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Otros términos
- Infarto del nervio óptico
Definición
El nervio óptico se origina en la cuenca del ojo y transporta las señales visuales al cerebro. Cada nervio óptico contiene millones de fibras neuronales. Las neuropatías ópticas son enfermedades del nervio óptico, la más común de las cuales es el glaucoma. Otras neuropatías ópticas son la neuritis óptica, que es una inflamación del nervio óptico, y las neuropatías ópticas isquémicas, que son enfermedades que interrumpen el flujo sanguíneo al nervio óptico, causando daños que a menudo son irreversibles.
Se distingue entre neuropatía óptica isquémica anterior (NOIA), en la que está afectado el disco óptico (cabeza del nervio óptico), y neuropatía óptica isquémica posterior, en la que el disco óptico es normal.
En la NOIA, se produce una pérdida repentina de visión debido a la interrupción o reducción del flujo sanguíneo al disco óptico. Existen dos tipos de NOIA:
NOIA arterítica, causada por la inflamación de las arterias (vasculitis).
NOIA no arterítica, que no es inflamatoria.
Causas
La neuropatía óptica isquémica está causada por una lesión de los vasos sanguíneos que irrigan el nervio óptico:
- Enfermedades cardiovasculares o factores de riesgo (como hipertensión, colesterol alto o diabetes)
- Tabaquismo
- Lesiones o tumores que comprimen los vasos
- Apnea del sueño
Una de las causas más frecuentes de NOIA arterial es la arteritis gigantocelular (o enfermedad de Horton).
La causa más frecuente de NOIA no arterial es la arteriosclerosis (o aterosclerosis), que corresponde a una rigidificación y reducción de la superficie interna de las arterias tras la formación de depósitos en su pared interna.
Síntomas
El principal síntoma de la neuropatía óptica isquémica es una pérdida repentina e indolora de la visión, cuya extensión y localización dependen de la lesión del nervio óptico. La probabilidad de NOIA en un ojo es mayor si el otro ojo ya está afectado.
En ocasiones, la NOIA puede ir precedida de signos de advertencia a los que debe estar atento. Es el caso, por ejemplo, del oscurecimiento transitorio de la visión, que puede durar de unos segundos a unos minutos, y que requiere una consulta oftalmológica sin demora para evitar una pérdida visual excesiva.
Diagnóstico
El oftalmólogo buscará signos de isquemia en el ojo. Para ello, examinará el fondo del ojo para observar la retina, la papila y los vasos sanguíneos.
También realizará :
- Una prueba de agudeza visual y de campo visual
- Medición de la presión intraocular
- Un análisis de sangre para comprobar si hay inflamación
En función de los factores de riesgo que se sospechen (diabetes, hipertensión, apnea del sueño, etc.), se pueden proponer otras pruebas.
Tratamientos
No existe ningún tratamiento que pueda restaurar la visión perdida como consecuencia de la NOIA. Sólo pueden ofrecerse ayudas visuales, como gafas de aumento.
En el caso de la NOIA arterial, el tratamiento oral con corticosteroides puede prevenir una recaída y proteger el otro ojo. Es importante iniciar este tratamiento lo antes posible. Los corticosteroides se administran en dosis elevadas durante dos o tres semanas, tras lo cual la dosis se reduce gradualmente. Sin embargo, hay que tener en cuenta que puede ser necesario un tratamiento de por vida.
En el caso de la NOIA no arterítica, el tratamiento principal se basa en tratar las causas subyacentes (por ejemplo, diabetes, enfermedades cardiovasculares, hipertensión).
La NOIA arterítica suele causar una mayor pérdida de visión que la NOIA no arterítica, en la que la recuperación visual se produce espontáneamente en el 40-50% de los casos.
Frecuencia
La NOIA afecta principalmente a personas mayores de 50 años.
La forma no arterítica es la más frecuente (alrededor del 95% de los NOIA). Su prevalencia después de los 50 años es de 2 a 10 por 100.000 personas.
Referencias