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Las leyes y reglamentos que regulen los registros de reclusos y celdas serán
acordes con las obligaciones derivadas del derecho internacional y tomarán en
consideración las reglas y normas internacionales, teniendo en cuenta la necesidad
de garantizar la seguridad en el establecimiento penitenciario. Los registros se
realizarán de un modo que respete la dignidad intrínseca del ser humano y la
intimidad de las personas, así como los principios de proporcionalidad, legalidad y
necesidad.
Elementos clave
En todos los establecimientos penitenciarios las autoridades deben, a veces, llevar a cabo búsquedas parciales o totales de las instalaciones con el fin de mantener el orden y la seguridad y, más concretamente, para evitar fugas de personas privadas de libertad o para poner fin a la posesión y tráfico ilegal de productos y objetos prohibidos. Los registros de celdas y dormitorios son parte del sistema de vigilancia.
Sin embargo, los registros en celdas son particulares por realizarse, al contrario que el resto de registros, en el único lugar en el que las personas detenidas tienen una cierta privacidad.
Garantías legales y procesales deben implementarse para evitar cualquier abuso durante los registros de las celdas. Por un lado, las garantías deben ser instituidas para prevenir el uso de los registros de manera sistemática y discriminatoria y, por otro lado, para evitar que se dañe la propiedad de las personas detenidas. Además, estas medidas de seguridad existen para asegurar que los registros de las celdas se llevan a cabo de una manera tranquila y respetuosa con el fin de evitar cualquier tipo de violencia.
Los registros de celdas deben ser realizados por personal capacitado y fácilmente identificable. Las búsquedas no deben ser realizadas por personas ajenas a la institución. Los registros de celdas deben tener lugar en presencia de la persona detenida o, en el caso de tratarse de un dormitorio o de celdas grandes, al menos en presencia de una de las personas que la ocupen.
Análisis
Los registros de celdas y dormitorios son procedimientos comunes llevados a cabo por las autoridades de la prisión con el fin de mantener el orden y la seguridad en los centros penitenciarios.
Para evitar cualquier búsqueda abusiva, arbitraria o sistemática, las circunstancias para las que se requieran registros de celdas deben formar parte de las normas internas del centro penitenciario o ser destacadas en las actas/directrices emitidas por la administración principal. Estos registros pueden ser periódicos o hacerse como respuesta a un riesgo específico en razón del régimen de detención o la peligrosidad de algunas personas detenidas, o debido a un deterioro de la seguridad dentro del establecimiento.
En algunas instituciones, puede ser necesario establecer un programa de registro de celdas programado, de manera regular, al margen de riesgos específicos. Las personas detenidas deben ser informadas de este procedimiento y de sus términos.
La existencia de un programa de este tipo no debe traducirse en registros de celdas excesivamente frecuentes.
Los registros de celdas regulares no siempre son necesarios y en algunas instituciones se llevan a cabo sólo búsquedas ad hoc, cuando las autoridades creen que existen motivos razonables para creer que existen bienes o productos prohibidos en alguna celda o que un delito está a punto de cometerse. Las personas detenidas deben ser informadas del procedimiento de búsqueda y de sus términos.
El director o directora de la institución debe autorizar todas las búsquedas en las celdas que no estén incluidas en los registros programados.
Las celdas o dormitorios son, a menudo, un espacio de vida donde las personas detenidas pueden guardar sus pertenencias personales y crear, si no un ambiente familiar, al menos uno confortable. Por lo tanto, las personas detenidas pueden sentir que estas búsquedas invaden su espacio personal. Este sentimiento se agrava cuando los registros acaban por alterar su espacio y se confiscan objetos personales de manera equivocada.
Los registros de celdas a veces pueden llevar a la violencia física, perpetrada por el personal a cargo de llevarlos a cabo o por las propias personas detenidas como reacción a la búsqueda.
Estos riesgos son a menudo mayores cuando las búsquedas en las celdas se llevan a cabo por personal externo al centro penitenciario. El uso de personal externo debe estar debidamente justificado y las y los agentes deben ser fácilmente identificables para evitar toda noción de impunidad que pueda dar lugar a ciertos abusos.
En el caso de la infancia, es especialmente importante que tengan un espacio privado que puedan personalizar. Los niños y niñas detenidas son, a menudo, muy frágiles debido a la separación de sus familias o entorno social. Tienen que ser capaces de crear su propio espacio en su celda o dormitorio. Por lo tanto, los registros en las celdas infantiles representan una intrusión de su privacidad que puede afectarles, o incluso ser traumatizante, si se realizan sin tener en cuenta la vulnerabilidad debido a su edad.
Existe el riesgo de que los registros en las celdas, así como los corporales, se lleven a cabo de manera discriminatoria contra ciertas categorías de personas detenidas, debido, por ejemplo, a su raza, origen étnico, género u orientación sexual.
Las celdas son el espacio vital o de residencia de las personas detenidas. Es importante que estos espacios se respeten tanto como sea posible durante los registros legales.
Es particularmente importante que las personas detenidas sean informadas de la posibilidad de sufrir un registro y de los términos de búsqueda. Más específicamente, las personas detenidas deben ser informadas de qué objetos y productos están prohibidos, de los lugares en los que no pueden guardar sus pertenencias personales y de las áreas que son revisadas sistemáticamente por el personal (puertas, ventanas). De esta manera, las personas detenidas pueden evitar que se les confisquen o dañen objetos por encontrarse en zonas prohibidas.
Las personas detenidas deben estar presentes cuando se realice un registro en su celda. Su presencia puede evitar la destrucción o confiscación injustificada y pueden proporcionar una explicación al momento sobre cualquiera de los objetos presentes.
Cuando la búsqueda se realice en un dormitorio o una celda grande, no es viable y, a menudo, no es deseable que todas las personas detenidas que la ocupan estén presentes. Sin embargo, es conveniente que, al menos una de ellas, sí esté presente.
Los registros de las celdas se deben llevar a cabo con respeto. Deben respetarse las pertenencias y la dignidad de las personas detenidas. El personal penitenciario debe tener cuidado de no dañar las pertenencias personales de las y los detenidos durante el procedimiento. Además, no deben hacer burlas sobre ningún objeto encontrado.
El personal encargado de la búsqueda debe mostrar un respeto especial hacia cualquiera de los bienes de personas privadas de libertad que tengan un carácter cultural o religioso.
Al terminar el registro, el personal debe poner las pertenencias de vuelta en el lugar donde las encontraron. Se debe tener un cuidado especial cuando la celda esté ocupada por una persona detenida con alguna discapacidad.
El hecho de que los registros estén legalmente regulados o que vengan detallados en las normas de la penitenciaría es la primera garantía contra los abusos por parte del personal del centro.
Esta garantía legal debería ser reforzada mediante una garantía procesal. Cada vez que un registro no esté en el programa regular, la decisión de registrar una celda debe ser tomada por la dirección de la prisión. En cuanto a los registros corporales, la búsqueda en la celda siempre debe realizarse, al menos, por dos miembros del personal con el fin de minimizar los errores individuales potenciales.
Los bienes incautados en los registros de las celdas deben estar debidamente inscritos en un registro y la persona detenida interesada – si no se encontraba presente durante el registro – debe ser informada. Del mismo modo, los objetos destruidos o que resulten dañados durante la búsqueda deben estar debidamente registrados y mostrados a la persona detenida en cuestión.
La persona privada de libertad debe tener la posibilidad de interponer una denuncia en contra de todas las prácticas abusivas.
La identificación y la formación del personal son medios útiles para prevenir irregularidades durante el procedimiento de búsqueda de celdas. Al igual que con todas las operaciones de seguridad en un centro penitenciario, el personal debe portar tarjetas de identificación para poder ser identificados en caso de existir quejas. Esta identificación es especialmente importante cuando las búsquedas son llevadas a cabo por agentes externos.
Se debe registrar el nombre de cada miembro del equipo de inspección. El adecuado desarrollo de los registros de celdas depende también de la formación y experiencia de los y las agentes. Este debería permitirles reconocer los riesgos implicados y llevar a cabo la búsqueda de la forma más respetuosa posible en lo que respecta a la dignidad de las personas detenidas y a sus pertenencias.
Estándares legales
Las leyes y reglamentos que regulen los registros de reclusos y celdas serán
Los registros no se utilizarán para acosar ni intimidar al recluso ni para inmiscuirse innecesariamente en su intimidad. A efectos de rendir cuentas, la administración penitenciaria dejará debida constancia de los registros que se lleven a cabo, en particular de los registros personales sin ropa, los registros de los orificios corporales y los registros de las celdas, así como de los motivos de esos registros, la identidad de quienes los llevaron a cabo y los resultados obtenidos.
Los reclusos tendrán acceso a los documentos de las actuaciones judiciales relativas a su caso, o estarán autorizados a mantenerlos en su posesión sin que tenga acceso a ellos la administración del establecimiento penitenciario.
El personal debe seguir procedimientos detallados a la hora de cachear:
a. los lugares donde viven, trabajan y se reúnen los internos;
Las situaciones en las cuales estos cacheos se imponen, así como su naturaleza,
deben ser definidas por la legislación nacional.
Se formará al personal para llevar a cabo estos cacheos con vistas a detectar y
prevenir los intentos de evasión o de ocultación de objetos introducidos de contrabando al mismo tiempo de sebe respetar la dignidad de las personas que sean cacheadas y de sus posesiones personales.
Las personas cacheadas no deben ser humilladas por el proceso del cacheo.
Todos los internos deben asistir al cacheo de sus objetos personales, a no ser que
las técnicas del cacheo o el peligro potencial que pueda representar para el personal lo desaconseje.
(...) cuando sean procedentes de conformidad con la ley, deberán obedecer a los criterios de necesidad, razonabilidad y proporcionalidad. (...)
Las inspecciones o registros practicados al interior de las unidades e instalaciones de los lugares de privación de libertad, deberán realizarse por autoridad competente, conforme a un debido procedimiento y con respeto a los derechos de las personas privadas de libertad.
Preguntas para el monitoreo
¿Están las circunstancias, condiciones y términos de los registros de las celdas definidos en un documento legal?
¿Se detallan los procedimientos de búsqueda en la normativa de la institución?
¿El personal, funcionariado, personas detenidas y las visitas son conscientes de los procedimientos de búsqueda?
¿Se realizan registros de celdas sólo cuando es necesario y en proporción a la maniobra de seguridad?
¿Se realizan las búsquedas en las celdas en presencia de las personas detenidas interesadas o de sus representantes?
¿Se informa a la persona detenida de que su propiedad está siendo confiscada? ¿Saben que la lista de estos artículos aparece en un informe operacional?
¿Se sustituyen los bienes personales dañados?
¿Se presta una atención especial a los bienes con un fuerte significado cultural o religioso?
¿Se tiene un cuidado especial durante el registro de las celdas en los dormitorios destinados a la infancia?
¿El personal que realiza los registros, es claramente identificable (número de registro, prohibición de máscaras o cascos durante la búsqueda)?
¿Son las personas privadas de libertad informadas acerca de qué elementos están prohibidos y de los lugares, en los dormitorios o celdas, en los que está prohibido colocar objetos?
¿Está el personal capacitado para llevar a cabo registros de una manera que sea respetuosa con la dignidad de las personas detenidas?