Document ID: /fineweb-2-swissfilter-quality_10-filterrobots/filtered/05190.jsonl.gz/6

Investigadores suizos desarrollan un biosensor que se enciende cuando detecta arsénico y que ha sido probado satisfactoriamente en Vietnam.
El premiado mecanismo podría mejorar la vida de millones de personas que en el mundo afrontan serios problemas de salud por el consumo de agua contaminada con arsénico.
El arsénico puede conducir al envenenamiento crónico si es ingerido con regularidad en pequeñas dosis y constituye un agudo problema en Bangladesh y Vietnam. También se encuentra en el agua potable en China, Argentina, Hungría, Nueva Zelanda y Estados Unidos.
Investigadores del Instituto Federal de Ciencia y Tecnología Acuática desarrollaron un biosensor que señala los niveles de arsénico en el agua.
Los biosensores detectan una sustancia mediante la combinación de componentes biológicos y físico-químicos. Emplean a menudo organismos que responden a sustancias tóxicas a niveles muy inferiores a aquellos en los que las personas pueden advertir su presencia.
Con el uso de una bacteria genéticamente modificada que se enciende al entrar en contacto con el arsénico, el biosensor posibilita la identificación del agua potable contaminada.
Dado que la bio-iluminación es proporcional a la concentración del arsénico, una luz más brillante señala una presencia más alta de arsénico.
Una campaña exitosa
El uso de biosensores para determinar el nivel de arsénico no es una idea nueva, pero es la primera vez que la técnica ha sido exitosa en pruebas de campo.
De acuerdo con los investigadores del Instituto Federal de Ciencia y Tecnología Acuática, "casi todas las debilidades de las pruebas conciernen un área... que no es relevante para la evaluación del arsénico en el agua potable".
Las muestras analizadas con el biosensor fueron tomadas del delta del Río Mekong y del delta del Río Rojo en Vietnam.
El equipo de investigación incluye expertos de la Universidad de Hanoi y de la Universidad de Lausana.
Además de sus investigaciones sobre el biosensor, los expertos tratan de encontrar la manera de eliminar el arsénico de los almacenamientos de agua.
Solicitudes
Rápidas, confiables y económicas, las pruebas en línea tienen una gran demanda cuando se dificulta la medición de la presencia de arsénico. Incluso en aguas subterráneas los niveles de arsénico pueden variar ampliamente, de sumamente tóxico a prácticamente inofensivo.
El arsénico no puede detectarse por la vista o el gusto y accede a las reservas de agua potable desde los depósitos en tierra o por las prácticas agrícolas e industriales.
Los primeros síntomas de envenenamiento son escaras en la piel, que conducen a problemas respiratorios y cardiovasculares antes de causar diversas formas de cáncer.
Actualmente, no hay ningún tratamiento específico para el envenenamiento por arsénico. Durante sus primeras fases puede desaparecer con la simple abstención del insumo del agua contaminada. Proteínas y algunas vitaminas pueden ayudar también al cuerpo a defenderse.
Como las personas desnutridas son más vulnerables a sus efectos, el envenenamiento por arsénico afecta en particular a los sectores sociales más pobres.
swissinfo, Antoinette Schwab
(Traducción, Marcela Águila Rubín)
Contexto
El arsénico se encuentra en las rocas y el suelo y es una de las sustancias inorgánicas más nocivas que se halla con mayor frecuencia en las aguas subterráneas.
El arsénico puede entrar en contacto con el agua potable a través de la tierra o en fuentes superficiales de agua.
En dosis elevadas puede conducir a la muerte, en menores, al envenenamiento crónico.
Las altas concentraciones de arsénico en el agua potable constituyen un agudo problema en Bangladesh, Vietnam y Bengala Occidental (India).
En Bangladesh, más de 50 millones de personas beben aguas subterráneas con concentraciones de arsénico por encima del estándar de la Organización Mundial de la Salud de 50 partes por mil millones.
Datos clave
Investigadores del Instituto Federal de Ciencia y Tecnología Acuática desarrollaron un biosensor que señala los niveles de arsénico en el agua.
El periódico Ciencia y Tecnología Ambiental otorgó un premio al equipo de expertos por la mejor publicación del 2005.
La Agencia Suiza para el Desarrollo y la Cooperación otorgó un financiamiento para la investigación.