Document ID: /fineweb-2-swissfilter-quality_10-filterrobots/filtered/05483.jsonl.gz/19

Desde el siglo XVI Ginebra ha brillado de manera especial en el mundo protestante, especialmente por la presencia del gran reformador Juan Calvino, por la acogida de miles de hugonotes perseguidos y por el esplendor intelectual y espiritual de su Academia. A principios del siglo XX la 'Roma protestante' conmemoró esta historia con una escultura monumental.
La construcción del Monumento Internacional de la Reforma –conocido también como Muro de los Reformadores- se inició en 1908 y no se terminó hasta 1917 por dificultades debidas a la Primera Guerra Mundial. Esta obra, que fue financiada por fondos privados y públicos recaudados en Suiza y los grandes países protestantes, conmemora los grandes momentos de la historia de la Reforma.
Hoy día, este monumento sigue siendo, junto al famoso chorro de agua, el símbolo más conocido de Ginebra.