Document ID: /fineweb-2-swissfilter-quality_10-filterrobots/filtered/05482.jsonl.gz/3

Patricia Highsmith, la autora estadounidense de novelas clásicas de suspense psicológico como Extraños en un tren y El talentoso Sr. Ripley, habría cumplido un siglo este martes. En Suiza pasó los últimos 14 años de su vida, sola, pero no solitaria.Este contenido fue publicado el 19 enero 2021 - 08:06
“Era, es, una tierra de montañas que bloquean el sol, una tierra de afloramientos de granito, de árboles que se aferran a las laderas inclinadas pero que crecen en línea recta...” En A Long Walk From Hell (Un largo camino desde el infierno), publicado originalmente en francés en 1988, Patricia Highsmith pintó un vívido cuadro del cantón del Tesino, su hogar adoptivo desde 1981.
La historia corta sobre un campesino excomulgado por el sacerdote del pueblo como consecuencia de una disputa en torno a una propiedad probablemente fue escrita en el vestíbulo de un antiguo granero en Aurigeno, una aldea del Valle de Maggia, su primera casa en el Tesino. Más tarde se mudó a Tegna, cerca del lago Maggiore, a una morada que diseñó con la ayuda de un arquitecto de Zúrich.
Mary Patricia Plangman nació en Texas el 19 de enero de 1921. Sus padres se divorciaron diez días antes de que naciera, y ella afirmó que su madre le había dicho que había bebido aguarrás cuando estaba embarazada en un intento de abortar. En 1927, ella, su madre y su padrastro Stanley Highsmith se mudaron a Nueva York, donde estudió y encontró trabajo como escritora de textos para tiras cómicas.
Es difícil decir hasta qué punto su educación influyó en su escritura, pero sus tramas suelen girar en torno a la intriga psicológica, la identidad, la exclusión y el asesinato.
Patricia Highsmith
Patricia Highsmith nació en Fort Worth, Texas, el 19 de enero de 1921.
Viajó extensamente, especialmente a Europa y dentro de ella, estableciéndose en Inglaterra en 1964. Se trasladó a Francia en 1967 y finalmente a Suiza (Tesino) en 1981.
Highsmith escribió 22 novelas, además de muchas historias cortas, ensayos y artículos periodísticos. Gran parte de su fama obedeció a las cinco novelas de Ripley, con el asesino Tom Ripley.
Sus obras han inspirado películas de directores como Alfred Hitchcock, Claude Chabrol, Wim Wenders y Anthony Minghella.
Highsmith se preocupaba sobre todo por la psicología de sus personajes y la forma en que las relaciones humanas degeneran en violencia.
Su novela de 1952, El precio de la sal, (publicada originalmente bajo el seudónimo de Claire Morgan) trata de una relación lésbica, cuyo final feliz se consideró sin precedentes en la literatura del ramo. Una adaptación cinematográfica, Carol, se estrenó en 2015.
Murió a los 74 años el 4 de febrero de 1995, en el hospital de Locarno, cerca de su casa en el pueblo de Tegna. Fue cremada en el cementerio de Bellinzona, y se celebró un servicio conmemorativo en la iglesia de Tegna, donde sus cenizas fueron enterradas.
Legó su dinero a Yaddo, la comunidad de artistas de Nueva York donde estudió, y sus trabajos literarios a los Archivos Literarios Suizos.End of insertion
Su primera novela, Extraños en un tren, fue publicada en 1950 y tuvo un éxito modesto. Alfred Hitchcock, atraído por la simple idea de dos extraños que intercambian asesinatos para que cada uno parezca no tener motivo, la adaptó para la pantalla grande al año siguiente. En general, Highsmith se sintió satisfecha con el resultado, que aumentó no solamente su reputación sino también su saldo bancario.
“A principios de los años 50 Patricia Highsmith pasó por Basilea con su novia de entonces. La película Extraños en el tren acababa de estrenarse, por lo que ella tenía un poco de dinero”, comentó el escritor Padraig Rooney a SWI swissinfo.ch en 2016 durante una gira literaria por Basilea.
Pasó la Navidad de 1951 en el Grand Hotel Les Trois Rois, de cinco estrellas. “Tuvieron una cena con ganso. Ella describe en sus diarios -que ahora están en los Archivos Literarios Suizos en Berna- la vista desde su ventana y el Rin corriendo rápidamente. Y luego se fue a dar un paseo por la colina hasta la catedral. Sus diarios son realmente fascinantes”.
Archivos literarios suizos - Patricia Highsmith
El patrimonio literario de Patricia Highsmith se encuentra en el Archivos Literarios Suizos (SLA) desde 1996.
Desde entonces la colección ha crecido a través de una variedad de donaciones, así como la compra de artículos.
Actualmente comprende manuscritos mecanografiados de diversas novelas y cuentos cortos y ensayos en parte inéditos; unos 39 cuadernos literarios que incluyen una amplia colección de bocetos y acuarelas; correspondencia; diarios, álbumes de fotos, documentos de identidad, árboles genealógicos, artículos domésticos (máquina de escribir, fotografías, etc.); colecciones que incluyen ediciones de sus obras, álbumes de recortes de prensa, material audiovisual, su biblioteca personal.End of insertion
Highsmith amaba a los gatos más que a la gente. Hugh Thomson, director del documental de la BBC Highsmith: Su vida secreta, escribió en 2004 que "rara vez había hecho una película en la que los colaboradores tuvieran una visión tan polarizada de su tema". Por ejemplo, Otto Penzler, uno de los últimos editores estadounidenses de Highsmith, se refirió a ella como “una de las mujeres más odiosas que hubiera conocido, una alcohólica misántropa y racista”.
“Muchos de sus amigos coincidieron en que si no hubiera podido escribir, sin duda habría cometido un asesinato o un suicidio”, escribió Thomson.
Ciertamente, en el Tesino tenía el tiempo, el espacio y la libertad para escribir, lo cual no era el caso, como había notado ella misma, para la mayoría de las mujeres locales.
“En los pequeños pueblos de esta zona, no es costumbre que las mujeres se reúnan en el bar o el café local a las 9 de la noche. Las mujeres presumiblemente siempre tienen algo que hacer a esa hora, y en casa también", escribió en el ensayo de 1989 Del tiempo y la vida en el campo, citado por Padraig Rooney en su libro El Chalé Dorado: Fuera de Pista en la Suiza Literaria.
“En resumen, la mujer casada con hijos en el campo [del Tesino] está a disposición del marido y de todos los hijos, posiblemente incluso de los suegros ancianos, las veinticuatro horas del día. Es conductora de coches, cocinera, encargada de las compras, limpiadora, costurera, anfitriona, enfermera”.
Highsmith había sido financieramente independiente durante la mayor parte de su vida adulta. De hecho, fueron los desacuerdos con las autoridades fiscales francesas los que la llevaron a trasladarse a Suiza.
Aunque era reservada, no estaba recluida, simplemente quería paz y tranquilidad para poder escribir. Aparecía bajo las brillantes luces de Zúrich para ofrecer lecturas de sus libros y recibía invitados en el Tesino.
En Del tiempo y la vida en el campo hizo un balance de la vida en general en el sur de Suiza. “Hace ya algunos años que vivo en el Tesino, una región que puede ser menos formal que las zonas de Zúrich o Berna, pero aun así las aceras y las alcantarillas de Locarno no están llenas de vasos de papel desechados, botellas rotas y paquetes de cigarrillos vacíos..."
“Suiza es algo así como un club”, concluyó Highsmith. “Tal vez no todo el mundo quiera unirse, pero para aquellos a los que les gusta el orden y la vida tranquila, Suiza es su lugar”.
Traducido del inglés por Marcela Águila Rubín