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FIFA: Comisiones de derechos humanos de Australia y Nueva Zelanda publican una evaluación de riesgos
Las comisiones de derechos humanos de Australia y Nueva Zelanda, en colaboración con la FIFA, han publicado hoy una evaluación de riesgos para los derechos humanos en torno a la próxima Copa Mundial Femenina de la FIFA™, que se celebrará en Australia y Aotearoa Nueva Zelanda en 2023. El informe analiza las posibles repercusiones de la Copa Mundial Femenina de la FIFA 2023™ en los derechos humanos de las jugadoras, los espectadores, los trabajadores y las comunidades autóctonas de Australia y Aotearoa Nueva Zelanda.
La evaluación incluye aportaciones de los distintos grupos de interés consultados, entre los que figuran más de 100 expertos y organizaciones especializados en derechos humanos, sobre temas como el trato recibido por empleados y voluntarios en ambos países anfitriones, o la seguridad y el bienestar general de las jugadoras, los trabajadores y los espectadores, a fin de garantizar una competición inclusiva en la que todos puedan participar.
El informe presta especial atención a la protección de aquellas personas que corran un riesgo especialmente elevado, como es el caso de los niños y jóvenes, las comunidades indígenas, los grupos con diversidad cultural, lingüística o funcional, y el colectivo LGBTQI+.
La evaluación incluye una serie de recomendaciones centradas en ámbitos clave como los derechos de las deportistas, los derechos de los trabajadores, la accesibilidad, la inclusión social, la igualdad de género, la salvaguardia y protección de la infancia y la lucha contra la discriminación.
Joyce Cook, directora de la División de Responsabilidad Social y Educación de la FIFA, manifestó lo siguiente: «En consonancia con el firme compromiso de la FIFA por proteger los derechos humanos y beneficiar a la sociedad a través del fútbol, recibimos de buen grado la evaluación de las comisiones de derechos humanos de Australia y Nueva Zelanda, así como las recomendaciones para la Copa Mundial Femenina de la FIFA 2023™».
«Esta evaluación constituye, junto a los programas e iniciativas afines de la FIFA —incluida la extensa labor por la protección de la infancia—, un primer paso importante por parte de los países anfitriones y refuerza los requisitos en materia de derechos humanos que exige el proceso de presentación de candidaturas».
«Esperamos seguir colaborando de cerca con las comisiones de derechos humanos de Australia y Nueva Zelanda, así como con otros grupos de interés, para hacer de la Copa Mundial Femenina de la FIFA 2023™ una competición segura e inclusiva para todos y aprovechar el poder inigualable del fútbol y de este torneo para dejar un legado duradero de mejoras en el ámbito social».
En palabras de Kate Jenkins, comisaria australiana de Discriminación Sexual: «La comisión de derechos humanos de Australia se enorgullece de haber colaborado con la comisión homóloga de Nueva Zelanda, a petición de la FIFA, para garantizar la defensa de los derechos humanos en el contexto de la Copa Mundial Femenina de la FIFA 2023™».
«La evaluación de riesgos para los derechos humanos identifica una serie de áreas que comparten ambos países en las que podemos intervenir de forma proactiva a la hora de planificar la Copa Mundial Femenina de la FIFA 2023™, como son el fomento de la diversidad y la inclusión, la protección de la infancia y los derechos de los trabajadores en las dos naciones anfitrionas y en el mundo entero».
«Esta evaluación supone un paso importante a la hora de garantizar la defensa de los derechos humanos a lo largo del torneo, de sentar las bases de un nuevo estándar en la celebración de máximas competiciones deportivas y de asegurarnos de que la Copa Mundial Femenina de la FIFA™ sea segura e inclusiva para todas las jugadoras, trabajadores y espectadores».
«Ante la creciente atención puesta en la igualdad de género y en los derechos humanos en el mundo, no cabe duda de que este se convertirá en un legado importante».
Paula Tesoriero MNZM, comisaria de Derechos de las Personas con Diversidad Funcional de Nueva Zelanda (cuyo cargo implica una responsabilidad para con los derechos humanos y el deporte) comentó: «La FIFA tiene la oportunidad de utilizar la competición como una plataforma para impulsar el cambio y generar beneficios sociales al reforzar y demostrar su compromiso con los derechos humanos y de los pueblos indígenas».
«Resulta fundamental fomentar la participación y colaboración con las comunidades tangata whenua, los aborígenes y los pueblos isleños del estrecho de Torres con la finalidad de organizar un torneo inclusivo, igualitario y diverso. Al forjar alianzas con las comunidades indígenas y garantizar su plena representación, permitimos que el Te Ao Māori —los principios y valores del pueblo maorí— impregne el alma de este Mundial de una forma auténtica y genuina».
La evaluación de riesgos para los derechos humanos se elaboró siguiendo el marco propuesto en los Principios rectores de las Naciones Unidas sobre las empresas y los derechos humanos, que constituye un estándar global de referencia en la lucha contra la vulneración de los derechos humanos ligada a la actividad empresarial.
El informe distingue 57 ámbitos destacados en materia de derechos humanos, evaluados en función de su escala, alcance, remediabilidad y probabilidad conforme a los principios rectores mencionados.
Swisslatin / FIFA prensa (12.01.2022)