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La reparación individual no es la prioridad de las víctimas del 'apartheid'.
Para Neville Gabriel, quien coordina la demanda junto con organizaciones suizas de ayuda al desarrollo, la medida busca el reconocimiento de errores del pasado, para poder reconstruir.
Usted trabaja desde hace cuatro años en el establecimiento de la demanda presentada este martes en Nueva York. ¿Cuáles son sus objetivos?
Queremos que las empresas acusadas reconozcan sus errores, que nos digan "lo que hicimos durante el apartheid no fue justo", y también que se comprometan en programas de reconstrucción y desarrollo.
De ser necesario, podrían aportar una ayuda individual a ciertas personas. Esta acción legal debe permitir desarrollar una nueva ética, una nueva forma de trabajo para las empresas occidentales instaladas en países en desarrollo.
Nuestro objetivo es aplicar las reglas del derecho, de la justicia y de la transparencia, puesto que si se juzga procedente emprender una acción legal, ésta permitirá tener acceso a documentos hasta ahora secretos.
¿Usted no solicita reparaciones materiales individuales para las víctimas del 'apartheid'?
No es nuestra prioridad. Hay muchas formas de reparaciones no financieras. La supresión de la deuda es una, así como las inversiones en proyectos para el desarrollo.
¿Teme usted reacciones de rechazo en Suiza similares a las producidas por el caso de las cuentas judías no reclamadas?
¡Este procedimiento no es un ataque contra el pueblo suizo! La queja está dirigida contra empresas de diversos países y entre ellas figuran, en efecto, bancos suizos, pero los ciudadanos no están acusados.
Nuestros principios de trabajo son -una vez más-, la transparencia y el respeto de los derechos humanos, de los valores a los que los suizos están muy ligados. Esperamos poder trabajar juntos.
Pero, por ahora, el gobierno suizo no ha adoptado una actitud muy clara. No apoya ni rechaza la queja. En cuanto a los representantes de los bancos, los hemos invitado muchas veces a participar en las conversaciones públicas en Suiza, pero siempre han rechazado tomar parte.
Ariane Gigon Bormann