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Lo mismo que Francia, Austria, los Países Bajos y Dinamarca, Suiza castigará penalmente la homofobia. El Consejo Nacional aprobó la extensión de la norma antirracista a la discriminación basada en la orientación sexual, un proyecto del diputado socialista Mathias Reynard. Sin embargo, las personas intersexuales y transgénero no estarán mejor protegidas.
Después del Consejo de Estados (cámara alta) la semana pasada, el Consejo Nacional (cámara baja) aprobó el lunes la iniciativa parlamentariaEnlace externo del diputado socialista Mathias Reynard. El texto prevé complementar el artículo 261 bis del Código Penal, conocido como “norma antirracista”, para incluir la discriminación basada en la orientación sexual.
La homofobia podrá combatirse de la misma manera que el racismo. Por ejemplo, una persona que declare públicamente “todos los homosexuales deben ser encerrados en campos” podrá ser castigada penalmente, lo que no era el caso. Las agresiones físicas homofóbicas también podrán registrarse como tales. Esto permitirá responder a una de las demandas de las organizaciones de defensa LGBTIQ, a saber, disponer de estadísticas sobre la homofobia:
El autor de un delito contra la norma antirracista puede ser condenado a una pena de hasta tres años de prisión. Dado que las violaciones a esa ley son perseguidas de oficio, las autoridades deberán intervenir cuando tengan conocimiento de actos de odio y discriminación por motivos de orientación sexual. Sin embargo, se seguirá privando a las asociaciones de la condición de partes y de vías de recurso.
La nueva norma permitirá actuar en caso de agresiones o declaraciones homofóbicas, como estos cinco ejemplos recientes:
Identidad de género considerada "demasiado vaga"
Sin embargo, el Parlamento declinó añadir la discriminación penal basada en la identidad de género, es decir, contra las personas transgénero o intersexuales. La mayoría de los parlamentarios consideró que la identidad de género era un concepto “demasiado vago”. Algunos cuestionaron la necesidad de ampliar la lista de discriminaciones. El senador Andrea Caroni, del Partido Liberal Radical (PLR/derecha), inquirió: “¿Tendremos que incluir a los discapacitados, las regiones lingüísticas, las nacionalidades, la afiliación política?”
Si bien las asociaciones de derechos LGBTIQEnlace externo acogen con satisfacción la ampliación de la norma penal contra el racismo, deploran una decisión que “excluye a las personas intersexuales y transgénero y las margina aún más”. “El artículo 261 bis no estará completo hasta que condene la discriminación basada en la identidad de género”, estima Alecs Recher, responsable jurídico de ‘Transgender Network Switzerland’ (TGNS).
“El vaso está medio lleno”
Sin embargo, el autor de la interpelación, Mathias Reynard, entrevistado por el diario ‘24 heures’, consideró que era “difícil ir más allá con el actual Parlamento”. Añadió que “según algunos juristas, este artículo podría ser utilizado en caso de agresión transfóbica” y que los tribunales podrían hacer una amplia interpretación.
El socialista quiere “ver el vaso medio lleno”. “La homofobia ya no será considerada una opinión. No es una opinión, sino un delito, como ser racista”, comentó a la Radio Televisión Suiza (RTS).
Traducido del francés por Marcela Águila Rubín