Case Name: González et al., Demandantes y Apelantes, v. Hernández, Demandado y Apelado
Court: Supreme Court of Puerto Rico
Jurisdiction: Puerto Rico
Decision Date: 1922-04-04
Citations: 30 P.R. Dec. 320
Docket Number: No. 2684
Parties: González et al., Demandantes y Apelantes, v. Hernández, Demandado y Apelado.
Judges: Jueces concurrentes: Sres. Presidente del Toro, y Aso-ciados Wolf y Hutchison.
Reporter: Decisiones de Puerto Rico
Volume: 30
Pages: 320–321

Head Matter:
González et al., Demandantes y Apelantes, v. Hernández, Demandado y Apelado.
Apelación procedente de la Corte de Distrito de San Juan, Segundo Distrito, en pleito sobre nulidad y reivindica-ción. Moción solicitando la desestimación del recurso.
No. 2684.
Resuelto en abril 4, 1922.
Desestimación de Apelación — Notificación de la Apelación. — No proeede desestimar una apelación por el fundamento de no haber sitio notificada del establecimiento del recurso una de las partes demandadas, cuando los autos no muestran que tal parte, por ser realmente interesada en la contienda, po-dría ser afectada por una sentencia revocatoria.
Los hechos están- expresados en la opinión.
Ahogado de los apelantes: Sr. A. Marín Marión.
Abogado del apelado: Sr '. L. Méndez Vas.

Opinion:
El Juez Asociado Se. Aldbey,
emitió la opinión del tribunal.
Los demandantes apelaron una resolución que anuló y dejó sin efecto un embargo que a su instancia fué decretado y trabado en bienes de sus demandados Agustín Hernández, Mena y Juana Lliteras García. - La apelación fué notificada al abogado de éstos, quienes nos piden que la desestimemos por no haber sido notificada también al Tesorero de Puerto Eico, que es otro de los demandados a quien, según se dice, puede perjudicar la resolución que dictemos por virtud de la, apelación.
Según resulta de los papeles que tenemos ante nosotros la demanda original no fué establecida contra el Tesorero de Puerto Eico y fué por virtud de una resolución de excep-ciones previas a la demanda que los demandantes lo inclu-yeron en su demanda enmendada, pero no teniendo esa de-manda ante nosotros no podemos apreciar el interés que pueda tener el Tesorero de Puerto Eico en que no se trabe embargo en los bienes de los otros demandados, ni tampoco de otra manera se nos demuestra que pueda perjudicarle la resolución que dictemos, si es revocatoria. La apelación sólo tiene que ser notificada a la parte a quien pueda afectar nues-tra resolución. Candelas v. Ramírez, 20 D. P. R. 34; Galafar v. Sucesión Morales, 22 D. P. R. 491; Aponte v. Freiría, 19 D. P. R. 1167.
Sin lugar la moción.
Jueces concurrentes: Sres. Presidente del Toro, y Aso-ciados Wolf y Hutchison.