Case Name: Jovito González, demandante y apelante, v. Jovito Rodríguez, demandado y apelado
Court: Supreme Court of Puerto Rico
Jurisdiction: Puerto Rico
Decision Date: 1935-01-15
Citations: 47 P.R. Dec. 862
Docket Number: No. 5444
Parties: Jovito González, demandante y apelante, v. Jovito Rodríguez, demandado y apelado.
Judges: 
Reporter: Decisiones de Puerto Rico
Volume: 47
Pages: 862–863

Head Matter:
Jovito González, demandante y apelante, v. Jovito Rodríguez, demandado y apelado.
No. 5444.
Sometido: Noviembre 5, 1934.
Resuelto: Enero 15, 1935.
Armando A. Miranda, abogado del apelante; A. Rivera Colón, abo-gado del apelado.

Opinion:
EN MOCIÓN DE RECONSIDERACIÓN
El Juez Asociado Señor Wolf,
emitió la opinión del tribunal.
En 28 de enero de 1932 este tribunal confirmó la sentencia dictada por la Corte de Distrito de Arecibo con fecba 14 de julio de 1930 (43 D.P.R. 66). En este caso se sostuvo una excepción previa interpuesta contra la demanda radicada en un pleito de filiación. La teoría de ambas cortes fné que como el demandante nació en 1903, sn acción debió iniciarse en 1926, o antes; que toda vez que él nació en 1903 la pres-cripción de su acción se regía por el artículo 199 del Código Civil de 1902, que provee que las acciones de filiación durarán basta dos años después de ser el hijo mayor de edad. Sin embargo, en los casos de Ortiz v. Roque Stella, 47 D.P.R. 177, y Delannoy v. Sucn. de Manuel Cividanes, per curiam de junio 30, 1934, esta corte revisó la jurisprudencia y resol-vió que la. ley de 1911 babía cambiado el período de pres-cripción. El efecto de la jurisprudencia es que tan sólo cuando ba transcurrido todo el período prescriptivo antes de efectuarse un cambio en el mismo es que puede ser invo-cado el estatuto de prescripción. Ortiz v. Roque Stella, y Delannoy v. Sucn. de Manuel Cividanes, supra, fueron re-sueltos en junio 30, 1934, y el 5 de octubre del mismo año el apelante radicó una moción solicitando la reconsideración del caso que tenemos ante nos.
Sentimos considerable simpatía liacia la moción, pero después de haber transcurrido todo este tiempo nos vemos obligados a resolver que carecemos de poder o autoridad para reconsiderar la sentencia. Generalmente, después de haber transcurrido un término judicial ni una corte inferior ni una de apelaciones pueden reconsiderar. Phillips v. Negley, 117 U. S. 665; Loíza Sugar v. Domenech, 44 D.P.R. 550; Waskey v. Hammer, 179 Fed. 274; Miocene Ditch Co. v. Campion Mining & Trading Co., 197 Fed. 497; Bank of the United States v. Moss, 6 How. 31; Bronson v. Schulten, 104 U. S. 410; 15 R. C. L. 691, nota 3. Para los fines de este pleito específico la cuestión se ba convertido en res adjudícala. El apelante no nos ba hecho ninguna cita que distinga el caso de la jurisprudencia citada.
Debe declararse sin lugar la moción.