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Hosni Mubarak saluda a sus seguidores desde una ventana del hospital militar Maadi, el 6 de octubre de 2016 en El Cairo(afp_tickers)
La fiscalía de Egipto autorizó este lunes la puesta en libertad del expresidente Hosni Mubarak, absuelto a principios de marzo por el Tribunal Supremo de la muerte de manifestantes en las masivas protestas que acabaron con su gobierno, en 2011.
Su abogado, Farid el Dib, dijo a la AFP que Mubarak, actualmente retenido en un hospital militar de El Cairo, "podrá volver a su casa cuando los doctores le den el alta".
No podrá, sin embargo, viajar al extranjero, a causa de una investigación del organismo egipcio sobre presuntas ganancias ilícitas, que tiene en el punto de mira las fortunas generadas de forma fraudulenta.
Mubarak, de 88 años, pasó la mayor de su detención en un hospital militar. El exmandatario, que gobernó Egipto con mano de hierro durante 30 años, fue juzgado en varias causas desde su destitución, en febrero de 2011.
En una de las principales, Mubarak fue acusado de provocar el asesinato de manifestantes durante los 18 días que duró la revuelta que acabó con su gobierno, en la que 850 personas murieron en enfrentamientos con la policía.
En junio de 2012, fue condenado a cadena perpetua, pero la justicia ordenó un nuevo proceso. En noviembre de 2014, otro tribunal que lo juzgaba ordenó el abandono de las acusaciones, blanqueando así a Mubarak, pero la fiscalía apeló la decisión.
El pasado 2 de marzo, la justicia confirmó finalmente el abandono de los cargos, provocando la indignación de varias de las familias de las víctimas.
Mostafa Morsi, que perdió a su hijo Mohamed el 28 de enero de 2011, denunció una justicia "corrupta". "La sangre de nuestro hijo se derramó para nada (...) La corrupción vuelve con fuerza", declaró a la AFP. "Pensaba que la Primavera Árabe nos daría una mejor calidad de vida, pero es peor. Todo es peor", concluyó.
En otro destacado proceso, el Tribunal de Apelación confirmó en enero de 2016 una pena de tres años de cárcel para Mubarak y sus dos hijos, Alaa y Gamal, en un caso de corrupción.
Estaban acusados de haber desviado más de diez millones de euros destinados al mantenimiento de los palacios presidenciales. Asimismo, los tres fueron condenados a pagar una multa conjunta de 125 millones de libras egipcias (unos 15 millones de euros) y a devolver al Estado 21 millones de libras (2,5 millones de euros).
Mubarak ya purgó su pena por este caso, y sus dos hijos fueron puestos en libertad.
AFP