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La organización humanitaria, con sede en Ginebra, hizo esta declaración en la víspera del 60 aniversario de los cuatro Convenios de Ginebra, que se celebra este 12 de agosto.
Son 194 países los que se han comprometido a respetar estos principios humanitarios básicos durante un conflicto armado.
Los cuatro Convenios se ocupan del trato a los miembros heridos de las fuerzas armadas tanto de tierra como marítimas, del trato a los prisioneros de guerra y abordan también la protección de los civiles.
Juntos, estos documentos forman la espina dorsal del Derecho Internacional Humanitario (DIH), que establece los límites de lo posible en tiempos de guerra.
"Los Convenios han demostrado ser altamente relevantes y útiles para la protección de miles de personas", recuerdó el presidente del CICR en rueda de prensa el martes.
El suizo Jakob Kellenberger agregó que este conjunto de reglas no ha dejado de evolucionar desde su creación, al señalar los tres protocolos y convenios adicionales que se han agregado posteriormente para prohibir las minas antipersona y las armas de racimo.
Pero, el presidente del CICR advierte que resulta crucial dilucidar ciertos conceptos del DIH y consolidar ciertas de sus reglas.
Clarificación vital
Jakob Kellenberger reitera que se ha vuelto "de vital importancia" definir y dejar en claro la distinción entre los participantes directos en un conflicto y aquellos envueltos sólo de modo indirecto.
"De lo contrario, si la interpretación es demasiado amplia, demasiados civiles se vuelven blancos legales durante la guerra; necesitamos una definición clara, bien delimitada", apunta.
Otros conceptos más de las reglas durante un conflicto -tales como los blancos militares y el principio de la proporcionalidad-, también deberán ser aclarados para que el DIH sea aplicable cabalmente.
Los Convenios deben ser revisados puesto que, actualmente, la mayoría de los conflictos ocurren dentro de las fronteras internas, en lugar de entre países enfrentados, y la mayor parte de las guerras la conducen grupos rebeldes, en lugar de gobiernos opuestos.
El CICR está por terminar un estudio sobre posibles desarrollos del DIH, centrado justamente en los conflictos armados internos.
"Está muy claro que la falta de respeto del DIH por los actores armados no gubernamentales se ha convertido en un gran problema", subraya el ex diplomático suizo a la agencia Reuters.
El terror y la guerra
Sesenta años después de la adopción de los Convenios de Ginebra siguen existiendo muchas violaciones al DIH, reconoce Kellenberger.
"Pero no creo que a nivel global el respecto por el DIH se haya debilitado", calma Kellenberger. "Sería incorrecto pensar que las violaciones son la regla y que el respeto del derecho es la excepción".
Sin embargo, el presidente del CICR explica que durante los últimos diez años se ha centrado en otra batalla, aquella contra los que aducen que el DIH ya no resulta relevante.
La guerra contra el terror no ha ayudado en este asunto y ha servido como un pretexto para ciertos Estados a fin de no respetar la ley, revela el presidente del CICR.
Este miércoles, el CICR recibe en reunión diplomática a los representantes de la partes que han ratificado los Convenios de Ginebra para abordar los desafíos actuales de estos acuerdos y destacar los esfuerzos en curso.
La organización también presentará los resultados de un reciente sondeo de opinión sobre lo que la gente piensa de los Convenios en los países afectados por la guerra.
Mejor aplicación
El examen, realizado entre 4.000 personas en Afganistán, Colombia, la República Democrática del Congo, Georgia, Haití, Líbano, Liberia y Filipinas, reveló que la mayoría de la gente no sabe que estos tratados existen o dice que no sirven.
El 65% considera que debe haber límites de lo permitido a los combatientes, mientras que otro 10% considera que no debe imponerse límite alguno.
En Liberia, el 65% de los entrevistados dijo haber oído hablar de los tratados. De ese subgrupo, el 85% indicó que los tratados eran de gran relevancia o, en su defecto, provocaban el suficiente impacto para frenar los horrores de la guerra.
En Líbano, aunque el 69% de la gente entrevistada dijo saber de los Convenios de Ginebra, sólo el 36% considera que son eficaces para limitar el sufrimiento.
"Cuando se observa de modo más crítico el estudio, se descubre que estos Convenios son importantes y que estas reglas deben ser respetadas, pero hay puntos claros que señalan que aún deben cumplirse mejor", advierte Philip Spoerri, director de Derecho Internacional en el CICR.
"Se debe hacer mucho más para darlos a conocer y que se empleen".
CICR
El CICR es una agencia privada administrada por un comité de 15 a 25 miembros de nacionalidad suiza.
Su presupuesto el año pasado fue de 1.100 millones de francos suizos ($949 millones) – el más elevado en toda su historia.
Suiza es el tercer mayor contribuidor financiero del CICR, después de los Estados Unidos y Gran Bretaña.
En 2008, Berna destinó 101.05 millones de francos al CICR. De este total, 70 millones se dirigieron a las labores de la sede central en Ginebra y 30,5 millones a los programas de ayuda en el terreno.
Suiza fijó su contribución total en 2009 en 105 millones de francos.
El CICR emplea a cerca de 11.800 personas (9.500 colaboradores locales y más de 1.300 delegados expatriados).
Hasta la década de los años 90, sólo era permitido que ciudadanos suizos sirvieran como delegados en el extranjero.
Un 90% de los fondos del CICR provienen de los gobiernos, pero la organización es independiente de cualquiera de éstos.
El CICR señala que trabaja en 80 países y asiste anualmente a 15 millones de personas.
El CICR es el encargado de defender los Convenios de Ginebra.
Entre las operaciones principales que realiza se encuentran las de Sudán, Somalia, Irak, Afganistán, Sri Lanka y Chad.
(Traducción: Patricia Islas Züttel)