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El himno nacional suizo, que suena en todo el país como parte de las celebraciones del Día Nacional, el 1 de agosto, solo tiene carácter oficial desde hace 30 años. Los críticos dicen que la composición, que data de 1841, es “muy característico del siglo XIX” e ignora a las mujeres.
La población tiene distintas opiniones al respecto y no todo el mundo parece conocer su letra.
El himno, que comienza con las palabras “Cuando el cielo de la mañana se vuelve rojo”, recibió el sello oficial de aprobación el 1 de abril de 1981. Antes de esto, únicamente había sido provisional desde 1961.
Sin embargo, la actual composición real del Salmo suizo, como se le conoce, data de mucho antes, de 1841, como redondeo de un “triple aniversario” para la canción de ese año.
El manuscrito original, del sacerdote católico y compositor de Uri, Alberich Zwyssig, se puede encontrar en la Biblioteca Nacional de Suiza, que acaba de publicar una copia en Internet.
“La canción fue escrita para un salmo, pero cuando Zwyssig recibió un texto de un amigo para de celebración de Suiza, él la ajustó para ir con el texto”, dijo el portavoz de la biblioteca, Hans-Dieter Amstutz, a swissinfo.ch.
En 1843, la canción con cuatro estrofas, con letra de Leonhard Widmer de Zúrich, se presentó en el Concurso Suizo de Coral, explicó. Luego fue traducido del original en alemán al francés e italiano, así como a dos variantes del romanche.
Himno rival
“Así que antes de que se convirtiera en el himno era una canción muy conocida en todo el país. No es nada artificial”, destaca Amstutz.
Entre 1894 y 1953 se hicieron numerosos intentos para declararlo himno oficial, pero el Gobierno lo rechazó, argumentando que este asunto debía ser decidido por los ciudadanos y no por las autoridades.
Otro problema fue el planteado por la canción ‘Rufst du mein Vaterland’ (‘Cuando nos llame la patria’), que se cantaba tradicionalmente en las ceremonias políticas y militares. Fue, sin embargo, cantada con el mismo tono que el himno nacional británico ‘God Save the Queen’, lo que provocó, a veces, vergüenza diplomática.
Esto llevó a que el Salmo suizo, que se considera totalmente suizo, fuera finalmente declarado canción provisional y más tarde el himno oficial.
Identidad
Hoy en día, el himno parece provocar emociones encontradas. “Es parte de nuestra identidad y también parte de nuestra historia. Se convirtió en el himno nacional como resultado de un largo proceso”, apunta Martin Baltisser, secretario general de la Unión Democrática del Centro (UDC, derecha conservadora), a swissinfo.ch. “Esto es importante para nuestro país y para lo que somos”.
Sin embargo, una encuesta telefónica realizada el mes pasado por la entidad de investigación DemoSCOPE, reveló que casi la mitad, el 44% de los encuestados, no conocían la letra de la primera estrofa.
Y de un sondeo anecdótico, llevado a cabo por swissinfo.ch entre amigos y conocidos, resultó que la mayoría de los consultados admitieron que solo sabían una parte y, en el mejor caso, la primera estrofa completa.
Mientras algunos disfrutaron de la melodía y la encontraban edificante, otros veían las palabras como “demasiado del siglo XIX”.
Ausencia de mujeres
Esta falta de modernidad irrita a la disputada socialdemócrata Margret Kiener Nellen, quien en 2004 presentó una moción parlamentaria para cambiar la letra, sobre todo, porque no tenía en cuenta a las mujeres.
Se enfrentó a mucha resistencia y más tarde retiró su moción. Un segundo intento en 2008 para elegir la letra por concurso también resultó rechazada.
Kiener Nellen indica a swissinfo.ch que el panorama político en los últimos años se caracteriza por un movimiento hacia la derecha y, por lo tanto "no está inspirado por un gran espíritu de reforma”.
En concreto, los demócrata cristiano, de raíces católicas como la canción, no aprobaron ningún cambio.
Dios, los Alpes, el clima
“Es un salmo que alaba a Dios y habla de los Alpes y del clima y, por lo tanto, se podría aplicar a cualquiera de los cinco países alpinos, aquí en el centro de Europa”, comenta Kiener Nellen.
“La palabra Suiza -en alemán en la forma masculina- es la única cosa que hace que se vea como un Salmo suizo”.
A ella le gustaría contar con un texto que muestre la diversidad geográfica y cultural del país, además de destacar su carácter de encrucijada en Europa. También debe ser más corto, más fácil de entender, menos religioso e interesante para todos, sostiene.
El tema sigue siendo objeto de debates acalorados en el Parlamento. La UDC lanzó una moción con el fin de cantar el himno al comienzo de cada sesión parlamentaria como una señal de patriotismo. En 2009 dicha propuesta fue rechazada.
Pero el año pasado se decidió que la música del himno nacional debía abrir cada cuatro años la nueva legislatura, en un intento de subrayar la importancia cultural del Salmo suizo. El 5 de diciembre será la primera vez que se haga. Será así, si los parlamentarios lo deciden finalmente cantar.
Primera estrofa
Cuando el cielo de la mañana se vuelve rojo
Y nos arroja su fulgor,
Tú, oh Señor, apareces en su luz.
Cuando el brillo de los Alpes reluce con esplendor,
Ora a Dios, entrégate a Él,
Para que se sientas y entiendas,
Para que se sientas y entiendas
Que él habita en esta tierra.
Que él habita en esta tierra.
Hay otras tres estrofas.
1º de agosto
Hace más de 700 años, los habitantes de los cantones de Uri, Schwyz y Unterwalden firmaron un pacto de alianza de ayuda mutua y de protección, la Carta Federal. Era principalmente un acto de rebelión contra los gobernantes Habsburgo.
La Fiesta Nacional recuerda que a inicios de agosto de 1291 se realizó el juramento de la pradera del Rütli (Suiza interior, en lo alto del Lago de los Cuatro Cantones), un documento considerado como base de la fundación de Suiza.
La celebración comenzó a conmemorarse a partir del año 1891, con motivo del 600° aniversario de la Confederación Helvética.
Se fijó el 1º de agosto a sabiendas de que la fecha exacta del juramento era (y sigue siendo) una incógnita.
El día de la Fiesta Nacional de Suiza, el presidente o presidenta del Consejo Federal (Gobierno) pronuncia un discurso que se transmite por la televisión pública.
También dedica otro especialmente dirigido a la Quinta Suiza.
(Adaptación: Iván Turmo), swissinfo.ch