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Dos hijos de una marquesa española, ante la justicia francesa por su fortuna
Dos hermanos que se disputan ante los tribunales suizos y franceses la inmensa fortuna de su madre, la marquesa de Moratalla, una rica heredera española, declararon este viernes a puerta cerrada ante la justicia francesa.
La audiencia, ante la jueza de tutelas del tribunal de Bayona (sudoeste), duró más de tres horas y media. La decisión no debería conocerse hasta principios de 2018.
La jueza de tutelas examina si era necesario suspender o no la ejecución de una "orden de protección futura" para Soledad Cabeza de Vaca, marquesa de Moratalla, de 87 años y enferma de Alzheimer.
El padre de la marquesa, Antonio Cabeza de Vaca, pertenecía a la nobleza española y era descendiente lejano de Álvar Núñez Cabeza de Vaca (1488-1559), un conquistador de Texas, México y gobernador del Río de la Plata.
La marquesa, viuda del criador de caballos Maurice Labrouche, sería dueña de una inmensa fortuna procedente de su madre, la inglesa Olga Leighton, quien obtuvo el patrimonio de su primer marido.
La magistrada también debía decidir si pronunciar la puesta bajo tutela de la española, a la que la justicia ya había puesto bajo protección en verano.
La orden, firmada en Suiza en 2012 por la propia marquesa y registrada en el tribunal de Bayona, da todo el poder a su hijo adoptivo, Germán de la Cruz, de 38 años, para administrar sus bienes o, en su defecto, a su gestor de fortuna, Markus Frey.
El hijo biológico de la marquesa, Forester Labrouche, de 65 años, quien se opone a esta orden, es el responsable de la solicitud examinada este viernes.
"Forester Labrouche, nuestro cliente, solo solicita una cosa: la designación de un mandatario neutro, independiente, por encima de cualquier sospecha", declaró uno de los abogados, Richard Malka, a su salida de la audiencia.
"Su hermano, Germán de la Cruz, solicita ser él quien gestione el patrimonio de su madre. Ya percibió 12 millones de euros de donación y sus actos son confusos [...] La solución sensata es nombrar a otra persona", afirmó.
Los abogados suizos de Germán de la Cruz, Ronan Jordan y Ronald Asmar, rechazan esta solución.
"La señora Moratalla quiso que Germán se ocupara de ella cuando ella ya no fuera capaz de hacerlo, y nosotros solicitamos el respeto de su voluntad", afirmaron.