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Un informe de San Gall levanta un velo sobre las controvertidas adopciones de niños de Sri Lanka por parte de padres suizos en la década de 1980. El cantón reconoce que, en algunos casos, habría sido conveniente realizar investigaciones exhaustivas.
La publicación del documento forma parte de un informe en preparación a escala federal tras un escándalo en torno a la adopción irregular de menores.
En un postulado presentado en diciembre de 2017, la diputada socialista Rebecca Ruiz (SP/VD) exhortó al Consejo Federal (Gobierno) y a los cantones a esclarecer “las adopciones ilegales en Suiza de niños de Sri Lanka en la década de 1980”.
Explicó que en ese entonces, 11 000 niños de Sri Lanka fueron adoptados por padres europeos, incluidos más de 700 suizos. “Algunos de esos niños habrían sido robados o vendidos, en particular a través de un sistema llamado granjas de bebés”, anotó Ruiz con base en investigaciones periodísticas.
Adopciones documentadas
El informe de San Gall, de 74 páginas, publicado el lunes (28.01.19) en internet por la Cancillería, documenta 55 casos de adopciones realizadas desde 1948 por intermedio de una trabajadora social llamada Alice Honegger (1915-1997), de Bollingen (San Gall). Revela que las actividades de la funcionaria dieron lugar a reiteradas críticas.
Por ejemplo, faltaban documentos para las autorizaciones. Honegger también fue cuestionada por su manejo, considerado opaco, lo cual fue contrarrestado por informes de “felices padres adoptivos” que elogiaban su labor.
Cuando las adopciones de niños de Sri Lanka comenzaron a ser controvertidas en la década de 1980, las autoridades retiraron temporalmente a Honegger su licencia para ejercer la profesión. Pero la recuperó tras de que la Interpol publicara un informe que la exoneraba y después de transferir su actividad a una asociación.
Considerar el contexto
“Desde el punto de vista actual, hay que admitir que habría sido conveniente realizar amplias aclaraciones en caso de sospecha de la existencia de falsas informaciones sobre la identidad de los padres biológicos”, anota el comunicado que acompaña al informe. “Habría sido necesario un enfoque sistemático, a múltiples niveles y transfronterizo por parte de todas las autoridades implicadas”.
Sin embargo, el gobierno de San Gall considera que los hechos deben situarse en el contexto legal y social de la época: “Las adopciones internacionales aumentaban drásticamente y el secreto sobre las adopciones era muy importante. Se estaba convencido de que para que la integración en una nueva familia tuviera éxito, el niño tenía que ser separado de lo que había sucedido antes de la adopción”.
El derecho de un niño a conocer a sus padres no se reconoció sino hasta más tarde y se confirmó con la ratificación de la Convención sobre los Derechos del Niño por parte de Suiza en 1997. Habida cuenta de esos elementos, el cantón de San Gall estima que no se puede acusar a los responsables del control de la época de actuar ilegalmente.
Las autoridades de San Gall apoyan actualmente los esfuerzos de los niños adoptados -ahora adultos- en busca de la verdad sobre sus progenitores. El informe publicado es un instrumento en este sentido. Martin Klöti, miembro del Gobierno de San Gall declaró a Keystone-ATS que se trataba de un trabajo “necesario” sobre un tema delicado. Añadió que el número de personas que se anuncian al respecto aumentó recientemente tras la publicación de reportajes televisivos sobre el tema.
swissinfo.ch/Keystones-ATS