Document ID: /fineweb-2-swissfilter-quality_10-filterrobots/filtered/05146.jsonl.gz/20

Director y animador independiente. Egresado del Instituto de Cine de Avellaneda, empieza su carrera profesional haciendo cortometrajes. Sus trabajos fueron premiados en los principales festivales del mundo. En Argentina, ha obtenido por dos años consecutivos el premio al Mejor Corto del Año que otorga el Instituto de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA). Obtuvo también el Cóndor de Plata al mejor cortometraje 2004 y 2005 con El Guante y Viaje a Marte. En el año 2010 presentó una retrospectiva de todos sus trabajos para el Festival Internacional de Animación de Annecy. Su último cortometraje Luminaris, fue realizado con la técnica de pixilación y ganó el Premio del Público y el Premio Fipresci de la Crítica internacional en Annecy 2011. Igualmente estuvo pre-seleccionado para los Oscar 2012 y desde entonces ha ganado 180 premios.
¿Cómo surgió la idea de hacer cine?
Por el dibujo, lo primero que empecé a hacer fue el dibujo. Desde muy chico empecé a contar historias con dibujos. Cuando terminé la escuela secundaria decidí que quería hacer cine. Pero era muy difícil en Argentina entrar en las facultades de cine. No obstante, supe que había una escuela de animaciòn. Gracias a unos amigos decidí probar por un año, era alrededor del año 1993. Descubrí paralelamente el stop motion y decidí seguir esta técnica. Quise continuar la animación con plastilina. Y fue así como empecé la animación, técnica que me sirvió para hacer mi carrera. Tuve la suerte de conseguir 10 comerciales que me sirvieron desde el punto práctico y comercial. Hasta el año 2000 pude empezar a trabajar con el ordenador, ya que antes no había verdaderamente un programa para la animación. El Fahir (2000), fue un corto metraje -debo añadir que fue un proyecto que nació desde el año 1997- gracias al dibujo. Y decidí enviarlo al Festival de Animación de Annecy en el año 2002. Y El Desafío a la Muerte quedó dentro de los corto-metrajes seleccionados para esta competencia.
¿Y frente al público? ¿La intención es de dirigirse a un público infantil ?
No pienso hacer mi trabajo para el público infantil. Trabajo con la imaginación y hay un elemento muy lúdico; busco elementos que puedan atraer a un público abierto. Mi trabajo es una síntesis visual.
¿Y sobre Luminaris?
Es un corto-metraje que nació de un tango. La música generó este proyecto. Está basado en un tango: Lluvia de estrellas de Osmar Maderna, un tango instrumental -piano- de 1948. Tuvimos que hacer de nuevo la grabación en estudio. Este corto-metraje ha ganado 180 premios. Es el corto-metraje que más premios ha ganado desde mediados del 2011. Este tango lo escuchaba mi abuela, mi padre, mi madre. El desarrollo melódico, fue el desarrollo de una historia. Empecé del proceso contrario, es decir, no tenía una historia en mente, se desarrolló con la música sin palabras, sin texto…no es algo nuevo. Es una práctica habitual en la animación (por ejemplo Walt Disney, etc). Decidí hacerlo con actores. No se habla de una situación kafkiana, es una vía de escape, cargada de ritmo, llena de imaginación. Fue el resultado de una serie de improvisaciones. Era ver qué pasaba con la técnica con este tango es instrumental, sin palabras. La versión original no podía reutilizarse. Decidí grabarlo de nuevo, con músicos de ésta época, basándonos en la versión original, sin influencias del tango moderno, del jazz. Este proyecto tomó dos años y medio. La producción se extendió mucho más de lo que debería. Es un trabajo que tuvo que renovarse paso a paso. Por ejemplo, la incorporación del humor. Una idea un poco surrealista, una idea de las lámparas, de luz, de complicidad, que tuvo forma gracias al dibujo y así pude finalizar imaginando un globo: cómo una compañera de trabajo complementa al personaje para que éste pueda llevar a cabo su proyecto. El final es casi un chiste. Fue una sugerencia de la música, del tango y quise finalizarlo al estilo Hollywood…The end. (Happy End).
Fue estrenado en Buenos Aires antes de presentarse en otros sitios. En Buenos Aires hay muchos puntos de contacto. Se trata de un Buenos Aires imaginario, cargado de referencias históricas, por ejemplo, un porteño de los años cuarentas, si se prolonga, años cincuentas. Existe un elemento real, es decir, una estética del período peronista marcado en la historia del país sin tocar conflictos políticos precisos. El corto tiene sólo seis minutos, que surgieron sobre la marcha.
¿Y para el avenir?
Tengo un proyecto de 26 episodios para la televisión. Se llama El hombre más chiquito del mundo, cada episodio tiene una duración de 1 minuto. El pequeño hombre convive en el mundo de los humanos, todo esto quiere decir, que debe abordar el mundo con las complicaciones de su talla de 15cm. Es una combinación de realidad y fotogramas. Será una coproducción con Canadá, Francia y Argentina que empezará a producirse desde principios del 2013. Será un proyecto de 6 meses de duración. Al respecto de todos mis proyectos y corto-metrajes, me interesa mucho abarcar mi propio país, sin embargo estoy abierto a distribuirlo en todos los lugares, sea un pequeño pueblo, sea una gran ciudad.
Claudia Anchique.