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Nuevas investigaciones sobre la movilidad económica demuestran que una buena formación profesional permite ascender en la escala profesional en Suiza, aunque para llegar a la cima y vivir el ‘sueño americano’ probablemente haya que tener un título académico.Este contenido fue publicado el 28 agosto 2020 - 09:48
“Hemos encontrado que la movilidad intergeneracional de ingresos laborales es alta, más alta que en Suecia. Para un país ‘orientado al mercado’, esto es bastante sorprendente”, ha declarado a swissinfo.ch el coautor del estudio Patrick ChuardEnlace externo.
La investigaciónEnlace externo, publicada por economistas de la Universidad de San Galo, ha utilizado datos oficiales de ingresos laborales desde 1982 (respaldados por información del censo y datos de encuestas estructuralesEnlace externo) para comparar el ascenso social de 850 000 relaciones paterno filiales.
Seguidamente han examinado la situación de Suiza respecto a otros países, como Estados Unidos, Italia y Suecia. (El estudio no ha tenido en cuenta a los niños migrantes nacidos en el extranjero y, según la universidad, esto podría ser objeto de otra investigación diferente).
El estudio determina que una persona cuyo padre tiene el mayor rango de ingresos en Suiza puede esperar ganar unos 68 000 francos anuales (casi 75 000 dólares) en torno a los 30 años (cifras de 2017, ajustadas por la inflación). Pero un hijo cuyo padre tenga el rango de ingresos más bajo, a la misma edad, también puede alcanzar unos ingresos anuales muy respetables de 56 000 francos. La diferencia es de 12 000 francos.
Así que, efectivamente, en Suiza, si su padre gana mucho, a los 30, usted no necesariamente ganará mucho más que otra persona cuyo padre tenga ingresos bajos.
En esto Suiza lo hace mejor que Suecia, considerada tradicionalmente una sociedad igualitaria, y supera con creces a Estados Unidos, donde –en lo que a ingresos se refiere– los hijos tienen más probabilidades de seguir los pasos de sus padres.
Movilidad educativa
Sin embargo, a pesar de que en Suiza haya una buena movilidad en materia de ingresos, los investigadores han descubierto que la movilidad educativa (la relación entre la educación de una persona y los ingresos de sus padres) es bastante baja. El hecho de que usted pueda ir a la universidad en gran medida depende de los ingresos de sus padres. Una tendencia conocida desde hace mucho tiempo que se observa en otros estudios.
“Esto es un poco desconcertante porque uno esperaría que un país con una alta movilidad de ingresos también tuviera una alta movilidad educativa. Sin embargo, si además tenemos en cuenta la educación superior no universitaria, Suiza tiene una movilidad educativa mucho mayor”, dice Chuard.
La formación profesional es, con mucho, la forma más popular de enseñanza secundaria superior en Suiza, y más de dos tercios de los alumnos que abandonan la escuela optan por la formación profesional después de la educación obligatoria.
El estudio estima que alrededor del 40% de quienes han hecho formación profesional pasan después a la educación superior no universitaria (como las titulaciones de las universidades de ciencias aplicadas y otros títulos profesionales superiores).
Y es previsible que esos diplomas generen un salario más alto.
“Es muy probable que la alta movilidad de ingresos intergeneracional en Suiza se deba a su fuerte sistema educativo de formación profesional. Intuitivamente tiene sentido: si tus padres no son ricos, a los 16 años puedes hacer una formación profesional que es mucho más barata para tus padres e incluso ganas una pequeña cantidad”, cuenta Chuard.
Estos estudiantes, después de la formación profesional y sin el apoyo económico de sus padres, pueden ir a una escuela universitaria más práctica de ciencias aplicadas donde estudiar a tiempo parcial y ganar algo. Al final, un título de ciencias aplicadas es “casi tan valioso” como un título universitario, explica Chuard.
Einstein y el sueño americano
La formación profesional, por lo tanto, podría ser un “elemento igualador efectivo”, según el estudio, al menos para ascender parte de la escalera de la movilidad social.
Sin embargo, la investigación muestra que, para pasar de los ingresos más bajos a los más altos realmente sigue siendo importante un título universitario.
Los autores argumentan que, debido a que la educación académica depende básicamente de los ingresos de los padres, Suiza podría perder algunos potenciales “Einsteins” o alumnos con alto potencial académico. (Curiosamente, Albert Einstein estudió en una escuela de bachillerato suiza y en la Escuela Politécnica Federal de Zúrich).
Entonces, ¿cómo se compara Suiza con Estados Unidos –la tierra del sueño americano– donde la idea del ascenso social es muy apreciada?
En términos de movilidad educativa tradicional, Suiza está a la par de Estados Unidos.
“Los ingresos familiares dependen tan directamente con ir a la universidad como en Estados Unidos. Esto es un poco sorprendente, porque en Suiza la educación universitaria es mucho más barata”, dice Chuard.
Las tasas actuales de la prestigiosa Escuela Politécnica Federal de Zúrich (EPFZ), por ejemplo, son de 660 francos por semestreEnlace externo, frente a los 50 000 dólares anuales que cuesta la matrícula de una universidad estadounidense.
El estudio concluye que, en general, en Suiza (donde el 12,9% de los niños pasan de la parte inferior de ingresos a la superior) es más fácil vivir el sueño americano que en Estados Unidos (donde lo hace el 7,5%).
Suecia sigue siendo el país a batir en este estudio. Los niños de allí son, en general, los más propensos a ascender socialmente, con un 15,7% que llega a la cima partiendo de la parte inferior de la escala económica.