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¿Cómo debería reaccionar Suiza ante la amenaza de una guerra cibernética? El exembajador Martin Dahinden plantea las cuestiones más relevantes e indica los puntos que es necesario debatir.Este contenido fue publicado el 06 abril 2021 - 17:27
El ciberespacio, la infraestructura digital de información y comunicación en red a escala mundial, es un nuevo ámbito que puede convertirse también en escenario de guerra y que ha puesto patas arriba muchas de las certezas existentes sobre los conflictos armados. Las distancias espaciales y temporales se funden, el territorio de cada país pierde la importancia que anteriormente tenía y las normas del derecho internacional requieren ser interpretadas.
Mientras tanto, en el ciberespacio ha comenzado una verdadera carrera armamentística. El ejército suizo está ampliando también su capacidad cibernética. ¿Qué significan estos hechos para la neutralidad suiza? ¿Se verá pronto superada por el progreso tecnológico? ¿O dispone de respuestas para los nuevos desafíos?
Martin Dahinden ha sido embajador de Suiza en Estados Unidos. Es miembro del consejo de la fundación del think tank ICT4PeaceEnlace externo y enseña política de seguridad en la Universidad de Zúrich.
El presente texto se basa en el informe político Schweizer Neutralität im Zeitalter der CyberkriegsführungEnlace externo (Neutralidad suiza en la era de la ciberguerra), que escribió para ICT4Peace.End of insertion
El reto de los ciberataques
Los ciberataques suelen formar parte de una guerra híbrida. Se dan junto a formas de combate regulares e irregulares, militares y no militares, simétricas y asimétricas, abiertas y encubiertas. A menudo es difícil determinar el origen de esos ataques. También es discutible definir el tipo de actividades y la intensidad que constituyen un ataque.
A nivel internacional, existe un sólido consenso en torno a la validez del derecho internacional existente para el ciberespacio. Sin embargo, a menudo no está claro lo que eso puede significar exactamente para algunas normas del derecho internacional. Esa es la conclusión que se extrae de las deliberaciones habidas en el marco de la ONU.
Derecho de neutralidad en el ciberespacio
El derecho de neutralidad también es válido para el ciberespacio. Los países se abstendrán de entrar en conflicto y reclamarán los derechos y deberes de un Estado neutral. Este derecho a la neutralidad vale para todos los países. Para un Estado de neutralidad permanente, como Suiza, el derecho de neutralidad y las numerosas cuestiones no resueltas relacionadas con ese derecho son particularmente importantes.
Por ejemplo, ¿qué significa el derecho del país neutral a la inviolabilidad de su territorio en el caso de una ciberguerra? ¿Se refiere a efectos físicos, a daños a personas y objetos? ¿Incluye también la capacidad de funcionamiento de los instrumentos basados en Internet o, incluso de manera más amplia, el espacio digital bajo su control y jurisdicción legal?
La ONU recomienda apoyar a los países cuando sus infraestructuras estén expuestas a ciberataques. ¿Cuándo este apoyo puede considerarse como ayuda humanitaria y cuándo se cruza el umbral del apoyo activo a una parte en un conflicto? ¿Qué medidas debe adoptar un Estado neutral para garantizar que sus infraestructuras no puedan ser utilizadas por los beligerantes, tal y como establece el derecho de neutralidad? No existen respuestas fiables a estas y otras muchas preguntas similares.
Política de neutralidad en el ciberespacio
Dado que Suiza es permanentemente neutral, su política de neutralidad hace creíble, incluso en tiempos de paz, que seguirá siéndolo en caso de conflicto armado. No se trata de una cuestión de interpretación del derecho internacional, sino de los conceptos adecuados en materia de política exterior y de seguridad.
¿Qué formas de cooperación militar con otros Estados en el ámbito cibernético son ahora justificables sin perder la independencia o crear una imagen falsa? ¿Qué pasa si se desarrollan capacidades ofensivas de ciberguerra? ¿Dañan la credibilidad de la neutralidad o son necesarias porque incluso los países neutrales tienen el derecho legítimo a la autodefensa? Resulta sorprendente que estos temas y otros similares no ocupen un mayor espacio en el debate actual sobre política de seguridad.
Compromiso con la paz y la seguridad
La neutralidad es la base del papel especial que desempeña Suiza en la comunidad internacional. Esto incluye el compromiso humanitario y los buenos oficios. ¿Qué pasa con este papel en la era cibernética?
Suiza está bien situada para desarrollar una labor útil y destacada en este contexto y contribuir así a la paz y la seguridad. El abanico de posibilidades es amplio, pero no se ha explorado completamente.
Las medidas para limitar los riesgos de conflicto en el ciberespacio son urgentes y son objeto de debate a escala internacional. Las principales cuestiones consisten en lograr mayor transparencia, fomentar la confianza y crear mecanismos de desescalada. Por lo general, estas medidas suelen implementarse de forma multilateral. Sin embargo, un país neutral como Suiza se encuentra en una posición privilegiada para hacer propuestas.
La ciberguerra puede causar pérdidas de vidas y daños materiales, por lo que es necesaria la ayuda humanitaria, como en los conflictos clásicos. Merece la pena examinar nuevos tipos de ayuda, como las capacidades de rescate cibernético. La pandemia del coronavirus ha demostrado la importancia de las infraestructuras tecnológicas y de información, incluso para los países en desarrollo. La asistencia técnica, la ayuda en materia legal o reglamentaria, etc. se convertirán en ámbitos importantes de la futura cooperación internacional.
Un riesgo no atendido, por ejemplo, son las empresas privadas de ciberseguridad prestadoras de servicios que pueden ser también utilizados en operaciones cibernéticas ofensivas. Es parecido a las empresas de seguridad privada, con las que Suiza tiene mucha experiencia y ha estado muy implicada a nivel internacional.
Perspectivas de futuro
El Consejo Federal [gobierno] quiere hacer de Ginebra un centro de cooperación en el ámbito digital. Para ello, se pretende aprovechar las sinergias con las organizaciones internacionales. La facilidad con la que las autoridades federales suizas tratan con el sector privado y las organizaciones de la sociedad civil es también una ventaja importante.
La digitalización de todos los ámbitos de la vida avanzará rápidamente en los próximos años. Con los cambios tecnológicos inminentes y la vuelta a la rivalidad entre las grandes potencias, los riesgos del ciberespacio desempeñarán un papel aún más importante en el futuro. Para Suiza, se trata de un reto con muchas oportunidades. También dará lugar a un interesante y sugerente desarrollo de la neutralidad.
Las opiniones expresadas en este artículo son exclusivamente del autor y no reflejan necesariamente la posición de swissinfo.ch.
Traducción del alemán: José M. Wolff
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