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1. El Comité examinó la situación en Bosnia y Herzegovina en el contexto de los principios y objetivos de la Convención Internacional sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación Racial. El Comité reafirmó sus decisiones 2 (47), de 17 de agosto de 1995, 1 (48) de 13 de marzo de 1996, 2 (51) de 18 de agosto de 1997 y 3 (52) de 19 de marzo de 1998 sobre Bosnia y Herzegovina y reiteró que estaba dispuesto a contribuir a la puesta en práctica del Acuerdo Marco General de Paz en Bosnia y Herzegovina elaborado en Dayton y firmado en París, el 14 de diciembre de 1995. La situación en Bosnia y Herzegovina se examinó nuevamente en relación con las medidas de alerta temprana y los procedimientos de urgencia y el Comité expresó complacencia porque el Estado Parte estaba en condiciones de aceptar su invitación para estar presente en las deliberaciones y contribuir a un diálogo constructivo y positivo.
2. En sus primeras decisiones, el Comité expresó su alarma por la numerosas violaciones de los derechos humanos registradas en Bosnia y Herzegovina y la profundidad de las divisiones que persistían y que ponían de manifiesto conductas ostensibles de discriminación y segregación basadas en el origen nacional y étnico. El Comité reiteró su alarma por la violencia permanente y el peligro al que se veían expuestos los refugiados. Con todo, su diálogo con la delegación del Estado le permitió observar que se habían logrado importantes progresos hacia la paz en determinados aspectos.
3. El Comité destaca la importancia de las conclusiones del Relator Especial de la Comisión de Derechos Humanos que figuran en los informes de 15 de octubre de 1997 (E/CN.4/1998/13) y 14 de enero de 1998 (E/CN.4/1998/63), en particular las observaciones sobre los desafíos futuros que figuran en los párrafos 21 a 27 de este último informe.
4. Convencido de que las tensiones derivadas de las diferencias étnicas son decisivas para muchos de los actuales problemas dentro del territorio del Estado Parte, el Comité desea destacar la importancia de apoyar y fortalecer la Oficina del Defensor Público de la Federación en su labor en pro de los derechos humanos y el imperio de la ley.
5. El Comité desea también apoyar la idea de que se examinen los textos escolares y otros materiales pedagógicos a fin de eliminar de ellos las falsificaciones de la historia o la incitación a la maldad o el desprecio por otros pueblos y grupos étnicos.
6. El Comité opina que la suerte y la situación de la población romaní de Bosnia y Herzegovina requiere atención urgente y medidas especiales de las autoridades y de las organizaciones internacionales.
7. El Estado y las instituciones que lo integran deberían enmendar toda ley actual pertinente para ofrecer amnistía a personas que, sólo en razón de su identidad étnica, han evitado el servicio militar obligatorio o desertado durante las hostilidades en la ex Yugoslavia, además deberá cesar de inmediato todo intento de encontrar y castigar a esas personas.
8. Además, el Estado y las instituciones que lo integran deberían por todos los medios de alentar la repatriación voluntaria de los refugiados y el regreso de las personas desplazadas a sus lugares de origen en condiciones de seguridad con miras a contrarrestar los efectos de la guerra y de la “depuración étnica”, lo cual tiene suma importancia para la plena aplicación del anexo 7 del Acuerdo de Paz. Para lograr esto se habrán de adoptar medidas eficaces que garanticen la plena protección de todos los repatriados y encontrar una solución duradera a los problemas relacionados con los derechos de propiedad, de conformidad con la recomendación general XXII (49) del Comité, de 16 de agosto de 1996. En este contexto, el Comité opina que los programas de repatriación de refugiados de Bosnia y Herzegovina debería considerarse con cautela hasta que se pueda garantizar esa protección.
9. El Comité está convencido de que la presencia permanente en Bosnia y Herzegovina, todo el tiempo que sea necesario y con el consentimiento de su Gobierno, de la Oficina del Alto Representante para la Aplicación del Acuerdo de Paz sobre Bosnia y Herzegovina, de las fuerzas de estabilización y de otros órganos internacionales y la intensificación de la cooperación entre éstos y las instituciones de fomento de la paz en Bosnia y Herzegovina es una condición previa fundamental para el éxito de los esfuerzos en pro de la paz y para la promoción de los derechos humanos, incluidos los objetivos y propósitos de la Convención.
19 de agosto de 1998