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El Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) es un organismo especializado de las Naciones Unidas cuyo mandato consiste en ayudar a las mujeres y hombres pobres de las zonas rurales a mejorar su seguridad alimentaria y su nutrición, aumentar sus ingresos y reforzar su resiliencia. Su mandato concuerda por lo tanto con las prioridades de la política de desarrollo de Suiza.
Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola – FIDA
Establecido en 1977, en respuesta a la crisis alimentaria de la década de 1970, el FIDA es hoy en día la única organización multilateral con un mandato especializado en los pequeños agricultores. Su trabajo se centra en la población rural pobre, en particular los pequeños agricultores, pescadores y pastores, así como los campesinos sin tierra y los pueblos indígenas.
Los programas del FIDA tienen como objetivo mejorar el acceso de la población rural pobre a los servicios financieros, los mercados, la tecnología, la tierra y los recursos naturales. Como institución financiera internacional, el FIDA concede donaciones y préstamos en condiciones favorables a los países afectados por una pobreza rural generalizada. El FIDA proporciona también conocimientos especializados en el sector agrícola y apoya la innovación.
Contexto
Los 767 millones de personas más pobres del mundo viven con menos de 1,90 USD diarios. Tres cuartas partes de ellas viven en las zonas rurales de los países en desarrollo. En su mayoría, dependen de la agricultura para su sustento y cuentan con pequeñas parcelas de tierra, de aproximadamente una o dos hectáreas, para su alimentación e ingresos y un acceso limitado a los mercados y servicios. El cambio climático, la creciente población mundial y los precios volátiles de los alimentos y de la energía tienen el potencial de empujar a una proporción aún mayor de estas personas a la pobreza extrema y al hambre.
Por otro lado, la agricultura ha demostrado ser un motor para la reducción de la pobreza. El crecimiento del PIB generado por la agricultura es más efectivo para reducir la pobreza que el crecimiento en cualquier otro sector. En el África subsahariana, el crecimiento de la agricultura reduce la pobreza hasta once veces más rápido que el crecimiento en otros sectores.
Los objetivos del FIDA
La orientación general del FIDA se resume en los objetivos estratégicos de su Marco Estratégico 2016-2025:
- incrementar las capacidades productivas de la población rural pobre de manera sostenible y resiliente;
- aumentar y mejorar su participación en los mercados, y capacitarlos para gestionar mejor los riesgos conexos;
- y fortalecer la sostenibilidad ambiental y la resiliencia al cambio climático de sus actividades económicas.
Por lo tanto, el FIDA es hoy la única organización multilateral con un mandato especializado en la agricultura a pequeña escala. Financia el desarrollo de cadenas de valor agrícolas sostenibles. Su labor complementa la de otros dos organismos con sede en Roma: la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), con su enfoque en políticas y conocimientos, y el Programa Mundial de Alimentos (PMA), que se centra en las intervenciones humanitarias.
Los resultados del FIDA
La reciente Iniciativa para la Evaluación del Impacto muestra que durante el período 2010-2015, 139 millones de personas recibieron servicios de proyectos del FIDA. En 2019, los proyectos respaldados por el FIDA llegaron a 131,7 millones de personas: 22 millones de personas tuvieron acceso a servicios financieros; 2,6 millones de personas recibieron capacitación en prácticas y tecnologías de producción agrícola y ganadera; 2,6 millones de pequeños agricultores familiares recibieron apoyo para hacer frente a los efectos del cambio climático; 163 600 microempresas obtuvieron acceso a servicios de promoción empresarial; 2710 instalaciones de comercialización fueron construidas o rehabilitadas; 3,1 millones de hectáreas de tierras se beneficiaron de una mejor gestión de la tierra. Un 47% de los beneficiarios del IFAD fueron mujeres y un 20% jóvenes.
El compromiso de Suiza
Las prioridades de Suiza
La contribución básica de Suiza al FIDA (IFAD11, 2019-2021) asciende a 41 millones CHF. Como miembro y contribuyente del FIDA, Suiza se centra concretamente en los siguientes objetivos:
- reforzar el papel del FIDA como mediador y coordinador mundial entre gobiernos, organizaciones de agricultores, grupos de mujeres, sector privado, instituciones de investigación agrícola y otros actores, en favor de la población rural pobre de los países en desarrollo;
- velar por una participación sostenible, social y ambientalmente responsable del sector privado en las cadenas de valor seleccionadas por los proyectos del FIDA;
- crear un marco y una estrategia financieros sólidos y creíbles para garantizar la sostenibilidad financiera del FIDA;
- apoyo al trabajo del FIDA en contextos frágiles: mejora del conocimiento sobre la gestión de programas sensible al conflicto (GPSC) y su uso en la ejecución de los programas;
- integración en todos los proyectos del FIDA de medidas que respondan a las posibles amenazas climáticas (incorporación del cambio climático) a fin de que los agricultores se vuelvan más resilientes y las inversiones suizas a través del FIDA, más sostenibles;
- incorporación de los aspectos nutricionales en todos los programas y proyectos del FIDA.
Suiza está representada en el más alto órgano decisorio, el Consejo de Gobernadores, y también tiene una fuerte presencia en la Junta Ejecutiva, de la cual es miembro suplente. La Junta Ejecutiva decide el programa de trabajo y aprueba proyectos, programas y créditos.
Actualmente, Suiza es además miembro del Comité de Evaluación. Gracias a una colaboración de 14 años entre la COSUDE y la Oficina Independiente de Evaluación del FIDA, se reconoce la contribución de Suiza a la mejora de todo el sistema de evaluación. Mediante su participación activa en el FIDA, Suiza puede influir en el desarrollo agrícola internacional y hacerlo más sostenible.