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Desde una cárcel de Ginebra, el negociante de armas, Jean-Bernard Lesnaud, intenta evitar su extradición a la Argentina, con revelaciones intencionadas.
Según el empresario franco-estadounidense, las transacciones de armas con Sudáfrica en los años 70 pasaban por Suiza.
En entrevista con el periódico "Le Temps", Lasnaud relata su participación en "pequeñas operaciones de tráfico de armas" en varios países de América Latina.
Sin embargo, "preferiría ser juzgado aquí (Suiza) que ser extraditado a Argentina, donde mi vida corre peligro", señala refiriéndose a los cargos que debe responder en Buenos Aires por su presunta participación en la organización de venta ilegal de armas a Ecuador en 1995 (a la sazón en guerra con Perú).
La Oficina Federal de Justicia (OFP) en Berna ya ha dado luz verde (08.09.2002) a la solicitud de extradición presentada por Argentina, medida que podría cumplirse si el Tribunal Federal de Lausana confirma la decisión.
Agente de la CIA en Latinoamérica
En la nota publicada por el rotativo ginebrino, Lesnaud admite haber desempeñado solamente el rol de 'inspector técnico' en la operación de la que se le acusa, y que actuó por cuenta de la sociedad ecuatoriana 'Prodefensa'.
"Los fusiles de asalto los vi salir directamente de los almacenes del ejército argentino. El jefe de operaciones, Diego Palleros, un coronel retirado, me dijo que el presidente Menem estaba al tanto", afirma.
Acerca de sus relaciones con comerciantes de armas norteamericanos, Lesnaud dice "yo estaba legalmente establecido en Miami. En mi oficio, usted no puede trabajar si no tiene contactos con el Gobierno".
"Colaboré con la CIA en América del Sur, participé en pequeñas operaciones, cosas de 100 fusiles, más no", precisa. Lesnaud, que comenzó sus actividades de tráfico de armas en la década de los años 80, en la guerra civil en El Salvador.
Según el diario "Le Temps", actuó también contra la guerrilla de las FARC en Colombia y en el asunto de la "Iran-Contra", que permitió a la CIA financiar la intervención de los anti-sandinistas en Nicaragua. También trabajó con el servicio de aduanas estadounidense en el tendido de trampas a otras redes de traficantes de armas.
Como estas declaraciones le supondrían 5 años de cárcel en Estados Unidos, Lesnaud afirma que prefiere eso a estar los 8 días cárcel de Argentina. Lesnaud dice temer por su vida.
Detenido en Ginebra
Ante la pregunta de qué hacía en Ginebra el mes de mayo pasado cuando fue detenido en base un mandato internacional lanzado por el Gobierno argentino, Lesnaud explica con toda naturalidad que se encontraba montando una operación.
"Estaba organizando un transporte de armas desde Montenegro y debía encontrarme con cierta gente, cometí un error", admite.
Sudáfrica tampoco le es desconocida
Aparte de sus revelaciones relacionadas con su rol de agente de la CIA en varios países latinoamericanos, Lasnaud se refiere a su participación en el tráfico de armas con el ejército sudafricano en los años 70, en pleno régimen del Apartheid.
Consultado acerca de sus relaciones con el jefe de los servicios secretos suizos, Peter Regli, relacionado con esa época del ejército sudafricano, Lasnaud, afirma que nunca se entrevistó con él, pero que mucha gente en Suiza estaba al tanto de esas operaciones.
"Todo los aspectos financieros de esas transacciones se hacían en Suiza", declara, refiriéndose a su papel activo en la compra de material de guerra para el ejército sudafricano que luchaba por mantener el régimen racista.
En cualquier caso, Jean-Bernard Lesnaud permanece en la prisión ginebrina de Champ Dollon en espera de si la orden de la Oficina Federal de Justicia y Policía es ejecutada, o el Tribunal Federal helvético da curso al recurso presentado por los abogados del negociante franco-estadounidense.
swissinfo