Case Name: Velez v. Camacho et al.
Court: Supreme Court of Puerto Rico
Jurisdiction: Puerto Rico
Decision Date: 1905-02-14
Citations: 8 P.R. Dec. 37
Docket Number: No. 148
Parties: Velez v. Camacho et al.
Judges: Jueces concurrentes: Sres. Presidente Quiñones y Aso-ciado Wolf. »
Reporter: Decisiones de Puerto Rico
Volume: 8
Pages: 37–64

Head Matter:
Velez v. Camacho et al.
ApklacioN procedente de la Corte de Distrito de • Mayagíiez.
No. 148.
Resuelto en Febrero 14, 1905.
CONTRATOS. — COMPRA-VENTA.—CONSENTIMIENTO RN EL PRECIO Y JiN Í.A ÜOSA.~-> otorgamiento de documento público. Di contrato de compra-venta, siendo consensual, queda perfeccionado por el consentimiento de las partes en. el pre-cio y en la cosa, aunque ésta no se haya entregado, y los preceptos legales que se refieren al otorgamiento de escrituras públicas' para la trasmisión del do-minio de bienes inmuebles, no varían la naturaleza de dicho contrato, ni es-tablecen una condición esencial del mismo, sino una i'orma en interés público, independiente de la voluntad de los contratantes, que quedan obligados á pres-tarse al otorgamiento de la escritura pública.
Documento público.- — Actuaciones judiciales. Las actuaciones judiciales tie-nen ei carácter de documento público,
Anotación preventiva. — Requisito para que surta ' efecto Legal. — Derecho preferente. — Tercero. Para que la anotación preventiva surta efecto legal es.condición precisa que Jos bienes sobre que se constituya no sean de un ter-cero, sino deJ mismo deudor, á fin de que el derecho por ella asegurado pue-da gozar de preferencia sobre otros créditos contraídos con posterioridad á dicha anotación.
■Id. — Bmctos de la anotación. — Créditos posteriores. Da anotación preventiva de un embargo, acordada por providencia judicial y dirigida únicamente á ga- '• rantir Jas consecuencias del juicio, no crea, ni declara, derecho alguno, no al-tera tampoco Ja naturaleza de las obligaciones, ni puede convertir en real é hipotecaria Ja acción que carezca de este, carácter, no produciendo otros efec-tos que los de dar preferencia al acreedor que la obtenga, sólo en cuanto á los bienes anotados, sobre Jos que tengan contra el mismo deudor, otros créditos contraídos 'con posterioridad á dicha anotación.
Jd. — tercero.—Inscripción.—Crédito personal. A los efectos de la Ijey Hipo-tecaria, el carácter de tercero ha do apreciarse con referencia á Jas inscrip-ciones y anotaciones, con relación estas últimas á los créditos contraídos con posterioridad al crédito personal que garantice la primera anotación verificada en el Registro.
Id. — Anotación de embarco. Das anotaciones de embargo practicadas en bienes del deudor no pueden perjudicar -el derecho de dominio que sobre los mismos bienes hubiere adquirido un tercero con anterioridad á dicha anotación, por virtud de un contrato do compra-venta perfeccionado Ron arreglo á ley, aunque á la fecha de tal anotación no so hubiere cumplido Ja formalidad de. llevar dicho contrato á escritura pública.
¡D. — Las disposiciones del Art. 44 de la Dey Hipotecaria son perfectamente compatibles con las dol inciso primero del art. 71 del mismo cuerpo legal.
Id. — Tercería.—Derechos de las partes. — Compra-vent a. — Entrega de' la finca. Da cuestión á disentir y resolver en un pleito de tercería de dominio, se reduce-á determinar los derechos qué tengan las partos sobre la finca en li-tigio, tal y como aparezcan de los autos, sin que pueda discutirse, si el com-.prador ó tercerista adquirió, ó no, derecho real sobre, la finca, por no habérse-le entregado.
Id. — Consumación del contrato de compra-venta, l’arfeeeionado un contrato de compra-venta, por el convenio de las partes en la cosa y en el precio, que-da. obligado el vendedor á cumplirlo, siendo indiscutible, el derecho del com-prador para disfrutar del dominio de la finca y }iara reivindicarla, y en este concepto, no se infringe el art. 1095 del Código Civil, al negar eficacia legal, contra los derechos de tal comprador, á una anotación preventiva tomada con posterioridad á la consumación del contrato.
Id. — Acción personal. — Otorgamiento de escritura pública. Da acción para obligar á una parle al otorgamiento de una escritura pública, es ue carácter personal, y la anotación de la demanda en el Registro no surtiría efecto legal alguno, por no estar comprendida en ninguno ele los casos señalados en el art. 42 de la Dey Hipotecaria.
Costas. — Las costas deben imponerse á la parte cuyas pretensiones hubieren sido totalmente desestimadas.
EXPOSICIÓN' DEL CASO.
En los autos seguidos en la Corte del Distrito de Maya-giiez entre parte de la una, como demandante, Don Tomás Vélez y Velez, propietario, vecino de Cabo Rojo, y de la otra como demandados Don Bernardo Camaclio, reciño de Mayagiiez y Don Sergio Berenguer y Acosta, industrial, en rebeldía, sobre tercería de dominio, autos pen- dientes ante Nos á virtud del recurso de apelación inter-puesto contra la sentencia pronunciada por la referida Corte de Distrito que copiada á la letra dice así: .
“SENTENCIA. — En la ciudad 'de Mayagüez á primero 'de Abril de nuil novecientos tres. Visto en juicio oral y público este pleito civil seguido entre partes, 'de la una como demandante Don Tomás Vélez y Vélez, propietario, vecino de Cabo Rojo, representado y de-fendido por el 'Letrado Don José de Diego, y como demandados, Don Bernardo Camacho, vecino de esta Ciudad, defendido por el Abogado Don Francisco Pelegrí, y Don Sergio Berenguer y Acosta, industrial, vecino de Cabo Rojo, en rebeldía en estos autos, sobre tercería de do-minio de un cuerpo de- -terreno.
1ro. — Resultando: que el odio de Septiembre de mil novecientos uno, Don Tomás Vélez y Vélez compró á Don Sergio Berenguer y Acosca, en la suma de doscientos pesos oro, cien cuerdas de terreno radicadas en el barrio de Boquerón, -de elidió término municipal, colindantes por el Norte eon el salitral perteneciente á Don Alberto del Toro, por el Este con finca de la Sucesión de Don Federico Vélez, por el Su-d con terrenos de Don Rafael Bla-nes y por el Oeste con tierras de Don Carlos Jotre y Palmer, y por no haberle otorgado la escritura pública, le demandó ante el Juzgado de Cabo Rojo, Vélez á Berenguer, para que así lo hiciera, el quince de Enero del pasado año 1902, y seguido el juicio sus trámites, dictó sentencia- el Tribunal Municipal, el primero de Febrero del propio -año, condenando -al demandado á que otorgaso en el término que se le fijó, el 'documento público referente al con-trato de compra-venta -de terrenos, entre ellos celebrado, mediante la entrega por el demandante de los cien pesos oro que tenía en su poder como resto de los doscientos pesos en que se verificó la enagenación del inmueble, y cuyo fallo fué confirmado con las costas por esta Corte de Distrito, el veinte y tres de Mayo de aquel año.
2do. — Resultando: que Don Bernardo Camacho, en diligencias pre ■ paratorias de ejecución contra Don Sergio Berenguer, solicitó embargo preventivo sobre -cien cuerdas de terreno radicadas en el barrio de Boquerón, que pertenecían á su deudor el Señor Berenguer, y -pidió que se tomase anotación preventiva del embargo en el Registro de la Propiedad de San Germán, -como así se -hizo el 'catorce 'de Marzo del próximo pasado año.
3ro.- — Resultando: que el diez y ocho de Agosto del propio año 1902, el Juez Municipal de Cabo Rojo Don Tomás M. Marini y Ramírez, en rebeldía Don Sergio Berenguer y Acosta, vendió la finca aludida k Don Tomás Vélez y Vélez, por el precio de doscientos dollars, de los cuales ciento tenía recibidos el Señor Berenguer según a-parecía de los autos 'de juicio verbal, y los cien 'dollars restantes los consignaba en poder del. Juez el comprador, todo lo cual se verificaba en cumpli-miento de las sentencias dictadas -por los Tribunales.
4to.- — -Resultando: que fundado en lo expuesto, Don Tomás Vélez y Vélez, citando los artículos 348, 349, 353 y siguientes, 1450 y 1251. del Código Civil, las sentencias del Tribunal Supremo de España, de 13 de Abril -de 3880 y 11 de -Marzo de 1884, los -artículos 920 y concordantes, 3533 y 3541 de la Ley de Enjuiciamiento Civil, y la regla 6l3 de la Orden No. 118 serie de 3899, solicitó que en definitiva, previos los debidos trámites, se declarase con lugar la demanda de tercería de dominio interpuesta, y en su consecuencia, que los bienes y sus frutos recolectados y pendientes pertenecen al demandante, y deben quedar á su libre disposición, alzándose el embargo referido, y disponiéndose -que se cancele en el Registro de la Propiedad la anotación correspondiente.
5to. — -Resultando: que Don Bernardo Cam-aclio -pidió que se deses-timase la demanda de tercería, 'declarándose sin lugar, absolviéndosele de la misma, y mandando que se alzase la suspensión del procedimiento de apremio seguido contra Don Sergio Berenguer, con imposición de costas al tercerista Don To-miás- Vélez y Vélez, y á Don -Sergio Beren-guer en el caso de que impugnar-a la contestación, y para ello alegó, que el día quince de Marzo de 1901, Don Sergio Berenguer otorgó á favor de Don Bernardo Camacho, un documento privado en qne con-fesaba deberle la cantidad de quinientos dollars, y prometía pagárselos el treinta y uno de Agosto del mismo año,. cosa que no cumplió sino que anduvo en tratos con Don Tomás Vélez y Vélez para venderle una finca de cien cuerdas, únicos -bienes inmuebles que poseía, y con cuya enagen-ación se hubiera quedado insolvente con perjuicio de su acree-dor Don Bernardo Camach-o, pero por temor quizá Berenguer á las responsabilidades en q-ue pudiera incurrir, no otorgó escritura de venta de -sus cien cuerdas -de terreno á Don Tomás Vélez y Vélez, permitiendo que éste le demandara, y coadyuvó así á que el Tribunal le condenara k otorgar escritura de venta de -dicho terreno, la que parece haberse otorgado de oficio el clía diez y ocho de Agosto último: más al tener conocimiento Don Bernardo Cama-olio de las negociacio-nes -de Vélez con Berenguer, determinó gestionar el cobro de su cré-dito -por la vía judicial, y al. efecto preparó ejecución, y despachada ésta se embargaron á instancia las cien cuerdas de terreno radicadas ?n-el barrio -de Boquerón, del término de Cabo Rojo, que pertenecían k su deudor el señor Berenguer, 'anotándose en el Registro de la Pro-piedad de San Germán el 'catorce de Marzo 'de este año el embargo practicado sobre las indicadas cien cuerdas de terreno que pertenecían á Sergio Berenguer y estaban inscritas á su nombre en el Registro; y cinco meses 'después, ó sea el día veinte y dos de Agosto próximo p.i-sado, se inscribió á favor de Don Tomás Vélez sin perjuicio de la referida .anotación preventiva, la escritura de las mismas cien cuerdas de -terreno, citando como puntos de su derecho el número 2do. del artículo 4-2 'de la Ley Hipotecaria, los artículos 23, 25 y 43 del propio Cuerpo Legal, los artículos 606 y 1280 del antiguo Código Civil, y á más el artículo 71 xle la dicha Ley Hipotecaria.
Cto. — Resultando: que señalado día para una comparecencia después de haber sido acusada la rebeldía á Don Sergio Berenguer,-y de ha bérsele notificado personalmente, las partes propusieron la prueba que estimaron procedente á su derecho, la cual admitió el Tribunal.
7mo. — Resultando: que se trajo á este pleito certificación de la sentencia dictada el primero de Febrero del pasado en el Juzgado Municipal de !Cabo Rojo, certificación del Registro de la Propiedad do San Germán en qne aparece la anotación del embargo pedido por Don Bernardo Oaimaclio, -y la inscripción á favor de Don Tomás Vélez y Vélez de la escritura de venta que le hizo el Juez Municipal de dicho pueblo en rebeldía de Don Sergio Berenguer y Acosta, y señalado día para juicio oral, los Letrados de las partes alegaron lo que creyeron oportuno-, trayéndose luego para mejor proveer, certificación de la sentencia dictada .p¡or este Tribunal en el juicio seguido por Don Tomás Vélez y Vélez contra Don Sergio Berenguer y Acosta, sobre otorgamiento de escritura pública, y se votó luego la sentencia que recayó por mayoría.
8vo. — Resultando: que en el presente juicio se han cumplido todas las prescripciones de la ley.
Visto, siendo Juez Instructor para la redacción de esta sentencia el Sr. Juez Presidente Don Arturo Rodríguez.
lo. — Considerando :que siendo las anotaciones preventivas unos asien-tos que se hacen en el Registro de la Propiedad, para asegurar, pro-visionalmente, un derecho,en los casos y -con la-s formalidades que de-terminan el .artículo 42 de la Ley Hipotecaría y 91 y 92 de su Regla-mento Orgánico, claro es que si entre'esos casos se encuentra el que con arreglo á derecho, -obtuviere á su favor mandamiento de embargo que se baya hecho- efectivo en bienes raíces del deudor, se desprende natural y lógicamente que es condición para que surta efecto legal, quedos bienes sobre que se constituye la anotación .no sean de un ter- cero, como lo es en este pleito Don Tomás Vélez y Arélez, respecto a Don Sergio Berenguer y Don Bernardo Cania dio, sino del deudor mismo, para entonces gozar de preferencia con- relación á otros cré-ditos contraídos con posterioridad á, dicha anotación.
2do. — Considerando: Que Don Bernardo Camacho solicitó embargo preventivo contra bienes de Don Sergio Berenguer, anotándose el ■constituido sobre cien cuerdas de tierra el catorce de Marzo del año próximo pasado, en cuya época ya habían sido vendidas por Don Sergio Berenguer esas tierras á Don Tomás Vélez y Vélez, siendo objeto de redamación judicial en dos distintas instancias, resolvién-dose en ambas, <pre otorgara el vendedor la escritura al comprado]', cpie lo es en este caso el tercerista; sin que pueda afirmarse que faltó-el requisito,de la escritura para el contrato, porque es bien sabido, que la compra-venta como consensual, se perfecciona -por el consenti-miento de las partes en el precio -y en la coisa, y los preceptos legales que se refieren a.l otorgamiento de escrituras públicas para la transmi-sión -del dominio dé cosas inmuebles, no varían la naturaleza de dicho contrato, ni establecen una condición esencial del mismo, sino una forana en interés público, independiente de la voluntad de los contra-tantes, que quedan en su consecuencia, recíprocamente obligados á prestarse al otorgamiento de la escritura pública, según sentencia del Tribunal Supremo de España -de 24 de Noviembre de 1894; esto apante de que la demanda de Do-n Tomás Vélez contra Don Sergio Berenguer, ¡se entabló con anterioridad al embargo, y con anterioridad también dictó el Juez Municipal la sentencia condenando al otorga-miento de la escritura, la cual no se ejecutorió en virtud de la apela-ción deducida para ¡ante esta Corte,que confirmó la del Juez inferior, y esas actuaciones tienen el carácter de -documentos públicos, según el artículo 1216 del Código -Civil ¡antiguo, en relación ¡con el número 7mo. -del-artículo 595 -del Código de Enjuicia,miento Civil.
¡lo. — Considerando: que según sentencias del Tribunal Supremo de .Puerto Rico de primero de Noviembre de 2892, y 26 de Febrero de este año, la anotación preventiva de un embargo, acordada por provi-dencia judicial, y dirijida únicamente á garantir las consecuencias del juicio, no -crea mi 'declara derecho ¡alguno, mi ¡altera tampoco la naturaleza -de las obligaciones, ni puede -convertir en real é hipote-caria la acción que ¡carezca -de este carácter, y no produce otros efec-tos que los de que al acreedor que la obtenga sea preferido, en cuanto á los bienes anotados solamente, á los que tengan -contra el mismo deu-dor otro crédito contraído -con posterioridad á la -anotación, doctrina esta que arranca de la reata interpretación dada aJ artículo 44 de Ja Legislación Hipotecaria.
4o. — Considerando: que siendo personal el crédito de Don Bernardo Camacbo, y pudiendo sólo tener preferencia con respecto á otros créditos de Don Sergio. Berenguer contraídos con posterioridad á la anotación que obtuvo, es evidente, que en ese caso no se baila Don Tomás Yélez y Yélez qiie adquirió el terreno embargado por Camacbo, con anterioridad, á título de compra-venta, -no habiendo hecho el Juez otra cosa que llenar la fórmula rituaria del otorgamiento de la escri-tura, que no ’quiso espontáneamente otorgar el vendedor, según el contrato consensual celebrado, y de que era ese título su consecuencia.
oto. — Considerando: que -apoyado Don Bernardo Camacbo en los derechos que le otorga una anotación, sienta en el debate el principie de que es tercero con respecto á Don Tomás Yélez y á Don Sergio Be-renguer, cuando por -derecho hipotecario la teoría del tercero se re-fiere á inscripciones ó anotaciones, con relación estas últimas á la de los créditos posteriores al primer crédito personal anotado, según los artículos 23, 25 y 44 de la Legislación Hipotecaria.
6to. — Considerando: que las -costas se impondrán siempre á la par-te -cuyas pretensiones se hubieren totalmente -desestimado, -según Ja regla 63 de la Orden General número 1.18 serie de 1899.
Fallamos: que declarando con lugar la presente demanda de terce-ría de dominio'establecida por Don Tomás Yélez, contra Don Bernardo Oamacho y Don Sergio Berenguer, mandamos se -alce el embargo •tuabaido sobre las cien cuerdas de terreno embargadas por Don Bernardo Camacli-o, dejándolas á la libre disposición ¡de Don Tomás Yé-lez y Yélez, y que se cancele la anotación preventiva, librándose eí oportuno -mandamiento por ¡duplicado ¡al Registrador dq la Propiedad de San Germán, conidenando en ¡castas á Jos demandados. 7 notifí-quese en forma legal al de-mandado rebelde Don ¡Sergio Berenguer.
. Así por esta nuestra sentencia, definitivamente juzgando, lo pronun-ciamos, ¡mandamos y firmamos. — Arturo Aponte. — J. A. Erwin. — R. Roura. ’ ’
Resultando que contra la anterior sentencia interpuso la representación de Don Bernardo Camacho recurso de apelación que le fue admitido libremente y en ambos efectos y que elevados los autos á esta Corte Suprema con citación y emplazamiento de las partes y personado sola-mente el apelante por medio del Abogado Don Emigdio S. Ginorio, se dió al recurso la tramitación correspon-diente y se señaló día para la vista que se celebró sin la concurrencia de las partes.
Abogado del apelante: Sr. Ginorio (JEmigdio S.)
La parte apelada no compareció.

Opinion:
El Jtjkz Asociado Se. Eiguebas,
después de exponer los hechos anteriores, emitió la opinión del Tribunal.
Aceptando los fundamentos de hecho y de derecho de la sentencia apelada, y
Considerando que consignados acertadamente en el ter-cer Considerando de la sentencia recurrida los efectos de la anotación de embargo jiraeticada á instancia de Don Bernardo Camacho, no puede lastimar el derecho de do-minio que en la finca objeto de la demanda de tercería ad-quirió Don Tomás Vélez y Vélez casi seis meses antes por virtud del contrato de compra-venta; doctrina que resul-ta además, armonizada con el principio "de que el prime-ro en tiempo es mejor en derecho."
Considerando que el artículo 44 de la Ley Hipotecaria no está en contradicción con el 71 del mismo Cuerpo legal en su inciso primero, ni se desconoce su alcance en el caso concreto á qué corresponda aplicarlo, pero no ha lle-gado ese momento ni hay que considerar tampoco los de-más incisos que se refieren á un orden de procedimiento ajeno por completo á la cuestión que se controvierte.
Considerando que al estudiar el contrato de compra-venta celebrado el 18 de Septiembre de 1901, no puede traerse á consideración el artículo 1095 del Código Civil para deducir que el comprador y tercerista Vélez no ad-quirió entonces el derecho real sobre la finca por no ha-bérsele entregado, pues aparte ele que esa materia no ha sido discutida en'el pleito, ni ha sido objeto de las prue-bas, la cuestión que aquí hay que estudiar y resolver está circunscrita única-y exclusivamente á los derechos que tengan solare la finca en litigio las personas que intervie-nen en esta tercería tal y como aparecen de los autos.
Considerando que siendo esto así liav que convenir en que la venta lieclia por Don Sergio Berenguer á Don To-más Yélez quedó perfeccionada y es obligatoria para am-bos por haber convenido en la cosa objeto del contrato y en el precio, aunque aquélla no se hubiese entregado, co-mo así lo establece el artículo 1450 del Código Civil.
Considerando que Camacho sólo tenía una acción personal sobre su deudor Berenguer y no habiendo adquiri-do derecho alguno real por la anotación del embargo, sino el expresado en el artículo 44 de la Ley Hipotecaria, no puede negar con eficacia, ni él, ni el vendedor, el derecho del comprador de disfrutar del dominio de la finca, y del do reivindicarla, que es lo que se pretende por medio de la presente tercería.
Considerando que estudiada así la cuestión planteada, no se desvirtúa el artículo 1095, ya citado, del Código Civil, pues aquí el vendedor de la cosa ya hemos visto que quedó obligado por el contrato de compra-venta y el acreedor que anotó el embargo no estuvo, ni pudo estar, en posesión de ella, para alegar en su favor derecho real de ninguna especie.
Considerando que la posición de Don Tomás Yélez y Yélez no hubiera mejorado por haber anotado preventi-vamente su demanda para obligar á Berenguer á otorgar la escritura de venta, porque entonces sólo ejercitó una acción personal y no podía aquella anotación, aunque se hubiera tomado, surtir efecto, por no estar comprendida en ninguno de los casos señalados en el artículo 42 de la Ley Hipotecaria.
Considerando que las costas deben imponerse á los de-mandados.
Vistas las disposiciones legales que en el fallo recurri- do, y en este, se citan, y las sentencias de esta Corte y las del Tribunal Supremo de España de 12 de Octubre de 1895, 19 de Febrero y 12 de Mayo de 1886.
Falla»! os que debemos confirmar y confirmamos la sen-tencia que en primero de Abril de 1903 dictó la Corte de Mayagüez é imponemos las costas á los demandados.
Jueces concurrentes: Sres. Presidente Quiñones y Aso-ciado Wolf. »
Jueces disidentes: Sres. Hernández y MacLeary. OPINIÓN DISIDENTE DEL JUEZ ASOCIADO Sil. HEBNANDIíZ.
Con fecha 10 de Febrero del año de 1902 Don Bernardo. Camacho presentó escrito al Tribunal de Mayagüez soli-citando fuera reconocida por Don Sergio Berenguer la firma que como suya aparecía en un pagaré otorgado á favor de Camacho el 15 de Marzo del año anterior por valor de quinientos dollars pagaderos el 31 de Agosto del mismo año; y despachada ejecución para él cobro de la referida suma, íué embargado en 7 de Marzo de 1902, co-mo de la propiedad de Berenguer, un predio de terreno con cabida de cien cuerdas, ubicado en el barrio de "Bo-querón", término municipal de Cabo-Pojo, de cuyo embargo se tomó anotación preventiva en el Registro de la Propiedad de San Germán con fecha 14 del propio Marzo.
En .15 de Enero de 1902 Don Tomás Yélez demandó en juicio verbal civil ante el Juzgado Municipal de Cabo-Rojo á Don Sergio Berenguer para que le otorgara escri-tura traslativa del dominio del terreno expresado, alegan-do liara ello que Berenguer le había vendido ese terreno mediante documento privado, en 19 de Setiembre de 1901, por precio de doscientos dollars, de los que el vendedor confesó haber recibido ciento, .habiéndose obligado el com-prador á entregarle los cien dollars restantes en el acto de otorgarse la escultura de venta; y seguido el juicio por todos sus trámites, se dictó sentencia en primero-' de Fe-brero siguiente por la.que fue condenado .el demandado Berenguer á que dentro de 'quinto día otorgara á favor de Yélez el documento público referente al contrato de com-pra-venta entre ellos celebrado, mediante la entrega por el demandante, de los cien pesos oro que retenía en su po-der como resto de los doscientos'pesos de la misma mone-da en que se verificó la enaj enación del inmueble.
Don Sergio Berenguer apeló de dicba sentencia para el Tribunal de Distrito de Mayagüéz, el que la confirmó por la suya de 23 de Mayo de 1902; y en su consecuencia el Juez Municipal de Cabo-Rojo, por rebeldía de Beren-guer, otorgó en 18 de Agosto de diclio año, á favor de Yé-lez, la escritura pública correspondiente, que fue inscri-ta en el Registro de la Propiedad de San Germán en 22 del mismo Agosto.
Con tales antecedentes, Don Tomás Yélez, en 30 de Setiembre de 1902, presentó demanda de tercería de do-minio ante la Corte de Mayagüéz contra Don Bernardo Camaclio y Don Sergio Berenguer, para que se declara-ra que el terreno embargado y sus frutos recolectados y pendientes pertenecen al demandante y deben quedar á su libre disposición, alzándose el embargo y cancelándo-se la anotación del mismo.
Don Bernardo Camacho se opuso á esa demanda y pi-dió se le absolviera de ella sin perjuicio del derecho que según el artículo 71 ele la Ley Hipotecaria pueda ejerci-tar á su tiempo el tercerista, y la Corte de Mayagüéz, por sentencia de lo. de Abril de 1903, declaró con lugar la de-manda de tercería, mandando alzar el embargo trabado sobre las cien cuerdas de terreno y que se cancele la ano-tación preventiva, cuya sentencia es objeto del recurso de apelación que por mayoría de votos lia decidido esta (lorie Suprema confirmando dicba sentencia.
Como se ve, á la demanda de tercería lia servido de tí-tulo la escritura de compra venta otorgada á favor de Don Tomás Yélez en 18 de Agosto de 1902 é inscrita en el 'Registro de la Propiedad de San G-ermán, en 22 del mismo'Agosto, mientras que el embargo de la finca cues-tionada se había practicado á instancia de Camacho con anterioridad, ó sea en 7 de Marzo del mismo año, anotán-dose ese embargo en el Reigstro de la Propiedad de Shh Germán con fecha 14 de ese mes; por cuya razón es indu-dable que Vélez adquirió la finca, ya gravada con la ano-tación preventiva del embargo, como así se hizo constar en la inscripción del dominio de la finca á favor de Vélez, en consonancia con el artículo 71 de la Ley Hipotecaria que dice textualmente en su apartado primero: "Los bienes inmueble ó derechos reales anotados podrán ser enajenados ó gravados; pero sin perjuicio del derecho de la persona á cuyo favor-se haya hecho la anotación."
Y no se diga que aunque la escritura de venta fue otor-gada á favor de Vélez en 18 de Agosto de 1902, 3m éste, desde el día 18 de Setiembre de 1901, ó sea con anteriori-dad al embargo de los terrenos, los había adquirido me-diante contrato de compra-venta consignado en documen-to privado, pues ni ese documento, ni copia del mismo, lian venido á los autos, en los 'que sólo hay referencias del mismo, ignorándose por tanto los términos en que es-taba redactado, para poder apreciar su verdadero alcan-ce y significación legal.
Empero, aún suponiendo que existiera un verdadero contrato de compra-venta celebrado por documento pri-vado con anterioridad á la fecha en que ese contrato fue elevado á escritura pública, contrato perfeccionado en-tre el comprador y vendedor, 3^ obligatorio para ambos, por haber convenido en la cosa objeto del contrato,- según el artículo 1450 del Código Civil, como ese contrato tenía por objeto la trasmisión de un-derecho real sobre el bien inmueble y debía constar en documento público, según el número lo. del artículo 1280 del Código citado, sólo pudo dar lugar al ejercicio de una acción personal para que los contratantes pudieran .compelerse recíprocamente á 11c- liar la formalidad del otorgamiento de la escritura preve-nida por la ley, con sujeción al artículo 1279, escritura pública que, según el artículo .1462, hubiera equivalido á la entrega de la cosa objeto del contrato, que es la que origina el ejercicio de la acción real, propia del juicio de tercería de dominio.
Perfeccionado el contrato de compra-venta en la forma expresada, sin elevarlo á documento público, equivalen-te á la entrega de la cosa vendida, dicha entrega debió te-ner lugar poniendo la cosa en poder y posesión del com-prador Don Tomás Yélez; y no habiéndose verificado esa entrega, Yélez no adquirió ningún derecho real sobre1, los terrenos vendidos, con arreglo á lo qúe dispone el artículo 1095 del Código Civil, siendo, por tanto, improcedente la demanda de tercería de dominio, según doctrina legal á que se ajustó esta Corte Suprema en Sentencia de 18 de Julio de 1901.
Que la entrega de los terrenos vendidos no tuvo lugar antes del otorgamiento de la escritura pública de venta á favor de Don Tomás Yélez, está consignado expresamen-te en la cláusula 6a. de aquella escritura qe dice así: ' ' El comprador entrará en posesión de la finca qúe adquiere desde el otorgamiento de esta escritura", y lo convence, además, la diligencia de notificación 'del embargo que se entendió con Don Sergio Berenguer nombrado deposita-rio del terreno embargado, sin la más mínima interven-ción de Don Tomás Yélez.
Y esa cuestión sobre entrega del terreno vendido debe discutirse para decidir en ley el presente recurso, pues aparte de que la Ley de la Asamblea Legislativa de 12 de Marzo de 1903, transformando el Tribunal Supremo de Casación en Corte de Apelación, autoriza á esta Corte para hacerlo así, tal discusión es necesaria para poder apre-ciar la procedencia.ó improcedencia de la tercería de do-minio, dado que la parte demandante estaba en el deber de traer al juicio todos los elementos que integran la ac- cion de dominio, discusión tanto más admisible en el pre-sente caso cuanto que, si por virtud del documento pri-vado á que se alude, Don Tomás Vélez solo adquirió una acción personal, su situación legal es completamente dis-tinta de la que le correspondería si hubiera adquirido una acción real.
Ni cabe sostener que los efectos de la escritura pública de venta otorgada en diez y ocho de Agosto de 1902 deben retrotraerse á fecha anterior á la del embargo, pues no habiéndose tomado en el Registro de la Propiedad anota-ción preventiva de derecho real alguno, ív favor de Don Tomás Vélez, sobre los terrenos que son objeto del pre-sente juicio, nó puede favorecerle el artículo'70 de la Ley Hipotecaria.
Aceptamos que Oamacho no adquirió derecho alguno real por la anotación del embargo; jiero sostenemos que tampoco lo tenía Vélez en la fecha en que se practicó dicha diligencia; y careciendo, entonces, Vélez, de todo de-recho. real sobre la finca á que se refiere la tercería de do-minio, es obvio que ésta no puede prosperar por cuanto Oamacho y Vélez sólo tenían entonces acciones persona-les sobre Berenguer, y el segundo no podía reclamar de-recho de dominio, ni siquiera de preferencia, respecto del primero.
' Por las razones expuestas, el Juez que suscribe disien-te de la opinión de la nmyoría de este Tribunal, y de acuerdo con el Honorable Juez M'acLeary opina que de-be revocarse la sentencia apelada, absolviendo de la de-manda á los demandados, con las costas del juicio, y del recurso, á cargo de Don Tomás Vélez.