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La FAO llama a mejorar el uso eficiente del agua y la productividad agrícola: cosechar y reutilizar el agua dulce.
La Organización de la ONU para la Alimentación y la Agricultura (FAO) llama a crear consciencia para utilizar el agua de una manera más inteligente en la agricultura, que representa casi el 70 % de todas las extracciones de este recurso, y hasta el 95 % en algunos países en desarrollo.
Para la FAO el agua es también esencial para la seguridad alimentaria, un elemento vital de los ecosistemas, incluyendo bosques, lagos y pantanos. La seguridad alimentaria y nutricional de las generaciones presentes y futuras depende del agua.
Sin embargo, nuestros recursos de agua dulce están disminuyendo a un ritmo alarmante. La creciente escasez de agua es ahora uno de los principales desafíos para el desarrollo sostenible. Un reto cada más relevante con la creciente población mundial, con estándares de calidad de vida más altos, cambios en las dietas y la agudización del cambio climático.
Agua consumida a través de los alimentos
El agua que “comemos” diariamente a través de los alimentos que consumimos es mucho más de la que bebemos. Dependiendo de la dieta, se necesita de 2.000 a 5.000 litros de agua para producir los alimentos consumidos diariamente por una persona. Como se estima que la población mundial alcanzará los diez mil millones de personas para el año 2050, se espera que la demanda de alimentos aumente en un 50 %.
Por otro lado, la agricultura es la principal causa de la escasez de agua. Representa casi el 70 % de todas las extracciones de este recurso, y hasta el 95 % en algunos países en vías de desarrollo. Sin embargo, hay mejoras que podemos hacer en lo que respecta a la forma en que usamos el agua para producir alimentos.
Por ejemplo, la elección de los cultivos es relativa a la cantidad de agua que estos necesitan. Los cultivos de legumbres tienen poco impacto en la huella hídrica. Para producir 1 kg de lentejas sólo se necesita 1.250 litros de agua, En cambio para producir 1 kg de carne se necesita 13.000 litros.
Pérdida y desperdicio de alimentos
Reducir las pérdidas y el desperdicio de los alimentos tiene un papel importante que desempeñar en el uso del agua de una manera más inteligente. Cada año, un tercio de la producción mundial de alimentos se pierde o desperdicia, lo que se traduce en un volumen de agua usada en la agricultura totalmente desperdiciada, lo que equivale a tres veces el volumen del lago de Ginebra.
Debemos recordar esto a la hora de tirar alimentos, ya que estamos perdiendo también los recursos que se usaron para producirlos. Todos podemos hacer pequeños cambios en nuestra vida diaria para reducir nuestro desperdicio de alimentos, desde cocinar platos con sobras hasta comprar sólo lo que necesitamos.
Sistemas alimentarios
El agua es muy a menudo utilizada de forma ineficiente en la cadena de valor de los alimentos. Decisiones clave tales como la selección del lugar, la tecnología y los proveedores se hacen con frecuencia sin tener en cuenta el impacto de la operación en la disponibilidad y calidad de los recursos hídricos, especialmente cuando el agua no es un factor limitante, ya sea en cantidades y/o en precio.
La FAO está trabajando con los países para asegurar que el uso del agua en la agricultura se haga de forma más eficiente, productiva, equitativa y respetuosa del medio ambiente. Se trata de producir más alimentos utilizando menos agua, aumentar la resiliencia de las comunidades agrícolas para hacer frente a las inundaciones y las sequías, y la aplicación de tecnologías limpias que protejan el medio ambiente.
Swisslatin / FAO News (19.05.2017)