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Los desastres naturales afectan tanto a los países ricos como a los pobres, pero sus consecuencias son mucho más dramáticas en los países del Sur. Un terremoto, un huracán, una inundación o una sequía pueden arrasar con décadas de esfuerzos de desarrollo. La COSUDE se implica en la reducción de los riesgos de desastre, no solo para salvar vidas, sino también para garantizar la sostenibilidad del desarrollo socioeconómico de los países donde trabaja.
En el punto de mira de la COSUDE
La reducción de riesgos de desastre ocupa un lugar central en todos los programas que lleva a cabo la COSUDE. Este enfoque preventivo es indispensable en todos los países expuestos a un alto riesgo de sufrir desastres naturales. El objetivo es salvar vidas y proteger los logros alcanzados en materia de desarrollo.
Las actividades de la COSUDE se centran tanto en los desastres repentinos (inundaciones o terremotos) como en los dramas más "silenciosos" (períodos de sequía). La reducción de los riesgos de desastre se materializa en medidas adoptadas antes, durante y después de un desastre. Requiere una intervención en el largo plazo que tiene por objeto consolidar las instituciones, los recursos humanos y las infraestructuras de los países afectados. Constituye un proceso integrado que engloba aspectos tanto científicos y técnicos como sociopolíticos.
La COSUDE promueve un enfoque integrado de la gestión de los riesgos de desastre que se articula en torno a las secuencias clásicas de una crisis:
- Prevención: reducir los riesgos existentes y prevenir la aparición de nuevos riesgos a través de la adopción de medidas preventivas y de la planificación.
- Capacitación: reducir los efectos de los desastres mediante la preparación y el entrenamiento de equipos de rescate.
- Recuperación: reducir el riesgo de daños en el futuro fomentando modelos de reconstrucción adaptados.
Las medidas preventivas pueden adoptar diversas formas: desde la reforestación de las cuencas fluviales susceptibles a la ocurrencia de deslizamientos de tierra, hasta el establecimiento de una cartografía forestal, sin olvidar la construcción de escuelas resistentes a los terremotos, como en el caso de Haití. La formación y la preparación de los equipos de rescate ayudan a salvar vidas, limitando así las consecuencias de un desastre.
La COSUDE procura hacer valer en la escena internacional las experiencias llevadas a cabo en los países donde interviene. En ese sentido, desempeñó un papel crucial en la elaboración del Marco de Sendai. La COSUDE colabora además con organizaciones internacionales tales como el Fondo Mundial para la Reducción de los Desastres y la Recuperación y la Oficina de las Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres (UNISDR).
Contexto
Aprobado en marzo de 2015, el Marco de Sendai para la Reducción del Riesgo de Desastres define las prioridades de la comunidad internacional en materia de prevención de desastres para el período 2015-2030. Es el instrumento sucesor del Marco de Acción de Hyogo, que abarcaba la década 2005-2015, y en él se actualizó el concepto de desastre. El nuevo Marco se aplica a los riesgos de desastres a pequeña escala y de gran escala, frecuentes y poco frecuentes, repentinos y de evolución lenta, tanto causados por riesgos naturales como de origen humano, así como a las amenazas y los riesgos ambientales, tecnológicos y biológicos conexos. El Marco de Sendai también expresa la necesidad de fortalecer la gobernanza del riesgo de desastres, incluidas las plataformas nacionales.
La reducción de riesgos de desastre concierne a todos los sectores de la sociedad. Solo es eficaz si todos ponen de su parte: las autoridades nacionales y locales, el sector privado (en particular, las compañías de seguros), la sociedad civil, las organizaciones internacionales y el público en general.
Suiza es un actor reconocido a nivel mundial en el ámbito de la reducción de riesgos de desastre. Dentro de Suiza, la COSUDE recurre a las asociaciones creadas con otras unidades de la Confederación para transmitir los conocimientos técnicos a sus países contrapartes. Ha establecido una red de colaboración con la Oficina Federal del Medio Ambiente, la Oficina Federal para la Protección de la Población y la Secretaría de Estado para Asuntos Económicos, entre otros, sin olvidar las ONG, el sector privado, las universidades y la Plataforma nacional "Peligros naturales" (PLANAT).