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Hace exactamente cien años, dos mujeres fueron nombradas pastoras por primera vez en Suiza. Lo que era todavía una rareza hace unas décadas se ha convertido en algo bastante común.
El 27 de octubre de 1918, la Iglesia Reformada del cantón de Zúrich abrió nuevos caminos al ordenar a dos mujeres. Fue la primera vez en Suiza e incluso en Europa.
Estas dos pioneras - Rosa Gutknecht y Elise Pfister - trabajaban solamente como asistentes de sus colegas masculinos. Pero las restricciones fueron suprimidas en la década de 1960 y las mujeres fueron gradualmente admitidas al sacerdocio por pleno derecho. Hoy en día, ver mujeres pastoras se ha convertido en algo común. El año pasado, representaban un tercio de los 1 869 pastores de las iglesias reformadas de SuizaEnlace externo, según el Instituto Suizo de Sociología PastoralEnlace externo.
Corinne Baumann, pastora y esposa de un pastor, se unió a la profesión en 1986. A cargo de la parroquia de Sonvilier, pudo presenciar esta evolución desde dentro.
swissinfo.ch: Cuando usted se convirtió en pastora, las mujeres todavía eran raras.
Corinne Baumann: Es cierto, y pocas mujeres estudiaban Teología. Al principio, ni siquiera podían casarse, como las azafatas y las carteras. Si lo hacían perdían su empleo.
Cuando empecé, las mujeres pastoras todavía eran pioneras. Cuando presenté mi candidatura por primera vez fui rechazada, en parte porque era mujer y había asumido una posición a favor de los refugiados. Pero hoy en día, ya no hay ningún problema. Las mujeres pastoras se han convertido en parte de la costumbre.
Cuando empecé, pude escapar al cliché del pastor tradicional, es decir, un personaje muy austero que forma parte de los notables del pueblo. Tuve mucha libertad de acción, porque este papel de pastora no existía. Yo no estaba encerrada en una camisa de fuerza.
Fui muy bien recibida, con pocas excepciones. Tengo algunas anécdotas divertidas. Por ejemplo, no me querían en una boda porque una pastora era una mancha en la foto. En otra ocasión, me dijeron que felicitara a mi esposo por mi prédica. Obviamente, mi interlocutor no creía que una mujer pudiera escribirla sola.
Pero una mujer pastora se ha convertido en algo común. Imagino que también se debe a la evolución de la sociedad en general que encontramos en otras áreas. En los años 60, una mujer al volante también era excepcional.
swissinfo.ch: Me manera menos positiva, también se podría pensar que hay cada vez más mujeres porque la profesión ha perdido mucho de su prestigio.
Eso no es falso. Es algo que se refleja también en los consejos de las parroquias, integrados antiguamente por hombres. Era un honor y no entraba cualquiera. Esos consejos también se han feminizado mucho, ya que la función ha perdido parte de su valor. Es también el caso de los consejos escolares.
Pero también hay una ventaja en esta pérdida de prestigio. Hoy en día, podemos escondernos mucho menos detrás de la función.
swissinfo.ch: Todavía es imposible que las mujeres se conviertan en sacerdotes en la Iglesia Católica. Entre los protestantes tampoco es evidente, como entre los luteranos.
Estoy convencida de que las mujeres tienen su lugar y no entiendo que su acceso al sacerdocio siga siendo imposible en algunos casos. Son debates anticuados, del machismo medieval.
swissinfo.ch: Una serie muy popular en la web – “Mi esposa es pastora” presenta a una pastora en forma humorística. ¿Qué le parece?
Ese es un buen punto. Esta serie está llena de humor y representa la vida de una parroquia. Lo que vi me hizo reír y me reconozco completamente.
Traducido del francés por Marcela Águila Rubín