Document ID: /fineweb-2-swissfilter-quality_10-filterrobots/filtered/05373.jsonl.gz/26

a. Cambio de mentalidad
Uno de los mayores desafíos para las INDH que son designadas como MNP es el cambio de mentalidad requerido para comenzar a trabajar de manera preventiva. Muchas instituciones existentes tienen una larga historia y experiencias en materia de gestión de quejas e investigaciones. También, muchas de ellas realizan inspecciones de la detención basadas en el cumplimiento de las leyes y los estándares establecidos. En contraste, el trabajo de un MNP es mirar hacia adelante, es multidisciplinario, y busca reducir riesgos y las causas profundas de la tortura y de los malos tratos, y proteger la dignidad de quienes están privadas/os de su libertad, aún ante la ausencia de quejas. El enfoque de los MNP también está basado en un compromiso continuo, y constructivo y en el diálogo con las autoridades, así como en transformar la mentalidad pública. En particular, el trabajo del MNP con frecuencia se enfoca en reducir la brecha entre lo que existe en la ley y los estándares, y las prácticas que son encontradas en la detención - trabajo que requiere de un profundo entendimiento de lo que está pasando en detención, el cual se construye a través de visitas largas y profundas a los lugares de privación de libertad.
b. Legislación y facultades
Las INDH - particularmente aquéllas que cumplen plenamente con los Principios de París - tienen un fundamento legal sólido, con frecuencia basado en la constitución. En muchos casos, este fundamento legal contiene algunos de los requerimientos del OPCAT - el primer tratado internacional que proscribe facultades específicas y un mandato a una institución nacional. Esto con frecuencia incluye las facultades existentes para visitar lugares de detención. Sin embargo, es común que la legislación creadora de las INDH carezca de conformidad con todos los requerimientos del OPCAT. Para tales casos, existen varias opciones: una de ellas es aprobar una legislación nueva o adicional que designe a la INDH como MNP. Otra opción es reexaminar la legislación creadora de la institución en su totalidad - aún si en última instancia solo son requeridos cambios pequeños - e incluir las modificaciones necesarias. Esta puede ser una oportunidad para realizar discusiones sobre la institución como un todo, y también acerca de cómo integrar el mandato del MNP de la mejor forma. Este proceso podría implicar una revisión institucional, realizada por la INDH, que puede ser complementada tanto por debates públicos como parlamentarios. En el mundo real, por su puesto, dicha revisión puede ser una tarea difícil y consumidora de tiempo, y también puede involucrar peligros para la institución, en particular si algunas personas que deseen sabotearla utilizan esa oportunidad para desvirtuar a toda la institución. Independientemente del enfoque elegido, las funciones específicas y los poderes del MNP deberían ser establecidos de manera explícita en la ley , incluyendo la intención de mantener la existencia del MNP a largo plazo. Este proceso también requerirá de ser acompañado de discusiones sobre las reglas y los procesos internos de la institución.
c. La experiencia y el personal
Una de las principales razones para designar a las INDH como MNP es que muchas de estas cuentan con experiencia previa, particularmente en relación con las reformas a la ley, y en cuanto a realizar visitas a ciertos tipos de lugares de detención, usualmente a las prisiones. Esto significa que, mientras el trabajo del MNP es muy diferente en ambos, tanto en su enfoque y como en su alcance, algunos ambientes de la detención, sin embargo, no son desconocidos para muchas INDH. Algunas de estas instituciones también poseen experiencia temática con relación a los grupos en situación de vulnerabilidad, aunque no siempre en el contexto de la detención. En particular, algunas INDH también podrían tener experiencia sobre temáticas relativas a los derechos de las personas con discapacidad, las personas mayores, acerca del acceso a la justicia, los servicios de salud, la migración, y sobre los derechos de la niñez - siendo áreas de relevancia para el trabajo de los MNP. Otra ventaja es que debido a sus amplios mandatos sobre los derechos humanos, muchas INDH son capaces de vincularse con el mandato especializado del MNP, a través de su trabajo del día a día, bajo mandato general y amplio en derechos humanos. A pesar de que los Principios de París requieren la pluralidad, lo que más les hace falta a las INDH, es la experiencia multidisciplinaria que es requerida para el trabajo preventivo como MNP, debido a que el personal de dichas instituciones está casi siempre constituido por abogadas y abogados. De esta forma y aunque el personal existente juega un rol clave, ellas y ellos usualmente requerirán de nuevas y nuevos colegas provenientes de una gama amplia de formaciones y especializaciones para que se dediquen completamente al mandato del MNP. Esto puede ser desafiante, debido a que las reglas de contratación del sector público podrían restringir la capacidad de dichas instituciones para contratar a las personas que requieran con exactitud, incluyendo a las personas expertas externas, provenientes de una variedad amplia de disciplinas.
d. Capacidad institucional
La mayoría de las INDH tienen en existencia numerosas áreas que pueden ser complementarias al trabajo del MNP, permitiendo que la institución en su conjunto maximice su impacto y el uso de los recursos. Por ejemplo, muchas de estas instituciones tienen personal especializado que trabaja en las relaciones parlamentarias y en las reformas legislativas. Esto puede ser útil, debido al rol de los MNP en la realización de recomendaciones sobre las leyes nuevas o existentes – algo para lo que ambas entidades están facultadas conforme al artículo 19 del OPCAT. También podrían ser útiles las sinergias que se encuentran con las áreas que trabajan en las quejas, con aquellas que trabajan con los grupos específicos en situación de vulnerabilidad, y con los que trabajan en la educación y la capacitación. Las áreas administrativas existentes (responsables de las finanzas y de los viajes, por ejemplo) también son extremadamente útiles cuando se adquiere el mandato de MNP. Adicionalmente, muchas INDH han designado unidades de comunicación e incidencia. La comunicación es clave para explicar el nuevo mandato del MNP; la especificidad del enfoque preventivo; para dar visibilidad al trabajo del MNP; y para brindar asistencia con el fin de asegurar que las actividades de monitoreo deriven en cambios reales en la detención. Estas tareas pueden ser en gran medida facilitadas por la experiencia existente de las INDH en la comunicación, particularmente cuando al personal de comunicación se le otorgan los recursos y la capacitación necesaria para comprender las características propias del mandato preventivo de los MNP. Muchas INDH cuentan con oficinas regionales, que pueden ser de ayuda para los MNP para asegurarles una cobertura geográfica adecuada en su trabajo, especialmente en países grandes o geográficamente fragmentados donde los lugares de privación de libertad pueden existir lejos de las ciudades importantes. En particular, es probable que las oficinas regionales sean una rica fuente de información específica de contexto para el MNP. Sin embargo, para involucrar a dichas oficinas durante las visitas de la detención y en otros aspectos del trabajo del MNP se requiere de reflexión y planificación cuidadosas para maximizar el uso de los recursos institucionales y para asegurar la coherencia con el trabajo del MNP, en particular debido a que, en muchas de las instituciones, las oficinas regionales están sobrecargadas de trabajo y con poco personal. Algunas buenas prácticas pueden incluir, por ejemplo, designar un punto focal del MNP en cada una de las oficinas regionales; involucrar al personal regional en las capacitaciones específicas del MNP; incluir a las oficinas regionales en las discusiones de planificación, en la preparación y el seguimiento de la visita; y en clarificar las reglas sobre la participación del personal y la jerarquía. Finalmente, la infraestructura existente (tales como las oficinas y los automóviles) pueden ser potencialmente útiles cuando las INDH tomen el mandato de MNP, aunque los recursos adicionales casi siempre serán requeridos y son, de hecho, una solicitud específica del Subcomité de Acreditación de la GANHRI (SCA, por sus siglas en inglés), cuando revisa a aquellas instituciones miembro que fueron designadas como MNP. Muchas de estas sinergias pueden ser atendidas, de manera útil, en los reglamentos internos de las instituciones.
e. Coherencia con el sistema de derechos humanos
Los sistemas de monitoreo y supervisión de los derechos humanos que son excesivamente complicados pueden ser difíciles de comprender para las autoridades, las personas detenidas y para otros. Esto también puede derivar en brechas y en duplicaciones en su cobertura. Centralizar los mandatos relativos a la detención dentro de una INDH puede ser de apoyo en este sentido, al crear una "ventanilla única" para los temas sobre los derechos humanos al interior del país.
f. Legitimidad
Las INDH que tienen un mandato de MNP pueden ser capaces de construir sobre su interacción existente con actores nacionales y con contrapartes. Las relaciones, la reputación, la confianza y la visibilidad existentes pueden ser una ventaja - cuando estas son positivas. Al mismo tiempo, las instituciones existentes también requerirán de tomar tiempo y realizar un esfuerzo significativo para comunicar adecuadamente las particularidades del mandato del MNP entre los actores relevantes. Un obstáculo serio para la efectividad futura del MNP, es que la institución sea vista de manera negativa por diversos actores.
g. Vínculos con el sistema internacional
Los vínculos fuertes y la familiaridad con el sistema internacional de derechos humanos son fortalezas de muchas INDH, particularmente de aquellas con el "Estatus A" de la GANHRI, acreditación que les permite participar en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU y en los procesos de los órganos de tratados. Aspectos como el conocimiento existente sobre el sistema de derechos humanos de la ONU, el nutrir a las recomendaciones y prioridades con aquellas que son internacionales, y promover las recomendaciones internacionales a nivel nacional, pueden permitir que la INDH y el MNP sean adicionalmente fortalecidas y mejoren la implementación de las recomendaciones a nivel nacional. Además, el estatus de las INDH al interior de las redes internacionales y regionales de INDH también puede ofrecer un nivel adicional de protección en contra de interferencias o represalias. Adicionalmente, estas redes proveen de una fuente importante de información y permiten intercambiar experiencias, lecciones y buenas prácticas entre las INDH, y de este modo apoyan al fortalecimiento de su trabajo a nivel nacional. El proceso de acreditación para las instituciones que son parte de la GANHRI puede proveer de una medida externa de rendición de cuentas para los MNP, con el fin de asegurar que estos cumplan con estándares mínimos clave de independencia.