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El superespía británico James Bond mantiene con Suiza lazos más estrechos que con ningún otro país, a excepción del Reino Unido. ¿Por qué? Michael Marti y Peter Wälty, autores del libro 'James Bond y Suiza', conocen la respuesta.
La última entrega del agente 007 -'Quantum of Solace' ('Solaz cuántico'), que se estrena a partir de este martes en las salas helvéticas,- lleva la firma del suizo Marc Forster. Entrevista.
swissinfo: Los lazos del agente con Suiza comenzaron con el filme de 1962 y la aparición en bikini de Ursula Andress, actriz de la localidad bernesa de Ostermundigen. ¿Fue un inicio de ensueño en la relación del agente 007 con Suiza?
Michael Marti: La historia de los vínculos de James Bond con Suiza ya comenzó mucho antes, con el creador de Bond, Ian Fleming. Este es un aspecto clave de nuestro libro.
Fleming visitó Suiza en 1930/31 y conoció a Monique Panchaud de Bottens, del cantón de Vaud, en aquel entonces una hermosa morena de veinte años, que luego se convirtió en su prometida. Panchaud sirvió de ejemplo para la madre de Bond en la novela.
Peter Wälty: No sé hasta qué punto se vincula con Suiza la salida en escena de Ursula Andress. No sabemos con certeza si fue percibida en el extranjero o en Suiza como suiza, ya que su voz fue sincronizada.
En la prensa rosa de aquella época no hemos encontrado nada que nos indique que se haya hablado de este tema.
swissinfo: ¿Cómo se explican el hecho de que James Bond sea medio suizo?
M. M.: Esto lo describe Ian Fleming en su novela 'Sólo se vive dos veces' del año 1964.
P. W.: Existe la denominada trilogía Blofeld, que se compone de 'Operación trueno', 'Al Servicio Secreto de Su Majestad' y 'Sólo se vive dos veces', donde 007 consigue por fin liquidar al malvado Blofeld.
Como el Servicio Secreto cree que el agente falleció en el acto, publica una necrología en la que revela su ascendencia helvética.
swissinfo: El autor Ian Fleming incluyó muchos aspectos autobiográficos. ¿Existen más lazos con Suiza?
M. M.: Es curioso que esta imagen negativa de Suiza como lugar que da cobijo a terroristas, estafadores y evasores fiscales, corresponde con la imagen coetánea que se tenía de este país, especialmente en la Inglaterra de los años 50 y 60.
Esta imagen se parece mucho a la que se tuvo de Suiza en los años 90, cuando surgió el debate en torno a los fondos no declarados de la II Guerra Mundial.
P. W.: También es curioso que la Suiza de Fleming esté estrechamente vinculada al concepto de los gnomos de Zúrich. En 1966 se publicó un libro sobre éstos, pero el término ya fue acuñado por Harold Wilson en 1956, entonces líder del Partido Laborista de la oposición.
swissinfo: 007 se mueve casi exclusivamente por los lugares más exóticos del mundo. ¿Es Suiza una de las destinaciones de ensueño del público?
P. W.: Hay que verlo en el contexto de la crisis financiera que entonces vivió Inglaterra. El papel de Inglaterra en la economía mundial, esa posición de líder, se fue perdiendo con el decaimiento de la libra.
La población británica de los años 50 no se podía permitir esos viajes. En este sentido, las novelas de Fleming también se pueden leer como guías de viaje.
M. M.: Desde el punto de vista intelectual, Suiza desempeña un papel insular a pesar de ser un país sin acceso al mar. Suiza es delineada con las mismas reducciones como Jamaica u otras islas: como refugio de la criminalidad.
En particular la cumbre del Schilthorn, una especie de isla alpina, de difícil acceso, donde los criminales pueden refugiarse. Y la política de Suiza ya correspondía en aquel entonces con este papel aislacionista.
swissinfo: Ya que habla del Schilthorn, ¿qué repercusión tuvo el filme 'Al Servicio Secreto de Su Majestad'?
P. W.: Tiene repercusiones hasta hoy. Los números de los ferrocarriles de Schilthorn acaban en 007, en todos los lados hay una indicación. Pero también se ve en la arquitectura: la plataforma panorámica, que sirvió para el aterrizaje de helicópteros, fue construida expresamente para el filme.
M. M.: Desde el punto de vista económico fue una gran ventaja: la afluencia de pasajeros creció de forma exponencial en los dos años siguientes. Y los ferrocarriles hacen publicidad para 'Piz Gloria', el nombre que el Schilthorn lleva en la película, particularmente ahora con el estreno del nuevo Bond.
El Schilthorn obtuvo este famoso nombre gracias a la novela de Fleming. Por medio de la literatura, el autor ha cambiado el mapa de Suiza, al menos sus topónimos. Un procedimiento único, por lo menos en lo que respecta a Suiza.
Entrevista swissinfo: Christian Raaflaub, Zúrich
(Traducción del alemán: Antonio Suárez Varela)
EL NUEVO 'BOND'
'Quantum of Solace' o 'Solaz cuántico' se estrena en Suiza el 4 de noviembre.
El director suizo Marc Forster, de 39 años, realizó la 22ª edición de la famosa película sobre el agente secreto británico.
Con el actor Anatole Taubmann, de 37 años, en su papel de 'Elvis', hay otro suizo en el primer plano.
El presupuesto para la película de suspense se elevó a 230 millones de dólares, con lo que es la más cara en la historia de esta serie.
EL LIBRO
Los historiadores y periodistas Michael Marti y Peter Wälty publicaron a finales de octubre el libro 'James Bond y Suiza'.
El libro cuenta con más de 200 imágenes que en parte provienen de fondos privados; fue publicado por la editorial basilense Echtzeit.