human: ¿Qué derechos se conceden a quien obtiene una patente?
assistant: Cuando se concede una patente, su titular tiene dere-cho a prohibir que otros utilicen la tecnología patentada a efectos de su fabricación, y lo mismo se aplica al uso, venta e importación de los productos patentados. Sin embargo, eso no significa que la persona titular de la patente tenga en todo caso el derecho a usar su propia tecnología. Si Hans mejora la patente de Peter y luego patenta su propia solución técnica mejorada, es posible que la aplicación práctica de la patente de Peter suponga una infracción de los derechos de Hans.Imaginemos que el alcance de la protección de la patente de Peter fuera un pastel: en tal caso, la patente de Hans sería la carne que lleva en su interior. Puesto que la carne entra dentro del alcance de la protección de ambas patentes, Hans estaría infringiendo la patente de  Peter  si  utilizara  la  suya  propia,  y  a  la  inversa. Una buena forma de resolver el dilema sería que se concedieran mutuamente una licencia para utilizar las patentes. La cuestión de si se abonarían derechos de licencia se resolvería en función de la importancia relativa de las patentes y del poder de negociación que tuviera cada uno.Alguien podría preguntarse de qué sirve solicitar una patente, si no es seguro que se pueda utilizar. Se puede responder, por ejemplo, que las empresas necesitan una reserva de patentes; no tenerlas puede debilitar su posición negociadora frente a otras empresas. Una patente es como la barandilla de un puente, a la que apenas se presta atención cuando todo va bien. No obstante, es posible que uno no se atreva a cruzar el puente si deja de estar allí. Si hacer negocios fuera como luchar en un campo de batalla, la reserva de patentes sería el arsenal que tenemos para derrotar a nuestros rivales.Las leyes de la naturaleza pueden limitar mucho el número de soluciones técnicas que permiten resolver un determinado problema. Una empresa no puede decir que ha establecido una posición sólida en un sector de actividad si no está afianzada por un conjunto de patentes en vigor. Por ejemplo, en el sector de la comunicación, la interconexión de las patentes de los distintos agentes hace que las empresas se vean entrelazadas en una maraña de patentes superpuestas. Las empresas que disponen de una fuerza parecida en  términos  de  patentes  difícilmente  van  a  poder declararse  la  guerra  entre  ellas,  pero  una  reserva suficiente de patentes les permitirá salvaguardar sus actividades comerciales.