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Los suizos aprueban la revisión de la ley militar por un estrecho margen de votos. Nada impide ya que los soldados enviados al extranjero en misiones de paz lleven armas y que el ejército helvético estreche la colaboración con otros países en materia de formación militar.
La victoria del 'sí' no podía ser más estrecha. El resultado de las urnas pone de manifiesto que los temas militares dividen a la población de un país, cuyo estatuto de neutralidad se remonta a 1815.
Una escasa mayoría de los helvetas (51% frente a 49% de votos) quiere que los soldados enviados al extranjero en el marco de misiones de paz de la ONU y de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) lleven armas para poder asegurar su defensa propia.
Similar es la proporción de votantes partidarios (51,2% frente a 48,8%) de que Suiza estreche la cooperación con los ejércitos de otros países en el ámbito de la formación y el entrenamiento militares.
Los votos favorables provienen de la Suiza de expresión alemana y de los centros urbanos del país, en particular, de los cantones de Berna, Basilea y Zúrich.
Contra las dos enmiendas de la ley militar se han pronunciado las regiones rurales y gran parte de los cantones latinos, con un rotundo rechazo en el cantón italófono del Tesino (63%), seguido de los francófonos del Jura, Ginebra y Valais.
Pero no es un 'no' unánime. Los adversarios se dividen en el grupo de ciudadanos comprometidos con la causa pacifista o críticos frente a la reforma del ejército, y en el de los helvetas que tradicionalmente suelen emitir un voto más conservador.
El Consejo Federal (gobierno) se muestra satisfecho con los resultados de la votación de este fin de semana.
Aun así las autoridades helvéticas han tomado nota de la elevada oposición a la revisión de la ley del ejército que, según subrayó el ministro de Defensa, Samuel Schmid, "no equivale ni a una adhesión a la OTAN, ni a la renuncia de nuestra neutralidad".
Los soldados suizos serán enviados al extranjero únicamente en el ámbito de las misiones para el mantenimiento de la paz que se realicen bajo los auspicios de la ONU o de la OSCE, recalcó Schmid.
Marie Heuzé, portavoz de la ONU en Ginebra, se felicitó del "gesto de solidaridad del pueblo suizo con la comunidad internacional a favor de la paz".
Inequívoco es el resultado del tercer tema de votación: la supresión del artículo constitucional relativo a las diócesis que, a diferencia de las dos propuestas militares, requería la aprobación por la doble mayoría de pueblo y cantones.
El 64,2% de los helvetas se ha pronunciado a favor de la abolición de esta disposición que data de 1874 y que vinculaba a la previa aprobación de la Confederación la creación de toda nueva diócesis en Suiza.
Todos los cantones han aprobado la supresión del artículo que limitaba el poder del Vaticano.
Finalmente cabe destacar que la participación en las urnas ha sido del 42%, es decir, menos elevada que el pasado 4 de marzo, cuando se votó la iniciativa 'Sí a Europa'.
swissinfo y agencias