Document ID: /fineweb-2-swissfilter-quality_10-filterrobots/filtered/05355.jsonl.gz/54

La empresa de los Ferrocarriles Federales Suizos (FFS) rechazó la reintroducción de una tercera clase como alternativa para mejorar las condiciones de ese medio de transporte ante la competencia de las empresas de autocares, informó el periódico NZZ am Sonntag el domingo.
“No es un tema por el momento”, respondió la FFS a la publicación dominical, en referencia a una eventual tercera clase en los ferrocarriles suizos.
Un informe, realizado por encargo de la Oficina Federal de Transportes, había propuesto la venta de billetes más baratos para pasajeros que viajarían en filas especiales de cinco asientos, en tercera clase.
Los autores del informe señalaron que las necesidades de los clientes eran muy diferentes y que las empresas ferroviarias debían hacer ofertas adecuadas al mayor número posible de usuarios.
El director de la Unión de Transporte Público, Ueli Stückelberger, dijo que los viajes en tercera clase no ofrecerían ahorros adicionales y complicarían el trabajo de las empresas de transporte público.
En la actualidad, la empresa se centra en ofrecer billetes más baratos fuera de las horas punta.
Hasta 1956, los FFS, el mayor proveedor del ramo en Suiza, ofrecían tres clases de billetes: la llamada “clase de madera”, la clase media y la clase de lujo, cuyos asientos estaban forrados con tapicería de terciopelo.
El sistema suizo de ferrocarriles, autobuses de larga distancia y local está considerado como uno de los mejores del mundo. Los FFS gestionan una amplia red de conexiones ferroviarias y ayudan a coordinar un sistema de autobuses que llega a casi todos los rincones de Suiza.
El suizo medio realiza 72 viajes en tren al año. De hecho, en Suiza se utiliza el transporte ferroviario más a menudo que en cualquier otra nación del mundo, excepto en Japón.
NZZ am Sonntag/sb