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A la exigencia de disculpas por parte de Suiza, Trípoli añade la aplicación de sanciones a los responsables del arresto en julio pasado de Hannibal Gaddafi, uno de los hijos del mandatario libio, acusado de maltrato por sus empleados.
El Ministerio libio de Exteriores pide que Berna reconozca que "el tratamiento sufrido por el diplomático y su familia fue injustificado y contrario a las leyes en vigor en Ginebra".
"Las autoridades suizas se dijeron dispuestas a presentar sus disculpas desde los días posteriores al arresto, pero lo que queremos en primer lugar es que se haga justicia", declaró el viceministro de libio de Exteriores, Abdelati al-Obeidi, en conferencia de prensa el martes (25.12) en Trípoli.
El también responsable de los asuntos europeos confirmó la formación de un comité jurídico mixto bilateral con el objetivo de investigar las circunstancias del arresto de Hannibal Gaddafi el pasado 15 de julio en Ginebra.
Detenidos tras la interposición de una denuncia por maltrato, por parte de dos de sus empleados domésticos, Hannibal y su esposa fueron liberados tras el pago de una fianza.
Al-Obeidi rechazó que la exigencia de su gobierno obedeciera a "una reacción de humor" y aseguró que estaba fundada en el resultado "de la investigación de hechos reales".
"Tratamiento injustificado"
En un comunicado distribuido a los periodistas, el Ministerio libio de Exteriores exige que el Gobierno de Suiza reconozca que "el tratamiento sufrido por el diplomático libio (Hannibal) y su familia fue injustificado y contrario a las leyes en vigor en Ginebra".
El texto refiere un exhorto a las autoridades suizas "a tomar las medidas necesarias para juzgar a los responsables" e indemnizar a Hannibal y a su familia.
El asunto Gaddafi se convirtió en uno de los expedientes más delicados para la diplomacia helvética durante este año. Tras el arresto de Hannibal y su esposa, el Gobierno de Libia amenazó con suspender sus exportaciones de petróleo a Suiza, y anunció el retiro de sus haberes de la Confederación Helvética.
Lo anterior, amén de la imposición de medidas tales como la retención de dos ciudadanos helvéticos, el impedimento a la libre operación de empresas suizas, el cierre de oficinas de ABB y Nestlé y la supresión de los vuelos entre los dos países. A principios de esta semana, por "razones técnicas" Trípoli canceló la última conexión aérea de Swiss hacia esa capital.
Más aún, Al Obeidi indicó que su país estaba dispuesto a tomar "nuevas medidas contar la Confederación Helvética para defender a sus ciudadanos".
Abogado suizo en defensa libia
Por su parte, el abogado ginebrino Charles Poncet, que asumió la defensa de Gaddafi, confirmó al diario suizo 'Le Temps' su asistencia a las autoridades libias en el citado comité mixto que busca encontrar una salida a la crisis.
"Efectivamente, soy el consejo del Gobierno libio en este caso", declaró el jurista en una entrevistada publicada el miércoles (24.12) por el cotidiano ginebrino y en la que el ex parlamentario helvético rechaza la necesidad de tener escrúpulos para la defensa de Libia contra su propio país.
"Yo ejerzo mi profesión de abogado con toda independencia. Ahora defiendo Libia con tanta convicción como defendí en otro momento contra los revisionistas", afirmó.
Para Poncet, "este caso plantea una pregunta fascinante en el plano del derecho internacional: ¿qué derecho tiene un Estado para actuar por sus propios ciudadanos cuando las actuaciones de otro Estado son violatorias del derecho internacional?
"Suiza no respetó sus propias reglas de derecho con respecto al ciudadano libio", sentenció y aseguró que durante su arresto, el hijo del coronel Mohamar Gaddafi y su esposa, "no tuvieron acceso inmediato a las autoridades consulares, lo que es contrario a la Convención de Viena" sobre relaciones diplomáticas.
"Las negociaciones con Trípoli son difíciles, pero continúan", había destacado el miércoles (24.12) a la agencia suiza de noticias (ATS) un portavoz del Ministerio suizo de Exteriores.
swissinfo y agencias
Caso Gaddafi
Hannibal Gaddafi y su esposa fueron detenidos en Ginebra el pasado 15 de julio tras ser acusados de maltrato por dos de sus empleados domésticos.
Tras el pago de una caución fueron liberados dos días más tarde (la mujer, embarazada, permaneció ese tiempo en un hospital).
En septiembre, los empleados recibieron una indemnización y retiraron la denuncia, lo que no contuvo la andanada de medidas de protesta impuestas por Libia:
La retención en ese país de dos ciudadanos helvéticos, el impedimento a la libre operación de empresas suizas, el cierre de oficinas de ABB y Nestlé y la supresión de la conexión aérea entre los dos países.
El dirigente libio, Mohamar Gaddafi, exige excusas de Suiza por el tratamiento que la policía ginebrina habría infringido a Hanibal durante su arresto el pasado 15 de julio.
Las autoridades ginebrinas arguyen que el método empleado durante la detención correspondía a la peligrosidad presumida del sospechoso, acusado de maltrato a sus empleados.