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Siberia, cuna de los nativos americanos
Los ancestros del indígena americano provienen de esta región de Asia del Norte. Los siberianos cruzaron el estrecho de Behring y llegaron al continente americano hace unos 11.000 años.
El estudio internacional "Variación genética y estructura de la población de los nativos americanos", en el que participaron dos científicos de la Universidad de Berna, confirma esta teoría.
Con métodos de genética de poblaciones, los investigadores comprobaron que la colonización de América comenzó por el norte del continente, por el estrecho de Behring.
Este istmo entre Asia y América, que mide en su parte más estrecha 64 kilómetros, estuvo congelado durante la última glaciación y pudo atravesarse a pie.
El estudio, que se basó en datos arqueológicos, geológicos, lingüísticos y sobre todo en análisis genéticos, indica además que todos los indígenas americanos, con gran probabilidad, provienen de una única ola migratoria, aquella que ocurrió hace unos 11.000 años.
A estos resultados contribuyeron de manera determinante el profesor Laurent Excoffier y el doctor Nicolas Ray, investigadores del Instituto de Zoología de la Universidad de Berna.
Indígenas americanos, con menor diversidad genética
Para el estudio se recopilaron pruebas genéticas de 24 pueblos de 10 países de Norte, Centro y Sudamérica que fueron comparadas con las de otros pueblos, entre ellos algunos de Siberia.
Los resultados han arrojado luz sobre la variedad genética de los nativos americanos, el parentesco entre ellos y los pobladores de Siberia, así como las vías de migración de los diferentes pueblos.
Como el acceso al continente americano sólo pudo ser posible por el estrecho de Behring durante la última glaciación, los investigadores esperaban una menor diversidad genética en los indígenas americanos en comparación a pueblos de otros continentes, que pudieron mezclarse con otros en su lugar de origen.
El estudio confirmó esta hipótesis. Adicionalmente, concluyó que la mayor variedad genética se encontró en pueblos que están más al norte de América. A medida que se avanza hacia el sur, la diversidad disminuye.
Más al sur, menos variedad genética
La variedad genética más escasa a escala mundial muestra los pueblos aislados de la Amazonía y del sudeste de América.
Estas diferencias en la diversidad genética permiten deducir que la conquista del continente empezó en el norte de América y que se expandió posteriormente hacia el sur.
Las pruebas genéticas hechas en los indígenas americanos fueron comparadas con las de pueblos siberianos. El resultado: los siberianos están genéticamente muy cerca de los indígenas americanos.
La mayor semejanza se observa entre los indígenas del norte de América, similitud que disminuye conforme se avanza hacia el sur.
Ascendencia de una sola ola migratoria
Los indígenas de América muestran otra particularidad genética que los diferencia de otros pueblos: sólo ellos poseen una determinada forma de gen que se encuentra en todos los pueblos del continente.
Esta particularidad lleva a los científicos a pensar que todos los pueblos americanos proceden de una única ola migratoria. Cabe explicar que un gen es una secuencia de ADN que constituye la unidad funcional para la transmisión de los caracteres hereditarios.
"Estos resultados nos ayudan a tener una visión más clara acerca de la historia de la colonización de América", señala a swissinfo Laurent Excoffier, experto en el desarrollo de métodos por computadora para entender procesos evolutivos.
Esos métodos ayudan, por ejemplo, a estudiar cómo han influido los cambios climáticos en los patrones de diversidad genética de poblaciones humanas y de otras especies.
Conquista del continente, a través de la costa
El estudio indica no sólo que la colonización fue de norte a sur, sino también que ocurrió longitudinalmente, a lo largo de la costa del Pacífico. Una colonización posterior se dirigió hacia el interior del continente.
Este resultado confirma la teoría de que los pueblos se desplazan en general a lo largo de la costa y no hacia el interior, explica Nicolas Ray, quien desarrolla instrumentos que ayudan a comprender mejor las relaciones espaciales y temporales entre las poblaciones.
"Nuestro rol fue observar qué función cumplen las líneas costeras y el cauce de los ríos como potenciales corredores de migración. Encontramos que las afinidades genéticas de las poblaciones son mucho más previsibles si las migraciones han ocurrido sobre todo a lo largo de la costa".
Estos resultados sugieren que las rutas costeras, y no los cauces de los grandes ríos, han sido muy importantes corredores de migración y colonización de América, precisa Ray.
Por otro lado, Excoffier destaca que "con una técnica desarrollada por nosotros demostramos que las poblaciones mestizas tienen una estrecha afinidad genética con las poblaciones nativas que están geográficamente más cerca".
Al analizar a 13 poblaciones mestizas de siete países en América Latina, el equipo de investigadores, entre ellos varios latinoamericanos, encontró que el mestizaje en toda América Latina ocurrió predominantemente entre un europeo hombre y una mujer nativa o una africana.
Los resultados del estudio, concluye Excoffier, concuerdan con la información disponible de la historia demográfica de América Latina.
swissinfo, Rosa Amelia Fierro
Contexto
El estudio fue dirigido por el español Andrés Ruiz-Linares, profesor de genética humana de la University College en Londres.
Participaron científicos de universidades de Estados Unidos, Suiza, Colombia, Perú, México, Canadá, Costa Rica, Brasil y Chile.
En total se investigaron a 78 poblaciones en todo el mundo, 29 de las cuales son del continente americano.
Entre éstas figuran los nativos Pima y los Cree de Norteamérica; los Zapotec, Maya y Kaqchikel de América Central; los Aymara, Quechua e Inga de Sudamérica occidental; los Guaraní, Kaingang, Ticuna, Ache, de Sudamérica oriental.
También se investigaron a los Tundra Nentsi de Asia del este y de Siberia.
Desde Siberia hasta Tierra del Fuego
La última era glacial o glaciación comenzó hace unos 20.000 años. Conforme el hielo se extendía, el continente americano y Asia quedaron unidos por un puente que es el estrecho de Behring.
Esta ruta septentrional fue utilizada por hombres y animales, que se trasladaron desde las estepas siberianas hacia Alaska en busca de climas más propicios. Desde allí se dirigieron cada vez más hacia el sur, hasta llegar a Tierra del Fuego.
Los primeros pobladores de América eran cazadores nómades que atravesaron el estrecho Behring, cuando aún no se habían desarrollado las grandes civilizaciones asiáticas.
Llevaron consigo sólo las técnicas del Neolítico. En consecuencia no conocieron el arado, la rueda, el cultivo del trigo ni el arco.
Como los estímulos del ambiente geográfico fueron distintos, los grupos alcanzaron distintos grados de desarrollo.
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