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En junio de 1919, el Tratado de Versalles preparaba el terreno para la Sociedad de las Naciones (SdN) con Ginebra como sede de esta primera organización mundial consagrada al mantenimiento de la paz. En el transcurso de su instauración, cerca de 1 500 periodistas comenzaban a difundir desde Ginebra noticias sobre la organización en el mundo entero.
Cuando el mundo exploraba un nuevo orden internacional al final de la Primera Guerra Mundial, el ginebrino Gustave AdorEnlace externo, presidente de la Confederación Suiza y del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), impulsaba junto con otros la candidatura de Ginebra como sede de la primera organización internacional para el mantenimiento de la paz, la Sociedad de las Naciones, en la Conferencia de paz inaugurada en París el 18 de enero de 1919. Esta propuesta y su aceptación por los países vencedores de la Gran Guerra han acrecentado considerablemente la notoriedad mundial de Ginebra.
Los periodistas que acudían a orillas del lago Lemán informaban sobre los comienzos de las relaciones internacionales en el siglo XX, la configuración del multilateralismo y la historia de las organizaciones internacionales. Sus artículos aparecían en la prensa internacional y, cada vez con mayor frecuencia, también en Suiza.
Según Davide RodognoEnlace externo, profesor de Historia Internacional en el Instituto de Estudios Superiores Internacionales y del Desarrollo (IHEID)Enlace externo, “estos periodistas jugaban un papel fundamental en los momentos iniciales de la SdN porque le proporcionaban una legitimidad y una autoridad que esta joven organización necesitaba desesperadamente. Creo que también el Departamento de publicidad de la SdN fue un invento capital para esta organización, pues con él se canalizaba, se gestionaba y se difundía la información, incluso entre los círculos de periodistas más críticos. Otro tanto ocurrió en Suiza, que de repente aparecía en el mapa.”
Cuando se estaba concretizando la creación de la SdN preconizada por Woodrow Wilson y los reporteros extranjeros llegaban a Ginebra, un viaje a la ciudad desde Japón, por ejemplo, duraba aproximadamente un mes. No obstante, Seigo Watanabe, un periodista japonés, se dirigió inmediatamente a los lugares previstos para la SdN. El señor Watanabe escribió en el Asahi Shimbun del 6 de agosto de 1919, que si bien la sede de la SdN era “un inmueble inmenso de estilo gótico”, se mostraba “sorprendido porque era demasiado pequeño para ser una sede”.
Los periodistas basados en Ginebra escribían principalmente sobre política internacional, política de paz, justicia social y sobre los esfuerzos internacionales en materia de protección de los trabajadores. De los dos últimos asuntos se ocupaba la Organización Internacional del Trabajo (OIT)Enlace externo, asimismo creada en virtud del Tratado de Versalles y con sede en Ginebra. Con la Revolución Rusa y su potencial expansión, los medios de comunicación también se interesaban intensamente por el trabajo de la OIT.
Periodistas de la Sociedad de las Naciones
Desde la creación de la SdN, políticos, intelectuales, reporteros y turistas interesados en Ginebra acudían a esta ciudad. Los documentos de esa época no se han conservado íntegramente, pero los archivos de la SdN Enlace externoen el Palacio de las Naciones albergan una parte de la lista y de las fotografías de los periodistas extranjeros. En la foto aparecen periodistas neerlandeses, daneses, suizos y suecos que acudieron al secretariado de la SdN.
En enero de 1921 fue fundada la ‘Asociación Internacional de Periodistas Acreditados ante la Sociedad de las Naciones’, un año después de la inauguración oficial de la SdN. Según los archivos, 1 456 periodistas de 55 países y distritos formaban parte de ella. También acudían periodistas de países no miembros de la SdN, como Estados Unidos y la Unión Soviética, o de países como Alemania, Italia o Japón que se darían de baja de la SdN en el transcurso de la época de entreguerras.
Algunos también venían de la Ciudad libre de Dánzig o del Sarre, que era un protectorado de la SdN en las décadas entre ambas guerras mundiales. En 1933, alrededor de 2 000 periodistas se reunieron para cubrir las sesiones en Ginebra, al volver a recrudecerse las tensiones internacionales a principios de los años treinta. A veces se produjeron acusaciones de algunos periodistas pretendidamente involucrados en tareas de espionaje.
Cuando se adhirió Suiza a la SdN (votación popular del 16 de mayo de 1920), los medios internacionales también se interesaron por el funcionamiento y por las tendencias de la política suiza.
Hasta esa fecha, los reporteros extranjeros raramente cubrían los eventos en Suiza. Se dedicaban sobre todo a redactar reportajes turísticos consagrados a la naturaleza y a los Alpes. A medida que crecían en número, los periodistas extranjeros asentados en Suiza transmitían una visión cada vez más amplia sobre el país. Sus artículos no se centraban únicamente en la belleza de los paisajes, sino que abordaban también el sistema político, la neutralidad o la cultura helvética. El número de periodistas extranjeros con residencia en Suiza aumentaba y, en 1928 fue fundada en Ginebra la Asociación de la Prensa ExtranjeraEnlace externo en Suiza que sigue en activo.
La empresa Argus Suisse de la Presse, que en 1919 tenía su sede en Ginebra, vendía informaciones obtenidas en Suiza, país reputado por su neutralidad. Buscaba y traducía periódicos, críticas y telegramas del mundo entero. Suministraba los servicios de la SdN y de otras partes interesadas. Centenares de personas estaban involucradas en labores de traducción multilingüe. De esta manera aumentaba la cantidad de la información y se ampliaban las áreas de distribución, estableciéndose redes para la comunicación de noticias.
Así se hicieron posibles la adquisición de informaciones en países extranjeros y el uso de tecnologías modernas de distribución de noticias. Suiza tenía una influencia limitada sobre la política internacional. Pero las informaciones internacionales en los que el mundo fijaba su mirada, se concentraban y se desarrollaban, y los extranjeros comenzaron a escuchar atentamente las informaciones transmitidas desde Suiza.
La SdN no ha influido solamente en la política suiza, sino también en la sociedad y cultura ginebrinas. El número de residentes extranjeros se incrementó y el intercambio entre las comunidades extranjeras se intensificó. Conciertos musicales fueron organizados por las delegaciones de los Estados ante la SdN. En 1930, por ejemplo, la Gazette de Lausanne evocabEnlace externoa las representaciones de la compañía del Teatro Japonés en Ginebra y en Lausana, un estreno del teatro Nô en Suiza.
En 1939, la SdN cayó en el olvido con el estallido de la Segunda Guerra Mundial. La sede de la Organización de las Naciones Unidas, creada en 1945, se estableció en Nueva York. Pero Ginebra alberga aún la sede europea de las Naciones Unidas y 37 de sus organizaciones internacionales. Tienen representación 178 Estados. Están afincados en Ginebra 32 000 diplomáticos, 9 500 miembros del plantel de la ONU y unos 3 000 colaboradores de ONG. Cada año se celebran 3 400 reuniones. Según el Club Suizo de la Prensa (CSP)Enlace externo, cerca de 500 periodistas siguen activos para dar cobertura a las noticias sobre la Ginebra internacional.
Una institución para la paz
La Sociedad de Naciones nació del deseo de no revivir el baño de sangre de la Primera Guerra Mundial. Se trata de un hito histórico importante: la SdNEnlace externo es la primera organización que se ocupa de los asuntos internacionales de manera institucional. El presidente de Estados Unidos, Woodrow Wilson, es el principal promotor de este proyecto. Al principio reticentes, las potencias europeas finalmente ratificaron el proyecto.
Ginebra
Desde 1863, la ciudad de Calvino alberga al Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR). Pero es principalmente gracias a los esfuerzos combinados del consejero federal Gustave Ador y del economista William E. Rappard que la ciudad de Ginebra es elegida en ligar de Bruselas o La Haya. En mayo de 1920, Suiza se unió a la nueva organización internacional tras una votación popular por estrecho margen. Esta fecha marca el verdadero comienzo de la vocación internacional de Ginebra. Y esta votación es la primera que aborda una cuestión política internacional en la historia helvética de la democracia directa.Fin del recuadro
Traducido del francés por Antonio Suárez