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«El Acuerdo de París deberá revertir la tendencia»
Artículo, 26.11.2015
Del 30 de noviembre al 11 de diciembre de 2015 tiene lugar en París la Conferencia sobre el Cambio Climático, la llamada COP21, en la que también participa una delegación suiza. Pio Wennubst, vicedirector de la COSUDE, habla de la contribución suiza a la Conferencia y de su compromiso en materia de cambio climático, y explica las razones por las que el cambio climático constituye un desafío importante para los países en desarrollo.
Del 30 de noviembre al 11 de diciembre de 2015 tiene lugar en París la Conferencia sobre el Cambio Climático, la llamada COP21, en la que también participa una delegación suiza. Pio Wennubst, vicedirector de la COSUDE, habla de la contribución suiza a la Conferencia y de su compromiso en materia de cambio climático, y explica las razones por las que el cambio climático constituye un desafío importante para los países en desarrollo.
Señor Wennubst, ¿qué persigue la Conferencia sobre el Cambio Climático de París?, ¿cuál es el objeto de las negociaciones?
En París se trata, ante todo, de alcanzar un acuerdo global para el periodo de 2020 a 2030, acuerdo en el que deberán plasmarse formalmente las ofertas ya presentadas por unos 170 países respecto a las medidas nacionales de reducción de emisiones y de adaptación, así como incluir en el proceso una revisión internacional periódica.
Además, los países industrializados garantizarán a los países en desarrollo la continuación de su apoyo financiero y técnico en la implementación de medidas climáticas. Esto es importante, sobre todo, para los países más pobres, que son quienes más afectados se ven por las consecuencias del cambio climático a pesar de contribuir muy poco al problema.
El nuevo acuerdo deberá garantizar que el promedio del calentamiento global se limite a largo plazo a un máximo de 2 grados celsius, siendo así que ya hemos alcanzado un calentamiento de 1 grado.
Asimismo, deberá ayudar a revertir la tendencia ya que las emisiones mundiales de CO2 siguen aumentando anualmente un 2%. Esto sucede, principalmente, en los países en desarrollo, en los que junto a un desarrollo económico dinámico se registra también un gran crecimiento demográfico.
Sin embargo, las expectivas ante la COP21 no deberían ser demasiado altas. El Acuerdo de París constituye un marco de referencia global, que habrá de dotarse de la mayor significación posible. Sin embargo, la implementación se lleva a cabo, en primer lugar, a nivel nacional.
¿Qué papel tiene Suiza en la COP21?
Suiza participará en las negociaciones y en la configuración del nuevo acuerdo. A París viajará una delegación encabezada por la Consejera Federal Doris Leuthard e integrada por representantes de los cuatro Departamentos Federales DATEC, DFAE, DEFR y DFI, así como de asociaciones científicas, económicas y ecologistas. Suiza tiene un grupo de negociación propio con otros países no alineados, entre ellos, México y Corea del Sur, siendo este el único grupo con miembros tan heterogéneos. Esto proporciona a menudo a Suiza la oportunidad de preparar el terreno para lograr compromisos entre los grandes bloques de Estados, contribuyendo así decisivamente a alcanzar un consenso.
Otro elemento importante para Suiza es la presentación en el programa marco de la Conferencia de proyectos insignia concretos de la cooperación al desarrollo en materia de cambio climático. También aquí Suiza tiene mucho que ofrecer. Estoy pensando, p. ej., en el proyecto LC3 implementado en India por el Programa global Cambio Climático de la COSUDE. En este proyecto se desarrolló un nuevo método de fabricación de cemento que permite un ahorro energético en torno al 30%, y ello manteniendo la misma calidad cuando no mejorándola.
Con el fin de verificar la eficiencia energética de este cemento, en una nueva construcción de la Embajada de Suiza en Nueva Delhi se utilizaron ya bloques de cemento que dieron muy buenos resultados. Colaboramos con una coalición de grupos de interés, compuesta por la Escuela Politécnica Federal de Lausana y una universidad india, las empresas Holcim y Lafarge, así como con una universidad de Cuba, que fue la que desarrolló el concepto original para este nuevo método de producción de cemento. India presentará el proyecto LC3 en su pabellón, en París. Si este proyecto despertara el interés de China, un objetivo por el que estamos trabajando, esto podría tener consecuencias importantes. China ostenta el 50% de la producción y consumo de cemento a nivel mundial.
¿Por qué el cambio climático constituye una grave amenaza precisamente para los países en desarrollo?
El cambio climático viene a agravar el desafío que ya de por sí constituye la lucha contra la pobreza. El aumento del precio de los alimentos, debido con frecuencia a los efectos del clima, supone un grave problema para las personas pobres. Además, por norma general, estas personas dependen de los ingresos obtenidos en la agricultura. Y las inundaciones y los periodos de sequía les afectan en mayor medida. Dicho en pocas palabras, todos los avances logrados en las últimas décadas en el desarrollo y la lucha contra la pobreza podrían verse amenazados o incluso revertidos por el creciente impacto del cambio climático.
El informe del Banco Mundial «Grandes cataclismos: Cómo abordar los efectos del cambio climático en la pobreza» (véase el recuadro), publicado en noviembre de 2015, señala que, como mínimo, 100 millones de personas caerán o recaerán en la pobreza de aquí a 2030 si no se logra revertir la tendencia. Según este informe, la cooperación al desarrollo debería concentrarse ya en aumentar la resiliencia y en adoptar medidas de adaptación concretas en vista de que el calentamiento global no podrá reducirse suficientemente hasta 2030.
La cooperación al desarrollo de Suiza ha reconocido esto hace tiempo. Suiza es uno de los pocos países donantes que, en la financiación de las medidas climáticas en los países en desarrollo, invierte más en medidas de adaptación – un 60% – que en la reducción de las emisiones. A nivel mundial, sólo un 15% de los fondos para el clima se invierte en medidas de adaptación.
¿Es un objetivo factible limitar el calentamiento global a 2 grados hasta finales de este siglo?
Esto no lo sabemos; es todo lo que puedo responder a su pregunta. En París, vamos a centrarnos en medidas hasta 2030, para lo cual, como he dicho, contamos con las ofertas de 170 países. Los científicos ya han calculado que el efecto colectivo de la reducción que se alcanzaría con dichas ofertas limitaría en el mejor de los casos el calentamiento a 2,7 grados, es decir en una medida no suficiente. Al mismo tiempo, los científicos del clima no saben exactamente qué diferencias habría entre el impacto de un calentamiento global de 2 grados y un calentamiento global de 2,7 grados.
Hoy día nadie pone en duda que el calentamiento global y sus consecuencias negativas son un hecho. Sin embargo, sigue existiendo una gran inseguridad respecto a las consecuencias locales precisas de un determinado grado de calentamiento global. Por esta razón, frente al cambio climático, lo mismo que frente a otros desafíos globales, lo mejor es adoptar medidas preventivas.
El calentamiento climático aumenta la pobreza, según el Banco Mundial
A solo unos días de la apertura de la COP21, el Banco Mundial publica un nuevo informe sobre el impacto del cambio climático en la pobreza. Según este informe, de aquí a 2030 podrían pasar a vivir bajo el umbral de la extrema pobreza 100 millones de personas más si no se hace nada para luchar contra el calentamiento del planeta. Una constatación alarmante por lo que esta organización internacional indica soluciones para evitar tal situación, como la implementación rápida de medidas sociales y ambientales adaptadas especialmente a estas poblaciones.