Document ID: /fineweb-2-swissfilter-quality_10-filterrobots/filtered/05170.jsonl.gz/24

En comparación internacional, la justicia suiza es indulgente con los delincuentes. Las penas son relativamente cortas, incluso para los actos violentos. Y en general, solo los delincuentes reincidentes o los autores de crímenes graves terminan realmente entre rejas. ¿Por qué estas diferencias?
Una mirada a los códigos penales de los países europeos muestra que las penas que se imponen en las naciones de habla alemana, entre ellas, Suiza, tienden a ser más leves. Por ejemplo, una persona que mata a otra mientras se encuentra en "un estado de profunda angustiaEnlace externo" puede, dependiendo de las circunstancias, ser castigado con un año de prisión.
Las sanciones son más severas en otros países, como se muestra en el siguiente gráfico:
Además, en Suiza, el autor de un asesinato puede ser condenado a cadena perpetua. Pero esta expresión "de por vida" en el Código Penal suizo no significa que el condenado vaya a terminar sus días necesariamente tras las rejas.
Es decir, puede concedérsele la libertad condicional después de 15 años de detención, y a veces incluso después de 10 años. De manera más general, en Suiza, la norma es que a un delincuente se le otorgue la libertad condicional después de cumplir dos tercios de la pena.
Suiza y Alemania
Los códigos penales suizo y alemán son sorprendentemente similares. Hans-Georg KochEnlace externo, del Instituto Max-Planck para el derecho penal extranjero e internacionalEnlace externo en Friburgo de Brisgovia explica que el derecho penal de ambos países se ha desarrollado en paralelo y en estrecha colaboración entre sus especialistas. Incluso hoy en día, casi todas las universidades de la región germanófona de Suiza emplean a profesores alemanes para enseñar derecho penal. Es sorprendente que esta "germanización" del derecho penal suizo no haya provocado (todavía) ninguna reacción en las regiones de habla francesa o italiana.
Jueces indulgentes
Como especialista en derecho penal comparado en el Instituto Max Planck, Hans-Georg Koch relativiza esa comparación. Por una parte, es difícil comparar el nivel de las sanciones impuestas debido a las particularidades de cada sistema judicial. Y, por otra parte, hay que comparar las sentencias realmente impuestas, no las previstas por la ley.
Lamentablemente, no existen estadísticas comparativasEnlace externo sobre sentencias similares dictadas en diferentes países. Pero, según el criminólogo y abogado penalista suizo Martin KilliasEnlace externo, está claro que los jueces suizos tienden a ser más indulgentes. Generalmente eligen la pena menos grave posible. "En comparación internacional, el régimen de sanciones suizo es muy particular, y más aún en las sentencias que los tribunales dictan a diario".
Gabriella MatefiEnlace externo, que preside el Tribunal de Apelación del cantón de Basilea-Ciudad, explica: "Las penas más graves están destinadas a casos verdaderamente terribles, casos que la persona promedio ni siquiera es capaz de imaginar. Por lo tanto, en la práctica, cualquiera que sea la naturaleza del delito, las penas impuestas se sitúan normalmente en la mitad o el tercio inferior del marco de penas posibles, ya sea por estafa, lesiones corporales o incluso asesinato".
Solo autores de graves crímenes en prisión
Estadísticas no recientes muestran que solo hay unos pocos países en los que tan pocos convictos tienen que ir a la cárcel como en Suiza. Esto también tiene que ver con el hecho de que en este país las penas de menos de dos años para los delincuentes sin antescendentes penales previos generalmente se pronuncian sólo de manera condicional.
Un vistazo a las estadísticasEnlace externo actuales muestra que desde 2007 los delitos violentos a menudo solo han sido castigados con una multa en lugar de una pena de prisión. En estos gráficos puede ver las condenas por robo y lesiones corporales en 2017, en comparación con 2006:
Esto es el resultado de una reforma que deliberadamente quiso evitar largas penas de prisión. "En Alemania y Suiza no quieren ejecutar sentencias de prisión cortas en lo posible, porque los criminales después de purgar su pena en prisión tienden a cometer más actos criminales después", explica Koch. En los países anglosajones, un número relativamente grande de delincuentes son encarcelados durante bastante tiempo por delitos comparativamente banales, simplemente porque son reincidentes.
"El castigo también sirve a la justicia"
Según Killias, la idea de que las penas de prisión breves son perjudiciales se ha convertido en un dogma en Suiza. Sin embargo, el hecho de que el peligro de recaída aumente con penas de prisión de corta duración no puede demostrarse científicamente. Y a veces se olvida que los castigos también deben hacer justicia y estabilizar el orden social.
La reforma suiza ya ha sido criticada y revisada de nuevoEnlace externo, pero según Koch, el hecho de evitar cortas penas de prisión ha demostrado su eficacia. "Otros factores juegan un papel en la prevención del crimen", dice Koch.
También Matefi indica al respecto: “El efecto disuasorio de la persecución penal depende solo en parte de la pena promedio. Mucho más decisivo para evitar la comisión de delitos es el riesgo de ser objeto de una investigación penal, es decir, ser descubierto y castigado.” Y, en este sentido, Suiza no se encuentra en una mala posición en comparación con otros países.
Castigos leves como "progreso cultural”
Pero, ¿por qué la ley suiza es tan indulgente con los criminales y por qué los jueces eligen la penas menos severas? Una posible explicación es una especie de presión de grupo entre los jueces. Existe una "herencia de tradiciones regionales", como ha demostrado un estudio en Alemania. Esto significa que los jueces se dejan influenciar por las decisiones de sus colegas, lo que resulta en una práctica judicial suave o estricta en una región.
Una explicación adicional se encuentra en la ciencia y la formación de los jueces, en donde subsiste el escepticismoEnlace externo por la imposición de penas más duras, y con esta perspectiva definen las sentencias. Dicho de otro modo: “Hoy, la justicia se administra por personas a las que se les explicó por décadas que las penas privativas de libertad provocaban resultados nefastos”, indica Killias. “En Europa central, las condenas moderadas se consideran como un progreso cultural”, añade Koch. “Las penas de prisión son menores que en Gran Bretaña y EE.UU.”
En general, las penas en Europa son muy humanas en comparación con otros sitios del globo. La pena de muerte u otras penas corporales se rechazan tajantemente. Una posición que la mayoría de la población respalda.
En 2010, un comité lanzó una campaña de colecta de firmas para imponer, vía una iniciativa popular, la pena de muerte para el abuso sexual. Pero rápidamente retiró el texto al indicar que la idea solo tuvo el objetivo de llamar la atención sobre lo que consideran como un disfuncionamiento de la justicia. Sus precursores pertenecían al entorno de una víctima de abuso sexual y querían denunciar lo que desde su punto de vista era una deficiencia en la aplicación de otra iniciativaEnlace externo, aprobada en las urnas en 2004 y en vigor desde 2008, que exige el internamiento de por vida para delincuentes sexuales o violentos, juzgados como extremadamente peligrosos.
Críticas por internamiento de seguridad
En Suiza las detenciones son relativamente cortas y no se suman penas de varios delitos, sino que solo se endurece la pena más severaEnlace externo. Debido a esto surgen críticas, como por ejemplo, cuando un asesino en serie o un violador reincidente termina en libertad y vuelve a cometer un nuevo delito del mismo grado.
Para evitar esto, Suiza y Alemania aplican lo que se denomina ‘internamiento de seguridad’ para mantener en prisión a un delincuente que purgó su condena, pero representa un riesgo muy elevado para la sociedad. Solo será liberado cuando se determine que ya no resulta una amenaza para los demás.
A escala internacional este instrumento es visto de modo crítico. El Tribunal europeo de Derechos Humanos en Estrasburgo condenó a ambos países por este tipo de internamientos. “Por tanto, casi todos los países han establecido alguna medida para mantener lejos de la sociedad a los delincuentes más peligrosos”, subraya Koch.
Otros países optan por largas penas de cárcel o suman las penas por varios delitos de modo rigurosamente matemático para que el autor permanezca en prisión toda su vida.
Tal vez Suiza podría terminar con ese debate si optara por penas más prolongadas de prisión, como postulan Enlace externolos legisladores de la Asamblea Federal de Suiza, Natalie Rickli Enlace externo(diputada por Zúrich y militante de la Unión Democrática de Centro, UDC, derecha conservadora) y Andrea CaroniEnlace externo (senador por el cantón de Appenzell Rodas Exteriores y militante del partido Liberal Radical, PLR, derecha). De este modo Suiza se colocaría en el mismo contexto que otros países que ya han optado por ese camino.
El Ejecutivo, por penas más severas
El Consejo Federal parece haber reconocido que las penas por delitos pecuniarios y violentos no son probablemente proporcionadas y que los jueces pronuncian penas demasiado leves.
Por este motivo intenta “armonizar” las normas penales.
“Jamás hasta ahora las disposiciones penales de la parte especial del Código Penal han sido objeto de un análisis comparativo exhaustivo y transversal que pueda demostrar si corresponden realmente a la gravedad del delito y si están suficientemente armonizadas entre sí", explicaEnlace externo la Oficina Federal de Justicia sobre su propuesta de revisión del Derecho Penal y del sistema de sanciones.
En particular, los delitos violentos y sexuales deberían castigarse más severamenteEnlace externo en el futuro. Puesto que: “el derecho penal resulta creíble solo si es aplicado de modo coherente y justa. Si las penas impuestas no corresponden al valor que la sociedad atribuye al bien jurídico protegido y si no existe una relación equilibrada entre las penas establecidas y las efectivamente impuestas, la credibilidad del derecho penal se ve comprometida globalmente, como también su poder de prevención”, indica en su mensajeEnlace externo.
(Traducción del alemán: Patricia Islas)