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Y luego las palabras empiezan a correr unas tras otras: llegan las frases, las páginas, las enciclopedias. Un recorrido muchas veces organizado, aunque también puede transcurrir sin orden aparente, como sucede con Wikipedia. ¿Cómo nace una enciclopedia?
Esta pregunta se hizo la Biblioteca Nacional (BN) que, en colaboración con el Diccionario Histórico de Suiza (DHS), ha preparado una muestra dedicada a la génesis de las enciclopedias.
Iniciado a fines de los años ochenta, el DHS es la última gran empresa enciclopédica suiza. Sin embargo, la tradición tiene sus raíces en el Medioevo y prosigue en el XVII siglo —cuando la Confederación ya era considerada como estado independiente—, para luego prosperar a finales del setecientos gracias al impulso generado por la enciclopedia de Diderot y d'Alambert.
Dedicado a un tema específico (como el DHS) o universal (como la Enciclopedia de Yverdon, publicada entre 1770 y 1780), la colección del saber está caracterizada por la organización en orden alfabético de palabras y conceptos que remiten a otras palabras y conceptos en un juego teóricamente infinito.
"El orden alfabético parece responder a una necesidad natural", comenta Marco Jorio, redactor jefe del DHS, "una necesidad respetada también por la nueva frontera del arte enciclopédico, la que representan Encarta y Wikipedia".
El mismo principio también es válido para el collage de definiciones e imágenes (21, según las letras del alfabeto italiano) realizado por la muestra de Matteo Terzaghi y Marco Zürcher; o para ver las propias obras literarias, como Alphabet de Paul Valéry o el Dizionarietto dell'ineguaglianza femminile de Alice Ceresa.
El ejemplo de Ruth Dreifuss
Sin embargo, más que mostrar la historia y variedad de las enciclopedias, la exposición de la Biblioteca Nacional es dedicada a lo que se esconde detrás de cada entrada, lo que el lector normalmente no puede ver.
Para hacer esto, los curadores han decidido concentrarse en una sola voz del DHS, la entrada Dreifuss, Ruth. La elección de la antigua consejera federal socialista no es en absoluto una decisión casual: como ministra del Interior, Ruth Dreifuss fue responsable de la Biblioteca Nacional y madrina del DHS.
Al principio, pues, está la palabra Ruth Dreifuss. Luego siguen las diversas versiones —de la galerada del artículo final—de la voz publicada en el DHS y las remisiones a otras palabras clave que ilustran el recorrido de la ex consejera federal (judaísmo, movimiento feminista, Ginebra, AVS).
Por medio de la exposición de objetos relacionados a la palabra clave se abandona la dimensión del artículo y se deja espacio a asociaciones y registros que normalmente no se encuentran en una enciclopedia.
En la muestra se ve por ejemplo un broche en forma del sol que Ruth Dreifuss llevaba el día en que fue elegida al gobierno, broche que permaneció en el imaginario colectivo de una generación de suizos y suizas.
Instalaciones vídeo dan la palabra a los protagonistas. Entre los cuales se encuentra la misma Dreifuss que "no se mostró del todo satisfecha con el texto que se refiere a ella", señala Marco Jorio. Una reacción "muy difundida entre personas aún vivientes que son incorporadas con una entrada propia en una enciclopedia". A la ex ministra no le gustó, en particular, que la definieron como "hija de Sidney, comerciante".
"Protestó diciendo que no era solo hija de su padre, sino que también tenía una madre", recuerda Marco Jorio.
"En efecto, la omisión del nombre de la madre no se debe a una selección consciente por parte de la redacción. Se trata de una laguna que colmaremos en la próxima edición. El hecho es que el que redacta un artículo no es necesariamente un enciclopedista ambulante o un hombre erudito. Está claro que se hacen indagaciones, pero a veces —y eso también son cosas que le pasan a un periodista— el tiempo es tirano: lo que se encontró en el momento de la entrega del artículo es lo que se ha encontrado, el resto aún falta".
Del árbol al rizoma
El DHS, al igual que buena parte de la enciclopedia en papel, es organizado de forma clara, responde al fin y al cabo a la hermosa y vieja metáfora del árbol (la misma que utilizó por ejemplo Lineo para la clasificación de los organismos vivientes).
Con el advenimiento de las enciclopedias electrónicas, Wikipedia ante todo, se está consolidando un nuevo modelo de la exposición del saber. La metáfora permanece ligado al ámbito botánico, pero ya no se habla más de árboles sino de rizomas.
La alusión a la parte subterránea de algunas plantas pretende indicar la ausencia de puntos de entradas o de salidas bien definidas: los conceptos ya no están organizados sobre la base de jerarquías internas preestablecidas.
También el DHS dispone de una versión electrónica, "pero el término lexicográfico, la presentación, siguen siendo las mismas como en un libro impreso", subraya Marco Jorio.
"Hemos empezado a trabajar al final de la era Gutenberg y fuimos bastante diligentes en la preparación de la versión electrónica. Así, en 1995, cuando llegó Internet, fuimos capaces de publicar nuestros contenidos en la Red. En el futuro, sin embargo, tendremos que adaptar el concepto enciclopédico a esta nueva forma de publicación: basta con hacer breves apuntes que luego se pueden profundizar en otra entrada. En Internet el problema del espacio es inexistente."
Incluso si se tiene que contar con la competencia de Wikipedia, el éxito de esta última no conducirá a la desaparición de los proyectos enciclopédicos tradicionales. Para Jorio, sobre todo en determinados campos, los wikipedistas están haciendo una labor inútil. Así lo demuestra por ejemplo el destino de un artículo del DHS que fue incorporado en Wikipedia: en un año y medio ha sido modificado más de cien veces, y todos los cambios —o casi todos— fueron de carácter puramente formal.
swissinfo, Doris Lucini
(Traducción del italiano: Antonio Suárez Varela)
LA MUESTRA
Al principio está la palabra. Enciclopedias en Suiza se llama la exposición que se puede visitar en la Biblioteca Nacional de Berna hasta el 29 de marzo de 2009.
Partiendo de las remisiones internas de los artículos del DHS dedicado a la ex consejera federal Ruth Dreifuss, la muestra permite seguir el principio de la concatenación del saber que se encuentra en la base de cada enciclopedia. Además, ilustra las reflexiones escondidas de los autores que han ideado la obra.
La muestra se completa con la instalación Véase la voz Enciclopedia de los artistas tesineses Matteo Terzaghi y Marco Zürcher y con la colección de ensayos en alemán Am Anfang ist das Wort.
DICCIONARIO HISTÓRICO DE SUIZA
El Diccionario Histórico de Suiza (DHS) es uno de los proyectos enciclopédico-editoriales más grandes que Suiza jamás ha visto. Recorre la historia del territorio de la Confederación de la prehistoria hasta hoy.
El objetivo consiste en suministrar al lector una "historia total" que, siguiendo las últimas tendencias en la investigación historiográfica, permite un análisis global de los fenómenos.
El DHS se edita en copias de papel y en ediciones electrónicas. La edición de papel está enriquecida con imágenes y gráficos que ilustran los contenidos de las entradas. Es el único diccionario histórico del mundo editado en tres lenguas (alemán, francés e italiano; existe además una versión reducida en romanche).
Iniciado en 1988, la empresa editorial se concluirá en 2014 con la publicación del último de los 13 tomos previstos. Para el DHS trabajan de forma permanente unas cuarenta personas. La obra cuenta además con la colaboración de 2.500 autores externos, 100 consultores científicos y 75 traductores.