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En un pueblo de Siria se realizó un hallazgo sensacional: los huesos de un camello gigante que vivió hace 100.000 años.
Los restos óseos de este ejemplar son dos veces más grandes que los de un camello actual. Este hecho abre varias interrogaciones interesantes.
Fue más bien una casualidad el descubrimiento de la osamenta de este animal, cuando los arqueólogos desenterraban utensilios encontrados en Siria, procedentes de la Edad de Piedra.
Tras intensas investigaciones, Peter Schmid del Instituto y Museo de Antropología de Zúrich pudo reconocer que los huesos encontrados pertenecen a un extinguido tipo de camello. Su parentesco con los miembros actuales de esa especie pudo ser definido gracias al muy buen estado de un hueso de una de sus extremidades.
El tamaño del animal es asombroso: "Estos huesos son casi dos veces más grandes que los de un camello normal; tienen la dimensión de los huesos de una jirafa", indica Schmid.
"Es una gran nueva ya que este animal demuestra una importante fase de la evolución de los camélidos", comenta el arqueólogo ante el descubrimiento.
Una nueva especie
Fue hace dos años que los arqueólogos de las universidades de Zúrich y de Basilea descubrieron en la estepa central de Siria los restos de la pata de un animal. Sin embargo, en ese momento no estaba claro si pertenecían a una nueva especie desconocida o si se trataba de una deformación patológica de algún animal conocido.
Entre junio y septiembre de 2005, los investigadores encontraron en el mismo sitio del hallazgo otras partes óseas del gran camello. Junto a un pedazo de maxilar inferior se encontraron varias vértebras y parte de los huesos de una articulación y una tibia.
Finalmente unos 20 huesos fueron hallados en diversos estratos subterráneos. Y entonces pudo definirse su origen: "No es ninguna forma extraordinaria, sino una nueva especie descubierta", indica Jean-Marie Le Tensorer, del Instituto de Prehistoria y Arqueología de la Universidad de Basilea.
De acuerdo a Le Tensorer, esta especie existió durante unos 20.000 años, como máximo. Este espectacular descubrimiento debe ayudar a los investigadores a esclarecer la evolución del camello.
Cabe decir que hasta ahora el parentesco y el origen de este animal son poco conocidos.
Fauna africana
Hasta ahora se ha creído que el camello con sus dos jorobas, y no el dromedario, con sólo una, es la forma original de este tipo de rumiantes. Pero esa teoría podría ser incorrecta.
De acuerdo a Schmid, los huesos descubiertos pertenecieron a un dromedario, según lo demuestra la parte de la mandíbula inferior.
Las excavaciones en las que se encontró este animal se realizaron en el pueblo sirio de El Kowm, a unos 120 kilómetros al norte de Palmyra. Junto a los restos óseos del gran ondulado se hallaron también huesos de camellos como los que conocemos ahora, gacelas, antílopes, avestruces y leones inmensos, todos ellos representantes de la fauna africana.
Cuna de la humanidad
El sitio del descubrimiento es considerado como el más antiguo asentamiento del mundo. Hace un millón de años vivieron allí personas. El camello gigante también era, al parecer, un animal de caza, ya que junto a los huesos descubiertos se encontraron herramientas de piedra.
Los investigadores suizos realizan desde hace más de 20 años excavaciones en Siria. En El Kowm desde 1999, como parte de un proyecto que es apoyado por el Fondo Nacional Suizo para la Investigación.
swissinfo y agencias
Datos clave
Los huesos fueron hallados en el pueblo sirio de El Kowm.
El hallazgo es parte de un proyecto respaldado por el Fondo Nacional Suizo para la Investigación.