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La exhibición del Haus Zum Kiel, dependencia del conocido Museo Rietberg, presenta una serie de grabados en madera, medio privilegiado para la transmisión de las ideas políticas revolucionarias del gigante asiático, pero también testimonio de su devenir histórico y social.
La muestra, que estará abierta al público hasta el 24 de junio de 2001, permite conocer esa técnica artística que tuvo auge en China entre 1940 y 1980.
Después de la Revolución de 1949, la República Popular China dio la consigna a los artistas de representar una civilización en auge con grandes industrias y personajes heroicos que conducían al pueblo por la vía de la liberación.
Tiempo más tarde, durante la Revolución Cultural (1966-1976), el tema central de los grabados en madera fue fundamentalmente el de los trabajadores en las fábricas y de los campesinos en las zonas rurales.
A pesar de la común temática social de estas imágenes, en las que el pueblo acude a las armas para alcanzar su libertad, los estilos de los artistas chinos lograron diferenciarse unos de otros.
Esta exposición muestra esa variedad de estilos artísticos; de ahí su riqueza.
En estas ilustraciones hay una gran espontaneidad y dramatismo en la forma de representar a las clases desprotegidas: la gente humilde del pueblo que se abalanza sobre la mesa bien servida del gran señor. O bien, juegos de luces y de sombras que acentúan la tragedia de aquel que tiene hambre y es víctima de la desigualdad.
En otras imágenes, en cambio, el color anuncia el triunfo de la Revolución entre la masa de trabajadores: torres de inmensas fábricas, barcos, o el pueblo chino leyendo el 'libro rojo' de Mao-Tse-Tung.
Aun en ilustraciones donde el gran guía del pueblo chino no aparece de una manera inmediata, persiste una especie de romanticismo y esperanza por ver propagarse el comunismo entre la población.
Hacia finales de los años 70 y principios de los 80 el estilo de los grabados en madera se hizo más personal. No era un medio político como otros para la difusión de una ideología de partido, sino más bien un modo de expresarse individualmente de los artistas en China.
Araceli Rico, Zúrich