Document ID: /fineweb-2-swissfilter-quality_10-filterrobots/filtered/05210.jsonl.gz/11

La Cámara baja de Parlamento analiza este martes la revisión de la Ley sobre el Mercado Interno (LMI). El objetivo: reactivar la economía suiza.
El gobierno considera que el mercado local se encuentra muy encasillado, por lo que esa revisión es necesaria.
La Constitución de 1848 permitió a Suiza suprimir las fronteras cantonales y crear un mercado interior. Los ciudadanos suizos disponen también, desde esa fecha, de la libertad de establecimiento en todo el país. La Constitución de 1874 añadió la libertad de ejercicio de una profesión y la garantía de libre circulación de las profesiones académicas.
Sin embargo, algunas barreras persisten. Los restauradores, por ejemplo, no pueden instalarse siempre libremente. Algunas comunas y algunos cantones aplican la "cláusula de necesidad", que limita su número.
Otro obstáculo: algunos diplomas obtenidos en un cantón no son reconocidos en otro, lo que restringe la movilidad de sus poseedores.
Comunas y cantones pueden limitar el acceso a una profesión en razón de un interés público preponderante o de una legislación particular. Por ejemplo, el cantón de los Grisones no autoriza a higienistas dentales a ejercer independientemente en un consultorio.
Una reacción de rechazo al EEE
Las autoridades habían esperado que la entrada de Suiza al Espacio Económico Europeo (EEE) pudiera reactivar la economía e hiciera caer algunas de esas barreras. Pero el quid del asunto es que los ciudadanos votaron contra el EEE en diciembre de 1992.
Luego de ese rechazo, el gobierno lanzó su programa de revitalización de la economía, del cual forma parte la LMI, que data de 1995.
Esta ley tiende a eliminar las restricciones impuestas por los cantones y las comunas para el acceso al mercado suizo. Busca igualmente favorecer los intercambios y la movilidad profesional y reforzar la competitividad de la economía suiza. Para lograrlo, la LMI define algunos principios.
Toda persona que tenga un establecimiento o toda empresa que tenga su sede en Suiza tiene el derecho de suministrar mercancía, servicios y prestaciones de trabajo en el conjunto del territorio. Los diplomas cantonales que permitan el ejercicio de una profesión tienen reconocimiento a escala nacional. Finalmente, la libertad de acceso al mercado engloba también los mercados públicos de las comunas y los cantones.
Sin embargo, esta libertad no es absoluta. Puede ser restringida por ciertas prescripciones cantonales o comunales. Pero esas restricciones sólo son autorizadas bajo ciertas condiciones y la Comisión Federal de Competencia (Comco) debe velar por el respeto de la LMI.
Fracaso probado
Empero, diez años después de su introducción, la ley no ha aportado los efectos esperados. "Es necesario reconocer que hay un abismo entre los objetivos y los efectos de la LMI", constata el gobierno en su mensaje al Parlamento. "La LMI no indujo a esa notable apertura interna" que se esperaba.
Este fracaso obedece particularmente al hecho de que el Tribunal Federal ha privilegiado en su jurisprudencia el principio del federalismo con respecto al del mercado interior. Además, han sido introducidos muy pocos recursos en contra de las prohibiciones para ejercer. En efecto, la duración y los costos del procedimiento son disuasivos y la conclusión, incierta.
El reconocimiento de esa derrota impulsó al gobierno a proponer una revisión de la LMI, a fin de conferirle una mayor eficacia. Uno de los elementos clave de esa revisión es la extensión al establecimiento comercial, de la libertad de acceso al mercado, según las prescripciones legales del lugar de procedencia.
La radicalización del régimen de excepción constituye otro punto fundamental de la revisión. Las autoridades comunales y cantonales ya no podrán, en principio, rechazar el acceso al mercado. Será más difícil hacer excepciones.
Finalmente, el reconocimiento de los diplomas cantonales deberá efectuarse según el procedimiento de la Unión Europea. De hecho, el acuerdo entre Suiza y la Unión Europea sobre la libre circulación de personas podría entrañar una discriminación de los ciudadanos suizos merced a la práctica en materia de reconocimiento de los diplomas.
Es de hacer notar que la Comco será reforzada. En adelante podrá apelar contra las decisiones administrativas que restringen, de manera indebida, el acceso al mercado. Un papel activo que va más allá de su actual función de mera vigilancia.
Una acogida más bien favorable
La revisión de la LMI no deberá plantear un problema al Parlamento. El procedimiento de consulta ha demostrado que los partidos gubernamentales, así como las principales organizaciones del sector económico son favorables.
No obstante, las discusiones podrían abarcar otros aspectos. Por ejemplo, la Unión Democrática del Centro (UDC/derecha dura) rechaza el derecho de recurso de la Comco, una medida que considera inútil y burocrática.
swissinfo, Olivier Pauchard
(Traducción, Marcela Águila Rubín)
Contexto
Los profesionistas de sectores sometidos a reglamentación (y a restricciones intercantonales o intercomunales) integran un 77% de la población activa, de acuerdo con el censo del 2000.
Además de los educadores (145.000), las otras categorías más afectadas son los profesionistas de la salud (88.000) ingenieros y arquitectos (43.000) hoteleros y restauradores (35.000) y los médicos (21.000)