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Las mujeres migrantes forman parte de la vida cotidiana de los suizos, pero ¿dónde se encuentran en la sociedad en comparación con los hombres migrantes o con los hombres y mujeres nacidos en Suiza? ¿Qué oportunidades tienen y a qué obstáculos se enfrentan? Un informe de la Comisión Federal de Migración (CFM) examina estos aspectos.
Una gran proporción de mujeres migrantes proceden de Europa (83%), según ‘Mujeres migrantes en Suiza: Situación, desempeño y potencial’Enlace externo, publicado el 12 de junio.
La tasa de empleo de las mujeres extranjeras (68,6%) es inferior a la de los hombres extranjeros (78%), las mujeres suizas (83%) y los hombres suizos (85%). Sin embargo, el hecho de que las mujeres extranjeras encuentren trabajo con menos frecuencia no se debe a la falta de estudios. En promedio, están mejor educadas que las mujeres suizas, tienen el mismo nivel de formación que los hombres extranjeros, pero inferior al de los suizos.
Un número relativamente grande de extranjeras trabajan como auxiliares, muchas de ellas en el sector de servicios y en profesiones relacionadas con las ventas. Al mismo tiempo, las extranjeras están infrarrepresentadas en las profesiones académicas.
Cuando se trata de puestos ejecutivos, la proporción de extranjeras que ocupan puestos directivos es mayor que la de las suizas que trabajan en la misma función.
Sobrecualificados
Según el informe, los migrantes de ambos sexos, pero especialmente las mujeres, tienen más probabilidades de verse afectados por la sobrecualificación en Suiza que los nativos. A menudo, no pueden encontrar un trabajo que se ajuste a sus cualificaciones y terminan trabajando a un nivel menos cualificado.
Aunque las migrantes tienen mejor formación que las suizas e igual formación que los hombres migrantes, tienen que superar mayores obstáculos a la hora de buscar trabajo. Por ejemplo, sufren discriminación no solamente por su origen y religión, sino también por su género.
La enfermería -en hospitales y cuidados de larga duración- ofrece a las migrantes la oportunidad de entrar en el mercado laboral. A menudo tienen otras cualificaciones, pero no pueden encontrar trabajo en su profesión.
Pioneros
El informe también muestra que las migrantes no solamente realizan una contribución económica y social a Suiza, sino que también han contribuido a dar forma a la sociedad suiza de una manera innovadora.
Las migrantes, por ejemplo, luchan por derechos que aún no han sido concedidos a las mujeres en las universidades y se convierten así en pioneras en las carreras académicas de las mujeres en Suiza.
También inspiraron fuertemente el movimiento de mujeres por el sufragio iniciando y movilizando debates.
Además, formularon demandas tempranas en relación con las políticas familiares y educativas y contribuyeron a la creación de una atención extrafamiliar.
Huelga
El informe de la CFM fue divulgado poco antes de que las mujeres de toda la sociedad suiza salgan a las calles para participar en una huelga nacional destinada a poner de relieve los malos resultados del país en la defensa de los derechos de las mujeres y las familias.
A pesar de su alta calidad de vida, Suiza se encuentra a la zaga de otras economías desarrolladas en lo que respecta a la remuneración de las mujeres y la igualdad de género en el lugar de trabajo.
Con el lema ‘Salario, tiempo, respeto’, la movilización del viernes se hace eco de una huelga celebrada en 1991, cinco años antes de la entrada en vigor de la Ley de Igualdad de Género.
Esa ley prohíbe la discriminación y el acoso sexual en el lugar de trabajo y protege a las mujeres contra la parcialidad o el despido por motivos de embarazo, estado civil o género. Pero más de 20 años después, las mujeres argumentan que se enfrentan a salarios inferiores a los de los hombres, a cuestionamientos rutinarios de su competencia, y a condescendencia y paternalismo en el trabajo.
swissinfo.ch/ts