Document ID: /fineweb-2-swissfilter-quality_10-filterrobots/filtered/05275.jsonl.gz/4

Un niño perdido es la peor pesadilla para cualquier padre, pero el riesgo de peligros mayores surge rara vez en Suiza.
La desaparición responde, en la mayoría de los casos, a una fuga o al secuestro por parte de uno de los progenitores, según señala la policía.
En noviembre del 2005, el padre de tres niños -de nueve, siete y seis años-, los sustrajo de manera ilegal de su hogar en Suiza. Los chicos –dos niños y una niña- son ruandeses y habrían sido llevados a Bélgica.
La historia se repite casi de manera semanal. En el 2004, La Autoridad Central para la Lucha Internacional contra el Secuestro de Menores, de Berna, enfrentó 49 casos de secuestros perpetrados por progenitores. La madre fue responsable en 57% de los casos.
La mayoría de los niños concernidos tienen menos de siete años. Los secuestros se produjeron, a menudo, luego de una disputa por la custodia de los chicos, entre padres separados, por lo general de nacionalidades diferentes.
En la mayor parte de los casos, la autoridad central recurrió a los Convenios de La Haya para tratar de resolver la situación. Sin embargo, es poco lo que se puede hacer cuando los niños son llevados a países no signatarios o cuando su paradero es desconocido.
Casos no resueltos
Suiza registró en los años 80 una serie de casos de niños perdidos que sigue sin ser resuelta hasta ahora.
Thomas Sollberger, de la policía cantonal de Berna, dice que en la mayoría de las veces, los casos concluyen con la vuelta a casa de los niños ilesos.
A veces hay una explicación completamente lógica de la desaparición del niño, precisa Sollberger, y los chicos son rápidamente localizados en la casa de un vecino o un amigo.
Pero en otras ocasiones la búsqueda es menos fácil.
Una pareja de Friburgo se ha dedicado a la causa de los niños desaparecidos desde hace una década.
Diane y André Burgy invierten todo su tiempo libre en su sitio web www.fredi.org, en el que realizan trabajos vinculados con el tema.
La labor incluye investigaciones, lectura de prensa, mantenimiento del sitio, contacto y apoyo a los padres. "Si no es demasiado lejos, también vamos a visitarlos", dice Diane Burgy.
Diane considera que el sitio web tiene un papel importante para la transmisión del mensaje. "La policía da prioridad al contacto con otra policía, pero nosotros nos dirigimos al público. Un niño que es reportado perdido puede ser visto por alguien".
"A menudo no tenemos ningún indicio sobre en qué país podría encontrarse el niño en caso de un rapto. Por ello es importante difundir el mensaje de la manera más extensa posible".
El intercambio informativo
Fredi incorpora la información propia a la de otros sitios europeos similares, mantiene un estrecho contacto con ellos, y unos y otros celebran sus éxitos conjuntos.
En un caso de rapto paternal, Fredi tenía la clave para encontrar a un niño perdido. Una mujer vio las fotos de la madre y el niño en el sitio web. Poco después, viajó a España y ahí se encontró con ellos".
"Se acercó a la madre y le dijo que lo que hacía estaba equivocado y que debía regresar al niño", recuerda Diane. Más tarde, el niño fue devuelto a Suiza.
Muy a menudo, el trabajo es infructuoso pero Burgys persevera. "Lamentablemente, hay muchos casos en los que no hay rastro alguno durante años; pero mantenemos la búsqueda, estudiamos situaciones paralelas y posibles lazos con el mundo de la prostitución y la pornografía".
Cuanto más se prolongue la fuga de un menor, más peligros puede correr el o la chica, subraya Diane. "La mayor parte de los fugitivos vuelven a casa físicamente ilesos, pero no siempre sin daños emocionales".
En caso de fugas o desapariciones, los padres deberían notificar los casos de manera inmediata, recomienda Thomas Sollberger.
"Desde luego hay diferencias entre un adolescente, que a menudo puede estar ausente de la casa durante horas, y un niño de dos años que desaparece de repente".
Tan pronto como la policía tiene la información, puede responder, destaca Sollberger. "Es muy importante reaccionar rápidamente cuando puede haber participación criminal o cuando el niño corre el peligro de un accidente. Estos casos son tratados con alta prioridad".
swissinfo, Clare O'Dea
(Traducción, Marcela Águila Rubín)
Contexto
Suiza registró 49 nuevo casos de rapto paternal en el 2004. La mayoría implicaba a niños menores de siete años de edad.
Los Convenios de La Haya establecen la devolución de los menores sustraídos o retenidos de manera ilícita en alguno de los 72 Estados signatarios.
En Suiza hay una serie de casos no resueltos de niños desaparecidos en los años 80. pero la amenaza de rapto criminal ha sido mínima desde entonces.