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Tras el acuerdo concluido por el UBS para resolver el caso de presunto fraude fiscal en Estados Unidos, el profesor René Schwok sostiene que la Unión Europea (UE) no tratará de torpedear el secreto bancario. Ni siquiera estando un proceso histórico en curso.
René Schwok es titular de la cátedra Jean Monnet 'Unión Europea: política e instituciones' en el Instituto Europeo de la Universidad de Ginebra. Entrevista.
swissinfo: Desde el punto de vista de un especialista en Europa, como es usted, ¿habrá un antes y un después del 18 de febrero de 2009?
René Schwok: No tengo tal impresión. Por una parte las actividades del UBS en Estados Unidos no fueron del mismo tipo que las de los bancos suizos en los países de la Unión Europea (UE).
Otra diferencia es que existe un acuerdo de derecho internacional (acuerdo sobre fiscalidad del ahorro) entre Suiza y la Unión Europea. Y ésta lo respeta. Mientras que entre Estados Unidos y Suiza no existe un acuerdo del mismo género.
Esas dos diferencias son fundamentales y hacen, sin duda, que por ahora la UE no se precipite a la brecha abierta por Estados Unidos.
swissinfo: Existe, sin embargo, un denominado acuerdo de intermediario cualificado con Estados Unidos, país que ha ejercido presiones enormes. Considerando la situación política y económica actual, ¿la UE no puede sentirse tentada a seguir el mismo camino?
R.S.: No se puede excluir que lo haga en el futuro. Pero el acuerdo entre Suiza y la UE será probablemente respetado hasta 2012-2013 (periodo transitorio). Según este acuerdo, la UE se compromete a no poner en tela de juicio -en el seno de los Veintisiete, así como hacia terceros países como Suiza- la modalidad de gravar el ahorro.
En 2012-2013 es posible que se reabra el debate. La Comisión Europea ya ha formulado proposiciones en ese sentido, pero la diferencia fundamental entre Estados Unidos y la UE radica en que el gobierno estadounidense habla con una sola voz sobre la cuestión del secreto bancario.
En cambio, en el seno de la UE hay divisiones; algunos Estados actúan como un 'caballo de Troya' de Suiza. Luxemburgo, Austria y Bélgica están de acuerdo con Suiza, a diferencia de la mayoría de Estados de la UE y de la Comisión Europea. Y esos tres Estados tienen derecho de veto.
swissinfo: ¿Qué reacciones se pueden producir en la UE tras el acuerdo entre Estados Unidos y el UBS?
R.S.: Supongo que el ministro alemán de Finanzas estará muy satisfecho, pero no su homólogo de Luxemburgo. Repito, la UE no es un bloque monolítico.
swissinfo: Pero la presión de Francia y Alemania aumenta...
R.S.: Para que la UE hable con una sola voz hace falta que los Veintisiete estén de acuerdo. Y por el momento no lo están. Es posible imaginar todo, incluso que un país como Alemania quiera imponer por cuenta propia su voluntad a Suiza. Pero Alemania es también un país dividido.
El ministro de Finanzas Peer Steinbrueck es socialista; los otros ministros son demócrata cristianos. Este asunto del secreto bancario tiene también que ver con la pertenencia política.
swissinfo: En su opinión, ¿el acuerdo entre el UBS y las autoridades estadounidenses pone en peligro el secreto bancario suizo?
R.S.: Mi convicción, desde hace mucho tiempo, es que la manera cómo Suiza establece una diferencia entre fraude fiscal y evasión fiscal ya no va a ser sostenible. Este acuerdo es un elemento suplementario dentro de lo que me parece un proceso histórico.
No descarto, sin embargo, que se mantengan ciertas formas del secreto bancario. No olvidemos que en países como Francia o Alemania existen formas de secreto bancario. Poco a poco, Suiza tendrá que ir en esa dirección.
Cabe señalar que en sus últimas proposiciones a los países de la UE, la Comisión Europea prevé la posibilidad de que cada Estado miembro mantenga el secreto bancario para los ciudadanos residentes en su territorio, y su abrogación en caso de evasión fiscal para los ciudadanos de otros países de la UE.
Eso significa que si dentro de algunos años Suiza tuviera que ceder a las presiones de la Unión Europea, podría mantener el secreto bancario para los residentes en suelo helvético.
swissinfo: Desde su punto de vista, ¿el secreto bancario constituye una necesidad para Suiza?
R.S.: En todo caso, yo no creo en el argumento ético de sus partidarios que han querido convertir el secreto bancario, ante todo, en un asunto de protección de la esfera privada. Para mí se trata de una cuestión de grandes sumas de dinero.
El problema está en que faltan estadísticas sobre la importancia que tiene para la plaza financiera suiza. Los defensores del secreto bancario tienen un doble discurso. Por una parte, anuncian la quiebra de la plaza financiera si se suprime el secreto bancario; por otra, dicen que éste ya no tiene un papel muy significativo. En el fondo, se conoce mal lo que implica una abrogación del secreto bancario en caso de evasión fiscal.
Asimismo es difícil decir en qué medida es fundamental o no incitar a las personas a depositar su dinero en Suiza. En este contexto me sorprende una cosa: el número de ciudadanos de la UE que han aceptado la abrogación del secreto bancario en lo que les concierne, cuando hubieran podido conservar el anonimato aceptando una imposición en la fuente.
El acuerdo entre Suiza y la UE sobre fiscalidad del ahorro ofrece dos posibilidades a un residente de la UE que deposita su dinero en Suiza. Si acepta la retención en la fuente, se le grava el 20% de las ganancias de su ahorro, gravamen que se redistribuye en gran parte al fisco de su país.
Existe una segunda opción, que excluye la retención en la fuente. El titular de la cuenta acepta la supresión del secreto bancario sobre la gestión de su relación bancaria. Un dato poco conocido es que, en 2007, cerca de 50.000 titulares europeos (de cuentas bancarias) eligieron esta segunda solución y prefirieron así pasar del secreto bancario. ¿Será una señal de que hay que relativizar la importancia del secreto bancario?
Entrevista swissinfo: Pierre-François Besson
(Traducción: Juan Espinoza)
UE Y OCDE
La Comisión Europea saluda que Estados Unidos y Suiza hayan logrado un acuerdo, declaró el pasado jueves la portavoz de la Comisión en Bruselas.
A su juicio, se trata de un asunto bilateral entre los dos países. Pero "si una demanda similar es presentada por un Estado miembro de la Unión Europea (UE), deberá ciertamente ser tratada de la misma manera".
En París, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) no emitió reacción alguna tras el acuerdo UBS/Estados Unidos, porque "no siguió el asunto".
La OCDE tiene una 'lista negra' de los paraísos fiscales "que no cooperan" en materia fiscal y judicial. Sólo tres países figuran en ella: Liechtenstein, Andorra y Mónaco. La OCDE deberá actualizar esta lista de aquí a mediados de 2009.
LA PLAZA FINANCIERA
La plaza financiera suiza es un pilar de la economía que ofrece 192.900 puestos de trabajo (2007), 119.000 de los cuales sólo en el sector bancario. Es decir, 6% del total de empleos en el país.
Este sector produce el 11,5% del valor total de la economía suiza; o sea, 52.600 millones de francos en 2005.
El sector financiero genera una cuarta parte del excedente de la balanza suiza de transacciones actuales (balance comercial más balance de invisibles que comprenden los servicios, ingresos y transferencias).
Los bancos suizos gestionan casi un tercio de la fortuna privada mundial y aportan a las finanzas públicas entre los 10.000 y 15.000 millones de francos.