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Hubiera sido casi imposible evitar la asolación causada por el terremoto en el sudeste de Asia, incluso con sistemas de advertencia en el lugar.Este contenido fue publicado el 27 diciembre 2004 - 12:15
Esa apreciación es del Servicio Sismológico de Suiza, cuyos instrumentos registraron el seismo poco antes de que se produjeran los fatales maremotos en la región costera.
El Dr. Manfred Baer, del Servicio Sismológico de Suiza, de la Escuela Politécnica Federal de Zúrich, declaró a swissinfo que si bien es imposible predecir los terremotos, es probable determinar con bastante precisión la dimensión de las olas de un maremoto.
"Los maremotos viajan con menos rapidez que las ondas sísmicas, de manera que es posible determinar si un terremoto podría causar maremotos", señala Baer.
En el caso del terremoto en el sudeste asiático, Baer considera que Sri Lanka hubiera tenido que ser notificada dos horas antes de que las olas llegaran a sus costas, si hubiera contado con un sistema de alerta en el sitio.
"Eso hubiera dado a las autoridades el tiempo suficiente para prevenir a la gente en las áreas costeras. En las Maldivas hubiera sido más difícil prevenir la catástrofe, porque las islas situadas al nivel del mar no dan mucho margen para que la gente pueda huir del agua".
Víctimas
No obstante, Baer es escéptico en cuanto a si se pudo hacer mucho para limitar el número de víctimas, aún si existieran sistemas de alerta de maremotos en el lugar.
"Ni las advertencias sirven mucho si los países no fueron preparados con antelación".
Baer señala que un sistema de alerta, como el de Hawai, es eficiente sólo si los habitantes de las zonas costeras son preparados y entrenados para reaccionar con rapidez. "La gente tiene que ser organizada y saber lo que tiene que hacer".
El científico añade que deberían realizarse prácticas previas sobre procedimientos de emergencia, una empresa masiva que requiera tanto de voluntad logística como política.
Predecir seismos
Baer considera que sigue siendo imposible predecir los terremotos y que pasarán décadas, sino siglos, antes de que la ciencia pueda determinar con exactitud la inminencia de un seismo.
El terremoto del domingo, ocurrido en el litoral de la isla indonesa de Sumatra, fue uno de los más fuertes en la historia con 9.0 grados en la escala de Richter. El más potente seismo registrado hasta ahora golpeó a Chile en 1960 con una magnitud de 9.5 grados.
A juicio de Baer, el impacto hubiera sido más grave si el terremoto del domingo ocurría en tierra. Dado que el epicentro fue en el fondo del mar, una gran parte de la devastación fue causada por maremotos u "olas marinas sísmicas".
Los maremotos se propagan en círculos concéntricos, semejantes a las ondas causadas por una piedra lanzada al agua.
Temblor
Un temblor surgido desde el fondo marino envía olas que en el océano abierto son apenas perceptibles. Baer señala que los maremotos en aguas abiertas son de uno o dos metros de altura y tienden a estar separados por entre 100 y 200 metros.
"Un barco en el océano no los percibiría", declaró a swissinfo.
Sin embargo, los maremotos contienen grandes cantidades de energía que se propagan del fondo marino hacia la superficie. "En el océano abierto, el fondo del mar puede estar a 5.000 metros de profundidad", precisa Baer. Cuando un maremoto se acerca a las aguas superficiales, "esa energía llega concentrada a la superficie".
Cuando el maremoto llega finalmente a la costa, la fuerza es equivalente a la masa del agua y la velocidad de la ola.
El resultado es devastador, como se ha visto en las costas del sudeste asiático. Según testigos presenciales, las olas eran de uno o dos metros de altura pero de tanta fuerza como para barrer los botes de la costa, voltear autobuses y coches, y derrumbar edificios.
Los efectos sísmicos de un terremoto en tierra pueden ser sentidos en hasta 100 kilómetros, dependiendo de su magnitud. Los maremotos que provocan los seismos en el fondo del océano viajan miles de kilómetros.
swissinfo
Datos clave
Los maremotos son provocados por la actividad en el fondo del mar.
Se dispersan en círculos concéntricos, a manera de las ondas causadas por una piedra que cae al agua.
Contienen una gran cantidad de energía porque se extienden desde el fondo marino hasta la superficie.
Golpean la costa con una fuerza equivalente a la masa del agua y a la velocidad de la ola.
Contexto
Es imposible predecir los terremotos, pero se puede pronosticar los maremotos.
Sri Lanka hubiera tenido que ser advertida dos horas antes de la llegada de las olas mortales a sus costas, si hubiera contado con un sistema en el sitio.
Según los expertos suizos, los sistemas de alerta son efectivos sólo si los habitantes de las áreas costeñas están preparados para reaccionar con rapidez.
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