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Suiza podrá contribuir a incrementar la legitimidad democrática de la ONU, destacó Joseph Deiss.
"Creo que Suiza es uno de los pocos países, o el primer país, que pide entrar en la ONU sobre la base de un voto popular. A través de Suiza, las Naciones Unidas adquieren una cierta forma de legitimidad democrática incrementada", señaló el ministro helvético de Exteriores en entrevista con swissinfo.
A partir de la próxima sesión de la Asamblea General de la ONU, a celebrarse en septiembre, la Confederación Helvética se convertirá en miembro pleno de las Naciones Unidas luego de que el pasado 3 de marzo, el electorado suizo diera su "sí" a la adhesión de su país a ese organismo.
Joseph Deiss ratificó su beneplácito por el ingreso suizo a la ONU por la puerta del sufragio; recordó, sin embargo, que el margen del resultado a favor fue muy estrecho y, en ese contexto, habló de las complejidades del voto.
Mencionó que en el caso de la Asamblea General de Naciones Unidas, cada país tiene un voto aun cuando existen diferencias enormes en cuanto al número de los pobladores, como en el caso de China, con 1.200 millones de habitantes y Liechtenstein, con sólo 15 mil.
"Creo que eso tampoco es la verdadera democracia", dijo, para recomendar "prudencia". En su opinión, un desequilibrio semejante es contrarrestado con el derecho de veto por parte de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad.
Sin embargo, ratificó el desacuerdo de Suiza con ese mecanismo y dijo que "se puede hacer algo mejor". Con todo, aseveró que, por ejemplo, el derecho de veto evitó enfrentamientos durante la Guerra Fría.
Positivo aporte suizo
Al abundar sobre el impacto del ingreso helvético en el foro de las Naciones Unidas, Joseph Deiss manifestó su confianza en que "Suiza podrá promover actividades con consecuencias muy positivas".
Explicó que a pesar de su reducida superficie geográfica, Suiza es una potencia económica media que, en valor absoluto, se encuentra entre los 20 primeros países del mundo mientras que a nivel de las inversiones extranjeras se ubica entre los 12 o 14 primeros. Como contribuyente de la ONU está entre los 12 o 13 mayores y ocupa la octava posición como patrocinador del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).
"Es decir, nosotros tenemos cierto peso y lo vamos a hacer valer", destacó.
Equiparó las actividades de las asambleas de la ONU a sesiones parlamentarias y dijo que si se desea tener éxito "no basta con estar allí hablando y votando sino que hay que trabajar. Entonces, lo que nosotros vamos a hacer es trabajar mucho para impulsar algunas de nuestras ideas importantes".
Sensibilidad contra sanciones
Para ilustrar sobre los temas en los que Berna pondrá el acento en el seno de la ONU se refirió a un proyecto de Costa Rica contra la tortura y que Suiza no pudo propone porque no formaba parte de ese organismo. "Somos muy sensibles a las políticas de sanciones y ya como miembros de la ONU podremos promover nuestras ideas en esos dominios", comentó.
El ministro abordó asimismo el tema de la globalización. Rechazó hablar de ese fenómeno como algo negativo y calificó de "lamentable error de coherencia" las posiciones fundamentalistas de oposición.
Empero, se pronunció por la introducción de un marco en el seno del cual esos intercambios se lleven a cabo tomando en cuenta las diferentes posibilidades competitivas entre el Norte y el Sur.
Sobre el particular, recordó que en la pasada 1ª.Cumbre sobre la Financiación para el Desarrollo, celebrada en la ciudad mexicana de Monterrey del 18 al 22 de marzo, la Confederación Helvética lanzó una iniciativa tendiente a transformar la Agencia de Cooperación e Información para el Comercio Internacional (ACICI) en una organización intergubernamental.
"Yo creo que esa es la dirección hacia la cual hay que caminar", dijo para rematar con la advertencia de que es menester respetar la equidad en todos los intercambios.
Enrique Dietiker, Ginebra