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La crisis que azotó los mercados internacionales ha puesto en evidencia los efectos de un mercado financiero hegemónico y descontrolado.
Según Lino Terlizzi, periodista y analista económico, es necesario revisar el sistema y encontrar el justo equilibrio entre economía y finanzas.
swissinfo: Después de las noticias alentadoras del UBS, que la semana pasada anunció su regreso a los números negros, podemos por fin dar un suspiro de alivio...
Lino Terlizzi: Diría que sí: la tendencia negativa de los últimos meses se ha invertido parcialmente. No obstante, la batalla no está ganada. No basta con frenar la tendencia, es necesario hacer pasos ulteriores.
swissinfo: ¿Qué aspecto de la crisis se merecería una reflexión detenida?
L. T.: Además de los planes de salvamento iniciados por algunos estados —que son indispensables para "apagar el incendio"—, será oportuno reflexionar sobre el papel actual de las finanzas en la economía estadounidense y mundial.
Lo que hay que cuestionar hoy en día es el liderazgo financiero del mercado anglosajón y , en particular, del estadounidense. Hay que revisar el modelo que los Estados Unidos han 'impuesto' en varias partes del mundo y que asigna a las finanzas un papel desproporcionado.
Las finanzas en sí no son malas mientras fomenten el desarrollo de la industria, el comercio y la economía real en general, pero si se convierten en un fin en sí mismo, en un sistema en el que es la economía real que se desarrolla en función de los mercados financieros, entonces tenemos un problema. Y la crisis lo ha evidenciado de manera muy clara.
swissinfo: ¿Podemos pues hablar de una 'derrota' del capitalismo financiero?
L.T.: El término 'capitalismo' es muy amplio. Hay que hacer ciertas distinciones. Lo que estamos presenciando es la derrota de aquella parte del capitalismo que ha favorecido la creación de un sector de finanzas demasiado amplio e incontrolable. Este tipo de capitalismo es el que hoy se ha hundido.
En cambio, el capitalismo que se basa sobre la economía real y la economía social del mercado —y me refiero aquí al modelo adoptado por algunos países europeos, Suiza incluida, que equilibran la iniciativa privada con la presencia del Estado social— no ha sufrido repercusiones negativas.
swissinfo: Desde un punto de vista general, que no se detiene en el aspecto puramente monetario, ¿quiénes salieron como 'vencedores' del asunto?
L.T.: Son muy probablemente los grandes países emergentes que saldrán de esta crisis con un papel acrecentado. Basta con echar una ojeada a los títulos públicos estadounidenses: en gran parte ya se encuentran en manos chinas.
También Europa, Suiza incluida, podría salirse con la cabeza alta. Deberá, sin embargo, intervenir con eficacia en la crisis que, no debemos olvidarlo, ha golpeado en parte también a sus bancos y centros financieros. La Unión Europea deberá, luego, hacer reflexiones sobre la reforma del sistema financiero, poniendo el énfasis en un mayor control de los riesgos y encontrando un equilibrio entre el sector financiero, la economía real y el Estado social.
Si, por el contrario, no sabe reaccionar y permanece vinculada al modelo norteamericano, se encontrará, al igual que Estados Unidos, entre los perdedores.
swissinfo: Varios gobiernos han reaccionado inmediatamente a la crisis, invirtiendo fondos públicos para salvar las entidades financieras. ¿Qué repercusiones tendrán estas inversiones para los consumidores?
L.T.: En Europa ya se está reaccionando en parte a esta situación, como muestra el decrecimiento general del consumo. Una evolución que no sorprende, dada la prudencia que prevalece en la población. No obstante, sin los planes de salvamento, la situación sería aún peor.
Sin embargo, no creo que en términos actuales la intervención estatal tenga repercusiones importantes en la inflación, que permanece más bien vinculada a la recuperación económica y, sobre todo, al reciente encarecimiento de las materias primas.
swissinfo: ¿Qué conclusiones se pueden sacar de la crisis y cómo se deberá intervenir en el futuro para evitar que se vuelva a repetir una situación parecida?
L. T.: Será necesario evitar la proliferación de productos financieros, bajo cuya garantía están bienes reales. En el caso específico de los empréstitos hipotecarios, al principio de la cadena se encuentra un bien real, es decir, la casa, en la cual se efectúa un préstamo hipotecario. A este préstamo está ligada una serie de productos, como las obligaciones y otros pasivos, que van acumulándose. La idea que se ha consolidado en los Estados Unidos y en otras partes del mundo, según la cual se puede construir una cadena infinita de productos financieros desvinculados de la economía real, es equivocada.
Las autoridades y los órganos de vigilancia deberán luego acentuar sus medidas de control de riesgos. Está bien que exista el mercado libre, pero tiene que haber reglas claras y precisas.
Como los mercados financieros son hoy más globales y están vinculados entre sí, es necesario, además, que haya una mejor coordinación entre los órganos que vigilan e intervienen en caso de dificultades. El papel del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional será revisado probablemente en función de la nueva realidad. Insisto: las finanzas no puede dominar la economía real.
swissinfo: ¿En qué dirección deben ir los bancos suizos?
L.T.: En términos financieros, el centro financiero suizo fue uno de los primeros que se vio afectado por la crisis, que ahora está gestionando bien. Si el relanzamiento y las reorganizaciones se llevaran a buen término, los institutos helvéticos podrán seguramente aprovecharse de las dificultades que otros bancos sufren.
En el caso específico del UBS, será importante completar la reforma interna. Ahora bien, habrá recortes de personal que serán dolorosos, pero necesarios para contener los costes y reorganizar las actividades bancarias.
Luego habrá que incentivar las operaciones en la gestión patrimonial y reducir, o incluso abandonar, las actividades de riesgo en la banca de inversiones. Ello implica recuperar la confianza de los clientes y hacer fluir nuevo capital.
Entrevista swissinfo: Luigi Jorio
(Traducción del italiano: Antonio Suárez Varela)
SALVAR LA TIERRA EN LUGAR DE LOS BANCOS
El plan de rescate de la administración Bush, aprobado el pasado viernes por la Cámara de Representantes de EE UU para hacer frente a la crisis, prevé una intervención estatal de 700.000 millones de dólares.
Reflexionando sobre lo que se podría hacer con esta suma astronómica, la agencia de prensa alemana DPA ha intentado indicar una serie de propuestas, entre las cuales se encuentran las siguientes:
- Introducción de un seguro de enfermedad para todos. Con este dinero, el Gobierno estadounidense podría financiar el seguro para todos los ciudadanos del país durante un período de seis años.
- Combatir el hambre en África por diez años. Según las estimaciones del secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki Moon, el continente africano necesitaría por lo menos 72.000 millones de dólares de ayuda al año.
- Salvar la Tierra en lugar de salvar los bancos. Con 700.000 millones de dólares se podría salvar la naturaleza. Ésta es por lo menos la idea del director científico M. A. Sanjayan, representante de la organización The Nature Conservancy. Además, la selva del Amazonas estaría a salvo durante al menos 16 años: el costo para frenar la deforestación por doce meses, incluido el desarrollo sostenible en esas regiones, se elevaría a 30.000 millones de euros (40.715 dólares), según estimaciones de Greenpeace.
- Una red contra la malaria. Con una fracción del 1/475 de la asignación estadounidense, se podría comprar una red impregnada antimosquitos para cada una de las víctimas que cada año enferman de malaria. Según la Organización Mundial de la Salud, cada año se infectan 250 millones de personas (800.000 defunciones).