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En su reunión del mes de mayo de 2016 en La Habana, Cuba, el Comité Ejecutivo resolvió iniciar un proceso que preparará la asociación de la CMIR a la Declaración Conjunta sobre la Doctrina de la Justificación durante la Asamblea General en Leipzig.
Con esta asociación, la CMIR desea ser parte del creciente consenso ecuménico en torno a una doctrina fundamental, que ya incluye a las iglesias Luterana, Católico Romana y Metodista, y ha sido afirmada en su sustancia por la Iglesia Anglicana.
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La Declaración Conjunta sobre la Doctrina de la Justificación
En 1999, luego de varios años de diálogo comprometido, se firmó la Declaración Conjunta sobre la Doctrina de la Justificación entre la Iglesia Católico Romana y la Federación Luterana Mundial.
En la Declaración Conjunta, católicos y luteranos establecen que las iglesias comparten ahora “una interpretación común de nuestra justificación por la gracia de Dios mediante la fe en Cristo”. Ambos reconocen que la condenación relacionada con la doctrina de la justificación descrita por el Concilio de Trento y las confesiones luteranas no aplica a las enseñanzas católicas y luteranas descritas en la declaración.
La DCDJ establece esta “interpretación común” a través del método de consenso diferenciado[v]. Este método permite la expresión de diferencias y consensos mediante la colocación de las diferencias que persisten dentro de una convicción compartida aún de mayor profundidad. La DCDJ presenta las diferentes tradiciones teológicas, pero las mira desde el punto de vista de un entendimiento común, como diferencias en el énfasis y no en el fondo.
El método de consenso diferenciado tiene una larga historia en el diálogo ecuménico, por ejemplo en la Concordia de Leuenberg entre las iglesias luteranas y reformadas, en 1973. La Iglesia Católico Romana ha aceptado este método en el proceso que condujo a la DCDJ.
El proceso de asociación
La DCDJ elogia este consenso en el entendimiento de la justificación por la gracia de Dios como un paso importante en el camino hacia la unidad cristiana. Por esta razón, la Iglesia Católica y la Federación Luterana Mundial invitan a otras iglesias y organismos ecuménicos a asociarse a la Declaración Conjunta.
En el proceso de asociación se invita a la organización que se asocia a avanzar a través de los cuatro pasos siguientes. La organización que se asocia:
1. declara que sobre la base de la DCDJ ahora hay un “una interpretación común de nuestra justificación por la gracia de Dios mediante la fe en Cristo”.
2. suma su voz al consenso diferenciado y establece que los diferentes lenguajes teológicos utilizados para expresar la doctrina de la justificación, a la luz de este entendimiento común ya no son más causa de división para las iglesias;
3. expresa su propio énfasis en la comprensión de la justificación como una contribución a un diálogo ecuménico continuado;
4. y–en una declaración oficial conjunta firmada también por los otros firmantes y asociados de la DCDJ – afirma su compromiso de trabajar juntos por la profundización de la comprensión común de la justificación en el estudio teológico, la enseñanza y la predicación.
En 2006, el Concilio Metodista Mundial y sus iglesias miembro, afirmaron su acuerdo doctrinal fundamental con la enseñanza expresada en el documento y se asoció a la declaración conjunta. En 2016 el Consejo Consultivo Anglicano “dio la bienvenida y afirmó la sustancia de la Declaración Conjunta sobre la Doctrina de la Justificación».
Proceso y respuesta en la CMIR
En respuesta a esta invitación, la Asamblea General de la Unificación, reunido en Grand Rapids, Michigan, EE.UU., en 2010, recomendó: “Realizar una consulta al seno de la CMIR para considerar la posibilidad de asociación a la Declaración Conjunta sobre la Doctrina de la Justificación” [énfasis adicional].
El tema fue discutido en las reuniones posteriores del Comité Ejecutivo de la CMIR. En su reunión de mayo de 2016 en La Habana, Cuba, el Comité Ejecutivo recomendó aceptar con alegría la invitación a asociarse con el DCDJ. De acuerdo con el principio reformado, “ecclesia reformata, semper reformanda secundum verbum dei” («iglesia reformada, siempre reformándose de acuerdo a la Palabra de Dios»), el Comité Ejecutivo abrazó la nueva realidad ecuménica que este acuerdo promete. Al mismo tiempo, el Comité resolvió que la Declaración de Asociación debe hacer hincapié en la conexión entre la justificación y la justicia como contribución Reformada para el diálogo ecuménico futuro sobre la comprensión de la Justificación.
El Segundo borrador de la Declaración de asociación de la CMIR
Un pequeño grupo de teólogos y teólogas ya se ha reunido y reelaborado el texto, basado en las respuestas recibidas de algunas iglesias y los asociados, haciendo más visibles las contribuciones reformadas a la comprensión común de la Justificación. Los apartados que estructuran el documento apuntan al énfasis particular reformado que guía la asociación de la CMIR a la DCDJ:
Los últimos dos capítulos sobre el especial énfasis Reformado, se centra en la comprensión Reformada de la Ley y el Evangelio, la fiabilidad de las promesas de Dios, el lugar de las buenas obras en quien es justificado y, especialmente, en la relación entre la justificación y la justicia. Esta última parte se refiere a las Confesiones de Accra y de Belhar y cita la convicción de Calvino de que “los creyentes verdaderamente adoran a Dios por la justicia que mantienen dentro de su sociedad».
El proceso de toma de decisión
De acuerdo a las indicaciones del Comité Ejecutivo de la CMIR, compartimos ahora esta Declaración revisada de Asociación para recibir sus comentarios y observaciones antes del 1 de noviembre de 2016. En diciembre, el Comité Ejecutivo revisará respuestas y si el camino está despejado, tomaremos la decisión de adoptar la Declaración.
La CMIR no está ligada a las decisiones formales de sus miembros en este caso. Los nuevos plazos, por lo tanto, no establecen un quórum que debe ser alcanzado antes de la decisión final. Al mismo tiempo, las iglesias miembro no están obligadas a esta asociación, pero de hecho, están invitadas a desarrollar debates ecuménicos regionales en torno a la DCDJ.
Durante la Asamblea General se propone una celebración común de la unidad de los cristianos, que incluirá una firma pública de la Declaración de Asociación y la afirmación común de consenso en la interpretación común de nuestra justificación por la gracia de Dios mediante la fe en Cristo. Los detalles de los planes para la celebración serán enviados a las iglesias, más cerca de la fecha del evento que se está planificando.