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Hace 80 años en Locarno tuvo lugar la conferencia internacional sobre seguridad para contribuir a la estabilidad en Europa tras la Primera Guerra Mundial
Este encuentro de 1925 puso las semillas del pensamiento europeo.
Los preparativos de las potencias de Occidente se realizaban con gran discreción. El mismo presidente municipal de Locarno, Giovan Battista Rusca, supo el 25 de septiembre de 1925 que en su ciudad se celebraría, diez días más tarde, la Conferencia Europea sobre Cuestiones de Seguridad y de Paz.
En el encuentro participarían los dirigentes de Alemania, Italia, Francia, Gran Bretaña, Bélgica, Polonia y Checoslovaquia.
A toda prisa fue limpiada la ciudad, incluso se colocó iluminación adicional y un paso especial para los invitados ilustres.
Las destacadas delegaciones pernoctaron en el Grand Hotel de Locarno y en la Esplanade de Minusio. Ambos recintos aún se muestran orgullosos de haber recibido a esos personajes.
El 5 de octubre iniciaron las conversaciones en la gran sala del Pretorio, en el edificio del Tribunal.
Locarno: neutral y turístico
El hecho de que se eligiera a Suiza como sede del encuentro no fue fortuito. Pero, ¿porqué la ciudad de Locarno? "Normalmente, Mussolini no salía de su país, por eso debía ser un sitio cercano a Italia", responde el responsable de los archivos de Locarno, Rodolfo Huber.
En Ginebra no era posible ya que Alemania no era miembro de la Sociedad de Naciones. A esto se sumó que Francia tenía una cierta relación con Locarno gracias al tren Centovalli. Y, naturalmente, se buscaba un ambiente agradable para impulsar el requerido pensamiento pacífico.
Una meta con buen término. Observadores y participantes indicaron que la atmósfera fue sin duda positiva y no dio lugar a tensiones durante las negociaciones. Durante el tiempo libre este clima distendido permitió incluso realizar excursiones en barco en el lago Maggiore.
Convenio de paz
En las caricaturas se pueden ver aún los ocho más poderosos miembros del encuentro como ángeles de la paz. Pero, en realidad, el fin del conflicto no era tan sencillo para los representantes de los Estados que en la Primera Guerra Mundial (de 1914 a 1918) habían perdido millones de vidas en el campo de batalla.
El 16 de octubre de 1925 se firmó una serie de acuerdos al servicio de un sistema de seguridad colectiva en Europa y en el que Alemania estrechaba más sus lazos con sus vecinos.
Alemania reconocía las fronteras de Francia y Bélgica y también la desmilitarización de Renania, mientras que Gran Bretaña e Italia garantizaban el cumplimiento de lo acordado.
La distinción del premio Nobel
Se llegó al acuerdo de que toda cuestión discutida entre las partes signatarias se resolvería de forma pacífica a través del arbitraje de una comisión internacional. De esta forma, Alemania dio un importante paso de apertura y una aproximación hacia Francia. Sumado a todo esto, se convino el ingreso germano a la Sociedad de Naciones.
La firma de los acuerdos se festejó con gran entusiasmo. Los habitantes de Locarno acudieron al Pretorio y ovacionaron largamente lo acontecido. Tañeron las campanas de las iglesias de la ciudad y a las puertas del convento Madonna del Sasso se podía leer en grandes letras "Pax".
El ministro de Asuntos Exteriores de Francia, Aristide Briand y su colega germano, Gustav Stresemann, recibirían en 1926 el premio Nobel de la Paz por los preparativos y su estrecha colaboración para el cumplimiento de los acuerdos. En 1925 ya había tocado el turno al británico Sir Joseph Austen Chamberlain.
Los nacionalsocialistas rompieron los acuerdos
Sin embargo, el "espíritu de Locarno" – origen del pensamiento europeo- sobrevivió por corto tiempo. El concepto desarrollado por Brian -"los Estados Unidos de Europa"- no contó con más apoyo ante la llegada de la crisis económica y la muerte del alemán Stresemann en 1929.
En 1936, Alemania contravino el convenio al enviar tropas a la zona desmilitarizada de Renania. Pronto se vería que los recién llegados al poder germano no tendrían interés alguno por el "espíritu de Locarno".
Sólo tras la Segunda Guerra Mundial reapareció el concepto de paz europeo. Y 80 años después del histórico encuentro de Locarno se realizan las conversaciones de adhesión de Turquía a la Unión Europea... algo que, con seguridad, nadie hubiese ni siquiera soñado en aquel año de 1925.
swissinfo, Gerhard Lob, Locarno
Traducido por Patricia Islas
Datos clave
La ciudad de Locarno recordará este sábado con un acto festivo el histórico encuentro de 1925.
Las conmemoraciones se realizan bajo el nombre de "Paz y Tolerancia".
Contexto
En la Piazza Grande de Locarno se organiza un mercado a la usanza de la década de los años 20.
Diversos artistas presentarán sus obras en torno al tema de la paz.