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El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, en plena campaña para las legislativas del 2 de marzo, prometió el martes la construcción de 3.500 nuevas casas para los colonos en Cisjordania, territorio palestino ocupado por Israel desde hace más de 50 años.
"He dado instrucciones para que se presenten inmediatamente los planos para la construcción de 3.500 unidades en la zona E1", un territorio situado a la salida de Jerusalén, dijo Netanyahu.
Si Israel construye en esta zona, entre la colonia judía de Maalé Adumim y Jerusalén, Cisjordania quedará cortada en dos, lo que impediría la creación de un eventual Estado palestino con un territorio continuo, consideran los palestinos y oenegés.
"Si el proyecto se lleva a cabo, esto pondrá fin a la idea de un Estado palestino viable", reaccionó Angela Godey-Goldstein, codirectora de la oenegé Jahalin Solidarity, que defiende a las familias beduinas instaladas en el sector E1.
"Es otro ejemplo más de hasta qué punto Bibi [apodo de Netanyahu] está desesperado por ganar votos [...]" antes de las elecciones, añadió Godfrey-Goldstein, que afirmó temer que numerosas familias beduinas se vean forzadas a desplazarse si el proyecto inmobiliario se realiza.
El primer ministro israelí está buscando el apoyo de los electores de la derecha nacionalista y del movimiento favorable a las colonias, con el objetivo de ganar las elecciones legislativas del lunes frente a su rival centrista Benny Gantz.
Estas elecciones son cruciales para Netanyahu que a mediados de marzo se enfrentará a la justicia por presunta corrupción, malversación y abuso de confianza en tres casos distintos.
La semana pasada, Netanyahu prometió construir miles de nuevas viviendas en los barrios de colonización de Jerusalén Este, un proyecto denunciado por los palestinos.
En concreto Netanyahu prometió 2.200 viviendas en la colonia de Har Homa, fundada en 1997, y 3.000 viviendas para los "habitantes judíos" del sector de Givat Hamatos, también en Jerusalén.
El estatus de Jerusalén es uno de los escollos del conflicto israelo-palestino, pues los palestinos quieren hacer de la parte oriental de la ciudad, ocupada y anexionada por Israel, la capital de su futuro Estado, mientras que las autoridades israelíes consideran el conjunto de la ciudad como su capital.
En la actualidad, más de 600.000 personas viven en las colonias de Cisjordania y en Jerusalén Este. La colonización de estos territorios, ocupados desde 1967 por Israel, se aceleró en los últimos años bajo el impulso de Netanyahu y de su aliado en Washington, el presidente Donald Trump.