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Suiza se suma a los "diez primeros" entre los países menos corruptos del mundo, de acuerdo al índice 2003 de Transparency International (TI).
Pero la organización recalca que la variación del rango suizo desde 2002 no es tan marcada como para probar un descenso de la corrupción.
En los últimos tres años, Suiza dejó de pertenecer a "los diez primeros" en la lista de países con menos pecados de corrupción. Ocupó el 11° en el año 2000 y el 12° en los siguientes: 2001 y 2002. Las cosas parecen haber mejorado en el último año.
Suiza volvió a situarse en el octavo lugar con un índice 8,8 puntos, es decir con el mismo nivel de Noruega y Australia. En la lista del 2003 figuran 133 países frente a 102 en el año precedente. Ese aumento se debe a la integración de fuentes más fiables en algunos países.
Los mejores alumnos están en el Norte
A los mejores alumnos hay que buscarlos en el Norte. Finlandia e Islandia siguen siendo los menos corrompidos del mundo con índices de 9,7 y 9,6 puntos respectivamente.
En cambio Bangladesh conserva su condición de peor alumno con apenas 1,3 puntos. Los países son clasificados según una escala que va de 0 (el nivel más alto de corrupción) a 10 (el máximo grado de probidad).
Esa clasificación se apoya en el grado de corrupción percibido por los sectores comerciales, las universidades y los analistas.
Corrupción confidencial
Transparency International (TI) da a entender que una ligera variación hacia arriba en la escala no constituye una prueba tangible de menos corrupción.
Ese es el caso de Suiza. Transparency International añade que la corrupción en la Confederación se mantiene confidencial y que la situación tiende incluso a mejorar.
La ONG exhorta al gobierno helvético a coordinar más su combate a la corrupción y reclama mayor protección para los ciudadanos que denuncien actos delictivos de esa naturaleza. Cita como ejemplo a Estados Unidos y Gran Bretaña, donde existen leyes especiales al respecto.
TI demanda asimismo normas estrictas que regulen las ventajas y regalos permitidos a los funcionarios de la Confederación Helvética, porque la situación en la materia -señala-, es demasiado vaga.
Cantones poco concernidos
Otro problema mencionado por Transparency International se refiere al poco interés mostrado por los cantones en la lucha contra la corrupción. Las autoridades cantonales deben también imponer directivas y leyes para mejorar la situación, exhorta.
Según TI, las regiones y países pequeños, donde las personas se conocen, pueden caer en leves formas de corrupción. Por ejemplo, el nepotismo.
El gobierno suizo ha presentado por su parte, en octubre pasado, nuevas reglas anticorrupción que dificultarán a los ejecutivos de empresas suizas aplicar prácticas fraudulentas en el extranjero, so pena de multas de hasta cinco millones de francos.
A juicio de la Secretaría de Estado de la Economía (seco), la nueva ley permite procesar mejor a quienes acepten pasivamente la corrupción, como es el caso de los miembros de los consejos de administración.
swissinfo