Document ID: /fineweb-2-swissfilter-quality_10-filterrobots/filtered/05404.jsonl.gz/11

El enviado especial de la ONU para Yemen, Ismail Uld Sheij Ahmed, habla en una rueda de prensa en Saná, el 7 de noviembre de 2016(afp_tickers)
Los rebeldes y sus aliados en Yemen acusaron al mediador de la ONU en el país, Ismail Uld Sheij Ahmed, de ser parcial y lo declararon "persona non grata" en Saná, la capital que tienen bajo su control.
"Nos dirigimos al secretario general de la ONU para decirle que su emisario es ahora persona non grata", declaró Saleh al Samad, presidente del Consejo político supremo, establecido por los rebeles en Saná tras expulsar del poder al presidente Abd Rabo Mansur Hadi en 2014.
Acusando al enviado de la ONU de "falta de imparcialidad y honestidad", Al Samad estimó que un posible sucesor tendría que tratar "al pueblo yemení con respeto".
A finales de mayo, el emisario de la ONU anunció ante el Consejo de Seguridad que no se había logrado avanzar en la reanudación de las negociaciones de paz ni en un acuerdo sobre el futuro del puerto de Hodeida, en manos de los rebeldes y por el que transitan la mayoría de las importaciones a Yemen.
Ismail Uld Sheij Ahmed hizo el balance de su última misión en mayo en Saná, donde su convoy fue atacado por manifestantes y no pudo reunirse con ningún negociador rebelde.
Desde la intervención en marzo de 2015 en Yemen de una coalición militar árabe bajo comando saudí para frenar a los rebeldes proiraníes, todos los intentos de mediación de la ONU y siete acuerdos de alto el fuego han fracasado.
El conflicto en Yemen ha causado más de 8.000 muertos y 45.000 heridos desde hace dos años, según la ONU.
AFP