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Para conmemorar el centenario de la muerte de Ferdinand Hodler, el Museo de Arte e Historia de Ginebra y el ‘Kunstmuseum’ de Berna presentan una magna exposición que pone de relieve el trabajo y los ideales estéticos de uno de los más importantes artistas suizos.
“Nuestro desafío con esta exhibición fue encontrar un ángulo nuevo”, dijo Jean-Yves Marin, director del Museo de Ginebra. Desde principios de la década del 2000, Hodler ha sido el centro de importantes exposiciones, incluidas las de Suiza en 2003, 2006, 2008 y 2011, y en París, en 2007.
‘Hodler/Paralelismo’Enlace externo reúne alrededor de cien obras a partir de 1890. Está abierta al público del 20 de abril al 19 de agosto en Ginebra y del 14 de septiembre al 13 de enero de 2019, en Berna y conmemora el centenario de la muerte del artista, acaecida el 19 de mayo de 1918 en su apartamento junto al lago en Ginebra.
“Cuando se pregunta a las personas en Ginebra sobre Hodler, algunos dicen que es un paisajista, otros lo describen como un pintor de retratos, mientras que para otros es un pintor de escenas históricas. Pero él era todo eso y mucho más”, dijo Marin.
Hodler nació en un barrio pobre de la capital suiza, Berna, en 1853. A los 14 años, después de haber perdido a sus padres, comenzó a trabajar en un estudio en Thun de artistas que producían imágenes para turistas. Cuando tenía 18 años se mudó a Ginebra y asistió a la Academia de Arte, donde recibió una formación clásica y pasó gran parte de su vida.
Al final de su vida había producido más de 2 200 pinturas, miles de bocetos y era considerado uno de los principales artistas de Suiza.
Sus primeras obras fueron en su mayoría retratos y paisajes realistas, inspirados en el Oberland bernés y los lagos de Thun y de Ginebra. Desarrolló un enfoque único en la pintura de paisajes a través de su conocimiento de la naturaleza, la mineralogía y la geología, que estudió en la universidad y haciendo miles de bocetos, que luego desarrolló en su estudio utilizando su memoria e imaginación.
Hacia el final del siglo XIX, su trabajo evolucionó para combinar influencias como el simbolismo y el ‘art nouveau’. Exploró la naturaleza y temas como el amor, la muerte, la fe y la esperanza.
Simetría, orden y unidad
Hodler llamó a su nuevo estilo “paralelismo”, con composiciones que buscaban reflejar la simetría, el orden, los ritmos y la unidad, aspectos que sentía inherentes a la naturaleza.
A partir de 1900, su trabajo se desarrolló tomando un estilo expresionista con colores fuertes y figuras geométricas. Hacia el final de su vida volvió a sus temas favoritos: paisajes de montañas y lagos, y mujeres.
Hodler estaba en contacto con las turbulencias artísticas de su tiempo. También ganó numerosos premios por sus pinturas, incluida una medalla de oro en la Feria Mundial de 1900 en París. Durante muchos años, sus pinturas históricas y su reputación como pintor patriótico oscurecieron el papel principal que desempeñó en la transición del arte europeo del siglo XIX al modernismo.
“La dificultad de esta exposición es que todo el mundo sabe todo sobre Hodler, así que tuvimos que renovar nuestra visión del artista”, dijo el comisario de la exposición, Laurence Madeline.
“Esta es la primera vez que organizo una exposición que no cuenta una historia o que simplemente va de la A a la Z. Este es otro tipo de exposición que se centra en las pinturas de Hodler y el espíritu de su trabajo y va en la dirección de lo que estaba tratando de hacer, para llegar directamente a los aspectos más esenciales y abrir nuestros ojos a la naturaleza tal como él la veía”.