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Detener la deforestación ilegal para combatir la inseguridad alimentaria
Deforestación ilegal cero, objetivo del órgano de la ONU para la Alimentación y la agricultura (FAO) para después de 2015.
El Director General de FAO, José Graziano da Silva ha propuesto que los países apoyen un objetivo de deforestación ilegal cero en el contexto del debate para después de 2015.
“En muchos países, la deforestación ilegal degrada los ecosistemas, reduciendo la disponibilidad de agua y limitando el suministro de leña, todo lo cual disminuye la seguridad alimentaria, especialmente para los pobres”, sostiene el Director de la FAO.
Lograr sostenibilidad
“Detener la deforestación ilegal y la degradación forestal sería muy útil para acabar con el hambre y la pobreza extrema y lograr la sostenibilidad”, subraya.
A su juicio es necesario promover la plantación de árboles y considerar un objetivo de deforestación ilegal cero en el contexto del debate para después de 2015. Estos dos objetivos deben estar estrechamente vinculados. “Se puede lograr resultados positivos para que los países, las instituciones financieras internacionales, la ONU, la sociedad civil y el sector privado unan sus fuerzas para abordar a estas cuestiones”, precisa.
Situaciones diferentes
La situación es diferente según cada zona. En los países del norte del Mediterráneo el abandono de los bosques ha llevado a un grave aumento en la incidencia de los incendios forestales.
En el Sur, el crecimiento demográfico ha conducido al sobrepastoreo o que los bosques desaparezcan en beneficio de la agricultura y la expansión urbana. En ambos casos, el resultado es la deforestación y la degradación de los bosques, agravada por los efectos del cambio climático y las crisis económicas.
Se necesitan con urgencia nuevas estrategias de colaboración para la gestión sostenible de estos ecosistemas frágiles y vitales, según el estudio de la FAO.
El caso del Mediterráneo
Los bosques mediterráneos son un importante sumidero de carbono. En 2010 almacenaron cerca de 5 000 millones de toneladas de carbono, lo que representa el 1,6 por ciento de las existencias de carbono forestal a nivel mundial.
También proporcionan valiosos servicios ecosistémicos como el agua y la regulación del clima, el suministro de productos madereros y no madereros y la conservación de la biodiversidad. La región mediterránea es uno de los puntos más importantes de biodiversidad del mundo. En el Mediterráneo hay más de 25 000 especies de plantas, frente a los cerca de 6 000 en el centro y norte de Europa.
Presión adicional sobre los bosques
Los cerca de 500 millones de personas que actualmente viven en el Mediterráneo se prevé llegarán a 625 millones en 2050. Esto supondrá una presión adicional sobre los bosques como fuentes de alimento y agua.
Las temperaturas en el Mediterráneo aumentaron en un grado centígrado durante el siglo XX, mientras que las precipitaciones disminuyeron en un 20 por ciento en algunas zonas. A finales de este siglo, se espera que las temperaturas se hayan elevado dos grados más, lo que es probable ponga algunas especies forestales en peligro de extinción y resulte una pérdida de biodiversidad.
Swisslatin (25.03.2013)