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Por Sarah Wu y Kate Lamb
HONG KONG, 8 nov (Reuters) - Un estudiante de una universidad de Hong Kong que fue herido durante las protestas del fin de semana, murió el viernes, lo que supone la primera muerte estudiantil en meses de manifestaciones antigubernamentales en la ciudad gobernada por China, lo que probablemente será un detonante para nuevos disturbios.
Chow Tsz-lok, de 22 años, estudiante de la Universidad de Ciencia y Tecnología de Hong Kong, murió a causa de las lesiones que sufrió el lunes. Las circunstancias de cómo fue herido no estaban claras, pero las autoridades dijeron que se creía que se había caído desde el tercero al segundo piso en un aparcamiento cuando la policía dispersó a la multitud en un distrito al este de la península de Kowloon.
Es previsible que la muerte de Chow provoque nuevas protestas y alimente la ira y el resentimiento contra la policía, que ya se encuentra presionada por las acusaciones de uso excesivo de la fuerza, mientras la ciudad se enfrenta a su peor crisis política en décadas.
Los manifestantes se habían congregado en el hospital esta semana para rezar por Chow, dejando flores y cientos de mensajes de "mejórate" en las paredes y tablones de anuncios dentro del edificio. Los estudiantes también organizaron concentraciones en universidades de toda la antigua colonia británica.
"Despierta pronto. Recuerda que necesitamos reunirnos bajo el LegCo", dijo un mensaje, refiriéndose al Consejo Legislativo del territorio, uno de los objetivos de las manifestaciones. "Todavía tienes que vivir muchas cosas."
Los estudiantes y los jóvenes en general han estado a la cabeza de los cientos de miles de manifestantes que han salido a las calles desde junio para presionar para tener mayor democracia, entre otras demandas, y para manifestarse en contra de la supuesta intromisión de China en el centro financiero asiático.
Las protestas, iniciadas por el abandonado proyecto de ley de extradición a la China continental, se han convertido en un movimiento más amplio en pos de la democracia, lo que plantea uno de los mayores desafíos para el presidente chino, Xi Jinping, desde que asumió el cargo en 2012.
Los manifestantes han lanzado cócteles molotov y destrozado bancos, tiendas y estaciones de metro, mientras que la policía ha disparado balas de goma, gas lacrimógeno, cañones de agua y, en algunos casos, munición real ante situaciones de caos.
En junio, Marco Leung, de 35 años, murió a causa de la caída desde un andamio tras desplegar pancartas contra el proyecto de ley de extradición. El suicidio de varios jóvenes en los últimos meses se ha sido vinculado a las protestas.
(Información de Jessie Pang, Kate Lamb, Sarah Wu, Clare Jim, Felix Tam, Anne Marie Roantree y Twinnie Siu; escrito por Farah Master; editado por Raju Gopalakrishnan; traducido por Laura Hijón en la redacción de Gdansk)