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Historia del internet de las cosas
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En 1874 científicos franceses instalaron el primer sensor de la historia en el Mont Blanc. La finalidad era obtener datos meteorológicos y de profundidad de la nieve transmitidos por medio de un enlace de radio, convirtiéndose este experimento en el pionero de la telemetría.
En 1926 Nicolás Tesla desarrollaba proyectos que giraban en torno a las conexiones inalámbricas de luz y de radio (onda corta) que han sido partes precedentes que en conjunto con el desarrollo de ARPANET (precursor militar de internet) en 1969, han allanado el camino hacia el propósito de lograr que las cosas funcionen casi por sí solas.
Computación, inteligencia artificial e internet
Por supuesto, la senda hacia la automatización y la casi autonomía de los objetos inanimados no se entiende sin el apoyo y desarrollo conjunto de otras ciencias emergentes.
Desde el desarrollo de las ciencias computacionales con Alan Turing (1951) como precursor de estas. También el desarrollo de la inteligencia artificial a cargo de John McCarthy (1956) y Marvin Minsky (1969), y evidentemente, el desarrollo de internet como lo conocemos hoy gracias a Robert Kahn y Vinton Cerf (1973).
Sin estos avances simplemente no sería viable siquiera imaginar la posibilidad de la interconectividad necesaria para que los objetos, de forma remota, puedan algún día necesitar la mínima interacción humana para realizar sus funciones.
Los primeros objetos conectados y sus retos
En el año de 1982, en la Universidad de Carnegie Mellon, Pensilvania se puso en funcionamiento la primera cosa conectada al internet. Se trataba de una máquina de refrescos que informaba la cantidad de producto que contenía y la temperatura a la que estaban.
En ese momento, además del aún incipiente internet que se tenía a disposición, el otro elemento que dificultaba la conectividad de los objetos era que todo debía estar conectado de forma alámbrica, situación que reducía la capacidad de transmisión de datos para la operación de las cosas.
El desarrollo del protocolo HTTP que daría origen a la World Wide Web a cargo de Berners-Lee (1990) daría un impulso mayor al desarrollo del internet de las cosas.
Ese mismo año se mostró una tostadora con encendido a través de internet creada por John Romkey el cual se podía activar desde cualquier ordenador con conexión a internet.
Internet de las cosas: Expectativas
En 1999 el profesor del MIT, Kevin Ashton, dio una célebre conferencia en dónde empezó a hablar del Internet de las cosas (IoT).
Sin embargo, sería hasta 2009 cuando daría a conocer ampliamente este concepto por medio del artículo titulado: That “Internet of Things”Thing. En él asegura que IoT tiene el potencial de cambiar al mundo incluso más de lo que lo hizo el internet.
El día de hoy IoT tiene dos grandes aliados que están acelerando su desarrollo y normalización:
- Las redes inalámbricas. Han servido de catalizador para conectar cada vez más objetos a internet, desde los celulares, relojes, asistentes virtuales, automóviles y un largo etcétera.
- La promesa del 5G. El otro aliado que amenaza con profundizar esta interconectividad a niveles, casi, como solo lo imaginábamos en cintas de ciencia ficción. Esto gracias a la gran velocidad de procesamiento de datos que promete el óptimo para la intercomunicación de los objetos con el entorno físico.
Aún falta mucho en el desarrollo del IoT, pero el hecho de hoy existan más objetos conectados a internet, entre celulares, relojes, computadoras, automóviles y otros, que habitantes en la tierra, indica que no estamos muy lejos de una realidad de interconectividad masiva y llena de nuevos retos que explorar.