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El romanche, hablado por una pequeña minoría de la población suiza, es sin embargo una de las cuatro lenguas nacionales helvéticas.
Aunque el romanche goza de un fuerte apoyo en el cantón de los Grisones, así como a escala federal, está muy poco representado en el plano nacional.
Durante mucho tiempo los partidarios del romanche debieron luchar para que esa lengua fuera reconocida en Suiza. Su triunfo data de 1938, cuando la población helvética aceptó enmendar la Constitución federal para convertir al romanche en la cuarta lengua nacional.
Empero, hubo que esperar hasta 1996 para que el romanche alcanzara, como el alemán, el francés y el italiano, el estatuto de lengua oficial. En realidad de lengua 'parcialmente oficial' porque es utilizada sólo por las emisoras romanches.
Recordemos que existen cinco variantes del romanche, cinco 'idiomas', pero que las comunicaciones oficiales se hacen en rumantsch grischun (RG), la lengua standardizada, de creación reciente (1982).
"Un romanche puede escribir al gobierno en su propio idioma o en RG, y recibirá una respuesta en RG la mayoría de las veces", señala Constantin Pitsch, especialista en Lenguas y Minorías Culturales de la Oficina de Cultura (OFC), de Berna.
Constantin Pitsch, romanche él mismo, precisa que las autoridades federales traducen de oficio un cierto número de textos oficiales en RG, en particular los que conciernen a las votaciones y a otras elecciones federales.
Uso limitado
Lo anterior, empero, no quiere decir que el uso del romanche esté muy extendido.
"El logotipo de la Confederación está en cuatro lenguas, como lo están los nombres de los edificios oficiales. Pero es más bien una utilización simbólica: el hecho de que un membrete esté en cuatro idiomas no significa que el contenido de la carta lo esté también", observa Constantin Pitsch.
Al parecer, los servicios del romanche son subutilizados, lo que suscita un cierto número de interrogantes en cuanto a lo bien fundado del uso del romanche a escala federal. En particular, a causa de los costos de la traducción.
"La petición debe proceder de los propios romanches. No sabemos verdaderamente cuántas personas leen los textos en romanche porque no se ha hecho estudio alguno sobre el tema", indica Constantin Pitsch.
Según él, el problema surge en parte por el hecho de que hay una fuerte resistencia al RG, con la mayoría de los romanches fieles a su propio idioma. Además, todo los romanches son bilingües, y un cierto número de entre ellos prefiere utilizar el alemán para las comunicaciones oficiales.
La problemática es apenas diferente en el cantón de los Grisones, el solo cantón oficialmente trilingüe de Suiza (domina el alemán, cerca del 15% de la población habla romanche y 10% italiano).
Para el romanche, el RG es la lengua oficial. Pero en los municipios donde el romanche todavía se estila - principalmente en Surselva y la baja Engadina - la gente prefiere emplear el idioma local.
¿Nueva posibilidad?
Según los defensores del romanche, entre los cuales los miembros de la Lia Rumantscha, organización que reúne diversas sociedades romanches, el estatuto de lengua oficial que obtuvo el romanche es muy positivo. Pero se requiere un mayor compromiso del gobierno.
"Actualmente, el artículo 70 de la Constitución federal nos define como lengua oficial, pero no nos otorga muchos derechos", comenta Andrea Rassel, de la Lia Rumantscha. "No encontramos nada con respecto a la implantación del romanche a escala nacional... y la visibilidad de nuestra lengua en Suiza es prácticamente nula".
En principio, una nueva ley sobre las lenguas habría aportado más derechos a las minorías pero fue bloqueada por el gobierno por razones financieras. Sin embargo, el parlamento la incluyó en su orden del día, y será discutida durante la sesión de otoño en Flims, en los Grisones.
"Esperamos aprovechar esa oportunidad y demostrar que el romanche puede aportar mucho a Suiza", subraya Andrea Rassel.
Aunque el romanche no alcanzó una perfecta igualdad con otras lenguas helvéticas, todo el mundo coincide en que las medidas cantonales y federales en su favor contribuyeron ampliamente a su supervivencia.
El romanche también se benefició con el fuerte apego de Suiza al principio de la pluralidad lingüística y el apoyo de las minorías, una situación que David Spinnler, periodista de la radio y la televisión romanches, resume muy bien:
"Evidentemente, en términos económicos, podríamos suprimir todas las lenguas y reemplazarlas por el inglés. ¡Pero si el romanche no existe, Suiza no existe!, puesto que el romanche es representativo de la adición de las culturas, de los microcosmos, que constituyen Suiza", enfatiza.
swissinfo, Isobel Leybold-Johnson
(Traducción, Marcela Águila Rubín)
Datos clave
1938: el romanche se convierte en lengua nacional.
1982: introducción del rumantsch grischun (RG).
1996: el romanche adquiere el estatuto de lengua parcialmente oficial bajo la forma del RG.
2001: el RG se convierte en una de las lenguas oficiales del cantón de los Grisones.
2003: la población grisona acepta en votación una Constitución cantonal revisada que valoriza el carácter trilingüe grisón y sus aplicaciones.
Artículo 70 de la Consitución suiza (Lenguas)
1-Las lenguas oficiales de la Confederación son el alemán, francés e italiano. El romanche es también lengua oficial para las relaciones de la Confederación con las personas de lengua romanche.
2 - Los cantones determinan sus lenguas oficiales. Con el fin de preservar la armonía entre las comunidades lingüísticas, velan por la repartición territorial tradicional de las lenguas y tienen en cuenta a las minorías lingüísticas autóctonas.
3-La Confederación y los cantones estimulan la comprensión y los intercambios entre las comunidades lingüísticas.
4 - La Confederación apoya a los cantones plurilingües en la ejecución de sus tareas particulares.
5 - La Confederación apoya las medidas adoptadas por los cantones de los Grisones y del Tesino para salvaguardar y promover el romanche y el italiano.