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La Comisión Federal para los Extranjeros (CFE) rechaza que el conocimiento de una lengua nacional constituya una evidencia de integración.
Con base en estudio de la Universidad de Friburgo, presenta recomendaciones en materia de naturalización y autentificación de los conocimientos lingüísticos.
"Con los exámenes escritos sólo se pueden evaluar los conocimientos lingüísticos formales; es decir, no se puede decir si una persona es capaz de expresarse en un contexto de todos los días", advierte Simone Prodolliet, responsable del secretariado de la CFE, en entrevista con swissinfo.
"Si una persona habla perfectamente una lengua no quiere decir que esté verdaderamente integrada, como tampoco puede deducirse de una persona que no logra aprobar el examen correspondiente, que esté mal integrada", añade.
Es decir, para la Comisión Federal para los Extranjeros (CFE) los conocimientos de una lengua nacional no son la prueba evidente de una integración avanzada, ni la de una fallida. "El criterio de la lengua no es fácilmente mesurable más que en apariencia", anota la dependencia en un comunicado.
Una serie de recomendaciones
La CFE dio a conocer este lunes (27.03) una serie de recomendaciones en el rubro de la naturalización y la autentificación de conocimientos lingüísticos, dirigidas particularmente a las comunas que desean expresamente evaluar los conocimientos lingüísticos de los candidatos a convertirse en ciudadanos suizos.
En síntesis, el documento establece "La CFE no recomienda los exámenes de lengua". Pero tampoco se impone a las comunas:
"Nosotros dejamos a las comunas la libertad de escoger. Si, dado que es lo más fácil de examinar, las comunas eligen la evaluación de la lengua como criterio para decidir si una persona está más o menos integrada, nosotros decimos que es mejor que sólo califiquen los conocimientos de la lengua oral", explica Simone Prodolliet.
"Hay personas que no utilizan con frecuencia lo escrito. Es posible que una persona hable muy bien una lengua pero que no pueda expresarse por escrito", señala nuestra entrevistada y conviene en que el escrito corresponde a un nivel superior del conocimiento de una lengua.
Procesos transparentes
En todo caso, la calificación de los conocimientos lingüísticos tendrá que llevarse a cabo de una manera "tan profesional como transparente". Más aún, los criterios de evaluación deben obedecer a un proceso de armonización encomendado a los cantones y a la Confederación.
Hay comisiones y administraciones que deciden en el caso de las solicitudes de naturalización. "Y nosotros pensamos que en ambos casos tendría que haber, por ejemplo, una persona con la formación necesaria para calificar el nivel de conocimientos de una lengua. Es decir, que haya una armonización, una profesionalización del procedimiento", señala la especialista.
Entre las recomendaciones emitidas por la CFE, con base en un estudio del Centro Didáctico y de Investigación en Lenguas Extranjeras de la Universidad de Friburgo, está también la de prevenir a los candidatos a la naturalización sobre lo que se espera de ellos y de informarles acerca de las ofertas de cursos de idioma.
"Con frecuencia, las personas que quieren naturalizarse no saben qué criterios son exigidos. Hay comunas que exigen el nivel de conocimiento de idioma A2 o B1, pero muchas veces las personas no lo saben. Entonces, decimos que hay que proporcionar información a las personas que quieren naturalizarse. Informar con transparencia sobre los criterios exigidos", apunta Simone Prodolliet.
Perfil de competencias
En sus recomendaciones, la Comisión subraya también la pertinencia de establecer un perfil de competencias por región lingüística o al menos por cantón y recomienda el reconocimiento de los diplomas obtenidos por los candidatos en el rubro en cuestión.
Se pronuncia asimismo por la elaboración, a escala federal, de un concepto marco con vistas a estimular y captar las competencias para la comunicación oral en las áreas de migración, concepto que podría servir de base para una política lingüística en el país y que tendría en cuenta la pluralidad de Suiza en el renglón.
La CFE espera que las recomendaciones, enviadas a los municipios y a las oficinas cantonales de naturalización, puedan dar paso a un proceso de reflexión "y que las comunas que de cualquier manera quieran examinar los conocimientos lingüísticos de los solicitantes de naturalización, lo hagan en un contexto de armonización", concluye nuestra interlocutora.
swissinfo, Marcela Águila Rubín
Datos clave
Simone Prodolliet es etnóloga.
Desde hace muchos años trabaja en la teoría y la práctica del área de la migración.
Desde el 2003 es responsable del secretariado de la Comisión Federal para los Extranjeros (CFE).
Edita la revista 'terra cognita', una publicación suiza consagrada a los temas de la migración e integración y cuyo número 4 aborda el proceso que nos ocupa.
Contexto
La CFE fue instituida en 1970 como comisión extraparlamentaria de expertos del gobierno suizo y depende del Ministerio de Justicia.
Se encarga de asuntos relacionados con la cohabitación de la población suiza y los ciudadanos extranjeros residentes en el país, y proporciona su opinión al gobierno sobre asuntos de política de integración.
Los aspirantes a la nacionalidad suiza deben contar con una autorización federal de naturalización otorgada bajo diversos criterios (años de residencia en suiza, integración, etc.)
Los cantones y las comunas establecen sus propias condiciones para la naturalización, algunas de entre ellas: el conocimiento de la lengua local.