Case Name: Delgado Et Al. v. Lecaroz & Ca.
Court: Supreme Court of Puerto Rico
Jurisdiction: Puerto Rico
Decision Date: 1903-12-07
Citations: 4 P.R. 560
Docket Number: No. 78
Parties: Delgado Et Al. v. Lecaroz & Ca.
Judges: Jueces concurrentes: Sres. Sulzbacher y MacLeary.
Reporter: Puerto Rico Reports
Volume: 4
Pages: 560–568

Head Matter:
Delgado Et Al. v. Lecaroz & Ca.
Apelación procedente de la Corte de Distrito de Arecibo.
No. 78.
Resuelto en Diciembre 7, 1903.
Convenios Entse el Deudor y sus Acreedores — Acreedores Privile-giados. — Los convenios celebrados judicialmente entre el deudor y sus acreedores, no serán obligatorios para los acreedores, que teniendo el carácter de privilegiados, y el derecho de abstención, hubieren usado de él, acudiendo ante la autoridad judicial correspondiente, dentro de término legal, en solicitud del reconocimiento de sus derechos y para que se les declare exentos de los efectos de aquel convenio.
Id. — Si el acuerdo celebrado entre el deudor y sus acreedores no fuere impug-nado dentro de término legal, los acreedores están obligados á estar y 'pasar por el acuerdo de la mayoría.
Sociedades en Liquidación — -Su Personalidad. — La personalidad de las sociedades mercantiles continúa en vigor, después de disueltas, para los efectos de la liquidación, y, por lo tanto, continúa también las de sus representantes nombrados con el mismo objeto.
EXPOSICIÓN DEL CASO.
En los autos sobre concurso voluntario de espera promo-vido por Don Andrés Avelino Delgado en el extinguido Juzgado de Primera Instancia de Utuado, y seguidos después por el Tribunal del Distrito de Arecibo; autos que penden ante Nos á virtud de recurso de casación por quebranta-miento de forma é infracción de ley, interpuesto por el acreedor Don Francisco Abreu bajo la dirección de su abogado defensor Don Elpidio de los Santos y Laguardia, contra el auto dictado por el referido Juzgado de Primera Instancia y que, copiado á la letra dice así:
“Auto de aprobaciónEn la ciudad de Utuado, á 23 de Marzo de 1899, el Sr. Don Salvador Picornell y Cardona,- Juez de Primera Instancia de la misma y su partido: Habiendo visto estos autos promovidos por Don Andrés A. Delgado y Abreu, y en su nombre con poder bastante Don Carlos B. Buitrago solicitando espera de sus acreedores, pretensión que formuló y presentó el 10 de Febrero último.
jResultando: que señalado día para la junta y citados legalmente todos los acreedores relacionados, se celebró aquel acto el 28 de Febrero último, acor-dándose por la mayoría concurrente conceder al deudor la espera de diez años para el pago total de sus créditos que realizará por décimas partes en el mes de Enero de cada año, á partir del venidero de 1900, sin interés de ningún género.
Resultando: que los Sres. Lecaroz y Ca., del comercio de Lares, por conducto de su procurador Don Antonio Suliveres, promovió y tiene pen-diente ante este Juzgado autos ejecutivos contra el deudor, Sr. Delgado, en cobro de catorce mil setecientos noventa y un pesos sesenta y nueve centavos, por cuya suma se decretó embargo preventivo contra los bienes del deudor con más dos mil pesos para intereses y costas en 6 de Enero retro-próximo, realizándose el secuestro por medio de anotación en' el Registro de la Propie-dad de Arecibo, previas las formalidades legales en 7 del mismo mes de Enero.
Resultando: que ese embargo fué ratificado por la presentación de la de-manda ejecutiva correspondiente, que se presentó en 10 de Febrero último, despachándose la ejecución en 28 del mismo Febrero, que se llevó á cabo en 1 de Marzo corriente.
Resultando: que el mencionado Procurador Suliveres, fundado en que sus mandantes Lecaroz y Ca., por tener anotado en el Registro de la Propiedad el embargo secuestro de que habla el segundo hecho de esta resolución, y además porque sus comitentes en esa razón no concurrieron á la Junta, insta que se les declare acreedores privilegiados á los efectos de la aprobación del convenio celebrado entre el deudor y sus acreedores y por tanto que la apro-bación de ese convenio no les obliga á estar y pasar por él.
Considerando: que si bien los Sres. Lecaroz y Ca. fueron citados como acreedores para la Junta celebrada, se abstuvieron de concurrir á aquél acto, de donde resulta que no tomaron parte en la deliberación y votación, y que dentro del término de oposición han acudido solicitando se les reconozca el derecho de abstención y acreedor privilegiado para no ser obligado por el convenio de aquella Junta; dándose así los requisitos que el derecho consti-tuido fija para obtener esa declaratoria; y además que concurren en ellos la especial circunstancia de tener su crédito preventivamente anotado en el Re-gistro de la Propiedad; en virtud de mandamiento judicial resultante de embargo preventivo en derecho ratificado, y cuya anotación es de fecha anterior por más de 48 horas á la solicitud de espera.
Considerando: que transcurridos los diez días dentro de los cuales pudo y debió formalizarse oposición por los acreedores que concurrieron á la Junta, deliberaron y votaron la espera sin que la formalizaran, lo acordado en aquel acto obliga á los que en él intervinieron á estar y pasar por el acuerdo de la mayoría.
Fistos los artículos 1917 y 1923 del Código Civil y 1142 y 1149 de la Ley de Enjuiciamiento Civil. Digo que debía mandar y mando se lleve á efecto lo convenido entre el deudor Don Andrés A. Delgado y Abreu y sus acreedores, consistente en concederle diez años para el pago de sus créditos por décimas partes, sin intereses desde Enero de 1900, declarando que deben estar y pasar por él los acreedores no excluidos; y asimismo que esta decla-ración no obliga á los Sres. Lescaroz y Ca. en cuanto al convenio, porque éstos pertenecen á los excluidos en razón de tener crédito privilegiado por la anotación que oportuna y anticipadamente obtuvieron del mismo en el Regis-tro de la Propiedad y la abstención de concurrir y votar en la Junta cele-brada. Antes de la firma se declara que la cifra que en el tercer renglón de esta página se lee, debe entenderse así: “1900”. — Así lo pronunció, mandó y firmó ante mí, de que doy fé. — Salvador Picornell Cardona”.
Resultando: que contra este auto interpuso la representa-ción del acreedor, Don Francisco Abreu, recurso de casación por quebrantamiento de forma é infracción de ley, que no le fué admitido; é interpuso el de queja, y declarado con lugar por este Tribunal Supremo, se admitió el de casación propuesto, y elevados los autos á esta Superioridad con cita-ción y emplazamiento de las partes, personadas éstas, se substanció el recurso por quebrantamiento de forma, con celebración de la vista, en cuyo estado, en cumplimiento de la Ley de 12 de Marzo último con virtiendo esta Corte Su-prema en Tribunal de Apelación, se dejó sin efecto la vista celebrada, y se entregaron los autos á las partes para instruc-ción ; y devueltos que fueron se señaló día para la celebra-ción de la nueva vista, á cuyo acto concurrieron los Aboga-dos defensores de las partes.
Abogados del apelante : Sres. Diaz y Texidor.
Abogado de los apelados Sres. Lecaroz y Ca.: Sr. López Landrón.
La otra parte apelada no compareció.

Opinion:
El Juez Presidente Sr. Quiñones,
después de exponer los hechos anteriores, emitió la siguiente opinión del Tribunal ;
Aceptando los fundamentos de hecho y de derecho del auto apelado.
Considerando, además, que no son de estimarse ningunas de las infracciones de forma alegadas por la representación del recurrente, Don Francisco Abreu, pues no habiendo pro-movido el Procurador, Don Antonio Suliveres, á nombre de Lecaroz y Ca., incidente alguno que debiera substanciarse á tenor de lo dispuesto en la Sección correspondiente de la Ley de Enjuiciamiento Civil, no han existido términos hábiles para que hubieran podido cometerse las infracciones comprendidas en los número 1, 3, 4, 5 y 6 del artículo 1691 de la citada Ley de Enjuiciamiento Civil en que se fundaba el recurso y que se reprodujeron después, en el acto de la segunda vista de este asunto,' por el Abogado defensor de la parte recurrente.
Considerando: que tampoco es de estimarse la falta de personalidad del Procurador Don Antonio Suliveras para llevar la representación de Lecaroz y Ca., que es otra de las faltas alegadas por el recurrente; pues si bien con arre-glo al artículo 9 de la Ley de Enjuiciamiento Civil la repre-sentación de los procuradores, cuando éstos existían, cesaba, entre otras causas, "por haberse terminado la personalidad con que litigaba su poderdante", no puede sostenerse que se hubiera extinguido la personalidad de Lecaroz y Ca., cuando el citado Procurador se personó á su nombre en el concurso para solicitar que se les declarara excluidos del convenio celebrado entre el deudor y sus acreedores, pues aún cuando había expirado ya el término señalado para su duración y ser ésta una de las causas que producen la diso-lución de las sociedades mercantiles, su personalidad, no obstante, continuaba vigente para todos los efectos de la liquidación de la sociedad, uno de los cuales es precisamente el de realizar los créditos pendientes á favor de la Compa-ñía ; y si la personalidad de la sociedad continuaba vigente para este fin, lógico es deducir que continuara también vigente la personalidad del Procurador que con el mismo objeto llevaba su representación en el concurso.
Considerando: en cuanto al fondo de la cuestión, que tampoco se ha cometido error al declararse que Lecaroz y Ca. no estaban obligados á estar y pasar por el convenio celebrado ante el deudor Don Andrés A. Delgado y sns acreedores; pues habiéndose obtenido antes de la celebra-ción de la Junta un embargo preventivo sobre los bienes del deudor, anotado en el Registro de la Propiedad, y habién-dose abstenido de concurrir á la Junta, con lo cual es visto que se abstuvieron de tomar parte en las deliberaciones de la misma sobre el convenio, no estaban obligados á pasar por los acuerdos de la mayoría, en consonancia con lo dis-puesto por el artículo 1138 de la Ley de Enjuiciamiento Civil y el 1917, en relación con el 1923 del antiguo Código Civil, que es el aplicable al caso que se ventila en estos autos.
Considerando, por tanto, que no habiéndose quebrantado ninguna de las formas esenciales del juicio, ni incurrídose en ningún otro error substancial, procede la confirmación del auto apelado.
Fallamos: que debemos confirmar y confirmamos el auto apelado de 23 de Marzo de 1899, con las costas al apelante.
Jueces concurrentes: Sres. Sulzbacher y MacLeary.
Los Jueces Asociados Sres. Hernández y Figueras no for-maron Tribunal en la vista de este caso. -