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El servicio de exploración de la Tierra por satélite (SETS) es un servicio de radiocomunicaciones entre estaciones terrestres y espaciales que obtiene datos de sensores en satélites de observación de la Tierra y otras plataformas.
Este servicio permite proporcionar información sobre las características de la Tierra, el medio ambiente y los fenómenos naturales. También apoya el monitoreo ambiental y climático, la gestión de desastres, la agricultura, la gestión del agua, la exploración de recursos naturales y varios otros propósitos.
Los países de América Latina y el Caribe han logrado avances significativos en la observación de la Tierra utilizando el SETS, gracias en parte a asociaciones internacionales y programas específicos adaptados a las necesidades de los países en desarrollo.
Argentina
El Satélite para Aplicaciones Científicas-D (SAC-D) fue lanzado en 2011 en cooperación con la Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio (NASA) de los Estados Unidos. La serie SAOCOM (Satélite Argentino de Microondas sobre Observación) se lanzó en 2018 y 2020. Ambos programas han proporcionado una amplia visión de los procesos oceánicos, además de monitorear la agricultura, la humedad del suelo y las inundaciones.
Un próximo proyecto conjunto de observación de la Tierra de dos satélites entre Argentina y Brasil conocido como SABIA-Mar (Satélites argentino-brasileños para la información ambiental del mar) tiene como objetivo combinar datos oceánicos para obtener una mejor comprensión de los mares regionales.
Brasil
El país más grande de la región opera actualmente múltiples satélites de observación de la Tierra. La serie China-Brasil Earth Resources Satellite (CBERS) y la constelación SCD (Data Collection Satellite), con lanzamientos iniciados en 1999, y el satélite Amazonia-1 lanzado en 2021 bajo la Carta Internacional de Desastres, recopilan datos sobre deforestación, urbanización y actividades agrícolas. Estos satélites desempeñan un papel crucial en la comprensión y preservación de los recursos naturales de Brasil, así como en el monitoreo de desastres naturales y el apoyo a las actividades regionales de monitoreo.
México
El satélite del Observatorio Mexicano de Composición Climática y Atmosférica (OMECCA) lanzado en 2022 y AzTechSat-1, lanzado en 2019 en cooperación con la NASA, han creado nuevas posibilidades en el ámbito de la observación de la Tierra para el país. Estos proyectos ofrecen un inmenso potencial para mejorar la agricultura, la gestión de desastres y la capacidad de seguridad y vigilancia, además de apoyar estudios sobre cambio climático, inteligencia urbana y cartografía.
Otras iniciativas de América Latina
Iniciativas destacadas de Chile (FASat-Charlie Satellite, 2011), Bolivia (Túpac Katari-1, o TKSat-1, conjuntamente con China, 2013), Uruguay (AntelSat, 2014), Perú (PerúSAT-1, 2016) y Colombia (FACSAT-1, 2018), entre otros, ofrecen capacidades incomparables de adquisición de datos que fortalecen el monitoreo y la gestión ambiental.
Proyectos en el Caribe
La vía regional del Caribe del Programa Piloto para la Resiliencia Climática (PPCR), la Agencia de Gestión de Emergencias en Casos de Desastre del Caribe (CDEMA) y el Instituto Caribeño de Meteorología e Hidrología (CIMH) contribuyen activamente a la investigación y desarrollo de sistemas de observación de la Tierra.
Además, las colaboraciones con la NASA, la Agencia Espacial Europea (ESA), la Administración Nacional del Espacio de China (CNSA) y otras organizaciones espaciales internacionales han dado lugar a proyectos notables en la región insular y siguen siendo fundamentales para impulsar el progreso y la innovación en América Latina y el Caribe.
CMR-23 y próximas etapas
Las soluciones colaborativas, la participación proactiva y los avances técnicos son clave para la observación futura de la Tierra. Por lo tanto, es crucial apoyar los programas de desarrollo espacial y del SETS en América Latina y el Caribe.
La Conferencia Mundial de Radiocomunicaciones, CMR-23 , en noviembre y diciembre, brinda la oportunidad de configurar el futuro del SETS y garantizar el progreso en diversos aspectos de la observación de la Tierra que podrían apoyar los objetivos de desarrollo regional.
Qué cabe esperar del SETS
La aprobación en la CMR-23 de una nueva atribución secundaria al SETS para la banda de radiofrecuencias de 40-50 megahertzios (MHz) permitiría avances significativos en la medición del subsuelo utilizando radares de sonido, facilitando así la detección de agua y hielo en regiones distantes y escasamente pobladas.
Otro objetivo es ajustar las atribuciones de frecuencias primarias existentes o posibles al SETS (pasivo) en la gama 231,5-252 gigahercios (GHz), permitiendo avances en los modelos climáticos que captan con precisión el impacto de las nubes de hielo en el clima y el ciclo hidrológico de la Tierra.
La próxima conferencia también abordará el tema crítico de la protección de los sensores meteorológicos espaciales, que son vitales para prevenir los efectos perjudiciales en los sistemas de radiocomunicaciones, incluidos los servicios de radionavegación y aeronáuticos. Es posible que continúen los estudios sobre este tema, con el objetivo de completarlos en la CMR-27 dentro de cuatro años.
Además, la CMR-23 se centrará en la protección de los sistemas pasivos en la gama 36-37 GHz para mediciones de superficie, previsiones meteorológicas e investigación.
Por último, es necesario establecer medidas para estudiar y actualizar las disposiciones técnicas y reglamentarias que permitan la sostenibilidad a largo plazo de las operaciones espaciales.
Cooperación para fortalecer los servicios espaciales
La participación de los organismos internacionales es vital para garantizar la continuidad de los servicios por satélite y las capacidades del SETS y facilitar su ulterior desarrollo. Además, la Unión Internacional de Telecomunicaciones ( UIT ) y su Sector de Radiocomunicaciones ( UIT–R ) debe fortalecerse para garantizar la continuidad en la provisión de nuevas atribuciones y protección para las operaciones existentes, así como para mejorar el marco de sostenibilidad espacial.
Estas medidas deben llevarse a cabo con la plena participación de las administraciones de los Estados Miembros de la UIT, las empresas y organizaciones Miembros de Sector de la UIT y todos los organismos internacionales y regionales pertinentes. Esto debe suceder tanto a nivel regional como mundial.
El desarrollo y mantenimiento de un entorno satelital protegido y seguro requiere una cooperación vigorosa, ya sea en la región de América Latina y el Caribe o a escala mundial. El servicio de exploración de la Tierra por satélite y, de hecho, toda la industria de las telecomunicaciones se beneficiará.
Articulo de Tarcísio Bakaus, Vicepresidente, Grupo de Trabajo 7C del UIT–R (Sistemas de teledetección) y Coordinador de las Cuestiones Internacionales de Espectro y
Gestión de la órbita (División del Espectro, Órbita y Radiodifusión), Agencia Nacional de Telecomunicaciones de Brasil (Anatel).
Swisslatin / UIT Prensa (10.11.2023)