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Durante más de un mes, entre septiembre y octubre de 1944, los valles italianos de Ossola fueron el centro de uno de los experimentos más significativos de autogobierno resultantes de la guerra partisana. Tras la reocupación de las tropas nazifascistas, miles de personas, entre ellas muchos niños, huyeron a Suiza. Galería de fotos.
Luego del armisticio del 8 de septiembre de 1943, en el Val d’Ossola, como en muchas otras regiones del centro norte de Italia, surgieron diversas formaciones partisanas que se oponían con armas a las tropas de ocupación nazis y a las milicias de la República neofascista de Salò.
En noviembre de ese mismo año fracasó un intento de insurrección en Villadossola contra la dura represión de las tropas nazifascistas. La guerra de baja intensidad continuó en los meses siguientes. En junio de 1944, los partisanos lograron liberar a la cercana Valsesia.
En el mismo período, una gran redada golpeó Valgrande, en el sudeste de Ossola, causando numerosas víctimas entre partisanos y civiles. Sin embargo, las formaciones de resistencia lograron reorganizar y reanudar la iniciativa.
Después de tomar el control de varios centros en el fondo del valle, el 8 de septiembre de 1944 las divisiones partisanas ‘Valtoce’ y ‘Valdossola’ abrieron la carretera hacia la capital Domodossola. Al día siguiente, las tropas nazifascistas negociaron la rendición y abandonaron la ciudad. Así nació la República Partisana de Ossola.
Experimento de administración civil
Inmediatamente se formó en la ciudad un Consejo provisional de gobierno, compuesto por civiles elegidos entre todas las corrientes antifascistas y presidido por el médico socialista Ettore Tibaldi, que había regresado del exilio en Suiza. Más tarde, la comunista Gisella Floreanini, la primera mujer que ocupó un cargo en el gobierno italiano, también se unió al Consejo.
Lo que distinguió la breve parábola de la República de Ossola de otras experiencias similares en el norte de Italia fue precisamente el intento de crear una administración civil que preconizara el ordenamiento de una futura Italia democrática. El Consejo no solamente se ocupó de cuestiones militares y de los suministros esenciales para la población, sino también de las escuelas, la asistencia médica, la justicia, el trabajo, etc.
Fuga a Suiza
Sin embargo, el experimento duró poco: el 10 de octubre de 1944, las tropas nazifascistas pasaron al contraataque y después de ásperos enfrentamientos, el 23 de octubre del mismo mes recuperaron todo el territorio de Ossola.
Consciente de la imposibilidad de resistirse, ante la ocupación nazifascista de Domodossola, el Consejo de Ossola, que había establecido buenas relaciones con Suiza desde los primeros días de actividad, organizó la expatriación de miles de civiles, especialmente niños, a la Confederación, en colaboración con la Cruz Roja Suiza.
Muchos partisanos de Ossola, conducidos a la frontera por los nazifascistas, también encontraron refugio en Suiza. El 22 de octubre, el Consejo de gobierno provisional cruzó el paso de San Giacomo para llegar al valle de Bedretto, en el cantón helvético del Tesino.
Imágenes: Keystone/Photopress