Document ID: /fineweb-2-swissfilter-quality_10-filterrobots/filtered/05240.jsonl.gz/20

Contenido externo
El siguiente contenido proviene de socios externos. No podemos garantizar al usuario el acceso a todos los contenidos.
Humo provocado por la explosión de coches bomba en el casco antiguo de Mosul el 18 de junio de 2017, durante la ofensiva de las fuerzas iraquíes para expulsar a los yihadistas del grupo Estado Islámico(afp_tickers)
El casco antiguo de Mosul es el corazón histórico de esta ciudad del norte de Irak, con sus calles angostas y su emblemática mezquita Al Nuri.
Está delimitado por las murallas históricas del siglo XI (destruidas en el siglo XX) y pegado a la parte oriental del río Tigris.
Este sector de 3 km² fue el corazón de Mosul, la segunda ciudad más grande de Irak, y durante varios siglos sirvió de plataforma comercial entre India, Persia y el Mediterráneo.
Este laberinto de pequeñas casas de piedra está lleno de tiendas, mercados, mezquitas e iglesias.
Llama la atención un edificio: la mezquita Al Nuri, donde el líder del grupo yihadista Estado Islámico (EI), Abu Bakr al Baghdadi, proclamó en julio de 2014 el "califato" en zonas controladas por sus combatientes en Irak y Siria. Es la única vez que se le ha visto en público desde entonces.
La mezquita toma su nombre de Nuredin al Zinki, el unificador de Siria, que reinó un tiempo en Mosul y ordenó su construcción en 1172.
Este predecesor de Saladino es una figura de la resistencia a las Cruzadas, una lucha que asoció por primera vez con la noción de la yihad. Retórica todavía usada por los yihadistas, que suelen tachar de "cruzados" a los países occidentales.
- Patrimonio amenazado -
La mezquita fue destruida y reconstruida en 1942 como parte de un proyecto de renovación.
Uno de los pocos vestigios del edificio original es un minarete inclinado, que los habitantes de Mosul llaman "El jorobado" (Al hadba).
Está adornado con motivos geométricos de ladrillo y es un emblema de la ciudad. Aparece incluso en los billetes de 10.000 dinares iraquíes. Pero también es un símbolo del reinado del EI porque los yihadistas plantaron en él su bandera negra, a 45 metros de alto.
Historiadores y arquitectos están preocupados por los combates que se anuncian y que podrían poner en peligro el "Jorobado" y, en general, el patrimonio del casco antiguo.
En 2012, la UNESCO evaluó la inclinación del minarete en 2,53 metros en relación con el eje vertical. Alertó entonces de "una fragilidad estructural y de un riesgo de derrumbe". El 2 de junio de 2014, este organismo de la ONU lanzó una operación de estabilización del edificio, interrumpida días después por la entrada del EI en la ciudad.
Los yihadistas están empeñados en destruir los lugares históricos y amenazaron "El jorobado", pero los habitantes se lo impidieron formando alrededor una cadena humana, según varios testigos.
En un "alegato desesperado" publicado en marzo, Ihsan Fethi, miembro de la sociedad de arquitectos iraquíes, llamó a salvar el casco antiguo que cuenta con "monumentos y casas de un valor histórico y arquitectónico entre los más sobresalientes de Irak y la región". Y exhorta también al ejército iraquí y a sus aliados a no bombardear a ciegas el casco viejo de Mosul.
"Ya lo vimos en Alepo y en otros sitios", advierte. "Si la liberación de la ciudad se hace a expensas de la destrucción del casco viejo de Mosul, entonces esa victoria sonará hueca", añadió.
AFP