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Desde tiempos inmemoriales, los campesinos y las campesinas se encuentran entre las principales víctimas del hambre y de las múltiples violaciones de los derechos humanos que se cometen en el mundo. Desde hace siglos, a los campesinos se les ha expulsado de sus tierras y reprimido sus reivindicaciones por la fuerza; cada año, miles de campesinos son asesinados por defender sus derechos sobre la tierra, el agua, las semillas u otros medios de producción. Estas violaciones se han perpetrado en nombre de la colonización durante siglos y desde hace algunas décadas en nombre de la liberalización del comercio y de la prioridad otorgada a la agricultura industrial destinada a la exportación, en beneficio de las empresas multinacionales.
Para tratar de aportar respuestas concretas a estas violaciones, el Movimiento de Organizaciones Campesinas crea en 1993 la Vía Campesina que denuncia desde hace más de 10 años las violaciones de los derechos de los campesinos ante las Naciones Unidas. Relevadas por el CETIM desde finales de los años 90, estas denuncias han sido posteriormente presentadas en forma de informes anuales en acontecimientos paralelos a la Comisión de los derechos humanos, en colaboración con el CETIM y la ONG Foodfirst Information and Action Network (FIAN).
Asimismo, desde hace varios años, la Vía Campesina ha emprendido un largo proceso de definición de los derechos de los campesinos y tras siete años de negociaciones internas ha adoptado en junio de 2008 la Declaración de los derechos de las campesinas y de los campesinos.
Las Naciones Unidas han tardado mucho tiempo en comprender las reivindicaciones de la Vía Campesina. No fue hasta la creación del Consejo de Derechos Humanos en junio de 2006 y la primera sesión de su Comité Asesor en agosto de 2008, cuando se habló de los derechos de los campesinos por primera vez en Naciones Unidas. En 2009, la Vía Campesina fue invitada también a la Asamblea General de las Naciones Unidas para dar su opinión acerca de la crisis alimentaria mundial y los medios de solucionarla.
La Vía Campesina presentó, entonces, la Declaración de los derechos de las campesinas y de los campesinos como una solución para responder a la crisis alimentaria.
Este quinto cuaderno crítico se divide en cuatro partes. La primera tiene por objeto dar una estimación de los diferentes tipos de violaciones de los derechos de los campesinos (I). La segunda parte está dedicada al reconocimiento actual de los derechos de los campesinos en Derecho Internacional de los derechos humanos (II). La tercera tiene por objetivo presentar la Declaración de los derechos de las campesinas y de los campesinos adoptada por la Vía Campesina (III). La cuarta parte establece un balance de las conversaciones sobre los derechos de los campesinos en las Naciones Unidas (IV).