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Muy prudente, el informe de los científicos suizos confirma el envenenamiento con polonio del otrora líder palestino, pero no puede “ni afirmar ni excluir” que sea la causa de la muerte. Muchas zonas grises persisten en este drama político-legal que dura ya nueve años.
“Los análisis de las muestras mostraron una cantidad anormal de polonio 210 y de plomo: en consecuencia, la hipótesis de envenenamiento puede ser razonablemente confirmada”, indicaron el director del Centro Universitario de Medicina Legal de la Suiza de habla francesa en Ginebra, Patrice Mangin, y el director del Instituto de Radiofísica de Lausana, François Bochud.
Los expertos ofrecieron este jueves una conferencia de prensa luego de que su informe fuera publicado, la víspera, por el canal de televisión catarí Al-Jazeera.
Los científicos efectuaron análisis toxicológicos y biológicos y analizaron el expediente médico del difunto líder de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP). La tarea fue difícil por el largo período de nueve años que transcurrieron entre la muerte de Arafat, en 2004, y el inicio de la investigación, en 2012.
“El análisis del expediente médico nos permitió formular la hipótesis de un envenenamiento, confirmada por los síntomas que presentó el difunto”, declararon los expertos.
Polonio
Este elemento (Po), altamente tóxico, fue descubierto a finales del siglo XIX por la Premio Nobel de Química Marie Curie. El metal, pobre y muy volátil, se encuentra naturalmente en pequeñas cantidades en minerales de uranio.
El isótopo con duración de vida más corta es el Polonio 210. Su radiactividad es alta y desprende un fuerte calor: una cápsula que contiene aproximadamente la mitad de un gramo puede superar los 500 ° C. Esa propiedad ha sido empleada para generadores termoeléctricos utilizados por ejemplo, en el campo espacial como una fuente de energía para los satélites.
La absorción de 1 a 10 microgramos es suficiente para causar la muerte.Fin del recuadro
“No fue un accidente”
“Decidimos medir el nivel de polonio, ya que esta sustancia fue utilizada en un caso análogo de envenenamiento”, dijeron los expertos, en referencia a la intoxicación por polonio a la que se atribuye la muerte del agente secreto ruso Alexander Litvinenko, en 2006.
“Una cantidad semejante de polonio 210 no puede ser ingerida de manera accidental. Eso requiere la intervención de otra persona”, agregaron y deploraron que no se hubiera efectuado una autopsia.
Firmado por una docena de científicos de las dos instituciones suizas, el informe médico legal sobre el extinto presidente Yasser Arafat , un texto de un centenar de páginas, fue entregado el 5 de noviembre a la Autoridad Palestina en Ramallah, así como a la viuda del líder palestino .
De hecho, fue como resultado de una denuncia por asesinato, presentada por Suha Arafat en 2012 en París, que se abrió una investigación. Fueron tomadas entonces unas sesenta muestras de los restos del dirigente en Ramallah, Cisjordania, que fueron distribuidas entre tres equipos científicos: suizo, francés y ruso.
Dada esta nueva situación, el liderazgo palestino reiteró este jueves su decisión de acudir a la justicia internacional. “El polonio es una sustancia que poseen los Estados, no los individuos, lo que significa que este crimen fue cometido por un Estado”, declaró Wasel Abu Yousef , miembro del Comité Ejecutivo de la OLP.
“Ninguna batalla de expertos”
Por su parte, la viuda de Arafat denunció un “asesinato político”. Estos resultados “confirman todas nuestras dudas, dijo Suha Arafat, pero agregó que “no podía acusar a nadie. Los franceses dirigen una investigación seria. Se necesita tiempo”.
Falta conocer la conclusión de los informes ruso y francés. Pero no debería producirse una “batalla de expertos”, según Marc Bonnant, abogado ginebrino de Suha Arafat. “En la medida en que los científicos partieron de muestras idénticas, deberán obtener resultados similares”, declaró al diario ginebrino Le Temps.
Bonnant está convencido: “Los expertos observan todas las precauciones de rigor científico. Pero los resultados son explícitos. Por lo tanto, surge la pregunta: ¿Quién es el asesino? … servicios secretos extranjeros (...) los israelíes o palestinos disidentes o incluso familiares del difunto”.
swissinfo.ch y agencias