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Investigadores suizos y suecos han encontrado moléculas que imitan la restricción calórica lo suficiente como para imaginar nuevos tratamientos contra la obesidad.
Ya se sabía que una reducción en la ingesta calórica de hasta 40% tenía un efecto benéfico en la salud animal: los animales estudiados viven más tiempo, sus niveles de glucosa en sangre caen más rápidamente, y su cuerpo quema más grasa, señaló el Fondo Nacional Suizo de Investigación Científica Enlace externo(FNS) en un comunicado emitido el jueves.
Muchos de estos cambios fisiológicos son atribuibles a las bacterias intestinales, de acuerdo con este nuevo estudio publicado en la revista 'Cell Metabolism'.
Un equipo internacional dirigido por Mirko Trajkovski, profesor del FNS en la Universidad de Ginebra, redujo la ingesta calórica en ratones durante 30 días y observó una mayor cantidad de grasa beige, un tipo de tejido graso que quema la grasa corporal y contribuye a la pérdida de peso.
Los científicos han demostrado el efecto de la flora microbiana. Tomaron microbios intestinales del ciego (la primera parte del colon) de ratones con restricción calórica y los transfirieron a ratones alimentados con una dieta normal y que carecían de flora microbiana, habiendo vivido siempre en un ambiente estéril.
Estos últimos desarrollaron más células de grasa beige y adelgazaron. Esto muestra que el único cambio de microbioma fue benéfico para su salud.
swissinfo.ch/ATS