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Unos ramos de flores rcuerdan a las víctimas del atentado perpetrado en la playa del Hotel Riu Imperial Marhaba en Port el Kantaui, a las afueras de la localidad tunecina de Susa, el 27 de junio de 2015(afp_tickers)
La respuesta de la policía tunecina al atentado de 2015 en que murieron 30 turistas británicos fue "caótica en el mejor de los casos, y cobarde en el peor", según las conclusiones de una investigación británica difundida este martes.
"Su respuesta tenía que ser, y debería haber sido, más efectiva", dijo en sus conclusiones el juez Nicholas Loraine Smith, al término de una serie de audiencias en un tribunal de Londres que se iniciaron en enero.
"La respuesta de la policía fue caótica en el mejor de los casos, y cobarde en el peor", añadió, recordando que los guardias del hotel en cuya playa se produjo el atentado no iban armados y no tenían ni siquiera walkie-talkies.
Simultáneamente, el juez exculpó a la agencia de viajes británica TUI, que organizó el viaje, porque las víctimas "no estaban en una posición de dependencia" y "no hubo nada que el hotel pudiera hacer antes del atentado.
Algunos supervivientes y familiares de víctimas criticaron que la agencia no les informara de la amenaza terrorista en Túnez.
El 26 de junio de 2015, Seifeddine Rezgui, armado con un fusil de asalto y granadas, mató a 38 turistas en un ataque contra el hotel Riu Imperial Marhaba, en la localidad costera de Susa, en el noreste de Túnez.
Rezgui fue abatido a las puerta del hotel y el atentado fue reivindicado por la organización yihadista Estado Islámico.
Entre los turistas muertos, había 30 británicos, tres irlandeses, dos alemanes, un belga, un ruso y un portugués.
Samantha Leek, la principal abogada de la investigación, citó en una de las audiencias el informe de un juez tunecino que afirmaba que las unidades de la policía concernidas "retrasaron su llegada al hotel deliberada e injustificadamente".
Esta investigación no es un juicio, pero sus conclusiones pueden usarse para presentar demandas civiles.
El embajador tunecino en Reino Unido, Nabil Ammar, admitió que "la policía no estaba preparada como hubiera debido", en unas declaraciones a la BBC.
El turismo es una de las principales industrias de Túnez y aquel atentado le asestó un gran golpe.
El embajador aseguró que "han cambiado muchas cosas. Se introdujeron muchas mejoras en los servicios de seguridad, la seguridad de los hoteles, el nivel general de seguridad en todo el país".
AFP