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Paul Klee falleció antes de obtener la nacionalidad suiza. Quizás por la lentitud del procedimiento de naturalización su legado artístico permaneció en Berna.
Cuatro de sus coleccionistas berneses impidieron la venta de sus obras. Fue también gracias a esta circunstancia que se pudo crear el Zentrum Paul Klee.
Aún se reprocha a Berna haber concedido la nacionalidad suiza a Paul Klee sólo después de la muerte del artista. En palabras de Klaus Baumgartner, ex presidente de la capital federal, la apertura del Zentrum Paul Klee, el próximo 20 de junio, "es una oportunidad única de pedir perdón públicamente a Paul Klee y a su familia".
La creación del Centro no hubiera sido posible si el artista hubiese sido naturalizado en vida.
Indeseable en la Alemania nazi
Desde su llegada al poder en 1933, los nazis atacaron también a los representantes del arte moderno. El apartamento de Klee en Dessau fue objeto de pesquisas por parte de la policía.
Pronto los artistas considerados "degenerados" fueron prohibidos y Klee fue suspendido de su cargo como profesor en la Academia de Düsseldorf. El 23 de diciembre de 1933 Klee decidió exiliarse con su esposa Lily en Berna.
Exilio en su patria
Paul Klee nació, cursó la escuela y fue sepultado en la ciudad de Berna. Sin embargo, su padre, de nacionalidad alemana, nunca solicitó la naturalización. Así pues el artista regresó en calidad de extranjero a su ciudad natal.
Desde la primavera de 1934 Paul Klee presentó una petición de naturalización que fue rechazada en virtud del Acuerdo de Berlín del 4 de mayo de 1933. El convenio estipulaba que las personas de origen alemán podían obtener la ciudadanía sólo si habían residido en Suiza durante un período ininterrumpido de 5 años.
En abril de 1939 Klee hizo una nueva tentativa. Su solicitud fue minuciosamente examinada por la policía. Al igual que en la Alemania nazi, se había exacerbado la confrontación entre el arte tradicional y el arte moderno. En la opinión pública los modernos eran tachados de izquierdistas.
Muerte antes de la naturalización
Un agente había enviado al jefe de la policía del cantón de Berna un expediente que contenía una advertencia sobre la mala influencia que el arte de Klee –asimilado a una enfermedad mental-, podía ejercer en la cultura local. Otro informe ponía en tela de juicio la profundidad de los vínculos que Klee tenía con Suiza.
A pesar de todo, el 19 de diciembre de 1939, la petición de Klee obtuvo la ratificación de las autoridades federales. El artista pudo entonces pedir la ciudadanía suiza. Después de nuevas audiencias, el Consejo Municipal se pronunció el 5 de julio de 1940, aunque Paul Klee había fallecido una semana antes de la sesión. De modo que su caso no fue dirimido.
A pesar de que seguía siendo ciudadana alemana, la viuda de Klee, Lily, permaneció en Berna para ocuparse de la sucesión de su marido. En septiembre de 1946 cayó gravemente enferma. Su hijo y único heredero, Felix, acababa de escapar de un campo ruso de prisioneros y había regresado a Alemania.
Dispersión impedida
Tras la muerte de Lily, el conjunto de la sucesión, y por consecuencia el legado artístico de Klee, debía quedar en manos de Felix. Sin embargo, el Acuerdo de Washington, concluido ente los Âliados y Suiza, exigía la liquidación de todos los haberes alemanes en Suiza.
Para impedir la venta de la sucesión, un grupo de coleccionistas de Berna, amigos del matrimonio Klee, compró todo dos días antes de la muerte de Lily, el 20 de septiembre de 1946. De ahí que Hans Meyer-Benteli, Hermann Rupf, Rolf Bürgi y Werner Allenbach figuraren en los orígenes de la Sociedad Klee a la cual transfirieron la colección.
Nueva reunión 52 años después
En 1948, Felix Klee y su familia se instalaron a su vez en Berna. El único heredero hizo valer sus derechos sobre la sucesión. Después de una batalla jurídica de cuatro años entre Felix y la Sociedad Klee, finalmente se logró concluir un acuerdo extrajudicial en 1952. La sucesión sería compartida y las dos colecciones habrían de permanecer en Berna.
Gracias a la iniciativa de los herederos de Felix Klee, la Fundación Paul Klee y las autoridades de Berna pudieron reunir de nuevo las dos colecciones en el Zentrum Paul Klee.
swissinfo, Nicole Aeby
(Traducción: Jaime Ortega)
Contexto
Después de la muerte de Paul Klee, el 29 de junio de 1940, su viuda, Lily Klee, se hizo cargo de la sucesión.
En 1946 Lily cayó gravemente enferma. Los coleccionistas de Berna Hans Meyer-Benteli, Hermann Rupf, Rolf Bürgi y Werner Allenbach, compraron las obras y la biblioteca de Klee por 120.000 francos suizos.
Crearon la Sociedad Klee que se convirtió en depositaria de la obra del artista. La Fundación Paul Klee nació en 1947, dotada con unas 3.000 obras.
Poco a poco la Fundación se convirtió en un centro de competencia de referencia internacional. En noviembre de 2004 se instaló en los locales de la Fundación del Zentrum Paul Klee.