Document ID: /fineweb-2-swissfilter-quality_10-filterrobots/filtered/05404.jsonl.gz/14

Richard Meier, el antiguo responsable de la Bolsa Suiza (Swiss Market Index), comenta a swissinfo que, otra vez, detrás de la crisis se esconde un comportamiento irracional.
Estima que el reciente torbellino ha sido el peor hundimiento desde el desastre económico de la década de los 30.
Meier estudia la historia del sistema financiero suizo para escribir un libro sobre la materia.
swissinfo: ¿Este es el peor momento vivido por el sistema financiero suizo?
Richard Meier: Nada de lo que he vivido desde el comienzo de mi carrera, en el principio de los 70, iguala a lo que estamos viviendo en estos momentos. Se puede comparar con lo experimentado en la década de los 30 del siglo pasado.
Pero debemos evitar decir que ésta es la peor crisis de la historia. Nos tenemos que dar cuenta que en los 30 la gente sufrió ciertas situaciones que no se pueden comparar con las de ahora.
Las cosas tendrían que ir mucho peor para equiparar ambos cataclismos. Prefiero ser optimista y esperar que podamos reconducir la situación para no alcanzar los niveles de antaño.
swissinfo: ¿Qué tiene de diferente esta crisis respecto a otras?
R.M.: Cuando se mira a la historia se observan las mismas pautas, una y otra vez. La coyuntura protagonizada por la Compañía de los Mares del Sur en 1720 presenta varias coincidencias con la actual. Aunque nos debemos dar cuenta que en los pasados 20 años hemos sido testigos de un desarrollo del mercado de títulos y valores a un nivel asombroso de sofisticación y magnitud.
Teníamos una situación donde incluso muchos profesionales financieros en puestos de dirección no eran lo suficientemente conscientes de donde se estaban metiendo.
swissinfo: ¿Y las similitudes?
R.M.: La gente se comporta de manera no demasiado racional algunas veces, es la forma de ser de las personas. Sólo escuchan malas noticias cuando están de mal humor y al contrario, escuchan lo positivo cuando están contentos.
Si añades a esto que la gente del mundo de las finanzas se convierte en una fuerza muy poderosa que sube y baja todo el tiempo. Algo que esencialmente no creo que vaya a cambiar nunca.
swissinfo: ¿Cuáles son las consecuencias de la intervención estatal sobre el sector bancario?
R.M.: Hubo rescates de bancos suizos en los 30 y en 1990. Esta no es una situación aislada. Se han producido corrientes de nacionalización a lo largo de la historia en momentos extremos.
Aunque ésta debe ser una medida temporal porque no veo que tengamos un mundo mejor si los gobiernos se convierten en banqueros. Los gobiernos sólo deben regular y dejar de gestionar las operaciones porque crearía conflictos de intereses.
Muchas de estas discusiones en los Estados Unidos, Alemania y otros países suenan más a una venganza sobre los bancos que a una ayuda. Estoy seguro que el Banco Central Suizo y otros observan esta medida como temporal, y buscan finiquitarla en cuanto sea posible.
swissinfo: ¿Cómo se puede evitar que la historia se repita en el futuro?
R.M.: Los productos financieros eran tan complicados que los reguladores del gobierno no sabían suficiente sobre ellos. Así que dejaron a los profesionales que se encargaran de los negocios.
No precisamos más regulaciones, ya tenemos demasiadas pero sí necesitamos leyes más apropiadas y en las áreas correctas. Nos hemos vuelto más sofisticados en la gestión del riesgo pero vemos que todos esos modelos son inútiles si no tenemos en cuenta situaciones extremas.
swissinfo: ¿La buena fama como instituciones seguras de los bancos suizos se ha desmoronado?
R.M.: En la década de los 30 estuvimos forzados a devaluar la moneda y a financiar a los grandes bancos, pero ello no dañó nuestra reputación como una puerto seguro.
Hemos tenido nuestra parte de problemas ahora porque formamos parte de un sistema globalizado, pero hemos salido comparativamente indemnes. Incluso los refugios más seguros reciben algunas olas cuando el océano vive un torbellino.
swissinfo-entrevista: Matthew Allen
(Traducción: Iván Turmo)
Cifras
El gobierno suizo anunció el pasado jueves (17.10) medidas concretas para hacer frente a la crisis bancaria actual.
En el caso del UBS, los activos que le comprará el banco central a través de una nueva sociedad que se ha establecido para este objetivo serán todos los préstamos hipotecarios residenciales que el banco suizo tiene registrados en EEUU y que sabe que son absolutamente incobrables.
En lo relativo al Credit Suisse, los fondos soberanos como el Qatar Investment Authority, se caracterizan por pertenecer a un gobierno interesado en rentabilizar sus excedentes presupuestarios a través de la inversión en empresas extranjeras.
Los fondos soberanos de Dubai, Qatar, China o Singapur han aprovechado la coyuntura de crisis que vive el mundo para invertir a gran escala en el sistema financiero mundial. Singapur apoyó al UBS a principios de 2008.