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El catedrático de Arquitectura y Ciencias de la Computación recibió a swissinfo.ch para una charla exclusiva tras una serie de conferencias en China, Japón y Corea. Entrevista.
swissinfo: Decir que no existen problemas energéticos es bastante provocador.
Ludger Hovestadt: Y eso no es todo. Permítame decirle que en 30 años dispondremos de más energía de la que podremos manejar. El clima, o sea la suma del sol, el viento y las corrientes, nos proveen de 10.000 veces más energía de la que el mundo necesita. Esto no es ningún secreto.
Nuestro problema no es de falta de recursos, sino de un cambio de mentalidad. Seguimos mirando a la cuestión energética con ojos del siglo XIX, y eso es algo erróneo. Hoy, el punto central pasa por cómo 'cosechar y almacenar' energía, de la misma manera que lo hacemos con los tomates. (risas) De hecho, todo pasa por la logística y la distribución. Por tanto, es un problema estrictamente tecnológico.
swissinfo: ¿Qué entiende por 'una mirada del siglo XIX'?
LH: Seguimos pensando en términos de 'fuego'. En invierno queremos suficiente madera para calentar nuestras casas. Si tienes X madera, cuentas con Y días de calor. Y si no tienes madera, no hay fuego. Es el razonamiento de un Neanderthal. (risas) Pensar como en el siglo XIX significa destinar billones de dólares a salvar la industria automotriz tal como está hoy. Y eso es equivocado. Es como invertir dinero en desarrollar nuevas máquinas de escribir una semana antes de la llegada de los ordenadores. Creo que la solución pasa por un cambio de modelo.
swissinfo: ¿Sugiere usted algo como Internet?
LH: No sólo. Pienso que podemos encontrar ejemplos de 'historias de éxito' en diferentes áreas, como el MP3, los teléfonos móviles, el GPS o incluso Wikipedia. Todos estos inventos comparten un denominador común: son sistemas de-centralizados, que utilizan tecnologías de la información y están 'alimentados' por los propios usuarios y sus intereses económicos y culturales. El elemento común es que nos dan una nueva libertad y poder.
swissinfo: ¿Y cómo se traduce esta 'nueva libertad' en la práctica?
LH: En el nuevo modelo, la energía es 'cosechada', almacenada y distribuida a través de una tecnología a nivel de usuario, y no a través de gigantescas estructuras centralizadas controladas por multinacionales o gobiernos.
swissinfo: ¿Comparte usted la 'nueva visión' que promueve el ex vicepresidente americano Al Gore?
LH: No. La visión de Al Gore es catastrofista y no da ninguna respuesta tecnológica a nuestros problemas. Tiene un componente 'religioso' que es típicamente americano. Pero lo que realmente me parece equivocado en su visión es que insiste en 'ahorrar energía' y es incapaz de tratar el tema a un nivel científico y tecnológico.
swissinfo: ¿Estamos hablando en términos de ideología?
LH: No. Pienso que tenemos que superar ese nivel de discurso en la cuestión energética. Deberíamos analizar el tema desde un punto de vista más pragmático, económico y tecnológico. La energía no debería ser vista como un 'problema', tratado como un recurso limitado, sino como algo que está 'siempre ahí y siempre disponible'. La clave para este cambio de perspectiva reside en el coste de generar y distribuir energía. Y la fecha crucial para este cambio es el 'e-Day'.
swissinfo: ¿O sea?
LH: Será el día cuando 'cosechar' energía renovable del sol, de las corrientes marinas o del viento y distribuirla por 'redes inteligentes' sea más barato que producir energía a partir de combustibles fósiles no renovables, distribuidos a través de una infraestructura centralizada y antigua.
swissinfo: ¿Cabe esperar este día en un futuro cercano?
LH: Las predicciones más fiables dicen que ese día debería llegar entre 2012 y 2017. La fecha exacta depende de muchas variables. Aunque es seguro predecir una reducción de costes de producción en masa de células fotovoltaicas combinada con el encarecimiento de los combustibles fósiles, dada su creciente escasez. (...)
Hoy existen aproximadamente 300 billones de aparatos eléctricos en el mundo. Consumen casi el 70 % de nuestra energía, pero no tienen una identidad ni se comunican entre sí. En la EPFZ hemos logrado por vez primera desarrollar un sistema sin igual que permite unificar a todos estos aparatos de una forma simple, creando lo que llamamos "el Internet de las cosas". Para ello utilizamos las líneas eléctricas existentes como red de conexión. Es simple y barato. Una tecnología de 'plug & play' (enchufa y juega).
swissinfo: ¿Y cómo funciona?
LH: Logramos 'identificar' a cada uno de estos aparatos eléctricos de la misma manera que todos tenemos una dirección IP para cada ordenador conectado a la Red o como tenemos una cuenta de correo electrónica. Una vez que todos los aparatos están interconectados en esta red inteligente ahorran energía porque no la 'usan' de manera indiscriminada. Ellos 'saben' lo que necesitan y cuando la energía está disponible y es más barata. Al mismo tiempo saben cuando hay picos de consumo que encarecen el producto. Una vez conectados, dejamos de verlos como aparatos individuales, y pasan a formar parte de un 'todo' que interactúa con el entorno como un sistema.
swissinfo: ¿Y quién 'controla' esta fascinante promesa?
LH: Nadie, Yo estoy firmemente a favor del desarrollo de modelos abiertos. Tenemos la opción entre un nuevo Linux opuesto a Microsoft. Los propios usuarios contribuirán a desarrollar este sistema, siguiendo el modelo de Linux o Wikipedia. Y el mismo principio se aplica a la seguridad. Dado que todos estamos involucrados, todos somos parte de la solución.
swissinfo: Uno puede imaginar esta idea funcionando a un nivel local o doméstico. ¿Pero puede ser viable a nivel de grandes industrias o naciones?
LH: ¡Hay suficiente sol para todos! (risas) Y ahora, imagine lo siguiente: si uno quisiera reproducir artificialmente el equivalente de un día de energía producida por el 'clima', necesitaríamos la totalidad de reservas de petróleo del planeta. Y eso sólo en el primer día. Para producir un segundo día, agotaríamos todas las reservas de gas natural. Hacia el fin de esta 'semana imaginaria' habríamos acabado con todos los recursos existentes en la Tierra. Pero el clima sigue ahí, tanto como queramos, y por tanto tiempo como sea necesario.
swissinfo: ¿Alguna reflexión a modo de conclusión?
LH: Creo que lo más importante es entender que la respuesta tecnológica a nuestros problemas ya está aquí. Si queremos superar este debate pasado de moda sobre las carencias de recursos, sólo necesitamos aplicar tecnologías existentes. Lo que proponemos en la EPFZ es una solución aplicable mayor; pero estoy seguro que habrá muchas otras. Lo que quiero es invitar a todos a unir fuerzas, participar y actuar. ¡Lo que realmente necesitamos es hacer algo!
Prof. Dr. Ludger Hovestadt
Ludger Hovestadt es catedrático en la Facultad de Arquitectura de la EPFZ
desde el año 2000. Nació en 1960 en Gelsenkirchen (Alemania) y estudió arquitectura en Aachen y Viena.
Su campo de investigaciones es siempre interdisciplinario: arquitectura, ciencias de la computación, ingeniería mecánica, robótica y psicología cognitiva.
A fin de incrementar los efectos de sus investigaciones, Hovestadt es cofundador de varias empresas tecnológicas, entre las que destaca digitalSTROM.
EPFZ
La Escuela Politécnica Federal de Zúrich (EPFZ) fue creada en 1854 por la Confederación Helvética.
En sus inicios comprendía seis departamentos: arquitectura, ingeniería civil, ingeniería mecánica, química y varias ramas dedicadas a la matemática, las ciencias naturales y políticas.
Hoy está considerada como una de las mejores universidades del mundo y la mejor escuela tecnológica de Europa. Su ex alumno y profesor más célebre es nada menos que Albert Einstein
La EPFZ cuenta con 21 laureados del Premio Nobel. El más reciente galardonado ha sido Kurt Wüthrich, quien ganó el Nobel de Química en 2002.
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