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7. Sector industrial
Estado del sector, tendencias de desarrollo e implicaciones
Las industrias con intenso consumo energético, hierro y acero, metales no ferrosos, productos químicos y fertilizantes, refinería de petróleo, cemento, y pulpa y papel, representan aproximadamente el 85% del consumo energético del sector industrial en la mayoría de los países. Debido al rápido aumento del uso energético en otros sectores, la porción del sector industrial en el uso mundial de energía primaria disminuyó del 40% en 1971 al 37% en el año 2004 [7.1.3].
En la actualidad, la mayoría de las industrias con intenso consumo energético se ubican en países en desarrollo. En general, en el año 2003, los países en desarrollo contaban con el 42% de la producción mundial de acero, el 57% de la producción mundial de fertilizantes de nitrógeno, el 78% de la producción mundial de cemento y aproximadamente el 50% de la producción mundial de aluminio. En el año 2004, los países en desarrollo eran responsables del 46% del uso industrial de energía final, los países desarrollados del 43% y las economías en transición del 11%. La mayoría de las fábricas (industrias de aluminio, cemento y fertilizantes) en las naciones en desarrollo son nuevas y cuentan con tecnologías de última generación con un bajo uso de energía específica. Sin embargo, todavía existen fábricas ineficientes al igual que en los países industrializados. Esto provoca una gran necesidad de inversión en los países en desarrollo a fin de mejorar la eficiencia energética y lograr la reducción de emisiones. Se prevé que continúe el crecimiento pronunciado de las industrias con intenso consumo energético durante el siglo XX a medida que aumenta la población y el PIB [7.1.2; 7.1.3].
Si bien la producción a gran escala predomina en estas industrias con intenso consumo energético a escala mundial, las pequeñas y medianas empresas (PYME) representan una parte importante en los países en desarrollo. Mientras la competencia internacional y las regulaciones están fomentando que las grandes industrias se desplacen hacia el uso de tecnología segura para el medio ambiente, es probable que las PYME no tengan la capacidad técnica o económica para instalar los equipos de control necesarios o sean más lentas en la innovación. Estas limitaciones de las PYME crean retos especiales en los esfuerzos para mitigar las emisiones de GEI (acuerdo alto, pruebas abundantes) [7.1.1].