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Investigadores de la Organización Mundial de la Salud (OMS) han elaborado un modelo matemático que estima cómo se podría llegar a reducir la transmisión del virus de forma que afecte sólo a uno de cada mil individuos en un plazo de 10 años, lo que supondría un descenso del 95%.Este contenido fue publicado el 01 diciembre 2008 - 08:51
Estiman que de empezar inmediatamente el tratamiento con medicamentos antirretrovirales tras un diagnóstico positivo se podría controlar la epidemia en 2020.
Según explican los autores en la revista 'The Lancet' lo que haría falta para conseguir este objetivo es generalizar las pruebas voluntarias del sida y que todos los mayores de 15 años se sometieran, al menos, a una revisión anual, y que comenzarán tan pronto como el resultado de la prueba diera positivo.
Una tesis que no tiene nada que ver con el actual criterio de esperar que las células defensivas caigan por debajo de un límite establecido.
Los expertos, dirigidos Reuben Granich del Departamento de VIH/SIDA de la OMS en Ginebra, han utilizado modelos matemáticos para mostrar que esta combinación de actuaciones reduciría los casos de VIH en una epidemia grave generalizada de 20 por 1.000 a 1 por 1.000 personas en un periodo de 10 años, lo que supondría un descenso del 95%.
"Los modelos matemáticos son normalmente utilizados para tratar de predecir el impacto potencial de intervenciones de salud pública. Están en función de los datos disponibles y se pueden usar para identificar la información que se precisa", explica Granich a swissinfo.
Contexto de epidemia generalizada
Para elaborar esta hipótesis los investigadores han supuesto "un contexto de una epidemia generalizada de la enfermedad y mayoritariamente de transimisión heterosexual", similar a la que vive el sur de África.
"Hemos tomado en cuenta datos de varios países del sur de África y de otros lugares. Sudafrica tiene los mejores datos del mundo respecto al recuento de células CD4 y al número de personas que dieron positivo en la prueba", explica Granich.
Sobre esta situación se han aplicado modelos matemáticos para demostrar que esta combinación de actuaciones reduciría los casos de sida en una epidemia grave generalizada. Estiman que si se empieza de forma inmediata el tratamiento con medicamentos antirretrovirales tras un diagnóstico positivo se podría controlar la epidemia en 2020.
"Si se consiguiera el acceso universal a las pruebas y el tratamiento, en cuestión de una década se pasaría de una epidemia endémica a una fase de eliminación, en la que la epidemia quedaría concentrada en unas pocas poblaciones de riesgo. La incidencia del virus gracias a estas medidas caería un 95%", asegura el coordinador del estudio desde Ginebra.
La transmisión se reduciría a niveles bajos y la epidemia entraría en una disminución mantenida hacia la eliminación a medida que los que recibieran la terapia envejecieran y fallecieran.
Más prevención
A finales de 2007, tres millones de personas habían recibido terapia antirretroviral en todo el mundo, aunque 6,7 millones seguían necesitando el tratamiento y otros 2,7 millones más se infectaron en este mismo año.
En uno de los comentarios que acompañan al artículo, Kevin De Cock y otros expertos de la OMS recuerdan que este estudio no debe interpretarse como una guía de actuación, pero sí como una llamada para la investigación y el debate. Añaden que la agencia estatal de Naciones Unidas está haciendo hincapié en una mayor prevención.
Puesta en práctica
Según el trabajo, hasta el año 2010 los esfuerzos deben centrarse en asegurar que las pruebas del VIH se hagan a todo el mundo y que la terapia antirretroviral sea accesible y la reciban todos los seropositivos. A partir de esa fecha, habría que centrarse en asegurar que se cumpliera el tratamiento de forma efectiva.
De Cock señala que las principales trabas para poner en práctica este modelo tienen que ver con "la debilidad de muchos sistemas de salud, la falta de personal, la elección de los regímenes farmacológicos apropiados para cada paciente, los efectos secundarios derivados del tratamiento y la posible aparición de resistencias".
Pero, por otro lado, indica que tendría ventajas evidentes como "la reducción de las tasas de mortalidad, el control de las enfermedades asociadas y la prevención de la transmisión del virus de madres a hijos".
swissinfo, Iván Turmo
1 de diciembre
Cada 1 de diciembre se celebra Día Mundial de la lucha contra el SIDA.
Personas de todo el mundo aúnan esfuerzos para generar una mayor conciencia de lo que supone el VIH/SIDA y mostrar solidaridad internacional ante la pandemia.
Según las cifras de 2007 publicadas por la OMS, hay actualmente 33,2 millones de afectados por el VIH.
Se estima que este año resultaron infectadas por el virus 2,5 millones de personas, y que 2,1 millones murieron de SIDA.
En sólo ocho países del África subsahariana se concentra una tercera parte del total mundial de nuevas infecciones por el VIH y de muertes por el SIDA.
El precio del modelo
El modelo matemático calcula el coste que tendría la universalización de las pruebas y del tratamiento.
Para lograr el acceso universal a los fármacos, los recursos financieros destinados a la cuestión tendrían que cuadriplicarse en 2010 y llegar, al menos, a los 41.000 millones de dólares en 2015.
La implantación de las dos estrategias (pruebas y fármacos) tendría un coste muy grande, unas tres veces más de lo que supone comenzar la terapia cuando el sistema inmune ya está muy debilitado.
A partir del año 2015 la situación se invertiría y la estrategia comenzaría a ser rentable
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