Document ID: /fineweb-2-swissfilter-quality_10-filterrobots/filtered/05460.jsonl.gz/13

Contenido externo
El siguiente contenido proviene de socios externos. No podemos garantizar al usuario el acceso a todos los contenidos.
Pablo Ibar y su abogado defensor, Fred Haddad, hablan antes de una audiencia el 1 de julio de 2016 en Fort Lauderdale, Florida, Estados Unidos(afp_tickers)
El español Pablo Ibar, quien pasó 16 años en el corredor de la muerte por un triple asesinato, sabrá la próxima semana si gozará de libertad bajo fianza mientras se le realiza un nuevo juicio.
Se esperaba que en la audiencia en un tribunal en Fort Lauderdale (43 kilómetros al norte de Miami en Florida, sureste de EEUU), se decidiera si Pablo Ibar sería liberado bajo fianza, como pidieron sus abogados hace dos semanas.
Pero, contrariando las expectativas de la defensa y los familiares y amigos de Ibar presentes en una sala atiborrada, el juez Raag Singhal dijo que comunicará su decisión por escrito "probablemente a finales de la semana próxima".
"Es un caso muy interesante y es una decisión muy difícil", justificó Singhal, juez del condado de Broward.
En febrero, el Tribunal Supremo de Florida revocó su condena a muerte y ordenó un nuevo juicio debido a la debilidad de la evidencia que lo llevó a prisión en un primer momento.
El vasco de 44 años, que siempre defendió su inocencia, pide ahora libertad bajo fianza mientras se realiza este nuevo juicio.
Ibar ha pasado 22 años en prisión, 16 de ellos esperando su ejecución en el corredor de la muerte.
Vestido de rojo, el español tenía semblante tranquilo y no llevaba esposas. Al terminar la audiencia, intercambió miradas, sonrisas y gestos con su familia, que permaneció unos minutos en la sala.
"Vinimos hoy muy optimistas, creo que el juez está siendo muy justo", dijo a la AFP Tania Ibar, la esposa de Pablo, al salir de la corte. "Y eso es todo lo que pedimos".
Los abogados de la defensa pidieron una fianza no mayor a 2.500 dólares, argumentando que Ibar carece de ingresos y que su familia tiene pocos recursos.
En sus argumentos en contra, la fiscalía insistió en el riesgo de que Pablo Ibar huya del país tras ser liberado.
Ibar fue sentenciado a muerte en el año 2000 por los asesinatos en 1994 del dueño de un club nocturno y dos modelos que estaban con éste en su casa en Miramar, Florida, durante un robo.
La prueba clave fue un vídeo en blanco y negro y de mala calidad, donde una persona señalada como Ibar dispara en la cabeza al hombre y a las dos mujeres.
El Tribunal Supremo de Florida criticó, al revocar la pena capital, que el abogado defensor de entonces no solicitara el testimonio de un experto en identificación facial que demostrara que "la calidad de las imágenes era tan deficiente que eran inadecuadas para una identificación confiable".
AFP