Document ID: /fineweb-2-swissfilter-quality_10-filterrobots/filtered/05263.jsonl.gz/18

Día Mundial de la Filosofía: la necesidad de nuevas prácticas filosóficas en el mundo actual
La UNESCO celebra este año los aniversarios de dos eminentes filósofos, Aristóteles y Leibniz.
Este 17 de noviembre la comunidad internacional celebra el Día Mundial de la Filosofía, que se estableció para destacar la importancia de esta disciplina, especialmente de cara a la gente joven, y para estimular el pensamiento crítico.
Este día subraya también que «la filosofía es una disciplina que estimula el pensamiento crítico e independiente y es capaz de trabajar en aras de un mejor entendimiento del mundo, promoviendo la paz y la tolerancia.»
El Día Mundial viene celebrándose desde el 2002, cuando la Conferencia General de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) acordó celebrar este día. La UNESCO lidera esta celebración, pero destaca que no es su propietaria. Pertenece a cualquiera a quien le interese el pensamiento.
Tolerancia y filosofía
El programa de este año concuerda con el del Día Internacional de la Tolerancia, que se celebra el 16 de noviembre. En este marco, los actos del Día Mundial de la Filosofía Disponible en inglés destacarán la necesidad de nuevas prácticas filosóficas en el mundo actual, fomentarán el diálogo sobre las relaciones con la tolerancia y explorarán nuevas vías para mejorar el acceso a la enseñanza y el aprendizaje filosófico.
Este año se celebra el Día Mundial de la Filosofía el día siguiente al Día Internacional para la Tolerancia. Esta coincidencia es muy significativa por la estrecha relación que existe entre la tolerancia y la filosofía. La filosofía se alimenta del respeto, la escucha y la comprensión de la diversidad de opiniones, reflexiones y culturas que enriquecen nuestra forma de estar en el mundo.
Aristóteles y Leibniz
La UNESCO celebra este año los aniversarios de dos eminentes filósofos, Aristóteles y Leibniz, que contribuyeron al desarrollo de la metafísica y la ciencia, la lógica y la ética. Con varios siglos de diferencia y en contextos culturales muy distintos, ambos tenían en común el hecho de situar la filosofía en el corazón de la vida pública, como un elemento central de una vida digna y libre.
Para la directora general de la UNESCO, Irina Bokova, al igual que la tolerancia, la filosofía es una forma de convivencia dentro del respeto de los derechos y los valores comunes. Representa también una capacidad para ver el mundo a través de una mirada crítica, consciente del parecer de los demás, fortalecida por la libertad de pensamiento, de conciencia y de creencias.
Práctica cotidiana que ayuda a vivir mejor
La filosofía es más que una disciplina académica o universitaria: es una práctica cotidiana que ayuda a vivir mejor, y de forma más humana. El cuestionamiento filosófico se aprende y se perfecciona desde la infancia como una clave esencial para estimular el debate público y defender el humanismo, tan golpeado por la violencia y las tensiones del mundo.
Ese cuestionamiento no ofrece ninguna solución predeterminada, sino una búsqueda perpetua para escrutar el mundo y encontrar nuestro lugar en él. En ese camino, la tolerancia es tanto una virtud moral como una herramienta práctica de diálogo.
La tolerancia no tiene nada que ver con un relativismo ingenuo según el cual todo vale lo mismo: se trata de una exigencia individual de escucha, tanto más robusta cuanto que se fundamenta en el compromiso decidido de defender unos principios universales de dignidad y libertad.
Swisslatin / Unesco News (17.11.2016)