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Los picaflores viven en América, desde Alaska hasta Tierra del Fuego y son los pájaros más pequeños del mundo. Su familia comprende más de 100 géneros que se dividen en un total de 330 a 340 especies. La especie de tamaño más reducido es el Elfo de las Abejas, que con su pico y cola mide apenas unos 6 centímetros. La especie más grande, el llamado Picaflor Gigante, mide unos 25 centímetros. La mayoría de los picaflores presenta un plumaje muy vistoso, generalmente de color verde metálico. El pescuezo de los machos es frecuentemente rojo brillante, azul o verde esmeralda. Una característica especial de los picaflores es el pico, que diverge casi siempre de especie en especie. Puede ser tan largo como el cuerpo o medir apenas 5 milímetros, curvarse de manera pronunciada hacia abajo o ser torcido hacia arriba. Cada pico representa una especialización a un tipo determinado de flor. Su lengua es larga, puede ser extendida en gran medida, está dividida en la punta y tiene forma de paja, lo que le permite chupar el néctar de las flores con facilidad. El picaflor es atraído especialmente por las flores de color rojo o naranja brillante. Del néctar obtiene las calorías que le permiten volar; las proteínas las obtiene de pequeños insectos que pueblan las flores. Esta alimentación, rica en energía por ser de azúcares simples, es la que posibilita su estilo de vuelo altamente exigente. Con la energía de dos gramos de néctar consigue volar una distancia de 800 kilómetros. Vuela con un aletazo de frecuencia muy alta, que puede llegar a los cincuenta aleteos por segundo. Con sus alas flexibles es capaz de volar por atrás o por el lado o hasta de quedar suspendido en el lugar, como acontece cuando chupa el néctar de las flores. Cada minuto, respira 250 veces mientras que su corazón bate entre 400 y 500 veces. Sin embargo durmiendo la frecuencia baja considerablemente gastando así menos energía.
Para despertar el interés de la hembra, el macho realiza una danza. Después de que las hembras han sido fecundadas, construyen un pequeño nido hecho de tela de araña, algodón, liquen o musgo. El nido es construido en un arbusto de poca altura o también en cuevas, en falta de arbustos. La hembra pone dos huevos en un período de dos días y los empolla durante 14 a 19 días. Luego, los picaflores alimentan a sus hijos durante unas tres a cuatro semanas. La hembra va al nido en este tiempo hasta 140 veces al día para alimentar a sus crías.
Los depredadores naturales de los picaflores son pájaros rapaces, culebras y felinos.