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El Tribunal Supremo indio abrió este sábado la vía a la construcción de un templo hindú en un lugar sagrado del norte del país, objeto de disputas durante décadas con los musulmanes y donde una mezquita fue destruida en 1992.
Antes del veredicto, las autoridades indias reforzaron la seguridad en todo el país y el primer ministro Narendra Modi hizo un llamamiento a la calma, temiendo que la resolución judicial diera lugar a enfrentamientos entre las comunidades hindú y musulmana.
Sin embargo, el sábado por la tarde no se reportaron incidentes.
El tribunal determinó que el lugar de Ayodhya, en el norte de India -donde en 1992 una turba destruyó una mezquita de 460 años de antigüedad- tiene que ser entregado a un consorcio que supervisará la construcción de un templo hindú, con algunas condiciones.
También determinó el sábado que otro terreno en Ayodhya será entregado a grupos musulmanes para que puedan construir una nueva mezquita.
Según la prensa india, el tribunal consideró que las pruebas arqueológicas demuestran que una estructura "de origen hindú" fue construida en el lugar antes que la mezquita.
En Ayodhya y sus alrededores se reforzó la seguridad y las escuelas estuvieron cerradas por miedo a los disturbios.
- Victoria para Modi -
El ataque de 1992 contra la mezquita fue llevado a cabo por 200.000 nacionalistas hindúes y desató los enfrentamientos más grave de India desde la independencia en 1947, en los que murieron 2.000 personas, la mayoría musulmanes.
Diez años más tarde, en 2002, el incendio de un tren procedente de Ayodhya mató a 59 militantes hindúes y provocó nuevos enfrentamientos que dejaron 1.000 muertos.
La decisión del tribunal debería, según las autoridades, poner fin a años de polémica y de violencia alrededor de la mezquita del siglo XVI.
Zafaryab Jilani, abogado que representa a uno de los litigantes musulmanes, dijo en cambio que era "injusto" y estaba considerando presentar una petición de revisión.
"Ahora, finalmente, las conversaciones e incluso la política en torno a esto cesarán", declaró a la AFP Shubham Maheshwar, de 25 años, un habitante de Ayodhya cuya familia vive a 400 metros del sitio.
Los nacionalistas hindúes –entre ellos partidarios del Bharatiya Janata Party (BJP), el partido de Modi– creen que Ram, su dios guerrero, nació en Ayodhya, y que Babur, el primer soberano musulmán del imperio mogol, hizo construir la mezquita Babi en el lugar de un templo hindú.
- Victoria para Modi -
La decisión judicial del sábado es una victoria para el gobierno nacionalista hindú de Modi, cuyo partido hizo campaña durante años para construir un templo en Ayodhya.
Modi se felicitó de inmediato por la decisión y dijo que resuelve de "forma amistosa" un conflicto que dura desde hace varias décadas entre la mayoría hindú y la minoría musulmana del país.
"Cada una de las dos partes, cada punto de vista ha tenido la ocasión y el tiempo de expresar opiniones divergentes", añadió.
Para el jefe del gobierno, "este veredicto va acrecentar aún más la confianza de la población en los procesos judiciales".
El ministro paquistaní de Relaciones Exteriores, Shah Mehmood Qureshi, estimó por su parte que el fallo "hunde a los musulmanes de India en la incertidumbre y les expone a una falta de seguridad y de protección".
Su homólogo indio respondió que "la compulsión patológica [de Pakistán] de comentar nuestros asuntos internos con la evidente intención de difundir odio es condenable".