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Johann Heinrich Füssli (1741-1825) inauguró una nueva mirada para interpretar las grandes obras de la literatura universal.
En el Museo de Arte de Zúrich tiene lugar una retrospectiva del gran zuriqués, cuyas creaciones no han dejado de alimentar la imaginación de jóvenes y adultos.
Educado en un ambiente de intelectuales y artistas de tiempos de la Ilustración, Füssli, autodidacta en un principio, se inició haciendo dibujos inspirados en los trabajos del alemán Hans Holbein.
Debido a un panfleto crítico en el que participó contra la corrupción, el joven tuvo que dejar Suiza para refugiarse en varias ciudades alemanas, junto con sus camaradas Johann Caspar Lavater y Felix Hess. Luego se instaló en Londres, donde encontró un verdadero círculo de pensadores que fue decisivo en su carrera.
En efecto, aconsejado por el pintor inglés Joshua Reynolds, Füssli partió rumbo a Roma para estudiar e impregnarse del ambiente artístico, como era costumbre en aquella época cuando se deseaba adquirir una sólida formación académica.
En la capital italiana vivió durante ocho años, allí estudió a conciencia las obras de la Antigüedad Romana y en especial la de Miguel Ángel. La influencia de este último fue determinante para él, como puede verse en los dibujos presentados en la primera parte de esta exhibición.
Pintar para la Patria
De regreso de su estancia en Roma hacia Londres, Füssli se detiene por un breve tiempo en su ciudad natal convertido en un pintor con un estilo fuertemente afianzado. Prueba de ello es el conocido cuadro que hace para Zúrich, llamado "La confederación" (1779-1781), en el que se exalta a la Suiza unida.
Se trata de una pintura épica en la cual tres personajes juran, con gestos elocuentes, defenderse y unirse para dar nacimiento a la Confederación Helvética.
Esta composición fue hecha por encargo de las autoridades al artista que, por cierto, no fue muy bien remunerada. Sin embargo, Füssli aceptó porque era un cuadro dejado a su patria, como él mismo afirmaba.
A través de su arte dio a conocer los temas mayores de la literatura. Son excepcionales las ilustraciones que realizó de la Divina Comedia de Dante (1265-1321), de obras de Shakespeare (1564-1616) y de John Milton (1608-1674), que le dieron prestigio.
En total se presentan en el Museo de Zúrich 60 pinturas y alrededor de 120 acuarelas y dibujos, que revelan la creación de este suizo singular.
Un mundo lleno de magia
Artista destacado, pero también hombre de negocios, Füssli supo muy bien cubrir la demanda del público inglés, muy dado a creer en hadas, brujas, fantasmas, seres deformes, encantamientos, sortilegios y demonios, que abundan en sus fábulas y cuentos sobrenaturales.
Con una paleta más bien sombría, el pintor deja en sus telas temas misteriosos e inquietantes, como el de las brujas del ambicioso Macbeth, la figura heroica de Aquiles, o pasajes del célebre Sueño de una noche de verano de Shakespeare.
En sus composiciones aparecen mujeres peinadas y vestidas extravagantemente, dentro de una atmósfera angustiosa y ambigua en las que no falta un toque erótico que las vuelve más atrayentes. De ahí que la obra del suizo sea, en este sentido, novedosa y provocadora para su época.
Una verdadera pesadilla
Fue con la tela llamada La pesadilla (1781), que Johann Heinrich Füssli mereció el nombre entre los ingleses de "el suizo salvaje".
En efecto, en aquel entonces la representación de las pesadillas era condenada por la Iglesia, y en cierto modo era un pecado cometido por los hombres.
Füssli aborda este tema sin importarle nada. Así, pinta dentro de un ambiente romántico, entre la luz y las sombras, a una mujer tendida en una cama rodeada de sus fantasmas y pesadillas. Un caballo ciego parece espiarla y un gnomo demoníaco se posa sobre su pecho.
En esta composición se ha creído ver una venganza del artista hacia Anna Landolt, sobrina de Lavater, de quien estaba enamorado, pero no fue correspondido. Por eso le envía desde esta tela sueños malos.
El reconocimiento inglés
El llamado "suizo salvaje" logró hacer una carrera en el mundo académico al ser aceptado como miembro de la Real Academia de Londres y, en 1799, fue nombrado profesor de la misma institución. Título merecido porque Füssli contribuyó ampliamente a la formación artística de los jóvenes ingleses.
Murió en 1825 y fue sepultado con honores en la catedral de St. Paul en Londres. El pintor helvético pasó casi toda su vida en Inglaterra, en donde se supo apreciar verdaderamente su talento y nunca más volvió a su país natal.
Fue considerado como un artista británico en el medio anglosajón, y un pintor prerromántico para los alemanes.
La exhibición sobre Johann Heinrich Füssli en el Museo de Arte de Zúrich, es una retrospectiva que no había sido presentada al público suizo desde 1969. Terminará el 8 de enero de 2006.
swissinfo, Araceli Rico
Datos clave
Unas 60 pinturas y 120 acuarelas en la retrospectiva dedicada a J.H. Füssli, en el Museo de Arte de Zúrich. La muestra está abierta hasta el 8 de enero de 2006.Fin del recuadro