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Leo Schelbert, gran conocedor de la historia de la emigración helvética, ha pasado más de cuarenta años en Estados Unidos.
La historia de la Quinta Suiza y de sus lazos con la madre patria son temas centrales en la vida del suizo en el extranjero del año.
Leo Schelbert ha pasado más de la mitad de su vida en Estados Unidos, pero nunca ha solicitado la naturalización. "Yo soy sólo un suizo en el exterior. Para mí, Estados Unidos sigue siendo un país extranjero", explica a swissinfo este historiador de 77 años.
Nacido en Kaltbrunn (cantón de San Gall) y el único de 11 hermanos y hermanas en vivir en el exterior, mantiene lazos estrechos con su país, aun cuando sólo vuelve cada tres o cuatro años, y más bien por razones profesionales.
El llamado de la carrera
Dado que una carrera académica no era algo de lo más fácil en Suiza, Leo Schelbert estudió y trabajó en Estados Unidos. Desde 1971 dictó cursos sobre la historia de la emigración a ese país en la Universidad de Illinois, Chicago. Una cátedra que se prolongó por espacio de 30 años.
El profesor suizo, gran conocedor de la historia de la inmigración estadounidense, en particular de la helvética, dirige a estudiantes que preparan doctorados aún cuando ya está jubilado.
Su trabajo es una de las razones que excluye su vuelta a Suiza. En Estados Unidos tiene "su" biblioteca con tres millones de libros. "Me sería difícil trabajar en otra parte, además de que utilizo sobre todo documentación estadounidense".
Para Leo Schelbert, Suiza es una especie de microcosmos de la Europa occidental que le permite establecer sus teorías. Según él, se puede comprender la historia de la emigración considerando por una parte el país de salida: Suiza, y, por otra, el país de acogida.
La interdependencia de esos dos aspectos debe permitir comprender mejor el presente y, por tanto, el futuro de un país.
Un suizo en el extranjero y no del extranjero
Leo Schelbert utiliza lo más posible el dialecto suizo alemán. Es cierto que la lengua familiar es el inglés, puesto que su esposa es estadounidense, pero él no se pierde una sola edición internacional del periódico suizo 'Tages Anzeiger' y mantiene su gusto por las especialidades helvéticas como el rösti y las salchichas.
Sólo toma parte en la fiesta del 1º de Agosto de la Asociación de los Suizos en el Extranjero si le piden que pronuncie un discurso. "Esas fiestas son un poco demasiado folclóricas e incluso abiertamente kitsch (cursi)".
Poco a poco comprendió que los suizos en el extranjero y los suizos del extranjero constituyen dos grupos distintos.
"Los suizos del extranjero tienen una imagen mítica e idealizada que quieren guardar. Los suizos en el extranjero, de manera contraria, contemplan con frecuencia a Suiza de manera crítica. Y a veces, esos grupos se enfrentan seriamente".
Aunque sus hermanos y hermanas se burlan de él tratándolo de patriota, el profesor de Chicago no carece de sentido crítico.
Así, por ejemplo, califica las modificaciones de la reforma de Bologna en la enseñanza superior de "copia del sistema estadounidense", que no le parece tan bueno. Teme por la diversidad de Suiza.
Crítico hacia el país anfitrión
Leo Schelbert no se ahorra tampoco las críticas con respecto a la corriente que dirige actualmente el país en el que vive. "Su manera de pensar es cristiano-apocalíptico, ve al Islam como al diablo y a los Estados Unidos como un imperio... que nadie quiere, ni la ONU, ni la Unión Europea".
Acerca de la superpotencia estadounidense, el presidente desde hace mucho tiempo de la 'Swiss American Historical Society' no espera que el proyecto 'Swiss Rott', de Presencia Suiza, que busca acercar a los estadounidenses a sus raíces helvéticas, tenga mucho efecto en un país que se preocupa tan poco de lo que sucede en el exterior. Empero, considera que ese proyecto puede ser precioso para los estadounidenses que se interesan en la genealogía.
Un representante del 27 cantón
Leo Schelbert aprecia el compromiso y las actividades de los consulados y de la Embajada de Suiza en Estados Unidos. "Pero la Suiza oficial debería ocuparse del 27º cantón (la Quinta Suiza: suizos en el extranjero) y sus más de 630.000 miembros de manera más precisa. Todo eso no parece muy sistemático, sino más bien fruto del azar, un poco aquí, un poco allá".
Este ciudadano helvético residente en Estados Unidos se complació mucho con su designación de Suizo en el Extranjero del Año por la sección internacional del Partido Radical (PRD/derecha).
Al recibir esa distinción, Leo Schelbert se considera como un modesto representante de un importante grupo "que hace mucho, pero con mucha frecuencia sin reconocimiento alguno".
swissinfo, Gaby Ochsenbein
(Traducción, Marcela Águila Rubín)
Datos clave
Leo Schelbert nace el 16 de marzo de 1929 en Kaltbrunnen (cantón de San Gall).
Concluye sus estudios de bachillerato en el instituto de Hímenes en 1948.
Comienza a estudiar y a trabajar en Suiza antes de partir a Estados Unidos.
A partir de 1959 estudia Historia en Nueva York.
En 1966 obtiene el doctorado por la Columbia University, de Nueva York, donde defiende su tesis sobre los anabaptistas suizos.
Desde 1969, Leo Schelbert se convierte en profesor en la Universidad de Illinois, Chicago.
Es también autor de varias publicaciones, entre ellas: 'Einführung in die schweizerische Auswanderungsgeschichte der Neuzeit' (Introducción a la historia de la emigración suiza en la era moderna), 1976.
Contexto
La sección internacional del Partido Radical de Suiza (PRD) concede el Premio de los Suizos en el Extranjero desde el 2002.
El jurado eligió a Leo Schelbert entre veinte personalidades e instituciones de diferentes países y campos de actividad.
Según el censo más reciente, 1,2 millones de residentes en Estados Unidos tienen orígenes helvéticos.
A fines del 2005, el número de ciudadanos suizos censados se elevaba a 71.773, de los cuales dos tercios tienen la doble nacionalidad.
Hasta ahora, sólo 9.350 de los 57.000 electores se han inscrito para ejercer su derecho de voto en Suiza.