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La Organización para la Cooperación y la Seguridad en Europa festeja este miércoles, en Viena, su 25 aniversario. Nacida como un foro de diálogo durante el pasado conflicto Este - Oeste, la OSCE tiene 55 Estados miembros, entre ellos Suiza.
La Organización para la Cooperación y la Seguridad en Europa desciende de la Conferencia sobre Seguridad y Cooperación en Europa, CSCE, iniciada en 1973 y concluida el primero de agosto de 1975, con la adopción del Acta de Helsinki. Nació para prevenir conflictos, gestionar crisis y hacer respetar los derechos humanos.
La CSCE representó un acuerdo histórico entre los bloques del Este y del Oeste durante una época en la que reinaba la Guerra fría. Concluida esta, en 1989, debió modificar sus mecanismos de acción y cuatro años tarde, en 1994, la CSCE se transformó en OSCE, Organización para la Cooperación y la Seguridad en Europa. La OSCE realiza actualmente tareas en Asia Central y los Balcanes.
Participación de Suiza
La presencia de Suiza en la Organización para la Cooperación y la Seguridad en Europa, OSCE, tuvo siempre carácter prioritario en la política exterior del país. Desde los comienzos de la organización desempeñó un papel esencial con los otros Estados neutros.
"Berna desplegó múltiples esfuerzos desde la preparación de la primera Cumbre de la OSCE, en 1972/73" señala Hans-Jörg Renk, antiguo diplomático suizo que participó en las negociaciones. Durante el conflicto Este - Oeste de entonces, asumió, en su condición de país neutro, el papel de árbitro en asuntos de procedimiento.
"Suiza contribuyó, por ejemplo, a la incorporación del consenso en las decisiones", recuerda Renk. Por otra parte, Rolf Bindschedler, jefe de la delegación suiza en aquella época, fue el primero en apoyar la idea de un solo documento final que refleje el reconocimiento de todos sus miembros.
El Acta final de la Organización para la Cooperación y la Seguridad en Europa vio la luz pública el primero de agosto de 1975, en Helsinki. El ex consejero federal, Pierre Graber, firmó por Suiza.
Inquietudes suizas
La delegación helvética logró incluir dos aspiraciones suyas en el documento final. Un sistema de conciliación para resolver las diferencias, idea de Rolf Bindschedler que llegó a concretarse recién en 1995, con la creación de una Corte de Conciliación y Arbitraje de la OSCE, con sede en Ginebra.
Suiza impulsó también proyectos para favorecer el intercambio de informaciones. Entre los principales resultados están sobre todo las facilidades de visas acordadas a periodistas del ex bloque del Este.
En los años 1977-85, nuevo período de tensión Este - Oeste, los países neutros y no alineados tuvieron un importante papel de mediación entre los dos bloques. Suiza tomó varias iniciativas en el seno de los No Alineados.
El fin de la Guerra Fría rompió el clásico papel mediador de los neutros en la OSCE, pero Suiza siguió desarrollando su actuación en el seno de este foro que constituye, junto al Consejo de Europa, del cual Suiza es miembro pleno, la única organización paneuropea.
La Confederación Helvética se distinguió sobre todo en el año de su presidencia, en 1996. Suiza sitúa las prioridades en los derechos humanos, el Estado de Derecho y la defensa de las minorías. Participa activamente en los ámbitos de la diplomacia preventiva, la gestión de crisis y la reconstrucción posterior a los conflictos.
Suiza envió personalidades a varias misiones de la organización. Gret Haller ocupó el cargo de mediadora de derechos humanos en Bosnia, Tim Gudimann dirigió la misión de la OSCE en Chechenia y Croacia, y Gerald Stoudmann fue nombrado director de la Oficina de las instituciones democráticas y de los derechos humanos en Varsovia.
Suiza sigue desempeñando un papel activo en el seno de la OSCE, cuyos postulados esenciales concentran su atención en la búsqueda y el mantenimiento de la paz en el viejo continente.
swissinfo y agencias