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La baja de los precios alimentarios no debiera afectar a los pequeños campesinos productores de alimentos.
El Director General de la FAO, José Graziano da Silva considera que la bajada de los precios alimentarios podría frustrar los esfuerzos internacionales para erradicar el hambre y la pobreza extrema, a menos que se tomen medidas para garantizar unos ingresos y medios de vida dignos para los pequeños productores.
A nivel mundial, se considera que los precios de los alimentos en términos reales están volviendo a su tendencia a la baja a largo plazo, ya que el crecimiento de la oferta supera a la demanda.
“Los bajos precios de los alimentos reducen los ingresos de los agricultores, especialmente de los campesinos familiares pobres que producen los alimentos básicos en los países en desarrollo. Esto corta el flujo de dinero en efectivo en las comunidades rurales y disminuye los incentivos para nuevas inversiones en producción, infraestructuras y servicios”, señaló el Director General de la FAO.
Subrayó igualmente la necesidad de considerar la actual disminución de los precios de los productos básicos agrícolas en el contexto de los esfuerzos de la comunidad internacional para alcanzar la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible y los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
Un comercio que beneficie a todos
Graziano da Silva apuntó al potencial del comercio para contribuir a la seguridad alimentaria mundial y una mejor nutrición, subrayando específicamente su papel potencial como “herramienta de adaptación” al cambio climático: países que se prevé experimenten una disminución de los rendimientos y la producción debido al cambio climático, tendrán que recurrir a los mercados mundiales para alimentar a sus poblaciones.
Sin embargo, el Director General de FAO señaló también que una mayor apertura al comercio “también puede traer riesgos”, que si no se gestionan bien, “puede socavar la producción local y por consiguiente, los medios de vida de la población rural pobre”.
La eliminación de los subsidios a las exportaciones agrícolas que afectan los precios en los mercados mundiales podría ser una manera de mejorar el comercio de manera que “beneficie a los pequeños campesinos en los países en desarrollo y cree prosperidad en las zonas rurales”, dijo Graziano da Silva.
Protección social
Siendo la demanda uno de los impulsores más poderosos del precio de los alimentos, una manera esencial de hacer estos más rentables para los productores -pero asequibles para los consumidores-, es promover y fortalecer los programas de protección social específicos y otras iniciativas como los cupones para alimentos, según el Director General de la FAO.
“El objetivos de estas políticas –dijo- es crear un círculo virtuoso de producción y consumo a nivel local”. Para tener éxito, estas medidas necesitan de una estrecha colaboración entre las instituciones responsables de la agricultura, desarrollo rural, comercio, medio ambiente, nutrición, sanidad y seguridad social, añadió.
Para desarrollar mejor los escenarios futuros en el comportamiento a largo plazo de los precios de los productos básicos agrícolas, Graziano da Silva indicó que la FAO busca impulsar sus sistemas de modelización para comprender mejor los posibles vaivenesa de precios y los cambios en las tendencias y ayudar a los países a formular políticas apropiadas.
Swisslatin / FAO News (20.10.2016)