Document ID: /fineweb-2-swissfilter-quality_10-filterrobots/filtered/05250.jsonl.gz/11

El estrés no siempre es negativo. Para poder analizar la emoción como tal conviene reflexionar sobre la causa que lo provoca. En el fondo, todo estrés implica un proceso de adaptación hacia una situación nueva. Por esta razón, tanto un despido laboral como un ascenso producen estrés aunque sea de diferente tipo.
El organismo reacciona de forma inmediata ante una nueva situación. Puesto que el estrés se presenta siempre que algo se vive como una amenaza porque el equilibrio interior se ha roto.
El estrés puede ser positivo y estimulante para afrontar un nuevo reto. Por ejemplo, la preparación de una oposición o un examen de universidad. De hecho, la motivación es uno de los ingredientes más satisfactorios para vivir y ser feliz.
En general, el estrés termina desapareciendo porque un proceso de adaptación implica, simplemente, un periodo de tiempo de adaptación para asumir un cambio. Por ejemplo, un nuevo lugar de residencia, un nuevo puesto de trabajo, una muerte de un familiar cercano…
La vida es un cambio constante, de hecho, el ser humano también está en un proceso de evolución interior frecuente. Pero aquello que produce temor o estrés cada persona reacciona de forma diferente, por ejemplo, algunas personas evitan una situación mientras que otras la afrontan. Esta última opción es la adecuada.