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A partir de este lunes es oficial: Roger Federer es el número uno en la clasificación de la Asociación de Tenis Profesional (ATP).
Federer se coronó de gloria en el Abierto de Australia. Colocado en lo más alto del pedestal, recibió además un cheque por 1,2 millones de dólares.
2033 días después de haber disputado su primer partido en el circuito profesional de la ATP en Gstaad, en los Alpes suizos, Roger Federer se convierte en el rey del tenis mundial.
Su nombre aparece, a partir de este lunes, en el primer sitio del listado de los 600 mejores jugadores de 200 países, según la tabla de la Asociación de Tenis Profesional (ATP).
Independientemente del resultado final del domingo pasado contra el ruso Marat Safin, Federer ya se había ganado el viernes anterior (30.01) su pase para convertirse en el mejor jugador del mundo, tras derrotar al español Juan Carlos Ferrero, en Melbourne.
El suizo es el vigésimo tercer jugador de la historia de la ATP en asumir el liderazgo mundial.
Fueron necesarios 5 años y medio para que el tenista helvético llegara a la cima de la clasificación. Aunque la primera oportunidad de alcanzar la cúspide la perdió hace 5 meses, cuando fue derrotado Andy Roddick, el 9 de agosto, en Montreal, Canadá.
Un mes después, el español Juan Carlos Ferrero asumió el liderazgo, al obtener el título en el Abierto de Estados Unidos.
Tres meses después, lo sucedería Andy Roddick, quien sólo pudo gozar de la corona por 13 semanas.
Roland Garros, próximo torneo en puerta
La cuestión ahora es saber cuánto tiempo permanecerá como la primera figura del tenis mundial.
En el Roland Garros, el próximo gran torneo que disputará, intentará defender su liderazgo, ante la cercanía en puntaje del español Juan Carlos Ferrero y del estadounidense Andy Roddick.
Un reinado tan largo como el de Jimmy Connors, quien fue el número uno durante 160 semanas -del 29 de junio de 1974 al 23 de agosto de 1977- parece en la actualidad algo imposible.
Y es que la competencia es muy cerrada entre los mejores del deporte blanco. Pero aunque todos los grandes campeones del mundo quieren estar en el primer sitio del listado, para ellos es aún más importante poseer los grandes títulos, afirma Heinz Günthardt, primer suizo en coronarse en un torneo de la ATP.
Una lección y una tragedia
Campeón juvenil en 1988, el tenista originario de Basilea fue rápidamente considerado como un jugador muy promisorio.
En 2001 Federer derrotó a su ídolo Pete Sampras en Wimbledon, quien llevaba 31 encuentros victoriosos en la cancha londinense.
Pero no supo administrar su victoria y fue eliminado dos días después por Tim Henman. “Fue una inmensa decepción, pero aprendí la lección y eso no se repetirá”, afirmaría después el tenista suizo.
En 2002, Federer resultó muy afectado por la muerte de su primer entrenador, Peter Carter, víctima de un accidente automovilístico en Sudáfrica.
Retomó fuerzas y 2003 se convirtió en un año importante para la carrera del recién nominado ‘Suizo del año’. Ganó el torneo de Wimbledon, (considerado por él cómo el más importante de todos) y el de ‘Masters’ de Houston.
Vencedor en 78 partidos y poseedor de 7 títulos, Federer ganó más de 4 millones de dólares en 2003 y ahora obtiene un cheque por 1,2 millones de dólares.
swissinfo y agencias