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El 92% de la ciudadanía respaldó en 1938 el reconocimiento del retorromano como cuarto idioma nacional, junto al francés, el alemán y el italiano; y pese a ello, esta lengua del cantón de los Grisones podría esfumarse.
El retorromano o romanche, como su nombre lo indica, tiene su origen en la época romana, es una mezcla del latín popular con las lenguas réticas y célticas de los Grisones. Hoy solo lo habla un 0,5% de la población helvética. Está incluido en el Atlas de la UNESCO de las lenguas del mundo en peligroEnlace externo de desaparecer.
La primera razón de porqué es una lengua amenazada se debe a su “troceo regional”. Es decir, debido a que se habla en los valles entre las montañas grisonas, el retorromano tuvo una evolución natural a través de los siglos que dio origen a cinco ramificacionesEnlace externo.
En un esfuerzo por mantenerlo vivo, en 1982 se desarrolló una escritura común del retorromano, denominada ‘romanche grisón’ (‘Rumantsch Grischun’).
Otra razón de la disminución de su empleo es que en las regiones alpinas donde se habla hay pocas posibilidades de desarrollo profesional para los más jóvenes. La consecuencia: las nuevas generaciones se mudan a otras partes de Suiza, donde asimilan los otros idiomas nacionales (alemán, francés o italiano).
Y por otro lado, aquellos que se mudan a las regiones donde se habla el romanche no deben aprenderlo para integrarse ya que toda persona que habla romanche también habla el dialecto alemán.
La mayoría de los retorromanos son bilingües, explica Corsin BisazEnlace externo, jurista del Centro para la Democracia en Aarau. Bisaz también habla romanche y realizó un estudio sobre su propio idioma: "El retorromano y la democracia directaEnlace externo”.
De la vergüenza al orgullo de hablarlo
Bisaz no hace pronósticos sobre el futuro del romanche, pero recuerda que hace un siglo ya se hablaba de su desaparición. No obstante, hoy subsiste. Y no solo eso, su imagen se ha mejorado. “Antes era considerado un lenguaje campesino. Hace 20 años la gente se avergonzaba de hablarlo. Hoy es distinto. Hasta existe una banda hip-Hop romancheEnlace externo.
También existe otra exponente, la artista Bibi VaplanEnlace externo:
¿Salvarlo en las urnas?
A primera vista se podría pensar que la democracia directa es la mejor amiga del romanche: En 1938, el 91,6% de los sufragios lo apoyó como cuarto idioma nacional. Raras veces ha sido el veredicto de las votaciones populares tan claro.
En otra votación federal, en 1996, la ciudadanía lo aceptó (76% de los votos) como idioma de comunicación ciudadana con las autoridades federales. Además, ciertos textos gubernamentales, como el folleto explicativo de las votaciones, (METER LINK VIDEO), se publican en romanche grisón. Antes, solo podían hacerlo en alemán, francés o italiano.
Sin embargo, Corsin BisazEnlace externo considera que un idioma no puede ser salvado solo con los instrumentos de la democracia directa. No obstante, estos utensilios pueden esclarecer cuestiones básicas, como el debate que provoca establecer el romanche grisón, un idioma estándar creado para evitar que esta cuarta lengua nacional desaparezca.
Para Bisaz, la democracia directa hasta puede perjudicar a la población romanche, que es una minoría incluso en el cantón de los Grisones. "Los que hablan alemán allí apoyan ese idioma artificial, mientras que los retorromanos prefieren su propio dialecto”.
(Adaptación: Patricia Islas)