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Una nueva investigación reavivó el debate sobre la política suiza hacia los judíos que huían de los nazis. Una historiadora afirma que alrededor de 3 000 refugiados judíos fueron rechazados en la frontera suiza con Francia entre 1940-1945, en comparación con una estimación previa de 24 500 personas.
Entre 1939 y 1945, un total de 15 519 judíos intentaron entrar a Suiza a través de la frontera franco-suiza, anota Ruth Fivaz-Silbermann. A 12 675 se les permitió ingresar y 2 844 fueron rechazados, precisa la historiadora, quien el sábado pasado presentó en la Universidad de Ginebra ‘El Vuelo a Suiza’, un trabajo de postgrado de 1 000 páginas que le llevó 19 años de investigación.
“Mi investigación proporciona una imagen mucho más clara de cuántas personas huyeron, así como de sus historias: ¿De dónde venían? ¿Por qué y cómo huían? ¿Podía irse todo el mundo? ¿Cuáles eran los peligros?”, precisó Fivaz-Silbermann a swissinfo.ch.
Suiza también tiene fronteras con Alemania (norte), Austria y Liechtenstein (este) e Italia (sur). Pero la historiadora calcula que dos terceras partes de todos los refugiados judíos que entraron a este país durante la guerra lo hicieron desde Francia.
Su detallado trabajo, que requirió el examen de decenas de miles de archivos individuales de las autoridades suizas, también reveló que 248 judíos que fueron deportados de Suiza murieron más tarde en los campos nazis. Sin embargo, cree que esa cifra podría ser mayor.
Sus estimaciones más precisas sobre el número de judíos que huyeron a Suiza y fueron rechazados durante la guerra también contrastan con el total oficial de 24 500, citado por la Comisión Bergier, que de 1997 a 2002 investigó el papel de Suiza durante la Segunda Guerra Mundial.Enlace externo
“También sabemos que el 27% vinieron vía Italia. Un estudio de los archivos del Tesino, que aún no ha sido publicado, calcula que 6 000 personas judías entraron y alrededor de 300 fueron devueltas. Sobre las fronteras alemana y austriaca no se ha investigado, pero se cree que el número fue reducido”, explicó.
“El pueblo judío de Alemania trató de emigrar a Suiza entre 1933 y 1939, pero el Holocausto fue horrible. Las personas eran deportadas o emigraban o se escondían de las autoridades. Era muy difícil viajar de Berlín a Suiza, por ejemplo. Muy pocas personas vinieron de Alemania en comparación con aquellas procedentes de Francia e Italia. Esto no es una hipótesis, es un hecho”.
La cifra de 24 500 se basó en una investigación realizada en 1996 por Guido Koller, historiador de los Archivos Federales de Berna. Incluye a personas de otras confesiones que buscaban refugio y que fueron rechazadas varias veces en las fronteras suizas.
Koller y Georg Kreis, miembro este último de la Comisión Bergier, se negaron a comentar el informe en la televisión pública suiza, RTS, afirmando que aún no lo habían leído. Pero ambos se congratularon por el hecho de que la nueva investigación proporcionara una visión más precisa sobre las políticas suizas durante la guerra y sus consecuencias.
Otros dos historiadores han tenido una mirada similar sobre la política suiza hacia los refugiados judíos durante el período que nos ocupa. En 2013, el renombrado 'cazador de nazis' e historiador francés, Serge Klarsfeld, afirmó que el número de judíos que buscaban refugio y que fueron rechazados en las fronteras suizas fue menor del que se pensaba, con un total de 3 000.
En 2010, el escritor Henry Spira publicó un estudio sobre los refugiados judíos en la región noroeste del JuraEnlace externo suizo limítrofe con Francia. Encontró igualmente que las estadísticas a menudo eran exageradas.
“Cierta apertura”En su conclusión, Fivaz-Silbermann también dio una visión matizada de las acciones de las autoridades suizas, especialmente de la policía cantonal, y de su aplicación de la decisión del Gobierno de cerrar herméticamente todas las fronteras el 13 de agosto de 1942.
“Suiza mostró cierta apertura. No estaba totalmente cerrada. Dejó entrar a muchas personas en peligro mientras mantenía la frontera oficialmente cerrada”, asentó la investigadora.
“Había una política oficial - de disuasión - pero esa estrategia conllevó facilidades… en septiembre de 1942, miles de judíos huyeron de Vichy, Francia, hacia Suiza: a Ginebra, al Valais, y, en barco, a través del Lago Lemán, y las autoridades suizas dieron instrucciones de no alejarlas.
“La política oficial fue la de disuadir la llegada de la gente que pretendía ingresar a Suiza, pero dio instrucciones de no alejarla. No de manera oficial, sino por teléfono a los directores de policía de determinados cantones. Pero no siempre fue positivo en las aduanas, ya que el ejército suizo todavía decidía a quién debía rechazar”.
Fivaz-Silbermann necesitó 19 años para completar su investigación, combinando decenas de miles de archivos individuales de las autoridades suizas de aduanas, policía y migración en varios cantones, así como en Berna.
“Fue realmente un trabajo minucioso; la investigación detallada de archivo no fue fácil”, comentó. “Por cada familia o individuo recreé un archivo biográfico. Por ejemplo: ‘Nací en Varsovia y emigré a Alemania y luego me fui a Bélgica cuando llegó Hitler. Luego fui deportado a Francia y retenido en tal y tal campo, más tarde huí y pagué una buena cantidad a un contrabandista para llegar a Suiza’”. La investigadora narra que encontró miles de historias como esa.
La investigación de doctorado de Fivaz-Silbermann se publicará en fecha próxima en la web de la Universidad de Ginebra. La historiadora proyecta producir una versión más corta y escribir un libro. Espera igualmente mantener la posibilidad de responder a los cientos de solicitudes que ha recibido de familiares que buscan información sobre sus parientes judíos que huyeron a Suiza.
Traducido del inglés por Marcela Águila Rubín, swissinfo.ch