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Las autoridades suizas enfrentan una serie de críticas en el sentido de que podrían haber hecho más para prevenir las inundaciones y sus perjuicios.
La ONU estima inadecuado el sistema de alerta. Según el WWF, se subestimó el riesgo de "enfundar a los ríos en camisas de fuerza".
La mayor parte de los cantones ha fracasado en adoptar medidas correctas para prevenir inundaciones, tras la entrada en vigor en 1991 de una ley federal en la materia.
La ley establece que los cantones deben hacer cuanto sea necesario para proteger a sus comunidades, incluyendo el ensanchamiento de lechos y la construcción de presas y depósitos.
Añade que en todas partes donde sea posible, los cursos naturales de los ríos deben mantenerse o rehabilitarse según su dirección natural.
El miércoles pasado (24.08) la Estrategia Internacional para la Reducción de Desastres, agencia de la ONU con sede en Ginebra, señaló que habría sido menor el número de víctimas de las inundaciones, si la gente hubiera sido advertida de los riesgos con la suficiente insistencia.
"No entendemos por qué un país tan desarrollado como Suiza, y con mucha experiencia en inundaciones, no actuó mejor", subrayó Salvano Briceno, director de la agencia de Naciones Unidas, en entrevista con swissinfo.
Eslabón perdido
Briceno dijo que, de manera evidente, el sistema de alerta había fallado, y agregó que debió producirse "la pérdida de un eslabón en la cadena de la comunicación".
En su opinión, las escenas de las construcciones arrastradas por las corrientes de agua son pruebas claras de que "la legislación sobre el uso de tierra no se aplica adecuadamente".
"La elevada corriente resalta de nueva cuenta la importancia de proporcionar a los ríos y las corrientes suficiente espacio", señaló,por su parte, la sección suiza del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) en un comunicado. "La añeja práctica de enfundar a los ríos en estrechas camisas de fuerza ha fracasado", añadió.
La crítica más áspera fue contra las autoridades de Berna.
Alexander Tschäppät, alcalde de la ciudad, cuya sección más baja del casco viejo resultó severamente inundada, atribuyó la mayor responsabilidad a las autoridades del cantón por actuar de manera que consideró demasiado lenta.
Pero la ministra cantonal responsable de la protección en casos de inundaciones, Barbara Egger, rechazó la acusación en una entrevista con la radio suiza de expresión alemana.
"Hemos hecho todo lo posible durante los últimos seis años, considerando el hecho de que hemos tenido que tomar en cuenta los intereses de diversos grupos", apuntó.
Agregó que el cantón carece de recursos suficientes, tanto financieros como de personal, para hacer frente a un desastre de esa magnitud.
Derechos de pesca
Desde la última gran inundación en 1999, la ciudad de Berna ha tenido que posponer proyectos para el dragado del río Aar, tras de que la iniciativa recibiera las críticas de diversos grupos, incluyendo a los pescadores aficionados.
De manera irónica Tschäppät lanzó la pregunta de que si la defensa de los lugares donde los peces desovan era más importante que la protección de los residentes y de sus propiedades en las zonas de riesgo.
Pero la ciudad de Berna está en gran parte a la merced de los municipios y poblaciones situadas corriente arriba sobre las orillas del río Aar entre Thun y la capital suiza.
Los residentes de al menos tres comunidades rechazaron en el 2000 una primera propuesta para ensanchar el lecho del río Aar que tenía como objetivo aumentar su capacidad y prevenir desbordes. El nuevo proyecto no verá la luz hasta el 2007.
Correcciones del río
El ingeniero Ernst Spycher, responsable del proyecto para la protección en caso de inundaciones en el Lago de Thun, dijo a swissinfo que un acueducto actualmente en construcción y algunas otras medidas habrían permitido evitar la mitad de los daños registrados por las inundaciones en 1999.
Spycher señaló que era todavía muy pronto para decir qué resultado habría podido tener esta vez el acueducto.
Sin embargo, rechazó acusaciones en el sentido de que el cantón ha actuado con parsimonia. "En mi opinión, hemos reaccionado muy rápidamente. Inmediatamente después de la inundación de 1999, comenzamos a examinar los diferentes modos de evitar que se repitiera".
Situación compleja
Spycher dijo que la situación era sumamente compleja, con condiciones físicas, geo-morfológicas e hidráulicas diversas en las diferentes partes del río Aar que tienen que tomarse en cuenta.
Peter Volkart, jefe del Laboratorio de Hidráulica de la Escuela Politécnica Federal de Zúrich, advirtió que "los lagos no son presas, entonces usted no puede regular artificialmente el nivel del agua", y añadió que había una fina línea entre un nivel de agua normal y las condiciones de inundación.
El especialista recordó que diversas medidas para la protección en caso de inundaciones habían sido presentadas desde finales de los años 80, pero que habían encontrado la oposición de ecologistas, pescadores, propietarios y conservadores.
Sin embargo, Spycher y Volkart expresaron su optimismo en que la construcción del acueducto pueda seguir adelante y ser concluida en el 2007.
swissinfo, Dale Bechtel
(Traducción: Marcela Águila Rubín)
Datos clave
La ley suiza en materia de ingeniería hidráulica de 1991 busca la protección de las personas y sus propiedades contra inundaciones y derrumbes.
La Estrategia para la Reducción de Desastres, de la ONU, consideró insuficiente la información proporcionada por las autoridades para alertar a la población.