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El vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence, evocó el domingo en Tallin un posible despliegue en Estonia de baterías de misiles antiaéreos Patriot, aunque sin dar un compromiso preciso, anunció el primer ministro Juri Ratas.
"Lo hablamos hoy [domingo], pero no hablamos ni de fecha ni de hora", dijo Ratas a la televisión pública ERR.
Las baterías de misiles Patriot están dotadas de misiles tierra-aire para interceptar misiles o aviones.
"Evocamos las maniobras (rusas) cerca de la frontera estonia (...). Y la manera en que Estonia, Estados Unidos y la OTAN deben vigilarlas e intercambiar sus informaciones", agregó el primer ministro.
El gobierno estonio publicó un comunicado precisando que el encuentro con Pence se destinó a temas de seguridad, cooperación en el sector digital y cooperación entre la Unión Europea y Estados Unidos.
La visita de Pence a Estonia es la primera etapa de una gira destinada a sosegar a los tres países Bálticos, fronterizos de Rusia, que piden que se refuerce la presencia militar estadounidense en sus países.
Fuentes militares estonias consideran que el despliegue de baterías antimisiles Patriot es uno de los objetivos de los Países bálticos. Recientemente se desplegó una batería de este tipo en Lituania, pero sólo durante un ejercicio.
Los países Bálticos y Polonia, fronterizos de Rusia, temen un eventual ataque ruso. La Alianza Atlántica está desplegando cuatro batallones multinacionales en esos países.
Según Moscú la OTAN intenta asediar a Rusia.
Durante el encuentro con Pence, Ratas declaró asimismo que el refuerzo de la disuasión por la OTAN y Estados Unidos en la región del Báltico "es indispensable para garantizar la seguridad en el vecindario inmediato (de Estonia) y en toda Europa", según el comunicado del gobierno.
El gobierno celebra asimismo la decisión "sobresaliente" de Washington de aumentar de 1.400 millones de dólares el programa European Reasurance Initiative, destinado a reforzar la presencia militar estadounidense, adoptado luego de la anexión de Crimea por Rusia en 2014.
- Cuatro batallones -
El lunes, Pence se reunirá en Tallin con la presidenta estonia, Kersti Kaljulaid, y sus homólogos lituana, Dalia Grybauskaïte, y letón, Rajmonds Vëjonis.
Luego hablará a los soldados de uno de los cuatro batallones de la fuerza Enhanced Forward Presence, desplegada por la OTAN en Europa del Este.
Los ejercicios ruso-bielorrusos Zapad generaron preocupación en Lituania, ya que se desarrollarán relativamente cerca del paso de Suwalki (noreste de Polonia) considerado como el potencial punto débil del flanco oriental de la OTAN, donde una hipotética ofensiva rusa podría aislar a los tres países bálticos.
Las autoridades lituanas afirman que hasta 100.000 soldados rusos y bielorrusos podrían participar en las maniobras. Pero el ministro bielorruso de Defensa, Andrei Ravkov, declaró a la agencia rusa TASS que serían 13.000.
El lunes por la tarde, se espera que Pence mantenga un discurso similar ante el presidente georgiano, Guirgui Markvelashvili, en Tiflis, y un día después ante el primer ministro Guirgui Kvirikashwili.
Allí también serán bienvenidas las garantías sobre un apoyo de Estados Unidos a la soberanía y la integridad territorial del país. Especialmente porque Georgia no pertenece a la OTAN y los recuerdos de la guerra ruso-georgiana de agosto de 2008 siguen vivos.
A partir del martes por la tarde estará en Podgorica para entrevistarse con dirigentes de Montenegro, que se convirtió en miembro de la Alianza Atlántica el pasado 5 de junio.
El miércoles, Pence participará en la cumbre de la Carta Adriática, que además de Estados Unidos y Montenegro reúne a Croacia, Bosnia-Herzegovina, Albania y Macedonia.
El objetivo de esta asociación creada en 2003 es preparar la adhesión de sus miembros a la OTAN.