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La directora gerente del FMI, Christine Lagarde, participa en un foro sobre el endurecimiento del sistema impositivo mundial el 17 de abril de 2016 en Washington(afp_tickers)
La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, estimó el domingo que presionar a las multinacionales para que haya más transparencia permitirá combatir técnicas legales de evasión fiscal que afectan especialmente a los países más pobres.
"Esto debería ser una preocupación central", dijo Lagarde, en medio de la onda expansiva provocada por el escándalo global ante los llamados papeles de Panamá.
Lagarde dijo que la transparencia era el mecanismo para afrontar la evasión fiscal a escala global. "Transparencia sobre las grietas del sistema, sobre las decisiones judiciales, transparencia sobre el área de actividad de las compañías, sobre dónde tienen sus ramificaciones y dónde colocan sus beneficios", enumeró.
De acuerdo con Lagarde, existe actualmente un "impulso" que es necesario "sostener y que debe ser seguido por resultados".
Para empujar a las grandes corporaciones a la transparencia, añadió, un primer paso sería avanzar hacia una nueva regulación. En ese caso, si la comunidad internacional está dispuesta a iniciar ese proceso, el FMI está listo para "proponer cambios en ese sentido", dijo Lagarde durante un panel al cierre de las reuniones de primavera del FMI y el Banco Mundial.
- Efecto sobre países pobres -
Para la máxima ejecutiva del FMI, aunque el uso de sofisticados mecanismos legales para evadir impuestos es un fenómeno global, los países en desarrollo son los que sufren las peores consecuencias de esa práctica. "Son ellos los que están menos equipados, los que dependen más claramente de la recaudación fiscal, y son los que más pierden ante la creatividad e inventiva de las grandes corporaciones multinacionales", dijo.
Un informe de la entidad no gubernamental Oxfam sostiene que entre 2008 y 2014, las cincuenta mayores empresas estadounidenses (incluyendo Apple, Wal-Mart y General Electric) literalmente escondieron 1,4 billones de dólares en paraísos fiscales para reducir sus impuestos.
Las reuniones de primavera del FMI y el BM se realizaron en Washington teniendo como principal preocupación el estancamiento del crecimiento global este año. Sin embargo, el escándalo internacional provocado por los papeles de Panamá terminó por convertirse en uno de los temas centrales de la reunión. Los cientos de miles de documentos revelados ponen al descubierto los sofisticados mecanismos legales utilizados por empresas y hasta Gobiernos para evadir impuestos con la ayuda de los llamados paraísos fiscales.
El G20, que reúne las economías desarrolladas y emergentes, apoyó enérgicamente la elaboración de una "lista negra" de "jurisdicciones" que no cooperen con los empeños de la comunidad internacional en favor de más transparencia. El grupo llegó a amenazar con "medidas defensivas" contra esos paraísos fiscales.
- Panamá prometió cooperación -
Panamá salió al cruce del vendaval de presiones con una nota oficial en la que se mostró dispuesto al diálogo con la comunidad internacional y a realizar reformas internas para combatir el blanqueo de capitales.
Durante estas reuniones en la capital estadounidense, el BM emitió una nota donde recordó que en algunos países y territorios se pueden crear actualmente compañías fantasmas sin revelar la verdadera identidad de sus propietarios, lo que complica enormemente la investigación sobre evasión fiscal y, a mayor escala, afecta la lucha global contra la pobreza.
Además del estancamiento de la economía global y la dimensión planetaria de la evasión fiscal, las reuniones del FMI y BM se concentraron en los efectos de una eventual salida de Gran Bretaña de la Unión Europea. Lagarde llegó a formular un llamamiento a que Gran Bretaña y la UE salven su "largo casamiento". "Ha sido un largo casamiento entre miembros de la Unión Europea. Tengo la esperanza personal de que no se rompa. Como en todos los casamientos, las conversaciones pueden ayudar, y espero que el diálogo pueda continuar", dijo Lagarde en una rueda de prensa.
AFP