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21 marzo 2013
Asterix y René Goscinny
La apasionante historia de Asterix y René Goscinny
Ciertamente luego de la Emancipación lograda por los judíos europeos, gran parte de ellos trataron de integrase a las sociedades donde vivían, en tareas que les habían estado vedadas en los largos siglos de exclusión, en otras que eran tradicionales también a lo largo del tiempo y otras nuevas, en donde hallaron menor resistencia para poder ejercerlas, tal vez porque no eran vistas como profesiones o trabajos de ascenso social para el ámbito no judío.
Es sintomático percibir que esto también sucedió en Estados Unidos y en otros lugares. La condición de judío se expresa en el deseo de pertenecer pero también de sentirse y verse diferente. Ya sea simplemente por el origen, o por las condiciones de vida, pero lo cierto que un número muy importante de judíos se dedicaron a la producción de historietas, tebeos, o comics y uno de ellos, muy próximo a nosotros por sus orígenes y por los muchos años que vivió en la Argentina fue René Goscinny.
Nacido en París en 1926, hijo de un judío polaco, Simja Goscinny, ingeniero químico y de Anna Beresniak, nacida en un pueblito de Ucrania y que había huido con su familia escapando de los pogroms. Nunca pudo olvidarlos, recordaba a los hombres a caballo entrando a las casas para quemarlas, como lo hicieron en la suya.
Su padre había sido el rabino del pueblito, cuando la familia emigró a París, se dedicaron al oficio de imprenteros. Fueron los autores de un célebre diccionario hebreo-idish que también editaron. Sus padres se casaron en París.
Cuando René no tenía todavía dos años, sus padres partieron para la Argentina, porque su papá había conseguido trabajo como ingeniero químico en la lejana América del Sur. Algunos años más tarde, esta elección les habrá salvado la vida durante la Segunda Guerra Mundial. La familia que se quedó en Francia fue asesinada por los nazis.
Al llegar se establecieron en pleno centro porteño, en la calle Sargento Cabral 875. René tuvo en ese lugar un infancia dichosa que nunca olvidó, sus vacaciones las pasaba en el Uruguay y cuando sus primos andaban en bicicleta en París, el andaba a caballo en la Pampa. Para las grades vacaciones la familia Goscinny volvía a Francia.
René estudió en el Liceo Francés de Buenos Aires, y le gustaba mucho hacer reír a sus compañeros, apasionado por la escritura y la gráfica, descubrió la literatura y luego la historieta. Durante la época en que vivió en la Argentina, fue una de los más brillantes de la historieta argentina, Patoruzú gozaba de gran popularidad y parece ser que el futuro autor de Asterix, lo utilizó como fuente de inspiración.
También eran los años de la guerra, la familia que quedó en Francia fue asesinada en la Shoá, el padre de Goscinny colaboraba con los franceses antinazis de la Argentina y el precoz dibujante en tanto quería incorporarse a la Resistencia en Gran Bretaña, desahogando sus sentimientos dibujado caricaturas de los protagonistas políticos de la guerra.
Con la prematura muerte de su padre el dibujante intentó ganarse la vida con sus habilidades hasta que él y su madre fueron invitados por su tío Boris a Estados Unidos. Desde allí tuvo tiempo de extrañar a la amable Buenos Aires donde había vivido días muy felices que nunca olvidó. Llamado a filas por el gobierno norteamericano prefirió integrarse a las fuerzas francesas de posguerra, en la Europa devastada.
Luego retornó a Estados Unidos donde se relacionó con el notable autor Harvey Kurtzman, que luego terminará creando la revista Mad. Junto a una eminencia como Kurtzman –y autores como Will Elder, Jack Davis y Wallace Wood, entre muchos otros–, que revolucionaron la caricatura o el comic norteamericano.
Harvey Kurtzman tenía casi los mismo orígenes que Goscinny, sus padres eran emigrantes rusos quienes seguramente también habían escapado de los pogroms, pero en tanto que la madre de Goscinny era hija de un rabino los Kurtzman eran leales adherentes al partido comunista. Estaban suscriptos al Daily Worker y enviaron a su hijo Harvey a Kinderland, una colonia de verano para chicos de familias de izquierda de Nueva York. Ambos creativos conservaron su amistad personal a lo largo de toda su vida, y allí con él, Goscinny terminó de definir su futuro y su elección como escritor y dibujante.
En un reportaje Kurzman contó que Goscinny era como una máquina de producir chistes, era incansable y todo el tiempo hablaba y bromeaba.
Cuando retornó a Europa, se repartió entre ambos continentes, fundó una revista Pilote, luego se encuentra con Uderzo, con quien crearon Asterix revolucionando la historieta y el modo de escribir y relatar comics. Participó en numerosas publicaciones, se dice que su escritura era sumamente compleja y también su manera de relatar.
Asterix se convirtió en un símbolo de Francia, es leído en el mundo entero, y las increíbles aventuras de sus entrañables personajes y la ironía y la gracia de sus situaciones han hecho las delicias de lectores de todo el mundo y presta ayuda aun a los profesores de historia para demostrar como a través del comic se puede enseñar sobre el pasado historia.
René Goscinny con más de 500 millones de libros vendidos, traducidos a más de treinta idiomas, considerado el mayor historietista de Francia, murió de un paro cardiaco el 5 de noviembre de 1977 cuando volvió de unas vacaciones en Jerusalém y en una visita de rutina de control médico en una clínica de París. Uderzo continuó produciendo Asterix desde 1980.
Como muestra de respeto y cariño por su memoria, los números de Astérix continúan llevando los nombres de sus dos autores. Uderzo estuvo relacionado con la publicación en Israel de un álbum llamado La Odisea de Asterix, una historieta de su recorrido en compañía de su compañero de aventuras Obelix por todo Israel, viaje que Uderzo realizó para conocer en profundidad el paisaje y su naturaleza para poder dibujarlo del modo más realista posible. En ese álbum rinde todo, un homenaje a su amigo desaparecido, René Goscinny, representándolo con el personaje Saúl Oysolteroenlaví, que ayuda a escapar a los galos de las manos de los romanos.
Es indudable que los personajes de Asterix en vida y luego en las manos de Uderzo están llenos de influencias tomadas de temas del cine, de actores , de bromas y de rasgos provistas por Goscinny, inspiradas en su pasado, en la lejana Argentina. Una de las bromas era que el rasgo distintivo de cada grupo étnico.
En el caso de los vikingos el fuerte olor que despedían, los ingleses por su extrema cortesía, los godos eran descriptos a través de letras góticas y los judíos como adictos al guefilte fish. Goscinny, un judío cosmopolita, hijo de refugiados huidos de las persecuciones antisemitas de Europa Oriental, se convirtió junto al hijo de inmigrantes italianos, Uderzo, en el autor que creó al personaje más emblemático de la vieja Francia.