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¿Qué relación hay entre las pensiones de jubilación y viudedad (AHV/AVS) de los suizos residentes en Nueva Zelanda y el Acuerdo de Intercambio Automático de Información (IAI) entre administraciones fiscales? Los expatriados que viven en el archipiélago del Pacífico quieren utilizar el acuerdo IAI como garantía de un sistema de pensiones justo en su país de acogida. Hasta ahora, sin embargo, solo han conseguido convencer a una de las dos cámaras del Parlamento suizo.
El Consejo de los Estados (la cámara alta) ha dicho ‘sí’ a extender el Intercambio Automático de Información (IAI) a 41 Estados adicionales, entre ellos Arabia Saudí y Nueva Zelanda. En septiembre, el Consejo Nacional (la cámara baja) excluyó del acuerdo a estos dos países. Arabia Saudí por razones legales, y Nueva Zelanda porque los suizos allí establecidos se opusieron.
Los expatriados quieren evitar que Suiza firme este acuerdo con su país de acogida. El objetivo es presionar a Nueva Zelanda para que modifique su sistema de pensiones. “Quien haya vivido aquí un mínimo de diez años tiene derecho a recibir, automáticamente, una pensión pública cuando se jubila. Incluso si no ha trabajado ni un solo día o no ha pagado ni un solo dólar de impuestos”, dice Peter Ehrler, miembro de la diáspora suiza que vive en Nueva Zelanda.
A finales de 2016, unos 7 000 suizos vivían en Nueva Zelanda. Mil de ellos mayores de 65 años.Fin del recuadro
También los inmigrantes tienen derecho a esta renta. Pero cuando perciben una pensión de su país de origen, esta se deduce de la recibida de Nueva Zelanda. Un sistema de pensiones que igualmente perjudicaría a los suizos en el extranjero que, de alguna manera, perderían sus activos de vejez.
“Somos muchos los que dejamos de cobrar la pensión de Nueva Zelanda, incluso si es nuestro derecho”, denuncia Peter Ehrler.
“Saqueo” en perjuicio de los expatriados
En 2016, la administración neozelandesa dedujo más de 1,8 millones de dólares neozelandeses de las pensiones abonadas a ciudadanos suizos. Como miembro de la Sociedad Suiza de Nueva ZelandaEnlace externo y delegado del Consejo de los Suizos en el Extranjero, Peter Ehrler ha luchado durante años contra lo que él denomina “saqueo” del Estado en su país de acogida, que se opone a la aprobación de convenios de seguridad social con Suiza y otros países.
El problema es que Nueva Zelanda ofrece la misma pensión a todos los jubilados que pagan impuestos allí. “Aquellos que han cotizado fuera del país (al Seguro de Vejez y Viudedad y al Seguro de Invalidez, en Suiza), por lo tanto, financian la seguridad social neozelandesa y reciben menos pensión de la que tendrían derecho”, explica la directora de la Organización de los Suizos en el Extranjero (OSE), Ariane Rustichelli, entrevistada por el diario ‘Tribune de Genève’.
“Somos muchos los que no cobramos ninguna pensión de Nueva Zelanda, incluso si es nuestro derecho”
Peter Ehrler, suizo de Nueva ZelandaFin de la cita
El intercambio automático de información entre Suiza y Nueva Zelanda (que prevé la transmisión de datos bancarios como declaraciones de cuentas e intereses) representará una oportunidad o una amenaza, según cómo se mire. Para los ciudadanos suizos en el extranjero que han depositado los activos de sus fondos de pensiones en una cuenta suiza que nunca han declarado a la oficina tributaria de Nueva Zelanda, el Acuerdo de Intercambio Automático de Información representa, claramente, una amenaza. Pues, corren el riesgo de tener que pagar impuestos atrasados.
Ueli Maurer, comprensivo
Los expatriados más honrados esperan que este acuerdo (IAI) contribuya a que la regulación de pensiones en Nueva Zelanda sea más efectiva. Así, solicitan al Parlamento y al Gobierno suizo que utilicen este mecanismo para presionar a Nueva Zelanda a que celebre una convención sobre seguridad social.
En septiembre, su grupo de presión consiguió convencer a la mayoría del Consejo Nacional. Sin embargo, sus reivindicaciones fueron rechazadas por el Consejo de los Estados.
El senador del Tesino, Filippo Lombardi (vicepresidente de la Organización de los Suizos en el Extranjero) se abstuvo de presionar a favor de la decisión adoptada por la cámara baja, después de que el ministro de Hacienda, Ueli Maurer, dijera que entiende la situación de los suizos de Nueva Zelanda. El ministro declaró que Suiza ayudará a sus ciudadanos establecidos en Nueva Zelanda a solventar su situación fiscal, y que (junto con otros países cuyos emigrantes tienen los mismos problemas) trabajará para encontrar la mejor solución con el gobierno de Nueva Zelanda.
Ahora corresponde al Consejo Nacional pronunciarse nuevamente sobre esta cuestión.
Traducción del francés: Lupe Calvo