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El nominado para juez de la Corte Suprema de EEUU, Neil Gorsuch, testifica ante el Senado en Washington. La batalla en el Senado estadounidense por la nominación de Neil Gorsuch a la Corte Suprema, impulsada por el presidente Donald Trump, entró el martes a su fase decisiva, mientras los demócratas buscan bloquear la votación final y los republicanos intentan asegurar la confirmación del magistrado conservador. REUTERS/Jonathan Ernst/File Photo(reuters_tickers)
Por Lawrence Hurley
WASHINGTON (Reuters) - La batalla en el Senado estadounidense por la nominación de Neil Gorsuch a la Corte Suprema, impulsada por el presidente Donald Trump, entró el martes a su fase decisiva, mientras los demócratas buscan bloquear la votación final y los republicanos intentan asegurar la confirmación del magistrado conservador.
Los demócratas reunieron suficiente apoyo el lunes para bloquear una votación directa de confirmación en el Senado, pero los republicanos amenazaron con cambiar los antiguos reglamentos de la Cámara para forzar una decisión final hacia fines de la semana, una medida conocida como "opción nuclear".
La confirmación de Gorsuch, un juez de apelaciones de 49 años, podría restaurar la mayoría conservadora entre los nueve integrantes de la Corte Suprema, una de las principales promesas de campaña de Trump. La vacante se creó en febrero del 2016, tras la muerte del juez conservador Antonin Scalia.
Los líderes republicanos en el Senado insisten en que Gorsuch sea confirmado por el pleno de la Cámara alta el viernes, sin importar las medidas que tomen los demócratas. Los republicanos mantienen una mayoría de 52 contra 48 en la instancia legislativa.
El lunes, la Comisión de Justicia del Senado decidió por 11 votos a favor y 9 en contra enviar la nominación de Gorsuch al pleno de la Cámara alta. Las fuertes divisiones partidistas ilustran las dificultades que enfrenta Trump para sacar adelante su agenda de Gobierno, incluso aunque los republicanos controlan actualmente el Congreso y la Casa Blanca.
El procedimiento legislativo respaldado el lunes por los demócratas, una antigua táctica dilatoria conocida como "filibusterismo", establece ahora una supermayoría de 60 votos en el Senado de 100 escaños para permitir una votación de confirmación.
Es probable que el enfrentamiento político cobre impulso el martes, cuando el líder de la mayoría republicana en el Senado, Mitch McConnell, establezca el plazo del debate para la confirmación. La Cámara alta entonces debería votar el jueves sobre si limita o no las discusiones.
Según las normas del Senado, si al menos 41 demócratas se niegan a terminar el debate, no podrá realizarse una votación definitiva sobre la nominación. Pero tras la táctica dilatoria, McConnell podría forzar un cambio en las reglas para concretar una votación final el viernes por la tarde y ratificar a Gorsuch en el cargo por mayoría simple.
(Reportes de Lawrence Hurley y Richard Cowan; editado en español por Marion Giraldo)
Reuters