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La danza no tiene nacionalidad, ni color, ni frontera y solo habla un idioma:
"El lenguaje corporal"
Corinne Kälin
Crecí en una familia de deportistas en Grüsch, Grisons. Me han fascinado varios deportes desde que era pequeño. Gracias a mi familia y la ubicación de mi pueblo, pude aprender mucho, como esquí, tenis, patinaje sobre hielo, atletismo, etc.
Cuando tenía 6 años comencé con la gimnasia rítmica. Fue mi gran pasión, pero consumió mucho tiempo. Por eso decidí en 2015 tomar un camino ligeramente diferente. El movimiento y la música siempre significaron mucho para mí, y así fue como empecé a bailar. En la escuela Tanzerinas de Chur entrenaba jazz, ballet y contemporáneo cuatro veces por semana. En mi año de intercambio en Nueva Zelanda en 2018/19, pude concentrarme por completo en el baile y me di cuenta de que me gustaría convertir este hobby en mi profesión. En mayo de 2018 gané el primer premio en el Como Lake Dance Award de Melanie Person, una beca en Alvin Ailey en Nueva York para el Summer Intensive 2019.
Seis semanas intensas, que, sin embargo, me llevaron mucho más lejos.
He estado estudiando en Tanzwerk101 en Zurich desde agosto de 2019, donde completaré la Licenciatura en Danza Urbana y Contemporánea.
En este arte hay un toma y daca. Por eso quiero transmitir mis conocimientos a muchas personas que están entusiasmadas con el ejercicio.
la danza jazz