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Las autoridades suizas y, en particular las ginebrinas, deberían implicarse más en favor de las organizaciones internacionales con sede en la ciudad de Calvino, considera François Nordmann, ex embajador de Suiza y consultor.
Restricciones presupuestales de los Estados, encarecimiento del franco suizo, aumento de la inseguridad, falta de viviendas y oficinas, necesidad urgente de renovación de los edificios existentes. Los problemas se acumulan en la Ginebra internacional.
Para hacer frente, el consultor Francois Nordmann aboga por una estrategia mucho más proactiva del Gobierno de Suiza y las autoridades de Ginebra.
swissinfo.ch: En noviembre pasado, usted escribió en el diario 'Le Temps' que “hay nubes que oscurecen el futuro de la Ginebra internacional”. ¿Se disiparon?
François Nordmann: Había cierta incertidumbre acerca de la transferencia y cambios a la cabeza del Ministerio suizo de Exteriores, dado que Micheline Calmy-Rey había invertido mucho tiempo y esfuerzo en la Ginebra internacional.
Creo que hoy podemos estar tranquilos. Burkhalter (su sucesor) rápidamente mostró que continuaría el compromiso de Micheline Calmy-Rey en el rubro. El gobierno hará todo lo posible para desarrollar y consolidar lo que existe, una tarea importante.
swissinfo.ch: ¿Cuáles son los principales desafíos para mantener y fortalecer la posición diplomática en Ginebra?
F.N.: Uno de los principales problemas para la Ginebra internacional obedece a la fortaleza del franco. Las organizaciones internacionales tratan de protegerse con la ubicación en el exterior de ciertas actividades o la reducción de sus efectivos.
La creciente inseguridad en Ginebra es otro problema reconocido en forma unánime como una prioridad. Pesa sobre el conjunto de los habitantes, incluidos los internacionales. Cada semana, diplomáticos o miembros de sus familias son víctimas de ataques. Es nuevo. Ginebra es, sin duda, más segura que muchas otras ciudades, pero lo es mucho menos que hace una década.
Está luego la cuestión de la vivienda, un tema que no se puede resolver fácilmente. Pero es una preocupación creciente dada la competencia entre el sector público y las multinacionales que representan una cuarta parte del producto interno bruto de Ginebra.
En materia de infraestructura, prometimos hace cinco años construir oficinas y viviendas para unas 20 misiones diplomáticas de los países menos desarrollados que no están representados en Ginebra, lo que no se ha hecho.
Tenemos que acelerar las cosas, ya que todo esto podría dañar la capacidad de Ginebra para la celebración de conferencias. Los 193 miembros de la ONU deben estar presentes en Ginebra.
swissinfo.ch: El costo de la renovación de los edificios existentes resurgió tras la publicación de un informe de la delegación de finanzas del Parlamento suizo. ¿Cuál es la importancia de ese tema?
F.N.: Es la primera vez que el Parlamento parece ser consciente de ese problema al declarar públicamente que vamos a invertir mil millones de francos (1,09 millones de dólares) en la consolidación de los edificios existentes, la mayoría en el Palacio de las Naciones (sede europea de las Naciones Unidas).
La hipótesis es que Suiza será invitada a contribuir a la renovación de esos edificios más allá de su contribución presupuestaria normal.
El primer reflejo de Berna fue decir que instituciones como la Organización Internacional del Trabajo (OIT) o la Organización Mundial de la Salud (OMS) son las propietarias de los edificios. Su renovación no concierne entonces a Suiza. Suiza entregó el Palacio a las Naciones Unidas, que debieron hacer las reservas necesarias para el futuro, pero no las hicieron.
Por su parte, los administradores de las organizaciones internacionales afirman que no reciben dinero de los gobiernos más que para llevar a cabo sus programas. No para constituir reservas financieras.
Los Estados miembros subrayan que Suiza dice que gana anualmente entre 3 y 4 millones de euros como resultado de la presencia de las organizaciones internacionales que alberga. Esperan entonces que Suiza tenga un gesto.
swissinfo.ch: ¿Suiza se ha dormido mucho tiempo en sus laureles?
F.N.: Suiza es consciente de esos problemas, pero no tiene soluciones. Es una cuestión de prioridades y recursos. No queremos hacer esfuerzos particulares y suplementarios para la comunidad internacional. Sin embargo, el compromiso actual no es suficiente.
Yo estoy por un enfoque proactivo, una política agresiva, en particular de las autoridades de Ginebra. Ginebra debería interesarse más en lo que sucede dentro de las organizaciones internacionales. El cantón debería estar más presente y tener una política uniforme.
Las reflexiones están en curso en términos de estrategia y de relaciones con las autoridades federales, pero falta una reflexión sobre el sistema multilateral para ver qué tipo de ideas permitirían a la Ginebra internacional contribuir a moldear el siglo XXI.
Muchas cosas se hacen. Pero falta un verdadero empujón al conjunto del trabajo.
La Ginebra internacional
Suiza es sede de organizaciones internacionales desde hace más de 100 años.
La Ginebra internacional, en términos generales, está compuesta por organizaciones internacionales (gubernamentales y no gubernamentales), por representaciones de los Estados extranjeros ante las organizaciones y por el personal de esas entidades.
168 Estados extranjeros (169, contando a Suiza) están representados en Ginebra.
Unos 40.000 diplomáticos y funcionarios internacionales trabajan en Ginebra, más unos 2.400 empleados de organizaciones no gubernamentales (ONG).
Nueva York, sede de las Naciones Unidas, y Ginebra son los dos centros de concentración internacional más importantes del mundo.
La Oficina de Naciones Unidas en Ginebra (ONUG) es el centro de la diplomacia multilateral más activo en el mundo.
Fuente: Ministerio suizo de ExterioresFin del recuadro
Competitividad de Ginebra
“Suiza va a defender la competitividad de la Ginebra internacional que se ha afirmado, a lo largo de los años, como el centro político suizo de los actores de la política internacional.
Ginebra alberga la sede más importante de la ONU después de la de Nueva York y goza de un importante prestigio internacional, pero se enfrenta a una competencia creciente.
Suiza tiene la intención de reforzar en los próximos años la competitividad de la Ginebra internacional”.
Didier Burkhalter, el 2 de marzo de 2012, Le TempsFin del recuadro
Mecanismos innovadores
“Las organizaciones internacionales que son propietarias de edificios son responsables de su mantenimiento y renovación.
Como Estado miembro, Suiza ha estimulado siempre a los propietarios de los edificios a la constitución de reservas financieras para las renovaciones, pero no siempre se ha hecho.
En el futuro, debemos encontrar mecanismos innovadores para financiar esas reformas”.
Dante Martinelli, embajador de Suiza ante la ONU, entrevista con swissinfo.chFin del recuadro
(Traducción: Marcela Águila Rubín) , swissinfo.ch