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La justicia de Ginebra juzga que el antiguo jefe de finanzas del Kremlin es culpable de blanqueo de dinero.Este contenido fue publicado el 06 marzo 2002 - 12:10
Sospechoso de haber recibido 25 millones de dólares (unos 38 millones de francos) en sobornos a cambio de la concesión de contratos jugosos de renovación en las instalaciones del Kremlin, y de haberlos blanqueado en Suiza, Pavel Borodin fue investigado por el fiscal general de Ginebra, Bernard Bertossa, bajo la presunción de blanqueo de dinero.
La renovación del Palacio de Gobierno en Moscú costó unos 480 millones de francos, suma de la que participaron las empresas contratistas con sede en Suiza, Mabetex y Mercata.
Antecedentes
Los indicios específicos del escándalo destapado en 1999 conducen hasta el entorno familiar del ex presidente de Rusia, Boris Yeltsin, concretamente al período comprendido entre 1995 y 1996. Borodin era entonces el encargado de la administración de los inmuebles y de las finanzas del Kremlin.
En esa condición, habría recibido de las sociedades suizas, Mabetex y Mercata, asentadas en el cantón suizo del Tesino, unos 25 millones de dólares de coima a cambio de contratos de renovación en el Kremlin.
Los abogados de Borodin sostuvieron reiteradamente que los trabajos de renovación fueron efectuados en el marco legal. Tanto así que la justicia rusa decidió archivar el caso en el año 2000, por insuficiencia de pruebas.
Detención e investigación
El antiguo estrecho colaborador de Yeltsin fue detenido, a solicitud de la justicia de Ginebra, el 17 de enero del año pasado en Nueva York, cuando se aprestaba a asistir a la ceremonia de juramento del presidente de EEUU, George Bush.
Tras haber pasado algunas semanas encarcelado, Borodin aceptó, en abril, ser extraditado a Suiza y comparecer en Ginebra, donde permaneció todavía algunos días en prisión antes de ser liberado bajo fianza de 3 millones de dólares.
Desde mayo del 2001, Borodin compareció siete veces ante el juez de instrucción de Ginebra, Daniel Devaud y en todas ellas rehusó responder a los cargos formulados en su contra. El juez Devaud terminó la instrucción en el mes de octubre del 2001.
Posibilidad de apelación
Los abogados de Pavel Borodin en Moscú estudian si conviene recusar el veredicto o pagar la multa de 300.000 francos. Según la ley suiza tienen dos semanas para optar por una de esas posibilidades.
El pago de la sanción pecuniaria evitaría al actual secretario de Rusia y Bielorrusia la molestia de asistir a un proceso, cuya duración y resultado son inciertos, pero también implicaría admitir su culpabilidad.
swissinfo y agencias
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