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El respeto de los derechos humanos y un desarrollo sostenible son fundamentales para que el planeta salga de la pobreza y el hambre, subrayó la ministra suiza de Exteriores, Micheline Calmy-Rey.
Al participar en la jornada inaugural de la Cumbre del Milenio, el lunes (20.08) en Nueva York, la ministra dijo que ha decrecido el optimismo sobre lo que el mundo puede lograr porque los líderes no han sido capaces de cumplir las metas establecidas en el año 2000 para dotar de salud y alimentos a los más necesitados.
“No hemos logrado lo que queríamos lograr”, dijo. “Los avances en la reducción del número de pobres en todo el mundo, el acceso a la educación básica y al agua potable, y la igualdad sexual son insuficientes”.
Los países ricos deben preguntarse si sus programas han sido equivocadas, continuó la ministra. “¿El sistema de producción internacional y el comercio funcionan de tal manera que conducen a una situación de desventaja de los países pobres?”
Calmy-Rey agregó que la necesidad de cambiar a una forma ambientalmente amigable de hacer negocios es más urgente que nunca, y añadió que la inacción podría conducir a conflictos por el agua, la tierra utilizable y la inmigración.
El ex presidente suizo, Joseph Deiss, ministro, ahora de la 65ª Asamblea General de Naciones Unidas, inauguró la cumbre de tres días expresando su confianza en que los dirigentes mundiales puedan aún acabar con la pobreza y el hambre.
“Tenemos el ‘know-how’ y los recursos que necesitamos y podemos hacerlo”, dijo, instando a los líderes a discutir “con calma y de manera constructiva” la manera de encontrar soluciones.
swissinfo.ch