Document ID: /fineweb-2-swissfilter-quality_10-filterrobots/filtered/05068.jsonl.gz/22

166. El Comité examinó los informes periódicos segundo y tercero combinados del Iraq (CEDAW/C/ IRAQ/2 y3) en sus sesiones 468ª y 469ª, celebradas el 14 de junio de 2000 (véase CEDAW/C/SR.468 y 469).
168. La representante informó al Comité de las medidas adoptadas en su país en cumplimiento de la Convención y de la Declaración y la Plataforma de Acción de Beijing. Entre estas medidas cabía citar un seminario celebrado en 1994 sobre el tema "la mujer y los derechos humanos: cómo hacer frente a los retos". Este seminario, organizado por el Gobierno en cooperación con organizaciones no gubernamentales, dio por resultado la aprobación de la Declaración de Bagdad. También se había elaborado una estrategia nacional para fomentar la situación de las mujeres iraquíes después de la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer. Se habían reforzado los mecanismos institucionales para facilitar la aplicación de la estrategia. Por ejemplo, se había establecido un alto comité nacional para el adelanto de la mujer iraquí, presidido por el Ministro de Trabajo y de Asuntos Sociales e integrado por funcionarios de alto nivel de los ministerios y los órganos con atribuciones en la aplicación de la estrategia nacional.
169. La representante destacó que la aplicación de la Convención en el Iraq debería analizarse teniendo en cuenta las circunstancias del país. Recordó el párrafo 145 de la Plataforma de Acción de Beijing relativo a las consecuencias negativas de las sanciones económicas sobre la condición jurídica de la mujer, y señaló que el régimen amplio de sanciones contra el Iraq había influido negativamente en la vida de sus habitantes y había dado por resultado un aumento importante de la mortalidad y los cánceres maternoinfantiles, incluida la leucemia. Señaló a este respecto las conclusiones y recomendaciones que figuraban en la encuesta de 1999 del UNICEF sobre la mortalidad maternoinfantil en el Iraq.
170. La representante señaló que desde el 9 de mayo de 1991 el Iraq había sufrido 197.000 incursiones aéreas que habían causado la muerte de centenares de civiles y la destrucción de infraestructuras económicas de importancia decisiva. La población en general había experimentado sufrimientos extremos, y en particular las mujeres y los niños. La ausencia de control de las autoridades sobre el norte del país también había impedido que el Estado parte pudiera supervisar la aplicación de los tratados internacionales de derechos humanos, incluida la Convención.
171. La representante puso de relieve la decidida voluntad política del Gobierno de aplicar la Convención, como se deducía claramente de las medidas adoptadas desde que se había adherido a ella, de los informes presentados regularmente, de la formulación de estrategias nacionales y del establecimiento de mecanismos nacionales. La inexistencia de recursos adecuados y de cooperación internacional había obstaculizado la plena aplicación, y las circunstancias habían obligado al Estado a modificar sus prioridades y desviar su interés principal al derecho de supervivencia, especialmente de las mujeres y los niños.
172. La representante destacó varias medidas introducidas para garantizar el adelanto de la mujer. Entre ellas cabía citar la introducción por el mayor partido político del país de cuotas para aumentar el número de mujeres al nivel de la adopción de decisiones, lo que tuvo por resultado un notable aumento del número de mujeres que ocupaban puestos de dirección después de las elecciones de 1999. En la actualidad las mujeres constituían el 8% de los parlamentarios, cifra que superaba la media del 3% registrada en los países árabes. La Ley del Estatuto Personal se había hecho más equitativa al haberse reformulado las normas sobre el pago de pensiones de divorcio a las mujeres, que la legislación penal había reforzado aún más. También se había modificado el Código Penal para no castigar a la mujer con penas de detención por determinados delitos.
173. La representante terminó diciendo que en los más altos niveles del Iraq existía la voluntad política de garantizar la aplicación de la Convención a pesar de los efectos perjudiciales de las sanciones y los limitados recursos existentes como consecuencia de ellas. A este respecto instó al Comité a que tuviera en cuenta las graves circunstancias y problemas de su país, causados principalmente por las sanciones, que influían en la aplicación de la Convención.
Introducción
176. El Comité elogia al Gobierno por haber adoptado, en junio de 1997, una estrategia nacional para el adelanto de la mujer iraquí, en aplicación de la Plataforma de Acción de Beijing y teniendo presentes las disposiciones de la Convención, en calidad de plan quinquenal hasta el año 2005.
177. El Comité acoge complacido el establecimiento, en junio de 1997, del Alto Comité Nacional para el Adelanto de la Mujer Iraquí en su calidad de organismo que se ocupa del adelanto de la mujer, compuesto por representantes de los ministerios que tienen atribuciones en actividades pertinentes para la mujer y representantes de la Federación General de Mujeres Iraquíes. El Comité acoge complacido la labor de la Federación General de Mujeres Iraquíes encaminada a aplicar la Convención.
180. El Comité también toma nota con preocupación de que el Estado parte no haya confrontado los puntos de vista y las actitudes discriminatorias que impiden a las mujeres el ejercicio de sus derechos.
181. El Comité pide al Gobierno que examine las disposiciones legislativas discriminatorias y adopte medidas, incluso de carácter temporal, para establecer un entorno legislativo y de hecho no discriminatorio para la mujer.
182. Al Comité le preocupa que, si bien en el apartado a) del artículo 19 de la Constitución de 1970 se prevé la igualdad de todos los ciudadanos ante la ley sin discriminación, incluida la discriminación por razón del sexo, dicho artículo no prohíba la discriminación que tiene el efecto o el propósito de influir negativamente en los derechos humanos de la mujer. Al Comité también le preocupa que en el apartado b) del artículo 19 se conceda igualdad de oportunidades a todos los ciudadanos "en los límites que lo permite la ley", con lo cual se restringe la garantía prevista en el apartado a) de ese artículo.
183. El Comité exhorta al Gobierno a que promueva una enmienda constitucional que plasme plenamente lo dispuesto en el artículo 1 de la Convención. También alienta al Gobierno a que emprenda una amplia revisión legislativa a fin de lograr que toda la legislación se ajuste plenamente a lo dispuesto en la Convención.
184. El Comité toma nota con preocupación de que se dispone de información insuficiente acerca de la marcha de la aplicación de la estrategia nacional, en particular sobre lo que se hace para medir y evaluar esa marcha, y para determinar qué programas tienen éxito.
185. El Comité insta al Gobierno a que establezca un mecanismo que permita periódicamente evaluar, y hacer una estimación cuantitativa y cualitativa de los progresos realizados en la aplicación de la estrategia nacional para el adelanto de la mujer. También lo invita a que facilite en su próximo informe mayor información sobre el mandato, los planes de trabajo anuales y las principales esferas de actividad del Comité Nacional para el Adelanto de la Mujer.
186. Al Comité le preocupa que el Estado parte haya descartado explícitamente la posibilidad de retirar sus reservas respecto de los apartados f) y g) del artículo 2 y los artículos 9 y 16. El Comité expresa su inquietud por la justificación aducida por el Estado parte de que esas reservas se deben a su deseo de aplicar las disposiciones de la Convención de una manera compatible con la ley cherámica. A ese respecto, el Comité señala a la atención del Estado parte su declaración relativa a las reservas (véase A/53/38/Rev.1, segunda parte, cap. I) y, en particular, su opinión de que los artículos 2 y 16 son fundamentales para el objeto y propósito de la Convención y que, conforme al párrafo 2 del artículo 28, las reservas deberían revisarse y modificarse o bien retirarse.
187. Al Comité le preocupa que la ley de nacionalidad del Iraq, que se basa en el principio de que todos los miembros de la familia deben poseer la misma nacionalidad y que ninguno puede poseer doble nacionalidad ni perder su nacionalidad, no conceda a la mujer el derecho independiente de adquirir, cambiar o retener su nacionalidad, ni de transmitirla a sus hijos.
188. El Comité recomienda que el Gobierno del Iraq reconsidere sus reservas respecto de los apartados f) y g) del artículo 2 y los artículos 9 y 16 a la luz de la declaración del Comité relativa a las reservas, evalúe las justificaciones de las reservas y las modifique o retire cuanto antes a fin de que se aplique cabalmente la Convención.
189. Al tiempo que toma nota de la existencia de ciertas disposiciones legislativas sobre la violencia contra la mujer, el Comité expresa su inquietud por que a esa cuestión no se aplique un criterio amplio. Al Comité le preocupa sobre todo la falta de datos e información sobre el alcance de la violencia perpetrada contra a mujer en el hogar y la sociedad, el apoyo social, médico y psicológico de que disponen las mujeres que han sufrido violencia, y las medidas encaminadas a enjuiciar y castigar a los culpables de esa violencia y proporcionar reparación legal.
190. El Comité pide al Gobierno que proporcione en su próximo informe una descripción amplia del problema de la violencia contra la mujer en el Estado parte, incluidos información sobre la legislación y datos estadísticos sobre el alcance de la violencia contra la mujer, sus modalidades y las respuestas a esa violencia por parte de los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley, la judicatura, los trabajadores sociales y los proveedores de servicios de salud. El Comité insta al Gobierno a que aliente y apoye el establecimiento de servicios destinados a las mujeres víctimas de la violencia en el hogar, como líneas telefónicas directas y albergues para mujeres maltratadas, y a que realice una enérgica campaña contra la violencia contra la mujer a fin de que se cobre mayor conciencia del problema y de la necesidad de combatirlo.
191. Al Comité le preocupa la visión imperante en la que se recalca la función estereotipada de la mujer en la familia y la vida privada en detrimento de su igualdad en todas las esferas de la vida. El Comité toma nota con preocupación de que no se presta suficiente atención a la modificación de las prácticas tradicionales y culturales, como la poligamia, y los estereotipos y actitudes que perpetúan la discriminación contra la mujer.
192. El Comité insta al Gobierno a que lleve a cabo campañas de sensibilización dirigidas a cambiar las actitudes estereotipadas y discriminatorias respecto de las funciones de la mujer y la niña, y a que establezca además una base legislativa no discriminatoria. También insta al Gobierno a que procure eliminar la práctica de la poligamia, a la luz de la recomendación general 21 del Comité sobre el matrimonio y las relaciones familiares. Además exhorta al Gobierno a que vele por que se lleven a cabo campañas de sensibilización a todos los niveles respecto de las cuestiones de género a fin de crear un entorno no discriminatorio.
193. El Comité también expresa su profunda preocupación por la violencia contra las mujeres perpetrada mediante asesinatos por razones de honor.
194. El Comité insta al Gobierno, en particular, a que condene y erradique los asesinatos por razones de honor y vele por que se persiga y castigue esos delitos de la misma manera que otros homicidios.
195. Al tiempo que toma nota de que, al parecer, se ha establecido un mecanismo de cuotas en el principal partido político del país, el Partido Ba’ath, con el fin de aumentar el número de mujeres que ocupan cargos de dirección, el Comité expresa su inquietud por el hecho de que la mujer sigue estando escasamente representada en la vida pública.
196. El Comité exhorta al Gobierno a que adopte medidas de conformidad con lo dispuesto en el párrafo 1 del artículo 4.1 de la Convención y que aumente sobre todo el número de mujeres en la esfera política.
197. El Comité toma nota con preocupación del nivel de analfabetismo de la mujer, del aumento de la tasa de niñas que abandona la enseñanza secundaria y superior y de la escasa representación de la mujer en las escuelas técnicas.
198. El Comité insta al Gobierno a que intensifique sus esfuerzos para erradicar el analfabetismo y garantizar la enseñanza primaria y secundaria de las niñas y evitar su abandono escolar. También insta al Gobierno a que amplíe las oportunidades de educación y capacitación de niñas y muchachas en los niveles secundario y terciario y en las esferas técnicas. Insta al Gobierno a que preste especial atención a la necesidad de que la niña y la mujer tengan igual acceso a nuevas especializaciones y la oportunidad de adquirir aptitudes y conocimientos que les permitan participar en pie de igualdad con el hombre en el mercado de trabajo, y en la futura reconstrucción del país.
199. El Comité expresa su inquietud por la escasa participación de la mujer en el mercado de trabajo. También le inquieta la ausencia de una ley por la que se establezcan sueldos mínimos, lo que dificulta en extremo determinar si la mujer recibe igual remuneración por trabajo de igual valor. Al Comité le preocupa asimismo que la flexibilidad que se otorga a los empleadores en las relaciones laborales repercuta negativamente en la capacidad de la mujer de hallar empleo y en la seguridad de su empleo. También son motivo de preocupación para el Comité las diferencias que se registran entre el sector público y el privado en las prestaciones de maternidad que se otorgan a la mujer.
200. El Comité insta al Gobierno a que vele por que la mujer no tenga que soportar una parte desproporcionada de las dificultades económicas a que hace frene el país. En particular, el Comité exhorta al Gobierno a que garantice que se ponga en vigor y se aplique efectivamente una legislación laboral no discriminatoria. El Comité pide al Gobierno que vele por que la función reproductiva de la mujer no contribuya a que ésta padezca discriminación en el empleo, en la seguridad del empleo y en las prestaciones sociales.
201. El Gobierno reconoce que las sanciones han tenido efectos negativos en la mujer y el niño en esferas como la atención de la salud, la nutrición, el empleo y otros servicios sociales básicos. Sin embargo, le preocupa que el Gobierno no haya adoptado medidas concretas dirigidas precisamente a afrontar esos problemas.
202. El Comité insta al Gobierno a que evalúe la forma diferente en que las sanciones repercuten en la mujer y el niño, especialmente en los grupos de mujeres particularmente vulnerables, y a que adopte medidas para contrarrestar esos efectos negativos. A ese respecto, el Comité insta al Gobierno a que emplee los recursos disponibles para programas como el de petróleo por alimentos de manera que beneficien directamente a la mujer, incluso mediante el desvío de los recursos consignados actualmente para otros fines.
203. El Comité expresa su preocupación por la situación sanitaria general de la mujer. Toma nota de la elevada tasa de mortalidad derivada de la maternidad y de la falta de servicios básicos de salud, medicamentos y servicios de salud reproductiva, incluida la falta de parteras calificadas. Al Comité le preocupa en particular que, dadas las dificultades socioeconómicas, no se hayan adoptado medidas dirigidas a atender la salud mental y psicológica de la mujer. También le inquieta que no se hayan adoptado medidas encaminadas a determinar la prevalencia del virus de inmunodeficiencia humana y el síndrome de inmunodeficiencia adquirida en el país, y que no se realicen campañas preventivas de educación e información sobre el tema destinadas a la mujer.
204. El Comité insta al Gobierno a que establezca mecanismos para brindar la mayor protección posible a los derechos de salud de la mujer. Insta al Gobierno a que vele por que la atención se centre en la mujer y el niño de manera que se beneficien de los recursos disponibles y que éstos no se destinen a otros fines. Exhorta al Gobierno a que adopte una visión integrada de la salud de la mujer, de conformidad con la recomendación general 24 del Comité relativa al artículo 12 de la Convención, y a que adopte medidas encaminadas a garantizar el bienestar mental y psicológico de la mujer.
205. El Comité expresa su preocupación por la escasa información que se brinda sobre la situación de la mujer de las zonas rurales y sobre la aplicación del artículo 14 de la Convención.
206. El Comité exhorta al Gobierno a que incluya en su próximo informe una descripción amplia de la situación de la mujer de las zonas rurales, en particular de sus situación educacional, sanitaria y de empleo, y de las formas en que repercuten en su condición las tradiciones y los estereotipos.
207. El Comité toma nota con preocupación de la falta de información sobre la situación de los grupos de mujeres particularmente desfavorecidas, sobre todo las mujeres pertenecientes a minorías étnicas, muy en especial la mujer curda, turcomana y asiria.
208. El Comité exhorta al Gobierno a que atienda la situación de esos grupos de mujeres.
209. El Comité pide que el Gobierno responda en su próximo informe periódico a las cuestiones concretas planteadas en estas observaciones finales. Pide al Gobierno que facilite información sobre el mandato, las funciones y las actividades de la Comisión de Derechos Humanos establecida en el marco de la Asamblea Nacional en lo que respecta al disfrute de los derechos humanos de la mujer. También pide que, a la hora de preparar su próximo informe, el Gobierno participe en un amplio proceso de consultas con las organizaciones no gubernamentales de mujeres, incluidas las que representan a las mujeres de grupos minoritarios.
210. El Comité pide que las presentes observaciones finales se difundan ampliamente en el Iraq, a fin de informar al pueblo del Iraq, y particularmente a los altos funcionarios del Gobierno y los políticos, de las medidas que se han adoptado para asegurar la igualdad entre los sexos de derecho y de hecho, así como las medidas que es preciso adoptar a ese respecto. También pide al Gobierno que siga comunicando ampliamente, en particular a las organizaciones de mujeres y de derechos humanos, la Convención y su Protocolo Facultativo, las recomendaciones generales del Comité, la Declaración y Plataforma de Acción de Beijing y los resultados del vigésimo tercer período extraordinario de sesiones de la Asamblea General, titulado "La mujer en el año 2000: igualdad entre los géneros, desarrollo y paz para el siglo XXI".