Document ID: /fineweb-2-swissfilter-quality_10-filterrobots/filtered/05173.jsonl.gz/12

Contenido externo
El siguiente contenido proviene de socios externos. No podemos garantizar al usuario el acceso a todos los contenidos.
El presidente del Bundesbank, Jens Weidmann, asiste al Congreso de Banca Europeo en Fráncfort, Alemania, el 20 de noviembre de 2015(afp_tickers)
Los gobernadores de los bancos centrales de Francia y Alemania llamaron este lunes a "reforzar la integración" económica para incentivar el crecimiento de la zona euro y alertaron contra la tentación de un repliegue nacionalista.
"Europa se encuentra en una encrucijada", afirmaron François Villeroy de Galhau, gobernador del Banco de Francia, y Jens Weidmann, presidente del Bundesbank, en una columna publicada por los diarios Le Monde y Süddeutsche Zeitung. "Consideramos que el futuro de Europa no puede construirse en base a una renacionalización, sino que requiere, al contrario, reforzar sus cimientos", agregaron, destacando que "los políticos deben definir el nuevo marco" de la integración.
Los dos banqueros centrales adelantan una serie de propuestas, como la de crear un "Tesoro común de la zona euro, junto a un consejo presupuestario independiente" y la de dotarse de "una instancia política más fuerte para tomar decisiones políticas bajo control parlamentario".
Galhau y Weidmann también proponen "reforzar la prosperidad y la estabilidad de la zona euro" a través de reformas estructurales nacionales, dado que la política monetaria del Banco Central Europeo (BCE) no puede por si sola "generar un crecimiento económico duradero".
Los gobernadores de los bancos centrales de las dos principales economías de la zona euro (formada por 19 de los 28 países de la Unión Europea) reclaman igualmente una "unión de financiaciones y de inversiones", capaz de movilizar los cuantiosos ahorros de los europeos hacia las necesidades de las empresas.
"Una mayor integración parece ser la solución más sencilla para restaurar la confianza en la zona euro, pues propiciaría estrategias comunes en materia de finanzas públicas y de reformas y, en consecuencia, el crecimiento", subrayan. Pero para alcanzar ese objetivo, los Estados de la zona euro tendrían que aceptar "compartir soberanía y poderes", lo cual supone "una mayor responsabilidad democrática", sostienen.
Numerosos responsables europeos llamaron últimamente a dar respuesta a numerosos desafíos que amenazan la construcción europea, como la crisis de los refugiados o la posible salida de Reino Unido de la UE.
AFP