Document ID: /fineweb-2-swissfilter-quality_10-filterrobots/filtered/05080.jsonl.gz/13

Durante siglos el catolicismo fue determinante para el cristianismo en
Suiza. Pero con la Reforma se produjo un cambio decisivo en la identidad nacional. Todavía hoy católicos y protestantes siguen formando los grupos confesionales más importantes en Suiza.
Cristianismo
Durante siglos el catolicismo fue determinante para el cristianismo en
El cristianismo se difundió en Suiza a partir del siglo IV a través de las estructuras del Imperio romano. Se establecieron obispados con extensas propiedades rurales, que influyeron en el desarrollo de la agricultura y también en la política. En el siglo VII se fundaron monasterios que se convirtieron en importantes centros de la enseñanza y la cultura. A partir del siglo XIII empezó a retroceder el poder de la Iglesia, y sobre todo después con la Reforma y más tarde con la Constitución federal suiza.
Hoy dominan las dos grandes y antiguas iglesias nacionales el cristianismo en Suiza: la Iglesia católico-romana y la Iglesia evangélico-reformada.
En el siglo XIX aparecieron, además, muchas comunidades cristianas más pequeñas como las iglesias libres de pietistas y evangélicos, y ya en el siglo XX llegaron las Iglesias ortodoxo-cristianas.
Todavía en 1970 el 98 por ciento de la población suiza pertenecía a una de las distintas iglesias cristianas. Mientras se mantuvo relativamente estable el porcentaje de la población perteneciente a la Iglesia católico-romana nacional, gracias a la inmigración procedente del sur de Europa, disminuyó con fuerza el de la Iglesia evangélico-reformada. Crece el número de personas que no se sienten pertenecientes a ninguna religión concreta.
El catolicismo hoy
La Iglesia católico-romana representa con más de un tercio de la población el grupo confesional más grande de Suiza. Uri, el Valais, Alto Unterwald y Appenzell Rhodas Interiores son los cantones con el mayor porcentaje de católicos en la población. La Iglesia católico-romana suiza se divide en seis diócesis con sedes en Soleura, Friburgo, Sion, Coira, San Galo y Lugano. Los obispos están subordinados directamente al Papa.
Protestantismo
A principios del siglo XVI, la población urbana y rural de Suiza exigió más autonomía y participación en los asuntos públicos. Los reformadores Ulrico Zwinglio en Zúrich y Juan Calvino en Ginebra apoyaron a los magistrados laicos en su afán de emanciparse de los obispos católicos. El movimiento de la Reforma protestante, en particular el calvinismo, se extendió rápidamente por Europa. Suiza fue uno de los principales centros de la Reforma.
El protestantismo atribuye mucha importancia al racionalismo y a la diligencia en el trabajo. El hecho de que todos los creyentes debían conocer la Biblia, contribuyó a la alfabetización de todos, incluso de las mujeres, y con ello a un aumento generalizado del nivel educativo. La ética protestante ha influido de manera decisiva en la forja de la identidad suiza. A pesar de los conflictos y las tensiones, la Reforma protestante acabó intensificando las relaciones entre las distintas regiones del país.
Los reformados representan hoy una cuarta parte de la población suiza. Berna, Appenzell Rhodas Exteriores y Escafusa son los cantones con poblaciones mayoritariamente protestantes.
Las Iglesias evangélico-reformadas se organizan a nivel cantonal y son dirigidas por un sínodo y un consejo sinodal. Junto con algunas Iglesias libres forman parte de la Iglesia Evangélico-Reformada de Suiza (EERS,
por sus siglas en francés).