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Las familias que buscan un apoyo especializado y exhaustivo en la gestión patrimonial a menudo tienen la opción de elegir entre una oficina unifamiliar, que se gestiona y mantiene para el beneficio exclusivo de una familia individual o una oficina multifamiliar, que presta servicio como asesor patrimonial y administrador de múltiples familias.
Cada una ofrece beneficios potenciales dependiendo de las necesidades y preferencias de la familia. Antes de tomar una decisión, recomendamos tomar en consideración varios factores.
Independencia y objetividad
A primera vista, puede parecer que una oficina unifamiliar, libre de la influencia de las instituciones financieras y otras personas externas, será más independiente. Sin embargo, hay riesgos. Sin controles estrictos de administración, las decisiones de inversión pueden ser indebidamente influenciadas por amigos, asesores o miembros de la familia que no cuentan con la capacitación necesaria. Se reduce entonces la objetividad, lo que puede fomentar posibles conflictos y disminuir el rendimiento de la inversión.
Las oficinas multifamiliares pueden, de hecho, ofrecer una mayor independencia en estas áreas. Sin embargo, algunas tienen una "familia ancla" dominante que influye desproporcionadamente en el proceso de administración de patrimonio. Por lo tanto, se necesitan estrictos controles de administración para garantizar la asignación de prioridades adecuada para cada familia.
Finalmente, aunque las oficinas multifamiliares están reguladas, el término "oficina multifamiliar" no lo está, y por lo tanto es ampliamente utilizado por los administradores de activos que buscan una clientela adinerada. Esas empresas inescrupulosas pueden carecer de experiencia, calificaciones e independencia. Un cuidadoso proceso de selección es esencial para garantizar la calidad y la objetividad.
Sucesión y continuidad
Un desafío importante de la administración de la oficina unifamiliar es la dependencia de un pequeño número de personal clave, que puede no documentar suficientemente sus actividades y procedimientos. Con demasiada frecuencia la sucesión de asesores no se aborda hasta que es demasiado tarde, y la partida del personal clave puede ser extremadamente perjudicial para la familia.
Las oficinas multifamiliares generalmente utilizan protocolos operacionales más rigurosos, y su enfoque en proporcionar una gestión consistente a varias familias ayuda a garantizar un enfoque a largo plazo. En cualquier situación, se debe prestar atención a las redundancias operacionales y la planificación de la sucesión en caso de que un empleado de confianza se retire de la oficina.
Gestión del talento
Las oficinas unifamiliares a veces tienen problemas con la retención de personal altamente calificado y especializado. Colaboradores altamente calificados generalmente tienen una necesidad intrínseca de progresar visiblemente en su carrera y de estímulo intelectual, oportunidades que puede que no sean tan abundantes en un entorno de oficina unifamiliar.
Las organizaciones más grandes generalmente ofrecen mayores oportunidades de desarrollo profesional, y la exposición a diversas situaciones de planificación puede promover el desarrollo y el intercambio de las mejores prácticas con todos los clientes, lo que puede mejorar colectivamente los resultados.
Control y administración
No se puede negar que la oficina unifamiliar ofrece los niveles más altos de control y libertad. No están limitadas por las cargas regulatorias y otorgan a las familias total autoridad sobre a quién se contrata y cómo se realiza el trabajo.
Sin embargo, dirigir y administrar otra organización más puede quitarle tiempo y recursos a otras prioridades críticas. Además, una oficina unifamiliar puede atraer a empleados que no se sienten cómodos ofreciendo puntos de vista contradictorios por temor a arriesgar sus carreras. Esto puede socavar los procesos esenciales de análisis y administración.
Las oficinas multifamiliares están reguladas por las autoridades financieras y por este motivo son menos propensas a sucumbir ante estos riesgos, aunque eso necesariamente limita el control de la familia sobre las operaciones y los procesos.
Privacidad y seguridad
Muchas familias adineradas valoran la privacidad y consideran que obtendrán la máxima privacidad con una oficina unifamiliar exclusiva. Esto puede ser verdad, especialmente si la familia tiene éxito reteniendo un equipo estable de asesores competentes y de confianza.
Sin embargo, si no hay la suficiente supervisión y seguridad operativa puede haber riesgos con el personal, a saber, el uso indebido de fondos o la falta de cumplimiento de las normas de la industria. La falta de inversión en privacidad y seguridad digital también puede exponer a la familia a violaciones de datos o de identidad.
Una oficina multifamiliar puede aportar más experiencia en el manejo de personal, seguridad de datos y problemas críticos de infraestructura. Un cuestionamiento exhaustivo en este frente debe ser una parte clave de un proceso cuidadoso de análisis.
Costo
Dirigir una oficina unifamiliar suele ser una propuesta costosa, tanto financiera como administrativamente. Una familia con un patrimonio más pequeño (menos de 1 mil millones de dólares estadounidenses) típicamente puede esperar gastar de 1.5 a 2 millones de dólares estadounidenses para establecer su oficina unifamiliar, con un desembolso promedio anual de aproximadamente 1% de activos por año para gastos generales de administración.
La naturaleza compartida de una oficina multifamiliar proporciona economías de escala y, potencialmente, amplía el acceso a las oportunidades de inversión. Los empleados de las oficinas multifamiliares también pueden ofrecer diversas habilidades en áreas específicas de interés, ofreciendo un equilibrio de flexibilidad y personalización del servicio.