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La Organización Suiza de Ayuda a los Refugiados (OSAR) jugó un papel muy importante durante la Segunda Guerra Mundial. Aún hoy su labor es muy solicitada, indica a swissinfo su representante, Jürg Schertenleib.
La batalla actual de OSAR es revisión en curso de la ley de asilo.
La OSAR fue fundada el 17 de junio de 1936. Al inicio coordinaba las actividades de 13 (después 19) grupos de ayuda, encargadas de tender la mano a los refugiados que escapaban de la Alemania nazi.
Jürg Schertenleib, quien encabeza el servicio jurídico de la OSAR y también es el portavoz de la organización, recuerda la parte obscura de la política oficial para los refugiados de Suiza en tiempos del Holocausto. Actualmente su tarea se concentra en la revisión de la ley de asilo. Entrevista:
swissinfo: Tras la llegada de Hitler al poder en Alemania, los judíos fueron perseguidos y muchos de ellos, junto con otros perseguidos políticos, buscaron refugio en Suiza. ¿Cuál fue la labor de la OSAR en ese tiempo?
Jürg Schertenleib: La Suiza oficial de entonces consideraba que la ayuda a los refugiados era una cuestión de la esfera privada. El Estado no apoyó a los refugiados.
Las obras de ayuda debieron hospedar y cuidar de miles de refugiados. La OSAR reunió en ese tiempo dinero para tal efecto. Además se encargó de la coordinación entre las diversas organizaciones de apoyo y las autoridades comunales, cantonales y federales de Suiza.
swissinfo: ¿Cómo fue la situación durante la Segunda Guerra Mundial?
J.S.: Fue una época dramática para Suiza, pero también para los refugiados. Los judíos de Alemania y Austria eran marcados con la 'J', el sello para reconocer a los judíos inscrito en sus pasaportes.
El gobierno suizo quiso cerrar las fronteras a los refugiados. Una medida a la que se opuso vehementemente la OSAR. No se cerraron las fronteras con la condición de que las obras de ayuda fueran las encargadas de recibir a los refugiados, sin ayuda federal.
No obstante, la entrada de los refugiados judíos de forma legal al país no era permitida. Las autoridades suizas deportaron a muchos judíos que vivían aquí hacia Alemania y Francia; es decir, hacia los campos de concentración y exterminio de los nazis.
Entre 1942 y 1944, la frontera suiza permaneció cerrada para los refugiados, pese a las protestas de las obras de ayuda, las iglesias y los grupos civiles. Suiza rechazó el acceso de 10.000 personas que con ello fueron empujadas a la muerte. En cambio a otros los recibió y les salvó la vida. Actualmente se puede asumir que Suiza pudo hacer mucho más en ese tiempo.
swissinfo: ¿Qué pasó en el periodo de la posguerra?
J.S.: Tras el fin del conflicto, Suiza recibió a los sobrevivientes de los campos de concentración. Después llegaron los refugiados del bloque comunista de Europa del Este. En 1979 entró en vigor la primera ley de asilo- de carácter relativamente liberal- basada en el convenio para los refugiados de Naciones Unidas.
Posteriormente se realizaron diversas revisiones de esta legislación que la volvieron cada vez más restrictiva. Tras la caída del bloque socialista cambió la visión en torno a los refugiados. Reacomodos y desapariciones de Estados y conflictos étnicos provocaron la llegada de cada vez más refugiados a Suiza. Lo que provoca el endurecimiento de la Ley de Asilo.
swissinfo: La OSAR, junto con una coalición de asociaciones de ayuda, lanzó con éxito un referéndum contra la última revisión de la ley de asilo. ¿Cuál es el objetivo?
J.S.: Nuestro mandato es la protección de los refugiados en Suiza y actualmente esta labor está amenazada por el endurecimiento de la ley de asilo. Al principio, la revisión aún era soportable, pues abordaba la reglamentación sobre los solicitantes de asilo que ya hubiesen solicitado refugio en terceros Estados. Una forma de regular a los refugiados por motivo de guerras civiles. La OSAR estaba de acuerdo en que se abordara la revisión en el Parlamento Federal.
Tras el debate llegaron doce nuevas propuestas del ministro de Justicia helvético, Christoph Bloquer. Todas ellas atizan la dureza de la ley ya que amenazan a los refugiados y violan los derechos humanos y de los niños, además de proponer un trato inhumano para los solicitantes de asilo. Algo inaceptable.
swissinfo: Sus adversarios son fuertes: el Partido Radical (PRD), el Partido Demócrata Cristiano (PDC) y la Unión Democrática del Centro (UDC). ¿Hay posibilidad de ganarles?
J.S.: Lo que más consterna es que esta revisión de la ley de asilo sobrepasa las intenciones expresadas en la iniciativa de la UDC (derecha dura) que combatimos con éxito en 2002. En ese tiempo, los radicales, los demócrata cristianos y los socialistas se opusieron al texto.
Actualmente nos encontramos frente a una revisión que podría poner en peligro la política de asilo y de ayuda a los refugiados y perseguidos, defendida hasta ahora por Suiza. Nuestros contrarios son poderosos, pero nosotros buscamos serlo también. El apoyo que recibimos ha aumentado.
swissinfo: Suiza también ya ha sido criticada a escala internacional por su restrictiva política en materia de asilo. ¿Sería positivo que la política de asilo helvética se adaptara a la de la Unión Europea (como debe ocurrir en el caso del acuerdo de Dublín)?
J.S.: Primero hay que decir que los estados de la Unión Europea y la propia Suiza se encuentran sumidos en "una fase de competencia negativa" a través de una miserable carrera para ver cuál país resulta ser el menos atractivo en sus condiciones de acogida de los solicitantes de asilo.
La única forma de mejorar la situación sería una armonización que fije las normas mínimas aceptables entre estos países. Suiza incluso se encuentra por debajo de esos niveles mínimos, al menos en ciertos puntos concretos.
Si Suiza se une al sistema de asilo establecido por el acuerdo de Dublín, se vería claramente obligada a mantener esos niveles mínimos. Sin embargo, este sistema debe ser revisado.
swissinfo, Jean-Michel Berthoud
(Traducido del alemán por P. Islas)
Contexto
La OSAR se fundó el 17 de junio de 1936. Desde entonces es la central de las obras de ayuda social que aborda cuestiones del asilo en Suiza.
La OSAR no pertenece a ningún movimiento político ni religioso.
El gobierno suizo le ha otorgado el mandato de coordinar las comparecencias realizadas entre los grupos de apoyo y los solicitantes de asilo que se dirigen a estos.
La OSAR analiza también la situación política en los países de origen de los refugiados y comparte su experiencia jurídica para consultas sobre solicitudes de asilo.
La OSAR tiene la tarea de administrar el presupuesto federal de integración de los refugiados admitidos en Suiza.
Datos clave
A la Organización Suiza de Ayuda a los Refugiados (OSAR) pertenecen las siguientes obras de ayuda:
Caritas Suiza
La Ayuda de las Iglesias Protestantes de Suiza (HEKS, en sus siglas en alemán y EPER en francés)
La Cruz Roja Suiza
La Obra Suiza de Apoyo Obrero (SAH, en alemán; OSEO, en francés)
La Unión de Comités de Asistencia Judía (VSJF)
El día de los refugiados se celebrará este año en Suiza el 17 de junio.