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Por Tim Kelly
TOKIO (Reuters) - Japón se mostró cauteloso el martes en una reunión con altos funcionarios surcoreanos en torno a un próximo diálogo con Corea del Norte y dijo que seguirá demandando que Pyongyang responda por los secuestros de ciudadanos nipones ocurridos hace décadas.
Las tensiones por la postura belicosa de Corea del Norte se redujeron el mes pasado durante la celebración de los Juegos Olímpicos de Invierno, cuando Pyongyang envió una delegación de alto nivel a su vecina del sur luego de haber alarmado a la comunidad internacional por más de un año con sus pruebas de misiles y armas nucleares.
Pero Japón se ha mostrado más perspicaz sobre la posibilidad de las conversaciones en las que participarían las dos Coreas y también Estados Unidos y advirtió que sería inaceptable llevar adelante una negociación que no ofreciera resultados concretos.
Funcionarios surcoreanos han estado informando a sus vecinos y aliados, entre ellos Japón, sobre la visita de una delegación surcoreana a Corea del Norte la semana pasada, que incluyó conversaciones con el líder Kim Jong Un y acuerdos sobre próximos encuentros con autoridades de Seúl y Washington.
El primer ministro japonés, Shinzo Abe, se reunió el martes con el jefe del Servicio Nacional de Inteligencia de Corea del Sur, Suh Hoon, que integró la delegación que viajó a Corea del Norte. El lunes Suh se entrevistó con el ministro de Relaciones Exteriores nipón, Taro Kono.
Abe dijo a Suh que Japón quería que cualquier conversación sobre desnuclearización con Corea del Norte incluyera una disputa sobre secuestros de ciudadanos japoneses por parte de agentes norcoreanos en las décadas de 1970 y 1980. También dijo que Corea del Norte debía mostrar voluntad para el desarme.
"La política central de Japón es pedir una resolución sobre los secuestros, y acerca de temas como el desarrollo de misiles y de armas nucleares", indicó Abe. "Corea del Norte debe cumplir lo que vaya a prometer", sostuvo.
Más tarde, una fuente del Gobierno japonés dijo que Tokio estaba considerando negociar un encuentro entre Abe y el líder norcoreano Kim para hablar sobre los secuestros.
Abe ha convertido el tema de los secuestros en una pieza clave de su carrera política y ha dicho que no descansará hasta que las 13 personas que Corea del Norte admitió haber raptado puedan volver a sus hogares.
El Gobierno nipón también ha exigido información sobre otras personas que se sospecha fueron secuestradas para obligarlas a entrenar a espías norcoreanos.
(Reporte de Tim Kelly en Tokio, reporte adicional Christin Kim en Seúl y Kyung Hoon Kim y Heejung Jung en Tokio. Editado en español por Lucila Sigal y Marion Giraldo)