Document ID: /fineweb-2-swissfilter-quality_10-filterrobots/filtered/05171.jsonl.gz/15

He aquí cinco lecciones que se pueden extraer de los resultados de las votaciones del domingo 19 de mayo en Suiza, y su significado para las elecciones parlamentarias federales de octubre.
El pueblo suizo apoyó en gran medida la nueva reforma de la fiscalidad de las empresas y su nexo con el AHV/AVS (RTVA). También dio su acuerdo a una revisión de la Ley sobre las Armas para que Suiza pueda conformarse con la legislación europea. ¿Qué puede deducirse de esto?
1. Suiza desea buenas relaciones con EuropaFin del recuadro
La Unión Democrática de Centro (UDC/derecha conservadora) hizo de la revisión de la Ley sobre las ArmasEnlace externo un plebiscito sobre la Unión Europea (UE). El “sí” de este domingo es un “sí” a un enfoque pragmático de las relaciones entre Suiza y la UE. En resumen, es una continuidad de la política europea de Suiza.
2. Suiza se mantiene fiableFin del recuadro
Suiza se beneficia de los acuerdos de Schengen y de Dublín. También está dispuesta a dar algo a cambio, aunque signifique afectar parte de sus tradiciones, como es el caso del derecho de cada ciudadano a poseer un arma. Esta fiabilidad también es perceptible en la votación sobre la reforma de la fiscalidad de las empresas. Suiza forma parte del mundo, es miembro de la OCDE. Si se necesitan contribuciones, está dispuesta a hacerlas.
3. Suiza lucha por avanzarFin del recuadro
El “sí” a la reforma del impuesto de las sociedades y su dimensión social -más dinero para las pensiones- es límpido. Pero el progreso es modesto. Todavía queda un largo camino por recorrer antes de que el sistema de pensiones sea realmente reestructurado. El AHV/AVS recibirá ahora otros 2 000 millones de francos al año. Eso permitirá satisfacer las necesidades urgentes, pero solamente durante cuatro años. A partir de 2023, el primer pilar del sistema de pensiones volverá a los números rojos.
4. Faltan fuerzas de persuasiónFin del recuadro
El proyecto fue vendido como una solución de compromiso. Se trata de la fusión de dos asuntos candentes, ninguno de los cuales había logrado mayoría por separado. Sin embargo, es lo mejor que el Parlamento pudo ofrecer. Es sintomático del hecho de que, en el Palacio Federal, los constructores de puentes han desaparecido. La Berna federal hace política como si estuviera paralizada por el miedo al electorado. Pero no sin razón: fueron los ciudadanos los que hundieron los dos grandes proyectos de reformas de esta legislatura, el de las pensiones y el del impuesto a las empresas.
En el Parlamento preocupa cada vez más la propia clientela electoral. Con demasiada frecuencia, las ideas de otras personas son simplemente soslayadas. Así no puede actuarse correctamente. En estos tiempos de rápidos cambios, la polarización es fatal, sobre todo en Suiza. Hasta ahora, la lentitud ha sido una característica de la democracia directa. Es agradable hasta cierto punto: puede interpretarse como una forma de cuidar las cosas. Pero cuando los campos políticos se bloquean entre sí, se produce un callejón sin salida.
5. Faltan perspectivasFin del recuadro
Con la solución elegida para sanear el AHV/AVS, la gran injusticia permanece. Cada vez más personas mayores viven a expensas de los jóvenes. Si Suiza quiere reestructurar su sistema de pensiones, tendrá que abordar la edad de la jubilación, lo que apenas se hace. Si el país se obstina en rehuir el debate, sus hijos pagarán el precio.
¿Qué significa esto en vista de las elecciones?Fin del recuadro
Las propuestas adoptadas en las urnas este domingo muestran lo reducido que debe ser el denominador común en el seno de esta legislatura para que un consenso sea posible en Suiza. La próxima legislatura se acerca, el país elegirá un nuevo Parlamento en octubre.
La campaña electoral ha comenzado. Hasta ahora, hay pocas razones para creer que cualquier cosa que pueda resolverse en Berna vaya a ser un tema de campaña. Además del sistema de pensiones y de las relaciones con la UE, hay muchos retos por delante: la explosión de los costos sanitarios y el aumento de las cotizaciones a la seguridad social, pero también, a largo plazo, la bomba de relojería de la atención a las personas mayores y los efectos tóxicos de la competitividad fiscal entre cantones.
Son factores que, a largo plazo, producen más ricos y más pobres, es decir, un declive de la clase media: una estructura social del país diferente, una mayor polarización. Como resultado, las posibilidades de llegar a un compromiso disminuirán aún más.
swissinfo.ch