Document ID: /fineweb-2-swissfilter-quality_10-filterrobots/filtered/05110.jsonl.gz/39

Sentados en un parque de la ciudad escocesa de Dundee, dos estudiantes charlan y, aunque dicen temer una salida británica de la Unión Europea, disfrutan con lo que podría traer: una segunda oportunidad para la independencia de Escocia.
Hannah Finlayson y Rhys Donnelly, estudiantes de psicología, creen que a Escocia le iría mucho mejor por sí misma, algo que no compartían la mayoría de los que votaron en el referéndum de independencia de 2014.
"Creo que no tenemos suficiente control de nuestro país, de nuestra propia economía", dijo Donnelly, que llevaba una camiseta con un patrón de tartán escocés.
Situada en el estuario del río Tay, en la costa este de Escocia, Dundee es un bastión nacionalista y el 57% de sus electores votó a favor de la independencia el 18 de septiembre de 2014.
Pero hay pocas ganas de salir de la Unión Europea, pese a lo que podría acarrear. "La mejor decisión para nosotros es quedarse", dice Donnelly, mientras la pelirroja Finlayson argumenta "que hay que permanecer en la UE, aunque sea por razones comerciales".
- Independencia, siempre y cuando... -
La campaña del referéndum de 2014 vio una movilización masiva de partidarios de la independencia y, a pesar de la derrota, la energía es aún visible en una miríada de iniciativas de base.
El Partido Nacional Escocés, que mantiene la secesión como objetivo final, ganó 56 de los 59 escaños escoceses en la Cámara de los Comunes el año pasado y se llevó las elecciones parlamentarias regionales a principios de este mes, aunque perdió la mayoría absoluta.
La líder del SNP, Nicola Sturgeon, primera ministra de Escocia, fue confirmada en su cargo esta semana por el Parlamento regional. En las entrevistas en las últimas semanas, la eurófila Sturgeon ha manifestado la importancia de que Gran Bretaña siga en la UE y dijo que Escocia "sólo será independiente cuando una mayoría de personas estén convencidas".
A diferencia de sus vecinos ingleses, que están muy divididos sobre la UE, los escoceses son abrumadoramente partidarios de permanecer en el bloque, de acuerdo con las encuestas de opinión.
La perspectiva de convencer a una mayoría de los escoceses de abrazar la independencia, sin embargo, es más compleja. "Estamos muy cerca de la clase de división que existía en 2014", afirma Tom Devine, profesor de historia de Escocia en la Universidad de Edimburgo, rechazando la idea de que el 'Brexit' podría actuar como un "catalizador". "Creo que el Gobierno del SNP y sus aliados serían tontos de celebrar otro referéndum si no están seguros de ganarlo", dijo.
- "La mejor opción es irse" -
No todo el mundo está de acuerdo con el SNP en Dundee. "Creo que la mayoría de la gente en Escocia habló claramente la última vez y dijo 'no'. Nada ha cambiado", dice Linda Bell, propietaria del hotel Aabalree, en el centro de la ciudad, frente a una tienda de alquiler de faldas escocesas. Asimismo, no quiere oír hablar de 'Brexit'. Salir de la Unión Europea "tendría muchos costes para Reino Unido", según ella.
En Arbroath, un pequeño puerto pesquero cerca de Dundee, donde se firmó en 1320 la Declaración de la Independencia de Escocia, Europa no es un tema popular. Muchos residentes se quejan de que la UE no es más que una máquina burocrática sin legitimidad democrática. "Durante años no se ha hecho absolutamente nada por las industrias pesqueras", cuenta Bob Teviotdale, de 48 años de edad, un fornido pescador de langostas. "La mejor opción es irse", sentencia.
Sin embargo, un 'Brexit' alimentaría unas demandas de independencia que Teviotdale no quiere ni oír, lo que ilustra la complejidad de la votación en Escocia. "Es una situación difícil", constata.