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En el 60 aniversario de la creación del Estado de Israel, una pareja suiza de confesión judía conversa con swissinfo sobre sus recuerdos de vida en esa tierra y sobre el "futuro obscuro" de Israel.
Hace treinta y cinco años, Sylvain e Yvonne Rueff-Bloch dejaron Suiza para vivir un tiempo en un kibutz liberal. Aunque ellos regresaron a vivir a Basilea, su hijo vive en Israel.
Su experiencia en la colonia agrícola de producción y consumo comunitarios, denominada kibutz, la consideran positiva; incluso para su hijo significó una impresión que le marcó de por vida: ahora él es un rabino.
A través de viajes regulares a Israel, siguen los acontecimientos que allá ocurren y observan los efectos de la guerra para los ciudadanos israelíes.
swissinfo: ¿Por qué decidieron ir a Israel?
Sylvain Rueff-Bloch: Cuando era joven estaba en un movimiento sionista y el tema era siempre Israel, Israel, Israel. Era mi sueño conocer ese país y a su gente. Cuando tuve la oportunidad de ausentarme de mi trabajo por seis meses, sugerí a mi esposa visitar un kibutz.
Yvonne Rueff-Bloch: Fuimos para ver cómo era vivir y trabajar en un kibutz, porque esto es algo totalmente diferente a la vida en una ciudad. Nuestro hijo tenía cuatro años y pensamos que ese era tal vez el momento de hacerlo, antes de que iniciara la escuela. Nos dijimos: somos judíos, vamos a Israel para conocer, en caso de tener algún día que abandonar nuestro hogar en Suiza.
swissinfo: ¿Cuál era su vida en el kibutz?
Yvonne: Es como un gran campamento. Fue una vida sencilla. Cada persona trabaja para que tenga éxito el kibutz. Comíamos juntos en un gran comedor. Muy agradable.
Sylvain: Al principio no estábamos muy contentos porque nuestro hijo no estaba a gusto; sólo hablaba alemán y se aisló en el jardín de niños. Pero poco después se acostumbró. Yo me ocupe de varios empleos. Trabajé en los campos recolectando naranjas y toronjas. También trabajé en la cocina en un hotel para los turistas que visitaban los kibutz.
Yvonne: Yo trabajé en el jardín de niños y en maternal. Aprendí hebreo, realmente me gustó la experiencia, pero extrañaba a mi familia de Suiza y de Francia.
swissinfo: Ustedes estaban en Israel en 1973 antes de la guerra de octubre. ¿Les afectó la situación política de entonces?
Sylvain: Estuvimos allá de enero a julio y en aquel momento nadie hablaba de la guerra que dos meses después se gestaría.
Yvonne: Yo sentí algo en el aire. La gente estaba muy nerviosa. Los kibutz tenían un pequeño aeropuerto militar detrás donde pasaban con frecuencia aviones. Pero no supe que pasaba.
swissinfo: ¿Su vida en Israel tuvo un efecto en su fe judía?
Sylvain: Somos judíos tradicionales. Estábamos en un kibutz que no tenía nada de religioso. Celebrábamos días de fiesta judíos. Había una pequeña sinagoga, pero nadie la frecuentaba.
Yvonne: Pero nuestro hijo era feliz. Él quiso seguir la tradición religiosa. Con cuatro años de edad usaba siempre su kippa. Fue él quien dijo que quería ir a la sinagoga a rezar cada viernes y fue así que lo acompañamos. Los demás del kibutz no comprendían porqué estaba tan interesado en la religión. Él vive ahora en Israel. Después pensé que esa experiencia lo influyó en su camino.
swissinfo: ¿Cómo se sintieron de vuelta en Suiza?
Yvonne: Me resultó muy difícil ver el andar lento de la gente en Suiza. Tuve que cambiar todas mis opiniones. Todo era regulado. Venía de un mundo muy distinto y tuve que adaptarme otra vez a la mentalidad suiza.
Sylvain: Me complació regresar después de tan buena experiencia. Mi esposa dijo desde el principio: "Nuestro hogar está en Suiza, nuestra familia entera está aquí y nunca viviré de por vida en Israel". Quizá si mi esposa hubiera pensado de modo distinto, nos hubiéramos quedado a vivir allá.
swissinfo: ¿Cuáles son sus impresiones de Israel cuando vuelve a visitarlo?
Sylvain: Ha cambiado totalmente. Cuando vivimos allá era tranquilo, nadie hablaba de guerra. No había enfrentamientos entre palestinos y judíos como ahora. Por esa razón éramos absolutamente felices allá. Actualmente no podríamos soportar vivir seis meses allá. Estuvimos ahora tan sólo ocho días y tuvimos suficiente.
Donde vive nuestro hijo es otro mundo. Es muy religioso. Tiene siete hijos y no le resulta fácil por el alto costo de la vida. Los sueldos no son como en Suiza, aunque los gastos son casi tan altos como acá. Podemos ayudarles financieramente un poco, porque de lo contrario su familia viviría en la pobreza.
Yvonne: La familia de nuestro hijo vive cerca de la ciudad palestina de Ramallah, así que para los niños es una vida difícil. Se escuchan los aviones y en la calle no pueden ir a determinados sitios. Es traumático para las dos partes.
swissinfo: ¿Qué espera para Israel?
Sylvain: No habrá paz entre los dos pueblos en un futuro próximo, lo que me entristece.
Ivonne: Yo veo al futuro de Israel muy oscuro porque ninguna de las dos partes da el paso, especialmente en el caso de Hamas, con sus ataques diarios. Pero no hay que perder las esperanzas y esperar un milagro que ayude a la gente a reflexionar. Espero que encuentren una solución juntos para vivir y dejar vivir sin hacer más la guerra y bajo el respeto mutuo.
Entrevista swissinfo: Jessica Dacey, Basilea
(Traducido del inglés por Patricia Islas Züttel)
60° aniversario
El 14 de mayo se celebra el 60° aniversario de la creación del estado de Israel.
Su fundación tuvo lugar luego de que una resolución de la Asamblea General de Naciones Unidas de 1947 estipulara la división de Palestina en un estado judío y uno árabe. Los judíos celebraron la medida, mientras que el pueblo árabe la calificó con el nombre de Nakba, que significa catástrofe.
Suiza reconoció el nuevo Estado en 1949 y abrió un consulado en Tel Aviv. En 1958 se convirtió en la Embajada de Suiza en Israel.
El gobierno suizo envío sus felicitaciones a Israel por el aniversario de su creación, pero no fue invitado a participar en las celebraciones.
Las relaciones entre Israel y Suiza se han visto afectadas tras la firma de un contrato entre Irán y una compañía suiza que abastecerá de este modo con gas a Italia.
Alrededor de 18.000 judíos viven en Suiza.