Document ID: /fineweb-2-swissfilter-quality_10-filterrobots/filtered/05440.jsonl.gz/17

Contenido externo
El siguiente contenido proviene de socios externos. No podemos garantizar al usuario el acceso a todos los contenidos.
El presidente de Togo, Faure Gnassingbé, arriba a la inauguración del aeropuerto de Lomé el 25 de abril de 2016(afp_tickers)
Dos personas murieron este sábado en una manifestación de opositores reprimida en el centro de Togo, según un responsable de seguridad, mientras que en la capital, Lomé, la policía lanzó granadas lacrimógenas para empezar impedir una marcha a favor de reformas políticas en este país, dirigido desde hace medio siglo por una dinastía familiar.
En Sokodé, a unos 336 km al norte de la capital, dos personas murieron en la manifestación, según un responsable del ministerio de Seguridad.
"Por el momento, según fuentes hospitalarias en Sokodé, se registraron dos muertos, uno de ellos por bala. La segunda persona habría muerto seguramente en estampidas. Al menos 25 personas resultaron heridas, 12 de ellas policías", indicó a la AFP.
"La calma volvió a Lomé y a todas las localidades donde hubo manifestaciones", añadió este responsable.
En la capital, miles de manifestantes respondieron al llamamiento del Partido Nacional Panafricano, vestidos la mayoría con camisetas rojas, el color del PNP. Estos fueron rápidamente dispersados en el lugar de la manifestación con gases lacrimógenos, constató un periodista de la AFP.
"Estamos cansados de este régimen. Queremos reformas antes de las próximas elecciones", declaró a la AFP Idrissou Hama, uno de los manifestantes en Lomé.
El presidente Faure Gnassingbé sucedió a su padre, Gnassingbé Eyadéma -que dirigió Togo con mano de hierro durante 38 años-, en las presidenciales de 2005 con el apoyo del ejército, antes de ser reelegido en 2010 y 2015 durante elecciones muy cuestionadas por la oposición.
Ésta reclama desde hace diez años que la Constitución -modificada en 2002- sea revisada, especialmente con el objetivo de reintroducir una limitación de los mandatos presidenciales a 10 años como máximo.
AFP