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La mayoría de los jugadores que compiten en Brasil son migrantes o juegan en equipos extranjeros.
La expresión máxima de la globalización en materia migratoria se puede apreciar en la Copa Mundial de Fútbol de Brasil, donde la mayoría de los jugadores son migrantes, ya sea naturalizados, o aquellos que juegan por sus equipos nacionales pero que residen en otro país.
El fútbol ha sido pionero en el ámbito de la multiculturalidad y la transnacionalización de sus jugadores, convertidos en mercancías dentro del sistema financiero, pero también clave en la lucha contra el racismo y en la búsqueda de entendimiento entre los pueblos.
De modo que la multiculturalidad que se observa en el Mundial de Brasil, hace parte de la continuidad del fenómeno migratorio mundial, que en este popular deporte encuentra su expresión más positiva, a pesar de los infaltables gestos racistas y xenofobos de algunos hinchas fanáticos.
Los criterios de la FIFA
Sobre el tema de las nacionalidades, la Federación Internacional de Fútbol Asociado (FIFA) se vio obligada hace algunos años a fijar nuevos criterios sobre la elegibilidad en la adquisición de nuevas nacionalidades, previendo así la nueva realidad migratoria.
El artículo 7 de sus estatutos estipula que los jugadores pueden asumir nuevas nacionalidades y ser elegibles para jugar si no han jugado por otro equipo nacional, y satisfacen alguna de las condiciones siguientes:
(a) El jugador nació en el territorio de la Asociación pertinente;
(b) Su madre biológica o padre biológico nació en el territorio de la Asociación pertinente;
(c) Su abuela o abuelo nació en el territorio de la Asociación pertinente;
(d) Él ha vivido continuamente por lo menos cinco años después de alcanzar la edad de 18 en el territorio de la Asociación pertinente.
Migrantes laborales de elite
Esta regla activó entre los jugadores la emigración por elección y de manera segura y legal. Para la Organización Internacional del Trabajo (OIT), estos jugadores móviles, se han transformado en “migrantes laborales de elite” y destaca otra faceta de la migración.
Por su parte, el Pew Research Center investigó dónde juegan las estrellas de la Copa Mundial 2014 durante la temporada regular. Su análisis indica que 476 (el 65 %) de los 736 jugadores que están en Brasil como parte de sus escuadras nacionales de fútbol pasan el resto del año jugando por clubes fuera de los países que representan.
En el caso de Bosnia y Herzegovina, Ghana, Côte d’Ivoire y Uruguay, solamente un jugador en cada uno de los equipos de 23 seleccionados juega en los países que representan.
Nacidos en el extranjero
A su vez el sitio de noticias Quartz destaca que 78 jugadores nacieron fuera de los países que están representando en Brasil. El equipo nacional argelino tiene 15 jugadores nacidos en Francia. El equipo nacional de Suiza (donde los recientes resultados electorales se han dirigido claramente en contra de la inmigración) tiene 6 jugadores que nacieron fuera del país y otros 6 naturalizados desde la infancia, como el chileno-hispánico Ricardo Rodríguez Araya.
De los 736 jugadores de la Copa Mundial, 114 (el 15%) juega en clubes de Inglaterra, sin incluir los cinco que juegan en equipos de Gales, Escocia o Irlanda del Norte.
Los participantes en Brasil cuentan con al menos un jugador que juega en sus respectivos campeonatos nacionales, la mayoría juega en ligas europeas consideradas entre las más lucrativas del mundo.
En las selecciones de Bosnia y Herzegovina, Ghana, Costa de Marfil y Uruguay, 22 de los 23 jugadores juegan en el extranjero, Argelia y Camerún 21, Brasil 19, EE.UU 14, Nigeria 13 y solamente Rusia tiene todo el plantel con jugadores de clubes de la liga rusa.
Cabe destacar que son los centrocampistas y defensas que en su mayoría juegan fuera de su país (68%), mientras que el 44% son porteros.
También los entrenadores
También los entrenadores son muchos extranjeros, como el caso de Estados Unidos dirigido por Jurgen Klinsmann. Es uno de los cuatro entrenadores de origen alemán en la Copa Mundial de Brasil (incluyendo el de Alemania Joachim Löw). Ottmar Hitzfeld dirige Suiza, y Volker Finke a Cámerun.
Tres son portugueses: Fernando Santos dirige Grecia, Carlos Queiroz, Irán y Paulo Bento, Portugal.
Tres son italianos, Fabio Capello (Rusia), Alberto Zaccheroni (Japón) y Cesare Prandelli (Italia). Dos son franceses, Sabri Lamouchi que dirige Costa de Marfil, y Didier Deschamps (Francia).
Tres argentinos: Jorge Sampaoli (Chile), José Pekerman (Colombia), y Alejandro Sabella (Argentina).
Dos colombianos, Reinaldo Rueda (Ecuador), Luis Suarez (Honduras) y el boznio-herzegovino Vahid Halilhodzic, Argelia
Swisslatin (24.06.2014)