Document ID: /fineweb-2-swissfilter-quality_10-filterrobots/filtered/05336.jsonl.gz/11

Después del anuncio del recorte de 5.500 puestos de trabajo en el UBS, el economista Mauro Baranzini sitúa la crisis del mayor banco suizo en un contexto global.
El colapso del mercado inmobiliario estadounidense sigue constituyendo una fuente de riesgo; y la intervención del banco central puede desencadenar la inflación.
swissinfo: El UBS anunció el cierre de 5.500 puestos. ¿Qué piensa sobre esta medida?
Mauro Baranzini: El recorte de 5.500 puestos de 80.000 no es sorprendente. Por fortuna, aquí en Suiza se trata de un contingente relativamente reducido. Los despidos se concentraran sobre todo en la plaza financiera de Londres, de Estados Unidos y quizás en Singapur. Por lo tanto, las implicaciones a nivel ocupacional serán menos severas en comparación a aquellas de la crisis en general.
swissinfo: Ante la dimensión de la crisis, ¿las medidas pudieron haber sido aún más consistentes?
M.B.: Son mejor de lo que se podía esperar. No olvidemos que el Fondo Monetario Internacional (FMI) sostiene que la economía mundial está viviendo la peor crisis de su historia desde 1929. Hechas las debidas consideraciones, la situación parece menos grave de lo que aparentaba tras la presentación de los resultados provisionales del UBS, el 1° de abril pasado.
swissinfo: ¿Cuáles son las razones?
M.B.: Por primera vez en la historia financiera mundial, la crisis financiera es afrontada por los bancos centrales con gran determinación. Están inyectando liquidez en el mercado y, sobre todo, mantienen bajas las tasas de interés, de un modo que hubiera sido impensable en décadas pasadas.
Los bancos centrales, entre ellos, el estadounidense y el británico, están decididos a no dejar caer a ninguna institución bancaria. Preferirían la nacionalización. Evidentemente, esto para la mayoría de la gente es una buena noticia, pero a largo plazo pagaremos todos el precio de esta política monetaria 'salvabancos'.
swissinfo: ¿Por qué?
M.B.: Porque en este momento los bancos centrales deberían alzar las tasas de interés para afrontar la creciente inflación. La liquidez acarreará desórdenes financieros. Los bancos centrales no hacen lo que les correspondería, es decir, velar por evitar la inflación, como tienen inscrito por mandato constitucional.
swissinfo: ¿Qué hay que esperar entonces?
M.B.: La inflación marchará a galope, a esto se agrega el fuerte aumento de los precios de las materias primas y, sobre todo, habrá un incremento en los precios de los alimentos.
Lo deberán pagar los consumidores, aquellos que tengan ahorros, aquellos que tengan salarios sin indexación; cabe recordar que en Italia, por ejemplo, los salarios no se han movido en ocho años, en Suiza sólo poco. Las familias se encuentran con un poder adquisitivo fuertemente reducido. No es fortuito que el ahorro disminuya en varias partes del mundo.
swissinfo: Entonces, en su opinión, ¿los bancos centrales podrían actuar de otro modo?
M.B.: Tal vez esta política represente el menor de los males; pero es legítimo cuestionarse por qué los bancos centrales y las autoridades –no olvidemos que el gobierno inglés ha destinado 100.000 libras esterlinas a la nacionalización del Northern Rock- intervienen a favor de los bancos y no de la industria agonizante.
Los 430 trabajadores de Ferrocarriles Federales Suizos en Bellinzona podrían preguntarse por qué el banco central suizo mantiene bajas las tasas de interés de modo artificial, pero deja perder sus puestos de empleo. Este discurso podría generalizarse.
swissinfo: El UBS da prueba de un cierto optimismo en su reciente comunicado. ¿Puede compartirse este sentir?
M.B.: Sí y no. El UBS redujo 60% de su exposición en los créditos hipotecarios y en otras posiciones similares en Estados Unidos y en el resto del mundo. Le resta un 40%, es decir, unos 25.000 a 28.000 millones de francos. La cuestión es si este monto podría aún sufrir pérdidas.
La consecuencia es que el UBS se vuelve cada vez menos suizo y va quedando en manos de cuatro grandes bancos –JP Morgan, Morgan Stanley, Banque Nationale de Paris y Goldman Sachs- que han suscrito 15.000 millones de francos suizos y, sobre todo, del fondo de inversión estatal de Singapur, que ha participado en la recapitalización con 12.000 millones de francos.
swissinfo: ¿Los problemas del UBS y del Credit Suisse, menores a los del primero, tendrán un impacto en la imagen de la plaza financiera suiza?
M.B.: Incluso lo dice el comunicado: el UBS está tratando de recuperar credibilidad con las medidas anunciadas. Quiero recordar que esta crisis no sólo ha afectado al UBS y al Credit Suisse; también ha golpeado duramente a bancos estadounidenses e ingleses.
Probablemente la exposición en términos porcentuales fue más fuerte de parte del UBS, por lo que ha resaltado más que las otras. Pero se trata de una crisis general. Según algunas estimaciones, 1.000 millones de dólares de créditos corren el riesgo de perderse.
¿Por culpa de quién? No del UBS, que asume su responsabilidad. La causa de la crisis reside en la total irresponsabilidad del sistema financiero estadounidense, que concedió créditos hipotecarios con la ilusión de que el aumento de los precios de las casas sería continuo y, sobre todo, que las tasas de interés permanecerían en niveles bajos.
Esta gente no ha reparado jamás en las lecciones de la historia, no sabe que existe un ciclo económico, no sabe que existe un ciclo en el funcionamiento de los precios inmobiliarios que es de cerca de 18 años y no sabe que las tasas de interés fluctúan con el ciclo económico. Se necesitaría mandarlos a todos a la escuela para que aprendan un poco de historia económica.
swissinfo: ¿Cuáles efectos provocará la crisis financiera?
M.B.: Invertirá las tendencias económicas de Suiza, Europa y del mundo, que luego de cinco o seis años de buen crecimiento se perfila hacia un periodo de estancamiento o de recesión.
Esperamos que no se trate de una recesión demasiado severa. Afortunadamente, los consumidores suizos y europeos aún se muestran bastante optimistas y países como China o India tiran de las riendas de la economía mundial.
Esta interconexión de diversas economías a nivel planetario probablemente ablandará un poco la recesión. Pero actualmente nadie puede decir con honestidad dónde nos encontraremos en doce meses.
Entrevista swissinfo: Andrea Tognina
(Traducido del italiano por Patricia Islas Züttel)
Mal trimestre para el UBS
El UBS concluyó el primer trimestre de 2008 con una pérdida neta de 11.535 millones de francos que lo sitúa a la cabeza de los bancos más afectados a escala mundial por la crisis de los créditos hipotecarios en Estados Unidos.
La entidad confirmó también la intención de BlackRock de comprar la deuda del UBS por 15.000 millones de dólares.
Estas pérdidas trimestrales contrastan con los beneficios de 3.031 millones de francos suizos registrados en el mismo periodo del año pasado.
La merma en el primer trimestre obedece a las pérdidas en sus activos vinculados al sector inmobiliario estadounidense.
Reacción sindical
La Sociedad de los Trabajadores en el Sector Comercio criticó duramente la decisión del UBS de recortar 5.500 puestos de trabajo (7% de su plantilla).
Acusan que de nuevo los trabajadores pagan en lugar de los responsables de la administración.
La Asociación Suiza de Empleados Bancarios solicitó la elaboración de un vasto plan social para los colaboradores concernidos.