Document ID: /fineweb-2-swissfilter-quality_10-filterrobots/filtered/05391.jsonl.gz/33

Contenido externo
El siguiente contenido proviene de socios externos. No podemos garantizar al usuario el acceso a todos los contenidos.
La premio Nobel de la Paz Aung San Suu Kyi (c), sentada en su escaño del Parlamento birmano, en Naypyidaw, el 15 de marzo de 2016, antes de la votación del nuevo presidente del país(afp_tickers)
Un intelectual de 69 años, Htin Kyaw, fiel compañero de disidencia de Aung San Suu Kyi, se convirtió este martes en el nuevo presidente de Birmania, el primer civil desde hace décadas en este cargo, desde el que deberá impulsar reformas muy esperadas.
"¡Es la victoria de nuestra hermana Aung San Suu Kyi!", exclamó Htin Kyaw en los pasillos del Parlamento, nada más ser elegido.
Sin sorpresa, una mayoría de 360 de 652 diputados designó presidente al candidato de la Liga Nacional por la Democracia (LND), mayoritaria en el Parlamento gracias a su victoria rotunda en las legislativas del pasado noviembre.
La elección de Htin Kyaw, hijo de un conocido poeta birmano y amigo de infancia de la premio Nobel de la Paz, fue recibido en la cámara entre aplausos.
"No conozco realmente a Htin Kyaw, pero creo mucho en nuestra madre Suu", dijo Mg Lin, un chófer de taxi de 32 años que siguió en un café de Rangún toda la votación, delante de una televisión.
Htin Kyaw es el primer presidente elegido democráticamente en varias décadas, después de casi cincuenta años de dictadura militar, seguida de la formación en 2011 de un Gobierno dirigido por exgenerales.
Los otros dos candidatos, el presentado por la cámara alta, Henry Van Thio, y el de los militares, Myint Swe, serán vicepresidentes, obtuvieron, respectivamente, 79 y 213 votos.
Con esta elección y la formación de un Gobierno en los días venideros, que entrará en funciones el 1 de abril, el mismo día que el presidente, el país podrá pasar página a décadas de poder militar.
- "Por encima" del presidente -
La LND no pudo promover la candidatura de Aung San Suu Kyi, ya que la Constitución prohíbe el acceso a la presidencia a quien tenga hijos de nacionalidad extranjera, lo cual es el caso de ella, que tiene dos hijos británicos. No obstante, la 'Dama de Rangún' dijo hace varias semanas que estaría "por encima" del presidente.
Aung San Suu Kyi no ha precisado aún si será ministra del próximo Gobierno o si manejará los hilos desde su cargo de diputada. Pero junto con el nuevo mandatario, la exlíder opositora deberá promover grandes reformas, empezando por la educación y la salud, arruinadas al igual que la mayoría de servicios públicos. Además, varias zonas fronterizas del país se encuentran en guerra civil.
El nuevo Gobierno deberá lidiar en su tarea con el ingente poder del ejército, que conserva tres Ministerios clave (Interior, Defensa y Fronteras) y un 25% de escaños en el Parlamento.
La hija del general Aung San, héroe de la independencia asesinado en 1947, goza de una inmensa popularidad en este país pobre de 51 millones de habitantes, donde estuvo durante años bajo arresto domiciliario.
Sin embargo, la animadversión de los militares de alto rango hacia ella sigue siendo tenaz. Con todo, los militares han dejado que el país emprenda un giro desde que disolvieron la junta militar e instalaron un Gobierno semicivil en 2011, que propició la liberación de cientos de presos políticos, la instauración de la libertad de prensa y una apertura económica. Una pequeña revolución que de paso ha permitido levantar la mayoría de sanciones internacionales que pesaban sobre el país.
AFP