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Estudio sobre el libro de los Números
Números
Vamos a emprender el estudio de la cuarta gran división del Pentateuco, los cinco libros de Moisés. Encontraremos que el carácter esencial de este libro es tan manifiesto como el de los tres precedentes, los cuales ya han ocupado nuestra atención. En el libro del Génesis, después de describirse la creación, el diluvio y la dispersión de Babel, tenemos la elección, según Dios, de la simiente de Abraham. En el libro del Éxodo encontramos la redención. El libro del Levítico nos habla de la comunión por medio del culto sacerdotal. En Números observamos la marcha y la lucha en el desierto.
Un censo a fin de prepararse para el combate
Números 1:1-21
Números reanuda la historia del pueblo de Israel a través del desierto para hablarnos de otros aspectos de la vida cristiana: la marcha y el servicio.
Comprometerse con el Señor
Números 1:22-37
Llega un momento cuando el niño debe convertirse espiritualmente en un joven fuerte, con capacidad para vencer al maligno, luego en un hombre maduro.
¿Y qué de los levitas?
Números 1:38-54
Los hijos de Leví no eran contados entre los hombres de guerra. Esto nos enseña que la fuerza y el poder humanos no cuentan para el servicio del Señor.
Orden de los campamentos y de marcha del pueblo
Números 2:1-34
Imaginémonos el campamento de Israel. Jehová ocupaba el centro del mismo; la nube de su gloria permanecía sobre el tabernáculo. Alrededor de este, cada uno tenía su sitio asignado.
Censo de la tribu de Leví
Números 3:1-16
Dios separó a los hijos de Leví para hacerlos servidores del santuario. Son escogidos para el servicio de Aarón y de toda la Asamblea.
A cada uno su propia obra
Números 3:17-39
Cualquiera que fuera la actividad de los levitas, cada una de las tres familias acampaba junto al tabernáculo.
Responsabilidades y privilegios de ser redimido
Números 3:40-51
Cada redimido viene a ser siervo de Aquel que lo ha salvado de la muerte, que lo ha arrancado del poder del mundo y de Satanás.
Servicio de los coatitas
Números 4:1-15
Todas las funciones de los coatitas, los gersonitas y los meraritas se relacionaban con el tabernáculo. Debían desmontarlo, transportarlo y volver a montarlo etapa tras etapa a través del desierto.
Servicio de los hijos de Gersón y de Merari
Números 4:16-33
Los gersonitas velan sobre el montaje de las cortinas, y los hijos de Merari son responsables de las estructuras. Para que el edificio quedara completo, era indispensable la colaboración de las tres familias.
Complementarse en el servicio
Números 4:34-49
Se hallaron 8.580 levitas en edad para servir. Tomando en cuenta el volumen y peso del tabernáculo, ninguno iba sobrecargado; uno podía relevar a otro.
Leyes sobre la impureza
Números 5:1-31
El campamento de Israel debía guardarse de toda impureza, y esto por una razón primordial: en él habitaba Jehová.
El voto de nazareo
Números 6:1-12
Al lado de los levitas, cualquier hombre o mujer perteneciente a las demás tribus podía consagrarse a Jehová y hacer el voto de nazareo. Su consagración era individual y facultativa.
Estar consagrado para Dios
Números 6:13-27
Números 6:22-27 pone el broche final a este capítulo como para mostrarnos que la consagración al Señor es el camino seguro a la bendición.
Ofrendas de los príncipes para la inauguración del tabernáculo
Números 7:1-88
Este largo capítulo está consagrado a las ofrendas de los doce príncipes. Dios da su pleno valor a lo que cada uno trae y no omite nada de lo que se hace para él.
Consagración de los levitas
Números 8:15-26
Los levitas eran purificados, se ofrecían sacrificios por ellos, hacían pasar la navaja por todo su cuerpo y lavaban sus vestiduras.
La luz divina sondea los motivos
Números 7:89 – Números 8:-14
La luz divina sondea y aprecia tanto al don como al dador, e igualmente al servicio como a quien lo cumple. Dios sabe lo que vale nuestra entrega.
La Pascua celebrada en el desierto
Números 9:1-14
Ha transcurrido un año desde la salida de Egipto. Jehová comunica a Moisés sus instrucciones para celebrar este gran aniversario.
Dios guía a su pueblo: nube y trompetas
Números 9:15-23 – Números 10:1-10
¿Se levantaba la nube? Entonces tenían que ponerse en marcha. ¿Y si se posaba sobre el tabernáculo? Era menester acampar sin ir más lejos.
Primera salida
Números 10:11-36
Como para recordar quien es el que conduce a los suyos, el arca toma la delantera para asegurar al pueblo un “lugar de descanso”.