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El célebre físico, Alfred Einstein, fraguó algunas de las fórmulas que transformaron la visión científica del mundo en un pequeño apartamento del casco antiguo de Berna. La "Casa Einstein" es una de las grandes atracciones turísticas de la capEste contenido fue publicado el 12 junio 2000 - 11:46
Más de 10.000 personas de 45 países visitaron el año pasado la "Casa Einstein" que ha cumplido 20 años de vida. No es para menos; el físico es considerado como uno de los mayores creadores científicos del siglo XX.
Einstein tuvo una relación muy íntima con Suiza y, en particular, con la ciudad de Berna. El célebre físico vivió en la capital helvética durante 7 años y allí escribió su teoría de la relatividad.
Nacido en Ulm, Alemania, en 1879 y fallecido en Princenton, Estados Unidos, en 1975, Einstein llegó a Suiza cuando tenía 14 años de edad.
Estudió matemáticas y física en ciudades como Zúrich, Aarau y Winterthur, antes de adquirir la nacionalidad suiza y domiciliarse en Berna donde fue empleado de la Oficina de Patentes y donde se casó con la matemática Mileva Maric, de origen serbio.
En un modesto piso, en la tercera planta del número 49 de la Kramgasse, una de las principales arterias del casco medieval de Berna, Einstein fraguó algunas de las fórmulas que le hicieron merecedor del Premio Nobel de Física, en 1921 y que transformaron radicalmente la visión científica del mundo.
En ese lugar funciona hoy el pequeño museo que no contiene "grandes tesoros". "La importancia del museo reside en la atmósfera auténtica de los años 1903-1905, cuando Einstein habitó allí", señala Maria Lauper, secretaria de la administración.
Entre los muros sobrios del modesto apartamento parece que el tiempo se hubiera detenido.
La lámpara de gas que cuelga del techo - fuera de uso -, las fotos de sabor familiar y la mesa de trabajo del investigador han sido los testigos silenciosos de una de las más prodigiosas aventuras de la historia de la ciencia.
En uno de los folletos que el museo ofrece al visitante se puede leer una frase con la cual Einstein recordaba el sentido de su estancia en la capital suiza:
"De las revelaciones científicas que me dejaron los felices años vividos en Berna, sólo mencionaré la teoría de la relatividad, la más fructuosa de toda mi existencia."
Jaime Ortega
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