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Una planta de paneles de energía solar en la ciudad de Gaza, en una imagen del 1 de junio de 2016(afp_tickers)
La economía palestina podría fácilmente duplicar su tamaño y reducir drásticamente los niveles de desempleo y pobreza actuales si concluyese la ocupación israelí, aseguró un informe de la agencia de Naciones Unidas para el Comercio y Desarrollo (UNCTAD).
El trabajo divulgado este martes detalla que la ocupación de la Franja de Gaza y Cisjordania ahoga la economía palestina mediante la confiscación de tierras, que dificultan el acceso al agua y otros recursos naturales.
Las vastas restricciones a los movimientos de personas y mercancías, la destrucción de viviendas, recursos vegetales y otros bienes, así como también la expansión de los asentamientos de colonos israelíes contribuyen a lastrar la economía.
Sobre este último punto, la UNCTAD destaca la presencia de 142 nuevas colonias en Cisjordania, lo que lleva a que los colonos israelíes representen un 20% de la población de la zona.
"Sin la ocupación la economía de los territorios ocupados palestinos podría generar el doble del Producto Interior Bruto (PIB) que actualmente", asegura el informe de UNCTAD.
El PIB de los territorios creció un 3,5% en 2015, después de un retroceso del 0,2% en 2014, cuando la Franja de Gaza se vio afectada por un devastador conflicto entre Israel y el grupo islámico Hamas, que dirige el enclave.
El informe destaca asimismo que el ingreso per cápita a finales de 2015 se mantenía por debajo del previo a 2014.
En el conflicto en la Franja de Gaza en 2014 murieron 2.200 palestinos y 73 israelíes. Y las pérdidas económicas fueron estimadas en tres veces el PIB anual de la Franja de Gaza.
El informe destaca asimismo las restricciones comerciales israelíes: tanto por bloqueos de productos como por tributos aduaneros.
Israel es el principal proveedor de Palestina, pero aplica tributos aduaneros que en 2015 representaron 50 millones de dólares.
Argumentando problemas de seguridad, Israel ha incrementado la lista de productos susceptibles de doble uso -con empleo potencialmente militar- cuyo envío a Palestina esta prohibido, como por ejemplo fertilizantes, equipos de telecomunicaciones y tuberías.
En 2015, además, un cuarto de la población palestina estaba desempleada y dos tercios sufría inseguridad alimenticia.
En la Franja de Gaza, el desempleo es incluso más elevado puesto que alcanza el 38%, y casi tres cuartas partes de los habitantes requieren ayuda alimenticia.
El bloqueo a la central eléctrica de Gaza agravó, según UNCTAD, la crisis energética de la zona, donde además cada día se arrojan al Mediterráneo 90 millones de litros de líquidos cloacales sólo parcialmente tratados.
Todo ello junto a un deterioro del sistema sanitario y de higiene: esperas de hasta 18 meses para intervenciones quirúrgicas o un 70% de hogares que solamente reciben agua 6 horas cada 2 a 4 días, entre otros ejemplos.
En ese contexto, el informe relata que entre 2008 y 2013 la tasa de mortalidad infantil subió casi al doble, al pasar de 12 a 20,3 por mil.
Esta evolución "marca una tendencia sin precedentes y rara vez constatada salvo en comunidades afectadas por el sida", añade.
AFP