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La sociedad suiza se parece cada vez más a otras y en el país alpino perduran las desigualdades salariales de género o formación. Son las conclusiones del Informe Social 2008.
Según el estudio, Suiza ha dejado de ser un 'caso excepcional' y se sitúa en la media europea.
"La sociedad suiza no se basa tanto en el rendimiento individual como muchos piensan, porque la formación se ha convertido en clave de las desigualdades, merced a la selectividad en las escuelas." Así lo constata René Levy, uno de los seis autores del Informe Social 2008, el tercero de su género que se presentó el 9.12 en Berna.
Condiciones laborales, nacionalidades, distribución de tareas entre parejas o el nivel de formación, las desigualdades sociales, la diversidad cultural, la integración, la participación política, los transportes o la gestión de los recursos naturales: unos 75 indicadores fueron analizados.
"Por primera vez no hemos medido sólo los cambios en el tiempo, también hemos hecho una comparación internacional", explica Christian Suter, otro de los autores del informe.
Suiza ya no es un "caso aparte"
Para la edición de 2008, el Informe Social ha comparado, efectivamente, la situación de Suiza con otras seis naciones: Francia, Alemania, Inglaterra, Suecia, España y Estados Unidos.
Conclusión: Suiza se encuentra en la media europea. "Suecia, en el norte, y España, en el sur, constituyen los dos extremos", explica Christian Suter, catedrático de Sociología en la Universidad de Neuchâtel. "Hemos notado cierta convergencia entre esos países y Suiza, que se sitúa en la media entre ambos."
Suiza cultiva el hecho de que no pertenece a la Unión Europea (UE), sigue el estudio, pero al mismo tiempo ha adoptado gran número de directivas europeas. "En este punto", resume Christian Suter, "hubo en los últimos años una convergencia europea notable. Suiza ya no es un Sonderfall (caso especial) como había sido o como se imaginaba ser."
La desigualdad perdura
"Constatamos que la distribución de los ingresos y las desigualdades salariales, de género o de formación, se han mantenido en los últimos diez años", revela por su parte René Levy.
Las mujeres continúan ganando menos dinero que los hombres con el mismo nivel de formación. Esta constatación no constituye una exclusiva. Por otra parte, este profesor honorario de Sociología de la Universidad de Lausana hace otro señalamiento sorprendente: las escuelas no ofrecen igualdad de oportunidades.
En realidad, los hijos de parejas con alto nivel de formación tienen más posibilidades de conseguir un alto grado de formación e ingresos superiores más tarde. Las desigualdades tienden, por tanto, a perpetuarse de una generación a otra.
La escuela, punto de partida sociocultural
¿Y los alumnos extranjeros? "Pues, su nivel de formación aumenta cuanto más tiempo llevan viviendo en Suiza", responde René Levy. "Aquellos que vienen de familias con conocimientos escasos del idioma local no tienen las mejores oportunidades, en cambio, las cosas cambian si han nacido en Suiza."
Según las estadísticas, la posibilidad de llegar a un escalafón más exigente en el grado escolar secundario supera la marca del 80% entre los alumnos suizos de clase media o superior. Sin embargo, esta cuota sólo alcanza el 50% entre los alumnos extranjeros de capas sociales inferiores.
"El sistema educativo suizo es uno de los más selectivos que existen, sobre todo porque esta selección se hace muy temprano" (sólo Alemania es más selectiva), reconoce René Levy.
¿Quién tiene la culpa para estas selecciones injustas, las escuelas? "No hay que atribuir la culpa a la escuela", objeta Levy, aunque reconoce que "la escuela es el punto de partida social y cultural determinante para el éxito posterior y no el rendimiento individual".
El programa internacional de investigación PISA sobre el seguimiento del rendimiento escolar no hizo más que confirmar que "los sistemas de enseñanza selectivos refuerzan la influencia del origen social sobre el éxito escolar y que cuanto más precoz es la selección, más marcada es la tendencia", concluye el profesor.
Los extranjeros y el entorno social
Por otra parte, el Informe Social revela también que la opinión pública suiza sobre la población extranjera es mejor que todos los demás países comparados. Ursina Kuhn, coautora y politóloga en la Universidad de Neuchâtel, aventura una explicación: "La tasa de desempleo es baja en Suiza. Y la inmigración no es un fenómeno reciente, se remonta a la Segunda Guerra Mundial."
Otra sorpresa: a pesar de su sistema democrático-directo muy peculiar, Suiza no es el país con la mayor participación política. Se clasifica detrás de Suecia, que tiene una cuota de participación comparable a la de los otros cinco países estudiado en el informe.
En fin, la consciencia ecológica de los suizos permanece elevada (comparación entre 1994 y 2007). "Se hizo más pragmática", precisa Christian Suter. "Sin embargo, las contradicciones entre economía y ecología se atenúan, al igual que las diferencias entre francófonos y germano-parlantes."
swissinfo, Isabelle Eichenberger
(Traducción del francés: Antonio Suárez Varela)
FORS
La Fundación Suiza para las Ciencias Sociales fue creada con el apoyo de la Confederación para cumplir con una misión de servicio, investigación y evaluación de la información.
Entre las publicaciones de la FORS se encuentra el Informe Social Suizo que desde el 2000, forma parte del cuadro del programa del Fondo Nacional Suizo (FNS) 'Mañana Suiza'. Se publica cada cuatro años en francés, alemán e inglés.
Abarca cinco temáticas que toman en consideración 15 indicadores: distribución de bienes, diversidad cultural, integración social, condiciones políticas e integración ecológica.
Es cofinanciado por la FORS, el FNS y la Facultad de Letras y Ciencias Humanas de la Universidad de Neuchâtel (UNINE).
En 2008, el Informe Social compara la situación helvética con la de Francia, Alemania, Inglaterra, Suecia, España y Estados Unidos.