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Una avioneta sobrevuela la inmensa llanura de desierto inundado por el agua. Desde arriba se ven algunas manadas de elefantes cruzando entre las numerosas islas formadas en el parque; poco más. Se observan también los restos de un importante incendio. Ya en tierra, o en agua, se percibe la misma calma que desde las nubes.
"Este año hay menos animales en esta zona, el fuego los ha empujado a ir a otros lugares", reconoce Bob, un hombre local que transporta turistas a paladas en su mokoro (canoa) y les hace de guía en los safaris a pie que se organizan en el famoso edén que es el Delta del Okavango. A sus pies, entre el suelo calcinado, el cráneo de un hipopótamo.
Es verano de 2010. Un año después, un informe encargado por el departamento de vida salvaje y parques nacionales de Botsuana concluye que "desde 1993 se ha reducido un 61% el número de animales" que vive en una de las áreas naturales más grandes y singulares de África, el Delta del Okavango. "Hay una catastrófica pérdida de vida salvaje y no sabemos con certeza por qué se ha producido, pero es evidente que la vida animal está seriamente amenazada", explica Michael Case, director de Elefantes sin Fronteras, organización encargada de hacer el estudio, en el Mail¬Guardian.
Según el informe "hay once especies que han sufrido un especial declive en el parque. Por ejemplo, desde 1993 se ha reducido un 90% el número de Ñus, un 65% las Jirafas, un 83% el Antílope Tsessebe, un 53% las Cebras, un 80% los Avestruces y un 58% otro Antílope, el Lechwe".
Aunque se están estudiando las causas de esta sorprendente disminución de vida animal en el Okavango, Chase apunta a una variedad de razones. "La invasión humana, el vallado de algunas zonas y la caza furtiva han influido, pero el factor más potente puede ser la sequía (a pesar de que este año ha habido lluvias torrenciales e inundaciones en la zona, hay que aclarar que el estudio se realizó durante 2010".
"La disminución de animales coincidió con un largo ciclo seco que se inició en la década de los 80 y que ha provocado que desde entonces se registraron los niveles más bajos de agua registrados desde 1920, fecha en que comenzó a tomarse notas de las precipitaciones". También se está teniendo en cuenta la influencia que pudo tener un incendio que asoló algunas zonas del parque en 2010. "En todo caso, no tenemos una explicación clara", admite Chase.
Por contra, el informe afirma que la población de hipopótamos y elefantes está creciendo significativamente: "Los hipopótamos crecen a un ritmo del 6% anual y la población de elefantes se mantiene estable, en torno a 130.000 en el norte de Botsuana. En el caso de los elefantes, el factor clave es el final de la guerra de la fronteriza Angola, donde se mataron decenas de miles de animales para alimentar a las tropas o vender sus colmillos en el mercado negro y sufragar la compra de armas".
El Delta del Okavango es uno de los pocos casos que hay en el planeta de un río que no desemboca en el mar. En este caso, el río Okavango desagua en medio del desierto del Kalahari, cubriendo una extensión de tierra inundada que oscila entre los 15.000 y los 22.000 kilómetros cuadrados. Es uno de los parques nacionales africanos más famosos por su enorme variedad de biodiversidad y uno de los iconos medioambientales y paisajísticos de todo el continente.
Vía: El Mundo