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A dos meses del Mundial en Alemania, el presidente de la FIFA dice que la lucha contra el racismo y la corrupción en el balompié está lejos de haber terminado.
El suizo Sepp Blatter admite que la FIFA pudo haber subestimado los hechos violentos tras el partido Suiza-Turquía en el que la primera ganó su pase al Mundial.
Blatter -quien formalmente anunció el mes pasado su deseo de obtener un tercer mandato en la presidencia de la Federación de Futbol Asociación (FIFA)- comentó que confía en que podrá exterminar los males que giran en torno del balompié.
Por otra parte, Blatter se dijo convencido de que este deporte mostrará su mejor cara durante el Mundial de Alemania, que comenzará el 9 de junio próximo.
Argumentó que la temida violencia en los estadios de fútbol no será un problema durante la máxima contienda de ese deporte, ya que "99% de los espectadores está a favor de una Copa del Mundo pacífica".
El Consejo de Europea solicitó en días pasados al presidente de la FIFA que condene la prostitución durante el Mundial. De acuerdo a un informe de la organización internacional con sede en Estrasburgo, hasta 60.000 mujeres del este europeo podrían ser introducidas ilegalmente a Alemania.
En su discurso ante el Club Suizo de la Prensa en Ginebra, Blatter indicó que a la FIFA han llegado innumerables correos electrónicos de personas inquietas por estas informaciones. No obstante, indicó que su organización no puede intervenir en un asunto interno del país anfitrión.
swissinfo: Usted indica que el bello deporte de fútbol se encuentra inmerso en el racismo, la corrupción y el soborno. Ante este contexto, ¿por qué quiere presentarse a un tercer periodo en la presidencia de la FIFA?
Sepp Blatter: Porque no he terminado mi misión. Mi tarea concluirá cuando hayamos inaugurado la Copa del Mundo en Sudáfrica (en 2010) y cuando hayamos encontrado soluciones a todos esos problemas en torno al juego. Sin embargo, el fútbol es tan bueno, tan fuerte y tan universal que con la voluntad del congreso de la FIFA será posible combatir esos males.
swissinfo: Muchos suizos se mostraron insatisfechos con los castigos impuestos por la FIFA tras el partido de calificación de la selección helvética contra Turquía. Especialmente por la prohibición a Benjamín Huggel de jugar en seis partidos.
S.B.: Tal vez no tomamos las precauciones elementales para este partido, ya que normalmente hay un respeto básico para recibir y tratar a un equipo huésped; y este no fue el caso. Ahora sabemos que en el futuro debemos estar seguros de que nuestro comisionado y nuestro director de seguridad deben encontrarse en el estadio antes de que los jugadores lleguen, en todas partes del mundo, no únicamente en Turquía.
La razón por la que el comité disciplinario fue tan duro en este caso se debió a que, normalmente cuando la violencia ocurre durante el partido, el castigo es expulsión inmediata y suspensión durante dos o tres partidos; pero esta vez la conducta violenta ocurrió tras el partido y provocó una pelea generalizada.
Yo no puedo intervenir ya que existe una separación total entre el cuerpo ejecutivo de la FIFA y el legal. No obstante, como jugador de fútbol, seis partidos hubieran sido un castigo duro también para mí.
swissinfo: Como suizo, ¿qué haría usted con los problemas actuales sobre la financiación de la Eurocopa 2008 que se realizará en Austria y Suiza?
S.B.: Creo que los suizos, como individuos, y los partidos políticos, no han ni comprendido aún lo que significa organizar un campeonato europeo, ni el impacto que tendrá en todo el país en los ámbitos social, cultural, económico y político. Todos deberían estar felices de participar y decir: "Está bien, pero esto cuesta algo". ¡Pero usted sabe que los suizos son tacaños!"
swissinfo, Adam Beaumont, Ginebra
(Traducido del inglés: P. Islas Züttel)
Contexto
Los preparativos para la Eurocopa 2008 han provocado desacuerdos en Suiza sobre cómo se cubrirán los costos del encuentro y los operativos de seguridad en torno al campeonato.
El mes pasado, la cámara baja del Parlamento Federal aceptó un presupuesto de 82,5 millones de francos suizos (63,6 millones de dólares) para la organización de esta manifestación deportiva.
No obstante, el comité del Senado encargado del asunto indicó que las ciudades anfitrionas –Berna, Basilea, Ginebra y Zúrich- deben contribuir con un monto total de 10,5 millones de francos.
En lo que respecta a los hechos violentos ocurridos en noviembre de 2005, durante el partido eliminatorio para el Mundial de Alemania celebrado en Turquía entre las selecciones turca y suiza, la FIFA castigó duramente a ambos equipos.
Turquía deberá jugar los próximos seis partidos en casa sin espectadores. Dos jugadores del equipo turco y uno del suizo no podrán participar en seis partidos de sus respectivas selecciones.
Datos clave
La FIFA, con sede en la ciudad suiza de Zúrich, registró en 2005 beneficios netos por 214 millones de francos.
La celebración del Mundial en Alemania, que comenzará el 9 de junio, costará 871 millones de francos suizos.
Sepp Blatter fue elegido presidente de la FIFA en 1998.
Su segundo mandato al frente de la FIFA concluye a finales de 2007, pero ya ha anunciado su intención de presentarse para un tercero.