Case Name: Ex Parte Bird
Court: Supreme Court of Puerto Rico
Jurisdiction: Puerto Rico
Decision Date: 1903-11-25
Citations: 4 P.R. 422
Docket Number: No. 22
Parties: Ex Parte Bird.
Judges: Juez concurrente : Sr. Hernández.
Reporter: Puerto Rico Reports
Volume: 4
Pages: 422–500

Head Matter:
Ex Parte Bird.
Solicitud para que se expida mandamiento' de Habeas Corpus.
No. 22.
Resuelto en Noviembre 25, 1903.
Desacato. — Competencia en estos Casos. — Cuando en un Tribunal colegia-do un sólo Juez forma Tribunal para presidir un juicio por jurado, tal Juez es perfectamente competente, por razón de la materia y de su perso-nalidad, para conocer de cualquier procedimiento por desacato cometido contra el Tribunal así constituido, y dictar la sentencia que sea procedente.
Id. — Celebración del Juicio en Ausencia del Acusado. — En las causas por delito menos grave, á cuya naturaleza corresponde el de desacato, no es requisito indispensable para la validéz del juicio la presencia del acu-sado, siempre que esté representado por su abogado defensor.
Id. — Mandamiento de Arresto. — En los casos de desacato la orden ó man-damiento de arresto deberá estar firmada por el Juez sentenciador, y ha-cerse constar en ella el acto ó actos constitutivos del desacato, la fecha y lugar de su comisión y circunstancias de la misma, con especificación de la sentencia que se hubiere dictado, y la falta de dichos requisitos produ-cirá la completa nulidad de dicha sentencia, quedando por consiguiente nulo y sin ningún valor el mandamiento de arresto.
Id. — La facultad de los Tribunales de Justicia para castigar los desacatos co-metidos contra su autoridad, está sancionada por el artículo 7 del Código Penal, por cuya razón las disposiciones de este último no afectan en lo más mínimo á aquellas contenidas en la Ley especial, definiendo y penan-do el delito de desacato, no habiendo tampoco conflicto alguno entre ellas.
Id. — Las penas por desacato impuestas con arreglo á la Ley especial sobre la materia, no impiden la acción penal que por el mismo delito pueda enta-blar el Riscal de la respectiva jurisdicción.
EXPOSICIÓN DEL CASO.
Resultando: que diligenciado en forma el mandamiento de habeas corpus, se celebró la vista de estas diligencias con asistencia del peticionario Mr. Hobart S. Bird, acompañado de su abogado defensor Don Santiago B. Palmer y del Fiscal de esta Corte Suprema que se adhirió in voce al recurso, rec-tificando posteriormente su opinión, por escrito, de acuerdo con las instrucciones que recibiera del Departamento de Jus-ticia en el sentido de que, debiendo estimarse derogada por el Código Penal que comenzó á regir el 1? de Julio del año próximo pasado, la Ley votada por la Asamblea Legislativa de esta Isla y aprobada en 1? de Marzo del mismo año, “de-finiendo el delito de desacato y disponiendo la pena corres-pondiente,” cuando menos en aquella parte de la Sección 3a de la propia ley que declara nula la sentencia pronunciada en los casos de desacato si el mandamiento no contuviese los requisitos que dicha sección previene, por estimar esta parte de la ley en conflicto con el Código Penal que comenzó á regir posteriormente, y que no contiene semejante precepto al ocuparse en su artículo 145 de los delitos de desacato, concluyó oponiéndose á la excarcelación solicitada por el peticionario Mr. Hobart S. Bird y que debía rectificarse el mandamiento que había servido para constituirlo en prisión, autorizándolo con su firma el Presidente del Tribunal que así lo había dispuesto.
Resultando: de los documentos presentados por el promo-vente, que seguido procedimiento criminal por el Presidente del Tribunal del Distrito de Mayagüez Don Arturo Aponte, como Presidente del Tribunal que entendía del juicio por Jurados contra Don Osvaldo Baez, por el delito de desacato, contra el Director y corresponsal del periódico “The San Juan News’’ que se edita en esta Capital, Mr. Hobart S. Bird y Don Julio Medina, respectivamente, por la publica-ción en el número de dicho periódico correspondiente al 29 de Setiembre último, de ciertas noticias relativas á los pro-cedimientos seguidos en la expresada causa criminal, que el Presidente del Tribunal declaró falsas, y tendentes á produ-cir el descrédito y el desprestigio del Tribunal en el concepto público, se dictó sentencia en 14 de Octubre siguiente por el Presidente del Tribunal Don Arturo Aponte, condenando al Director del periódico Mr. Hobart S. Bird á la pena de quince días de prisión en la cárcel pública de Mayagíiez y cien dollars de multa, y á Don Julio Medina á treinta días de prisión en la misma cárcel y á multa dé doscientos dollars y disponiendo se librara para la ejecución de la sentencia el correspondiente mandamiento al oficial encargado de la paz pública, lo que se llevó á efecto, expidiéndose el manda-miento autorizado sólo por el Secretario del Tribunal de Dis-trito de Mayagíiez y sin consignar los actos constitutivos del delito imputado á los acusados, siendo en su consecuencia detenido en esta Capital el peticionario Mr. Hobart S. Bird por el Teniente de la Policía Insular Don Francisco Tallada, • que lo tenía bajo su custodia hasta el momento de interpo-ner el presente recurso de habeas corpus.
Abogados del peticionario : Sres. Dexter, Hord y Palmer.
Abogado del Pueblo: Sr. del Toro, Fiscal.

Opinion:
El Juez Presidente Sr. Quiñones,
después de exponer los hechos anteriores, emitió la siguiente opinión del Tribunal.
Considerando: que, constituyendo la publicación de la correspondencia inserta en el periódico "The San Juan News," un delito de desacato contra el Tribunal que enten-día en la causa criminal seguida contra Don Osvaldo Baez, comprendido dicho delito en los casos 3 y 5, Sección D de la. Ley votada por la Asamblea Legislativa de esta Isla y apro-bada en 1? de Marzo del año próximo pasado, definiendo y penando el expresado delito, puesto que las noticias trasmi-tidas por el corresponsal del periódico aludido, que han sido' declaradas falsas por el Presidente del Tribunal y cuya exac-titud no se ha comprobado en ninguna forma por los intere-resados, tendían directamente á llevar . el descrédito y el desprestigio del Tribunal en el concepto público, haciendo sospechosos de parcialidad y falta de rectitud al Presidente del Tribunal y á los Jurados que entendían en la causa y sobre los que se pretendía hacer recaer la sospecha de estar sobornados ó influidos por personas prominentes de la loca-lidad para votar en sentido favorable al acusado; y siendo por otra parte competente el Juez Presidente del Tribunal Don Arturo Aponte para. sustanciar y decidir el procedi-miento seguido contra los responsables del expresado delito, con absoluta independencia de los demás jueces del Tribunal del Distrito, y cuya jurisdicción asumía para entender de la citada causa y en todas las incidencias que pudieran surgir durante su curso, entre las cuales no puede dudarse que deben estimarse comprendidas los desacatos que pudieran cometerse á la presencia del Tribunal, ó en otra forma de las que la ley previene y establece, es indudable que tanto por razón de la materia, cuanto por la persona del Juez senten-ciador era competente el Presidente del Tribunal Don Arturo Aponte para conocer y fallar el proceso seguido contra los referidos Mr. Hobart S. Bird y Don Julio Medina por desa-cato al expresado Tribunal, y que en su consecuencia debe desestimarse la alegación de incompetencia propuesta por el peticionario en su escrito.
Considerando: que tampoco es de estimarse la otra alega-ción de nulidad formulada por el mismo peticionario Mr. Hobard S. Bird en razón á haberse celebrado el juicio sin su asistencia no obstante haber solicitado su suspensión ale-gando justa causa, pues habiéndose suspendido el juicio por primera vez á solicitud del mismo interesado, y habiendo sido citado por segunda vez con señalamiento de día para la celebración del juicio que se llevó á efecto con asistencia de su abogado defensor, el que alegó en el acto cuanto estimó pertinente á su derecho, se han observado las formas esen-ciales del juicio y no puede el interesado querellarse de que se le hubiera privado de ningún derecho sustancial, máxime cuando es regla general establecida por el artículo, 179 del Código de Enjuiciamiento Criminal, que puede aplicarse por analogía como doctrina en el presente caso, que en las causas por delitos menos graves á cuya naturaleza corres-ponde el de desacato, no es requisito indispensable para la validez del juicio la presencia del acusado, siempre que esté representado por su abogado defensor.
Considerando: que esto no obstánte,- estando dispuesto por la citada ley sobre desacato en su sección 3a- que "siem-pre que alguna persona fuere multada ó encarcelada por desacato á un Tribunal, deberá firmarse por el Juez senten-ciador una órden ó mandamiento para dicha multa ó pri-sión, consignándose en el mismo, el acto ó actos constituti-vos de dicho desacato, así como la fecha y lugar de su comi-sión y circunstancias de la misma, con especificación de la sentencia del Tribunal, sin lo cual dicha sentencia quedará enteramente nula y sin efecto; y no conteniendo el manda-miento librado para la prisión de Mr. Hobart S. Bird los requisitos prevenidos en la citada sección, pues ni está auto-rizado por el Juez sentenciador, Sr. Aponte, ni contiene la relación de los actos constitutivos del desacato, es nula por disposición expresa de la ley la sentencia pronunciada por dicho Juez Sr. Aponte, y por consiguiente nulo y sin nin-gún valor el mandamiento librado para su ejecución en la persona de Mr. Hobart S. Bird.
Considerando: que no puede admitirse la teoría susten-tada por el Ministerio Fiscal en su informe escrito, de que la ley de la Asamblea Legislativa de esta 'Isla definiendo y penando el delito de desacato esté derogada por el Código Penal, pues aparte de que no puede -presumirse que entrara en la mente de la Asamblea Legislativa que una ley creada para robustecer y afianzar la autoridad y el prestigio de los • Tribunales de Justicia, sólo estuviera en uso temporalmente ó sea desde el 1 de Marzo de 1902 en que fué aprobada, hasta el 1 de Julio del mismo año en que comenzó á regir el Código Penal, resulta, por el contrario, que éste no la afecta en lo más mínimo, toda vez que con arreglo al ar-tículo 7 del propio Código, nada de lo que en él se establece y consigna afecta á "ningún poder conferido por la ley á cualquier Consejo de Guerra, autoridad ú oficial militar para imponer castigos á delincuentes, ni á ningún poder conferido por la ley á cualquier cuerpo, tribunal ó funcio-nario público para castigar delincuentes"; de donde se deduce que entre esos poderes está indudablemente com-prendido el que se confiere por la citada Ley de la Asam-blea Legislativa á esta Corte Suprema, á las Cortes de Dis-trito y á cualquier otro Tribunal análogo, ó semejante, debi-damente establecido en Puerto Rico para castigar los desa-catos cometidos contra su autoridad, bien se cometan á su presencia, ó en cualquier otra forma de los que la misma ley determina.
Considerando: que esta doctrina la robustece y confirma la propia ley de la Asamblea Legislativa al disponer en su sección 3a: "que la pena por desacato impuesta con arreglo á dicha sección no impedirá la acción penal que por el mismo delito entablare el Fiscal de la respectiva jurisdic-ción ; pero que cuando una persona así castigada resultare convicta en la causa adicional que se le siguiere, el Tribunal al sentenciar, tomará en cuenta el castigo impuéstole anteriormente con arreglo á dicha Ley"; de donde se deduce lógicamente que entre ambas leyes no existen disposiciones contradictorias ó en conflicto, sino que por el contrario se armonizan y concilian perféctamente, y que ambas fueron dictadas por la Asamblea Legislativa con el propósito de que subsistieran conjunta y simultáneamente.
Considerando: por tanto que siendo ineficaz y nulo el mandamiento librado para la prisión del promovente Mr. Hobard S. Bird está el caso comprendido en el número 3 del artículo 483 del Código de Enjuiciamiento Criminal y que no es posible duplicar el mandamiento como lo propone el Ministerio Fiscal en su ¡escrito, porque habiendo quedado anulada y sin ningún valor la sentencia pronunciada por el Juez Sr. Aponte, nulo é ilegal resultaría cualquier manda-miento que se librara para su ejecución.
Vistas las disposiciones legales citadas y la resolución die- tada por esta Corte Suprema en 1 de Mayo de 1903, en otro expediente análogo promovido por él mismo Hobart S. Bird, á virtud de sentencia pronunciada contra él por el Tribunal de Distrito de San Juan por el mismo delito de desacato.
Se declara con lugar la solicitud de excarcelación presen-tada por el peticionario Mr. Hobart S. Bird, y en su conse-cuencia queda definitivamente en libertad, alzándose la fianza que tenía prestada.
Juez concurrente : Sr. Hernández.
El Juez Asociado Sr. Sulzbacher concurrió también fun-dando su voto en las razones expresadas en su opinión.
Juez disidente: Sr. MacLeary.
El Juez Asociado Sr. Figueras no formó Tribunal en la vista de este caso.