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Heidi es la niña más famosa de Suiza: enamoró a generaciones de lectores con su amor por la vida, su independencia y su sed de libertad. La novela fue traducida a 70 idiomas e inspiró más de 15 adaptaciones cinematográficas. La fama mundial de "Heidi", comenzó en Estados Unidos y de allí llegó a Japón. El destino de Heidi refleja también la historia de los emigrantes suizos del siglo XIX. Hay más incógnitas...
Heidi: tras los pasos de un mito suizo
"Heidi" es la conmovedora historia de una niña suiza huérfana que encuentra la felicidad en su paraíso alpino y conmueve a los que la rodean con su alegría y su cálido corazón. Publicado en 1880, el primer volumen de la novela fue un éxito inmediato entre los lectores de Suiza y Alemania. La autora Johanna Spyri (1827-1901) publicó el segundo volumen sólo un año después.
"Heidi" no es sólo una obra maestra del patrimonio cultural suizo. También es un fenómeno mundial. En mayo de 2023, los dos archivos zuriqueses de Heidi y Johanna Spyri se incorporaron al registro "Memoria del Mundo" de la UNESCO. La UNESCO reconoce así el valor excepcional de estos testimonios documentales y rinde homenaje internacional a sus 140 años de historia de éxito e impacto.
La historia de muchos inmigrantes suizos
La novela comienza con un momento triste: la Tía Dete trae a Heidi, de 5 años, a la casa de su abuelo paterno que vive aislado en una pradera en las montañas cerca del pueblo de Maienfeld en el cantón de los Grisones. Dete deja a la pequeña huérfana con el viejo gruñón y se va apurada para aprovechar una oportunidad de trabajo como mucama en Alemania. Como muchos trabajadores y campesinos suizos de la época, la tía emigró en busca de un futuro mejor. La pobreza, la hambruna y las condiciones inhumanas de trabajo eran moneda corriente en la Suiza del siglo XIX. Para empeorar las cosas, muchos agricultores suizos perdieron la cosecha de papas por la plaga que causó estragos en Europa. Unos 330.000 suizos emigraron entre 1850 y 1888, la mayoría hacia los Estados Unidos.
Al principio, el abuelo de Heidi, llamado Alp-Öhi (una expresión suizo-alemana que significa "tío de los Alpes") no da la bienvenida a su nueva protegida. Heidi no tarda en ganárselo con su intrepidez, su carácter afable y su interés por la naturaleza.
El contraste entre la austera vida en la montaña y el entorno urbano de la rutina diaria de un emigrante en el extranjero llama la atención del lector cuando la tía Dete regresa a los pastos de la montaña y se lleva a Heidi a Fráncfort. Allí, encerrada en una mansión de una familia de clase media alta, cae enferma. Al ver que echa de menos su casa, el médico de la familia insiste en que regrese a su hogar alpino.
Una carrera internacional
"La internacionalización de Heidi comienza en 1884 en Estados Unidos", afirma el director del Archivo Heidi, Peter O. Büttner, de la Fundación Heidiseum. Johanna Spyri conoció tres traducciones americanas diferentes de "Heidi" hasta su muerte en 1901. En 1936 se habían vendido más de 20 millones de ediciones sólo en Estados Unidos.
La primera aparición de Heidi en la pantalla fue en una película muda estrenada en Estados Unidos en 1920. La película de Hollywood de 1937 de Allan Dwan, con la estrella infantil Shirley Temple en el papel de Heidi, fue la primera película sonora de la novela de Spyri. Esta floja adaptación fue un éxito de taquilla y pronto llegó a los cines europeos y asiáticos. Aunque la película se rodó íntegramente en Estados Unidos, reforzó la idea estadounidense de Suiza como paraíso alpino.
En Japón, "Heidi" era muy popular mucho antes de la película de Hollywood de 1937. Aunque la novela se tradujo por primera vez al japonés en 1920, fue una adaptación literaria 5 años más tarde la que marcó el comienzo de una "verdadera pasión" por Heidi. En Japón se conocen hasta la fecha más de 300 traducciones.
La popularidad de Heidi en Japón puede vincularse también al choque entre tradición y modernidad y a su representación de la naturaleza como fuente de salud, felicidad y manifestación de lo sublime. La serie de dibujos animados "Heidi, la niña de los Alpes" de Isao Takahata, de 1974, no sólo marcó el apogeo de la adoración japonesa por Heidi, sino que también la convirtió en la heroína de toda una generación de niños en Europa.
Takahata, fallecido en abril de 2018, había viajado a Suiza para visitar los escenarios originales de la novela de Spyri y se inspiró en el paisaje alpino.
Hoy en día, los turistas pueden visitar el pueblo japonés de Heidi en la prefectura de Yamanashi.
Un protagonismo discreto
Spyri es la autora suiza más leída y traducida, pero poco se sabe de ella. A ella le parecía inapropiado publicar detalles sobre sí misma y ordenó que se destruyera todo su patrimonio personal. Esto pudo deberse a que estaba mal visto que las mujeres de la alta sociedad expusieran sus vidas al escrutinio público, sobre todo porque su marido Bernhard Spyri, secretario municipal de Zúrich, ocupaba un importante cargo político.
Johanna Spyri creció en Hirzel, un pueblo situado en la ladera de una colina, no lejos de Zúrich. Tras casarse, se trasladó a la ciudad de Zúrich, donde llevó una vida de clase media mientras escribía "Heidi".
Spyri publicó unas 50 obras literarias, entre ellas 32 libros infantiles, a pesar de haber empezado a escribir a los 44 años.