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Tras la intervención del CETIM, los procedimientos especiales del Consejo de derechos humanos han escrito al gobierno colombiano para pedirle cuentas con relación a los numerosos ataques sufridos por el sindicato SINALTRAINAL, que paga un alto precio por su lucha a favor de los derechos de los trabajadores, concretamente con veinticinco sindicalistas asesinados desde 1986.
La comunicación, con fecha de 12 de diciembre de 2014 y firmada por el Relator especial de las Naciones Unidas sobre el derecho a la libertad de reunión pacífica y de asociación y por el Relator especial de las Naciones Unidas sobre ejecuciones extrajudiciales, sumarias o arbitrarias, hace referencia particularmente a los numerosos sindicalistas de SINALTRAINAL asesinados, amenazados o desplazados, y recuerda al gobierno colombiano sus obligaciones en materia de protección de los derechos humanos.
SINALTRAINAL es un sindicato que representa a los trabajadores de la industria agroalimentaria de Colombia, entre otros a los de Nestlé y Coca Cola. El CETIM colabora con SINALTRAINAL desde hace muchos años y ofrece su apoyo para el acceso a los mecanismos de protección de los derechos humanos de las NNUU en Ginebra.
“la impunidad prevalece en el 95% de los casos”
SINALTRAINAL paga un alto precio por su lucha a favor de los derechos de los trabajadores de la industria agroalimentaria en Colombia, con veinticinco sindicalistas asesinados desde 1986 y decenas de sindicalistas amenazados, agredidos, desplazados, exiliados o encarcelados por falsas acusaciones. Colombia es el peor país del mundo para ser sindicalista. Entre los años 2000 y 2010, cerca de 1.000 dirigentes sindicales fueron asesinados en Colombia. Dos tercios de los sindicalistas asesinados en el mundo están en Colombia, y la impunidad prevalece en el 95% de los casos.
En junio de 2014, el CETIM presentó una declaración escrita (estudio de caso) al Consejo de derechos humanos relativa al caso de Coca Cola en Colombia. Un representante de SINALTRAINAL pudo viajar a Ginebra para dar su testimonio sobre los ataques constantes contra el derecho laboral y los derechos sindicales, y para denunciar el asesinato de más de diez sindicalistas así como los supuestos vínculos entre Coca Cola y los grupos paramilitares.
En septiembre de 2014, el CETIM hizo llegar al Relator especial de las Naciones Unidas sobre el derecho a la libertad de reunión pacífica y de asociación y al Relator especial de las Naciones Unidas sobre ejecuciones extrajudiciales, sumarias o arbitrarias, tres comunicaciones para alertarles de los numerosos ataques sufridos por el sindicato SINALTRAINAL y para solicitar su intervención urgente ante el gobierno colombiano.
La primera comunicación se refería a los veinticinco sindicalistas de SINALTRAINAL asesinados con total impunidad y solicitaba a los procedimientos especiales del Consejo de derechos humanos que intervinieran ante el gobierno colombiano para que los crímenes no quedaran impunes y que los autores directos y los determinadores fueran llevados ante la justicia.
La segunda comunicación hacía referencia a los numerosos sindicalistas de SINALTRAINAL recientemente amenazados de muerte y solicitaba a los procedimientos especiales que intervinieran para que el gobierno colombiano garantice su protección e integridad física.
Finalmente, en una tercera comunicación, el CETIM informaba a los Relatores especiales de varios otros ataques contra el sindicato, tales como intentos de disolver sus seccionales y convertir sus actividades en ilegales.
El CETIM también solicitaba a los Relatores especiales que intervinieran ante los gobiernos de Estados Unidos y de Suiza, donde Coca Cola y Nestlé tienen su sede, para que hagan terminar los ataques permanentes de estas empresas contra los derechos de los trabajadores y los derechos sindicales en Colombia.
“comunicación urgente al gobierno colombiano”
Tras esta intervención del CETIM, el Relator especial de las Naciones Unidas sobre el derecho a la libertad de reunión pacífica y de asociación y el Relator especial de las Naciones Unidas sobre ejecuciones extrajudiciales, sumarias o arbitrarias enviaron una comunicación urgente al gobierno colombiano el 12 de diciembre de 2014. En su comunicación, los Relatores especiales de las Naciones Unidas expresaron su preocupación por los supuestos asesinatos, ataques y actos de intimidación contra los sindicalistas de SINALTRAINAL y recordaron que la Declaración Universal de Derechos humanos y el Pacto Internacional sobre los derechos civiles y políticos garantizan el derecho a la vida y a la seguridad de todos los individuos, así como el derecho a la libertad de asociación.
La comunicación al gobierno colombiano menciono en particular “la obligación de investigar de formar exhaustiva, inmediata e imparcial todos los casos sospechosos de ejecuciones extra-judiciales, arbitrarias o sumarias”, así como la de “garantizar una protección eficaz a los particulares y grupos quienes reciban amenazas de muerte y estén en peligro de ejecución extralegal, arbitrarias o sumarias” y de “adoptar las medidas adecuadas para prevenir, investigar, juzgar y sancionar a los responsables, y reparar el daño causado por personas o entidades privadas”.
Si bien el gobierno de Colombia respondió de manera oficial a la comunicación recibida de los Relatores especiales de las Naciones Unidas el 21 de enero de 2015, no dio una respuesta satisfactoria a los hechos mencionados por los Relatores especiales y tampoco proporciono toda la información solicitada.
En su informe al Consejo de derechos humanos de junio de 2015 (A/HRC/29/37/Add.5), el Relator especial sobre las ejecuciones extrajudiciales, sumarias o arbitrarias, a tiempo de agradecer al gobierno colombiano por la respuesta recibida, “lamenta no haber recibido información sobre el estado de las investigaciones y medidas de protección adoptadas para garantizar la seguridad de muchos de los sindicalistas mencionados [y] no haber recibido información respecto de si se han iniciado investigaciones judiciales por la muerte de dos sindicalistas, y el familiar de uno de ellos, mencionados en la comunicación”.
“persistente situación de inseguridad”
En este mismo informe, el Relator Especial se muestra especialmente preocupado “por la persistente situación de inseguridad en la que operan muchos de los defensores y defensoras, sindicalistas y activistas sociales en Colombia y por el alto grado de impunidad que impera respecto de las ejecuciones extrajudiciales y amenazas de muerte contra los mismos”.
El CETIM sigue de cerca este caso y continuará apoyando la lucha de SINALTRAINAL a favor de los derechos de los trabajadores de la industria agroalimentaria en Colombia. Actualmente está trabajando una nueva comunicación a los Relatores especiales de las Naciones Unidas, a la vez que prepara una queja contra el estado colombiano ante el Comité de derechos humanos por su responsabilidad en el asesinato de un sindicalista de SINALTRAINAL que trabajaba para la empresa Coca Cola.