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El retiro de algunos Estados miembros de la Corte Penal Internacional (CPI) pudiera significar un retroceso en la lucha contra la impunidad, pero un proceso abierto en Suiza en contra de un exministro de Gambia testimonia lo contrario. Explicaciones de un actor en la caza de criminales, Philip Grant.
Philip GrantEnlace externo es el fundador de TRIAL internacional, organización no gubernamental suiza que combate a los responsables de crímenes internacionales (genocidio, crímenes contra la humanidad, crímenes de guerra, desapariciones forzadas, violencias sexuales y ejecuciones extrajudiciales). Entre sus últimas acciones,
Philip Grant contribuyó significativamente a la detención en Suiza de Ousman Sonko, un antiguo ministro gambiano.
swissinfo.ch: Gambia quisiera juzgar al antiguo ministro del Interior. ¿Qué piensa de esta propuesta?
Philip Grant: Si se puede asegurar la justicia en buenas condiciones, cerca del lugar del crimen y de las víctimas, es la mejor fórmula. Para Gambia, que cierra la página de un régimen extremadamente represivo, este tipo de proceso puede aportar enormemente. Tanto para cada una de las víctimas como para la reconstrucción del Estado de derecho en ese país. Se necesita tiempo para que las nuevas autoridades gambianas puedan tramitar una solicitud formal de extradición ante Suiza.
Por otra parte, como lo subrayó el Ministerio Público de la Confederación (MPCEnlace externo), hay que asegurar que el acusado no corra ningún tipo de riesgo de ser condenado a muerte y que su proceso sea imperativamente justo. Si se quiere dar valor educativo a ese juicio, es necesario que respete los estándares internacionales tanto para el acusado como para las víctimas y que se pueda llegar a la verdad.
Pero en tanto que no sea presentada la solicitud de extradición de Gambia, Suiza es competente y debe avanzar con este caso.
swissinfo.ch: ¿El principio de competencia universal le permite a Suiza avanzar con esa causa?
PG: Este principio emana de diferentes convenciones, como la de la tortura. Su artículo 6 obliga a los Estados firmantes a investigar, detener y, si es el caso, perseguir una persona acusada de tortura si ésta se encuentra en su territorio. Es lo que hizo Suiza en el caso del gambiano.
Normalmente, la competencia universal es aplicable para todos los Estados que ratificaron esas convenciones relativas a los crímenes internacionales (en particular la Convención de Ginebra), es decir casi la totalidad de las naciones. Pero los países afectados deben incorporar dichas convenciones en su derecho nacional y determinar en qué condiciones ese principio universal puede ser ejecutado. Y ahí es donde radica el problema, incluso si un centenar de Estados lo han ratificado, al menos formalmente en el papel.
En Europa, este principio es aplicado casi semanalmente por una gran cantidad de Estados. Vimos por ejemplo a Argentina tratar casos ligados al régimen del dictador español Franco.
En África también las cosas se mueven, como lo mostró el proceso en Senegal del antiguo presidente chadiano Hissène Habré.
La República de Sudáfrica ha iniciado la implementación de una jurisprudencia relativa a Zimbabue, que continúa bajo el gobierno fuerte de Robert Mugabe. En Asia y en el mundo árabe, por el contrario, es más complicado.
swissinfo.ch: Al mismo tiempo, Sudáfrica, anunció su intención de querer retirarse de la Corte Penal Internacional (CPI).
PG: En Sudáfrica, un Tribunal Superior acaba de juzgar que el Gobierno no tenía el derecho de quitar así nomás la CPI. El nuevo Gobierno de Gambia, por su parte, decidió anular la decisión de su predecesor de retirarse de la CPI. En el continente africano, por el momento, el efecto dominó no se produjo. Burundi ha sido el único Estado que se retiró.
Es siempre difícil la construcción de un sistema jurídico internacional que permita la lucha contra la impunidad. Se darán avances y retrocesos. Hemos visto de todo: desde la impunidad total a la creación de grandes tribunales concebidos como la solución para todos los problemas. Y también la aplicación de la competencia universal que, en ciertos casos, para algunos, iba demasiado lejos antes de clarificar su alcance, como en España o Bélgica.
En la actualidad, los actores de este combate contra la impunidad, en particular ONG como la nuestra, adoptan un enfoque combativo pero razonable. No vemos como posible, por ejemplo, que sea posible juzgar hoy a George W. Busch por los abusos cometidos en el nombre de la lucha contra el terrorismo. Focalizándonos en ciertos temas, avanzando paso a paso, iremos estableciendo los grandes principios, las reglas que un día podrán aplicarse a una personalidad como George W. Bush.
Portugal acaba de detener a una agente de la CIA que había sido condenada en ausencia en Italia por el secuestro de un imam en el marco de una operación clandestina ejecutada por los Estados Unidos después de los atentados del 11 de septiembre. Dicha agente debería ser extraditada a Italia.
swissinfo.ch: ¿Con estas diferentes fórmulas se desarrolla inexorablemente la justicia internacional a pesar de las resistencias que encuentra?
PG: Con respecto a la Corte Penal Internacional, solo Burundi se retiró. No percibimos una hemorragia. Pero son posibles otros retiros como Filipinas, cuyo presidente psicópata – Rodrigo Duterte- podría ser procesado en la CPI.
En cuanto al renovado vigor de la competencia universal en una serie de Estados, se explica principalmente por la frustración de numerosos magistrados que constatan que, debido al veto de Rusia y China en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, las atrocidades cometidas en Siria jamás podrán ser juzgadas por la CPI.
Una serie de Estados europeos, en particular aquellos que han recibido refugiados provenientes de esos países, decidieron activar este tema. Como nos lo declararon varios procuradores europeos, su acción responde a una necesidad real de justicia elemental.
Todavía falta, sin embargo, una verdadera coordinación de las diversas causas en torno a Siria: los procuradores involucrados deben intercambiar más sus informaciones y podrían ser mejor aprovechadas las diferentes iniciativas en marcha para documentar los crímenes cometidos en ese país.
Para eludir el bloqueo en el Consejo de Seguridad, la Asamblea General de la ONU reaccionó también adoptando en diciembre pasado una resolución que pone en marcha un mecanismo para ayudar a las investigaciones de los crímenes más graves cometidos en Siria. Debería comenzar en algunas semanas en Ginebra, bajo los auspicios del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos.
Cada vez que aparece un obstáculo, se desarrollan iniciativas para sobrepasarlo. Cada vez más las víctimas terminarán por atrapar los verdugos.
(Traducción: Sergio Ferrari), swissinfo.ch