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Suiza habría sostenido al régimen segregacionista sudafricano y contribuido a su arsenal nuclear, según un estudio divulgado este miércoles.Este contenido fue publicado el 25 enero 2002 - 19:51
El estudio, efectuado por mandato del Grupo de Investigación Suiza-Sudáfrica, asegura que el apoyo se produjo mediante préstamos de millones de francos a la entonces estatal empresa sudafricana de electricidad, Escom.
Entre 1950 y 1980, la firma recibió créditos internacionales de por lo menos 7.500 millones de dólares (12.500 millones de francos) según las investigaciones efectuadas por el historiador Gottfried Wellmer en los archivos nacionales de Pretoria.
Los préstamos de Suiza ascendieron a 1.500 millones de francos, es decir, a un 12% del total. A ese monto se suman préstamos bancarios por unos 2.500 millones de francos, de acuerdo con el equipo de trabajo auspiciado por el Partido Socialista Suizo (PSS), la Unión Sindical Suiza y diversas ONG.
"En 1980, Suiza ocupaba el cuarto lugar de las finanzas extranjeras del grupo Escom", subrayó Wellmer en conferencia de prensa efectuada en Zúrich. Precisó que la actualización de las cifras omite la Garantía de los Riesgos a la Exportación (GRE) acordados por la Confederación.
Armamento nuclear
Escom tuvo un papel estratégico en el desarrollo y realización del programa de armamento nuclear de Sudáfrica. El grupo construyó la central nuclear que fabricó seis bombas atómicas que después fueron destruidas.
La participación helvética posibilitó además el funcionamiento del primer reactor de la central nuclear de Koeberg en 1984, afirmó Wellmer. Añadió que las primeras 100 toneladas de uranio ligeramente enriquecido fueron adquiridas en la central nuclear de Kaiseraugst, cantón suizo de Argovia, con la mediación de una empresa francesa.
Apoyo al Apartheid
En forma particular, Escom contribuyó a cimentar el régimen del apartheid al tratar en forma desigual a los trabajadores de acuerdo con su color y al favorecer los intereses de la clase dirigente, según Wellner.
En 1986 Estados Unidos ubicó a la empresa entre las instituciones paraestatales de importancia estratégica para el régimen segregacionista.
El historiador, lo mismo que el Grupo de Investigación Suiza- Sudáfrica, deplora que pese a esa situación, el equipo interdepartamental del Consejo Federal dude aún sobre la necesidad de tomar en cuenta esas empresas en sus trabajos de evaluación de las deudas contraídas por Pretoria.
De acuerdo con el especialista, el caso de Escom es sólo un ejemplo de la colaboración suiza con el régimen de separación racial dentro de un extenso campo de investigación.
En su opinión, habrá que revisar el período comprendido entre 1980 y 1993 (finales del apartheid) o enfatizar las indagaciones en torno a los intercambios de oro para subsanar empréstitos ('swap'). En 1976 y 1977, dos 'swap' facilitaron 2.500 millones de francos a Sudáfrica, con lo que el país pudo sortear un impasse financiero.
Investigación independiente
El Grupo de Investigación Suiza-Sudáfrica busca remediar eventuales lagunas en las investigaciones financiadas por la Confederación.
El equipo surgió tras el rechazo de una iniciativa parlamentaria de la izquierda en marzo de 1999 que exigía la creación de una comisión de expertos para analizar las relaciones entre Berna y Pretoria de 1948 a 1994, periodo en que estuvo vigente la política sudafricana de segregación racial.
El grupo de investigación es coordinado por el Fondo de solidaridad para la liberación social del Tercer Mundo (Solifonds), fundación sostenida por el PPS, la USS y diversas ONG.
swissinfo y agencias
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