Document ID: /fineweb-2-swissfilter-quality_10-filterrobots/filtered/05267.jsonl.gz/43

En la región de las Américas hay una elevada resistencia de E. coli a las cefalosporinas de tercera generación.
La resistencia a los antibióticos es en la actualidad una importante amenaza para la salud pública, en todas las regiones del mundo, advierte la Organización Mundial de la Salud (OMS).
La falta de acciones urgentes para detener este problema conduciría al mundo a una era en la que infecciones simples causadas por heridas leves, hasta ahora curables, podrían resultar de nuevo fatales.
Esa resistencia se produce cuando las bacterias mutan y eso impide que los antibióticos actúen de forma eficaz en personas que necesitan combatir infecciones.
La Organización Panamericana de la Salud, que actúa como Oficina Regional de la OMS para las Américas, coordina la recopilación de datos sobre la resistencia a los antibióticos en los hospitales y laboratorios de 21 países de la Región. El informe contiene información sobre la resistencia a fármacos para tratar otras infecciones, como el VIH/sida, el paludismo, la tuberculosis o la gripe.
En la región de las Américas
Los datos del informe muestran que en las Américas hay una elevada resistencia de E. coli a las cefalosporinas de tercera generación y a las fluoroquinolonas, dos clases importantes y muy utilizadas de fármacos antibacterianos. La resistencia de K. pneumoniae a las cefalosporinas de tercera generación también es elevada y generalizada. En algunos entornos, hasta un 90% de las infecciones por S. aureus son resistentes a la meticilina, lo cual significa que el tratamiento con los antibióticos habituales no funciona.
La investigación se centra en la resistencia a las bacterias responsables de infecciones en la sangre, diarrea, neumonía, del tracto urinario y gonorrea.
El doctor Keiji Fukuda, experto en seguridad de la salud de la OMS, manifestó durante una conferencia de prensa en Ginebra que “se necesitan acciones para prevenir y reducir las infecciones, incluidos métodos de control como el lavado de manos”.
Drogas de crecimiento “Otro paso importante es reducir el uso no relacionado con la salud de drogas antimicrobianas, por ejemplo, la utilización de esas sustancias para promover el crecimiento”, agregó el experto.
Otras recomendaciones dirigidas al público en general incluyen el uso de antibióticos solamente cuando son recetados por un médico; completar la dosis total de esos medicamentos aún si la persona se siente mejor, y no utilizar los restos de medicinas recetadas a otra persona.
Acciones urgentes
Las personas pueden contribuir utilizando los antibióticos únicamente cuando los haya prescrito un médico; completando el tratamiento prescrito, aunque ya se sientan mejor; no dándole sus antibióticos a otras personas ni utilizando los que les hayan sobrado de prescripciones anteriores.
Los profesionales sanitarios y los farmacéuticos pueden contribuir mejorando la prevención y el control de las infecciones; prescribiendo y dispensando antibióticos solo cuando sean verdaderamente necesarios; prescribiendo y dispensando los antibióticos adecuados para tratar la enfermedad en cuestión.
Los planificadores de políticas pueden contribuir: reforzando el seguimiento de la resistencia y la capacidad de laboratorio y regulando y fomentando el uso apropiado de los medicamentos.
Swisslatin (01.05.2014)