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El secretario de Estado estadounidense, Rex Tillerson, en una conferencia de prensa en Manila, ago 7, 2017. REUTERS/Karen Lema(reuters_tickers)
Por Christine Kim y Christian Shepard
SEÚL/MANILA (Reuters) - El secretario de Estado estadounidense, Rex Tillerson, dejó el lunes abierta la puerta para el diálogo con Corea del Norte, al decir que Washington estaba dispuesto a hablar con Pyongyang si ponía fin a una serie de recientes lanzamientos de misiles.
Los comentarios de Tillerson, realizados en un foro de seguridad regional en Manila, marcan el último intento de Estados Unidos por frenar el programa nuclear y de misiles de Pyongyang tras meses de dura retórica del presidente estadounidense, Donald Trump.
El Consejo de Seguridad de la ONU impuso el sábado su más dura ronda de sanciones contra Pyongyang por sus dos pruebas intercontinentales de misiles balísticos realizadas en julio.
Pero Tillerson pareció más conciliador el lunes.
"Cuando las condiciones sean correctas, podemos sentarnos y dialogar sobre el futuro de Corea del Norte, para que se sientan seguros y prosperen económicamente", dijo Tillerson a periodistas.
"La mejor señal que Corea del Norte puede darnos de que están dispuestos a hablar sería detener estos lanzamientos de misiles", dijo Tillerson, que agregó que "otros medios de diálogo" estaban abiertos a Pyongyang. "No hemos tenido un período prolongado en el que no hayan tomado algún tipo de acción provocativa al lanzar misiles balísticos".
Los intentos del gobierno de Trump por presionar a Corea del Norte para que abandone sus ambiciones nucleares hasta ahora han tenido pocos resultados. Pyongyang, en cambio, sólo ha intensificado sus pruebas, realizando dos ensayos intercontinentales de misiles balísticos el mes pasado.
CRECIENTES TENSIONES
Las tensiones aumentaron fuertemente después de que Corea del Norte realizó dos pruebas de armas nucleares el año pasado y una serie de ensayos de misiles balísticos.
El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas impuso por unanimidad nuevas sanciones a Corea del Norte el sábado con el objetivo de presionar a Pyongyang para que ponga fin a su programa nuclear. Las sanciones podrían ahogar aún más la atribulada economía de Corea del Norte al reducir en un tercio sus ingresos por exportaciones, que alcanzan anualmente los 3.000 millones de dólares.
Corea del Norte respondió el lunes diciendo que los pasos dados por la ONU eran "infundados e injustos" y que estaba dispuesto a dar a Estados Unidos una "grave lección" si era atacado.
Tillerson, en tanto, dijo que el apoyo de China y Rusia a las últimas sanciones enviaba un fuerte mensaje a Corea del Norte sobre lo que se esperaba del hermético país.
(Reporte de Patricia Zengerle y David Shepardson en Washington, Amy Tennery en Bedminister, Ben Blanchard en Pekín, Karen Lema, Neil Jerome Morales y Manolo Serapio Jr en Manila. Escrito por Martin Petty y Alistair Bell. Editado en español por Rodrigo Charme)
Reuters