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La primera ministra británica Theresa May saliendo de su residencia oficial en el 10 de Downing Street, Londres, el 14 de septiembre de 2016. La respuesta concertada de Berlín, París y Bruselas al anuncio de la semana pasada de la primera ministra británica, Theresa May, de que en marzo iniciará las negociaciones de divorcio con la Unión Europea dejó claro que el bloque no está esperando de brazos cruzados el llamado de Londres. REUTERS/Toby Melville(reuters_tickers)
Por Alastair Macdonald
BRUSELAS (Reuters) - La respuesta concertada de Berlín, París y Bruselas al anuncio de la semana pasada de la primera ministra británica, Theresa May, de que en marzo iniciará las negociaciones de divorcio con la Unión Europea dejó claro que el bloque no está esperando de brazos cruzados el llamado de Londres.
Las declaraciones de los líderes de Alemania, Francia y de la UE demuestran que han estado trabajando para mantener un frente unido y que han acordado algunas líneas generales de negociación.
La canciller alemana, Angela Merkel; el presidente francés, François Hollande, y funcionarios europeos adoptaron una línea común respecto a que las demandas de May de poder prohibir entrar a los inmigrantes de la UE y eludir a la vez la supervisión de la justicia europea significa que Reino Unido no puede permanecer en el mercado único del bloque.
Esto, según funcionarios de la UE, significa un "Brexit" muy violento, con la mejor opción para Londres siendo quizás un acuerdo de libre comercio, tal vez un poco mejor que la oferta actual de la UE a Canadá.
Hollande dejó claro la semana pasada que si Londres quiere un "Brexit" violento, París intentará "cumplir su deseo" y se asegurará de que Reino Unido acabe realmente fuera del bloque.
Sin embargo, May espera que los "trabajos preparatorios" con sus homólogos de la UE suavicen el inicio de las conversaciones formales. Funcionarios británicos quieren "prenegociaciones" antes de que May active el proceso de salida de dos años en virtud del artículo 50 del Tratado de la UE.
Si sus demandas iniciales son rechazadas de plano, es posible que tenga poco espacio político interno para flexibilizarlas.
El mantra de la UE es "ninguna negociación antes de la notificación". El viernes, el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, dijo: "No vamos a negociar antes de que tengamos la 'carta de despedida' del gobierno británico".
(Editado en español por Rodrigo Charme)
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