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El Consejo de los Estados votó este jueves un modelo más liberal para permitir la interrupción voluntaria del embarazo y eliminó la obligación de la mujer en cinta de obtener el visto bueno de un médico reconocido por el Estado.
Según lo estipula el Código Penal de 1942, el aborto es ilegal en Suiza a excepción del caso en el que la mujer se encuentre en peligro grave y el embarazo atente contra su salud.
Hasta ahora, para realizar la interrupción del embarazo, es necesario un aviso médico que prescriba el aborto como medida para evitar un peligro grave contra la integridad física de la mujer embarazada o para evitarle un estado de angustia profunda.
Esta orden debe ser aprobada por un segundo médico autorizado por el Estado.
Diversas organizaciones han mantenido una posición crítica ante tales requisitos, argumentando que la decisión final del aborto debe estar en manos de la mujer en cinta y no en la de terceras personas.
Bajo este contexto es que el debate sobre el aborto en el Parlamento se ha mantenido en los últimos años.
Este jueves el Senado helvético aprobó una modificación a las reglas establecidas para castigar la conclusión voluntaria del embarazo.
Por 21 votos a favor y 19 en contra, el Consejo de los Estados autorizó el aborto durante las doce primeras semanas del embarazo.
También eliminó la obligación de obtener la aprobación del aborto por parte de un médico reconocido en el ámbito estatal.
Esta decisión se sucede a la tomada en 1998 por el Consejo Nacional. La Cámara de diputados había aprobado la interrupción del embarazo en las primeras 14 semanas de embarazo, sin embargo, este jueves la Cámara alta, por 35 votos a favor y 3 en contra, redujo el periodo a 12 semanas.
También fueron incluidas condiciones suplementarias. La mujer que quiera abortar deberá presentar una demanda escrita argumentando su situación.
Además deberá recibir de su médico información detallada sobre los riesgos probables ante la interrupción del embarazo. Si el doctor omite este proceso será él quien deba responder ante la justicia.
El médico entregará a la mujer una guía que incluya la lista de centros de consultación gratuita y las opciones para dar un bebé en adopción. Este paso debe ser testificado con la firma de la interesada.
Las resoluciones del Senado helvético deberán retornar para su evaluación al Consejo Nacional.
Las reacciones ante la decisión de la Cámara Alta ya han surgido. Las asociaciones feministas se congratulan de la decisión. Entre tanto, los grupos antiaborto anuncian que combatirán esta decisión a través de referéndum.
Ante esta amenaza y la presentación, en enero pasado, de una iniciativa popular en favor de la prohibición radical del aborto, es probable que la ciudadanía sea convocada a las urnas para votar al mismo tiempo sobre esta iniciativa y la revisión al Código Penal sobre la materia propuesta por el Parlamento.
Actualmente en Suiza se realizan alrededor de 12.000 abortos anuales.
swissinfo y agencias