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El Gobierno yemení exiliado en Arabia Saudí dio su preacuerdo para la iniciativa de paz del secretario de Estado estadounidense, John Kerry, de retomar los diálogos con los rebeldes hutíes con el objetivo de formar un gobierno de unidad nacional.
El consejo de ministros yemení, reunido en Riad, dio su "preacuerdo para las ideas de la reunión de Yeda" en la que participó Kerry, informó el sábado la agencia gubernamental Saba.
Kerry anunció el jueves una nueva iniciativa de paz para Yemen, proponiendo la formación de un gobierno de unidad nacional con el objetivo de poner fin a un conflicto que dura 17 meses.
El anuncio se produjo tras una reunión dedicada al conflicto de Yemen en Yedá (oeste de Arabia Saudí) de Kerry con sus homólogos del Golfo y un responsable del Foreign Office británico.
La iniciativa prevé la participación de los rebeldes chiíes hutíes, acusados de estar apoyados por Irán, en un gobierno de unidad nacional a cambio de que se retiren de la capital, Saná, y de extensas zonas del norte del país y de que entreguen las armas a un tercero.
Los rebeldes, que solicitan que se constituya un gobierno de este tipo como primer paso para resolver el conflicto, todavía no han anunciado ninguna respuesta oficial a la iniciativa de Yedá.
En negociaciones de paz anteriores, el gobierno siempre insistió en una retirada previa de los rebeldes de las zonas que ocupan antes de elaborar luego un plan de paz, tal y como prevé la resolución 2216 del Consejo de Seguridad de la ONU.
Un responsable del Ministerio de Relaciones Exteriores yemení señaló a AFP que el Gobierno todavía no había recibido ninguna notificación oficial sobre la iniciativa de Kerry.
Según el responsable estadounidense, corresponde al emisario de la ONU en Yemen, Ismail Ould Cheij Ahmed, presentar detalladamente estas ideas a ambas partes del conflicto.
En marzo de 2015, Riad se puso al frente de una coalición árabe para frenar el avance de los rebeldes hutíes quienes, aliados con los partidarios del expresidente Ali Abadalá Saleh, se expandían por el país tras haber conquistado Saná y haber forzado al presidente Abd Rabo Mansur Hadi a exiliarse.
El conflicto en Yemen ha dejado más de 6.600 muertos, la mayoría civiles, y la violencia se ha incrementado desde que el 6 de agosto se suspendieran los diálogos que se mantenían durante más de 3 meses en Kuwait.