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La justicia ginebrina ha descubierto cómo y a quién la sociedad suiza Mercata, con sede en el cantón Tesino (al sur del país), pagó más de 62 millones de dólares en comisiones ilegales para la obtención de sustanciosos contratos de renovación del Kremlin.
Más de 25,6 millones de dólares para el ex jefe de la administración del Kremlin Pavel Borodin y su familia; 11 millones para el patrón de la sociedad tesinesa Mercata Victor Stolpovskikh; 11 millones para el matrimonio Bondarenko; y 7 millones para Vitali Machitski.
En el exhorto remitido el 10 de julio al fiscal general ruso, el juez Daniel Devaud revela la identidad de los beneficiarios de las comisiones pagadas por la empresa de construcción suiza Mercata.
Desde el 27 abril de 1999, el magistrado ginebrino ha seguido los movimientos financieros de esa sociedad, con sede en Lugano, que supuestamente pagó comisiones a cambio de la obtención de contratos por valor de 492 millones de dólares para la renovación del Gran Palacio del Kremlin y de la Cámara de Cuentas en Moscú.
El exhorto del magistrado, al que swissinfo ha tenido acceso, desmenuza en 12 páginas el tortuoso camino de esos giros. La sociedad Lightstar, con sede en la Isla de Man y controlada por Victor Stolpovskikh, está en el centro del sistema. Gracias a sus conexiones en Rusia, Lightstar habría obtenido esos dos contratos de renovación en beneficio de Mercata, y a cambio, ésta pagaba a Lightstar una parte de las sumas percibidas por el trabajo.
Entre 1997 y 1998, Mercata ingresó una suma total de 62,52 millones de dólares en una cuenta perteneciente a Lightstar en el Midlandbank de la Isla de Man. Posteriormente, el dinero fue canalizado hacia empresas de Chipre, Bahamas, Liechtenstein, Panamá y las Islas Vírgenes, que tienen como beneficiarios a personas cercanas a la antigua administración de la presidencia rusa.
La mayoría de esas operaciones pasaron por bancos helvéticos como la extinguida Sociedad de Banca Suiza (hoy fusionada con la ex Unión de Bancos Suizos en el UBS) y el banco de Camondo de Ginebra, los bancos del Gotardo y Adamas de Lugano, y el UBS de Zúrich.
El United Overseas Bank de Nassau y el Banco Hofman de Guernsey también figuran entre las entidades concernidas.
La investigación sobre el blanqueo de dinero y participación en una organización criminal incluye al menos a 14 personas, entre ellas dos gestores de fortuna domiciliados en Suiza y un miembro del Colegio de Abogados de Ginebra, sospechosos de haber participado en el montaje destinado a camuflar el origen de los fondos. Todos niegan las acusaciones.
"Los elementos reunidos hasta hoy abren fuertes sospechas de que las personas arriba mencionadas utilizan el sistema bancario suizo para disimular el dinero proveniente de infracciones cometidas en la Federación Rusa", explica Daniel Devaud en su exhorto.
El juez ginebrino solicita, en particular, a las autoridades judiciales rusas que le proporcionen todas las informaciones útiles sobre las investigaciones en curso y sobre el procedimiento de adjudicación de contratos de renovación. Hasta la fecha, Daniel Devaud no ha obtenido respuesta.
Luigino Canal