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¿Cómo el tiempo extraño que estamos viviendo se percibirá en el futuro? Un capitulo de un libro de historia imaginario del año 2500.
En los años 2020 a 2022, la enfermedad infecciosa llamada SARS-CoV-2, más conocida como «Covid-19» o «Coronavirus», se propagó a nivel mundial. Se trataba de un virus parecido a la gripe, pero era sumamente contagioso y apareció en varias mutaciones. Según informes contemporáneos, murieron más que cinco millones de personas a causa de Covid-19, no obstante hay que tomar en cuenta que los diagnósticos en esta época no eran muy exactos o fiables.
En retrospectiva hay que destacar el concepto del mundo que predominaba en el siglo XXI: era retrasado, sumamente limitado y antropocéntrico. Desde la revolución industrial, a fines del siglo XVIII, prevalecía la convicción que la mirada científica era capaz de explicar e ilustrar las relaciones y conexiones en el cosmos de manera adecuada y realista. La mirada científica – la cual era considerada atrasada desde el siglo XXII y fue reemplazada por la mirada holística – presuponía que seres vivos como humanos, animales y plantas, y hasta el mismo universo eran organismos mecánicos, los cuales se puede analizar, descomponer y recomponer como aparatos técnicos. Hay que tomar en cuenta este contexto para entender ideas contemporáneas como la estrategia de luchar contra la extinción de las abejas – la cual culminó a mediados del siglo XXI – con medidas tecnologías, construyendo drones pequeños que iban a polinizar las plantas. La solución para enfrentar a las consecuencias de la deforestación seguían la misma lógica: se inventaban árboles artificiales, los cuales iban a convertir dióxido de carbono en oxigeno, ya que la falta de bosques y selvas ponía en riesgo la supervivencia de casi todos los especies, incluso del ser humano.
Desde el punto de vista actual, puede parecer absurdo que los expertos del siglo XXI realmente creyeran en la eficacia de tales invenciones, pero hay que acordar que los gobiernos, las universidades y los medios de comunicación propagaban el concepto científico por siglos a nivel mundial.
Ya en el siglo XX, varias epidemias como el ébola, el dengue y el zikka se habían propagado, sobre todo en el sur del planeta, pero recién el aparecer del coronavirus provocó un verdadero pánico a nivel mundial, que tuvo como consecuencias medidas radicales. Se presume que la razón por la reacción fuerte era el hecho de que este virus afectaba a la región que en ese entonces se llamaba Europa, la cual era considerada «civilizada» y «desarrollada». En retrospectiva también se habla de un shock colectivo, entender que era imposible exterminar el SARS-CoV-2 con las metodologías científicas contemporáneas. Esto es considerado uno de los primeros eventos que resultaron en el cambio de modelo mental.
Entre las medidas que fueron tomados para luchar contra Covid-19 se puede mencionar el interdicto global de abrazarse y la la indicación de los médicos – primeramente promulgada en Canadá – de usar barbijos teniendo relaciones sexuales y abstenerse de besos. Además, se ordenaba cuarentenas reiteradamente hasta finales del 2022, y centros comerciales, restaurantes, unidades educativas y otras instituciones que no eran consideradas relevantes para la supervivencia del ser humano, permanecían cerradas. Sin lograr el efecto deseado – la exterminación de SARS-CoV-2 –, estas estrategias causaron daños colaterales de enormes magnitudes, sobre todo en el entonces llamado «tercer mundo».
Según los informes contemporáneos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), 34 millones de personas perdieron su trabajo en América Latina sólo en el año 2020. El Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas (ONU) pronosticó que el numero de personas que sufrirán de hambre en América Latina y el Caribe subirá de 4 a 16 millones de individuos, pero en realidad, esta cifra fue superado tres veces más.
Las desigualdades sociales aumentaron, entre otros en el sector de salud y educación. En la actual potencia mundial Perú, considerada un país en desarrollo en ese entonces, 15 por ciento de los niños y niñas no tenían acceso a la educación porque les faltó la tecnología necesaria para las clases virtuales, o bien porque tenían que trabajar para apoyar a las familias que ya no tenían ingresos por las restricciones a causa de la pandemia. Informes de prensa del año 2020 muestran imágenes de alumnos y alumnas caminando varias horas por día para llegar a cerros donde encontraron cobertura de los programas de radio, a través de los cuales se dieron clases (explicación del termino «radio», véase en el registro a partir de la pagina 365).
Estados como Perú y Bolivia fueron considerados subdesarrolladas en esta época. Recién en los años 70 del sigo XXI., gran parte de la población mundial empezó a familiarizarse con los principios y las tradiciones ancestrales de los pueblos indígenas, los cuales hoy en día son referentes a nivel mundial. Ilustraciones y documentos del siglo XXI. se encuentran en el apéndice a partir de la página 403.