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La represión china contra el Tíbet, el 10 de marzo de 1959, generó una revuelta que una semana después obligó al Dalai Lama a exiliarse en India.
Otros tibetanos encontraron refugio en India, Estados Unidos y Suiza. Marzio Pescia, de swissinfo, visitó la comunidad tibetana en Rikon, Suiza oriental.
El primer contacto es casual. Me encuentro en el centro de Winterthur, a treinta kilómetros de Zúrich, donde descubro las primeras señales de una significativa presencia de exiliados tibetanos en la región.
En un restaurante de arquitectura y ambiente aparentemente tradicionales, tomo asiento y me dispongo a comer un buen plato de carne a la zuriquesa.
Para mi sorpresa, en la carta advierto especialidades tibetanas en vez de los clásicos platos de la región suiza de habla germana.
Ordeno un ‘momo’ a fin de “acostumbrarme” a la oferta del restaurante. Se trata de una especie de masa o pasta rellena con carne y verduras. Entre tanto, intercambio unas palabras con la esposa del dueño, una mujer ni joven, ni vieja, de origen tibetano.
“Llegué a Suiza cuando tenía 5 años... Si buscas otros tibetanos te aconsejo que vayas a Rikon”, me dice. Ese poblado alberga desde 1968 el único monasterio tibetano auténtico de Suiza.
El papel de la Cruz Roja
Con más de 3.000 personas en la actualidad, la comunidad tibetana de Suiza es la más importante de Europa. Y es la tercera en el mundo después de la situada en la región del Himalaya – entre India y Nepal- y de la instalada en Estados Unidos.
“La mayor parte de nosotros llegamos hace más de 40 años. A principios de la década de los 60, la Cruz Roja ayudó a muchas personas a dejar los campos de acogida en la India para obtener el estatuto de refugiado en Suiza”, explica Jampa Tsering, presidente de esa comunidad.
“Llegué en 1998. Vengo de India donde mis padres encontraron refugio tras la violencia de 1959. Me casé en Suiza y trabajo desde entonces en una fábrica”, comenta.
Los rasgos tibetanos de Rikon
Jampa Tsering es uno de los 300 tibetanos que habitan en la pequeña comuna zuriquesa de Rikon, de 1.500 habitantes en total.
“Ciertamente son numerosos, pero se trata de gente educada y reservada”, declara el secretario de la comuna, Andreas Meyer.
De esta forma, el poblado ha quedado marcado por su presencia. En los jardines de varias viviendas se pueden ver banderas tibetanas. Y en las escuelas se descubren estudiantes con los rasgos característicos de esa población de la planicie himalaya.
“Muchos de ellos tienen ya la ciudadanía helvética, aunque los lazos con la cultura y las tradiciones del Tíbet permanecen fuertes, sobre todo entre los menos jóvenes”, comenta Jampa Tsering.
“Nuestra comunidad financia siete escuelas tibetanas en Suiza, publica una revista y organiza fiestas tradicionales”, ahonda.
El objetivo es preservar un idioma y una cultura que en Tíbet han ido desapareciendo, opina Jampa, a causa del abrazo "sofocante" de los chinos.
Los ocho monjes de Rikon
Me dirijo después al monasterio situado en las faldas de la colina cercana a Rikon. “Es un sitio muy importante para nosotros. Vengo frecuentemente a rezar”, me dice Jampa Tsering.
El monasterio fue fundado hace casi 40 años con apoyo del Dalai Lama.
El objetivo del jefe religioso de los tibetanos fue dar fuerza y seguridad a una diáspora que poco a poco se ha desarrollado en Suiza.
A primera vista, el inmueble no tiene mucho de oriental. Es un cubo de cemento blanco instalado en una pendiente y decorado con numerosas banderitas para la plegaria.
Entre los árboles se encuentra una 'stupa', un típico templo budista. En su interior viven ocho monjes. Ellos, además de dirigir los actos religiosos, enseñan la meditación y la lengua tibetana.
“Vivo aquí desde 1969”, me indica Tokhang Khedup, mientras me muestra el altar donde reza cada mañana.
“Recibimos entre 10 y 30 personas por semana. La mayoría de ellos son tibetanos, pero también hay suizos interesados en nuestra historia, nuestra religión y nuestra cultura”, agrega el viejo monje que ya posee la nacionalidad helvética.
Orgulloso me describe que el Dalai Lama ha realizado 10 visitas a este sitio. “La última vez fue en 1998. Nosotros y toda la comunidad tibetana en Suiza esperamos que pueda regresar pronto.”
swissinfo, Marzio Pescia, Rikon
(Traducción: Patricia Islas)
Datos clave
Alrededor de 150.000 tibetanos buscaron refugio en el exterior tras los hechos de 1959.
Suiza alberga la tercera comunidad tibetana más importante del mundo.
Contexto
El Tíbet ocupa una planicie en la cadena del Himalaya, situada entre los 4.000 y los 6.000 metros de altura, entre China, India y Birmania.
La región es de 1.200.000 km2 y cuenta con 2.5 millones de habitantes.
El Tíbet fue ocupado por tropas británicas en 1903.
En 1950 fue invadida (liberada según los chinos) por las tropas de Mao.
La primera rebelión contra la ocupación tuvo lugar en 1959.
Concluyó con el exilio en India del decimocuarto Dalai Lama, el jefe espiritual de los tibetanos.
El Dalai Lama creó un gobierno tibetano en el exilio.
Instalado en India, reclama la independencia del país.
El gobierno suizo considera que el Tíbet es una región parcialmente autónoma que forma parte de China.
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