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La nueva situación favorece el proyecto de dos suizos para rehacer las estatuas gigantes destruidas por los talibán.
Dos meses y medio después de iniciados los ataques contra Afganistán (07.10.) el gobierno de los fundamentalistas ha sido derrocado, los grandes bombardeos se han interrumpido y una fuerza internacional de interposición prepara un despliegue en el país.
"La nueva situación favorece el proyecto. Fue bajo el régimen talibán que las estatuas fueron destruidas (en marzo último), aunque no por los mismos talibán, sino por elementos de Al Quaeda, extranjeros en Afganistán", responde a swissinfo Paul Bucherer, uno de los especialistas suizos que proponen rehacer los Budas.
Paul Bucherer, especialista en temas afganos desde hace más de 30 años, es fundador del Museo de Afganistán, en Bubendorf, cerca de la ciudad de Basilea. El otro experto suizo involucrado en el proyecto es Bernhard Weber, creador de un sitio en Internet para promover la campaña de reconstrucción de los Budas. (www.new7wonders.org)
Budas y turismo afgano
Ahora bien, después del conflicto, Afganistán, en sus tareas de rehabilitación tendrá prioridades más urgentes que el restablecimiento de los Budas.
"La reconstrucción no es sólo un sueño teórico de personas interesadas en la cultura. Las estatuas eran el atractivo central de un turismo que en Afganistán daba empleo e ingresos a cientos de miles de personas", precisa Paul Bucherer.
Antes de iniciar la recolecta de fondos en gran escala (lo menos un millón y medio de dólares), los expertos suizos se han limitado a proponer la idea de reconstruir los Budas y a informar sobre Afganistán en una perspectiva diferente a la del conflicto.
Una vez obtenidos los fondos, la obra de rehabilitación sólo puede iniciarse por pedido de los mismos afganos.
Antes de ser convertido al Islam en el siglo VII D.C., Afganistán había sido un importante reino budista. Era la encrucijada obligada de la conocida Ruta de la Seda, punto de encuentro de la cultura griega y de la India, y puente entre Oriente y Occidente.
Las estatuas, de 53 y 35 metros de altura, comenzaron a construirse hacia la mitad del siglo IV D.C. Fueron esculpidas dentro de una inmensa montaña de roca caliza, en el Valle de Bamiyán.
Obstáculos de la Carta de Venecia
El plan de los expertos suizos tiene el obstáculo de la Carta de Venecia, acuerdo de la UNESCO que prohíbe la rehabilitación de monumentos para evitar que las reconstrucciones puedan parecerse a los decorados de 'Disneylandia'.
Paul Bucherer recuerda que hay, sin embargo, excepciones en ese Convenio, como los Templos de Abu Simbel, en Egipto, o el puente de Mostar, en Bosnia.
Las medidas precisas
Gracias a las medidas suministradas por Robert Koska, profesor de la Universidad de Graz, en Austria, él y su equipo son los únicos que tienen acceso a informaciones tan precisas, añade.
La idea es crear sobre esa base una representación informatizada de los Budas, un modelo en pequeña escala y la reconstrucción de la réplica exacta en el sitio original.
Para los expertos suizos, y para países que ya han mostrado interés en el proyecto, la reconstrucción de los Budas de Bamiyán no tiene sólo un valor económico, sino histórico y cultural, concluye Paul Bucherer.
"Estas estatuas han representado un enlace entre la cultura asiática, el budismo, el arte europeo, el helenismo y el arte grecorromano", subraya.
Jaime Ortega