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Numerosas asociaciones de gitanos han anunciado, este miércoles, su intención de denunciar en Ginebra a la compañía IBM. Acusan a la empresa estadounidense de complicidad con el régimen nazi en la exterminación de gitanos durante la Segunda Guerra Mundial.Este contenido fue publicado el 07 junio 2001 - 08:56
Es la primera vez que los gitanos acudirían a la justicia para pedir reparación por los crímenes cometidos contra su comunidad por el régimen nazi. Un crimen que los gitanos califican de genocidio.
Según los cálculos más bajos, unos 600.000 gitanos fueron exterminados por la máquina de la muerte hitleriana. Una cifra subestimada, según el profesor estadounidense Ian Hancock, para quien la mitad de los gitanos que vivían entonces en Europa fueron, de hecho, masacrados por los nazis.
Ahora bien, como recordó en Ginebra Rudko Kawczinski, que dirige la "Roma National Congresss", su comunidad ha sido considerada siempre como una víctima de segunda categoría. Y en consecuencia sólo obtuvo pequeñas compensaciones en los precedentes procedimientos de indemnización.
La publicación, en febrero pasado, del libro del periodista estadounidense Edwin Black, titulado "IBM y el Holocausto", ha ofrecido a la comunidad gitana la ocasión para lanzar esta nueva ofensiva. Su objetivo es obtener finalmente una justa reparación y un pleno reconocimiento del drama que los gitanos sufrieron durante la Guerra Mundial.
En su investigación, Edwin Black intentó demostrar que la compañía IBM colaboró con el régimen nazi, a través de su filial alemana. Según el periodista, la firma estadounidense ofreció las máquinas con cartas tarjetas perforadas que permitieron al régimen nazi censar rápidamente a las poblaciones que quería destruir.
Edwin Black considera, sobre todo, que la empresa estadounidense programó máquinas en función de los criterios establecidos por los nazis. Según Henri-Philippe Sambuc, abogado de los gitanos de Suiza, IBM transmitía directivas a su filial alemana a través de su sede central europea que, en esa época, estaba basada en Ginebra.
Esta sede aseguraba el seguimiento de las operaciones. Es precisamente el papel desempeñado por la sede europea de IBM lo que ha permitido a un juez suizo iniciar un procedimiento conforme al derecho helvético, subraya Henri-Philippe Sambuc.
Las personalidades gitanas, presentes el miércoles en el Club de la prensa de Ginebra, han afirmado también que van a luchar en favor de los huérfanos de los gitanos masacrados por los nazis. Descendientes que serían, por lo menos, 1.200.000. Reclaman 12.000 millones de dólares de indemnización a IBM, es decir, 10.000 dólares por huérfano.
Antes de lanzar su procedimiento judicial, el Grupo de acción para el reconocimiento internacional y el resarcimiento de los gitanos (GIRCA), quiere consolidar su documentación. Una primera queja penal contra IBM, presentada por cinco sobrevivientes judíos, había sido abandonada rápidamente. El GIRCA y varias organizaciones gitanas desean crear una comisión de juristas y otra de historiadores para que la comunidad internacional reconozca también el genocidio sufrido por su comunidad.
Pero GIRCA, que espera reagrupar al conjunto de las comunidades gitanas, necesita apoyo para conseguir su objetivo. La organización va a pedir oficialmente la ayuda del gobierno suizo y la del cantón de Ginebra.
"Pedimos que Suiza nos apoye de la misma manera que el gobierno estadounidense ha apoyado a las organizaciones judías en su acción contra los bancos helvéticos", concluyó el suizo May Bittel, presidente de GIRCA.
Frédéric Burnand, Ginebra
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