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Los suizos comen cada vez menos carne. Aun así, los ecologistas sostienen que los descendientes de Guillermo Tell pueden reducir más su apetito por los productos carnívoros. La medida ayudaría a reducir la temperatura global.
El consumo de carne en Suiza disminuyó el año pasado, al igual que el apetito de los suizos por la carne de caballo, de ternera y de vacuno. Sin embargo, las estadísticas federales en 2016 muestran que el consumo per cápita se redujo solo 1,3 kg entre 2007 y 2013, a menos de 60 kg anuales por persona.
Suiza debería adoptar medidas para reforzar esta tendencia, sostienen los ecologistas, que vinculan la producción de carne a las emisiones de dióxido de carbono y otros gases de efecto invernadero.
En un informe de 2010, la ONU hizo un llamamiento a un menor consumo de proteína animal para ayudar a reducir la pobreza y luchar contra el cambio climático. Más recientemente, los expertos de la ONU recomendaron introducir un impuesto sobre la producción de carne.
Georg Klingler, de Greenpeace, es partidario de que ese impuesto oscile entre el 20% y el 30%, según informa el diario gratuito ‘20 Minuten’ en su edición de este martes. Y Philip Gehri, del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), considera que incluso con un impuesto inferior –sobre la carne y otros productos– se podría contribuir a que los consumidores opten a largo plazo por hábitos más sostenibles.
¿Cuánta carne consume Suiza en comparación con otros países? La respuesta en el siguiente gráfico.
Traducción del inglés: Belén Couceiro, swissinfo.ch