Document ID: /fineweb-2-swissfilter-quality_10-filterrobots/filtered/05399.jsonl.gz/11

Contenido externo
El siguiente contenido proviene de socios externos. No podemos garantizar al usuario el acceso a todos los contenidos.
Los senadores Joe Manchin (I) y John Hoeven (D), hablan con los periodistas en una conferencia de prensa sobre el proyecto del oleoducto Keystone XL, el 6 de enero de 2015 en Washington(afp_tickers)
La firma TransCanada anunció el miércoles que demandará a Estados Unidos en 15.000 millones de dólares por rechazar su proyecto de construir un oleoducto que uniría a Canadá con el Golfo de México.
La empresa dijo que la decisión es "arbitraria" e "injustificada" en el marco del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCA). También sostuvo que el presidente Barack Obama excedió sus facultades constitucionales al rechazar el proyecto.
"TransCanada intentará recuperar más de 15.000 millones de dólares estadounidenses que perdió en razón de la violación por parte del gobierno estadounidense de sus obligaciones en el TLCA", dijo la compañía en un comunicado.
En Washington, el Departamento de Estado se abstuvo de comentar.
"Solo hemos visto la declaración. No hacemos comentarios sobre un litigio pendiente", declaró.
La empresa canadiense también impugnó en una corte federal de Texas la decisión de Obama contra el oleoducto por considerar que el presidente excedió sus potestades constitucionales.
De 1.900 kilómetros, de los cuales 1.400 en Estados Unidos, el oleoducto Keystone XL apuntaba a transportar petróleo canadiense desde el yacimiento petrolífero de la provincia Alberta hasta Nebraska, en el centro de Estados Unidos, y desde allí se uniría a las refinerías estadounidenses del Golfo de México.
Obama anunció el 6 de noviembre el rechazo al proyecto tras casi seis años de discusiones.
La mayoría de los demócratas y grupos ambientalistas -que critican el yacimiento de Alberta por producir uno de los crudos "más sucios" del mundo- lo rechazaban por considerar que el oleoducto es peligroso por el riesgo de fugas.
Al cerrar definitivamente la puerta al proyecto, Obama dijo que el oleoducto no era útil "a los intereses nacionales" ni tendría a largo plazo ningún impacto en la economía de Estados Unidos.
TransCanada argumentó en su demanda que el rechazo de su proyecto es discriminatorio y señaló que se permitieron operaciones similares de otras tres empresas petroleras para trasladar crudo de Alberta hacia Estados Unidos.
Varias organizaciones de protección ambiental criticaron la demanda de TransCanada.
"Keystone XL está muerto y ninguna de estas maniobras legales cambiará eso", declaró Michael Brune, director ejecutivo de Sierra Club, organización ambientalista de Estados Unidos.
"TransCanada debería estar avergonzada por intentar quitar miles de millones de dólares a los contribuyentes estadounidenses para aumentar sus beneficios luego de haber sido detenido en sus planes de construir un oleoducto sucio y peligroso en nuestro patio", expresó.
AFP