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El semicantón suizo de Appenzell Rodas Exteriores conquistó la igualdad de género a nivel político en 1989. En 1994 Marianne Kleiner fue elegida miembro del gobierno cantonal y en 1997 se convirtió en la primera presidenta del Ejecutivo local.
Hoy es diputada por su cantón en la cámara baja del Parlamento suizo. Entrevista.
swissinfo: casi no se puede uno imaginar hoy que apenas hace 20 años se concedió el derecho de voto a la mujer en Appenzell Rodas Exteriores. ¿Cuáles fueron los argumentos que mantuvieron a la mujer tanto tiempo alejada de la vida política?
Marianne Kleiner: Para muchos hombres era inimaginable que las mujeres participaran en la asamblea comunal ('Landsgemeinde', en alemán). Esos encuentros eran rigurosos, festivos y casi rituales religiosos que se celebraban año con año. La participación femenina lo modernizó, como temían los hombres
A nosotras nos molestaba especialmente el argumento de que nuestra participación lastimaría las raíces de la asamblea comunitaria. No podíamos aceptarlo en absoluto.
swissinfo: Con esa posición, la gente de ese semicantón de Appenzell se ganó el calificativo de antidemocrática, y con el tiempo, se volvió una mancha penosa en la democracia helvética. ¿Les daba lo mismo esa imagen dañina?
M.K.: A muchos sí. Les alegraba sentirse como especialmente valerosos y resistentes. De hecho, una singularidad de la gente de Appenzell es el hecho de hacer frente a una fuerte presión.
No obstante, también hubo hombres apenados por ese retraso que respaldaban la igualdad.
Tras la introducción del derecho al voto de la mujer, el cantón evolucionó rápidamente: sólo cuatro años después, el gobierno de Appenzell Rodas Exteriores fue el primero en Suiza en tener dos mujeres en el gobierno. Eso fue un acontecimiento. De este modo, el semicantón terminó con su mala fama de enemigo de la mujer.
swissinfo: ¿Cómo se manifestaba la divergencia de opiniones?
M.K.: Muchos hombres a favor tenían mucha dificultad con la posición contraria. Mi esposo, por ejemplo, sólo asistía a las asambleas comunitarias (Landsgemeinde) donde se abordaba el tema del voto femenino.
swissinfo: Debido al malestar por la aceptación del voto femenino, sus opositores dieron fin a la asamblea comunitaria. ¿Hubo después consecuencias de esa división que aún sean latentes hoy?
M.K.: La asamblea comunitaria no se canceló debido a la introducción del voto femenino, sino más bien por el disgusto ante la venta de emergencia del banco cantonal al UBS y debido a que no se pudo exigir cuentas a los responsables.
Siempre fue mayor la crítica de que la asamblea comunitaria no cubría los requisitos judiciales suficientes, debido a que no todos podían participar y a que el voto no era secreto.
swissinfo: En 1997 fue usted la primera mujer al frente del gobierno en una asamblea comunitaria. ¿Hubo reacciones negativas?
M.K.: No. Cuando la gente de Appenzell dice sí a algo, le dan total validez a la decisión.
swissinfo: ¿Fue tomada en serio al inicio de su carrera política?
M.K.: Appenzell Rodas Exteriores fue el primer cantón que eligió a una mujer al frente de un gobierno, por ello tuve aceptación.
Nunca me sentí desfavorecida como miembro del gobierno ni como presidenta. Al contrario: Muchos me ayudaron, porque sabían que se trataba de una situación nueva y lo vieron como una oportunidad. Tuve una muy buena experiencia en ambas funciones.
swissinfo: ¿Entonces, el semicantón está inserto en la democracia moderna?
M.K. Así es. En 1994 se eligieron a dos mujeres en el gobierno del semicantón y algunas mujeres en el parlamento.
En 1994 ocurrió una ruptura: Durante un tiempo conservamos, junto con Ginebra, la mayor participación femenina en un parlamento cantonal. Los números han sufrido un retroceso, pero aún es de un tercio. En el gobierno hemos tenido siempre al menos a una mujer. También en las comisiones y en los consejos comunales participan muchas mujeres. Claro que también entre nosotros hay enemigos de la mujer, como en todo el mundo, pero mucho menos que antes.
swissinfo: ¿Qué aportan usted y sus colegas a la política del semicantón?
M.K.: Lo liberamos de la sombra de una mentalidad retrasada. El objetivo ha sido establecer la actividad política femenina como un aspecto normal y evidente allí.
Para mí no existe en realidad una política femenina en un sentido estricto. No obstante, las mujeres ven el mundo de modo distinto, tenemos otro modo de vida y otras experiencias. Pensamos y actuamos en ciertos casos de modo distinto a los hombres.
Creo que hemos conseguido aportar justo esto. En Appenzell, hoy una mujer es totalmente normal en la vida política. Ya no se mira si es una mujer o un hombre quien está al frente de un departamento gubernamental.
Renat Künzi, swissinfo.ch,
(Traducido del alemán por Patricia Islas Züttel)
Datos clave
El 7 de febrero de 1971 finalmente los ciudadanos masculinos aceptaron el derecho cívico a la mujer en el ámbito federal, por dos tercios del total de votos.
La igualdad de género entre hombre y mujer fue incluida en 1981 en la Constitución Federal.
La ley de igualdad de género entró en vigor en 1996.
La Comisión Federal para Asuntos de la Mujer se estableció en 1976.
El Ejecutivo Federal estableció la Oficina Federal para la Igualdad de Género en 1988.
Contexto
La primera alianza femenina, que exigía derechos civiles y el derecho de la mujer a ingresar en las universidades se fundó en 1868. En esa época también hubo voces a favor de que el derecho de voto femenino se incluyera en la Constitución de 1874.
En 1957, la pequeña comuna de Unterbäch, en el cantón del Valais, se aceptó el derecho cívico a la mujer. Ese ejemplo fue seguido por otras comunas y cantones. En la década de 1960 aparecieron con frecuencia mujeres en puestos de representación tanto en los gobiernos locales, como comunales.
El 7 de febrero de 1971 finalmente los ciudadanos masculinos aceptaron el derecho cívico a la mujer en el ámbito federal, por dos tercios del total de votos.
La mujer en la política del Appenzell
El cantón de Appenzell está dividido en dos entidades distintas y autónomas, denominadas semicantones: Appenzell Rodas Exteriores y Appenzell Rodas Interiores.
En 1989, Appenzell Exterior fue la penúltima entidad helvética en introducir el voto femenino. La última fue Appenzell Rodas Interiores, que se vio forzada a aceptar el voto femenino por el gobierno federal.
En 1990 tuvo lugar la primera asamblea comunitaria con mujeres en Appenzell Rodas Exteriores.
En 1994 esta asamblea comunitaria, denominada 'Landsgemeinde', eligió a Marianne Kleiner y a Alice Scherrer en el gobierno del semicantón, que fueron las primeras en Suiza en ocupar un puesto en un gobierno estatal.
En 1997, Marianne Kleiner se convirtió en la primera 'Landammann', elegida por la ciudadanía local. Es decir, ocupó el puesto principal del gobierno cantonal, derrotando a cinco candidatos masculinos.