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Y hablando de mayor aceptación de la diversidad: ¿Qué tal aceptar en mi plato una verdura de forma fuera de lo común?
La gente está acostumbrada a comprar zanahorias y patatas con un aspecto determinado.
El 20% de las frutas y verduras cosechadas por los agricultores en Suiza no se venden porque no cumplen con los estándares visuales esperados. Pero crece la tendencia a minimizar el desperdicio de alimentos comiendo frutas y verduras con formas más “imperfectas”.
Según el periódico agrícola ‘Bauern Zeitung’, el principal método utilizado hasta hace poco para reducir los desperdicios de alimentos ha sido colocar la fecha de caducidad en sus embalajes. Uno de los principales supermercados de Suiza, Migros, fue el primero en utilizar este método en la década de 1960. Pero esa medida no es suficiente para impedir el desperdicio de alimentos.
Otro importante minorista en Suiza, Coop, vende ahora verduras que difieren de los estándares de la industria bajo su propia marca de sostenibilidad a un precio reducido. La nueva táctica permitió la venta de 906 toneladas de alimentos en 2016. La cadena de supermercados informa que también procesa más del 80% de sus alimentos perecederos no vendidos para convertirlos en alimento para animales.