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La crisis financiera llega a Europa y no se excluye un 'crash' en alguna de las grandes instituciones financieras suizas ¿Qué sucedería en un caso semejante? Dos especialistas responden.
Profesor de la Universidad de Friburgo, Sergio Rossi es especialista de macroeconomía y de economía monetaria. Michel Juvet es responsable de las estrategias del banco Bordier, en Ginebra.
swissinfo: ¿Si el UBS y/o el Credit Suisse fueran afectados por la crisis, el Estado suizo estaría en condiciones de inyectar miles de millones de francos para salvarlos?
Sergio Rossi: Hay que hacer la distinción entre el Gobierno suizo y el Banco Nacional. El Gobierno no tiene los medios de salvar a uno y menos a los dos grandes bancos suizos. Y no querrá hacerlo.
Tratándose del Banco Nacional, habría que ver si la crisis que pudiera afectar al UBS, por ejemplo, tendría efectos sistémicos. Si el conjunto del sistema bancario suizo estuviera en dificultad, intervendría.
El Banco Nacional inyectaría liquidez, pero no tendría tampoco los medios para evitar una insolvencia hipotética del UBS, por ejemplo. Porque hay que notar que no estamos en una crisis de liquidez, sino de insolvencia, y hasta de pánico en los mercados financieros.
Michel Juvet: Si se debiera inyectar dinero público, habría que pasar por un proceso parlamentario. Ya lo vimos con la compañía aérea Swiss.
Y en eso, el voto del lunes (29.08.) del Congreso estadounidense muestra que la reacción de las políticas puede ser irracional. Podríamos asistir en Suiza al mismo género de debates que en Estados Unidos, entre los ultraliberales, que no quieren ninguna intervención del Estado, y la izquierda, que querrá que se implique fuertemente.
Sería complicado. Y largo. Me asombraría mucho que lográramos hacer las cosas tan rápido como en Benelux con la compañía bancaria de seguros Fortis.
swissinfo: ¿La compra por parte de un banco extranjero sería una opción?
Sergio Rossi: Sí, pero en mi opinión, sería preferible otra opción. Si el UBS corriera el riesgo de quiebra, sería menester que el Credit Suisse pudiera comprar una parte por lo menos. Para hacerlo, la Comisión de la Competencia, de manera excepcional, tendría que suspender la ley que prohíbe este género de fusiones.
Lo anterior, en vista de que ese rescate no emanaría de una voluntad de sacar mayor provecho, sino que serviría para salvar el planeta bancario suizo, para evitar, por ejemplo, que el UBS cayera en manos de un fondo soberano y fuera dirigido por Singapur, China o un país de Oriente Medio.
Michel Juvet: Una fusión con Credit Suisse sería forzosamente perjudicial para el empleo. En cambio, tendría la ventaja de permitir a la plaza financiera suiza defender sus posiciones, en particular sobre el secreto bancario.
Por otro lado, una adquisición por parte de un banco extranjero sería menos nociva en materia de empleos en Suiza, pero sería más incómoda para la defensa del secreto bancario.
Estamos aún en escenarios de 'economía-ficción'. Imaginamos las consecuencias de un hundimiento, pero no estamos en ese caso.
swissinfo: ¿Empero, cuáles serían las consecuencias de un eventual 'crash' del UBS?
Sergio Rossi: Los accionistas del UBS podrían perder parte de sus activos. Y hasta los depositantes. Gracias a un fondo creado por los bancos, sería posible recuperar hasta 30.000 francos de sus ahorros. Pero si usted tiene 50.000 francos en el banco, perdería 20.000...
Ese 'crash' afectaría también a todas las personas y empresas que tienen relaciones de negocios con el UBS. Líneas de crédito negociadas podrían ser cerradas, y algunas empresas podrían tener dificultades de financiamiento en otros lugares.
Cabe decir que el UBS no peligra demasiado. Diría que actualmente, el riesgo de quiebra es del 20 al 30%. No obstante, nadie sabe realmente lo que queda en los balances del UBS y en qué consiste realmente su estrategia de abandono de la banca de inversión.
swissinfo: Con relación a otros países, Suiza parece relativamente tranquila frente a esta crisis. ¿Es la serenidad que da la certeza a estar al abrigo o es ingenuidad?
Michel Juvet: A pesar de todo, tengo la impresión de que hay una especie de ingenuidad. Se dice que tuvimos un tal crecimiento el año pasado que nada puede pasarnos este año...
Esto forma parte del debate '¿Suiza entrará o no en recesión?' Hablamos de un eventual problema bancario, pero no nos atrevemos a pensar demasiado en eso y las ideas que son lanzadas no van apenas más lejos de "habrá que hacer algo".
Entonces, si no se estamos aún en la recesión, para allá vamos. Será para finales de este año o a principios del año próximo. Probablemente, un poco más dulce que en otros lugares, pero de todos modos se producirá.
swissinfo: Pero, en cuanto a las autoridades suizas, el Banco Nacional, los Ministerios de Finanzas y de Economía - ¿las cosas van por el buen camino?
Sergio Rossi: Creo que hacen un buen trabajo, serio y riguroso. El problema es que se pusieron en obra demasiado tarde. La Comisión Federal de Bancos sobre todo, y el Banco Nacional también, en parte. No miraron de bastante cerca lo que hacían los bancos.
Hay que admitir que eso pudo ser difícil, dadas las actividades de los bancos fuera del territorio suizo - en Estados Unidos particularmente, donde tuvieron los problemas.
En el plano mundial, se debió impedir esa estampida de los mercados, con la titulización de productos muy complejos y cuyo contenido, en el mejor caso, no tiene el valor que los modelos matemáticos le atribuyen. Estos modelos, que todo el mundo utiliza, no toman en consideración las situaciones de crisis. Fueron construidos sobre bases estadísticas completamente falsas.
Entrevista swissinfo, Pierre-François Besson y Marc-André Miserez
(Traducción: Marcela Águila Rubín)
SANGRE FRÍA OFICIAL
El UBS y el Credit Suisse están "bien capitalizados y una intervención (del Estado) no es necesaria", afirmó el martes (20.09) una portavoz del Ministerio de Finanzas.
El Ministerio está en estrecho contacto con la Comisión Federal de Bancos y con el Banco Nacional Suizo, que siguen de cerca la evolución de los mercados", añadió la portavoz.
Interrogada sobre la posibilidad de un escenario catastrófico, indicó que el ministerio había previsto una tal posibilidad. Pero "no estamos en esa situación".
EUROPA DESEMBOLSA
Benelux: 11 mil 200 millones de euros inyectados por los gobiernos de los tres países para evitar el hundimiento del gigante Fortis (banco de seguros con más de 62.000 empleados).
Alemania: 35 mil millones de ayuda urgente del Estado, bancos privados y del Banco Central Europeo para evitar la quiebra de Hypo Real Estate (crédito inmobiliario y financiamiento a las colectividades locales).
Gran Bretaña: 23 mil millones para salvar el banco Bradford y Bingley, después del Northern Rock.
Islandia: 600 millones para nacionalizar el tercer banco del país y evitarle el naufragio.
Rusia: 50 mil millones de dólares puestos a disposición por el Banco Central para abastecer de liquidez al mercado bancario.
Francia, Bélgica y Luxemburgo: 6 mil 400 millones de euros del dinero público para el aumento de capital del banco Dexia.
Asamblea del UBS el jueves (02.10)
El primer banco suizo se reúne el jueves en Basilea en asamblea general extraordinaria para elegir a cuatro nuevos administradores. El objetivo: fortalecer las competencias de su órgano de vigilancia.
Los accionistas podrían conocer el jueves la existencia de depreciaciones suplementarias, en momentos en que la crisis de hace más profunda.
Al segundo trimestre de 2008, el UBS resgitra una pérdida neta de 358 millones de francos y de 11 mil 900 millones en el primero.
IMPACTO BURSATIL
El índice SMI (Swiss Market Index) de los principales valores de la Bolsa Suiza cerró con una ganancia de 2,38% a 6654,89 puntos el martes (30.09)
El Dax de la Bolsa de Francfort concluyó con un aumento del 0,41% y en París, el CAC 40 subió 1.99%.
Wall Street abría al alza este miércoles, llevado por la esperanza de los mercados de que el plan Paulson será finalmente adoptado por el Congreso estadounidense.