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IMAGEN DE ARCHIVO: Jean-Luc Melenchon, candidato de la izquierda francesa a la elección presidencial francesa de 2017, asiste a una manifestación política en Dijon, Francia. 18 de abril 2017. Admira al fallecido líder revolucionario cubano Fidel Castro y al ex presidente venezolano Hugo Chávez y tiene poco tiempo para la canciller alemana, Angela Merkel: Jean-Luc Melenchon, aspirante a presidente francés, es un verdadero izquierdista que defiende las subidas de impuestos y del gasto público. REUTERS/Robert Pratta/File Photo(reuters_tickers)
Por Brian Love
PARIS (Reuters) - Admira al fallecido líder revolucionario cubano Fidel Castro y al ex presidente venezolano Hugo Chávez y tiene poco tiempo para la canciller alemana, Angela Merkel: Jean-Luc Melenchon, aspirante a presidente francés, es un verdadero izquierdista que defiende las subidas de impuestos y del gasto público.
Si es elegido, el líder de 65 años del pequeño Partido de Izquierda dice que Francia gastaría 100.000 millones de euros de dinero prestado en grandes proyectos de construcción de viviendas y en energías renovables para estimular el crecimiento económico y la creación de empleo.
Impondría un superimpuesto del 90 por ciento sobre los que ganen más de 400.000 euros al año, rechazaría las normas de la UE sobre la reducción del déficit y convocaría a un referendo para que Francia salga de la Unión Europea si Merkel y otros líderes se niegan a cambiar radicalmente el rumbo del bloque, sobre todo a los años de austeridad financiera.
En una manifestación el 12 de abril, Melenchon advirtió que los votantes franceses "toserán sangre" si eligen a cualquiera de los otros tres aspirantes a la presidencia en las elecciones del 7 de mayo.
Sus rivales son el centrista Emmanuel Macron, favorito en las encuestas, François Fillon, un derechista que quiere reducir el gasto público y el número de funcionarios, y Marine Le Pen, cuya mayor diferencia con Melenchon es su posición contra los extranjeros.
Al igual que Le Pen, Melenchon es miembro del Parlamento Europeo, pero no es admirador de la dirección adoptada por la Unión Europea. La pobreza y un débil crecimiento económico, según él, son el resultado de una economía liberal y una alergia al gasto para reducir el déficit, de la cual culpa a la Alemania de Merkel.
Gastando mucho y elevando los salarios del sector público, dice, la economía francesa crecerá más rápido y reducirá la tasa de desempleo del 10 por ciento al 6 por ciento al final de su mandato en 2022, estimulando los ingresos tributarios para el Estado y los servicios sociales.
El hombre que abandonó el Partido Socialista después de tres décadas en 2009 para luchar por una marca más dura de socialismo quiere nacionalizar sectores clave como los aeropuertos y las autopistas, crear un gigante de la banca pública y legalizar la marihuana.
Quiere también devaluar el euro para impulsar la competitividad comercial. Promete vetar los pactos de libre comercio, acabar con la independencia del Banco Central Europeo de los políticos, abandonar el Fondo Monetario Internacional (FMI) y sacar a Francia de la alianza militar OTAN.
Nacido en la ciudad portuaria marroquí de Tánger, Melenchon se jacta de tener más seguidores en Youtube que el presidente estadounidense, Donald Trump, durante la carrera a la Casa Blanca.
Los sondeos lo sitúan en cuarta posición de cara a la primera vuelta del 23 de abril tras despegar en las encuestas en los últimos días. Le pasó lo mismo en 2012, pero quedó fuera de carrera con cerca del 11 por ciento de los votos.
(Editado en español por Blanca Rodríguez y Rodrigo Charme)
Reuters