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Hace cien años, el suizo Oskar Bider se convirtió en el primer aviador en cruzar con éxito la línea de los Alpes, de Berna a Milán (Italia), menos de un año después de obtener su licencia de piloto.Este contenido fue publicado el 13 julio 2013 - 11:00
Unos meses antes, había sido el primero en cruzar los Pirineos, al volar desde Pau (Francia) hasta Madrid, y en marzo de 1913, realizó el primer vuelo de correo en Suiza, de Basilea a Liestal, mientras que en mayo cruzó los Alpes, de Berna a Sion (cantón del Valais).
El historial de sus hazañas no termina ahí: El 13 de julio, Bider, comerciante agricultor, salió de la capital suiza a temprana hora, en dirección del sur. Sin haber llenado el tanque de su vehículo, logró sobrevolar el obstáculo más alto de su ruta, el paso del Jungfraujoch, en el Oberland Bernés, con lo que estableció un récord suizo de altitud (3.600 metros).
El piloto suizo solía aterrizar su avión, un Blériot -descrito por algunos como un "calcetín de viento (anemoscopio) con motor”-, en Domodossola, Italia para repostar combustible antes de proseguir su viaje a Milán, y en una ocasión volvió a casa por una vía diferente sobre los Alpes, abriendo una nueva ruta.
Durante la Primera Guerra Mundial se convirtió en cofundador y piloto principal de las Fuerzas Aéreas Suizas y al término del conflicto participó en la planificación de una red de líneas aéreas domésticas. Sin embargo, no alcanzó a ver la realización del proyecto, como sucedió a muchos de los pioneros de esa época.
Oskar Bider murió en julio de 1919, a los 27 años, en el choque del avión que pilotaba para celebrar su salida de las Fuerzas Aéreas. Su hermana Leny se suicidó el mismo día y fue enterrada a su lado en Langenbruck, el pueblo de origen de la familia.
Todas las imágenes: Keystone/PHOTOPRESS/Museo del Transporte de Lucerna