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El gobierno helvético decidió prolongar tres meses más -hasta el 3 de octubre próximo- el bloqueo de los 7,6 millones de francos suizos en cuentas del ex dictador Jean-Claude Duvalier.Este contenido fue publicado el 04 junio 2007 - 10:49
El 03.06 era la fecha en que Suiza liberaría las cuentas que "congeló" en 2002 al ex dictador caribeño, y aunque le gustaría repatriarlos a Haití, los vericuetos legales podrían impedirlo.
Suiza se encuentra entre la espada y la pared. Entre lo que debe y lo que considera justo hacer.
Esto es, actuar conforme a derecho y devolver a los familiares del ex dictador haitiano, Jean-Claude Duvalier, los 7,6 millones de francos que depositó en cuentas suizas y que el gobierno helvético le "congeló" en junio del 2002, o repatriar dichos fondos al actual gobierno caribeño para destinarlos al desarrollo de la isla.
El gobierno haitiano se moviliza a toda velocidad en un último intento por recuperar recursos que presuntamente fueron sustraídos de las arcas públicas. Sin embargo -y pese a los esfuerzos de colaboración del gobierno suizo- los Duvalier comienzan a frotarse las manos.
El caso Baby Doc
Haití, isla ubicada en El Caribe, es 30% más pequeña en territorio que Suiza, pero con una población ligeramente superior (8,1 millones de habitantes). El 70% de su gente vive en estado de pobreza, lo que le convierte a este país en el menos desarrollado del Hemisferio Occidental.
Los Duvalier son parte de la explicación y algunos de los principales protagonistas de su historia reciente.
Francois Duvalier, Papa Doc, fue electo en 1957 Presidente, pero pocos años después se transformó en dictador y declaró a su gobierno "vitalicio". Esto explica que al morir, en 1971, fuera su hijo Jean-Claude, de sólo 19 años, quien asumiera el poder.
Acostumbrado a los abusos de su padre y a la práctica tradicional de desviar fondos públicos a sus cuentas privadas, Baby Doc, como se le conoce en el mundo a Jean-Claude Duvalier, siguió la tradición familiar hasta que fue derrocado en 1986, año en el que se exilió en Francia.
Ahí se encargó de dilapidar en casinos y viajes una fortuna que el actual gobierno del presidente René Preval estima que superó los 120 millones de francos suizos de recursos mal habidos.
Y Haití exige hoy que los fondos depositados en Suiza, 7,6 millones de francos suizos, sean repatriados tras los cinco años que fueron "congelados" por las autoridades helvéticas, con la finalidad de aclarar su origen.
Lucha anticorrupción
Suiza lucha desde hace 20 años contra la llamada criminalidad económica de los potentados.
Consultado al respecto por swissinfo, el Departamento Federal (Ministerio) de Asuntos Exteriores (DFAE) señaló que "ciertos mandatarios se enriquecen ilegalmente con fondos públicos y luego los depositan en diversas plazas financieras internacionales. Suiza está comprometida a que el origen de todas las fortunas que administra sea lícito. Por ello ha desarrollado una serie de leyes y procedimientos para evitar el lavado de dinero, el financiamiento del terrorismo y la corrupción".
Los más relevantes son:
1) Identificación: los clientes de los bancos y el origen de los fondos han de ser conocidos.
2) Bloqueo: las transacciones dudosas son señaladas y pueden "congelarse" los fondos.
3) Judicial: el gobierno suizo facilita la cooperación con Estados que presumen haber sido saqueados por sus políticos.
4) Restitución: De probarse que los fondos fueron robados o desviados de las arcas públicas, Suiza facilita la repatriación de los mismos.
Caso complejo a causa de la inestabilidad política haitiana
El canciller haitiano, Jean Rénald Clérismé, confirmó el pasado viernes (25.05) el envío de una mini-delegación de funcionarios de su país a Ginebra que buscarán atajos legales para recuperar los fondos en cuestión.
Suiza ha declinado confirmar la visita de las autoridades haitianas, pero refrenda su compromiso de colaborar en el objetivo de repatriar los fondos.
Sin embargo, Paul Seger, jefe de la Dirección de Derecho Internacional del Departamento Federal de Asuntos Exteriores (DFAE), detalla que el caso haitiano ha sido especialmente complejo porque la inestabilidad política que ha vivido la isla desde la caída de Jean-Claude Duvalier (1986) ha complicado el panorama.
Por ello, aunque Suiza ha puesto todo su empeño y ha buscado un acuerdo amistoso con la familia Duvalier, que la comprometa a repatriar a su país parte de los fondos que le serán liberados próximamente, los allegados a Duvalier simplemente han dado largas a la petición helvética, esperando a que expire de forma natural el plazo en el que los fondos están "congelados".
Laguna legal
¿Por qué Suiza no puede hacer más para colaborar con Haití si está convencida de que su gobierno tiene la razón?
Porque la legislación helvética se lo impide abiertamente.
"Fracasar en la restitución de fondos sería lamentable y muy insatisfactorio para el gobierno helvético", afirmó Paul Seger.
Pero la legislación financiera vigente contiene elementos que ameritan una revisión que, sin embargo, no pueden cambiarse en dos días y que nos impiden ir más lejos, precisó.
Concretamente, el gobierno suizo no está facultado para restituir fondos de potentados si el país víctima no ha entablado un proceso judicial en contra del mandatario o funcionario en cuestión.
Y dada la delicada situación política que ha vivido Haití durante las últimas dos décadas, iniciar dicho proceso contra Duvalier ha sido imposible.
De ahí que el único camino restante haya sido la negociación amistosa. Camino que ya exploró Suiza, pero que como se refirió, la familia -aconsejada por sus abogados en Ginebra, Alain Macaluso e Isabelle Poncet- ha ignorado escabulléndose a las autoridades suizas.
Y aunque el desenlace parece ya estar escrito, un giro en la historia aún es aguardado por Suiza y los haitianos.
swissinfo, Andrea Ornelas
Contexto
Un frente de ONGs encabezado por Declaración de Berna exige a Suiza retener los fondos de los Duvalier por considerar inadmisible que debido a una laguna legal existente en Suiza se consienta la impunidad del ex dictador y los suyos.
Suiza es parte de la Convención de las Naciones Unidas contra la Corrupción (CINU), organización que milita a favor de restituir a los pueblos los fondos que les fueron sustraídos ilícitamente por sus políticos.
La isla de Haití, ubicada en el Caribe, es gobernada por un sistema republicano. Su actual presidente es René Préval y su primer ministro, Jacques-Edouard Alexis.
Datos clave
Suiza ha repatriado fondos desviados de las arcas públicas en los casos: Montesinos (Perú, 2002), Marcos (Filipinas, 2003) y Abacha (Niegeria 2005).
El haitiano Jean-Claude Duvalier heredó el poder de su padre (1971) y amasó una fortuna de SFR 150 millones (ya dilapidada).
Las cuentas suizas "congeladas" al ex dictador zaireño Mobuto Sese Seko vencen en 2008.
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