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La nueva moneda simplificará la vida de las empresas helvéticas. Pero el riesgo de cambio será la principal preocupación de la industria de exportación
Una única moneda en lugar de doce, un único tipo de cambio y menos cuentas bancarias en divisas. De forma global, el impacto del euro sobre las empresas helvéticas será positivo.
Las sociedades exportadoras ya han adoptado y asimilado la utilización de la nueva moneda, puesto que el euro es moneda escrituraria desde 1999. Las empresas que no hayan tomado sus disposiciones encontrarán grandes problemas.
Salarios en euros
Pero el euro también afectará a los pequeños subcontratistas de las sociedades suizas. Aunque no vendan en el extranjero, sus clientes que exportan a la Unión Europea (UE) podrían pedirles facturas en euros.
Es una tendencia que de generalizarse obligaría a todas las pequeñas y medianas empresas (PYMES) a adaptarse. Asimismo habría que repensar la estrategia comercial y la política de tarifas en función del euro: adaptar los precios basándose en la calidad o el volumen, facturar y embolsar en euros, modificar los catálogos, etc.
La comparación inmediata de precios generará una mayor transparencia en el mercado y reforzará la competencia. Será más difícil para una sociedad justificar importantes diferencias de precios. Pero la llegada el euro también abre nuevas oportunidades para las sociedades que sepan adaptarse rápidamente.
Para los empleados, nada debería cambiar en el inmediato. Ninguna empresa helvética prevé pagar sus salarios en euros. Pero esa posibilidad podría ser una realidad en las regiones fronterizas, si el euro se convierte en moneda corriente en Suiza.
Luigino Canal