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El ex jugador del Borussia de Dortmund y piedra angular de la selección nacional cree que Alemania e Italia disputarán la final. Según Chapuisat, el conjunto suizo tiene posibilidades de jugar un buen torneo.
Hace dos años que Stéphane Chapuisat se quitó definitivamente las botas de fútbol. Hoy, en calidad de embajador de la Eurocopa 2008, se ocupa de la promoción de la cita futbolística en Austria y Suiza.
Para un jugador poder disputar una competición tan importante como la Eurocopa en su propio país tiene que ser algo maravilloso. Stéphane Chapuisat, sin embargo, no siente mucha nostalgia: "Ya he tenido la suerte de haber participado en dos Europeos; siempre ha sido claro que a mí no me iban a seleccionar para formar parte del conjunto nacional en el Euro 2008 y eso no es ningún problema."
swissinfo: Se habla a menudo de la falta de entusiasmo de los suizos de cara a los campeonatos europeos. ¿Piensa usted que está cambiando algo al respecto?
Stéphane Chapuisat: La gente aficionada al fútbol estará anhelando seguramente ya con impaciencia esta cita y no tengo ni la menor duda de que, tan pronto se acerque el evento, se entusiasmarán incluso aquellos que no tienen tanto interés por el fútbol.
Va a ser una fiesta magnífica. Lo hemos visto por lo demás durante el Mundial de 2006 en Alemania que han despertado un entusiasmo grandísimo incluso en Suiza.
swissinfo: Usted participó en el Mundial de 1994 en Estados Unidos y en la Eurocopas de Inglaterra en 1996 y de Portugal en 2004. ¿Cuáles son sus mejores recuerdos?
S. C.: El partido de inauguración del torneo continental de 1996 en Wembley fue muy emocionante. Es uno de los mejores recuerdos que tengo. Desde el punto de vista deportivo, demostramos un buen nivel en Estados Unidos donde conseguimos llegar a los octavos de final.
Respecto a los campeonatos europeos de Inglaterra y Portugal, los sentimientos ya están más olvidados, puesto que nos eliminaron en la primera fase.
swissinfo: El entrenador y muchos jugadores de la nacional helvética no dudaron en declarar que el objetivo era ganar el torneo. ¿Puede Suiza realmente llegar a ser la sorpresa?
S. C.: Por el momento, es difícil preverlo. Tenemos un buen equipo y llegaremos seguramente a hacer un buen fútbol contra los tres adversarios de la primera fase. En el grupo no hay ningún equipo que destaque. Mucho dependerá del primer partido. Teniendo el apoyo de la nación entera, la selección suiza puede llegar muy lejos si arranca bien.
swissinfo: República Checa, Turquía y Portugal: ¿Cómo valora usted esos tres equipos?
S. C.: La República Checa dispone de excelentes jugadores, incluso después de que se haya ido Nedved. Hay que ver cómo conseguirán reemplazarlo en un gran torneo. Mucho dependerá del rendimiento de Rosicki.
A los turcos les conocemos muy bien. Son excelentes jugadores, muy ágiles y con calidad técnica. Los partidos contra ellos siempre son muy tensos, pero hemos logrado derrotarlos en 2005, y saber que se puede ganar contra ellos es muy importante.
En nuestro grupo, Portugal parece ser el favorito. A Suiza le conviene quizás enfrentarse al equipo luso en el último encuentro.
swissinfo: Hottiger, Geiger, Herr, Sutter... En 1994 en los Estados Unidos, los nombres tal vez más exóticos del equipo helvético eran Sforza y Subiat. Hoy, la nacional se integra de jóvenes de origen español, italiano, kosovar, turco, etc. ¿Qué es lo que ha podido aportar esta "sangre" nueva?
S. C.: Nos ha venido bien, creo. La selección francesa, por ejemplo, empezó a ganar títulos cuando se incorporaron los jóvenes de la segunda generación.
Es una lástima, sin embargo, que hemos perdido a jugadores de calidad como Rakitic, Petric o Kuzmanovic. Suiza les brindó a estos jugadores toda la formación necesaria, pero desgraciadamente han optado por la nacional de sus países de origen.
swissinfo: ¿Se cambiarán las reglas?
S. C.: Está claro que para la Asociación Suiza de Fútbol es duro perder a jugadores que han pasado por sus propios centros de formación. Hoy, sin embargo, las normativas de la FIFA son muy claras: un jugador puede elegir en qué selección quiere jugar hasta que alcance la edad de 21 años.
Quizás se encontrará algún día una regla más lógica; que se indemnice por ejemplo a la asociación que se ocupó de la formación del futbolista.
swissinfo: Cuando usted se fue a jugar a Alemania había pocos futbolistas suizos en el extranjero. Hoy, sin embargo, se habla a menudo de jóvenes de entre 15 y 16 años que se incorporan en los equipos juveniles de grandes clubes europeos. ¿Han elegido bien su club?
S. C.: Cuando yo me fui también había pocos jugadores helvéticos porque existía la regla de un máximo de tres extranjeros por equipo. Hoy, con el decreto Bosman estos límites ya no existen más.
No obstante, es cierto que este problema de los jóvenes existe. Cuando la selección nacional de los sub-16 disputa un partido, la mitad de los 400 espectadores son agentes o cazatalentos de los clubes.
Para los jóvenes creo que es importante que jueguen primero algunos partidos en la primera división suiza. En fin, intentar desarrollarse primero en casa antes de emprender la aventura en el extranjero. Es muy difícil irse sin ninguna experiencia.
Una vez funcionó –estoy pensando en el caso de Djourou–, pero en la mayoría de las veces el intento fracasó.
swissinfo: Ottmar Hitzfeld, que tomará las riendas de la nacional después del Euro, fue su entrenador en Dortmund. ¿Puede describirlo?
S. C.: Con él he vivido realmente un período magnífico. Es un entrenador que siempre consigue sacar lo mejor de los jugadores. Infunde confianza y sabe cómo dirigir bien un grupo. Estoy convencido de que si ha aceptado entrenar a la selección nacional es porque realmente cree en ese equipo.
swissinfo: Un pronóstico para terminar: ¿cuáles son los dos equipos que veremos en la final en Viena el 29 de junio?
S. C.: Espero una final Alemania-Italia. Pero en las Eurocopas siempre se dan sorpresas y espero, desde luego, que una de ellas sea Suiza.
swissinfo, Daniele Mariani, Zúrich
(Traducción del italiano: Antonio Suárez Varela)
Stéphane Chapuisat
Nacido el 28 de junio de 1969, Stéphane Chapuisat es hijo de actores: de hecho, el padre es 'Gabet' Chapuisat, ex jugador internacional y actual entrenador de fútbol.
Inició su carrera en el club local de Malley, en el cantón de Vaud, antes de su traspaso al Lausanne-Sports.
En 1990 se fue a Uerdingen en Alemania. Al año siguiente fichó por el Borussia de Dortmund.
Con el combinado germano ganó dos veces el campeonato alemán (en 1995 y 1996). En 1997 triunfó en la 'Champion's League'. Chapuisat es el único futbolista helvético que ha ganado ese trofeo.
Con el Borussia, 'Chappi' —su sobrenombre— anotó 102 goles en 218 partidos. Aún hoy sigue siendo el mejor goleador extranjero en la historia de la Bundesliga alemana.
Después de ocho temporadas con el Borussia, Chapuisat regresó a su patria. Entre 1999 y 2002 formó parte del Grasshopper de Zúrich, equipo con el cual consiguió ganar la liga suiza en 2001. Entre 2002 y 2005 jugó para el Young Boys de Berna antes de terminar su prolífica carrera en el segundo equipo de Lausana.
Chapuisat debutó en la selección nacional el 21 de junio de 1989 en un amistoso contra el Brasil (victoria helvética por 1 a 0).
Con la camiseta 'roja cruzada' ha disputado 103 partidos, marcando 21 tantos.