Document ID: /fineweb-2-swissfilter-quality_10-filterrobots/filtered/05172.jsonl.gz/11

Los jugadores de Rusia Ilya Kutepov y Georgi Dzhikiya durante el entrenamiento, San Petersburgo, Rusia. 16 junio 2017. Con la presencia del presidente Vladimir Putin y 44.000 entradas vendidas, el inicio de la Copa Confederaciones dará a Rusia la oportunidad de mostrar sus preparativos de cara al Mundial de fútbol del próximo año, a pesar de las preocupaciones sobre seguridad e infraestructura de los estadios. REUTERS/Carl Recine(reuters_tickers)
Por Olga Petrova
SAN PETERSBURGO, Rusia (Reuters) - Con la presencia del presidente Vladimir Putin y 44.000 entradas vendidas, el inicio de la Copa Confederaciones dará a Rusia la oportunidad de mostrar sus preparativos de cara al Mundial de fútbol del próximo año, a pesar de las preocupaciones sobre seguridad e infraestructura de los estadios.
El campeón del mundo Alemania y los seis ganadores de las confederaciones de la FIFA se unirán a Rusia para disputar un torneo de dos semanas que permitirá al país anfitrión evaluar la preparación de cuatro de sus sedes para el Mundial y su capacidad para controlar a los aficionados extranjeros.
Rusia albergará la Copa del Mundo de 2018 en 12 estadios repartidos en 11 ciudades, entre ellas Moscú, San Petersburgo, Kazan y Sochi.
La selección local enfrentará a Nueva Zelanda en San Petersburgo en el primer partido del torneo, en una cancha que tuvo que ser mejorada a las apuradas después de que funcionarios del fútbol deploraron su calidad tras un partido disputado en abril.
"Los preparativos ya están terminados, Rusia está lista", dijo el viernes en una conferencia de prensa en San Petersburgo Colin Smith, director de competiciones de la FIFA, quien reconoció que Rusia había hecho "algunos ajustes intensos" antes del torneo.
La construcción de un estadio con capacidad para 68.000 espectadores, que tardó una década, estuvo plagada de retrasos, denuncias de corrupción e informes de violaciones de derechos humanos.
Tras los enfrentamientos entre aficionados rusos e ingleses que empañaron la Eurocopa disputada en Francia el año pasado, Putin aprobó una ley que endurece los castigos por violencia en eventos deportivos como parte de una campaña que promete mano dura contra el vandalismo.
Un ataque con explosivos en el metro de San Petersburgo que dejó 16 muertos en abril también ha provocado temores a que un hecho similar pueda producirse durante el torneo. Sin embargo, el Servicio Federal de Seguridad (FSB) ruso dijo la semana pasada que el terrorismo no representa ninguna amenaza para las selecciones participantes ni para los espectadores.
En lo futbolístico, luego de que Alemania decidiera dar descanso a sus principales figuras para el torneo, la atención se centrará en la estrella portuguesa Cristiano Ronaldo.
El joven equipo de Alemania tendrá como principal obstáculo en la fase de grupo a Chile, bicampeón de América, mientras que el mayor escollo de Portugal en la primera ronda seguramente será México o Rusia.
(Reporte de Redacción de Moscú; editado en español por Rodrigo Charme)
Reuters