Document ID: /fineweb-2-swissfilter-quality_10-filterrobots/filtered/05410.jsonl.gz/17

Detenido en Nueva York desde principios de año, el ex intendente del Kremlin aceptó ser trasladado a Ginebra en donde la Justicia lo acusa de la percepción ilícita de 30 millones de dólares.
"Ya no me opongo a mi extradición a Suiza", declaró el ex funcionario ruso, quien de esa manera allanó el camino para ser interrogado en la Ciudad de Calvino por el juez Daniel Devaud.
Con base en un mandato de arresto internacional firmado por el funcionario ginebrino el 10 de junio de 2000, la policía de Nueva York detuvo el 17 de enero pasado al funcionario ruso.
"Nuestro cliente tenía numerosos argumentos contra la investigación ginebrina. Sin embargo, ante la negativa de las autoridades estadounidenses aliberarlo en forma provisional, Borodine decidió trasladarse rápidamente a Suiza", precisó Vincent Solari, uno de los abogados de Ginebra.
Añadió que "por supuesto (Borodine) sostiene su inocencia y tiene plena confianza en que los tribunales suizos van a declararlo inocente".
El ex intendente del Kremlin es perseguido por la Justicia ginebrina bajo los cargos de lavado de 30 millones de dólares procedentes de corruptelas y de participación en una organización criminal.
Según la investigación de Devaud, Borodine habría recibido fuertes sumas de dinero de las compañías constructoras suizas Mercata y Mabetex a cambio de jugosos contratos para la renovación de las instalaciones del Kremlim.
Cabe recordar que el escándalo salpicó incluso al entorno familiar del ex presidente ruso Boris Yeltsin.
swissinfo