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Desde la fundación del Estado federal en 1848, el paisaje suizo de los partidos políticos se ha caracterizado siempre por su estabilidad. Cuatro formaciones dominan la escena política nacional desde el siglo pasado.
Casi el 7% de los ciudadanos suizos pertenece a un partido político. Este porcentaje es superior al de Alemania, pero claramente inferior al de Austria, donde uno de cada cinco ciudadanos es miembro de una formación política.
Los primeros partidos aparecieron en Suiza a finales del siglo XIX y surgieron a partir de grupos de interés más o menos restringidos. Así el Partido Radical Democrático nacía en 1894 de la corriente liberal y democrática, que era entonces la tendencia dominante en el joven Estado federal.
Seis años antes, en 1888, los partidos cantonales representantes de los trabajadores habían fundado el Partido Socialista Suizo (Partido Socialdemócrata en la Suiza de expresión alemana). Previamente habían fracasado dos tentativas de fundación de esta fuerza política a nivel nacional (1870 y 1880). En este último caso la voluntad de unión de la izquierda dio origen a la Unión Sindical suiza.
Los conservadores católicos, principales perdedores de la guerra de 'Sonderbund' y adversarios tradicionales de los radicales, se constituyeron en 1900 como partido nacional que, tras varios cambios de denominación, optó finalmente por la designación de Partido Demócrata Cristiano (PDC).
En 1936 se funda a escala nacional el Partido de los Agricultores y los Artesanos. Rebautizado posteriormente con el nombre de Unión Democrática de Centro (UDC), se convertiría en el cuarto gran partido estatal, con una marcada orientación nacionalista.
Partidos de protesta
A lo largo del siglo XX han ido apareciendo un gran número de pequeños partidos, surgidos frecuentemente de movimientos contestatarios. Algunos de ellos lograron implantarse a nivel regional y local, pero a escala nacional su impacto ha sido en general bastante limitado. Por otra parte, tanto las formaciones de extrema izquierda como las de extrema derecha han desaparecido de la escena política.
Junto al Partido Liberal, implantado sobre todo en la Suiza francófona, sólo los Verdes han conseguido afirmarse como el partido no gubernamental más importante a nivel federal. Cuentan con representantes en numerosos ejecutivos cantonales y locales.
Desde 1936 a 1999 la formación política sin representación gubernamental más importante había sido la Alianza de los Independientes.
Bases decisivas
Los partidos suizos poseen una estructura de funcionamiento descentralizada y su organización interna obedece al principio federalista. Así, las grandes decisiones no son tomadas por los comités nacionales del partido, sino por los delegados de las secciones locales y cantonales.
Como los grandes partidos surgieron en su gran mayoría a partir de la fusión de organizaciones cantonales, las secciones locales continúan disfrutando de una gran autonomía. Esta realidad queda reflejada en el hecho de que a veces un partido defiende oficialmente dos posiciones diferentes sobre una misma cuestión.
Incluso en lo que se refiere a la manera de hacer política pueden existir concepciones absolutamente divergentes en el seno de un partido. La UDC ofrece un buen ejemplo de esta diferencia de estilos en sus secciones bernesa y zuriquesa. La primera se presenta como el partido de los agricultores y comerciantes, de carácter tradicional y apegado al Estado, mientras que la segunda se afirma como una fuerza de oposición neoliberal, conservadora y nacionalista.
Gran estabilidad
Entre 1919, año en que se celebraron las primeras elecciones al Consejo Nacional según el modelo de escrutinio proporcional, y el final de los años 60 se dio una gran estabilidad en el reparto de fuerzas entre los diferentes partidos representados a escala federal.
Los cuatro grandes partidos obtenían aproximadamente el mismo número de votos en las sucesivas elecciones federales. Sin embargo, a partir de 1967 esa estabilidad comenzó a quebrarse con la aparición de nuevas corrientes.
En esa época, el Partido Socialista empezó a ceder votos que fueron a parar a formaciones surgidas de los "nuevos movimientos sociales". En las elecciones de ese mismo año, la Alianza de Independientes (AdL) se reveló como alternativa entre los partidos de izquierda y de derecha obteniendo un 9% de los votos, el mejor resultado de su historia.
Ascenso de la Unión Democrática de Centro
El panorama de los partidos políticos suizos sufrió una nueva convulsión en los años 90, cuando la UDC, a pesar de su inveterada participación en el gobierno federal, se presentó como partido de oposición. Una estrategia que se reveló más que interesante en el plano electoral.
Con casi el 27% de los votos, la UDC se convirtió en el principal partido suizo tras los comicios legislativos de 2003. Tras las elecciones de 2007 consiguió incrementar a 29% su representación en el Parlamento federal.
Durante mucho tiempo esta formación política fue la menos votada de los cuatro partidos gubernamentales. Su vertiginoso crecimiento llevó al partido a reivindicar un segundo representante en el gobierno federal.
El Parlamento consideró justificada la petición y en 2003 eligió a Christoph Blocher, la persona más directamente vinculada con el éxito de la UDC, para el Consejo Federal. El PDC, principal perdedor de las elecciones, se vio obligado a ceder un escaño.
El más antiguo es también el más grande
Por lo que se refiere a las bases, el PRD, con cerca de 90.000 afiliados (datos de 2004), sigue siendo el partido que dispone del mayor número de militantes, seguido por la UDC, con casi 80.000 miembros. Vienen después el PDC y el PS con 70.000 y 40.000 afiliados respectivamente.
Sin embargo, estos datos no son representativos de la fuerza de los partidos en los parlamentos y gobiernos cantonales.
swissinfo
Partidos
-El panorama político suizo está dominado por cuatro partidos: radicales (derecha), cristiano-demócratas (centro derecha), socialistas (izquierda) y la Unión Democrática de Centro (derecha nacionalista).
-Las raíces históricas de los tres primeros se remontan al siglo XIX. El último surgió en la primera mitad del siglo pasado.
-Los partidos políticos suizos se caracterizan por una estructura interna federalista. Las secciones cantonales gozan de mucho poder y sostienen a veces posiciones contradictorias con las que mantiene la dirección nacional del partido.