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Hace un siglo, la comuna de Wohlen, en el cantón de Argovia, era uno de los sitios más importantes del mundo en el trenzado de la paja. Kurt Wismer es uno de los últimos representantes de esa otrora próspera industria.Este contenido fue publicado el 01 junio 2013 - 11:00
Según el Diccionario Histórico de Suiza, el trenzado de la paja floreció a mediados del siglo XIX. En 1857, las fábricas comenzaron a ser instaladas. Argovia cuenta con unos 24 mil trabajadores que laboran en casa para los exportadores de Wohlen, y por lo menos otros tantos en diferentes cantones. Esta industria emplea a 4.400 trabajadoras (es).
En 1900, el cantón de Argovia contaba con más de 100 empresas, 31 de las cuales con sede en Wohle. Las firmas de la comuna tenían filiales en Florencia, Viena, París, Londres y Nueva York. También estaban representados por agentes en muchos países.
En la actualidad, Kurt Wismer es uno de los últimos representantes de esa tradición. Vive y trabaja en una granja que data de hace 200 años, en la que se crió. Más de la mitad de su producción se compone de productos para señoras. El sombrerero siguió su formación en la fábrica Huber, a unos pasos de su casa. (Fotos: Thomas Kern, swissinfo.ch)
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