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Una encuesta entre jóvenes de 17 y 18 años en Suiza halló que dos tercios han sido objeto de violencia por parte de sus padres en algún momento de su juventud. Según el estudio, el contexto económico y geográfico de las familias incide en esa situación.
Un 41% de los encuestados señaló haber sido abofeteado mientras que un 22% indicó haber recibido puñetazos, golpes con algún objeto o severas palizas.
Las estadísticas, publicadas por el periódico dominical ‘SonntagsBlick’, proceden de un informe de la Universidad de Ciencias Aplicadas de Zúrich (ZHAW) con base en una encuesta efectuada en forma anónima entre 8 317 estudiantes en 10 cantones suizos el año pasado.
Diversos factores explican el alcance de la violencia entre los diferentes grupos, de acuerdo con el estudio.
Por ejemplo, los jóvenes de familias que dependían del desempleo u otras prestaciones de asistencia social tenían el doble de probabilidades de denunciar violencia grave que los de hogares con mejor situación económica.
Las familias de inmigrantes también eran más propensas a usar la violencia: más del triple de probabilidades que los niños suizos no inmigrantes.
Tales prácticas fueron más marcadas en familias de países africanos, Brasil, el mundo árabe y Sri Lanka. En el otro extremo, los niños de origen austriaco, alemán y suizo informaron de menos violencia.
Los encuestados de áreas urbanas también fueron más propensos a recibir castigos físicos.
Dirk Baier, autor del estudio, dijo al ‘SonntagsBlick’ que los resultados son significativos ya que esa violencia puede afectar seriamente el curso futuro de la vida de un niño: “Los adolescentes afectados están cinco veces más insatisfechos con sus propias vidas y se deprimen mucho más”, puntualizó.
El derecho de los padres a utilizar el castigo corporal para disciplinar a sus hijos fue eliminado de la legislación suiza en 1978. Pero no hay una prohibición absoluta en Suiza, como ocurre en Alemania.
En Alemania, donde la prohibición entró en vigor en 2000, un menor número de niños informaron haber recibido castigos violentos: 40%.
swissinfo.ch/dos