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Con una conferencia internacional, Lucerna conmemora el centenario del Congreso Mundial de la Paz, celebrado en 1905 en la ciudad helvética.
Una ocasión para recordar que la lucha por la paz aún no ha concluido: cientos de millones de personas en el mundo se enfrentan cada día al drama de la guerra.
Hace algo más de un siglo, tras varios milenios de guerras y matanzas, la paz encontraba finalmente unos defensores comprometidos.
En los últimos decenios de 1800, en medio de un clima dominado por un nacionalismo agresivo y un imperialismo bélico, en Europa empezaban a germinar movimientos de favor de la paz.
Nacidos de un amplio abanico de ideologías políticas – desde el liberalismo hasta el socialismo y el anarquismo – los escritos, las manifestaciones y los congresos de pacifistas fueron ganando terreno.
Fue en este contexto que en 1905 cerca de 400 delegados de Europa, Estados Unidos y China se reunieron en Lucerna para participar en la vigésima cuarta edición del Congreso Mundial para la Paz.
Tradición pacifista
Un siglo después, Lucerna rinde homenaje a ese acontecimiento histórico que acaparó la atención del mundo entero, con una conferencia internacional de dos días dedicada a la paz y la seguridad.
"Se trata de un legado importante que había que conmemorar dignamente, ya que la paz sigue siendo un tema candente de la actualidad", subraya Ahmed M. El Ashker, presidente de la asociación Lucerna Initiative for Peace and Security (LIPS) que organiza la conferencia.
Las esperanzas de paz alimentadas por algunos ciudadanos de Lucerna, como el industrial Jan Bloch, se habían concretizado ya en 1902 mediante la creación de lo que iba a ser el primer museo mundial de la paz.
Neutra y democrática, Suiza se había convertido en un centro en el que convergían los movimientos pacifistas de la época. Muchos habían establecido sus sedes principales en el país alpino.
Por ello no es casual que tres de los primeros cuatro galardonados con el Premio Nobel de la Paz – Henri Dunant (1901), Elie Ducommun y Charles Gobat (1902) tuvieran nacionalidad helvética.
Guerra Fría
"Suiza puede ser definida sin duda alguna como la patria de la paz. Basta recordar que no se ha visto involucrada en ningún conflicto desde hace más de un siglo y medio y que se rige por una política de neutralidad, y ya no hablemos de la presencia de la Cruz Roja", observa Ahmed M. El Ashker.
"Pero quizá en Suiza la gente se está acostumbraba a vivir en un contexto de paz, como si eso fuera algo evidente", agrega el presidente de la LIPS.
La asociación Lucerne Initiative For Peace And Security espera crear una base de trabajo y de comunicación para la prevención y resolución de conflictos en el mundo.
La conferencia de Lucerna quiere recordar que, pese a más de un siglo de lucha pacifista, una parte importante de la humanidad sigue pagando un elevado tributo a la guerra.
"Desde la Revolución Rusa de 1917 y la caída del Muro de Berlín en 1989, la división ideológica entre el Este y Oeste obstaculizó las aspiraciones pacifistas", señala, por su parte, Markus Furrer, docente de Historia en la Universidad de Friburgo.
"Todo debate estaba dominado por el esquema de la izquierda contra la derecha, por lo que no resultaba fácil luchar por la paz. En Occidente, uno era automáticamente tildado de comunista, mientras que en los países del Este uno pasaba por un adepto del capitalismo".
Una dimensión mucho más compleja
Según el historiador, el pacifismo ha vuelto a encontrar el espíritu que lo caracterizaba antaño.
Hoy, como en 1905, las ideologías ya no dominan en la escena política. El pacifismo cuenta con el respaldo de cierto idealismo en el que confluyen corrientes de pensamiento muy diferentes y que no son automáticamente instrumentalizadas o polarizadas.
"Paradójicamente, las diferencias actuales son mucho más marcadas que antes. Así, hace un siglo, reinaba cierta ingenuidad en los medios pacifistas. Gran parte de esos activistas estaba convencida de que algunos artículos en la prensa o buenos manuales escolares bastarían para que la gente fuera más pacifista", señala Markus Furrer.
"Hoy también el pacifismo tiene una dimensión mucho más compleja y diría que hasta científica. En congresos como el de Lucerna están presentes decenas de organizaciones que luchan por la paz también con argumentos muy elaborados y científicos."
Entre resignación y utopía
Si hace 100 años se esperaba poder cambiar la sociedad, hoy si percibe más bien una fuerte resignación en la población. También porque en 1905 Europa tenía las riendas del mundo, mientras hoy muchos conflictos se escapan de nuestro control.
"Vivimos, efectivamente, en una época en la que mucha gente carece de perspectivas. Para salir de esta situación, quizás haya que encontrar un poco ese espíritu utópico que caracterizaba a los primeros pacifistas", concluye Markus Furrer.
swissinfo, Armando Mombelli
(Traducción del italiano: Belén Couceiro)
Datos clave
1901: Henry Dunant, fundador de la Cruz Roja, recibe el Premio Nobel de la Paz
1902: Apertura en Lucerna del primer museo de la paz en el mundo
1905:14° Congreso Mundial de la Paz en Lucerna
2005: Para conmemorar el centenario del Congreso, la ciudad suiza organiza una conferencia internacional sobre la paz y la seguridad
Contexto
La Conferencia Internacional de Lucerna Visiones para la paz y la seguridad – Lucerna 1905-2005 se desarrolla del 22 al 23 de septiembre.
Organizada por la asociación Lucerne Initiative For Peace and Security (LIPS), el evento cuenta con el respaldo, entre otros, de la Confederación, el cantón y la municipalidad de Lucerna, así como de algunas ONG y patrocinadores privados.
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