Document ID: /fineweb-2-swissfilter-quality_10-filterrobots/filtered/05174.jsonl.gz/16

El Centro de Evaluación Tecnológica TA-Swiss advierte que el creciente mercado de productos contra las arrugas requiere de vigilancia adecuada.
En un informe indica que las compañías del sector se enfocan a la demanda del consumidor por atenuar los efectos de la edad, sin tener en consideración el impacto en su salud.
"Los productos 'anti-edad' se encuentran en una zona gris entre la salud y la nutrición", indica Adrian Rüegsegger de TA-Swiss. "El proceso de regulación está claro cuando se trata del sector farmacéutico, pero los productos 'anti-edad' se venden con frecuencia como si tuvieran un efecto médico, incluso sin requerir una autorización para salir a la venta".
Este tipo de marcas para reducir los efectos de la edad tiene un futuro prometedor. "Por ello, pensamos que deben ser más reguladas", comenta Rüegsegger a swissinfo.
La investigación se centra en responder a la pregunta de si estos productos realmente son benéficos para la salud y cuidado de sus consumidores y si una población sana necesita consumirlos de forma preventiva.
"No tiene mucho sentido, por ejemplo, que una persona sana consuma suplementos vitamínicos si se alimenta adecuadamente", explica.
Otros caminos para mantenerse saludable
El Centro de Evaluación Tecnológica sugiere otros caminos más simples para garantizar una vida saludable a la gente mayor. El ejercicio, una alimentación balanceada y cuidar el contacto social son con frecuencia suficientes, indica el informe, y advierte que los medicamentos están reservados para la gente enferma.
"Nadie ha demostrado que tomar productos farmacéuticos como medida preventiva tenga resultados efectivos".
En opinión de Rüegsegger, se necesitarían estudios clínicos que lo demostraran. "El problema es que estamos colmados de anuncios reivindicando este mensaje, pero nada para respaldarlos".
El estudio reitera que parte del proceso para evitar el envejecimiento prematuro es detectar problemas de salud en una etapa precoz, en el caso, por ejemplo, de la presión sanguínea o la diabetes. Identificando estas condicionales de salud se pueden dar pasos para evitar problemas mayores.
Las principales recomendaciones de los autores del estudio del TA-Swiss son que se investigue sobre los efectos de los productos 'anti-edad' y que se analice si realmente tienen un efecto benéfico. "Si es así, no hay razón para prohibirlos", agrega Rüegsegger.
Es decir, se recomienda no autorizar productos que presenten un riesgo a la salud o no demuestren un efecto real al ser utilizados, y establecer procesos de regulación más estrictos, incluyendo un control más riguroso de los productos.
La TA-Swiss indica que este tipo de medidas de control tendría un mayor impacto si se realizara de forma coordinada, a escala internacional.
"Este tipo de productos pueden ser solicitados a través de Internet", por lo que "no tendría sentido que Suiza fuese el único país que implementara este proceso de autorización".
swissinfo, Scott Capper
(Traducido por Patricia Islas Züttel)
Envejecer, pero saludables
Algunos especialistas definen la medicina 'anti-edad' como la aplicación científica y las tecnologías médicas para detectar de forma precoz alteraciones en la salud para prevenir y evitar problemas en personas de edad madura.
De acuerdo al TA-Swiss, este proceso debe permitir al individuo mejorar su calidad de vida para evitar riesgos de salud que provoquen un envejecimiento prematuro.
El mayor énfasis debe establecerse en la prevención y en el control de las enfermedades en la primera etapa de su aparición.
TA-Swiss
El centro analiza las oportunidades y los riesgos que implican las nuevas tecnologías.
El TA-Swiss, centro de estudios para el Consejo de Ciencia y Tecnología de las autoridades suizas, estimula el diálogo entre la ciudadanía y la comunidad científica a través de foros de discusión.
También resulta un instrumento de observación de las tendencias para detectar aspectos controversiales y establecer estudios al respecto.