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Robert Woodrich, un trotamundos de 32 años, nació en Canadá y actualmente vive en Tailandia, donde dirige su propia empresa. No obstante, por sus raíces familiares, Suiza siempre ha sido una especie de “segunda patria” para él.
swissinfo.ch: ¿Cuáno fue consciente de que tiene un lado suizo?
Robert Woodrich: Nací en el extranjero, en Windsor, Canadá, justamente al sur de la ciudad estadounidense de Detroit. Tengo la nacionalidad suiza por mi abuela materna, que emigró de Zúrich y Schwyz, en una época en la que las mujeres todavía no tenían derecho a votar en Suiza.
Las opiniones expresadas en este artículo, entre otras sobre el país de acogida y su política, son exclusivamente de la persona entrevistada y no coinciden necesariamente con las de swissinfo.ch.Fin del recuadro
Ya de pequeño me enteré de que tenía la nacionalidad suiza; mis padres bromeaban, diciendo que podrían mandarme a Suiza si durante la guerra fría estallara un conflicto. Durante mi juventud sentí que mi relación con Suiza se iba haciendo cada vez más estrecha, cuando vi monumentos como el Puente de la Capilla (en Lucerna) y más tarde, cuando tenía 10 años, cuando hice mi primer viaje solo, para visitar a mi familia en Richterswil, cerca de Zúrich.
Naturalmente, mi interés por Suiza proviene de mis vínculos familiares, pero también creo que Suiza y Canadá se parecen mucho en sus formas de gobierno, su elevado nivel de vida y su plurilingüismo. Cuando era un adolescente empecé a interesarme por la política, y descubrí que la democracia directa suiza se ajustaba muy bien a mi fuerte sentido de la justicia. Después me hice socio de la Cámara de Comercio Suizo-Canadiense, y actualmente soy socio de la Cámara de Comercio Suizo-Tailandesa.
swissinfo.ch: ¿Qué tipo de trabajo hace ahora?
R.W.: Dirijo una agencia digital creativa que se llama PAPER & PAGE (Thailand) Co. Ltd., de la que soy cofundador.
Me mudé por primera vez a Tailandia en 2013, cuando la Comisión Económica y Social para Asia y el Pacífico (de las Naciones Unidas), UNESCAP, me eligió para hacer prácticas en el sector de las relaciones públicas y la comunicación estratégica. Y aunque me gustó trabajar en la ESCAP y me enamoré del país anfitrión, regresé a Canadá y encontré un trabajo en una agencia gubernamental, y es que los que hacen prácticas en la ONU no tienen sueldo.
Rápida retrospectiva de 2016, cuando tuve la oportunidad de trabajar en el centro de Bangkok para una empresa americana de relaciones públicas. Aquel puesto me permitió conocer las empresas regionales, hacer contactos y planes a más largo plazo. Aproximadamente tras un año en la filial de Burson-Marsteller en Tailandia, me lancé a fundar y dirigir mi propia empresa.
Menos de un año tras la fundación, trabajamos con grandes marcas como Hilton Hotels & Resorts, así como conocidos restaurantes y distribuidores.
swissinfo.ch: ¿Dónde vive actualmente?
R.W.: Vivo en un barrio que se llama ‘On Nut’, junto a la línea ‘Sukhumvit’ del BTS Sky Train, el llamado tren aéreo de Bangkok. Allí puedo llevar una vida normal, con infraestructuras como supermercados y aceras anchas, no precisamente lo que la mayoría de los que visitan centros neurálgicos de la ciudad como Khaosan Road ven y experimentan.
En muchos sentidos, mi calidad de vida en Tailandia es mejor que en Canadá. Por ejemplo, me puedo permitir tener una empleada del hogar que me lava la ropa, y vivo a 50 metros de una carretera principal. Estos son lujos impensables para la mayoría de los ‘millennials’ (nativos digitales) canadienses.
swissinfo.ch: ¿Cómo es la cocina allí?
La comida es absolutamente fantástica, pero no es como la que nos sirven en restaurantes tailandeses occidentales. En todas partes hay curry verde y pad thai, pero un plato que nunca había probado antes es el ‘khao soi’ o curry de pasta al huevo. Es sabrosa y abundante, puedo recomendársela a todos los que quieran probar una vez algo realmente distinto.
swissinfo.ch: ¿Qué le resulta más atractivo en Tailandia que en Suiza?
R.W.: Aunque nunca he vivido en Suiza, antes de ir a la universidad pensé en mudarme allí, pero llegué a la conclusión de que mi falta de contactos y el hecho de que no comparto experiencias culturales con los que viven allí (por ejemplo del servicio militar) dificultarían las cosas.
En cambio, me trasladé a un país al otro lado del mundo, donde pude fundar mi propia empresa y conocer a gente del mundo entero. Esto dice mucho de las posibilidades que ofrece esta región a extranjeros altamente cualificados.
swissinfo.ch: ¿Cómo ve Suiza desde lejos?
R.W.: La imagen que tengo de Suiza desde fuera probablemente esté idealizada. Mis mejores recuerdos son de hace mucho tiempo. Desde entonces, las cosas han cambiado mucho. Pero en una época en la que los países europeos pasan sin cesar de una crisis a otra, Suiza parece todavía una especie de oasis político.
swissinfo.ch: ¿Cómo está la situación política en Tailandia? ¿Se interesa por la política de su país de residencia?
R.W.: Nadie puede hablar sobre nada libremente en lo que se refiere a la monarquía en Tailandia, y a pesar de todo es difícil hablar de política sin hacerla. A mí, que vengo de una parte del mundo donde consideramos que la libertad está garantizada, la vida dominada por una junta militar me resulta surrealista. No obstante, como extranjeros la política interior no nos afecta en gran parte, excepto en el caso de leyes relacionadas con la economía, la inmigración y los impuestos.
Sí, encuentro fascinante la situación política local. Pero como soy forastero, intento no imponer mi opinión a los demás.
En marzo de 2017, Robert Woodrich hizo prácticas como voluntario en Malasia, con niños refugiados procedentes de una región cristiana de Birmania.
swissinfo.ch: ¿Participa en comicios suizos?
R.W.: Participo en comicios suizos, siempre que puedo prefiero hacerlo por E-Voting. La documentación electoral siempre llegaba puntualmente a Canadá, pero parece que ahora recibo mucha menos. Esta es una de las desventajas de la vida en un país en vías de desarrollo.
swissinfo.ch: ¿Qué es lo que más echa de menos de Suiza?
R.W.: Yo echo de menos Suiza por lo que representa para mí, una época en la que mi familia y yo estábamos juntos en el mismo lugar. Actualmente vivimos todos repartidos por tres continentes. A nivel práctico me gustaría disfrutar aquí de parte de la limpieza de Suiza, de sus entornos naturales y su estabilidad política.
Traducido del alemán por Raquel Ruiz Berset, swissinfo.ch (La entrevista se hizo por escrito)