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Cuando la economía alemana sufre, esa situación se resiente en Suiza. Los diferentes sectores helvéticos dependen de Alemania en mayor o menor medida.
Los resultados económicos de Alemania fueron relativamente débiles en el segundo trimestre de 2019, con un descenso del 0,1% en comparación con el trimestre anterior. Una desaceleración que puede tener consecuencias en Suiza, ya que las economías de los dos países están estrechamente vinculadas: Suiza exporta alrededor del 47% de su producción a Europa, de la cual, 15% a Alemania.
Como economía abierta y relativamente pequeña, Suiza depende en gran medida de sus socios extranjeros, subraya Yngve Abrahamsen, economista y jefe de previsión del Centro de Investigación Económica (KOF) de la Escuela Politécnica Federal de Zúrich (EPFZ).
“Los países vecinos son tradicionalmente importantes para Suiza y Alemania es su principal socio comercial”, añade. En términos absolutos, las exportaciones a Alemania ascendieron a 28 000 millones de francos en 2000 y a 44 000 millones en 2018. Esto corresponde a una tasa de crecimiento anual de alrededor del 2,5%.
Sin embargo, de todas las exportaciones, el peso de Alemania tiende a disminuir. En 1995, el 24% de la producción suiza se destinó a su vecino del norte, frente al 20% en 2011. Y esta proporción se sigue reduciendo.
La evolución de las exportaciones suizas refleja el desarrollo de la globalización, explica la Secretaría de Estado de Economía (SECO). Se han abierto nuevos mercados: Asia es cada vez más importante para Suiza, mientras que el comercio con los países vecinos tiende a disminuir.
Sin embargo, Alemania sigue siendo un socio importante. Los sobresaltos de su economía pueden pesar sobre las exportaciones helvéticas, en mayor o menor medida según el sector y la empresa, afirma Yngve Abrahamsen. La industria de maquinaria, equipos eléctricos y metales está especialmente vinculada a las actividades económicas alemanas, al igual que la industria del automóvil y la industria química. Sin embargo, dado que un proveedor suizo raramente depende de un solo cliente en Alemania, una disminución de la demanda en este mercado no tiene necesariamente un efecto mayor.
Las industrias relojera y farmacéutica y las finanzas están poco influenciadas por la economía alemana, a pesar de que tienen clientes importantes en ese país.