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El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, habla sobre la reforma inmigratoria en el Jardín de las Rosas de la Casa Blanca, en Washington, el 30 de junio de 2014. Obama dijo el lunes que tomará medidas ejecutivas para reformar el sistema inmigratorio de Estados Unidos luego de que las esperanzas de que la legislación sea aprobada en el Congreso quedaron oficialmente sepultadas. REUTERS/Kevin Lamarque(reuters_tickers)
Por Jeff Mason y Steve Holland
WASHINGTON (Reuters) - El presidente Barack Obama dijo el lunes que tomará medidas ejecutivas para reformar el sistema inmigratorio de Estados Unidos luego de que las esperanzas de que la legislación sea aprobada en el Congreso quedaron oficialmente sepultadas.
El republicano John Boehner, presidente de la Cámara de los Representantes, dijo a Obama la semana pasada que el cuerpo no votará una reforma inmigratoria este año, aniquilando las posibilidades de que un amplio proyecto aprobado con media sanción por el Senado pueda convertirse en ley.
El colapso del proceso legislativo suma uno más a una serie de reveses en la agenda de política interna de Obama, y llega cuando el presidente lucha para controlar una ola de decenas de miles de niños que ingresan ilegalmente y sin compañía de adultos desde Centroamérica a través de la frontera sur.
El conflicto también establece una nueva batalla con los congresistas republicanos, que acusan a Obama de exceder su autoridad legal para tomar medidas ejecutivas sobre temas como los derechos de los homosexuales y el pago igualitario para hombres y mujeres.
Obama criticó a los republicanos de la Cámara por haber rechazado la votación de la reforma inmigratoria y dijo que solo una legislación podría generar una solución definitiva para el problema.
"Tomo medidas ejecutivas solo cuando tenemos un problema serio, un asunto serio, y el Congreso decide no hacer nada. Y en esta situación, el fracaso de los republicanos de la Cámara a la hora de aprobar un maldito proyecto es malo para nuestra sociedad, es malo para nuestra economía y es malo para nuestro futuro", declaró el presidente en un mensaje desde el Jardín de las Rosas de la Casa Blanca.
"Estados Unidos no puede esperar por siempre a que ellos actúen. Por eso es que hoy estoy iniciando un nuevo esfuerzo para arreglar tanto como pueda nuestro sistema de inmigración por mi cuenta, sin el Congreso", agregó.
Obama dijo que había instruido a funcionarios fronterizos que asignen recursos para incrementar la seguridad a lo largo de las fronteras estadounidenses. También señaló que le ha pedido a su equipo que prepare una serie de recomendaciones sobre otras medidas que podría tomar unilateralmente antes del final del verano boreal.
El lunes marcó un nuevo capítulo en la prolongada lucha de voluntades entre Obama y Boehner sobre la dirección que debe adoptar el país. Ambos se han enfrentado ya por temas de salud, déficit, gasto público y control de armas.
Los compromisos han sido inusuales y podrían ser incluso más esquivos si los republicanos incrementan su mayoría en la Cámara en las elecciones de noviembre y toman el control del Senado.
Un portavoz de Boehner dijo que ambos líderes hablaron en persona sobre la reforma a la legislación inmigratoria la semana pasada.
"Boehner dijo al presidente exactamente lo que le ha estado diciendo: el pueblo estadounidense y sus funcionarios electos no confían en que él aplique la ley como está redactada", dijo el portavoz Michael Steel. "Hasta que eso cambie, va a ser difícil lograr progresos sobre este asunto", agregó.
Obama ha insistido durante años con una reforma que crearía el camino hacia la ciudadanía para los casi 11 millones de extranjeros indocumentados que viven en Estados Unidos.
El proyecto aprobado en el Senado tenía esa provisión, pero los republicanos en la Cámara se opusieron mayormente con el argumento de que equivalía a una amnistía para personas que han ingresado ilegalmente al país.
El giro de Obama hacia la adopción de medidas ejecutivas llega en un momento complicado para su Gobierno. El presidente envió el lunes una carta al Congreso pidiendo recursos adicionales para manejar el problema de los niños que están cruzando solos la frontera desde México y crean una crisis humanitaria.
Obama repitió el lunes que la mayoría de esos niños serán enviados de regreso a sus hogares.
(Reporte adicional de Richard Cowan, Mark Felsenthal y Annika McGinnis; traducido por Damián Pérez, editado en español por Hernán García)
Reuters