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El gobernador de Ohio, John Kasich, saluda a sus partidarios durante las primarias del partido Republicano en Concord (New Hampshire, EEUU) el 9 de febrero de 2016(afp_tickers)
El gobernador republicano moderado John Kasich creó la sorpresa el martes en las primarias presidenciales estadounidenses en New Hampshire, obteniendo un segundo lugar que recompensa una intensa campaña llevada a cabo a menudo lejos de los focos.
Kasich, de 63 años, gobernador de Ohio (norte), había concentrado todos sus esfuerzos en el pequeño estado del noreste del país. Lo visitó decenas de veces, la primera en marzo de 2015, cuatro meses antes de presentar su candidatura a la presidencia, y participó en más de 100 actos de campaña.
Amable y cómodo entre la gente, el gobernador eligió una campaña positiva, a diferencia de los insultos que intercambian a diario algunos de sus rivales republicanos.
"Debemos resolver los problemas de Estados Unidos uniéndonos, republicanos y demócratas. Estados Unidos en primer lugar, el partido y la ideología, segundos", había declarado en el último debate televisado el sábado, insistiendo en su experiencia e indicando lo que haría en sus primeros 100 días en caso de resultar elegido a la Casa Blanca.
"Compren un cinturón de seguridad, porque van a pasar tantas cosas en los primeros 100 días que van a estar mareados", bromeó.
Es a Kasich a quien el diario New York Times dio su apoyo el 30 de enero entre los candidatos de su partido, afirmando que era "la única opción creíble para republicanos cansados del extremismo y la inexperiencia que se ve en esta elección".
- Gran experiencia -
John Kasich, que ama presentarse como "marido, padre, amigo, creyente", había concluido en octava posición con el 1,9% de los votos en el 'caucus' de Iowa (centro) del 1 de febrero, que inició la carrera hacia las presidenciales de noviembre. Pero sabía que tenía más posibilidades en New Hampshire, donde los electores independientes pueden votar republicano o demócrata.
Kasich tiene una amplia experiencia política: gobernador elegido en 2010 y reelegido en 2014, fue antes miembro de la Cámara de Representantes (1983-2001) y senador por Ohio (1979-1983) en el Congreso.
Ya había estudiado su candidatura a la presidencia en 2000, antes de renunciar e irse a trabajar como banquero y analista del canal Fox News.
Estuvo a favor de la Primera Guerra del Golfo (1990-1991) y la invasión de Afganistán en 2001. Pero también votó con los demócratas por la prohibición de las armas de asalto en 1994, bajo la primera presidencia de Bill Clinton, ganándose la furia de la Asociación Nacional del Rifle (NRA), el lobby de las armas.
En los años 1990, había propuesto a la comisión de presupuesto de la Cámara de Representantes su propia versión de una cobertura médica universal.
"La política se volvió malvada y desesperada, pero no debe ser así", dijo en su último mensaje a los electores de New Hampshire antes de la votación, recordando su balance como gobernador, durante cuyo mandato "redujo los impuestos, equilibró el presupuesto, creando empleos y rechazando 'Obamacare'", el seguro médico impulsado por el presidente Barack Obama.
Incluso si su financiamiento es escaso y su organización limitada con respecto al exgobernador de Florida Jeb Bush o el multimillonario Donald Trump, John Kasich ya prometió continuar su campaña positiva en Carolina del Sur (este), próxima etapa de las primarias republicanas el 20 de febrero.
AFP