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El futuro entrenador del equipo de Suiza, Ottmar Hitzfeld, vive su última temporada al frente del Bayern de Múnich. Uno de los observadores más atentos de la marcha de la selección helvética predice el papel del equipo en la Eurocopa.
Tras finalizar el torneo continental, sucederá a Köbi Kuhn como seleccionador nacional y seguirá contando con el actual asistente, Michel Pont, en su nuevo reto profesional. Entrevista.
Su primera misión con el combinado alpino será clasificarlo para el próximo Mundial de 2010 en Sudáfrica.
Ottmar Hitzfeld, usted está a punto de comenzar un nuevo capítulo en su carrera con su regreso a Suiza, su segundo país. ¿Supone esta decisión un paso de cara a su despedida del mundo del fútbol?
Ottmar Hitzfeld: No. Este cambio lo afronto como un nuevo desafío. Me alegro de tener este nuevo cargo, es apasionante entrenar por primera vez a una selección nacional.
Me va a permitir vivir nuevas experiencias, aunque todavía no sé cómo va a resultar.
¿Cómo voy a llevar dejar de entrenar diariamente? Mi objetivo es el Mundial de Sudáfrica. Disputar este campeonato es un objetivo grandioso. Si sale bien, no descarto ampliar mi contrato con la federación.
En 2004 usted podría haberse convertido en seleccionar alemán. ¿Por qué rechazó el puesto?
O.H.: En 2004 las condiciones no fueron las idóneas para mí. Estaba agotado, necesitaba una pausa tras seis temporadas y once títulos con el Bayern. Simplemente, el momento no era el más adecuado.
También existe el aspecto emocional, estuve 17 años en el país como jugador y después como entrenador. Por ejemplo, nunca iría a trabajar como seleccionador a Francia, Holanda o Austria.
La llegada de un nuevo entrenador suele suponer cambios. Los primeros ya se han anunciado en la dirección del equipo. ¿Habrá más novedades?
O.H.: Es normal que lleguen nuevas personas en el cuerpo técnico cuando se cambia el preparador. Es una cuestión de confianza. Aunque no soy una persona que quiera eliminar todo lo que se ha hecho antes. Lo que va bien debe seguir.
El equipo nacional funciona y su entorno también. Köbi Kuhn ha hecho un buen trabajo y no es necesario poner todo patas arriba.
La Eurocopa está a punto de empezar. ¿Qué espera de esta importante cita?
O.H.: Una Eurocopa es un punto fuerte para todo el continente. Supone una gran oportunidad para Suiza y también para el combinado nacional de mostrar su mejor nivel de juego. Suiza puede ganar mucho crédito, como Alemania hace dos años.
Los alemanes fueron presentados por todo el mundo como personas acogedoras, lo que es muy significativo. De todas formas, los resultados sobre el terreno de juego son muy importantes.
Precisamente, Suiza perdió recientemente por 4-0 contra Alemania en un partido amistoso jugado en Basilea. ¿Entiende usted la inquietud que se ha generado tras la derrota?
O.H.: Es una reacción totalmente exagerada. Pasó lo mismo en Alemania hace dos campañas. El equipo se tiene que abstraer de las críticas. Creo que un mal resultado como el citado puede activar y reforzar la concentración en los siguientes encuentros, que además sí serán decisivos.
Estas reacciones se deben comprender, pero forman parte de nuestra profesión. Cuando se pierde las criticas aparecen. Lo que se necesita es mantener la calma.
En su opinión, ¿quién es el favorito para llevarse el torneo?
O.H.: Los países grandes parten como favoritos como siempre: Alemania, Francia, la campeona mundial –Italia-, Holanda. Pienso que Suiza puede ser la sensación. Si consiguen llegar a las semifinales o a la final sería un sueño, pero para eso hay que saber soñar.
En los últimos años, Suiza siempre ha conseguido realizar actuaciones magnificas, como en 2006 cuando acabó primera en su grupo del Mundial por delante de Francia. Esto no se debe olvidar. Que el país alpino tenga la ambición de ganar la Eurocopa es algo legítimo.
Todos los participantes tienen el objetivo de ser campeones aunque Suiza no sea, a priori, uno de los principales favoritos.
Si se manifiesta públicamente la firme voluntad de ganar la Eurocopa, ¿podría eso suponer una presión añadida sobre el equipo?
O.H.: Una cierta presión es necesaria y sirve para mejorar el papel. La selección esta compuesta por profesionales que juegan en equipos extranjeros donde la exigencia es permanente. Responder a las expectativas es parte de este trabajo.
¿Cómo va a seguir la Eurocopa?
O.H.: Con algo de distancia. También es mi deber estar enterado de los partidos. Sin embargo, no tendré ninguna función oficial ni mediática.
¿Ha recibido muchas reacciones tras el anuncio de que será el próximo entrenador helvético?
O.H.: Muchísimas, tanto desde Suiza como en Alemania y todas positivas. Ha sido para mí todo un reconocimiento por mi trabajo realizado. Aceptar un nuevo proyecto siempre es motivador.
Entrevista realizada por 'Sportinformation'
(Traducción: Iván Turmo)
Ottmar Hitzfeld
Ottmar Hitzfeld nació en 1949 en Lörrach, localidad alemana cerca de la frontera suiza.
Actualmente es entrenador del Bayern de Múnich hasta el mes de junio.
Empezará su vinculación con Suiza el próximo mes de julio.
Como jugador, consiguió el Campeonato Suizo en 1972 y 1973 en las filas del Basilea.
Fue designado como mejor jugador del año en 1973, tras anotar 18 goles.
Fue entrenador del Grasshopper FC de Zúrich donde ganó dos títulos de Liga (1990 y 1991) y tres Copas de Suiza.
En Alemania, fue campeón liguero dos veces al frente de Borussia de Dortmund y en cuatro ocasiones con el Bayern de Múnich.