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Los dos principales proyectos geotérmicos de Suiza han generado seísmos. Por esta razón, Basilea suspendió el desarrollo de una central, mientras que en San Gall continúan los trabajos. Voces críticas reclaman el fin de proyectos similares en el futuro. (SRF/swissinfo.ch)
La energía geotérmica es una fuente inagotable, limpia y constante. Para el año 2050 se espera que más del 10% del consumo energético provenga de unas 200 estaciones geotérmicas. No obstante, hay muchas incertitudes sobre los costos y la seguridad de estas instalaciones. La inyección de fluidos en la roca candente puede producir fracturas, lo que genera actividad sísmica de baja densidad.
En Basilea, hace algunos años un proyecto provocó una serie de movimientos telúricos, algunos con una magnitud superior a los 3 grados en la escala de Richter. Esto generó la suspensión del proyecto. Otro plan emprendido en San Gall el verano de este 2013 también causó pequeños temblores.
Los especialistas geotérmicos defienden los potenciales beneficios de esta energía, pero otros no se muestran convencidos de centrarse en este tipo de producción, sino en encontrar nuevas fuentes de energía renovable. Entre tanto, en Suiza se planifican nuevas explotación geotérmicas.