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Una mujer camina sobre el pavimento asegurado con pegamento en el centro de Hong Kong el 16 de mayo de 2016(afp_tickers)
Las autoridades de Honk Kong pegaron los adoquines de las calles del centro de la ciudad para evitar que sean utilizados como proyectiles durante una visita de un alto representante de Pekín a la región administrativa china.
Esta medida forma parte del dispositivo de seguridad, que incluye vallados para impedir manifestaciones, en previsión de la visita de Zhang Dejiang, número tres en la jerarquía comunista china.
En febrero pasado, los manifestantes que protestaban contra el Gobierno central chino arrojado adoquines contra las fuerzas de seguridad.
Los servicios municipales pusieron cola en los espacios entre los adoquines de la zona del centro de conferencias de Hong Kong, donde Zhang Dejiang debe pronunciar un discurso.
Zhang, presidente de la Asamblea Nacional Popular (ANP), el parlamento chino, a cargo de los asuntos de Hongk Kong, es el dirigente más importante que visita la isla en los últimos cuatro años.
Su visita es vista como un intento de rebajar la tensión, debe entrevistarse durante su estadía con diputados prodemocracia.
Las medidas de seguridad irritan a los militantes prodemocracia, que denuncian la prohibición de manifestar en una zona alrededor del centro de conferencias de Hong Kong.
"Alejar a los manifestantes es ridículo. Ni que estuviéramos en Corea del Norte", declaró Sham Tsz-kit, miembro del Frente Civil de los Derechos Humanos.
La policía dijo por su parte que adoptó "medidas anti-terroristas". "La seguridad está más amenazada que en el pasado, los militantes son más violentos", dijo una fuente policial.
AFP