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Arbitro desde los 21 años, Nicole Petignat dirige desde hace cuatro lo más selecto del fútbol helvético masculino.Este contenido fue publicado el 25 julio 2003 - 20:58
Sus buenos arbitrajes le abrieron las puertas del fútbol europeo. De sus emociones habla en entrevista con Mathias Froidevaux.
Enamorada del fútbol, Nicole Petignat originaria del Jura, pero instalada en Suiza de expresión alemana, es una de las pioneras del arbitraje.
Sus cualidades le han permitido dirigir la final del Mundial femenino de los Estados Unidos y alcanzar la principal liga masculina del fútbol suizo.
El desafío que se le presenta ahora es todavía mucho más importante. Se convertirá en la primera mujer que dirigirá una competición masculina internacional que organiza la UEFA.
swissinfo : ¿Cómo recibió usted la noticia de su designación por la UEFA?
Nicole Petignat : Recibí simplemente una llamada telefónica de un dirigente de la UEFA que me preguntó si estaba disponible para el 14 de agosto.
Como mi respuesta fue afirmativa, el dirigente me anunció que yo iba a arbitrar ese encuentro de la Copa de Europa entre el AIK de Estocolmo de Suecia y el Fylkir, de Finlandia.
Estaba verdaderamente emocionada porque era un sueño que se hacía realidad. Arbitrar a ese nivel es un gran honor y un reconocimiento a mis capacidades, ¡es fantástico! No creí que fuera posible, pues no pensaba que la UEFA tomaría el riesgo de entregar la dirección de un tal partido a una mujer.
swissinfo: ¿Se va usted a preparar de manera especial para afrontar ese desafío?
N.P.: No, voy a tomar ese partido como si se tratara de un encuentro de la Liga nacional suiza. Me voy a entrenar como de costumbre. Con la diferencia que no sé lo que me espera. En Suiza conozco los equipos. Lo que no necesariamente es una ventaja.
swissinfo: El hecho de que usted sea la primera mujer que conocerá ese honor, ¿no significa un poco más de presión?
N.P: Es verdad que me siento un poco responsable. Pues si tengo un buen desempeño, le abriré las puertas a otras mujeres árbitros. Entonces ellas podrán fijarse objetivos más elevados. Eso es un buen estímulo. Tengo que hacerlo bien para permitir a otras mujeres de conocer la misma felicidad.
En lo que se refiere a la presión, es más bien mediática. Pero yo ya estoy un poco preparada gracias a mis experiencias anteriores.
El primer encuentro de Liga nacional, la final del Mundial femenino ante 80 mil espectadores en California, y mi primer arbitraje en la campeonato austriaco, son algunas de las tantas experiencias que me sirven de apoyo.
En cada una de esas ocasiones debí responder a las preguntas de la prensa y enfrentarme a mis responsabilidades. Pero el 14 de agosto va a quedar grabado en mi memoria, eso es seguro.
swissinfo: El hecho de compartir la vida privada con uno de los mejores árbitros suizos del momento, Urs Meier, ¿es una ventaja?
N.P.: Sí y no. Sí porque hablamos de nuestros resultados y eso nos hace avanzar. Sus consejos son muy apreciados. Y no, pues por momentos tengo la impresión que se espera de mí, que dirija los encuentros como lo hace él. Al final, seguro que es una ventaja.
swissinfo: Usted tiene 36 años y arbitra a alto nivel desde hace cuatro. ¿En función de los acontecimientos que se avecinan, cuáles son los objetivos que usted se fijará en lo sucesivo?
N.P.: No tengo objetivos. Como le decía antes, no pensaba que iba a dirigir un encuentro europeo masculino. De momento haré lo mejor que pueda para abrir las puertas a otras colegas.
Y si todo transcurre bien, podré repetir esa experiencia. Por el momento no veo más lejos. Pero, es de esperar que el futuro me depare todavía otras hermosas sorpresas.
swissinfo, Mathias Froidevaux
(Traducción: Alberto Dufey)
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