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El presidente de Estados Unidos en una reunión en la Casa Blanca, en Washington, el 23 de enero de 2017(afp_tickers)
La Casa Blanca advirtió este lunes a Pekín que Estados Unidos defenderá "los intereses internacionales" en el Mar de China Meridional y que el comercio debe ser "una calle de doble dirección".
En su primera rueda de prensa diaria el portavoz del presidente Donald Trump, Sean Spicer, dejó claras las líneas del nuevo gobierno en relación con China.
El mandatario "entiende el mercado que tiene China y nuestro deseo es seguir penetrando este mercado. Pero también reconoce que hay muchas preocupaciones sobre cómo somos tratados a la hora de entrar en el mercado chino", señaló Spicer.
"Si estas islas están de hecho en las aguas internacionales y no forman parte de China, actuaremos de manera de defender los (intereses) internacionales para que no sean minados por otro país", dijo Spicer.
Durante su audiencia ante el Senado estadounidense, hace dos semanas para confirmar su cargo, el nuevo secretario de Estado Rex Tillerson amenazó con advertir a China que "las construcciones en las islas debían cesar y que su (acceso) a estas islas ya no será permitido".
La prensa china había alertado que si esa iniciativa se concretaba podría producirse un enfrentamiento militar.
Pekín reivindica la mayor parte del Mar de China Meridional, pero países cercanos como Filipinas, Vietnam, Brunei y Malasia tienen también pretensiones sobre él y cada uno de ellos controla varios islotes en estas vasta zona.
Para afirmar su soberanía, China, como otras naciones asiáticas vecinas, lleva a cabo trabajos destinados a agrandar los islotes que controla, construyendo y proyectando puertos, faros, pistas de aterrizaje e infraestructuras militares, según Washington y expertos militares.
La administración estadounidense del presidente Barack Obama, que cesó el 20 de enero, denunciaba desde hacía más de dos años la "militarización" del Mar de China Meridional por Pekín, pero se esforzaba por privilegiar una solución multilateral del conflicto.
No obstante había enviado en varios ocasiones a sus buques de guerra a las cercanías de islotes controlados por China, sin llegar a amenazar con iniciar un bloqueo en esta marítima estratégica para el comercio mundial.
En materia de intercambios comerciales entre las dos principales potencias mundiales, el portavoz de la Casa Blanca reconoció que China es "un gran mercado para Estados Unidos", aunque advirtió que el comercio mundial debería "caminar en los dos sentidos".
AFP