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Inmigrantes clandestinos, algunos de ellos de nacionalidad brasileña, se aprovechan del aumento de la inmigración en Suiza y de las dificultades técnicas en el control de documentos para presentar pasaportes falsificados y obtener un permiso de residencia.
Por unos 2.000 francos es posible comprar uno de estos documentos falsos en el mercado negro. Las autoridades conocen el problema y refuerzan los controles en las oficinas públicas y en las calles.
Un brasileño llegó a Suiza en octubre de 2004 para pronto caer en la clandestinidad. Como miles de otros inmigrantes, vivía de empleos de corta duración. Cuando uno de sus empleadores se rehusó a pagarle siete mil francos de salarios atrasados, "descubrió" entonces que un indocumentado no tiene derechos y que puede ser expulsado del país.
Un conocido le ofreció una salida a su situación: comprar un pasaporte portugués. Como ciudadano de la Unión Europea (UE) se evita las trabas para obtener un empleo que tienen las personas provenientes de fuera de Europa.
Además, si el ciudadano europeo encuentra un empleo, obtiene el permiso de estancia en Suiza gracias a los acuerdos bilaterales entre la UE y Suiza; lo que significa, por ende, estar protegido contra arbitrariedades y dejar de ser una persona ilegal en Suiza.
Descubierto durante un control callejero
En abril de 2008, el brasileño presentó a las autoridades de inmigración de la comuna de Embrach, un poblado al norte de Zúrich, su pasaporte portugués y un contrato de trabajo. Tras un breve análisis, el funcionario le entregó el valioso permiso de residencia tipo 'B', que le garantizaba la permanencia legal en Suiza hasta finales de 2012.
Pero en abril de 2009, la historia del brasileño terminó mal, como indicó el diario 'Der Landbote' en su momento. A inicios de este año, la policía descubrió el pasaporte falso durante un control callejero. Su portador fue detenido para llevarlo a la silla de los acusados tres meses después.
En el tribunal de Zúrich, el brasileño admitió estar viviendo ilegalmente en Suiza, pero se declaró inocente de cualquier crimen a pesar de haber confesado la compra del pasaporte portugués en un camping. Ahora espera la expulsión en Suiza, luego de un castigo de 10 meses de prisión condicional.
Problema conocido
El caso del brasileño "portugués" no es aislado. En el cantón de Zúrich, la policía contabilizó 26 casos similares en 2008. Ya 23 de las personas implicadas fueron puestas en el avión de vuelta a Brasil, después de cumplir sus penas.
"Estamos conscientes del problema de falsificación de identidades", afirma Bettina Dangel, portavoz del Departamento de Migración del Cantón de Zúrich.
La solución ha sido reforzar los controles. "Pedimos a las comunas que nos envíen las copias de los documentos de identidad presentados por los ciudadanos procedentes de 17 países de la UE y la Asociación Europea de Libre Intercambio (EFTA)".
No obstatne, las autoridades admiten que hay límites en el control de estos documentos.
"Se trata de un negocio masivo. Con aproximadamente 155.000 pedidos anuales de permisos de residencia de extranjeros en una población foránea de 315.000 personas en el cantón, el control completo es prácticamente imposible y tampoco está previsto en los acuerdos bilaterales con la UE", justifica Dangel.
Empero, la portavoz resalta que el problema no se limita a los brasileños: "Existen también otras nacionalidades".
En los casos fundamentados de sospecha de falsificación de identidad, el Departamento de Migración del Cantón de Zúrich trabaja con la policía estatal para analizar los documentos en el laboratorio. En los casos más difíciles se recurre a la ayuda del sector especial para falsificaciones de la Policía Federal.
Los 10 pasaportes más falsificados
No existe un número concreto sobre el número de las falsificaciones de documentos descubiertos en Suiza. No obstante, la Policía Federal tiene una estadística de las falsificaciones de varios documentos como visas, tarjetas de identidad, permisos de manejo o pasaportes. En 2008, se registraron 4.966 casos (4.863 en 2007). Dos tercios de estas falsificaciones(68%) fueron descubiertas en los controles fronterizos y en los controles realizados en el interior del país.
En este 2009 este número pudiera aumentar, sobre todo luego de la entrada de Suiza al espacio Schengen a partir de diciembre de 2008. Gracias a ese acuerdo que regula la frontera común con la UE, los controles de identidad son más rigurosos y más frecuentes.
El banco de datos 'Fraude' de la Policía Federal tiene una lista de los países de supuesta procedencia de los pasaportes falsificados. El líder absoluto en 2008 fue Italia, con 420 casos, seguido de Francia, Suiza y Bulgaria.
Portugal se colocó en noveno lugar de los países más usados para las falsificaionces, con 138 casos.
Lo cierto es que a simple vista no es fácil reconocer una falsificación. Sólo los especialistas de los cuerpos de policía cantonales pueden reconocer un documento.
Por otra parte, "la inmigración aumentó mucho en los últimos años. Por ello no podemos controlar todo sistemáticamente", explica Jonas Montani, de la Oficina Federal de Migración.
Montani resalta que una de las formas de combatir la inmigración ilegal ha sido reforzar los controles dentro del país, sobre todo a través de revisiones en obras en construcción, entre los trabajadores del campo, empleados de hoteles y restaurantes. "El año pasado hicimos más de 10.000 controles".
Alexander Thoele, swissinfo.ch
Top 10
Los diez países más frecuentes en los documentos falsificados encontrados en Suiza, de acuerdo al banco de datos 'Fraude' de la Policía Federal:
Italia: 420 casos
Francia: 381
Suiza: 294
Bulgaria: 283
Irak: 254
Rumania: 187
Nigeria: 160
Grecia: 143
Portugal: 138
República Checa: 111
Gran Bretaña: 111
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