Document ID: /fineweb-2-swissfilter-quality_10-filterrobots/filtered/05154.jsonl.gz/2

Sr. Dahinden, Ud. encabezará la delegación suiza en el primera reunión ministerial del nuevo Partenariado Global para la Eficacia de la Cooperación al Desarrollo que se celebrará en México. ¿De qué se trata en esta conferencia?
En México, se reunirán personas de distintos países activos en la cooperación al desarrollo, p. ej., representantes de organizaciones gubernamentales, de la sociedad civil, empresarios o parlamentarios.
Se abordarán diferentes temas, p. ej., cuál deberá ser el perfil de la cooperación internacional al desarrollo en los próximos años, así como quién y cómo se participa en ella.
Otro de los temas será la financiación. En la comunidad de donantes existe consenso en cuanto a que los países en desarrollo deben asimismo abocarse al tema de la financiación y generar ellos mismos fondos para poder contribuir al desarrollo de su país.
Asimismo, se revisarán los progresos realizados desde la Conferencia de Busan celebrada en Corea del Sur en 2011. Suiza también participó en este foro internacional y junto con más de 160 países aprobaron el documento «Partenariado de Busan para la Eficacia de la Cooperación al Desarrollo», el cual es políticamente vinculante. Otro aspecto importante es que los países emergentes, fondos globales, así como fundaciones y organizaciones de la sociedad civil también sean miembros del nuevo Partenariado Global para la Eficacia de la Cooperación al Desarrollo.
¿Pueden tales debates realmente mejorar la cooperación al desarrollo?
Sí, puesto que generan cambios en las visiones y en los modos operatorios de la cooperación internacional al desarrollo. Hoy en día, sabemos, p. ej., que los cambios ocurridos en un lugar del mundo repercuten en otros lugares. Pienso en los cambios climáticos o en los flujos migratorios que se producen a nivel mundial. Tales conocimientos se han de integrar en la cooperación internacional al desarrollo.
En los países donantes, existe unanimidad en que no se trata únicamente de inducir cambios en países pobres, sino también de cuestionar y cambiar las propias formas de comportamiento. Un ejemplo son las subvenciones. Éstas pueden generar desigualdades e imposibilitar, p. ej., que países pobres vendan sus propios productos. Otro aspecto es la seguridad alimentaria. En los países industrializados se tira hasta 50% de los alimentos. Cabe, pues, interrogarse si es correcto incrementar la producción en el Sur o si también se han de introducir cambios en nuestros países.
Suiza prosigue su trabajo con sus países contrapartes a fin de incrementar la eficacia de la cooperación al desarrollo. Su principal objetivo es reducir la pobreza a nivel mundial, lo que corresponde al primer objetivo de la Declaración del Milenio de la ONU de 2001. Al mismo tiempo, se compromete en los llamados Estados frágiles que tienen instituciones o infraestructuras débiles o inestables y cuya población sufre a causa de situaciones de pobreza, de violencia, de corrupción y de arbitrariedad política.
¿Por qué es importante para Suiza participar en la reunión ministerial de México? ¿Qué objetivos concretos persigue Suiza?
La Conferencia en México es, además de la 69 ª Asamblea General de la ONU que tendrá lugar en septiembre de 2014 en Nueva York, una de las dos reuniones más importantes que se celebrarán este año en materia de cooperación al desarrollo. Suiza juega un importante rol en la cooperación internacional al desarrollo. Reviste, pues, suma importancia que pueda dar a conocer sus convicciones en la materia a un público internacional. De lo contrario, la eficacia de la ayuda seguiría siendo limitada. Mayor eficacia significa, entre otras cosas, convenir objetivos con los países contrapartes y organizaciones internacionales. Todo esto lo puede hacer Suiza en México y por eso es importante que participe en dicha conferencia.
Para Suiza es importante comprometerse en países afectados por conflictos y situaciones precarias. En estos países, apenas se han alcanzado progresos en la lucha contra la pobreza en los últimos 15 años. Suiza refuerza su trabajo en este campo y ello constituye una prioridad también en sus programas.
En 2011, Ud. encabezó la delegación suiza en el Cuarto Foro Mundial sobre la Cooperación al Desarrollo en Busan, Corea del Sur. ¿Qué progresos se han logrado desde entonces? ¿Se ha operado algún cambio en la cooperación suiza al desarrollo?
Ha habido muchos cambios. Quisiera resaltar el hecho de que países emergentes como Brasil, México, Chile, Corea del Sur o Sudáfrica asumen cada vez mayor responsabilidad y construyen su propia cooperación al desarrollo. Durante mucho tiempo, los países emergentes estuvieron ausentes en la cooperación al desarrollo. Suiza mantiene contactos con los nuevos países donantes y los integra en su cooperación al desarrollo. Puedo citarle, p. ej., el acuerdo firmado entre Suiza y México el 25 de octubre de 2013 en Montreux a los fines de una cooperación trilateral. Dicho acuerdo sella la intención de Suiza y de México de llevar a cabo proyectos de desarrollo conjuntamente con países terceros en América Latina.
Importantes acuerdos para mayor eficacia:
Mayor responsabilidad de los países receptores, mejor coordinación de la ayuda
Los países donantes quieren organizar la cooperación al desarrollo de manera más eficiente para, así, incrementar su eficacia. Al hacerlo, se basan en los siguientes acuerdos:
Declaración de Roma («Rome Declaration», 2003)
En la Declaración de Roma, los participantes de la respectiva conferencia de 2003 se comprometieron a adaptar su cooperación al desarrollo a las estructuras, instituciones y estrategias de los países en desarrollo. Al mismo tiempo, se convino en armonizar mejor la cooperación al desarrollo entre los distintos países.
Declaración de Roma, 2003 (ing)
Declaración de París («Paris Declaration on Aid Effectiveness», 2005)
En la Declaración de París, se hizo mayor énfasis en la responsabilidad propia de los países receptores. Estos debieron comprometerse a formular sus propias estrategias de lucha contra la pobreza y a asumir la gestión de la ayuda exterior. Los donantes deben, pues, utilizar los sistemas de los países receptores, p. ej., en materia de financiación y de adquisiciones. Se insta a los países donantes y a los países receptores a coordinar sus intervenciones. La Declaración fue aprobada en París por la OCDE, sus Estados miembros, instituciones financieras internacionales como el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, bancos regionales de desarrollo y países contrapartes.
Programa de Acción de Accra («Accra Agenda for Action», 2008)
El Programa de Acción de Accra estipula, entre otras cosas, que los países donantes han de informar sobre sus planes de desarrollo tres a cinco años con antelación. Para la distribución de la ayuda, se han de utilizar instituciones y estructuras locales. Con el Programa de Acción de Accra, se hizo mayor énfasis en la responsabilidad propia de los países receptores. Se les instó a establecer objetivos y prioridades en el partenariado de desarrollo.
Declaración de Busan («Busan Partnership for Effective Development Cooperation», 2011):
La Declaración final del Cuarto Foro de Alto Nivel sobre la Eficacia de la Cooperación al Desarrollo celebrado en Busan, Corea del Sur, en 2011 creó el nuevo Partenariado Global para la Cooperación al Desarrollo. Además de los países industrializados, también participan ahora países emergentes, fondos globales y fundaciones, el sector privado y organizaciones de la sociedad civil.