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La educación es reconocida como uno de los medios más importantes para preservar la lengua minoritaria romanche, uno de los tres idiomas oficiales del cantón suizo de los Grisones.
Hay sin embargo una controversia sobre cómo enseñar mejor el romanche en las escuelas cuando el alemán ha llegado a ser más popular y hay iniciativas para adoptar una versión estándar de la lengua, el Rumantsch Grischun (RG)
Alrededor de un 15% de los residentes en el cantón de los Grisones, al sudeste de Suiza, hablan romanche, 68% hablan alemán y un 10%, italiano.
El romanche es enseñado en gran parte en las regiones que constituyen su núcleo tradicional como la Engadina y el valle de Sursilva.
También se lo enseña en Chur, la capital del cantón de los Grisones, de lengua alemana. Allí la Escuela Cantonal ofrece una educación con residencia que otorga un certificado de bachillerato en romanche y alemán.
El propósito de esta calificación, introducida en el año 2000 es que los alumnos puedan continuar su educación en alemán -que probablemente utilizarán más en el trabajo o en una educación superior- , pero sin olvidar el romanche que hablan con sus familias y en sus valles de origen.
Los alumnos de todo el cantón asisten a la renombrada escuela secundaria trilingüe. Muchos hablantes del romanche viven allí durante la semana y regresan a casa los fines de semana.
Clase GC
La clase GC, integrada por alumnos entre 16 y 17 años de edad, en su mayoría provenientes de la Engadina, se prepara para la doble calificación.
"Tienen lecciones de lengua romanche tres veces por semana y una cuarta lección los introduce en el RG", explica a swissinfo Chasper Pult, el profesor. "Tienen también otras materias enseñadas en romanche como la Biología y la Historia", añade.
El resto de las clases es en alemán, lengua que los alumnos hablan perfectamente. Pero el elemento romanche sigue siendo importante.
"Es la lengua que más hablamos y la que más usamos entre nosotros", dice Domenic, uno de los alumnos.
Los alumnos romanches, unos 80 entre los 1.500 estudiantes de la escuela, emplean su propio idioma en la medida en que hay cinco variantes.
Esto ha contribuido a integrar mucho en la escuela a esta diversa minoría lingüística que incluye alumnos de diferentes regiones que aprenden a entender y emplear las variantes idiomáticas de uno y otro.
Su entusiasmo por el idioma es claro. "El romanche es también como una identidad para nosotros", señala la alumna Gianna Martina.
Debate
Aunque el romanche prospera a escala de la escuela cantonal, en otras partes del cantón de los Grisones es vivo el debate sobre la dirección de la educación romanche.
La educación y la cultura son esenciales para cualquier minoría lingüística porque es una forma de institucionalización del bagaje cultural", advierte Pult que es también un experto en romanche.
En las áreas de expresión romanche ha sido usual que la lengua local sea la única enseñada durante los tres primeros años, antes de ser progresivamente reemplazada por el alemán.
"Esto significa que los niños de padres que no hablan romanche tenían que asimilarse lingüísticamente, incluso en los valles donde el romanche estaba en minoría. Esta era una situación única en Europa", subraya Pult.
Ahora bien, en áreas donde el romanche ha llegado a ser menos utilizado y el alemán más dominante, se han registrado presiones para que, de todos modos, el alemán sea enseñado más tempranamente.
Esto ha sucedido ya en localidades como Pontresina y Samedan, en la Alta Engadina, que han adoptado modelos escolares bilingües.
La iniciativa ha sido criticada por algunos, en particular por la Lia Rumantscha, organización de promoción del romanche, temerosa de que la lengua no sea adecuadamente protegida.
Estandarización
Otro desafío es el Rumantsch Grischun. El cantón de los Grisones se inclina a adoptar el idioma estándar en las escuelas primarias a partir del año 2010, principalmente por razones de costos. Actualmente el cantón debe suministrar materiales escolares en las cinco variantes del romanche.
Los alumnos aprenderían a entender y escribir el RG pero seguirían hablando sus propios idiomas.
A pesar de todo la idea no es popular. "Muchas regiones dicen que los niños aprenderían un idioma que no utilizan en la vida diaria. También hay una tradición escrita en los idiomas que quieren conservar", recuerda Pult.
Sólo una región, el Valle Müstair, en la Engadina, ha declarado tener un claro interés por adoptar el RG en sus escuelas.
A esto se suma una reciente encuesta según la cual los profesores –que también deben aprender el RG-, tienen opiniones divididas sobre el tema.
Por otra parte, aquellos que siguen el sistema de educación –los alumnos de la Escuela Cantonal de los Grisones-, son favorables a que el romanche siga formando parte del currículum.
"Creo que debemos hacer un gran esfuerzo para conservar el romanche", reconoce Gianna Martina. "Sin embargo, pienso que cuando enseñemos la lengua a nuestros hijos ésta será preservada", concluye.
swissinfo, Isobel Leybold-Johnson, en Chur
(Traducción: J.Ortega)
La enseñanza del romanche
En el cantón de los Grisones las comunas deciden sobre sus idiomas en la administración y la escuela. El cantón suministra los materiales para el romanche en las escuelas primarias.
Las escuelas secundarias romanches solían seguir el mismo programa que en alemán. Desde 1992 los programas académicos de las escuelas secundarias pueden ofrecer un certificado de fin de estudios secundarios o bachillerato bilingües.
El cantón de los Grisones quiere que todos los niños de las escuelas primarias comiencen a leer y escribir el RG a partir del año 2010 y está elaborando un concepto RG para las escuelas.