piensos, es considerado en función de su aporte nutricional. En cambio, en materia de cosméticos, la calificación del producto como vegetal o mineral tiene escasa importancia, toda vez que puede utilizarse como ingrediente.
         
      
            80.
         
         
            Esta apreciación de tipo teleológico de la compleja naturaleza del litotamno confluye con la que propone la Comisión en su respuesta a las preguntas escritas planteadas por el Tribunal de Justicia.
         
      
            81.
         
         
            La Comisión se basa en la definición de micronutriente dada por la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (AESA), que procede de la función atribuida a esa sustancia: «Nutriente que el cuerpo necesita en cantidades muy pequeñas para crecer y desarrollarse con normalidad y mantenerse sano; por ejemplo, las vitaminas y los minerales».
         
      
            82.
         
         
            Razonar de otra forma equivaldría a autorizar el enriquecimiento en calcio de alimentos ecológicos mediante la adición de litotamno, compuesto principalmente de carbonato de calcio, a pesar de que el anexo VIII del Reglamento n.o 889/2008, titulado «Productos y sustancias destinados a la producción de los alimentos ecológicos transformados, levaduras y productos de levadura a que se refieren el artículo 27, párrafo primero, letra a), y el artículo 27 bis, letra a)», en su sección A, titulada «Aditivos alimentarios, incluidos los excipientes», establece que el carbonato de calcio «no debe[…] utilizarse como colorante[…] o para el enriquecimiento en calcio de los productos».
         
      
            83.
         
         
            De esta manera, se pone plenamente en evidencia la ambigüedad de la posición de Natumi, ya que pretende invocar el enriquecimiento en calcio en sus alegaciones de tipo nutricional acerca del producto acabado, al tiempo que niega la naturaleza mineral del litotamno en el momento en que se añade al producto alimenticio.
         
      
            84.
         
         
            Pues bien, debo recordar que el anexo II del Reglamento n.o 1925/2006, titulado «Fórmulas vitamínicas y sustancias minerales que pueden añadirse a los alimentos», menciona, en su punto 2, relativo a las «sustancias minerales», entre otras, el carbonato de calcio, el cloruro cálcico, el citrato malato de calcio, las sales cálcicas de ácido cítrico, el gluconato cálcico, el glicerofosfato de calcio, el lactato de calcio, las sales cálcicas de ácido ortofosfórico, el hidróxido cálcico, el malato de calcio, el óxido de calcio, el sulfato de calcio y los oligosacáridos fosforilados de calcio. Por lo tanto, estas son las únicas sustancias minerales que pueden añadirse a los alimentos como fuente de calcio: el litotamno no forma parte de ellas. Por consiguiente, cabe admitir que, respecto a ese aditivo, Natumi considere que se trata de calcio en forma de carbonato de calcio.
         
      
            85.
         
         
            En conclusión, me parece claro que el litotamno debe calificarse de «mineral» con arreglo a la legislación relativa a la denominación de «ecológico», con lo cual, no es posible añadirlo a un alimento ecológico, so pena de perder esa denominación de «ecológico», dado que ni el Derecho de la Unión ni el Derecho alemán obligan a añadirlo. En efecto, el litotamno puede utilizarse, incluso a efectos de un enriquecimiento en calcio, en la alimentación no ecológica.
         
      
      3. Datos complementarios
   
   
            86.
         
         
            Por una parte, a título informativo, tiene cierto interés señalar que uno de los productos, mencionado por Natumi en su respuesta a las preguntas escritas del Tribunal de Justicia, así como en sus documentos adjuntos, comercializado con el nombre de «AquaminTM F» por Marigot Ltd, fue objeto de una solicitud de inclusión en la lista de sustancias autorizadas en la producción ecológica en los Estados-Unidos de América.
         
      
            87.
         
         
            El 2 de marzo de 2007, el National Organic Standards Board (NOSB) (Consejo Nacional de Normas Ecológicas, Estados Unidos de América) (
                  25
               ) recibió una solicitud relativa al Phymatolithon calcareum o el Lithothamnium corallioide. Para cumplir el requisito de justificar que se trataba de un producto «reconocido generalmente como seguro» («Generally Recognized as Safe»), Marigot presentó, como anexo 2 a su solicitud, el escrito de 21 de abril de 2000 procedente del servicio competente de la US Food and Drug Administration (Administración de Alimentos y Fármacos, Estados Unidos), que, a efectos procedimentales, había modificado la denominación del producto para calificarlo de «calcio procedente de algas marinas», en razón de su composición, al estimar que la expresión de «algas marinas calcificadas» que se utilizaba no describía de forma adecuada la sustancia en cuestión, pues tal denominación implicaba que la propiedad característica de la sustancia es más el alga que el calcio, lo cual no es exacto. (
                  26
               )
         
      
            88.
         
         
            Tras el examen, el NOSB consideró, el 19 de noviembre de 2008, (
                  27
               ) que no era necesario añadir «AquaminTM F» a la lista de productos autorizados como ecológicos dado que ya estaba autorizado de conformidad con la lista de nutrientes minerales. (
                  28
               )
         
      
            89.
         
         
            Así, en los Estados Unidos, desde 2008, el «AquaminTM F», como mineral que es, está autorizado como ingrediente ecológico. Todo ello confirma la idea de que la clasificación del litotamno como planta o como mineral puede depender de la normativa de que se trate.
         
      
            90.
         
         
            Por otra parte, no carece de utilidad mencionar la aprobación del Reglamento (UE) 2018/848 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 30 de mayo de 2018, sobre producción ecológica y etiquetado de los productos ecológicos y por el que se deroga el Reglamento n.o 834/2007 del Consejo, (
                  29
               ) que recoge, en su artículo 24, apartado 2, letras a) y b), el principio del mecanismo de autorización por parte de la Comisión de determinados productos y sustancias para su uso en la producción de alimentos ecológicos transformados y de inclusión en listas restringidas como aditivos alimentarios y coadyuvantes tecnológicos o como ingredientes agrarios no ecológicos que pueden utilizarse en la producción de alimentos ecológicos transformados. El apartado 4 del mismo artículo recoge los requisitos del actual artículo 21 del Reglamento n.o 834/2007.
         
      
            91.
         
         
            El proyecto de Reglamento de Ejecución de la Comisión, que trae causa del artículo 24, apartado 9, del Reglamento 2018/848, redactado en octubre de 2020 (
                  30
               ) y de próxima aprobación (
                  31
               ) establece, en su anexo V, parte B, una lista de productos y sustancias autorizados a estos efectos y ya solo incluye dos tipos de algas, que cita por su nombre (algas arame e hijiki), como ingredientes agrarios no ecológicos que pueden añadirse a los alimentos ecológicos. Natumi presentó un proyecto redactado anteriormente (el cual incluía tres tipos de algas: algas wakame, arame e hijiki).
         
      
            92.
         
         
            Además, el artículo 7 de ese proyecto de Reglamento de Ejecución establece, en su párrafo segundo, que la autorización de adición de ingredientes agrarios no ecológicos a los alimentos ecológicos transformados no será aplicable si estos últimos se utilizan como aditivos alimentarios, coadyuvantes tecnológicos o productos o sustancias mencionados en el anexo II, parte IV, punto 2.2.2, del Reglamento n.o 2018/848, es decir, en particular, los minerales.
         
      
            93.
         
         
            Ciertamente, el Reglamento 2018/848 y el mencionado proyecto de Reglamento de Ejecución, incluidos sus anexos, no son aplicables al presente asunto, pero demuestran la evolución seguida en materia de alimentación ecológica, que es la de restringir lo más posible la adición de elementos no ecológicos en los alimentos ecológicos. Además, dado que el alga litotamno ya no se menciona en anexo como ingrediente agrario no ecológico, su uso ya no se autorizará en un alimento ecológico como una bebida vegetal cuando entren en vigor los nuevos Reglamentos.
         
      
            94.
         
         
            Así pues, todos estos datos complementarios no hacen sino reforzar mi convicción de que el litotamno debe calificarse de «mineral» en el ámbito alimentario, en el sentido del artículo 19, apartado 2, letra b), del Reglamento n.o 834/2007, y de que su uso en un alimento acarrea la pérdida del beneficio de la denominación de «ecológico», si no hay una norma del Derecho de la Unión o del Derecho nacional compatible con el Derecho de la Unión que imponga su uso.
         
      
      V. Conclusión
   
   
            95.
         
         
            Habida cuenta de las anteriores consideraciones, propongo al Tribunal de Justicia que responda de la siguiente manera a las cuestiones prejudiciales planteadas por el Bundesverwaltungsgericht (Tribunal Supremo de lo Contencioso-Administrativo, Alemania):
            «El artículo 28 del Reglamento (CE) n.o 889/2008 de la Comisión, de 5 de septiembre de 2008, por el que se establecen disposiciones de aplicación del Reglamento (CE) n.o 834/2007 del Consejo sobre producción y etiquetado de los productos ecológicos, con respecto a la producción ecológica, su etiquetado y su control, en su versión modificada por los Reglamentos de ejecución (UE) n.o 203/2012 de la Comisión, de 8 de marzo de 2012, (UE) n.o 505/2012 de la Comisión, de 14 de junio de 2012, (UE) n.o 354/2014 de la Comisión, de 8 de abril de 2014, (UE) 2016/673 de la Comisión, de 29 de abril de 2016, y (UE) 2018/1584 de la Comisión, de 22 de octubre de 2018, en relación con el anexo IX, punto 1.3, de dicho Reglamento, debe interpretarse en el sentido de que, debido a su composición, el alga litotamno (Lithothamnium calcareum) no puede utilizarse como ingrediente en la transformación de alimentos ecológicos cuando la finalidad principal de su adición sea el enriquecimiento en calcio. En ese supuesto, debe calificarse de “mineral”, a efectos del artículo 19, apartado 2, letra b), del Reglamento n.o 834/2007 y del artículo 27, párrafo primero, del Reglamento n.o 889/2008, en su versión modificada, y para el cual el artículo 27, párrafo primero, letra f), de dicho Reglamento no contempla ningún supuesto de autorización.»
         
      (
         1
      )	Lengua original: francés.
   (
         2
      )	DO 2007, L 189, p. 1.
   (
         3
      )	DO 2008, L 250, p. 1, en su versión modificada por los Reglamentos de la Comisión de Ejecución (UE) n.o 203/2012, de 8 de marzo de 2012 (DO 2012, L 71, p. 42), (UE) n.o 505/2012, de 14 de junio de 2012 (DO 2012, L 154, p. 12), (UE) n.o 354/2014, de 8 de abril de 2014 (DO 2014, L 106, p. 7), (UE) 2016/673, de 29 de abril de 2016 (DO 2016, L 116, p. 8), y (UE) 2018/1584, de 22 de octubre de 2018 (DO 2018, L 264, p. 1) (en lo sucesivo, «Reglamento n.o 889/2008»).
   (
         4
      )	Reglamento del Parlamento Europeo y del Consejo, de 29 de abril de 2004, por el que se establecen normas específicas para la organización de controles oficiales de los productos de origen animal destinados al consumo humano (DO 2004, L 139, p. 206).
   (
         5
      )	Reglamento del Consejo, de 24 de junio de 1991, sobre la producción agrícola ecológica y su indicación en los productos agrarios y alimenticios (DO 1991, L 198, p. 1), que fue sustituido por el Reglamento n.o 834/2007 (véase el artículo 39 de dicho Reglamento).
   (
         6
      )	Reglamento de 12 de junio de 2013, relativo a los alimentos destinados a los lactantes y niños de corta edad, los alimentos para usos médicos especiales y los sustitutivos de la dieta completa para el control de peso y por el que se derogan la Directiva 92/52/CEE del Consejo, las Directivas 96/8/CE, 1999/21/CE, 2006/125/CE y 2006/141/CE de la Comisión, la Directiva 2009/39/CE del Parlamento Europeo y del Consejo y los Reglamentos (CE) n.o 41/2009 y (CE) n.o 953/2009 de la Comisión (DO 2013, L 181, p. 35).
   (
         7
      )	Directiva de 5 de diciembre de 2006, relativa a los alimentos elaborados a base de cereales y alimentos infantiles para lactantes y niños de corta edad (DO 2006, L 339, p. 16).
   (
         8
      )	Directiva, de 22 de diciembre de 2006, relativa a los preparados para lactantes y preparados de continuación y por la que se modifica la Directiva 1999/21/CE (DO 2006, L 401, p. 1).
   (
         9
      )	DO 2006, L 404, p. 26, en su versión modificada por los Reglamentos de la Comisión (CE) n.o 1170/2009, de 30 de noviembre de 2009 (DO 2009, L 314, p. 36), y (UE) 2017/1203, de 5 de julio de 2017 (DO 2017, L 173, p. 9) (en lo sucesivo, «Reglamento n.o 1925/2006»).
   (
         10
      )	Reglamento del Parlamento Europeo y del Consejo, de 25 de octubre de 2011, sobre la información alimentaria facilitada al consumidor y por el que se modifican los Reglamentos (CE) n.o 1924/2006 y (CE) n.o 1925/2006 del Parlamento Europeo y del Consejo, y por el que se derogan la Directiva 87/250/CEE de la Comisión, la Directiva 90/496/CEE del Consejo, la Directiva 1999/10/CE de la Comisión, la Directiva 2000/13/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, las Directivas 2002/67/CE y 2008/5/CE de la Comisión y el Reglamento (CE) n.o 608/2004 de la Comisión (DO 2011, L 304, p. 18).
   (
         11
      )	C‑137/13, EU:C:2014:2335.
   (
         12
      )	Sentencia de 5 de noviembre de 2014, Herbaria Kräuterparadies (C‑137/13, EU:C:2014:2335), apartado 41.
   (
         13
      )	Sentencia de 5 de noviembre de 2014, Herbaria Kräuterparadies (C‑137/13, EU:C:2014:2335), apartado 43.
   (
         14
      )	C‑137/13, EU:C:2014:2335.
   (
         15
      )	Sentencia de 5 de noviembre de 2014, Herbaria Kräuterparadies (C‑137/13, EU:C:2014:2335), apartado 46.
   (
         16
      )	C‑137/13, EU:C:2014:2335.
   (
         17
      )	C‑137/13, EU:C:2014:318.
   (
         18
      )	
   (
         19
      )	Véase la referencia «11.1.5 Litotamno», que se menciona en la nota 24 de las presentes conclusiones.
   (
         20
      )	Anexo modificado por última vez por el Reglamento de Ejecución n.o 354/2014.
   (
         21
      )	Dentro de la parte 1, titulada «Materias primas para la alimentación animal de origen mineral».
   (
         22
      )	Véase el anexo de la Decisión (UE) 2019/701 de la Comisión, de 5 de abril de 2019, por la que se establece un glosario de nombres comunes de ingredientes para su utilización en el etiquetado de los productos cosméticos (DO 2019, L 121, p. 1), titulado «Glosario de los nombres comunes de ingredientes», en el que figuran: 13532 Lithothamnion calcareum extract; 13533 Lithothamnion calcareum powder, y 18371 Phymatolithon calcareum extract.
   (
         23
      )	Véase el anexo V de la Directiva 92/43/CEE del Consejo, de 21 de mayo de 1992, relativa a la conservación de los hábitats naturales y de la fauna y flora silvestres (DO 1992, L 206, p. 7), en su versión modificada por la Directiva 2006/105/CE del Consejo, de 20 de noviembre de 2006 (DO 2006, L 363, p. 368) (en lo sucesivo, «Directiva 92/43»), titulado «Especies animales y vegetales de interés comunitario cuya recogida en la naturaleza y cuya explotación pueden ser objeto de medidas de gestión», cuya letra b), relativa a las «plantas», incluye, en la categoría de las «algae», las «Rhodophyta», las «Corallinaceae», las «Lithothamnium coralloides Crouan frat.» y el «Phymat[o]lithon calcareum (Poll.) Adey & McKibbin».
   (
         24
      )	Véase el anexo del Reglamento (UE) n.o 68/2013 de la Comisión, de 16 de enero de 2013, relativo al Catálogo de materias primas para piensos (DO 2013, L 29, p. 1), en su versión modificada por el Reglamento (UE) 2017/1017 de la Comisión, de 15 de junio de 2017 (DO 2017, L 159, p. 48), titulado «Catálogo de materias primas para piensos», cuya parte C recoge la «lista de materias primas para piensos». A su vez, dicha lista incluye, en su punto 11, relativo a los «minerales y sus productos derivados», los puntos 11.1.4 Maerl y 11.1.5 Litotamno.
   (
         25
      )	Véase dicha solicitud en la siguiente dirección de Internet: https://www.ams.usda.gov/sites/default/files/media/Calcium %20Seaweed %20Petition.pdf.
   (
         26
      )	
   (
         27
      )	Véase la contestación del NOSB, disponible en la siguiente dirección Internet: https://www.ams.usda.gov/sites/default/files/media/Calcium %20Seaweed %20Final %20Rec.pdf.
   (
         28
      )	
   (
         29
      )	DO 2018, L 150, p. 1.
   (
         30
      )	Véase el proyecto de Reglamento de Ejecución y sus anexos (código D067068/03) disponibles en la siguiente dirección de Internet: https://ec.europa.eu/transparency/comitology-register/screen/documents/067068/3/consult.
   (
         31
      )	Véase el punto B.2 del acta de la reunión de los días 28 y 29 de octubre de 2020 del Comité de Producción Ecológica, disponible en la siguiente dirección Internet: https://ec.europa.eu/transparency/comitology-register/screen/documents/070018/1/consult.