Document ID: /fineweb-2-swissfilter-quality_10-filterrobots/filtered/05249.jsonl.gz/26

El ‘Jet d’eau’ es una de las principales atracciones de la ciudad de Ginebra, pero sus orígenes no tienen nada que ver con el turismo. Su historia se relaciona, directamente, con la industria relojera suiza. (SRF/RTS/swissinfo.ch)
Cada segundo, 500 litros de agua del lago de Ginebra se bombean y proyectan hacia el cielo. El chorro alcanza hasta los 140 metros de altura a una velocidad de 200 kilómetros por hora.
El símbolo de Ginebra comienza a lanzar el agua cada mañana a las nueve, para placer de locales y visitantes. Pero este atractivo no surgió para darle gusto al turismo. Hace 125 años comenzó a operar, cuando la industria relojera empleaba el agua del lago como fuente de energía para su maquinaria, en tiempos en los que no había electricidad. El chorro era usado como válvula de escape para desviar el flujo de agua que no se empleaba cuando las fábricas cerraban, en fin de semana.
Hoy, la fuente funciona con la fuerza de la electricidad, todos los días del año, excepto en caso de fuertes vientos o temperaturas muy bajas, cuando el agua se congela.