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El Gobierno indio presentó este miércoles un presupuesto anual con medidas favorables a la población rural y a los contribuyentes más modestos, un intento de paliar la impopularidad de la retirada de millones de billetes para luchar contra el dinero negro.
La operación de desmonetización del gobierno de Narendra Modi, con la retirada de 24.000 millones de billetes, ha sido una de sus decisiones más impopulares desde que llegó al poder en 2014.
Esta medida podría afectar a los resultados de las elecciones regionales de este mes, en particular en el estado de Uttar Pradesh, el más poblado de India, un gigante demográfico de 1.300 millones de habitantes.
A finales del año pasado, el ministro de Finanzas del país, Arun Jaitley, calificó la desmonetización como una "medida audaz y decisiva" para luchar contra la corrupción y la evasión fiscal, que afecta sobre todo a los más modestos.
El ministro también aseguró que la medida no afectará al año fiscal en curso, aunque la retirada de billetes decretada en noviembre provocó un freno en el consumo.
En su discurso de presentación del presupuesto 2017/2018 ante el Parlamento, Arun Jaitley aseguró que el objetivo es "gastar más en las zonas rurales y luchar contra la pobreza a través de la prudencia fiscal".
A pesar de que sólo un 3% de los indios declara sus ingresos al estado, Jaitley anunció una reducción a la mitad del tipo impositivo más bajo para compensar la desmonetización.
"Propongo reducir el tipo impositivo existente de los particulares con ingresos [anuales] de entre 250.000 y 500.000 rupias (entre 3.700 y 7.400 dólares) de 10% a 5%", dijo el ministro durante su discurso de cerca de dos horas.
El gobierno del Partido Popular Indio (BJP) prometió además aumentar sus gastos en las zonas rurales, inyectando más fondos en un programa para garantizar el empleo así como facilitar el crédito a los agricultores.
El objetivo del ejecutivo es doblar los ingresos de los agricultores en los próximos cinco años y sacar a diez millones de hogares de la pobreza antes de 2019.
- Freno económico -
El Gobierno, que mantiene controlado el déficit, también dijo querer poner en marcha un programa de grandes inversiones en infraestructuras en todo el país.
"Aunque el presupuesto parece populista, hay que felicitarse que el ministro de Finanzas haya mantenido su objetivo de déficit del 3,2% del Producto Interior Bruto (PIB)", indican a AFP los analistas de Ashok Maheshwary and Associates.
La desmonetización decretada en noviembre dejó sin valor los billetes de 500 y 1.000 rupias (7 y 14 dólares), los de mayor denominación y que representan el 85% del dinero en circulación.
Esta medida radical, criticada por muchos economistas tanto en el fondo como en la forma, tiene el objetivo de luchar contra la evasión fiscal y hacer entrar en el sector bancario una parte del enorme sector informal de la economía india.
Su efecto inmediato fue, sin embargo, un freno del crecimiento consecuencia de la escasez de dinero, así como la perturbación del suministro de bienes, además de largas colas frente a los bancos para cambiar los billetes en desuso.
Los observadores están de acuerdo en que la economía india frenará este año, pero hay que ver en qué medida.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) ya rebajó un punto sus previsiones para el crecimiento en India en 2016-2017, de 7,6 a 6,6%.
Para este ejercicio, el Gobierno prevé un aumento del PIB del 7,1% frente al 7,6% en 2015-16, una estimación basada sin embargo en cifras previas a la desmonetización.