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La publicación por parte de las autoridades estadounidenses de un contrato de 'lobbying' de Nabil Karoui, candidato a las presidenciales tunecinas, desencadenó una fuerte polémica en Túnez, puesto que el monto del contrato, de un millón de dólares, supera ampliamente el umbral de los gastos de campaña autorizados.
El departamento de Justicia estadounidense publicó, en el marco de una directiva que exige a los "grupos de presión" detallar sus actividades en beneficio de extranjeros, un documento recibido el 26 de septiembre, en que se prevé la la intervención de un 'lobbysta' con base en Canadá, Ari Ben Menashe. Este hombre que se presenta como un exagente de la inteligencia israelí dirige la consultora política Dickens & Madison.
Este documento, cuya publicación fue revelada el miércoles por el sitio en internet Al Monitor, y que ha provocado muchos comentarios en las redes sociales en Túnez, incluye un contrato por el cual Ben Menashe se compromete a "hacer 'lobby' en Estados Unidos, Rusia, la ONU (...) para obtener la presidencia de la República tunecina".
"Nos esforzaremos para arreglar una reunión con el honorable señor Donald Trump" y con el presidente ruso, Vladimir Putin, así como "obtener apoyo material (...) para alcanzar la presidencia", añade.
El precio mencionado en este contrato, firmado el 19 de agosto, o sea, tres meses después de la formalización de la candidatura de Karoui, es de un millón de dólares por un año. Según éste, fueron pagados 250.000 dólares el 25 de septiembre, y los 750.000 restante lo serán a mediados de este octubre.
Este monto supera ampliamente los gastos de campaña autorizados por la instancia encargada de las elecciones, que son de 1,7 millones de dinares tunecinos (U$D 630,000) para la primera vuelta y de un millón de dinares para la segunda.
"Llamamos a todas las instituciones a cumplir con sus responsabilidades", reaccionó en Facebook un candidato de izquierda, Issam Chebbi, de la Unión demócrata-social.
Nabil Karoui, controvertido hombre de negocios que logró el segundo lugar en la primera ronda, el pasado 15 de septiembre, con el 15,6% de los sufragios emitidos, acusado de evasión de impuestos y lavado de dinero, se encuentra detenido desde el 23 de agosto. Varias demandas de liberación para permitirle hacer campaña fueron rechazadas por la justicia. La segunda ronda tendrá lugar el 13 de octubre, en tanto las elecciones legislativas el 6.
Varios otros dirigentes políticos tunecinos han recurrido a 'lobbystas' internacionales según documentos sobre "agentes extranjeros" publicados por el departamento de Justicia, pero todos por montos menores.
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