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Los padres y los adolescentes lo hablan
Negociar es discutir hasta dar juntos con una regla. Es lo mismo en el trabajo. El jefe negocia con el empleado, pero sigue siendo jefe. En casa, los padres negocian con el adolescente, pero siguen siendo padres; a la postre deciden ellos.
No sólo se negocia para fijar una o varias reglas, SINO TAMBIÉN para determinar cómo se aplicarán.
Cómo se negocia
- Diálogo: se trata de respetar al que tiene la palabra, no interrumpir, y ambas partes deben hablar la misma cantidad de tiempo, diciendo YO y no TÚ, sin emplear palabras como SIEMPRE o NUNCA.
- Necesidades de cada uno: ¿Cuáles son y cuáles las obligaciones?
- Creatividad: listar aquello que cabe hacer para gestionar las necesidades (incluso lo más disparatado). A veces uno da con soluciones brillantes.
- Contrato: ponerse de acuerdo padres y adolescente sobre lo que quieren ambas partes. Lo que uno quiere es el objetivo. Se trata de ponerse de acuerdo sobre cómo se hará cumplir la regla y cómo se irá verificando su cumplimiento. Hay que poner medios y medidas.
- Evaluación: ¿Ha dado resultado? ¿Ha sido útil? ¿Cabe felicitarse mutuamente? ¿Hay que cambiar algo?
Dejar muy claro cuál será la sanción en caso de incumplimiento
Los padres discuten con el adolescente el tema de la sanción. Se trata de establecer que sucederá si el adolescente incumple la regla. Se negocia la sanción. A la hora de fijar la sanción, establecer primero si el asunto es grave o no. ¿Qué años tiene el adolescente? ¿Podrán los padres aplicar la sanción? Por ejemplo, de nada sirve anunciar que la sanción consistirá en echarlo fuera de casa, salvo que estén dispuestos a que las autoridades coloquen al adolescente en otra casa o en otra familia. Son cosas que pueden ocurrir.
Uno no puede fijar la sanción apropiada cuando se está furibundo. Si así sucede, hay que pedir perdón y hablar con el adolescente.
Apuntar las decisiones. Redactar un contrato escrito
En el contrato, debe constar que los padres protegen al adolescente. Es su responsabilidad. También debe figurar que el adolescente se debe ir independizando. Es necesario.
Y cuando las partes se han puesto de acuerdo, hay que respetar el contrato.