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Desde de 10 años, Suiza contribuye activamente en los esfuerzos de paz en Sudán y en ese marco también estará activa en las discusiones que seguirán a la eventual secesión del sur del país.
Entrevista con Michael Winzap, representante especial de Suiza para Sudán y el Cuerno de África.
El embajador Michael Winzap apenas ha iniciado sus funciones como representante especial para Sudán y el Cuerno de África en este mes de enero y ya se confronta a un desafío de gran envergadura: el referéndum de autodeterminación de Sudán del Sur, que tendrá lugar del 9 al 15 de enero próximos.
Para swissinfo.ch, Michael Winzap explica por qué y cómo Suiza se encuentra en el corazón de las negociaciones que seguirán a este referéndum en caso muy probable de que los sudaneses del sur se decidan por la independencia.
swissinfo.ch: ¿Por qué el Ministerio de Asuntos Exteriores creó este puesto de representante especial para Sudán y el Cuerno de África?
Michael Winzap: Hace más de diez años que los diplomáticos suizos fueron contactados por representantes del gobierno sudanés para solicitar a Suiza que les ayudase a resolver el conflicto entre el norte y el sur del país.
El primer resultado de este compromiso fue el acuerdo de cese el fuego firmado en Bürgenstock (cerca de Lucerna) el 19 de enero de 2002. Un acuerdo que puso fin a los combates entre ambas partes que habían durado 22 años.
Con esta base fue lanzado un proceso de negociaciones para establecer varios acuerdos parciales. Para alcanzar estos documentos, Suiza puso a disposición un experto en mediación que contribuyó en la tarea. Esto condujo en 2005 a un acuerdo de paz (Comprehensive Peace Agreement) entre el norte y el sur de Sudán. Los acuerdos parciales concluidos precedentemente fueron integrados a este acuerdo de paz.
El acuerdo preveía que luego de seis años (es decir, en enero de 2011), el sur tenía la posibilidad de solicitar un referéndum de autodeterminación.
swissinfo.ch: Pero el objetivo de este acuerdo era mostrar a los sudaneses el interés de permanecer unidos…
M.W.: En 2005, se partía del hecho de que el país iba a permanecer unido. La idea era que Jartum se comprometiera más al desarrollo del sur del país para que la unidad se mantuviese. Pero si ese no debía ser el caso, el sur quería entonces tener la posibilidad de elegir si permanecía o no unido al norte. Una opción que se materializa con el referéndum que inicia el 9 de enero.
swissinfo.ch: En vista de que la división del país parece ineludible ¿Cuál será su misión?
M.W.: A principios de noviembre de 2010, los representantes del sur y del norte solicitaron a Suiza una valoración técnica y comparativa para ayudarlos en las negociaciones que seguirán tras el referéndum. Y este peritaje se centra en particular en los sectores económicos siguientes: créditos, deudas, sistema bancario y moneda.
Además, el Sudán del Sur solicitó que en caso de secesión, Suiza le ayude a reforzar sus capacidades para crear un banco central y una moneda propios.
En noviembre pasado, enviamos in situ un experto a Jartum y a Juba. Después, el 28 y 29 de noviembre pasados, organizamos en Berna un taller técnico con representantes del norte y del sur para discutir los sujetos antes mencionados, la continuación de las relaciones económicas entre el norte y el sur y otras cuestiones como, por ejemplo, los contratos económicos en caso de separación.
Pusimos a disposición a expertos de la Secretaria de Estado de Economía de Suiza, del Banco Nacional Suizo, de los Archivos Nacionales y otros expertos externos. Lo que satisfizo mucho a los representantes sudaneses, que nos solicitaron seguir este apoyo en el futuro.
swissinfo.ch: En caso de secesión, otras cuestiones muy sensibles deberán ser abordadas, como la ciudadanía, las fronteras, la repartición del petróleo o el estatus de la disputada región de Abyei. ¿Suiza también está implicada en estos asuntos?
M.W.: En el caso del petróleo, es Noruega que juega el papel de facilitador. Otros países, como Reino Unidos, los Estados Unidos o Países Bajos, intervienen en otros ámbitos.
Suiza está, sobretodo, implicada en las cuestiones económicas y bancarias, sectores donde destaca por su experiencia.
Permanecen cuestiones en suspenso como la región petrolera de Abyei, dónde hubiese tenido que haber un referéndum también este 9 de enero. El caso de Abyei se ha convertido en una de las manzanas de la discordia principales entre las dos partes y constituye un freno en las negociaciones de paz tras el referéndum.
Los países y las organizaciones implicadas están regularmente en contacto.
swissinfo.ch: ¿Cuál es su pronóstico en las posibilidades de que se mantenga la paz tras el referéndum?
M.W.: Tras su reciente visita a Juba, el presidente Omar el-Bechir mostró que el aceptaría una eventual separación y que estaría dispuesto a trabajar con Sudán del Sur. Nosotros tenemos un optimismo prudente. El peligro del retorno a la confrontación entre el norte y el sur no se excluye.
Seguiremos con atención la reacción y el reconocimiento por parte de otros países de la eventual independencia de Sudán del Sur, particularmente en lo que concierne a los países africanos.
Fosa cultural y religiosa
El norte de Sudán tiene una cultura árabe-musulmana.
El sur es más próximo a la cultura tribal tradicional, practican creencias tradicionales indígenas y el cristianismo.Fin del recuadro
50 años de guerra
1er conflicto. Remonta a 1955, un año antes de la independencia de Sudán.
500.000 muertos. Tras algunos años de conflicto larvado, la guerra norte-sur se intensificó a principios de los años 60.
Acuerdo. La rebelión del sur firmó la paz con el gobierno de Jartum en 1972. Este acuerdo no permitió al sur tener derecho a referéndum de independencia, pero les garantizó la creación de la región autónoma de Sudán del Sur.
2º Conflicto. La disolución del gobierno semiautónomo de Sudán del Sur en 1983 por el poder de Jartum provocó una nueva guerra civil que costó la vida a dos millones de personas.
Paz. El conflicto termina en 2005 con la firma de un acuerdo de paz. Seis meses después, el líder sureño John Garang murió en un accidente en un helicóptero.
Fuentes : AFP y swissinfoFin del recuadro
Relaciones Suiza-Sudán
Suiza reconoció la independencia de Sudán en 1956 y estableció en 1960 relaciones diplomáticas con ese país, el mayor de África por su superficie.
Las relaciones comerciales se desarrollaron a partir de 1950 con importaciones a Suiza de algodón y maní y la exportación a ese país africano de productos químicos, máquinas y relojes.
La Agencia Suiza para el Desarrollo y la Cooperación (COSUDE) aporta un apoyo a Sudán del Sur desde 1994, y desde 2003 a la región de Darfur por la intermediación de la ONU y ONG.
Fuente: MInisterio de Asuntos Exteriores de SuizaFin del recuadro
(Traducción: Patricia Islas), swissinfo.ch