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John Sutter creó Sacramento en 1839 bajo el nombre de 'Nueva Helvecia'. Sitio privilegiado de California y de la Fiebre del Oro, el fuerte construido por este emigrante helvético acaba de salvarse de los recortes presupuestarios del gobernador Arnold Schwarzenegger.
Antes de que se llamara Sacramento, la ciudad que hoy es la capital de California llevaba el nombre Nueva Helvecia. Antes de dejar Suiza, John Sutter, su fundador, se llamaba Johann Augustus Sutter. Sutter escapó de sus acreedores y se hizo rico en Nueva Helvecia, una fortuna que, por una ironía de la Historia, perdió a causa del oro que se descubrió en sus terruños.
"Si ustedes cavan con la pala en diferentes lugares de Sacramento, tropezarán con algo que en su día perteneció a John Sutter, porque este hombre controlaba prácticamente la región entera", indica Bob Russo, historiador del Fuerte Sutter, edificación construida para alojar a suizos y otros europeos emigrados que este colonizador hizo venir para que trabajaran en su villa, sus empresas y sus granjas.
Nacido en Alemania, Sutter se crió en Rünenberg, cerca de Basilea, de donde era su padre. Capitán en la artillería suiza, se casó con Anna Dubeld, hija de una familia de ricos comerciantes. Profesó distintos oficios: mercería, negocios de novedades, etc., pero encadenó un fracaso tras otro.
"Sutter vive a la sombra de su suegra que dirige las relaciones comerciales y la casa donde reside con su esposa. Y cuando se marcha para ir a América, es porque piensa que podrá hacerse una nueva vida y devolver sus deudas", explica Bob Russo.
En diez años el fuerte más famoso
Llega a Nueva York, el punto de partida de las aventuras que lo llevarán de Saint Louis a Hawai, pasando por Santa Fe, Oregón y Alaska, y que lo conducirán del endeudamiento a la riqueza, del anonimato a la celebridad. "Abandona Suiza en 1834, llega a California en 1839 y diez años más tarde es conocido en el mundo entero", subraya el historiador del Fuerte Sutter.
En 1839, Sutter desembarca con obreros hawaianos a orillas de un río que bautiza 'American River', en la confluencia con el Sacramento. Se hace ciudadano de México, el país al que entonces pertenecía California. Se convierte en capitán del ejército mexicano. Y todo eso lo hace para obtener una concesión de terreno del gobierno mexicano.
Se trató de nada menos que de 23.000 hectáreas de terreno fértil. La tierra es tan fértil que las tribus indianas de la región permanecen pacíficas, a diferencia de los que viven en los Grandes Llanos donde lidian por los escasos recursos y temen la llegada de los colonos europeos.
Sutter denomina su concesión Nueva Helvecia e intenta atraer a la mano de obra suiza y europea para sus distintas empresas: plantaciones de trigo y de algodón, huertos, criaderos, aserraderos, cervecerías, destilerías de whisky, transportes fluviales y comercio con pieles.
Sin embargo, los europeos pensaban que los indios de California eran tan hostiles como los sioux de los Llanos. Sutter tiene que convencerlos para que emigren. Con sus obreros hawaianos e indianos construye el Fuerte Sutter que luego promociona en el extranjero. Más amplio que el famoso Fuerte Laramie, el Fuerte Sutter afianzará el éxito de su fundador y de su colonia. En ciertos períodos, se resguardarán en él hasta 300 inmigrantes de un peligro inexistente.
Un pequeño imperio
"El fuerte se transforma en un lugar de encuentro internacional donde Sutter es la autoridad y ofrece protección", explica Bob Russo. Sutter dirige efectivamente un pequeño imperio donde ejerce todos los poderes. "Es alcalde, juez de paz, empleador, capitán mexicano y representante del gobierno mexicano; puede, pues, hacer todo lo que quiere."
Sin embargo, todo cambia para Sutter el 24 de enero de 1848. Uno de los obreros de la serrería descubre casualmente una pepita de oro. La novedad se divulga rápidamente y en ese momento nace literalmente la Fiebre del Oro. Los empleados de Sutter dejan sus puestos para ir en busca del metal. Multitudes de inmigrantes ocupan las granjas de Sutter, destruyen sus cosechas, estropean sus equipos y comen su ganado.
"Sutter no supo adaptarse a una economía descontrolada por el oro en una sola jornada, y a pesar de haber tomado la ciudadanía estadounidense cuando los Estados Unidos se apropiaron de California, nunca consiguió cambiar", estima Bob Russo.
Sutter decidió abandonar su ciudad e intentó recuperar indemnizaciones del gobierno estadounidense por las pérdidas sufridas. En vano. Murió en un hotel de Washington en 1880.
Omnipresencia en Sacramento
Sin embargo, Sutter esta aún hoy omnipresente en Sacramento y su región, donde un hospital, una escuela, una villa y un condado llevan su nombre. Incluso en San Francisco hay una calle que lleva su apellido. "La influencia de Sutter está omnipresente", declara Paul Kiser, miembro de la Asociación Helvetia, una agrupación de descendientes de inmigrantes suizos de Sacramento que financió una estatua de Sutter. "Fue un suizo y para nosotros es un lazo importante que podemos reivindicar", añade Paul Kiser.
Lugar destacado de la Fiebre del Oro, el Fuerte Sutter forma parte de una red de parques históricos y naturales establecidos en el estado de California. Sin embargo, con la crisis financiera, California tiene que afrontar un déficit presupuestario que alcanzará 28.000 millones de dólares de aquí a finales de 2009. El gobernador, Arnold Schwarzenegger, quiere eliminar los puestos del presupuesto que no son esenciales. Bajo la amenaza constante del cierre, el Fuerte Sutter consiguió escapar al recorte por lo menos este año.
"No creo que se cierra el fuerte, porque representa la encrucijada de la Fiebre del Oro, el centro del universo en el norte de California, el lugar sagrado de Sacramento", afirma Bob Russo. "Lo que Sutter ha legado se ha transformado en una gran sala de clase donde la gente acude para revivir la historia de California y donde inculcamos esta historia a las nuevas generaciones", asevera el historiador al servicio del parque estatal.
swissinfo, Marie-Christine Bonzom, Sacramento
(Traducción del francés: Antonio Suárez Varela)
JOHANN AUGUSTUS SUTTER
Tras su escolaridad primaria en Neuchâtel y un aprendizaje en una editorial en Basilea, vive en Rünenberg, la villa natal de su padre, y luego en Liestal (cantón de Basilea-Campiña).
Se embarca en El Havre para emigrar a Norteamérica y llega a Nueva York el 14 de julio de 1834.
Emigra solo, su esposa y sus cinco hijos lo alcanzan en Nueva Helvecia en 1850.
Anglicaniza su nombre en Saint Louis, adquiere la ciudadanía mexicana en 1840 y la estadounidense en 1850.
Tras la ruina que acarrea para él la Fiebre del Oro, Sutter se retira con su esposa a Lilitz en Pensilvania.
Muere el 18 de junio de 1880 en Washington. Está enterrado en Lilitz.
NUEVA HELVECIA
Acompañado de obreros hawaianos, Sutter sube con una embarcación la ribera del Sacramento y desembarca a orillas de un afluente que bautiza 'American River' en agosto de 1839.
Construye el Fuerte Sutter en verano de 1840.
Tras recibir una concesión territorial inmensa por parte del gobierno mexicano el año siguiente, funda Nueva Helvecia, que su hijo rebautizará más tarde Sacramento.
Centro agrario y comercial situado en el fértil Valle Central en el norte de California, al término de la línea ferroviaria del Pony Express, Nueva Helvecia vive una transformación profunda con la Fiebre del Oro.
Nueva Helvecia es tomada por los estadounidenses en 1846 y John Sutter se hace miembro de la Convención Constitucional que sienta las bases del estado de California en 1848.
Capital de California desde 1850, Sacramento es la sede de la asamblea parlamentaria del estado y del gobernador Arnold Schwarzenegger.