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En Suiza los trabajadores a tiempo completo trabajan una media de 41 horas y 10 minutos a la semana. Sin embargo, cada vez hay más personas que prefieren trabajar menos tiempo por razones familiares.
Mientras que una semana de 41 horas es la norma en Suiza (excluyendo a los trabajadores por cuenta propia), legalmente la cantidad máxima de horas laborales por semana es de 45 para los empleados de la "industria, personal de oficina, empleados técnicos y de otro tipo, y personal de ventas en grandes empresas minoristas" y 50 horas para todos los demás. Estos límites se cumplen estrictamente.
Un trabajo al 90% significa normalmente dos días libres al mes (nueve días de trabajo de diez días laborables). Un puesto al 50% puede significar dos días de trabajo una semana, seguidos de tres a la siguiente. El modo de dividir exactamente el tiempo de trabajo puede determinarse entre el empleador y el empleado.
Ética del trabajo
El trabajo artesanal y de oficio goza de una larga tradición que desaprueba la chapuza. Esta actitud es igualmente asumida por la juventud que ingresa en el mundo laboral.
Las huelgas son muy raras en Suiza. Los antagonismos entre los obreros y la patronal, donde existan, suelen resolverse en la mesa de negociaciones.
La puntualidad es muy importante. El llegar con dos minutos de retraso puede interpretarse como una falta de consideración y de mala educación.
Igualdad de género
El mundo laboral en Suiza sigue siendo en gran medida masculino. La mujer tiende a ocupar el papel de madre y ama de casa, aunque esta situación está cambiando. Al igual que en otros países persiste la separación de sexos en el mundo del trabajo: los hombres en la industria, las mujeres en ocupaciones de servicios. Los cargos ejecutivos son aún de dominio masculino. En muchas juntas directivas no hay representación femenina.
Horarios flexibles
La flexibilidad en el trabajo se ha hecho norma en la vida comercial e industrial. Eso quiere decir que uno marca con una tarjeta electrónica la hora de entrada y de salida, pero puede decidir el comienzo y el final de su jornada laboral. Cabe destacar que el pueblo suizo es madrugador y muchas personas empiezan a trabajar temprano: entre las 7 y 8 de la mañana.
swissinfo.ch