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"La ONU encarna nuestra esperanza de justicia y solidaridad en el mundo", indicó el presidente de Suiza, Moritz Leuenberger, en la sede de esa organización en Nueva York.Este contenido fue publicado el 20 septiembre 2006 - 09:24
Ningún país podría resolver las exigencias globales actuales, subrayó el dirigente helvético en un discurso pronunciado tras la apertura de la 61ª Asamblea General de Naciones Unidas.
El mundo sólo puede afrontar unido problemas globales como la guerra, el terrorismo, las drogas o las catástrofes naturales.
Como preludio de su discurso, Leuenberger indicó que su visión es la de una ONU fuerte, en donde los países más poderosos como EE. UU. estén implicados en todos los terrenos.
El presidente helvético se remitió a los valores fundamentales de Suiza - democracia, Estado de derecho e igualdad social- ejemplificando cómo la UNO podría responder a conflictos desde esa óptica.
Acción a favor de las víctimas
Un Estado, al igual que la ONU, debe proteger a la gente en caso de algún atropello; debe crear e imponer el orden jurídico para llegar a las causas más profundas de un conflicto dado y, de esta manera, terminar con la espiral de violencia.
Si la ONU fracasa en su apoyo humanitario, crece la desesperación y la disposición a la violencia. Algo que se observa con "claridad brutal" en Medio Oriente y en Darfur.
En lo que respecta al orden jurídico, el presidente suizo opina que se requieren normas internacionales válidas. Sólo de esta forma puede ser sustituido el poder por el derecho.
El hecho de que exista actualmente un tribunal penal para aplicar el derecho internacional constituye una conquista histórica, señaló Leuenberger.
"Esto es una necesidad", todos los países deben participar, incluso los más grandes, indicó Leuenberger ante los medios suizos reunidos en Nueva York.
Convenios de Ginebra
La comunidad internacional debe también luchar contra el terrorismo, sin negar el Estado de derecho y sin aplicar ningún tipo de tortura. "Los Convenios de Ginebra no son obstáculo alguno en esa batalla contra el terrorismo."
"Esta lucha es sólo creíble cuando protege los derechos humanos", dijo Leuenberger, una oración que bien podía haber estado dirigida hacia los Estados Unidos.
Lucha en contra de las razones de la violencia
El mundo debe responder unido a las causas de las amenazas y los conflictos que le aquejan, como es el cambio climático, en el que Suiza también participa.
Además, todo conflicto, incluso de índole religiosa, tiene razones también de origen económico, subrayó Leuenberger. Suiza y la UNO tienen la exigencia de alcanzar los Objetivos del Milenio para el Desarrollo destinados a reducir la pobreza.
Diálogo y neutralidad
En relación con Medio Oriente, Irak y el programa atómico iraní, Leuenberger aboga por el diálogo. Todas las partes implicadas deben evitar un recrudecimiento de la situación.
Sobre la neutralidad helvética, Moritz Leuenberger advirtió que se trata de una obligación en su labor a favor de la paz que en ningún caso legitima una actitud de pasividad.
El derecho internacional es el único "socio legítimo de esta alianza" con la neutralidad. El sentido de la neutralidad sería instaurar una convivencia en paz y con los mismos derechos para todos los países. Así entiende Suiza su neutralidad y así quiere aplicarla en el seno de la ONU.
swissinfo, Rita Emch, Nueva York
(Traducido del alemán por Patricia Islas Züttel)
Contexto
En Nueva York, el presidente de la Confederación Helvética tuvo diversos encuentros bilaterales, en particular, con el secretario general de la ONU, Kofi Annan, con la presidente de Sri Lanka y con el jefe de gobierno de Montenegro.
También estuvo presente en las recepciones organizadas por el propio Annan y el presidente estadounidense, George W. Bush.
Por otra parte, firmó el documento de ratificación de tres acuerdos internacionales, entre los que figura el protocolo adicional del Convenio de los Derechos del Niño.
En el programa del presidente suizo también hubo espacio para actos culturales: En el Instituto Suizo se reunió con el nuevo presidente de ese organismo, Gianni Jetzer, y con numerosos representantes suizos de la vida cultural en Nueva York.
Elogio suizo para Kofi Annan
El secretario general de la ONU, que dejará el cargo a finales de diciembre, pronunció un discurso este martes (19.09.) en forma de testamento, luego de haber ocupado la función principal de esa organización por diez años.
Dirigiéndose a las delegaciones de los 192 Estados miembros, Kofi Annan designó el conflicto de Medio Oriente como el mayor desafío para la seguridad.
Moritz Leuenberger dijo que el discurso de Annan había tenido un "contenido fantástico". El presidente de Suiza indicó que el secretario general de la ONU puso el acento en puntos que preocupan especialmente a Suiza, como por ejemplo, el hecho de que los retos a los que debe enfrentarse el mundo deben afrontarse de forma global.
Leuenberger subrayó que el trabajo del secretario general de la ONU es uno de los más difíciles del mundo. Con su empeño, su voluntad y su personalidad, Annan ha logrado darle un rostro humano a la organización, indicó.
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