Document ID: /fineweb-2-swissfilter-quality_10-filterrobots/filtered/05161.jsonl.gz/4

Es la ideología que defiende los intereses comunes del Estado por encima, y no pocas veces al margen, de los intereses particulares. Su influjo marxista es innegable. Acepta que el hombre consiste en hacerse a sí mismo. Esto es mero ateísmo, pues supone entender al hombre como independiente, autosuficiente. El humanismo marxista es pesimista, porque al aceptar el sistema hegeliano en clave humanista intenta llegar al tercer momento (síntesis) de la dialéctica, es decir, a lo que Marx llama sociedad sin clases, y para ello debe, en el segundo momento (antítesis), concentrar toda la negatividad en el hombre, es decir, convertir al hombre en un ser totalmente miserable, pues si en la antítesis el hombre tuviese algo de bondad y se aferrase a ella, no se daría el salto a la síntesis, a la sociedad sin clases, por medio de la revolución y de la dictadura del proletariado, porque se convertiría en otro burgués, aunque sólo fuese dueño de asuntos irrelevantes. Sin la antítesis, no se puede pasar a la síntesis, pero entonces se convierte el mismo hombre en pura negación.