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El reverendo canadiense Hyeon Soo Lim, pastor de la Iglesia presbiteriana coreana de la Luz de Toronto, el 30 de julio de 2015 en Pyongyang, en una foto distribuida por la agencia KCNA, durante su interrogatorio en el Palacio de la Cultura del Pueblo(afp_tickers)
El pastor canadiense de 60 años condenado en Corea del Norte a cadena perpetua con trabajos forzosos, afirma en una entrevista de la televisión CNN que todos los días cava agujeros en una cárcel en la que es el único recluso.
El pastor, Hyeon Soo Lim, de 60 años, explica que le ha costado adaptarse a esta nueva vida después de su condena el mes pasado por intento de derribar el régimen. "Nunca fui obrero, así que al principio estos trabajos eran duros", explica Lim en una entrevista grabada en un hotel de Pyongyang.
Vestido con un traje gris de presidiario marcado con el número '036', Hyeon Soo Lim, con la cabeza rapada, llega al cuarto conducido enérgicamente hasta su asiento por dos militares norcoreanos de gestualidad mecánica. Los dos guardias abandonan el cuarto. Lim, que nació en Corea del Sur pero habla un inglés fluido, explica que le pidieron que diera la entrevista en coreano, lo que hace pensar que está estrechamente vigilado.
Lim fue detenido en enero de 2015 por las autoridades norcoreanas después de entrar en el país desde China. Los hechos concretos que sustentaron el cargo de sedición nunca fueron precisados.
Según la Iglesia presbiteriana coreana de la Luz de Toronto para la que oficiaba, en Corea del Norte estaba realizando una misión puramente humanitaria. Estaba acostumbrado a los viajes en este país, donde intervenía principalmente en orfanatos.
Pyongyang afirmó que Lim había reconocido todas las acusaciones que pesaban sobre él, incluyendo haber "difamado abominablemente" el sistema y al líder norcoreano.
En la entrevista de CNN, Lim explica que le hacen trabajar seis horas diarias, seis días a la semana, y que su trabajo consiste en cavar agujeros en una huerta.
Dice que recibe medicinas, tres comidas diarias y que espera obtener la biblia que pidió.
"Todos los días rezo por el país y por el pueblo, rezo para que el Norte y el Sur se reunifiquen, para que una situación como la mía no se reproduzca más", declara.
Al acabar la entrevista, que dura cerca de una hora, los guardias vienen a buscar al preso.
Canadá condenó el mes pasado la pena "excesivamente severa" pronunciada contra su ciudadano.
Cierto número de religiosos cristianos, la mayoría estadounidenses de origen coreano, han sido detenidos en Corea del Norte. Algunos pudieron regresar a su país tras la intervención de altos responsables políticos estadounidenses.
AFP