Document ID: /fineweb-2-swissfilter-quality_10-filterrobots/filtered/05194.jsonl.gz/17

Mapeo
Antes de llegar a un consenso sobre el modelo más apropiado de MNP, es esencial realizar un mapeo de las instituciones de monitoreo y supervisión existentes. Al mismo tiempo, también es importante mapear todos los lugares donde las personas están privadas de libertad. Estas dos actividades de mapeo pueden ser realizadas por el gobierno, pero también pueden ser llevadas a cabo por la sociedad civil o por los órganos de supervisión existentes, como la Institución Nacional de Derechos Humanos (INDH).
En todo mapeo de las instituciones de supervisión se deben considerar varios factores, incluyendo los criterios clave mencionados anteriormente, así como cuestiones prácticas, incluyendo:
- Legislación y otros fundamentos de establecimiento.
- Mandato y jurisdicción existentes.
- Las facultades existentes, incluso en relación con los lugares de privación de libertad tanto públicos como privados.
- Independencia (tanto real como percibida).
- Recursos humanos, financieros y logísticos existentes.
- Relaciones con las autoridades y otros actores pertinentes.
- Métodos de trabajo, prácticas y experiencias existentes, incluyendo en relación con el monitoreo de la detención.
- Inmunidades y privilegios de las y los miembros y del personal, tanto de quienes son elegidos/as como de quienes son contratados/as.
Además, este proceso debe buscar reunir información sobre el número y el tipo de lugares de privación de libertad en el país, incluyendo los lugares "tradicionales" tales como las prisiones y las comisarías de policía, así como las instituciones psiquiátricas, los centros de detención migratoria, los hogares de personas mayores y otros, incluidos los que están bajo el control tanto de naturaleza pública como privada.
En conjunto, este mapeo de órganos de supervisión y de los lugares de privación de libertad debería derivar en un entendimiento acerca de dónde existen brechas y duplicaciones en el mandato de supervisión, así como los diferentes cambios (por ejemplo, en términos de mandato o facultades) que pueden ser necesarios para que los diferentes órganos de monitoreo se conviertan en MNP compatibles con el OPCAT.
El mapeo puede ser un proceso particularmente complicado en Estados federales o descentralizados. Aquí, en el proceso de mapeo tal vez se desee considerar no sólo el número y el tipo de lugares de detención en una jurisdicción determinada sino también en su marco jurídico, además de considerar información sobre quién está a cargo de la política pertinente y acerca de quién tiene la responsabilidad de la gestión diaria.
Consultas
Sobre la base de este mapeo, la mejor manera de llegar a un consenso acerca de cuál es el modelo de MNP más apropiado es consultando a una amplia gama de actores mediante un proceso inclusivo y transparente, en el que participen, por ejemplo:
- Integrantes del parlamento.
- Personas expertas técnicas de los ministerios y departamentos relevantes.
- Organizaciones de la sociedad civil, incluyendo a las asociaciones de familiares de personas detenidas, y a personas con experiencia de vida.
- Órganos de supervisión, incluyendo a las INDH y órganos de monitoreo especializados.
- Otras instituciones o personas que realizan visitas a los lugares de detención (tales como inspectorías, jueces y juezas y los esquemas de visita "laicos" basados en la comunidad).
En esta etapa, también puede ser útil buscar la asesoría de otros MNP en la misma región o en contextos similares y, en algunos casos, de organizaciones regionales, internacionales y no gubernamentales como el Subcomité para la Prevención de la Tortura (SPT).
Agencias del gobierno pertinentes deberán de publicitar de manera proactiva el proceso, las oportunidades de participación (incluyendo tanto las reuniones en línea como presenciales), así como los criterios, métodos y motivos de la decisión final sobre el modelo del MNP - idealmente elegidos a través del consenso entre quienes participan en el proceso de consulta.
Este proceso puede llevarse a cabo a través de reuniones o de talleres, así como en línea y mediante convocatorias para solicitar comentarios o contribuciones por escrito.