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Gigante suizo de la minería y los negocios, Glencore es objeto de múltiples procedimientos legales y con frecuencia está en la mira de las ONG por su historial en materia de derechos humanos. Responsable del desarrollo sustentable en Glencore desde 2015, Anna Krutikov se asegura de que la empresa cumpla con su deber de diligencia en caso de violaciones en el conjunto de sus vastas operaciones.
Desde la extracción minera hasta el comercio de petróleo y los productos agrícolas, Glencore está presente en más de 50 países. Algunos, como Australia, tienen una larga historia de explotación minera y una reglamentación sólida. Otros, como la República Democrática del Congo, rica particularmente en cobalto, presentan riesgos que muchas empresas evitarían.
Anna Krutikov participó en las discusiones para la elaboración de las directrices establecidas por el Gobierno suizo sobre derechos humanos en el campo de las materias primas, un sector que representa casi el 4% del PIB del país.
swissinfo.ch: ¿Sabe de dónde proceden todos sus productos?
Anna Krutikov: El enfoque que hemos adoptado es dar prioridad a los productos de alto riesgo. Piense en el cobalto. La gran mayoría del cobalto que comercializamos es nuestro propio cobalto, por lo que sabemos de dónde proviene. Pero todo el cobalto que negociamos con terceros debe estar sujeto a un programa de diligencia razonable. Consideramos que se trata de un riesgo elevado debido a su posible procedencia de la República Democrática del Congo (RDC). Trabajamos con nuestras empresas para garantizar una trazabilidad total de los productos que compramos mediante un enfoque basado en el riesgo con la colaboración entre expertos de diferentes campos.
Swissinfo.ch: ¿Cuáles son los desafíos asociados a la reorganización de sus procedimientos de diligencia razonable?
A.K.: Los desafíos son muy diferentes, ya sea que usted se encuentre en Canadá, Australia o la República Democrática del Congo. Además, ejercer la diligencia razonable en materia de derechos de la persona con respecto a una empresa de transporte por carretera es muy diferente que respecto a un proveedor. Es justo decir que la diligencia razonable en el ámbito del suministro está bien establecida.
Suiza tiene alrededor de 500 empresas activas en el sector de las materias primas. En conjunto, dan empleo a unas 35 000 personas y aportan el 4% del PIB suizo, más que la industria turística, según la Asociación Suiza de Negocios de Materias Primas y Transporte Marítimo (STSAEnlace externo).Fin del recuadro
swissinfo.ch: ¿Qué guía su compromiso con las comunidades y su estrategia de inversión?
A.K.: Queremos ayudar a crear colectividades resilientes. La explotación minera es por definición una actividad que tiene un fin. Sabemos que no operaremos para siempre en una región determinada. Nuestro compromiso es trabajar con las comunidades para ayudarlas a crear medios de vida sostenibles una vez que la mina cierre. Esto significa que dondequiera que operemos, buscamos invertir fuertemente en capacitación y en oportunidades de negocios locales que no estén relacionadas con la minería, como la plomería, la carpintería o la agricultura.
Uno de los desafíos que vemos, por ejemplo en la RDC, donde una de nuestras operaciones era explotada anteriormente por la empresa minera estatal, es la enorme cultura de dependencia de la mina. Históricamente, cuando la compañía estatal todavía operaba la mina, proporcionaba todo, tiendas, escuelas, infraestructura. Toda la ciudad era administrada por esta compañía. Todavía hoy vemos esa cultura de dependencia. Se espera que las minas provean todo. No es sostenible.
swissinfo.ch: En algunos países, como la República Democrática del Congo, el aparato judicial es considerado particularmente débil, por lo que es poco probable que se restablezcan los derechos de una persona o una comunidad en caso de conflicto. ¿Qué opina al respecto?
A.K.: Creo que la solución es fortalecer el aparato judicial local y apoyar a los gobiernos locales en su responsabilidad en la materia. Se trata de una necesidad que sustenta, en nuestra opinión, al principio de transparencia. Divulgamos las cifras y cantidades que hemos pagado a los gobiernos locales. Y recibimos comentarios de ONG de la RDC que afirmaban que era la primera vez que tales informaciones estaban disponibles en el país. Es la primera vez que el pueblo congoleño ve cuánto dinero va a parar a su gobierno. Información que alimenta los debates de la sociedad civil congoleña.
swissinfo.ch: Su informe de 2018 dice que no ha habido violaciones de los derechos de la persona. ¿Cómo definiría un incidente de derechos humanos?
A.K.: Históricamente, hemos retenido los accidentes mortales únicos o múltiples que ocurren como resultado de alguna interacción con la colectividad. Lo que hemos reconocido es la necesidad de afinar esos criterios para examinar otros aspectos de los derechos de la persona y considerar la posibilidad de proporcionar una mejor formación en este sentido.
swissinfo.ch: Según las ONG y los sindicatos, hay incidentes de derechos humanos que no se incluyen en sus informes. ¿Dónde está la desconexión?
A.K.: Publicaremos en mayo un informe sobre los derechos de la persona que contendrá muchos más detalles sobre algunos de estos desafíos particulares.
swissinfo.ch: ¿Cómo trabaja usted en este campo?
A.K.: Constatamos ciertamente un creciente interés por parte de nuestros clientes para poder identificar y cartografiar toda la cadena de valor. Esta es la principal área de interés: comprender la cadena de valor, comprender los riesgos hasta el final y luego comprometerse.
Las compañías multinacionales generalmente reconocen esto. No siempre se puede marcar la diferencia por sí solo, pero se puede participar en iniciativas y plataformas múltiples para aumentar esta influencia y trabajar de manera más amplia en la mejora de las prácticas. Formamos parte de un grupo asesor dirigido por el Gobierno suizo que elaboró las directrices para las empresas de comercio de productos básicos en el marco de las Directrices de las Naciones Unidas sobre las Empresas y los Derechos Humanos.Enlace externo
swissinfo.ch: ¿Existen oportunidades de negocio o actividades a las que haya renunciado o interrumpido debido a sus consecuencias medioambientales?
A.K.: Sí. No hicimos algunas adquisiciones o proyectos de expansión porque consideramos que los riesgos ambientales eran demasiado altos.
swissinfo.ch: ¿Puede darnos algunos ejemplos recientes?
A.K.: Lo siento, es confidencial.
GLENCORE
Conocida por su gusto por el riesgo, Glencore tiene una larga historia de trabajo en áreas de conflicto y con gobiernos controvertidos. Con sede en Suiza y cotizada en Londres, Glencore adquirió la mina Xstrata en 2013. La empresa ha sido acusada de violaciones de derechos humanos y daños ambientales en varios países, entre ellos Perú y el Congo.
Glencore emplea a 158 000 personas en todo el mundo. IndustriALL Global Union expresó su preocupación por las violaciones de los derechos de los trabajadores el año pasado en un informeEnlace externo presentado al Consejo de Derechos Humanos de la ONU. La compañía dice que se ha comprometido con el sindicato para abordar esas preocupaciones, particularmente en la RDC.
Legalmente, Estados Unidos investiga las actividades de Glencore en Nigeria y Venezuela. El Departamento de Justicia de Estados Unidos examina también las actividades de la empresa en la República Democrática del Congo, el mayor productor de cobre de África. Glencore se provee ahí también de cobalto, un subproducto del cobre, a través de sus actividades mineras en la RDC.Fin del recuadro
Traducido del francés por Marcela Águila Rubín