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Además del componente emotivo que tuvo para el escritor Roger Pasquier hallar a una parte desconocida de su familia, los relatos de los descendientes de los primeros emigrantes friburgueses a la Patagonia chilena le permitieron comprobar las grandes dificultades que debieron enfrentar hace 130 años.Este contenido fue publicado el 09 enero 2008 - 21:33
Así, por ejemplo, comprobó que algunos murieron en forma violenta, otros emigraron a distintas regiones de Chile, Argentina e incluso hubo quienes se devolvieron a Suiza. Pero hubo también un grupo que permaneció en la zona.
"Los que llegaron al principio vivieron heroicamente, más de la mitad fueron mandados inicialmente a Agua Fresa -40 kilómetros al sur de Punta Arenas- y ahí sufrieron un gran incendio, tras el cual tuvieron que reconstruir todo. Y al cabo de un año, otra vez un incendio total, situación que los dejó muy decepcionados", relata Pasquier.
Los primeros emigrantes sufrieron diversas agresiones, "ya que Punta Arenas era una cárcel y una vez que los presos salían en libertad, los dejaban ahí, esperando que se volvieran buenos colonos. Pero la mayoría siguió viviendo del robo y eso también creó un clima de inseguridad permanente".
Por si fuera poco, a seis meses de su llegada se vieron afectados por la rebelión de los soldados de la guarnición militar, que supuestamente iban a protegerlos y en vez de eso, robaron, mataron y violentaron.
"Se exageraron las buenas condiciones"
También hubo decepción respecto de la calidad del terreno y del clima. El friburgués Alberto Conus, promotor de esta inmigración, había 'exagerado' las posibilidades.
"Sostuvo que eran las condiciones ideales para la producción lechera, cuando no era tan así. Aunque también dijo que había mejores posibilidades de comercializar los productos y eso era exacto".
Y explica: "el puerto de Punta Arenas, al estar situado en el estrecho de Magallanes, tomaba cada año mayor importancia. La navegación por ese lugar creció rápidamente con la introducción de los vapores y los colones vendían sus productos a un excelente precio, mejor que en Suiza".
De esas regalías pudieron disfrutar especialmente los colonos que llegaron después de 1891, en el periodo conocido como "los años de oro de Magallanes'. Pero para entonces las condiciones habían mejorado muchísimo, precisa Pasquier.
El legado de los primeros friburgueses
Si bien varios de los primeros inmigrantes derivaron luego en otras actividades, las grandes familias de agricultores fueron las que dieron su estilo a la comunidad suiza, asegura este socioeconmista, coincidiendo con el historiador chileno Mateo Martinic, quien sostiene que esta emigración vino a constituir "un aporte apreciable a la formación de la sociedad magallánica a la que le entregó su contribución en forma de valores espirituales y físicos y el ejemplo constructivo de su vida sobria y sencilla".
Pasquier estima que esos agricultores introdujeron un profesionalismo desconocido hasta entonces y cumplieron un papel importante al entregar sus conocimientos seculares, dar vida y fomentar la crianza de ganado de lechería y actividades afines.
"Suiza podría mostrarse más abierta"
"Un aporte de los emigrantes agricultores que nunca he visto mencionar a los historiadores es que liberaron tierras para los que se quedaron, permitiéndoles aumentar sus ingresos, su estándar de vida e, indirectamente, el bienestar de su comunidad. Habría merecido por ello el reconocimiento público", postula.
Y agrega que "aun hoy, con el mismo espíritu, Suiza podría mostrarse más abierta, como lo son por ejemplo, Francia, Alemania e Italia, para conceder a los descendientes de sus emigrantes becas de formación, permisos para realizar cursos de perfeccionamiento o permisos de trabajo. Podría ser también menos complicada en el procedimiento de reintegración a la nacionalidad suiza, como segunda nacionalidad".
Respecto del propósito de su libro, señala que "mi esperanza es que estas páginas susciten nuevos sentimientos de fraternidad entre las familias friburguesas emigradas y las familias emparentadas que se quedaron en el país y entre las personas y las generaciones que descienden de los mismos antepasados".
Por no sólo entre ellos, aclara. "Espero que tales sentimientos puedan nacer también entre las familias que sin ser allegadas llevan los mismos apellidos a los dos lados del océano y que ocurra lo mismo entre los friburgueses y otros magallánicos".
swissinfo, Mariel Jara, Santiago de Chile
Contexto
Los primeros colonos suizos organizados que llegaron a Magallanes- la gran mayoría provenientes del Cantón de Friburgo- lo hicieron atraídos por la promesa del gobierno chileno de recibir, bajo contrato, terrenos de 8 hectáreas por familia para desarrollar actividades agropecuarias. (Mucho mejor que las condiciones que les ofrecía Suiza en ese momento).
Algunas de las primeras familias que llegaron fueron los Baeriswyl, Dey, Levet, Davet, Pittet, Thurler y Zbinden.
Datos clave
En Chile viven alrededor de 4500 suizos y más de 30.000 descendientes. La mayoría de ellos vive en la Región Metropolitana, la IX de la Araucanía y en menor cantidad, en la Región de Magallanes.End of insertion
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