Case Name: Cuevas, Demandante y Apelado, v. Cartagena, Demandado y Apelante
Court: Supreme Court of Puerto Rico
Jurisdiction: Puerto Rico
Decision Date: 1914-06-23
Citations: 21 P.R. Dec. 55
Docket Number: No. 1170
Parties: Cuevas, Demandante y Apelado, v. Cartagena, Demandado y Apelante.
Judges: Jueces concurrentes: Sres. Presidente Hernández y Aso-ciados Wqlf, Aldrey y Hutchison.
Reporter: Decisiones de Puerto Rico
Volume: 21
Pages: 55–56

Head Matter:
Cuevas, Demandante y Apelado, v. Cartagena, Demandado y Apelante.
ApelaciÓN procedente' de la Corte de Distrito de Ponce en un caso de habeas corpus.
Moción del apelado para que se desestime la apelación.
No. 1170.
Resuelto en junio 23, 1914.
Habeas Corpus — Desestimación de Apelación — Radicación de la Transcrip- , ción de Autos. — El hecho de que la parte apelante en un caso de habeas corpus no haya radieado la transcripción de autos en el Tribunal Supremo, no es motivo para desestimar la apelación a instancia de la parte ajpelada, pues de acuerdo con la ley sobre habeas corpus de marzo 12, 1903, no es el apelante, sino el juez o tribunal apelado, el que tiene el deber de remitir los autos al Tribunal Supremo.
Los hechos están expresados en la opinión.
Ahogado del apelado: Sr. Fernando Fornaris.
El apelante no compareció.

Opinion:
El Juez Asociado Sr. del Toro,
emitió la opinión del tribunal.
En el presente caso la parte demandante archivó nna mo-ción pidiendo a este tribunal que desestime el recurso de ape-lación interpuesto contra la resolución final dictada en el mismo por la Corte de Distrito de Ponce.
Se trata de un caso de habeas corpus y la moción de deses-timación se basa en que el demandado no ha registrado a su debido tiempo la transcripción de los autos en la Secretaría de este Tribunal Supremo. El demandante invoca en apoyo de su petición la sección 295 del Código de Enjuiciamiento Civil.
Opinamos que debe declararse sin lugar la moción, porque las apelaciones en casos de habeas corpus se rigen por una ley especial sobre la materia, decretada por la Asamblea Legislativa en 1903, que dispone en su sección 3 que una vez que el recurso sea debidamente interpuesto nb quedará anulado por virtud de ningún incidente o acontecimiento que pudiere sobrevenir después de dictada la resolución definitiva, excep-ción hecha de la muerte del prisionero, y que impone en su sección 4, no al apelante sino al juez o tribunal apelado, el deber de remitir los autos al Tribunal Supremo.
Debe, en su consecuencia, declararse sin lugar la moción solicitando la desestimación del recurso.
Denegada la moción.
Jueces concurrentes: Sres. Presidente Hernández y Aso-ciados Wqlf, Aldrey y Hutchison.