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A pesar que mejoran las perspectivas agrícolas mundiales, las temporadas de carestía acechan en un futuro inmediato.
Un informe de la Organización de la ONU para la Alimentación y la Agricultura (FAO) los conflictos civiles y el impacto de una meteorología adversa han afectado gravemente a la seguridad alimentaria en 2016, aumentando el número de países que necesitan ayuda alimentaria.
El informe “Perspectivas de cosechas y situación alimentaria”, subraya que 39 países esencialmente de Asia y Haití, necesitan de ayuda externa para conseguir alimentos.
El organismo reconoce que las perspectivas para los suministros mundiales de cereales están mejorando debido a las condiciones de crecimiento para los cultivos en general favorables, pero persisten aún los efectos de las recientes sequías, al igual que el impacto negativo de diversos conflictos.
En América Latina y el Caribe, las expectativas de un repunte de la producción en América Central en 2016 suponen buenas noticias, tras unos resultados menguados por la sequía del año anterior. Por otro lado, la temporada de siembra de 2017 en América del Sur comienza de forma favorable tras la cosecha reducida de 2016, debido principalmente a las sequías que afectaron a Bolivia, Brasil y Paraguay.
El hambre acecha
Las previsiones agrícolas anuncian abundantes cosechas de cereales en el horizonte, pero el hambre probablemente se intensificará en algunas regiones durante las temporadas de carestía, antes de que los nuevos cultivos hayan madurado.
En África austral, donde los efectos de El Niño redujeron drásticamente la producción alimentaria en 2016, se espera que el número de personas necesitadas de ayuda externa entre enero y marzo de 2017 aumente de forma notable en comparación con el mismo período del año anterior. Las tasas de retraso de crecimiento infantil son “significativamente elevadas” en las zonas más problemáticas, en particular en Madagascar, Malawi y Mozambique, señala el informe.
En algunas regiones, las reservas insuficientes de semillas de cereales y leguminosas a causa de dos malas cosechas consecutivas pueden limitar la siembra. La FAO y los gobiernos están implementando programas de ayuda para mejorar el acceso a insumos agrícolas claves.
La amenaza de los conflictos
Para facilitar la planificación de la respuesta humanitaria, el informe identifica las causas primarias de las crisis alimentarias locales. Estas oscilan desde un déficit excepcional en la producción de alimentos y una amplia falta de acceso a los mismos -debido a los bajos ingresos, los altos precios o la interrupción de las redes de distribución- al impacto de los conflictos en las condiciones locales de seguridad alimentaria
En 21 de los 39 países necesitados de ayuda externa el informe señala conflictos civiles y sus consecuencias, incluidos movimientos de refugiados que ejercen presión sobre países anfitriones como Camerún y Chad.
Un conflicto generalizado puede conducir a la pérdida y el agotamiento de los activos productivos de los hogares, como sucede en la República Centroafricana, y a problemas de seguridad que obstaculizan las actividades agrícolas, como en Sudán del Sur.
El permanente conflicto civil en Siria ha hecho que 9,4 millones de personas necesiten ayuda alimentaria. La producción de trigo de este año se estima en un 55 por ciento por debajo de su nivel anterior a la crisis.
Swisslatin / FAO News (15.12.2016)