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El promedio de goles por jugador en una temporada de la Liga Española es muy bajo. Contando a todos los jugadores del equipo, la media de goles se cuenta con los dedos de una mano, y sobran algunos.
Pero hay una terrible desigualdad. Lio Messi por ejemplo mete en una temporada diez veces más goles que el promedio.
¿Se les ocurre que sea sensato pedirle que ya no meta tantos, sino solo una cantidad razonable? A mí se me haría absurdo.
A Messi (y a los demás) hay que pedirles que respeten las reglas del juego, que sigan las indicaciones del árbitro y que reproduzcan los valores del Fair Play. Si haciendo lo anterior mete muchos goles, pues qué bueno. El señor es futbolista, y los juegos se ganan metiendo al menos un gol más que el otro equipo. Si entiendes de futbol, no puedes pedirle a un jugador que no meta tantos goles (bueno, solo si juega contra tu equipo).
Lo mismo pasa en el beisbol. ¿Le deberías pedir a un pitcher que no saque tantos outs en fila? ¿O al cuarto bat que no conecte muchos extrabases? Me parece que no. Nuevamente hay que pedirles que no hagan trampas (los estoy viendo, Astros de Houston).
En los maratones pasa lo mismo. “Oye, 42 kilómetros son muchos, señor corredor profesional keniano. Debería correr solo unos 10 o 12”. Suena ilógico pedir eso, ¿no? El maratonista se prepara para terminar la competencia, y mientras no le haga como Roberto Madrazo está muy bien.
Si alguien se dedica a un deporte, un oficio, una profesión, una actividad remunerada, se le debe pedir que se sujete a las reglas. No que deje de destacar. Parece algo muy fácil de entender.
Pero no para Don Ganso Necio.
El señor acaba de decir que los empresarios deben tener solo una “utilidad razonable” (whatever that means).
Pocas cosas demuestran más claramente lo arcaico del (vamos a llamarle) entendimiento de la economía que tiene AMLO. Él ve a los empresarios como, en el mejor de los casos, un mal necesario. Y como al final son un mal, pues que no ganen mucho.
No les pidió a los empresarios que cumplieran las leyes laborales, lo que sería muy sensato, dado que es obligación de los empresarios el hacerlo y de AMLO verificar que se haga. No.
No les pidió a los empresarios que cumplieran las leyes fiscales. No.
Tampoco las ambientales. O las de competencia. No les pidió que se sujetaran al marco legal.
Les pidió que ganen menos. Porque no entiende que así como Messi quiere meter más goles y eso es válido mientras sea sin trampas, los empresarios también pueden querer más utilidades y eso es válido mientras sea sin trampas. Esos empresarios (extranjeros, nacionales; enormes, grandes, medianos, pequeños y micro) son los que generan la mayor parte de los empleos, de los impuestos, de las inversiones. Si en México hubiera 100,000 empresarios exitosos extra, y esos empresarios cumplieran la ley, México estaría mucho mejor.
¿Quieres que haya más empleos? La mejor solución es que haya más empresarios.
¿Quieres mejores salarios? Más empresarios.
¿Quieres que México salga de la recesión a la que entró a raíz de la cancelación del NAICM? Sí, acertaste. Empresarios.
Y uno de los incentivos de los empresarios es ganar mucho dinero. Para unos es el principal, para otros es uno entre varios. Mientras sigan las leyes, es decisión de cada uno.
Es más probable que una empresa con muchas utilidades se expanda y genere nuevos empleos.
Es más probable que una empresa con muchas utilidades lleve sus productos y servicios a más gente.
Una empresa con muchas utilidades puede invertir más que una que salga tablas. Generará más PTU para sus empleados. Pagará más impuestos, más cuotas al IMSS, más dinero al INFONAVIT.
No se debe permitir que Messi meta goles valiéndose de trampas. Claro que no. Pero si sigue las reglas, es más que válido que quiera meter muchos goles y cooperar con sus compañeros para meter muchos más. Aunque acaben la temporada con 60 goles más que el Betis de Sevilla.
No se debe permitir que un empresario haga dinero violando normas laborales, fiscales, ambientales, sanitarias, de protección industrial, de competencia. Al gobierno sí le toca aplicar esas normas, y la gran mayoría se lo agradeceríamos.
Lo que es absurdo es que AMLO ni siquiera mencione el tema. Para él un empresario con muchas utilidades es un empresario abusivo.
Porque de economía entiende muy poco.