Document ID: /fineweb-2-swissfilter-quality_10-filterrobots/filtered/05098.jsonl.gz/24

Nuestro deber de ser en la Vida
Nacimos para las diferencias. Diferencias en lo bueno; diferencias en lo malo. Una cosa cierta de haber nacido en este mundo es que simplemente hemos tenido que "ser" durante nuestro tiempo en este mundo. Necesitamos de una comprensión más profunda para entender esto. Por tanto, amerita hacernos las siguientes preguntas: ¿Qué es la vida? ¿Qué significa vivir? ¿Qué significa estar vivo, estar viva? Las respuestas a las preguntas planteadas se basan en el tema y la situación en cuestión. La idea de simplemente existir y sobrevivir, como apuesta al vivir, es realmente muy delgada y hay que darse cuenta de que, a pesar de todo, ambos conceptos son parte del peregrinaje más largo en el que estamos embarcados y embarcadas: la vida misma.
Los cuatro capítulos del libro de Jonás brindan una idea no solo de las acciones de Jonás de correr huyendo, correr hacia, correr con y correr más allá de Dios (respectivamente), sino que también aborda los conceptos de vida mencionados anteriormente, que Jonás falló en comprender.
Jonás fue llamado a ser profeta; por lo tanto, su vida y sus acciones tomarían un estilo de vida particular, así como las profecías y las visiones que tendría que compartir en nombre de Dios. En sus días, la gente de Nínive había obrado mal ante los ojos de Dios y, por ende, Dios le dio a Jonás un mensaje para los ninivitas. “Anda, ve a la gran ciudad de Nínive y proclama contra ella que su maldad ha llegado hasta mi presencia” (Jonás 1:2 (NVI). Esta maldad provino de los deseos y elecciones de vida los ninivitas y hacerlo de una manera particular para encajar en su visión de la vida en el mundo. Dio la casualidad de que, al hacerlo, estaban pecando contra Dios, ignorando los pasos que se ordenó seguir a los seres humanos desde el principio de los tiempos. Una manera obligada de vivir.
Según la Biblia, conocer a Dios es el sentido de la vida (Juan 17:3). Esto señala una ruptura entre la magnificencia de Dios y el deseo de Dios de restaurarla. Jonás huye de esta tarea al principio. ¿Por qué? En el capítulo 4 dijo: " bien sabía que tú eres un Dios bondadoso y compasivo". Estaba tan enojado que le pidió a Dios que le quitara la vida. Pero, ¿es nuestro papel decidir quién muere y quién vive en nuestro mundo? ¿No debería haber plenitud de vida para toda la creación? Así debería ser, tal como Dios tiene amor por toda la creación.
“El clamor de las personas que sufren y las heridas de la creación misma nos están cuestionando.”(Confesión de Accra). ¿Estamos haciendo lo suficiente para satisfacer las necesidades del mundo? ¿Qué clase vida se está viviendo en el mundo? ¿Vive el mundo? ¿Sobrevive el mundo? ¿Existe el mundo? La iglesia tiene el encargo de ser de ayuda ante el sufrimiento de nuestros hermanos y de nuestras hermanas, tanto de quienes están cerca como de quienes se encuentra más lejos. Esto debe ser considerado como parte de nuestra misión de ayudar a restaurar la grandeza de la creación de Dios. ¿Deberíamos huir alguna vez de este llamado a demostrarnos compasión unos a otros, unas a otras? No, no deberíamos. La compasión no tiene límites, ya que es un acto de amor. Es de Dios restaurar el esplendor de la creación. Compasión por la humanidad. El mundo ya ha visto y experimentado demasiados sufrimientos.
La primera reacción de la iglesia debería ser siempre ser una ayuda en medio de los sufrimientos. Clamar en medio del sufrimiento; manifestar firmeza en la justicia para expulsar la injusticia de toso espacio, cercano y lejano; dar una mano para fortalecer a las personas en situación de debilidad. En Mateo 19:28 se nos encarga la gran comisión. Y esto no se limita a compartirlo desde un púlpito, sino que debe continuarse en una iglesia que llega a las comunidades por medio de las acciones que realiza. Estar junto a quienes que luchan por elimina el mero existir, ayuda a superar la sola supervivencia, hace resonar la esperanza del vivir, la vida es restaurada como parte de la grandeza de Dios.
—Shamir Bulgin
Iglesia Unida Whitefield en Jamaica
Iglesia Unida Whitefield en Jamaica
Shamir Bulgin, recién graduado de la Universidad Caribeña del Norte con un Bachillerato en Artes en Estudios de Español, actualmente es profesor asistente de idiomas. Es miembro comulgante de la Iglesia Unida de Whitefield en Jamaica, donde toca el teclado y es responsable de la tarea juvenil.