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¿El revellín del Castillo Visconteo de Locarno, planeado y realizado por Leonardo da Vinci? La hipótesis está casi por comprobarse.Este contenido fue publicado el 14 agosto 2006 - 16:58
Para el historiador italiano Marino Viganò se trata de una obra del gran genio italiano. Su tesis es respaldada por el experto de fama mundial, Carlo Pedretti. Ambos estuvieron en Locarno.
Director del 'The Armand Hammer Center for Leonardo Studies' -un centro de investigación en los Ángeles, California-, Carlos Pedretti abordó los estudios sobre la autoría de Da Vinci del revellín del Visconteo durante una conferencia de prensa en Locarno:
"Si me preguntan cuál es el margen de probabilidad de que el bastión sea producto del genio de Leonardo, los indicios de la investigación de Marino Viganò me impulsan a decir que la respuesta es sí al 95%."
El profesor incluso agrega: "En Locarno me siento un poco profético: estamos absolutamente seguros de que encontraremos un pedazo de carta, una prueba documental, aunque pequeña, que demuestre que Leonardo estuvo en Locarno y que permitirá atribuir definitivamente a Leonardo da Vinci la manufactura del Castillo Visconteo."
Palabras recibidas con inmenso placer, sobre todo por el propio Marino Viganò, autor insaciable y meticuloso de la investigación, base de la extraordinaria hipótesis.
Perspectiva fascinante
Pedretti, haciendo alusión a su "profecía", recordó que recientemente se ha comprobado que en 1507 -el año en el que se construyó el revellín de la fortaleza-, Leonardo se dirigió a la corte de Luis XII de Francia para presentarle un león robot.
"Tenemos delante de nosotros la prospectiva de un extraordinario descubrimiento arqueológico. No estoy aquí para responder a una pregunta, sino para plantear otra sobre los pasos a seguir, pues hay que mostrar al mundo entero esta construcción excepcional."
"Además, como se trataría de uno de los raros estudios arquitectónicos de Leonardo traducidos en la práctica y que aún sigue en pie, estoy convencido de que esta obra puede pretender que sea reconocida en la lista del patrimonio mundial de la humanidad de la UNESCO."
Salto en el tiempo
Antes de recibir la "bendición" de Carlo Pedretti, Marino Viganò recordó el contexto histórico en que se realizó esta obra.
Locarno -último bastión de los milaneses en la zona del Sopraceneri (por encima del Monte Ceneri) tras la toma de la ciudad de Bellinzona por los suizos- tenía la necesidad absoluta de reforzar su defensa.
En esa época, a inicios del siglo XVIII, Locarno era, tras el propio Milán, el segundo centro del Ducado de Milán, y había que proteger a este baluarte con los mejores medios. Una exigencia que habría llevado a confiar la constricción del fuerte y su imponente obra defensiva al propio Leonardo.
La orden de fortificar Locarno fue dada en Milán por el "Gran Maestro", título otorgado por la corte de Francia a Carlos II de Amboise del 1502 al 1511, fecha de su deceso.
De esta forma se puede precisar la fecha de construcción del bastión. "En esa época, Locarno sería el más expuesto y Amboise querría protegerlo de forma muy eficaz", indica Pedretti.
"En el año 1507 había sólo una persona de Florencia con los conocimientos adecuados: Leonardo, quien había ya fungido como ingeniero militar al servicio de Ludovic Maria Sforza, el Duque de Milán. Ya había dado sus diseños a los franceses en 1499, antes de abandonar la ciudad."
El futuro
Las palabras de Carlo Pedretti, venido expresamente de California para corroborar las investigaciones, se enfilan como tantas otras perlas del precioso collar que rodea no sólo al revellín sino a la propia ciudad de Locarno.
Su presidenta municipal, Carla Speziali, aprovechó la ocasión para reavivar el interés por la ciudad. "Como la fortificación actualmente es una propiedad privada, el primer paso será que vuelva a manos públicas, y después tocará el turno de hacer revivir de la mejor forma este fascinante periodo de la historia."
El arquitecto tesinés Mario Botta, dirigiéndose a Carla Speziali, indicó sobre esta tarea de recuperar el Castillo Visconteo: "Me alegro que en este país, un poco adormilado, la ciudad asuma no únicamente la paternidad de la construcción, sino también la responsabilidad de rendirle los honores que merece."
swissinfo, Françoise Gehring, Locarno
(Traducido del italiano por Patricia Islas)
Contexto
Leonardo da Vinci (1452-1519) es el genio universal del Renacimiento. Pintor, escultor, arquitecto, músico, estudioso de la Anatomía, mecánico, ingeniero e inventor, nació en un poblado a 30 kilómetros de Florencia, cerca de Empoli, Italia.
Los estudios de bastiones de forma pentagonal figuran en los cuadernos de Leonardo da Vinci, fechados entre 1487 y 1490. Fueron utilizados por los franceses para construir el Castillo de Milán, siente años antes del revellín de Locarno.
La idea de fortificar Locarno remonta a 1500.
Carlos II de Amboise, gobernador del Ducado de Milán, llamó a Leonardo da Vinci en mayo de 1506.
En julio de 1507, Leonardo se encontraba aún en esa ciudad y fue designado por el rey Luis XII como "nuestro pintor e ingeniero".
El revellín es el primer recinto amurallado de una fortaleza. El del Castillo Visconteo sería autoría de Leonardo da Vinci. Aún se busca un documento que compruebe esta hipótesis, surgida de serias investigaciones de Marino Viganò, docente de Historia de la Arquitectura Militar en la Universidad Católica de Milán.
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