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Suiza es uno de los países con mayor proporción de extranjeros en su territorio. Sin embargo, casi el 40% de ellos nacieron o residen en Suiza desde hace más de 20 años. swissinfo.ch proporciona el perfil de esos extranjeros instalados en la Confederación desde tiempo ha.
Una tercera parte de las personas que viven en Suiza proceden de la migración. Se incluyen dentro de esa definición las personas que inmigraron o cuyos padres lo hicieron.
Al considerar únicamente la nacionalidad de los residentes permanentes en Suiza, se observa que una cuarta parte de la población no tiene la ciudadanía del país. Una proporción que figura entre las más altas del mundo. Sin embargo, casi el 40% de esos extranjeros nacieron en Suiza o residen en ella desde hace más de 20 años. El siguiente gráfico muestra la duración de la residencia en Suiza por nacionalidad.
Los ciudadanos de nacionalidad italiana, turca, y de los países de la antigua Yugoslavia (Croacia, Bosnia Herzegovina, Serbia, Macedonia y Kosovo) figuran a la cabeza de la lista de los extranjeros nacidos o establecidos en Suiza desde hace más de 20 años. 60% o más de los residentes de esos países se encuentran esas condiciones.
Del lado contrario, alemanes, franceses, ingleses y polacos residen en Suiza generalmente por un más breve lapso y relativamente pocos ciudadanos de esos países nacieron en Suiza.
La alta tasa de residentes extranjeros en Suiza se explica en parte por la dificultad para obtener el pasaporte rojo con la cruz blanca. Si bien el pueblo suizo aceptó este año una iniciativa popular para facilitar la naturalización de los extranjeros de tercera generación, el proceso de naturalización se mantiene entre los más restrictivos de Europa. Al contrario de lo que ocurre en los países tradicionales de inmigración como EE UU o Australia, un niño nacido en Suiza no adquiere automáticamente la nacionalidad suiza.
La tasa de naturalización, que compara el número de adquisiciones de la nacionalidad con el de los residentes extranjeros permanentes, está por debajo de la media europea. En 2015, la tasa era de 2,1% en Suiza.
Lo anterior se explica igualmente por el hecho de que más del 80% de los no-nacionales residentes en Suiza provienen de Europa. Una gran parte de los migrantes de los Estados miembros de la UE están altamente cualificados y no se quedan por mucho tiempo en Suiza. Es por ello que el pasaporte rojo con la cruz blanca les interesa menos. Como ciudadanos de la UE, cuentan con el beneficio de la libre circulación de personas. Los gráficos siguientes ilustran el predominio de la inmigración europea, especialmente de los países vecinos de Suiza, desde 1850 hasta nuestros días.