Document ID: /fineweb-2-swissfilter-quality_10-filterrobots/filtered/05263.jsonl.gz/15

Portugal ha marcado el camino y ahora toca el turno a Suiza y a Austria de mostrar su calidad de anfitriones durante el próximo Campeonato de Europa de Fútbol.Este contenido fue publicado el 05 julio 2004 - 21:08
swissinfo conversó con Christian Mutschler, director de la Euro 2008 en Suiza, quien conoce los principales desafíos a librar en cuatro años.
Terminó la Eurocopa 2004 con la sorprendente victoria (1-0) de Grecia ante Portugal. Pero aunque no lograron obtener el trofeo, sin duda alguna los lusitanos se lucieron en cuanto a nivel de organización y competición.
A la mañana siguiente del fin del espectáculo, los diarios suizos hacen mención de la buena labor de Portugal como anfitrión. El diario ‘Blick’ califica incluso al torneo como “el mejor de todos los tiempos”.
Nombrado el año pasado director de la Euro 2008 en Suiza, Christian Mutschler considera que la pasión es la llave del éxito de la futura Eurocopa, que organizan conjuntamente Suiza y Austria.
swissinfo: ¿Cúal es su veredicto sobre la Eurocopa 2004 que acaba de terminar?
Christian Mutschler: Fue verdaderamente un torneo fantástico. Pienso que el pueblo portugués, la UEFA (Unión Europea de Fútbol Asociación), el gobierno, la policía y todos los voluntarios hicieron un gran trabajo.
¿Piensa que aún es posible mejorar algo?
Siempre hay cosas que se pueden mejorar, pero creo que el nivel alcanzado por los portugueses es verdaderamente alto. Tal vez aún se pueden mejorar pequeños detalles en el servicio interno en los estadios.
Tiene cuatro años para preparar la Euro 2008. ¿Qué aprendió de los portugueses?
Una de las cosas más importantes fue la pasión de todos los implicados en el torneo. Esa gente hizo lo mejor para lograr que el campeonato resultara lo mejor posible. Esa dedicación es la que nosotros necesitamos en Suiza y Austria.
Necesitamos que la población local, las autoridades, patrocinadores y todos los implicados se concentren y unan para el acontecimiento haciendo a un lado sus intereses personales.
¿Considera que Suiza y Austria puedan alcanzar ese nivel de disposición?
Estoy seguro que pueden. Estamos trabajando en la organización del torneo desde septiembre pasado con la FIFA (Federación Internacional de Fútbol Asociación). Queremos que todos nuestros socios se comprometan con este esfuerzo para obtener un exitoso torneo.
Creo que los Suizos tienen la pasión y van a sucumbir ante la fiebre de la Eurocopa 2008.
La seguridad es uno de los puntos más delicados en ese torneo debido al potencial terrorista y a la violencia fanática. ¿Está de acuerdo con la forma de manejar el problema por los portugueses?
Creo que el gobierno y la policía portuguesa hicieron un trabajo excelente. Considero que el hecho de que la policía se haya mostrado muy discreta contribuyó ampliamente en mantener la situación bajo control, aunque nunca dejó de sentirse su presencia. Los seguidores de diversos países entraban y salían de los estadios juntos en toda seguridad. Creo que ese fue uno de los mayores éxitos de esta Eurocopa.
¿Cuáles son los puntos principales en los que Suiza debe concentrarse en su papel de coorganizadora de la Euro 2008?
En primer lugar, nuestros estadios, que son bellos pero reflejan la dimensión pequeña de nuestros países.
Debemos también vigilar los productos y servicios que ofrezcamos durante el torneo. Personalmente, me gustaría, por ejemplo, que hubiera pases especiales de la oferta ferroviaria durante el torneo para que los aficionados se desplacen sin tener que comprar boletos suplementarios.
Hasta ahora la gente no se muestra muy atraída por la labor anfitriona de Suiza en la Euro 2008. ¿Cree que el entusiasmo por el torneo aumentará con la cercanía del acontecimiento?
Basta mirar atrás hace dos años cuando fuimos sede del Campeonato Europeo de Fútbol de menores de 21 años y la gente acudió para ver los partidos y para celebrar este torneo, de menor dimensión.
Tal vez se requiere un poco de más tiempo para llegar a la pasión, al festejo. Pero estoy seguro que los suizos saben como festejar.
Pero al mirar el desarrollo del proyecto del estadio de Zúrich pareciera que no todos quieren celebrar la Euro en su césped. ¿Esto puede provocar problemas en los próximos años?
Jamás he oído que persona alguna en Zúrich esté contra el torneo o contra el fútbol. Tal vez hay objeciones personales en contra de embotellamientos viales o contaminación, pero debemos escuchar con seriedad sus preocupaciones y conversar con ellos, pues tienen derecho a objetar.
No hay que perder de vista que el torneo probablemente no volverá a ser organizado en suelo helvético en los próximos 100 años. Podríamos ser un poco más tolerantes y abiertos para la Euro 2008, algo que reclama dar un poco más de lo que estamos acostumbrados. Tenemos que demostrar que Suiza es capaz y está orgullosa de ser anfitriona de este acontecimiento.
Y si el proyecto del estadio de Zúrich llegara a fracasar, ¿Cuál es el plan B?
Tuvimos conversaciones con las autoridades locales de Zúrich la semana pasada y los signos son positivos. Los partidos deberían tener lugar en Zúrich. Hay otras soluciones, pero la idea central es que Zúrich sea ciudad anfitriona en el torneo.
swissinfo, Scott Capper
(Traducido por P. Islas)
Este artículo ha sido importado automáticamente del antiguo sito web al nuevo. Si observa algún problema de visualización, le pedimos disculpas y le rogamos que nos lo indique a esta dirección: <email-pii>