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El reloj más exacto que se ha fabricado en Suiza se encuentra desde 2004 en un laboratorio de la Oficina Federal de Metrología METAS. En 30 millones de años este reloj tendrá una divergencia de sólo un segundo con respecto al tiempo actual.
Es uno de tres relojes atómicos que alberga el laboratorio de cronometría y frecuencia que colabora con 45 institutos parecidos con un total de 250 relojes atómicos en todo el mundo. Estos relojes suministran datos para la coordinación del Tiempo Universal Coordinado (UTC) que a su vez sirve como base para la medición del tiempo en todas las zonas horarias del mundo.
Mientras un reloj mecánico utiliza la oscilación del péndulo para dividir el tiempo en intervalos medibles, el reloj atómico se sirve de las oscilaciones de los átomos en un campo magnético. La frecuencia de estas oscilaciones atómicas es impermutable, por eso se presta como estándar para la determinación del tiempo.
El primer reloj atómico se fabricó en 1949 en Estados Unidos. Desde entonces se ha mejorado considerablemente la exactitud del cronómetro. Por la alta velocidad de las oscilaciones era al principio difícil observar los átomos durante mucho tiempo, lo cual tuvo repercusiones en la exactitud de los relojes.
Los relojes atómicos de la nueva generación están equipados con una cámara de vacío donde se enfrían primero los átomos con la ayuda de rayos láser para luego “estimularlos” por medio de campos magnéticos hasta que empiezan a oscilar de manera uniforme. Estas oscilaciones sirven para la determinación de un segundo que, por definición, dura 9.192.631.770 oscilaciones.
A primera vista, esta exactitud parece una exageración, pero los relojes atómicos no son solamente cronómetros, también tienen otras funciones: los sistemas de navegación por satélite, por ejemplo, utilizan los relojes atómicos. La exactitud de los datos que proporcionan estos sistemas depende del grado de sincronización de estos relojes. Además, los datos de los relojes atómicos permiten la sincronización de todos los telescopios del mundo. De esta manera se pueden ajustar las funciones de amplificación de cada telescopio, lo cual permite la obtención de óptimos resultados.