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Horas antes de que Suu Kyi pronuncie un discurso a la nación el martes, el ministro de Relaciones Exteriores británico, Boris Johnson, convocó una reunión sobre la crisis al margen de la Asamblea General de la ONU en Nueva York(afp_tickers)
Reino Unido encabezó las potencias mundiales que este lunes advirtieron a Birmania de posibles acciones si su líder, Aung San Suu Kyi, no hace algo para poner fin a una campaña contra la minoría musulmana rohinyá.
Horas antes de que Suu Kyi pronuncie un discurso a la nación el martes, el ministro de Relaciones Exteriores británico, Boris Johnson, convocó una reunión sobre la crisis al margen de la Asamblea General de la ONU en Nueva York.
En un encuentro al que asistieron la embajadora estadounidense, Nikki Haley, y el viceministro de Relaciones Exteriores de Birmania, Johnson advirtió que la violencia en el estado de Rakhine era "una mancha en la reputación del país" tras su transición a un gobierno democrático.
"Por eso, Birmania no debe sorprenderse de encontrarse bajo escrutinio internacional y en la agenda del Consejo de Seguridad", dijo Johnson.
"Nadie quiere ver un retorno al gobierno militar, por lo que es vital que Aung San Suu Kyi y el gobierno civil dejen claro que estos abusos deben detenerse", agregó en un comunicado.
Haley, en tanto, calificó la reunión como "productiva", pero expresó su alarma por la falta de progreso en el tema. "Estados Unidos continúa instando al gobierno de Birmania a poner fin a las operaciones militares, conceder acceso humanitario y comprometerse a ayudar al retorno seguro de los civiles a sus hogares", dijo.
Otros países representados en la reunión fueron Bangladés, principal destino de los refugiados que huyen, Australia, Canadá, Dinamarca, Indonesia, Suecia y Turquía, según Gran Bretaña.
AFP